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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Isabel Perón]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/isabel-peron/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Isabel Perón]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Facundo Pastor: “Hay sectores conservadores que siempre han tenido una obsesión por los cuerpos peronistas”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/facundo-pastor-hay-sectores-conservadores-han-tenido-obsesion-cuerpos-peronistas_1_13134706.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1dbcf40c-3198-4505-a114-69a0a2e3c2fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Facundo Pastor: “Hay sectores conservadores que siempre han tenido una obsesión por los cuerpos peronistas”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El periodista acaba de publicar “El cuerpo de Perón”, un libro donde reconstruye las últimas horas de vida del líder justicialista, su muerte y el periplo de sus restos después de sus funerales multitudinarios. El robo de las manos, los rumores sobre la cripta en Olivos y uno de los mayores enigmas de la historia política argentina.</p><p class="subtitle">Cómo son los libros pensados para el público infantil que abordan el horror de la dictadura</p></div><p class="article-text">
        Un ep&iacute;grafe siempre es una se&ntilde;al, <strong>un moj&oacute;n que traza una direcci&oacute;n en la lectura</strong>.<em> &ldquo;Es un cuerpo demasiado grande, m&aacute;s grande que el pa&iacute;s. Est&aacute; demasiado lleno de cosas. Todos le hemos ido metiendo cosas. Todos le hemos ido metiendo algo adentro: la mierda, el odio, las ganas de matarlo de nuevo&rdquo;</em>. Con ese ep&iacute;grafe que pertenece a <em>Santa Evita</em>, de <strong>Tom&aacute;s Eloy Mart&iacute;nez</strong>, abre <em>El cuerpo de Per&oacute;n</em> (Aguilar, 2026), el reciente libro del periodista <strong>Facundo Pastor</strong>.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La publicaci&oacute;n, que en efecto busca abordar las disputas alrededor de una de las mayores figuras pol&iacute;ticas del siglo XX en Argentina concentr&aacute;ndose en su cuerpo, <strong>comienza con los d&iacute;as finales de Per&oacute;n rodeado de m&eacute;dicos y enfermeras en la Quinta de Olivos, sigue con su funeral multitudinario, se detiene en los vaivenes de sus restos que van de la residencia presidencial hasta la cripta familiar en Chacarita durante la dictadura</strong>, repasa el ins&oacute;lito episodio del robo de las manos del l&iacute;der justicialista en los &lsquo;80 y concluye con los disturbios durante el traslado final a la quinta de San Vicente en 2006.
    </p><p class="article-text">
        Vali&eacute;ndose de testimonios directos, de documentaci&oacute;n exclusiva, de hallazgos en hemerotecas y de los recursos del llamado &ldquo;periodismo narrativo&rdquo;, <strong>Pastor ofrece una reconstrucci&oacute;n v&iacute;vida, llena de detalles y de peque&ntilde;as escenas que intentan recrear un mundo de tensiones</strong>, de internas y de intrigas pol&iacute;ticas que persisten hasta la actualidad.
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                &quot;El cuerpo de Perón&quot;, el nuevo libro de Facundo Pastor.                            </span>
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        <strong>&ndash; Ven&iacute;as trabajando en tus libros anteriores, </strong><em><strong>Isabel</strong></em><strong> y </strong><em><strong>Emboscada</strong></em><strong>, en zonas que tienen que ver con el peronismo y los a&ntilde;os &lsquo;70, en un sentido amplio. &iquest;Qu&eacute; te llev&oacute; ahora a investigar y escribir sobre el cuerpo de Juan Domingo Per&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, yo ven&iacute;a rodeando esa zona, primero con <em>Emboscada</em> y la ca&iacute;da de <strong>Rodolfo Walsh </strong>y despu&eacute;s con <em>Isabel</em>. Justamente cuando termin&eacute; <em>Isabel</em> entre otros amigos que leyeron el libro estuvo <strong>Pacho O&rsquo;Donnell</strong>. &Eacute;l me hace una devoluci&oacute;n con mucha generosidad y entre otras cosas me dice que cre&iacute;a que <em>Isabel</em> era un libro sobre el silencio. Ah&iacute; de alguna manera me di cuenta de que s&iacute;: yo hab&iacute;a pasado un tiempo tratando de indagar sobre el silencio y que eso siempre me interes&oacute;. Ya con el libro publicado segu&iacute; pensando en qu&eacute; hab&iacute;a detr&aacute;s de algunos silencios de Isabel. Una de las cosas que me hab&iacute;a cautivado eran unas escenas que hab&iacute;an sucedido despu&eacute;s del robo de las manos de Per&oacute;n, que no hab&iacute;an entrado en el libro. <strong>Primero era Isabel enter&aacute;ndose de la profanaci&oacute;n de la tumba y el robo y despu&eacute;s ella decidiendo venir a la Argentina porque ten&iacute;a muy buen di&aacute;logo con (Ra&uacute;l) Alfons&iacute;n. </strong>Isabel viene a la Argentina y abre una causa aqu&iacute;. A los veintipico de d&iacute;as, decide regresar a Espa&ntilde;a y estando en Ezeiza el avi&oacute;n tiene una amenaza de bomba. Finalmente llega a Espa&ntilde;a. Y ah&iacute; se entera de que, mientras ella estuvo en Argentina, hab&iacute;an entrado a Puerta de Hierro a robar. A robar, a profanar, o a desordenar, a dejar un mensaje ah&iacute;. Todo eso termina con Isabel junto a una colega y a un fot&oacute;grafo del diario <em>El Pa&iacute;s </em>recorriendo la residencia y un poco posando para la c&aacute;mara, con todo el desastre de las cajas desordenadas alrededor. Una mucama la llama y le dice que en la cocina hab&iacute;a algo que quer&iacute;a que viera. <strong>Se acerca y ve que, sobre una mesa redonda, hab&iacute;a una estatuilla del Sagrado Coraz&oacute;n de Jes&uacute;s, que ya estaba en la casa, con las manos cortadas. </strong>Ella ve eso y por supuesto que se altera. Un colaborador le dice &ldquo;se&ntilde;ora, &iquest;qu&eacute; es esto? &iquest;qui&eacute;nes son?&rdquo;. Y ella dice una frase que bien podr&iacute;a ser el t&iacute;tulo de una novela: &ldquo;Son los mismos de siempre&rdquo;. Intent&eacute; profundizar con el entorno de Isabel desde entonces y todo el tiempo recib&iacute;a la misma respuesta: que ella nunca pudo superar todo lo que le pas&oacute; al cuerpo de Per&oacute;n. Entonces yo dec&iacute;a &ldquo;&iquest;las manos?&rdquo;. &ldquo;No, no, todo lo que le pas&oacute; al cuerpo de Per&oacute;n&rdquo;, me respond&iacute;an. Eso por un lado. Despu&eacute;s, yo soy de juntar cosas viejas. Hace tiempo que ven&iacute;a buscando un ejemplar original del diario <em>Noticias</em> del 2 de julio del &lsquo;74. <strong>En esa tapa, que escribe Walsh y que consigo finalmente, hay una frase que me parec&iacute;a incre&iacute;ble sobre la muerte de Per&oacute;n: &ldquo;la noticia tardar&aacute; en volverse tolerable&rdquo;. </strong>Con todo eso en un momento pens&eacute; que hab&iacute;a que seguir d&aacute;ndole vueltas algo al cuerpo de Per&oacute;n, a su muerte de Per&oacute;n, al silencio de Isabel. Sobre si el pa&iacute;s lo toler&oacute;. No lo toler&oacute;. Lo super&oacute;, no lo super&oacute;. Y empec&eacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; En ese camino, decidiste que este, como los dos anteriores, iba a ser una novela de no ficci&oacute;n. &iquest;C&oacute;mo describir&iacute;as a este g&eacute;nero?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&eacute; que hay un amplio mundo de opiniones respecto al periodismo narrativo y todas sus derivaciones. Justo ven&iacute;a escuchando un podcast donde habla <strong>Leila Guerriero</strong>. Ella lo llama &ldquo;periodismo narrativo&rdquo;, pero la entrevistadora le dice &ldquo;periodismo corp&oacute;reo&rdquo;, &ldquo;periodismo de sentidos&rdquo;, incluso habla del &ldquo;uso de recursos narrativos&rdquo;. No lo tengo tan claro o no s&eacute; bien c&oacute;mo se arman esas fronteras.<strong> En todo caso creo que son maneras de contar. S&iacute; pienso mucho, cuando escribo, en el pacto de lectura con el lector. Y ah&iacute; trato de ponerme generoso con la extensi&oacute;n de los cap&iacute;tulos, con la extensi&oacute;n de las escenas.</strong> Por otra parte, nunca parto de un hecho que no exista. Siempre parto de un hecho que existi&oacute;, que fue un hecho real. No uso la palabra &ldquo;verdad&rdquo; porque tambi&eacute;n en estos d&iacute;as estoy pensando un poco sobre qu&eacute; es la verdad. Y no te digo esto en relaci&oacute;n a lo que hoy se llama <em>posverdad</em>, m&aacute;s bien porque me interesa pensar en la verdad en un libro en el sentido de lo que pasa ah&iacute; dentro, en lo que el lector cree que sucede. Por eso creo que esta es una novela de no ficci&oacute;n, una novela hist&oacute;rica de no ficci&oacute;n. A la vez, trato de poner mucho ritmo en lo que escribo. A veces pienso que influye mucho mi laburo hist&oacute;rico en la calle con c&aacute;maras, con recorrido, con territorio. Y con el hecho de mirar, &iquest;no? <strong>Walsh dec&iacute;a esto de que escribir es escuchar. Y me parece que tambi&eacute;n escribir es mirar y encontrar ah&iacute; un punto para poder contar.</strong>&nbsp;
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                    alt="En la actualidad, Pastor conduce un noticiero diario en la señal A24 y un programa radial todas las tardes en Radio La Red."
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                En la actualidad, Pastor conduce un noticiero diario en la señal A24 y un programa radial todas las tardes en Radio La Red.                            </span>
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        <strong>&ndash; El libro empieza con un relato de las &uacute;ltimas horas de Per&oacute;n, en un &aacute;mbito muy cerrado como la Residencia de Olivos. &iquest;C&oacute;mo reconstruiste eso?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Mir&aacute;, a m&iacute; siempre me interesa la contracara de lo que en general se cree que pas&oacute; o que fue. Si se quiere, Per&oacute;n es uno de los pol&iacute;ticos m&aacute;s encumbrados de nuestro siglo XX, y quise pensar c&oacute;mo alguien s&uacute;per poderoso c&oacute;mo &eacute;l transita su vulnerabilidad. Ah&iacute; tom&eacute; el riesgo de escribir ese primer cap&iacute;tulo, en el que la verdad dud&eacute; mucho, desde los ojos de &eacute;l. Con &eacute;l viendo su muerte y c&oacute;mo se va apagando su vida. Despu&eacute;s, lo que se cuenta, sucedi&oacute; as&iacute;. <strong>&Eacute;l pas&oacute; varios d&iacute;as encerrado en esa habitaci&oacute;n de Olivos. Incluso varios d&iacute;as sin Isabel y sin (Jos&eacute;) L&oacute;pez Rega porque estaban en una gira por Europa. </strong>Y estaba solo. Per&oacute;n muere un poco en esa soledad, si bien es un presidente que muere en el centro del poder como es la Quinta de Olivos, muere en esa soledad. Despu&eacute;s, a la hora de escribir, no fue tan dif&iacute;cil acceder a esos &uacute;ltimos minutos b&aacute;sicamente porque Per&oacute;n muere rodeado de siete m&eacute;dicos muy j&oacute;venes entonces, que eran m&eacute;dicos del Hospital Italiano. Cuando digo jovencitos digo personas de 23, 24, 26 a&ntilde;os. Pude entrevistarlos a tres de ellos que viven. <strong>Tambi&eacute;n habl&eacute; con dos de las enfermeras y habl&eacute; con otra fuente pol&iacute;tica, que me pidi&oacute; no identificarla.</strong> As&iacute; que,&nbsp;a 52 a&ntilde;os de la muerte de Per&oacute;n, hay todav&iacute;a mucha gente viva que vio el final.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Cont&aacute;s en el libro que en esa habitaci&oacute;n hab&iacute;a cables y un sistema para escuchar lo que pasaba. No s&eacute; si quedaron esas grabaciones o qu&eacute; pas&oacute; con el material.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Ese es un dato espectacular. Hay un cable desclasificado de la CIA que lo menciona. Y a eso la CIA llega a trav&eacute;s de la informaci&oacute;n que le dan fuentes del entorno de Per&oacute;n. Porque s&iacute;, dentro del entorno de Per&oacute;n hab&iacute;a personas que hablaban con la CIA. Esto tiene que ver con L&oacute;pez Rega. <strong>Tanto en Puerta de Hierro como en Olivos &eacute;l hab&iacute;a decidido poner un sistema de micr&oacute;fono de alta sensibilidad, ubicado entre las pertenencias que Per&oacute;n sol&iacute;a tener en su mesita de luz. </strong>Ese micr&oacute;fono, seg&uacute;n varias fuentes me confirman, replicaba lo que pasaba en esa habitaci&oacute;n y lo conectaba con una suerte de parlante que ten&iacute;a L&oacute;pez Rega en su cuarto. Algunos creen que era un sistema similar a lo que hoy conocemos como <em>baby call</em> para los beb&eacute;s. L&oacute;pez Rega estaba muy obsesionado con que los m&eacute;dicos supieran escuchar la manera en que Per&oacute;n respiraba, &iexcl;como si los m&eacute;dicos no supieran darse cuenta si en esa respiraci&oacute;n podr&iacute;a haber alguna afecci&oacute;n pulmonar! As&iacute; que ese sistema existi&oacute;. <strong>Lo que nadie me pudo confirmar es si quedaron en alg&uacute;n lugar grabaciones de esos audios</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Despu&eacute;s de esa intimidad, vienen los funerales que, a diferencia de lo anterior, se dan en p&uacute;blico, con multitudes yendo a despedirse. Ah&iacute; reconstru&iacute;s los preparativos, los tironeos y la decisi&oacute;n que tienen que tomar cuando van pasando las horas y el cuerpo empieza a descomponerse.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, despu&eacute;s de la muerte de Per&oacute;n empieza una disputa, un tironeo por ese cuerpo. Quiz&aacute;s el primer tironeo simb&oacute;lico lo tiene el pueblo. <strong>Es decir, el pueblo con su presencia en las calles logra que ese velatorio popular se estire y por la cantidad de gente que hab&iacute;a adentro no hab&iacute;a manera de cerrar el velatorio</strong>. Entonces Casa Militar les pide a los m&eacute;dicos que hicieran algo con el cad&aacute;ver. Quien estaba justo en ese momento era el doctor (Alberto) Tamashiro, que hoy est&aacute; jubilado y con los a&ntilde;os termin&oacute; convirti&eacute;ndose en un hemodinamista muy prestigioso, &Eacute;l es el que intervino: pidi&oacute; que le fueran a buscar algunos elementos al Hospital Italiano. El velatorio se cerr&oacute; por unas tres horas, y es ah&iacute; cuando a Per&oacute;n le inyectan una soluci&oacute;n qu&iacute;mica de formol con agua destilada.<strong> Esto involuntariamente hace que el cuerpo se convirtiera en una figura de piedra. Lo momificaron, de alguna manera. No lo embalsamaron, que es otro proceso muy distinto. A partir de ese momento empieza a aparecer la disputa del cuerpo. </strong>Ese velatorio fue multitudinario, se hizo en el Sal&oacute;n Azul del Congreso. Ah&iacute; pasaba el pueblo a mirar y ah&iacute; estaba Isabel, que cada dos por tres que iba a secarle un poco el rostro. Tambi&eacute;n estaba L&oacute;pez Rega. Por ah&iacute; pasaban los ministros. Por ah&iacute; pasaba la pol&iacute;tica. Pero b&aacute;sicamente en ese momento el cuerpo era del pueblo. Algo que me interesaba en este libro, con el laburo en la hemeroteca y por ah&iacute; para amargarme por c&oacute;mo laburamos hoy en d&iacute;a, fue rescatar c&oacute;mo cubrieron los cronistas de la &eacute;poca todo esto. <strong>Ah&iacute; est&aacute; Walsh con esa tapa de </strong><em><strong>Noticias</strong></em><strong>. Ah&iacute; est&aacute; Tom&aacute;s Eloy Mart&iacute;nez, en </strong><em><strong>La Opini&oacute;n</strong></em><strong>, con una reconstrucci&oacute;n incre&iacute;ble de lo que fue el velatorio. </strong>Y ah&iacute; hay una figura de un periodista que se llamaba <strong>Heriberto Kahn</strong>, un tipo que ten&iacute;a muy buenos v&iacute;nculos con la Marina, que es el tipo que despu&eacute;s se lleva puesto a L&oacute;pez Rega con un par de investigaciones para el diario <em>La Opini&oacute;n</em>. Despu&eacute;s no qued&oacute;, pero en un momento el libro ten&iacute;a di&aacute;logos entre Walsh y Tom&aacute;s Eloy. A m&iacute; me interesa mucho el v&iacute;nculo entre ellos porque creo que representaban ideas distintas, pero con una rigurosidad muy parecida. Y bueno, Tom&aacute;s trae mucho a Walsh en <em>Santa Evita</em>. De hecho lo culpa de haberlo contagiado con la obsesi&oacute;n de la b&uacute;squeda del cad&aacute;ver de Evita a partir del cuento <em>Esa mujer</em>.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">López Rega estaba muy obsesionado con que los médicos que lo trataban supieran escuchar la manera en que Perón respiraba</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Siguiendo el relato, despu&eacute;s plante&aacute;s otra etapa, que es la de la cripta en la Quinta de Olivos, donde tambi&eacute;n van a llevar los restos de Evita. Ah&iacute;, tambi&eacute;n, empiezan estos comentarios o rumores sobre que se escuchan ruidos extra&ntilde;os.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, a fines del &lsquo;74 Isabel, L&oacute;pez Rega y todo el gobierno empezaba a mostrar lo que finalmente fue, un gobierno con mucha falencia de gesti&oacute;n. En paralelo hab&iacute;a mucha violencia pol&iacute;tica en la Argentina, mucho quilombo econ&oacute;mico. Entonces sienten que tienen que dar un golpe de efecto. Y ese golpe de efecto, m&aacute;s el sentimiento de un Per&oacute;n solo en Olivos, los lleva a tramar una operaci&oacute;n s&uacute;per secreta para ir a Puerta de Hierro a buscar los restos de Evita que hab&iacute;an quedado ah&iacute; en un altillo, tras la devoluci&oacute;n que los militares hab&iacute;an hecho en el &lsquo;71. <strong>Dijeron &ldquo;Traigamos el cad&aacute;ver de Evita y que est&eacute;n juntos&rdquo;. Para eso se arma una operaci&oacute;n de inteligencia para llevar adelante ese viaje, se miente con el destino del avi&oacute;n que se usa.</strong> Isabel misma rosquea con sus amigos del franquismo porque un avi&oacute;n con L&oacute;pez Rega y treinta tipos sacando un cuerpo de Espa&ntilde;a iba a levantar sospechas. Finalmente traen el cuerpo y contratan a un tipo que se llama Domingo Isaac Tellechea, un escultor que completa el trabajo que hab&iacute;a hecho Pedro Ara con el cuerpo de Evita. Ah&iacute; quedan entonces los dos en la cripta. Sobre los ruidos, son comentarios que surgen primero entre los miembros de Casa Militar que cuidaban la cripta y algunos trabajadores de la Quinta y, despu&eacute;s del golpe, de parte de los soldaditos del Ej&eacute;rcito que pusieron a custodiar tambi&eacute;n. <strong>&iquest;Eran ruidos extra&ntilde;os? &iquest;Eran grillos? &iquest;Era el viento? &iquest;Era la imaginaci&oacute;n de ellos? La verdad es que no se sabe, pero es lo que le sirve a la esposa de Videla para pedir que los retiren de ah&iacute;.</strong> Lo que pasa es que con esto se abre la pregunta, es el ruido de la &eacute;poca tambi&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; &iquest;C&oacute;mo es la negociaci&oacute;n entre la dictadura de Videla y las familias de Per&oacute;n y Eva para sacarlos de Olivos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Videla nombra a un tipo de absoluta confianza, de apellido Cerd&aacute;, que era como un auditor general del gobierno militar, y la persona que intelectualmente les serv&iacute;a como de cierto soporte normativo de algunas decisiones. &Eacute;l es el que arma como un grupo de tareas con las dos misiones para no levantar polvareda y sacar esos dos cuerpos de ah&iacute;. Se hace en dos operativos. <strong>Por un lado, hab&iacute;a mucho miedo sobre si llevarla a Evita a la b&oacute;veda familiar en Recoleta porque eso iba a demandar agudizar la seguridad del cementerio. Lo mismo con Per&oacute;n en Chacarita, fue todo en la clandestinidad, sin hacer mucho revuelo. </strong>De hecho revis&eacute; y en algunos diarios de la &eacute;poca reci&eacute;n publican algo de informaci&oacute;n veinte d&iacute;as despu&eacute;s. Creo que el tema tambi&eacute;n se diluy&oacute; en el miedo de la dictadura, &iquest;qui&eacute;n iba a ir con un bombo al cementerio, a Chacarita o a Recoleta?&nbsp;
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            <span class="title">
                Este año salió la edición española del libro &quot;Emboscada&quot; de Facundo Pastor, publicado por el sello Paripé Books.                            </span>
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        <strong>&ndash; Cambiando brutalmente de d&eacute;cada y yendo a los 80 se registra el robo de las manos de Per&oacute;n. En el libro hac&eacute;s un repaso detallado sobre c&oacute;mo era esa tumba familiar, c&oacute;mo fue la profanaci&oacute;n. Es un episodio realmente muy extra&ntilde;o.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, es muy extra&ntilde;o. <strong>El otro d&iacute;a una colega me dec&iacute;a que hay cierto inveros&iacute;mil en la historia argentina. Pero el hecho concreto sucedi&oacute;. No est&aacute; n&iacute;tido cu&aacute;ndo, de qu&eacute; manera exacta, ni qui&eacute;nes fueron. </strong>S&iacute; est&aacute; n&iacute;tido que sucedi&oacute;. Podr&iacute;an haber sido esos &ldquo;mismos de siempre&rdquo; que menciona Isabel, pero ni siquiera es n&iacute;tido si viene por el lado de la derecha o de la izquierda. S&iacute; ocurre, con el paso del tiempo, que empiezan a aparecer algunas cuestiones en la causa judicial que vinculan al episodio con sectores de inteligencia militar, especialmente del Batall&oacute;n de Inteligencia 601 que tuvo un desempe&ntilde;o muy fuerte durante la dictadura. De lo que se pudo reconstruir judicialmente se sabe que cerca del 29 o 30 de junio del 87, alguien se mete en la b&oacute;veda de la familia Per&oacute;n y se mete con uno de los famosos juegos de 12 llaves. Logran sacar el cuerpo, sin abrir mucho el caj&oacute;n, aunque hacen un agujero y rompen la madera de cedro. Tambi&eacute;n rompen un cobertor met&aacute;lico que ten&iacute;a y amputan o cortan las manos de Per&oacute;n. Eso sucede. Tambi&eacute;n se comprueba que roban un poema que le hab&iacute;a escrito Isabel y estaba en la tumba y que ese poema reaparece cortado en tres partes cuando los profanadores vuelven a manifestarse tiempo despu&eacute;s. <strong>Por eso, con el Batall&oacute;n 601 activo, aunque con un funcionamiento distinto del que ten&iacute;an en la dictadura, hay varios episodios opacos. </strong>Por eso digo que el robo de las manos de Per&oacute;n para m&iacute; es uno de los enigmas m&aacute;s sustanciales de la historia argentina hasta el d&iacute;a de hoy. Es un tema abierto. Y est&aacute; relacionado con algo que ya hab&iacute;a ocurrido con las desapariciones durante la dictadura. Es que en este pa&iacute;s hay sectores conservadores que siempre han tenido una obsesi&oacute;n por los cuerpos peronistas. Con apropiarse de ellos. Como si la apropiaci&oacute;n de los cuerpos peronistas deviniera en la apropiaci&oacute;n del poder. <strong>Cuando roban el cad&aacute;ver de Evita es el Servicio de Inteligencia del Ej&eacute;rcito y ese coronel que Walsh bien describe en </strong><em><strong>Esa mujer</strong></em><strong> el que se encarga de la misi&oacute;n con la que despu&eacute;s enloquece. Cuando le devuelven a Per&oacute;n 18 a&ntilde;os despu&eacute;s el cuerpo de Evita es el coronel Cabanillas el que le toca la puerta, que tambi&eacute;n era de Inteligencia. </strong>Cuando tienen que sacar los cuerpos de Eva y Per&oacute;n de Olivos porque la esposa de Videla dijo &ldquo;yo no voy a convivir con esos mugrientos&rdquo;, el propio Videla le encarga la misi&oacute;n a un integrante del Ej&eacute;rcito con muy buenos v&iacute;nculos con la inteligencia.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El robo de las manos de Perón para mí es uno de los enigmas más sustanciales de la historia argentina hasta el día de hoy. Es un tema abierto. Y está relacionado con algo que ya había ocurrido con las desapariciones durante la dictadura.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Hacia el final del libro cont&aacute;s el traslado de los restos de Per&oacute;n a la quinta de San Vicente en 2006 y los disturbios posteriores. Son hechos m&aacute;s cercanos en el tiempo, &iquest;te toc&oacute; cubrir eso como periodista? &iquest;C&oacute;mo lo analizaste veinte a&ntilde;os despu&eacute;s?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, me toc&oacute; transmitirlo en vivo todo, incluso cuando apareci&oacute; Madona Quiroz. El libro abre con el pueblo disputando ese cuerpo para poder venerarlo y cierra con los trabajadores, una vez m&aacute;s, disput&aacute;ndose la cercan&iacute;a a Per&oacute;n. <strong>Tal vez, la tristeza del &lsquo;74 y algo del silencio de entonces deviene en ese bullicio de San Vicente.</strong> En esos tiros medio devaluados tambi&eacute;n, porque si lo pensamos como una reedici&oacute;n de Ezeiza, ac&aacute; apenas vemos a un sindicalista que custodiaba a Pablo Moyano que saca un rev&oacute;lver y dispara contra otra persona de la UOCRA. Quiz&aacute;s tambi&eacute;n sea una especie de reflejo o una grieta dentro del peronismo que posiblemente desde ese tiro hasta ac&aacute; se haya ensanchado tanto que hoy lo lleva a tener que disputar nuevamente sus liderazgos.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Pastor nació en Buenos Aires, en 1979. Es periodista, abogado y productor."
