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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Marcos Aldazabal]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autores/marcos-aldazabal/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Marcos Aldazabal]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Ficha limpia, contexto sucio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/ficha-limpia-contexto-sucio_129_12049545.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6cc1528a-e393-443f-954e-ddf900c955b7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ficha limpia, contexto sucio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">
La temporalidad del proyecto que se discute hace que, con razón, sea percibido como una disputa sobre el destino político de CFK. Mientras, distintas denuncias suman dudas sobre la probidad de quienes impulsan esta ley para opinar y decidir sobre el combate a la corrupción.</p></div><p class="article-text">
        Hoy la C&aacute;mara de Diputados discute el proyecto de Ficha Limpia, enviado por el Poder Ejecutivo. Lo que est&aacute; en discusi&oacute;n es la posibilidad de las personas condenadas penalmente de presentarse a elecciones. Actualmente, el C&oacute;digo Electoral impide que sean candidatos quienes hayan sido condenados a prisi&oacute;n, por una sentencia firme, por delitos dolosos. El proyecto de Ficha Limpia propone que para imposibilitar la candidatura de los condenados por ciertos delitos de &ldquo;corrupci&oacute;n&rdquo; no se requiera que la condena est&eacute; firme, sino que haya sido confirmada en &ldquo;segunda instancia&rdquo;. Esto implicar&iacute;a que no podr&iacute;an competir electoralmente personas cuyas condenas todav&iacute;a pueden ser revocadas (lo que no sucede si la sentencia est&aacute; firme).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En abstracto, o desde lo normativo, la discusi&oacute;n tiene cierta complejidad. Por un lado, aparece la presunci&oacute;n de inocencia. Una postura plantea que este principio, que rige hasta que una sentencia est&eacute; firme, hace inconstitucional negar los derechos electorales de una persona cuya condena todav&iacute;a puede ser revocada. Otra postura arguye que la presunci&oacute;n de inocencia tiene alcances ce&ntilde;idos al derecho penal, por lo que adelantar la inhabilitaci&oacute;n electoral no vulnerar&iacute;a derechos constitucionales. Por otro lado, aparece la democracia. Para algunos, adelantar el momento en el que se impide que alguien sea electo supondr&iacute;a debilitar la calidad democr&aacute;tica. Para otros, disminuir la probabilidad de que gobiernen personas penalmente culpables puede verse como un fortalecimiento de la democracia.
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        El principal problema del proyecto de Ficha Limpia es que no se trata en abstracto: el momento hist&oacute;rico en el que se debate, las personas que lo debaten y las personas que potencialmente lo aplicar&iacute;an parecen ser especialmente inadecuados para que se de una discusi&oacute;n de esta &iacute;ndole. Ficha Limpia llega al Congreso <a href="https://www.fiscales.gob.ar/fiscalias/causa-vialidad-confirmaron-la-condena-a-la-expresidenta-cristina-fernandez-y-a-otros-funcionarios-por-administracion-fraudulenta/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dos meses despu&eacute;s de que la condena a Cristina Fern&aacute;ndez de Kirchner en el caso Vialidad haya sido confirmada por la C&aacute;mara de Casaci&oacute;n</a> y poco antes de que se oficialicen las listas de candidatos a las elecciones legislativas de 2025. Con la normativa vigente y en su situaci&oacute;n actual, CFK podr&iacute;a participar de esos comicios. Si se aprobara la ley de Ficha Limpia, no. Esta temporalidad hace que la discusi&oacute;n, con raz&oacute;n, sea percibida por todas las partes como una disputa sobre el destino pol&iacute;tico de CFK. En diciembre, el diputado Juan Manuel L&oacute;pez, al se&ntilde;alar los riesgos de que no se aprobara el proyecto de ley no se refiri&oacute; a las consecuencias institucionales generales, sino a los peligros de un triunfo de Cristina: <a href="https://www.lanacion.com.ar/politica/ficha-limpia-el-encendido-discurso-de-juan-manuel-lopez-contra-los-libertarios-cuantos-diputados-nid28112024/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Ae van a tener que hacer cargo ustedes si la se&ntilde;ora de Kirchner gana la elecci&oacute;n&rdquo;</a>, sostuvo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Algunos detalles del texto del proyecto tambi&eacute;n dan la imagen de una ley &ldquo;anti Cristina&rdquo; hecha a medida. La Constituci&oacute;n, en su art&iacute;culo 36, habla de que quedar&aacute;n inhabilitados electoralmente quienes cometan un delito contra el Estado que &ldquo;conlleve enriquecimiento&rdquo;. La Ley de Ficha Limpia, al enumerar los delitos por los que alcanzar&aacute; una confirmaci&oacute;n de condena para impedir una candidatura, incluye (pocas) figuras que no implican enriquecimiento. Entre ellas est&aacute; la administraci&oacute;n fraudulenta en perjuicio de la administraci&oacute;n p&uacute;blica. No hay inconvenientes con que la ley vaya m&aacute;s all&aacute; que la Constituci&oacute;n, pero es llamativo que la adici&oacute;n sea, precisamente, la del delito por la que se conden&oacute; a CFK en la causa Vialidad. La redacci&oacute;n original del proyecto, que establec&iacute;a que la nueva normativa &ldquo;se aplicar&aacute; &uacute;nicamente en los casos en que la condena impuesta hubiera sido confirmada en segunda instancia, dictada antes del 31 de diciembre del a&ntilde;o anterior al proceso electoral&rdquo;, tambi&eacute;n calzaba justo para incluir a la expresidenta. Finalmente, lejos de ampliarse temporalmente (por ejemplo, a dictada antes de los dos a&ntilde;os previos a las elecciones, para enviar suspicacias), <a href="https://www.letrap.com.ar/politica/ficha-limpia-el-gobierno-acepta-flexibilizar-la-clausula-luis-petri-lograr-la-aprobacion-n5414039" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esa parte del texto fue eliminada</a>, con lo que tambi&eacute;n podr&iacute;a ser proscrito alguien condenado el d&iacute;a antes de un comicio.
    </p><p class="article-text">
        Al momento que se eligi&oacute; para presentar y debatir el proyecto se le agregan las crisis institucionales que atraviesan tanto el Congreso como la Justicia. La detenci&oacute;n de <a href="https://www.lanacion.com.ar/politica/la-ucr-apoyara-la-expulsion-y-kueider-queda-a-un-paso-de-perder-su-banca-en-el-senado-nid12122024/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Eduardo Kueider</a>, quien cambi&oacute; su voto al tratarse la Ley Bases, o la situaci&oacute;n de <a href="https://www.pagina12.com.ar/744951-zago-admitio-que-crexell-recibio-la-embajada-en-la-unesco-po" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Luc&iacute;a Crexell</a>, quien obtuvo una embajada antes de votar esa misma norma, generan la percepci&oacute;n de un Poder Legislativo que decide seg&uacute;n intereses personales. Acusaciones como las que enfrentan Cristian Ritondo, a partir de una <a href="https://www.eldiarioar.com/unidad-de-investigacion/esposa-ritondo-aparece-complejo-entramado-sociedades-adquirir-propiedades-estados-unidos_1_11882400.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n de este diario</a>, y <a href="https://www.pagina12.com.ar/793646-denuncian-que-diego-santilli-y-su-familia-tienen-14-sociedad" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Diego Santilli</a> por operaciones millonarias en el exterior generan dudas sobre la probidad de quienes impulsan este proyecto para opinar y decidir sobre el combate a la corrupci&oacute;n. La situaci&oacute;n de la Justicia, que de aprobarse el proyecto tendr&iacute;a una voz todav&iacute;a m&aacute;s determinante en la definici&oacute;n de los escenarios democr&aacute;ticos, es todav&iacute;a peor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Poder Judicial se encuentra desde hace varios a&ntilde;os en su piso hist&oacute;rico de imagen positiva. El &Iacute;ndice de Confianza en la Justicia (ICJ) publicado semestralmente por la Universidad Torcuato Di Tella y el Foro de Estudios sobre la Administraci&oacute;n de la Justicia reflej&oacute; que la falta de confianza es especialmente pronunciada <a href="https://www.utdt.edu/nota_prensa.php?id_nota_prensa=22463&amp;id_item_menu=424" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuando se valora su deber de control respecto de los poderes pol&iacute;tico y econ&oacute;mico.</a> Frente a la pregunta de si el Poder Judicial es confiable a la hora de tratar a todos por igual, <a href="https://foresjusticia.org/wp-content/uploads/2024/07/Iindice-de-Confianza-en-la-Justicia-2025.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el 88% se&ntilde;al&oacute; que, a la hora de decidir, la Justicia se ve influida por los medios econ&oacute;micos, los contactos o la afiliaci&oacute;n pol&iacute;tica de las personas. A la hora de valorar sobre la honestidad y honradez del Poder Judicial, el 90% lo hizo de manera negativa.</a>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta desconfianza es especialmente pronunciada en el caso espec&iacute;fico por el que CFK no podr&iacute;a competir si se aprueba Ficha Limpia: <a href="https://www.pagina12.com.ar/447454-juicio-contra-cristina-kirchner-los-partidos-de-futbol-del-f" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que los jueces y el Fiscal que la condenaron jugaran juntos al f&uacute;tbol</a>, que durante el juicio uno de ellos <a href="https://www.pagina12.com.ar/481373-de-la-provocacion-con-el-mate-de-liverpool-a-la-intromision-" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mostrara, provocativamente, una taza del equipo que compart&iacute;an</a>, o que <a href="https://www.pagina12.com.ar/333453-escandalo-por-los-jueces-habitues-de-olivos-la-lista-trucha-" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dos de los miembros de la C&aacute;mara que confirm&oacute; la condena visitaran a Mauricio Macri en Olivos</a> hacen todav&iacute;a m&aacute;s problem&aacute;tica una eventual proscripci&oacute;n. A esto se suma un momento casi sin precedentes de &ldquo;rebeli&oacute;n judicial&rdquo;, en el que los superiores tribunales de la Justicia Nacional se niegan a cumplir una sentencia de la Corte Suprema, por considerarla inconstitucional. &iquest;C&oacute;mo explicarle a la gente que no puede votar a una persona que la representa porque la conden&oacute; una C&aacute;mara, cuando muchas C&aacute;maras no cumplen siquiera un fallo de la Corte?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tal vez, en otro momento, con legisladores probos y un Poder Judicial intachable, podr&iacute;a discutirse la posibilidad de restringir las posibilidades electorales de quienes tengan una condena confirmada por segunda instancia. El contexto actual, en un a&ntilde;o electoral, con una de las candidatas m&aacute;s populares del pa&iacute;s en riesgo de no poder competir si se aprueba el proyecto, y con un Poder Judicial diezmado, parece el peor posible.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ya hoy, sin una condena firme, hay mecanismos para que una persona presuntamente corrupta no acceda un cargo: desde la declaraci&oacute;n de inhabilidad moral por parte del Congreso, utilizada en los casos de Bussi y Patti, hasta la m&aacute;s llana negativa del pueblo a votar a candidatos que considere corruptos. La experiencia de Brasil, <a href="https://www.lapoliticaonline.com/congreso/pichetto-dijo-que-ficha-limpia-es-un-mamarracho-y-se-peleo-con-un-fotografo-me-hinchas-las-pelotas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recordada hoy por el Diputado Pichetto</a>, es el mejor ejemplo de las consecuencias de otorgarle poder a jueces deslegitimados en contextos electorales complejos y de judicializaci&oacute;n de la pol&iacute;tica. A Lula se le neg&oacute; la posibilidad de competir por la confirmaci&oacute;n de una condena en segunda instancia, exactamente lo que propone Ficha Limpia. Cuando la causa lleg&oacute; al Tribunal Supremo Federal de Brasil, que la consider&oacute; <a href="https://www.perfil.com/noticias/internacional/para-la-corte-suprema-de-brasil-la-prision-de-lula-fue-un-error-historico.phtml" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;un error hist&oacute;rico&rdquo;</a>, el da&ntilde;o ya estaba hecho: Lula no pudo presentarse y millones de personas no pudieron votar a quien m&aacute;s los representaba. Repetir ese escenario s&oacute;lo aumentar&iacute;a la polarizaci&oacute;n, la desconfianza en el Poder Judicial y la crisis de representaci&oacute;n que hoy definen a nuestro pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <em>Nota editorial: uno de los autores, Marcos Aldaz&aacute;bal, es abogado de CFK en la causa por el intento de homicidio de septiembre de 2022.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juana Boggiano, Marcos Aldazabal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/ficha-limpia-contexto-sucio_129_12049545.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 12 Feb 2025 20:38:43 +0000]]></pubDate>
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    </item>
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      <title><![CDATA[Lo que dejó la Corte del cuarteto para el traspaso de la Justicia Nacional a la Ciudad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/dejo-corte-cuarteto-traspaso-justicia-nacional-ciudad_129_11944364.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1eee2b25-a825-48f9-b0b0-ef6d5728f84a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lo que dejó la Corte del cuarteto para el traspaso de la Justicia Nacional a la Ciudad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una sentencia del máximo tribunal del país, poco conocido para el público en general y dictado entre las Fiestas de fin de año, propone un cambio crucial en la estructura judicial argentina. Que pasó y que puede pasar.</p></div><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo viernes de diciembre, el cordob&eacute;s Juan Carlos Maqueda se retir&oacute; de la Corte Suprema al ritmo de la Mona Jim&eacute;nez. La pintoresca escena ocultaba lo que hab&iacute;a quedado firmado ese d&iacute;a dentro del Palacio de Justicia, una de las sentencias m&aacute;s importantes del siglo. Si logra su cometido, el fallo &ldquo;Levinas&rdquo; habr&aacute; modificado la estructura del Estado argentino m&aacute;s que casi cualquier otro. Nada en la causa hac&iacute;a sospechar este destino: la viuda del artista pl&aacute;stico Le&oacute;n Ferrari le reclamaba al periodista Gabriel Levinas que rinda cuentas por algunas obras que administr&oacute;. Un caso del mont&oacute;n. Hasta que un abogado quiso ser creativo.
    </p><p class="article-text">
        La cosa es as&iacute;. La causa hab&iacute;a tramitado en la Justicia Civil de la Capital. Ese fuero compone, junto al comercial, el penal y el laboral, lo que se conoce como la Justicia Nacional. Antes de 1994, la Ciudad de Buenos Aires no era aut&oacute;noma: sus instituciones depend&iacute;an del Estado nacional. El intendente, por ejemplo, era designado por el Presidente de la Naci&oacute;n. Sus jueces tambi&eacute;n. Sin embargo, a diferencia de lo que ocurri&oacute; con casi todo el resto de los organismos de Gobierno local, <strong>la Justicia nunca se transfiri&oacute; a la Ciudad</strong>. Por eso, mientras que a los conflictos locales de los salte&ntilde;os los resuelve la justicia salte&ntilde;a y a los de los fueguinos la fueguina, las contiendas entre porte&ntilde;os siguen siendo tratadas, en su mayor&iacute;a, por jueces de la Naci&oacute;n.
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        Hoy, todos los poderes acuerdan en que, desde la reforma de la Constituci&oacute;n de 1994, la Justicia Nacional tiene que ser transferida a la Ciudad de Buenos Aires, que pas&oacute; a ser, pr&aacute;cticamente, una provincia m&aacute;s. <strong>Esta transferencia sigue pendiente</strong>. Mientras tanto, la Ciudad cre&oacute; su propia justicia, con competencias diferentes a las de la nacional (derecho administrativo local, contravenciones, faltas), a las que se le fueron agregando competencias vinculadas con algunos delitos del C&oacute;digo Penal. Por lo tanto, en la Ciudad existe una anomal&iacute;a: <strong>conviven dos &ldquo;justicias&rdquo;, la porte&ntilde;a y la nacional, que se reparten las competencias que en las provincias corresponden a una sola</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Volvamos a &ldquo;Levinas&rdquo;. La Corte tiene desde hace muchas d&eacute;cadas una regla que consiste en que, para que ella revise una causa, antes tiene que haberse expedido el tribunal superior de la provincia en la que tramita. El abogado de Levinas razon&oacute;: si ahora la Ciudad es como una provincia, antes de ir a la Corte deber&iacute;a pasar por el Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad (TSJ). El TSJ, naturalmente, estuvo de acuerdo. La C&aacute;mara Civil no: ning&uacute;n tribunal local va a revisar lo que yo, un tribunal de la Naci&oacute;n, hago. A m&iacute; me revisa la Corte o nadie.
    </p><p class="article-text">
        La Corte decidi&oacute; lo que se preve&iacute;a (de hecho, la propia Corte, en un giro m&aacute;s bien inusual, concede que su decisi&oacute;n era &ldquo;esperable&rdquo;): <strong>quienes deseen apelar una sentencia de la llamada Justicia Nacional deber&aacute;n antes presentar un recurso ante el TSJ</strong>.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Esta Ciudad parece un desierto</h2><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; dedicarle tiempo a una decisi&oacute;n en apariencia tan anodina? Detr&aacute;s de las formalidades, el fallo &ldquo;Levinas&rdquo; podr&iacute;a tener consecuencias fundamentales. A veces dada por sentada, la autonom&iacute;a de la Ciudad de Buenos Aires es una de las reformas constitucionales m&aacute;s importantes de 1994. De signo pol&iacute;tico generalmente opositor al Gobierno nacional, la pol&iacute;tica local ha engendrado desde entonces tres presidentes. Su cercan&iacute;a a los medios de comunicaci&oacute;n y sus recursos propios, envidiados por los 23 gobernadores (la Ciudad casi no depende del Gobierno nacional para sus gastos) la vuelven una vidriera formidable para ser exhibida en el resto del pa&iacute;s, a punto tal que produjo al &uacute;nico partido distrital que dio el gran salto a la pol&iacute;tica nacional. Lo &uacute;nico que le falta a este ente para completar su poder&iacute;o es tener, completa, su propia Justicia.
    </p><p class="article-text">
        Todav&iacute;a, la Justicia Nacional est&aacute; regida por leyes nacionales, y sus miembros son elegidos igual que los jueces federales (lo que les da un estatus y poder de negociaci&oacute;n que no tendr&iacute;an de ser enviados a lo que era hasta hace poco un municipio). El Consejo de la Magistratura (nacional) realiza un concurso del cual salen tres nombres, el Presidente (de la Naci&oacute;n) escoge uno y el Senado (nacional) le presta su acuerdo. <strong>La situaci&oacute;n es parad&oacute;jica: legisladores, jueces, ministros y presidentes nacionales deben dedicarle tiempo a los conflictos judicializados de los porte&ntilde;os</strong>. Lo hacen con gusto, claro: la historia no recuerda muchos casos de pol&iacute;ticos que devuelvan la posibilidad de manejar recursos y hacer favores. Si las cosas salen mal, los porte&ntilde;os les reclamar&aacute;n a sus autoridades locales, que no pueden hacer nada al respecto. Los votantes juje&ntilde;os o correntinos, entre tanto, no castigar&aacute;n a su diputado o senador por cu&aacute;nto duren los divorcios en la lejana Buenos Aires.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n, desde ya, tiene implicancias complejas. Se dice que Dios est&aacute; en todas partes pero atiende en Buenos Aires. Tambi&eacute;n litiga en Buenos Aires. Las empresas m&aacute;s importantes del pa&iacute;s tienen su domicilio en la Capital y muchos contratos importantes poseen cl&aacute;usulas que mandan a resolver sus conflictos all&iacute;. As&iacute;, en definitiva, lo que ocurre en la Justicia de la Ciudad tiene consecuencias econ&oacute;micas y pol&iacute;ticas que la exceden en mucho.
    </p><p class="article-text">
        La causa del Correo, de la que tanto se ha hablado, es una de ellas: si no es casualidad que haya terminado en la Justicia de Buenos Aires no es porque haya habido alg&uacute;n plan mal&eacute;volo sino, simplemente, porque casi todo termina en Buenos Aires. A largo plazo, lo m&aacute;s importante tal vez sea el control que, a partir de ahora, el TSJ (cuyos miembros fueron, en su mayor&iacute;a, nombrados por el PRO) podr&iacute;a tener sobre la crucial Justicia del Trabajo (de influencia mayoritariamente peronista y desde siempre en la mira de los reformadores laborales). Si bien no necesariamente fue su intenci&oacute;n, tal vez la Corte le haya dado un espaldarazo importante a las reformas laborales impulsadas por el Gobierno: <strong>uno podr&iacute;a conjeturar, por ejemplo, que el TSJ porte&ntilde;o no habr&iacute;a suspendido el cap&iacute;tulo laboral del mega DNU 70/23, como s&iacute; lo hizo la C&aacute;mara Laboral nacional</strong>.
    </p><h2 class="article-text">Aquello que ando buscando</h2><p class="article-text">
        Sobre esta transferencia de poder a la Ciudad, de todos modos, hay cierto consenso. El art&iacute;culo 129 de la Constituci&oacute;n da a la Ciudad de Buenos Aires &ldquo;facultades propias de jurisdicci&oacute;n&rdquo; lo que, en general, se ha interpretado como ordenando su equiparaci&oacute;n a las provincias. Originalmente, se consider&oacute; que estas facultades de jurisdicci&oacute;n eran simplemente una consecuencia de que la Ciudad pasara a tener un derecho propio: si ahora hab&iacute;a una Legislatura local, deber&iacute;a haber tambi&eacute;n una justicia para aplicar sus leyes, mientras que las leyes nacionales seguir&iacute;an siendo aplicadas por tribunales nacionales. Sin embargo, cu&aacute;ndo no, con el tiempo los porte&ntilde;os ganaron la batalla interpretativa. Fernando De la R&uacute;a, que ven&iacute;a de ser el primer jefe de Gobierno porte&ntilde;o, firm&oacute; un convenio de transferencia de algunas competencias penales a la Ciudad y se fue imponiendo la idea de que la Justicia porte&ntilde;a deb&iacute;a ser equiparable a la de las provincias. La actual composici&oacute;n de la Corte Suprema convalid&oacute; esta interpretaci&oacute;n en 2019. Tantas cosas cambian que esto podr&iacute;a cambiar tambi&eacute;n, pero por ahora parecer&iacute;a que es un mandato inexorable que la Justicia Nacional sea transferida a la Ciudad de Buenos Aires.
    </p><p class="article-text">
        La contundencia del mandato constitucional, sin embargo, no se alinea con las motivaciones pol&iacute;ticas. &iquest;Por qu&eacute; un presidente votado por todo el pa&iacute;s y legisladores votados por las provincias dedicar&iacute;an esfuerzos a una pol&iacute;tica compleja y dif&iacute;cil de explicar que, en todo caso, beneficiar&aacute; a un jefe de Gobierno que seguramente est&aacute;, como todos, perge&ntilde;ando una campa&ntilde;a presidencial? Incluso los presidentes porte&ntilde;os han refrenado sus impulsos frente a la presi&oacute;n de las asociaciones de magistrados: Macri firm&oacute; algunos convenios de transferencia pero luego no busc&oacute; su aprobaci&oacute;n en el Congreso; Fern&aacute;ndez, quien con gen peronista propuso transferir la Justicia Penal pero no la Laboral, retrocedi&oacute; r&aacute;pidamente; Milei incluy&oacute; una transferencia total en la Ley de Bases original y la retir&oacute; en silencio frente al <em>lobby</em> judicial. Los incentivos est&aacute;n prolijamente alineados del lado de la inacci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La situaci&oacute;n actual es casi la peor imaginable</strong>. Se pod&iacute;a convivir con una Justicia local solo para asuntos locales que dejara a la Justicia Nacional los asuntos en los que ven&iacute;a interviniendo, y se podr&iacute;a vivir con el traspaso finalizado, con la Justicia Nacional &iacute;ntegramente transferida a la Ciudad de Buenos Aires. Lo que es invivible es el escenario actual: <strong>un traspaso realizado a medias, en el que nadie sabe bien qui&eacute;n decide qu&eacute; cosa</strong> y en el que nadie tiene incentivos para planificar a largo plazo en una estructura que alg&uacute;n d&iacute;a ser&aacute; de otro.
