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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Desplazados]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/desplazados/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Desplazados]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Israel desplazó forzosamente al 90% de los palestinos de Gaza: “No teníamos ni idea de adónde nos dirigíamos”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/israel-desplazo-forzosamente-90-palestinos-gaza-no-teniamos-idea-adonde-dirigiamos_1_11821704.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/55d3a529-6bef-43e6-9c5b-0601f59df93d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Israel desplazó forzosamente al 90% de los palestinos de Gaza: “No teníamos ni idea de adónde nos dirigíamos”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un nuevo informe publicado por Human Rights Watch denuncia que el desplazamiento masivo de civiles palestinos en Gaza ha sido forzoso y que constituye un crimen de guerra por la forma en que se ha llevado a cabo</p></div><p class="article-text">
        Eran las cinco de la madrugada del 13 de octubre de 2023 cuando Omar, un padre de familia que resid&iacute;a en la calle Yarmouk, en el norte de Gaza, se despert&oacute; por los bombardeos israel&iacute;es. &ldquo;Salt&eacute; de mi apartamento e intent&eacute; salir&rdquo;, cont&oacute; Omar a la organizaci&oacute;n Human Rights Watch (HRW), recordando c&oacute;mo intent&oacute; escapar tras el impacto de dos bombas que sacudieron su edificio.<strong> Sin haber recibido ninguna orden de evacuaci&oacute;n previa, Omar perdi&oacute; a cuatro familiares, incluido su hijo de seis a&ntilde;os.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Omar es uno de los muchos testimonios recogidos en el informe 'Desesperados, hambrientos y asediados: desplazamiento forzoso de palestinos en Gaza por Israel' que HRW public&oacute; este jueves.<strong> La ONG acusa al Gobierno israel&iacute; de cometer cr&iacute;menes de guerra por el desplazamiento masivo del 90% de la poblaci&oacute;n gazat&iacute;: 1,9 millones de personas se encontraban desplazadas en octubre de 2024, seg&uacute;n la ONU.</strong> &ldquo;No existe ninguna raz&oacute;n militar imperativa plausible que justifique el desplazamiento masivo por parte de Israel de casi toda la poblaci&oacute;n de Gaza, a menudo varias veces&rdquo;, afirma HRW.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&Oacute;rdenes de evacuaci&oacute;n confusas</strong></h2><p class="article-text">
        <strong>Desde el 8 de octubre de 2023, un d&iacute;a despu&eacute;s del ataque de Hamas contra Israel, el Ej&eacute;rcito israel&iacute; emiti&oacute; al menos 184 &oacute;rdenes de evacuaci&oacute;n en Gaza</strong>, seg&uacute;n HRW. Una de las &oacute;rdenes m&aacute;s amplias se public&oacute; el 13 de octubre, obligando a m&aacute;s de un mill&oacute;n de personas a abandonar sus hogares. A pesar de los bombardeos en la madrugada de ese d&iacute;a, HRW verific&oacute; que la orden de evacuaci&oacute;n general no fue enviada hasta las 07:15 de la ma&ntilde;ana, cuando el portavoz militar israel&iacute;, Avichay Adraee, la comparti&oacute; en su cuenta de Facebook.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La evacuaci&oacute;n de civiles debe ser una medida de &uacute;ltimo recurso y debe ofrecer garant&iacute;as de seguridad&rdquo;, indica el informe de HRW, que cuestiona la efectividad de los protocolos de evacuaci&oacute;n, describi&eacute;ndolos como &ldquo;confusos y contradictorios&rdquo;.<strong> Los testimonios destacan que las comunicaciones eran inaccesibles para la mayor&iacute;a de los civiles, quienes enfrentaron apagones deliberados de electricidad y cortes de internet.</strong> &ldquo;No ten&iacute;amos forma de saber qu&eacute; hacer ni ad&oacute;nde ir&rdquo;, recuerda Ghassan, residente de Yabalia, cuyo barrio fue bombardeado pocas horas despu&eacute;s de que Israel lanzara panfletos de evacuaci&oacute;n desde el aire.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El sistema de evacuaci&oacute;n de Israel ha perjudicado gravemente a la poblaci&oacute;n y, a menudo, s&oacute;lo ha servido para sembrar el miedo y la ansiedad&rdquo;, afirma HRW en su nuevo informe. La ONG dice que ese sistemafue ineficaz, pese a que Israel sostuvo que las &oacute;rdenes de evacuaci&oacute;n buscan proteger a los civiles palestinos. 
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, el sistema presupon&iacute;a que todos los gazat&iacute;es contaban con cobertura, se&ntilde;al y tel&eacute;fonos con bater&iacute;a suficiente para recibir las alertas.&nbsp;Tan solo un d&iacute;a antes, el 12 de cotubre, el entonces ministro de Exteriores y actual ministro de Defensa, Israel Katz,  dec&iacute;a: &ldquo;No se activar&aacute; ni un solo interruptor el&eacute;ctrico, ni se abrir&aacute; una sola canilla y no entrar&aacute; ni un solo cami&oacute;n de combustible hasta que los rehenes israel&iacute;es sean devueltos a casa&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La realidad es que, desde el 7 de octubre de 2023,<a href="https://www.eldiarioar.com/mundo/the-guardian/angustia-gaza-telefonos-vuelven-funcionar-noticias-fallecidos-israel-aislo-mundo_1_10643880.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> los servicios telef&oacute;nicos y de internet en Gaza sufrieron importantes interrupciones </a>debido a los da&ntilde;os en la infraestructura de comunicaciones, cortes de electricidad, bloqueos de combustible y, aparentemente, apagones deliberados por parte de las autoridades israel&iacute;es. Adem&aacute;s, HRW detalla que las &oacute;rdenes de evacuaci&oacute;n difundidas en internet eran a veces inexactas y cambiaban durante el d&iacute;a, lo que requer&iacute;a que las personas estuvieran constantemente conectadas y revisaran la informaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El Ej&eacute;rcito de Israel tambi&eacute;n emple&oacute; la difusi&oacute;n de mapas que presentaban inexactitudes e incongruencias. La orden de evacuaci&oacute;n general<a href="https://www.eldiarioar.com/mundo/miles-palestinos-huyen-norte-gaza-anunciada-temida-terrestre-israeli_1_10597834.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">, emitida el 13 de octubre de 2023</a>, conten&iacute;a una instrucci&oacute;n principal para los residentes del norte de Gaza: dirigirse al sur. <strong>Los folletos lanzados desde el aire inclu&iacute;an un mapa rudimentario de Gaza en el que se indicaba ad&oacute;nde deb&iacute;an desplazarse los civiles. Pero, posteriormente, las &oacute;rdenes de evacuaci&oacute;n se volvieron m&aacute;s espec&iacute;ficas.</strong> En ese momento, las autoridades israel&iacute;es &ldquo;indicaban la evacuaci&oacute;n de determinados barrios, a menudo con mapas y flechas que se&ntilde;alaban la direcci&oacute;n en la que deb&iacute;an huir. Sin embargo, debido al tama&ntilde;o y la escala de los mapas compartidos, no siempre era posible para el lector saber si se encontraba en una zona prevista para la evacuaci&oacute;n&rdquo;, subraya HRW. 