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            <span class="title">
                Pastor nació en Buenos Aires, en 1979. Es periodista, abogado y productor.                            </span>
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        <strong>&ndash; Sos joven pero, por tu trayectoria en los medios, viviste una etapa bastante anal&oacute;gica. De hecho contabas que te gustan los archivos, juntar papeles, indagar en hemerotecas. &iquest;C&oacute;mo atraves&aacute;s este tiempo que es digital, que te lleva a mostrar en poco tiempo en un reel tu trabajo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; La verdad es que me quedo mil veces m&aacute;s con el mundo anal&oacute;gico. <strong>El mundo digital me angustia sobremanera. Sin caer en lugares comunes de cosas que escuchamos todo el tiempo, siento que lo digital es una nueva forma de la esclavitud y no tengo claro bien a d&oacute;nde va.</strong> S&iacute; tengo claro que atenta contra algo que es sumamente valioso, que es la atenci&oacute;n y la concentraci&oacute;n. Y con esto no me refiero solamente a lo laboral, me preocupa esta especie de invasi&oacute;n que tenemos que me lleva a preguntarme c&oacute;mo se constru&iacute;an los v&iacute;nculos humanos hace 50 a&ntilde;os y c&oacute;mo los construimos ahora, en base a qu&eacute; calidad de tiempo y de disposici&oacute;n y de entrega. Y creo que eso replicado en el tiempo va a dar error y va a llevarnos algo que es feo. <strong>A todo esto, cuando eso estaba empezando a angustiarme, llega la inteligencia artificial. </strong>Pero bueno, intento convencerme de que la inteligencia artificial es una oportunidad para volver a depositar esperanza en el ser humano, que creo que se hab&iacute;a perdido un poco. Las herramientas tecnol&oacute;gicas son bienvenidas porque no es que soy un necio, obviamente. Cuando lleg&oacute; internet, tambi&eacute;n hab&iacute;a miedo y preocupaci&oacute;n y con el tiempo se incorpor&oacute;. Pero, ahora, no s&eacute;, creo que a las m&aacute;quinas las tenemos que manejar los humanos y no ellas a nosotros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Por estas horas, varias noticias involucraron a periodistas. </strong><a href="https://www.lanacion.com.ar/politica/javier-milei-difundio-casi-1000-mensajes-contra-el-periodismo-en-sus-redes-sociales-durante-las-nid06042026/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Le&iacute;a hace un rato una nota de Mart&iacute;n Rodr&iacute;guez Yebra, en La Naci&oacute;n</strong></a><strong>, que da cuenta de unos mil insultos o cuestionamientos al periodismo&nbsp;por parte del presidente el fin de semana de Pascua en Twitter. Acaban de anunciar que dieron de baja algunas acreditaciones de periodistas con acceso a la Casa Rosada. &iquest;C&oacute;mo analiz&aacute;s este oficio en este contexto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Es muy dif&iacute;cil. Por un lado, creo que desde hace un tiempo el periodismo est&aacute; como en un permanente ultim&aacute;tum. Y esto pasa no solo por el ataque sistem&aacute;tico de quien hoy detenta el poder.<strong> Creo que tambi&eacute;n est&aacute; en un ultim&aacute;tum por la precarizaci&oacute;n laboral que hay, por el pluriempleo. </strong>Volvemos a lo de antes: si hay algo que ten&iacute;a el periodismo en otros tiempos era su deber de pensar, de interpretar, de acercarle algo a la gente. Si esa actividad est&aacute; agobiada por el pluriempleo y por el bullicio permanente que viene del poder, lo que atravesamos es una doble amenaza. Por eso me parece que no es solamente un presidente que, en vez de trabajar, pasa gran parte de las horas del d&iacute;a retuiteando insultos, sino que tambi&eacute;n estamos afectados por la precarizaci&oacute;n y la degradaci&oacute;n del salario de los periodistas. <strong>Son cosas que van de la mano y atentan directamente contra la libertad de expresi&oacute;n</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>AL/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/facundo-pastor-hay-sectores-conservadores-han-tenido-obsesion-cuerpos-peronistas_1_13134706.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Apr 2026 03:01:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Facundo Pastor: “Hay sectores conservadores que siempre han tenido una obsesión por los cuerpos peronistas”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Juan Domingo Perón,Isabel Perón,Peronismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tucumán recuerda el Operativo Independencia, el ensayo del genocidio que la dictadura expandió a todo el país]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/tucuman-recuerda-operativo-independencia-ensayo-genocidio-dictadura-expandio-pais_1_12026305.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/49a0a85d-2209-4fdd-932b-0d1702f8df66_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tucumán recuerda el Operativo Independencia, el ensayo del genocidio que la dictadura expandió a todo el país"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Organismos de derechos humanos realizarán actos en la provincia para conmemorar el inicio del plan sistemático de desapariciones y torturas que comenzó con el gobierno de Isabel Perón, reivindicada por la vicepresidenta Victoria Villarruel, y que continuó el autodenominado Proceso de Reorganización Nacional.</p><p class="subtitle">Pozo de Vargas: es la fosa más grande del país, se identificaron 116 restos óseos y quedán más de 30</p><p class="subtitle">Juan Falú: “A mi hermano Lucho lo asesinó Bussi de un tiro en la cabeza”</p></div><p class="article-text">
        El 5 de febrero de 1975, Tucum&aacute;n se convirti&oacute; en el primer escenario del plan sistem&aacute;tico de represi&oacute;n ilegal en la Argentina. A trav&eacute;s del <a href="https://www.argentina.gob.ar/normativa/nacional/decreto-261-1975-210287/texto" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">decreto 261</a>, <strong>la presidenta Mar&iacute;a Estela Mart&iacute;nez de Per&oacute;n orden&oacute; la militarizaci&oacute;n de la provincia bajo el pretexto de &ldquo;aniquilar a la subversi&oacute;n&rdquo;</strong>. Ese operativo, que se publicit&oacute; como una respuesta a la guerrilla rural del Ej&eacute;rcito Revolucionario del Pueblo (ERP), fue en realidad el puntapi&eacute; inicial de un plan genocida que incluy&oacute; secuestros, torturas, desapariciones y asesinatos. A 50 a&ntilde;os, organismos de derechos humanos realizar&aacute;n actividades en distintos puntos de Tucum&aacute;n para recordar y denunciar las consecuencias de aquella pol&iacute;tica represiva que, un a&ntilde;o despu&eacute;s, se expandir&iacute;a a todo el pa&iacute;s con la dictadura militar.
    </p><p class="article-text">
        Junto con familiares y v&iacute;ctimas del terrorismo de Estado, las organizaciones realizar&aacute;n <strong>actos conmemorativos en Famaill&aacute;, Santa Luc&iacute;a, Taf&iacute; Viejo y San Miguel de Tucum&aacute;n</strong> bajo la consigna: &ldquo;Lo dijeron las v&iacute;ctimas. Fue sentencia de la Justicia. Es historia. Operativo Independencia, el comienzo del genocidio&rdquo;. Estas actividades cuentan con el apoyo de la Universidad Nacional de Tucum&aacute;n (UNT), el Municipio de Taf&iacute; Viejo, la Secretar&iacute;a de Derechos Humanos de la provincia y la Legislatura tucumana.
    </p><p class="article-text">
        El decreto de <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/villarruel-reunio-isabel-peron-criticaron-vas-reivindicar-bataclana-puesta-dedo-dictador_1_11742815.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la viuda de Per&oacute;n, recientemente reivindicada por la vicepresidenta, Victoria Villarruel</a>, permiti&oacute; la ocupaci&oacute;n militar de Tucum&aacute;n: en pocos d&iacute;as, llegaron a la provincia unos 5.000 efectivos del Ej&eacute;rcito, la Gendarmer&iacute;a y la Polic&iacute;a Federal, instaurando <strong>un r&eacute;gimen de terror que incluy&oacute; la desaparici&oacute;n sistem&aacute;tica de personas</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Si bien el Operativo Independencia se present&oacute; como una ofensiva contra el ERP, su alcance fue mucho mayor: <strong>se convirti&oacute; en un ataque directo contra militantes y simpatizantes de organizaciones pol&iacute;ticas, sindicales, estudiantiles y religiosas</strong>. En particular, los trabajadores azucareros y sus sindicatos fueron blanco de la represi&oacute;n, en un contexto de transformaci&oacute;n econ&oacute;mica que a&uacute;n deja huella en la provincia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Entre 1975 y 1983, se registraron en Tucum&aacute;n aproximadamente 80 centros clandestinos de detenci&oacute;n</strong>, incluyendo la Escuelita de Famaill&aacute; y las bases militares en los exingenios La Fronterita, Lules y Santa Luc&iacute;a. En estos sitios, m&aacute;s de 800 personas fueron secuestradas, torturadas y sometidas a violencia extrema. La represi&oacute;n en Tucum&aacute;n fue de tal magnitud que, al inicio de la dictadura militar, la provincia ya hab&iacute;a concentrado la mitad de las desapariciones registradas en todo el per&iacute;odo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La represión en Tucumán fue de tal magnitud que, al inicio de la dictadura militar, la provincia ya había concentrado la mitad de las desapariciones registradas en todo el período</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El Operativo Independencia no solo instaur&oacute; la desaparici&oacute;n forzada de personas como pr&aacute;ctica sistem&aacute;tica sino que <strong>convirti&oacute; a Tucum&aacute;n en un laboratorio de exterminio para las Fuerzas Armadas, que luego replicar&iacute;an estos m&eacute;todos en todo el pa&iacute;s tras el golpe del 24 de marzo de 1976</strong>. Los juicios por delitos de lesa humanidad, como las causas Operativo Independencia I y II entre 2016 y 2020, ratificaron judicialmente el car&aacute;cter genocida de aquel plan represivo.
    </p><h2 class="article-text">Las actividades para recordar el inicio del programa represivo que sigui&oacute; la dictadura</h2><p class="article-text">
        La conmemoraci&oacute;n de los 50 a&ntilde;os del Operativo Independencia incluir&aacute; diversas actividades, a las que <a href="https://docs.google.com/spreadsheets/d/17gpxItvyt_bffHMNUICRVIWJLRj4NjDc/edit?usp=sharing&amp;ouid=103857809611430987186&amp;rtpof=true&amp;sd=true" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">convocan y adhieren unas 230 organizaciones</a>.
    </p><p class="article-text">
        &bull; Este mi&eacute;rcoles, en la Escuelita de Famaill&aacute;, se llevar&aacute; a cabo <strong>un acto con m&uacute;sica, muestras fotogr&aacute;ficas y testimonios de familiares y sobrevivientes</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &bull; El viernes 7, la sede ser&aacute; Taf&iacute; Viejo, donde la represi&oacute;n apunt&oacute; especialmente contra trabajadores ferroviarios.
    </p><p class="article-text">
        &bull; El s&aacute;bado 8, las actividades se trasladar&aacute;n a Santa Luc&iacute;a, localidad donde el Ej&eacute;rcito instal&oacute; una de sus bases en el exingenio Santa Luc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &bull; Finalmente, el 17 de febrero, frente al Tribunal Oral Federal de San Miguel de Tucum&aacute;n, <strong>organismos de derechos humanos exigir&aacute;n que se fije fecha para el juicio contra los exdirectivos del Ingenio La Fronterita, acusados de complicidad en delitos de lesa humanidad</strong>. &ldquo;Los sobrevivientes y familiares de v&iacute;ctimas se est&aacute;n muriendo sin justicia y los empresarios mueren impunes. Rechazamos este punto final biol&oacute;gico y exigimos que se realice el juicio&rdquo;, afirman las organizaciones.
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                    alt="En 1975 el general entrerriano Antonio Domingo Bussi se hizo cargo del Operativo Independencia en Tucumán, provincia de la que sería interventor federal nombrado por la dictadura y gobernador elegido democráticamente, entre 1995 y 1999. En 2008 fue condenado a prisión perpetua por genocidio. Murió en 2011. Tenía arresto domiciliario."
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                En 1975 el general entrerriano Antonio Domingo Bussi se hizo cargo del Operativo Independencia en Tucumán, provincia de la que sería interventor federal nombrado por la dictadura y gobernador elegido democráticamente, entre 1995 y 1999. En 2008 fue condenado a prisión perpetua por genocidio. Murió en 2011. Tenía arresto domiciliario.                            </span>
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        La conmemoraci&oacute;n del Operativo Independencia se realiza en un contexto de <a href="https://www.eldiarioar.com/focos/la-avanzada-negacionista/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">negacionismo estatal, iniciado con la llegada de Javier Milei al poder</a>, que incluye el desmantelamiento de pol&iacute;ticas de memoria y la reivindicaci&oacute;n del terrorismo de Estado por parte de figuras del oficialismo.
    </p><h2 class="article-text">El genocidio, en n&uacute;meros</h2><p class="article-text">
        El Centro de Estudios sobre Genocidio (CEG) de la Universidad de Tres de Febrero (Untref) y la Fundaci&oacute;n Memorias e Indentidades de Tucum&aacute;n (MIT) Tucumampa Yuyaynim, cuyas coordinadoras son las investigadoras Ana Jemio y Julia Vitar, elaboraron una <a href="https://drive.google.com/file/d/1v8dVq1oZr7iSTuB6pWtE8OXcXh78ED7V/view?usp=sharing" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">base de datos &mdash;actualizada a 2025&mdash; sobre el genocidio en Tucum&aacute;n perpetrado entre 1975 y 1983</a>. Aqu&iacute;, algunos trazos generales de este proceso represivo:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Nuestra base de datos registra 1887 v&iacute;ctimas del genocidio en Tucum&aacute;n. El 44% de las cuales (825) fueron secuestradas durante el Operativo Independencia, es decir, entre febrero de 1975 y el 23 de marzo de 1976.</li>
                                    <li>El 64% de las v&iacute;ctimas secuestradas durante el Operativo Independencia (527) fueron liberadas. En 40 casos fueron asesinadas y en 258 contin&uacute;an desaparecidas. El alto porcentaje de sobrevivencia no fue una rareza tucumana: una proporci&oacute;n similar se registra a nivel nacional.</li>
                                    <li>En 555 casos se cuenta con informaci&oacute;n sobre la actividad de las v&iacute;ctimas: 450 de ellas trabajaban, 66 estudiaban y 28 estudiaban y trabajaban. El grupo m&aacute;s grande trabajaba para la agroindustria azucarera (123). Durante la dictadura militar, este n&uacute;mero ascendi&oacute; a 305. Le siguen los trabajadores de la administraci&oacute;n p&uacute;blica (42 personas), tareas agr&iacute;colas menos az&uacute;car (39 personas) y construcci&oacute;n (32).</li>
                                    <li>Durante el Operativo Independencia se utilizaron 80 espacios de detenci&oacute;n clandestina, 11 de los cuales fueron grandes CCD. De esos 80 espacios, 14 estaban vinculados a la agroindustria azucarera, 5 de ellos eran o hab&iacute;an sido ingenios azucareros.</li>
                                    <li>El 49% de los casos de violaciones a los derechos humanos durante el Operativo Independencia (403) fueron denunciados reci&eacute;n a partir de 2003, con la reapertura de las investigaciones judiciales. La mayor&iacute;a de estas nuevas denuncias son casos de sobrevivientes (90%).</li>
                                    <li>En Tucum&aacute;n se han realizado dos juicios orales y p&uacute;blicos dedicados exclusivamente a delitos cometidos durante el Operativo Independencia contra 270 personas. Se juzgaron a 32 militares, polic&iacute;as y gendarmes, 18 de los cuales fueron condenados. Se encuentran en investigaci&oacute;n y pendientes de juicio alrededor de 400 casos m&aacute;s.</li>
                            </ul>
            </div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/tucuman-recuerda-operativo-independencia-ensayo-genocidio-dictadura-expandio-pais_1_12026305.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 04 Feb 2025 18:45:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tucumán recuerda el Operativo Independencia, el ensayo del genocidio que la dictadura expandió a todo el país]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Operativo Independencia,Represión,Genocidio,Genocidas,Isabel Perón,María Estela Martínez de Perón]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tres libros sobre vidas míticas: María Moreno y las figuras populares, los enredos de Martha Argerich, secretos de Isabel Perón]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/tres-libros-vidas-miticas-maria-moreno-figuras-populares-enredos-martha-argerich-secretos-isabel-peron_1_11963175.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dc0f04cc-2ac5-4258-bf87-031a75b65267_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tres libros sobre vidas míticas: María Moreno y las figuras populares, los enredos de Martha Argerich, secretos de Isabel Perón"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una recopilación de columnas, crónicas y ensayos, la reedición de la biografía de la pianista argentina y un atrapante texto de no ficción a cargo de Facundo Pastor son las publicaciones elegidas de esta semana. De qué se tratan.</p></div><p class="article-text">
        Una vez m&aacute;s, y con la intenci&oacute;n de recuperar publicaciones que no llegaron a tener la cobertura que se merec&iacute;an o, simplemente, para ofrecer una selecci&oacute;n de algunos libros notables a quienes est&eacute;n buscando lecturas por estos d&iacute;as, <strong>llega la segunda entrega de Lecturas de verano 2025</strong> (la primera, por si se la perdieron,&nbsp;<a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/tres-libros-dinero-centro-novela-sordida-memorias-corralito-misterio-paternal_1_11947112.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se puede encontrar en este enlace</a>).
    </p><p class="article-text">
        En esta ocasi&oacute;n, las tres publicaciones elegidas rondan el siempre difuso rubro de la no-ficci&oacute;n para contar, en distintos formatos y tonos, algunas vidas m&iacute;ticas. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. </strong><em><strong>Por cuatro d&iacute;as locos. Peque&ntilde;o inventario de la Patria pop</strong></em><strong>, de Mar&iacute;a Moreno.</strong> <em>&ldquo;Si el que r&iacute;e &uacute;ltimo r&iacute;e mejor, en periodismo, escribir fuera de actualidad, es decir un poco despu&eacute;s de que la proliferaci&oacute;n y las superposiciones logren que una palabra mate a la otra, tal vez permita eludir la invitaci&oacute;n peri&oacute;dica a la amnesia con que el cuarto poder &ndash;desde la guerra de los Balcanes hasta los hermanos guerrilleros birmanos a prueba de balas&ndash; hace que el diario con la noticia de ayer envuelva los huevos comprados hoy&rdquo;</em>, se&ntilde;ala Mar&iacute;a Moreno en uno de los art&iacute;culos que integra <em>Por cuatro d&iacute;as locos. Peque&ntilde;o inventario de la Patria pop </em>(Editorial Sigilo, 2024). <strong>Es, justamente, esa mirada posterior, esa forma irreverente de correrse del v&eacute;rtigo, ese impulso desbordado por rescatar de la urgencia algunas escenas lo que ilumina los textos que forman parte de este libro</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Tal como se&ntilde;ala la autora en el pr&oacute;logo, <em>Por cuatro d&iacute;as locos</em> est&aacute; compuesto por cr&oacute;nicas escritas durante las &uacute;ltimas dos d&eacute;cadas, <em>&ldquo;en su mayor&iacute;a para el peri&oacute;dico P&aacute;gina/12, medio tolerante con los estilos barrocos que atienden m&aacute;s a los personajes que a los hechos, se olvida de la noticia y permite pasarse de los caracteres exigidos por la pauta&rdquo;</em>. El extraordinario talento de Moreno, adem&aacute;s de plasmarse en su inteligencia para observar las contradicciones de quienes integran el imaginario popular argentino, se trasluce esta vez en la selecci&oacute;n de las notas que realiz&oacute; especialmente para esta publicaci&oacute;n. <strong>Ocurre que todas ellas, de &eacute;pocas y or&iacute;genes muy diversos, arman a partir del recorte de la autora ese inventario de la Patria pop donde se cruzan, entre otros y otras, figuras como Carlos Gardel, Eva Per&oacute;n, el Che Guevara, Isabel Sarli, Jorge Luis Borges, Cristina Fern&aacute;ndez de Kirchner y Diego Maradona</strong>, quien tiene su merecido apartado en la recopilaci&oacute;n (tal vez por tratarse, en palabras de la escritora, de <em>&ldquo;nuestro &uacute;nico &iacute;dolo dionis&iacute;aco&rdquo;</em>). 
    </p><p class="article-text">
        Necesariamente oblicuos, desfachatados, chirriantes, l&uacute;cidos, cada uno de los textos toma momentos protagonizados por estos personajes para hablar de algo que subyace, para buscar tensiones y brillos, para poner la lupa en ese lugar com&uacute;n y en aut&eacute;ntico ocaso que llamamos &ldquo;actualidad&rdquo;. <strong>Una vez m&aacute;s Mar&iacute;a Moreno encuentra una manera estimulante de leer al siglo XX y el comienzo de este incierto XXI, de re&iacute;rse &ndash;sobre todo desde las formas&ndash; m&aacute;s y mejor</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Por cuatro días locos. Pequeño inventario de la patria pop, de María Moreno, salió por la editorial Sigilo."
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                Por cuatro días locos. Pequeño inventario de la patria pop, de María Moreno, salió por la editorial Sigilo.                            </span>
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        <em><strong>Por cuatro d&iacute;as locos. Peque&ntilde;o inventario de la patria pop</strong></em><strong>, de Mar&iacute;a Moreno, sali&oacute; por la editorial Sigilo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. </strong><em><strong>Martha Argerich. Una biograf&iacute;a</strong></em><strong>, de Olivier Bellamy. </strong>&nbsp;Publicado originalmente en 2010 y reeditado en 2024 por el sello argentino Blatt &amp; R&iacute;os, este libro del periodista franc&eacute;s <strong>Olivier Bellamy</strong> tiene la virtud de acercarse a la intimidad&nbsp;de una de las figuras m&aacute;s singulares, talentosas y tambi&eacute;n herm&eacute;ticas de las nacidas en Argentina: la pianista <strong>Martha Argerich</strong>. En un formato m&aacute;s o menos cl&aacute;sico, el libro va desde la infancia de una ni&ntilde;a prodigio en Buenos Aires, hasta sus a&ntilde;os de formaci&oacute;n, su vida en el extranjero y el modo particular en el que se abri&oacute; camino para brillar en los escenarios del mundo. Escrito por un experto musical que indag&oacute; a fondo entre los allegados y los conocedores de ese mundo particular, <strong>no faltan adem&aacute;s las referencias a obras, m&uacute;sicos y complejidades que Argerich encar&oacute; en sus interpretaciones</strong> ni a la admiraci&oacute;n que despert&oacute; entre sus maestros y sus colegas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque en breves tramos se hace necesario pasar por alto algunas levedades o licencias del autor para referirse a hechos o personajes p&uacute;blicos de la Argentina, <strong>por el grado de cercan&iacute;a que exhibe con la protagonista, la publicaci&oacute;n produce una sensaci&oacute;n similar a la que se experimenta al ver el documental </strong><em><strong>Bloody Daughter</strong></em>, dirigido por <strong>St&eacute;phanie Argerich</strong>, hija de la pianista, y <a href="https://www.youtube.com/watch?v=XyboH8tN9Ro&amp;t=351s" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">afortunadamente disponible en YouTube</a> (m&aacute;s sobre esa pel&iacute;cula, <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/fantasmas-nueva-york-demonios-martha-argerich_129_9235918.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este enlace</a>).
