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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Neoliberalismo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/neoliberalismo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Neoliberalismo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La calle frenó a los libertarios en el Senado: el Gobierno pateó la reforma laboral tras la presión sindical]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/legislacion/calle-freno-libertarios-senado-gobierno-pateo-reforma-laboral-presion-sindical_1_12859702.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/191e6627-5f44-44d4-a8ed-1675ffe18b61_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La calle frenó a los libertarios en el Senado: el Gobierno pateó la reforma laboral tras la presión sindical"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Pese al dictamen conseguido a último momento, el oficialismo postergó el debate parlamentario hasta febrero. La CGT movilizó a miles, lanzó un plan de lucha y tensó el tablero político. ¿Quién define las reglas del trabajo?</p></div><p class="article-text">
        <strong>La Plaza de Mayo fue m&aacute;s fuerte que el calendario parlamentario.</strong> Aunque el gobierno de Javier Milei hab&iacute;a anunciado que su reforma laboral ser&iacute;a debatida y votada antes de fin de a&ntilde;o, <strong>el Senado la posterg&oacute; hasta febrero</strong>, luego de una jornada donde la presi&oacute;n sindical y las tensiones internas en el Congreso marcaron el pulso pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        El dictamen de comisiones se firm&oacute; el mi&eacute;rcoles por la tarde, pero el tratamiento en el recinto se reprogram&oacute; para una pr&oacute;xima convocatoria a sesiones extraordinarias, <strong>a partir del 10 de febrero</strong>. La titular del bloque oficialista, Patricia Bullrich, lo comunic&oacute; personalmente, <strong>tras un plenario que estuvo al borde del colapso pol&iacute;tico</strong> y que solo pudo destrabarse con gestos hacia la oposici&oacute;n dialoguista.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Hubiese sido un desastre&rdquo;, reconoci&oacute; un senador radical.</strong> Las negociaciones estuvieron frenadas buena parte del d&iacute;a, y la decisi&oacute;n de demorar el debate &mdash;in&eacute;dita para un oficialismo que hace bandera de la velocidad legislativa&mdash; fue el resultado de una relaci&oacute;n de fuerzas que excede al recinto.
    </p><h2 class="article-text">La CGT en la calle: advertencia y plan de lucha</h2><p class="article-text">
        A esa misma hora, en el centro de Buenos Aires, <strong>la CGT protagonizaba su primera gran marcha contra el Gobierno</strong>, con todo el Consejo Directivo presente, columnas de sindicatos, organizaciones sociales y partidos de izquierda. La consigna fue clara: <strong>rechazar una reforma que consideran &ldquo;entreguista&rdquo; y &ldquo;a favor de las grandes empresas&rdquo;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>No se genera trabajo sacando derechos, ni con jornadas m&aacute;s largas</strong>&rdquo;, advirti&oacute; Octavio Arguello, cosecretario general, ante una multitud. El mensaje fue directo al Senado: &ldquo;<strong>Ojo con lo que hacen, porque el pueblo y la patria se los van a demandar</strong>&rdquo;. La movilizaci&oacute;n cerr&oacute; con una advertencia: si no hay marcha atr&aacute;s, habr&aacute; paro nacional.
    </p><p class="article-text">
        <strong>No fue una marcha testimonial</strong>, sino un gesto de fuerza y unidad. Estuvieron Hugo Moyano, H&eacute;ctor Daer, Andr&eacute;s Rodr&iacute;guez, Jorge Sola, y dirigentes como Axel Kicillof, Juan Grabois y Jos&eacute; Mayans. Hubo incidentes menores, pero el mensaje de fondo fue pol&iacute;tico: <strong>la reforma no pasar&aacute; sin resistencia</strong>.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; propone el proyecto: entre la flexibilizaci&oacute;n y la transferencia de recursos</h2><p class="article-text">
        <strong>&iquest;De qu&eacute; se trata la reforma que el Gobierno busca sancionar?</strong> Seg&uacute;n el an&aacute;lisis de Juan Manuel Telechea en una publicaci&oacute;n del portal <em>Cenital</em>, el proyecto busca <strong>reducir cargas patronales, abaratar despidos, limitar la protesta sindical y favorecer la flexibilidad horaria</strong>. Pero no hay garant&iacute;as de que eso genere m&aacute;s empleo formal.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Uno de los puntos clave es el fondo de cese laboral.</strong> Las empresas aportar&iacute;an un 3% mensual del salario, que se usar&iacute;a para pagar futuras indemnizaciones. A cambio, dejar&iacute;an de aportar esa misma proporci&oacute;n a la seguridad social. &ldquo;<strong>La indemnizaci&oacute;n, en los hechos, la financiar&iacute;a el sistema jubilatorio</strong>&rdquo;, advierte Telechea.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el proyecto ampl&iacute;a de tres a seis meses el per&iacute;odo de prueba, <strong>quita del c&aacute;lculo indemnizatorio &iacute;tems como el aguinaldo y otros adicionales</strong>, y mantiene un blanqueo laboral con perd&oacute;n de deudas y multas que, seg&uacute;n los datos disponibles, <strong>no logr&oacute; resultados significativos</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La reforma tambi&eacute;n <strong>introduce un &ldquo;banco de horas&rdquo;</strong>, que permite reorganizar la jornada laboral sin pagar horas extra. Pero, sin protecci&oacute;n gremial efectiva, <strong>el control sobre el uso del tiempo quedar&iacute;a en manos del empleador</strong>. Es un esquema que debilita la negociaci&oacute;n colectiva y <strong>diluye uno de los pocos m&aacute;rgenes de autonom&iacute;a que tienen los trabajadores sobre su vida cotidiana</strong>.
    </p><h2 class="article-text">La informalidad, excusa o problema</h2><p class="article-text">
        El argumento central del Gobierno es que <strong>la rigidez del sistema laboral actual impide la creaci&oacute;n de empleo formal</strong>. Pero el propio texto del proyecto omite que <strong>el 90% del empleo no registrado se concentra en micro y peque&ntilde;as empresas</strong>, y que la gran mayor&iacute;a de las medianas y grandes ya cumple con las normas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; entonces se proponen reducciones de cargas para todas las empresas, sin segmentaci&oacute;n?</strong> Telechea sostiene que eso convierte una reforma supuestamente t&eacute;cnica en una medida regresiva: <strong>&ldquo;Se transfiere recursos del Estado y los trabajadores hacia las empresas, sin generar incentivos efectivos para el blanqueo&rdquo;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco se incluyen reformas b&aacute;sicas que podr&iacute;an mejorar la calidad del empleo: <strong>licencias por nacimiento</strong>, por ejemplo, siguen igual que hace 50 a&ntilde;os. Para el padre, dos d&iacute;as. Para la madre, trece semanas.
    </p><h2 class="article-text">Derecho a huelga y libertades sindicales en jaque</h2><p class="article-text">
        Uno de los puntos m&aacute;s controvertidos es la <strong>limitaci&oacute;n al derecho constitucional de huelga</strong>. El proyecto establece un &ldquo;servicio m&iacute;nimo&rdquo; del 50% en casi todas las actividades &mdash;alimentaci&oacute;n, bancos, comercio electr&oacute;nico, medios de comunicaci&oacute;n&mdash;, lo que en la pr&aacute;ctica <strong>implica vaciar de fuerza la protesta gremial</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Es un salto cualitativo en la conflictividad estructural: <strong>el Gobierno intenta regular la protesta desde una l&oacute;gica empresarial</strong>, desconociendo su funci&oacute;n social y su resguardo legal. En este punto, <strong>la reforma no busca solo cambiar normas laborales: busca disciplinar pol&iacute;ticamente al movimiento obrero.</strong>
    </p><h2 class="article-text">Lo que se posterga (por ahora)</h2><p class="article-text">
        <strong>El tratamiento en el Senado qued&oacute; fijado para febrero</strong>, en un nuevo per&iacute;odo de sesiones extraordinarias. La postergaci&oacute;n fue un rev&eacute;s parcial para el oficialismo, que logr&oacute; el dictamen gracias a un acuerdo con sectores del radicalismo, el PRO y algunos peronistas disidentes. Pero la grieta parlamentaria est&aacute; abierta, y <strong>el conflicto social escalando</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La CGT anunci&oacute; que <strong>el plan de lucha continuar&aacute;</strong>, con protestas y posibles paros sectoriales. El Gobierno, por su parte, apuesta a ganar tiempo para acumular votos, mientras avanza con otras reformas paralelas, como el Presupuesto 2026 y la ley de &ldquo;inocencia fiscal&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Una reforma laboral sin trabajo?</h2><p class="article-text">
        <strong>El tel&oacute;n de fondo es m&aacute;s profundo que un proyecto de ley.</strong> Lo que se discute no es solo c&oacute;mo despedir, contratar o registrar, sino <strong>qui&eacute;n define las condiciones del trabajo en la Argentina del siglo XXI</strong>: si el mercado, el Estado, o los trabajadores organizados.
    </p><p class="article-text">
        La experiencia muestra que con este mismo r&eacute;gimen laboral, entre 2004 y 2011, <strong>la econom&iacute;a gener&oacute; m&aacute;s de 2 millones de puestos formales y redujo la informalidad</strong>. No fue por una reforma laboral, sino por crecimiento econ&oacute;mico sostenido y pol&iacute;ticas p&uacute;blicas activas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La reforma Milei puede terminar siendo un nuevo episodio de una vieja historia: flexibilizar sin crecer, ajustar sin incluir.</strong> Por ahora, <strong>la calle impuso un l&iacute;mite. Pero la disputa reci&eacute;n empieza.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan José Domínguez Ponce de León]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/legislacion/calle-freno-libertarios-senado-gobierno-pateo-reforma-laboral-presion-sindical_1_12859702.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Dec 2025 15:25:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La calle frenó a los libertarios en el Senado: el Gobierno pateó la reforma laboral tras la presión sindical]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Reforma laboral,CGT,Senadores,Senado,Dictamen,Febrero,Paro nacional,Javier Milei,Patricia Bullrich,Informalidad laboral,fondo de cese,Flexibilización laboral,Derechos laborales,Huelga,Derecho a huelga,Legislación laboral,Congreso,Trabajo,gremios,Ajuste,Neoliberalismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Joseph E. Stiglitz: “Trump quiere ser un dictador”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/joseph-e-stiglitz_1_12380593.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/757b9f88-6891-4258-9163-0d2df7903a34_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Joseph E. Stiglitz: “Trump quiere ser un dictador”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El premio Nobel de Economía dio una conferencia en España sobre los peligros de la desinformación.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;La libertad de llevar un fusil AK-47 para algunos es la p&eacute;rdida de libertad por el miedo de otros&rdquo;. Con este ejemplo f&aacute;cil de entender, el Nobel de Econom&iacute;a de 2001 <strong>Joseph E. Stiglitz </strong>(Estados Unidos, 1943) tumba los argumentos falsos de una derecha entregada a un concepto falso de libertad que, al final, se traduce en la ley de la selva. Defensor ac&eacute;rrimo de un capitalismo progresista donde la regulaci&oacute;n debe ordenar las finanzas para terminar con las desigualdades, argumenta que &ldquo;los mercados sin restricciones no ser&iacute;an libres, terminar&iacute;an en monopolios&rdquo;. Stiglitz defiende en su libro <em>Camino de libertad  </em>(<a href="https://www.penguinlibros.com/es/economia-politica-y-actualidad/355017-libro-camino-de-libertad-9788430627165" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Editorial Taurus</a>) que &ldquo;la idea de que deber&iacute;as ser libre de hacer lo que quieras para construir algo suena bien hasta que te das cuenta de que muchas veces es m&aacute;s f&aacute;cil ganar dinero explotando a otros. Sin embargo, si restring&iacute;s que alguien pueda explotar a los dem&aacute;s, canaliz&aacute;s las energ&iacute;as de la sociedad hacia formas constructivas para conseguir una econom&iacute;a mejor&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Este economista no esconde que &ldquo;hay un miedo abrumador en Estados Unidos&rdquo; con el presidente Donald Trump, que est&aacute; conduciendo al pa&iacute;s a &ldquo;un tipo diferente de autoritarismo&rdquo;.  &ldquo;Lo que est&aacute; sucediendo hoy en Estados Unidos con Trump es el debilitamiento total de la democracia&rdquo;, reitera. Y lanza un aviso: &ldquo;Esperemos que lo que est&aacute; sucediendo en Estados Unidos sea una llamada de atenci&oacute;n para Europa, porque podr&iacute;a ocurrir en cualquier lugar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Su libro se titula </strong><em><strong>Camino de libertad.</strong></em><strong> &iquest;Podr&iacute;a ser el concepto de libertad el m&aacute;s utilizado para destruir la libertad de millones de personas en un sistema como el capitalismo neoliberal que nos tiene secuestrados en una falsa libertad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;El motivo por el que escrib&iacute; el libro es el abuso del t&eacute;rmino &ldquo;libertad&rdquo;. En Estados Unidos, el grupo de derecha del Partido Republicano llamado Freedom Caucus hace un abuso constante del t&eacute;rmino: libertad econ&oacute;mica, libre empresa, mercados libres. Lo que intento se&ntilde;alar es que en la derecha no se dan cuenta de c&oacute;mo somos interdependientes en la sociedad. De manera que la libertad de una persona puede quitarle la libertad a otra. Por ejemplo, la libertad de portar un AK-47 te puede quitar la libertad de vivir. En Estados Unidos, tenemos contantemente asesinatos, muchos de ellos en escuelas. Los padres se preocupan por si sus hijos volver&aacute;n a casa, perdieron la libertad por el miedo. As&iacute; que la libertad de llevar un fusil AK-47 para algunos es la p&eacute;rdida de libertad por el miedo de otros. La libertad de no llevar barbijo durante la pandemia de COVID-19 significaba que otras personas iban a morir o la libre empresa y su libertad para contaminar va a incrementar las consecuencias del cambio clim&aacute;tico. La derecha asegura que la regulaci&oacute;n es perjudicial porque limita la libertad. Pero una simple normativa da m&aacute;s libertad a todo el mundo. As&iacute; que restringir la libertad de alguna manera puede ampliarla de una forma m&aacute;s significativa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Usted escribe en su libro que &ldquo;resulta sorprendente que, a pesar de todos los errores y las desigualdades del sistema actual, tanta gente siga defendiendo la econom&iacute;a del libre mercado&rdquo;. &iquest;C&oacute;mo consiguieron enga&ntilde;ar a la gente?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;En primer lugar, el sistema econ&oacute;mico es muy complicado. Entender c&oacute;mo encajan todas las piezas es muy dif&iacute;cil. Adem&aacute;s, hay un concepto muy atractivo en la idea de esp&iacute;ritu libre, de poder hacer lo que uno quiere. Suena bien, pero todos los juegos requieren reglas y normas. Si no, ser&iacute;a un caos. Los economistas ya estudiaron ese impacto: los mercados sin restricciones no ser&iacute;an libres, terminar&iacute;an en monopolios. Una de las cosas que le dije a Milton Friedman cuando escribi&oacute; un libro titulado <em>Libre para elegir </em>fue que el libro realmente deber&iacute;a haberse titulado <em>Libre para explotar</em>. Los mercados no funcionan bien cuando alguien se aprovecha de las personas. Por ejemplo, en 2008, los bancos estadounidenses se dedicaron a conceder pr&eacute;stamos abusivos, con tipos de inter&eacute;s muy elevados, que las personas realmente no ten&iacute;an capacidad de pagarlos. El resultado fue una gran crisis financiera, todo habr&iacute;a colapsado si el Gobierno no hubiera intervenido para rescatarlos. 
    </p><p class="article-text">
        Escrib&iacute; este libro para intentar explicar de forma sencilla que la idea de que deber&iacute;as ser libre de hacer lo que quieras para construir algo suena bien hasta que te das cuenta de que muchas veces es m&aacute;s f&aacute;cil ganar dinero explotando a otros. Sin embargo, si restring&iacute;s que alguien pueda explotar a los dem&aacute;s, canaliz&aacute;s las energ&iacute;as de la sociedad hacia formas constructivas para conseguir una econom&iacute;a mejor. Hay gente que pensaba que el af&aacute;n de lucro impulsa a las personas a fabricar mejores productos, pero lo cierto es que sin regulaciones, tendr&aacute;n un incentivo para aprovecharse de otras personas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Cuando lo entrevist&eacute; en 2020, le pregunt&eacute; qu&eacute; se puede hacer con ese 1% de ricos que usted apuntaba que en EEUU &ldquo;iba evolucionando hacia una econom&iacute;a y una democracia del 1%, para el 1% y por el 1%&rdquo;. Su respuesta fue &ldquo;frenar su poder pol&iacute;tico&rdquo;.  Con el resultado de las &uacute;ltimas elecciones en EEUU parece claro que no fue suficiente.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&iquest;Qui&eacute;n hubiera pensado que el mundo estar&iacute;a hablando de oligarcas estadounidenses? Antes habl&aacute;bamos de los oligarcas rusos como s&iacute;mbolo de lo que hab&iacute;a fallado en la sociedad rusa. Creo que lo que sali&oacute; mal es que durante 40 a&ntilde;os no prestamos suficiente atenci&oacute;n a la desigualdad. Cre&iacute;amos que liberar el mercado conducir&iacute;a a un mayor crecimiento y el goteo econ&oacute;mico garantizar&iacute;a que a todos llegar&iacute;an los beneficios. Pero lo que obtuvimos fue un d&eacute;bil crecimiento y solo se beneficiaron los m&aacute;s ricos. No funcion&oacute;. Pero el neoliberalismo fue la religi&oacute;n econ&oacute;mica del momento, no basada en la ciencia econ&oacute;mica. Varios economistas, entre los que me encuentro, ya hab&iacute;amos explicado que el neoliberalismo no funcionar&iacute;a. Pero con la pol&iacute;tica de la persuasi&oacute;n, Milton Friedman, que era un gran ret&oacute;rico, al igual que Ronald Reagan, convencieron a los estadounidenses y a buena parte de los europeos. Se tragaron la historia, siguieron esperando a que se produjera el goteo de la riqueza pero no se produjo, lo que dio lugar al descontento. Esta desilusi&oacute;n y descontento hizo que muchos ciudadanos se volvieran antisistemas y antigubernamentales, aunque sin el gobierno iban a estar a&uacute;n menos protegidos.  
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Es una especie de c&iacute;rculo vicioso donde la desigualdad hace que los populistas neoliberales ganen elecciones que ponen en marcha pol&iacute;ticas que acrecentan esa desigualdad, que los progresistas no terminan de solucionar cuando est&aacute;n en el Gobierno, que hace que los neoliberales vuelvan a ganar y la desigualdad no para de crecer. </strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Totalmente de acuerdo. Lo que est&aacute; sucediendo hoy en Estados Unidos con Trump es el debilitamiento total de la democracia. En cierta manera, Donald Trump es la conclusi&oacute;n l&oacute;gica de este c&iacute;rculo vicioso. Lo m&aacute;s decepcionante es que los ciudadanos est&aacute;n tan desilusionados que dicen que la democracia no es tan importante. As&iacute; que no les molesta que Trump haya violado el estado de derecho o los principios b&aacute;sicos de la democracia. Creen que lo importante es asegurar que se escuche su voz, porque piensan que nadie los escuch&oacute; durante 40 a&ntilde;os. Esperemos que lo que est&aacute; sucediendo en Estados Unidos sea una llamada de atenci&oacute;n para Europa, porque podr&iacute;a ocurrir en cualquier lugar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Parec&iacute;a que el debate de la austeridad estaba definitivamente enterrado, que las lecciones de la crisis de 2008 hab&iacute;an ense&ntilde;ado c&oacute;mo la austeridad solo acentu&oacute; el desastre econ&oacute;mico y agrav&oacute; la situaci&oacute;n para millones de personas. Sin embargo, el paso por la Administraci&oacute;n estadounidense de un personaje como Elon Musk solo fue para hacer recortes.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Es diferente. No se puede describir como austeridad lo que est&aacute; haciendo Trump, aunque tiene cosas en com&uacute;n. Hay muchos recortes presupuestarios en &aacute;reas que son muy importantes para el crecimiento, socavando la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica o las universidades, que son una de las bases de la fortaleza de Estados Unidos. As&iacute; que est&aacute; matando expl&iacute;citamente a la econom&iacute;a de una manera peor que en Europa. La austeridad europea se basaba en la creencia de querer reducir el d&eacute;ficit, pero Trump solo consigui&oacute; un aumento del d&eacute;ficit. Est&aacute; destruyendo &aacute;reas de inversi&oacute;n p&uacute;blica para dar m&aacute;s dinero a los oligarcas o para tener m&aacute;s margen para reducir los impuestos a los ricos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Trump solo consiguió un aumento del déficit. Está destruyendo áreas de inversión pública para dar más dinero a los oligarcas o para tener más margen para reducir los impuestos a los ricos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Usted destaca el papel de la educaci&oacute;n liberal como f&oacute;rmula para crear sociedades m&aacute;s justas. Se entienden as&iacute; los ataques de Trump a una universidad como Harvard.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Las sociedades democr&aacute;ticas necesitan controles y contrapesos, no solo en el gobierno, tambi&eacute;n en la sociedad. No se puede permitir la concentraci&oacute;n de poder, ya sea econ&oacute;mico o medi&aacute;tico. Ahora hay demasiado poder en manos de unas pocas personas, los oligarcas. Trump se opone a cualquier cosa que interfiera con lo que &eacute;l quiere hacer, quiere ser un dictador. Acusa a la prensa de ser enemiga del pueblo por publicar las ilegalidades que comete. Con la libertad acad&eacute;mica ocurre m&aacute;s o menos lo mismo. La sociedad crea estas instituciones educativas para seguir desarrollando ideas. Trump odia las universidades porque no quiere ideas que desaf&iacute;en sus teor&iacute;as err&oacute;neas.
    </p><p class="article-text">
        Pero hay otra raz&oacute;n por la que Trump y muchos en la derecha detestan las universidades. Ven a los j&oacute;venes que salen de las universidades pensando de una manera diferente a como &eacute;l piensa ahora. En parte es porque los j&oacute;venes deben pensar por s&iacute; mismos, y Trump culpa a las universidades, no quiere que la gente piense con rigor. Por eso tiene tanta animadversi&oacute;n y tanta ira hacia nuestras universidades, pero atacando a las universidades est&aacute; destruyendo el activo m&aacute;s importante de Estados Unidos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Trump odia las universidades porque no quiere ideas que desafíen sus teorías erróneas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&mdash;La derecha en Espa&ntilde;a no tiene otra pol&iacute;tica econ&oacute;mica que bajar impuestos. Usted diferencia claramente entre los ingresos del mercado, que carecen de legitimidad moral, frente a los impuestos, que son un acto moral. &iquest;Lo podr&iacute;a explicar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Una de las afirmaciones de la derecha es que tienes derecho a todos los ingresos que ganas, sin tener que pagar impuestos. Pero la realidad es que no habr&iacute;as podido ganar esos ingresos si no se hubiera construido una sociedad sobre los impuestos que ofrezca educaci&oacute;n, infraestructuras, seguridad, etc. Es un acto moral pagar impuestos. En segundo lugar, los salarios, los tipos de inter&eacute;s y los precios surgen en una econom&iacute;a de mercado que reflejan la distribuci&oacute;n de la riqueza y el poder en la sociedad, aunque no tenga legitimidad moral. Por ejemplo, si tenemos una sociedad en la que la mayor parte de los ingresos est&aacute;n en manos de personas que explotan a otras, ser&aacute;n ellas las que determinen los salarios, independientemente de que alguien reciba un salario alto o bajo. En Estados Unidos, est&aacute; muy claro que gran parte de la riqueza se remonta a la esclavitud, al poder de mercado, al tr&aacute;fico de drogas o al comercio de opio con China, que no es que tengan una legitimidad moral.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Otra parte muy interesante de su libro es cuando explica que el derecho de la propiedad es una construcci&oacute;n social. &iquest;Ser&iacute;a leg&iacute;timamente moral limitar el derecho a la propiedad para asegurar el derecho a una vivienda?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Cuando digo que los derechos de propiedad son una construcci&oacute;n social, es como las leyes. Los decidimos como sociedad a trav&eacute;s de procesos democr&aacute;ticos. Las sociedades pueden decidir c&oacute;mo organizar sus derechos de propiedad, aunque ahora la forma en que lo hacemos es ineficiente. Tenemos que crear comunidades en las que todos puedan convivir y disponer de vivienda es fundamental para el funcionamiento de la sociedad. 
