<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Depresión]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/depresion/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Depresión]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiarioar.com/rss/category/tag/1033477/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[“Deberías alegrarte”: el silencio y el estigma detrás de las mujeres que sufren depresión postparto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/deberias-alegrarte-silencio-estigma-detras-mujeres-sufren-depresion-postparto_1_13140121.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/17a90ad2-a933-4261-b25c-f217ea79673e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“Deberías alegrarte”: el silencio y el estigma detrás de las mujeres que sufren depresión postparto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A pesar de la prevalencia de esta enfermedad, la depresión postparto sigue rodeada de estigma, desconocimiento y poca atención del sistema de salud, lo que deja a muchas mujeres sin diagnóstico y sin ayuda, un fenómeno que la periodista Diana Oliver documenta en su libro 'Deberías alegrarte'.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;No entend&iacute;a qu&eacute; me pasaba. Sent&iacute;a que deb&iacute;a estar feliz pero no lo estaba y eso me avergonzaba&rdquo;. Hace casi dos a&ntilde;os que Luc&iacute;a, de 34 a&ntilde;os, dio a luz a su hija. Esa etapa de la vida, que se proyecta siempre como un momento lleno de felicidad, sin claroscuros, solo amor y alegr&iacute;a, fue para ella algo muy distinto. &ldquo;Ten&iacute;a un sentimiento de soledad muy profundo, sent&iacute;a mucha exigencia, lloraba mucho, estaba muy triste, no ten&iacute;a ganas de nada&rdquo;, relata Luc&iacute;a, cuya profesi&oacute;n, partera, la ayud&oacute; y la perjudic&oacute; al mismo tiempo a la hora de atravesar lo que le suced&iacute;a. La perjudic&oacute; porque sinti&oacute; que las expectativas sobre ella eran a&uacute;n mayores -si era partera, sabr&iacute;a hacerlo todo-, y la ayud&oacute; porque pudo ponerle nombre a lo que le estaba pasando: <strong>ten&iacute;a una depresi&oacute;n postparto</strong>.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de la prevalencia de esta enfermedad (la OMS calcula que al menos una de cada 10 mujeres la sufre durante el primer a&ntilde;o tras dar a luz, aunque algunos estudios elevan esa cifra hasta el 30% de las madres), la depresi&oacute;n postparto sigue rodeada de estigma, desconocimiento y poca atenci&oacute;n del sistema de salud. La periodista <strong>Diana Oliver</strong> acaba de publicar <em>Deber&iacute;as alegrarte. Lo que no se cuenta de la depresi&oacute;n posparto</em> (Altamarea), un libro en el que hay investigaci&oacute;n, narraci&oacute;n, ciencia y memoria para indagar sobre esta experiencia frecuente pero invisibilizada y todav&iacute;a desatendida.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las mujeres que lo cuentan relatan c&oacute;mo se minusvalora su sentir. Escuchan mucho eso de 'es normal' o 'se pasar&aacute;', 'es el caos hormonal', 'pero tu hijo est&aacute; sano' o 'todo sali&oacute; bien, deber&iacute;as alegrarte' y, aunque se diga sin malicia, esas frases minusvaloran un malestar que les cost&oacute; mucho expresar. Por otro lado, muchas no lo cuentan en el momento, sino a posteriori, incluso much&iacute;simos a&ntilde;os despu&eacute;s, cuando sus hijos tienen 30, y te dicen que siguieron adelante como pudieron&rdquo;, afirma Oliver, que subraya el infradiag&oacute;stico que existe a&uacute;n de esta enfermedad. Muchas de las mujeres con las que habl&oacute; para su libro nunca tuvieron delante a un profesional de la salud que les confirmara un diagn&oacute;stico, no solo por la dificultad para relatar lo que les suced&iacute;a sino por la carencia de recursos sanitarios para atender esta dolencia.
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;qu&eacute; es una depresi&oacute;n postparto? &ldquo;Es un estado depresivo con cierta sintomatolog&iacute;a que puede iniciarse ya en el &uacute;ltimo trimestre de gestaci&oacute;n pero que es frecuente que se vaya desarrollando en las primeras semanas tras el parto. Hay tristeza, desinter&eacute;s por las cosas, falta de ilusi&oacute;n, imposibilidad o dificultad de disfrutar del d&iacute;a a d&iacute;a, culpa, puede haber insomnio, mucha ansiedad o dificultades&nbsp;de alimentaci&oacute;n&rdquo;, explica la psiquiatra <strong>Llu&iuml;sa Garc&iacute;a-Esteve</strong> que hasta su reciente jubilaci&oacute;n era la jefa de la Unidad de Salud Mental Perinatal del Hospital Cl&iacute;nic de Barcelona, una iniciativa pionera; apenas existen departamentos as&iacute; en Espa&ntilde;a. Garc&iacute;a-Esteve especifica que la depresi&oacute;n postparto afecta al funcionamiento de la mujer en su d&iacute;a a d&iacute;a y como madre y que no puede entenderse como una depresi&oacute;n al uso puesto que est&aacute; estrechamente relacionada con los cambios que implican un embarazo, un parto y un puerperio.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">&quot;Se ha mejorado algo, hay unidades y programas en algunos hospitales, en distintas ciudades se fueron montando dispensarios... pero en general se abrieron más por el propio interés de las propias profesionales que porque las autoridades sanitarias hayan puesto atención e inversión&quot;, cuestiona García Esteve, que reclama presupuesto y programas especializados</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Estuvo totalmente invisibilizada&nbsp;y maltratada, no se le hizo caso&rdquo;, resume la psiquiatra. Si bien en los &uacute;ltimos a&ntilde;os son m&aacute;s las iniciativas en hospitales y centros de salud para detectar y acompa&ntilde;ar a las mujeres que puedan padecer esta dolencia, la atenci&oacute;n est&aacute; muy lejos de ser sistem&aacute;tica y depender&aacute;, m&aacute;s bien, del lugar donde viva la madre reciente y del centro que le corresponda. &ldquo;Se mejor&oacute; algo, hay unidades y programas en algunos hospitales, en distintas ciudades se montaron dispensarios... pero en general se abrieron m&aacute;s por el propio inter&eacute;s de las propias profesionales que porque las autoridades sanitarias hayan puesto atenci&oacute;n&nbsp;e inversi&oacute;n&rdquo;, cuestiona Garc&iacute;a-Esteve, que reclama presupuesto y programas especializados. 
    </p><p class="article-text">
        La experta subraya que no se trata de un asunto meramente hormonal. Lo confirma Diana Oliver, que en su retrato de la depresi&oacute;n postparto cuenta que lejos de ser una cuesti&oacute;n f&iacute;sica y hormonal, &ldquo;hay que tener en cuenta una mirada ecosist&eacute;mica&rdquo; en la que influye la biograf&iacute;a personal, traumas de la infancia, problemas familiares, sufrir o haber sufrido violencia, as&iacute; como el contexto econ&oacute;mico, material y personal. Las circunstancias en las que se desarrolla el parto tienen tambi&eacute;n mucho que ver: una investigaci&oacute;n hecha en Espa&ntilde;a descubri&oacute; que haber sufrido violencia obst&eacute;trica o que el beb&eacute; haya necesitado ingreso en una unidad de terapia intensiva aumenta el riesgo de que una madre desarrolle depresi&oacute;n postparto.
    </p><h2 class="article-text">Ser la madre ideal</h2><p class="article-text">
        Luc&iacute;a, partera en la sanidad p&uacute;blica andaluza, confirma la falta de atenci&oacute;n a la salud mental de las madres recientes. &ldquo;No se les pregunta o no se profundiza en eso, te interes&aacute;s por los puntos, por la episiotom&iacute;a, por el pecho, por el parto, ves si hay alg&uacute;n problema fisiol&oacute;gico... en media hora como mucho ves a madre y beb&eacute;, las consultas masificadas no ayudan&rdquo;, resume. Por experiencia propia sabe, adem&aacute;s, que preguntar '&iquest;qu&eacute; tal?' no es suficiente: los sentimientos complejos y contradictorios que puede estar experimentando una mujer con esta dolencia son dif&iacute;ciles de sacar a la luz sin tiempo ni una exploraci&oacute;n en profundidad.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Diana Oliver destaca el peso de los estereotipos y las expectativas sobre la maternidad en la salud mental de las madres. &quot;Tienen un peso enorme. Se derribaron muchas imágenes en torno a la maternidad o a cómo ser una buena madre, pero ahora hay otros estándares sobre ser la madre ideal&quot;, dice la autora de Deberías alegrarte, que ve en las redes sociales un enorme y peligroso altavoz para la idealización de la maternidad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Porque la culpa y la verg&uuml;enza que sent&iacute;a Luc&iacute;a no le dejaba apenas pronunciar palabra sobre lo que le suced&iacute;a. &ldquo;No busqu&eacute; ayuda, pens&eacute; que pasar&iacute;a. Por mi profesi&oacute;n y los conocimientos que ten&iacute;a pensaba que no pod&iacute;a estar pas&aacute;ndome eso&rdquo;, recuerda. Su parto fue lo contrario a lo que ella anhelaba: una ces&aacute;rea. Y su lactancia, un suplicio, hasta el punto que tuvo que abandonar la idea de dar el pecho en exclusiva. No poder cumplir con su plan ideal y con lo que se esperaba de ella, la derrumb&oacute;: &ldquo;Sent&iacute; mucha autoexigencia&nbsp;para conseguir dar el pecho, ten&iacute;a un nivel de estr&eacute;s muy alto, estaban los comentarios externos...&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Diana Oliver destaca el peso de los estereotipos y las expectativas sobre la maternidad en la salud mental de las madres. &ldquo;Tienen un peso enorme. Se derribaron muchas im&aacute;genes en torno a la maternidad o a c&oacute;mo ser una buena madre, pero ahora hay otros est&aacute;ndares sobre ser la madre ideal&rdquo;, dice la autora de<em> Deber&iacute;as alegrarte</em>, que ve en las redes sociales un enorme y peligroso altavoz para la idealizaci&oacute;n de la maternidad. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando hace quince a&ntilde;os empezaron los blogs de maternidad se hablaba en primera persona y hab&iacute;a una sensaci&oacute;n de comunidad, de compartir experiencias, de sentirte parecida o acompa&ntilde;ada, ve&iacute;as un punto de normalidad. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, con las redes sociales, hubo un cambio y se generan expectativas muy altas sobre la recuperaci&oacute;n del posparto, sobre c&oacute;mo afrontar la maternidad, c&oacute;mo criar, las cosas que vas a poder hacer con tus hijos... Y eso te influye porque vos est&aacute;s en tu postparto despeluchada o perdida, y no entend&eacute;s por qu&eacute; esas mujeres pueden hacer todo eso y vos no&rdquo;, comenta Oliver. 
    </p><p class="article-text">
        Luc&iacute;a tambi&eacute;n siente que el &ldquo;nivel de exigencia&rdquo; que hay en la sociedad sobre las mujeres, tambi&eacute;n cuando se convierten en madres, impacta en su salud mental. En <em>Deber&iacute;as alegrarte</em> aparece la pensadora <strong>Casilda Rodrig&aacute;&ntilde;ez Bustos</strong>, que reflexiona sobre c&oacute;mo el patriarcado y su imposici&oacute;n de un modelo de madre ideal &ldquo;pueden generar un malestar profundo en las mujeres&rdquo; que deriva en culpa, autoexigencia, y desconexi&oacute;n con una misma y con su criatura.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Pens&eacute; en desaparecer&rdquo;</h2><p class="article-text">
        La fot&oacute;grafa <strong>Carol Renaux</strong> nunca obtuvo un diagn&oacute;stico de depresi&oacute;n postparto pero, a&ntilde;os despu&eacute;s de haber parido a su tercer hijo, tiene claro que eso es lo que vivi&oacute; en sus tres puerperios. Con su primera hija tuvo un &ldquo;parto horrible&rdquo;. &ldquo;A posteriori supe que eso era violencia obst&eacute;trica. Determin&oacute; mucho mi posparto y mi relaci&oacute;n con la ni&ntilde;a. Nada m&aacute;s llegar a casa, sent&iacute; terror de quedarme sola con ella, de que le pasara algo malo, de que muriera por muerte s&uacute;bita, y peor a&uacute;n, de que yo pudiera hacerle algo malo, ten&iacute;a&nbsp;muchos pensamientos intrusivos, miedo de ahogarla en la ba&ntilde;era, de pegarle, de tirarla por la ventana...&rdquo;, cuenta. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La fotógrafa Carol Renaux vivía en una alerta constante que le impedía dormir con normalidad y le generaba tristeza: &quot;Lo comenté con mi pareja, él quiso quitarle imporancia, que si era la bajada hormonal, que si era mi primera experiencia... No lo consulté con ningún profesional, la partera no me hacía caso. Ni bien pude me reincorporé a mi trabajo e hice como que no hubiera pasado nada</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Sus s&iacute;ntomas sobrepasaban claramente lo que se ha llamado <em>maternity blues </em>o disforia posparto, un estado, explica la psiquiatra Llu&iuml;sa Garc&iacute;a-Esteve, que afecta hasta el 70% de las madres recientes y que est&aacute; relacionado con los cambios hormonales bruscos. Su duraci&oacute;n es, sin embargo, mucho m&aacute;s acotada en el tiempo y suele suceder durante unos d&iacute;as tras el parto.
    </p><p class="article-text">
        Renaux viv&iacute;a en una alerta constante que le imped&iacute;a dormir con normalidad y le generaba tristeza: &ldquo;Lo coment&eacute; con mi pareja, &eacute;l quiso quitarle importancia, que si era la bajada hormonal, que si era mi primera experiencia... No lo consult&eacute; con ning&uacute;n profesional, la partera no me hac&iacute;a caso. Ni bien pude me reincorpor&eacute; a mi trabajo e hice como que no hubiera pasado nada&rdquo;. La historia se repiti&oacute; tras su segundo y tercer embarazo. Aunque fueron muy diferentes al primero, Renaux volvi&oacute; a experimentar s&iacute;ntomas similares. Ella, adem&aacute;s, hab&iacute;a cambiado de hospital y buscado ayuda, aunque fue insuficiente.
    </p><p class="article-text">
        El miedo -a la vulnerabilidad, a no tener el control, a la muerte, a no conseguir sacar adelante su maternidad- es un sentimiento frecuente en las madres recientes pero que, en el caso de la depresi&oacute;n postparto o del trastorno de ansiedad postparto, otra dolencia espec&iacute;fica que cursa con s&iacute;ntomas depresivos, se vuelve abrumador.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mi partera&nbsp;y un grupo de posparto me ayudaron mucho. Aun as&iacute;, la partera me dec&iacute;a que no me pod&iacute;a ayudar m&aacute;s, que no hab&iacute;a&nbsp;ninguna unidad perinatal, ning&uacute;n sitio al que me pudiera remitir, lo ten&iacute;a que hacer por mi cuenta, por privado&rdquo;, prosigue Renaux. En su tercer posparto, los s&iacute;ntomas escalaron hacia reacciones agresivas e ideas suicidas: &ldquo;Pens&eacute; que solo ten&iacute;a que seguir para darle la teta y luego desaparecer, pens&eacute; en hacer un seguro de vida para cuando yo no estuviera&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Su partera la anim&oacute; a canalizar su proceso a trav&eacute;s del arte y ella, fot&oacute;grafa, document&oacute; ese tercer posparto en un proyecto, <em>Pu&eacute;rpera</em>, con el que ahora hace exposiciones y ayuda a otras mujeres. &ldquo;Creo que ese proyecto me salv&oacute; la vida&rdquo;, subraya Renaux, cuyo relato refleja un periplo para ser atendida, diagnosticada y tratada que nunca tuvo resultado.
    </p><h2 class="article-text">Cribados de detecci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        La psiquiatra Llu&iuml;sa Garc&iacute;a-Esteve defiende que, sin cribados de detecci&oacute;n en el posparto, las depresiones en este periodo pasan inadvertidas. Esos cribados detectan a las mujeres que est&aacute;n en riesgo de sufrir una y permitir&iacute;an derivarlas a atenci&oacute;n especializada, aunque hoy sea escasa. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El miedo -a la vulnerabilidad, a no tener el control, a la muerte, a no conseguir sacar adelante su maternidad- es un sentimiento frecuente en las madres recientes pero que, en el caso de la depresión postparto o del trastorno de ansiedad postparto, otra dolencia específica que cursa con síntomas depresivos, se vuelve abrumador</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Muchas madres ni siquiera consultan con los servicios de atenci&oacute;n primaria porque ni siquiera creen que puedan estar deprimidas, sino que piensan que quiz&aacute; es normal; por la adaptaci&oacute;n, el estr&eacute;s del posparto; incluso se culpan porque sienten que ellas no son buenas madres&rdquo;, dice la experta en el libro. &ldquo;No se puede pensar en una atenci&oacute;n a la salud mental de las madres sin tener en cuenta al beb&eacute;&rdquo;, puntualiza Garc&iacute;a-Esteve, que explica que los tratamientos no deber&iacute;an incluir la separaci&oacute;n madre-hijo salvo en casos extremos en los que haya un riesgo real e inminente para el bienestar de una u otro. En pa&iacute;ses como Reino Unido, Francia o Canad&aacute;, cuenta Diana Oliver en su libro, existen programas de salud mental perinatal en hospitales con unidades madre-beb&eacute;. Pero para eso, primero, debe existir una unidad de salud mental perinatal. 
    </p><p class="article-text">
        A pesar de los matices de cada experiencia, Diana Oliver ve un punto en com&uacute;n muy claro: la soledad. &ldquo;Todas comparten la soledad enorme que sintieron, una falta de escucha tremenda por parte de parejas, familias, entornos, profesionales de la salud... y mucho malestar por ello&rdquo;. La periodista insiste en la necesidad de poner sobre la mesa recursos especializados, formaci&oacute;n para profesionales y un plan nacional que incluya los cribados. &ldquo;Hay que visibilizar la depresi&oacute;n postparto y atenderla. Y tener en cuenta que, adem&aacute;s del estigma que sigue teniendo la enfermedad mental en s&iacute;, en el caso de la depresi&oacute;n postparto, al juntarse con la maternidad y esas ideas de lo que debe ser una buena madre, aumenta y hace todav&iacute;a m&aacute;s dif&iacute;cil que las mujeres lo cuenten y que se les ofrezca ayuda&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/deberias-alegrarte-silencio-estigma-detras-mujeres-sufren-depresion-postparto_1_13140121.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Apr 2026 09:25:02 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/17a90ad2-a933-4261-b25c-f217ea79673e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="3138150" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/17a90ad2-a933-4261-b25c-f217ea79673e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3138150" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[“Deberías alegrarte”: el silencio y el estigma detrás de las mujeres que sufren depresión postparto]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/17a90ad2-a933-4261-b25c-f217ea79673e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Maternidad,Puerperio,Depresión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mar Cabra, la periodista que ganó un Pulitzer pero renunció a vivir para el trabajo: “Sentí el vacío y la soledad”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mar-cabra-periodista-gano-pulitzer-renuncio-vivir-trabajar-senti-vacio-soledad_1_13086129.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/10d53f72-8960-4ee4-87b1-614887b04752_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mar Cabra, la periodista que ganó un Pulitzer pero renunció a vivir para el trabajo: “Sentí el vacío y la soledad”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La periodista, que contribuyó a destapar los Panamá Papers, tuvo que abandonar su vocación debido al ‘burnout’ y la depresión. En ‘Vivir a jornada completa’ reconstruye su caída y propone una forma distinta de trabajar, pensar y vivir en un mundo hiperconectado</p><p class="subtitle">Si te sentís al borde del colapso, tomá nota: 14 mitos y verdades sobre el 'burnout'
</p></div><p class="article-text">
        Un d&iacute;a todo dej&oacute; de tener sentido. <strong>Mar Cabra</strong> hab&iacute;a llegado a lo m&aacute;s alto del periodismo. Formaba parte del equipo internacional del <a href="https://www.icij.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ICIJ</a> que hab&iacute;a destapado los<a href="https://www.eldiarioar.com/mundo/fuente-anonima-panama-papers-rompe-silencio-offshore-financian-ejercito-ruso-son-permiten-mate-civiles-ucrania_1_9191539.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Panam&aacute; Papers</a> una de las mayores investigaciones period&iacute;sticas de la historia.<strong> Pero lo que deb&iacute;a ser la culminaci&oacute;n de una carrera laboral se convirti&oacute; en otra cosa. Algo que no encaja en el relato del &eacute;xito que nos han contado.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os, Cabra encarn&oacute; la frase: &ldquo;Si trabaj&aacute;s en lo que te apasiona no sentir&aacute;s que trabajas ni un d&iacute;a de tu vida&rdquo;. Hoy, revisa esta frase con una enorme distancia cr&iacute;tica. &ldquo;Siempre digo que esa expresi&oacute;n es tramposa porque solo es medio verdad, le falta una parte que a alguien se le olvid&oacute; incorporar que es &lsquo;pero no olvides cuidarte en el camino&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En su caso, que explica ampliamente en su &uacute;ltimo libro <a href="https://www.planetadelibros.com.ar/autor/mar-cabra/000066239" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Vivir a jornada completa</em></a>. <em>Un camino hacia una forma m&aacute;s sana de trabajar</em> (Temas de Hoy, 2026), esa segunda parte de la frase nunca lleg&oacute;. O lo hizo demasiado tarde. Era joven, su trabajo le apasionaba y sent&iacute;a que estaba haciendo historia. &ldquo;Trabajaba 16 horas al d&iacute;a durante semanas seguidas, sin fines de semana y porque yo quer&iacute;a. El trabajo era mi vida y mi vida no ten&iacute;a nada m&aacute;s que trabajo&rdquo;, recuerda.
    </p><p class="article-text">
        Su cuerpo empez&oacute; a enviar se&ntilde;ales. Ella no supo leerlas. En 2014, tras una investigaci&oacute;n previa a la de los Panam&aacute; Papers, <a href="https://www.eldiario.es/temas/luxleaks/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">LuxLeaks</a>, la periodista acab&oacute; ingresada en un hospital de Filipinas, donde finalmente perdi&oacute; un ovario.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A principios de 2015, tras acabar el trabajo de los <a href="https://www.eldiario.es/temas/swiss-leaks/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Swiss Leaks</a>, pudo irse unos d&iacute;as de vacaciones, pero con graves problemas de tiroides. &ldquo;No sab&iacute;a interpretar todas esas se&ntilde;ales&rdquo;, reconoce. &ldquo;Cre&iacute;a que simplemente era mala suerte&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero tras publicar en 2016 las investigaciones sobre los negocios de la firma de abogados paname&ntilde;a Mossack Fonseca, que destaparon una red global de sociedades opacas usadas por pol&iacute;ticos y grandes fortunas, la vida de Mar comenz&oacute; a tambalearse de verdad.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Trabajaba 16 horas al día durante semanas seguidas, sin fines de semana y porque yo quería. El trabajo era mi vida y mi vida no tenía nada más que trabajo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando llegu&eacute; a la cima sent&iacute; el eco del vac&iacute;o y la soledad, y me dije, <em>&lsquo;wow,</em> esto no era lo que yo esperaba&rsquo;, yo esperaba sentir una felicidad plena&rdquo;. Pero no fue as&iacute;. La depresi&oacute;n y un intenso s&iacute;ndrome de <em>burnout</em> le hicieron abandonarlo todo porque no pod&iacute;a m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Dejar el periodismo implic&oacute; atravesar un duelo complejo. &ldquo;Sal&iacute; con much&iacute;sima frustraci&oacute;n y tristeza del ICIJ&rdquo;, recuerda. Pero la decisi&oacute;n era una necesidad: &ldquo;Sent&iacute;a que lo estaba haciendo empujada por la necesidad de sobrevivir&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo se construye el <em>burnout</em></h2><p class="article-text">
        El relato de Cabra es un ejemplo perfecto de c&oacute;mo se instala el agotamiento en quienes viven volcados en su trabajo. El <em>burnout</em> no aparece de golpe, sino que se va construyendo poco a poco, durante meses o, a veces, a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es estr&eacute;s cronificado durante un tiempo largo&rdquo;, define la autora. Y enumera algunas de sus se&ntilde;ales: agotamiento extremo, desconexi&oacute;n emocional y una sensaci&oacute;n persistente de ineficacia. &ldquo;En mi caso, notaba que tareas que antes me llevaban diez minutos empezaban a alargarse hasta dos horas, y no dejaba de preguntarme por qu&eacute; algo que antes me resultaba tan sencillo ahora me costaba tanto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n aparecen otros s&iacute;ntomas m&aacute;s difusos como pensamientos acelerados, tensi&oacute;n f&iacute;sica, irritabilidad, confusi&oacute;n, fatiga, conductas t&oacute;xicas o impulsivas... El aislamiento o la dependencia de la tecnolog&iacute;a son muy comunes. &ldquo;Todas estas son se&ntilde;ales de que est&aacute;s bajo demasiado estr&eacute;s&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        El problema es que muchas de estas alertas se han normalizado en determinados entornos laborales. En el periodismo, por ejemplo, beber alcohol o trabajar fuera de horarios y fines de semana han sido durante a&ntilde;os casi parte del salario. &ldquo;El alcoholismo se ha mitificado en el periodismo como algo inherente de nuestra profesi&oacute;n&rdquo;, se&ntilde;ala la autora.
    </p><h2 class="article-text">Vivir de cuello para abajo</h2><p class="article-text">
        Una de las propuestas centrales de <em>Vivir a jornada completa</em> consiste en recuperar esa conexi&oacute;n perdida entre cuerpo y mente. &ldquo;Deber&iacute;amos empezar a aprender a vivir de cuello para abajo, no de cuello para arriba&rdquo;, plantea.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La clave no es evitar los momentos de intensidad laboral extrema, sino centrarse en la recuperaci&oacute;n despu&eacute;s&rdquo;, apunta. &ldquo;A nivel f&iacute;sico, los deportistas esto lo tienen muy claro. Tienen espacios de descanso antes de las competiciones y de recuperaci&oacute;n despu&eacute;s de las mismas, pero en el caso de los trabajadores del conocimiento, que pasamos el d&iacute;a sentados delante del ordenador, esto no es as&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aunque abandon&oacute; el periodismo, el trabajo de Cabra se parece externamente al que hac&iacute;a antes. Tras cerrar su etapa en el ICIJ, cocre&oacute; y ahora dirige <a href="https://www.theselfinvestigation.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The Self-Investigation</a>, una fundaci&oacute;n que promueve la salud mental en el trabajo a nivel global.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Está demostradísimo que tener un mundo opuesto a nuestro trabajo es una forma de alejar el &#039;burnout</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Trabaja en casa, y tambi&eacute;n se pasa el d&iacute;a sentada frente a un ordenador. El cambio est&aacute; en los peque&ntilde;os gestos. Por ejemplo, &ldquo;a veces, entre reuni&oacute;n y reuni&oacute;n, friego los platos para conectar con el sentido del tacto&rdquo;, confiesa. &ldquo;Pueden hacerse muchas cosas. Hay gente que juega con sus animales o realiza cualquier otra actividad que active sus sentidos. Hacer esto nos trae al momento presente y hace que volvamos a centrarnos, que retornemos a nuestro cuerpo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No se trata de eliminar la intensidad, sino de equilibrarla. &ldquo;Est&aacute; demostrad&iacute;simo que tener un mundo opuesto a nuestro trabajo es una forma de alejar el <em>burnout</em>&rdquo;, defiende. &ldquo;En mi caso, practico danza contempor&aacute;nea, pero cualquier otra actividad podr&iacute;a estar bien y, a la larga, nos hace mejores profesionales&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La trampa de la hiperconexi&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Si hay un elemento que atraviesa el <em>burnout</em> contempor&aacute;neo es la tecnolog&iacute;a. Y casi todos podemos reconocernos en &eacute;l. Cabra lo sit&uacute;a como uno de los principales culpables de lo que le ocurri&oacute;. El punto de partida para reconstruirse fue precisamente recuperar la atenci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me di cuenta de que mi <em>burnout</em> ten&iacute;a mucho que ver con la hiperconexi&oacute;n&rdquo;, explica. &ldquo;Me pasaba el d&iacute;a mirando el m&oacute;vil, especialmente el correo electr&oacute;nico y el WhatsApp. No ten&iacute;a ning&uacute;n sentido. Entonces, trat&eacute; de reconectar con la tecnolog&iacute;a de una manera m&aacute;s intencional. Creo que es el primer punto por el que tendr&iacute;amos que empezar para evitar que el trabajo nos consuma, porque no nos damos cuenta de la hiperactivaci&oacute;n que nos genera <a href="https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/concentracion-no-rota-pensas-10-mitos-atencion-demuestran_1_13040234.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estar todo el d&iacute;a conectados&rdquo;.</a>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hemos validado la falsa creencia de que un buen profesional al m&aacute;s alto nivel tiene que estar siempre conectado o conectada, y eso no es as&iacute;&rdquo; sostiene. De hecho, la evidencia cient&iacute;fica apunta en la direcci&oacute;n contraria: m&aacute;s conexi&oacute;n implica m&aacute;s estr&eacute;s, m&aacute;s errores y mayor riesgo de agotamiento. &ldquo;Es lo que se ha bautizado como tecnoestr&eacute;s&rdquo;, precisa la autora. &ldquo;Una persona que quiera rendir al m&aacute;s alto nivel tiene s&iacute; o s&iacute; que tener una relaci&oacute;n muy intencional con la tecnolog&iacute;a&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hemos validado la falsa creencia de que un buen profesional al más alto nivel tiene que estar siempre conectado o conectada y eso no es así</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Teams, Slack, correo&hellip; Todas estas aplicaciones dinamitan nuestra jornada laboral y son una de las principales causas de tres males contra los que Cabra nos invita a luchar: la <em>interrupcionitis,</em> la <em>urgentitis</em> y la <em>reunionitis.</em> Tres din&aacute;micas cuyo nombre las caracteriza y que fragmentan nuestro tiempo, aumentan la presi&oacute;n laboral y reducen la productividad real.
    </p><p class="article-text">
        La propuesta de Mar pasa por introducir l&iacute;mites conscientes a nuestro uso de la tecnolog&iacute;a. Reducir interrupciones, chequeando por ejemplo nuestros mensajes solo unas pocas veces al d&iacute;a; evitar la multitarea o cuestionar la idea falsa de que todo es urgente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esto &uacute;ltimo pasar&iacute;a por desarrollar lo que denomina &ldquo;empat&iacute;a digital&rdquo;. Para definirla, pone un ejemplo: &ldquo;Cuando recibimos un mensaje solemos pensar que es m&aacute;s urgente de lo que realmente es&rdquo;. Ante eso, propone explicitar siempre los tiempos de respuesta. Decir, por ejemplo: &ldquo;Te mando un audio, pero no es urgente&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Trabajar mejor, no m&aacute;s</h2><p class="article-text">
        Cuando se habla de <em>burnout</em>, la responsabilidad suele recaer casi siempre en quien lo sufre. Se le pide que aprenda a gestionar mejor el estr&eacute;s, que ponga l&iacute;mites, que descanse. La soluci&oacute;n se plantea como un ejercicio individual. Pero la experiencia de Mar Cabra apunta en otra direcci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En mi caso&rdquo;, explica, &ldquo;no solo es que yo no tuviera las herramientas para ser resiliente, gestionar el estr&eacute;s y aguantar el ritmo, sino que mi trabajo, mi entorno y mi empresa tampoco ten&iacute;an las estructuras para sostenerme&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El problema, por tanto, no empieza ni termina en la persona. Tiene que ver con c&oacute;mo se organiza el trabajo en las empresas. Con los plazos imposibles, las plantillas ajustadas, la presi&oacute;n constante y la falta de recursos. Tiene que ver con culturas laborales que premian la disponibilidad total y penalizan cualquier intento de poner l&iacute;mites. &ldquo;Lamentablemente, hay muchas empresas que no hacen esa reflexi&oacute;n y si te quemas te dan su apoyo pero no cambian nada&rdquo;, se&ntilde;ala Cabra.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, algunas grandes compa&ntilde;&iacute;as han intentado entender qu&eacute; hace que un equipo funcione. Cabra menciona el Proyecto Arist&oacute;teles de Google, una investigaci&oacute;n interna que analiz&oacute; durante a&ntilde;os a los equipos m&aacute;s eficaces de la empresa californiana. La conclusi&oacute;n fue tan sencilla como inc&oacute;moda: lo m&aacute;s importante no era el talento individual, sino el clima.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se dieron cuenta de que lo m&aacute;s importante era la seguridad psicol&oacute;gica, que pudieras levantar la mano y decir: 'Oye, necesito apoyo, no me encuentro bien&rsquo;. O que pudieras discrepar sin temor a ser excluido o reprendido&rdquo;, explica.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Para lidiar con la actual epidemia de salud mental tenemos que cambiar la manera en la que trabajamos y eso tiene que ocurrir desde el centro de las empresas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La idea cuestiona uno de los pilares del modelo laboral dominante. Frente a la l&oacute;gica del rendimiento individual, emerge la necesidad de construir entornos donde el cuidado colectivo no sea una excepci&oacute;n, sino una condici&oacute;n de partida.