    </p><p class="article-text">
        La Corte Suprema, viendo este escenario, decidi&oacute; que era su turno de intervenir. Admiti&oacute; que realizar el traspaso est&aacute; &ldquo;absolutamente&rdquo; fuera de sus &ldquo;posibilidades materiales&rdquo;, pero no se rindi&oacute;. Lo que s&iacute; puede hacer, parece haber pensado, es establecer sus propias facultades: <strong>se negar&aacute; a recibir recursos que antes no hayan pasado por el TSJ de la Ciudad</strong>. Con lo que parece un tecnicismo, transfiere buena parte del poder que la pol&iacute;tica no transfiere. Los jueces nacionales seguir&aacute;n siendo nacionales, nombrados por el Presidente y con sueldos del Tesoro Nacional, pero deber&aacute;n subordinarse, en definitiva, a jueces porte&ntilde;os. Para las asociaciones de magistrados, esto supuso un traspaso &ldquo;de hecho&rdquo;. Sin ir tan lejos, lo cierto es que la Corte empoder&oacute; a un organismo local como superior jer&aacute;rquico de organismos nacionales, lo que no tiene precedentes.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los jueces nacionales seguirán siendo nacionales, nombrados por el Presidente y con sueldos del Tesoro Nacional, pero deberán subordinarse, en definitiva, a jueces porteños. Para las asociaciones de magistrados, esto supuso un traspaso “de hecho”. Sin ir tan lejos, lo cierto es que la Corte empoderó a un organismo local como superior jerárquico de organismos nacionales, lo que no tiene precedentes</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tal vez la Corte haya pensado que este golpe, material y simb&oacute;lico, vencer&iacute;a la resistencia que la Justicia Nacional ha venido oponiendo al traspaso. Por ahora, parece haber pasado lo contrario.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Arrancarte de mi vida no puedo</h2><p class="article-text">
        Como nota el juez Rosenkrantz expuso en su disidencia que no es funci&oacute;n de la Corte elaborar pol&iacute;ticas p&uacute;blicas. Que tengamos hambre no significa que tengamos pan, dec&iacute;a Bentham: que la pol&iacute;tica no est&eacute; resolviendo lo que se espera de ella podr&aacute; llenarnos de impotencia, pero no necesariamente significa que la Corte tenga que arremangarse para resolverlo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se podr&iacute;a debatir si lo que hizo la Corte fue implementar la Constituci&oacute;n o dise&ntilde;ar una pol&iacute;tica p&uacute;blica: Lorenzetti, Maqueda y Rosatti dir&iacute;an que hizo lo primero; Rosenkrantz, quien consider&oacute; lo decidido &ldquo;una grave distorsi&oacute;n en la separaci&oacute;n de poderes&rdquo;, lo segundo. Lo que es insoslayable es que, al carecer de los instrumentos institucionales adecuados, los intentos de la Corte de promover cambios pol&iacute;ticos entran en una zona de turbulencias para la que no necesariamente tienen el tim&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los problemas pr&aacute;cticos son importantes. Por ejemplo, la Justicia Nacional tiene un sistema inform&aacute;tico distinto al de la Ciudad: &iquest;c&oacute;mo har&aacute;n los jueces del TSJ para ver los expedientes nacionales sobre los que tendr&aacute;n que resolver? El TSJ fue creado para entender sobre materias espec&iacute;ficas, ni civiles ni comerciales ni laborales: &iquest;tiene personal y capacidades suficientes para encarar este desaf&iacute;o inmediatamente? El sistema nacional, en lo penal, a veces tiene hasta cuatro instancias, por lo que el TSJ ser&iacute;a una quinta, &iquest;no podr&iacute;a haberse pensado c&oacute;mo reducir el camino de una causa, que suele durar lustros o d&eacute;cadas, en vez de alargarlo? Los tribunales superiores, a veces, disponen medidas con respecto a los inferiores, como, por ejemplo, enviar los antecedentes al Consejo de la Magistratura para investigar a un juez que intervino de modo defectuoso en una etapa anterior del procedimiento, &iquest;a qu&eacute; Consejo deber&aacute; enviarlos el TSJ en este caso?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estos problemas son precisamente el tipo de dificultad que se habr&iacute;a estudiado si la soluci&oacute;n hubiera sido pol&iacute;tica: posiblemente, tras firmar el traspaso, se habr&iacute;an creado las instituciones que permitir&iacute;an sortearlos y, reci&eacute;n ah&iacute;, se habr&iacute;a concretado. El fallo de la Corte, dictado antes de la feria judicial de enero, da un mes a los involucrados para resolver todo esto &mdash;un mes en el que, suponemos, todos los pasajes a B&uacute;zios ya estaban comprados&mdash;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un mes es poco tiempo para hacer todo esto bien, pero, tal vez, si se sumaran esfuerzos, algunas cosas podr&iacute;an solucionarse, si no bien, al menos r&aacute;pido. Aqu&iacute; llegamos al &uacute;ltimo escollo, tal vez el m&aacute;s importante en el corto plazo: el fallo de la Corte parece haber exacerbado a&uacute;n m&aacute;s la resistencia al traspaso de los jueces nacionales y sus empleados:no tardaron ni un d&iacute;a h&aacute;bil en emitir un comunicado un&aacute;nime anunciando, pr&aacute;cticamente, la desobediencia civil. Sin importar qui&eacute;n tiene raz&oacute;n, esta resistencia pone a la Corte en una encrucijada: se puede llevar el caballo al r&iacute;o, pero no obligarlo a tomar agua. &iquest;C&oacute;mo har&aacute;n los jueces de la Corte, sin mayor&iacute;as y en el medio de un vendaval pol&iacute;tico, para doblegar a los d&iacute;scolos, de cuya colaboraci&oacute;n voluntariosa necesita?&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">D&iacute;ganme, s&oacute;lo quiero saber</h2><p class="article-text">
        El A&ntilde;o Nuevo nos coloca de nuevo en el punto de partida: <strong>la pol&iacute;tica tiene la pelota</strong>. La Legislatura porte&ntilde;a y el Congreso nacional tienen la oportunidad de responder al fallo de la Corte mostrando que pueden reaccionar r&aacute;pidamente a una situaci&oacute;n desafiante, estableciendo reglas y creando estructuras que ordenen un traspaso que de otro modo se promete ca&oacute;tico. Es m&aacute;s: en la antesala de las elecciones porte&ntilde;as, las fuerzas pol&iacute;ticas de la Ciudad podr&iacute;an mostrarle a la ciudadan&iacute;a que pueden dar respuesta a un problema acuciante. Podr&iacute;an, adem&aacute;s, recuperar algo de la potencia de la que la pol&iacute;tica &uacute;ltimamente carece: <strong>podr&iacute;an mostrarnos c&oacute;mo, contra lo que siempre sostuvieron los opositores al traspaso, cuando se hagan cargo definitivamente de la Justicia en la Ciudad, tendremos juicios m&aacute;s r&aacute;pidos, contratos m&aacute;s previsibles, encarcelamientos y excarcelaciones menos arbitrarios</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Si esto ocurre, el fallo &ldquo;Levinas&rdquo; habr&aacute; sido el empuj&oacute;n final para resolver una situaci&oacute;n que ha venido impidiendo la modernizaci&oacute;n de la Justicia en la Ciudad de Buenos Aires. La Corte habr&aacute; demostrado que conserva la capacidad de movilizar a los actores pol&iacute;ticos cuando &eacute;stos no tienen incentivos para hacerlo y el sistema institucional conserva sus correas de transmisi&oacute;n para hacer que las cosas pasen. Si &eacute;ste es el escenario, adem&aacute;s, las objeciones de los jueces nacionales quedar&aacute;n descoloridas: superados los reparos atendibles al fallo de la Corte, quedar&aacute; una resistencia al traspaso que, a esta altura, necesitar&aacute; de mejores argumentos si se quiere ganar alg&uacute;n apoyo en la ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n puede pasar lo contrario. En un momento de tensi&oacute;n entre el Gobierno nacional y el porte&ntilde;o, <strong>es posible que La Libertad Avanza no quiera avanzar con un traspaso, que ser&iacute;a una victoria pol&iacute;tica para la gesti&oacute;n de Jorge Macri</strong>. Otros actores, como el peronismo, podr&iacute;an tomar el traspaso de reh&eacute;n en la negociaci&oacute;n por la designaci&oacute;n de jueces, supremos y federales. En este contexto, los intentos de los jueces nacionales de retrotraer no solo el fallo &ldquo;Levinas&rdquo; sino la idea misma del traspaso, podr&iacute;an tomar nuevos &iacute;mpetus. Esta combinaci&oacute;n podr&iacute;a terminar con una situaci&oacute;n de estancamiento y tensi&oacute;n institucional incluso peor que la actual.
    </p><p class="article-text">
        Si sucede esto &uacute;ltimo, habremos al menos aprendido algo m&aacute;s sobre la necesidad de dejar de esperar de los jueces que resuelvan desde un fallo los problemas que nuestros representantes no quieren o no pueden resolver.
    </p><p class="article-text">
        <em>SG/MA/JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sebastián Guidi, Marcos Aldazabal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/dejo-corte-cuarteto-traspaso-justicia-nacional-ciudad_129_11944364.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Jan 2025 14:06:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lo que dejó la Corte del cuarteto para el traspaso de la Justicia Nacional a la Ciudad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“Terrorismo estocástico” o los peligros de la violencia retórica del Gobierno]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/terrorismo-estocastico-peligros-violencia-retorica-gobierno_129_11695262.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0e7881bc-4e7a-4e0e-97fb-45ac2dbdd2a5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“Terrorismo estocástico” o los peligros de la violencia retórica del Gobierno"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lejos de ser un exabrupto recurrente, la violencia retórica del Gobierno es una estrategia política, como lo es para otros líderes de la ultraderecha global. De por sí moralmente reprensible, esta forma comunicacional tiene el problema adicional de fomentar la violencia política material entre la ciudadanía. </p></div><p class="article-text">
        Postales de una semana mile&iacute;sta como cualquiera. El martes, luego de que fuera agredido en un aeropuerto, Patricia Bullrich acus&oacute; a Juan Grabois de huir &ldquo;como rata por tirante&rdquo;. El jueves, Javier Milei acus&oacute; a militantes de la C&aacute;mpora de haber causado los incendios en C&oacute;rdoba. El s&aacute;bado, en una de sus usuales generalizaciones, el Presidente trat&oacute; de &ldquo;corruptos&rdquo;, &ldquo;ensobrados&rdquo; y &ldquo;manga de soretes&rdquo; a los periodistas que lo critican. La violencia ret&oacute;rica es un rasgo saliente de este Gobierno. El mismo que han compartido, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, l&iacute;deres autoritarios de ultraderecha como Giorgia Meloni, Jair Bolsonaro o Donald Trump. De por s&iacute; moralmente reprensible, esta forma comunicacional tiene el problema adicional de fomentar la violencia pol&iacute;tica material entre la ciudadan&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Hace algunos a&ntilde;os, este fen&oacute;meno fue caracterizado en el &aacute;mbito acad&eacute;mico como <strong>&ldquo;terrorismo estoc&aacute;stico&rdquo;</strong>. El concepto refiere a <strong>comunicaciones masivas que, aunque individualmente no sean causales de un hecho violento, en conjunto hacen probable su comisi&oacute;n por parte de un &ldquo;lobo solitario&rdquo;</strong>. Es relevante notar que el terrorista estoc&aacute;stico no es quien finalmente ejerce la violencia, sino quien la promueve. Juliette Kayyem, asesora de Barack Obama en materia de seguridad, explica que la demonizaci&oacute;n de ciertas personas o grupos a trav&eacute;s de plataformas comunicaciones tiene el potencial de llevar a actos violentos, debido a que los receptores interpretan el mensaje como un llamado a la violencia direccionada hacia los demonizados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Milei y su c&iacute;rculo responden con ataques personales y demonizaciones a todo aquel que los cuestione o que no haga lo que ellos quieran. Lo hacen, adem&aacute;s, con dos de las principales caracter&iacute;sticas que marcan en los discursos violentos quienes estudian el terrorismo estoc&aacute;stico. Una es la deshumanizaci&oacute;n del adversario. Cuando los congresistas hacen lo que Milei quiere, son h&eacute;roes, pero, cuando no, son ratas. Lali Esp&oacute;sito es &ldquo;un par&aacute;sito&rdquo; que &ldquo;vive de la teta del Estado&rdquo;. Dado su alejamiento de la verdad (Lali es una artista indiscutiblemente exitosa) esta &uacute;ltima referencia nos lleva al otro atributo frecuentemente presente en la comunicaci&oacute;n libertaria: la violencia ret&oacute;rica suele apoyarse, total o parcialmente, en datos falsos. La ya referida acusaci&oacute;n a militantes de La C&aacute;mpora de causar incendios intencionalmente es un caso claro. Esta situaci&oacute;n trae, adem&aacute;s, una perturbadora reminiscencia: en 1933, el partido nacionalsocialista alem&aacute;n utiliz&oacute; el incendio al Reichstag para acusar a militantes comunistas y suspender el orden constitucional.
    </p><p class="article-text">
        De todos modos, lo m&aacute;s preocupante del accionar de LLA y lo que m&aacute;s lo acerca al terrorismo estoc&aacute;stico es su clara conciencia de los posibles efectos de su agresividad discursiva. La violencia ret&oacute;rica del Gobierno, lejos de ser un exabrupto recurrente, es una estrategia pol&iacute;tica. Basta con ver cualquier alocuci&oacute;n del Presidente, o con leer a los twitteros libertarios, parad&oacute;jicamente devenidos en funcionarios estatales. Estos &uacute;ltimos son la cara de otro atributo del terrorismo estoc&aacute;stico: complementa los mecanismos formales de represi&oacute;n con otros informales, que tambi&eacute;n asustan &mdash; recu&eacute;rdese a Julio Garro al pedir perd&oacute;n al &ldquo;Gordo Dan&rdquo; por haber condenado al racismo&ndash;.&nbsp;Milei y su c&iacute;rculo cuentan, adem&aacute;s, con muestras claras de los efectos de los discursos violentos. El caso m&aacute;s cercano es el de Sabag Montiel, que, tras a&ntilde;os de escuchar que CFK era una &ldquo;ladrona, asesina&rdquo; intent&oacute; matarla. El Gobierno tambi&eacute;n sabe perfectamente como sus referentes ideol&oacute;gicos Bolsonaro y Trump utilizaron sus plataformas comunicacionales para, a trav&eacute;s de noticias falsas sobre fraudes electorales, fomentar el ataque de sus militantes a las instituciones democr&aacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        La respuesta m&aacute;s frecuente de quienes emiten discursos violentos es que se trata, simplemente, de palabras, y que lo que pueda hacer un loquito suelto no les compete. Los ejemplos del p&aacute;rrafo anterior son muestras de que no es as&iacute;. Los loquitos no suelen ser tales, sino personas a las que se les dice, sin pausa, que cierta persona o cierto grupo son los causantes de todos sus males. Milei y muchos de sus laderos hacen esto continuamente, y lo hacen desde la plataforma con m&aacute;s llegada, la Presidencia de la Naci&oacute;n. No son los primeros en deshumanizar, ni en degradar, ni en acusar falsamente. Como quienes los precedieron en estas pr&aacute;cticas, conocen el poder performativo del lenguaje.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>MA</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marcos Aldazabal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/terrorismo-estocastico-peligros-violencia-retorica-gobierno_129_11695262.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 03 Oct 2024 12:17:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“Terrorismo estocástico” o los peligros de la violencia retórica del Gobierno]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Discursos de odio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Del dicho al hecho hay poco trecho: los discursos de odio son el marco de los atentados contra políticos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/dicho-hecho-hay-trecho-discursos-odio-son-marco-atentados-politicos_129_11531788.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d3a2a5f6-e0bf-4b63-8b63-98c639f75b27_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Del dicho al hecho hay poco trecho: los discursos de odio son el marco de los atentados contra políticos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Percibir la conexión entre la creciente virulencia del debate político y el reavivamiento de formas de violencia política que por largo tiempo habían sido controladas es, quizás, la lección más importante para sacar de eventos como los de Trump, Fico o Cristina.
</p></div><p class="article-text">
        Luego de que la bala disparada por Matthew Crook rozara la cabeza de Donald Trump, su flamante candidato a vicepresidente, <a href="https://www.firstpost.com/world/trump-top-vp-contender-jd-vance-alleges-bidens-involvement-in-rally-shooting-13792809.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">J.D. Vance, comparti&oacute; una reflexi&oacute;n</a> que resuena tanto en estos lares como a nivel global. Para Vance, el intento de asesinato no fue un incidente aislado, sino el producto de una campa&ntilde;a presidencial, la de Biden, que constantemente insiste en que Trump es un peligro para la democracia que debe ser detenido como sea. Hay mucho de cinismo en que este an&aacute;lisis venga del espacio de Trump: el magnate tiene en su prontuario cosas tales como <a href="https://www.cbsnews.com/news/president-trump-shares-video-of-supporter-saying-the-only-good-democrat-is-a-dead-democrat/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">compartir un video de un seguidor suyo que expresa &ldquo;el &uacute;nico dem&oacute;crata bueno es un dem&oacute;crata muerto&rdquo;</a> o como alentar una toma violenta del Congreso. Pero este cinismo no hace a la reflexi&oacute;n de Vance menos interesante ni menos atinada: que le quepa tambi&eacute;n a Trump no quiere decir que est&eacute; errada.
    </p><p class="article-text">
        	Cuando la vida con la que se quiso terminar fue la de Cristina Fern&aacute;ndez de Kirchner, uno de los focos del an&aacute;lisis sociol&oacute;gico sobre lo que hab&iacute;a pasado fue la ret&oacute;rica violenta con que la oposici&oacute;n y algunos medios se refer&iacute;an, constantemente, a la entonces vicepresidenta. Las expresiones estigmatizantes que existieron por a&ntilde;os se hab&iacute;an intensificado en los meses previos al ataque de Sabag Montiel: bolsas mortuorias en Plaza de Mayo con leyendas tales como &ldquo;los pibes de la C&aacute;mpora&rdquo; o &ldquo;Estela de Carlotto&rdquo; y horcas y guillotinas acompa&ntilde;adas de la frase &ldquo;Presos, muertos o exiliados&rdquo; hab&iacute;an pasado a tener un lugar en el discurso p&uacute;blico. Esto llev&oacute; a gran parte del espectro pol&iacute;tico a se&ntilde;alar algo similar a lo marcado por Vance: el atentado s&oacute;lo pod&iacute;a ser le&iacute;do en un contexto de crecientes discursos de odio.
    </p><p class="article-text">
        	Si viajamos hasta Eslovaquia, luego de que, el 15 de mayo de este a&ntilde;o, cinco balas impactaran en el primer ministro Robert Fico, la presidenta <a href="https://euobserver.com/eu-political/ar7656843b" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Zuzana &#268;aputov&aacute; se&ntilde;al&oacute; que lo sucedido hab&iacute;a sido producto de un ambiente de agresiones y odio entre pol&iacute;ticos</a>, y llam&oacute; a los diferentes partidos a bajar el tono de sus campa&ntilde;as al parlamento europeo. Una vez recuperado, <a href="https://elpais.com/internacional/2024-06-05/robert-fico-reaparece-y-acusa-a-la-oposicion-de-generar-el-odio-que-motivo-su-intento-de-asesinato.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fico tambi&eacute;n marc&oacute; el rol de ciertos medios de comunicaci&oacute;n en la difusi&oacute;n de discursos violentos</a>.
    </p><p class="article-text">
        	Percibir la conexi&oacute;n entre la creciente virulencia del debate pol&iacute;tico y el reavivamiento de formas de violencia pol&iacute;tica que por largo tiempo hab&iacute;an sido controladas es, quiz&aacute;s, la lecci&oacute;n m&aacute;s importante para sacar algo positivo de eventos como los de Trump, Fico o Cristina y construir una sociedad mejor y m&aacute;s funcional. Si el adversario es presentado como un enemigo y el debate no es de conveniencia de una pol&iacute;tica sobre otra, sino entre el bien y el mal, es esperable que muchos demonicen a dirigentes pol&iacute;ticos, les atribuyan las culpas de todas sus desgracias y tomen decisiones tan radicales como intentar matarlos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        	Por ahora, al menos en nuestro pa&iacute;s, venimos mal. Tal vez el trumpismo f&eacute;rreo del presidente de la Naci&oacute;n y de la ministra de Seguridad les haga llegar las consideraciones de Vance y puedan meditar sobre sus propias acciones. Tal vez, as&iacute; se den cuenta de que llamar a exterminar al kirchnerismo, decir que el Congreso es un nido de ratas o ser los &uacute;nicos que no repudiaron el atentado contra CFK es, exactamente, el tipo de conducta que su principal referente ahora denuncia.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marcos Aldazabal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/dicho-hecho-hay-trecho-discursos-odio-son-marco-atentados-politicos_129_11531788.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Jul 2024 19:33:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Del dicho al hecho hay poco trecho: los discursos de odio son el marco de los atentados contra políticos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Atentado contra CFK,Donald Trump,Robert Fico]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Corte estadounidense inmunizó a Trump: el contraste con el caso argentino]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/corte-estadounidense-inmunizo-trump-contraste-caso-argentino_129_11508583.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ff580c29-5ce1-4608-91e4-65ffbd07d232_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Corte estadounidense inmunizó a Trump: el contraste con el caso argentino"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Según el fallo, el presidente tiene inmunidad penal para acciones oficiales, protegiendo el cargo y no a la persona. Esta inmunidad asegura que actúe sin temor a consecuencias legales, preservando la gobernabilidad. Pero esta protección puede impedir la persecución de actos corruptos. La inmunidad total es inadecuada y se debe equilibrar con la responsabilidad legal.</p></div><p class="article-text">
        La semana pasada, <a href="https://www.supremecourt.gov/opinions/23pdf/23-939_e2pg.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en un fallo de enorme trascendencia institucional</a>, la Corte Suprema se expidi&oacute; en el caso donde se investiga la conducta de Donald Trump tras perder las elecciones del 2020: al l&iacute;der del Partido Republicano <strong>se lo acusa de haber realizado una serie de maniobras destinadas a poner en duda la transparencia de los comicios y, as&iacute;, no reconocer su derrota</strong>. La mayor&iacute;a de la Corte estableci&oacute; que el presidente tiene inmunidad penal (lo que implica que no puede ser perseguido ni condenado) respecto de todas sus acciones realizadas en car&aacute;cter oficial. Las acciones oficiales son tanto aquellas que son propias y exclusivas del Poder Ejecutivo porque as&iacute; lo establece la Constituci&oacute;n, como aquellas en las que el Ejecutivo act&uacute;a por delegaci&oacute;n del Legislativo. Las acciones no oficiales son las que se ejercen por fuera de la autoridad constitucional o legal del Ejecutivo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El aspecto m&aacute;s comentado del fallo fue la protecci&oacute;n que le otorga al titular del Poder Ejecutivo. Es que no s&oacute;lo blinda sus acciones oficiales, sino que, para distinguir acciones oficiales de no oficiales, no permite invocar los motivos por los que se llev&oacute; a cabo una acci&oacute;n. <a href="https://www.theatlantic.com/politics/archive/2024/07/trump-v-united-states-opinion-chief-roberts/678877/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Esto podr&iacute;a generar situaciones tales como que un indulto dictado a cambio de un soborno no pueda perseguirse: el indulto es una decisi&oacute;n oficial y el motivo (el soborno) no podr&iacute;a invocarse para sostener lo contrario</a>. <strong>Este grado de inmunidad es insostenible constitucionalmente</strong> (pueden ahondar en eso <a href="https://www.newyorker.com/news/daily-comment/the-scotus-immunity-ruling-is-a-victory-for-donald-trump" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a> y <a href="https://www.nytimes.com/live/2024/07/01/us/trump-immunity-supreme-court" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>, entre muchos otros lugares), pero no es esto lo que aqu&iacute; me interesa. Lo que me parece m&aacute;s relevante para el contexto argentino y latinoamericano es la justificaci&oacute;n que la Corte le da a la inmunidad presidencial.
