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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - 11-S]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/11-s/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - 11-S]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Al Qaeda difunde un video de su líder en el aniversario del 11-S]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/qaeda-difunde-video-lider-aniversario-11-s_1_8294271.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b737d33d-7511-42ba-94b6-af95b60aae54_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Al Qaeda difunde un video de su líder en el aniversario del 11-S"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El grupo terrorista difundió el video en medio de rumores sobre el mal estado de salud o incluso la posible muerte del líder, que, según informes del Consejo de Seguridad de la ONU, se encuentra "en algún lugar" entre Afganistán y Pakistán.</p></div><p class="article-text">
        <strong>La organizaci&oacute;n terrorista Al Qaeda difundi&oacute; este s&aacute;bado un v&iacute;deo de su l&iacute;der, el egipcio Ayman al Zawahiri,</strong> en el vig&eacute;simo aniversario de los <strong>atentados del 11-S </strong>en Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        Al Qaeda difundi&oacute; estas im&aacute;genes a trav&eacute;s de su canal medi&aacute;tico, Sahab Media, titulado &ldquo;Jerusal&eacute;n nunca ser&aacute; judaizado&rdquo;, donde aparece Al Zawahiri vestido con una t&uacute;nica y una larga barba blanca hablando durante m&aacute;s de una hora sobre una amplia diversidad de temas, en especial la causa palestina.
    </p><p class="article-text">
        El grupo terrorista difundi&oacute; el video en medio de rumores sobre el mal estado de salud o incluso la posible muerte del l&iacute;der, que, seg&uacute;n informes del Consejo de Seguridad de la ONU, se encuentra &ldquo;en alg&uacute;n lugar&rdquo; entre Afganist&aacute;n y Pakist&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el video no da detalles sobre la fecha de su grabaci&oacute;n, aunque el propio Zawahiri hace referencia a la retirada de tropas de Estados Unidos de Afganist&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hoy (Estados Unidos) est&aacute; saliendo de Afganist&aacute;n, roto y derrotado despu&eacute;s de veinte a&ntilde;os de guerra&rdquo;, dice Al Zawahiri en el video, mirando a c&aacute;mara.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, hace un llamamiento a la &ldquo;guerra&rdquo; en la que &ldquo;el mundo entero es el campo de batalla&rdquo;, puesto que &ldquo;agotar a un enemigo equipado con el &uacute;ltimo armamento no requiere enormes recursos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En el video tambi&eacute;n aparecen extractos de textos que rezan que &ldquo;la yihad es una tarea de por vida en Afganist&aacute;n, en Palestina, en Filipinas, y donde sea que existan los tiranos, los d&eacute;spotas y los opresores&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tras la muerte del fundador de Al Qaeda, el saud&iacute; Osama bin Laden, en una operaci&oacute;n en Abbotabad (Pakist&aacute;n), Al Zawahiri tom&oacute; el mando de la organizaci&oacute;n, que se vio reducida a una red con muchas ramas pero sin un liderazgo central, debilitada por las sucesivas p&eacute;rdidas de sus comandantes y la supuesta mala salud del egipcio. 
    </p><p class="article-text">
        <em>CB con informaci&oacute;n de EFE</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/qaeda-difunde-video-lider-aniversario-11-s_1_8294271.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Sep 2021 20:00:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Al Qaeda difunde un video de su líder en el aniversario del 11-S]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[11-S]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El día de la marmota]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/dia-marmota_129_8292565.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f5a8a3c9-9048-4307-aef5-b0135d200b3c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El día de la marmota"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle"></p></div><p class="article-text">
        El largo siglo XX, ese que para Occidente hab&iacute;a empezado en Francia con los sollozos del Affaire Dreyfus, terminaba en EEUU con una explosi&oacute;n cuadraf&oacute;nica. A partir de entonces, <strong>para quienes en periodismo cubrimos Pol&iacute;tica Internacional el 11-S ser&iacute;a un </strong><a href="http://www.zambullidas.com/2021/07/el-dia-de-la-marmota-44.html?m=0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>eterno d&iacute;a de la marmota</strong></a> encapsulado, hundido en fragmentadas esquirlas de aristas cortantes, en cada uno de nuestros d&iacute;as. Al cl&iacute;max de redondo aniversario de este s&aacute;bado lo arruin&oacute; el&nbsp;empe&ntilde;o que dedic&oacute; EEUU para poder decir &ldquo;ausente con aviso&rdquo; el d&iacute;a que ya no iban a tomar lista. Antes de los balances eleg&iacute;acos o agoreros o condescendientes o burlones por las dos d&eacute;cadas escurridas desde el desenfrenado derrumbe de las dos inconsistentes Torres Gemelas, m&aacute;s fr&aacute;giles de lo que sus moles ment&iacute;an al ojo, el presidente Joe Biden cancel&oacute; en p&uacute;blico para siempre una ciclo de pol&iacute;tica exterior cuya orientaci&oacute;n rectora guiaban el memorial de agravios y las tablas de sangre dictadas por la derrota del&nbsp;Pent&aacute;gono y de la Defensa y justificadas por el desvelo para dotar a la ciudadan&iacute;a de una Seguridad nunca m&aacute;s vulnerable por el terrorismo isl&aacute;mico y sus aliados. Ese objetivo lo dio Biden por alcanzado con <a href="https://twitter.com/JoostHiltermann/status/1435300164017721347?utm_campaign=wp_todays_worldview&amp;utm_medium=email&amp;utm_source=newsletter&amp;wpisrc=nl_todayworld" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">imperfecciones</a> cuya enmienda s&oacute;lo quitar&iacute;a recursos, siempre escasos, a la capacidad de vencer en los nuevos desaf&iacute;os, la competente econom&iacute;a de China y la id&oacute;nea hostilidad cibern&eacute;tica y diplom&aacute;tica de Rusia.
    </p><p class="article-text">
        En la foto del 11 de septiembre de 2021 faltar&aacute;n tropas norteamericanas en Afganist&aacute;n, para regocijo del cat&oacute;lico Joe Biden en Washington, pero<strong> para m&aacute;s relamido regusto de los talibanes que r&iacute;en &uacute;ltimo y mejor en Kabul. </strong>De todo cuanto hoy se evocar&aacute; y reflexionar&aacute; largamente, conviene retener el m&aacute;s sucinto cr&eacute;dito.  Es un inventario quebrado de las p&eacute;rdidas y v&iacute;ctimas de un d&iacute;a de hace 20 a&ntilde;os seguidas por las muchas m&aacute;s que vinieron despu&eacute;s , declarada una Guerra al Terror que se especializ&oacute; en aquel que invoc&oacute; el nombre del Profeta Mahoma. Desde que el convencional Maximiliano Robespierre, en el a&ntilde;o II de la Revoluci&oacute;n Francesa, corrigi&oacute; al demasiado te&oacute;rico fil&oacute;sofo pol&iacute;tico ilustrado Montesquieu y <a href="https://www.franceculture.fr/emissions/les-chemins-de-la-philosophie/qu-est-ce-que-le-terrorisme?actId=ebwp0YMB8s0XXev-swTWi6FWgZQt9biALyr5FYI13OoVv_R-75T3xIoxIlAuGqjR&amp;actCampaignType=CAMPAIGN_MAIL&amp;actSource=679380#xtor=EPR-2-%5BLaLettre07092021%5D" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">defini&oacute;</a> el Terror como el otro brazo de la Rep&uacute;blica para quienes no se convencen por la sola Virtud, la definici&oacute;n m&aacute;s simple del Terror es el otro, y el otro fue para EEUU el Islam, y viceversa.  
    </p><p class="article-text">
        Sabemos que EEUU invadi&oacute;, mat&oacute;, gast&oacute;, fracas&oacute; y se retir&oacute; de Afganist&aacute;n y de Irak, que Barack Obama autoriz&oacute; una muerte voyeurista ejemplar para el &aacute;rabe saudita Osama bin Laden acosado en su bunker pakistan&iacute;, que en 2001 la Casa Blanca alojaba como inquilino al republicano George W. Bush, que renov&oacute; el arriendo y se qued&oacute; por ocho a&ntilde;os. y que desde enero hay ah&iacute; un dem&oacute;crata que probablemente nunca se quede m&aacute;s all&aacute; de sus primeros cuatro a&ntilde;os de contrato. Todo el resto ayuda menos, miserablemente poco para acercarse a entender qu&eacute; pas&oacute; y delinear qu&eacute; pasar&aacute;,<strong> qui&eacute;n gan&oacute;, qui&eacute;n perdi&oacute;, qui&eacute;n gan&oacute; y perdi&oacute;, qu&eacute; hemos perdido cuando nos parece muy dudoso que nada hayamos ganado. </strong>
    </p><p class="article-text">
        A partir del 11-S empez&oacute; a obrar, en la pol&iacute;tica internacional, un coeficiente de deformaci&oacute;n cada vez mayor. La infecci&oacute;n lleg&oacute; desde la pol&iacute;tica exterior de la hiperpotencia &uacute;nica. Si Washington empez&oacute; a serlo cada vez menos, distra&iacute;da por sus ejes del Mal del papel protag&oacute;nico que desempe&ntilde;aba China en cada vez m&aacute;s escenarios a los EEUU no miraba, fue en primer t&eacute;rmino consecuencia de su propio obrar. La laxitud del gobierno norteamericano, republicano o dem&oacute;crata, a la hora de considerar las causas y calibrar los efectos de su onerosa acci&oacute;n global se volvi&oacute; rutinaria y una desenvuelta imprevisi&oacute;n y despreocupaci&oacute;n, en especial, de las consecuencias no queridas de actos y decisiones se volvi&oacute; ruinosa constante. Pero aun volvi&eacute;ndose rutinaria nunca se torn&oacute; regular, y por eso se volv&iacute;a m&aacute;s dif&iacute;cil, desde sus pares europeos como desde el patio trasero latinoamericano, enhebrar sentido y significado para cada noticia y cada nota de pol&iacute;tica Internacional. 
    </p><p class="article-text">
        El mensaje de Biden de que la Guerra contra el Terror pertenece al pasado encontr&oacute; confirmaci&oacute;n s&aacute;dica en que todo est&eacute; ahora en Afganist&aacute;n tal como en el pasado. Como si los veinte a&ntilde;os de Guerra contra el Terror hubieran sido un par&eacute;ntesis en una historia que Washington paus&oacute; sin cambiar, y cuyo curso interrumpi&oacute; sin desviar. Biden dio de baja de la contabilidad nacional la m&aacute;s prolongada y menos indirecta de las consecuencias militares y geopol&iacute;ticas del exitoso ataque de la organizaci&oacute;n al-Qaeda contra el World Trade Center, el resguardo militar del Afganist&aacute;n urbano. Como si el partido perdido pudiera convertirse en campeonato no jugado por decisi&oacute;n ejecutiva personal del presidente norteamericano en funciones. Si con esto se entrev&eacute; cu&aacute;n ocioso resulta completar el cat&aacute;logo de efectos y secuelas remont&aacute;ndose al 11-S, tanto m&aacute;s ociosa es la lista de contraf&aacute;cticos consolatorios que enumera ucron&iacute;as y utop&iacute;as de un universo paralelo donde Bush Jr se hubiera limitado a cazar a Osama bin Laden y no hubiera invadido Irak con ese envi&oacute;n patri&oacute;tico vengativo para el que es arduo concebir est&iacute;mulo m&aacute;s apto o <a href="https://www.washingtonpost.com/wp-srv/politics/polls/vault/stories/data082303.htm?utm_campaign=wp_todays_worldview&amp;utm_medium=email&amp;utm_source=newsletter&amp;wpisrc=nl_todayworld&amp;carta-url=https%3A%2F%2Fs2.washingtonpost.com%2Fcar-ln-tr%2F349f4e6%2F613985e59d2fda26274d807c%2F596b7af89bbc0f403f91a5bb%2F16%2F69%2F613985e59d2fda26274d807c" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">inmediato</a> que el <a href="https://s2.washingtonpost.com/camp-rw/?trackId=596b7af89bbc0f403f91a5bb&amp;s=613985e59d2fda26274d807c&amp;linknum=4&amp;linktot=69" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">11-S</a>. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>20 a&ntilde;os de 11-S todos los d&iacute;as</strong>
    </p><p class="article-text">
        La historia, de contarse, ni es una, ni es breve, ni es &uacute;nica. 
