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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Guido Lapa]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autores/guido-lapa/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Guido Lapa]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El infierno no está encantador]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/infierno-no-encantador_129_10172945.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2b05c915-49f6-4974-a594-e0a85b2d452b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El infierno no está encantador"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Gobierno juega sus últimas fichas a que el FMI adelante los desembolsos de todo 2023 para engrosar reservas. De dudosa aprobación, esta decisión no modificaría de manera sustancial las exiguas reservas del Banco Central. "Las matemáticas no mienten", dice el autor.</p></div><p class="article-text">
        Argentina, 1985. El a&ntilde;o del juicio a las juntas, el nombre de una pel&iacute;cula, s&iacute;, pero tambi&eacute;n el momento y el lugar de la asunci&oacute;n de Juan Sourrouille en el ministerio de econom&iacute;a de la naci&oacute;n. Probablemente la suya sea la gesti&oacute;n de la que m&aacute;s informaci&oacute;n tenemos gracias a la detallada cr&oacute;nica de Juan Carlos Torre en su ya c&eacute;lebre &ldquo;Diario de una temporada en el quinto piso&rdquo;. No hace falta leer la obra para saber que la historia econ&oacute;mica de esa gesti&oacute;n y de todo el gobierno de Alfons&iacute;n<strong> tuvo al Fondo Monetario como amo y se&ntilde;or del futuro y el porvenir del pa&iacute;s, de las negociaciones, de los pedidos de excepciones, de fondos frescos, de permisos para tomar determinadas pol&iacute;ticas.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        La acelerada descomposici&oacute;n de la econom&iacute;a argentina de las &uacute;ltimas semanas vuelve a colocar en primera plana el arribo de una delegaci&oacute;n ministerial a Washington, donde se negociar&iacute;an las nuevas condiciones entre nuestro pa&iacute;s y su principal acreedor. Pasan los a&ntilde;os, pasan los gobiernos, pero el FMI contin&uacute;a como el gran &aacute;rbitro de la pol&iacute;tica argentina. <strong>El d&iacute;a de la marmota tambi&eacute;n se repite como farsa.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno se juega sus &uacute;ltimas fichas &ndash;y ata sus remotas chances electorales- al adelanto de los desembolsos de todo 2023 -unos 10.800 millones de d&oacute;lares- para engrosar reservas y con ello hacer frente a la volatilidad cambiaria. Aunque en &eacute;poca de guerra cualquier agujero es trinchera, es evidente que <strong>esta medida de dudosa aprobaci&oacute;n no modificar&iacute;a de manera contundente las exiguas reservas del Banco Central. </strong>Las matem&aacute;ticas no mienten, Argentina afronta vencimientos con el FMI por 12.800 millones de d&oacute;lares hasta fin de a&ntilde;o y, de no renegociarse esos pagos, el adelanto ser&iacute;a fuego de bajo calibre y por poco tiempo para el BCRA.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto es entendible el anuncio con bombos y platillos de que se podr&aacute; comerciar apenas el 0,5% del intercambio exterior en yuanes o la necesidad de dejar correr la hip&oacute;tesis de un posible pr&eacute;stamo del banco de los BRICS. Es que una gesti&oacute;n econ&oacute;mica que vive de potencialidades, se enfrenta a un problema real, concreto y urgente.&nbsp;Las reservas brutas se encuentran en el nivel m&aacute;s bajo desde el 2016 y<strong> las reservas netas, seg&uacute;n distintas estimaciones operan en niveles negativos.</strong> Una de las m&aacute;s importantes consultoras del mercado, 1816,&nbsp;afirma que &ldquo;la cantidad de d&oacute;lares que podr&aacute; usar el BCRA para intervenir en el MULC depender&aacute; de la tranquilidad o el nerviosismo de quienes tienen dep&oacute;sitos en d&oacute;lares y, v&iacute;a encajes, son los acreedores del Central&rdquo;.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">En jaque</h3><p class="article-text">
        Es l&oacute;gico, entonces, que el aumento intempestivo del d&oacute;lar de las &uacute;ltimas dos semanas pusieran en jaque las chances de Sergio Massa de ser encumbrado como candidato a presidente. Especialmente luego del fracaso del d&oacute;lar soja 3, que aparece como menos atractivo para los productores luego de corrida. El &uacute;nico activo del que todav&iacute;a se val&iacute;a Massa era el acompa&ntilde;amiento de los mercados y, junto con eso, de cierta tranquilidad cambiaria desde su llegada. Seg&uacute;n &eacute;l, esta ser&iacute;a la prueba del apoyo del establishment al &ldquo;bombero que lleg&oacute; en el peor momento del incendio&rdquo; como se quiere vender el ex intendente de Tigre. Sin embargo, <strong>la falta de d&oacute;lares es inmune a cualquier campa&ntilde;a publicitaria </strong>y la corrida de los &uacute;ltimos d&iacute;as fue la manifestaci&oacute;n de que el alambre que ataba el armado oficialista se est&aacute; erosionando.
    </p><p class="article-text">
        Es que el ministro que r&aacute;pidamente perdi&oacute; el mote de &ldquo;s&uacute;per&rdquo;, incumpli&oacute; con creces su promesas que le colocaban el traje de candidato: controlar la inflaci&oacute;n, hacer que el &iacute;ndice de abril empezara con 3 y que las familias m&aacute;s vulnerables recuperaran algo del poder de compra perdido no ya con Macri, sino con su propio gobierno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para sorpresa de nadie, <strong>el INDEC se encarg&oacute; de mostrar el fracaso en toda l&iacute;nea, </strong>tanto en materia inflacionaria como tambi&eacute;n en el aumento de los &iacute;ndices de pobreza a partir de una canasta b&aacute;sica que aument&oacute; m&aacute;s que la media de los precios y super&oacute; holgadamente el crecimiento de los ingresos.
    </p><p class="article-text">
        Volviendo a Washington y m&aacute;s all&aacute; de la (in)eficiencia de la medida, el Fondo pide lo mismo de siempre: <strong>reducci&oacute;n de subsidios para achicar el d&eacute;ficit fiscal, devaluaci&oacute;n y tasas de inter&eacute;s reales positivas.</strong> Como dijo en su momento su directora frente al cambio de los interlocutores argentinos: &ldquo;tres ministros, un programa&rdquo;. La diferencia es que Massa est&aacute; <strong>haciendo los deberes de manera mucho m&aacute;s decidida que sus antecesores,</strong> de ah&iacute; el anuncio de un nuevo aumento de tarifas, una depreciaci&oacute;n del tipo de cambio oficial que anualizado supera el 110% y el segundo aumento de la tasa de inter&eacute;s en menos de quince d&iacute;as, le dan material para tener al Fondo de su lado.
    </p><h3 class="article-text">Todo a Massa</h3><p class="article-text">
        Junto con la c&uacute;pula del organismo y sus eternos contactos en la pol&iacute;tica norteamericana, el apoyo un&aacute;nime de La C&aacute;mpora y el kirchnerismo a la tarea del ministro es quiz&aacute;s la herramienta clave con la que no contaron Guzm&aacute;n ni Batakis en su ef&iacute;mero interinato. El sustento pol&iacute;tico de CFK al tigrense en su &uacute;ltimo discurso da cuenta de que todos los caminos conducen a Massa, aunque descubra que el acuerdo con el FMI es inflacionario, <strong>algo evidente al calor de los tarifazos, la devaluaci&oacute;n y el encarecimiento del cr&eacute;dito.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tampoco propone nada distinto la oposici&oacute;n, art&iacute;fice com&uacute;n del delicado momento que atraviesan econom&iacute;a y los pesificados de siempre. Los economistas de juntos no ofrecen un plan alternativo al encarado el peronismo, m&aacute;s que ponderar su de credibilidad y confianza. Ocurre que, con independencia de lo que opinen los acreedores y el Llao Llao, <strong>la bancarrota en que termin&oacute; el gobierno de Macri todav&iacute;a est&aacute; fresca en la memoria popular.</strong> La poblaci&oacute;n trabajadora rechaza ser nuevamente ajustada luego de seis a&ntilde;os consecutivos de ca&iacute;da del salario real.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, la dolarizaci&oacute;n mileista atrae por desconocimiento, por bronca y por padecimiento pero es tan da&ntilde;ina como fantasiosa e implicar&iacute;a llevar las condiciones de vida de los trabajadores al peor de los mundos, algo irrealizable tanto por su peso real como por el costo social que implicar&iacute;a. Cuarenta a&ntilde;os despu&eacute;s del regreso de la democracia el consenso sobre el sistema aparece en sus falencias, sus fracasos, sus deudas y los actores que se repiten. <strong>Son ellos los que explican el ascenso de un hombre cuya mayor virtud es estar enojado.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Argentina 1985 fue el a&ntilde;o del juicio a las juntas y el nombre de la pel&iacute;cula, s&iacute;,&nbsp;tambi&eacute;n el momento y el lugar en que se lanz&oacute;, unos meses luego de la asunci&oacute;n de Sourrouille, la canci&oacute;n que da t&iacute;tulo a este art&iacute;culo. Y, hay que decirlo, el infierno no est&aacute; encantador.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>CC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guido Lapa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/infierno-no-encantador_129_10172945.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 May 2023 09:12:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El infierno no está encantador]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sergio Massa,FMI,Fondo Monetario Internacional,Reservas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El cinco de espadas de Massa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/cinco-espadas-massa_129_9829475.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d4275857-60f3-4c8f-9dac-6a6e6f130d41_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El cinco de espadas de Massa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Alto precio de la energía, sequía, deuda, inflación y déficit fiscal son las cinco espadas que amenazan al ministro en el umbral del año electoral.</p></div><p class="article-text">
        Incluso los m&aacute;s esc&eacute;pticos y cient&iacute;ficos, quienes tratamos de aferrarnos a la raz&oacute;n antes que a las supersticiones, nos tomamos licencia durante el Mundial. Todos repetimos alguna f&oacute;rmula ganadora que hab&iacute;a funcionado en los partidos anteriores y, a nuestra manera, aportamos a esa conquista inolvidable. Hay un hecho en la historia de la selecci&oacute;n que pone en jaque cualquier tipo de apelaci&oacute;n iluminista y resulta inexplicable para nosotros, los no creyentes: el cinco de copas de Lionel Messi.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sergio Massa, asentado en el rol de ministro que tanto le cost&oacute; conseguir, no cuenta con el destino escrito, ni la suerte echada. Sus decisiones (siempre compartidas con el FMI) ser&aacute;n determinantes para nuestro futuro, pero <strong>si las cartas volviesen a dar en el clavo es probable que le toque un cinco de espadas, simbolizando las grandes amenazas que pendulan sobre la econom&iacute;a argentina.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        La primera enmarca a todas las dem&aacute;s y es un escenario muy delicado a nivel internacional, que transita entre la guerra y sus consecuencias y el enfriamiento de la econom&iacute;a mundial. Este &uacute;ltimo es ya un hecho y no son pocos los que se animan a advertir acerca de la inminente recesi&oacute;n global,<strong> retrayendo la demanda pero con un alto precio de la energ&iacute;a </strong>que probablemente seguiremos importando el pr&oacute;ximo invierno.
