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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - precariedad laboral]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/precariedad-laboral/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - precariedad laboral]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[No me pagues que me gusta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/no-pagues-gusta_129_9759378.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/052c69bc-8b73-4d37-8318-6aa485ebbd2e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No me pagues que me gusta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El nuevo paradigma laboral, mientras algunas tareas pierden su dimensión ética, es tener trabajos de apariencia cool aunque impliquen someterse a la cultura del multiempleo. Actividades que el imaginario general confunde con el ocio casi no ofrecen, como contrapartida, dinero a cambio.

</p><p class="subtitle">¿Te gustó esta nota? - Esta columna fue escrita para la revista que elDiarioAR envía a sus socias y socios como una manera de agradecer el apoyo a una manera de hacer periodismo sin condicionamientos. Si querés recibir la próxima revista, te podés asociar en este link. </p></div><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;ndo fue que &ldquo;trabajo de lo que me gusta&rdquo; se convirti&oacute; en &ldquo;trabajo aunque no me paguen&rdquo;? &iquest;Qu&eacute; tipo de trabajos gozan del prestigio suficiente como para que haya gente dispuesta a hacerlos aun sin cobrar un centavo? Ya a finales de los 80 el soci&oacute;logo <strong>Zygmunt Bauman</strong> planteaba que se hab&iacute;a dado un pasaje de la &eacute;tica del trabajo a la est&eacute;tica del consumo. Si antes cualquier trabajo ten&iacute;a un valor &eacute;tico en s&iacute; mismo, hoy prevalece su valor est&eacute;tico: se lo juzga por su capacidad o no de generar experiencias placenteras. Claro que siempre hubo tareas m&aacute;s gratificantes que otras pero, por aquello de que &ldquo;el trabajo dignifica&rdquo;, todas ten&iacute;an el mismo valor desde una perspectiva &eacute;tica. A eso se sumaba un aspecto de car&aacute;cter espiritual (Max Weber lo explic&oacute; bien en <em>La &eacute;tica protestante y el esp&iacute;ritu del capitalismo</em>) porque se cre&iacute;a que un trabajo bien hecho era tambi&eacute;n un modo de agradar a Dios. La palabra alemana profesi&oacute;n &ldquo;<em>beruf</em>&rdquo; y la inglesa &ldquo;<em>calling</em>&rdquo; incluyen la idea religiosa de &ldquo;misi&oacute;n&rdquo; que le da a cualquier trabajo honrado un sentido sagrado, donde el ser se reafirma en el hacer. Aunque en las sociedades modernas ese modelo se fue vaciando de espiritualidad, la vocaci&oacute;n sigue siendo especialmente premiada por la &eacute;tica capitalista y la brecha se ha ensanchado: algunos trabajos creativos son presentados como fascinantes, mientras que los dem&aacute;s parecen haber perdido hasta su valor &eacute;tico. El nuevo paradigma es tener trabajos &ldquo;instagrameables&rdquo;, que se vean cool, que en el imaginario general se confundan con el ocio. Ya no se trata de trabajar lo menos posible para tener tiempo libre sino todo lo contrario: el trabajo ideal se presenta como el s&uacute;mmum del entretenimiento y se desdibuja la l&iacute;nea que separa las tareas productivas de las recreativas. &ldquo;Nos divertimos trabajando&rdquo;, dice una minor&iacute;a supuestamente privilegiada que pudo convertir sus gustos personales en su medio de vida.&nbsp;
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        Sin embargo, este &eacute;xito que se mide en t&eacute;rminos est&eacute;ticos muchas veces es una trampa. Veamos. La mayor parte de quienes se dedican a trabajos creativos en Argentina est&aacute;n signados por la precariedad, la facturaci&oacute;n a destajo, los pagos demorados, la ausencia de convenios que garanticen vacaciones y aguinaldos y muchas veces (aunque luzcan bien en redes) no alcanzan para llegar a fin de mes. En t&eacute;rminos de Bourdieu, el capital simb&oacute;lico que revisten no se corresponde con el capital econ&oacute;mico que efectivamente otorgan. En la &uacute;ltima Feria del Libro de Buenos Aires, <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/guillermo-saccomanno-incomodo-discurso-inaugural-no-les-gustar_1_8953307.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Guillermo Saccomanno</strong></a><strong> </strong>se refiri&oacute; a algunos de estos temas en su discurso inaugural. Dijo ser el primero en cobrar por dar dicha conferencia, ya que no sol&iacute;a ser una tarea paga por el reconocimiento que &eacute;sta significaba. &ldquo;Me imagin&eacute; en el supermercado tratando de convencer al chino de que iba a pagar la compra con prestigio&rdquo;, ironiz&oacute; el escritor.