    </p><p class="article-text">
        En el verano de 1988, una docena de hombres, todos del medio Oriente, se reunieron en la ciudad fronteriza pakistan&iacute; de Peshawar para crear una unidad de combatientes islamistas comprometidos y experimentados que pudieran desplegarse donde los musulmanes necesitaran su protecci&oacute;n. Su nombre ser&iacute;a al-Qaida. Trece a&ntilde;os despu&eacute;s, al-Qaida y Bin Laden ser&iacute;an responsables de los ataques del 11-S. Veinte a&ntilde;os despu&eacute;s al-Qaida, diga lo que diga Biden, est&aacute; con nosotros. Las investigaciones sugieren que los grupos terroristas -admitamos el nombre- generalmente sobreviven entre cinco y diez a&ntilde;os, o incluso menos, <strong>por lo que este es un logro indudable</strong>. La primera ventaja obvia de la que ha disfrutado al-Qaida han sido los fracasos y debilidades de sus adversarios con el argumento de que estos defectos se deben a un rechazo del verdadero camino mostrado por los textos sagrados y las tradiciones del Islam resuena m&aacute;s f&aacute;cilmente.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de Dallas 1963, cuando las balas de un escasamente espont&aacute;neo francotirador mataron al primer presidente cat&oacute;lico de Estados Unidos, todo cambi&oacute; en el pa&iacute;s y en el mundo. El vice Lyndon B. Johnson lo sucedi&oacute; y la guerra de Vietnam se volvi&oacute; m&aacute;s cruel, monotem&aacute;tica y obsesiva. En el terreno, y en las mismas pantallas cotidianas de los televisores donde millones hab&iacute;an visto en vivo y en directo el magnicidio de John F. Kennedy. En Dallas, al terminar 2016, un francotirador negro mat&oacute; a cinco polic&iacute;as blancos al fin del segundo mandato del primer presidente negro en la Casa Blanca, tambi&eacute;n un dem&oacute;crata. La incontenible espiral de enfrentamiento racial y social fue decisiva en ese noviembre cuando doscientos millones de norteamericanos eligieron a qui&eacute;n fue el sucesor de un Barack Obama cuya presidencia fue rica en logros a medias para la poblaci&oacute;n afroamericana.  Pero<strong> con n&uacute;meros r&eacute;cord de deportaci&oacute;n de migrantes de Am&eacute;rica Latina, la misma que hab&iacute;a nutrido los n&uacute;meros reales pero no los nombres legales de las v&iacute;ctimas del 11-S: eran sus &ldquo;</strong><a href="https://www.filmin.es/pelicula/rostros-sin-voz?utm_source=newsletter&amp;utm_medium=email&amp;utm_campaign=newsletter_axioslatino&amp;stream=science" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>rostros sin voz</strong></a><strong>&rdquo;. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Una paradoja hab&iacute;a marcado la primera presidencia Obama, electo en 2008 en su primer periodo despu&eacute;s de ocho a&ntilde;os del militarismo militante del republicano George W. Bush. Las invasiones y guerras de Afganist&aacute;n e Irak que siguieron al ataque a las Torres Gemelas en 2001 fueron buenas para negros pobres e hispanos pobres: ofrecen trabajos calificados bien pagos, para los que combaten en el exterior, y beneficios sociales de vivienda, educaci&oacute;n y salud para las familias de estos soldados. M&aacute;s todav&iacute;a en unas Fuerzas Armadas que, despu&eacute;s de la derrota en Vietnam en 1975, ya no obtiene su personal de la conscripci&oacute;n obligatoria de ciudadanos, sino del mercado de la mano de obra no calificada. La misma que vot&oacute; a Donald Trump, y la misma que ahora Biden busca promover con el bill&oacute;n de d&oacute;lares que le cuesta hacer aprobar en el Congreso. Tal vez ese voto que busca, ese gasto por el que quiere ser recordado, haya acicateado m&aacute;s que cualquier otro m&oacute;vil a Biden para retirar las tropas de Afganist&aacute;n. Un gasto menos, extinta ya una pasi&oacute;n in&uacute;til. 
    </p><p class="article-text">
        <em>AG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfredo Grieco y Bavio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/dia-marmota_129_8292565.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Sep 2021 15:29:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Estados Unidos,11-S,Jospeh Biden,Afganistán,Al-Qaeda]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Trump critica a Biden por su "incompetencia" en Afganistán al recordar los 20 años del 11-S]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/trump-critica-biden-incompetencia-afganistan-recordar-20-anos-11-s_1_8293583.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b2b94154-74e5-4103-afc8-42a588f75791_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Trump critica a Biden por su &quot;incompetencia&quot; en Afganistán al recordar los 20 años del 11-S"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El expresidente de EEUU dijo que era un "día muy triste" por el aniversario de los atentados de 2001, pero a la vez cuestionó la salida del país de Afganistán, que culminó la semana pasada.</p></div><p class="article-text">
        El expresidente de Estados Unidos <strong>Donald Trump</strong> aprovech&oacute; la conmemoraci&oacute;n del vig&eacute;simo aniversario de los ataques del 11 de septiembre de 2001 (11-S) para <strong>criticar hoy en un video a la &ldquo;administraci&oacute;n inepta&rdquo; de Joe Biden por su &ldquo;incompetencia&rdquo; en el retiro militar de Afganist&aacute;n. </strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este es un d&iacute;a muy triste&rdquo;, dijo el exmandatario, y agreg&oacute; que el 11-S &ldquo;representa un gran dolor&rdquo; para Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tambi&eacute;n es un momento triste por la forma en que nuestra guerra contra aquellos que hicieron tanto da&ntilde;o a nuestro pa&iacute;s termin&oacute; la semana pasada&rdquo;, continu&oacute;, en declaraciones reproducidas por la agencia de noticias <em>AFP</em>. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        Trump se refiri&oacute; as&iacute; <a href="https://www.eldiarioar.com/mundo/cuenta-kabul-eeuu-ultima-salida-afganistan_1_8258723.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">al final de la guerra de Estados Unidos en Afganist&aacute;n,</a> lanzada tras los ataques por parte de la organizaci&oacute;n extremista Al Qaeda contra el World Trade Center, en Nueva York, y el Pent&aacute;gono, en Washington DC. 
    </p><p class="article-text">
        Este grupo, liderado por Osama Bin Laden, se hab&iacute;a refugiado en el Afganist&aacute;n controlado por los talibanes, y la invasi&oacute;n estadounidense derroc&oacute; al r&eacute;gimen islamista en un intento por encontrar a los l&iacute;deres del grupo. Pero los talibanes pronto lanzaron una ofensiva y, despu&eacute;s de dos d&eacute;cadas de enfrentamientos y ante el anuncio de salida de las tropas internacionales, regresaron al poder el mes pasado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Al l&iacute;der de nuestro pa&iacute;s se le hizo parecer un tonto y eso nunca se puede permitir&rdquo;, dijo Trump, quien culp&oacute; a &ldquo;una mala planificaci&oacute;n, una debilidad incre&iacute;ble y l&iacute;deres que realmente no entend&iacute;an lo que estaba sucediendo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Trump tambi&eacute;n lament&oacute;<a href="https://www.eldiarioar.com/mundo/explosion-aeropuerto-kabul-conmociona-mundo-primeras-imagenes_1_8248728.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> la muerte de 13 soldados estadounidenses en la explosi&oacute;n de una bomba en Kabul </a>el mes pasado durante la evacuaci&oacute;n de Afganist&aacute;n, y los miles de millones de d&oacute;lares en equipos militares estadounidenses que quedaron atr&aacute;s y confiscados por los talibanes &ldquo;sin que se disparara un solo tiro&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Joe Biden y su inepta administraci&oacute;n se rindieron derrotados&rdquo;, continu&oacute; Trump. &ldquo;Lucharemos para recuperarnos de la verg&uuml;enza que ha causado esta incompetencia&rdquo;, concluy&oacute; el republicano, que pese a su derrota en las elecciones del a&ntilde;o pasado todav&iacute;a tiene aspiraciones de un nuevo mandato presidencial.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/trump-critica-biden-incompetencia-afganistan-recordar-20-anos-11-s_1_8293583.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Sep 2021 15:16:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Trump critica a Biden por su "incompetencia" en Afganistán al recordar los 20 años del 11-S]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[11-S,EEUU,Joe Biden,Donald Trump,Afganistán]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Con el recuerdo de las víctimas y llamados de unidad, EEUU conmemora los 20 años del 11-S]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/minuto-silencio-recuerdo-victimas-nueva-york-conmemora-20-anos-11-s_1_8293482.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/129fbd58-4993-442d-bc72-005ac2fbc549_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Con el recuerdo de las víctimas y llamados de unidad, EEUU conmemora los 20 años del 11-S"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Joe Biden encabezó en Nueva York los actos por el vigésimo aniversario de los atentados, que este año se realizan de manera presencial y en los que estuvieron además los expresidentes Barack Obama y Bill Clinton. Donald Trump, en tanto,  criticó la "administración inepta" de Biden por su "incompetencia" en el retiro de Afganistán.</p></div><p class="article-text">
        Estados Unidos conmemor&oacute; hoy el <strong>vig&eacute;simo aniversario de los atentados del 11 de septiembre de 2001 (11-S) </strong>con una serie de actos que tuvieron como ejes el recuerdo de los cerca de 3.000 muertos y el llamado a la unidad del pueblo tras las cr&iacute;ticas a la r&aacute;pida salida militar de Afganist&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los actos empezaron a las 8:46 local (9:46 de la Argentina), hora en el que se estrell&oacute; el primer avi&oacute;n de American Airlines contra una de las Torres Gemelas, <strong>ante una multitud que se congreg&oacute; en la Zona Cero de Nueva York</strong> y con la presencia del presidente estadounidense <strong>Joe Biden</strong>.
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            <span class="title">
                Joe Biden junto a los expresidentes Bill Clinton y Barack Obama en el acto por los 20 años del 11-S en Nueva York                            </span>
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        El homenaje arranc&oacute; con un minuto de silencio y con la lectura de los nombres de los fallecidos de 90 nacionalidades, lo que se repiti&oacute; al cumplirse el horario del resto de los impactos ocurridos ese d&iacute;a contra el World Trade Center, el Pent&aacute;gono y la aeronave que call&oacute; en el estado de Pensilvania sin alcanzar su objetivo, que era el Capitolio.
    </p><p class="article-text">
        Mike Low, que perdi&oacute; a su hija Sarah, azafata de uno de los aviones, fue el primero en hablar: record&oacute; lo ocurrido hace dos d&eacute;cadas como un d&iacute;a &ldquo;gris y negro&rdquo; y agradeci&oacute; a quienes lo ayudaron &ldquo;a atravesar los d&iacute;as m&aacute;s oscuros de nuestras vidas&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        La lectura de los nombres de las v&iacute;ctimas y los mensajes de los familiares -algunos en espa&ntilde;ol- fue solo interrumpida por algunas actuaciones musicales, entre ellas la de <strong>Bruce Springsteen,</strong> que cant&oacute; acompa&ntilde;ado de su guitarra &ldquo;I'll see you in my dreams&rdquo; (Te ver&eacute; en mis sue&ntilde;os).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Bruce Springsteen en el homenaje a las víctimas del 11-S en Nueva York                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Biden y su esposa Jill, as&iacute; como predecesores en el cargo, como <strong>Bill Clinton</strong> y <strong>Barak Obama</strong>, y sus respectivas esposas, participaron en la Zona Cero en las ceremonias en Nueva York.
    </p><p class="article-text">
        Otro exmandatario que estuvo presente en los actos fue <strong>George W. Bush</strong>, al frente de la Casa Blanca en el momento de los ataques de 2001 por parte de extremistas islamistas de la organizaci&oacute;n Al Qaeda.
    </p><p class="article-text">
        El republicano habl&oacute; en la ceremonia realizada en la localidad de Shanksville, donde la acci&oacute;n de los pasajeros hizo caer el avi&oacute;n que ten&iacute;a como blanco el Capitolio, y desde all&iacute; lament&oacute; la desuni&oacute;n en el pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En las semanas y meses que siguieron los atentados del 11 de septiembre estaba orgulloso de dirigir a un pueblo impresionante, resistente y unido. Si hablamos de la unidad de Estados Unidos, estos d&iacute;as parecen lejanos&rdquo;, dijo en declaraciones que reprodujo la agencia de noticias <em>AFP</em>.
    </p><p class="article-text">
        Biden tambi&eacute;n se refiri&oacute; a esto en un video difundido en la v&iacute;spera del aniversario: &ldquo;Para m&iacute; es la principal lecci&oacute;n del 11 de septiembre. En el momento de mayor vulnerabilidad, (...) la unidad es nuestra mayor fuerza&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En otra grabaci&oacute;n,<a href="https://www.eldiarioar.com/mundo/trump-critica-biden-incompetencia-afganistan-recordar-20-anos-11-s_1_8293583.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> el expresidente Donald Trump aprovech&oacute; el vig&eacute;simo aniversario</a> y, lejos de sumarse a invocar la unidad, critic&oacute; la &ldquo;administraci&oacute;n inepta&rdquo; de Biden por su &ldquo;incompetencia&rdquo; en el retiro de Afganist&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Estas ceremonias por el 11-S tienen lugar en medio de fuertes medidas de seguridad y en el marco de la apurada salida de los soldados estadounidenses de Afganist&aacute;n, tras la reconquista del Gobierno de los mismos talibanes a los que desalojaron del poder hace 20 a&ntilde;os por acusarlos de refugiar a los ide&oacute;logos de los atentados.
    </p><p class="article-text">
        Otro hecho de la coyuntura que le dio un significado especial al homenaje es que, a diferencia del a&ntilde;o pasado que fueron virtuales por el coronavirus, este a&ntilde;o los actos fueron presenciales pese al rebrote de casos atribuidos a la variante Delta.
