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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Lorena Alvarez]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autores/lorena-alvarez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Lorena Alvarez]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Debatiendo como se tuitea]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/debatiendo-tuitea_129_10670921.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5172ca2e-0db4-4cc4-aca1-a72079c88e5f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Debatiendo como se tuitea"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En tiempos de los fragmentos con punch viralizados en redes ya no importa el clima o el saldo global de una entrevista o un debate. Villarruel lo sabe y lo explotó en su cruce con Rossi: lengua karateka y cadencia de panelista de chimentos. Majul azuzó a Massa en LN+, en una noche en la que el entrevistador fue más histriónico que el invitado. 

</p></div><p class="article-text">
        Los candidatos a vicepresidentes <strong>Agust&iacute;n Rossi</strong> y <strong>Victoria Villaruel</strong> tuvieron anoche su momento estelar en el <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/elecciones-2023/debate-vices-indignacion-anti-k-villarruel-impuso-rossi-aferrado-libreto_1_10669747.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">debate que brindaron en el programa &ldquo;A dos voces&rdquo; de la se&ntilde;al TN.</a> Ambos se presentaron frente a c&aacute;mara sin nada librado al azar, no s&oacute;lo con la influencia de la publicidad, que tanto ha calado en las campa&ntilde;as de finales del siglo XX, sino adem&aacute;s con toda la parafernalia que han tra&iacute;do las redes sociales a este nuevo siglo.
    </p><p class="article-text">
        La imagen instagrameable de Victoria Villaruel, de canchero jean gastado e impoluta camisa blanca metida a medias dentro del pantal&oacute;n, look que otrora hab&iacute;a utilizado en su campa&ntilde;a triunfal del 2015 Mar&iacute;a Eugenia Vidal, versus la sobriedad televisiva m&aacute;s cl&aacute;sica del traje de Agust&iacute;n Rossi, dieron con una foto inicial el puntapi&eacute; para un intercambio que proporcionar&aacute; por unos d&iacute;as clips electorales. <strong>Son tiempos de fragmentos con punch</strong> a gusto y <em>piacere </em>de los votantes ya convencidos o recortes para aterrar a aquellos que a&uacute;n no saben a qu&eacute; barco subirse.
    </p><p class="article-text">
        Mientras Rossi baj&oacute; varios decibeles con respecto al debate de la primera vuelta, Villaruel llev&oacute; todo el repertorio tuitero a la pantalla chica. Conocedora de su p&uacute;blico, la candidata de LLA y sus asesores, explotan como pocos la mancomuni&oacute;n de televisi&oacute;n y redes. Es que salvo los m&aacute;s politizados y convencidos, el votante a atraer ver&aacute; solo los fragmentos distribuidos h&aacute;bilmente a trav&eacute;s de las redes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se vive y se debate como se tuitea.
    </p><h3 class="article-text">Dos estilos&nbsp;</h3><p class="article-text">
        A la lengua karateca de Villaruel hay que sumarle su <strong>cadencia de panelista de programas de chimentos: sabe c&oacute;mo interrumpir, c&oacute;mo tapar y qu&eacute; t&iacute;tulo le dar&aacute; m&aacute;s likes.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es evidente que se cri&oacute; (y cree) en la tele. Su estilo &ldquo;malvada bella&rdquo; de telenovela est&aacute; muy bien cruzado con las nuevas estrellas a la hora del entretenimiento: las mujeres que hablan de todo en LAM u otros programas similares.
    </p><p class="article-text">
        A su vez, <strong>Rossi esta vez fue por el carril de la calma, algo que sabemos le cuesta bastante al santafesino</strong>.
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            <span class="title">
                Victoria Villarruel, candidata a vicepresidenta por LLA.                            </span>
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        Si bien para los seguidores de uno u otro, el ganador fue su favorito, televisivamente Villaruel ha sido potente aunque con su verborragia m&aacute;s de una vez di&oacute; una imagen demasiado exultante. La indignaci&oacute;n &ndash;fue su respuesta ante un &ldquo;est&aacute;s muy nerviosa&rdquo; de Rossi&ndash; es, seg&uacute;n ella, lo que la mueve para mostrarse as&iacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este final abierto queda flotando la duda de si fue un acierto o un error mostrarse tan vehemente. Es que <strong>Villaruel siempre fue la imagen de la asistencia terap&eacute;utica en esa f&oacute;rmula.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pero as&iacute; y todo en la contienda, Rossi, que se mostr&oacute; demasiado medido en ese &aacute;mbito donde quien se exhibe m&aacute;s desenvuelto aparenta mayor confianza, intent&oacute; con suerte no enganchar con algunas chicanas de la otra candidata, logrando sacarle, adem&aacute;s, un par de t&iacute;tulos punzantes: c&oacute;mo van a dolarizar, que no fueron 30.000 los desaparecidos y el perturbador silencio a la hora de responder sobre la posible libertad de los genocidas.
    </p><p class="article-text">
        No poco para el menos ducho a la hora de actuar frente a las c&aacute;maras.
    </p><p class="article-text">
        Ahora est&aacute; en manos de las redes cu&aacute;l ser&aacute; el segmento que m&aacute;s interpele.
    </p><h3 class="article-text">Intervi&uacute;</h3><p class="article-text">
        A su vez, en el tramo final de esta eterna campa&ntilde;a electoral, los candidatos Sergio Massa y Javier Milei han multiplicado sus entrevistas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El a&ntilde;o en el que cumplimos cuarenta a&ntilde;os de democracia ininterrumpida y se ha declarado m&aacute;s de una vez la muerte de la televisi&oacute;n,<strong> la pantalla chica, sin embargo, contin&uacute;a siendo un gran generador de contenido.</strong> Al igual que la radio, otro medio de comunicaci&oacute;n a la que cada tanto amagan con escribir su obituario. Es que no hay red que no dependa del material que ambos entregan.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El a&ntilde;o donde el amor ha sido reemplazado por quien asusta m&aacute;s y lo breve capta la poca atenci&oacute;n que nos va quedando, Tiktok, X y Facebook se han visto inundados de mini videos de entrevistas donde&nbsp; queda claro que ya no hay tiempo para mirar di&aacute;logos largos. O tal vez no haya ganas.
    </p><p class="article-text">
        Si all&aacute; lejos y hace tiempo en 1977 el periodista y presentador de televisi&oacute;n ingl&eacute;s David Frost convirti&oacute; una entrevista pol&iacute;tica en un hito de la pantalla chica al dialogar con el ex presidente Richard Nixon, que hab&iacute;a renunciado tres a&ntilde;os a&ntilde;os antes a la presidencia de Estados Unidos tras descubrirse el esc&aacute;ndalo conocido&nbsp; como &ldquo;Watergate&rdquo; -un caso de espionaje durante su segunda administraci&oacute;n- el reportaje de este &uacute;ltimo domingo del periodista Luis Majul en su programa La Cornisa al candidato de Uni&oacute;n por la Patria, Sergio Massa, sea tal vez en el futuro un modelo a estudiar: <strong>la noche en la que el entrevistador fue m&aacute;s histri&oacute;nico que el invitado.&nbsp;</strong>
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                La entrevista de Massa en La Cornisa, el programa de Luis Majul.                            </span>
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        Conocedor como pocos del show del rating, Majul brind&oacute; un espect&aacute;culo repleto de momentos para la edici&oacute;n. Si en los &uacute;ltimos a&ntilde;os los titulares eclipsaron las notas, los clips de uno o dos minutos pululando por las redes opacaron la hora completa en la que podemos ver una charla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La semana previa Majul hab&iacute;a entrevistado al otro candidato, Javier Milei, demostrando que la compostura y los tiempos para el invitado no son la regla sino el antojo. Mientras el l&iacute;der de la LLA pudo exponer con un tiempo prudencial cada respuesta, el candidato de UxP tuvo que hacer acrobacias para dar su parecer.
    </p><p class="article-text">
        Experimentado a la hora de enfrentarse a los medios, <strong>Massa sab&iacute;a que cualquier error hoy es meme </strong>y un viral con graph que pondr&iacute;a rojo de envidia a ese gran vendedor de diarios llamado H&eacute;ctor Ricardo Garcia, el hacedor de Cr&oacute;nica. Primero en papel, luego como placa roja en cable.
    </p><p class="article-text">
        Pero si aquel reportaje de Frost a Nixon tuvo tanta relevancia -al punto de terminar siendo una obra teatral cuya adaptaci&oacute;n fue llevada al cine en el 2008 por el premiado director Ron Howard- fue, adem&aacute;s, porque en esa charla de treinta horas, de la cual se extrajeron seis para emitir en cuatro entregas, qued&oacute; demostrado que en un clima adecuado se maceran grandes confesiones.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que quiero decir es que si lo hace el presidente no es ilegal&rdquo;, dijo Nixon frente a millones de espectadores, sincerandose, sin querer, sobre aquel affaire que le hab&iacute;a costado el cargo. Lo cual tambi&eacute;n indica, a la luz de algunas entrevistas actuales, que azuzar e interrumpir no siempre logra buenos resultados ya que todo termina siendo olvidable, ef&iacute;mero y violento.
    </p><p class="article-text">
        Un tiempo que quiz&aacute;s m&aacute;s adelante sea recordado como el a&ntilde;o que no escuchamos. Interrumpidos para tener raz&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <em>LA/DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lorena Alvarez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/debatiendo-tuitea_129_10670921.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Nov 2023 13:31:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Debatiendo como se tuitea]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Victoria Villarruel,Agustín Rossi,Luis Majul,Sergio Massa,Televisión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Linda como Silvina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/linda-silvina_129_10479733.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1050994a-1379-41f7-bca3-47d573af4ffb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Linda como Silvina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde el surgimiento de los realities a la explosión de las redes sociales: cada nueva "chica del momento" aporta un nuevo touch quirúrgico para alcanzar la fama y ¿la felicidad? Silvina Luna intentó, como todas, cuadrar en un estándar cada vez más corrido de lo real. Jamás se es lo suficientemente flaca, linda o joven.</p><p class="subtitle">Silvina Luna o esa belleza que las mujeres debemos al mundo</p></div><p class="article-text">
        Cuando a principios de los 2000 la econom&iacute;a empezaba a mostrar su pronta eclosi&oacute;n, en materia cultural surgieron tambi&eacute;n nuevos consumos. Entre el abaratamiento de costos televisivos y la necesidad de muchos plebeyos intentando &ldquo;pegarla&rdquo;, <strong>el formato de los reality show se adue&ntilde;&oacute; del prime time. </strong>El rating de los ignotos haciendo su gracia en un casting a cielo abierto, coincidiendo con la necesidad de elencos a precios m&oacute;dicos en medio del empobrecimiento general, terminaron creando una dupla televisiva ideal en tiempos de aquella crisis. La tele de los comunes.
    </p><p class="article-text">
        Es que, tras una d&eacute;cada de modelos top facturando en d&oacute;lares, pol&iacute;ticos y empresarios &ldquo;farandulizados&rdquo; copando la vidriera del privilegio, <strong>la posibilidad de fama y plata a trav&eacute;s de la exhibici&oacute;n televisiva sedujo a muchachos con carisma y, en especial, a chicas hermosas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las vecinas lindas tambi&eacute;n quer&iacute;an ir al cielo de la fama.
    </p><h3 class="article-text">Nuevos tiempos&nbsp;</h3><p class="article-text">
        Si en la d&eacute;cada del 90 la Biblia de la ostentaci&oacute;n era la revista Caras, el libro sagrado de la belleza y la onda era Gente. Chicas preciosas, j&oacute;venes, delgadas con curvas sinuosas y con un halo de naturalidad digno de las clases medias acomodadas que suelen tener con qu&eacute; financiar las buenas dietas y el deporte, abrazaron durante aquellos veranos la aspiraci&oacute;n est&eacute;tica femenina.
    </p><p class="article-text">
        Doradas por el sol de Punta del Este, las musas inalcanzables de los 90 sol&iacute;an ser el sue&ntilde;o por alcanzar para el resto de las chicas que conoc&iacute;amos lo <em>in </em>y lo <em>out</em> a trav&eacute;s de las p&aacute;ginas de aquella publicaci&oacute;n. Los estilos se dictaban all&iacute;. Dictatoriales.&nbsp;
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1697294074917560619?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Pero el estallido de los 2000 tambi&eacute;n hizo a&ntilde;icos ese sue&ntilde;o y la desocupaci&oacute;n propici&oacute; m&aacute;s gente mirando televisi&oacute;n al mediod&iacute;a.&nbsp;Intrusos llegaba el 1 de enero del 2001 para meterse de llen&oacute; en la ab&uacute;lica vida de la crisis. <strong>De otrora chismes sobre actores o actrices, el ojo del chimento se centr&oacute; en los nuevos &ldquo;famosos&rdquo; surgidos de los realities.</strong> Y &eacute;stos, &aacute;vidos de prosperidad, se convirtieron en asiduos participantes del conventillo de la far&aacute;ndula.
    </p><p class="article-text">
        Entre ellos, se destacaba <strong>Silvina Luna</strong>, una hermosa rosarina de ojos color cielo y cejas tupidas, due&ntilde;a de una simpat&iacute;a arrolladora que en breve se convirti&oacute; en una de nuestras favoritas. La chica de al lado perfecta. Gran Hermano era la joya televisiva del momento y el programa que la hab&iacute;a lanzado. El canal Am&eacute;rica no tard&oacute; en producir su competencia, El Bar, donde otra morocha de ojos verdes tambi&eacute;n se convertir&iacute;a en una nueva belleza televisiva, Pamela David.
