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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Tribuna]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Tribuna]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Nombramientos judiciales y jueces con miedo al fuego]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/nombramientos-judiciales-jueces-miedo-fuego_129_13218371.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e4be0efb-a92e-493f-9e3c-3850be23627f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nombramientos judiciales y jueces con miedo al fuego"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La forma en la que el Poder Ejecutivo y el Consejo de la Magistratura están cubriendo las más de 300 vacantes judiciales expone un problema más profundo que la designación de jueces cercanos a un sector u otro. Cuando quien obtuvo el 32° puesto en un concurso termina siendo nombrado juez, lo que queda en evidencia es que el sistema no evalúa idoneidad ni independencia, sino otros factores, como la disposición a responder a determinados intereses.</p></div><p class="article-text">
        Hace un a&ntilde;o, junto a Alberto Binder se&ntilde;al&aacute;bamos que hab&iacute;a llegado <a href="https://inecip.org/prensa/comunicados/la-hora-de-los-jueces/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la hora de que los jueces</a> cumplieran su funci&oacute;n de garantizar la vigencia de la Constituci&oacute;n. Pero el reloj sigue corriendo y pocos jueces aparecen. Entre las m&uacute;ltiples razones de esa inacci&oacute;n, una se volvi&oacute; especialmente visible en el &uacute;ltimo mes: <strong>el env&iacute;o de pliegos por parte del Poder Ejecutivo que, en algunos casos, reflejan negociaciones tan burdas que avergonzar&iacute;an a cualquier mercado persa</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Un <a href="https://inecip.org/prensa/comunicados/designaciones-judiciales-bajo-la-lupa-alertas-por-idoneidad-vinculos-y-genero/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe</a> de ACIJ, INECIP y otras organizaciones mostr&oacute; que el sistema de concursos puede convertirse en una pantomima. De un plumazo, una persona puede ascender 10, 20 o hasta 30 posiciones en el orden de m&eacute;rito construido a partir de antecedentes y ex&aacute;menes. De los primeros 67 candidatos enviados al Senado, 20 no habr&iacute;an ingresado a la terna si no fuera por esos movimientos en las etapas m&aacute;s discrecionales. <strong>En 12 casos, los &ldquo;saltos&rdquo; superan las 10 posiciones</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lejos de tratarse de correcciones al m&eacute;rito en base a otros factores tambi&eacute;n v&aacute;lidos, muchos de esos cambios responden a cuestiones indebidas, como v&iacute;nculos familiares, pol&iacute;ticos o con jueces que tienen a su cargo causas sensibles para el Gobierno. Reconocer esto no implica negar el car&aacute;cter pol&iacute;tico del proceso. Pero la dicotom&iacute;a &ldquo;m&eacute;rito o pol&iacute;tica&rdquo; es falsa. La idoneidad es un baremo insuficiente, pero imprescindible. En la pr&aacute;ctica, cuando se lo deja completamente de lado, no suele ser para ampliar la diversidad de perfiles que llegan a la magistratura, sino todo lo contrario.
    </p><p class="article-text">
        En los hechos, <strong>el sistema no valida idoneidad ni independencia, sino que testea sumisi&oacute;n.</strong> <strong>Para llegar a ser juez en Argentina, muchas veces hay que demostrar que se atender&aacute;n ciertos tel&eacute;fonos, </strong>o que se actuar&aacute; considerando ciertos intereses sin necesidad de que el tel&eacute;fono suene. Cualquier se&ntilde;al de independencia puede dejar al competidor fuera de carrera. Quien finalmente llega, generalmente lo hace tras haber conseguido ciertos apoyos que son condicionamientos previos, ya sean expl&iacute;citos o t&aacute;citos. Y, lamentablemente, ese proceso de encorsetamiento previo suele ser muy efectivo.
    </p><p class="article-text">
        De este modo, desde el momento mismo del nombramiento se empieza a moldear una <strong>cultura judicial de la sumisi&oacute;n que luego se traslada al ejercicio mismo de la magistratura.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El problema de esa cultura es que <strong>un juez que evita fallos dif&iacute;ciles por temor a las reacciones del poder es como un bombero que no entra a una casa incendiada por miedo al fuego. </strong>No se trata de hero&iacute;smo, sino de cumplir con su funci&oacute;n m&aacute;s b&aacute;sica.
    </p><p class="article-text">
        Nadie pide jueces m&aacute;rtires. Pero <strong>naturalizar la idea de que no podemos exigirles un m&iacute;nimo de coraje c&iacute;vico implica confundir realismo con resignaci&oacute;n</strong>. Un error cada vez m&aacute;s usual del pensamiento democr&aacute;tico y republicano, que termina siendo funcional al avance autoritario.
    </p><p class="article-text">
        La explicaci&oacute;n habitual de esa inacci&oacute;n judicial es la &ldquo;debilidad estructural&rdquo;, que en la pr&aacute;ctica funciona como una profec&iacute;a autocumplida: como el Poder Judicial ser&iacute;a d&eacute;bil, los jueces act&uacute;an como si no se pudiera hacer nada, y esa debilidad se reproduce indefinidamente, a la espera de condiciones ideales que nunca llegan ni tampoco llegar&aacute;n solas.
    </p><p class="article-text">
        Esa inacci&oacute;n individual tampoco se compensa con la acci&oacute;n colectiva. No porque falten asociaciones o redes de jueces. Pero muchas de ellas participan y promueven este juego de distribuci&oacute;n de cargos que dicen cuestionar. Otras limitan su acci&oacute;n a la discusi&oacute;n acad&eacute;mica o a la catarsis auto-exculpatoria, sin hacer un ejercicio de autocr&iacute;tica corporativa, ni tampoco meterse en la disputa pol&iacute;tica de fondo que permita remover esos supuestos obst&aacute;culos estructurales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hay salida? S&iacute;, pero no es sencilla.</strong> Probablemente ya no estemos a tiempo de evitar que se designen cientos de jueces bajo estas reglas. Pero la grotesca forma en la que est&aacute; ocurriendo empieza a generar una reacci&oacute;n que deber&iacute;a traducirse en cambios profundos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La discusi&oacute;n se reabri&oacute; con el proyecto de Reglamento de Selecci&oacute;n impulsado desde la Corte Suprema</strong>, un proyecto que presenta ciertos avances, aunque tambi&eacute;n <a href="https://inecip.org/prensa/comunicados/reglamento-de-concursos-de-jueces-un-parche-insuficiente/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">deja vigentes muchos de los problemas de los procesos actuales</a>. Su intento de imponerlo a libro cerrado tampoco ayuda, especialmente cuando la propia Corte ha contribuido en los &uacute;ltimos a&ntilde;os a consolidar esta cultura de la sumisi&oacute;n, mediante su convalidaci&oacute;n por acci&oacute;n u omisi&oacute;n de decisiones claramente inconstitucionales, incluida la designaci&oacute;n de jueces de la Corte por decreto. &ldquo;Haz lo que yo digo, pero no lo que yo hago&rdquo;, en versi&oacute;n cortesana.
    </p><p class="article-text">
        Reformar ese reglamento es un paso imprescindible, como desde la sociedad civil se se&ntilde;ala hace a&ntilde;os, pero insuficiente. <strong>Ninguna reforma reglamentaria alcanzar&aacute; mientras el Consejo de la Magistratura tenga una composici&oacute;n elefanti&aacute;sica y procesos kafkianos que diluyen las responsabilidades de cada estamento y de cada consejero.</strong> No se trata solo de c&oacute;mo se eligen los jueces, sino tambi&eacute;n de qui&eacute;n los elige.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Para transformar esto hacen falta m&aacute;s voces.</strong> Muchos jueces, aspirantes y abogados comparten este diagn&oacute;stico en privado. Su silencio p&uacute;blico es otra expresi&oacute;n del problema. El primer paso deber&iacute;an darlo quienes tienen mayor resguardo institucional: los propios jueces que todav&iacute;a est&aacute;n comprometidos con la independencia judicial y que comparten este diagn&oacute;stico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lo que est&aacute; en juego no es un debate t&eacute;cnico sobre concursos, sino si Argentina va a tener un Poder Judicial independiente o sometido.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si quienes bregan por el Estado de Derecho no se toman en serio la larga, inc&oacute;moda y conflictiva tarea de construir esa independencia, el resultado no ser&aacute; solo un Poder Judicial d&eacute;bil. Ser&aacute; un Poder Judicial definitivamente capturado por parte de sectores de poder, en un contexto regional, y ya tambi&eacute;n nacional, en el que organizaciones criminales violentas empiezan a entender y a explotar la importancia de controlar la administraci&oacute;n de justicia.
    </p><p class="article-text">
        Estamos a tiempo de prevenir la extensi&oacute;n de ese fen&oacute;meno. <strong>La experiencia regional muestra que, una vez que ese proceso se consolida, revertirlo es mucho m&aacute;s costoso.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>*El autor es Director Ejecutivo del INECIP &ndash; Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales y Sociales</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julián Alfie]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/nombramientos-judiciales-jueces-miedo-fuego_129_13218371.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 13 May 2026 13:03:06 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Se saturan los amortiguadores de la crisis]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/saturan-amortiguadores-crisis_129_13215276.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1dee1b51-683e-4302-bf4d-a38340059619_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Se saturan los amortiguadores de la crisis"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El mercado laboral de nuestro país atraviesa un  punto de inflexión. Los mecanismos que venían amortiguando el deterioro muestran señales de agotamiento. </p></div><p class="article-text">
        El proceso de crecimiento sin empleo contin&uacute;a siendo el rasgo central del escenario actual. La actividad econ&oacute;mica viene mostrando una tendencia moderada al alza, pero el crecimiento no se traduce en una mejora equivalente del empleo de calidad. Este desacople responde al patr&oacute;n sectorial del modelo en curso: los sectores m&aacute;s din&aacute;micos tienen baja capacidad de generaci&oacute;n de puestos de trabajo, mientras que las ramas m&aacute;s intensivas en empleo siguen debilitadas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En las crisis recientes del mercado de trabajo aparece un mecanismo distinto al de los a&ntilde;os noventa. Mientras que entonces el deterioro se canalizaba principalmente en un aumento del desempleo, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os la principal expresi&oacute;n se da a trav&eacute;s del crecimiento de los <em>empleos refugio</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En los &lsquo;90, entre el 70% y el 80% de los trabajadores activos en situaci&oacute;n de crisis laboral eran desempleados y solo el 20% o 30% restante se insertaba en empleos refugio. Esa composici&oacute;n comenz&oacute; a modificarse a partir de los 2000 pero sobre todo en los a&ntilde;os m&aacute;s recientes, cuando estas modalidades pasaron a ser opciones con m&aacute;s facilidades de acceso. La emergencia de la econom&iacute;a de plataformas de trabajo, especialmente aquellas vinculadas al transporte de personas y productos, contribuy&oacute; decisivamente con este proceso, y tambi&eacute;n lo hicieron la expansi&oacute;n de la tercerizaci&oacute;n, el monotributo y otras formas de contrataci&oacute;n flexibles.
    </p><p class="article-text">
        De esta manera, bajaron las barreras de entrada al empleo precario pero subieron las que habilitan el acceso al empleo de calidad. Conseguir un empleo se volvi&oacute; m&aacute;s f&aacute;cil, pero conseguir uno con salarios y condiciones adecuadas, cada vez m&aacute;s dif&iacute;cil.
    </p><p class="article-text">
        En particular, luego de la pandemia el n&uacute;mero de trabajadores insertos en empleos refugio super&oacute; al de desocupados (1.8 millones contra 1.7 millones de personas, respectivamente) cuando en los a&ntilde;os &lsquo;90 eran apenas el 25% de ellos (650 mil contra un total de 2.7 millones de desocupados).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entre las principales caracter&iacute;sticas de los puestos creados desde 2023 se destaca que la mayor&iacute;a son cuentapropistas informales; que trabajan principalmente en servicios de preparaci&oacute;n y venta de comidas y bebidas y, en menor medida, en comercio, construcci&oacute;n y servicios; que el trabajo se realiza sobre todo en la propia vivienda, o en la calle y el espacio p&uacute;blico; y que la la mitad de esos nuevos trabajadores se encuentra entre el 20% m&aacute;s pobre de los ocupados.
    </p><p class="article-text">
        A esto se suma el deterioro de los ingresos. Incluso cuando el salario de los trabajadores formales del sector privado logr&oacute; mostrar cierta estabilidad en los &uacute;ltimos meses, esa foto no alcanza para describir la situaci&oacute;n de los hogares. Los salarios siguen ubicados en niveles hist&oacute;ricamente bajos, alrededor de un 20% por debajo de los de 2015, y el peso de los gastos fijos aument&oacute; de manera significativa desde fines de 2023.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El problema no pasa solo por el salario que el trabajador cobra al inicio del mes, sino por cu&aacute;nto dinero le queda despu&eacute;s de pagar sus gastos fijos: alquiler, electricidad, gas, transporte, etc. Es en ese ingreso disponible donde el ajuste se siente con mayor intensidad. En el sector p&uacute;blico, la contracci&oacute;n es a&uacute;n m&aacute;s profunda: la p&eacute;rdida salarial acumulada desde fines de 2023 alcanza el 18%.
    </p><p class="article-text">
        Frente a esta crisis, la expansi&oacute;n de los empleos refugio permiti&oacute; que la desocupaci&oacute;n no creciera al mismo ritmo que se destru&iacute;a empleo de calidad. Pero ese mecanismo empieza a mostrar l&iacute;mites. La ca&iacute;da del empleo formal contin&uacute;a, los salarios no se recuperan y las ocupaciones precarias ya no alcanzan para compensar el deterioro porque su capacidad para absorber a trabajadores excluidos del empleo formal o a aquellos que necesitan de un segundo o tercer ingreso, no es ilimitada. En cierto momento, los trabajadores comienzan a competir por una demanda estancada y la cantidad de oferentes supera a la demanda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entonces, si el Uber llega r&aacute;pido y es barato, si el mismo conductor adem&aacute;s ofrece comida preparada desde su casa, es porque esa econom&iacute;a de subsistencia est&aacute; llegando a un punto de saturaci&oacute;n. Despu&eacute;s de eso viene el desempleo.
    </p><p class="article-text">
        <em>*Mat&iacute;as Maito (CETyD - EIDAES - UNSAM)</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Matías Maito]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/saturan-amortiguadores-crisis_129_13215276.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 12 May 2026 13:18:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Se saturan los amortiguadores de la crisis]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Desempleo,Crisis,Ajuste económico,Javier Milei]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[1º de Mayo: por un peronismo que se anime a no morir en la nostalgia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/1o-mayo-peronismo-anime-no-morir-nostalgia_129_13186453.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a2330486-8fd7-4e25-ac59-5e2852b5e96b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="1º de Mayo: por un peronismo que se anime a no morir en la nostalgia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hace años que se puede asociar el Día del Trabajo a la alegría que tuvo en otros tiempos, dice el autor de la nota, dirigente nacional del Moviento Evita. Plantea que un gobierno con vocación de mejorar la vida de las mayorías tiene que poner el trabajo como centro de su política.</p></div><p class="article-text">
        En 1890, a&ntilde;o en que seg&uacute;n el presidente &eacute;ramos una naci&oacute;n pr&oacute;spera, se conmemor&oacute; por primera vez en Argentina el D&iacute;a del Trabajador. El 1&deg; de Mayo, para gran parte del planeta, es una jornada de lucha por derechos y reconocimiento al esfuerzo cotidiano. En nuestro pa&iacute;s, hace a&ntilde;os que no podemos asociarlo a la alegr&iacute;a que tuvo en otros tiempos. Cada vez trabajamos m&aacute;s, en peores condiciones, con salarios m&aacute;s bajos y con mayor temor de perder el &uacute;nico ingreso que ni siquiera alcanza para mantenernos. Este proceso no comenz&oacute; con Milei, ni siquiera es patrimonio exclusivo de la Argentina.&nbsp;Desde hace d&eacute;cadas, el trabajo es un tema de debate y tensi&oacute;n en todo el mundo. La globalizaci&oacute;n, la tecnolog&iacute;a y los h&aacute;bitos de consumo han configurado un escenario completamente distinto al de aquellos d&iacute;as cercanos al pleno empleo.
    </p><p class="article-text">
        Durante muchos a&ntilde;os en Argentina los sucesivos gobiernos no tuvieron la voluntad o la capacidad de encarar transformaciones que permitieran sostener el nivel de actividad y el piso de derechos para la poblaci&oacute;n. Milei lleg&oacute; a una Argentina donde coexist&iacute;an trabajadores formales pobres y millones de trabajadores informales, a quienes incluso sectores del peronismo se resist&iacute;an a reconocer como tales. Pero Milei, lejos de aliviarles los problemas, los considera sus enemigos. El gobierno libertario no s&oacute;lo destruye cotidianamente fuentes de trabajo con sus pol&iacute;ticas econ&oacute;micas, sino que tambi&eacute;n se ocupa de minar sus derechos, desde la Ley Bases y con la reforma laboral m&aacute;s regresiva de la historia. Ni se ocup&oacute; de los repartidores de plataformas, ni de ninguno de los sectores informales en crecimiento, a los que llama &ldquo;independientes&rdquo;, como si estuviera en ellos elegir las condiciones de contrataci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La fotograf&iacute;a actual del trabajo en la Argentina nos muestra&nbsp;que de la Poblaci&oacute;n Econ&oacute;micamente Activa (PEA) de 25 millones, 6,5 est&aacute;n en el sector privado, 3 en el p&uacute;blico, 2 son monotributistas y 2 desocupados. El resto, cerca de 12 millones, est&aacute; en la informalidad.&nbsp;La misma cantidad que Milei dice haber sacado de la pobreza, solo que ellos existen de verdad y son trabajadores sin registro ni derechos.&nbsp;No es un problema &ldquo;del Conurbano&rdquo;. &iquest;Alguien cree que los proyectos mineros van a revertir que en la mitad de las provincias hay hoy m&aacute;s trabajadores informales que formales? Lo que ocurre mientras nadie se ocupa, es que&nbsp;esos 12 millones sin derechos presionan a la baja los salarios de los formales, que a su vez tienen que buscar en esos mismos rebusques y aplicaciones otros ingresos para llegar a fin de mes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Le pese a quien le pese, este problema no se resuelve con crecimiento y con consumo. Por supuesto que son condiciones necesarias, pero en los &uacute;ltimos 50 a&ntilde;os demostraron no ser suficientes. Tuvimos ciclos de crecimiento &ldquo;a tasas chinas&rdquo; pero el empleo informal creci&oacute; a tasas siderales. Es por ello que si un gobierno tiene vocaci&oacute;n de mejorar la vida de las mayor&iacute;as tiene que poner el trabajo como centro de su pol&iacute;tica. No alcanza un plan para la macro: es imprescindible generar instrumentos focalizados en cada rama de la econom&iacute;a popular, en las distintas realidades, para avanzar en la registraci&oacute;n y, paulatinamente, garantizarles los derechos que merecen todos los trabajadores, formales e informales. Y esto requiere una mirada moderna que entienda cu&aacute;les son las formas hoy de generar riqueza, los procesos productivos o los v&iacute;nculos con los espacios de trabajo, nadie puede representar lo que no comprende. Por eso, o el peronismo entiende el nuevo mundo del trabajo o corre el riesgo de morir en la nostalgia.
    </p><p class="article-text">
        <em>*El autor es dirigente nacional del Moviento Evita</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jonathan Thea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/1o-mayo-peronismo-anime-no-morir-nostalgia_129_13186453.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Apr 2026 14:32:12 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dolor país]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/dolor-pais_129_13179484.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/27f6e214-5cba-4697-9740-3d5fe1621e04_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dolor país"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los recientes episodios de amenazas en escuelas están atravesadas por la lógica de las redes, la velocidad de circulación y su carácter muchas veces enigmático e inmediato. Reconstruir condiciones de cuidado que permitan tramitar el conflicto sin derivar en daño es una tarea colectiva, dice la autora -licencia en Psicología- en esta nota.</p></div><p class="article-text">
        En el &uacute;ltimo tiempo, distintas situaciones que ocurren en las escuelas comenzaron a adquirir mayor visibilidad y circulaci&oacute;n medi&aacute;tica, especialmente aquellas en las que los v&iacute;nculos entre ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes ocupan un lugar central.
    </p><p class="article-text">
        Tal vez no se trate solo de hechos que preocupan al interior de las familias o de cada comunidad educativa, sino de una oportunidad para pensar dimensiones m&aacute;s amplias, que inviten a los adultos a escuchar las condiciones de un contexto atravesado por m&uacute;ltiples factores que inciden en la vida de las infancias y adolescencias.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Entre esas dimensiones pueden considerarse las condiciones culturales, sociales y econ&oacute;micas; los movimientos institucionales y las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas; la valoraci&oacute;n del bien com&uacute;n; y la complejidad que supone, para ni&ntilde;os y adolescentes, la pertenencia a grupos donde puedan sentirse reconocidos. En este entramado tambi&eacute;n se juega un proceso fundamental: la construcci&oacute;n de la noci&oacute;n de semejante, de ese otro que tiene un valor y un lugar equivalente al propio. Esa idea se aprende, se construye, y hoy aparece en muchos casos debilitada en las formas de relaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Estas variables configuran redes simb&oacute;licas que sostienen la posibilidad de pertenencia y de enunciaci&oacute;n subjetiva. En ese marco, sostener las diferencias sin anular ni destruir al otro se vuelve un aprendizaje central en un tiempo donde las violencias circulan con mayor naturalidad entre adultos, desbordando l&iacute;mites y alcanzando a ni&ntilde;os y adolescentes con escasas mediaciones.