    </p><p class="article-text">
        <em>CB con informaci&oacute;n de T&eacute;lam</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/minuto-silencio-recuerdo-victimas-nueva-york-conmemora-20-anos-11-s_1_8293482.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Sep 2021 13:42:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Con el recuerdo de las víctimas y llamados de unidad, EEUU conmemora los 20 años del 11-S]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[11-S,EEUU,Nueva York,Joe Biden]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A 20 años del 11-S, el atentado que borró las fronteras del terror]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/20-anos-11-s-atentado-borro-fronteras-terror_1_8292346.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e4f6eeea-9bab-4c39-9007-fa5cc2a03450_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A 20 años del 11-S, el atentado que borró las fronteras del terror"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El múltiple ataque terrorista de septiembre de 2001 contra las Torres Gemelas y el Pentágono terminó de configuran un cambio de régimen en el que la política exterior de EEUU legitimó la tortura y los campos de concentración como un recurso más de su política pública.</p></div><p class="article-text">
        Los atentados del 11 de septiembre del 2001 terminaron de configurar un cambio de r&eacute;gimen reci&eacute;n ocho a&ntilde;os m&aacute;s tarde. Fue el 16 de abril de 2009, de forma mucho menos espectacular que la de los aviones estrellados contra las Torres Gemelas y el Pent&aacute;gono, cuando el presidente Barack Obama anunci&oacute; que no impulsar&iacute;a el juicio a los responsables de la represi&oacute;n ilegal en la lucha contra el terrorismo desatada durante la gesti&oacute;n de su predecesor, George W. Bush, dejando en los hechos a la tortura y al despliegue de la red global de campos de concentraci&oacute;n m&aacute;s grande de la historia no como un crimen, sino como un recurso m&aacute;s de la <a href="https://www.hrw.org/news/2015/02/05/obama-counterterror-ignored-record" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pol&iacute;tica p&uacute;blica</a>. &ldquo;Este es un tiempo de reflexi&oacute;n, no de venganza&rdquo;, <a href="https://www.politico.com/story/2009/04/obama-memo-release-weighty-decision-021329" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dijo</a>, enfatizando que en un tiempo de &ldquo;grandes desaf&iacute;os y de una desuni&oacute;n perturbadora, no ganaremos nada en gastar tiempo y energ&iacute;a en culpar a otros por el pasado&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>La amnist&iacute;a de hecho no dej&oacute; atr&aacute;s la desuni&oacute;n perturbadora</strong>, que en cambio entrar&iacute;a en un espiral delirante y sin l&iacute;mite -como la guerra contra el terrorismo que Obama acababa de condonar- organizada contra &eacute;l mismo, su persona, su raza, su gobierno, la vida en comunidad por sobre los derechos individuales o los fantasmas que todo eso avivaba y que segu&iacute;an vitales hasta enero de este a&ntilde;o, cuando grupos de ultraderecha atacaron el congreso norteamericano: al menos <a href="https://eu.usatoday.com/storytelling/capitol-riot-mob-arrests/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una decena</a> de los acusados por los ataques son Marines que participaron en las guerras desatadas tras la ma&ntilde;ana del 11 de septiembre. Todo vuelve, pero esta vez, la guerra contra el terror -col&eacute;rica y desprovista de las primaveras redentoras fundadas en la visual de la liberaci&oacute;n de Europa durante la Segunda Guerra Mundial- volv&iacute;a a casa como una estaci&oacute;n final.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para poder terminarse el 11 de septiembre del 2001, el siglo XX hab&iacute;a tenido que empezar a terminar en 1999 durante el bombardeo a Yugoslavia. A fines de marzo de ese a&ntilde;o, yo caminaba por la explanada de Brooklyn que se vuelca sobre el r&iacute;o frente a las Torres Gemelas.&nbsp;
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        Alguien, un hombre grande cuya vida hab&iacute;a coincidido con los a&ntilde;os de expansi&oacute;n y apogeo de los Estados Unidos, le&iacute;a el <em>New York Post</em> anunciando el bombardeo. &ldquo;Belgrado arde&rdquo;. Los bombardeos a Yugoslavia fueron la &uacute;ltima estaci&oacute;n para subirse al tren de la guerra justa antes de la parada final en Afganist&aacute;n. La masacre de Srebrenica de 1995 contra los musulmanes de Bosnia fue el primer genocidio que vivi&oacute; Europa despu&eacute;s de la Segunda Guerra Mundial y la plataforma desde la cual un arco de pensadores e intelectuales alineados con la izquierda norteamericana se volcaron hacia el intervencionismo. Christopher Hitchens, el escritor que ven&iacute;a de oponerse a la intervenci&oacute;n en Nicaragua y que muchos segu&iacute;amos con inter&eacute;s, ve&iacute;a ahora en los neoconservadores a los &uacute;nicos que afirmaban sin ambages que hab&iacute;a que intervenir, impedir otro genocidio y poner fin al r&eacute;gimen desp&oacute;tico de Slobodan Milo&scaron;evi&#263;. La noci&oacute;n de que los Balcanes eran un territorio atrasado lleno de gente demente y salvaje -sobre la cual se montaba no el horror ante el genocidio sino el entusiasmo por la respuesta- era vital, fundacional, un ancestro inmortal del entusiasmo expansionista norteamericano. &ldquo;<em>Belgrade Burns</em>&rdquo;, le&iacute;a un anciano frente a las torres.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Nueva Jersey, al otro lado del Hudson, al otro lado de las torres, otros tres ancianos saludaban en esos mismos d&iacute;as el crep&uacute;sculo de una &eacute;poca irrepetible.&nbsp;
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        El final de esa era se sintetiza en el verano del 98, cuando, como escribi&oacute; Philip Roth en el comienzo de <em>La Mancha Humana</em>, &ldquo;de un extremo a otro de Norteam&eacute;rica se desataba una org&iacute;a de religiosidad y pureza, cuando al terrorismo, que hab&iacute;a sustituido al comunismo como la amenaza predominante para la seguridad del pa&iacute;s, le sucedi&oacute; la mamada y un presidente de mediana edad, viril y de aspecto juvenil, y una empleada de veinti&uacute;n a&ntilde;os, temeraria y enamorada de &eacute;l, se comportaron en el Sal&oacute;n Oval como dos adolescentes en un estacionamiento&rdquo;. La moral fue el portaviones desde el que Hitchens y millones de norteamericanos despegaron para siempre de las guerras justas fundadas en la derrota al nazismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y fue el mismo portaviones en el que aterrizaron dos a&ntilde;os despu&eacute;s. En la ma&ntilde;ana del 11 de septiembre del 2001, la caravana que llevaba a Bush a un acto en una escuela primaria en Sarasota, en el estado de Florida, fue recibida con carteles de protesta a lo largo de la ruta: contra la elecci&oacute;n que Bush hab&iacute;a perdido en el voto popular y la Corte Suprema le concedi&oacute; m&aacute;s tarde y contra el da&ntilde;o ambiental de su administraci&oacute;n. Pasado y futuro. Desde la explanada de Brooklyn los aviones estrell&aacute;ndose contra las torres aparec&iacute;an con tanta claridad que uno hubiera jurado que hab&iacute;a visto antes la escena. O quiz&aacute;s esos hierros ardiendo ten&iacute;an alg&uacute;n parecido a la tapa del <em>Post</em> de dos a&ntilde;os atr&aacute;s, cuando ardi&oacute; Belgrado. O quiz&aacute;s lo que desconcertaba era que los que mir&aacute;bamos con incredulidad, casi con pudor al comienzo, segu&iacute;amos siendo los mismos, no como Hitchens, no como todos los que vendr&iacute;an. Como dec&iacute;a Atahualpa Yupanqui, &ldquo;cada cual cree que no cambia/y que cambian los dem&aacute;s&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Horas despu&eacute;s, cuando ya todos estaban muertos y el gobierno se dispon&iacute;a a anunciar el futuro, desde las torres segu&iacute;an cayendo papelitos y cenizas que se agolpaban en la ventana, impresiones de formularios comidos por el fuego, planillas de Excel con cuentas sin terminar.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        &ldquo;ation Program Manager. HNTB&rdquo;, &ldquo;w Jersey&rdquo;, parte de un gr&aacute;fico de la autoridad de transporte de Nueva York y Nueva Jersey con la frecuencia horaria matinal, &ldquo;Investigator O&rsquo;Brian&rdquo;, &ldquo;119.53&rdquo;, &ldquo;Order total: &pound; 1.864 24&rdquo;. Que el fuego estuviera consumiendo las finanzas desde sus entra&ntilde;as pod&iacute;a ser una mala met&aacute;fora, pero de todos modos no dejaban de volcarse desde el cielo consumidas para que todo un pa&iacute;s las viera.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        En 1952, Roger Vailand inici&oacute; una campa&ntilde;a contra las heladeras. En un art&iacute;culo en <em>La Tribune des Nations</em>, el novelista franc&eacute;s<em> </em>dec&iacute;a que en un pa&iacute;s &ldquo;como Francia donde -salvo durante dos meses al a&ntilde;o y no todos los a&ntilde;os- hace tanto fr&iacute;o que con una hielera en la ventana alcanza para mantener la carne durante el fin de semana o m&aacute;s, la heladera es un s&iacute;mbolo de mistificaci&oacute;n norteamericana&rdquo;. La referencia estaba perdida en un libro infinito, amable: pie de p&aacute;gina 13, p&aacute;gina 338, &ldquo;Postwar&rdquo;, del historiador brit&aacute;nico Tony Judt.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Pero en medio de la Guerra contra el Terror, llegando al 2010, un estudiante m&iacute;o en la New York University empez&oacute; a tirar del hilo de la frase para escribir su trabajo final bajo la pregunta: &ldquo;&iquest;Y si Vailand ten&iacute;a raz&oacute;n?&rdquo; Quiz&aacute;s estaba errado en el largo plazo, como todo el mundo. Quiz&aacute;s Vailand hab&iacute;a visto algo. No respecto al fr&iacute;o franc&eacute;s, pero s&iacute; a las fuerzas que configuraban la cultura moderna desde el final de la guerra hasta el final de las torres. Europa se incorporaba al confort de masas y Jap&oacute;n redactaba bajo la ocupaci&oacute;n norteamericana una constituci&oacute;n moderna y liberal que garantizaba el voto universal para hombres y mujeres y sacud&iacute;a los cimientos de una sociedad tradicional. Escribiendo sobre Woodrow Wilson, el historiador William Appleman Williams dec&iacute;a que &ldquo;el reformista como expansionista ser&iacute;a m&aacute;s exitoso que el conservador como expansionista&rdquo;. La articulaci&oacute;n de las necesidades dom&eacute;sticas norteamericanas con el ideario pol&iacute;tico que el pa&iacute;s buscaba propagar afuera eran dos cosas distintas pero que conflu&iacute;an en algo mucho m&aacute;s altivo que el mero &ldquo;inter&eacute;s nacional&rdquo;. Vencedores, vencidos, clientes, votantes, el combo de heladeras y democracia hab&iacute;a llegado con la misma onda expansiva que la bomba at&oacute;mica, tal como lo imagin&oacute; Vailand, para renovar la faz de la tierra.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
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      <p class="quote-text">Resulta interesante la forma en la que, en inglés, esa guerra se declaraba contra “el terrorismo” [terrorism] pero se denominaba “contra el terror” [the war on terror], una guerra mucho más ambiciosa, retorcida, interna e inacabable, como terminó siendo. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s entonces <strong>una nueva cronolog&iacute;a</strong>, una m&aacute;s, arranca en 1945 y termina en 1999, el largo periodo del triunfo moral. La legalizaci&oacute;n de la tortura como parte de la guerra contra el terror posterior al 11 de septiembre es otro terreno, otra cancha en la que el pasto creci&oacute;, sin embargo, sobre tierra conocida. Siempre me result&oacute; interesante la forma en la que, en ingl&eacute;s, esa guerra se declaraba contra &ldquo;el terrorismo&rdquo; [terrorism] pero se denominaba<strong> &ldquo;contra el terror&rdquo;</strong> [the war on terror], una guerra mucho m&aacute;s ambiciosa, retorcida, interna e inacabable, como termin&oacute; siendo. A la hora de encabezar la represi&oacute;n transnacional que dio forma a la primera d&eacute;cada del siglo, el gobierno de Bush no recurri&oacute; a nadie con experiencia en Medio Oriente, o que hablara &aacute;rabe o alguno de los idiomas de la regi&oacute;n o tuviera alg&uacute;n contacto con el mundo musulm&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
         El jefe del Centro Antiterrorista de la CIA durante esos a&ntilde;os, se&ntilde;alado como un actor central en el desarrollo de los programas de torturas, se llamaba Jos&eacute; A. Rodr&iacute;guez. Nacido en Puerto Rico, Rodr&iacute;guez ingres&oacute; a la CIA en 1976 y desde entonces fue miembro de la &ldquo;Divisi&oacute;n Am&eacute;rica Latina&rdquo;, que seg&uacute;n reportaron los medios en ese entonces estuvo a cargo de &ldquo;las tareas m&aacute;s &aacute;speras de la agencia&rdquo;, que colabor&oacute; activamente con el despliegue del terrorismo de Estado en la regi&oacute;n, primero contra organizaciones pol&iacute;ticas durante la Guerra Fr&iacute;a y luego en un espectro social m&aacute;s amplio en la guerra contra las drogas. Su nombre aparece asociado a las pr&aacute;cticas que el mundo conoci&oacute; tras las denuncias sobre las <a href="https://www.thetorturedatabase.org/document/ar-15-6-investigation-800th-military-police-investigating-officer-mg-antonio-taguba-taguba-" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">torturas en la prisi&oacute;n iraqu&iacute; de Abu Ghraib</a>: Inyecci&oacute;n de humus por el recto, fracturas de huesos y otros miembros, acoso sexual, falta de sue&ntilde;o, fr&iacute;o y calor intensos, simulacros de fusilamientos, perros, golpes, muerte. Que el <em>expertise</em> para liderar aquella guerra no tuviera nada que ver con Irak y Afganist&aacute;n y tuviera todo que ver con la construcci&oacute;n de una pesadilla pudo bastar para anticipar el final de la aventura en Kabul hace muy pocas semanas.
