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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Algo en común]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/algo-en-comun/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Algo en común]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[“Será justicia” tiene que ser más que una fórmula]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/algo-en-comun/sera-justicia-formula_132_12494498.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4c6bfc1a-1e5a-43b3-bfc3-0188793cba2d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1122794.jpg" width="5602" height="3151" alt="“Será justicia” tiene que ser más que una fórmula"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Incorporar una perspectiva de género en la justicia no es ideología, es una obligación legal y ética, tal como afirmo la CIDH en 2018. Frente a un contexto hostil y proyectos regresivos, el Poder Judicial debe actuar sin prejuicios, con celeridad y enfocado en reparar.</p></div><p class="article-text">
        Gran parte del trabajo del Poder Judicial es resolver conflictos, tensiones y controversias. Cuando estos conflictos se refieren a la vida familiar y a los v&iacute;nculos afectivos, la importancia de lo que est&aacute; en juego se refleja en el impacto que tiene en nuestras vidas cotidianas.
    </p><p class="article-text">
        La pr&aacute;ctica jur&iacute;dica est&aacute; repleta de formalismos y rituales. Algunos son obligatorios, requeridos por los propios procedimientos legales; otros solamente est&aacute;n enraizados en la costumbre y la reiteraci&oacute;n. Entre estos, es usual finalizar los escritos con la s&iacute;ntesis de lo que se solicita al juzgado o tribunal (el &lsquo;petitorio&rsquo;) y luego se inserta <strong>la f&oacute;rmula que se repite como un mantra: &ldquo;</strong><em><strong>resolver de conformidad, ser&aacute; justicia</strong></em><strong>&rdquo;</strong>. Traducido, es un pedido para que eval&uacute;en los argumentos, se consideren las pruebas, se analice su impacto en el caso y se responda a la solicitud porque de esa manera<em> &ldquo;se har&aacute; justicia&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        La extensi&oacute;n de los procesos, las barreras multiplicadas por la distancia que separa a la mayor&iacute;a de las personas de los lugares donde se desarrollan los procesos judiciales, los costos econ&oacute;micos y personales, se agravan por la <strong>opacidad de los procedimientos y las demoras en resolver los temas que se plantean</strong>. Muchas personas y organismos dentro del sistema de administraci&oacute;n de justicia son conscientes de la necesidad de acercar el servicio a la poblaci&oacute;n y hacen esfuerzos en ese sentido, a&uacute;n cuando saben que todav&iacute;a no alcanzan.  
    </p><p class="article-text">
        Incorporar una perspectiva de g&eacute;nero en el proceso judicial fue una de las estrategias para abordar los sesgos de un sistema que tend&iacute;a (y todav&iacute;a lo hace) a desestimar la palabra y las experiencias de las ni&ntilde;as, ni&ntilde;os, adolescentes y mujeres, aplicando de manera defectuosa el derecho, tomando decisiones sesgadas, basadas en preconceptos y prejuicios.
    </p><p class="article-text">
        Lejos de significar que &ldquo;juzgar con una perspectiva de g&eacute;nero&rdquo; le da autom&aacute;ticamente la raz&oacute;n a las mujeres, implica que <strong>debe asegurarse analizar las pruebas, los argumentos y los contextos de una manera que tome en consideraci&oacute;n las distintas miradas y posiciones</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Este es el consenso de la comunidad internacional, tal como muestra el pronunciamiento de la Cumbre Judicial Iberoamericana, que sostiene que el <strong>deber de incorporar la perspectiva de g&eacute;nero en la administraci&oacute;n de justicia</strong> &ldquo;implica hacer realidad el derecho a la igualdad. Responde a una obligaci&oacute;n constitucional y convencional de erradicar la discriminaci&oacute;n por medio del quehacer jurisdiccional para garantizar el acceso a la justicia y remediar, en un caso concreto, situaciones asim&eacute;tricas de poder&rdquo; contribuyendo a la construcci&oacute;n de un Estado &ldquo;respetuoso de los derechos humanos&rdquo; (Comisi&oacute;n Permanente de G&eacute;nero y Acceso a la Justicia de la Cumbre Judicial Iberoamericana, 2023).
    </p><p class="article-text">
        Pero lo cierto es que el actual contexto de fuerte polarizaci&oacute;n en Am&eacute;rica Latina (aunque no solo en esta regi&oacute;n) se enfoca en ciertos temas que van tensando las agendas: la econom&iacute;a, la seguridad y los valores culturales. 
    </p><p class="article-text">
        En su reciente libro <em>&iquest;Ideolog&iacute;a de g&eacute;nero? Disputas pol&iacute;ticas sobre la diferencia sexual</em>, Marta Lamas (2025) repasa un devenir de posicionamientos pol&iacute;ticos contra la perspectiva de g&eacute;nero o &ldquo;ideolog&iacute;a de g&eacute;nero&rdquo; que avanza en la regi&oacute;n desde hace m&aacute;s de una d&eacute;cada. La antrop&oacute;loga mexicana recupera una serie de ejemplos de Am&eacute;rica Latina, Europa y Estados Unidos para trazar un panorama de gran preocupaci&oacute;n, con consecuencias muy concretas. En su libro, Lamas afirma que  <em>&ldquo;la consecuencia es un aumento de ambientes muy agresivos en varias universidades y una atm&oacute;sfera hostil que est&aacute; forzando a muchas acad&eacute;micas a cambiar sus l&iacute;neas de trabajo. El objetivo de los ataques de todo tipo contra los estudios de g&eacute;nero es el de desprestigiarlos y ponerlos por fuera de la ley&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        Ya en el a&ntilde;o 2018, la Comisi&oacute;n Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) advirti&oacute; con preocupaci&oacute;n sobre estos intentos en la regi&oacute;n, en los que se impugnaba el uso de la perspectiva de g&eacute;nero con referencias peyorativas como &ldquo;teor&iacute;a y/o ideolog&iacute;a de g&eacute;nero&rdquo;. La CIDH resalt&oacute; que &ldquo;<strong>la perspectiva de g&eacute;nero no es una 'teor&iacute;a', mucho menos una 'ideolog&iacute;a</strong>', sino (...) una herramienta clave para combatir la discriminaci&oacute;n y la violencia contra las mujeres y contra las personas con orientaciones sexuales e identidades de g&eacute;nero diversas; y un concepto que busca visibilizar la posici&oacute;n de desigualdad y de subordinaci&oacute;n estructural de las mujeres a los hombres en raz&oacute;n de su g&eacute;nero&rdquo; .
    </p><p class="article-text">
        El sistema de administraci&oacute;n de justicia cumple un rol fundamental en la defensa y la protecci&oacute;n de los derechos de las personas. M&aacute;s a&uacute;n en contextos de desarticulaci&oacute;n de pol&iacute;ticas de protecci&oacute;n de la violencia por razones de g&eacute;nero, deslegitimaci&oacute;n de las conquistas feministas y aumento de las desinformaciones en estas agendas, <strong>es fundamental contar con el </strong><a href="https://ela.org.ar/publicaciones-documentos/sera-justicia-recomendaciones-para-fortalecer-la-perspectiva-de-genero-en-el-sistema-judicial-argentino/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Poder Judicial como espacio de protecci&oacute;n, reparaci&oacute;n y cuidado</strong></a>.
    </p><p class="article-text">
        Surge ahora como una preocupaci&oacute;n de ciertos sectores la iniciativa de penalizar de manera agravada lo que consideran &ldquo;falsas denuncias&rdquo; vinculadas con violencia de g&eacute;nero. Es posible que un hecho que se denuncia no pueda probarse en juicio. Eso no quiere decir que sea mentira o que se haya planteado una &ldquo;falsa denuncia&rdquo;.  En todo caso, <strong>para evitar generar m&aacute;s dolor y para reparar los da&ntilde;os a quienes son v&iacute;ctimas, ya sea de una situaci&oacute;n de violencia o una denuncia falsa, hay que mejorar los tiempos y procesos judiciales</strong>. Este proyecto no resuelve el problema sino que lo agrava.
    </p><p class="article-text">
        El mismo Ministerio de Seguridad de la Naci&oacute;n afirma que los delitos contra la integridad sexual tienen un alto nivel de subregistro. Seg&uacute;n su informe de estad&iacute;sticas criminales: <em>&ldquo;Por sus caracter&iacute;sticas, los delitos contra la integridad sexual tienen un alto nivel de subregistro, debido a los procesos de estigmatizaci&oacute;n que sufren las v&iacute;ctimas. Los cambios en la percepci&oacute;n social sobre la violencia sexual, as&iacute; como en las respuestas institucionales y en las pol&iacute;ticas estatales, impactan en los niveles de denuncia.&rdquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        Si se aprueban los proyectos presentados, lo m&aacute;s probable es que menos personas se animar&aacute;n a denunciar, menos testigos se atrever&aacute;n a declarar, m&aacute;s v&iacute;ctimas enfrentar&aacute;n represalias judiciales por atreverse a hablar. <strong>Es dif&iacute;cil imaginar que la consecuencia sea otra que la consolidaci&oacute;n de un uso regresivo del derecho penal para disuadir la b&uacute;squeda de ayuda</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Amenazar con perseguir penalmente en los casos que no se logre probar que ha existido violencia, &iquest;contribuir&aacute; a que &ldquo;sea justicia&rdquo;? Antes que actuar a trav&eacute;s de la amenaza penal, el Poder Judicial debe enfocarse en trabajar con la mayor celeridad posible, libre de prejuicios, con el foco puesto en las personas. Y desde esa perspectiva, <strong>dedicar esfuerzos para </strong><a href="https://ela.org.ar/publicaciones-documentos/reparar-los-danos-las-respuestas-de-la-justicia-en-casos-de-violencia-de-genero-2/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>reparar los da&ntilde;os</strong></a><strong> generados por las experiencias de violencia que (se espera, se desea) no marquen de manera indeleble las vidas de las personas.</strong> 
    </p><p class="article-text">
        <em>NG/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalia Gherardi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/algo-en-comun/sera-justicia-formula_132_12494498.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 26 Jul 2025 18:29:35 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Proteger a quién?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/algo-en-comun/proteger_132_12418426.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ac191392-f871-4c01-acf0-6f78e2a4c71b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Proteger a quién?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mientras brilla por su ausencia el plan nacional de acción para abordar la violencia por razones de género, avanza en el Senado un proyecto de ley que propone la estrategia de la persecución penal dirigida a quienes busquen el auxilio de la Justicia.</p></div><p class="article-text">
        La velocidad del presente parece una marca de la &eacute;poca. La sucesi&oacute;n de noticias, anuncios, acciones pueden dejar poco espacio para la reflexi&oacute;n pausada; para evaluar, poner en contexto y encontrar los hilos que unen la presi&oacute;n sobre algunos temas y la indiferencia ante otros. 
    </p><p class="article-text">
        Un ejemplo es el caso del Hospital Garrahan que conmueve por el destrato a profesionales de la salud y personas trabajadoras de un hospital modelo y motivo de orgullo. Un equipo de personas que brinda contenci&oacute;n, atenci&oacute;n, cuidados a ni&ntilde;os, ni&ntilde;as, adolescentes y a sus familias en momentos cargados de angustia. Es dif&iacute;cil de comprender el ensa&ntilde;amiento de funcionarios p&uacute;blicos con la entrega profesional y humana que, en el rostro de profesionales de ese hospital, reflejan a todo el sector de la salud p&uacute;blica. <strong>Con falsedades, tergiversaci&oacute;n de datos y ning&uacute;n apego a la evidencia</strong>, se multiplican discursos cargados de perjuicios y desinformaci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        &iquest;Cual es el objetivo? &iquest;Proteger qu&eacute;? &iquest;A qui&eacute;n?
    </p><p class="article-text">
        <strong>En otro espacio, con estrategias similares, avanzan iniciativas que tampoco parecen encaminadas a defender el bien com&uacute;n ni proteger a las personas en mayor situaci&oacute;n de vulnerabilidad</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Hace pocos d&iacute;as, la Comisi&oacute;n de Justicia y Asuntos Penales del Senado de la Naci&oacute;n aprob&oacute; un <a href="https://www.senado.gob.ar/micrositios/nota/22792/noticias" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dictamen favorable</a> para reformar el C&oacute;digo Penal y agravar las penas en lo que denomina &ldquo;falsas denuncias&rdquo;, exclusivamente cuando se trata de denuncias vinculadas con la violencia de g&eacute;nero, contra la integridad sexual o contra menores de edad.
    </p><p class="article-text">
        La preocupaci&oacute;n que plantean quienes defienden esta iniciativa es que una denuncia falsa podr&iacute;a generar perjuicios irreparables a las personas afectadas, genera un dispendio de recursos p&uacute;blicos y tergiversa el uso del sistema de administraci&oacute;n de justicia. Esta preocupaci&oacute;n es atendible. Sin embargo, al enfocarse &uacute;nicamente en casos que involucran violencia por razones de g&eacute;nero o situaciones que vulneran la integridad sexual de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as, la reforma que se propone <strong>refuerza prejuicios hist&oacute;ricos sobre quienes atraviesan esas situaciones y suma una barrera adicional a las muchas que enfrentan en el acceso a la justicia</strong> cuando deciden pedir ayuda. Adem&aacute;s, la amenaza penal para quienes planteen una denuncia o declaren en un juicio por delitos contra menores de edad (que eventualmente no puedan ser probados por la justicia) aumenta la desprotecci&oacute;n de ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes. Muchas de las personas que efectivamente declaran en juicios o advierten con preocupaci&oacute;n situaciones que podr&iacute;an ser de vulneraci&oacute;n de derechos de ni&ntilde;as y ni&ntilde;os son, justamente, profesionales de la salud. 
    </p><p class="article-text">
        Vale la pena preguntarse nuevamente: &iquest;cual es el objetivo? &iquest;Proteger qu&eacute;? &iquest;A qui&eacute;n?
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Hay falsas denuncias?</strong></h2><p class="article-text">
        En Argentina <strong>no hay estad&iacute;sticas oficiales sobre denuncias falsas</strong>, en general. Tampoco hay estad&iacute;sticas espec&iacute;ficas sobre la existencia de denuncias falsas en casos que involucren violencia por razones de g&eacute;nero. Sin embargo, s&iacute; hay evidencia que indica que son muy pocas las mujeres que denuncian o buscan ayuda. Seg&uacute;n la <a href="https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/2022/08/informefinalprevalencias_mmgyd.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Encuesta de Prevalencia de Violencia implementada en el marco de la Iniciativa Spotlight</a> de la Uni&oacute;n Europea (2022), <strong>1 de cada 2 mujeres argentinas sufri&oacute; violencia alguna vez</strong> en su vida por parte de su pareja actual o anterior, pero solo <strong>1 de cada 4 busc&oacute; ayuda</strong> o lleg&oacute; a denunciar. En la Ciudad Aut&oacute;noma de Buenos Aires, los estudios realizados muestran cifras similares: en 2018 el 22% de las mujeres que vivieron violencia dom&eacute;stica dijo haber buscado ayuda en alguna instituci&oacute;n p&uacute;blica, mientras que en el 2023 lo hizo casi el 30% (<a href="https://ela.org.ar/wp-content/uploads/2024/06/Percepcion-e-incidencia-de-la-violencia-contra-las-mujeres.-Ciudad-de-Buenos-Aires.-Ano-2023.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ELA y DGEC Gob. de la Ciudad de Buenos Aires, 2023</a>).
    </p><p class="article-text">
        La violencia por razones de g&eacute;nero en parejas actuales o pasadas es muy preocupante porque, en sus casos m&aacute;s extremos, puede llevar al asesinato de estas mujeres. Los &uacute;ltimos datos del Registro de Femicidios de la Corte Suprema evidencian que, de 228 v&iacute;ctimas directas de femicidio en el a&ntilde;o 2024, 54% fueron agredidas por una pareja o ex pareja. Adem&aacute;s, el 86% de las v&iacute;ctimas conoc&iacute;a al agresor y en el 42% de los casos incluso conviv&iacute;an. Sin embargo, <strong>s&oacute;lo el 18% de las mujeres que resultaron asesinadas hab&iacute;a denunciado al victimario y menos del 5% ten&iacute;a medidas de protecci&oacute;n</strong> vigentes al momento del hecho (<a href="https://www.csjn.gov.ar/omrecopilacion/omfemicidio/homefemicidio.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Oficina de la Mujer de la CSJN, 2025</a>).
    </p><p class="article-text">
        En el caso de los delitos contra la integridad sexual, el <a href="https://cloud-snic.minseg.gob.ar/Informes/SNIC/Informe_SNIC_Nacional_2024.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Informe del Sistema Nacional de Informaci&oacute;n Criminal</a> del ministerio de Seguridad se&ntilde;ala que, de 36.593 v&iacute;ctimas de este delito en 2024, el 72,9% son mujeres. La mayor&iacute;a de los delitos incluyen abuso sexual simple y agravado, tentativa de abuso sexual, corrupci&oacute;n de menores, difusi&oacute;n de im&aacute;genes pornogr&aacute;ficas de menores, ciber-acoso sexual infantil, entre otros. Y es el propio ministerio el que afirma que<em> &ldquo;por sus caracter&iacute;sticas, </em><em><strong>los delitos contra la integridad sexual tienen un alto nivel de subregistro, debido a los procesos de estigmatizaci&oacute;n que sufren las v&iacute;ctimas</strong></em><em>. Los cambios en la percepci&oacute;n social sobre la violencia sexual, as&iacute; como en las respuestas institucionales y en las pol&iacute;ticas estatales, impactan en los niveles de denuncia&rdquo; </em>(p&aacute;g. 30). Compartimos el diagn&oacute;stico pero aumentar las penas argumentando que hay &ldquo;denuncias falsas&rdquo; frente a delitos que no logren probarse, no parecer&iacute;a ser la mejor estrategia.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n <a href="https://lac.unwomen.org/es/stories/noticia/2024/12/estudio-sobre-denuncias-falsas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ONU Mujeres (2024)</a>, las denuncias falsas representan menos del 1% de los casos a nivel mundial. En los pocos pa&iacute;ses que cuentan con estimaciones oficiales sobre este fen&oacute;meno, como Espa&ntilde;a, el porcentaje promedio de denuncias falsas por violencia de g&eacute;nero es de apenas el 0,0084% (<a href="https://www.fiscal.es/memorias/memoria2022/FISCALIA_SITE/capitulo_III/cap_III_1_3.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fiscal&iacute;a General de Espa&ntilde;a</a>, datos correspondientes al periodo comprendido entre los a&ntilde;os 2009 y 2021).
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Argentina, seg&uacute;n una nota publicada en la revista Quorum, existen <a href="https://revistaquorum.com.ar/2025/02/14/falsas-denuncias-cuando-la-mentira-es-la-verdad/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estimaciones del Consejo de la Magistratura</a> que indicar&iacute;an que menos del 3% de todas las denuncias penales &ndash;no s&oacute;lo las vinculadas con violencia de g&eacute;nero&ndash; terminan catalogadas como falsas o infundadas. 
    </p><p class="article-text">
        Al revisar el <a href="https://sjconsulta.csjn.gov.ar/sjconsulta/fallos/consulta.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">portal web de la Corte Suprema</a> de Justicia de la Naci&oacute;n, las causas por denuncias falsas suelen estar principalmente vinculadas a delitos econ&oacute;micos, de falsificaci&oacute;n y aduaneros (estafas, defraudaciones a seguros, contrabando). La proporci&oacute;n de mujeres imputadas en dichos casos es muy baja y ninguno fue por denuncias de violencia de g&eacute;nero.
    </p><p class="article-text">
        Si la intenci&oacute;n del proyecto de ley fuera limitar las denuncias falsas porque implican una tergiversaci&oacute;n del sistema de administraci&oacute;n de justicia, impiden el normal desenvolvimiento de la administraci&oacute;n p&uacute;blica y generan un mal uso de recursos estatales, ser&iacute;a razonable abordar a todas ellas y no limitar la iniciativa a las que se enfocan en un grupo espec&iacute;fico de causas que, como se ha visto, est&aacute;n muy lejos de ser una parte significativa. 
    </p><p class="article-text">
        Sin ampararse en datos o estad&iacute;sticas confiables, el proyecto de ley que se impulsa desde el Senado instala un sentido com&uacute;n basado en mitos y estigmas hacia las mujeres: se las considera &ldquo;mentirosas&rdquo; o &ldquo;mendaces&rdquo;, &ldquo;fabuladoras&rdquo;, &ldquo;manipuladoras&rdquo; o &ldquo;instrumentales&rdquo;, y capaces de &ldquo;instalar ideas&rdquo; en sus hijos o hijas.
    </p><p class="article-text">
        La forma en que el proyecto propone regular este delito por supuesta &ldquo;falsa denuncia&rdquo; implicar&iacute;a habilitar el uso del derecho penal como pol&iacute;tica criminal contra las mujeres que denuncien delitos en contexto de violencia por razones de g&eacute;nero, o contra cualquier persona (madres, padres, familiares en general) que denuncien situaciones de abuso sexual cometidas contra ni&ntilde;os y ni&ntilde;as. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>La amenaza penal funcionar&aacute; efectivamente como un desincentivo para buscar protecci&oacute;n del Estado frente a situaciones de gran vulnerabilidad, restringiendo as&iacute; sus posibilidades de protecci&oacute;n y acceso a la justicia.</strong>
    </p><p class="article-text">
        No todo hecho que no haya podido probarse se debe a una &ldquo;falsa denuncia&rdquo;, sobre todo en  <strong>este tipo de casos que suelen ocurrir en lugares &iacute;ntimos y alejados de la vista de terceras personas</strong>.  Lo importante ser&iacute;a lograr que la resoluci&oacute;n judicial (en uno u otro sentido) no se extienda indefinidamente en el tiempo y que se haga de modo tal que evite la revictimizaci&oacute;n de las personas involucradas en el proceso.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, necesitamos analizar los problemas complejos libres de prejuicios, con datos confiables, en di&aacute;logos honestos y no cargados de una intencionalidad que solo busca desacreditar al otro, como si el &ldquo;el otro&rdquo; no fu&eacute;ramos tambi&eacute;n nosotros mismos. 
    </p><p class="article-text">
        A un a&ntilde;o y medio de iniciada la gesti&oacute;n del Gobierno, sigue sin haber ni una iniciativa que solucione los problemas y mejore la calidad de vida de quienes atraviesan situaciones de violencia por razones de g&eacute;nero. Lo que queda claro es que el ensa&ntilde;amiento de algunos funcionarios p&uacute;blicos se enfoca en los ni&ntilde;os, ni&ntilde;as, adolescentes y mujeres que m&aacute;s necesitan de protecci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalia Gherardi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/algo-en-comun/proteger_132_12418426.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Jun 2025 18:31:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Proteger a quién?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Decisiones privadas y razones públicas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/algo-en-comun/decisiones-privadas-razones-publicas_132_12380305.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6b919829-4229-4100-a0a1-bc5103f06f68_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Decisiones privadas y razones públicas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Gobierno desfinancia sin explicaciones el Plan ENIA, una política pública clave que redujo a la mitad el embarazo adolescente. La falta de razones públicas revela una preocupante regresión en derechos y transparencia.</p></div><p class="article-text">
        Uno de los problemas de la &eacute;poca es la ausencia de conversaci&oacute;n p&uacute;blica en base a evidencia, a argumentos, a razones p&uacute;blicas que expliquen las decisiones y permitan un intercambio de puntos de vista. Este es unos de los rasgos de la crisis en la credibilidad de las instituciones que en definitiva erosiona la confianza en la democracia. Sucede con las decisiones de la justicia que no se explican de manera sustantiva y comprensible para la ciudadan&iacute;a; sucede con las definiciones legislativas a veces apuradas y sin tiempo para la (naturalmente trabajosa) construcci&oacute;n de consensos transversales. Y sucede tambi&eacute;n con las decisiones de pol&iacute;tica p&uacute;blica a cargo de quienes tienen la responsabilidad de avanzar en definiciones que tendr&aacute;n impacto en la vida de muchas personas.
    </p><p class="article-text">
        Esa ausencia de razones p&uacute;blicas es lo que llama la atenci&oacute;n (o quiz&aacute; no tanto) en relaci&oacute;n con la desarticulaci&oacute;n de una de las pol&iacute;ticas m&aacute;s eficaces, m&aacute;s transparentes y sostenidas de los &uacute;ltimos a&ntilde;os, que fue el <strong>plan para prevenir el embarazo en la adolescencia</strong> en base a la difusi&oacute;n de informaci&oacute;n, la construcci&oacute;n de un andamiaje que favorec&iacute;a la <strong>cercan&iacute;a entre el sistema educativo y los espacios de atenci&oacute;n de la salud, y la posibilidad de acceder de manera f&aacute;cil a los m&eacute;todos anticonceptivos</strong>. Esa pol&iacute;tica p&uacute;blica era conocida como Plan ENIA.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La información y la disponibilidad de herramientas para poder decidir es emancipadora. ¿Por qué no querer eso para los adolescentes y jóvenes?"
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            <span class="title">
                La información y la disponibilidad de herramientas para poder decidir es emancipadora. ¿Por qué no querer eso para los adolescentes y jóvenes?                            </span>
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        La informaci&oacute;n y la disponibilidad de herramientas para poder decidir es emancipadora. &iquest;Por qu&eacute; no querer eso para los adolescentes y j&oacute;venes de nuestra comunidad, de nuestras familias? No hay decisi&oacute;n m&aacute;s profundamente &iacute;ntima y personal que aquella que involucra la sexualidad y la reproducci&oacute;n.  Al mismo tiempo, decidir tener hijos o no, el momento, la oportunidad, la pareja, el proyecto de vida en el que se inscribe, es una de las decisiones m&aacute;s transformadoras en la vida de una persona. Cualquiera sea la circunstancia en que tomemos esa decisi&oacute;n, sus consecuencias (si tenemos suerte) nos acompa&ntilde;ar&aacute;n toda la vida.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; no habr&iacute;a de ser prioritario para un estado liberal que respeta las decisiones individuales, contribuir a las mejores condiciones posibles para que adolescentes y j&oacute;venes se acerquen a esa decisi&oacute;n, la planifiquen y elijan (eventualmente, si esa fuera su decisi&oacute;n) para el momento que consideren m&aacute;s adecuado en el transcurso de sus vidas?
    </p><p class="article-text">
        Pues bien, las razones para no hacerlo, para no priorizar la continuidad y eventualmente la mejora de esa pol&iacute;tica p&uacute;blica que trascendi&oacute; gestiones pol&iacute;ticas nacionales, no las conocemos. No son razones p&uacute;blicas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La evidencia muestra que el embarazo en la adolescencia impacta en los logros educativos de las mujeres que son madres</strong>: s&oacute;lo el 38% de las que fueron madres en la adolescencia (entre 10 y 19 a&ntilde;os) complet&oacute; la educaci&oacute;n secundaria, mientras que el 55% de quienes fueron madres en edad adulta complet&oacute; ese nivel. Asimismo, las mujeres que fueron madres en la adolescencia resultan afectadas por la inactividad laboral en un 25% m&aacute;s respecto de quienes lo fueron en la primera d&eacute;cada de la edad adulta (de 20 a 29 a&ntilde;os). La maternidad temprana es uno de los factores determinantes en la reproducci&oacute;n intergeneracional de la pobreza, con consecuencias de largo plazo para toda la vida.
    </p><p class="article-text">
        Para dar respuesta a esta problem&aacute;tica que no solo impacta en las vidas de las mujeres sino tambi&eacute;n en el desarrollo econ&oacute;mico del pa&iacute;s, durante seis a&ntilde;os se implement&oacute; el Plan ENIA (Plan para la Prevenci&oacute;n del Embarazo No Intencional en la Adolescencia). En ese plan, el gobierno nacional ocup&oacute; un rol rector clave: se compraron insumos y se brind&oacute; apoyo t&eacute;cnico, recursos y personal en las provincias con el objetivo de sostener espacios de consejer&iacute;as en salud sexual y reproductiva, actividades de promoci&oacute;n comunitarias, educaci&oacute;n sexual integral y asesor&iacute;as en las escuelas.
    </p><p class="article-text">
        Sin atender los resultados probados del plan (se redujo el embarazo adolescente a la mitad) y sin considerar la racionalidad y la eficiencia de esta pol&iacute;tica en relaci&oacute;n con la distribuci&oacute;n de fondos p&uacute;blicos (es m&aacute;s racional y m&aacute;s econ&oacute;mico invertir en la prevenci&oacute;n de embarazos no deseados que en mitigar las consecuencias de la pobreza que reproduce), <strong>estas razones no alcanzaron para torcer la decisi&oacute;n del gobierno nacional de desfinanciar el plan y retirarse de su implementaci&oacute;n</strong>.
    </p><p class="article-text">
        En un comunicado del mes de abril de 2024, el Poder Ejecutivo indic&oacute; que continuar&iacute;a con el desarrollo del Plan a trav&eacute;s de su rol rector y desde una mirada integral, mediante el seguimiento, control y la compra de insumos. Sin embargo, a m&aacute;s de un a&ntilde;o el gobierno no ha presentado ninguna propuesta integral y el presupuesto destinado a insumos muestra un grav&iacute;simo ajuste. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Presupuesto de las actividades “Desarrollo de la Salud Sexual y la Procreación Responsable” y “Prevención del Embarazo Adolescente” a precios de 2025.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La desinversi&oacute;n en el Plan ENIA resultar&aacute; en un aumento de mujeres que no completar&aacute;n su educaci&oacute;n ni acceder&aacute;n al mercado laboral, lo que se traducir&aacute; en menores ingresos propios pero tambi&eacute;n una <strong>p&eacute;rdida de productividad a la sociedad equivalente a 0,14% del PIB y una p&eacute;rdida de ingresos fiscales para el Estado estimada en USD 66 millones al a&ntilde;o</strong>, seg&uacute;n estimaciones de <a href="https://argentina.unfpa.org/sites/default/files/pub-pdf/Milena_FINAL.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">UNFPA</a>. Desfinanciar el Plan ENIA no s&oacute;lo pone en peligro la salud y los derechos de adolescentes e implica un retroceso en la lucha contra la pobreza intergeneracional, la deserci&oacute;n escolar y el acceso a empleos de calidad para las juventudes. Tambi&eacute;n es contraproducente para el desarrollo econ&oacute;mico del pa&iacute;s. &iquest;No era ese uno de los prop&oacute;sitos que gu&iacute;an a esta administraci&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        Una prueba del apoyo transversal que hab&iacute;a cosechado la implementaci&oacute;n de esta pol&iacute;tica p&uacute;blica dirigida a adolescentes y j&oacute;venes es que referentes de distintos sectores pol&iacute;ticos presentaron iniciativas legislativas en el Congreso Nacional. En el transcurso del a&ntilde;o 2024, integrantes del PRO, Uni&oacute;n Por la Patria y Encuentro Federal presentaron <strong>proyectos que, con distintos matices, buscan convertir en ley nacional el Plan</strong>. Todos reconocen sus resultados e impactos.