    </p><p class="article-text">
        Una expresi&oacute;n de ello pueden ser los recientes episodios de amenazas en escuelas, que exceden los marcos habituales de lo escolar y adquieren modalidades propias de la &eacute;poca: atravesadas por la l&oacute;gica de las redes, por la velocidad de circulaci&oacute;n, por su car&aacute;cter muchas veces enigm&aacute;tico e inmediato.
    </p><p class="article-text">
        Hechos que en otros contextos geogr&aacute;ficos o hist&oacute;ricos parec&iacute;an lejanos &mdash;como ciertos episodios en Estados Unidos o incluso el caso de Carmen de Patagones en 2004&mdash; hoy resuenan de otro modo en nuestro campo social, especialmente a partir de lo ocurrido el pasado 30 de marzo en una escuela de la localidad de San Crist&oacute;bal (provincia de Santa Fe), donde falleci&oacute; un adolescente en un episodio que involucr&oacute; a otro joven de 14 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        A partir de ese hecho, distintas situaciones protagonizadas por ni&ntilde;os y adolescentes comenzaron a adquirir mayor visibilidad p&uacute;blica y a instalarse en la agenda social. Se hicieron m&aacute;s frecuentes las im&aacute;genes y relatos sobre el acceso a armas, episodios de autoagresi&oacute;n, convocatorias a peleas organizadas o la circulaci&oacute;n de escenas de violencia entre pares. Estos hechos, amplificados por redes sociales y medios de comunicaci&oacute;n, suelen abordarse desde una mirada punitiva que, en muchos casos, desconoce su car&aacute;cter multicausal y la corresponsabilidad adulta.
    </p><p class="article-text">
        Surgen entonces preguntas necesarias: &iquest;de qu&eacute; se tratan estas amenazas en las escuelas?, &iquest;son retos virales?, &iquest;formas de expresi&oacute;n colectiva?, &iquest;o modos de decir algo que a&uacute;n no encuentra otro lenguaje? Estos interrogantes cobran especial relevancia si se los sit&uacute;a en relaci&oacute;n con los acontecimientos recientes y permiten orientar la tarea de los adultos frente a hechos profundamente dolorosos.
    </p><p class="article-text">
        Las manifestaciones de ni&ntilde;os y j&oacute;venes no pueden pensarse de manera aislada. Quiz&aacute;s constituyan una forma de enunciaci&oacute;n que interpela: &ldquo;ac&aacute; estamos&rdquo;, &ldquo;esto tambi&eacute;n nos pasa&rdquo;. &iquest;Qu&eacute; aspectos de estos acontecimientos est&aacute;n dirigidos al mundo adulto?, &iquest;qu&eacute; intentan decir estas escrituras repetidas que circulan como amenaza?
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que estas expresiones ponen en movimiento a los adultos, que muchas veces aparecen desorientados, intentando comprender lo que sucede, lo que sienten los j&oacute;venes, sus v&iacute;nculos en los entornos digitales, y el modo en que habitan estos escenarios. En ese intento se articulan familias, docentes, equipos directivos, estudiantes, organizaciones, medios de comunicaci&oacute;n y diversas instituciones, tratando de dar sentido a una cadena de inscripciones que irrumpe con fuerza.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Se trata de nuevas formas de expresi&oacute;n donde la amenaza aparece como lenguaje compartido?
    </p><p class="article-text">
        La ausencia de espacios de confianza para abordar lo complejo no puede ser sustituida por tecnolog&iacute;as o sistemas de inteligencia artificial, justamente porque no implican un v&iacute;nculo con un otro significativo. Las dificultades en la construcci&oacute;n de confianza intergeneracional, junto con la distancia entre lenguajes y c&oacute;digos, configuran parte de este escenario.
    </p><p class="article-text">
        A ni&ntilde;os y adolescentes les toca transitar un tiempo veloz, donde los modelos de &eacute;xito circulan como referencia constante, pero al mismo tiempo dejan un resto: aquello que queda por fuera, lo no reconocido, lo que no encuentra lugar. La virtualizaci&oacute;n de los v&iacute;nculos, en el marco de la inmediatez, vuelve a&uacute;n m&aacute;s necesario el rol de los adultos disponibles para acompa&ntilde;ar, alojar y sostener.
    </p><p class="article-text">
        Pensar las infancias y adolescencias implica considerar no solo variables evolutivas, sino tambi&eacute;n la construcci&oacute;n subjetiva en relaci&oacute;n con su contexto, su historia y la inscripci&oacute;n cultural que las atraviesa.
    </p><p class="article-text">
        En un tiempo donde los discursos de violencia circulan con una intensidad in&eacute;dita, tanto a nivel nacional como global, las infancias y adolescencias no quedan al margen de sus efectos. Lo que aparece en las escuelas no constituye una excepci&oacute;n, sino parte de un clima de &eacute;poca.
    </p><p class="article-text">
        Cuando la violencia se expresa en el &aacute;mbito escolar, se vuelve tambi&eacute;n una interpelaci&oacute;n pedag&oacute;gica que excede a los docentes e involucra a toda la comunidad adulta. No se trata de hechos que ocurren en espacios aislados: muchas veces encuentran inscripci&oacute;n en lugares cotidianos, en paredes, en redes, en escenas donde alguien espera ser le&iacute;do o escuchado.
    </p><p class="article-text">
        Lo que se evidencia no es solo la dificultad de los j&oacute;venes para tramitar el malestar de &eacute;poca, sino tambi&eacute;n las limitaciones del mundo adulto para alojarlo y transformarlo.
    </p><p class="article-text">
        Algo de este tiempo nos confronta con la necesidad de revisar c&oacute;mo se construyen hoy los v&iacute;nculos, los valores, los cuidados, los modos del amor y de la diferencia.
    </p><p class="article-text">
        La escuela vuelve a ser escenario de estas inscripciones, como lo ha sido en otros momentos de crisis social, y sigue siendo un lugar posible de la palabra, de la escucha y del lazo.
    </p><p class="article-text">
        Pero m&aacute;s que centrarse exclusivamente en ella, es necesario ampliar la mirada desde una perspectiva de corresponsabilidad: familias, instituciones, clubes, barrios y comunidades forman parte de los entramados que sostienen &mdash;o no&mdash; a las infancias y adolescencias.
    </p><p class="article-text">
        Reconstruir condiciones de cuidado que permitan tramitar el conflicto sin derivar en da&ntilde;o es una tarea colectiva.
    </p><p class="article-text">
        Hoy emerge un dolor que no es individual. Y cuando el dolor no encuentra palabra ni otro que lo aloje, corre el riesgo de transformarse en acto.
    </p><p class="article-text">
        Este dolor, que nos involucra a todos, requiere una reconstrucci&oacute;n de lo com&uacute;n, de los espacios compartidos que sostienen el lazo social y hacen posible estar con otros.
    </p><p class="article-text">
        En ese sentido, la escuela, el juego, el arte, la m&uacute;sica y todas aquellas pr&aacute;cticas que median la expresi&oacute;n emocional pueden abrir canales para escuchar, mirar y decir. Espacios que permitan alojar aquello que a&uacute;n no encuentra un lenguaje compartido.
    </p><p class="article-text">
        <em>*La autora es licenciada en Psicolog&iacute;a, Psicoanalista, Docente, Especialista en Pr&aacute;cticas Socioeducativas y Miembro de la Asociaci&oacute;n Civil Forum Infancias CABA.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>MC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Gabriela Soengas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/dolor-pais_129_13179484.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Apr 2026 14:29:44 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[Privatización de importaciones de GNL: un traspié de la ideología libertaria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/privatizacion-importaciones-gnl-traspie-ideologia-libertaria_129_13176195.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/699c89ca-9f32-4268-883b-44350928b9da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Privatización de importaciones de GNL: un traspié de la ideología libertaria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El malogrado intento de privatizar la operatoria de compra de gas por buques es una derrota de la ideología sobre del rol del Estado contenida en la Ley Bases, reflexiona el autor.
</p></div><p class="article-text">
        Hagamos historia: en 2007 hay una crisis de gas en Argentina, se interrumpen progresivamente las exportaciones a Chile y se firma un contrato de importaci&oacute;n de Bolivia. Pero no alcanz&oacute;: <strong>en 2008 en Bah&iacute;a Blanca y en 2011 en Escobar se alquilaron dos buques regasificadores</strong> (FSRU) que llegaron a aportar, v&iacute;a importaciones de Gas Natural Licuado por parte de ENARSA, un cuarto del gas consumido durante el invierno, con una friolera de<strong> m&aacute;s de 100 cargamentos por a&ntilde;o</strong> en 2013 y 2014.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el &uacute;ltimo lustro sucesivos Planes Gas y el ingreso de nueva capacidad de transporte desde Vaca Muerta (Gasoducto Pte. N. Kirchner) permitieron reducir significativamente el n&uacute;mero de buques contratados, al tiempo de concentrarlos en la &eacute;poca invernal.
    </p><p class="article-text">
        En eso est&aacute;bamos cuando asumi&oacute; el Gobierno de LLA. Prontamente, el DNU 50/23 y <strong>la Ley de &ldquo;Bases&rdquo;</strong> rubricaron la estrategia e ideolog&iacute;a de los nuevos tiempos: <strong>el sujeto de la actividad econ&oacute;mica ser&aacute;n los actores privados</strong> (reducci&oacute;n al m&iacute;nimo la intervenci&oacute;n del Estado), <strong>la comercializaci&oacute;n de productos energ&eacute;ticos seguir&aacute; las paridades internacionales </strong>(en gas, petr&oacute;leo y electricidad), <strong>el costo de la energ&iacute;a ser&aacute; traspasado directamente a los usuarios </strong>(salvo subsidios focalizados) <strong>y las importaciones y exportaciones ser&aacute;n libres</strong> (sin autorizaci&oacute;n del Gobierno).
    </p><h2 class="article-text"><strong>Salida del Estado</strong></h2><p class="article-text">
        En este marco, la gesti&oacute;n de la Secretar&iacute;a de Energ&iacute;a decidi&oacute; que ENARSA dejara de ser el importador de GNL. Primero se <strong>prorrog&oacute; la emergencia</strong> del Sector Energ&eacute;tico <strong>hasta el 31/12/2027 </strong>(abarcando todo el mandato presidencial). Luego, el <a href="https://www.boletinoficial.gob.ar/detalleAviso/primera/337784/20260127" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">DNU 49/2026</a> estableci&oacute; un r&eacute;gimen transitorio con estos contornos:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Se <strong>concentra</strong> <strong>la operatoria en un &uacute;nico &ldquo;comercializador-operador</strong>&rdquo;.</li>
                                    <li>Se fija un <strong>precio m&aacute;ximo para la venta en el mercado interno</strong> del gas natural por los pr&oacute;ximos dos per&iacute;odos <strong>invernales (2026 y 2027), </strong>&ldquo;para evitar las consecuencias negativas que podr&iacute;an derivar de tal situaci&oacute;n <strong>monop&oacute;lica</strong>&rdquo;.&nbsp;</li>
                                    <li>Dicho precio tomar&aacute; como referencia el marcador europeo <strong>(TTF),</strong> <strong>m&aacute;s una prima</strong> en USD/MMBTU.</li>
                                    <li>Tal valor debe cubrir <strong>todos los costos </strong>de la operatoria:<strong> </strong>flete mar&iacute;timo, <strong>regasificaci&oacute;n</strong>, almacenaje, comercializaci&oacute;n y transporte por ducto a Cardales.</li>
                                    <li>En <strong>caso de fracasar,</strong> <strong>ENARSA continuar&aacute;</strong> haci&eacute;ndose cargo.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        En cuanto a la <strong>motivaci&oacute;n</strong>, el DNU invoca que <strong>ENARSA </strong>ha actuado como<strong> </strong>&uacute;nico importador de GNL<strong> </strong>y que tal <strong>intervenci&oacute;n estatal ha adolecido de defectos:</strong> <em>&ldquo;Ha asumido actividades propias del </em><em><strong>sector privado</strong></em><em>, no ha dado los </em><em><strong>resultados</strong></em><em> esperados, ha sido incapaz de dar una </em><em><strong>soluci&oacute;n</strong></em><em> eficiente, y ha implicado al Estado Nacional </em><em><strong>erogaciones</strong></em><em> de mucha envergadura, las cuales no se han materializado en </em><em><strong>mejoras</strong></em><em> para el sistema de transporte&rdquo;</em>.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, en cuanto a la &ldquo;<strong>urgencia</strong>&rdquo; en la contrataci&oacute;n, el motivo fue &ldquo;<strong>la inminencia del invierno del a&ntilde;o 2026 y la volatilidad de los mercados internacionales&rdquo;.</strong> Ello, siendo que la medida se adopt&oacute; reci&eacute;n el 26 de enero.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Licitaci&oacute;n y ventajas econ&oacute;micas</strong></h2><p class="article-text">
        Por <a href="https://www.boletinoficial.gob.ar/detalleAviso/primera/338275/20260209" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Res. SEN 33/2026</a><strong> </strong>la Secretar&iacute;a de Energ&iacute;a convoc&oacute; a una <strong>Licitaci&oacute;n</strong> <strong>Internacional</strong> para seleccionar <strong>un &uacute;nico comercializador-agregador (C-A)</strong> <strong>privado</strong> <strong>por 1 a&ntilde;o</strong>. Para el invierno 2027, el C-A elegido tendr&iacute;a el derecho preferencial de igualar la mejor oferta.
    </p><p class="article-text">
        En los lineamientos se establece que (i) el precio del gas entregado a las Distribuidoras ser&aacute; <strong>trasladado a las tarifas</strong> (<em>pass-through</em>)<strong> </strong>de los usuarios de gas y electricidad; (ii) este costo no ser&aacute; tomado en cuenta para el reconocimiento de los <strong>Subsidios Energ&eacute;ticos Focalizados</strong>; y (iii) las ofertas no resultaren convenientes la Licitaci&oacute;n podr&aacute; declararse <strong>desierta</strong> y la importaci&oacute;n seguir en manos de <strong>ENARSA.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno apostaba a que este giro regulatorio y operativo le aportara al sistema gas&iacute;fero <strong>beneficios econ&oacute;micos</strong>: (a) que <strong>un </strong><em><strong>trader</strong></em><strong> internacional consiga mejores descuentos al negociar toda la campa&ntilde;a invernal en forma directa con un solo proveedor </strong>(a diferencia de los sucesivos <em>Tenders</em> de ENARSA); (b) que<strong> un C-A local lograra bajar el grado de incobrabilidad que soporta ENARSA </strong>por la venta de gas regasificado a distribuidoras, generadores el&eacute;ctricos y la industria; y (c) que Econom&iacute;a dejar de solventar los <strong>costos de la terminal de Escobar</strong> (a YPF y Excelerate).
    </p><h2 class="article-text"><strong>Guerra, inflaci&oacute;n y demoras</strong></h2><p class="article-text">
        La licitaci&oacute;n avanz&oacute; pero &ldquo;pasaron cosas&rdquo;: en marzo estall&oacute; la<strong> guerra en Ir&aacute;n</strong> y el cierre del Estrecho de Ormuz lanz&oacute; la cotizaci&oacute;n del <strong>TTF</strong> de unos ~10 USD/MMBTU a valores de<strong> ~17 d&oacute;lares. </strong>Al mismo tiempo, el &iacute;ndice<strong> de inflaci&oacute;n de marzo fue del 3,4%,</strong> acumulando un 9,4% en el 1&deg; trimestre y una din&aacute;mica al alza en los &uacute;ltimos nueve meses.
    </p><p class="article-text">
        En ese marco, se recibieron <strong>dos ofertas</strong> muy parejas, las cuales fueron a una segunda vuelta de mejora de precios, luego de lo cual el resultado fue:&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Naturgy </strong>(distribuidora de GN): prima de <strong>4,50 USD</strong>/MMBTU.</li>
                                    <li><strong>Trafigura</strong> (<em>trader</em> internacional): prima de <strong>4,57 USD</strong>/MMBTU.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        As&iacute;, la confluencia de estos tres factores, m&aacute;s la premura por la inminencia del invierno, convencieron a Econom&iacute;a de que lo m&aacute;s oportuno era declarar <strong>desierta</strong> la compulsa y que, por ende, ENARSA continuara con la operatoria.
    </p><p class="article-text">
        A tales causas podr&iacute;a agregarse una <strong>debilidad autoinfligida</strong>: las demoras en mejorar la capacidad de evacuaci&oacute;n de gas desde Vaca Muerta. Esto, sea por criterios ideol&oacute;gicos (no a la obra p&uacute;blica), sea por vaivenes de gesti&oacute;n (primer a&ntilde;o perdido): anulaci&oacute;n de la etapa II del GNPK, demora la Reversi&oacute;n del Gto. Norte (4 plantas compresoras a&uacute;n inconclusas) y tardanza en aprobar la Iniciativa Privada de TGS para el Gto. Perito Moreno.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Derrota del ideario libertario</strong></h2><p class="article-text">
        La salida de ENARSA respond&iacute;a a <strong>criterios ideol&oacute;gicos </strong>(cuasi-dogm&aacute;ticos)<strong> arraigados en la Ley de &ldquo;Bases&rdquo;</strong> antes que a motivos de corte econ&oacute;mico-operativos &ndash;a pesar de los falaces argumentos vertidos en el DNU que aprob&oacute; la licitaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las &ldquo;erogaciones de envergadura&rdquo; por parte del Tesoro nacional han respondido a <strong>una pol&iacute;tica p&uacute;blica de desacoplar los precios internos </strong>dirigidos a la demanda prioritaria de los valores globales de importaci&oacute;n. As&iacute;, el origen de las transferencias se halla en una decisi&oacute;n del PEN sobre el manejo de las tarifas y no en la actuaci&oacute;n supuestamente ineficiente de ENARSA. De hecho, <strong>de querer reducir los subsidios y que la demanda &ldquo;abone el costo real&rdquo; del gas/GNL, el traspaso pleno podr&iacute;a haberse ordenado sin la necesidad de modificar todo el esquema</strong> de importaci&oacute;n que, para colmo, crea un monopolio privado hasta ahora inexistente.