    </p><h3 class="article-text">Latinoamerica como laboratorio</h3><p class="article-text">
        Am&eacute;rica Latina, reconstruida tras el paso de los varios Jos&eacute; A. Rodr&iacute;guez que asolaron la regi&oacute;n, fue, que se sepa hasta hoy, el &uacute;nico continente que no particip&oacute; del despliegue de centros clandestinos de detenci&oacute;n (o black holes), ni cedi&oacute; territorio para esos centros ni abri&oacute; su espacio a&eacute;reo para el transporte de detenidos. El 12 de marzo de 2003, el presidente de Chile, Ricardo Lagos, le comunic&oacute; a Bush que <a href="https://www.jstor.org/stable/pdf/24311784.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no dar&iacute;a su voto</a> en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para intervenir en Irak. Sin el voto chileno, la posibilidad de aprobar esa resoluci&oacute;n se desvaneci&oacute;. Apenas siete d&iacute;as despu&eacute;s, una coalici&oacute;n de Estados Unidos, el Reino Unido, Australia y Polonia invadi&oacute; Irak sin la autorizaci&oacute;n de las Naciones Unidas y contra un rechazo masivo alrededor del mundo. Lagos, que no era precisamente el Che Guevara resucitado, hab&iacute;a arriesgado las conversaciones chilenas alrededor de la creaci&oacute;n de un Tratado de Libre Comercio y hab&iacute;a logrado dejar el ataque norteamericano al margen del marco legal del sistema de Naciones Unidas. Fue el anticipo de un cisma que se acentuar&iacute;a dos a&ntilde;os m&aacute;s tardes, cuando los presidentes de la regi&oacute;n reunidos en Mar del Plata rechazaron de forma definitiva la presi&oacute;n de Bush para crear el &Aacute;rea de Libre Comercio Americana (ALCA). Eso fue en el 2005, y faltaban 12 a&ntilde;os para que el comercio de la regi&oacute;n con China (con enormes variaciones por pa&iacute;s y sector) <a href="https://www.hellenicshippingnews.com/in-latin-america-a-biden-white-house-faces-a-rising-china/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">superara al comercio con Estados Unidos</a>, introduciendo a la regi&oacute;n en desaf&iacute;os nuevos. Si Am&eacute;rica Latina es, como bien sostiene Greg Grandin, <a href="https://www.thenation.com/article/archive/misery-made-me-fiend-latin-america-and-torture-report/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el laboratorio de experimentaci&oacute;n</a> de las pol&iacute;ticas imperiales, lo es tambi&eacute;n por el complejo sistema de ideas, tradiciones e historias que ofrecen resistencia. La lejan&iacute;a desinteresada con la que vivi&oacute; la Guerra contra el Terrorismo en las primeras dos d&eacute;cadas de este siglo mostraban algo de aquella terquedad.
    </p><p class="article-text">
        La CIA -creada en 1947 usando en parte como modelo las actividades del FBI en Am&eacute;rica Latina durante la guerra a sugerencia del ex embajador en Argentina, Spruille Braden- colabor&oacute; durante la Guerra Fr&iacute;a en la creaci&oacute;n de aparatos estatales parapoliciales con el foco puesto en la protesta social, considerada como un campo f&eacute;rtil para la expansi&oacute;n del comunismo. Muchos movimientos nacionalistas, incluyendo el peronismo en Argentina, fueron blanco inmediato de ese celo, a&uacute;n si profesaban su propia variante de anticomunismo. Es imposible contar la historia pol&iacute;tica de la regi&oacute;n sin contemplar ese filamento particular de la presencia norteamericana en la regi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para el 2016, yo ense&ntilde;aba historia en la Universidad de Richmond. Esa historia. Richmond es la capital del Estado de Virginia, y en un radio de unos 200 kil&oacute;metros alrededor se encuentran todas las agencias de inteligencia del pa&iacute;s. En el aula est&aacute;n los hijos de todas ellas, de modo que result&oacute; natural que cuando lleg&oacute; el turno de hablar de la revoluci&oacute;n nicarag&uuml;ense y de la colaboraci&oacute;n de la CIA con la Contra en el minado de puertos, uno de los estudiantes se acercara al final de la clase para preguntarme si pod&iacute;a hacer su trabajo final sobre este punto, ya que su padre hab&iacute;a participado personalmente del minado: fue un caso singular de historia oral, y uno de los mejores trabajos de ese a&ntilde;o. En una de las &uacute;ltimas semanas del semestre, la clase sobre los atentados del 11 de septiembre del 2001 y Am&eacute;rica Latina nos llevaba a hablar, entre otras cosas, de Jos&eacute; A. Rodr&iacute;guez, de la experiencia hist&oacute;rica, del uso de fuentes primarias. El final de una de esas clases, era un martes, llev&oacute; a una conversaci&oacute;n agitada pero amable sobre el uso de la tortura. Suger&iacute; que la mera posibilidad de discutir los beneficios de m&eacute;todos inhumanos como parte de una pol&iacute;tica p&uacute;blica era un retroceso en la forma de entender una sociedad democr&aacute;tica. Mi interlocutora me dijo algo que ya hab&iacute;amos discutido en un texto anterior: que ese era el costo que hab&iacute;a que pagar afuera para mantener la democracia adentro. Respond&iacute; que ni siquiera ese l&iacute;mite cuestionable estaba tan claro. Asintiendo, y con una elocuencia que exced&iacute;a su propio registro de la magnitud anal&iacute;tica por apuntar, resumi&oacute; el final de una era.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde el 11 de septiembre, dijo, &ldquo;el afuera <em>es </em>adentro&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;O dijo &ldquo;est&aacute;&rdquo; adentro? Como en el ingl&eacute;s el verbo es el mismo (&ldquo;is&rdquo;), quedar&aacute; para siempre la duda sobre la extensi&oacute;n insondable de esa transformaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El jueves siguiente, al llegar al aula unos minutos antes de que comenzara la clase, vi que en cada una de las mesas, delante de las sillas de los estudiantes, hab&iacute;a un papel blanco. Tambi&eacute;n hab&iacute;a uno en mi escritorio: Era un folleto de reclutamiento de la CIA. A doble p&aacute;gina color, la agencia enfatizaba la necesidad de recoger informaci&oacute;n sobre &ldquo;pr&aacute;cticamente cualquier cosa que contribuya o tenga un impacto en asuntos mundiales&rdquo;. &ldquo;La inestabilidad puede llevar a la revuelta social&rdquo;, advert&iacute;a por experiencia. &ldquo;Terrorismo&rdquo;, &ldquo;terror&rdquo; o &ldquo;guerra contra el terror&rdquo;, &ldquo;atentados&rdquo;, no aparec&iacute;an en ning&uacute;n lugar del texto.&nbsp; 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <em>ES</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ernesto Semán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/20-anos-11-s-atentado-borro-fronteras-terror_1_8292346.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Sep 2021 05:09:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[A 20 años del 11-S, el atentado que borró las fronteras del terror]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Estados Unidos,11-S,Geoge W Bush,Barack Obama,Afganistán,América Latina,Yugoslavia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Veinte años de Nueva York en Chinatown: de la resurrección tras el 11-S a la crisis de la pandemia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/the-guardian/veinte-anos-nueva-york-chinatown-resurreccion-11-s-crisis-pandemia_1_8292098.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/488276e4-b58f-4056-b836-6ac1c98f9991_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Veinte años de Nueva York en Chinatown: de la resurrección tras el 11-S a la crisis de la pandemia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El barrio, a pocas manzanas de la Zona Cero, logró resucitar tras los atentados y ahora sufre las consecuencias del hundimiento de los negocios por la COVID-19 y los crecientes delitos de odio</p><p class="subtitle">Los "bebés del 11-S" que crecieron a la sombra de la tragedia y ahora temen el aniversario</p></div><p class="article-text">
        Cuando el segundo avi&oacute;n secuestrado por terroristas se aproxim&oacute; a la Torre Sur del World Trade Center el <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/bebes-11-s-crecieron-sombra-tragedia-ahora-temen-aniversario_1_8279780.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">11 de septiembre de 2001</a>, Amy Chin ya hab&iacute;a huido del lugar. El primer avi&oacute;n ya hab&iacute;a impactado contra la Torre Norte unos minutos antes y todo hab&iacute;a quedado cubierto de papeles y de humo.&nbsp; 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Entonces el cielo se volvi&oacute; naranja y el segundo avi&oacute;n se estrell&oacute; contra la Torre Sur&rdquo;, explica Chin, que en ese momento dirig&iacute;a una organizaci&oacute;n art&iacute;stica china.
    </p><p class="article-text">
        Consigui&oacute; llegar a su oficina, situada en una de las calles de Chinatown m&aacute;s al sur y m&aacute;s cercanas a Wall Street, y ya estaba dentro cuando sinti&oacute; que &ldquo;las ventanas se estremec&iacute;an y la tierra las tragaba&rdquo;, mientras en el exterior, una enorme nube gris se extend&iacute;a por la avenida. La Torre Sur acababa de derrumbarse. 
    </p><p class="article-text">
        El barrio de Chinatown, situado a pocas manzanas de la Zona Cero, se llen&oacute; de humo denso, escombros y personas con aspecto aturdido y cubiertas de ceniza, que se dirig&iacute;an hacia el norte de Manhattan. En los d&iacute;as siguientes, tambi&eacute;n se llen&oacute; de carteles de los desaparecidos &ndash;un rostro tras otro, sin que se conociera todav&iacute;a su suerte&ndash; y de miembros de la guardia nacional y de la polic&iacute;a, impidiendo que la gente y los veh&iacute;culos entraran en lo que se conoci&oacute; como &ldquo;la zona congelada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo que pas&oacute; a continuaci&oacute;n no ten&iacute;a precedentes en Nueva York, pero tras la irrupci&oacute;n de la pandemia de la COVID&ndash;19 resulta muy familiar: calles vac&iacute;as, negocios paralizados, altas tasas de desempleo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El barrio de Chinatown, Nueva York, mayo de 2020.                            </span>
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        Los vecinos empezaron a estar muy preocupados por su salud; por <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/negro-cancer-despues-abundan-enfermedades_1_1942044.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el impacto que pod&iacute;a tener inhalar las part&iacute;culas t&oacute;xicas</a> que flotaban en el aire y por la incertidumbre absoluta sobre el futuro. Entonces, como ahora, esa crisis puso a prueba a la comunidad y dej&oacute; al descubierto sus problemas y, por extensi&oacute;n, las debilidades del pa&iacute;s en general. Sin embargo, tambi&eacute;n sirvi&oacute; de est&iacute;mulo a la poblaci&oacute;n para ponerse en marcha, mostr&oacute; las necesidades del barrio y demostr&oacute; su capacidad de recuperaci&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text">El barrio aislado</h3><p class="article-text">
        El barrio chino de Manhattan es un enclave &eacute;tnico nacido de la exclusi&oacute;n, una gran iron&iacute;a, si tenemos en cuenta su proximidad con el ayuntamiento. Fundado por marineros y mercaderes chinos, que echaron ra&iacute;ces cerca de lo que entonces era una zona portuaria multi&eacute;tnica y multiling&uuml;e, la cifra de residentes creci&oacute; considerablemente durante la d&eacute;cada de 1870, cuando las oleadas de violencia antichina en el oeste de Estados Unidos empujaron a un gran n&uacute;mero de trabajadores chinos hacia la costa este. En 1882, la aprobaci&oacute;n de la Ley de Exclusi&oacute;n China congel&oacute; en gran medida a la comunidad durante ocho d&eacute;cadas, hasta que los cambios en la ley abrieron la inmigraci&oacute;n de pa&iacute;ses fuera de Europa occidental.
    </p><p class="article-text">
        Tras los atentados del 11-S, un lugar que se caracteriza por estar fuera de lugar qued&oacute; a&uacute;n m&aacute;s aislado. Durante ocho d&iacute;as, se bloque&oacute; la entrada de veh&iacute;culos y de personas no residentes y el acceso sigui&oacute; siendo dif&iacute;cil durante muchos meses m&aacute;s. Durante mes y medio, dos l&iacute;neas de metro se saltaron las paradas de Chinatown. Se interrumpi&oacute; el servicio de las l&iacute;neas telef&oacute;nicas y de red y el servicio completo no volvi&oacute; a funcionar hasta&nbsp;cuatro meses m&aacute;s tarde. Excepto la comunidad de Chinatown, nadie tuvo conocimiento de estos problemas o del impacto que tuvieron sobre los residentes y los negocios. &ldquo;Siempre se da por sentado que los estadounidenses de origen asi&aacute;tico est&aacute;n bien&rdquo;, se&ntilde;ala la soci&oacute;loga del Hunter College Margaret M. Chin.
    </p><h3 class="article-text">La pandemia</h3><p class="article-text">
        Veinte a&ntilde;os m&aacute;s tarde y en un nuevo contexto de crisis, muchos residentes se sienten de nuevo ignorados. El racismo y la xenofobia <a href="https://www.theguardian.com/us-news/2020/feb/21/nyc-chinatown-coronavirus-fears-business" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">vaciaron las calles de Chinatown a finales de enero de 2020</a>, meses antes de que la ciudad impusiera medidas de cierre de establecimientos para frenar la pandemia de la COVID&ndash;19. 
