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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Rodrigo Cañete]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/rodrigo-canete/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Rodrigo Cañete]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Lo más bajo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/lo-mas-bajo_129_12232300.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3c9c0fdd-87d5-4aa4-a17f-1fc716dc51cd_16-9-discover-aspect-ratio_default_1115990.jpg" width="1986" height="1117" alt="Lo más bajo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aunque presentada como un escándalo más del espectáculo, la denuncia sin fundamentos de Viviana Canosa contra Lizy Tagliani no solo expone una operación mediática basada en el odio, sino que pone en evidencia lo frágil que sigue siendo la posición pública de las mujeres trans.</p></div><p class="article-text">
        Iron&iacute;as del destino: despu&eacute;s de a&ntilde;os de escuchar hablar a varones temblorosos sobre el flagelo de las denuncias falsas, la primera denuncia aut&eacute;nticamente insostenible (sin pruebas, sin nombres; sin siquiera el testimonio de alg&uacute;n supuesto damnificado) que parece guiada no por ning&uacute;n malentendido sino por la intenci&oacute;n aut&eacute;ntica de arruinarle la vida a alguien se dirige contra una mujer trans.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No suelo usar esta columna para hablar de chimentos, ni siquiera cuando se supone que son una buena excusa para poner sobre el tapete alg&uacute;n tema interesante. Esa idea de que puede haber algo disruptivo en tomar &ldquo;lo m&aacute;s bajo&rdquo; de la cultura (que en el caso de la industria del chimento y los mafiosos que la manejan, no precisa comillas) y analizarlo con buenas herramientas intelectuales ya se ha vuelto demasiado vieja: hay demasiado poco espacio para la cultura en los medios hoy como para gastarse si quiera una l&iacute;nea en basura. No pensaba hacerlo tampoco esta vez, pero me convenci&oacute; <a href="https://loveartnotpeople.blog/2025/04/18/una-semana-terrible-para-los-trans-argentinos-y-britanicos-el-lugar-imposible-de-la-mujer-trans-querida-sp-or-a-terrible-week-for-argentine-and-british-trans-people-the-impossible-place-o/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la columna excelente</a> del cr&iacute;tico cultural <strong>Rodrigo Ca&ntilde;ete</strong>: tiene raz&oacute;n Ca&ntilde;ete en suponer que esta falsa denuncia de <strong>Viviana Canosa</strong> contra <strong>Lizy Tagliani</strong>, aunque pueda estar motivada por cuestiones personales, aparece en un contexto en el que Canosa se sabe protegida (podemos suponer, en t&eacute;rminos bastante expl&iacute;citos: de otro modo, el juicio por da&ntilde;os al que se expondr&iacute;a tendr&iacute;a que dejarla absolutamente desplumada). Tiene raz&oacute;n Ca&ntilde;ete, tambi&eacute;n, en vincular el ataque a Tagliani con otros ataques contra mujeres trans en Gran Breta&ntilde;a y Estados Unidos. Y entonces s&iacute;, no se trata solo de chimentos de poca monta y gente que no se merece ni el aire que gastamos en nombrarla. 
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                </figure><p class="article-text">
        Las personas trans, y quiz&aacute;s sobre todo las mujeres, son un objetivo profundamente f&aacute;cil, y hace bastante que los conservadores lo saben. Por razones de inserci&oacute;n social, pero tambi&eacute;n meramente de estad&iacute;stica, mucha gente no ha conversado jam&aacute;s con una mujer trans; sin embargo, tienen asociadas a ellas much&iacute;simas representaciones vinculadas a una sexualidad supuestamente degenerada. Para algunas mujeres obsesionadas con excluirlas de la categor&iacute;a &ldquo;mujer&rdquo; (y este es un fen&oacute;meno relativamente nuevo, tal vez), las mujeres trans funcionan como los inmigrantes que vienen al pa&iacute;s a robarse el trabajo: vienen a robarnos a nuestros maridos con sus performance de femineidad mejores que las nuestras. Lo escrib&iacute; hace unas l&iacute;neas: poca gente siente que las mujeres trans son sus amigas, sus hermanas, sus colegas, sus novias. Ese razonamiento por la cercan&iacute;a que pod&iacute;a convencer a alguien de empatizar con una mujer que hab&iacute;a abortado o incluso con una persona queer se enfrenta con un conjunto vac&iacute;o cuando se trata de las mujeres trans. Para mucha gente las mujeres trans son un concepto, un estereotipo o un juguete para discutir: discutir en qu&eacute; torneo deportivo tienen que jugar, si corresponde o no que ocupen un cupo femenino o a qu&eacute; edad deber&iacute;an tener permitido transicionar. No digo que estos debates sean insensatos, ni que deban estar prohibidos; solo quiero llamar la atenci&oacute;n sobre el hecho de que mucha gente que pasa gran parte de su tiempo en internet debatiendo ese tipo de cosas jam&aacute;s ha hablado con una mujer trans en la vida real. Es m&aacute;s f&aacute;cil, entonces, que las traten como abstracciones que como personas. Es m&aacute;s gratuito, tambi&eacute;n, meterse con ellas: es muy poca la gente dispuesta a saltar a defenderlas, mucha menos que para otros colectivos. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lizy Tagliani es una de las figuras que vienen a romper con eso: una mujer trans a la que quiere y conoce mucha gente que nunca en su vida salud&oacute; en una reuni&oacute;n a una persona trans. Puede que, por eso mismo, este ataque que quiso ejercer contra ella Viviana Canosa est&eacute; destinado a fracasar. Ya ha causado, sin embargo, mucho da&ntilde;o: un da&ntilde;o reputacional, por supuesto, ese contra el que alertaban todos los varones preocupados por las denuncias falsas cuando pensaron que les iba a tocar a ellos, y un da&ntilde;o muy inmediato y concreto, vinculado a un tr&aacute;mite de adopci&oacute;n que Tagliani ten&iacute;a ya casi resuelto y ahora se ve (ojal&aacute; solamente) demorado. Vuelvo a la iron&iacute;a, entonces: a diferencia de lo que sucede con un var&oacute;n heterocis, esos que incluso ante denuncias fundadas pueden salir airosos mostr&aacute;ndose con sus esposas como respetables hombres de familia, Tagliani se enfrenta en cambio al peor caso. Ya solo por ser quien es empieza bajo sospecha. Si algo puede tener este caso de interesante, entonces, es mostrar (ojal&aacute;) lo cortas que son las patas de una denuncia aut&eacute;nticamente falsa incluso en la peor de las circunstancias. 
