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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Nike]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Nike]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Adidas vs Nike y antes Puma: la carrera sin frenos del marketing en medio siglo de mundiales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/mundial-2026/adidas-vs-nike-puma-carrera-frenos-marketing-medio-siglo-mundiales_1_13300221.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/140525dc-668f-4674-8af0-400f409b2d6f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Adidas vs Nike y antes Puma: la carrera sin frenos del marketing en medio siglo de mundiales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Pelé retrasó un partido para anudarse sus botas Puma después de que un ciudadano canario lo reclutase para la marca, Maradona entraba al campo con los cordones desatados para atraer a las cámaras y Cruyff amputó el logo de Adidas en la camiseta de Holanda porque él tenía otro patrocinador</p><p class="subtitle">Todo lo que van a venderte en el Mundial con el truco de los “cooling break”
</p></div><p class="article-text">
        Una televisi&oacute;n cuadrada y antigua dispara una imagen de colores saturados, en la que el futbolista m&aacute;s famoso de la &eacute;poca, <strong>Pel&eacute;</strong>, embutido en el traje de Brasil, se ata los cordones de sus botines, en negro y amarillo chill&oacute;n a juego con su camiseta. En otra pantalla apaisada y moderna, de textura cinematogr&aacute;fica y plagada de efectos visuales, los mejores jugadores de este Mundial saltan y corren delante de c&aacute;mara como actores de una producci&oacute;n millonaria. <strong>Entre ambas postales pas&oacute; casi medio siglo y mucha agua bajo el puente de un elemento desconocido entonces y que hoy resulta clave en el mundo del f&uacute;tbol... Y tambi&eacute;n para el lavado de cara de ciertas multinacionales: el marketing deportivo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El 14 de junio de 1970, en Guadalajara (M&eacute;xico), una de las sedes de este a&ntilde;o, Pel&eacute; se agach&oacute; en el centro del campo para atarse los botines. Era un gesto inocente, al menos en apariencia, que retrasaba el comienzo del partido de cuartos de final entre Brasil y Per&uacute;. Sus compa&ntilde;eros completaban los &uacute;ltimos estiramientos y el &aacute;rbitro solo miraba, mientras Pel&eacute; se desataba el otro bot&iacute;n para atarla mejor, con parsimonia. El plano general que ofrec&iacute;a la televisi&oacute;n cambi&oacute; cuando el realizador le pidi&oacute; al camar&oacute;grafo un plano corto del diez brasile&ntilde;o. Por primera vez, una audiencia planetaria ve&iacute;a el Mundial en directo y en color, un impacto visual desconocido, una nueva dimensi&oacute;n, reproducida en esa escena que se met&iacute;a por los ojos del espectador: <em><strong>o rei </strong></em><strong>del f&uacute;tbol amasaba con delicadeza sus nuevas botines, con el logo amarillo de la marca Puma. Sin saberlo, la audiencia estaba asistiendo al </strong><em><strong>product placement</strong></em><strong> inaugural del f&uacute;tbol.</strong> El emplazamiento publicitario es una t&eacute;cnica de marketing que consiste en introducir una marca en pantalla como un elemento org&aacute;nico dentro de un contenido, como sucede en series y pel&iacute;culas. En este caso la marca ni siquiera hab&iacute;a pagado por ello. Podr&iacute;a parecer una acci&oacute;n inconsciente del futbolista. No lo fue. Aunque el protagonista era Pel&eacute;, detr&aacute;s de ese hallazgo estaba Hans Henningsen, un ciudadano canario de ascendencia alemana cuya inusitada vida se cuenta en el documental El rey puma, que se estrena el pr&oacute;ximo d&iacute;a 22 de junio en Espa&ntilde;a.
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        <strong>La jugada marc&oacute; un nuevo rumbo en la historia del f&uacute;tbol, un primer empuj&oacute;n de la mercantilizaci&oacute;n de la pasi&oacute;n por unos colores, un negocio multimillonario sin techo a la vista</strong>, como lo demuestra el evento que ahora comienza de nuevo en M&eacute;xico y en el que se multiplican las expectativas de ventas de<a href="https://www.eldiarioar.com/economia/acindar-adidas-nike-dass-despidos-trabajadores-500-suspendidos-produccion-acero-argentina-cayo-8-6-junio_1_12503068.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> las principales marcas deportivas con sus controvertidas pr&aacute;cticas</a>. 