    </p><p class="article-text">
        En los devastadores 20 meses transcurridos desde entonces, numerosos negocios han cerrado, <a href="https://www.nytimes.com/2021/03/10/nyregion/chinatown-restaurant-closures-coronavirus.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">incluido Jing Fong</a>, un enorme sal&oacute;n de banquetes que ten&iacute;a capacidad para 800 comensales y serv&iacute;a a 10.000 personas a la semana. Muchos miembros de la comunidad tienen una sensaci&oacute;n de amenaza existencial.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la crisis tambi&eacute;n ha provocado una oleada de energ&iacute;a y autosuficiencia. Los esfuerzos de cooperaci&oacute;n han proliferado en el barrio. Empresas, organizaciones sin &aacute;nimo de lucro y particulares han proporcionado durante la pandemia <a href="https://www.cnbc.com/2021/05/28/46-motts-patrick-mock-helps-feed-chinatown-residents-during-covid.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">comidas gratuitas</a> a los trabajadores sanitarios y a las personas necesitadas, y han coordinado la labor de voluntarios que <a href="https://www.curbed.com/2021/04/chinatown-block-watch-one-year-later.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">patrullan el barrio</a> en un contexto en el que han aumentado los episodios de violencia contra los asi&aacute;ticos. Tambi&eacute;n han ayudado a los restaurantes, de forma completamente altruista, <a href="https://www.thinkchinatown.org/assembly" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a instalar mesas al aire libre</a> y han <a href="https://www.welcometochinatown.com/the-longevity-fund-small-business-grants" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recaudado fondos</a> para ayudar a los <a href="https://www.aafe.org/small-business-fund" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">peque&ntilde;os negocios en apuros</a>.
    </p><h3 class="article-text">La vida en la zona congelada</h3><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n es un reflejo de los d&iacute;as posteriores a los atentados del 11 de septiembre, cuando, incluso con el barrio se vio sumido en el aislamiento, sus habitantes tendieron la mano a los dem&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Los restaurantes cerrados prepararon comidas para los que participaron en las tareas de rescate. Los vecinos donaron sangre, prepararon paquetes de ayuda y rescataron a las mascotas abandonadas en los apartamentos cerrados. Sinocast, una emisora de radio local en chino que se convirti&oacute; en una de las &uacute;nicas fuentes de informaci&oacute;n disponibles para muchos no angloparlantes, se vio inundada de consultas de personas que preguntaban c&oacute;mo donar. La emisora acab&oacute; recaudando 1,45 millones de d&oacute;lares (1,22 millones de euros) para los esfuerzos de rescate, gran parte de los cuales proced&iacute;an de &ldquo;gente normal que pasaba por all&iacute; y dejaba uno o cinco d&oacute;lares&rdquo;, explica Cao K O, entonces director ejecutivo de la organizaci&oacute;n sin &aacute;nimo de lucro <a href="https://www.aafederation.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Asian American Federation of New York (AAF)</a>.
    </p><p class="article-text">
        Cuando los d&iacute;as de aislamiento f&iacute;sico y de incomunicaci&oacute;n se convirtieron en semanas, y luego en meses, la econom&iacute;a del barrio se hundi&oacute;. En las dos semanas posteriores al 11-S, se calcula que 25.000 personas, <a href="https://www.washingtonpost.com/archive/politics/2004/08/15/nys-chinatown-tries-to-bounce-back-from-911-sars/bcd7970d-3d43-4e03-8b48-924d413aaa09/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el 75% de la poblaci&oacute;n activa de Chinatown</a>, se qued&oacute; sin trabajo. 
    </p><p class="article-text">
        Gran parte del barrio funciona con &ldquo;salarios bajos y escasos m&aacute;rgenes de beneficio, por lo que cualquier par&oacute;n de actividad es muy duro para la comunidad&rdquo;, explica Patrick Kwan. Ten&iacute;a 20 a&ntilde;os el d&iacute;a del atentado. M&aacute;s tarde trabaj&oacute; en la campa&ntilde;a Explora Chinatown del Fondo del 11 de septiembre para la reconstrucci&oacute;n del turismo. 
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                    alt="Foto de archivo de la bandera estadounidense ondeando en la llamada Zona Cero, entre los escombros del World Trade Center."
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            <span class="title">
                Foto de archivo de la bandera estadounidense ondeando en la llamada Zona Cero, entre los escombros del World Trade Center.                            </span>
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        Entre otras consecuencias, el 11 de septiembre pr&aacute;cticamente cerr&oacute; el sector de la confecci&oacute;n, que ahora es m&iacute;nimo, y que hab&iacute;a sido uno de los mayores empleadores de Chinatown, ya que daba trabajo a entre 14.000 y 15.000 personas. Chin explica que los trabajadores eran predominantemente mujeres inmigrantes con familia y apoyaban un ecosistema de comercio vinculado: tiendas de comestibles, peluquer&iacute;as, oficinas de seguros, guarder&iacute;as y otros peque&ntilde;os negocios. Chin ten&iacute;a familiares que trabajaban en el sector de la confecci&oacute;n en el momento de los atentados. Era temporada alta (los atentados ocurrieron durante la semana de la moda de Nueva York), y como los camiones de reparto no pod&iacute;an entrar ni salir, y los jefes y los trabajadores no pod&iacute;an contactar los unos con los otros, las f&aacute;bricas subcontrataron el trabajo en el extranjero. 
    </p><p class="article-text">
        La mayor parte de esta mano de obra nunca se recuper&oacute;. Los trabajadores de Chinatown se dispersaron. Al principio, algunos fueron contratados para trabajar en casinos fuera del estado; otros no tuvieron m&aacute;s remedio que jubilarse anticipadamente. M&aacute;s tarde, a medida que el dinero de la ayuda llegaba al barrio, los que pudieron sortear la burocracia recibieron una nueva formaci&oacute;n laboral y se convirtieron en asistentes sanitarios a domicilio y trabajadores de hoteles. La comunidad se redujo en tama&ntilde;o. Entre los muchos negocios que cerraron en los a&ntilde;os siguientes estaba la tienda m&aacute;s antigua del barrio, 32 Mott Street General Store, <a href="https://www.nytimes.com/2003/10/26/nyregion/chinatown-journal-store-founded-in-1891-succumbs-to-effects-of-9-11.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fundada por el abuelo del propietario, Paul Lee, en 1891</a>.
    </p><p class="article-text">
        En una visita al barrio en diciembre de 2001, la entonces secretaria de Trabajo, Elaine Chao, dijo que &ldquo;los atentados del 11 de septiembre provocaron una onda expansiva en toda la econom&iacute;a nacional, pero en Chinatown esa onda fue m&aacute;s bien un maremoto&rdquo;. En comparaci&oacute;n con otras partes del bajo Manhattan, la ayuda econ&oacute;mica del gobierno hab&iacute;a tardado en llegar. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todo estuvo cerrado durante meses desde Canal Street hacia el sur, pero las calles de Chinatown no recibieron ninguna ayuda&rdquo;, explica Kwan, que ahora es asesor en la oficina del alcalde. 
    </p><p class="article-text">
        Las primeras rondas de pr&eacute;stamos para peque&ntilde;as empresas y otras ayudas solo se aplicaron a las calles m&aacute;s cercanas a la Zona Cero. Chin se&ntilde;ala que los habitantes de los barrios acomodados colindantes con Chinatown, como Tribeca, que pod&iacute;an seguir la situaci&oacute;n desde su segunda residencia, recibieron ayudas del gobierno, mientras que a unas pocas calles de distancia, los trabajadores que hab&iacute;an perdido sus puestos de trabajo no la recibieron. &ldquo;Creo que se olvidaron, literalmente, del barrio&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s tarde, la Agencia Federal de Gesti&oacute;n de Emergencias (Fema) fij&oacute; la l&iacute;nea de corte de la ayuda en Canal Street, una importante arteria de este a oeste que atraviesa Chinatown, y otras organizaciones de ayuda siguieron su ejemplo. Sin embargo, la mayor&iacute;a de las f&aacute;bricas de confecci&oacute;n se encontraban al norte de Canal, muchas de ellas a solo una calle. 
    </p><p class="article-text">
        Al igual que muchos otros negocios, trabajadores y residentes, todos experimentaban las mismas dificultades, ol&iacute;an el mismo humo acre de los incendios que duraron meses en la Zona Cero y, como quedar&iacute;a claro en a&ntilde;os posteriores, se ve&iacute;an perjudicados por el mismo amianto, mercurio y otros compuestos t&oacute;xicos que llegaban desde las torres, al igual que los que estaban al sur del Canal. Gracias a la labor de los grupos comunitarios locales y otros defensores durante los meses y a&ntilde;os posteriores al 11-S, la l&iacute;nea fue finalmente redise&ntilde;ada y el dinero de la ayuda lleg&oacute; a raudales, aunque para entonces, muchos trabajadores ya se hab&iacute;an ido.
    </p><h3 class="article-text">La doble pandemia</h3><p class="article-text">
        Chinatown sobrevivi&oacute; al 11-S y m&aacute;s tarde continu&oacute; lidiando con otras situaciones adversas, como el hurac&aacute;n Sandy y una recesi&oacute;n. Luego irrumpi&oacute; la pandemia de COVID&ndash;19. Una vez m&aacute;s, el enclave est&aacute; sufriendo una parte excesiva de las consecuencias, agravadas, esta vez, por una doble pandemia de racismo antiasi&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las empresas asi&aacute;tico&ndash;americanas fueron las m&aacute;s afectadas, las primeras en sufrir las consecuencias y las que menos ayuda recibieron&rdquo;, escribi&oacute; la AAF en un informe de mayo de 2021 sobre el impacto de la pandemia en las peque&ntilde;as empresas.
    </p><p class="article-text">
        El n&uacute;mero de estadounidenses de origen asi&aacute;tico en el estado de Nueva York que solicitaron prestaciones por desempleo aument&oacute; en m&aacute;s de un 6.000% entre abril de 2019 y abril de 2020, el triple de solicitudes que las tramitadas por la poblaci&oacute;n en general. En parte, esto se debe a que los negocios gestionados por asi&aacute;ticos ofrecen servicios que se vieron muy afectados por las medidas de cierre, como restaurantes, salones de u&ntilde;as y transporte. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se han repetido muchos de los problemas que ya surgieron el 11 de septiembre: las barreras ling&uuml;&iacute;sticas, las empresas que funcionan con dinero en efectivo y no llevan buenos registros, los bajos niveles de conocimientos inform&aacute;ticos y los programas de ayuda que no tienen en cuenta estas barreras. Durante los primeros d&iacute;as de la pandemia, como indica Howard Shih, director de investigaci&oacute;n y pol&iacute;tica de la AAF, &ldquo;los materiales traducidos para solicitar fondos se publicaban a menudo justo cuando los fondos se agotaban&rdquo;.
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                El barrio de Chinatown, Nueva York, marzo de 2020.                            </span>
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        Una vez m&aacute;s, muchos residentes de Chinatown se sienten ignorados. Despu&eacute;s del 11 de septiembre, relativamente pocas personas de fuera de la comunidad sab&iacute;an que el barrio estaba en la zona congelada, o que se qued&oacute; sin servicio telef&oacute;nico completo durante casi cuatro meses, o que una v&iacute;a principal importante para los autobuses tur&iacute;sticos sigue parcialmente cerrada hasta el d&iacute;a de hoy. 
    </p><h3 class="article-text">Epidemia de odio contra asi&aacute;ticos</h3><p class="article-text">
        Ahora, comparativamente, pocos saben que las calles de Chinatown empezaron a vaciarse y los negocios cayeron en picado no a mediados de marzo, cuando la ciudad impuso por primera vez medidas de cierre de los negocios generalizadas, sino ya en enero de 2020. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los prejuicios injustificados hacia los negocios asi&aacute;ticos en particular ya estaban teniendo un impacto negativo sobre su actividad&rdquo;, subraya Shih. Desde entonces, una mezcla t&oacute;xica de miedo, desinformaci&oacute;n y racismo &ndash;agravada por el discurso en contra de China <a href="https://www.eldiario.es/internacional/trump-china-coronavirus-cueste-elecciones_1_5955707.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">difundida por el anterior presidente</a> [Trump <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/ultima-hora-coronavirus-mundo-espana_6_1108630_1024744.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se refer&iacute;a al virus</a> causante la pandemia como &ldquo;el virus chino&rdquo;] ha generado un aumento de ataques<a href="https://www.eldiario.es/internacional/stopasianhate-lema-resuena-estados-unidos-acabar-odio-comunidad-asiatica_1_7332116.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> contra los asi&aacute;ticos</a>. 
    </p><p class="article-text">
        En todo el pa&iacute;s, los delitos de odio contra los estadounidenses de origen asi&aacute;tico y los isle&ntilde;os del Pac&iacute;fico aumentaron un 146% en 2020, seg&uacute;n el Centro para el Estudio del Odio y el Extremismo de la Universidad Estatal de California. La coalici&oacute;n nacional <a href="https://www.theguardian.com/us-news/2021/mar/16/asian-americans-hate-incidents-pandemic-study" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Stop AAPI Hate</a> ha registrado m&aacute;s de 9.000 episodios de odio contra los asi&aacute;ticos desde el 19 de marzo de 2020. 