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La an&eacute;cdota ilustra una situaci&oacute;n que es bien conocida dentro del campo cultural: cada vez m&aacute;s, se ofrecen &ldquo;trabajitos&rdquo; sin dinero a cambio. La fecha de un recital, la columna en un programa de radio o tv, el dise&ntilde;o de un logo, la presentaci&oacute;n de un libro, la conferencia en un congreso, la participaci&oacute;n en un festival, son propuestos para que se hagan &ldquo;de onda&rdquo; o por muy poca plata, con el argumento de que dan &ldquo;visibilidad&rdquo;, lo cual permitir&iacute;a conseguir&hellip; s&iacute;, adivinaron: otros trabajos. Aquella f&oacute;rmula que populariz&oacute; Mirta Legrand de &ldquo;Como te ven te tratan; si te ven mal te maltratan y si te ven bien te contratan&rdquo; es el nuevo y t&aacute;cito mantra: si sal&iacute;s en los medios, ten&eacute;s presencia en redes y te dedic&aacute;s a lo que te gusta, el consuelo es que no hay sueldo pero hay aplauso (o <em>likes</em>, seg&uacute;n el caso).&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nadie se pregunta si un obrero obtiene placer por ocupar su puesto en una l&iacute;nea de montaje. Est&aacute; ah&iacute; porque le pagan: lo hace para vivir, no lo confunde con la vida. A nadie se le ocurrir&iacute;a pedirle que lo haga &ldquo;por los vi&aacute;ticos&rdquo;. En cambio en las actividades creativas hay una motivaci&oacute;n &iacute;ntima que excede la mera venta de fuerza de trabajo. All&iacute; se juega la firma, el nombre propio, la reputaci&oacute;n acumulada. La espa&ntilde;ola Remedios Zafra, autora del ensayo ganador del premio Ensayo Herralde 2017, &ldquo;<em>El entusiasmo. Precariedad y trabajo creativo en la digital&rdquo;</em>, vuelve sobre el tema en <em>Fr&aacute;giles</em>. Sobre lo que moviliza a estos trabajadores comenta: &ldquo;Entusiasmo del que se valen las l&oacute;gicas capitalistas, rentabilizando su pasi&oacute;n gratuita o vanidosa. Sus protagonistas tienen formaci&oacute;n, motivaci&oacute;n creativa, actividad en redes, trabajos habitualmente temporales, siempre andan activos y en muchos casos viven en la incertidumbre econ&oacute;mica o directamente siguen siendo pobres&rdquo;. Esto genera que, adem&aacute;s del tiempo dedicado al hacer creativo en s&iacute;, se invierta tiempo en la autopromoci&oacute;n de ese trabajo para as&iacute; generar mayor demanda e ingresos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Que se doble pero no se rompa</strong></h3><p class="article-text">
        &nbsp;Con la flexibilidad como lema, a partir del siglo XXI el trabajo en Occidente dej&oacute; de ser el modo de construir una trayectoria de vida previsible y duradera. Las identidades, como los bienes de consumo, deben recrearse constantemente. Si la sociedad disciplinaria moldeaba individuos para que actuaran de manera rutinaria, hoy el requisito es poder elegir todo el tiempo: tanto el trabajador como el consumidor ideales son los que se dejan tentar por nuevas ofertas, quienes pueden improvisar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si durante siglos estuvo instalada la figura del genio creador, actualmente a todos se nos exige que seamos &ldquo;creadores&rdquo;. Que nada te detenga. Es tu momento de expresarte. De mostr&aacute;rselo al mundo. De monetizarlo. De vivir de eso. Si no logr&aacute;s emprender, ser tu propio jefe, tener horarios flexibles y libertad de decisi&oacute;n, el yugo del trabajo ser&aacute; vivido s&oacute;lo como eso: un peso. No siempre fue as&iacute;. Hoy el trabajo creativo, el de la &ldquo;tormenta de ideas&rdquo;, el que requiere motivaci&oacute;n y entusiasmo, se inscribe en una cultura del multiempleo. El resultado suele ser la auto-explotaci&oacute;n, el trabajo a cualquier hora, la exigencia de convertirse en &ldquo;su propia marca&rdquo;, de &ldquo;tener un diferencial&rdquo;, de construir &ldquo;un sello propio&rdquo;.&nbsp; Y todo esto, con alegr&iacute;a. Que quien no sonr&iacute;e sale mal en las fotos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un ejemplo argentino: en 2018 el legislador porte&ntilde;o Andy Freire, ex ministro de Modernizaci&oacute;n, Innovaci&oacute;n y Tecnolog&iacute;a de la Ciudad de Buenos Aires, public&oacute; un video con consejos para &ldquo;convertir en plata todos esos lugares de tu casa que durante las vacaciones te van a quedar sin usar&rdquo; en el que se despach&oacute; con lo siguiente: &ldquo;&iquest;Sab&eacute;s que se empiezan a alquilar los jardines para hacer camping?&nbsp;El quincho, la parrilla, el asado, el sill&oacute;n de tu casa, el cuarto que no us&aacute;s. La bicicleta, el auto, todo eso lo pod&eacute;s alquilar, usar, poner a disposici&oacute;n durante tus vacaciones y hacerlo plata.<strong> </strong>&iquest;Qu&eacute; est&aacute;s esperando? Si no lo hac&eacute;s es porque no quer&eacute;s&rdquo;. Por supuesto el video se viraliz&oacute; (se encuentra f&aacute;cil en Youtube) y el funcionario del PRO tuvo sus 15 minutos de burla virtual, lo cual tampoco hizo que decayera su optimismo emprendedor.