    </p><p class="article-text">
        Se puede limitar la propiedad o su disponibilidad de varias maneras. Por ejemplo, a trav&eacute;s de las infraestructuras y el transporte p&uacute;blico. De este modo, la gente puede vivir m&aacute;s lejos y desplazarse, ya que el suelo es muy escaso en el centro. Es m&aacute;s barato vivir m&aacute;s lejos. Si se dispusiera de un buen transporte p&uacute;blico, la gente estar&iacute;a dispuesta a vivir m&aacute;s lejos. Por lo tanto, la vivienda no ser&iacute;a un problema tan grave si se dispusiera de buenas infraestructuras. Otro ejemplo, en el centro de la ciudad de Nueva York, que tiene los inmuebles m&aacute;s caros del mundo, hay muchos apartamentos vac&iacute;os, que son de oligarcas rusos o chinos ricos. Quieren tener inmuebles en Estados Unidos tanto para blanquear dinero como para tener un refugio seguro. Creo que deber&iacute;amos gravar los apartamentos vac&iacute;os con impuestos muy altos para desincentivar que sigan vac&iacute;os, pero si permanecen vac&iacute;os, al menos se pueden utilizar los ingresos para construir viviendas a precios asequibles.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Deberíamos gravar los apartamentos vacíos con impuestos muy altos para desincentivar que sigan vacíos, pero si permanecen vacíos, al menos se pueden utilizar los ingresos para construir viviendas a precios asequibles</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Usted tambi&eacute;n apunta a las cadenas de la deuda, y se&ntilde;ala que para resolver esta crisis, bas&aacute;ndose en el principio de que la sostenibilidad de la deuda no debe lograrse a costa del desarrollo humano, ya que las actuales pol&iacute;ticas de deuda en muchos pa&iacute;ses en desarrollo est&aacute;n al servicio de los mercados financieros, no de las personas. &iquest;C&oacute;mo solventamos el problema de la deuda?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Hay dos partes: c&oacute;mo se evita que se acumule un exceso de deuda y qu&eacute; ocurre cuando ya hay un exceso de deuda. Todos los pa&iacute;ses tienen una ley de quiebras que reconoce que a veces las personas se endeudan en exceso. Es tanto un problema del prestamista como del prestatario. Reconocer que la gente a veces no puede pagar es la raz&oacute;n por la que existe la quiebra. Es necesario un sistema de quiebras m&aacute;s humano, que permita a la gente saldar su deuda sin abusos. &iquest;Qu&eacute; hacemos con el exceso de deuda cuando se produce ex ante? Un buen sistema de quiebra desincentiva el exceso de pr&eacute;stamos. Pero aun as&iacute; es necesario contar con una buena normativa para disuadir a las entidades financieras que concedan pr&eacute;stamos abusivos. Hay que promulgar leyes que aumenten la transparencia para que se sepa claramente la deuda en la que se mete la gente... No se puede impedir del todo, pero s&iacute; desalentar los cr&eacute;ditos abusivos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Usted cuestion&oacute; varias veces el compromiso con la democracia de economistas como Friedrich Hayek o Milton Friedman. Ambos ganaron el Nobel de Econom&iacute;a. &iquest;No es un mensaje aterrador que personas que no defiendan la democracia puedan ganar este premio y, en definitiva, ser referentes para la sociedad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Se tendr&iacute;a que haber discutido m&aacute;s. Las pol&iacute;ticas que defend&iacute;an no eran muy democr&aacute;ticas. Por ejemplo, Milton Friedman estuvo muy vinculado al dictador chileno Augusto Pinochet. Friedman no tuvo reparos en utilizar a este dictador para imponer pol&iacute;ticas de libre mercado y sin utilizar medios democr&aacute;ticos, lo que result&oacute; ser un desastre para Chile.... Friedman y Hayek trataron de hacer un argumento moral a favor de los mercados libres y un argumento de que la libertad econ&oacute;mica era necesaria e imperativa para la libertad pol&iacute;tica, pero no estaban realmente comprometidos con la libertad pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Usted escribe en su libro que &ldquo;los mercados libres y desatados defendidos por Hayek, Friedman y tantos otros representantes de la derecha nos pusieron en el camino del fascismo&rdquo;. &iquest;Cu&aacute;nto de cerca estamos realmente de sucumbir a este nuevo fascismo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Creo que en Estados Unidos estamos muy cerca. No es lo mismo que el fascismo del siglo XX en Italia, Espa&ntilde;a o Alemania. El trumpismo es un tipo diferente del autoritarismo. Estamos hablando mucho sobre si los tribunales ser&aacute;n capaces de frenar a Trump, pero hay un miedo abrumador sobre hacia d&oacute;nde vamos. En la &uacute;ltima semana envi&oacute; a la Guardia Nacional y a los militares por las manifestaciones contra las deportaciones. El miedo es enorme. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;La globalizaci&oacute;n supuso una integraci&oacute;n de los mercados aunque la gobernanza de esos mercados era muy d&eacute;bil. &iquest;Hacia d&oacute;nde nos dirigimos ahora?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Vamos a redefinir la globalizaci&oacute;n en el mundo despu&eacute;s de Trump porque ya destruy&oacute; el derecho internacional. Europa y a otros pa&iacute;ses se tienen que dar cuenta de que las fronteras nacionales importan, ya no es como despu&eacute;s de la Segunda Guerra Mundial, cuando trabaj&aacute;bamos por un mundo sin fronteras. Estamos abandonando la ambici&oacute;n de un mundo sin fronteras y con reglas globales que gobernaran a todo el mundo. Tendremos que trabajar m&aacute;s para crear normas donde sea m&aacute;s importante, ser&aacute; una globalizaci&oacute;n m&aacute;s centrada en asuntos importantes, con instituciones multilaterales para el cambio clim&aacute;tico, la cooperaci&oacute;n para las pandemias del cambio clim&aacute;tico y organizar el comercio, pero reduciremos nuestra ambici&oacute;n respecto a lo que domin&oacute; la agenda multilateral los &uacute;ltimos 80 a&ntilde;os.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rodrigo Ponce de León]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/joseph-e-stiglitz_1_12380593.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Jun 2025 03:01:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Joseph E. Stiglitz: “Trump quiere ser un dictador”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Neoliberalismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El dilema del "mandato exportador"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/dilema-mandato-exportador_1_11631974.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dae345a8-03bc-4691-9d98-f59ebe007e93_16-9-discover-aspect-ratio_default_1101448.jpg" width="1064" height="599" alt="El dilema del &quot;mandato exportador&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Con exportar más no alcanza (aunque neoliberales y neodesarrollistas insistan con eso)" es el nuevo libro de Francisco J. Cantamutto, Martín Schorr y Andrés Wainer, en el que advierten sobre una "nueva" restricción externa. Editado por Siglo XXI. Aquí un extracto.</p></div><p class="article-text">
        Se suele llamar <em>restricci&oacute;n externa</em> a la recurrente escasez de divisas que limita el crecimiento de la econom&iacute;a argentina y condiciona, si no es que bloquea, las posibilidades de un desarrollo con rasgos inclusivos. Esta restricci&oacute;n es una expresi&oacute;n de la posici&oacute;n perif&eacute;rica (subordinada, dependiente) de la econom&iacute;a argentina respecto de su inserci&oacute;n en el mundo, y se trata de un rasgo clave que se reproduce como un engranaje del propio sistema econ&oacute;mico. Es, adem&aacute;s, un elemento estructural que no est&aacute; presente en los pa&iacute;ses hoy desarrollados, que muchas veces se toman de modelo para comparaciones inapropiadas.
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        Entre las d&eacute;cadas de 1930 y 1970, cuando estuvo vigente el proceso de industrializaci&oacute;n sustitutiva, esta restricci&oacute;n se expres&oacute; como una presi&oacute;n importadora alimentada por el crecimiento de la econom&iacute;a frente al estancamiento de las exportaciones. Pero es necesario reconocer que esa forma ha cambiado en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas: m&aacute;s que un problema de insuficiencia (absoluta o peri&oacute;dica) de divisas, la restricci&oacute;n externa se trata hoy de una p&eacute;rdida del control de las que efectivamente se generan. No se trata tanto de que el pa&iacute;s tenga dificultades para generar las divisas que necesita para crecer &ndash;como ocurr&iacute;a d&eacute;cadas atr&aacute;s&ndash;, sino que no logra retenerlas para ese objetivo: diversas rajaduras hacen que resulte un balde imposible de llenar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La din&aacute;mica de relativa autonom&iacute;a que adquirieron los movimientos de car&aacute;cter mayormente financiero en el balance de pagos obliga a complejizar el enfoque tradicional sobre la restricci&oacute;n externa en el marco de un capitalismo financiarizado. En los &uacute;ltimos decenios los pagos de intereses de la deuda externa, la remisi&oacute;n de utilidades y dividendos al exterior y la formaci&oacute;n de activos externos se han constituido en los principales y persistentes canales de drenaje de recursos de la econom&iacute;a argentina. En este sentido, el principal problema que presenta el sector externo de la econom&iacute;a argentina en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas no est&aacute; en el intercambio comercial de bienes, sino centralmente en las transacciones de car&aacute;cter financiero asociadas al endeudamiento externo, la extranjerizaci&oacute;n del poder econ&oacute;mico, la escasa reinversi&oacute;n del excedente y la ausencia de instrumentos de ahorro e inversi&oacute;n en moneda local.<sup>&nbsp;</sup>
    </p><p class="article-text">
        En este libro proponemos revisar los nuevos rasgos, nuevos actores y nuevos problemas de la restricci&oacute;n externa, tanto para discutir con quienes niegan su importancia como con quienes la siguen entendiendo de manera est&aacute;tica, como si no hubiera transcurrido medio siglo de transformaciones en el modo de acumulaci&oacute;n. Y especialmente para rebatir la esquiva promesa de que mayores exportaciones permitir&aacute;n superar esta traba. En este libro queremos discutir el &ldquo;mandato exportador&rdquo; como salida frente a la restricci&oacute;n externa, no por una ilusi&oacute;n nacionalista extempor&aacute;nea, sino porque sostenemos que elude los problemas que entra&ntilde;a, incluyendo sus principales contradicciones.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El &ldquo;mandato exportador&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Para los sectores ortodoxos, alcanza con unas pocas recetas muy trilladas &ndash;como dar confiabilidad a los inversores y restringir la oferta monetaria&ndash; para que el problema de la falta de divisas desaparezca. Por ello, ponen su foco en reducir el gasto y orientar la acci&oacute;n del Estado en favor del gran empresariado. Los gobiernos neoliberales, como el de Cambiemos (2015-2019) o la versi&oacute;n m&aacute;s radicalizada de La Libertad Avanza, insisten en que la insuficiencia de divisas no es un problema estructural. Es algo que simplemente no existir&iacute;a si el comercio y los movimientos de capitales estuvieran completamente desregulados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se postula la necesidad de abrazar un rol que se presenta como si fuera natural, por el cual el pa&iacute;s se especializar&iacute;a arm&oacute;nicamente en aquello que &ldquo;hace bien&rdquo;, en lo que tiene &ldquo;abundancia de recursos&rdquo;. Se trata del viejo principio de las ventajas comparativas est&aacute;ticas. Estas propuestas buscan poner al Estado a garantizar todos los negocios posibles. Por supuesto, los principales beneficiarios suelen ser los capitales de mayor poder&iacute;o econ&oacute;mico, altamente transnacionalizados y financiarizados. Estos gobiernos toman este enfoque no solo como un programa econ&oacute;mico, sino como una batalla cultural.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s llamativo ha sido el tratamiento de la restricci&oacute;n externa en las gestiones que aqu&iacute; englobamos como neodesarrollistas (el gobierno de Duhalde, los &ldquo;tres kirchnerismos&rdquo; y la m&aacute;s reciente del Frente de Todos). Las corrientes de la heterodoxia que tuvieron m&aacute;s visibilidad en el debate p&uacute;blico conocen y se han referido a esta restricci&oacute;n, pero lo han hecho sin tomar en cuenta sus actuales caracter&iacute;sticas al proponer soluciones. A diferencia de los ortodoxos, los gobiernos con mirada heterodoxa en econom&iacute;a entienden que el desarrollo requiere un Estado m&aacute;s inteligente, que coordine el accionar de las fuerzas del mercado en ciertos sentidos, como el fomento de actividades m&aacute;s intensivas en conocimiento o en trabajo, adem&aacute;s de intervenir para compensar socialmente a quienes no est&aacute;n a la cabeza del proceso de crecimiento. Las variantes de neodesarrollismo realmente existente se han ocupado de mostrar que las pol&iacute;ticas neoliberales una y otra vez colapsan en crisis severas, que acrecientan el car&aacute;cter financiero de la econom&iacute;a argentina, dejando a su paso una devastaci&oacute;n social. No obstante, su cr&iacute;tica al neoliberalismo no apunta a la reversi&oacute;n integral de las reformas implementadas por &eacute;ste, sino a una gama de intervenciones del Estado que permitan el impulso de la industria, el fomento a la burgues&iacute;a nacional y cierta redistribuci&oacute;n del ingreso.
    </p><p class="article-text">
        Pero, omitiendo los rasgos financieros y la centralidad de ciertos actores, se apuesta a superar las trabas buscando que los principales ganadores (el empresariado concentrado) repartan sus beneficios, por convicci&oacute;n o por inducci&oacute;n del Estado. Mientras se logra captar parte de esa renta, hay espacio para algunas concesiones, pero la escasa paciencia y voluntad del poder econ&oacute;mico no tardan en reclamar un freno a tal situaci&oacute;n. La falta de soluciones de fondo hace que todo el ciclo se revierta con cierta facilidad cuando vuelven al poder gobiernos de corte neoliberal.
    </p><p class="article-text">
        El neodesarrollismo no asocia la restricci&oacute;n externa al modo espec&iacute;fico de funcionamiento de la econom&iacute;a nacional y sus principales actores, cuya soluci&oacute;n requerir&iacute;a cambios estructurales. Por eso, durante los gobiernos de esta orientaci&oacute;n se atacaron sus efectos (por ejemplo, estableciendo controles de cambios) y se promovi&oacute; como soluci&oacute;n de fondo una propuesta que no se ha diferenciado en sus aspectos nodales de la visi&oacute;n neoliberal: aumentar las exportaciones a partir del aprovechamiento de las ventajas comparativas que posee el pa&iacute;s. Una vez m&aacute;s, y ante el abismo de una nueva (y recurrente) crisis, la propuesta de soluci&oacute;n de los gobiernos neodesarrollistas no parece estar en alterar el funcionamiento estructural del pa&iacute;s y construir pol&iacute;ticamente con el foco puesto en ese objetivo, sino en profundizar el mismo sesgo que nos trajo hasta aqu&iacute;: darle m&aacute;s potencia exportadora, &ldquo;agregar m&aacute;s agua al balde&rdquo;, en lugar de reparar las rajaduras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De este modo, si bien con varios rodeos argumentales y especificaciones de pol&iacute;tica p&uacute;blica que las hacen distinguibles entre s&iacute;, las visiones neoliberal y neodesarrollista coinciden en el &ldquo;mandato exportador&rdquo;. En el primer caso se lo hace abrazando lo que se considera el lugar natural del pa&iacute;s en el mundo, para lo que incluso se apela a la Argentina decimon&oacute;nica a partir de una caracterizaci&oacute;n no casualmente plagada de omisiones y falsedades. En el otro caso, se lo hace bajo la resignaci&oacute;n de aprovechar lo existente para afrontar los compromisos de la deuda externa y <em>a posteriori</em>, y solo <em>a posteriori</em>, generar las condiciones necesarias para avanzar en la redistribuci&oacute;n del ingreso. Esto implica abandonar toda expectativa de transformaci&oacute;n de las bases estructurales de la dependencia, apostando a que &ldquo;esta vez s&iacute;&rdquo; alcanzar&aacute;n las divisas para crecer, agregar valor a la producci&oacute;n, &ldquo;honrar&rdquo; la deuda externa y redistribuir el ingreso. Penosamente, tambi&eacute;n terminan coincidiendo en el hostigamiento sobreideologizado a comunidades originarias, ambientalistas y organizaciones de vecinos/as. Todo lo que limite exportar m&aacute;s es ninguneado como una amenaza al desarrollo.
    </p><p class="article-text">
        Pero esta salida exportadora, adem&aacute;s de no cuestionar las consecuencias ambientales o sociales ni el estilo de desarrollo, no parece ser suficiente para superar la restricci&oacute;n externa si no se solucionan problemas centrales como el endeudamiento externo, la falta de instrumentos de ahorro en la moneda dom&eacute;stica, la elevada extranjerizaci&oacute;n y concentraci&oacute;n econ&oacute;mica o la escasa reinversi&oacute;n productiva del excedente. En dicho marco, proponerse como meta principal y casi &uacute;nica un aumento de las exportaciones basadas en las ventajas comparativas existentes, no s&oacute;lo no resuelve la cuesti&oacute;n, sino que otorga mayor poder y centralidad a una elite empresarial que ha dado sobradas muestras de no estar interesada en impulsar un proceso de desarrollo bajo premisas m&aacute;s inclusivas. La necesidad de revisar de modo cr&iacute;tico estos problemas compete a todas las personas interesadas en destrabar procesos de mayor justicia social y econ&oacute;mica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>AR</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco J. Cantamutto, Martín Schorr y Andrés Wainer]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/dilema-mandato-exportador_1_11631974.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 07 Sep 2024 03:01:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El dilema del "mandato exportador"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Exportaciones,Dólares,Neoliberalismo,Desarrollismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Cómo era Argentina antes de la devastación?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/argentina-devastacion_129_10992924.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c62225b8-f448-4b9f-bd4b-dc2b755c6f43_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Cómo era Argentina antes de la devastación?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Contra las cuentas que suelen hacerse, 28 de los últimos 52 años estuvieron dominados por la agenda neoliberal. Ciclos que transformaron la Argentina de manera dramática</p></div><p class="article-text">
        Cuando concluya el mandato de Milei, habremos pasado<strong> 28 de los &uacute;ltimos 52 a&ntilde;os bajo gobiernos de orientaci&oacute;n econ&oacute;mica ortodoxa </strong>(llam&eacute;mosle &ldquo;neoliberal&rdquo; para abreviar): 8 de los militares, 12 y medio de Menem/De la R&uacute;a, 4 de Macri y los 4 de Milei. El resto de esos 52 a&ntilde;os lo ocuparon presidentes como Alfons&iacute;n, vacilante en lo econ&oacute;mico (comenz&oacute; heterodoxo, pero termin&oacute; volcado a la ortodoxia) y Alberto Fern&aacute;ndez, que chapuce&oacute; medidas de manera incoherente. Solo hubo un cambio consistente en aquella orientaci&oacute;n, durante los 14 a&ntilde;os de Duhalde y los Kirchner, que aplicaron un programa heterodoxo m&aacute;s o menos articulado. Fuera de esa interrupci&oacute;n, el neoliberalismo domin&oacute; ampliamente la agenda del Palacio de Hacienda y marc&oacute; los rumbos de la econom&iacute;a argentina. 28 de los &uacute;ltimos 52 a&ntilde;os: <strong>esa es la cuenta que no vemos, distra&iacute;dos por otras, m&aacute;s caprichosas, como la de los &ldquo;setenta a&ntilde;os de peronismo&rdquo; o la de los &ldquo;cien a&ntilde;os de declive&rdquo;.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        El efecto combinado de los tres ciclos neoliberales anteriores transform&oacute; la Argentina de manera dram&aacute;tica. Les propongo un esfuerzo de memoria: &iquest;C&oacute;mo era este pa&iacute;s antes de cada ciclo? &iquest;Qu&eacute; cosas fuimos perdiendo en el camino? &iquest;Qu&eacute; rasgos nuevos fueron apareciendo?
    </p><p class="article-text">
        Par&eacute;monos en los primeros a&ntilde;os de la d&eacute;cada de 1970. Por supuesto, hab&iacute;a problemas. Ten&iacute;amos dictaduras, como casi todo el mundo en v&iacute;as de desarrollo y como las hab&iacute;a entonces en Espa&ntilde;a, Portugal, Grecia y tantos otros sitios. Hab&iacute;a organizaciones pol&iacute;ticas armadas, como las hab&iacute;a entonces por todas partes en Am&eacute;rica Latina, en Gran Breta&ntilde;a, en Espa&ntilde;a, en Italia o incluso en EE.UU con las Panteras Negras. Pero centr&eacute;monos en la econom&iacute;a. Desde hac&iacute;a dos d&eacute;cadas la inflaci&oacute;n era alta, cierto. Despu&eacute;s de haber superado el 60% anual en los dos a&ntilde;os anteriores, en 1974 baj&oacute; al 30%. Todav&iacute;a alta, pero menor a la que en ese a&ntilde;o registraron Chile (586%), Islandia (42%), Israel (39%) o Brasil (34%), por mencionar algunos casos. Nada del otro mundo.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; y todo, la econom&iacute;a argentina ten&iacute;a un desempe&ntilde;o muy bueno. En los treinta a&ntilde;os que siguieron a 1945 nuestro pa&iacute;s duplic&oacute; su ingreso per c&aacute;pita y ampli&oacute; su PBI a ritmos superiores a los de Estados Unidos, el Reino Unido, Australia o Nueva Zelanda. Un crecimiento a todo vapor que nos iba acercando a los pa&iacute;ses m&aacute;s ricos. Era, adem&aacute;s, un crecimiento que ven&iacute;a de la mano de mayor igualdad y bienestar.<strong> Hacia 1974 la Argentina hab&iacute;a alcanzado una de las distribuciones del ingreso m&aacute;s equitativas de toda su historia y se contaba entre las sociedades menos desiguales y con menos desempleo del continente.</strong> Con la metodolog&iacute;a que usa hoy el INDEC, la pobreza ese a&ntilde;o rondaba el 10%. La deuda externa era m&iacute;nima, cercana a lo irrelevante. El pa&iacute;s ven&iacute;a teniendo un desarrollo cient&iacute;fico y tecnol&oacute;gico notable, reconocido con los premios Nobel que recibieron Houssay en 1947 y Leloir en 1970; en la d&eacute;cada de 1950 se hab&iacute;a sumado al peque&ntilde;&iacute;simo club de las naciones con desarrollo en energ&iacute;a at&oacute;mica y hab&iacute;a inaugurado el primer reactor nuclear de Am&eacute;rica Latina.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Todo eso cambi&oacute; con el programa ortodoxo que aplicaron los militares desde 1976</strong>, de la mano de Jos&eacute; Mart&iacute;nez de Hoz, con las recetas de ajuste, privatizaciones, apertura indiscriminada de las importaciones, timba financiera y represi&oacute;n que ser&iacute;an t&iacute;picas desde entonces. La Argentina entr&oacute; a partir de ese momento en un largo declive econ&oacute;mico, del que no logra salir. Al rev&eacute;s de lo que ven&iacute;a pasando, su crecimiento se retras&oacute; no solo por comparaci&oacute;n con los pa&iacute;ses m&aacute;s ricos, sino pr&aacute;cticamente con cualquier otro. Los salarios se desplomaron r&aacute;pidamente, muchas industrias cerraron y creci&oacute; la pobreza y la desigualdad. Adem&aacute;s, el Estado tom&oacute; una deuda externa que desde entonces es impagable y desmantel&oacute; sus herramientas de regulaci&oacute;n financiera. Lejos de solucionar el tema de la inflaci&oacute;n, lo empeor&oacute;. Cuando se retiraron en 1983, dejaron un pa&iacute;s en llamas que Alfons&iacute;n no logr&oacute; encaminar. En 1989 todo eso deriv&oacute; en nuestra primera hiperinflaci&oacute;n, saqueos y la entrega anticipada del gobierno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En ese punto comenz&oacute;, con Menem, el segundo ciclo neoliberal, casi continuidad del primero. El Estado se deshizo de lo que quedaba de sus herramientas de regulaci&oacute;n. YPF y Aerol&iacute;neas Argentinas se entregaron grupos empresarios, que las fueron desguazando. La privatizaci&oacute;n parcial de los fondos de jubilaciones y pensiones termin&oacute; de destruir el sistema jubilatorio. El desempleo fue en aumento y, luego de una baja inicial, tambi&eacute;n la pobreza. La desigualdad se dispar&oacute;. La inflaci&oacute;n dio un respiro gracias a un programa de convertibilidad sostenido artificialmente con dinero que ingresaba por pr&eacute;stamos y privatizaciones. El proceso de endeudamiento sigui&oacute; avanzando. Argentina perdi&oacute; entonces la que era una de las redes ferroviarias m&aacute;s grandes del mundo, amputada para poder privatizar sus tramos m&aacute;s rentables.
    </p><p class="article-text">
        La sociedad experiment&oacute; cambios muy profundos. En los a&ntilde;os setenta exist&iacute;a la expectativa cierta del ascenso social y de que los hijos vivir&iacute;an mejor que sus padres. Las escuelas y secundarios p&uacute;blicos eran todav&iacute;a un sitio de encuentro entre personas de diferentes clases sociales. Todo eso termin&oacute;: el desfinanciamiento del sistema educativo desde los a&ntilde;os ochenta devast&oacute; la educaci&oacute;n p&uacute;blica y los sectores medios migraron a escuelas privadas. La ciudad tambi&eacute;n dej&oacute; en alguna medida de ser espacio compartido: los <em>countries</em> y barrios cerrados, que casi no exist&iacute;an en 1970, se multiplicaron. Los sectores de buen poder adquisitivo se auto-segregaron all&iacute; y el espacio urbano decay&oacute;. Para el resto, el empleo se volvi&oacute; precario y la subsistencia insegura. La sociedad argentina se fragment&oacute; ahora de manera irremediable. Continuado bajo De la R&uacute;a, el segundo ciclo neoliberal desemboc&oacute; en la crisis de 2001, la peor de toda nuestra historia, con el mayor &iacute;ndice de pobreza que se haya alcanzado hasta ahora. De nuevo, un gobierno tuvo que irse antes de tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Los a&ntilde;os siguientes, de pol&iacute;ticas heterodoxas, revirtieron algunas de las consecuencias de los ciclos previos, sin cambiar de todos modos el modelo de pa&iacute;s. El desempleo se redujo y tambi&eacute;n la pobreza, aunque con bolsones que permanecieron muy desatendidos. Mejoraron la distribuci&oacute;n del ingreso, los salarios, los derechos laborales y las jubilaciones, pero la sociedad sigui&oacute; profundamente fragmentada. El Estado recuper&oacute; algunas herramientas de regulaci&oacute;n y se revirtieron las privatizaciones de los fondos jubilatorios, de YPF y de Aerol&iacute;neas, todas fracasadas. El desarrollo cient&iacute;fico y tecnol&oacute;gico volvi&oacute; a dar motivos de orgullo y el CONICET, que en los noventa hab&iacute;a estado casi cerrado, se convirti&oacute; en la instituci&oacute;n de ciencia y tecnolog&iacute;a mejor rankeada de Am&eacute;rica Latina.