    </p><p class="article-text">
        El 16 de marzo de 2021, un hombre armado blanco <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ocho-personas-asesinadas-cadena-tiroteos-salones-masajes-asiaticos-atlanta_1_7317351.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mat&oacute; a nueve personas en el &aacute;rea metropolitana de Atlanta</a>, seis de ellas mujeres asi&aacute;ticas. Unas semanas m&aacute;s tarde, un hombre armado <a href="https://www.eldiario.es/internacional/multiples-tiroteo-instalaciones-fedex-cerca-aeropuerto-indianapolis_1_7827168.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mat&oacute; a ocho personas</a>, cuatro de ellas estadounidenses de origen sij, en unas instalaciones de FedEx en Indian&aacute;polis con una gran proporci&oacute;n de trabajadores surasi&aacute;ticos. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Protesta en Oakland, Estados Unidos, contra el odio contra los asiáticos.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Como se&ntilde;ala la abogada experta en inmigraci&oacute;n Sin Yen Ling, nacida en Chinatown y que trabajaba para el Asian American Legal Defense and Education Fund (AALDEF, Fondo para la Defensa Legal y la Educaci&oacute;n de los estadounidenses de origen asi&aacute;tico) durante el 11-S, &ldquo;siempre que hay momentos de crisis y tragedia, se culpa a los inmigrantes&rdquo;. Solo hab&iacute;an pasado 24 horas desde los atentados del 11-S cuando la organizaci&oacute;n empez&oacute; a recibir llamadas sobre episodios de violencia contra estadounidenses sijs y musulmanes. Ling se pas&oacute; los seis a&ntilde;os siguientes defendiendo a neoyorquinos del sudeste asi&aacute;tico y musulmanes que, bajo el pretexto de la seguridad nacional, estaban siendo detenidos sin el debido proceso adecuado &ndash;de forma indefinida y en secreto&ndash; y deportados por infracciones de inmigraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los momentos de crisis como el 11-S y la pandemia exponen y revelan los problemas de nuestro pa&iacute;s, y uno de los problemas es la exclusi&oacute;n y el racismo&rdquo;, afirma la abogada. &ldquo;Ya sean musulmanes, chinos o cualquier otro grupo percibido como extranjero, vamos a ser el chivo expiatorio cada vez que ocurra algo&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">El desamparo de los sanitarios asi&aacute;ticos</h3><p class="article-text">
        Durante la pandemia, los trabajadores sanitarios estadounidenses de origen asi&aacute;tico, que constituyen una proporci&oacute;n elevada del sector (el <a href="https://www.forbes.com/sites/evangerstmann/2020/04/04/irony-hate-crimes-surge-against-asian-americans-while-they-are-on-the-front-lines-fighting-covid-19/#121e2eab3b70" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">17%</a> de los m&eacute;dicos de Estados Unidos son de origen asi&aacute;tico, y <a href="https://www.voanews.com/covid-19-pandemic/some-asian-frontline-medics-us-face-hate-amid-covid-19" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">uno de cada 14</a> trabajadores sanitarios de Estados Unidos es de origen asi&aacute;tico), tambi&eacute;n han sido chivos expiatorios. Han <a href="https://www.washingtonpost.com/business/2020/05/19/asian-american-discrimination/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tenido que lidiar</a> con muestras de <a href="https://www.today.com/health/3-asian-american-nurses-discuss-racial-harassment-work-t217549" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">odio viscera</a>l racista en el trabajo y con <a href="https://news.berkeley.edu/2020/04/09/racist-harassment-of-asian-health-care-workers-wont-cure-coronavirus/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pacientes que no quieren ser atendidos por ellos</a>. Tambi&eacute;n sufren <a href="https://www.healthaffairs.org/do/10.1377/hblog20210519.651079/full/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mayores tasas de mortalidad por COVID&ndash;19</a>. Por ejemplo, los filipinos estadounidenses representan <a href="https://www.businessinsider.com/filipinos-make-up-disproportionate-covid-19-nurse-deaths-2020-9" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el 4% de las enfermeras, pero el 31% de las muertes</a> relacionadas con la pandemia de la profesi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los trabajadores sanitarios a domicilio de Nueva York &ndash;la mayor&iacute;a de ellos mujeres de color de mediana edad con salarios bajos, que cuidan de ancianos, discapacitados y otras personas muy vulnerables&ndash; afirman que durante el pico de marzo y abril de 2020 no se les dio <a href="https://jamanetwork.com/journals/jamainternalmedicine/fullarticle/2769096?resultClick=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el apoyo adecuado ni material de protecci&oacute;n</a>. Grupos comunitarios como Beyond Ground Zero Network, una coalici&oacute;n (que incluye a AALDEF) que surgi&oacute; de <a href="https://www.amny.com/news/city-expands-9-11-health-program-for-residents-and-workers/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la organizaci&oacute;n posterior al 11 de septiembre</a>, estuvieron buscando en ese per&iacute;odo la forma de conseguir material de protecci&oacute;n en el extranjero.
    </p><p class="article-text">
        En un contexto de escasez, el personal sanitario tambi&eacute;n est&aacute; trabajando m&aacute;s y sufriendo agotamiento. Un grupo de trabajadores asi&aacute;ticos de atenci&oacute;n domiciliaria ha estado protestando por el hecho de que se les pague el l&iacute;mite de 13 horas establecido por el Estado por lo que, seg&uacute;n ellos, son jornadas de trabajo extenuantes de 24 horas, un problema que <a href="https://www.thenation.com/article/economy/home-care-attendants-workday/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ya ten&iacute;an antes de la pandemia</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Gente caminando con mascarillas en Chinatown, 27 de enero de 2020."
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                Gente caminando con mascarillas en Chinatown, 27 de enero de 2020.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Peor que tras el 11-S</h3><p class="article-text">
        En realidad, los retos de Chinatown &ndash;el racismo, las carencias sanitarias, las desigualdades en el acceso a los recursos, las entidades p&uacute;blicas y privadas que quieren ayudar pero no saben c&oacute;mo hacerlo eficazmente&ndash; son los retos del pa&iacute;s en general. Al igual que despu&eacute;s del 11-S, muchos en el barrio son optimistas de que Chinatown se recuperar&aacute; de nuevo. Esta vez, sin embargo, tendr&aacute; que superar un muro m&aacute;s alto. 
    </p><p class="article-text">
        El impacto sobre los negocios es esta vez m&aacute;s profundo debido a la duraci&oacute;n de la pandemia, la antipat&iacute;a hacia los asi&aacute;ticos en Estados Unidos sigue siendo elevada y las nuevas variantes del virus, como Delta, presentan nuevas amenazas. Con tantos restaurantes y escaparates vac&iacute;os, &ldquo;[Chinatown] es m&aacute;s vulnerable ahora a un proceso de gentrificaci&oacute;n que antes y los precios pueden subir con vecinos de mayor poder adquisitivo&rdquo;, se&ntilde;ala Margaret Chin, la soci&oacute;loga. &ldquo;De hecho, es un fen&oacute;meno que puede afectar a toda la ciudad&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En una reciente visita a su restaurante favorito de <em>dim sum </em>de Chinatown, &ldquo;los camareros se disculpaban porque hab&iacute;an subido los precios de 3,25 a 3,50 d&oacute;lares (de 2,75 a tres euros) el plato&rdquo;, se&ntilde;ala Patrick Kwan, asesor del alcalde. Incluso cuando ese precio era casi el mismo de hace 30 a&ntilde;os o m&aacute;s, cuando &eacute;l era un ni&ntilde;o. Fue un recordatorio de lo fr&aacute;gil que es la vida para muchos en la comunidad y lo crucial que ser&aacute;n los pr&oacute;ximos meses de reconstrucci&oacute;n. &ldquo;Va a ser dif&iacute;cil&rdquo;, reconoce Kwan.
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Emma Reverter
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eveline Chao]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/the-guardian/veinte-anos-nueva-york-chinatown-resurreccion-11-s-crisis-pandemia_1_8292098.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Sep 2021 18:36:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Veinte años de Nueva York en Chinatown: de la resurrección tras el 11-S a la crisis de la pandemia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[11-S,Terrorismo,Torres Gemelas,World Trade Center,EEUU]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[20 años desde el 11-S, el terrorismo de extrema derecha es ahora la principal amenaza en EEUU]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/the-guardian/20-anos-11-s-terrorismo-extrema-derecha-ahora-principal-amenaza-eeuu_1_8292086.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e67dfb0a-20c8-4574-b6b3-18e1247dea84_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="20 años desde el 11-S, el terrorismo de extrema derecha es ahora la principal amenaza en EEUU"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los movimientos de ultraderechistas y racistas blancos son ahora responsables de la gran mayoría de muertos en atentados, pero los recursos de las agencias gubernamentales siguen estando en la lucha contra otros extremistas, la mayoría fuera del país</p><p class="subtitle">Cómo Estados Unidos creó un mundo de guerras interminables</p></div><p class="article-text">
        Tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, el Gobierno de Estados Unidos actu&oacute; r&aacute;pidamente para evitar nuevos ataques de extremistas isl&aacute;micos. Con la <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/principal-leccion-afganistan-guerra-terror-no-funciona_129_8245968.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;guerra contra el terror&rdquo;</a> de George W. Bush llegaron amplios poderes a las agencias encargadas de vigilar a la gente dentro y fuera de Estados Unidos, as&iacute; como un gasto extra de miles de millones de d&oacute;lares en nuevas fuerzas de seguridad.
    </p><p class="article-text">
        Mientras el FBI, la CIA, la polic&iacute;a y la reci&eacute;n creada Agencia de Seguridad Nacional (NSA, por sus siglas en ingl&eacute;s) buscaban a musulmanes radicalizados dentro y fuera del pa&iacute;s, se pas&oacute; por alto la amenaza ya existente de los extremistas de movimientos racistas blancos en Estados Unidos. En n&uacute;mero de miembros e influencia, no han dejado de crecer durante las &uacute;ltimas dos d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo con los datos de la Liga Antidifamaci&oacute;n, los radicales de extrema derecha fueron responsables de 16 de los 17 asesinatos cometidos durante <a href="https://www.adl.org/murder-and-extremism-2020" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">2020</a> en Estados Unidos por extremistas. En <a href="https://www.adl.org/murder-and-extremism-2019" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">2019</a>, estuvieron involucrados en 41 de los 42 asesinatos cometidos por extremistas. Entre 2009 y 2018, la extrema derecha fue responsable del 73% de las v&iacute;ctimas mortales relacionadas con el extremismo dentro de Estados Unidos: los radicales de ultraderecha mataron a m&aacute;s personas en 2018 que en cualquier otro a&ntilde;o desde 1995, cuando una bomba colocada por un extremista anti-gubernamental <a href="https://www.fbi.gov/history/famous-cases/oklahoma-city-bombing" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la ciudad de Oklahoma</a> mat&oacute; a 168 personas en un edificio del gobierno federal.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de la prevalencia de los asesinatos cometidos en Estados Unidos por la extrema derecha y los supremacistas blancos, las agencias de inteligencia estadounidenses no han dejado de invertir mucho m&aacute;s en lo que se percibe como la amenaza del terror isl&aacute;mico.
    </p><h3 class="article-text">Una amenaza no detectada</h3><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Cynthia Miller-Idriss, autora del libro <a href="https://press.princeton.edu/books/ebook/9780691205892/hate-in-the-homeland" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Hate in the Homeland: The New Global Far Right</em></a> (Odio dentro de casa: la nueva extrema derecha global), &ldquo;la conmoci&oacute;n del 11-S cre&oacute; esta maquinaria incre&iacute;ble en EEUU y en el resto del mundo, con nuevas agencias, audiencias p&uacute;blicas de grupos de trabajo, y todas estas cosas que dejaban puntos ciegos&rdquo;. &ldquo;Por supuesto, tambi&eacute;n sirvieron para impedir complots y para alertar sobre amenazas, as&iacute; que algo de eso ocurr&iacute;a, pero al mismo tiempo, esta otra amenaza aumentaba y crec&iacute;a, y no estaba siendo detectada&rdquo;, dice Miller-Idriss, directora en la American University del Laboratorio de Investigaci&oacute;n e Innovaci&oacute;n sobre Polarizaci&oacute;n y Extremismo.
    </p><p class="article-text">
        Solo en los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha habido varios casos. En agosto de 2019, un hombre armado <a href="https://www.eldiario.es/internacional/paso-ataque-desnudo-trump_1_1409148.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mat&oacute; a 23 personas</a> en El Paso (Texas) tras supuestamente publicar en internet un manifiesto con proclamas del nacionalismo blanco y en contra de los inmigrantes en el que dec&iacute;a que planeaba llevar a cabo un ataque en &ldquo;respuesta a la invasi&oacute;n hispana de Texas&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Un hombre se arrodilla y reza ante el homenaje a las víctimas del tiroteo en El Paso, Texas, el 5 de agosto de 2019."
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            <span class="title">
                Un hombre se arrodilla y reza ante el homenaje a las víctimas del tiroteo en El Paso, Texas, el 5 de agosto de 2019.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En febrero de 2019, fue arrestado un teniente de la Guardia Costera de EEUU que se autodenominaba &ldquo;nacionalista blanco&rdquo; despu&eacute;s de aprovisionarse de armas y de redactar una lista de posibles atentados contra figuras del gobierno y de medios de comunicaci&oacute;n. Un a&ntilde;o despu&eacute;s, <a href="https://www.nbcnews.com/news/us-news/white-supremacist-coast-guard-officer-sentenced-13-years-prison-n1127636" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fue condenado a 13 a&ntilde;os de c&aacute;rcel</a>.
    </p><p class="article-text">
        En 2017, un joven de 22 a&ntilde;os mat&oacute; a nueve miembros de una iglesia negra en Charleston (Carolina del Sur). El asesino confes&oacute; al FBI que buscaba la vuelta de las leyes de segregaci&oacute;n o el inicio de una guerra racial.