    </p><p class="article-text">
        Por la profundidad y el nivel de detalle que alcanza, al recorrer las p&aacute;ginas de este libro se pueden llegar a percibir de muy cerca la fiereza, los miedos, los berrinches, la determinaci&oacute;n, los amores, los enredos, los fantasmas y <strong>el brillo incandescente de una de las personalidades m&aacute;s encantadoras de la m&uacute;sica</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&quot;Martha Argerich. Una biografía&quot; fue escrito por el periodista francés Olivier Bellamy."
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                &quot;Martha Argerich. Una biografía&quot; fue escrito por el periodista francés Olivier Bellamy.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Martha Argerich. Una biograf&iacute;a</strong></em><strong>, de Olivier Bellamy, con traducci&oacute;n de Silvia Kot, sali&oacute; por Blatt &amp; R&iacute;os.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. </strong><em><strong>Isabel. Lo que vio. Lo que sabe. Lo que oculta</strong></em><strong>, de Facundo Pastor.</strong> Tal como lo hab&iacute;a hecho en <em>Emboscada</em>, su libro anterior, <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/nueve-libros-aproximarse-obra-figura-rodolfo-walsh_1_8843235.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">donde se concentr&oacute; en una serie de circunstancias puntuales que derivaron en el asesinato y la desaparici&oacute;n del cuerpo de Rodolfo Walsh</a>, el periodista <strong>Facundo Pastor</strong> volvi&oacute; a elegir la parte por el todo para abordar el retrato de un personaje inc&oacute;modo y misterioso de la historia argentina reciente: <strong>Mar&iacute;a Estela Mart&iacute;nez de Per&oacute;n</strong>, Isabelita o Isabel. <strong>Con inteligencia narrativa y sin la pretensi&oacute;n de mostrarse como una biograf&iacute;a exhaustiva</strong>, <em>Isabel. Lo que vio. Lo que sabe. Lo que oculta </em>(Aguilar 2024) parte de una escena central que la tiene a esta mujer inquietante como personaje central: la madrugada del 24 de marzo de 1976, cuando se sube al helic&oacute;ptero que la saca de la Casa Rosada sin saber que en pocas horas dejar&iacute;a de ser la presidenta del pa&iacute;s por el golpe de Estado que estaba en marcha.
    </p><p class="article-text">
        Como un <em>leit motiv </em>que agrega tensi&oacute;n al relato y abre numerosos interrogantes, Pastor desmenuza a partir de una enorme investigaci&oacute;n ese traslado y, sobre todo, brinda detalles reveladores de las personas que acompa&ntilde;aban en aquel vuelo a quien fue la &uacute;ltima esposa de <strong>Juan Domingo Per&oacute;n</strong>. Ese momento clave de la historia argentina, ser&aacute; el punto de apoyo <strong>para desplegar una historia repleta de personajes opacos, operaciones de inteligencia, secretos y traiciones narrada con un ritmo implacable</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Una vez m&aacute;s, el periodista acude a archivos y documentaci&oacute;n inexplorada hasta ahora, pero tambi&eacute;n a la b&uacute;squeda incesante para dar con el testimonio de los protagonistas de aquellos a&ntilde;os quienes, adem&aacute;s de brindar detalles reveladores sobre la vida de Mart&iacute;nez de Per&oacute;n, su pasado y su presente, <strong>ayudan a echar luz sobre algunos de los episodios m&aacute;s sombr&iacute;os y dolorosos que atraves&oacute; el pa&iacute;s</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Isabel. Lo que vio. Lo que sabe. Lo que oculta, de Facundo Pastor, salió por Aguilar.                            </span>
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        <em><strong>Isabel. Lo que vio. Lo que sabe. Lo que oculta</strong></em><strong>, de Facundo Pastor, sali&oacute; por Aguilar.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>AL/JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/tres-libros-vidas-miticas-maria-moreno-figuras-populares-enredos-martha-argerich-secretos-isabel-peron_1_11963175.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Jan 2025 10:05:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tres libros sobre vidas míticas: María Moreno y las figuras populares, los enredos de Martha Argerich, secretos de Isabel Perón]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[lecturas de verano,Libros,Martha Argerich,Isabel Perón,María Moreno]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Milei dijo que le gustaría "ponerle el clavo al cajón del kirchnerismo, con Cristina adentro"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/milei-diferencio-villarruel-elogios-isabel-peron-no-hubiera-hecho_1_11748958.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/467e7251-41b4-4e93-8bf7-0ef5a3c3cc08_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Milei dijo que le gustaría &quot;ponerle el clavo al cajón del kirchnerismo, con Cristina adentro&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">También, se despegó de Villarruel por los elogios a Isabel Perón. Sobre la ex presidenta, Milei consideró: "No creo que haya llegado a su lugar por sus méritos intelectuales".</p></div><p class="article-text">
        El presidente<strong>&nbsp;Javier Milei se diferenci&oacute;</strong>&nbsp;<strong>de su vicepresidenta Victoria Villarruel&nbsp;</strong>por&nbsp;sus elogios a la ex mandataria Mar&iacute;a Estela Mart&iacute;nez de Per&oacute;n. <strong>&ldquo;Yo no lo hubiera hecho&rdquo;,</strong>&nbsp;consider&oacute; el jefe de Estado <a href="https://www.youtube.com/watch?v=Tm2WPylsbDk" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en declaraciones al canal TN</a>.
    </p><p class="article-text">
        Luego de que la titular del Senado homenajeara a la expresidenta y colocara un busto suyo en la C&aacute;mara alta,<strong>&nbsp;Milei cuestion&oacute; la reivindicaci&oacute;n que hizo Villarruel.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Para mi el caso de la se&ntilde;ora Mar&iacute;a Estela Mart&iacute;nez de Per&oacute;n no realza a las mujeres. Todo lo contrario. No creo que haya llegado a su lugar por sus m&eacute;ritos intelectuales y profesionales&rdquo;,</strong>&nbsp;subray&oacute; el mandatario nacional.
    </p><p class="article-text">
        En otro pasaje de la entrevisa, Milei opin&oacute; sobre las internas en el peronismo: &ldquo;Es un problema de la oposici&oacute;n, ahora... tambi&eacute;n&nbsp;<strong>hay una parte de morbo y es que me encantar&iacute;a meterle el &uacute;ltimo clavo al caj&oacute;n del kirchnerismo, con Cristina adentro</strong>&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><h2 class="article-text">Salida de cepo y jubilaciones que &ldquo;se tripicaron&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Refiri&eacute;ndose a aspectos econ&oacute;micos de su gesti&oacute;n, <strong> Milei insisti&oacute; en que abrir&aacute; el cepo al d&oacute;lar</strong>&nbsp;pero no lo har&aacute; &ldquo;a cualquier precio&rdquo;, por lo que buscar&aacute; el momento adecuado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;El cepo lo vamos a abrir. Soy liberal libertario. No hay nada que odie m&aacute;s que algo que restrinja la libertad de los individuos. Ahora, no estoy dispuesto a salir a cualquier precio&rdquo;</strong>, resalt&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, sostuvo tambi&eacute;n que se registr&oacute; una &ldquo;mejora&rdquo; en las jubilaciones, pese al veto a la movilidad.&nbsp;<strong>&ldquo;Crecieron m&aacute;s de diez puntos por encima de la inflaci&oacute;n. Y si las med&iacute;s en d&oacute;lares, se triplicaron&rdquo;,</strong>&nbsp;afirm&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Sin hacer refrencia a datos que lo respaldaran,  tampoco dud&oacute; en afirmar que en su gobierno logr&oacute; &ldquo;<strong>bajar en ocho puntos porcentuales la pobreza&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esto no es un tema menor. De ac&aacute; para adelante solamente buenas noticias. Esto tiene que ver con que subi&oacute; el salario real y mejoraron las jubilaciones&rdquo;, prometi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        <em>DM con informaci&oacute;n de agencia NA</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/milei-diferencio-villarruel-elogios-isabel-peron-no-hubiera-hecho_1_11748958.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 21 Oct 2024 00:22:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Javier Milei,Victoria Villarruel,Isabel Perón]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Villarruel se reunió con Isabel Perón y la criticaron los suyos: “Acá no te acompaño, Victoria"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/villarruel-reunio-isabel-peron-criticaron-vas-reivindicar-bataclana-puesta-dedo-dictador_1_11742815.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/db426593-2f84-40e6-b2a2-bc93d15f16ef_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Villarruel se reunió con Isabel Perón y la criticaron los suyos: “Acá no te acompaño, Victoria&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La vicepresidenta compartió en su cuenta de X (Twitter) una foto de su encuentro con la exmandataria y viuda de Juan Domingo Perón, en el Día de la Lealtad peronista. El enfoque represivo contra los grupos a los que llamaron subversivos en la década de los 70 es un punto de coincidencia entre ambas.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Con Isabel Mart&iacute;nez de Per&oacute;n, primera presidente mujer del mundo y de la Argentina constitucionalmente elegida. Vicepresidente como yo y argentina bien nacida. En un d&iacute;a c&oacute;mo hoy, en donde se habla de lealtad, <strong>quiero reivindicar su figura</strong>&rdquo;. El posteo le pertenece a Victoria Villarruel y alude a un encuentro que mantuvo en Madrid con la exmdataria Mar&iacute;a Estela Mart&iacute;nez de Per&oacute;n. Pero lejos de ser celebrado por sus seguidores fue m&aacute;s bien cuestionado.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1846977549739479386?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        En su publicaci&oacute;n, la presidenta del Senado busc&oacute; menospreciar la figura de Cristina Fern&aacute;ndez de Kirchner, al se&ntilde;alar a Isabel Per&oacute;n como la primera presidenta mujer de la Argentina constitucionalmente elegida, lo cual es cierto aunque Mart&iacute;nez de Per&oacute;n lleg&oacute; a la Casa Rosada como consecuencia del fallecimiento de su esposo, Juan Domingo Per&oacute;n, de quien era vicepresidenta.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, pretendi&oacute; desvalorar el D&iacute;a de la Lealtad, que los peronistas celebran cada 17 de octubre &mdash;por la movilizaci&oacute;n de miles de trabajadores en 1945 que exigieron la liberaci&oacute;n de Juan Domingo Per&oacute;n, consolidando su liderazgo y el nacimiento del movimiento peronista&mdash; al omitir mencionar el nombre de tal conmemoraci&oacute;n y se&ntilde;alar, simplemente, que &ldquo;se habla de lealtad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>Ac&aacute; no te acompa&ntilde;o Victoria</strong> creo que fue una de las principales responsables de lo que vivimos, no estaba preparada para en puesto y fue un fracaso. Tambi&eacute;n de los que la pusieron&rdquo;, le respondi&oacute; en X Daniel Stella, veterano de Malvinas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Victoria, <strong>&iquest;c&oacute;mo vas a reivindicar a una bataclana puesta a dedo por El Dictador Per&oacute;n</strong>, que nos llev&oacute; al borde de una Guerra Civil?&rdquo;, le respondi&oacute; uno de sus seguidores, @MarianoSardi, militante mile&iacute;sta y furioso antikirchnerista.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No. Gracias&rdquo;, contest&oacute; otra seguidora de Villarruel, @Doloresdiz. &ldquo;Exactamente por esto en la boleta lo vi solo a Milei&rdquo;, escribi&oacute;, por su parte, el autor de otra cuenta libertaria, @IntelectualDeM. &ldquo;Pero que es esto???&rdquo; (sic), se pregunt&oacute; otra cuenta oficialista, @Witchreinaa, que en su bio se define como &ldquo;guerrera de las fuerzas del cielo&rdquo; e incluye la f&oacute;rmula conservadora &ldquo;Dios, patria y familia&rdquo;.
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                Una de las cuatro fotos que posteó en Twitter la vicepresidenta de la Nación sobre su encuentro con Isabel Perón.                            </span>
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        Isabel Per&oacute;n, cuyo nombre real es Mar&iacute;a Estela Mart&iacute;nez de Per&oacute;n, es efectivamente &mdash;tal como lo se&ntilde;al&oacute; Villarruel&mdash; la primera mujer en haber ejercido la presidencia de la Argentina y tambi&eacute;n el cargo de presidenta de un Estado el mundo. Naci&oacute; en 1931 (tiene 93 a&ntilde;os) y se cas&oacute; con Per&oacute;n, convirti&eacute;ndose en su tercera esposa. En 1974, tras la muerte de Per&oacute;n, asumi&oacute; la presidencia por ser su vicepresidenta. Su mandato estuvo marcado por una creciente inestabilidad pol&iacute;tica, econ&oacute;mica y social, con el aumento de la violencia entre guerrillas y grupos paramilitares como la Alianza Anticomunista Argentina (Triple A), que actuaba bajo su gobierno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su gesti&oacute;n no logr&oacute; controlar la crisis, y en 1976 fue derrocada por el golpe militar que instaur&oacute; la dictadura m&aacute;s sangrienta en la historia argentina, el autodenominado Proceso de Reorganizaci&oacute;n Nacional. Isabel fue detenida y vivi&oacute; en el exilio, mayormente en Espa&ntilde;a, donde reside desde entonces. Su figura es controvertida debido a su v&iacute;nculo con el peronismo y su ineficaz manejo del pa&iacute;s en tiempos cr&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        El gobierno de Isabel Per&oacute;n fue una continuidad de la tercera gesti&oacute;n presidencial de su marido: de tendencia derechista, especialmente hacia el final de su mandato. La Triple A persegu&iacute;a y eliminaba a militantes de izquierda y opositores. Adem&aacute;s, implement&oacute; pol&iacute;ticas de ajuste econ&oacute;mico con corte conservador. Su gobierno buscaba contener tanto a la insurgencia de izquierda como a sectores del propio peronismo que se inclinaban por una l&iacute;nea m&aacute;s revolucionaria. Esto la distanci&oacute; de las bases populares del peronismo y la acerc&oacute; a sectores m&aacute;s conservadores, lo que facilit&oacute; el golpe militar de 1976.
    </p><h2 class="article-text">La conexi&oacute;n ideol&oacute;gica con Villarruel</h2><p class="article-text">
        Villarruel, una figura de derecha y defensora de los militares que participaron en la dictadura, se destac&oacute; por su postura revisionista respecto de los a&ntilde;os 70, enfoc&aacute;ndose en las v&iacute;ctimas de las guerrillas de izquierda y criticando la memoria predominante que pone el &eacute;nfasis en los cr&iacute;menes de la dictadura.
    </p><p class="article-text">
        Isabel Per&oacute;n, aunque form&oacute; parte del peronismo, lider&oacute; un gobierno que tambi&eacute;n combati&oacute; a las guerrillas de izquierda a trav&eacute;s de medios represivos, como la Triple A. Este enfoque represivo contra los grupos a los que el gobierno de Isabel y la posterior dictadura denominaron subversivos es un punto de coincidencia entre ambas. La cr&iacute;tica de Villarruel a la visi&oacute;n &ldquo;parcial&rdquo; sobre el pasado, que omite los cr&iacute;menes de las guerrillas, se alinea con el giro a la derecha que tom&oacute; el gobierno de Isabel en su lucha contra la violencia pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/villarruel-reunio-isabel-peron-criticaron-vas-reivindicar-bataclana-puesta-dedo-dictador_1_11742815.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 17 Oct 2024 19:04:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Villarruel se reunió con Isabel Perón y la criticaron los suyos: “Acá no te acompaño, Victoria"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Isabel Perón,María Estela Martínez de Perón,Victoria Villarruel]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La amiga de los Perón que convivió con el cadáver de Evita y fue primera dama]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/amiga-peron-convivio-cadaver-evita-primera-dama_1_9724788.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0e6951cf-53ff-46dc-be72-91f2d9cda0b9_16-9-discover-aspect-ratio_default_1060572.jpg" width="1909" height="1074" alt="La amiga de los Perón que convivió con el cadáver de Evita y fue primera dama"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A sus 77 años, Norma, la única hija de José López Rega, secretario de Juan Domingo Perón desde sus años de exilio y ministro de Bienestar Social entre 1973-1975, relata anécdotas desde su primer contacto con el general, siendo niña, en el velatorio de Eva Duarte.</p></div><p class="article-text">
        <strong>Norma L&oacute;pez Rega</strong> es, sin duda, parte de la historia argentina. Integr&oacute; el c&iacute;rculo &iacute;ntimo de Per&oacute;n y de su esposa Isabelita, convivi&oacute; con el cad&aacute;ver de Evita, <strong>fue primera dama en 1973 y estuvo tres a&ntilde;os presa</strong>. Ahora, en una entrevista con EFE, hace balance de su vida y defiende a su controvertido padre, apodado 'El Brujo': <strong>&ldquo;Fue un gran ministro y sobre todo un gran hombre&rdquo;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        A sus 77 a&ntilde;os, la &uacute;nica hija de Jos&eacute; L&oacute;pez Rega, secretario de Juan Domingo Per&oacute;n desde sus a&ntilde;os de exilio y ministro de Bienestar Social en los convulsos 1973-1975, relata con sosiego su sinf&iacute;n de an&eacute;cdotas desde su primer contacto con el general, siendo ni&ntilde;a, en el velatorio de la emblem&aacute;tica primera dama Eva Duarte, a quien tambi&eacute;n hab&iacute;a conocido, un d&iacute;a de paseo, tiempo atr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Impactada por ver al presidente junto al f&eacute;retro, la madre de Norma se desmay&oacute; y la ni&ntilde;a comenz&oacute; a llorar: <strong>&ldquo;El general me levant&oacute; en brazos y me dijo: 'hija, no llores, sos muy chica para hacerlo, ya vas a tener tiempo'</strong>. Y siempre digo: 's&iacute;, tuve tiempo para llorar despu&eacute;s'&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">EL DESTINO</h3><p class="article-text">
        Pero el v&iacute;nculo con el peronismo viene de antes. Jos&eacute; L&oacute;pez Rega fund&oacute; la primera unidad gremial peronista en 1944, mismo a&ntilde;o en que ingres&oacute; en la polic&iacute;a federal. Y como polic&iacute;a integr&oacute; despu&eacute;s la custodia presidencial.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lopecito&rdquo; tambi&eacute;n lleg&oacute; a hacer giras como cantante l&iacute;rico y era aficionado a la astrolog&iacute;a. <strong>&ldquo;Pap&aacute; hizo un libro de astrolog&iacute;a cuando yo era joven. Y de ah&iacute; le qued&oacute; (el apodo). El mote de 'Brujo' se lo puso Jorge Antonio (asesor de Per&oacute;n), pero de brujo no ten&iacute;a nada</strong>, porque no sab&iacute;a tirar las cartas. Solo sab&iacute;a hacer la carta natal&rdquo;, se&ntilde;ala Norma.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En 1962, siete a&ntilde;os despu&eacute;s del golpe que derroc&oacute; a Per&oacute;n, L&oacute;pez Rega se retir&oacute; como polic&iacute;a y se puso al frente de la imprenta</strong> que le hab&iacute;a editado aquel libro, lugar donde, seg&uacute;n su hija, en 1965 acudi&oacute; Isabelita para copiar propagandas durante la primera visita que hizo a Argentina como delegada de su marido, exiliado en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Meses despu&eacute;s, ya inseparables, Jos&eacute; la acompa&ntilde;&oacute; en su vuelta y se mud&oacute; a Madrid. Ya antes, con Isabel a&uacute;n en Buenos Aires, <strong>Norma fue enviada a Espa&ntilde;a a llevar documentos a Per&oacute;n. Viajes que se hicieron habituales</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Iba y ven&iacute;a y ah&iacute; aprovech&aacute;bamos con Isabel para salir. Por ejemplo, &iacute;bamos al cine a ver una pel&iacute;cula rom&aacute;ntica... porque el general y mi pap&aacute; eran de acci&oacute;n y cosas as&iacute;&rdquo;, desvela.
    </p><h3 class="article-text">CAD&Aacute;VER DE EVITA</h3><p class="article-text">
        En 1971, el cuerpo de Evita, robado por los militares 16 a&ntilde;os antes, fue devuelto a su viudo en Madrid:<strong> &ldquo;Yo no estuve el d&iacute;a de la entrega, pero despu&eacute;s conviv&iacute; con el cad&aacute;ver&rdquo;</strong>, subraya Norma, que recuerda estaba<strong> &ldquo;totalmente destruido&rdquo;</strong>, con varios desperfectos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Se le hizo una habitaci&oacute;n para resguardarla. Se cubri&oacute; esa terraza, se puso m&uacute;sica, aire acondicionado&rdquo;</strong>, se&ntilde;ala, y desmiente que su padre hiciera conjuros para transmitir a Isabel el carisma de Eva. &ldquo;Como cuando dec&iacute;an que, cuando muri&oacute; Per&oacute;n, lo zamarreaba y le dec&iacute;a 'fara&oacute;n'. &iexcl;Tanta locura y tonter&iacute;a!&rdquo;, remarca, y niega tambi&eacute;n que creara el grupo parapolicial estatal Triple A.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Norma conoci&oacute; a quien ser&iacute;a su marido, Ra&uacute;l Lastiri</strong>, que era apenas un a&ntilde;o mayor que su padre, cuando le propusieron a ella trabajar en las oficinas del proscrito peronismo en Buenos Aires.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lastiri lleg&oacute; a ser presidente provisional entre julio de 1973, tras la renuncia de H&eacute;ctor C&aacute;mpora, y octubre, cuando, ya sin proscripci&oacute;n, Per&oacute;n asumi&oacute; su &uacute;ltimo mandato</strong>. &ldquo;Me hab&iacute;a operado del ap&eacute;ndice. Me dan de alta, salgo y me entero que al otro d&iacute;a Ra&uacute;l juraba como presidente&rdquo;, recuerda.
    </p><p class="article-text">
        Por su cercan&iacute;a a los Per&oacute;n y v&iacute;nculo con Lastiri, <strong>Norma vivi&oacute; dentro del poder y particip&oacute; en viajes oficiales a China, Corea del Norte, Rusia o Espa&ntilde;a.</strong> Y <strong>conserva fotos saludando a Franco</strong>, del brazo del entonces pr&iacute;ncipe Juan Carlos o riendo con la princesa Sof&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En 1974, la muerte de Per&oacute;n elev&oacute; a la presidencia a Isabel, que, en un complicado contexto econ&oacute;mico y de violencia guerrillera y de la Triple A, fue derrocada por el golpe en 1976</strong>, meses despu&eacute;s de que L&oacute;pez Rega renunciara y se fuera del pa&iacute;s.
    </p><h3 class="article-text">LA C&Aacute;RCEL</h3><p class="article-text">
        <strong>Con la dictadura de Jorge Rafael Videla, Isabel y Lastiri fueron encarcelados. Tambi&eacute;n Norma</strong>, que hab&iacute;a sido vocal de una fundaci&oacute;n que presid&iacute;a la viuda de Per&oacute;n, investigada por malversaci&oacute;n de fondos. &ldquo;No manej&eacute; un peso de nada&rdquo;, recalca.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Liberada tres a&ntilde;os despu&eacute;s</strong>, con 39 kilos, se encontr&oacute; a Lastiri -que hab&iacute;a sido trasladado al domicilio por su salud- agonizando en casa:<strong> &ldquo;A los cuatro d&iacute;as me qued&eacute; viuda&rdquo;</strong>, recuerda emocionada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>De Isabelita no volvi&oacute; a saber nada desde que se mud&oacute; a Madrid al ser excarcelada en 1981</strong>: &ldquo;En una carta, estando presas, me pone: 'Tu segunda madre'. Yo la quise much&iacute;simo y la quiero much&iacute;simo. Lamento profundamente no verla&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Fue a visitarla en Madrid, pero, al no ser recibida, le dej&oacute; una carta que alguien le cont&oacute; que ley&oacute; encerrada en el ba&ntilde;o: &ldquo;Yo creo que la se&ntilde;ora est&aacute; rodeada de un c&iacute;rculo de personas que no le han permitido que tenga una vida normal. Pero la respeto porque es decisi&oacute;n de ella&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Apasionada de la pintura -es profesora de Bellas Artes-, <strong>Norma se cas&oacute; de nuevo, con el periodista Jorge Conti</strong> -que hab&iacute;a sido jefe de prensa del Ministerio de su padre- y tuvo dos hijos, una nieta y escribi&oacute; un libro: &ldquo;Lealtad sin honores&rdquo; (Aret&eacute;).