    </p><p class="article-text">
        Eso implica cambios concretos: menos reuniones innecesarias, m&aacute;s claridad en la comunicaci&oacute;n, expectativas realistas. Espacios donde el error no se castigue de inmediato. Medidas que no solo mejoran el bienestar de los trabajadores, sino que tambi&eacute;n aumentan la productividad.
    </p><h2 class="article-text">Otra forma de &eacute;xito</h2><p class="article-text">
        Hoy, diez a&ntilde;os despu&eacute;s de la publicaci&oacute;n de los Panam&aacute; Papers, la vida de Mar Cabra sigue siendo intensa. Dirige una fundaci&oacute;n, trabaja con empresas y desarrolla nuevas metodolog&iacute;as para trabajar mejor. Pero hay una gran diferencia: c&oacute;mo gestiona esa intensidad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;He descubierto que estar conmigo misma es m&aacute;s divertido de lo que yo pensaba&rdquo;, confiesa. Ya no reh&uacute;ye los momentos de pausa. Conseguido esto, sus metas van m&aacute;s all&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tengo dos objetivos&rdquo;, apunta, &ldquo;el primero es que me lean muchos hombres. Porque las mujeres cuidamos m&aacute;s de nuestra salud mental, pedimos ayuda y ponemos remedio, pero muchos hombres no&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En segundo lugar&rdquo;, contin&uacute;a, &ldquo;me gustar&iacute;a que muchas de las pr&aacute;cticas que propongo se implementen en empresas. La mitad del libro est&aacute; dise&ntilde;ado para que cualquiera pueda ponerlo en pr&aacute;ctica en su lugar de trabajo. Creo que para lidiar con la actual epidemia de salud mental tenemos que cambiar la manera en la que trabajamos y eso tiene que ocurrir desde el centro de las empresas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Gran parte del sufrimiento que nos causa el trabajo es f&aacute;cilmente prevenible&rdquo;, afirma. &ldquo;Todo lo que podamos hacer ser&aacute; bienvenido, porque vivimos en un mundo que ya est&aacute; lleno de problemas muy complejos como para crear problemas adicionales&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juanjo Villalba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mar-cabra-periodista-gano-pulitzer-renuncio-vivir-trabajar-senti-vacio-soledad_1_13086129.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Mar 2026 03:01:20 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/10d53f72-8960-4ee4-87b1-614887b04752_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="584599" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/10d53f72-8960-4ee4-87b1-614887b04752_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="584599" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Mar Cabra, la periodista que ganó un Pulitzer pero renunció a vivir para el trabajo: “Sentí el vacío y la soledad”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/10d53f72-8960-4ee4-87b1-614887b04752_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[burnout,Depresión,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La depresión sin épica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/depresion-epica_1_12913147.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5eecfea7-dec4-46fd-9199-26a2e9a0cc74_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La depresión sin épica"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con el paso de las décadas, los seres humanos fueron asimilando lógicas propias de los objetos técnicos, hasta pensarse y funcionar como máquinas. El pensamiento rumiante expresa este proceso: una idea inercial que se impone con intensidad, gobierna al sujeto y le quita al pensar su carácter activo y reflexivo.</p></div><p class="article-text">
        Seguramente muchos de nosotros, antes de ir a dormir, ponemos a cargar el tel&eacute;fono. Si no es el tel&eacute;fono, es la computadora. Si no lo hacemos por la noche, lo hacemos durante el d&iacute;a. Si no es el tel&eacute;fono ni la computadora, es otro objeto que requiere carga.
    </p><p class="article-text">
        Nos pasamos buena parte de la vida como instrumentos de carga entre objetos. Ellos se conectan, pero tambi&eacute;n podr&iacute;amos decir que nosotros los conectamos y, por lo tanto, hacemos viable su conectividad. De esto se sigue que la conexi&oacute;n es algo que tambi&eacute;n nos implica a nosotros; es parte de nuestro modo de vida.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e22b8160-c71d-4844-83fb-6b9a9ecfdc18_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e22b8160-c71d-4844-83fb-6b9a9ecfdc18_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e22b8160-c71d-4844-83fb-6b9a9ecfdc18_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e22b8160-c71d-4844-83fb-6b9a9ecfdc18_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e22b8160-c71d-4844-83fb-6b9a9ecfdc18_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e22b8160-c71d-4844-83fb-6b9a9ecfdc18_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e22b8160-c71d-4844-83fb-6b9a9ecfdc18_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        As&iacute; es que nuestra sensibilidad conectiva se expresa con f&oacute;rmulas del estilo &ldquo;Ponerse las pilas&rdquo;, o bien hemos dejado de hablar de cansancio &ndash;forma morosa del alma&ndash; para decir que estamos &ldquo;agotados&rdquo;. De la misma manera alguien dice que est&aacute; &ldquo;colgado&rdquo; y otro habla de &ldquo;engancharse&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo con estas distinciones es que tambi&eacute;n se entiende la distinci&oacute;n cl&aacute;sica entre angustia y ansiedad, en la medida en que la primera denota el estado de tensi&oacute;n que se debe a un conflicto interno, mientras que la segunda es un exceso de excitaci&oacute;n que no logr&oacute; obtener la suficiente cualidad ps&iacute;quica.
    </p><p class="article-text">
        Suele ocurrir que quien est&aacute; &ldquo;sobrecargado&rdquo; se ponga ansioso; pero m&aacute;s all&aacute; de c&oacute;mo se viva esta intensidad, lo importante es que la conectividad existencial se manifiesta a trav&eacute;s de una b&uacute;squeda continua de est&iacute;mulos. La conectividad requiere procesos continuos de m&aacute;s o menos descarga.
    </p><p class="article-text">
        Cuando estamos aburridos, si es que llegamos a sentir aburrimiento, si no actuamos de manera defensiva contra esa tensi&oacute;n, buscamos alg&uacute;n objeto al que adosarnos. Empezamos a <em>scrollear</em> y, en pocos segundos, ya no estamos viendo nada, sino que deslizamos el dedo de manera autom&aacute;tica sobre la pantalla.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, &iquest;qui&eacute;n est&aacute; enganchado a qu&eacute; objeto? <strong>Jacques Lacan </strong>invent&oacute; un neologismo para los objetos tecnol&oacute;gicos; los llamaba &ldquo;letosas&rdquo; (<em>lathouses</em>), palabra que condensa la referencia a las ventosas y a la verdad (entendida como <em>aletheia</em>, seg&uacute;n los griegos: develamiento).
    </p><p class="article-text">
        Dicho de otro modo, los objetos tecnol&oacute;gicos nos chupan la verdad, se convierten en algo m&aacute;s que un &uacute;til; son parte de nuestra esencia, como cuando uno se olvida el tel&eacute;fono y r&aacute;pidamente vuelve a buscarlo. 
    </p><p class="article-text">
        Tampoco falta quien dice que, en el tel&eacute;fono, tiene &ldquo;todo&rdquo;; es decir, su propio ser. Fotos &iacute;ntimas, claves, redes, etc. Definitivamente los tecno-objetos no son objetos cualesquiera, sino aquellos con los que entramos en una dependencia radical.
    </p><p class="article-text">
        Y esta dependencia no se basa en que solo dependamos de ellos, en el sentido de que los precisamos para vivir. Sino que los necesitamos para <em>ser</em>, por eso el neologismo de Lacan tambi&eacute;n incluye una referencia a la <em>ousia</em> (sustancia o esencia, tambi&eacute;n para los griegos).
    </p><p class="article-text">
        Todo esto lo dijo Lacan hace medio siglo, cuando ni siquiera exist&iacute;an computadoras en las casas. As&iacute; funciona la mente de los grandes pensadores, como la de los grandes artistas, anticip&aacute;ndose a la &eacute;poca.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, lo que me interesa destacar en este breve art&iacute;culo es que, con las d&eacute;cadas, los humanos mismos nos fuimos volviendo tecno-objetos. Adquirimos su funcionamiento y en la relaci&oacute;n con nosotros mismos adquirimos el car&aacute;cter de m&aacute;quinas.
    </p><p class="article-text">
        En efecto, hay quienes dicen &ldquo;Estoy maquinando&rdquo; para referirse a su pensamiento m&aacute;s o menos rumiante. Por cierto, este &uacute;ltimo es muy distinto al pensamiento neur&oacute;tico obsesivo centrado en la duda. 
    </p><p class="article-text">
        Un pensamiento rumiante ilustra el car&aacute;cter inercial de una idea con toda su ajenidad y su m&aacute;xima fuerza de imposici&oacute;n. Es el pensamiento que queda gobernado por la idea para perder justamente su caracter&iacute;stica intr&iacute;nseca: el pensar.
    </p><p class="article-text">
        Un pensamiento rumiante es un pensamiento que no (se) puede pensar, que no puede despegarse de s&iacute; mismo; que padece la adherencia de una carga imposible de dominar. Es una idea apremiada por una intensidad.
    </p><p class="article-text">
        Esta modificaci&oacute;n de la sensibilidad, de un tiempo a esta parte, puso sobre la mesa una transformaci&oacute;n de las categor&iacute;as b&aacute;sicas del tiempo y el espacio. Para funcionar como objetos con cargas, necesitamos espacializarnos cada vez m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El sujeto fue perdiendo progresivamente su dimensi&oacute;n temporal para adquirir cada vez m&aacute;s el car&aacute;cter de una superficie sobre la que se desplazan fuerzas que tiene que tramitar. De ah&iacute; que cada vez sean m&aacute;s frecuentes las t&eacute;cnicas del Yo que drenan &ldquo;energ&iacute;as&rdquo; y cada vez hay menos confianza en los procesos de elaboraci&oacute;n (como la psicoterapia).
    </p><p class="article-text">
        El sujeto espacial, eminentemente proyectivo, pierde de a poco su interior y se siente vac&iacute;o en la relaci&oacute;n consigo mismo. Se vac&iacute;a de historias. Siente que cada vez tiene menos que contar, como no sean los acontecimientos disruptivos que lo invaden.
    </p><p class="article-text">
        En una pr&oacute;xima columna desarrollar&eacute; por qu&eacute; esta espacializaci&oacute;n se vincula con que cada vez m&aacute;s el sujeto se reconozca en miedos antes que en deseos. Y este cambio incide en diversos procesos vitales, como el dormir.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La depresi&oacute;n sin &eacute;pica&rdquo;, como dice la canci&oacute;n de <em>El Mat&oacute; A Un Polic&iacute;a Motorizado</em> define el estatuto del sujeto contempor&aacute;neo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luciano Lutereau]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/depresion-epica_1_12913147.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 16 Jan 2026 13:01:17 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/5eecfea7-dec4-46fd-9199-26a2e9a0cc74_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="10732752" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/5eecfea7-dec4-46fd-9199-26a2e9a0cc74_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="10732752" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La depresión sin épica]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/5eecfea7-dec4-46fd-9199-26a2e9a0cc74_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Depresión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Día Mundial de Lucha contra la Depresión: ¿por qué se conmemora el 13 de enero?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/dia-mundial-lucha-depresion-conmemora-13-enero_1_12902766.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/09efc17a-17e0-4e68-9641-6c83c348c285_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Día Mundial de Lucha contra la Depresión: ¿por qué se conmemora el 13 de enero?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada 13 de enero se conmemora una fecha clave para concientizar sobre la depresión, una enfermedad que afecta a millones de personas en el mundo y que requiere atención, comprensión y políticas de salud integrales.</p></div><p class="article-text">
        El <strong>D&iacute;a Mundial de Lucha contra la Depresi&oacute;n</strong> se celebra cada <strong>13 de enero</strong> con el objetivo de visibilizar una de las principales problem&aacute;ticas de salud mental a nivel global. La depresi&oacute;n es una enfermedad que impacta en la forma de pensar, sentir y actuar de quienes la padecen, y puede afectar profundamente la vida personal, social y laboral si no es tratada a tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n datos de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS), m&aacute;s de 280 millones de personas viven con depresi&oacute;n en el mundo. Se trata de una de las principales causas de discapacidad y un factor de riesgo significativo para otras problem&aacute;ticas de salud, lo que refuerza la importancia de su detecci&oacute;n temprana y de un abordaje integral.
    </p><p class="article-text">
        La depresi&oacute;n no distingue edad, g&eacute;nero ni condici&oacute;n social. Puede manifestarse de distintas formas, como tristeza persistente, p&eacute;rdida de inter&eacute;s por actividades cotidianas, alteraciones del sue&ntilde;o, cansancio extremo, dificultades de concentraci&oacute;n y sentimientos de desesperanza. Sin embargo, a&uacute;n persisten estigmas que dificultan hablar del tema y acceder a tratamientos adecuados.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d1a0b639-617f-4d94-95af-dbf05ed290de_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d1a0b639-617f-4d94-95af-dbf05ed290de_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d1a0b639-617f-4d94-95af-dbf05ed290de_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d1a0b639-617f-4d94-95af-dbf05ed290de_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d1a0b639-617f-4d94-95af-dbf05ed290de_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d1a0b639-617f-4d94-95af-dbf05ed290de_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d1a0b639-617f-4d94-95af-dbf05ed290de_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Día Mundial de Lucha contra la Depresión"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Día Mundial de Lucha contra la Depresión                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Esta fecha busca promover el di&aacute;logo abierto sobre salud mental y derribar prejuicios que rodean a la depresi&oacute;n. Reconocerla como una enfermedad, y no como una debilidad personal, es un paso fundamental para garantizar acompa&ntilde;amiento, contenci&oacute;n y acceso a atenci&oacute;n profesional oportuna.
    </p><p class="article-text">
        El D&iacute;a Mundial de Lucha contra la Depresi&oacute;n tambi&eacute;n pone el foco en la importancia de las redes de apoyo y de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que garanticen el acceso a servicios de salud mental. La prevenci&oacute;n, la educaci&oacute;n emocional y el fortalecimiento de los sistemas de atenci&oacute;n son claves para reducir el impacto de esta enfermedad en la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s que una conmemoraci&oacute;n, el 13 de enero es un llamado a escuchar, acompa&ntilde;ar y cuidar. Hablar de depresi&oacute;n salva vidas y contribuye a construir comunidades m&aacute;s emp&aacute;ticas, informadas y comprometidas con el bienestar emocional de las personas.
    </p><p class="article-text">
        <em>NB</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/dia-mundial-lucha-depresion-conmemora-13-enero_1_12902766.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 13 Jan 2026 03:01:13 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/09efc17a-17e0-4e68-9641-6c83c348c285_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="3345480" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/09efc17a-17e0-4e68-9641-6c83c348c285_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3345480" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Día Mundial de Lucha contra la Depresión: ¿por qué se conmemora el 13 de enero?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/09efc17a-17e0-4e68-9641-6c83c348c285_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Efemérides,Depresión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El rostro de la tristeza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/rostro-tristeza_129_12806905.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/daa8d181-01a4-4ccd-b394-71012e85918b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El rostro de la tristeza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En un giro afectivo, Renata Prati analiza en "Esta es tu pena", las condiciones subjetivas y sociales que se tejen para que emerja el malestar personal y político conocido como depresión. Un libro que intenta oponerse al encierro, al silencio y a la patologización.</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Qui&eacute;n no ha tenido pena? 
    </p><p class="article-text">
        Un hecho feroz que impacta en el presente actualiza un trauma del pasado en lo m&aacute;s profundo de nosotros. O un acontecimiento del mundo hostil que nos rodea (el infierno que nos gobierna) desata de modo inexplicable una tristeza nueva. Nos sentimos rotos, nos enojamos contra esa bestia explotada de poder, protestamos o masticamos la bronca, la garganta se anuda, la angustia conspira contra nosotros, nos acongojamos enjugando l&aacute;grimas interminables y nos hundimos en un oc&eacute;ano de p&eacute;rdida y desesperanza.
    </p><p class="article-text">
        Sobre la derrota de la alegr&iacute;a y sobre c&oacute;mo nos contamos el dolor escribe <strong>Renata Prati </strong>en el libro <em>Esta es tu pena. Qu&eacute; nos dir&iacute;a la depresi&oacute;n si nos anim&aacute;ramos a escucharla (</em>Siglo XXI editores). La tem&aacute;tica se aborda en el contexto del desaliento brutal del dolor pa&iacute;s y la depresi&oacute;n pol&iacute;tica que surge cuando las formas conocidas de actuar ya no sirven para cambiar el afuera y nuestro sentir.
    </p><p class="article-text">
        Doctora en filosof&iacute;a y especialista en traducci&oacute;n literaria, Prati codirige el grupo de discusi&oacute;n &ldquo;Sentimientos trastornados&rdquo;, radicado en la UNSAM. El a&ntilde;o pasado public&oacute; el volumen <em>Poetas del dolor,</em> sobre las escritoras <strong>Emily Dickinson</strong>, <strong>Virginia Woolf</strong>, <strong>Silvia Plath</strong> y <strong>Linda Pastan</strong>, que habitaron sus cuevas escriturales para salir del barullo de su soledad, leer sus emociones siempre &uacute;nicas e intentar salvarse.
    </p><p class="article-text">
        Antrop&oacute;loga de las aflicciones, ge&oacute;grafa de territorios &iacute;ntimos, exploradora de la densidad, la autora abre sus reflexiones, haciendo un recorrido hist&oacute;rico sobre esa atm&oacute;sfera incisiva e insidiosa. Para eso, va construyendo nuevas ideas sobre uno de los sentimientos menos exhibidos en un presente que insiste en la negaci&oacute;n, el &eacute;xito social, la eficacia y la exigencia permanente de bienestar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La depresi&oacute;n duele y la rechazamos. No nos gusta mostrar nuestra falta de deseo, nos averg&uuml;enza el baj&oacute;n, tenemos temor a ser rechazados. Nos despreciamos y nos encerramos. &nbsp;O nos empujamos (y nos empujan) hacia el diagn&oacute;stico y la medicaci&oacute;n r&aacute;pida.
    </p><p class="article-text">
        El neoliberalismo nos culpa por lo que llama fracaso instalando una &ldquo;ideolog&iacute;a intrapunitiva&rdquo;, que alimenta una industria del lucro de los cuidados. Pero el malestar contempor&aacute;neo habla. Y es como una caja negra que reaviva interrogantes. Lo dice con claridad Ursula K.Le Guin, cuando escribe: &ldquo;Descubrir qu&eacute; preguntas no pueden responderse y no responderlas: esta habilidad es la m&aacute;s necesaria en tiempos tensos y oscuros.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        En todo caso, podemos darle paso a la demora, dejar que florezcan esas sensaciones que vienen desde el fondo para poder leerlas y descifrar la oscuridad sin tratar de borrarla de un plumazo. &ldquo;Necesit&aacute;s tu nombre, tu collar con chapita, el derecho a ladrar a los extra&ntilde;os&rdquo;, anota Denise Levertov.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Justamente, el doctor&nbsp;</span><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Samuel_Johnson" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Samuel Johnson</strong></span></a><span class="highlight" style="--color:white;">, editor de las obras de </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>William Shakespeare</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">,&nbsp;fue el primero en referirse a la depresi&oacute;n como un perro negro. La expresi&oacute;n luego fue tomada por </span><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Walter_Scott" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Sir Walter Scott</strong></span></a><span class="highlight" style="--color:white;">&nbsp;en </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>La balada del &uacute;ltimo juglar</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">, un poema narrativo de seis cantos.&nbsp;</span>Nietzche design&oacute; perro al dolor <span class="highlight" style="--color:white;">y&nbsp;</span><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Winston_Churchill" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Winston Churchill</strong></span></a><span class="highlight" style="--color:white;">, aquejado de depresi&oacute;n en su vejez, hizo lo mismo.</span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong> </strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Perro negro</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> es una novela de </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Miguel &Aacute;ngel Oeste</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, basada en la tristeza del m&uacute;sico&nbsp;</span><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Nick_Drake" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Nick Drake</strong></span></a><span class="highlight" style="--color:white;">, de quien el martes pasado se cumplieron 51 a&ntilde;os de la muerte por sobredosis, con s&oacute;lo 26 a&ntilde;os. La canci&oacute;n&nbsp;</span><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Black_Dog_(canci%C3%B3n)" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><em>"Black Dog"</em></span></a><span class="highlight" style="--color:white;"><em> </em></span><span class="highlight" style="--color:white;">es un tema de&nbsp;</span><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Led_Zeppelin" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">Led Zeppelin</span></a><span class="highlight" style="--color:white;"> y l</span>a Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud registr&oacute; 12 millones de vistas digitales al se&ntilde;alar: &ldquo;Tuve un perro negro, se llamaba depresi&oacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El perro negro es un&nbsp;</span><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Fantasma" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">espectro</span></a><span class="highlight" style="--color:white;">&nbsp;de la noche, un augurio de&nbsp;</span><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Muerte" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">muerte</span></a><span class="highlight" style="--color:white;"> en las leyendas escocesas. Es m&aacute;s grande que uno dom&eacute;stico, tiene ojos brillantes y su aparici&oacute;n se asocia con tormentas el&eacute;ctricas, cruces de caminos y antiguas v&iacute;as de ferrocarril. En la costa de&nbsp;</span><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Norfolk" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">Norfolk</span></a><span class="highlight" style="--color:white;">&nbsp;se lo considera anfibio, sale del mar por la noche y viaja por sitios solitarios.</span>
    </p><p class="article-text">
        La falta de &aacute;nimo &ldquo;encierra una pista&rdquo;, se&ntilde;ala Prat. &ldquo;La depresi&oacute;n tiene mucho para ense&ntilde;arnos sobre la especificidad del dolor del presente&rdquo;, sobre su encarnaci&oacute;n sentimental en el cuerpo.
    </p><p class="article-text">
        Un dolor devaluado, El cerebro roto, Anatom&iacute;a de la depresi&oacute;n, Leer la oscuridad son los t&iacute;tulos de algunos de los cap&iacute;tulos. El pr&oacute;logo respira aquellos versos de <strong>Olga Orozco</strong>, que dicen:&nbsp;llevala a la altura de los ojos, observala a trasluz, repar&aacute; en su fondo de leyenda, sostenela, sopl&aacute; su fr&aacute;gil superficie, mirala en su singularidad, abrazala fuerte, hundila cual pu&ntilde;al hasta el fondo del coraz&oacute;n. Evoca este fragmento Laura Fern&aacute;ndez Cordero, doctora en Ciencias Sociales por la UBA.
    </p><p class="article-text">
        No es inocente ni arbitrario que la pena tambi&eacute;n sea una motivaci&oacute;n por la negativa -vale la pena-&nbsp;o un castigo ante una transgresi&oacute;n a las normas 
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">&ldquo;Tendr&iacute;amos que apuntarle directo al coraz&oacute;n: robarle la vara al imperio, expropiarle al capital el principio de valuaci&oacute;n de nuestros dolores, de nuestros cuerpos, de nuestras vidas...&iquest;Cu&aacute;nto menos nos doler&iacute;a la depresi&oacute;n si pudi&eacute;ramos juntar, en ese foro p&uacute;blico tan mal llamado fuero interno, un poquito m&aacute;s de emnpat&iacute;a con nosotres mismes?&rdquo;, se pregunta Prati.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La depresi&oacute;n puede abrir el debate sobre una palabra que dice de forma apagada lo que ocurre no s&oacute;lo con los individuos sino en el entre de lo com&uacute;n, en tanto es hija de este tiempo. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Con una perspectiva flexible, la escritora de </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Esta es tu pena </em></span><span class="highlight" style="--color:white;">sale de la idea r&iacute;gida de que las emociones simplemente son algo dado y fijo y que s&oacute;lo est&aacute; en manos de cada uno transitarla o salir de ella.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Sin eludir las marcas biol&oacute;gicas de las que est&aacute;n hechos nuestros dolores, articula la agencia personal con la mirada p&uacute;blica. E incluye las condiciones de opresi&oacute;n en que vivimos, que sirve a intereses econ&oacute;micos y pol&iacute;ticos.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El volumen propone pensar que tal vez el dolor no es el enemigo y que es necesario indagar en el entramado de intereses que lo producen y que el diagn&oacute;stico ayuda a olvidar, cambiando as&iacute; la mirada epist&eacute;mica dominante.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">&ldquo;La sensaci&oacute;n de indefensi&oacute;n y el futuro clausurado es, sin duda, un mecanismo extraordinario para sofocar de antemano toda resistencia, y la depresi&oacute;n contempor&aacute;nea es una forma extrema de esta indefensi&oacute;n&rdquo;, dice. Como dispositivo de opresi&oacute;n, funciona motorizada por el saber psiqui&aacute;trico hegem&oacute;nico y por la industria farmac&eacute;utica.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Prati nos recuerda que la tristeza puede ser una herramienta de transformaci&oacute;n, como propuso en los a&ntilde;os setenta el Colectivo Socialista de Pacientes: hacer de la enfermedad un arma para ir hacia otra orilla, entendiendo que es &ldquo;la &uacute;nica forma de vida posible bajo el capitalismo&rdquo;.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Es imposible una sociedad en la que el dolor est&eacute; ausente. Tal vez se trate de &ldquo;diversificar los sentidos, los lenguajes del cuerpo y el esp&iacute;ritu, que la biolog&iacute;a nos sostenga la espalda&rdquo;, que la cultura nos acaricie, repartiendo el peso de lo negativo, leyendo la depresi&oacute;n como parte vital y no como defecto o falla.Con modestia, Prati abre un requicio en un mundo casi irrespirable.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Escrib&iacute; esta columna escuchando el tema </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>"O meu guri",</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> de </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Chico Buarque</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, que me recomend&oacute; mi amigo &Aacute;ngel, con la interpretaci&oacute;n magistral de la madrina del samba, </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Beth Carvalho</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">. Me espera ahora </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>"Tristeza nao tem fin"</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">, el himno brasile&ntilde;o de la melancol&iacute;a.</span>
    </p><p class="article-text">
        LH/MF
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Haimovichi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/rostro-tristeza_129_12806905.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 29 Nov 2025 03:01:42 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/daa8d181-01a4-4ccd-b394-71012e85918b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="185969" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/daa8d181-01a4-4ccd-b394-71012e85918b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="185969" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El rostro de la tristeza]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/daa8d181-01a4-4ccd-b394-71012e85918b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Depresión,Tristeza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Soledad, alcohol, 'burnout': el suicidio de un cura destapa un problema en la Iglesia católica y su falta de respuestas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/soledad-alcohol-burnout-suicidio-cura-destapa-problema-iglesia-catolica-falta-respuestas_1_12461346.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/17d467a5-dbf4-489d-a8cd-896a80e78200_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Soledad, alcohol, &#039;burnout&#039;: el suicidio de un cura destapa un problema en la Iglesia católica y su falta de respuestas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La muerte hace una semana de un sacerdote italiano de 35 años puso el foco en el estado de salud mental del clero católico y la falta de soluciones de la institución ante la depresión de los religiosos: en algunos lugares hasta un 20% de los curas tienen relaciones problemáticas con el alcohol y un 8% sufren otras adicciones, un porcentaje mucho mayor al de la población general.</p></div><p class="article-text">
        El pasado 5 de julio la noticia cruz&oacute; pa&iacute;ses de noticiero en noticiero: un sacerdote de 35 a&ntilde;os se hab&iacute;a suicidado en Italia. <strong>Matteo Balzano</strong> hac&iacute;a estallar con su muerte voluntaria un silencio espeso alrededor de este asunto. &iquest;Qu&eacute; lleva a un cura a cometer ese acto considerado por su propia fe como un atentado grav&iacute;simo a su doctrina? 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ahora lo puedo contar, porque afortunadamente ped&iacute; ayuda, se me dio, y sal&iacute; adelante, pero lo pas&eacute; mal. Me sent&iacute;a muy solo, sin apoyos, sintiendo que lo que hac&iacute;a no serv&iacute;a para nada. Y un d&iacute;a, llegu&eacute; a abrocharme el cintur&oacute;n al cuello&hellip; Afortunadamente, no lo hice. Pero no hay d&iacute;a en que no piense que ese pod&iacute;a haber sido mi &uacute;ltimo d&iacute;a&rdquo;. El relato es de Daniel (nombre ficticio) quien pone voz para elDiario.es a una realidad hist&oacute;ricamente silenciada, y que durante a&ntilde;os ha estado escondida entre murmullos de sacrist&iacute;a: la salud mental de sacerdotes y religiosos que, debido a la soledad, problemas afectivos, desafecci&oacute;n de la vocaci&oacute;n o mil razones m&aacute;s, pueden acabar en abandonos, internamientos y, en los casos m&aacute;s extremos, la opci&oacute;n del suicidio.