    </p><p class="article-text">
        El 1 de diciembre de 2023, el Ej&eacute;rcito israel&iacute; public&oacute; un mapa en su sitio web, al que se pod&iacute;a acceder mediante un c&oacute;digo QR desde un tel&eacute;fono m&oacute;vil, que divid&iacute;a Gaza en una cuadr&iacute;cula de 620 bloques numerados. A partir de ese momento, sigui&oacute; publicando folletos y mensajes en las redes sociales en los que se indicaban los bloques que deb&iacute;an ser evacuados. Sin embargo, HRW denuncia que cerca de 31.000 personas en Jan Yunis &ldquo;no recibieron una orden de evacuaci&oacute;n completa debido a errores en los mapas&rdquo;. Estos presentaban imprecisiones, como &ldquo;resaltar parcialmente o incorrectamente las zonas de evacuaci&oacute;n, lo que dificultaba saber qui&eacute;n deb&iacute;a evacuar&rdquo;. En algunos casos, &ldquo;las &oacute;rdenes de evacuaci&oacute;n conten&iacute;an instrucciones contradictorias, por ejemplo, pedir a la gente que saliera de ciertas zonas mientras simult&aacute;neamente marcaban esas mismas zonas como destinos&rdquo; seguros a los que pod&iacute;an dirigirse. 
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                    alt="Un mapa de los bloques designados por el Ejército israelí como &quot;zona humanitaria&quot; en la que se pueden reubicar los civiles."
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                Un mapa de los bloques designados por el Ejército israelí como &quot;zona humanitaria&quot; en la que se pueden reubicar los civiles.                            </span>
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        Por &uacute;ltimo, la organizaci&oacute;n denuncia que las &oacute;rdenes de evacuaci&oacute;n a menudo carec&iacute;an de indicaciones de tiempo precisas.&nbsp;Sin saber cu&aacute;ndo empezar&iacute;an los bombardeos, los civiles se ve&iacute;an obligados a huir bajo una presi&oacute;n extrema sin tiempo para actuar. &ldquo;Las &oacute;rdenes de evacuaci&oacute;n han sido inconsistentes, inexactas y con frecuencia no se han comunicado a los civiles con tiempo suficiente para permitir las evacuaciones, o no se han comunicado en absoluto&rdquo;, destaca HRW.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No ten&iacute;amos ni idea de ad&oacute;nde nos dirig&iacute;amos&rdquo;, dice Ghazal, una ni&ntilde;a de 14 a&ntilde;os con par&aacute;lisis cerebral. &ldquo;Ese periodo fue el m&aacute;s duro por el que he pasado. Son recuerdos negros a los que no quiero aferrarme porque no quiero seguir pensando en ellos&rdquo;, explica Ghazal, que hab&iacute;a perdido sus dispositivos de asistencia en un ataque contra su casa el 11 de octubre de 2023 y que intent&oacute; seguir las &oacute;rdenes de evacuaci&oacute;n del 13 de octubre para huir hacia el sur.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo era una carga para [mi familia], una carga extra junto a sus pertenencias. No encontraba ning&uacute;n medio de transporte. Incluso a las personas sin discapacidad les costaba caminar, as&iacute; que puedes imaginar lo que era para alguien con discapacidad&rdquo;. Ghazal relata que intent&oacute; esforzarse por hacer el camino a pie el mayor tiempo posible. &ldquo;En ese momento sent&iacute; que la muerte estaba cerca. Me rend&iacute; y me sent&eacute; en el suelo en medio de la carretera, llorando. Les dije que siguieran sin m&iacute;&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Limpieza &eacute;tnica</strong></h2><p class="article-text">
        El desplazamiento de la poblaci&oacute;n de Gaza tambi&eacute;n ha llevado a algunos expertos a se&ntilde;alar posibles actos de limpieza &eacute;tnica, que una comisi&oacute;n de la ONU define como &ldquo;una pol&iacute;tica destinada a expulsar a un grupo &eacute;tnico de un &aacute;rea determinada mediante la violencia o amenazas&rdquo;. <strong>HRW argumenta que los desplazamientos en Gaza, motivados por ataques intensificados y el bloqueo, responden a una estrategia de desalojo de palestinos de ciertos territorios. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Sin ir m&aacute;s lejos, en una entrevista con elDiario.es, Francesca Albanese, relatora especial de la ONU para los derechos humanos en Palestina, asegur&oacute; que lo que est&aacute; ocurriendo en<a href="https://www.eldiarioar.com/mundo/francesca-albanese-relatora-onu-derechos-humanos-palestina-gobierno-israel-extremista_128_9907391.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> la Franja de Gaza es una &ldquo;limpieza &eacute;tnica a trav&eacute;s de medios genocidas&rdquo;</a>.
    </p><p class="article-text">
        HRW sostiene que las declaraciones de funcionarios de alto nivel israel&iacute;es evidencian una intenci&oacute;n de despojar a la poblaci&oacute;n de sus tierras mediante desplazamientos masivos y forzosos. &ldquo;Israel no puede justificar estos desplazamientos citando la presencia de grupos armados, si no garantiza zonas seguras para los civiles desplazados&rdquo;, a&ntilde;ade el informe. Esas zonas han sido designadas por el Ej&eacute;rcito en el sur y centro de Gaza, en Al Mawasi, pero la seguridad en ellas no esr&aacute; garantizada ya que han sido objetivo de ataques reiteradamente.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El derecho al retorno y la obligaci&oacute;n de reparaci&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        Frente a esta situaci&oacute;n, el derecho al retorno de los palestinos desplazados se convierte en una demanda de justicia en medio de la crisis. HRW subraya este derecho &ndash;consagrado en el derecho internacional y en la Resoluci&oacute;n 194 de Naciones Unidas&ndash;, que garantiza a los desplazados la posibilidad de regresar a sus hogares y recuperar sus propiedades, o recibir compensaci&oacute;n si la restituci&oacute;n no es posible. &ldquo;El derecho al retorno no solo representa una reivindicaci&oacute;n hist&oacute;rica de los palestinos, sino tambi&eacute;n una demanda de reconocimiento del da&ntilde;o sufrido y de reparaci&oacute;n adecuada&rdquo;, reza el informe. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Israel ha violado descaradamente su obligaci&oacute;n de garantizar que los palestinos puedan regresar a sus hogares, arrasando pr&aacute;cticamente todo en grandes zonas&rdquo;, denuncia HRW, que en su informe recoge tambi&eacute;n la destrucci&oacute;n de amplias &aacute;reas de la Franja.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la organizaci&oacute;n destaca que las autoridades israel&iacute;es no han ofrecido condiciones ni garant&iacute;as para el retorno de los desplazados, mientras que las condiciones en los refugios temporales, donde se hacinan decenas de miles de personas, son insostenibles. &ldquo;Estamos en una tienda de pl&aacute;stico; no hay agua ni comida. Y esto es lo que Israel llama zona segura&rdquo;, explica Omar, quien ahora sobrevive en Jan Yunis. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maria d'Oultremont]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/israel-desplazo-forzosamente-90-palestinos-gaza-no-teniamos-idea-adonde-dirigiamos_1_11821704.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 14 Nov 2024 18:16:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Gaza,Israel,Desplazados,Human Rights Watch]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ofensiva de Israel sacude Oriente Medio y causa más de un millón de desplazados en Líbano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/ofensiva-israel-sacude-oriente-medio-causa-millon-desplazados-libano_1_11702231.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/edde8e72-68db-4751-a536-b91af2e7b45e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La ofensiva de Israel sacude Oriente Medio y causa más de un millón de desplazados en Líbano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mientras el Gobierno de Netanyahu declara al secretario general de la ONU persona 'non grata', la ofensiva militar israelí ya ha causado más de mil muertos y 1,2 millones de desplazados en Líbano, un país sumido desde hace años en una profunda crisis socio-económica</p><p class="subtitle">EEUU acusa a Irán de “avivar las llamas de la guerra” pero no apoyará un ataque israelí a instalaciones nucleares</p></div><p class="article-text">