    </p><p class="article-text">
        Por si fuera poco, es una tendencia que convive con la <strong>inflaci&oacute;n mundial m&aacute;s alta en cuatro d&eacute;cadas</strong> y que ha llevado a un aumento de las tasas de inter&eacute;s tanto en Estados Unidos como en Europa, profundizando el retraimiento econ&oacute;mico y, con &eacute;l, la posibilidad de una <strong>ca&iacute;da del precio de las materias primas que Argentina exporta.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        La segunda espada tambi&eacute;n viene por el lado de las exportaciones y<strong> est&aacute; asociada a las consecuencias de la sequ&iacute;a. </strong>Es imposible calcular cu&aacute;n afectada quedar&aacute; la cosecha y deducir de all&iacute; las tensiones que podr&iacute;an aparecer en el frente cambiario. Es l&oacute;gico que en una econom&iacute;a donde el 85% de las divisas provienen de las exportaciones una menor cantidad de d&oacute;lares del campo signifique una <strong>fuerte presi&oacute;n devaluatoria. </strong>En 2023 comenzar&aacute;n a pagarse adem&aacute;s los vencimientos de la deuda reestructurada en 2020 y, a diferencia de este a&ntilde;o, el FMI demandar&aacute; m&aacute;s d&oacute;lares de los que ingresara al BCRA.
    </p><p class="article-text">
        La escasez de d&oacute;lares ya <strong>se hace sentir fuerte en la industria </strong>en la medida en que se restringen las importaciones de algunos insumos generando una profundizando de la recesi&oacute;n y potenciando la inflaci&oacute;n por el aumento de los productos importados. Sin acceso al d&oacute;lar oficial, se acude al CCL o a d&oacute;lares propios, algo que ya reflejo el &iacute;ndice de precios mayorista de noviembre con un aumento de 8% en los productos importados, algo que indirectamente llegar&aacute; a las g&oacute;ndolas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La tercera de las grandes dificultades que nos acechan y que podr&iacute;an potencialmente desatar los alambres que sostienen a la econom&iacute;a argentina es la<strong> deuda en pesos, </strong>m&aacute;s subestimada que Scaloni en sus comienzos. Para ser precisos, se trata de dos problemas distintos englobados en el mismo concepto: no es lo mismo la deuda en pesos del tesoro, que la deuda en pesos del BCRA, ambas de consumo problem&aacute;tico.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Tesoro necesita financiarse mediante la absorci&oacute;n de los pesos que ya existen para no depender de la emisi&oacute;n. Acumula vencimientos verdaderamente importantes los primeros meses del a&ntilde;o que, a pesar de estar en un 60% en manos de organismos del Estado, s<strong>on cada vez m&aacute;s dif&iacute;ciles de renovar ya que nadie quiere prestar para despu&eacute;s de las elecciones.</strong> El desarme de esos t&iacute;tulos terminar&iacute;a con m&aacute;s presi&oacute;n sobre el d&oacute;lar y una menor cantidad de reservas significar&iacute;a menor poder de fuego para combatir o convalidar ese corrimiento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por el otro, <strong>el BCRA acumula una deuda enorme</strong>. Los pasivos remunerados (Leliqs y pases) representan m&aacute;s del doble de la base monetaria, $ El mecanismo es sencillo: frente a cada vencimiento de letras, el Banco Central absorbe tanto la deuda vieja como los intereses a pagar que se generan acumulando un pasivo cada vez mayor y de caracter&iacute;sticas explosivas.
    </p><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil subestimar esta cuesti&oacute;n: la deuda p&uacute;blica entre pesos y d&oacute;lares (sin contar al BCRA) alcanz&oacute; seg&uacute;n la Secretar&iacute;a de Finanzas <strong>un nuevo r&eacute;cord de 384.688 millones de d&oacute;lares, </strong>calculando el pasivo en moneda dom&eacute;stica al tipo de cambio oficial. El mismo informe destaca que en los &uacute;ltimos doce meses los incrementos fueron&nbsp; por el equivalente a US$ 30.320 millones, siendo mayormente deuda en pesos atada a la inflaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El cuarto problema, entonces, es que la inflaci&oacute;n m&aacute;s alta en los &uacute;ltimos treinta a&ntilde;os no solo destroza el poder adquisitivo de los pesificados de siempre, sino que adem&aacute;s <strong>aumenta peligrosamente la deuda del Tesoro.</strong> M&aacute;s all&aacute; del entusiasmo que se respira con facilidad en el quinto piso del ministerio, el panorama en esta materia no es promisorio. Las consultoras se debaten en sus proyecciones, pero el promedio de inflaci&oacute;n que calcula el BCRA <strong>se coloca en el orden del 96,6% para 2023.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El aumento sostenido de los precios se coloca desde hace a&ntilde;os como el principal padecimiento para los sectores trabajadores que en casi todos los casos viven hoy peor que en diciembre de 2019, al asumir el FDT. Esto se explica por la ca&iacute;da del salario real que si bien se acerca a los de finales del macrismo para el sector registrado, cae notablemente para los no registrados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Digamos todo: <strong>empardar con los finales de Macri no deber&iacute;a significar un logro para ning&uacute;n gobierno,</strong> ya que durante ese proceso el salario hab&iacute;a ca&iacute;do alrededor de un 20% desde los picos de 2017. Asimismo, que un sector empate y el otro pierda tampoco puede ser consuelo de nadie, ya que los datos del INDEC muestran c&oacute;mo la recuperaci&oacute;n del empleo estuvo basado en el trabajo informal y precario.
    </p><p class="article-text">
        La quinta espada de Damocles que yace sobre la econom&iacute;a argentina es ni m&aacute;s ni menos que el <strong>ajuste fiscal, </strong>tan vox populi como naturalizado. El acuerdo con el FMI le traz&oacute; al gobierno un camino de reducci&oacute;n del d&eacute;ficit y <strong>el flamante ministro de econom&iacute;a viene haciendo la tarea con un rigor pocas veces visto</strong>. Aunque el Fondo apriete y no ahorque, la clave est&aacute; en qu&eacute; &iacute;tems son los que se deciden achicar y qui&eacute;nes son las victimas de esa reducci&oacute;n presupuestaria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si miramos los datos de noviembre, notaremos que para llegar a la meta <strong>el gasto primario real cay&oacute; nada menos que 27,7% respecto del a&ntilde;o pasado, </strong>superando los cuatro meses anteriores en los cuales tambi&eacute;n se redujo el gasto real. Las partidas elegidas son las menos indicadas: las prestaciones sociales, las jubilaciones y las pensiones cayeron ese mes 4,4% y las asignaciones familiares, 14,7% descontada la inflaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        De esta manera, con una inflaci&oacute;n galopante y un ajuste en marcha, <strong>no deber&iacute;a de sorprender el aumento de la pobreza ni que la resaca mundialista traiga reclamos populares.</strong> En este contexto es dif&iacute;cil pensar en una situaci&oacute;n pol&iacute;tica y econ&oacute;mica tranquila durante el a&ntilde;o electoral, porque aunque el ministro no juegue a las cartas, tiene cinco espadas apunt&aacute;ndole.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>GL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guido Lapa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/cinco-espadas-massa_129_9829475.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 29 Dec 2022 08:26:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Inflación,Déficit fiscal,Deuda,Sequía,Energía,Sergio Massa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Causas y consecuencias del dólar soja]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/causas-consecuencias-dolar-soja_129_9297797.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8bfe5270-738c-4286-ba0b-eb383d742f39_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Causas y consecuencias del dólar soja"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Descartada la modificación fiscal y la devaluación brusca aparece el "dólar soja" en su segunda versión como un compromiso entre lo que quiere el sector agrícola, lo que le permite el FMI y lo que necesita el Frente de Todos.</p></div><p class="article-text">
        El 21 de agosto de 1947 en pleno desarrollo del primer plan quinquenal Juan Domingo Per&oacute;n, de cara a los trabajadores ladrilleros, pronunciar&iacute;a una de esas frases que quedar&iacute;an para la posteridad. Si bien todav&iacute;a transitaba los a&ntilde;os de bonanza por vender a ambos bandos de la guerra que coronar&iacute;a a Estados Unidos como el gran rector del mundo occidental y cambiar&iacute;a el mundo para siempre. Su moneda, el d&oacute;lar, ya se hab&iacute;a constituido como la moneda global y el entonces presidente preguntaba al p&uacute;blico: <strong>&iquest;Alguien ha visto alguna vez un d&oacute;lar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo domingo, en un horario que se le est&aacute; haciendo costumbre por recomendaci&oacute;n de un asesor extranjero, Sergio Massa anunci&oacute; que hab&iacute;a llegado a un acuerdo con el sector sojero. Los exportadores lograron acceder<strong> a un tipo de cambio preferencial -de $200 por d&oacute;lar- </strong>concretando una medida cuyo impacto no puede limitarse al terreno cambiario, sino que se extiende tambi&eacute;n al plano fiscal, al balance del Banco Central y que puede dar lugar a un nuevo esquema de gobierno.
    </p><p class="article-text">
        Es que el presente de las reservas del BCRA ameritar&iacute;a ser la principal preocupaci&oacute;n econ&oacute;mica del Gobierno si no fuera porque convive con una inflaci&oacute;n que seguramente supere la barrera simb&oacute;lica de los tres d&iacute;gitos. Luego de los dos primeros a&ntilde;os en los que el super&aacute;vit comercial no redund&oacute; en un crecimiento proporcional de las reservas, el Frente de Todos se encuentra con una situaci&oacute;n acuciante, fundamentalmente en materia de <strong>reservas netas y liquidas, es decir de d&oacute;lares disponibles.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        El balance de la autoridad monetaria volvi&oacute; a resentirse en el octavo mes del a&ntilde;o, esta vez asociado al&nbsp;fracaso del d&oacute;lar soja que hab&iacute;an ideado entre la entonces ministra Silvina Batakis y el presidente del Banco Central,  Miguel Angel Pesce, y que culmin&oacute; con la menor liquidaci&oacute;n en un agosto desde 2005. El golpe fue tan fuerte que las reservas <strong>cayeron en el mes US$520 millones </strong>a pesar de la mejor&iacute;a que se vivi&oacute; despu&eacute;s del 10, cuando el central compro divisas en todas las ruedas.