    </p><p class="article-text">
        Esta salida fue la que tom&oacute; hace una semana Matteo Balzano, un sacerdote italiano muy estimado en su di&oacute;cesis, Novara, quien se quit&oacute; la vida, sin nota o explicaci&oacute;n alguna, al menos que se haya hecho p&uacute;blico. Lo l&oacute;gico en estos casos, o <strong>la pr&aacute;ctica habitual, hubiera sido la de informar de la repentina muerte del religioso, sin dar m&aacute;s detalles, pero el obispo Franco Giulo Brambilla decidi&oacute; cambiar la din&aacute;mica e informar a los fieles acerca de c&oacute;mo hab&iacute;a muerto en realidad su sacerdote. </strong>
    </p><p class="article-text">
        En otro gesto nada usual (durante siglos, los suicidas no pod&iacute;an ser enterrados en sagrado, ni se les pod&iacute;a oficiar despedida en la iglesia) la catedral acogi&oacute; un funeral, presidido por el mismo obispo. En su homil&iacute;a, Brambilla hac&iacute;a un llamamiento a todos: &ldquo;<strong>Debemos aprender a no escondernos de nuestros miedos y dificultades. Debemos aprender a escucharnos unos a otros. </strong>Y a encontrar, en nuestras relaciones fraternas, lenguajes y palabras de acogida y comuni&oacute;n&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d99b3f98-b2f3-4f7f-8132-a4d09f9765d9_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d99b3f98-b2f3-4f7f-8132-a4d09f9765d9_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d99b3f98-b2f3-4f7f-8132-a4d09f9765d9_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d99b3f98-b2f3-4f7f-8132-a4d09f9765d9_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d99b3f98-b2f3-4f7f-8132-a4d09f9765d9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d99b3f98-b2f3-4f7f-8132-a4d09f9765d9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d99b3f98-b2f3-4f7f-8132-a4d09f9765d9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El obispo presidió el funeral por Balzano"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El obispo presidió el funeral por Balzano                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;La muerte del padre Matteo Balzano nos confronta con un hecho muy doloroso como es el suicidio. En cualquier &aacute;mbito, no es solo una tragedia personal, sino una interpelaci&oacute;n comunitaria. En este caso, a la iglesia. Lo veo como un s&iacute;ntoma de algo estructural m&aacute;s profundo: el sufrimiento ps&iacute;quico silenciado dentro del clero&rdquo;, explica <strong>Mar&iacute;a Noel Firpo</strong>, psic&oacute;loga especializada en el trato con sacerdotes y religiosos que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha registrado un auge. Muchas razones est&aacute;n detr&aacute;s del quebranto de la salud mental como el que sufri&oacute; el cura italiano: desde la soledad, especialmente en lugares como la Espa&ntilde;a vaciada (donde vivi&oacute; Daniel, quien hoy, despu&eacute;s de a&ntilde;os de terapia y largas estancias en un monasterio de Guadalajara, ha podido volver a ejercer su ministerio, todav&iacute;a bajo supervisi&oacute;n), a la sensaci&oacute;n de que &lsquo;lo cat&oacute;lico&rsquo; no solo no est&aacute; de moda, sino, en algunos casos, es mal visto. <strong>El drama de la pederastia clerical, o la r&iacute;gida moral sexual hacen que los  curas perciban que son sentidos como un &lsquo;bicho raro&rsquo;, explican. </strong>
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La muerte del padre Matteo Balzano nos confronta con un hecho muy doloroso como es el suicidio que veo como un síntoma de algo estructural más profundo: el sufrimiento psíquico silenciado dentro del clero</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name"> María Noel Firpo</span>
                                        <span>—</span> Psicóloga especializada en el trato con sacerdotes y religiosos
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Hoy no se concibe que no haya un buen psic&oacute;logo acompa&ntilde;ando la formaci&oacute;n de los seminaristas y en algunos seminarios esto parece una intromisi&oacute;n en la formaci&oacute;n sacerdotal inadmisible. Y de esos barros pueden venir estos lodos&rdquo; explica el mercedario <strong>Alejandro Fern&aacute;ndez Barraj&oacute;n</strong>, ex presidente de Conferencia de religiosos, Confer, y psic&oacute;logo, que durante a&ntilde;os ha estado detr&aacute;s de muchas vocaciones religiosas y su desarrollo en un entorno a veces hostil. &ldquo;Solo una vida traumatizada al m&aacute;ximo puede llegar a ese extremo porque todas las situaciones humanas aunque sean dif&iacute;ciles, si se comparten a tiempo, encuentran caminos de salida y posibilidad de ayuda. No quiero ni imaginarme la tensi&oacute;n y estr&eacute;s de un sacerdote joven como este, que se ha suicidado tan poco tiempo despu&eacute;s de haber hecho realidad su sue&ntilde;o: Ser sacerdote&rdquo;, recalca.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La muerte de un sacerdote, como la de cualquier ser humano, debe invitarnos una reflexi&oacute;n necesaria. Porque los sacerdotes no son extraterrestes, son seres humanos con todas sus potencialidades y sus debilidades&rdquo;, se&ntilde;ala Barraj&oacute;n, quien a&ntilde;ade que los religiosos, pero especialmente los curas, &ldquo;se enamoran como todos, y tienen que disimularlo porque nadie lo entender&iacute;a y con muy poca gente se puede comentar. Viven con mucha fuerza la soledad, sobre todo por la noche cuando vuelven cansados de tantas tareas pastorales como se acumulan. Sienten el agobio de tener que atender tantos frentes acumulados por la escasez de sacerdotes&rdquo;. Y es que, cuanto menos sacerdotes, m&aacute;s tareas a repartir&hellip; y menos descanso. Ah&iacute;, apuntan, &ldquo;llegan momentos de tensi&oacute;n, de depresi&oacute;n y crisis, como les pasa a todas las personas y parece que el sacerdote no tiene derecho porque debe ofrecer siempre una sonrisa, una palabra amable y una capacidad de acogida exquisita&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; es tan importante la salud mental para los l&iacute;deres comunitarios, especialmente en el caso de sacerdotes o miembros de la vida religiosa? Para <strong>Maribel Rodr&iacute;guez Fern&aacute;ndez</strong>, psiquiatra y profesora de la UNIR (Universidad Internacional de La Rioja), la raz&oacute;n est&aacute; en que &ldquo;los l&iacute;deres comunitarios tienen en sus manos las vidas de otras personas y necesitan unos m&iacute;nimos de equilibrio y fortaleza ps&iacute;quica para afrontar adecuadamente sus responsabilidades&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Una persona que no est&aacute; bien ps&iacute;quicamente sufre m&aacute;s por cualquier adversidad y puede distorsionar la realidad en la que vive y lo que ocurre en sus relaciones interpersonales. Adem&aacute;s, <strong>alguien que no sabe enfocar su vida adecuadamente, &iquest;c&oacute;mo va a orientar a otros?, &iquest;c&oacute;mo va a discernir lo mejor para otros si no puede hacerlo consigo mismo?&rdquo;</strong>, se cuestiona.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Qui&eacute;n carga con la cruz? El s&iacute;ndrome del Cireneo</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Hay mucho m&aacute;s queme o <em>burnout</em> del que se reconoce. Es el s&iacute;ndrome del Cireneo, el que carga con la cruz del otro en su Calvario. <strong>Todas las profesiones del acompa&ntilde;amiento personal comparten riesgos similares y requieren elevar el grado de autocuidado y cuidado comunitario</strong>. Y tambi&eacute;n es com&uacute;n entre esos profesionales que sean reacios a exponerse abiertamente a esos cuidados. El cuidador de almas debe ser cuidado&rdquo;, sostiene el soci&oacute;logo<strong> Fernando Vidal</strong>. Los datos con los que se maneja Vidal le dan raz&oacute;n: hay estudios puntuales en di&oacute;cesis del mundo occidental que se&ntilde;alan que u<strong>n 20% de curas tienen relaciones problem&aacute;ticas con el alcohol y un 8% sufren otras adicciones</strong>. Un porcentaje mucho mayor al de la poblaci&oacute;n general ya que, por ejemplo, en Espa&ntilde;a, en las personas<a href="https://pnsd.sanidad.gob.es/profesionales/publicaciones/catalogo/catalogoPNSD/publicaciones/pdf/2021_Monografia_Alcohol_consumos_y_consecuencias.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> entre 15 y 64 a&ntilde;os, el consumo problem&aacute;tico afecta al 5,2%</a>, seg&uacute;n el Plan Nacional sobre Drogas. El s&iacute;ndrome del <em>burnout</em> tambi&eacute;n afecta al clero, y hay estudios que miden su incidencia elevada o grave en un 9% de los mismos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Todas las profesiones del acompañamiento personal comparten riesgos similares y requieren elevar el grado de autocuidado y cuidado comunitario. Y también es común entre esos profesionales que sean reacios a exponerse abiertamente a esos cuidados</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Fernando Vidal</span>
                                        <span>—</span> Sociólogo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Sin embargo, <strong>sobre suicidios del clero existen pocos datos</strong>. Durante el a&ntilde;o 2018, 17 sacerdotes se quitaron la vida en Brasil, y otros 10 en 2021. En Francia, hubo siete suicidios entre el clero en los &uacute;ltimos cuatro a&ntilde;os, aunque las cifras siguen siendo un sumatorio de ejemplos conocidos, seg&uacute;n apunta un estudio publicado por <a href="https://www.laciviltacattolica.es/2023/06/23/soledad-y-malestar-del-sacerdote/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">La Civiltta Cat&oacute;lica</a>, revista de la Compa&ntilde;&iacute;a de Jes&uacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Sendos informes, encargados por la Conferencia Episcopal francesa y por la di&oacute;cesis de Padua en Italia, coinciden al resaltar la sensaci&oacute;n de soledad de muchos cl&eacute;rigos. As&iacute;, en Francia (datos de 2020, antes de la pandemia), el 54% de los sacerdotes se sent&iacute;an solos, uno de cada cinco presenta s&iacute;ntomas depresivos, y el 9% sufre depresi&oacute;n moderada (un 3% grave). Cuando se les pregunta c&oacute;mo se sienten, la inmensa mayor&iacute;a responde &lsquo;bien&rsquo; o &lsquo;bastante bien&rsquo; (93,3%); pero un 40% siente un bajo grado de realizaci&oacute;n personal y malestar en relaci&oacute;n con la jerarqu&iacute;a eclesi&aacute;stica; dos de cada cinco sacerdotes tienen problemas con el alcohol y el 8% son adictos. Sin embargo, lo que m&aacute;s preocupa a los obispos es que el 2% de sus sacerdotes sufre de forma grave de <em>burnout</em>.
    </p><p class="article-text">
        No hay una estrategia para abordar este problema que preocupa, y mucho, entre los obispos. &ldquo;Realmente, no ha habido un incremento significativo del abordaje en este tema&rdquo;, se&ntilde;ala la psiquiatra Maribel Rodr&iacute;guez. &ldquo;Es m&aacute;s, pienso que sigue habiendo mucha represi&oacute;n y prejuicios en &aacute;mbitos religiosos con respecto a cuidado de la salud mental, por lo que es dif&iacute;cil que pidan ayuda sobre temas relacionados con la misma&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La experta apunta, incluso, a un &ldquo;cierto narcisismo que impide expresar la vulnerabilidad, pues se impone una imagen hacia los dem&aacute;s que aumenta parad&oacute;jicamente la fragilidad. A su vez, un cierto espiritualismo y el pensamiento m&aacute;gico de pensar que la fe lo cura todo, lleva a que no haya realmente consciencia de la importancia del cuidado de las personas en estas cuestiones&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Sigue habiendo mucha represión y prejuicios en ámbitos religiosos con respecto a cuidado de la salud mental por lo que es difícil que pidan ayuda sobre temas relacionados con la misma</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Maribel Rodríguez Fernández</span>
                                        <span>—</span> Psiquiatra y profesora de la UNIR
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Con todo, y sin poder revelar casos &ldquo;por secreto profesional&rdquo;, la experta admite que &ldquo;hay muchos religiosos que sufren silenciosamente y que no reciben apoyo psicol&oacute;gico, ni siquiera humano&rdquo;. &ldquo;Veo urgente hacer reflexionar sobre estos temas para ayudar a los religiosos m&aacute;s sufren, en lugar de imponerles un rol o una din&aacute;mica de ser invulnerables&rdquo;, concluye. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;El dolor por la muerte de Matteo muestra un rostro de la iglesia que no queremos ver: el del pastor que llora solo, que se siente perdido, que no encuentra sost&eacute;n, que desespera&rdquo;</strong> recalca la psic&oacute;loga Noel Firpo. Como en todo suicidio, &ldquo;la Iglesia, y la sociedad, se ven interpeladas, porque nos hace caer en la cuenta de la vulnerabilidad y el sufrimiento, cuando ya es tarde&rdquo;. De cara al futuro, la experta espera que muertes como la de Matteo animen a la instituci&oacute;n a &ldquo;revisar nuestras estructuras, nuestros silencios, y fundamentalmente, nuestras formas de cuidar y cuidarnos. Porque quien consagra su vida a Dios, no deja de necesitar, profundamente, ser amado, escuchado y sostenido por sus hermanos, siendo esos gestos el rostro visible de Dios&rdquo;.  
    </p><p class="article-text">
        Toda la informaci&oacute;n en <a href="http://www.religiondigital.org" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">www.religiondigital.org</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jesús Bastante]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/soledad-alcohol-burnout-suicidio-cura-destapa-problema-iglesia-catolica-falta-respuestas_1_12461346.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 14 Jul 2025 09:23:03 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/17d467a5-dbf4-489d-a8cd-896a80e78200_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="133405" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/17d467a5-dbf4-489d-a8cd-896a80e78200_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="133405" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Soledad, alcohol, 'burnout': el suicidio de un cura destapa un problema en la Iglesia católica y su falta de respuestas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/17d467a5-dbf4-489d-a8cd-896a80e78200_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Iglesia,Iglesia católica,Suicidio,Sacerdotes,alcohol,Depresión,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Día Mundial de la Lucha contra la Depresión: ¿por qué se conmemora el 13 de enero?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/dia-mundial-lucha-depresion-conmemora-13-enero_1_11951376.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/60fba32e-cd62-45f0-82a2-68b1ac78fda4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Día Mundial de la Lucha contra la Depresión: ¿por qué se conmemora el 13 de enero?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El objetivo en este día es generar conciencia respecto de las causas, síntomas de la depresión y las maneras de prevenirla y tratarla. Ante todo, es imporante recurrir a médicos especializados para recibir orientación y la asistencia adecuada dado el tipo de depresión que se padezca. Qué dice la OMS.</p></div><p class="article-text">
        Cada 13 de enero se conmemora el&nbsp;<strong>D&iacute;a Mundial de la Lucha contra la Depresi&oacute;n</strong>, un trastorno emocional que afecta a m&aacute;s de 300 millones de personas en el mundo y con marcada incidencia en los niveles de mortalidad y morbilidad. Si bien puede afectar a una persona a cualquier edad, suele aparecer durante la adolescencia o en personas de la tercera edad.
    </p><p class="article-text">
        Debido a su amplio impacto, en esta fecha, se busca generar conciencia sobre esta problem&aacute;tica y brindar orientaci&oacute;n respecto de sus causas y maneras de prevenirla. Esta enfermedad afecta millones de personas en el mundo, con impacto significativo en la calidad de vida de las personas afectadas y su entorno. 
    </p><p class="article-text">
        En pacientes con enfermedad cardiovascular la depresi&oacute;n aumenta el riesgo de eventos cardiovasculares en el futuro. Al mismo tiempo, los pacientes con enfermedad cardiovascular tienen m&aacute;s probabilidades de sufrir depresi&oacute;n, muchas veces no diagnosticada.
    </p><p class="article-text">
        La depresi&oacute;n se caracteriza fundamentalmente por un&nbsp;<strong>sentimiento de tristeza permanente&nbsp;</strong>que en general se ve acompa&ntilde;ado por&nbsp;<strong>apat&iacute;a&nbsp;</strong>o p&eacute;rdida de inter&eacute;s por actividades de la vida cotidiana o que anteriormente le apasionaban. Tambi&eacute;n se suele experimentar&nbsp;<strong>aislamiento, trastornos del sue&ntilde;o y el apetito</strong>, al igual que&nbsp;<strong>falta de concentraci&oacute;n y sensaci&oacute;n de cansancio</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Pese a que estas son sus principales s&iacute;ntomas, no debe ser autodiagnosticada. Por el contrario, se debe&nbsp;<strong>recurrir a atenci&oacute;n m&eacute;dica especializada para su adecuado diagn&oacute;stico y tratamiento.&nbsp;</strong>Es sumamente importante acudir a especialistas dad que la depresi&oacute;n puede derivar en otras problem&aacute;ticas como estr&eacute;s, desarrollo de fobias, ansiedad, trastornos obsesivos o, incluso en casos extremos, provocar suicidios. 
    </p><h2 class="article-text">Cu&aacute;les son las causas de la depresi&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Se trata de un fen&oacute;meno complejo que puede desencadenarse por una multiplicidad de factores, pero los m&aacute;s comunes suelen ser:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Antecedentes personales o familiares con cuadros depresivos</li>
                                    <li>Composici&oacute;n qu&iacute;mica, gen&eacute;tica y hormonal</li>
                                    <li>Exposici&oacute;n a situaciones estresantes o traum&aacute;ticas</li>
                                    <li>Problemas econ&oacute;micos</li>
                                    <li>Problemas laborales o desempleo</li>
                                    <li>P&eacute;rdida o enfermedad de un ser querido o una mascota</li>
                                    <li>Rupturas sentimentales, separaciones o divorcios.</li>
                                    <li>Enfermedades preexistentes como hipotiroidismo, mononucleosis, etc.</li>
                                    <li>Presi&oacute;n social y situaciones de acoso escolar, por redes sociales o en el &aacute;mbito laboral (<em>mobbing</em>).</li>
                            </ul>
            </div><h2 class="article-text">&iquest;Existen distintos tipos de depresi&oacute;n?</h2><p class="article-text">
        S&iacute;, los distintos cuadros de depresi&oacute;n se distinguen en base a su duraci&oacute;n y evoluci&oacute;n y pueden clasificarse seg&uacute;n la siguiente tipolog&iacute;a:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Trastorno depresivo grave o mayor:&nbsp;</strong>es el m&aacute;s prolongado en le tiempo y con posibilidad de episodios repetitivos. Suele afectar incluso las actividades diarias m&aacute;s b&aacute;sicas como comer, dormir o concentrarse. Para este tipo de cuadros, es necesario tratamiento farmacol&oacute;gico y terapia psicol&oacute;gica.</li>
                                    <li><strong>Trastorno depresivo persistente o distimia:&nbsp;</strong>se trata de un cuadro m&aacute;s moderado que incluye desinter&eacute;s, cambios en el sue&ntilde;o, baja autoestima, desesperanza, inapetencia, falta de energ&iacute;a y baja capacidad de concentraci&oacute;n. Para tratarlo, los m&eacute;dicos suelen recetar medicamentos y terapia conversacional.</li>
                                    <li><strong>Depresi&oacute;n postparto:</strong>&nbsp;es aquella que se diagnostica durante el primer mes siguiente al nacimiento de un ni&ntilde;o. Se caracteriza por insomnio, irritabilidad, desapego con el beb&eacute; y p&eacute;rdida de apetito. En estos casos, adem&aacute;s de medicamentos como antidepresivos y asistencia psicol&oacute;gica, tambi&eacute;n se utiliza terapia hormonal.</li>
                                    <li><strong>Trastorno afectivo estacional:&nbsp;</strong>suele darse durante el invierno o en aquellos momentos de menor exposici&oacute;n a la luz solar y se suele manifestar bajo sentimientos de desesperanza y retraimiento social. Para abordarlo, se requiere de fototerapia, medicamentos y terapia conversacional.</li>
                                    <li><strong>Depresi&oacute;n psic&oacute;tica:&nbsp;</strong>este cuadro est&aacute; acompa&ntilde;ado por alucinaciones o episodios psic&oacute;ticos que se suman a la sensaci&oacute;n de desesperanza, inutilidad, culpa o fatiga constante. Quien la padece tambi&eacute;n puede estar muy irritable y preferir aislarse socialmente. Para atenderlo, se recurre a un tratamiento farmacol&oacute;gico y terapias psicol&oacute;gicas.</li>
                                    <li><strong>Enfermedad maniaco depresiva o trastorno bipolar:</strong>&nbsp;se trata de un cuadro permanente que se traduce en cambios c&iacute;clicos del estado de &aacute;nimo con picos de man&iacute;a y depresi&oacute;n. Aquellas personas que lo padecen deben tomar medicamentos estabilizantes del humor, antipsic&oacute;ticos, antidepresivos &#9472;todos recetados por un m&eacute;dico especializado&#9472; y asistir a psicoterapia.</li>
                            </ul>
            </div><h2 class="article-text">&iquest;Se puede superar la depresi&oacute;n?</h2><p class="article-text">
        S&iacute;.&nbsp;<strong>La depresi&oacute;n es un cuadro que puede tratarse con orientaci&oacute;n m&eacute;dica especializada y apoyo del c&iacute;rculo afectivo hacia la persona que la padece</strong>. Por ello, la recomendaci&oacute;n principal siempre es acudir al personal de salud correspondiente, pero aqu&iacute; te dejamos algunos consejos adicionales y complementarios:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Informate y busca asistencia de diversa &iacute;ndole: ya sea m&eacute;dica, terap&eacute;utica, afectiva o religiosa.</li>
                                    <li>Segu&iacute; todas las indicaciones m&eacute;dicas y terap&eacute;uticas una vez en tratamiento.</li>
                                    <li>Adopt&aacute; h&aacute;bitos de vida saludables: desde una alimentaci&oacute;n balanceada y una rutina de ejercicio hasta abandonar el consumo de bebidas alcoh&oacute;licas o estupefacientes, todo ayuda.</li>
                                    <li>Aceptar el trastorno y ser consciente de que se trata de un estado temporal sujeto a tratamiento. Se recomienda concentrarse en el presente y buscar junto a su m&eacute;dico las estrategias adecuadas para superarla.</li>
                                    <li>Intentar mantener una actitud firma ante dificultades y contratiempos y evaluar de la manera m&aacute;s objetiva posible las situaciones que se le presenten.</li>
                                    <li>Participar de grupos de apoyo o actividades en grupo tanto deportivas o recreativas como terap&eacute;uticas.</li>
                            </ul>
            </div><h2 class="article-text">Qu&eacute; dice la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud</h2><p class="article-text">
        <a href="https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/depression" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Seg&uacute;n la OMS</a>, la depresi&oacute;n es distinta de las variaciones habituales del estado de &aacute;nimo y de las respuestas emocionales breves a los problemas de la vida cotidiana. Puede convertirse en un problema de salud serio, especialmente cuando es de larga duraci&oacute;n e intensidad moderada a grave, y puede causar gran sufrimiento y alterar las actividades laborales, escolares y familiares. En el peor de los casos puede incluso llevar al suicidio, siendo la segunda causa de muerte en el grupo etario de 15 a 29 a&ntilde;os.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-XiCrniLQGYc-2838', 'youtube', 'XiCrniLQGYc', document.getElementById('yt-XiCrniLQGYc-2838'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-XiCrniLQGYc-2838 src="https://www.youtube.com/embed/XiCrniLQGYc?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Respecto a la sintomatolog&iacute;a, la depresi&oacute;n se caracteriza por presentar un descenso marcado en el estado de &aacute;nimo, p&eacute;rdida de inter&eacute;s y de la capacidad de disfrutar, y reducci&oacute;n de la energ&iacute;a que produce una disminuci&oacute;n de la actividad, todo ello durante un m&iacute;nimo de dos semanas. Muchas personas con depresi&oacute;n tambi&eacute;n padecen s&iacute;ntomas de ansiedad, alteraciones del sue&ntilde;o y del apetito, sentimientos de culpa y baja autoestima, dificultades de concentraci&oacute;n e incluso s&iacute;ntomas sin explicaci&oacute;n m&eacute;dica. Dependiendo del n&uacute;mero y de la intensidad de los s&iacute;ntomas, los episodios depresivos pueden clasificarse como leves, moderados o graves.
    </p><p class="article-text">
        Hay diversos factores que contribuyen a la aparici&oacute;n de este trastorno. La depresi&oacute;n es el resultado de interacciones complejas entre factores sociales, psicol&oacute;gicos y biol&oacute;gicos. Por lo tanto, quienes hayan pasado por circunstancias vitales adversas (desempleo, traumatismos psicol&oacute;gicos u otras causas) tienen m&aacute;s probabilidades de sufrir depresi&oacute;n. A su vez, la depresi&oacute;n puede generar m&aacute;s estr&eacute;s y disfunci&oacute;n, y empeorar la situaci&oacute;n vital de la persona afectada. Existe adem&aacute;s una relaci&oacute;n entre la depresi&oacute;n y la salud f&iacute;sica; as&iacute;, por ejemplo, las enfermedades cardiovasculares pueden producir depresi&oacute;n, y viceversa.
    </p><p class="article-text">
        Para prevenir la depresi&oacute;n, la OMS recomienda programas que apunten a su reducci&oacute;n. Entre las estrategias comunitarias eficaces para lograrlo, se mencionan los programas que promueven un modelo de pensamiento positivo, mantener un estilo de vida saludable y contacto social. Adem&aacute;s, seg&uacute;n su clasificaci&oacute;n y teniendo en cuenta el criterio profesional, se podr&aacute;n llevar a cabo tratamientos combinados entre terapias psicol&oacute;gicas y/o tratamientos con psicof&aacute;rmacos. Asimismo, debe considerarse la eficacia de los tratamientos psicosociales y la necesidad de apoyos en el acompa&ntilde;amiento durante el tratamiento, para garantizar la integralidad del mismo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Consideramos de relevancia hablar de la depresi&oacute;n como parte fundamental para iniciar el tratamiento. La estigmatizaci&oacute;n de las enfermedades mentales, incluida la depresi&oacute;n, sigue siendo un obst&aacute;culo para que las personas de todo el mundo pidan ayuda. Hablar de la depresi&oacute;n, ya sea con un familiar, amigo o profesional de la salud, o en contextos m&aacute;s amplios (como la escuela, el lugar de trabajo y los entornos sociales) as&iacute; como tambi&eacute;n en el &aacute;mbito p&uacute;blico (medios de comunicaci&oacute;n, redes sociales, etc.), ayuda a eliminar dicha estigmatizaci&oacute;n, contribuyendo a que las personas afectadas inicien un tratamiento adecuado&rdquo;, advierte la OMS.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG/ACM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/dia-mundial-lucha-depresion-conmemora-13-enero_1_11951376.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Jan 2025 03:01:56 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/60fba32e-cd62-45f0-82a2-68b1ac78fda4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="753294" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/60fba32e-cd62-45f0-82a2-68b1ac78fda4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="753294" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Día Mundial de la Lucha contra la Depresión: ¿por qué se conmemora el 13 de enero?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/60fba32e-cd62-45f0-82a2-68b1ac78fda4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Depresión,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un viaje imperfecto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/viaje-imperfecto_129_11864785.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/166bde50-5e72-434e-a434-130ce73917b2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un viaje imperfecto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Defectuosos, insuficientes, faltos, deficientes, incorrectos. No son infinitas, pero sí muchas las maneras de decir que no estamos completos, que nos encontramos lejos de la perfección.</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La palabra perfecto proviene del lat&iacute;n </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>perficere</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">, que se compone del prefijo </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>per</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">, completamente, y la ra&iacute;z </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>facere</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">, que significa hacer. En el libro m&aacute;s le&iacute;do del mundo, la Biblia, aparece unas ochocientas veces.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La imperfecci&oacute;n, por el contrario, es inherente a nuestra condici&oacute;n de humanos y mortales, es el motor que se enciende cada ma&ntilde;ana, cada vez que renovamos nuestro deseo de vivir. La ambig&uuml;edad, la contradicci&oacute;n, est&aacute;n mucho m&aacute;s cerca de nuestra especie que esa anhelada completud.&nbsp;</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">&iquest;Qu&eacute; pasar&iacute;a si nos enfrent&aacute;ramos a situaciones que cuestionaran nuestras creencias m&aacute;s arraigadas?, se preguntan </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Ornella Benedetti</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">&nbsp;y&nbsp;</span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Santiago&nbsp;Silberman</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, licenciados en Psicolog&iacute;a y fundadores de&nbsp;RedPsi, en su nuevo libro, justamente titulado </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Imperfectos. </em></span>Ambos autores son egresados de la UBA, formados en psicoan&aacute;lisis, con experiencia cl&iacute;nica en adicciones y en trastornos de la conducta alimentaria.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Probablemente nos sentir&iacute;amos confundidos, amenazados y llenos de ansiedad, arriesgan. &ldquo;Reconocer que no poseemos la verdad absoluta es inquietante. En cualquier instante, podr&iacute;amos tener que afrontar imprevistos. Y aunque nos esforcemos por hacer todos los preparativos para prevenirlo, nunca podemos evitar por completo que algo -incluso algo bueno- nos pueda tomar por sorpresa&rdquo;.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">A veces la imperfecci&oacute;n toma forma de s&iacute;ntomas: tristeza, depresi&oacute;n, ansiedad, ataques de p&aacute;nico, fobias y TOC. Son respuestas psicosom&aacute;ticas a un desencaje entre la emoci&oacute;n que irrumpe, el funcionamiento de nuestro cuerpo y el afuera.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">&ldquo;La angustia es el &uacute;nico afecto que no enga&ntilde;a&rdquo;, dec&iacute;a </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Jacques Lacan</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">. Pero &iquest;disponemos de herramientas para enfrentar lo imprevisible? Para sentirnos m&aacute;s tranquilos, dice esta pareja de porte&ntilde;os, especialistas en la psiquis humana, &ldquo;creamos explicaciones que nos ayudan a darles un sentido, como suele ocurrir ante la muerte de un ser querido, cuando intentamos encontrar un &lsquo;por qu&eacute;&rsquo;.&rdquo;</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Esas explicaciones son lo que llamamos sentido com&uacute;n que, a diferencia de lo que su nombre indica, es el menos com&uacute;n de los sentidos. &ldquo;Cada uno de nosotros pensamos y sentimos cosas diferentes, como consecuencia de haber tenido vivencias y aprendizajes &uacute;nicos. Incluso dos hermanos pueden recordar y reaccionar de forma distinta frente a la experiencia de una infancia violenta. Uno de ellos puede perpetuar aquel maltrato recibido en su vida adulta y argumentar que es consecuencia de su dura infancia, mientras que el otro podr&iacute;a querer evitar en el futuro todo tipo de violencia, justamente porque no desea repetir el mismo patr&oacute;n de conducta. Es decir, el sentido com&uacute;n act&uacute;a como unos lentes a trav&eacute;s de los cuales vemos el mundo; es la versi&oacute;n personal, subjetiva de la verdad&rdquo;.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">&ldquo;Las emociones reprimidas nunca mueren; son enterradas vivas y salen m&aacute;s tarde en peores formas&rdquo;, habr&iacute;a dicho </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Sigmund Freud</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">&ldquo;Tomemos el momento en que, en lugar de culpar a nuestra pareja, por su supuesta infidelidad, descubrimos que en realidad fuimos nosotros quienes descuidamos la relaci&oacute;n&rdquo;, se plantean como una eventual hip&oacute;tesis Benedetti y Silberman. O aquel instante en que nos damos cuenta de que, &ldquo;a pesar de haber criticado nuestro trabajo durante a&ntilde;os, nunca tomamos la iniciativa de buscar algo mejor&rdquo;. O incluso &ldquo;cuando entendemos que nuestra madre no cambiar&aacute; s&oacute;lo porque se lo pidamos, y que somos nosotros quienes debemos decidir c&oacute;mo relacionarnos con ella o si seguimos esperando que sea diferente&rdquo;. En estas situaciones, la angustia surge al confrontar que nuestra percepci&oacute;n de la realidad no est&aacute; alineada con la naturaleza de las cosas, &ldquo;como si intent&aacute;ramos que un cuadrado ingresara en un c&iacute;rculo&rdquo;, comparan los autores de </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Imperfectos</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">, quienes en 2020 escribieron el volumen </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Verdades no dichas</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">, </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Para protegernos de la angustia, a menudo nos aferramos a nuestras creencias con una rigidez extrema. &ldquo;Esta obstinaci&oacute;n no surge tanto del deseo de tener raz&oacute;n, sino del miedo profundo a no tenerla, porque admitirlo nos obligar&iacute;a a enfrentar el desaf&iacute;o del cambio&rdquo;, sostienen.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">&ldquo;El miedo no evita la muerte, el miedo evita la vida&rdquo;, se&ntilde;ala el escritor egipcio </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Naguib Mahfuz</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">. Y, sin embargo, &iquest;acaso no resulta m&aacute;s sencillo quedarse en lo conocido, aunque sea inc&oacute;modo, que enfrentarse al miedo de buscar algo desconocido, aunque podr&iacute;a resultar mucho mejor? &ldquo;Cambiar implica un esfuerzo y un dolor significativo, ya que muchas veces conlleva a renunciar a algo que nos cuesta dejar atr&aacute;s. Esta rigidez en c&oacute;mo nos percibimos nos conduce a forjar explicaciones causales simplistas, f&oacute;rmulas binarias, donde no existen matices o puntos intermedios, nos ofrecen una falsa sensaci&oacute;n de seguridad y previsibilidad en mundo incierto y complejo.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">&ldquo;Si tuve una infancia dif&iacute;cil, mi adultez ser&aacute; terrible&rdquo;. &ldquo;Si me minti&oacute; es porque no valgo para &eacute;l&rdquo;, son condicionales binarias.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Puede que en un determinado momento de nuestra vida la narrativa que construimos no coincida con el curso de la vida que se despliega ante nosotros. &ldquo;En esos momentos, cuando se sacude nuestro mundo, emergen las crisis personales&rdquo;.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Son puntos de inflexi&oacute;n en los que acostumbrados a poder con casi todo, de repente nos encontramos con que algo se nos escapa. O bien, desde la impotencia de no poder con algo, nos sorprendemos alcanzando un logro que no cre&iacute;amos posible. O quiz&aacute;s, con la creencia de que todos son in&uacute;tiles nos encontramos con que alguien puede y esto nos hace cuestionar nuestro actuar, ya que hasta ese momento siempre fuimos los salvadores de los dem&aacute;s.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La existencia humana es variable y llena de matices. Aceptar y vivir en posiciones medias nos permite abrazar una gama m&aacute;s amplia de experiencias y emociones, evitando la rigidez de las posiciones absolutas. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El mundo es un lugar repleto de incertidumbre, donde las creencias fijas se caen. &ldquo;Cre&iacute; que&nbsp;vivir&iacute;amos el resto de nuestra vida juntos&rdquo;, &ldquo;No pude terminar mis estudios despu&eacute;s del embarazo&rdquo;, &ldquo;Me duele que mi padre haya muerto, siempre so&ntilde;&eacute; que presenciar&iacute;a mi boda&rdquo;. A veces, aquello que nos contamos acerca de la vida no coincide con lo que realmente sucede. Nuestro mundo se sacude y entramos en crisis personales que pueden causarnos miedo, ansiedad, angustia, tristeza, depresi&oacute;n, ataques de p&aacute;nico, fobias. Sobre eso escriben Benedetti&nbsp;y&nbsp;Silberman, d&aacute;ndole espacio a poderosas&nbsp;preguntas&nbsp;para abrazar cada proceso, enfrentar el cambio que paraliza y animar a los lectores a vivir.&nbsp;</span>
    </p><p class="article-text">
        La angustia muchas veces se infiltra en nuestras vidas, reflejando el dolor inherente a lo inevitable de la p&eacute;rdida que no s&oacute;lo se limita a objetos y personas; se extiende a las decisiones que tomamos, donde cada elecci&oacute;n conlleva la renuncia a otras posibilidades. Tambi&eacute;n descubrimos, que la ansiedad, las fobias, los ataques de p&aacute;nico y las enfermedades psicosom&aacute;ticas est&aacute;n vinculadas a nuestras resistencias a enfrentar esa angustia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No existen recetas m&aacute;gicas o m&eacute;todos infalibles para lograr una vida plena. La clave radica en aceptar que las p&eacute;rdidas forman una parte natural e ineludible de nuestra existencia y que, a pesar de ello, es posible disfrutar la vida&rdquo;, aseguran. La belleza de la vida se encuentra en su car&aacute;cter ef&iacute;mero, transitorio. Incluso la inmortalidad nos privar&iacute;a &ldquo;de la capacidad de valorar, porque lo permanente termina perdiendo su valor&rdquo;. La presencia de un final le da sentido a todo nuestro viaje.
