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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Matías Máximo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autores/matias-maximo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Matías Máximo]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Renata Schussheim y la vuelta al teatro de Boquitas Pintadas a  25 años de su estreno: “El éxito es porque las palabras de Puig siguen teniendo mucha vigencia”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/renata-schussheim-vuelta-teatro-boquitas-pintadas-25-anos-estreno-exito-palabras-puig-siguen-teniendo-vigencia_1_9137946.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ced55c88-f8e1-4fcf-a1d2-d2e38945a963_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x809y529.jpg" width="1200" height="675" alt="Renata Schussheim y la vuelta al teatro de Boquitas Pintadas a  25 años de su estreno: “El éxito es porque las palabras de Puig siguen teniendo mucha vigencia”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La versión creada a partir de la segunda novela de Manuel Puig, quien cumpliría 90 este año, es uno de los sucesos teatrales de la temporada. Schussheim, a cargo del vestuario, hace la dupla en dirección con Oscar Araiz. Interpretada por la compañía del Teatro San Martín, la combinación de recursos escénicos le da plena vigencia a una historia chismosa que se sitúa en un pueblo bonaerense durante la década del 30.</p></div><p class="article-text">
        Para Renata Schussheim la clave del &eacute;xito de esta versi&oacute;n de Boquitas Pintadas son las emociones. En la sala Mart&iacute;n Coronado, la m&aacute;s grande del complejo teatral San Mart&iacute;n, la gente r&iacute;e, suspira, llora y al final se para para aplaudir con hurras. No importa el d&iacute;a ni la funci&oacute;n, quienes tienen la oportunidad de verla coinciden en que es un suceso teatral. &ldquo;Hoy para m&iacute; lo m&aacute;s importante es provocar alg&uacute;n tipo de sentimiento, directo y emocional. Que no pase tanto por la cabeza sino que emocione con la m&uacute;sica, el texto y la actuaci&oacute;n de los bailarines-actores. Evidentemente Boquitas provoca todo eso, porque la gente sale muy agradecida&rdquo;, dice Schussheim, que est&aacute; a cargo del vestuario y hace la dupla en direcci&oacute;n con Oscar Araiz.
    </p><p class="article-text">
        La primera vez que presentaron esta interpretaci&oacute;n de la novela de Manuel Puig fue hace 25 a&ntilde;os, y las rese&ntilde;as de entonces estaban tan conmovidas como el p&uacute;blico de hoy. Seg&uacute;n el core&oacute;grafo Araiz, trabajar con Schussheim tiene mucho que ver en que todos los detalles funcionen: &ldquo;Es como jugar con fuego, beber champa&ntilde;a, viajar en globo y caer por una monta&ntilde;a rusa, todo simult&aacute;neamente&rdquo;, dice. Este a&ntilde;o, Puig cumplir&iacute;a 90 y son muchos los homenajes que sirven de puente para volver sobre su obra. Adem&aacute;s de esta versi&oacute;n que interpreta el Ballet Contempor&aacute;neo del San Mart&iacute;n, en la Feria del libro hubo un desfile de sus personajes y el sello Seix Barral est&aacute; reeditando sus novelas, con pr&oacute;logos escritos por autoras como Claudia Pi&ntilde;eiro, Tamara Tenenbaum y Camila Sosa Villada.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Boquitas Pintadas                            </span>
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        &ldquo;Es f&aacute;cil identificarse con las palabras de Puig, que desenmascaran con compasi&oacute;n nuestras hipocres&iacute;as, solemnidades, envidias, cursiler&iacute;as. En Boquitas est&aacute;n potenciadas en los gestos corporales de los int&eacute;rpretes, a veces simples y realistas, a veces absurdos, incoherentes o po&eacute;ticos&rdquo;, dice Araiz, que lee en el resultado una sumatoria de factores que se conjugan: &ldquo;Est&aacute; la elaboraci&oacute;n literaria original e inteligente que propone Puig, la musical sonora de Edgardo Rudnitzky, una puesta en escena muy cuidada y detallista y una interpretaci&oacute;n emocionante que se evade de las etiquetas, porque sorprende evoca, recuerda, sue&ntilde;a y juega&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
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                Boquitas Pintadas                            </span>
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        Quien haya le&iacute;do la segunda novela de Puig se encontrar&aacute; con los textos al pie de la letra, un coro chismoso que aparece en formato de carta, confesi&oacute;n y radioteatro, entre otros recursos. En la obra, el m&eacute;todo para introducirlos en escena es el de la fonom&iacute;mica (la generaci&oacute;n del TikTok conoce esta t&eacute;cnica como &ldquo;lip sync&rdquo;, el arte de gesticular sobre una pista). En esas amplificaciones grabadas en 1997, que se mantienen en perfecto estado, se escuchan las voces de V&iacute;ctor Laplace, Divina Gloria, Mausi Mart&iacute;nez, Andrea Politti, Pedro Segni, Catalina Speroni, Alejandra Flechner, Alejandro Tantanian, Mario Filgueira y Betty Couceiro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
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                Boquitas Pintadas                            </span>
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        &ldquo;Es pr&aacute;cticamente la misma versi&oacute;n de hace 25 a&ntilde;os. Est&aacute; m&aacute;s condensada, digamos m&aacute;s apretada en cuanto a la participaci&oacute;n de gente, pero la banda sonora es la misma, y yo creo que el &eacute;xito es porque las palabras de Puig siguen teniendo mucha vigencia&rdquo;, dice Schussheim. Para ella, la oportunidad de volver a trabajar con Araiz es un placer, ya manejan un c&oacute;digo que hace que las cosas fluyan: &ldquo;Tenemos much&iacute;sima afinidad y nos divertimos, somos amigos. Hemos viajado por lugares incre&iacute;bles, es de las pocas personas con las cuales puedo compartir una vacaci&oacute;n y que no haga falta evitar silencios cuando aparecen, simplemente podemos quedar en estado contemplativo mirando un atardecer. Hemos compartido una vida entera y eso es invaluable. Y rar&iacute;simo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
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                Araiz  y Schussheim repusieron Boquitas Pintada de Manuel Puig                            </span>
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        Tanto Araiz como Schussheim destacan que en otras oportunidades -es la cuarta vez que la&nbsp; presentan- participaron actores, lo que en esta ocasi&oacute;n no hizo falta ya que con el elenco actual &ldquo;ballet y actuaci&oacute;n van de la mano&rdquo;. Hay un dato curioso. La directora de la Compa&ntilde;&iacute;a, Andrea Chinetti, particip&oacute; de la obra hace 25 a&ntilde;os, pero como bailarina y asistente. &ldquo;Cuando surgi&oacute; hacer Boquitas de nuevo tuvimos varias reuniones y le suger&iacute; a Oscar que haga un casting interno para que se diera cuenta que dentro del ballet hab&iacute;an muchos bailarines-actores, de hecho creo que los bailarines deben ser actores de alguna manera, ya que interpretamos personajes todo el tiempo&rdquo;, dice Chinetti. &ldquo;Tenemos gente muy talentosa, es un orgullo para la Argentina esta compa&ntilde;&iacute;a y la Escuela del San Mart&iacute;n que los prepara&rdquo;.&nbsp;
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                Oscar Aráiz en un ensayo de Boquitas Pintada                            </span>
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        El Ballet Contempor&aacute;neo del San Mart&iacute;n naci&oacute; en 1968 y fue creado por el propio Araiz, que entonces ten&iacute;a 28 a&ntilde;os y ya le dedicaba en su vida un lugar protag&oacute;nico a la danza y la coreograf&iacute;a. Desde entonces, todos los a&ntilde;os presentan varios programas en las salas del San Mart&iacute;n y tambi&eacute;n giran por provincias y festivales del mundo. &ldquo;Este 2022 la compa&ntilde;&iacute;a cumple 45 a&ntilde;os y vamos a reponer &lsquo;Bolero&rsquo;, de Ana Maria Stekelman, y una puesta de Josefina Gorostiza que incluye un dj y se presentar&aacute; en el hall. En octubre van a estar las exposiciones de los talleres coreogr&aacute;ficos de los bailarines, que todos los a&ntilde;os muestran sus trabajos, y tenemos planeada una gira por el pa&iacute;s&rdquo;, dice Chinetti.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al empezar los ensayos para Boquitas pintadas, en 2020, la pandemia los puso a prueba: fue la primera vez que hicieron pr&aacute;cticas de manera virtual, con la complejidad que incluye repasar&nbsp; coreograf&iacute;as entre varias personas a trav&eacute;s de una pantalla. Chinetti estaba confiada en que habr&iacute;a una buena recibida, m&aacute;s all&aacute; del p&uacute;blico habitual que suelen recibir: &ldquo;Cuando se present&oacute; por primera vez la obra funcion&oacute; s&uacute;per bien, y 25 a&ntilde;os despu&eacute;s creo que el texto de Puig tiene vigencia, as&iacute; como la tienen Renata y Oscar. Por eso se esperaba que funcione como le est&aacute; yendo&rdquo;.&nbsp;
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                Boquitas Pintadas en el Complejo Teatral San Martín                            </span>
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        Para Schussheim, el proceso creativo con Puig se dio similar al de otros espect&aacute;culos teatrales: &ldquo;Al momento en que uno lee un texto, un gui&oacute;n, est&aacute; frente a la m&uacute;sica o conversa -porque con Oscar trabajamos much&iacute;simo conversando-, la cabeza imagina un mundo, que te lo va sugiriendo eso mismo que ten&eacute;s enfrente&rdquo;. En el caso de Araiz, hacer coreograf&iacute;a puede ser una aventura que se renueva cada vez: &ldquo;El texto es m&uacute;sica, tiempo, silencios, sentido. Hay que escucharlo con cuidado, dejarse llevar por &eacute;l, acompa&ntilde;arlo&rdquo;. Schussheim y Araiz, dos trayectorias vertiginosas que ser&iacute;a injusto resumir, son un lujo para el teatro porte&ntilde;o. Combinarlos con el pulso popular de Puig resulta una f&oacute;rmula exquisita.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Boquitas pintadas se presenta viernes, s&aacute;bados y domingos a las 20 horas en el Complejo Teatral San Mart&iacute;n.</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Creaci&oacute;n de la banda de sonido original: Edgardo Rudnitzky. Realizaci&oacute;n de la banda de sonido original: Edgardo Rudnitzky y Gustavo Dvoskin. Masterizaci&oacute;n del sonido: Fabio Silva. Dise&ntilde;o de iluminaci&oacute;n: Roberto Traferri. Dise&ntilde;o de escenograf&iacute;a Alberto Negr&iacute;n. Dise&ntilde;o de video: Matias Otalora. Dise&ntilde;o de vestuario: Renata Schussheim. Reposici&oacute;n de la escenograf&iacute;a: Noelia Svoboda y Matias Otalora. Asistencia de direcci&oacute;n y reposici&oacute;n: Yamil Ostrovsky. Coreograf&iacute;a: Oscar Araiz. Idea, adaptaci&oacute;n y direcci&oacute;n: Renata Schussheim y Oscar Araiz</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>MM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fotografías: Carlos Furman, Complejo Teatral San Martín., Matías Máximo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/renata-schussheim-vuelta-teatro-boquitas-pintadas-25-anos-estreno-exito-palabras-puig-siguen-teniendo-vigencia_1_9137946.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 Jul 2022 04:01:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Renata Schussheim y la vuelta al teatro de Boquitas Pintadas a  25 años de su estreno: “El éxito es porque las palabras de Puig siguen teniendo mucha vigencia”]]></media:title>
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      <title><![CDATA[A 30 años del Orgullo como respuesta política]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/30-anos-orgullo-respuesta-politica_1_9122010.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/820e45d4-1cfe-4d00-a2fa-4904b425de9b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A 30 años del Orgullo como respuesta política"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En 1992 se realizó la “Semana del orgullo gay lesbiano”, que culminó con la primera marcha en Buenos Aires donde activistas y autoconvocados salieron a reclamarle al Estado leyes que garanticen los derechos humanos, más allá de las orientaciones sexuales y el género.</p><p class="subtitle">Cultura - 20 películas y series LGBT+ para el mes del orgullo</p><p class="subtitle">28 de Junio. - Día Internacional del Orgullo LGBTIQ+: el Obelisco iluminado con los colores y actividades en todo el mundo</p></div><p class="article-text">
        Los relatos coinciden en que hac&iacute;a mucho fr&iacute;o y que no llegaban a las 200 personas, que algunas iban con m&aacute;scaras y el canto general era &ldquo;alerta, alerta, alerta que caminan / los gays y las lesbianas por las calles de Argentina&rdquo;. Ese viernes invernal de 1992, la primera Marcha del Orgullo fue literalmente bendecida:
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Los medios vieron a un pastor bendiciendo a maricas y lesbianas que llevaban carteles con sus consignas y se acercaron a registrar el momento, porque la escena llamaba mucho la atenci&oacute;n &ndash;dice Roberto Gonz&aacute;lez de la Iglesia de la Comunidad Metropolitana, cuya se&ntilde;al de la cruz invoc&oacute; a un Dios diverso frente a la catedral.&nbsp;
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                Primera marcha del orgullo en Buenos Aires en 1992. Hoy se cumple 30 años                            </span>
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        En todas las fotos de aquel d&iacute;a, el pastor aparece en primera fila vestido de negro y con el tradicional cuello blanco que usan los religiosos. &ldquo;La idea de la bendici&oacute;n se le ocurri&oacute; a Carlos J&aacute;uregui como respuesta al monse&ntilde;or Quarracino, que desde su programa &lsquo;Para un mundo mejor&rsquo; todos los s&aacute;bados hablaba sistem&aacute;ticamente pestes de nosotros&rdquo;, recuerda&nbsp; Gonz&aacute;lez. &ldquo;En esa marcha le dije a Carlos &lsquo;&iexcl;qu&eacute; poquitos que somos!&rsquo;, y &eacute;l respondi&oacute; que no me preocupara porque era cuesti&oacute;n de tiempo. Si tengo que mirar atr&aacute;s para pensar d&oacute;nde est&aacute;bamos y ver d&oacute;nde estamos hoy, creo que salir a marchar me ense&ntilde;&oacute; a creer en las utop&iacute;as, a entender que luchar tiene sentido&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Primera Marcha del Orgullo en Argentina.                             </span>
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        Aquella primera Marcha del Orgullo de Argentina estaba alineada a las convocatorias mundiales por <strong>Stonewall</strong>, el bar neoyorquino donde el 28 de junio de 1969 un grupo de gays, lesbianas y trans -en su mayor&iacute;a latinos al margen del sistema- se plant&oacute; contra las constantes persecuciones policiales. En Buenos Aires el 28J de 1992 empezaron las acciones de la &ldquo;Semana del Orgullo Gay Lesbiano&rdquo;, que incluy&oacute; una volanteada por boliches y una misa en la ICM, una muestra de fotos y una conferencia en el Centro Cultural San Mart&iacute;n. El broche fue con la Marcha, que se hizo el 3 de julio de 1992 para evitar que se superpusiera con las elecciones legislativas en Capital Federal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por entonces no se usaba la sigla LGBT+, que ahora agrupa lesbianas, gays, bisexuales, travestis, trans, intersexuales, queers, no binaries y todo lo que se corra del binomio heteronormativo. De hecho era una discusi&oacute;n tensa si travestis y trans pertenec&iacute;an al movimiento: m&aacute;s all&aacute; de que Karina Urbina de Transdevi (Transexuales por el Derecho a la Vida y la Identidad) fuera de la comisi&oacute;n que organizaba, quienes participaron cuentan que adher&iacute;a por ser v&iacute;ctima de discriminaci&oacute;n e integrante de una minor&iacute;a, pero que no se sent&iacute;a gay ni lesbiana.&nbsp;
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                Marcha del Orgullo en Buenos Aires, el 28 de junio de 1992                            </span>
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        Aunque la convocatoria solo reuni&oacute; a unas 200 personas -hay quienes dicen 300- uno de sus logros fue conseguir gran resonancia a nivel medi&aacute;tico. Esto se explica por la estrategia de difusi&oacute;n que comenz&oacute; varias semanas antes de la Marcha, que se concentr&oacute; en explicar por qu&eacute; hab&iacute;a que hablar de &ldquo;orgullo&rdquo;. Marcelo Ferreyra, quien era parte de Gays por los Derechos Civiles, fue una de las personas que particip&oacute; en el <a href="https://www.moleculasmalucas.com/post/la-organizacion-de-la-primera-marcha-del-orgullo-en-argentina" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">operativo de comunicaci&oacute;n</a>:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Ten&iacute;amos buenos contactos de prensa con programas de llegada masiva como el de Mariano Grondona, que era muy visto en aquella &eacute;poca, y el de Silvina Chediek. Pero adem&aacute;s hicimos una conferencia de prensa una semana antes, que sali&oacute; en todos los diarios de tirada m&aacute;s importantes y nos ayud&oacute; a llegar a personas que no estaban involucradas en el activismo.
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                Volante con el cronograma de actividades. Fondo Marcelo Ernesto Ferreyra. Programa de Memorias Políticas Feministas Sexogenéricas, CeDInCI.                            </span>
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        Entre los medios que se acercaron a la Marcha estaba Flash, el semanario de <em>Diario Cr&oacute;nica </em>que todas las semanas dedicaba p&aacute;ginas a la cobertura de temas LGBT+. Adriana Carrasco&nbsp; -quien public&oacute; desde 1987 a 1991 <a href="https://www.eldiarioar.com/conexiones/digitalizaron-compilado-cuadernos-existencia-lesbiana_1_8518778.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cuadernos de Existencia Lesbiana</a> junto a Ilse Fuskova-, fue la periodista encargada del suceso: &ldquo;En ese momento yo ten&iacute;a carta libre para cubrir todo lo referido a lo que podemos llamar movimiento de liberaci&oacute;n homosexual, aunque no s&eacute; si le dimos la importancia que le damos retrospectivamente&rdquo;, recuerda Carrasco. &ldquo;La mayor&iacute;a estaban con m&aacute;scaras, porque ten&iacute;an preocupaci&oacute;n de perder sus trabajos, por eso en algunos de los testimonios de la nota de Flash salieron los nombres cambiados&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entre los textuales de la nota de Carrasco estaba el de Susana, una persona transexual de 30 a&ntilde;os que ped&iacute;a lo que dos d&eacute;cadas despu&eacute;s se sancionar&iacute;a como Ley de Identidad de G&eacute;nero: &ldquo;Nosotras vinimos a la marcha a reclamar que nos permitan cambiarnos el nombre y la referencia al sexo en nuestros documentos de identidad y que, para todos los efectos, se nos reconozca como mujeres. Es t&eacute;trico tener que hacer fila, por ejemplo, para votar en una mesa masculina. Nos hacen pasar por una verg&uuml;enza espantosa y nos obligan a convertirnos en infractoras para no pasar ese papel&oacute;n. Nos quitan de esa manera hasta el derecho de votar&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Carlos Jáuregui, Ilse Fuskova, Roberto González. Fondo Marcelo Ernesto Ferreyra. Programa de Memorias Políticas Feministas Sexogenéricas, CeDInCI.                            </span>
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        Las reuniones previas a la Marcha comenzaron dos meses antes en la m&iacute;tica casa de la calle Paran&aacute; 157, donde viv&iacute;an Carlos J&aacute;uregui -primer presidente de la Comunidad Homosexual Argentina y despu&eacute;s de Gays DC- y C&eacute;sar Cigliutti, quien presidi&oacute; la CHA desde 1996 hasta su muerte en 2020. Algunos hab&iacute;an propuesto que la Marcha fuera por la avenida Santa Fe, que era un punto de referencia para la comunidad, pero durante esos encuentros se decidi&oacute; que el recorrido fuera por Avenida de Mayo, desde la Casa Rosada hasta el Congreso de la Naci&oacute;n, pensando que ser&iacute;a una manera de visibilizar reclamos a los dos poderes del Estado encargados de crear leyes. Seg&uacute;n un c&aacute;lculo que J&aacute;uregui repiti&oacute; en varias entrevistas, basado en una teor&iacute;a personal, el 5% por ciento de la Argentina era gay o lesbiana, lo que daba una cifra que estamparon en carterles: &ldquo;Somos 1.500.000&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aunque no todas las agrupaciones de la &eacute;poca apoyaban la convocatoria (la CHA, decidi&oacute; correrse para continuar con su mensaje de &ldquo;dignidad&rdquo; en vez de usar la palabra &ldquo;orgullo&rdquo;), la comisi&oacute;n organizadora decidi&oacute; llamar a todos los grupos en pos de diversificar la asistencia. &ldquo;La idea estrat&eacute;gica era transicionar desde una organizaci&oacute;n &uacute;nica a un movimiento diverso y lo m&aacute;s abarcativo posible. Por supuesto que era la celebraci&oacute;n del Orgullo, pero quer&iacute;amos que fuera m&aacute;s: busc&aacute;bamos una iniciativa que trascendiera los espacios que exist&iacute;an hasta ese momento y que abarcara a la comunidad en general. Quer&iacute;amos hacer crecer un movimiento que tuviera una mirada pol&iacute;tica, una inserci&oacute;n en la lucha por los derechos&rdquo;, recuerda Ferreyra.