    </p><p class="article-text">
        La Corte estadounidense deja en claro que la inmunidad presidencial no protege a la persona del presidente, sino a su cargo. No se tratar&iacute;a, entonces, de un privilegio, sino de una forma de preservar el funcionamiento del Estado. Para fundamentar esta posici&oacute;n, la Corte repasa el rol que los constituyentes pensaron para el Ejecutivo: es un poder dise&ntilde;ado para actuar de modo r&aacute;pido, en&eacute;rgico y decidido, frente a los desaf&iacute;os constantes que supone administrar un pa&iacute;s. Por eso es el &uacute;nico poder concentrado en una sola persona, el presidente, y el que m&aacute;s grado de discrecionalidad tiene en su accionar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los cortesanos, estas funciones no pueden ejercerse si, al momento de optar por un curso de acci&oacute;n, adem&aacute;s de ponderarse qu&eacute; es lo mejor para el pa&iacute;s, se piensa en las posibles consecuencias legales que podr&iacute;a tener tomar una decisi&oacute;n en lugar de otra: el temor a una posible persecuci&oacute;n penal har&iacute;a imposible actuar con coraje y sin titubeos, caracter&iacute;sticas esenciales en un presidente. En la misma l&iacute;nea, la Corte se&ntilde;ala que ocuparse de un constante escrutinio penal tiene el efecto de distraer a un mandatario de lo que requiere toda su atenci&oacute;n: gobernar. Es interesante notar que ya en 1982 <a href="https://supreme.justia.com/cases/federal/us/457/731/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Corte estadounidense hab&iacute;a establecido la inmunidad del presidente ante juicios civiles por motivos similares</a>. La Corte actual retruca e indica que si una potencial responsabilidad patrimonial puede tener efecto disuasivo en un presidente, mucho mayor ser&aacute; el efecto de un proceso penal.
    </p><p class="article-text">
        Es interesante notar que, a la hora de perseguir delitos de funcionarios p&uacute;blicos, <strong>nuestros jueces utilizan argumentos inversos a los de la Corte estadounidense</strong>. Muy brevemente, la concepci&oacute;n que prima es que para evitar excesos en el ejercicio de poder de nuestros gobernantes es necesario fijar est&aacute;ndares que los sometan a una vigilancia legal constante. Lejos de cualquier inmunidad, cuando se trata de funcionarios p&uacute;blicos, muchas veces se relaja, o hasta invierte, la presunci&oacute;n de inocencia; se dictan prisiones preventivas por motivos que no operan en otros casos; y se aplican innovaciones procesales que impulsan la persecuci&oacute;n aun a riesgo de errores graves, como pasa con la figura del arrepentido.
    </p><p class="article-text">
        Desde mi perspectiva, ni la aproximaci&oacute;n de la Corte estadounidense ni la de nuestra justicia federal pueden brindar resultados satisfactorios si no dialogan entre s&iacute;. Es evidente que un gobernante no puede tener una inmunidad cuasi mon&aacute;rquica, que haga impune decidir a cambio de coimas. Pero tambi&eacute;n est&aacute; claro que el efecto disuasivo de perseguir sin ton ni son existe, y es corrosivo para el funcionamiento del aparato estatal. La historia reciente nos ha mostrado qu&eacute; pasa cuando, para usar t&eacute;rminos criollos y actuales, los funcionarios no quieren usar la lapicera por miedo a la persecuci&oacute;n penal: para muchos, <strong>el gran d&eacute;ficit de la gesti&oacute;n 2019/2023 no fueron sus errores, sino sus constantes titubeos y vacilaciones</strong>. Si el miedo paraliza al Estado, las consecuencias de la inacci&oacute;n las sufrimos todos. Para el futuro, el desaf&iacute;o es construir sistemas que permitan la rendici&oacute;n de cuentas pero que no frenen las lapiceras.
    </p><p class="article-text">
        <em>MA/JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marcos Aldazabal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/corte-estadounidense-inmunizo-trump-contraste-caso-argentino_129_11508583.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 08 Jul 2024 14:19:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Corte estadounidense inmunizó a Trump: el contraste con el caso argentino]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Opinión,Estados Unidos,Donald Trump]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¡Viva la libertad (de acallar a la crítica)!]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/viva-libertad-acallar-critica_129_11427648.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b1d6fffa-7692-452e-bcd2-4cbf31b686bf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¡Viva la libertad (de acallar a la crítica)!"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La denuncia de Cúneo Libarona a Darío Villarruel y Nancy Pazos supone una nueva degradación institucional y lleva al país a un terreno muy peligroso en términos democráticos. Tanto a nivel nacional como internacional, la libertad de expresión es considerada un elemento básico del constitucionalismo liberal. </p></div><p class="article-text">
        El 30 de mayo, <a href="https://x.com/eldestape_radio/status/1796231616899023054?t=a6O7XdeP0dUOYiXyM6ZaZg&amp;s=08" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Dar&iacute;o Villarruel hizo un an&aacute;lisis editorial</a> en el que critic&oacute; lo dicho por Javier Milei en la Universidad de Stanford: que <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/milei-reivindico-stanford-ajuste-grande-historia-humanidad_1_11407469.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;va a llegar un momento donde la gente se va a morir de hambre&rdquo; y que, ante esa situaci&oacute;n, &ldquo;la gente va a decidir algo para no morirse de hambre&rdquo;</a>. <strong>Villarruel expuso lo obvio: que quien deb&iacute;a hacer algo para evitar la inanici&oacute;n del pueblo era el gobierno nacional</strong> y que, si no lo hac&iacute;a, lo m&aacute;s probable es que exista alg&uacute;n tipo de reacci&oacute;n popular en la que la gente busque proveerse de comida. El periodista, adem&aacute;s, marc&oacute; que la gravedad de lo dicho por el Presidente era aun mayor dado que se hab&iacute;a hecho p&uacute;blico que el Poder Ejecutivo ten&iacute;a comida almacenada, pronta a vencer, sin repartir. En vez de responder con argumentos, el ministro de Justicia de la Naci&oacute;n decidi&oacute; denunciar penalmente a Villarruel por &ldquo;instigaci&oacute;n a cometer delitos&rdquo;. <strong>Es parad&oacute;jico que un gobierno que concibe a la libertad como la no intervenci&oacute;n del Estado en la sociedad responda a las cr&iacute;ticas con la activaci&oacute;n de la forma m&aacute;s intensa del poder estatal: el derecho penal</strong>. Adem&aacute;s de denunciar a Villarruel, el ministro (<a href="https://www.mendozapost.com/politica/cuneo-libarona-soy-libertario-en-lo-juridico/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que se define como &ldquo;libertario en lo jur&iacute;dico&rdquo;</a>) denunci&oacute; por opinar a Nancy Pazos. 
    </p><p class="article-text">
        La denuncia de C&uacute;neo Libarona es un precedente grave para nuestra vida democr&aacute;tica. Tanto a nivel nacional como internacional, la libertad de expresi&oacute;n es considerada un elemento b&aacute;sico del constitucionalismo liberal. En su g&eacute;nesis, el rol central de la libertad de expresi&oacute;n se debe, en gran parte, a la idea, arraigada en los fundadores del Estado moderno, de que la ciudadan&iacute;a debe poder criticar a sus gobernantes sin temor a represalias. Por eso, <strong>la forma de expresi&oacute;n con mayor protecci&oacute;n constitucional es aquella que cuestiona a funcionarios p&uacute;blicos</strong>. En el famoso caso <a href="https://supreme.justia.com/cases/federal/us/376/254/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>NY Times v. Sullivan</em></a>, la Corte Suprema estadounidense estableci&oacute; que los cuestionamientos al gobierno pueden incluir hasta &ldquo;ataques vehementes y desagradables&rdquo;. Es que <strong>si quien se expresa contra el gobierno es sancionado, el efecto ser&aacute; el acallamiento de ideas</strong> y, con &eacute;l, el cercenamiento del debate p&uacute;blico. 
    </p><p class="article-text">
        Esto no quiere decir que se pueda decir cualquier cosa, claro, pero s&iacute; que toda restricci&oacute;n tiene que estar totalmente justificada. Aqu&iacute; hay que diferenciar entre dos situaciones. Cuando una expresi&oacute;n sobre funcionarios p&uacute;blicos es objetada por ser falsa, la conocida como <a href="https://sj.csjn.gov.ar/homeSJ/suplementos/suplemento/68/documento" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;doctrina de la real malicia&rdquo;</a> exige probar que quien la verti&oacute; sab&iacute;a (o fue gravemente negligente) de su falsedad y que se tratara de afirmaciones sobre hechos, y no de opiniones. Pero <strong>C&uacute;neo Libarona no denuncia falsedades, sino que las opiniones period&iacute;sticas instigaron la comisi&oacute;n de delitos</strong>. Los principios aplicables son, entonces, otros, que imponen que solo puede restringirse una opini&oacute;n si causa un &ldquo;peligro actual y concreto&rdquo;. Este concepto fue acu&ntilde;ado por la Corte Suprema estadounidense en 1969 (<a href="https://supreme.justia.com/cases/federal/us/395/444/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Brandenburg v. Ohio</em></a>) y establece que solo pueden ser sancionados los discursos que hayan estado dirigidos a incitar o producir un delito de forma <em>inminente</em> y que sea <em>probable</em> que deriven en la producci&oacute;n de ese delito. Nada m&aacute;s lejos que lo dicho por Villarruel, que <strong>se limit&oacute; a exponer lo que consider&oacute; posibles consecuencias de dejar morir a la gente de hambre</strong> y que no incit&oacute; a la comisi&oacute;n de delito alguno. Por si esto fuera poco, hoy la C&aacute;mara Federal de Apelaciones del fuero penal expuso lo mismo que dijo Villarruel: el gobierno debe repartir los alimentos retenidos. 
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;nico peligro actual y concreto de toda esta situaci&oacute;n es que la denuncia a Villarruel y Pazos genere temor en los periodistas al momento de cuestionar al gobierno. En el fallo <em>Kimel</em>, la Corte Interamericana expuso que <a href="https://www.corteidh.or.cr/docs/casos/articulos/seriec_177_esp.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;</a><a href="https://www.corteidh.or.cr/docs/casos/articulos/seriec_177_esp.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>la libertad de prensa proporciona uno de los mejores medios para conocer y juzgar las ideas y actitudes de los dirigentes pol&iacute;ticos&rdquo;</em></a><em>.</em> Esto es lo que se pierde cuando se busca <strong>disuadir a periodistas a trav&eacute;s de represalias estatales</strong>. La denuncia del ministro de Justicia hace a este efecto sumamente probable: como tienen dicho la <a href="https://www.corteidh.or.cr/docs/casos/articulos/seriec_177_esp.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Corte Interamericana de Derechos Humanos</a> y el <a href="https://hudoc.echr.coe.int/fre#%7B%22itemid%22:%5B%22001-57523%22%5D%7D" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tribunal Europeo de Derechos Humanos</a>, la persecuci&oacute;n penal tiene el m&aacute;ximo efecto inhibidor sobre la libertad de expresi&oacute;n. De acuerdo con Reporteros Sin Fronteras, desde la asunci&oacute;n de Milei, <a href="https://rsf.org/es/pais/argentina" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Argentina retrocedi&oacute; 26 puestos en la clasificaci&oacute;n mundial de la libertad de prensa</a> debido a las agresiones gubernamentales a periodistas por parte de funcionarios p&uacute;blicos. <strong>La denuncia a Villarruel y Pazos supone una nueva degradaci&oacute;n institucional</strong> y lleva al pa&iacute;s a un terreno muy peligroso en t&eacute;rminos democr&aacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Si a este gobierno no se le puede exigir humanidad, al menos deber&iacute;amos pedirle que respete sus propias m&aacute;ximas</strong>. En el siglo XIX, John Stuart Mill postulaba que las expresiones nunca deb&iacute;an ser sancionadas por el Estado, y propon&iacute;a un &ldquo;libre mercado de ideas&rdquo;. Seg&uacute;n Mill, <strong>censurar opiniones pod&iacute;a llevar a intromisiones estatales basadas en prejuicios o conveniencia</strong>. En vez, la competencia de mercado entre ideas llevar&iacute;a a que prevalezcan las mejores y que caigan las falsas y no persuasivas. Llamativamente, <strong>ahora parece que el gobierno del libre mercado quiere un mercado no tan libre</strong>: la libertad parece tener sus l&iacute;mites cuando se molesta al poder.
    </p><p class="article-text">
        <em>JMU/MA/IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Manuel Ubeira, Marcos Aldazabal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/viva-libertad-acallar-critica_129_11427648.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 06 Jun 2024 11:53:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¡Viva la libertad (de acallar a la crítica)!]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libertad de prensa,Libertad de expresión,Mariano Cúneo Libarona,Darío Villarruel,Nancy Pazos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un tiro en el pie]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tiro-pie_129_11376439.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0323384d-7c90-4cef-a132-9802fc03f03e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un tiro en el pie"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Gobierno propone una ley para facilitar la tenencia de armas en el hogar. Dice que esto ayudaría a combatir el crimen. Pero la evidencia científica sugiere lo contrario. En Estados Unidos, país con regulaciones más laxas y mayor número de armas per cápita, se observa una correlación directa entre la posesión de armas y los índices de homicidios, suicidios y violencia armada.</p></div><p class="article-text">
        <strong>Ayer, el Ministerio de Seguridad anunci&oacute; que </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/politica/gobierno-presento-proyecto-regular-tenencia-armas_1_11373682.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>enviar&aacute; un proyecto de ley relativo al acceso de armas de fuego</strong></a><strong> en Argentina.</strong> Lo que surge del comunicado ministerial es la voluntad del gobierno de que &ldquo;los argentinos que quieran tener armas en sus casas, puedan hacerlo&rdquo;. <strong>El objetivo ser&iacute;a intensificar &ldquo;el combate a fondo contra los delincuentes que, con armas ilegales, ponen en riesgo la vida de todos los argentinos&rdquo;.</strong> Entre las formas de implementar esta pol&iacute;tica, estar&iacute;an eliminar pasos burocr&aacute;ticos para ser Leg&iacute;timo Usuario, eliminar una nueva acreditaci&oacute;n de idoneidad en el manejo de armas para renovar la credencial de Leg&iacute;timo Usuario y regularizar la tenencia de armas por parte de usuarios irregulares.
    </p><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil saber qu&eacute; est&aacute; detr&aacute;s de esta nueva iniciativa gubernamental, pero lo que es seguro es que no es la evidencia cient&iacute;fica. <strong>Los estudios disponibles muestran que, lejos de aumentar la seguridad ciudadana, la flexibilizaci&oacute;n en los requisitos para la tenencia de armas aumentan el crimen violento, en particular, y la seguridad ciudadana, en general.</strong> Esto es claro aun cuando los estudios sobre el impacto de la libre portaci&oacute;n y tenencia de armas son escasos, debido a restricciones gubernamentales a su financiamiento, producto de lobbies de asociaciones pro-armas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El pa&iacute;s en el que m&aacute;s se ha investigado sobre la tenencia de armas es Estados Unidos,</strong> dado que su regulaci&oacute;n es m&aacute;s laxa que la del resto de pa&iacute;ses occidentales desarrollados. Estados Unidos es, adem&aacute;s, el lugar al que Milei mira con mayor admiraci&oacute;n a la hora de importar pol&iacute;ticas, lo que parece especialmente claro en este tema en concreto. <strong>All&iacute;, la desregulaci&oacute;n en la portaci&oacute;n de armas se expandi&oacute; en el &uacute;ltimo medio siglo:</strong> en 1970, s&oacute;lo cinco estados ten&iacute;an leyes abiertas respecto de la libre tenencia y portaci&oacute;n de armas. Hoy, la cifra pas&oacute; a cuarenta y dos estados (de un total de cincuenta). Esto ha llevado a que, en la actualidad, Estados Unidos sea el pa&iacute;s con m&aacute;s armas per c&aacute;pita del mundo. En el mismo lapso, se ha convertido, entre los pa&iacute;ses desarrollados, en el l&iacute;der, por habitante, en homicidios causados por armas de fuego, en violencia con armas de fuego en general y en suicidios y accidentes por el uso de armas de fuego.
    </p><p class="article-text">
        Desagregados, los datos son a&uacute;n m&aacute;s ilustrativos. <strong>Entre otras cosas, se ha observado que las personas que conviven con un portador de armas tienen el doble de posibilidades de morir en un homicidio; adem&aacute;s, tienen siete veces m&aacute;s posibilidades de ser asesinadas por su conviviente (el 80% de las v&iacute;ctimas son mujeres).</strong> Tener un arma en casa tambi&eacute;n facilita el suicidio: los hombres que tienen un arma en casa se suicidan con un arma de fuego ocho veces m&aacute;s que los que no la tienen; entre las mujeres, la tasa es de treinta y cinco veces m&aacute;s suicidios entre las que pueden acceder a un arma en su casa. Para los ni&ntilde;os la situaci&oacute;n no mejora: en los Estados con leyes que facilitan la tenencia de armas hay dos veces m&aacute;s muertes de ni&ntilde;os producto de heridas con armas de fuego y tambi&eacute;n es mayor el suicidio infantil. Otra consecuencia de las desregulaciones en materia armament&iacute;stica son los tiroteos masivos, especialmente en escuelas, que destruyen comunidades enteras.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Aun as&iacute;, podr&iacute;a objetarse que si la tenencia de armas genera un descenso en el delito tan grande que compensa los efectos &iquest;colaterales? expuestos, todav&iacute;a es posible argumentar a favor de la desregulaci&oacute;n.</strong> Pero esto no es as&iacute;. Por el contrario, el delito violento tiende a aumentar hasta un 15% en lugares con pocas restricciones a la tenencia de armas. En suma, ni siquiera un argumento de ultraderecha tal como &ldquo;la gente tiene que poder matar al que entra a robar&rdquo; sirve para sostener la desregulaci&oacute;n. La libre circulaci&oacute;n de armas facilita el acceso a ellas, tambi&eacute;n, por parte de bandas criminales y grupos violentos, con lo que, como muestran los n&uacute;meros, el delito sube con este tipo de pol&iacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Todos estos n&uacute;meros, ya de por s&iacute; m&aacute;s que preocupantes, podr&iacute;an ser peores a&uacute;n en nuestro pa&iacute;s si se combinan con otras iniciativas gubernamentales.</strong> Aqu&iacute; no me refiero, simplemente, a que en una situaci&oacute;n de recesi&oacute;n econ&oacute;mica y de desmantelamiento de la asistencia estatal el delito tiende a subir (lo que muestran todos los estudios), y a que con armas en circulaci&oacute;n esto puede generar un combo explosivo. Apunto a cuestiones m&aacute;s concretas. Como marcaron los senadores Lousteau y Di Tullio, en la Ley Bases, el silencio administrativo positivo genera que ante un pedido al Estado, la no respuesta se tome como un s&iacute;. En esta ley, a diferencia de lo que sucede en otros pa&iacute;ses, no hay una excepci&oacute;n en materia armament&iacute;stica. Es decir que si pido un arma y por problemas burocr&aacute;ticos no me responden, podr&eacute; tenerla. Esto, sumado a la falta de acreditaci&oacute;n de idoneidad en la renovaci&oacute;n de la credencial de Leg&iacute;timo Usuario que impulsa el Ministerio de Seguridad, puede dar lugar a que todos, aun los menos aptos y recomendables, tengan armas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Por &uacute;ltimo, es importante notar que, aun cuando es indudable que la seguridad es un problema grave en Argentina, el delito violento no llega a cifras que ameriten decisiones excepcionales.</strong> La tasa de homicidios en Argentina es de las m&aacute;s bajas de la regi&oacute;n (31 entre 46 pa&iacute;ses) y, adem&aacute;s, ha bajado a la mitad en los &uacute;ltimos quince a&ntilde;os. Es, incluso, m&aacute;s baja que en Estados Unidos, donde ronda los 6/100.000 homicidios, contra 4/100.000 en Argentina. Liberar la tenencia de armas en un contexto recesivo, con un Estado ausente y sin controles administrativos terminar&aacute; con esta realidad y pasaremos a subir posiciones en otro ranking que nadie quiere liderar: el de homicidios y muertes por uso de armas de fuego. Y esto no servir&aacute;, ni siquiera, para que neo-fascistas celebren la muerte de quienes cometen delitos. Porque tambi&eacute;n morir&aacute;n ni&ntilde;os, mujeres, personas con problemas de salud mental o gente que, ante la crisis, vea el arma en su caj&oacute;n como una salida.
    </p><p class="article-text">
        <em>MA/JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marcos Aldazabal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tiro-pie_129_11376439.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 May 2024 19:34:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un tiro en el pie]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Opinión,Armas,Código Penal,Derecho penal]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Rosario y el callejón sin salida del populismo penal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/rosario-callejon-salida-populismo-penal_129_10999856.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d3be281b-2fdb-42ae-8e0b-8493b4bebf15_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Rosario y el callejón sin salida del populismo penal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Gobierno nacional incurre por ahora en la adopción de respuestas emocionales, en lugar de técnicas, ante el delito. El Gobierno provincial también había optado por el populismo penal al difundir imágenes bukelianas de las cárceles santafesinas. Una vía: explorar la legalización de ciertas sustancias.</p><p class="subtitle">El Gobierno anuncia que “en 24 horas” enviará a Rosario personal y transporte militares contra el “narcoterrorismo”</p></div><p class="article-text">
        El domingo, Rosario amaneci&oacute; desolada. Tras cuatro muertes de inocentes en una semana a manos de bandas narco, sus habitantes tienen un justificado terror a salir a las calles. El silencio dominical rosarino es la otra cara del ruido ensordecedor del pedido de su ciudadan&iacute;a a la pol&iacute;tica: &ldquo;Que alguien haga algo; as&iacute;, ya no podemos ni salir de casa&rdquo;. La forma en que los gobernantes, tanto nacionales como provinciales, encaren estos reclamos determinar&aacute; el futuro de la amenaza narco.
    </p><p class="article-text">
        Por ahora, el Gobierno nacional tom&oacute; el camino del populismo penal. En criminolog&iacute;a, el populismo penal es caracterizado como la adopci&oacute;n de respuestas emocionales, en lugar de t&eacute;cnicas, ante el delito. A diferencia del populismo en general, que puede ser tanto de derecha como de izquierda, <strong>el populismo penal siempre es de derecha</strong>, porque la reacci&oacute;n emocional que propone es la de la mano dura. Patricia Bullrich recay&oacute; en su muletilla de &ldquo;guerra sin cuartel&rdquo; y prometi&oacute; duplicaci&oacute;n de penas y la aplicaci&oacute;n de sanciones a personas por &ldquo;participar de la banda&rdquo; que no se entiende c&oacute;mo funcionar&iacute;an. Javier Milei, por su parte, habl&oacute; de &ldquo;ellos contra nosotros&rdquo;. La semana pasada, el Gobierno provincial tambi&eacute;n hab&iacute;a optado por el populismo penal al difundir im&aacute;genes bukelianas de las c&aacute;rceles santafesinas y explicar que los narcotraficantes la iban a pasar cada vez peor.