    </p><p class="article-text">
        <em>LH/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Haimovichi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/viaje-imperfecto_129_11864785.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 Nov 2024 03:16:45 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/166bde50-5e72-434e-a434-130ce73917b2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="398792" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/166bde50-5e72-434e-a434-130ce73917b2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="398792" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Un viaje imperfecto]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/166bde50-5e72-434e-a434-130ce73917b2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Miedo,Ansiedad,Angustia,Depresión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un 15 % de personas tratadas con antidepresivos experimentará síntomas al dejarlos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/15-personas-tratadas-antidepresivos-experimentara-sintomas-dejarlos_1_11426353.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6e154b79-0e77-42d6-9aa3-d5d7d907cffb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un 15 % de personas tratadas con antidepresivos experimentará síntomas al dejarlos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un equipo de investigadores de varias universidades alemanas se propuso examinar la probable incidencia de los síntomas al abandonar esos fármacos, frente a los pacientes que pueden experimentar reacciones negativas basadas en sus propias expectativas (efecto nocebo).

</p></div><p class="article-text">
        Un 15 % de personas que toman antidepresivos experimentar&aacute;n al menos un s&iacute;ntoma de mayor o menor gravedad como consecuencia directa de dejarlos, indica un estudio publicado este mi&eacute;rcoles en 'The Lancet'.
    </p><p class="article-text">
        Un equipo de investigadores de varias universidades alemanas se propuso examinar la probable incidencia de los s&iacute;ntomas al abandonar esos f&aacute;rmacos, frente a los pacientes que pueden experimentar reacciones negativas basadas en sus propias expectativas (efecto nocebo).
    </p><p class="article-text">
        Los autores hicieron un metan&aacute;lisis de 79 ensayos que inclu&iacute;an datos de 21.002 pacientes, de los cuales 16.532 interrumpieron su consumo de antidepresivos y 4.470 dejaron un placebo. La edad media era de 45 a&ntilde;os y hab&iacute;a una proporci&oacute;n del 72 % de mujeres.
    </p><p class="article-text">
        En un principio, el an&aacute;lisis hall&oacute; que un 31 % de las personas que dejaron de tomar su compuesto experimentaron al menos un s&iacute;ntoma como mareo, dolor de cabeza, n&aacute;useas, insomnio o irritabilidad, siendo graves en el 3 % de los casos.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, al examinar espec&iacute;ficamente los resultados de ensayos controlados aleatorios, observaron que un 17 % de los participantes que tomaron un placebo experimentaron al dejarlo s&iacute;ntomas similares a los de interrumpir un tratamiento con antidepresivos.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los expertos, esto sugiere que en torno a la mitad de los s&iacute;ntomas que los pacientes sufren al abandonar los antidepresivos podr&iacute;an deberse al &ldquo;efecto nocebo&rdquo; o a otros s&iacute;ntomas no espec&iacute;ficos que pueden ocurrir en cualquier momento en la poblaci&oacute;n general.
    </p><p class="article-text">
        En conclusi&oacute;n, los autores estimaron que en torno a un 15 % -uno de cada seis a siete- de los pacientes que interrumpen un tratamiento con antidepresivos experimentar&aacute; s&iacute;ntomas derivados del hecho de dejarlos.
    </p><p class="article-text">
        Estos investigadores de la universidades de Colonia; Charit&eacute;-Universit&auml;tsmedizin Berlin; Friburgo y Hospital Universitario de Dresde determinaron adem&aacute;s que en un 3 % de los casos, o uno de cada 35, los s&iacute;ntomas pueden ser graves.
    </p><p class="article-text">
        Dejar de tomar imipramina (Tofranil), paroxetina (Seroxat) y desvenlafaxina (Pristiq) se asoci&oacute; con un mayor riesgo de s&iacute;ntomas graves en comparaci&oacute;n con otros antidepresivos, se&ntilde;alan en 'The Lancet'.
    </p><p class="article-text">
        Los autores no hallaron diferencias entre los ensayos que aplicaron una reducci&oacute;n gradual del antidepresivo y aquellos en que la medicaci&oacute;n se interrumpi&oacute; de forma brusca.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, recuerdan que otros an&aacute;lisis previos encontraron beneficios en cuanto a los s&iacute;ntomas de reducir gradualmente la ingesti&oacute;n de los f&aacute;rmacos.
    </p><p class="article-text">
        Christopher Baethge, de la universidad de Colonia, confi&oacute; en que sus resultados aportar&aacute;n datos interesantes al sector sanitario, sin necesidad de &ldquo;causar una alarma innecesaria&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Baethge agreg&oacute; que su investigaci&oacute;n no implica que los s&iacute;ntomas experimentados por el efecto nocebo no sean &ldquo;reales&rdquo;, y subray&oacute; que &ldquo;todos los s&iacute;ntomas que generan inquietud o incomodidad a los pacientes deben ser tomados seriamente y quienes los padecen deben ser apoyados&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>MM con informaci&oacute;n de la agencia EFE.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/15-personas-tratadas-antidepresivos-experimentara-sintomas-dejarlos_1_11426353.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 06 Jun 2024 02:39:52 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/6e154b79-0e77-42d6-9aa3-d5d7d907cffb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="83887" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/6e154b79-0e77-42d6-9aa3-d5d7d907cffb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="83887" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Un 15 % de personas tratadas con antidepresivos experimentará síntomas al dejarlos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/6e154b79-0e77-42d6-9aa3-d5d7d907cffb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Depresión,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Milei ofrece tierra de experimentación y energía para la inteligencia artificial mientras se profundiza la recesión]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/milei-ofrece-tierra-experimentacion-energia-inteligencia-artificial-profundiza-depresion_1_11410136.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0e018302-006c-4966-954b-879a8cc8b336_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Milei ofrece tierra de experimentación y energía para la inteligencia artificial mientras se profundiza la recesión"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Presidente se reunió esta semana con cinco CEO de grandes tecnológicas y ya había visto dos veces a Musk para que instalen en la Argentina sus datas centers y prueben aquí los desarrollos que ya limitó Europa y que quiere regular Estados Unidos. La gira coronó un mayo donde los supermercados vendieron menos que en abril. No hay recuperación en V, ni en U ni en pipa. </p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Como siempre, en Europa hacen todo mal, sobrerregulan y est&aacute;n matando toda la innovaci&oacute;n. Por eso no hay grandes empresas de <strong>esto (inteligencia artificial, IA)</strong> en Europa. &iquest;Qu&eacute; van a hacer? Nada. El Parlamento Europeo revent&oacute; todo lo que se pod&iacute;a hacer en Europa, as&iacute; que ah&iacute; est&aacute; muerto. <strong>China va a hacer lo que se les d&eacute; la gana</strong>. Por lo tanto, tiene una ventaja comparativa contra el resto del mundo. En Estados Unidos, el Congreso no tiene idea de c&oacute;mo regular entre eficiencia y seguridad. Las empresas de Estados Unidos est&aacute;n preocupad&iacute;simas. Yo le dije al presidente [Javier Milei] si le ocurr&iacute;a otro presidente que haya captado toda la atenci&oacute;n del sector tecnol&oacute;gico americano sobre el tema m&aacute;s importante del mundo en un pa&iacute;s donde hay grandes extensiones de tierra, con clima fr&iacute;o, con acceso a la energ&iacute;a y donde est&aacute;n impulsando las ideas de la libertad, de baja regulaci&oacute;n, de libre empresa&hellip; Entonces mir&aacute; si hay cuatro, en lugar de tres (potencias de IA), mir&aacute; si es <strong>Estados Unidos, China, Europa y la Argentina</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esto le dijo el jefe del consejo de asesores econ&oacute;micos, Demian Reidel, al periodista Esteban Trebucq en una entrevista previa a la actual gira presidencial por Estados Unidos, la cuarta en seis meses de gobierno.
    </p><p class="article-text">
        Reidel, f&iacute;sico graduado en el Instituto Balseiro, ese para&iacute;so p&uacute;blico de formaci&oacute;n en Bariloche, con un m&aacute;ster en matem&aacute;tica financiera en la Universidad de Chicago, cuna del neoliberalismo; y doctor en econom&iacute;a en Harvard, acompa&ntilde;&oacute; y le arm&oacute; la agenda a Milei en sus reuniones con los CEO de <strong>OpenAI (la empresa participada por Microsoft que revolucion&oacute; la IA con ChatGPT)</strong>, Sam Altman; de <strong>Worldcoin (la compa&ntilde;&iacute;a cofundada por Altman que lee el iris de los ojos a cambio de unas criptomonedas, con lo que forma largas colas de voluntarios en general necesitados)</strong>, Alex Blaina; de <strong>Google, Sundar Pichai; de Apple, Tim Cook; y Meta (due&ntilde;a de Instagram, Whatsapp y Facebook), Mark Zuckerberg</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El jefe de Estado no necesit&oacute; verse con el propietario de <strong>SpaceX (tecnolog&iacute;a espacial), Tesla (autos el&eacute;ctricos y aut&oacute;nomos, que se abastece de litio en la Argentina y otros pa&iacute;ses), la red social X, Starlink (Internet satelital, recientemente llegada al pa&iacute;s) y Neuralink (la firma que instal&oacute; ya un microchip en el cerebro de un ser humano, un cuadrapl&eacute;jico), Elon Musk</strong>, al que ya visit&oacute; dos veces en sus anteriores periplos por el pa&iacute;s que m&aacute;s admira, junto a Israel.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-Pkt6kG3iBu0-1847', 'youtube', 'Pkt6kG3iBu0', document.getElementById('yt-Pkt6kG3iBu0-1847'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-Pkt6kG3iBu0-1847 src="https://www.youtube.com/embed/Pkt6kG3iBu0?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        En el consejo de asesores econ&oacute;micos de Milei no se habla de otro tema que el que impuso Reidel, la IA. All&iacute; est&aacute;n los economistas Miguel Boggiano, Ramiro Casti&ntilde;eira, Fausto Spotorno, Ariel Coremberg, el legislador y financista Ramiro Marra y los empresarios Alec Oxenford (fundador del portal de comercio electr&oacute;nico OLX), Eduardo Bastitta (due&ntilde;o de Plaza Log&iacute;stica, que le ha armado el centro de distribuci&oacute;n a Mercado Libre en la Argentina), Teddy Karagozian (de la textil TN&amp;Platex) y Sebasti&aacute;n Braun (que tiene un fondo de inversi&oacute;n que ha apostado por tecnol&oacute;gicas, fintechs y hoteles).
    </p><p class="article-text">
        Reidel, exejecutivo de los bancos JP Morgan y Goldman Sachs y exvicepresidente del Banco Central en el gobierno de Mauricio Macri, considera que es la apuesta que la Argentina debe hacer a largo plazo y lamenta que pocos aqu&iacute; la vean, como dicen los libertarios criollos. Por un lado, <strong>pretende que las grandes tecnol&oacute;gicas instalen en el pa&iacute;s, sobre todo en la Patagonia, los data centers, es decir, los centros de equipamiento que soportan la IA y que requieren bajas temperaturas y acceso a la energ&iacute;a, como la que puede originarse en el venteo de gas de Vaca Muerta</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Es una infraestructura que cuesta miles de millones de d&oacute;lares. Por eso, una radicaci&oacute;n as&iacute; se encuadrar&iacute;a dentro del R&eacute;gimen de Incentivo de las Grandes Inversiones (RIGI), que avanza en el Senado dentro del proyecto de ley Bases y que implica generosas ventajas tributarias, cambiarias y aduaneras. Pero por m&aacute;s que haya RIGI se debe convencer a los inversores extranjeros de que la Argentina mantendr&aacute;s las reglas de juego en el largo plazo, algo que no ha hecho en su historia reciente de p&eacute;ndulo ideol&oacute;gico. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se requiere que efectivamente se invierta en infraestructura energ&eacute;tica, que no falte gas, como esta semana ocurri&oacute; en todas las estaciones de servicio y en 300 industrias, como no se ve&iacute;a desde la nevada porte&ntilde;a de 2007.
    </p><p class="article-text">
        Los inversores energ&eacute;ticos tambi&eacute;n exigen el RIGI, como la malaya Petronas, con un proyecto de gas natural licuado (GNL, el que se exporta en barco) junto a YPF por US$10.000 millones iniciales. Pero tambi&eacute;n se daban por conformes con menos, con el proyecto de ley de GNL que elabor&oacute; el a&ntilde;o pasado la entonces secretaria de Energ&iacute;a, Flavia Roy&oacute;n, que otorgaba rebajas tributarias, pero no en Ganancias; disponibilidad de divisas de exportaci&oacute;n, por no el 100%; y promov&iacute;a el desarrollo de proveedores locales.
    </p><p class="article-text">
        Ella tambi&eacute;n hab&iacute;a redactado una iniciativa para el hidr&oacute;geno verde, alternativa energ&eacute;tica que por ahora qued&oacute; en la nada. Las mineras canadienses con apetito por reactivar la producci&oacute;n argentina de cobre son otras interesadas en el RIGI.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n la productora de fertilizantes Profertil, propiedad de YPF y la canadiense Nutrien, con un proyecto postergado de instalar una segunda planta por US$1.500 millones. Pero las grandes empresas y las pymes de la Uni&oacute;n Industrial Argentina (UIA) <strong>reclaman que el RIGI tambi&eacute;n apoye a inversiones menores a US$200 millones y que no faciliten importaciones de productos que se elaboran en el pa&iacute;s</strong>. Tambi&eacute;n hay reclamos de las provincias para que el r&eacute;gimen respete su autonom&iacute;a y para que los beneficios se acoten a 20 a&ntilde;os y no lleguen a 30.
    </p><p class="article-text">
        Habr&aacute; que ver a qu&eacute; precio se le vende la energ&iacute;a a los data centers de IA, pero tambi&eacute;n tendremos que preguntarnos por el costo ambiental de quemar gas para sustentarlos. Son interrogantes que se formulan en Europa o California, pero tal vez no en la petrolera Texas ni en la tierra de Milei.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-WrHzpDEyhQI-9181', 'youtube', 'WrHzpDEyhQI', document.getElementById('yt-WrHzpDEyhQI-9181'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-WrHzpDEyhQI-9181 src="https://www.youtube.com/embed/WrHzpDEyhQI?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Lo que s&iacute; quiz&aacute;s se cuestione desde el gobierno de Estados Unidos es si su seguridad geoestrat&eacute;gica no se pone en juego colocando los hubs de IA fuera de su territorio, por m&aacute;s que la Argentina se ofrezca como pa&iacute;s libre de guerras y en este gobierno, adem&aacute;s, alineado a Washington. Por ahora, los data centers de IA de OpenAI, Google o Amazon est&aacute;n en territorio norteamericano, mientras que el gobierno de Joe Biden limita la exportaci&oacute;n de la tecnolog&iacute;a de microchips a China. No es lo mismo que los hubs que sostienen la informaci&oacute;n de la Nube. Por ejemplo, ah&iacute; s&iacute; Amazon Web Services los ha radicado en Brasil, Portugal, Irlanda o Hong Kong.
    </p><p class="article-text">
        Pero adem&aacute;s de data centers, Milei y Reidel pretenden ofrecerles a los gigantes tecnol&oacute;gicos que un mundo cada vez m&aacute;s preocupado por regular la IA la Argentina se ha convertido en los &uacute;ltimos seis meses en el para&iacute;so del experimento del anarcocapitalismo, donde se busca desregular todo. O casi todo. <strong>Preg&uacute;ntenle a las prepagas, que debieron volver atr&aacute;s con los aumentos y que, aunque tienen v&iacute;a libre otra vez para aumentar en julio, se cuidar&aacute;n de hacerlo no m&aacute;s de 2 puntos por encima de la inflaci&oacute;n</strong>. El problema radica que a los precios de los medicamentos e insumos no los controla nadie. Suerte para la familia del embajador en Francia, Ian Sielecki, due&ntilde;a del laboratorio Elea. 
    </p><p class="article-text">
        Pero volvamos a la idea de ofrecer a la Argentina como tierra sin l&iacute;mites para desarrollar y probar la IA. Los europeos que Reidel tanto desprecia establecieron algunas reglas b&aacute;sicas para mitigar<strong> </strong>los riesgos&nbsp;que un mal uso de esta tecnolog&iacute;a puede suponer<strong>&nbsp;</strong>para la salud, la seguridad y los derechos fundamentales; prohibir pr&aacute;cticas que se consideran inaceptables para los ciudadanos y para el conjunto de la sociedad, como, por ejemplo, crear bases de datos de reconocimiento facial a partir de la extracci&oacute;n indiscriminada de im&aacute;genes de Internet, evaluar o clasificar a las personas a lo largo del tiempo por su comportamiento social o sus caracter&iacute;sticas personales, o bien explotar las vulnerabilidades de una persona o grupo con la intenci&oacute;n de causar da&ntilde;o; asegurar el acceso a servicios esenciales p&uacute;blicos o privados y evitar la categorizaci&oacute;n biom&eacute;trica de las personas; exigir transparencia con respecto a los contenidos creados o manipulados con herramientas de IA&nbsp;o a los sistemas de reconocimiento de emociones.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La IA funciona con data y si vos no pon&eacute;s l&iacute;mites a la privacidad, vos pod&eacute;s entrenarla con m&aacute;s informaci&oacute;n para hacer determinadas cosas&rdquo;, explica un experto argentino en inteligencia artificial y computaci&oacute;n cu&aacute;ntica que prefiere mantener el anonimato. &ldquo;Con bots vos pod&eacute;s buscar informaci&oacute;n con o sin autorizaci&oacute;n, lo que se llama <em>scrapping</em>. Puede haber regulaciones &eacute;ticas de informaci&oacute;n, por ejemplo, qu&eacute; le ped&iacute;s al usuario a cambio de dar sus datos, como en las redes sociales, donde el producto sos vos. Se puede limitar la IA que reemplace al trabajo humano, que d&eacute; respuestas m&eacute;dicas, que tenga aplicaciones b&eacute;licas o que instalen chips cerebrales&rdquo;, ejemplifica el experto. Milei y Reidel pretenden que la Argentina ofrezca libertad para experimentar y desarrollar IA sin los l&iacute;mites que se autompuso la Uni&oacute;n Europea o que planea poner Estados Unidos. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La Argentina tiene que apuntar a desarrollar estrat&eacute;gicamente la industria de la Inteligencia artificial&rdquo;, opina el CEO de la empresa local de IA de datos Teramot, Bruno Ruyu, que pronto inaugurar&aacute; oficina en el Silicon Valley. &ldquo;Tenemos profesionales en tecnolog&iacute;a con un nivel totalmente fuera de escala respecto a nuestra realidad econ&oacute;mica. Tenemos la UBA (Universidad de Buenos Aires), el Balseiro, el ITBA (Instituto Tecnol&oacute;gico de Buenos Aires). Y ya demostramos que podemos construir unicornios argentinos muchas veces. Y tenemos otra ventaja, estamos pr&aacute;cticamente en el mismo huso horario que Estados Unidos, algo que nos hace mucho m&aacute;s atractivos frente a India, el sudeste asi&aacute;tico y Europa. Es una industria cuyo &uacute;nico insumo es el cerebro de gente capacitada. Y todo es valor agregado con capacidad de crecer en forma exponencial. En mi tiempo estudiando negocios en Stanford, me sirvi&oacute; para entender que no tenemos que sentirnos menos por estar ac&aacute;. Pude tener discusiones t&eacute;cnicas con los l&iacute;deres de IA de las empresas m&aacute;s grandes del mundo y, si bien ellos tienen mucho m&aacute;s presupuesto, no v&iacute; cosas que no podamos hacer ac&aacute; si logramos inversiones&rdquo;, conf&iacute;a Ruyu. Cuando se le pregunta sobre el impacto del ajuste del gasto p&uacute;blico en ciencias y universidades en la idea de desarrollar la IA, prefiere no comentar. 
    </p><p class="article-text">
        Es que la motosierra del Estado sumada a la devaluaci&oacute;n inicial del peso, el salto inflacionario, el nuevo hundimiento de los salarios y los despidos de empleados p&uacute;blicos y privados est&aacute;n hundiendo a&uacute;n m&aacute;s la econom&iacute;a en la depresi&oacute;n. No hay por ahora recuperaci&oacute;n en V, como &ldquo;pedo de buzo&rdquo;, como prometi&oacute; el refinado presidente de la Naci&oacute;n, ni en U ni siquiera en forma de pipa. &ldquo;Actividad econ&oacute;mica: esto no es una pipa. Indicadores econ&oacute;micos exhiben ca&iacute;das verticales que no parecen encontrar piso, impactan en el nivel de empleo y conviven con el esperado rebote de la actividad&rdquo;, advirti&oacute; un reciente informe de la consultora Vertical, de Eduardo Hecker, Federico S&aacute;nchez y Haroldo Montagu.
    </p><p class="article-text">
        En las grandes cadenas de supermercados advierten que <strong>en mayo el consumo cay&oacute; otro 15%, peor que el 14% de abril</strong>. Un ejecutivo recuerda que la econom&iacute;a griega se hundi&oacute; m&aacute;s y m&aacute;s con el ajuste: -4,3% en 2009, -5,4% en 2010, -10,1% en 2011, -7% en 2012, -2,5% en 2013 y apenas creci&oacute; 0,4% en 2014, cinco a&ntilde;os despu&eacute;s de iniciados los recortes. Por ahora en la Argentina no hay piso, pese a las ofertas y por eso el siguiente paso para los s&uacute;per y sus proveedores son los despidos, las suspensiones o los recortes de horas extra. En las empresas celebran el desprestigio del sindicalismo porque les facilita las cesant&iacute;as. Los hombres de negocios de diversos sectores como alimentos, electr&oacute;nica o materiales de la construcci&oacute;n descartan un repunte salarial frente a la inflaci&oacute;n en un contexto de creciente desempleo, pero se encomienda que rebajas puntuales de precios y la recuperaci&oacute;n del cr&eacute;dito por la celebrada baja inflacionaria posibiliten un tenue rebote hacia fin de a&ntilde;o. Pero todav&iacute;a no llegamos ni a la mitad de 2024.
    </p><p class="article-text">
        La reactivaci&oacute;n por inversiones mineras, energ&eacute;ticas o de la IA puede demorar a&uacute;n m&aacute;s, pues no son decisiones que se adoptan de un d&iacute;a para el otro, por m&aacute;s que se apruebe la ley Bases con su RIGI y su flexibilizaci&oacute;n laboral. La Confederaci&oacute;n de Sindicatos Industrias y el Foro de Abogados de Organizaciones Sindicales convocan a marchar al Senado contra la norma &oacute;mnibus. Mientras tanto, para contener el malestar social que en tiempos de individualismo reinante se traduce cada vez m&aacute;s en inseguridad, uno de los pocos rubros del gasto p&uacute;blico que crece es el de la asignaci&oacute;n universal por hijo. 
    </p><p class="article-text">
        <em>AR/JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Rebossio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/milei-ofrece-tierra-experimentacion-energia-inteligencia-artificial-profundiza-depresion_1_11410136.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 31 May 2024 13:27:21 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0e018302-006c-4966-954b-879a8cc8b336_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="174569" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0e018302-006c-4966-954b-879a8cc8b336_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="174569" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Milei ofrece tierra de experimentación y energía para la inteligencia artificial mientras se profundiza la recesión]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0e018302-006c-4966-954b-879a8cc8b336_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Javier Milei,Depresión,Inteligencia Artificial]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En marzo la construcción se desplomó un 42% y la industria, un 21%]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/marzo-construccion-desplomo-42-industria-21_1_11351932.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0656189c-5a07-4056-bfd4-959d37e2a0f8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En marzo la construcción se desplomó un 42% y la industria, un 21%"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La construcción se retrajo 42,2% interanual en marzo de 2024 y 14,2% respecto de febrero, de acuerdo con el último informe del instituto de estadísticas oficial. La industria, a su vez, cayó 21,2% interanual en marzo de 2024 y 6,3% respecto del mes previo.</p></div><p class="article-text">
        Dos sectores clave de la econom&iacute;a argentina, la industria y la construcci&oacute;n, se desplomaron en marzo como consecuencia de la pol&iacute;tica econ&oacute;mica del gobierno de Javier Milei, ejecutada por su ministro de Econom&iacute;a, Luis Caputo, enfocada en el d&eacute;ficit cero.
    </p><p class="article-text">
        El Instituto Nacional de Estad&iacute;stica y Censos (INDEC) difundi&oacute; este mi&eacute;rcoles informes referidos a ambos sectores, que evidencian un brutal descenso de su actividad, tanto en comparaci&oacute;n con el mismo mes del a&ntilde;o pasado como en comparaci&oacute;n con febrero.
    </p><p class="article-text">
        En marzo de 2024, el denominado Indicador sint&eacute;tico de la actividad de la construcci&oacute;n (ISAC) muestra <strong>una baja de 42,2% respecto del mismo mes de 2023</strong>. El acumulado del primer trimestre de 2024, es decir los primeros meses de la gesti&oacute;n libertaria, presenta <strong>una disminuci&oacute;n de 30,3% con respecto a igual per&iacute;odo de 2023</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Si se compara marzo &uacute;litmo contra febrero de este a&ntilde;o, la variaci&oacute;n negativa tambi&eacute;n es muy significativa: -14,2%. Las ca&iacute;das son consecuencia, entre otros factores, de la paralizaci&oacute;n de la obra p&uacute;blica dispuesta durante el gobierno de Milei. El Presidente, de hecho, est&aacute; en contra de la obra p&uacute;blica y sostiene que la infraestructura debe ser encomendada al sector privado.
    </p><p class="article-text">
        A su vez, en marzo el &iacute;ndice de producci&oacute;n industrial manufacturero (IPI manufacturero) muestra <strong>una ca&iacute;da de 21,2% respecto de igual mes de 2023</strong>. El acumulado del primer trimestre de 2024 presenta una disminuci&oacute;n de 14,8% respecto de igual per&iacute;odo de 2023.
    </p><p class="article-text">
        En marzo de 2024 el &iacute;ndice de la serie desestacionalizada muestra una variaci&oacute;n negativa de 6,3% respecto al mes anterior y el &iacute;ndice serie tendencia-ciclo registra una variaci&oacute;n negativa de 1,4% respecto al mes anterior.
    </p><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/marzo-construccion-desplomo-42-industria-21_1_11351932.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 May 2024 19:33:39 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0656189c-5a07-4056-bfd4-959d37e2a0f8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2531389" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0656189c-5a07-4056-bfd4-959d37e2a0f8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2531389" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[En marzo la construcción se desplomó un 42% y la industria, un 21%]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0656189c-5a07-4056-bfd4-959d37e2a0f8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Construcción,Industria,Actividad industrial,Industria Argentina,INDEC,Economía,Recesión,Depresión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un lobby más fuerte que el tabaco impulsó una reforma laboral que amenaza con más despidos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/lobby-fuerte-tabaco-impulso-reforma-laboral-amenaza-despidos_1_11338521.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/394063ac-c587-49a8-917d-6478250f0a6a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un lobby más fuerte que el tabaco impulsó una reforma laboral que amenaza con más despidos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los intereses detrás de la eliminación del impuesto mínimo a los cigarrillos que no paga Pablo Otero, fabricante de los Red Point. Los empresarios que abogaron por eliminar multas a la indemnización de trabajadores con "falta o deficiente" registración, es decir, no sólo a empleados informales de pymes sino a los de grandes compañías.</p></div><p class="article-text">
        No es una ley combi. No ser&aacute; un &oacute;mnibus de doble piso, pero es bastante voluminoso y se lleva mucho por delante. Y adem&aacute;s incluy&oacute; al final una reforma laboral acotada pero impactante y fue acompa&ntilde;ada por un paquete fiscal en general regresivo.<strong> Detr&aacute;s de esta ley Bases y de esta reforma tributaria se desataron durante meses tremendos lobbies a favor y en contra de las desregulaciones con la que so&ntilde;aba hace tiempo Federico Sturzenegger y que entreg&oacute; a Javier Milei.</strong> 
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/oficialismo-logro-aprobar-general-ley-bases_1_11330883.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">A &uacute;ltimo momento, en la sesi&oacute;n de este &uacute;ltimo martes se soltaron dos de ellos</a>. El primero, a favor de equilibrar la cancha impositiva en el negocio del tabaco: para evitar que <strong>Pablo Otero,</strong> due&ntilde;o de Tabacalera Sarand&iacute;, siga sin pagar el impuesto m&iacute;nimo a los cigarrillos, a diferencia de la norteamericana Philip Morris y la brit&aacute;nica BAT. Se lo elimina y se unifica la carga tributaria en un solo gravamen interno de mayor al&iacute;cuota, 73%, en lugar del 70%. La moci&oacute;n enfureci&oacute; tanto al diputado de Propuesta Republicana (PRO) Cristian Ritondo que parec&iacute;a accionista de la fabricante de los Red Point. Su compa&ntilde;ero de bloque, Diego Santilli, propuso elevar el interno al 75% y reemplazar el m&iacute;nimo por un nuevo &ldquo;precio m&iacute;nimo salud&rdquo;. Pero en la bancada de Uni&oacute;n Por la Patria (UP), donde algunos votaron contra Otero y otros se abstuvieron, explican que <strong>el tabaco y el juego han ganado simpat&iacute;as a fuerza de financiar campa&ntilde;as de manera transversal</strong>. Pero la ley Bases para la Libertad ni se refiri&oacute; a este &uacute;ltimo negocio que crece por la adicci&oacute;n de j&oacute;venes, la desesperaci&oacute;n de trabajadores que no llegan a fin de mes y el apetito de las provincias por recaudar, y en el que se expanden la brit&aacute;nica Bet365 &ndash;en sociedad con Gast&oacute;n Stefani&ndash;, la espa&ntilde;ola Codere, la sueca Betsson &ndash;en alianza con Daniel Mautone&ndash;, BetWarrior &ndash;de Francisco de Ach&aacute;val&ndash; y BPlay &ndash;de Antonio Tabanelli&ndash;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6e0bd0dc-573d-46e6-aff2-ecc0b9b5f01b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6e0bd0dc-573d-46e6-aff2-ecc0b9b5f01b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6e0bd0dc-573d-46e6-aff2-ecc0b9b5f01b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6e0bd0dc-573d-46e6-aff2-ecc0b9b5f01b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6e0bd0dc-573d-46e6-aff2-ecc0b9b5f01b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6e0bd0dc-573d-46e6-aff2-ecc0b9b5f01b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6e0bd0dc-573d-46e6-aff2-ecc0b9b5f01b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Guillermo Francos se convirtió en un hombre clave en la aprobación de la ley Bases. Siguió en persona el debate junto a Karina Milei."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Guillermo Francos se convirtió en un hombre clave en la aprobación de la ley Bases. Siguió en persona el debate junto a Karina Milei.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>El proyecto original de la ley Bases unificaba la carga tributaria tabacalera, pero Ritondo advirti&oacute; al Gobierno que si insist&iacute;a con el asunto se ca&iacute;a todo el &oacute;mnibus.</strong> Por eso, cuando la Uni&oacute;n C&iacute;vica Radical (UCR), la Coalici&oacute;n C&iacute;vica (CC) y Hacemos Coalici&oacute;n Federal (HCF) &ndash;el bloque de <strong>Miguel &Aacute;ngel Pichetto</strong>&ndash; introdujeron el tema en plena sesi&oacute;n el martes, los diputados libertarios lo rechazaron para evitar conflictos con sus aliados del PRO. Dos de HCF, Emilio Monz&oacute; y Nicol&aacute;s Massot, fueron quienes negociaron apoyos de UP, con <strong>Victoria Tolosa Paz</strong> a la cabeza. A mediados de abril, el presidente de la C&aacute;mara Argentina Nacional de Empresas Tabacaleras, Luis Eugenio Guinle, que re&uacute;ne a seis pymes del sector, hab&iacute;a denunciado al diputado y exjefe de la Administraci&oacute;n Federal de Ingresos P&uacute;blicos (AFIP) Carlos Castagneto por supuestamente favorecer a Otero, pero el contador y exarquero de f&uacute;tbol vot&oacute; en el Congreso en contra del due&ntilde;o de Sarand&iacute;.