    </p><p class="article-text">
        La preocupaci&oacute;n por el sostenimiento del Plan ENIA tambi&eacute;n lleg&oacute; a instancias internacionales. En septiembre de 2024, Argentina present&oacute; su s&eacute;ptimo ex&aacute;men ante el Comit&eacute; de los Derechos del Ni&ntilde;o, &oacute;rgano internacional encargado de dar seguimiento al cumplimiento de la Convenci&oacute;n de Derechos del Ni&ntilde;o. En esa oportunidad, comisionados presentes en la audiencia le consultaron a representantes del Estado c&oacute;mo pretende llevar adelante esta pol&iacute;tica p&uacute;blica, siendo que se encuentra desfinanciada en t&eacute;rminos de insumos y equipos operativos. Sin embargo, los representantes nacionales omitieron dar respuesta a este interrogante.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto y advirtiendo las consecuencias de la desarticulaci&oacute;n del Plan ENIA, la <strong>Defensor&iacute;a de Ni&ntilde;os, Ni&ntilde;as y Adolescentes present&oacute; una acci&oacute;n de amparo colectivo contra el Ministerio de Salud de la Naci&oacute;n</strong> en representaci&oacute;n y defensa de los derechos humanos de las ni&ntilde;as, ni&ntilde;os y adolescentes de las doce provincias donde el Plan ENIA se desarrollaba, solicitando que se ordene al Ministerio de Salud que garantice la plena implementaci&oacute;n del ENIA en todas aquellas jurisdicciones donde se desarroll&oacute;.  M&aacute;s all&aacute; de los desaf&iacute;os institucionales que actualmente atraviesa esa Defensor&iacute;a (cuyas autoridades cesaron en su mandato y se encamina un nuevo concurso p&uacute;blico para la nueva designaci&oacute;n), el proceso judicial est&aacute; en curso. 
    </p><p class="article-text">
        El Estado nacional tiene la responsabilidad de generar las condiciones para que todas las personas puedan gozar de sus derechos fundamentales, no importa d&oacute;nde vivan. Desfinanciar el Plan ENIA va exactamente en el sentido contrario.  Si no era este el dise&ntilde;o, el alcance, la modalidad de implementaci&oacute;n preferida por el Estado nacional, ser&iacute;a bueno conocer las razones por las cuales se prefiere otra modalidad que se presente como m&aacute;s adecuada, m&aacute;s exitosa, m&aacute;s eficiente. Esas son las razones que est&aacute;n faltando en un debate p&uacute;blico que no llega.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tanto el Poder Judicial como el Poder Legislativo tienen hoy la oportunidad de ser protagonistas en la tarea de proteger a los adolescentes y j&oacute;venes</strong> frente a la consumaci&oacute;n de estas regresiones en sus derechos sexuales y reproductivos. La pregunta es si participar&aacute;n de la protecci&oacute;n o permitir&aacute;n que se consolide el abandono.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalia Gherardi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/algo-en-comun/decisiones-privadas-razones-publicas_132_12380305.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 Jun 2025 16:47:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Decisiones privadas y razones públicas]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Son muchas? ¿Son pocas? Qué hay detrás de los números de la violencia de género]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/algo-en-comun/son-son-hay-detras-numeros-violencia-genero_132_12341841.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/37de776d-8650-4cee-97f8-93df1a29a70d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Son muchas? ¿Son pocas? Qué hay detrás de los números de la violencia de género"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A 10 años de la primera manifestación de NiUnaMenos, el Gobierno desmantela políticas de género, oculta femicidios bajo cifras de homicidios y ataca a quienes denuncian. Sin datos confiables ni plan nacional, el Estado se retira de la resolución de un problema que es grave y se lleva la vida de una mujer cada 35 horas.</p><p class="subtitle">El Gobierno se ensañó con el ajuste en políticas de género, pero apenas afectó el 0,2% del presupuesto</p></div><p class="article-text">
        Por momentos se parece a una pr&aacute;ctica de esgrima, una suerte de espadeo dial&eacute;ctico.&nbsp;Que si bajaron los femicidios, si subieron las denuncias, si se recortaron fondos, si se malgastaron los recursos. Que si somos nosotros, si son ustedes, si fueron ellos que hicieron bien o mal tal o cual cosa.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;A qui&eacute;n le importan todos estos n&uacute;meros, despu&eacute;s de todo? La discusi&oacute;n no se plantea por inter&eacute;s acad&eacute;mico ni puntilloso apego a la evidencia, sino m&aacute;s bien todo lo contrario. Los datos parecen usarse para endilgarle la responsabilidad o la omisi&oacute;n a uno y otro lado de la grieta. Y, a esta altura, ya es dif&iacute;cil saber de qu&eacute; grieta estamos hablando, si de uno y otro lado del cerco ideol&oacute;gico pocos parecen reivindicar como un tema central entre sus prioridades la protecci&oacute;n de las mujeres o las pol&iacute;ticas que promueven la igualdad.
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        Es curioso, porque el problema sigue all&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Este pr&oacute;ximo 3 de junio se cumplen 10 a&ntilde;os de la primera vez que se empez&oacute; a usar la expresi&oacute;n #NiUnaMenos como sin&oacute;nimo de advertencia y llamado a la acci&oacute;n. Advertencia por la preocupaci&oacute;n frente a la violencia en relaciones de pareja, en la calle y en los empleos que ten&iacute;a y tiene a las mujeres entre sus principales destinatarias. Llamado a la acci&oacute;n, por la responsabilidad que le toca a los poderes p&uacute;blicos frente a un grave problema social. Este movimiento no surgi&oacute; de un partido pol&iacute;tico ni fue el resultado de una pol&iacute;tica de Estado. Fue la suma de voces colectivas amplificadas por periodistas y comunicadoras, de algo que apenas rozaba la superficie de la conciencia social y que gener&oacute; pol&iacute;ticas e iniciativas interesantes, pero a&uacute;n incipientes.
    </p><p class="article-text">
        A quienes nos importa conocer los datos nos mueve el deseo de <em>querer entender</em>, como &uacute;nico mecanismo &uacute;til para <em>poder hacer algo</em> respecto de un problema que sigue all&iacute; y que no desaparece a&uacute;n cuando desde algunos sectores insistan en pelearse con la evidencia.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Bajaron los femicidios?</strong></h2><p class="article-text">
        El gobierno nacional afirma que los homicidios de mujeres bajaron un 14,3% y eso demostrar&iacute;a (en su mirada) que el Ministerio de las Mujeres, G&eacute;neros y Diversidad solo malgastaba recursos p&uacute;blicos.&nbsp;Bueno, vamos por partes.
    </p><p class="article-text">
        Afirmar que la violencia de g&eacute;nero baj&oacute; porque bajaron los homicidios es tergiversar el debate. Primero, porque el dato de homicidios no es un indicador riguroso para hablar de violencia de g&eacute;nero en t&eacute;rminos amplios y el homicidio de una mujer no es sin&oacute;nimo de femicidio (que solo es tal cuando se da en un contexto de violencia de g&eacute;nero). La instituci&oacute;n que registra los femicidios de manera rigurosa desde hace una d&eacute;cada es la <a href="https://www.csjn.gov.ar/omrecopilacion/omfemicidio/homefemicidio.html?_gl=1*1hy0txg*_ga*MTkyNzE5NTk0OS4xNzQ4NDgzNjY5*_ga_EFYJ5G9K5T*czE3NDg0ODM2NjkkbzEkZzAkdDE3NDg0ODM2NjkkajYwJGwwJGgw" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Oficina de la Mujer de la Corte Suprema de Justicia</a>, en base a datos relevados por los poderes judiciales de las provincias.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="No hay datos públicos, completos ni confiables para afirmar que la violencia de género bajó."
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                No hay datos públicos, completos ni confiables para afirmar que la violencia de género bajó.                            </span>
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        Segundo, porque los femicidios se mantienen pr&aacute;cticamente estables desde 2014, con algunas variaciones menores a&ntilde;o a a&ntilde;o. La relativa estabilidad de esta cifra (que se repite en los pa&iacute;ses de la regi&oacute;n) muestra que se trata de un problema estructural que necesita mucho m&aacute;s trabajo de prevenci&oacute;n y acompa&ntilde;amiento, antes de que la violencia adquiera formas m&aacute;s graves que pueden llevar al desenlace fatal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tercero, porque lo cierto es que <strong>no hay datos p&uacute;blicos, completos ni confiables para afirmar que la violencia de g&eacute;nero baj&oacute;</strong>.&nbsp;Los femicidios son la expresi&oacute;n m&aacute;s extrema de la violencia. Afortunadamente, la mayor&iacute;a de las mujeres que viven en relaciones violentas no es asesinada pero eso no quiere decir que la violencia haya disminuido. Con el desmantelamiento de muchos programas y espacios de atenci&oacute;n, es posible tambi&eacute;n que haya menos mujeres buscando ayuda aunque, por el momento, <a href="https://ovd.gob.ar/ovd/estadisticas/detalle/9923" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la informaci&oacute;n de la Oficina de Violencia Dom&eacute;stica de la Corte Suprema</a> no parece indicar una disminuci&oacute;n en los pedidos de asistencia en el &aacute;mbito de la Ciudad de Buenos Aires. A nivel nacional, el sistema de medici&oacute;n dej&oacute; de relevar la informaci&oacute;n de todo el pa&iacute;s y se dejaron de publicar las estad&iacute;sticas que podr&iacute;an echar alguna luz sobre la cantidad de denuncias.
    </p><p class="article-text">
        No podremos saber si hay m&aacute;s o menos denuncias de violencia si no podemos confiar en la rigurosidad de la informaci&oacute;n. Las estad&iacute;sticas son importantes para poder hacer mejores pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, no para tratar de afirmar una idea sesgada.
    </p><p class="article-text">
        El problema de la falta de datos confiables y completos tampoco es un problema nuevo, ni exclusivo de la Argentina. El <a href="https://belemdopara.org/wp-content/uploads/2025/05/Cuarto-Informe-Hemisfeirico-capitulo-AL.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Informe Hemisf&eacute;rico sobre la implementaci&oacute;n de la Convenci&oacute;n de Bel&eacute;m do Par&aacute; (2025)</a> lo explica as&iacute;: &ldquo;En t&eacute;rminos generales, la falta de datos impide el desarrollo de pol&iacute;ticas basadas en evidencia. Las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que buscan mejorar el acceso a la justicia deben basarse en datos confiables y desagregados que permitan identificar patrones de violencia, comprender las barreras que enfrentan las mujeres en los sistemas judiciales y evaluar la efectividad de las medidas implementadas. La mayor&iacute;a de los Estados analizados no recopila ni publica esta informaci&oacute;n de manera adecuada, lo que limita la capacidad para dise&ntilde;ar y evaluar pol&iacute;ticas efectivas y garantizar el cumplimiento de sus obligaciones bajo la Convenci&oacute;n de Bel&eacute;m do Par&aacute;&rdquo; (p&aacute;rrafo 507 del Informe).
    </p><p class="article-text">
        Si tanto <a href="https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/2022/08/informefinalprevalencias_mmgyd.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a nivel nacional</a> como en la <a href="https://www.estadisticaciudad.gob.ar/eyc/wp-content/uploads/2023/10/VCM_informe_2023.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ciudad de Buenos Aires</a> la informaci&oacute;n relevada a lo largo de los &uacute;ltimos a&ntilde;os indica que el<strong> 50% de las mujeres argentinas sufri&oacute; violencia alguna vez en su vida por parte de su pareja actual o anterior </strong>parece claro que tergiversar el debate es negar una realidad que muchas ni&ntilde;as, adolescentes y mujeres vivimos todos los d&iacute;as.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esconder los femicidios entre los homicidios de mujeres, ignorar las situaciones previas que pueden llevar hasta la violencia extrema, negarse a prevenir a trav&eacute;s de una estrategia de atenci&oacute;n temprana, es una forma de justificar la ausencia del Estado.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Si ni los femicidios ni la violencia se redujeron en estos a&ntilde;os, &iquest;el Estado malgast&oacute; sus recursos?&nbsp;</strong></h2><p class="article-text">
        Supongamos por un momento que hay un inter&eacute;s genuino en hacer un uso m&aacute;s racional y cuidadoso de los recursos p&uacute;blicos. Podr&iacute;a ser una pregunta v&aacute;lida indagar sobre la distribuci&oacute;n del presupuesto en gestiones anteriores. Los datos, sin embargo, no justifican el nivel de ensa&ntilde;amiento con el que se analiza la gesti&oacute;n del ex Ministerio de las Mujeres, G&eacute;neros y Diversidad. Seguramente, otra ser&iacute;a la calidad de las instituciones p&uacute;blicas si se dedicara el mismo esfuerzo a revisar el uso de los recursos p&uacute;blicos en todas las reparticiones. De acuerdo con <a href="https://chequeado.com/el-explicador/cual-es-el-presupuesto-y-en-que-gasta-el-ministerio-de-las-mujeres/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un an&aacute;lisis del presupuesto de todos los ministerios</a> realizado por&nbsp;Chequeado, en comparaci&oacute;n con las otras carteras ministeriales, el de las Mujeres es uno de los que menos recursos tuvo en 2023. <strong>De 19 ministerios, se ubicaba en el puesto 17 con un 0,2% del total de gastos previstos para ese a&ntilde;o. </strong>Los ministerios con m&aacute;s presupuesto fueron Trabajo (38,3% del total), Econom&iacute;a (7%) y Educaci&oacute;n (6%).
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                    alt="Los datos muestran que sólo 1 de cada 4 mujeres que sufren violencia buscó asistencia, asesoramiento o llegó a denunciar. "
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                Los datos muestran que sólo 1 de cada 4 mujeres que sufren violencia buscó asistencia, asesoramiento o llegó a denunciar.                             </span>
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        A la sociedad, tanto mujeres como varones, el tema le sigue pareciendo relevante. En un estudio reciente que llevamos adelante junto con el CEDES, preguntamos sobre los temas de preocupaci&oacute;n para varones y mujeres. La sociedad argentina cree en las mujeres y en los problemas que las atraviesan, y creen que el Estado tiene un rol que cumplir. El estudio <a href="https://ela.org.ar/wp-content/uploads/2025/04/Puntos-de-vista-de-genero-y-DSR-Argentina.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Puntos de vista sobre g&eacute;nero y derechos sexuales y reproductivos </a>muestra que el 62% considera que la asistencia a mujeres en situaci&oacute;n de violencia tiene un impacto positivo y en un 79% de las respuestas expresa que prefiere un Estado que brinde protecci&oacute;n ante violencias. Claro que se valora el progreso en relaci&oacute;n con la igualdad entre varones y mujeres lograda en la &uacute;ltima d&eacute;cada, pero seis de cada diez personas todav&iacute;a considera que las desigualdades entre varones y mujeres son grandes o muy grandes, y son la amplia mayor&iacute;a (85%) quienes consideran que a&uacute;n queda mucho por hacer para asegurar la igualdad de derechos.
    </p><p class="article-text">
        Si el problema subsiste, si a la sociedad le sigue pareciendo un tema preocupante donde el Estado tiene un rol que cumplir, debi&eacute;ramos poder llegar a un acuerdo sobre cu&aacute;l ser&aacute; la mejor estrategia para abordarlo. Definir cu&aacute;l es el plan (y de paso, cumplir con la Ley 26.485 que establece la obligaci&oacute;n del Estado nacional de generar un plan nacional de acci&oacute;n para el abordaje integral de las violencias por razones de g&eacute;nero).
    </p><p class="article-text">
        En lugar sostener una conversaci&oacute;n p&uacute;blica con buena fe, en lugar de ofrecer argumentos basados en evidencia y de coordinar un trabajo articulado con las provincias que tambi&eacute;n tienen responsabilidades en la implementaci&oacute;n de estas pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, se plantea la amenaza hacia las mujeres que se atrevan a denunciar.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Si hay tanta impunidad, &iquest;ser&aacute; que las denuncias son falsas?&nbsp;</strong></h2><p class="article-text">
        No lograr la prueba de un delito no es lo mismo que haber denunciado falsamente. En Argentina, no hay estad&iacute;sticas oficiales sobre denuncias falsas en violencia de g&eacute;nero. Lo que s&iacute; hay es evidencia de que la mayor&iacute;a de las mujeres que atraviesan situaciones de violencia, no denuncia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los datos muestran que s&oacute;lo 1 de cada 4 mujeres que sufren violencia busc&oacute; asistencia, asesoramiento o lleg&oacute; a denunciar. </strong>De 250 v&iacute;ctimas directas de femicidio relevados por la Oficina de la Mujer de la Corte, <strong>menos del 25% hab&iacute;a denunciado al perpetrador de la violencia</strong>. Las <a href="https://revistaquorum.com.ar/2025/02/14/falsas-denuncias-cuando-la-mentira-es-la-verdad/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estimaciones</a> sobre el tema parecen indicar que en Argentina <strong>menos del 3% de todas las denuncias penales</strong> (no solo las de g&eacute;nero) terminan catalogadas como falsas o infundadas.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El mayor problema, incuestionable, es que <strong>cada 35 horas una mujer todav&iacute;a es v&iacute;ctima de femicidio</strong> y, muchas veces, despu&eacute;s de haber pedido ayuda y con una medida de protecci&oacute;n vigente. En Espa&ntilde;a, un pa&iacute;s con una poblaci&oacute;n total similar a la Argentina, <a href="https://www.poderjudicial.es/cgpj/es/Temas/Violencia-domestica-y-de-genero/Actividad-del-Observatorio/Informes-de-violencia-domestica-y-de-genero/Informe-sobre-victimas-mortales-de-la-violencia-de-genero-y-domestica-en-el-ambito-de-la-pareja-o-expareja-en-2024" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la cifra total de femicidios es 5 veces menor</a>.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; se habla tanto de las denuncias falsas y se trabaja activamente para endurecer las penas especialmente cuando se alega violencia de g&eacute;nero? Porque es una forma de <strong>desacreditar a las v&iacute;ctimas y sembrar sospechas donde hay miedo</strong>.&nbsp; Denunciar nunca es gratis: implica exponerse, romper v&iacute;nculos y enfrentarse al sistema. Antes del Ni Una Menos, en muchas ocasiones, las mujeres que denunciaban violencia no eran escuchadas por la polic&iacute;a, ni la Justicia, y a veces incluso, ni por su propia familia.
    </p><p class="article-text">
        En 10 a&ntilde;os hemos visto que m&aacute;s mujeres reconocen la violencia y se animan a buscar ayuda. En 2018, <strong>el 22% de las mujeres en la Ciudad de Buenos Aires que vivieron violencia dom&eacute;stica dijo haber buscado ayuda, mientras que en el 2023 lo hizo casi el 30%. </strong>Esta informaci&oacute;n surge de la encuesta de Percepci&oacute;n e incidencia de la violencia, implementada por el Instituto de Estad&iacute;sticas y Censos de la Ciudad en 2023. Queda mucho por hacer, pero claramente hubo un avance de las pol&iacute;ticas de informaci&oacute;n, prevenci&oacute;n y atenci&oacute;n que impulsaron a m&aacute;s personas a buscar ayuda. Si ahora comenzaran a bajar las denuncias, no parece razonable festejar sin saber si lo que baj&oacute; es la violencia o solo aument&oacute; la frustraci&oacute;n frente a un mensaje de autoridades p&uacute;blicas que dice: &ldquo;ni te atrevas, las consecuencias de tu denuncia ser&aacute;n terribles&hellip; para vos&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No importa cu&aacute;les sean sus prioridades, preferencias o promesas de campa&ntilde;a, <strong>el Estado Nacional no puede desentenderse de prevenir las violencias de g&eacute;nero. </strong>&nbsp;Las mujeres de todas las edades asesinadas por violencia de g&eacute;nero siempre ser&aacute;n muchas si el Estado no hizo todo a su alcance para prevenir ese desenlace fatal. Y muchas m&aacute;s son las que no tienen por qu&eacute; vivir una vida creyendo que su bienestar no vale, no interesa, no es prioritario. El Estado nacional, al igual que los provinciales y municipales, tienen la obligaci&oacute;n de garantizar la protecci&oacute;n de los derechos de toda la poblaci&oacute;n, sin importar su lugar de residencia. Todos son corresponsables.
    </p><p class="article-text">
        Hablar de <strong>violencia de g&eacute;nero no es ideolog&iacute;a</strong> y <strong>pedir que no nos maten no es, ni debiera ser, s&oacute;lo una demanda del feminismo. Es una realidad que se impone.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalia Gherardi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/algo-en-comun/son-son-hay-detras-numeros-violencia-genero_132_12341841.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 30 May 2025 09:46:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Son muchas? ¿Son pocas? Qué hay detrás de los números de la violencia de género]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Femicidios,Violencia de género]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Atender la salud, proteger la vida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/algo-en-comun/atender-salud-proteger-vida_132_12306589.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/37a5d56c-353e-4a5a-864d-936a6adee526_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Atender la salud, proteger la vida"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Día Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres es una oportunidad para evaluar la asignación de recursos y la promoción de las mejores condiciones para gozar del derecho a la salud: la atención y el acompañamiento cuando hace falta, la prevención y el bienestar siempre. Quién se hace cargo de qué y por qué seguir interpelando a lo público en tiempos donde parece ganar el "sálvense quien pueda".

</p></div><p class="article-text">
        Gozar de buena salud es de esas condiciones que muchas personas tenemos el privilegio de dar por sentado. Muy pronto en nuestras vidas se nos hace evidente el dolor, la preocupaci&oacute;n, las complicaciones que genera la afectaci&oacute;n de la salud propia y la de aquellas personas que queremos, que cuidamos, de quienes nos sentimos cerca.
    </p><p class="article-text">
        El 28 de mayo es el D&iacute;a Internacional de Acci&oacute;n por la Salud de las Mujeres y la fecha es un pretexto para pensar, en especial durante este mes, de qu&eacute; manera se apoyan las mejores condiciones para la prevenci&oacute;n de las enfermedades, los controles de salud y el tratamiento de la salud de las mujeres. En definitiva, atender la salud es la mejor manera de proteger la vida.
    </p><p class="article-text">
        Entre las m&uacute;ltiples causas de enfermedad y muerte que afectan a las mujeres, aquellas vinculadas con la salud sexual y reproductiva se relacionan tambi&eacute;n con el ejercicio de otros derechos. La decisi&oacute;n de formar una pareja, de disfrutar de la sexualidad, eventualmente planificar una familia, protegernos de enfermedades prevenibles, abordar las consecuencias de la violencia sexual, son aspectos donde confluyen los derechos y la autonom&iacute;a. <strong>&iquest;En qu&eacute; condiciones est&aacute;n las mujeres de nuestro pa&iacute;s para acercarse a esos derechos, para proteger su salud, para llevar adelante su plan de vida?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La posibilidad de planificar la reproducci&oacute;n de manera eficaz y segura fue una de las grandes revoluciones de la ciencia y la sociedad durante el siglo XX. La accesibilidad de informaci&oacute;n y la disponibilidad de los medios anticonceptivos para lograrlo, permite a las personas plantearse cu&aacute;les son sus deseos para lo m&aacute;s &iacute;ntimo de sus vidas: la decisi&oacute;n de conformar una familia, del modo, en el momento y con los v&iacute;nculos afectivos que queramos.
    </p><p class="article-text">
        En Argentina, ese espacio de libertad se logr&oacute; de manera relativamente reciente. Debieron pasar veinte a&ntilde;os luego de recuperadas las instituciones democr&aacute;ticas para que, <strong>reci&eacute;n en 2002 y tras muchas demoras, se aprobara la Ley 25.673 de Creaci&oacute;n del Programa Nacional de Salud Sexual y Procreaci&oacute;n Responsable</strong>. La distribuci&oacute;n de m&eacute;todos anticonceptivos se extendi&oacute; a nivel nacional, impulsada por iniciativas previas pioneras como la de la Ciudad de Rosario.<strong> Este acceso se consolid&oacute; como un derecho para mujeres y varones</strong> mediante una ley nacional y un programa del Ministerio de Salud. Posteriormente, se promulgaron normativas adicionales que mejoraron las condiciones de vida de las mujeres en edad reproductiva.&nbsp;En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, la <strong>distribuci&oacute;n de m&eacute;todos anticonceptivos de larga duraci&oacute;n, como DIUs e implantes, aument&oacute; un 17% entre 2020 y 2023</strong>. Son m&eacute;todos valorados por tener una alt&iacute;sima eficacia ya que son reversibles y pr&aacute;cticos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Fuente:  Informe LSRV, elaboración propia en base a Tablero de monitoreo para la toma de decisiones de la Dirección Nacional de Salud Sexual y Reproductiva, Ministerio de Salud."
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                Fuente:  Informe LSRV, elaboración propia en base a Tablero de monitoreo para la toma de decisiones de la Dirección Nacional de Salud Sexual y Reproductiva, Ministerio de Salud.                            </span>
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        <a href="https://ela.org.ar/publicaciones-documentos/plan-enia-en-riesgo-razones-para-sostener-una-politica-publica-clave-destinada-a-revertir-la-reproduccion-intergeneracional-de-la-pobreza/#:~:text=El%20Plan%20ENIA%20es%20una,trazar%20su%20proyecto%20de%20vida." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Plan ENIA</a>, una pol&iacute;tica p&uacute;blica exitosa para revertir la reproducci&oacute;n intergeneracional de la pobreza, acercar informaci&oacute;n, m&eacute;todos anticonceptivos y acompa&ntilde;amiento en las decisiones reproductivas de adolescentes y j&oacute;venes, permiti&oacute; <strong>disminuir de manera significativa el embarazo no intencional en la adolescencia</strong>.&nbsp;Desde 2018 hasta 2023, se implement&oacute; en 36 departamentos de 12 provincias del Noreste (NEA) y del Noroeste (NOA) y en la provincia de Buenos Aires, priorizados por la magnitud del problema. Durante 2020, brind&oacute; asesoramiento a 21.958 adolescentes, principalmente a trav&eacute;s de asesor&iacute;as virtuales debido a las medidas de aislamiento durante la pandemia. Este n&uacute;mero aument&oacute; a 32.517 en 2021 y <strong>alcanz&oacute; los 40.720 en 2022</strong>, casi duplicando la cantidad de adolescentes asesorados en comparaci&oacute;n con 2020.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al ser un dispositivo intersectorial logr&oacute; vincular de manera efectiva a las escuelas, los servicios de salud y espacios comunitarios, generando un abordaje que trascendi&oacute; las barreras tradicionales y promovi&oacute; un enfoque integral de la salud adolescente. En 2018, 7 de cada 10 embarazos en adolescentes de entre 15 y 19 a&ntilde;os eran no intencionales y la cifra aumentaba a 8 de cada 10 embarazos en ni&ntilde;as menores de 15 a&ntilde;os, la mayor&iacute;a como consecuencia de situaciones de abuso sexual y violaci&oacute;n. <strong>Para 2021, se lograron reducir estas estad&iacute;sticas a 5 de cada 10 embarazos no intencionales en adolescentes de 15 a 19 a&ntilde;os, y a 7 de cada 10 en ni&ntilde;as menores de 15 a&ntilde;os</strong>. Seg&uacute;n <a href="https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/documento_tecnico-n8.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">datos</a> del Proyecto Mirar, entre 2018 y 2021 la Tasa Espec&iacute;fica de Fecundidad Adolescente en los segmentos de 10 a 14 a&ntilde;os, 15 a 19 a&ntilde;os y 10 a 19 a&ntilde;os se redujo pr&aacute;cticamente a la mitad (43%, 45% y 49% respectivamente).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la situaci&oacute;n cambi&oacute; dr&aacute;sticamente desde diciembre del 2023. <strong>El presupuesto del programa destinado a salud sexual y reproductiva es el m&aacute;s bajo desde su existencia</strong>:<strong> </strong>represent&oacute; un 1,29% del gasto ejecutado por el Ministerio de Salud en 2023, un 0,19% en 2024 y en 2025 se proyecta que sea un 0,7%. Esto significa menos insumos para prevenir embarazos no deseados que, para las y los adolescentes, es una de las principales razones para abandonar la escuela. Significa tambi&eacute;n menos herramientas para prevenir infecciones de transmisi&oacute;n sexual, menos recursos para abordar situaciones de violencia y abuso intrafamiliar que sufren miles de ni&ntilde;as y ni&ntilde;os en todo el pa&iacute;s. Adem&aacute;s, significa que las mujeres enfrentan m&aacute;s obst&aacute;culos para planificar un proyecto de vida en libertad y decidir si quieren ser madres o no, cu&aacute;ndo y con qui&eacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No se trata solo de comprobar la desjerarquizaci&oacute;n del Programa Nacional de Salud Sexual y Procreaci&oacute;n Responsable sino de la <strong>absoluta desatenci&oacute;n del Estado nacional respecto de las condiciones de vida de la poblaci&oacute;n, especialmente de las mujeres en el pa&iacute;s.</strong>
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                La reducción específica del Plan ENIA en el presupuesto vigente para 2025 es del 85% con relación a la ejecución del año 2023.                            </span>
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        <strong>El costo de no invertir en prevenci&oacute;n es significativamente mayor que los fondos destinados al Plan ENIA</strong>: seg&uacute;n <a href="https://argentina.unfpa.org/sites/default/files/pub-pdf/Milena_FINAL.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un estudio del Fondo de Poblaci&oacute;n de las Naciones Unidas</a> (UNFPA), el Estado argentino utiliza U$S 200 millones al a&ntilde;o para afrontar los costos asociados con la atenci&oacute;n de embarazos y partos no deseados en adolescentes. En contraste, el financiamiento del Plan ENIA representa solo U$S 17,7 millones. El mismo estudio se&ntilde;ala que el Estado podr&iacute;a ahorrar cerca de 140 millones de d&oacute;lares mediante la prevenci&oacute;n de estos embarazos, lo que equivale a ocho veces la inversi&oacute;n en el Plan ENIA.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando los n&uacute;meros adquieren nombres y rostros, vemos miles de adolescentes que interrumpen sus estudios, que ven su salud en riesgo y que sienten que no hay Estado que las respalde. Y esa situaci&oacute;n no nos pasa desapercibida como comunidad: <strong>7 de cada 10 personas cree que el Estado deber&iacute;a involucrarse y/o invertir en facilitar informaci&oacute;n y m&eacute;todos de prevenci&oacute;n de embarazos e ITS, y brindar educaci&oacute;n sexual integral</strong>, seg&uacute;n el I<a href="https://ela.org.ar/wp-content/uploads/2025/04/Puntos-de-vista-de-genero-y-DSR-Argentina.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nforme Puntos de vista</a>. A su vez, 5 de cada 10 personas considera que interrumpir un embarazo en condiciones seguras, que las adolescentes puedan prevenir un embarazo y que haya una distribuci&oacute;n m&aacute;s igualitaria de las tareas de cuidado en el hogar son situaciones que afectan positivamente la vida de las personas.
    </p><p class="article-text">
        El 28 de mayo es m&aacute;s que una fecha en el calendario. El D&iacute;a Internacional de Acci&oacute;n por la Salud de las Mujeres es una oportunidad para evaluar la asignaci&oacute;n de recursos y la promoci&oacute;n de las mejores condiciones para gozar del derecho a la salud: la atenci&oacute;n y el acompa&ntilde;amiento cuando hace falta, la prevenci&oacute;n y el bienestar siempre. Debatir la distribuci&oacute;n de recursos p&uacute;blicos no puede pasar por alto la responsabilidad central del Estado: un pa&iacute;s federal no es sin&oacute;nimo de la habilitaci&oacute;n de un &lsquo;s&aacute;lvense quien pueda&rsquo;. Invertir en salud sexual y reproductiva es la mejor estrategia de prevenci&oacute;n, eficiencia y garant&iacute;a de no discriminaci&oacute;n.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalia Gherardi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/algo-en-comun/atender-salud-proteger-vida_132_12306589.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 16 May 2025 18:08:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Atender la salud, proteger la vida]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[derechos reproductivos,Salud sexual,Plan ENIA,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El trabajo después del trabajo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/algo-en-comun/trabajo-despues-trabajo_132_12264809.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b16394db-c188-4b52-9c29-1dc17467c722_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El trabajo después del trabajo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No le corresponde al Estado intervenir sobre los deseos, aspiraciones y planes de vida personales. Lo que sí le corresponde es implementar las políticas públicas que podrían ofrecer mejores condiciones para que, quienes han elegido ser padres y madres, lo puedan hacer sin que el empleo sea un obstáculo. </p></div><p class="article-text">
        El v&iacute;nculo de las personas con el trabajo puede ser muy diverso. Hay quienes tienen la fortuna de unir el trabajo con su vocaci&oacute;n, algo que les apasiona y donde entregan mucha de su energ&iacute;a y dedicaci&oacute;n. Para otras personas es un espacio en el que han encontrado oportunidades de satisfacci&oacute;n, un sentido de pertenencia. Para otros, el trabajo no es mucho m&aacute;s que el modo de lograr un ingreso que permita la subsistencia diaria. A veces, incluso, en condiciones indignas, de explotaci&oacute;n, con malos tratos. 