    </p><p class="article-text">
        Lo dem&aacute;s, por supuesto, no tiene nada de interesante ni de novedoso: los sujetos subalternos que no tienen qui&eacute;n los defienda sirven para unir a gente en el odio desde tiempos inmemoriales. Las cosas han cambiado, pero no tanto. No creo que Tagliani quede da&ntilde;ada para siempre; s&iacute; creo que Canosa no enfrentar&aacute; ninguna consecuencia, y eso deber&iacute;a ser suficiente para que sintamos una verg&uuml;enza profunda por lo gratis que sigue siendo en nuestra &eacute;poca el da&ntilde;o del opresor al oprimido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>TT/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tamara Tenenbaum]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/lo-mas-bajo_129_12232300.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 20 Apr 2025 03:53:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lo más bajo]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Rodrigo Cañete: "Argentina dejó de reírse de sí misma durante el kirchnerismo y el macrismo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/rodrigo-canete-macrismo-kirchnerismo_128_7394958.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/241632bb-bb9c-4bb4-aa6f-26f83d51b19c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Rodrigo Cañete: &quot;Argentina dejó de reírse de sí misma durante el kirchnerismo y el macrismo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Por los posteos en su blog Love Art Not People, al crítico de arte quitaron el premio que había ganado. Sucedió luego de un repudio. Los límites de la libertad de expresión: ¿parodia o acoso?</p><p class="subtitle">Miedo y denuncias en la Justicia y el INADI: referentes del arte hablan sobre el acoso de Cañete</p><p class="subtitle">Adelanto - El nuevo libro de Rodrigo Cañete</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>El blog es una performance com&eacute;dica</strong>, de parodia, como <em>Charlie Hebdo</em> o <em>Le canard encha&icirc;n&eacute;,</em> ambas publicaciones sat&iacute;ricas francesas. Uso la palabra, la iron&iacute;a. Es un g&eacute;nero literario que se remonta a la antig&uuml;edad cl&aacute;sica. <strong>Es un modo de intervenir con humor sobre la realidad</strong>. El pasaje de&hellip; Esto, esto es importante&hellip; Porque <strong>el problema ac&aacute; es el humor. Argentina dej&oacute; de re&iacute;rse de s&iacute; misma durante el kirchnerismo y el macrismo</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Habla <strong>Rodrigo Ca&ntilde;ete, cr&iacute;tico de arte</strong>, candidato a doctorado en la Universidad de Warwick. Es el creador de<em><strong> Love Art Not People</strong></em>, el blog por el que le quitaron el martes un premio que hab&iacute;a ganado una semana antes. Se trata del<strong> Peter C. Marzio 2020</strong>, que otorga el <strong>Centro internacional para las artes de las Am&eacute;ricas (ICAA), del Museo de Bellas Artes de Houston</strong>. El reconocimiento incluye la suma de<strong> 2.500 d&oacute;lares</strong>. Es, en el universo art&iacute;stico y cultural, una distinci&oacute;n importante. Pero por el <strong>gran rechazo que produjo en parte de la comunidad art&iacute;stica y cultural su reconocimiento</strong>, <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/premio-arte-repudio_1_7379002.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Jurado decidi&oacute; rescindir el galard&oacute;n</a>.
    </p><p class="article-text">
        El ensayo que Ca&ntilde;ete escribi&oacute; es sobre el programa est&eacute;tico implementado por el Centro Cultural Ricardo Rojas durante la d&eacute;cada del noventa y su curador por entonces, Jorge Gumier Maier.<strong> Un texto acad&eacute;mico, documentado, con un m&eacute;todo de investigaci&oacute;n</strong>. No fue publicado oficialmente, pero circula por mail, WhatsApp, e incluso fue posteado por el autor y luego eliminado.
    </p><p class="article-text">
        En estos d&iacute;as hubo al menos<strong> cuatro comunicados en repudio</strong>, todos colectivos, de organizaciones que nuclean a artistas, galeristas, curadores y cr&iacute;ticos. <strong>Hubo dos peticiones en Change.org: una en contra de que lo hayan premiado, otra a favor. </strong>En medio, sali&oacute; a la venta su libro <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/historia-contrapelo-arte-argentino_1_7394427.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Historia a contrapelo del arte argentino</a>. Y en medio, tambi&eacute;n, se habl&oacute; de<strong> cancelaci&oacute;n y libertad de expresi&oacute;n</strong>. De <strong>hackeos cruzados y de campa&ntilde;as de desprestigio, de un lado y del otro</strong>. <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/miedo-denuncias-justicia-inadi-referentes-arte-hablan-acoso-canete_1_7394532.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Acusan a Ca&ntilde;ete </a>de fomentar el odio a mujeres, trans, adultos mayores. De racista, de hacer bullying. De mentiroso, gordof&oacute;bico y racista.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Rodrigo Cañete.                            </span>
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        Curioso. Ca&ntilde;ete usar&aacute; palabras de ese universo para explicar qu&eacute; le parece la &uacute;ltima decisi&oacute;n del ICAA, la de quitarle el premio por &ldquo;otros escritos&rdquo;, dice el comunicado, &ldquo;incompatibles con las normas de uso&rdquo; de la instituci&oacute;n. <strong>&ldquo;Me trataron como a un negrito sudaca&rdquo;</strong>, dice Ca&ntilde;ete en la ma&ntilde;ana del viernes 9 de abril, ayer, frente a la pantalla de su laptop, desde la ciudad costera en la que vive, a un tren de Londres, en Inglaterra.
    </p><h3 class="article-text">Under, alfonsinismo y reviente</h3><p class="article-text">
        <strong>Su paso por la gesti&oacute;n p&uacute;blica fue breve: un a&ntilde;o, de 2002 a 2003, como subsecretario de Cultura de la Naci&oacute;n</strong>. El presidente era Eduardo Duhalde, una asunci&oacute;n apurada por la Ley de Acefal&iacute;a. Corralito. Fernando de la R&uacute;a y&eacute;ndose en helic&oacute;ptero desde la terraza de la Casa Rosada. Cacerolazo. 39 muertos en la &uacute;ltima gran revuelta popular en la Argentina.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El &aacute;rea que le hab&iacute;an asignado entusiasmaba a Ca&ntilde;ete.<strong> Era un joven alfonsinista que ven&iacute;a del under, de una cultura cosmopolita: &ldquo;progresista&rdquo;, dir&aacute;</strong>. Hasta que un d&iacute;a le cay&oacute; un expediente que involucraba el <strong>mural &ldquo;Ejercicio Pl&aacute;stico&rdquo;, pintado por el mexicano David Alfaro Siqueiros</strong> en 1933. Estaba desarmado en piezas, las piezas en <em>containers</em>, los <em>containers</em> a la intemperie, toda la intemperie de un estacionamiento privado. <strong>Ca&ntilde;ete quiso declararlo patrimonio nacional y ponerlo a salvo</strong>. Duhalde vet&oacute; la ley que lo aprobaba. Ca&ntilde;ete se quej&oacute; y le pidieron la renuncia. <strong>Renunci&oacute;.</strong>
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text"> Me trataron como a un negrito sudaca.</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Rodrigo Cañete.</span>
                                        <span>—</span> Crítico de arte.