    </p><p class="article-text">
        Miguel Pesce, uno de los &uacute;ltimos albertistas en el barco del FdT, es consciente de que tiene por delante los meses m&aacute;s duros en materia de reservas, incluso habiendo adelantado las importaciones de energ&iacute;a, como gusta de remarcar. Alcanza con ver el desempe&ntilde;o de esta variable a lo largo de los a&ntilde;os: en promedio en 2020-2021 se pas&oacute; de haber acumulado US$2700 millones en los primeros ocho meses a llegar a noviembre con un promedio inferior a los US$500 millones. En este a&ntilde;o se llevan comprados apenas US$40 millones, si nos enfrent&aacute;semos a una ca&iacute;da como la que se vio en el aquel per&iacute;odo pasar&iacute;amos a un balance negativo de un Banco Central con cada vez menos recursos para enfrentar las presiones contra el peso.
    </p><p class="article-text">
        Las alarmas se encendieron a&uacute;n m&aacute;s cuando desde Washington advirtieron acerca de la contabilidad creativa. Es que seg&uacute;n el entendimiento aprobado en el Congreso, p<strong>ara septiembre la acumulaci&oacute;n de reservas netas debe ser de US$6400 millones y de US$8100 millones para diciembre, </strong>un objetivo todav&iacute;a m&aacute;s ambicioso cuando se calcula que en la actualidad se encontrar&iacute;an <strong>alrededor de US$1400 millones.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En este marco es&nbsp;que el Gobierno cede &ndash;como hizo en tantas otras oportunidades- <strong>pero esta vez en favor de los exportadores de soja, una fuente de d&oacute;lares frescos que se estaba acumulando en las silobolsas, </strong>como reserva de valor a la espera de un nuevo esquema de retenciones o una devaluaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Fondo Monetario Internacional (FMI), en su monitoreo permanente de la econom&iacute;a argentina, le prohibi&oacute; expl&iacute;citamente a Massa bajar las retenciones con el argumento de que la recaudaci&oacute;n que surge de ese impuesto va a parar directamente al Tesoro, achicando el d&eacute;ficit fiscal y permitiendo acumular para el pago de intereses.
    </p><p class="article-text">
        El exintendente de Tigre est&aacute; obsesionado en no superar el 2,5% del PBI de d&eacute;ficit acordado con el FMI y por eso descart&oacute; la opci&oacute;n de las retenciones. Es la misma raz&oacute;n por la que implement&oacute; un <strong>recorte furioso sobre diversos ministerios como salud, educaci&oacute;n, vivienda y obra p&uacute;blica</strong> para llevar como ofrenda a su encuentro con Georgieva el pr&oacute;ximo lunes. Para congraciarse con la maestra, $180.000 millones valen mucho m&aacute;s que una manzana.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; como no pod&iacute;a cambiar el esquema de retenciones, tampoco pod&iacute;a producir una devaluaci&oacute;n tradicional como la que recomendaba el flamante viceministro Gabriel Rubinstein, ya que el impacto sobre los precios era sencillamente explosivo. En un contexto de suba de tarifas, aumentos del transporte e inflaci&oacute;n mensual superior al 6% de manera sostenida, un salto del tipo de cambio como el que reclaman los exportadores hubiera tenido consecuencias irrecuperables para un gobierno que aspira a competir en menos de doce meses en las elecciones presidenciales.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Descartado entonces la modificaci&oacute;n fiscal y la devaluaci&oacute;n brusca (la devaluaci&oacute;n diaria avanza a paso redoblado) <strong>aparece el d&oacute;lar-soja en su segunda versi&oacute;n como un compromiso entre lo que quiere el sector agr&iacute;cola, lo que le permite hacer el Fondo y lo que necesita el FdT.</strong> Los problemas que se abren son varios y de diversa &iacute;ndole. En primer lugar el entuerto armado por el cual se les pagar&aacute; $60 m&aacute;s por d&oacute;lar, que implicar&aacute; una mayor emisi&oacute;n de pesos por parte del BCRA que luego los buscar&aacute; esterilizar v&iacute;a Leliq, cuando el d&eacute;ficit cuasi fiscal es otra de las bombas de mecha corta para la nueva gesti&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, <strong>se incumple con una de las promesas que realiz&oacute; Massa en su acto de asunci&oacute;n: terminar con el financiamiento del Banco Central al Tesoro. </strong>La medida esconde una maniobra, porque si bien la diferencia entre lo que se les pagaba y lo que se les pagar&aacute; a quienes exporten soja correr&aacute; por cuenta del Tesoro, este se financia a trav&eacute;s del BCRA coloc&aacute;ndole una letra intransferible a diez a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s importante a&uacute;n es que, al abrirle la puerta al reclamo de los sojeros,<strong> se est&aacute; dando lugar a que otros actores del agro reclamen un r&eacute;gimen especial para sus productos. </strong>En primer lugar el ma&iacute;z y el trigo (o el malbec), que tambi&eacute;n exportan, pero quedaron fuera del beneficio porque son m&aacute;s consumidos en el mercado interno y permitirles un mejor tipo de cambio para exportar encarecer&iacute;a tambi&eacute;n la parte de la cosecha que se utiliza en el pa&iacute;s, como si el d&oacute;lar soja no impactara tambi&eacute;n sobre los precios ya que se usa para alimentar a la industria av&iacute;cola y ganadera.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mientras avanza este r&eacute;gimen de excepciones, los importadores piden la liberaci&oacute;n de los d&oacute;lares que les restringe el BCRA atentando contra el nivel de actividad. Pesce explica que no es mala voluntad, pero que no tiene la cantidad necesaria de divisas para permitirles a los industriales saldar sus deudas en el exterior, que el &ldquo;festival de importaciones&rdquo; termin&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;El futuro es incierto, pero los interrogantes claros: <strong>&iquest;Estamos en presencia de un desdoblamiento cambiario de hecho? &iquest;Puede este nuevo esquema cambiario evitar la devaluaci&oacute;n por la que presiona una parte del mercado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Parafraseando a Per&oacute;n &iquest;alguien ha visto alguna vez un d&oacute;lar oficial?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guido Lapa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/causas-consecuencias-dolar-soja_129_9297797.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 08 Sep 2022 10:57:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Causas y consecuencias del dólar soja]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Dólar,Soja,Dólar soja,Sergio Massa,Gabriel Rubinstein]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La maratón cambiaria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/maraton-cambiaria_129_9205350.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3ee967c9-10aa-424a-963b-bbbdf191e4ce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La maratón cambiaria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El descontento hace que sea cada vez más difícil encontrar quien defienda la gestión económica. No hay clases sociales conformes con el gobierno de los Fernández.</p></div><p class="article-text">
        Van siete semanas consecutivas en las cuales el peso se deprecia en los mercados paralelos, aumentando la presi&oacute;n al d&oacute;lar oficial y a un Banco Central con reservas cada vez m&aacute;s exiguas. <strong>La corrida m&aacute;s larga en much&iacute;simo tiempo. </strong>La cercan&iacute;a respecto de la &uacute;ltima crisis y nuestra vasta historia de estallidos econ&oacute;micos generan comparaciones permanentes a la hora de adivinar la din&aacute;mica de la crisis o el desenlace de un nuevo cap&iacute;tulo en la larga saga del derrotero argentino.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el peor momento de los dos a&ntilde;os y medio que lleva la experiencia del Frente de Todos, son cada vez menos quienes convocan los datos de la macro como un esp&iacute;ritu esperanzador, que redundar&iacute;a en una mejora para los pesificados de siempre o, al menos, en un ordenamiento de la vida econ&oacute;mica.<strong> El efecto derrame nacional y popular nunca lleg&oacute;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El descontento generalizado hace que sea cada vez m&aacute;s dif&iacute;cil encontrar entre propios y extra&ntilde;os quien defienda la gesti&oacute;n econ&oacute;mica o alguien que conf&iacute;e en revertirlo. <strong>No hay clases sociales conformes con el gobierno de los Fern&aacute;ndez.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        A los trabajadores les sobran razones para protestar. El salario real de los registrados es a&uacute;n m&aacute;s bajo que en diciembre del 2019, momento en el cual ya hab&iacute;a ca&iacute;do 20% respecto del final del kirchnerismo. La realidad es todav&iacute;a m&aacute;s adversa para los &ndash;y sobre todo las- no registradas que perdieron casi 30% durante el primer tiempo de Macri y, sin paritarias, est&aacute;n padeciendo como pocos el descalabro inflacionario del peronismo.
    </p><p class="article-text">
        Ese retroceso se ve, tambi&eacute;n, en la ca&iacute;da de la participaci&oacute;n de los asalariados en el PBI, una consecuencia esperable del retroceso salarial. Lo curioso es que la contracara de ese fen&oacute;meno -el crecimiento del porcentaje que se llevan los patrones- no alcanza al gobierno para ganarse el apoyo de una clase empresaria cuyos voceros son notablemente m&aacute;s ruidosos que los de sus empleados. Para muestra vale un bot&oacute;n: la CGT apenas atina a hacer una marcha dentro de tres semanas&hellip; para apoyar al gobierno.
    </p><p class="article-text">
        Aunque la inflaci&oacute;n sea, antes que nada, una confiscaci&oacute;n de riqueza extremadamente regresiva, el empresariado tiene su rosario de quejas. Reclaman terminar con el cepo y la brecha cambiaria como su consecuencia m&aacute;s directa, demandan bajar el riesgo pa&iacute;s que no le permite tomar deuda en d&oacute;lares y del cambio permanente de las reglas de juego de parte de un gobierno que no tiene un rumbo claro y al que responsabilizan por los problemas en la producci&oacute;n. La burgues&iacute;a nacional es adem&aacute;s la acreedora de una parte importante de la deuda y <strong>trina frente al desplome de los t&iacute;tulos en d&oacute;lares que cotizan a precios de buitres,</strong> ya&nbsp; que se descuenta una reestructuraci&oacute;n antes de empezar a pagar el capital.
    </p><p class="article-text">
        De parte del gobierno es cada vez m&aacute;s evidente que no se quiso, ni se supo enfrentar la corrida. Todos los caminos conducen a una devaluaci&oacute;n que reclaman los otrora &ldquo;miserables&rdquo; y que sobre todo es defendida por el FMI. Aunque se niegue, el ritmo de depreciaci&oacute;n en el mercado oficial en las &uacute;ltimas semanas es del orden del 90% anualizado, tal como piden desde Washington. El d&oacute;lar soja anunciado el martes a la noche <strong>no ser&aacute; la &uacute;ltima de las concesiones a quienes Alberto dice enfrentar a la tarde para darle a la noche</strong>. El d&oacute;lar a la carta que parece estar gest&aacute;ndose no evitar&aacute; el traslado a precios.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, es dif&iacute;cil pensar que lo peor ya pas&oacute;. Especialmente al advertir una situaci&oacute;n internacional dominada por la guerra y la post pandemia que colocan al mundo frente a la inflaci&oacute;n m&aacute;s importante en d&eacute;cadas y en las v&iacute;speras de una recesi&oacute;n mundial. La suba de la tasa de inter&eacute;s en Europa por primera vez en 11 a&ntilde;os y la promesa de la FED de llevarla hasta 6% para 2023 <strong>no auguran un futuro prometedor para quien agarre la pesada herencia del FdT.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        El viento de frente puede ser determinante para lo que viene, Argentina es un engranaje en medio del mercado mundial. El rodrigazo, una fisionom&iacute;a de la crisis cada vez m&aacute;s mencionada, no podr&iacute;a entenderse por fuera de la crisis del petr&oacute;leo de 1973 ni la recuperaci&oacute;n durante el gobierno de Kirchner sin la bonanza de los precios internacionales (y la destrucci&oacute;n del salario) que daban lugar a los famosos super&aacute;vit gemelos.