    </p><p class="article-text">
        Editorial Atl&aacute;ntida, que entre sus publicaciones contaba con la revista Gente, captaba que rota la aspiraci&oacute;n del sue&ntilde;o de un peso-un d&oacute;lar deb&iacute;a ir a buscar los pocos patacones que circulaban asoci&aacute;ndose con<strong> Jorge Rial</strong>, el fact&oacute;tum de Intrusos, para crear una nueva m&aacute;quina de fantas&iacute;as. As&iacute; naci&oacute; Paparazzi, un producto que marcar&iacute;a el rumbo de la belleza en los a&ntilde;os venideros.
    </p><p class="article-text">
        De tapas con chicas color oro en playas este&ntilde;as a nuevas bellezas de formas contundentes, pero a su vez cercanas y retratadas en estudios. <strong>Nuevos tiempos a medio camino entre las pulposas vedettes de los '70 tipo Moria Casan o Zulma Faiad y las et&eacute;reas Raquel Mancini o Araceli Gonz&aacute;lez de los '90.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Gerardo Sofovich, hacedor de muchas de las fantas&iacute;as masculinas de la &uacute;ltima mitad del siglo XX, rapid&iacute;simo de reflejos, pos&oacute; sus ojos tambi&eacute;n en estas nuevas beldades paridas al calor de los realities. Sum&oacute; a sus huestes a Silvina Luna, que ya hab&iacute;a sido una <em>cover girl </em>de Gente, y a Pamela David.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="&lt;blockquote class=&quot;instagram-media&quot; data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink=&quot;https://www.instagram.com/p/CB4FMNqD5LE/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Ser tapa de la revista Paparazzi, del elenco de Sofovich y visitantes asiduas del living de Intrusos ubic&oacute; a Luna y David junto a Luciana Salazar, reemplazante de la modelo Julieta Prandi en el programa c&oacute;mico Pon&eacute; a Francella, en la punta de lanza de una nueva camada de mujeres muy dif&iacute;ciles de etiquetar &ndash;&iquest;modelos? &iquest;vedettes? &iquest;actrices?&ndash; . Innegables fantas&iacute;as masculinas y, a su vez, nuevo canon est&eacute;tico para las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Llegaban las nuevas m&aacute;s lindas de la Argentina.
    </p><h3 class="article-text">Silvina, libre</h3><p class="article-text">
        La modelo Mar&iacute;a V&aacute;zquez, a mediados de los noventa, tir&oacute; casi sin querer uno de los grandes t&iacute;tulos de la d&eacute;cada: &ldquo;A los empresarios les gusta tener una modelo al lado&rdquo;. Una s&iacute;ntesis perfecta sobre lo que daba prestigio en aquellos a&ntilde;os de petulancia imp&uacute;dica. Ellos exhibiendo sus f&eacute;minas trofeos, ellas asegurando su futuro.
    </p><p class="article-text">
        Pero el devenir de los tiempos modific&oacute; la f&oacute;rmula y los objetos del deseo cambiaron de lugar. Hab&iacute;a llegado la hora de las chicas Paparazzi, los futbolistas generadores de d&oacute;lares y los pol&iacute;ticos, que ni con el &ldquo;que se vayan todos&rdquo; abandonaron el Olimpo de la frivolidad.
    </p><p class="article-text">
        Algo de lo que Silvina Luna siempre fue, a su modo, reticente. <strong>Dentro de su camada fue, quiz&aacute;s, la m&aacute;s libre a la hora del amor y el deseo. </strong>Siempre con novios fuera de la conveniencia y mostr&aacute;ndose m&aacute;s divertida que calculadora.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hasta padeciendo la violaci&oacute;n de su privacidad en aquella espantosa viralizacion de un acto &iacute;ntimo con un novio tan com&uacute;n como la situaci&oacute;n en la que se los expuso de manera cruel. Silvina, que rehu&iacute;a a esos esc&aacute;ndalos, debi&oacute; sobreponerse y lo hizo mientras tambi&eacute;n segu&iacute;a haciendo el duelo por la reciente p&eacute;rdida de sus padres. 
    </p><p class="article-text">
        Silvina libre, pero no de las c&aacute;maras.
    </p><h3 class="article-text">La peor pesadilla</h3><p class="article-text">
        Si algo ten&iacute;an las revistas de la factor&iacute;a Atl&aacute;ntida era el cuidado absoluto en la venta de sus productos: photoshop a la orden del d&iacute;a. Una perfecci&oacute;n absoluta que muchas revistas de la &eacute;poca emulaban. Hombres, por ejemplo. La belleza entraba en un terreno peligroso, m&aacute;s aun del que ya exist&iacute;a desde tiempo inmemorial.
    </p><p class="article-text">
        En el traspaso de <strong>Marcelo Tinelli</strong> de Telef&eacute; a Canal 9, mientras buscaba renovar su programa, apareci&oacute; una veta inesperada que daba rating: un desfile de estas nuevas modelos someti&eacute;ndose a primeros planos de sus colas con una c&aacute;maras que parec&iacute;a traspasar la pantalla para exponerlas hasta en su &uacute;ltimo pliegue. La pavura corri&oacute; entre las chicas, m&aacute;s cuando solo unas pocas, entre ellas, Luciana Salazar &ndash;que ya hab&iacute;a modificado bastante su bello rostro para ser m&aacute;s inalcanzable a&uacute;n&ndash; pod&iacute;an soportar esos primeros planos letales.
    </p><p class="article-text">
        Se dispar&oacute; la desesperaci&oacute;n por los tratamientos est&eacute;ticos corporales, en especial los electrodos, un m&eacute;todo que cada vez que le pon&iacute;an un micr&oacute;fono a la rubia, dec&iacute;a que era su secreto. <strong>La moda del electroshock en las nalgas prendi&oacute; como reguero de p&oacute;lvora, hasta para las mortales. </strong>Las tasas chinas tra&iacute;an, adem&aacute;s de crecimiento sostenido, la posibilidad de nuevos retoques y tratamientos. Todas pod&iacute;amos ir al cielo de la fama.
    </p><p class="article-text">
        Para el 2006 y con la llegada de Bailando por un sue&ntilde;o, el reality de la danza mix entre famosos y &ldquo;apenas conocidos&rdquo; conducido por&nbsp; Marcelo Tinelli, el mal&oacute;n de chicas queriendo ser parte del para&iacute;so de las celebridades se engros&oacute; y cambi&oacute; el panorama venidero. Plata y exposici&oacute;n. Ir al gimnasio, hacerse toques y esperar el milagro de ser famosas, deseables y &iquest;felices?
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            <span class="title">
                Silvina Luna en una de sus presentaciones en Bailando por un sueño                            </span>
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        En paralelo, por esos a&ntilde;os otra revista de chimentos decidi&oacute; no usar Photoshop, algo que no tuvo un efecto precisamente saludable: produc&iacute;a da&ntilde;o a la autoestima de las que sal&iacute;an de casualidad. Como si ya no fuera posible una foto sin retoques. En vez de relajar al p&uacute;blico, mostrando que todos venimos con detalles de f&aacute;brica, la audiencia se convirti&oacute; en un implacable jurado que devoraba a la retratada. <strong>La celulitis convertida en un crimen.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esa locura fue creciendo a&ntilde;o tras a&ntilde;o de la mano de redes sociales, filtros y nuevas t&eacute;cnicas para transformarse en mu&ntilde;ecas ideales. <strong>Cada nueva &ldquo;chica del momento&rdquo;, m&aacute;s all&aacute; de su belleza natural, aporta un nuevo </strong><em><strong>touch</strong></em><strong> quir&uacute;rgico para alcanzar la fama.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Silvina Luna siempre fue una chica com&uacute;n, que sol&iacute;a tener novios comunes y vacaciones playeras comunes.&nbsp; &iquest;Cu&aacute;nto debe haber influido la presi&oacute;n y el miedo de ser vista tal cual era para cambiar una parte de su cuerpo? La devoci&oacute;n al pareo para levantarnos de la reposera o meternos al mar con shorts indica que esa angustia latente seguramente la acompa&ntilde;&oacute; tambi&eacute;n a ella. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La d&eacute;cada que comenz&oacute; en el 2010 fue la d&eacute;cada en la que Silvina se someti&oacute; a esa tr&aacute;gica intervenci&oacute;n con el doctor <strong>An&iacute;bal Lotocki.</strong> La d&eacute;cada que, se supone, comenz&oacute; con un cambio de mirada sobre los cuerpos femeninos. Cuerpos hegem&oacute;nicos versus libertad est&eacute;tica cuestionados desde la palabra. Fuerte condena a quien habla del f&iacute;sico del otro, mientras en Instagram la imparable maquinaria de la presi&oacute;n por alcanzar lo imposible nos bombardea, silenciosa. C&oacute;mo debe haberla presionado a Silvina que encima trabajaba con su cuerpo.
    </p><p class="article-text">
        Nunca mejor dicho eso de &ldquo;una imagen vale m&aacute;s que mil palabras&rdquo;. Desde cualquier <em>storie </em>de instagram nos asedia en silencio la fantas&iacute;a de una corporalidad perfecta hacedora de una vida ideal, gan&aacute;ndole la partida a las discusiones p&uacute;blicas. Colas, bocas, pechos, piernas obligadas a parecer talladas para aprobar un est&aacute;ndar que se corre cada d&iacute;a m&aacute;s de lo posible.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&nbsp;Al p&aacute;nico general que provoca hoy no caer en la&nbsp; pobreza se le suma la pavura de ser vistas como &ldquo;feas&rdquo;.</strong> Y lo digo en femenino porque, si bien los hombres empezaron en estos &uacute;ltimos tiempos a padecer estas imposiciones, siguen siendo las mujeres las v&iacute;ctimas de esta alienaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mientras nos lamentamos por esta tragedia, la p&eacute;rdida irreparable de Silvina, &iquest;cu&aacute;ntas de nosotras estamos en paralelo pidiendo presupuesto a un m&eacute;dico o esteticista (porque ahora todo se vende como no invasivo) para hacernos algo pues ya nunca alcanza? <strong>Jam&aacute;s se es lo suficientemente flaca, linda o joven para llegar al est&aacute;ndar;&nbsp; un agobio continuo de exigencias que nos atraviesa a todas.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tanto que mientras escribo esto pienso que hubiera podido ser m&aacute;s feliz de haber sido linda. Linda como Silvina.
    </p><p class="article-text">
        <em>LA/DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lorena Alvarez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/linda-silvina_129_10479733.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 01 Sep 2023 09:01:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Opinión,Silvina Luna]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Quién te crees que sos? ¿Rodolfo Bebán?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/crees-sos-rodolfo-beban_129_9244388.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cd920702-7b7b-4a88-aa7d-9c1486e6b61b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Rodolfo Bebán murió este sábado a los 84 años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El actor, fallecido este último sábado, representó como nadie el arquetipo varonil de una época. A puro talento, nuestro Alain Delon entró en la cultura popular con refrán propio.</p></div><p class="article-text">
        Nadie que haya vivido durante los sesenta, setenta y ochenta dej&oacute; de escuchar alguna vez, ante alguna soberbia masculina, la frase:<strong> &ldquo;&iquest;Qui&eacute;n te crees que sos? &iquest;</strong><a href="https://www.eldiarioar.com/temas/rodolfo-beban/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Rodolfo Beb&aacute;n</strong></a><strong>?&rdquo;</strong>. Es que el actor, <a href="https://www.eldiarioar.com/espectaculos/murio-84-anos-actor-rodolfo-beban_1_9244034.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fallecido este &uacute;ltimo s&aacute;bado</a>, <strong>represent&oacute; como nadie el arquetipo varonil de una &eacute;poca</strong>: mezcla de recia masculinidad y belleza perfecta. A puro talento, <strong>nuestro Alain Delon entr&oacute; en la cultura popular con refr&aacute;n propio.&nbsp;&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Imposible no querer que el billete de 20 pesos tuviera su rostro interpretando a Juan Manuel de Rosas en reemplazo del pr&oacute;cer federal al que caracteriz&oacute; en la pel&iacute;cula biogr&aacute;fica dirigida por <strong>Manuel Ant&iacute;n</strong> en 1972.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De gal&aacute;n de telenovela a actor de car&aacute;cter sin ningunear nunca el origen masivo de su popularidad, a pesar de haber sido dirigido por prestigiosos directores. As&iacute;, de protagonizar la pieza teatral <em>Las mariposas son libres</em> junto a <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/susana-gimenez/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Susana Gim&eacute;nez</strong></a> -obra que marcar&iacute;a el ascenso de modelo a actriz de su coprotagonista- pas&oacute; a representar la muerte m&aacute;s larga en la cinematograf&iacute;a nacional bajo la lente de <strong>Leonardo Favio</strong>. El film<strong> </strong><em>Juan Moreira</em><strong> </strong>convocaba a dos millones de espectadores, mientras su protagonista no ten&iacute;a ning&uacute;n empacho en seguir acompa&ntilde;ando la cotidianeidad de las familias argentinas a trav&eacute;s de exitosas tiras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por esos a&ntilde;os encabezaba el elenco de la exitos&iacute;sima<strong> </strong><em>Malevo</em><strong>,</strong> teleteatro emitido en horario nocturno por Canal 9, donde conoci&oacute; a quien fuera su segunda esposa, <strong>Gabriela Gilli</strong>. Con <strong>Claudia Lapac&oacute;</strong>, actriz con la cual conform&oacute; una de las parejas m&aacute;s hermosas de los 60, tuvo un matrimonio de varios a&ntilde;os. <strong>Guardi&aacute;n celoso de su privacidad, poco se sabe de su vida &iacute;ntima. </strong>Nunca bas&oacute; su carrera ni en esc&aacute;ndalos ni en romances, aunque despu&eacute;s de enviudar de la actriz de <em>Un mundo de 20 asientos</em>, el ojo medi&aacute;tico pos&oacute; su lente sobre &eacute;l pues se hab&iacute;a convertido en uno de los solteros m&aacute;s codiciados. Su relaci&oacute;n con <strong>Adriana Castro</strong> despert&oacute; el inter&eacute;s de la prensa rosa, algo poco usual en la carrera del actor de <em>El Gato</em>.