    </p><p class="article-text">
        Queda claro: el &aacute;rea econ&oacute;mico-energ&eacute;tica del Gobierno no logr&oacute; implementar un cambio estructural en la pol&iacute;tica de importaci&oacute;n de GNL, tal como ven&iacute;a sucediendo desde 2008/2011. Fundados en la premisa de la Ley de &ldquo;Bases&rdquo; de retiro del Estado y prioridad de la iniciativa privada, <strong>se avanz&oacute; en un proceso inaudito, por lo novedoso y lo arriesgado</strong> (por escasez de tiempo de implementaci&oacute;n). El corrimiento de ENARSA implicaba traspasar a un monopolio privado la gesti&oacute;n de agregaci&oacute;n de demanda por fuera de la hist&oacute;rica instrucci&oacute;n de la Secretar&iacute;a de Energ&iacute;a y sin un precio cierto para cobrar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El proceso se atasc&oacute; por la inminencia del invierno y la irrupci&oacute;n de una coyuntura inesperada y cr&iacute;tica en t&eacute;rminos de precios internacionales. Ello, sumado a las presiones inflacionarias que generar&iacute;a un traspaso a la demanda de los mayores costos de importaci&oacute;n. <strong>Todo esto fue un combo letal para una pol&iacute;tica sobreideologizada que termina demostrando &ndash;con este giro pragm&aacute;tico&ndash; que el problema no es ENARSA</strong> y su d&eacute;ficit comercial o presunta ineficiencia, sino que es el Gobierno quien decide subsidiar a los usuarios residenciales/industriales, algo que bien podr&iacute;a reducir incluso bajo el esquema estatal actual &ndash;si la pol&iacute;tica fiscal (y no la inflaci&oacute;n) fuera la premisa principal de Econom&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Conclusi&oacute;n: este invierno seguiremos viendo <em>tenders</em> de compra por ENARSA y la demanda seguir&aacute; pagando precios desacoplados de los niveles internacionales. <em><strong>Nihil novum sub sole / nihil novum post luna.</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em>*El autor es doctor UBA en Derecho, director del Instituto de Gas y Petr&oacute;leo (UBA) y titular de la consultora Paspart&uacute;.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan José Carbajales]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/privatizacion-importaciones-gnl-traspie-ideologia-libertaria_129_13176195.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Apr 2026 14:00:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Privatización de importaciones de GNL: un traspié de la ideología libertaria]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Masculinidades en estado hype]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/masculinidades-hype_129_13171006.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d6e1074d-19b2-4095-baf9-12737746cd6f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Masculinidades en estado hype"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una intervención del streamer Santutu permite pensar en muchos signos y síntomas de época: hype, riesgo, jugársela toda, competencia, desvalorización del trabajo formal, valorización financiera, reconfiguración o reactualización de la masculinidad, entre otras valoraciones, según analizan los autores de esta nota.</p></div><p class="article-text">
        Es la madrugada del 1 de febrero de 2026. Santiago Rodr&iacute;guez Kahn, sentado frente a su computadora, habla a c&aacute;mara, gesticula, se mueve en su silla, lee comentarios en vivo, comparte la actividad de su pantalla, vocifera, reacciona. Nada muy extra&ntilde;o dentro del universo streamer. En efecto, la c&aacute;lida, agradable, veraniega madrugada del domingo 1 de febrero de 2026, parece una noche cualquiera en la Ciudad de Buenos Aires. En tiempos de redes sociales, sin embargo, todo puede cambiar en cuesti&oacute;n de segundos. Con mucha experiencia en la exposici&oacute;n digital, famoso tambi&eacute;n por su estilo pol&eacute;mico, Santutu -ese es el nombre que usa como streamer-, parece moverse como pez en el agua cuando stremea en la plataforma Kick (a su vez famosa y controversial por sus v&iacute;nculos con los casinos online). Esta vez, sin embargo, est&aacute; por protagonizar una escena que lo har&aacute; viral nuevamente, solo que no como le gustar&iacute;a. Esa madrugada del 1 de febrero de 2026, cuando Santiago Rodr&iacute;guez Zahn prende el stream, no sabe que apenas unas horas m&aacute;s tarde la cultura del clip que tantas veces lo benefici&oacute; le va a jugar una mala pasada. No sabe, tampoco, que est&aacute; a punto de conjugar un universo de representaciones e imaginarios centrales para nuestra &eacute;poca de pasiones tristes, al decir del soci&oacute;logo franc&eacute;s Fran&ccedil;ois Dubet.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A m&iacute; me pagan por lo que yo hago, por lo que yo genero, por lo que yo soy&rdquo;, dir&aacute; en respuesta a una serie de comentarios cr&iacute;ticos sobre las apuestas online. &ldquo;Escuchame, ma&ntilde;ana ten&eacute;s que levantarte temprano para ir a laburar. Yo hoy tengo 35 mil d&oacute;lares para apostar&rdquo;, agregar&aacute; unos instantes despu&eacute;s. &ldquo;Segu&iacute; en Twitter negro de mierda. [...] Segu&iacute; puteando. &iexcl;Que el equipo de esports me lo pagan a mi! &iexcl;Me lo pagan a m&iacute;, es todo m&iacute;o, es todo para m&iacute;, es todo para m&iacute;!&rdquo;, sumar&aacute; a los gritos. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; pasa? &iquest;Quer&eacute;s tener mi vida? [...] &iexcl;Te encantar&iacute;a, mog&oacute;lico! &iexcl;Te encantar&iacute;a tener mi vida, te mor&iacute;s de ganas! Pendejito mog&oacute;lico de Twitter. &iexcl;Te encantar&iacute;a! Pero no la pod&eacute;s tener, entonces te qued&aacute;s donde est&aacute;s&rdquo;, va a concluir, como quien se sabe victorioso de una discusi&oacute;n. Mencionar&aacute;, tambi&eacute;n, que la disponibilidad de 35 mil d&oacute;lares para apostar en un casino online no es algo de una &uacute;nica vez, sino que es una pr&aacute;ctica que realiza cotidianamente: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; dice ah&iacute;? [dir&aacute; en ese sentido mientras comparte la pantalla de un casino online en la que se&ntilde;ala con el mouse el monto de su cuenta personal: 35 mil d&oacute;lares]. Y ma&ntilde;ana tengo otros 35. Y pasado tengo otros 35&rdquo;. Luego de estos comentarios, el stream sigui&oacute; un rato m&aacute;s. Ignoramos qu&eacute; hizo Santutu despu&eacute;s de apagar la c&aacute;mara. Si alguien le anticip&oacute; que hab&iacute;a cruzado un l&iacute;mite o si simplemente se fue a dormir. Total, era una transmisi&oacute;n m&aacute;s como tantas otras. Lo que s&iacute; sabemos es que al amanecer de ese domingo de febrero en Buenos Aires, sus comentarios y sus respuestas se expandieron como p&oacute;lvora encendida por el mundo de las redes sociales. Luego de tantas horas de exposici&oacute;n, luego de intervenir en situaciones pol&eacute;micas como cuando apoy&oacute; p&uacute;blicamente la condena a CFK, tan solo 2 minutos de clip bastaron para que una figura como la de Santutu tambaleara.
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        Ya viralizado el clip, sus expresiones le costar&iacute;an su lugar como CEO del grupo BESTIA, una organizaci&oacute;n de esports centrada principalmente en la participaci&oacute;n en competencias profesionales del hist&oacute;rico juego Counter Strike, fundada por el rapero y freestyler Papo MC (tambi&eacute;n reconocido por su participaci&oacute;n destacada en competencias internacionales de poker). Desde BESTIA enseguida aclararon en un comunicado que las expresiones de Santutu &ldquo;no representan ni reflejan los valores que promueven como organizaci&oacute;n&rdquo; y que lo apartaban del cargo. Al d&iacute;a siguiente, el lunes 2 de febrero y luego de 24hs de cancelaci&oacute;n, Santutu emitir&aacute; un breve comunicado en Twitter. All&iacute; dir&aacute; que por primera vez sinti&oacute; verg&uuml;enza de algo que dijo en un vivo, y que se alejar&aacute; un tiempo -entendemos que de las redes y de la exposici&oacute;n- para &ldquo;meditar su accionar y pensar bien todo lo sucedido&rdquo;. &iquest;Game over?
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, &iquest;por qu&eacute; nos importa en este ensayo lo que dijo este streamer? Algo ya anticipamos al principio: con su intervenci&oacute;n, Santutu nos permite pensar en muchos signos y s&iacute;ntomas de &eacute;poca: Hype. Riesgo. Jug&aacute;rsela toda. Competencia. Desvalorizaci&oacute;n del trabajo formal. Valorizaci&oacute;n financiera. Reconfiguraci&oacute;n o reactualizaci&oacute;n de la masculinidad. Circulaci&oacute;n de los flujos de dinero en internet. Aceleraci&oacute;n. Violencia. Desigualdad. Precariedad. Individualismo. H&iacute;per estimulaci&oacute;n sensorial y cognitiva. H&iacute;per tecnologizaci&oacute;n del mundo de la vida. Econom&iacute;a de plataformas. Monetizaci&oacute;n. Algoritmo.
    </p><p class="article-text">
        Y este mundo, esta empresa, este mundo de hoy, que te esnifa la cabeza una y otra vez. Todo eso, entre otros elementos, son moneda corriente en el paisaje digital y en la estructuraci&oacute;n de subjetividades y v&iacute;nculos en el contexto del tecno-capitalismo financiero neoliberal salvaje. En este marco, Santutu nos importa por lo que dice, pero tambi&eacute;n por lo que simboliza: las derivas de la masculinidad hegem&oacute;nica y la ruptura del lugar tradicional del var&oacute;n trabajador (blanco, cisheterosexual, de posici&oacute;n econ&oacute;mica privilegiada) en la cada vez m&aacute;s precaria sociedad post industrial, cyber digital.
    </p><p class="article-text">
        Lejos estamos de la interpelaci&oacute;n gubernamental del var&oacute;n trabajador, el laburante que se dignifica a partir de su trabajo y que va de la casa al trabajo y del trabajo a la casa (aunque con ciertas licencias), propio de la ret&oacute;rica peronista, o del emprendedor macrista m&aacute;s cool que maneja sus tiempos y se autoexplota. Hoy lo que se promueve es un modelo de masculinidad cripto. Siguiendo a Nico Pontaquarto (2026), la masculinidad digital es una trampa de expectativas irreales. Bajo la promesa de la libertad financiera y el estatus de &ldquo;macho alfa&rdquo;, los j&oacute;venes quedan expuestos a discursos de &eacute;xito expr&eacute;s que, en casos como el de la cripto $LIBRA, derivan en estafas piramidales promovidas por el propio presidente del pa&iacute;s (hecho que, vale decir, a un a&ntilde;o de ocurrido contin&uacute;a con una baja condena social). Viven en una constante contradicci&oacute;n: en redes sociales impera el desprecio por lo pol&iacute;ticamente correcto y proyectan una falsa imagen de poder y de complicidad entre pares -de all&iacute; el t&eacute;rmino manosfera-; fuera de ellas, lo que prevalece es la frustraci&oacute;n y vulnerabilidad no tramitada. Tambi&eacute;n resulta parad&oacute;jico, o m&aacute;s bien propio de las complicidades que sostienen y perpet&uacute;an a la masculinidad hegem&oacute;nica, que estos j&oacute;venes apoyan a quienes los estafan. Vale recordar solo como nota al pie que el presidente del pa&iacute;s Javier Milei, a quienes mayormente votan estos varones, encarna de alg&uacute;n modo a este modelo de masculinidad (var&oacute;n, blanco, cisheterosexual, porte&ntilde;o y supuesto crack en las finanzas).
    </p><p class="article-text">
        La popularidad de las criptomonedas y las meme stocks &mdash;acciones que se viralizan en internet provocando aumentos repentinos de precio, independientemente de su viabilidad financiera&mdash; no responde a una l&oacute;gica econ&oacute;mica, sino a su funci&oacute;n como mecanismo para que los varones j&oacute;venes afirmen una masculinidad amenazada. En una econom&iacute;a donde el rol tradicional de var&oacute;n proveedor con un trabajo formal ya es, a esta altura, una historia contada por nuestrxs abuelxs (4 de cada 10 trabajadorxs son informales), estas inversiones de alto riesgo permiten demostrar rasgos asociados a la virilidad, tales como la valent&iacute;a ante el peligro, la resistencia ante las p&eacute;rdidas (el concepto de HODL) y la rebeli&oacute;n contra el sistema. La mayor&iacute;a de estos inversores son varones j&oacute;venes que adscriben a normas tradicionales de g&eacute;nero, pero que sienten que no logran cumplirlas en su cotidianidad. Ante la brecha entre las expectativas de &eacute;xito y la realidad econ&oacute;mica, muchos recurren a estos activos para obtener, siguiendo a Dan Cassino (2023), un &ldquo;valor de g&eacute;nero&rdquo; que les permite sentirse m&aacute;s masculinos, independientemente del resultado financiero.
    </p><p class="article-text">
        Esto tiene lugar desde un modo hype de existencia, un t&eacute;rmino del argot estadounidense ya incorporado al nuestro, que hace referencia a una manera adictiva, ansi&oacute;gena, hiperb&oacute;lica y exagerada de vivir, de jugarse todo, que puede ser le&iacute;da en el fondo como una estafa para quien hypea, puesto que cuando la acci&oacute;n se termina muchas veces sobreviene el vac&iacute;o. Para quienes escribimos estas p&aacute;ginas, es un potlatch con poca m&iacute;stica y que encarna un c&oacute;ctel de intensidad inmediata con casi nula reciprocidad. La intensidad en este caso no se sit&uacute;a en un estado de excepci&oacute;n, por el contrario opera como una forma de vida que, m&aacute;s que subvertir el deber ser capitalista, apunta a su aceleraci&oacute;n y sigue generando desigualdades y estados narc&oacute;ticos y de voracidad que vampirizan al sujeto. Un sujeto que se encuentra cada vez m&aacute;s solo, aislado, consumido y consumidor a la vez, alienado de su fuerza de trabajo, de sus deseos, emociones y energ&iacute;as, de sus capacidades creativas, de su imaginaci&oacute;n, de su potencia transformadora de la realidad. Retomando a Rob&iacute;n James (2012) &ldquo;para el sujeto neoliberal, el objetivo de la vida es llevarla al l&iacute;mite, acerc&aacute;ndose cada vez m&aacute;s al punto de rendimiento decreciente [...]. El sujeto neoliberal tiene un insaciable apetito de m&aacute;s y m&aacute;s diferencias novedosas&rdquo;, citado en el libro Aceleracionismo, compilado por Armen Avanessian y Mauro Reis y editado por Caja Negra, en 2017.
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n de la aceleraci&oacute;n no es nueva en la teor&iacute;a social. Ya se puede encontrar su problematizaci&oacute;n o inquietud en an&aacute;lisis cl&aacute;sicos como los de Marx y Simmel sobre la reorganizaci&oacute;n del tiempo durante el capitalismo industrial (disciplina fabril, medici&oacute;n, monetizaci&oacute;n de la vida y las relaciones sociales, racionalizaci&oacute;n, aceleraci&oacute;n ps&iacute;quica). En el marco del capitalismo financiero y de plataformas, autorxs que se ocupan de analizar el aceleracionismo explican que, en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, a trav&eacute;s de innovaciones tecnol&oacute;gicas, financieras y organizativas se viene experimentando una intensificaci&oacute;n dr&aacute;stica de los ritmos de circulaci&oacute;n de capital, informaci&oacute;n y mercanc&iacute;as. La econom&iacute;a capitalista ya no duerme, no descansa. Con brechas espaciales y temporales cada vez m&aacute;s reducidas (las operaciones financieras est&aacute;n a un click de distancia), los mercados funcionan 24/7, los 365 d&iacute;as del a&ntilde;o. Econom&iacute;a global en tiempo real. Con el avance de la econom&iacute;a de plataformas, esta tendencia no est&aacute; haciendo m&aacute;s que intensificarse: trabajos on demand, disponibilidad permanente, monetizaci&oacute;n e hiper estimulaci&oacute;n de la atenci&oacute;n, manipulaci&oacute;n de emociones, difuminaci&oacute;n de fronteras trabajo y ocio, mundo laboral e &iacute;ntimo, incorporaci&oacute;n subjetiva de la l&oacute;gica del algoritmo en las relaciones sociales y laborales. Al avanzar en tiempos antes no (tan) econ&oacute;micos, como el ocio o la intimidad, se produce toda una colonizaci&oacute;n temporal de la vida cotidiana que deja a los sujetos en un estado de desconcierto, precariedad e incertidumbre constante. Y con el juego, el espacio de recreaci&oacute;n y sociabilidad, se vincula de manera creciente con la apuesta.
    </p><p class="article-text">
        La relaci&oacute;n con el tiempo cambia en funci&oacute;n de la posici&oacute;n econ&oacute;mica, del g&eacute;nero, del color de piel, la cercan&iacute;a con los espacios de trabajo y sociabilidad, entre otra multiplicidad de factores y dimensiones que hacen a la desigualdad. Disponer de &ldquo;tiempo libre&rdquo; en la actualidad es un privilegio de unxs pocxs. No cualquiera puede darse el lujo de &ldquo;bajar un cambio&rdquo;. Mientras que las distancias espaciales y temporales se achican fren&eacute;ticamente para acelerar la circulaci&oacute;n de los flujos de capital, una gran cantidad de trabajadorxs (y cada vez m&aacute;s en la econom&iacute;a de Milei) se ven forzadxs a desplazarse a lo largo de grandes distancias, invirtiendo muchas horas del d&iacute;a para ir y volver de sus lugares de trabajo, con un transporte p&uacute;blico que no deja de encarecerse al mismo ritmo con el que empeora su servicio.
    </p><p class="article-text">
        En t&eacute;rminos de la construcci&oacute;n de la masculinidad, como venimos explicando, la l&oacute;gica aceleracionista del capitalismo actual produce tensiones identitarias que exigen una b&uacute;squeda de reafirmaci&oacute;n, estabilidad y estatus. B&uacute;squeda que muchas veces implica din&aacute;micas y pr&aacute;cticas violentas. Parece ser que la combinaci&oacute;n de financiarizaci&oacute;n y digitalizaci&oacute;n de la econom&iacute;a est&aacute; ofreciendo un medio de expresi&oacute;n ideal para ello, a trav&eacute;s del mundo de las apuestas online, las redes sociales, la expansi&oacute;n de la cultura gamer a sectores cada vez m&aacute;s amplios y la operaci&oacute;n continua en mercados burs&aacute;tiles y de divisas desde la comodidad del celular.
    </p><p class="article-text">
        En el plano pol&iacute;tico, este cambio se manifiesta a trav&eacute;s de la adhesi&oacute;n masiva de varones j&oacute;venes a opciones de ultraderecha masculinas y femeninas (Donald Trump, Jair Bolsonaro, Javier Milei, Giorgia Meloni) que tienen como base ideol&oacute;gica una representaci&oacute;n y un ejercicio desinhibido de la masculinidad hegem&oacute;nica. Es cool odiar, insultar, violentar, ser heater&hellip; siempre y cuando todo eso no est&eacute; orientado al poder. En el plano econ&oacute;mico, alrededor de figuras como Jeff Bezos, Mark Zuckerberg o Elon Musk, estos varones proyectan un modelo a seguir que conecta con valores claves de esta &eacute;poca: hacerse rico se presenta como una posibilidad al alcance de cualquiera, bajo una l&oacute;gica meritocr&aacute;tica. Todo el ej&eacute;rcito de cripto bros que inunda las redes sociales, en buena medida ve en estos personajes el punto m&aacute;s alto de realizaci&oacute;n: vivir al palo, vivir al l&iacute;mite. Buena parte de la cultura streamer/gamer tambi&eacute;n se vale de estos imaginarios.
    </p><p class="article-text">
        Claro que uno y otro plano, el pol&iacute;tico y el econ&oacute;mico, se retroalimentan mutuamente. Pero conviene diferenciarlos en tanto tambi&eacute;n suponen una relaci&oacute;n tensa en la que unos y otros pugnan por imponerse. Pensemos por ejemplo en el breve paso de Musk por la administraci&oacute;n p&uacute;blica en los inicios del segundo gobierno de Trump.
    </p><p class="article-text">
        Frente a las m&uacute;ltiples crisis que signan nuestro tiempo (ambientales, b&eacute;licas, econ&oacute;micas, culturales, ideol&oacute;gicas, cognitivas, emocionales y un largo etc&eacute;tera), la respuesta del poder pol&iacute;tico y econ&oacute;mico viene siendo la aceleraci&oacute;n: del conflicto, de la precariedad, de la circulaci&oacute;n voraz de capital, de la vampirizaci&oacute;n de los flujos de energ&iacute;a y de los cuerpos de quienes trabajan, de la colonizaci&oacute;n de cada vez m&aacute;s esferas de la vida cotidiana, de la espectacularizaci&oacute;n y la banalizaci&oacute;n de las asimetr&iacute;as y las luchas sociales. Anarcotizados, en modo hype, persiguiendo en frenes&iacute; una realizaci&oacute;n que se limita exclusivamente a la v&iacute;a econ&oacute;mica y que tiene como requisito la demostraci&oacute;n p&uacute;blica en redes sociales. Sin lo cual, no ser&iacute;a real. &iquest;Cu&aacute;l puede ser, en cambio, nuestra respuesta frente a la deshumanizaci&oacute;n, la banalidad, la crueldad y la insoportable levedad del ser de quienes ostentan el poder hoy? &ldquo;&iquest;Qu&eacute; pasa? &iquest;Quer&eacute;s mi vida?&rdquo;, pregunt&oacute; Santutu en aquella madrugada de febrero. &iquest;Queremos esa vida?
    </p><p class="article-text">
        *<em>Lxs autores son soci&oacute;logxs.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Facundo Ferrer y Mariana Palumbo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/masculinidades-hype_129_13171006.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Apr 2026 16:17:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Masculinidades en estado hype]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Francisco: un legado de fraternidad que interpela al mundo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/francisco-legado-fraternidad-interpela-mundo_129_13157502.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ce9f8000-4569-4787-a869-63f5c33fff26_16-9-discover-aspect-ratio_default_1116542.jpg" width="796" height="448" alt="Francisco: un legado de fraternidad que interpela al mundo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A un año de su partida, el pensamiento de Francisco se consolida como una brújula ética frente a las crisis del presente. Un repaso por su magisterio, la vigencia de sus diagnósticos sobre la 'casa común' y el legado de un pastor que hizo de la coherencia y la cercanía su mayor bandera.</p></div><p class="article-text">
        A un a&ntilde;o de su partida a la eternidad, el magisterio y pensamiento de Francisco siguen m&aacute;s presentes y vigentes que nunca. Sencillamente porque, como dec&iacute;a el fil&oacute;sofo Jean-Paul Sartre, una concepci&oacute;n del mundo o una filosof&iacute;a sigue siendo eficaz mientras se mantengan las condiciones materiales, sociales y espirituales que la engendraron, y es insuperable en la medida que no se supere el momento hist&oacute;rico del cual surgi&oacute;. Francisco identific&oacute; tres rupturas que necesitan ser urgentemente reconstruidas: la ruptura de la fraternidad humana, la ruptura de los hombres con la casa com&uacute;n &mdash;la naturaleza&mdash; y la ruptura con la trascendencia, con Dios.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;l denunci&oacute; que vivimos en un sistema basado en la tiran&iacute;a del dinero y en el paradigma tecnocr&aacute;tico, esa creencia de que el desarrollo tecnol&oacute;gico por s&iacute; solo resolver&aacute; todos los problemas. Se&ntilde;al&oacute; con firmeza el consumismo desenfrenado de las clases pudientes y, simult&aacute;neamente, un creciente descarte humano con sus secuelas de trata, explotaci&oacute;n, esclavitud y migraciones desesperadas. Tambi&eacute;n advirti&oacute; que esta b&uacute;squeda de ganancia a cualquier costo est&aacute; produciendo un da&ntilde;o irreparable a la casa com&uacute;n a trav&eacute;s del calentamiento global, la contaminaci&oacute;n, la deforestaci&oacute;n y el monocultivo, cuyas consecuencias son fen&oacute;menos clim&aacute;ticos extremos que amenazan la existencia misma del planeta.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, nos revel&oacute; que vivimos una tercera guerra mundial en cuotas por el reparto de los mercados entre los poderosos, un estrangulamiento de los pa&iacute;ses del sur &mdash;saqueados y endeudados por los del norte&mdash; y un predominio del capital financiero parasitario sobre el productivo. Ante este panorama, nos convoca a luchar juntos por sociedades que sean justas en su distribuci&oacute;n, inclusivas para que en ellas quepamos todos y sustentables en su armon&iacute;a con la naturaleza. Para ello, nos propuso recorrer el camino de la fraternidad humana, uniendo a todos los buenos corazones samaritanos en pos de reconstruir comunidades con centro en los seres humanos, pregonar por la paz, reemplazar la emisi&oacute;n de carbono por energ&iacute;as renovables y no dejar a nadie herido al costado del camino. Su llamado fue una lucha por los derechos b&aacute;sicos: tierra, techo y trabajo.