    </p><p class="article-text">
        El populismo penal puede servir para fines pol&iacute;ticos a corto plazo, pero no va a resolver el problema del narcotr&aacute;fico: <strong>lo va a empeorar y, de yapa, va a generar problemas paralelos</strong>. La ret&oacute;rica de la guerra contra las drogas tiene su antecedente m&aacute;s conocido en la campa&ntilde;a que llev&oacute; a Nixon a la presidencia en 1968. Una vez en el poder, Nixon aument&oacute; penas, despleg&oacute; fuerzas de seguridad y baj&oacute; est&aacute;ndares probatorios para condenar gente. El resultado, cuarenta y cinco a&ntilde;os despu&eacute;s, es una multiplicaci&oacute;n de la poblaci&oacute;n carcelaria norteamericana del 500%, que convierte a Estados Unidos en el pa&iacute;s occidental con m&aacute;s presos cada 100.000 habitantes. Estos presos son, en su mayor&iacute;a, pertenecientes a minor&iacute;as y a clases desaventajadas econ&oacute;micamente (hay 4.8 afroamericanos presos por cada persona blanca presa). El delito, mientras tanto, continu&oacute; su crecimiento. La ret&oacute;rica y las t&eacute;cnicas de la guerra contra las drogas luego se extendieron a todo tipo de delitos, lo que exacerba la utilizaci&oacute;n de la prisi&oacute;n como m&eacute;todo de exclusi&oacute;n social, y no como resoluci&oacute;n de problemas. Esta din&aacute;mica, adem&aacute;s de crear un complejo carcelario cada vez m&aacute;s caro, retroalimenta la delincuencia: quienes son encarcelados por ofensas menores, luego son incapaces de reinsertarse en la sociedad.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La retórica de la guerra contra las drogas tiene antecedente en la campaña de Nixon de 1968. Aumentó penas, desplegó fuerzas de seguridad y bajó estándares probatorios para condenas. El resultado, 45 años después: se multiplicó 500% la población carcelaria</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La contracara de la expansi&oacute;n del Estado represivo suele ser el desmantelamiento del Estado de Bienestar, que es precisamente lo que est&aacute; sucediendo en Argentina. La criminolog&iacute;a comparada revela que los pa&iacute;ses con mayor contenci&oacute;n social y mayor igualdad de oportunidades son los que mejor controlan el delito. Suecia, Noruega o Jap&oacute;n tienen tasas de encarcelamiento hasta veinte veces menores que pa&iacute;ses que desmantelaron su estructura de contenci&oacute;n social estatal, como Estados Unidos, Inglaterra y Gales o Nueva Zelanda. En el caso de Rosario, el recorte del Estado Nacional al Estado Provincial posiblemente genere un aumento de la cantidad de personas cuya vulnerabilidad las lleve optar por el delito como v&iacute;a de ganarse su sustento. Al mismo tiempo, situaciones como la desfinanciaci&oacute;n de comedores generan vac&iacute;os que pueden ser ocupados por el narcotr&aacute;fico, que puede brindar contenci&oacute;n social como modo de legitimaci&oacute;n popular. La experiencia de Pablo Escobar en Medell&iacute;n es una muestra de esa realidad.
    </p><p class="article-text">
        Con todo esto no pretendo decir que no sean necesarias la presencia policial ni la severidad penal para combatir al narcotr&aacute;fico. Por mucho tiempo, la izquierda recay&oacute; en visiones ingenuas que planteaban a la c&aacute;rcel y al derecho penal como mecanismos de disciplinamiento que hab&iacute;a que abolir en nombre del pueblo. Pero <strong>estas posturas ven&iacute;an desde universidades y profesores de &eacute;lite, sin contacto con las realidades urbanas</strong>. Los estudios disponibles reflejan que los lugares m&aacute;s azotados por el crimen suelen ser los barrios carenciados, y que sus habitantes reclaman, y con raz&oacute;n, presencia policial y castigo a los delincuentes.
    </p><p class="article-text">
        El desaf&iacute;o es c&oacute;mo compatibilizar el despliegue de mecanismos de seguridad con otro tipo de pol&iacute;ticas y enfoques, para poder erradicar el narcotr&aacute;fico. En Medell&iacute;n, por ejemplo, parte de la soluci&oacute;n consisti&oacute; en incluir a los barrios carenciados en la ciudad, a trav&eacute;s de programas de asfaltado e iluminaci&oacute;n de las calles, de construcci&oacute;n de edificios p&uacute;blicos en esos barrios y de inclusi&oacute;n a trav&eacute;s de transporte p&uacute;blico. Otra v&iacute;a a explorar es la legalizaci&oacute;n de ciertas sustancias. En Holanda, la legalizaci&oacute;n de la marihuana fue una v&iacute;a para desincentivar el consumo de otras sustancias m&aacute;s peligrosas. Hoy, Holanda tiene un promedio de consumo de drogas menor a la media europea, y el narcotr&aacute;fico, con legalizaci&oacute;n, pierde su raz&oacute;n de ser. Estas son s&oacute;lo algunas muestras de que hay otros caminos que el ya gastado y sistem&aacute;ticamente fracasado del populismo penal.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Otra vía a explorar es la legalización de ciertas sustancias. En Holanda, la legalización de la marihuana fue una vía para desincentivar el consumo de otras sustancias más peligrosas. Hoy tiene un promedio de consumo de drogas menor a la media europea</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Si el gobierno quiere, realmente, terminar con el narcotr&aacute;fico, <strong>tiene que plantearse alternativas serias, con sustento cient&iacute;fico, y no para la tribuna</strong>. Adem&aacute;s, debe frenar con el se&ntilde;alamiento a otras fuerzas pol&iacute;ticas como responsables del narcotr&aacute;fico, porque un problema de esta &iacute;ndole requiere de un trabajo mancomunado tanto de las distintas fuerzas pol&iacute;ticas como de los distintos niveles estatales. Por ahora, tambi&eacute;n en este tema, las medidas de LLA parecen apuntar m&aacute;s a Twitter que a mejorar la vida de los rosarinos.
    </p><p class="article-text">
        <em>MA/JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marcos Aldazabal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/rosario-callejon-salida-populismo-penal_129_10999856.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 11 Mar 2024 18:48:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Rosario y el callejón sin salida del populismo penal]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Opinión,Narcotráfico,Rosario,Delito,Patricia Bullrich,Javier Milei,Luis Petri,Maximiliano Pullaro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Es posible estar preso por twittear? En Jujuy todo es posible]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/posible-preso-twittear-jujuy-posible_129_10932545.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a1e38381-17c4-4928-bfd6-04ddfde52208_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Es posible estar preso por twittear? En Jujuy todo es posible"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nahuel Morandini está preso hace 40 días por escribir en X un mensaje en tono humorístico que hacen alusión a un supuesto romance entre Tulia Snopek, la mujer del exgobernador Gerardo Morales, y el cantante del grupo los Tekis. Se le imputaron los delitos de lesiones leves contra Snopek y de supresión de la identidad respecto de la hija de dos años de Morales y Snopek.</p></div><p class="article-text">
        Estamos en 2024. La mayor&iacute;a de las personas tenemos Twitter o conocemos a alguien que tenga Twitter. Es usual que tanto nosotros como nuestros amigos o amigas usemos Twitter para comentar cuestiones pol&iacute;ticas, a veces en serio y a veces en broma. Llegamos a casa y, despu&eacute;s de un d&iacute;a de trabajo, nos tiramos en el sill&oacute;n y vemos alg&uacute;n meme o alg&uacute;n comentario pintoresco, o quiz&aacute;s lo hacemos nosotros. Por esta conducta, tan extendida como banal, <strong>Nahuel Morandini </strong>est&aacute; preso hace 40 d&iacute;as, al igual que <strong>Roque Villegas</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        No puede ser, pensar&aacute; quien nos lea, aqu&iacute; debe haber algo m&aacute;s, nadie est&aacute; preso por tuitear. Nahuel Morandini, docente universitario y padre de dos hijas peque&ntilde;as, s&iacute;.&nbsp;Todo lo que hizo fue publicar este mensaje el 26 de diciembre de 2023: <span class="highlight" style="--color:white;">&ldquo;</span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Hace ya varios a&ntilde;os que en Jujuy se hace el carnaval de los tekis (una estafa en la que caen los turistas). Pero este a&ntilde;o no se hace. Y todo parece que es porque uno de los tekis le ense&ntilde;a a tocar la quena a la mujer del exgobernador. Imposible aburrirse en kukuy</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">&rdquo;. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Diez d&iacute;as despu&eacute;s de compartir ese mensaje, </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Tulia Snopek</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, la pareja del ex gobernador juje&ntilde;o </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Gerardo Morales</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, present&oacute; una denuncia contra Morandini. Al otro d&iacute;a, Morandini fue detenido y se le imputaron los delitos de lesiones leves contra Snopek y de supresi&oacute;n de la identidad respecto de la hija de dos a&ntilde;os de Morales y Snopek.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">A esta altura, usted se preguntar&aacute; c&oacute;mo un tuit puede lesionar a alguien y de d&oacute;nde sale la supresi&oacute;n de la identidad a una persona que el tuit no nombra. Seg&uacute;n el Ministerio P&uacute;blico de la Acusaci&oacute;n de Jujuy, el tuit de Morandini deriv&oacute; en una serie de publicaciones en distintas redes sociales que hacen alusi&oacute;n a un romance entre Snopek y el cantante del grupo los Tekis y que ponen en duda la paternidad de Morales sobre su hija. En cuanto a las lesiones, el mensaje de Morandini y los mensajes publicados por otras personas en otras redes sociales habr&iacute;an provocado da&ntilde;os psicol&oacute;gicos en Snopek. Lo cierto es que Morandini no tiene v&iacute;nculo alguno con quienes publicaron mensajes que s&iacute; refieren a la hija de Morales y Snopek, que su mensaje ni siquiera menciona a Morales y Snopek, y que, evidentemente, est&aacute; escrito en un tono sat&iacute;rico.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>En nuestro pa&iacute;s, que sigue la jurisprudencia norteamericana, la libertad de expresi&oacute;n siempre fue considerada un baluarte democr&aacute;tico y fue ampliamente protegida.</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> Esta protecci&oacute;n es a&uacute;n mayor cuando la expresi&oacute;n cuestionada se refiere a personajes p&uacute;blicos. Ya la difusi&oacute;n de noticias contra estas personas est&aacute; protegida si se usa el potencial, cosa que aqu&iacute; sucede (</span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>&ldquo;Todo parece que es&hellip;"</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">). Sin embargo, esto ni siquiera es una noticia, es un comentario humor&iacute;stico, y ese tipo de comentarios tiene todav&iacute;a mayor protecci&oacute;n. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En un fallo reciente, la Corte Suprema record&oacute; que al evaluar un mensaje siempre debe considerarse el medio en el que es emitido y el grado de agresividad discursiva del medio en cuesti&oacute;n. L&oacute;gicamente, no todo est&aacute; permitido en Twitter (no puedo, por ejemplo, amenazar a alguien), pero es evidente que es una red social propensa a bromas subidas de tono y hasta a insultos. Para algunos, puede no ser moralmente agradable, pero es la din&aacute;mica en la que todos sus usuarios est&aacute;n inmersos. Otro punto relevante es que </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>las lesiones al honor suelen ser tramitadas como reclamos dinerarios en juicios civiles, pero no hay antecedentes conocidos que las traten como lesiones y, menos, como supresi&oacute;n de la identidad en causas penales.</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Pero la vulneraci&oacute;n a la libertad de expresi&oacute;n no qued&oacute; en la imputaci&oacute;n penal, sino que se extendi&oacute;, debido a la orden del juez relativa a que los imputados, sus familias o incluso sus amigos se abstengan de &ldquo;efectuar expresiones p&uacute;blicas por cualquier medio&rdquo; que siquiera mencionen al exgobernador o a su familia. Adem&aacute;s, orden&oacute; borrar la cuenta de Morandini y sus publicaciones desde el 26 de diciembre hasta la fecha. En algunas de esas publicaciones, Morandini denunciaba la persecuci&oacute;n que sufre. Esto, de acuerdo con normas constitucionales y de tratados internacionales de derechos humanos, es censura previa, y va contra la base misma de la libertad de expresi&oacute;n: poder cuestionar a quienes nos gobiernan.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Estamos, entonces, ante un caso tan excepcional como oscuro en nuestra historia democr&aacute;tica.</span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong> </strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">Sin justificaci&oacute;n legal alguna, la causa solo se explica como un ejercicio totalitario contra quienes molestan al poder. Una muestra es la prisi&oacute;n preventiva, que solo procede para evitar obstrucciones al proceso. En este caso, el fiscal la justific&oacute; como medio para que no se cometan nuevos delitos (es decir, que no se siga tuiteando). El mismo fiscal dej&oacute; entrever que pod&iacute;a llegar a existir una &ldquo;pena m&aacute;xima&rdquo;: su razonamiento parece ser que cada tuit, aunque no los haya escrito Morandini, debe considerarse un delito independiente, por lo que si hubiera muchos tuits sus penas se sumar&iacute;an y alcanzar&iacute;an una condena muy elevada. Un ejemplo a&uacute;n m&aacute;s concreto de la voluntad de mostrar qu&eacute; le puede pasar a quien se meta con &eacute;l es que en la causa se presentaron como parte, adem&aacute;s del fiscal principal, una fiscal&iacute;a especializada en violencia de g&eacute;nero y una defensor&iacute;a de ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes. Hay, en total, seis dependencias que trabajan en la acusaci&oacute;n contra Morandini.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El caso, claro, tramita con m&eacute;todos y concepciones casi medievales. Las lesiones de Snopek surgen de un informe psicol&oacute;gico en el que la defensa de Morandini no pudo participar, a pesar de que la ley dice expresamente que, para ser v&aacute;lida, una pericia debe dar la posibilidad de intervenir a todas las partes. Adem&aacute;s, a Morandini le impusieron asistencia psicol&oacute;gica obligatoria en la c&aacute;rcel por violencia de g&eacute;nero (todo por ese tuit). Pero, mientras el fiscal manda a otros a formarse en g&eacute;nero, en las audiencias ha dicho que </span>el da&ntilde;o a las v&iacute;ctimas era irreparable y se refiri&oacute; a la virginidad existencial como el da&ntilde;o o la perdida a la que hac&iacute;a referencia.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Tras m&aacute;s de un mes de detenci&oacute;n arbitraria, los organismos de derechos humanos m&aacute;s importantes del pa&iacute;s y la regi&oacute;n (CELS, ANDHES, Amnist&iacute;a Internacional) han informado del caso de Morandini a la Comisi&oacute;n Interamericana de Derechos Humanos y la ONU. Otros actores de la sociedad civil, entre los que hay organizaciones como CONADU o Pensamiento Penal, y personas individuales de diferentes campos, han expresado su preocupaci&oacute;n. Hasta ahora, el Poder Judicial de Jujuy es impermeable a todo esto. Morandini sigue preso, en la c&aacute;rcel no lo dejan ver la luz del sol, la pobre alimentaci&oacute;n que recibe le ha provocado c&oacute;licos renales y su familia no puede ni mencionar a Morales sin ser tambi&eacute;n imputada. Esta es, hoy, la democracia en Jujuy.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><em>Los autores son a</em></span><em>bogados de Nahuel Morandini.</em>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><em>MA/EGA/CRM</em></span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eli Gómez Alcorta, Marcos Aldazabal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/posible-preso-twittear-jujuy-posible_129_10932545.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 17 Feb 2024 03:01:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Es posible estar preso por twittear? En Jujuy todo es posible]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Jujuy,Nahuel Morandini,Gerardo Morales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Listas negras en una sociedad polarizada: el Presidente cruzó una línea]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/listas-negras-sociedad-polarizada-presidente-cruzo-linea_129_10909353.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6cab32ae-7ffe-4b27-831f-5c917f2e556b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Listas negras en una sociedad polarizada: el Presidente cruzó una línea"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El señalamiento de las caras de los “traidores” desde la cuenta oficial de Milei pone a las millones de personas que se referencian en su figura en conocimiento de que el enemigo ya no es una casta difusa, sino que personas concretas que pueden identificar si se las cruzan. </p></div><p class="article-text">
        	El lunes, en una situaci&oacute;n legislativa sin precedentes, la ley insignia de LLA volvi&oacute; al debate de comisiones. De una entrevista al Ministro del Interior, pareci&oacute; surgir que el gobierno desconoc&iacute;a las consecuencias legales de ese paso atr&aacute;s: Francos pensaba que se manten&iacute;a la aprobaci&oacute;n en general, pero en realidad el tr&aacute;mite volvi&oacute; a cero. De &oacute;mnibus a combi, de combi destartalada a combi chocada. Funcionarios y legisladores mileistas acusaron de traici&oacute;n a gobernadores y llegaron a se&ntilde;alar a otras fuerzas pol&iacute;ticas por haber &ldquo;abusado de su inexperiencia&rdquo;. Milei, por su parte, valid&oacute; un <em>tweet</em> que dec&iacute;a que su objetivo siempre hab&iacute;a sido que la ley fracasara, porque as&iacute; dejar&iacute;a expuesta a la casta.
    </p><p class="article-text">
        	No es posible acceder a la psiquis ajena, pero, m&aacute;s all&aacute; de cu&aacute;l haya sido su intenci&oacute;n original con la Ley &Oacute;mnibus, lo que es evidente es la voluntad presidencial de usar su ca&iacute;da para reforzar su cruzada anti-casta. La ret&oacute;rica &ldquo;pueblo&rdquo; contra &ldquo;casta&rdquo; siempre fue el slogan de LLA, pero <strong>en los &uacute;ltimos d&iacute;as &ldquo;casta&rdquo; pas&oacute; de ser un t&eacute;rmino gen&eacute;rico a ser una serie de personas con nombre y apellido.</strong> El martes a la noche, Milei comparti&oacute; una lista en la que aparec&iacute;an fotos de los pol&iacute;ticos que lo hab&iacute;an traicionado. Hoy por la ma&ntilde;ana, el Presidente public&oacute; una foto suya retratado como Terminator, con el mensaje &ldquo;Casta a la vista, baby&rdquo;, precedida por las categor&iacute;as &ldquo;gobernador_detectado, sindicalista_detectado, diputado_detectado y Belliboni_detectado&rdquo;. As&iacute;, de amenazas gen&eacute;ricas tales como &ldquo;fundir&rdquo; a los gobernadores, Milei pas&oacute; a amenazas concretas. De esta forma, <strong>el Presidente cruz&oacute; la l&iacute;nea entre lo que coloquialmente conocemos como amenaza y lo que penalmente es una amenaza o una instigaci&oacute;n a cometer delitos.</strong>
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1755108818004881451?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        	De todos modos, lo central en la escalada de violencia en el discurso presidencial es el riesgo de que se convierta en&nbsp; violencia material. Diversos estudios han mostrado la importancia que tienen en nuestras percepciones y decisiones nuestros grupos de referencia identitaria. Por un lado, las personas tienden a validar la versi&oacute;n del mundo m&aacute;s compatible con quienes les son afines. Los argentinos vimos penal a Di Mar&iacute;a en la final del mundial y los franceses no, y ambas percepciones fueron genuinas. Por otro lado, los grupos de referencia son una gu&iacute;a para saber qu&eacute; pensar o qu&eacute; conductas tomar en situaciones determinadas. Si me siento progresista, y el progresimo est&aacute; un&aacute;nimemente a favor del aborto, tender&eacute; a posicionarme a favor aun antes de informarme sobre distintas posturas.
    </p><p class="article-text">
        	En su &uacute;ltimo libro, Erza Klein estudia c&oacute;mo impacta este fen&oacute;meno a nivel pol&iacute;tico. Entre otras cosas, explica que en Estados Unidos por mucho tiempo la pertenencia geogr&aacute;fica fue m&aacute;s importante que la partidaria. Eso explica que las personas votaran a distintos partidos en distintas elecciones. Con el tiempo, los partidos tomaron posturas m&aacute;s divisivas sobre asuntos de inter&eacute;s general y la identificaci&oacute;n partidaria pas&oacute; a ser m&aacute;s fuerte que la regional a la hora de votar. El activo de generar identificaci&oacute;n incentiv&oacute; a los partidos a tomar posiciones cada vez m&aacute;s antag&oacute;nicas a las de sus rivales y, as&iacute;, construir identidades cada vez m&aacute;s marcadas. Recordemos que nuestro grupo identitario es tanto un espacio donde queremos ser aceptados como un manual que nos orienta al definir qui&eacute;nes somos. El resultado de esto (sumado a otros factores), para Klein, es la polarizaci&oacute;n, que tanto conocemos ac&aacute;. Una vez que sucede, la polarizaci&oacute;n parece irreversible. Un estudio experimental analiz&oacute; qu&eacute; pasa cuando se expone a personas de un grupo identitario a argumentos de otro grupo, para ver si salir de nuestra zona de confort nos cambia. Todo lo contrario: tras leer <em>tweets</em> dem&oacute;cratas por un mes, los republicanos eran m&aacute;s republicanos, y viceversa.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/C3FrEeoIK3B/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/p/C3FrEeoIK3B/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; border-bottom: 2px solid transparent; transform: translateX(16px) translateY(-4px) rotate(30deg)"></div></div><div style="margin-left: auto;"> <div style=" width: 0px; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-right: 8px solid transparent; transform: translateY(16px);"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; flex-grow: 0; height: 12px; width: 16px; transform: translateY(-4px);"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-left: 8px solid transparent; transform: translateY(-4px) translateX(8px);"></div></div></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center; margin-bottom: 24px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 224px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 144px;"></div></div></a><p style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; line-height:17px; margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/p/C3FrEeoIK3B/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida de Javier Milei (@javiermilei)</a></p></div></blockquote> <script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        	Todo esto es lo que LLA mejor conoce: su estrategia comunicacional siempre se bas&oacute; en crear identidad a partir de consignas extremas y en generar perfiles impermeables a las ideas de otros grupos. En este contexto, <strong>la </strong>publicaci&oacute;n de listas negras y el se&ntilde;alamiento de las caras de los enemigos desde la cuenta oficial del Presidente pone a las millones de personas que se referencian en su figura en conocimiento de que el enemigo ya no es una casta difusa, sino que son personas con nombre y apellido.<strong> La &uacute;nica raz&oacute;n para publicar una foto de un traidor es que si alguien se lo cruza sepa qui&eacute;n es. Despu&eacute;s ver&aacute; qu&eacute; hacer.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        	El 1 de septiembre de 2022, tras la bala de Sabag Montiel que no sali&oacute;, casi todo el arco pol&iacute;tico pareci&oacute; recordar las consecuencias de abusar de discursos violentos en una sociedad hiperpolarizada. Las &uacute;nicas dos personas de relevancia pol&iacute;tica que no condenaron el ataque fueron Patricia Bullrich y Javier Milei. Hoy, el ahora Presidente no solo no condena, sino que fomenta la creaci&oacute;n de identidades referenciadas en la violencia hacia personas determinadas. Lo hace, adem&aacute;s, desde el puesto pol&iacute;tico m&aacute;s importante del pa&iacute;s. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marcos Aldazabal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/listas-negras-sociedad-polarizada-presidente-cruzo-linea_129_10909353.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 09 Feb 2024 10:32:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Listas negras en una sociedad polarizada: el Presidente cruzó una línea]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Yo los conozco: son todos chorros (sólo yo no)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/conozco-son-chorros-no_129_10877371.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0861be3a-0efc-4246-b2cf-6af12ee53227_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Yo los conozco: son todos chorros (sólo yo no)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El momento del anuncio de la creación de una fiscalía especializada en investigar la corrupción de funcionarios públicos y sus potenciales investigados parecen revelar al inviable proyecto gubernamental más como otra amenaza contra mandatarios provinciales no colaborativos que como una preocupación legal.</p></div><p class="article-text">
        La err&aacute;tica, acaso indescifrable, estrategia pol&iacute;tica del gobierno vir&oacute; la semana pasada de la euforia intransigente a las apretadas desnudas. El jueves, el ministro de Econom&iacute;a afirm&oacute; que recortar&aacute; todas las partidas de las provincias si no se aprueba la ley &oacute;mnibus. El viernes, en una reuni&oacute;n de gabinete, el presidente de la Naci&oacute;n habr&iacute;a dicho lo mismo a su estilo: &ldquo;Los voy a fundir a todos&rdquo; (frase que los <em>likes</em> del Twitter presidencial parecen confirmar). En este contexto de amenazas para nada veladas, el vocero presidencial anunci&oacute; que el Ejecutivo le propondr&aacute; al procurador general de la Naci&oacute;n la creaci&oacute;n de <strong>una fiscal&iacute;a especializada en investigar la corrupci&oacute;n de funcionarios p&uacute;blicos, &ldquo;especialmente en los casos de enriquecimiento pol&iacute;tico e incrementos patrimoniales no justificados&rdquo;</strong>. El vocero puso especial &eacute;nfasis en que esta fiscal&iacute;a investigar&iacute;a a funcionarios tanto federales como provinciales.