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                A cara descubierta Ilse Fuskova. Foto que aparece en el artículo de Adriana Carrasco. Biblioteca Nacional Mariano Moreno.                             </span>
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        La consigna de la primera Marcha fue &ldquo;Orgullo, Libertad, Igualdad&rdquo;, tres palabras lo m&aacute;s amplias posibles para englobar varias de las demandas que hab&iacute;a por entonces: derogaci&oacute;n de los edictos que criminalizaban a las identidades y las orientaciones sexuales, freno a las razzias policiales que se viv&iacute;an con frecuencia en bares y discos, acceso pleno a los derechos humanos, derecho a la identidad y separaci&oacute;n de la iglesia y el Estado. Adem&aacute;s de las nombradas Gays DC, ICM y Transdevi, tambi&eacute;n participaron en la organizaci&oacute;n SIGLA, Cuadernos de existencia lesbiana, Convocatoria Lesbiana y Grupo ISIS.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si bien en febrero del 84 hubo una salida al Parque Lezama entre la CHA y el GAG (Grupo de Acci&oacute;n Gay), y en el 86 hab&iacute;amos estado en el Parque Centenario volanteando contra los edictos policiales, la experiencia del 92 mostr&oacute; una incipiente comunidad, fue la gesta de lo que despu&eacute;s se empez&oacute; a llamar el colectivo LGBTIQ+&rdquo;, dice Gustavo Pecoraro, que en la primera Marcha particip&oacute; junto a Gays DC.
    </p><p class="article-text">
        Pecoraro, que entre otros libros publicados coordin&oacute; &ldquo;Ac&aacute; estamos. <a href="https://www.sasharg.com.ar/descargas/Articulos/Aca-Estamos-Version-Web.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carlos J&aacute;uregui, sexualidad y pol&iacute;tica en Argentina</a>&rdquo;, recuerda que en aquellas primeras reuniones la agenda del colectivo se nutr&iacute;a en principio de los reclamos que tra&iacute;a consigo cada identidad: &ldquo;Por supuesto que festej&aacute;bamos, porque ten&iacute;amos para festejar, pero indudablemente esos primeros pasos fueron de luchas y de mucha exigencia. Con los a&ntilde;os creo que la importancia de la visibilidad no solo ayud&oacute; a quien se visibilizaba, ayud&oacute; a que miles y miles de personas se sientieran contagiadas con la posibilidad de ser visibles y orgullosas, y me parece que ese es uno de los m&eacute;ritos m&aacute;s importantes que a&uacute;n tiene la Marcha&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
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            <span class="title">
                Marcha de Orgullo Gay en Buenos Aires (1992)                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Al a&ntilde;o siguiente de la primera convocatoria, en 1993, la reci&eacute;n nacida Asociaci&oacute;n de Travestis Argentinas (hoy llamada ATTTA para incorporar Travestis y Trans a la sigla) se sum&oacute; a la Marcha. &ldquo;Recuerdo que la vimos por televisi&oacute;n en vivo y salimos a tomarnos un taxi para llegar. Nosotras &eacute;ramos cuatro, pero conocimos a Carlos, C&eacute;sar y Marcelo de la comisi&oacute;n organizadora y nos invitaron a las reuniones de Paran&aacute;, donde empec&eacute; a ir en representaci&oacute;n de ATA. Ah&iacute; fue que nos enteramos c&oacute;mo se hac&iacute;an los reclamos y pudimos unir nuestra agenda&rdquo;, dice Mar&iacute;a Bel&eacute;n Correa, integrante fundadora de ATTTA y del <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/venganza-poetica-album-familia-trans_130_7172967.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Archivo de la Memoria Trans</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Correa en aquel momento las marchas &ldquo;no eran chic ni fashion, eran marchas pol&iacute;ticas. A muchos gays y lesbianas no les gustaba que nosotras llev&aacute;ramos tantos reclamos, porque de nuestra parte era siempre denunciar a la polic&iacute;a, a los edictos, con distintos lemas pero sin mover el dedo del rengl&oacute;n de que hab&iacute;a que denunciar la persecuci&oacute;n policial. Me acuerdo que el CELS nos hab&iacute;a colaborado con nuestros primeros afiches, que eran a color con la consigna &lsquo;vigilemos a la polic&iacute;a&rsquo;. A diferencia de quienes las primeras marchas usaban m&aacute;scaras porque ten&iacute;an para perder trabajos, familia, hijos; nosotras no ten&iacute;amos nada para perder porque ya lo hab&iacute;amos perdido todo o directamente no ten&iacute;amos nada&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Primera Marcha del Orgullo en Buenos Aires, junio de 1992                            </span>
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        Para muchxs el punto de inflexi&oacute;n que uni&oacute; a personas LGBT+ en un colectivo que pudo dejar algunas diferencias para enfocarse en una lucha com&uacute;n, fue el encuentro de Rosario de 1996, donde se gest&oacute; una transversalidad que se trasladar&iacute;a a las siguientes Marchas. En 1997 fue consensuado correr la convocatoria desde el 28J al mes de noviembre. Por un lado, para evitar las consecuencias del fr&iacute;o en quienes ten&iacute;an las defensas bajas por el&nbsp; vih o sida, ya que en ese momento no hab&iacute;a grandes tratamientos para neutralizar sus efectos. Por otro, para situar la fecha en la historia local y conmemorar la fundaci&oacute;n del colectivo Nuestro Mundo, la primera organizaci&oacute;n de diversidad de Argentina nacida el 1 de noviembre de 1967.
    </p><p class="article-text">
        Desde aquellas primeras Marchas, cada a&ntilde;o se festejan nuevos derechos y a la par se suman reclamos, se incorporan nuevas letras en la sigla sexogen&eacute;rica y aparecen otras formas de visibilizar libertades. Frente a la pregunta que cada tanto aparece cuestionando cu&aacute;l es el orgullo por el que se marcha, o por qu&eacute; politizar el sexo y el g&eacute;nero, una frase atribuida a Carlos J&aacute;uregui sintetiza una r&eacute;plica: &ldquo;En una sociedad que nos educa para la verg&uuml;enza, el orgullo es una respuesta pol&iacute;tica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>MM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Matías Máximo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/30-anos-orgullo-respuesta-politica_1_9122010.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Jun 2022 10:38:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[A 30 años del Orgullo como respuesta política]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Orgullo LGTBI,Marcha del Orgullo,Mes del Orgullo,Argentina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Incendio en Hotel Gondolín: investigan un atentado a la comunidad trans]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/incendio-hotel-gondolin-investigan-atentado-comunidad-trans_1_9058459.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e26aea32-8be4-47af-9d0f-a01d434bdc27_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Incendio en Hotel Gondolín: investigan un atentado a la comunidad trans"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hotel Gondolín es una Asociación-cooperativa donde viven unas 50 personas travestis y trans de todo el país. El sábado por la noche la habitación donde duerme su presidenta fue consumida por el fuego. Esperan que intervenga una fiscalía especializada en género.</p></div><p class="article-text">
        El s&aacute;bado a la noche, despu&eacute;s de la <strong>Marcha Ni Una Menos</strong>, la mayor&iacute;a de las residentes del <strong>Hotel Gondol&iacute;n </strong>estaba durmiendo en sus habitaciones. Las despert&oacute; el humo negro de un colch&oacute;n, que se esparci&oacute; desde una habitaci&oacute;n de la planta baja al pulm&oacute;n que conecta los tres pisos de la casona. No fue cualquier cuarto. Zoe, la presidenta de la Asociaci&oacute;n que aloja a mujeres travestis y trans de todo el pa&iacute;s, duerme all&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El atentado empez&oacute; del lado de afuera y se perdi&oacute; todo lo que hab&iacute;a en la habitaci&oacute;n. Si bien son cosas materiales, pudo haber ocurrido una tragedia&rdquo;, dice Zoe a <strong>elDiarioAR</strong>, quien se salv&oacute; del fuego porque esa noche estaba de viaje. Para ella, es imposible dejar de asociar que &ldquo;esto pas&oacute; un d&iacute;a despu&eacute;s de la Marcha de Ni Una Menos y estamos en el mes del Orgullo&rdquo;.&nbsp;
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                Así quedó el interior del hotel Gondolín                            </span>
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        Hotel Gondol&iacute;n queda en Araoz 924, en el barrio porte&ntilde;o de Villa Crespo. Su arquitectura es la de los caserones tradicionales de Buenos Aires, con un patio en el medio que une las habitaciones y la cocina. Hace 15 a&ntilde;os fue recuperado por un grupo de personas travestis y trans, que a falta de otro acceso a la vivienda la acondicionaron e hicieron del espacio un lugar habitable. Hoy es sede de la <strong>Asociaci&oacute;n Gondol&iacute;n</strong>, que adem&aacute;s de gestionarse de manera cooperativa para pagar impuestos y mantener la limpieza, tiene lazos con diferentes organizaciones para ayudar a que las residentes puedan terminar sus estudios y aprender oficios.
    </p><p class="article-text">
        Muchas de quienes viven en Gondol&iacute;n son personas que se dedican al trabajo sexual en Palermo y alrededores. Algunas lo eligen, otras no tienen opci&oacute;n y lo defienden por ser la &uacute;nica forma que encuentran para sobrevivir. Por esta raz&oacute;n, en varias ocasiones surgieron cruces con vecinos o personas que juzgan su forma de subsistencia. Es dif&iacute;cil dejar de asociar este contexto de exclusi&oacute;n estructural al momento de analizar las im&aacute;genes del incendio.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No hace mucho en la zona roja de Palermo y Constituci&oacute;n, luego en Once, compa&ntilde;eras travestis y trans sufrieron ataques de odio que son perpetuados repitiendo discursos de ciertos sectores pol&iacute;ticos y muy parecidos a los de cierta conductora de un &lsquo;canal de noticias&rsquo;&rdquo;, <a href="https://twitter.com/geraldinelesca/status/1533224528037523456?ref_src=twsrc%5Etfw%7Ctwcamp%5Etweetembed%7Ctwterm%5E1533224528037523456%7Ctwgr%5E%7Ctwcon%5Es1_&amp;ref_url=https%3A%2F%2Fwww.telam.com.ar%2Fnotas%2F202206%2F594685-hotel-gondolin-ataque-transfobico-incendio-villa-crespo.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">escribi&oacute; Geraldine, una activista trans que difundi&oacute; el video del incendio</a>. &ldquo;Los discursos de odio fomentados por estos sectores son consecuencia de estos ataques que se escudan bajo &lsquo;la libre expresi&oacute;n&rsquo;. &iquest;Hasta cu&aacute;ndo vamos a seguir soportando todos estos discursos trans y travesti odiantes?&rdquo;, escribi&oacute; en sus redes.
    </p><p class="article-text">
        El motivo del incendio, que fue denunciado por una persona que pasaba en bicicleta, es investigado por la Unidad de Flagrancia Norte del Ministerio P&uacute;blico Fiscal porte&ntilde;o, a cargo de Alejandro Pellicori. Desde el Gondol&iacute;n informaron que hoy se espera que ingrese a una Fiscal&iacute;a Especializada en Violencia de G&eacute;nero, para que la instrucci&oacute;n se realice teniendo en cuenta las particularidades de la comunidad trans y no se descarte un posible atentado. Tambi&eacute;n se difundi&oacute; un parte policial que resta intencionalidad atribuyendo el fuego a un cigarrillo, lo que carece de valor como prueba ya que no es una pericia definitiva.
    </p><p class="article-text">
        A partir de la viralizaci&oacute;n de las im&aacute;genes varias figuras y espacios de la pol&iacute;tica pidieron un pronto accionar de la justicia. Entre esos mensajes est&aacute; el del Ministerio de las Mujeres, G&eacute;nero y Diversidad, que repudi&oacute; el hecho y llam&oacute; al &ldquo;Poder Judicial a actuar de manera diligente y con perspectiva de diversidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>MM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Matías Máximo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/incendio-hotel-gondolin-investigan-atentado-comunidad-trans_1_9058459.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Jun 2022 17:54:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Incendio en Hotel Gondolín: investigan un atentado a la comunidad trans]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Homofobia,Atentado,LGTBI+,Comunidad trans,Justicia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un año sin Tehuel:  cómo desaparecer completamente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/ano-tehuel-desaparecer-completamente_1_8818134.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/afa56604-016a-4390-b34c-ce9dcb2ae087_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un año sin Tehuel:  cómo desaparecer completamente"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tehuel de la Torre fue visto por última vez con vida el 11 marzo de 2021. Había ido a una entrevista de trabajo en la localidad bonaerense de Alejandro Korn y nunca volvió. La causa, que ya se elevó a juicio, tiene a dos detenidos como principales acusados. El nombre de Tehuel se convirtió en un grito de lucha de los feminismos y la comunidad trans de Argentina.</p></div><p class="article-text">
        Hay escombros, paredes sin puertas y algo que fue un techo y ahora es nada. M&aacute;s all&aacute; un enjambre de fierros y maderas, la insistencia de los yuyos y restos de un ba&ntilde;o devenido en pozo. Las cosas fueron arrancadas. No se ven, pero seguro que debajo de una monta&ntilde;a de basura hay ratas, chinches, seres que pican o muerden. A metros de ese fantasma de casa apilada en Alejandro Korn, a una hora de la Ciudad de Buenos Aires, <strong>Tehuel de la Torre </strong>aparece en la &uacute;ltima foto donde se lo ve con vida: 11 de marzo de 2021, a las 20.42 de una noche sin retorno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La foto habla. Es una selfie que tom&oacute;<strong> Luis Alberto Ramos</strong>, due&ntilde;o de esa casa que ya no es, en la casilla de su vecino <strong>Oscar Alfredo Montes</strong>. Ramos exhibe tatuajes en el pecho, la boca en trompa como lanzando un beso, los ojos achinados vueltos un hilo negro. Al lado Montes, tambi&eacute;n afeitado a ras, tiene los brazos tatuados sobre la mesa coronada por una caja de Termidor tinto, uno de los vinos m&aacute;s baratos del mercado. Junto al vino hay una jarra de lata, un encendedor, un envoltorio que la resoluci&oacute;n no permite entender. La mirada de Montes es la de alguien que no tiene ganas de sacarse una foto pero acepta, sus manos juntas, los dedos cruzados.
    </p><p class="article-text">
        Tehuel est&aacute; en la otra punta y no se adivina ninguno de sus gestos. La visera del gorro le cubre los ojos y la boca, que adem&aacute;s se tapa con la mano izquierda. Lleva una camisa de blanco impoluto, se nota planchada: es el look que eligi&oacute; para ir a la propuesta de trabajo que le ofreci&oacute; Ramos, una changa de mozo que anunci&oacute; a su familia antes de salir de su casa en San Vicente, a 40 minutos de Korn. Esta foto que habla lleva la firma del Jefe de Pericias y es uno de los documentos de la causa judicial. Fue encontrada porque qued&oacute; subida en el Google de Tehuel a esa hora, en ese lugar. Despu&eacute;s, el apag&oacute;n.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Así quedó la casa del acusado por la desaparición y muerte de Tehuel.                            </span>
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        En las primeras notas period&iacute;sticas sobre la desaparici&oacute;n los pronombres variaban entre &ldquo;el&rdquo; o &ldquo;ella&rdquo;. Incluso sus allegados, dependiendo con quien se hable, mezclan art&iacute;culos en una misma oraci&oacute;n, frenan, dudan. Tehuel fue el nombre que le pusieron desde su nacimiento, una palabra que para el portal del Registro Civil es asexual (ni femenina ni masculina), y dependiendo las ramas de interpretaci&oacute;n del araucano significa sur / bravura / arisco.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tehuel usaba gorritos, pelo corto rapado a los costados, b&oacute;xers, ropa deportiva holgada. Le encantaba jugar al f&uacute;tbol y era de Boca. Seg&uacute;n algunas personas cercanas, estaba expresando su identidad de var&oacute;n trans con los recursos que pod&iacute;a. En redes usaba pronombre masculino. Casado, dice su Facebook.
