Murió el Indio Solari, leyenda del rock nacional y líder de los Redonditos de Ricota
Carlos Alberto “Indio” Solari, uno de los artistas más influyentes de la historia del rock argentino, murió este viernes a los 77 años. El músico atravesaba desde hace años un cuadro de Parkinson, enfermedad que él mismo había hecho pública y que lo había alejado definitivamente de los escenarios en 2023. Su última aparición en vivo había sido en 2017, el último ritual ricotero, en Olavarría. Después, formó parte de recitales de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado a través de técnicas holográficas. Fue la banda sonora de la vida de varias generaciones de argentinos.
Solari fue mucho más que un cantante: fue un símbolo cultural. Su figura, envuelta en misterio, hermetismo y una poética única, moldeó la identidad de varias generaciones. Su voz —barítono áspero, inconfundible— y sus letras cargadas de metáforas lo convirtieron en un referente de la contracultura argentina. Sus recitales en vivo, convocaban multitudes irrepetibles.
De Los Redondos al mito colectivo
Nacido en Paraná en 1949 y criado en La Plata, Solari fundó en 1975 junto a Skay Beilinson Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, la banda que redefinió la escena musical argentina con un modelo autogestivo, sin exposición mediática y con un culto que creció de boca en boca.
Los Redondos editaron nueve discos de estudio hasta su separación en 2001 y construyeron una de las comunidades de seguidores más intensas del país. Sus recitales, multitudinarios y rituales, se convirtieron en un fenómeno social sin precedentes.
Tras la disolución, Solari continuó su camino con Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, con quienes publicó cinco álbumes y mantuvo vivo el magnetismo de sus presentaciones. Su último show presencial fue en Olavarría en 2017, un concierto que reunió a cientos de miles de personas y que terminó marcado por una tragedia con dos muertos y decenas de heridos.
El retiro, la enfermedad y la obra final
En 2023, el Indio confirmó públicamente su retiro de los escenarios debido al avance del Parkinson. Desde entonces se dedicó a trabajar en estudio, publicar libros y experimentar con formatos virtuales, como el concierto holográfico de 2020.
En mayo de 2026 recibió el título de Doctor Honoris Causa de la Universidad de Buenos Aires, un reconocimiento institucional inédito para una figura históricamente reacia a los homenajes.
Un legado que excede la música
Solari deja una obra que atraviesa generaciones y que se expandió más allá del rock: poesía, artes visuales, narrativa y una forma de entender la cultura popular argentina. Su figura pública —escasa, controlada, casi mítica— convivió con un impacto masivo que ningún otro artista del país logró replicar.
Su muerte cierra una era. Pero su obra, sus canciones y la comunidad que lo acompañó durante décadas seguirán alimentando un mito que ya forma parte del ADN cultural argentino.
Entre sus acercamientos más recientes al público, el artista recibió un homenaje por parte de la Universidad de Buenos Aires que le otorgó el doctorado Honoris Causa, con un acto en el Aula Magna de la Facultad de Medicina y el músico envío un mensaje en agradecimiento por la distinción.
En el mismo acto, el guitarrista e integrante de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, Gaspar Benegas, junto a un octeto de cuerdas, interpretaron diez canciones del Indio, que fueron ovacionados por el público presente.
El 6 de diciembre pasado, un show de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado en el Estadio Único Diego Armando Maradona de la ciudad de La Plata, dejó uno de los momentos más conmovedores del año: la aparición del Indio Solari a través de un video especialmente grabado para la ocasión.
El estadio quedó en silencio cuando el músico irrumpió en las pantallas gigantes con su tono inconfundible y visible emoción. De esa manera, el Indio le habló directamente a los “ricoteros”:
“Me acompañaron durante ese tiempo hasta que la providencia quiso que se cruzaran conmigo un par de cositas que me impiden… ya saben ustedes de qué hablo”, dijo, en referencia a la enfermedad de Parkinson que padecía.
“No quería dejar pasar este momento para jugar a que estoy con ustedes. Los quiero mucho, los respeto mucho como público. Son de los mejores del planeta”, expresó.
El mensaje, breve pero contundente, despertó una ovación unánime que recorrió todo el estadio. Esa aparición del Indio volvió a confirmar que su legado va mucho más allá del escenario y acompañará por siempre a los fans.
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