    </p><p class="article-text">
        La de 2026 es la Copa del Mundo de los r&eacute;cords: en n&uacute;mero de participantes y partido, en pa&iacute;ses anfitriones, en horas de televisi&oacute;n y su consiguiente monetizaci&oacute;n. Todo ello eleva las cifras del negocio a otro nivel. El presidente de la FIFA, <strong>Gianni Infantino</strong>, en su ret&oacute;rica cada vez m&aacute;s cercana a su adulado Donald Trump, a quien galardon&oacute; en diciembre con un ins&oacute;lito premio de la paz, dijo que el Mundial ser&iacute;a &ldquo;el evento m&aacute;s grande que la humanidad haya visto&rdquo;. Seg&uacute;n el presupuesto revisado por el ente futbol&iacute;stico, la FIFA prev&eacute; ingresar este a&ntilde;o unos 8.300 millones de euros, casi la mitad provenientes de la televisi&oacute;n, un tercio en entradas y <em>hospitality </em>y el resto en marketing, que no incluye la ropa que viste cada selecci&oacute;n. Ah&iacute; se abre otro caj&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El negocio de las camisetas que esas multinacionales fabrican en condiciones mil veces denunciadas a miles de kil&oacute;metros de sus sedes corporativas se reparte mayoritariamente entre tres marcas, que a su vez dominan el mercado global. <strong>De las 48 selecciones, 14 visten Adidas, 12, Nike y 11 Puma</strong>. En total, tres de cada cuatro camisetas de este Mundial son de estos gigantes que superan registros cada a&ntilde;o y ven en el evento una oportunidad para disparar la facturaci&oacute;n: diferentes informes financieros proyectan en torno a mil millones en ingresos para Nike y Adidas. Para estimular el consumo no han escatimado en inversi&oacute;n publicitaria, siguiendo la f&oacute;rmula que inici&oacute; Henningsen hace medio siglo y se fue ahondando a lo largo del tiempo: asociar las caras de las estrellas a las marcas. En las &uacute;ltimas ediciones, m&aacute;s que anuncios ofrecen cortometrajes de cine, artefactos narrativos de cinco minutos, de diferente estilo y par&aacute;metros paralelos. <strong>El de Adidas (que tambi&eacute;n es la marca oficial de FIFA) re&uacute;ne en un guion de f&uacute;tbol callejero a Lamine Yamal, Messi, Bellingham y Trinity Rodman, junto a leyendas pasadas por el filtro digital de rejuvenecimiento (Beckham, Zidane, Del Piero), una estrella de Hollywood, Thimoth&eacute;e Chalamet y hasta Bad Bunny, </strong>y en &eacute;l se cuenta una historia que nos lleva a 1995.
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        El de Nike, como el de su rival, apela a un f&uacute;tbol alejado del paradigma VIP de hoy, con bengalas y animaci&oacute;n pirot&eacute;cnica en las gradas. Pero claro, esto es publicidad y se rueda en un estudio de Hollywood. En ella est&aacute;n <strong>Mbapp&eacute;</strong>, <strong>Vin&iacute;cius, Cristiano Ronaldo, Nico Williams y Haaland, pero tambi&eacute;n Kim Kardashian</strong>. Y de nuevo el storytelling nos lleva a 1995, donde aparece Cantona, adem&aacute;s de Ibrahimovic y hasta Lebron James y Ronaldinho.
