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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Queer]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/queer/]]></link>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El boom de los fanfics queer: cuando internet imagina romances entre famosos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/boom-fanfics-queer-internet-imagina-romances-famosos_1_12549752.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/518e7972-9067-4770-b696-188e1abe33bf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El boom de los fanfics queer: cuando internet imagina romances entre famosos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">De Harry Styles y Louis Tomlinson a Taylor Swift y Karlie Kloss, pasando por BTS y Operación Triunfo: cómo los fanáticos escriben historias de amor entre celebridades reales ante la falta de representación LGBTIQ+ en las ficciones tradicionales.</p></div><p class="article-text">
        Harry Styles y Louis Tomlinson de One Direction. Taylor Swift y la modelo Karlie Kloss. Jungkook y Taehyung de BTS. Las futbolistas Christen Press y Tobin Heath. Juanjo Bona y Martin Urrutia de Operaci&oacute;n Triunfo 2023. &iquest;Qu&eacute; tienen en com&uacute;n todas estas personalidades p&uacute;blicas? Han reunido a un inmenso <em>fandom</em> &mdash;una comunidad de personas que comparten un entusiasmo activo y colectivo por una obra, figura p&uacute;blica, universo narrativo, etc.&mdash; que ha fantaseado, y tambi&eacute;n escrito, sobre la posibilidad de que mantuvieran una relaci&oacute;n sentimental.
    </p><p class="article-text">
        En algunos casos, esta ha llegado a materializarse, como en el de las dos futbolistas o los cantantes de OT. Pero, en otros, no solo nunca hubo una confirmaci&oacute;n oficial como pareja, sino que ni siquiera se trataban de miembros del colectivo LGBTIQ+, como en el caso de Swift y Kloss. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, &iquest;por qu&eacute; Internet est&aacute; llena de este tipo de historias ficticias &mdash;conocidas como <em>fanfics</em>&mdash; de tem&aacute;tica queer? &iquest;Qui&eacute;n est&aacute; detr&aacute;s de estos relatos protagonizados tanto por personalidades p&uacute;blicas como por personajes de ficci&oacute;n? Y, &iquest;existen repercusiones reales para los artistas cuando otras personas se dedican a ficcionar sobre sus vidas?
    </p><h2 class="article-text">La autor&iacute;a detr&aacute;s del <em>fanfiction</em></h2><p class="article-text">
        Si hablamos de <em>fanfiction</em>, es inevitable hablar de <a href="https://archiveofourown.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Archive of Our Own (AO3)</a>. En este repositorio online, abierto y sin &aacute;nimo de lucro, se pueden encontrar m&aacute;s de 15 millones de historias pertenecientes a m&aacute;s de 70.000 <em>fandoms</em> diferentes, ordenadas por categor&iacute;as como &ldquo;libros y literatura&rdquo;, &ldquo;m&uacute;sica y bandas&rdquo;, &ldquo;pel&iacute;culas&rdquo;, &ldquo;programas de televisi&oacute;n&rdquo; o &ldquo;<em>celebrities</em> y personas reales&rdquo;. A su vez, dentro de cada categor&iacute;a es posible encontrar etiquetas que permiten organizar los relatos y facilitar que las y los lectores encuentren lo que buscan. &ldquo;Personaje lesbiano&rdquo; recoge 81.000 historias; en &ldquo;trans&rdquo; aparecen 226.000 relatos; y bajo la etiqueta &ldquo;gay&rdquo; se pueden encontrar 248.000; entre muchas otras. La mayor&iacute;a son de car&aacute;cter amoroso, y algunas incluyen contenido sexual expl&iacute;cito, en mayor o menor grado. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ese impulso por imaginar relaciones queer —incluso en espacios donde no están representadas explícitamente— surge como “un alivio frente a la experiencia de estar en espacios cisheteronormativos en el &#039;mundo real&#039;</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Dra. Anna Lewellyn</span>
                                        <span>—</span> Profesora de la Universidad de Durham
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En 2020, AO3 llev&oacute; a cabo un an&aacute;lisis de 1800 de sus <em>fanfics</em> observ&oacute; que casi un 77% de esas publicaciones estaban escritas por personas menores de 25 a&ntilde;os. En relaci&oacute;n con esto, la Dra. Anna Llewellyn, profesora asociada en la Universidad de Durham y autora del art&iacute;culo <a href="https://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/00918369.2021.1940012" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>A Space Where Queer Is Normalized: The Online World and Fanfictions as Heterotopias for WLW</em></a><em> </em>(&lsquo;Un espacio donde lo queer se normaliza: El mundo online y las <em>fanfictions</em> como heterotop&iacute;as para mujeres que aman a mujeres), explica los motivos. Ese impulso por imaginar relaciones queer &mdash;incluso en espacios donde no est&aacute;n representadas expl&iacute;citamente&mdash; surge como &ldquo;un alivio frente a la experiencia de estar en espacios cisheteronormativos en el &rdquo;mundo real&ldquo;. En muchos de estos mundos ficticios, lo queer &rdquo;no incluye la violencia, los horrores de la homofobia o el prejuicio&ldquo; que encuentran en la vida real, explica Llewellyn.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, gran parte de las autoras y autores de estos relatos todav&iacute;a se encuentran en edad escolar y universitaria. Muy a menudo, los espacios educativos est&aacute;n altamente estructurados en torno a la obediencia, la aceptaci&oacute;n y la cisheteronorma, lo cual es &ldquo;especialmente desafiante para j&oacute;venes que todav&iacute;a est&aacute;n tratando de descubrir &lsquo;qui&eacute;nes son&rsquo;&rdquo;, afirma la investigadora. En este contexto, muchas personas LGBTQ+ encuentran en las comunidades que se crean alrededor de los <em>fandoms</em> &mdash;especialmente digitales&mdash; sus propios espacios seguros.
    </p><h2 class="article-text">La falta de representaci&oacute;n queer</h2><p class="article-text">
        Muchas de estas historias ficticias surgen ante la falta de representaci&oacute;n queer en los relatos <em>canon</em> &mdash;aquellos que forman parte oficial del universo narrativo original&mdash;y, especialmente, ante la escasez de ficciones de calidad. &ldquo;Al principio, literalmente no hab&iacute;a representaci&oacute;n queer, especialmente en los tipos de series de g&eacute;nero (ciencia ficci&oacute;n, fantas&iacute;a y procedimentales policiales) que dieron lugar a los <em>fandoms</em> de <em>fanfiction</em>. Y, cuando empezaron a surgir personajes gays o lesbianas en pantalla, a menudo eran villanos, como el personaje del gay asesino o los depredadores trans; o mor&iacute;an, sobre todo historias de SIDA en los 80 y 90, pero tambi&eacute;n el infame s&iacute;ndrome de la lesbiana muerta&rdquo;, asegura la Dra. Kristina Busse, profesora en la Universidad del Sur de Alabama, investigadora del<em> fanfiction</em> y las culturas <em>fandom</em>, y autora del libro <em>Framing fan fiction: literary and social practices in fan fiction communities.</em><em><strong> </strong></em>
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si la cultura no les proporcionaba referentes queer —y, con ello, no veían sus propias identidades reflejadas en la pantalla— muchas personas comenzaron a imaginarlos, hasta el punto de llegar a influir en las propias ficciones audiovisuales</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Si la cultura no les proporcionaba referentes queer &mdash;y, con ello, no ve&iacute;an sus propias identidades reflejadas en la pantalla&mdash; muchas personas comenzaron a imaginarlos, hasta el punto de llegar a influir en las propias ficciones audiovisuales. Uno de los ejemplos m&aacute;s claros es el de <em>Xena: la princesa guerrera. </em>Esta serie, emitida entre 1995 y 2001, origin&oacute; numerosos <em>fanfictions</em> entre el personaje de Xena y su &ldquo;amiga&rdquo; Gabrielle. Tal y como explica Llewellyn, &ldquo;las fans s&aacute;ficas y queer respondieron positivamente y esto provoc&oacute; que exploraran las relaciones l&eacute;sbicas en pantalla (en la medida que les fue permitido en ese momento)&rdquo;. Aunque la serie nunca las nombr&oacute; expl&iacute;citamente por temor a la censura o al rechazo de audiencias conservadoras, se convirtieron en un caso ic&oacute;nico de lesbianismo impl&iacute;cito. A&ntilde;os m&aacute;s tarde, la propia Lucy Lawless (Xena) declar&oacute; que ella siempre concibi&oacute; esa relaci&oacute;n como rom&aacute;ntica.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n han existido casos m&aacute;s recientes en televisi&oacute;n, como Dean y Castiel en la serie <em>Sobrenatural</em>, o Sherlock y John Watson en <em>Sherlock</em>, que han protagonizado innumerables <em>fanfictions</em> queer debido a la cercan&iacute;a emocional mostrada en pantalla, aunque esas relaciones nunca llegaron a concretarse. Busse se&ntilde;ala que estos son ejemplos claros de <em>queerbaiting</em>, una estrategia narrativa y de marketing en la que se sugieren o insin&uacute;an relaciones o identidades LGBTQ+ sin llegar nunca a confirmarlas. Aunque esto puede ser frustrante para los <em>fandoms</em>, tambi&eacute;n pone en valor la gran cantidad de historias y comunidades que han surgido a partir de peque&ntilde;os indicios subtextuales. &ldquo;La cuesti&oacute;n de cu&aacute;nto leemos del texto versus cu&aacute;nto aportamos como lectores es una vieja discusi&oacute;n en la teor&iacute;a literaria, y francamente, yo estoy feliz de crear mis <em>slash pairings </em>&mdash;emparejamientos rom&aacute;nticos o sexuales entre personajes masculinos del mismo universo narrativo que no est&aacute;n representados como pareja o personajes queer&mdash; y disfrutarlos con mis amigas y amigos, sin importar el texto original&rdquo;.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7488910317855067435"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Ahora bien, &iquest;qu&eacute; ocurre cuando se cruza el l&iacute;mite de la fantas&iacute;a, la ficci&oacute;n y la diversi&oacute;n, y se empieza a exigir a actores y actrices que esas historias se materialicen? Hannah Einbinder, quien interpreta a Ava en la serie <em>Hacks</em>, contaba recientemente en <a href="https://vm.tiktok.com/ZNdHVx9yy/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una entrevista</a> en <em>The Late Show with Stephen Colbert</em> c&oacute;mo estaba viviendo la insistencia de sus fans por emparejar a su personaje con el de Deborah, interpretado por Jean Smart: &ldquo;Quiero que vosotros os expres&eacute;is a trav&eacute;s del <em>fanfiction</em>, eso es precioso, pero la serie no va a ir por ah&iacute;&rdquo;. Y, con su caracter&iacute;stico humor, pero abordando un tema complejo, a&ntilde;ad&iacute;a que, cada vez que publicaba algo en Instagram &mdash;incluso si se trataba de un <em>storie</em> denunciando a las empresas que empeoran la crisis clim&aacute;tica&mdash;, siempre recib&iacute;a comentarios de fans indignados exigiendo que ambos personajes se besen. &ldquo;Hay que recuperar el foco&rdquo;, conclu&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Y esto no ocurre &uacute;nicamente con actores y actrices que interpretan a personajes ficticios, sino que, muchas veces, las fantas&iacute;as del <em>fandom</em> se proyectan directamente sobre personas reales.