    </p><h3 class="article-text">Monotributistas vs Impuesto a la riqueza</h3><p class="article-text">
        El segundo lobby que apareci&oacute; el martes en el recinto no fue a favor de ning&uacute;n inter&eacute;s empresarial sino para reclamar por los que menos tienen: los 1,2 millones de trabajadores independientes que pagan el monotributo social, de $3.500 y que con el paquete fiscal pasar&iacute;am a tributar $26.000 de la categor&iacute;a A del monotributo convencional. Dos diputados de UP, <strong>Itai</strong> <strong>Hagman</strong> y<strong> Daniel Arroyo</strong>, pidieron clemencia por ellos y advirtieron que la eliminaci&oacute;n del monotributo social los llevar&iacute;a a la informalidad. Su par libertario <strong>Jos&eacute; Luis Espert</strong> les concedi&oacute; postergar por 90 d&iacute;as la medida, pero se desconoce si durante ese lapso el Gobierno cambiar&aacute; de opini&oacute;n. <strong>Ins&oacute;lito lo severo que son con los monotributistas sociales mientras en la misma ley aliviaban el impuesto a la riqueza, llamado de bienes personales, y se perdonaba la evasi&oacute;n de quienes entren al blanqueo de capitales</strong>, sin multas o con sanciones del 5% al 15%, mucho menos que los impuestos abonados por los contribuyentes cumplidores, que se quedaron sin premio por abonar a tiempo. Total, <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/puertas-cerradas-milei-expuso-foro-llao-llao-no-habia-margen-gradualismo_1_11304410.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Milei elogi&oacute; en el Foro Llao Llao la evasi&oacute;n de los grandes empresarios que compran d&oacute;lares blue y fugan ese dinero al exterior.</a>
    </p><h3 class="article-text">Nuevas caras para negociar la reforma laboral</h3><p class="article-text">
        <strong>Pero en la bancada de diputados de La Libertad Avanza (LLA) reconocen que el lobby m&aacute;s fuerte de todos sobre las dos leyes con media sanci&oacute;n &ndash;falta el Senado&ndash; fue por la reforma laboral.</strong> Dos abogados laboralistas jugaron un papel clave desde que se la introdujo en el mega decreto de necesidad y urgencia (DNU) de fines de 2023: <strong>Daniel Funes de Rioja</strong>, presidente de la Uni&oacute;n Industrial Argentina (UIA), y <strong>Julio Cordero</strong>, entonces empleado de Techint &ndash;el grupo de Paolo Rocca siempre ha ejercido fuerte influencia en la entidad fabril&ndash; que termin&oacute; sum&aacute;ndose al Gobierno como secretario de Trabajo.
    </p><p class="article-text">
         Entre los legisladores de LLA tambi&eacute;n mencionan a otro empresario interesado: <strong>Eduardo Elsztain</strong>, due&ntilde;o del grupo de campos, shoppings e inmuebles Cresud/IRSA,<a href="https://www.eldiarioar.com/economia/acompanado-elsztain-werthein-milei-visito-tumba-rabino-nueva-york_1_10721963.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> quien acompa&ntilde;&oacute; a Milei en sus visitas religiosas a Nueva York e Israel </a>y que lo recibi&oacute; recientemente en el Foro Llao Llao, su hotel de Bariloche. Despu&eacute;s de que la Justicia frenara el cap&iacute;tulo laboral del DNU, Cordero impuls&oacute; con el PRO, la UCR &ndash;con<strong> Rodrigo de Loredo</strong> y <strong>Mart&iacute;n Tetaz</strong> al frente&ndash; y algunos diputados de HCF, como Oscar Agost Carre&ntilde;o, su incorporaci&oacute;n en la ley Bases. 
    </p><p class="article-text">
        Existe un consenso en todo este arco pol&iacute;tico de que deben flexibilizarse las normas laborales para favorecer la contrataci&oacute;n. El secretario de Trabajo mand&oacute; un borrador que inclu&iacute;a la reforma laboral del decreto sumadas algunas sugerencias radicales, incluida la eliminaci&oacute;n de la cuota solidaria que los trabajadores pagan a sus sindicatos. En cambio, el ministro de Econom&iacute;a,<strong> Luis Caputo, se ocup&oacute; de vetar la idea radical de rebajar aportes patronales para las pymes. Estos cargos encarecen el empleo formal y son su principal obst&aacute;culo</strong>, seg&uacute;n empresarios, como Luciano Galfione, presidente de la Fundaci&oacute;n Pro Tejer. &ldquo;A m&iacute; no me interesa que eliminen las multas que agravan el despido de empleados en negro porque yo tengo a todos en blanco&rdquo;, opina Galfione, quien en marzo ech&oacute; a 40 trabajadores, 20% de su plantilla, por la ca&iacute;da de la demanda. Pero a Caputo le importa m&aacute;s la derruida recaudaci&oacute;n tributaria para cumplir con una de las dos obsesiones de Milei, el d&eacute;ficit fiscal cero. La otra es la baja de la inflaci&oacute;n.  
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b41e0995-cc5a-46a9-ac2a-c3bb001f861a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b41e0995-cc5a-46a9-ac2a-c3bb001f861a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b41e0995-cc5a-46a9-ac2a-c3bb001f861a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b41e0995-cc5a-46a9-ac2a-c3bb001f861a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b41e0995-cc5a-46a9-ac2a-c3bb001f861a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b41e0995-cc5a-46a9-ac2a-c3bb001f861a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b41e0995-cc5a-46a9-ac2a-c3bb001f861a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Miguel Angel Pichetto, comanda el bloque de los &quot;opositores aliados&quot;. Una vez más su participación fue decisiva para lograr la aprobación de la reforma laboral."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Miguel Angel Pichetto, comanda el bloque de los &quot;opositores aliados&quot;. Una vez más su participación fue decisiva para lograr la aprobación de la reforma laboral.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Entonces Pichetto record&oacute; su origen peronista, alz&oacute; la voz y advirti&oacute; que el bodoque laboral as&iacute; como estaba iba a terminar haciendo naufragar toda la ley Bases y el paquete fiscal,</strong> necesario para recuperar la recaudaci&oacute;n y sostener la estabilidad cambiaria. Primero podr&iacute;a frenarse en el Senado y despu&eacute;s, en la Justicia. Pichetto y el Gobierno tem&iacute;an adem&aacute;s que si se met&iacute;an contra los gremios, la Confederaci&oacute;n General del Trabajo (CGT) no s&oacute;lo parar&iacute;a el pr&oacute;ximo jueves sino muchas veces m&aacute;s. La masiva marcha universitaria encendi&oacute; la precauci&oacute;n de los funcionarios para no fogonear m&aacute;s la calle. El Ejecutivo acept&oacute; entonces acotar la reforma de 58 a 16 art&iacute;culos. A diferencia de lo ocurrido en la discusi&oacute;n en Diputados en el verano, esta vez el Ejecutivo puso a negociar con los legisladores a dos caras m&aacute;s amables que la del asesor de imagen Santiago Caputo, acusado de arrogante por propios y extra&ntilde;os. All&iacute; se coloc&oacute; al vicejefe de Gabinete y director de YPF, <strong>Jos&eacute; Rolandi,</strong> y a la secretaria de Planeamiento Estrat&eacute;gico,<strong>&nbsp;Mar&iacute;a Ibarzabal</strong>, que trabaj&oacute; en estudios de abogados de la City. <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/guillermo-francos-espada-politica-milei-camino-victoria-diputados_1_11333076.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Detr&aacute;s de ellos, estaba el ministro del Interior, Guillermo Francos. </a>
    </p><p class="article-text">
        La reforma laboral se centr&oacute; entonces en: 1. ampliar el periodo de prueba de los nuevos empleados, 2. permitir que los patrones que tienen hasta cinco trabajadores puedan rebajarlos a la categor&iacute;a de colaboradores independientes, sin pagarles aportes, 3. fomentar la tercerizaci&oacute;n laboral; 4. eliminar las multas que agravan la indemnizaci&oacute;n por despido de trabajadores con &ldquo;falta o deficiente&rdquo; registraci&oacute;n, 5. obstaculizar la reincorporaci&oacute;n de trabajadores despedidos por discriminaci&oacute;n, por ejemplo, por ser delegados sindicales; 6. posibilitar que empresarios y sindicatos de cada sector pacten eliminar la indemnizaci&oacute;n y reemplazarla por un fondo de seguro de desempleo, como los que cobran los obreros de la construcci&oacute;n; y 7. castigar al empleo p&uacute;blico con m&aacute;s despidos, limitando las huelgas y obstaculizando la negociaci&oacute;n colectiva. As&iacute; lo resumi&oacute; el Instituto de Estudios y Formaci&oacute;n de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) Aut&oacute;noma. 
    </p><h3 class="article-text">Las dudas sobre qu&eacute; pasar&aacute; en la justicia</h3><p class="article-text">
        Algunos diputados de la variopinta bancada libertaria, fruto del rejunte pol&iacute;tico que hizo Milei en estos tres a&ntilde;os en pol&iacute;tica, admiten que inclusive esta reforma acotada puede llegar a frenarse en la Justicia.<strong> Por ejemplo, un trabajador no registrado despedido puede terminar denunciando a su patr&oacute;n por da&ntilde;os y perjuicios.</strong> Tambi&eacute;n observan que sus colegas del PRO se han posicionado como m&aacute;s liberalizadores que muchos de ellos y que la UCR ha levantado la bandera de los peque&ntilde;os empresarios y ha resucitado sus enconos contra el sindicalismo. <strong>Temen que la reforma laboral pueda provocar en el corto plazo m&aacute;s despidos del sector privado en este contexto de depresi&oacute;n econ&oacute;mica. </strong>Y no s&oacute;lo echar&iacute;an a empleados no registrados. En la UCR reconocen que la reforma laboral viene a evitar tambi&eacute;n juicios de despedidos que estaban en blanco pero que invocan que no estaban bien registrados sus cobros por vacaciones u horas extra. No por nada en HCF se sinceran y admiten que son los grandes empresarios y no los pymes los que m&aacute;s reclaman contra lo que ellos llaman la &ldquo;industria del juicio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No s&oacute;lo entre ciertos diputados libertarios hay temor a despidos. Entre los empresarios que ven&iacute;an alentando en su momento la frustrada dolarizaci&oacute;n y que ahora asesoran a Milei, Alec Oxenford &ndash;due&ntilde;o del portal de subastas OLX, que se fue el a&ntilde;o pasado de la Argentina&ndash;, Gonzalo Tanoira &ndash;accionista de la citr&iacute;cola San Miguel&ndash; y Eduardo Bastitta &ndash;propietario de Plaza Log&iacute;stica, que le hizo el centro de distribuci&oacute;n a Mercado Libre&ndash;, siempre estuvo la creencia de que si no se adoptaba el d&oacute;lar, s&oacute;lo se pod&iacute;a bajar la inflaci&oacute;n a fuerza de una larga y dolorosa recesi&oacute;n. Y que adem&aacute;s en esta situaci&oacute;n una reforma laboral no iba a servir para cumplir su anhelo de crear empleo sino que facilitar&iacute;a su destrucci&oacute;n.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-XcPkBi-rp50-6062', 'youtube', 'XcPkBi-rp50', document.getElementById('yt-XcPkBi-rp50-6062'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-XcPkBi-rp50-6062 src="https://www.youtube.com/embed/XcPkBi-rp50?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        <strong>Aunque Milei festeje el d&eacute;ficit fiscal cero, la deflaci&oacute;n en la &uacute;ltima semana de abril y el entusiasmo de los mercados por su ajuste sin mayor resistencia social, salvo por los recortes a las universidades, hay signos de alarma.</strong> Bien los resumi&oacute; en Radio Con Vos el economista y periodista Ismael Berm&uacute;dez, aquel mismo que le advert&iacute;a a este cronista en un viaje organizado por Techint a Per&uacute; en noviembre de 2001 que todo iba a estallar. Ahora advierte por una econom&iacute;a que cay&oacute; en marzo un 10%, tanto como en el 2020 pand&eacute;mico, seg&uacute;n el estudio Ferreres; y por eso habla de depresi&oacute;n; con una inflaci&oacute;n en d&oacute;lares del 80% desde que asumi&oacute; el Presidente; lo que afecta la producci&oacute;n local de bienes y servicios, encarecidos, y plantea el riesgo de que el d&oacute;lar oficial o el paralelo terminen saltando; el aumento de la deuda p&uacute;blica en casi US$50.000 millones desde entonces porque muchos bonos ajustan por inflaci&oacute;n o d&oacute;lar oficial; y la endeblez tanto del super&aacute;vit fiscal del primer trimestre del a&ntilde;o, basado en parte en la postergaci&oacute;n de gastos, como del super&aacute;vit comercial, que se bas&oacute; en la dilaci&oacute;n de pagos de importaciones por US$7.800 millones, seg&uacute;n la Fundaci&oacute;n Capital, de Mart&iacute;n Redrado. Esperemos que esta vez Bermudez se equivoque cuando pronostique un colapso.
    </p><p class="article-text">
        <em>AR/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Rebossio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/lobby-fuerte-tabaco-impulso-reforma-laboral-amenaza-despidos_1_11338521.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 May 2024 15:07:26 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/394063ac-c587-49a8-917d-6478250f0a6a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2518512" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/394063ac-c587-49a8-917d-6478250f0a6a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2518512" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Un lobby más fuerte que el tabaco impulsó una reforma laboral que amenaza con más despidos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/394063ac-c587-49a8-917d-6478250f0a6a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Reforma laboral,Tabaco,lobby,Depresión,Despidos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Recursos humanos, ¡out!]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/recursos-humanos-out_129_11285964.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bfa47a13-5467-481b-872a-647721837e46_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Recursos humanos, ¡out!"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El despido laboral -que ya supera sólo en el estado el vaciamiento de 15 mil puestos- genera no sólo problemas económicos sino cuadros de estrés, depresión y una sensación de amenaza en la población general. </p></div><p class="article-text">
        &iquest;Callarse o hablar?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Visibilizar lo que ocurre para pedir ayuda? &iquest;Ocultarlo para evitar sanciones? 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Hay formas de prevenir la violencia en el trabajo?
    </p><p class="article-text">
        El silencio es salud fue una consigna que form&oacute; parte de la propaganda de adoctrinamiento durante la represi&oacute;n ejecutada a lo largo de la dictadura c&iacute;vico militar de 1976-1983. Esa inclinaci&oacute;n por guardar lo que ocurre, lo que se piensa y siente, esa forma concreta de implantar el miedo en los ciudadanos, tan cara a los sistemas antidemocr&aacute;ticos, se extendi&oacute; a todo tipo de lazo social, como una pol&iacute;tica de los v&iacute;nculos y hoy, cuarenta y tantos a&ntilde;os despu&eacute;s, se hace carne en las relaciones laborales jerarquizadas, aunque no s&oacute;lo en ellas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esperaba jubilarme este a&ntilde;o y en cambio me encuentro con un telegrama de despido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Dicen que somos &ntilde;oquis y nadie vino a monitorear un trabajo que venimos cumpliendo hace a&ntilde;os con mucha responsabilidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Que alguien del gobierno nos venga a decir c&oacute;mo vamos a hacer para pagar nuestro alimento y el de nuestros hijos ahora&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Que trabajadoras y trabajadores hayan perdido el empleo en forma masiva y arbitraria se constituye en el marco insoslayable actual de la violencia laboral.
    </p><p class="article-text">
        Es un maltrato material y emocional, psicol&oacute;gico y f&iacute;sico que est&aacute; afectando a miles de personas en todo el pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El impacto que generan los despidos masivos sobre la poblaci&oacute;n se da en dos niveles. Por un lado, sobre los trabajadores y trabajadoras que se quedan sin empleo. Por otro, genera un impacto sobre la poblaci&oacute;n general ya que funciona como una amenaza, una espada de Damocles que presiona sobre la gente generando temor por lo que pueda sucederles. De esta manera, el miedo opera como un disciplinador que busca instalar el s&aacute;lvese quien pueda, rompiendo las redes de solidaridad y sost&eacute;n existentes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Quien habla es el doctor en Estudios Sociales de Am&eacute;rica Latina, <strong>Mat&iacute;as Dreizik</strong>, presidente del Instituto de Salud Laboral y Medio Ambiente (ISLyMA) y docente e investigador de la Facultad de Psicolog&iacute;a - Universidad Nacional de C&oacute;rdoba. &ldquo;El clima social se vuelve tenso y surgen percepciones negativas sobre el futuro dificultando la proyecci&oacute;n y planificaci&oacute;n vital, y produciendo frustraci&oacute;n. A su vez, genera sentimientos de culpa por fallar a su familia y su consecuente baja autoestima&rdquo;, advierte Dreizik, adem&aacute;s licenciado en Psicolog&iacute;a. Esta baja en la autoestima redunda en cierta inseguridad de s&iacute; mismo/a, sentimiento de fracaso y verg&uuml;enza ante sus c&iacute;rculos m&aacute;s cercanos&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si estas sensaciones se sostienen en el tiempo puede devenir en apat&iacute;a respecto de la realidad, un aumento en s&iacute;ntomas de stress, y finalmente generar un deterioro de las relaciones familiares. Este combo produce un impacto negativo sobre la salud mental de la poblaci&oacute;n en general como ansiedad, falta de expectativas y depresi&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Constituye un agravante el hecho de que &ldquo;el presidente del pa&iacute;s diga p&uacute;blicamente que las personas despedidas del estado son &ntilde;oquis, no trabajan o est&aacute;n en sus puestos por negociados. Esto hace que las personas despedidas en este proceso sientan que no se reconoce su labor y que la &lsquo;etiqueta&rsquo;, asignada por el m&aacute;ximo jefe de estado, sea reproducida por el resto de la sociedad. Esta acci&oacute;n puede llevar a debilitar a&uacute;n m&aacute;s los soportes necesarios para atravesar estos momentos de crisis, como son sus familias y vecinos. Si tus vecinos e incluso familiares creen que est&aacute; bien lo que te sucede entonces puede profundizarse cualquier cuadro psicol&oacute;gico por falta de apoyo y empat&iacute;a&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;C&oacute;mo se trata desde los &aacute;mbitos especializados este tipo de violencia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -En primer lugar, se busca generar espacios donde se pueda compartir la experiencia de cada qui&eacute;n, como una forma de tomar conciencia acerca de que el fen&oacute;meno es social y no s&oacute;lo depende de la persona despedida. La posibilidad de situarse dentro del contexto permite liberarse de cierto sentimiento de culpa, fortalece la autoestima y ayuda al afrontamiento en el seno familiar. Es importante sostener o crear redes de contenci&oacute;n y acompa&ntilde;amiento que incluyan la realizaci&oacute;n de actividades tendientes a desarrollar habilidades para la reubicaci&oacute;n laboral o la generaci&oacute;n de emprendimientos colectivos. En este proceso es importante la funci&oacute;n de las organizaciones sindicales, sociales y vecinales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Cuando se trata de un fen&oacute;meno masivo, como el actual, con m&aacute;s de 15 mil despedidos en el estado, &iquest;hay formas de encarar loa problem&aacute;tica por fuera de los paros, las tomas, las huelgas? &iquest;C&oacute;mo se complementan las medidas gremiales desde un enfoque m&aacute;s psicol&oacute;gico?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Las medidas de fuerza cl&aacute;sicas del sindicalismo son importantes tambi&eacute;n para la salud mental de las personas despedidas m&aacute;s all&aacute; del resultado logrado. El hecho de que un colectivo ejerza la defensa de tus derechos ya genera un impacto positivo y desplaza la sensaci&oacute;n de frustraci&oacute;n personal e individual. Incluso con estas medidas se pone en discusi&oacute;n el etiquetamiento social que se les atribuye a los/as despedidos/as. Otros mecanismos a tener en cuenta es la generaci&oacute;n de espacios de escucha colectiva y de ser necesaria espacios de atenci&oacute;n individual. Las organizaciones que defienden los derechos laborales pueden sumar este tipo de dispositivos para dar respuesta desde la dimensi&oacute;n humana del conflicto. Existen experiencias, que surgidas al calor de la desocupaci&oacute;n de los a&ntilde;os &acute;90, se sostienen hasta la actualidad buscando la interacci&oacute;n entre trabajadoras/as ocupados/as y desocupados/as. Esta interacci&oacute;n permite compartir las experiencias laborales de quienes tienen trabajo estable, quienes tienen empleo no registrado y quienes resuelven como cuentapropistas el ingreso familiar. Ejemplo de esto &uacute;ltimo es el concurso de expresi&oacute;n escrita &ldquo;sin presiones&rdquo; que organiza el ISLyMA y que tiene por objetivo poder compartir relatos de personas sobre su vivencia cotidiana en el trabajo o en relaci&oacute;n con &eacute;l. En este espacio surgen temas que luego se abordan, como el desempleo, la violencia laboral, las condiciones de trabajo y las respuestas colectivas a estos fen&oacute;menos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;La universidad p&uacute;blica puede dar alg&uacute;n tipo de respuesta?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -La universidad debe dar respuesta porque es un fen&oacute;meno social sobre el que se investiga y se interviene desde hace tiempo. Hay equipos universitarios a lo largo de todo el pa&iacute;s que investigan y/o protagonizaron experiencias positivas con personas y colectivos despedidos desde hace a&ntilde;os y que hoy acompa&ntilde;an a distintos colectivos. Es cierto que el peligro presupuestario sobre el sistema educativo p&uacute;blico ha puesto en alarma a la comunidad universitaria, pero es necesario despabilar y que las universidades de manera institucional pongan a disposici&oacute;n el saber y las herramientas &uacute;tiles que desarrollan estos equipos para acompa&ntilde;ar y fortalecer a la sociedad en este contexto.
    </p><p class="article-text">
        Incluso para quienes logran conservar su trabajo, la doctora en Psicolog&iacute;a <strong>D&eacute;bora Imhoff * </strong>dice que la violencia de g&eacute;nero laboral se reproduce &ldquo;siempre en el marco de relaciones jer&aacute;rquicas, asim&eacute;tricas o desigualdades, desde las cuales se privilegian l&oacute;gicas de trabajo masculinas y todos los rasgos asociados a la masculinidad&rdquo;. No se trata de otra cosa que de la divisi&oacute;n sexual del trabajo: los espacios productivos suelen ser ocupados por varones, mientras que se relega a las feminidades a los espacios dom&eacute;sticos o reproductivos. Este fen&oacute;meno no solo condiciona la actividad laboral de las mujeres, sino que se constituye en un n&uacute;cleo de desigualdades, ya que la participaci&oacute;n femenina en el mercado laboral es subcalificada y mal pagada&ldquo;. Se estima que en Argentina los varones ganan un 29% m&aacute;s en comparaci&oacute;n con sus colegas mujeres. Los cargos jer&aacute;rquicos est&aacute;n ocupados en un 70% por varones, lo que se conoce como segregaci&oacute;n vertical. &rdquo;Al mismo tiempo, las mujeres participan en sectores feminizados de mayor precarizaci&oacute;n laboral. Esto &uacute;ltimo se denomina segregaci&oacute;n horizontal. En nuestro pa&iacute;s tambi&eacute;n hay evidencia de otras formas violencia de g&eacute;nero laboral, como agresiones f&iacute;sicas, hostigamiento psicol&oacute;gico y acoso sexual.