    </p><h3 class="article-text"><strong>&iquest;Hay 2023?</strong></h3><p class="article-text">
        Corr&iacute;a el mes de febrero de 2018. Las calles de Buenos Aires transpiraban todav&iacute;a la tensi&oacute;n de un fin de a&ntilde;o turbulento. El oficialismo amarillo, aunque triunfante en las elecciones de medio t&eacute;rmino apenas cuatro meses atr&aacute;s, no se percib&iacute;a victorioso. La reacci&oacute;n popular contra la reforma previsional lo hab&iacute;an obligado a recalcular sus planes. El principio del fin del macrismo coincid&iacute;a con un estado de deliberaci&oacute;n popular que se ir&iacute;a acrecentando los meses siguientes, aceler&aacute;ndose a partir del estallido de mayo, la vuelta del FMI y la historia que ya conocemos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Fue ah&iacute; cuando el peronismo (partido del orden si los hay) pari&oacute; la consigna que ir&iacute;a moldeando al frente de todos: hay 2019. El mecanismo result&oacute; ampliamente exitoso, no solo en la contienda electoral, sino especialmente antes de ella. Es que mientras se avanzaba en un proceso de endeudamiento, fuga y ca&iacute;da del poder adquisitivo de caracter&iacute;sticas hist&oacute;ricas, el principal partido opositor de Argentina conten&iacute;a el descontento social alej&aacute;ndolo de las calles, como s&iacute; ocurr&iacute;a en Chile o en Ecuador. Ese slogan y esa estrategia le permitieron al peronismo hacerse de la presidencia, pero antes que eso le dieron una sobrevida a Macri.
    </p><p class="article-text">
        El problema para el peronismo hoy es que <strong>no tiene un peronismo que le garantice esa agon&iacute;a pac&iacute;fica. </strong>No hay una fuerza capaz de contener el descontento popular generando expectativas electorales para el a&ntilde;o que viene. En eso consiste el intento del kirchnerismo de despegarse del gobierno, quit&aacute;ndose la responsabilidad de un fracaso que le es propio. Como dijo Larroque &ldquo;Alberto no puede llevarse el gobierno a la mesita de luz, porque es nuestro&rdquo;. Es lo que percibe una parte de la sociedad que sin nada que perder, busca que esta crisis, por una vez, no la paguen los de siempre.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guido Lapa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/maraton-cambiaria_129_9205350.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 28 Jul 2022 10:37:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La maratón cambiaria]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Corrida cambiaria,Economía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Quién dirige la batuta?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/dirige-batuta_129_9045125.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/83bf91dd-cecb-4cf9-b616-e5d197152d34_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Quién dirige la batuta?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No son pocos los que consideran que el nuevo lugar conquistado por el ministro  Martín Guzmán no implica conquista alguna, sino por el contrario el intento del sector alineado con CFK de quitarse la responsabilidad frente a un barco que se hunde.</p></div><p class="article-text">
        La econom&iacute;a es pol&iacute;tica concentrada. Los tironeos y las operaciones pol&iacute;ticas, la especialidad de la casa para el Frente de Todos, explican -en parte- la incapacidad de llevar adelante una pol&iacute;tica econ&oacute;mica consistente habiendo pasado ya m&aacute;s de la mitad del mandato. En este contexto es normal preguntarse si existe alguien que determine el rumbo o, dicho en criollo, <strong>qui&eacute;n dirige la batuta.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los movimientos de los &uacute;ltimos d&iacute;as fueron le&iacute;dos por diversos analistas como si finalmente el tan cuestionado t&aacute;ndem Fern&aacute;ndez-Guzm&aacute;n se hubiese decidido avanzar en algunas medidas, <strong>desoyendo las cr&iacute;ticas del sector m&aacute;s ligado a la vicepresidenta.</strong> Es cierto que el aumento del m&iacute;nimo no imponible de Ganancias o el aumento del salario m&iacute;nimo fueron iniciativas de otros sectores, pero tienen un impacto menor tanto en materia fiscal como de alivio a la poblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El caso m&aacute;s emblem&aacute;tico es el del aumento de las tarifas. Ah&iacute; se expuso el a&ntilde;o pasado&nbsp; que el ministro de Econom&iacute;a no ten&iacute;a la autoridad para imponer su visi&oacute;n ni para prescindir de un secretario que deber&iacute;a responderle, pero que en el loteo de cargos entre los accionistas del FdT hab&iacute;a quedado reservado para funcionarios camporistas. Por eso el incremento de los precios en los servicios p&uacute;blicos que se ver&aacute; a partir de este mes se insin&uacute;a como un empoderamiento relativo de Guzm&aacute;n, que aparece doblegando a quienes antes lo hab&iacute;an desautorizado. <strong>El tema es que, a veces, las apariencias enga&ntilde;an.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La suba de tarifas no es ya un anhelo exclusivo del ministro formado en Columbia, sino que est&aacute; contemplado en el salvavidas de plomo que tiene el Gobierno: el acuerdo con el FMI. En ese esbozo de programa econ&oacute;mico se coloca la meta de reducci&oacute;n del d&eacute;ficit fiscal para lo que queda del mandato, al mismo tiempo que se puntualiza la reducci&oacute;n de los subsidios como uno de los &iacute;tems que deber&iacute;an liderar ese achicamiento. Por ahora, lejos de haberse reducido,<strong> los subsidios energ&eacute;ticos se triplicaron como consecuencia del aumento de los precios internacionales</strong> lo cual le vali&oacute; un primer tir&oacute;n de orejas al alumno estrella de Kristalina Georgieva.
    </p><p class="article-text">
        Para colmo, los aumentos previstos a partir de junio no dejan contentos a ninguno de los actores relevantes: las empresas reclaman un incremento mayor de las tarifas, el Fondo insiste en que a este ritmo los subsidios no permitir&aacute;n que se cumpla la meta fiscal y los usuarios lo sienten como un pu&ntilde;al m&aacute;s a sus bolsillos ag&oacute;nicos.
    </p><p class="article-text">
        Es que las nuevas boletas de servicios echar&aacute;n nafta al fuego inflacionario, que ya se proyecta por encima del 70% y que nadie descarta que pueda seguir escalando hasta llegar a un descalabro a&uacute;n mayor. <strong>Con paritarias cerrando a la baja por quinto a&ntilde;o consecutivo, sufrimos un deterioro del poder de compra de los salarios in&eacute;dito por su constancia y agresividad.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        El discurso de todo el Gobierno insiste en buscar un aumento del salario real, pero la realidad de estos dos a&ntilde;os de mandato est&aacute; muy lejos de eso. Aunque se tiren la pelota mutuamente, ninguno de los sectores que se enfrentan en el FdT pueden obviar su responsabilidad sobre esta cuesti&oacute;n tan sensible. Unos por su lugar en el Ministerio de Trabajo, otros por estar a la cabeza de algunos sindicatos que no han tomado acciones para evitar el empobrecimiento de sus representados.
    </p><p class="article-text">
        Nos encontramos frente a una inflaci&oacute;n que erosiona los ingresos y es otro terreno en el que el kirchnerismo tir&oacute; la toalla o mejor dicho, se la regal&oacute; a Alberto. La renuncia de Feletti se sustenta en datos concretos: en sus siete meses a cargo de la Secretar&iacute;a de Comercio Interior<strong> los precios crecieron 35% en promedio, mientras que los de los alimentos lo hicieron en 41%</strong>. Su reemplazo por Guillermo Hang, hombre de confianza de Guzm&aacute;n, marca un hito ya que<strong> </strong>es la primera vez en dos a&ntilde;os y medio de gobierno que la renuncia de un funcionario kirchnerista no es sustituida por otro funcionario de la misma l&iacute;nea.
    </p><p class="article-text">
        <strong>No son pocos los que consideran que este nuevo lugar conquistado por el ministro no implica conquista alguna, sino por el contrario el intento del sector alineado con Cristina de quitarse la responsabilidad frente a un barco que se hunde.</strong> La parte que omiten quienes persiguen este objetivo es que a lo largo de todo este periodo fueron una parte nodal de la administraci&oacute;n p&uacute;blica y que muchos de sus funcionarios siguen ocupando lugares claves en el Gobierno. &ldquo;Cuando el mundo tira para abajo es mejor no estar atado a nada&rdquo; dice Charly Garc&iacute;a, una ense&ntilde;anza que dif&iacute;cilmente se aplique a las elecciones de 2023.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">&#039;Cuando el mundo tira para abajo es mejor no estar atado a nada&#039; dice Charly García, una enseñanza que difícilmente se aplique a las elecciones de 2023. </p>
          </div>

  </blockquote><h3 class="article-text"><strong>Las metas que nos metieron</strong></h3><p class="article-text">
        El acuerdo con el FMI contempla revisiones trimestrales sobre objetivos fiscales, monetarios y de acumulaci&oacute;n de reservas. La primera revisi&oacute;n est&aacute; concluyendo en los pr&oacute;ximos d&iacute;as y se descuenta que ser&aacute; aprobada por el equipo t&eacute;cnico encargado de auditar las cuentas nacionales.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, todo indica que<strong> los pr&oacute;ximos trimestres la tarea no ser&aacute; tan sencilla.</strong> Al contrario, es de esperar que tan pronto como en la segunda revisi&oacute;n se incumplan las metas acordadas entre el organismo y el Gobierno dejando a merced del FMI si decide continuar con los desembolsos (por la v&iacute;a de los waivers) o exigir mayores sacrificios para acercarse a lo planteado.
    </p><p class="article-text">
        En materia fiscal el resultado de los primeros cuatro meses del a&ntilde;o muestra un deterioro respecto de lo que fue 2021, pasando del 0,2% al 0,4% del PBI. <strong>Aunque todav&iacute;a est&eacute; lejos del 2,5% que tiene permitido para todo el a&ntilde;o, el periodo que ya se cerr&oacute; es el de bonanza y todo lo que viene ser&aacute; m&aacute;s cuesta arriba.</strong> Para graficar la estacionalidad alcanza con ver que el a&ntilde;o pasado se pas&oacute; de ese 0,2% a 3% acumulado en el a&ntilde;o.&nbsp; Si bien es cierto que la alt&iacute;sima inflaci&oacute;n colabora en la licuaci&oacute;n de los gastos del estado, tambi&eacute;n lo es que el ritmo de aceleraci&oacute;n de la actividad es menor al del a&ntilde;o pasado y eso aminora la capacidad recaudatoria. 