    </p><p class="article-text">
        Desde diciembre se hab&iacute;a ido de lo de su padre y viv&iacute;a con su mam&aacute;, uno de sus nueve hermanos, su novia y el hijo que ella tuvo con una pareja anterior, a quien Tehuel tambi&eacute;n llamaba hijo, <em>mi chikit&iacute;n</em>. Cerca de esa casa humilde vive su hermana Ver&oacute;nica Alarc&oacute;n, una de las &uacute;ltimas de la familia en verlo aquel 11 de marzo. A la semana de la desaparici&oacute;n, cuando Tehuel hubiera cumplido 22 a&ntilde;os, hablamos por primera vez. Cont&oacute; que Ramos lo hab&iacute;a ilusionado con un trabajo y que se ofreci&oacute; llevarlo &eacute;l mismo, por eso fue al encuentro. &ldquo;Se hab&iacute;an conocido hac&iacute;a mucho tiempo, hace unos tres a&ntilde;os, cuando participaban de marchas en la cooperativa en la que estaban&rdquo;, dijo. Es que Tehuel aceptaba casi cualquier trabajo, hab&iacute;a dejado el secundario a unas materias de recibirse y se las arreglaba como pod&iacute;a. A pesar de los rebotes, dedicaba una parte de su vida al cansador trabajo de conseguir trabajo.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El barrio de Tehuel.                            </span>
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        Al comienzo, la justicia puso a la causa el t&iacute;tulo de &ldquo;averiguaci&oacute;n de paradero&rdquo;. Pero el eje empez&oacute; a cambiar cuando fue preso Ramos y, despu&eacute;s de encontrar la foto, cay&oacute; Montes como c&oacute;mplice. La principal prueba para el arresto de Ramos (38 a&ntilde;os, preso en 2009 por homicidio, liberado en 2018 y denunciado por abuso sexual en 2020) fue la &uacute;ltima se&ntilde;al que envi&oacute; el tel&eacute;fono de Tehuel desde su casa, en Mansilla al 1213.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ramos fue detenido en el domicilio de la que era su pareja, se hab&iacute;a rapado y su tel&eacute;fono estaba reseteado. Su versi&oacute;n fue que se encontraron a las 16.30 y le dijo a Tehuel que no podr&iacute;a darle el trabajo, que entonces &eacute;l le pidi&oacute; plata para volverse a su casa. &ldquo;No tengo un peso&rdquo;, le respondi&oacute; y, para demostrarle, le pidi&oacute; que lo acompa&ntilde;ara al cajero del Banco Provincia frente a la estaci&oacute;n de tren. Relat&oacute; que despu&eacute;s de eso se despidieron, que no supo m&aacute;s nada. Pero todo esto es un falso testimonio: en su cuenta no hubo movimientos y las c&aacute;maras del cajero tampoco lo tomaron, la hora de encuentro no coincide y la &uacute;ltima se&ntilde;al que envi&oacute; el celular de Tehuel fue a las 0.30 del otro d&iacute;a, desde las coordenadas de la casa que ya no es.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando me enter&eacute; lo que pas&oacute; sent&iacute; horror porque pens&eacute; en mis nenes,que siempre andan jugando en la calle&rdquo;, dice Liliana, vecina de la casa de enfrente. &ldquo;&Eacute;l era un tipo que no se trataba mucho, la que s&iacute; saludaba era la vieja, que se asomaba ah&iacute; por la ventana&rdquo;. La vieja es la madre de Ramos, que viv&iacute;a en una casa que tambi&eacute;n se volvi&oacute; escombros en el mismo terreno. El barrio, bautizado a conciencia La Esperanza, naci&oacute; de una toma de tierras en 2009, cuando un grupo de sin techos se organizaron para lotear unas hect&aacute;reas bald&iacute;as. Todav&iacute;a&nbsp; las calles son de tierra y el colectivo m&aacute;s cercano pasa a 15 cuadras. La civilizaci&oacute;n tambi&eacute;n les pasa por el costado: no hay agua corriente ni cloacas, todo sale de pozos que se autogestionan.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El barrio donde desapareció Tehuel.                            </span>
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        En el primer cateo los perros de Ramos se pusieron rabiosos y no quer&iacute;an dejar pasar a la polic&iacute;a, que lleg&oacute; con otros perros para que huelan. Ese d&iacute;a encontraron ropa y el celular de Tehuel prendido fuego. Una prueba clave: contra una pared hab&iacute;a sangre compatible con su ADN. La casa ya hab&iacute;a empezado a vaciarse porque la madre de Ramos, seg&uacute;n los vecinos, regal&oacute; los muebles. Un grupo se amonton&oacute; para ver los mazazos que destruyeron el piso de la casa. Pero ah&iacute; no encontraron m&aacute;s nada.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Era medio loquito ese Ramos, medio zafado&rdquo;, dice otra vecina y todas las que se asoman tienen una opini&oacute;n. Cualquiera en La Esperanza elabor&oacute; alguna teor&iacute;a sobre Tehuel, porque la polic&iacute;a se instal&oacute; por meses, revis&oacute; casa por casa e incluso mont&oacute; una carpa de campa&ntilde;a, con guardia permanente para cuidar los equipos de b&uacute;squeda.
    </p><p class="article-text">
        A dos cuadras de la casa de Ramos hay un campo bald&iacute;o de varias hect&aacute;reas y la laguna Mirin&iacute; -de la que solo se conserva un espejo poco profundo, porque empezaron obras para asfaltar una calle lindera-. Pasando esa laguna estaban los chanchos que Ramos alimentaba: en la zona lo ten&iacute;an de vista porque juntaba carcazas de pollo o espinazos de carne para llevarles. Se dice que &ldquo;aquella noche&rdquo; lo vieron cargando unas bolsas que llev&oacute; al chiquero, que algo tir&oacute; al Mirin&iacute;. Pero siguiendo esa versi&oacute;n los buzos t&aacute;cticos escarbaron varias veces entre el fondo barroso, a la vista de vecinos y c&aacute;maras de tv, y no encontraron nada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los chanchos hambrientos de carne y sobras hoy no se sabe a d&oacute;nde fueron a parar.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El espejo de agua cerca de donde desapareció Tehuel, la Policía buscó su cuerpo durante semanas ahí.                            </span>
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        A diez d&iacute;as del 11 de marzo de 2021, se viraliza un marco para incrustar en los perfiles de las redes sociales con el lema &iquest;D&Oacute;NDE EST&Aacute; TEHUEL? La imagen joven y sonriente, con una pulserita de la diversidad en la mano, se replica en flyers y pintadas callejeras, se vuelve un grito de lucha, un lema de las diversidades sexuales y feminismos. Su desaparici&oacute;n es interpretada como una sin&eacute;cdoque de la vida de varones trans en Argentina: invisibilizados, expulsados de algunos espacios feministas por no ser mujeres, atacados por varones al traicionar el rol que les asigna el patriarcado. Personas que desaparecen incluso estando.
    </p><p class="article-text">
        La familia quiso colaborar en la b&uacute;squeda, pero les pidieron que no lo hagan por sus propios medios. Seg&uacute;n los investigadores pod&iacute;an estropear o borrar indicios si no se manejaban con protocolos. Frente a la impotencia se dedicaron a marchar y custodiar cada uno de los rastrillajes desde lejos. Mientras, se llam&oacute; a una convocatoria en el obelisco porte&ntilde;o pidiendo que aparezca. Y con vida:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;No es casualidad que haya pasado esto, la violencia que vivimos es todos los d&iacute;as. Salgo de mi casa con miedo, m&aacute;s all&aacute; de la ropa que me ponga y por d&oacute;nde me mueva, porque s&eacute; que si llego a cruzarme con la persona equivocada puedo recibir un golpe &mdash;dice Alejandro, 21 a&ntilde;os e integrante del <strong>Movimiento de Juventudes Trans</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Nuestras desapariciones no frenaron cuando volvi&oacute; la democracia y lo peor es que de la mayor&iacute;a ni siquiera nos enteramos, sumado a la discriminaci&oacute;n de los entornos cercanos que hace que a veces ni nos busquen &mdash;reclama Francisco, activista y locutor del programa TransPortando Ideas.
    </p><p class="article-text">
        Las marchas y rastrillajes al comienzo reciben cobertura en vivo, pero aplastadas por las coyunturas y la pandemia empiezan a volverse una cuesti&oacute;n de nicho. De a poco, el nombre de Tehuel se escurre de la opini&oacute;n p&uacute;blica. &iquest;Hay desaparecidos que desaparecen m&aacute;s que otros? &iquest;Hay angustias con las que una sociedad empatiza m&aacute;s? S&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Ver&oacute;nica me env&iacute;a un mensaje. La recompensa que la Direcci&oacute;n Provincial de Registro de Personas Desaparecidas ofrece es de 2 millones de pesos en abril, lo que m&aacute;s adelante pasar&aacute; a 4 millones. Ahora, a d&iacute;as de que se cumpla un a&ntilde;o de la desaparici&oacute;n de Tehuel, el tel&eacute;fono por el que nos contact&aacute;bamos dice que ya no es un abonado en servicio.
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                    alt="Desde hace un año, cuando desapareció Tehuel, el reclamo es permanente: ¿Dónde está Tehuel?"
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            <span class="title">
                Desde hace un año, cuando desapareció Tehuel, el reclamo es permanente: ¿Dónde está Tehuel?                            </span>
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        El padre, Andr&eacute;s de la Torre, tiene 68 a&ntilde;os y trabajaba como remisero, pero ahora es un jubilado que hace malabares con el haber m&iacute;nimo. Vive en Trist&aacute;n Su&aacute;rez, en una casa donde Tehuel se cri&oacute; e iba y ven&iacute;a seg&uacute;n el momento del a&ntilde;o (y de su estado de &aacute;nimo).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Pon&eacute;: el pap&aacute; de Tehuel est&aacute; enojado, muy enojado. Con la justicia, con los pol&iacute;ticos, con los ministerios, con el Poder Judicial. Bien enojado.
    </p><p class="article-text">
        Tomo nota.
    </p><p class="article-text">
        Hubo demora en todo. No voy a ser tan necio de decir que no le pueden haber quitado la vida, pero el 98 por ciento fue buscarla muerta, nunca con vida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; le parece que se dieron esas demoras?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Porque la justicia, el Poder Judicial, es una porquer&iacute;a, una basura, pero basura total. Que ni el Procurador ni nadie me vengan con los derechos humanos porque no tienen que defender al delincuente, &iquest;d&oacute;nde est&aacute;n los derechos humanos de Tehuel, de sus parientes y sus amigos? Ni me llamaron los de derechos humanos, son una manga de hijos de puta. Una basura de mierda, viven a costillas de nuestros impuestos. A Tehuel la abandonaron, ya no la buscan. Nunca le import&oacute; a nadie, nadie, &iquest;sab&eacute;s lo que quiere decir nadie? Nadie.
    </p><p class="article-text">
        El pronombre femenino es un ruido constante. Imagino que a Andr&eacute;s no le va a gustar la pregunta, pero es inevitable saber si Tehuel le hab&iacute;a dicho algo sobre los pronombres masculinos, sobre lo que significa ser un var&oacute;n trans.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Noooo, &iexcl;eso lo pusieron ustedes! A ella le gustaban las mujeres y punto. Para mi trans es transformista, un tipo que tiene mujer, hijos, hermano pero le gusta vestirse de mujer; o una mujer que tiene su marido, hijo y le gusta vestirse de hombre. Esos son trans, no s&eacute; por qu&eacute; no buscan en el diccionario, est&aacute;n equivocados todos, &iexcl;todes! &iquest;&iexcl;Qu&eacute; todes!? El colectivo feminista me tiene re podrido, todo es un negocio. Vos sos una persona libre desde el momento en que nac&eacute;s, no ten&eacute;s por qu&eacute; ver en la calle cosas que puedan entorpecer tu mente: no pod&eacute;s ver dos minas ni dos tipos bes&aacute;ndose, eso no puede ser.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Tehuel de la Torre                            </span>
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        El padre est&aacute; convencido de que la prensa evita llevarlo a programas en vivo porque su lengua es filosa y dice verdades que otros callan (verdades suyas con las que Tehuel ten&iacute;a que convivir). Jura que si le dan 30 minutos en un canal de aire se va a despachar. Su voz imperativa carga una mezcla de orgullo y tristeza. Como &eacute;l repite, es un hombre enojado, partido, que extra&ntilde;a a Tehuel y solo puede imaginar que est&aacute; con vida. Quiz&aacute; ya estaba enojado desde antes, pero ahora su bronca tiene una causa que lo sigue d&iacute;a y noche. No le alcanzan los ingresos, que si no dar&iacute;a vuelta el pa&iacute;s hasta que aparezca. En solitario sostiene la versi&oacute;n de una red de trata que lo tiene a Tehuel en alg&uacute;n lugar, por eso consigui&oacute; un abogado diferente a las abogadas de la madre y la hermana.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;No me interesa el juicio. Ahora mis energ&iacute;as est&aacute;n puestas en buscar, pero necesit&aacute;s plata para ir a otras provincias. Me gustar&iacute;a ir a Rosario para estar en la trata de blancas, despu&eacute;s tendr&iacute;a que ir al Norte que hay otro tipo de trata, despu&eacute;s a la zona de Tigre. Nunca le dijimos nada a Tehuel de su forma de vida, solo que no confiara porque a la mirada de los hombres ella era una mujer. Pero bueno, confi&oacute; en un tipo que le iba a dar laburo y la hizo desaparecer.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Un mural que recuerda la desaparición de Tehuel.                            </span>
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        Una fuente judicial con acceso pleno a la causa (que pide que su nombre no aparezca, debido al pacto de respeto que tiene con la familia), afirma que seg&uacute;n las pruebas recolectadas y el perfil de Ramos &ldquo;todos los indicios hacen pensar que Tehuel no est&aacute; con vida&rdquo;. Sobre la hip&oacute;tesis de que est&eacute; secuestrado, dice que &ldquo;se investig&oacute; con Trata de Naci&oacute;n y de Provincia, y ninguno de los dos dieron indicadores de que sea una v&iacute;ctima de trata&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La instrucci&oacute;n que llev&oacute; la fiscal Karina Guyot ya no busca a Tehuel vivo, por eso en noviembre se cambi&oacute; la car&aacute;tula a &ldquo;homicidio agravado por odio a la orientaci&oacute;n sexual e identidad de g&eacute;nero&rdquo;. Cuando los citaron, Ramos y Montes se declararon inocentes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Montes (47 a&ntilde;os, reciclador, cartonero) al inicio de la causa dijo que no hab&iacute;a visto a Tehuel. Pero al aparecer la foto admiti&oacute; que s&iacute;, solo un rato, y que despu&eacute;s de una discusi&oacute;n por plata con Ramos, abandonaron su casilla. Despu&eacute;s dijo que ten&iacute;a m&aacute;s informaci&oacute;n: que al otro d&iacute;a de aquel 11 de marzo lo hab&iacute;an visto a Tehuel en una &ldquo;fiesta clandestina&rdquo;, en un barrio de Korn lejos de La Esperanza. Todo esto incomprobable.
    </p><p class="article-text">
        Sin certezas sobre lo que pas&oacute; despu&eacute;s de la medianoche, cuando el tel&eacute;fono se apag&oacute; para siempre, la causa se elev&oacute; y este a&ntilde;o tendr&iacute;a que llegar el juicio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante la &uacute;ltima Marcha del Orgullo se repiti&oacute; una pancarta que dec&iacute;a &ldquo;No estamos todxs, falta Tehuel&rdquo;. Falt&oacute; para la promulgaci&oacute;n de la Ley de Acceso al Empleo Formal para personas trans, para terminar sus estudios secundarios y para conformar la familia que planeaba con su novia. Y sigue faltando: su desaparici&oacute;n es una herida en la democracia y una prueba m&aacute;s de que la justicia necesita una reforma, un protocolo que entienda las estructuras elementales del odio por g&eacute;nero. Seguir&aacute; faltando hasta que se responda un reclamo que se resume en tres palabras: &iquest;D&oacute;nde est&aacute; Tehuel?
    </p><p class="article-text">
        <em>MM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Matías Máximo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/ano-tehuel-desaparecer-completamente_1_8818134.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 11 Mar 2022 11:42:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un año sin Tehuel:  cómo desaparecer completamente]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Tehuel,Varones trans,Desaparición]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Si te viera tu madre. Activismos y andanzas de Claudia Pía Baudracco]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lecturas/si-viera-madre-activismos-andanzas-claudia-pia-baudracco_1_8504365.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/02a71f71-e27e-4c25-b6c9-a3b34173d09a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Si te viera tu madre. Activismos y andanzas de Claudia Pía Baudracco"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un adelanto de "Si te viera tu madre. Activismos y andanzas de Claudia Pía Baudracco" (Edulp, 2021), de María Marta Aversa y Matías Máximo, sobre la vida de Claudia Pía Baudracco, La Gorda,  quien en 1993 fundó junto a María Belén Correa la Asociación de Travestis, Transexuales y Transgéneros de Argentina, el primer espacio T que logró representación en todo el país.</p></div><h3 class="article-text">Pr&oacute;logo</h3><p class="article-text">
        Por Ornella Infante
    </p><p class="article-text">
        Convocada a presentar este libro sobre historias de Claudia P&iacute;a, quien marc&oacute; mi historia, la de las personas trans de la Argentina y de nuestra Am&eacute;rica Morena; no puedo menos que emocionarme y reforzar el compromiso que tan bien supo transmitirme ella: amiga, hermana, compa&ntilde;era. 
    </p><p class="article-text">
        La conoc&iacute; en una tarde de invierno de 1996 en casa de Luisa Paz, Santiago del Estero Capital. Luisa me llam&oacute; para decir que hab&iacute;a llegado una hermana de ella a la que no ve&iacute;a hace muchos a&ntilde;os y si yo la invitaba a fumar un porro- y si de fumar porro se trataba, por supuesto que hab&iacute;a que llamarme a m&iacute;-. 
    </p><p class="article-text">
        P&iacute;a volv&iacute;a de las termas de R&iacute;o Hondo, no era la t&iacute;pica trans de aquellos tiempos y muy r&aacute;pidamente me deslumbro: empez&oacute; a hacer todo el despliegue militante que sab&iacute;a hacer cada vez que se encontraba con una persona trans y daba inicio a una formaci&oacute;n sin precedentes. Te hac&iacute;a reflexionar sobre lo que suced&iacute;a en una vida como es la nuestra, la de las personas trans. Te hablaba sobre la importancia de lo colectivo al tiempo que iba tejiendo ese colectivo, invit&aacute;ndote a participar. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Marcha del orgullo, junto a Ornella Infante                            </span>
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        As&iacute; constituy&oacute;, junto con otras compa&ntilde;eras trans como Bel&eacute;n Correa, la Asociaci&oacute;n de Travestis, Transexuales y Transg&eacute;neros de Argentina (ATTTA),&nbsp;organizaci&oacute;n que supo ser la gran escuela de militantes, donde nos formamos muchas quienes hoy tenemos responsabilidades en organizaciones pol&iacute;ticas e incluso en los gobiernos, y que nos nutrimos de diversas experiencias organizativas para llegar a estas otras, de representatividad, en el Ejecutivo Nacional o siendo candidatas en elecciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        P&iacute;a signific&oacute; la esperanza, signific&oacute; la transformaci&oacute;n, signific&oacute; la organizaci&oacute;n, signific&oacute; la transgresi&oacute;n, signific&oacute; la hermandad, signific&oacute; el compa&ntilde;erismo, la complicidad y la amistad, lo que una no busca en una organizaci&oacute;n, pero lo encuentra. Eso signific&oacute; mi v&iacute;nculo con Claudia P&iacute;a, un v&iacute;nculo que marc&oacute; mi vida a fuego en el mejor y mayor sentido de las palabras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y pese a la invisibilizaci&oacute;n voluntaria de algunos sectores, ella trasciende no solo la Ciudad Aut&oacute;noma o el pa&iacute;s donde se puso a organizar a cientos de mujeres trans en los lugares m&aacute;s rec&oacute;nditos a los que se pod&iacute;a llegar solo en micro, en bici o hasta a caballo; sino tambi&eacute;n cruzando fronteras para organizar la patria grande. 