    </p><h2 class="article-text">De la fantas&iacute;a a la realidad</h2><p class="article-text">
        Uno de los ejemplos m&aacute;s sonados fue el de Harry Styles y Louis Tomlinson, exmiembros de la banda One Direction. Durante a&ntilde;os, se crearon numerosos <em>fanfics</em> sobre su supuesta relaci&oacute;n, hasta el punto de dar lugar a &ldquo;teor&iacute;as conspirativas&rdquo; que recopilaban pruebas de que &ldquo;Larry&rdquo; &mdash;como se denomin&oacute; al emparejamiento&mdash; era real. En <a href="https://g1.globo.com/pop-arte/musica/noticia/2024/04/08/louis-tomlinson-diz-ter-parado-de-comparar-sua-fama-com-a-dos-outros-musicos-do-one-direction.ghtml" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una entrevista reciente</a> con el medio brasile&ntilde;o <em>g1</em>, Tomlinson todav&iacute;a se pronunciaba sobre esto y aseguraba que &ldquo;muchas personas miran y encuentran interesantes todas esas peque&ntilde;as conspiraciones que ocurren en la vida, pero hay momentos en los que se vuelve muy personal&rdquo;. Despu&eacute;s de casi diez a&ntilde;os desde la disoluci&oacute;n del grupo, a&uacute;n hay gente insistiendo en la veracidad de Larry.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Shippear a personas reales y hablar de ellas como si fueran personajes de ficción es algo muy violento. Nos deshumaniza y puede generar altos niveles de estrés en quienes reciben este acoso. </p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Vanessa J. Sasera</span>
                                        <span>—</span> Experta en Psicología Afirmativa LGTBIQA+
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En el caso de los cantantes, la relaci&oacute;n no existi&oacute;. Pero, &iquest;c&oacute;mo habr&iacute;a reaccionado la opini&oacute;n p&uacute;blica si realmente hubieran estado juntos? Es posible que algo similar a lo que ocurri&oacute; con las futbolistas Christen Press y Tobin Heath. Durante a&ntilde;os, <a href="https://tobinheathisno1preathblog.home.blog/2019/08/25/preath-timeline/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">numerosas fans siguieron su amistad</a> y fantasearon con la posibilidad de una relaci&oacute;n. El problema surgi&oacute; cuando esa fantas&iacute;a se convirti&oacute; en una fijaci&oacute;n que empez&oacute; a interferir en sus vidas personales. Ambas abordaron la situaci&oacute;n en <a href="https://www.youtube.com/watch?v=wXpqu7nJ2oc" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su p&oacute;dcast </a><a href="https://www.youtube.com/watch?v=wXpqu7nJ2oc" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>the recap show</em></a>. Aunque con el tiempo su v&iacute;nculo evolucion&oacute; hacia una relaci&oacute;n sentimental, recuerdan la presi&oacute;n que vivieron. &ldquo;Existi&oacute; una glorificaci&oacute;n de la relaci&oacute;n. Se crearon falsas expectativas y la gente en Internet se olvid&oacute; de que &eacute;ramos personas reales, con nuestras propias familias, historias y traumas&rdquo;, comentaba Heath. Esa presi&oacute;n medi&aacute;tica por convertirlas en referentes l&eacute;sbicos se produjo en un momento en el que ni ellas mismas sab&iacute;an c&oacute;mo nombrar lo que estaban viviendo.
    </p><p class="article-text">
        Vanessa J. Sasera, psic&oacute;loga general sanitaria y experta en Psicolog&iacute;a Afirmativa LGTBIQA+, explica que &ldquo;en t&eacute;rminos generales, <em>shippear </em>a personas reales y hablar de ellas como si fueran personajes de ficci&oacute;n es algo muy violento. Nos deshumaniza y puede generar altos niveles de estr&eacute;s en quienes reciben este acoso&rdquo;. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/DGvAKEGKj13/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/reel/DGvAKEGKj13/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">View this post on Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; border-bottom: 2px solid transparent; 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overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/reel/DGvAKEGKj13/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">A post shared by BIMBOFICADAS (@bimboficadas)</a></p></div></blockquote>
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    </figure><p class="article-text">
        Algo similar vivieron, dentro del contexto espa&ntilde;ol, <a href="https://www.instagram.com/reel/DGvAKEGKj13/?igsh=MWc0OXBuNmE2b3NwOQ==" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Juanjo Bona y Martin Urrutia</a>, exconcursantes de Operaci&oacute;n Triunfo 2023. Lo que comenz&oacute; como una amistad se transform&oacute;, con el paso del programa, en enamoramiento. Pero, durante el proceso, se gener&oacute; toda una comunidad que especulaba &mdash;y vert&iacute;a odio&mdash; sobre si realmente estaban juntos. El proceso fue especialmente complejo para Bona, quien, como cont&oacute; meses despu&eacute;s en el podcast <em>Bimboficadas</em>, nunca hab&iacute;a estado con un chico, y sent&iacute;a que el programa a veces empujaba a los concursantes a declarar sus orientaciones sexuales.  &ldquo;Es fundamental recordar que tanto la salida del armario, como las relaciones con otras personas, son un proceso privado<strong>. </strong>Sacar a alguien del armario o hablar de su identidad sexual sin su consentimiento es una violencia, que, como cualquier agresi&oacute;n, puede tener un grave impacto en su salud mental&rdquo;, advierte Sasera. 
    </p><p class="article-text">
        La imaginaci&oacute;n fan ha sido, y sigue siendo, una poderosa herramienta para crear mundos donde el deseo queer tiene lugar. Frente a un canon que hist&oacute;ricamente ha ignorado, estereotipado o borrado estas identidades, el <em>fanfiction</em> ha ofrecido una especie de refugio creativo. Pero cuando esa imaginaci&oacute;n olvida que detr&aacute;s de cada personaje real hay una persona, con una historia propia, sus heridas, sus tiempos y sus l&iacute;mites, puede convertirse en violencia. Celebrar el <em>fanfiction</em> implica tambi&eacute;n saber d&oacute;nde termina la ficci&oacute;n y empieza el derecho a la intimidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Proenza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/boom-fanfics-queer-internet-imagina-romances-famosos_1_12549752.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 22 Aug 2025 10:02:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El boom de los fanfics queer: cuando internet imagina romances entre famosos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Internet,Taylor Swift,Harry Styles,One Direction,Queer]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El arte de perder: sobre ‘Sentirse para atrás’, de Heather Love]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/arte-perder-sentirse-heather-love_129_12322971.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/14ed6122-c6c1-466e-8dcf-224fa1245cac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El arte de perder: sobre ‘Sentirse para atrás’, de Heather Love"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">

En un libro que hace sentido con la intemperie actual, Love aborda afectos como el autodesprecio, la amargura, la soledad, que constituyen un catálogo de los costos físicos y psíquicos de la homofobia. Estar en relación con los propios sentimientos oscuros no es romantizar el daño, es no olvidar la radical diferencia de ser queer.
</p></div><p class="article-text">
        Lo primero es el t&iacute;tulo. Hay algo ah&iacute; que llama, que convoca. Un poco ser&aacute; porque estar para atr&aacute;s, <em>Sentirse para atr&aacute;s</em> hace a esa forma callejera, informal, esa forma <em>de a</em> <em>pie </em>de declarar el malestar, las ca&iacute;das y reca&iacute;das en el dolor que inevitablemente nos devuelven al pasado, al historial de p&eacute;rdidas y proyectos malogrados, a todo eso que quisimos y no fue. O no fue tan as&iacute; como quisimos.
    </p><p class="article-text">
        <em>Sentirse para atr&aacute;s</em> de Heather Love, recientemente traducido y editado en Argentina por Omn&iacute;vora Editora, es un t&iacute;tulo que adem&aacute;s de juguetear con esta jerga crea un continuo con nuestros estados an&iacute;micos actuales. Es un gui&ntilde;o, una luz intermitente, un parpadeo que nos reenv&iacute;a a nuestros intentos de maniobrar en este presente cubierto de niebla, de poca visibilidad.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Como dice Nicol&aacute;s Cuello cerca del final de su honesto y minucioso pr&oacute;logo: &ldquo;En este momento en el que se ha dado por terminado el corto ciclo de &eacute;xitos institucionales y pol&iacute;ticos en favor de la visibilidad y de intentos de aliviar las trayectorias de vida de las personas <em>queer&rdquo;</em>, el t&iacute;tulo del libro de Heather Love, parece llamarnos, decirnos ac&eacute;rcate, s&iacute; claro, est&aacute; ocurriendo esto. Esta es la energ&iacute;a del momento.