    </p><p class="article-text">
        El zorro pierde el pelo pero no las ma&ntilde;as: como ya varios notaron, el proyecto es o bien redundante o bien imposible. Si la fiscal&iacute;a busca investigar a los funcionarios nacionales, el gobierno busca reinventar la rueda de la Procuradur&iacute;a de Investigaciones Administrativas, que existe desde la d&eacute;cada de 1960. Si es cierto, en cambio, que el gobierno busca investigar a funcionarios provinciales y municipales, descubrir&aacute; r&aacute;pidamente que no podr&aacute; hacerlo: <strong>en nuestra organizaci&oacute;n federal, los delitos que afectan administraciones provinciales, y no al erario nacional, deben ser investigados por los fiscales y jueces de sus provincias</strong>. &Eacute;ste y otros problemas t&eacute;cnicos, en cualquier caso, pasan a un segundo plano: el momento del anuncio de la creaci&oacute;n de la fiscal&iacute;a y sus potenciales investigados parecen revelar al inviable proyecto gubernamental m&aacute;s como otra amenaza contra mandatarios provinciales no colaborativos que como una preocupaci&oacute;n legal. Esta persistente voluntad amedrentadora es lo que aparece a simple vista. Sin embargo, bajo la superficie se revelan tendencias ideol&oacute;gicas m&aacute;s profundas.
    </p><p class="article-text">
        En una segunda capa de an&aacute;lisis nos encontramos con una estrategia frecuentemente utilizada por el gobierno: acusar de corruptos a quienes simplemente est&aacute;n en desacuerdo. Ya ante el tratamiento del decreto de necesidad y urgencia de los 366 art&iacute;culos, el Presidente se&ntilde;al&oacute;, en varias ocasiones, que los legisladores que se oponen en realidad hacen tiempo mientras esperan coimas. La creaci&oacute;n de la fiscal&iacute;a especializada en corrupci&oacute;n, con especial competencia sobre funcionarios provinciales, contiene un mensaje similar. <strong>Lo que se trasluce es que los gobernadores tambi&eacute;n son, en la jerga gubernamental, &ldquo;casta chorra&rdquo;</strong>, lo que ser&aacute; evidente si se los investiga.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En esto no hay s&oacute;lo una amenaza; hay tambi&eacute;n un mensaje al p&uacute;blico: los que se interponen entre las ideas de la libertad y su materializaci&oacute;n no son m&aacute;s que delincuentes que se mueven por intereses personales. Estas acusaciones &mdash;para las que, naturalmente, jam&aacute;s se presentan pruebas o siquiera indicios concretos&mdash; obturan cualquier debate. Con los ladrones no se discute, se los apresa. La disputa ya no es pol&iacute;tica sino moral; ya no importa qu&eacute; hacer con el plazo m&iacute;nimo de los alquileres, el precio de los libros o la protecci&oacute;n de los glaciares, sino que todo es tan simple como optar entre buenos y malos. &iquest;O acaso usted est&aacute; a favor del robo?
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Con los ladrones no se discute, se los apresa. No es política sino moral; no importan el plazo mínimo de los alquileres, el precio de los libros o la protección de los glaciares. Es simple: optar entre buenos y malos. ¿O acaso usted está a favor del robo?</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La oposici&oacute;n entre buenos y malos &mdash;en la que los pol&iacute;ticos en general, naturalmente, ocupan el lugar de los malos&mdash; alcanza intensidades c&oacute;micas. En ocasiones, el Presidente ha llegado a plantear que est&aacute; esperando la respuesta de &ldquo;la pol&iacute;tica&rdquo; a sus propuestas. El Presidente, entonces, no es un pol&iacute;tico, es un <em>outsider </em>que, en un sacrificio altruista, decide meter sus pies en el barro de la pol&iacute;tica para salvarnos a todos de ella. El resto &mdash;legisladores, gobernadores, jueces, hasta acad&eacute;micos o artistas&mdash; no son m&aacute;s que parias que viven de lo p&uacute;blico. Cualquier reserva que planteen es &mdash;a no enga&ntilde;arse&mdash; miedo a perder sus privilegios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; llegamos, finalmente, al n&uacute;cleo de la cuesti&oacute;n. Debajo de las acusaciones de corrupci&oacute;n dirigidas contra determinados grupos de pol&iacute;ticos, seg&uacute;n la necesidad del d&iacute;a, yace una impugnaci&oacute;n m&aacute;s general y m&aacute;s fuerte: la pol&iacute;tica en s&iacute; es corrupta. Como explica Martin Gurri en <em>La rebeli&oacute;n del p&uacute;blico</em>, &ldquo;no se puede condenar a los pol&iacute;ticos durante demasiado tiempo sin que se haga necesario cuestionar la legitimidad del sistema que los produce&rdquo;. Parafraseando al Presidente, cuestionar la legitimidad del sistema pol&iacute;tico en general es, en todo tiempo y todo lugar, un fen&oacute;meno populista. Ninguna sociedad compleja puede organizarse sin lo que llamamos pol&iacute;tica; nuestro deseo de que sea mejor de lo que es en la decepcionante realidad no puede llevarnos a negar un hecho tan inevitable. La antipol&iacute;tica, como es obvio, es tambi&eacute;n pol&iacute;tica (m&aacute;s precisamente, mala pol&iacute;tica).
    </p><p class="article-text">
        Estas diatribas selectivas contra la pol&iacute;tica en momentos de crisis desde ya no son nuevas, ni lo son sus consecuencias. En 1915, un joven periodista italiano escrib&iacute;a que estaba &ldquo;firmemente convencido de que para la salud de Italia hace falta fusilar &mdash;s&iacute;, fusilar&mdash; por la espalda una docena de diputados y encerrar de por vida al menos a un par de ex ministros&rdquo;. &ldquo;No s&oacute;lo eso &mdash;dec&iacute;a&mdash;: creo, con fe cada vez m&aacute;s profunda, que el Parlamento en Italia es el for&uacute;nculo pest&iacute;fero que envenena la sangre de la Naci&oacute;n. Hay que extirparlo&rdquo;. Siete a&ntilde;os despu&eacute;s, cumpli&oacute; su promesa.
    </p><p class="article-text">
        <em>MA/SG/JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marcos Aldazabal, Sebastián Guidi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/conozco-son-chorros-no_129_10877371.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 Jan 2024 09:27:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Yo los conozco: son todos chorros (sólo yo no)]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Corrupción,Fiscalía,Javier Milei,Opinión,Política]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué ven cuando la ven?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/ven-ven_129_10796108.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/89ea9daa-0375-46ff-b4e5-13438fe4c42a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué ven cuando la ven?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No está claro qué es lo que los críticos del Gobierno “no ven”. Ni siquiera está claro que los que sí la ven (a veces adolescentes ensimismados en la épica que les tocó en suerte, otras veces prestigiosos profesores reivindicando viejas disputas) vean lo mismo. El 55% no es un ancho de espadas.</p><p class="subtitle">La imposible desregulación total</p></div><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos d&iacute;as, con inusual coordinaci&oacute;n, miles de usuarios de redes sociales descubrieron su pasi&oacute;n por la optometr&iacute;a. De modos a veces mec&aacute;nicos y a veces creativos, miles de libertarios repiten que el problema de los cr&iacute;ticos al gobierno es que &ldquo;no la ven&rdquo;. <strong>El presidente de la Naci&oacute;n tambi&eacute;n ha adoptado ese latiguillo y no se cansa de se&ntilde;alar la ceguera de sus detractores</strong>. (Ya que estamos: en Nochebuena fue m&aacute;s all&aacute; y a los defectos visuales de sus opositores les agreg&oacute; perversiones morales: dijo que no aprobar el DNU en el Congreso era propio de s&aacute;dicos o corruptos).
    </p><p class="article-text">
        No est&aacute; claro qu&eacute; es lo que los cr&iacute;ticos &ldquo;no ven&rdquo;. Ni siquiera est&aacute; claro que los que s&iacute; la ven (a veces adolescentes ensimismados en la &eacute;pica que les toc&oacute; en suerte, otras veces prestigiosos profesores reivindicando viejas disputas) vean lo mismo. <strong>Nada indica que detr&aacute;s de esta di&aacute;fana &oacute;ptica libertaria haya algo m&aacute;s que un mantra burl&oacute;n para cohesionar a un grupo que (al menos todav&iacute;a) no tiene mucho para mostrar</strong>. No ser&aacute; la primera religi&oacute;n fundada en el acceso privilegiado a la luz, ni la primera que asume que los herejes son, en realidad, ignorantes: las fuerzas del cielo contra los viejos meados.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco es casualidad que el &ldquo;no la ven&rdquo; haya aparecido junto con el DNU 70/2023, que deroga o modifica, a sola firma del Presidente, m&aacute;s de cien leyes y, as&iacute;, flexibiliza el r&eacute;gimen laboral y de alquileres, permite la conversi&oacute;n de clubes de f&uacute;tbol a sociedades an&oacute;nimas y la importaci&oacute;n de neum&aacute;ticos usados, entre tantas otras cosas. Es un esl&oacute;gan muy &uacute;til para respondernos a quienes nos hemos limitado a se&ntilde;alar que, seg&uacute;n los par&aacute;metros que, desde hace a&ntilde;os, ha establecido la Corte Suprema (con muy distintas composiciones), estas reformas no son &ldquo;necesarias y urgentes&rdquo;. Lo &uacute;nico que dijimos ver es que el DNU m&aacute;s voluminoso de nuestra historia va en contra de una de nuestras m&aacute;s can&oacute;nicas doctrinas constitucionales.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No será la primera religión fundada en el acceso privilegiado a la luz, ni la primera que asume que los herejes son, en realidad, ignorantes: las fuerzas del cielo contra los viejos meados</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pero parece que hay algo, no sabemos qu&eacute;, que no vemos. &iquest;Es posible que estos guerreros de Twitter est&eacute;n viendo algo que nosotros no? S&iacute;. Pero, tambi&eacute;n, es posible que nosotros estemos viendo algo que ellos no. De hecho, no s&oacute;lo es posible: <strong>la democracia se basa, precisamente, en la certeza de que los ciudadanos vemos cosas diferentes</strong>. Por eso, tenemos canales de deliberaci&oacute;n para que las decisiones sean tan informadas como sea posible. Si uno ve algo que otro no, la democracia le da la posibilidad de intentar convencer a sus conciudadanos. Si no lo logra, en democracia, debe sufrir el destino de Casandra. Decepcionar a salvadores poco convincentes es el precio para evitar ineptos aspirantes a tiranos. Por eso, adem&aacute;s de una posibilidad, el explicarle al otro qu&eacute; es lo que hay que ver y no est&aacute; viendo es una obligaci&oacute;n. Esto es especialmente as&iacute; cuando lo que muchos deber&iacute;amos ver no es un detalle, sino por qu&eacute; deber&iacute;amos convertirnos, en palabras de Milei, en el primer pa&iacute;s &ldquo;liberal libertario del mundo&rdquo;. Si van a refundar la patria, al menos, expl&iacute;quennos por qu&eacute;.&nbsp;
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1739703608332136758?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Sobre esto, es interesante marcar, una vez m&aacute;s, que los inquisidores del &ldquo;no la ven&rdquo; no apuntan s&oacute;lo contra los que critican el contenido del DNU, sino contra quienes se limitan a decir que el DNU no es la v&iacute;a para modificar la estructura social, econ&oacute;mica y cultural de un pa&iacute;s. A diferencia de los encuadramientos de Twitter, el pa&iacute;s no se divide entre el 55% y el 45%. El pa&iacute;s se divide en m&uacute;ltiples identidades sociales y pol&iacute;ticas. Dentro de los l&iacute;mites que encuentra la representaci&oacute;n en una sociedad de masas, el lugar donde mejor est&aacute;n representadas esas identidades es en el Congreso.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El país no se divide entre el 55% y el 45% sino en múltiples identidades sociales y políticas. Dentro de los límites que encuentra la representación en una sociedad de masas, el lugar donde mejor están representadas esas identidades es en el Congreso</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La representaci&oacute;n legislativa es el mejor intento de que esas identidades puedan expresarse. En este sentido, <strong>tampoco el 55% es un ancho de espadas</strong>. Interpretar el mandato de las mayor&iacute;as es un arte en s&iacute; mismo: las urnas no hablan, las que hablan son las personas. Entre los que votaron al actual gobierno, en primera o segunda vuelta, seguramente habr&aacute; muchos que no est&aacute;n satisfechos con la anulaci&oacute;n del debate legislativo. Ni siquiera ellos no dejaron de ver el 19 de noviembre. Por todo esto, el llamado a que las leyes se hagan en el Congreso es, fundamentalmente, un llamado al di&aacute;logo. Es aceptar que, quiz&aacute;s, nosotros no veamos algo, pero pedir, tambi&eacute;n, ser escuchados. Tras la deliberaci&oacute;n que propone el debate parlamentario, quiz&aacute;s concluyamos que entre dos antagonistas uno era ciego. Pero, quiz&aacute;s, tras debatir nos demos cuenta de que no solo hay dos bandos, sino muchos. Quiz&aacute;s, adem&aacute;s, percibamos que todos tenemos cierta miop&iacute;a, y que es una miop&iacute;a particular: curable no con rayos l&aacute;ser, sino con una discusi&oacute;n civilizada.
    </p><p class="article-text">
        <em>MA/SG/JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marcos Aldazabal, Sebastián Guidi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/ven-ven_129_10796108.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 26 Dec 2023 22:12:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Qué ven cuando la ven?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Opinión,Javier Milei,Política,Gobierno]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El protocolo y el humo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/protocolo-humo_129_10777561.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a0cf172d-6b1c-4e8c-99bc-97639599e36d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1084466.jpg" width="4128" height="2322" alt="El protocolo y el humo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El protocolo "antipiquetes", anunciado el viernes pasado por el Ministerio de Seguridad es inviable, según los autores, ya que resulta inimaginable que la Policía "reprima todos los impedimentos al tránsito". Pero advierten que la medida no es inocua "ya que el Gobierno le hace saber a las fuerzas policiales que contarán con su respaldo al reprimir manifestaciones y por los eventuales excesos que se cometan en este cometido".</p></div><p class="article-text">
        El viernes, el Ministerio de Seguridad public&oacute; un nuevo &ldquo;protocolo antipiquetes&rdquo;. El anuncio es m&aacute;s importante desde lo simb&oacute;lico que desde lo jur&iacute;dico: el protocolo rige &uacute;nicamente en la jurisdicci&oacute;n federal y, fundamentalmente, no es una norma con efectos m&aacute;s all&aacute; de los agentes del propio Ministerio. Lo que era delito antes del protocolo sigue si&eacute;ndolo; lo que era un derecho constitucional, tambi&eacute;n. El protocolo se limita a indicar c&oacute;mo actuar&aacute;n las fuerzas de seguridad frente a lo que, burocr&aacute;ticamente, llama &ldquo;<em>impedimentos al tr&aacute;nsito</em>&rdquo;. Por cierto, el protocolo en ning&uacute;n momento aclara que se refiere a la protesta social: impedimentos al tr&aacute;nsito son, tambi&eacute;n, maratones, actos religiosos y festejos deportivos. Menos mal que se aprob&oacute; ahora, y <strong>Javier Milei</strong> pudo asumir en paz, sin que nadie lo desalojara de la tarima desde la que anunci&oacute; la llegada de la libertad.
    </p><p class="article-text">
        Un pasaje simp&aacute;tico del protocolo ordena a los agentes reportar el da&ntilde;o ambiental causado por quienes impidan el tr&aacute;nsito. En concreto: si alguien quema una rueda, se le har&aacute; pagar por los efectos del humo. Ojal&aacute; esta s&uacute;bita preocupaci&oacute;n por el ambiente presagie un giro en la postura del Gobierno respecto del cambio clim&aacute;tico o la contaminaci&oacute;n de los r&iacute;os. Por lo pronto, el &uacute;nico humo preocupante es el propio protocolo: en todo lo que no es inconstitucional o superfluo, es sencillamente inviable. Lamentablemente, ser&aacute; el tejido social argentino el que pagar&aacute; los efectos de este humo.
    </p><p class="article-text">
        El protocolo es inconstitucional, como <a href="https://www.clarin.com/opinion/medida-juridicamente-insostenible_0_2f69oldHH4.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">explica</a> mejor que nosotros <strong>Roberto Gargarella.</strong> El protocolo plantea que todos aquellos que obstruyen la circulaci&oacute;n est&aacute;n cometiendo un delito, independientemente de por qu&eacute; lo hagan, incluso si dejan carriles libres o existen v&iacute;as alternativas. Pero la cuesti&oacute;n est&aacute; lejos de ser tan simple: nuestra convivencia social se constituye por derechos en tensi&oacute;n y, a diferencia de lo que sugiere el dicho, no es f&aacute;cil saber cu&aacute;ndo arranca el derecho de uno y termina el del otro. Tanto quienes circulan como quienes protestan ejercen un derecho constitucional, y los cuerpos ocupan espacio: salvo que sean un pu&ntilde;ado, decirle a los que quieren reunirse que deben quedarse en la vereda equivale a prohib&iacute;rselo. Una norma consciente de esta dificultad intentar&iacute;a buscar mecanismos para compatibilizar el derecho a circular con el derecho a manifestarse. Al disponer que las v&iacute;as alternativas o los carriles libres son irrelevantes, el protocolo directamente ignora que hay derechos que conciliar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El protocolo es superfluo. Indica que las fuerzas de seguridad deber&aacute;n cuidar a mujeres y ni&ntilde;os, identificar a los autores de delitos, prevenir delitos flagrantes y reportarlos a las autoridades competentes. Esto es as&iacute; porque la ley lo indica, con o sin protocolo: s&oacute;lo el Congreso puede crear leyes penales y regular el uso de la fuerza. Adem&aacute;s, siendo realistas, las fuerzas policiales no reprimir&aacute;n ninguna protesta de importancia sin una orden pol&iacute;tica expresa. El protocolo, as&iacute;, no es m&aacute;s que una se&ntilde;al para mostrar a lo que el Poder Ejecutivo est&aacute; dispuesto, y una bastante poco cre&iacute;ble: agarrame que lo mato.
    </p><p class="article-text">
        Pero entonces, tambi&eacute;n, el protocolo es inviable. Es inimaginable que la Polic&iacute;a, por m&aacute;s vitoreada que haya sido en el acto de asunci&oacute;n presidencial, reprima <em>todos </em>los impedimentos al tr&aacute;nsito. &iquest;Reprimir&iacute;a la Ministra a la turba que festejar&aacute; la Cuarta Copa del Mundo? &iquest;Detendr&iacute;a a los maratonistas, reincidentes obstructores de arterias urbanas? &iquest;Se incluir&aacute; la Ministra a s&iacute; misma en los registros de infractores, reconociendo sus protestas contra la cuarentena en el medio de la Avenida 9 de Julio o apoyando a los productores agropecuarios en el lejano 2008?
    </p><p class="article-text">
        El protocolo, podr&iacute;a decirse, no busca reprimir estas situaciones. Sin embargo, la sola existencia de estos ejemplos muestra que antes de decidir la represi&oacute;n, la pol&iacute;tica indagar&aacute; acerca de las causas del corte y decidir&aacute; si fue realizado por argentinos de bien o, por el contrario, por la casta queriendo conservar sus privilegios. De hecho, al crear un registro de infractores, al protocolo se le escapa el inconsciente y ejemplifica con gremios, no con clubes de f&uacute;tbol. Incluso si confiamos en quienes ejerzan estas decisiones, es evidente que el protocolo no puede cumplir con la generalidad que promete. Como hasta ahora, algunos cortes ser&aacute;n reprimidos, otros tolerados, y aun otros celebrados. Acaso habr&aacute; que preguntarse si el Gobierno reprimir&aacute; a su propia Plaza del S&iacute; si alg&uacute;n d&iacute;a &eacute;sta existe.
    </p><p class="article-text">
        El protocolo, de todos modos, no es inocuo. Al anunciar una pol&iacute;tica de represi&oacute;n de la protesta, el Gobierno le hace saber a las fuerzas policiales que contar&aacute;n con su respaldo al reprimir manifestaciones y por los eventuales excesos que se cometan en este cometido. Visualizar c&oacute;mo podr&iacute;a verse esta habilitaci&oacute;n no nos exige utilizar nuestra imaginaci&oacute;n, sino tan solo nuestra memoria. En la Argentina, la mala imagen de la polic&iacute;a no se debe a que seamos progresistas incurables, sino a una larga historia de arbitrariedades, discriminaci&oacute;n y brutalidad que deber&iacute;amos intentar revertir m&aacute;s que fomentar. El protocolo, por ejemplo, puede servir como una defensa penal para polic&iacute;as violentos. &ldquo;La Ministra me dijo que reprimiera, y yo reprim&iacute;&rdquo;. La defensa de &ldquo;obediencia debida&rdquo; es improcedente en situaciones de clara ilegalidad, como una orden de torturar a un preso pol&iacute;tico. Pero, en situaciones moralmente menos claras, es dif&iacute;cil argumentar que un gendarme debe tener claro que un protocolo tiene menor jerarqu&iacute;a normativa que la Convenci&oacute;n Interamericana de Derechos Humanos. Un protocolo que autorizara a disparar por la espalda a alguien que huye no hubiera convertido lo que hizo Chocobar en legal, pero le habr&iacute;a dado argumentos para una defensa penal m&aacute;s s&oacute;lida.