    </p><p class="article-text">
        En su libro <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/lecturas/byung-chul-han-politico_1_7923443.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La sociedad del cansancio el fil&oacute;sofo surcoreano Byung Chul Han </a>plantea que el trabajador actual es un &ldquo;sujeto de rendimiento&rdquo; que se caracteriza por un verbo positivo: poder. Como las campa&ntilde;as pol&iacute;ticas o de zapatillas, la subjetividad contempor&aacute;nea vive al grito de &ldquo;<em>Yes, we can&rdquo;</em>, &ldquo;<em>Impossible is nothing&rdquo;, &ldquo;Just do it&rdquo;. </em>Con el fin de aumentar la productividad, el paradigma disciplinario se sustituy&oacute; por el esquema positivo de &ldquo;poder hacer&rdquo;, que es mucho m&aacute;s eficiente que la negatividad del deber. Ahora existe un nuevo tipo de trabajador: el que se explota a s&iacute; mismo, voluntariamente, sin coacci&oacute;n externa: &ldquo;El colapso llega cuando el sujeto del rendimiento <em>no puede poder m&aacute;s</em>. La depresi&oacute;n consiste en un cansancio de crear y de poder<em> </em>hacer. Su lamento es &rdquo;nada es posible&ldquo;, que s&oacute;lo se puede manifestar dentro de una sociedad que cree que todo es posible&rdquo;. Otro de los aspectos de este exceso de positividad (que muchas veces deviene en agotamiento, ataques de p&aacute;nico o enfermedades ps&iacute;quicas) tiene su correlato en una atenci&oacute;n <em>multitasking</em> que, lejos de ser un progreso, es un retroceso para la civilizaci&oacute;n en su conjunto. Dice Han: &ldquo;Los logros culturales de la humanidad se deben a una atenci&oacute;n profunda y contemplativa, que est&aacute; siendo reemplazada por una hiperatenci&oacute;n: una atenci&oacute;n dispersa que cambia de foco de modo acelerado entre diferentes tareas, fuentes de informaci&oacute;n y procesos. Dada su escasa tolerancia al hast&iacute;o, tampoco admite aquel aburrimiento profundo que ser&iacute;a de cierta importancia para un proceso creativo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;<strong>Contra la cultura del trabajo</strong>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;El trabajo aparece en los discursos circulantes como la cura de todos los males. Pero, &iquest;y si la vida no se hubiera hecho para trabajar? La idea suena revolucionaria pero es antigua. Arist&oacute;teles dec&iacute;a que el trabajo no hace mejores a las personas sino que las envilece porque les resta tiempo a sus obligaciones sociales y pol&iacute;ticas. Ya en el siglo XIX, Paul Lafargue analiz&oacute; esto en detenimiento&nbsp;en su libro <em>El derecho a la pereza</em> de 1880. Despu&eacute;s de todo, hay una clase que vive sin otra vocaci&oacute;n que el ocio: son los herederos, los que no tienen que trabajar para vivir. A ellos no se les exige una &ldquo;cultura del trabajo&rdquo;: pueden ser hedonistas a tiempo completo. Ni siquiera tienen la presi&oacute;n de crear nada. Alcanza con que sean, por derecho propio. A fuerza de consumos vip y portaci&oacute;n de apellido, incluso puede que algunos se forjen una reputaci&oacute;n medi&aacute;tica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, la tendencia actual es que cuanto mayor valor social produce un trabajo, menos se cobra por realizarlo. El antrop&oacute;logo norteamericano David Graeber dio con una categor&iacute;a anal&iacute;tica original para designar a ciertos trabajos que bien podr&iacute;an no existir y que sin embargo son premiados con altos salarios. Los llam&oacute; &ldquo;trabajos de mierda&rdquo; en su libro hom&oacute;nimo de 2018. All&iacute; plantea que estos trabajos in&uacute;tiles se diferencian de los que simplemente son malos o est&aacute;n mal pagos, pero que no son de mierda porque son necesarios, como los del rubro de limpieza. En cambio los trabajos de mierda suelen ser respetados y bien remunerados. &iquest;Por qu&eacute; existen? Seg&uacute;n Graeber porque nuestras sociedades prefieren m&aacute;s consumo a menos trabajo pero, sobre todo, porque una poblaci&oacute;n feliz, productiva y con tiempo libre es un peligro mortal: &ldquo;Resulta conveniente para los dominantes implantar la creencia de que el trabajo es un valor en s&iacute; mismo y que quien no trabaja no merece nada. Pero &iquest;qu&eacute; pasar&iacute;a si una clase de trabajadores desapareciera de repente? Si fueran enfermeros o mec&aacute;nicos, estar&iacute;amos en problemas. Pero no queda claro que pasar&iacute;a si no hubiera gestores financieros, lobistas o escribanos, incluso el mundo ser&iacute;a mejor&rdquo;. El ejercicio de pensarlo puede generar una sonrisa amarga; un peque&ntilde;o recreo, por lo menos, hasta que volvamos a trabajar.