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://www.ilo.org/es/acerca-de-la-oit#history" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Organizaci&oacute;n Internacional del Trabajo, uno de los organismos multilaterales m&aacute;s antiguos (creado en 1919)</a> es el &aacute;mbito de cooperaci&oacute;n desde donde se procura generar consensos con la convicci&oacute;n de que la justicia social es esencial para alcanzar una paz universal y permanente. As&iacute;, uno de sus esfuerzos m&aacute;s recientes estuvo dirigido a generar un acuerdo internacional para prevenir y eliminar los malos tratos, la violencia y el acoso en el mundo del trabajo, que llev&oacute; a la aprobaci&oacute;n del <a href="https://normlex.ilo.org/dyn/nrmlx_en/f?p=NORMLEXPUB:11300:0::NO::P11300_INSTRUMENT_ID:3999810" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Convenio 190 en 2019, ya firmado por 49 pa&iacute;ses</a> incluyendo Argentina.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Lo cierto es que a lo largo de la vida moderna el trabajo tambi&eacute;n ha sido un modo de ordenar la vida en sociedad, un espacio de socializaci&oacute;n y de redistribuci&oacute;n no solo de recursos sino tambi&eacute;n de derechos. El car&aacute;cter de asalariado (formal) permit&iacute;a garantizar el acceso a ciertas prestaciones directas (para la persona trabajadora) y derivadas (para integrantes de sus familias). Pertencer, sabemos, tiene sus privilegios. Estar dentro o fuera del mercado de trabajo formal tiene consecuencias importantes: acceso a una jubilaci&oacute;n, a la cobertura de salud, al reconocimiento de d&iacute;as de descanso.&nbsp;La alta y persistente precarizaci&oacute;n del empleo cambi&oacute; este escenario en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, con un empleo formal que no crece hace ya tiempo y que no incorpora nuevos trabajadores, en particular j&oacute;venes que buscan iniciar su trayectoria laboral.&nbsp;Como contracara, crece el cuentapropismo, los profesionales independientes y las nuevas modalidades de trabajo mediadas por la tecnolog&iacute;a, sin las caracter&iacute;sticas de la relaci&oacute;n de dependencia como la conoc&iacute;amos hasta hace algunos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Es curioso que entre los temas que ocupan las noticias en este &uacute;ltimo a&ntilde;o, se destaca la preocupaci&oacute;n por la baja de natalidad, como si la disminuci&oacute;n de nacimientos en el pa&iacute;s (un fen&oacute;meno que se registra tambi&eacute;n en otros pa&iacute;ses del mundo) implicara un problema inminente. Es cierto que genera un importante desaf&iacute;o a futuro (c&oacute;mo hacer sostenible una sociedad con m&aacute;s personas viejas que j&oacute;venes y c&oacute;mo financiar un Estado con menos personas aportando a trav&eacute;s de los impuestos o las contribuciones de seguridad social) pero en todo caso tambi&eacute;n es una oportunidad que al parecer ha sido soslayada. C&oacute;mo aprovechar mejor los talentos de toda la sociedad, incluyendo a todas las mujeres actualmente fuera del mercado de trabajo o subocupadas que quisieran mejorar su inserci&oacute;n en el empleo.
    </p><p class="article-text">
        No han sido pocas las figuras p&uacute;blicas que lamentaron la disminuci&oacute;n en la tasa de natalidad. Desde Elon Musk hasta la vice jefa de Gobierno porte&ntilde;o, pareciera que hay un problema grave en el que se deber&iacute;a intervenir para que aumenten nuevamente los nacimientos y revertir as&iacute; una tendencia que lleva a que en la ciudad de Buenos Aires vivan m&aacute;s perros que ni&ntilde;os menores de 10 a&ntilde;os.&nbsp; Lo que llama la atenci&oacute;n es que a partir de esas preocupaciones no siga una reflexi&oacute;n sobre qu&eacute; factores ser&aacute;n los que contribuyen a que muchas personas elijan la maternidad y la paternidad como una opci&oacute;n, y no como un mandato.
    </p><p class="article-text">
        En tono de denuncia, se responsabiliza a las generaciones m&aacute;s jovenes de ser individualistas priorizando sus intereses personales en detrimento de asumir responsabilidades familiares, mientras se propone &ldquo;volver a fortalecer la familia&rdquo;, como si hubiera un &uacute;nico modelo de familia.
    </p><p class="article-text">
        En todo caso, lo m&aacute;s importante, es reconocer que no le corresponde al Estado intervenir sobre los deseos, aspiraciones y planes de vida personales. <strong>Lo que s&iacute; corresponde al Estado es implementar las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que podr&iacute;an ofrecer mejores condiciones para que, quienes han elegido ser padres y madres, lo puedan hacer sin que el empleo sea un obst&aacute;culo. </strong>Algo que sin duda necesitar&aacute;n conservar para afrontar el mayor costo que tendr&aacute; en sus vidas la llegada un hijo.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Habr&aacute; alguna vinculaci&oacute;n entre las condiciones de trabajo, la reconfiguraci&oacute;n de los espacios y del mercado laboral y el descenso de nacimientos? Tal vez la inserci&oacute;n laboral y la proyecci&oacute;n de su evoluci&oacute;n no sea un factor determinante, pero sin duda es un aspecto que se tiene en cuenta.
    </p><p class="article-text">
        Si analizamos la tasa de actividad (que involucra a quienes tienen empleo y a quienes lo buscan) vemos que la brecha entre varones y mujeres que no tienen hijos es de 17,4 puntos porcentuales. La brecha se incrementa a 31,4 puntos porcentuales al tener un hijo de 6 a&ntilde;os y sube a 40,8 puntos porcentuales al tener 2 hijos o mas de 6 a&ntilde;os.&nbsp; Son m&aacute;s los varones que tienen empleo (en comparaci&oacute;n con las mujeres) y todav&iacute;a muchos m&aacute;s, cuando hay hijos e hijas en el hogar. La participaci&oacute;n de las mujeres en el mercado de trabajo (su tasa de actividad) se reduce cuando tienen ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes, pero sobre todo cuando son m&aacute;s peque&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>El Estado no puede ni debe entrometerse en los deseos y motivaciones individuales, lo que s&iacute; puede y debe hacer, es contribuir a generar las condiciones para que esa decisi&oacute;n sea tomada en el mejor contexto posible.</strong>&nbsp; Esto es, generando pol&iacute;ticas p&uacute;blicas de cuidado y apoyo a las familias con hijos o con integrantes con discapacidad o mayores, que requieren acompa&ntilde;amiento para su vida independiente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Argentina, m&aacute;s del 52% de la poblaci&oacute;n es pobre y 6 de cada 10 personas pobres, son mujeres. Los hogares monomarentales son los m&aacute;s vulnerables y con menos ingresos: el 43,3% de las asalariadas jefas de hogar no est&aacute;n registradas, es decir, no tienen ning&uacute;n derecho o beneficio asociado al empleo. Son estas mujeres las que presentan el nivel m&aacute;s alto de informalidad laboral en el pa&iacute;s.&nbsp; No es de extra&ntilde;ar, entonces, que casi 7 de cada 10 hogares monomarentales est&aacute;n por debajo de la l&iacute;nea de pobreza y 3 de cada 10 bajo la l&iacute;nea de indigencia.
    </p><p class="article-text">
        No hace falta conocer las estad&iacute;sticas en t&eacute;rminos de datos duros, seguramente conocemos las historias m&aacute;s o menos cercanas de muchas de estas mujeres que, a&uacute;n buscando empleo, tienen menos oportunidades de lograrlo y cuando lo tienen, son peor remuneradas. En el tercer trimestre de 2024 la brecha salarial entre hombres y mujeres fue del 27,7%. Las mujeres siguen estando m&aacute;s concentradas en sectores de menor remuneraci&oacute;n, mientras que los varones dominan los sectores mejor pagos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las responsabilidades de cuidado (en especial en familias con dos o m&aacute;s ni&ntilde;os menores de seis a&ntilde;os) sigue siendo un freno para el empleo.</strong>&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si la tasa de actividad de las mujeres disminuye hasta 20 puntos porcentuales en hogares con 2 o m&aacute;s ni&ntilde;os o ni&ntilde;as, mientras que pasa lo contrario en el caso de los varones (cuantos m&aacute;s ni&ntilde;os o ni&ntilde;as tienen, mayor es su participaci&oacute;n en el mercado de trabajo), hay algo all&iacute; que nos muestra el impacto que tiene la distribuci&oacute;n de responsabilidades de cuidado sobre la inserci&oacute;n laboral. Ese impacto se manifiesta no solo en el tipo de inserci&oacute;n laboral, sino tambi&eacute;n en la generaci&oacute;n de ingresos propios y de riqueza para el pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Si menos personas eligen el camino de la maternidad y la paternidad, y eso se percibe como un problema para la sostenibilidad del sistema, pero al mismo tiempo el mercado de empleo parece &ldquo;castigar&rdquo; a las mujeres que son madres, all&iacute; parece haber algo que el Estado s&iacute; puede v&aacute;lidamente hacer para promover un cambio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Si reconocemos que hay un trabajo despu&eacute;s del trabajo porque cuidar (con amor y dedicaci&oacute;n), acompa&ntilde;ar y brindar apoyos tambi&eacute;n conlleva tiempo y esfuerzo, es posible que no sea el inter&eacute;s individualista el que lleva a las personas a demorar o rechazar la parentalidad como un deseo, sino la certeza de que ese ser&aacute; una elecci&oacute;n costosa no solo en t&eacute;rminos econ&oacute;micos sino tambi&eacute;n personales.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de si el trabajo es la oportunidad para ejercer una vocaci&oacute;n, si es un espacio de socializaci&oacute;n o una forma de subsistencia (o todo lo anterior al mismo tiempo), las condiciones en que se trabaja y la facilitaci&oacute;n de condiciones para que el empleo sea compatible con la vida privada y familiar es un aspecto sobre el cual el Estado puede y debe intervenir. Ese es el rol del Estado: pol&iacute;ticas p&uacute;blicas para los cuidados y apoyos enfocadas en las familias, sensibles a las distintas necesidades y requerimientos de las generaciones, la condici&oacute;n de discapacidad y las preferencias individuales, para apoyar a las familias sin entrometerse con nuestros deseos y aspiraciones.
    </p><p class="article-text">
        <em>NG/DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalia Gherardi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/algo-en-comun/trabajo-despues-trabajo_132_12264809.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 01 May 2025 21:52:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El trabajo después del trabajo]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Volver a conversar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/algo-en-comun/volver-conversar_132_12245130.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/aaed1442-1af8-40c6-b68d-8b67022634b5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Volver a conversar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Pese a los discursos descalificadores, la población mantiene niveles significativos de apoyo frente a las agendas de género que promueven la igualdad de oportunidades para mujeres, niñas y adolescentes. Para defenderlas, las instituciones y el respeto por los valores democráticos son fundamentales.
 </p></div><p class="article-text">
        En estos d&iacute;as hemos le&iacute;do noticias y escuchado reflexiones de personas muy diversas en torno a la muerte del Papa Francisco. Entre ellas, las que m&aacute;s me interpelaron son las que sin provenir de personas necesariamente cercanas a la fe cat&oacute;lica, compartieron su emoci&oacute;n frente a la figura de un l&iacute;der social, espiritual, pol&iacute;tico (en el sentido m&aacute;s interesante de la palabra) que promov&iacute;a el di&aacute;logo fraterno y el entendimiento entre seres humanos. Especialmente entre personas distintas o, m&aacute;s a&uacute;n, personas que podr&iacute;an considerarse distantes de las ideas morales de unos y otros. Las muestras de esa capacidad para acercarse en el sentido profundo de la humanidad fueron especialmente destacadas al recordar sus reflexiones en entrevistas, encuentros con j&oacute;venes, activistas, feministas, personas trans. Tal vez es en los pasajes del documental <em>Am&eacute;n: Francisco responde</em> donde se concentran muchas de las expresiones que ilustran ese inter&eacute;s por acercarse a otros con empat&iacute;a, recibir sus interpelaciones, inquietudes y dolerse en el dolor de otros.
    </p><p class="article-text">
        Esto me record&oacute; un concepto que muchas veces aplicaba mi padre, Carlos Gherardi, que ejerciendo la medicina desde la especialidad de terapia intensiva se acerc&oacute; a las <a href="https://www.editorialbiblos.com.ar/libro/vida-y-muerte-en-terapia-intensiva_103501/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reflexiones de la bio&eacute;tica del final de la vida</a>. Citando a Engelhardt, sosten&iacute;a que la &eacute;tica p&uacute;blica de una sociedad plural se basa en la b&uacute;squeda de consensos que incluya no solo a los &ldquo;amigos morales&rdquo;, sino especialmente a los &ldquo;extra&ntilde;os morales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;les son las bases para ese consenso con los que parecen ser nuestros extra&ntilde;os morales? &iquest;C&oacute;mo volvemos a buscar oportunidades para la coincidencia en estos tiempos en que los consensos parecen tan esquivos?
    </p><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica se organiza alrededor de conflictos, acuerdos, desacuerdos, valores, en ocasiones tensionados por figuras que ocupan un rol preponderante en la discusi&oacute;n p&uacute;blica.&nbsp; Entre la polarizaci&oacute;n que exacerban los liderazgos autoritarios, sorprende la capacidad de otras sociedades para gestionar de manera civilizada sus diferencias con l&iacute;deres pol&iacute;ticos que se reconocen como adversarios y que a&uacute;n as&iacute; (o por eso mismo) administran sus disputas en el terreno de los argumentos.
    </p><p class="article-text">
        La fuerza actualmente gobernante fue capaz de atraer votantes con la promesa central de ordenar las cuentas p&uacute;blicas, poner fin a la inflaci&oacute;n y deshacerse de lo que describi&oacute; como la &ldquo;casta de pol&iacute;ticos&rdquo;.&nbsp; Amparado en un fuerte desencanto social frente a una gesti&oacute;n estatal deficiente y una pobre gesti&oacute;n de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, pudo avanzar en un feroz recorte del gasto p&uacute;blico en particular atacando las <a href="https://ela.org.ar/wp-content/uploads/2025/02/Retrocesos-en-la-inclusion_-doble-desafio-para-las-mujeres-con-discapacidad.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">prestaciones sociales destinadas a personas con discapacidad</a>, atacando a las mujeres y <a href="https://ela.org.ar/wp-content/uploads/2024/11/Monitoreo-Libradas-a-su-suerte-Actualizacion-Noviembre-2024.docx.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recortando las pol&iacute;ticas para protegerlas frente a la violencia de g&eacute;nero</a>, demonizando a ciertos colectivos como las personas migrantes y dejando desprotegidas a las personas LGBT tanto en t&eacute;rminos de reconocimiento de su identidad como en la atenci&oacute;n de su salud.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos meses, distintos estudios mostraron que el apoyo a las pol&iacute;ticas de Milei durante su primer a&ntilde;o en el cargo se basa en la expectativa positiva de recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica, m&aacute;s que una mayor&iacute;a que apoye toda la &ldquo;batalla cultural&rdquo; que el gobierno se empe&ntilde;a en liderar contra las mujeres, la igualdad de g&eacute;nero y los derechos del colectivo LGBT.
    </p><p class="article-text">
        Si esto es asi, entonces, como sociedad no hemos cambiado tanto. Y eso puede ser una buena noticia en la direcci&oacute;n hacia algun espacio en com&uacute;n para la conversaci&oacute;n posible.
    </p><p class="article-text">
        En una <a href="https://ela.org.ar/wp-content/uploads/2025/04/Puntos-de-vista-de-genero-y-DSR-Argentina.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n que llevamos adelante de manera conjunta entre CEDES y ELA</a>, relevamos los puntos de vista de varones y mujeres de Argentina en relaci&oacute;n con la valoraci&oacute;n de la intervenci&oacute;n estatal, el rol del Estado en asegurar ciertos derechos a la poblaci&oacute;n, la protecci&oacute;n de las personas en situaci&oacute;n de vulnerabilidad, la generaci&oacute;n de condiciones para promover una vida libre y aut&oacute;noma.
    </p><p class="article-text">
        El estudio muestra que cuando las personas se toman tiempo para expresar su individualidad bajo premisas espec&iacute;ficas, es decir, cuando piensan en sus experiencias, lo que saben o conocen de manera cercana, cuando se reflexiona en base a cada una de sus propias historias y trayectorias, podemos encontrar los detalles y matices ausentes del debate pol&iacute;tico generalmente marcado por grandes consignas.
    </p><p class="article-text">
        Los cambios culturales no s&oacute;lo se producen en el debate p&uacute;blico, sino tambi&eacute;n en las actitudes de las personas en situaciones concretas de la vida cotidiana, donde los problemas y las soluciones muestran sus efectos positivos o negativos m&aacute;s de cerca. Estas experiencias particulares construyen visiones y valores sobre los problemas sociales y hacen que las personas est&eacute;n m&aacute;s o menos en sinton&iacute;a con la conversaci&oacute;n propuesta en la agenda p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Los resultados de este estudio muestran que <strong>la sociedad argentina a&uacute;n tiene una apreciaci&oacute;n positiva de los derechos e igualdad de g&eacute;nero como centrales para el bienestar de las personas y de la comunidad en su conjunto. </strong>Muestra que se aprecia un sendero de progreso que hemos recorrido en la &uacute;ltima d&eacute;cada, aunque todav&iacute;a haya temas importantes que abordar.
    </p><p class="article-text">
        Pese a los discursos descalificadores, la poblaci&oacute;n mantiene niveles significativos de apoyo frente a las agendas de g&eacute;nero que promueven la igualdad de oportunidades para mujeres, ni&ntilde;as y adolescentes.&nbsp;Casi 6 de cada 10 personas percibe que existen desigualdades grandes o muy grandes entre varones y mujeres, aunque la mitad tambi&eacute;n cree que estas desigualdades son menores que hace 10 a&ntilde;os. Ocho de cada diez personas entrevistadas considera que todav&iacute;a es necesario &ldquo;hacer mucho&rdquo; para garantizar la igualdad de derechos en el pa&iacute;s. Incluso es posible pensar <strong>el Estado como un inversor en desarrollo social</strong>, ya que una amplia mayor&iacute;a (m&aacute;s del 80%) cree que el Estado deber&iacute;a &ldquo;invertir mucho&rdquo; o &ldquo;bastante&rdquo; en &ldquo;aumentar salarios en salud y educaci&oacute;n&rdquo;. M&aacute;s del 70% considera lo mismo respecto de &ldquo;distribuir alimentos a comedores&rdquo;, y un 70% en lo relativo a &ldquo;facilitar m&eacute;todos de prevenci&oacute;n de embarazos&rdquo; especialmente para adolescentes.
    </p><p class="article-text">
        La &ldquo;violencia por motivos de g&eacute;nero en la pareja&rdquo; es considerada el <strong>principal problema que enfrentan las mujeres</strong>, seguido de &ldquo;exposici&oacute;n a abusos y a violencia sexual&rdquo;.&nbsp; Y sin embargo, la actual gesti&oacute;n del gobierno nacional <a href="https://ela.org.ar/novedades/la-justicia-ordeno-al-poder-ejecutivo-evite-desmantelar-los-programas-de-prevencion-asistencia-acompanamiento-y-acceso-a-la-justicia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">apel&oacute; la decisi&oacute;n de un juez que a </a><a href="https://ela.org.ar/novedades/la-justicia-ordeno-al-poder-ejecutivo-evite-desmantelar-los-programas-de-prevencion-asistencia-acompanamiento-y-acceso-a-la-justicia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>orden&oacute; frenar el vaciamiento de los programas para acompa&ntilde;ar a v&iacute;ctimas de violencia</strong></a><strong>, sostener la producci&oacute;n y publicaci&oacute;n de evidencia y estad&iacute;sticas y no despedir personal</strong>, ante el desmantelamiento de la Subsecretar&iacute;a de Protecci&oacute;n contra la Violencia de G&eacute;nero.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las personas encuestadas creen tambi&eacute;n que la mayor&iacute;a de la sociedad argentina est&aacute; de acuerdo con distintas intervenciones, pol&iacute;ticas o campa&ntilde;as que fomenten la igualdad de g&eacute;nero</strong>. El estudio nos muestra un camino para el encuentro de una sociedad que se ve en muchos sentidos fracturada. Pero lo cierto es que hay espacio para la conversaci&oacute;n y la construcci&oacute;n de consensos con personas con las que podemos disentir en muchos temas, pero con quienes compartimos aspiraciones comunes en torno a la no discriminaci&oacute;n, la protecci&oacute;n de personas en situaci&oacute;n de vulnerabilidad y el rol del Estado en ese trabajo.<strong> Hablemos sobre c&oacute;mo hacerlo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para eso, las instituciones y el respeto por los valores democr&aacute;ticos son fundamentales. La experiencia de los &uacute;ltimos meses fue de un enorme desgaste cuando <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/atroz-lectura-constitucion_129_12195165.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se tens&oacute; la interpretaci&oacute;n de la Constituci&oacute;n Nacional</a> para promover una aplicaci&oacute;n ama&ntilde;ada de la posibilidad de nombrar jueces de la Corte Suprema de Justicia de la Naci&oacute;n por decreto, mientras los pliegos de los candidatos propuestos por el Poder Ejecutivo estaban en el Senado sin lograr consenso y acumulando cuestionamientos de todos los sectores. Quienes desde distintos roles y funciones nos opusimos a convalidar esos nombramientos, sentimos alivio por la contundente respuesta <a href="https://ela.org.ar/novedades/carta-abierta-al-senado-un-pedido-por-la-independencia-la-integridad-y-la-legitimidad-de-la-justicia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">del Senado de la Naci&oacute;n que el jueves 3 de abril tom&oacute; la &uacute;nica decisi&oacute;n correcta</a>: al rechazar los pliegos de ambos candidatos tom&oacute; una de las definiciones m&aacute;s trascendentales para nuestra Rep&uacute;blica y nuestro Estado de Derecho dando un claro mensaje para evitar que este tipo de designaciones se repitan en el futuro.
    </p><p class="article-text">
        La Constituci&oacute;n, sobre todo a partir de su reforma en 1994, promueve justamente aquello que hoy necesitamos: promover el encuentro a partir de la generaci&oacute;n de consensos.&nbsp;La Constituci&oacute;n Nacional establece que los magistrados y las magistradas de la Corte Suprema, quienes decidir&aacute;n sobre nuestros derechos y tendr&aacute;n la &uacute;ltima palabra sobre la legalidad de los actos estatales, deben ser designados con el acuerdo de una amplia mayor&iacute;a de integrantes del Senado de modo que cargos de semejante trascendencia sean ocupados por personas que debido a sus m&eacute;ritos profesionales e intachables trayectorias personales, logren un consenso amplio y transversal.
    </p><p class="article-text">
        Los cargos a&uacute;n vacantes en la Corte deber&iacute;an ser ocupados por personas que crean firmemente y defiendan aquello que tenemos en com&uacute;n<strong>: la defensa</strong> <strong>de los derechos y la igualdad de g&eacute;nero como centrales para el bienestar de las personas y de la comunidad en su conjunto.&nbsp; </strong>Juezas mujeres, para reparar ese d&eacute;ficit democr&aacute;tico de instituciones que no reflejan la diversidad de nuestra sociedad, donde podamos vernos reflejadas todas las personas, tanto amigos como extra&ntilde;os morales.
    </p><p class="article-text">
        <em>NG/DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalia Gherardi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/algo-en-comun/volver-conversar_132_12245130.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 24 Apr 2025 17:38:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Volver a conversar]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿A quién le importan los femicidios?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/algo-en-comun/le-importan-femicidios_132_11998250.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ea58a63d-2215-4b7a-8c92-894270988dbd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿A quién le importan los femicidios?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hoy resulta descorazonador ver la banalización de un drama profundo como un femicidio. En el mundo, los países difieren en la forma de penalizar esos crímenes. Pero lo que sí es global es el interés por comprender, abordar y erradicar esta forma extrema de violencia hacia las mujeres.
</p></div><p class="article-text">
        Hasta hace poco tiempo hubiera respondido que &ldquo;a todo el mundo&rdquo; le preocupan los femicidios. Estaba segura que, despu&eacute;s de junio de 2015 cuando una multitud se uni&oacute; desbordando las calles de todas las ciudades y los pueblos de Argentina, llevando la consigna &ldquo;Ni Una Menos&rdquo; a la regi&oacute;n y el mundo, habia efectivamente comenzado una transformaci&oacute;n que no ten&iacute;a marcha atr&aacute;s.&nbsp;Que se hab&iacute;a logrado un nuevo &ldquo;sentido com&uacute;n&rdquo; igualitario, donde ninguna persona razonablemente volver&iacute;a a reivindicar en voz alta la violencia contra las mujeres como una respuesta posible frente a cualquier desacuerdo.
    </p><p class="article-text">
        Hoy me resulta descorazonador comprobar que no es as&iacute;. Y que la banalizaci&oacute;n de un drama profundo, la descalificaci&oacute;n de los avances por los que luchamos y la negaci&oacute;n de aquello que alguna vez reivindicamos masivamente, parece para algunos (&iquest;muchos? &iquest;pocos? &iquest;qui&eacute;nes?) una afrenta al principio de la &ldquo;igualdad ante la ley&rdquo;. Todo eso sin saber realmente de qu&eacute; se est&aacute; hablando.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Hace a&ntilde;os que junto a muchas colegas dedico mi trabajo y mis energ&iacute;as a estudiar, escuchar, generar datos, aprender, proponer mejoras para que la sociedad deje de naturalizar la vulnerabilidad y las desigualdades y que ofrezca la posibilidad de una vida mejor no solo para las mujeres sino para las personas. Estoy convencida de que el respeto, la empat&iacute;a, nos hacen bien como comunidad.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Marcha de Ni Una Menos                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        (Un par&eacute;ntesis: pocos meses despu&eacute;s de ese junio de 2015 hicimos en ELA y con el apoyo de la Delegaci&oacute;n de la Uni&oacute;n Europea en Argentina &ndash;con los vientos de hoy algunos dir&aacute;n que era una muestra de la &ldquo;agenda impuesta por la ideolog&iacute;a woke&rdquo;&ndash;, <a href="https://ela.org.ar/wp-content/uploads/2023/07/2018-Cerrando-brechas-para-erradicar-la-violencia-contra-las-mujeres-1.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una encuesta sobre las percepciones de mujeres y varones sobre la violencia en las relaciones de pareja</a>. Recuerdo que preguntamos a las personas encuestadas si hab&iacute;a circunstancias en que la violencia en la pareja estaba &ldquo;justificada&rdquo;. La respuesta mayoritaria fue que no, afortunadamente, pero de todos modos casi un 20% de las personas respondi&oacute; que &ldquo;estaba justificada la violencia hacia una pareja&rdquo; o al menos &ldquo;no sab&iacute;a&rdquo; qu&eacute; posici&oacute;n tomar, en caso que la mujer fuera infiel.&nbsp;Es decir, la infidelidad no era ya ni siquiera un deber legal desde la reforma del C&oacute;digo Civil que hab&iacute;a entrado en vigencia poco antes ni un motivo para pedir el divorcio, pero para 2 de cada 10 personas era posiblemente todav&iacute;a motivo v&aacute;lido para un golpe).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Antes de esa marcha masiva del 3 de junio de 2015 que se organiz&oacute; gracias a la frustraci&oacute;n expresada en twitter de la periodista Marcela Ojeda (cuando esa red social todav&iacute;a serv&iacute;a para compartir informaci&oacute;n, generar encuentros, debatir ideas), no hab&iacute;a estad&iacute;sticas de femicidio de fuentes oficiales. No hab&iacute;a estad&iacute;sticas que pudieran mostrar cu&aacute;l era la dimensi&oacute;n del problema de la violencia hacia las mujeres dentro de los hogares de Argentina. No hab&iacute;a un Plan Nacional de Acci&oacute;n para poner en marcha la Ley 26.485 de Protecci&oacute;n Integral de las mujeres frente a todas las formas de violencia (que se habia aprobado en 2009, pero cuya implementaci&oacute;n dejaba mucho que desear).&nbsp;
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/597799471368564736?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        A falta de cifras oficiales (algo que ya exist&iacute;a en muchos pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina), funcionarios y funcionarias p&uacute;blicas recurr&iacute;an a las cifras que cuidadosamente recolectaba la Asociaci&oacute;n Civil Casa del Encuentro, una ONG que llevaba un registro a partir de las noticias que se publicaban en los medios de comunicaci&oacute;n. Muchas advert&iacute;amos que esas cifras (indispensables en ausencia de otros datos) eran sin embargo fr&aacute;giles en t&eacute;rminos metodol&oacute;gicos porque depend&iacute;an de la publicaci&oacute;n de las noticias en los medios de comunicaci&oacute;n, especialmente en la prensa escrita y las agencias de noticias. Y que, en todo caso, a&uacute;n cuando esos datos eran muy importantes (y se lograban, entre otros motivos, porque hab&iacute;a pluralidad de voces en los medios con muchas periodistas feministas que fueron creando conciencia dentro de sus espacios de trabajo) la responsabilidad de generar informaci&oacute;n estad&iacute;stica de manera seria, sostenida y p&uacute;blica es del Estado, no de la sociedad civil.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, antes de junio del 2015, hab&iacute;a en Argentina leyes, algunas instituciones, algunos datos, pero nada de eso evit&oacute; que existiera un nivel femicidios tal que gener&oacute; una movilizaci&oacute;n como nunca antes hab&iacute;a visto la opini&oacute;n p&uacute;blica, con masivas marchas pero tambi&eacute;n con una conversaci&oacute;n p&uacute;blica, que empezaba a poner nombre y preocupaci&oacute;n sobre un tema que impactaba no solo en las mujeres y sus hijos, sino en la sociedad toda.
    </p><p class="article-text">
        Unos a&ntilde;os antes en Am&eacute;rica Latina hab&iacute;a comenzado una tendencia a poner nombre a las muertes violentas de mujeres, que eran asesinadas en proporciones alarmantes por parejas actuales o pasadas (aunque no solo por ellos), en circunstancias que mostraban odio y desprecio hacia estas mujeres, muchas veces marcadas por la agresi&oacute;n sexual.&nbsp;Se empez&oacute; generalizar la referencia a esta forma particular de violencia extrema contra las mujeres como &ldquo;femicidio&rdquo; o &ldquo;feminicidio&rdquo; <a href="https://www.dianarussell.com/index.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">inspiradas en el trabajo de la acad&eacute;mica Diana Russell&nbsp;</a> que ya en 1976 hab&iacute;a hecho referencia a este t&eacute;rmino, y que explic&oacute; como categor&iacute;a sociol&oacute;gica en un trabajo posterior (Femicides: the Politics of Woman Killings, junto a Jill Radford, 1992).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El uso del t&eacute;rmino &ldquo;femicidio&rdquo; (&ldquo;femicide&rdquo;, en ingl&eacute;s) daba cuenta de una problema pol&iacute;tico: los datos de homicidios mostraban de manera consistente que si bien los hombres son la mayor&iacute;a de las v&iacute;ctimas en las muertes violentas (8 de cada 10), la forma, las circunstancias y los perpetradores respecto de las v&iacute;ctimas mujeres son muy diferentes. En t&eacute;rminos generales, a los hombres los matan personas desconocidas en espacios p&uacute;blicos, y a las mujeres las matan personas de su entorno (parejas, integrantes de las familias, amigos) en sus hogares: el 60% de las mujeres son asesinadas por una pareja o un familiar, mientras que esto es as&iacute; en el 11.8% de asesinatos de varones.&nbsp;
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                El 60,2% de las mujeres son asesinadas por sus parejas o un familiar. En el caso de los hombres ese porcentaje baja al 11,8%.                            </span>
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                    alt="En rojo los femicios cometidos por parejas, en azul los que el agresor fue un miembro de la familia."
