Sobre este blog

Pez Banana es un club del libro que funciona así: por una suscripción mensual, recibís en tu casa un libro. La selección la hacen Florencia Ure y Santiago Llach.

Los libros son siempre de ficción y la cuota es equivalente al precio promedio de cualquier título que puedas encontrar en las librerías. 

También son nuevos, nunca te va a tocar uno que ya tengas. 

En sus redes entrevistan a autores, editores, traductores o charlan entre ellos sobre literatura. 

Para llegar al elegido del mes, leen (casi) todo lo que se publicará, así que aprovechan y escriben un newsletter con recomendaciones. El newsletter es buen espacio para hablar de libros favoritos que pelearon la final, de otros más de nicho que no imaginaron como “libro del mes” pero que por igual les gusta, presentar editoriales no tan conocidas, rescatar algún clásico que se haya publicado con nueva traducción. En fin, contar un poco el panorama editorial según sus miradas. 

En la literatura "siempre se garchó"

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Pez Banana es un club del libro que funciona así: por una suscripción mensual, recibís en tu casa un libro. La selección la hacen Florencia Ure y Santiago Llach.

Los libros son siempre de ficción y la cuota es equivalente al precio promedio de cualquier título que puedas encontrar en las librerías. 

También son nuevos, nunca te va a tocar uno que ya tengas. 

En sus redes entrevistan a autores, editores, traductores o charlan entre ellos sobre literatura. 

Para llegar al elegido del mes, leen (casi) todo lo que se publicará, así que aprovechan y escriben un newsletter con recomendaciones. El newsletter es buen espacio para hablar de libros favoritos que pelearon la final, de otros más de nicho que no imaginaron como “libro del mes” pero que por igual les gusta, presentar editoriales no tan conocidas, rescatar algún clásico que se haya publicado con nueva traducción. En fin, contar un poco el panorama editorial según sus miradas. 

Santiago: Tengo que confesarte algo.

Flor: ¿De sexo?

Santiago: No, de literatura, aunque el sexo viene al caso. Mi confesión es que ya no leo los libros de los amigos. Ni siquiera leí Como sapiens, el libro de mi querido hermano Lucas, que se fue al corazón del África para escribirlo y lo publicó el año pasado. ¡Son demasiados y se me acumulan en la pila!