    </p><p class="article-text">
        Sugerente, &iquest;no?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>EZ</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eugenia Zicavo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/no-pagues-gusta_129_9759378.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 02 Dec 2022 09:22:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No me pagues que me gusta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Trabajo,precariedad laboral]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Precarización y nuevas tecnologías, el detrás de escena de un mercado laboral cada vez más “cuentapropista”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/precarizacion-nuevas-tecnologias-detras-escena-mercado-laboral-vez-cuentapropista_1_8657023.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/93c2c802-6012-4700-9313-f0486ee3091c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Precarización y nuevas tecnologías, el detrás de escena de un mercado laboral cada vez más “cuentapropista”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El fenómeno incluye desde profesionales que ofrecen servicios al exterior a trabajadores de aplicaciones y de la economía popular. Si bien los datos generales de empleo se recuperaron con la evolución de la pandemia, en promedio se trabajan menos horas, cayó la remuneración y se redujo la protección laboral.</p></div><p class="article-text">
        Nicol&aacute;s trabajaba en un local de alarmas contra incendio cuando en 2018 se dispar&oacute; el d&oacute;lar y la venta de esos productos, con precio atado a la moneda extranjera, se paraliz&oacute; y lo despidieron. Un amigo se compr&oacute; un auto &ldquo;para ponerlo a laburar&rdquo; y, mientras emprend&iacute;a la b&uacute;squeda de un nuevo empleo, comenz&oacute; a alquil&aacute;rselo por las horas que &eacute;l no lo usara para generar un ingreso como chofer de Cabify. En plena pandemia, su amigo necesit&oacute; vender el auto, as&iacute; que hizo el mismo arreglo con otro conocido que tambi&eacute;n compr&oacute; un auto como herramienta de trabajo.<strong> &ldquo;Yo sigo buscando algo en relaci&oacute;n de dependencia, pero a mi edad, 45 a&ntilde;os, es muy dif&iacute;cil insertarse de vuelta&rdquo;</strong>, dice Nicol&aacute;s, que vive en Devoto con su madre de 80 a&ntilde;os. &ldquo;Este tipo de trabajo tiene la ventaja de permitirte manejar tus d&iacute;as y horarios, pero no te da estabilidad econ&oacute;mica, que es lo que yo busco&rdquo;, suma.
    </p><p class="article-text">
        Mariela tiene 30 a&ntilde;os e ingres&oacute; en noviembre de 2019, como arquitecta reci&eacute;n recibida, a una constructora que durante la pandemia estuvo a cargo del montaje de dos de los hospitales modulares impulsados por el Estado. Era, seg&uacute;n cuenta, un trabajo muy demandante, por el que le pagaban el salario m&iacute;nimo. A principios de 2021 renunci&oacute;, del mismo modo que varios de sus compa&ntilde;eros que con la incipiente reactivaci&oacute;n de la econom&iacute;a apostaron a encontrar otras oportunidades. Ahora trabaja de manera independiente: &ldquo;Me rinde much&iacute;simo m&aacute;s. Y ni hablar de la paz mental&rdquo;, dice. <strong>Tiene clientes del extranjero que le pagan por cinco horas de trabajo el equivalente a su salario anterior.</strong>&nbsp; Adem&aacute;s, sin la obligaci&oacute;n de ir a una oficina todos los d&iacute;as, se mud&oacute; de un departamento en el centro de la La Plata a una casa con jard&iacute;n en las afueras, en Ringuelet.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Franco trabajaba en mensajer&iacute;a para una empresa de insumos m&eacute;dicos cuando en medio del caos de la pandemia tuvo un conflicto con su jefe y dej&oacute; su puesto. Se descarg&oacute; la aplicaci&oacute;n PedidosYa y empez&oacute; a repartir con su moto a tiempo completo&nbsp;hasta el a&ntilde;o pasado, en que ingres&oacute; como preceptor con media jornada a un colegio y ahora reparte solo tres d&iacute;as por semana o cuando est&aacute; &ldquo;corto&rdquo; de dinero.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo empec&eacute; full time y ahora es un complemento, elijo los d&iacute;as, lo que no es la situaci&oacute;n de todos los repartidores, sino lo contrario. <strong>Cada vez hay m&aacute;s compa&ntilde;eros en todo el pa&iacute;s que trabajan jornadas de 9, 10, 11, 12 horas porque es su &uacute;nico sustento&rdquo;, </strong>dice Franco, para quien eso trae aparejado un aumento del riesgo de sufrir accidentes. &ldquo;No ten&eacute;s la capacidad f&iacute;sica ni mental para estar conduciendo un veh&iacute;culo por la ciudad durante esa cantidad de horas, empujado por las apps para que coloques la mayor cantidad de pedidos en el menor tiempo posible&rdquo;, asegura.