        <strong>La escalada militar israel&iacute; en L&iacute;bano, que en poco m&aacute;s de una semana ha causado m&aacute;s de mil muertos,</strong> est&aacute; ahondando el sufrimiento de la poblaci&oacute;n en un pa&iacute;s que lleva desde 2019 sumido en una profunda crisis socio-econ&oacute;mica, con el 80% sus habitantes que viven en la pobreza. Y a medida que pasan los d&iacute;as, crecen los temores de que se repita el mismo 'modus operandi' empleado en la Franja de Gaza, tambi&eacute;n en el frente diplom&aacute;tico. &ldquo;La gente del L&iacute;bano, la gente de Israel y el mundo no se puede permitir que L&iacute;bano se convierta en otra Gaza&rdquo;, dijo hace una semana el secretario general de Naciones Unidas, <strong>Antonio Guterres</strong>, al que este martes Israel ha declarado <a href="https://www.eldiarioar.com/mundo/the-guardian/guterres-recuerda-ocupacion-asfixiante-sufre-palestina-gobierno-israel-responde-justifica-terrorismo_1_10630619.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">persona non grata, vetando su entrada en el pa&iacute;s. </a>
    </p><p class="article-text">
        Para el Gobierno del primer ministro Benjam&iacute;n Netanyahu, Guterres no habr&iacute;a condenado de forma &ldquo;inequ&iacute;voca&rdquo; el <a href="https://www.eldiario.es/internacional/onu-reitera-necesidad-alto-fuego-ataque-iran-debe-parar_1_11698658.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">ataque de Ir&aacute;n sobre Israel del martes.</a> Tambi&eacute;n le acusa de no haber &ldquo;denunciado la masacre&rdquo; de Hamas del 7 de octubre de hace un a&ntilde;o, a pesar de que el diplom&aacute;tico lo hiciera en varias ocasiones. A finales de octubre del a&ntilde;o pasado, Israel hab&iacute;a llegado a pedir la renuncia de Guterres por haber recordado que los ataques de Hamas no hab&iacute;an surgido &ldquo;en el vac&iacute;o&rdquo;, en referencia a la &ldquo;ocupaci&oacute;n asfixiante&rdquo; a la que han estado sometido los palestinos. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras calienta el frente diplom&aacute;tico con este nuevo choque con la ONU, el Gobierno israel&iacute; sigue enviando m&aacute;s tropas a las unidades que dieron comienzo el martes a las incursiones terrestres en el sur de L&iacute;bano, donde el Ej&eacute;rcito ha reconocido haber sufrido ocho bajas este mi&eacute;rcoles en enfrentamientos con los milicianos del grupo chi&iacute; Hezbollah.
    </p><h2 class="article-text">Una quinta parte de la poblaci&oacute;n de L&iacute;bano, desplazada</h2><p class="article-text">
        Los intensos bombardeos que se repiten d&iacute;a tras d&iacute;as en el sur de Beirut, en la zona fronteriza con Israel (sur) y en el valle de la Bekaa (este)<strong>, han obligado a 1,2 millones de libaneses de sus seis millones de habitantes a abandonar sus hogares hacia otras partes del pa&iacute;s. </strong>Muchos son sirios que se encuentran acogidos desde hace a&ntilde;os en L&iacute;bano, el Estado con el mayor n&uacute;mero de refugiados per c&aacute;pita del mundo. Los sirios son 1,5 millones y hay m&aacute;s de 200.000 palestinos. Seg&uacute;n la Oficina de Coordinaci&oacute;n Humanitaria de la ONU (OCHA), se han abierto casi 800 refugios temporales para los desplazados internos y 551 han alcanzado su capacidad m&aacute;xima. La Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (UNRWA) tambi&eacute;n ha abierto diez de sus instalaciones para acoger a los desplazados internos, entre los que hay palestinos afincados en L&iacute;bano y palestinos llegados desde Siria por el conflicto en ese pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hoy pedimos urgentemente m&aacute;s apoyo para mejorar nuestros esfuerzos actuales para brindar asistencia b&aacute;sica a los civiles desplazados&rdquo;, dijo el martes el primer ministro interino, Najib Mikati, en medio de una crisis de suministros, productos b&aacute;sicos e incluso colchones para las personas que han tenido que huir de sus casas. Maliki describi&oacute; recientemente la actual oleada de desplazamientos como la m&aacute;s grande &ldquo;en toda la historia&rdquo; del L&iacute;bano. En los &uacute;ltimos d&iacute;as cientos de familias han dormido al raso en las plazas del centro de Beirut mientras otras se dirig&iacute;an hacia las monta&ntilde;as que rodean la ciudad con unas pocas pertenencias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Llevamos nueve d&iacute;as de los ataques m&aacute;s violentos y mort&iacute;feros que ha sufrido el L&iacute;bano en varias d&eacute;cadas. La situaci&oacute;n es extremadamente dif&iacute;cil: se est&aacute; produciendo una cat&aacute;strofe humanitaria. El Gobierno liban&eacute;s calcula que hay m&aacute;s de un mill&oacute;n de personas desplazadas, y muchas tuvieron que huir r&aacute;pidamente con lo puesto. Las calles de Beirut est&aacute;n llenas de gente que lucha por encontrar refugio para sus familias. Las necesidades humanitarias crecen r&aacute;pidamente. Ahora m&aacute;s que nunca se necesitan fondos urgentes para responder adecuadamente&rdquo;, explica a elDiario.es Dalal Harb, portavoz del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los refugiados (Acnur) en L&iacute;bano.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Somos de la ciudad fronteriza de Khiam, en el sur del pa&iacute;s. Nos vimos obligados a abandonar nuestro hogar hace aproximadamente un a&ntilde;o, cuando comenzaron los enfrentamientos. Y ahora, nos hemos visto obligados a abandonar de nuevo la casa en la que nos refugi&aacute;bamos. Apenas hab&iacute;amos empezado a adaptarnos, inscribimos a nuestros hijos en una escuela cercana, y todo desapareci&oacute;&rdquo;, cuenta Alia, refugiada en una escuela de Barja, una peque&ntilde;a localidad situada en Monte L&iacute;bano. &ldquo;Este desplazamiento es con diferencia m&aacute;s duro que el primero. <strong>Mis hijos me dicen que preferir&iacute;an morir bajo los bombardeos que vivir as&iacute;. La escuela estuvo temblando toda la noche</strong>. Por ahora nos consideramos a salvo aqu&iacute;, pero &iquest;y si Israel decide apuntar a las escuelas?&rdquo;, dice esta enfermera que lleva un a&ntilde;o sin poder trabajar y cuyo testimonio ha sido recogido por el personal de M&eacute;dicos sin Fronteras desplegado en la zona.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las organizaciones internacionales llevan d&iacute;as alertando sobre las consecuencias desastrosas de la escalada militar, en un contexto de enormes necesidades de asistencia humanitaria ya antes del comienzo de esta &uacute;ltima ofensiva israel&iacute; y de enormes escasez de recursos. Una situaci&oacute;n a la que ha contribuido la inestabilidad pol&iacute;tica que vive el pa&iacute;s, que ha motivado una reducci&oacute;n de la ayuda exterior y de las inversiones. Desde octubre de 2022, no ha sido posible elegir un nuevo jefe de Estado ni formar un gobierno.&nbsp;
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                    alt="Un niño duerme en una calle donde se reúnen los desplazados por los ataques militares israelíes en Líbano, en Beirut, este martes, 1 de octubre."