    </p><p class="article-text">
        A los cat&oacute;licos nos pidi&oacute; una iglesia en salida, que se embarre en las periferias sociales, geogr&aacute;ficas y existenciales. Nos llam&oacute; a caminar juntos con otras religiones e incluso con personas de buen coraz&oacute;n sean o no creyentes, construyendo agendas de humanidad que vayan del coraz&oacute;n a la cabeza, de la periferia al centro y de abajo hacia arriba. Para Francisco, la reconstrucci&oacute;n de la fraternidad humana en la pr&aacute;ctica es el &uacute;nico camino posible para salvar a la humanidad e incluso al planeta. Nos ense&ntilde;&oacute; que esta lucha no es posible desde el nominalismo o la pr&eacute;dica incoherente. Nos llam&oacute; a predicar con el ejemplo, como &eacute;l mismo lo hizo desde su lugar de l&iacute;der de la Iglesia Cat&oacute;lica y Jefe de Estado del Vaticano, renunciando a la fastuosidad y a los privilegios, viviendo de manera sencilla y dejando hasta la &uacute;ltima gota de sudor por los m&aacute;s humildes.
    </p><p class="article-text">
        Nos alent&oacute; a dejar el mundo mejor de como lo encontramos, no solo para nuestros hijos, sino para ser conscientes de que estamos de paso por la tierra para sembrar un mejor futuro para las pr&oacute;ximas generaciones. En el centro de su pr&eacute;dica nos record&oacute; la par&aacute;bola del buen samaritano: aquel que sinti&oacute; empat&iacute;a por el herido al costado del camino y no se hizo el distra&iacute;do como el religioso o el funcionario que, pese a conocer los mandamientos, optaron por seguir de largo. Con esa par&aacute;bola nos record&oacute; que el bien precede a la verdad y que las verdaderas causas van siempre del coraz&oacute;n a la cabeza y en el reconocimiento de la dignidad del projimo.
    </p><p class="article-text">
        Francisco nos ense&ntilde;&oacute; que nadie se salva solo; que en fraternidad y construyendo comunidad iremos sembrando los cimientos para que el actual sistema cambie por uno que tenga a la justicia, la inclusi&oacute;n y la armon&iacute;a con la casa com&uacute;n como pilares fundamentales.
    </p><p class="article-text">
        El a&ntilde;o que pas&oacute; sin &eacute;l confirm&oacute; su diagn&oacute;stico en&nbsp;Laudato Si&rsquo;&nbsp;y&nbsp;Fratelli Tutti. Los desaf&iacute;os que nos dej&oacute; planteados respecto a la reconstrucci&oacute;n de la fraternidad humana y la reconciliaci&oacute;n con Dios y la naturaleza est&aacute;n m&aacute;s presentes que nunca. Lo m&aacute;s importante que nos leg&oacute; es la &eacute;tica social indispensable para empujar esos cambios. Sin el ejemplo no es posible cambiar el estado de las cosas. Por eso su magisterio est&aacute; regado de sencillez y servicio.
    </p><p class="article-text">
        En sus &uacute;ltimos suspiros, nos volvi&oacute; a llamar a rezar y obrar por los descartados: los masacrados por las guerras, las v&iacute;ctimas de trata, los abuelos abandonados y los migrantes. A todos ellos los coloc&oacute; ante nosotros como crucificados que nos recuerdan a Jes&uacute;s. Como en el G&eacute;nesis, Dios vuelve a preguntarnos: &ldquo;&iquest;D&oacute;nde est&aacute; tu hermano?&rdquo;. Y esa pregunta cala hondo. La multitud que lo homenaje&oacute; el s&aacute;bado pasado en Plaza de Mayo, y la que lo seguir&aacute; haciendo, es un ejemplo viviente de cu&aacute;nto se lo extra&ntilde;a. La propia Santa Sede reconoce que bajo su magisterio m&aacute;s de cien millones de personas retornaron al catolicismo. No es casualidad: cuando el pastor tiene olor a oveja y act&uacute;a como piensa, el mundo reconoce la coherencia del mensaje y, como el buen samaritano con el herido al costado del camino, reconoce el valor sagrado de&nbsp;la dignidad humana
    </p><p class="article-text">
        Francisco se fue, pero su siembra reci&eacute;n comienza. Nos queda a nosotros regar ese legado con coherencia y valent&iacute;a, para que el mundo que encuentren los que vienen sea, finalmente, la casa com&uacute;n que &eacute;l tanto so&ntilde;&oacute;.A un a&ntilde;o de su partida, Francisco no es un recuerdo del pasado, sino una br&uacute;jula para el futuro. Su voz sigue gritando en las periferias, esperando nuestra respuesta
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gustavo Vera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/francisco-legado-fraternidad-interpela-mundo_129_13157502.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Apr 2026 13:15:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Francisco: un legado de fraternidad que interpela al mundo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Papa Francisco]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Quién decide sobre el agua?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/decide-agua_129_13125475.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4293854d-afeb-49df-a7b1-6aec42bf1641_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Quién decide sobre el agua?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La combinación entre la reforma de la Ley de Glaciares y el RIGI puede generar un punto de no retorno para los glaciares y para el futuro de la vida en amplias zonas. Irreversibilidad jurídica y ambiental.</p></div><p class="article-text">
        El intento de <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/gobierno-apuesta-reforma-ley-glaciares-salir-crisis-oposicion-diagrama-ofensiva_1_13122760.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reforma de la Ley de Glaciares </a>pone en el centro una vieja discusi&oacute;n: la <em>politizaci&oacute;n</em> del uso del agua. La propia ley fue concebida en los acalorados debates de 2008 y 2010 ante la r&aacute;pida expansi&oacute;n de proyectos mineros, justamente como una forma de proteger las reservas h&iacute;dricas estrat&eacute;gicas en un pa&iacute;s donde m&aacute;s del 60% del territorio es &aacute;rido o semi&aacute;rido. Ese cambio fue fundamental porque permiti&oacute; transformar los conflictos mineros locales en problemas p&uacute;blicos m&aacute;s amplios, vinculados al agua, el territorio y el futuro de esas regiones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hoy, el avance del R&eacute;gimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI) corre el eje de la discusi&oacute;n: del agua al negocio minero. La exclusi&oacute;n de las instituciones cient&iacute;ficas y de decenas de miles de organizaciones y representantes de la sociedad civil de las audiencias p&uacute;blicas deja al descubierto los intereses detr&aacute;s de la reforma. <strong>La discusi&oacute;n sobre la Ley de Glaciares ya no es solo ambiental: es una discusi&oacute;n sobre qui&eacute;n produce conocimiento, qui&eacute;n decide sobre el territorio y qui&eacute;n controla el agua en la Argentina que viene.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En 2019, la Corte Suprema de Justicia de la Naci&oacute;n declar&oacute; por unanimidad la constitucionalidad de la Ley de Glaciares, luego de varios a&ntilde;os de litigio impulsado por la empresa Barrick Gold y el gobierno de la provincia de San Juan. En su fallo, la Corte estableci&oacute; que la protecci&oacute;n de los glaciares es una responsabilidad compartida entre la Naci&oacute;n y las provincias, y reafirm&oacute; que los derechos colectivos, como el derecho al ambiente y al agua, deben prevalecer frente al derecho de propiedad o de explotaci&oacute;n econ&oacute;mica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>La combinaci&oacute;n entre la reforma de la Ley de Glaciares y el RIGI puede generar un punto de no retorno para los glaciares y para el futuro de la vida en amplias zonas. Irreversibilidad jur&iacute;dica y ambiental. Reglas que no se pueden cambiar y territorios que no se pueden restaurar.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El RIGI no solo otorga beneficios fiscales, cambiarios y regulatorios por 30 a&ntilde;os, sino que tambi&eacute;n declara a los proyectos adheridos como de &ldquo;inter&eacute;s nacional&rdquo; y establece un esquema de estabilidad normativa que limita la posibilidad de que provincias y municipios establezcan nuevas regulaciones que puedan afectar a las inversiones. Aunque el r&eacute;gimen abarca diversos sectores econ&oacute;micos, la evidencia muestra que m&aacute;s del 95% de las inversiones comprometidas se concentran en actividades extractivas, especialmente miner&iacute;a e hidrocarburos. <strong>El sector minero encontr&oacute; en el RIGI una oportunidad para reactivar proyectos que se encontraban paralizados por conflictos sociales, restricciones ambientales o causas judiciales.</strong> De este modo, el RIGI funciona como un mecanismo de presi&oacute;n pol&iacute;tica para remover o deteriorar resistencias o normas ambientales, ya sea mediante la aceleraci&oacute;n de permisos, la intervenci&oacute;n del gobierno nacional en conflictos provinciales o el uso de dispositivos de seguridad para garantizar la continuidad de los proyectos.
    </p><p class="article-text">
        Los datos del Inventario Nacional de Glaciares muestran que la mayor parte de la superficie glaciar del pa&iacute;s se ubica en la regi&oacute;n patag&oacute;nica, donde se concentra m&aacute;s del 60% del &aacute;rea glaciar de la cordillera. Sin embargo, las provincias de Tierra del Fuego, Santa Cruz y Chubut cuentan con normativas provinciales que restringen la actividad minera en la cordillera o han zonificado el territorio para evitar la expansi&oacute;n en zonas glaciares. En efecto, si bien se conoce el potencial minero en la regi&oacute;n, por el momento la actividad se encuentra suspendida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, el escenario es muy diferente en Mendoza, San Juan y Catamarca, donde coinciden tres factores clave: 1) una superficie relevante de glaciares y periglaciares, 2) emergencia h&iacute;drica y 3) la presencia de proyectos mineros en fases de factibilidad o de exploraci&oacute;n avanzada. Estas tres provincias poseen poco m&aacute;s del 30% de los glaciares del total nacional, Mendoza (21%), San Juan (11%), y Catamarca (1%) pero tambi&eacute;n un potencial enorme en cobre y oro.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, si se observa el mapa minero argentino, el sentido de la reforma se vuelve m&aacute;s claro. Argentina cuenta con m&aacute;s de 300 proyectos mineros en cartera, de los cuales 30 se encuentran en un radio de cercan&iacute;a menor a 10 kil&oacute;metros o se superponen con ambientes glaciares y periglaciares. Entre los que buscan ingresar al RIGI, varios se ubican precisamente en estas zonas, especialmente proyectos de cobre y oro localizados en San Juan, Mendoza y Catamarca. Seg&uacute;n el <a href="https://observatoriorigi.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Observatorio del RIGI</a>, la mayor&iacute;a de los 17 proyectos mineros que buscan adherir al r&eacute;gimen son de litio. Sin embargo, los de cobre son los m&aacute;s importantes en t&eacute;rminos de inversi&oacute;n comprometida y son los que el gobierno busca impulsar por su relevancia exportadora. Los Azules, El Pach&oacute;n, Agua Rica y el proyecto Vicu&ntilde;a, que incluye Josemar&iacute;a y Filo del Sol, concentran inversiones cercanas a los 23.000 millones de d&oacute;lares y <strong>se ubican en zonas de alta monta&ntilde;a donde la presencia de glaciares y ambiente periglacial establece restricciones ambientales; all&iacute; donde nacen las cuencas que abastecen a las poblaciones y econom&iacute;as regionales de las zonas &aacute;ridas del pa&iacute;s</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con una cartera de 70 proyectos de cobre concentrados en San Juan, Salta, Catamarca y Mendoza, cabe recordar que la cordillera no es solo una reserva de minerales, es tambi&eacute;n una reserva de agua. Por eso, el nuevo <em>boom</em> del cobre reabre una discusi&oacute;n hist&oacute;rica en la Argentina entre miner&iacute;a, agua y territorio.
    </p><p class="article-text">
        La Ley de Glaciares fue discutida en el Congreso, construida con evidencia cient&iacute;fica y ratificada por la Corte Suprema en 2019. Sin embargo, los gobiernos (nacional y provinciales) buscan reformar el texto normativo d&aacute;ndole la espalda a la sociedad civil y a las instituciones cient&iacute;ficas-acad&eacute;micas especializadas con el &uacute;nico objetivo de facilitar inversiones mineras y blindar a las empresas de futuros litigios por da&ntilde;os ambientales irreversibles. La discusi&oacute;n sobre la miner&iacute;a en la cordillera es, en realidad, una discusi&oacute;n sobre el agua. Y la discusi&oacute;n sobre el agua es, inevitablemente, una discusi&oacute;n sobre el poder: qui&eacute;n decide sobre el territorio, qui&eacute;n se beneficia de los recursos y qui&eacute;n asume los costos ambientales.
    </p><p class="article-text">
        *<em>Mariano Novas es investigador del &Aacute;rea de Ambiente y Pol&iacute;tica de la UNSAM y coordinador del Observatorio del RIGI.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>El Observatorio del RIGI es una iniciativa colaborativa que re&uacute;ne a la Fundaci&oacute;n Ambiente y Recursos Naturales (FARN), el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), el Transnational Institute (TNI), el Espacio de Trabajo Fiscal para la Equidad (ETFE), el Centro de Pol&iacute;ticas P&uacute;blicas para el Socialismo (CEPPAS) y la Escuela de Pol&iacute;tica y Gobierno de la Universidad Nacional de San Mart&iacute;n (EPYG/UNSAM).</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mariano Novas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/decide-agua_129_13125475.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Apr 2026 19:01:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Quién decide sobre el agua?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ley de Glaciares,Javier Milei,RIGI,Minería]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Acceso a la justicia: la deuda pendiente con las mujeres del mundo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/acceso-justicia-deuda-pendiente-mujeres-mundo_129_13101778.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4cbea1cd-4bcd-416e-9e8e-7f205b6c3e7a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Acceso a la justicia: la deuda pendiente con las mujeres del mundo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La sede de las Naciones Unidas en Nueva York fue escenario de la CSW70, el principal encuentro global sobre igualdad de género y derechos de las mujeres. Este año, el foco estuvo puesto en el acceso a la justicia, un eje que revela tanto avances significativos como profundas desigualdades persistentes.</p></div><p class="article-text">
        Del 9 al 19 de marzo, la sede de las Naciones Unidas en Nueva York fue escenario del mayor encuentro anual dedicado a la <strong>igualdad de g&eacute;nero y los derechos de las mujeres</strong>: la 70&ordf; sesi&oacute;n de la Comisi&oacute;n sobre la Condici&oacute;n Jur&iacute;dica y Social de la Mujer, conocida como CSW70. El evento re&uacute;ne a todas las delegaciones de los Estados miembros y a varios representantes de la sociedad civil para debatir y acordar un eje central de trabajo sobre la situaci&oacute;n de las mujeres en el mundo. Este a&ntilde;o fue el acceso a la justicia. Por primera vez tuve el privilegio de presenciar este evento en persona, como representante de Incidencia Feminista, una organizaci&oacute;n de activistas feministas de todo el pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El tema prioritario de esta edici&oacute;n no es un asunto t&eacute;cnico: hablar de acceso a la justicia es hablar de la posibilidad concreta de que una mujer, entendida en toda su diversidad, donde sea que est&eacute;, pueda ejercer sus derechos y apelar a que el Estado la escuchar&aacute;, la proteger&aacute; y le responder&aacute;. Los datos que enmarcan el debate son contundentes: el 44% de los pa&iacute;ses no protege la igualdad salarial, el 54% carece de definiciones de violaci&oacute;n basadas en el consentimiento, y 45 pa&iacute;ses a&uacute;n tienen leyes discriminatorias en materia de nacionalidad. Las mujeres solo tienen el 64% de los derechos legales que tienen los hombres en &aacute;reas tan b&aacute;sicas como el trabajo, la propiedad o la familia. Pero tambi&eacute;n hay se&ntilde;ales de que la incidencia funciona: desde 2016, 40 pa&iacute;ses impulsaron los derechos de las mujeres en sus constituciones; entre 2019 y 2024, el 90% de los Estados reforz&oacute; leyes para combatir la violencia de g&eacute;nero; desde 1970, 600 millones de mujeres obtuvieron oportunidades econ&oacute;micas gracias a reformas del derecho de familia. Los cambios normativos son posibles. Y cuando ocurren, transforman vidas.
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        Sin embargo, las mujeres y las ni&ntilde;as nunca han estado tan cerca de la igualdad, y jam&aacute;s tan cerca de perderla. Argentina es un ejemplo brutal de esa paradoja. Un pa&iacute;s que conquist&oacute; el aborto legal, el matrimonio igualitario y la Ley de Identidad de G&eacute;nero enfrenta hoy un desmantelamiento sistem&aacute;tico de todo lo construido. El gobierno de Milei elimin&oacute; el Ministerio de Mujeres, G&eacute;neros y Diversidad, recort&oacute; programas como Acompa&ntilde;ar y ENIA, y desfinanci&oacute; iniciativas de salud sexual y prevenci&oacute;n de la violencia. El Presupuesto 2025 destin&oacute; cero pesos al programa Acompa&ntilde;ar y a la L&iacute;nea 144. No son recortes t&eacute;cnicos: son decisiones pol&iacute;ticas con consecuencias reales en los cuerpos y las vidas de las mujeres m&aacute;s vulnerables.
    </p><p class="article-text">
        Las reflexiones que surgen de esta experiencia son en dos niveles. En principio, hacer una cr&iacute;tica a la delegaci&oacute;n oficial enviada por Argentina: en sinton&iacute;a con el gobierno libertario, tornaron cada mesa de debate con posturas retr&oacute;gradas que nada ten&iacute;an que ver con las necesidades de ese encuentro global, pensado desde la democratizaci&oacute;n para el acceso a la justicia sustantiva y el desarrollo pleno de los derechos humanos. Pese a esta verg&uuml;enza, las resoluciones y el acuerdo alcanzado dan cuenta de que los est&aacute;ndares construidos en estos 70 a&ntilde;os no logran ser descartados tan f&aacute;cilmente. Estos espacios internacionales &mdash;que podemos caracterizar como en una crisis profunda&mdash; le hacen frente a la emboscada de los sectores m&aacute;s conservadores, anti-g&eacute;nero y anti-derechos, financiados por grandes empresas que solo buscan eliminarlos del mapa.
    </p><p class="article-text">
        En otro plano, el m&aacute;s importante y decisivo, est&aacute; el intercambio entre las organizaciones de la sociedad civil, que se desarroll&oacute; durante diez d&iacute;as en distintas conferencias y conversatorios. Los temas giraron en torno a la crisis del multilateralismo, el papel de los feminismos y las estrategias alternativas de incidencia. Esos espacios me dejaron con una pregunta: si m&aacute;s que una crisis del multilateralismo, no estamos siendo testigos de una crisis del occidentalismo como proyecto de &ldquo;orden global&rdquo;. La contracara de estas discusiones son realidades profundamente arrasadas por decisiones de un imperio que sabe de su agotamiento y necesita reforzar su poder de la forma m&aacute;s tirana: la precarizaci&oacute;n e individualizaci&oacute;n extrema.
    </p><p class="article-text">
        Frente a eso, la pregunta es v&aacute;lida: &iquest;para qu&eacute; ir a Nueva York? La respuesta est&aacute; en los propios n&uacute;meros. Cada reforma legal, cada ley de paridad, cada protocolo contra la violencia que se adopt&oacute; en los &uacute;ltimos treinta a&ntilde;os tuvo detr&aacute;s a organizaciones que incidieron, que llevaron evidencia, que construyeron alianzas en espacios como la CSW. Incidir en foros internacionales no es abandonar la calle: es otra forma de hacer pol&iacute;tica para cambiar la vida concreta de las personas.
    </p><p class="article-text">
        Lo mejor que podemos hacer frente a este contexto es seguir construyendo comunidad complementando las diversas estrategias que llevamos adelante. El poder de lo colectivo es m&aacute;s fuerte que todo. Los lazos sociales son los que nos salvan y sostienen en esta crisis, y nos demuestran que quienes construimos con memoria y respeto este presente y el futuro, somos la esperanza.