    </p><p class="article-text">
        A principio de la d&eacute;cada del ochenta se vio envuelto en una fuerte pol&eacute;mica. Fue cuando protagoniz&oacute; <em>La invitaci&oacute;n</em>, junto a<strong> Graciela Alfano</strong>, pel&iacute;cula basada en un libro de Beatriz Guido, muy cuestionada por las escenas de maltrato animal. <strong>Aunque para la taquilla pas&oacute; sin pena ni gloria, sus int&eacute;rpretes rompieron la Matrix de la belleza hegem&oacute;nica: Beb&aacute;n y Alfano en la misma pantalla.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En esa misma d&eacute;cada, en televisi&oacute;n y usufructuando ir&oacute;nicamente su imagen de &ldquo;duro&rdquo;, fue parte de una comedia familiar del tipo <em>Los tuyos, los m&iacute;os y los nuestros</em> junto a <strong>Silvia Montanari</strong>: <em>Los otros y nosotros. </em>Una psic&oacute;loga feminista se enamoraba de un viudo bastante machista, armando una familia ensamblada. Los hijos en cuesti&oacute;n fueron algunas de las estrellas de las d&eacute;cadas siguientes: <strong>Adri&aacute;n Suar</strong>, <strong>Diego Torres</strong>, <strong>Florencia Pe&ntilde;a</strong>, entre otros.
    </p><p class="article-text">
        En los noventa fue protagonista de uno de los grandes sucesos de la televisi&oacute;n argentina, nuestro <em>House of Cards</em>: <em>El precio del poder</em>. Se trataba de un drama pol&iacute;tico escrito por <strong>Hugo Moser</strong>, donde su Lucio Santini representaba a un empresario corrupto que pugnaba por sacar ventaja de las privatizaciones del menemismo de la pizza y el champagne. Esta saga familiar supon&iacute;a los entretelones de los v&iacute;nculos entre el empresariado y la pol&iacute;tica. La serie mezclaba la ficci&oacute;n con nombres de pol&iacute;ticos reales. Era la &eacute;poca en la que <em>Los due&ntilde;os de la Argentina</em>, libro de <strong>Luis Majul</strong> alcanzaba un &eacute;xito descomunal y Lucio se asemejaba en el imaginario popular a un estereotipo que en la vida real bien podr&iacute;a haber sido <strong>Franco Macri</strong>, el<em> pater familias</em> de una de las m&aacute;s poderosas dinast&iacute;as del pa&iacute;s. Despu&eacute;s de dos muy exitosas temporadas, la ficci&oacute;n se mud&oacute; a Canal 2, pero esta vez encabezada por <strong>Federico Luppi</strong>. El rating no acompa&ntilde;&oacute;. Beb&aacute;n, que a&uacute;n ten&iacute;a exclusividad con el canal de <strong>Alejandro Romay</strong>, tom&oacute; el papel de &ldquo;Marco, el candidato&rdquo;, un pol&iacute;tico aspirante al sill&oacute;n de Rivadavia, absolutamente honesto, lo que el segundo lustro de los noventa parec&iacute;a estar reclamando. Al igual que la formula Bord&oacute;n-&Aacute;lvarez, la serie no lleg&oacute; a convencer a la audiencia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El actor Rodolfo Bebán                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Sin prejuicios, Beb&aacute;n pod&iacute;a pasar de protagonizar pel&iacute;culas de reconocimiento internacional como el film <em>Del brazo y por la calle</em>, cuyo guion relataba los avatares sentimentales de una joven pareja (su protagonista, <strong>Evangelina Salazar</strong>, fue premiada por su actuaci&oacute;n en San Sebasti&aacute;n) a ser parte de &eacute;xitos estivales marplatenses como <em>Somos hombres y algo m&aacute;s, </em>junto a los galanes m&aacute;s populares de la &eacute;poca, <strong>Claudio Garc&iacute;a Satur </strong>y <strong>Arnaldo Andr&eacute;</strong>, llenando el teatro de suspiros. Pod&iacute;a destacarse en televisi&oacute;n con obras cl&aacute;sicas de la literatura como <em>Cumbres borrascosas</em> u <em>Otelo</em> as&iacute; como tambi&eacute;n pod&iacute;a compartir cartel con la talentosa y prestigios&iacute;sima Alicia Bruzzo en <em>Misery</em> o subir a escena acompa&ntilde;ando a modelos que quer&iacute;an consagrarse en las tablas (tal fue le caso de <strong>Araceli Gonz&aacute;lez</strong> en <em>Y las sirenas cantar&aacute;n&hellip;</em>).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de a&ntilde;os de no hablarse con Claudia Lapac&oacute;, en  2011 protagoniz&oacute; junto a ella y a <strong>Alfredo Alc&oacute;n </strong><em>Filosof&iacute;a de vida</em>, donde los tres se sacaban chispas sobre el escenario.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Retirado de la vida p&uacute;blica, al mejor estilo de los grandes mitos cinematogr&aacute;ficos del siglo pasado, no permiti&oacute; que fu&eacute;ramos testigos ni de su vejez ni de sus enfermedades. </strong>Quiz&aacute;s, convencido de que sus ojos y su voz -impresa en varios discos recitados- deb&iacute;an mantenerse intactos en la memoria de todos aquellos que alguna vez le espetaron a otro &ldquo;&iquest;Qui&eacute;n te crees que sos? &iquest;Rodolfo Beban?&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        <em>LA</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lorena Alvarez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/crees-sos-rodolfo-beban_129_9244388.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Aug 2022 22:13:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Rodolfo Bebán,Teatro,Cine,Televisión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Johnny Depp y Amber Heard, fin del juicio: nos habíamos amado y dañado tanto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/johnny-depp-amber-heard-juicio-habiamos-amado-danado_129_9054405.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6020c009-8985-4170-9f5d-4f71c37bf067_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Johnny Depp y Amber Heard, fin del juicio: nos habíamos amado y dañado tanto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta semana, un jurado del estado de Virginia, falló a favor de Johnny Depp en una demanda contra su exesposa Amber Heard, declarada “responsable” de difamar al actor por asegurar que cometió violencia doméstica contra ella y obligada a pagarle 15 millones de dólares. El hipermediatizado juicio expuso descarnademente la intimidad de unas de las parejas más celebres y autodestructivas de Hollywood.</p></div><p class="article-text">
        Una hermosa y adinerada ex pareja conformada por celebridades de Hollywood en medio de un juicio por difamaci&oacute;n, exhibe sus miserias, mientras la contienda legal es transmitida en directo por la televisi&oacute;n en tiempos de redes sociales. O sea, todo lo que cualquier productor cinematogr&aacute;fico desea como base para un gui&oacute;n.&nbsp;Los protagonistas del juicio, <a href="https://www.eldiarioar.com/mundo/fallo-favor-johnny-depp-demanda-difamacion-actriz-amber-heard_1_9045270.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Johnny Depp y Amber Heard</strong></a>, fueron durante semanas la carne premium que todos devoramos por televisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El contexto es un mundo enfrentado ante las distintas posturas respecto al &ldquo;te creo&rdquo;, las denuncias, la cultura de la cancelaci&oacute;n y la agresi&oacute;n a puertas cerradas (muy dif&iacute;cil de probar para las v&iacute;ctimas a la hora de la denuncia en un mundo donde la violencia hacia las mujeres crece a un ritmo descontrolado). Las discusiones que en los &uacute;ltimos tiempos fueron un constante blanco y negro y al no poder ser matizadas desde sus distintas aristas terminaron estallando de la peor manera: en medio del juicio entre el actor de &ldquo;Cry Baby&rdquo; y la actriz de &ldquo;Aquaman&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Los espectadores, a trav&eacute;s de las redes sociales, actuaron como jueces iracundos. <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/veredicto-final-amber-heard-difamo-johnny-depp_1_9045486.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Antes de la resoluci&oacute;n ya hab&iacute;an encontrado al culpable</a>: Amber Heard. La actriz pas&oacute; de v&iacute;ctima a victimaria mientras que muchos de los que protestaban por la cultura de la cancelaci&oacute;n ped&iacute;an que la despidieran de &ldquo;Aquaman 2&rdquo;, su pr&oacute;xima pel&iacute;cula.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>La cocina del show</strong></h3><p class="article-text">
        Luego del controvertido divorcio de la pareja, en diciembre de 2018, Amber public&oacute; una columna en el Washington Post titulado &ldquo;Habl&eacute; en contra de la violencia sexual y enfrent&eacute; la ira de nuestra cultura. Eso tiene que cambiar&rsquo;. Aunque jam&aacute;s nombr&oacute; a su ex esposo, Depp decidi&oacute; llevar a la corte a Heard por la posibilidad de perder contratos con los grandes estudios.&nbsp;Si se comprobaba que ella lo hab&iacute;a difamado, el actor ped&iacute;a que se lo compensar&aacute; con 50 millones de d&oacute;lares por los da&ntilde;os provocados en su ya alica&iacute;da carrera. Ella respondi&oacute; con una contrademanda: si resultaba ganadora, &eacute;l deb&iacute;a resarcir su honor con 100 millones de d&oacute;lares. El show del juicio se vio casi en vivo.
    </p><p class="article-text">
        La misma noche en la que se conoci&oacute; el veredicto donde Depp sali&oacute; triunfante, el soci&oacute;logo Mariano Canal escribi&oacute; en su cuenta de tuiter: &ldquo;La acusaci&oacute;n contra Depp era un torpedo directo a la l&iacute;nea de flotaci&oacute;n de la educaci&oacute;n emocional y hormonal de toda una generaci&oacute;n de chicas de los 90s&rdquo;. Fue una de las tantas miradas generacionales sobre el caso.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Toda la sensibilidad indie, darkie, tal vez bisexualmente ambiagua de una generaci&oacute;n se construyo alrededor de Depp, no es Cacho Casta&ntilde;a, todo ese fandom idiota que lo bancaba en el juicio se form&oacute; sentimentalmente con &eacute;l. El victimario err&oacute;neo&rdquo;, concluy&oacute; Canal.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Detr&aacute;s de la iron&iacute;a es probable que el equipo legal del actor explotara muy bien ese punto: la memoria cinematogr&aacute;fica.</strong> No solo bas&aacute;ndose en las&nbsp; pel&iacute;culas de Depp sino situ&aacute;ndonos en otra &eacute;poca. Tanto que sus ex novias salieron a defenderlo. Todas chicas de la generaci&oacute;n X, sus compa&ntilde;eras de los d&iacute;as salvajes. &iquest;Cu&aacute;nto ten&iacute;a que perder a la hora de ventilar los trapos sucios de esa tumultuosa relaci&oacute;n marcada por los excesos?. Poco.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La construcci&oacute;n de su fama coincidi&oacute; con una &eacute;poca donde el exceso y las relaciones peligrosas dentro y fuera de la pantalla eran moneda corriente. Y &eacute;l estelariz&oacute; varias. </strong>De ambos lados de la pantalla.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Bajo mi piel</strong></h3><p class="article-text">
        Durante todo el juicio la exposici&oacute;n de esa pareja t&oacute;xica, desmedida, narcisista y dependiente fue utilizada estrat&eacute;gicamente por la defensa de Depp. Y se abri&oacute;, tambi&eacute;n, la puerta para colar un gris en esta historia: la autodestrucci&oacute;n, algo que en los 80 y 90 era parte de nuestra propia vida y del cine que constru&iacute;a la &eacute;poca.
    </p><p class="article-text">
        Mientras en la taquilla se suspiraba por films de culto como<em> &ldquo;Betty Blue&rdquo; </em>donde su protagonista, la bell&iacute;sima actriz Beatrice Dalle, daba vida a una joven desequilibrada que en medio de una apasionada historia de amor se saca un ojo, en su vida real la francesa no le hac&iacute;a mella a su personaje. Despu&eacute;s de ser encarcelada por robar joyas - entre otras varias&nbsp; tropelias-&nbsp; termin&oacute; cas&aacute;ndose en segundas nupcias con un preso acusado por violaci&oacute;n. Su primer c&oacute;nyuge, un artista del que ella adopt&oacute; su apellido, se hab&iacute;a suicidado tiempo atr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Nada que provocar&aacute; la envidia de varios realizadores de la &eacute;poca abocados a recrear historias s&oacute;rdidas. Luc Besson retrat&oacute; una ambigua relaci&oacute;n como <em>&ldquo;Le&oacute;n y Mathilda&rdquo; </em>donde un asesino profesional queda al cuidado de una ni&ntilde;a de once a&ntilde;os dispuesta a vengar la muerte de sus padres. Oliver Stone estren&oacute; sus &ldquo;Asesinos por naturaleza&rdquo; representando el amor indestructible de una pareja que asesina en serie. Los protagonistas, Woody Harrelson y Juliette Lewis, no ahorraban balas en un<em> road movie </em>con sexo y sangre.
    </p><p class="article-text">
        La misma sangre que para cerrar la d&eacute;cada e iniciar el siglo se intercambiaban Angelina Jolie y Billy Bob Thornton para demostrar su amor. La ardiente pareja de actores no solo llevaba un colgante con la sangre de su amado sino que hab&iacute;an adoptado una rata y dorm&iacute;an bajo un cuadro que rezaba &ldquo;Hasta el final de los tiempos&rdquo; y hab&iacute;a sido escrito tambi&eacute;n con sangre. 