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            <span class="title">
                Un niño duerme en una calle donde se reúnen los desplazados por los ataques militares israelíes en Líbano, en Beirut, este martes, 1 de octubre.                            </span>
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        Guterres, tras hablar el martes con Mikati y pedir respeto para &ldquo;la soberan&iacute;a y la integridad territorial&rdquo; de L&iacute;bano, inst&oacute; a la comunidad internacional a que se movilice de forma urgente en respuesta al llamamiento emitido esta ma&ntilde;ana en Beirut para recaudar 426 millones de d&oacute;lares (unos 385 millones de euros) de respuesta humanitaria de emergencia. Esta semana la Comisi&oacute;n europea anunci&oacute; una ayuda humanitaria adicional de 10 millones de euros para ayudar a la poblaci&oacute;n libanesa.
    </p><h2 class="article-text">Buscar refugio en Siria</h2><p class="article-text">
        Gran parte de los refugiados acogidos en L&iacute;bano se concentra en la zona del valle de la Bekaa, fronteriza con Siria, hacia donde han huido en los &uacute;ltimos d&iacute;as unos 130.000. De ellos, muchos &ndash;hasta 60.000, seg&uacute;n la organizaci&oacute;n Save The Children&ndash; son ni&ntilde;os. Y huyen hacia un lugar que tampoco es seguro. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es una situaci&oacute;n sumamente dram&aacute;tica.<strong> En un espacio muy corto, apenas una semana, m&aacute;s de 130.000 personas han cruzado a Siria desde L&iacute;bano, huyendo de los bombardeos</strong>. El 70% son sirios, refugiados que llevan en L&iacute;bano varios a&ntilde;os, tras huir de la guerra aqu&iacute;, y que ahora se han encontrado en esta situaci&oacute;n dif&iacute;cil en la que tienen que escoger entre quedarse en L&iacute;bano, bajo el bombardeo, o cruzar de regreso a su pa&iacute;s, donde todav&iacute;a hay un conflicto y que est&aacute; devastado desde el punto de vista econ&oacute;mico&rdquo;, explica en una conversaci&oacute;n telef&oacute;nica <strong>Gonzalo Vargas Llosa</strong>, representante de Acnur en Siria, que se encuentra en estos d&iacute;as en la localidad siria de Jdeidet Yabous, en la frontera con L&iacute;bano. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El otro 30% de los que est&aacute;n entrando son libaneses. Y ante toda esta tragedia, algo que me ha emocionado es ver la generosidad extraordinaria de los sirios que los est&aacute;n acogiendo en sus casas&rdquo;. Los sirios, explica el representante de Acnur, vuelven &ldquo;en unas circunstancias sumamente dif&iacute;ciles, pero est&aacute;n cruzando de regreso a su pa&iacute;s y todos tienen familiares o amigos. Aunque las casas de esos familiares o de esos amigos donde ahora se est&aacute;n alojando tambi&eacute;n est&aacute;n devastadas. Despu&eacute;s de 13 a&ntilde;os de conflicto, hay unas necesidades enormes y hace falta una verdadera inyecci&oacute;n de apoyo y de ayuda por parte de la comunidad internacional&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hace varios meses, las autoridades libanesas y sirias retomaron el proceso para el llamado regreso &ldquo;voluntario&rdquo; de los refugiados sirios a su pa&iacute;s desde L&iacute;bano, que hab&iacute;a suscitado muchas cr&iacute;ticas y la preocupaci&oacute;n de las organizaciones humanitarias por miedo a las represalias contra los retornados. Amnist&iacute;a Internacional denunciaba en 2022 que las personas refugiadas no estaban &ldquo;en situaci&oacute;n de tomar una decisi&oacute;n libre e informada sobre su retorno&rdquo; ya que en L&iacute;bano sufr&iacute;an discriminaci&oacute;n, persecuci&oacute;n, restricciones para residir y trabajar, y no conoc&iacute;an la situaci&oacute;n a la que regresaban en Siria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Vargas Llosa explica que Acnur atiende a los retornados una vez que llegan al pa&iacute;s pero no colabora en el programa de retorno como tal: &ldquo;Desde los pa&iacute;ses vecinos, nosotros no estamos organizando el retorno porque no consideramos que se den las condiciones para eso y hay un buen trecho que recorrer antes de que se pueda hacer eso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los refugiados que han huido de su patria en busca de seguridad se enfrentan ahora a la realidad de verse desplazados de nuevo en L&iacute;bano debido a las hostilidades en curso. Este doble desplazamiento agrava su vulnerabilidad. Aunque en los &uacute;ltimos d&iacute;as se ha producido un aumento de los cruces fronterizos de L&iacute;bano a Siria, la mayor&iacute;a de las personas desplazadas permanecen dentro del pa&iacute;s&rdquo;, comenta Dalad Harb, portavoz de Acnur en L&iacute;bano. Tras haber tenido constancia de que algunos sirios est&aacute;n siendo rechazados por los refugios colectivos que acogen a personas desplazadas, la organizaci&oacute;n pide &ldquo;a todos los actores que mantengan y apliquen los principios humanitarios, y permitan el acceso igualitario a la asistencia&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mariangela Paone / Francesca Cicardi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/ofensiva-israel-sacude-oriente-medio-causa-millon-desplazados-libano_1_11702231.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 03 Oct 2024 09:45:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La ofensiva de Israel sacude Oriente Medio y causa más de un millón de desplazados en Líbano]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Líbano,Israel,Desplazados]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Israel mantiene la amenaza de un ataque contra el último refugio para los gazatíes a pesar de la presión internacional]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/israel-mantiene-amenaza-ataque-ultimo-refugio-gazaties-pesar-presion-internacional_1_11273481.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/706a82c7-79bd-4b5b-a6ab-dcd41f0e3455_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Israel mantiene la amenaza de un ataque contra el último refugio para los gazatíes a pesar de la presión internacional"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Ejército israelí anunció su repliegue de la ciudad sureña de Jan Yunis, pero mantiene la amenaza de atacar la localidad de Rafah, donde se refugian más de un millón de desplazados de otros lugares de Gaza: Netanyahu dice que "hay fecha" para el ataque</p><p class="subtitle">Israel asegura que ya retiró la mayoría de sus tropas del sur de Gaza</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;No s&oacute;lo tengo miedo, &iexcl;estoy aterrorizada!&rdquo;, admite Haya Abdelhadi, una mujer palestina de 30 a&ntilde;os, en referencia a un posible ataque israel&iacute; contra la localidad de Rafah, en el extremo sur de la Franja de Gaza. Ella y su familia forman parte de los desplazados que se encuentran all&iacute; despu&eacute;s de haber huido de otras zonas del territorio palestino en los pasados seis meses de guerra. &ldquo;La preocupaci&oacute;n por mi familia me consume, no s&oacute;lo me preocupo por m&iacute; sino por mis padres y mis sobrinos peque&ntilde;os. Y por los m&aacute;s de un mill&oacute;n de desplazados, me duele el coraz&oacute;n s&oacute;lo de pensar en todos aquellos cuyas vidas est&aacute;n amenazadas&rdquo;, dice a elDiario.es.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno israel&iacute; lleva meses amenazando con<a href="https://www.eldiarioar.com/mundo/netanyahu-ordena-evacuacion-civiles-rafah-inminente-operacion-masiva-sur-gaza_1_10912552.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> lanzar una gran operaci&oacute;n terrestre en Rafah </a>y esa posibilidad no se ha desvanecido ni siquiera con la retirada de las tropas del sur de la Franja &ndash;anunciada el s&aacute;bado por la noche por el Ej&eacute;rcito, d&iacute;a en el que fue encontrado el cuerpo de un reh&eacute;n secuestrado el pasado 7 de octubre&ndash;. Este mismo lunes, <strong>el primer ministro israel&iacute;, Benjam&iacute;n Netanyahu, dec&iacute;a en la red social X que ya ten&iacute;a fecha para el ataque:</strong> &ldquo;Hoy he recibido un informe detallado sobre las conversaciones en El Cairo, estamos trabajando para lograr nuestros objetivos, principalmente la liberaci&oacute;n de todos nuestros rehenes y lograr una victoria completa sobre Ham&aacute;s. Esta victoria requiere la entrada en Rafah y la eliminaci&oacute;n de los batallones terroristas que all&iacute; se encuentran. Suceder&aacute;: hay fecha&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1777380259131789536?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El ministro de Defensa, Yoav Gallant, afirm&oacute; que las tropas israel&iacute;es se han retirado del &aacute;rea de Jan Yunis (sur), tras cuatro meses de combates, &ldquo;para prepararse para sus futuras misiones, incluida su misi&oacute;n en Rafah&rdquo;. De esta forma, s&oacute;lo queda una brigada de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) en Gaza que se ocupa de asegurar un corredor entre territorio israel&iacute; y la costa gazat&iacute;, bloqueando el paso hacia el norte de la Franja, que los militares ordenadoron evacuar hace meses.