    </p><p class="article-text">
        Con sus particularidades, estos tres casos ilustran una de las caracter&iacute;sticas que adquiri&oacute; el mercado laboral argentino en los &uacute;ltimos a&ntilde;os: <strong>durante las fases de recuperaci&oacute;n, se evidencia un sustituci&oacute;n de empleo asalariado por la modalidad de cuenta propia</strong>. Es un fen&oacute;meno que se advierte mejor en un segundo nivel de lectura de los datos de empleo.
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                La economía popular suma volumen a la modalidad cuentapropista                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Tal como detalla un informe reciente de la consultora Analytica, si se atiende estrictamente a los n&uacute;meros, se ve que la econom&iacute;a creci&oacute; 9,8% en 2021 y posibilit&oacute; la recuperaci&oacute;n de 642.000 puestos de trabajo hacia el tercer trimestre. Como consecuencia, <strong>los indicadores del mercado laboral (tasas de actividad, desempleo y empleo) volvieron a los niveles de 2017</strong>, a&ntilde;o en que se registr&oacute; el m&aacute;ximo empleo<strong> </strong>de los &uacute;ltimos 5 a&ntilde;os, aun cuando el producto est&aacute; 3 puntos por debajo. Es decir, hay m&aacute;s trabajo para una producci&oacute;n inferior.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el informe muestra que en una mirada al interior del mercado de trabajo &ldquo;queda claro que la recuperaci&oacute;n es parcial y que dista mucho respecto de otros per&iacute;odos de crecimiento. <strong>En promedio, la gente trabaja menos horas </strong>(los asalariados registrados son quienes tienen mayor probabilidad de encontrarse empleados plenamente, mientras que para el resto de las categor&iacute;as esta no es la norma)<strong>, cay&oacute; su remuneraci&oacute;n y se redujo la protecci&oacute;n laboral&rdquo;.</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://www.eldiarioar.com/economia/empleo-registrado-recupera-niveles-prepandemia-puestos-peor-calidad_1_8556841.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">comparaci&oacute;n de los registros oficiales de septiembre de 2021 con los de febrero de 2020</a> &mdash;antes del inicio de la pandemia&mdash; suma argumentos en el mismo sentido. <strong>La ocupaci&oacute;n registrada total creci&oacute; 1,2%, pero el mayor impulso est&aacute; dado por los monotributistas, que en ese per&iacute;odo aumentaron 6,9%.</strong> Los monotributistas sociales &mdash;figura en la que se inscriben, sobre todo, trabajadoras y trabajadores de la econom&iacute;a popular&mdash; tambi&eacute;n crecieron, 9,8%. Asimismo, la evoluci&oacute;n es positiva en lo que respecta a los asalariados del sector p&uacute;blico (3%). En cambio, en el sector de asalariados registrados privados, que suele tomarse como el par&aacute;metro del &ldquo;empleo genuino&rdquo;, los datos contin&uacute;an en rojo (-0,8%).