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Fundido a negro, a&ntilde;o 2003. <strong>Ca&ntilde;ete se convirti&oacute; en un </strong><em><strong>art dealer</strong></em><strong> de renombre en Londres</strong>. Vendi&oacute; Warhol, vendi&oacute; Lichtenstein. Trabaj&oacute; con Marina Abramovic en la muestra &ldquo;The Artist Is Present&rdquo;. Dice Ca&ntilde;ete: &ldquo;El arte comercial es un tipo de cosa que la pod&eacute;s hacer si realmente no te interesa el arte. <strong>Porque una cosa es el arte y otro, el mercado, que tiene sus propias normas</strong>. Habl&aacute;s con artistas, con coleccionistas, lleg&aacute;s a cierto n&uacute;mero. <strong>Y en un momento la cosa se corrompe. Cuando no aguant&eacute; m&aacute;s, en 2012, hice el blog</strong>&rdquo;. El blog es el de la pol&eacute;mica, <em>Love Art Not People</em>. Entonces: el blog.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Am&aacute; el arte, no a las personas&rdquo;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Habla Ca&ntilde;ete: &ldquo;Al principio el blog era en ingl&eacute;s. Contaba historias del mundo del arte en Inglaterra. Ac&aacute;, en Inglaterra, todos est&aacute;n desesperados en conseguir el &eacute;xito. No existe esa tradici&oacute;n de arte pol&iacute;tico, esa cosa contestataria latinoamericana. <strong>No hay margen para el tipo de debate que a m&iacute; me interesa y que ve&iacute;a en Argentina</strong>. Entonces, con la distancia, empec&eacute; a prestar atenci&oacute;n a lo que ve&iacute;a all&aacute;, en Argentina. Y no lo pod&iacute;a creer me parec&iacute;a fascinante&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; te fascin&oacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Belleza y Felicidad. Elo&iacute;sa Cartonera. <strong>Ese arte relacional, colaborativo, de grupos de j&oacute;venes que frente a la crisis de 2001 reaccionan buscando formas alternativas para sobrevivir.</strong> Y desde que reconect&eacute; con ese lado de la argentinidad me di cuenta de lo que estaba pasando. Por un lado, era un discurso de la amistad, la solidaridad, los afectos&hellip; Pero por otro era <strong>un sistema exclusionario, que se apropiaba culturalmente de lo villero, de lo trash, para justificar ciertas pr&aacute;cticas de un grupo de blancos privilegiados.</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Aqu&iacute; no pod&iacute;as verlo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es que desde ac&aacute; lo ves con claridad. En Argentina es imposible verlo. Diana Taylor, en su libro <em>Disappearing Act</em>s, dice que lo que caracteriza a la Argentina post dictadura es no poder ver lo que tiene enfrente. Ese es su trauma. El blog, entonces, gener&oacute; fascinaci&oacute;n y un shock cardiorespiratorio en el sistema del arte en el 2012, 2013.<strong> Desde hace ocho a&ntilde;os estoy bloqueado por un sector del arte vern&aacute;culo</strong>. Y ese bloqueo tiene que ver con<strong> la invisibilizaci&oacute;n del otro</strong>, algo que en la Argentina vimos con los negros afroargentinos, con los ind&iacute;genas, con los 30 mil desaparecidos&hellip; 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Rodrigo Cañete.                            </span>
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        <strong>&iquest;Y de qu&eacute; manera relacion&aacute;s eso con que te hayan quitado el premio?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Y lo que pas&oacute; ah&iacute; tiene que ver con lo que pas&oacute; esta semana. <strong>Ese grupo, exclusionario, puso en marcha el mecanismo de defensa que sabe: &ldquo;es malo&rdquo;, &ldquo;est&aacute; intoxicado de odio&rdquo;, &ldquo;es un resentido&rdquo;, &ldquo;es un ignorante&rdquo;</strong>. Como me comentaron que dijo Laura Malosseti Costa <em>(N. de la R.: investigadora y ensayista sobre la historia del arte, ganadora de dos Konex)</em>: &ldquo;No importa la calidad de lo que escribi&oacute;, no lo leemos&rdquo;. Critican algo que no leyeron, intelectuales financiados por el Estado. De vuelta: la invisibilizaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qui&eacute;nes son, a tu entender, los invisibilizados?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mir&aacute; Perfil, que titula <a href="https://www.perfil.com/noticias/cultura/escandalo-en-el-arte-argentino-todos-contra-canete.phtml" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;todos contra Ca&ntilde;ete&rdquo;</a>. Junt&eacute; 1.500 firmas en apoyo, contra 700 en contra. Los &ldquo;todos&rdquo; eran el 40%. <strong>A m&iacute; me apoyan artistas que, claro, est&aacute;n afuera del circuito, ese circuito que se constituye como el &uacute;nico con derecho a ser visible.</strong> &iquest;Por qu&eacute; La Naci&oacute;n le hace una nota a J&eacute;sica Trosman<em> (N. de la R.: la dise&ntilde;adora de modas)</em>, que nunca se dedic&oacute; al arte y de pronto decide ser artista? &iquest;Por qu&eacute; puede hacer una muestra en el Museo de Arte Moderno? Porque pertenece a ese sistema de visibilizaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ese es un buen debate, pero a vos te retiran el premio por los posteos en tu blog.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        El blog tiene esa parte picante, pero tambi&eacute;n tiene <strong>la mejor cr&iacute;tica de arte que se ha escrito en la Argentina</strong> en los &uacute;ltimos 30 a&ntilde;os o 40, posiblemente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Es &ldquo;picante&rdquo;, por ejemplo, referirte con sorna a personas que est&aacute;n transicionando?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo que pretendo exponer, y creo que qued&oacute; expuesto esta semana, es que<strong> las discusiones que se plantean con una fuerte carga ideol&oacute;gica terminan siendo</strong>, en ciertos sectores anquilosados en el Estado, como Conicet- Ministerio de Cultura - T&eacute;lam, <strong>pol&iacute;ticas de identidad</strong>. &iquest;Por qu&eacute; reclam&aacute;s tu identidad en el momento en el que te designan en un cargo p&uacute;blico, como Baeza? <em>(N. de la R.: se refiere a Federico, director del Palais de Glace desde el a&ntilde;o pasado, que est&aacute; en proceso de transici&oacute;n hacia una identidad femenina)</em>. Esos discursos se usaron, hist&oacute;ricamente, de abajo hacia arriba. No al rev&eacute;s. <strong>Hay un uso absolutamente mafioso del discurso identitario</strong>. Esta cosa de travestirse cuando uno es nombrado en el cargo, &iquest;no? Eso es el kirchnerismo.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> Hay un circuito que se constituye como el único con derecho a ser visible.</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Rodrigo Cañete.</span>
                                        <span>—</span> Crítico de arte.