    </p><p class="article-text">
        Ella fue la transformaci&oacute;n que nosotras necesit&aacute;bamos para entender que hab&iacute;a posibilidad de vivir como ciudadanas plenas de derechos, ocupando los lugares que hist&oacute;ricamente nos fueron negados, y tambi&eacute;n nos movi&oacute; a imaginarnos m&aacute;s all&aacute; de nuestra expectativa de vida, que es de 35 a 40 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Sin Claudia P&iacute;a no habr&iacute;a Ley de Identidad de G&eacute;nero, sin Claudia P&iacute;a muchas no estar&iacute;amos en los lugares en que estamos, sin Claudia P&iacute;a no estar&iacute;amos imagin&aacute;ndonos o atrevi&eacute;ndonos a imaginarnos ocupar otros lugares, porque fue ella quien nos ense&ntilde;&oacute; a ser, pensar y vivir de la manera en que hoy vivimos. 
    </p><p class="article-text">
        P&iacute;a significa el empoderamiento de las &uacute;ltimas y los &uacute;ltimos de la fila, significa el mayor m&eacute;rito a la vida de una militante: dejar una marca en la historia de su pueblo. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como todo lo que refiere a Claudia P&iacute;a, este libro es tambi&eacute;n un proceso colectivo al cu&aacute;l me toca ponerle pr&oacute;logo para hablar de una revolucionaria&nbsp;e invitarles a conocer m&aacute;s de La Gorda, sin ning&uacute;n tipo de dosificaci&oacute;n .
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Junto a Ornella Infante y María Belén Correa                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>Introducci&oacute;n</strong>&nbsp;</h3><p class="article-text">
        A fines de 2018 se hizo una reuni&oacute;n para cumplir uno de los &uacute;ltimos deseos de Claudia P&iacute;a, La Gorda. En un ritual pagano y a la vez sagrado se esparcieron sus cenizas en diferentes provincias, en simult&aacute;neo, mientras sonaba m&uacute;sica de cachengue y com&iacute;amos un bacanal de cosas ricas, y fum&aacute;bamos otras, como a ella le gustaba cada vez que se juntaba entre pares. Esa noche qued&oacute; inaugurado la Biblioteca &amp; Museo Claudia P&iacute;a Baudracco, un espacio para visitar su archivo que es enorme e invaluable: hay fotos, cartas, postales, todas las remeras de ATTTA (Asociaci&oacute;n de Travestis Transexuales y Transg&eacute;neros de Argentina), tarjetas de llamadas telef&oacute;nicas, largas listas de comidas que compraba en el penal, su tuquero preferido, otras fotos, suyas, de aquellas y otras m&aacute;s. Toda una &eacute;poca que por muchos a&ntilde;os qued&oacute; fuera de &ldquo;la historia oficial&rdquo; y estuvo solo en la secci&oacute;n policiales, aunque ella sab&iacute;a que en alg&uacute;n momento sus recuerdos ser&iacute;an valorados y por eso los guardaba.
    </p><p class="article-text">
        Aquella noche de cenizas nos conocimos y quedamos en volver a vernos para concretar el proyecto de un libro pendiente (Marta y Mat&iacute;as: l&eacute;ase esto escrito por la dupla, aunque de a momentos usamos el atajo de la tercera persona para facilitarnos la tarea de contar a cuatro manos).
    </p><p class="article-text">
        En el documental &ldquo;Si te viera tu madre, huellas de una leona&rdquo;, se habla de la presentaci&oacute;n de un libro sobre La Gorda, aunque ese tomo -que no existi&oacute; hasta ahora- era un recurso ficcional. Con esta publicaci&oacute;n se concreta otro de los deseos de Claudia, una deuda que Marta le devuelve a su gran amiga (la misma que vivi&oacute; con ella y le llen&oacute; la casa de recuerdos). Mat&iacute;as pensaba que ese libro exist&iacute;a, y cuando se enter&oacute; que no puso su experiencia a disposici&oacute;n para organizar en pos de darle una forma a lo que ya estaba. Una historiadora y un periodista, una mezcla de registros que en esta ocasi&oacute;n se dejan llevar por lo que le conviene en cada momento al relato: entrevistas, cr&oacute;nicas en tercera persona, ensayos en primera e im&aacute;genes que acompa&ntilde;an y de a momentos toman las riendas.
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        Hay muchas an&eacute;cdotas a partir de las entrevistas, la mayor&iacute;a momentos de risas y haza&ntilde;as p&iacute;caras. Incluso cuando de un momento a otro aparec&iacute;a la tristeza que causa volver sobre violencias de la polic&iacute;a y todas las instituciones, la balanza siempre quedaba del lado de la alegr&iacute;a del desparpajo, de las aventuras de una loca linda que hizo tambalear unas cuantas estructuras. Ensamblar esa vida en cap&iacute;tulos fue pasarla bien y en eso tuvieron que ver Luisa Luc&iacute;a Paz, Mar&iacute;a Bel&eacute;n Correa, Marcela La Rompecoches, Los Sapitos Jos&eacute; y Marcelo, La Daniel Busato, Caro la hermana de Claudia. Tambi&eacute;n la voz de La Beba y la abogada &Aacute;ngela Vanni, que murieron meses despu&eacute;s de que concretar la entrevista. La coralidad se completa con el aporte de Javier Capuano, que entrevist&oacute; a La Gorda en 2010 y nos permite traerla en voz propia, y el trabajo del Archivo de la Memoria Trans, que digitaliz&oacute; gran parte de sus recuerdos.
    </p><p class="article-text">
        Sabemos que este libro podr&iacute;a contarse de otra forma y que se podr&iacute;an haber subrayado otros momentos, que de La Gorda hay much&iacute;simo m&aacute;s para contar y que seguro se merece una gran p&aacute;gina en la historia de los activismos en Am&eacute;rica Latina. Sabemos todo eso y tambi&eacute;n nos animamos a convivir con la falta, la certeza de que esta elecci&oacute;n consiste en una manera &iacute;ntima de recordarla: desde la rigurosidad del dato a la subjetividad de los sentimientos que despert&oacute; su paso en la tierra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando le preguntamos por qu&eacute; La Gorda no es una figura tan recordada como otras dentro del activismo, Mar&iacute;a Bel&eacute;n Correa nos respondi&oacute; que &ldquo;hay mucha gente que ante el gris de las personas prefiere hablar de otra cosa&rdquo;. Ac&aacute; elegimos el gris de una historia con matices. Una humanidad que tiene el derecho de haberse equivocado y transitar caminos que no eran l&iacute;citos, aunque nadie podr&iacute;a negar que cumplieron con la ley del deseo y estuvieron marcados con c&oacute;digos. Las glorias de Claudia tienen tanto derecho a ser contadas como sus ocasos, ya que si no estar&iacute;amos ignorando su vida y replicando una vez m&aacute;s lo que &ldquo;la historia oficial&rdquo; acepta que sea contado: borrando todo rastro de la humana y dejando una leyenda digna de beatificaci&oacute;n, aunque mort&iacute;fera para quienes quedamos. Esperamos que sepan apreciar la apuesta, y que este libro que titulamos &ldquo;Si te viera tu madre&rdquo; -como el boliche que tantas alegr&iacute;as le dio-, sea una invitaci&oacute;n a que hagan sus propias conclusiones. Sus propias historias para llenar nuevas p&aacute;ginas.
    </p><p class="article-text">
        <em>Mar&iacute;a Marta Aversa y Mat&iacute;as M&aacute;ximo</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Marta Aversa, Matías Máximo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lecturas/si-viera-madre-activismos-andanzas-claudia-pia-baudracco_1_8504365.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 Nov 2021 03:20:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Si te viera tu madre. Activismos y andanzas de Claudia Pía Baudracco]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[LGTBI+,Identidad de género]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Maricoteca, la primera wiki LGBT+ de América Latina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/maricoteca-primera-wiki-lgbt-america-latina_1_8215961.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/abf7bb83-d8e9-4e95-8f6f-39f3770ace1a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Maricoteca, la primera wiki LGBT+ de América Latina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La red digital surgió para visibilizar personas y también para intercambiar habilidades, experiencias y trayectorias. El objetivo es cruzar a quienes están armando un proyecto y desean disidencias en su equipo, pero también posibilita alianzas y aporta a la memoria colectiva relatos que por mucho tiempo quedaron fuera de “la historia oficial”. En pocas semanas ya cuenta con más de 500 perfiles.</p></div><p class="article-text">
        En la jerga de la comunidad <strong>LGBT+</strong> la maricoteca es un lugar de encuentro y fiesta. Esta palabra que no est&aacute; en la <strong>RAE </strong>fusiona la mariconer&iacute;a y la discoteca y es un gui&ntilde;o a la complicidad de moverse sin miedo, en un ambiente donde no hace falta explicar demasiado y nadie pide cuentas sobre el g&eacute;nero, la biolog&iacute;a y el deseo. Tomando esas premisas de <strong>zorroridad</strong> (otra palabra que no est&aacute; en la RAE y combina zorrer&iacute;a y sororidad) naci&oacute; <a href="https://maricoteca.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">maricoteca.org</a>, que funciona como la primera wiki LGBT+ de Am&eacute;rica Latina y ya tiene cargados 500 perfiles en apenas unas semanas del lanzamiento.
    </p><p class="article-text">
        Maricoteca.org es una red digital de visibilizaci&oacute;n de personas LGBT+ que intercambian habilidades, experiencias y trayectorias. Naci&oacute; para cruzar a quienes est&aacute;n armando un proyecto y desean disidencias en su equipo, pero tambi&eacute;n posibilita alianzas y aporta a la memoria colectiva relatos que por mucho tiempo quedaron fuera de &ldquo;la historia oficial&rdquo;. El funcionamiento es bien simple. Al entrar a la web hay un buscador dividido en ubicaci&oacute;n, identidad autopercibida y pr&aacute;ctica. Seleccionando una o varias combinaciones se accede a los perfiles que tienen una presentaci&oacute;n, videos, fotos, links e info de contacto. Esta f&oacute;rmula b&aacute;sica pero efectiva es el sue&ntilde;o cumplido de Endi Ruiz -artista visual y realizador- y Fif&iacute; Real -artivista cuir-, que muchas veces quisieron conformar grupos de trabajo desde la disidencia y no les result&oacute; tarea f&aacute;cil.
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                Maricoteca, un espacio digital para el encuentro de talento y disidencias                            </span>
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        Para Fif&iacute; ser cuir no binaria dentro del sistema cultural signific&oacute; convertirse en sobreviviente, por eso la necesidad de construir estrategias: &ldquo;Nos gusta trabajar&zwnj; &zwnj;con&zwnj; &zwnj;personas&zwnj; &zwnj;que &zwnj;&zwnj;puedan&zwnj; &zwnj;entender&zwnj; &zwnj;las&zwnj; &zwnj;sensibilidades&zwnj; &zwnj;que&zwnj; &zwnj;nos&zwnj; &zwnj;atraviesan&zwnj; &zwnj;a&zwnj; &zwnj;la&zwnj; &zwnj;hora&zwnj; &zwnj;de&zwnj; &zwnj;plantear&zwnj; &zwnj;proyectos&zwnj; &zwnj;de&zwnj; &zwnj;la&zwnj; &zwnj;disidencia&zwnj;. Tuve muchas malas experiencias trabajando con pakis&rdquo;. Lo mismo vibra Endi, que a veces le da vuelta a un proyecto y su expectativa, por ejemplo al contactar a un guionista, es que pueda hablar un lenguaje en com&uacute;n, &ldquo;que&zwnj; &zwnj;minimamente&zwnj; &zwnj;tenga&zwnj; &zwnj;una&zwnj; &zwnj;consciencia,&zwnj; &zwnj;que&zwnj; &zwnj;sea&zwnj; &zwnj;una&zwnj; &zwnj;persona&zwnj; &zwnj;deconstruida&rdquo;.&zwnj; &zwnj;
    </p><p class="article-text">
        Para generar un perfil la web permite combinar identidades o sumar otras en los casos donde lo percibido no aparezca. As&iacute; se puede elegir lesbiana, travesti, trans, marica, gay, bisexual, &aacute;genero, no binarie, queer; pero tambi&eacute;n presentarse al mundo con otras menos populares que fueron cargando les usuaries: do&ntilde;a, no hombre, ex feto, torcida, tort&oacute;n patrio, androsexual, ni idea, mostra, lesbiano, manfloro y etc&eacute;tera. *Aclarando que esta &uacute;ltima de momento no es una identidad en Maricoteca, pero nadie descarta la opci&oacute;n :)&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En su esp&iacute;ritu de construir un presente m&aacute;s habitable Maricoteca atiende al pasado. Pensemos un momento en lo que se repet&iacute;a con los recuerdos de una persona LGBT+, hasta no hace tanto tiempo, cuando mor&iacute;a: muchas familias biol&oacute;gicas se ocupaban de tirar todo rastro queer de entre las fotos, editar las an&eacute;cdotas llamando &ldquo;amigo&rdquo; a las parejas y nombrando &ldquo;especial&rdquo; a cualquier desviaci&oacute;n de la heteronorma. Poner en valor esas historias no contadas, darles un espacio sin borrarles su identidad, es un aporte a la memoria colectiva.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Para fortalecer la identidad colectiva surgió maricoteca                            </span>
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        &ldquo;Dentro&zwnj; &zwnj;de&zwnj; &zwnj;este&zwnj; &zwnj;gran&zwnj; &zwnj;mapa&zwnj; &zwnj;que se est&aacute; armando en Maricoteca hay una categor&iacute;a po&eacute;tica que llamamos &lsquo;faros&rsquo;, sobre gente que nos alumbr&oacute; el camino y conforman el archivo hist&oacute;rico&rdquo;, dice Endi. &ldquo;Actualmente&zwnj; &zwnj;son&zwnj; &zwnj;perfiles&zwnj; &zwnj;que&zwnj; &zwnj;estamos&zwnj; &zwnj;creando&zwnj; &zwnj;nosotres,&zwnj; &zwnj;pero&zwnj; &zwnj;la&zwnj; &zwnj;idea&zwnj; &zwnj;es&zwnj; &zwnj;que&zwnj; &zwnj;sea&zwnj; &zwnj;como&zwnj; &zwnj;una&zwnj; &zwnj;&zwnj;wiki&zwnj; &zwnj;donde&zwnj; &zwnj;les&zwnj; &zwnj;mismes&zwnj; &zwnj;usuaries&zwnj; &zwnj;puedan&zwnj; &zwnj;ir&zwnj; &zwnj;cargando&zwnj; &zwnj;a&zwnj; &zwnj;sus&zwnj; &zwnj;referentes,&zwnj; &zwnj;que&zwnj; &zwnj;muchas&zwnj; &zwnj;veces&zwnj; &zwnj;no&zwnj; &zwnj;son&zwnj; &zwnj;los&zwnj; &zwnj;que&zwnj; &zwnj;podemos&zwnj; &zwnj;googlear: &zwnj;puede&zwnj; &zwnj;ser&zwnj; &zwnj;el&zwnj; &zwnj;modisto&zwnj; &zwnj;de&zwnj; &zwnj;tu&zwnj; &zwnj;vieja&zwnj; &zwnj;que&zwnj; &zwnj;te&zwnj; &zwnj;ense&ntilde;&oacute;&zwnj; &zwnj;a&zwnj; &zwnj;coser&zwnj; &zwnj;y&zwnj; &zwnj;te&zwnj; &zwnj;inspir&oacute;&zwnj; o &zwnj;gente&zwnj; &zwnj;que&zwnj; guarda archivos&zwnj; &zwnj;personales&zwnj;, &zwnj;una&zwnj; &zwnj;especie&zwnj; &zwnj;de&zwnj; &zwnj;c&aacute;psula&zwnj; &zwnj;del&zwnj; &zwnj;tiempo&zwnj; &zwnj;para&zwnj; &zwnj;empezar&zwnj; &zwnj;a&zwnj; &zwnj;sacar&zwnj; &zwnj;a&zwnj; &zwnj;la&zwnj; &zwnj;luz&zwnj; &zwnj;la&zwnj; &zwnj;memoria&zwnj; &zwnj;que&zwnj; &zwnj;fue&zwnj; &zwnj;secuestrada y preguntarse &zwnj;&iquest;por&zwnj; &zwnj;qu&eacute;&zwnj; &zwnj;esta&zwnj; &zwnj;persona&zwnj; &zwnj;no&zwnj; &zwnj;fue&zwnj; &zwnj;conocida? o &iquest; por&zwnj; &zwnj;qu&eacute;&zwnj; &zwnj;fue&zwnj; &zwnj;conocida&zwnj; &zwnj;pero&zwnj; &zwnj;no&zwnj; &zwnj;tanto?&zwnj; &zwnj;Quiz&aacute; por&zwnj;que &zwnj;nadie&zwnj; lo &zwnj;visiviliz&oacute;&zwnj; &zwnj;en ese&zwnj; &zwnj;momento&zwnj;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Que la primera imagen cuando se entra a <a href="https://maricoteca.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Maricoteca </a>sea un mapa de Am&eacute;rica Latina acostada no es casual: la pose de un mundo desde otra perspectiva llama a una nueva lectura donde centro y periferia se cuestionan. &ldquo;Queremos trabajar en la descentralizaci&oacute;n, cruzar y borrar las fronteras conect&aacute;ndonos con otros territorios para abordar las problem&aacute;ticas de la industria cultural cuir&rdquo;, dice Fif&iacute; y plantea la necesidad de armar informes, ya que esta rama fue una de las m&aacute;s golpeadas por la pandemia: &ldquo;Estamos&zwnj; pensando&zwnj; &zwnj;y&zwnj; &zwnj;modelando &zwnj;propuestas&zwnj; &zwnj;que&zwnj; &zwnj;se&zwnj; &zwnj;articulen&zwnj; &zwnj;co&zwnj;n &zwnj;el&zwnj; &zwnj;sector&zwnj; &zwnj;p&uacute;blico&zwnj; &zwnj;y&zwnj; &zwnj;privado&zwnj; &zwnj;para&zwnj; generar&zwnj; &zwnj;soluciones&zwnj;, &zwnj;y&zwnj; &zwnj;por&zwnj; &zwnj;qu&eacute;&zwnj; &zwnj;no&zwnj; &zwnj;pol&iacute;ticas&zwnj; &zwnj;p&uacute;blicas&zwnj;, &zwnj;que&zwnj; &zwnj;reparen&zwnj; &zwnj;y&zwnj; &zwnj;ayuden&zwnj; &zwnj;a la&zwnj; &zwnj;reactivaci&oacute;n&zwnj;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; sigue? Hay muchos planes. &ldquo;En otra instancia nos gustar&iacute;a un enfoque a la formaci&oacute;n profesional, a la generaci&oacute;n de empleo&rdquo;, dice Endi y Fif&iacute; apunta a profundizar lo colectivo: &ldquo;Ya&zwnj; &zwnj;estamos&zwnj; &zwnj;&zwnj;creando &zwnj;espacios&zwnj; &zwnj;de&zwnj; &zwnj;trabajo&zwnj; &zwnj;en&zwnj; &zwnj;otros&zwnj; &zwnj;territorios&zwnj; &zwnj;para&zwnj; &zwnj;que&zwnj; &zwnj;elles&zwnj; &zwnj;puedan&zwnj; &zwnj;utilizar&zwnj; &zwnj;nuestra&zwnj; &zwnj;misma&zwnj; &zwnj;metodolog&iacute;a&zwnj;, &zwnj;relevar&zwnj; &zwnj;&zwnj;tambi&eacute;n&zwnj; &zwnj;sus&zwnj; &zwnj;problem&aacute;ticas&zwnj; &zwnj;y&zwnj; &zwnj;que&zwnj; &zwnj;en&zwnj; &zwnj;un&zwnj; &zwnj;futuro&zwnj; &zwnj;podamos&zwnj; &zwnj;tener&zwnj; &zwnj;asambleas&zwnj; &zwnj;para&zwnj; &zwnj;generar&zwnj; &zwnj;propuestas&zwnj; &zwnj;conjuntas&zwnj;&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        Crear un perfil no toma m&aacute;s que cinco minutos y solo hace falta tener a mano una foto, algunas palabras de presentaci&oacute;n y frenar un momento a pensar en la/s identidad/es para mostrarle al mundo. &ldquo;En eso se est&aacute; dando algo llamativo desde lo pol&iacute;tico identitario: y es que se empiezan a mezclar las identidades y las pr&aacute;cticas art&iacute;sticas&rdquo;, dice Endi. &iquest;Y el amor?, haciendo honor a una maricoteca seguro ya se empezar&aacute;n a cruzar esos datos. &ldquo;&iexcl;Por supuesto! El amor y la fiesta ante todo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>*El equipo de </em><a href="https://maricoteca.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Maricoteca </em></a><em>se completa con Jimena Lusi, Coquette y una red de colaboradorxs amplia y regional. El mail de contacto es info@maricoteca.org&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        MM
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Matías Máximo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/maricoteca-primera-wiki-lgbt-america-latina_1_8215961.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Aug 2021 04:51:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Maricoteca, la primera wiki LGBT+ de América Latina]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[LGTBI+,Maricoteca,trans,Memoria trans]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Travestis y trans mayores pidieron una reparación histórica frente a Casa Rosada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/travestis-trans-mayores-pidieron-reparacion-historica-frente-casa-rosada_1_8213643.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c459205f-9535-4db3-b85e-c849cc4382fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Travestis y trans mayores pidieron una reparación histórica frente a Casa Rosada"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Fueron perseguidas en la dictadura y también en la democracia. Tienen más de 60 años y reclaman que se les reconozca la persecución sufrida.</p></div><p class="article-text">
        Tienen m&aacute;s de 60 a&ntilde;os, fueron perseguidas tanto en dictadura como en democracia y se consideran sobrevivientes. Este grupo de 70 travestis y trans llegaron a la Casa Rosada con un petitorio dirigido al presidente Alberto Fern&aacute;ndez. Mientras lo firmaban, empezaron a cantar:
    </p><p class="article-text">
        <em>&mdash;&iexcl;Travestis, unidas, jam&aacute;s ser&aacute;n vencidas!&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        En el texto manuscrito para el Presidente<strong> reclaman que se reconozca la persecuci&oacute;n sistem&aacute;tica que vivieron. </strong>Y que as&iacute; como a las v&iacute;ctimas del terrorismo de Estado o los atentados, les otorguen una reparaci&oacute;n econ&oacute;mica que les permita vivir tranquilas su vejez. &ldquo;Pasamos la mayor parte de nuestras vidas presas por el solo hecho de ser travestis&rdquo;, dice Mar&iacute;a Luisa Dominguez, que lleg&oacute; desde Laferrere. &ldquo;La mayor&iacute;a de nosotras no estudiamos, porque fuimos expulsadas del sistema educativo, y tuvimos que dedicarnos a ejercer la prostituci&oacute;n. A esta altura de nuestras vidas ya no podemos seguirlo haciendo y quedamos por fuera de todo ingreso. Lo nuestro es un genocidio&rdquo;.
