Sobre este blog

A veces es más interesante lo que sucede en la previa de una entrevista que la entrevista que se publica. A veces, también, las bambalinas de un reportaje merecen “una nota aparte”. ¿Cómo se preparó Esmeralda Mitre para recibir a elDiarioAR? ¿Qué era eso que tenía sobre su escritorio el empresario Claudio Belocopitt? ¿Y el momento exacto en el que Alberto Samid se enfureció delante del grabador encendido? Hay datos de archivo, referencias, climas, declaraciones o rodeos del personaje que no llegan a un texto. Y no hay entrevistado sin entrevistador así que este boletín también indaga en los fracasos y los aciertos a la hora de entrevistar, de la escucha y lo imprevisible. Gracias por venir será una ventana para que corra aire y también para conocernos.

Autora: Victoria De Masi

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Escribo bajo los temblores de la fiebre

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A veces es más interesante lo que sucede en la previa de una entrevista que la entrevista que se publica. A veces, también, las bambalinas de un reportaje merecen “una nota aparte”. ¿Cómo se preparó Esmeralda Mitre para recibir a elDiarioAR? ¿Qué era eso que tenía sobre su escritorio el empresario Claudio Belocopitt? ¿Y el momento exacto en el que Alberto Samid se enfureció delante del grabador encendido? Hay datos de archivo, referencias, climas, declaraciones o rodeos del personaje que no llegan a un texto. Y no hay entrevistado sin entrevistador así que este boletín también indaga en los fracasos y los aciertos a la hora de entrevistar, de la escucha y lo imprevisible. Gracias por venir será una ventana para que corra aire y también para conocernos.

Autora: Victoria De Masi

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Escribo bajo los efectos de la fiebre. Van veinticuatro horas de piel picante. Una mano extraña aparece de repente, resbala desde la nuca y se detiene. La mano toca un pliegue de carne, la media que dibuja el peso del busto, mis vértices romos. Es una mano fría que acaricia y dice: “No, ahora no”. La fiebre está en esos detalles. Levantar temperatura, calentarse. Fuego. Ardor. El lunes, cuando empezó esto, sentí que levitaba mientras caminaba al subte, en Corrientes y Callao. Tener fiebre y evitar el reposo es como si el cuerpo se hubiera mudado. Deambular por la casa con fiebre es pensar lento, fragmentado. Escribo bajo los temblores de la fiebre. Hoy no habrá en este texto ningún punto de apoyo.

Sobre Ángeles

Eran los últimos días de diciembre de 2018. Estaba en Pinamar con mi amiga Juli. Pasaríamos el Año Nuevo juntas. Ella debía cubrir la temporada de verano para el diario que nos empleaba a ambas en ese momento y yo la acompañaría esos días. Recuerdo la tarde en que acostada en la camita que me asigné, le dije a Juli que dejara todo lo que estaba haciendo y me escuchara. Recuerdo que llovía. Y recuerdo perfectamente el párrafo que leí en voz alta.