    </p><p class="article-text">
        Durante el juicio Depp habl&oacute; sobre el tatuaje que tanto le molestaba a Amber e hizo una media sonrisa sabiendo que las c&aacute;maras iban a capturar ese gui&ntilde;o:<em> &ldquo;Winona forever&rdquo;</em>, la referencia amorosa a su ex pareja, la actriz Winona Ryder. Johnny se compromet&iacute;a a llevar bajo su piel a su amada en tiempos donde el l&aacute;ser corrector a&uacute;n no se usaba.&nbsp;Cabe recordar que el protagonista de <em>&ldquo;&iquest;A qui&eacute;n ama Gilbert Grape?&rdquo; </em>y Winona Ryder eran la pareja perfecta para los tabloides: bellos, j&oacute;venes, libres y con carreras mete&oacute;ricas.&nbsp; Ella de una belleza sutil y cl&aacute;sica que evocaba a la et&eacute;rea Audrey Hepburn pero criada en una comunidad hippie. A su vez Depp parec&iacute;a un nuevo James Dean sensible, mientras coqueteaba con la vida de un rockstar descontrolado. Todo lo que los paparazzi aman. Su separaci&oacute;n definitiva lleg&oacute; luego de varias rupturas y reconciliaciones dejando a Winona deprimida y a Johnny tan triste que el director Tim Burton aseguraba que ya nunca volver&iacute;a a ser el mismo. Del brazo quit&oacute; el &ldquo;na&rdquo; del tatoo dejando una fatal predicci&oacute;n para su vida: <em>&ldquo;Wino (borracho) for ever&rdquo;.</em>&nbsp; 
    </p><p class="article-text">
        El otro gran personaje que acapar&oacute; la atenci&oacute;n del juicio fue la abogada de Depp, Camille Vasquez. Un modelo de mujer 2022 perfecto. Joven, profesional, de origen latino, integrante de un equipo de trabajo constituido por hombres y mujeres en id&eacute;ntica proporci&oacute;n. Y que encima, como nota de color, comparte nombre de pila con la reconocida intelectual feminista Camille Paglia, cuyas disdencias con ciertas practicas del feminismo actual la han convertido en una eterna &ldquo;pol&eacute;mica&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante el juicio la abogada fue implacable, segura y asertiva. Tanto que probablemente tenga su propia historia cinematogr&aacute;fica: la mujer que encabez&oacute; la defensa de Depp, el actor que pod&iacute;a perder todo y termin&oacute; el juicio con un &ldquo;me devolvieron la vida&rdquo;. En el juicio apareci&oacute; que en esa vida hab&iacute;a, entre muchas cosas, adicci&oacute;n, dinero, violencia, autodestrucci&oacute;n.&nbsp; Una triste historia m&aacute;s dentro de la meca de los sue&ntilde;os con un p&uacute;blico &aacute;vido por transferir las discusiones de la &eacute;poca -cancelaci&oacute;n, presunci&oacute;n de inocencia hasta que se demuestre lo contrario o violencia dom&eacute;stica- en la alcoba de dos estrellas. <strong>En el juicio qued&oacute; en evidencia cu&aacute;nto se da&ntilde;aron.&nbsp; Parec&iacute;an dos personas que lo ten&iacute;an todo, pero s&oacute;lo necesitaban algo: ayuda.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>LA</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lorena Alvarez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/johnny-depp-amber-heard-juicio-habiamos-amado-danado_129_9054405.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Jun 2022 03:05:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Johnny Depp y Amber Heard, fin del juicio: nos habíamos amado y dañado tanto]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Johnny Depp,Amber Heard,Juicio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Después de su muerte empieza una nueva temporada en la vida de Ricardo Fort]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/despues-muerte-empieza-nueva-temporada-vida-ricardo-fort_129_8764240.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/79a5ec72-8ecb-4592-9479-4ed46c4e40f8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Después de su muerte empieza una nueva temporada en la vida de Ricardo Fort"></p><p class="article-text">
        A d&iacute;as del cumplea&ntilde;os n&uacute;mero 18 de los mellizos Marta y Felipe Fort, su tutor legal - y ex novio de su padre Ricardo - el personal trainer Gustavo Mart&iacute;nez decidi&oacute; arrojarse al vac&iacute;o desde el piso 21 del departamento que compart&iacute;a con los chicos en el barrio de Belgrano. El 25 de febrero deb&iacute;a dejar la custodia legal de los hermanos. <strong>As&iacute; fue como comenz&oacute; una nueva temporada en la vida, despu&eacute;s de la muerte, de Ricardo Fort.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Con el suficiente tiempo y distancia, volvemos a posar los ojos en esos dos mil y su manto sagrado de d&eacute;cada politizada. Quiz&aacute;s ya estamos en condiciones de pensarla como una continuaci&oacute;n de los 90 con discursos oficiales m&aacute;s solemnes en la superficie, pero con una base a&uacute;n m&aacute;s fr&iacute;vola que la anterior d&eacute;cada. Los empobrecidos 2000 cambiaron la revista aspiracional hist&oacute;rica, &ldquo;Gente&rdquo;, vidriera de la socialit&eacute; vern&aacute;cula, por otra publicaci&oacute;n de la misma editorial que comprendi&oacute; por cual canaleta se ir&iacute;a el consumo: lo posible y no lo perfecto. Se llam&oacute; &ldquo;Paparazzi&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El canal Am&eacute;rica hab&iacute;a estrenado en el 2000 &ldquo;Intrusos&rdquo;, un programa con un dream team de chimenteros al mando del experimentado Jorge Rial. Un &eacute;xito en los mediod&iacute;as desocupados de esos a&ntilde;os que se mantuvo firme cuando la soja comenz&oacute; a aumentar su precio.
    </p><p class="article-text">
        Con una televisi&oacute;n que desde fines de los noventa ahorraba en pesos, la nueva selecci&oacute;n&nbsp;de celebridades iba desde participantes de reality shows hasta nuevas vedettes: chicas que reemplazaron -en el deseo de las plateas masculinas y en anhelo est&eacute;tico- a las delicadas, esbeltas y naturales modelos top de los 90. De alt&iacute;simas y delgadas chicas &ldquo;bien&rdquo; a pulposas chicas de barrio. De aspirantes a novias de empresarios de primera l&iacute;nea -la modelo Mar&iacute;a V&aacute;zquez dio una frase para portada de revista: &ldquo;todos los empresarios quieren una modelo al lado&rdquo;- a futuras esposas de nuevos ricos. Las rubias debilidades que pasaban los a&ntilde;os y cambiaban los par&aacute;metros est&aacute;ndar, pero sab&iacute;an del poder de las diferentes bellezas.
    </p><p class="article-text">
        En ese nuevo contexto Editorial Atl&aacute;ntida decide lanzar &ldquo;Paparazzi&rdquo;, dirigida por Jorge Rial y Luis Ventura, su socio televisivo, tambi&eacute;n de ladero. La revista, que era un cat&aacute;logo de chicas que pod&iacute;an vender ropa interior o mallas, lanzaron al estrellato a muchas mujeres que a&uacute;n hoy siguen en el medio. Desde la contundente Luciana Salazar sin tantos retoques a la belleza angelical de Pamela David. De Wanda Nara, quien declar&oacute; que a&uacute;n era virgen, a Sabrina Rojas y su cara tallada. De Silvina Luna, con sus curvas irresistibles&nbsp;a Celina Rucci con su estilo femme fatale. Y junto a ella, en una supuesta y casual nota, pudimos conocer a Ricardo Fort como el el deslumbrante nuevo amigo de la bella vedette, casada en ese entonces con el cu&ntilde;ado de un encumbrado pol&iacute;tico. La revista la mostraba en una playa distendida y, de alguna manera, poniendo en duda su matrimonio ante la cercan&iacute;a de este nuevo amigo. Fue un gran &ldquo;que hablen mal, bien, m&aacute;s o menos pero que hablen&rdquo;. La m&aacute;xima del mundillo art&iacute;stico que ac&aacute; funcion&oacute; a la perfecci&oacute;n. Todos posaron los ojos en este fornido y apuesto morocho de ojos claros.&nbsp;Y en pinza con la tele, la presencia del muchacho aument&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Primero, porque Fort adem&aacute;s era un millonario, heredero de la marca de chocolates y barritas de cereales que anunciaba en &ldquo;Intrusos&rdquo;. Segundo, por su magnetismo y sus excentricidades. En a&ntilde;os, en los que para buena parte de la clase media viajar o consumir era su norte, <strong>Ricardo fue consumo ir&oacute;nico y luego algo que en el fondo tocaba la fibra de la ambici&oacute;n. &iquest;Qui&eacute;n no quiere ser millonario? </strong>A medida que se alejaban los a&ntilde;os del estallido y nos acercamos a las tasas chinas, el exceso empez&oacute; a caracterizar a los dos mil. El a&ntilde;o que se instala la Asignaci&oacute;n Universal por Hijo tambi&eacute;n estalla la fama del medi&aacute;tico. Consumo para todos.
    </p><p class="article-text">
        Ricardo era parte, como en las mejores historias televisivas de familias millonarias, de una saga digna de seis temporadas. Nieto de un catal&aacute;n llegado a estas tierras en su adolescencia con la ola de inmigrantes, Felipe, es quien coloca la piedra basal del imperio con una f&aacute;brica de chocolates. Separado de su esposa madre de sus hijos, el fundador pasa sus a&ntilde;os finales junto a una compatriota Aschira. Nadie sab&iacute;a que Aschira, la astr&oacute;loga televisiva, alegre, chillona y de bijouterie llamativa tambi&eacute;n,  pertenec&iacute;a a esa dinast&iacute;a. Aunque sus miembros no la reconocieran.
    </p><p class="article-text">
        Casada con Felipe, ambos en segundas nupcias, tambi&eacute;n tuvieron una hija, Paloma, cuya relaci&oacute;n con sus hermanos era casi nula. Felipe hab&iacute;a vuelto a ser padre a la edad que sus hijos tambi&eacute;n hab&iacute;an empezado a tener descendencia. Como en todo buen culebr&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ricardo nace en el a&ntilde;o del mayo franc&eacute;s y su abuelo muere el a&ntilde;o del Cordobazo. En un contexto donde los baby boom se rebelaron a los mandatos impuestos, Carlos Fort, uno de los hijos de Don Felipe y padre de Ricardo, toma la empresa por las astas y empieza a crear el imperio.
    </p><p class="article-text">
        En parte gracias a los chocolates Jack que tra&iacute;an de regalo mu&ntilde;equitos que iban desde los famosos personajes animados de Manuel Garcia Ferr&eacute;- nuestro Walt Disney, creador de Anteojito, Hijitus, Larguirucho, Profesor Neurus, Oaky, Petete y Calcul&iacute;n-&nbsp; hasta los luchadores del gran programa infantil de la &eacute;poca: &ldquo;Titanes en el ring&rdquo;. &ldquo;Jack&rdquo; a&uacute;n hoy se guarda en la memoria emotiva de los ni&ntilde;os de los convulsionados '70. &iquest;Qui&eacute;n no quer&iacute;a su Momia en la colecci&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        Carlos, un as para los negocios, ten&iacute;a una histri&oacute;nica esposa, al igual que su padre. Cantante frustrada y de una belleza significativa, Marta fue la musa del peque&ntilde;o Ricardo.
    </p><p class="article-text">
        Lejos de la pasi&oacute;n empresarial paterna, el peque&ntilde;o heredero sent&iacute;a mayor fascinaci&oacute;n por esa madre due&ntilde;a de un aura de diva cinematogr&aacute;fica. En los 90, d&eacute;cada reina madre del exhibicionismo,&nbsp;la empresa segu&iacute;a en manos de su padre Carlos que confiaba en otro de sus hijos para continuar el legado. Ricardo no era el elegido por ese progenitor r&iacute;gido que no le permit&iacute;a que cumpliese su sue&ntilde;o de ser famoso y, a su vez, lo cohib&iacute;a de disfrutar tranquilamente de su elecci&oacute;n sexual. Ante la presi&oacute;n impuesta, Ricardo viaja a Miami, su lugar en el mundo, con el prop&oacute;sito de alcanzar la fama. No lo consigue y vuelve a la Argentina y quiere entrar en los medios de comunicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En la segunda mitad de los 90, una Argentina harta y empobrecida lo hace pasar sin pena ni gloria&nbsp;en su intento. Pero aporta, en su lucha contra su propio padre, una idea que los har&iacute;a a&uacute;n m&aacute;s millonarios: las barritas de cereales. Snacks que sol&iacute;a consumir en Miami y Los &Aacute;ngeles.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La fama</strong>
    </p><p class="article-text">
        Marcelo Tinelli a&uacute;n ten&iacute;a intacto el olfato sobre qu&eacute; le atra&iacute;a a su p&uacute;blico. Para los 2000, Tinelli not&oacute; que haciendo desfilar a las modelos de &ldquo;Paparazzi&rdquo; el rating sub&iacute;a desmedidamente y apost&oacute; a humoristas y chicas con poca ropa. Hab&iacute;a aterrizado del familiar Telef&eacute; a Canal 9 y fue un golazo en el rating. Tinelli compr&oacute; el formato de un programa exitoso en otros pa&iacute;ses: un concurso de baile de famosos: &ldquo;Bailando por un sue&ntilde;o&rdquo;. Su reconversi&oacute;n. La primera temporada const&oacute; de sobriedad, pero alguna pelea entre los participantes con el jurado de notables le advirtieron que pod&iacute;a agregar una impronta local para sumar rating.
    </p><p class="article-text">
        Y nada mejor que sumar chicas &aacute;vidas de fama para armar noche a noche un esc&aacute;ndalo. De &ldquo;Bailar por un sue&ntilde;o&rdquo; a &ldquo;Pelear por la fama&rdquo;. Y all&iacute; entonces hizo su aparici&oacute;n m&aacute;gica Ricardo como novio de varias de esas chicas. Telenovela diaria con disputas y l&aacute;grimas. <strong>Su m&aacute;ximo anhelo se concretaba. Era famoso. </strong>Sus apariciones hac&iacute;an estallar el rating con su derroche y exceso.