    </p><p class="article-text">
        <em>Martina Ferretto es Doctora en Ciencias Sociales por la Universidad de Buenos Aires, activista de Incidencia Feminista.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martina Ferreto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/acceso-justicia-deuda-pendiente-mujeres-mundo_129_13101778.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Mar 2026 18:35:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Acceso a la justicia: la deuda pendiente con las mujeres del mundo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Javier Milei,Feminismos,ONU]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El pasado en tiempo presente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/pasado-tiempo-presente_129_13090980.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/70ea6d67-a9da-4ac9-bf69-75038734d5c1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El pasado en tiempo presente"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los juicios por delitos de lesa humanidad en Argentina tienen dos rasgos únicos: el compromiso de juzgar a absolutamente todos los responsables y la apuesta por audiencias verdaderamente públicas. En ese camino, el medio comunitario La Retaguardia cumplió un rol fundamental al transmitir los juicios desde 17 jurisdicciones judiciales.</p></div><p class="article-text">
        Una frase que suele repetirse, seguramente con orgullo y poco de verdad, es que &ldquo;Argentina es el &uacute;nico pa&iacute;s que juzga a los genocidas&rdquo;. Eso no es cierto. No somos el &uacute;nico pa&iacute;s que juzga genocidas. Hay 27 pa&iacute;ses donde han juzgado o se juzgan a las y los genocidas. Pero lo que s&iacute; es cierto es que los juicios por delitos de lesa humanidad que se hacen en la Argentina tienen dos particularidades que nos diferencian del resto: una es el &ldquo;juicio y castigo a todos los culpables&rdquo;, que es una ense&ntilde;anza de las Madres de Plaza de Mayo.
    </p><p class="article-text">
        Los juicios aqu&iacute; buscan juzgar a todos, absolutamente a todos los responsables: militar, civil, juez, fiscal, cura, apropiadora o apropiador. Hasta el &uacute;ltimo va a ser juzgado. Por eso, en este a&ntilde;o en que se cumple medio siglo del &uacute;ltimo golpe de Estado va a ser juzgado, por ejemplo, el ex gerente de la planta de Merc&eacute;des Benz Juan Ronaldo Tasselkraut, quien en 1985 durante el Juicio a las Juntas ya hab&iacute;a sido se&ntilde;alado por el obrero H&eacute;ctor Ratto como responsable de su secuestro. Ratto lo cont&oacute; el 27 de mayo de 1985 ante los seis jueces de la C&aacute;mara Federal.
    </p><p class="article-text">
        La otra particularidad es que, desde el Juicio a las Juntas, fuimos empujando para que las audiencias fueran y sean realmente p&uacute;blicas. Por eso, las salas en el momento de la presencialidad se llenaban de pibas y pibes, adolescentes y hasta ni&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y cuando no hubo m&aacute;s presencialidad aparecieron las y los compa&ntilde;eros de La Retaguardia, un medio comunitario, alternativo y popular, para empezar a dar una pelea para poder transmitir los juicios. Y hoy, aquella pelea, es otra victoria de nuestro modelo de juzgamiento porque ofrece la posibilidad de que los juicios sean realmente p&uacute;blicos. Esto se logr&oacute; por el empuje de mucha gente, pero fundamentalmente por La Retaguardia.
    </p><p class="article-text">
        Por eso si un d&iacute;a, de aquellos d&iacute;as que van a venir, alguien pregunta &ldquo;&iquest;d&oacute;nde puedo ver los juicios por los delitos de lesa humanidad?&rdquo; Ya sabemos qu&eacute; decirle: en La Retaguardia, que transmiti&oacute; juicios en desde 17 distintas jurisdicciones judiciales. Justamente ah&iacute; est&aacute; la importancia y el valor del libro doble que acaban de editar donde recuperan 50 cr&oacute;nicas period&iacute;sticas sobre esas audiencias, que hablan del pasado pero en tiempo presente, porque la acci&oacute;n est&aacute; sucediendo ahora mismo.
    </p><p class="article-text">
        Todos esos juicios, que se reiniciaron en 2003 como resultado de la combinaci&oacute;n de muchos factores, permitieron llegar a esta realidad: 1.208 genocidas condenados, 367 sentencias, que dicen que no fue una guerra, que fue un plan de exterminio y que los desaparecidos son 30.000.
    </p><p class="article-text">
        Y si un d&iacute;a, de esos d&iacute;as que van a venir , alguien pregunta, &ldquo;Che, &iquest;qui&eacute;n era capaz en aquellos a&ntilde;os de juntar a todo el movimiento de derechos humanos, los que estaban peleados, los que ten&iacute;an diferencias, los que no se hablaban, los que iban a una marcha y a otra?&rdquo; nosotros vamos a responder: La Retaguardia y sus medios aliados.
    </p><p class="article-text">
        La Retaguardia, pero tambi&eacute;n la Plaza de Mayo de este 24 de marzo, que tendr&aacute; una marcha unitaria y ah&iacute; vamos a estar todas y todos para decir Nunca M&aacute;s y Juicio y Castigo a todos los culpables.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por todo esto y mucho m&aacute;s, larga vida a La Retaguardia.
    </p><p class="article-text">
        <em>*Pablo Llonto, abogado de  familiares de v&iacute;ctimas en causas de Lesa Humanidad</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Llonto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/pasado-tiempo-presente_129_13090980.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Mar 2026 15:10:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El pasado en tiempo presente]]></media:title>
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    </item>
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      <title><![CDATA[Debate con el peronismo: ¿Por qué la salida es por izquierda?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/debate-peronismo-salida-izquierda_129_13048124.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a57ae8a1-dcee-4f17-9dfb-7ca0a87238b9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Debate con el peronismo: ¿Por qué la salida es por izquierda?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La dependencia estructural a los intereses capitalistas es lo que explica la incapacidad del peronismo para oponerse con un programa popular a Javier Milei, reflexiona el autor de la nota, dirigente del PO y del FIT.</p></div><p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas semanas se ha profundizado un debate en el movimiento popular sobre de qu&eacute; modo enfrentamos al gobierno de Javier Milei y cu&aacute;l es la construcci&oacute;n pol&iacute;tica que debe impulsarse. Este debate ha tenido una intensidad especial en sectores del peronismo, que han visto con desaz&oacute;n el colaboracionismo expl&iacute;cito de diputados y senadores de su partido con el gobierno libertario. Esta colaboraci&oacute;n, que no es nueva, adquiri&oacute; un car&aacute;cter expl&iacute;cito, pues los votos de legisladores del peronismo fueron decisivos para la aprobaci&oacute;n de la reforma laboral, de la ley penal juvenil, el acuerdo de libre comercio del Mercosur-Uni&oacute;n Europea y de la media sanci&oacute;n de la ley de glaciares. Ante esto, las redes sociales se llenaron de denuncias de &ldquo;traici&oacute;n&rdquo;, dirigiendo la denuncia a quienes votaron junto con el oficialismo nacional. Y, simult&aacute;neamente, se multiplicaron los posteos en favor de una alianza del peronismo con la izquierda, incluso postulando f&oacute;rmulas como &ldquo;Kicillof-Bregman&rdquo; para las elecciones presidenciales del 2027.
    </p><p class="article-text">
        Se plantean aqu&iacute; una serie de problemas pol&iacute;ticos que corresponde analizar en profundidad. El n&uacute;cleo de la cuesti&oacute;n radica en la denuncia de &ldquo;traici&oacute;n&rdquo;, que supone que una persona o un partido act&uacute;a contrariando los intereses que dec&iacute;a defender. &iquest;Pero se puede decir que el gobernador Jalil de Catamarca &ldquo;traiciona&rdquo; cuando manda a votar la ley de glaciares, siendo que su provincia bajo distintos gobiernos peronistas ha sido pionera en ejecutar la depredaci&oacute;n ambiental en favor del pulpo minero Glencore que controla el proyecto Bajo Alumbrera? &iquest;O se puede decir que Jaldo de Tucum&aacute;n &ldquo;traiciona&rdquo; cuando respalda los proyectos de Milei siendo que en su provincia gobierna en favor de los grandes latifundistas del az&uacute;car y el lim&oacute;n? &iquest;O que los diputados del Frente Renovador &ldquo;traicionan&rdquo; cuando hacen campa&ntilde;a medi&aacute;tica en favor de la baja de la edad de imputabilidad, siendo que el propio Sergio Massa actu&oacute; como representante para Am&eacute;rica Latina del ex alcalde Nueva York Rudolph Giuliani? Las respuestas a estas preguntas son todas obvias. M&aacute;s que traici&oacute;n, lo que tenemos aqu&iacute; es la defensa f&eacute;rrea y coherente de determinados intereses capitalistas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este mismo an&aacute;lisis no aplica solo a las expresiones &ldquo;derechistas&rdquo; del peronismo, sino que alcanza al conjunto de sus alas pol&iacute;ticas. &iquest;O acaso Kicillof no acaba de sufrir una huelga docente, incluso de SUTEBA, debido a que la pauta salarial que quiere imponerle a los trabajadores de la educaci&oacute;n no dista de la de Jorge Macri, por citar solo un ejemplo? La dependencia estructural a los intereses capitalistas es lo que explica la incapacidad del peronismo para oponerse con un programa popular a Javier Milei. Esta dependencia est&aacute; presente aun cuando denuncian al gobierno. Ejemplos: el llamado &ldquo;industricidio&rdquo; el peronismo lo cita para disputarle a Milei el apoyo de los capitalistas industriales y no para denunciar que las quiebras y el cierre de empresas son antes que nada un recurso de los propios empresarios contra sus trabajadores, sea para reducir el plantel, sea para obligarlos a aceptar convenios m&aacute;s flexibles o para directamente reciclarse como importadores. Es lo que pasa ahora con los trabajadores de FATE, que ven como Madanes Quintanilla quiere cerrar su empresa para terminar con un colectivo obrero que ha luchado a brazo partido para defender sus conquistas y reabrir en un futuro con trabajadores flexibilizados o directamente reconvertirse como importador. Ocurre otro tanto con el programa: el peronismo opositor quiere enfrentar el &ldquo;industricidio&rdquo; con una devaluaci&oacute;n monetaria, que de concretarse implicar&iacute;a una desvalorizaci&oacute;n de los salarios y una transferencia de riqueza del trabajo al capital. Y, de paso, mantener los privilegios de ciertos sectores empresarios, que han obtenido ganancias por encima de la media vali&eacute;ndose del llamado &ldquo;proteccionismo&rdquo;, que los protegi&oacute; a ellos, pero no a los trabajadores y a los consumidores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n del programa tiene una importancia estrat&eacute;gica, porque establece con claridad los intereses de clase que se buscan representar. En tanto programas capitalistas, las diferencias entre el gobierno de Milei y el peronismo son de grado, no de calidad. Lo prueba el hecho de que los puntos de coincidencia son m&aacute;s importantes que las divergencias en presencia. Empezando, claro, por el pago de la deuda externa, que ocupa un lugar central en la expoliaci&oacute;n semicolonial del pa&iacute;s, pero tambi&eacute;n en el acaparamiento de la plusval&iacute;a extra&iacute;da a los trabajadores. La propia Cristina Fern&aacute;ndez de Kirchner se ha definido como una &ldquo;pagadora serial de deuda&rdquo;, algo que no tiene nada de exagerado, dado que bajo su gobierno se pagaron alrededor de 200.000 millones de d&oacute;lares. Fue ella tambi&eacute;n quien en varias de sus &ldquo;cartas&rdquo; se pronunci&oacute; en favor de la &ldquo;modernizaci&oacute;n laboral&rdquo;, nombre que luego tom&oacute; Milei para rebautizar el proyecto de flexibilidad laboral y la que en el 2008 vet&oacute; la ley de Glaciares. Por eso, claro, no debe sorprender que en las &uacute;ltimas elecciones el peronismo haya presentado listas &uacute;nicas en Catamarca, Tucum&aacute;n y Santiago del Estero, cuando era sabido que los gobernadores de esas provincias profundizar&iacute;an el colaboracionismo con Milei. Alegar traici&oacute;n, en este cuadro, representa un acto de inmoralidad pol&iacute;tica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La importancia del programa radica en que tambi&eacute;n permite explicar la falta de participaci&oacute;n en las luchas contra el gobierno de Milei. Es por dem&aacute;s comprensible que quien defiende un programa capitalista y buscan disputarle a Milei el apoyo de la Uni&oacute;n Industrial y cia. solo balconeen las manifestaciones populares -y esto en los mejores casos. Despu&eacute;s de todo no se puede estar en la misa y en la procesi&oacute;n. Apoyar activamente la ocupaci&oacute;n de FATE conduce a una ruptura con Madanes Quintanilla. Bancar el reclamo salarial de los trabajadores de Siderca lleva a una ruptura con Paolo Roca. Luchar contra la reforma laboral de verdad, y no transar por debajo como hizo la CGT, lleva a la ruptura con la UIA que reclama a los gritos terminar con el derecho laboral para evitar el &ldquo;industricidio&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis de los intereses de clase -el m&eacute;todo del socialismo- resulta superior a reducir la pol&iacute;tica a la calificaci&oacute;n de leales y traidores. La participaci&oacute;n y la consecuencia de la izquierda en las luchas que se libran en Argentina parten de que es una fuerza pol&iacute;tica estructurada con un programa anticapitalista. Esto es lo que deben tener en cuenta todos aquellos que con las mejores intenciones nos dicen &ldquo;nos gustar&iacute;a que el peronismo tenga dirigentes como uds&rdquo;. A ellos debemos decirle con completa franqueza: &ldquo;eso no es posible, porque el peronismo es una fuerza pol&iacute;tica que defiende este r&eacute;gimen social, para el que hoy gobierna Milei. Para poder luchar consecuentemente contra Milei y construir una fuerza pol&iacute;tica que supere esta situaci&oacute;n hace falta un programa y una salida de izquierda&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El reclamo de que la izquierda haga un frente con el peronismo &ldquo;no traidor&rdquo; tiene distintos componentes y motivaciones. Cuando proviene de sus cuadros dirigentes o de los medios de comunicaci&oacute;n que responden al ecosistema del peronismo, el reclamo de un frente de este tipo esconde la intenci&oacute;n de someter a la izquierda para que abandone la lucha por un proyecto pol&iacute;tico aut&oacute;nomo, como sucede ahora con la pr&oacute;xima marcha del 24 de marzo, en la que se pretende silenciar a la izquierda. Es lo que suele llamarse un &ldquo;frente popular&rdquo;. En cambio, cuando proviene de sectores de la clase trabajadora o de la juventud el sentido es distinto, porque por un lado parte de una valoraci&oacute;n de la izquierda y del papel que juega, y del otro es el intento de buscar reunir fuerzas para enfrentar al gobierno liberfacho. El debate aqu&iacute; cobra otro car&aacute;cter, porque debemos mostrar que nosotros luchamos en com&uacute;n con todos los que quieren hacerlo al mismo tiempo que nos esforzamos por construir una salida pol&iacute;tica propia de los trabajadores y la izquierda. Los que dividen la lucha contra Milei no somos nosotros sino todos aquellos que aplican la motosierra en sus distritos (provincias, municipios), que le votan las leyes o arman listas comunes con los que le votan las leyes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El ascenso de la ultraderecha al poder ha permitido verificar, a partir de la propia experiencia, cu&aacute;les son las fuerzas pol&iacute;ticas que tienen un programa, cuadros y organizaci&oacute;n para enfrentar a Milei y cuales no. El reconocimiento a la izquierda es el fruto de esta experiencia concreta. La tarea es jugarse a desarrollarla, militando y abrazando su programa, para que re&uacute;na la fuerza necesaria que permita no solo derrotar a Milei sino reconstruir el pa&iacute;s a partir de los intereses de la mayor&iacute;a trabajadora.
    </p><p class="article-text">
        <em>*El autor es dirigente del Partido Obrero y del Frente de Izquierda.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriel Solano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/debate-peronismo-salida-izquierda_129_13048124.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Mar 2026 19:01:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Debate con el peronismo: ¿Por qué la salida es por izquierda?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La trampa del endeudamiento familiar y la salida que buscó Lula en Brasil]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/trampa-endeudamiento-familiar-salida-busco-lula-brasil_129_13041141.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/02e09051-4116-4e30-a642-21503271338e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La trampa del endeudamiento familiar y la salida que buscó Lula en Brasil"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Asistimos a una degradación del sistema financiero donde las familias ya no se endeudan para progresar, sino para no caerse del mapa, considera el autor de la nota, ex ministro de Desarrollo Social.</p><p class="subtitle">La mitad de los hogares argentinos ya recurre a créditos o ahorros para sobrevivir</p></div><p class="article-text">
        En la Argentina de marzo de 2026, el cr&eacute;dito familiar ha dejado de ser una palanca de movilidad social para convertirse en un ancla para llegar a fin de mes. Lo que hist&oacute;ricamente conocimos como una herramienta para alcanzar la casa propia, refaccionar el hogar o adquirir un bien duradero, hoy se ha convertido en una estrategia de subsistencia extrema. Asistimos a una degradaci&oacute;n del sistema financiero donde las familias ya no se endeudan para progresar, sino para no caerse del mapa.
    </p><p class="article-text">
        El panorama que devuelven las estad&iacute;sticas es, cuanto menos, alarmante. Los datos del Banco Central (BCRA) al cierre del a&ntilde;o pasado son una radiograf&iacute;a del naufragio: la morosidad de las familias en entidades bancarias salt&oacute; del 2,5% en diciembre de 2024 al 9,3% en diciembre de 2025. Estamos hablando de que la falta de pago se multiplic&oacute; por 3,7 veces en apenas doce meses. Si miramos al sector no bancario y a las fintech, la situaci&oacute;n es todav&iacute;a m&aacute;s cruda: el 22% de su cartera es incobrable.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de estos n&uacute;meros hay una realidad cotidiana asfixiante. Hoy, 6 de cada 10 personas que solicitan un cr&eacute;dito lo hacen para cubrir necesidades b&aacute;sicas. No est&aacute;n comprando un televisor o planeando vacaciones; est&aacute;n pidiendo dinero para pagar la boleta de luz, el alquiler, los medicamentos de los abuelos o la cuota del colegio.
    </p><p class="article-text">
        Este fen&oacute;meno genera un efecto domin&oacute; devastador en la estructura familiar. Cuando el ingreso mensual no alcanza y se recurre al cr&eacute;dito para comer, se entra en un espiral descendente. Primero es el &ldquo;pago m&iacute;nimo&rdquo; de la tarjeta, que con tasas de inter&eacute;s astron&oacute;micas se vuelve impagable en meses. Luego, ante el cierre de las puertas del sistema formal, las familias caen en el mercado informal y la usura.
    </p><p class="article-text">
        Estamos observando con profunda preocupaci&oacute;n el crecimiento de pr&eacute;stamos con devoluci&oacute;n en cuotas diarias. Es la expresi&oacute;n m&aacute;s brutal de la desesperaci&oacute;n: personas que trabajan el d&iacute;a para pagar la deuda de ayer, quedando rehenes de esquemas financieros que bordean la ilegalidad y que destruyen cualquier capacidad de planificaci&oacute;n m&iacute;nima.
    </p><p class="article-text">
        Mientras en Argentina, el Banco Central acaba de lanzar el Cobro con Transferencia (CCT) &mdash;una herramienta de d&eacute;bito autom&aacute;tico de cuotas atrasadas que, si bien busca regularidad, puede terminar profundizando la falta de liquidez en los hogares&mdash;, en la regi&oacute;n existen ejemplos de abordajes integrales.
    </p><p class="article-text">
        El programa &ldquo;Desenrola Brasil&rdquo;, implementado por Lula da Silva al comienzo de su actual gobierno, ofrece una metodolog&iacute;a que deber&iacute;amos analizar con urgencia. Brasil enfrent&oacute; una crisis de morosidad similar, con m&aacute;s del 40% de su poblaci&oacute;n en impago. Su respuesta no fue solo t&eacute;cnica, sino pol&iacute;tica y social.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por un lado, establecieron por ley que el inter&eacute;s total de las tarjetas de cr&eacute;dito no pod&iacute;a superar el 100% de la deuda original. As&iacute; se busc&oacute; terminar la era de las deudas que se multiplicaban por diez de forma infinita. Al mismo tiempo, el Estado gener&oacute; una plataforma donde bancos y empresas de servicios (luz, agua) compet&iacute;an para ver qui&eacute;n ofrec&iacute;a el mayor descuento para cobrar. El resultado fueron quitas promedio del 83%, llegando en algunos casos al 96%.
    </p><p class="article-text">
        Durante el lapso de implementaci&oacute;n del programa, que cerr&oacute; en mayo de 2024, quince millones de personas lograron renegociar sus deudas, inyectando alivio al consumo y bajando la morosidad general del sistema. Todo esto con un costo fiscal baj&iacute;simo, inferior al 0,1% del PBI.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n argentina requiere una intervenci&oacute;n que vaya m&aacute;s all&aacute; de facilitar el cobro de las cuotas atrasadas. El sistema financiero no puede ser un mecanismo de extracci&oacute;n de los pocos ingresos que les quedan a los sectores vulnerables y a la clase media trabajadora.
    </p><p class="article-text">
        Necesitamos un programa de desendeudamiento masivo que combine tres ejes: una renegociaci&oacute;n con quitas agresivas de capital e intereses, un freno real a las tasas de usura en el consumo b&aacute;sico y una campa&ntilde;a de educaci&oacute;n financiera.
    </p><p class="article-text">
        Endeudarse para comer es la forma m&aacute;s silenciosa de la exclusi&oacute;n. Si no logramos &ldquo;desatar&rdquo; este nudo que mantiene a millones de familias fuera del sistema econ&oacute;mico real, el consumo seguir&aacute; por el piso y se agravar&aacute; el actual estado de implosi&oacute;n social, por el peso de deudas que ya se han vuelto impagables. Es hora de mirar hacia adelante y entender que no habr&aacute; recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica posible si los ingresos se evaporan en los primeros d&iacute;as del mes ante el pago de los intereses de una deuda de supervivencia.