    </p><p class="article-text">
        <em>Sentirse para atr&aacute;s</em> busca enfatizar la dificultad intr&iacute;nseca a la historia <em>queer</em> con el fin de moderar las narrativas de triunfo, progreso y orgullo. Para eso, Love convoca a cuatro escritores &ndash;de fines del siglo XVIII y principios del XIX&ndash; cuyas sensibilidades no encajan y se resisten a ser incluidas en ese tipo de relatos.Ya sea porque trafican im&aacute;genes indeseables para la propuesta de sentir nada m&aacute;s que orgullo, o por los finales infelices de sus libros, ya sea porque trafican alg&uacute;n tipo de mala ideolog&iacute;a por medio de afectos que se consideran parasitarios, negativos, contrarios al progreso y que no proponen ning&uacute;n tipo de redenci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Tapa de Sentirse para atrás (Omnívora)                            </span>
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        Este libro es una pieza acad&eacute;mica que, si bien fue publicada en 2007, casi veinte a&ntilde;os atr&aacute;s, hace sentido con la intemperie actual. Su demora parece atinada. Es una demora que llega a tiempo. Y si bien creo entender cuando Cuello &ndash;tambi&eacute;n traductor del libro&ndash; al comienzo del pr&oacute;logo manifiesta: &ldquo;Voy a decir algo contraproducente pero creo honestamente que este libro llega tarde&rdquo;, quiero decir que en mi caso llega a tiempo, en un momento en donde me siento templada y me siento crepuscular y muy cercana a la forma de latir de estos afectos trabajados por Heather Love. Una no siempre late de una forma parecida al coraz&oacute;n del libro que est&aacute; leyendo pero &eacute;ste fue el caso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Templada y crepuscular no me he sentido siempre pero cercana a estos afectos s&iacute;. Son amigos, nos conocemos bastante con la melancol&iacute;a, con la soledad, con la reticencia, con percibir con mucha intensidad las p&eacute;rdidas, con vivir la experiencia del tiempo de un modo particular, a trav&eacute;s de procesos lentos, que han hecho que me sumerja en el presente de un modo inusual, particular, problem&aacute;tico, discordante. Y es posible que por eso la lectura de este libro result&oacute; ser algo as&iacute; como un asilo. Me aloj&oacute;, fue hospitalario. Y lo fue por m&aacute;s de una raz&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por un lado, <em>Sentirse para atr&aacute;s</em> volvi&oacute; a acercarme a la orilla de la filosof&iacute;a, una maestra enigm&aacute;tica y severa y una disciplina que estudi&eacute; pero cuyas din&aacute;micas institucionales me desbordaron, en donde me sent&iacute; por momentos bastante desconcertada. Y me volvi&oacute; a acercar porque creo que uno de los tantos gestos de autor que hay en este libro es el de apelar a quienes no encuentran del todo su lugar, ni en ciertas instancias de lo social, ni en ciertas instancias institucionales ni en instancias del mundo m&aacute;s propio, del mundo <em>queer</em>. Apela a los desorientados, a los lentos, a los trastornados, a los insuficientes.
    </p><p class="article-text">
        El libro tambi&eacute;n convoca en tanto funciona como un despertador de los narcotizantes efectos victoriosos de las narrativas que segregaron una noci&oacute;n de progreso indetenible para las disidencias sexuales, en las que se auguraba un ma&ntilde;ana cada vez m&aacute;s expandido, fulgurante, holgado y que para eso necesit&oacute; sacrificar los afectos opacos, agridulces, precarios, inc&oacute;modos, inseparables del despertar y permanecer <em>queer</em>. Afectos que suelen ser le&iacute;dos como de capitulaci&oacute;n, de rendici&oacute;n, reactivos a la convivencia, a lo comunitario. La investigaci&oacute;n de estos afectos que hace Love es la restituci&oacute;n de lo que somos, nuestra marca de la diferencia, marca inusual con la que hemos improvisado nuestras raras e improbables existencias que hist&oacute;ricamente han sido privadas de los espacios dominantes de la intimidad: la familia y los amores que se tornan fugaces, da&ntilde;ados o imposibles. Estoy atravesada sentimentalmente por esa imagen de Foucault segun la cual el momento m&aacute;s trepidante de la relacion homosexual es el momento en que el amante se va. A esta forma de cultivo, Elizabeth Bishop lo llama &ldquo;el arte de perder&rdquo;, en su famoso poema. Por eso las y los escritores homosexuales tienen un don para contar el despu&eacute;s, no as&iacute; la anticipaci&oacute;n.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, <em>Sentirse para atr&aacute;s</em> es tambi&eacute;n despertador de algo muy elemental, sencillo, a veces inexplicablemente olvidado: ser <em>queer </em>es ser una existencia da&ntilde;ada. Esto no significa sentencia ni destino, pero s&iacute; la admisi&oacute;n de que es con lo que se cuenta, el material existente desde el cual trabajar. Heather Love lo dice mejor: &ldquo;<em>Las personas queer est&aacute;n &iacute;ntimamente familiarizadas con los costos de ser quienes son: eso, m&aacute;s que cualquier otra cosa, nos hace queer. En vista de este estado de cosas, la cuesti&oacute;n no es si sentimientos como el dolor, el arrepentimiento y la desesperaci&oacute;n tienen un lugar en la pol&iacute;tica transformadora; de hecho, ser&iacute;a imposible imaginar una pol&iacute;tica transformadora sin esos sentimientos&rdquo;.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        En ese movimiento hacia un ma&ntilde;ana menos doloroso, menos errante, menos precario (si existiera, pero supongamos) no nos olvidemos de que esta estructura de sentimientos nos hace ser quienes somos. Y que la posici&oacute;n social subordinada, la <em>miseria de la posici&oacute;n</em>, el costo psicol&oacute;gico de la injuria, los sufrimientos, el da&ntilde;o, el exilio interior y exterior, la verg&uuml;enza, no est&aacute;n tan lejos como para creer que quedaron atr&aacute;s. En nuestras existencias nunca hay una distancia segura del da&ntilde;o, a pesar de la circulaci&oacute;n durante estos a&ntilde;os (insisto, ya de capa ca&iacute;da, capitulado, sin ox&iacute;geno) de un tipo de discurso optimista, a medio camino entre lo impune y lo irresponsable, que se ha encarnado en posiciones atrevidas tales como: <em>ustedes siempre con ese discurso del padecimiento, de todo eso que vivieron, ya fue, relaj&aacute;</em>. Una puede entender la euforia de esas predicciones, pero si hay una predicci&oacute;n pobre, esa es la que sentencia que <em>ya fue</em>. No solo es pobre porque niega la tendencia de los aspectos da&ntilde;inos del pasado a insistir con firmeza sino, y m&aacute;s importante, porque la negaci&oacute;n y el deseo de olvidar es un s&iacute;ntoma de lo que persigue. En este sentido, este libro funciona tambi&eacute;n como un llamado a la importancia de la transmisi&oacute;n y de la ense&ntilde;anza de nuestro pasado, que se realiza con un archivo agujereado. <em>Sentirse para atr&aacute;s</em> funciona porque es documentaci&oacute;n pero tambi&eacute;n es una puesta en valor de estos afectos.&nbsp;
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                La escritora estadounidense Heather Love.                            </span>
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        La apreciaci&oacute;n de estos afectos &ndash;fracaso, melancol&iacute;a, soledad, regresi&oacute;n, desamor, etc.&ndash; ocurre mediante el an&aacute;lisis minucioso de obras literarias escritas en un contexto de inequidad y de opresi&oacute;n que permean estos sentimientos darks. Obras que no encajan en la narrativa de progreso y de abolici&oacute;n de injusticias, resistentes a encajar, a ser capturadas para obtener su redenci&oacute;n. Heather Love trae a Walter Pater, a Willa Cather, a Radcliffe Hall, a Sylvia Townsend Warner y desmenuza algunas de sus obras para mostrar la manera en que se resisten a hablarnos en los t&eacute;rminos que se desea que hablen. Desde la er&oacute;tica preidentitaria en Pater, que define la belleza como &ldquo;no esperar nada&rdquo;, hasta una &eacute;pica del desastre en <em>El Pozo de la Soledad</em> de Hall, un libro curiosamente repudiado en el momento de su publicaci&oacute;n y en todo momento posterior, lo cual no hace m&aacute;s que caerme bien. Este procedimiento de Love encarna otro gesto: es en s&iacute; regresivo, su intervenci&oacute;n va a contramano de las narrativas optimistas, es un gesto venido del pasado. Al traer estas emociones que no encajan y que no son compatibles vuelve inusual al libro, lo vuelve extra&ntilde;o para su contexto y, al mismo tiempo nos recuerda que el movimiento <em>queer</em> es en su origen extra&ntilde;o, croto, paria, precario, deshilachado. Love rechaza el <em>ya fue</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otro gesto m&aacute;s. Al traer estos afectos negativos desde la fuente de la literatura, no solo con estos autores sino con el acervo de mitos y de relatos b&iacute;blicos, homenajea la trayectoria personal de tantos: la de muchos homosexuales que de ni&ntilde;os adherimos m&aacute;s a modelos literarios o art&iacute;sticos que familiares, sociales o institucionales. Estamos formadas por las bibliotecas, que son las que nos hacen disponer de una imagen p&uacute;blica de una misma. Una se busca en los libros, toda categor&iacute;a dominada se dirige a los libros, a las bibliotecas, a las representaciones disponibles. Quiz&aacute;s uno de los &uacute;ltimos grandes libros <em>queer</em>, un enorme libro sobre el da&ntilde;o, donde prima la pulsi&oacute;n total del<em> para atr&aacute;s</em>, fue justamente uno casi nulamente rese&ntilde;ado, el abrumador <em>Sita</em> de Kate Millet, de lectura agotadora p&aacute;gina tras p&aacute;gina, cuyo esfuerzo por detallar los sentimientos de impotencia, fracaso y p&eacute;rdida lo transforma en obsesi&oacute;n de que nada se le pierda, lo que convierte a la autora en algo m&aacute;s que en v&iacute;ctima de la experiencia. Tal vez esta nota sobre <em>Sentirse para atr&aacute;s</em> sea en realidad un homenaje oculto a <em>Sita</em> de Millet.
    </p><p class="article-text">
        Estar en relaci&oacute;n con los propios sentimientos oscuros no es romantizar el&nbsp; da&ntilde;o, es no olvidar la radical diferencia de ser queer, darse ma&ntilde;a para cultivar a&uacute;n en la nada. Estos a&ntilde;os se viene imponiendo una revinculaci&oacute;n forzada con la historia del da&ntilde;o. Una revinculaci&oacute;n con la p&eacute;rdida. Y la p&eacute;rdida suele trabajar a trav&eacute;s de la operaci&oacute;n de la suma: una gran p&eacute;rdida nos trae de nuevo todas las otras. Por eso quiero terminar como empec&eacute; y se&ntilde;alar nuevamente la pertinencia en la demora de este libro, que conecta con una energ&iacute;a muy actual. Puede ser interesante no olvidar haber sido un inadaptado.