    </p><p class="article-text">
        Y <strong>pas&oacute; por la experiencia de visitar a Conti los tres a&ntilde;os que estuvo preso acusado de haber pertenecido a la Triple A</strong>. &ldquo;Un d&iacute;a estaba (en la prisi&oacute;n) el<strong> general Videla</strong> sentado y yo aprovech&eacute;, me acerqu&eacute; y le dije: 'Buen d&iacute;a general, soy Norma L&oacute;pez Rega'. &Eacute;l se puso p&aacute;lido. Creo que pens&oacute; que yo lo iba a insultar&rdquo;, rememora.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Y le dije:<strong> 'General, &iquest;no le parece que con el tiempo que ha pasado tenemos que olvidar todo eso y tratar de luchar por que seamos hermanos, que haya unidad? &iquest;Me quiere dar un beso, un abrazo, qu&eacute; se yo? Y nos abrazamos, me dio un beso en la mejilla y olvidamos el pasado&rdquo;</strong>, concluye. 
    </p><p class="article-text">
        Rodrigo Garc&iacute;a, para la agencia EFE.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/amiga-peron-convivio-cadaver-evita-primera-dama_1_9724788.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Nov 2022 16:45:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La amiga de los Perón que convivió con el cadáver de Evita y fue primera dama]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[López Rega,José López Rega,Norma López Rega,Eva Perón,Isabel Perón,Juan Perón,Juan Domingo Perón,Evita,Triple A]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Norma, hija de José López Rega: "Mi padre no creó la Triple A"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/norma-hija-jose-lopez-rega-padre-no-creo-triple_1_9724667.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1457b78e-9586-4389-94c8-161d07629547_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Norma, hija de José López Rega: &quot;Mi padre no creó la Triple A&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Estaba en terapia intensiva, se estaba yendo, y un día le digo: 'Papá, ¿todo eso que se dice?' Y me dijo: 'Hija, no tenés nada de qué avergonzarte, no he hecho nada malo'. Para mí fue suficiente", señala la hija de quien durante décadas ha sido considerado uno de los personajes más oscuros de Argentina y vinculado a la masonería.</p></div><p class="article-text">
        Norma <strong>L&oacute;pez Rega</strong>, hija del que fuera secretario privado de <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/juan-domingo-peron/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Juan Domingo Per&oacute;n</a> y ministro de Bienestar Social de Argentina entre 1973 y 1975, asever&oacute; a la agencia espa&ntilde;ola EFE que su padre no cre&oacute; la Triple A, convencida de que es otra de las &ldquo;mentiras&rdquo; sobre &eacute;l: &ldquo;No hay prueba de que sea cierto, porque no fue cierto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;&iquest;Existi&oacute; una Triple A o como quiera llam&aacute;rsele? S&iacute;, porque hay v&iacute;ctimas, pero no tiene nada que ver mi familia&rdquo;</strong>, remarca la hija de Jos&eacute; L&oacute;pez Rega, quien muri&oacute; en 1989 a los 72 a&ntilde;os, preso desde 1986, cuando fue detenido en Miami (EE.UU.) y extraditado a la Argentina tras una d&eacute;cada pr&oacute;fugo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Estaba en terapia intensiva, se estaba yendo, y un d&iacute;a le digo: 'Pap&aacute;, &iquest;todo eso que se dice?' Y me dijo: 'Hija, no ten&eacute;s nada de qu&eacute; avergonzarte, no he hecho nada malo'. Para m&iacute; fue suficiente&rdquo;</strong>, se&ntilde;ala la hija de quien durante d&eacute;cadas ha sido considerado uno de los personajes m&aacute;s oscuros de Argentina y vinculado a la masoner&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Muri&oacute; sin recibir sentencia, pero <strong>se lo acusaba de haber sido jefe del grupo terrorista de ultraderecha Alianza Anticomunista Argentina (Triple A) -que cometi&oacute; unos 700 asesinatos y fue pre&aacute;mbulo del terror de la &uacute;ltima dictadura militar (1976-1983)-</strong> desde su Ministerio, durante el Gobierno de Juan Domingo Per&oacute;n y de su viuda Isabel (1973-1976).
    </p><p class="article-text">
        Algo que Norma refuta: <strong>&ldquo;Queda claro que la Triple A era parte militar, parte policial y parte de alg&uacute;n guerrillero</strong>, que mancomunados hac&iacute;an las tres A, aunque no vengan con las iniciales&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">ALGUIEN &ldquo;ESENCIAL&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Consultada por el papel de su padre en el Gobierno peronista, es tajante: &ldquo;Fue algo esencial. <strong>Para mi pap&aacute;, Per&oacute;n era como un padre y para Per&oacute;n mi viejo era como un hijo</strong>. Mi pap&aacute; viv&iacute;a con ellos, estaba las 24 horas trabajando&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo creo que<strong> fue un gran ministro, un gran secretario y sobre todo un gran hombre</strong>&rdquo;, recalca y reconoce que, cuando Per&oacute;n muri&oacute;, &ldquo;es posible&rdquo; que la presencia de su padre en el Ejecutivo de Isabel &ldquo;fuera m&aacute;s visible, pero cada cual manten&iacute;a su lugar&rdquo; y niega que ella fuera un t&iacute;tere de L&oacute;pez Rega: &ldquo;Es una mujer muy preparada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Norma, que fue primera dama tres meses por ser esposa del presidente provisional (1973) Ra&uacute;l Lastiri, dice que su padre renunci&oacute;</strong> -en 1975, cuando se march&oacute; del pa&iacute;s- porque los comandantes de las Fuerzas Armadas pidieron a Isabelita que &eacute;l se fuera, &ldquo;porque si no, corr&iacute;a peligro su vida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Profesora de Bellas Artes, psic&oacute;loga social y t&eacute;cnica en narraci&oacute;n oral, cree que &ldquo;la verdad siempre llega&rdquo;, y espera que su nieta lo vea cuando sea adulta.
    </p><h3 class="article-text">EL CASO DE CONTI</h3><p class="article-text">
        Viuda de Lastiri, desde hace cuatro d&eacute;cadas est&aacute; casada con el periodista <strong>Jorge Conti</strong>, jefe de prensa del ministerio que comandaba su padre y subsecretario de Prensa de Presidencia hasta 1975.<strong> En 2012 entr&oacute; en prisi&oacute;n, donde estuvo m&aacute;s de 3 a&ntilde;os acusado de haber cometido cr&iacute;menes como miembro de la Triple A</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Norma López Rega, hija de José López Rega &quot;el Brujo&quot;, posa junto a su esposo, el periodista Jorge Conti."
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            <span class="title">
                Norma López Rega, hija de José López Rega &quot;el Brujo&quot;, posa junto a su esposo, el periodista Jorge Conti.                            </span>
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        &ldquo;Estuve preso hasta que me absuelven de culpa y cargo. Queda firme la absoluci&oacute;n en 2016&rdquo;, se&ntilde;ala Conti, seguro de que &ldquo;toda la camada de jueces y fiscales corruptos y ama&ntilde;ados&rdquo; saben que es inocente.
    </p><p class="article-text">
        En 2016 recibi&oacute; otra condena, que a&uacute;n no est&aacute; firme, a cuatro a&ntilde;os de c&aacute;rcel por integrar con la Triple A una &ldquo;asociaci&oacute;n il&iacute;cita&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Conti dice que Fuerzas Armadas, polic&iacute;as, civiles e Inteligencia estaban tras la creaci&oacute;n de la Triple A y que el Ej&eacute;rcito puso armas en el Ministerio para adjudic&aacute;rselas a L&oacute;pez Rega. 
    </p><p class="article-text">
        Por Rodrigo Garc&iacute;a, para la agencia EFE.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/norma-hija-jose-lopez-rega-padre-no-creo-triple_1_9724667.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Nov 2022 16:18:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Norma, hija de José López Rega: "Mi padre no creó la Triple A"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Juan Perón,Isabel Perón,Juan Domingo Perón,José López Rega]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“Cuando Manuel Fraga se enteró de que su guardaespaldas era de la Triple A, cerró los ojos y siguió con él”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/manuel-fraga-entero-guardaespaldas-triple-cerro-ojos-siguio_1_9706355.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ade07112-fa1d-4e33-b820-b308f7fb63cd_16-9-discover-aspect-ratio_default_1060097.jpg" width="1920" height="1080" alt="“Cuando Manuel Fraga se enteró de que su guardaespaldas era de la Triple A, cerró los ojos y siguió con él”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Periodista y escritor, Eduardo Bravo publicó "AAA, del peronismo mágico al caso Almirón", un repaso de la historia argentina de los años 70 y las conexiones del peronismo más ortodoxo con la derecha española. La historia de Rodolfo Almirón, exiliado junto a López Rega y guardaespaldas del entonces presidente de Alianza Popular y más tarde presidente de la Junta de Galicia, Manuel Fraga.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Incluso cuando Jos&eacute; L&oacute;pez Rega y sus secuaces fueron detenidos, procesados y encarcelados, quiso el caos que fallecieran sin haber recibido sentencia condenatoria. (...) De este modo, se ha dado la paradoja legalista de que, para relacionarlos con todos esos actos criminales, haya que anteponer el calificativo de <em>presunto</em>&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El periodista Eduardo Bravo incluye esta advertencia en el principio de su <a href="https://www.casadellibro.com/libro-aaa-del-peronismo-magico-al-caso-almiron/9788412569926/13225875" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">libro </a><a href="https://www.casadellibro.com/libro-aaa-del-peronismo-magico-al-caso-almiron/9788412569926/13225875" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>AAA, del peronismo m&aacute;gico al caso Almir&oacute;n</em></a><em> </em>(Autsaider Divisi&oacute;n Sesuda) y la precauci&oacute;n sirve tambi&eacute;n para esta charla sobre un completo ensayo que abarca desde los inicios del peronismo hasta la huida de los pistoleros de la Triple A (Alianza Anticomunista Argentina) a Espa&ntilde;a y sus vinculaciones con la derecha espa&ntilde;ola.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El autor de <em>Villa Wanda</em> o<em> Ummo</em> aborda en su &uacute;ltimo trabajo la ca&oacute;tica historia de uno de los movimientos pol&iacute;ticos m&aacute;s complejos de la historia pol&iacute;tica reciente, desmenuza sus contradicciones y, <strong>sobre todo, explica qui&eacute;n fue Jos&eacute; L&oacute;pez Rega</strong>, un sibilino cabo de la Polic&iacute;a de Buenos Aires, amante del esoterismo, que se convirti&oacute; por azar y testarudez en consejero de Juan Domingo Per&oacute;n en el exilio. 
    </p><p class="article-text">
        Como ministro de Per&oacute;n y, tras su muerte, de Mar&iacute;a Estela Mart&iacute;nez, <em>Isabelita</em>, L&oacute;pez Rega mont&oacute; una m&aacute;quina de matar desde el aparato del Estado para eliminar al peronismo de izquierda que, consideraba, se alejaba de la ortodoxia del movimiento. Para eliminar a esa facci&oacute;n, la Triple A asesin&oacute; y tortur&oacute; a artistas, religiosos, intelectuales o pol&iacute;ticos de izquierda. 
    </p><p class="article-text">
        Uno de sus principales pistoleros fue Rodolfo Eduardo Almir&oacute;n quien, tras exiliarse junto a L&oacute;pez Rega en Espa&ntilde;a y gracias a sus relaciones con los hermanos Cortina, termina como guardaespaldas de Manuel Fraga, entonces presidente de Alianza Popular y m&aacute;s tarde presidente de la Junta de Galicia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; es la Triple A?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La Triple A es una organizaci&oacute;n parapolicial, una mafia parapolicial. Todo es &ldquo;supuestamente&rdquo;.&nbsp;No podemos decir que L&oacute;pez Rega mont&oacute; la Triple A. Bueno, la mont&oacute; cuando Per&oacute;n gana las elecciones en 1974. La monta desde su puesto en el Ministerio de Bienestar Social, que utilizaba como centro de operaciones y como arsenal. 
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;l piensa que tiene la obligaci&oacute;n de hacer el peronismo ortodoxo y real, que toda la juventud revolucionaria que est&aacute; dentro del movimiento, o bien guevarista o bien montonera, tiene que ser expulsada de &eacute;l. Va m&aacute;s all&aacute;. Dice: &ldquo;A esta gente hay que eliminarla porque son elementos subversivos y disolventes de la sociedad&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qui&eacute;nes eran?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Se forma un grupo que est&aacute; formado por polic&iacute;as que fueron expulsados del cuerpo en los a&ntilde;os 60 por una corrupci&oacute;n absoluta: asesinatos, tortura, robos, extorsiones. L&oacute;pez Rega los rehabilita, los asciende en el escalaf&oacute;n y se los lleva al Ministerio. Y, desde ah&iacute;, empiezan a organizar comandos y acciones, acciones en las calles. Torturan, roban, se quedan con los bienes y empiezan a hacer un archivo de lo que ellos consideran 'subversivos'. Gente que est&aacute; en contra del Estado o de la organizaci&oacute;n del Estado de ese momento o de ese peronismo m&aacute;s a la izquierda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Es simb&oacute;lico que uno de los primeros asesinatos fuese </strong><a href="https://www.clarin.com/politica/como-fue-el-asesinato-del-padre-mugica_0_OCvFZbgHQ.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>el padre Mugica</strong></a><strong>, un sacerdote de clase alta que se va a las villas a hacer lucha social.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que el primero es el del diputado Rodolfo Ortega Pe&ntilde;a, que se reivindica despu&eacute;s, y luego s&iacute; es el de Mugica. &iquest;A qui&eacute;n mataba la Triple A? Es una cosa totalmente indescifrable. A quien ten&iacute;a unas caracter&iacute;sticas especiales y luego, a quienes les pareciera. Pero todas las muertes que s&iacute; son, digamos, definibles tienen mensaje. Mugica es un mensaje; como<a href="https://www.infobae.com/sociedad/2022/07/04/la-matanza-de-los-cinco-curas-palotinos-y-46-cadaveres-en-la-morgue-la-atroz-vendetta-de-la-dictadura/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> los curas Palotinos</a>: &ldquo;Ojo con salirse del redil o con aceptar las teor&iacute;as de la Teolog&iacute;a de la Liberaci&oacute;n&rdquo;. Y el hecho de que fuera una persona patricia era importante. Si pueden matar a esa persona, pueden matar a todos. Mataron a rectores de universidad, abogados, diputados, todo lo que quer&iacute;an.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qui&eacute;n era L&oacute;pez Rega? &iquest;C&oacute;mo llega a ser un presidente en la sombra?</strong>
    </p><p class="article-text">
        L&oacute;pez Rega es una persona mediocre, pero tremendamente malvada. Es un cabo de la Polic&iacute;a argentina que, por azares, es enviado a la puerta de la residencia presidencial en Buenos Aires. Le sacan una foto subido al estribo del coche presidencial y, gracias a esa foto, empieza a generarse una historia m&iacute;tica [y falsa] de que fue custodio personal de Evita y de Per&oacute;n. Eso le permite empezar a abrirse espacio en Argentina con Per&oacute;n en el exilio. Nadie puede contrastar que lo que &eacute;l cuenta es mentira. 
    </p><p class="article-text">
        Luego, es una persona tambi&eacute;n muy aficionada al esoterismo. Cuando Mar&iacute;a Estela Mart&iacute;nez de Per&oacute;n viaja a Argentina, enviada por su marido para poner un poco de orden en el interior del movimiento, L&oacute;pez Rega, aprovechando que Isabel tiene un inter&eacute;s esot&eacute;rico, se pega a ella, empieza a fascinarla y vuelve con ella a Madrid.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Madrid &eacute;l no es nadie, es una persona que va todos los d&iacute;as a Puerta de Hierro a ver a Isabel y a ponerse al servicio del general para que le mande recados, a llevar la ropa a la tintorer&iacute;a o ir a comprar unos pasteles. L&oacute;pez Rega es un pesado al que nadie dice que no.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Eduardo Bravo, autor de &#039;AAA. Del peronismo mágico al caso Almirón&#039;                            </span>
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        Poco a poco, se convierte en la mano derecha de Per&oacute;n. Hasta el punto de que llega a ser ministro de Bienestar Social. &Eacute;l va echando a los dem&aacute;s hasta convertirse en presidente en la sombra. Porque, muerto Per&oacute;n, es quien decide las cosas que se hacen en el pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En 1976, los militares dan un golpe de Estado y L&oacute;pez Rega recala en Madrid.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando llega a Espa&ntilde;a, &eacute;l piensa que llega como embajador plenipotenciario y que va a ser protegido por el Gobierno argentino. Pero el Gobierno se desentiende de &eacute;l y le abren un proceso en Argentina con una orden de Interpol. Se va de Espa&ntilde;a a Suiza y all&iacute; pasa much&iacute;simo tiempo. Lo encuentra la revista <em>Intervi&uacute; </em>antes que Interpol. &iquest;C&oacute;mo es posible? Quiz&aacute;s, porque a alguien no le interesaba encontrar a L&oacute;pez Rega en ese momento. Llega un momento en que ya &eacute;l, muy enfermo, se entrega directamente en el aeropuerto de Miami. Muere en prisi&oacute;n, pero no llega a ser procesado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo nace la relaci&oacute;n entre L&oacute;pez Rega y Manuel Fraga?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Uno de los v&iacute;nculos son los hermanos [Alfonso y Alberto] Cortina. Los Cortina son la mano derecha de Fraga. Uno de ellos lo acompa&ntilde;&oacute; en Londres cuando &eacute;l estaba de embajador all&iacute;. L&oacute;pez Rega no dejaba de ser un ministro. Ten&iacute;a contactos con la c&uacute;pula espa&ntilde;ola y con un mont&oacute;n de gente. L&oacute;pez Rega era miembro, por ejemplo, de la [logia mas&oacute;nica italiana] Propaganda 2 (<a href="https://www.repubblica.it/politica/2015/12/16/news/p2_i_nomi_piu_importanti_della_lista_gelli-129591682/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">P2) de Licio Gelli</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo termina Rodolfo Eduardo Almir&oacute;n, miembro de la c&uacute;pula de la Triple A, como guardaespaldas de Fraga?</strong>
    </p><p class="article-text">
        L&oacute;pez Rega llega a Espa&ntilde;a con Almir&oacute;n, [Miguel &Aacute;ngel] Rovira, [Juan Ram&oacute;n] Morales y con alg&uacute;n otro pistolero de la Triple A. Cuando le dicen que est&aacute; solo, que no le van a pagar un sueldo ni pensi&oacute;n ni custodia, despide a todos sus guardaespaldas menos a Almir&oacute;n. Fue el tonto &uacute;til. Luego se van juntos a Suiza, Almir&oacute;n lo ayuda a salir del pa&iacute;s, lo coloca en Suiza y se vuelve a Madrid.
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            <span class="title">
                Un fragmento de &#039;AAA&#039; en el que se muestran dos fotografías de Almirón junto a Fraga.                            </span>
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        <strong>Y ten&iacute;a que ganarse la vida de algo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Gracias a estos contactos, Almir&oacute;n se mete en una empresa de seguridad privada de los hermanos Cortina que da seguridad a Alianza Popular. Los servicios de seguridad de la Transici&oacute;n estaban en manos de la ultraderecha porque eran los que ten&iacute;an las pistolas, eran los que eran polic&iacute;as o expolic&iacute;as. Y luego Fraga no dejaba de ser ultraderechista. Se le dio despu&eacute;s la p&aacute;tina de dem&oacute;crata, pero era un reaccionario.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Almir&oacute;n llega a ser custodio de Fraga porque, como dice [Jorge] Verstrynge [en el libro], era un profesional. Otra cosa es que sus resultados o sus m&eacute;todos fueran morales, &eacute;ticos o m&aacute;s o menos acertados. Y Fraga lo quiere y se queda con &eacute;l.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando llega el momento, cuando trasciende que Almir&oacute;n es de la Triple A, termina ech&aacute;ndolo. Quiz&aacute;s no sab&iacute;a qui&eacute;n era Almir&oacute;n. Sab&iacute;a qui&eacute;n era L&oacute;pez Rega, pero no sabr&iacute;a hasta qu&eacute; punto estaba implicado Almir&oacute;n en esto. Pero no se sabe porque parece ser que hay un dossier que llega a Alianza Popular antes de que salga el esc&aacute;ndalo en<em> Cambio 16</em>. Le dicen: &ldquo;Ojo con qui&eacute;n ten&eacute;is contratado&rdquo;. Fraga cierra los ojos, hace o&iacute;dos sordos y sigue con &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hasta que</strong><em><strong> Cambio 16</strong></em><strong> publica qui&eacute;n es y a qu&eacute; se dedicaba Almir&oacute;n en Argentina.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        El esc&aacute;ndalo [la publicaci&oacute;n de su vinculaci&oacute;n con la Triple A] cost&oacute; mucho que saltase. Primero, porque hay un dosier que llega a Alianza Popular diciendo cuidado con qui&eacute;n tienen aqu&iacute;. Nadie lo atiende. Despu&eacute;s ese dosier llega a <em>Intervi&uacute;</em>, pero cuando lo van a publicar, Alianza Popular lo para. Y los que lo sacan ya en 1983 son los periodistas de<em> Cambio 16</em>. En ese momento, se arma todo el l&iacute;o y as&iacute; es como termina, cuando salta todo el l&iacute;o, lo echan. Como dice Verstrynge, se le paga el finiquito y no se sabe si se le paga alg&uacute;n tipo de gratificaci&oacute;n m&aacute;s. Podr&iacute;a ser, no lo sabemos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dice que toda esta historia es como una silla de Ikea a la que le faltan algunos tornillos. &iquest;Qu&eacute; falta por saber?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Faltar&iacute;a haber tenido un proceso judicial de todo esto y haber tenido declaraciones en sede judicial de las v&iacute;ctimas y los verdugos, por ejemplo. Mucha gente que no quiso hablar. Por ejemplo, a m&iacute; me interesaba mucho haber hablado con las personas que firmaron los art&iacute;culos de <em>Cambio 16</em>. Y no lo consegu&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        La informaci&oacute;n de <em>Cambio 16</em> es muy exhaustiva. Es maravillosa. Tiene datos de Almir&oacute;n tra&iacute;dos de Argentina, de testigos que estaban en el exilio aqu&iacute;. Es alucinante. Estamos hablando del a&ntilde;o 83, una &eacute;poca en que no hay Internet. Sale el n&uacute;mero de documento con el que Almir&oacute;n entra en Espa&ntilde;a, sale el n&uacute;mero del registro del arma. De hecho, Almir&oacute;n consigue la licencia de armas a trav&eacute;s de Fraga, como una petici&oacute;n personal de &eacute;l. Entonces, yo quer&iacute;a saber de d&oacute;nde ven&iacute;a esa informaci&oacute;n y cu&aacute;nto se tarda en encontrarla. Porque la informaci&oacute;n de <em>Cambio 16</em> sale en cuatro revistas consecutivas y despu&eacute;s se para.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; se para?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El secuestro de <em>Cambio 16</em> no va a m&aacute;s. Nadie le pide explicaciones al juez cuando se supone que era un secuestro irregular, por lo menos. No se procesa a los periodistas, no se procesa Almir&oacute;n, no pasa nada. Hay un dosier con infinidad de pruebas. Curri Valenzuela estaba de corresponsal en Washington y aporta documentaci&oacute;n e informaci&oacute;n de Washington cuando ya ha salido el esc&aacute;ndalo en Espa&ntilde;a. Es decir, que hay un gran despliegue. Nadie ha querido hablar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hab&iacute;a alg&uacute;n inter&eacute;s en que saliese esa informaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Vino de los servicios secretos? Pudo venir de dentro de la administraci&oacute;n. El &uacute;nico error que hay es que se dice que Almir&oacute;n est&aacute; casado con la hija de Morales, que parece que no es cierto. Todo lo dem&aacute;s es de una gran precisi&oacute;n. A m&iacute; me hubiera gustado que me contasen c&oacute;mo fue eso. Porque estamos hablando de un se&ntilde;or que ten&iacute;a pistola, que estaba con la ultraderecha m&aacute;s salvaje, que ten&iacute;a v&iacute;nculos con terroristas italianos. Estamos hablando de un dosier que se hab&iacute;a parado en Intervi&uacute;. &iquest;Por qu&eacute; no se par&oacute; en Cambio? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&Uacute;ltimamente se escribe mucho sobre la Transici&oacute;n. En Argentina, se acaba de estrenar</strong><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/argentina-1985-juicio-dictadura-tuvo-franquismo-emociona-venecia_129_9287177.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong> 'Argentina, 1985'</strong></a><strong>, que repasa el juicio a la dictadura militar de Videla. En los dos pa&iacute;ses resurgi&oacute; una ultraderecha que cuestiona aqu&iacute; las pol&iacute;ticas de memoria y all&iacute; consensos como el n&uacute;mero de desaparecidos de la dictadura.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La ultraderecha est&aacute; viniendo, entre otras cosas, porque no le estamos discutiendo cosas. Cuando te dicen que la Rep&uacute;blica no era tan democr&aacute;tica... perdona, pero me da igual. Si quieres, nos ponemos a ver c&oacute;mo era la Rep&uacute;blica, pero hubo un levantamiento militar que dio lugar a una guerra civil. &iquest;Lo tenemos en cuenta? &iquest;Lo condenamos en el Congreso? Porque, a d&iacute;a de hoy, el PP todav&iacute;a no ha condenado el golpe de Estado del 36.&nbsp;No le estamos dando ninguna importancia ni estamos echando mano de la hemeroteca. Esto ya nos ha pasado. Ya estuvieron y los echamos. &iquest;Qu&eacute; queremos? &iquest;Traerlos de la mano ahora y legitimarlos y decir &ldquo;Bueno, tampoco fue tan malo?&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Ortiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/manuel-fraga-entero-guardaespaldas-triple-cerro-ojos-siguio_1_9706355.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 12 Nov 2022 20:51:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“Cuando Manuel Fraga se enteró de que su guardaespaldas era de la Triple A, cerró los ojos y siguió con él”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Peronismo,López Rega,España,Isabel Perón]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA[“Soy el heredero universal de nada”, dice el sobrino nieto de Perón]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/heredero-universal-dice-sobrino-nieto-peron_130_9625516.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c5777be0-35fc-4db8-a3f0-247df0a3b6e1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“Soy el heredero universal de nada”, dice el sobrino nieto de Perón"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde la casa de los caseros de la Quinta 17 de Octubre, Alejandro Rodríguez Perón custodia la tumba del líder peronista, su tío abuelo. La historia del robo de las manos y el violento traslado del cajón hace 16 años. Sus planes para reconstruir el cuerpo y la propuesta de interpretar a su tío abuelo con Capussotto.</p></div><p class="article-text">
        Es la mirada p&iacute;cara de Per&oacute;n. Es la voz cavernosa de Per&oacute;n. Es la risa expansiva de Per&oacute;n. Pero no es Per&oacute;n.&nbsp;O s&iacute;.En la casa de los caseros de la Quinta 17 de Octubre, en el centro pero en la periferia, Alejandro Rodr&iacute;guez Per&oacute;n custodia un legado.&nbsp;Corta el pasto con motoguada&ntilde;a, activa y desactiva bombas, vac&iacute;a y vuelve a llenar piletas. Algunos d&iacute;as, cuando cae el sol, observa a las comadrejas y los lagartos que se asoman entre las esculturas decapitadas de Per&oacute;n y Eva.