    </p><p class="article-text">
        Al probable incumplimiento de la meta fiscal se le suman <strong>situaciones muy delicadas respecto de lo acordado en materia monetaria y de reservas</strong>. Es que para que el financiamiento del d&eacute;ficit no dependa del BCRA (algo impedido por el FMI), el Gobierno deb&iacute;a de captar mucha m&aacute;s deuda en pesos de la que ten&iacute;a hasta ahora. La tasa de inter&eacute;s estuvo subiendo, acrecentando las tendencias recesivas, pero sin llegar a ganarle a la inflaci&oacute;n como pretend&iacute;an en Washington. 
    </p><p class="article-text">
        Lo que ocurre es que los eventuales prestamistas del Gobierno solo est&aacute;n dispuestos a hacerlo si se les garantiza que le ganar&aacute;n a los precios y por eso el apetito est&aacute; centrado en la deuda que se ajusta por CER, un &iacute;ndice que replica el IPC. <strong>Los datos en las &uacute;ltimas licitaciones no fueron auspiciosos:</strong> en abril el tesoro tom&oacute; el 90% de la deuda que ten&iacute;a que pagar y en mayo un 108%, cuando el objetivo que se hab&iacute;a trazado era de un 125%. Un problema adicional es el plazo de esa deuda, porque el fondo pretende que sea a mediano plazo, pero el 91,3% de los acreedores <strong>se volcaron a instrumentos que venzan antes de las pr&oacute;ximas elecciones,</strong> por miedo a reperfilamientos como los que se vivieron en el macrismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por si todo esto fuera poco, aparece una <strong>situaci&oacute;n delicada en materia cambiaria y de acumulaci&oacute;n de divisas. </strong>Concluido el quinto mes del a&ntilde;o el BCRA lleva comprados unos 900 millones de d&oacute;lares, de los cuales 718 millones fueron durante mayo. Esta tendencia ser&aacute; muy dif&iacute;cil de sostener y preocupa especialmente si se la compara con los dos &uacute;ltimos a&ntilde;os en los que en promedio se llevaba comprado m&aacute;s del doble para el mismo periodo. Peor a&uacute;n si tenemos en cuenta que los precios de las exportaciones argentinas est&aacute;n en sus m&aacute;ximos hist&oacute;ricos y que existe una limitaci&oacute;n a la compra de d&oacute;lares por parte de los minoristas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta combinaci&oacute;n deja al pa&iacute;s en una situaci&oacute;n de vulnerabilidad total.<strong> </strong>El FMI cuenta con todos los recursos necesarios para elegir frente a cada desembolso <strong>si quiere ampararse en la situaci&oacute;n extraordinaria a nivel mundial, apretar m&aacute;s las clavijas de una sociedad que no aguanta m&aacute;s ajuste o directamente dejar de prestar y seguir exigiendo los pagos.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una situaci&oacute;n de este tipo vendr&iacute;a asociada a una corrida cambiaria, el default de la deuda y nos colocar&iacute;a directamente frente a una hiperinflaci&oacute;n que barrer&iacute;a con los magros ingresos de la mayor&iacute;a y pondr&iacute;a en jaque a quien gobierne. <strong>La pelota est&aacute; del lado del Fondo, el gran &aacute;rbitro de la elecci&oacute;n del a&ntilde;o que viene y en definitiva, quien maneja la batuta.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>CC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guido Lapa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/dirige-batuta_129_9045125.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Jun 2022 10:33:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Quién dirige la batuta?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[economías]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El largo plazo, lo urgente y lo importante]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/plazo-urgente-importante_129_8895943.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8afa6d59-e289-489e-ae39-420b11f63827_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El largo plazo, lo urgente y lo importante"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Frente a un escenario de emergencia, a ambos lados de la grieta se busca dar alguna señal de esperanza de cara al futuro con el lanzamiento de proyectos de más largo alcance.</p></div><p class="article-text">
        La imagen de la avenida m&aacute;s ancha del mundo cubierta por carpas durante dos d&iacute;as recorri&oacute; el pa&iacute;s reflejando la realidad de millones que pelean para garantizar alimentos en los comedores populares. Ignorar esa situaci&oacute;n es pretender tapar el sol con la mano y relativizarla con datos de recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica que por ahora son solo estad&iacute;stica no parece una estrategia muy efectiva.
    </p><p class="article-text">
        La sabidur&iacute;a popular muchas veces distingue lo urgente de lo importante, pero en este caso parecen coincidir. &iquest;C&oacute;mo pensar una Argentina en el largo plazo sin atender la necesidad de los sectores m&aacute;s carenciados? &iquest;C&oacute;mo desarrollar un pa&iacute;s sin pol&iacute;ticas que reviertan el deterioro social? &iquest;C&oacute;mo levantar la mira en medio de la crisis y apuntar a una reconstrucci&oacute;n duradera?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima semana nos enteramos de que a diciembre del a&ntilde;o pasado hab&iacute;a m&aacute;s de 17 millones de argentinos y argentinas pobres, que m&aacute;s de la mitad de los menores de 14 a&ntilde;os viven en esa condici&oacute;n y que una de cada 12 personas que habitan en nuestro pa&iacute;s directamente son indigentes, no cubren sus necesidades alimenticias. Son cifras que estremecen y que todo indica que la aplicaci&oacute;n de las pol&iacute;ticas acordadas con el FMI tender&aacute; a agravar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Por eso resulta incomprensible que muchos funcionarios hayan festejado que la pobreza sea </strong><em><strong>solamente</strong></em><strong> de un 37,3%. </strong>Lo hicieron con el argumento de que no se trata de la foto, sino de la pel&iacute;cula y que respecto de la medici&oacute;n anterior hay una peque&ntilde;a mejor&iacute;a. Mal de muchos y consuelo de tontos, en su festejo omiten que con la inflaci&oacute;n acumulada de los primeros tres meses del a&ntilde;o y la evoluci&oacute;n de los ingresos por debajo de ella, la pobreza y la indigencia volver&aacute;n a crecer.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los entusiastas del gobierno se valen tambi&eacute;n de otras noticias para sostener su relato, como que el desempleo cay&oacute; al 7%, el menor registro de los &uacute;ltimos a&ntilde;os. El lado B de esta recomposici&oacute;n es que la precarizaci&oacute;n laboral hizo estragos sobre la fuerza de trabajo: estamos en presencia del r&eacute;cord de trabajadores ocupados pobres -seg&uacute;n la UCA un 28,2%- y el pico hist&oacute;rico de trabajadores que, incluso teniendo un empleo, buscan otro para poder llegar a fin de mes. No se trata solamente de los desocupados, sino de un empeoramiento generalizado de las condiciones para quienes viven de su trabajo.
    </p><p class="article-text">
        La panor&aacute;mica de la Argentina tiene como protagonista una inflaci&oacute;n galopante, incluso antes de que aumenten las tarifas, se profundice la devaluaci&oacute;n o se sienta a&uacute;n m&aacute;s la contienda b&eacute;lica;&nbsp; con una fuerza laboral cada vez m&aacute;s diezmada en sus ingresos y una realidad social que coquetea permanentemente con el estallido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, no es de sorprender el descreimiento de una parte creciente de la sociedad en la pol&iacute;tica, a pesar de una necesidad cada vez m&aacute;s acuciante de transformaci&oacute;n. El enojo y la impugnaci&oacute;n a quienes nos vienen gobernando es un clima de &eacute;poca que, si bien trasciende las fronteras nacionales, impacta con especial crudeza en nuestro pa&iacute;s. Los analistas buscan constantemente las razones para explicar por qu&eacute; todav&iacute;a no hubo una reacci&oacute;n popular como la que s&iacute; se gener&oacute; frente a realidades parecidas, ya sea en otros momentos de nuestra historia como en otros pa&iacute;ses en los &uacute;ltimos a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>La desprestigiada dirigencia pol&iacute;tica ha tomado nota de esta realidad y se sabe en la cornisa. </strong>Incluso en su desorientaci&oacute;n busca dar alguna se&ntilde;al de esperanza frente a un futuro cada vez m&aacute;s difuso. <strong>No es de extra&ntilde;ar, entonces, que en las &uacute;ltimas semanas hayan proliferado a ambos lados de la grieta dos formas de abordar el complejo entramado de la econom&iacute;a argentina: ideas rimbombantes de dudosa aplicaci&oacute;n en el congreso y planes ambiciosos para el largo plazo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los manotazos de ahogado como el proyecto de dolarizaci&oacute;n de Alejandro Cacace, solo buscan golpes de efecto, valerse del descontento popular frente a la inflaci&oacute;n y ganar un poco de popularidad. Lo quiso presentar antes que Milei, que al menos tuvo la decencia de saber la inconsistencia de su planteo antes de exponerlo en la mesa de entradas del Congreso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo mismo vale para el proyecto presentado por el bloque de senadores kirchneristas, un blanqueo para los evasores, que dif&iacute;cilmente pasar&aacute; la C&aacute;mara de Diputados y que, en el hipot&eacute;tico caso de promulgarse, no tendr&iacute;a ninguna aceptaci&oacute;n por parte de quienes han fugado sus divisas. El kirchnerismo ya intent&oacute; bajo el gobierno de CFK pol&iacute;ticas de blanqueo que nunca recaudaron montos significativos. Bien visto, el proyecto del instituto Patria termina legitimando la deuda con el FMI que ellos mismos pretend&iacute;an condenar. 
    </p><p class="article-text">
        Melconian y la Fundaci&oacute;n Mediterr&aacute;nea quisieron contribuir a la confusi&oacute;n generalizada, pero con la agudeza de presentar un plan general de gobierno, partiendo de la idea de que hace falta tiempo para arreglar tierra tan arrasada. La profundizaci&oacute;n del ajuste vigente es m&uacute;sica para los o&iacute;dos del c&iacute;rculo rojo, que se quem&oacute; con Macri y quiere certezas sobre el plan que le piden financiar en poco m&aacute;s de un a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        El albertismo por su parte, lanz&oacute; el Plan Argentina 2030, en el que se propone llegar a esa fecha con el doble de las exportaciones de 2021 y dos millones de puestos de trabajo m&aacute;s que los que existen en la actualidad. El gran problema de la presentaci&oacute;n es que sus planes inciertos, por fuera del desarrollo extractivista y las exenciones impositivas a quienes inviertan, relegando el af&aacute;n recaudatorio del Fondo y poniendo todos los huevos en la canasta de una burgues&iacute;a nacional que incluso subsidiada suele escatimar sus desembolsos.
