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Miedo y denuncias en la Justicia y el INADI: referentes del arte hablan sobre el acoso de Cañete

"Red carpet", una de las secciones del blog de Cañete.

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Publicación de fotos y videos íntimos, y de datos personales. Comentarios negativos sobre el aspecto de ciertas personas. Difusión de información falsa. Hostigamiento sistemático a un sujeto y a su entorno. Creación de usuarios para acosar en redes sociales. Envío de correos electrónicos con intención de hackeo. Incitación al odio. Misoginia, machismo. Homofobia, transfobia, gordofobia...

De todo eso acusan a Rodrigo Cañete, crítico de arte instalado en Londres, creador del blog Love Art Not People, y autor del libro Historia a contrapelo del arte argentino (Sudamericana), puesto a la venta el jueves 1° abril, hace apenas una semana. 

Cañete protagonizó la controversia cultural de la semana: el lunes lo anunciaron como ganador del Premio Peter C. Marzio 2020, que otorga el Centro internacional para las artes de las América (ICAA) del Museo de Bellas Artes de Houston, por un trabajo académico. La distinción generó un gran rechazo en el colectivo del arte. 

El martes la institución le retiró el premio: “Tanto el ICAA como el Jurado de Concesión fueron informados acerca de otros escritos del Señor Cañete que son incompatibles con las normas de uso en nuestra institución. Bajo tales premisas el mencionado premio ha sido rescindido”, indica el comunicado. 

“Los otros escritos” son los que Cañete publica en Love Art Not People. elDiarioAR se puso en contacto con trece referentes del ambiente del arte y la cultura de Buenos Aires que fueron mencionados en ese blog. Son artistas, galeristas, curadores, críticos de arte (como él) y funcionarios públicos. La mayoría prefirió no hablar “por temor a ser identificados y las represalias que puedan venir”. Salvo dos excepciones, el resto aceptó contar su experiencia pero con reserva de su identidad.

Fernando Farina, presidente de la Asociación Argentina de Críticos de Arte, demandó a Cañete y a Google en 2013 por cuatro posteos publicados en su blog. En las publicaciones, Cañete le adjudicaba ser parte de “la mafia rosarina”, una ¿metáfora? a la recurre el crítico de arte para referirse a los grupos que excluyen a artistas y los deja fuera de la industria. Farina tuvo sentencia a favor de parte de la Justicia. Los contenidos fueron desindexados (más simple: levantados de la web) y tampoco es posible encontrarlos a través de buscadores alternativos. 

“A Cañete nunca lo vi en mi vida, no lo conozco personalmente. En aquel momento empezó a difamarme en el blog con mentiras, como a tantos otros colegas. Nosotros no pedimos que le retiren el premio ni queremos cancelarlo. Queremos exponer su violencia, una violencia que hoy es puesta en cuestionamiento”, dijo Farina a elDiarioAR. El representa a una de las organizaciones que salió a repudiar la distinción dada por ICAA.

Pero Cañete desconoce esa cautelar y también la presentación que hizo ante el INADI, en 2013, un artista visual. “Los comentarios que hizo son los mismos que escribe al día de hoy, sólo que en ese momento eran más agresivos. Fobias a todo: a la comunidad gay, a los cuerpos no hegemónicos, a las mujeres, a las diversidades… A los artistas no nos importa que critiquen nuestra obra. Nos molesta el bullying”, dijo quien presentó su reclamo al INADI. Los posteos que lo involucran ya no están disponibles.

Farina c/Cañete y Google by Victoria De Masi on Scribd

Me saqué fotos con mi pareja en una situación de intimidad y un día me avisan que están publicadas en su blog. Pedí a través de otras personas que por favor las levantaran. Lo hizo, pero después se ensañó conmigo. Escribía sobre mí de una manera muy agresiva, un acoso permanente. Lo bloqueé de todos lados. A mí me hizo muy mal”, dijo otra persona señalada en el blog de Cañete.

Otro testimonio: “Durante cuatro años, entre 2016 y 2019, Cañete me hostigó con epítetos, falsedades, comentarios ofensivos y dañinos. Primero a mí, después a mi familia. Después a mis amigos. Nadie entiende por qué ni a título de qué se mete con la sexualidad, la privacidad y la apariencia de las personas. Es un calumniador serial y persistente”.

Y otro testimonio: “Se metió en el correo electrónico de muchas personas. Crea usuarios falsos que comentan con nombres de personas reales. Temo por mi vida, porque llegó a publicar la dirección en la que vivo. Somos muchos los que desde hace años sentimos miedo. Es transfóbico… ¿qué pasa si le pegan a alguien que es mencionado en su blog con posteos violentos? Pasó de ser un crítico picante a meterse con el cuerpo de las personas”. Sobre los usuarios falsos, la escritora Paola Caracciolo, conocida como Pola Oloixarac, tuiteó:

Gustavo Bruzzone, juez y coleccionista de arte, también mencionado en el blog de Cañete, habla de “bola negra”, la forma en la que se admitían nuevos integrantes en un club hace un siglo: si algún socio depositaba una bola negra, el aspirante quedaba eliminado. Una manera de decir “a este no lo quiero entre nosotros”. 

“Lo que le hicieron a Cañete es meterle ‘la bola negra’. Cañete generó un montón de odio en un sector extendido de gente, porque su necesidad de herir ofendió a muchísimas personas. Con su literatura de la injuria, se ganó el rencor de gente a la que agravia. Un tipo inteligente, que escribe bien, pero de una torpeza…”, dice Bruzzone a elDiarioAR.

El texto que ganó, en principio, el Peter C. Marzio 2020 no fue publicado por la institución que lo distinguió. Pero el .pdf circula por mail y por WhatsApp. Incluso fue posteado por Cañete en su blog y luego eliminado. Bruzzone tuvo acceso al paper y lo celebra: “Que el trabajo esté disponible para leer me pone contento, porque indica que no hay censura. Su investigación no es ‘polémica’, es oblicua. Se lo quitaron (al premio) porque la persona que lo ganó no puede ser la misma que publica agravios. A mí no me importa que hable de mí en su blog, porque también está en juego la libertad de expresión. Ahora, toda esta discusión a él lo beneficia”.

VDM 

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