    </p><p class="article-text">
        La econom&iacute;a estuvo lejos de la visi&oacute;n id&iacute;lica que muchos kirchneristas sostuvieron y en el tramo final reaparecieron los viejos problemas de la restricci&oacute;n de divisas y el d&eacute;ficit fiscal. La inflaci&oacute;n volvi&oacute; a ser motivo de preocupaci&oacute;n: antes de las elecciones de 2015 se ubic&oacute; en torno del 23% anual. As&iacute; y todo, es un hecho que hasta 2012 la econom&iacute;a volvi&oacute; a crecer de manera sostenida y a una tasa mayor que la de EEUU. El endeudamiento externo se redujo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El tercer ciclo neoliberal &ndash;el de Macri&ndash; destruy&oacute; los precarios fundamentos de esa recuperaci&oacute;n. El pa&iacute;s entr&oacute; en un nuevo ciclo de megaendeudamiento, la pobreza volvi&oacute; a crecer de manera explosiva, la desocupaci&oacute;n, la desigualdad y la precariedad aumentaron. El gobierno volvi&oacute; a desmantelar sus capacidades de regulaci&oacute;n de la econom&iacute;a y la inflaci&oacute;n aument&oacute; de manera galopante. El pa&iacute;s estuvo en recesi&oacute;n tres de los cuatro a&ntilde;os del mandato de Macri y el PBI se retrajo. La inflaci&oacute;n termin&oacute; en 55% interanual. Un dato significativo: en 1913 Buenos Aires hab&iacute;a inaugurado el primer subterr&aacute;neo de Am&eacute;rica Latina. Hasta 1955 la red tuvo su mayor expansi&oacute;n, que continu&oacute; en las d&eacute;cadas posteriores. Incluso en los momentos de mayores dificultades econ&oacute;micas el subte sigui&oacute; creciendo. Todav&iacute;a en la d&eacute;cada de 1980 descollaba por comparaci&oacute;n con otros pa&iacute;ses latinoamericanos. Por contraste, la llegada de Macri al gobierno de la ciudad y luego al de la naci&oacute;n deriv&oacute; en la interrupci&oacute;n total de esa expansi&oacute;n por primera vez en 100 a&ntilde;os. Otro dato en el mismo sentido: nos fueron quitando r&aacute;pidamente el derecho a acceder a una vivienda. Mientras que en los a&ntilde;os noventa solo el 10% de los porte&ntilde;os alquilaba, hoy son m&aacute;s del 40%. Y no porque haya menos viviendas o m&aacute;s habitantes, sino porque, en ausencia de regulaci&oacute;n del mercado (como tienen las ciudades europeas), los que pueden hacerlo compran casas y departamentos para obtener una renta. Sumemos los alquileres imposibles de pagar, que por decisi&oacute;n reciente se pueden &ldquo;pactar&rdquo; (imponer) en d&oacute;lares. La vida empeora en todo sentido.
    </p><p class="article-text">
        Todo indica que el cuarto ciclo que se inicia con Milei ser&aacute; bastante m&aacute;s destructivo en lo econ&oacute;mico que el de Macri. Est&aacute; por verse si supera al de Menem/De la R&uacute;a y si, adem&aacute;s de desmantelar todo lo que pueda del Estado, nos quita incluso la moneda nacional, como promete. En todo caso, en el largo plazo la imagen aparece clara. Ten&iacute;amos un pa&iacute;s. Con problemas, como muchos otros, pero era un pa&iacute;s. Desde 1976 lo vienen tratando de convertir en un atractivo parador para inversores en la autopista del capital. Este es el cuarto intento. Y parece que reunir&aacute; y potenciar&aacute; los peores aspectos de los precedentes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ezequiel Adamovsky]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/argentina-devastacion_129_10992924.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 10 Mar 2024 03:04:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[José Alfredo Martínez de Hoz,Neoliberalismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Comienza un gobierno tercerizado bajo el espectro de motosierras pasadas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/comienza-gobierno-tercerizado-espectro-motosierras-pasado_129_10754030.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5fc84dc7-d2d0-481e-ba2c-9f720830c591_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Comienza un gobierno tercerizado bajo el espectro de motosierras pasadas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La hoja de ruta de Javier Milei replica el balance de otro luchador por las ideas de la libertad, de consecuencias funestas. Estudios jurídicos privados elaboran desinteresadamente el paquete de leyes que transformarán a Argentina en EE.UU. dentro de 35 años.</p></div><p class="article-text">
        <strong>Jos&eacute; Alfredo Mart&iacute;nez de Hoz </strong>se despidi&oacute; de su gesti&oacute;n de cinco a&ntilde;os como ministro de Econom&iacute;a mediante <a href="https://www.youtube.com/watch?v=1nF87YnvJ6A" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">un mensaje en cadena nacional que dur&oacute; 93 minutos</a>. Fue el 12 de marzo de 1981.  
    </p><p class="article-text">
        El economista y abogado eligi&oacute; un tono did&aacute;ctico para expresar autoalabanzas, con alg&uacute;n dejo de decepci&oacute;n por el comportamiento social que no terminaba de hacer carne su ambicioso intento de erradicar &ldquo;conceptos&rdquo; que hab&iacute;an prevalecido &ldquo;en los &uacute;ltimos treinta a&ntilde;os&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Sobre el fondo de una cortina marr&oacute;n y la bandera argentina a su lado, el ministro filosof&oacute; sobre &ldquo;el principio de la subsidiariedad del Estado&rdquo;. <strong>&ldquo;Hemos puesto a la libertad en una valoraci&oacute;n superior en todo nuestro esquema. Consideramos que ella hace a la esencia misma de la existencia del hombre&rdquo;</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Mart&iacute;nez de Hoz se atribuy&oacute; el don de la sinceridad: &ldquo;El 2 de abril de 1976 afirmamos que no existen soluciones m&aacute;gicas ni recetas milagrosas&hellip; El proceso de ajuste no ha sido f&aacute;cil. El camino fue largo y dif&iacute;cil, pero hemos siempre hablado con franqueza&rdquo;. Acaso no fuera consciente de que su malversaci&oacute;n de las palabras &ldquo;libertad&rdquo; y &ldquo;franqueza&rdquo; encontrar&iacute;an apropiadores que las levantar&iacute;an d&eacute;cadas m&aacute;s tarde para enterrar, no ya treinta a&ntilde;os, como estimaba el jerarca de la dictadura en 1981, sino setenta. 
    </p><p class="article-text">
        El exdirector de la Compa&ntilde;&iacute;a &Iacute;talo Argentina y estanciero amonest&oacute; por si hubiera alg&uacute;n levantisco. &ldquo;Los resultados no pueden esperarse que se vean (sic) completamente realizados de la noche a la ma&ntilde;ana y ni siquiera en cinco a&ntilde;os&rdquo;. &nbsp;Reclam&oacute; &ldquo;el abandono de muchos h&aacute;bitos y costumbres&rdquo; que obstaculizaban los objetivos de inserci&oacute;n en el mundo. 
    </p><h3 class="article-text">Una lucha contra la decadencia</h3><p class="article-text">
        El listado de presuntos &eacute;xitos fue extenso, pero <strong>&ldquo;el gran tema de la inflaci&oacute;n&hellip; ha condicionado negativamente todo este proceso de transformaci&oacute;n y lo ha hecho mucho m&aacute;s dificultoso&rdquo;</strong>, reconoci&oacute; el ministro de los dictadores <strong>Jorge Rafael Videla</strong> y <strong>Roberto Viola</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        En 1976, con el &ldquo;sinceramiento&rdquo; por el reacomodamiento de precios relativos ante la &ldquo;debacle&rdquo; dejada por el peronismo, la inflaci&oacute;n toc&oacute; uno de los mayores valores del siglo XX, 444%. Le sigui&oacute; un trienio en el orden de 165% anual. El a&ntilde;o de la despedida de Mart&iacute;nez de Hoz, 1981, ser&iacute;a, seg&uacute;n estim&oacute;, el tiempo de cosechar los frutos de su pol&iacute;tica responsable. Fall&oacute; el c&aacute;lculo y toc&oacute; 104%. La dictadura se despedir&iacute;a en 1983 con m&aacute;s del triple de ese porcentaje. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es como creer que la Argentina puede ser una excepción y se puede reducir y eliminar una tasa inflacionaria sin ningún costo. Es una ilusión y una falacia</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">José Alfredo Martínez de Hoz, 12 de marzo de 1981</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En el mensaje final, Mart&iacute;nez de Hoz identific&oacute;<strong> &ldquo;la ra&iacute;z del problema inflacionario&rdquo;</strong>: el gasto p&uacute;blico. 
    </p><p class="article-text">
        Denunci&oacute; haber recibido un orden fiscal &ldquo;en quiebra&rdquo; de parte del gobierno de<strong> Isabel Per&oacute;n</strong>, la presidenta constitucional derrocada en marzo de 1976. Pero &eacute;l hab&iacute;a llegado para refundar las bases materiales y morales del pa&iacute;s. All&iacute; fue cuando dijo haber emprendido la &ldquo;transformaci&oacute;n de conceptos que han venido primando en el pa&iacute;s en los &uacute;ltimos treinta a&ntilde;os, casi sin interrupci&oacute;n&rdquo;. El germen del mal, el peronismo, hab&iacute;a llegado a su fin. 
    </p><p class="article-text">
        El ministro se atribuy&oacute; haber bajado el d&eacute;ficit fiscal de 14,5% en relaci&oacute;n al PBI en 1975 a una previsi&oacute;n de menos de 3% en 1981. 
    </p><h3 class="article-text">Ataque al tren</h3><p class="article-text">
        Fue al grano. Explic&oacute; que hab&iacute;a logrado despedir a 20% de los empleados estatales dependientes de la administraci&oacute;n central. Fueron 108.000 de 505.000. Al contabilizar todo el sector p&uacute;blico (incluidas empresas y organismos aut&oacute;nomos), el sablazo afect&oacute; a 250.000 trabajadores, se enorgulleci&oacute;. S&oacute;lo de los ferrocarriles estatales hab&iacute;an sido despedidos 56.000 &ldquo;agentes&rdquo;, 40% de la plantilla, y en YPF, 15.000. 
    </p><p class="article-text">
        De 15 grandes empresas p&uacute;blicas, 14 recib&iacute;an subsidios en 1976, cont&oacute; Mart&iacute;nez de Hoz. Dijo que aplic&oacute; criterios de mercado para el manejo del personal y el pago de impuestos, de manera que ganaran eficiencia en la competencia. <strong>Las transform&oacute; en sociedades de capital y las puso a cobrar precios reales, &ldquo;no pol&iacute;ticos&rdquo;, y ya en 1978 hab&iacute;a tornado el d&eacute;ficit en super&aacute;vit en casi todas, excepto los trenes y Encotel (correo)</strong>, dijo. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                José Alfredo Martínez de Hoz brinda con Jorge Rafael Videla, Emilio Eduardo Massera y un cuarto hombre.                            </span>
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        Se notaba que el asunto de los ferrocarriles lo obsesionaba. Ten&iacute;a, pese a todo, medallas para mostrar, como el desmantelamiento de 10.000 de los 42.500 kil&oacute;metros de v&iacute;as, y de 1.000 de las 2.400 estaciones. 
    </p><p class="article-text">
        Los reproches a consumidores, trabajadores y empresarios que expresaban &mdash;seg&uacute;n dej&oacute; saber que intu&iacute;a&mdash; disconformidad circundaron el serm&oacute;n. &ldquo;Es como creer que la Argentina puede ser una excepci&oacute;n y se puede reducir y eliminar una tasa inflacionaria sin ning&uacute;n costo. Es una ilusi&oacute;n y una falacia&rdquo;. Se ahorr&oacute; agravios a &ldquo;choriplaneros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;La poblaci&oacute;n debe saber que en econom&iacute;a no hay nada gratis. Si un sector recibe un subsidio, es porque otro sector lo est&aacute; pagando&rdquo;</strong>, pincel&oacute; para la posteridad. 
    </p><p class="article-text">
        En particular, ese punto fue dedicado a explicar que hab&iacute;a puesto punto final al subsidio del campo a la industria que hab&iacute;a prevalecido &mdash;seg&uacute;n dijo&mdash; desde la d&eacute;cada de 1940. Defendi&oacute; la tesis &ldquo;para el campo lo que es del campo&rdquo;, y la industria, a competir como pueda.
    </p><p class="article-text">
        Mart&iacute;nez de Hoz dijo haber sido un funcionario honesto y se dedic&oacute; a probarlo en el cap&iacute;tulo de la obra p&uacute;blica, abordado hacia la mitad de su hora y media de exposici&oacute;n. Narr&oacute; que con los mismos fondos que el tercer peronismo hab&iacute;a hecho un kil&oacute;metro de rutas, &eacute;l hizo dos. Eso s&iacute;. Fij&oacute; un &ldquo;orden de prioridades&rdquo; para las obras de infraestructura, &ldquo;con criterios de rentabilidad, para que se haga en forma ordenada y de acuerdo a la posibilidad de financiamiento del pa&iacute;s&rdquo;. 
    </p><h3 class="article-text">Balance ayer, hoja de ruta hoy</h3><p class="article-text">
        El ministro de Econom&iacute;a se priv&oacute; de expresiones como &ldquo;par&aacute;sito hijo de puta&rdquo;, &ldquo;excremento&rdquo; o &ldquo;rata&rdquo; a la hora de hablar de quienes recib&iacute;an un sueldo estatal, pero dej&oacute; ver alguna crueldad cuando aludi&oacute; a &ldquo;estructuras administrativas enquistadas&rdquo; y &ldquo;eliminaci&oacute;n de elementos redundantes&rdquo; en la administraci&oacute;n p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Al cabo de su gesti&oacute;n, Mart&iacute;nez de Hoz hab&iacute;a ejecutado gran parte de la quintuplicaci&oacute;n de la deuda externa argentina que leg&oacute; la dictadura, de US$ 8.000 millones a US$ 40.000 millones. No hizo menci&oacute;n a ello en su despedida. Las tasas de inter&eacute;s por el cielo y una paridad cambiaria que inaugur&oacute; la penosa escena de argentinos en Miami cantando &ldquo;deme dos&rdquo; fueron no m&aacute;s que rasgos de una econom&iacute;a que pronto encontrar&iacute;a un equilibrio, proyect&oacute; el ministro. 
    </p><p class="article-text">
        En un pasaje de &eacute;ste y otros discursos de meses previos, el creador de la &ldquo;tablita financiera&rdquo; sintetiz&oacute; los ejes de su pol&iacute;tica con el verbo &ldquo;eliminar&rdquo; como estrella del relato: 
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>&ldquo;Se aboli&oacute; el sistema de control de precios y de cambios&rdquo;. </li>
                                    <li>Eliminaci&oacute;n del monopolio del Estado en el comercio de carne y granos, los derechos, cuotas y retenciones a la exportaci&oacute;n, y las licencias de importaci&oacute;n. </li>
                                    <li>Eliminaci&oacute;n del control de alquileres &ldquo;para promover la construcci&oacute;n de viviendas en beneficio del pueblo, que antes se encontraba afectada por el excesivo control&rdquo;. </li>
                                    <li>&ldquo;Eliminamos el subsidio del Tesoro a las tarifas de los servicios p&uacute;blicos&rdquo;, a las que defini&oacute; como &ldquo;precios pol&iacute;ticos&rdquo;.</li>
                                    <li>Implementaci&oacute;n de un &ldquo;tipo de cambio &uacute;nico&rdquo; para que todos los sectores econ&oacute;micos trabajaran &ldquo;en un pie de igualdad&rdquo;. </li>
                                    <li>La ley de reforma financiera &ldquo;liber&oacute; las tasas&rdquo; y &ldquo;abri&oacute; la competencia para ese sector&rdquo;.</li>
                                    <li>Eliminaci&oacute;n de regulaciones salariales.</li>
                                    <li>Legislaci&oacute;n de inversiones extranjeras para &ldquo;sacar al pa&iacute;s del aislamiento en que se hab&iacute;a puesto&rdquo;. </li>
                            </ul>
            </div><h3 class="article-text">&ldquo;Sinceramiento&rdquo; impuesto a fuerza de desapariciones</h3><p class="article-text">
        Mart&iacute;nez de Hoz terminaba su tarea en momentos en que los organismos de derechos humanos denunciaban 30.000 desapariciones y el Departamento de Estado norteamericano barajaba en sus documentos entre 15.000 y 22.000. Es decir, el r&eacute;gimen militar hab&iacute;a insertado a Argentina en la econom&iacute;a libre con la potestad autoasignada de desaparecer o asesinar a comisiones sindicales que resistieran despidos y rebajas salariales, y hasta disidencias internas por los negocios surgidos al amparo de las ideas de la libertad. 
    </p><p class="article-text">
        La dictadura se vali&oacute; de la descripci&oacute;n de una herencia econ&oacute;mica calamitosa del tercer gobierno peronista. De m&aacute;s est&aacute; decir que no tuvo que lidiar con gobernadores que reclamaran fondos especiales o con bancadas legislativas opositoras renuentes a aprobar, por ejemplo, el despido de 250.000 &ldquo;agentes&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Las consecuencias de la gesti&oacute;n de Mart&iacute;nez de Hoz ya son parte de la historia. El pa&iacute;s resquebraj&oacute; su tejido econ&oacute;mico y social e inici&oacute; un ciclo de endeudamiento a gran escala del que no se liber&oacute; hasta ahora. Ni un indicador econ&oacute;mico central, sea de crecimiento, empleo o inflaci&oacute;n, qued&oacute; exceptuado de la debacle. La promesa de que esa vez &ldquo;el esfuerzo&rdquo; valdr&iacute;a la pena se desintegr&oacute; tan r&aacute;pido como la burbuja de &ldquo;sinceramiento&rdquo; y deuda que crear&iacute;a<strong> Mauricio Macri </strong>cuatro d&eacute;cadas despu&eacute;s. <strong>Todos los problemas reales que ten&iacute;a la econom&iacute;a argentina antes de la dictadura, descriptos por Mart&iacute;nez de Hoz con hip&eacute;rbole y en clave de agon&iacute;a, fueron empeorados</strong>. 
    </p><h3 class="article-text">Orgullo, prejuicio y reparaci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        De la autoevaluaci&oacute;n de Macri tras su paso por la Casa Rosada queda la idea de que no fue lo suficientemente duro con los &ldquo;orcos&rdquo;. El expresidente y sus adl&aacute;teres se lamentaron hasta el cansancio de su &ldquo;gradualismo&rdquo; y de no haber avanzado decididamente en el cierre de empresas, derogaci&oacute;n de leyes y despidos de &ldquo;elementos redundantes&rdquo;. Lo que enorgullec&iacute;a a Mart&iacute;nez de Hoz, en Macri fue melancol&iacute;a por la oportunidad perdida. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Javier Milei </strong>viene a reparar el error. En el proyecto de una ley &oacute;mnibus que, al parecer, ser&aacute; transformada en varias combis, el presidente libertario delinear&aacute; sus cuatro a&ntilde;os de mandato. 
    </p><p class="article-text">
        El balance del exministro de Videla parece una hoja de ruta de Milei con una similitud asombrosa. En un punto, si el presidente que asume hoy consigue hacer menos de la mitad de lo que ejecut&oacute; su antecesor, habr&aacute; cumplido sus objetivos. Por caso, los ferrocarriles del Estado empleaban en 1981, consumado el guada&ntilde;azo de 40% de su plantel, a unos 100.000 trabajadores. <strong>Esa cifra, de una &uacute;nica empresa p&uacute;blica, es apenas inferior a los 110.647 empleados de todas las firmas estatales en la actualidad, incluidos los bancos estatales nacionales, trenes, Aysa, medios p&uacute;blicos, energ&eacute;ticas, etc&eacute;tera. </strong>
    </p><p class="article-text">
        El hilo de filosof&iacute;a meritocr&aacute;tica emparenta al ultraderechista de hoy con el Macri de ayer, los noventistas de<strong> Carlos Menem</strong> y los terroristas de Estado de 1976 y 1955. La singularidad de Milei es que ninguno de los mencionados exhibi&oacute; una precariedad tan evidente para completar un elenco de gobierno. El desembarco &mdash;leg&iacute;timo en Menem y Macri, y siniestro en el caso de los dictadores&mdash;, fue con un plantel m&aacute;s o menos s&oacute;lido, pero con visos de integraci&oacute;n ausentes en la experiencia que comienza hoy. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En 1981, los ferrocarriles estatales tenían, tras un drástico ajuste, casi tantos empleados como la totalidad de las empresas públicas de la actualidad</p>
          </div>

  </blockquote><h3 class="article-text">Leyes que se cocinan en despachos no estatales </h3><p class="article-text">
        El presidente de la Libertad Avanza parece haber tercerizado el gobierno antes de empezar. A tal punto que, por estas horas, estudios jur&iacute;dicos privados revisan desinteresadamente y a contrarreloj los textos de la &ldquo;ley &oacute;mnibus&rdquo; o las variantes de &ldquo;leyes combi&rdquo; que marcar&aacute;n el puntapi&eacute; inicial para que la Argentina se convierta en Alemania en 20 a&ntilde;os y en Estados Unidos, en 35. 
    </p><p class="article-text">
        En una transici&oacute;n normal, la tarea deber&iacute;a hacer eje en el futuro secretario Legal y T&eacute;cnico de la Presidencia, el funcionario que debe ser de m&aacute;xima confianza del jefe de Estado. No fue el caso. Milei explor&oacute; infructuosamente entre abogados de Corporaci&oacute;n Am&eacute;rica para ocupar el puesto y reci&eacute;n el mi&eacute;rcoles se decidi&oacute; por <strong>Javier Herrera Bravo</strong>, un hombre con experiencia en el &aacute;rea durante el gobierno de Macri. Ese mismo d&iacute;a, el designado se present&oacute; ante la titular de la Secretar&iacute;a hasta hoy, <strong>Vilma Ibarra</strong>. No hubo mucho que coordinar mientras las leyes y decretos por venir se estaban cocinando en despachos no estatales.
    </p><p class="article-text">
        Milei adopt&oacute; un plan de reforma del Estado que los medios oficialistas relataron en funci&oacute;n de su cantidad de p&aacute;ginas, como si ello expresara algo en s&iacute; mismo. El mentor,<strong> Federico Sturzenegger</strong>, fue funcionario en los gobiernos de Fernando de la R&uacute;a y Macri y es asesor de empresas y docente en las universidades de San Andr&eacute;s y Harvard. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Luis Caputo                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Ya electo presidente, tras varios descartes a las apuradas, Milei opt&oacute; por <strong>Luis Caputo</strong> para el ministerio de Econom&iacute;a y el socio de &eacute;ste en la consultora Anker,<strong> Santiago Bausili</strong>, para el Banco Central. Ambos fueron los arquitectos del endeudamiento asumido por Macri en favor de todos los argentinos. 
    </p><p class="article-text">
        Milei, consultor antes y durante su incursi&oacute;n en la pol&iacute;tica, eligi&oacute; a sus colegas Caputo, Bausili y Sturzenegger para reconfigurar la Argentina que viene. Se podr&iacute;a evaluar a este terceto en funci&oacute;n del resultado de su gesti&oacute;n con Cambiemos, pero mejor dejar el intento para quienes verdaderamente creen en la meritocracia. 
    </p><h3 class="article-text">Loteo que no otorga m&uacute;sculo pol&iacute;tico</h3><p class="article-text">
        El gobierno libertario va completando casilleros de la administraci&oacute;n p&uacute;blica como puede, o como le indican. Para la secretar&iacute;a de Agricultura, dirigentes y empresarios del negocio de la soja; para los resortes decisorios del Ejecutivo, como jefatura de Gabinete, Interior, Justicia e Infraestructura, sus conocidos de Corporaci&oacute;n Am&eacute;rica, el &ldquo;grupo aeropuerto&rdquo; que pod&oacute; las ambiciones de Macri. En YPF, un hombre de Tecpetrol, quien, tras d&eacute;cadas en la petrolera de Techint, ahora administrar&aacute; el destino de la competidora estatal que cumple un papel crucial en la conformaci&oacute;n del mercado. 
    </p><p class="article-text">
        Ni los consultores, ni los exejecutivos de la empresa de <strong>Eduardo Eurnekian</strong>, ni los de <strong>Paolo Rocca</strong>, ni la inspiraci&oacute;n tarotista de<strong> Karina Milei</strong>, ni el espectro de Conan o Mart&iacute;nez de Hoz dar&aacute;n a Milei m&uacute;sculo pol&iacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Colaborar&aacute; en la tarea Patricia Bullrich, a minutos de dejar atr&aacute;s su en&eacute;sima identidad pol&iacute;tica? &iquest;Se esmerar&aacute;n los cordobesistas y Florencio Randazzo para ampliar su exiguo capital electoral nacional y entregarlo en ofrenda al libertario? &iquest;Habr&aacute; borocot&oacute;s pejotistas dispuestos a venderse por un sanguchito?</strong> Los melones se acomodar&aacute;n al andar. Mientras, Bullrich tendr&aacute; que repetir la sonrisa inc&oacute;moda como la que le toc&oacute; exhibir el s&aacute;bado en el encuentro entre Milei y su socio <strong>Jair Bolsonaro</strong>, quienes, aunque en Argentina se diga poco, son parias hasta en c&iacute;rculos conservadores del mundo. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ni los consultores, ni los exejecutivos de la empresa de Eduardo Eurnekián, ni los de Paolo Rocca, ni la inspiración tarotista de Karina Milei, ni el espectro de Conan o Martínez de Hoz darán a Milei músculo político</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Una cosa fue para Bullrich sacar pecho por una represi&oacute;n e inventar un relato sobre las 14 toneladas de piedras en nombre de una coalici&oacute;n de centroderecha que construy&oacute; una victoria como la de Cambiemos en 2015, y otra es hacerlo por un presidente extravagante que le habilit&oacute; una silla de prestado y &ldquo;a t&iacute;tulo personal&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Decenas de exfuncionarios de Juntos por el Cambio se aprestan a tomar posesi&oacute;n de sillas de segunda y tercera l&iacute;nea, sin dar cr&eacute;dito al mote despectivo que un rival les concedi&oacute; alguna vez de estar &ldquo;juntos por el cargo&rdquo;. 