    </p><p class="article-text">
        Pero los sucesivos gobiernos de las &uacute;ltimas dos d&eacute;cadas han asignado la mayor parte de sus recursos a investigar musulmanes, tanto dentro de Estados Unidos como en el extranjero. En 2019, <a href="https://time.com/5647304/white-nationalist-terrorism-united-states/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el FBI comunic&oacute;</a> que el 80% de sus agentes antiterrorismo estaban centrados en el terrorismo internacional y un 20% al terrorismo dom&eacute;stico.
    </p><h3 class="article-text">Fomento de la islamofobia</h3><p class="article-text">
        Muchos musulmanes de Estados Unidos vieron c&oacute;mo sus derechos civiles se resent&iacute;an con la guerra de Washington contra el terrorismo isl&aacute;mico. En los meses posteriores al 11-S,  fueron detenidas <a href="https://www.hrw.org/reports/2002/us911/USA0802.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s de mil personas</a>, mientras miles m&aacute;s eran interrogadas, y las mezquitas y barrios musulmanes eran puestos bajo vigilancia.
    </p><p class="article-text">
        Inmediatamente despu&eacute;s del atentado se dispar&oacute; el n&uacute;mero de delitos de odio contra los musulmanes en Estados Unidos. Desde entonces se ha mantenido en un nivel muy superior al de los a&ntilde;os previos a 2001. Seg&uacute;n Miller-Idriss, &ldquo;hubo una falta de atenci&oacute;n por parte de las autoridades, una falta de recursos, pero algunas de las intervenciones que hicieron las autoridades fueron islam&oacute;fobas, y fomentaron parte de esta islamofobia, de este sentimiento antiinmigrante&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Michael German, exagente especial del FBI especializado en terrorismo dom&eacute;stico y operaciones encubiertas, la disparidad en los recursos para vigilar a los presuntos agentes musulmanes y a los supremacistas blancos ya ven&iacute;a creciendo desde antes del 11-S. Pero tras el ataque, la nueva legislaci&oacute;n (como la Ley Patri&oacute;tica) dio al gobierno poderes adicionales para <a href="https://www.eldiario.es/turing/vigilancia_y_privacidad/nsa-programas-vigilancia-desvelados-snowden_1_4974573.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">vigilar y poner en el punto de mira a ciudadanos estadounidenses</a>, a la vez que el Departamento de Justicia aumentaba sus poderes para investigar a personas sin antecedentes penales.
    </p><p class="article-text">
        German, que es miembro del Programa de Libertad y Seguridad Nacional del Centro Brennan para la Justicia, cree que estos poderes se usaron especialmente con los estadounidenses musulmanes y que se prest&oacute; poca atenci&oacute;n a los supremacistas blancos: &ldquo;Hubo una disparidad entre ni siquiera registrar los asesinatos cometidos por supremacistas blancos y el modo en el que el FBI se centr&oacute; en estadounidenses musulmanes que sencillamente dec&iacute;an cosas que no le gustaban al gobierno, o ten&iacute;an relaciones con personas que al gobierno no le gustaban, o de las que el gobierno sospechaba solo por ser musulmanes y que nunca hab&iacute;an cometido ning&uacute;n delito violento, nunca hab&iacute;an participado en ning&uacute;n grupo terrorista&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tras los atentados del World Trade Center, &ldquo;se destin&oacute; una cantidad enorme de recursos al Grupo de Trabajo Conjunto contra el Terrorismo y al trabajo antiterrorista&rdquo;, seg&uacute;n dice German. &ldquo;Pero todo estaba centrado en posibles ataques terroristas de musulmanes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una auditor&iacute;a del Departamento de Justicia de 2010 dej&oacute; al descubierto que entre 2005 y 2009 hubo menos de 330 agentes del FBI asignados en promedio a investigaciones de terrorismo dom&eacute;stico, de un total de casi 2.000 agentes antiterrorismo.
    </p><h3 class="article-text">La influencia del dinero</h3><p class="article-text">
        El hecho de no centrarse en los supremacistas blancos o en el terrorismo dom&eacute;stico no fue solo una decisi&oacute;n estrat&eacute;gica, dice German. En su opini&oacute;n, tambi&eacute;n influyeron las grandes fortunas y las grandes empresas, con industrias presionando a los legisladores y hasta al FBI para que se dedicaran a perseguir a los grupos ecologistas y de protesta contra el capitalismo. &ldquo;El FBI necesita recursos y para obtener recursos necesita convencer a los miembros del Congreso&rdquo;, dice German. &ldquo;Y la eficacia del Congreso aumenta cuando hay patrocinadores adinerados contribuyendo a sus campa&ntilde;as&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;As&iacute; que el FBI tiene que cultivar el apoyo de la comunidad rica, &iquest;y c&oacute;mo lo logra? Pues acudiendo a los consejos de administraci&oacute;n de las empresas y dici&eacute;ndoles que el FBI necesita m&aacute;s recursos; y entonces, por supuesto, eso hace que los consejos de administraci&oacute;n tengan mucha influencia sobre lo que hace el FBI&rdquo;, explica German. Esos consejos de administraci&oacute;n no andaban preguntando qu&eacute; hac&iacute;a el FBI en relaci&oacute;n a las comunidades minoritarias de Estados Unidos atacadas por los supremacistas blancos. Seg&uacute;n German, el mensaje que transmit&iacute;an los consejeros de las grandes empresas era otro: &ldquo;Oye, estos que est&aacute;n manifest&aacute;ndose [contra las empresas o contra los da&ntilde;os medioambientales] son una aut&eacute;ntica molestia, y ya saben, siempre existe la posibilidad de que se vuelvan violentos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s del 11-S, el deseo del gobierno y de las agencias de inteligencia de aumentar su recopilaci&oacute;n de informaci&oacute;n signific&oacute; un mayor poder de negociaci&oacute;n para las grandes corporaciones, dice German, y eso hizo que perdieran importancia las amenazas de la supremac&iacute;a blanca y la extrema derecha. &ldquo;Las grandes corporaciones tienen mucha informaci&oacute;n sobre la vida privada de los estadounidenses y acceder a esos datos se volvi&oacute; prioritario para el FBI, as&iacute; que complacer a esas corporaciones se convirti&oacute; en parte de la misi&oacute;n&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Hay un problema persistente de racismo&rdquo;</h3><p class="article-text">
        No ha sido el &uacute;nico inconveniente. Seg&uacute;n German, que habla del FBI como una organizaci&oacute;n predominantemente blanca y masculina, dentro de la agencia &ldquo;hay un problema persistente de racismo&rdquo;. En un extremo del espectro, seg&uacute;n dice, hay &ldquo;personas que son expl&iacute;citamente racistas o impl&iacute;citamente racistas, porque los supremacistas blancos no amenazan a su comunidad, as&iacute; que no lo sienten como una amenaza&rdquo;. &ldquo;El agente var&oacute;n blanco que va a su casa en un barrio blanco de la periferia no ve, de hecho, a todos esos cabezas rapadas y supremacistas blancos provocando problemas en su comunidad, por lo que se convierte en una amenaza menor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En 2020, ha habido se&ntilde;ales de una mayor atenci&oacute;n sobre la extrema derecha. En la presentaci&oacute;n de un informe sobre amenazas en Estados Unidos, el Departamento de Seguridad Nacional comunic&oacute; que los supremacistas blancos eran &ldquo;la amenaza m&aacute;s persistente y letal en la patria&rdquo;. Pero esto ocurr&iacute;a apenas unos d&iacute;as despu&eacute;s de que, en un debate presidencial, Donald Trump dijera al <a href="https://www.eldiario.es/internacional/elecciones-eeuu-2020/proud-boys-son-ultraderechistas-violentos-trump-llama-preparados_1_6257845.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">grupo extremista Proud Boys</a> que &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/internacional/vas-callar-bronco-debate-trump-biden-cinco-momentos_1_6256287.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estuviera alerta</a>&rdquo;.
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                    alt="Miembros de Proud Boys durante una marcha celebrada en Portland, septiembre de 2020."
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                Miembros de Proud Boys durante una marcha celebrada en Portland, septiembre de 2020.                            </span>
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        Trump fue notoriamente reacio a condenar la violencia del supremacismo blanco. <a href="https://www.eldiario.es/internacional/trump-racistas-neonazis-charlottesville_1_3239077.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El hecho de que hablara &ldquo;muchos lados</a>&rdquo; tras <a href="https://www.eldiario.es/internacional/varios-heridos-atropello-charlottesville_1_3238495.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los disturbios de Charlottesville</a> fue interpretado como una legitimaci&oacute;n de la extrema derecha por su parte. 
    </p><p class="article-text">
        En abril de 2020, mientras la pandemia hac&iacute;a estragos en el Medio Oeste, dijo a sus simpatizantes <a href="https://www.theguardian.com/us-news/2021/jan/06/donald-trump-armed-protest-capitol" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;&iexcl;Liberen a MICHIGAN!&rdquo;</a> cuando la gobernadora dem&oacute;crata del estado, Gretchen Whitmer, impuso la orden de permanecer en casa. Cientos de alborotadores <a href="https://www.eldiario.es/internacional/manifestantes-irrumpen-parlamento-michigan-confinamiento_1_5955801.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">irrumpieron con armas en el capitolio del estado de Michigan</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En octubre de 2020, el FBI acus&oacute; a seis personas por supuestamente participar en una conspiraci&oacute;n <a href="https://www.eldiario.es/internacional/el-fbi-detiene-a-un-grupo-de-extrema-derecha-que-queria-secuestrar-a-la-gobernadora-de-michigan-criticada-por-trump-por-sus-restricciones-anti-covid_1_6280177.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">para secuestrar a Whitmer</a>, que durante meses fue objetivo de los ataques de Trump.
    </p><p class="article-text">
        Los disturbios de Michigan pueden verse como un anticipo funesto de lo ocurrido el 6 de enero, con la explosi&oacute;n en la ciudad de Washington de un movimiento de extrema derecha que llevaba a&ntilde;os gest&aacute;ndose y <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/cinco-videos-impactantes-asalto-capitolio-deja-arranque-impeachment-trump_1_7210558.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">atac&oacute; ese d&iacute;a el Capitolio</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Vista de la toma del Capitolio por seguidores de Donald Trump.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">El futuro del supremacismo blanco</h3><p class="article-text">
        Joe Biden ha sido menos reacio que sus predecesores a identificar el peligro que representa para los ciudadanos estadounidenses. En junio, dijo que los supremacistas blancos eran la &ldquo;<a href="https://www.theguardian.com/us-news/live/2021/jun/01/joe-biden-tulsa-oklahoma-race-massacre-us-politics-live" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">amenaza m&aacute;s letal</a>&rdquo; para los estadounidenses. Ese mismo mes, su gobierno anunci&oacute; un amplio plan <a href="https://www.reuters.com/world/us/biden-administration-unveils-plan-tackle-domestic-terrorism-2021-06-15/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">para abordar el problema</a>.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n PW Singer, un estratega que ha sido asesor del ej&eacute;rcito estadounidense, de los servicios de espionaje y del FBI, la creciente amenaza del supremacismo blanco en Estados Unidos es demasiado compleja como para atribuirla exclusivamente a una falta de atenci&oacute;n de las agencias gubernamentales de inteligencia. &ldquo;Pero ciertamente no ha ayudado a detenerla&rdquo;, dice Singer, que tambi&eacute;n es miembro del centro de estudios en pol&iacute;ticas p&uacute;blicas New American.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay que pensar en ello como si fuera una enfermedad que ataca al cuerpo pol&iacute;tico&rdquo;, dice. &ldquo;La persona no solo estaba en negaci&oacute;n activa, evitando deliberadamente las medidas necesarias para combatirla, sino que no se desplegaron las defensas normales que se usan contra amenazas similares.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Trump puede haberse ido, pero no parece probable que termine la complicidad de algunos republicanos con los extremistas. En agosto el congresista republicano de Alabama Mo Brooks defendi&oacute; a un simpatizante de Trump responsable de una amenaza de bomba en el Capitolio. &ldquo;La motivaci&oacute;n de este terrorista a&uacute;n no se conoce p&uacute;blicamente, y en t&eacute;rminos generales, entiendo la furia de los ciudadanos contra el socialismo dictatorial y su amenaza a la libertad, a la libertad y al tejido de la sociedad estadounidense&rdquo;, <a href="https://www.thedailybeast.com/maga-rep-mo-brooks-sympathizes-with-wannabe-capitol-bomber-says-i-understand-anger-over-socialism?via=twitter_page" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tuite&oacute; Brooks</a>.