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Pero eso qu&eacute; tiene que ver con tu historia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Que trivializa las luchas, invierten el sentido de la direcci&oacute;n de la lucha. Tanto dolor, tanta negaci&oacute;n, tanta desaparici&oacute;n para que de golpe<strong> </strong>la lucha sea banalizada como un modo legitimante en t&eacute;rminos de un <em>shortcut </em>de la pol&iacute;tica cultural. La pol&iacute;tica cultural nunca puede ser una pol&iacute;tica identitaria. Eso es fascismo y eso qued&oacute; expuesto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dec&iacute;s que tu blog </strong> <strong>la mejor cr&iacute;tica de arte que se ha escrito en el pa&iacute;s en los &uacute;ltimos 40 a&ntilde;os. &iquest;D&oacute;nde est&aacute; la cr&iacute;tica de arte en la publicaci&oacute;n de fotos o videos &iacute;ntimos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es que cuando sos una persona p&uacute;blica, el l&iacute;mite es diferente. <strong>Si vos te par&aacute;s en una</strong><em><strong> red carpet,</strong></em><strong> el l&iacute;mite entre lo p&uacute;blico y lo privado es diferente</strong>. Ah&iacute; aparece el paparazzi, que te saca la foto cuando est&aacute;s en bolas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Insisto: &iquest;Difundir im&aacute;genes privadas es hacer cr&iacute;tica de arte?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Al blog te lo ten&eacute;s que tomar en el contexto del g&eacute;nero ir&oacute;nico, sat&iacute;rico, par&oacute;dico que maneja el blog en donde vos pasas a ser una excusa para hablar de otra cosa. Y en todo caso est&aacute; hasta bueno que te nombren.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero hubo fotos posteadas de personas que no est&aacute;n en &ldquo;la&rdquo; red carpet del &ldquo;mundo&rdquo; del &ldquo;arte&rdquo;, que son personajes menores de la industria.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mir&aacute; que todas las im&aacute;genes que uso son p&uacute;blicas, eh. <strong>Salvo, salvo, ojo, salvo las de aquellos que ejercen corrupci&oacute;n directa en el arte</strong>. Como (Mart&iacute;n) Churba, que entr&oacute; hace un mes y medio &ldquo;al arte&rdquo; y hace uso de sus privilegios de clase. Se dice &ldquo;artista&rdquo; pero s&oacute;lo plagia a Angela de la Cruz. Mal, encima.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Hackeos: Cañete dice que &quot;entraron&quot; a su computadora y le robaron material. otros creen que él borró posteos ofensivos."
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                Hackeos: Cañete dice que &quot;entraron&quot; a su computadora y le robaron material. otros creen que él borró posteos ofensivos.                            </span>
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        <strong>Te ofrezco disculpas, voy a insistir: sos el facilitador de im&aacute;genes que no han sido tomadas para ser difundidas. &iquest;Cu&aacute;l es el l&iacute;mite?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo paso cierto l&iacute;mite del <em>appropriateness</em> con personas que se paran en la <em>red carpet</em>. <strong>Si alguien se autodefine como persona p&uacute;blica, me da la autorizaci&oacute;n a que yo entre.</strong> Y ah&iacute; soy como un Robin Hood desubicado. Pero yo me hago cargo, ese es el punto. <strong>Hay un c&oacute;digo de &eacute;tica en el blog.</strong> Quien sea que me llame para pedirme que retire una nota o una foto, yo lo hago. El tema es que <strong>cuando me bloque&aacute;s, me invisibiliz&aacute;s y decid&iacute;s que soy un resentido y encarno &ldquo;el mal&rdquo; y no quer&eacute;s dialogar conmigo porque est&aacute;s a una altura supraterrestre y </strong><em><strong>coniceteada</strong></em><strong>... </strong>Bueno no me voy a enterar. Ahora te voy a decir una cosa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Te escucho.</strong>
    </p><p class="article-text">
        No lo voy a hacer m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Porque yo puedo estar de acuerdo o no con el intento de cancelaci&oacute;n que me hicieron esta semana. Pero siento que esto liber&oacute; un tipo de energ&iacute;a que era necesario que fuera liberada. Tambi&eacute;n <strong>creo que ya prob&eacute; mi punto.</strong> <strong>Yo hago una performance digital que se plantea como una intervenci&oacute;n del espacio p&uacute;blico</strong>. Yo hago pol&iacute;tica, en t&eacute;rminos muy amplios. Ya dije lo que ten&iacute;a que decir. El premio ya me lo gan&eacute;, ya todos saben que soy bueno escribiendo, ac&aacute;, all&aacute;... <strong>La guita del premio la rehice en dos d&iacute;as de venta de ejemplares.</strong> Para m&iacute; ya est&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Tambi&eacute;n &ldquo;ya est&aacute;&rdquo; ICAA?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tengo pensado iniciar acciones legales.<strong> Love Art Not people hace uso de la libertad de expresi&oacute;n protegida en los Estados Unidos, donde est&aacute; alojado el blog, por el </strong><em><strong>first amendment</strong></em>. Vamos a tener que analizar milim&eacute;tricamente hasta los tuits de quienes ganaron en el pasado. <strong>Vamos a juicio. Vamos a quitarle el premio a todos</strong>. En la parodia no hay literalidad. A m&iacute; nadie nunca me acus&oacute; de injurias. Legalmente no tengo denuncia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El cr&iacute;tico desconoce que hubo</strong>, al menos, <strong>una presentaci&oacute;n en el INADI contra su blog y una cautelar a favor del demandante en los Tribunales de Rosario</strong>. No s&oacute;lo dice ignorarlo, sino que se sorprende: &ldquo;&iquest;&iexcl;Qu&eacute;!? Eso es mentira. Una absoluta falsedad. <a href="https://loveartnotpeople.org/2021/01/17/la-justicia-desestima-el-pedido-de-monica-parisier-de-make-a-wish-contra-lanp-no-se-tratan-de-meras-injurias-sin-relacion-con-su-actividad-publica/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">S&oacute;lo M&oacute;nica Parisier hizo una presentaci&oacute;n y el juez la desestim&oacute;</a>&rdquo;. Ca&ntilde;ete, hijo de boxeador guaran&iacute;, un morocho de esos que, seg&uacute;n &eacute;l, tambi&eacute;n quedar&iacute;a afuera del club al que aspira. 