    </p><p class="article-text">
        <em>*El autor fue ministro de Desarrollo Social de la Naci&oacute;n</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>MC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daniel Arroyo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/trampa-endeudamiento-familiar-salida-busco-lula-brasil_129_13041141.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Mar 2026 17:22:38 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Reforma laboral: peores condiciones de trabajo, menos derechos y herramientas para defenderlos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/reforma-laboral-peores-condiciones-trabajo-derechos-herramientas-defenderlos_129_12963257.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/356467fa-0eae-4c34-bedf-aaf1006e281c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Reforma laboral: peores condiciones de trabajo, menos derechos y herramientas para defenderlos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El proyecto que el gobierno envió al Congreso cambia las relaciones laborales, desprotege a quienes trabajan y aumenta privilegios patronales. También debilita las herramientas colectivas de defensa. Un análisis del CELs detalla en 11 puntos los retrocesos.</p></div><p class="article-text">
        El gobierno nacional envi&oacute; al Senado un proyecto de reforma laboral y sindical que implica la modificaci&oacute;n estructural de las din&aacute;micas del mundo del trabajo, tanto registrado como informal. La reforma flexibiliza las condiciones de trabajo, afecta los derechos laborales, resiente la organizaci&oacute;n colectiva para defenderlos y aumenta los privilegios patronales. El proyecto propone desplazar al Estado de su rol constitucional en la mediaci&oacute;n de las relaciones laborales, al desmantelar los mecanismos de control en perjuicio de la parte m&aacute;s d&eacute;bil.
    </p><p class="article-text">
        La reforma implica un amplio deterioro en las condiciones de las personas que trabajan, con especial perjuicio en la estabilidad laboral, la extensi&oacute;n de la jornada laboral y el reconocimiento del descanso, la protecci&oacute;n contra las enfermedades y accidentes, la protecci&oacute;n judicial ante las situaciones arbitrarias. Tambi&eacute;n debilita el derecho a la huelga, a la libertad sindical y la negociaci&oacute;n colectiva y deja todav&iacute;a m&aacute;s desprotegidas a las mujeres y quienes trabajan en condiciones precarias e informales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Algunos puntos con m&aacute;s impacto en la vida laboral:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        -El proyecto de reforma habilita que se pueda trabajar 12 horas por d&iacute;a y sustituye el pago de horas extras por un sistema de compensaciones establecidas por medio de acuerdos individuales. La reforma opera sobre la idea falsa de que quienes trabajan pueden convenir de manera voluntaria y sin presiones su jornada y su descanso, que no necesitan de la intervenci&oacute;n de un sindicato porque tienen una relaci&oacute;n de paridad con el empleador. En un pa&iacute;s donde la informalidad en las contrataciones y las situaciones precarias condicionan cualquier relaci&oacute;n laboral, sin herramientas para defenderse, las exigencias empresariales se imponen sobre los derechos.
    </p><p class="article-text">
        -Propone que se elimine el principio de aplicaci&oacute;n de la ley m&aacute;s favorable al trabajador en el terreno judicial. En cualquier conflicto, esto inclina la balanza a favor de las empresas y desmonta los principios constitucionales de protecci&oacute;n de quienes trabajan. Desarma un est&aacute;ndar legal que hace m&aacute;s de 50 a&ntilde;os equilibra la desigualdad entre las dos partes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        -La reforma elimina la obligaci&oacute;n patronal de mantener el salario ante enfermedades. Eso permitir&iacute;a que ante una complicaci&oacute;n en la salud, a pesar de estar en una situaci&oacute;n de mayor fragilidad y necesidad, las y los trabajadores pierdan parte de sus ingresos. Si no pueden realizar sus tareas con normalidad, los empleadores tendr&iacute;an la posibilidad de enviar a esas personas a realizar otras tareas pag&aacute;ndoles un sueldo menor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        -Propone la creaci&oacute;n del Fondo de Asistencia Laboral, que modifica el origen de las indemnizaciones y se podr&aacute; pagar hasta en doce cuotas. As&iacute; se lic&uacute;a el poder adquisitivo del monto y se trasladan todos los riesgos a quien se queda sin trabajo. Lejos de fortalecer la protecci&oacute;n, el fondo busca abaratar los costos laborales. Se compone de un 3% de los aportes a la seguridad social y desfinancia las jubilaciones y las pensiones. S&oacute;lo cubrir&iacute;a relaciones laborales de m&aacute;s de doce meses y excluye al universo no registrado, lo que demuestra poca intenci&oacute;n de mejorar las condiciones de quienes trabajan en la informalidad.
    </p><p class="article-text">
        -Quienes trabajan tendr&aacute;n mayores problemas para demostrar su relaci&oacute;n laboral. Por ejemplo, una persona con monotributo que trabaja para una empresa y factura mes a mes no puede utilizar esa factura como prueba del v&iacute;nculo laboral, a pesar de que el empleador se lo haya impuesto. El empleador puede esgrimir que es una contrataci&oacute;n de servicios y por lo tanto, que no le corresponder&iacute;a ninguna indemnizaci&oacute;n si lo quieren echar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        -Para aliviar las responsabilidades empresariales, el proyecto prev&eacute; amnist&iacute;as para empleadores que no hayan registrado durante a&ntilde;os a quienes trabajaban para ellos. Que no haya sanciones ni multas por evadir el pago de aportes permite la especulaci&oacute;n sobre las obligaciones fiscales. Como consecuencia, las personas que trabajan ser&aacute;n las perjudicadas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        -En caso de despido injustificado se excluyen del c&aacute;lculo de la indemnizaci&oacute;n el aguinaldo, las vacaciones y los premios. El pago de la indemnizaci&oacute;n en funci&oacute;n de la antig&uuml;edad pasar&iacute;a a ser el techo final de cualquier reclamo.
    </p><p class="article-text">
        -La reforma facilita sistemas de subcontrataci&oacute;n que hacen m&aacute;s difusas las obligaciones del empresario inicial, cuando quienes ofician de contratistas no cumplen con sus responsabilidades.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        -Tambi&eacute;n se ampl&iacute;a el per&iacute;odo de prueba para las trabajadoras de casas particulares: el plazo se extiende de 30 d&iacute;as a 6 meses, lo que las expone a mayores riesgos de despido sin protecci&oacute;n. Estas medidas afectan con mayor intensidad a mujeres, migrantes y sectores que ya est&aacute;n precarizados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        -Si la reforma avanza provocar&aacute; un fuerte impacto sobre la organizaci&oacute;n colectiva. Ampl&iacute;a las actividades alcanzadas dentro de los servicios esenciales y proh&iacute;be que se realicen huelgas en una enorme cantidad de tareas. Lo que en la pr&aacute;ctica impide parar al 43% de los trabajadores. El proyecto vac&iacute;a el derecho a huelga y reduce la presi&oacute;n que puedan hacer las y los trabajadores y sus organizaciones sindicales para generar mejores condiciones de trabajo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        -La reforma pone por encima los convenios por empresa respecto de los convenios colectivos y avanza contra la ley 12.250 que establece que se debe aplicar el que sea m&aacute;s favorable para el trabajador. Este cambio quebrar&iacute;a los v&iacute;nculos de solidaridad entre trabajadores y promueve la fragmentaci&oacute;n de las negociaciones, exponi&eacute;ndolxs a negociar en condiciones de todav&iacute;a mayor debilidad frente al empleador.
    </p><p class="article-text">
        <em>*Este an&aacute;lisis del CELS (Centro de Estudios Legales y Sociales) se public&oacute; originalmente en su </em><a href="https://www.cels.org.ar/web/2026/02/reforma-laboral-peores-condiciones-de-trabajo-menos-derechos-y-herramientas-para-defenderlos/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>web</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[CELS]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/reforma-laboral-peores-condiciones-trabajo-derechos-herramientas-defenderlos_129_12963257.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Feb 2026 15:12:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Reforma laboral: peores condiciones de trabajo, menos derechos y herramientas para defenderlos]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Si pudieran esclavizarnos, ¿lo harían?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/si-pudieran-esclavizarnos-harian_129_12956347.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/58cb53e6-29c9-4ad4-93e9-81eca58f7426_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Si pudieran esclavizarnos, ¿lo harían?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las clases trabajadoras frente a la reforma laboral, el posfascismo y los 50 años del Golpe de 1976.</p></div><p class="article-text">
        <em>A 50 a&ntilde;os del golpe de 1976, la reforma laboral en debate abre un tercer ciclo de disciplinamiento obrero. De las masacres en democracia al terrorismo de Estado, de la dictadura a la flexibilizaci&oacute;n, la precarizaci&oacute;n y el posfascismo: &iquest;y si pudieran?</em>
    </p><p class="article-text">
        Escena 1: Un joven libertario que trabaja en un estudio que administra su padre difunde un video por Tik-Tok, en el que dice: <em>&ldquo;&iexcl;No hay nada m&aacute;s sano para una empresa que echar a un empleado! Si vos labur&aacute;s para el orto, te echo. Y sab&eacute;s c&oacute;mo se ponen los otros nueve&hellip; aumentan la producci&oacute;n porque est&aacute;n cagados de miedo. Laburan de 7 a 21.&rdquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        Escena 2: Otro joven libertario, influencer, graba una c&aacute;mara oculta en un shopping. Habla al tel&eacute;fono, mientras baja una escalera mec&aacute;nica. Grita a la nuca de un trabajador de plataforma de delivery: &ldquo;Amigo, como estas boludo, me ofrecieron un trabajo de repartidor, pero eso es para pobres, a m&iacute; no me va&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Escena 3: Un magnate blanco y rubio, de tipo brabuc&oacute;n, ordena a las fuerzas armadas de su pa&iacute;s, en una operaci&oacute;n de alto riesgo militar, secuestrar al presidente de otro pa&iacute;s, porque quiere su petr&oacute;leo, as&iacute; dice. Puede hacerlo porque es el presidente de la que sigue siendo la gran potencia econ&oacute;mica y militar del mundo. Luego, amenaza a Europa con tomar Groenlandia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este es el comienzo de un gui&oacute;n ficcional, que imagina un mundo dist&oacute;pico, sobrecargado de crueldad y brutalidad organizada. Lo pens&eacute; as&iacute; para no intentar explicar la realidad. Pero luego me di cuenta que perd&iacute; el criterio: No hab&iacute;a ficci&oacute;n. Todo ocurri&oacute; en enero de 2026.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero me esfuerzo. Pienso que la historia sigue con una fuerza de seguridad con capacidad global de operaci&oacute;n, que en cada pa&iacute;s persigue y deporta migrantes y dispara sobre manifestantes que protestan. Trabajan con los datos que las empresas de redes sociales les comparten. Como son una gran corporaci&oacute;n de la violencia, se dedican, adem&aacute;s, a incendiar bosques y a desplazar a familias agricultoras e ind&iacute;genas. Les envenenan los r&iacute;os, para forzarlos a irse.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En su sitio web, esta compa&ntilde;&iacute;a se presenta como una corporaci&oacute;n de soluciones log&iacute;sticas para conexiones de outsourcing (tercerizaci&oacute;n). Recientemente, ha incluido en su plataforma electr&oacute;nica de usos comerciales y financieros la oferta de esclavos. Cuestan 10 mil d&oacute;lares cada uno, servicio puerta a puerta, y aseguran que, seg&uacute;n un informe reciente de la Organizaci&oacute;n Internacional del Trabajo, pueden dejar una ganancia promedio de 15 mil d&oacute;lares anuales. El informe se puede descargar gratis de la web y la compra puede hacerse financiada.
    </p><p class="article-text">
        Han recibido numerosas denuncias por abusos. En una conferencia de prensa brindada de manera conjunta por sus abogados, community managers y funcionarios del gobierno local, alegan que, si hay un delito, ellos no son parte. Son simplemente intermediarios. Agregan que, de todas formas, la crueldad no est&aacute; penada y que la menci&oacute;n a la esclavitud es aleg&oacute;rica. En realidad, venden los derechos de uso, ceden los contratos de locaci&oacute;n de servicios que han consentido de palabra los trabajadores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando un periodista interrumpe, para preguntar por 21 trabajadores santiague&ntilde;os que fueron rescatados de una finca de olivos de La Rioja donde se encontraban esclavizados, otro reportero lo increpa: &iquest;qu&eacute; sos, Estado-melanc&oacute;lico vos? Los abogados, en cambio, responden: Es un problema de los contratistas, las aceitunas son muy ricas y se exportan, la ley laboral se cumple, con todas sus &uacute;ltimas reformas, mientras siga existiendo, seguimos trabajando en eso&hellip; eso de que siga existiendo, porque necesitamos todav&iacute;a mayor libertad y previsibilidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otro periodista les pregunta, a los gritos, si no les da verg&uuml;enza regresar a los tiempos del esclavismo, ellos responden: la esclavitud legal no se termin&oacute; alguna vez por razones morales. Lo que importa &ndash;agregan- es que cada uno se sienta libre de comprar y vender lo que les d&eacute; la gana, as&iacute; se termina el curro del sindicato y los derechos para pocos.
    </p><p class="article-text">
        Hasta aqu&iacute; llega una parte de la ficci&oacute;n. Otra se desarrolla en un barrio color tierra, con casas armadas con containers vendidos por una empresa perteneciente al Ministro de Econom&iacute;a, conocido por hacer negocios con criptomonedas. En algunas fracciones del barrio viven venezolanos. En otras, argentinos. Tambi&eacute;n est&aacute; la cuadra de los nativos de otro tiempo. No hay espacios para cultivar huertos. Tampoco para armar una canchita. Los containers est&aacute;n todos muy encimados. La mayor&iacute;a se dedica a rolear el celular y apostar, mientras esperan que alguna app les exija alg&uacute;n mandado. Hay otra cuadra, la &uacute;ltima en formarse, que recibi&oacute; el nombre de &ldquo;rep&uacute;blica libre de los orcos&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El barrio tiene una plaza central, un cuadrado de cemento de cien metros por lado. En una de las esquinas, un viejo se pasa el d&iacute;a y la noche con un cartel colgado del cuello, que dice: &ldquo;Memoria, hijos de puta&rdquo;. Cada hora, agarra una bicicleta desvencijada que tiene y, meg&aacute;fono en mano, recorre las callejuelas y grita: primer ciclo, 100 a&ntilde;os atr&aacute;s, plena democracia, nos cagaron a tiros, nos tiraron en fosas comunes y enterraron los derechos ganados, segundo ciclo, hace 50 a&ntilde;os, dictadura, nos fueron a buscar a las f&aacute;bricas y nos desaparecieron junto con los derechos ganados, y ahora, pelotudos, ustedes los votan, ac&aacute; tienen su libertad. Termina y vuelve en loop.
    </p><p class="article-text">
        A este viejo, se le acerca siempre un pibe curioso, pero callado. S&oacute;lo lo escucha. Pero un d&iacute;a, en voz muy baja, le pregunta: &iquest;todo eso es verdad?, mi primo dice que eran comunistas que fusilaban a los gay y viv&iacute;an del Estado porque no quer&iacute;an laburar. El viejo busca en su bolsillo y saca dos p&iacute;ldoras, una azul y una roja. Cuando el pibe se pone a tiro para agarrar una, el viejo se las manda a la boca. &iquest;Qu&eacute; cre&eacute;s?, le pregunta, si pudieran esclavizarnos, &iquest;lo har&iacute;an?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En ese momento, una gr&uacute;a m&oacute;vil hace temblar el barrio. Mucha gente se acerca para ver qu&eacute; pasa. Con gran destreza, un operario con bata dorada gira las manivelas en la cabina. Parece una vedette. Al instante, el brazo maqu&iacute;nico deposita en medio de la plaza un cartel gigante: Barrio Libertad, Buenos Aires, MAGA-Seccional Argentina. El pibe busca al viejo, que le devuelve una mirada brusca, pero compasiva. El pesado de la memoria abre la boca y escupe las pastillas sobre su mano. Se las exhibe otra vez al pibe y le dice: el color no es el problema, &iquest;capisce?
    </p><p class="article-text">
        Hasta ac&aacute; llegu&eacute;. No me imagino c&oacute;mo seguir&iacute;a la ficci&oacute;n, pero creo que abajo del t&iacute;tulo pondr&iacute;a algo similar a la frase con la que comienza cada cap&iacute;tulo de la serie Fargo: Esta es una historia. No podemos distinguir si es verdadera o falsa. Algunos esclavos ocurrieron exactamente como se describen. Otros podr&iacute;an ocurrir hoy mismo o ma&ntilde;ana, y no nos dimos cuenta. Los colores de las v&iacute;ctimas son tan reales como las historias del viejo memoria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>*El autor es doctor en historia y periodista.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>MC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Jasinski]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/si-pudieran-esclavizarnos-harian_129_12956347.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 02 Feb 2026 13:59:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Si pudieran esclavizarnos, ¿lo harían?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Reforma laboral,Dictadura Cívico Militar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cambios en el régimen de multas migratorias: por qué las empresas siguen cometiendo las mismas infracciones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/cambios-regimen-multas-migratorias-empresas-siguen-cometiendo-infracciones_129_12946699.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/38b0f8dc-d878-451c-a6f4-fc3d34234774_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cambios en el régimen de multas migratorias: por qué las empresas siguen cometiendo las mismas infracciones"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La reciente Disposición DNM 34/2026 modificó el régimen de pago de las multas migratorias. Pero el problema de fondo persiste: extranjeros que ingresan como turistas y terminan participando en reuniones, auditorías o tareas técnicas. Un escenario frecuente que expone a las empresas a sanciones cada vez más severas.</p></div><p class="article-text">
        En <strong>enero de 2026, la Direcci&oacute;n Nacional de Migraciones introdujo cambios relevantes en el r&eacute;gimen de multas</strong> por infracciones a la Ley de Migraciones N&ordm; 25.871. A trav&eacute;s de la Disposici&oacute;n DNM 34/2026, se modificaron las condiciones de financiaci&oacute;n de las sanciones aplicadas a quienes incumplen la normativa migratoria, con el objetivo de reforzar su car&aacute;cter disuasorio y evitar que pierdan impacto econ&oacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        Las multas migratorias <strong>se aplican</strong>, principalmente, cuando se detecta que <strong>una empresa aloja o emplea a personas extranjeras sin la habilitaci&oacute;n correspondiente, o cuando un extranjero realiza actividades distintas a las permitidas por su categor&iacute;a migratoria</strong>. Se trata de infracciones previstas en los art&iacute;culos 55 y 59 de la Ley de Migraciones, que <strong>establecen sanciones econ&oacute;micas</strong> significativas.
    </p><p class="article-text">
        Hasta ahora, el r&eacute;gimen de facilidades de pago permit&iacute;a abonar estas multas en hasta 18 cuotas mensuales. En la pr&aacute;ctica, este sistema terminaba diluyendo el efecto sancionatorio, ya que muchas veces se otorgaban planes con cuotas de bajo monto, incluso por debajo del m&iacute;nimo legal previsto por la ley.
    </p><p class="article-text">
        Con la nueva Disposici&oacute;n 34/2026, Migraciones <strong>redujo el n&uacute;mero m&aacute;ximo de cuotas a 12</strong>, fij&oacute; un monto m&iacute;nimo por cuota equivalente a dos salarios m&iacute;nimos vitales y m&oacute;viles (SMVM) y <strong>actualiz&oacute; las tasas de inter&eacute;s</strong>. El <strong>inter&eacute;s sobre el saldo financiado pas&oacute; a ser del 2,75% mensual y el inter&eacute;s moratorio del 3,5% mensual</strong>. El objetivo es que las sanciones mantengan un impacto real y no puedan relativizarse mediante planes de financiaci&oacute;n poco exigentes.
    </p><p class="article-text">
        Este cambio normativo se da en un contexto en el que las infracciones migratorias en el &aacute;mbito empresarial contin&uacute;an siendo frecuentes. <strong>Una de las situaciones m&aacute;s habituales es el ingreso de extranjeros como turistas para participar en reuniones corporativas, auditor&iacute;as, capacitaciones o tareas t&eacute;cnicas, como la instalaci&oacute;n o puesta en marcha de maquinaria</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La legislaci&oacute;n argentina es clara: <strong>la categor&iacute;a migratoria de turista est&aacute; destinada exclusivamente a actividades de ocio y esparcimiento</strong>, y no habilita el desarrollo de actividades profesionales, t&eacute;cnicas ni laborales. Sin embargo, en la pr&aacute;ctica, muchos profesionales extranjeros ingresan bajo esta categor&iacute;a para realizar tareas vinculadas al trabajo, bajo la idea de que se trata de estad&iacute;as breves o actividades &ldquo;no remuneradas&rdquo; localmente.