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El cuentapropismo de jóvenes profesionales, que posiblemente le huyan a una relación de dependencia, no tiene nada que ver con el de subsistencia, que daría cualquier cosa por un empleo en blanco</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Luis Campos, Observatorio del Derecho Social de la CTA Autónoma </span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para Luis Campos, coordinador del Observatorio del Derecho Social de la CTA Aut&oacute;noma, el aumento del trabajo por cuenta propia no es un fen&oacute;meno homog&eacute;neo ni puede ser explicado de manera lineal. <strong>&ldquo;El cuentapropismo de j&oacute;venes profesionales, que posiblemente le huyan a una relaci&oacute;n de dependencia, no tiene nada que ver con el de subsistencia, que dar&iacute;a cualquier cosa por un empleo en blanco&rdquo;,</strong> resume.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para el especialista, hay una &ldquo;combinaci&oacute;n letal entre un mercado formal de fuerza de trabajo que hace rato no funciona, con el desarrollo de herramientas tecnol&oacute;gicas que favorecen la proliferaci&oacute;n de puestos de trabajo precarios&rdquo;. &ldquo;Las apps son las m&aacute;s conocidas, pero no las &uacute;nicas. &iquest;Cu&aacute;nta gente trabaja por su cuenta vendiendo cosas en Mercado Libre?&rdquo;, apunta. Dentro de este escenario heterog&eacute;neo, Campos arriesga una segmentaci&oacute;n. Por un lado, j&oacute;venes profesionales &ndash;aunque no &uacute;nicamente&ndash; que se deciden a trabajar por cuenta propia. Aqu&iacute; aparecen como ejemplo paradigm&aacute;tico los programadores, que multiplican sus ingresos si en vez de ofrecer sus servicios dentro de empresas de tecnolog&iacute;a locales (que, por otra parte, son las que mejores condiciones laborales ofrecen) lo hacen de manera <em>freelance </em>para el exterior, algo que se volvi&oacute; un problema cr&iacute;tico para el sector.
    </p><p class="article-text">
        Identifica un segundo grupo de trabajadores que salieron del empleo formal o que ya eran cuentapropistas y que trabajan v&iacute;a apps. Y, en tercer lugar, &ldquo;trabajadores que salen a hacer el mango como pueden&rdquo; y le dan volumen a lo que se conoce como la econom&iacute;a popular. Recicladores, vendedores ambulantes, alba&ntilde;iles o personas que hacen limpieza, arreglos, entre muchas otras changas posibles.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Gracias a la tecnología, el trabajo freelance se instaló como una posibilidad entre profesionales"
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                Gracias a la tecnología, el trabajo freelance se instaló como una posibilidad entre profesionales                            </span>
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        &ldquo;Creo que el mercado formal no tiene mucho para ofrecerles a los primeros, pero si a los segundos y terceros. El tema es que para eso tendr&iacute;a que haber demanda de fuerza de trabajo y empresas dispuestas a pagar salarios m&aacute;s elevados, y eso est&aacute; bastante complicado hace tiempo&rdquo;, cierra Campos.
    </p><p class="article-text">
        Mart&iacute;n Trombetta, economista y coordinador del Centro de Estudios para la Producci&oacute;n (CEP XXI), opina que es algo habitual en la Argentina que el empleo formal reaccione m&aacute;s lento a la recuperaci&oacute;n que el informal, algo que sucedi&oacute; tambi&eacute;n en 2016 y 2017.&nbsp; &ldquo;Seguramente las aplicaciones est&aacute;n jugando un rol. Hay dudas respecto del tama&ntilde;o real del trabajo en aplicaciones; las estimaciones m&aacute;s interesantes que vi lo situaban en torno al 1% del total del empleo, pero antes de la pandemia, con lo cual es dable pensar que eso haya aumentado por la destrucci&oacute;n de empleo formal en el 2020, pero tambi&eacute;n porque hay m&aacute;s demanda ahora de este tipo de servicios&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n sus estimaciones, <strong>ser&iacute;a razonable pensar en que las aplicaciones representan al 1,5%, incluso el 2%, del total de ocupados.</strong> Un crecimiento impulsado sobre todo por la posibilidad de empezar a trabajar inmediatamente, con un costo de creaci&oacute;n del puesto casi nulo.&nbsp;De acuerdo con informaci&oacute;n provista por Rappi a <strong>elDiarioAR, </strong>desde el inicio de la pandemia <strong>la cantidad de personas que se registraron en su plataforma para comenzar a repartir se duplic&oacute; </strong>y<strong> </strong>solo en diciembre m&aacute;s de 24.000 repartidores realizaron al menos un pedido en la aplicaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo con el informe de Analytica la tasa de asalariados registrados es 0,6 puntos inferior a la de 2017 mientras que la de los asalariados no registrados cay&oacute; 1,8 puntos. Es decir, los asalariados perdieron 2,5 puntos de participaci&oacute;n sobre los ocupados totales. Significa que <strong>m&aacute;s de un mill&oacute;n de personas quedaron fuera de los convenios colectivos de trabajo y con menos chances de mantener el poder de compra</strong> en un contexto de inflaci&oacute;n al 3,5% mensual en velocidad crucero. Situaci&oacute;n que ampli&oacute; la brecha entre los salarios del sector registrado y el resto de las categor&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        <em>DT</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Delfina Torres Cabreros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/precarizacion-nuevas-tecnologias-detras-escena-mercado-laboral-vez-cuentapropista_1_8657023.