    </p><p class="article-text">
        En esos a&ntilde;os con colas para comprar electrodom&eacute;sticos y jeans,&nbsp; la foto de &eacute;l con tapado de piel y avi&oacute;n privado era usada para contar cualquier gasto excesivo. <strong>El meme antes del meme. Muy hijo de ese tiempo llamado &ldquo;54 por ciento de los votos&rdquo;. A gastar que se acaba el mundo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Aunque sus excentricidades de &iacute;ndole monetaria y su falta de pudor y recato para exhibirlas, tambi&eacute;n le trajeron conflictos familiares. Los empleados de la empresa quer&iacute;an aumentos y nadie pod&iacute;a ocultarles que no daban los n&uacute;meros. <strong>Ricardo era s&iacute;mbolo de malgasto.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Abrir la puerta</strong>
    </p><p class="article-text">
        Un d&iacute;a dej&oacute; atr&aacute;s el alquiler de novias y pudo ser feliz con su verdadero Ricardo.&nbsp;Aparecieron otros amores, otros esc&aacute;ndalos y pudo dejar a sus hijos en manos de un ex novio en el que confiaba. M&uacute;ltiples operaciones est&eacute;ticas que lo asemejan a los mu&ntilde;equitos que se vend&iacute;an en los chocolates Jack lo llevaron a padecer dolores y adicci&oacute;n a la morfina. <strong>Una vida sin l&iacute;mites que se agot&oacute; r&aacute;pido. Muri&oacute; en 2013, pero la saga familiar contin&uacute;a.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s mientras miramos un cap&iacute;tulo m&aacute;s en la vida de Fort tras el suicidio de su ex novio y tutor de sus hijos, Gustavo Mart&iacute;nez, tengamos la excusa perfecta para abrir ese paquete cerrado de &ldquo;los dosmiles politizados&rdquo;. Sus hijos van a mantener la antorcha medi&aacute;tica encendida en un mundo que se fascina con la exhibici&oacute;n de la intimidad, de la perfecci&oacute;n est&eacute;tica&nbsp;y el dinero. Aunque sean pixeladas por filtros de Instagram.
    </p><p class="article-text">
        <em>LA</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lorena Alvarez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/despues-muerte-empieza-nueva-temporada-vida-ricardo-fort_129_8764240.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 20 Feb 2022 03:04:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Después de su muerte empieza una nueva temporada en la vida de Ricardo Fort]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ricardo Fort,Marcelo Tinelli,Televisión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Claudia Bello y Los ángeles de Charlie]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/claudia-bello-angeles-charlie_129_8701160.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bab262b4-c715-426f-9029-6b2736fdc60e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Claudia Bello y Los ángeles de Charlie"></p><p class="article-text">
        &Eacute;ramos pocos y un d&iacute;a Claudia Bello atraves&oacute; la puerta del olvido.
    </p><p class="article-text">
        Una emblem&aacute;tica funcionaria de los a&ntilde;os noventa que, junto a Mar&iacute;a Julia Alsogaray, Adelina Dalesio de Viola y otras, form&oacute; parte de ese elenco de mujeres bautizado como &ldquo;Los &aacute;ngeles de Charlie&rdquo;.&nbsp;Las chicas que, con trajecitos sastres, brushing con extensiones y minifaldas, detentaron el poder, pero tambi&eacute;n vivieron en la tormenta de una &eacute;poca, que adem&aacute;s fue bisagra: un semillero femenino. <strong>Una escuela de poder para mujeres. </strong>De Lilita Carri&oacute; a Graciela F&eacute;rnandez Meijide, de Marcela Durrieu -la mam&aacute; de Malena Galmarini- a Alicia Castro. De Chiche Duhalde a Norma Pl&aacute;. De Irma Roy a Vilma Ibarra. De Matilde Men&eacute;ndez a Mary Sanchez.  
    </p><p class="article-text">
        Para mediados de los ochenta la figura de la mujer ejecutiva en tiempos acelerados de yuppies fue todo un modelo aspiracional que para la d&eacute;cada siguiente se torn&oacute; el gran sue&ntilde;o. Lo relata muy bien la escritora Florencia Angilletta en el cap&iacute;tulo &ldquo;And&aacute; a lavar los platos&rdquo; del libro multi autoral &ldquo;&iquest;Qu&eacute; hacemos con Menem?&rdquo;: la chica del tallieur ajustado y los tacos <em>chupete, </em>que ol&iacute;a a perfume Carolina Herrera. El horizonte para buena parte de una generaci&oacute;n X que entraba al mundo laboral. Melanie Griffith se quedaba con el puesto y el novio de su jefa mientras sonaba Carly Simon. Se hab&iacute;an generado las condiciones para que todas creyeran que de secretaria a jefa hab&iacute;a solo un corto trecho. De la costurerita que di&oacute; el mal paso a la secretaria que di&oacute; el correcto.<strong> </strong>Y parece que fue lo que sucedi&oacute; con muchas de las principales figuras femeninas que rodearon al gobierno menemista. <strong>Todas parec&iacute;an un grupo de asistentes&nbsp;privilegiadas bajo el ala de </strong><em><strong>El Jefe.&nbsp;</strong></em><strong>El Mad Men que no fue. </strong>La suerte les fue dispar a la hora del naufragio. No todas entraron en el conveniente exilio del olvido.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El espejo roto</strong>
    </p><p class="article-text">
        Al margen de su desempe&ntilde;o en las funciones -que fueron y son cuestionadis&iacute;mas-&nbsp; lo m&aacute;s notable es reinterpretar <strong>la crueldad eterna con la que se sigue midiendo a las mujeres en el poder.</strong> Esta semana la elecci&oacute;n del gobierno nacional de sumar a  Claudia Bello al directorio del Arsat me hizo volver al t&uacute;nel del tiempo. Lo primero que record&eacute; de ella no fue su <em>prontuario -</em>como dijo ir&oacute;nicamente all&aacute; en el 2001<em> </em>Carlos Grosso sobre su cuestionada designaci&oacute;n en el fugaz gobierno del puntano Adolfo Rodr&iacute;guez Sa&aacute;-, sino de su designaci&oacute;n como &ldquo;&aacute;ngel de Charlie&rdquo;, la categor&iacute;a a la que estas mujeres hab&iacute;an sido relegadas: las amantes del poder. <strong>Quit&aacute;ndoles hasta la posibilidad de una lisa y llana perfidia o la picard&iacute;a que suele engalanar el CV de los varones que recorren el camino de la pol&iacute;tica.</strong>&nbsp;Al igual que durante el &ldquo;traspi&eacute; Canc&uacute;n&rdquo; de Luana Volnovich, de nuevo muchos utilizaron su vida en vez de limitarse a su actuaci&oacute;n. <strong>Con las mujeres pasa el tiempo y pareciera que el prontuario est&aacute; en la cama. Siempre.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Y ah&iacute; es d&oacute;nde me v&iacute; en el espejo roto de mi propio tiempo. &iquest;Hoy me reir&iacute;a de las tapas de la revista &ldquo;Humor&rdquo; hipersexualizando a las funcionarias? &iquest;Me divertir&iacute;a como en esos a&ntilde;os diciendo que las decisiones que ata&ntilde;aron a estas mujeres se tomaban desde la cama presidencial?. &iquest;Perder&iacute;a tiempo hablando de sus piernas, de sus romances?.
    </p><p class="article-text">
        En esa conmoci&oacute;n por recordarme joven y fr&iacute;vola repas&eacute; la carrera de Claudia Bello y me termin&eacute; desayunando con que de todo lo que se la podr&iacute;a acusar, yo solo la recordaba como una de las chicas del supuesto harem. La &ldquo;pizza con champagne&rdquo; tambi&eacute;n se nos subi&oacute; a la cabeza a los que est&aacute;bamos en contra de ese men&uacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Todas unidas triunfaron</strong> <strong>(ef&iacute;meramente)</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Julia Alsogaray, quiz&aacute;s por su desmedido exhibicionismo, fue por lejos la mejor <strong>villana</strong>. De una familia liberal, aristocr&aacute;tica y cuestionada, la mimada del pater del clan, don Alvaro Alsogaray, pas&oacute; de chica sobria de orejas decoradas con perlitas a tapa de una revista enfundada en su piel y una piel prestada por Graciela Borges. Mery Julie, ante la llegada del hurac&aacute;n plebeyo de Adelina Dalesio de Viola - <em>la negra de la Ucede </em>como se describ&iacute;a as&iacute; misma en una tapa de Gente - donde el antes mencionado Carlos Grosso se autopercib&iacute;a como parte de <em>los rubios del peronismo- </em>no tuvo empacho en adaptarse a las nuevas olas. Dej&oacute; su formalidad para aggiornarse a los a&ntilde;os d&oacute;nde una extensi&oacute;n de pelo de los estilistas Estela Londero o Miguelito Romano no se le negaba a nadie.
    </p><p class="article-text">
        En poco tiempo su festejado cambio de look fue imitado por el resto y se convirti&oacute; casi en un sello distintivo de esos a&ntilde;os: bronceado, apliques capilares, maquillaje reforzado y estridencia a la hora del vestuario.&nbsp;Y atraves&oacute; tanto al peronismo que hasta en el 2007 fue todo un tema de campa&ntilde;a la m&aacute;scara de pesta&ntilde;as de Cristina y su pelazo.&nbsp;<strong>Hab&iacute;a que bajar los decibeles est&eacute;ticos. </strong>Al margen que la ex presidenta siempre dijo que &ldquo;amaba pintarse como una puerta&rdquo; es indudable que esa d&eacute;cada en t&eacute;rminos est&eacute;ticos es muy dif&iacute;cil a veces desterrar.
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Julia s&iacute; rindi&oacute; cuentas sobre su accionar en esos a&ntilde;os. Tanto Adelina, la muchacha que desde el living de Susana en un prime time de un rating hoy inimaginable gritaba &ldquo;&iexcl;socialismo, las pelotas!&rdquo;,  como Claudia Bello o Matilde Men&eacute;ndez cayeron en el necesario olvido para los pol&iacute;ticos. Y as&iacute; pas&oacute; con Bello que en un rar&iacute;simo zigzag del destino estuvo a punto de volver a las luces de un cargo de un gobierno, cuya base electoral desaprueba la d&eacute;cada en la que ella junto a <em>los otros &aacute;ngeles </em>lograron brillar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las originales</strong>
    </p><p class="article-text">
        En marzo de 1976, los productores Aaron Spelling y Leonard Goldberg, despu&eacute;s de pelear arduamente con los ejecutivos de ABC, lograron que el piloto de&nbsp;&ldquo;Los &Aacute;ngeles de Charlie&rdquo; se estrenar&aacute; en televisi&oacute;n. De salir bien tendr&iacute;an un nuevo producto de su reconocida factor&iacute;a en pantalla.&nbsp;Aunque, por el desaliento de todos los que trabajaban en la cadena, cre&iacute;an que estaban frente a un desastre que los condenar&iacute;a al rid&iacute;culo. Era la historia de tres hermosas chicas que pod&iacute;an con todo -esquiar, manejar autos de carrera, alistarse en el ej&eacute;rcito-, mientras atrapaban malhechores sin soutien ni novios ni maridos a la vista. 
    </p><p class="article-text">
        El jefe, Charlie, un millonario al que solo le conoc&iacute;an la voz a trav&eacute;s de un tel&eacute;fono, y Bosley una especie de secretario de este, que a la saz&oacute;n, actuaba de asistentes de ellas, era lo impensado en esos a&ntilde;os.&nbsp;Hace apenas 45 a&ntilde;os nadie apostaba a que tres mujeres sin hombres como apoyo pudieran tener &eacute;xito. En el momento de su estreno, y para sorpresa de todos, bati&oacute; r&eacute;cords. Un rating de 50 puntos la transform&oacute; en el piloto m&aacute;s exitoso de la historia de la televisi&oacute;n hasta ese momento. Las protagonistas con su est&eacute;tica hegem&oacute;nica y d&oacute;nde explotaban su sex-appeal fueron parte de todo un debate entre las mujeres. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qui&eacute;n se estaba aprovechando, acaso, de la lucha por la igualdad de las mujeres para mercantilizar la quema de corpi&ntilde;o en pos de vender la sexualidad de chicas corriendo sin sost&eacute;n? &iquest;No inspiraba, a pesar de todo, a que las mujeres se animaran a manejar aviones, andar en skate o usar armas para defenderse? &iquest;Qu&eacute; respondieran a un hombre invisible no era dejarlas atadas a un var&oacute;n, que en el fondo, era el que ten&iacute;a la &uacute;ltima palabra? &iquest;Qu&eacute; no tuvieran m&aacute;s que affaires nos las mostraba libres sexualmente? &iquest;Qu&eacute; hicieran de todo sin despeinarse ni perder el encanto no pon&iacute;a una nueva vara a las mujeres? &iquest;Qu&eacute; se mantuvieran solas no era, acaso, un est&iacute;mulo para la independencia econ&oacute;mica?
    </p><p class="article-text">
        Muchas han opinado sobre ellas. La feminista Camille Paglia lo puso en los siguientes t&eacute;rminos: &ldquo;Un modelo m&aacute;s c&aacute;lido de amistad femenina se materializ&oacute; en el exitoso programa de televisi&oacute;n Charlie's Angels, que fue denunciado por las feministas como un desfile de &rdquo;tetas y culos&ldquo;, pero en realidad era una aventura de acci&oacute;n efervescente que mostraba a mujeres inteligentes y audaces trabajando juntas, del mismo lado en una fruct&iacute;fera colaboraci&oacute;n&rdquo; pasando por cr&iacute;ticos televisivos que,&nbsp;socarronamente, lo llamaron &ldquo;el show de los pezones&rdquo;. La irrupci&oacute;n de esas poderosas mujeres a&uacute;n hoy y por otras historias reales o ficticias, mantiene el debate. Balas, corridas, spray y un mundo hostil en el qu&eacute; &ldquo;todo se puede intentar al menos&rdquo; fue su legado. Lo mismo que nos mostraron las muchas y variadas ideol&oacute;gicamente chicas de la pol&iacute;tica de los 90. Una de ellas, vestida con colores estridentes, cabello de peluquer&iacute;a y maquillaje, lleg&oacute; a la presidencia. 