    </p><p class="article-text">
        La clase dirigente del pa&iacute;s y su brazo pol&iacute;tico vienen de un traspi&eacute; tras otro. Son los grandes responsables de habernos tra&iacute;do hasta esta situaci&oacute;n lamentable no solo por su obsesi&oacute;n en el corto plazo, sino por la defensa de sus intereses minoritarios. Ahora han cambiado de estrategia, poniendo planes m&aacute;s extensos sobre la mesa y modificando la pregunta: &iquest;Saben hacia d&oacute;nde ir o solo patean la pelota hac&iacute;a adelante? 
    </p><p class="article-text">
        <em>GL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guido Lapa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/plazo-urgente-importante_129_8895943.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 07 Apr 2022 10:49:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El largo plazo, lo urgente y lo importante]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[economías]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las buenas noticias de Alberto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/buenas-noticias-alberto_129_8732708.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e90543a5-4dfa-49f2-be4e-2236324bbe38_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las buenas noticias de Alberto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle"></p></div><p class="article-text">
        &ldquo;A partir de esta extraordinaria operaci&oacute;n econ&oacute;mica podremos crecer y comenzar a generar los empleos que necesitamos. Ahora nos toca crecer mucho (&hellip;) El mundo ha sabido ver las virtudes de un pa&iacute;s con futuro&rdquo;. Las palabras elegidas, las promesas de crecimiento econ&oacute;mico y el tono triunfal frente a un acuerdo con el FMI podr&iacute;an confundirnos, pensando que es un extracto del discurso de Alberto Fern&aacute;ndez el &uacute;ltimo 28 de enero. Pero no, ese futuro promisorio lo enunciaba Fernando De La R&uacute;a, a finales del a&ntilde;o 2000 en un video que pasar&iacute;a a la posteridad por su remate: <strong>qu&eacute; lindo es dar buenas noticias.</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque la relaci&oacute;n entre Argentina y el FMI data de la d&eacute;cada del cincuenta, ning&uacute;n millennial dudar&iacute;a en calificarla de &ldquo;t&oacute;xica&rdquo;. Capaz m&aacute;s acertada haya sido la c&eacute;lebre analog&iacute;a de &Aacute;lvarez Agis entre la deuda y &ldquo;la falopa&rdquo; (&ldquo;al principio es rica, pero despu&eacute;s te mata&rdquo;) para describir c&oacute;mo el macrismo decidi&oacute; recurrir al organismo con sede en Washington en medio de la cat&aacute;strofe econ&oacute;mica que signific&oacute; su gobierno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Del otro lado esperaba Christine Lagarde primero y Kristalina Giorgieva despu&eacute;s para dar cuenta de que&nbsp; en el Fondo siguen rigiendo las ideas de siempre y de que priman las mismas recetas que fracasaron, solamente en nuestro pa&iacute;s, 21 veces.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El contexto para el acuerdo 22 es extremadamente delicado, con la mayor&iacute;a de los indicadores sociales deterior&aacute;ndose desde hace cuatros a&ntilde;os. </strong>El 41% de pobreza contrasta con el crecimiento econ&oacute;mico que vivi&oacute; el pa&iacute;s durante el a&ntilde;o pasado, aunque se explica -en parte- por una inflaci&oacute;n alt&iacute;sima que mes a mes va erosionando el poder adquisitivo de los salarios y acrecienta la suma que es necesaria percibir para no caer en la pobreza o la indigencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo llamativo es que m&aacute;s all&aacute; de alguna declaraci&oacute;n forzada, ni Guzm&aacute;n ni los bur&oacute;cratas del FMI se plantearon una pol&iacute;tica consistente para controlar este fen&oacute;meno que transfiere constantemente riqueza de quienes les falta a quienes les sobra. Al contrario,<strong> las pol&iacute;ticas que se llevar&aacute;n a cabo a partir del entendimiento son en buena medida inflacionarias,</strong> como el aumento de tarifas o una devaluaci&oacute;n que, aunque se esconda bajo el eufemismo de la &ldquo;acumulaci&oacute;n de reservas&rdquo;, ser&aacute; dif&iacute;cil de evitar.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por ahora, las reservas del BCRA no solo no crecen sino que est&aacute;n en una ca&iacute;da sostenida, demostrando la verdadera magnitud de una crisis tantas veces subestimada: las reservas netas se encuentran en el nivel m&aacute;s bajo desde 2011, tienden a cero y dejan al gobierno y al Banco Central con muy poca capacidad de acci&oacute;n por fuera de restringir a&uacute;n m&aacute;s el acceso a la divisa.
    </p><p class="article-text">
        En el gabinete econ&oacute;mico saben que no est&aacute;n en condiciones de atender todos los problemas al mismo tiempo y parecen haberse resignado frente al descontrol de precios. Es que, <strong>a pesar de ser un golpe al bolsillo popular, la inflaci&oacute;n es tambi&eacute;n un mecanismo para cumplir con uno de los mandatos m&aacute;s tradicionales del Fondo: la reducci&oacute;n del d&eacute;ficit fiscal. </strong>El Gobierno ya se vali&oacute; el a&ntilde;o pasado y todo indica que se valdr&aacute; tambi&eacute;n en 2022 del aumento sostenido de los precios como una manera de recaudar al ritmo de la inflaci&oacute;n y de licuar su propio gasto en pesos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los jubilados ven estas perspectivas y temen por su suerte. Razones no les faltan, son un sector que termina perdiendo siempre en periodos de alta inflaci&oacute;n, sus haberes se actualizan cada tres meses luego de haber sufrido los aumentos. Al no hacerlo&nbsp; de manera retroactiva, terminan siempre perdiendo en el acumulado, aunque empaten en la medici&oacute;n punta a punta. <strong>Desde el gobierno reivindican haber acordado sin tener que pasar por una nueva reforma previsional, pero la realidad es que el 63% de los jubilados cobra en la actualidad por debajo de la l&iacute;nea de la indigencia. </strong>No les pidan que festejen.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por si fuera poco, apenas 72 horas despu&eacute;s de que se den a conocer estos lineamientos, la coalici&oacute;n oficialista sufri&oacute; un nuevo cimbronazo con la renuncia epistolar de M&aacute;ximo Kirchner a la jefatura del bloque en la c&aacute;mara de diputados. En la Casa Rosada temieron lo peor: una nueva ola de renuncias y la posibilidad de un resquebrajamiento que -esta vez s&iacute;- ponga en juego el futuro del gobierno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, nada de esto ocurri&oacute;. La decisi&oacute;n de M&aacute;ximo no solo no tuvo r&eacute;plicas en otros funcionarios camporistas, sino que la agrupaci&oacute;n sigue siendo una pata fundamental del Gobierno y manejando algunas de las principales cajas del Estado, como el PAMI o la ANSES. Adem&aacute;s contin&uacute;a como diputado del bloque y plantea no obstaculizar las decisiones del presidente. &iquest;Cu&aacute;l es, entonces,&nbsp; el sentido de la renuncia?
    </p><p class="article-text">
        Es claro que la crisis al interior del Frente de Todos viene de larga data y que se ha ido exacerbado en el &uacute;ltimo tiempo. El naufragio del proyecto de presupuesto erosion&oacute; una relaci&oacute;n que ya ven&iacute;a desgastada posterior a la derrota electoral y que se termin&oacute; de romper luego del pacto con el Fondo. <strong>Es curioso, porque a pesar del intento de presentarlo como el acuerdo m&aacute;s laxo de la historia, nadie quiere hacerse cargo de las consecuencias que generar&aacute;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En su <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/maximo-kirchner-quimera-gobernar-costos_129_8721583.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&uacute;ltima columna dominical en elDiarioAR</a>, el siempre l&uacute;cido Mart&iacute;n Rodr&iacute;guez se&ntilde;ala que &ldquo;la renuncia de M&aacute;ximo sincera su sensibilidad a ser corrido por izquierda&rdquo;. Es cierto, pero tambi&eacute;n lo es que la izquierda cuenta hoy con una capacidad de movilizaci&oacute;n y una influencia, al menos en t&eacute;rminos relativos, creciente. Una prueba fue la convocatoria masiva donde se rechaz&oacute; el acuerdo, algo que ni La C&aacute;mpora ni ning&uacute;n sector representativo del Gobierno est&aacute; dispuesto a hacer. Dicho de otra manera, la izquierda juega en la actualidad un papel diferente del que jugaba en el pasado y la preocupaci&oacute;n de Kirchner, exagerada o no, no es en vano.
    </p><p class="article-text">
        Los reparos dentro del Frente de Todos al entendimiento son diversos y es probable que una porci&oacute;n muy importante de sus votantes se vean perjudicados por su aplicaci&oacute;n. La renuncia del jefe del bloque no es un hecho coordinado con el ejecutivo, pero tiene la pretensi&oacute;n de que el descontento se contenga dentro de las fronteras del peronismo. <strong>A veinte a&ntilde;os de la &uacute;ltima gran crisis con el FMI, Alberto Fern&aacute;ndez espera que la vicepresidenta rompa el silencio y sue&ntilde;a con que sea para garantizar la aprobaci&oacute;n parlamentaria. </strong>Aunque se mire en el espejo de Alfons&iacute;n y no en el de De la R&uacute;a cierra los ojos y se imagina su propio video: qu&eacute; lindo es dar buenas noticias.
    </p><p class="article-text">
        <em>GL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guido Lapa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/buenas-noticias-alberto_129_8732708.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 10 Feb 2022 11:12:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las buenas noticias de Alberto]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[economías,Alberto Fernández]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dios los cría y el Fondo los amontona]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/dios-cria-fondo-amontona_129_8582786.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8da52794-02ce-4b1a-90ea-3093c20b17a2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dios los cría y el Fondo los amontona"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle"></p></div><p class="article-text">
        Mart&iacute;n Guzm&aacute;n cruz&oacute; este lunes las puertas del anexo del Congreso para someterse a lo que promet&iacute;a ser un escrutinio riguroso del proyecto de presupuesto que hab&iacute;a sido enviado el 15 de septiembre y dormido tres meses en los cajones, con rumores (o promesas) de grandes retoques que le cambiar&iacute;an el esp&iacute;ritu original.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adusto, serio y un poco tenso comenz&oacute; a recorrer en su presentaci&oacute;n los pormenores de un proyecto cuyo diagn&oacute;stico es casi tan cuestionable como sus proyecciones. Es que<strong> el presupuesto 2022 parte de caracterizar a la situaci&oacute;n econ&oacute;mica como si estuviera en franca recuperaci&oacute;n, aun cuando el 43% de los habitantes son pobres seg&uacute;n los datos de la UCA y cuando el a&ntilde;o cerrar&aacute; con una inflaci&oacute;n superior al 50%.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Aunque impacte el tono triunfal que recorre el texto, <strong>la mayor dificultad radica en comprender c&oacute;mo se justifica la estimaci&oacute;n de que el aumento de los precios ser&aacute; de 33% </strong>para todo el a&ntilde;o que viene, bajando casi veinte puntos porcentuales respecto de un a&ntilde;o en el que el ministro se vali&oacute; de dos &ldquo;anclas inflacionarias&rdquo;: un d&oacute;lar oficial que aument&oacute; un tercio que la media de los precios y unas tarifas que en el AMBA lo hicieron una quinta parte que el IPC. Anclas que no anclaron.