    </p><h3 class="article-text">Rostros de la derrota</h3><p class="article-text">
        El ascenso de un l&iacute;der forjado sobre sus ataques de rabia, su odio al adversario y su negacionismo de los cr&iacute;menes cometidos por el r&eacute;gimen de Mart&iacute;nez de Hoz se explica por los 14,5 millones de votantes que hicieron uso de su derecho.
    </p><p class="article-text">
        Habr&aacute; argumentos para sopesar la decisi&oacute;n del soberano (deuda, inflaci&oacute;n, pandemia, una era, <strong>Alberto</strong>, <strong>Cristina</strong>). Para completar el cuadro, la mirada debe alcanzar a quienes pudieron haber sido alternativas si las urnas se hubieran expresado de otro modo. Por ejemplo, <strong>Daniel Scioli</strong>, quien se baj&oacute; de la carrera presidencial horas antes del cierre de la inscripci&oacute;n de candidatos. 
    </p><p class="article-text">
        Scioli continuar&aacute; como embajador en Brasil. Cada cierto tiempo, este sobreviviente de la pol&iacute;tica se ve compelido a demostrar su confusi&oacute;n entre &eacute;tica de la responsabilidad del hombre de Estado y la volubilidad de la gelatina que se adapta a cualquier molde. 
    </p><p class="article-text">
        Queda <strong>Sergio Massa</strong>, el receptor de 44% de los votos en la segunda vuelta. El ministro de Econom&iacute;a planea seguir en la actividad pol&iacute;tica y hacer base en una fundaci&oacute;n llamada Encuentro, en la que lo secundar&aacute;n funcionarios que lo acompa&ntilde;aron en el Palacio de Hacienda, como <strong>Gabriel Rubinstein</strong>, <strong>Ricardo Casal </strong>y <strong>Jos&eacute; Ignacio de Mendiguren</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        El excandidato de Uni&oacute;n por la Patria agregar&aacute; otra l&iacute;nea a su curr&iacute;culum. Ser&aacute; asesor de una empresa extranjera y de un fondo financiero especializado en bonos verdes (para proyectos energ&eacute;ticos de mitigaci&oacute;n del cambio clim&aacute;tico). 
    </p><p class="article-text">
        Habr&aacute; que ver si Massa sigue la senda de l&iacute;deres europeos como <strong>Jos&eacute; Mar&iacute;a Aznar</strong>, <strong>Felipe Gonz&aacute;lez, Tony Blair</strong> y <strong>Gerhard Schroeder</strong>, que cuando dejaron sus respectivos gobiernos y fueron contratados por empresas privadas, asumieron la tarea de lobistas, pero se apartaron de la competencia por los cargos y la conducci&oacute;n partidaria. Aunque sea, para guardar las formas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>SL/DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sebastián Lacunza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/comienza-gobierno-tercerizado-espectro-motosierras-pasado_129_10754030.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 10 Dec 2023 03:01:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Comienza un gobierno tercerizado bajo el espectro de motosierras pasadas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Javier Milei,Elecciones 2023,Ultraderecha,Neoliberalismo,José Alfredo Martínez de Hoz,Mauricio Macri,Carlos Menem,Sergio Massa,Ajuste]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El director de ARBA cuestionó a Javier Milei: "Quieren volver a imponer las políticas de la dictadura, el menemismo y el macrismo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/elecciones-2023/director-arba-cuestiono-javier-milei-quieren-volver-imponer-politicas-dictadura-menemismo-macrismo_1_10689725.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8d6ac8fc-bbf1-4d32-bae2-3de03f36e2d4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El director de ARBA cuestionó a Javier Milei: &quot;Quieren volver a imponer las políticas de la dictadura, el menemismo y el macrismo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cristian Girard apuntó contra el programa económico de La Libertad Avanza por su carácter neoliberal y aseguró que se compone de recetas "viejas" que sólo benefician a los sectores económicos concentrados y profundizan la crisis social. Reivindicó las políticas de asistencia de las gestiones kirchneristas y llamó a votar a Sergio Massa en el balotaje.</p></div><p class="article-text">
        El director de la Agencias de Recaudaci&oacute;n de la provincia de Buenos Aires (ARBA), Cristian Girard, cuestion&oacute; el programa econ&oacute;mico del candidato presidencial de La Libertad Avanza por &ldquo;traer recetas que ya se probaron&rdquo; y que, a su criterio, agudizaron la crisis social siempre que se aplicaron. <strong>&ldquo;Lo que hay detr&aacute;s de Javier Milei son recetas viejas en un envase nuevo&rdquo;</strong>, asegur&oacute; durante la presentaci&oacute;n del libro <em>Falacias libertarias</em> del Instituto de Capacitaci&oacute;n Pol&iacute;tica de la ciudad de La Plata.
    </p><p class="article-text">
        El titular del organismo bonaerense compar&oacute; la propuesta del actual diputado nacional con los planes econ&oacute;micos liberales de Jos&eacute; Mart&iacute;nez de Hoz, durante la &uacute;ltima dictadura c&iacute;vico-militar argentina (1976-1983), Carlos Menem y Mauricio Macri. &ldquo;Ese discurso contestatario y rebelde en realidad es un instrumento que es <strong>funcional a los intereses de los sectores econ&oacute;micos concentrados de la Argentina que quieren volver a imponer las pol&iacute;ticas de la dictadura, del menemismo y del macrismo&rdquo;</strong>, sostuvo tras leer fragmentos de discursos de las gestiones en cuesti&oacute;n.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1724547487883534538?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Y agreg&oacute;: &ldquo;Se trata de recetas que ya se probaron y que arrojaron como resultado una <strong>fractura social </strong>que todav&iacute;a no logramos cerrar, a pesar de un proceso de 12 a&ntilde;os que ampli&oacute; derechos y trabaj&oacute; incansablemente por la inclusi&oacute;n&rdquo;. As&iacute;, Girard reivindic&oacute; el rol de las pol&iacute;ticas intervencionistas y de asistencia llevadas adelante durante los sucesivos gobiernos kirchneristas para la recuperaci&oacute;n de aquellos sectores m&aacute;s vulnerables frente a las medidas liberales.
    </p><p class="article-text">
        En este marco, <strong>llam&oacute; a votar al ministro de Econom&iacute;a</strong> y candidato presidencial de Uni&oacute;n por la Patria, Sergio Massa, en los comicios del pr&oacute;ximo domingo 19 de noviembre para evitar que se vuelvan a aplicar este tipo de programas. &ldquo;No dejemos que pase otra vez, salgamos a convencer a cada una de las personas que conocemos y que est&eacute; en duda; esto es voto a voto&rdquo;, expres&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        <em>ACM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/elecciones-2023/director-arba-cuestiono-javier-milei-quieren-volver-imponer-politicas-dictadura-menemismo-macrismo_1_10689725.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Nov 2023 20:53:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El director de ARBA cuestionó a Javier Milei: "Quieren volver a imponer las políticas de la dictadura, el menemismo y el macrismo"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Javier Milei,Neoliberalismo,Arba,Unión por la Patria,Economía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Milei y los promotores menos pensados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/milei-promotores-pensados_1_10089405.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bcc32ec1-d882-4015-9054-e6105505ce56_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Milei y los promotores menos pensados"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Javier Milei no es un mero artefacto de diseño y evidentemente su narrativa entona con ciertos malestares de la época", afirma el autor. Sin embargo, no puede -ni debe- olvidarse quiénes son los responsables políticos y empresariales que ayudaron a colocarlo en el lugar destacado que hoy ostenta en el menú de opciones políticas.</p></div><p class="article-text">
        El personaje sobrevol&oacute; como un fantasma el encuentro de veinte minutos que <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/fernandez-reune-biden-busca-espaldarazo-dificil-tramo-final-gobierno_1_10076205.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Alberto Fern&aacute;ndez</strong></a><a href="https://www.eldiarioar.com/politica/fernandez-reune-biden-busca-espaldarazo-dificil-tramo-final-gobierno_1_10076205.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> mantuvo esta semana con su par norteamericano, </a><a href="https://www.eldiarioar.com/politica/fernandez-reune-biden-busca-espaldarazo-dificil-tramo-final-gobierno_1_10076205.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Joe Biden</strong></a>. Sin mencionarlo, el presidente argentino se refiri&oacute; a los proyectos de <strong>Javier Milei</strong> (y tambi&eacute;n de <strong>Patricia Bullirch</strong>) quienes de manera m&aacute;s o menos abierta promueven la portaci&oacute;n de armas sin restricciones. &ldquo;En mi pa&iacute;s hay quienes proponen que las ventas de armas se liberen&rdquo;, denunci&oacute; el presidente argentino en la Casa Blanca.
    </p><p class="article-text">
        Ya de regreso en el pa&iacute;s, Fern&aacute;ndez se refiri&oacute; expl&iacute;citamente a Milei en una entrevista period&iacute;stica: &ldquo;Es una amenaza para la democracia, Hitler tambi&eacute;n entr&oacute; por los votos. Los totalitarios se valen de la democracia para poder acceder al poder y hay muchos ejemplos en la historia de la humanidad&rdquo;, le dijo a <strong>Jorge Fontevecchia</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La an&eacute;cdota es &uacute;til para ilustrar algunas de las condiciones que habilitaron la emergencia de Milei en el escenario local y descifrar quienes fueron (y son) sus promotores menos pensados en el sentido m&aacute;s estricto del t&eacute;rmino: pocos piensan en ellos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sucede que existe una inclinaci&oacute;n llamativa y sospechosa en ciertos an&aacute;lisis sobre el fen&oacute;meno que representan Milei y los libertarianos. Un sesgo que se manifiesta en la insistencia en mostrar a sus adhesiones (sobre todo, las de origen plebeyo) como el reflejo mec&aacute;nico de los cambios en la anatom&iacute;a social y en la subjetividad de las personas. De esta manera, el pueblo aparece en el lugar de una sospecha y los factores de poder que fogonearon (y fogonean) su figura quedan, perspicazmente, corridos de la escena. En el fondo de esas concepciones habita una pulsi&oacute;n &ldquo;gorila&rdquo; que considera que la responsabilidad en la irrupci&oacute;n del fen&oacute;meno reside en esa gente que no supo qu&eacute; hacer con lo que hicieron con ella y se invent&oacute; un Milei para su ojo idiota. 
    </p><p class="article-text">
        Esta operaci&oacute;n ideol&oacute;gico-pol&iacute;tica evita la reflexi&oacute;n en torno a cu&aacute;les fueron las responsabilidades de los factores de poder, de las clases dominantes, de las &ldquo;elites&rdquo;, los voceros medi&aacute;ticos y las representaciones pol&iacute;ticas que propiciaron el ascenso de Milei y pretenden sacar provecho de su presencia en la arena p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Las encuestas y los <em>focus group</em> &mdash;que aportan una perspectiva, pero no lo explican todo&mdash; buscan determinar cu&aacute;l es la cadena de asociaciones que termina conformando un combo de &ldquo;pasiones tristes&rdquo; en el universo heterog&eacute;neo de sus adherentes: desprecio, miedo, desesperaci&oacute;n, ira, odio, aversi&oacute;n, remordimiento, indignaci&oacute;n, menosprecio, envidia o verg&uuml;enza se mezclan en una &ldquo;estructura de sentimientos&rdquo; a tono con la &eacute;poca y que tiene su <em>tabula rasa</em> en los nuevos sujetos modelados por el neoliberalismo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En paralelo, tiene lugar una silenciosa cadena de omisiones sobre los responsables pol&iacute;ticos y empresariales que ayudaron a colocar a Milei en un lugar destacado en el men&uacute; de opciones. Para decirlo de manera excesivamente simplificadora, aunque ilustrativa: estos an&aacute;lisis consideran que los pueblos tienen la crisis de representaci&oacute;n que se merecen.</strong> Los monstruos que crecen en los claroscuros de lo viejo que no muere y lo nuevo que no nace, est&aacute;n hechos a su imagen y semejanza. Hay excesivas indagaciones sobre <em>qu&eacute; tienen los pobres en la cabeza</em> y muy pocas sobre qu&eacute; se traen los ricos entre manos cuando estimulan la presencia de Milei.
    </p><p class="article-text">
        La serie de olvidos incluye a quienes construyeron la cat&aacute;strofe social actual signada por una crisis cr&oacute;nica; al <em>establishment </em>que promovi&oacute; a los libertarianos como &ldquo;agenda&rdquo; para desplazar el debate p&uacute;blico a la derecha de lo posible; a quienes le inyectaron los anab&oacute;licos desde los aparatos medi&aacute;ticos y a los &ldquo;estrategas&rdquo; que &mdash;en funci&oacute;n de sus disputas de peque&ntilde;a pol&iacute;tica&mdash; lo suben al centro del escenario y lo fortalecen como alternativa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La crisis est&aacute; en la base de todo: el 39,2 % de pobreza que inform&oacute; el INDEC esta semana para el segundo semestre de 2022 es s&oacute;lo la cifra m&aacute;s ruidosa de una hecatombe social que incluye m&aacute;s de la mitad de los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as de 0 a 14 a&ntilde;os en situaci&oacute;n de pobreza, precarizaci&oacute;n de las condiciones de vida y de trabajo, el flamante fen&oacute;meno de trabajadores pobres y una crisis estructural que provoca todas las semanas una nueva amenaza: desde los cortes cada vez m&aacute;s salvajes en el suministro el&eacute;ctrico hasta los brotes de dengue.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El <em>establishment</em> empresarial vinculado a los tanques de los medios de comunicaci&oacute;n tambi&eacute;n tiene su cuota de responsabilidad por la promoci&oacute;n de Milei. Aumentaron el volumen de sus planteos extravagantes con un objetivo bastante evidente: condicionar y correr la agenda lo m&aacute;s a la derecha posible. Aunque consideren que su programa &ldquo;de m&aacute;xima&rdquo; es inaplicable hoy, son conscientes de que el agite libertariano es funcional a la generaci&oacute;n de nuevos consensos. De hecho, tuvo cierto &eacute;xito porque el &ldquo;consenso del ajuste&rdquo; es aceptado &mdash;con matices&mdash; por todas las fuerzas pol&iacute;ticas tradicionales y aplicado <em>a su manera</em> por el Gobierno. El negacionismo del genocidio que llev&oacute; adelante la dictadura militar complementa una hoja de ruta econ&oacute;mica que es imposible de aplicar sin duras represiones. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Por &uacute;ltimo, hay que poner el foco en los responsables directamente pol&iacute;ticos. El presidente Alberto Fern&aacute;ndez sabe perfectamente que mencionarlo con nombre y apellido en uno de los escasos momentos en los que logr&oacute; levantar su alica&iacute;do rating (cuando regres&oacute; del encuentro con Biden) incrementa su visibilidad p&uacute;blica.</strong> Fiel al consejo de <strong>Andy Warhol</strong>, cuando escucha las cr&iacute;ticas que provienen de ese sector, Milei no hace ning&uacute;n caso a lo que se dice o se escribe sobre &eacute;l, s&oacute;lo se limita a medirlo en cent&iacute;metros.
    </p><p class="article-text">
        Hace algunas semanas, la portavoz presidencial, <strong>Gabriela Cerruti</strong>, lo subi&oacute; al ring cuando lo chicane&oacute; con la pregunta en torno sus medios de subsistencia. En sus &uacute;ltimas intervenciones, <strong>Cristina Fern&aacute;ndez de Kirchner </strong>se refiri&oacute; m&aacute;s o menos expl&iacute;citamente a Milei. En la exposici&oacute;n ante el Grupo de Puebla habl&oacute; de las recetas de <strong>Friedrich Von Hayek</strong> y <strong>Milton Friedman</strong>, dos economistas neoliberales que provocan una devoci&oacute;n desenfrenada y forman parte de las sagradas escrituras en el credo libertariano. Y en la provincia de Buenos Aires, las malas lenguas comentan que el acuerdo electoral alcanzado entre la agrupaci&oacute;n de Milei y el Partido Nacional Uni&oacute;n Celeste y Blanco &mdash;sello que usufructu&oacute; <strong>Francisco de Narv&aacute;ez </strong>en 2009&mdash; tuvo como facilitador a un personaje que hasta ayer nom&aacute;s era funcionario en el gobierno de <strong>Axel Kicillof</strong>, adem&aacute;s de presidir el partido &ldquo;Celeste y Blanco&rdquo; en la provincia. Casualidad o simple azar, aunque, como afirm&oacute; Borges: &ldquo;Lo que llamamos azar es nuestra ignorancia de la compleja maquinaria de la causalidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El c&aacute;lculo de peque&ntilde;a pol&iacute;tica que motiva al panperonismo es una apuesta inconfesable: que el libertariano de cabeza revuelta le reste votos a Juntos por el Cambio. En la provincia de Buenos Aires puede tener un doble valor porque la gobernaci&oacute;n se gana o se pierde por un voto. En ausencia de fuerza propia, se trabaja sobre la debilidad ajena. Cualquiera podr&iacute;a argumentar que es un recurso habitual y hasta leg&iacute;timo de la disputa pol&iacute;tica, pero el problema se agiganta cuando la estrategia se reduce s&oacute;lo a la loter&iacute;a de dividir los votos del otro porque todos los d&iacute;as se pierde una porci&oacute;n de los propios. El resultado &ldquo;no deseado&rdquo; es un motor m&aacute;s para el impulso del experimento libertariano.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Javier Milei no es un mero artefacto de dise&ntilde;o y evidentemente su narrativa entona con ciertos malestares de la &eacute;poca.&nbsp;Sin embargo, no puede leerse s&oacute;lo por lo que &ldquo;representa&rdquo; (aunque sea coyunturalmente). Se debe apuntar el lente hacia quienes lo ayudaron a ubicarse en el lugar en el que se encuentra hoy y que luego se preguntan con un tono solemne de seminario acad&eacute;mico: &iquest;Por qu&eacute; crece la ultraderecha?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>FR</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fernando Rosso]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/milei-promotores-pensados_1_10089405.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 02 Apr 2023 03:04:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Milei y los promotores menos pensados]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Javier Milei,Alberto Fernández,Neoliberalismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[España lidera el vuelco de los mitos neoliberales en la Unión Europea]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/espana-lidera-vuelco-mitos-neoliberales-union-europea_1_9823781.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/949a4707-6465-47de-abac-df7df9fc55af_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="España lidera el vuelco de los mitos neoliberales en la Unión Europea"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La crisis del coronavirus, seguida de la guerra de Ucrania y sus consecuencias tuvieron, por parte de Europa, respuestas opuestas en muchos casos a las de hace una década: inversión pública, deuda común, impuestos a las energéticas e intervención en los mercados de la energía</p></div><p class="article-text">
        Deuda conjunta, ayudas p&uacute;blicas, intervenci&oacute;n del mercado con el tope al precio del gas, excepci&oacute;n ib&eacute;rica, l&iacute;mites a los s&uacute;per beneficios de las energ&eacute;ticas, reforma del mercado el&eacute;ctrico y rechazo a las bajadas de impuestos: la Uni&oacute;n Europea no deja de caminar, a veces con pasos m&aacute;s r&aacute;pidos y otras veces arrastrando los pies, en la deconstrucci&oacute;n de los principales elementos del andamiaje pol&iacute;tico y econ&oacute;mico neoliberal que ha ido dominando el sentido com&uacute;n de las instituciones europeas. Espa&ntilde;a ha liderado este viaje a un recetario econ&oacute;mico menos ortodoxo.
    </p><p class="article-text">
        Si hace una d&eacute;cada la Uni&oacute;n Europea decretaba recortes, sacrificios y hac&iacute;a que pa&iacute;ses como Espa&ntilde;a reformaran el art&iacute;culo 135 de la Constituci&oacute;n a toda prisa y en agosto para garantizar el pago de la deuda por encima de todas las cosas, ahora las recetas no dejan de ser distintas. 
    </p><p class="article-text">
        Desde que comenz&oacute; la pandemia, en marzo de 2020, la Uni&oacute;n Europea ha ido transitando por un manual diferente. Si con la crisis financiera se decret&oacute; el diktat del pacto de Estabilidad; tras la irrupci&oacute;n de la COVID-19 se decidi&oacute; por lo opuesto: suspender la aplicaci&oacute;n de ese pacto que obliga a unos l&iacute;mites de deuda y d&eacute;ficit y, adem&aacute;s, acometer su reforma con vistas a tener un nuevo marco el pr&oacute;ximo a&ntilde;o con dos ingredientes fundamentales: menos rigidez y mayor singularidad por pa&iacute;ses. 
    </p><p class="article-text">
        Pero no s&oacute;lo se ha tomado esa decisi&oacute;n que de entrada pon&iacute;a de los nervios a los n&oacute;rdicos. Es que mientras que en la anterior crisis era anatema hablar de euro bonos, en esta se han puesto en marcha bonos europeos con deuda com&uacute;n emitida por la Comisi&oacute;n Europea. Algo impensable. &iquest;Y para qu&eacute;? Para crear un nuevo fondo de 750.000 millones para salir de una crisis, adem&aacute;s del fondo para la protecci&oacute;n del empleo, SURE, de 100.000, lo cual ha abierto el debate actual sobre la necesidad de otro fondo con dinero fresco para acelerar las transiciones verdes y tecnol&oacute;gicas por la crisis derivada de la guerra en Ucrania. 
    </p><p class="article-text">
        Pero cuando se terminaba de salir de aquella crisis a finales de 2021 y principios de 2022, la invasi&oacute;n de Ucrania por parte de Vladimir Putin ha supuesto una nueva vuelta de tuerca en este a&ntilde;o que acaba. No ya porque ha terminado reforzando la OTAN, con dos nuevos pa&iacute;ses llamando a la puerta, como Suecia y Finlandia, sino porque ha acelerado unos debates que parec&iacute;an ciencia ficci&oacute;n hace a&ntilde;o y medio.
    </p><p class="article-text">
        Cuando en septiembre de 2021 Espa&ntilde;a ped&iacute;a una reforma del mercado el&eacute;ctrico, el desacople del precio del gas con respecto a la factura de la luz, compras conjuntas y reservas colectivas, los vecinos del norte no se daban por aludidos. Ni siquiera la Comisi&oacute;n Europea, que empez&oacute; reaccionando con la publicaci&oacute;n de un folleto pomposamente llamado toolbox, que no era m&aacute;s que una recopilaci&oacute;n de lo ya sabido, las pol&iacute;ticas a disposici&oacute;n de los pa&iacute;ses, pero sin reforma alguna.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, 2022 ha sido el a&ntilde;o en el que la Uni&oacute;n Europea no ha dejado de desmontar mitos neoliberales. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Que no hay que intervenir los mercados? Pues los 27 y la Comisi&oacute;n Europea deciden que no tiene sentido los s&uacute;per beneficios de las el&eacute;ctricas y energ&eacute;ticas, por lo que han de pagar m&aacute;s impuestos y vender su energ&iacute;a a un precio tasado.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Que el mercado el&eacute;ctrico no funciona? Pues se encarga una reforma y, mientras se reforma, los 27 aprueban una excepci&oacute;n ib&eacute;rica para desacoplar el precio del gas en la generaci&oacute;n de electricidad en Espa&ntilde;a y Portugal. Y, es m&aacute;s, Bruselas hace un documento para evaluar la posibilidad de extender el modelo al resto de la UE, cosa que, de momento, no ha terminado de cuajar... porque lo que s&iacute; ha cuajado ha sido el tope al precio del gas en toda la Uni&oacute;n Europea.
    </p><p class="article-text">
        En efecto, esta semana los ministros de Energ&iacute;a reunidos en Bruselas han tomado una decisi&oacute;n impensable hace pocos meses, que Espa&ntilde;a ven&iacute;a reclamando de largo y que ha conseguido concitar mayor&iacute;as, a pesar de los problemas de Alemania, Holanda, Austria y la siempre refractaria Hungr&iacute;a: intervenir los precios del mercado del gas. A partir del 15 de febrero, la UE no pagar&aacute; m&aacute;s de 180 euros/MWh, porque no quiere pagar precios &ldquo;excesivamente altos&rdquo; que supongan una ruina para empresas y hogares, por mucho que Alemania tenga dinero para pagar cualquier factura dom&eacute;stica. No es tanto una propuesta para pagar el gas barato, cosa que ir&iacute;a en contra del Pacto Verde europeo, la estrategia de desprenderse del gas ruso y de no alimentar la inflaci&oacute;n &ndash;en m&aacute;ximos hist&oacute;ricos&ndash; por la v&iacute;a del consumo energ&eacute;tico, como de evitar los precios astron&oacute;micos de agosto pasado, cuando Alemania inund&oacute; el mercado de compras para sus reservas para este invierno.
    </p><p class="article-text">
        Bruselas, adem&aacute;s, est&aacute; huyendo de las viejas recetas neoliberales de las bajadas generalizadas de impuestos. Es m&aacute;s, pide sub&iacute;rselos a las el&eacute;ctricas y energ&eacute;ticas, y los 27 acaban de ratificar una tasa m&iacute;nima del 15% para las grandes multinacionales. Todo lo contrario al librillo que tanto ha defendido el PP &ndash;cada vez menos, si bien este mi&eacute;rcoles la portavoz, Cuca Gamarra, lo repet&iacute;a en la sesi&oacute;n de control al Gobierno&ndash; y que termin&oacute; con la carrera pol&iacute;tica de Liz Truss, la primera ministra brit&aacute;nica m&aacute;s breve de la historia.