    </p><p class="article-text">
        <em>SG/DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Silvina Giaganti]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/arte-perder-sentirse-heather-love_129_12322971.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 25 May 2025 03:04:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El arte de perder: sobre ‘Sentirse para atrás’, de Heather Love]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Diversidad,Libros,Queer]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Fronteras porosas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/fronteras-porosas_129_12057650.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fc6b2ac9-928d-4970-b560-1bcb5a3def8f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Fronteras porosas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La economización de las relaciones hace cada vez más difícil distinguir qué es trabajo sexual y qué no lo es. O será que esa confusión siempre existió y simplemente ahora la estamos aceptando. </p></div><p class="article-text">
        Me sorprende, entre todo lo que estuve leyendo sobre los Oscar, no haber encontrado ning&uacute;n art&iacute;culo que pusiera en relaci&oacute;n a <em>Queer </em>de <strong>Luca Guadagnino</strong> con <em>Anora </em>de <strong>Sean Baker</strong>. Es verdad que la pel&iacute;cula de Guadagnino no recibi&oacute; ninguna nominaci&oacute;n, pero ese ninguneo fue noticia en s&iacute; mismo y, de todos modos, m&aacute;s all&aacute; de la competencia por los premios, es llamativo que dos de las pel&iacute;culas m&aacute;s comentadas de los &uacute;ltimos meses tuvieran en el centro de sus narrativas la relaci&oacute;n entre el sexo, el dinero y el amor. 
    </p><p class="article-text">
        El tema es, por supuesto, m&aacute;s expl&iacute;cito en <em>Anora</em>, en la que una prostituta de veintitr&eacute;s a&ntilde;os (que lleva el nombre de la pel&iacute;cula, pero se hace llamar Ani) se ve envuelta en una relaci&oacute;n con un heredero ruso que le pinta todo color de rosa, por un tiempo, hasta que las cosas se complican con sus padres y la pobre Anora es devuelta a la realidad de un golpe seco. <em>Queer</em>, en cambio, es una adaptaci&oacute;n de una novela hom&oacute;nima de <strong>William S. Burroughs</strong>, protagonizada por un gay cincuent&oacute;n norteamericano en la d&eacute;cada del cincuenta que se la pasa girando (se lee <em>yirando</em>, como se pronuncia en la acepci&oacute;n espec&iacute;fica del t&eacute;rmino en la comunidad homosexual) por Ciudad de M&eacute;xico hasta que se enamora de un joven soldado. El trabajo sexual no se lee necesariamente de manera tan expl&iacute;cita, pero s&iacute; aparece la cuesti&oacute;n del enredo entre cuerpos y recursos: William Lee, este protagonista encarnado de manera magistral por el ex Bond <strong>Daniel Craig</strong>, es el arquetipo del gay platudo de cierta edad que utiliza el dinero que tiene a disposici&oacute;n (por razones que jam&aacute;s se explican) para garantizarse la compa&ntilde;&iacute;a de jovencitos que, de otro modo, parece suponer &eacute;l mismo, no le regalar&iacute;an su tiempo, o lo har&iacute;an de manera mucho menos generosa (hay, para hablar de un arquetipo que va m&aacute;s all&aacute; del personaje, un gag recurrente sobre un amigo de Lee al que los bellos efebos con los que se acuesta siempre lo terminan robando). 
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                </figure><p class="article-text">
        Lo que me interes&oacute; del link entre ambas pel&iacute;culas es que pienso que, justamente, las dos se ocupan de las l&iacute;neas borrosas entre el trabajo sexual y el sexo a secas, o peor, entre el trabajo sexual y el afecto, el reconocimiento o incluso el amor. Tanto en <em>Queer</em> como en <em>Anora </em>lo interesante sucede cuando las interacciones entre las personas se corren de los extremos, de los casos paradigm&aacute;ticos de relaci&oacute;n econ&oacute;mica o relaci&oacute;n libre de intercambio. No hay conflicto ni drama en las primeras escenas de <em>Anora</em>, en las que la protagonista (la revelaci&oacute;n <strong>Mikey Madison</strong>) ofrece un servicio con una tarifa precisa y t&eacute;rminos claros, que el casi adolescente Vanya Zakharov contrata. La cuesti&oacute;n se vuelve compleja una vez que &eacute;l la contrata por una semana entera, la lleva a fiestas y a viajes y a conocer a sus amigos; y m&aacute;s todav&iacute;a cuando le propone matrimonio y la relaci&oacute;n econ&oacute;mica pasa de ser expl&iacute;cita y medida a ser m&aacute;s abstracta, cuando Anora puede ilusionarse con graduarse de prostituta a esposa mantenida. De manera similar, pero en un recorrido inverso, la relaci&oacute;n entre Lee y Allerton, el muchacho del que Lee est&aacute; perdidamente enamorado, se pone rara cuando Lee propone irse juntos a Sudam&eacute;rica a cambio de pagarle todos los gastos. 
    </p><p class="article-text">
        Otra vez, la frontera porosa: si esta propuesta fuera tan clara como yo acabo de hacerla parecer no habr&iacute;a pel&iacute;cula, pero tanto el guion como la actuaci&oacute;n de Craig hacen que esa escena sea una cruza indistinguible entre una oferta econ&oacute;mica y una demanda de amor. Estos l&iacute;mites borrosos son el centro del atractivo sensual tanto de <em>Anora </em>como de<em> Queer</em>: le dan dimensi&oacute;n a sus tramas, capas a sus personajes y a las relaciones entre ellos, y ti&ntilde;en la atm&oacute;sfera de una suerte de sospecha sempiterna, una duda insoportable sobre lo que es cierto y lo que es negocio. 
    </p><p class="article-text">
        Creo, tambi&eacute;n, que en ese terreno l&iacute;mite los espectadores nos identificamos con estos protagonistas tan improbables de maneras muy inc&oacute;modas. Tanto <em>Anora</em> como <em>Queer </em>(aunque la segunda mucho m&aacute;s que la primera) son expl&iacute;citamente fantas&iacute;as, cuentos de hadas, con mucha m&aacute;s aspiraci&oacute;n de belleza que de realismo; pero eso no les impide (quiz&aacute;s, de hecho, todo lo contrario) acercarse a verdades fundamentales, sobre todo a partir de las grandes actuaciones de sus protagonistas. 
    </p><p class="article-text">
        La verdad fundamental que construyen Mikey Madison y Daniel Craig es la de la vulnerabilidad: podemos vernos en ellos porque incluso en la m&aacute;s calculadora de nuestras facetas, incluso si nos sentimos capaces de decirle a un heredero ruso que para pasar una semana con &eacute;l necesitamos quince mil d&oacute;lares y no diez mil, sabemos que nunca podr&iacute;amos disociarnos del todo. Eso es lo que, justamente, no pueden hacer estos protagonistas: si pudieran, como los personajes de la serie <em>Severance</em>, volverse robots en ciertas instancias de la vida, todo ser&iacute;a m&aacute;s sencillo: pero todo el punto es que no pueden, que sus sensibilidades est&aacute;n prendidas hasta en los momentos en que menos les conviene. 
    </p><p class="article-text">
        Pienso que no es raro que en esta &eacute;poca queramos ver estas historias: incluso quienes no tenemos pensado abrirnos un Only Fans podemos sentir que ya es imposible que la conversi&oacute;n de todo en econom&iacute;a y consumo no empape nuestros v&iacute;nculos; quiz&aacute;s, de hecho, sobre todo quienes no tenemos Only Fans nos sentimos m&aacute;s confundidos con el asunto. Porque es interesante lo que pasa: por un lado, la economizaci&oacute;n de los v&iacute;nculos genera la expansi&oacute;n de nuevas modalidades del trabajo sexual que pueden ser mucho menos vinculantes. Una puede vender contenido sexual sin jam&aacute;s verle la cara a un cliente; una puede, tambi&eacute;n, armarse listas de regalos en distintas apps, o exigirle a un hombre de maneras m&aacute;s o menos sutiles que le vaya comprando o pagando cada vez m&aacute;s cosas, sin jam&aacute;s tener que ensuciarte las manos con dinero. Por otro lado, esa misma ampliaci&oacute;n genera una incertidumbre tremenda: se va haciendo cada vez m&aacute;s dif&iacute;cil distinguir qu&eacute; es trabajo sexual y qu&eacute; no lo es. O quiz&aacute;s siempre fue dif&iacute;cil, y ahora solamente lo estamos empezando a aceptar; al fin y al cabo, <em>Queer</em> es una adaptaci&oacute;n de una novela de los a&ntilde;os cincuenta, y <em>Anora</em> ilumina con una claridad simple y di&aacute;fana esa tesis de <strong>Virginie Despentes</strong> seg&uacute;n la cual una esposa puede no ser mucho m&aacute;s que una prostituta de un solo cliente. 
    </p><p class="article-text">
        La pregunta que me qued&oacute; dando vueltas es por qu&eacute; <em>Anora</em> me pareci&oacute; tanto m&aacute;s triste y menos luminosa que <em>Queer</em>. Quiz&aacute;s es tan sencillo como que en <em>Queer</em> seguimos a un tipo rico, y en <em>Anora </em>a una chica pobre. Pero mi sensaci&oacute;n es que hay algo m&aacute;s. <em>Queer</em>, en una tradici&oacute;n, efectivamente, queer, parece tener fe en la posibilidad de que en relaciones mediadas por la precariedad, la clandestinidad, el estigma, la violencia y el c&aacute;lculo aparezca tambi&eacute;n el amor verdadero; en <em>Anora</em>, en cambio, esa ilusi&oacute;n parece una fantas&iacute;a infantil. De hecho, en Anora, es una confusi&oacute;n que solo puede aparecer por la belleza del cine; no aparece en los personajes, que nunca se dan un beso demasiado verdadero, nunca se conocen en profundidad ni se miran a los ojos. M&aacute;s all&aacute; de qu&eacute; pel&iacute;cula le guste a cada quien, creo que se juega algo importante sobre este tiempo en la pregunta de cu&aacute;l de ellas tiene m&aacute;s raz&oacute;n sobre el mundo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>TT/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tamara Tenenbaum]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/fronteras-porosas_129_12057650.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 16 Feb 2025 03:05:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Fronteras porosas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Queer,William Burroughs,Anora,Oscars]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Kiki Ballroom, el cierre del Festival de Arte Queer]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/kiki-ballroom-cierre-festival-arte-queer_1_8568300.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/92beea11-7f98-461d-aa99-3519a229cd29_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Kiki Ballroom, el cierre del Festival de Arte Queer"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Festival de Arte Queer organizado por Casa Brandon finaliza este sábado 11 de diciembre con un Ballroom callejero, para que todo Villa Crespo conozca a les bailarines.</p></div><p class="article-text">
        Este s&aacute;bado 11 de diciembre finaliza el <a href="https://www.instagram.com/faqbrandon/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Festival de Arte Queer (FAQ)</a> organizado por Casa Brandon. El cierre ser&aacute; en la calle, sobre Luis Mar&iacute;a Drago entre Lavalleja y Juli&aacute;n &Aacute;lvarez, donde se llevar&aacute; a cabo el Kiki Ballroom.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1468726793054179331?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El ballroom es un espacio seguro y libre&nbsp;para las identidades disidentes, donde se celebra expresi&oacute;n del cuerpo y su identidad&nbsp;a trav&eacute;s de competencias de diferentes categor&iacute;as. Se baila Vogue en sus tres estilos: old way, new way  y Vogue femme. Tambi&eacute;n existen otras categor&iacute;as donde un jurado eval&uacute;a la forma de caminar (runway) o el best dress (mejor vestido).