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                    alt="El ministro de Defensa israelí, Joav Gallant (izq), aseguró este domingo la retirada de las tropas de Jan Yunis."
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                El ministro de Defensa israelí, Joav Gallant (izq), aseguró este domingo la retirada de las tropas de Jan Yunis.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">&ldquo;No tenemos un lugar al que regresar&rdquo;</h3><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Una incursi&oacute;n terrestre [en Rafah] no s&oacute;lo intensificar&iacute;a la devastaci&oacute;n existente, sino que provocar&iacute;a una nueva ola de desplazamiento inhumano.</strong> No tenemos ni idea de cu&aacute;l ser&iacute;a nuestro siguiente destino si esto ocurre&rdquo;, lamenta Abdelhadi, que tuvo que abandonar su hogar en la Ciudad de Gaza hace cinco meses, junto a muchos otros que se dirigieron hacia el sur ante el avance de las tropas terrestres y por los continuos ataques a&eacute;reos. 
    </p><p class="article-text">
        Relata que la decisi&oacute;n de dejar su casa y convertirse en desplazados internos fue muy dura para toda la familia. &ldquo;Nuestra casa fue completamente destruida, lo que significa que no tenemos un lugar al que regresar&rdquo;, explica la mujer, que trabaja como t&eacute;cnica de Justicia de G&eacute;nero de la ONG Oxfam Interm&oacute;n en Gaza. &ldquo;<strong>La situaci&oacute;n humanitaria es tr&aacute;gica para los desplazados internos como nosotros y, a medida que pasa el tiempo, estamos m&aacute;s en riesgo de sufrir hambruna&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Abdelhadi dice que este a&ntilde;o el mes sagrado de Ramad&aacute;n &ldquo;es dolorosamente diferente&rdquo; y su familia &ldquo;casi no tiene de qu&eacute; comer&rdquo; cuando acaba el ayuno diurno con la ca&iacute;da del sol. El mes sagrado musulm&aacute;n concluye esta semana sin que haya habido <a href="https://www.eldiarioar.com/mundo/todavia-posible-tregua-gaza-durante-mes-ramadan_1_11218398.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un pausa en los combates en Gaza</a>, tal y como pretend&iacute;an los mediadores entre Israel y el grupo palestino Hamas &ndash;Estados Unidos, Qatar y Egipto&ndash;, que no han logrado un acuerdo de alto el fuego para detener la violencia y aliviar el sufrimiento de la poblaci&oacute;n de la Franja ni siquiera en estas fechas. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Rezo por un alto el fuego inmediato, incluso si ya no tenemos una casa; un alto el fuego detendr&iacute;a la destrucci&oacute;n y evitar&iacute;a m&aacute;s muertes, y facilitar&iacute;a la llegada de ayuda humanitaria&rdquo;, cuya entrada a la Franja las FDI restringen considerablemente (en el mes de marzo, las autoridades facilitaron s&oacute;lo el 26% de las misiones humanitarias para entregar alimentos, seg&uacute;n la ONU). 
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                La gazatí Haya Abdalhadi durante un viaje al extranjero.                            </span>
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        Este lunes, las partes implicadas en las negociaciones apuntaron a &ldquo;avances&rdquo; hacia un posible acuerdo de tregua entre Israel y Hamas, pero<strong> los dos miembros m&aacute;s extremistas del Gobierno de Benjam&iacute;n Netanyahu se mostraron en contra de hacer concesiones para obtener la liberaci&oacute;n de los m&aacute;s de 130 rehenes israel&iacute;es</strong> que permanecen secuestrados en Gaza y de paralizar los planes sobre una incursi&oacute;n en Rafah &ndash;donde Israel dice que quedan a&uacute;n milicianos de Hamas, despu&eacute;s de haberlos expulsados de otros n&uacute;cleos urbanos de la Franja&ndash;. 
    </p><p class="article-text">
        El ministro de Seguridad Nacional, el ultraderechista Itamar Ben Gvir, amenaz&oacute; con romper la coalici&oacute;n gobernante encabezada por Netanyahu: &ldquo;Si el primer ministro decide poner fin a la guerra sin un ataque extenso contra Rafah para derrotar a Ham&aacute;s no tendr&aacute; mandato para continuar sirviendo como primer ministro&rdquo;, <a href="https://twitter.com/itamarbengvir/status/1777237402110640632" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">dijo el tambi&eacute;n l&iacute;der de Poder Jud&iacute;o en su cuenta en X</a> (antes Twitter). &nbsp;Por su parte, el ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, l&iacute;der del partido Sionismo Religioso, lament&oacute; que Netanyahu &ldquo;levante el pie del acelerador&rdquo; en la ofensiva de Gaza, apuntando a las presiones externas que ha recibido el jefe del Gobierno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La comunidad internacional y, en concreto, Estados Unidos, presionaron a Israel para que no lance su prometida ofensiva contra Rafah debido al elevado n&uacute;mero de civiles que se han refugiado en esa peque&ntilde;a urbe y sus alrededores, junto a la frontera con Egipto &ndash;que permanece cerrada&ndash;. Washington ha dejado claro que las FDI deben tomar medidas para proteger a los civiles y no ha dado su visto bueno a los planes de Israel para evacuar Rafah antes de un asalto, pero no ha jugado la carta que supondr&iacute;a una mayor presi&oacute;n sobre su aliado: suspender el env&iacute;o de parte o de toda la ayuda militar.