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            <span class="title">
                Pedido de reparación histórico de la comunidad travesti trans frente a la Casa Rosada                            </span>
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        Hasta entrados los a&ntilde;os 2000 el Estado criminaliz&oacute; a las identidades travestis y trans. En provincia de Buenos Aires, donde la mayor&iacute;a se trasladaba para hacer su transici&oacute;n y conseguir algo de ingresos, la polic&iacute;a aplicaba los art&iacute;culos 92e y 68 de la ley 8031: prisi&oacute;n de hasta 60 d&iacute;as para &ldquo;el que en la vida diaria se vista y haga pasar como persona de sexo contrario&rdquo; o ejerza la prostituci&oacute;n &ldquo;dando ocasi&oacute;n de esc&aacute;ndalo&rdquo;. En Capital Federal funcionaba el C&oacute;digo Contravencional, que se impon&iacute;a especialmente con los art&iacute;culos 2F (&ldquo;exhibirse en lugares p&uacute;blicos vestidos o disfrazados con ropas del sexo contrario&rdquo;)- y el 2H (&ldquo;incitar u ofrecer el acto carnal&rdquo;). Pero en todas las provincias argentinas hubo contravenciones y edictos similares.&nbsp;
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            <span class="title">
                Magalí Muñiz, Julieta González LA Trachy y Carola Figueredo en la entrega del pedido de reparación histórica de travestis y trans                            </span>
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        &ldquo;En una oportunidad estaba vestida con ropa &lsquo;de var&oacute;n&rsquo; y el polic&iacute;a me dice &lsquo;bajate los pantalones&rsquo;. Ten&iacute;a puesta bombacha, y por la prenda &iacute;ntima me llevaron detenida&rdquo;, dice Yuliana, tucumana de nacimiento y bonaerense por elecci&oacute;n. &ldquo;Pod&iacute;a haber alguien robando al lado tuyo que igual nos persegu&iacute;an a nosotras, porque quer&iacute;an sacarnos la plata o sumaban puntos por llevarnos detenidas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Julieta Gonz&aacute;lez &ldquo;La Trachy&rdquo;<strong> estuvo detenida en el centro clandestino de detenci&oacute;n y tortura conocido como El Pozo de Banfield</strong>. Recuerda que en la &eacute;poca de la dictadura un castigo recurrente, adem&aacute;s de las golpizas, era pelarles la cabeza. Por entonces salir a la calle de d&iacute;a era un arresto asegurado, y son esos da&ntilde;os los que desea que le reconozcan.&nbsp; &ldquo;Sabemos que este Gobierno tiene la intenci&oacute;n de incluir a nuestro colectivo con el cupo trans y estamos agradecidas con Cristina, porque en su gesti&oacute;n se aprob&oacute; la Ley de Identidad que por primera vez nos reconoci&oacute; como ciudadanas&rdquo;, dice La Trachy. &ldquo;Pero ahora estamos grandes, una cosa es salir a trabajar con 20 a&ntilde;os y otra con 63, necesitamos que se acuerden de nosotras&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Un precedente de reparaci&oacute;n hist&oacute;rica se dio en Santa Fe</strong>, que en 2018 otorg&oacute; a m&aacute;s de 20 personas trans una pensi&oacute;n y obra social en el marco de la ley reparatoria &ldquo;para personas privadas de su libertad por motivos pol&iacute;ticos, estudiantiles y sindicales&rdquo;. Como la mayor&iacute;a de los edictos y las contravenciones no pasaban por el Poder Judicial, sino que las aplicaban las mismas fuerzas policiales, es muy dif&iacute;cil dar con documentos que prueben los arrestos, ya que &ldquo;se perdieron&rdquo; o fueron borrados de la historia. Alguna evidencia de esa persecuci&oacute;n est&aacute; en los archivos de la DIPPBA (Direcci&oacute;n de Inteligencia de la Polic&iacute;a de la Provincia de Buenos Aires), que a partir de un trabajo de la Comisi&oacute;n Provincial por la Memoria encontr&oacute; una persecuci&oacute;n espec&iacute;fica hacia personas LGBT+ antes, durante y despu&eacute;s de la &uacute;ltima dictadura.
    </p><p class="article-text">
        .
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;Cu&aacute;ntas veces estuviste detenida?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ninguna en Plaza de Mayo puede responder con certeza la pregunta.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para el Mundial nos quer&iacute;an meter presas a todas, me acuerdo que hac&iacute;an cualquier cosa para ensuciarte y llevarte detenida. Estuve con presos pol&iacute;ticos en la c&aacute;rcel de Caseros&rdquo;, dice Alejandra, que tiene 67 a&ntilde;os y vino a Plaza de Mayo desde Wilde.
    </p><p class="article-text">
        Mariela Almada lleg&oacute; desde Tigre con varias compa&ntilde;eras que se convocaron a partir de un grupo de WhatsApp: &ldquo;Venimos a decirle al Presidente que no nos queremos prostituir m&aacute;s, &iexcl;somos grandes!, nos duele la silicona, nos duele todo el cuerpo. Hemos visto morir a compa&ntilde;eras en la indigencia, porque no tienen plata para alquilar un lugar donde vivir. Es muy triste ir a golpear una puerta por no tener noticias y encontrar a tus compa&ntilde;eras muertas y solas. Queremos justicia para nuestras vidas&rdquo;.
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                De rosa: María Luisa Domínguez, en la firma del petitorio a Alberto Fernández                            </span>
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        Entre las autoconvocadas de la Rosada el reclamo es que se reconozcan todas las violencias, tambi&eacute;n las que pasaron m&aacute;s all&aacute; finalizado el golpe militar. &ldquo;La dictadura fue terrible pero sigui&oacute;: nosotras no tuvimos democracia. Reci&eacute;n en 2012, cuando vino la Ley de Identidad de G&eacute;nero, se nos dio el derecho a tener nuestra propia identidad, porque ni siquiera eso ten&iacute;amos&rdquo;, dice Magal&iacute; Mu&ntilde;iz, que tambi&eacute;n viaj&oacute; desde Tigre, y pone un ejemplo muy claro: &ldquo;Si no hubi&eacute;ramos pasado nuestra vida detenidas, si no hubi&eacute;ramos sido discriminadas del trabajo y las escuelas, seguro tendr&iacute;amos una jubilaci&oacute;n o un porvenir mejor. Tampoco somos tantas las que seguimos vivas como para pensar que ser&iacute;a un gasto grande para el Estado. Lo nuestro es una deuda pendiente por habernos quitado la posibilidad de formarnos libres como personas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En la Casa de Gobierno recibieron el escrito. Ser&aacute; cuesti&oacute;n de esperar para ver si el reclamo es escuchado y toman cartas para plasmarlo en una pol&iacute;tica p&uacute;blica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>MM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Matías Máximo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/travestis-trans-mayores-pidieron-reparacion-historica-frente-casa-rosada_1_8213643.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 Aug 2021 00:55:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Travestis y trans mayores pidieron una reparación histórica frente a Casa Rosada]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[trans,Memoria trans,LGTBI+]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[20 películas y series LGBT+ para el mes del orgullo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/20-peliculas-series-lgbt-mes-orgullo_1_8073678.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3f4a7d3d-7dd8-4f0f-881e-58b55423a109_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="20 películas y series LGBT+ para el mes del orgullo"></p><p class="article-text">
        Se cumple un nuevo aniversario de la revuelta de Stonewall, el bar de Nueva York que un 28 de junio de 1969 se convirti&oacute; en trinchera de travestis, gays y lesbianas cuando la polic&iacute;a quiso desalojar a la fuerza y resistieron. Esa fecha marca el d&iacute;a internacional del orgullo LGBT+ y es una buena excusa para hacer una lista (arbitraria como todas), que repase algunas pel&iacute;culas y series donde la diversidad y la disidencia sexual son protagonistas. La condici&oacute;n para seleccionar estas y no otras fue que se trate de trabajos estrenados en el siglo XXI, priorizando las ficciones que se encuentran a solo un par de clics de distancia.
    </p><p class="article-text">
        1-&nbsp;<strong>Tan de repente</strong>
    </p><p class="article-text">
        En una Argentina en crisis de principios del 2000 una pareja de lesbianas punks morbosea con una vendedora de lencer&iacute;a inocente y solitaria. La secuestran, y as&iacute; empieza una road movie donde los sentimientos de las tres se confunden. Tan de repente est&aacute; basada en un cuento de C&eacute;sar Aira y oscila entre el s&iacute;ndrome de Estocolmo y la frase &ldquo;dos d&iacute;as en la vida nunca vienen nada mal&rdquo;. Baj&iacute;simo presupuesto para un material que resiste al tiempo.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Argentina, 2002. Dir. Diego Lerman. <a href="https://www.youtube.com/watch?v=BmixYEUETRo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tr&aacute;iler</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Tan de repente                            </span>
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        2-<strong>Tomboy</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una familia se muda a las afueras de Par&iacute;s, es verano y las tardes en el parque son ideales para hacer nuevos amigos. La trama se enfoca en Laurie, puertas adentro, y su vida como Mikael puertas afuera. Una transici&oacute;n que nunca es f&aacute;cil si se tiene 10 a&ntilde;os y nadie sabe lo que significa ser un var&oacute;n trans. Tomboy tambi&eacute;n una historia de amor en la infancia, con un gui&oacute;n sensible a las sutilezas.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Francia, 2011. Dir. C&eacute;line Sciamma. <a href="https://www.youtube.com/watch?v=Jb-Oys-IcWE" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tr&aacute;iler</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Tomboy                            </span>
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        3-<strong>Moonlight</strong>
    </p><p class="article-text">
        Dividida en infancia, adolescencia y adultez, Moonlight cuenta la historia de un afroamericano que vive en un barrio marginal de Miami y hace lo que puede para construir una vida por fuera de lo que el destino parece prefijarle: integrarse a una pandilla y vender drogas. A esto se le suma el rechazo que genera su orientaci&oacute;n sexual y un entorno familiar hostil. Dos horas cargadas de poes&iacute;a, un trabajo que se llev&oacute; tres Oscars incluyendo mejor pel&iacute;cula.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        EE.UU., 2016. Dir. Barrry Jenkins. <a href="https://www.youtube.com/watch?v=VzetxI2f22Y" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tr&aacute;iler</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Moonligth                            </span>
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        4-<strong>Veneno&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esta serie cuenta la historia de Cristina Ortiz &ldquo;La Veneno&rdquo;, que supo cautivar a la tv en vivo espa&ntilde;ola por su soltura frente a c&aacute;maras. Una verdadera &ldquo;lengua karateka&rdquo;, tomando prestada la frase de Moria Cas&aacute;n. La producci&oacute;n de Los Javis toma como punto de partida la biograf&iacute;a &ldquo;&iexcl;Digo! Ni puta, ni santa. Las memorias de La Veneno&rdquo; y el elenco est&aacute; compuesto en su mayor&iacute;a por personas trans. Una monta&ntilde;a rusa de emociones.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a, 2020. Dir. Los Javis. <a href="https://www.youtube.com/watch?v=iHZdC32-WOc" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tr&aacute;iler</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Veneno                            </span>
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        5-<strong>Dear ex</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una mujer y su hijo se enteran que el reci&eacute;n fallecido esposo era gay cuando encuentran que le dej&oacute; parte de su herencia a un joven novio. Esta pel&iacute;cula taiwanesa que consigui&oacute; premios en cuanto festival se present&oacute;, combina recursos de edici&oacute;n para narrar de una forma que se corre de lo tradicional una historia de amor que desaf&iacute;a las tradiciones orientales.
    </p><p class="article-text">
        Taiw&aacute;n, 2018. Dir. Chih-Yen Hsu, Yu Ting Hsu. <a href="https://www.youtube.com/watch?v=cZuDMECORFE" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tr&aacute;iler</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Dear ex                            </span>
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        6- <strong>It&acute;s a Sin</strong>
    </p><p class="article-text">
        A mediados de la d&eacute;cada del 80 en Inglaterra se empieza a hablar de &ldquo;la peste rosa&rdquo; y el &ldquo;c&aacute;ncer de los homosexuales&rdquo;, mientras el gobierno y el discurso m&eacute;dico presionan para instalar que la nueva enfermedad es problema solo de una minor&iacute;a. A partir de la historia de un grupo de j&oacute;venes que viven en Londres, It&rsquo;s a Sin cuenta aquellos inicios de la pandemia de vih-sida en un relato con destellos pop. La banda de sonido es cinco estrellas.
    </p><p class="article-text">
        Reino Unido, 2021. Dir. Peter Hoar. <a href="https://www.youtube.com/watch?v=hnR5DxP2e2g" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tr&aacute;iler</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Its a sin                            </span>
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        7-<strong>Una mujer fant&aacute;stica</strong>
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;a ser una historia de amor y duelo, donde la protagonista llora la muerte de su pareja y busca la manera de reinvertarse frente al dolor. El punto es que se trata de un hombre hetero y una mujer trans, y falta mucho para que algunos derechos b&aacute;sicos como el reconocimiento del concubinato sean universales. La actuaci&oacute;n de Daniela Vega es brillante y ayud&oacute; a que esta producci&oacute;n chilena reciba el Oscar a mejor pel&iacute;cula en habla no inglesa.
    </p><p class="article-text">
        Chile, 2017. Dir. Sebasti&aacute;n Lelio. <a href="https://www.youtube.com/watch?v=g4yKx1IpBZ8" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tr&aacute;iler</a>.
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                Una mujer fantástica                            </span>
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        8- <strong>Las mil y una</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una estampa de c&oacute;mo se vive siendo LGBT+ en una barrio popular, lejos de los ecos gay friendly que se respiran en algunas capitales. Amor l&eacute;sbico, jovencitos que se draguean con la ropa que tienen a mano, el despertar sexual y las bailantas se configuran en una narrativa que atrapa. De Clarisa Navas tambi&eacute;n es recomendable Hoy partido a las tres, llena de f&uacute;tbol, lesbianismo y barro.
    </p><p class="article-text">
        Argentina, 2020. Dir. Clarisa Navas. <a href="https://www.youtube.com/watch?v=tCe9IFEde4g&amp;t=2s" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tr&aacute;iler</a>.
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                Las mil y una                            </span>
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        9-<strong>La mala educaci&oacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los abusos sexuales en la iglesia cat&oacute;lica son un tema que acompa&ntilde;a a Pedro Almod&oacute;var en varias de sus pel&iacute;culas. En La mala educaci&oacute;n dos chicos que se enamoran en una escuela pupila son separados y en la adultez se reencuentran, aunque con historias muy diferentes. TODA la filmograf&iacute;a de Almod&oacute;var debiera verse completa como una prueba de alguien a quien el tiempo le sienta bien.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a, 2004. Dir. Pedro Almod&oacute;var. <a href="https://www.youtube.com/watch?v=sXgAL_vfzqE" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tr&aacute;iler</a>.
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            <span class="title">
                La mala educación                            </span>
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        10-<strong>Eastsiders</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una pareja de chicos de California, un fot&oacute;grafo y un escritor, se cansan e intentan otras combinaciones para mantener la pareja. A su alrededor hay historias que representan a todas las letras de la sigla LGBT. Hegem&oacute;nicos y con problemas del &ldquo;primer mundo&rdquo;, pero a&uacute;n as&iacute; hacen pensar en lo que significa mantener v&iacute;nculos en la actualidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        EE.UU., 2012. Dir. Kit Williamson. <a href="https://www.youtube.com/watch?v=q2FgE7G4LAc" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tr&aacute;iler</a>.