    </p><p class="article-text">
        Es m&aacute;s, la Comisi&oacute;n Europea est&aacute; pidiendo ya a los Estados medidas focalizadas, en lugar de generalizadas, para no engordar la deuda y ayudar a bajar la inflaci&oacute;n. Y poca medida hay m&aacute;s generalizada y poco focalizada que las bajadas de IVA, que adem&aacute;s disminuyen la recaudaci&oacute;n, con el efecto que eso tiene en las balanzas fiscales tambi&eacute;n en un momento de gasto p&uacute;blico para hacer frente a los efectos sociales y econ&oacute;micos de la crisis.
    </p><p class="article-text">
        Unos efectos que requieren gasto p&uacute;blico, permitido porque sigue suspendido el pacto de Estabilidad y, tambi&eacute;n, porque Europa se encuentra ante el desaf&iacute;o de acelerar unas transiciones verdes y digitales en un contexto de cambio de modelo energ&eacute;tico acelerado por la invasi&oacute;n rusa de Ucrania. 
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, Estados Unidos ha aprobado una ley (IRA) para la reducci&oacute;n de la inflaci&oacute;n que supone una inyecci&oacute;n de 400.000 millones para inyectar en tecnolog&iacute;as verdes <em>made in USA,</em> lo cual supone desequilibrar las condiciones equitativas del mercado global y deja a los dos bloques a un paso de una guerra comercial. Como respuesta, la UE ha ido jugando varias cartas, desde la negociaci&oacute;n para buscar excepciones, con escaso &eacute;xito, hasta el convencimiento, m&aacute;s proteccionista que neoliberal, de apostar por un <em>IRA made in EU</em>, que b&aacute;sicamente supone, a la espera de que haya o no un nuevo fondo europeo para eso, trabajar para relajar los cors&eacute;s de las inversiones p&uacute;blicas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Necesitamos dar nuestra propia respuesta, nuestra Ley de Reducci&oacute;n de la Inflaci&oacute;n europea&rdquo;, afirm&oacute; ante los eurodiputados la presidenta de la Comisi&oacute;n Europea, Ursula von der Leyen. La primera intenci&oacute;n del gobierno comunitario es adaptar las reglas europeas para facilitar la inversi&oacute;n p&uacute;blica en la transici&oacute;n verde, pero tambi&eacute;n apuesta por revisar los mecanismos previstos hasta ahora con el objetivo de acelerar esos cambios.
    </p><p class="article-text">
        En una carta enviada a los l&iacute;deres de los 27, la presidenta de la Comisi&oacute;n Europea reiteraba esa idea y apuntaba, adem&aacute;s, a la necesidad de dar una soluci&oacute;n estructural a la industria basada en energ&iacute;as limpias. &ldquo;Nuestra ambici&oacute;n es ser l&iacute;deres de la transici&oacute;n verde y para hacer esto, nuestra pol&iacute;tica industrial europea necesita financiaci&oacute;n europea com&uacute;n. Por eso he introducido la idea de establecer un Fondo Soberano Europeo&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; Von der Leyen en ese escrito.
    </p><p class="article-text">
        La posici&oacute;n del gobierno comunitario aventura un nuevo debate en el seno de los 27. La principal discusi&oacute;n est&aacute; en si los planes deben pasar por flexibilizar los planes ya existentes o si inyectar dinero nuevo, seg&uacute;n reconocen fuentes diplom&aacute;ticas. Alemania recela de los planes de la Comisi&oacute;n por si conlleva nueva emisi&oacute;n de deuda, como ocurri&oacute; durante la pandemia.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Espa&ntilde;a, fuentes gubernamentales explican que hay que esperar a ver c&oacute;mo se desarrolla el debate, pero defienden que un primer paso ser&iacute;a flexibilizar los planes que ya est&aacute;n vigentes para que haya una mayor facilidad para que el dinero fluya.
    </p><p class="article-text">
        Inversiones p&uacute;blicas, fondos europeos, deuda conjunta, tope al precio del gas, impuestos a las energ&eacute;ticas, reforma del mercado el&eacute;ctrico... La UE no deja de enterrar mitos neoliberales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Gil]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/espana-lidera-vuelco-mitos-neoliberales-union-europea_1_9823781.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 26 Dec 2022 12:48:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[España lidera el vuelco de los mitos neoliberales en la Unión Europea]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[España,Unión Europea,Neoliberalismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Legislativo derogó la reforma tributaria impulsada por el presidente ecuatoriano Guillermo  Lasso]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/legislativo-derogo-reforma-tributaria-impulsada-presidente-ecuatoriano-guillermo-lasso_1_9761839.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c7ed0137-3f0c-4979-8fd8-bc6eaf3c3e5e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Legislativo derogó la reforma tributaria impulsada por el presidente ecuatoriano Guillermo  Lasso"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A un año de su vigencia, el pleno de la Asamblea Nacional, como se denomina el Congreso de Ecuador, de mayoría opositora, tumbó la “Ley de Desarrollo Económico y Sostenibilidad Fiscal tras la pandemia de Covid-19” del gobierno centrodechista. Según el correísmo, la Ley había lesionado gravemente a las clases medias y a los sectores populares.  </p></div><p class="article-text">
        Derrotado por el Senegal de Aliou Ciss&eacute;, la suya fue la primera Selecci&oacute;n nacional sudamericana en quedar <a href="https://www.eldiarioar.com/deportes/mundial-qatar-2022/ecuador-perdio-senegal-primer-sudamericano-eliminado-mundial-qatar-2022_1_9755205.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fuera de la Copa</a> del Mundial de F&uacute;tbol masculino 2022, Pero no s&oacute;lo esta noticia sacude en la alta capital Quito o en el puerto pac&iacute;fico de Guayaquil o en las sierras, selvas y valles al pa&iacute;s andino de la l&iacute;nea que marca el promedio del Mundo. Adem&aacute;s del Ecuador del <a href="https://www.eldiarioar.com/deportes/analizar-si-sigo-dirigiendo-aseguro-alfaro-eliminacion-ecuador_1_9755332.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ahora titubeante DT argentino Gustavo Alfaro</a> que jug&oacute; y perdi&oacute; en Qatar existe el <strong>Ecuador</strong> nativo o residente <em>in situ</em> <strong>del ex banquero cristiano y presidente centrista Guillermo Lasso y de la Asamblea Nacional unicameral, de mayor&iacute;as corre&iacute;stas</strong> y etno-ecologistas y por tanto <strong>opositoras</strong>. Que acaban de <strong>votar una decisi&oacute;n</strong> <strong>mayor</strong> cuyas consecuencias ser&aacute;n materia prima b&aacute;sica de la existencia pol&iacute;tica actual y futura del pa&iacute;s: la <strong>Ley Derogatoria a la &ldquo;Ley de Desarrollo Econ&oacute;mico y Sostenibilidad Fiscal tras la pandemia de Covid-19&rdquo;&nbsp;</strong>del oficialismo, al cumplirse un a&ntilde;o de su vigencia. Seg&uacute;n ha anticipado el ministro de Econom&iacute;a y Finanzas ecuatoriano, Pablo Arosemena Marriott,<strong> el presidente Lasso vetar&aacute; la Ley</strong> de Derogaci&oacute;n 2022 a su Ley de 2021<strong>. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Con&nbsp;<strong>100 votos a favor</strong>&nbsp;de la totalidad de <strong>129 asamble&iacute;stas</strong>&nbsp;presentes, el&nbsp;<a href="http://www.asambleanacional.gob.ec/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Legislativo</strong></a><strong>&nbsp;</strong>ecuatoriano dio el paso de derogar la&nbsp;<a href="https://www.legalecuador.com/es/rapidas/se-expide-el-reglamento-a-la-ley-de-desarrollo-economico/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>&nbsp;Ley de Desarrollo Econ&oacute;mico</strong></a><strong>&nbsp;</strong><a href="https://www.legalecuador.com/es/rapidas/se-expide-el-reglamento-a-la-ley-de-desarrollo-economico/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>y Sostenibilidad Fiscal tras la pandemia de Covid 19</strong></a><strong>&nbsp;</strong>&nbsp;que hab&iacute;a sido propulsada por&nbsp;el gobierno del presidente&nbsp;<strong>Lasso.</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        El suplemento fiscal hab&iacute;a sido requerido para&nbsp;<strong>aumentar la recaudaci&oacute;n</strong>&nbsp;<strong>del Estado,</strong> como parte del programa crediticio que&nbsp;<strong>Ecuador</strong>&nbsp;mantiene con el&nbsp;<strong>Fondo Monetario Internacional</strong>&nbsp;<strong>(</strong><a href="https://www.imf.org/es/Home" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>FMI</strong></a><strong>)</strong>, por valor de&nbsp;<strong>6.500 millones de d&oacute;lares. </strong>La reforma tributaria&nbsp;<a href="https://www.swissinfo.ch/spa/ecuador-fmi_ecuador--tranquiliza--al-fmi-y-espera-un-nuevo-desembolso-en-diciembre/48099420#:~:text=El%20suplemento%20fiscal,a%205.000%20d%C3%B3lares." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">modific&oacute;</a>&nbsp;los rangos de los&nbsp;<strong>impuestos a la renta para las personas</strong>&nbsp;y&nbsp;<strong>redujo</strong>&nbsp;ostensiblemente las deducciones en gastos, de&nbsp;<strong>14.000 a 5.000 d&oacute;lares.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>La voz de la oposici&oacute;n corre&iacute;sta se ha hecho o&iacute;r, y votar</strong>
    </p><p class="article-text">
        El proyecto legislativo para dar de baja a la Ley hab&iacute;a sido promovido por la corre&iacute;sta&nbsp;<strong>Viviana Veloz</strong>&nbsp;del partido&nbsp;<strong>Uni&oacute;n por la Esperanza (</strong><a href="https://unionporlaesperanza.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>UNES</strong></a><strong>)</strong>. Durante su intervenci&oacute;n en el debate del pleno&nbsp;<a href="https://www.eluniverso.com/noticias/politica/asamblea-derogo-la-ley-de-desarrollo-economico-que-establecio-la-reforma-tributaria-nota/#:~:text=El%20proyecto%20legislativo%20para%20dar%20de%20baja%20a%20la%20ley%20provino%20de%20la%20parlamentaria%20corre%C3%ADsta%20Viviana%20Veloz%20(UNES)%2C%20quien%20durante%20su%20intervenci%C3%B3n%20en%20el%20debate%20del%20pleno%20afirm%C3%B3%20que%20la%20reforma%20tributaria%20perjudic%C3%B3%20a%20la%20clase%20media%20principalmente" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">afirm&oacute;</a>&nbsp;que&nbsp;<strong>la reforma tributaria oficialista perjudic&oacute; a la clase media principalmente&nbsp;y a los sectores populares</strong>.&nbsp;La asamble&iacute;sta <strong>Veloz</strong>&nbsp;argument&oacute; que la&nbsp;<strong>Asamblea</strong>&nbsp;tiene la facultad legal para derogar una norma que entr&oacute; en vigencia por medio del ministerio de la ley, es decir por estar as&iacute; establecido mediante ley. A la vez ejemplific&oacute;&nbsp;que el mismo mecanismo se&nbsp;<a href="https://www.eluniverso.com/noticias/2019/08/15/nota/7471974/pleno-asamblea-derogo-impuesto-verde/#:~:text=El%20Pleno%20de%20la%20Asamblea%20se%20allan%C3%B3%20al%20proyecto%20de%20Ley%20que%20elimina%20el%20impuesto%20a%20la%20contaminaci%C3%B3n%20ambiental%20vehicular%2C%20conocido%20como%20%27Impuesto%20Verde%27%20y%20con%20la%20aprobaci%C3%B3n%20de%20esta%20normativa%20cierra%20sus%20actividades%20hasta%20la%20vuelta%20del%20receso%20legislativo%2C%20en%20septiembre.%C2%A0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">utiliz&oacute;</a>&nbsp;en la anterior&nbsp;<strong>Asamblea</strong>&nbsp;para derogar el impuesto a la contaminaci&oacute;n ambiental m&aacute;s conocido como impuesto verde, en&nbsp;<strong>2019</strong>, cuya <a href="https://www.elcomercio.com/actualidad/negocios/impuesto-verde-autos-derogado-asamblea.html#:~:text=El%20impuesto%20a,de%20julio%20pasado." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">iniciativa</a>&nbsp;fue de los asambleistas&nbsp;<strong>Fabricio Villamar y Homero Castanier&nbsp;</strong>del&nbsp;centro-derechista&nbsp;<strong>Movimiento Creando Oportunidades (</strong><a href="https://www.creo.com.ec/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>CREO</strong></a><strong>)&nbsp;</strong><em>ad-hoc</em>. Esta plataforma llev&oacute; a la<strong>&nbsp;</strong><a href="https://www.eldiarioar.com/opinion/guillermo-lasso-presidente-ecuador-exportar-morir_129_7967559.html#:~:text=Desde%20este%20lunes,la%20Universidad%20Cat%C3%B3lica" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>presidencia</strong></a><strong>&nbsp;</strong>al sexagenario&nbsp;Lasso&nbsp;en&nbsp;2021 despu&eacute;s de una <a href="https://www.eldiarioar.com/latinoamerica/ecuador-92-votos-escrutados-derechista-guillermo-lasso-imponia-52-67-correista-andres-arauz-47-33_1_7682186.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">re&ntilde;ida segunda vuelta electoral</a> contra el derrotado candidato de UNES, el joven economista treinta&ntilde;ero Andr&eacute;s Arauz<strong>. </strong>
    </p><p class="article-text">
        La intervenci&oacute;n de&nbsp;<strong>Noem&iacute; Cabrera</strong>&nbsp;(<strong>UNES</strong>) corrobor&oacute; lo expresado por&nbsp;<strong>Veloz</strong>. &ldquo;El peso de la crisis econ&oacute;mica no debe recaer sobre los ecuatorianos de clase media. Medio mill&oacute;n de ciudadanos ya no pertenecen a este segmento&rdquo;, <a href="https://www.telesurtv.net/news/ecuador-asamblea-derogar-ley-tributaria-20221130-0008.html#:~:text=Por%20su%20parte,segmento%E2%80%9D%2C%20afirm%C3%B3%20Cabrera." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">afirm&oacute;</a>&nbsp;Cabrera.
    </p><p class="article-text">
        La resoluci&oacute;n del Legislativo ha pasado ya a manos del&nbsp;<strong>Ejecutivo</strong>. El presidente Lasso tiene un un plazo de&nbsp;<strong>30 d&iacute;as </strong>para pronunciarse. Durante el debate en la poblada Asamblea, varios asamble&iacute;stas reconocieron la probabilidad de que el presidente&nbsp;<strong>Lasso </strong>vete totalmente el texto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El Gobierno ecuatoriano ofrece tranquilidad al FMI</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las especulaciones sobre un veto presidencial no fueron ociosas, ni huecas. Despu&eacute;s de&nbsp;conocerse el fallo, <a href="https://ec.linkedin.com/in/pablo-arosemena-marriott-4a20b776" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Arosemena</a>, <strong>ministro de&nbsp;</strong><a href="https://www.finanzas.gob.ec/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Econom&iacute;a y Finanzas</strong></a>,&nbsp;<a href="https://www.telesurtv.net/news/ecuador-asamblea-derogar-ley-tributaria-20221130-0008.html#:~:text=Tras%20conocerse%20el%20fallo%2C%20el%20ministro%20de%20Econom%C3%ADa%20y%20Finanzas%20de%20Ecuador%2C%20Pablo%20Arosemena%2C%20adelant%C3%B3%20que%20el%20presidente%20Lasso%20vetar%C3%A1%20la%20derogatoria%20de%20la%20reforma%20tributaria%20%22por%20inconstitucional%20y%20demag%C3%B3gica%22." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">adelant&oacute;</a>&nbsp;que efectivamente, el primer mandatario&nbsp;vetar&aacute; la derogatoria de la reforma tributaria &ldquo;por inconstitucional y demag&oacute;gica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y sin pausa, pero con prisa, <strong>tambi&eacute;n lo&nbsp;</strong><a href="https://www.swissinfo.ch/spa/ecuador-fmi_ecuador--tranquiliza--al-fmi-y-espera-un-nuevo-desembolso-en-diciembre/48099420#:~:text=El%20ministro%20ecuatoriano%20de%20Econom%C3%ADa%20y%20Finanzas%2C%20Pablo%20Arosemena%2C%20se%20comunic%C3%B3%20con%20el%20Fondo%20Monetario%20internacional%20(FMI)%20para%20informarle%20que%20el%20Ejecutivo%20vetar%C3%A1%20totalmente%20la%20derogatoria%20aprobada%20anoche%20por%20la%20Asamblea%20Nacional%20a%20la%20reforma%20tributaria." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>comunic&oacute;</strong></a><strong>&nbsp;Arosemena&nbsp;al FMI</strong>.&nbsp;El Ministro apunt&oacute; que, aunque en el Ejecutivo cuenta con un plazo de 30 d&iacute;as para el veto, <strong>era importante y conveniente no postergar una explicaci&oacute;n de la </strong><a href="https://www.swissinfo.ch/spa/ecuador-fmi_ecuador--tranquiliza--al-fmi-y-espera-un-nuevo-desembolso-en-diciembre/48099420#:~:text=El%20ministro%20apunt%C3%B3,la%20informaci%C3%B3n%20clara%22." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>situaci&oacute;n</strong></a><strong>&nbsp;ante el&nbsp;FMI:</strong>&nbsp;&ldquo;Ellos nos apoyan con recursos al 2 % de inter&eacute;s, cuando para colocar bonos soberanos hoy tendremos que hacerlo casi que al 20 por ciento&rdquo;. Asegur&oacute; que&nbsp;<strong>Ecuador&nbsp;tiene con el&nbsp;FMI&nbsp;&ldquo;una relaci&oacute;n muy fluida&rdquo;</strong> e interesa &ldquo;tener la informaci&oacute;n clara&rdquo;. As&iacute;&nbsp;<a href="https://www.swissinfo.ch/spa/ecuador-fmi_ecuador--tranquiliza--al-fmi-y-espera-un-nuevo-desembolso-en-diciembre/48099420#:~:text=El%20ministro%20apunt%C3%B3,la%20informaci%C3%B3n%20clara%22." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#f7f7fa;">explic&oacute;</span></a> su explicaci&oacute;n, esta vez a los medios, Pablo Arosemena Marriott, educado en la <a href="https://ec.linkedin.com/school/harvard-kennedy-school-of-government/?trk=public_profile_topcard-school" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Harvard Kennedy School</a>, segundo titular de la cartera de <a href="https://www.finanzas.gob.ec/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Econom&iacute;a y Finanzas</a> en la breve historia del gabinete ministerial de la administraci&oacute;n Lasso, y ex primer director general del<em> think-tank</em> liberal <a href="https://www.ecuadorlibre.org/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Ecuador Libre</a>. 
    </p><p class="article-text">
        <em>AGB</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfredo Grieco y Bavio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/legislativo-derogo-reforma-tributaria-impulsada-presidente-ecuatoriano-guillermo-lasso_1_9761839.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 01 Dec 2022 20:09:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Legislativo derogó la reforma tributaria impulsada por el presidente ecuatoriano Guillermo  Lasso]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ecuador,Guillermo Lasso,Neoliberalismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La guerra en Ucrania termina con los tabúes neoliberales en Europa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/guerra-ucrania-termina-tabues-neoliberales-europa_1_9608645.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8b182d88-10fc-471a-8e0d-26396f22a631_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La guerra en Ucrania termina con los tabúes neoliberales en Europa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Intervención de los precios del gas, reforma del mercado eléctrico, emisión de deuda conjunta, impuestos a las grandes empresas... La crisis actual está mostrando salidas que ponen en jaque muchos de los principios neoliberales que han marcado el curso de la economía europea.</p><p class="subtitle">Los líderes de la UE discuten ya cómo limitar el precio del gas en Europa</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;De cada cual seg&uacute;n&nbsp;sus&nbsp;capacidades, a cada cual seg&uacute;n&nbsp;sus&nbsp;necesidades&rdquo;. El viejo rezo popularizado por Carlos Marx parece estar veng&aacute;ndose despu&eacute;s de varias d&eacute;cadas de hegemon&iacute;a neoliberal en la organizaci&oacute;n de las sociedades y econom&iacute;as europeas. La ortodoxia liberal, que ha venido decretando disciplinas fiscales por la v&iacute;a del gasto y no de los ingresos; rebajas de impuestos sin fin; y rechazo a la intervenci&oacute;n de precios, est&aacute; cada vez m&aacute;s desenfocada en la Uni&oacute;n Europea. 
    </p><p class="article-text">
        Primero fue la pandemia, que dio dos pasos decisivos: el primero, un fondo de recuperaci&oacute;n de 750.000 millones fundamentado, por primera vez, en deuda comunitaria conjunta, aquello que Angela Merkel dijo hace una d&eacute;cada que no pasar&iacute;a jam&aacute;s. El segundo paso decisivo fue la suspensi&oacute;n de las reglas fiscales, es decir la barra libre del gasto p&uacute;blico, a&uacute;n a costa del aumento de la deuda y el d&eacute;ficit. Una suspensi&oacute;n del Pacto de Estabilidad que ha conducido, adem&aacute;s, a su reforma. 
    </p><p class="article-text">
        La ca&iacute;da de aquellos dos t&oacute;tems &ndash;mutualizaci&oacute;n de deuda y suspensi&oacute;n y reforma de las reglas fiscales&ndash; durante la pandemia<strong> han sido s&oacute;lo el aperitivo de lo que est&aacute; llegando despu&eacute;s a ra&iacute;z de la invasi&oacute;n rusa de Ucrania,</strong> decretada por Vlad&iacute;mir Putin el 24 de febrero pasado.
    </p><p class="article-text">
        En estos siete meses no han hecho sino caer tab&uacute;es liberales... <strong>Y los que quedar&aacute;n por caer.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>&iquest;Laissez faire, laissez passer?</em> Pues bien, la Uni&oacute;n Europea ha acordado, ni m&aacute;s ni menos, que se ponga un tope a los beneficios ca&iacute;dos del cielo de las empresas de energ&iacute;a dedicadas a la nuclear, las renovables y el lignito. Es decir, se interviene el mercado para limitar beneficios empresariales. En otras palabras: lo p&uacute;blico decide cu&aacute;nto puede ganar el sector privado.
    </p><p class="article-text">
        Pero no s&oacute;lo es eso. &iquest;No se dec&iacute;a que el dinero est&aacute; mejor en los bolsillos de los contribuyentes que en la Hacienda p&uacute;blica? Pues ahora resulta que la Comisi&oacute;n Europea lo que dice es que no son tiempos para bajar impuestos. Y recuerda algo que muchos han querido olvidar, salvo la troika, que recortaba gastos sociales y ped&iacute;a subir el IVA: es decir, que el equilibrio fiscal tiene mucho que ver con los ingresos fiscales; con los impuestos. Y, por eso, cuando la primera ministra brit&aacute;nica, Liz Truss, anuncia una rebaja de impuestos radical a las rentas m&aacute;s altas, hasta los mercados financieros reaccionan en contra con tanta dureza que tiene que retirar la medida para no hundir la libra y la prima de riesgo del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y qu&eacute; le dice Bruselas a la ortodoxia liberal que encarnan Truss y hasta el propio PP espa&ntilde;ol, de Alberto N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o? Que en estos d&iacute;as de crisis energ&eacute;tica y con una inflaci&oacute;n disparada, los ingresos son fundamentales para auxiliar a empresas y familias. Es decir, que no toca adelgazar las arcas p&uacute;blicas, sino m&aacute;s bien al contrario. &iquest;Y en qu&eacute; se traduce eso? En que los 27 Estados miembros de la Uni&oacute;n Europea han decidido que hay que gravar un m&iacute;nimo del 33% a los s&uacute;perbeneficios de las empresas de combustibles f&oacute;siles. Un m&iacute;nimo del 33% a los beneficios extraordinarios. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En estos momentos no est&aacute; bien recibir beneficios de la guerra y que paguen&nbsp;el pato los consumidores. Los beneficios deben compartirse y canalizarse hacia quienes m&aacute;s los necesitan&rdquo;, ha sentenciado Ursula von der Leyen: <em>de cada cual seg&uacute;n&nbsp;sus&nbsp;capacidades, a cada cual seg&uacute;n&nbsp;sus&nbsp;necesidades... </em>Un razonamiento que, por analog&iacute;a, abre la puerta a mayores tributaciones para sectores con ingresos multimillonarios &ndash;la banca&ndash; o personas ricas y s&uacute;perricas, en la l&iacute;nea de lo que ya ocurri&oacute; tras la Segunda Guerra Mundial con impuestos extraordinarios de hasta el 90% a los m&aacute;s ricos&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es muy interesante la manera en la que en Alemania, donde la inflaci&oacute;n provoc&oacute; muchos de los males que azotaron a este pa&iacute;s y tuvieron consecuencias en el resto de Europa, optaron en los a&ntilde;os 50 por un impuesto sobre la riqueza muy ambicioso y progresivo sobre el grupo m&aacute;s rico&rdquo;, <a href="https://www.eldiario.es/economia/thomas-piketty-accionista-no-deberia-10-derechos-voto-gran-empresa_128_8662110.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">recordaba el economista Thomas Piketty en elDiario.es</a>: &ldquo;Con esta medida impositiva pudieron reducir su deuda p&uacute;blica sin inflaci&oacute;n, aunque adem&aacute;s se beneficiaron de la cancelaci&oacute;n de la deuda. Tenemos retos nuevos y ser&iacute;a necesario tomar decisiones innovadoras con la deuda p&uacute;blica como ya hizo Europa en el siglo pasado. Esta cancelaci&oacute;n de la deuda permiti&oacute; a Europa construir su nuevo modelo de desarrollo y reconstruirse despu&eacute;s de la Segunda Guerra Mundial&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y para atajar la inflaci&oacute;n, Europa est&aacute; recurriendo, de un lado, a intervenir el mercado energ&eacute;tico, cuyos precios disparados tienen gran peso en la escalada de la inflaci&oacute;n. Pero, tambi&eacute;n, a una herramienta creada para tiempos en los que los precios sub&iacute;an m&aacute;s por la demanda que por problemas de suministros, es decir, la subida de tasas por parte del BCE que amenaza con asfixiar una econom&iacute;a que se aproxima a la recesi&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text">Tope al precio del gas</h3><p class="article-text">
        El propio economista de la Comisi&oacute;n Europea Declan Costello, quien estuvo detr&aacute;s del rescate a Grecia, se refer&iacute;a recientemente en Madrid a &ldquo;&aacute;reas en el &aacute;mbito de la fiscalidad, sean medioambientales, societarias, de riqueza, que pueden ayudar a abordar con este d&eacute;ficit&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y tirando de ese hilo, de un mercado que se est&aacute; beneficiando de una guerra mientras la poblaci&oacute;n europea se empobrece, cae otro mito: el de la no intervenci&oacute;n p&uacute;blica de los mercados y los precios. En efecto, la Uni&oacute;n Europea est&aacute; decidiendo desligar el precio del gas de la factura de la luz en dos momentos: ahora, con urgencia, interviniendo el mercado y, en el corto plazo, acometiendo su reforma.