    </p><p class="article-text">
        Lxs juradxs en esta ocasi&oacute;n son <strong>Tian Aviardi 007,&nbsp;Fedde Thomas 007,&nbsp;Solmi 007,&nbsp;Dashu Tropikalia,&nbsp;AJ Glorieta,&nbsp;Chanter Bicha Tropikalia,&nbsp;Mc Valentine Gemelli, DJ GALGA</strong>
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/CXPXknwAGdW/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        En caso de lluvia se reprograma al 12 de diciembre.
    </p><p class="article-text">
        <em>MGF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/kiki-ballroom-cierre-festival-arte-queer_1_8568300.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Dec 2021 15:55:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Kiki Ballroom, el cierre del Festival de Arte Queer]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[LGBTIQ+,Queer]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Del 28 de octubre al 7 de noviembre llega Asterisco, el festival que busca la libertad dentro y fuera de la pantalla]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/28-octubre-7-noviembre-llega-asterisco-festival-busca-libertad-fuera-pantalla_1_8411317.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9c384917-b93f-4d68-85b3-f29fa48a20e0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Del 28 de octubre al 7 de noviembre llega Asterisco, el festival que busca la libertad dentro y fuera de la pantalla"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se realizará en la Ciudad de Buenos Aires, en espacios como el MALBA, el CCK, el Centro Cultural Conti, La Manzana de Las Luces, Trilce, entre otros.</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://festivalasterisco.com.ar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Asterisco</a> es el Festival Internacional de Cine LGBTIQ+, que realizar&aacute; su octava edici&oacute;n del 28 de octubre al 7 de noviembre en distintos espacios culturales de la Ciudad de Buenos Aires.
    </p><p class="article-text">
        El Festival surge en 2014, en el marco de un fuerte avance estatal en materia de derechos humanos para poblaci&oacute;n LGBTIQ+, con la obtenci&oacute;n de ciertas leyes como el Matrimonio Igualitario y la <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/9-anos-sancion-ley-identidad-genero-mariela-munoz-gigante-lucha_1_7912028.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ley de Identidad de G&eacute;nero</a>.  En este contexto, se convoc&oacute; a la cineasta <strong>Albertina Carri</strong>, que junto con <strong>Diego Trerotola</strong> y <strong>Fernando Mart&iacute;n Pe&ntilde;a </strong>le dieron forma a este festival de cine, cuyo objetivo es acercarse a la libertad, traduciendo en el campo del arte las leyes conseguidas en materia de g&eacute;nero. 
    </p><p class="article-text">
        Si bien Asterisco comenz&oacute; con un fuerte di&aacute;logo y apoyo por parte del Estado, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os la comisi&oacute;n organizadora decidi&oacute; alejarse, volviendo al festival independiente. 
    </p><p class="article-text">
        En esta octava edici&oacute;n, el Festival cuenta con cinco sedes: el Museo Malba, el Centro Cultural Kirchner, el Centro Cultural Conti, la Manzana de las Luces y Hasta Trilce. A su vez, debido a su car&aacute;cter internacional, para aquellas personas que no vivan en la Ciudad de Buenos Aires, Asterisco dispone de dos plataformas de <em>streaming</em> para ver las pel&iacute;culas: <a href="https://www.cont.ar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cont.ar</a> y <a href="https://linktr.ee/MICAcultura" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">MICA</a>.
    </p><p class="article-text">
        La programaci&oacute;n del festival no tiene una estructura fija, aunque algunas secciones se mantuvieron en casi todas las ediciones. En la elecci&oacute;n de las pel&iacute;culas a proyectar, no s&oacute;lo se incluyen novedades, sino que tambi&eacute;n incorporan pel&iacute;culas de otras &eacute;pocas, desde el cine mudo hasta el presente. Es decir, es un festival que piensa el cine <em>queer </em>a partir de la historia, entendiendo al pasado cinematogr&aacute;fico como indispensable para la lectura del escenario f&iacute;lmico actual. 
    </p><p class="article-text">
        Asterisco es un festival internacional, no s&oacute;lo por la variedad de nacionalidades en las pel&iacute;culas elegidas, sino tambi&eacute;n porque a trav&eacute;s de las distintas ediciones del Festival formaron parte de las competencias y del jurado personas pertenecientes al mundo del cine de Espa&ntilde;a, Francia, Estados Unidos, Canad&aacute;, Alemania, Brasil, Uruguay, Pa&iacute;ses Bajos, Inglaterra, Corea, entre otros pa&iacute;ses.
    </p><p class="article-text">
        A trav&eacute;s de su <a href="https://www.instagram.com/festivalasterisco/?hl=es-la" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuenta oficial de Instagram</a> se publicar&aacute; el cronograma de pel&iacute;culas, informando d&oacute;nde y c&oacute;mo acceder a ellas, ya sea virtual o presencialmente.
    </p><p class="article-text">
        <em>MGF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/28-octubre-7-noviembre-llega-asterisco-festival-busca-libertad-fuera-pantalla_1_8411317.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 20 Oct 2021 11:27:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Del 28 de octubre al 7 de noviembre llega Asterisco, el festival que busca la libertad dentro y fuera de la pantalla]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[LGBTIQ+,Cine,Queer]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Religión indecente y postqueer]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/religion-indecente-postqueer_129_8340746.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/23c51a11-3ae4-45d0-a27e-aa5c612d0223_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Religión indecente y postqueer"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A propósito del estreno de Theodora -el oratorio de Händel-  en el Teatro Colón, la filósofa Esther Díaz escribe sobre la figura de la teóloga argentina Marcella Althaus-Reid, quien murió en Escocia en 2009 y que será interpretada por Mercedes Morán en esta rescate de su obra hasta ahora olvidada. La exclusión de las mujeres, de las disidencias, de la pobreza, por un lado, y la prepotencia patriarcal e imperialista, por otro.</p><p class="subtitle">Con una santa rebelde y una teóloga feminista argentina olvidada, el Colón abre su temporada lírica post pandemia</p></div><p class="article-text">
        &nbsp;&nbsp;&nbsp;<em>Cascan mis dientes piedras de blasfemias</em>,
    </p><p class="article-text">
        				 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; J. Fijman
    </p><p class="article-text">
        Hacerle cunnilingus a Dios. &ldquo;&iquest;C&oacute;mo ser&iacute;a besar a Dios? / &iquest;Un arrebato, como meter tu lengua en el orificio de una pared? / &iquest;Sobrevivir&iacute;as a la experiencia? / Y si no. / &iquest;valdr&iacute;a la pena?&rdquo;, se pregunta Edgar Allan Poe desde el ep&iacute;grafe que abre uno de los relatos sacrosexuales de la te&oacute;loga disidente Marcella Althaus-Reid (1952-2009). La teolog&iacute;a -como la filosof&iacute;a- est&aacute; formada de relatos y conceptos. Marcella es pionera en pensar ese g&eacute;nero literario desde la perspectiva del sexo, lo prohibido, lo vergonzante, lo secreto, aquello de lo que no se habla. Pero ella habla, y mucho. Asume que, bajo los pantalones, las polleras o las sotanas, el sexo arde como brasa. Lleg&oacute; a ser pastora metodista, muri&oacute; en Escocia y ahora regresa a la Argentina -su pa&iacute;s- en la <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/santa-rebelde-teologa-feminista-argentina-olvidada-colon-abre-temporada-lirica-post-pandemia_1_8333047.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">interpretaci&oacute;n de Mercedes Mor&aacute;n, en el Teatro Col&oacute;n.</a>
    </p><p class="article-text">
        Marcella concibe el concepto de Dios queer, habla del tufillo gay de la sant&iacute;sima trinidad, alude a las promiscuidades b&iacute;blicas, le saca la bombacha a Dios y lo hace salir del placard. Deconstruye la heteronormatividad cristiana y denuncia la explotaci&oacute;n de las mujeres bajo &ldquo;el manto protector&rdquo; de Mar&iacute;a -la virgen quieta- que en su versi&oacute;n Guadalupe de M&eacute;xico vive delimitada por una concha. El var&oacute;n que hizo la imagen construy&oacute; una Mar&iacute;a morena aureolada en cuerpo entero por labios de vulva, como diciendo:<em> los l&iacute;mites de una mujer son los l&iacute;mites de su vagina.&nbsp;</em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La intelectual argentina Marcella Althaus-Reid, cuyos textos aparecerán en diálogo con el oratorio de Theodora."