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                En rojo los femicios cometidos por parejas, en azul los que el agresor fue un miembro de la familia.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Conocer esta informaci&oacute;n significa que unas muertes &ldquo;valen m&aacute;s&rdquo; que otras? &iquest;Que al Estado debiera importarle m&aacute;s o menos seg&uacute;n qui&eacute;n es el perpetrador?</strong>&nbsp;Claramente, no.&nbsp;Pero sin informaci&oacute;n, es imposible impulsar respuestas adecuadas. Como se plante&oacute; un trabajo regional impulsado por la Comisi&oacute;n Econ&oacute;mica de Am&eacute;rica Latina y el Caribe ya en 2012, &ldquo;<a href="https://repositorio.cepal.org/server/api/core/bitstreams/c116beba-574d-4da8-832e-c39886db8112/content" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Si no se cuenta, no cuenta</a>&rdquo;.&nbsp;Saber la diferencia es importante para dise&ntilde;ar mecanismos de prevenci&oacute;n adecuados para fen&oacute;menos que son distintos. Reforzar la presencia policial en las calles solo servir&aacute; (eventualmente) para algunos cr&iacute;menes, no para ayudar a las mujeres que viven con el terror en sus casas, a manos de las personas que prometieron cuidarlas y respetarlas.
    </p><p class="article-text">
        Comenzando por Costa Rica (2007), siguendo por Guatemala (2008), M&eacute;xico (2012), Per&uacute; (2013), muchos pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina empezaron en los primeros a&ntilde;os de este siglo XXI una tendencia a transformar esa categor&iacute;a pol&iacute;tica de an&aacute;lisis en un tipo penal. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hoy, <a href="https://www.spotlightinitiative.org/sites/default/files/publication/E7_Informe_FA5_1.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s de una docena de pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina ha aprobado reformas en sus c&oacute;digos penales para crear la figura penal del femicidio o feminicidio</a>, que definen de maneras similares pero no del todo coincidentes.&nbsp;Argentina explor&oacute; ese camino (de hecho se debatieron varios proyectos de ley que segu&iacute;an el modelo de las leyes de Guatemala o Bolivia) hasta que finalmente se opt&oacute; por un camino diferente: en lugar de crear un delito aut&oacute;nomo de femicidio (que, en algunos pa&iacute;ses de la regi&oacute;n tienen una definici&oacute;n del tipo penal que puede resultar imprecisa y por lo tanto problem&aacute;tica) en nuestro pa&iacute;s se opt&oacute; por incluir esta forma de violencia extrema como agravantes del tipo penal del homicidio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; dice el C&oacute;digo Penal reformado por Ley 26.791 (aprobado en 20129?</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>Art&iacute;culo 79. Se aplicar&aacute; reclusi&oacute;n o prisi&oacute;n de 8 a 25 a&ntilde;os, al que matare a otro siempre que este C&oacute;digo no estableciere otra pena.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Art&iacute;culo 80. Se impondr&aacute; reclusi&oacute;n perpetua o prisi&oacute;n perpetua, pudiendo aplicarse lo dispuesto en el art&iacute;culo 52, al que matare: 1) A su ascendiente, descendiente, c&oacute;nyuge, ex c&oacute;nyuge, o a la persona con quien mantiene o ha mantenido una relaci&oacute;n de pareja, mediare o no convivencia; 2) Con ensa&ntilde;amiento, alevos&iacute;a, veneno u otro procedimiento insidioso; &hellip; 4) Por placer, codicia, odio racial, religioso, de g&eacute;nero o a la orientaci&oacute;n sexual, identidad de g&eacute;nero o su expresi&oacute;n; &hellip; 11) A una mujer cuando el hecho sea perpetrado por un hombre y mediare violencia de g&eacute;nero; 12) Con el prop&oacute;sito de causar sufrimiento a una persona con la que se mantiene o ha mantenido una relaci&oacute;n en los t&eacute;rminos del inc. 1.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>No es importante convertir el debate actual en una contienda sem&aacute;ntica ni de dogm&aacute;tica penal. Pero s&iacute; es importante saber de qu&eacute; estamos hablando.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as, el presidente Milei afirm&oacute; ante<a href="https://www.eldiarioar.com/economia/milei-pidio-davos-occidente-grande-nuevamente-eliminar-virus-ideologia-woke_1_11986397.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> el Foro Econ&oacute;mico Mundial reunido en Davos</a> &ldquo;Llegamos incluso al punto de normalizar que muchos pa&iacute;ses supuestamente civilizados si uno mata a la mujer se llama femicidio y conlleva una pena m&aacute;s grave que si uno mata a un hombre, solo por el sexo de la v&iacute;ctima&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta afirmaci&oacute;n no es cierta: en Am&eacute;rica Latina muchos pa&iacute;ses han incorporado la figura del &ldquo;femicidio&rdquo; a sus leyes penales (no necesariamente agravando la pena respecto de otros delitos igualmente severos), pero esta no es una tendencia global. Lo que s&iacute; es global es el inter&eacute;s por comprender, abordar y erradicar esta forma extrema de violencia hacia las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hay efectivamente un &ldquo;privilegio&rdquo; para las mujeres porque sus vidas valen m&aacute;s que las de los varones asesinados?&nbsp;Definitivamente, no.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En Argentina la pena por el homicidio es la misma, de 8 a 25 a&ntilde;os. Cuando se da entre personas vinculadas (art&iacute;culo 80 inciso 1: &ldquo;A su ascendiente, descendiente, c&oacute;nyuge, ex c&oacute;nyuge, o a la persona con quien mantiene o ha mantenido una relaci&oacute;n de pareja, mediare o no convivencia&rdquo;), se aplica independientemente del sexo de la persona agresora y agredida. Para pensar en un ejemplo, todos recordar&aacute;n el caso de Nahir Galarza condenada a cadena perpetua por el asesinato de su novio, Fernando Pastorizzo, en 2017.
    </p><p class="article-text">
        S&iacute; es cierto que hay un agravante (que es lo que se conoce como &ldquo;femicidio&rdquo; en Argentina) cuando en los t&eacute;rminos del inciso 11, se considera que medi&oacute; &ldquo;violencia de g&eacute;nero&rdquo; que sucede, por definici&oacute;n, por parte de un var&oacute;n hacia una mujer.&nbsp;Entonces el agravante se puede aplicar para que la condena sea a cadena perpetua.&nbsp;&iquest;Es el &uacute;nico caso en que puede haber un agravante que genere esa pena mayor? No, hay muchos otros, incluyendo el odio racial, &eacute;tnico, religioso (inciso 4 del art&iacute;culo 80).&nbsp;Entonces es la circunstancia espec&iacute;fica (en ese caso, violencia de g&eacute;nero) la que genera la aplicaci&oacute;n de la pena m&aacute;s grave.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero puede haber otras formas de llegar a esa pena, y eso es la valoraci&oacute;n que hace la justicia en base a las pruebas que se presenten. Recodar&aacute;n tal vez el intento de femicidio ocurrido en contra de la Sra. Corina Fern&aacute;ndez, que estaba esperando a sus hijas en la puerta del colegio cuando apareci&oacute; Javier Weber, disfrazado con un sobretodo y una peluca, y le dispar&oacute; frente a todas las personas all&iacute; reunidas.&nbsp;La hiri&oacute; de gravedad pero no pudo matarla. El hecho sucedi&oacute; en 2010, en el barrio de Palermo. <a href="https://www.cij.gov.ar/nota-9686-Difunden-fallo-que-condeno-a-20-anos-de-prision-a-un-hombre-por-tentativa-de-homicidio-de-su-exmujer.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La condena decidida en 2012 por el Tribunal Oral N&uacute;mero 9, conden&oacute; a Weber a 20 a&ntilde;os de prisi&oacute;n</a> por el delito de homicidio agravado por haber sido cometido con arma de fuego, en grado de tentativa. En la sentencia, el juez Fernando Ram&iacute;rez utiliza por primera vez la palabra &ldquo;femicidio&rdquo;, a&uacute;n antes de la reforma que hoy genera tanto rechazo.&nbsp;&iquest;Era un delito espec&iacute;fico?&nbsp;No. &iquest;Era un agravante ya incluido en el C&oacute;digo Penal? No, eso suceder&iacute;a m&aacute;s adelante. Pero el juez consider&oacute; importante darle visibilidad esa forma de violencia extrema que tiene caracter&iacute;sticas propias, que hab&iacute;a provocado ese hombre contra una mujer que hab&iacute;a sido su pareja, ejerciendo violencia de g&eacute;nero de manera reiterada desde hacia varios a&ntilde;os.
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                En 2023 se cometió un femicidio cada 27 horas                            </span>
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        &ldquo;No cabe duda de que la muerte de una mujer a consecuencia de la violencia de g&eacute;nero constituye una categor&iacute;a sociol&oacute;gica claramente distinguible y que ha adquirido especificidad normativa a partir de la Convenci&oacute;n de Belem do Par&aacute;. No hay raz&oacute;n, en consecuencia, para no darle nombre y, en tal sentido, cabe se&ntilde;alar que la conducta de Javier Claudio Weber constituye un intento de femicidio, entendiendo por tal la muerte de una mujer &ndash;o de una persona con identidad femenina&ndash; ejecutada por un var&oacute;n en raz&oacute;n del g&eacute;nero&rdquo;, de la setencia en el caso Weber. TOC N 9.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; se considera relevante reconocer esta figura en las leyes penales? En Argentina, &iquest;est&aacute; penalizado o no el femicidio?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Puede haber distintas posiciones sobre el uso del derecho penal para lograr la erradicaci&oacute;n de conductas que se consideran disvaliosas. No solo respecto de las conductas lesivas para las mujeres hay una tendencia (en Argentina y en muchos pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina) de creer que el derecho penal es &ldquo;garant&iacute;a&rdquo; de respuesta del Estado. Claramente no lo es: el aumento en las penas de los robos a mano armada (un cl&aacute;sico recurrente) nunca sirvieron para disminuir la ocurrencia de esos hechos. En todo caso ser&aacute; la prevenci&oacute;n a trav&eacute;s de mayor presencia policial, de c&aacute;maras de vigilancia, la iluminaci&oacute;n de espacios p&uacute;blicos, la actuaci&oacute;n veloz y efectiva de la justicia la que podr&aacute; contribuir a prevenir esos delitos. Pero lo cierto es que el derecho penal es una de las herramientas del Estado para mostrar con contundencia los acuerdos sociales: como comunidad, consideramos que cierta conducta no es aceptable para nuestra convivencia democr&aacute;tica y pac&iacute;fica y por eso es castigada con la mayor severidad, la respuesta penal.
    </p><p class="article-text">
        Para muchas personas, el reconocimiento de la figura de femicidio tiene sentido para darle visiblidad. En esa l&iacute;nea fue el voto del Tribunal Oral 9, ya mencionado, que us&oacute; el t&eacute;rmino &ldquo;femicidio&rdquo; a&uacute;n antes de la reforma de 2012.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Homenaje de las compañeras de Catalina Gutiérrez, asesinada a los 21 años en Córdoba."
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            <span class="title">
                Homenaje de las compañeras de Catalina Gutiérrez, asesinada a los 21 años en Córdoba.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Para otras personas, el reconocimiento de la figura del femicidio era importante para que finalmente se generen estad&iacute;sticas oficiales. Lo cierto es que, como ya coment&eacute;, no fue esta figura incorporada en 2012 la que logr&oacute; que comenzaran las estad&iacute;sticas que desde 2015 recolecta y publica la Oficina de la Mujer de la Corte Suprema, sino el petitorio le&iacute;do en una plaza desbordante ese 3 de junio.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, recuerdo que junto a otras colegas argumentamos por esa &eacute;poca que la creaci&oacute;n de un tipo penal no era necesario para generar estad&iacute;sticas: la prueba estaba en que hab&iacute;a estad&iacute;sticas de las muertes en incidentes viales (que sigue siendo un grav&iacute;simo problema en Argentina) y no habia un tipo penal de &ldquo;muerte en accidente vial&rdquo;.&nbsp;Para generar estad&iacute;sticas hay que definir con claridad la metodolog&iacute;a y tomar la decisi&oacute;n de hacerlo con la convicci&oacute;n de que es importante tener los datos para poder tomar medidas adecuadas.
    </p><p class="article-text">
        Para comprobarlo, basta con revisar las <a href="https://www.argentina.gob.ar/seguridad/estadisticascriminales" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estad&iacute;sticas criminales del Ministerio de Seguridad</a>: desde hace a&ntilde;os publican las de muertes en incidentes viales y todav&iacute;a no hay estad&iacute;sticas de femicidios ni tampoco desagregaci&oacute;n por sexo en los homicidios dolosos. No es la descripci&oacute;n de la figura penal la que importa, es la priorizaci&oacute;n pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        El objetivo de las estad&iacute;sticas, en todo caso, es contar con informaci&oacute;n para hacer algo al respecto: generar pol&iacute;ticas, analizar las fallas del sistema, generar mejores respuestas, medir los resultados de las iniciativas que se implementan. Nada de eso se logr&oacute; acabadamente ni con la ley de 2009, ni con la incorporaci&oacute;n en el C&oacute;digo Penal del inciso 1 y el 11 del art&iacute;culo 80.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Es cierto que el reconocimiento de que existe la violencia de g&eacute;nero otorga privilegios para las mujeres en detrimento del principio de &ldquo;igualdad ante la ley&rdquo;?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        De ninguna manera. Se lo pueden preguntar a las familias, a las hijas e hijos de las v&iacute;ctimas de femicidio que pidieron ayuda del Estado, que denunciaron, que fueron reiteradamente a pedir ser escuchadas, y hoy estan muertas. Conversen con estas familias acerca de los &ldquo;privilegios&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No es cierto que en todo este tiempo &ldquo;no se hizo nada&rdquo; o que &ldquo;alguien se llen&oacute; los bolsillos con las pol&iacute;ticas de g&eacute;nero&rdquo;.&nbsp;Eso son solo consignas vac&iacute;as marcadas por el prejuicio, el desconocimiento y el desinter&eacute;s real por el tema. Pero s&iacute; es cierto todav&iacute;a no fue suficiente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En esto las deudas van para todos quienes tienen y han tenido responsabiildad de gesti&oacute;n p&uacute;blica, en el poder ejecutivo nacional, provinciales y municipales, en los poderes legislativos que aprueban los prespuestos y priorizan la asignaci&oacute;n de recursos; y en el sistema de administraci&oacute;n de justicia que sigue operando muchas veces con sesgos y desinter&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.clarin.com/sociedad/cordoba-nena-alcantarilla-cadaver-madre-femicidio_0_ry_NIWFPml.html?srsltid=AfmBOoruEW5q0lZewD8l_q9qWJjj2XNuVVC4-W1bsbwUf2af-V8_w4eU" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Recuerdo un caso hace a&ntilde;os cuando los integrantes de la C&aacute;mara del Crimen de la 11&ordf; Nominaci&oacute;n de la Ciudad de C&oacute;rdoba</a> dedicaron 275 p&aacute;ginas a argumentar por qu&eacute; no se deb&iacute;a aplicar el agravante del inciso 11 (mediando violencia de g&eacute;nero) porque el v&iacute;nculo entre el acusado Gonzalo Lizarralde y la v&iacute;ctima Paola Acosta hab&iacute;a sido breve y no hab&iacute;a sido p&uacute;blico. Hab&iacute;a nacido un ni&ntilde;a producto de ese v&iacute;nculo (es decir, claramente hab&iacute;a existido) y no conforme con el desinter&eacute;s por la ni&ntilde;a y el desprecio hacia ella, Paola Acosta hab&iacute;a reclamado judicialmente el derecho a recibir asistencia econ&oacute;mica para la ni&ntilde;a. Eso alcanz&oacute; para que la justicia penal decidiera que eso mostraba una mujer decidida, y no una en posici&oacute;n de v&iacute;ctima frente a una posici&oacute;n desigual de poder. Por eso, argumentaron en la C&aacute;mara del Crimen, no hab&iacute;a violencia de g&eacute;nero en las pu&ntilde;aladas con las que la mat&oacute; cuando supuestamente ir&iacute;an a encontrarse para cumplir con la decisi&oacute;n de la justicia de pagar los alimentos, ni al dejarla tirada al costado del camino en una alcantarilla con la ni&ntilde;a de menos de 2 a&ntilde;os, que sobrevivi&oacute; a la agresi&oacute;n por 80 horas junto a su mam&aacute; ya muerta, rodeada de aguas contaminadas. No hab&iacute;a all&iacute; relaci&oacute;n desigual de poder ni violencia de g&eacute;nero.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n fue revertida poco despu&eacute;s por el Tribunal Superior de Justicia de C&oacute;rdoba y Lizarralde fue condenado a la pena m&aacute;xima, aplicando efectivamente el agravante de violencia de g&eacute;nero del C&oacute;digo Penal porque no hace falta acreditar ninguna caracter&iacute;stica particular en la v&iacute;ctima ni tener &ldquo;car&aacute;cter d&eacute;bil&rdquo; para vivir una situaci&oacute;n de violencia de g&eacute;nero.
    </p><p class="article-text">
        Me gustar&iacute;a poder decir que estos casos ya no existen. El femicidio de Mar&iacute;a Speratti Aquino, asesinada el 16 de marzo de 2023 por su ex marido de cuatro disparos en la puerta de su casa en Ca&ntilde;uelas frente a sus hijos, tras casi dos a&ntilde;os de denuncias que no fueron escuchadas, lamentablemente nos demuestra lo contrario.
    </p><p class="article-text">
        Escuchenlo en su voz. Escuchen su cansancio y desesperanza en medio de su lucha por vivir.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/CqQZFpEO9fL/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/reel/CqQZFpEO9fL/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; 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margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/reel/CqQZFpEO9fL/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida por @justiciapormaria</a></p></div></blockquote>
<script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        Todos los esfuerzos dispuestos desde distintos &aacute;mbitos judiciales, legislativos y ejecutivos no fueron todav&iacute;a suficientes para eliminar los sesgos, prejuicios y desinter&eacute;s por abordar con seriedad este tema. &iquest;Eso quiere decir que mejor ser&iacute;a no hacer nada?&nbsp;Por supuesto que no.&nbsp;Porque son estos esfuerzos los que dan algun reaseguro, los que permiten accionar por la exigibilidad de los derechos, denunciar las violaciones, hacer responsables a quienes no aplican adecuadamente la ley. Qu&eacute; nos queda (no a las feministas, qu&eacute; nos queda como sociedad) si desde las m&aacute;ximas autoridades del Poder Ejecutivo se desestiman estos problemas como reales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lo &uacute;nico que no podemos hacer es sorprendernos</strong><a href="https://www.mujeresenelpoder.org.ar/propuestas-de-campana-2023-milei-villarruel" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>. Quienes ganaron las elecciones dijeron que ven&iacute;an a esto</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        A lo que no me quiero resignar es a pensar que esto pueda pasar con el acuerdo de esa multitud que alguna vez estuvo en una plaza, en una escuela, en una conversaci&oacute;n en el espacio de trabajo, en la universidad, en una mesa familiar, conmovida por la crudeza de las formas de violencia que todav&iacute;a enfrentan las mujeres.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Eso no me lo creo.
    </p><p class="article-text">
        Del mismo modo que no acepto la posibilidad de que no haya habido convicci&oacute;n genuina en quienes alguna vez impulsaron acciones contra la violencia desde sus responsabilidades legislativas, ejecutivas, judiciales a lo largo de todo el pa&iacute;s y que hoy ocupan esos mismos roles o responsabilidades distintas y se muestran cercanos a los (&iquest;nuevos?) vientos que corren.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Espero que el cinismo no haya ganado por completo a la sociedad ni a la clase pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Podemos disentir y conversar sobre c&oacute;mo mejorar las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas en base a argumentos, evidencia y propuestas. Podemos debatir por qu&eacute; hubo y hay tantas frustraciones respecto de la responsabilidad del Estado. Pero no podemos aceptar que el Estado se declare prescindente en este tema y reniegue de sus responsabilidades. O peor a&uacute;n, que exacerbe la posibilidad de la violencia hacia las mujeres al negarla.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Queremos privilegios? Queremos estar vivas. &iquest;Ser&aacute; mucho pedir?
    </p><p class="article-text">
        <em>NG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalia Gherardi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/algo-en-comun/le-importan-femicidios_132_11998250.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Jan 2025 21:42:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿A quién le importan los femicidios?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Femicidio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La verdadera mano invisible]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/algo-en-comun/mano-invisible_132_11947283.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/21595ca1-cf9e-466f-8432-9d99d6334c6b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1092112.jpg" width="3864" height="2174" alt="La verdadera mano invisible"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En pleno siglo XXI la economía sigue sin reconocer a las tareas domésticas y de cuidado como trabajo. En Argentina, el 75% de estas son realizadas por mujeres. Las brechas de género siguen vigentes. Las escuelas económicas patriarcales y las disidencias feministas. </p></div><p class="article-text">
        Cuando Adam Smith, el famoso economista escoc&eacute;s, public&oacute; en el siglo XVIII su c&eacute;lebre <em>Una investigaci&oacute;n sobre la naturaleza y causas de la riqueza de las naciones</em> us&oacute; la met&aacute;fora, que titula la nota, para explicar una fuerza m&aacute;gica (y casi espiritual) que gu&iacute;a los negocios de la sociedad hacia las actividades m&aacute;s provechosas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pese a las diferencias de &eacute;poca, podr&iacute;a haberla usado para referirse a las tareas dom&eacute;sticas y de cuidado que permiten a la sociedad funcionar como tal y a las fuerzas productivas &mdash;varones en su gran mayor&iacute;a&mdash; dedicarse a ocupar sus puestos de trabajo. Para Smith, en cambio, era el hogar, y especialmente el papel de las mujeres all&iacute;, el que prove&iacute;a el necesario contrapeso al individualismo y materialismo del mercado. Desde esta visi&oacute;n particular del pensador escoc&eacute;s, el trabajo de cuidado no remunerado era una expresi&oacute;n de este altruismo y estos sentimientos morales.
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                </figure><p class="article-text">
        Nada m&aacute;s alejado de la realidad actual, ya que esas tareas no pagas significan, seg&uacute;n la Encuesta Nacional de Uso del Tiempo del Indec de 2021, que <strong>las mujeres de 14 a&ntilde;os y m&aacute;s dedicaron un promedio de 531 minutos al d&iacute;a al trabajo. Esta cifra supera en 60 minutos la jornada laboral diaria de los hombres</strong>. La brecha se debe, principalmente, a la diferencia en la distribuci&oacute;n del trabajo no remunerado, en el cual las mujeres invierten 2,2 veces m&aacute;s tiempo que los hombres. Es decir, un mayor porcentaje de mujeres realiza estas tareas (92% contra 75% en los varones) y lo hacen adem&aacute;s por mucho m&aacute;s tiempo.
    </p><p class="article-text">
        En un relevamiento elaborado y publicado recientemente por la Direcci&oacute;n General de Estad&iacute;sticas y Censos de la Ciudad de Buenos Aires, con datos a 2023, se registra que el 87,4% de las mujeres realizan trabajo dom&eacute;stico y tareas de cuidado en el hogar, frente al 70% de los varones (que descendi&oacute; 12 p.p. desde la medici&oacute;n anterior).
    </p><p class="article-text">
        Del mismo estudio de la Ciudad se desprende que el 54,8% de los hombres realiza tareas remuneradas mientras que, en el caso de las mujeres, ese porcentaje desciende al 47%. Si se suman el trabajo remunerado y el que no lo es, el 58,1% corresponde a las mujeres.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Trabajo o no trabajo?</strong></h2><p class="article-text">
        En general, los an&aacute;lisis no incorporan las tareas dom&eacute;sticas y de cuidado como una ocupaci&oacute;n. Para estos relevamientos, el trabajo es, lisa y llanamente, el remunerado. Y esto, como vemos, recae con clara incidencia en el universo femenino, al dificultar las posibilidades de que las mujeres desarrollen sus carreras, planifiquen o lleven adelante sus estudios, trabajen por un salario y perciban la misma remuneraci&oacute;n que sus pares varones, u obtengan puestos jer&aacute;rquicos, as&iacute; como tambi&eacute;n influye en sus probabilidades de ser pobre o salir de la pobreza.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, en el grupo de mujeres de hasta 29 a&ntilde;os (17,3%) se encuentra el mayor &iacute;ndice de desocupaci&oacute;n en la actualidad. Y si en ese universo puntualizamos en las jefas de hogar, el n&uacute;mero trepa al 32,5%.
    </p><p class="article-text">
        En el universo de hasta 29 a&ntilde;os, a su vez, las tareas dom&eacute;sticas (las no remuneradas) son realizadas por casi el 80% de las mujeres contra&nbsp;el 21,4% de los varones.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Subsidio a la tasa de ganancia y acumulaci&oacute;n de capital</strong></h2><p class="article-text">
        Como explica la economista Corina Rodriguez Enr&iacute;quez en &ldquo;<em>La cuesti&oacute;n del cuidado: &iquest;El eslab&oacute;n perdido del an&aacute;lisis econ&oacute;mico?</em>&rdquo;, publicado en la Revista Cepal N&deg;106, &ldquo;cuando se integra de esta forma el trabajo de cuidado no remunerado en el an&aacute;lisis de las relaciones capitalistas de producci&oacute;n, se puede comprender que existe <em>una transferencia desde el &aacute;mbito dom&eacute;stico hacia la acumulaci&oacute;n de capital</em>. Brevemente podr&iacute;a decirse que el trabajo de cuidado no remunerado que se realiza dentro de los hogares (y que efect&uacute;an mayoritariamente las mujeres) constituye un subsidio a la tasa de ganancia y la acumulaci&oacute;n del capital&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este tema no fue advertido a lo largo de la historia por las teor&iacute;as econ&oacute;micas. Karl Marx, por ejemplo, presupone que en el interior de los hogares s&oacute;lo tiene lugar el consumo de mercanc&iacute;as, y no as&iacute; su producci&oacute;n o transformaci&oacute;n. Por su parte, Friedrich Engels expresa que la organizaci&oacute;n del hogar y el cuidado de las personas se transforman en un servicio privado, excluido de la producci&oacute;n social.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Cambiar de una buena vez</strong></h2><p class="article-text">
        En tanto, la econom&iacute;a feminista ha realizado contribuciones importantes al estudio del trabajo no remunerado, al resaltar sus aspectos de g&eacute;nero, invisibilidad y aporte central a la reproducci&oacute;n social y funcionamiento de la econom&iacute;a. Lo ha hecho a trav&eacute;s de demostrar la invalidez de muchos de los supuestos de los modelos microecon&oacute;micos convencionales, que definen la &ldquo;especializaci&oacute;n&rdquo; de los trabajos remunerados por g&eacute;nero.
    </p><p class="article-text">
        Cabe mencionar y destacar los estudios que hacen hincapi&eacute; en el concepto de econom&iacute;a del cuidado, porque permiten advertir c&oacute;mo la &ldquo;feminizaci&oacute;n&rdquo; del cuidado traspasa las fronteras de los hogares, lo que naturaliza la sobrerrepresentaci&oacute;n femenina en actividades de cuidado remuneradas, tales como las prestadas en el sector de salud, en la educaci&oacute;n o en el servicio dom&eacute;stico, por citar algunos casos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>As&iacute;,</strong> <strong>la verdadera mano invisible del mercado son las mujeres limpiando, cocinando, cuidando y muchas veces limitando su desarrollo personal, para que los hogares, donde viven los &ldquo;trabajadores&rdquo;, puedan funcionar.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Óscar Scioscia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/algo-en-comun/mano-invisible_132_11947283.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Jan 2025 09:51:20 +0000]]></pubDate>
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    </item>
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      <title><![CDATA[Empleadas de nadie: ¿quién ayuda a quienes "ayudan en casa"?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/algo-en-comun/empleadas-nadie-ayuda-ayudan-casa_132_11917013.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/454129da-b6e6-4091-b066-943b6560b5d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Empleadas de nadie: ¿quién ayuda a quienes &quot;ayudan en casa&quot;?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Encuesta Permanente de Hogares del INDEC del primer trimestre de 2024 muestra que el 75,5% de las empleadas de casas particulares en actividad carece de aportes jubilatorios. Con la moratoria previsional próxima a desaparecer, son más de 600.000 las mujeres que podrían quedarse sin jubilación. Radiografía de un sector donde la brecha de género es más bien un océano en el que naufragan los derechos.
</p></div><p class="article-text">
        La tasa de feminidad en el sector del servicio dom&eacute;stico alcanza el 97%: alg&uacute;n observador poco informado, o un tanto ingenuo, podr&iacute;a mirar las estad&iacute;sticas y pensar que se trata de &ldquo;discriminaci&oacute;n positiva&rdquo;. Son 808.797 mujeres que a su vez representan un 13% dentro del total de ocupadas. Significa que <strong>una de cada ocho mujeres ocupadas en Argentina trabaja en tareas dom&eacute;sticas y de cuidado en casas particulares.</strong> Pero su realidad de positiva tiene poco y nada: el servicio dom&eacute;stico tiene uno de los &iacute;ndices m&aacute;s altos de informalidad, superior al 70%, y una de las remuneraciones m&aacute;s bajas del mercado laboral.
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            <span class="title">
                Ecofemidata y Ecofeminita en base a EPH-INDEC - 1er trimestre de 2024                            </span>
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        Un 75,5% de esas m&aacute;s de 800.000 mujeres no percibe descuento jubilatorio. Asociado a esto, el 72,1% no cuenta con vacaciones pagas, el 70,9% no percibe aguinaldos, el 73,7% no percibe pago en caso de enfermedad, y el 75,3% no cuenta con una obra social.
    </p><p class="article-text">
        A su vez, el 45,3% es el principal sost&eacute;n econ&oacute;mico de su hogar. Y la mayor&iacute;a de ellas (80,5%) realiza adem&aacute;s las tareas dom&eacute;sticas de su hogar de manera no remunerada. <strong>Tareas de cuidado dentro y fuera de casa: una jornada laboral que nunca termina </strong>y que tambi&eacute;n incluye cuidar de otros miembros de su grupo familiar.
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                #Ecofemidata y Ecofeminita en base a EPH-Indec                             </span>
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        Vanesa, de 46 a&ntilde;os, vive en el conurbano bonaerense y tiene tres hijos de 21, 18 y 16 a&ntilde;os. &ldquo;Trabajaba 12 horas por d&iacute;a y despu&eacute;s volv&iacute;a y ten&iacute;a que quedarme hasta la una o dos de la ma&ntilde;ana para cocinar, ba&ntilde;arlos y prepararles la ropa para el jard&iacute;n. Dejaba en el microondas la leche para que se la calentaran&rdquo;, relata. Trabajaba en una casa de familia, sin estar registrada y sin obra social. &ldquo;Despu&eacute;s fueron creciendo un poquito m&aacute;s; a los 9 y 6 a&ntilde;os, ya se quedaban solitos, yo me iba a trabajar y una vecina los miraba para irse a la escuela. Volv&iacute;an y se cuidaban ellos solitos hasta que nosotros lleg&aacute;ramos&rdquo;, relata. Tambi&eacute;n se sumaban dificultades propias del lugar donde viven: &ldquo;Hab&iacute;a inundaciones, se cortaba la luz y ten&iacute;a que salir s&iacute; o s&iacute; a trabajar&rdquo;, cuenta Vanesa, &ldquo;por eso un mes, un sueldo se me fue todo para comprar luz de emergencia, para que ellos no se quedaran solos en la oscuridad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este relato pone en relieve otra de las problem&aacute;ticas derivadas de la precarizaci&oacute;n laboral, de la distribuci&oacute;n desigual de las tareas de cuidados y de la falta de pol&iacute;ticas para darle respuesta: seg&uacute;n datos de la Encuesta R&aacute;pida de UNICEF, en 2024 un 8% de los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as queda al cuidado de un hermano o hermana (generalmente hermana) menor de 18 a&ntilde;os. Ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes que asumen responsabilidades impropias de su edad y que incluso pueden poner en riesgo su integridad f&iacute;sica. Algo que Vanesa sab&iacute;a y padec&iacute;a, ya que ante un corte de luz, y a falta de otras personas o instituciones que cuiden a sus hijos, invert&iacute;a su sueldo en luz de emergencia para que sus hijos no manejaran velas cuando estaban solos.