    </p><p class="article-text">
        <em> </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>*Para difundir el fen&oacute;meno y ampliar la concientizaci&oacute;n, en los pr&oacute;ximos d&iacute;as comienza el curso &ldquo;Prevenci&oacute;n y Abordaje de las Violencias de G&eacute;nero en el &aacute;mbito empresarial&rdquo;, para otorgar a sus participantes herramientas espec&iacute;ficas para el dise&ntilde;o de planes de sensibilizaci&oacute;n sobre las violencias de g&eacute;nero en esos espacios y elaborar propuestas de prevenci&oacute;n y abordaje. Imhoff, investigadora del Conicet y profesora de grado y posgrado en la Facultad de Psicolog&iacute;a de la Universidad Nacional de C&oacute;rdoba es la responsable acad&eacute;mica. El curso comienza el 17 de este mes y se extender&aacute; hasta el 15 de mayo. </em>
    </p><p class="article-text">
        LH/MF
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Haimovichi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/recursos-humanos-out_129_11285964.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Apr 2024 02:59:31 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/bfa47a13-5467-481b-872a-647721837e46_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="298468" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/bfa47a13-5467-481b-872a-647721837e46_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="298468" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Recursos humanos, ¡out!]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/bfa47a13-5467-481b-872a-647721837e46_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Despidos,Crisis,Angustia,Depresión,Miedo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Depresión: el término que comienzan a acuñar algunos empresarios para describir la economía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/depresion-termino-comienzan-acunar-empresarios-describir-economia_1_11264956.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e949228f-2261-4f58-b1cd-b6b6e1b91247_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Depresión: el término que comienzan a acuñar algunos empresarios para describir la economía"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En la cúpula de la Unión Industrial Argentina (UIA) cada vez más voces alertan sobre el bajón de la actividad. Pero Milei no la ve: está satisfecho con bajar el déficit fiscal y la inflación, que sigue alta, sólo suelta fondos para determinada ayuda social y pretende que el Congreso le apruebe leyes pero sin un toma y daca con los gobernadores y legisladores. </p></div><p class="article-text">
        Los empresarios y funcionarios que hablan con frecuencia con <strong>Javier Milei </strong>lo ven obstinado y satisfecho. Est&aacute; obsesionado con bajar el d&eacute;ficit fiscal y la inflaci&oacute;n y considera que lo est&aacute; logrando. Y eso que el equilibrio de las cuentas p&uacute;blicas del primer bimestre del a&ntilde;o dif&iacute;cilmente pueda extrapolarse a todo 2024. Incluso los bancos extranjeros que m&aacute;s se entusiasman con su disciplina fiscal consideran que no se lograr&aacute; el d&eacute;ficit financiero (despu&eacute;s del pago de intereses de deuda) este a&ntilde;o, pero quiz&aacute;s s&iacute; el primario (antes de abonar esos intereses). <a href="https://www.eldiarioar.com/economia/inflacion-febrero-13-2-impulso-telefonia-transporte-luz_1_11049099.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Y eso que la inflaci&oacute;n sigue tan mal como en los peores meses del anterior gobierno</a>: fue del 12,7%, seg&uacute;n C&amp;T Asesores Econ&oacute;micos. Aunque el Presidente dir&aacute; que en su gobierno est&aacute;n corrigi&eacute;ndose los precios que estaban atrasados, como el d&oacute;lar y las tarifas. <strong>Pero lo que el economista libertario no ve, o al menos no comenta, es sobre la profunda recesi&oacute;n en la que est&aacute; hundi&eacute;ndose la econom&iacute;a a partir del mayor salto inflacionario y el ajuste fiscal</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Incluso algunos de los popes de la Uni&oacute;n Industrial Argentina (UIA) ya hablan de &ldquo;depresi&oacute;n&rdquo;, en lugar de recesi&oacute;n. <strong>Se trata de un t&eacute;rmino que no se usaba desde la crisis socioecon&oacute;mica y pol&iacute;tica de 2002. </strong>&ldquo;Es una depresi&oacute;n, absolutamente&rdquo;, comenta uno de los m&aacute;ximos dirigentes de la UIA, m&aacute;s all&aacute; de la influencia que el <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/altos-ejecutivos-funcionario-clave-techint-desembarco-ypf-gobierno-milei_1_10791194.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">grupo Techint mantiene tanto en la central fabril como en diversas secretar&iacute;as del gobierno libertario como Trabajo y Energ&iacute;a o en YPF.</a> &ldquo;La ca&iacute;da en facturaci&oacute;n est&aacute; en el orden del 35 al 45%. Todo est&aacute; muy dif&iacute;cil: se suspendieron horas extras, se bajaron los contratados, no sabemos mucho c&oacute;mo seguimos&rdquo;, agrega el empresario de la UIA. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El industricidio ya ocurrió en 2001. Entonces, la Argentina llevaba diez años libre de inflación, el mal que pretende desterrar, y con razón, Milei. El Estado era tan pequeño que el gasto público representaba el 25% del PBI, no el 40% como hasta ahora</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Un colega suyo del comit&eacute; ejecutivo de la entidad coincide: <strong>&ldquo;Estamos atravesando una depresi&oacute;n econ&oacute;mica, por ca&iacute;da de la demanda, de la inversi&oacute;n y del poder adquisitivo de los salarios, que impacta en la menor demanda. Es muy complicado&rdquo;</strong>. Otro de la c&uacute;pula fabril admite el baj&oacute;n pese a su afinidad ideol&oacute;gica con el Gobierno: &ldquo;Depresi&oacute;n es el t&eacute;rmino totalmente correcto. Hay ca&iacute;da del PIB, un econom&iacute;a que se achica. Ya no es que no se crece. La ca&iacute;da de ventas afecta a todos, pero las pymes tienen menos espaldas para aguantar. La gran pregunta es cu&aacute;ndo rebota. &iquest;Puede rebotar r&aacute;pido con la reducci&oacute;n de los recursos que el Estado volcaba a la econom&iacute;a? Claramente, el rebote debe venir por el lado del consumo&rdquo;. Pero otros industriales de larga trayectoria advierten que con los salarios recontrahundidos en este gobierno y en los dos anteriores tambi&eacute;n ser&aacute; dif&iacute;cil que repunte el mercado interno. Agregan que lo poco que pueda recuperarse ser&aacute; abastecido por productos extranjeros si el Gobierno sigue apostando a bajar la inflaci&oacute;n atrasando el tipo de cambio (el d&oacute;lar oficial sube s&oacute;lo 2% mensual, mucho menos que la inflaci&oacute;n, y los bienes y servicios se encarecen en t&eacute;rminos internacionales) y abriendo la importaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En el oficialismo se quejan de que las grandes empresas &ldquo;oligop&oacute;licas&rdquo; de alimentos e higiene hayan aumentado tanto los precios, pero en lugar de planificar una pol&iacute;tica de defensa de la competencia hablan de &ldquo;importar sin generar un industricidio&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> Estamos atravesando una depresión económica, por caída de la demanda, de la inversión y del poder adquisitivo de los salarios, que impacta en la menor demanda. Es muy complicado&quot;, comenta un dirigente de la UIA.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El industricidio ya ocurri&oacute; en 2001. En aquel tiempo, la Argentina llevaba diez a&ntilde;os libre de inflaci&oacute;n, el mal que pretende desterrar, y con raz&oacute;n, Milei. El Estado era tan peque&ntilde;o que el gasto p&uacute;blico representaba el 25% del PBI, no el 40% como hasta ahora, es decir, el nivel que anhela el jefe de Estado. Por tanto, la presi&oacute;n impositiva tampoco era tan alta. Sin embargo, los productos y servicios made in Argentina eran caros por el d&oacute;lar barato, o el peso sobrevaluado: retrocec&iacute;a la producci&oacute;n local, se impon&iacute;a la importaci&oacute;n y la migraci&oacute;n de f&aacute;bricas hacia Brasil y terminaba aumentando el desempleo hasta niveles insostenibles. Eso s&iacute;, no hab&iacute;a inflaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esto ya no es recesi&oacute;n, es depresi&oacute;n&rdquo;, comenta un empresario autopartista, mientras General Motors frena otra vez su planta de Rosario, Renault deja de renovar contratos en C&oacute;rdoba y Toyota ofrece retiros voluntarios.<strong> &ldquo;Estamos en niveles de producci&oacute;n como en la pandemia&rdquo;, agrega. Pero no hay Covid-19, s&oacute;lo epidemia de dengue</strong>. En el sector de la indumentaria hay due&ntilde;os de marcas reconocidas que ya planifican dejar de producir en la Argentina y comenzar a encargar ropa en el exterior. Otros se pasan a la clandestinidad. Que la recaudaci&oacute;n tributaria haya ca&iacute;do 16% en t&eacute;rminos reales (ajustada por inflaci&oacute;n) en marzo es un reflejo del hundimiento y amenaza la consecuci&oacute;n de la meta de d&eacute;ficit cero. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/54665672-be54-4cbe-862b-09ca9ca00657_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/54665672-be54-4cbe-862b-09ca9ca00657_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/54665672-be54-4cbe-862b-09ca9ca00657_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/54665672-be54-4cbe-862b-09ca9ca00657_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/54665672-be54-4cbe-862b-09ca9ca00657_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/54665672-be54-4cbe-862b-09ca9ca00657_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/54665672-be54-4cbe-862b-09ca9ca00657_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La pobreza en Argentina alcanzó el 41,7% en el segundo semestre de 2023."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La pobreza en Argentina alcanzó el 41,7% en el segundo semestre de 2023.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h3 class="article-text">Depresi&oacute;n vs recesi&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Hay un debate entre empresarios y economistas sobre si puede hablarse de depresi&oacute;n o estamos ante una recesi&oacute;n. &ldquo;No es depresi&oacute;n sino recesi&oacute;n&rdquo;, difiere otro mandam&aacute;s de la UIA. &ldquo;No es depresi&oacute;n, sino una fuerte contracci&oacute;n econ&oacute;mica&rdquo;, opina el consultor Hern&aacute;n Hirsch. Otra colega, que prefiere el anonimato, analiza: &ldquo;Pod&eacute;s hablar de depresi&oacute;n si consider&aacute;s que el PBI per capita de la Argentina viene en ca&iacute;da, o estancado, desde 2011 y, por tanto, la crisis es prolongada en el tiempo. En cambio, recesi&oacute;n es una ca&iacute;da del PBI de tres trimestres consecutivos&rdquo;. En la Academia Nacional de Ciencias Econ&oacute;micas, uno de sus doctores concuerda: &ldquo;Depresi&oacute;n es estancamiento&nbsp;a largo plazo y estamos ah&iacute; desde 2012. El PBI por habitante viene cayendo 1% por a&ntilde;o en promedio. O sea la depresi&oacute;n ya estaba y ahora le est&aacute;n poniendo m&aacute;s clavos al ata&uacute;d con una recesi&oacute;n muy fuerte&rdquo;. En los Estados Unidos de los 80, el presidente Ronald Reagan y el jefe de la Reserva Federal, Paul Volcker, bajaron la elevada inflaci&oacute;n a fuerza de derrumbar la econom&iacute;a tres a&ntilde;os, pero Milei no tiene tanto tiempo ni cuenta con una moneda propia fuerte para estabilizar. Otro acad&eacute;mico, Fernando Navajas, prefiere hablar de recesi&oacute;n: &ldquo;Los datos en la industria son claros&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No es depresión, sino una fuerte contracción económica</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Hernán Hirsch</span>
                                        <span>—</span> Consultor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Podr&iacute;amos decir que ya que se dieron tres meses seguidos de ca&iacute;da en la actividad productiva, tanto en t&eacute;rminos desestacionalizados comparados con el mes anterior, como en variaciones interanuales&rdquo;, analiza el economista jefe del Banco Credicoop, Alfredo Garc&iacute;a. &ldquo;Estas &uacute;ltimas han sido de -0,9% en noviembre, -4,5% en diciembre y -4,3% en enero.&nbsp;Es tan severa la ca&iacute;da de la actividad, registrada desde todo tipo de &iacute;ndice sectorial o general, tanto de producci&oacute;n como de consumo, que parecer&iacute;a irrelevante intentar definir te&oacute;rica o matem&aacute;ticamente si estamos en una recesi&oacute;n.<strong> La mayor&iacute;a de los analistas acuerda en que el cambio de tendencia se dar&iacute;a a mediados de a&ntilde;o, sea porque se estabiliza la econom&iacute;a, evoluci&oacute;n en L, o porque comienza a crecer, evoluci&oacute;n en V.</strong> Con ello, resulta l&oacute;gico sustentar, con elevadas probabilidades, que en el primer semestre se vivir&aacute; una recesi&oacute;n desde el punto de vista t&eacute;cnico&rdquo;, concluye Garc&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        El ministro de Econom&iacute;a, <strong>Luis Caputo,</strong> festeja que la cadena chilena Cencosud, due&ntilde;a de Jumbo y Vea, baje precios, pero otras competidoras como la francesa <a href="https://www.eldiarioar.com/economia/despues-reunion-supermercadistas-caputo-celebro-cambios-modalidad-promociones_1_11210442.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carrefour contradicen sus deseos e insisten con las promociones si se compra una segunda unidad, de modo de asegurarse m&aacute;s ventas</a>. Hay usuarios de Personal que llaman a la empresa de telefon&iacute;a celular para darse de baja ante los fuertes aumentos y se encuentran con que autom&aacute;ticamente se les ofrece primero una rebaja del 20% y si la rechazan, otra del 25%. <strong>Tambi&eacute;n el gobierno de Fernando de la R&uacute;a (1999-2001) se festejaba que descendieran los precios, pero era se&ntilde;al de recesi&oacute;n</strong>. El riesgo es que suba el desempleo y comiencen las quiebras empresariales. Mientras, en los grupos de Whatsapp de los countries crecen las ofertas de vecinos vendiendo d&oacute;lares blue para pagar sus cuentas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es tan severa la caída de la actividad, registrada desde todo tipo de índice sectorial o general, tanto de producción como de consumo, que parecería irrelevante intentar definir teórica o matemáticamente si estamos en una recesión</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Alfredo García</span>
                                        <span>—</span> Economista jefe del Banco Credicoop
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h3 class="article-text">Pobreza y dolarizaci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Pero Milei est&aacute; convencido de que bajando la inflaci&oacute;n lograr&aacute; reactivar la econom&iacute;a. Los empresarios especulan que &ldquo;si le sale bien, en julio o agosto&rdquo; comienza a pegar la curva, pero dudan de que as&iacute; sea. <a href="https://www.eldiarioar.com/economia/pobreza-argentina-alcanzo-41-7-segundo-semestre-2023_1_11248551.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mientras, para atender el agravamiento de la pobreza,</a> el jefe de Estado decidi&oacute; que aumentara 500% el subsidio del Plan Mil D&iacute;as para madres embarazadas o de ni&ntilde;os menores de tres a&ntilde;os y su secretario de Ni&ntilde;ez, Adolescencia y Familia, <strong>Pablo de la Torre</strong>, dialoga con los bancos Mundial e Interamericano de Desarrollo (BID) para que financien espacios de primera infancia para contener con guarder&iacute;as y controles sanitarios a esas mujeres y sus hijos, tal como &eacute;l hizo en su paso por el partido de San Miguel. Ser&iacute;an centros municipales o de organizaciones no gubernamentales, como los de la Fundaci&oacute;n Conin, que preside el m&eacute;dico <strong>Abel Albino</strong>.
    </p><p class="article-text">
         Mientras tanto, De la Torre y su par de Trabajo, <strong>Julio Cordero,</strong> a&uacute;n definen los detalles de <strong>c&oacute;mo dividir a los 1,2 millones de beneficiarios del plan Potenciar Trabajo en dos:</strong> el primero dirigir&aacute; el Programa de Acompa&ntilde;amiento Social, que no s&oacute;lo ser&iacute;a para mayores de 50 a&ntilde;os y madres de cuatro o m&aacute;s hijos sino tambi&eacute;n para personas con imposibilidades para trabajar, a cargo de familias con situaciones especiales o de comedores y espacios de primera infancia; y el segundo tendr&aacute; a su cargo el Volver al Trabajo, que capacitar&aacute; a menores de 50 para acceder a empleos formales sin que por eso les quiten el subsidio. Las autoridades se han reunido con ejecutivos de la empresa de reparto Rappi, que est&aacute; interesada en sumar m&aacute;s j&oacute;venes como trabajadores independientes y les ofrecen beneficios para reparar motos y bicis usadas. Pero ya hay beneficiarios del Potenciar que distribuyen pedidos de Rappi. Muchos de los que cobran esta subvenci&oacute;n ya contaban con changas para sobrevivir. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/59db027f-6ce0-400a-b550-325e6e5b2dc0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/59db027f-6ce0-400a-b550-325e6e5b2dc0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/59db027f-6ce0-400a-b550-325e6e5b2dc0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/59db027f-6ce0-400a-b550-325e6e5b2dc0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/59db027f-6ce0-400a-b550-325e6e5b2dc0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/59db027f-6ce0-400a-b550-325e6e5b2dc0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/59db027f-6ce0-400a-b550-325e6e5b2dc0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Juan José Milei, Chicho: el tío del Presidente tiene 63 años y trabaja como repartidor."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Juan José Milei, Chicho: el tío del Presidente tiene 63 años y trabaja como repartidor.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En el propio Consejo de Asesores Econ&oacute;micos que aconseja a Milei hay dudas sobre cu&aacute;nta recesi&oacute;n ser&aacute; necesaria para estabilizar la inflaci&oacute;n e iniciar el crecimiento y sobre cu&aacute;ndo la econom&iacute;a tendr&aacute; la capacidad para recuperarse. As&iacute; qued&oacute; expresado en su primera reuni&oacute;n de este mi&eacute;rcoles. Del Consejo participan <strong>Demian Reidel</strong>, el legislador porte&ntilde;o <strong>Ramiro Marra,</strong> el empresario Eduardo Bastitta, Fausto Spotorno, Ariel Coremberg, el financista Miguel Boggiano, Ramiro Casti&ntilde;eira&nbsp;y&nbsp;Julio Goldstein. Varios de ellos prefer&iacute;an el camino de bajar la inflaci&oacute;n dolarizando, pero admiten que la Argentina carece de credibilidad para conseguir los US$25.000 millones necesarios para canjear los pesos por d&oacute;lares. Incluso faltan los US$15.000 millones que el Presidente y Caputo quieren para salir del cepo cambiario: &iquest;las grandes cerealeras les proveen parte de esas divisas liquidando la cosecha a este tipo de cambio oficial o esperar&aacute;n a que primero se elimine el cepo y suba el d&oacute;lar, como temen algunos dirigentes de La Libertad Avanza? &iquest;El Fondo Monetario Internacional (FMI) volver&aacute; a prestar a la Argentina para liberalizar los controles de capitales, despu&eacute;s de tantos incumplimientos pasados? Por eso, en el Consejo se tragan el camino de bajar la inflaci&oacute;n con la &ldquo;quimioterapia de un proceso largo y tortuoso de recesi&oacute;n&rdquo;. Pese a los datos duros, consideran que el Gobierno la est&aacute; reduciendo de forma abrupta, como con el d&eacute;ficit fiscal.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el Consejo consideran que para volver a crecer se necesita una inversi&oacute;n del 25% del PBI, frente al 18% que alcanzaba en 2022.</strong> Unos 10 puntos son inversiones sistem&aacute;ticas para mantener el funcionamiento de lo que est&aacute;. Otros 10 dependen de recrear un sistema financiero interno y los 5 restantes, de la generaci&oacute;n de expectativas para atraer capital extranjero. Para recuperar el cr&eacute;dito, se necesita bajar la inflaci&oacute;n y el riesgo pa&iacute;s, que entre la cosecha y se apruebe &ldquo;al menos alguna ley&rdquo;, reclaman asesores de Milei. El Presidente les dice a sus funcionarios que quiere que el Congreso sancione algunas de sus reformas como la laboral, pero sin un toma y daca con los gobernadores y legisladores, que les piden desde tal obra p&uacute;blica hasta este cargo en un directorio de empresa estatal. <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/no-brilla-litio-concentracion-empresas-falsa-transicion-energetica-falta-transparencia_1_10994347.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sus cr&iacute;ticos, en cambio, temen que s&oacute;lo conseguir&aacute; inversiones &ldquo;rifando&rdquo; los recursos naturales, desde el gas hasta el litio</a>, export&aacute;ndolo sin agregarle valor. Eso es lo que le advert&iacute;a este jueves el exsecretario de Desarrollo Productivo <strong>Jos&eacute; Ignacio de Mendiguren</strong> al exministro <strong>Sergio Massa</strong> en una charla privada sobre el pr&oacute;ximo libro que publicar&aacute; el derrotado en el balotaje. &ldquo;Igual, mientras no resuelvan el cepo, no van a venir tampoco por las materias primas&rdquo;, le respondi&oacute; Massa, que <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/sergio-massa-comienza-trabajar-fondo-inversion-estadounidense-greylock-capital_1_10855356.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ahora trabaja para el fondo de inversi&oacute;n Greylock Capital</a>. 
    </p><p class="article-text">
        <em>AR/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Rebossio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/depresion-termino-comienzan-acunar-empresarios-describir-economia_1_11264956.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Apr 2024 14:24:21 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e949228f-2261-4f58-b1cd-b6b6e1b91247_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="67669" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e949228f-2261-4f58-b1cd-b6b6e1b91247_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="67669" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Depresión: el término que comienzan a acuñar algunos empresarios para describir la economía]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e949228f-2261-4f58-b1cd-b6b6e1b91247_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Depresión,Recesión,Inflación,Javier Milei]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué una dieta poco saludable aumenta el riesgo de desarrollar depresión]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/dieta-poco-saludable-aumenta-riesgo-depresion_1_10855370.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1f69d8e9-374d-4a8f-8975-d959854a360f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué una dieta poco saludable aumenta el riesgo de desarrollar depresión"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Está claro que frenar el acelerado ritmo de vida, combatir el estrés, evitar el aislamiento social o potenciar el contacto con la naturaleza nos ayuda. No obstante, hay otro factor que no solemos tener en cuenta cuando pensamos en prevenir la depresión: la dieta</p><p class="subtitle">15 hábitos blandos que incorporar a tu vida con poco esfuerzo y buen resultado</p></div><p class="article-text">
        Desde hace algunos a&ntilde;os, la prevalencia de los trastornos depresivos est&aacute; aumentando en todo el mundo y representa un creciente problema de salud p&uacute;blica. Seg&uacute;n&nbsp;<a href="https://ghdx.healthdata.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estimaciones recientes</a>, el 4% (280 millones) de la poblaci&oacute;n mundial antes de la pandemia padec&iacute;a alg&uacute;n tipo de trastorno depresivo, cifra que supera con creces las reportadas en 1990 (3%, 180 millones). Es m&aacute;s, con la pandemia se sumaron al menos&nbsp;<a href="https://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736(21)02143-7/fulltext" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">53 millones de casos adicionales</a>&nbsp;de depresi&oacute;n mayor.
    </p><p class="article-text">
        Esos trastornos depresivos pueden tener un impacto significativo en el bienestar general, deteriorando el funcionamiento f&iacute;sico y psicosocial de los individuos.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Hay remedio? &iquest;Podemos reducir esas cifras? Est&aacute; claro que frenar el acelerado ritmo de vida, combatir el estr&eacute;s, evitar el aislamiento social o potenciar el contacto con la naturaleza nos ayuda. No obstante, hay otro factor que no solemos tener en cuenta cuando pensamos en prevenir la depresi&oacute;n: la dieta.
    </p><h3 class="article-text">Qu&eacute; es una dieta inflamatoria y c&oacute;mo se relaciona con la depresi&oacute;n</h3><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, los comportamientos relacionados con el estilo de vida como la dieta recibieron una atenci&oacute;n especial como&nbsp;<a href="https://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/wps.20773" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estrategias factibles</a>&nbsp;de la vida diaria para&nbsp;<a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0002916522000612?via%3Dihub" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">prevenir la depresi&oacute;n</a>. Pero &iquest;tenemos claro qu&eacute; dieta es adecuada y cu&aacute;l no para nuestro estado de &aacute;nimo?
    </p><p class="article-text">
        El aumento mundial de la adopci&oacute;n de&nbsp;<a href="https://www.thelancet.com/article/S0140-6736(19)30041-8/fulltext" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">h&aacute;bitos alimentarios poco saludables</a>&nbsp;(y sedentarios) gener&oacute; un desaf&iacute;o global a gran escala que altera el equilibrio energ&eacute;tico y la accesibilidad a alimentos naturales que son fuentes importantes de nutrientes saludables a lo largo de la historia de la humanidad. Me refiero a frutas, frutos secos, verduras y cereales integrales. Eso nos alej&oacute; de uno de los patrones alimentarios &oacute;ptimos para la salud con mayor evidencia cient&iacute;fica: la&nbsp;<a href="https://www.nmcd-journal.com/article/S0939-4753(21)00181-2/fulltext" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dieta mediterr&aacute;nea</a>, enmarcada en una tradici&oacute;n culinaria intercultural milenaria.
    </p><p class="article-text">
        En su lugar, tendemos a adoptar&nbsp;<a href="https://www.thelancet.com/article/S0140-6736(19)30041-8/fulltext" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dietas sub&oacute;ptimas</a>&nbsp;en las que abusamos de&nbsp;<a href="https://jamanetwork.com/journals/jamanetworkopen/fullarticle/2809727" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">alimentos ultraprocesados</a>&nbsp;con altos niveles de sodio, az&uacute;cares a&ntilde;adidos y grasas trans. Con un peligro importante, y es que la ingesta excesiva de este tipo de alimentos hace que nuestro sistema inmunitario innato libere&nbsp;<a href="https://www.tandfonline.com/doi/full/10.2147/JIR.S312925" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">citoquinas proinflamatorias</a>&nbsp;que, entre otras cosas, aumentan la incidencia de&nbsp;<a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s00394-022-02809-y" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ciertos tipos de c&aacute;ncer</a>,&nbsp;<a href="https://www.nature.com/articles/nature21363" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">s&iacute;ndrome metab&oacute;lico</a>,&nbsp;<a href="https://doi.org/10.1016/j.cmet.2013.05.011" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">diabetes de tipo 2</a>,&nbsp;<a href="https://www.nature.com/articles/nrneph.2017.51" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">enfermedades cardiovasculares</a>,&nbsp;<a href="https://www.nature.com/articles/nri3705" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">enfermedades neurodegenerativas</a>&nbsp;y&nbsp;<a href="https://www.nature.com/articles/nri.2015.5" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">depresi&oacute;n</a>.
    </p><p class="article-text">
        Una&nbsp;<a href="https://linkinghub.elsevier.com/retrieve/pii/S0092-8674(15)00175-0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">respuesta inflamatoria normal</a>&nbsp;del cuerpo humano se caracteriza por un aumento temporalmente restringido de la actividad inflamatoria cuando existe una amenaza, y que se resuelve una vez que la amenaza pas&oacute;. Por el contrario, cuando adoptamos de manera regular h&aacute;bitos alimentarios poco saludables sufrimos una&nbsp;<a href="https://www.nature.com/articles/s41591-019-0675-0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">inflamaci&oacute;n cr&oacute;nica sist&eacute;mica de bajo grado</a>, que termina provocando alteraciones importantes en todos los tejidos y &oacute;rganos y, finalmente, aumenta el riesgo de padecer diferentes enfermedades no transmisibles.
    </p><h3 class="article-text">La probabilidad de desarrollar depresi&oacute;n se duplica</h3><p class="article-text">
        Para confirmar si hay una relaci&oacute;n directa entre la adherencia a un patr&oacute;n diet&eacute;tico proinflamatorio y el riesgo de desarrollar depresi&oacute;n,&nbsp;<a href="https://www.clinicalnutritionjournal.com/article/S0261-5614(22)00360-0/fulltext" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">realizamos un estudio longitudinal</a>&nbsp;con 3.206 adultos mayores espa&ntilde;oles sin depresi&oacute;n al inicio, evaluando la influencia de la dieta durante tres a&ntilde;os de seguimiento. El potencial inflamatorio de la dieta lo calculamos a partir del&nbsp;<a href="https://www.cambridge.org/core/journals/public-health-nutrition/article/designing-and-developing-a-literaturederived-populationbased-dietary-inflammatory-index/30BE2C2295CE93DC6B54F9F9AD50CC68" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&Iacute;ndice Diet&eacute;tico Inflamatorio</a>, un algoritmo de puntuaci&oacute;n basado en el impacto de diferentes par&aacute;metros diet&eacute;ticos (alimentos, nutrientes y otros componentes de compuestos bioactivos) sobre seis biomarcadores inflamatorios (prote&iacute;na C reactiva, interleucina-6, interleucina-1&beta;, interleucina-4, interleucina-10 y factor de necrosis tumoral-&alpha;).
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; pudimos determinar que quienes se adhirieron a una dieta proinflamatoria basada en un consumo elevado de carbohidratos, grasas trans, grasas saturadas y colesterol reportaron una mayor incidencia de depresi&oacute;n a lo largo del seguimiento del estudio. Espec&iacute;ficamente, los participantes con la dieta inflamatoria m&aacute;s alta registraron el doble de probabilidades de desarrollar depresi&oacute;n que los participantes con una dieta antiinflamatoria, basada en un consumo regular de diferentes nutrientes y componentes bioactivos como fibra diet&eacute;tica, vitaminas A, D y E, &aacute;cidos grasos omega 3, betacaroteno, zinc, magnesio y selenio. Todos ellos par&aacute;metros diet&eacute;ticos presentes en alimentos como frutas, verduras, legumbres, guisantes, frutos secos, pescados, mariscos y cereales integrales, entre otros.
    </p><p class="article-text">
        Si bien se necesita seguir investigando a lo largo de toda la edad adulta para establecer conclusiones m&aacute;s s&oacute;lidas, estos resultados indican que los h&aacute;bitos alimentarios pueden influir significativamente en la salud mental de los adultos mayores. Y que har&iacute;amos bien en empezar a considerar la dieta como un elemento modificable que podr&iacute;a impactar positivamente en la prevenci&oacute;n de la depresi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Este art&iacute;culo fue publicado originalmente en&nbsp;</strong></em><a href="https://theconversation.com/es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Conversation</em></a><em><strong>. Pod&eacute;s leerlo&nbsp;</strong></em><a href="https://theconversation.com/una-dieta-poco-saludable-aumenta-el-riesgo-de-desarrollar-depresion-220471" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>aqu&iacute;</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Bruno Bizzozero Peroni]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/dieta-poco-saludable-aumenta-riesgo-depresion_1_10855370.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 Jan 2024 09:25:25 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/1f69d8e9-374d-4a8f-8975-d959854a360f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1828043" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/1f69d8e9-374d-4a8f-8975-d959854a360f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1828043" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Por qué una dieta poco saludable aumenta el riesgo de desarrollar depresión]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/1f69d8e9-374d-4a8f-8975-d959854a360f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Salud,Alimentación,Depresión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Día Mundial de la Lucha contra la Depresión: ¿por qué se conmemora el 13 de enero?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/dia-mundial-lucha-depresion-conmemora-13-enero_1_10833982.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dce2f051-f75c-4371-ae62-0dffa0bfacfb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Día Mundial de la Lucha contra la Depresión: ¿por qué se conmemora el 13 de enero?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En este día se busca generar conciencia respecto de las causas, síntomas de la depresión y las maneras de prevenirla y tratarla. Ante todo, es imporante recurrir a médicos especializados para recibir orientación y la asistencia adecuada dado el tipo de depresión que se padezca.</p></div><p class="article-text">
        Cada 13 de enero se conmemora el <strong>D&iacute;a Mundial de la Lucha contra la Depresi&oacute;n</strong>, un trastorno emocional que afecta a m&aacute;s de 300 millones de personas en el mundo y con marcada incidencia en los niveles de mortalidad y morbilidad. Si bien puede afectar a una persona a cualquier edad, suele aparecer durante la adolescencia o en personas de la tercera edad.
    </p><p class="article-text">
        Debido a su amplio impacto, en esta fecha, se busca generar conciencia sobre esta problem&aacute;tica y brindar orientaci&oacute;n respecto de sus causas y maneras de prevenirla.
    </p><p class="article-text">
        La depresi&oacute;n se caracteriza fundamentalmente por un <strong>sentimiento de tristeza permanente </strong>que en general se ve acompa&ntilde;ado por <strong>apat&iacute;a </strong>o p&eacute;rdida de inter&eacute;s por actividades de la vida cotidiana o que anteriormente le apasionaban. Tambi&eacute;n se suele experimentar <strong>aislamiento, trastornos del sue&ntilde;o y el apetito</strong>, al igual que <strong>falta de concentraci&oacute;n y sensaci&oacute;n de cansancio</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Pese a que estas son sus principales s&iacute;ntomas, no debe ser autodiagnosticada. Por el contrario, se debe <strong>recurrir a atenci&oacute;n m&eacute;dica especializada para su adecuado diagn&oacute;stico y tratamiento. </strong>Es sumamente importante acudir a especialistas dad que la depresi&oacute;n puede derivar en otras problem&aacute;ticas como estr&eacute;s, desarrollo de fobias, ansiedad, trastornos obsesivos o, incluso en casos extremos, provocar suicidios.