    </p><p class="article-text">
        Es de prever que el protocolo antipiquetes ir&aacute; a parar a la larga lista de fracasos argentinos. Como ya viene ocurriendo, la pol&iacute;tica decidir&aacute; en cada caso qu&eacute; postura adopta frente a cada manifestaci&oacute;n, evaluando si se trata de una protesta sincera o una maniobra extorsiva. Seg&uacute;n el caso, reprimir&aacute;, negociar&aacute; o proteger&aacute;. En el medio, esta pantomima de generalidad ratificar&aacute; que las normas no est&aacute;n hechas para cumplirse sino, a lo sumo, para habilitar el ejercicio del poder cuando conviene. De este protocolo, en definitiva, volveremos peores: igualmente poco dispuestos a dejarnos limitar por la ley, pero, esta vez, m&aacute;s violentos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marcos Aldazabal, Sebastián Guidi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/protocolo-humo_129_10777561.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 18 Dec 2023 20:06:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El protocolo y el humo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[protesta,Protocolo antipiquete,Ministerio de Seguridad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El aumento de las penas no frena el delito]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/aumento-penas-no-frena-delito_1_10442715.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b8ea698c-7d0d-4974-b6b6-50310db9db1a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El aumento de las penas no frena el delito"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El punitivismo es consecuente con el debilitamiento del Estado, fenómeno que es evidente en la Argentina de hoy. Lo que más correlación tiene con la baja del delito es la inclusión económica y social: en sociedades con igualdad de oportunidades el crimen es mucho más infrecuente.</p></div><p class="article-text">
        La muerte de Morena, de 11 a&ntilde;os, tras ser asaltada cuando caminaba hacia su escuela, reflej&oacute;, una vez m&aacute;s, la falta de respuestas de la dirigencia pol&iacute;tica en materia de seguridad. <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/kicillof-larreta-bullrich-suspendieron-cierres-campana-crimen-nena-11-anos_1_10437176.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Todos los partidos pol&iacute;ticos suspendieron sus actos de cierre de campa&ntilde;a</a>, a modo de duelo, pero, probablemente, tambi&eacute;n como forma de <strong>no tener que decir mucho sobre un crimen que salpica a todos</strong>. El mal manejo municipal es evidente ya en el hecho de que est&aacute; en funciones un intendente interino, Diego Kravetz, debido a que el intendente electo, N&eacute;stor Grindetti, se tom&oacute; licencia para presidir un club de f&uacute;tbol. La reacci&oacute;n de Kravetz ante el hecho consisti&oacute; en se&ntilde;alar como responsable del delito a un chico de 14 a&ntilde;os, pero la participaci&oacute;n del menor fue desmentida r&aacute;pidamente por la fiscal del caso. Al nivel del gobierno provincial el delito tambi&eacute;n representa un problema, dado que sucedi&oacute; en jurisdicci&oacute;n de la polic&iacute;a bonaerense. En el plano nacional, est&aacute; claro que el abandono de zonas carenciadas no puede escindirse de la situaci&oacute;n econ&oacute;mica del pa&iacute;s. Ante la dificultad para dar explicaciones serias, lo que prolifer&oacute; fueron los pedidos gen&eacute;ricos de justicia, f&aacute;cilmente traducibles como &ldquo;castigo a los responsables&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este tipo de reacci&oacute;n gen&eacute;rica no es una novedad. Hace tiempo que <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/elecciones-2023/morena-dominguez-codigo-penal-mano-dura-crimen-morena-revive-debate-sistema-penal-dispara-ofensiva-punitivista_1_10438700.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los principales partidos pol&iacute;ticos convergen en discursos de mano dura</a> ante los delitos m&aacute;s frecuentes en barrios carenciados: hurtos y robos (el garantismo penal aparece cuando hay que defender a alg&uacute;n empresario amigo o respaldar la violencia policial). Que la mano dura sea la respuesta, por ejemplo, del bullrichismo, no sorprende: al fin y al cabo, la suya es una plataforma expresamente de derecha. Lo que quiz&aacute;s s&iacute; es m&aacute;s llamativo es c&oacute;mo <strong>dirigentes pol&iacute;ticos con otras ideolog&iacute;as tambi&eacute;n se suben al tren punitivista en materia de seguridad</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La desesperaci&oacute;n de Larreta por mostrar que su intransigencia con el delito es igual a la de Bullrich qued&oacute; clara cuando le dio el primer lugar en la lista de senadores por PBA a un candidato que defiende la pena de muerte. Otro exponente de que puede haber diversidad de enfoques en muchos temas, pero no en seguridad, es Mart&iacute;n Lousteau. El candidato a jefe de gobierno de la UCR se define como liberal de izquierda, pero propone una ciudad 100% vigilada por c&aacute;maras de seguridad: extra&ntilde;o el liberal que propone vivir monitoreado por el Estado. Tambi&eacute;n en la CABA, Leandro Santoro propone mejorar la seguridad con &ldquo;pol&iacute;ticas de shock en zonas calientes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La derechizaci&oacute;n del discurso sobre el delito no es una excepci&oacute;n argentina. Hace tiempo que la criminolog&iacute;a detect&oacute; c&oacute;mo partidos en competencia comparten discursos de mano dura y c&oacute;mo, en muchos casos, fue la izquierda la que llen&oacute; las c&aacute;rceles. Blair y Clinton son los ejemplos cl&aacute;sicos. Una explicaci&oacute;n posible de este fen&oacute;meno ser&iacute;a que la ciudadan&iacute;a exigiera unanimemente m&aacute;s dureza penal: castigos m&aacute;s largos, m&aacute;s incapacitaciones, prisiones preventivas por motivos de seguridad. Sin embargo, los estudios disponibles desacreditan esa lectura. Cuando la gente participa en escenarios deliberativos en los que se le da informaci&oacute;n de calidad, suele pensar pol&iacute;ticas p&uacute;blicas y leyes menos severas que las existentes. Adem&aacute;s, cuando cuentan con la informaci&oacute;n real de una causa, las personas suelen ser menos cr&iacute;ticas de la labor judicial que al leer los medios de comunicaci&oacute;n. A esto se suma que <strong>la mayor&iacute;a de las personas entienden que cuando alguien que delinqui&oacute; tiene un valor asociacional alto (capacidad de reincorporarse a la sociedad) debe buscarse resocializarlo, y no excluirlo</strong>. Naturalmente, hay sectores que piden por soluciones de mano dura, pero nada indica que se trate de toda la poblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Otra explicaci&oacute;n del enfoque punitivo hacia el delito por parte de la dirigencia pol&iacute;tica podr&iacute;a tener que ver con que, m&aacute;s all&aacute; de lo que piense la ciudadan&iacute;a, aumentar el castigo penal funciona como respuesta al delito. Sin embargo, esto no es as&iacute;. <strong>Los estudios emp&iacute;ricos sobre el tema reflejan que aumentar las penas no genera un impacto disuasivo relevante sobre el crimen</strong>. Adem&aacute;s, el aumento de las tasas de prisionizaci&oacute;n que se experiment&oacute; a nivel mundial a partir de 1970 y que dej&oacute; atr&aacute;s pol&iacute;ticas de rehabilitaci&oacute;n e inclusi&oacute;n no llev&oacute; a una baja del delito, sino m&aacute;s bien lo contrario. En este sentido, <strong>un paso por la c&aacute;rcel excluye a una persona del sistema y le hace dif&iacute;cil reintegrarse a la sociedad al recuperar la libertad, lo que ya de por s&iacute; fomenta el delito, al tiempo que facilita la generaci&oacute;n de v&iacute;nculos criminales</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Pero si no es la presi&oacute;n ciudadana y ni la eficiencia de la mano dura, &iquest;qu&eacute; fomenta la unificaci&oacute;n del discurso pol&iacute;tico en el punitivismo penal? Una posibilidad es una mala lectura de la realidad. Esto se dar&iacute;a, por ejemplo, si la dirigencia pol&iacute;tica supusiera que todos pedimos m&aacute;s penas cuando no es as&iacute;. Algo de esto puede haber, pero tiendo a pensar en que <strong>el punitivismo es consecuente con el debilitamiento del Estado, fen&oacute;meno que es evidente en la Argentina de hoy</strong>. La incapacidad del Estado para abordar muchas tem&aacute;ticas que en alg&uacute;n momento regul&oacute; con &eacute;xito es evidente. Por ejemplo, hace a&ntilde;os que queda clara la incapacidad estatal, m&aacute;s all&aacute; de los gobiernos, para controlar la inflaci&oacute;n o para redistribuir la riqueza.
    </p><p class="article-text">
        En el plano educativo, la educaci&oacute;n p&uacute;blica sigue siendo enorme, pero la educaci&oacute;n privada, en todos los niveles, se ha convertido en una opci&oacute;n que consideran cada vez m&aacute;s sectores. Lo mismo sucede con la salud, donde la diferencia entre contar con una prepaga y no hacerlo es muy notoria. En este contexto, la seguridad es, quiz&aacute;s, el espacio en el que el Estado aun conserva un dominio m&aacute;s claro: a pesar de la proliferaci&oacute;n de mecanismos de seguridad privada, como los barrios cerrados, todav&iacute;a el Estado es el &uacute;nico que puede imponer un castigo penal y el &uacute;nico apto para brindar seguridad a gran escala. Solo en seguridad el Estado puede justificar con contundencia su existencia y decir &ldquo;ac&aacute; estoy yo y te voy a brindar un servicio que no puede brindarte otro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esto, de todos modos, podr&iacute;a explicar por qu&eacute; la seguridad suele ser un eje constante del discurso p&uacute;blico, pero no por qu&eacute; ese discurso es, a su vez, punitivo: l&oacute;gicamente, podr&iacute;a enfocarse la seguridad desde otras miradas. Sin embargo, la explicaci&oacute;n a la convergencia punitiva es parte del mismo problema: dar respuestas al delito alternativas a la mano dura y de probado &eacute;xito requiere una estructura estatal hoy no disponible. A nivel global, <strong>lo que m&aacute;s correlaci&oacute;n tiene con la baja del delito es la inclusi&oacute;n econ&oacute;mica y social: en sociedades con igualdad de oportunidades el crimen es mucho m&aacute;s infrecuente</strong>.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando existe redistribución, fomento de la participación política genuina, educación y salud de calidad, planes de desempleo y herramientas similares el delito no es un problema</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Cuando existe redistribuci&oacute;n, fomento de la participaci&oacute;n pol&iacute;tica genuina, educaci&oacute;n y salud de calidad, planes de desempleo y herramientas similares el delito no es un problema. En cuanto a lo que hace espec&iacute;ficamente a la seguridad (porque delito siempre hay) <strong>lo m&aacute;s eficiente son sistemas que priorizan una alta detecci&oacute;n del delito y condenas cortas dictadas con rapidez: lo que disuade no es el miedo a una pena alta, sino el miedo a que te agarren</strong> (el caso argentino refleja bien por qu&eacute;: podemos subir las penas todo lo que queramos, pero es dif&iacute;cil disuadir cuando menos del 1% de los delitos investigados judicialmente, que, a su vez, son muchos menos que los cometidos, terminan en condena). Esto se logra con polic&iacute;as y jueces provistos de recursos y altamente capacitados. Pero, claro, proponer que no haya m&aacute;s cr&iacute;menes como el de Morena bajando la inflaci&oacute;n, redistribuyendo y creando una justicia eficiente ser&iacute;a casi lo mismo como decir &ldquo;voy a prevenir el delito arreglando el pa&iacute;s&rdquo;. Eso no est&aacute; en el men&uacute;. Lo que por ahora pueden ofrecernos es caerle a los pocos que agarremos con todo el peso posible. Con esto, tal vez todav&iacute;a nos convenzamos de que el Estado nos cuida y podamos dormir tranquilos un ratito m&aacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marcos Aldazabal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/aumento-penas-no-frena-delito_1_10442715.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 16 Aug 2023 09:13:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El aumento de las penas no frena el delito]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Opinión,Delito,Inseguridad,Crimen,Código Penal]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Así empieza lo peor]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/empieza-peor_129_9309216.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c4b38d2b-5daa-49ea-9c81-4980b9788b8f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Así empieza lo peor"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con la muerte de Javier Marías quizás para sus lectores ahora comience lo peor, escribe Marcos Aldazabal.</p><p class="subtitle">Padre e hijo unidos por la literatura y una ciudad - La pasión veneciana de Julián y Javier Marías</p><p class="subtitle">Obituario - Javier Marías, un autor esencial de voz inconfundible que deja huérfana la literatura</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;As&iacute; empieza lo malo y lo peor queda atr&aacute;s&rdquo;, piensa Beatriz Noguera al estrellar su moto contra un &aacute;rbol. Tal vez Javier Mar&iacute;as, quien le dio vida al personaje de Noguera, haya pensado lo mismo antes de morir, ayer, a los 70 a&ntilde;os. Para quienes seguro que es al rev&eacute;s, y ahora empieza lo peor, es para sus lectores, quienes sabemos que ya no habr&aacute; m&aacute;s de esas novelas de las que no pod&iacute;amos despegar los ojos. Porque el principal problema de leer a Mar&iacute;as era que, al terminar un libro suyo, el pr&oacute;ximo que pasaba por nuestras manos parec&iacute;a una afrenta al lenguaje. La carga de saber que lo pr&oacute;ximo que uno leyera iba a ser necesariamente peor que lo reci&eacute;n terminado se compensaba con la esperanza de que Mar&iacute;as escribiese algo m&aacute;s. Hoy, esa esperanza ya no existe. Es el estilo del mundo, s&iacute;, pero eso no lo hace menos doloroso.
    </p><p class="article-text">
        Es probable que &eacute;l hubiese perdido hace tiempo la ilusi&oacute;n de que nuestro mundo acelerado entregara algo de inter&eacute;s. Reacio a internet (al que calificaba como <a href="https://elpais.com/cultura/2015/09/24/actualidad/1443105759_175114.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;imbecilidad organizada&rdquo;</a>), al celular y a la computadora, Mar&iacute;as utilizaba m&aacute;quina de escribir y hasta <a href="https://blogs.publico.es/henrique-marino/2020/03/22/javier-marias-maquina-escribir/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lleg&oacute; a amenazar con no escribir m&aacute;s</a> si no consegu&iacute;a una Olympia Carrera de Luxe cuando se le rompi&oacute; la &uacute;ltima que le quedaba. Era tambi&eacute;n, de otro tiempo, el tiempo que dedicaba a escribir sus novelas: dos, cuatro, diez a&ntilde;os, en un presente en el que los escritores escriben, a veces, m&aacute;s de un &ldquo;libro&rdquo; por a&ntilde;o. La dedicaci&oacute;n se notaba y esperar val&iacute;a la pena.&nbsp;	
    </p><p class="article-text">
        Un s&iacute;mbolo de su desprecio por los tiempos que corren fue su decisi&oacute;n de situar su ante&uacute;ltima novela, Berta Isla, de 2019, entre los sesenta y los noventa. Usualmente, las historias de Mar&iacute;as transcurr&iacute;an en los momentos hist&oacute;ricos en los que eran escritas. Sin embargo, al final, decidi&oacute; ir para atr&aacute;s. Su explicaci&oacute;n fue que ve&iacute;a una <a href="https://elpais.com/elpais/2017/09/03/eps/1504389934_150438.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;desustanciaci&oacute;n de la gente&rdquo;</a>, una menor densidad en las personas de hoy, que le imped&iacute;a imaginar personajes actuales con la densidad moral que a &eacute;l le interesaba. Otra muestra de su nostalgia era su evidente admiraci&oacute;n por quienes encarnaban tiempos pasados: Francisco Rico, experto en El Quijote, quien aparec&iacute;a una y otra vez en sus relatos con su desd&eacute;n contra todo lo posterior al medioevo (<a href="https://www.youtube.com/watch?v=6yuOZ1Rbb7Q&amp;ab_channel=RAEInforma" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rico respondi&oacute; al discurso de ingreso de Mar&iacute;as a la RAE</a>), o W.G. Sebald, de quien cuenta que, al pedirle una nominaci&oacute;n para un premio, le contest&oacute; &ldquo;<a href="https://elpais.com/cultura/2016/10/27/babelia/1477566485_771964.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Querido Javier: yo no leo autores contempor&aacute;neos</a>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hijo de una de las figuras m&aacute;s importantes de la filosof&iacute;a hispana, Juli&aacute;n Mar&iacute;as, Javier hizo de la hidalgu&iacute;a de su padre en su rechazo al franquismo uno de los principales temas de su obra. Tu rostro ma&ntilde;ana, su principal obra, aborda directamente el tema, pero la decisi&oacute;n de los perseguidos de seguir adelante y no victimizarse tras la ca&iacute;da del dictador no falta nunca en sus libros. Esta combinaci&oacute;n de entereza pol&iacute;tica y dignidad que Mar&iacute;as tanto admiraba se contrapone con su obsesi&oacute;n de los &uacute;ltimos a&ntilde;os: una sociedad de v&iacute;ctimas, en la que nuestra primera reacci&oacute;n es se&ntilde;alar, buscar culpables, cancelar (&ldquo;Nadie acepta ya que las cosas pasan a veces sin que haya un culpable, o que existe la mala suerte, o que las personas se tuercen y se echan a perder y se buscan ellas solas la desdicha o la ruina&rdquo;). Como era de esperar, no callarse le supuso el escarnio de todos los tipos de progresismo que &eacute;l ve&iacute;a como una reencarnaci&oacute;n del totalitarismo (&ldquo;calla, calla, y entonces s&aacute;lvate&rdquo;). Supongo que no pudo importarle menos. Acreedor de todo tipo de galardones, profesor de Oxford y de la Universidad Complutense, acad&eacute;mico de la RAE, al igual que su padre, y reverenciado por sus pares (de largo el mejor prosista espa&ntilde;ol, dec&iacute;a Roberto Bola&ntilde;o), Mar&iacute;as no gan&oacute; el Nobel y, con los criterios actuales, probablemente no lo hubiera ganado nunca. Un mundo en el que la correcci&oacute;n pol&iacute;tica parece ser la medida m&aacute;s relevante al mesurar la calidad literaria no era para &eacute;l.	
    </p><p class="article-text">
        No tenemos m&aacute;s a la pluma de Mar&iacute;as entre nosotros, y dif&iacute;cilmente encontremos un sustituto r&aacute;pidamente. Frente al desasosiego, quiz&aacute;s la respuesta est&eacute; en no mirar para adelante, sino para atr&aacute;s: en no buscar nuestro nuevo libro en las novedades de la librer&iacute;a de la esquina, perdido entre manuales de autoayuda e intentos de pol&iacute;ticos de tapar su falta de ideas con obras escritas por escritores vicarios, sino en explorar el mundo literario al que la obra de Mar&iacute;as es una privilegiada puerta de entrada para todos los que no somos literatos pero nos apasiona la literatura. El &uacute;ltimo gran escritor espa&ntilde;ol nos conduce a trav&eacute;s de la obra de Shakespeare, que les da t&iacute;tulo a sus novelas y marca los dilemas morales que exploran, devuelve a la vida a autores como Donne, Marlowe o Hawthorne, tan esenciales como olvidados, y nos marc&aacute; un sinf&iacute;n de historias que nos llevan de sus libros a muchos otros. Mar&iacute;as descansar&aacute; en la negra espalda del tiempo, &ldquo;el interminable tiempo que ni siquiera vacila ni aminora el paso tras nuestro acabamiento, y sigue a&ntilde;adiendo y hablando, murmurando e indagando y contando aunque ya no oigamos y hayamos callado&rdquo;. De este lado, su trabajo quiz&aacute;s nos ayude a que el indefectible avance de la imbecilidad organizada sea, al menos, un poco m&aacute;s lento.
    </p><p class="article-text">
        <em>MA</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marcos Aldazabal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/empieza-peor_129_9309216.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 12 Sep 2022 16:07:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Así empieza lo peor]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Javier Marías]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El edificio por la ventana: más allá del fútbol de Luciani]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/necesitamos-una-ley/edificio-ventana-futbol-luciani_132_9232954.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/07b9b3f5-5af9-463c-a595-74c618693b22_16-9-discover-aspect-ratio_default_0." width="1200" height="675" alt="El edificio por la ventana: más allá del fútbol de Luciani"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La foto que identifica jugando al fútbol al fiscal Diego Luciani y al juez Rodrigo Giménez Uriburu de la causa que investiga a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner daña aún más al ya dañado Poder Judicial. Más allá de la gravedad del hecho, el edificio de Comodoro Py como causa de esta convivencia y alguna de las posibles soluciones.</p></div><p class="article-text">
        Son casi las diez de la noche del domingo del primer fin de semana tranquilo en meses, que parecen d&eacute;cadas, cuando empieza a circular un <em>twit</em> de <strong>Cristina Fern&aacute;ndez de Kirchner</strong>: &ldquo;he instruido a mi abogado para que recuse a los jugadores de f&uacute;tbol&rdquo;. Los jugadores de f&uacute;tbol son<strong> Diego Luciani </strong>y <strong>Rodrigo Gim&eacute;nez Uriburu</strong>, el fiscal y uno de los tres jueces que intervienen en la causa en la que la vicepresidenta est&aacute; m&aacute;s cerca de una condena que, dijo, ya est&aacute; escrita. De acuerdo con informaci&oacute;n que se conoci&oacute; el fin de semana, ambos jugar&iacute;an en un mismo equipo de f&uacute;tbol, junto con otros judiciales y personajes de la pol&iacute;tica.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1556433729354170368?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El da&ntilde;o de esta foto es dif&iacute;cil de calcular. La legitimidad del Poder Judicial, que ya repta en el fondo de las encuestas de opini&oacute;n p&uacute;blica, sufre un nuevo golpe. Si la vicepresidenta fuera condenada, ya no importar&aacute;n las pruebas ni las leyes: para una buena parte de la poblaci&oacute;n, habr&aacute; sido condenada por dos amigotes que se pusieron de acuerdo en un entretiempo. Y todo esto pasa independientemente de qui&eacute;n tiene raz&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los pol&iacute;ticos de todos los partidos saben que esta situaci&oacute;n es insostenible. Y a grandes problemas, grandes soluciones. Se barajan&nbsp; reformas fara&oacute;nicas: cambiar el sistema procesal, fusionar fueros y crear m&aacute;s juzgados, cambiar los mecanismos de selecci&oacute;n y remoci&oacute;n de jueces y fiscales, &iexcl;ampliar la Corte Suprema a veinticinco miembros! Algunas de estas ideas tienen m&aacute;s sentido que otras, pero todas comparten destino. Una tras otra, naufragan por falta de los consensos pol&iacute;ticos necesarios para los grandes cambios.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s, la llave est&eacute; en cambiar de enfoque y en reparar en que con poco se puede hacer mucho, en que ciertas cosas aparentemente menores pueden tener efectos muy profundos. Y ya que hablamos de llaves, hablemos de edificios. Porque una explicaci&oacute;n muy plausible de por qu&eacute; se tejen v&iacute;nculos entre los diferentes actores de los procesos judiciales es, simplemente, porque pasan casi todos los d&iacute;as de su vida en el mismo lugar. El edificio de la avenida Comodoro Py 2002 concentra a todos los juzgados y todas las fiscal&iacute;as federales de la Ciudad de Buenos Aires, de todas las instancias. La fraternidad deportiva de Luciani y Gim&eacute;nez Uriburu no deber&iacute;a sorprender: fiscales, jueces, defensores oficiales y abogados particulares recorren los mismos pasillos d&iacute;a tras d&iacute;a, pasan por el mismo y &uacute;nico caf&eacute; del edificio, compran en el mismo quiosco.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Podemos enojarnos con Luciani y Gim&eacute;nez Uriburu, recusarlos si es que se prueba que eran amigos, destituirlos si es que se prueba que cometieron un delito, pero en este contexto lo raro no ser&iacute;a que sean amigos, sino que no lo fueran. Muchos de los jueces y fiscales federales hicieron toda su carrera en ese edificio: desde que entraron como administrativos hasta llegar a ser funcionarios. Son d&eacute;cadas de cruzarse, compartir comidas, gente en com&uacute;n, celebraciones de fin de a&ntilde;o. La mayor&iacute;a de nuestros amigos son las personas que nos cruzamos en los &aacute;mbitos que habituamos: compa&ntilde;eros de trabajo, de facultad, de colegio. De hecho, hasta la aparici&oacute;n de las apps de citas, los lugares de trabajo eran el principal lugar en el que se formaban parejas (y tampoco es infrecuente que los que trajinan Py se casen entre ellos).
