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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Esteban Schmidt]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/esteban-schmidt/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Esteban Schmidt]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Levantar una columna no es la forma de reparar un error periodístico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/borrar-columna-no-repara-error-periodistico_129_7242836.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b305f976-cb96-4520-af1b-617beac00b0d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Levantar una columna no es la forma de reparar un error periodístico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle"></p></div><p class="article-text">
        <strong>elDiarioAR</strong> public&oacute; el domingo una columna con la firma de Esteban Schmidt que inclu&iacute;a agravios machistas hacia la ministra de Salud, Carla Vizzotti. El texto dispar&oacute; cr&iacute;ticas en las redes al autor y al sitio, ante lo cual, <a href="https://twitter.com/elDiarioAR/status/1363497859988021248" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la direcci&oacute;n pidi&oacute; disculpas de inmediato</a>. Quien quiera leer cu&aacute;les fueron las ofensas proferidas no puede, porque por decisi&oacute;n de los editores, la nota fue levantada no bien remont&oacute; vuelo el rechazo.
    </p><p class="article-text">
        Desde mi punto de vista, la respuesta de este diario ante un error serio, que refleja falencias de procedimiento y criterio que conviven con la profesi&oacute;n desde que naci&oacute;, incluy&oacute; dos acciones virtuosas y una decisi&oacute;n autoindulgente y elusiva de su responsabilidad. 
    </p><p class="article-text">
        Como primer m&eacute;rito, el diario evit&oacute; hacer de cuenta que el mal paso no hab&iacute;a existido, caracter&iacute;stica acendrada en la tradici&oacute;n period&iacute;stica argentina. Cuando no exist&iacute;an redes que expandieran una reacci&oacute;n rel&aacute;mpago y altisonante, la pol&iacute;tica recurrente ante las persistentes calamidades editoriales era el silencio, por m&aacute;s que todo el mundo hablara de ellas puertas afuera o en los pasillos de la misma redacci&oacute;n, cuna de cr&iacute;ticas soterradas con la sinceridad m&aacute;s brutal que se conozca. &nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las disculpas de los directores fueron claras. No hubo excusas porque otros son peores, ni lamentos porque “no fue la intención”, ni el penoso pedido de perdón “si alguien se sintió ofendido” </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En este episodio, las disculpas de los directores <a href="https://www.eldiarioar.com/opinion/explicacion-pedido-disculpas_129_7239768.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fueron claras</a>. No hubo excusas porque otros publican cosas peores, ni lamentos porque &ldquo;no fue la intenci&oacute;n&rdquo;, ni el penoso pedido de perd&oacute;n &ldquo;si alguien se sinti&oacute; ofendido&rdquo;. Segundo <a href="https://www.eldiarioar.com/opinion/disculpas_129_7239759.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">punto a favor</a>. 
    </p><p class="article-text">
        La secuencia (reconocimiento y disculpas), sin embargo, se vio ensombrecida por la dr&aacute;stica decisi&oacute;n de borrar la nota de Schmidt el domingo por la ma&ntilde;ana, cuando llevaba varias horas <em>online</em>. Antes, como fue explicado por la direcci&oacute;n, hubo un intento de convencer al autor de retirar una expresi&oacute;n machista de su columna, pero &eacute;ste se neg&oacute;.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;De qui&eacute;n es el texto publicado? </h3><p class="article-text">
        Aunque obvia, corresponde una aclaraci&oacute;n preliminar: el principio que est&aacute; en juego excede el contenido de la nota de Schmidt, titulada &ldquo;El error equivocado de Gin&eacute;s y la doble falta de Horacio&rdquo;. Las opiniones ancladas en la provocaci&oacute;n no forman parte de mi inter&eacute;s como lector ni a la hora de seleccionar miradas en mi tarea period&iacute;stica. 
    </p><p class="article-text">
        El acuerdo b&aacute;sico entre un diario y sus lectores supone que el primero establece sus l&iacute;mites editoriales e implementa procedimientos para no sortearlos. La instancia para respetar ese sendero es el proceso de edici&oacute;n, que puede llevar d&iacute;as o apenas un par de horas a las apuradas, seg&uacute;n el contexto. Como todo, la rutina es imperfecta y est&aacute; acechada por el descuido, falencias de criterio, el cansancio y muchos otros factores. Llegado un punto, el texto es publicado, con aciertos y errores. A partir de all&iacute;, el pacto implica que el medio pierde exclusividad sobre el destino del contenido y queda sometido a las lecturas de quienes lo comparten, lo rechazan o lo ignoran a voluntad.  