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            <span class="title">
                La intelectual argentina Marcella Althaus-Reid, cuyos textos aparecerán en diálogo con el oratorio de Theodora.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Marcella rompi&oacute; esa concha-coraza y se ali&oacute; a la pobreza atravesada por las espadas del hambre. Su teor&iacute;a sexo-teol&oacute;gica y solidaria fue acompa&ntilde;ada por su arribo a los mayores rangos universitarios y sus pr&aacute;cticas poliamorosas. Adem&aacute;s,&nbsp; cumpli&oacute; el sue&ntilde;o de su vida: se enamor&oacute; de un gay. Lo consigui&oacute;, convivi&oacute; y viaj&oacute; a Europa con &eacute;l. Lo sacrificial al servicio del dominio cristiano, lo convirti&oacute; en pr&aacute;cticas sadomasoquistas al servicio del placer. Luego su devenir dio un giro sorprendente, se cas&oacute; con un heterosexual (se asum&iacute;a bisexual). Sus irreverencias, su solidez profesional y su delirio teol&oacute;gico-sexual convirtieron a Althaus-Reid en una <em>postqueer</em>, alguien que dio un salto ontol&oacute;gico m&aacute;s all&aacute; de lo queer, conserv&aacute;ndolo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Sus irreverencias, su solidez profesional y su delirio teológico-sexual convirtieron a Althaus-Reid en una postqueer, alguien que dio un salto ontológico más allá de lo queer, conservándolo.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        No solo invirti&oacute; la perspectiva de una teolog&iacute;a milenaria, sino que se burl&oacute; con su propia vida de las categor&iacute;as preestablecidas por derecha e izquierda, pero -a trav&eacute;s de sus obras y seguidores- sigue renaciendo fortalecida cada d&iacute;a. Es p&oacute;stuma. En Escocia se decret&oacute; duelo nacional el d&iacute;a de su muerte y, cada vez m&aacute;s, cosecha adherentes internacionales. Pero curiosamente, apenas se la conoce en la Argentina, donde naci&oacute; y creci&oacute;, conoci&oacute; la pobreza y fue la primera mujer cursante en el seminario de teolog&iacute;a de la liberaci&oacute;n (despu&eacute;s de tres rechazos a lo largo de tres a&ntilde;os). Analiz&oacute; nuestras costumbres a la luz de la postura queer, reflexion&oacute; sobre las calamidades de la dictadura y la angustia de la pobreza estructural, sin abandonar la perspectiva sexual e irreverente. <em>Teolog&iacute;a indecente</em> y <em>El</em> <em>dios queer</em> son sus dos libros publicados.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Epistemolog&iacute;a de la indecencia</h3><p class="article-text">
        Ahora bien, &iquest;para qu&eacute; teolog&iacute;a sexual en tiempos aciagos?, &iquest;para qu&eacute; revivir a Marcella y confrontarla con Theodora, otra insurrecta, pero del siglo IV? Para dejar en evidencia que las pr&aacute;cticas discriminatorias laicas se construyen desde valores religiosos coaccionantes. Luego se secularizan y naturalizan. Su procedencia de moralina al servicio del dominio cae en el olvido mientras la moral explotadora llega a la poblaci&oacute;n y lacera vidas.&nbsp; &iquest;Qu&eacute; significa hombre decente? Honrado, respetuoso de la palabra. &iquest;Y mujer decente?, sexualmente casta, fiel, no promiscua y si es virgen, mejor. Ah&iacute; vemos por qu&eacute; en una cultura del rev&eacute;s para resistir hay que ser indecente.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> ¿Para qué teología sexual en tiempos aciagos?, ¿para qué revivir a Marcella y confrontarla con Theodora, otra insurrecta, pero del siglo IV? Para dejar en evidencia que las prácticas discriminatorias laicas se construyen desde valores religiosos </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &iquest;Decente? Apropiado, conveniente, adecuado. A un sistema perverso que jibariza los infinitos deseos reduci&eacute;ndolo a la mon&oacute;gama cama matrimonial, se lo resiste desde la indecencia. Marcella confiesa hacer teolog&iacute;a sin ropa interior y considera las sagradas escrituras como tecnolog&iacute;as de dominaci&oacute;n, se autoproclama<em> indecente</em>. Su teor&iacute;a es materialista, feminista, descolonizadora y sensual. A todo esto, &iquest;c&oacute;mo es que de pronto Marcella aparece en el Col&oacute;n?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se pone en escena <em>Theodora</em> -el oratorio de H&auml;ndel- una perla escogida del barroco dieciochesco en una versi&oacute;n escenificada que aprovecha a pleno la magnificencia de la obra y del Teatro. As&iacute; como la excelencia de los recursos humanos, art&iacute;sticos y t&eacute;cnicos de esta recreaci&oacute;n contempor&aacute;nea. Fresca, actual, inteligente, atrevida y visceral. Los responsables eligieron mostrar la actualidad del planteo: la exclusi&oacute;n de las mujeres, de las disidencias, de la pobreza, por un lado, y la prepotencia patriarcal e imperialista, por otro. Ese es el espacio para la sublevaci&oacute;n de quienes logran vencer el rugido de le&oacute;n de lo pol&iacute;ticamente correcto. Alejandro Tantanian en dramaturgia y direcci&oacute;n de escena, Franco Torchia en textos y Oria Puppo en espacio y vestuario ponen a dialogar a Marcella, la indecente, con Theodora, la insumisa, que es interpretada por la soprano coreana Yun Jung Choi, con direcci&oacute;n musical de Johannes Pramsohler al frente de un ensamble barroco.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Es la idea de besar a Dios a la francesa una novedad teol&oacute;gica?, se pregunta Althaus-Reid. &ldquo;De ninguna manera -responde- pues la teolog&iacute;a es un peligroso laberinto de pasiones, de pugnas entre deseos que consumen&rdquo;. No se refiere &uacute;nicamente a la teolog&iacute;a tradicional que habilita tr&iacute;os entre varones, que constituyen la sant&iacute;sima trinidad, y se valen del vientre de una mujer-ni&ntilde;a penetrada por uno de ellos -travestido paloma- y obligada a parir al bastardo que convierte a la abusada en ad&uacute;ltera. El enjambre lascivo y militante de Marcella trenzado con la rebeld&iacute;a apasionada de Theodora se expande -por primavera vez- por la ac&uacute;stica privilegiada del templo musical de Buenos Aires.
    </p><h3 class="article-text">El salvador y las dictaduras&nbsp;</h3><p class="article-text">
        Para peor, los tres amos en uno (la sant&iacute;sima trinidad) habiendo tantas ni&ntilde;as v&iacute;rgenes sobre la faz de la tierra- eligieron violar a una castamente desposada y, no se sabe por qu&eacute;, fueron a buscarla a Galilea, una regi&oacute;n colonizada por los romanos. No obstante, el presunto salvador, Jes&uacute;s, no solo no intent&oacute; salvar a su pueblo jud&iacute;o del dominio imperial romano, sino m&aacute;s bien de que todo siga igual. Una especie de colonizado obsecuente: &ldquo;Dadle a Dios lo que es de Dios y al C&eacute;sar lo que es del C&eacute;sar&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ante la indecencia -respecto de la tradici&oacute;n hebraica- de Jes&uacute;s, los sacerdotes jud&iacute;os le exigieron a Poncio Pilatos que ejecutar&aacute; a Jes&uacute;s por disidente religioso, ya que esa casta sacerdotal -al estar colonizada por los romanos- carec&iacute;a de poder para condenar. Pero como el gobernador romano de Jerusal&eacute;n, por su parte, no pod&iacute;a juzgar por rebeld&iacute;a religiosa (y menos a&uacute;n de la religi&oacute;n de sus vasallos) no los escuch&oacute;. Entonces, la c&uacute;pula sacerdotal hebrea cambi&oacute; la car&aacute;tula. Lo acusaron de sedicioso pol&iacute;tico, aunque no era el caso.&nbsp; Jes&uacute;s fue un s&uacute;bdito del imperio romano para nada resistente, m&aacute;s bien se mostr&oacute; timorato frente al colonialismo. Nada hizo Cristo para salvar a su pueblo del oprobio romano, zaf&oacute; moralmente con algo indemostrable: &ldquo;Mi reino no es de este mundo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La teolog&iacute;a, bajo la m&aacute;scara del orden faloc&eacute;ntrico, niega el deseo o le pone restricciones rid&iacute;culas y mal intencionadas. El tapiz teol&oacute;gico oficial muestra una figura pretendidamente arm&oacute;nica: seres venerables por no gozar del sexo o por utilizarlo &uacute;nicamente como medio de reproducci&oacute;n (mientras en algunas celdas cat&oacute;licas quiz&aacute; existen curas que violan ni&ntilde;os). El tapiz religioso no ostenta aquello por lo que realmente se practica el sexo: placer, disfrute. No obstante, si se observa con sagacidad el tapiz, se lo descubre plurisecular, explotador y lujurioso. Y si se lo analiza desde su reverso, se develan las &ldquo;impudicias&rdquo; de los personajes sagrados promovidos por varones c&eacute;libes y sin aparente experiencia sexual, aunque con poder para imponer sus reglas de sometimiento en los cuerpos ajenos. Las teolog&iacute;as decentes no solo se ocupan de la carne deseantes de sus fieles, sino de la poblaci&oacute;n en general. Llegan al colmo de legislar sobre el cuerpo de las mujeres y dem&aacute;s sexualidades diferentes con consecuencias crueles y exclusoras.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; Mar&iacute;a, de escasa presencia en las escrituras, habr&iacute;a de ser la madre de las mujeres pobres, tal como la iglesia la coron&oacute; en Latinoam&eacute;rica? Para que las mujeres desvalidas la idolatren y sigan los mandatos sexuales y econ&oacute;micos decididos por el patriarcado y el mercado. Para que se encierren en su vagina -como la virgen de Guadalupe- y no pretendan moverse libremente por el mundo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Althaus-Raid se refiere asimismo a la teolog&iacute;a de la liberaci&oacute;n, que ha sido producto de un apasionado y arriesgado comercio libidinoso con Dios. Si as&iacute; no fuera, los cristianos latinoamericanos no figurar&iacute;an entre los muertos y desaparecidos por las dictaduras. Fue su pasi&oacute;n por una teolog&iacute;a comprometida que los llev&oacute; a las c&aacute;maras de torturas y a ser arrojados vivos desde aviones. Si la teolog&iacute;a sigue pesando en nuestra &eacute;poca es porque se infiltr&oacute; en el imaginario. Se naturaliz&oacute; y hasta el m&aacute;s ateo se olvida de que la moral sexual exclusora de las diversidades y promotora de que los pobres sigan siendo pobres es funcional a la &ldquo;caridad&rdquo; cristiana y a la econom&iacute;a.