    </p><p class="article-text">
        Cuando haya bajado la espuma de este caso (sin dudas important&iacute;simo) tendremos que pensar qu&eacute; vamos a hacer para separar, en los hechos, a los jueces de los fiscales. El profesor Mart&iacute;n B&ouml;hmer insiste hace a&ntilde;os, con raz&oacute;n, en que un buen comienzo ser&iacute;a regular su participaci&oacute;n en actividades acad&eacute;micas (prohibi&eacute;ndoles dar clases, o, si esto es demasiado, al menos impidiendo, por ejemplo, que un fiscal sea titular de c&aacute;tedra de un adjunto que es juez y ante el que en alg&uacute;n momento tendr&aacute; que alegar).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; proponemos, para arrancar, algo m&aacute;s simple: &iquest;y si nos deshacemos de Comodoro Py? No el concepto &ldquo;Comodoro Py&rdquo;, no la famosa corporaci&oacute;n judicial: el edificio. Us&eacute;moslo para otra cosa (digamos, el hospital de ni&ntilde;os que se iba a hacer en el Sheraton que est&aacute; a unas cuadras). Y que los jueces vayan a su edificio, los camaristas a otro, los fiscales a otro, los defensores a otro. Que tengan culturas de oficina diferentes, chusmeen sobre cosas distintas, no se lleven un tupper para almorzar juntos.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Tribunales de Comodoro Py                            </span>
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        Hace algunos a&ntilde;os, la concentraci&oacute;n de la justicia federal en Comodoro Py pod&iacute;a llegar a justificarse en facilitar que los abogados particulares puedan ir a ver todos sus casos en un solo viaje y en agilizar la interacci&oacute;n formal entre las distintas partes e instancias de un proceso. Hoy el expediente es electr&oacute;nico; la enorme mayor&iacute;a de las presentaciones se puede realizar desde una computadora con internet. Si abogados que cobran cientos de d&oacute;lares la hora siguen yendo a Comodoro Py no es para llevar un escrito, sino para cruzarse con jueces y fiscales con los que hacer buenas migas que luego ser&aacute;n su principal activo.
    </p><p class="article-text">
        Esta propuesta ni siquiera implicar&iacute;a un gran costo: la cantidad de recursos podr&iacute;a no variar, sino simplemente habr&iacute;a que reubicar a los funcionarios en los distintos edificios que ya existen. Una incomodidad tal vez, y tal vez una que importune temporariamente a quienes ya han construido su vida alrededor del m&iacute;tico edificio. Pero en el largo plazo nos beneficia a todos. A nosotros, porque tendremos una Justicia as&iacute; sea un poquito m&aacute;s imparcial. Y a jueces y fiscales porque les permitir&aacute; ir a jugar al f&uacute;tbol tranquilos con sus compa&ntilde;eros de trabajo.
    </p><p class="article-text">
        <em>MA/SG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marcos Aldazabal, Sebastián Guidi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/necesitamos-una-ley/edificio-ventana-futbol-luciani_132_9232954.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 09 Aug 2022 10:49:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El edificio por la ventana: más allá del fútbol de Luciani]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Comodoro Py,Cristina Fernández de Kirchner,fiscal Diego Luciani,Rodrigo Giménez Uriburu]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La mano del Derecho en tiempos de VAR]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/necesitamos-una-ley/mano-derecho-tiempos-var_132_9157108.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3fecc75a-2a8a-4eb4-9c16-61af3b0d5408_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La mano del Derecho en tiempos de VAR"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El partido de River y Vélez dejó un sabor amargo para la hinchada millonaria. El VAR y el árbitro. Ejemplos de otros deportes con hinchadas y visiones divididas. ¿Qué respuesta puede dar el derecho? Una reflexión sobre el fútbol pero que excede a este deporte.</p></div><p class="article-text">
        Pasan los minutos, el gol no llega y hace rato que River est&aacute; sin ideas. Todo parece perdido cuando Barco se va por la derecha, engancha, tira el centro y Su&aacute;rez mete el cabezazo salvador. La serie est&aacute; uno a uno y el Monumental se viene abajo. Pero la euforia entra en un <em>impasse</em>: el &aacute;rbitro frena el saque del medio y va a ver el VAR; son casi diez minutos de zozobra, nadie sabe qu&eacute; mira el juez. No pareci&oacute; <em>offside</em> y no hubo ninguna falta previa. Sin embargo, Tobar anula el gol. La agon&iacute;a del partido est&aacute; atravesada por un sentimiento de injusticia. En la salida de la cancha la gente mira fotos y videos. Las im&aacute;genes son incre&iacute;blemente confusas: desde un &aacute;ngulo parece mano, desde otro no. La discusi&oacute;n sigue en los medios y es el tema de los pr&oacute;ximos d&iacute;as. Algunos no vemos la mano, otros s&iacute;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Es casi una obviedad que cada uno interpreta los hechos del mundo de acuerdo con su conveniencia o, m&aacute;s precisamente, su identidad. En un fen&oacute;meno que los psic&oacute;logos llaman &ldquo;<a href="https://fbaum.unc.edu/teaching/articles/Psych-Bulletin-1990-Kunda.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">razonamiento motivado</a>&rdquo;, nos inclinaremos a aquella interpretaci&oacute;n de los hechos que mejor se ajuste a nuestras creencias y sentimientos previos. Pero hace falta irse a la psicolog&iacute;a experimental moderna: nuestra propia sabidur&iacute;a criolla nos da varios ejemplos de esta tendencia, como cuando nos recuerda que &ldquo;el ojo del amo engorda el ganado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los experimentos m&aacute;s conocidos sobre este fen&oacute;meno involucra, precisamente, un evento deportivo. En 1951, se enfrentaron, como tantas veces, los equipos de f&uacute;tbol americano de las universidades rivales Princeton y Dartmouth. Era un partido particularmente importante: era el &uacute;ltimo de la temporada, y Princeton deseaba mantener su invicto y la reputaci&oacute;n de su mejor jugador, que acababa de aparecer en la tapa de la revista <em>Time</em>. El encuentro estuvo tan cargado de emoci&oacute;n como de faltas: uno de los jugadores de Princeton (el que hab&iacute;a salido en la revista <em>Time</em>) tuvo que retirarse con la nariz rota, uno de los de Dartmouth, con una pierna rota. Princeton fue sancionado 25 veces, Dartmouth, 70. Finalmente, Princeton gan&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Un equipo de psic&oacute;logos, sin embargo, observ&oacute; algo curioso: las versiones de los diarios de ambas universidades difer&iacute;an. Para el peri&oacute;dico estudiantil de Princeton, Dartmouth comenz&oacute; a jugar sucio, desesperado por estar perdiendo. Para el de Dartmouth, los jugadores de Princeton comenzaron a jugar sucio en venganza por lo que le pas&oacute; a su jugador estrella. Estos psic&oacute;logos, entonces, aprovecharon la oportunidad para hacer <a href="https://www.romolocapuano.com/wp-content/uploads/2013/06/TheySawAGame.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un experimento</a>. Reclutaron a estudiantes de ambas universidades y les mostraron los mismos fragmentos del partido, pregunt&aacute;ndoles luego qu&eacute; faltas ve&iacute;an (no s&oacute;lo qu&eacute; opinaban, o qu&eacute; quer&iacute;an: les ped&iacute;an que contaran las faltas que ve&iacute;an). El resultado, a esta altura, es previsible: los de Princeton ve&iacute;an las faltas de Dartmouth, los de Dartmouth ve&iacute;an las de Princeton. Sencillamente, viv&iacute;an en mundos diferentes.
    </p><p class="article-text">
        Hace unos a&ntilde;os, otro equipo de investigadores <a href="https://www.romolocapuano.com/wp-content/uploads/2013/06/TheySawAGame.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">replic&oacute;</a> este estudio en un contexto m&aacute;s cercano al nuestro. Tomaron el video de una protesta y se la mostraron a grupos conservadores y progresistas en los Estados Unidos. A algunos, les dec&iacute;an que se trataba de una protesta de grupos pro-vida contra una cl&iacute;nica que practicaba abortos; a otros, les dec&iacute;an que se trataba de una protesta de grupos progresistas contra un centro de reclutamiento del ej&eacute;rcito por su pol&iacute;tica contra los grupos LGBT.
    </p><p class="article-text">
        Nuevamente, ocurri&oacute; lo que uno esperar&iacute;a. Los progresistas percib&iacute;an que la protesta progresista hab&iacute;a sido pac&iacute;fica y leg&iacute;tima, que nadie hab&iacute;a sido amenazado ni violentado, que no hab&iacute;a habido disturbios ni da&ntilde;os a la propiedad. Por supuesto, cuando ve&iacute;an la protesta conservadora, inmediatamente la percib&iacute;an como violenta, amenazadora y destructiva. Exactamente lo inverso ocurr&iacute;a con los espectadores conservadores. Y no se trata solo de opiniones. Por ejemplo, una de las preguntas era si uno de los participantes de la protesta hab&iacute;a escupido a un transe&uacute;nte, lo que no se ve&iacute;a muy claro en el video. Obviamente, el enemigo escup&iacute;a, el enemigo solo estaba gritando. De nuevo: todos estaban viendo exactamente el mismo video.
    </p><p class="article-text">
        Los hinchas de Dartmouth nunca se pondr&aacute;n de acuerdo con los de Princeton, los conservadores seguir&aacute;n viendo algo distinto que los progresistas y nunca consensuaremos si fue o no mano. Los hinchas de River recordaremos que nos anularon un gol v&aacute;lido; los velezanos sostendr&aacute;n que la tecnolog&iacute;a los salv&oacute; de &aacute;rbitros que siempre favorecen a los equipos grandes. Pero el sentimiento de injusticia que atraviesa N&uacute;&ntilde;ez tiene un motivo adicional. En el &uacute;ltimo minuto del partido, un defensor de V&eacute;lez pareci&oacute; pegarle un codazo a un delantero de River. El banco millonario y la cancha entera le pidieron a Tobar que tambi&eacute;n ah&iacute; fuese al VAR, pero no fue. Nadie entend&iacute;a por qu&eacute; el &aacute;rbitro revis&oacute; la primera jugada, ni por qu&eacute; no revis&oacute; la segunda. A la percepci&oacute;n de que se tom&oacute; una decisi&oacute;n objetivamente equivocada se sum&oacute; la sensaci&oacute;n de que el proceso de decisi&oacute;n fue arbitrario.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la medida que nuestras identidades condicionen nuestras perspectivas seguiremos habitando nuestros propios mundos. Sin embargo, las decisiones deben tomarse y deben ser las mismas para todos: la mano se cobra o no se cobra, el acusado cometi&oacute; o no cometi&oacute; el homicidio. El derecho deber&aacute; darnos una respuesta: no podr&aacute; hacer que todos veamos lo mismo, pero s&iacute; puede ayudar a que percibamos que la decisi&oacute;n a la que se llegue se tom&oacute; de la forma lo m&aacute;s neutral y justa posible. Esto excede el f&uacute;tbol. Sin ir m&aacute;s lejos, en un presente en el que algunos ven procesos judiciales donde otros ven persecuciones pol&iacute;ticas y en el que algunos ven m&aacute;rtires en quienes otros ven delincuentes, que las respuestas jur&iacute;dicas tengan lugar en procesos transparentes puede ser un primer paso para que nuestros razonamientos motivados encuentren hechos en los que anclarse para, al menos por un ratito, al menos estar hablando de lo mismo. Aunque veamos todo distinto, podemos estar de acuerdo en una cosa: no querer que nuestro futuro lo decida Tobar.
    </p><p class="article-text">
        <em>MA/SG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marcos Aldazabal, Sebastián Guidi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/necesitamos-una-ley/mano-derecho-tiempos-var_132_9157108.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 Jul 2022 23:00:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La mano del Derecho en tiempos de VAR]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De biromes y corrupción]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/biromes-corrupcion_129_9058706.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0319363d-f99c-4fd1-b98c-779363b483c0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De biromes y corrupción"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El pedido de Cristina Fernández a Alberto Fernández del viernes en YPF se enmarca en la percepción de que muchos funcionarios públicos buscan evitar firmar (tomar decisiones) por miedo a ser carne de cañón de acusaciones penales, escribe Marcos Aldazabal para reflexionar sobre el derecho penal, la Justicia y la diferencia entre funcionarios y empresarios.</p></div><p class="article-text">
        La invenci&oacute;n de la birome es el t&iacute;pico hito que a los argentinos nos enorgullece. Y tanto estiramos nuestros logros que, casi ochenta a&ntilde;os despu&eacute;s de la creaci&oacute;n de <strong>L&aacute;szlo Bir&oacute;</strong>, el bol&iacute;grafo fue el eje del debate pol&iacute;tico del fin de semana. Todo comenz&oacute; el viernes por la tarde, cuando Cristina Kirchner le pidi&oacute; a Alberto Fern&aacute;ndez que <em>&ldquo;empiece a usar la lapicera con los que tienen que darle cosas al pa&iacute;s&rdquo;</em>. La alusi&oacute;n fue a la demora de Techint en la construcci&oacute;n del<strong> gasoducto N&eacute;stor Kirchner</strong>, obra a su cargo dirigida a revitalizar <strong>Vaca Muerta</strong>. La respuesta no tard&oacute; en llegar: el <strong>Ministerio de Producci&oacute;n</strong> difundi&oacute; un mensaje en <em>off </em>que atribuy&oacute; la par&aacute;lisis del gasoducto como producto de que <em>&ldquo;los funcionarios de Cristina&hellip; no usaron la lapicera como corresponde&rdquo;</em>, al armar su licitaci&oacute;n a la medida de<strong> Techint</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Esta disputa excede el caso concreto y refleja dos situaciones m&aacute;s generales del funcionamiento de nuestro pa&iacute;s. Por un lado, el pedido de Cristina a Alberto se enmarca en la percepci&oacute;n de que muchos funcionarios p&uacute;blicos buscan evitar firmar (tomar decisiones) por miedo a generar malestares y, principalmente, a ser carne de ca&ntilde;&oacute;n de acusaciones penales. Estos, en la ret&oacute;rica cristinista, ser&iacute;an los funcionarios que no funcionan. Por otro lado, la contestaci&oacute;n en <em>off</em> desde Producci&oacute;n muestra algo que pas&oacute; en gran medida desapercibido: ciertos grupos econ&oacute;micos siguen siendo intocables.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Viernes: biromes asustadas</strong></h3><p class="article-text">
        &nbsp;Durante el kirchnerismo, Cristina y sus ministros fueron denunciados 745 veces. En los cuatro a&ntilde;os de su gesti&oacute;n, Macri acumul&oacute; 145 acusaciones. A diferencia de lo sucedido en otros periodos, las causas avanzaron: entre los casos m&aacute;s resonantes, Cristina Kirchner fue procesada m&aacute;s de 10 veces y hasta se orden&oacute; su detenci&oacute;n y el ex vicepresidente Amado Boudou fue condenado y preso. Mauricio Macri fue procesado en 2021 y algunos miembros de la c&uacute;pula de su gobierno tambi&eacute;n enfrentan procesos penales.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Durante el kirchnerismo, Cristina y sus ministros fueron denunciados 745 veces. En los cuatro años de su gestión, Macri acumuló 145 acusaciones. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, las persecuciones penales no se limitaron a dirigentes de primera l&iacute;nea (presidentes, ministros), sino que alcanzaron a funcionarios de rangos menores (secretarios, subsecretarios, directores). Para este segundo grupo de personas, la situaci&oacute;n es especialmente dram&aacute;tica. Nadie sabe qui&eacute;nes son los subsecretarios de Estado, menos los directores, menos los empleados. Con los salarios estatales, estas personas no pueden acceder a ning&uacute;n estudio jur&iacute;dico de alto rango sin rematar todos sus bienes y nadie los defender&aacute; &ldquo;por chapa&rdquo;. Como nadie los conoce, tampoco pueden defenderse p&uacute;blicamente. Las causas judiciales duran a&ntilde;os y corroen vidas por la ansiedad que provocan y por algunas de las consecuencias del proceso, aun si terminan en sobreseimientos o absoluciones. Por ejemplo, un procesado por delitos contra la administraci&oacute;n p&uacute;blica no puede ejercer cargos p&uacute;blicos, que son muchas veces el &uacute;nico trabajo que tuvieron estas personas.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, si los ministros y presidentes est&aacute;n asustados, los que tienen abajo est&aacute;n asustad&iacute;simos. En una nota ayer, Claudio Scalleta habl&oacute; de <em>&ldquo;el temor paralizante de muchos funcionarios de ser perseguidos judicialmente por sus actos de gobierno&rdquo;</em>. Ya de por s&iacute; grave en el caso del presidente, cuando la disfunci&oacute;n del nervio radial atraviesa las capas del Estado el problema pasa a ser grav&iacute;simo: aunque no pongan la cara, los que <em>hacen</em> suelen ser los que no vemos, funcionarios y empleados que dise&ntilde;an y ejecutan pol&iacute;ticas p&uacute;blicas. Si tampoco ellos firman, la gesti&oacute;n se detiene.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La arenga de la vicepresidenta a sacarse el miedo y firmar (que le&iacute;da en conjunto con otros discursos es tambi&eacute;n un mensaje al funcionariado oficialista en general: <em>&ldquo;hagamos, porque si no perdemos&rdquo;</em>) muestra el efecto psicol&oacute;gico de la criminalizaci&oacute;n de la pol&iacute;tica. M&aacute;s all&aacute; de los procesamientos, condenas o prisiones preventivas, las causas contra funcionarios p&uacute;blicos parecen haber generado un halo disuasivo en el Estado: la perspectiva de enfrentar un proceso penal refrenar&iacute;a la gesti&oacute;n gubernamental. En algunos casos, esto puede ser positivo: mejor que los funcionarios piensen dos veces antes de firmar cualquier cosa. En l&iacute;neas m&aacute;s generales, el detenimiento estatal en un contexto de pobreza extrema, inequidad y cat&aacute;strofes sanitarias es muy preocupante.
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que el miedo parece estar dejando a las BICs de algunos escritorios estatales con la tinta intacta.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La arenga de la vicepresidenta a sacarse el miedo y firmar muestra el efecto psicológico de la criminalización de la política</p>
          </div>

  </blockquote><h3 class="article-text"><strong>S&aacute;bado: biromes irrefrenables</strong></h3><p class="article-text">
        El s&aacute;bado empez&oacute; con el ya cl&aacute;sico <em>sticker </em>de Alberto demacrado y pensando <em>&ldquo;qu&eacute; pas&oacute; ahora&rdquo;</em>. Parte de la pol&iacute;tica ley&oacute; el mensaje difundido desde Producci&oacute;n como una operaci&oacute;n sucia dentro de la interna gubernamental. Otra alter&oacute; <em>&ldquo;que se haya difundido en off es lo de menos, es una denuncia a funcionarios p&uacute;blicos&rdquo;</em>. Lo que pocos destacaron fue al beneficiario de la licitaci&oacute;n, Techint. Esta omisi&oacute;n muestra el otro lado de la birome.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1365474040564117507?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Como cuenta <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/rocca-lapiceras-acusaciones-repiten-presuntos-sobornos-contratos-licitaciones-medida_1_9055331.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la nota de Emilia Delfino que public&oacute; ayer elDiarioAR, la multinacional &iacute;talo-argentina fue investigada por delitos vinculados a la obra p&uacute;blica en Italia, Estados Unidos, Brasil y Argentina</a>. Una y otra vez, la empresa y sus principales figuras sortearon las causas penales, aun cuando hubo funcionarios que admitieron haber recibido sobornos de la compa&ntilde;&iacute;a y directivos que reconocieron haberlos pagado. Las consecuencias, por ahora, fueron solo civiles: multas menores a las ganancias que la empresa habr&iacute;a obtenido por las maniobras ilegales.
    </p><p class="article-text">
        El caso de Techint y sus peripecias globales explica que las lapiceras de ciertos grupos empresarios tengan una actividad inversamente proporcional que las de los funcionarios estatales. Est&aacute; claro que las persecuciones judiciales les pasan muy lejos y que, aun si se prueba que cometieron actos de corrupci&oacute;n, tienen medios de sobra para sortear o enfrentar las consecuencias. Quiz&aacute;s el caso m&aacute;s emblem&aacute;tico fue el de la crisis del 2008 en Estados Unidos: aun cuando se comprob&oacute; que el colapso de Wall Street fue, en gran medida, causado por maniobras delictivas de directivos empresarios, solo un ejecutivo de segunda l&iacute;nea fue preso. La mayor&iacute;a fueron despedidos, pero con indemnizaciones millonarios y sin consecuencias penales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A esto se suma la imagen cultural del empresariado, muy distinta a la de la pol&iacute;tica. Ya en 1949, en su libro &ldquo;El delito de cuello blanco&rdquo;, Edwin Sutherland marcaba c&oacute;mo los cr&iacute;menes corporativos eran usualmente vistos, simplemente, como muestras de peripecia o como avivadas. En el cine y la televisi&oacute;n, el empresario poderoso y sus maquinaciones e intimidaciones son presentadas como pintorescas o hasta heroicas (<em>Suits</em>, El lobo de Wall Street, <em>Succesion</em>). Incluso los propios empresarios que cometen cr&iacute;menes no suelen considerarse a s&iacute; mismos como delincuentes (la evasi&oacute;n como un acto de resistencia ante un Estado opresor). Esto se traduce en la pr&aacute;ctica jur&iacute;dica: en la causa &ldquo;cuadernos&rdquo;, por ejemplo, los empresarios arrepentidos son imputados que mutan casi en v&iacute;ctimas y declaran que colaboraban &ldquo;porque el sistema era as&iacute;&rdquo; y no porque ellos tambi&eacute;n obten&iacute;an enormes ganancias. En la mayor&iacute;a de los casos, ni hace falta hacer esto, ya que no se concibe la delincuencia empresarial. <strong>Hoy, por ejemplo, algunos dirigentes de JxC denunciaron a funcionarios de IEASA por el &ldquo;Kulfasgate&rdquo;, pero no a Techint y sus directivos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Naturalmente, tambi&eacute;n colaboran los entramados de poder, la escasa cobertura medi&aacute;tica, el <em>lobby</em> empresarial, los lazos familiares o de amistad entre empresarios y pol&iacute;ticos de todos los signos y, principalmente, la posici&oacute;n de poder de estas empresas, que las pone en una situaci&oacute;n de intangibilidad. Si son monop&oacute;licas, todo gobierno estar&aacute; obligado a negociar con ellas y no habr&aacute; incentivos a denunciar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con un gobierno u otro, las BICs (o, quiz&aacute;s, sean Mont Blanc) corporativas est&aacute;n siempre en uso.