    </p><p class="article-text">
        <em>LA</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lorena Alvarez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/claudia-bello-angeles-charlie_129_8701160.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 30 Jan 2022 03:05:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Claudia Bello y Los ángeles de Charlie]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Claudia Bello,Cristina Fernández de Kirchner]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Argentina no cierra las tragedias por vacaciones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/argentina-no-cierra-tragedias-vacaciones_129_8679957.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/02cd6b0a-db56-4400-9916-4c31a5b58e28_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Argentina no cierra las tragedias por vacaciones"></p><p class="article-text">
        Argentina es ese pa&iacute;s que no cierra por vacaciones para estremecerse por tragedias.
    </p><p class="article-text">
        Como si los veranos, entre noticias de la<em> socialit&eacute; </em>y la far&aacute;ndula no alcanzar&aacute;n, tiene un calendario propio de acontecimientos que sacuden y marcan la agenda pol&iacute;tica del a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        El hit de las desgracias.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El copamiento a La Tablada durante el gobierno de Alfonsín.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>1989 Todo un palo</strong></h3><p class="article-text">
        Un d&iacute;a de calor asfixiante, entre cortes de luz y precios desbocados, se oficializ&oacute; el final de la primavera pop alfonsinista.
    </p><p class="article-text">
        No &iacute;bamos a ir m&aacute;s en tren, ir&iacute;amos en avi&oacute;n, predec&iacute;a Charly. Aunque para el Indio no hab&iacute;a d&oacute;nde ir, algo lat&iacute;a y no era su coraz&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El futuro hab&iacute;a llegado.
    </p><p class="article-text">
        El copamiento en un regimiento militar fue la primera noticia de ese d&iacute;a en el que el sol rajaba la tierra desde temprano. Acostumbrados desde 1987 a alzamientos militares, este pod&iacute;a ser otro y fue lo primero que se intuy&oacute;. Equ&iacute;vocamente.
    </p><p class="article-text">
        Esta vez era un grupo de civiles los que hab&iacute;an perpetrado el asalto ante el asombro generalizado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un pa&iacute;s que ya no estaba acostumbrado a las&nbsp;aventuras setentistas dej&oacute; de lado por un rato sus vacaciones para seguir en vivo los pormenores del violento hecho desde la televisi&oacute;n color recientemente masificada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La sangre y el fuego se ver&iacute;an rojo carmes&iacute; desde la pantalla de<strong> Canal 2</strong>, comprado hac&iacute;a poco tiempo por H&eacute;ctor Ricardo Garc&iacute;a el propietario del diario sensacionalista <strong>Cr&oacute;nica</strong>&nbsp;decidido a desembarcar en la tv -ya lo hab&iacute;a hecho en los 70- para desbancar al zar de esos a&ntilde;os, Alejandro Romay due&ntilde;o de la audiencia, desde<strong> Canal 9</strong>, a base de programas populares y un noticiero estrella. &ldquo;Las dos caras de verdad&rdquo; cuyo cronista principal, Jos&eacute; de Zer nos manten&iacute;a en vilo a diario con sus investigaciones. De marcianos en el Uritorco al peligroso &ldquo;Hombre gato&rdquo;, esa mezcla de monstruo y ladr&oacute;n que irrump&iacute;a en las casas a trav&eacute;s de los balcones.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;ramos tan pobres.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Pero al margen del asunto medi&aacute;tico, para el maltrecho gobierno de Ra&uacute;l Alfons&iacute;n ser&iacute;a la antesala del final -a&uacute;n faltaban los saqueos y un pico de hiperinflaci&oacute;n a&uacute;n mayor.
    </p><p class="article-text">
        Las cartas estaban echadas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero La Tablada sigue siendo un gran interrogante, un hecho que impresion&oacute; en tiempo real, vendi&oacute; cantidad de revistas y diarios, pero jam&aacute;s ocup&oacute; espacio para destejer con claridad qu&eacute; hab&iacute;a sucedido detr&aacute;s de esa aventura comandada por Enrique Gorriar&aacute;n Merlo, el otrora jefe del ERP. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Movimiento Todos por la Patria, su siguiente aventura, contin&uacute;a siendo una gran pregunta para la historia reciente.
    </p><p class="article-text">
        Los que sobreviven, entre los muertos y desaparecidos que dej&oacute; el copamiento, nunca despertaron la curiosidad que el hecho en su momento s&iacute; tuvo.
    </p><p class="article-text">
        Ni la despabil&oacute; siquiera la sorpresiva irrupci&oacute;n de un muchacho increpando por los presos de La Tablada al presidente de entonces Fernando De La Rua, durante la visita de este al programa de Marcelo Tinelli, &ldquo;Videomatch&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo que s&iacute; trajo pol&eacute;mica fue lo poco cuidado que estaba el presidente, salvado por el Oso Arturo, un mu&ntilde;eco.
    </p><p class="article-text">
        El inter&eacute;s por el tema del reclamo fue nulo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hace unos a&ntilde;os los periodistas Felipe Celesia y Pablo Waisberg publicaron un magn&iacute;fico libro en el que plasmaron una exhaustiva investigaci&oacute;n, &ldquo;La Tablada. A vencer o morir&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero las preguntas siguen ah&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Nadie se las quiere responder.
    </p><p class="article-text">
        Los temas que amamos barrer bajo la alfombra de la historia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El retrato de José Luis Cabezas y la foto del empresario Yabrán en la tapa de la revista Noticias."
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            <span class="title">
                El retrato de José Luis Cabezas y la foto del empresario Yabrán en la tapa de la revista Noticias.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>1997 Instan-taneas&nbsp;</strong></h3><p class="article-text">
        Para mediados de los noventa a la meca este&ntilde;a de Punta del Este se le hab&iacute;a sumado nuestra ilustre Pinamar a la hora de retratar ricos y famosos.
    </p><p class="article-text">
        Mar del Plata relegada a un relato farandulesco&nbsp;perd&iacute;a inter&eacute;s a&ntilde;o tras a&ntilde;o. La crisis econ&oacute;mica lastimaba la cartelera teatral y sin nombres como Alberto Olmedo, Susana Gimenez o Jorge Porcel, le hab&iacute;a cedido el reinado fotogr&aacute;fico a ese balneario, que entre pinos, cuatriciclos y romances- como el de Carlitos Junior Menem y Mar&iacute;a Vazquez- le daban una p&aacute;tina m&aacute;s vendedora a las revistas.
    </p><p class="article-text">
        Pero una tapa en particular fue el terremoto impensado. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Noticias</strong> - la hermana seria de la fr&iacute;vola <strong>Caras</strong> ambas de Editorial Perfil propiedad de Jorge Fontevecchia- retrat&oacute; en su portada al hombre m&aacute;s misterioso del pa&iacute;s, el empresario Alfredo Yabr&aacute;n, en ese momento en el ojo de la tormenta por ser el enemigo p&uacute;blico n&uacute;mero uno del ministro de econom&iacute;a Domingo Felipe Cavallo.
    </p><p class="article-text">
        El otro poderoso padre de la convertibilidad que, encima, desde el d&iacute;a posterior al triunfo electoral de 1995 - con un ef&iacute;mero festejo incluido en el programa &ldquo;Tiempo Nuevo&rdquo; la casa del &ldquo;padrino de la criatura&rdquo;, Bernardo Neustadt - ven&iacute;a peleando la tenencia del &eacute;xito del uno a uno con el presidente Carlos Menem. Nadie iba a ceder.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El ex superministro se fue del gobierno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque no por mucho tiempo.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Volver&iacute;a a los pocos a&ntilde;os, pero esta vez negando la paternidad de otra criatura: &ldquo;el corralito&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Del que nadie al parecer quiere hacerse cargo.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Un hombre con short playero caminando junto a su esposa, enfundada en un sobrio traje de ba&ntilde;o negro, con un fondo de veraneantes junto al mar, fue la foto que desencaden&oacute; la tragedia en la vida del fot&oacute;grafo Jose Luis Cabezas. Para el poderoso empresario Alfredo Yabr&aacute;n, el fot&oacute;grafo hab&iacute;a cometido el peor de los pecados: hecho p&uacute;blico su rostro.
    </p><p class="article-text">
        Nunca se lo perdon&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Un a&ntilde;o m&aacute;s tarde, Jos&eacute; Luis Cabezas pagaba con su vida esa imagen.
    </p><p class="article-text">
        En el balneario donde los pol&iacute;ticos e influyentes descansaban entre <em>roscas politicas, </em>un crimen de una crueldad inusitada dejaba al desnudo la impunidad de la que se sol&iacute;a jactar el empresario en sus tiempos poderosos.
    </p><p class="article-text">
        En un auto incinerado, el cuerpo del fot&oacute;grafo yac&iacute;a inerte.
    </p><p class="article-text">
        Un cimbronazo hizo estallar a la pol&iacute;tica en mil pedazos.
    </p><p class="article-text">
        El cuerpo apareci&oacute; cerca de donde sol&iacute;a pescar Eduardo Duhalde, gobernador de la provincia de Buenos Aires y otro que le disputaba el poder al presidente Menem, intentando que no hubiera re reelecci&oacute;n. Se cre&iacute;a el candidato natural.
    </p><p class="article-text">
        En ese enjambre de sospechas hab&iacute;a que resolver el crimen.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La maldita polic&iacute;a, la impunidad del poder econ&oacute;mico y la complicidad pol&iacute;tica quedaron al desnudo en una sola imagen.
    </p><p class="article-text">
        Y el topless del hartazgo general, al descubierto.
    </p><p class="article-text">
        Lo que sigui&oacute; en los a&ntilde;os posteriores, junto a la desocupaci&oacute;n, la pobreza y el &ldquo;no se olviden de Cabezas&rdquo; fue la sensaci&oacute;n que algo ol&iacute;a a podrido en Argentina.
    </p><p class="article-text">
        El caso Cabezas entrelazado con el caso Coppola, que tambi&eacute;n ten&iacute;a polic&iacute;as implicados en el asunto, fue parte del temario de Mauro Viale en su &ldquo;Mediod&iacute;a con Mauro&rdquo;, el programa que sent&oacute; las bases para que los opin&oacute;logos copar&aacute;n la pantalla. Desde ese estudio conocimos a muchos personajes que rodearon la investigaci&oacute;n. Pepita, la pistolera, una de ellas.
    </p><p class="article-text">
        Pero el caso Cabeza sigui&oacute; conmoviendo ya que un a&ntilde;o despu&eacute;s Alfredo Yabr&aacute;n se suicid&oacute; creando con su muerte un nuevo mito urbano. Estaba vivo en alg&uacute;n remoto lugar del mundo.
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n hoy se puede escuchar la leyenda.
    </p><p class="article-text">
        Es que 25 a&ntilde;os despu&eacute;s del tenebroso crimen del fot&oacute;grafo, la sensaci&oacute;n de impunidad a&uacute;n flota en ese mar.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La noche de la tragedia de Cromañón en el barrio del Once.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>2004 La bengala perdida&nbsp;</strong></h3><p class="article-text">
        Faltaba un pasito para ingresar a enero del 2005. La econom&iacute;a estaba renaciendo de sus cenizas y todo indicaba que la temporada estival iba a ser un &eacute;xito. Y&nbsp;aire para un gobierno casi de estreno que hab&iacute;a asumido con el 22 por ciento de los votos luego que el ex presidente Menem decidiera&nbsp;bajarse del ballotage.
    </p><p class="article-text">
        Nestor Kirchner surfeaba tranquilo ese diciembre&nbsp;cuando una bengala dentro de un boliche de Once, Croma&ntilde;&oacute;n, inici&oacute; una tragedia.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s p&uacute;blico del recomendado, una puerta de emergencia con una cadena infranqueable para <em>colados </em>y una banda que hacia de su show una oda a la bengala fueron los ingredientes del coctel que crearon el desastre.
    </p><p class="article-text">
        94 j&oacute;venes muertos, cientos de heridos y miles de perturbados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La falta de control de las autoridades y la codicia de la banda y el empresario hicieron cenizas un tiempo que fue hermoso pero que emprendi&oacute; esa noche la lenta retirada: el rock chab&oacute;n, la esquina, las Topper y el flequillo, que hab&iacute;an resistido los noventas, terminaban as&iacute; su ciclo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En un recital ca&oacute;tico. Como el tiempo que los hab&iacute;a parido. Los a&ntilde;os de la desocupaci&oacute;n y el vac&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        Los noventa, el sol naciente de los j&oacute;venes ni-ni ( ni trabajan, ni estudian). Los hijos de la crisis.
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n, algo sorprendi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Padres de otras v&iacute;ctimas cuestionando el capital simb&oacute;lico de otros s&iacute;mbolos de lucha.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Estela de Carlotto recibiendo insultos y huevazos luego de visitar al entonces&nbsp;jefe de gobierno porte&ntilde;o Anibal Ibarra, destituido tiempo despu&eacute;s por esta tragedia, fue la primera en sentir el golpe.
    </p><p class="article-text">
        Padres y madres de v&iacute;ctimas versus madres y abuelas de v&iacute;ctimas.