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        Los creativos utilizan dos grandes vectores de atracci&oacute;n del p&uacute;blico: la uni&oacute;n de la cultura pop al f&uacute;tbol y la nostalgia, con el mismo prop&oacute;sito: aportar millones para las marcas. Cada multinacional recluta a un icono de este siglo, aunque ya en declive, a la espera de que se acomode el panorama de las estrellas emergentes. Adidas tiene a Messi, Nike a Cristiano Ronaldo y Neymar a Puma.<strong> En el ultranegocio que es el f&uacute;tbol se mueven cifras escandalosas: ninguno baja de 20 millones al a&ntilde;o por el patrocinio, cantidades de ciencia ficci&oacute;n si echamos la vista hacia aquel minuto de oro televisivo de Pel&eacute; y Henningsen en el Mundial de 1970, que tambi&eacute;n tiene su historia.</strong>
    </p><h2 class="article-text">La guerra de los Dassler</h2><p class="article-text">
        En Herzogenaurach, un pueblo alem&aacute;n de tradici&oacute;n zapatera, dos hermanos fundaron en la d&eacute;cada de 1920 una firma de calzado deportivo, a&uacute;n muy rudimentario. En 1948, tras una disputa familiar, se separaron y abrieron cada uno su marca por separado. Uno se llamaba Adolf (o Adi) Dassler, y decidi&oacute; usar su nombre y apellido apocopados, y as&iacute; naci&oacute; Adidas. El otro se llamaba Rudolf (o Rudi) Dassler, y apost&oacute; por otro nombre de fantas&iacute;a: Puma. Y empezaron a competir. Casi en paralelo, Hans Henningsen emigr&oacute; desde Tenerife a R&iacute;o de Janeiro y all&iacute; trabaj&oacute; como periodista deportivo. Su magnetismo y sus dotes como relaciones p&uacute;blicas le facilitaron la entrada en los c&iacute;rculos futbol&iacute;sticos. Al mismo tiempo, su dominio del alem&aacute;n atrajo el inter&eacute;s del hijo de Rudi Dassler, Armin, ya al frente de Puma, y lo fich&oacute; como agente comercial para Sudam&eacute;rica. <strong>Contra la norma no escrita que ten&iacute;an los Dassler, Henningsen le hizo una oferta a Pel&eacute; para asociar la marca a su herramienta de trabajo, el bot&iacute;n, y as&iacute; comenz&oacute; una carrera sin frenos hasta la fecha</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s, en 1974, Johan Cruyff cometi&oacute; otra jugada impensable hoy: como Holanda vest&iacute;a Adidas, arranc&oacute; una tira de las que adornaban la camiseta naranja porque a &eacute;l lo patrocinaba Puma. En el 78 Hans volvi&oacute; a la carga en el Mundial de Argentina, al reclutar a C&eacute;sar Luis Menotti aunque el combinado vistiese de Adidas. <strong>Esa fue la llave para hacerse, meses despu&eacute;s, con la joya m&aacute;s preciada del planeta f&uacute;tbol, un juvenil llamado Diego Armando Maradona</strong>: de nuevo Puma, de nuevo Henningsen. El primer contrato entre la marca y el Pelusa aparece en exclusiva en el documental con todos sus n&uacute;meros: a cambio de vestir botas y equipaci&oacute;n Puma, recib&iacute;a 100 d&oacute;lares al mes. En M&eacute;xico 86 (de nuevo M&eacute;xico), Maradona maravill&oacute; al mundo con sus botines, que aire&oacute; con el mismo m&eacute;todo que Pel&eacute;, pero a su manera. <strong>Sal&iacute;a al campo con los cordones desatados y, cuando empezaba el calentamiento, se aseguraba de que la nube de fot&oacute;grafos lo rodeaba y as&iacute; pod&iacute;a atarse las botas durante unos segundos eternos, con Henningsen escolt&aacute;ndolo en las sombras.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En los a&ntilde;os noventa el marketing futbol&iacute;stico sufri&oacute; una transformaci&oacute;n, cuando Nike, estadounidense que multiplic&oacute; sus ingresos al lado de <strong>Michael Jordan</strong>, se meti&oacute; en el deporte que reinaba en el resto del mundo salvo en sus fronteras y de paso romp&iacute;a la baraja que se disputaban Adidas y Puma. Lo hizo apadrinando a una nueva estrella, Ronaldo Nazario. Para el Mundial de 1998 Nike se frotaba las manos: Ronaldo reinaba en el mundo y en la selecci&oacute;n brasile&ntilde;a, que parec&iacute;a ser un grupo de amigos que jugaban a la pelota en la calle o en los aeropuertos como si fuera en una playa carioca. As&iacute; lucieron <a href="https://www.youtube.com/watch?v=nOrzq4vyS8o" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">en un anuncio televisivo</a> que tambi&eacute;n marc&oacute; a una generaci&oacute;n con su m&uacute;sica y sus malabarismos. Sin embargo, la selecci&oacute;n francesa, basti&oacute;n de Adidas por entonces, gan&oacute; por goleada en una final extra&ntilde;a, en la que Ronaldo amag&oacute; con no jugar despu&eacute;s de haber sufrido convulsiones en las horas previas, en un episodio nunca aclarado del todo. No fue un buen augurio para el partido, en el que Francia aplast&oacute; en una prolongaci&oacute;n de la nueva guerra que parec&iacute;a librarse entre las dos marcas m&aacute;s grandes.