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                Eastsiders                            </span>
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        11-<strong>Call Me By Your Name</strong>
    </p><p class="article-text">
        El pap&aacute; de Elio es arque&oacute;logo e invita a un estudiante de posgrado, Oliver, a pasar un verano de estudio en la casa de campo al norte de Italia. Entre Elio y Oliver viven una historia apasionada, de idilio, con una banda de sonido que cierra el cuento de hadas melodram&aacute;tico basado en la novela de Andr&eacute; Aciman.
    </p><p class="article-text">
        It/Fr/Br/EE.UU., 2017. Dir. Luca Guadagnino. <a href="https://www.youtube.com/watch?v=gzEyLe5gqFA" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tr&aacute;iler</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Call me by your name                            </span>
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        12-<strong>Girl</strong>
    </p><p class="article-text">
        El mundo del baile cl&aacute;sico tiene sus imposiciones de peso, altura y constancia. Si a esto se le suma ser una adolescente y trans, las presiones pueden asfixiar. Girl oscila entre el sufrimiento y la contenci&oacute;n de una familia que est&aacute; dispuesta a acompa&ntilde;ar m&aacute;s all&aacute; de los prejuicios.
    </p><p class="article-text">
        B&eacute;lgica, 2018. Dir. Lucas Dhont. <a href="https://www.youtube.com/watch?v=fh0x2eQ8KLA" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tr&aacute;iler</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        13-<strong>El cazador</strong>
    </p><p class="article-text">
        Un joven en su despertar sexual conoce a otro con el que parece que tendr&aacute; algo de una noche. Mientras avanzan las citas, la pel&iacute;cula toma un punto de giro cuando se cruza con una red de pornograf&iacute;a infantil. La &uacute;ltima ficci&oacute;n de Marco Berger tiene una convivencia compleja entre su sello homoer&oacute;tico, el suspenso y un tema dif&iacute;cil de abordar como la pedofilia.
    </p><p class="article-text">
        Argentina, 2020. Dir Marco Berger. <a href="https://www.youtube.com/watch?v=Pqqp1hJcC2E&amp;t=4s" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tr&aacute;iler</a>.
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                El cazador                            </span>
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        14-<strong>Hollywood</strong>
    </p><p class="article-text">
        La serie Hollywood enlaza varias historias para hablar de los mandatos de la industria del cine en la era dorada, el sexo como moneda de cambio y los prejuicios de color y g&eacute;nero. Ryan Murphy, uno de los guionistas de moda en Netflix, parece tener una f&oacute;rmula para que sus universos tengan &eacute;xito, combinando montajes espectaculares con tramas efectistas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&nbsp;EE.UU., 2020. Dir. Ryan Murphy. <a href="https://www.youtube.com/watch?v=mUMRrF9w5gs" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tr&aacute;iler</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Hollywood                            </span>
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        15-<strong>Un hombre soltero</strong>
    </p><p class="article-text">
        George es un profesor triste por la muerte de su enamorado y no le encuentra la vuelta a seguir vivo. Esta pel&iacute;cula muestra la soledad de ser homosexual en otra &eacute;poca y los mandatos de parecer otra cosa para conservar la tranquilidad social. Es una adaptaci&oacute;n de la novela hom&oacute;nima de Christopher Isherwood, publicada en 1964 y aclamada por haberse plantado al optimismo obligatorio del american dream.
    </p><p class="article-text">
        EE.UU., 2009. Dir. Tom Ford. <a href="https://www.youtube.com/watch?v=1OsgSMvHe5Q" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tr&aacute;iler</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Un hombre soltero                            </span>
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        16-<strong>Pose</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para quienes hayan visto el documental Paris Is Burning, estrenado en 1990, la trama de Pose les resultar&aacute; familiar. Esta serie recrea con mucha fantas&iacute;a los encuentros de voguing en los clubes newyorkinos y &ldquo;las casas&rdquo; donde las madres trans adoptan a quienes las representar&aacute;n en las pistas. Quien no pase de los primeros cap&iacute;tulos puede leerla como superficial, pero sus capas y capas de gui&ntilde;os la vuelven una joya. No cualquiera: una que brilla en la oscuridad.
    </p><p class="article-text">
        EE.UU., 2018. Dir. R. Murphy, B. Falchuk, S. Canals. <a href="https://www.youtube.com/watch?v=urICpVnEnaA&amp;t=23s" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tr&aacute;iler</a>.
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            <span class="title">
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        17-<strong>Bajo mi piel morena</strong>
    </p><p class="article-text">
        Todo el universo del conurbano bonaerense que Jos&eacute; Celestino Campusano sabe desplegar en sus pel&iacute;culas est&aacute; presente en Bajo mi piel morena, una historia donde tres amigas trans que pelean por tener un trabajo formal se encuentran con diferentes dramas y prejuicios. Del prol&iacute;fico Campusano tambi&eacute;n se recomienda Vil romance y Hombres de piel dura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Argentina, 2020. Dir. Jos&eacute; Celestino Campusano. <a href="https://www.youtube.com/watch?v=gHXO8_lo6Xg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tr&aacute;iler</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Bajo mi piel morena                            </span>
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        18-<strong>Carol</strong>
    </p><p class="article-text">
        Basada en la novela hom&oacute;nima de Patricia Highsmith, Carol trata de la pasi&oacute;n entre una mujer madura y una jovencita, que escapan de Nueva York para vivir su romance sin condicionamientos, atravesadas por una trama judicial. Cate Blanchett protagoniza esta pel&iacute;cula que tiene una ambientaci&oacute;n y unos colores que la vuelven una poes&iacute;a visual.
    </p><p class="article-text">
        EE.UU., 2015. Dir. Todd Hayness. <a href="https://www.youtube.com/watch?v=LgrN3nBeU5E" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tr&aacute;iler</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Carol                            </span>
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        19-<strong>Please Like Me</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las cuatro temporadas de Please Like Me fueron guionadas y protagonizadas por el comediante Josh Thomas y tienen una sensibilidad que para muchxs la vuelve la mejor en su especie. En la primera escena Josh sale del cl&oacute;set y la audiencia lo acompa&ntilde;a en todo lo que significa iniciarse en un mundo que le era desconocido. El drama y el humor conviven, como en la vida misma, y un cap&iacute;tulo puede llevar de la risa al llanto sin escalas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Australia, 2013. Dir. Josh Thomas. <a href="https://www.youtube.com/watch?v=i_UnMGk_qwI" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tr&aacute;iler</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Please like me                            </span>
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        20-<strong>Special</strong>
    </p><p class="article-text">
        El protagonista y creador de esta serie, Ryan O'Connell, tiene par&aacute;lisis cerebral y cuenta c&oacute;mo es el cotidiano de ser gay y vivir con dificultades motrices, un mundo que no suele ser muy visitado en las p&aacute;ginas de la historia del orgullo. Cap&iacute;tulos cortos, con profundidad y humor, adictiva.
    </p><p class="article-text">
        EE.UU., 2019. Dir. Anna Dokoza. <a href="https://www.youtube.com/watch?v=4FCl2DmQfIA" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tr&aacute;iler</a>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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      <dc:creator><![CDATA[Matías Máximo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/20-peliculas-series-lgbt-mes-orgullo_1_8073678.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 26 Jun 2021 03:01:42 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Marcha por Tehuel: "Los varones trans existimos"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/marcha-tehuel-varones-trans-existimos_1_7362796.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/40e0d7ba-daee-4ee6-bb50-f35835ab76b2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Marcha por Tehuel: &quot;Los varones trans existimos&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En el Obelisco, distintas agrupaciones pidieron que aparezca con vida Tehuel de la Torre, quien desapareció el 11 de marzo. Entre las consignas se pidió que se le respete su identidad de varón trans.</p></div><p class="article-text">
        Un taxi indignado quiere pasar por el Obelisco m&aacute;s all&aacute; del grupo que sostiene banderas del orgullo trans, del orgullo LGBT+ y pancartas con la cara de <strong>Tehuel de la Torre</strong>, el joven de 22 a&ntilde;os que desapareci&oacute; el 11 de marzo. Alguien le explica: &ldquo;Puede ser tu hijo, tu hija, hasta pod&eacute;s ser vos. &iexcl;Hoy nos falta Tehuel!&rdquo; El hombre insulta con todos los colores de las banderas y el grupo que est&aacute; cortando avenida Corrientes aumenta la apuesta y canta: &ldquo;Se&ntilde;or, se&ntilde;ora, no sea indiferente, desaparecen pibes en la cara de la gente&rdquo;, &ldquo;&iexcl;Queremos a Tehuel con vida, vida, VI-DA!&rdquo;. A comparaci&oacute;n de otras marchas la convocatoria no es multitudinaria -unas cien personas- pero el grito de justicia se escucha fuerte y dos consignas son claras: que aparezca con vida y se le respete su identidad de var&oacute;n trans.
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                    alt="Marcha al Obelisco por Tehuel de la Torre, el joven de 22 años que desapareció el 11 de marzo de 2021."
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            <span class="title">
                Marcha al Obelisco por Tehuel de la Torre, el joven de 22 años que desapareció el 11 de marzo de 2021.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;No es casualidad que haya pasado esto, la violencia que vivimos es todos los d&iacute;as&rdquo;, dice a <strong>elDiarioAR</strong> Alejandro, que tiene 21 a&ntilde;os y pertenece al Movimiento de Juventudes Trans. &ldquo;Salgo de mi casa con miedo, m&aacute;s all&aacute; de la ropa que me ponga y por d&oacute;nde me mueva, porque s&eacute; que si llego a cruzarme con la persona equivocada puedo recibir un golpe&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para Alejandro<strong> la violencia que reciben los varones trans est&aacute; invisibilizada pero es m&aacute;s com&uacute;n de lo que se conoce</strong>: &ldquo;Tengo mont&oacute;n de amigos que intentaron suicidarse, o que caen en las adicciones como escape o est&aacute;n en situaciones muy precarias por c&oacute;mo te rompe el mundo. Que te echen de tu casa a los 15 a&ntilde;os es un impacto a tu calidad de vida que es inexplicable, por eso no es casualidad que pasen estas cosas, porque algunas vidas parecen importar menos que otras&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                &quot;Las vidas trans importan&quot;, el lema de la marcha del Obelisco por Tehuel, que desapareció el 11 de marzo.                            </span>
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        <strong>El s&aacute;bado la causa judicial que investiga &ldquo;desaparici&oacute;n de persona&rdquo; tuvo la novedad de un nuevo detenido: Oscar Alfredo Montes, un chatarrero amigo y vecino de Luis Alberto Ramos, el otro imputado al que Tehuel fue a ver el 11 de marzo</strong>. Ese d&iacute;a el joven fue de su casa en San Vicente hasta la casa de Ramos, en la localidad bonaerense de Alejandro Korn. La geolocalizaci&oacute;n del celular marca se&ntilde;ales desde las 19 hasta las 0.30 en esa zona, pero de momento ninguno de los dos detenidos quiso declarar.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En este caso nos une Tehuel, pero la violencia que vivimos es moneda corriente. El reclamo que traemos para es que nos vean y sepan que hay una comunidad a la que le importa&rdquo;, dice Francisco, activista y locutor del programa TransPortando Ideas. &ldquo;<strong>Nuestras desapariciones no frenaron cuando volvi&oacute; la democracia</strong> y lo peor es que de la mayor&iacute;a ni siquiera nos enteramos, sumado a la discriminaci&oacute;n de los entornos cercanos que hace que veces ni nos busquen&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Marcha por Tehuel de la Torre, el joven de 22 años que desapareció el 11 de marzo                            </span>
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        Francisco tiene 22 a&ntilde;os y pide que los medios de comunicaci&oacute;n hablen en masculino cuando se refieran a Tehuel. Y que si alguien no sabe c&oacute;mo referirse a varones trans, tenga el compromiso de informarse: &ldquo;Muchas personas piensan que solo existen las mujeres trans y hay una falta de registro de nosotros y nuestros deseos. Tenemos una ley de identidad de g&eacute;nero pero tambi&eacute;n se trata de tener la sensibilidad de escuchar, porque incluso dentro de la marginaci&oacute;n que vivimos las personas trans a nosotros directamente nos hacen invisibles. Ac&aacute; estamos, los varones trans existimos&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">
En este caso nos une Tehuel, pero la violencia que vivimos es moneda corriente. El reclamo que traemos para es que nos vean y sepan que hay una comunidad a la que le importa</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Francisco </span>
                                        <span>—</span> activista y locutor del programa TransPortando Ideas
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El viernes fue el cumplea&ntilde;os 22 de Tehuel y su familia organiz&oacute; una marcha en su localidad,&nbsp; llevando antorchas, velas y pidiendo que aparezca. Como estaba transicionando no todo el mundo de su entorno sab&iacute;a de su identidad -incluso algunos familiares se enteraron de que era var&oacute;n trans a partir de su desaparici&oacute;n-, pero su novia y conviviente, que tiene un bajo perfil en los medios, no ten&iacute;a dudas de c&oacute;mo le gustaba que lo nombren. A tres semanas la&nbsp; situaci&oacute;n es distinta: quienes saben que se identificaba var&oacute;n e igual deciden llamarlo en femenino ya no son inocentes, lo est&aacute;n violentando. El lenguaje puede aplastar y hacer que Tehuel desaparezca una y otra y otra vez.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La b&uacute;squeda</strong>
    </p><p class="article-text">
        En los rastrillajes est&aacute; participando el Sistema Federal de B&uacute;squeda de Personas Desaparecidas y Extraviadas (SIFEBU) del Ministerio de Seguridad de la Naci&oacute;n: &ldquo;Desde el SIFEBU se transmiti&oacute; la b&uacute;squeda a nivel nacional a trav&eacute;s del Sistema SIFCOP, que permite retransmitir en tiempo real los casos de personas desaparecidas a todas las polic&iacute;as provinciales y fuerzas federales&rdquo;, dijo a <strong>elDiarioAR </strong>Leticia Risco, coordinadora del organismo.
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                ¿Dónde está Tehuel? Desapareció el 11 de marzo y hay dos detenidos en la causa que lo busca.                            </span>
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        Adem&aacute;s de apoyo en lo investigativo, Risco explic&oacute; que &ldquo;se prest&oacute; colaboraci&oacute;n en tareas de rastrillaje, con especialistas en este tipo de medidas, con canes especialmente adiestrados de PFA y con equipamiento de introspecci&oacute;n geof&iacute;sica (GEORADAR) de Gendarmer&iacute;a. Del equipo de Gabinete de Acompa&ntilde;amiento del SIFEBU se mantuvo contacto con familiares para ponernos a disposici&oacute;n e informar las acciones que lleva el Sistema&rdquo;. Tambi&eacute;n &ldquo;se mantiene permanente contacto con las autoridades del Ministerio P&uacute;blico Fiscal a los efectos de colaborar para dar con el paradero&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tehuel vest&iacute;a una camisa de mangas cortas blanca, un camper&oacute;n azul con detalles blancos, un pantal&oacute;n gris, una gorra con visera gris y negra y zapatillas de color azul. Tiene contextura robusta, tez blanca, cabello corto de color oscuro y mide unos 1,56 metros. <strong>Se solicita que quien tenga alguna informaci&oacute;n se comunique con la UFI Descentralizada de San Vicente a cargo de Karina Guyot (0221-429-3015) o tambi&eacute;n escriban a perdes@mseg.gba.gov.ar.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>MM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Matías Máximo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/marcha-tehuel-varones-trans-existimos_1_7362796.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 Mar 2021 14:47:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Marcha por Tehuel: "Los varones trans existimos"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Varones trans,Tehuel]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tehuel cumple 22 años y nadie sabe dónde está]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/tehuel-cumple-22-anos-nadie_1_7350960.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b7f7adef-f42f-4bc1-81b8-4e38b4118838_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Tehuel cumple 22 años y nadie sabe dónde está"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La última vez que su familia lo vio fue el jueves 11 cuando fue a encontrarse con un hombre que le prometió trabajo.  Hoy habrá una marcha para pedir justicia y homejearlo por su cumpleaños.</p></div><p class="article-text">
        La &uacute;ltima vez que la familia de Tehuel de la Torre lo vio fue el jueves 11 de marzo, cuando se despidi&oacute; anunciando que iba a cerrar trato para una changa como mozo. Ese d&iacute;a a la media tarde sali&oacute; desde la localidad bonaerense de San Vicente y viaj&oacute; seis kil&oacute;metros hasta Alejandro Korn. Ah&iacute; se reuni&oacute; con Luis Alberto Ramos, un hombre de 37 a&ntilde;os a quien ya conoc&iacute;a porque se hab&iacute;an cruzado en algunas marchas. De entonces pasaron dos semanas y Tehuel sigue sin aparecer. Hoy es su cumplea&ntilde;os 22.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tehuel es un joven trans. Comparte casa con su madre, su hermano, su novia y el hijo que ella tuvo con una pareja anterior. La &uacute;ltima en verlo fue su hermana Ver&oacute;nica, quien est&aacute; siguiendo de cerca cada novedad de la investigaci&oacute;n que lleva la fiscal Karina Guyot. &ldquo;Lo estamos buscando con los vecinos y repartiendo volantes por todos lados. Es una persona muy querida en el barrio&rdquo;, dijo a<strong> elDiarioAR</strong>. &ldquo;Se hab&iacute;an conocido pero hac&iacute;a mucho tiempo, hace unos tres a&ntilde;os, cuando participaban de marchas en la cooperativa en la que estaban&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Familiares, amigos, amigas convocan hoy a una marcha para pedir  justicia por Tehuel.                            </span>
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        La se&ntilde;al del celular de Tehuel fue la primera prueba que incrimin&oacute; a Ramos, que <strong>est&aacute; detenido por desaparici&oacute;n de persona y falso testimonio. </strong>La versi&oacute;n que dio en principio fue que cuando se encontraron le dijo que no podr&iacute;a darle el trabajo, y que Tehuel le pidi&oacute; plata para volverse a su casa. Para demostrarle que no ten&iacute;a, le dijo que lo acompa&ntilde;e a un cajero del Banco Provincia, donde ver&iacute;a que no ten&iacute;a un peso. El punto es que su cuenta no present&oacute; movimientos y las c&aacute;maras del cajero tampoco lo registraron.
    </p><p class="article-text">
        La reconstrucci&oacute;n que se hizo con la geolocalizaci&oacute;n del celular de Tehuel apunta que lleg&oacute; a la casa a las 19.45. El tel&eacute;fono sigui&oacute; prendido hasta las 0.30 del d&iacute;a siguiente, dando se&ntilde;ales cerca de la precaria vivienda del barrio La Esperanza. Cinco d&iacute;as despu&eacute;s fue el primer allanamiento, donde <strong>encontraron frente a la casa restos quemados de la carcasa del tel&eacute;fono y de un camper&oacute;n azul similar al que llevaba puesto Tehuel. Los perros rastreadores no marcaron se&ntilde;ales, pero se encontr&oacute; un preservativo enterrado que est&aacute; siendo analizado.&nbsp;</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Tehuel cumple 22 años. La última vez que lo vieron fue el jueves 11 de marzo. Hay un detenido."