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                Alejandro Rodríguez Perón, sobrino nieto del Juan Domingo Perón en la quinta 17 de Octubre                            </span>
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        Durante la pandemia desmalez&oacute; y emprolij&oacute; el pedregullo que lleva al mausoleo con los restos de su t&iacute;o abuelo. Solo, aislado y expuesto a la ira de los teros.
    </p><p class="article-text">
        Este s&aacute;bado de octubre, cuando todo resplandece, un hombre de overol se cruza con Alejandro bajo el torre&oacute;n de piedra donde Per&oacute;n transmit&iacute;a sus discursos. &ldquo;Y, se parece, &iquest;no?&rdquo;, le pregunta alguien. El visitante se queda con la sonrisa prendada, la mirada sobre &eacute;l pero la mente sobre &Eacute;l.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Una foto de Juan Domingo Perón de Alejandro Rodríguez Perón                            </span>
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        &ldquo;San Vicente era el refugio de amor, el descanso de todo el trabajo&rdquo;, evoc&oacute; el General, que los fines de semana manejaba 60 kil&oacute;metros al sur para alejarse del calor de las masas junto a su mujer. Se levantaba a las cinco, tomaba mate cocido, paseaba entre fresnos y eucaliptos. Eva cultivaba rosas y montaba a la yegua Esterlina. &ldquo;Una excelente amazonas&rdquo;, la elogiaba &eacute;l. Al atardecer escuchaban Chopin y folclore. Se acostaban a las nueve y le&iacute;an hasta medianoche: &ldquo;Quer&iacute;amos estar solos, hablar de lo que quer&iacute;amos y andar como quer&iacute;amos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La quinta era -es- un chalet de tejas coloniales con living, bar, comedor, cocina y bodega. La habitaci&oacute;n ten&iacute;a -tiene- l&aacute;mpara de caireles, vestidor y ba&ntilde;o con tocador. Las tribus antiperonistas la saquearon, incautaron y abandonaron despu&eacute;s del golpe de 1955. Lo que sigui&oacute; fueron 67 a&ntilde;os de historia turbulenta, hasta llegar a estos d&iacute;as de baja intensidad, con pocos actos masivos y encuentros partidarios reservados: un entorno de validaci&oacute;n.
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                Alejandro Rodríguez Perón en la quinta 17 de Octubre                            </span>
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        Hijo del estanciero Mario Tom&aacute;s Per&oacute;n y de la criolla Juana Sosa, Mario Avelino Per&oacute;n naci&oacute; en 1891, cuatro a&ntilde;os antes que Juan Domingo. Tendr&iacute;a 10 hijos con Eufemia J&aacute;uregui. Cuando lleg&oacute;&nbsp; la s&eacute;ptima, le pidi&oacute; a su hermano que fuera el padrino: Dora Alicia Per&oacute;n ser&iacute;a la ni&ntilde;a mimada. Conoci&oacute; a Osvaldo Rodr&iacute;guez en el zool&oacute;gico de Buenos Aires.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El 12 de mayo de 1961 naci&oacute; Alejandro Rodr&iacute;guez. A secas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tuvo una infancia feliz: f&uacute;tbol, escondidas, el calor de la mano de alguna chica. Vio por primera vez a Per&oacute;n a los once a&ntilde;os, en la casa de Gaspar Campos, durante el regreso fugaz de 1972. Pero primero tuvo que estrechar la mano de Jos&eacute; L&oacute;pez Rega.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Era como de m&aacute;rmol: una cosa fr&iacute;a, d&eacute;bil, inm&oacute;vil&rdquo;, recuerda. Estaban en el comedor cuando el General empez&oacute; a bajar la escalera.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        - Era como si midiera cuatro metros, ten&iacute;a un aura. Lo ve&iacute;as venir. Era distinto a todo el mundo.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Foto de la familia Perón                            </span>
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        El encuentro cercano con aquella figura m&aacute;s grande que la vida hizo combusti&oacute;n interna con una memoria emotiva hecha de discursos televisados, llamadas interminables a Madrid y un exilio con 17 a&ntilde;os de intrigas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        - Empec&eacute; a sentirlo un poquito m&aacute;s, hasta que un d&iacute;a dije &ldquo;&iquest;por qu&eacute; no?&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Un a&ntilde;o despu&eacute;s de haberlo conocido, Alejandro decidi&oacute; agregar &ldquo;Per&oacute;n&rdquo; a su apellido. Ten&iacute;a la venia de Dora y el fastidio de Osvaldo, que a pesar del estr&eacute;s postraum&aacute;tico de la cacer&iacute;a libertadora lo acompa&ntilde;&oacute; al registro civil de la calle Uruguay. Su hijo lo consideraba un derecho adquirido: &ldquo;Tengo primos de apellido Per&oacute;n; yo soy tan Per&oacute;n como ellos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El momento cero de su construcci&oacute;n como heredero tambi&eacute;n represent&oacute; el estreno de un lastre vitalicio. Cuando la polic&iacute;a le ve&iacute;a el DNI, lo dejaba toda la noche en el calabozo o lo paseaba hasta dejarlo tirado en alg&uacute;n rinc&oacute;n del conurbano. Alejandro caminaba hasta encontrar una luz, rogaba por un tel&eacute;fono y le ped&iacute;a al padre para que lo fuera a buscar.
    </p><p class="article-text">
        De aquel 73 le queda otro recuerdo amargo: la &uacute;ltima visita del General a San Vicente.
    </p><p class="article-text">
        - Estaba todo destrozado, con la maleza crecida. Se qued&oacute; fumando y mirando la nada. Cuando se dio vuelta ten&iacute;a los ojos llenos de l&aacute;grimas. &ldquo;Dorita, me vuelvo a Gaspar Campos&rdquo;, le dijo a mam&aacute;. &ldquo;Ac&aacute; no quiero estar m&aacute;s&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Alejandro Rodríguez Perón                            </span>
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        A las 13:15 del 1 de julio de 1974 el cardiocirujano Domingo Liotta decidi&oacute; que ya no hab&iacute;a nada que hacer. L&oacute;pez Rega detuvo su mantra -&ldquo;mi fara&oacute;n, mi fara&oacute;n&rdquo;- y apag&oacute; el incienso. Alguien afeit&oacute; el cuerpo y cambi&oacute; pijama por uniforme de gala. Per&oacute;n hab&iacute;a dado &oacute;rdenes de que no lo embalsamaran; no quer&iacute;a pasar por lo mismo que Eva. La viuda y nueva presidenta, Mar&iacute;a Estela Mart&iacute;nez -alias Isabel- orden&oacute; que le inyectaran formol y glicerina para el velatorio de cuatro d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de la despedida masiva en el Congreso, Alejandro y su familia fueron a la cripta de la capilla de Olivos.
    </p><p class="article-text">
        - Tuve el orgullo, el honor y el placer de ver a Evita con el f&eacute;retro abierto. Tocar ese vidrio&hellip; Parec&iacute;a que estaba durmiendo. O que se estaba ahogando: te daban ganas de sacarla. Estaba tan intacta, la reconstruyeron tan bien despu&eacute;s de todo el desastre que le hab&iacute;an hecho en Europa, que pr&aacute;cticamente estaba como el d&iacute;a en que muri&oacute;. Tan bien, tan bien, tan bien&hellip; Fue hermoso. Lo voy a llevar conmigo a la tumba. Al lado estaba el t&iacute;o, pero ten&iacute;a el f&eacute;retro cerrado.
    </p><p class="article-text">
        Cuando se mud&oacute; a Olivos, Jorge Rafael Videla orden&oacute; el traslado de los cad&aacute;veres: Per&oacute;n a Chacarita, Eva a Recoleta. El caj&oacute;n del ex presidente se tapar&iacute;a con un blindex de 170 kilos y ocho cent&iacute;metros de espesor, unido a un marco de hierro que se fijaba a las paredes con un sistema de 12 llaves. Entre 1979 y 1981 Alejandro volvi&oacute; a San Vicente, donde la dictadura hab&iacute;a recluido a Isabel. Pasaron dos fiestas de fin de a&ntilde;o rodeados de soldados armados hasta los dientes.
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                Alejandro Rodríguez Perón                            </span>
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        Despu&eacute;s de trabajar en una petrolera en Comodoro Rivadavia, Alejandro regres&oacute; a Buenos Aires. Lo esperaban un trabajo administrativo y una chica de ojos claros, Adriana Troncoso, que desciende de Juan Manuel de Rosas. Es el amor de su vida.
    </p><p class="article-text">
        En 1987 un grupo comando entr&oacute; a la b&oacute;veda de Per&oacute;n, perfor&oacute; el blindex y trab&oacute; la tapa del ata&uacute;d con el crucifijo. Los intrusos cortaron las manos con una sierra quir&uacute;rgica y se las llevaron para siempre. Con el proceso de vac&iacute;o interrumpido, las bacterias empezaron a hacer su trabajo.
    </p><p class="article-text">
        La conmoci&oacute;n p&uacute;blica tuvo su r&eacute;plica en una implosi&oacute;n privada. Con la familia desorientada, el administrador Roberto Garc&iacute;a -casado con una hermana de Dora- renunci&oacute; a su cargo. Lo reemplaz&oacute; Alejandro, cuya firma empez&oacute; a tener un peso similar a la de Isabel, otra vez refugiada en Madrid tras ser condenada a pagar dos millones de d&oacute;lares por derechos de herencia a las hermanas de Eva. Gaspar Campos terminar&iacute;a en manos del PJ; Puerta de Hierro, en las de Jorge Valdano; San Vicente, expropiada por la Legislatura bonaerense para convertirla en museo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Alejandro Rodríguez Perón                            </span>
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        <strong>Martha Susana Holgado</strong> se autopercib&iacute;a el fruto de un romance apasionado entre Per&oacute;n y una mujer casada. Su hermano la desment&iacute;a. Isabel la despreciaba. Pero en 1992 activ&oacute; la demanda.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Martha Susana Holgado tenía 60 años. Según la partida de nacimiento había nacido en Buenos Aires el 16 de julio de 1934, fruto del matrimonio de Eugenio Holgado y María Cecilia Demarchis. Sin embargo, aseguraba que su madre había quedado embarazada durante un breve pero apasionado romance con el capitán Juan Domingo Perón. El ADN demostró que no era hija del líder peronista."
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            <span class="title">
                Martha Susana Holgado tenía 60 años. Según la partida de nacimiento había nacido en Buenos Aires el 16 de julio de 1934, fruto del matrimonio de Eugenio Holgado y María Cecilia Demarchis. Sin embargo, aseguraba que su madre había quedado embarazada durante un breve pero apasionado romance con el capitán Juan Domingo Perón. El ADN demostró que no era hija del líder peronista.                            </span>
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        Para demostrar que era una impostora, Alejandro ten&iacute;a que viajar al pasado. Y el pasado estaba en Sierra Cuadrada, el centro &aacute;rido de Chubut, donde los hermanos de su madre todav&iacute;a ten&iacute;an campos. Ah&iacute; le mostraron un informe que relataba un accidente de 1913 en la Escuela Militar. Por un movimiento fallido en las barras paralelas, Per&oacute;n hab&iacute;a ca&iacute;do con las piernas abiertas sobre la zona testicular. Aunque no hab&iacute;a lesiones visibles, todo indica que sufri&oacute; una lesi&oacute;n irreversible en los cordones esperm&aacute;ticos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        - Era est&eacute;ril, pero no impotente como dec&iacute;an los milicos. Hay una diferencia abismal.
    </p><p class="article-text">
        Con la primera fase cumplida, Alejandro vivi&oacute; una temporada alta en los medios -Mirtha y Susana, la BBC y el <em>Washington Post- </em>y<em> </em>ampli&oacute; las competencias de un poder que prefiere no divulgar, pero asegura que incluye las firmas de la mayor&iacute;a de sus t&iacute;os.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; alcances tiene?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Administro todo lo que tenga que ver con la sucesi&oacute;n y alguna cuesti&oacute;n pol&iacute;tica que surja contra el General. Pero ya no hay nada m&aacute;s que la b&oacute;veda. El d&iacute;a que muera Isabel quedar&iacute;a como el heredero universal&hellip; el heredero universal de nada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Los dem&aacute;s familiares no son herederos tambi&eacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, pero ellos ya se encargan de los campos. Yo me encargo de los quilombos. El m&iacute;o es un t&iacute;tulo hermoso que no sirve para nada. Solo para que sigan respetando a Per&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En 1994 la Justicia reabri&oacute; la causa por la profanaci&oacute;n. En lo que L&oacute;pez Rega hubiera considerado una alineaci&oacute;n astral de primer orden, <em>La Naci&oacute;n </em>mand&oacute; a Chacarita al fot&oacute;grafo Patrick Liotta, hijo del m&eacute;dico de Per&oacute;n. El cuerpo estaba &ldquo;absolutamente reconocible -recuerda-. Era como ver a Gardel, con las facciones perfectas, pero la piel oscurecida y la cara como chupada&rdquo;. Alejandro aprovech&oacute; el momento para llevarse la gorra, que m&aacute;s tarde don&oacute; al sindicalista Rub&eacute;n Gioannini, aliado de Mohamed Al&iacute; Seineld&iacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Preocupado por el deterioro de los restos, en 2002 recurri&oacute; a la UBA. La Facultad de Medicina propuso inyectar formol, alcohol et&iacute;lico, borato de sodio, &aacute;cido f&eacute;nico y glicerina en las arterias para recuperar los tejidos; usar ceras para simular una piel h&uacute;meda y texturada; tallar las manos o reemplazarlas por pr&oacute;tesis. La idea termin&oacute; naufragando. &ldquo;No era el momento&rdquo;, dice Alejandro. El pa&iacute;s tambi&eacute;n se desintegraba.
    </p><p class="article-text">
        Cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s, el Poder Judicial permiti&oacute; que Martha Holgado se hiciera la prueba de ADN. &ldquo;Tengo la firme seguridad de que esta se&ntilde;ora no es la hija&rdquo;, dec&iacute;a Alejandro cada vez que lo entrevistaban. &ldquo;Mi t&iacute;o ha sido profanado, ultrajado. Es hora de que descanse en paz y que sea trasladado a la quinta de San Vicente, donde va a estar mucho mejor&rdquo;. Ya estaba listo el&nbsp; mausoleo para recibirlo durante un D&iacute;a de la Lealtad &eacute;pico.
    </p><p class="article-text">
        Las cosas empezaron a torcerse. &ldquo;Un sobrino de Juan Domingo Per&oacute;n intenta secuestrar los restos mortales del General&rdquo;, titul&oacute; el diario espa&ntilde;ol <em>ABC </em>el 25 de agosto de 2006. La informaci&oacute;n replicaba una secuencia inveros&iacute;mil. Dos devotas que rezaban cada ma&ntilde;ana ante &ldquo;este Cristo que es Per&oacute;n&rdquo; hab&iacute;an llamado a la redacci&oacute;n de <em>Clar&iacute;n </em>alarmadas por una serie de movimientos en los alrededores de la tumba. Cuando llegaron los guardias, se toparon con Alejandro y una cuadrilla de operarios munidos de una amoladora con disco de diamante.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; quer&iacute;as hacer?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cortar los dos m&aacute;rmoles de Carrara del altar antes del subsuelo, para que quedara un rect&aacute;ngulo perfecto que permitiera sacar el f&eacute;retro sin inclinarlo. He cremado cuerpos de familiares ah&iacute; adentro, y cuando los mov&eacute;s se siente el ruido de los huesos. Quer&iacute;amos sacarlo lo m&aacute;s prolijamente posible.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Ibas a retirar el f&eacute;retro?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        No, lo iba a retirar la cocher&iacute;a. Pero como la direcci&oacute;n del cementerio no era compa&ntilde;era, vino la polic&iacute;a y cerraron todo. Le dije a Antonio Cafiero que si lo quer&iacute;an sacar iban a tener que solucionarlo. Y evidentemente lo solucionaron, porque al otro d&iacute;a volv&iacute; con los muchachos y terminamos el trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Bajo una lluvia intensa, el 13 de octubre los peritos extrajeron muestras del f&eacute;mur y del hombro. El cuerpo &ldquo;estaba disecado: sin las partes h&uacute;medas pero con los huesos, la piel, el cabello y las u&ntilde;as&rdquo;, precisa el tanat&oacute;logo Ricardo P&eacute;culo.
    </p><p class="article-text">
        Alejandro se desmay&oacute; al salir de la b&oacute;veda. Hab&iacute;a pasado dos d&iacute;as sin dormir, asediado por los medios y planificando el traslado a San Vicente. &ldquo;Se hace lo que vos digas&rdquo;, dice que le dijo Isabel.
    </p><p class="article-text">
        - A m&iacute; me pon&iacute;an la alfombra roja. Si no firmaba, a Per&oacute;n no lo trasladaban.
    </p><p class="article-text">
        El martes 17, mientras la cure&ntilde;a viajaba desde Chacarita, una batalla campal entre Camioneros y la UOCRA dio paso a la escena inolvidable de Emilio &ldquo;Madonna&rdquo; Quiroz, chofer de Pablo Moyano, gatillando su Bersa de 9 mm contra las tropas de Juan Pablo &ldquo;Pata&rdquo; Medina. Alejandro estaba en el palco oficial, entre Cafiero y Hugo Moyano.
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            <span class="title">
                La foto de &quot;Madonna&quot; Quirós disparando en el traslado del cajón de Perón a la quinta 17 de Octubre                            </span>
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        <strong>&iquest;C&oacute;mo empez&oacute; todo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        A la ma&ntilde;ana ya hab&iacute;a tiros afuera. Per&oacute;n tard&oacute; un mont&oacute;n; lleg&oacute; como a las 5:30 de la tarde. Estaba todo saturado, los vecinos alquilaban los ba&ntilde;os. Mucho borracho, mucho loco, peleas por qui&eacute;n pon&iacute;a el cartel m&aacute;s adelante. Mientras estaba hablando Cafiero, le peg&oacute; una piedra enorme en el micr&oacute;fono. La custodia nos sac&oacute; a todos y nos meti&oacute; en el auditorio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l era tu rol ese d&iacute;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Iba a llevar una de las manijas delanteras del f&eacute;retro, para entregarlo a los gremios y que lo ingresaran al mausoleo. Por todo esto que pas&oacute;, lo tuvieron que sacar por atr&aacute;s&hellip; Me puse muy triste, llor&eacute; todo el d&iacute;a. No me pude ir hasta las 12 de la noche porque afuera segu&iacute;an tirando piedras.
    </p><p class="article-text">
        Como el gobernador de ese momento, Felipe Sol&aacute;, quer&iacute;a asegurarse de que el cuerpo siguiera ah&iacute;, el f&eacute;retro se abri&oacute; una vez m&aacute;s. &ldquo;Volaba el fantasma de Eva&rdquo;, poetiza el tanat&oacute;logo P&eacute;culo. &ldquo;Pero yo lo hab&iacute;a cuidado toda la noche&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Martha Holgado muri&oacute; el 7 de junio de 2007, cuatro meses despu&eacute;s de que los an&aacute;lisis determinaran que Per&oacute;n no hab&iacute;a sido su padre. Fantaseaba con una contraprueba del FBI y toreaba a los que la trataban de mit&oacute;mana: &ldquo;Que se hagan ellos el ADN, para saber si son peronistas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo no le deseo la muerte a nadie&rdquo;, dice Alejandro. &ldquo;Pero gracias a Dios ella se muri&oacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde aquel D&iacute;a de la Lealtad, pasa casi todos los fines de semana en San Vicente. Y a pesar de la artritis, sigue estando para lo que haga falta.
    </p><p class="article-text">
        - Me prometieron que ser&iacute;a el director de la quinta. Siempre fue mi sue&ntilde;o. Pero se ve que el apellido pesa demasiado.
    </p><p class="article-text">
        En la casa de los caseros recicl&oacute; una valla policial como parrilla y una puerta de caballeriza como mesa de patio. El living tiene muebles gastados y una silla de cada palo; seis tomos de las <em>Obras Completas</em> de Per&oacute;n y una tele clavada en A24; el manual de Conducci&oacute;n Pol&iacute;tica y una botella de San Felipe convertida en candelabro; dos novelas de Sidney Sheldon y la caja negra donde Massera llevaba cigarros, d&oacute;lares y pesetas para Isabel.
    </p><p class="article-text">
        El punto de fuga es el estallido multicolor de dos collages con manos, soles y corazones pintados por sus hijos y nietos. Los bastidores vienen de una colecci&oacute;n de cuadros de L&oacute;pez Rega. Todav&iacute;a quedan algunos de influjo siniestro juntando polvo en la caballeriza: quir&oacute;fanos, mujeres rezando, horizontes ominosos.