    </p><p class="article-text">
        La retirada de las tropas israel&iacute;es del sur de Gaza lleg&oacute; unas 48 horas despu&eacute;s de<a href="https://www.eldiarioar.com/mundo/biden-dice-israel-parece-ataque-hospital-gaza-bando_1_10607528.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> la llamada m&aacute;s dura del presidente Joe Biden a Netanyahu</a>, en la que le pidi&oacute; por primera vez declarar &ldquo;un alto al fuego inmediato&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Vamos a necesitar a&ntilde;os para volver a una vida normal&rdquo; </h3><p class="article-text">
        Este lunes, residentes de la ciudad de Jan Yunis empezaron a regresar despu&eacute;s del repliegue de los soldados de las FDI, que estuvieron desde diciembre enfrent&aacute;ndose a los miembros de Hamas en combates calle a calle. <strong>Los habitantes de la segunda urbe m&aacute;s grande de la Franja encontraron sus casas destruidas o da&ntilde;adas y monta&ntilde;as de escombros donde antes hab&iacute;a viviendas o comercios</strong>, seg&uacute;n la agencia de noticias AP. Muchos intentaron recuperar lo que queda de sus pertenencias bajo los cascotes.
    </p><p class="article-text">
        Al igual que los residentes de muchas otras localidades, la mayor&iacute;a de los desplazados de Jan Yunis se encuentran en Rafah, que antes de la guerra ten&iacute;a menos de 300.000 habitantes y ahora acoge casi un mill&oacute;n y medio de personas. 
    </p><p class="article-text">
        Fidaa al Araj es una de ellas: tras desplazarse hasta cuatro veces, acab&oacute; en Rafah con sus seis hijos e hijas.&nbsp;&ldquo;Podr&iacute;as pensar que, con el tiempo, nos hemos asentado y hemos empezado a soportar [mejor] esta situaci&oacute;n, pero no es as&iacute;&rdquo;. &ldquo;El otro d&iacute;a miraba a las miles y miles de tiendas de campa&ntilde;a, y pensaba: &iquest;Nuestra vida va a ser as&iacute; a partir de ahora?&rdquo;, se pregunta la mujer de 39 a&ntilde;os en una grabaci&oacute;n de voz compartida con elDiario.es. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si la guerra termina ma&ntilde;ana, si un alto el fuego entra en vigor ma&ntilde;ana, no se acaba todo esto. Los efectos nos van a acompa&ntilde;ar, no s&oacute;lo a nivel psicol&oacute;gico, sino tambi&eacute;n en nuestro d&iacute;a a d&iacute;a. Vamos a tener que empezar desde menos de cero, vamos a necesitar a&ntilde;os y a&ntilde;os para volver a algo que se parezca a una vida normal&rdquo;, asegura Al Araj. La coordinadora de Seguridad Alimentaria, Dinero y Protecci&oacute;n en Gaza de Oxfam Interm&oacute;n describe la amplia destrucci&oacute;n en la Franja, pero se&ntilde;ala que la devastaci&oacute;n no es s&oacute;lo material, sino que afecta al tejido social de Gaza. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El desplazamiento no es lo que ocurre cuando ten&eacute;s que evacuar una zona y marcharte a otra; el desplazamiento va mucho m&aacute;s all&aacute;. Aparte de quitarte tu casa y un lugar donde puedes asentarte y llamar &lsquo;tu casa&rsquo;, te desenraiza de todo lo que es tu vida y todo lo que has tardado a&ntilde;os en construir y en identificar como &lsquo;tuyo&rsquo;&rdquo;, explica. &ldquo;Creo que esto afecta al sentimiento de comunidad y tendremos que repensar, imaginar c&oacute;mo reconstruir la comunidad cuando la guerra termine&rdquo;. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Afirma que intenta mantener una actitud &ldquo;positiva&rdquo; y pensar en el final del conflicto, a pesar de que, de momento, no hay indicadores que hagan pensar que un acuerdo de alto el fuego puede ser alcanzado en breve. Al Araj no puede evitar tener presentes &ldquo;todos estos retos que aguardan despu&eacute;s de la guerra&rdquo; porque se requerir&aacute; una gran reconstrucci&oacute;n despu&eacute;s de una guerra que est&aacute; siendo la m&aacute;s brutal con diferencia respecto a las anteriores ofensivas israel&iacute;es sobre Gaza.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s de 33.200 personas murieron en los pasados seis meses, de las cuales al menos 14.500 son menores, seg&uacute;n los &uacute;ltimos datos de las autoridades gazat&iacute;es (considerados v&aacute;lidos por la ONU). Adem&aacute;s, 70.000 viviendas han sido destruidas por completo y 290.000 ya no son habitables.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francesca Cicardi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/israel-mantiene-amenaza-ataque-ultimo-refugio-gazaties-pesar-presion-internacional_1_11273481.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 08 Apr 2024 20:39:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Israel mantiene la amenaza de un ataque contra el último refugio para los gazatíes a pesar de la presión internacional]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Franja de Gaza,Hamas,Israel,Desplazados]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El río de mi memoria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/rio-memoria_1_10408114.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/69c116c8-89a2-4437-8324-b3be35089932_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El río de mi memoria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Qué nos puede decir un río de la historia del capitalismo, las violencias y la lucha de las especies por sobrevivir a la extinción? A través de los relatos de su abuelo, los recuerdos personales, los saberes científicos e indígenas y una travesía por su cauce, Ginna Morelo construye un relato coral sobre el río Sinú, en Colombia, uno de los más importantes de América Latina.</p></div><h3 class="article-text">Parte 1</h3><p class="article-text">
        La canoa se acerc&oacute; lenta hasta el bordillo de cemento. Apenas si remov&iacute;a las aguas color caf&eacute; con leche.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;No le tengas miedo al r&iacute;o, sus aguas son mansas &mdash;me dijo Esteban, el abuelo liberal que me ense&ntilde;&oacute; a querer el Sin&uacute; antes de que empezaran a matarlo. Yo ten&iacute;a 12. Me apoy&eacute; en su brazo para salir de la embarcaci&oacute;n que &eacute;l hab&iacute;a construido. A tres pasos se abr&iacute;a en dos la puerta de madera de la gran casa paterna. Ol&iacute;a a pescado en viuda y a tierra mojada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un d&iacute;a, muchos a&ntilde;os despu&eacute;s, cuando ya casi olvidaba ese recuerdo, so&ntilde;&eacute; con la promesa que le hice a Esteban.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Voy a escuchar al r&iacute;o y a escribir su historia, abuelo &mdash;le dije al cuerpo acomodado en un ata&uacute;d.
    </p><p class="article-text">
        Cuando cumpl&iacute; 21 volv&iacute; al r&iacute;o Sin&uacute; en Monter&iacute;a. Con ojos de incomodidad mir&eacute; sus aguas cansadas y a los planchoneros esquivando las riberas llenas de basura. Buscaban un lugar limpio para atracar sus barcazas de madera con techos de zinc. Buscaban un lugar que no fuera la cloaca de los humanos sin casa.