    </p><p class="article-text">
        No tan distinta fue la experiencia de Mar&iacute;a, que tiene 59 a&ntilde;os y dos hijos y a&uacute;n se desempe&ntilde;a como empleada en casas particulares. &ldquo;Trabajaba todo el d&iacute;a y cuando llegaba a casa tarde, ten&iacute;a que ba&ntilde;arlos, limpiar, cocinar y preparar las cosas para el d&iacute;a siguiente&rdquo;. Ella viv&iacute;a en CABA pero nunca pudo conseguir vacantes para un jard&iacute;n estatal. &ldquo;Tuve que pagar siempre. Trabajaba en blanco y con obra social pero cuando faltaba porque ten&iacute;an fiebre, muchas veces me descontaban. Ten&iacute;a que pedirle ayuda a mi mam&aacute;&rdquo;, recuerda.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n que describen tanto Vanesa como Mar&iacute;a, cuyas jornadas laborales continuaban en el hogar, remite a otro dato clave: en Argentina el 89,9% de las mujeres participa en las actividades dom&eacute;sticas no remuneradas (20 puntos m&aacute;s que los varones, quienes realizan un 68.3%), acorde a la Encuesta Nacional de Uso del Tiempo, realizada por el INDEC entre octubre y diciembre de 2021. Por actividades dom&eacute;sticas se entiende tareas de limpieza y orden de la casa, aseo y arreglo de ropa, preparaci&oacute;n de las comidas, compras, reparaci&oacute;n y mantenimiento del hogar. Adem&aacute;s, en promedio, el 30,6% de las mujeres participa del cuidado de otros miembros de la familia, mientras que s&oacute;lo un 18,9% de los varones lo hace. De acuerdo a un informe de la Direcci&oacute;n Nacional de Econom&iacute;a, Igualdad y G&eacute;nero de octubre de 2023, <strong>el trabajo dom&eacute;stico y de cuidados no remunerado represent&oacute; el 16,.8% del producto bruto interno durante el 2022</strong>, por delante de Comercio (16,7%) e Industria (15,3%). De acuerdo con estos datos, podemos inferir que <strong>si el trabajo dom&eacute;stico fuera remunerado, ser&iacute;a la principal actividad econ&oacute;mica.</strong>
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                Fuente: elaboración DNEyG en base a datos de la EPH-Indec y agregados macroeconómicos Indec 2022                            </span>
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        Mar&iacute;a, por otra parte, forma parte de la minor&iacute;a (24,5%) que cuenta con aportes y el mes que viene comenzar&aacute; los tr&aacute;mites para jubilarse. Sin embargo, para la mayor&iacute;a de las trabajadoras del sector, el panorama es sombr&iacute;o. Es el caso de Petrona, de 55 a&ntilde;os, que trabaja en casas de familia desde que tiene 15 pero s&oacute;lo hace seis a&ntilde;os lo hace de forma registrada. De acuerdo con datos de ANSES citados por ACIJ y ELA en su informe &ldquo;<em>Un ajuste que agranda la brecha</em>&rdquo;, publicado en marzo de 2024, 6 de cada 10 mujeres jubiladas accedieron a ese derecho a trav&eacute;s de la moratoria. Actualmente, <strong>s&oacute;lo 1 de cada 10 mujeres pr&oacute;ximas a jubilarse est&aacute; en condiciones de hacerlo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La posibilidad de jubilarse a trav&eacute;s de la moratoria (Ley N&deg; 27.705) seguir&aacute; vigente s&oacute;lo hasta marzo de 2025, ya que el Gobierno confirm&oacute; que ser&aacute; eliminada. Una opci&oacute;n para ellas es esperar hasta los 65 a&ntilde;os para obtener la PUAM (Prestaci&oacute;n Universal al Adulto Mayor), con el 80% del haber m&iacute;nimo y sin derecho a la pensi&oacute;n por viudez. La otra, si cuentan con empleo registrado y les falta hasta 10 a&ntilde;os para cumplir la edad jubilatoria, es adherirse al Plan de Pago de Deuda Previsional para trabajadores en actividad, que les permite ir cancelando en cuotas la deuda que surja por per&iacute;odos anteriores al 31 de marzo de 2012. En principio, esta &uacute;ltima opci&oacute;n seguir&iacute;a vigente de forma indeterminada. Uno de los tantos aspectos por los cuales es de suma importancia que est&eacute;n registradas hoy.
    </p><p class="article-text">
        Juana del Carmen Britez es abogada, activista, l&iacute;der sindical por m&aacute;s de 35 a&ntilde;os y, desde octubre pasado, titular de la Federaci&oacute;n Internacional de Trabajadoras del Hogar. Cuando ten&iacute;a 16 a&ntilde;os vio c&oacute;mo su mam&aacute;, embarazada de 5 meses, era despedida de su trabajo como empleada dom&eacute;stica. Ella misma dej&oacute; entonces la escuela y sali&oacute; a limpiar casas para ayudar a su familia. A los 20 a&ntilde;os ingres&oacute; a la Uni&oacute;n del Personal Auxiliar de Casas Particulares (UPACP) y comenz&oacute; una larga lucha por los derechos de las trabajadoras, que alcanz&oacute; un hito en 2013 con la promulgaci&oacute;n de la Ley 26.844 de Servicio Dom&eacute;stico.
    </p><p class="article-text">
        En di&aacute;logo con elDiarioAR, Britez destaca que &ldquo;el registro es un derecho que les da beneficios sociales a las trabajadoras, pero a los empleadores tambi&eacute;n: cobertura en caso de accidentes, deducci&oacute;n del impuesto a las ganancias, descuento en los vi&aacute;ticos porque su empleada accede a la tarifa social&rdquo;. Con tantos beneficios cabe preguntarse por qu&eacute; el porcentaje es tan bajo. Para Britez es una cuesti&oacute;n cultural: &ldquo;Ni la trabajadora ni el empleador se reconocen as&iacute;. Usan t&eacute;rminos como 'mi patr&oacute;n' o 'la mujer que me ayuda'. Hace a&ntilde;os que tratamos de cambiar eso. Tambi&eacute;n falta informaci&oacute;n de los dos lados y no es f&aacute;cil que se acerquen y se asesoren&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No hay dudas de que la mayor responsabilidad recae en quien contrata, ya que se trata de un v&iacute;nculo desigual. Aun si se considera ayuda a este trabajo remunerado, &iquest;por qu&eacute; no ayudar entonces a quien tanto nos ayuda? &iquest;Por qu&eacute; no darle los mismos derechos? El cambio es colectivo y el tiempo apremia. En juego est&aacute; el futuro de m&aacute;s de 600.000 mujeres&hellip; y de las personas a su cargo.
    </p><p class="article-text">
        <em>DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Por Agustina Daguerre y Lucía Rodríguez Bosch]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/algo-en-comun/empleadas-nadie-ayuda-ayudan-casa_132_11917013.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Dec 2024 09:57:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Empleadas de nadie: ¿quién ayuda a quienes "ayudan en casa"?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un año de retrocesos, una historia de lucha]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/algo-en-comun/ano-retrocesos-historia-lucha_132_11891213.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2a87433a-a016-4476-bcdd-22ca14e3127d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un año de retrocesos, una historia de lucha"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Datos que muestran quiénes son las principales afectadas del ajuste económico de este primer año de Gobierno. Derrotero de acciones y discursos que dejaron a mujeres, niñas, adolescentes y LGBTIQ+ libradas a su suerte, en un contexto de negación de la violencia de género. ¿Por qué tanta crueldad? ¿Qué Argentina quieren construir para nosotras?
</p></div><p class="article-text">
        El 10 de diciembre, D&iacute;a de los Derechos Humanos y la Democracia, se cumple tambi&eacute;n un a&ntilde;o de un gobierno que afect&oacute; gravemente ambos. Asumi&oacute; con promesas de libertad y ajuste a la casta pero muy pronto qued&oacute; claro que las medidas regresivas que se implementaron afectaron gravemente a mujeres, ni&ntilde;as, adolescentes y personas LGBTIQ+. M&aacute;s a&uacute;n, fue un gobierno que construy&oacute; parte de su identidad pol&iacute;tica marcando a las mujeres como sus enemigas.
    </p><p class="article-text">
        En este primer a&ntilde;o de gesti&oacute;n hubo una precarizaci&oacute;n econ&oacute;mica generalizada; se desmantelaron pol&iacute;ticas p&uacute;blicas clave para prevenir la violencia de g&eacute;nero y garantizar derechos sexuales y reproductivos; y se consolid&oacute; un discurso oficial que legitima la violencia estructural contra mujeres, ni&ntilde;as, adolescentes y LGBTIQ+. Este balance no s&oacute;lo da cuenta de una crisis social y econ&oacute;mica, sino tambi&eacute;n un ataque deliberado a los pilares que sostienen la igualdad y los derechos humanos. &iquest;Por qu&eacute; tanta crueldad? &iquest;Qu&eacute; Argentina quieren construir para nosotras? &iquest;Qu&eacute; Argentina quieren los entusiastas de Milei para s&iacute; mismos, para sus familias?&nbsp;
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                </figure><h3 class="article-text">&iquest;Nosotras &eacute;ramos la casta?</h3><p class="article-text">
        En este a&ntilde;o, <strong>las pol&iacute;ticas econ&oacute;micas han agravado las desigualdades de g&eacute;nero</strong>. La devaluaci&oacute;n del 100% de la moneda, la ca&iacute;da del PBI en un 3,4% en 6 meses y el ajuste fiscal han impactado m&aacute;s sobre las condiciones de vida de mujeres, ni&ntilde;as, adolescentes y personas LGBTIQ+, sectores que ya enfrentaban tasas m&aacute;s altas de pobreza y precarizaci&oacute;n laboral.
    </p><p class="article-text">
        Las estad&iacute;sticas de este primer a&ntilde;o son contundentes. La <strong>pobreza</strong> alcanz&oacute; al 52,9% de la poblaci&oacute;n -11 puntos porcentuales m&aacute;s que en el segundo semestre de 2023- y, de esa poblaci&oacute;n, <strong>6 de cada 10 son mujeres</strong>. El desempleo en general pas&oacute; del 6,2% al 7,6% -del segundo trimestre del 2023 al segundo trimestre de 2024-, pero las mujeres y los hogares encabezados por ellas se llevaron la peor parte. <strong>El desempleo en las mujeres lleg&oacute; a 8,4%</strong>, mientras que en los varones fue de 7%. El 13 de agosto, <a href="https://www.unicef.org/argentina/comunicados-prensa/mas-de-un-millon-de-ninas-ninos-y-adolescentes-se-priva-de-una-comida-diaria" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">UNICEF</a> public&oacute; un informe afirmando que 1 mill&oacute;n de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as en Argentina se van a dormir sin comer y que 1,5 millones se saltean alguna comida porque sus padres y/o madres no pueden comprarla. M&aacute;s que n&uacute;meros, son historias concretas de quienes sufren las consecuencias de estas pol&iacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        A esto se suma el recorte a jubilaciones y el anuncio de eliminaci&oacute;n de las moratorias. El 22 de agosto, el Senado hab&iacute;a aprobado una modificaci&oacute;n de la movilidad jubilatoria que mejoraba levemente los ingresos pero Milei la vet&oacute;: <strong>63% de los jubilados son mujeres</strong>. El 18 de octubre, el Gobierno anunci&oacute; que no habr&aacute; pr&oacute;rroga de la moratoria previsional que vence en marzo del 2025: el <strong>73,5% de las personas que acceden a una jubilaci&oacute;n gracias a la moratoria son mujeres</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;l es la soluci&oacute;n que propone el Gobierno? Comer asados con quienes frenaron la recomposici&oacute;n en el Congreso y gobernar a puro bait tuitero.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;La violencia de g&eacute;nero no existe?</h3><p class="article-text">
        En 2023 en Argentina hubo 250 femicidios y, a noviembre de 2024, ya hubo aproximadamente 243: son muertes violentas de mujeres por razones de g&eacute;nero, la mayor&iacute;a de ellas en manos de una pareja actual o pasada. Mientras tanto, el Presidente y sus funcionarios afirmaron reiteradas veces que la violencia de g&eacute;nero no existe.
    </p><p class="article-text">
        La degradaci&oacute;n del Ministerio de las Mujeres, G&eacute;neros y Diversidad en diciembre 2023 y la disoluci&oacute;n definitiva de la Subsecretar&iacute;a de Protecci&oacute;n contra la violencia de G&eacute;nero (que se supon&iacute;a continuar&iacute;a su trabajo) el 18 de julio del 2024 son el s&iacute;mbolo m&aacute;s evidente del retroceso. Programas claves para prevenir la violencia han sido reducidos a su m&iacute;nima expresi&oacute;n, con recortes presupuestarios que los dejan pr&aacute;cticamente inoperantes.
    </p><p class="article-text">
        Respecto a la <strong>L&iacute;nea 144</strong> de atenci&oacute;n telef&oacute;nica, contenci&oacute;n y asesoramiento a personas en situaci&oacute;n de violencia de g&eacute;nero, entre el 1&deg; y el 2&deg; trimestre de 2024, se registr&oacute; una <strong>reducci&oacute;n del 11% en la cantidad de comunicaciones, 4% en la asistencia y 25% en el seguimiento de casos</strong>. Mientras el Gobierno hac&iacute;a una utilizaci&oacute;n pol&iacute;tica de casos medi&aacute;ticos de violencia contra las mujeres e invitaba a llamar a la l&iacute;nea, en la pr&aacute;ctica la desfinanciaba, desped&iacute;a masivamente a quienes trabajaban all&iacute; y, por primera vez en siete a&ntilde;os, no inclu&iacute;a un presupuesto espec&iacute;fico para su fortalecimiento en el proyecto de presupuesto presentado al Congreso para 2025.
    </p><p class="article-text">
        Respecto al Programa Acompa&ntilde;ar, de apoyo econ&oacute;mico, emocional y jur&iacute;dico para personas en situaci&oacute;n de violencia de g&eacute;nero, los datos tambi&eacute;n son alarmantes. De 34 mil personas asistidas en el primer trimestre del 2023 se pas&oacute; a 434 en el primer&nbsp; trimestre del 2024. Esto significa una <strong>ca&iacute;da del 98,72% en la asistencia</strong>, a pesar de que el 54,4% de las mujeres que solicit&oacute; el programa se encontraba con el <strong>m&aacute;ximo nivel de riesgo de vida</strong>. Se registr&oacute; una ca&iacute;da del 82% en la ejecuci&oacute;n presupuestaria en comparaci&oacute;n con el segundo semestre de 2023 y, adem&aacute;s, el Gobierno defini&oacute; por decreto que la cobertura de ayuda econ&oacute;mica se reducir&iacute;a de 6 a 3 meses, con la obligatoriedad de realizar de manera previa una denuncia policial. Es decir, no hay espacios de acompa&ntilde;amiento ni mecanismos de atenci&oacute;n pero te obligan a denunciar&hellip; y quedar librada a tu suerte. Como si fuera poco, tampoco figura el Programa Acompa&ntilde;ar en el Proyecto de Presupuesto 2025.
    </p><p class="article-text">
        Este vaciamiento institucional refleja una visi&oacute;n pol&iacute;tica que subestima la violencia de g&eacute;nero y naturaliza las desigualdades estructurales. M&aacute;s all&aacute; de la p&eacute;rdida de recursos, el mensaje es claro: <strong>mejorar la vida de las mujeres no es una prioridad para este gobierno</strong>. Negar la violencia no hace que desaparezca pero, en este primer a&ntilde;o de Gobierno, las mujeres quedaron <a href="https://ela.org.ar/publicaciones-documentos/libradas-a-su-suerte-actualizacion-segundo-trimestre-2024/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>libradas a su suerte</strong></a>.
    </p><h2 class="article-text">Tu cuerpo SU decisi&oacute;n</h2><p class="article-text">
        En relaci&oacute;n a los derechos sexuales y reproductivos, el balance tambi&eacute;n es grave. En un a&ntilde;o, destin&oacute; cero pesos a la compra y a la distribuci&oacute;n de medicamentos para la implementaci&oacute;n de la Ley de Interrupci&oacute;n Voluntaria y Legal del Embarazo y amenaz&oacute; con derogar la Ley sancionada en 2020, hablando local e internacionalmente del aborto como una &ldquo;agenda sangrienta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, tampoco implement&oacute; ninguna medida para prevenir los embarazos no deseados. El <strong>Plan Nacional de Prevenci&oacute;n del Embarazo No Intencional en la Adolescencia (ENIA)</strong>, que logr&oacute; reducir un 50% la tasa de fecundidad adolescente en 5 a&ntilde;os, fue pr&aacute;cticamente paralizado. El Gobierno redujo en un a&ntilde;o la distribuci&oacute;n de insumos, como m&eacute;todos anticonceptivos, y despidi&oacute; a 619 integrantes de los equipos t&eacute;cnicos en todo el pa&iacute;s. El presupuesto de este Programa cay&oacute; un 70% en comparaci&oacute;n con 2023 y, para 2025, tendr&aacute; una ca&iacute;da del 27% respecto al 2024.
    </p><p class="article-text">
        Si bien ya ven&iacute;a sosteni&eacute;ndolo durante el proceso electoral, la Libertad Avanza comenz&oacute; una feroz campa&ntilde;a medi&aacute;tica con fakenews el 8 de noviembre contra la incorporaci&oacute;n del libro &ldquo;Cometierra&rdquo; a las bibliotecas de la Provincia de Buenos Aires, contra la Educaci&oacute;n Sexual Integral y los y las docentes que cumplen la Ley. A pesar de proteger a ni&ntilde;as, ni&ntilde;os y adolescentes, ofreci&eacute;ndoles herramientas para vivir libres de abusos, prejuicios y violencias, el Gobierno no le asign&oacute; fondos en el Presupuesto 2025.
    </p><h2 class="article-text">Libertad s&oacute;lo para algunos</h2><p class="article-text">
        En paralelo a los recortes, los discursos oficiales han deslegitimado el feminismo y las pol&iacute;ticas de g&eacute;nero a nivel local e internacional. Desde calificativos como &ldquo;agenda sangrienta del aborto&rdquo; en el Foro de Davos hasta el rechazo de compromisos internacionales en la ONU y la OEA, las declaraciones del presidente y su gabinete refuerzan narrativas que buscan excluir, desmovilizar y generar una sensaci&oacute;n de &ldquo;batalla perdida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La prohibici&oacute;n del lenguaje inclusivo, presentada como una medida &ldquo;neutral&rdquo;, es en realidad un retroceso cultural que profundiza estereotipos de g&eacute;nero y limita la expresi&oacute;n de identidades diversas. El punto no es si alguien elige hablar con la &ldquo;e&rdquo; o buscar otros recursos ling&uuml;&iacute;sticos que no pongan nerviosos a los adeptos a la Real Academia Espa&ntilde;ola. El punto es que a trav&eacute;s de ese ataque al lenguaje, en realidad se ataca una manera de comprender el mundo, una propuesta de inclusi&oacute;n y no discriminaci&oacute;n que pensamos hab&iacute;amos conquistado. No en beneficio de las mujeres ni del colectivo LGBTIQ+, sino en beneficio de toda la sociedad.&nbsp; El ataque no queda solo en el discurso. Mientras provocan sistem&aacute;ticamente en redes sociales, las consecuencias no son s&oacute;lo simb&oacute;licas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ya <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/flor-v-america-tv-creo-pais-libre-viva-diferencia-vivan-putos-vivan-travas-viva-peron_1_11887844.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lo dijo Flor de la V en su despedida (esperamos temporaria) de la pantalla de la televisi&oacute;n</a>: seguimos creyendo en una sociedad inclusiva, igualitaria, justa. Y seguiremos trabajando para conseguirla.
    </p><p class="article-text">
        <em>NG/CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalia Gherardi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/algo-en-comun/ano-retrocesos-historia-lucha_132_11891213.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Dec 2024 09:39:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un año de retrocesos, una historia de lucha]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En Argentina, ¿hay justicia para las mujeres?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/algo-en-comun/argentina-hay-justicia-mujeres_132_11864539.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/41cf7916-7e20-4c75-8f9e-411e37fea5b6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En Argentina, ¿hay justicia para las mujeres?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mitos sobre la violencia de género y las denuncias. Historias de mujeres que no tuvieron justicia a tiempo y hoy engrosan dolorosas estadísticas. Acciones de una Justicia que intenta abordar los obstáculos en el acceso en paralelo a las acciones de un Gobierno que busca activamente el retroceso. ¿Ignorancia o crueldad con las mujeres?
</p></div><p class="article-text">
        El 8 de marzo de 2023, Mar&iacute;a Isabel Speratti viaj&oacute; a la ciudad de Buenos Aires para marchar por el D&iacute;a Internacional de la Mujer. March&oacute; por las que no estaban, pero tambi&eacute;n por ella misma. Hac&iacute;a dos a&ntilde;os que Mar&iacute;a buscaba activamente que la Justicia le cambiara la car&aacute;tula a su causa para que su denuncia fuera reconocida como lo que realmente era: un caso de intento de femicidio. En lugar de protecci&oacute;n, Mar&iacute;a encontr&oacute; demoras burocr&aacute;ticas, tr&aacute;mites interminables y una indiferencia que la termin&oacute; condenando a lo inevitable: un femicidio anunciado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a hizo todo lo que deb&iacute;a hacer una &ldquo;buena v&iacute;ctima&rdquo; en un caso de violencia de g&eacute;nero. Denunci&oacute;, insisti&oacute;, present&oacute; pruebas, pidi&oacute; medidas de protecci&oacute;n. Durante dos a&ntilde;os, luch&oacute; frente a un sistema que parec&iacute;a dise&ntilde;ado m&aacute;s para ignorar a mujeres como ella que para protegerlas. <em>&ldquo;Bajar los brazos jam&aacute;s, jam&aacute;s, jam&aacute;s. La voy a luchar con toda mi fuerza. Mientras tenga vida la voy a pelear porque se haga justicia&rdquo;,</em> dijo Mar&iacute;a en un <a href="https://www.instagram.com/shalom.bait/reel/CqEIStsPCI4/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">audio de WhatsApp</a>. El 11 de marzo de 2023, <a href="https://www.instagram.com/p/CrBOLkvrcPA/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mar&iacute;a fue asesinada</a> por Gabriel, su ex pareja.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su historia expone las fallas de un sistema judicial que no act&uacute;a con urgencia ni perspectiva. <strong>No es casualidad que las mujeres que buscan ayuda frente a situaciones de violencia sean muchas menos que las que lo sufren</strong>. Durante el 2024 en Argentina, el 95% de los casos asistidos por la L&iacute;nea 144 fueron por violencia dom&eacute;stica y en el 86% de los casos el agresor era la pareja o ex pareja. Sin embargo, son 2 de cada 10 las mujeres que atraviesan una situaci&oacute;n de violencia y denuncian ante la justicia.
    </p><p class="article-text">
        En un contexto en el que se intenta instalar que las mujeres hacen denuncias falsas para vengarse de sus maridos y, con eso, desalentarlas y amedrentarlas a&uacute;n m&aacute;s para que no denuncien, es importante volver al principio. Denunciar implica costos para las mujeres: problemas familiares, laborales, miedo, se&ntilde;alamientos, ataques, decisiones adversas y revictimizaci&oacute;n institucional. Para decidir buscar ayuda, las mujeres tienen que poder creer que las instituciones estar&aacute;n all&iacute; para contenerlas, asistirlas, creer en su palabra y ayudarlas a encontrar un camino. Cuando un Gobierno niega la violencia por razones de g&eacute;nero; amenaza con se&ntilde;alar una denuncia como falsa; desacredita las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas implementadas para acompa&ntilde;ar a las mujeres y encima desfinancia los espacios de atenci&oacute;n, el impacto en la vida de las mujeres que atraviesan esa situaci&oacute;n de crisis es enorme. M&aacute;s que ignorante, nos encontramos frente a un Gobierno que es cruel con las mujeres.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Qu&eacute; es el </strong><a href="https://ela.org.ar/publicaciones-documentos/herramientas-para-el-acceso-a-la-justicia-con-igualdad/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>acceso a la justicia</strong></a><strong> y cu&aacute;les son las barreras que enfrentan las mujeres v&iacute;ctimas de violencia de g&eacute;nero?</strong></h2><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Ahora consegu&iacute; una restricci&oacute;n perimetral, pero, &iquest;qu&eacute; hago con ese papelito?&rdquo;.</em> Esta es una pregunta recurrente para muchas mujeres que atraviesan una situaci&oacute;n de violencia y van a la justicia, que refleja la confusi&oacute;n y desamparo que las atraviesa durante esos procesos. Para estas mujeres, el acceso a la justicia es una necesidad urgente que parece inalcanzable: es que alguien las escuche, las acompa&ntilde;e en la denuncia y les explique cu&aacute;les son los pasos a seguir. Es decir, <strong>un sistema que act&uacute;e con celeridad para proteger nada m&aacute;s ni nada menos que su vida</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los relatos m&aacute;s comunes muestran que el camino judicial suele estar lleno de obst&aacute;culos. Muchas mujeres no saben si tienen derecho a un abogado de oficio, c&oacute;mo avanzar en sus denuncias o cu&aacute;les son los plazos cr&iacute;ticos de sus casos. <em>&ldquo;Sigo teniendo dudas. En tres d&iacute;as termina la medida [de protecci&oacute;n] y no s&eacute; qui&eacute;n me defiende, c&oacute;mo sigue mi causa&rdquo;</em>, relata otra mujer entrevistada para una <a href="https://ela.org.ar/publicaciones-documentos/herramientas-para-el-acceso-a-la-justicia-con-igualdad/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n de Equipo ELA</a>, poniendo en evidencia la poca informaci&oacute;n que le fue brindada. Adem&aacute;s, los procesos judiciales suelen ser largos y complejos, con un lenguaje t&eacute;cnico que muchas veces excluye y desorienta. <em>&ldquo;Al Juzgado fui reci&eacute;n hace dos semanas, y me entero de que nunca me lleg&oacute; la citaci&oacute;n para presentarme, y por eso cerraron la causa. Hubiera estado bueno que me informen c&oacute;mo seguir el proceso judicial&rdquo;</em>: la burocracia te suelta la mano y te da un portazo.
    </p><p class="article-text">
        Las barreras para acceder a la justicia tambi&eacute;n se evidencian cuando en la comisar&iacute;a no les creen, las estigmatizan o tratan con levedad su situaci&oacute;n. Esto genera un sistema que, lejos de garantizar derechos, refuerza desigualdades, convirtiendo a las v&iacute;ctimas en sobrevivientes que deben sortear un laberinto de burocracia y estigmatizaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El problema es estructural. Falta acompa&ntilde;amiento en el proceso judicial, capacitaci&oacute;n de quienes est&aacute;n en contacto con las v&iacute;ctimas, perspectiva de g&eacute;nero en las sentencias, y medidas protectorias. La lista puede seguir.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A pesar de contar con un marco normativo progresista y programas espec&iacute;ficos como la Ley 26.485 para prevenir, sancionar y erradicar la violencia de g&eacute;nero, las barreras persisten en m&uacute;ltiples niveles: desde la falta de recursos adecuados en las instituciones judiciales, hasta el uso de estereotipos de g&eacute;nero que condicionan el accionar de operadores/as de justicia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los relatos y los n&uacute;meros son claros. Si no derribamos estas barreras, cada denuncia ignorada, cada medida que llegue tarde, se convierte en una nueva posibilidad de que el sistema judicial le falle a otra Mar&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Ahora, &iquest;c&oacute;mo mejoramos el acceso a la justicia para las mujeres v&iacute;ctimas de violencia de g&eacute;nero?</strong></h2><p class="article-text">
        Existen iniciativas desde la sociedad civil y el sistema judicial que buscan transformar este panorama. <a href="https://ela.org.ar/novedades/seminario-regional-sobre-acceso-a-la-justicia-con-perspectiva-de-genero/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En esta l&iacute;nea,</a> <a href="https://ela.org.ar/novedades/seminario-regional-sobre-acceso-a-la-justicia-con-perspectiva-de-genero/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Seminario Regional sobre Acceso a la Justicia con Perspectiva de G&eacute;nero</a> <a href="https://ela.org.ar/novedades/seminario-regional-sobre-acceso-a-la-justicia-con-perspectiva-de-genero/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">organizado por Equipo ELA, junto con la Defensor&iacute;a General de la Naci&oacute;n los d&iacute;as 20 y 21 de noviembre de 2024, reuni&oacute; a actores claves de ambos sectores para compartir ideas y recomendaciones</a>. <a href="https://ela.org.ar/novedades/seminario-regional-sobre-acceso-a-la-justicia-con-perspectiva-de-genero/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Entre las propuestas discutidas, se destac&oacute; la importancia de la escucha activa, el acompa&ntilde;amiento psico-social para las v&iacute;ctimas y sostener los espacios que brindan atenci&oacute;n integral a las v&iacute;ctimas (como los Centros de Acceso a la Justicia).</a> Un ejemplo de estas buenas pr&aacute;cticas es la implementaci&oacute;n del &ldquo;&Iacute;ndice Crianza&rdquo;, que busca visibilizar y valorar el tiempo y recursos invertidos por las mujeres en el cuidado de sus hijas e hijos, pero que no siempre es tenido en cuenta en las sentencias sobre alimentos.&nbsp;
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            <span class="title">
                Seminario Regional de Acceso a la Justicia organizado por ELA                            </span>
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        Estas medidas buscan no solo acelerar los procesos, sino tambi&eacute;n humanizarlos, asegurando que las decisiones judiciales reflejen la urgencia y gravedad de las situaciones denunciadas. Sin embargo, ninguna de estas iniciativas ser&aacute; efectiva si <a href="https://ela.org.ar/publicaciones-documentos/presupuesto-2025-una-distribucion-injusta-de-los-recursos-para-mujeres-ninas-y-adolescentes/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Estado sigue recortando recursos</a>. El desmantelamiento de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas como la L&iacute;nea 144 o el programa &ldquo;Acompa&ntilde;ar&rdquo; afecta directamente la capacidad de respuesta ante la violencia de g&eacute;nero.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="twitter-tweet"><p lang="es" dir="ltr">¿Qué está sucediendo con la Línea 144?<br><br> 🚨 La violencia de género no espera. La atención tampoco debería hacerlo<br><br>Más info en 🔗 <a href="https://t.co/t6sSPyoPZY">https://t.co/t6sSPyoPZY</a> <a href="https://t.co/XAQ6nZNDEl">pic.twitter.com/XAQ6nZNDEl</a></p>&mdash; ELA (@EquipoELA) <a href="https://twitter.com/EquipoELA/status/1862233891362254884?ref_src=twsrc%5Etfw">November 28, 2024</a></blockquote> <script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
    </figure><p class="article-text">
        La disminuci&oacute;n en el acceso a servicios de atenci&oacute;n no solo significa una barrera para quienes necesitan apoyo urgente, sino tambi&eacute;n una violaci&oacute;n a los est&aacute;ndares internacionales de derechos humanos asumidos por el Estado argentino, como la Convenci&oacute;n de Bel&eacute;m do Par&aacute; y la CEDAW. El colapso de estos servicios fundamentales exige una respuesta inmediata y estructural para garantizar su sostenibilidad y eficacia, comenzando por la restituci&oacute;n de un presupuesto adecuado en l&iacute;nea con la magnitud de la problem&aacute;tica.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un abordaje urgente</strong></h2><p class="article-text">
        Frente a este panorama, es necesario recordar que la violencia de g&eacute;nero no es un problema individual ni aislado, sino una cuesti&oacute;n estructural que requiere el compromiso sostenido del Estado en todos sus niveles. Recuperar y fortalecer los programas existentes es un imperativo legal que debe ser prioridad.