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 15 Jan 2022 03:06:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Precarización y nuevas tecnologías, el detrás de escena de un mercado laboral cada vez más “cuentapropista”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[empleo,Trabajadores,Monotributo,Actividad económica,precariedad laboral]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Desde reventa de ropa hasta servicio de remisería y delivery: las changas de los trabajadores de Garbarino que no cobran su sueldo hace meses]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/reventa-ropa-servicio-remiseria-delivery-changas-trabajadores-garbarino-consecuencia-salarios-adeudados_1_8247413.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4ebd68b4-db84-497d-a39d-a4e37b39e1a9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Desde reventa de ropa hasta servicio de remisería y delivery: las changas de los trabajadores de Garbarino que no cobran su sueldo hace meses"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Más de la mitad de las sucursales de la compañía están cerradas o en proceso de desalojo de diferentes centros comerciales del país. En zona oeste, las ocho sucursales se encuentran en conflicto y los empleados perciben únicamente 22 mil pesos correspondientes al Programa de Recuperación Productiva (REPRO II) que le otorga el Estado a las empresas.</p></div><p class="article-text">
        Ofrecen servicios de moto mensajer&iacute;a, remiser&iacute;a o revenden ropa; con ayuda econ&oacute;mica de familiares o pr&eacute;stamos bancarios, pero sin cobertura m&eacute;dica, los trabajadores de la cadena de electrodom&eacute;sticos&nbsp;<strong>Garbarino de zona oeste atraviesan el quinto mes sin cobrar su salario. </strong>Con las ocho sucursales de esa regi&oacute;n con las persianas bajas -dos de forma definitiva-<strong>, su &uacute;nico ingreso, denuncian, son los 22 mil pesos correspondientes al Programa de Recuperaci&oacute;n Productiva (REPRO II)</strong> que le otorga el Estado a las empresas. 
    </p><p class="article-text">
        Hace exactamente dos meses,<strong> </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/economia/trabajadores-garbarino-protestaron-sueldos-atrasados-suspensiones-frente-aseguradora-dueno_1_8082721.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>este diario public&oacute; el reclamo de los empleados</strong></a><strong> </strong>que, concentrados en el barrio porte&ntilde;o de Recoleta, entre pancartas, bombos y cornetas, reclamaban&nbsp;<strong>supuestos despidos encubiertos</strong>, suspensiones y atrasos en los sueldos. Luego se trasladaron a Casa Rosada con un contundente mensaje para Alberto Fern&aacute;ndez. &ldquo;Estamos pasando por un&nbsp;momento de total abandono y desesperaci&oacute;n, ya que se&nbsp;nos adeudan sueldos de abril, mayo, bono de fin de a&ntilde;o, aguinaldo y aportes previsionales.&nbsp;Nos quedamos sin atenci&oacute;n medica en plena pandemia. Todo lo que se retiene de nuestros sueldos no es derivado correctamente a donde deber&iacute;a, como, por ejemplo, las cuotas de alimentos, que no le son depositadas a los hijos de los trabajadores&rdquo;, dec&iacute; el petitorio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hoy, aseguran, la situaci&oacute;n laboral y salarial es &ldquo;insostenible&rdquo; y se vieron obligados a &ldquo;salir a hacer changas&rdquo; para solventar sus necesidades b&aacute;sicas. &ldquo;</strong>Ya es el quinto mes adeudado, m&aacute;s aguinaldo, m&aacute;s bono que nunca se pag&oacute;. Cada situaci&oacute;n es particular. Tanto mi pareja como yo dependemos de Garbarino, porque los dos trabajamos para la empresa y solamente estamos cobrando los 22 mil de REPRO del Estado y no m&aacute;s que eso. Estamos <strong>subsistiendo con la ayuda de familiares, pr&eacute;stamos que pudimos sacar en alg&uacute;n banco y endeud&aacute;ndonos con las tarjetas</strong>&rdquo;, cuenta Erika a elDiarioAR Salazar, &nbsp;trabajadora de&nbsp;<strong>Garbarino</strong>&nbsp;y delegada del Sindicato de Empleados y Obreros de Comercio y Afines Zona Oeste (SEOCA).
    </p><p class="article-text">
        Entre sus compa&ntilde;eros, escucha diferentes historias de reconversi&oacute;n laboral para cubrir gastos y deudas acumuladas en el &uacute;ltimo tiempo: &ldquo;Quienes tienen auto hacen alguna&nbsp;que otra changa como rem&iacute;s y mensajer&iacute;a. Con ayuda de familiares, otros se pusieron un kiosco. <strong>La reventa de productos es lo que m&aacute;s se ve, como ropa y calzado. </strong>Otros fueron desalojados de sus hogares por falta de pago de alquiler&rdquo;, cuenta Salazar.