    </p><p class="article-text">
        Para colmo, al d&iacute;a siguiente las paredes parisinas y las p&aacute;ginas impares de los peri&oacute;dicos aparecieron con un anuncio de Adidas, sin fotos ni alusiones al f&uacute;tbol, sino apenas una frase: &ldquo;Los mundiales se ganan en el campo, no en los aeropuertos&rdquo;. Un mensaje directo a Nike. Por aquella &eacute;poca Henningsen, con sus t&eacute;cnicas artesanales de marketing, ya hab&iacute;a desaparecido de un mundo revolucionado. Puma y Adidas pasaron de ser marcas familiares a convertirse en monstruos multinacionales participados por inversores, fondos globales y un reguero de pr&aacute;cticas muy dudosas en la trastienda.
    </p><p class="article-text">
        Lleg&oacute; el siglo XXI y la carrera ciega por el dinero remat&oacute; en desastre con el FIFA Gate, el esc&aacute;ndalo de corrupci&oacute;n destapado en 2015 precisamente por la justicia de Estados Unidos. El caso termin&oacute; con el reinado del presidente <strong>Joseph Blatter </strong>y llev&oacute; a grandes jerarcas del f&uacute;tbol a las c&aacute;rceles del pa&iacute;s ahora gobernado por Trump, al que Infantino, habitual del despacho Oval, abraza como un man&aacute;. Una borrachera de millones va en ello, para el ente futbol&iacute;stico y de forma indirecta para las marcas, que se reparten el pastel de selecciones y estrellas: Puma se ha especializado en selecciones africanas y mantiene alguna favorita &mdash;Portugal&mdash;, mientras Adidas y Nike se reparten al resto de posibles ganadores. Si el Mundial fuera de marcas en vez de selecciones, Adidas arrasar&iacute;a al resto, con siete t&iacute;tulos conseguidos, por solo dos de Nike y ninguno de Puma. Pero en cifras todo se iguala, para las multinacionales y tambi&eacute;n para las estrellas, que cobran casi tanto por los patrocinios como por su desempe&ntilde;o en el campo.
    </p><p class="article-text">
        Por algo en El rey puma <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/cherquis-bialo-robinson-grafico-pluma-detras-grandes-historias-deporte-argentino_1_13087546.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el periodista uruguayo-argentino Cherquis Bialo</a>, de reciente desaparici&oacute;n, sentenciaba: &ldquo;Si yo fuese Neymar, Mbapp&eacute; o Messi preguntar&iacute;a d&oacute;nde est&aacute; la tumba de Hans y le dejar&iacute;a una flor&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Arturo Lezcano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/mundial-2026/adidas-vs-nike-puma-carrera-frenos-marketing-medio-siglo-mundiales_1_13300221.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Jun 2026 03:01:47 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ben Affleck quiere ser el Michael Jordan del cine de Hollywood en 'Air']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/ben-affleck-quiere-michael-jordan-cine-hollywood-air_129_10103679.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d5f466b1-4cb4-4aed-958c-810ca5b78926_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ben Affleck quiere ser el Michael Jordan del cine de Hollywood en &#039;Air&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El director de 'Argo' regresa con un filme que cuenta la historia de cómo Nike convenció a Jordan para fichar por ellos y de qué manera la madre del deportista cambió las normas empresariales.</p><p class="subtitle">Netflix aumenta sus tarifas en Argentina: cuáles son los nuevos precios de los abonos</p></div><p class="article-text">
        El cine de Ben Affleck, desde el cascar&oacute;n del g&eacute;nero, siempre mostr&oacute; un aspecto personal del director, esa tensi&oacute;n por no <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/will-smith-actor-obsesionado-familia-sueno-americano-paulo-coelho_1_8871162.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">querer perpetuar el sue&ntilde;o americano </a>mientras se siente un producto perfecto del mismo. Affleck, hijo de una maestra de educaci&oacute;n p&uacute;blica y de un padre alcoh&oacute;lico que estuvo vagando por las calles dos a&ntilde;os, es el cl&aacute;sico ejemplo que se pone para mostrar las bondades de un pa&iacute;s en el que el 99,99% de los que son como &eacute;l terminan expulsados del sistema. Desde el <em>thriller </em>con <em>The Town,</em> y con la ayuda de Dennis Lehane en <em>Adi&oacute;s, peque&ntilde;a, adi&oacute;s </em>y <em>Vivir de noche,</em> Affleck trat&oacute; de mostrar la cara oculta de EEUU. El crimen como forma de alcanzar un estatus imposible para los inmigrantes, para la gente del barrio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/irlandes-maestra-esperabamos-pelicula-magnifica_1_1258967.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> tema que Scorsese elev&oacute; a los altares</a> y que Ben Affleck tom&oacute; mostrando una preocupaci&oacute;n que le tocaba en lo &iacute;ntimo. Es curiosa la forma en que sus obras terminan mostrando aspectos personales en productos que son, a priori, <em>made in Hollywood.</em> Sus pel&iacute;culas muestran esa misma tensi&oacute;n. Son filmes hechos en el seno de los estudios, con toda la maquinaria de la industria, y en donde &eacute;l intenta ser personal aunque sea dif&iacute;cil. 