    </p><p class="article-text">
        El 25 de noviembre no es solo una fecha de conmemoraci&oacute;n sino una oportunidad para recordar que el acceso a la justicia es un derecho humano fundamental y un pilar para erradicar la violencia de g&eacute;nero. Sin embargo, las recientes decisiones pol&iacute;ticas y los retrocesos institucionales nos colocan en una encrucijada peligrosa. <strong>Si no se mejora la situaci&oacute;n y no se implementan pol&iacute;ticas p&uacute;blicas con perspectiva de g&eacute;nero, no solo se seguir&aacute; perpetuando la discriminaci&oacute;n. Casos como el de Mar&iacute;a (y tantas otras mujeres) continuar&aacute;n siendo parte de una dolorosa estad&iacute;stica</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La justicia, entendida como reparaci&oacute;n, acceso y protecci&oacute;n, no puede seguir siendo un privilegio reservado a unas pocas. Es imprescindible que el Estado recupere su compromiso con la igualdad de g&eacute;nero, no como un eslogan, sino como una pol&iacute;tica activa y sostenida que priorice las vidas de quienes m&aacute;s lo necesitan. De lo contrario, <a href="https://www.unwomen.org/es/participe/16-dias-de-activismo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los 16 d&iacute;as de activismo </a>quedar&aacute;n reducidos a un recordatorio de lo que no supimos (o no quisimos) cambiar.
    </p><p class="article-text">
        <em>Agustina Correa y Manuela Kotsias Fuster son integrantes del &aacute;rea Jur&iacute;dica de Equipo ELA.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Correa y Manuela Kotsias Fuster]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/algo-en-comun/argentina-hay-justicia-mujeres_132_11864539.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 Nov 2024 18:26:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[En Argentina, ¿hay justicia para las mujeres?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Violencia de género]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Grupos desean que el abuso sexual infantil vuelva a ser tabú en la Argentina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/algo-en-comun/grupos-desean-abuso-sexual-infantil-vuelva-tabu-argentina_132_11838125.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bc9f4d58-7f98-430e-af37-1df942e0e67e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Grupos desean que el abuso sexual infantil vuelva a ser tabú en la Argentina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En medio de la tormenta de fake news, volver a lo importante: la Educación Sexual Integral protege a niñas, niños y adolescentes, ofreciéndoles herramientas para vivir libres de abusos, prejuicios y violencias. Pese a los esfuerzos de sectores conservadores para deslegitimarla con desinformaciones, es un derecho que hace del mundo un lugar mejor y más justo para las infancias.</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; madre no querr&iacute;a que su hija pueda identificar un abuso y pedir ayuda? &iquest;Qu&eacute; padre no desear&iacute;a que su hijo sepa que no est&aacute; obligado a callar si alguien lo hace sentir inc&oacute;modo? En las &uacute;ltimas semanas, circularon declaraciones y expresiones de altos funcionarios del Gobierno nacional que pretendieron desacreditar la implementaci&oacute;n de la Ley Nacional de Educaci&oacute;n Sexual Integral, sancionada en octubre del 2006 por el Congreso argentino. Para hacerlo, circularon noticias falsas que desinforman y tergiversan los hechos, apelando a emociones negativas y sentidos comunes naturalizados que, justamente, la ESI pretende revisar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Frente a esos discursos, es urgente recordar el <strong>verdadero prop&oacute;sito de la ESI: proteger y empoderar a las infancias y adolescencias frente a los abusos y las violencias</strong>. Aqu&iacute; desmentimos las desinformaciones que circularon en estas &uacute;ltimas semanas con evidencia y argumentos, pero tambi&eacute;n con una invitaci&oacute;n a reflexionar desde el coraz&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Esto est&aacute; chequeado?</strong></h2><p class="article-text">
        En estos tiempos de alto consumo de redes sociales, donde gran parte de las noticias que circulan buscan m&aacute;s el <em>clickbait</em> que brindar informaci&oacute;n seria y chequeada, las desinformaciones se han vuelto moneda corriente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Quienes desinforman aprovechan los temas sensibles</strong>, los prejuicios sociales y los temores de distintos grupos para generar emociones fuertes en quienes las ven circular y as&iacute; lograr que sean ampliamente compartidas. Los temas que son objeto de desinformaci&oacute;n no son elegidos de manera inocente, sino que son seleccionados estrat&eacute;gicamente con el fin de influenciar la mirada social sobre determinadas agendas. <strong>Diversas pol&iacute;ticas y programas que se orientan a reducir las desigualdades sociales y de g&eacute;nero suelen ser un objetivo com&uacute;n de ataques desinformantes</strong> justamente porque son intervenciones que ponen en jaque privilegios y sentidos comunes que naturalizan esa desigualdad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esto se observa en una <a href="https://ela.org.ar/publicaciones-documentos/educacion-sexual-integral-desinformaciones/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n de ELA y Chequeado</a> durante las elecciones generales del 2023. Algunas desinformaciones de la ESI se presentan como simples comentarios en una entrevista, una nota period&iacute;stica o un tweet. Otras veces son pronunciadas en discursos de referentes pol&iacute;ticos, acad&eacute;micos y cient&iacute;ficos o por parte de organizaciones sociales. Por ejemplo, como sucedi&oacute; recientemente con el libro Cometierra de Dolores Reyes, hace tan solo un a&ntilde;o circulaba por redes y medios de comunicaci&oacute;n la noticia de que dentro de la bibliograf&iacute;a de la ESI figuraba el libro &ldquo;Gonzalito y sus dos pap&aacute;s&rdquo;, con ilustraciones de dos hombres descansando desnudos en una cama junto a un ni&ntilde;o. Sin embargo, en este caso, se demostr&oacute; que esto <a href="https://factual.afp.com/doc.afp.com.33XE2MR" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">era falso</a> y que el libro no formaba parte del material del programa argentino de Educaci&oacute;n Sexual Integral. En realidad, se trataba de un libro espa&ntilde;ol, cuya editorial asegur&oacute; que no se hab&iacute;a distribuido en la Argentina. En el caso de Cometierra, se sac&oacute; de contexto un breve p&aacute;rrafo de un libro pensado para que adolescentes puedan reflexionar en el aula sobre el abuso sexual y c&oacute;mo prevenirlo.
    </p><p class="article-text">
        Lo que transmite cada desinformaci&oacute;n individual no son mensajes aislados sino que, analizadas en conjunto, construyen grandes narrativas que presentan una visi&oacute;n muy particular sobre un tema determinado. De esta manera, cada desinformaci&oacute;n puntual es interpretada por las personas como &ldquo;una prueba m&aacute;s&rdquo; de aquellas narrativas que se intentan imponer.
    </p><h2 class="article-text"><strong>De Cometierra al deseo de silencio</strong></h2><p class="article-text">
        Entre las narrativas principales que se pronuncian en contra de la ESI, <strong>la investigaci&oacute;n realizada por ELA y Chequeado identific&oacute;</strong> aquellas que aseguran que &ldquo;es parte de un adoctrinamiento de las infancias&rdquo; o que promueve comportamientos y se utilizan materiales inapropiados para la edad. Otras que tiene consecuencias en la salud mental como f&iacute;sica, como la generaci&oacute;n de traumas psicol&oacute;gicos, la iniciaci&oacute;n temprana a la sexualidad, el aumento de los embarazos adolescentes, la infertilidad y aumento de las enfermedades ven&eacute;reas. Finalmente, aquellas narrativas que afirman que tiene como objetivo la homosexualizaci&oacute;n de las infancias, la promoci&oacute;n de la pedofilia y el control poblacional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En base al debate instalado con desinformaciones de estas semanas, nos parece fundamental abordar las siguientes:
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;La ESI promueve la sexualizaci&oacute;n de los ni&ntilde;os y comportamientos inapropiados para la edad&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Muy por el contrario, desde su sanci&oacute;n, la ESI ha constituido una herramienta fundamental para detectar situaciones de violencia sexual hacia ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes. Sus principales ejes consisten en cuidar el cuerpo y la salud de las y los ni&ntilde;os y adolescentes, valorar la afectividad; garantizar la equidad de g&eacute;nero; respetar la diversidad y educarlos para ejercer sus derechos.
    </p><p class="article-text">
        En Argentina se registraron, en el periodo 2017-2023, <strong>15.699 casos de ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes v&iacute;ctimas de violencia sexual</strong>, seg&uacute;n <a href="https://defensoria.org.ar/noticias/dia-mundial-para-la-prevencion-del-abuso-sexual-de-ninos-ninas-y-adolescentes-un-compromiso-colectivo-contra-la-violencia-sexual/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">datos de la L&iacute;nea 137</a>. En este marco, la ESI es fundamental en cuanto permite identificar conductas abusivas y violentas y contar con herramientas para denunciarlas. Un reciente estudio, basado en los datos de la Sala de Entrevistas Especializada realizado por el <a href="https://mptutelar.gob.ar/abuso-sexual-contra-ninos-ninas-y-adolescentes#contenido" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ministerio P&uacute;blico Tutelar de CABA</a>, revel&oacute; que <strong>4 de cada 10</strong> ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes residen en la misma vivienda que la persona denunciada por abuso sexual infantil y que en <strong>6 de cada 10</strong> de los casos incluidos en el estudio el delito denunciado fue cometido por alguna persona con un v&iacute;nculo familiar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, del n&uacute;mero de casos relevados en aquellas situaciones&nbsp; en que se demor&oacute; m&aacute;s de un a&ntilde;o en hacerse la denuncia se observ&oacute; en forma reiterada, que la develaci&oacute;n sucede reci&eacute;n cuando el NNyA tiene un<strong> entorno de contenci&oacute;n</strong> para poder relatar el hecho; o cuando encuentran palabras para relatar los hechos, por ejemplo,<strong> </strong>a partir de una clase de educaci&oacute;n sexual integral.<strong> </strong>Seg&uacute;n el informe, en <strong>1 de cada 4 casos se devela el hecho en la escuela</strong>.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;La ESI es una agenda ideol&oacute;gica que busca adoctrinar a las infancias&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Imaginen por un momento a un adolescente que desconoce que &ldquo;el amor&rdquo; no justifica los golpes o las humillaciones. O una joven que no sabe que es falso que, en la primera relaci&oacute;n sexual, no es posible quedar embarazada. Sin educaci&oacute;n sexual integral, muchos adolescentes carecen de herramientas para reconocer y salir de relaciones violentas o prevenir embarazos no deseados. La ESI, basada en principios de derechos humanos, no &ldquo;sexualiza&rdquo;: empodera.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el informe <a href="https://argentina.unfpa.org/sites/default/files/pub-pdf/informe-relevamiento-esconesi_0.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Hacia una Educaci&oacute;n Sexual Integral, efectiva y no adultoc&eacute;ntrica: Voces, perspectivas y recomendaciones de adolescentes y j&oacute;venes de Argentina&rdquo;</a> vemos c&oacute;mo los j&oacute;venes valoran la educaci&oacute;n sexual integral. Para la mayor&iacute;a de ellos, la ESI ha sido una herramienta que les permiti&oacute; reflexionar sobre los estereotipos de g&eacute;nero, identificar los micromachismos y las violencias &mdash;tanto las que pueden estar ejerciendo ellos/as como las que puedan estar viviendo&mdash;.
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                    alt="El rol de la ESI en la prevención de situaciones de violencia de género."
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            <span class="title">
                El rol de la ESI en la prevención de situaciones de violencia de género.                            </span>
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        Fuente: <a href="https://argentina.unfpa.org/sites/default/files/pub-pdf/informe-relevamiento-esconesi_0.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Hacia una Educaci&oacute;n Sexual Integral, efectiva y no adultoc&eacute;ntrica: Voces, perspectivas y recomendaciones de adolescentes y j&oacute;venes de Argentina&rdquo;</a>
    </p><p class="article-text">
        Argentina cuenta con un amplio reconocimiento del derecho a la educaci&oacute;n sexual integral como un derecho humano y una obligaci&oacute;n del Estado. El 16 de septiembre <a href="https://tbinternet.ohchr.org/_layouts/15/treatybodyexternal/Download.aspx?symbolno=CRC%2FC%2FARG%2FCO%2F7&amp;Lang=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Comit&eacute; de Derechos del Ni&ntilde;o</a> inst&oacute; al Estado argentino a asegurar la continuidad y el fortalecimiento del Plan ENIA, a garantizar la implementaci&oacute;n efectiva de la Ley N&deg; 26.159 sobre Educaci&oacute;n Sexual Integral y asegurar que la pol&iacute;tica de salud sexual y reproductiva forme parte de la curr&iacute;cula escolar obligatoria, con especial atenci&oacute;n a la prevenci&oacute;n del embarazo precoz y las infecciones de transmisi&oacute;n sexual.
    </p><p class="article-text">
        Nadie est&aacute; libre de caer en la trampa de las falsas noticias. Por eso, frente a la alta circulaci&oacute;n de desinformaciones es bueno estar alertas y buscar m&aacute;s informaci&oacute;n que nos permita ampliar lo que le&iacute;mos o escuchamos. Hacer nuestro propio chequeo de fuentes.
    </p><p class="article-text">
        La ESI no es lo que pretenden instalar estos sectores conservadores y reaccionarios. Es un escudo que protege a las infancias y adolescencias de la violencia, el abuso y los prejuicios que durante a&ntilde;os silenciaron historias de dolor. Por eso, la ESI es un derecho. &iquest;Queremos que vuelva a instalarse la idea de que los chicos no deben &ldquo;saber demasiado&rdquo;? &iquest;Queremos que el abuso sexual vuelva a ser un tab&uacute;? &iquest;O queremos, en un mundo donde la pornograf&iacute;a est&aacute; al alcance de un click, darles las herramientas necesarias para pensar cr&iacute;ticamente, defenderse y prevenir esas situaciones de riesgo?
    </p><p class="article-text">
        <em>Las autoras, Agustina Rossi y Patricia Sotile, son integrantes de las &aacute;reas de Pol&iacute;ticas y Jur&iacute;dica del Equipo Latinoamericano de Justicia y G&eacute;nero (ELA), respectivamente.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>AR/PS/JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Rossi y Patricia Sotile]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/algo-en-comun/grupos-desean-abuso-sexual-infantil-vuelva-tabu-argentina_132_11838125.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 21 Nov 2024 09:33:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Grupos desean que el abuso sexual infantil vuelva a ser tabú en la Argentina]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Desde lejos ya se ve: la política exterior de Milei y los riesgos para la estabilidad global]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/algo-en-comun/lejos-ve-politica-exterior-milei-riesgos-estabilidad-global_132_11822053.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5c06fea7-81ce-4dbf-9248-fc93e192f335_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Desde lejos ya se ve: la política exterior de Milei y los riesgos para la estabilidad global"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El rechazo al Pacto del Futuro fue un punto de inflexión en la mirada del mundo. Los riesgos reales, desde los derechos humanos y el género hasta la economía y las inversiones. ¿Por qué la deslegitimación de la cooperación internacional del nuevo gobierno argentino representa una amenaza a los valores del mundo occidental?</p></div><p class="article-text">
        Hace poco menos de un a&ntilde;o, el mundo observaba con atenci&oacute;n la llegada de Javier Milei a la presidencia de Argentina. En los primeros meses, sus pol&iacute;ticas de ajuste en el gasto nacional y promesas de reformas estructurales para la apertura de la econom&iacute;a despertaron cierta expectativa en el escenario internacional, para quienes cobijan la esperanza de que estabilizar&iacute;an el pa&iacute;s y generar&iacute;an oportunidades de negocios. Sin embargo, en algunos &aacute;mbitos en los que las oportunidades de negocios se enmarcan en sociedades que se toman en serio los principios y valores de los derechos humanos, <strong>hoy el entusiasmo va dejando lugar a la preocupaci&oacute;n</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Lo que comenz&oacute; como una serie de exabruptos ret&oacute;ricos ha revelado un proyecto ideol&oacute;gico que <strong>no solo amenaza la estabilidad democr&aacute;tica argentina, sino tambi&eacute;n la legitimidad de la cooperaci&oacute;n multilateral entre pa&iacute;ses, la sostenibilidad de las inversiones y los derechos humanos en la regi&oacute;n</strong>. Los retrocesos en materia de derechos de mujeres, ni&ntilde;as, adolescentes y personas LGBTIQ+ son solo el preludio de un sismo ideol&oacute;gico que aleja a Argentina de los principios y compromisos globales que Occidente sostiene como pilares. El discurso contra el Pacto del Futuro, la destituci&oacute;n de Diana Mondino y los cambios abruptos en Canciller&iacute;a, a solo d&iacute;as de la cumbre del G20, son un indicio de las tensiones y los desaf&iacute;os diplom&aacute;ticos que Argentina enfrenta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Valores de occidente en retroceso</strong>
    </p><p class="article-text">
        Desde el inicio de su mandato, Javier Milei ha atacado sistem&aacute;ticamente los derechos de las mujeres, ni&ntilde;as, adolescentes y personas LGBTIQ+. Desmantel&oacute; pol&iacute;ticas p&uacute;blicas exitosas; desprestigi&oacute;, sin evidencias, las instituciones encargadas de garantizarlas; recort&oacute; partidas presupuestarias y despidi&oacute; masivamente al personal que manten&iacute;a las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas en pie. Todo esto, negando expl&iacute;citamente la existencia de la violencia de g&eacute;nero, incumpliendo normativas vigentes y compromisos internacionales. Con <a href="https://ela.org.ar/publicaciones-documentos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">evidencia</a> podemos afirmar que <strong>estas medidas configuran un retroceso de d&eacute;cadas en materia de derechos humanos y protecci&oacute;n social en Argentina, que no se explica solo por la b&uacute;squeda del super&aacute;vit fiscal y la &ldquo;necesidad&rdquo; de un ajuste</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Por eso es que su posici&oacute;n ya trascendi&oacute; las fronteras. Milei inici&oacute; un cambio notable en la pol&iacute;tica exterior argentina, que incluye un alejamiento de posiciones construidas transversalmente por los partidos pol&iacute;ticos democr&aacute;ticos en las &uacute;ltimas cuatro d&eacute;cadas, un distanciamiento deliberado de cualquier coordinaci&oacute;n posible con la regi&oacute;n latinoamericana y el impulso de una agenda incluso anti-liberal, que pretende incentivar retrocesos en materia de derechos humanos a nivel global.
    </p><p class="article-text">
        Algunos de los hitos m&aacute;s significativos de estas intervenciones en materia de g&eacute;nero en el escenario internacional: el 20 de marzo de 2024, en la Comisi&oacute;n sobre la Condici&oacute;n Pol&iacute;tica y Social de la mujer (CSW) que reune a todos los pa&iacute;ses en el &aacute;mbito de Naciones Unidas, Argentina expres&oacute; su oposici&oacute;n al uso de lenguaje que permite la &ldquo;promoci&oacute;n&rdquo; del aborto y la &ldquo;ideolog&iacute;a de g&eacute;nero&rdquo; y vot&oacute; junto con Nigeria, Rusia, Ir&aacute;n, Irak y Nicaragua. Este posicionamiento signific&oacute; un cambio de postura respecto de la promoci&oacute;n y protecci&oacute;n de los derechos sexuales y reproductivos en Argentina, en contra de nuestra propia legislaci&oacute;n nacional. El 18 de junio, en el marco de la Reuni&oacute;n Ordinaria del Consejo Permanente de la Organizaci&oacute;n de Estados Americanos (OEA), Argentina solicit&oacute; remover de un proyecto de resoluci&oacute;n sobre Hait&iacute; la menci&oacute;n a la violencia sexual y de g&eacute;nero como aspecto de preocupaci&oacute;n espec&iacute;fica sobre la situaci&oacute;n de ese pa&iacute;s caribe&ntilde;o. Ese mismo d&iacute;a, tambi&eacute;n objet&oacute; en otros proyectos todas las referencias a temas de igualdad de g&eacute;nero, abordaje de la violencia basada en g&eacute;nero, la violencia sexual y el abordaje interseccional (que reconoce que la condici&oacute;n migrante, rural, de discapacidad, la edad, entre muchos otros aspectos, impactan en las condiciones de vida de las personas), a la vez que se opuso a la inclusi&oacute;n de lenguaje vinculado a la Agenda 2030, firmada por 193 pa&iacute;ses miembros de la ONU.
    </p><p class="article-text">
        Argentina no envi&oacute; una delegaci&oacute;n oficial a la IX Conferencia de Estados Parte del Mecanismo de Seguimiento de la Convenci&oacute;n de Bel&eacute;m do Par&aacute; (MESECVI), que desde hace tres d&eacute;cadas promueve la atenci&oacute;n de la violencia hacia las mujeres en la regi&oacute;n. Tampoco a la V Reuni&oacute;n de la Conferencia Regional sobre Poblaci&oacute;n y Desarrollo de Am&eacute;rica Latina y el Caribe, un espacio de di&aacute;logo pol&iacute;tico donde se da seguimiento a los compromisos internacionales; ni particip&oacute; de manera presencial en la sesi&oacute;n del Comit&eacute; de los Derechos del Ni&ntilde;o de las Naciones Unidas en septiembre de este a&ntilde;o, en el marco del proceso de revisi&oacute;n de la situaci&oacute;n de ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes del pa&iacute;s. Ese proceso dio lugar a muy importantes <a href="https://docstore.ohchr.org/SelfServices/FilesHandler.ashx?enc=6QkG1d%2FPPRiCAqhKb7yhslwvqis5RMG7jra4gAQREZIfMPh1uGC834Ae293skrIGXfTvzjNPgykr8qa%2FIJuCshrYGkcVC05mDdB8NYKRxt8lMIkZccps3X%2BxgiIF%2BJoT" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Observaciones del Comit&eacute; a la Argentina</a>. Adem&aacute;s, hace pocas semanas y de manera sorpresiva, Argentina fue el &uacute;nico pa&iacute;s que se neg&oacute; a firmar la Declaraci&oacute;n &ldquo;sobre la igualdad de g&eacute;nero y el empoderamiento de las mujeres&rdquo; del Grupo de Trabajo sobre Empoderamiento de las Mujeres del G20, rompiendo el consenso de todos los pa&iacute;ses (incluyendo pa&iacute;ses como Arabia Saudita) y generando sorpresa y preocupaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hoy, 14 de noviembre, Argentina tendr&aacute; que dar explicaciones ante la Comisi&oacute;n Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), en el marco de tres audiencias solicitadas por organizaciones de la sociedad civil para dar cuenta del grave retroceso en materia de derechos que se vive en Argentina, un hecho que evidencia la preocupaci&oacute;n de los organismos de protecci&oacute;n de derechos humanos con la mirada atenta de la comunidad internacional.
    </p><p class="article-text">
        Esta exhaustiva enumeraci&oacute;n que, de todos modos,&nbsp; no termina de exponer la totalidad de las acciones que est&aacute; llevando adelante el Gobierno argentino, dan cuenta de una b&uacute;squeda consciente y una decisi&oacute;n expl&iacute;cita de atacar simb&oacute;lica y materialmente estas agendas que reflejan un consenso democr&aacute;tico sobre aquellos valores que compartimos junto a la comunidad internacional. Esto deber&iacute;a encender las alarmas del mundo porque no se trata s&oacute;lo de desacuerdos relacionados con una &ldquo;cuesti&oacute;n de g&eacute;nero&rdquo;. Estas acciones suponen un <strong>retroceso en los valores que son pilares fundamentales de Occidente y un mensaje a toda la comunidad global: los acuerdos y avances en igualdad pueden ser revertidos f&aacute;cilmente</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>U.N. enemigo inexistente</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>En este derrotero, el discurso de Milei en la Asamblea General de Naciones Unidas en septiembre de 2024 marc&oacute; un punto de quiebre</strong>. Repitiendo <a href="https://www.lanacion.com.ar/politica/el-dia-que-javier-milei-plagio-en-la-onu-al-personaje-de-la-serie-the-west-wing-nid03102024/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el gui&oacute;n de una serie norteamericana</a> sin citar, Javier Milei descalific&oacute; los acuerdos globales sobre derechos humanos ante los 193 Estados miembros y rechaz&oacute; la Agenda 2030, una agenda de compromisos pol&iacute;ticos para promover el desarrollo sostenible &ldquo;a favor de las personas, el planeta y la prosperidad&rdquo;. Desde ese podio, la describi&oacute; como una &ldquo;imposici&oacute;n ideol&oacute;gica socialista&rdquo; y puso en duda el rol de los organismos multilaterales, acus&aacute;ndolos de violar la soberan&iacute;a y la libertad de las naciones. Para Milei, la ONU ha pasado de promover la paz a imponer una &ldquo;agenda woke&rdquo; y un &ldquo;nuevo contrato social&rdquo; que, seg&uacute;n &eacute;l, amenaza las libertades individuales y fomenta un colectivismo &ldquo;moralmente t&oacute;xico&rdquo; e incompatible con su mirada del&nbsp; progreso.
    </p><p class="article-text">
        Este posicionamiento marca un <strong>intento deliberado por deslegitimar los espacios de di&aacute;logo multilateral que amenaza el tejido social y pol&iacute;tico que da forma a la cooperaci&oacute;n y al desarrollo global</strong>. Representa un cuestionamiento de los valores democr&aacute;ticos y humanistas que Occidente ha defendido desde el fin de la Segunda Guerra Mundial a la fecha. Al rechazar la cooperaci&oacute;n multilateral, Argentina se retira de los espacios de acuerdo que buscan enfrentar los problemas compartidos del siglo XXI, desde la crisis clim&aacute;tica hasta los derechos humanos. <strong>Para la comunidad internacional, esta postura es una amenaza real</strong>: la legitimidad de los organismos multilaterales, que son esenciales para mantener los espacios de di&aacute;logo, resolver conflictos y promover el desarrollo sostenible, queda debilitada cuando un pa&iacute;s con la influencia de Argentina promueve su rechazo.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, como si fuera poco, en ese mismo discurso Milei anunci&oacute; que Argentina abandonar&iacute;a la neutralidad por primera vez en su historia, un elemento fundamental para el sostenimiento de la paz en la regi&oacute;n latinoamericana. &iquest;Hasta d&oacute;nde llegar&aacute; la guerra ideol&oacute;gica en la que se embarc&oacute; el presidente? &iquest;Qu&eacute; consecuencias sociales, pol&iacute;ticas e incluso econ&oacute;micas puede traer?
    </p><p class="article-text">
        <strong>Efectos econ&oacute;micos y sociales de la desigualdad</strong>
    </p><p class="article-text">
        La poblaci&oacute;n argentina no come d&eacute;ficit cero. En un pa&iacute;s con 52,9% de pobres -con un hist&oacute;rico crecimiento de m&aacute;s de 11 puntos en los primeros 6 meses de gobierno- y 18,1% de indigentes, la estabilidad econ&oacute;mica y pol&iacute;tica es una expresi&oacute;n de deseo. La experiencia de las &uacute;ltimas tres d&eacute;cadas en nuestro pa&iacute;s muestra la volatilidad de los acuerdos, las reglas y los arreglos institucionales, en particular cuando se construyen sin consensos s&oacute;lidos, basados en evidencia y apoyados en argumentos. &nbsp; &iquest;Qu&eacute; suceder&iacute;a entonces con cualquier inversi&oacute;n a mediano o largo plazo? As&iacute;, no hay seguridad jur&iacute;dica que se sostenga.
    </p><p class="article-text">
        Desde principios del siglo XXI, Argentina fue un factor de estabilidad en Am&eacute;rica Latina. M&aacute;s all&aacute; de las dificultades econ&oacute;micas y financieras, luego del 2001 el pa&iacute;s no sufri&oacute; graves crisis institucionales y sociales&nbsp; que repercutieran negativamente en el clima regional. La pol&iacute;tica de ajuste brutal interno, combinada con un modelo de rechazo a los derechos humanos y al multilateralismo, no es solo un cambio de estilo: es una amenaza a la estabilidad global. La decisi&oacute;n de desvincularse de organismos de cooperaci&oacute;n internacional afecta tambi&eacute;n acuerdos de inversi&oacute;n y tratados comerciales.
    </p><p class="article-text">
        Las inversiones&nbsp; que esperaban capitalizar un clima econ&oacute;mico favorable encuentran ahora un contexto de gobernanza que muestra pocas&nbsp; garant&iacute;as, con reglas que pueden cambiar sin consenso y en medio de un escenario global donde las crisis sociales, migratorias y la desigualdad se profundizan. <strong>La inseguridad jur&iacute;dica y la inestabilidad econ&oacute;mica y social en Argentina pueden generar un efecto domin&oacute; en toda la regi&oacute;n</strong>. En una econom&iacute;a globalizada, la desconfianza y el distanciamiento de acuerdos comunes pueden desencadenar efectos que se sentir&aacute;n m&aacute;s all&aacute; de las propias fronteras.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Nos est&aacute;n mirando</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los retrocesos en Argentina afectan los valores y derechos compartidos. Si queremos abordar las problem&aacute;ticas de derechos humanos y de desarrollo sostenible de manera colectiva, cooperando entre las naciones en un mundo cada vez m&aacute;s conectado, debemos comprender que los retrocesos en derechos humanos y el desmantelamiento de pol&iacute;ticas de igualdad de g&eacute;nero en Argentina tienen consecuencias para todos. Atacar a las pol&iacute;ticas para la promoci&oacute;n de la igualdad y la protecci&oacute;n frente a las violencias, no es solo atacar a las mujeres ni exponer una mirada del mundo distinta: es un ataque a la construcci&oacute;n de los valores y principios que abrazamos como democracia.&nbsp; La protecci&oacute;n de los valores humanistas y la cooperaci&oacute;n multilateral es esencial para la paz y la prosperidad global.
    </p><p class="article-text">
        El presidente Milei est&aacute; siendo visto como un ejemplo a nivel mundial para quienes quieren imponer en sus pa&iacute;ses discursos violentos, que proponen la supresi&oacute;n del otro como un m&eacute;todo pol&iacute;tico para profundizar las grietas y los conflictos. Argentina desaf&iacute;a los valores y objetivos de los pa&iacute;ses que defienden un modelo de crecimiento inclusivo y respetuoso de los derechos humanos y ofrece una alternativa a los movimientos ultra conservadores y reaccionarios que ya est&aacute;n presentes -y creciendo- en todo el mundo.
    </p><p class="article-text">
        La comunidad internacional tiene en el pr&oacute;ximo G20 una oportunidad para reafirmar su compromiso con el desarrollo inclusivo y dar una respuesta contundente a estos intentos por desbaratar los consensos que trabajosamente se construyeron por d&eacute;cadas. No es solo el destino de Argentina lo que est&aacute; en juego sino la defensa de un modelo de estabilidad y desarrollo en el que los derechos humanos y la equidad sigan siendo el camino hacia un mundo que cuide la paz y promueva la igualdad.