    </p><p class="article-text">
        <em>VDM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Victoria De Masi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/rodrigo-canete-macrismo-kirchnerismo_128_7394958.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 Apr 2021 12:34:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Rodrigo Cañete: "Argentina dejó de reírse de sí misma durante el kirchnerismo y el macrismo"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Rodrigo Cañete,Cultura de la cancelación,Arte]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Historia a contrapelo del arte argentino]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lecturas/historia-contrapelo-arte-argentino_1_7394427.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/29f47959-45bc-4c1b-8520-ebc05c8a9f43_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Historia a contrapelo del arte argentino"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En "Historia a contrapelo del arte argentino" (Sudamericana, 2021), Rodrigo Cañete lee esta historia desde la perspectiva de los traumas nacionales que encontraron expresión en su producción estética, en particular, visual. Aquí, parte de la introducción del libro.</p></div><p class="article-text">
        En esto, creo, podemos ponernos de acuerdo: al igual que el amor, una obra de arte abre un espacio entre nosotros y nuestras vidas, y nos deja respirar. Algunos han llamado a este espacio el &ldquo;aura&rdquo; de la obra de arte. Otros lo han considerado como aquello que permite diferenciar lo aut&eacute;ntico de lo falso. Est&aacute;n tambi&eacute;n quienes han cre&iacute;do que las im&aacute;genes son portales a otras dimensiones y quienes las han pensado como veh&iacute;culos para conocer insospechados resquicios de nuestra psiquis. Aunque durante el &uacute;ltimo siglo y medio se haya insistido en lo contrario, una obra de arte siempre ocurre dentro de cierto l&iacute;mite que define lo que est&aacute; fuera de lo que est&aacute; dentro de ella. En muchos casos, el l&iacute;mite es el marco, el pedestal, las paredes de la galer&iacute;a, el museo o la calle. En otros casos, sin embargo, el marco deviene un modo de negociar el adentro y el afuera de la obra para generar nuevos modos de relaci&oacute;n con el espectador.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ser otro es la experiencia que una gran obra de arte nos puede brindar. Salir de nuestra piel para que lo otro entre y nos muestre una manera diferente de ver el mundo es de lo que se trata el arte. Podemos creer que estamos en presencia de Dios y sentir que nos transformamos en &eacute;l. Incluso podemos llegar a ser el artista por un momento. Cuando experimentamos una buena obra de arte, sentimos que algo se&nbsp; mueve dentro de nosotros y que nos devuelve a un estado primigenio, preverbal. Al marcharnos de la galer&iacute;a o el museo, nos reencontramos con nosotros mismos como si hall&aacute;ramos a un medio hermano desconocido en un lugar extra&ntilde;o. La experiencia de una obra de arte puede acecharnos como un fantasma.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero el arte no solo nos devuelve a un estado originario; tambi&eacute;n genera fluidez. Los primeros pintores rupestres no se limitaron a dibujar sus b&uacute;falos como realmente eran, sino que lo hicieron con una determinada forma. Durante siglos, el aspecto est&eacute;tico ha hecho que nos detengamos frente a una obra de arte para contemplarla y rumiar acerca de ella. Precisamente, esta reacci&oacute;n ante la obra es lo que me propongo explorar en este libro, que busca ser un laboratorio de ideas para pensar c&oacute;mo analizar el arte argentino sin caer en la l&oacute;gica neutralizante de las instituciones ni abonar a una concepci&oacute;n de la imagen como simple ilustraci&oacute;n de los fen&oacute;menos del mundo social.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La experiencia de la obra de arte, sea un objeto o una acci&oacute;n, no termina cuando dejamos de mirarla. Su recuerdo permanece con nosotros, a la deriva, sin que sepamos d&oacute;nde ni cu&aacute;ndo acabar&aacute;. El arte nos demanda tiempo. Sin embargo, el mayor rival hoy es justamente la falta de tiempo y nuestra reducida capacidad para prestar atenci&oacute;n. Las distracciones infinitas en la pantalla titilante de los tel&eacute;fonos celulares son enemigas del arte, aunque algunos artistas hayan decidido tematizarlas en los &uacute;ltimos a&ntilde;os; lo son al menos del arte que nos invita a permanecer quietos y sentir con los ojos y con el cuerpo. En &eacute;pocas en las que la idea del tiempo ha cambiado hasta el punto de amenazar con convertirse en un eterno presente hiperconectivo, reeducarnos en la capacidad de mirar arte fue una de las principales motivaciones que he tenido para escribir este libro. En esta historia particular del arte argentino, entonces, la prioridad estar&aacute; puesta en las obras y en su an&aacute;lisis visual como mecanismo de aproximaci&oacute;n. Si bien esto puede ser algo obvio, no lo es. La mayor&iacute;a de lo que se ha escrito sobre el tema se focaliza en lo institucional, lo personal o lo sociol&oacute;gico, ignorando a la obra en s&iacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta es una &eacute;poca en que los artistas son evaluados seg&uacute;n su correcci&oacute;n pol&iacute;tica, incluso de manera retrospectiva y aun estando muertos. Vivimos en tiempos en los que aquello que se dice equivale a su significado. Tal vez la cuesti&oacute;n de la intencionalidad art&iacute;stica sea un buen lugar para comenzar. Pablo Picasso dijo que &eacute;l empezaba una pintura pensando que iba a hacer una cosa, pero enseguida se transformaba en algo completamente diferente. La voluntad del artista, al fin y al cabo, importa poco. Todos se preguntan al terminar una obra c&oacute;mo pueden haber hecho lo que hicieron. Sol&iacute;amos creer que por inspiraci&oacute;n divina. Lo cierto es que si bien la voluntad de Picasso import&oacute; poco al momento de hacer lo que hizo, nadie lo hizo como &eacute;l. La diferencia que &eacute;l establece es importante y es la que existe entre lo intencional y lo involuntario. El arte no es el resultado de lo intencional, sino de lo involuntario, y debemos tener esto presente en esta &eacute;poca de c&aacute;lculos de probabilidades y algoritmos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n moral es de fundamental importancia en este libro y en el &aacute;mbito de la cr&iacute;tica cultural ha habido dos posiciones respecto de si alguien moralmente reprobable puede ser considerado un buen artista. Por un lado, est&aacute;n quienes acusan a artistas y escritores de no hacerse cargo del esclavismo o colonialismo en el que