    </p><p class="article-text">
        Esa misma idea se encuentra en el centro de <em>Air,</em> su nueva pel&iacute;cula que llega siete a&ntilde;os despu&eacute;s de <em>Vivir de noche</em> y tras haber intentado <a href="https://www.eldiario.es/cultura/the-batman-pelicula-espectacular-no-escapa-sombra-christopher-nolan_1_8790673.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">convertirse en Batman</a> y entrar en el universo DC. Sobre el papel, el filme es una oda al sue&ntilde;o americano, la historia de Michael Jordan antes de ser la mayor estrella de la NBA. Cuando no estaba ni en la lista de los mejores jugadores universitarios. El mismo momento en el que Nike no era todav&iacute;a Nike. Converse y Adidas eran las marcas que dominaban la industria baloncest&iacute;stica, mientras que Nike intentaba hacerse un hueco buscando a las futuras estrellas.
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            </figure><p class="article-text">
        Los mimbres de esta historia apestaban a az&uacute;car. A historia bienintencionada sobre el poder del deporte y sobre c&oacute;mo un eterno perdedor &mdash;un personaje arquet&iacute;pico hollywoodiense&mdash; al que da vida Matt Damon apuesta por Jordan y ambos terminan cambiando la historia del deporte y de las marcas. Realmente <em>Air</em> es la historia de unas zapatillas, las que crearon para el jugador. El guion de Alex Convery consigue convertir en algo interesante y hasta &eacute;pico el proceso de la empresa para convencer al deportista de que apostara por ellos cuando no eran la opci&oacute;n m&aacute;s l&oacute;gica. Convery realiza una maniobra parecida a la que hizo Aaron Sorkin en<em> Moneyball</em>. Una pel&iacute;cula deportiva en la que no hay ni un solo partido de baloncesto. En lugar de ello, hay mucha conversaci&oacute;n de despacho y mucha iron&iacute;a. No es tan afilado como Sorkin, pero tampoco lo pretende. A cambio, gana ser una pel&iacute;cula mucho m&aacute;s accesible y popular.
    </p><p class="article-text">
        Que Affleck se lo pasa pipa con esta pel&iacute;cula se nota en el ritmo que le imprime, en el tono socarr&oacute;n y, sobre todo, en el papel que se reserva: el del CEO de Nike. Un personaje eg&oacute;latra y que recurre a filosof&iacute;a barata y <em>new age.</em> Tambi&eacute;n es quien desaf&iacute;a las normas del momento, sobre la bocina, para tener a Jordan en su plantilla. El director vuelve a mostrar su mejor versi&oacute;n. <em>Air</em> es un filme hiperdisfrutable, con un fino sentido del humor y que mantiene el equilibrio perfecto para emocionar sin caer en el sentimentalismo. Una obra que encuentra su culmen en la reuni&oacute;n donde Nike convence a la familia Jordan gracias a&nbsp;un inteligente montaje con los momentos m&aacute;s bajos de la carrera de Jordan, ilustrado con im&aacute;genes de archivo, ya que nunca se ve el rostro al jugador de baloncesto en la ficci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Matt Damon ante el diseño de zapatilla que reventaría el mercado"
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                Matt Damon ante el diseño de zapatilla que reventaría el mercado                            </span>
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        Pero es en su discurso paralelo donde la pel&iacute;cula se revela como algo que vuelve a unir un entretenimiento de gran estudio con los intereses del realizador. <em>Air </em>es una pel&iacute;cula en donde la protagonista es la madre de Michael Jordan, una matriarca interpretada por Viola Davis &mdash;fue el propio Jordan quien pidi&oacute; que se la contratase&mdash; que cambia las reglas empresariales. Hasta aquel momento todos los derechos de venta de las zapatillas que calzaba cada jugador eran para la marca, pero fue la se&ntilde;ora Jordan quien entendi&oacute; que el valor que adquir&iacute;an se lo daba el que fuera su hijo quien las llevara puestas. Fue la primera vez que un deportista consegu&iacute;a llevarse su plusval&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Affleck lo cuenta como un atentado al <em>statu quo</em> de las grandes empresas del momento, y es aqu&iacute; donde el filme muestra cierta hipocres&iacute;a propia del <em>blockbuster </em>hollywoodiense. El dinero cambi&oacute; de manos, s&iacute;, pero lo hizo para enriquecer a deportistas que ya de por s&iacute; eran ricos. Aunque el director intente convertir la haza&ntilde;a de Jordan en algo propio de un Robin Hood del deporte, realmente solo es otra cara del capitalismo. El dinero se mueve en las mismas manos, pero nunca llega a los m&aacute;rgenes. 