    </p><p class="article-text">
        <em>La autora es directora ejecutiva del Equipo Latinoamericano de Justicia y G&eacute;nero</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalia Gherardi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/algo-en-comun/lejos-ve-politica-exterior-milei-riesgos-estabilidad-global_132_11822053.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 14 Nov 2024 21:06:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Desde lejos ya se ve: la política exterior de Milei y los riesgos para la estabilidad global]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una recomendación global y una deuda para las mujeres en Argentina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/algo-en-comun/recomendacion-global-deuda-mujeres-argentina_132_11801861.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5fdadda4-9f9d-470c-bdef-f21a3dac9fbc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una recomendación global y una deuda para las mujeres en Argentina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Qué dice la recomendación general del Comité Cedaw que, en Argentina, tiene rango constitucional desde 1994. Cuáles son las obligaciones en materia de derechos de las mujeres que plantea a nuestro país, único de Iberoamérica que no tiene mujeres en el máximo tribunal de Justicia.</p></div><p class="article-text">
        El Comit&eacute; para la Eliminaci&oacute;n de Todas las Formas de Discriminaci&oacute;n contra la Mujer de Naciones Unidas (Comit&eacute; Cedaw) llam&oacute; a los Estados, en su Recomendaci&oacute;n General N&deg; 40, a <strong>asegurar la representaci&oacute;n igualitaria de las mujeres en todos los niveles de toma de decisiones</strong>. En Argentina, parte de la deuda pendiente con las mujeres es la actual composici&oacute;n de la Corte Suprema.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;La Recomendaci&oacute;n General 40 fue dise&ntilde;ada por el Comit&eacute; dentro del marco de su mandato y formaba parte de la urgencia de nuestro tiempo, caracterizado por desarrollos disruptivos que est&aacute;n cambiando los sistemas y que necesitaban llevar a una revisi&oacute;n radical de los sistemas de toma de decisiones. Solo un enfoque sist&eacute;mico, integral e inclusivo basado en la paridad 50/50 como principio de gobernanza pod&iacute;a asegurar el respeto de este derecho fundamental y el progreso de las sociedades&rdquo;.</em><a href="https://www.ohchr.org/en/news/2024/10/committee-elimination-discrimination-against-women-launches-general-recommendation-40" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong> Nicole Ameline, experta del Comit&eacute; de la Cedaw, (la traducci&oacute;n es propia).</strong></a>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La Recomendación General N° 40.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">La Recomendaci&oacute;n General N&deg; 40 en contexto</h2><p class="article-text">
        El Comit&eacute; Cedaw, compuesto por expertas independientes, supervisa la aplicaci&oacute;n de la Convenci&oacute;n sobre la eliminaci&oacute;n de todas las formas de discriminaci&oacute;n contra la mujer (Cedaw), firmada el 18 de diciembre de 1979. Entre sus funciones, el comit&eacute; emite recomendaciones generales que gu&iacute;an a los Estados en el cumplimiento de sus obligaciones en materia de derechos de las mujeres. Estas recomendaciones ofrecen pautas y herramientas para asegurar est&aacute;ndares de protecci&oacute;n y prevenir la violencia de g&eacute;nero.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.ohchr.org/en/documents/general-comments-and-recommendations/draft-general-recommendation-no-40-equal-and" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El proceso de elaboraci&oacute;n de la Recomendaci&oacute;n N&deg; 40 incluy&oacute; aportes de la sociedad civil,</a> <a href="http://www.derecho.uba.ar/noticias/2024/aprobacion-de-la-recomendacion-general-nro-4-de-la-cedaw" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la academia</a> <a href="https://lac.unwomen.org/es/stories/noticia/2024/04/consulta-regional-para-america-latina-y-el-caribe-sobre-la-elaboracion-de-la-recomendacion-general-ndeg-40-de-cedaw-sobre-la-representacion-igualitaria-e-inclusiva-de-las-mujeres-en-los-sistemas-de-toma-de-decisiones" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">y organismos internacionales, lo que refuerza su car&aacute;cter universal y su enfoque interseccional</a>. Este documento marca un est&aacute;ndar m&iacute;nimo que los Estados deben cumplir para asegurar la paridad y la participaci&oacute;n plena de las mujeres en los espacios de poder.
    </p><p class="article-text">
        En Argentina, la Cedaw tiene jerarqu&iacute;a constitucional desde la reforma de 1994, a partir de la cual se le dio a este tratado de derechos humanos el mayor rango legal dentro de nuestro sistema normativo. En el marco de los 30 a&ntilde;os de dicha reforma, la Recomendaci&oacute;n N&deg; 40, aprobada el pasado 23 de octubre, refuerza el mandato de paridad de g&eacute;nero. <strong>El Comit&eacute; insta a los Estados a modificar sus constituciones y leyes para institucionalizar la paridad 50:50 en todos los niveles de decisi&oacute;n</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La participaci&oacute;n equitativa de las mujeres es crucial para enfrentar desaf&iacute;os globales como el cambio clim&aacute;tico, la estabilidad pol&iacute;tica y el desarrollo sostenible, &aacute;reas en las que Argentina sigue rezagada, como lo demuestra la ausencia de mujeres en la Corte Suprema. <a href="https://oig.cepal.org/es/indicadores/poder-judicial-porcentaje-mujeres-ministras-maximo-tribunal-justicia-o-corte-suprema" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Argentina es el &uacute;nico pa&iacute;s de Iberoam&eacute;rica que no tiene mujeres en el m&aacute;ximo tribunal</strong></a><strong>. Desde la creaci&oacute;n de la Corte en 1863, solo tres mujeres han ocupado un lugar, frente a 104 hombres.</strong>
    </p><h3 class="article-text">El mandato de la paridad 50-50: Obligaciones de los Estados</h3><p class="article-text">
        La Recomendaci&oacute;n N&deg; 40 insta a los Estados a garantizar la paridad de g&eacute;nero del 50% como principio universal en todos los sectores: pol&iacute;tico, econ&oacute;mico, p&uacute;blico, privado y digital. Este enfoque reconoce que solo con una representaci&oacute;n igualitaria las mujeres pueden acceder al poder de decisi&oacute;n en igualdad de condiciones que los hombres. La recomendaci&oacute;n subraya que &ldquo;la representaci&oacute;n igualitaria e inclusiva es una soluci&oacute;n transformadora&rdquo; que los Estados deben adoptar sin dilaci&oacute;n para asegurar el progreso de las sociedades.
    </p><p class="article-text">
        Un elemento clave de la Recomendaci&oacute;n N&deg; 40 es su relaci&oacute;n con los compromisos internacionales, como el <strong>Pacto para el Futuro</strong>, presentado en la reciente <strong>Cumbre del Futuro</strong>, que refuerza la importancia de la paridad de g&eacute;nero en las decisiones globales. Sin embargo, Argentina no firm&oacute; este acuerdo, lo que evidencia en la arena internacional &ndash;y expl&iacute;citamente para el comit&eacute;&ndash; su <strong>falta de compromiso con las agendas internacionales de igualdad.</strong> Este contexto el Comit&eacute; resalta en sus recomendaciones la urgencia de implementar una <a href="https://ela.org.ar/publicaciones-documentos/politica-exterior-feminista/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>pol&iacute;tica exterior feminista (PEF)</strong></a>, como lo han hecho otros pa&iacute;ses, para promover la igualdad de g&eacute;nero tanto a nivel local como global. Por primera vez, una recomendaci&oacute;n del Comit&eacute; Cedaw destaca la PEF como un mecanismo para garantizar el derecho de las mujeres a representar a sus gobiernos en el &aacute;mbito internacional.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La interseccionalidad en la representaci&oacute;n: M&aacute;s all&aacute; del n&uacute;mero</strong></h2><p class="article-text">
        La Recomendaci&oacute;n N&deg; 40 enfatiza la importancia de una representaci&oacute;n que no solo asegure la paridad de g&eacute;nero, sino que tambi&eacute;n contemple la diversidad de identidades, como mujeres j&oacute;venes, ind&iacute;genas, afrodescendientes y con discapacidades. En Argentina, esto es particularmente urgente en los &oacute;rganos judiciales, donde no solo hay una subrepresentaci&oacute;n de mujeres, sino tambi&eacute;n una ausencia de diversidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La inclusi&oacute;n efectiva no se trata solo de alcanzar cuotas num&eacute;ricas, sino de garantizar que las mujeres, en toda su diversidad, tengan poder y voz en la toma de decisiones.
    </p><h2 class="article-text">Desaf&iacute;os estructurales y barreras hist&oacute;ricas</h2><p class="article-text">
        La falta de mujeres en los espacios de poder refleja barreras estructurales, entre las cuales la <a href="https://www.eldiarioar.com/blog/algo-en-comun/cuidar-derecho-humano_132_11779763.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>distribuci&oacute;n desigual de las tareas de cuidado</strong></a> es una de las m&aacute;s significativas. La Recomendaci&oacute;n N&deg; 40 subraya que la organizaci&oacute;n social del cuidado afecta directamente la capacidad de las mujeres para acceder a posiciones de decisi&oacute;n y exige a los Estados la implementaci&oacute;n de pol&iacute;ticas que redistribuyan estas responsabilidades de manera equitativa.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.observatoriodegeneros.com/post/se-lanz%C3%B3-el-informe-elaborado-por-ogypp-y-la-sisu" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Un ejemplo concreto en Argentina proviene del informe de mayo de 2023 del Observatorio de G&eacute;neros y Pol&iacute;ticas Sociales</a>, que revel&oacute; que el <strong>96% de las mujeres encuestadas desear&iacute;a realizar otras actividades, como participar en espacios pol&iacute;ticos, si no tuvieran que dedicar tanto tiempo al cuidado.</strong> Este hallazgo demuestra c&oacute;mo la carga del cuidado excluye a las mujeres de la toma de decisiones, afectando especialmente a las responsables principales del hogar, quienes tambi&eacute;n manifestaron querer acceder a empleo remunerado, estudiar o descansar.
    </p><p class="article-text">
        La Recomendaci&oacute;n N&deg; 40 insta a los Estados a adoptar pol&iacute;ticas que desmantelen los estereotipos de g&eacute;nero y redistribuyan equitativamente las responsabilidades de cuidado. Sin estos cambios, las mujeres seguir&aacute;n excluidas de los espacios de poder, perpetuando la desigualdad y afectando la calidad democr&aacute;tica.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&nbsp;Oportunidades perdidas: Argentina y el escenario internacional</strong></h2><p class="article-text">
        Las recientes elecciones en Estados Unidos, donde se perdi&oacute; la <a href="https://www.eldiarioar.com/mundo/kamala-harris-fiscal-vicepresidenta-pionera-volver-historia_1_11789317.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">posibilidad de elegir a la primera presidenta mujer</a>, demuestran que las barreras de g&eacute;nero persisten incluso en las democracias m&aacute;s avanzadas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La Recomendaci&oacute;n N&deg; 40 se&ntilde;ala que la participaci&oacute;n equitativa de las mujeres es un tema de liderazgo global. En este contexto, <strong>la inacci&oacute;n de Argentina, al no firmar el Pacto para el Futuro en la Cumbre del Futuro, evidencia la falta de compromiso para avanzar en la igualdad de g&eacute;nero tanto a nivel local como global.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        De cara a las <a href="https://www.gqualcampaign.org/esp/gqual-hace-un-llamado-a-los-estados-de-la-oea-a-nominar-y-elegir-integrantes-de-la-cidh-teniendo-en-cuenta-la-paridad-de-genero/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pr&oacute;ximas elecciones de secretaria general en OEA</a> y en <a href="https://gwlvoices.com/rotation-for-equality-madam-secretary-general/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Naciones Unidas</a>, as&iacute; como en la conformaci&oacute;n de la Corte Suprema de Justicia de la Naci&oacute;n y en el marco del pr&oacute;ximo a&ntilde;o electoral en Argentina, toca un poco m&aacute;s que reflexionar en base a este documento. Es fundamental que redoblemos los esfuerzos para exigir pol&iacute;ticas de paridad y denunciar p&uacute;blicamente el ocaso de las agendas p&uacute;blicas de g&eacute;nero. En un contexto donde el Estado parece negarse a avanzar, la presi&oacute;n internacional y la articulaci&oacute;n con actores globales son claves para asegurar que la igualdad de g&eacute;nero no quede relegada. Garantizar la paridad en espacios de decisi&oacute;n, como la Corte Suprema de un pa&iacute;s, es fundamental no solo para el pa&iacute;s, sino tambi&eacute;n para la promoci&oacute;n de un orden internacional m&aacute;s inclusivo.
    </p><p class="article-text">
        <em>La autora es integrante del &Aacute;rea Jur&iacute;dica de ELA</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>AC/JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Correa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/algo-en-comun/recomendacion-global-deuda-mujeres-argentina_132_11801861.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 Nov 2024 09:47:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una recomendación global y una deuda para las mujeres en Argentina]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Cuidar es un derecho humano?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/algo-en-comun/cuidar-derecho-humano_132_11779763.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/81e25183-f5ed-4b07-a5c8-49e83a51086c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No ocurre, pero el cuidado debería ser resuelto igualitariamente en los hogares y en la comunidad entre sus responsables."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los cuidados han atravesado la historia de la humanidad pero, hasta el momento, poco se había hecho para garantizarlos y distribuirlos. El Estado argentino impulsó una iniciativa clave en la Corte Interamericana de Derechos Humanos, pero luego volvió sobre sus palabras. 
</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Cuidar es un derecho humano? La respuesta es un rotundo s&iacute;. El 29 de octubre fue declarado como el D&iacute;a Internacional de los cuidados y apoyos por la Asamblea General de Naciones Unidas en 2023, con el objetivo de hacer visible a nivel global la relevancia que tienen. Fue el inicio de una decisi&oacute;n de instalar la importancia del trabajo de cuidado para la sostenibilidad de la vida, de la econom&iacute;a y del planeta. Tambi&eacute;n fue el inicio de un impulso y una promoci&oacute;n de las responsabilidades que tienen los Estados respecto a todo lo que implica cuidar a otras personas, resolver la vida cotidiana, de qu&eacute; manera las personas son cuidadas, c&oacute;mo se cuidan a ellas mismas y qu&eacute; apoyos resultan imprescindibles para favorecer el ejercicio de autonom&iacute;a de las personas con discapacidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde el inicio del sistema de protecci&oacute;n universal, con la Declaraci&oacute;n Universal de Derechos Humanos en 1948 en adelante, se establecieron compromisos claros al respecto. En cada Pacto y Tratado Internacional de derechos humanos, tanto del sistema de protecci&oacute;n de Naciones Unidas como en el Interamericano, encontramos disposiciones que obligan a los Estados a respetar, proteger y garantizar el derecho que tiene cada persona a vivir una vida digna y libre, que implica el derecho a cuidar, a ser cuidada y a ejercer su autocuidado.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los cuidados han atravesado la historia de la humanidad pero, hasta el momento, poco se hab&iacute;a hecho para garantizarlos y distribuirlos. Estas actividades fueron hist&oacute;ricamente asignadas a las mujeres en los hogares. El cambio de perspectiva implica la necesidad de que sean distribuidas en toda la sociedad, de manera justa y corresponsable. As&iacute;, el cuidado debe ser resuelto igualitariamente en los hogares y en la comunidad entre sus responsables, generando tambi&eacute;n los distintos apoyos para que las personas con discapacidad puedan ejercer su propio derecho al cuidado. El Estado debe garantizarlo no s&oacute;lo a trav&eacute;s de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, sino tambi&eacute;n instar al sector privado y los mercados a un ejercicio justo y corresponsable.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con ese mandato, el <strong>Estado argentino solicit&oacute; a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) que esclarezca el alcance de las obligaciones en materia de cuidados, en enero de 2023. </strong>Este pedido, y su posterior admisibilidad, abri&oacute; un per&iacute;odo de debate que incluy&oacute; la presentaci&oacute;n de 130 escritos de amicus curiae con distintos argumentos a favor de su reconocimiento y una audiencia p&uacute;blica que se celebr&oacute; en marzo de 2024 para exponer los distintos argumentos frente a las y los magistrados de la Corte IDH. De ese proceso participaron ocho Estados de la regi&oacute;n (Colombia, Costa Rica, Chile, Ecuador, M&eacute;xico, Panam&aacute;, Paraguay y Uruguay); la Comisi&oacute;n Interamericana de Derechos Humanos; la Comisi&oacute;n Interamericana de Mujeres (CIM); organismos especializados de Naciones Unidas (CEPAL, ONU-Mujeres, ACNUDH, el Comit&eacute; y el Relator especial sobre los derechos de las personas con discapacidad); organismos de los ministerios p&uacute;blicos de varios pa&iacute;ses de la regi&oacute;n; universidades latinoamericanas y europeas; organizaciones de la sociedad civil, feministas, de las diversidades sexuales y de derechos humanos; colegios de magistrados/as, de abogados/as; y un amplio n&uacute;mero de personas interesadas en la agenda de cuidados.
    </p><p class="article-text">
        En general no suele ser tan alta la participaci&oacute;n en procesos similares en los que se han pedido opiniones consultivas de la Corte IDH, lo que muestra el inter&eacute;s que despierta el reconocimiento del derecho a cuidar, a ser cuidado y al autocuidado. Pero a&uacute;n m&aacute;s notable resulta la contundencia de los argumentos jur&iacute;dicos y pol&iacute;ticos que sostienen la necesidad de que la Corte IDH interprete con amplitud el derecho al cuidado como un derecho aut&oacute;nomo y de satisfacci&oacute;n inmediata, reforzando la agenda de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas hoy presentes en mayor o menor medida, en cada uno de los pa&iacute;ses de la regi&oacute;n. En efecto, cerca de 15 pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina&nbsp; cuentan con pol&iacute;ticas de cuidados, sean los sistemas nacionales de cuidado, como el caso pionero de Uruguay, o experiencias locales como el sistema distrital de cuidados de Colombia, o diversas instancias en donde los Estados han avanzado en dise&ntilde;ar &ndash;o se encuentran haci&eacute;ndolo- estrategias en base a sus obligaciones de respetar, proteger y garantizar el derecho humano al cuidado.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La misma contundencia tuvo la representaci&oacute;n de Argentina, en tanto Estado solicitante, durante las audiencias llevadas a cabo en marzo de 2024 en San Jos&eacute; de Costa Rica, solicitando a la Corte IDH que defina est&aacute;ndares de cumplimiento. Sin embargo, <strong>pocos meses despu&eacute;s, la Rep&uacute;blica Argentina intent&oacute; desdecirse pidiendo a la Corte que interrumpa el proceso de debate y que retire el pedido de Opini&oacute;n Consultiva.</strong> Este pedido ha sido rechazado por unanimidad por el Tribunal, exponiendo el desconocimiento del gobierno actual del funcionamiento del sistema interamericano y su intenci&oacute;n de deslegitimar su rol a nivel regional.
    </p><p class="article-text">
        Nuevamente la contundencia de la agenda de cuidados como global y parte central de derechos humanos ha sido reafirmada por la Corte IDH que seguramente en pocos meses ofrecer&aacute; un conjunto de est&aacute;ndares y principios jur&iacute;dicos respecto al alcance del derecho a cuidar, a ser cuidados y al autocuidado y los sistemas de apoyos necesarios para su ejercicio. Confiamos nuevamente en la voluntad transformadora que tiene el sistema interamericano, que permitir&aacute; posicionar a la regi&oacute;n como pionera en garantizar el cuidado como trabajo y como derecho humano de cada persona. En un contexto en el que nos quieren volver a convencer de que la violencia de g&eacute;nero no existe y que el lugar natural que corresponde a las mujeres es solo el de las tareas del hogar, el D&iacute;a Internacional de los cuidados y apoyos&nbsp; es m&aacute;s relevante que nunca.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>La autora es socia fundadora y Presidenta del Equipo Latinoamericano de Justicia y G&eacute;nero (ELA)</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Pautassi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/algo-en-comun/cuidar-derecho-humano_132_11779763.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 31 Oct 2024 09:47:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Cuidar es un derecho humano?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cuidadores,Trabajos de cuidado,Tareas de cuidado]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No dan las cuentas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/algo-en-comun/no-dan-cuentas_132_11763064.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0bd7683a-225d-49ab-ab85-53940864df02_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No dan las cuentas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Día de la Madre destacó la importancia del cuidado materno y la carga que recae en las mujeres. En Argentina, el sistema de cuidados depende de las familias, lo que plantea la necesidad de una distribución más equitativa y mejores servicios. 


</p></div><p class="article-text">
        El domingo se festej&oacute; un nuevo D&iacute;a de la Madre y las cuentas de redes sociales se llenaron de posteos que buscaron poner en valor todo lo que las madres hicieron y hacen por sus hijos, el tiempo dedicado, las comidas preparadas, el &ldquo;estar siempre&rdquo;, el acompa&ntilde;amiento constante, el haberlos &ldquo;bancado en todas&rdquo;, ser no s&oacute;lo buenas madres sino tambi&eacute;n grandes abuelas. En definitiva, poner en palabras el agradecimiento hacia ese amor y esos cuidados brindados durante a&ntilde;os y a&ntilde;os de vida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se pudieron ver muchos posteos que hac&iacute;an referencia a la necesidad de valorar y reconocer que los cuidados requieren de mucho tiempo, esfuerzo f&iacute;sico y mental, y que, en muchos casos, pueden generar estr&eacute;s, agobio, malestar. Sobre todo cuando esa enorme tarea recae sobre las familias y, m&aacute;s a&uacute;n, si no se distribuye equitativamente. Porque, a pesar de todos los cambios y progresos, el cuidado sigue teniendo, a&uacute;n hoy, cara de mujer.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;No podr&iacute;amos cambiar algunas cosas para cuidar con m&aacute;s disfrute y menos estr&eacute;s? Es cierto que es parte de la tarea, muchas veces, pero tambi&eacute;n sucede porque no hay suficientes servicios, apoyos o tiempo para cuidar. Aunque siempre pensamos que es algo privado, en realidad, cuidar es una responsabilidad que deber&iacute;a ser compartida entre las familias, las instituciones, las empresas y la comunidad.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Lo esencial es invisible a los ojos: &iquest;C&oacute;mo cuidamos en Argentina hoy?</strong></h2><p class="article-text">
        Esa es la gran pregunta. Podr&iacute;amos pensar que efectivamente el mundo gira, las cosas se hacen. &iquest;Qu&eacute; necesidad habr&iacute;a de cambiar las cosas tal como est&aacute;n? Las familias cuidan y trabajan. Alguien lleva a los ni&ntilde;os a la escuela, les prepara la vianda, firma las notas escolares, lava el guardapolvos, los lleva ba&ntilde;ados, alimentados, con las vacunas al d&iacute;a. Tambi&eacute;n alguien acompa&ntilde;a a las personas mayores al m&eacute;dico, les recuerda tomar su medicaci&oacute;n, le compra los medicamentos, gestiona sus cuidados cuando ya no pueden cuidarse solos. La pregunta es <strong>&iquest;no se podr&iacute;a hacer de otra manera? &iquest;De qu&eacute; manera la sociedad acompa&ntilde;a y asiste a esas familias para cuidar? </strong>&iquest;Las personas cuentan con los servicios y apoyos necesarios para llevar adelante la crianza de sus hijos y poder al mismo tiempo generar los ingresos necesarios para vivir? &iquest;O vivimos en un s&aacute;lvese quien pueda y que cada qui&eacute;n se arregle como pueda con lo que tenga? La respuesta no les sorprender&aacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>En Argentina tenemos un esquema que sigue descansando en que son las familias las grandes aseguradoras del cuidado</strong>, las que se organizan, arman y desarman, gestionan, van de ac&aacute; para all&aacute; y resignan, para poder asegurar dentro de sus posibilidades que sus integrantes tengan bienestar o algo cercano a ello.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cada familia se organiza en funci&oacute;n de lo que <em>quiere </em>y de lo que <em>puede</em>: no es lo mismo contar o no con buenos jardines p&uacute;blicos en tu barrio (y conseguir vacante); que el jard&iacute;n sea desde los 45 d&iacute;as o que arranque a los 3 o 4 a&ntilde;os; poder acceder o no a una doble jornada; tener familiares con disponibilidad de tiempo y ganas de cuidar que no tenerlos; tener o no una obra social que cubra gastos de cuidadora domiciliaria, acompa&ntilde;ante terap&eacute;utica; tener o no dinero para pagar servicios, cuidadoras, clases extracurriculares; tener un espacio comunitario en tu barrio donde tus hijos puedan comer y estar protegidos mientras sal&iacute;s a trabajar, que no tenerlo; tener o no un trabajo que sea flexible y te permita resolver urgencias cuando lo necesitas. En definitiva, el entorno social y econ&oacute;mico moldea y condiciona las elecciones y estrategias de cuidado de las familias.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pensemos en la siguiente situaci&oacute;n ficcionalizada pero <em>basada en hechos reales</em> para entender c&oacute;mo nuestra sociedad est&aacute; organizada en relaci&oacute;n a ese bien preciado que son los cuidados, es decir qu&eacute; servicios, recursos y tiempo tienen disponible las familias y qu&eacute; pasa con roles de g&eacute;nero:
    </p><p class="article-text">
        Florencia y Manuel trabajan a tiempo completo. Tienen un hijo de 3 a&ntilde;os que va a un jard&iacute;n p&uacute;blico, de jornada simple como la mayor&iacute;a de los jardines de Argentina, al que asiste de 8.45 a 12. Ambos suelen turnarse para llevarlo a la ma&ntilde;ana y salen corriendo para llegar a sus trabajos. El horario es incompatible con sus responsabilidades laborales pero no queda otra. Dos d&iacute;as de la semana tuvieron que contratar una ni&ntilde;era para que retire a su hijo del jard&iacute;n y lo cuide hasta que alguno de los dos vuelva al hogar. El resto de los d&iacute;as lo va a buscar la abuela materna, que tambi&eacute;n trabaja pero que los ayuda porque contratar a la ni&ntilde;era todos los d&iacute;as les resulta un gasto inaccesible con sus sueldos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando tuvieron que hacer las adaptaciones escolares en el jard&iacute;n, no ten&iacute;an permiso en el trabajo y decidieron que Florencia se tomara los d&iacute;as de vacaciones que le quedaron de un a&ntilde;o anterior. Cuando su hijo se enferma, hay que llevarlo al m&eacute;dico, o tiene que ir a un acto escolar, suele ocuparse Florencia pero le descuentan presentismo. Manuel suele ser quien lo lleva a la plaza o se encarga de comprar los alimentos que Florencia le deja listados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La <em>tensi&oacute;n </em>entre estar m&aacute;s presente o tener los ingresos necesarios para vivir, <em>siempre present</em>e.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Todos cuidamos por igual?</strong></h2><p class="article-text">
        El tiempo es un recurso escaso, finito. El d&iacute;a tiene 24 horas y c&oacute;mo utilizamos nuestro tiempo no depende solo de nuestras elecciones y deseos personales. Hay toda una serie de factores que influyen en ese uso del tiempo. El g&eacute;nero es uno de ellos. S&iacute;, las mujeres y los varones usamos de manera muy distinta el tiempo.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/DBWMsyDxITd/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/reel/DBWMsyDxITd/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; border-bottom: 2px solid transparent; transform: translateX(16px) translateY(-4px) rotate(30deg)"></div></div><div style="margin-left: auto;"> <div style=" width: 0px; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-right: 8px solid transparent; transform: translateY(16px);"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; flex-grow: 0; height: 12px; width: 16px; transform: translateY(-4px);"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-left: 8px solid transparent; transform: translateY(-4px) translateX(8px);"></div></div></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center; margin-bottom: 24px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 224px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 144px;"></div></div></a><p style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; line-height:17px; margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/reel/DBWMsyDxITd/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida de ELA (@equipoela)</a></p></div></blockquote>
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    </figure><p class="article-text">
        A grandes rasgos podemos ver que a&uacute;n hoy los varones dedican la mayor parte del d&iacute;a a trabajar de forma remunerada y buena parte de las mujeres hacen malabares e intentan conciliar doble o triples jornadas laborales que incluyen eso que com&uacute;nmente llamamos trabajar (por un sueldo, por honorarios) y eso que llamamos cuidar. Un trabajo por el que les pagan y otro por el cual no les pagan. Pero todos trabajos al fin. 
    </p><p class="article-text">
        Por eso no dan las cuentas. Porque trabajar y tener que ocuparse del cuidado de otros casi en simult&aacute;neo, con pocos servicios, poco tiempo y pocos recursos, es una misi&oacute;n imposible, digna de una pel&iacute;cula de Tom Cruise solo que esta es un documental protagonizado por los millones de mujeres que d&iacute;a a d&iacute;a intentan resolver todo como pueden. Como dice el meme: <em>vivas &iquest;pero a qu&eacute; costo?</em>
    </p><p class="article-text">
        Tal como dijo el Presidente recientemente acerca de las universidades: que algo sea p&uacute;blico no significa que sea gratuito, alguien lo paga. En el caso de los cuidados, podr&iacute;amos decir: que no se remuneren, no significa que nadie paga el costo de hacerlo.<em> Alguien lo paga y esas son mayormente las mujeres</em>. Con su tiempo, sus ingresos, sus oportunidades, sus proyectos, su salud.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;C&oacute;mo podr&iacute;amos cuidar de una mejor manera?&nbsp;</strong></h2><p class="article-text">
        Cada familia tiene necesidades y preferencias distintas. Si pensamos en c&oacute;mo podr&iacute;amos cuidar de una mejor manera, con m&aacute;s disfrute y menos estr&eacute;s, no habr&iacute;a una &uacute;nica receta. Lo que s&iacute; podemos decir es que hay que empezar por distribuirlo mejor y que deje de ser un asunto de mujeres para pasar a ser un asunto de todos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y en segundo lugar sabemos que<strong> en Argentina nos hacen falta m&aacute;s opciones</strong>: m&aacute;s servicios p&uacute;blicos, accesibles, de cercan&iacute;a, de calidad; jornadas de trabajo compatibles con los espacios de educaci&oacute;n y cuidado para quienes lo necesiten; licencias de paternidad extendidas que involucren a los varones en el cuidado de forma temprana; licencias que vayan m&aacute;s all&aacute; del nacimiento y que contemplen otras situaciones de cuidado (como las adaptaciones escolares, por ejemplo); licencias para familias diversas, para quienes adoptan; horas por a&ntilde;o para poder ir a turnos m&eacute;dicos, actos y reuniones escolares; flexibilidad en los empleos para poder resolver eventualidades vinculadas al cuidado y que eso no ponga en riesgo ni tu trabajo ni tus ingresos; espacios m&aacute;s amigables con la lactancia; servicios domiciliarios accesibles para el cuidado de personas mayores que lo necesitan; clubes y espacios recreativos para adolescentes; colonias de invierno y de verano p&uacute;blicas y de calidad; que existan apoyos accesibles y de calidad para que las personas con discapacidad puedan llevar adelante vidas independientes y que no dependan de un familiar para poder llevar adelante su vida. Y un gran tema que suele estar ausente de estas discusiones pero que resulta clave: jornadas laborales reducidas. <em>&iquest;Tan solo un sue&ntilde;o?</em>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/CzGuuBhLDzz/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/p/CzGuuBhLDzz/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; border-bottom: 2px solid transparent; transform: translateX(16px) translateY(-4px) rotate(30deg)"></div></div><div style="margin-left: auto;"> <div style=" width: 0px; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-right: 8px solid transparent; transform: translateY(16px);"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; flex-grow: 0; height: 12px; width: 16px; transform: translateY(-4px);"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-left: 8px solid transparent; transform: translateY(-4px) translateX(8px);"></div></div></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center; margin-bottom: 24px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 224px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 144px;"></div></div></a><p style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; line-height:17px; margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/p/CzGuuBhLDzz/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida de ELA (@equipoela)</a></p></div></blockquote>
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    </figure><p class="article-text">
        La pregunta no es si cuidamos o no cuidamos. No podemos prescindir de los cuidados, porque es lo que nos hace desarrollarnos y sostenernos como sociedad. La pregunta es <em>c&oacute;mo cuidamos</em> y ah&iacute; hay todo un camino por recorrer. Se puede cuidar mejor si contamos con herramientas que hagan m&aacute;s livianas las tareas y cuiden nuestro bienestar f&iacute;sico y mental. Para esto, es clave contar con una red de apoyo, tanto p&uacute;blica, comunitaria como privada, que ayude a repartir mejor las tareas.