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            <span class="title">
                Tehuel cumple 22 años. La última vez que lo vieron fue el jueves 11 de marzo. Hay un detenido.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Ramos no declar&oacute; y est&aacute; detenido en la Direcci&oacute;n Distrital de Investigaciones (DDI) de La Plata. No es su primer paso por la justicia: <strong>fue condenado por un crimen en 2009, en 2018 sali&oacute; de c&aacute;rcel y el a&ntilde;o pasado lo denunciaron por abuso sexual.</strong>
    </p><h3 class="article-text"><strong>B&uacute;squeda desesperada</strong></h3><p class="article-text">
        <strong>Si bien la denuncia fue hecha apenas desapareci&oacute;, las tareas visibles de rastrillaje empezaron una semana despu&eacute;s.</strong> Ante la impotencia por querer avances, familiares y vecinos empezaron una estrategia propia con volanteadas y sus tel&eacute;fonos personales para recibir informaci&oacute;n. <strong>&ldquo;El silencio de Tehuel es nuestro grito de justicia&rdquo;</strong>, dice la bandera que llevan a las movilizaciones. Hoy todas las cuadras principales de Alejandro Korn y San Vicente tienen su cara estampada en postes, vidrieras y paredones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El padre de Tehuel, Andr&eacute;s de la Torre, cont&oacute; que cuando su hijo conoci&oacute; a Ramos este le hab&iacute;a dado &ldquo;unos pesos&rdquo; para participar de una marcha piquetera y le hab&iacute;a prometido un terreno en San Vicente. Seg&uacute;n <strong>T&eacute;lam </strong>ese terreno ser&iacute;a parte de la divisi&oacute;n de una toma, pero como la promesa nunca se concret&oacute; hace unos meses se fueron a vivir con la madre.
    </p><p class="article-text">
        Desde el martes se intensific&oacute; el rastrillaje con un esquema de 300 polic&iacute;as bonaerenses, un georadar de Gendarmer&iacute;a y perros de la Polic&iacute;a Federal. Adem&aacute;s de los alrededores de la casa de Ramos se centraron en una laguna que est&aacute; en el terreno lindero y en el domicilio de un amigo, donde el detenido estuvo los d&iacute;as previos. A partir de las fuertes tormentas se anunci&oacute; que la b&uacute;squeda se suspender&aacute; hasta que el tiempo mejore.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>La marcha de hoy pedir&aacute; justicia</strong> y a la vez ser&aacute; un homenaje por el cumplea&ntilde;os. La convocatoria es a las 19. &ldquo;Se van a llevar antorchas y velas del cruce sobre la ruta 210 hasta la casa del sospechoso&rdquo;, dijo Romina, una de las vecinas.
    </p><p class="article-text">
        Organizaciones LGBT+ que replicaron la b&uacute;squeda subrayaron que la identidad de g&eacute;nero autopercibida de Tehuel sea respetada, ya que m&aacute;s all&aacute; de lo que diga la documentaci&oacute;n la ley 26.743 establece el derecho al nombre propio aunque no se haya rectificado.
    </p><p class="article-text">
        En la circular de b&uacute;squeda del Gobierno de la Provincia describen que Tehuel tiene contextura robusta, tez blanca, cabello corto de color oscuro y mide unos 1,56 metros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quien tenga alguna informaci&oacute;n puede comunicarse con la UFI Descentralizada de San Vicente al 0221-429-3015 o escribir a <a href="mailto:perdes@mseg.gba.gov.ar" target="_blank" class="link">perdes@mseg.gba.gov.ar</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>MM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Matías Máximo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/tehuel-cumple-22-anos-nadie_1_7350960.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 26 Mar 2021 15:10:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tehuel cumple 22 años y nadie sabe dónde está]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Violencia machista,Búsqueda de personas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Punks sobre ruedas: la revolución de las bicis]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/punks-ruedas-revolucion-bicis_130_7275589.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c540a1ad-1cb0-44ba-a54a-327964e874ee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Punks sobre ruedas: la revolución de las bicis"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Masa Crítica Mundial convocó en 350 ciudades a grupos de ciclistas en reclamo de derechos para ocupar las calles. El movimiento sin líderes, amado y odiado por su estilo sin reglas, se junta en Buenos Aires desde 2008.</p></div><p class="article-text">
        La luna est&aacute; casi llena y frente al obelisco de Buenos Aires empieza a juntarse gente de izquierda, de derecha, anarquista, libertaria, feminista y quiz&aacute; machista. M&aacute;s all&aacute; de las grietas, esta masa informe de bicicletas luce m&aacute;s unida que muchos movimientos pol&iacute;ticos y su causa es mundial. El orden impl&iacute;cito del sistema indica que las calles se hicieron para los autos y las veredas para peatones, que quien tiene m&aacute;s fuerza se impone sobre el d&eacute;bil, pero<strong> la Masa Cr&iacute;tica sabe que la uni&oacute;n hace a la fuerza y est&aacute;n listxs para reclamar un lugar en el tr&aacute;fico. Sin muchas reglas, parecen punks sobre ruedas con sed de revoluci&oacute;n</strong>:
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&iexcl;Somos pac&iacute;ficos! &mdash;anuncia al meg&aacute;fono Marcelo Calder&oacute;n, que lleg&oacute; acompa&ntilde;ado de&nbsp;Fefy, su bicicleta.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&iquest;Y a d&oacute;nde vamos? &mdash;dice una chica de la turba sin motores.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&iexcl;No s&eacute;! A d&oacute;nde sea &mdash;le devuelve Marcelo y arranca.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Los ciclistas de Masa Crítica en el Obelisco antes de salir a recorrer la ciudad                            </span>
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        Una de las pautas de la Masa Cr&iacute;tica es no tener rumbo preestablecido. La idea es juntarse y seguir a quienes se pongan delante en una estructura horizontal, guiada por el deseo, y cuidarse en conjunto. El &uacute;nico rol lo tienen los tapones: un grupo de bicicletas que var&iacute;a en cada cuadra y cubre las esquinas para que la hilera no se corte. Si el sem&aacute;foro est&aacute; en rojo la cabecera frena, pero atr&aacute;s siguen andando porque la Masa tiene que mantenerse unida. Esto a veces indigna a los motorizados y se ponen violentos, como pas&oacute; un 25 de febrero de 2011 en Porto Alegre, Brasil, cuando un conductor arrastr&oacute; a m&aacute;s de 20 bicis, tritur&oacute; varias y dej&oacute; ocho heridxs graves. Esa fecha marc&oacute; la Masa Cr&iacute;tica Mundial, que este a&ntilde;o fue convocada en 350 ciudades.
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                Un grupo de bicicletas actúa como tapón y cubre las esquinas para que la hilera no se corte                            </span>
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        &ldquo;La masa es un mal&oacute;n sin l&iacute;deres&rdquo;, dice Marcelo, que tiene 49 a&ntilde;os y pedalea una base de 70 kil&oacute;metros por d&iacute;a sobre Fefy. Adem&aacute;s de usarla para trabajar en una app de mandados, la tiene como veh&iacute;culo principal d&iacute;a y noche. Sobre toda practicidad, la elige por una raz&oacute;n simple y s&oacute;lida:<strong> pedalear lo pone feliz. </strong>&ldquo;Muchos pa&iacute;ses se dieron cuenta con la pandemia lo bueno de las bicicletas, el problema es que la gente tiene miedo porque no hay una infraestructura acorde y es salir a enfrentar un mont&oacute;n de peligros. Dicen que el ciclista se cuide cuando deber&iacute;a que ser al rev&eacute;s. El que tiene un arma es el que no tendr&iacute;a que disparar, el resto no tiene por qu&eacute; ir con chaleco antibalas todo el tiempo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A la Masa Cr&iacute;tica Mundial llegan personas autoconvocadas y en grupo, como el movimiento transfeminista &ldquo;Pedalea como una piba&rdquo;, donde se promueve que armar y arreglar bicis no es una cuesti&oacute;n solo de varones. &ldquo;Hacemos talleres de mec&aacute;nica, bici escuela y pedaleadas disidentes&rdquo;, dice Catalina, una de sus integrantes. Para ella los autos andando a cualquier velocidad, sin consciencia de lxs otrxs, representan una clara demostraci&oacute;n de poder. Aunque la discriminaci&oacute;n y la violencia no son para todxs igual: &ldquo;El problema que tenemos las mujeres y las disidencias en las calles es que no solo sufrimos la violencia vial, al mismo tiempo nos tiran la violencia machista. Esperamos que con este auge de las bicicletas haya alg&uacute;n cambio en estas formas naturalizadas&rdquo;.
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                El movimiento transfeminista “Pedalea como una piba” promueve que armar y arreglar bicis no es una cuestión solo de varones                            </span>
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        Mientras la Masa avanza por las calles deja a su paso una mezcla de emociones en bares, esquinas y personas que est&aacute;n esperando el colectivo. Bocinazos indignados, insultos, aplausos y fotos. La velocidad es media tirando a lenta y algunos c&oacute;digos de cuidado se esparcen como eco. Por ejemplo, si el que va adelante ve un pozo lo grita y quienes van detr&aacute;s repiten. Lo mismo si hay vidrios o alg&uacute;n auto en doble fila que haga bajar la marcha. Los tapones son los que reciben m&aacute;s insultos por ser la cara visible de la Masa frente al tr&aacute;fico, por eso cuando las dem&aacute;s bicis pasan por al lado les festejan:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&iexcl;Gracias tap&oacute;nnn!&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me encanta ver tantas bicis juntas, en plena la pandemia compr&eacute; la m&iacute;a y ahora salgo en grupo a pedalear todos los d&iacute;as&rdquo;, dice Jorgelina de Palomar, que tiene 40 a&ntilde;os y vino a su primera marcha sin muchas ganas de problematizar: &ldquo;A m&iacute; me gusta pedalear, pero no me interesa venir a conversar antes porque me dijeron que a veces hablan de pol&iacute;tica y no quiero&rdquo;, volantea. Para Marcelo, esta variedad que hay en la Masa es muy an&aacute;rquica. Aunque se corrige y dice que ni siquiera, porque no hay solo anarqu&iacute;a sino &ldquo;pensamientos que son un espejo de la sociedad, encontr&aacute;s de todo&rdquo;.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">La masa cr&iacute;tica, el principio</h3><p class="article-text">
        La noci&oacute;n de &ldquo;masa cr&iacute;tica&rdquo; es usada en sociolog&iacute;a para definir el conjunto necesario para que un fen&oacute;meno tenga lugar, adquiera una din&aacute;mica propia y se sostenga. En econom&iacute;a y qu&iacute;mica se lo usa para hablar de los efectos en cadena. En f&iacute;sica se&ntilde;ala el equivalente al 96% de una masa. El uso de este concepto para las caravanas sobre ruedas lleva al documental de ciclismo <em>Return of the Scorcher</em>, donde se muestra una escena corriente en China: un grupo de ciclistas no consiguen cruzar por la cantidad de autos que circulan, sumado a la falta de sem&aacute;foros, y las bicis se acumulan en una esquina hasta que toman valor para cortar el tr&aacute;fico. Para describirlo, el dise&ntilde;ador de bicicletas neoyorquino George Bliss tom&oacute; el t&eacute;rmino masa cr&iacute;tica, que el movimiento de ciclistas de San Francisco adopt&oacute; por primera vez en 1992.
    </p><p class="article-text">
        Dos d&iacute;as despu&eacute;s de la marcha mundial del 25, la Masa vuelve a reunirse pero esta vez porque hay luna llena, se&ntilde;al que marca el d&iacute;a de encuentro fijo nocturno, adem&aacute;s de los primeros domingos de cada mes por la tarde. Hay 100 bicis en el obelisco, la mitad de las que hubo el jueves, y la salida se demora una hora y media por una raz&oacute;n poco proporcional que habla del esp&iacute;ritu del encuentro: si a alguien se le pincha la bici, todo el resto banca hasta que la emparchan. En una vuelta <em>random </em>por la espera hay humo de flores, empanadas veganas, algunas latas de cerveza, heladeritas con refrescos y m&uacute;sica de quienes llevan sus parlantes para animar la pedaleada.&nbsp;&nbsp;
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                Los ciclistas esperan a que estén todos para salir                            </span>
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        Juan Carlos tiene 67 a&ntilde;os y hace once que sigue a la Masa Cr&iacute;tica de Buenos Aires. Lleg&oacute; pedaleando desde su casa en Villa Martelli, a 14 kil&oacute;metros del obelisco, con una bici que est&aacute; lejos de ser de carrera. En la parte de atr&aacute;s tiene un asiento con m&aacute;s de 20 peluches que le regalaron sus nietas y &eacute;l lleva de paseo. Sobre los osos hay un cartel: &ldquo;Abuelo en bici&rdquo;, y aclara que no tuvo ni tendr&aacute; auto. Pedalear le hace bien al &aacute;nimo y a la salud, porque tiene diabetes y le recomendaron ejercicio. &ldquo;Salgo a recorrer todos los d&iacute;as de 20 a 30 kil&oacute;metros, una vez por a&ntilde;o hago los 70 kil&oacute;metros hasta Luj&aacute;n, y de tanto andar s&eacute; que no hay mucho respeto por las bicis&rdquo;, dice. &ldquo;Las bicisendas sirven un poco, pero tampoco las respetan. Cada d&iacute;a hay m&aacute;s autos y en proporci&oacute;n menos derechos para las bicicletas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La primera vez que un grupo de bicis, patines y patinetas salieron a marchar por las calles de Buenos Aires como Masa Cr&iacute;tica fue en 2008. Asistieron 20 personas y la noticia creci&oacute; como bola de nieve, de boca en boca. </strong>Haciendo archivo, la mayor parte de la prensa de entonces los ningune&oacute; o se burl&oacute; de sus m&eacute;todos, justificando el enojo de los automovilistas por faltarle el respeto a los sem&aacute;foros. En 2013 llegaron a casi todos los canales argentinos: un auto se indign&oacute; y pas&oacute; por arriba a una bici, sin herir grave al conductor pero dej&aacute;ndolo a pie. Desde entonces, adem&aacute;s de pedalear, dan difusi&oacute;n de actividades ciclistas en sus redes y presentaron sugerencias en Diputados, la Defensor&iacute;a del Pueblo, el Ministerio de Transporte, los Foros Nacionales de la Bicicleta y ACU (Asociaci&oacute;n de Ciclistas Urbanos). Tambi&eacute;n organizan juntadas para se&ntilde;alizar la ciudad con bicicletas blancas, en memoria de lxs ca&iacute;dxs en las calles.
    </p><p class="article-text">
        A la una y media de la ma&ntilde;ana la Masa sigue sin rumbo en alguna calle de Villa Mitre. Despu&eacute;s de dos horas de pedaleada se empieza a desintegrar, de forma misteriosa y sin reclamos: cada cual pedalea lo que tiene ganas, viene sin que lx llamen y se va sin que lx echen. En las esquinas, Juan Carlos arenga con su bocina de aire comprimido y el efecto se hace cadena. Empiezan a sonar alarmas, campanitas, claxons y quienes no tienen chirimbolos gritan o silvan. La sensaci&oacute;n de andar de noche en bici, sin miedo a los autos, en manada, dibuja sonrisas. El viento que pega en la cara tiene un olor rico. A libertad.
    </p><p class="article-text">
        <em>MM</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Esta nota se  modific&oacute; el lunes 8 de marzo a las 14.30 porque estaba mal consignado un apellido. </em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Matías Máximo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/punks-ruedas-revolucion-bicis_130_7275589.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Mar 2021 05:29:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Punks sobre ruedas: la revolución de las bicis]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Masa crítica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En el país de la carne: ¿es posible un veganismo popular?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/pais-carne-posible-veganismo-popular_130_7191717.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2d9d7b41-8f10-48b3-9efd-20e88428e2dc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En el país de la carne: ¿es posible un veganismo popular?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En el último año varias organizaciones veganas empezaron a compartir comidas, recetas y charlas en barrios de bajos recursos para desarmar el mito de ser la élite iluminada. ¿Será posible transformar los hábitos de consumos? ¿Qué costumbres habría que cambiar?</p></div><p class="article-text">
        El pa&iacute;s de las vacas est&aacute; en transici&oacute;n al veganismo y es dato, no opini&oacute;n. <strong>Seg&uacute;n la encuesta 2020 de la Uni&oacute;n Vegana Argentina un 12% de las personas se identifican como veganas o vegetarianas y otro 12% es flexitariana</strong>, un t&eacute;rmino que define a quienes comen carnes una vez a la semana o s&oacute;lo cuando salen de sus casas. Las razones var&iacute;an entre la empat&iacute;a con otros animales, el cuidado de la ecolog&iacute;a, la salud y el cambio clim&aacute;tico, pero entre omn&iacute;voros dejar las carnes puede leerse como una amenaza y los mitos se amontonan. Se supone que hay que tener mucha plata, mucho tiempo, mucha armon&iacute;a, vivir en el campo o en una isla, consumir poca energ&iacute;a y cortar por completo con el sistema de consumo. En resumidas, para no comer carnes habr&iacute;a que ser una divinidad y despegar los pies de la tierra, algo que asusta y desalienta a quienes deciden empezar. &iquest;Cu&aacute;nto hay de verdad y de mito?, &iquest;es posible un veganismo popular?, &iquest;qu&eacute; costumbres habr&iacute;a que desarmar?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Jacqueline Guzm&aacute;n tiene 27 a&ntilde;os, estudi&oacute; filosof&iacute;a y es vegana. <strong>Sabe que puede elegirlo, pero entiende que hay quienes no tienen la posibilidad de pensar lo que ponen en sus platos y por eso frecuenta ollas populares de Buenos Aires.</strong> En el &uacute;ltimo a&ntilde;o se la pas&oacute; en centros culturales, barrios de emergencia y hogares de d&iacute;a ense&ntilde;ando a cocinar sin animales ni derivados. &ldquo;Hay mucho inter&eacute;s y apertura en aprender qu&eacute; se puede comer para que no falten nutrientes, pero el tema que se repite es la falta de informaci&oacute;n. El veganismo se percibe como un movimiento elitista porque si vas a un mercado a buscar un producto te das cuenta que no est&aacute;n preparados para suplir la demanda de forma masiva, o lo hacen con industrializados que se alejan de las posibilidades de los bolsillos&rdquo;, dice Jacqueline, que forma parte de<a href="https://www.milliondollarvegan.com/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Million Dollar Vegan</a>, una organizaci&oacute;n que debe su nombre a las apuestas que le hicieron a celebridades para que dejaran de comer animales.&nbsp;&nbsp;
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                    alt="El movimiento Million Dolar Vegan en el Barrio Padre Mugica en noviembre de 2020."