    </p><p class="article-text">
        Trat&eacute; de recordar las lecturas sobre los barcos de vapor que trajeron a mi pueblo telas, caf&eacute;, loza china y otras mercanc&iacute;as.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como periodista acab&eacute; cubriendo el desplazamiento forzado de comunidades y el conflicto por la construcci&oacute;n de una hidroel&eacute;ctrica en pleno coraz&oacute;n del r&iacute;o.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Bajando desde el Alto Sin&uacute; hasta Monter&iacute;a me cuentan que oyeron las voces de unos ind&iacute;genas que solo hab&iacute;a visto en fotograf&iacute;as y que dejaron salir un lamento en contra del desarrollismo: <em>Do Wabura</em>, despedida al r&iacute;o, dec&iacute;an. Era noviembre de 1994.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">&quot;Voy a escuchar al río y a escribir su historia, abuelo&quot;, le dije al cuerpo acomodado en un ataúd</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El adi&oacute;s baj&oacute; en balsas de madera con ni&ntilde;os y mujeres semidesnudas cocinando en fogones de le&ntilde;a. Los hombres de cabellos lisos recortados en forma de totuma vest&iacute;an una tristeza que hac&iacute;a escurrir las l&iacute;neas pintadas en sus caras con ra&iacute;z de genipa, tinta vegetal con la que los embera kat&iacute;os se hacen en el cuerpo dibujos ancestrales.
    </p><p class="article-text">
        No escuchamos, sin embargo, el lamento que naveg&oacute; desde Tierralta hasta Santa Bernardo del Viento, donde desemboca el r&iacute;o. No, no lo escuchamos.
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;os despu&eacute;s, en 2008, fui a recorrer el Sin&uacute; con un bi&oacute;logo. Me empecinaba en buscar la ra&iacute;z de sus males. Hab&iacute;a madera desperdigada en las orillas. En lo alto de las lomas el verde desaparec&iacute;a y la corriente de otro r&iacute;o, el Manso, le tributaba al Sin&uacute; qu&iacute;micos usados por los carteles del narco para procesar la pasta de coca.
    </p><p class="article-text">
        En el puerto de Crucito nos recibi&oacute; una leyenda de letras negras sobre una pared de bahareque: AGC [Autodefensas Gaitanistas de C&oacute;rdoba], los paramilitares, los ej&eacute;rcitos de derecha.
    </p><p class="article-text">
        Se me hicieron menos posibles las historias memoriosas del abuelo, quien me cont&oacute; que en el Alto Sin&uacute; los &aacute;rboles de las orillas tocaban las nubes y en verano los bocachicos saltaban a las manos de los pescadores sin necesidad de atarrayas. En el recuerdo, su relato se fue diluyendo r&aacute;pido, como la p&aacute;lida neblina que cubre en la madrugada al valle del Sin&uacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Soy agua sinuosa sobre la que se ha escrito la belleza y el horror. Hilo parduzco que sin tregua serpentea 415 kil&oacute;metros de territorio caribe. En la cumbre de un mundo de ponchos el p&aacute;ramo derrama transparencia. Mis riberas se visten de helechos gigantescos verde selva, de cedros paridos de flores caoba, de cauchos sabaneros con frutos rojizos y bongas con ra&iacute;ces milenarias que sirven de recibidor en las casas ind&iacute;genas de patas largas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los motores que se abren paso entre mis aguas llegan cansados al nacimiento. Los ind&iacute;genas, investigadores y cient&iacute;ficos que pisaron mis orillas se sintieron due&ntilde;os de la historia, la tradujeron en diarios que escondieron en ba&uacute;les cubiertos de polvo.
    </p><p class="article-text">
        El embera &ldquo;Punta de lanza&rdquo; Kimy Pern&iacute;a escribi&oacute; sobre la defensa de mi riqueza.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Soy agua sinuosa sobre la que se ha escrito la belleza y el horror. Hilo parduzco que sin tregua serpentea 415 kilómetros de territorio caribe</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Kimy Pern&iacute;a me llamaba Kerad&oacute;, padre del agua. En lengua embera cont&oacute; las historias de los primeros pobladores que llegaron hasta mis orillas: Marcidiano Chamic&iacute;, Mecho Chamic&iacute;, Manuel&oacute;n Domic&oacute; Chavarr&iacute; y su mujer Mar&iacute;a Pern&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando Kapuni&aacute;, el hombre blanco, le ense&ntilde;&oacute; nuevas letras que se ordenan de formas distintas, Kimy parti&oacute; de su hogar, Beguid&oacute;, donde el &aacute;guila harp&iacute;a lo cuidaba. Baj&oacute; a Tierralta a comprar los cuadernos en los que consign&oacute; en espa&ntilde;ol los pensamientos furiosos contra quienes quer&iacute;an devorar mi caudal y territorio, que es el hogar de su familia.
    </p><p class="article-text">
        <em>&mdash;Compa&ntilde;ero ind&iacute;gena Nose teme por que bas a perder la tierra. alcontrario donde viven es de usted. Nadies puede quitar las tierras&hellip; Viva la paz, viva la comunidad ind&iacute;gena &mdash;</em>escribi&oacute; Kimy en un diario in&eacute;dito que guard&oacute; su pariente Jacinto Domic&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        El l&iacute;der embera fue desaparecido el 2 de junio de 2001. La etnia no entiende lo que sucedi&oacute;. En lengua embera el vocablo &ldquo;desaparici&oacute;n&rdquo; no existe.
    </p><p class="article-text">
        Luis Carlos Raciny, profesor expedicionario que en lancha y a lomo de mula se atrevi&oacute; a buscarme junto con otros tres investigadores durante veinticinco d&iacute;as, en 1993, subi&oacute; hasta mi nacimiento a tres mil metros sobre el nivel del mar para constatar el estrecho valle y lecho rocoso de donde fluyen mis aguas que van a dar al mar Caribe.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Comenz&oacute; el recorrido por lo que fue una colonia penal, Antad&oacute;, fundada en 1922. En ese lugar el viento azota la monta&ntilde;a y sus bramidos son el recuerdo de los trabajos forzados a que fueron obligados los hombres rompiendo monte, abriendo trochas.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El líder embera fue desaparecido el 2 de junio de 2001. La etnia no entiende lo que sucedió. En lengua embera el vocablo “desaparición” no existe</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El profesor camin&oacute; entre bosques de niebla y quebradas de aguas cristalinas. Quiso subir por el tramo R&iacute;o Leones - La Danta - La Gloria, pero la lluvia desapareci&oacute; los caminos. Describi&oacute; los contrastes de la vida y la muerte que me recorren, al toparse con los vestigios de las investigaciones geol&oacute;gicas de la hidroel&eacute;ctrica Urr&aacute; II, por ahora suspendidos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Raciny le dedic&oacute; el libro <em>Estudio expedicionario de reconocimiento por el r&iacute;o Sin&uacute;</em> al campesino de los Llanos del Tigre, Adolfo Serna Usta, quien desapareci&oacute; despu&eacute;s de guiar la expedici&oacute;n.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Parte 2</h3><p class="article-text">
        &mdash;Cu&aacute;l es la fruta de aqu&iacute; de la finca que m&aacute;s te gusta, Ginna &mdash;me pregunt&oacute; el abuelo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;N&iacute;spero &mdash;le dije.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Marr&oacute;n por fuera, pulposa y beige por dentro, es una fruta llena de semillas negras alargadas y olor dulz&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Ser&aacute; el olor del Sin&uacute; que guardar&aacute;s en tu memoria &mdash;me respondi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Tres veces al a&ntilde;o el olor del Sin&uacute; viajaba desde el puerto del corregimiento Mateo G&oacute;mez, en el Sin&uacute; Medio, a mi casa en Monter&iacute;a en la mochila de tela del abuelo. A su figura alta, detenida en la puerta de entrada, vestida de pantal&oacute;n caqui, camisa blanca de manga larga y sombrero <em>vueltiao</em>, la preced&iacute;a el olor penetrante y dulz&oacute;n del r&iacute;o que desde entonces recuerdo.