    </p><h3 class="article-text">Cu&aacute;les son las causas de la depresi&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Se trata de un fen&oacute;meno complejo que puede desencadenarse por una multiplicidad de factores, pero los m&aacute;s comunes suelen ser:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Antecedentes personales o familiares con cuadros depresivos</li>
                                    <li>Composici&oacute;n qu&iacute;mica, gen&eacute;tica y hormonal</li>
                                    <li>Exposici&oacute;n a situaciones estresantes o traum&aacute;ticas</li>
                                    <li>Problemas econ&oacute;micos</li>
                                    <li>Problemas laborales o desempleo</li>
                                    <li>P&eacute;rdida o enfermedad de un ser querido o una mascota</li>
                                    <li>Rupturas sentimentales, separaciones o divorcios.</li>
                                    <li>Enfermedades preexistentes como hipotiroidismo, mononucleosis, etc.</li>
                                    <li>Presi&oacute;n social y situaciones de acoso escolar, por redes sociales o en el &aacute;mbito laboral (<em>mobbing</em>).</li>
                            </ul>
            </div><h3 class="article-text">&iquest;Existen distintos tipos de depresi&oacute;n?</h3><p class="article-text">
        S&iacute;, los distintos cuadros de depresi&oacute;n se distinguen en base a su duraci&oacute;n y evoluci&oacute;n y pueden clasificarse seg&uacute;n la siguiente tipolog&iacute;a:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Trastorno depresivo grave o mayor: </strong>es el m&aacute;s prolongado en le tiempo y con posibilidad de episodios repetitivos. Suele afectar incluso las actividades diarias m&aacute;s b&aacute;sicas como comer, dormir o concentrarse. Para este tipo de cuadros, es necesario tratamiento farmacol&oacute;gico y terapia psicol&oacute;gica.</li>
                                    <li><strong>Trastorno depresivo persistente o distimia: </strong>se trata de un cuadro m&aacute;s moderado que incluye desinter&eacute;s, cambios en el sue&ntilde;o, baja autoestima, desesperanza, inapetencia, falta de energ&iacute;a y baja capacidad de concentraci&oacute;n. Para tratarlo, los m&eacute;dicos suelen recetar medicamentos y terapia conversacional.</li>
                                    <li><strong>Depresi&oacute;n postparto:</strong> es aquella que se diagnostica durante el primer mes siguiente al nacimiento de un ni&ntilde;o. Se caracteriza por insomnio, irritabilidad, desapego con el beb&eacute; y p&eacute;rdida de apetito. En estos casos, adem&aacute;s de medicamentos como antidepresivos y asistencia psicol&oacute;gica, tambi&eacute;n se utiliza terapia hormonal.</li>
                                    <li><strong>Trastorno afectivo estacional: </strong>suele darse durante el invierno o en aquellos momentos de menor exposici&oacute;n a la luz solar y se suele manifestar bajo sentimientos de desesperanza y retraimiento social. Para abordarlo, se requiere de fototerapia, medicamentos y terapia conversacional.</li>
                                    <li><strong>Depresi&oacute;n psic&oacute;tica: </strong>este cuadro est&aacute; acompa&ntilde;ado por alucinaciones o episodios psic&oacute;ticos que se suman a la sensaci&oacute;n de desesperanza, inutilidad, culpa o fatiga constante. Quien la padece tambi&eacute;n puede estar muy irritable y preferir aislarse socialmente. Para atenderlo, se recurre a un tratamiento farmacol&oacute;gico y terapias psicol&oacute;gicas.</li>
                                    <li><strong>Enfermedad maniaco depresiva o trastorno bipolar:</strong> se trata de un cuadro permanente que se traduce en cambios c&iacute;clicos del estado de &aacute;nimo con picos de man&iacute;a y depresi&oacute;n. Aquellas personas que lo padecen deben tomar medicamentos estabilizantes del humor, antipsic&oacute;ticos, antidepresivos &#9472;todos recetados por un m&eacute;dico especializado&#9472; y asistir a psicoterapia.</li>
                            </ul>
            </div><h3 class="article-text">&iquest;Se puede superar la depresi&oacute;n?</h3><p class="article-text">
        S&iacute;. <strong>La depresi&oacute;n es un cuadro que puede tratarse con orientaci&oacute;n m&eacute;dica especializada y apoyo del c&iacute;rculo afectivo hacia la persona que la padece</strong>. Por ello, la recomendaci&oacute;n principal siempre es acudir al personal de salud correspondiente, pero aqu&iacute; te dejamos algunos consejos adicionales y complementarios:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Inf&oacute;rmate y busca asistencia de diversa &iacute;ndole: ya sea m&eacute;dica, terap&eacute;utica, afectiva o religiosa.</li>
                                    <li>Sigue todas las indicaciones m&eacute;dicas y terap&eacute;uticas una vez en tratamiento.</li>
                                    <li>Adopta h&aacute;bitos de vida saludables: desde una alimentaci&oacute;n balanceada y una rutina de ejercicio hasta abandonar el consumo de bebidas alcoh&oacute;licas o estupefacientes, todo ayuda.</li>
                                    <li>Aceptar el trastorno y ser consciente de que se trata de un estado temporal sujeto a tratamiento. Se recomienda concentrarse en el presente y buscar junto a su m&eacute;dico las estrategias adecuadas para superarla.</li>
                                    <li>Intentar mantener una actitud firma ante dificultades y contratiempos y evaluar de la manera m&aacute;s objetiva posible las situaciones que se le presenten.</li>
                                    <li>Participar de grupos de apoyo o actividades en grupo tanto deportivas o recreativas como terap&eacute;uticas.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <em>ACM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/dia-mundial-lucha-depresion-conmemora-13-enero_1_10833982.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Jan 2024 03:01:26 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/dce2f051-f75c-4371-ae62-0dffa0bfacfb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="718442" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/dce2f051-f75c-4371-ae62-0dffa0bfacfb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="718442" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Día Mundial de la Lucha contra la Depresión: ¿por qué se conmemora el 13 de enero?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/dce2f051-f75c-4371-ae62-0dffa0bfacfb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Efemérides,Depresión,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El suicidio se detiene en comunidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/suicidio-detiene-comunidad_1_10399114.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/797f8444-f0fa-4a18-af81-aa30c843486c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1077791.jpg" width="2831" height="1593" alt="El suicidio se detiene en comunidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Según el índice que mide la felicidad, Uruguay es el país más feliz de América del Sur y está en el puesto 28 a nivel mundial. Es, también, el país con menos pobreza de América Latina. Hay otra estadística de la que se habla menos: es el país de la región con la tasa más alta de suicidios, duplicando el promedio mundial.</p></div><p class="article-text">
        Uruguay es verde y bajo, tranquilo. No tiembla ni se desborda ni se quiebra. Tiene murgas y carnavales, brillos. Tiene costas y aguas y cielos azules. Grita los goles con la boca abierta. Uruguay es campe&oacute;n. Uruguay festeja, baila, canta. Uruguay con ramblas y con montes y con r&iacute;os. Uruguay c&aacute;lido, manso, quieto. Uruguay diverso, ondulado, folkl&oacute;rico.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Uruguay viven tres millones y medio de personas. El territorio se recorre en l&iacute;nea recta en ocho horas, no hay ruido ni sobresaltos ni estridencias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Uruguay todo, casi siempre, vive en una calma cr&oacute;nica, asintom&aacute;tica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Uruguay la gente se mata m&aacute;s que en ninguna otra parte de este continente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y nadie sabe bien por qu&eacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        <em>&mdash;Amiga, no te hac&eacute;s una idea lo dif&iacute;cil que ha sido mantenerme viva en el &uacute;ltimo mes. A veces parece que lo digo con iron&iacute;a, cuando pregunt&aacute;s c&oacute;mo estoy y yo respondo &ldquo;viva&rdquo;, pero cada tanto tengo que decirlo en voz alta casi como un recordatorio, un reconocimiento. Estoy viva. Como. Me ba&ntilde;o. Salgo de la cama. Intento hacer algunas cosas. Intento. Intento. Intento. No es f&aacute;cil. Pero intento.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        Fragmento de un mail que me envi&oacute; una amiga el 28 de febrero de 2023.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        Cada tanto, los gatos pasan por delante de la c&aacute;mara, se atraviesan en la pantalla, se acercan a la taza de caf&eacute;. Ella los agarra, los acaricia, les habla. Son dos, la de siempre y uno nuevo, amarillo, chiquito. Ese, el amarillo, se queda sobre ella. No se ve, por el cuadrado del Zoom, nada m&aacute;s que eso: una pared blanca, los gatos, la piel blanca y gruesa, el pelo por los hombros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&mdash;La vez anterior, en 2020 creo que fue, yo tom&eacute; una medicaci&oacute;n que tomada en mucha cantidad te puede generar un problema en el coraz&oacute;n. Me llevaron a la emergencia y me dejaron esperando en la sala de espera a que se me pasara un poco el efecto. Despu&eacute;s de que se me pas&oacute;, me llevaron con un par de psiquiatras que me preguntaron si me arrepent&iacute;a de lo que hab&iacute;a hecho. Yo me sent&iacute; como en la iglesia. Adem&aacute;s, cuando vos te empastill&aacute;s de esa manera, demor&aacute;s un mont&oacute;n de d&iacute;as en estar bien de vuelta, en ser consciente de nuevo. Me preguntaron eso y yo pensaba: si les digo que no, que es la verdad porque no me arrepiento de haberme querido matar, esto no va a ser bueno, no s&eacute;, es muy raro que me preguntaran eso, entonces les dije que s&iacute;, que me arrepent&iacute;a. Y ellos me responden &ldquo;ah qu&eacute; bueno, porque si me dec&iacute;as que no, te tendr&iacute;amos que internar&rdquo;. Y yo por dentro pens&eacute; &ldquo;capaz que tendr&iacute;a que estar internada&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Uruguay es el pa&iacute;s de la regi&oacute;n con la tasa m&aacute;s alta de suicidios. Viven tres millones y medio de personas, y solo 2022 se mataron 818.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Jos&eacute; tiene 31 a&ntilde;os y varios intentos de suicidio. El primero fue a los 27 y ocurri&oacute; despu&eacute;s de que empez&oacute; un tratamiento psiqui&aacute;trico. Todos fueron iguales: sac&oacute; todas las pastillas que ten&iacute;a que tomar en el mes y las tom&oacute; juntas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La vez anterior, dice, porque despu&eacute;s hubo otra. Fue unos d&iacute;as antes del cumplea&ntilde;os de su sobrino. Hizo lo que ya hab&iacute;a intentado: tom&oacute; todas las pastillas que encontr&oacute;. Fue a la emergencia, la vio un m&eacute;dico y la mandaron de vuelta para su casa. Al otro d&iacute;a de intentar matarse, Mar&iacute;a Jos&eacute; tuvo que ir a trabajar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        Le mando un mensaje a una amiga m&eacute;dica que trabaja en la puerta de emergencia de un hospital. Le pregunto qu&eacute; hacen si llega alguien que intent&oacute; matarse o que tiene pensamientos suicidas. <em>&ldquo;Negri es algo re importante lo que me pregunt&aacute;s. Lamentablemente no hay ning&uacute;n protocolo de actuaci&oacute;n, hacemos lo que nos parezca, no nos educan para saber qu&eacute; tenemos que hacer. Es un tema re complejo, justo lo hablaba con la psic&oacute;loga ayer, en general te agarra re saturada y nosotros no estamos preparados para eso&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>***</em>
    </p><p class="article-text">
        El art&iacute;culo 3 de la ley 18.097 que declara al 17 de julio como el D&iacute;a Nacional de la Prevenci&oacute;n del Suicidio dice: &ldquo;Ser&aacute; obligatoria la capacitaci&oacute;n del personal de la salud p&uacute;blica y privada, bomberos y funcionarios policiales en la atenci&oacute;n de personas con se&ntilde;ales de comportamientos suicida, as&iacute; como en el abordaje del rescate&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Poco tiempo despu&eacute;s, mientras volv&iacute;a en un taxi luego de festejar los dos a&ntilde;os de su sobrino, Mar&iacute;a Jos&eacute; tuvo la sensaci&oacute;n de que si regresaba a su casa pod&iacute;a volver a hacerlo. Entonces insisti&oacute;: fue a otra emergencia, dijo que hab&iacute;a tenido intentos de suicidio y que no se sent&iacute;a bien. Habl&oacute; con una psiquiatra y despu&eacute;s con otra y le plantearon la posibilidad de internarse en una cl&iacute;nica. Ella dijo que s&iacute;, que quiz&aacute;s era lo que necesitaba.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        Montevideo. 11 de noviembre. 2022.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>La primera vez que escuch&eacute; sobre un suicidio ten&iacute;a 13 a&ntilde;os. Yo viv&iacute;a en una ciudad de poco m&aacute;s de 10 mil habitantes en el departamento de Colonia, al suroeste de Uruguay. Volv&iacute;a del liceo un mediod&iacute;a y, cuando llegu&eacute; a mi casa, el barrio ten&iacute;a un movimiento distinto, estaba conmocionado: mi vecino de al lado, simp&aacute;tico, tranquilo, contento, hab&iacute;a ido al parque y se hab&iacute;a pegado un tiro en la cabeza. De ese d&iacute;a todav&iacute;a recuerdo algunas cosas: el sol, los ladridos de mi perro, el llanto desgarrado de mi vecina, la imagen que ven&iacute;a a mi cabeza del hombre que hac&iacute;a segundos se hab&iacute;a suicidado paseando a mis hermanos m&aacute;s chicos en su moto &mdash; una nave negra y enorme que hac&iacute;a un rugido feroz&mdash; y la confusi&oacute;n; sobre todo, la confusi&oacute;n.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        Hay un &iacute;ndice que mide la felicidad de los pa&iacute;ses del mundo y dice que, en 2023, Uruguay es el pa&iacute;s m&aacute;s feliz de Am&eacute;rica del Sur, el segundo m&aacute;s feliz despu&eacute;s de Costa Rica en Am&eacute;rica Latina, y est&aacute; en el puesto n&uacute;mero 28 de felicidad a nivel mundial.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se llama &Iacute;ndice de Felicidad Bruta y toma determinados marcadores de calidad de vida: poder adquisitivo, seguridad, acceso a la salud, acceso a la educaci&oacute;n, democracia. Todos los a&ntilde;os los medios uruguayos hacen la misma nota: &iquest;cu&aacute;l es el pa&iacute;s m&aacute;s feliz del mundo y qu&eacute; puesto ocupa Uruguay?
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;En el hospital no hay ning&uacute;n protocolo de actuaci&oacute;n, hacemos lo que nos parezca, no nos educan para saber c&oacute;mo actuar.&rdquo;</strong>
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo a un informe del Banco Mundial, en 2021 Uruguay era el pa&iacute;s con menos pobreza de Am&eacute;rica Latina (solo 3,2 por ciento de su poblaci&oacute;n percibe menos de 5,5 d&oacute;lares diarios, mientras que en Argentina, por ejemplo, el porcentaje es de 14,4). Adem&aacute;s, seg&uacute;n el &Iacute;ndice Global de Paz, es uno de los pa&iacute;ses m&aacute;s seguros de la regi&oacute;n, solo despu&eacute;s de Chile, tiene una econom&iacute;a estable y ha apostado, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, a una agenda enfocada en los derechos humanos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay otros datos: en 2022 se mataron 818 personas en Uruguay, y, entre noviembre y en enero de este a&ntilde;o, hubo m&aacute;s de 1.000 intentos de suicidio, la tasa de suicidio se mantiene desde hace unos a&ntilde;os por encima de 20 muertes cada 100.000 habitantes (el promedio mundial es de 10,5), siendo el suicidio la principal causa de muerte violenta, superando a los homicidios y a los accidentes de tr&aacute;nsito.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        Montevideo. 8 de enero de 2023.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Me gusta Montevideo en enero. La ciudad queda vac&iacute;a, se enlentece, los &oacute;mnibus andan m&aacute;s r&aacute;pido, los autos no tocan bocina. Me gusta salir de trabajar en el diario y cambiar el rumbo y en vez de caminar hacia mi casa ir hacia el otro lado, bajar por Zelmar Michelini hasta llegar a la rambla, caminar hacia el Parque Rod&oacute; y seguir un poco m&aacute;s, dejar el sol a mis espaldas y despu&eacute;s, en el momento justo en el que empieza a bajar, como a las ocho de la noche, dar vuelta, mirarlo de frente como si estuvi&eacute;semos cerca, ver c&oacute;mo los edificios cambian de color, c&oacute;mo la ciudad se vuelve anaranjada. Yo crec&iacute; en un lugar sin agua. Desde que vivo en Montevideo vengo poco, menos de lo que me gustar&iacute;a. Casi siempre, en la tardecita, la rambla est&aacute; repleta de personas que toman mate o corren o caminan o juegan al f&uacute;tbol o entrenan y a m&iacute; casi siempre, en la tardecita, me gusta estar sola. Pero hoy es enero y parece que todos est&aacute;n de vacaciones y la rambla es un buen lugar para la soledad. El r&iacute;o est&aacute; tranquilo, el agua choca contra las rocas con un poco de vagancia, el cielo es azul, claro. Es extra&ntilde;o el color de este r&iacute;o. Al sol parece uno, a la sombra, otro. Es dif&iacute;cil decir de qu&eacute; color es el R&iacute;o de la Plata en la costa de Montevideo. Podr&iacute;a ser verde y marr&oacute;n pero no es ni verde ni marr&oacute;n. Si tuviera que decir de qu&eacute; color es el agua, hoy, ahora, dir&iacute;a que tiene el color de los domingos a las cinco de la tarde. Hace una semana, en este mismo r&iacute;o, apareci&oacute; el cuerpo de un hombre de 25 a&ntilde;os. Est&aacute;n averiguando si se ahog&oacute; o se mat&oacute;. No es el primero ni el &uacute;ltimo que se ahoga o se mata en este r&iacute;o.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>***</em>
    </p><p class="article-text">
        Pablo Hein es soci&oacute;logo, integrante del Grupo para la Comprensi&oacute;n y Prevenci&oacute;n de la Conducta Suicida de la Universidad de la Rep&uacute;blica. Dice que el suicidio es un problema serio en Uruguay al menos desde finales de los &lsquo;90 o comienzos de los 2000.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;A partir del a&ntilde;o 2000 hay una l&oacute;gica de la felicidad, una f&oacute;rmula que dice que la felicidad depende de cada uno. Eso se engarza con la l&oacute;gica del individualismo que hay en la sociedad a partir de los &lsquo;70 y &lsquo;80 y, a su vez, con la p&eacute;rdida de centralidad de ciertas instituciones que nos daban cohesi&oacute;n social, como el Estado, la iglesia, los sindicatos, los partidos pol&iacute;ticos, los clubes deportivos. Todo eso nos daba pertenencia, unidad. Hoy en d&iacute;a vivimos en el tiempo de arreglatel&aacute; vos como puedas. Vivimos en un individualismo en el que vos te constru&iacute;s tu propio bienestar. Y en el que tus &eacute;xitos son solo tuyos y tus fracasos tambi&eacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tus &eacute;xitos son solo tuyos y tus fracasos tambi&eacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>&mdash;</em>El problema ac&aacute; es la sociedad que construimos, la que estamos construyendo y la que vamos a construir. Tenemos una gran incapacidad para vernos en temas que nos involucran a todos. Y ni siquiera hablo de buscar una soluci&oacute;n, hablo de poder mirarnos. Siempre buscamos un por qu&eacute;. Y el &uacute;nico por qu&eacute; que encontramos es individual: se suicid&oacute;, yo no tuve nada que ver, yo estoy lejos de eso. Lo negamos, lo ocultamos. En general miramos para otro lado. Y el otro problema que hay es que ac&aacute; patologizamos todo: perd&eacute;s un novio y te mandan a terapia y te empastillan. Y est&aacute; bien, es algo doloroso, pero es parte de la vida, nosotros patologizamos cosas que son de la vida normal de cualquier persona. Hay que empezar a entender que la vida no es solo felicidad, tambi&eacute;n es infelicidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay un &iacute;ndice que mide la felicidad de los pa&iacute;ses del mundo y dice que, en 2023, Uruguay es el pa&iacute;s m&aacute;s feliz de Am&eacute;rica del Sur despu&eacute;s de Costa Rica en Am&eacute;rica Latina. Est&aacute; en el puesto n&uacute;mero 28 a nivel mundial.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fc541756-6b41-490d-a4cb-aa411bb571b2_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fc541756-6b41-490d-a4cb-aa411bb571b2_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fc541756-6b41-490d-a4cb-aa411bb571b2_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fc541756-6b41-490d-a4cb-aa411bb571b2_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fc541756-6b41-490d-a4cb-aa411bb571b2_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fc541756-6b41-490d-a4cb-aa411bb571b2_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/fc541756-6b41-490d-a4cb-aa411bb571b2_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cabo Polonio. En Uruguay todo, casi siempre, vive en una calma crónica, asintomática. En Uruguay la gente se mata más que en ninguna otra parte de este continente. Y nadie sabe bien por qué."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cabo Polonio. En Uruguay todo, casi siempre, vive en una calma crónica, asintomática. En Uruguay la gente se mata más que en ninguna otra parte de este continente. Y nadie sabe bien por qué.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En 2019 en Uruguay los psiquiatras entregaron 2.643.760 recetas de medicamentos; en 2020 fueron 2.697. 751 y en 2021 fueron 2.852.786. Los datos salen de la columna <em>Naci&oacute;n Diazepam </em>publicada en el semanario <em>B&uacute;squeda</em> por el periodista Gabriel Pereyra. All&iacute; tambi&eacute;n dice esto: despu&eacute;s del consumo de alcohol y de tabaco, las benzodiacepinas &mdash;f&aacute;rmacos con efecto ansiol&iacute;tico, hipn&oacute;tico, relajante muscular y antiepil&eacute;ptico&mdash; son las sustancias m&aacute;s consumidas por los uruguayos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Suponiendo que en Uruguay viven 3.426.000 personas &mdash; el &uacute;ltimo censo es de 2011&mdash; y que cada receta fue entregada a una persona diferente, el 85 por ciento de la poblaci&oacute;n toma psicof&aacute;rmacos
    </p><p class="article-text">
        James Davis es un psicoterapeuta ingl&eacute;s, profesor de sociolog&iacute;a y psicoterapia en la Universidad de Roehampton, Reino Unido. Ha estudiado, a lo largo de los a&ntilde;os, el sistema de salud mental de su pa&iacute;s. En una entrevista con <em>eldiario.es</em> de Espa&ntilde;a, dijo: &ldquo;Drogamos a la gente en lugar de ofrecerles terapia psicol&oacute;gica porque (...) se ve el dolor como una disfuncionalidad que debe ser corregida y la soluci&oacute;n m&aacute;s r&aacute;pida que se ha encontrado es la medicaci&oacute;n. Pero con ella no arreglamos nada, porque se trata de qu&iacute;micos que sedan un sentimiento que act&uacute;a como faro: el dolor ilumina lo que est&aacute; mal, algo a lo que debemos prestar atenci&oacute;n&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        Montevideo. 27 de abril. 2023
    </p><p class="article-text">
        <em>Son cerca de la una de la madrugada. Escribo sentada en la cama, una bolsa de agua caliente en las rodillas. Es oto&ntilde;o, pero hace fr&iacute;o. En la mesa de luz tengo un plato con los restos de una sopa instant&aacute;nea, una botella de agua de un litro por la mitad, un libro de Nona Fern&aacute;ndez, un llavero con la cara de Lali, dos piedras que me traje del cumplea&ntilde;os de mi prima y que supuestamente me dan energ&iacute;a, me protegen de alguna cosa, la mitad de un alfajor con mucho dulce de leche que no pude terminar. Arriba de la cama, conmigo, tengo dos libros: </em>Enigmas y estigmas del suicidio en el Uruguay<em>, y la poes&iacute;a completa de Alejandra Pizarnik. Hace unos meses que les digo a mis amigas &ldquo;estoy trabajando en el suicidio&rdquo; o &ldquo;me voy a meter en el suicidio&rdquo; o &ldquo;estoy con el suicidio&rdquo;. Ojal&aacute; pudiera pensar solo en esto, pero me cuesta concentrarme, pensar en una sola cosa. Ahora estoy dispersa. Miro Instagram cada cinco minutos y Whatsapp cada tres. Tengo 29 a&ntilde;os y vivo en una especie de hast&iacute;o, como si nada de lo que soy, nada de lo que tengo, nada de lo hago, fuese suficiente. Algunas veces ese hast&iacute;o se me mete en el cuerpo y siento, ah&iacute;, entre las costillas pero un poco m&aacute;s arriba, como si el coraz&oacute;n fuese un globo al que no le cabe m&aacute;s aire.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        En la cl&iacute;nica todo era blanco. Las cortinas blancas, las paredes blancas, las s&aacute;banas blancas. Mar&iacute;a Jos&eacute; lleg&oacute; de noche. Le sacaron el celular, la cartera, todo lo que llevaba con ella. Se acost&oacute; a dormir. Al otro d&iacute;a empez&oacute; a entender c&oacute;mo funcionaba, c&oacute;mo era la din&aacute;mica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El desayuno todos los d&iacute;as a las ocho y el almuerzo todos los d&iacute;as a las doce y la merienda todos los d&iacute;as a las cinco y la cena todos los d&iacute;as a las ocho. A las diez hab&iacute;a que estar en el cuarto y se pod&iacute;a salir al otro d&iacute;a, a partir de las siete. Hab&iacute;a enfermeros y guardias de seguridad. Hac&iacute;an talleres. Pod&iacute;a pintar o escuchar m&uacute;sica con auriculares inal&aacute;mbricos. Pod&iacute;a charlar con los dem&aacute;s. Hab&iacute;a un horario de visita y su novio iba a verla todos los d&iacute;as. La ten&iacute;a que mirar desde lejos, a trav&eacute;s de una puerta y a trav&eacute;s de una reja. Le permit&iacute;an una llamada. Hab&iacute;a una televisi&oacute;n y esa era la &uacute;nica conexi&oacute;n con lo que pasaba afuera. Hab&iacute;a en la cl&iacute;nica una ni&ntilde;a de 12 a&ntilde;os. Como era tan chica ten&iacute;a que estar con un acompa&ntilde;ante y ella estaba con una abuela. Mar&iacute;a Jos&eacute; y la ni&ntilde;a se hicieron amigas. Algunas veces pensaba: &iquest;qu&eacute; te hicieron para que est&eacute;s ac&aacute;?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Si te tengo que decir qui&eacute;n soy, no s&eacute;, soy Mar&iacute;a Jos&eacute;, tengo 31 a&ntilde;os, soy del interior, me vine a Montevideo a trabajar y a estudiar, aunque eso no fue f&aacute;cil, estudi&eacute; profesorado en Colonia y viv&iacute; un tiempo all&aacute;, ahora trabajo como <em>taster</em> en una empresa de tecnolog&iacute;a. Vivo con mi novio y nuestros gatos y no s&eacute; qu&eacute; m&aacute;s decirte.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s dir&aacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando ten&iacute;a seis o siete a&ntilde;os fue abusada sexualmente. Poco despu&eacute;s, a los 12 o 13, un d&iacute;a estaba cocinando y pens&oacute;, por primera vez, en que se quer&iacute;a morir. Desde ese d&iacute;a ha tenido ideaci&oacute;n suicida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>(Ideaci&oacute;n suicida: se define como la &laquo;presencia de deseos de muerte y de pensamientos persistentes de querer matarse&raquo; y representa la primera fase de lo que se conoce como conducta suicida).&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s empez&oacute; el psic&oacute;logo y entendi&oacute; que no se trataba solo de ese hecho puntual, sino de muchas otras cosas que hab&iacute;an ido pasando a lo largo de su vida. Primero se lastim&oacute;, se cort&oacute; con la hoja de una m&aacute;quina de afeitar. Despu&eacute;s vinieron las pastillas. Una de todas esas veces no quer&iacute;a morir. Quer&iacute;a meterse esa mezcla de drogas al cuerpo para perder la consciencia. Las otras veces s&iacute;. Las pastillas eran una certeza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El problema, dice Pablo Hein, no son los j&oacute;venes que se quieren suicidar: el problema son los adultos que no les dan una segunda oportunidad de repensarse en el mundo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        Si pod&eacute;s, agreg&aacute; esto en lo que escribas, me pide Pablo Hein: &ldquo;Nadie se mata solo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>***</em>
    </p><p class="article-text">
        Cuando Sof&iacute;a era ni&ntilde;a encontr&oacute; un ping&uuml;ino. Fue en las playas de Piri&aacute;polis, la ciudad donde viv&iacute;a. Lo levant&oacute; y lo llev&oacute; a la casa de su abuela, Yarav&iacute;. Ella lo cur&oacute; y, unos d&iacute;as despu&eacute;s, la convenci&oacute; de llevarlo al refugio de animales marinos que funciona en una ciudad cercana, tambi&eacute;n de la costa. Durante mucho tiempo, Sof&iacute;a fue a visitar al ping&uuml;ino todos los d&iacute;as.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Levantaba de la calle a todos los animales que encontraba y a todos los llevaba a lo de Yarav&iacute;. Ella siempre hac&iacute;a lo mismo: los curaba, dejaba que Sof&iacute;a los cuidara. Era su &uacute;nica nieta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Fue el s&aacute;bado 12 de marzo de 2016.&nbsp; Hac&iacute;a una semana que Sof&iacute;a viajaba a Montevideo para estudiar en la Facultad de Veterinaria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo primero que se escuch&oacute; del otro lado del tel&eacute;fono fue un mensaje autom&aacute;tico: &ldquo;Buenos d&iacute;as. Si es una emergencia llam&aacute; al 0800 0667. Sino, esper&aacute; a que pueda contestarte&rdquo;. Despu&eacute;s, un ruido como a papeles arrug&aacute;ndose.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        0800 0667 es el n&uacute;mero de la l&iacute;nea de prevenci&oacute;n del suicidio de ASSE (Administraci&oacute;n de Servicios de Salud del Estado). Funciona como tal desde 2018 y brinda atenci&oacute;n primaria a quienes tengan ideas suicidas. En 2021 recibieron m&aacute;s de 7.000 llamadas. Es decir que, por d&iacute;a, m&aacute;s o menos 20 personas en Uruguay pensaron en matarse.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hay una f&oacute;rmula de la felicidad que dice que depende de cada uno. Eso se engarza con la l&oacute;gica del individualismo: arreglatel&aacute; vos como puedas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El mensaje suena desde el celular personal de Yarav&iacute; Rois, que es, tambi&eacute;n, el n&uacute;mero de Resistir&eacute;, la ONG que cre&oacute; el 28 de agosto de 2016, seis meses despu&eacute;s del 12 de marzo, el d&iacute;a que Sof&iacute;a, su &uacute;nica nieta se suicid&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Es como un tsunami. Como un terremoto. Como algo que, de un momento a otro, arrasa con todo. No deja nada. Ni siquiera posibilidades. Fue as&iacute;, entre escombros, que Yarav&iacute; pens&oacute; que, con lo poco que le hab&iacute;a quedado, ten&iacute;a que reconstruirse: agarrarse de algo y empezar a subir. Volver a la superficie.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Resistir&eacute;</em> es una organizaci&oacute;n sin fines de lucro para trabajar en la prevenci&oacute;n del suicidio, sobre todo, en adolescentes. Es, tambi&eacute;n, el hueco que encontr&oacute; para respirar.
    </p><p class="article-text">
        Empez&oacute; a estudiar el tema, a formarse, ley&oacute;, fue a talleres y a charlas, viaj&oacute; para escuchar conferencias, pregunt&oacute;, investig&oacute;. Hoy <em>Resistir&eacute;</em> ofrece talleres y charlas y es una de las dos organizaciones uruguayas que da apoyo a familiares de suicidas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Tendr&iacute;amos que hacer m&aacute;s, mucho m&aacute;s; con lo que hacemos, evidentemente no alcanza. El a&ntilde;o pasado hicimos un trabajo muy grande en el departamento de Maldonado, y sin embargo fue el que tuvo m&aacute;s suicidios en todo el pa&iacute;s. El suicidio se detiene en comunidad y en el territorio: cuando una persona llega a la puerta de emergencia ya es tarde, hay que hacer algo antes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;En qu&eacute; falla el Uruguay a nivel social para que, a pesar de que haya una ley de prevenci&oacute;n y una ley de salud mental, planes nacionales y estrategias, tanta gente se siga matando?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Ah, querida, es una pregunta que nos hacemos todos los d&iacute;as. Esta sociedad est&aacute; fallando en todo. Somos ego&iacute;stas, nos falta empat&iacute;a. Los grupos donde se re&uacute;nen las personas no est&aacute;n funcionando, el Estado no tiene pol&iacute;ticas activas. Hay que mirar m&aacute;s para los costados, hay que mirar si el otro est&aacute; pasando mal y no dejarlo pasar, buscar ayuda, todos somos capaces de captar alguna se&ntilde;al. Si alguien dice que est&aacute; mal, no hay que subestimarlo, hay que prestarle atenci&oacute;n, el suicidio es un problema que le puede pasar a cualquier persona.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        Buenos Aires. Abril de 2019.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Tengo 27 a&ntilde;os. Vine con dos amigas a pasar el fin de semana a Buenos Aires. Es domingo. Amanece. Caminamos por la calle despu&eacute;s de haber bailado toda la noche. Tomamos birra, fernet, champagne con energizante, eso toman los argentinos. Estamos euf&oacute;ricas. Vivas de una manera muy simple, real. Me descalzo porque el cierre de una de las botas me molesta. Caminar descalza por Buenos Aires es una experiencia reveladora. Una de mis amigas, S, pega saltitos un poco m&aacute;s adelante. La otra, P, canta unos versos de Wos. Paramos un quiosco. Compramos papas fritas, coca cola. Avanzamos un poco m&aacute;s. Cantamos Bandana. Yo intento rapear. P me graba con el celular. S se adelanta unos pasos, se sienta en la vereda. El sol apenas se asoma, pero nosotras todav&iacute;a estamos borrachas y todo, en Buenos Aires, nos parece bonito. Entonces S dice, de la nada, que quiere contarnos algo. Dobla las rodillas, habla. Que todos los d&iacute;as de su vida, dice, ha pensado en matarse. Que es una sensaci&oacute;n que no puede explicar, dice, pero que la siente en el cuerpo, en la cabeza, en el pecho. P la agarra de la mano. Yo miro hacia abajo. Dejo que el silencio haga lo suyo. Despu&eacute;s les cuento de unos errores que encontr&eacute; en el primer libro que publiqu&eacute;. Ellas no dicen nada. Entonces P, sentada con las piernas extendidas, dice: &ldquo;Yo no me mato por mis perras&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        Se han dicho muchas cosas: que los uruguayos son nost&aacute;lgicos y tranquilos y que eso &mdash; la nostalgia, la tranquilidad cr&oacute;nica&mdash; han fraguado una especie de personalidad colectiva que roza la grisura; que los uruguayos se matan en invierno y si es domingo mejor; que hay un pueblo en Rocha, Castillos, donde la gente se suicida m&aacute;s que en ning&uacute;n otro lugar; que hay una piedra magn&eacute;tica que irradia mala energ&iacute;a; que el mayor problema del suicidio en Uruguay son los adolescentes; que los viejos se matan porque est&aacute;n solos.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3c82a78a-b9bf-4c0d-a03f-9a46770a572f_16-9-aspect-ratio_50p_1077792.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3c82a78a-b9bf-4c0d-a03f-9a46770a572f_16-9-aspect-ratio_50p_1077792.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3c82a78a-b9bf-4c0d-a03f-9a46770a572f_16-9-aspect-ratio_75p_1077792.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3c82a78a-b9bf-4c0d-a03f-9a46770a572f_16-9-aspect-ratio_75p_1077792.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3c82a78a-b9bf-4c0d-a03f-9a46770a572f_16-9-aspect-ratio_default_1077792.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3c82a78a-b9bf-4c0d-a03f-9a46770a572f_16-9-aspect-ratio_default_1077792.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3c82a78a-b9bf-4c0d-a03f-9a46770a572f_16-9-aspect-ratio_default_1077792.jpg"
                    alt="Rocha. En 2021 en Uruguay los psiquiatras entregaron 2.852.786 recetas de psicofármacos. Suponiendo que en Uruguay viven 3.426.000 personas — el último censo es de 2011— y que cada receta fue entregada a una persona diferente, el 85 por ciento de la población los toma."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Rocha. En 2021 en Uruguay los psiquiatras entregaron 2.852.786 recetas de psicofármacos. Suponiendo que en Uruguay viven 3.426.000 personas — el último censo es de 2011— y que cada receta fue entregada a una persona diferente, el 85 por ciento de la población los toma.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Los datos oficiales, sin embargo, dicen otra cosa: que la mayor parte de los suicidios en Uruguay suceden en diciembre, es decir, en verano, y que, si se puede encontrar un patr&oacute;n, el d&iacute;a que m&aacute;s se matan son los martes. Castillos no tiene ninguna particularidad m&aacute;s que la de estar en el Este del pa&iacute;s que es, junto a Montevideo, la zona con la tasa de suicidios m&aacute;s alta del Uruguay. Los adolescentes se matan tanto como las personas entre 25 y 29 a&ntilde;os y los viejos se matan, s&iacute;, pero por distintos motivos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No hay, en Uruguay, una &uacute;nica raz&oacute;n que sostenga los n&uacute;meros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&iquest;Qu&eacute; pasa? No s&eacute; qu&eacute; pasa. El primer plan de salud mental es de 1986, postdictadura. Somos conscientes de que hay un problema, pero es como si fu&eacute;semos a la misma vez negadores de ese problema. Claro que hay una falta de respuesta pol&iacute;tica. Todos los 17 de julio en el d&iacute;a de la prevenci&oacute;n se hacen acciones que despu&eacute;s no se sostienen, son intentos espasm&oacute;dicos. Hay un plan de salud mental y una ley de salud mental, que evidentemente no son suficientes y que, adem&aacute;s, hay que ver qu&eacute; tanto se aplican. Pero como sociedad hay algo que no se termina de modificar. Hay una invisibilidad muy grande de la afectaci&oacute;n ps&iacute;quica, el dolor no se manifiesta. De por s&iacute; los uruguayos somos una sociedad muy pudorosa, muy cerrada, no nos sale colectivizar lo que sentimos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Gabriela Novoa es psic&oacute;loga cl&iacute;nica. Empez&oacute; a trabajar en el problema del suicidio en los a&ntilde;os noventa. Fue parte de la direcci&oacute;n de salud mental, particip&oacute; de la creaci&oacute;n del plan nacional de prevenci&oacute;n del suicidio. Hoy est&aacute; jubilada. Siente un poco de verg&uuml;enza por no haber podido hacer m&aacute;s en sus a&ntilde;os de trabajo. Tambi&eacute;n un poco de rabia: cada vez que alguien se suicida en Uruguay, dice, se est&aacute; matando una persona de su pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        Montevideo. 25 de noviembre de 2022.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Leo:</em>
    </p><p class="article-text">
        Quiero morir. No quiero o&iacute;r ya m&aacute;s campanas.