    </p><p class="article-text">
        Cuando los pilares editoriales autoimpuestos son vulnerados y truena el escarmiento -como ocurri&oacute; el domingo y volver&aacute; a ocurrir, porque los diarios dan revancha cotidiana para la equivocaci&oacute;n- <strong>el soporte digital brinda un atajo tentador: borrar</strong>. Antes, un peri&oacute;dico arrepentido ten&iacute;a que salir a cruzar canillitas a la madrugada para levantar ejemplares. La historia cambi&oacute; y uno de los aspectos ben&eacute;ficos de las malditas redes sociales es que torna in&uacute;til ese manotazo. <strong>Piedra libre, hay que hacerse cargo.</strong> 
    </p><p class="article-text">
        Los lectores que llegaron un poco m&aacute;s tarde al debate en Twitter el domingo ten&iacute;an derecho de acceder al texto de Schmidt, formar su opini&oacute;n y, si quer&iacute;an, dar cabida a su indignaci&oacute;n y juzgar severamente al sitio que le dio espacio. Tal como sucedieron las cosas, muchos conocieron la pol&eacute;mica, leyeron las disculpas, pero no tuvieron la posibilidad constatar cu&aacute;l fue el alcance de la ofensa a Vizzotti, porque el medio ejerci&oacute; la opci&oacute;n de despublicar. 
    </p><h3 class="article-text">Borrar con el codo</h3><p class="article-text">
        Todos quisi&eacute;ramos reescribir la historia sin nuestras zonas err&oacute;neas, pero no corresponde llevarse la pelota cuando el partido se pone bravo. <strong>En ese punto, los medios de comunicaci&oacute;n tambi&eacute;n tienen un papel en la tarea de hacer de internet un espacio m&aacute;s justo, sin tantos privilegios de publicadores sobre publicados, en el que el derecho al olvido no dependa de quienes tienen la capacidad apretar </strong><em><strong>delete </strong></em><strong>a tiempo para indultarse en el buscador de Google. Hoy fue la nota de Schmidt, ma&ntilde;ana, qui&eacute;n sabe.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Se me ocurren pocas excepciones en las que un medio tendr&iacute;a legitimidad para borrar un texto, como podr&iacute;a ser una informaci&oacute;n que pusiera en peligro o afectara la privacidad de una o varias personas, en cuyo caso, la permanencia de la publicaci&oacute;n potenciar&iacute;a el da&ntilde;o. No es el caso de un agravio contra una personalidad p&uacute;blica de los tantos que se expresan por d&iacute;a en las redes y los medios de comunicaci&oacute;n. Injustificable opini&oacute;n, claro, pero que habla m&aacute;s de quien la profiere que del ofendido.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El riesgo de dejar publicada la columna de Schmidt era que un texto que todos en el diario consideramos chocante se convirtiera en la nota más leída de la corta vida del sitio (lleva 72 días). No era menor, pero correspondía asumirlo.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Una compa&ntilde;era del diario record&oacute; un ejemplo reciente. <em>The New York Times </em>sufri&oacute; una crisis en junio de 2020 cuando public&oacute; una columna que apel&oacute; a la intervenci&oacute;n del Ej&eacute;rcito para reprimir las protestas contra el racismo tras la muerte de George Floyd: r&eacute;cord de cancelaciones de suscriptores, rebeli&oacute;n entre periodistas del <em>staff</em>, ira popular<em> </em>y despido de un editor de opini&oacute;n. <a href="https://www.nytimes.com/2020/06/03/opinion/tom-cotton-protests-military.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La columna que encendi&oacute; el repudio sigue all&iacute;</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Uno de los riesgos de dejar publicada la columna de Schmidt era que un texto que todos consideramos chocante se convirtiera en el m&aacute;s le&iacute;do de un diario que lleva menos de tres meses de vida, como rebote de la reacci&oacute;n en las redes. Peligro no menor que habr&iacute;a comprendido una injusticia. <strong>elDiarioAR </strong>contiene muchas notas valiosas de las que sus periodistas se sienten orgullosos. En mi opini&oacute;n, correspond&iacute;a correr ese riesgo y utilizar las herramientas que brinda el soporte digital para aclarar que se trataba de una columna que la direcci&oacute;n reevalu&oacute; como inaceptable, y disponer de alertas para deslindar responsabilidades y <em>links </em>a las disculpas publicadas. Habr&iacute;a tiempo y espacio para r&eacute;plicas, reprobaciones y matices, de propios y ajenos. 
    </p><p class="article-text">
        El camino es largo. El destino de este diario estar&aacute; atado a su grado de compromiso con buenas pr&aacute;cticas period&iacute;sticas. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>SL - Editor de Pol&iacute;tica</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sebastián Lacunza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/borrar-columna-no-repara-error-periodistico_129_7242836.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 Feb 2021 14:25:08 +0000]]></pubDate>
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