    </p><h3 class="article-text">Jes&uacute;s trans</h3><p class="article-text">
        &iquest;Y por qu&eacute; la divinidad tiene vagina? &iquest;Y por qu&eacute; no habr&iacute;a de tenerla? La te&oacute;loga indecente es consciente de que toda teolog&iacute;a es una interpretaci&oacute;n y no hay ning&uacute;n testimonio ni argumento irrefutable que diga lo contrario. Marcella ha invertido los valores de las versiones machistas, discriminadoras y mis&oacute;ginas. A las teolog&iacute;as negadoras del deseo y verdugas de las sexualidades plurales, Marcella le ha opuesto una teolog&iacute;a sexual integradora involucrada social y pol&iacute;ticamente, feminista y queer. Primera graduada en teolog&iacute;a de la liberaci&oacute;n, despu&eacute;s de varios rechazos al ingreso por ser mujer. Confiesa que hace teolog&iacute;a sin ropa interior, como las bolivianas de polleras multicolores que, en su &eacute;poca, vend&iacute;an limones sentadas en las veredas de Buenos Aires. As&iacute;, con sus genitales &ldquo;al aire&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La tradici&oacute;n popular pone en im&aacute;genes lo del dios queer. Santa Liberada es <em>Cristo crucificada</em>. Es hombre, es mujer, usa polleras, barba y bigote. Cristo y su identidad sexual flotante. Hacer teolog&iacute;a indecente es pensar la idea de Dios y su relaci&oacute;n con las personas desde categor&iacute;as imaginativas, solidarias, feministas, inclusivas y sexuales. No a los mensajes de resignaci&oacute;n y sumisi&oacute;n. S&iacute; a los de sublevaci&oacute;n y reafirmaci&oacute;n de los cuerpos mediante el placer. Una teolog&iacute;a de la subversi&oacute;n tiene en cuenta el dolor de los que tienen hambre de comida, de justicia y de reconocimiento identitario aqu&iacute; y ahora, no en indemostrables transmundos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&nbsp;                                                                                       ***
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay que inventar nuevos dioses&rdquo;, dice el grito nietzscheano. Marcella recogi&oacute; el guante. <em>Nuestros dioses son queer porque son lo que queremos que sean. </em>En la puesta en el Teatro Col&oacute;n se relacionan Teodora y Marcella porque aquella cristiana antigua se resisti&oacute; contra el poder religioso imperial. Se descoloniz&oacute; del opresor en un tiempo lejano en que ser cristiana era revolucionario. En cualquier &eacute;poca habr&iacute;a que predicar rebeli&oacute;n antes que resignaci&oacute;n ante la inequidad. Marcella, por su parte, sale del placard, es rebelde contra el poder cristiano porque ya no se trata del autogestivo poder de los primeros devotos -entre quienes estaba Theodora- ahora la iglesia es una instituci&oacute;n con may&uacute;sculas. En la cristiandad actual ser revolucionario, es decir, indecente, es denunciar a la injusticia y asumir el m&uacute;ltiple llamado de la sexualidad, calentarse incluso con un <em>dios marica, dios reinona, dios mujer heterosexual, dios de ambivalencia, dios de placer, </em>porque toda experiencia religiosa est&aacute; &iacute;ntimamente relacionada con la sexualidad, la liberaci&oacute;n y el placer.
    </p><p class="article-text">
        <em>ED</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Díaz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/religion-indecente-postqueer_129_8340746.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Sep 2021 10:01:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Religión indecente y postqueer]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Feminismos,Queer]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Virginie Despentes, autora de "Teoría King Kong": "La gran ausente de los discursos recientes es la chica mala y calentona"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/virgine-despentes-gran-ausente-discursos-recientes-chica-mal-calentona_128_8330541.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c8557963-2420-4076-a07c-15bc77506b2b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1029614.jpg" width="2328" height="1309" alt="Virginie Despentes, autora de &quot;Teoría King Kong&quot;: &quot;La gran ausente de los discursos recientes es la chica mala y es calentona&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La autora de 'Teoría King Kong' y de 'Vernon Subutex' se muestra desconcertada con la izquierda pero optimista con el feminismo y el movimiento 'queer': "Si te pones en el punto de vista de un hombre blanco, de derechas y hetero, los últimos diez años son un infierno"</p><p class="subtitle">Belén Gopegui: "Lo habitual es aceptar servidumbres para poder seguir viviendo"</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;El ideal de la mujer blanca, seductora pero no puta, bien casada pero no a la sombra, que trabaja pero sin demasiado &eacute;xito para no aplastar a su hombre, delgada pero no obsesionada con la alimentaci&oacute;n, que parece indefinidamente joven pero sin dejarse desfigurar por la cirurg&iacute;a est&eacute;tica, madre realizada pero no desbordada por los pa&ntilde;ales y por las tareas del colegio, buena ama de casa pero no sirvienta, cultivada pero menos que un hombre, esta mujer blanca feliz que nos ponen delante de los ojos, esa a la que deber&iacute;amos hacer el esfuerzo de parecernos, a parte del hecho de que parece romperse la crisma por poca cosa, nunca me la he encontrado en ninguna parte. Es posible incluso que no exista&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Virginie Despentes</strong> (Francia, 1969) puede o no convencerte, pero seguro que te revuelve. Es una de las<a href="https://www.eldiario.es/carnecruda/programas/grandes-escritoras-actuales_132_6085512.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> escritoras</a> m&aacute;s exitosas y reconocidas de su pa&iacute;s, una feminista subversiva y heterodoxa que es al mismo tiempo algo as&iacute; como un icono pop. Autora de<em>Teor&iacute;a King Kong </em>(al que pertenece el p&aacute;rrafo con el que comienza esta entrevista), un libro que se asemeja m&aacute;s a un manifiesto que a una teor&iacute;a, es una aut&eacute;ntica defensora de las chicas malas. Ahora, la primera parte de su novela <em>Vernon Subutex</em> llega a Espa&ntilde;a en una adaptaci&oacute;n gr&aacute;fica firmada a medias con el dibujante franc&eacute;s Luz, conocido por su trabajo en la revista Charlie Hebdo, y publicada en Salamandra Graphic.
    </p><p class="article-text">
        <strong>De todo lo que est&aacute; pasando en el mundo, &iquest;qu&eacute; es lo que m&aacute;s preocupa a Virginie Despentes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo que me impacta m&aacute;s es lo que tiene que ver con el medio ambiente: es la primera vez que estamos en una situaci&oacute;n as&iacute;, llegaremos a escenarios extremos pronto y creo que no somos conscientes de ello.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En </strong><em><strong>Vernon Subutex,</strong></em><strong> el personaje protagonista describe muy bien la precariedad del mundo en que vivimos: la posibilidad de perder el trabajo o la casa, la clase media que de repente se ve en situaciones de aut&eacute;ntica exclusi&oacute;n. Parece que es ya una caracter&iacute;stica de los tiempos de hoy a la que casi nos hemos acostumbrado. &iquest;Es el caldo de cultivo para que crezca la extrema derecha?, &iquest;est&aacute; utilizando esta precariedad para intentar expandir su relato?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; en su esencia: la vulnerabilidad, la precariedad y la tristeza la hace m&aacute;s fuerte. Es una de las diferencias entre la extrema derecha y la izquierda. La izquierda est&aacute; normalmente m&aacute;s centrada en utop&iacute;as y deseos, en la vida. La extrema derecha, y el propio capitalismo, tienen t&eacute;cnicas muy sofisticadas para sacar provecho de cualquier tragedia y extender su discurso. Ahora la obsesi&oacute;n de nuestro sistema capitalista es la exclusi&oacute;n y la competitividad: excluir a sectores econ&oacute;micamente o pol&iacute;ticamente. Hay un miedo real a ser excluidos, esa exclusi&oacute;n, cuando se produce, es m&aacute;s total que antes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Precisamente parece que ese miedo a la exclusi&oacute;n es lo que utilizan ahora algunos sectores conservadores y machistas: los &ldquo;hombres blancos cabreados&rdquo; que parecen dispuestos a ejercer violencia contra quienes creen que les est&aacute;n quitando algo que les pertenece.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, es que es verdad, es lo que queremos, compartir el poder, regularlo de forma distinta.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hemos avanzando un montón, aunque podemos perderlo rápidamente. Si te pones en el punto de vista de un hombre blanco, de derechas y hetero, es un infierno</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Ha habido cambios y avances, pero el mundo sigue siendo machista y el poder, fundamentalmente masculino, &iquest;realmente tienen tantos motivos para tener miedo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hemos avanzando un mont&oacute;n, aunque podemos perderlo r&aacute;pidamente. En mi vida tengo la sensaci&oacute;n de haber visto la cosa cambiar mucho. No significa que sea s&oacute;lido y que no tenemos nada que temer pero si te pones en el punto de vista de un hombre blanco, de derechas y hetero, es un infierno. Los &uacute;ltimos diez a&ntilde;os las cosas han cambiado totalmente desde el lado feminista y <em>queer, </em>de la gente que no es blanca, de la gente gorda... Desde muchas minor&iacute;as se han conseguido grandes cambios. Hasta hemos visto un presidente negro en EE.UU. Esto para nosotros no significa tanto, pero para un blanco de derechas es todo un s&iacute;mbolo. Yo ahora puedo decir que soy lesbiana sin tener problemas, y eso hace 30 a&ntilde;os era impensable. Aunque la extrema derecha est&aacute; en plena forma y las cosas cambian muy r&aacute;pidamente. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y qu&eacute; cree que ha hecho que hayamos vivido esta d&eacute;cada de cambio social?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ha sido por el activismo, han coincidido muchas luchas. Las luchas pol&iacute;ticas de izquierda de los 60, los 70 y los 80 han dado tambi&eacute;n sus frutos. Cuando utilizas herramientas de cr&iacute;tica, de inteligencia y de creaci&oacute;n de utop&iacute;as al final algo pasa. Aunque me siento un poco confusa con la izquierda, lo cierto es que en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas ha habido muchas luchas con resultados muy positivos y que han tenido un efecto en la realidad, en el presente.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Me siento confusa con la izquierda porque no veo claramente a dónde vamos ni cómo. Es como si estuviéramos respondiendo todo el rato a las provocaciones de la extrema derecha</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; se siente confusa con la izquierda?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Porque no veo claramente a d&oacute;nde vamos ni c&oacute;mo. En Francia, el subid&oacute;n de la extrema derecha fue tan volc&aacute;nico que parece que nos quedamos casi fascinados por sus discursos. Ahora tenemos peri&oacute;dicos de extrema derecha muy fuertes, sin complejos, y en Facebook mucha gente comparte sus portadas con aut&eacute;ntico miedo. Es como si estuvi&eacute;ramos respondiendo todo el rato a las provocaciones de la extrema derecha. Normalmente ten&iacute;amos otro asunto entre manos, que era crear nuestros propios discursos y pensamientos, pero ahora es como si jug&aacute;ramos con ellos todo el rato. Tenemos que conectar con nuestras fuerzas, que son muchas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En 'Teor&iacute;a King Kong' empieza diciendo que habla &ldquo;desde la fealdad y para las feas&rdquo; para disertar sobre un mont&oacute;n de mandatos patriarcales. &iquest;Estamos a&uacute;n demasiado anestesiadas por el deseo de gustar y de complacer a los hombres?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Menos que nunca. As&iacute; veo yo a las j&oacute;venes. Veo una juventud, tambi&eacute;n la heterosexual, mucho m&aacute;s politizada y feminista, menos preparada para estar al servicio de los hombres. Chicas que ahora son consideradas 'normales' son las radicales de hace veinte a&ntilde;os. Es una semilla: desde que las cosas empiezan a cambiar hasta que se produce el cambio realmente pasa tiempo y estamos arranc&aacute;ndonos algo que llevamos encima desde hace siglos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La veo optimista.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Soy optimista, yo vivo un sue&ntilde;o con cosas que no me gustan, claro, pero es que veo a tantas j&oacute;venes entrando en el feminismo con ganas... Crec&iacute; en un mundo en el que &eacute;ramos ciudadanas de tercera, el odio y desprecio a lo femenino estaba en el aire. Ahora veo a muchas j&oacute;venes rode&aacute;ndose de sus amigas, teniendo claro que el feminismo es su lugar, que los hombres tienen que adaptarse... es algo que no pensaba ver, venimos de muy lejos. Tambi&eacute;n veo a chicos j&oacute;venes en redes hablando de feminismo, entienden cosas y por primera vez son capaces de ver a las chicas como colegas, como personas con derechos. De la misma manera que llegan los chicos que utilizan cosas de mujeres, como vestidos, sin sentirse humillados, es decir, ya no se ve lo femenino constantemente como algo degradante.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Esta cuarta ola feminista tiene en el centro la denuncia de la violencia sexual y el acoso. Lo que vemos es que la respuesta institucional a ese grito colectivo viene, sobre todo, de cambios legales, de modificar los c&oacute;digos penales, actuar sobre los delitos y las penas. &iquest;Es esa una respuesta suficiente?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si pens&aacute;ramos que ese es el &uacute;nico sitio en el que hay que luchar nos equivocar&iacute;amos, pero es importante, es algo que tiene que cambiar. No es mi lugar, no me interesa el lado jur&iacute;dico ni me gusta la c&aacute;rcel, pero s&eacute; que es importante que algunas den ah&iacute; la batalla. Es un conjunto de progresos el que tenemos que hacer, algunas tendr&aacute;n que estar en las instituciones, y otras tendremos que hacer pel&iacute;culas, escribir libros, hacer m&iacute;tines, reaccionar cotidianamente... Para cambiar algo como el sexismo hay que actuar desde muchos &aacute;mbitos distintos de manera coordinada y los cambios en las leyes son una parte. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Portada de la adaptación gráfica de Vernon Subutex."