    </p><p class="article-text">
        Cas&iacute; imperceptible para la memoria pero quiz&aacute;s la semilla que germin&oacute; a la sombra de <em>los buenos a&ntilde;os y el boom de consumo&nbsp;</em> los cuestionamiento que llegaron como cataratas tiempo despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Eso que en 2014, un 10 de diciembre, el D&iacute;a de los Derechos Humanos, le permiti&oacute; decir a Mauricio Macri, quien un a&ntilde;o despu&eacute;s fue electo como presidente : <em>&ldquo;basta con el curro de los derechos humanos&rdquo; </em>sin perder un solo voto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es que a veces los hilos invisibles de la historia se cosen as&iacute;. Sorpresivamente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero esta historia continuar&aacute;&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <em>LA</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lorena Alvarez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/argentina-no-cierra-tragedias-vacaciones_129_8679957.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 23 Jan 2022 03:06:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Argentina no cierra las tragedias por vacaciones]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[José Luis Cabezas,Domingo Cavallo,La Tablada,Eduardo Duhalde]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las ondas del verano: la rubia, la morocha y el afortunado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/ondas-verano-rubia-morocha-afortunado_1_8659106.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cc4b51e7-f058-4677-a647-97c1b5130e71_16-9-discover-aspect-ratio_default_1038798.jpg" width="1054" height="593" alt="Las ondas del verano: la rubia, la morocha y el afortunado"></p><p class="article-text">
        Dif&iacute;cil semana para ser lineal y prejuicioso en esta ficci&oacute;n llamada Argentina.
    </p><p class="article-text">
        Una revuelta playera iniciada por una rubia bronceada defendiendo a un churrero de inspectores municipales, una funcionaria nacional de alt&iacute;simo rango gastando su sueldo en el exterior y un obrero de la construcci&oacute;n, votante del kirchnerismo, alz&aacute;ndose con el premio en un sorteo organizado por un diputado liberal outsider, fueron algunas de las escenas de la vida cotidiana que bien podr&iacute;an dar respuesta al firme avance del esp&iacute;ritu <em>antipol&iacute;tica.</em>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dejando en claro, adem&aacute;s, que no es solo m&eacute;rito de su encanto sino m&aacute;s bien por los crasos errores que viene cometiendo la pol&iacute;tica&nbsp;frente a los detalles.
    </p><p class="article-text">
        Ning&uacute;n gesto pasa desapercibido en tiempos de crisis.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todos estamos inflamables.
    </p><h3 class="article-text"><strong>La playa del amor</strong></h3><p class="article-text">
        No fue un profesional de la pol&iacute;tica quien protagoniz&oacute; el gesto pol&iacute;tico m&aacute;s loable de esta semana sino una mujer rubia, bronceada y vestida con un buzo extra large en un exclusivo balneario de la costa atl&aacute;ntica bonaerense, Pinamar.
    </p><p class="article-text">
        Es que ante un par de inspectores municipales, secundados por polic&iacute;as, intentando incautar la canasta de churros de un joven vendedor playero ardi&oacute; ins&oacute;litamente todo.
    </p><p class="article-text">
        Una aguerrida mujer se interpuso ante las autoridades tomando con pasi&oacute;n la&nbsp;canasta y empezando a los gritos en defensa del trabajador.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su contundente posici&oacute;n <a href="https://www.infobae.com/sociedad/2022/01/13/pinamar-turistas-impidieron-que-la-policia-le-quite-los-churros-a-un-vendedor-ambulante-e-intervino-el-intendente-martin-yeza/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;no se metan con quien se gana honestamente la vida&rdquo;</a> contagi&oacute; al resto de veraneantes que r&aacute;pidamente se sumaron contra los fiscalizadores mientras musicalizaron la escena con un c&aacute;ntico improvisado de cancha &ldquo;dejen laburar, dejen laburar&rdquo;. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El hit prendi&oacute; r&aacute;pido mientras la escena era filmada por otro turista&nbsp;que relataba lo que estaba sucediendo con tono de corresponsal de guerra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En medio de los tirones entre los defensores del churrero y los municipales, a otro turista se le ocurri&oacute; comprar todo el contenido de la canasta para que &ldquo;no pudieran llevarse nada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero el film amateur termin&oacute; con alguien arrebatando veloz la canasta y mientras hu&iacute;a junto al churrero.
    </p><p class="article-text">
        Cierre con aplausos cerrados de toda la playa.
    </p><p class="article-text">
        Ni el final de &ldquo;Un lugar en el mundo&rdquo; de Adolfo Aristarain nos emocion&oacute; tanto como este <em>the end </em>con justicia social.
    </p><p class="article-text">
        Desde el piquete y la cacerola no se percib&iacute;a tama&ntilde;a mancomuni&oacute;n de clase.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto para algarab&iacute;a de los <em>antipolitica</em>, el broche final lo dio el intendente de Juntos por el Cambio, Mart&iacute;n Yeza, que no tuvo mejor idea que, viralizado el esc&aacute;ndalo, justificar el accionar de sus fiscalizadores frente a esta modalidad mercantil.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1481673435705221124?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        &ldquo;La venta ambulante est&aacute; permitida, pero tiene un sistema que busca el equilibrio entre que exista oferta y que a la misma vez la playa no sea un griter&iacute;o de ofertas &lsquo;Helado, helado!&rsquo;. Buscamos que la gente venga a descansar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Como hac&iacute;a mucho no ocurr&iacute;a, al igual que en la playa, la grieta se cerr&oacute; para defender al precario trabajador aut&oacute;nomo tanto en las redes como en cualquier lugar que se tocara el tema.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Meterse con quien que se gana la vida, &iexcl;&iquest;c&oacute;mo puede es un atropello!?'', fue la respuesta generalizada.
    </p><p class="article-text">
        Sin olvidarnos de la cantidad de zigzag argumentativos que tambi&eacute;n derivaron en conclusiones del tipo &ldquo;que dos &ntilde;oquis municipales, que seguro entraron por alg&uacute;n t&iacute;o, se metan con un laburante es inaceptable&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En la vi&ntilde;a del se&ntilde;or hay todo tipo de conclusiones.
    </p><p class="article-text">
        Es que muchos caminos terminan siempre en la bronca contra el Estado en cualquiera de sus presentaciones, en este caso, municipal.
    </p><p class="article-text">
        La semana pasada en <a href="https://www.eldiarioar.com/opinion/vacunados-sex-and-the-jackie-smith_129_8639930.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esta misma columna recordaba que en 2002, entre los t&aacute;citos contratos sociales, la reconstrucci&oacute;n pasaba tambi&eacute;n por ca&iacute;dos &ldquo;trampeando un poquito al Estado </a>y el estado mirando para otro lado un rato hasta mejores tiempos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En Pinamar al parecer el intendente no se percat&oacute; de esto y no s&oacute;lo esgrimi&oacute; el asunto de la calidad auditiva sino que continu&oacute; con m&aacute;s excusas que no hicieron otra cosa que apantallar el fuego.
    </p><p class="article-text">
        Es que el Estado ausente tambi&eacute;n se percibe cuando no se contempla, que muchas veces, se regenera el tejido social desgarrado aliviando de trabas a quien se empe&ntilde;a en ganarse el mango a puro trabajo.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Y as&iacute; fue como una tarde en la pudiente Pinamar un&aacute;nimemente se parafraseo a Per&oacute;n: &ldquo;para los habitu&eacute; de esta playa existen solo una clase de hombre: los que trabajan&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Realismo m&aacute;gico argentino.
    </p><h3 class="article-text"><strong>La princesa que quer&iacute;a vivir</strong>&nbsp;</h3><p class="article-text">
        Para el gobierno explicar hace un par de meses, que se cortaban las cuotas en las tarjetas de cr&eacute;dito para comprar pasajes para viajar al exterior, fue toda una haza&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Propios y ajenos sintieron como una daga se hund&iacute;a en uno de los mayores placeres adquiridos desde la innombrable d&eacute;cada de los 90: vacacionar fuera del territorio nacional.
    </p><p class="article-text">
        De la olvidada Punta Canas a la Meca de las &uacute;ltimas cuatro d&eacute;cadas, Miami, los para&iacute;sos a los que accedimos v&iacute;a cuotas, cerraron este a&ntilde;o sus puertas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cash o nada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Obvio, que fue una gran nada para una amplia mayor&iacute;a que sin plazos largos no llega ni a Ezeiza.
    </p><p class="article-text">
        Sin d&oacute;lares para sostener estos gustos costosos, despu&eacute;s del berrinche inicial, hubo una generalizada aceptaci&oacute;n de la medida.
    </p><p class="article-text">
        Sea porque &ldquo;<em>el que la tiene, puede&rdquo;</em> o porque tampoco hab&iacute;a tanto cupo en los pl&aacute;sticos para afrontar viajes con un d&oacute;lar tan alto. 
    </p><p class="article-text">
        En este delicado contexto, donde hubo que asumir que necesitamos derramar puertas adentro, la imagen de la Directora del PAMI, Luana Volnovich en un lujoso hotel mexicano fue un cachetazo a la aspiraci&oacute;n general de buena parte de la clase media.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Luana Volnovich, directora del PAMI, de vacaciones en una isla de México, junto a su actual pareja y subdirector del PAMI, Martín Rodríguez."
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            <span class="title">
                Luana Volnovich, directora del PAMI, de vacaciones en una isla de México, junto a su actual pareja y subdirector del PAMI, Martín Rodríguez.                            </span>
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        Sin ning&uacute;n impedimento legal que le permitiese gastar su sueldo donde le plazca, la mayor traba, quiz&aacute;s, estaba te&ntilde;ida de tinte &eacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Una fuerte campa&ntilde;a tur&iacute;stica para visitar el pa&iacute;s y gastar los pesos guardados aqu&iacute;, ahora y dentro, chocaron con su imagen de turista distendida en un resort caribe&ntilde;o, m&aacute;s aun&nbsp;siendo una de las principales figuras del ala m&aacute;s inflexible del Frente para Todos.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;A&ntilde;adiendo as&iacute; fuego con su viaje a la teor&iacute;a liberal en boga de : &ldquo;son una &eacute;lite, la casta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En 1953 se estrenaba &ldquo;Roman holiday&rdquo; la historia de una bella princesa que agobiada por las responsabilidades de su vida y su cargo, viajaba a Roma donde, como una ilustre desconocida, pod&iacute;a vivir las aventuras de una simple joven de su edad.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <em>La princesa que quer&iacute;a vivir </em>fue el t&iacute;tulo elegido para bautizar en habla hispana la pel&iacute;cula protagonizada por Audrey Hepburn.
    </p><p class="article-text">
        Luana quiz&aacute;s debi&oacute; sentir que no hab&iacute;a lugar para su descanso en ning&uacute;n rec&oacute;ndito lugar de la Argentina.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Teniendo que huir del terru&ntilde;o como la princesa Anna.
    </p><p class="article-text">
        Con un detalle, quiz&aacute;s, el horno moral no est&aacute; para bollos.
    </p><p class="article-text">
        Y no todos los votantes del Frente est&aacute;n dispuestos a defender cualquier cosa.
    </p><p class="article-text">
        El humor social desde hace un tiempo atraviesa las urnas.
    </p><p class="article-text">
        Es que, como en los mejores films, pasan los a&ntilde;os y la aristocracia no cambia.
    </p><p class="article-text">
        Nosotros, s&iacute;.
    </p><h3 class="article-text">&nbsp;<strong>Loto, Quni y el sueldo de un diputado</strong>&nbsp;</h3><p class="article-text">
        Un mill&oacute;n de personas se anotaron para el sorteo que propon&iacute;a el recientemente elegido diputado nacional, Javier Milei: llevarse su sueldo.
    </p><p class="article-text">
        Los participantes fueron una asombrosa cantidad aunque si calculamos las muchas&nbsp;deudas acumuladas por buena parte de una sociedad que est&aacute;&nbsp;volviendo a cierta normalidad despu&eacute;s del cachetazo que fue una inesperada pandemia, no deber&iacute;a asombrarnos tanto.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El sorteo del sueldo de Milei fue en un acto sobre la costa de Mar del Plata con público.                            </span>
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        Pero si los liberales creyeron que esa astron&oacute;mica cifra era la imagen en espejo de las simpat&iacute;as politicas que les prodigaban, se sorprendieron tanto como los kirchneristas m&aacute;s duros, que socarrones auguraron un mero &ldquo;robo de datos para marketing&rdquo;, olvid&aacute;ndose&nbsp;que a la gente a esta altura de la <em>soir&eacute;e</em> - teniendo todas las redes &ldquo;habidas y por haber&rdquo;- ni se inmuta por ese detalle teniendo enfrente la posibilidad de obtener 205.000 pesos.
    </p><p class="article-text">
        Un pa&iacute;s que se pas&oacute; horas al lado del tel&eacute;fono esperando para decirle &iexcl;hola! a Susana Gimenez puede hacer cualquier cosa.
    </p><p class="article-text">
        Federico Hugo Nacarado, un porte&ntilde;o de 40 a&ntilde;os, trabajador en el rubro de la construcci&oacute;n, result&oacute; ser el ganador del primer sueldo que el diputado piensa sortear mes a mes, ya que se jacta de tener otros ingresos y no necesitar de esta remuneraci&oacute;n para vivir.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Javier Milei sorteó su sueldo como diputado, lo ganó Federico Nacarado."
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            <span class="title">
                Javier Milei sorteó su sueldo como diputado, lo ganó Federico Nacarado.                            </span>
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        Sin presenciar el sorteo, realizado en la populosa y eterna perla del Atlantico, Mar del Plata- lugar meditadamente elegido y que es un extraordinario gui&ntilde;o para la memoria colectiva- el flamante afortunado di&oacute; entrevistas mostr&aacute;ndose&nbsp;feliz de pagar sus obligaciones atrasadas y dejando en claro que &ldquo;ama a Cristina&rdquo; y vota kirchnerismo pero que el dinero lo necesita y no tiene verg&uuml;enza en seguir participando de pr&oacute;ximos sorteos.