    </p><p class="article-text">
        Es curioso que sea <em>Air</em> la pel&iacute;cula con la que Affleck y Damon hayan inaugurado su nueva productora, Artists Equity, una empresa que pretende revolucionar Hollywood repartiendo sus beneficios entre actores y t&eacute;cnicos, normalmente olvidados en esta ecuaci&oacute;n. Una forma de revalorizar al equipo t&eacute;cnico en momentos donde el <em>streaming </em>se queda con los derechos de los productos haciendo que los implicados no suelan ver un solo peso. Ambos vieron en la historia de Michael Jordan un reflejo de la suya. Si Jordan desafi&oacute; a la NBA para llevarse el dinero que le correspond&iacute;a, los dos actores y guionistas decidieron que ellos tambi&eacute;n merecen su parte del pastel.&nbsp;Ben Affleck quiere ser Jordan, una estrella popular que se encuentra inc&oacute;moda en el sistema, pero que en el fondo est&aacute; encantada de contar lo humilde que es desde su mansi&oacute;n de Los &Aacute;ngeles.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/ben-affleck-quiere-michael-jordan-cine-hollywood-air_129_10103679.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Apr 2023 21:30:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ben Affleck quiere ser el Michael Jordan del cine de Hollywood en 'Air']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,Ben Affleck,Michael Jordan,Nike]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lionel Messi ya le hizo ganar 6 millones de euros a Michael Jordan]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/lionel-messi-le-hizo-ganar-6-millones-euros-michael-jordan-llegando-psg_1_8225704.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0ce50299-de64-452a-9368-066a5258d40a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lionel Messi ya le hizo ganar 6 millones de euros a Michael Jordan"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El acuerdo con Nike prevé un beneficio del 5 por ciento para la exestrella de la NBA sobre las ventas de cada camiseta oficial del PSG. La semana pasada, la número 30, cuyo valor en el sitio oficial alcanza los 157,99 euros, causó furor.</p></div><p class="article-text">
        La llegada de<strong> Lionel Messi </strong>al Par&iacute;s Saint Germain de Francia le ha redituado, hasta el momento, una <strong>ganancia de 6 millones de euros a la exestrella de la NBA, el estadounidense Michael Jordan</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Es que <strong>la marca de ropa deportiva que lleva su nombre est&aacute; impresa en las casacas del PSG</strong>, con lo cual el arribo del astro redund&oacute; en ese beneficio, seg&uacute;n se&ntilde;al&oacute; este martes la prensa francesa
    </p><p class="article-text">
        Jordan, seis veces campe&oacute;n de la NBA con Chicago, <strong>es propietario de la marca deportiva Air Jordan</strong>, y la llegada de Messi le sirve como fuente de ingreso para engrosar su ya notable fortuna.
    </p><p class="article-text">
        Esto se debe a que <strong>el estadounidense tiene su marca impresa en los uniformes del PSG, y el acuerdo con Nike prev&eacute; un beneficio del 5 por ciento para Jordan sobre las ventas de cada camiseta oficial</strong> del club de la capital francesa.
    </p><p class="article-text">
        La semana pasada, el acuerdo con Messi moviliz&oacute; a una multitud en busca del uniforme de la nueva camiseta n&uacute;mero 30 y en el sitio oficial del PSG, se venden por 87,99 euros en versi&oacute;n infantil; 107,99 euros en su versi&oacute;n femenina; y 157,99 euros en la masculina.
    </p><p class="article-text">
        Las cifras divulgadas estiman que el valor adquirido por las ventas que involucran al argentino <strong>ya gener&oacute; 120 millones de euros de ganancias para el PSG</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Con informaci&oacute;n de agencias.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/lionel-messi-le-hizo-ganar-6-millones-euros-michael-jordan-llegando-psg_1_8225704.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Aug 2021 11:34:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lionel Messi ya le hizo ganar 6 millones de euros a Michael Jordan]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Lionel Messi,PSG,Nike,Michael Jordan]]></media:keywords>
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