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;qu&eacute; m&aacute;s podr&iacute;a pasar? Que uno de los epicentros calvinistas y ordoliberales de Europa, Pa&iacute;ses Bajos, alberga el &iacute;ndice gas&iacute;stico que contamina el precio de lo que se comercia en Europa. El TTF Dutch, que tambi&eacute;n tiene los d&iacute;as contados. &iquest;C&oacute;mo? Porque los l&iacute;deres de la UE ya est&aacute;n discutiendo c&oacute;mo poner un tope al precio del gas mientras se crea un nuevo &iacute;ndice europeo.
    </p><p class="article-text">
        Y esa intervenci&oacute;n de los mercados, adem&aacute;s viene de la mano de otra derrota neoliberal: debe seguir unas reglas, debe salvaguardar la competencia leal y no debe poner en riesgo la unidad del mercado interior de la UE. &iquest;Y eso qu&eacute; significa? Pues que no vale que el m&aacute;s fuerte y poderoso, Alemania, reparta 200.000 millones de euros que blinden a sus empresas frente a las del resto de la UE. 
    </p><p class="article-text">
        Por eso, precisamente por eso, regresa el debate sobre un nuevo fondo europeo financiado con deuda com&uacute;n. Y la idea ya no viene de Grecia o Espa&ntilde;a, sino que es la propia Comisi&oacute;n Europea la que lo ha metido en la agenda a trav&eacute;s de su comisario de Econom&iacute;a, Paolo Gentiloni, quien el lunes pasado lo mencion&oacute; en la reuni&oacute;n del Eurogrupo en Luxemburgo. Gentiloni defendi&oacute; la creaci&oacute;n de un instrumento similar al SURE, puesto en marcha en la pandemia para financiar programas de protecci&oacute;n del empleo como los ERTE y los aut&oacute;nomos. Aquel estaba dotado con 100.000 millones &ndash;21.300 fueron para Espa&ntilde;a&ndash; captados en los mercados por la Comisi&oacute;n Europea y se basaba en cr&eacute;ditos blandos.
    </p><p class="article-text">
        Este nuevo instrumento financiero que ha puesto sobre la mesa Gentiloni servir&iacute;a para sufragar la respuesta a la crisis actual e inversiones en infraestructuras con vistas a la transici&oacute;n y autonom&iacute;a energ&eacute;tica europea. No obstante, pa&iacute;ses autodenominados <em>frugales,</em> los ricos de Europa, como Holanda y Suecia, por ejemplo, rechazan esta idea. Este viernes, la primera ministra sueca, Magdalena Andersson, dec&iacute;a en Praga algo repetido por el Gobierno neerland&eacute;s, que no hay necesidad de un nuevo apoyo financiero en tanto que quedan fondos por gastar del instrumento de recuperaci&oacute;n de la pandemia, y llamaba a los Estados miembros a ahorrar en los buenos tiempos para poder brindar apoyo en los malos. 
    </p><p class="article-text">
        Una tesis ortodoxa ya empleada recurrentemente en 2020 y que termin&oacute; derrotada por la realidad con la creaci&oacute;n del fondo de 750.000 millones con de duda com&uacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        La pandemia, la crisis, la guerra, el curso de la historia del tiempo presente est&aacute; acabando con tab&uacute;es liberales en Europa al son de &ldquo;cada cual seg&uacute;n&nbsp;sus&nbsp;capacidades, a cada cual seg&uacute;n&nbsp;sus&nbsp;necesidades&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Gil]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/guerra-ucrania-termina-tabues-neoliberales-europa_1_9608645.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 09 Oct 2022 03:01:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La guerra en Ucrania termina con los tabúes neoliberales en Europa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Europa,UE,Neoliberalismo,Guerra en Ucrania]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sabag Montiel y la economía neoliberal realmente existente: una conversación necesaria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/sabag-montiel-economia-neoliberal-realmente-existente-conversacion-necesaria_129_9317944.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ad469b85-f494-47cd-a7d1-2d614f3c3514_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sabag Montiel y la economía neoliberal realmente existente: una conversación necesaria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A partir de la columna de opinión del sociólogo Ariel Wilkis sobre la figura del atacante de Cristina Fernández de Kirchner se abrió un debate público sobre el rol de la economía. Las académicas Julieta Quirós, Karina Tomatis y María Inés Fernández Álvarez aportan su punto de vista.</p><p class="subtitle">El texto que originó el debate. - Sabag Montiel, hijo legítimo de la economía popular</p><p class="subtitle">Otro aporte. - El atentado a Cristina es el primer acto terrorista del siglo XXI en Argentina por Juan Grabois</p></div><p class="article-text">
        La semana pasada<strong> elDiarioAR</strong> public&oacute; una nota de opini&oacute;n del soci&oacute;logo y colega Ariel Wilkis, titulada <a href="https://www.eldiarioar.com/opinion/sabag-montiel-hijo-legitimo-economia-popular_129_9300758.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Sabag Montiel, hijo leg&iacute;timo de la econom&iacute;a popular&rdquo;</a>. La intervenci&oacute;n gener&oacute; reacciones elogiosas y de perplejidad, tanto de lectore/as de a pie como de intelectuales y acad&eacute;micos/as. Como parte de esa conversaci&oacute;n, proponemos abrir una reflexi&oacute;n franca, compa&ntilde;era y generosa, que necesita ser y hacerse p&uacute;blica en un texto como este, porque ata&ntilde;e a asuntos &ndash;hoy y hace tiempo&ndash; cruciales y urgentes para la vida social de nuestro pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        I.
    </p><p class="article-text">
        La nota de A. Wilkis trae al debate p&uacute;blico de estos d&iacute;as un aporte tan original como necesario, en la medida que ensancha la l&iacute;nea estricta de pensamiento en la que el progresismo argentino parec&iacute;a amurallado: &ldquo;sociologizar&rdquo; a Fernando Sabag Montiel por intermedio de la <em>pol&iacute;tica.</em> M&aacute;s concretamente, entender su proyecto fallido &ndash;asesinar a una de las figuras pol&iacute;ticas m&aacute;s importantes de la democracia argentina actual y hoy vicepresidenta de la Naci&oacute;n&ndash; como expresi&oacute;n y resultado de los discursos de odio sedimentados en la vida p&uacute;blica argentina. Wilkis propone, oportuna y elocuentemente, perturbar este consenso: Ojo &ndash;nos dice&ndash;, el odio de Sabag Montiel no solo est&aacute; hecho de <em>pol&iacute;tica</em>, sino tambi&eacute;n de <em>econom&iacute;a.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; econom&iacute;a es esa? El autor reconstruye sus trazos: Sabag Montiel parece ser &ndash;y enfatizamos aqu&iacute; el <em>parece</em>&ndash; un t&iacute;pico cuentapropista popular precarizado &ndash;hoy supuesto vendedor ambulante, ayer presuntamente chofer de app&ndash;; parte de su biograf&iacute;a material refleja el deterioro sostenido de los horizontes imaginados y prometidos de integraci&oacute;n social; otro tanto expresa su antipopulismo popular, un hecho social &ndash;tan extendido como inc&oacute;modo para el progresismo&ndash; que Wilkis acertadamente trae al an&aacute;lisis e identifica como mecanismo de defensa: poder responsabilizar a <em>alguien </em>de la frustraci&oacute;n sist&eacute;mica de (mis) proyecciones de bienestar y movilidad. En s&iacute;ntesis, Sabag Montiel es parte de las secuelas de la &ldquo;degradaci&oacute;n urbana, social y laboral&rdquo; de cada vez m&aacute;s sectores de las clases trabajadoras de nuestra Argentina reciente.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien: para poder leer el argumento de la nota <em>en estos t&eacute;rminos</em> y no en otros, uno se ve obligado a introducir ciertas traducciones &ndash;y traiciones, por tanto&ndash; al texto original. Empezando por el t&iacute;tulo y la primera oraci&oacute;n. Donde dice [Fernando Andr&eacute;s Sabag Montiel] &ldquo;es un hijo leg&iacute;timo de la econom&iacute;a popular<em> </em>realmente existente&rdquo;, uno deber&iacute;a leer &ldquo;es un hijo leg&iacute;timo de la econom&iacute;a <em>neoliberal </em>realmente existente&rdquo;. Y si quisi&eacute;ramos precisarlo mejor, acaso deber&iacute;amos leer: &ldquo;es un hijo leg&iacute;timo de la precarizaci&oacute;n de la vida en el capitalismo realmente existente de la Argentina de los &uacute;ltimos 40 a&ntilde;os&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hijo leg&iacute;timo&rdquo; de la econom&iacute;a popular &ndash;en lugar de la econom&iacute;a a secas, o de la econom&iacute;a neoliberal&ndash; es de esos juegos de palabras que liberan &ndash;y dejan librado, por tanto&ndash; un efecto tan colateral como insoslayable: el de la literalidad, y con ella, la irradiaci&oacute;n de una nueva marca estigmatizante sobre los cuerpos, individuales y colectivos, de las econom&iacute;as populares argentinas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la edici&oacute;n de <strong>elDiarioAR</strong>, la imagen edulcorada de un Sabag Montiel vendiendo copos de az&uacute;car viste de <em>hijo leg&iacute;timo de la econom&iacute;a popular</em> al sujeto que satura, en im&aacute;genes atemorizantes, diarios y redes de todo el mundo. Los y las vendedoras ambulantes de la Argentina metropolitana y suburbana est&aacute;n acostumbrado/as a la asociaci&oacute;n: la viven en carne propia en cada hostigamiento policial, cada detenci&oacute;n, cada decomiso de mercader&iacute;a, cada causa &ldquo;armada&rdquo; por (ser se&ntilde;alados como) <em>ilegales</em>, <em>mafiosos</em>, <em>delincuentes</em>. &nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Sabag Montiel en el subte, yendo a vender copos de azúcar."
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            <span class="title">
                Sabag Montiel en el subte, yendo a vender copos de azúcar.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        II.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La nota de nuestro colega puede asumir lo que algunos consideran una tarea pendiente, que podr&iacute;a ser formulada as&iacute;: Dejemos de romantizar la econom&iacute;a popular, porque la <em>realmente existente</em> es tambi&eacute;n <em>esto. </em>Y <em>esto </em>no es <em>gente loca</em> sino, como bien sintetiz&oacute; Alejandro Bercovich en la radio, <em>gente rota</em>, es decir, hija de un tejido econ&oacute;mico-social despedazado en un proceso de larga duraci&oacute;n. Entonces, para ser justos con las palabras y las cosas, volvemos a <em>traducir</em>: Sabag y compa&ntilde;&iacute;a &ndash;incluidos copos y antipopulismos populares&ndash; <em>pueden ser</em> <em>parte </em>de la econom&iacute;a popular real, lo cual no significa que hayan sido engendrados por ella. Y de paso <em>agregar</em>: las econom&iacute;as populares son <em>parte </em>del torrente de inventiva social con que multitudes argentinas se las ingenian &ndash;bien, mal, a medias, como pueden; organizadas, desparramadas, mancomunadas, sueltas&ndash; para coser y suturar los hilos del tejido. La econom&iacute;a popular realmente existente tambi&eacute;n es <em>esto</em>.
    </p><p class="article-text">
        Y esto nos lleva al nudo del problema: en Argentina &ldquo;econom&iacute;a popular&rdquo; no es solo una categor&iacute;a socio-laboral sino tambi&eacute;n pol&iacute;tica. Decir econom&iacute;a popular en singular es nombrar tanto una realidad plural y contradictoria, como un proyecto claro y legible que reivindica el derecho de esa realidad a ser vista y dignificada <em>como existente</em> (los que viven del trabajo que se inventan, del que les queda, del que sale; los llamados <em>marginales </em>e <em>informales </em>en los 80,&nbsp;<em>desocupados </em>y <em>vagos </em>en los 90-2000; ellos y todas las personas que hoy encuentran, en &ldquo;econom&iacute;a popular&rdquo;, la posibilidad de renombrarse como gente que produce y tiene <em>valor</em>). Este proyecto es parte de los ant&iacute;dotos contra &ndash;y los dispositivos de reparaci&oacute;n-de&ndash; vidas rotas o por romperse.
    </p><p class="article-text">
        Volvemos, entonces, a la contribuci&oacute;n original y necesaria del an&aacute;lisis de Wilkis: introducir la <em>econom&iacute;a </em>&ndash;y todo lo que ella arrastra consigo&ndash; en la sociologizaci&oacute;n (del sujeto y el caso) Sabag Montiel. Hecho esto, su (re)ensamblaje con la <em>pol&iacute;tica</em> resulta sim&eacute;tricamente ineludible: no solo porque Sabag Montiel parece ser portavoz de un antipopulismo popular tan esparcido entre precarizados como entre acomodados, sino tambi&eacute;n por una singularidad: la degradaci&oacute;n existencial de Sabag Montiel adherida, adem&aacute;s, a los ribetes de minor&iacute;as intensas (como las neonazis y fascistas) con las que comulgar&iacute;a. Estas singularidades pol&iacute;ticas no pueden diluirse en una &uacute;nica progenitora, la econom&iacute;a popular realmente existente; sobre todo porque ella tambi&eacute;n est&aacute; hecha de los millones que, cada d&iacute;a y todos los d&iacute;as, buscan razones para darle un sentido a la vida, no a la muerte.
    </p><p class="article-text">
        <em>Julieta Quir&oacute;s es antrop&oacute;loga, Investigadora del CONICET-IDACOR; Karina Tomatis es economista, Docente-Investigadora de la UNC; Mar&iacute;a In&eacute;s Fern&aacute;ndez &Aacute;lvarez es antrop&oacute;loga es Investigadora del CONICET-CITRA,UMET/FFyL, UBA.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>JQ/KT/MIFA</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julieta Quirós, Karina Tomatis y María Inés Fernández Álvarez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/sabag-montiel-economia-neoliberal-realmente-existente-conversacion-necesaria_129_9317944.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 15 Sep 2022 11:48:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sabag Montiel y la economía neoliberal realmente existente: una conversación necesaria]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fernando André Sabag Montiel,Economía popular,Neoliberalismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Con Chile en crisis, la Argentina y el resto de Latinoamérica se quedaron sin modelos económicos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/resto-chile-crisis-argentina-latinoamerica-quedaron-modelos-economicos_1_8508465.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fb4d8dc4-98cf-4d1e-aac6-eb7c228164a3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Con Chile en crisis, la Argentina y el resto de Latinoamérica se quedaron sin modelos económicos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La escasez de mejoras productivas y sociales afectaron a experimentos como el chileno. Los giros políticos en México y Perú y el flojo desempeño del Brasil de Bolsonaro ratifican que la receta neoliberal no da más de sí, pero aún faltan opciones exitosas.</p></div><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas, Chile fue puesto como modelo econ&oacute;mico latinoamericano por los organismos multilaterales, el establishment internacional y por la Argentina empresarial y conservadora. En 1975, el PBI per capita argentino duplicaba al chileno. Diez a&ntilde;os despu&eacute;s, tambi&eacute;n. Ya en 1995, cinco a&ntilde;os despu&eacute;s de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), la renta personal de Chile representaba dos tercios de la de la Argentina. Tras la crisis criolla de 2001, ya la hab&iacute;a superado. Ahora es de 15.617 d&oacute;lares, un poco menos que la de Uruguay y 41% m&aacute;s que la de Argentina, de US$9.122, pero est&aacute; estancada en ese nivel desde hace nueve a&ntilde;os, lejos de los US$25.000 de Portugal o los US$30.000 de Espa&ntilde;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Chile no ha podido continuar el camino hacia el mundo desarrollado. <strong>Qued&oacute; atrapado en la llamada trampa de los pa&iacute;ses de ingresos medios, </strong>que consiste en que alcanzan un cierto nivel de renta gracias a las ventajas competitivas adquiridas en su situaci&oacute;n previa pero despu&eacute;s se quedan estancados a mitad de camino hacia el estadio anhelado. La frustraci&oacute;n cunde y se expresa en crisis sociales como la de Chile en 2019. Con un modelo econ&oacute;mico neoliberal impuesto por Pinochet y con retoques sociales durante los gobiernos de la democracia cristiana y el socialismo (1990-2010 y 2014-2018), <strong>habr&aacute; que ver si hoy en las elecciones presidenciales gira a la izquierda o a la ultraderecha.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Otros pa&iacute;ses latinoamericanos siguieron a su manera el modelo chileno con diversa suerte, desde la Argentina de Carlos Menem hasta M&eacute;xico, Colombia o Per&uacute;. Los giros pol&iacute;ticos en los comicios mexicanos de 2018, con la llegada al poder de Andr&eacute;s Manuel L&oacute;pez Obrador, y en los peruanos de este a&ntilde;o, con la victoria de Pedro Castillo, pusieron en tela de juicio sus modelos. Igual que la actual crisis social colombiana. Tampoco le est&aacute; yendo bien a la receta neoliberal de Jair Bolsonaro en Brasil: la inflaci&oacute;n supera el 10% por primera vez en 20 a&ntilde;os, mientras que <strong>se prev&eacute; que en 2022 sea el pa&iacute;s de menor crecimiento en Latinoam&eacute;rica, </strong>seg&uacute;n el relevamiento de bancos y consultoras que elabora la firma FocusEconomics.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los modelos econ&oacute;micos alternativos est&aacute;n lejos de exhibir &eacute;xitos. El peor ejemplo es Venezuela, con su hiperinflaci&oacute;n. En la Argentina, a la experiencia kirchnerista le sigui&oacute; la de restauraci&oacute;n liberal de Mauricio Macri, que deriv&oacute; a su vez en la victoria de Alberto Fern&aacute;ndez en 2019.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Momento gramsciano&rdquo;</h3><p class="article-text">
        El economista chileno Jos&eacute; Gabriel Palma, profesor em&eacute;rito de la Universidad de Cambridge (Reino Unido), cuenta a <strong>elDiarioAR </strong>que analiz&oacute; esta crisis de modelo en la regi&oacute;n en un art&iacute;culo publicado el a&ntilde;o pasado: &ldquo;Am&eacute;rica Latina est&aacute; atrapada en un &lsquo;Momento Gramsciano&rsquo;, cuando lo viejo se desvanece, pero lo nuevo no logra nacer&rdquo;. Palma cita al fil&oacute;sofo marxista italiano Antonio Gramsci (1891-1937) y contin&uacute;a: &ldquo;Hoy en d&iacute;a lo caracter&iacute;stico de la regi&oacute;n es que est&aacute; atrapada en un modelo neoliberal cuya fecha de t&eacute;rmino ya est&aacute; m&aacute;s que vencida. Si alguna vez tuvo algo que dar, ya lo dio, y hace mucho; ahora hace aguas por todos lados&rdquo;. Palma se&ntilde;ala que la socialdemocracia chilena, al igual que la europea, adopt&oacute; el modelo neoliberal que irrumpi&oacute; en el mundo en los 70.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En el caso de América Latina, la perenne rigidez ideológica e institucional tiende mecánicamente a extender artificialmente la ‘vida útil’ de las estrategias de desarrollo existentes, aun cuando ya han dado todo lo que pueden dar</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">José Gabriel Palma</span>
                                        <span>—</span> Economista chileno, profesor emérito de la Universidad de Cambridge (Reino Unido).
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El economista chileno considera que parte del problema radica en la estructura productiva. &ldquo;En el caso de Am&eacute;rica Latina, la perenne rigidez ideol&oacute;gica e institucional tiende mec&aacute;nicamente a extender artificialmente la &lsquo;vida &uacute;til&rsquo; de las estrategias de desarrollo existentes, aun cuando ya han dado todo lo que pueden dar. As&iacute; lo hizo Chile con la industrializaci&oacute;n de sustituci&oacute;n de importaciones en la d&eacute;cada de los sesenta, y as&iacute; lo hace nuevamente con su modelo extractivo [N. de la R: el cobre representa el 57% de las exportaciones chilenas]. &Eacute;ste, ya a finales de los a&ntilde;os noventa, hab&iacute;a dado todo el dinamismo que pod&iacute;a dar, y necesitaba de un esfuerzo coordinado para pasar a su etapa siguiente, la de industrializaci&oacute;n de los recursos naturales. Sin embargo, el empresariado, con todo el apoyo necesario de los gobiernos de la &lsquo;nueva&rsquo; izquierda, prefiri&oacute; seguir haciendo m&aacute;s de lo mismo. El resultado fue una ca&iacute;da de la tasa de crecimiento de la productividad a un tercio de la del ciclo anterior. Como es bien conocido, Corea (del Sur), por ejemplo, fue desaconsejada repetidamente por el Consenso de Washington contra su proyecto de industrializaci&oacute;n; como nos recuerda un gobernador del Banco de Corea, cuando optaron por una industrializaci&oacute;n r&aacute;pida, les dec&iacute;an: &lsquo;&iexcl;C&oacute;mo se les ocurre hacer eso! Ustedes no tienen las ventajas comparativas para eso&rsquo;. De hecho, varios documentos del Banco Mundial se preguntaban cu&aacute;l era el sentido de que Corea transformara hierro de primera en acero de segunda y luego ese acero en autos de tercera. Sin embargo, esta tendencia a reactualizar constantemente el ciclo productivo no tard&oacute; mucho en dar frutos, ya que<strong> los autos coreanos, como los japoneses anteriormente, no tardaron en ser tan comunes en los mercados mundiales como el whisky escoc&eacute;s, el salm&oacute;n noruego o el vino franc&eacute;s</strong>. De hecho, como dijo certeramente el gobernador del Banco de Corea, la ventaja comparativa de su pa&iacute;s era &lsquo;hacer lo que se nos diera la gana, pero lo que decid&iacute;amos hacer, lo hac&iacute;amos bien&rsquo;. Y hacerlo bien depend&iacute;a en gran parte de enfrentar las &lsquo;fechas de caducidad&rsquo; de cada ciclo de sus pol&iacute;ticas econ&oacute;micas&rdquo;. Palma llama a reformar la &ldquo;estructura de acumulaci&oacute;n rentista y la tributaria&rdquo; y no s&oacute;lo conformarse con extender algo m&aacute;s la protecci&oacute;n social. Lejos de la discusi&oacute;n de la supuesta grieta argentina entre Corea del Sur y del Norte, el ejemplo que cita Palma es el de un pa&iacute;s que produc&iacute;a arroz tras la Segunda Guerra Mundial y con decisi&oacute;n pol&iacute;tica apost&oacute; por una pol&iacute;tica industrial y tecnol&oacute;gica que la ha llevado a tener ahora un PBI per c&aacute;pita de 34.500 d&oacute;lares.