sus personajes se desenvuelven. Por otro, hay quienes plantean que aun si este tipo de acusaci&oacute;n puede ser relevante desde un punto de vista pol&iacute;tico, es irrelevante desde una perspectiva art&iacute;stica. Henry James dijo que las cuestiones art&iacute;sticas remiten solo a cuestiones de ejecuci&oacute;n. Las cuestiones de moralidad son otro tema. Esto no significa que debamos reducir la apreciaci&oacute;n de la obra de arte a una cuesti&oacute;n de estilo, sino que, recordando a Picasso, la obra de arte es el triunfo de lo involuntario sobre lo intencional y, en definitiva, lo que importa es, precisamente, esa lucha. Aquellos que piensan as&iacute; creen que no es prerrogativa del espectador acusar al artista de colonialista, mis&oacute;gino,&nbsp; antisemita, etc&eacute;tera. Por poco que nos gusten esos artistas como personas, las suyas no ser&iacute;an ofensas contra el arte. Si esos artistas deciden expresar misoginia o antisemitismo, es su modo de elegir lo que es enjuiciable. Sin embargo, podr&iacute;a contraargumentarse que el riesgo de las lecturas que separan el arte de la decisi&oacute;n de ser racista, colonialista o mis&oacute;gino es que lo relegan a la pura forma y nos impiden usarlo como testimonio de un pasado de cuya experiencia podemos aprender para mejorar el futuro. &iquest;D&oacute;nde colocarse entre estos dos extremos en una &eacute;poca en que las discusiones se vuelven m&aacute;s y m&aacute;s acaloradas y el juicio precoz en las redes pende sobre nuestra cultura como una espada de Damocles? &iquest;Qu&eacute; debemos hacer? &iquest;Evitar la responsabilidad del contexto social refugi&aacute;ndonos en los aspectos formales del arte o comprometernos socialmente? Esta es, sin duda, una pregunta de dif&iacute;cil respuesta, tal vez imposible, pero este libro hace de este tipo de problemas su fuente de sentido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otra de las preguntas constitutivas de este libro es si se puede hablar de un arte argentino cuando los artistas incluidos oficialmente en nuestro Parnaso provienen, casi en su totalidad, de la ciudad de Buenos Aires y, en un menor n&uacute;mero, de la ciudad de Rosario. &iquest;A qu&eacute; se debe esta identificaci&oacute;n del arte nacional con el porte&ntilde;o? &iquest;C&oacute;mo llegamos a la naturalizaci&oacute;n de ese error y c&oacute;mo influye en nuestro sentido del gusto? &iquest;Sobre qu&eacute; base decimos que algo nos gusta o no? La cuesti&oacute;n moral es fundamental para esta reflexi&oacute;n sobre una historia del arte nacional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El libro comienza con una exploraci&oacute;n de lo que llamo el &ldquo;trauma fundacional&rdquo; del arte argentino, en el que se expresa la antinomia civilizaci&oacute;n-barbarie y la tensi&oacute;n entre ambos conceptos. Como veremos, durante el siglo XIX, la barbarie (o, al menos, algunas de sus formas) fue presentada est&eacute;ticamente bajo el signo de la civilizaci&oacute;n. Los primeros coleccionistas sab&iacute;an que el arte era un instrumento casi tan efectivo como las armas para lograr la disciplina de los pueblos y alcanzar el objetivo de la creaci&oacute;n de la naci&oacute;n. En este&nbsp; sentido, mi an&aacute;lisis est&aacute; atravesado por la discusi&oacute;n entre dos corrientes: la que acusa a los artistas de no hacerse cargo del esclavismo o colonialismo que representan en sus pinturas, y la que plantea la irrelevancia art&iacute;stica de esas acusaciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, me detendr&eacute; en el an&aacute;lisis de la figura del artista. Comprender a los artistas como seres humanos, nacidos en circunstancias espec&iacute;ficas y con tantas potencialidades como limitaciones, nos permite sacarlos de la categor&iacute;a de genios. El riesgo de humanizarlos es, desde ya, bajarlos del pante&oacute;n construido por aquellas instituciones que necesitaron canonizar sus propios h&eacute;roes para garantizar su propia subsistencia, fijando las lecturas de sus obras y eliminando lo que hace valioso al arte: su imprevisibilidad. Pero no son &uacute;nicamente personas de carne y hueso, sino tambi&eacute;n actores dentro de un entramado de transacciones de poder e influencias. Resulta interesante analizar los modos en que sus reputaciones son explotadas (tanto por otros como por ellos mismos) para la obtenci&oacute;n de ciertos fines: &iquest;por qu&eacute; Enio Iommi se autoproclam&oacute; hasta sus &uacute;ltimos d&iacute;as como un artista de vanguardia si dedic&oacute; la mayor parte de su carrera a la comercializaci&oacute;n de objetos <em>commodities </em>serializados? &iquest;Cu&aacute;l es el verdadero objeto art&iacute;stico de Marta Minuj&iacute;n, la imagen en tensi&oacute;n a punto de ser consumida, como muchas veces manifest&oacute;, o el aprovechamiento de contextos favorables para lograr m&aacute;s visibilidad? &iquest;Es productivo considerar a Antonio Berni como un artista nacional y popular?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otro eje de an&aacute;lisis ser&aacute; la relaci&oacute;n entre la obra &mdash;o el artista&mdash; y el espectador en el contexto de un pa&iacute;s marcado por la desaparici&oacute;n de los cuerpos, primero de miembros de pueblos originarios y un siglo m&aacute;s tarde, durante la d&eacute;cada de 1970, de j&oacute;venes militantes. Partiendo de la pregunta fundamental de para qu&eacute; sirve la pintura en la Argentina, me propongo explorar el rol del cuerpo en la nueva figuraci&oacute;n y la manera en que una cr&iacute;tica mujer, desde el exterior del pa&iacute;s, puso en cuesti&oacute;n como nadie antes el modelo de masculinidad dominante en el sistema art&iacute;stico argentino. Reflexionar&eacute; sobre las formas en las que la nueva imagen de Jorge Glusberg (y algunos de sus artistas representativos, como Guillermo Kuitca y Ana Eckell) trabaj&oacute; con el dolor provocado por la desaparici&oacute;n de personas durante la dictadura y su diferencia con las obras de otros artistas como Carlos Gorriarena, Carlos Alonso, Juan Carlos Castagnino y Ricardo Carpani, que transformaron su arte en un instrumento de acci&oacute;n pol&iacute;tica. Tambi&eacute;n me detendr&eacute; en figuras como la de Juan Carlos Dist&eacute;fano, que vio una oportunidad para repensar el lugar del arte en tiempos de tortura y la reproducci&oacute;n de la imagen como simulacro que sobreviene al advenimiento del tardocapitalismo en la obra de Nicola Constantino. Durante los a&ntilde;os del gobierno kirchnerista, por otra parte, se generaron las condiciones para que se incluyeran dentro del canon del arte argentino acciones est&eacute;ticas similares a las de <em>El siluetazo </em>de 1983, pero es importante analizar qui&eacute;nes las llevaron adelante y cu&aacute;les fueron sus motivaciones: el intento de institucionalizaci&oacute;n obliga a no perder de vista el contexto pol&iacute;tico y las significaciones que de este se desprenden.