    </p><p class="article-text">
        El tuit de Brooks fue publicado horas despu&eacute;s de que el hombre aparcara cerca del Capitolio y del Tribunal Supremo y dijera a la polic&iacute;a que ten&iacute;a una bomba. &ldquo;La manera de detener la marcha del socialismo es que los estadounidenses patriotas contraataquen en las elecciones de 2022 y de 2024&rdquo;, dijo Brooks. &ldquo;Dicho sin rodeos, corre peligro el futuro de Estados Unidos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de un juego peligroso que los republicanos parecen dispuestos a continuar y que tiene sus or&iacute;genes en el <em>trumpismo</em> y en el auge del extremismo de derecha del movimiento Tea Party que demonizaba a Barack Obama. &ldquo;Lo que una vez fue el extremo inaceptable se ha convertido en parte aceptada de nuestra pol&iacute;tica y de nuestros medios de comunicaci&oacute;n&rdquo;, dice Singer. &ldquo;Es una dura verdad que demasiada gente no est&aacute; dispuesta a aceptar. No empez&oacute; el 6 de enero, sino a&ntilde;os antes, cuando se empez&oacute; por tolerar estas opiniones extremistas y se termin&oacute; d&aacute;ndolas como buenas si serv&iacute;an para conseguir clics y luego votos.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Francisco de Z&aacute;rate
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adam Gabbatt]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/the-guardian/20-anos-11-s-terrorismo-extrema-derecha-ahora-principal-amenaza-eeuu_1_8292086.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Sep 2021 18:33:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[20 años desde el 11-S, el terrorismo de extrema derecha es ahora la principal amenaza en EEUU]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[11-S,Torres Gemelas,EEUU,Terrorismo,World Trade Center]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Al Qaeda sigue siendo una amenaza para Occidente, a 20 años del 11-S]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/qaeda-sigue-amenaza-occidente-20-anos-11-s_1_8287101.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c109b03c-6af5-4c7b-8ced-51c0d488396c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Al Qaeda sigue siendo una amenaza para Occidente, a 20 años del 11-S"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El grupo terrorista que fundó a finales de la década de 1980 el saudí Osama bin Laden sufrió varios reveses de importancia en los últimos años que se tradujeron en la muerte en distintas operaciones antiterroristas de varios de sus líderes. Sin embargo, su poder se multiplicó en la región y sigue preocupando al resto del mundo.</p></div><p class="article-text">
        Al Qaeda se parece poco al grupo que el <strong>11 de septiembre de 2001</strong> perpetr&oacute; un cu&aacute;druple atentado utilizando aviones comerciales en suelo estadounidense y dej&oacute; casi 3.000 muertos. La guerra contra el terrorismo lanzada por George W. Bush primero y la muerte de su l&iacute;der, <strong>Osama bin Laden</strong>, una d&eacute;cada despu&eacute;s, obligaron al grupo a adaptarse para su supervivencia, pero dos d&eacute;cadas despu&eacute;s siguen siendo una amenaza.
    </p><p class="article-text">
        Con el egipcio <strong>Ayman al Zawahiri</strong> al frente desde 2011, <strong>Al Qaeda</strong> profundiz&oacute; su proceso de descentralizaci&oacute;n, con un n&uacute;cleo central oculto en alg&uacute;n lugar entre <strong>Afganist&aacute;n y Pakist&aacute;n</strong> y varias filiales desplegadas por todo el mundo que han ido cobrando un creciente protagonismo con el paso de los a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        El <strong>grupo terrorista que fund&oacute; a finales de la d&eacute;cada de 1980 el saud&iacute; Osama bin Laden</strong> sufri&oacute; varios reveses de importancia en los &uacute;ltimos a&ntilde;os que se tradujeron en la muerte en distintas operaciones antiterroristas de varios de sus l&iacute;deres, incluido su n&uacute;mero dos, Ab&uacute; Muhamad al Masri, en agosto de 2020 en Ir&aacute;n en una operaci&oacute;n israel&iacute;, y Hamza bin Laden, hijo predilecto de su fundador y al que se cree que Al Qaeda reservaba un puesto destacado en el futuro.
    </p><p class="article-text">
        Pese a ello, los expertos en terrorismo advirtieron durante todo este tiempo, tambi&eacute;n tras la decapitaci&oacute;n de la c&uacute;pula del grupo en 2011 con la muerte de bin Laden, que Al Qaeda estaba lejos de estar vencida y que segu&iacute;a constituyendo una amenaza a la que hab&iacute;a que prestar atenci&oacute;n, pese a que <strong>desde 2014 se hab&iacute;a visto eclipsada por Estado Isl&aacute;mico</strong>, su propia escisi&oacute;n en Irak y Siria.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">Dudas sobre Al Zawahiri</h3><p class="article-text">
        La victoria de los talibanes hace menos de un mes en Afganist&aacute;n seguramente fue recibida con alivio ahora por Al Qaeda, m&aacute;xime cuando su actual l&iacute;der <strong>Al Zawahiri podr&iacute;a estar gravemente enfermo</strong> -se lleg&oacute; incluso a hablar hace unos meses de que hab&iacute;a muerto-.
    </p><p class="article-text">
        En su &uacute;ltimo informe de julio, el comit&eacute; de la ONU encargado de hacer seguimiento de las sanciones contra Al Qaeda y Estado Isl&aacute;mico se&ntilde;ala que los estados miembro creen que &ldquo;est&aacute; vivo pero no se encuentra bien&rdquo; y pone de relieve el v&iacute;deo publicado en marzo amenazando a Birmania por la represi&oacute;n contra los musulmanes, &ldquo;en el que se usaron im&aacute;genes m&aacute;s antiguas&rdquo; y que &ldquo;no hizo m&aacute;s que alimentar los rumores sobre su declive o fallecimiento&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Al Zawahiri y Bin Laden, imagen antigua del actual líder y el fundador de Al Qaeda                            </span>
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        Ni siquiera tras los recientes acontecimientos en Afganist&aacute;n Al Zawahiri se pronunci&oacute; p&uacute;blicamente. Al Qaeda s&iacute; public&oacute; finalmente un mensaje el pasado 31 de agosto, dos semanas despu&eacute;s de la ca&iacute;da de Kabul y una vez completada la salida de Estados Unidos, celebrando la victoria talib&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Aunque el presidente estadounidense, <strong>Joe Biden</strong>, asegur&oacute; que la permanencia de las tropas norteamericanas no ten&iacute;a raz&oacute;n de ser en virtud del acuerdo alcanzado por la Administraci&oacute;n de <strong>Donald Trump</strong> con los talibanes y dado que <strong>la misi&oacute;n de acabar con Al Qaeda se hab&iacute;a completado</strong>, los expertos advierten de que la realidad es muy diferente.
    </p><h3 class="article-text">La relaci&oacute;n entre los talibanes y Al Qaeda</h3><p class="article-text">
        Los talibanes se comprometieron con Trump en febrero de 2020 a que romper&iacute;an con Al Qaeda e impedir&iacute;an que Afganist&aacute;n fuera usado para lanzar ataques contra Estados Unidos y sus aliados. Sin embargo, la ruptura con el grupo terrorista no lleg&oacute; a producirse en estos meses y sus milicianos siguen presentes en el pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el citado comit&eacute; de la ONU,<strong> &ldquo;est&aacute; presente en al menos 15 provincias afganas, principalmente en las regiones oriental, meridional y sudoriental&rdquo;</strong>. Adem&aacute;s, <strong>Al Qaeda en el Subcontinente Indio (AQSI), la filial creada en 2014 y que incluye Afganist&aacute;n, &ldquo;opera bajo la protecci&oacute;n de los talibanes</strong> desde las provincias de Kandahar, Helmand y Nimruz&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los lazos entre los talibanes y Al Qaeda no solo no se rompieron en estos 20 a&ntilde;os, sino que incluso se reforzaron</strong>. Ambas organizaciones quedaron atadas a ra&iacute;z de que <strong>bin Laden jur&oacute; lealtad al mul&aacute; Omar, l&iacute;der y fundador de los talibanes</strong>, como &ldquo;comandante de los fieles&rdquo; hacia 1997. Tras su muerte, Al Zawahiri tambi&eacute;n hizo lo propio.
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                    alt="El atentado a las Torres Gemelas del 11 de septiembre de 2001 fue el mayor golpe terrorista de Al Qaeda."
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            <span class="title">
                El atentado a las Torres Gemelas del 11 de septiembre de 2001 fue el mayor golpe terrorista de Al Qaeda.                            </span>
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        Adem&aacute;s, con el paso de los a&ntilde;os se establecieron v&iacute;nculos por la v&iacute;a del matrimonio entre uno y otro grupo. As&iacute;, <strong>se cree que el mul&aacute; Omar se cas&oacute; con una hija de bin Laden y que el l&iacute;der de Al Qaeda convirti&oacute; en su cuarta esposa a una de las hijas del fundador de los talibanes</strong>.
    </p><h3 class="article-text">Descentralizaci&oacute;n de las operaciones</h3><p class="article-text">
        Pero al margen de ello, <strong>Al Qaeda ya no es la organizaci&oacute;n que era</strong>. <strong>En 2001 sus fuerzas estaban pr&aacute;cticamente concentradas en Afganist&aacute;n y Pakist&aacute;n</strong>, con una cierta presencia en &Aacute;frica Oriental, donde <strong>en 1998 el grupo atent&oacute; contra las embajadas estadounidenses en Kenia y Tanzania</strong>, y tambi&eacute;n en la pen&iacute;nsula Ar&aacute;biga, donde en 2000 atent&oacute; contra el destructor estadounidense USS Cole en el puerto yemen&iacute; de Ad&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Obligados a pasar a la clandestinidad absoluta tras el inicio de los bombardeos sobre Afganist&aacute;n, <strong>sus l&iacute;deres tuvieron que huir primero a Pakist&aacute;n y luego algunos de ellos incluso a Ir&aacute;n</strong>. Desde sus escondites, bin Laden y sus lugartenientes, con Al Zawahiri como su &ldquo;n&uacute;mero dos&rdquo;, tuvieron que adaptarse a la nueva realidad y evolucionar desde una organizaci&oacute;n centralizada a la &ldquo;hidra&rdquo; que es hoy en d&iacute;a.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Las consecuencias del 11s permanecen a flor de piel, 20 años después.                            </span>
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        <strong>Para bin Laden, el objetivo principal era el &ldquo;enemigo lejano&rdquo;, es decir, Estados Unidos</strong>, pero con el paso del tiempo, y sobre todo a ra&iacute;z de la Primavera &Aacute;rabe -cuyas consecuencias no podr&iacute;a terminar de conocer- Al Qaeda apost&oacute; por dejarlo en un segundo plano y centrarse mejor en <strong>el &ldquo;enemigo cercano&rdquo;</strong>, es decir los <strong>gobiernos de los pa&iacute;ses musulmanes a los que hab&iacute;a que derrocar para llegar al fin &uacute;ltimo de instaurar un califato a nivel mundial</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, <strong>desde 2007 comienzan a surgir filiales oficiales de Al Qaeda en distintos lugares</strong>. As&iacute;, ese a&ntilde;o ve la luz Al Qaeda en el <strong>Magreb Isl&aacute;mico (AQMI)</strong> y tambi&eacute;n Al Qaeda en <strong>Irak (AQI)</strong> de la mano del jordano Ab&uacute; Musab al Zarqaui. En 2009 se oficializa Al Qaeda en la <strong>Pen&iacute;nsula Ar&aacute;biga (AQPA)</strong> y en 2012 el grupo somal&iacute; <strong>Al Shabaab</strong> se convierte tambi&eacute;n en filial.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En 2014 Al Zawahiri anuncia la creaci&oacute;n de AQSI y en 2017 nace el Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes (JNIM), una coalici&oacute;n de cuatro organizaciones</strong> activas en el Sahel y que tiene entre sus integrantes a AQMI. Adem&aacute;s, en Siria existe a d&iacute;a de hoy una filial oficial, <strong>Hurras al Din</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Todas estas filiales persiguen una agenda m&aacute;s local, aprovechando en general las quejas y el malestar de la poblaci&oacute;n con el gobierno de  turno y <strong>present&aacute;ndose como la alternativa</strong>, lo que hace que sus objetivos sean principalmente las fuerzas de seguridad y las autoridades locales, aunque tambi&eacute;n la poblaci&oacute;n local.
    </p><h3 class="article-text">Divisiones en el grupo</h3><p class="article-text">
        Esta deslocalizaci&oacute;n de la yihad permiti&oacute; a Al Qaeda extender sus tent&aacute;culos, pero tambi&eacute;n <strong>provoc&oacute; dos escisiones</strong>. La primera de ellas, la de <strong>Estado Isl&aacute;mico, en 2014</strong>, que pasar&iacute;a a convertirse en<strong> su enemigo declarado a nivel mundial</strong>, y posteriormente <strong>en 2016</strong> con el<strong> Frente al Nusra, filial del grupo en Siria</strong> tras la ruptura con Abu Bakr al Baghadadi y que actualmente opera bajo el nombre Hayat Tahrir al Sham.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; las cosas, seg&uacute;n las estimaciones de los expertos, <strong>Al Qaeda tendr&iacute;a a d&iacute;a de hoy hasta 40.000 combatientes repartidos en todo el mundo, de los que solo entre unos 400 y 600 formar&iacute;an parte de lo que se denomina Al Qaeda Central</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Al Qaeda es ahora &ldquo;como una hidra, una <strong>serpiente con muchas cabezas</strong>&rdquo;, resume Al&iacute; Soufan, un antiguo agente del FBI y experto en el grupo en declaraciones a 'CTC Sentinel'. &ldquo;<strong>Est&aacute; m&aacute;s dispersa geogr&aacute;ficamente</strong>&rdquo; y &ldquo;centrada en cuestiones locales&rdquo; a trav&eacute;s de sus filiales, se&ntilde;ala.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pero ese enfoque puede cambiar&rdquo;, previene. &ldquo;Al Qaeda sigue teniendo una <strong>aspiraci&oacute;n internacional</strong>, no nos confundamos. As&iacute; que porque la Al Qaeda actual no haya atacado Estados Unidos u Occidente no significa que eso no pueda cambiar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con informaci&oacute;n de Europa Press.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/qaeda-sigue-amenaza-occidente-20-anos-11-s_1_8287101.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Sep 2021 14:53:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Al Qaeda sigue siendo una amenaza para Occidente, a 20 años del 11-S]]></media:title>
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