    </p><p class="article-text">
        El Fondo Monetario tiene un papel protag&oacute;nico en toda esta escena. <strong>El presupuesto 2022 no contempla ning&uacute;n pago al organismo, con lo cual da por descontado un acuerdo que siempre est&aacute; por llegar, pero del que se desconoce la letra chica.</strong> En Washington son conscientes de los desequilibrios de la econom&iacute;a argentina y est&aacute;n dispuesto a usar la carta del acreedor privilegiado para imponer una pol&iacute;tica econ&oacute;mica que le garantice la devoluci&oacute;n del pr&eacute;stamo m&aacute;s grande de su historia, o todav&iacute;a mejor, el cobro parcial y la continuidad de las auditorias permanentes.
    </p><p class="article-text">
        El comunicado que sali&oacute; el viernes pasado, casi en simult&aacute;neo al acto del Frente de Todos, tiene diversas interpretaciones, pero lo que es seguro es que el Fondo sigue siendo el Fondo. <strong>Aunque se maquille con toda clase de eufemismos, las recetas siguen siendo las mismas que fracasaron tantas veces. </strong>Reducci&oacute;n del d&eacute;ficit al arco, reformas estructurales en el medio y devaluaci&oacute;n arriba: equipo que pierde no se toca.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>All&iacute; se plantea una preocupaci&oacute;n especial acerca de la inflaci&oacute;n en nuestro pa&iacute;s, pero al mismo tiempo se recomiendan pol&iacute;ticas que es probable que la aceleren.</strong> Todos los ca&ntilde;ones apuntan a una reducci&oacute;n de los subsidios energ&eacute;ticos que son claramente ineficientes. Sin embargo, la segmentaci&oacute;n -que casi le cuesta la cabeza al ministro- puede ser el golpe de gracia para un sector de los trabajadores que ahora solo tiene la a&ntilde;oranza de un pasado mejor. Las reacciones populares en la regi&oacute;n frente a aumentos en los servicios p&uacute;blicos mantienen al peronismo en vilo.
    </p><p class="article-text">
        Otra pol&iacute;tica recomendada es la &ldquo;recomposici&oacute;n de las reservas&rdquo;. La sugerencia no podr&iacute;a ser m&aacute;s razonable en un contexto tan adverso para el BCRA, pero la soluci&oacute;n que proponen los soldados de Giorgieva es que ese crecimiento de las reservas&nbsp;venga de la mano de una significativa modificaci&oacute;n del tipo de cambio, tambi&eacute;n conocida como devaluaci&oacute;n. El presupuesto que se apresta a votar el Congreso contempla una devaluaci&oacute;n del 21% del d&oacute;lar oficial, llegando a $131 a diciembre de 2022. Las consultoras que mide el Banco Central, en cambio, consideran que por ese entonces va a estar en $161.
    </p><p class="article-text">
        La mitad del vaso lleno de las crisis recurrentes en la historia reciente de Argentina es que nos permitieron ver en poco tiempo la aplicaci&oacute;n de distintas pol&iacute;ticas econ&oacute;micas&nbsp;y c&oacute;mo cada una de ellas se encontr&oacute; con escollos que compon&iacute;an el lado B de esas mismas pol&iacute;ticas. El denominador com&uacute;n de la devaluaci&oacute;n de Kicillof y la de Prat Gay es que r&aacute;pidamente se trasladaron a los precios, una consecuencia inevitable de la estructura econ&oacute;mica argentina y el&nbsp;bimonetarismo. Una pesada herencia y un vaso de agua no se le niegan a nadie.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En resumen, <strong>mientras el gobierno y el FMI se&ntilde;alan que el principal problema de la econom&iacute;a es la inflaci&oacute;n, se le va a echar nafta al fuego de la mano de un aumento de tarifas y una devaluaci&oacute;n. </strong>Al sostener el 33% el gobierno no podr&aacute; aducir que es la primera vez que le pasa, repite lo hecho en 2021 cuando alcanz&oacute; en apenas 7 meses la inflaci&oacute;n proyectada para todo el a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Se trata, entonces, de un error recurrente y, si miramos un poco m&aacute;s fino, de una maniobra antes que un mal c&aacute;lculo. Es que <strong>subestimar a la inflaci&oacute;n proyectada permite por un lado, una mayor recaudaci&oacute;n a la inicialmente estimada y una licuaci&oacute;n de los gastos en pesos que terminan teniendo un ajuste real aunque aumenten nominalmente.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        El ajuste inflacionario es el peor padecimiento para quienes les sobra sueldo a fin de mes, pero es al mismo tiempo la estrategia que se llev&oacute; adelante en los &uacute;ltimos dos a&ntilde;os, ambos con un sobrecumplimiento de la meta fiscal, es decir con un d&eacute;ficit menor del que se hab&iacute;a anunciado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de las inconsistencias, es de esperar que el proyecto que se tratar&aacute; hoy en la C&aacute;mara de Diputados ser&aacute; aprobado y lo mismo ocurrir&aacute; en el Senado, luego de otro tratamiento expr&eacute;s. La oposici&oacute;n de Juntos por el Cambio ha declarado que no tiene intenciones de poner palos en la rueda, lo cual no quita que el PRO vote en contra siempre y cuando la CC garantice su abstenci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El panorama econ&oacute;mico para 2022 no estar&aacute; regido por la ley de leyes, sino por un acuerdo con el FMI del que todav&iacute;a no hay certezas.</strong> En su intervenci&oacute;n Guzm&aacute;n clarific&oacute; qu&eacute; pasar&iacute;a con la econom&iacute;a argentina en caso de que se pague al Fondo, es decir de que no haya acuerdo. Lo que omiti&oacute; decir es cu&aacute;les ser&aacute;n las consecuencias de ese acuerdo y si existir&aacute; o no una chispa que encienda la pradera en un clima social con la mecha corta.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>GL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guido Lapa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/dios-cria-fondo-amontona_129_8582786.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Dec 2021 10:38:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Dios los cría y el Fondo los amontona]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[economías]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hambre para hoy ¿pan para mañana?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/hambre-hoy-pan-manana_129_8264588.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a11bf8e7-04b0-48e7-bc4d-dc5bac3e58d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hambre para hoy ¿pan para mañana?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Argentina llega a las PASO con las peores condiciones económicas de las últimas seis elecciones, tanto desde el punto de vista del empleo como del salario. La pregunta es si ya se tocó fondo o si la situación puede deteriorarse más.</p></div><p class="article-text">
        Tocar fondo tiene una injustificada mala prensa. Es, en realidad, un momento bisagra, un punto de inflexi&oacute;n en el cual queda un solo camino: subir. En las &uacute;ltimas semanas se viene dando un debate acerca de si la golpeada econom&iacute;a argentina se encuentra efectivamente en un piso que la coloca pr&oacute;xima a un despegue o si, por el contrario, lo peor est&aacute; por venir.
    </p><p class="article-text">
        La divergencia en cuanto a los pron&oacute;sticos contrasta con un diagn&oacute;stico que es indiscutible. <strong>Llegamos a las PASO con las peores condiciones econ&oacute;micas en las &uacute;ltimas seis elecciones tanto si miramos el &iacute;ndice de consumo como el de empleo o salario real. </strong>Argentina tiene el mismo PBI que hace diez a&ntilde;os y el mismo PBI per c&aacute;pita que hace cincuenta, un lapso en el cual la pobreza pas&oacute; del 5% al 42% y donde casi seis de cada diez ni&ntilde;os son pobres.
    </p><p class="article-text">
        Analizando un periodo m&aacute;s corto, el &aacute;rbol no es muy distinto del bosque. La degradaci&oacute;n del salario real en los &uacute;ltimos cuatro a&ntilde;os alcanza el 23%, con una inflaci&oacute;n que erosiona cualquier poder adquisitivo y que ha derivado en el r&eacute;cord hist&oacute;rico de trabajadores ocupados que no alcanzan la l&iacute;nea de pobreza, el 30%. 
    </p><p class="article-text">
        Con un pasar todav&iacute;a m&aacute;s cuesta arriba se encuentran los centenares de miles de desocupados que pueblan las calles de todo el pa&iacute;s reclamando por trabajo genuino, pero sabiendo que si eso no llega, el Estado deber&iacute;a dar un auxilio mayor al que recibieron hasta ahora. Los trabajadores pasivos, los jubilados, se ubican tambi&eacute;n en el pelot&oacute;n de los grandes ajustados en el &uacute;ltimo periodo. 
    </p><p class="article-text">
        Mal que le pese a muchos de los colegas que pululan por el panelismo televisivo, econom&iacute;a y futurolog&iacute;a deber&iacute;an ser asuntos separados. No tenemos la bola de cristal, intentamos hacer ciencia y en ese camino evaluamos las tendencias que existen, cuales son los desequilibrios y las potencialidades que, bien interpretadas, pueden transformar la realidad. 
    </p><p class="article-text">
        En el Gobierno se ilusionan con que el &ldquo;segundo semestre&rdquo; de Alberto Fern&aacute;ndez sea el que finalmente muestre los brotes verdes, parafraseando la nomenclatura macrista. Se valen para ello de dos datos: el del crecimiento de la actividad econ&oacute;mica (que m&aacute;s all&aacute; de la injusta comparaci&oacute;n con 2020, en algunos sectores supera tambi&eacute;n la pre pandemia) y la meseta de los &uacute;ltimos meses de la inflaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Quienes se vuelcan al escepticismo consideran que ese rebote es muy heterog&eacute;neo y todav&iacute;a no alcanz&oacute; a los sectores populares y que la inflaci&oacute;n menor al 3% mensual que prometen para la segunda mitad del a&ntilde;o va a durar poco una vez que se levanten algunas anclas inflacionarias como las tarifas semi congeladas o el d&oacute;lar, cuyo precio creci&oacute; en el &uacute;ltimo a&ntilde;o un tercio que la inflaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        De todas maneras, m&aacute;s all&aacute; de un punto m&aacute;s o menos de inflaci&oacute;n, lo determinante pasa por el acuerdo con el Fondo. El Frente de Todos lleg&oacute; al poder sabiendo que deber&iacute;a enfrentarse a una deuda inmensa y que los vencimientos m&aacute;s cuantiosos con el FMI comenzar&iacute;an el a&ntilde;o pr&oacute;ximo. En el medio estuvo la reestructuraci&oacute;n con los acreedores privados, mucho m&aacute;s festejada por Mart&iacute;n Guzm&aacute;n que por los mercados, que contin&uacute;an valuando los bonos argentinos con un rendimiento cercano al 20%.