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una exploraci&oacute;n preliminar de la evoluci&oacute;n de la historia del arte abstracto argentino en el contexto global nos permitir&aacute; poner el foco en la emergencia de un mercado del arte latinoamericano en el hemisferio y de un pu&ntilde;ado de coleccionistas que aprovecharon las oportunidades del financiamiento privado por parte de los grandes bastiones del modernismo internacional (como el Museo de Arte Moderno de Nueva York [MoMA] o el Tate Modern) para alcanzar visibilidad global. Analizar&eacute; c&oacute;mo este fen&oacute;meno aliment&oacute; la consolidaci&oacute;n de un gusto privado por el arte abstracto sudamericano en el que los problemas sociales e individuales de los habitantes de la regi&oacute;n son, literalmente, ignorados. La pregunta por las causas y los efectos de la imposici&oacute;n de un determinado gusto y de cierta noci&oacute;n del arte latinoamericano ser&aacute; central en este libro. &iquest;Contra qu&eacute; otras nociones de arte latinoamericano compiten esos intentos privados? &iquest;Qu&eacute; consecuencias ha tenido este fen&oacute;meno en la producci&oacute;n de arte a nivel regional? En esta l&iacute;nea, me propongo reflexionar sobre los cruces entre el gusto dominante por una est&eacute;tica particular que llamar&eacute; &ldquo;desarrollista&rdquo; y la existencia de un c&iacute;rculo de arquitectos progresistas neoliberales que se presenta como meritocr&aacute;tico, pero que en realidad es nep&oacute;tico y tradicionalista. Explorar&eacute; la relaci&oacute;n entre este encumbramiento de la est&eacute;tica neodesarrollista en la d&eacute;cada de 1970 y la emergencia de una idea de creatividad art&iacute;stica entendida como la destreza para traducir ciertas preferencias subjetivas en valor de mercado a partir de la d&eacute;cada de 1990.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rodrigo Cañete]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lecturas/historia-contrapelo-arte-argentino_1_7394427.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 Apr 2021 12:27:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Historia a contrapelo del arte argentino]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Rodrigo Cañete]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Miedo y denuncias en la Justicia y el INADI: referentes del arte hablan sobre el acoso de Cañete]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/miedo-denuncias-justicia-inadi-referentes-arte-hablan-acoso-canete_1_7394532.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ce393658-180c-40df-ba8e-680767a92cc3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Miedo y denuncias en la Justicia y el INADI: referentes del arte hablan sobre el acoso de Cañete"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Es un calumniador serial y persistente", dijo una persona que fue varias veces mencionada en el blog del crítico de arte. Rodrigo Cañete protagonizó la controversia cultural de la semana.</p></div><p class="article-text">
        Publicaci&oacute;n de<strong> fotos y videos &iacute;ntimos</strong>, y de <strong>datos personales</strong>. Comentarios negativos sobre el aspecto de ciertas personas. Difusi&oacute;n de informaci&oacute;n falsa. <strong>Hostigamiento sistem&aacute;tico</strong> a un sujeto y a su entorno. <strong>Creaci&oacute;n de usuarios para acosar en redes sociales</strong>. Env&iacute;o de correos electr&oacute;nicos con intenci&oacute;n de <em><strong>hackeo</strong></em>. Incitaci&oacute;n al odio. <strong>Misoginia, machismo. Homofobia, transfobia, gordofobia...</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>De todo eso acusan a Rodrigo Ca&ntilde;ete</strong>, cr&iacute;tico de arte instalado en Londres, <strong>creador del blog Love Art Not People</strong>, y autor del libro <em><strong>Historia a contrapelo del arte argentino</strong></em> (Sudamericana), puesto a la venta el jueves 1&deg; abril, hace apenas una semana.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ca&ntilde;ete protagoniz&oacute; la controversia cultural de la semana: el lunes <strong>lo anunciaron como ganador del Premio Peter C. Marzio 2020</strong>, que otorga el Centro internacional para las artes de las Am&eacute;rica (ICAA) del Museo de Bellas Artes de Houston, por un trabajo acad&eacute;mico. <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/premio-arte-repudio_1_7379002.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La distinci&oacute;n gener&oacute; un gran rechazo en el colectivo del arte.</a>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El martes<strong> la instituci&oacute;n le retir&oacute; el premio</strong>: &ldquo;Tanto el ICAA como el Jurado de Concesi&oacute;n fueron informados acerca de otros escritos del Se&ntilde;or Ca&ntilde;ete que son incompatibles con las normas de uso en nuestra instituci&oacute;n. Bajo tales premisas el mencionado premio ha sido rescindido&rdquo;, indica el comunicado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Los otros escritos&rdquo; son los que Ca&ntilde;ete publica en Love Art Not People</strong>. <strong>elDiarioAR</strong> se puso en contacto con<strong> trece referentes del ambiente del arte y la cultura de Buenos Aires que fueron mencionados en ese blog</strong>. Son artistas, galeristas, curadores, cr&iacute;ticos de arte (como &eacute;l) y funcionarios p&uacute;blicos. La mayor&iacute;a prefiri&oacute; no hablar<strong> &ldquo;por temor a ser identificados y las represalias que puedan venir&rdquo;</strong>. Salvo dos excepciones, el resto acept&oacute; contar su experiencia pero con reserva de su identidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Fernando Farina</strong>, presidente de la <strong>Asociaci&oacute;n Argentina de Cr&iacute;ticos de Arte</strong>,<strong> demand&oacute; a Ca&ntilde;ete y a Google en 2013 por cuatro posteos publicados en su blog</strong>. En las publicaciones, Ca&ntilde;ete le adjudicaba ser parte de &ldquo;la mafia rosarina&rdquo;, una &iquest;met&aacute;fora? a la recurre el cr&iacute;tico de arte para referirse a los grupos que excluyen a artistas y los deja fuera de la industria. <strong>Farina tuvo sentencia a favor de parte de la Justicia. </strong>Los contenidos fueron <em>desindexados</em> (m&aacute;s simple: levantados de la web) y tampoco es posible encontrarlos a trav&eacute;s de buscadores alternativos.&nbsp;
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                    alt="Dos organizaciones emitieron comunicados de repudio."