    </p><p class="article-text">
        La noche se deshace, el silencio se agrieta.
    </p><p class="article-text">
        Si ahora un coro sombr&iacute;o en un bajo imposible,
    </p><p class="article-text">
        si un &oacute;rgano imposible descendiera hasta donde.
    </p><p class="article-text">
        Quiero morir, y entonces me grita est&aacute;s muriendo,
    </p><p class="article-text">
        quiero cerrar los ojos porque estoy tan cansada.
    </p><p class="article-text">
        Si no hay una mirada ni un don que me sostengan,
    </p><p class="article-text">
        si se vuelven, si toman, qu&eacute; espero de la noche.
    </p><p class="article-text">
        Quiero morir ahora que se hielan las flores,
    </p><p class="article-text">
        que en vano se fatigan las calladas estrellas,
    </p><p class="article-text">
        que el reloj detenido no atormenta el silencio.
    </p><p class="article-text">
        Quiero morir. No muero.
    </p><p class="article-text">
        No me muero. Tal vez
    </p><p class="article-text">
        tantos, tantos derrumbes, tantas muertes, tal vez,
    </p><p class="article-text">
        tanto olvido, rechazos,
    </p><p class="article-text">
        tantos dioses que huyeron con palabras queridas
    </p><p class="article-text">
        no me dejan morir definitivamente.
    </p><p class="article-text">
        <em>Idea Vilari&ntilde;o, poeta, uruguaya.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>***</em>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Durante mucho tiempo tuve la sensaci&oacute;n de que las cosas malas me pasaban solo a m&iacute;. De que las desgracias eran solo m&iacute;as. Y cuando estuve internada me di cuenta de que hab&iacute;a gente que pasaba por cosas parecidas, o incluso peores. Obvio que no es algo que yo pensara a nivel racional, ser&iacute;a idiota si pensara que solo a m&iacute; me pasan cosas malas. Era una cuesti&oacute;n emocional. Yo no lograba, nunca, asimilar que hab&iacute;a otras personas a las que tambi&eacute;n les hab&iacute;a pasado lo mismo que a m&iacute;. Yo sal&iacute; contenta. Pero contenta porque me siento mejor. Y la &uacute;ltima vez que me hab&iacute;a sentido as&iacute; ten&iacute;a 19 a&ntilde;os. Ah&iacute; se muri&oacute; mi abuela y yo me termin&eacute; de desarmar. Ahora tengo 31.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>El problema no son los j&oacute;venes que se quieren suicidar: son los adultos que no les dan una segunda oportunidad de repensarse en el mundo.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es 25 de abril de 2023. Son las seis y media de la tarde. Cada tanto, los gatos pasan por delante de la c&aacute;mara, se atraviesan en la pantalla, se acercan a la taza de caf&eacute;. Ella los agarra, los acaricia, les habla. Son dos, la de siempre y uno nuevo, amarillo, chiquito. Ese, el amarillo, el chiquito, se queda sobre ella. No se ve, por el cuadrado del Zoom, nada m&aacute;s que eso: una pared blanca, los gatos, la piel blanca y gruesa, el pelo por los hombros: Mar&iacute;a Jos&eacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>***</em>
    </p><p class="article-text">
        Montevideo. 19 mayo de 2023.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Hace d&iacute;as que no llueve. Los r&iacute;os est&aacute;n secos. El agua de la canilla, en Montevideo, sale con gusto a sal. Hace muchos d&iacute;as que en Uruguay solo se habla de eso: nunca nos falt&oacute; nada y ahora nos falta el agua. Es de madrugada. Afuera suena una alarma. Desde mi ventana se ven algunas luces del edificio de enfrente. En una de ellas, un hombre se asoma. Es un hombre que ya he visto antes. Mi cuarto da directo a su casa. Solo lo veo cuando saca el torso hacia afuera y tranca su cadera en la baranda. No s&eacute; si &eacute;l tambi&eacute;n me ver&aacute;, pero yo me quedo mir&aacute;ndolo por un rato. No distingo su cara con claridad, pero veo c&oacute;mo, cada tanto, acerca la mano derecha a los labios, sostiene un cigarro o un porro o algo parecido. No lo conozco, no s&eacute; qui&eacute;n es ni c&oacute;mo suena su voz, ni si huele a perfume o a marihuana, ni si vive solo o si trabaja, si tiene un perro, si los gatos le dan alergia. Pero ahora, que alguien apag&oacute; la alarma y el silencio cubre todo lo que hay entre su ventana y la m&iacute;a, pienso en algunas cosas, imagino otras. Es 19 de mayo de 2023. Seg&uacute;n la estad&iacute;stica, dos uruguayos se van a matar.&nbsp;&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>SG/MG</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Este texto se trabaj&oacute; en el </em><a href="https://www.revistaanfibia.com/especial/no-ficcion-creativa/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Laboratorio de No Ficci&oacute;n Creativa </em></a><em>llevado adelante por Revista Anfibia, el Doctorado de Escritura en Espa&ntilde;ol de la Universidad de Houston y la Maestr&iacute;a en Periodismo Narrativo de Unsam entre septiembre de 2022 y mayo de 2023.&nbsp;</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Soledad Gago]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/suicidio-detiene-comunidad_1_10399114.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 22 Jul 2023 03:28:45 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/797f8444-f0fa-4a18-af81-aa30c843486c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1077791.jpg" length="1109642" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/797f8444-f0fa-4a18-af81-aa30c843486c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1077791.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1109642" width="2831" height="1593"/>
      <media:title><![CDATA[El suicidio se detiene en comunidad]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/797f8444-f0fa-4a18-af81-aa30c843486c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1077791.jpg" width="2831" height="1593"/>
      <media:keywords><![CDATA[Uruguay,Depresión,Suicidio,Anfibia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Avanza la legalización del uso de hongos alucinógenos para tratar la depresión]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/avanza-legalizacion-hongos-alucinogenos-tratar-depresion_1_9963299.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f8a78ab1-2c09-4b57-a37b-9aa3ce2993fa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Avanza la legalización del uso de hongos alucinógenos para tratar la depresión"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Australia autorizó la prescripción de psilocibina, un psicodélico presente en los hongos “mágicos” para acompañar a personas con depresión, una "epidemia mundial", según la Organización Mundial de la Salud. En la Argentina existe un uso "de facto" de la sustancia.</p></div><p class="article-text">
        <strong>Australia anunci&oacute; que a partir de julio autorizar&iacute;a el uso de la psilocibina</strong>, principio activo de los hongos &ldquo;m&aacute;gicos&rdquo;  para el tratamiento de la<strong> depresi&oacute;n y el estr&eacute;s postraum&aacute;tico</strong>. Tambi&eacute;n habilitar&aacute; el uso de MDMA, droga conocida como &eacute;xtasis, para tratamiento de la salud mental. De acuerdo a la nueva disposici&oacute;n, los psiquiatras podr&aacute;n prescribir ambas sustancias, hasta ahora prohibidas y que pod&iacute;an ser utilizadas en ensayos cl&iacute;nicos severamente controlados.
    </p><p class="article-text">
        Mike Musker, especialista en salud mental de la universidad de South Australia, asegur&oacute; que la psilocibina -el compuesto qu&iacute;mico sintetizado por los hongos- y el MDMA -una anfetamina de laboratorio- <strong>&ldquo;reducen las inhibiciones y pueden ayudar a las personas a procesar las im&aacute;genes y recuerdos dif&iacute;ciles&rdquo;</strong>, dijo Musker. Dicen que cuentan con suficiente &ldquo;evidencia de los beneficios potenciales en ciertas personas&rdquo;, que son &ldquo;relativamente seguras&rdquo; cuando se administran en un entorno m&eacute;dico y en que&nbsp;<span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>&ldquo;proporcionan un estado alterado de conciencia que podr&iacute;a ayudar a los pacientes&rdquo;</strong></span>, consign&oacute; AFP. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>La depresi&oacute;n es una epidemia mundial</strong>. Seg&uacute;n la <a href="https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/depression" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud </a>aproximadamente 280 millones de personas la padecen. La depresi&oacute;n puede convertirse en un problema de salud serio, especialmente cuando es recurrente y de intensidad moderada a grave. En el peor de los casos, puede llevar al suicidio. Se estima que cada a&ntilde;o se suicidan m&aacute;s de 700 mil personas en el mundo. <strong>Es la cuarta causa de muerte en el grupo etario de 15 a 29 a&ntilde;os</strong>.
    </p><h3 class="article-text">D&oacute;nde est&aacute;n regulados los &ldquo;hongos m&aacute;gicos&rdquo;</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Los hongos 'm&aacute;gicos' se convertir&aacute;n en el arma definitiva contra la depresi&oacute;n&rdquo;, titul&oacute; el diario&nbsp;<em>The Telegraph e</em>l a&ntilde;o pasado, cuando <strong>Reino Unido</strong> otorg&oacute; licencias a diversas empresas para realizar ensayos con drogas psicod&eacute;licas en ese pa&iacute;s.<strong> Canad&aacute;</strong> modific&oacute; el reglamento de alimentos y drogas, cre&oacute; un &ldquo;programa de acceso especial&rdquo; y permiti&oacute; que los m&eacute;dicos soliciten estas sustancias para el tratamiento de ciertos pacientes.&nbsp;All&iacute; hay compa&ntilde;&iacute;as autorizadas a producir psilocibina para investigaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        La psilocibina est&aacute; regulada en <strong>Oreg&oacute;n</strong>, estado de los Estados Unidos donde el uso se someti&oacute; a votaci&oacute;n popular y los residentes dijeron s&iacute; a la legalizaci&oacute;n de los centros de curaci&oacute;n con psilocibina. A finales de este a&ntilde;o, todos los adultos mayores de 21 a&ntilde;os podr&aacute;n recibir terapia asistida con psilocibina. Mientras tanto, Oreg&oacute;n ha despenalizado la posesi&oacute;n de la mayor&iacute;a de las drogas, incluidas las psicod&eacute;licas. En la ciudad de <strong>Denver</strong>, retiraron las sanciones penales a quien use o tenga psilocibina. En <strong>Jamaica</strong> y <strong>Las Bahamas</strong> la experiencia con hongos es m&aacute;s un emprendimiento tur&iacute;stico-privado: hay eco-resorts que ofrecen entre sus <em>amenities </em>un &ldquo;retiro de hongos&rdquo;.  
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/65314b02-34cf-4f72-be3a-62e009a610a1_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/65314b02-34cf-4f72-be3a-62e009a610a1_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/65314b02-34cf-4f72-be3a-62e009a610a1_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/65314b02-34cf-4f72-be3a-62e009a610a1_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/65314b02-34cf-4f72-be3a-62e009a610a1_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/65314b02-34cf-4f72-be3a-62e009a610a1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/65314b02-34cf-4f72-be3a-62e009a610a1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Paul Stamets, micólogo. Asegura que &quot;los hongos salvarán al mundo&quot;."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Paul Stamets, micólogo. Asegura que &quot;los hongos salvarán al mundo&quot;.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h3 class="article-text">Estilo Fungi: qu&eacute; es la psilocibina y qu&eacute; pasa en la Argentina</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Al ingresar a nuestro organismo a trav&eacute;s de la boca y hacia el sistema digestivo, la psilocibina desencadena una reacci&oacute;n qu&iacute;mica de desfosforilaci&oacute;n a partir de los &aacute;cidos estomacales que la transforma en psilocina, el compuesto alucin&oacute;geno responsable del efecto psicoactivo de estos hongos&rdquo;, explican Paloma y Diego Cubensis, autores del libro <em><strong>Hongos, manual de autocultivo de seres m&aacute;gicos</strong></em> (edit&oacute; <em>Magia</em> y cuesta $9000). Es una gu&iacute;a completa y actualizada para cosechar hongos y est&aacute; destinada a cultivadores principiantes y avanzados.
    </p><p class="article-text">
        En la Argentina, el uso de psilocibina es ilegal, pero existe &ldquo;un uso de facto&rdquo; de la sustancia: hay redes de cultivadores, talleres para compartir experiencias, acompa&ntilde;antes terap&eacute;uticos, gu&iacute;as de tratamiento y retiros para aprender sobre el hongo. Su uso se expandi&oacute; entre los usuarios y usuarias en forma de&nbsp;<strong>microdosis, es decir, en tomas bajas y frecuentes del principio activo</strong>. La ingesta puede ser en&nbsp;<strong>pastillas que contienen el hongo o con el c&aacute;lculo del gramaje del hongo disecado</strong>. Como no tiene un efecto pronunciado quienes lo consumen pueden seguir con su rutina.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Su cultivo, venta y distribuci&oacute;n no est&aacute; autorizada en el pa&iacute;s</strong>, pero muchos consumidores y especialistas consideran a la psilocibina como una opci&oacute;n al tratamiento tradicional indicado para<strong>&nbsp;depresi&oacute;n, ansiedad, dolor cr&oacute;nico, trastorno obsesivo compulsivo (TOC) y el d&eacute;ficit de atenci&oacute;n</strong>. Usan psilocibina las personas que buscan rehabilitarse de la adicci&oacute;n a las drogas legales, como el&nbsp;<strong>tabaco y el alcohol</strong>, y tambi&eacute;n las que tratan el&nbsp;<strong>uso problem&aacute;tico de sustancias</strong>.&nbsp;Y tambi&eacute;n quienes quieren&nbsp;<strong>conectar con su entorno de un manera m&aacute;s relajada</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <em>VDM/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR.]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/avanza-legalizacion-hongos-alucinogenos-tratar-depresion_1_9963299.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Mar 2023 03:03:27 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f8a78ab1-2c09-4b57-a37b-9aa3ce2993fa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="533157" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f8a78ab1-2c09-4b57-a37b-9aa3ce2993fa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="533157" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Avanza la legalización del uso de hongos alucinógenos para tratar la depresión]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f8a78ab1-2c09-4b57-a37b-9aa3ce2993fa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Hongos mágicos,Psilocibina,Depresión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las ocho plantas que nos ayudarán a calmar la ansiedad en los tiempos que corren]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/ocho-plantas-ayudaran-calmar-ansiedad-tiempos-corren_1_9876354.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c69ddfbe-4bfb-42d0-b4b0-a5b24199c50c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Infusión relajante"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Manzanilla, valeriana o lúpulo son varios de los remedios naturales que pueden ayudarnos a aliviar la ansiedad y reducir el estrés</p><p class="subtitle">Seis beneficios de beber infusiones con frecuencia</p></div><p class="article-text">
        Nuestro cuerpo tiene un mecanismo adaptativo natural de defensa que nos permite poner en alerta frente a situaciones comprometidas. Hablamos de la ansiedad, que se convirti&oacute; en una batalla diaria para muchas personas. Aparece cuando nuestro organismo trata de responder a una situaci&oacute;n que nos genera amenaza, nos hace sentir inc&oacute;modos y nos volvemos m&aacute;s vulnerables.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos dos a&ntilde;os, la pandemia cambi&oacute; de manera innegable la vida de todos. Vivir situaciones como las que hemos pasado no solo genera incertidumbre y miedo, sino que incluso se produjeron situaciones de ansiedad.&nbsp;Ahora, al peligro del contagio y a lo que pasar&aacute; se le suman otros factores estresantes, como la incertidumbre econ&oacute;mica, entre otros.
    </p><p class="article-text">
        Con este panorama, la ansiedad se convirti&oacute;, junto con la depresi&oacute;n, en uno de los <a href="https://www.ine.es/dyngs/INEbase/es/operacion.htm?c=Estadistica_C&amp;cid=1254736176784&amp;menu=resultados&amp;idp=1254735573175" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">problemas mentales m&aacute;s frecuentes</a>.
    </p><p class="article-text">
        Para combatirla, se generaliz&oacute; sobre todo en los &uacute;ltimos a&ntilde;os la fitoterapia, es decir, el uso de ciertas plantas para prevenir y tratar afecciones leves y moderadas. 
    </p><h3 class="article-text">Las ocho plantas que nos ayudar&aacute;n a calmar la ansiedad</h3><p class="article-text">
        Gracias a sus principios activos, algunas <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cuidarse/seis-beneficios-beber-infusiones-frecuencia_1_6879804.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">plantas</a> tienen la capacidad de calmarnos y aumentar la resistencia natural de nuestro organismo al estr&eacute;s. Pero su uso tambi&eacute;n puede provocar efectos secundarios e interacciones con ciertos f&aacute;rmacos, de ah&iacute; que debamos ser cuidadosos porque, aunque son naturales, <strong>no est&aacute;n exentas de riesgos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Algunas de las m&aacute;s usadas para la ansiedad son:
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. Pasiflora (</strong><em>Passiflora incarnata</em>)
    </p><p class="article-text">
        Conocida tambi&eacute;n como pasionaria o flor de la pasi&oacute;n, destaca por proporcionar un efecto sedante que ayuda a conciliar el sue&ntilde;o, de ah&iacute; que&nbsp;sea especialmente eficaz en caso de insomnio o ansiedad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se us&oacute; durante mucho tiempo en Europa como remedio natural para la ansiedad gracias a la presencia de flavonoides y la flavona crisina. Es, por tanto, efectiva para reducir la ansiedad. Tiene un sabor dulce y suave, por lo que puede mezclarse con otras hierbas como la manzanilla. Es ideal para tomar durante el d&iacute;a, pero siempre en peque&ntilde;as dosis y con un uso no muy prolongado en el tiempo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. Tilo </strong>(<em>Tilia sp.)</em>
    </p><p class="article-text">
        Se trata de uno de los remedios naturales m&aacute;s usados para relajar los nervios gracias a su efecto relajante sobre el sistema nervioso. Tambi&eacute;n nos ayuda a calmar el dolor de cabeza y los dolores digestivos que provoca el estr&eacute;s. Todo ello sin olvidar que, adem&aacute;s, es un poco diur&eacute;tica, lo que nos ayuda en la retenci&oacute;n de l&iacute;quidos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. Valeriana (</strong><em>Valeriana officinalis)</em>
    </p><p class="article-text">
        Es, junto con la pasiflora, una de las hierbas con efectos calmantes m&aacute;s usadas gracias a su acci&oacute;n sedante sobre el sistema nervioso central, lo que ayuda a prevenir los trastornos del sue&ntilde;o. Es ansiol&iacute;tica, calmante y, por tanto, favorece el sue&ntilde;o. Se usa sobre todo como tranquilizante suave en casos de nerviosismo, insomnio y estados de ansiedad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Varios estudios, como este <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/22863505/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">metaan&aacute;lisis</a> muestran que la ra&iacute;z de la valeriana tiene efectos hipn&oacute;ticos y sedantes, lo que ayudar&iacute;a a prevenir el insomnio de leve a moderado. Tambi&eacute;n tiene propiedades relajantes musculares naturales, lo que ayuda a reducir la tensi&oacute;n y el estr&eacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De acci&oacute;n prolongada, es interesante para aquellas personas que se despiertan por la noche. Pero debe tenerse en cuenta que las dosis excesivas causan dolor de cabeza y otros efectos que indican desequilibrios en el sistema nervioso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. Melisa (</strong><em>Melissa officinalis)</em>
    </p><p class="article-text">
        Esta planta medicinal arom&aacute;tica se caracteriza por sus principios sedantes y se usa sobre todo para tratar estados nerviosos. Pero tambi&eacute;n tiene un efecto calmante en el tracto gastrointestinal gracias a sus aceites esenciales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>5. T&eacute; de Ashwagandha</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esta hierba se us&oacute; durante m&aacute;s de 3.000 a&ntilde;os para tratar la ansiedad, el estr&eacute;s y el insomnio. Las ra&iacute;ces y hojas de <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3252722/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ashwagandha</a>, tambi&eacute;n conocida como cereza de invierno, son ins&iacute;pidas, por ello es recomendable mezclar esta hierba con otras como la lavanda. Est&aacute; contraindicada, en cambio, para mujeres embarazadas o lactantes as&iacute; como personas que toman ansiol&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>6. L&uacute;pulo (</strong><em>Humulus lupulus)</em>
    </p><p class="article-text">
        Es uno de los ingredientes esenciales de la cerveza.<strong> </strong>La Agencia Europea del Medicamento (EMA) aprob&oacute; el uso tradicional de esta planta como tranquilizante para aliviar los s&iacute;ntomas de estr&eacute;s mental.<strong> </strong>Y es que sus frutos contienen un aceite esencial con terpenos y &eacute;steres, de naturaleza val&eacute;rica. El l&uacute;pulo es hipot&oacute;nico y calmante.
    </p><p class="article-text">
        <strong>7. Manzanilla (</strong><em>Chamaemelum nobile)</em>
    </p><p class="article-text">
        Esta bebida dulce, aunque no es una hierba que se centre en el tratamiento de la ansiedad en s&iacute;, es interesante por sus efectos calmantes de los trastornos digestivos que provoca la ansiedad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>8. Lavanda</strong> (<em>Lavandula angustifolia</em>)
    </p><p class="article-text">
        La lavanda tambi&eacute;n es una destacada hierba que, usada en infusi&oacute;n (y tambi&eacute;n en ba&ntilde;os y aceites de lavanda), puede ayudarnos a calmar el estr&eacute;s. Su naturaleza calmante tiene capacidad para tratar tambi&eacute;n los s&iacute;ntomas de ansiedad, insomnio y depresi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>MC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/ocho-plantas-ayudaran-calmar-ansiedad-tiempos-corren_1_9876354.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Jan 2023 10:15:14 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c69ddfbe-4bfb-42d0-b4b0-a5b24199c50c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="82084" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c69ddfbe-4bfb-42d0-b4b0-a5b24199c50c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="82084" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Las ocho plantas que nos ayudarán a calmar la ansiedad en los tiempos que corren]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c69ddfbe-4bfb-42d0-b4b0-a5b24199c50c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Ansiedad,Depresión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Día mundial de la lucha contra la depresión: ¿por qué se conmemora el 13 de enero?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/dia-mundial-lucha-depresion-conmemora-13-enero_1_9862436.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c0b223f6-8d39-4f7c-84fa-84092b1f166d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Día mundial de la lucha contra la depresión: ¿por qué se conmemora el 13 de enero?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El 13 de enero se celebra el Día Mundial de Lucha contra la Depresión, un trastorno emocional que afecta a más de 300 millones de personas en el mundo, siendo considerada como la primera causa mundial de discapacidad.</p></div><p class="article-text">
        La depresi&oacute;n incide notablemente en las tasas de mortalidad y morbilidad. Impacta a personas de todas las edades y de manera muy significativa a adolescentes y personas de la tercera edad.
    </p><p class="article-text">
        Con la proclamaci&oacute;n de este d&iacute;a se pretende sensibilizar, orientar y prevenir a la poblaci&oacute;n a nivel mundial sobre esta enfermedad, cuyas cifras aumentan de manera desproporcionada en el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Entre los principales rasgos caracter&iacute;sticos de la depresi&oacute;n se destacan tristeza permanente, p&eacute;rdida de inter&eacute;s o placer en las actividades de la vida cotidiana (anhedonia), aislamiento, trastornos del sue&ntilde;o y del apetito, falta de concentraci&oacute;n y sensaci&oacute;n de cansancio.
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso,&nbsp;se requiere atenci&oacute;n m&eacute;dica especializada&nbsp;para su oportuno diagn&oacute;stico y tratamiento. No se trata de un simple decaimiento en el estado de &aacute;nimo o emocional, ya que puede conllevar al surgimiento de otras enfermedades como estr&eacute;s, fobias, ansiedad, trastornos obsesivos y en el peor de los casos conducir al suicidio.
    </p><p class="article-text">
        Influye notablemente la composici&oacute;n gen&eacute;tica&nbsp;y el funcionamiento de los neurotransmisores cerebrales, definidos como aquellas sustancias qu&iacute;micas que ayudan a la transmisi&oacute;n de mensajes entre las c&eacute;lulas nerviosas del cerebro.
    </p><h3 class="article-text">Causas de la depresi&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Las causas que originan la depresi&oacute;n&nbsp;son m&uacute;ltiples, siendo las m&aacute;s comunes las siguientes:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Antecedentes personales y/o familiares con cuadros depresivos.</li>
                                    <li>Composici&oacute;n qu&iacute;mica, gen&eacute;tica y hormonal.</li>
                                    <li>Exposici&oacute;n a situaciones estresantes y traumas.</li>
                                    <li>Problemas econ&oacute;micos.</li>
                                    <li>Situaci&oacute;n laboral o desempleo.</li>
                                    <li>P&eacute;rdida o enfermedad de un ser querido o mascota.</li>
                                    <li>Rupturas sentimentales, divorcios.</li>
                                    <li>Enfermedades preexistentes que pueden provocar s&iacute;ntomas depresivos, como el hipotiroidismo, la mononucleosis, entre otras afecciones.</li>
                                    <li>Presiones de tipo social como el bullying (acoso escolar), cyberbulling (acoso por redes sociales) o mobbing (acoso laboral).</li>
                            </ul>
            </div><h3 class="article-text">Tipos de depresi&oacute;n y s&iacute;ntomas m&aacute;s frecuentes</h3><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n mencionamos los principales tipos de depresi&oacute;n, los cuales se diferencian por su duraci&oacute;n y evoluci&oacute;n, afectando el desempe&ntilde;o de actividades rutinarias y relaciones interpersonales, desde el punto de vista emocional, conductual, cognitivo y som&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        En todos los casos se precisa atenci&oacute;n m&eacute;dica y terap&eacute;utica especializada, para su debido control y seguimiento:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Trastorno depresivo grave o trastorno depresivo mayor: este tipo de depresi&oacute;n es considerado como el m&aacute;s grave, ya que es prolongado en el tiempo y con posibilidad de episodios repetitivos. Afecta las actividades diarias como comer, dormir, as&iacute; como la concentraci&oacute;n. Se requiere de tratamiento farmacol&oacute;gico y terapia psicol&oacute;gica.</li>
                                    <li>Trastorno depresivo persistente o distimia:&nbsp;es un tipo de depresi&oacute;n moderada, con los siguientes s&iacute;ntomas: p&eacute;rdida de inter&eacute;s en las actividades normales, cambios en el sue&ntilde;o, baja autoestima, desesperanza, inapetencia, falta de energ&iacute;a y de concentraci&oacute;n. El tratamiento incluye el uso de medicamentos y la terapia conversacional.</li>
                                    <li>Depresi&oacute;n postparto:&nbsp;se diagnostica en el primer mes siguiente al nacimiento o alumbramiento. Los principales s&iacute;ntomas son insomnio, irritabilidad, desapego con el beb&eacute;, p&eacute;rdida de apetito. El tratamiento se basa en terapia, antidepresivos y terapia hormonal.</li>
                                    <li>Trastorno afectivo estacional:&nbsp;se produce generalmente durante la estaci&oacute;n invernal, coincidiendo con la reducci&oacute;n de horas de sol. Los s&iacute;ntomas caracter&iacute;sticos son desesperanza y retraimiento social. Se requiere la aplicaci&oacute;n de fototerapia, medicamentos y terapia conversacional.</li>
                                    <li>Depresi&oacute;n psic&oacute;tica:&nbsp;se caracteriza por la presencia de alucinaciones o episodios psic&oacute;ticos con sentimientos de desesperanza, inutilidad o culpa, fatiga constante, retraimiento social e irritabilidad. Se requiere de un tratamiento farmacol&oacute;gico, conjuntamente con terapias psicol&oacute;gicas.</li>
                                    <li>Enfermedad maniaco depresiva o trastorno bipolar:&nbsp;es un trastorno permanente que genera cambios c&iacute;clicos en el estado de &aacute;nimo, con altos emocionales (man&iacute;a o hipoman&iacute;a) y sentimientos de tristeza o depresi&oacute;n. El tratamiento incluye medicamentos estabilizantes del humor, antipsic&oacute;ticos, antidepresivos y psicoterapia.</li>
                            </ul>
            </div><h3 class="article-text">&iquest;C&oacute;mo superar la depresi&oacute;n?</h3><p class="article-text">
        Superar un episodio depresivo requiere orientaci&oacute;n m&eacute;dica especializada y apoyo por parte del entorno afectivo y familiar de la persona afectada. Mencionamos algunos consejos y recomendaciones para conllevar un proceso depresivo:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>&iexcl;Expr&eacute;sate! Siempre es importante buscar informaci&oacute;n y ayuda de cualquier &iacute;ndole: m&eacute;dica, terap&eacute;utica, afectiva, religiosa.</li>
                                    <li>Sigue todas las indicaciones m&eacute;dicas y terap&eacute;uticas.</li>
                                    <li>Adopta h&aacute;bitos de vida saludables, mediante una alimentaci&oacute;n balanceada, evitando el consumo de bebidas alcoh&oacute;licas y estupefacientes, hacer actividad f&iacute;sica y no fumar.</li>
                                    <li>Aceptar, asimilar y concientizar que es un periodo temporal y no permanente, viviendo el presente y enfocando la atenci&oacute;n en buscar estrategias adecuadas para superar la depresi&oacute;n &iexcl;Siempre activo!</li>
                                    <li>Hay que mantener una actitud firme ante las dificultades y contratiempos, procurando ejercer el control sobre nuestras emociones y evaluando de manera objetiva las situaciones.</li>
                                    <li>Participa en grupos de apoyo o en actividades deportivas, recreativas o terap&eacute;uticas.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <em>NB</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/dia-mundial-lucha-depresion-conmemora-13-enero_1_9862436.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Jan 2023 03:01:39 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c0b223f6-8d39-4f7c-84fa-84092b1f166d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2723525" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c0b223f6-8d39-4f7c-84fa-84092b1f166d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2723525" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Día mundial de la lucha contra la depresión: ¿por qué se conmemora el 13 de enero?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c0b223f6-8d39-4f7c-84fa-84092b1f166d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Efemérides,Depresión]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