    </p><h3 class="article-text">Varios l&iacute;mites al modelo</h3><p class="article-text">
        Oscar Ugarteche, economista peruano y profesor de la Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico (UNAM), advierte que el modelo neoliberal latinoamericano se top&oacute; con varios l&iacute;mites: la concentraci&oacute;n del ingreso; el bajo crecimiento liderado por exportaciones sin valor agregado, incluidas las de las maquilas (ensambladoras) mexicanas; y la privatizaci&oacute;n de la educaci&oacute;n y la salud, cuyo impacto se vio a las claras por los efectos devastadores de la pandemia en la regi&oacute;n. &ldquo;La serpiente revent&oacute; en Chile. Ah&iacute; donde comenz&oacute; ah&iacute; termin&oacute;. Ahora no hay un modelo alternativo. <strong>El retorno a los a&ntilde;os 50 no se puede. S&iacute; se pueden tener pol&iacute;ticas productivas.</strong> Es lo que necesitamos desde la Argentina hasta M&eacute;xico. Hay que hacer crecer la producci&oacute;n porque cuando crece la producci&oacute;n, crece el empleo y cuando crece el empleo, crece el consumo, la tasa de inversi&oacute;n p&uacute;blica y privada sube. El comercio con Asia viene a precios muy bajos e impacta sobre nuestra capacidad productiva. Ese comercio va a tener que ser gravado de alguna manera. (Donald) Trump fue el que introdujo f&oacute;rmulas de protecci&oacute;n arancelaria. Producci&oacute;n tiene que ser la meta. La otra meta tiene que ver con la educaci&oacute;n. Nos ha pasado algo que es muy triste, que es que en los &uacute;ltimos 30 a&ntilde;os perdimos lo que llam&aacute;bamos el pensamiento latinoamericano. Y lo perdimos de la mano de los ajustes econ&oacute;micos y las reducciones presupuestales de las universidades y centros de investigaci&oacute;n&rdquo;, advierte Ugarteche.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Deducir de la crisis del neoliberalismo que hay que volver a los esquemas antiguos e hiperproteccionistas sería un grave error</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Carlos Ominami</span>
                                        <span>—</span> Ex ministro de Economía de Chile (1990-92)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Carlos Ominami, que fue ministro de Econom&iacute;a de Chile en el regreso de la democracia (1990-1992) y es director de la Fundaci&oacute;n Chile 21, lamenta que su pa&iacute;s haya sido modelo: &ldquo;Desde mediados de los 90 se busc&oacute; presentar a Chile como un modelo a seguir. Y en eso cay&oacute; mucha gente, por de pronto los organismos internacionales que necesitaban tener un buen alumno del curso. Y Chile jug&oacute; a serlo. Yo, habiendo sido ministro y senador, siempre fui muy cr&iacute;tico de ese punto de vista. Siempre dije que lo de Chile era una experiencia, que hab&iacute;a que mirarla en su m&eacute;rito, que no era necesariamente replicable a otros pa&iacute;ses, entre otras cosas, porque ven&iacute;a de un modelo impuesto por una dictadura, luego de 17 a&ntilde;os de costos sociales y pol&iacute;ticos enormes, y adem&aacute;s era una una forma de inserci&oacute;n que era propia de un pa&iacute;s como Chile. Tuvo el premio a ser el primero en hacer una apertura prematura y siendo un pa&iacute;s relativamente chico. Hoy d&iacute;a en Chile hay un cuestionamiento muy profundo a lo que se hizo durante el per&iacute;odo anterior. Es poco ecu&aacute;nime. Hay una tendencia a tirar todo por la borda. Estos 30 a&ntilde;os de la transici&oacute;n, con todos sus claros y oscuros, fueron los que le permitieron a Chile ser un pa&iacute;s completamente distinto al que era final de la dictadura. <strong>Es muy importante distinguir una econom&iacute;a de mercado abierta al mundo de una de modelo neoliberal.</strong> Yo creo que lo que est&aacute; profundamente en cuesti&oacute;n es la idea b&aacute;sica del neoliberalismo, del estado m&iacute;nimo, amplios procesos de privatizaci&oacute;n, represi&oacute;n al movimiento sindical. Pero deducir de la crisis del neoliberalismo que hay que <strong>volver a los esquemas antiguos e hiperproteccionistas ser&iacute;a un grave error</strong>. Hoy d&iacute;a estamos a la b&uacute;squeda de un nuevo modelo. Un nuevo modelo partir&iacute;a de la base de que la sociedad no est&aacute; constituida simplemente por consumidores sino por ciudadanos donde hay derechos sociales establecidos. Reformas tributarias profundas para poder sustentarlo. Mayores capacidades al movimiento sindical para poder negociar. Y poner en pr&aacute;ctica estrategias de desarrollo. No basta el mercado, no te va a definir la especializaci&oacute;n internacional. El mercado es miope y lo que hace es avanzar en aquellas cuestiones en las que tienen ventajas comparativas de corto plazo, pero no permite estrategias de desarrollo a trav&eacute;s de pol&iacute;tica industrial.<strong> Se necesita un modelo distinto, tambi&eacute;n mucho m&aacute;s respetuoso al medio ambiente&rdquo;, </strong>concluye Ominami, que aboga por una alianza por la industrializaci&oacute;n del litio entre Chile, la Argentina y Bolivia, productores de este mineral.
    </p><p class="article-text">
        Mark Weisbrot, codirector del Center for Economic &amp; Policy Research (CEPR), en Washington, analiza tambi&eacute;n el estancamiento chileno: &ldquo;Llegaron tan lejos como pudieron con la agricultura y la miner&iacute;a en t&eacute;rminos de aumentar la productividad. Y eso contribuy&oacute; en gran parte a su crecimiento en los 90. Y luego en cierto punto necesitaron alg&uacute;n tipo de pol&iacute;tica industrial. Pero por razones pol&iacute;ticas, en t&eacute;rminos de la &eacute;lite de all&iacute;, <strong>no pudieron hacer lo que ten&iacute;an que hacer para aumentar su productividad en las partes no extractivas de la econom&iacute;a&rdquo;.</strong> Tambi&eacute;n advierte sobre la regi&oacute;n: &ldquo;De manera m&aacute;s general, el fracaso hist&oacute;rico del giro hacia las pol&iacute;ticas neoliberales en Am&eacute;rica Latina se puede ver en el colapso del crecimiento econ&oacute;mico durante la era neoliberal: un mero aumento del 5,7% en el ingreso por persona para 1980-2000, en comparaci&oacute;n con el 91,5% para 1960-1980&rdquo;. Weisbrot destaca logros de los modelos alternativos en la primera d&eacute;cada del siglo XXI en la Argentina de los Kirchner, el Brasil de Lula o el Ecuador de Rafael Correa en cuanto a reducci&oacute;n de la pobreza y los atribuye no s&oacute;lo al boom de precios de las commodities sino a pol&iacute;ticas como los controles de capitales, pero opina que Estados Unidos &ldquo;intervino con fuerza, para socavar y, en algunos casos, derrocar a estos gobiernos&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> Los ricos tienen que pagar mucho más impuestos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ricardo Ffrench-Davis, docente en la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile.</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ricardo Ffrench Davis, que a sus 85 a&ntilde;os sigue ense&ntilde;ando econom&iacute;a en la Universidad de Chile, considera que s&iacute; ha habido modelos alternativos, pero pone como ejemplo a su pa&iacute;s en los 90, cuando &eacute;l fue economista jefe del banco central: &ldquo;El nuevo gobierno democr&aacute;tico, en lugar de bajar los impuestos, los subi&oacute;. En lugar de hacerlos regresivos, los hizo progresivos. La legislaci&oacute;n laboral se fortaleci&oacute;, resucit&oacute; a la central &uacute;nica de trabajadores, le dio m&aacute;s derechos a los trabajadores. Los medios de comunicaci&oacute;n internacionales, el Fondo Monetario y el Banco Mundial hab&iacute;an planteado que la dictadura hab&iacute;a sido exitosa en econom&iacute;a, pero fue mediocre. Creci&oacute; muy poquito. Chile creci&oacute; al 7% anual en los 90 y despu&eacute;s empez&oacute; a retroceder, y empez&oacute; a retornar parcialmente a algunos de los ingredientes del neoliberalismo. En los &uacute;ltimos diez o 12 a&ntilde;os estamos creciendo al 2%, parecido a lo que hab&iacute;a sido la dictadura. En los 90, el Banco Central control&oacute; la cuenta de capitales, manej&oacute; el tipo de cambio, no lo dej&oacute; al mercado, y hubo un enfoque alternativo que se preocupaba de los empresarios peque&ntilde;os. <strong>El neoliberalismo dice 'la misma regla para todos' y entonces se agravan las desigualdades. </strong>En los 90, el Banco Central coordin&oacute; con Hacienda, no fue independiente. En 1999 dijo &lsquo;yo soy independiente, abro la cuenta de capitales, el tipo de cambio lo maneja el mercado&rsquo;. Y hemos tenido un tipo de cambio que estaba arriba y abajo. Si los flujos capitales llegan a Chile, el d&oacute;lar es m&aacute;s barato y nos llenamos de importaciones y joden a las pymes. <strong>Y despu&eacute;s viene el ajuste. Hemos tenido cuatro ajustes recesivos en estos tiempos&rdquo;. </strong>Ffrench Davis conoce bien al neoliberalismo porque se doctor&oacute; en su cuna, la Universidad de Chicago, donde estudi&oacute; tambi&eacute;n el ministro de Hacienda de Bolsonaro, Paulo Guedes: &ldquo;Este hombre de Chicago es muy cuadrado, dejando las cosas al mercado va a ser da&ntilde;ino para la econom&iacute;a. Pero Lula tambi&eacute;n tuvo ministros de Hacienda neoliberales, sorprendentemente. Y Fernando Henrique (Cardoso) tambi&eacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ffrench Davis reclama &ldquo;transformaciones productivas, apoyo a las peque&ntilde;as y medianas empresas, regulaci&oacute;n de la cuenta de capitales en el manejo cambiario, reforma tributaria que sea profundamente progresista, pero que est&eacute; consciente de que se necesita inversi&oacute;n privada y p&uacute;blica&rdquo;. <strong>&ldquo;Los ricos tienen que pagar mucho m&aacute;s impuestos</strong>&rdquo;, propone. En cuanto a los cambios productivos, menciona el hidr&oacute;geno verde, el litio y la provisi&oacute;n de bienes intermedios y servicios a la miner&iacute;a.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El modelo neoliberal está en crisis, pero no necesariamente ha muerto. Sí está en crisis el discurso del libre mercado, de privatización, de financiarización. El problema es que no hay un modelo obvio de reemplazo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Andrés Solimano</span>
                                        <span>—</span> Presidente del Centro Internacional de Globalización y Desarrollo, de Chile.
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Su compatriota Andr&eacute;s Solimano, presidente del Centro Internacional de Globalizaci&oacute;n y Desarrollo (CIGLOB), opina que <strong>el modelo neoliberal &ldquo;est&aacute; en crisis, pero no necesariamente ha muerto&rdquo;.</strong> &ldquo;S&iacute; est&aacute; en crisis el discurso del libre mercado, de privatizaci&oacute;n, de financiarizaci&oacute;n. <strong>El problema es que no hay un modelo obvio de reemplazo.</strong> El neoliberalismo pas&oacute; de ser un nuevo orden en los 70 y los 80, porque sustituy&oacute; al modelo del dirigismo estatal y la sustituci&oacute;n de importaciones, a ser un viejo orden.<strong> No ha podido resolver el problema de desigualdad, hay aumento de la pobreza y hay una insatisfacci&oacute;n pol&iacute;tica y social</strong>. En 2019 estuvo la protesta de Chile y Ecuador, el cambio pol&iacute;tico en la Argentina, pero tambi&eacute;n hubo cambios en la direcci&oacute;n conservadora en Brasil con Bolsonaro. La crisis del neoliberalismo <strong>puede ir tanto hacia un movimiento progresista posneoliberal o antineoliberal, </strong>quiz&aacute;s en alguna parte incluso anticapitalista, pero tambi&eacute;n puede haber una resoluci&oacute;n autoritaria neofascista estilo Bolsonaro aliado a los Chicago Boys, o la ultraderecha de Chile, con el candidato Jos&eacute; Antonio Kast, que representa ese discurso de Trump, Bolsonaro, Pinochet&rdquo;, advierte Solimano.
    </p><p class="article-text">
        El presidente de CIGLOB propone un &ldquo;modelo econ&oacute;mico alternativo para superar los problemas del neoliberalismo: la desigualdad econ&oacute;mica, la inestabilidad, la precariedad del trabajo, la brecha entre los grupos de alta renta y patrimonio y los de clases media y popular&rdquo;. Para Solimano, se requiere &ldquo;un &eacute;nfasis social&rdquo;: &ldquo;Destinar recursos p&uacute;blicos para mejorar la situaci&oacute;n social. Hay que tene<strong>r pol&iacute;tica econ&oacute;mica que cree empleo de una calidad aceptable y que los salarios en un momento suban un poco.</strong> Hay d&eacute;ficit de vivienda en casi todos los pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina. Hay que mejorar la educaci&oacute;n, que en muchas partes fue privatizada. Hay que meter recursos en la salud, hay que mejorar las pensiones (jubilaciones). Todo ese paquete social&nbsp;requiere subir un poco los impuestos, endeudarse afuera o conseguir una renegociaci&oacute;n de deuda como la que tiene Argentina con el Fondo Monetario y otros acreedores, para dejar espacio fiscal para un programa social de recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica y de la sociedad en un sentido amplio. &iquest;En qu&eacute; medida los recursos naturales hoy d&iacute;a est&aacute;n en distintos pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina con una fuerte presencia de empresas extranjeras? Est&aacute; bien, pero se llevan una proporci&oacute;n importante dividendos y utilidades que no quedan en los pa&iacute;ses. Se pueden buscar arreglos m&aacute;s favorables. Y tambi&eacute;n hay que enfrentar la otra gran crisis, la ecol&oacute;gica ambiental, replantear esto de crecer basados en la extracci&oacute;n de recursos naturales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>AR</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Rebossio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/resto-chile-crisis-argentina-latinoamerica-quedaron-modelos-economicos_1_8508465.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 21 Nov 2021 03:03:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Con Chile en crisis, la Argentina y el resto de Latinoamérica se quedaron sin modelos económicos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Chile,Neoliberalismo,América Latina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Desarollismo contra ambientalismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/desarollismo-ambientalismo_129_8166835.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fcb5539a-93ad-46c3-bf05-2aaa8b53dae6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Desarollismo contra ambientalismo"></p><p class="article-text">
        En medio de uno de sus habituales derrumbes econ&oacute;micos, Argentina est&aacute; discutiendo su modelo de desarrollo. Un salto de madurez respecto al colapso anterior en 2001, <strong>cuando optamos por culpar en bloque al neoliberalismo, simular el retorno a un pasado dorado y apostarle todas las fichas a un solo </strong><em><strong>commodity</strong></em>. Hoy el debate congrega a t&eacute;cnicos, militantes y funcionarios vestidos de civil en torno a dos posiciones que podemos resumir provisoriamente como <em>desarrollismo</em> y <em>ambientalismo</em> (por razones de espacio, omito categor&iacute;as como &ldquo;falopa&rdquo;, &ldquo;ecocida&rdquo;, etc).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El primer m&eacute;rito del debate es haber fomentado una transversalidad impensable en otros rubros: <strong>peronistas, radicales, liberales y progresistas unidos por el desarrollo y contra el ambientalismo.</strong> Tambi&eacute;n hubo intervenciones interesantes. Roy Hora, historiador agrario que le&iacute; con deleite en mis a&ntilde;os de estudiante, en un arco argumental sorprendente ofreci&oacute; como modelo sustentable para Tierra del Fuego el saneamiento del Riachuelo que une al sudoeste de Buenos Aires con el R&iacute;o de la Plata (la columna se puede leer <a href="https://www.eldiarioar.com/opinion/salmones-riachuelo_129_8118872.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ac&aacute;</a>. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Queda algo por decir entre tantos textos y voces? En primer lugar, es dif&iacute;cil tomar partido entre las dos posturas tal como se presentan. En segundo lugar, lo que hago es b&aacute;sicamente una historia de las ideas: rastreo los or&iacute;genes y la l&oacute;gica interna de un conjunto de conceptos e im&aacute;genes, y despu&eacute;s veo c&oacute;mo interact&uacute;an con la realidad, aquello que est&aacute; afuera del pensamiento. Veamos si eso sirve para algo en esta discusi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Antes, y como no aspiro a ser un &aacute;rbitro ol&iacute;mpico ni busco el justo medio, empiezo por explicitar mi postura. <strong>Creo que Argentina necesita crecer y que distribuir lo acumulado no alcanza. Creo que el mercado es inevitable. Creo que la pol&iacute;tica y la tecnolog&iacute;a son las herramientas que nos permiten solucionar, incluso superar, al capitalismo.</strong> A esta altura, el aceleracionismo es un meme. Pero uno poderoso, que me ayuda a pensar m&aacute;s all&aacute; de sus l&iacute;mites y de los m&iacute;os, como para otros puede serlo una frase de Per&oacute;n u Obama.
    </p><h3 class="article-text"><strong>El desarrollismo como nuevo mercantilismo</strong></h3><p class="article-text">
        Los argumentos desarrollistas tienen dos velocidades o, para darle un toque criollo, dos trancos. El argumento de tranco corto dice que Argentina no crece hace a&ntilde;os y necesita exportar e ingresar d&oacute;lares ya mismo. Una verdad irrebatible. Solo que ese cortoplacismo poco tiene que ver con la voluntad de construir un modelo econ&oacute;mico, no por nada, llamado desarrollismo. <strong>No se trata s&oacute;lo de explotar todo lo explotable sino de darle una direcci&oacute;n, establecer prioridades, montar un sistema sostenible.</strong> La desesperaci&oacute;n no parece buena consejera para nada de eso.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; es donde llega <strong>el desarrollismo de tranco largo, que nos habla de la necesidad de agregar valor, de los eslabonamientos hacia adelante, de Noruega y Corea del Sur.</strong> Modelos atractivos, alguno de ellos tambi&eacute;n extractivista, y con un desempe&ntilde;o indiscutiblemente exitoso en el &uacute;ltimo medio siglo (aunque, me temo que algunos desarrollistas deben seguir so&ntilde;ando con Mosconi y Alejandro Bunge, si no con alg&uacute;n Plan Quinquenal).
    </p><p class="article-text">
        En el peor de los casos, este desarrollismo de tranco largo parece apenas un traje digno para el desarrollismo de tranco corto. En el mejor, es un idealismo. Al igual que el realismo pol&iacute;tico, el realismo econ&oacute;mico combate a los idealistas de lo blanco idealizando lo gris. El idealismo desarrollista combina una concepci&oacute;n mercantilista del mundo con una concepci&oacute;n colonial del pa&iacute;s. Como los mercantilistas del siglo XVII, asumen que la riqueza mundial, esta vez medida no en oro y plata sino en litio y agua dulce, es escasa y hay que pelearla a codazos. El da&ntilde;o que no hagamos lo van a hacer otros. No suena tan errado: quiz&aacute;s en el Antropoceno, Colbert triunfe sobre Adam Smith.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero esa noci&oacute;n de escasez global se revierte al volver la vista al pa&iacute;s, que los desarrollistas entienden como un mero territorio a colonizar, con recursos infinitos que se pueden explotar sin remordimiento ni consecuencias. Un nuevo El Dorado, lleno de chanchos y shale gas. Vuelve el reflejo de Australia y Canad&aacute; con el que tanto nos comparamos en el pasado pero con su peor rostro: enclaves que dispusieron de los recursos de un enorme hinterland. En Hispanoam&eacute;rica las cosas no salieron igual. Por fuera de los enclaves blancos hab&iacute;a &ldquo;rep&uacute;blicas de indios&rdquo;. Que hoy votan.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s estoy siendo injusto y exagerado. Los desarrollistas con rostro humano subrayan una y otra vez la <a href="https://www.eldiplo.org/notas-web/hay-que-regular-no-prohibir/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">necesidad de regular</a> la explotaci&oacute;n de recursos naturales para resguardar el bien p&uacute;blico y el entorno natural. Eso nos lleva a otra discusi&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text"><strong>El nuevo ambientalismo contra el crecimiento econ&oacute;mico</strong></h3><p class="article-text">
        <strong>Decir ambientalismo es tan impreciso como decir socialismo, feminismo o cristianismo.</strong> Bajo una sola etiqueta caben cientos de debates. Pero tampoco podemos detenernos en el narcisismo de sus peque&ntilde;as diferencias. Propongo entonces tomar dos grandes tradiciones. Una ser&iacute;a la &ldquo;sustentabilidad&rdquo;, presentada en 1987 por Gro Harlem Brundtland en su informe &ldquo;Nuestro Futuro Com&uacute;n&rdquo; para la Comisi&oacute;n Mundial del Medio Ambiente y Desarrollo de la ONU. Se trataba de conciliar al desarrollo econ&oacute;mico con la justicia social y la preservaci&oacute;n del medio ambiente. Fue el ecologismo oficial de los a&ntilde;os &lsquo;90, perfectamente compatible con la democracia liberal, la globalizaci&oacute;n y los discursos de Clinton, Bono y alguna Miss Universo. Es tambi&eacute;n el horizonte de garant&iacute;as del desarrollismo: no teman a esta salmonera ni a esta minera, podemos regularlos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Si a la sustentabilidad la conden&oacute; su tibieza ecum&eacute;nica y el consiguiente inmovilismo pol&iacute;tico, al optimismo regulacionista argentino lo condena su pasado.</strong> Solo con ver lo que cost&oacute; aprobar una sencilla ley de etiquetado, o lo que a&uacute;n cuesta ejecutar el <a href="http://www.m7red.info/beatriz-mendoza/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fallo Mendoza</a> de saneamiento del Riachuelo (para pesar de tantos fueguinos), es dif&iacute;cil ilusionarse con lo que pueda hacer el an&eacute;mico Estado Argentino ante una multinacional minera o un enclave porcino en el medio de la pampa.
    </p><p class="article-text">
        La otra tradici&oacute;n ambientalista es m&aacute;s radical y antigua. Naci&oacute; en los '70 con los debates alrededor del Informe Meadows y los l&iacute;mites del crecimiento. En ese intercambio, Andr&eacute; Gorz y Nicholas Georgescu-Roegen llegaron por v&iacute;as diferentes al mismo concepto: decrecer, consumir y producir menos como &uacute;nica forma de supervivencia humana ante un agotamiento de los recursos proyectado para 2030. Durante la hegemon&iacute;a neoliberal de los '80 y '90, el decrecionismo, que postula la prescindencia del crecimiento econ&oacute;mico,  sobrevivi&oacute; en las catacumbas y resurgi&oacute; con el antiglobalismo del nuevo siglo. La crisis clim&aacute;tica y el descr&eacute;dito pol&iacute;tico de la sustentabilidad transformaron a las premisas decrecionistas en el fundamento t&aacute;cito de buena parte del ambientalismo actual: el crecimiento econ&oacute;mico tal como lo mide el PBI es insostenible, injusto e incontrolable. Bajar el metabolismo social, vivir con menos, ser&iacute;a la soluci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Branko Milanovic hizo las cuentas: si ponemos como tope del nivel de vida mundial el ingreso global promedio (5.500 d&oacute;lares anuales), a&uacute;n deber&iacute;amos permitir que el 73% del mundo incrementara sus ingresos. Imposible de lograr sin crecimiento econ&oacute;mico. &iquest;Debemos vivir a&uacute;n con menos? Por no hablar del efecto pol&iacute;tico que tendr&iacute;a intentar operar un ajuste para hacer decrecer al consumo global. Si el desarrollismo sobreestima la capacidad reguladora del Estado argentino, el decrecionismo lo hace con la plasticidad de la sociedad ante metas pol&iacute;ticas de una minor&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        El decrecionismo es insostenible e injusto. No es raro entonces que tanto el &ldquo;manifiesto de los 170 acad&eacute;micos holandeses&rdquo; como el venerable Bruno Latour saludaran al parate econ&oacute;mico de la pandemia como una oportunidad para decrecer. Ya que no por la raz&oacute;n, el decrecimiento deb&iacute;a aplicarse por la fuerza. D&eacute;cadas de aislamiento pol&iacute;tico y radicalizaci&oacute;n llevaron al decrecionismo a esta cerraz&oacute;n ut&oacute;pica rayana en la misantrop&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; hacer?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No s&eacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hace poco, en medio de un seminario, un participante con vocaci&oacute;n por la filosof&iacute;a anal&iacute;tica (quiero nombrarlo: Juan Iosa), destrip&oacute; meticulosamente mi cr&iacute;tica al decrecionismo y me demostr&oacute; en la cara que soy decrecionista sin asumirlo, que repudio sus medios pero comparto su diagn&oacute;stico. No esperen entonces conclusiones rotundas de esta nota: soy un aceleracionista en deconstrucci&oacute;n. Pero tratemos de hacer algo con eso.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;l es el problema de los medios decrecionistas? Que son mec&aacute;nicos: se trata de trabar con un palo los engranajes de la m&aacute;quina social para que deje de quemar carb&oacute;n. Pero el mundo no es solo un motor, tambi&eacute;n es una computadora. Hay redes recursivas de intereses y relaciones. Apagar el turismo por el Covid baj&oacute; la huella de carbono pero foment&oacute; la tala ilegal. Ya es demasiado tarde para esperar que la Naturaleza se recomponga sola.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La soluci&oacute;n no es mec&aacute;nica, es cibern&eacute;tica.</strong> Buscar la retroalimentaci&oacute;n entre esas redes y estas pol&iacute;ticas.&nbsp; Incorporar a la <a href="https://www.eldiarioar.com/opinion/posnormalidad-gestion-precariedad-paciencia-escucharnos_129_7978895.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">posnormalidad</a>: ante una situaci&oacute;n ambiental de incertidumbre total, no confiar solo en este <em>paper</em> o en aquella consultora, sino extender la revisi&oacute;n por pares a toda la comunidad. No vamos a encontrar <em>una</em> voluntad popular: los sanjuaninos quieren miner&iacute;a, mal que les pese a los ambientalistas; y los fueguinos no quieren salmoneras, mal que les pese a los desarrollistas. Ser&iacute;a &oacute;ptimo extender esta <a href="https://transversal.at/transversal/0107/lash/es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">asamblea a las cosas</a>, hacer hablar de alguna manera a las personas no humanas que tambi&eacute;n son parte de estas decisiones. En definitiva, la Naturaleza no existe: todos los objetos somos h&iacute;bridos. Y tenemos que vivir juntos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La recursividad nos evitar&aacute; caer en el representativismo. La palabra del pueblo no tiene punto final sino que retroalimenta nuevos proyectos y nuevos debates: presentarles a los fueguinos su futuro sin ensambladoras; y a los sanjuaninos, su futuro sin agua. Y ver qu&eacute; pasa. De ese <em>feedback</em> no emerger&aacute; un modelo cerrado sino el tanteo hacia una pr&aacute;ctica de desarrollo acorde con la &eacute;poca que nos toc&oacute;, as&iacute; como el modelo agroexportador emergi&oacute; de la p&eacute;rdida del Alto Per&uacute; y la revoluci&oacute;n industrial inglesa; y la sustituci&oacute;n de importaciones, de la pol&iacute;tica de masas y la crisis del modelo agroexportador. No ser&aacute; maravilloso pero tampoco debe ser el desastre que nos prometen tanto el ambientalismo decrecionista como el desarrollismo mercantilista. 