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            <span class="title">
                Dos organizaciones emitieron comunicados de repudio.                            </span>
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        &ldquo;A Ca&ntilde;ete nunca lo vi en mi vida, no lo conozco personalmente. En aquel momento <strong>empez&oacute; a difamarme en el blog con mentiras, como a tantos otros colegas</strong>. Nosotros no pedimos que le retiren el premio ni queremos cancelarlo. Queremos exponer su violencia, una violencia que hoy es puesta en cuestionamiento&rdquo;, dijo Farina a <strong>elDiarioAR</strong>. El representa a una de las organizaciones que sali&oacute; a repudiar la distinci&oacute;n dada por ICAA.
    </p><p class="article-text">
        Pero <strong>Ca&ntilde;ete desconoce esa cautelar y tambi&eacute;n la presentaci&oacute;n que hizo ante el INADI, en 2013, un artista visual</strong>. &ldquo;Los comentarios que hizo son los mismos que escribe al d&iacute;a de hoy, s&oacute;lo que en ese momento eran m&aacute;s agresivos. <strong>Fobias a todo: a la comunidad gay, a los cuerpos no hegem&oacute;nicos, a las mujeres, a las diversidades&hellip;</strong> A los artistas no nos importa que critiquen nuestra obra. Nos molesta el bullying&rdquo;, dijo quien present&oacute; su reclamo al INADI. <strong>Los posteos que lo involucran ya no est&aacute;n disponibles.</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p  style=" margin: 12px auto 6px auto; font-family: Helvetica,Arial,Sans-serif; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 14px; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; -x-system-font: none; display: block;">   <a title="View Farina c&#x2F;Cañete y Google on Scribd" href="https://www.scribd.com/document/502327771/Farina-c-Canete-y-Google#from_embed"  style="text-decoration: underline;" >Farina c&#x2F;Cañete y Google</a> by <a title="View Victoria De Masi's profile on Scribd" href="https://www.scribd.com/user/290099246/Victoria-De-Masi#from_embed"  style="text-decoration: underline;" >Victoria De Masi</a> on Scribd</p><iframe class="scribd_iframe_embed" title="Farina c/Cañete y Google" src="https://es.scribd.com/embeds/502327771/content?start_page=1&view_mode=scroll&access_key=key-191zxD2TXg4gA72U0Cdh" data-auto-height="false" data-aspect-ratio="0.7068965517241379" scrolling="no" id="doc_13668" width="100%" height="600" frameborder="0"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>Me saqu&eacute; fotos con mi pareja en una situaci&oacute;n de intimidad y un d&iacute;a me avisan que est&aacute;n publicadas en su blog</strong>. Ped&iacute; a trav&eacute;s de otras personas que por favor las levantaran. Lo hizo, pero despu&eacute;s <strong>se ensa&ntilde;&oacute; conmigo</strong>. Escrib&iacute;a sobre m&iacute; de una manera muy agresiva, <strong>un acoso permanente</strong>. Lo bloque&eacute; de todos lados. A m&iacute; me hizo muy mal&rdquo;, dijo otra persona se&ntilde;alada en el blog de Ca&ntilde;ete.
    </p><p class="article-text">
        Otro testimonio: &ldquo;Durante cuatro a&ntilde;os, entre 2016 y 2019, Ca&ntilde;ete me hostig&oacute; con <strong>ep&iacute;tetos, falsedades, comentarios ofensivos y da&ntilde;inos</strong>. Primero a m&iacute;, despu&eacute;s a mi familia. Despu&eacute;s a mis amigos. Nadie entiende por qu&eacute; ni a t&iacute;tulo de qu&eacute; se mete con la sexualidad, la privacidad y la apariencia de las personas. <strong>Es un calumniador serial y persistente</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y otro testimonio: &ldquo;Se meti&oacute; en el correo electr&oacute;nico de muchas personas. <strong>Crea usuarios falsos que comentan con nombres de personas reales</strong>. Temo por mi vida, porque lleg&oacute; a publicar la direcci&oacute;n en la que vivo. Somos muchos los que desde hace a&ntilde;os sentimos miedo. Es transf&oacute;bico&hellip; &iquest;qu&eacute; pasa si le pegan a alguien que es mencionado en su blog con posteos violentos? <strong>Pas&oacute; de ser un cr&iacute;tico picante a meterse con el cuerpo de las personas</strong>&rdquo;. Sobre los usuarios falsos, la escritora Paola Caracciolo, conocida como Pola Oloixarac, tuite&oacute;:
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1380190185128927235?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        <strong>Gustavo Bruzzone</strong>, juez y coleccionista de arte, tambi&eacute;n mencionado en el blog de Ca&ntilde;ete, habla de <strong>&ldquo;bola negra&rdquo;</strong>, la forma en la que se admit&iacute;an nuevos integrantes en un club hace un siglo: si alg&uacute;n socio depositaba una bola negra, el aspirante quedaba eliminado. Una manera de decir &ldquo;a este no lo quiero entre nosotros&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que le hicieron a Ca&ntilde;ete es meterle &lsquo;la bola negra&rsquo;. Ca&ntilde;ete gener&oacute; un mont&oacute;n de odio en un sector extendido de gente, porque su necesidad de herir ofendi&oacute; a much&iacute;simas personas. <strong>Con su literatura de la injuria, se gan&oacute; el rencor de gente a la que agravia. Un tipo inteligente, que escribe bien, pero de una torpeza&hellip;</strong>&rdquo;, dice Bruzzone a <strong>elDiarioAR</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El texto que gan&oacute;</strong>, en principio, el Peter C. Marzio 2020 no fue publicado por la instituci&oacute;n que lo distingui&oacute;. Pero el<em> </em><em><strong>.pdf</strong></em><strong> circula por mail y por WhatsApp. Incluso fue posteado por Ca&ntilde;ete en su blog y luego eliminado</strong>. Bruzzone tuvo acceso al <em>paper</em> y lo celebra: &ldquo;Que el trabajo est&eacute; disponible para leer me pone contento, porque indica que<strong> no hay censura</strong>. Su investigaci&oacute;n no es &lsquo;pol&eacute;mica&rsquo;, es oblicua. S<strong>e lo quitaron (al premio) porque la persona que lo gan&oacute; no puede ser la misma que publica agravios</strong>. A m&iacute; no me importa que hable de m&iacute; en su blog, porque tambi&eacute;n est&aacute; en juego la libertad de expresi&oacute;n. Ahora, <strong>toda esta discusi&oacute;n a &eacute;l lo beneficia</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>VDM&nbsp; </em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Victoria De Masi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/miedo-denuncias-justicia-inadi-referentes-arte-hablan-acoso-canete_1_7394532.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 Apr 2021 12:27:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura de la cancelación,Arte,Rodrigo Cañete]]></media:keywords>
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