    </p><h3 class="article-text"><strong>El diario del lunes: biromes en peligro y biromes seguras</strong></h3><p class="article-text">
        El cuadro final muestra a funcionarios que no usan la birome por (justificado) miedo y a empresarios que la seguir&aacute;n usando por (justificada) tranquilidad ante las potenciales consecuencias legales, a&uacute;n si su uso es irregular. Desde Bentham, la disuasi&oacute;n es una de las principales funciones que se le asignan al castigo penal: que en un c&aacute;lculo costo beneficio, el potencial criminal opte por no delinquir ante el peligro de una sanci&oacute;n penal. Los estudios recientes muestran que la disuasi&oacute;n depende de tres factores: la posibilidad de que haya un castigo, la velocidad con que se imponga y el monto de ese castigo. Los tres son importantes, pero los primeros dos lo son a&uacute;n m&aacute;s: si la pena que prev&eacute; el tipo penal es alta, pero s&eacute; que las chances de que me castiguen son casi nulas, o que ser&aacute; en veinte a&ntilde;os, el efecto de la disuasi&oacute;n ser&aacute; menor. A la frase de CFK del viernes la subyace la sensaci&oacute;n de que la disuasi&oacute;n tiene un fuerte efecto en la pol&iacute;tica actual: ha habido castigos, ha habido prisiones preventivas y hasta ha habido condenas, y esto hace temblar muchas manos. Lo desapercibida que pas&oacute; la menci&oacute;n a Techint en el mensaje en <em>off</em> del Ministerio de Producci&oacute;n (los apuntados por potencial corrupci&oacute;n fueron solo funcionarios) muestra que en el mundo empresarial de primera l&iacute;nea la sensaci&oacute;n es la inversa: el primer c&aacute;lculo que har&iacute;a cualquier empresario es que, si los ejecutivos no van presos, no son objeto de escarnio p&uacute;blico y, de &uacute;ltima, si los problemas se arreglan con una multa, el beneficio de un delito ser&aacute; siempre m&aacute;s alto que el costo.
    </p><p class="article-text">
        <em>MA</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marcos Aldazabal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/biromes-corrupcion_129_9058706.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Jun 2022 20:33:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De biromes y corrupción]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Matías Kulfas,Cristina Fernández de Kirchner,Mauricio Macri,Techint,Gasoducto Néstor Kirchner]]></media:keywords>
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    <item>
      <title><![CDATA[“Érase una vez un lobito bueno”: reflexiones en torno al caso Villa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/erase-vez-lobito-bueno-reflexiones-torno-caso-villa_129_9011564.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/885b270f-293e-490b-a28f-cd973f96913f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0." width="1200" height="675" alt="“Érase una vez un lobito bueno”: reflexiones en torno al caso Villa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Frente a la denuncia por abuso sexual y tentativa de homicidio contra Sebastián Villa, los argumentos que más se usan para sostener que Boca no debe tomar una medida contra el jugador son el principio de inocencia y que al club no le corresponde hacerlo como empleador. Marcos Aldazabal explica porque el primer argumento es erróneo y  el segundo es endeble, y moral y políticamente cuestionable.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Villa? &iquest;Otra vez? Ma&ntilde;ana jugamos la semifinal de la liga, no puede ser. Tiene que ser una opereta de Angelici. Y aun si no lo es, &iquest;para algo est&aacute; el principio de inocencia, no? Tampoco le vamos a exigir a Boca que haga de juez penal.&rdquo; Desde que el viernes pasado sali&oacute; a la luz una nueva denuncia contra Sebasti&aacute;n Villa, un garantismo enfervorizado atraves&oacute; las redes sociales, las declaraciones de dirigentes del club de la ribera, de algunos hinchas (no todos y mucho menos todas, claro) y de ciertos penalistas iluminados. Parec&iacute;a que el jurista estrella de <strong>Boca</strong> era Rosatti, con su tratado de la historia azul y amarilla: sorpresa, es Zaffaroni.
    </p><p class="article-text">
        Los argumentos que m&aacute;s se usan para sostener que Boca no tiene que tomar ninguna medida contra Villa, no solo porque no le convenga, sino porque es lo que corresponde, son los dos parafraseados al principio de esta nota. El primero es que el club tiene que respetar el principio de inocencia. El segundo, que el empleador no tiene que meterse en conductas del empleado fuera de su &aacute;mbito de trabajo. Aunque similares, son dos argumentos distintos. El que hace alusi&oacute;n al principio de inocencia es directamente err&oacute;neo (el derecho no es solo opini&oacute;n, como pretenden sofistas y vagos, hay argumentos que est&aacute;n mal). El segundo puede tener cierto sustento jur&iacute;dico, pero es endeble, y moral y pol&iacute;ticamente cuestionable.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/CdwFtw5pIOL/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        La <strong>presunci&oacute;n de inocencia</strong> es uno de los principios m&aacute;s antiguos del derecho. En su definici&oacute;n m&aacute;s restringida (propia de los pa&iacute;ses anglosajones) no implica m&aacute;s que el hecho de que la carga de la prueba en un proceso penal le corresponde a la acusaci&oacute;n, y que, para condenar a alguien, debe consider&aacute;rselo culpable &ldquo;m&aacute;s all&aacute; de toda duda razonable&rdquo;. En nuestros lares, la presunci&oacute;n supone algo m&aacute;s: que nadie puede ser tratado como culpable antes de ser condenado penalmente. Esto se explica desde dos perspectivas. Por un lado, la del ciudadano, que cede su poder al Estado, pero le dice &ldquo;solo me pod&eacute;s condenar por esta lista de cosas, para hacerlo ten&eacute;s que probar mi culpabilidad con certeza y, hasta que no lo hagas, ser&eacute; inocente igual que mis conciudadanos&rdquo;. Por otro lado, la del Estado, para quien la presunci&oacute;n de inocencia es una expresi&oacute;n de su autoridad soberana: como el que manda soy yo y presumo que la poblaci&oacute;n me obedece, voy a sostener que todos cumplieron mis leyes hasta que se demuestre lo contrario.
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                El posteo de Villa en el que dice que &quot;el lobo siempre será mala si quien cuenta la historia es Caperucita&quot;                            </span>
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        Esta definici&oacute;n general requiere varias aclaraciones. Para empezar, la presunci&oacute;n de inocencia es estatal. Es el Estado el que no puede tratar a alguien como culpable, ya que es el Estado el que condena y a quien le cedimos nuestra autoridad. Pero la presunci&oacute;n no se extiende necesariamente a privados. Boca no es el Estado y no tiene ninguna obligaci&oacute;n de aplicar el principio de inocencia, as&iacute; como tampoco tiene la potestad de condenar penalmente a Villa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A esto se le suma algo m&aacute;s: el tratar a alguien como inocente refiere a lo que pasa en el<strong> proceso penal </strong>y a no imponer medidas restrictivas de la libertad de una persona hasta que haya una condena, pero no es una m&aacute;xima general que tenga que aplicarse a todas las &aacute;reas de la vida. Por ejemplo, la ley 25.164 proh&iacute;be que quienes est&aacute;n procesados por delitos contra la administraci&oacute;n p&uacute;blica puedan ejercer cargos p&uacute;blicos. Esta disposici&oacute;n tiene su raz&oacute;n de ser: el proceso penal avanza a medida que la probabilidad de que alguien haya cometido un delito avanza. Se empieza con una sospecha y se termina con una condena, pero hay pasos intermedios: por ejemplo, el procesamiento requiere lo que se conoce como &ldquo;probabilidad positiva&rdquo; de la comisi&oacute;n del delito. Frente a esto, es l&oacute;gico que el Estado le diga a una persona: &ldquo;yo no te voy a tratar como culpable, pero tampoco quiero que trabajes para m&iacute; si hay probabilidad positiva de que me hayas robado&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por este motivo, si la postura de Boca fuese &ldquo;s&eacute; que la presunci&oacute;n de inocencia es estatal, pero quiero hacerla extensiva al club y esperar a ver que dice la justicia&rdquo; el razonamiento tambi&eacute;n ser&iacute;a endeble. &iquest;Por qu&eacute;? Porque la reciente denuncia a Villa, en la que se lo acusa de violaci&oacute;n e intento de asesinato, se suma a una primera, en la que se lo imput&oacute; por golpear a su ex mujer y que est&aacute; en condiciones de ir a juicio oral (en otras palabras, hay todav&iacute;a m&aacute;s que probabilidad positiva, aunque menos que certeza, de que esto haya pasado). De este modo, la justicia ya dijo algo y es que hay indicios fuertes de que el jugador haya cometido un delito grave. Aun as&iacute;, Boca podr&iacute;a decidir creerle al jugador o simplemente no intervenir, pero lo que no puede es fundar esta decisi&oacute;n en la aplicaci&oacute;n del principio de inocencia, que ni ata al club ni es absoluto.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; llegamos al segundo argumento, esbozado por el vicepresidente de Boca, relativo a que el club no debe meterse en la vida privada de los futbolistas. Esta puede ser una postura v&aacute;lida, pero es problem&aacute;tica. Es cierto que la Ley de Contrato de Trabajo solo habilita la suspensi&oacute;n de un trabajador si se dict&oacute; su prisi&oacute;n preventiva o si la acusaci&oacute;n se hace en el marco de la relaci&oacute;n laboral. Pero esto es un tecnicismo, ya que hay muchas otras cosas que Boca podr&iacute;a hacer. Algunas m&aacute;s extremas, como rescindirle el contrato, otras menos, como no ponerlo de titular o sacar un comunicado genuino en el que expresase cierta preocupaci&oacute;n, y no solo que el tema fue remitido al Departamento de Inclusi&oacute;n <a href="https://www.tycsports.com/boca-juniors/nuevo-comunicado-de-boca-sobre-sebastian-villa-no-tuvo-difusion-oficial-id436594.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(que reci&eacute;n ayer emiti&oacute; un comunicado en el que dice estar a disposici&oacute;n de la justicia y de la v&iacute;ctima, pero que, hasta el momento, no fue replicado por las principales redes del club)</a>. Boca no est&aacute; obligado a dar ninguno de estos pasos, pero hay motivos para que lo haga. Uno es que Boca no es solo un club de f&uacute;tbol, ni es una sociedad an&oacute;nima. Es una sociedad civil, que en el art&iacute;culo 1 de su Estatuto fija como prop&oacute;sito: &ldquo;Propulsar el desarrollo integral de la cultura f&iacute;sica, social, moral e intelectual de sus asociados&rdquo;. Pero, m&aacute;s all&aacute; de esto, clubes como Boca o River tienen un rol central en el desarrollo de nuestra cultura c&iacute;vica. Son instituciones con millones de hinchas, cuyos mensajes cruzan fronteras, clases sociales y g&eacute;neros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hace ya ochenta a&ntilde;os que la criminolog&iacute;a insiste en la importancia de los clubes como creadores de valores para reducir el delito. En este sentido, es cierto que Boca no est&aacute; obligado a meterse en la vida privada de sus jugadores, pero tambi&eacute;n lo es que moral y pol&iacute;ticamente tiene el potencial de transmitir mensajes sociales valiosos. Esto no supone suspender o no poner a Villa, pero quiz&aacute;s expresar preocupaci&oacute;n y regular ciertos comportamientos: por ejemplo, educar al jugador en cuestiones de genero para que no se defienda en las redes sociales con alusi&oacute;n a <a href="https://www.ambito.com/deportes/villa/sebastian-la-imputacion-el-lobo-siempre-sera-malo-si-quien-cuenta-la-historia-es-caperucita-no-n5443609" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un relato que es una met&aacute;fora de una violaci&oacute;n</a>. Adem&aacute;s, si la regla es no meterse en la vida privada, es parad&oacute;jico que dos d&iacute;as despu&eacute;s el club felicite a Villa por su cumplea&ntilde;os (un &aacute;mbito de la vida privada) como si nada hubiera pasado, a la vez que es provocador se&ntilde;alar que lo &uacute;nico que puede hacer Boca con &eacute;l es <a href="https://www.infobae.com/america/deportes/espn/2022/05/17/riquelme-respaldo-a-sebastian-villa-tras-la-denuncia-nos-tenemos-que-sacar-el-sombrero-lo-que-pasa-afuera-de-la-cancha-es-otra-cosa/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;sacarse el sombrero&rdquo;.</a>
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es cierto que Boca no está obligado a meterse en la vida privada de sus jugadores, pero también lo es que moral y políticamente tiene el potencial de transmitir mensajes sociales valiosos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Al final del camino, cuando los argumentos legales son err&oacute;neos y los morales cuestionables, lo que queda es la sensaci&oacute;n de que no estamos ante una discusi&oacute;n sincera de un tema central (c&oacute;mo reaccionar ante este tipo de casos), sino ante los intentos de los directamente interesados de no perder a un futbolista que vale millones de d&oacute;lares, y frente al oportunismo de cierto progresismo que cuando lo progresista pas&oacute; a ser mainstream busca ser transgresor como sea.
    </p><p class="article-text">
        MA
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marcos Aldazabal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/erase-vez-lobito-bueno-reflexiones-torno-caso-villa_129_9011564.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 May 2022 04:06:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Sebastián Villa,Boca Juniors,Violencia machista]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El sueño de la Corte propia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/necesitamos-una-ley/sueno-corte-propia_132_8991198.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/97538370-59ca-447d-9598-97a918f85825_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El sueño de la Corte propia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En el Congreso comenzó a debatirse la ampliación de la Corte Suprema. En medio del descrédito que marcan las encuestas hacia el Poder Judicial y el cuestionamiento a su lentitud, un repaso de los argumentos de quienes proponen la ampliación.</p></div><p class="article-text">
        &Eacute;ramos pocos y pari&oacute; la abuela: como si faltaran temas de los que ocuparse, esta semana comenz&oacute; a debatirse en el Congreso la <strong>ampliaci&oacute;n de la Corte Suprema</strong>. En el und&eacute;cimo aniversario de la recesi&oacute;n argentina, tal vez pueda parecer una discusi&oacute;n sin sentido. Sin embargo, no deber&iacute;amos apresurarnos en ridiculizarla. Seg&uacute;n una reciente <a href="https://udesa.edu.ar/noticias/encuesta-que-imagen-tienen-los-argentinos-del-campo-los-movimientos-sociales-los-sindicatos" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encuesta</a> de la Universidad de San Andr&eacute;s, el Poder Judicial argentino se encuentra en el subsuelo de la legitimidad social. M&aacute;s despacio: los jueces argentinos (es decir, aquellos encargados de solucionar nuestras disputas de modo pac&iacute;fico y consistente) son <strong>los actores de la vida p&uacute;blica con la peor imagen p&uacute;blica del pa&iacute;s</strong>, por debajo de periodistas, pol&iacute;ticos y sindicalistas. La Corte, sin ir m&aacute;s lejos, pas&oacute; en tres a&ntilde;os de ser duramente acusada de peronista por el macrismo a ser duramente acusada de macrista por el peronismo. Ok: tenemos un problema serio del que ocuparnos. Pero, &iquest;ampliar la Corte apunta a resolverlo? Veamos, entonces, qu&eacute; problemas y qu&eacute; soluciones identifican quienes proponen la ampliaci&oacute;n.
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                Los actuales miembros de la Corte Suprema                            </span>
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        Una primera y constante obsesi&oacute;n es la de los miles de causas que debe resolver la Corte anualmente, ya que revisa sentencias de todos los tribunales del pa&iacute;s. Con ese flujo de trabajo, se nos dice, nuestra Corte no tiene m&aacute;s remedio que tomarse largos a&ntilde;os para decidir y, por si fuera poco, no puede concentrarse en el centenar de casos que son realmente importantes. Ampliar la Corte, contin&uacute;an, permitir&iacute;a dividirla en &ldquo;salas&rdquo; especializadas que puedan repartirse el trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Es interesante detenerse en lo que este argumento deja de lado. Primero, como alerta <a href="https://www.pagina12.com.ar/417685-ampliacion-de-la-corte-suprema-el-proyecto-de-alberto-wereti" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">uno de los proyectos</a> en danza, m&aacute;s de la mitad de las 28 mil causas por a&ntilde;o que llegan a la Corte son recursos en causas previsionales. Son causas en las cuales la justicia le reconoce a un jubilado lo que le correspond&iacute;a y el Estado no le pag&oacute;. La ANSeS apela estos fallos para postergar su pago hasta llegar a la Corte, que los resuelve de a cientos. Pensemos en explicarle esto a un marciano: &iquest;c&oacute;mo resolvemos el problema de la poblaci&oacute;n pasiva en la Argentina? &iexcl;Muy simple! Tenemos una oficina (el Congreso) que fija un monto para los jubilados, otra (la ANSeS) que les paga cualquier otro monto, y un mont&oacute;n de otras oficinas (los jueces de todo el pa&iacute;s) ante la cual reclamar cuando la segunda oficina no obedece a la primera. El marciano lo pensar&iacute;a un rato y nos dir&iacute;a que si la ANSeS dejara de apelar los juicios contra los jubilados, se despejar&iacute;a la mitad del trabajo de la Corte (o propondr&iacute;a tal vez que el Estado pague lo que corresponde desde el principio, pero claro, es marciano, no tarado).
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Más de la mitad de las 28 mil causas por año que llegan a la Corte son recursos en causas previsionales. Son causas en las cuales la justicia le reconoce a un jubilado lo que le correspondía y el Estado no le pagó</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Es verdad, nos dir&aacute;n, pero todav&iacute;a nos quedan unas 13 mil causas, suficientes para distraer a los cortesanos de las cosas relevantes y para privar a la gente de una respuesta de calidad. Lo primero no parece verificarse en la realidad. Como dijo <a href="https://youtu.be/-i08Li7CqIM?t=294" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un ex juez</a> de la Corte al exponer en el Senado, las causas que tratan sobre temas mundanos son proyectadas por la burocracia de la Corte y firmadas por los jueces sin leerlas, con la sola pregunta &ldquo;&iquest;hoy estamos sacando algo importante?&rdquo;. En cuanto a lo segundo, se critica que la enorme mayor&iacute;a de las causas son rechazadas en dos l&iacute;neas, en las que la Corte dice &ldquo;esto no es tema nuestro&rdquo;, sin m&aacute;s fundamentaci&oacute;n. Pero tampoco est&aacute; claro que haya aqu&iacute; un problema genuino: antes de la intervenci&oacute;n de la Corte hubo dos o tres instancias previas, en las que las partes recibieron una explicaci&oacute;n de por qu&eacute; ganaron o perdieron. No existe, contra lo que parecen creer algunos, un derecho a que a nuestra causa la resuelva la Corte Suprema.
    </p><p class="article-text">
        Otras voces eligieron no alzarse contra el flujo de causas, sino contra la estructura que deber&iacute;a tener la Corte para cumplir mejor su rol: no es lo suficientemente representativa, o no es lo suficientemente federal. Estos argumentos tambi&eacute;n causan alguna perplejidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; significa que no sea lo suficientemente federal? Aparentemente, a pesar de que los jueces de la Corte son aprobados por dos tercios del muy federal Senado, deber&iacute;a haber en ella menos porte&ntilde;os y m&aacute;s provincianos (como quienes escriben esta nota). Sin embargo, este argumento es contradictorio con el de la cantidad de causas. Hoy, el noventa y tantos por ciento de las causas que llegan desde los tribunales provinciales son rechazadas sin m&aacute;s tr&aacute;mite. Es decir: la Corte permite que sean las provincias las que, a trav&eacute;s de sus respectivos jueces, decidan sus cuestiones internas. Preparar a la Corte para resolver m&aacute;s causas es, entonces, armarla para revisar m&aacute;s sentencias provinciales. En nombre del federalismo, lo que se propicia es una constante intervenci&oacute;n en los poderes judiciales desde el Estado federal y en Buenos Aires (eso s&iacute;, mientras escuchamos al Chaque&ntilde;o Palavecino).
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; significa que no sea lo suficientemente representativa? &ldquo;&iexcl;La Argentina tiene 45 millones de habitantes!&rdquo;, nos dicen, &ldquo;&iexcl;un pa&iacute;s tan rico, vasto y diverso no puede ser representado por s&oacute;lo cinco jueces!&rdquo; Entonces, nos proponen nueve. Es decir, en vez de un juez cada 9 millones de habitantes, uno cada 5 millones. Ahora s&iacute; quedar&iacute;a representada la magn&iacute;fica diversidad de la Argentina. Una vez, hablando de la Conmebol, Daniel Osvaldo se <a href="https://www.infobae.com/2015/05/17/1729263-el-enojo-daniel-osvaldo-los-cinco-gordos-la-conmebol/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">quej&oacute;</a> amargamente: &ldquo;cinco gordos de traje en un escritorio se robaron la ilusi&oacute;n de mi sobrino&rdquo;. No sabemos si se hubiera contentado con nueve. Nosotros no: ya tenemos una instituci&oacute;n p&uacute;blica en la Argentina que representa, con imperfecciones pero con ah&iacute;nco, la diversidad de nuestro pa&iacute;s. Se llama Congreso Nacional.
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; dese&aacute;bamos llegar. Los sucesivos oficialismos han criticado, una y otra vez, el rol de la Justicia en el dise&ntilde;o de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas. Y puede que tengan raz&oacute;n: ya hemos hablado <a href="https://www.eldiarioar.com/blog/necesitamos-una-ley/necesitamos-ley_132_8820894.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en esta columna</a> sobre la excesiva judicializaci&oacute;n de los temas p&uacute;blicos. El problema no es que la Corte no sea representativa, sino que asuma un rol que deber&iacute;a ser de los representantes. El problema no es que no sea federal, sino que asuma un rol que deber&iacute;a ser de las provincias. Si el diagn&oacute;stico es que la Corte tiene mucho poder, la soluci&oacute;n pasar&iacute;a por devolver el poder a los lugares de los que no deber&iacute;a haber salido: mejorar nuestros procesos legislativos, mejorar los poderes judiciales provinciales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero la tentaci&oacute;n es m&aacute;s fuerte: &iquest;ya que tiene tanto poder, qu&eacute; pasar&iacute;a si lo usara para hacer el bien? Resolvemos los temas r&aacute;pido y con la &uacute;ltima palabra. Y detr&aacute;s de las propuestas parece subyacer esta idea: con mayor&iacute;a de gobernaciones peronistas y la mitad de ambas C&aacute;maras, una Corte federal y representativa le convendr&iacute;a al oficialismo.
    </p><p class="article-text">
        Spoiler alert: no le convendr&iacute;a al oficialismo ni a nadie. Este plan, aun ejecutado con buenas intenciones, adolece de dos errores fatales. El primero, es que el poder de la Corte depende de su legitimidad p&uacute;blica. Si la ciudadan&iacute;a percibe que el tribunal es una dependencia partidaria, habr&aacute; dejado de ser un tribunal. Gran parte de la mala imagen actual de la Corte tiene que ver justamente con la percepci&oacute;n de que hace pol&iacute;tica. Si el objetivo no es evitar esto, sino hacer otra pol&iacute;tica, ser&aacute; robarse el caballo ganador&hellip; cort&aacute;ndolo en pedacitos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si con esto no convencemos a los esc&eacute;pticos, tenemos otro. Los jueces, una vez nombrados, ya no son del gobierno, sino del derecho (o de lo que ellos dicen que es el derecho). Nada nos garantiza que en tres o siete o diez a&ntilde;os seguir&aacute;n pensando igual, o que nosotros lo seguiremos haciendo. La historia de los Estados Unidos est&aacute; llena de presidentes que declararon que sus elegidos para la Corte Suprema fueron los <a href="https://www.nytimes.com/2005/07/05/politics/politicsspecial1/presidents-picking-justices-can-have-backfires.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">peores errores</a> de sus gobiernos. La argentina <a href="https://www.pagina12.com.ar/370385-para-mauricio-macri-la-designacion-de-carlos-rosatti-fue-su-" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tambi&eacute;n</a>. Tal vez podamos, por una vez, aprender de la experiencia.
    </p><p class="article-text">
        <em>MA/SG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marcos Aldazabal, Sebastián Guidi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/necesitamos-una-ley/sueno-corte-propia_132_8991198.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 May 2022 12:18:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El sueño de la Corte propia]]></media:title>
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