    </p><p class="article-text">
        La empresa ya se encontraba en crisis el a&ntilde;o pasado, cuando Carlos Rosales la compr&oacute; a sus due&ntilde;os originales, Omar y Gabriel Garbarino. Rosales la obtuvo por el simb&oacute;lico valor de un peso, en junio de 2020,  pero con el compromiso de asumir su deuda de $ 12.000 millones. 
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/investigan-garbarino-presunto-lavado-compania-sigue-grave-crisis-financiera_1_8165474.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Tal y como revel&oacute; este medio en exclusiva</strong></a><strong>, </strong>los Garbarino son investigados por presunto lavado mientras la compa&ntilde;&iacute;a atraviesa esta grave crisis financiera. La AFIP denunci&oacute; a los responsables de la cadena de venta de electrodom&eacute;sticos por dos firmas suizas que manejaron acciones y millones de la empresa, seg&uacute;n los documentos a los que accedi&oacute; <strong>elDiarioAR</strong> y desde 2017, la compa&ntilde;&iacute;a es eje de una causa en Comodoro Py.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La semana pasada, el Gobierno porte&ntilde;o transfiri&oacute; a la empresa de Rosales una parte de los saldos a favor que la compa&ntilde;&iacute;a ten&iacute;a en la Administraci&oacute;n Gubernamental de Ingresos P&uacute;blicos (AGIP), el ente recaudador de la ciudad, por un monto estimado en alrededor de $225 millones.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El dinero representa un pago promedio de menos de $60.000 para cada empleado. Esto incluye a los trabajadores de las seis unidades del grupo: Garbarino, Garbarino Viajes, la cadena Compumundo, la financiera Fiden y las plantas Tecnosur y Digital Fueguina, ubicadas en Tierra del Fuego.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Solamente le pagaron a las sucursales abiertas: trabajadores que van un par de horas pero ni siquiera a vender. La cantidad de stock es casi nula y las operaciones que se pueden hacer son limitadas ya que, al ser mercader&iacute;a en consignaci&oacute;n, solo se pueden hacer ventas en efectivo&rdquo;, apunta la delegada Salazar.
    </p><p class="article-text">
        Desde la representaci&oacute;n legal de SEOCA se comunicaron con el &aacute;rea de Recursos Humanos de la empresa &ldquo;pregunt&aacute;ndole por qu&eacute; no pagaron a ning&uacute;n trabajador de zona oeste el 20% de lo adeudado, como s&iacute; lo hicieron en otros casos&rdquo;, dice Salazar &ldquo;a lo que respondieron que fue porque 'las sucursales estaban tomadas'. Nunca las tomamos, s&iacute; hicimos cese de tareas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En zona oeste hay ocho locales. El primero que cerr&oacute; de manera definitiva fue el de Mor&oacute;n y el segundo fue el de San Justo. Esto ocasion&oacute; que se tuvieran que reubicar trabajadores, lo que deriv&oacute; en problemas e irregularidades salariales: el cobro de sueldo en cuotas, falta de pago de aportes y suspensiones. Comenzamos con las medidas de fuerza y retenci&oacute;n de tareas y, como consecuencia, la empresa decidi&oacute; bajar las persianas. Todas las sucursales de zona oeste est&aacute;n cerradas en las cuales, en promedio, trabajamos 35 personas en cada una&rdquo;, apunta Salazar.
    </p><p class="article-text">
        En un contexto de pandemia, aseguran, se encuentran sin cobertura m&eacute;dica. &ldquo;Con pacientes oncol&oacute;gicos, compa&ntilde;eras embarazadas, embarazos de riesgo y tratamientos que tuvimos que dejar&rdquo;, dice Salazar quien, agrega, los trabajadores est&aacute;n tramitando el traspaso a la cobertura de la Obra Social de Empleados de Comercio (OSECAC).
    </p><p class="article-text">
        Desde el sindicato y con la ayuda de los mismos empleados, gestionaron bolsones de mercader&iacute;a, lo que &ldquo;ayud&oacute; a todos a pelear esta situaci&oacute;n que es desesperante, no solamente por la necesidad econ&oacute;mica, sino tambi&eacute;n por la incertidumbre que manejan sobre nuestro futuro laboral porque nadie nos aclara qu&eacute; va pasar. Y la soluci&oacute;n no llega&rdquo;.
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                Bolsones de alimentos para los empleados de Garbarino                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        AB
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Breccia]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 Aug 2021 03:13:50 +0000]]></pubDate>
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