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            <span class="title">
                El movimiento Million Dolar Vegan en el Barrio Padre Mugica en noviembre de 2020.                            </span>
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        En la web de <a href="https://www.milliondollarvegan.com/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">MDV</a> ofrecen un plan de un mes para iniciarse al veganismo dise&ntilde;ado por especialistas en cocina y nutrici&oacute;n, y env&iacute;an recetas e informes todos los d&iacute;as para&nbsp; fundamentar la dieta. &ldquo;Quiz&aacute; no todo el mundo tiene la posibilidad de pensar en los alimentos porque deben resolver situaciones complejas para poder comer algo. <strong>El cambio estructural ser&iacute;a conseguir que los gobiernos atiendan la demanda que se da en los barrios populares incentivando una industria que acompa&ntilde;e y modifique los procesos de producci&oacute;n. Los alimentos ya est&aacute;n y no se necesita m&aacute;s plata para hacerse vegano, sino aprender c&oacute;mo combinar esos alimentos y comprometerse con otros h&aacute;bitos</strong>&rdquo;, opina Jacqueline.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La abstracci&oacute;n tiene mucho que ver con el consumo masivo de carnes. Ejemplo: cuando se ve a un churrasco no todo el mundo lo asocia con una vaca descuartizada en el matadero, de esa manera parece algo lejano y la distancia anula a la empat&iacute;a. &ldquo;Lo primero es unir cabos, porque estamos totalmente desconectados de lo que nos rodea&rdquo;, dice Santi Magari&ntilde;os, actor y activista en la plantaci&oacute;n de nativas para recuperar ecosistemas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Intento conectar al veganismo con el concepto de especismo o antropocentrismo, que tiene que ver con creer que somos una especie superior a todas las dem&aacute;s, o que el ser humano es el centro del universo y entonces por ende tiene la potestad de controlar y aniquilar a su antojo a todos los medios de vida, los ecosistemas, las personas y los territorios&rdquo;, dice Santi,&nbsp;que al igual que Jacqueline recomienda el documental <a href="https://www.youtube.com/watch?v=74ShhfoRN2Y" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cowspiracy </a>(est&aacute; disponible en varias plataformas), que muestra c&oacute;mo la contaminaci&oacute;n y la industria c&aacute;rnica tienen un nexo incluso m&aacute;s preocupante que las emanaciones t&oacute;xicas del petr&oacute;leo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No alimentarse de animales y seguir con las costumbres argentinas puede ser frustrante, sobre todo cuando se busca reproducir h&aacute;bitos y algunos reemplazos demandan m&aacute;s dinero o tiempo. La canasta b&aacute;sica y los programas de Precios Cuidados no acompa&ntilde;an, por eso <strong>cuando se habla de queso, leches, o embutidos veganos los valores pueden triplicar el costo de los mismos productos hechos con derivados animales</strong>. &ldquo;M&aacute;s que reemplazar tendr&iacute;amos que pensar en comer de otra forma, as&iacute; como incluir a la salud entre los costos de lo que se paga por alimentarse con productos que hacen da&ntilde;o al organismo&rdquo;, dice Malena Blanco de <a href="https://www.voicot.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Voicot</a>, una de las organizaciones veganas con m&aacute;s impacto de Argentina por sus intervenciones callejeras y sus documentales en mataderos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos meses, Voicot tambi&eacute;n apost&oacute; por el veganismo popular organizando actividades en Villa Fiorito, donde hacen comidas y charlas junto a nutricionistas y m&eacute;dicos.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Voicot realizó una jornada en Villa Fiorito para dar herramientas a las familias de bajos recursos para comer sin carne y sano."
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            <span class="title">
                Voicot realizó una jornada en Villa Fiorito para dar herramientas a las familias de bajos recursos para comer sin carne y sano.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;En los encuentros con el grupo de Belleza y Felicidad Fiorito <strong>se dan intercambios sobre formas posibles de alimentarse y el contacto no tiene nada que ver con la pedanter&iacute;a o la imposici&oacute;n de &lsquo;&iexcl;no maten animales!&rsquo;, sino que vamos desde el lado emp&aacute;tico en busca de alternativas con lo que se tiene a mano</strong>&rdquo;, dice Malena. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">
En los encuentros se dan intercambios sobre formas posibles de alimentarse y el contacto no tiene nada que ver con la pedantería o la imposición de ‘¡no maten animales!’, sino que vamos desde el lado empático en busca de alternativas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Malena Blanco </span>
                                        <span>—</span> Voicot
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Solemos alimentarnos con muy pocos alimentos porque nos hicieron creer que son lo &uacute;nico posible. Lo que no se ve, se parece mucho a lo que no existe, por eso algunos cambios se logran cuando la informaci&oacute;n est&aacute; al alcance para tomar las decisiones. No es solo alimentarse con productos que no sean de origen animal, sino que es alimentarse bien, porque cuanto mejor lo hac&eacute;s mejor te funciona todo, el cerebro y las ideas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Malena dej&oacute; de comer animales a los 11 a&ntilde;os y hace 10 que es vegana estricta, aunque ella misma se corrige y dice que lo pone entre comillas: &ldquo;<strong>&iquest;Qu&eacute; es el veganismo? no financiar la explotaci&oacute;n de otros animales ni para vestimenta ni para comidas ni para nada. </strong>Yo vivo con gatos rescatados que necesitan taurina y es imposible reemplazarla, as&iacute; que les compro alimento y lo financio, &iquest;es vegano o no? Tambi&eacute;n tengo una computadora Apple que seguro mat&oacute; y explot&oacute; animales humanos o no humanos en el camino. Entonces el veganismo es necesario para tener un foco a donde ir, pero sin caer en la superioridad porque nadie es vegano absoluto, aunque esto no significa que no se puedan hacer cosas para atenuar los impactos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A mediados de enero el ex beatle Paul McCartney le mand&oacute; una carta al presidente Alberto Fern&aacute;ndez para pedirle que adhiera al MFM (<a href="https://www.meatfreemondays.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Meat Free Monday</a>), una movida mundial que llama a no comer carnes los lunes como un primer paso. Fern&aacute;ndez tambi&eacute;n estuvo al lado de la palabra veganismo en diciembre, cuando recibi&oacute; en Casa Rosada m&aacute;s de medio mill&oacute;n de firmas contra el acuerdo porcino con China. Entonces pos&oacute; para la foto junto a la actriz Liz Solari y el presidente de la Uni&oacute;n Vegana Argentina, Manuel Mart&iacute;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El presidente Alberto Fernández recibió en Casa Rosada más de medio millón de firmas contra el acuerdo porcino con China. Entonces posó para la foto junto a la actriz Liz Solari y el presidente de la Unión Vegana Argentina, Manuel Martí. "
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                El presidente Alberto Fernández recibió en Casa Rosada más de medio millón de firmas contra el acuerdo porcino con China. Entonces posó para la foto junto a la actriz Liz Solari y el presidente de la Unión Vegana Argentina, Manuel Martí.                             </span>
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        &ldquo;Nosotros elegimos un activismo educativo, demostrar la evidencia cient&iacute;fica y emp&iacute;rica del veganismo por sus beneficios para todos, no solo para los animales. El Presidente se mostr&oacute; muy interesado en tomar acciones contra el cambio clim&aacute;tico, y cada vez que lo mencionaba le dimos argumentos que vinculan la contaminaci&oacute;n con la producci&oacute;n agroganadera&rdquo;, dice Mart&iacute;, que hace un llamado a que las industrias de la carne no se enojen, sino que empiecen a pensar en otras producciones: <strong>&ldquo;El cambio es inminente, tarde o temprano la mayor&iacute;a va a dejar de comer carnes y lo mejor es adaptarse con tiempo&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Otra de las iniciativas populares llega de la mano de Acci&oacute;n Animal Argentina, un movimiento que se propone alcanzar informaci&oacute;n a personas no veganas como motor de su activismo. &ldquo;Si ves como le clavan un cuchillo a una vaca y no com&eacute;s m&aacute;s carne no ten&eacute;s un proceso de transformaci&oacute;n sino un click traum&aacute;tico&rdquo;, dice C&eacute;sar G&uuml;erzoni, integrante de la organizaci&oacute;n. &ldquo;La idea de salir de nuestros espacios y ser federales tiene que ver con que no queremos &lsquo;superveganos&rsquo; sino llegar a aquella gente que no tiene acceso a informaci&oacute;n o rechaza buscarla. Por ejemplo a fines de diciembre hicimos una mesa navide&ntilde;a en la peatonal de Jujuy y cocinamos 300 kilos de comida vegana. La gente pasaba, se quedaba comiendo y nos escuchaba. Quiz&aacute; si le entr&aacute;bamos por el lado de la empat&iacute;a con los animales no hubi&eacute;ramos tenido tanto &eacute;xito&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Acción Animal Argentina federalizó su movimiento. En diciembre hizo una mesa navideña en la peatonal de Jujuy para informar sobre el veganismo.                            </span>
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        El veganismo no es solo una alimentaci&oacute;n sino una forma de vida, por eso su activismo no necesita de profetas sino de h&aacute;bitos. As&iacute; como una dieta a base de vegetales, legumbres, frutas y semillas es posible, para que esos alimentos se conecten al deseo popular se necesita una transformaci&oacute;n cultural. &iquest;Ser&aacute;n meses, a&ntilde;os, d&eacute;cadas? Esperemos que las pandemias y el cambio clim&aacute;tico den el tiempo necesario para que sea una elecci&oacute;n y no un mandato.
    </p><p class="article-text">
        Para m&aacute;s informaci&oacute;n:
    </p><p class="article-text">
        UVA <a href="http://www.unionvegana.org/contacto/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">http://www.unionvegana.org</a>
    </p><p class="article-text">
        Voicot <a href="https://www.voicot.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">https://www.voicot.com/</a>
    </p><p class="article-text">
        MDV <a href="https://www.milliondollarvegan.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">https://www.milliondollarvegan.com/</a>
    </p><p class="article-text">
        Acci&oacute;n Animal Argentina <a href="https://www.instagram.com/accionanimalargentina/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">https://www.instagram.com/accionanimalargentina/</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Matías Máximo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/pais-carne-posible-veganismo-popular_130_7191717.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Feb 2021 01:55:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[En el país de la carne: ¿es posible un veganismo popular?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Veganismo,Carne,Consumo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Venganza poética: un libro de fotos y relatos íntimos reconstruye la memoria trans]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/venganza-poetica-album-familia-trans_130_7172967.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b9c643f2-96bf-4723-8386-8f11399285fd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Venganza poética: un libro de fotos y relatos íntimos reconstruye la memoria trans"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En la historia de las travestis y trans argentinas prevalecen los registros de psiquiatría o policiales. Hasta que rescataron los baúles de "La Pía", quien había guardado fotografías de la vida cotidiana de la comunidad. Así surgió el Archivo de la Memoria Trans, que instaura algo tan simple y trascendental como el derecho a los recuerdos.</p></div><p class="article-text">
        Hoy revelar fotos suena vintage, pero hubo un tiempo en que comprar rollos para cargarle a la c&aacute;mara era sin&oacute;nimo de cumplea&ntilde;os, viajes, casamientos o alguna fiesta porque s&iacute;. La medida standard de 20 x 15 se divid&iacute;a en &aacute;lbumes ordenados por lo que durase el rollo, algo cada vez m&aacute;s lejano desde que las c&aacute;maras digitales y las redes sociales cambiaron las l&oacute;gicas de almacenar recuerdos. Haga la prueba: pregunte a cualquiera de m&aacute;s de 40 a&ntilde;os si en alg&uacute;n caj&oacute;n tiene uno de esos tesoros y le dir&aacute; que s&iacute;. Bueno, casi. En el Archivo de la Memoria Trans esos &aacute;lbumes no fueron lo corriente y las razones se repiten, sea La Juana Culo, La Pretty Wichi, Gabi La Garrote, Alejandra La Taco, Daiana La Orgasmo, Sandra La Loro o cualquiera de los 600 nombres de batalla que cubren las solapas de su flamante libro, <strong>el derecho a la memoria se les present&oacute; como un privilegio heterosexual. Ahora tienen su venganza po&eacute;tica: crearon su propio &aacute;lbum familiar, con lazos que trascienden la biolog&iacute;a y se abrazan en la supervivencia.&nbsp;</strong>
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                Archivo de la Memoria Trans                            </span>
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        Uno de los inicios del Archivo de la Memoria Trans lleva hasta el nombre de Claudia P&iacute;a Baudracco, integrante fundadora en 1993 de ATA (Asociaci&oacute;n de Travestis Argentinas). La Gorda, La Leona, La P&iacute;a era fan&aacute;tica de guardar cartas, folletos, cat&aacute;logos, fotos y en su af&aacute;n no ten&iacute;a l&iacute;mites. &ldquo;Qu&eacute; linda foto, &iquest;me la regal&aacute;s?&rdquo;, &ldquo;No&rdquo;, y al rato la foto desaparec&iacute;a. Muri&oacute; meses antes de sancionada la Ley de identidad de g&eacute;nero por la que milit&oacute; sus &uacute;ltimos a&ntilde;os, y <strong>esos cofres de acumuladora compulsiva se volvieron una c&aacute;psula de tiempo invaluable.&nbsp;&nbsp;</strong>
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                El libro del Archivo de la Memoria Trans.                            </span>
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        Bel&eacute;n Correa, otra de las pioneras de ATA, sab&iacute;a de las cajas con recuerdos de su amiga P&iacute;a y compart&iacute;a el deseo de armar un gran archivo. &ldquo;<strong>En la historia de las travestis y trans lo que m&aacute;s se encuentra son registros de psiquiatr&iacute;a o policiales, no tenemos un espacio donde figuremos de manera positiva</strong>&rdquo;, dice Bel&eacute;n, que fue la primera argentina con status de &ldquo;asilada pol&iacute;tica&rdquo; en Estados Unidos por su identidad de g&eacute;nero. Lo que le pasaba a Bel&eacute;n, como a muchas hasta avanzados los 2000, era que pon&iacute;a un pie en la calle y se la llevaban presa por &ldquo;ropa contraria al sexo&rdquo; o &ldquo;incitaci&oacute;n al acto carnal&rdquo;, edictos policiales que se usaban para coimearlas.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Archivo de la Memoria Trans                            </span>
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        Para Bel&eacute;n la publicaci&oacute;n del libro marca el fin de una &eacute;poca: &ldquo;Me gustar&iacute;a que sea citado cada vez que utilicen la palabra travesti en Argentina, que sirva para sumarle a la Historia unas p&aacute;ginas donde nuestras identidades se corran de la estigmatizaci&oacute;n y la violencia. Mostrar que tambi&eacute;n tenemos una vida cotidiana, que festejamos y que en general tenemos hermandad. Es un testimonio diferente de nuestras existencias y adem&aacute;s es bello, tiene arte&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Carnaval toda la vida</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los bloques del libro no responden a un orden cronol&oacute;gico sino a escenas que se repiten, entre ellas fiestas, exilio, operaciones, amores y vida diaria. La selecci&oacute;n de 219 fotograf&iacute;as va de 1940 hasta la d&eacute;cada del 90 y cada una es un mundo de historias: las m&aacute;s antiguas pertenecen al archivo de Malva Sol&iacute;s, una travesti que vivi&oacute; casi cien a&ntilde;os y le dej&oacute; sus cajas con recuerdos a una vecina (se recomienda el documental &ldquo;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=bN-N2q7cj2Y&amp;feature=emb_title" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Con nombre de Flor</a>&rdquo;). &iquest;Por qu&eacute; hay tantas fotos de carnavales? Porque durante todo el a&ntilde;o la polic&iacute;a y la sociedad castigaba, &ldquo;cualquiera se sent&iacute;a con derecho a se&ntilde;alarte con el dedo&rdquo;, dice Carmen Ibarra, una de las integrantes del staff del Archivo. &ldquo;Viv&iacute;amos el carnaval m&aacute;s que nadie porque eran seis noches en total libertad donde te hac&iacute;an sentir aceptada, deseada, amada, adorada y respetada. Esa noche entreg&aacute;bamos nuestras almas&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Archivo de la Memoria Trans                            </span>
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        El Archivo de la Memoria Trans <strong>empez&oacute; a funcionar como tal en 2014 a partir de un grupo cerrado de Facebook, donde travestis y trans compart&iacute;an fotos y empezaron a notar que &ldquo;esta no est&aacute;, a esta la mataron, esta muri&oacute;&rdquo;,</strong> como se llam&oacute; su primera gran muestra en el Centro Cultural Haroldo Conti. Con los a&ntilde;os se profesionalizaron, hicieron cursos de fotograf&iacute;a, archiv&iacute;stica, escritura y ya digitalizaron 10 mil piezas. Trabajan en un departamento de Palermo donde comparten espacio con Hacer Lugar, una organizaci&oacute;n que acompa&ntilde;a a infancias con autismo, y planean para marzo presentar una web con su archivo digital. Al plantel actual lo componen Bel&eacute;n, Carmen, Magal&iacute; Mu&ntilde;iz, Carolina Figueredo, Cecilia Estalles y Cecilia Saur&iacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entre las fotos del libro<strong> hay relatos &iacute;ntimos</strong>, que fueron seleccionados con el consentimiento de quienes forman parte del grupo de Facebook. Si bien las im&aacute;genes hablan por s&iacute; mismas, estas narraciones en primera persona terminan de darle un contexto a la &eacute;poca en que fueron tomadas. El resultado al leerlo de corrido es un sube y baja de emociones, porque de los relatos del carnaval se pasa a algunos trist&iacute;simos, como lo que cuenta Luisa Luc&iacute;a Paz sobre su amiga Katy La Borracha, que perseguida por la polic&iacute;a vol&oacute; por el aire de la Autopista Ricchieri y, frente a sus ojos, la pasaron por arriba varios autos. O el de Carla Pericles, que hac&iacute;a parada en la Panamericana aterrorizada por el &ldquo;Mata Mariposas&rdquo;, un asesino motorizado que hab&iacute;a atropellado a su compa&ntilde;era La Robotina.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Lohana Berkins en una de las fotos que reconstruye la memoria trans argentina                            </span>
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        Cada detalle del libro, que fue publicado por Editorial Chaco, guarda un porqu&eacute;. Las costuras est&aacute;n a la vista para que las venas de la publicaci&oacute;n puedan tocarse, los 600 nombres del lado de adentro de las solapas &ldquo;abrazan&rdquo; al contenido y el tama&ntilde;o de la publicaci&oacute;n replica al de los &aacute;lbumes de fotos tradicionales de 15 x 20. Las letras de la tapa y la rosa de la contratapa tienen tinta mezclada con purpurina. &ldquo;Cada vez que mor&iacute;a una compa&ntilde;era se dec&iacute;a una frase: <em>Bicha n&atilde;o morre, vira purpurina</em> (las maricas no morimos, nos volvemos purpurina). Esto viene del carrilche, un idioma en argot que utilizamos para protegernos de la violencia y pasa como herencia de boca en boca&rdquo;, dice Bel&eacute;n, que no tiene dudas que el libro ya tiene alma: &ldquo;Es lindo y fuerte, como nosotras. Pero adem&aacute;s de todos los sentidos que se le puedan encontrar, m&aacute;s all&aacute; de lo que expliquemos o las conclusiones, para muchas es algo tan simple y necesario como un &aacute;lbum familiar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>MM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Matías Máximo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/venganza-poetica-album-familia-trans_130_7172967.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 Jan 2021 01:46:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Venganza poética: un libro de fotos y relatos íntimos reconstruye la memoria trans]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Memoria,LGTBI+]]></media:keywords>
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