    </p><p class="article-text">
        El art&iacute;culo 53 inciso d) de la Ley de Migraciones considera irregular la situaci&oacute;n del <strong>extranjero</strong> que &ldquo;desnaturaliza las condiciones&rdquo; de su ingreso, aun cuando se encuentre dentro del plazo autorizado de permanencia. En estos casos, la Direcci&oacute;n Nacional de Migraciones <strong>puede disponer medidas como el rechazo en frontera, la cancelaci&oacute;n de la residencia, la orden de salida del pa&iacute;s o la expulsi&oacute;n, e incluso una prohibici&oacute;n de reingreso.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para <strong>las empresas</strong>, las <strong>consecuencias econ&oacute;micas</strong> pueden ser significativas. La sanci&oacute;n por emplear a un extranjero sin habilitaci&oacute;n es de <strong>50 SMVM</strong> por cada trabajador en situaci&oacute;n irregular. Por ejemplo, al inicio de 2026 el SMVM se fij&oacute; en $341.000 mensuales, por lo que una multa de 50 SMVM equivale a alrededor de <strong>17 millones de pesos</strong> (enero 2026). <strong>A enero de 2026 rondar&iacute;an los 12.000 d&oacute;lares.</strong> En la pr&aacute;ctica, corroborar la presencia del extranjero turista dentro de las oficinas, o su simple manifestaci&oacute;n en frontera, puede ser prueba suficiente, <strong>comparable a cruzar un sem&aacute;foro en rojo. Migraciones no considera excusable la acci&oacute;n y debe abonarse la multa.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, Migraciones ha reforzado los controles en los principales puntos de ingreso al pa&iacute;s, como Ezeiza y Aeroparque, y ha intensificado las inspecciones en empresas para verificar la situaci&oacute;n migratoria del personal extranjero. Estos procedimientos se encuentran estandarizados bajo normas de calidad, lo que refleja una pol&iacute;tica de fiscalizaci&oacute;n m&aacute;s sistem&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        El cambio en el r&eacute;gimen de multas se inscribe en este mismo proceso de fortalecimiento del control migratorio. Al limitar las facilidades de pago y establecer montos m&iacute;nimos por cuota, la Disposici&oacute;n 34/2026 busca que las sanciones tengan un efecto disuasorio real, especialmente frente a pr&aacute;cticas que se han vuelto habituales en el mundo empresarial, como el uso indebido de la categor&iacute;a &ldquo;turista&rdquo; para actividades laborales.
    </p><p class="article-text">
        Desde una perspectiva de pol&iacute;tica p&uacute;blica, la medida apunta a reforzar el cumplimiento de la normativa migratoria sin eliminar los mecanismos de regularizaci&oacute;n. Pero tambi&eacute;n env&iacute;a una se&ntilde;al clara a las empresas: el ingreso de personal extranjero debe planificarse adecuadamente, con la categor&iacute;a migratoria correcta y los permisos correspondientes.
    </p><p class="article-text">
        En un escenario de creciente movilidad internacional, la migraci&oacute;n laboral mal gestionada dej&oacute; de ser un problema menor. Hoy implica riesgos legales, costos econ&oacute;micos y eventuales restricciones futuras para operar con personal extranjero. El nuevo r&eacute;gimen de multas no solo modifica las condiciones de pago de las sanciones, sino que refuerza la importancia de cumplir con las reglas desde el inicio.
    </p><p class="article-text">
        *<em>El autor es Abogado especialista en Derecho Migratorio&#8232;y Fundador de Global Mobility Argentina</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fernando Ardanza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/cambios-regimen-multas-migratorias-empresas-siguen-cometiendo-infracciones_129_12946699.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 29 Jan 2026 12:59:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cambios en el régimen de multas migratorias: por qué las empresas siguen cometiendo las mismas infracciones]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mercosur-Unión Europea: un acuerdo que llega tarde, aunque a tiempo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/mercosur-union-europea-acuerdo-llega-tarde-tiempo_129_12901309.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2c08898e-2207-4288-b3ee-dc04edd688a2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mercosur-Unión Europea: un acuerdo que llega tarde, aunque a tiempo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El núcleo de este momento es político y estratégico. Reafirma una señal política de inserción internacional. No como consigna, sino como método: negociar, acordar, administrar transiciones y sostener reglas. </p></div><p class="article-text">
        El 9 de enero pasado, el Consejo de la Uni&oacute;n Europea dio la luz verde pol&iacute;tica que faltaba para avanzar con el acuerdo Mercosur&ndash;Uni&oacute;n Europea. Seg&uacute;n inform&oacute; el propio Mercosur, la firma est&aacute; prevista para el 17 de enero en Asunci&oacute;n. Despu&eacute;s vendr&aacute; otra etapa: los tr&aacute;mites de aprobaci&oacute;n interna y, sobre todo, la implementaci&oacute;n &mdash;ese territorio donde los acuerdos dejan de ser un anuncio y se vuelven pr&aacute;ctica.
    </p><p class="article-text">
        A esta negociaci&oacute;n la vimos nacer en 1999. Desde entonces pasaron muchas administraciones de ambos lados del Atl&aacute;ntico y, obviamente, tambi&eacute;n cambi&oacute; el mundo. Por eso, el valor principal del acuerdo en este momento no deber&iacute;a medirse exclusivamente por un &ldquo;salto&rdquo; comercial en el corto plazo. La se&ntilde;al es otra y m&aacute;s amplia: reafirmar una decisi&oacute;n estrat&eacute;gica tomada hace un cuarto de siglo sobre la importancia del v&iacute;nculo Mercosur&ndash;UE, en un contexto internacional hoy m&aacute;s fragmentado, m&aacute;s competitivo y profundamente impredecible.
    </p><p class="article-text">
        Dicho sin eufemismos: no es el gran acuerdo transformador que muchos imaginamos en sus or&iacute;genes, pero tampoco se trata de un acuerdo de efectos puramente simb&oacute;licos. Es un acuerdo &ldquo;pol&iacute;ticamente correcto&rdquo;, jur&iacute;dicamente sofisticado y econ&oacute;micamente m&aacute;s incremental que revolucionario. Y, en el mundo actual, eso no es poco.
    </p><p class="article-text">
        Recordemos que el acuerdo comenz&oacute; a negociarse en otra realidad. En 1999 no exist&iacute;a el comercio electr&oacute;nico tal como lo conocemos, ni los debates sobre datos o inteligencia artificial ocupaban la agenda productiva. En ese momento, la globalizaci&oacute;n parec&iacute;a una autopista en expansi&oacute;n. Hoy el mapa es distinto: cadenas de valor m&aacute;s fragmentadas, disputas hegem&oacute;nicas expl&iacute;citas y un retorno de instrumentos de pol&iacute;tica industrial y de &ldquo;seguridad econ&oacute;mica&rdquo; con una l&oacute;gica mucho m&aacute;s transaccional. Si esta negociaci&oacute;n empezara hoy desde cero, probablemente pondr&iacute;a el acento en otros temas. Pero ah&iacute; est&aacute; justamente el punto: los acuerdos no son una fotograf&iacute;a, son un proceso. Y este acuerdo, si quiere conservar sentido estrat&eacute;gico, deber&aacute; demostrar capacidad de <em>aggiornarse</em> en su implementaci&oacute;n y en su din&aacute;mica institucional.
    </p><p class="article-text">
        El texto que se firmar&aacute; no es &uacute;nico. El Acuerdo de Asociaci&oacute;n combina tres pilares: uno comercial y de inversiones, otro pol&iacute;tico y un tercero de cooperaci&oacute;n. Junto con &eacute;l, la Uni&oacute;n Europea impulsa un Acuerdo Comercial interino, que permite aplicar antes la parte econ&oacute;mica. Ese tramo requerir&aacute; el consentimiento del Parlamento Europeo, mientras que el Acuerdo de Asociaci&oacute;n completo deber&aacute; adem&aacute;s ser ratificado por los Estados miembros. Del lado del Mercosur, cada pa&iacute;s deber&aacute; atravesar sus procedimientos constitucionales para tratados internacionales; en Argentina, eso implica aprobaci&oacute;n legislativa.
    </p><p class="article-text">
        En muchas ocasiones, la discusi&oacute;n sobre instrumentos de esta naturaleza tiende a considerar solo la reducci&oacute;n de aranceles, porque es lo m&aacute;s &ldquo;contable&rdquo; y visible. Pero esa mirada, aunque necesaria y v&aacute;lida, es limitada. Los cronogramas de desgravaci&oacute;n arancelaria se dise&ntilde;aron contemplando sensibilidades &mdash;y eso supone tiempos. Adem&aacute;s, el comercio del siglo XXI se juega cada vez m&aacute;s en otros planos: est&aacute;ndares, trazabilidad, sustentabilidad, servicios, datos, compras p&uacute;blicas. Observar los aranceles puede ser t&eacute;cnicamente correcto y sectorialmente necesario, atento a que cambian las condiciones de acceso a ambos mercados. Hay mejoras de especial inter&eacute;s exportador para la Argentina (carne bovina, carne aviar, miel, entre otros) y se facilita la compra de insumos y bienes intermedios desde Europa, as&iacute; como se presentan desaf&iacute;os por la paulatina mayor competencia de productos europeos en Mercosur. Pero limitarse a ello puede estrechar la comprensi&oacute;n del alcance real del acuerdo.
    </p><p class="article-text">
        Algunos n&uacute;meros ayudan a dimensionar sin sobreactuar. En 1999, el comercio total argentino en bienes (exportaciones m&aacute;s importaciones) fue de unos USD 49 mil millones; el intercambio con la UE alcanz&oacute; USD 11,0 mil millones, cerca del 23% del total. En 2025, con datos de enero a noviembre, el comercio total ronda los USD 150 mil millones y el intercambio con la UE llega a USD 17,5 mil millones, alrededor del 12%. En este &uacute;ltimo per&iacute;odo, el comercio con China ascendi&oacute; a USD 25,5 mil millones, explicando 17% de nuestro comercio exterior. No es solo una estad&iacute;stica, es el reflejo de c&oacute;mo se desplazaron los centros de gravedad del comercio mundial y el contexto en el que hoy se reactiva este acuerdo.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, la Uni&oacute;n Europea mantiene un peso estructural relevante. En 2024 absorbi&oacute; alrededor del 13% de las importaciones globales de bienes y cerca del 22% de las de servicios (sin considerar el comercio intra-UE). Para el Mercosur, esto abre oportunidades concretas, tanto para la venta de bienes como la exportaci&oacute;n de servicios basados en conocimiento y otros nichos de alto valor agregado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En materia de inversiones, Europa sigue teniendo una presencia profunda. En t&eacute;rminos globales, la UE explic&oacute; en 2024 una fracci&oacute;n sustantiva de los flujos mundiales de inversi&oacute;n directa hacia el exterior, incluso en un contexto de fuerte volatilidad de la IED a nivel mundial. En Argentina, el stock de inversi&oacute;n extranjera directa rond&oacute; los USD 187 mil millones a junio 2025 y entre los principales or&iacute;genes aparecen Estados Unidos, Espa&ntilde;a y Pa&iacute;ses Bajos. Este &uacute;ltimo caso suele prestarse a confusi&oacute;n: no implica necesariamente inversi&oacute;n &ldquo;holandesa&rdquo; en sentido productivo, sino que muchas empresas canalizan sus tenencias a trav&eacute;s de holdings radicados all&iacute; por razones societarias o financieras. Dicho de manera simple: el pa&iacute;s que figura en la estad&iacute;stica no siempre coincide con el lugar donde se toma la decisi&oacute;n econ&oacute;mica, pero confirma algo relevante: Europa sigue en el coraz&oacute;n del mapa inversor argentino.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Respecto al cap&iacute;tulo de cooperaci&oacute;n, el acuerdo es interesante, pero conviene ser cauto en cuanto a su alcance. Hoy los recursos de cooperaci&oacute;n europeos est&aacute;n fuertemente concentrados en su vecindad inmediata (Ucrania especialmente) y en &Aacute;frica. Para Am&eacute;rica Latina, los m&aacute;rgenes son acotados. Este cap&iacute;tulo puede tener un valor menos visible pero igualmente &uacute;til: asistencia t&eacute;cnica, convergencia regulatoria, est&aacute;ndares, capacidades institucionales y encadenamientos productivos.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, el n&uacute;cleo de este momento es pol&iacute;tico y estrat&eacute;gico. Reafirma una se&ntilde;al pol&iacute;tica de inserci&oacute;n internacional. No como consigna, sino como m&eacute;todo: negociar, acordar, administrar transiciones y sostener reglas. El acuerdo, adem&aacute;s, reduce la percepci&oacute;n de aislamiento estructural del Mercosur y las chances de que Argentina vuelva a cerrarse sobre s&iacute; misma.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, parece importante recordar que este acuerdo, como todo tratado internacional, no reemplaza decisiones internas; las exige. Para que esta apertura se traduzca en resultados, hacen falta pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que acompa&ntilde;en las decisiones empresarias: infraestructura, log&iacute;stica, financiamiento, simplificaci&oacute;n regulatoria, formaci&oacute;n de talento, atracci&oacute;n de inversiones y una estrategia exportadora que mire bienes y servicios. Pero el impacto final depender&aacute;, inevitablemente, de la capacidad del entramado productivo de responder a esas se&ntilde;ales. Sin ese esfuerzo conjunto, el acuerdo ser&aacute; promesa. Con &eacute;l, puede convertirse en herramienta.
    </p><p class="article-text">
        El 17 de enero no ser&aacute; un punto de llegada, sino de partida. Abre el tramo m&aacute;s largo y exigente: el de la implementaci&oacute;n. All&iacute; se juega, en &uacute;ltima instancia, la verdadera medida de este acuerdo.
    </p><p class="article-text">
        <em>*La autora es Economista, especializada en negociaciones econ&oacute;micas internacionales.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Celina Pena]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/mercosur-union-europea-acuerdo-llega-tarde-tiempo_129_12901309.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 12 Jan 2026 13:19:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mercosur-Unión Europea: un acuerdo que llega tarde, aunque a tiempo]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El acuerdo neocolonial pasa una barrera crucial en Bruselas pero todavía falta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/acuerdo-neocolonial-pasa-barrera-crucial-bruselas-todavia-falta_129_12901239.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bb4a486e-b3ef-4138-8ef3-957ad97a7190_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El acuerdo neocolonial pasa una barrera crucial en Bruselas pero todavía falta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Alemania es la ganadora indiscutible, Lula aplaude. La geopolítica, más importante que nunca.</p></div><p class="article-text">
        En Bruselas, el acuerdo de comercio entre la Uni&oacute;n Europea y los pa&iacute;ses del Mercosur dio un paso fundamental hacia adelante: una mayor&iacute;a calificada de La Uni&oacute;n Europea -pa&iacute;ses que representan a un 68,7 % de la poblaci&oacute;n europea- aprob&oacute; el acuerdo el viernes pasado. A la ratificaci&oacute;n en el Consejo de la UE solamente se opusieron Francia, Irlanda, Austria, Polonia y Hungr&iacute;a, pa&iacute;ses cuyos agricultores resistieron con m&aacute;s contundencia a la entrada masiva de productos del Mercosur.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        B&eacute;lgica se abstuvo, y despu&eacute;s de negociaciones intensas en los bastidores, pa&iacute;ses como Italia, Eslovaquia y Rumania se (re)-convirtieron en apoyadores del acuerdo.
    </p><p class="article-text">
        Pes&oacute; la nueva situaci&oacute;n geopol&iacute;tica en Am&eacute;rica del Sur: <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/alberto-fernandez-acuerdo-ue-mercosur-imprescindible-no-quedar-atrapados-bipolaridad-china-estados-unidos_1_10751271.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tanto Brasil como muchos pa&iacute;ses europeos ven en el acuerdo un s&iacute;mbolo para el multilaterialismo.</a>
    </p><p class="article-text">
        Luiz In&aacute;cio Lula da Silva quiere un contrapeso m&aacute;s contra las pretensiones hegem&oacute;nicas de Washington, una posici&oacute;n compartida por pol&iacute;ticos progresistas europeos. El argumento central de muchos pol&iacute;ticos europeos es que el acuerdo permitir&iacute;a fortalecer la posici&oacute;n de &ldquo;sus&rdquo; empresas frente a emprendimientos chinos en Latinoam&eacute;rica y el Caribe, con acceso mejorado a mercados y a commodities cr&iacute;ticos como el l&iacute;tio, el cobre o tierras raras.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los beneficios econ&oacute;micos del acuerdo UE-Mercosur ser&aacute;n limitados para el crecimiento franc&eacute;s y europeo (+0,05 % del PIB de la UE en 2040 seg&uacute;n la Comisi&oacute;n)&rdquo;, destac&oacute; Emmanuel Macron en X, &ldquo;no justifica exponer sectores agr&iacute;colas sensibles que son esenciales para nuestra soberan&iacute;a alimentaria&rdquo;. Para el presidente franc&eacute;s, tras 26 a&ntilde;os de negociaciones, es un acuerdo de otro tiempo, negociado hace demasiado tiempo, sobre bases demasiado antiguas&ldquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero Macron ya no convence a casi nadie ni en su propio pa&iacute;s: la extrema derecha al igual que La Francia Insumisa de Jean-Luc M&eacute;lenchon lo acusan de gran pasividad en Bruselas, Francia como peso pesado de la UE habr&iacute;a tenido la fuerza de parar del acuerdo, dicen. Las voces que piden un &ldquo;Frexit&rdquo; o un &ldquo;Irexit&rdquo; se potencializan. Con su <em>diktat</em> neoliberal, Ursula von der Leyen y Friedrich Merz estimulan la derechizaci&oacute;n cada vez m&aacute;s peligrosa de la Uni&oacute;n Europea.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiarioar.com/economia/acuerdo-mercosur-union-europea-trabarse-pese-aval-europeo_1_12897582.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Todav&iacute;a quedan algunos pasos finales para la ratificaci&oacute;n,</a> sobre todo un voto del Parlamento Europeo. La ceremonia de las firmas, inicialmente prevista para hoy, en Paraguay, se aplaz&oacute; al 17 de enero. Hay tiempo para m&aacute;s ajustes de &uacute;ltima hora. Un escenario que parece una teor&iacute;a de conspiraci&oacute;n, manejado por algunos empresarios, ser&iacute;a el siguiente: en su af&aacute;n de devolver favores al gobierno estadounidense, Javier Milei todav&iacute;a podr&iacute;a dinamitar el acuerdo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El lobby de los partidarios del acuerdo siempre fue m&aacute;s poderoso que el de las m&aacute;s de 400 organizaciones de peque&ntilde;os agricultores, ecologistas o sindicalistas a ambos lados del Atl&aacute;ntico que lo rechazan. Si pensamos en los recursos que generaciones de pol&iacute;ticos, empresarios, miembros de movimientos sociales u ONGs han invertido en &eacute;l desde 1999, se trata realmente del &ldquo;mayor acuerdo de todos los tiempos&rdquo;. Desgraciadamente, tambi&eacute;n es uno de los peores, al menos si se aspira a una pol&iacute;tica comercial justa y ecol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        En esencia, se trata de un proyecto neocolonial. Si finalmente se ratifica, como todo indica, habr&aacute; pocos ganadores y muchos perdedores. Las empresas europeas, sobre todo las alemanas, ser&aacute;n las que se benefician: fabricantes de autom&oacute;viles y maquinaria, grupos qu&iacute;micos y farmac&eacute;uticos, inclusive viticultores. En los cinco pa&iacute;ses del Mercosur, los poderosos protagonistas del agronegocio, al que ning&uacute;n gobierno puede ignorar, ya est&aacute;n festejando. La clase media alta de Buenos Aires o S&atilde;o Paulo podr&aacute; elegir en el futuro entre una mayor diversidad de productos l&aacute;cteos o veh&iacute;culos SUV importados directamente de Europa que ser&aacute;n mucho m&aacute;s baratos que antes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las modestas normas medioambientales que los europeos quer&iacute;an imponer durante el gobierno del negacionista clim&aacute;tico Jair Bolsonaro se han retirado frente a las cr&iacute;ticas de &ldquo;neocolonialismo verde&rdquo; de Lula. En las &uacute;ltimas rondas de negociaciones, Brasil logr&oacute; obtener per&iacute;odos de transici&oacute;n m&aacute;s largos para las industrias automovil&iacute;sticas en Argentina y Brasil o mejoras en las compras gubernamentales: ya no ser&aacute; necesario abrir todas las licitaciones a las empresas europeas. Tambi&eacute;n rechaz&oacute; las disposiciones legalmente vinculantes para la protecci&oacute;n del medio ambiente o los derechos humanos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La tendencia a la reprimarizaci&oacute;n contin&uacute;a y recuerda a la divisi&oacute;n internacional del trabajo en la &eacute;poca colonial. Sindicalistas de Argentina y Brasil critican ese ataque a sus industrias, que costar&aacute; muchos miles de puestos de trabajo. (Vale recordar que en su &uacute;ltima decisi&oacute;n como presidente, Alberto Fern&aacute;ndez esboz&oacute; este argumento para rechazar un acuerdo todav&iacute;a m&aacute;s asim&eacute;trico).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero la influencia de los sindicatos siempre fue m&iacute;nima. Los grupos de presi&oacute;n econ&oacute;micos, en cambio, siempre tuvieron canales directos a las negociaciones secretas.
    </p><p class="article-text">
        El acuerdo impulsa la destrucci&oacute;n del Chaco, del Cerrado y de la Amazon&iacute;a. La vegetaci&oacute;n nativa est&aacute; dejando paso a los campos de soja y los reba&ntilde;os de ganado, lo que agrava el cambio clim&aacute;tico. Las condiciones de vida de muchos pueblos ind&iacute;genas y peque&ntilde;os agricultores, que ya se ven expuestos a desplazamientos por grandes proyectos, tambi&eacute;n empeorar&aacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La resistencia m&aacute;s fuerte y eficaz es la de los agricultores europeos, desde la conservadora Asociaci&oacute;n de Agricultores de Baviera hasta la Conf&eacute;d&eacute;ration Paysanne izquierdista en Francia. Se ven amenazados por la competencia de los productos baratos del Mercosur que no se producen bajo las normas m&aacute;s estrictas de la UE. Las transnacionales qu&iacute;micas ya exportan grandes cantidades de pesticidas que no est&aacute;n autorizadas en Europa y que, a trav&eacute;s de la producci&oacute;n de soja o carne de res en el Mercosur, vuelven a los platos de los consumidores europeos.