    </p><p class="article-text">
        A falta de Gerardo Sofovich cortando manzanas o Susana Gimenez atendiendo su tel&eacute;fono en televisi&oacute;n agregamos el sorteo de Javier Milei a nuestra larga lista de timbas milagrosas.
    </p><p class="article-text">
        Loto, Quini o el sueldo de un diputado, no importa.
    </p><p class="article-text">
        Una vez m&aacute;s nos encomendamos al azar.
    </p><p class="article-text">
        Es que siempre se cree en los milagros a la hora del entierro.
    </p><p class="article-text">
        <em>LA</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lorena Alvarez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/ondas-verano-rubia-morocha-afortunado_1_8659106.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 16 Jan 2022 03:11:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las ondas del verano: la rubia, la morocha y el afortunado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Luana Volnovich,Javier Milei,PAMI]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La era de los vacunados: Sex and the Jackie Smith]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/vacunados-sex-and-the-jackie-smith_129_8639930.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1a53ab62-4050-423c-900c-063cece413b5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La era de los vacunados: Sex and the Jackie Smith"></p><p class="article-text">
        Un virus que necesita de los cuerpos traslad&aacute;ndose y cuerpos que necesitan de otros cuerpos para sobrevivir porque hay una econom&iacute;a atada con alambre que no conoce el home office.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; podr&iacute;a comenzar el relato en <em>off</em> de la segunda parte de una saga f&iacute;lmica llamada &ldquo;Pandemia, la era de los vacunados&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Restaurantes atestados, fiestas en casas, reuniones en quintas con pileta, boliches estallados, plazas tur&iacute;sticas desbordadas, entre otros amontonamientos advirtieron el disparo del n&uacute;mero de contagiados de Covid.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Las playas de la Costa argentina repletas durante la tercera ola, que batió el récord de más de 100.000 casos diarios."
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            <span class="title">
                Las playas de la Costa argentina repletas durante la tercera ola, que batió el récord de más de 100.000 casos diarios.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n de un despegue econ&oacute;mico&nbsp;que el Gobierno necesitaba despu&eacute;s del duro golpe asestado en las urnas en noviembre. Con un elevado porcentaje de vacunados, el oficialismo parece haber tomado nota del alt&iacute;simo precio que pag&oacute; all&aacute; lejos, en marzo del 2020, cuando contrapuso salud versus&nbsp;econom&iacute;a d&aacute;ndose de bruces con una realidad latente: pocos con mucha espalda y demasiados al borde de la lona.
    </p><p class="article-text">
        Los 10 millones present&aacute;ndose a cobrar el IFE fueron un cachetazo: la Argentina monotributista estaba ah&iacute; desnuda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La misma que hoy se vacuna sin chistar para continuar tejiendo una red que le permita no caer en el abismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y, en muchos casos, hasta so&ntilde;ar con levantarse como L&aacute;zaro, el muerto revivido.
    </p><p class="article-text">
        Es que desde hace tiempo se cree en el emprendedurismo a la hora del milagro.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los 10 millones presentándose a cobrar el IFE fueron un cachetazo: la Argentina monotributista estaba ahí desnuda. La misma que hoy se vacuna sin chistar para continuar tejiendo una red que le permita no caer en el abismo</p>
          </div>

  </blockquote><h3 class="article-text"><strong>Sex and the Jackie Smith</strong></h3><p class="article-text">
        Si algo heredamos de la d&eacute;cada del '90 ha sido el cuentapropismo, sostenido inc&oacute;lume a trav&eacute;s de los a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Del planificado al <em>buscavidas</em>.
    </p><p class="article-text">
        Del remis a la cancha de paddle, del parripollo a la fabricaci&oacute;n de tortas,&nbsp;para llegar, por segunda vez, a la alimentaci&oacute;n sana: de la comida macrobi&oacute;tica del siglo pasado a los innumerables locales que venden semillas de ch&iacute;a y s&eacute;samo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De ser due&ntilde;o de una mini pyme a manejar un Uber. Sin olvidarnos de lo que ya es indispensable, las manicuras y las expertas en belleza que elongan pesta&ntilde;as y arquean cejas dej&aacute;ndonos listas para emular a cualquier cantante latina.
    </p><p class="article-text">
        En muchos casos, mujeres m&aacute;s adaptadas a sobrevivir en los tiempos que corren que las ex chicas &ldquo;Sex and the city&rdquo; encerradas en un tupper durante la &uacute;ltima d&eacute;cada y listas para salir adultas pero p&eacute;rdidas en &ldquo;And just like that&rdquo; su modelo 2021.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una versi&oacute;n que no ha sabido representar bien el madurar de las generaciones nacidas entre los '60 y '70, las que aprendieron a flexibilizarse sin perder cierta dureza.
    </p><p class="article-text">
        Porque &ldquo;sobrevivir'' y&nbsp;luego &rdquo;aspirar&ldquo; es una rueda en la cual ya somos expertas y expertos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una tabla de salvaci&oacute;n mental que nos permite ir de crisis en crisis.
    </p><p class="article-text">
        Basta ver las colas para testearse compitiendo con las filas para comprar una cartera para entender que estamos todos dispuestos a sobrevivir consumiendo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo cual le da aire al gobierno.
    </p><p class="article-text">
        Jackie Smith es la marca que hoy muchas mujeres desean colgarse de sus hombros como s&iacute;mbolo de <em>llegar</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque las tarjetas de cr&eacute;dito muchas veces est&aacute;n detonadas y nunca nadie sabe d&oacute;nde queda exactamente esa puerta vip de llegada.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Porque &quot;sobrevivir&#039;&#039; y luego &quot;aspirar&quot; es una rueda en la cual ya somos expertas y expertos. Una tabla de salvación mental que nos permite ir de crisis en crisis</p>
          </div>

  </blockquote><h3 class="article-text"><strong>Lo artesanal &nbsp;</strong></h3><p class="article-text">
        Si nos remontamos un par de a&ntilde;os atr&aacute;s&nbsp;cuando el entonces candidato oficialista a senador por la provincia de Buenos Aires, Esteban Bullrich, propuso -ante los despidos de una empresa bonaerense- &ldquo;abrir cervecer&iacute;as artesanales&rdquo; comprenderiamos que aquel consuelo- que inst&oacute; a que sus contrincantes se burlaran- encerraba en el fondo una de las verdades que el peronismo deber&iacute;a sumar a las 20 pronunciadas por Juan Domingo: hay sobreadaptaci&oacute;n a la precariedad en la crisis.
    </p><p class="article-text">
        Millones de pilotos de tormentas de sus propias vidas ya no temen inventarse subsistencias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por eso en aquel momento los dichos a Bullrich no le costaron votos, pero s&iacute; le cobraron el encierro a este gobierno durante la pandemia.
    </p><p class="article-text">
        Es que sumado a lo percibido como injusto - el vip de las vacunas salvadoras o el &ldquo;cumplea&ntilde;os&rdquo; en tiempos de cierre duro -&nbsp;la cuarentena implic&oacute;, como si fuera poco, dolor de bolsillo.
    </p><p class="article-text">
        El desgarro intolerable para nuestro cuerpo social.
    </p><p class="article-text">
        Ese que a&uacute;n necesita de la cercan&iacute;a: desde el que trabaja de ponerle cloro a la pileta hasta el que vende un par de zapatos en la vereda. O los que dan clases de zumba en el parque, costumbre que muchos suplicamos retome su &aacute;mbito natural, el gimnasio.
    </p><h3 class="article-text"><strong>La conversaci&oacute;n</strong></h3><p class="article-text">
        Frente a este panorama, el tema que mantiene entretenidos a los m&aacute;s politizados del electorado, la &ldquo;Gestapogate&rdquo; deber&iacute;a tambi&eacute;n leerse con menos entusiasmo en el oficialismo. Es que el esc&aacute;ndalo, para una buena parte de la sociedad pasa s&oacute;lo por dejar expuesta una guerra entre halcones y palomas opositoras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ya que lo se escucha en esa conversaci&oacute;n, grabada sin consentimiento, &ldquo;crear una Gestapo para perseguir a referentes gremiales&rdquo; -dicha sin prejuicios por el ex ministro de trabajo de la provincia de Buenos Aires, Marcelo Villegas- es mucho menos traum&aacute;tica de lo que se imaginan para un amplio sector de los votantes.
    </p><p class="article-text">
        Es que el mundo sindical est&aacute; cada vez m&aacute;s reducido en este nuevo panorama del trabajo,&nbsp;donde peque&ntilde;as pymes con menos de 20 empleados siguen siendo grandes generadoras de empleo y el <em>monotributismo </em>es una pesadilla que parece instalada.
    </p><p class="article-text">
        Sucede que a la formalidad de anta&ntilde;o se le contrapone hoy situaciones inusitadas: felicidad por vivir al borde. Al menos no nos ca&iacute;mos.
    </p><p class="article-text">
        La semana pasada un chico comparti&oacute; su estallido de emoci&oacute;n al recibir la mochila de Rappi, conmoviendo con su alegr&iacute;a a cientos de miles de usuarios en todas las redes sociales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si, una mochila de repartidor de los que corren m&aacute;s que Forrest Gump fue recibida con l&aacute;grimas de gratitud.
    </p><p class="article-text">
        El cine futurista de los ochenta se qued&oacute; corto.
    </p><p class="article-text">
        El futuro lleg&oacute; y no es como el que preve&iacute;a Marty Mc Fly.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pasi&oacute;n de multitudes</strong>
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/coronavirus/testeo-dudas-mar-plata-explota-salida-playa-satura-centros-diagnostico_1_8637930.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La pasi&oacute;n por amucharse en este pa&iacute;s tambi&eacute;n va de la mano de otra costumbre muy nacional</a>: empezar a levantar la econom&iacute;a trampeando un poquito al Estado mientras este mira para otro lado por un ratito. La imperiosidad de poner en marcha el motor del consumo desplaza a la necesidad de imponer prolijidades. Al menos por un tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Un ejemplo es el PreViaje.
    </p><p class="article-text">
        Ante los resquemores a la hora de viajar al exterior - tanto por los inconvenientes sanitarios como por un d&oacute;lar alto que hace muy dif&iacute;cil costear las traves&iacute;as -, el turismo local vive su momento festivo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero para muchos viajeros que preve&iacute;an utilizar el tan conveniente programa lanzado por la Secretar&iacute;a de Turismo al mando de Matias Lammens, en muchas zonas se les hace imposible de usufructuar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es que el efectivo sigue siendo un tesoro invaluable y libre de acecho fiscal.
    </p><p class="article-text">
        Casi como en ese 2002, donde parte del contrato social para renacer de las cenizas fue &ldquo;dejar hacer&rdquo; hasta mejores tiempos.
    </p><p class="article-text">
        Ese signo de &eacute;poca casi calcado hoy pone a Alberto Fernandez en el momento m&aacute;s duhaldista de su gobierno.
    </p><p class="article-text">
        Primero vamos a coser el pa&ntilde;o deshilachado y despu&eacute;s<em> vemos.</em>
    </p><p class="article-text">
        Pasemos de la pandemia sin vacunas a los vacunados intentando normalizar sus vidas.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Remake</strong></h3><p class="article-text">
        El arte de hacer una remake no es para cualquiera. Ni siquiera para un pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        En 2002 se estren&oacute;&nbsp;&ldquo;Swept away&rdquo; de la mano del talentoso director Guy Ritchie.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Swept Away, la remake de Guy Ritchie y protagonizada por Madonna, Adriano Giannini y Bruce Greenwood."
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            <span class="title">
                Swept Away, la remake de Guy Ritchie y protagonizada por Madonna, Adriano Giannini y Bruce Greenwood.                            </span>
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        Madonna y Adriano Giannini intentaron emular al padre de este, Giancarlo y a Mariangela Melato en el film &ldquo;Ins&oacute;lito destino&rdquo; de la inmensa cineasta italiana - recientemente fallecida- Lina Wertm&uuml;ller.
    </p><p class="article-text">
        Pero la nueva adaptaci&oacute;n de la lucha de clases bajo el sol en una isla paradis&iacute;aca, al igual que los protagonistas de la pel&iacute;cula, naufragaron en el intento.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Una escena de &quot;Insólito destino&quot; de Lina Wertmuller                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Algo similar pasa hoy con nuestro <em>ins&oacute;lito destino</em>.
    </p><p class="article-text">
        Durante otro enero pero 20 a&ntilde;os atr&aacute;s, Marcelo y Susana Wakstein junto a sus hijos adolescentes decidieron pasar las vacaciones en el hall de un banco, llevando reposeras, pelotas, lona y hasta un balde y palita para jugar en la arena.
    </p><p class="article-text">
        La plata de sus ahorros hab&iacute;a quedado atrapada en el corralito, motivo por el cual optaron por otra manera de tomarse vacaciones: reclamando.
    </p><p class="article-text">
        De manera original y graciosa.
    </p><p class="article-text">
        Hoy los que pasan&nbsp;vacaciones inauditas son otros. Los atrapados durante los &uacute;ltimos dos a&ntilde;os en el corralito del virus.
    </p><p class="article-text">
        Esos que hoy durante varias horas esperan ser hisopados frente al mar mientras se amontonan y protestan contra los colapsados trabajadores, de la salud. Los mismos que eran aplaudidos a las 21 horas religiosamente hace un a&ntilde;o cuando &ldquo;de est&aacute; tragedia sal&iacute;amos mejores&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero nosotros, al igual que &ldquo;Swept away&rdquo;, en esta nueva versi&oacute;n tambi&eacute;n hacemos agua.
    </p><p class="article-text">
        <em>LA</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lorena Alvarez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/vacunados-sex-and-the-jackie-smith_129_8639930.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 09 Jan 2022 03:04:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La era de los vacunados: Sex and the Jackie Smith]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[epidemia,Vacunas,Vacunatorio VIP,Sex and the city,And just like that]]></media:keywords>
    </item>
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