    </p><p class="article-text">
        De las paredes cuelgan fotos de todos los <em>perones</em>: cadete, l&iacute;der precoz, estadista veterano. Alejandro apoy&oacute; a Menem, a Duhalde y a Kirchner, aunque en 2018 sugiri&oacute; ante la audiencia de Eduardo Feinmann &ldquo;que los muchachos de Unidad Ciudadana inventen un escudo nuevo&rdquo; porque &ldquo;si estuviera Per&oacute;n no existir&iacute;an Cristina ni La Campora; &eacute;l los ech&oacute; de Plaza de Mayo&rdquo;. Hoy dice que cay&oacute; en el error de la ultra-ortodoxia, cuando su t&iacute;o fue el primero en hablar de la actualizaci&oacute;n de la doctrina.
    </p><p class="article-text">
        Su tesoro mayor es una carta de caligraf&iacute;a distinguida y sangr&iacute;as de precisi&oacute;n cu&aacute;ntica, fechada en Puerta de Hierro el 30 de octubre de 1963. Per&oacute;n le recrimina a su &ldquo;querida Dorita&rdquo; que sabe lo que pasa en Argentina pero que no sabe nada de ella, y le advierte sobre la jugada de un familiar pol&iacute;tico que quiere que lo incluya en la herencia: &ldquo;No es justo que ustedes sean despojados de lo que justamente les corresponde. Si es necesario, dar&eacute; poder a alguno all&iacute; para proceder&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Treinta y seis a&ntilde;os despu&eacute;s, cuando Dora muri&oacute; en sus brazos, Alejandro abri&oacute; una caja musical con la marcha peronista, puso un mech&oacute;n de pelo de su madre y algunos huesos de Puchi y Canelita, los &uacute;ltimos caniches del General. Meti&oacute; todo en el f&eacute;retro y empez&oacute; a cerrar un c&iacute;rculo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Carta de Perón a su hermana.                            </span>
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        Otra vez en el parque, dice que Pedro Saborido quiere hacer un especial de Bombita Rodr&iacute;guez reencontrando a Per&oacute;n en la quinta, y que &eacute;l va a hacer de Per&oacute;n. Que falta convencer a Capusotto. Que ya estuvo cerca de personificarlo para un especial de <em>A dos voces</em> (muerto y en la b&oacute;veda) pero se cancel&oacute; a &uacute;ltimo momento.
    </p><p class="article-text">
        El mausoleo est&aacute; en el rinc&oacute;n m&aacute;s solitario de la quinta, justo despu&eacute;s de un oratorio integrado al bosque. Es imponente y silencioso, monumental y minimalista.
    </p><p class="article-text">
        La luz del mediod&iacute;a ba&ntilde;a la tumba encerrada entre paredes de vidrio y m&aacute;rmol. A la izquierda hay una bandera argentina, un retrato de Per&oacute;n y un ramo de flores de papel. A la derecha, la bandera provincial, una foto, un sable y una gorra militar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Grabadas sobre la l&aacute;pida de bronce, nueve letras destacadas de las palabras solidaridad, desinter&eacute;s, sinceridad, pueblo, generosidad, humildad y amor configuran el mensaje final: argentino.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A la espera de Eva, media tumba sigue vac&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Una puerta ciega lleva a la sala de tanatopraxia, donde quiz&aacute; alg&uacute;n d&iacute;a se resetee a Per&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        - P&eacute;culo quiere hacer el molde con mi nariz, porque supuestamente es igual a la que ten&iacute;a &eacute;l. De ah&iacute; sacan el cuerpo completo, hoy se hace todo con silicona. La idea es armarlo tipo Lenin, exhibi&eacute;ndolo con el f&eacute;retro abierto en las fechas importantes.
    </p><p class="article-text">
        Antes de desandar sus pasos, Alejandro confiesa que la iluminaci&oacute;n del mausoleo es tan potente que de noche no puede dormir. Entonces da media vuelta y deja atr&aacute;s la leyenda de la &uacute;ltima pared: &ldquo;Mi &uacute;nico heredero es el pueblo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>PC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Corso]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/heredero-universal-dice-sobrino-nieto-peron_130_9625516.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 16 Oct 2022 03:03:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“Soy el heredero universal de nada”, dice el sobrino nieto de Perón]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Juan Domingo Perón,17 de Octubre,Peronismo,Eva Perón,Isabel Perón]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Del ruido de las rotas cadenas a los petardos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/ruido-rotas-cadenas-petardos_129_8624804.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ce8bc1eb-55d5-4a30-ad93-37f0b4995d9f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Del ruido de las rotas cadenas a los petardos"></p><p class="article-text">
        Por mucho tiempo, la abundancia o escasez de coheter&iacute;a de fin de a&ntilde;o fue asociada con la bonanza o la crisis. El estado de &aacute;nimo colectivo se ha medido intuitivamente por ese <em>quantum</em>. <strong>A mayores decibeles en la noche del 31, mayor alegr&iacute;a y confianza en el futuro. </strong>Por primera vez, las autoridades de la ciudad de Buenos Aires recomendaron festejos sin pirotecnia. Pensaron m&aacute;s en los da&ntilde;os faciales y corporales de las explosiones fallidas que en el efecto auditivo. Pero el ruido deber&iacute;a ser tomado m&aacute;s en serio, incluso por la legislaci&oacute;n ambiental. D&iacute;as atr&aacute;s, Merlo se conmocion&oacute;: el empleado de una empresa de seguridad privada mat&oacute; a balazos a su vecino porque no pod&iacute;a tolerar los sonidos que le llegaban del otro lado de la medianera. Cuando la polic&iacute;a fue a buscarlo, se atrincher&oacute; hasta perder la vida. Los vecinos tuvieron que taparse los o&iacute;dos ante tama&ntilde;a balacera. No tan lejos de aquella escena, un polic&iacute;a bonaerense hab&iacute;a irrumpido semanas antes en una fiesta que se realizaba en Escobar. Decidi&oacute; callar la m&uacute;sica a balazos de goma. Once personas resultaron heridas. &iquest;C&oacute;mo se mide la intolerancia a las ondas que atraviesan el aire? La obcecaci&oacute;n puede llevar al crimen m&aacute;s ins&oacute;lito, como acaba de ocurrir en Grecia. Un adulto mayor se encontraba internado en un hospital ateniense por Covid-19. Su compa&ntilde;ero de habitaci&oacute;n estaba conectado al respirador. Como no pudo soportar ese traqueteo, decidi&oacute; apagarlo. <strong>Mat&oacute; por unos minutos de silencio.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Como dice Hillel Schwartz, el autor de <em>Making noise. From Babel to the big Bang &amp; beyond</em>, cuando uno hace valer la quietud, cualquier informaci&oacute;n externa puede ser insoportable. Toda &eacute;poca define sin embargo los modos de convivencia entre sonidos. Hay algo que no cambia: <strong>el ruido nunca es tanto una cuesti&oacute;n de volumen sino un registro de la intensidad de las relaciones.</strong> Cuando mayor la expectativa de control, todo puede ser pol&iacute;ticamente ruidoso. &iquest;C&oacute;mo no recordar la campa&ntilde;a &ldquo;El silencio es salud&rdquo; que se inici&oacute; en 1973 con Juan Domingo Per&oacute;n en la presidencia? La pusieron en marcha el intendente de la ciudad, el general retirado Jos&eacute; Embrioni, y Oscar Ivanissevich, quien hab&iacute;a dejado su huella literaria en la &ldquo;Marcha peronista&rdquo; y ser&iacute;a en pocos meses ministro de Educaci&oacute;n de Isabel Mart&iacute;nez. En enero de 1974, y al comp&aacute;s de la estruendosa conflictividad, Ivanissevich propuso que maestros, civiles y militares se involucraran en la lucha contra &ldquo;el flagelo&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay algo que no cambia: el ruido nunca es tanto una cuestión de volumen sino un registro de la intensidad de las relaciones. Cuando mayor la expectativa de control, todo puede ser políticamente ruidoso</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La obsesi&oacute;n con el ruido del tercer Gobierno peronista aument&oacute; a medida que crec&iacute;an la disputa dentro del movimiento, as&iacute; como los conflictos sociales, sindicales y pol&iacute;ticos.&nbsp;Esa man&iacute;a lleg&oacute; a socializarse. Todo se volvi&oacute; cuantificable, medible. Una intensidad de 90 a 100 decibeles, explicaba en enero de 1974 <em>La Opini&oacute;n</em>, pod&iacute;a causar una p&eacute;rdida auditiva. Y la ciudad era una m&aacute;quina sin sosiego: el paso de las hojas de libros produc&iacute;a 15 db, las actividades de una habitaci&oacute;n duplicaban esa cifra, el ruido de fondo &ldquo;normal&rdquo; de Buenos Aires alcanzaba los 50 db, el lenguaje a un metro de distancia, 60 db, un restaurante lleno 70 db, el paso de un tren, 80, db, un bocinazo trepaba a 110 db, lo mismo que un martillo neum&aacute;tico, aunque un poco menos que un motor de avi&oacute;n (130 db). &ldquo;En el momento de establecer los r&eacute;cords el ciudadano porte&ntilde;o quiz&aacute; desconozca que su ciudad es una de las m&aacute;s bulliciosas del mundo.&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Gente </em>abri&oacute; las p&aacute;ginas del 15 de agosto con &ldquo;las espantosas investigaciones de Landr&uacute;&rdquo; sobre &ldquo;los ruidos que m&aacute;s molestan a los argentinos&rdquo;. El humorista no dejaba nada afuera: las c&aacute;maras de las ruedas de los autos que se revientan. BUMM! El nene que est&aacute; aprendiendo a tocar la bater&iacute;a. BUN CRASH PON PUM. Las campanas. La m&uacute;sica funcional cuando esperamos en el dentista. Un grillo dentro del dormitorio. El dep&oacute;sito de la cloaca del ba&ntilde;o. El chirrido de las gomas del auto al frenar de golpe. El tocadiscos con la p&uacute;a en mal estado. Las goteras. Los autos de carrera. Los cascabeles del collar del gato. Los timbres de las bicicletas. Las armas de fuego. El vecino que est&aacute; aprendiendo a tocar el saxof&oacute;n, el clarinete o la trompeta. La aspiradora. El lavarropa. El secador centr&iacute;fugo de ropa. La afeitadora el&eacute;ctrica. El timbre de alarma. Las bombas. Los cohetes. Las sirenas de los barcos. Las sirenas de ambulancias y coches policiales. Los gritos de los rematadores. La bocina del auto. Los ladridos de los perros hist&eacute;ricos. El choque de dos autos. Los vidrios que se rompen. El motor de los colectivos. Los altoparlantes. Las radios de los taxistas a todo volumen. Los que cantan a alaridos en las canchas. Landr&uacute; hac&iacute;a suyas las man&iacute;as y la meticulosidad del personaje de <em>El silenciero</em>. La novela de Antonio Di Benedetto, de 1964, cuenta la historia de un hombre con paranoia sonora que huye de su primera casa porque quiere salvarse de los efectos del receptor de radio de la comisar&iacute;a de guardia. Se considera un &ldquo;combatiente contra el ruido&rdquo; que tiene pr&aacute;cticamente &ldquo;clasificados&rdquo; todas las anomal&iacute;as de la ciudad en su mente. Solo tolera &ldquo;la buena m&uacute;sica cl&aacute;sica, racional, equilibrada, apacible&rdquo;. El ruido se le ha metido en la cabeza. Sue&ntilde;a con dispararse en su oreja. Su obsesi&oacute;n lo lleva al asesinato. Una d&eacute;cada m&aacute;s tarde, el dibujante Dobal fantasea lo mismo en <em>Clar&iacute;n. </em>En la vi&ntilde;eta del 7 de setiembre se ve a un grupo de j&oacute;venes cuando intentan introducir en el ascensor de un apartamento un equipo de audio. Detr&aacute;s, unas chicas sonr&iacute;en mientras cargan los discos. Preparativos de fiesta. Pero no. El autor, que no se caracterizaba por su correcci&oacute;n pol&iacute;tica, comenta: &ldquo;Haciendo uso de una vieja escopeta, el vecino...&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ese mismo d&iacute;a, <em>Clar&iacute;n</em>, al igual que otros diarios, informaba que Montoneros hab&iacute;a anunciado su pase a la clandestinidad. La guerrilla dijo que se trataba de una &ldquo;retirada estrat&eacute;gica&rdquo; y ten&iacute;a como contracara la preparaci&oacute;n de una &ldquo;guerra popular integral&rdquo;. Montoneros se preguntaba qu&eacute; diferencia hab&iacute;a &ldquo;entre aquella dictadura y este gobierno&rdquo;, y no la encontraba. Isabel y L&oacute;pez Rega hac&iacute;an &ldquo;lo mismo que antes los militares&rdquo;. La clandestinidad era una vuelta a lo oculto, lo no identificable. Se convert&iacute;a en una subrepticia perturbaci&oacute;n del orden y que hab&iacute;a que silenciarlos como fuera. Cuatro d&iacute;as m&aacute;s tarde, Dobal dibuj&oacute; a un hombre que lleva una guitarra destrozada a una tienda de compra y venta y le dice al due&ntilde;o: &ldquo;estaba cantando una serenata cuando baj&oacute; el pap&aacute; de la chica y...&rdquo;. El punto suspensivo se dejaba para que completara el lector lo evidente. La mano dura se impon&iacute;a como necesidad en cualquier frente. <strong>El ruido tambi&eacute;n reclamaba una respuesta brutal.</strong> &ldquo;Salud total con: &iexcl;Acumpuntura!&rdquo;. El aviso ap&oacute;crifo de la revista contracultural <em>Mordisco</em> presentaba el dibujo de la oreja de una persona en la que otra le introduc&iacute;a algo que pod&iacute;a ser un destornillador y que provocaba sangre. &ldquo;El instituto M&eacute;dico dr JOS&Eacute; TERROR S. A ofrece la soluci&oacute;n total...Eliminar los ruidos desde su ra&iacute;z. &iexcl;EL T&Iacute;MPANO MISMO! Con un solo pinchazo de nuestros expertos: NUNCA M&Aacute;S RUIDO!!!! Colabore Ud. Tambi&eacute;n con su municipio. SOMETASE. Atendemos durante las 24 horas en nuestra direcci&oacute;n: -Gral Extermi&ntilde;io 666&rdquo;. Di Benedetto, quien 12 a&ntilde;os despu&eacute;s ser&iacute;a secuestrado y torturado en Mendoza, donde formaba parte del diario <em>Los Andes</em>, podr&iacute;a haber sentido cierto escalofr&iacute;o de haber visto esas vi&ntilde;etas o el anillo circundar el Obelisco con su rabia contenida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde chicos nos conminan a escuchar. &ldquo;O&iacute;d el ruido de rotas cadenas&rdquo;, dice el himno. Primero, entonces la audici&oacute;n. Luego, &ldquo;ved el trono de noble igualdad&rdquo;. Dice Pascual Quignard: &ldquo;O&iacute;r es&nbsp;obedecer.&nbsp;En lat&iacute;n, escuchar se dice <em>obaudire</em>.&nbsp;<em>Obaudire</em> deriv&oacute; a&nbsp;la&nbsp;forma&nbsp; castellana&nbsp;obedecer.&nbsp;La audici&oacute;n, la&nbsp;<em>audientia</em>, es&nbsp;una <em>obaudientia</em>, es una obediencia&rdquo;. Una de las secciones fijas y m&aacute;s virulentas de <em>El Caudillo</em>, la revista de la ultraderecha peronista, se titulaba <strong>&ldquo;O&iacute;me&rdquo;</strong>. La publicaci&oacute;n que financiaba L&oacute;pez Rega y dirig&iacute;a Felipe Romeo se situaba en las ant&iacute;podas de &ldquo;escuchar bien&rdquo; y &ldquo;comprender&rdquo;. Ser parte de la secci&oacute;n &ldquo;O&iacute;me&rdquo; era convertirse en potencial blanco de las AAA. &ldquo;O&iacute;me, artista. A vos que le sacas guita a la gente para contarle como explota la oligarqu&iacute;a. A vos, que compon&eacute;s canciones de protesta por lo mal que se vive en las villas, en tu departamento de avenida libertador. A vos que te vestis a la moda y te dej&aacute;s crecer simult&aacute;neamente el pelo, la barba y el marxismo&rdquo;, apunt&oacute; en enero contra Horacio Guarany, quien no tard&oacute; mucho en sentir el estruendo de una bomba en su casa. La dictadura ejerci&oacute; violentamente su pedagog&iacute;a auditiva. Aunque no fuera sistem&aacute;tico, pensado, dise&ntilde;&oacute; un modo de escucha. E<strong>l terror de Estado tuvo tambi&eacute;n su campo de contienda s&oacute;nica y toda disidencia fue se&ntilde;alada como ruido al consenso de los sables y las picanas.</strong>&nbsp;&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El terror de Estado tuvo también su campo de contienda sónica y toda disidencia fue señalada como ruido al consenso de los sables y las picanas. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        De ah&iacute; que el ruido, dice Alessandro Arbo, ha sido un modo de nombrar lo sucio, el mal, aquello que parasita. Durante siglos, el ruido fue excluido en los discursos sobre la m&uacute;sica en Occidente porque portaba lo irracional. A lo largo del siglo XX, la m&uacute;sica se volvi&oacute; m&aacute;s ruidosa. Primero, por su propio sentido del progreso, que la llev&oacute; demoler las bases tonales que la sustentaban. Despu&eacute;s, por la electrificaci&oacute;n. Cuando llamamos a una m&uacute;sica &ldquo;mala&rdquo;, y la convertimos en mero ruido, como suceden en muchos de los casos policiales entre vecinos que terminan en el asesinato, suele ponerse en juego una categor&iacute;a subjetiva. &iquest;Qu&eacute; es lo malo? De un lado de la pared puede considerarse a <em>La consagraci&oacute;n de la primavera, </em>de Igor Stravinsky o el <em>noise </em>polaco. Pero, del otro, a L-Gante. Unos podr&aacute;n hablar de un malestar parox&iacute;stico, los otros de estandarizaci&oacute;n y berretada. Christopher Washburne y Maiken Derno nos recuerdan en <em>Bad Music: The Music We Love to Hate, </em>que lo &ldquo;malo&rdquo; est&aacute; marcado por particulares disputas culturales e hist&oacute;ricas sobre lo que se considera bueno en una variedad de contextos diferentes. &ldquo;Mala&rdquo;, se&ntilde;ala Simon Frith, es una palabra clave porque sugiere que los juicios est&eacute;ticos y &eacute;ticos est&aacute;n completamente unidos. Una m&uacute;sica fuera de lugar, convertida en <em>non sense</em>, en incitaci&oacute;n al crimen de un psic&oacute;tico (desde hace a&ntilde;os acumulo noticias sobre estos hechos. Sorprende su proliferaci&oacute;n).
    </p><p class="article-text">
        <strong>El ruido es todo aquello que no tomamos como propio</strong>. Ha dejado de ser<strong> </strong>exclusivamente experiencia aural para convertirse en una enraizada met&aacute;fora sobre nuestro mundo, nuestras vidas y el sentido de las mismas. Como contrapartida, el miedo y aun el horror suscitados por el silencio se han vuelto m&aacute;s intensos. Alain Corbin escribi&oacute; una maravillosa <em>Historia del silencio. </em>En otros tiempos, antes de que Embrioni e Ivanisevich pensaran en sus beneficios estatales del mutismo, los occidentales apreciaban su profundidad. El silencio era una condici&oacute;n del recogimiento, de la escucha de uno mismo, de la meditaci&oacute;n, de la plegaria, de la fantas&iacute;a, de la creaci&oacute;n; sobre todo, como el lugar interior del que surge la palabra. &ldquo;Hoy en d&iacute;a, es dif&iacute;cil que se guarde silencio, y ello impide o&iacute;r la palabra interior que calma y apacigua. La sociedad nos conmina a someternos al ruido para formar as&iacute; parte del todo&rdquo;. De este modo, &ldquo;se altera la estructura misma del individuo&rdquo;. La novedad del ruido desde los a&ntilde;os setenta no tiene que ver necesariamente con el aumento del parque automotor sino, seg&uacute;n Corbin, con la hipermediatizaci&oacute;n, la conexi&oacute;n continua y el incesante flujo de palabras que se le impone al individuo y lo vuelve temeroso del silencio.
    </p><p class="article-text">
        Los sonidos entraron en la esfera del intercambio econ&oacute;mico desde fines del siglo XIX con el tel&eacute;fono, la radio y la industria musical. &iquest;Llegar&aacute; el momento de la monetizaci&oacute;n del ruido? Martin Giuliano, becario del CONICET e integrante del Instituto de Investigaciones F&iacute;sicas de Mar del Plata, investiga c&oacute;mo las vibraciones pueden ser almacenadas y transformadas en energ&iacute;a que puedan alimentar sensores, implantes biol&oacute;gicos, sensores electr&oacute;nicos&nbsp;o dispositivos de baja potencia. Mientras tanto, conviviremos con estruendos de toda clase. En los estertores del 31, atenuados los efectos de los rompe portones, miguelitos, estrellitas, chasqui boom, petardos y ca&ntilde;as voladoras, el Charles Baudelaire de <em>El Spleen de Paris</em> me record&oacute; las paradojas que a veces trae una noche sin detonaciones. &ldquo;&iexcl;Al fin! &iexcl;Solo! No se escucha m&aacute;s que el rodar de algunos fiacres tard&iacute;os y derrengados. Durante algunas horas poseeremos el silencio, si no el reposo. &iexcl;Al fin! La tiran&iacute;a de la faz humana ha desaparecido, y ya no tendr&eacute; que sufrir sino por m&iacute; mismo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>AG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Abel Gilbert]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/ruido-rotas-cadenas-petardos_129_8624804.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Jan 2022 13:06:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Del ruido de las rotas cadenas a los petardos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Juan Domingo Perón,Isabel Perón,Silencio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Detrás de las cortinas de Isabel Perón]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/detras-cortinas-peron-isabel_129_7383021.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3455c721-1f77-4904-87fb-95e4cb057a4e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Detrás de las cortinas de Isabel Perón"></p><p class="article-text">
        Uno es uno y sus circunstancias, estamos de acuerdo, pero &iquest;hasta d&oacute;nde llega uno y hasta d&oacute;nde las circunstancias? &iquest;Qu&eacute; es m&aacute;s importante: lo que ellas hacen de nosotros o lo que nosotros hacemos con ellas? La disyuntiva encierra la eterna discusi&oacute;n entre las leyes de la estructura y las capacidades del sujeto, entre las intenciones del individuo y las condiciones sociales que no domina, entre el despotismo de las fuerzas extra&ntilde;as y los l&iacute;mites de la voluntad. En la resoluci&oacute;n de esos dilemas se cifra el arte de la pol&iacute;tica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Una casa sin cortinas</em>, el documental de Juli&aacute;n Troksberg se atreve a explorar el lado oscuro de la luna peronista y busca entender qui&eacute;n fue y qui&eacute;n es Mar&iacute;a Estela Mart&iacute;nez de Per&oacute;n, m&aacute;s conocida como &ldquo;Isabel&rdquo; o &ldquo;Isabelita&rdquo;. <strong>Esa suerte de tab&uacute; o sambenito para la historia argentina en general y para el derrotero del peronismo en particular.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La pel&iacute;cula intenta descifrar cierto enigma que rodea a su figura: &ldquo;A pesar de haber integrado la f&oacute;rmula m&aacute;s votada de la democracia argentina junto con Juan Per&oacute;n, y de haber sobrevivido a la c&aacute;rcel y el exilio, su figura fue olvidada&rdquo;, afirma el documental para fundamentar la b&uacute;squeda.
    </p><p class="article-text">
        En la Argentina actual en la que &mdash;con la excepci&oacute;n de la derecha m&aacute;s recalcitrante&mdash; parece que &ldquo;progresistas somos todos&rdquo;, <strong>Isabel Per&oacute;n es un punto ciego, un tren fantasma o un viaje al fin de la noche hacia el que nadie quiere ir.</strong> No es lucha ni bandera, no es historia ni memoria. Es olvido y silencio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sumergirse en ese itinerario vidrioso es una apuesta audaz y tambi&eacute;n delicada. Con un extenso coro de testimonios, Troksberg reconstruye los retazos de una vida. Hablan la actriz Hayd&eacute;e Padilla y la indefinible Eva Gatica; opinan los artistas pl&aacute;sticos Marcia Schvartz y Enrique Savio; reflexionan pol&iacute;ticos como Carlos Ruckauf, Osvaldo Papaleo, Juan Abal Medina, Nilda Garr&eacute;, Dante Gullo, Carlos Corach o integrantes de la vieja guardia sindical como Hugo Curto. Sus exapoderados legales o financieros, su antigua asistenta y hasta un vidente amigo personal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La pel&iacute;cula tiene la din&aacute;mica de un <em>thriller</em> pol&iacute;tico con una historia que se construye alternando las revelaciones de los testimonios con las impactantes im&aacute;genes de archivo que producen una tensi&oacute;n narrativa que no da respiro.