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            <span class="title">
                Portada de la adaptación gráfica de Vernon Subutex.                            </span>
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        <strong>Ha habido mucho empe&ntilde;o en llamar puritano al feminismo. M&aacute;s all&aacute; de esa cr&iacute;tica, claramente interesada, &iquest;cree que falta discurso feminista sobre el sexo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La cr&iacute;tica que tacha al feminismo de puritano es cl&aacute;sica, se hace desde los 60. Es una cr&iacute;tica antifeminista, no hay que tomarla en serio porque viene de un lugar donde de todos modos no se quiere al feminismo. Por otro lado, hay una sexofobia, hay un miedo al sexo, una manera de querer esconderlo, algo que nos molesta a todas y todos del sexo, que viene de las iglesias y de construcciones sociales. Necesitamos un feminismo pro-sex, pro-pornograf&iacute;a, un feminismo pro-calentonas. 
    </p><p class="article-text">
        La gran ausente de los discursos de la &uacute;ltima d&eacute;cada es la chica que se comporta mal, la chica que chupa pollas, la chica f&aacute;cil, la chica que quiere mucho sexo, la chica calentona. Esta que es un poco la chica de la que habla Itziar Ziga en <em>Devenir perras. </em>Es necesaria una cr&iacute;tica de la pornograf&iacute;a y de determinados tipos de prostituci&oacute;n pero al mismo tiempo tenemos que establecer discursos que defiendan a las chicas realmente malas, y esas son las chicas que follan mucho o como quieren.  
    </p><p class="article-text">
        <strong>El sexo sigue penaliz&aacute;ndonos a las mujeres</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es brutal, nos los mezclan con la verg&uuml;enza. Es el problema de muchos hombres que critican el feminismo de hoy y que piensan que somos muy radicales. A m&iacute; me gustar&iacute;a saber cu&aacute;ndo han defendido a sus amigas que follaban como ellos, a las que exploraban en el sexo. Los chicos hetero han querido follar con mujeres pero sin que las mujeres entraran realmente en el juego del sexo. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los chicos hetero han querido follar con mujeres pero sin que las mujeres entraran realmente en el juego del sexo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Habla de un feminismo pro-porno. Sin embargo, el porno est&aacute; precisamente en el punto de mira feminista, hay una cr&iacute;tica muy fuerte sobre el acceso al porno de los menores, su influencia en la violencia sexual... &iquest;Qu&eacute; hacemos con el porno?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo primero es sacarlo del gueto, que se haga como se hacen otras pel&iacute;culas, que entre en las categor&iacute;as generales y entre gente que pueda hacer pel&iacute;culas buenas. El porno que conocemos ahora es casi odio del sexo. No es que la masculinidad sea tan demon&iacute;aca que si la dejas hace un sexo super violento que casi te da asco. Podr&iacute;a ser de otro modo, podr&iacute;amos ver un porno super guay. Habr&aacute; que dar dinero, oportunidades, talento... Porque si pensamos que ni&ntilde;os de 10 a&ntilde;os ven este porno dan ganas de morir. Lo peor que hacemos con ellos es no hablar con ellos, hay una ausencia total de palabras y de discurso, sigue siendo algo escondido. Esto es algo que tenemos que hablar, &iquest;qu&eacute; os pasa chicos? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hay una etapa de su vida que aparece siempre en todas las semblanzas y perfiles que le hacen y en todas las entrevistas, que es que usted ejerci&oacute; la prostituci&oacute;n. &iquest;Es algo importante que rese&ntilde;ar de usted o es un poco condescendiente o amarillista? Como se&ntilde;alar &ldquo;Oh una mujer que fue puta y que luego ha escrito cosas interesantes&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo veo de dos maneras diferentes. Para m&iacute; es algo muy lejano, de mi pasado, es una experiencia de hace 30 a&ntilde;os y no hablar&iacute;a de ella para hablar de m&iacute; ahora, pero a la vez lo veo bien porque recuerdo que de joven para m&iacute; era importante pensar en las chicas que hab&iacute;an sido putas y que despu&eacute;s hab&iacute;an tenido otra vida. Significa que tenemos muchas vidas. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dec&iacute;a antes que hace falta una cr&iacute;tica a determinadas formas de prostituci&oacute;n, &iquest;a cu&aacute;les?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las que no son consentidas. Obviamente si las chicas trabajan sin papeles, si no sab&iacute;an lo que ven&iacute;an a hacer a Francia o a Espa&ntilde;a, como todo tipo de trabajo esclavo, me parece mal. Es como la pornograf&iacute;a, creo que si sacamos la prostituci&oacute;n de la oscuridad se podr&iacute;a hacer de otra manera, como un trabajo que no tenga redes criminales detr&aacute;s. Evidentemente todo depende de las condiciones en las que lo hagas. Se tendr&iacute;a que pagar super bien, por ejemplo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Todos vendemos nuestro tiempo y nuestros cuerpos en algún momento y la mayoría de gente no tiene elección</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Pero m&aacute;s all&aacute; de eso, &iquest;no cree que la prostituci&oacute;n tenga en s&iacute; misma un significado o un cometido patriarcal?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Entiendo esa cr&iacute;tica, pero es que yo no creo en el trabajo como algo que no sea patriarcal y que est&eacute; siempre dentro de tu consentimiento. Cuando trabajas para pagar las cosas no te piden tu consentimiento para cada cosa. Entonces creo que este discurso sobre la prostituci&oacute;n es una forma de decir que el resto del trabajo est&aacute; bien, si trabajas para Amazon est&aacute; bien. Pues no, si trabajas para Amazon la explotaci&oacute;n es absolutamente injusta y tambi&eacute;n es patriarcal y debe ser denunciada. Todos vendemos nuestro tiempo y nuestros cuerpos en alg&uacute;n momento y la mayor&iacute;a de gente no tiene elecci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>En Espa&ntilde;a hemos tenido un debate muy fuerte a ra&iacute;z de la Ley Trans y la autodeterminaci&oacute;n de g&eacute;nero, &iquest;cu&aacute;l es su posici&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me ha sorprendido que dentro del feminismo se pueda pensar que hay que excluir mujeres por ser trans. Es algo super importante porque se trata de la entrada de la extrema derecha y del fascismo dentro del feminismo. El feminismo es un lugar donde hay mucha gente diferente: hay chicas cat&oacute;licas, por qu&eacute; no, chicas liberales, por qu&eacute; no, es la casa de muchas, pero fascistas no. Si este es tu pensamiento creo que tienes que pensarlo mejor, no est&aacute;s en la izquierda, es un pensamiento violento. Es pensar que los violadores no se hacen violadores, sino que nacen violadoras, que quien nace con pena es violador, entonces no podemos hacer nada contra la violencia sexual porque es una pulsi&oacute;n natural? No, es una construcci&oacute;n social. Yo me siento s&uacute;per atacada por estas ideas porque si me ves la feminidad m&aacute;s parecida a la m&iacute;a es la trans, as&iacute; que si van a por ellas pienso que despu&eacute;s vienen a por m&iacute;. Si vienes con herramientas fachas, para excluir, para crear fronteras, el feminismo no es tu casa. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Para terminar, sabe que hay una canci&oacute;n que se est&aacute; escuchando mucho que dice &ldquo;esto de nacer mujeres en el tiempo de Despentes/es dif&iacute;cil/ no s&eacute; por d&oacute;nde empezar&rdquo;. &iquest;Por d&oacute;nde empezamos o por d&oacute;nde seguimos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, me encanta esa canci&oacute;n. Buff, no s&eacute;, &iquest;t&uacute; qu&eacute; dir&iacute;as? Que est&aacute; todo bien [se r&iacute;e] Pensemos que tenemos mucha fuerza y que hemos hecho mucho, y que por eso est&aacute;n tan rabiosos y ansiosos. Pensemos que nuestras fuerzas son enormes.
    </p><p class="article-text">
        <em>ARA</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/virgine-despentes-gran-ausente-discursos-recientes-chica-mal-calentona_128_8330541.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Sep 2021 11:05:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Virginie Despentes, autora de "Teoría King Kong": "La gran ausente de los discursos recientes es la chica mala y calentona"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Feminismos,Queer,Virginia Despentes]]></media:keywords>
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