    </p><p class="article-text">
        El objetivo inicial del Gobierno era llegar a un acuerdo r&aacute;pido con el Fondo, algo que obviamente no ocurri&oacute;. Ante la inminencia electoral las voces fuertes de la coalici&oacute;n decidieron posponer la r&uacute;brica, sabiendo que lo que se firmar&aacute; en Washington ser&iacute;an los lineamientos fundamentales de la segunda mitad del mandato y, probablemente, diste mucho de lo que necesitan los bolsillos de los votantes. 
    </p><p class="article-text">
        Es lo que <a href="https://www.eldiarioar.com/economia/pasito-fondo_129_8253356.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alejandro Rebossio adelant&oacute; en elDiarioAR</a>: para acordar con el Fondo las condiciones son las mismas de siempre, las famosas &ldquo;reformas estructurales&rdquo;. Modificaciones importantes en materia laboral, tributaria y fiscal de manera que el principal acreedor del pa&iacute;s se asegure el repago a partir de un achicamiento del d&eacute;ficit y m&aacute;s facilidades para los supuestos inversores. 
    </p><p class="article-text">
        La particularidad de que cuando se firme el acuerdo deber&aacute; pasar por el Congreso no es un dato menor.<strong> En el Gobierno quieren compartir con la oposici&oacute;n el costo pol&iacute;tico de lo que se vaya a aplicar y de parte del Fondo prefieren abrir el paraguas ante un recambio electoral en dos a&ntilde;os y comprometer a todo el r&eacute;gimen pol&iacute;tico. </strong>
    </p><p class="article-text">
        El ajuste en el gasto p&uacute;blico que llev&oacute; adelante Guzm&aacute;n en la primera mitad del a&ntilde;o, incluso suspendiendo la IFE y recortando las partidas vinculadas a la pandemia, est&aacute; todav&iacute;a muy lejos de lo que le demanda el organismo dirigido por Kristalina Giorgieva. Al menos le permiti&oacute; un mayor margen de cara a los comicios, donde su slogan de cabecera &ldquo;el achicamiento del d&eacute;ficit no es derecha&rdquo; choc&oacute; de frente con las necesidades electorales del FdT. 
    </p><p class="article-text">
        De cara a las PASO, la suerte ya est&aacute; echada. Ning&uacute;n anuncio o decisi&oacute;n econ&oacute;mica cambiar&aacute; el rumbo de lo que suceda dentro de diez d&iacute;as. <strong>Vamos camino a una elecci&oacute;n que es presentada a ambos lados de la grieta como la m&aacute;s importante de la democracia, pero que se vive con m&aacute;s apat&iacute;a que cualquier otra en los &uacute;ltimos veinte a&ntilde;os</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El resultado de los comicios, sin embargo, no ser&aacute; indiferente para lo que viene. Demostrar&aacute;, entre otras cosas, el grado de hartazgo de la poblaci&oacute;n para con la situaci&oacute;n econ&oacute;mica y quienes nos trajeron hasta ac&aacute;. Ese dato, a su vez, ser&aacute; crucial para las decisiones que se tomen en el futuro inmediato y ser&aacute; un indicador de cu&aacute;n corta est&aacute; la mecha del humor popular. Lo que dif&iacute;cilmente tengamos es una respuesta a si ya tocamos fondo y si al hambre de hoy lo sustituye el pan de ma&ntilde;ana.
    </p><p class="article-text">
        <em>GL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guido Lapa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/hambre-hoy-pan-manana_129_8264588.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Sep 2021 03:03:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Hambre para hoy ¿pan para mañana?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[economías]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Faltan los dólares o es que se fugaron un PBI?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/faltan-dolares-fugaron-pbi_129_8092041.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/44e762d9-6d63-4ec9-ba57-331872b22b5e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Faltan los dólares o es que se fugaron un PBI?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle"></p></div><p class="article-text">
        En su nuevo rol como vicepresidenta, Cristina Fern&aacute;ndez de Kirchner es mucho m&aacute;s selectiva para decidir sobre sus apariciones p&uacute;blicas que cuando se ocupaba el sill&oacute;n de Rivadavia. Reflexiona m&aacute;s acerca del momento y el lugar para pronunciar sus discursos y parece estar concentrada como nunca en elegir su contenido, m&aacute;s consciente sobre el peso de su palabra y las repercusiones que tendr&aacute; en la agenda p&uacute;blica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A pesar de todos los cuidados, <strong>su referencia a la econom&iacute;a argentina como &ldquo;bimonetaria&rdquo; no sorprendi&oacute; a nadie.</strong> Puso de relieve algo evidente, que a pesar de que el Banco Central solo emite pesos y que es la &uacute;nica moneda de curso legal, la influencia del precio del d&oacute;lar en nuestro pa&iacute;s es determinante para las finanzas nacionales y, en muchos casos, es el term&oacute;metro m&aacute;s preciso que se encuentre para conocer el clima pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        La literatura econ&oacute;mica de los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha sido muy prol&iacute;fica para intentar entender lo que aparece como una afici&oacute;n de los argentinos por ahorrar y pensar en d&oacute;lares, algo que no ocurre de manera tan marcada en otros pa&iacute;ses de la regi&oacute;n, con independencia de si son m&aacute;s o menos desarrollados econ&oacute;micamente. Existen distintas concepciones para explicar esto, por un lado se encuentran quienes lo adjudican a un factor cultural o idiosincr&aacute;tico y, por otro, quienes nos inclinamos por la necesidad de comprenderlo a partir de los factores materiales o econ&oacute;micos, es decir <strong>un abordaje racional de esta peculiaridad argentina.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n se complejiza en la medida en que esos ahorros (o ganancias) dolarizados se encuentran en su mayor&iacute;a fuera del sistema bancario local. El INDEC public&oacute; la semana pasada un informe que muestra con crudeza la magnitud de este problema, insoslayable a la hora de pensar el desarrollo econ&oacute;mico argentino:<strong> son 347.875 millones de d&oacute;lares los que tienen los argentinos en esta condici&oacute;n,</strong> ya sea en propiedades e inversiones en el extranjero como en billetes, que pueden estar tanto en otro pa&iacute;s como abajo del colch&oacute;n o en una caja de seguridad.
    </p><p class="article-text">
        El crecimiento trimestral de los activos externos fue de unos 900 millones de d&oacute;lares. El resultado impacta en un contexto por dem&aacute;s cr&iacute;tico para la mayor&iacute;a de las familias trabajadoras en el pa&iacute;s, con un crecimiento desmesurado de la pobreza y la indigencia y el r&eacute;cord hist&oacute;rico &ndash;tambi&eacute;n publicado por el instituto dirigido por Marco Lavagna- de<strong> trabajadores ocupados que no llegan a cubrir la canasta de pobreza, un 30%.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una primera conclusi&oacute;n es que la concentraci&oacute;n de la riqueza en el pa&iacute;s ha desnudado la verdadera grieta: mientras a una porci&oacute;n importante de la poblaci&oacute;n le sobra mes a fin de sueldo, hay otra que acumula una riqueza suficiente para girarla al exterior o, al menos, sacarla de circulaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que expres&oacute; el INDEC con estos n&uacute;meros es que la fuga de capitales, como popularmente se conoce este fen&oacute;meno, tiene un peso enorme en relaci&oacute;n con el tama&ntilde;o de la econom&iacute;a argentina, el m&aacute;s alto de su historia. Para tomar dimensi&oacute;n de lo que significa semejante cantidad de dinero por fuera de todo el sistema nacional conviene compararla con otros datos:<strong> es equivalente a casi nueve veces las reservas del BCRA y pr&aacute;cticamente igual a toda la deuda p&uacute;blica, </strong>que seg&uacute;n el Ministerio de econom&iacute;a suma USD 335.560 millones<strong>. Coincide tambi&eacute;n con la medici&oacute;n del Producto Bruto Interno, que en 2020 se situ&oacute; en unos 360.000 millones de d&oacute;lares.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Este proceso no surgi&oacute; de un d&iacute;a para el otro, ni ocurri&oacute; exclusivamente durante el gobierno de Cambiemos, como sugieren algunos analistas. Al contrario, es una tendencia que se viene profundizando desde la &uacute;ltima dictadura militar y que peg&oacute; un salto en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, en los que pas&oacute; de los 161.918 millones en 2009 a m&aacute;s del doble en la actualidad. Durante el mismo periodo que los d&oacute;lares de los argentinos en el extranjero se duplicaban, la divisa en el pa&iacute;s pasaba de valer $3,82 a los actuales $101, con su traslado a los precios que signific&oacute; una erosi&oacute;n del poder adquisitivo de los salarios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es que en un contexto altamente inflacionario los pesos valen cada vez menos, pierden poder de compra. A esto se suma la amenaza que recorre a todo aquel poseedor de moneda local, que asiste timorato a la posibilidad de que su patrimonio se reduzca en apenas unas horas en una cuant&iacute;a inadmisible para quienes consiguieron alguna clase de ahorro, aunque sean cada vez menos en un pa&iacute;s asediado por la recesi&oacute;n y las crisis. En s&iacute;ntesis, en Argentina no se ahorra en d&oacute;lares porque as&iacute; lo indican nuestras costumbres, <strong>sino porque la memoria colectiva nos ense&ntilde;a que el que ahorr&oacute; en pesos perdi&oacute; siempre.</strong> En todo caso, la costumbre es una consecuencia y no la causa de nuestro comportamiento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la fuga de capitales no se concentra en los peque&ntilde;os ahorristas, sino <strong>en los grandes actores econ&oacute;micos.</strong> Seg&uacute;n el Banco Central, durante el gobierno de Macri el 1% de las empresas compradoras (853 compa&ntilde;&iacute;as) adquirieron el 73,8% de los d&oacute;lares comprados por personas jur&iacute;dicas y entre las f&iacute;sicas, el 10% adquiri&oacute; un 64%.
    </p><p class="article-text">
        El panorama no se completa sin la deuda externa, la contracara de la fuga que, a pesar de ser refinanciada una y otra vez, no deja de aumentar. El informe del INDEC puso de relieve un problema estructural cuya soluci&oacute;n no ser&aacute; sencilla. <strong>Lo que est&aacute; claro que no se puede aspirar a tener resultados distintos haciendo lo mismo de siempre.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        La din&aacute;mica econ&oacute;mica en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas habla a las claras de que una parte importante de la riqueza que se produce en Argentina, en lugar de reinvertirse en el pa&iacute;s y permitirle un desarrollo creciente de la productividad, es enviada al exterior o, en muchos casos, alejados de toda utilizaci&oacute;n productiva. La pregunta, entonces, surge por s&iacute; sola: &iquest;Faltan los d&oacute;lares o es que se fugaron un PBI?
    </p><p class="article-text">
        <em>GL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guido Lapa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/faltan-dolares-fugaron-pbi_129_8092041.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 01 Jul 2021 10:23:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Faltan los dólares o es que se fugaron un PBI?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[economías,Dólar]]></media:keywords>
    </item>
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