    </p><p class="article-text">
        Como no existen &aacute;ngeles ni demonios en ning&uacute;n proceso hist&oacute;rico o pol&iacute;tico, la apuesta de <em>Una casa sin cortinas</em> es atrayente: indaga en las m&uacute;ltiples causas que llevaron a Isabel a convertirse en lo que fue. Rastrea sus circunstancias.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en toda historia hay responsables, v&iacute;ctimas y victimarios. En una entrevista con el diario <em>Tiempo Argentino</em> (22/03) Troksberg reflexiona con el director en torno a un hecho llamativo: nadie en el documental condena decididamente a Isabel, como si hubiera cierta comprensi&oacute;n por lo que le toc&oacute; vivir. Troksberg responde que no cree que sea as&iacute; porque otros testimonios de militantes peronistas de la Tendencia (el peronismo de izquierda NdR) que finalmente no quedaron en la pel&iacute;cula dicen otras cosas.
    </p><p class="article-text">
        El interrogante ser&iacute;a: &iquest;<strong>c&oacute;mo queda el equilibrio final con esas ausencias? Da la impresi&oacute;n que el resultado de la construcci&oacute;n coral de la trama &mdash;sin juzgar las intenciones del director o los guionistas&mdash; termina inclinado hacia esa frontera difusa que separa la compresi&oacute;n de la justificaci&oacute;n. El documental pinta una Isabel humana, quiz&aacute; demasiado humana.</strong> No obstante, en la expresidenta m&aacute;s que en nadie todo lo personal fue pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Con el uso de todas sus facultades intelectuales y pol&iacute;ticas, el mi&eacute;rcoles 5 de febrero de 1975, Isabel Per&oacute;n y sus ministros rubricaron un decreto de car&aacute;cter secreto. Se habilitaba al Ej&eacute;rcito a realizar &ldquo;las operaciones militares que sean necesarias a efectos de neutralizar y/o aniquilar el accionar de los elementos subversivos&rdquo; en la provincia de Tucum&aacute;n. A&ntilde;os despu&eacute;s se debati&oacute; si la orden de &ldquo;aniquilar el accionar&hellip;&rdquo; implicaba la &ldquo;eliminaci&oacute;n f&iacute;sica&rdquo; de las personas (el inefable Ruckauf rescata en el documental aquellas sutilezas sem&aacute;nticas). En los hechos no s&oacute;lo fue lo que sucedi&oacute;, sino que para los integrantes de las fuerzas represivas de ese momento era el &uacute;nico modo de entenderlo. No hac&iacute;a falta un manual de hermen&eacute;utica para que Antonio Domingo Bussi tradujera aniquilar por <em>aniquilar</em>. El debate sobre la interpretaci&oacute;n de las &oacute;rdenes surge siempre que se pretenden licuar las responsabilidades pol&iacute;ticas. Pas&oacute; en la Masacre de Avellaneda en 2002 en la que fueron acribillados Maximiliano Kosteki y Dar&iacute;o Santill&aacute;n: nadie dijo &ldquo;tiren y maten&rdquo;, la orden fue &ldquo;c&aacute;guenlos a palos&rdquo;, pero en el clima creado por la narrativa estatal en las semanas previas, Alfredo Fanchiotti y la Polic&iacute;a pod&iacute;an entender esa orden de una sola manera.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, durante los dos a&ntilde;os anteriores al decreto, la patota de Jos&eacute; L&oacute;pez Rega &mdash;que hab&iacute;a comenzado a operar en vida de Per&oacute;n y con personal nombrado por &eacute;l en distintas jerarqu&iacute;as del aparato de Estado&mdash; llev&oacute; adelante una masacre a cielo abierto contra por lo menos 1500 activistas, referentes o militantes. Entre ellos estuvo el abogado Rodolfo Ortega Pe&ntilde;a que fue asesinado en Carlos Pellegrini y Arenales en pleno centro porte&ntilde;o, se encontraron no menos de 24 c&aacute;psulas servidas en el lugar y el cad&aacute;ver presentaba ocho impactos en la cabeza, uno en la mu&ntilde;eca y otro en el antebrazo; el intelectual marxista Silvio Frondizi, secuestrado de su domicilio en plena luz del d&iacute;a y conducido hasta los bosques de Ezeiza donde fue fusilado con m&aacute;s de 50 impactos de bala; el abogado Alfredo Curutchet apresado en la localidad de San Isidro en la v&iacute;a p&uacute;blica, su cuerpo fue encontrado en la localidad de B&eacute;ccar, boca abajo y atado con un cintur&oacute;n de cuero, a su alrededor se encontraron 31 c&aacute;psulas servidas calibre 9mm y dos cartuchos de escopeta. Son solo algunos de los ejemplos m&aacute;s sobresalientes e inocultables.
    </p><p class="article-text">
        Un largo debate jur&iacute;dico y pol&iacute;tico se desarroll&oacute; en torno a la causa Triple A. Los querellantes consideraron que era perfectamente judicilizable, no s&oacute;lo a partir del an&aacute;lisis de los decretos de aniquilamiento, sino partiendo de la coexistencia evidente del Gobierno de Isabel con la patota loperreguista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un hombre como Mariano Grondona, con profundas simpat&iacute;as hacia el poder militar (y hacia el poder en general) describi&oacute; con claridad meridiana la &ldquo;funci&oacute;n&rdquo; que para muchos cumpl&iacute;a el &ldquo;Brujo&rdquo;: &ldquo;La ca&iacute;da, que muchos desean, entra&ntilde;ar&iacute;a peligros &mdash;advirti&oacute;&mdash;. L&oacute;pez Rega ha promovido o facilitado una serie de desenvolvimientos que se aprueban en voz baja y se critican en voz alta. La firmeza ante la guerrilla, la desideologizaci&oacute;n del peronismo, la recuperaci&oacute;n de la universidad, pasan por el discutido secretario ministro. De la estirpe de los Ottalagano y los Lacabanne, Jos&eacute; L&oacute;pez Rega es uno de esos luchadores que recogen, por lo general, la ingratitud del sistema al que protegen&rdquo;. (1)
    </p><p class="article-text">
        Si desde su escritorio de traductor period&iacute;stico del esp&iacute;ritu militar, Grondona pudo captar el rol de L&oacute;pez Rega, &iquest;qui&eacute;n puede pensar que Isabel no sab&iacute;a, no conoc&iacute;a o ignoraba? El desconocimiento era imposible, la responsabilidad indiscutible y no saber no era una opci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Es recurrente en casi todos los testimonios de la pel&iacute;cula la referencia a la escasa preparaci&oacute;n pol&iacute;tica de la expresidenta para hacerse cargo de los destinos del pa&iacute;s. Describen a una mujer despojada de atributos a la que se le cay&oacute; encima un pa&iacute;s estallado. Sin embargo, eso no impidi&oacute; que asumiera el centro de la escena y tomara decisiones pol&iacute;ticas trascendentales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, es curiosa la reivindicaci&oacute;n casi un&aacute;nime del silencio que mantuvo la expresidenta durante los a&ntilde;os del genocidio y en el periodo posterior. Se podr&iacute;a interrogar: &iquest;Qu&eacute; estar&iacute;a en condiciones de decir Isabel si &ldquo;rompiera el silencio&rdquo;? &iquest;Cu&aacute;l ser&iacute;a su testimonio: el reconocimiento, la negaci&oacute;n, una combinaci&oacute;n de ambas? &iquest;C&oacute;mo se explica lo inexplicable o se justifica lo injustificable? Su opci&oacute;n por el mutismo no es un acto de estoicismo, es un posicionamiento pol&iacute;tico, quiz&aacute; el &uacute;nico que puede adoptar una mujer de su condici&oacute;n en las actuales circunstancias. Todo silencio es pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Isabel Per&oacute;n tom&oacute; decisiones conociendo el contexto y, sobre todo, las consecuencias. Determinaciones que implicaron la eliminaci&oacute;n f&iacute;sica de personas mediante la represi&oacute;n parapolicial y la destrucci&oacute;n econ&oacute;mica de un pa&iacute;s &mdash;Rodrigazo mediante&mdash; que allan&oacute; el camino al golpe y adelant&oacute; alguno de sus m&eacute;todos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La memoria de los muertos, silenciados con los m&aacute;s feroces recursos, vapuleados y masacrados reclama derechos sobre el presente. Quiz&aacute; por aquello que dec&iacute;a Walter Benjamin sobre la cita secreta que existe entre las generaciones que fueron y la nuestra. Y por la certeza de que &ldquo;tampoco los muertos estar&aacute;n seguros ante el enemigo cuando &eacute;ste venza. Y este enemigo no ha cesado de vencer.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Probablemente todo esto vaya m&aacute;s all&aacute; o m&aacute;s ac&aacute; del recomendable documental <em>Una casa sin cortinas</em>, pero forma parte de los secretos inconfesables guardados con hermetismo detr&aacute;s de las cortinas de Isabel Per&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fernando Rosso]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/detras-cortinas-peron-isabel_129_7383021.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 Apr 2021 10:18:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Detrás de las cortinas de Isabel Perón]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Isabel Perón,Peronismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La redacción de la revista Claudia, el clima de época antes del Golpe]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lecturas/redaccion-revista-claudia-clima-epoca-golpe_1_7340308.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/44b8e7fb-742f-4e37-beee-667c9f3473d2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La redacción de la revista Claudia, el clima de época antes del Golpe"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Claudia Vuelve" es un libro que reinstala en el centro de la escena cultural a la última gran "revista femenina para la mujer moderna". Julián Gorodischer narra los meses previos al Golpe desde el interior de una redacción y desde los pasillos y despachos de la Casa Rosada: es una excitante inmersión en el clima de los inicios de un ciclo de oscuridad profunda; y es la oportunidad de re-conocer a las figuras más significativas del periodismo y la política en una Argentina, literalmente, de otro siglo. Editó Marea.</p></div><p class="article-text">
        En el aire, en el comienzo del nuevo gobierno a&nbsp;cargo de su viuda, Isabelita, se percibe un nuevo permiso para hacer declinar la &ndash;hasta ayer&ndash; indiscutida independencia de un pu&ntilde;ado de medios de comunicaci&oacute;n con respecto a la esfera pol&iacute;tica. En una &eacute;poca de&nbsp;inflaci&oacute;n avasallante y vacas flacas, tanto las revistas&nbsp;de la editorial Abril &ndash;que conduce C&eacute;sar Civita&ndash; como&nbsp;el diario La Opini&oacute;n &ndash;a cargo de Jacobo Timerman&ndash;&nbsp;se imaginan por primera vez en la Historia subsidiados por el Poder de turno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;                                 &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;***
    </p><p class="article-text">
        Hoy no ser&aacute; un buen d&iacute;a: en la redacci&oacute;n de la&nbsp;avenida Alem se detectaron focos de disenso interno frente al alineamiento con la viuda de Per&oacute;n; mientras, el diario La Opini&oacute;n funciona una vez m&aacute;s en&nbsp;espejo con el emporio de los Civita, y el borramiento de su tradicional perfil cr&iacute;tico ya caus&oacute; la primera&nbsp;de una serie de bajas que le resultar&aacute;n irremontables: una de sus plumas sobresalientes (Tom&aacute;s Eloy Mart&iacute;nez) acaba de presentar su renuncia a Timerman.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><h3 class="article-text">1&ordm; de agosto de 1974- Primera Reuni&oacute;n de Edici&oacute;n del d&iacute;a&nbsp;</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Se&ntilde;oras, hoy las quiere bien precisas y con intervenciones homeop&aacute;ticas. Vino con el humor de un divo de&nbsp;la &oacute;pera&rdquo;, dice Donna, una de las secretarias del presidente de la editorial Abril, con una condescendiente&nbsp;actitud hacia la plebe, que resulta at&iacute;pica para su rol&nbsp;de mano derecha del jefe.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El libro de Claudia, uno de los productos editoriales de la revista con el mismo nombre.                            </span>
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        Claudia es la revista argentina &ldquo;para la mujer&nbsp;moderna&rdquo;, y este es un d&iacute;a m&aacute;s en los &uacute;ltimos diecisiete a&ntilde;os en los que Claudia entr&oacute; en los anales&nbsp;de las revistas argentinas m&aacute;s vendidas de todos los&nbsp;tiempos. Es tan vers&aacute;til como para hacer convivir a&nbsp;las publicidades de carteras y visones con un matiz&nbsp;progre, aportado por el psicoan&aacute;lisis, y un tonito de&nbsp;UBA que le habilitaron un sitio singular dentro del&nbsp;mapa de medios gr&aacute;ficos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el a&ntilde;o 1974, es consumida por las estudiantes&nbsp;de psicolog&iacute;a, y hasta por las mujeres del PC y la JP,&nbsp;que pueden identificarse en los perfiles de escritores a cargo de grandes firmas de la &eacute;poca y la presencia &ndash;por primera vez en la historia de los medios locales&ndash; de abundante consejer&iacute;a para una plena&nbsp;vida sexual.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Civita ingresa en el Despacho despu&eacute;s que todas y, antes de tomar asiento, se dirige hasta el tel&eacute;fono y&nbsp;levanta el tubo:&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Se&ntilde;orita Alicia, convoque al Nene (como lo llama,&nbsp;solamente &eacute;l, a Carlitos, uno de los pasantes de Claudia).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Alicia (despu&eacute;s de unos segundos):&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ndash;No contesta, se&ntilde;or &ndash;levanta otro tubo, sin cortar&nbsp;a C&eacute;sar&ndash;.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Ay, Carlitos; &iquest;d&oacute;nde te hab&iacute;as metido?&nbsp;En cuesti&oacute;n de segundos, Carlitos se saltea el&nbsp;puesto de la Secretar&iacute;a &ndash;en el cual conviven Alicia&nbsp;y Donna&ndash;, e ingresa a Despacho, jadeante, sin haber golpeado la puerta. El presidente de Abril le sonr&iacute;e&nbsp;con los ojos, d&aacute;ndole se&ntilde;al de aprobaci&oacute;n. El pasante&nbsp;s&iacute; puede entrar sin golpear, &iexcl;carajo! Las damas observan la escena, azoradas. Carlitos se regocija con esa&nbsp;caricia simb&oacute;lica del jefe; lo hace sentir especial.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        C&eacute;sar:&nbsp;&nbsp;&ndash;Nene, 500 palabras para &iexcl;ya! &ndash;Y le entrega una&nbsp;fotograf&iacute;a reci&eacute;n llegada del sal&oacute;n de revelado. Es un&nbsp;retrato de Claudia S&aacute;nchez, la modelo del a&ntilde;o.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Qu&eacute; es ya? &iquest;Qu&eacute; es ya? &ndash;se enreda el pasante&ndash;.&nbsp;&iquest;As&iacute; nom&aacute;s? &iquest;Por qu&eacute; no habr&eacute; preguntado para cu&aacute;ndo?&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mientras desciende un piso por escalera hasta la&nbsp;redacci&oacute;n de Claudia &ndash;en el octavo&ndash; eval&uacute;a desistir&nbsp;de la misi&oacute;n asignada, pero eso ser&iacute;a hacerse echar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s es sentarse ante la m&aacute;quina y concentrarse. Dejar de vibrar: ser prolijo, sint&eacute;tico y coloquial. No correr riesgos: no apartarse de la doctrina&nbsp;del servicio para el cuidado personal; cierta rigidez&nbsp;gestual y la mirada absorta en el vac&iacute;o &ndash;hacia el fuera&nbsp;de campo&ndash; de la modelo le da a la imagen que debe epigrafiar un aire enrarecido, exactamente lo buscado: tiene que distinguirse como un autor que se corre&nbsp;del lugar com&uacute;n de la secci&oacute;n &ldquo;Belleza&rdquo;, pero sin generar interferencia con lo que se viene concibiendo hasta&nbsp;el momento como servicio en Claudia. Su intervenci&oacute;n debe ser una pincelada m&oacute;dica de color percibida solo por el ojo experto.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s, vuelve a Despacho, munido de su foto ep&iacute;grafe, para que la valide el hombre fuerte de Abril. Pero la reuni&oacute;n ya corre por otro cauce, y nadie le&nbsp;presta atenci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se discuten asuntos m&aacute;s urgentes que ata&ntilde;en a&nbsp;la pr&oacute;xima edici&oacute;n de septiembre de Claudia, la cual&nbsp;dar&aacute; cuenta del primer mes de gobierno de Isabel,&nbsp;tras la muerte de su marido, el presidente. Muerto el&nbsp;l&iacute;der, su se&ntilde;ora se debi&oacute; hacer cargo de la conducci&oacute;n&nbsp;de la Rep&uacute;blica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Civita le est&aacute; encargando a H&eacute;ctor Zimmerman, el secretario de redacci&oacute;n de Claudia, el art&iacute;culo que&nbsp;ir&aacute; a la portada del n&uacute;mero de septiembre. Mientras&nbsp;las editoras se disgregan rumbo al Roof Garden, para&nbsp;el t&iacute;pico vermucito posterior a la reuni&oacute;n de edici&oacute;n&nbsp;&ndash;un ritual que hace generoso al l&iacute;der ante los ojos de&nbsp;sus subordinadas&ndash;, el presidente de Abril entrega a&nbsp;H&eacute;ctor un telegrama reci&eacute;n llegado del Ministerio de&nbsp;Econom&iacute;a, que conduce Jos&eacute; Ber Gelbard, funcionario&nbsp;con muy buenas relaciones tanto con Civita como con Timerman, director del diario La Opini&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De manera espont&aacute;nea, se dio que Gelbard empezara a meter mano en el &aacute;rea de Prensa del Gobierno Nacional, aprovechando sus contactos fluidos con&nbsp;los dos editores con mejor llegada a las embajadas de Israel y los Estados Unidos en Buenos Aires.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las reuniones en bares hasta la madrugada (eventualmente las escapadas de los tres por alguna ruta&nbsp;de la provincia) son altamente valoradas por Gelbard&nbsp;y muy inspiradoras en lo que se refiere a c&oacute;mo trabajar la imagen de la Se&ntilde;ora desde los medios gr&aacute;ficos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Gelbard siente, desde que asumi&oacute; la viuda de Per&oacute;n,&nbsp;que nadie est&aacute; pensando en eso. &ldquo;Jos&eacute; Mar&iacute;a (Villone,&nbsp;secretario de Prensa del Gobierno) es un in&uacute;til&rdquo;, les&nbsp;revel&oacute; con esa confianza desmesurada que implica es tar cuestionando a un ac&oacute;lito de su archirrival en el&nbsp;Gabinete, el Brujo L&oacute;pez Rega. Entonces, pone a trabajar a sus paisanos en un doble juego secreto para un beneficio que, a la larga, involucra a algunos, como&nbsp;gobierno, y a todos como pa&iacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las reuniones tienen s&iacute; o s&iacute; que ser clandestinas, ya que de enterarse L&oacute;pez Rega &ndash;el ministro de&nbsp;Bienestar Social y secretario privado de ampl&iacute;sima&nbsp;influencia sobre la presidente&ndash; armar&iacute;a una opereta&nbsp;para desactivarlos y &ndash;si hubiera resistencia&ndash; los aniquilar&iacute;a por medio de su tropa parapolicial, la llama da Triple A, que hace base en el ministerio bajo su ala.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; las cosas, la imagen de Isabelita se trabaja&nbsp;disgregada e informalmente, en una &eacute;poca que todav&iacute;a no vio nacer a los voceros profesionalizados, en&nbsp;la que la relaci&oacute;n con los medios se arma al tunt&uacute;n,&nbsp;muy en funci&oacute;n de las relaciones personales que cada&nbsp;ministro pudo aportar a la causa. La confidencialidad de los encuentros es la regla que ninguno de los&nbsp;que juegan este partido puede desacatar; este tipo de v&iacute;nculo entre funcionarios y directivos de medios no&nbsp;debe ocurrir jam&aacute;s dentro de la Casa Rosada.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julián Gorodischer]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lecturas/redaccion-revista-claudia-clima-epoca-golpe_1_7340308.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 Mar 2021 21:27:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La redacción de la revista Claudia, el clima de época antes del Golpe]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Isabel Perón]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuatro documentales destacados del BAFICI 2021: de las obsesiones de Marcos López a los secretos de Isabel Perón]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/documentales-imperdibles-bafici-2021-obsesiones-marcos-lopez-secretos-peron_1_7320862.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/25a8b27b-a8c8-4a42-abc6-c30fa1c01afc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuatro documentales destacados del BAFICI 2021: de las obsesiones de Marcos López a los secretos de Isabel Perón"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con un esquema híbrido entre funciones presenciales y por streaming, el Festival de Cine Independiente de Buenos Aires suele ser una vidriera interesante para la producción local. Un recorrido por algunas propuestas que llegan a los espectadores por estos días.</p></div><p class="article-text">
        Esta semana se lanz&oacute; la edici&oacute;n 22 del BAFICI, el Festival de Cine Independiente de Buenos Aires,<strong> con un esquema adaptado a los tiempos pand&eacute;micos</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Con funciones presenciales en salas porte&ntilde;as y opciones para ver por streaming (mediante <strong>un sistema de reserva de tickets algo estramb&oacute;tico que requiere que los interesados en ver las pel&iacute;culas, entre otras cosas, dejen sus datos personales al Gobierno de la Ciudad</strong>, como el C&oacute;digo &Uacute;nico de Identificaci&oacute;n Laboral, m&aacute;s conocido como CUIL) uno de los mayores encuentros cin&eacute;filos de la regi&oacute;n ofrece diversidad y cantidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo novedoso, luego de la suspensi&oacute;n del a&ntilde;o pasado por las restricciones sanitarias, es que <strong>gran parte de la programaci&oacute;n esta vez quedar&aacute; disponible online para ver durante las 72 horas posteriores a las proyecciones</strong> en las salas.
    </p><p class="article-text">
        Para trazar un recorrido de los tantos posibles, <em><strong>elDiarioAR</strong></em> propone aqu&iacute; una selecci&oacute;n de documentales producidos por realizadores argentinos destacados que llegan por estos d&iacute;as a los distintos tipos de pantallas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. L&oacute;pez, de Ulises Rosell</strong>. Con colores brillantes, escenas por momentos hilarantes y por momentos muy conmovedoras, lo primero que aparece al ver este documental es <strong>una simbiosis entre quien mira y quien se deja ver</strong>. Una suerte de cazador cazado: el hombre que suele atrapar escenas con su arte abarrotado de objetos absurdos, de personajes chillones, de patitos de goma, esta vez ocupa el centro y es observado por otro.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        En la nueva pel&iacute;cula de <strong>Ulises Rosell</strong>, que muestra la vida del fot&oacute;grafo y artista pl&aacute;stico <strong>Marcos L&oacute;pez</strong>, el director logra un retrato &uacute;nico que por un lado exhibe bastante de lo cotidiano de su protagonista (cuando lleva al veterinario a su perra, va al dentista o hace acupuntura) y, por otro, refleja en parte lo extraordinario <strong>(se lo ve trabajando, presentando su obra, reflexionando con su madre, pensando sobre la muerte de su padre y una mudanza familiar que le cambiar&aacute; para siempre los esquemas)</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Gracias a la proximidad con que est&aacute; hecho el registro y una ternura que no cae en golpes de impacto, <strong>el efecto que produce </strong><em><strong>L&oacute;pez</strong></em><strong> es hipn&oacute;tico</strong>. Rosell, que ya se hab&iacute;a destacado en un documental anterior como <em>El etn&oacute;grafo</em> (2012), logra capturar a un hombre reconocido por su talento en museos y galer&iacute;as del mundo por su impronta en la fotograf&iacute;a latinoamericana <strong>al tiempo que abre las puertas a un universo que de alguna manera entra en crisis</strong>.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/CMaSNpkh47I/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        El largometraje, que participa de la competencia argentina dentro del BAFICI y es uno de los imperdibles de esta edici&oacute;n, <strong>tendr&aacute; tambi&eacute;n su estreno oficial en salas y podr&aacute; verse a partir del 25 de marzo</strong> en el cine Gaumont con dos funciones diarias.