    </p><p class="article-text">
        <em>La autora es directora del &Aacute;rea de Pol&iacute;ticas de ELA</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Delfina Schenone Sienra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/algo-en-comun/no-dan-cuentas_132_11763064.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 25 Oct 2024 10:05:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No dan las cuentas]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Presupuesto 2025: $0 para el programa Acompañar y la Línea 144]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/algo-en-comun/presupuesto-2025-0-acompanar-linea-144_132_11742054.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e1afeffc-9fcf-477d-a630-f623da45d6d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Presupuesto 2025: $0 para el programa Acompañar y la Línea 144"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">De aprobarse el Proyecto de Presupuesto 2025 tal como fue presentado por el Presidente en el Congreso, mujeres, niñas, adolescentes y personas LGBTIQ+ quedarán libradas a su suerte.
</p></div><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis del Proyecto de Presupuesto para el 2025, presentado por el presidente Javier Milei ante el Congreso de la Naci&oacute;n, arroja datos muy preocupantes para mujeres, ni&ntilde;as, adolescentes y personas LGBTIQ+. Cuando se hace zoom sobre las partidas presupuestarias de las <strong>pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que buscan la reducci&oacute;n de las brechas de g&eacute;nero y la prevenci&oacute;n y asistencia frente a la violencia de g&eacute;nero</strong>, se observa que el proyecto mantiene y ampl&iacute;a reducciones que ponen en riesgo la continuidad de programas e incluso la eliminaci&oacute;n completa de partidas presupuestarias que garantizaban herramientas fundamentales.
    </p><p class="article-text">
        ELA y ACIJ hab&iacute;amos analizado la implementaci&oacute;n de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas fundamentales para reducir la desigualdad de g&eacute;nero y prevenir y abordar la violencia durante los primeros seis meses del gobierno de Javier Milei. En<a href="https://ela.org.ar/wp-content/uploads/2024/09/LIBRADAS-A-SU-SUERTE-Monitoreo-politicas-violencias-primeros-6-meses-Milei.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> el informe </a>documentamos que las pol&iacute;ticas destinadas a reducir brechas de g&eacute;nero, en su conjunto, tuvieron una ca&iacute;da del 80% en la ejecuci&oacute;n presupuestaria si se compara con el primer semestre de 2023. Algunas de las pol&iacute;ticas m&aacute;s afectadas por este recorte fueron el Programa Acompa&ntilde;ar, la L&iacute;nea 144 y el Plan de Prevenci&oacute;n del Embarazo No Intencional en la Adolescencia (ENIA).
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el caso del Programa Acompa&ntilde;ar se observ&oacute; una ca&iacute;da del 82% en la ejecuci&oacute;n interanual y una reducci&oacute;n dr&aacute;stica en su alcance</strong>. De las 20.000 altas programadas para el primer trimestre de 2024 s&oacute;lo se realizaron 434, mientras que en el mismo per&iacute;odo de 2023 hab&iacute;an sido 34.023 las personas asistidas. Ello pese a que entre enero y marzo de 2024 se presentaron 2.462 solicitudes y que el 54,4% se encontraba con el m&aacute;ximo nivel de riesgo. Adem&aacute;s, se decidi&oacute; restringir la temporalidad de la prestaci&oacute;n y se sum&oacute; la existencia de una denuncia como requisito de acceso, un criterio sumamente regresivo y revictimizante.
    </p><p class="article-text">
        La<strong> L&iacute;nea 144</strong> &ndash;un dispositivo creado a partir del art&iacute;culo 9&deg; inciso o) de la Ley 26.485, que brinda atenci&oacute;n, contenci&oacute;n y asesoramiento a personas en situaci&oacute;n de violencia por motivos de g&eacute;nero a trav&eacute;s de un servicio telef&oacute;nico gratuito, WhatsApp, correo electr&oacute;nico y por videollamadas&ndash; mostr&oacute; una reducci&oacute;n interanual del 28% al primer semestre. A ello se suma que <strong>fueron despedidas el 38% de las personas que trabajaban brindando este servicio, dando como resultado una reducci&oacute;n en la cantidad de intervenciones realizadas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>El </strong><a href="https://ela.org.ar/wp-content/uploads/2024/09/Plan-ENIA-en-riesgo-septiembre-24.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Plan ENIA tambi&eacute;n se encuentra en riesgo</strong></a><strong>.</strong> Al primer semestre de 2024 tuvo una reducci&oacute;n interanual del 70%, han sido despedidas 619 personas de los equipos operativos que se desempe&ntilde;aban en 12 jurisdicciones del pa&iacute;s y en lo que va del a&ntilde;o s&oacute;lo se ejecut&oacute; el 15% del presupuesto disponible. Ello ha ocasionado falta de insumos m&eacute;dicos en muchas provincias y los efectos de estas medidas en el mediano y largo plazo son desalentadores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Vemos que esta tendencia se consolida al <a href="https://ela.org.ar/wp-content/uploads/2024/10/Analisis-del-proyecto-de-Presupuesto-2025-Politicas-de-genero-ELA-y-ACIJ.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">analizar el Proyecto de Presupuesto 2025</a>. All&iacute; encontramos una respuesta clara a la pregunta que nos hac&iacute;amos semanas atr&aacute;s: de aprobarse tal como fue presentado, definitivamente, las mujeres, diversidades, ni&ntilde;as y adolescentes estar&aacute;n libradas a su suerte.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Se observan reducciones que ponen en riesgo la continuidad de programas&nbsp;fundamentales para prevenir situaciones de abuso sexual en la infancia (como la ESI) y para reducir el ciclo intergeneracional de la pobreza (como el Plan ENIA). </strong>Tambi&eacute;n se eliminan por completo partidas presupuestarias que garantizaban herramientas fundamentales para la prevenci&oacute;n y asistencia ante la violencia de g&eacute;nero (como el Programa Acompa&ntilde;ar).
    </p><p class="article-text">
        La inversi&oacute;n en el Plan ENIA cae un 78% con relaci&oacute;n a 2023, la L&iacute;nea 144 deja de tener una partida propia y no sabemos cu&aacute;nto ni si se va a invertir en su fortalecimiento. Tambi&eacute;n se reduce el presupuesto destinado al fortalecimiento edilicio de jardines infantiles siendo un 69% m&aacute;s bajo que el ejecutado en 2023. La inversi&oacute;n en Infraestructura social y del cuidado cae un 83% respecto a lo ejecutado en 2023.
    </p><p class="article-text">
        Si bien se proyectan aumentos en pol&iacute;ticas alimentarias, AUH y AUE, el Poder Ejecutivo propone eliminar el ajuste autom&aacute;tico de estas prestaciones, medida que, de concretarse, dejar&iacute;a a las familias bajo dos riesgos: la posibilidad de reducciones por decisiones discrecionales y la p&eacute;rdida de valor debido a la inflaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n de desprotecci&oacute;n que el Proyecto de Presupuesto para 2025 intenta consolidar no s&oacute;lo vulnera compromisos normativos locales e internacionales sino que es contraproducente para el desarrollo econ&oacute;mico del pa&iacute;s. Se ha evidenciado que<strong> </strong><a href="https://ela.org.ar/wp-content/uploads/2023/08/2023-Mejor-prevenir-que-curar.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>es 22 veces mayor el costo de intervenir de manera tard&iacute;a en los casos de violencia de g&eacute;nero</strong></a><strong> que atender a las mujeres frente a las primeras manifestaciones de la violencia. Tambi&eacute;n se encuentra probado que </strong><a href="https://argentina.unfpa.org/sites/default/files/pub-pdf/Milena_FINAL.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>al Estado le cuesta mucho m&aacute;s caro atender embarazos no intencionales que prevenirlos</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Siguiendo los m&aacute;s altos criterios de eficacia, eficiencia y econom&iacute;a que el gobierno nacional proclama defender, al contrario de lo que el Proyecto de Presupuesto 2025 plantea, se deber&iacute;an promover y reforzar las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas orientadas a fortalecer las autonom&iacute;as de las mujeres para que puedan acceder a espacios y a estrategias de ayuda a tiempo. Ello es fundamental para las mujeres pero tambi&eacute;n lo es para toda la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Como contracara de los recortes en pol&iacute;ticas de protecci&oacute;n de derechos a las poblaciones m&aacute;s vulnerables, vemos que se sostienen privilegios fiscales injustos. S&oacute;lo por poner un ejemplo, <strong>lo que el Estado dej&oacute; de recaudar en 2023 por no cobrar impuesto a las ganancias a jueces nacionales y provinciales equivale a 4,2 veces lo que cost&oacute; el Programa Acompa&ntilde;ar.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esperamos que el Congreso incorpore modificaciones al Proyecto para que no se consolide el abandono de las mujeres, ni&ntilde;as y adolescentes a su suerte. Hay espacio fiscal para hacerlo y todo el arco pol&iacute;tico lo sabe: es una cuesti&oacute;n de prioridades.
    </p><p class="article-text">
        <em>La autora es directora del &aacute;rea Jur&iacute;dica de ELA</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julieta Izcurdia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/algo-en-comun/presupuesto-2025-0-acompanar-linea-144_132_11742054.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 17 Oct 2024 15:09:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Presupuesto 2025: $0 para el programa Acompañar y la Línea 144]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Presupuesto 2025,violencia contra las mujeres,Infancias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Encuentro Nacional de Mujeres y discapacidad: poner en jaque una realidad que no nos espera]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/algo-en-comun/encuentro-nacional-mujeres-discapacidad-poner-jaque-realidad-no-espera_132_11723141.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1e315dac-4e2c-4227-a474-c1348ea9ae20_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Encuentro Nacional de Mujeres y discapacidad: poner en jaque una realidad que no nos espera"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Solemos asociar la discapacidad únicamente a cuestiones de salud, pero no debería ser así: la importancia de la participación política y activismo de las mujeres con discapacidad también debe formar parte de las discusiones de los movimientos feministas, como así el derecho de las mujeres con discapacidad a una vida autónoma en comunidad.</p></div><p class="article-text">
        Como todos los a&ntilde;os, cada octubre mujeres, lesbianas, travestis, trans, bisexuales, intersexuales y no binaries, nos encontramos en un espacio colectivo y diverso en el que podemos hablar un &ldquo;idioma com&uacute;n&rdquo;. Nos abrazamos, nos fortalecemos unas a otras, intercambiamos desacuerdos y generamos acuerdos sobre c&oacute;mo lograr una sociedad m&aacute;s justa, equitativa e igualitaria.
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;o a a&ntilde;o se ha buscado que el Encuentro Plurinacional sea cada vez m&aacute;s plural e inclusivo, como tambi&eacute;n lo han hecho los movimientos feministas aqu&iacute; y en todas partes del mundo. En este entendimiento cabr&iacute;a preguntarnos &iquest;en estas discusiones se encuentran tambi&eacute;n las mujeres y disidencias con discapacidad?
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                [En la imagen se observa una mujer joven sonriendo sentada frente a una mesa. Atrás de ella se ve una pantalla con fondo blanco donde se proyecta la frase &quot;Mujeres Derribando Barreras&quot; en letras rojas.]                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En todo el mundo, las mujeres con discapacidad representan <a href="https://www.who.int/teams/noncommunicable-diseases/sensory-functions-disability-and-rehabilitation/world-report-on-disability" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">1 de cada 5</a> mujeres. En Argentina el <a href="https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/2023/11/informe_fuentes_de_informacion_estadistica_sobre_discapacidad_en_argentina.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">45,3%</a> de las personas con discapacidad certificadas son mujeres, sin embargo eso no necesariamente se refleja en las voces que escuchamos en las diferentes conversaciones relacionadas con la igualdad de g&eacute;nero y los derechos de las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Pensando en c&oacute;mo llegar, c&oacute;mo estar y c&oacute;mo volver.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>En la gente,</em>
    </p><p class="article-text">
        e<em>n el escal&oacute;n del frente</em>
    </p><p class="article-text">
        e<em>n la rampa de la esquina</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>y en la vereda rota.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>En el ba&ntilde;o de ese lugar,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>en c&oacute;mo entrar y salir.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Pensando en estrategias,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>para poner en jaque a una realidad que no me espera.&ldquo;&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        Estas palabras son parte de un poema de <a href="https://www.instagram.com/plumalibree/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">@plumalibree</a>, en el que Gianna pone de manifiesto algo que muchas compa&ntilde;eras sienten: hay que pensar en estrategias para poder llegar a una realidad que no nos espera.
    </p><h2 class="article-text">No es solo una cuesti&oacute;n de actitud</h2><p class="article-text">
        El <a href="https://documents.un.org/doc/undoc/gen/g14/033/16/pdf/g1403316.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Comit&eacute; sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad</a> define a la accesibilidad como una condici&oacute;n previa para que las personas con discapacidad puedan vivir en forma independiente y participar plenamente en la sociedad en igualdad de condiciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para que los debates de los feminismos y los espacios de toma de decisiones sobre los temas que a todas nos interesan sean realmente inclusivos para las personas de los movimientos feministas con discapacidad, &eacute;stos deben ser accesibles, deben ser una realidad que s&iacute; las espera.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En muchas ocasiones, para poder participar, opinar, plantear sus necesidades y desaf&iacute;os, las mujeres con discapacidad deben antes enfrentar m&uacute;ltiples barreras que les impiden acceder a los entornos y a las discusiones sobre los temas que les importan y afectan.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Un movimiento a favor de la igualdad de g&eacute;nero que excluye a mujeres, ni&ntilde;as, personas trans, intersexuales y no binarias con discapacidad nunca lograr&aacute; sus objetivos.&rdquo; La cita es del <a href="https://womenenabled.org/igec/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Colectivo Inclusivo Generaci&oacute;n Igualdad</a>, un grupo de activistas que elabor&oacute; recientemente un <a href="https://womenenabled.org/reports/the-feminist-accessibility-protocol/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Protocolo Feminista de Accesibilidad</a>, que busca brindar herramientas que puedan dar respuestas a las barreras de accesibilidad que las mujeres y disidencias con discapacidad puedan encontrar en los &aacute;mbitos de debate sobre igualdad de g&eacute;nero y derechos de las mujeres.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El protocolo define como objetivo principal el de crear conciencia sobre la importancia de garantizar accesibilidad. Destacamos lo valioso de este objetivo, ya que supone tambi&eacute;n invitarnos a repensar todos nuestros enfoques y miradas sobre c&oacute;mo pensamos las problem&aacute;ticas y tem&aacute;ticas que atraviesan las vidas de las mujeres y disidencias en general. Ya que la falta de accesibilidad es la primera barrera que impide la participaci&oacute;n, pero no la &uacute;nica.
    </p><p class="article-text">
        El pr&oacute;ximo Encuentro Plurinacional nos ofrece un escenario ideal para poner en pr&aacute;ctica esta propuesta. Como es habitual, los talleres son el coraz&oacute;n de los Encuentros, all&iacute; nos encontramos para dialogar, compartir y construir ideas de forma horizontal. Y, como todos los a&ntilde;os, la grilla de talleres es muy extensa porque pretende abarcar todas las voces y tem&aacute;ticas que nos involucran.
    </p><p class="article-text">
        La discapacidad es una cuesti&oacute;n transversal, que atraviesa todos los aspectos de la vida de las mujeres y disidencias, y no podemos segmentarla como una cuesti&oacute;n aislada. A su vez, solemos asociar la discapacidad &uacute;nicamente a cuestiones de salud, a patolog&iacute;as. Pero ello no deber&iacute;a ser as&iacute;: la importancia de la participaci&oacute;n pol&iacute;tica y activismo de las mujeres con discapacidad y de las organizaciones de y para personas con discapacidad, tambi&eacute;n deben formar parte de las discusiones de los movimientos feministas, como as&iacute; tambi&eacute;n el derecho de las mujeres con discapacidad a una vida aut&oacute;noma en comunidad, es parte de sus vidas, entre otros.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, cuando pensamos en las estrategias para fortalecer y defender los derechos sexuales y (no) reproductivos de las mujeres, &iquest;pensamos tambi&eacute;n en las necesidades e intereses de las mujeres con discapacidad? &iquest;Conocemos realmente&nbsp; las barreras que se enfrentan las mujeres y personas gestantes en el sistema de salud al momento de ejercer sus derechos?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las barreras actitudinales, los avasallamientos sobre el propio cuerpo, las violencias y la imposibilidad de decidir son a&uacute;n m&aacute;s fuertes para las mujeres con discapacidad. Los estereotipos basados en el g&eacute;nero y la discapacidad suelen dar lugar a una discriminaci&oacute;n estructural o sist&eacute;mica de las mujeres con discapacidad, y esto se ve de forma pronunciada en sus derechos sexuales y (no) reproductivos, porque la sexualidad de las personas con discapacidad se suele considerar un tema tab&uacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://www.refworld.org/es/ref/infortem/agonu/2017/es/127120" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Relatora Especial sobre los Derechos de las personas con Discapacidad</a> resalta que estas miradas refuerzan ideas como las que reflejan que ni&ntilde;as y j&oacute;venes con discapacidad no necesitan informaci&oacute;n acerca de su salud y derechos sexuales y reproductivos ni de los servicios disponibles, y que no est&aacute;n capacitadas para tomar decisiones sobre su vida sexual y reproductiva. Adem&aacute;s, quienes viven confinadas en sus hogares o en instituciones, muchas veces en situaci&oacute;n de total dependencia o bajo el control de otros, se las priva del pleno ejercicio de su autonom&iacute;a e intimidad, sea o no de manera intencionada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tanto en esta, como en otras tem&aacute;ticas centrales para las agendas feministas, se requiere que sigamos reflexionando sobre qu&eacute; voces se est&aacute;n escuchando, pero tambi&eacute;n sobre c&oacute;mo se las escucha. Y es que la discapacidad no debe ser vista &uacute;nicamente desde las barreras e impedimentos, sino tambi&eacute;n debemos hacer el esfuerzo de mirar a las mujeres y disidencias con discapacidad desde sus deseos, capacidad de agencia y aceptaci&oacute;n de la diversidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute; como los feminismos requieren la mirada de la discapacidad, tal como nos dice <a href="https://www.instagram.com/agsantesmases/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Andrea Garc&iacute;a - Santesmases</a> en su &uacute;ltimo libro, en la lucha contra el capacitismo -que cercena la autonom&iacute;a de las personas con discapacidad-, se precisa tambi&eacute;n de una mirada feminista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El secreto en estos momentos es poder estar juntas, juntes, y abrazando esta diversidad que nos habita a todas. Esa es la clave para este encuentro y as&iacute; es como lo vivimos las mujeres con discapacidad, que estando juntas somos m&aacute;s fuertes y sobre todo que nuestras voces llegan m&aacute;s lejos&rdquo;, dice Yesica de MuDeBa (<a href="https://www.instagram.com/mu.de.ba.gracias/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">@mu.de.ba.gracias</a>).
    </p><p class="article-text">
        En estos tiempos perversos que nos toca transitar hoy, que nos encuentran luchando por sostener tantas conquistas alcanzadas, los encuentros de este tipo se valoran mucho m&aacute;s. Sigamos alimentando la fuerza de la construcci&oacute;n plural y colectiva, que mientras m&aacute;s diversa e inclusiva sea, m&aacute;s justa ser&aacute; la sociedad que deseamos.
    </p><p class="article-text">
        <em>La autora integra el &aacute;rea Jur&iacute;dica de ELA</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Ciancio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/algo-en-comun/encuentro-nacional-mujeres-discapacidad-poner-jaque-realidad-no-espera_132_11723141.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 10 Oct 2024 14:40:10 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Siete de cada diez adolescentes en Argentina realiza tareas intensivas de cuidado y trabajo doméstico no remunerado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/algo-en-comun/siete-diez-adolescentes-argentina-realiza-tareas-intensivas-cuidado-trabajo-domestico-no-remunerado_132_11707868.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/996be759-ca43-40ab-a203-601fc5a4adbd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Siete de cada diez adolescentes en Argentina realiza tareas intensivas de cuidado y trabajo doméstico no remunerado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La situación se profundiza en el caso de las mujeres y en los hogares de sectores populares, donde los jóvenes cumplen un rol central en las estrategias familiares para que las personas adultas puedan salir a trabajar. 
La persistencia de los estereotipos de género y el papel clave de políticas que el Gobierno decide desfinanciar. </p></div><p class="article-text">
        Cuando pensamos en una o un adolescente, solemos imaginar a alguien que asiste a la escuela, hace la tarea, se junta con sus amigos y amigas, comienza a descubrir sus intereses y a proyectar su futuro. Sobre todo, concebimos a alguien que necesita nuestra gu&iacute;a y acompa&ntilde;amiento. Sin embargo, no solemos imaginar algo que es m&aacute;s recurrente de lo que creemos: <strong>las y los adolescentes no solo son cuidados, tambi&eacute;n cuidan.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Un reciente <a href="https://ela.org.ar/publicaciones-documentos/adolescentes-que-cuidan/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a>, elaborado por ELA y UNICEF, arroja luz sobre este aspecto muchas veces invisible: <strong>casi 7 de cada 10 adolescentes entre 15 y 17 a&ntilde;os se encargan de forma intensiva de tareas de cuidado </strong>y trabajo dom&eacute;stico no remunerado en sus hogares (ENUT, 2021). No nos referimos solamente a actividades como ordenar el propio cuarto, o lavar los platos despu&eacute;s de la cena,&nbsp;que son parte de ir adquiriendo responsabilidades en el hogar y contribuyendo a este.&nbsp;Hacemos alusi&oacute;n a tareas que ocupan varias horas al d&iacute;a, restando tiempo y energ&iacute;a a las y los adolescentes, que deber&iacute;an poder destinar a estudiar, descansar y socializar. En pocas palabras, tiempo para ser eso que son: adolescentes. &iquest;Cu&aacute;nto tiempo dedican a estas tareas? Quienes cuidan le dedican, en promedio, 3 horas y 30 minutos diarios (ENUT, 2021).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las desigualdades se profundizan en los hogares de sectores populares. All&iacute; <strong>las y los j&oacute;venes cumplen un rol central en las estrategias familiares para que las personas adultas puedan salir a trabajar</strong>: ya que muchas veces trabajan m&aacute;s horas, en horario nocturno, en lugares distantes y/o cuentan con menor poder adquisitivo para resolver el cuidado a trav&eacute;s de la contrataci&oacute;n de servicios (ni&ntilde;eras, colegios de gesti&oacute;n privada de doble jornada, prehora y post hora, transporte escolar, etc).&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las desigualdades tambi&eacute;n se expresan en relaci&oacute;n al g&eacute;nero. Las adolescentes&nbsp;mujeres dedican en promedio m&aacute;s de 4 horas a estas tareas, mientras que los varones un poco menos de 3 horas. A su vez,<strong> hay un 10% de mujeres de 16 a 17 a&ntilde;os que realizan trabajo de cuidados intensivo y le destinan m&aacute;s de 5 horas diarias</strong> (ENUT, 2021).&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="En los hogares con personas que requieren cuidado, las jornadas laborales de las mujeres, sumando trabajo remunerado y no remunerado, son más largas."
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                En los hogares con personas que requieren cuidado, las jornadas laborales de las mujeres, sumando trabajo remunerado y no remunerado, son más largas.                            </span>
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        A trav&eacute;s de entrevistas y grupos focales realizados en el AMBA y Tucum&aacute;n con adolescentes de 15 a 17 a&ntilde;os de sectores medios y populares, la investigaci&oacute;n busc&oacute; entender c&oacute;mo percib&iacute;an sus realidades y qu&eacute; significados les otorgaban a las tareas de cuidado en sus vidas cotidianas. Los relatos de los adolescentes varones revelan experiencias que&nbsp; desaf&iacute;an los estereotipos de g&eacute;nero. Manuel, un joven de Tucum&aacute;n de sector popular, describe c&oacute;mo se ocupa de cuidar a su abuela, asumiendo responsabilidades en su hogar: &ldquo;Le tengo que cocinar, limpiar la pieza, acomodar las cosas...&rdquo;. Alan, un adolescente del AMBA tambi&eacute;n de sector popular, cuenta que cuida a su hermana cuando su madre est&aacute; trabajando. Estos testimonios muestran a los varones involucrados de forma intensiva en el cuidado,&nbsp; sin que sientan que ello pone en cuesti&oacute;n su masculinidad.
    </p><p class="article-text">
        A su vez, aparece en los relatos de las y los adolescentes una mirada cr&iacute;tica a los estereotipos que atraviesan la crianza y a las injusticias que entienden que estos acarrean.&nbsp;Tob&iacute;as, que pertenece a un hogar de clase media de Tucum&aacute;n, por ejemplo se&ntilde;ala:<strong> &ldquo;A las mujeres les meten en la cabeza que tienen que cuidar desde chicas, mientras que los hombres son m&aacute;s de jugar y divertirse&rdquo;.</strong> Fermina, otra joven de Tucum&aacute;n de clase media, cuestiona: &ldquo;Mi abuela me dice &lsquo;servile el t&eacute; a tu hermano&rsquo;, pero si &eacute;l tiene manos, &iexcl;que lo haga &eacute;l!&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A la par, tambi&eacute;n surgen expectativas de un reparto m&aacute;s equitativo de las tareas dom&eacute;sticas. Muchas adolescentes, como Ana, de clase media, y Zenia, de un sector popular, ambas del AMBA, expresan su deseo de que el cuidado en el hogar sea compartido de manera igualitaria con sus futuras parejas, buscando un equilibrio que rompa con los esquemas tradicionales. &ldquo;Creo que deber&iacute;amos repartirnos las tareas 50 y 50&rdquo;, asegura Ana.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, estos avances conviven con perspectivas m&aacute;s tradicionales que se presentan sobre todo cuando se piensa en la vida adulta. Cuando se les pregunta a los varones sobre c&oacute;mo se imaginan que van a organizar el cuidado cuando tengan su propia familia, muchos siguen proyect&aacute;ndose fuera del espacio de cuidado y centrados en el trabajo remunerado fuera del hogar. Alan reflexiona: &ldquo;Si estoy todo el d&iacute;a trabajando, tendr&aacute; que cuidar mi pareja&rdquo;. Manuel, otro joven de Tucum&aacute;n, tambi&eacute;n lo confirma: &ldquo;Creo que con un trabajo fijo seguir&iacute;a <em>ayudand</em>o, pero mi mujer se encargar&iacute;a de la casa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, las adolescentes siguen viendo el cuidado como una responsabilidad primaria. Paulina de Tucum&aacute;n y sector popular, por ejemplo, expresa: &ldquo;<strong>Yo me tendr&iacute;a que hacer cargo [de mis hijos], porque soy la madre</strong>. Es lo que me corresponde&rdquo;. <strong>Los testimonios muestran la persistencia de los estereotipos de g&eacute;nero, que contin&uacute;an moldeando las expectativas de las y los j&oacute;venes respecto a sus futuros roles en el hogar.&nbsp;&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        El informe pone en evidencia que, si no se toman medidas para profundizar el trabajo sobre la socializaci&oacute;n de g&eacute;nero, <strong>la desigual distribuci&oacute;n del cuidado no se modificar&aacute;</strong>. La mirada de las y los adolescentes sobre su rol presente y futuro como cuidadores es congruente con lo que las estad&iacute;sticas reflejan: actualmente, la brecha de tiempo dedicado al cuidado entre adolescentes mujeres y varones es del 44%, y esta cifra aumenta al 75% en la poblaci&oacute;n total (ENUT, 2021).
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                UNICEF Argentina / Churba                            </span>
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        Esta disparidad en el tiempo dedicado al cuidado tiene consecuencias profundas. En los hogares con personas que requieren cuidado, las jornadas laborales de las mujeres, sumando trabajo remunerado y no remunerado, son&nbsp;m&aacute;s largas: en promedio, ellas trabajan <strong>11 horas y 32 minutos diarios</strong>, mientras que los varones dedican <strong>9 horas y 50 minutos. </strong>Esto equivale a que <strong>las mujeres tienen 51 horas menos al mes</strong> para el autocuidado, la formaci&oacute;n personal y la vida social, lo que afecta su bienestar general.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, esta carga desigual repercute directamente en la <strong>inserci&oacute;n laboral </strong>de las mujeres, afectando su autonom&iacute;a econ&oacute;mica presente y futura: 11 de cada 100 mujeres que participan en el mercado laboral se retiran al tener un hijo o hija, y el n&uacute;mero asciende a<strong> 24 de cada 100 cuando tienen dos</strong> o m&aacute;s (EPH-INDEC, 1er trimestre de 2024). Y en parte es por esta raz&oacute;n que las jubilaciones de las mujeres son, en promedio, un 30% m&aacute;s bajas que las de los varones (Anses, 2023).
    </p><p class="article-text">
        Una herramienta clave para romper con estas din&aacute;micas es la <strong>Educaci&oacute;n Sexual Integral (ESI)</strong>, que se implementa en las escuelas y trabaja para desnaturalizar los roles de g&eacute;nero. La <a href="https://www.youtube.com/live/t5E-dx1MjCI?feature=shared" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ESI</a>, junto con otras pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, tiene el potencial de generar cambios en las futuras generaciones, promoviendo una distribuci&oacute;n m&aacute;s equitativa de las tareas de cuidado y construyendo una sociedad m&aacute;s justa.
    </p><p class="article-text">
        En el &uacute;ltimo a&ntilde;o, hemos visto c&oacute;mo el Gobierno ha desfinanciado la ESI y tambi&eacute;n el <a href="https://ela.org.ar/publicaciones-documentos/informe-actualizado-plan-enia-en-riesgo-razones-para-sostener-una-politica-publica-clave-para-revertir-la-reproduccion-intergeneracional-de-la-pobreza/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Plan Nacional de Prevenci&oacute;n del Embarazo No Intencional en la Adolescencia (ENIA)</strong></a><a href="https://ela.org.ar/publicaciones-documentos/informe-actualizado-plan-enia-en-riesgo-razones-para-sostener-una-politica-publica-clave-para-revertir-la-reproduccion-intergeneracional-de-la-pobreza/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">, </a>debilitando iniciativas clave que buscan desnaturalizar los roles de g&eacute;nero y garantizar derechos para las y los adolescentes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Desfinancia la ESI y la ENIA porque cree, en definitiva, que el lugar de las mujeres es el cuidado y el hogar? </strong>&iquest;Qu&eacute; futuro se les est&aacute; proponiendo a las y los adolescentes? &iquest;No cree el gobierno que las mujeres merecen&nbsp; la <em>libertad</em> de poder elegir su proyectos de vida sin discriminaci&oacute;n?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La libertad se construye al proporcionar las condiciones necesarias para su ejercicio, lo que exige, entre otras cosas, una inversi&oacute;n sostenida en educaci&oacute;n y pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que enfrenten el desaf&iacute;o de transformar las desigualdades de g&eacute;nero. Es hora de que se reconozca y se apoye el derecho de todas las mujeres a decidir sobre sus vidas y su futuro.
    </p><p class="article-text">
        <em>La autora integra el &aacute;rea de Pol&iacute;ticas de ELA</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mora Straschnoy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/algo-en-comun/siete-diez-adolescentes-argentina-realiza-tareas-intensivas-cuidado-trabajo-domestico-no-remunerado_132_11707868.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Oct 2024 15:13:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Siete de cada diez adolescentes en Argentina realiza tareas intensivas de cuidado y trabajo doméstico no remunerado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pobreza y desigualdad,Igualdad de género,Adolescentes,Infancias]]></media:keywords>
    </item>
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