    </p><p class="article-text">
        En Bruselas se habla a menudo de negociaciones &ldquo;entre iguales&rdquo; o de una &bdquo;comunidad de valores&ldquo;, pero cada vez hay m&aacute;s interrogantes al respecto. Hoy en d&iacute;a, las relaciones energ&eacute;ticas asim&eacute;tricas est&aacute;n en auge; empresas alemanes y espa&ntilde;oles sue&ntilde;an del hidr&oacute;geno &rdquo;verde&ldquo; brasile&ntilde;o, uruguayo o argentino. La cultura, la protecci&oacute;n del clima y los derechos humanos, por el contrario, no est&aacute;n en boga. El hecho de que la Uni&oacute;n Europea aplique un doble rasero en Ucrania, en Palestina o frente a la intervenci&oacute;n trumpista en Venezuela le cuesta mucha simpat&iacute;a en todo el mundo. Su principal inter&eacute;s son las ganancias de sus empresas. A la hora de la verdad, los &rdquo;valores democr&aacute;ticos&ldquo; no tienen la misma importancia. Este acuerdo es la mejor prueba de ello.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gerhard Dilger]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/acuerdo-neocolonial-pasa-barrera-crucial-bruselas-todavia-falta_129_12901239.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 12 Jan 2026 13:12:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El acuerdo neocolonial pasa una barrera crucial en Bruselas pero todavía falta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Acuerdo Mercosur-UE]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La tradición servil de la Corte Suprema de la Nación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/tradicion-servil-corte-suprema-nacion_129_12865333.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cb5e3106-120e-4c89-8fcb-7b47eff236e0_16-9-discover-aspect-ratio_default_1118511.jpg" width="1491" height="839" alt="La tradición servil de la Corte Suprema de la Nación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El autor reconstruye una tradición histórica de subordinación de la Corte Suprema frente al poder político y advierte que ese patrón persiste en la actualidad. A partir de antecedentes clave, cuestiona el silencio del máximo tribunal ante los abusos del Ejecutivo y la degradación de las reglas constitucionales.</p></div><p class="article-text">
        El t&iacute;tulo de esta nota suena exagerado, como si fuera el producto del enojo, la desesperaci&oacute;n o el pesimismo. Pero no debe ser le&iacute;do desde esa perspectiva emocional. Cuando utilizo el concepto de tradici&oacute;n hago referencia a un fen&oacute;meno social tangible, que opera sobre la configuraci&oacute;n del campo judicial en su totalidad y las personas que componen esas instituciones judiciales. Recurro a la presentaci&oacute;n del tema que hace alguien que no puede ser catalogado de otro modo que moderado, sobrio, hasta en exceso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Me refiero a Bidart Campos, que da cuenta de esta tradici&oacute;n en su libro <em>La Corte Suprema</em> (Allende y Brea, 1982: 183 y ss.), comenzando con la &ldquo;comunicaci&oacute;n&rdquo; del golpe de Estado de Uriburu, que depuso al Presidente Irigoyen. Ante las diversas posiciones posibles, la Corte emiti&oacute; una Acordada fat&iacute;dica para nuestra tradici&oacute;n institucional, en la que reconoci&oacute; la legitimidad de &ldquo;facto&rdquo; de dicha asonada militar.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        La historia es bien conocida, pero recordarla no es el objeto de esta nota, sino evidenciar c&oacute;mo nuestra Corte Suprema, a lo largo de muchas d&eacute;cadas y hasta el presente, se ha mostrado especialmente d&eacute;bil para sostener y exigir el cumplimiento de las reglas de juego por parte de los actores pol&iacute;ticos instalados en cualquiera de los otros dos poderes del Estado. Un p&aacute;rrafo de esa Acordaba es fundante de esa tradici&oacute;n: &ldquo;Que el gobierno provisional que acaba de constituirse en el pa&iacute;s es pues un gobierno de facto, cuyo t&iacute;tulo no puede ser judicialmente discutido con &eacute;xito por las personas, en cuanto ejercita la funci&oacute;n administrativa y pol&iacute;tica derivada de su posesi&oacute;n de la fuerza como resorte de orden y de seguridad social&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dejemos de lado el hecho de que no discutimos ya (por obra de muchas generaciones que han luchado por ello) el origen ilegal de un gobierno dictatorial, pero la frase que interesa es la que nos dice que <em>no puede ser judicialmente discutido con &eacute;xito por las personas en cuanto ejercita la funci&oacute;n administrativa y pol&iacute;tica derivada de su posesi&oacute;n de la fuerza como resorte de orden y seguridad social.</em> Cuatro veces la Corte Suprema repiti&oacute; esta idea (1943, 1955, 1966 y 1976), con las desastrosas consecuencias para nuestro pa&iacute;s que conocemos o hemos vivido. En 1962, en lugar de responder un amparo positivo para que se reponga al presidente leg&iacute;timo, apoy&oacute; su sustituci&oacute;n por Guido, presidente provisional del Senado. Bidart Campos es condescendiente con esta historia, a la que considera &ldquo;equilibrada&rdquo;, m&aacute;s all&aacute; de la angustia de los constitucionalistas, porque esta debilidad de la Corte no ha significado que pierda independencia e imparcialidad en otros casos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La tradici&oacute;n sumisa de la Corte no se manifiesta en los innumerables fallos que sigue dictando, con deliberaci&oacute;n o no, conociendo lo que firma o a consecuencia de la &ldquo;maquinaria&rdquo; de relatores &mdash;lo que constituye otro grave problema, admitido incluso por integrantes de la Corte&mdash;; sino porque no protege con especial cuidado las <em>reglas de juego institucionales y no permite (no es que reconoce) que las personas puedan tener &eacute;xito (como en la Acordada del 30) en los reclamos judiciales, para que esas reglas de juego, previstas en la Constituci&oacute;n Nacional como derechos de la ciudadan&iacute;a, salgan fortalecidas. </em>Esa es la tradici&oacute;n sumisa de la Corte.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; tiene que ver ello con el presente? Claro est&aacute; que nos encontramos con un gobierno que tiene legitimidad constitucional en su origen y elecci&oacute;n. Nadie duda de eso. Pero luego, en el ejercicio de su poder, ha dejado de lado <em>muy claras reglas constitucionales. </em>Por ejemplo, el art. 99, inciso 3, de la Constituci&oacute;n Nacional nos dice: &ldquo;El Poder Ejecutivo no podr&aacute; en ning&uacute;n caso bajo pena de nulidad absoluta e insanable, emitir disposiciones de car&aacute;cter legislativo&rdquo;. &iquest;Es muy dif&iacute;cil comprender el sentido de esa norma? &iquest;No ha abusado el Poder Ejecutivo de un modo brutal con ese principio? No se puede decir que la excepci&oacute;n siguiente (los decretos de necesidad y urgencia, fundado en &ldquo;circunstancias excepcionales&rdquo;) es la verdadera regla, porque entonces el idioma espa&ntilde;ol ya no vale en el mundo judicial<em>.</em>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se ha dicho que la Corte debe esperar que le llegue un caso, pero eso es tambi&eacute;n falso porque ante temas menores (recordemos el del traslado de jueces) no dud&oacute; en utilizar el avocamiento que permite saltar instancias. Lo que hace la Corte es aplicar la doctrina de la Acordada del 30, para desesperaci&oacute;n de los ciudadanos. Es tan grande el abuso del Poder Ejecutivo y tan estruendoso el silencio c&oacute;mplice la Corte, que el mal desempe&ntilde;o est&aacute; a la mano, si no fuera porque este sistema les conviene a los representantes, que deber&iacute;an ejercer el control sobre la Corte en nuestro sistema de pesos y contrapesos. El circulo vicioso se cierra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nos dir&aacute;n los ministros y algunos constitucionalistas, como ya dec&iacute;a Bidart Campos, que este es un tema menor, porque mientras tanto la Corte sigue fallando, a veces bien a veces mal, en muchos de los otros casos. Pobre consuelo leguleyo. Permitir que se degraden a este punto las instituciones es el peor de los males posibles, que ning&uacute;n buen fallo en otra materia lo remedia. Adem&aacute;s, transmite un p&eacute;simo mensaje a todo el sistema judicial, en especial a los Tribunales y Cortes provinciales que repiten el mismo funcionamiento sumiso ante los poderes provinciales.&nbsp;Se produce una doctrina burocr&aacute;tica de la indulgencia moral. La burocracia, como se ha dicho, se convierte en un espacio de fuga moral, donde la integridad de cada uno de los magistrados ya no importa e igual son aceptados por la academia, por los juristas, por los colegios de abogados, etc. El mundillo acad&eacute;mico-judicial se rinde ante el boato del cargo, no ante la calidad de la funci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo mismo ocurre con el Poder Legislativo federal. La Corte le ha ordenado que nombre cargos previstos especialmente para poner en marcha los derechos de los ciudadanos (como el Defensor del Pueblo) y puede pasar m&aacute;s de una d&eacute;cada sin que cumpla con esa regla constitucional. Dejar vacantes (esto es un decir, porque se llenan con jueces interinos) a los cargos judiciales se ha convertido en un negocio, incluso para sectores del Poder Judicial que no dudan en prestarse a ese juego espurio, por un suplemento de su sueldo. Ha establecido plazos para que se dicten normas de base constitucional (como la del Consejo de la Magistratura) y nadie hace caso, como si la Corte fuera una instancia de meras declaraciones abstractas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La degradaci&oacute;n institucional que observamos cotidianamente no es un fen&oacute;meno natural. Es el resultado del accionar concreto de personas de carne y hueso, con nombre y apellido, que podemos identificar, denunciar y, si la denuncia no tiene efecto, repudiar y guardar en la memoria. La &uacute;ltima dictadura, la m&aacute;s terrible, cont&oacute; con la complicidad silente de la administraci&oacute;n de justicia que se escond&iacute;a en la burocracia. Siempre me impact&oacute; ese papel de los jueces. &iquest;Si hoy tuvi&eacute;ramos un dictador &mdash;que por suerte no lo tenemos&mdash; ser&iacute;a el Poder Judicial un escudo que proteger&iacute;a la democracia, o se repetir&iacute;a la complicidad del pasado?&nbsp;Por este camino me temo que f&aacute;cilmente hallar&iacute;amos jueces que nos dir&iacute;an que las violaciones a la Constituci&oacute;n Nacional &ldquo;no pueden ser judicialmente discutidas con &eacute;xito por las personas en cuanto el Poder Ejecutivo ejercita la funci&oacute;n administrativa y pol&iacute;tica derivada de su posesi&oacute;n de la fuerza como resorte de orden y seguridad social&rdquo;. La tradici&oacute;n servil de la Corte sigue viva.
    </p><p class="article-text">
        <em>*El autor es Presidente del Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales y Sociales (INECIP).</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto M. Binder]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/tradicion-servil-corte-suprema-nacion_129_12865333.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 Dec 2025 16:39:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La tradición servil de la Corte Suprema de la Nación]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Opinión,Corte Suprema]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La incertidumbre se vuelve norma]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/incertidumbre-vuelve-norma_129_12859281.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9fe6099d-7de3-4dfe-a9b7-8cb326c7f548_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La incertidumbre se vuelve norma"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Más allá de los cambios legales, el proyecto del Gobierno redefine las condiciones de vida al convertir la precariedad y la incertidumbre en norma. Presentada como modernización, la reforma consolida un modelo de desprotección social que debilita la organización colectiva, amplía las desigualdades y traslada la inseguridad del mundo del trabajo a la vida cotidiana, familiar y comunitaria.</p></div><p class="article-text">
        La reforma laboral se presenta hoy en el debate p&uacute;blico a partir de sus disposiciones legales &mdash;en el marco del proyecto impulsado por el Poder Ejecutivo&mdash;; sin embargo, ese plano resulta central precisamente porque habilita la institucionalizaci&oacute;n de un determinado orden social. A trav&eacute;s de los cambios normativos que propone, la reforma no solo introduce modificaciones jur&iacute;dicas, sino que configura transformaciones estructurales en las condiciones de vida, redefiniendo los m&aacute;rgenes de previsibilidad sobre los que se organiza la vida cotidiana.
    </p><p class="article-text">
        El impacto de una reforma laboral se define por la manera en que sus disposiciones le dan forma a la Cuesti&oacute;n Social, en tanto inciden sobre los m&aacute;rgenes de autonom&iacute;a de los trabajadores, las din&aacute;micas familiares y las desigualdades preexistentes. En este sentido, el conjunto de t&iacute;tulos que integran la reforma puede leerse como la institucionalizaci&oacute;n de un r&eacute;gimen de precarizaci&oacute;n, en la medida en que consolida un modelo de incertidumbre permanente.
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        Este desplazamiento &mdash;hacia la precariedad como norma&mdash; no es accidental. Responde a una l&oacute;gica pol&iacute;tica m&aacute;s amplia que presupone, y al mismo tiempo consolida, una determinada configuraci&oacute;n social. La reforma resulta posible en una sociedad previamente fragmentada en sus formas de contrataci&oacute;n, balcanizada en sus condiciones de trabajo y atravesada por un desgaste sostenido de las capacidades de organizaci&oacute;n y articulaci&oacute;n colectiva. En ese marco, la incertidumbre deja de operar como un efecto no deseado y pasa a constituirse en un componente funcional del proyecto.
    </p><p class="article-text">
        Presentada como modernizaci&oacute;n, la reforma enviada al Congreso funciona en los hechos como un dispositivo de producci&oacute;n de inseguridad social, y no ya de protecci&oacute;n, cuyos efectos exceden el &aacute;mbito del trabajo para penetrar en la organizaci&oacute;n familiar, en el reparto de los cuidados, en la previsibilidad econ&oacute;mica y en la cohesi&oacute;n comunitaria. En este marco, la noci&oacute;n de modernizaci&oacute;n opera como un significante legitimador que dinamiza el discurso p&uacute;blico, pero que oculta m&aacute;s de lo que revela. Lejos de modernizar las relaciones laborales, la reforma institucionaliza pr&aacute;cticas y v&iacute;nculos ya presentes en el mundo del trabajo contempor&aacute;neo, consolidando normativamente formas de precariedad que hasta ahora operaban de manera informal.
    </p><p class="article-text">
        Convertir la incertidumbre en norma no es simplemente flexibilizar. Es transformar la estructura misma sobre la cual las personas organizan su vida cotidiana. Ese movimiento, lejos de ser neutral, requiere &mdash;y a la vez reproduce&mdash; una sociedad debilitada.
    </p><p class="article-text">
        Si bien la historia no ofrece garant&iacute;as ni modelos a reproducir mec&aacute;nicamente, s&iacute; habilita lecturas que permiten pensar el sentido instituyente de determinadas reformas y su capacidad para dar forma a la Cuesti&oacute;n Social. En ese marco, experiencias como la Asignaci&oacute;n Universal por Hijo o los proyectos de licencias parentales, entre muchos otros. muestran que es posible dise&ntilde;ar pol&iacute;ticas que, lejos de profundizar la incertidumbre, extienden derechos hist&oacute;ricamente asociados al trabajo protegido &mdash;como el salario familiar o las licencias&mdash; hacia sectores excluidos del empleo formal. Se trata de intervenciones que ampl&iacute;an la cobertura social, estabilizan trayectorias de vida y fortalecen la cohesi&oacute;n social. Nombrarlas no implica nostalgia ni repetici&oacute;n, sino recuperar horizontes posibles que hoy parecen deliberadamente clausurados por un enfoque que concibe la modernizaci&oacute;n como sin&oacute;nimo de desprotecci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <em>*Tania Etulian es miembro del Centro de Estudios Atenea</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tania Etulain]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/incertidumbre-vuelve-norma_129_12859281.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Dec 2025 12:51:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Reforma laboral]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un ataque a quienes trabajamos y al periodismo: la contrarreforma laboral busca borrar un siglo de derechos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/ataque-periodismo-contrarreforma-laboral-busca-borrar-siglo-derechos_129_12838538.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bcce9a80-cef2-4225-9cab-f6084dfcb37c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un ataque a quienes trabajamos y al periodismo: la contrarreforma laboral busca borrar un siglo de derechos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Declaración de FATPREN y SiPreBA frente al proyecto de ley para modificar las normativas laborales y eliminar derechos como el Estatuto del Periodista.</p></div><p class="article-text">
        Apenas diez d&iacute;as despu&eacute;s de llegar a la Casa Rosada, el gobierno nacional present&oacute; por primera vez su proyecto de supuesta<strong> &ldquo;modernizaci&oacute;n laboral&rdquo;</strong>. Detr&aacute;s de ese nombre se esconde una regresi&oacute;n de un siglo en materia de derechos laborales, conquistas que fueron fruto de d&eacute;cadas de lucha de las trabajadoras y los trabajadores junto a sus organizaciones sindicales. Ese plan regresivo &mdash;que el gobierno logr&oacute; aplicar parcialmente mediante la Ley Bases&mdash; es el que ahora pretende profundizar. Si lo aprueban, la vida de quienes trabajamos, tengamos un trabajo registrado o no, ser&aacute; much&iacute;simo m&aacute;s dif&iacute;cil y estar&aacute; m&aacute;s desprotegida.
    </p><p class="article-text">
        Para quienes trabajamos en la actividad period&iacute;stica, este gobierno impulsa un ataque directo: de la noche a la ma&ntilde;ana, sin mediar debate alguno, <strong>busca derogar el </strong><a href="https://www.sipreba.org/estatutos-y-convenios/estatuto-del-periodista-profesional-ley-12-908/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><strong>Estatuto del Periodista Profesional</strong></a><strong> y el Estatuto del Empleado Administrativo de Empresas Period&iacute;sticas. Estas normas, sancionadas hace 80 a&ntilde;os, son la base de nuestros derechos y la primera l&iacute;nea de defensa para garantizar la estabilidad de nuestro trabajo.</strong> Permiten a cualquiera que trabaje en prensa, incluso sin el correcto registro, intimar a quien lo emplea para que se ajuste a derecho si incurre en alg&uacute;n tipo de fraude laboral y exigirle una reparaci&oacute;n. Incluso si el trabajador o la trabajadora no quiere realizar una acci&oacute;n judicial, le otorga mejores condiciones para cualquier tipo de negociaci&oacute;n. Estos son derechos que dan una protecci&oacute;n especial para ejercer la tarea de informar frente a las presiones de los intereses pol&iacute;ticos y econ&oacute;micos. No sorprende que incomoden a un presidente como Javier Milei, que fomenta abiertamente el odio al periodismo.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el proyecto del gobierno deroga art&iacute;culos de la Ley de Servicios de Comunicaci&oacute;n Audiovisual, eliminando los grav&aacute;menes a las se&ntilde;ales audiovisuales con la que se sostienen los medios p&uacute;blicos, medios comunitarios y micropymes. De este modo, con una misma norma el gobierno beneficia doblemente a las grandes empresas de medios: le quita derechos a quienes trabajan en sus compa&ntilde;&iacute;as y las exime de impuestos que fueron pensados para posibilitar un arco de voces plural y democr&aacute;tico en la informaci&oacute;n. Parad&oacute;jicamente, esas grandes empresas de medios son voceras de estas normas que flexibilizan a&uacute;n m&aacute;s el trabajo period&iacute;stico pero se niegan sistem&aacute;ticamente a discutir una modernizaci&oacute;n laboral en cada paritaria, cuando desde el sindicato promovemos regular la inteligencia artificial, el teletrabajo, las nuevas funciones. En pocas palabras, encontraron en este proyecto un negocio redondo.
    </p><p class="article-text">
        Todo se agrava al ser una iniciativa con la que avanzan de facto. En los &uacute;ltimos dos a&ntilde;os, ni el gobierno ni las empresas de medios pusieron en debate el Estatuto del Periodista, su vigencia o anacronismo. Tampoco promovieron ninguna discusi&oacute;n al respecto.
    </p><p class="article-text">
        Nuestra suerte est&aacute; ligada a la del conjunto de las trabajadoras y los trabajadores en la Argentina, a quienes este gobierno nacional nos convirti&oacute; en enemigos declarados. No existe otra explicaci&oacute;n para la licuaci&oacute;n de salarios y jubilaciones iniciada desde el primer d&iacute;a de gesti&oacute;n, con una devaluaci&oacute;n que signific&oacute; una transferencia brutal de recursos desde quienes trabajamos hacia los due&ntilde;os de las empresas m&aacute;s grandes del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s que nunca, vamos a fortalecer junto a las organizaciones y centrales sindicales la defensa de nuestro derecho a tener derechos laborales. Lo haremos ante el Congreso, ante el Poder Judicial y en las calles. Convocamos a nuestros compa&ntilde;eros y nuestras compa&ntilde;eras a participar, afiliarse y poner freno a la contrarreforma laboral.
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                Repudio de SiPreBa y Fatpren                            </span>
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        <a href="https://www.sipreba.org/institucional/un-ataque-a-quienes-trabajamos-y-al-periodismo-la-contrarreforma-laboral-busca-borrar-un-siglo-de-derechos/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Comunicado de SiPreBA y FATPREN</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[SiPreBA / FATPREN]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Dec 2025 16:48:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un ataque a quienes trabajamos y al periodismo: la contrarreforma laboral busca borrar un siglo de derechos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Reforma laboral,Prensa,Estatuto del Periodista]]></media:keywords>
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