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. Los visionadores, de N&eacute;stor Frenkel. </strong>Mezcla de paseo delirante con documental en el sentido estricto (a lo largo de los 51 minutos de duraci&oacute;n, se rescatan im&aacute;genes de largometrajes argentinos inolvidables, en todos los sentidos posibles), <strong>la nueva pel&iacute;cula de N&eacute;stor Frenkel propone un collage que atraviesa el mundo del VHS, lo estruja y lo redescubre para ponerlo en circulaci&oacute;n una vez m&aacute;s</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Con un par de amigos adictos a pel&iacute;culas que rescatan en videoclubs como conductores de este viaje fren&eacute;tico y gracios&iacute;simo, <em><strong>Los visionadores</strong></em><strong> es tan inclasificable como el material que exhibe, una verdadera declaraci&oacute;n de amor a escenas imposibles con Rodolfo Ranni como protagonista, a insultos e insultadores cinematogr&aacute;ficos memorables</strong>, a ficciones argentinas que indagan con torpeza en el mundo de lo que ellas mismas nombran como &ldquo;las drogas&rdquo;, a tiroteos y escenas de acci&oacute;n inviables.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/CMmhmwkgcvD/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Hay algo de parodia en la forma en que las pel&iacute;culas elegidas se van mostrando fragmentariamente <strong>y a la vez se nota el homenaje, el respeto por un material que quienes estuvieron detr&aacute;s de </strong><em><strong>Los visionadores</strong></em><strong> supieron ver quiz&aacute;s miles de veces y atesorar con cari&ntilde;o</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Director de <em>Buscando a Reynols</em>, <em>Construcci&oacute;n de una ciudad</em>, <em>El gran simulador</em> y <em>Todo el a&ntilde;o es Navidad</em>, entre otros trabajos importantes, <strong>esta nueva obra de Frenkel lo muestra fiel a su estilo de humor cari&ntilde;oso</strong> sobre el material y los personajes que registra. <a href="https://vimeo.com/485271142/d5121e667f" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El tr&aacute;iler se puede ver por ac&aacute;</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. Una casa sin cortinas, de Juli&aacute;n Troksberg. </strong>El desaf&iacute;o que se propuso <strong>Juli&aacute;n Troksberg</strong> es enorme: <strong>ir detr&aacute;s de los pasos de una de las figuras p&uacute;blicas m&aacute;s misteriosas y controversiales de la Argentina, Mar&iacute;a Estela Mart&iacute;nez de Per&oacute;n</strong>, Isabelita.
    </p><p class="article-text">
        En el documental <em>Una casa sin cortinas </em>se nota el esfuerzo del realizador, el trabajo por encontrar voces que ayuden a armar el rompecabezas e im&aacute;genes de archivo &uacute;nicas para sostener el relato sobre un personaje cuanto menos opaco. <strong>Es por eso que la mayor fortaleza de la pel&iacute;cula &ndash;una de las m&aacute;s comentadas del BAFICI por la complejidad de la protagonista&ndash; radica en la enorme cantidad de entrevistados que el director consigui&oacute;. </strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        A lo largo de 91 minutos desfilan ex miembros del gabinete de la ex presidenta como <strong>Carlos Ruckauf</strong>, dirigentes pol&iacute;ticos de la &eacute;poca como <strong>Juan Manuel Abal Medina</strong>, <strong>Nilda Garr&eacute;</strong> o <strong>Dante Gullo</strong>, por citar apenas un pu&ntilde;ado porque la lista es enorme, y tambi&eacute;n las personas que trabajaron con ella una vez que fue derrocada, abogados, apoderados y quienes ofician de sus voceros hasta hoy.
    </p><p class="article-text">
        Sin estridencias, el documental, adem&aacute;s, <strong>se mete hasta donde puede llegar para mostrar el interior de lugares poco transitados</strong>, como la Quinta de San Vicente, y el barrio en las afueras de Madrid en el que Mart&iacute;nez de Per&oacute;n reside en la actualidad.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/CMe3jkAB3eT/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        <strong>4. El universo de Clarita, de Tom&aacute;s Lipgot.</strong> Elegido como pel&iacute;cula de apertura de BAFICITO, la secci&oacute;n infantil del festival, este documental cuenta la historia de Clara, una ni&ntilde;a que desde muy peque&ntilde;a muestra un inter&eacute;s apabullante por la astronom&iacute;a<strong>. Una protagonista observadora que desde que aprendi&oacute; a hablar hace preguntas</strong>, quiere saber de qu&eacute; est&aacute; hecho el mundo, cu&aacute;l es el secreto de las estrellas.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Grabado durante algunos a&ntilde;os y con im&aacute;genes familiares de su primera infancia, <strong>el largometraje sigue el recorrido de la ni&ntilde;a por lugares muy importantes para el estudio astron&oacute;mico en la Argentina, como Campo del Cielo, en Chaco, o el Centro Cultural de la Ciencia y algunos museos.</strong> All&iacute;, Clarita se va a encontrar con expertos cient&iacute;ficos y tambi&eacute;n con ni&ntilde;os como ella que quieren saber m&aacute;s y no paran de indagar.
    </p><p class="article-text">
        Atractivo, con explicaciones claras y preguntas genuinas sobre los astros, los meteoritos y distintos fen&oacute;menos <em>a priori </em>misteriosos (de la existencia de Dios, a un eclipse emocionante que conmover&aacute; a la propia Clarita), <strong>la pel&iacute;cula resulta una invitaci&oacute;n genuina a animarse a la curiosidad.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                &quot;El universo de Clarita&quot; fue la película elegida para la apertura de la sección BAFICITO                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Con apoyo del Consejo Nacional de Investigaciones Cient&iacute;ficas y T&eacute;cnicas de Argentina (Conicet), la pel&iacute;cula podr&aacute; verse durante el fin de semana del 20 y 21 de marzo en algunas salas y tambi&eacute;n por streaming. <strong>A la vez, a partir del 18 de abril tendr&aacute; su estreno comercial en diversas salas del pa&iacute;s</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <em>AL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/documentales-imperdibles-bafici-2021-obsesiones-marcos-lopez-secretos-peron_1_7320862.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 Mar 2021 05:26:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuatro documentales destacados del BAFICI 2021: de las obsesiones de Marcos López a los secretos de Isabel Perón]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,Documental,Ciudad de Buenos Aires,Isabel Perón,Cultura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Isabel Perón vuelve]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/isabel-peron-vuelve_129_7325462.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/74604041-edfe-4eb7-8626-83e2760391fa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Isabel Perón vuelve"></p><p class="article-text">
        El peronismo, un movimiento amplio y con much&iacute;simos matices, suele ser inclusivo: ah&iacute; est&aacute;n todas las m&aacute;ximas de Per&oacute;n sobre eso de que con los propios solos no alcanza; y que los peronistas no se pelean, sino que se reproducen. Pero esa algebraica por momentos infinita, que lleva las contradicciones al l&iacute;mite de lo tolerable, no parece aplicarse a la figura de la expresidenta <strong>Isabel Per&oacute;n</strong>.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        O porque siempre se la detest&oacute; o despreci&oacute;. O porque se entendi&oacute; que su gobierno fue de terror. O porque mostrarla restaba votos. O porque haber apoyado el golpe contra su presidencia en 1976 no gozaba de buena prensa y entonces era mejor olvidar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Isabel hizo el favor de recluirse. Y entonces ya no hubo mucho m&aacute;s que hacer: entre el autoexilio y el deseo de much&iacute;simos (&iexcl;casi todos!) de olvidarla, Isabel Per&oacute;n se evapor&oacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sobre esa figura fantasmal es que hace alrededor de 5 a&ntilde;os empezamos un documental. Una pel&iacute;cula sobre alguien que ah&iacute; est&aacute;, pero a la que todos tratan como si ya no estuviera m&aacute;s.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        A 45 a&ntilde;os de los d&iacute;as finales del gobierno Isabel Per&oacute;n, <a href="https://vivamoscultura.buenosaires.gob.ar/contenido/3332-una-casa-sin-cortinas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se estrena este viernes</a> en Buenos Aires <em><strong>Una casa sin cortinas</strong></em>, el documental sobre esa bailarina de pasado turbio &ndash; en el sentido de que es desconocido, y dio pie a los m&aacute;s variados mitos - que lleg&oacute; a ser la primera presidenta mujer de las Am&eacute;ricas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de los archivos que nos pusimos a ver (justamente ahora cr&iacute;ticos de cine y periodistas que vieron la pel&iacute;cula antes de su presentaci&oacute;n oficial <a href="https://twitter.com/Jbetiquetanegra/status/1372168303536443393" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">empezaron a spoilear la aparici&oacute;n de alg&uacute;n dirigente actual en el archivo del pasado</a>), hicimos decenas de entrevistas.&nbsp;&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://player.vimeo.com/video/417355138" width="640" height="360" frameborder="0" allow="autoplay; fullscreen; picture-in-picture" allowfullscreen></iframe>
<p><a href="https://vimeo.com/417355138">Teaser UNA CASA SIN CORTINAS (A HOUSE WITHOUT CURTAINS)</a> from <a href="https://vimeo.com/user18750827">Juli&aacute;n Troksberg</a> on <a href="https://vimeo.com">Vimeo</a>.</p>
    </figure><p class="article-text">
        Empezamos en el estudio de la artista pl&aacute;stica Marcia Schvartz, que muy generosamente nos mostr&oacute; los cuadros que hab&iacute;a pintado sobre Isabel. La propia Schvartz fue tan aguda y voluptuosa en lo que nos contaba, como lo era su serie de pinturas <em>Tren fantasma</em> que colgaban en la pared. Ah&iacute; estaba el morbo que, como a mi, le generaba Isabel. Y su mirada del arco hist&oacute;rico que<em> </em>iba desde el ascenso a la presidencia hasta su retiro expiatorio en Madrid.
    </p><p class="article-text">
        La entrevista final fue con el escultor Enrique Savio. Un martes por la tarde nos abri&oacute; su fant&aacute;stico taller en la Paternal. Y mientas Savio nos hablaba de santos y del concurso por la estatua de Per&oacute;n que gan&oacute; y nunca pudo hacer, encontramos a otra Isabel Per&oacute;n. En un estante alto, al lado de una estatuilla del Chapa Su&ntilde;&eacute;, estaba su rostro lleno de polvo. Era el modelo en yeso del busto de m&aacute;rmol que, en lugar de terminar en la Casa Rosada, se perdi&oacute; y por mucho tiempo nadie supo d&oacute;nde qued&oacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entre Marcia Schvatz y Enrique Savio, y sus dos representaciones de Isabel, hablamos con&nbsp;dirigentes, asesores, abogados, amigas y amigos, videntes, vecinos. Desde muy variados y distintos puntos de vista, todos ellos nos fueron llevando a las afueras de Madrid para encontrar a <em>esa mujer</em> a la que anotaron como Mar&iacute;a Estela Mart&iacute;nez Cartas pero que se hizo famosa en el rol de Isabel Per&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No fue un viaje c&oacute;modo, m&aacute;s bien todo lo contrario. Pero como me dijo una historiadora en los comienzos del proyecto: <a href="https://www.eldiarioar.com/opinion/isabel-peron-cumplio-90-anos-sigue-incomodando_129_7199585.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">para un personaje tan inc&oacute;modo como Isabel Per&oacute;n</a>, la pel&iacute;cula que la retrate tiene que ser inc&oacute;moda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Juli&aacute;n Troksberg es el director del documental &ldquo;Una casa sin cortinas&rdquo;.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julián Troksberg]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/isabel-peron-vuelve_129_7325462.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Mar 2021 12:35:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Isabel Perón vuelve]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Isabel Perón,Cine]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Isabel Perón cumplió 90 años y aún nos sigue incomodando]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/isabel-peron-cumplio-90-anos-sigue-incomodando_129_7199585.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b7a3845e-406f-4f95-8cb9-eb0b40645539_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Isabel Perón cumplió 90 años y aún nos sigue incomodando"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Isabel Perón, en fotos</p></div><p class="article-text">
        <strong>Pas&eacute; cinco a&ntilde;os de mi vida envuelto en Isabel Per&oacute;n.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me obsesionaba la extra&ntilde;a soledad del personaje. En la Argentina, donde alguien tira una piedra y ya tiene seguidores, Isabel pareciera haber quedado sola.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Le gener&eacute; un malestar a Teresa, mi mam&aacute;, porque para ella Isabel representa el Rodrigazo y el principio de la represi&oacute;n m&aacute;s feroz, que se trag&oacute; nuestra vida familiar tal como estaba planificada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero la idea de mi documental <em><strong>Una casa sin cortinas</strong></em> no era defender el gobierno de Isabel &ndash;indefendible&ndash;, ni inaugurar una placa de bronce en la pared.&nbsp;<strong>Quise mirar m&aacute;s de cerca la incomodidad que genera Isabel Per&oacute;n, y encender un poco de luz sobre su figura.</strong>&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://player.vimeo.com/video/417355138" width="640" height="360" frameborder="0" allow="autoplay; fullscreen; picture-in-picture" allowfullscreen></iframe>
<p><a href="https://vimeo.com/417355138">Teaser UNA CASA SIN CORTINAS (A HOUSE WITHOUT CURTAINS)</a> from <a href="https://vimeo.com/user18750827">Juli&aacute;n Troksberg</a> on <a href="https://vimeo.com">Vimeo</a>.</p>
    </figure><p class="article-text">
        En 2012 conoc&iacute;, en el living de su casa de Villa del Parque, a un funcionario isabelista que todav&iacute;a la defend&iacute;a. Pero pasaron unos a&ntilde;os antes de que unas&nbsp;cartas personales de Isabel olvidadas en un departamento vac&iacute;o me definieran a empezar el documental. A partir de ah&iacute; recorr&iacute; archivos en Argentina, Estados Unidos y Espa&ntilde;a, lo que incluy&oacute; perseguir a directores del acervo p&uacute;blico que prefer&iacute;an manejarlo como si fuera privado. Subray&eacute; decenas de cables desclasificados y publicaciones m&aacute;s o menos conocidas, m&aacute;s o menos encontrables.
    </p><p class="article-text">
        En la casa de Gaspar Campos en la que vivieron Isabel y Per&oacute;n a su vuelta a la Argentina&nbsp;respondi&oacute; el timbre una adolescente siempre desconcertada. Al menos el trato fue m&aacute;s amable que en El Messidor, residencia del gobierno de Neuqu&eacute;n en la que Isabel estuvo detenida, donde un cartel todav&iacute;a invita a seguir de largo: &ldquo;Circule sin detenerse&rdquo;. En la Quinta 17 de Octubre de San Vicente, museo de frondosa <em>memorabilia</em> peronista que tambi&eacute;n funcion&oacute; de prisi&oacute;n, me alertaron que nadie iba a buscar a Isabel. Pero ah&iacute;, junto a las botas de ca&ntilde;a alta del general Per&oacute;n, encontr&eacute; quimonos de Isabel&nbsp;y tambi&eacute;n su banda presidencial. Sorprendentemente no estaba apolillada. De Doctor Arce 11 en Madrid, donde Isabel y Per&oacute;n compartieron edificio con la actriz Ava Gardner, una vecina me raj&oacute; a gritos; y en Puerta de Hierro, tristemente, ya no queda nada: Jorge Valdano y un grupo inversor compraron la Quinta 17 de Octubre y la tiraron abajo para hacer chalets.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De a poco, y con paciencia, encontr&eacute; pol&iacute;ticos, dirigentes, funcionarios, abogados, vecinos, conocidos, que accedieron hablar a c&aacute;mara. Empezaron a acercarme a la huidiza figura de Isabel.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No era Evita&rdquo;, me dijo un militante peronista en Caseros, que se dedica a hacer pizzas y perdi&oacute; su Fiat en el Rodrigazo. <strong>&ldquo;Era como conocer a la segunda mujer de tu pap&aacute;&rdquo;, me dijo un dirigente peronista que asumi&oacute; un cargo en 1975, para aguantar los trapos, y las atraves&oacute; casi todas.</strong> &ldquo;Tampoco es que importe la mezcla turbia entre pol&iacute;tica y arte&rdquo;, me dijo otro dirigente, &ldquo;lo prueba el beneficioso encuentro entre la <em>starlet</em> Eva Duarte y Juan Per&oacute;n. Lo que pasa es que la historia se repite dos veces, y la segunda como farsa&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si Evita viviera&rdquo;, cantaban en los &rsquo;70, &ldquo;Isabel ser&iacute;a copera&rdquo;. Pero Evita no vivi&oacute; y entonces la incomodidad con Isabel nos estall&oacute; a todos en la cara.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Esta semana Isabel cumpli&oacute; 90 a&ntilde;os y la g&aacute;rgara informativa escupe datos, m&aacute;s o menos repetidos.</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No son justamente las certezas donde hace pie el personaje de Isabel, sino en las imprecisiones: &iquest;Es Isabel o es Mar&iacute;a Estela? &iquest;Conoci&oacute; a Per&oacute;n en Panam&aacute; o en Rep&uacute;blica Dominicana? &iquest;Integraba un ballet de danzas espa&ntilde;olas o fue bailarina de cabaret?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Podr&iacute;a seguir, pero paro ac&aacute;: lo interesante es que el propio silencio de Isabel alent&oacute; la construcci&oacute;n de su mito. Incluso en su paso por la vida p&uacute;blica Isabel se encarg&oacute; de que las respuestas sobre ella fueran confusas y siguieran en las sombras.</strong> Podr&iacute;a dar fe el periodista franc&eacute;s Edouard Bailby, detenido en 1975 por tratar de averiguar sobre ella.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su figura tambi&eacute;n se ha construido en las contradicciones: primera presidenta mujer, profundamente contraria a los derechos de las mujeres (impugn&oacute; la patria potestad compartida y las pol&iacute;ticas de salud reproductiva); era joven para ser presidenta, pero ya parec&iacute;a vieja; gobern&oacute; bajo el sello del peronismo, inaugurando la econom&iacute;a ortodoxa que despu&eacute;s aplicar&iacute;a la dictadura militar; fue un supuesto t&iacute;tere de L&oacute;pez Rega, aunque condujo casi un a&ntilde;o de su gobierno sin &eacute;l; abri&oacute; la puerta a la represi&oacute;n militar, con la que termin&oacute; presa como ning&uacute;n otro presidente argentino.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Fue </strong><em><strong>nuestra</strong></em><strong> presidenta argentina, pero hoy es ciudadana espa&ntilde;ola.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto que entre las dudas y contradicciones aparecen certezas: Isabel no era una dotada para la danza. El estudio y el esfuerzo no necesariamente rend&iacute;an sus frutos. El deseo de lo que queremos ser no va siempre va de la mano con nuestras capacidades: y eso tambi&eacute;n Isabel lo corrobor&oacute; en su presidencia. Pero, como ya sabemos de sobra, nuestro pa&iacute;s estuvo lleno de presidentes que tampoco dieron la talla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Leo justamente ahora en los diarios, una y otra vez, que la &ldquo;nula experiencia pol&iacute;tica&rdquo; de Isabel justifica su fracaso. Como si todos los a&ntilde;os repartidos por diversos escalafones del Estado le hubieran servido a De la R&uacute;a para evitar irse tambi&eacute;n &eacute;l en helic&oacute;ptero.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero, adem&aacute;s, Isabel <strong>ten&iacute;a</strong> experiencia pol&iacute;tica: ya a mediados de los &lsquo;60, viaj&oacute; por la Argentina para ordenar el gallinero de Per&oacute;n, antes de que se lo desbande Vandor.&nbsp;&ldquo;En el retorno del General&rdquo; el 17 de noviembre de 1972, me dijo el entonces secretario general del Movimiento, &ldquo;hay dos grandes protagonistas: el pueblo peronista y el General Per&oacute;n. Los dem&aacute;s, agreg&aacute;bamos. Pero de los que agreg&aacute;bamos la principal fue Isabel&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Me parece que fue la d&eacute;cada del &lsquo;80 la que nos permite entender mejor la <em>incomodidad Isabel</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sus visitas desde Madrid para esa &eacute;poca parec&iacute;an venir del futuro y del pasado a la vez. De esos a&ntilde;os tremendos con los que discut&iacute;amos qu&eacute; hacer, pero con unos peinados geom&eacute;tricos y futuristas que deb&iacute;an ser moda en la calle de Serrano en Madrid.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        All&iacute; est&aacute; ella en el Congreso de la Naci&oacute;n, en diciembre de 1983, dos figuras de cera junto a Frondizi sin aplaudir, escuchando el discurso inaugural de Alfons&iacute;n. Isabel y Frondizi, lo poco que quedaba de nuestra democracia y lo que el alfonsinismo superador pretend&iacute;a mostrar. Durante la cadena nacional hay unos segundos reveladores: del discurso de Alfons&iacute;n corta el plano a un paneo entre Isabel Per&oacute;n y un gobernador electo que escucha desde las bancas: Carlos Menem. El presente, el pasado, el futuro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero estamos en los &lsquo;80 y los partidos pol&iacute;ticos firman un di&aacute;logo pol&iacute;tico. Isabel representa al peronismo, en lo que hoy parece el sonido de una c&aacute;scara vac&iacute;a. O incluso una mancha venenosa: invitada con fruici&oacute;n por Alfons&iacute;n, para reflejarse en lo que no es, abiertamente despreciada por los gorilas,<em> </em>detestada por<em> </em>la izquierda peronista y tolerada por la ortodoxia que no encontraba con ella qu&eacute; hacer.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hoy se prefiere recordar que ya no ten&iacute;a lugar, pero por entonces se gritaba a viva voz: &ldquo;Vamos a volver / vamos a volver / de la mano de Isabel&rdquo;.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Y entonces ella hace algo que no hizo antes y renuncia. Oraldo Britos todav&iacute;a tiene su carta de despedida a la presidencia del justicialismo pegada a la pared en su oficina del Instituto de formaci&oacute;n de la UATRE. Es el principio de un doble movimiento: la auto reclusi&oacute;n y el olvido general.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora que yo tambi&eacute;n finalmente la solt&eacute;, y est&aacute; metida en la pel&iacute;cula que esperamos pronto proyectar, me dicen que Isabel es moda y trending en Twitter. Miro su firma temblorosa en las cartas que intercambi&eacute; por la pel&iacute;cula con Isabel. Sus referencias a la Historia con may&uacute;sculas, al pueblo peronista y su suposici&oacute;n de que lo que pueda decir ya no tiene <em>mayor importancia</em>. Metidas ahora en un caj&oacute;n son parte de esa historia tr&aacute;gica y grotesca a la vez.&nbsp;<strong>Me acuerdo del vac&iacute;o de la &uacute;ltima vez que estuve en Madrid. Se hab&iacute;a jubilado el hist&oacute;rico chofer y el nuevo esperaba trajeado en la puerta del chalet, junto al Audi, a punto de salir para la peluquer&iacute;a o la consulta del traumat&oacute;logo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Zapateadora de bailes espa&ntilde;oles, artista cl&aacute;sica o incluso bailarina ocasional en lugares nocturnos, como me cont&oacute; uno de los amigos cercanos de su movida madrile&ntilde;a, el recorrido de Isabel cierra su arco en esa vida mon&aacute;stica en las afueras de Madrid. Encerrada en su mundo de Villanueva de la Ca&ntilde;ada, sin decir ni m&uacute;, apenas visitada por un pu&ntilde;ado de cercanos: su asesor financiero, que prefiere ser llamado amigo, se pregunta si &ldquo;&iquest;Isabel es un verdugo?, &iquest;o tal vez es una v&iacute;ctima?&rdquo;; el p&aacute;rroco de la iglesia cercana, que gru&ntilde;e al tel&eacute;fono contra los montoneros que todav&iacute;a hoy, dice, dominan el peronismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s ya no iluminen a la figura de Mar&iacute;a Estela Mart&iacute;nez Cartas, m&aacute;s conocida como Isabel Per&oacute;n, grandes datos p&uacute;blicos, ni fechas redondas. Sino esos aparentes sinsentidos que dan la pauta de lo que Isabel deja en la memoria popular: la defensa incr&eacute;dula de un vecino antiperonista, el escape por los fondos disfrazada de otra mujer, o las puntadas de un modista arreglando sus cortinas.
    </p><p class="article-text">
        <em>JT</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julián Troksberg]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/isabel-peron-cumplio-90-anos-sigue-incomodando_129_7199585.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Feb 2021 21:18:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Isabel Perón cumplió 90 años y aún nos sigue incomodando]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Isabel Perón]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