    </p><p class="article-text">
        <em>AG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Galliano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/desarollismo-ambientalismo_129_8166835.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 25 Jul 2021 03:30:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Desarollismo contra ambientalismo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Desarrollismo,Medio ambiente,Extractivismo,Neoliberalismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Chile, el milagro de la reinvención]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/latinoamerica/chile-milagro-reinvencion_129_8109694.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1975021b-38ab-4713-83bb-eee34b9f5901_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Chile, el milagro de la reinvención"></p><p class="article-text">
        En 2019 las placas tect&oacute;nicas<strong> </strong>se movieron en todo el mundo. En Am&eacute;rica Latina tambi&eacute;n. Cada levantamiento, cada erupci&oacute;n volc&aacute;nica, cada giro pol&iacute;tico en medio del v&eacute;rtigo, tiene su especificidad, pero me atrevo a decir que aquel que tuvo lugar en Chile a partir del 18 de octubre de 2019, nos conmovi&oacute; en lo m&aacute;s profundo.
    </p><p class="article-text">
        Al preguntarnos el porqu&eacute; de esa conmoci&oacute;n tan profunda, salta el hecho de que Chile fue hasta hace poco la encarnaci&oacute;n m&aacute;s persistente del modelo neoliberal, el buen ejemplo de las derechas del continente, el alumno perfecto de todos los organismos internacionales. El pa&iacute;s en el cual se privatiz&oacute; todo, desde la educaci&oacute;n hasta la salud, desde las pensiones hasta el agua; en el cual lo p&uacute;blico desapareci&oacute; por el gran agujero negro del neoliberalismo. El pa&iacute;s en donde se aplican todav&iacute;a las leyes antiterroristas de la &eacute;poca de Pinochet para encarcelar por d&eacute;cadas a los activistas mapuches. El pa&iacute;s donde el golpe de Estado militar de los 70 fue &ldquo;m&aacute;s exitoso&rdquo; y las desigualdades calaron m&aacute;s hondo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Chile es un pa&iacute;s de due&ntilde;os.</strong> Tan es as&iacute; que, a fines de 2019, la revista Forbes public&oacute; el ranking de las personas m&aacute;s ricas del planeta, entre las cuales hay nada menos que 10 chilenos, todo un r&eacute;cord latinoamericano; entre ellos, la mujer m&aacute;s rica de Am&eacute;rica Latina, cuya fortuna familiar est&aacute; vinculada con la miner&iacute;a. En esa lista tambi&eacute;n est&aacute; el actual presidente Sebasti&aacute;n Pi&ntilde;era. Y en casi todos los casos <strong>las fortunas est&aacute;n vinculadas a los extractivismos sedientos de agua: el cobre, el litio, los monocultivos forestales, la expansi&oacute;n de la frontera pesquera.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tres reflexiones nos inspiran para pensar el levantamiento chileno y esa &ldquo;m&aacute;quina de lucha&rdquo; que desemboc&oacute; finalmente en la esperada Convenci&oacute;n Constituyente. La primera es el fabuloso proceso de liberaci&oacute;n cognitiva que se produjo. <strong>El llamado &ldquo;modelo chileno&rdquo; estall&oacute; en las calles.</strong> Las consignas &ldquo;Chile despert&oacute;&rdquo; y aquella de &ldquo;No son 30 pesos, sino 30 a&ntilde;os&rdquo;, mostr&oacute; qu&eacute; es posible superar el fatalismo y ampliar r&aacute;pidamente las luchas en diferentes campos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si bien los movimientos sociales tienden siempre a autorepresentarse como inaugurales<strong>,</strong> hay que recordar que Chile form&oacute; parte del nuevo ciclo de protestas de Am&eacute;rica Latina de los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os. Aunque su ingreso fue parcial y tard&iacute;o, con la &ldquo;revoluci&oacute;n de los ping&uuml;inos&rdquo; (2006, que se extienden a 2011), gran parte de las modalidades de protesta que se ver&aacute;n a partir de octubre de 2019, ya estaban ah&iacute;: demanda de autonom&iacute;a, rechazo a los partidos pol&iacute;ticos, crisis de representaci&oacute;n, activismo cibern&eacute;tico y utilizaci&oacute;n de las redes sociales; en fin, un ethos militante que encuentra su lugar de identificaci&oacute;n en la intervenci&oacute;n en el espacio p&uacute;blico; que va tejiendo una identidad que no es de clase ni partidaria, cruzada por diferentes temas y tensiones sociales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, uno de los grandes logros del levantamiento chileno como proceso de construcci&oacute;n colectiva es la tendencia a <strong>la interseccionalidad,</strong> las cadenas de equivalencia establecidas que condujeron a la superposici&oacute;n de las demandas de clase, de g&eacute;nero, &eacute;tnicas, ambientales, territoriales e intergeneracionales, ligadas a las m&uacute;ltiples desigualdades. As&iacute;, no es s&oacute;lo del combate contra la desigualdad econ&oacute;mica, sino asimismo contra la violencia patriarcal, por los derechos de las mujeres, por la desprivatizaci&oacute;n de las aguas, por la plurinacionalidad que reclama el pueblo Mapuche, por los Derechos de la Naturaleza. Lo novedoso es tambi&eacute;n la dimensi&oacute;n&nbsp; anticolonial y antipatriarcal de la protesta, visible en el proceso de desmonumentalizaci&oacute;n que recorri&oacute; el estallido, a trav&eacute;s de la intervenci&oacute;n de monumentos y estatuas, que abarca militares y figuras de la colonizaci&oacute;n, entre otros. En suma, como subraya Manuel Garret&oacute;n, resulta claro que &ldquo;Chile inici&oacute; un ciclo que exige un nuevo pacto pol&iacute;tico-social&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este proceso de ruptura est&aacute; ligado <strong>al enorme protagonismo de las mujeres en todos los campos</strong> &ndash;feminismos urbanos, territoriales, antiextractivistas y comunitarios-ind&iacute;genas. Su participaci&oacute;n fue fundamental para abrir un nuevo horizonte en la representaci&oacute;n. Tambi&eacute;n sucedi&oacute; con el pueblo mapuche, que carga con toda una historia de criminalizaci&oacute;n y racismo. Eso aparece reflejado en las elecciones para la Convenci&oacute;n constituyente que instal&oacute; un mecanismo que asegur&oacute; la casi paridad de g&eacute;nero (45% de mujeres) y 17 esca&ntilde;os a los pueblos originarios. Algo de eso pudo verse tambi&eacute;n este 4 de julio pasado, cuando se inaugur&oacute; finalmente la Convenci&oacute;n Constituyente en Santiago, presidida por una mujer, fil&oacute;sofa, ling&uuml;ista y activista mapuche. La voz potente de Elisa Lonc&oacute;n, volvi&oacute; poner en movimiento en la regi&oacute;n el lenguaje de la esperanza, y ello no s&oacute;lo en clave plurinacional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La segunda reflexi&oacute;n es, siguiendo a Lucio Cuenca, del Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales (OLCA), <strong>la desconexi&oacute;n que parece haber entre la agenda constituyente y la agenda pol&iacute;tico electoral.</strong> Si bien los resultados para la elecci&oacute;n de constituyentes (mayo) y para la elecci&oacute;n de gobernadores regionales (junio), mostraron el alcance de la derrota de la derecha y del actual presidente Pi&ntilde;era, no parece haber muchos puentes entre ambas agendas; esto es, entre quienes escribir&aacute;n la nueva Constituci&oacute;n -que sesionar&aacute; durante nueve meses- y los candidatos que competir&aacute;n en noviembre de 2021 por la presidencia. Para decirlo mejor: todav&iacute;a ignoramos si se establecer&aacute; alg&uacute;n tipo de conexi&oacute;n entre los nuevos referentes sociales y pol&iacute;ticos y sus agendas de cambio, con los procesos pol&iacute;ticos electorales que este a&ntilde;o definir&aacute;n el o la pr&oacute;xima presidente de ese pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La tercera reflexi&oacute;n, &iacute;ntimamente ligada a la primera, tiene que ver con <strong>el lugar de la memoria</strong>. No lo digo respecto del neoliberalismo solamente, lo cual es evidente, pues est&aacute; en el centro del cuestionamiento. Pero, a diferencia de Per&uacute; y Colombia, Chile particip&oacute; del ciclo progresista latinoamericano entre 2000 y 2015, bajo los dos mandatos de Bachelet, aunque no tuvo un rol estelar. Fue m&aacute;s bien un actor de reparto, la ilustraci&oacute;n de un progresismo d&eacute;bil, record&aacute;ndonos siempre la persistencia de la matriz neoliberal, avalada por gran parte del arco pol&iacute;tico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Traer&aacute; esto consigo la idealizaci&oacute;n de aquellos gobiernos progresistas de alta intensidad, como Bolivia y Ecuador, que proclamaron tantos nuevos derechos en el marco de procesos constituyentes? En realidad, el haber sido participes menores del ciclo progresista abre para Chile tambi&eacute;n la oportunidad de aprender de los errores de dichas experiencias refundacionales. En todo caso, el proceso mismo de la Convenci&oacute;n Constituyente dir&aacute; hasta qu&eacute; punto los y las convencionales conciben el nuevo pacto pol&iacute;tico-social, no s&oacute;lo desde la cr&iacute;tica al neoliberalismo y el Estado subsidiario, sino tambi&eacute;n desde la memoria regional sobre los l&iacute;mites de los progresismos realmente existentes y la necesidad urgente de su superaci&oacute;n, sobre todo en lo respecta a la insustentabilidad de los modelos productivos, la defensa de los territorios y la puesta en marcha de la plurinacionalidad.
    </p><p class="article-text">
        Nadie duda de que las protestas que arrancaron en 2019 en Chile sellaron un quiebre hist&oacute;rico. Ya nada ser&aacute; como antes. Por eso el presente chileno conmueve y resulta inspirador para toda la regi&oacute;n. Pues nutrida de una potente din&aacute;mica creativa proveniente desde abajo, <strong>la Convenci&oacute;n Constituyente abre expectativas para pensar un escenario posneoliberal novedoso que combata las m&uacute;ltiples desigualdades y reconfigure asimismo en clave democr&aacute;tica-participativa el campo pol&iacute;tico-institucional.</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maristella Svampa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/latinoamerica/chile-milagro-reinvencion_129_8109694.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 Jul 2021 10:16:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Chile, el milagro de la reinvención]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Chile,Convención Constituyente,Augusto Pinochet,Neoliberalismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué viene después del neoliberalismo? ¿Y cómo se tiene que parar la Argentina?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/viene-despues-neoliberalismo-parar-argentina_129_8102279.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bb35459c-8082-40bb-ab5c-a50b9b0bd837_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué viene después del neoliberalismo? ¿Y cómo se tiene que parar la Argentina?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hay indicios de que la desregulación de la economía y la celebración de la globalización ya son historia pasada. La Argentina quedó entre los perdedores de ese modelo. ¿Eso es una ventaja o una desventaja de cara al futuro?</p></div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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            </figure><p class="article-text">
        PG: &iquest;Qu&eacute; tal, Roy? &iquest;C&oacute;mo est&aacute;s?
    </p><p class="article-text">
        RH: Hola, Pablo. &iquest;C&oacute;mo est&aacute;s?
    </p><p class="article-text">
        PG: Bien. Escuchando muy frecuentemente que parece que estamos cerca del final de la pandemia. Ojal&aacute; sea cierto. Y que junto con el final de la pandemia va a llegar otro final, que es el final del neoliberalismo. Se lee en Argentina y se lee en el mundo entero. Yo no estoy muy seguro ni sobre el final de la pandemia ni sobre el final del neoliberalismo. Me gustar&iacute;a saber qu&eacute; opini&oacute;n ten&eacute;s sobre eso.
    </p><p class="article-text">
        RH: Sobre el final de la pandemia, creo que estamos m&aacute;s cerca, pero, bueno, eso tambi&eacute;n es un deseo, as&iacute; que hay que tener cuidado con eso. <strong>Respecto a la cuesti&oacute;n del final del neoliberalismo, s&iacute;, se escucha bastante</strong>, y hace unos d&iacute;as -creo que vos lo le&iacute;ste tambi&eacute;n- apareci&oacute; un lindo art&iacute;culo en un diario ingl&eacute;s, <em>The Guardian</em>, de un buen historiador norteamericano, que se llama <em>The rise and fall of America's neoliberal order</em> (Gary Gerstle), es decir, ascenso y ca&iacute;da del orden neoliberal. Es un tema que est&aacute; dando vueltas y yo creo que &eacute;l tiene una visi&oacute;n interesante. Dice: bueno. esto arranc&oacute; hace 40 a&ntilde;os y <strong>hay indicaciones de que est&aacute; en problemas, digamos, el mundo de la econom&iacute;a desregulada. Pero tambi&eacute;n la otra dimensi&oacute;n. La celebraci&oacute;n del cosmopolitismo y de la globalizaci&oacute;n hoy est&aacute;n siendo objeto de m&aacute;s cr&iacute;tica.</strong> <strong>Ese mundo tuvo muchos ganadores pero tambi&eacute;n tuvo sus perdedores. Creo que en Argentina somos bastante cr&iacute;ticos de todo eso porque estamos entre los perdedores</strong>. Argentina es un perdedor de ese mundo, pero en otros lados -y por eso tiene mala prensa ac&aacute;; cuando uno habla de neoliberalismo y de globalizaci&oacute;n se enciende las alarmas- pero vi&eacute;ndolo en perspectiva, <strong>el punto de observaci&oacute;n argentino no es el m&aacute;s apropiado para una evaluaci&oacute;n equilibrada del potencial de lo que eso signific&oacute;. Estoy pensando sobre todo en que cambi&oacute; el mapa de Asia. Cambi&oacute; el mapa de Asia para los propios asi&aacute;ticos. Es decir, arranc&oacute; de la pobreza a un tercio de la poblaci&oacute;n china, quiz&aacute;s m&aacute;s, quiz&aacute;s eso contin&uacute;a. Eso no hubiera sido posible sin una incorporaci&oacute;n m&aacute;s plena al mundo del comercio, al mundo de las finanzas globalizadas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        PG: Y de la innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        RH: Claro. Pero, bueno, yo creo que nosotros lo vemos m&aacute;s del lado de los perdedores, como tambi&eacute;n se lo ve en el Atl&aacute;ntico norte. Viste que se dice que uno de los gr&aacute;ficos m&aacute;s famosos de la &uacute;ltima d&eacute;cada quiz&aacute;s es el elefante (Branko) Milanovic. Es decir, <strong>los perdedores son las clases medias de los pa&iacute;ses desarrollados. Ganaron los ricos y ganaron los pobres</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        PG: Se mostraba ese gr&aacute;fico como un reflejo del votante de Trump tambi&eacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        RH: Entonces ah&iacute; yo <strong>creo que es interesante ver ese fen&oacute;meno, c&oacute;mo ya ese mundo empez&oacute; a desarmarse con la gran crisis del 2008-2009, aunque algunas de sus consecuencias pol&iacute;ticas reci&eacute;n creo empezamos a percibirlas con nitidez en tiempos m&aacute;s recientes</strong>. Vos reci&eacute;n mencionabas a uno de los personajes que es como uno de los que marca el fin una era para el neoliberalismo, Trump, que dice: no, protejamos a los trabajadores norteamericanos, proteccionismo. Del otro lado est&aacute; Bernie Sanders, que, con diferencias importantes en cuanto a su agenda pol&iacute;tica, g&eacute;nero y otros muchos temas, le habla a los trabajadores de problemas que son similares a los que encuentra Trump.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        PG: Los dos apelaron a la misma franja social y poniendo sobre el tapete el mismo descontento.
    </p><p class="article-text">
        RH: Exactamente.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El descontento que estamos viendo hoy, ¿es el descontento con el neoliberalismo o es el descontento con esa desaceleración?&quot; (PG) </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        PG: Yo le&iacute; el art&iacute;culo que vos citaste reci&eacute;n. Le&iacute; otros tambi&eacute;n. Hace unos d&iacute;as nom&aacute;s Cristina habl&oacute; adem&aacute;s de que vamos a salir de la pandemia con los ricos m&aacute;s ricos y los pobres m&aacute;s pobres, como una especie de continuidad de lo que ven&iacute;a. Yo le veo un problema al argumento, en tanto se pone como argumento a futuro. La sensaci&oacute;n que tengo es la siguiente: <strong>eso que llamamos neoliberalismo o capitalismo global, financiero y comercial con una gran expansi&oacute;n de las finanzas y del comercio, ese mundo naci&oacute; en alg&uacute;n momento de los 80 y yo creo que empez&oacute; a tener problemas muy serios y muy graves con la gran recesi&oacute;n de 2007-2009.</strong> Cuando uno ahora a la distancia observa qu&eacute; pas&oacute; desde entonces, es decir, desde la crisis, desde la recesi&oacute;n, la contracci&oacute;n del sistema financiero mundial y la desaceleraci&oacute;n del comercio han sido sin duda... son, ahora, cuando lo miramos muy notables. Y eso me genera una pregunta: <strong>el descontento que estamos viendo hoy, &iquest;es el descontento con el neoliberalismo o es el descontento con esa desaceleraci&oacute;n? </strong>Porque, en todo caso, lo que vemos hoy, como consecuencia de la pandemia tambi&eacute;n, yo le encuentro a las pol&iacute;ticas de los pa&iacute;ses centrales un sabor <em>rooseveltiano</em>, un sabor de 'vamos por la inclusi&oacute;n'. Los chinos no necesitan decirlo. Est&aacute;n todo el tiempo en eso y nunca han ca&iacute;do en la libertad de mercados financieros y el libre comercio absoluto. Nunca. Pero Biden es notable.<strong> Biden, dir&iacute;a, imita a Roosevelt en alg&uacute;n sentido. Quiere decir que hay algo que ya se termin&oacute; y que en el mundo desarrollado</strong> -despu&eacute;s podemos hablar un poquito de la Argentina- en el mundo desarrollado <strong>se han hecho cargo de que ya termin&oacute;. En EEUU y en Europa</strong>.
    </p><p class="article-text">
        RH: S&iacute;. Creo que <strong>efectivamente el mundo de los mercados desregulados es o parece ser historia pasada</strong>. Pero ac&aacute;...
    </p><p class="article-text">
        PG: Pero en todo caso tiene un problema, ese mundo tiene un problema. Si es historia pasada o no es para discutir. Pero tiene un problema desde hace bastantes a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        RH: Vos dec&iacute;s: est&aacute; siendo impugnado de hace mucho tiempo.
    </p><p class="article-text">
        PG: Est&aacute; impugnado por sus propios problemas, entre otros, efectivamente, por cierta expulsi&oacute;n que ha generado. El elefante de Branko Milanovic lo que hace es eso, &iquest;no? Los que quedan afuera.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        RH: S&iacute;, yo s&oacute;lo quisiera hacer una vez una suerte como de advertencia metodol&oacute;gica y es que<strong> los historiadores miramos el pasado con una un tiempo verbal que Louis Althusser llamaba futuro anterior. Es decir, miramos sabiendo c&oacute;mo termin&oacute;. Y eso nos ayuda a ordenar nuestro relato sobre el pasado. Y yo creo que esto a veces nos juega una mala pasada, porque el punto de observaci&oacute;n en el que hoy estamos parados es arena movediza. Est&aacute;n sucediendo transformaciones tan importantes que nos cuesta determinar si ese ciclo se ha cerrado</strong>, si estamos en v&iacute;speras de... Vos mencionabas a Biden y muy ambicioso programa, tan ambicioso que aspira no s&oacute;lo a opacar a Obama, lo que quiz&aacute; no sea tan dif&iacute;cil, sino que aspira a opacar a Roosevelt. Es un programa de inclusi&oacute;n social muy generoso. Bueno, hay que ver c&oacute;mo le va a eso.
    </p><p class="article-text">
        PG: Efectivamente. Todav&iacute;a no lo sabemos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        RH: Si es el comienzo de una presidencia muy ambiciosa. Vemos en algunos pa&iacute;ses europeos algunos fen&oacute;menos en esa l&iacute;nea, en otros no.
    </p><p class="article-text">
        PG: Todav&iacute;a d&eacute;biles pero... Todav&iacute;a d&eacute;biles en relaci&oacute;n a Biden. S&iacute;, va en esa direcci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        RH: Va en esa direcci&oacute;n, pero me parece que es demasiado temprano como para tener una perspectiva.
    </p><p class="article-text">
        PG: Estoy de acuerdo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La cultura argentina es muy egocéntrica, si querés, pero también sabemos que somos una hoja en el viento de, en su momento, de la globalización o de lo que éste hoy sucediendo. Y eso nos tiene que hacer, creo yo, cautelosos&quot;. (RH)</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        RH: Y yo creo que eso tambi&eacute;n nos debe hacer -llevando la discusi&oacute;n hacia la Argentina- nos debe hacer cautelosos. El art&iacute;culo de Gerstle que mencionaba al comienzo es parte de un trabajo que &eacute;l est&aacute; haciendo m&aacute;s grande, ese libro, que se llama <em>The rise and fall of America's neoliberal order</em>, &eacute;l habla de Am&eacute;rica. Es decir, el resto no importa como suelen hacer los norteamericanos. Cuando uno se los se&ntilde;ala, se suelen poner un poquito inc&oacute;modos. Se les acaba su progresismo. Es decir, est&aacute;n parados en el centro del mundo y nosotros no estamos parados en el centro del mundo. No podemos hablar de Am&eacute;rica. <strong>La cultura argentina es muy egoc&eacute;ntrica, si quer&eacute;s, pero tambi&eacute;n sabemos que somos una hoja en el viento de, en su momento, de la globalizaci&oacute;n o de lo que &eacute;ste hoy sucediendo. Y eso nos tiene que hacer, creo yo, cautelosos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        PG: Tomando tu punto y mirando a los acontecimientos de hoy y la incertidumbre que genera mirar ese futuro que no sabemos efectivamente c&oacute;mo va a ser, d&oacute;nde va a terminar lo de Biden, c&oacute;mo va a evolucionar lo Biden y lo que pueda venir en Europa tambi&eacute;n, la pregunta es: que importemos poco, que seamos peque&ntilde;os, <strong>que seamos irrelevantes, dir&iacute;a yo, en t&eacute;rminos del concierto internacional, &iquest;es una desventaja o una ventaja?</strong> &iquest;C&oacute;mo lo ves?
    </p><p class="article-text">
        RH: Yo creo que es un dato. Tiendo a pensarlo como una desventaja pero es un dato. Y es un dato que en distintos momentos de la historia argentina creo que oper&oacute; en direcciones distintas. Pienso en la crisis del 30. Cost&oacute; acomodarse al nuevo mundo. Pienso en los primeros a&ntilde;os de Per&oacute;n, que tambi&eacute;n, por un lado,&nbsp;fue en el sentido de la historia, que era una mayor importancia del Estado en la vida econ&oacute;mica y sobre todo social, pero que en otros en otros aspectos tom&oacute; caminos, si se quiere, originales o que miraban hacia el pasado. El autoritarismo peronista. Eso no se corresponde tanto con el mundo de la democracia que en ese momento se estaba imponiendo en, por lo menos, en la franja atl&aacute;ntica, en el mundo del Atl&aacute;ntico norte. Uno podr&iacute;a recorrer la historia argentina mirando distintas apuestas y ese ejercicio nos muestra que es dif&iacute;cil orientarse en un mundo en cambio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        PG: A m&iacute; me parece que el ejemplo que m&aacute;s se aproxima a lo que estamos discutiendo es el ejemplo de los 20 y los 30 en la Argentina. El ejemplo del fin del patr&oacute;n oro, que no termin&oacute; en 1929-1930. Empez&oacute; a resquebrajarse con la Gran Depresi&oacute;n de 1920- 1921. A partir de ah&iacute;, todo fue dif&iacute;cil. Fue dif&iacute;cil en el mundo y fue dif&iacute;cil en la Argentina. Y hasta que se comprendiera que eso era el final de un r&eacute;gimen, hasta que eso termin&oacute; de hacerse carne, pasaron bastantes a&ntilde;os. Yo dir&iacute;a, eso reci&eacute;n se hace carne en 1933. Es llamativo. Estamos hablando de 10 a&ntilde;os de dar vueltas alrededor de un problema sin terminar de capturar su naturaleza. En cuanto a la a la Argentina de hoy, me interes&oacute; un punto que dijiste. Te pregunt&eacute; si ser irrelevantes era una ventaja o una desventaja. Vos dijiste que pod&iacute;a ser cualquiera de las dos cosas, pero m&aacute;s bien tend&iacute;as a verlo como una desventaja. Yo voy a enfatizar el punto de la ventaja.
    </p><p class="article-text">
        (...)
    </p><p class="article-text">
        <em>Transcripci&oacute;n parcial de la conversaci&oacute;n</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>RH/PG/CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Roy Hora, Pablo Gerchunoff]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/viene-despues-neoliberalismo-parar-argentina_129_8102279.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 04 Jul 2021 03:17:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Neoliberalismo]]></media:keywords>
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