    </p><p class="article-text">
        Los regalos del abuelo, frutos, lo sembraron sus manos de campesino; las mecedoras mariapalito las elaboraron sus manos de ebanista. La carpinter&iacute;a la aprendi&oacute; de Leonidas, hermano de su padre biol&oacute;gico. Fue lo &uacute;nico que hered&oacute; de la oligarca familia Padr&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La historia es triste. Aurora Morelo, Lola, era una mulata espigada, de cabello crespo, labios carnosos y ojos aceituna, que trabajaba como servidumbre en la casa de F&eacute;lix Padr&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El amor clandestino creci&oacute; como enredadera de tallos largos y hojas acorazadas y pari&oacute; flores campanudas, moradas. Cuando el patr&oacute;n de la casa supo que estaba embarazada la ech&oacute; y le neg&oacute; el apellido al ni&ntilde;o. Lola bautiz&oacute; a Esteban con el suyo, no mir&oacute; hacia atr&aacute;s y se qued&oacute; a vivir en una casa humilde en Mateo G&oacute;mez. Nunca se asumi&oacute; v&iacute;ctima. La bisabuela Lola no pensaba en t&eacute;rminos de patriarcado y pobreza.
    </p><p class="article-text">
        Tiempo despu&eacute;s arrib&oacute; en una embarcaci&oacute;n por el ca&ntilde;o Bugre, afluente del r&iacute;o Sin&uacute;, un hombre rubio y blanco, un &ldquo;mono colorao&rdquo;, como lo llamaron en el puerto. El hombre, de apellido Triana, enamor&oacute; a Lola. Tuvieron tres hijos varones: Ram&oacute;n, Crist&oacute;bal y C&eacute;sar, y dos mujeres, Arg&eacute;nida y Manuela.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los hermanos menores de Esteban siguieron los pasos del navegante y se fueron a vivir r&iacute;o arriba, al municipio de Tierralta. Recorrieron el cerro Murrucuc&uacute; y los cauces de los r&iacute;os Manso, Tigre, Esmeralda y Verde, para talar madera que bajaban en forma de barcazas por el Sin&uacute; hasta Monter&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El abuelo Esteban, como pod&iacute;a, les compraba los troncos enormes de cedro, roble, caoba y, el que m&aacute;s le gustaba, abarco amarillo, con los que constru&iacute;a las carrocer&iacute;as de los buses de colores que recorr&iacute;an los caminos de C&oacute;rdoba, canoas y maripalitos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los viajes de ida y vuelta de los Triana dibujaron en la memoria de Esteban las riquezas del Paramillo, donde nace el r&iacute;o Sin&uacute;, el hogar de la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Tapirus_terrestris" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">danta</a>, el mayor mam&iacute;fero terrestre de Sudam&eacute;rica que puede medir hasta 2,5 metros de largo y pesar trescientos kilogramos.
    </p><p class="article-text">
        El abuelo me cont&oacute; historias sobre el &ldquo;burro del agua&rdquo;, como llamaban a la danta de piel gris&aacute;cea y orejas pardas con puntas blancas; y sobre otros animales como el puma, babillas y caimanes, que poco a poco fueron desapareciendo por la caza indiscriminada y la irrupci&oacute;n violenta de las guerrillas liberales, el Ej&eacute;rcito y los paramilitares.
    </p><p class="article-text">
        Las huellas de la violencia borraban la sonrisa de Esteban. El contador de historias del r&iacute;o tambi&eacute;n la hab&iacute;a sufrido cuando se hizo inspector del pueblo donde creci&oacute; y a donde tambi&eacute;n lleg&oacute; la derecha conservadora a perseguir a los liberales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Cuando tengas edad te contar&eacute; esa historia &mdash;sol&iacute;a decirme en los viajes por canoa para atravesar de la margen derecha del ca&ntilde;o Bugre, hasta donde llegaba la motocicleta Yamaha de mi padre, a la izquierda, donde estaba la peque&ntilde;a finca.
    </p><p class="article-text">
        Se anim&oacute; a desenredar un poco esa madeja cuando cumpl&iacute; 16 y fui a despedirme para emprender mis estudios de periodismo en Barranquilla, pero el tiempo no fue suficiente. La pr&oacute;xima vez que lo vi estaba muerto.
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        Soy r&iacute;otorio [territorio] en disputa. Algunos de los primeros hombres que llegaron en la segunda mitad del siglo XIX a la parte alta de mi cuenca fueron Pedro Hern&aacute;ndez, Jorge Isaac, Rosal&iacute;a L&oacute;pez y otro expedicionario de quien se desconoce su nombre. Me navegaron desde la bah&iacute;a de Cispat&aacute;, en el mar Caribe, en una canoa de madera, desafiando la corriente hasta llegar a las planicies del Manso. Se dedicaron a la recolecci&oacute;n de frutos. Con el paso de los a&ntilde;os fueron llegando otros colonos que se asentaron en mi selva misteriosa, en el Paramillo, cuya descripci&oacute;n detallada no figura en los libros escolares de geograf&iacute;a. Es probablemente una de las &aacute;reas menos conocidas de Colombia, una de las menos estudiadas y con conflictos prolongados por a&ntilde;os, al decir de los cient&iacute;ficos. [Biodiversidad asociada a los sectores Manso y Tigre del Parque Nacional Natural Paramillo (2016).
    </p><p class="article-text">
        En la d&eacute;cada de los sesenta algunos colonos cazaron jaguares, tigrillos, nutrias, guachos, caimanes y otras especies que vendieron en el mercado. Descubrieron la planta ipecacuana y comercializaron su ra&iacute;z. Lo mismo hicieron con el aceite de canime [antiinflamatorio y antibacteriano] y el l&aacute;tex de los &aacute;rboles de caucho [con el que se hacen curitas y guantes] y el del n&iacute;spero [que se us&oacute; para las gomas de mascar].&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No tardar&iacute;an en llegar los violentos, que sembraron coca en mis riberas y monta&ntilde;as y rompieron selva h&uacute;meda y p&aacute;ramo hasta establecer las rutas de comercializaci&oacute;n de la droga. Y la ingenier&iacute;a sueca tra&iacute;da por el gobierno colombiano cambi&oacute; el curso de mis aguas para construir una represa, Urr&aacute; I. Para ello violentaron bosques de treinta metros de altura que juntan una variedad de &aacute;rboles con nombres sonoros y bonitos: aj&iacute;, caimo, cag&uuml;i, canime, bolao, chingal&eacute;, chit&uacute;, dormil&oacute;n, ceboll&oacute;n amarillo, espermo, granadillo, guaimaro, guarumo, nazareno y camaj&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En los bosques que sobreviven todav&iacute;a anidan p&aacute;jaros coloridos como el mart&iacute;n pescador, que cuando se reproduce hace una llamada aguda y chirriante. La guacharaca, que anuncia la lluvia. Por las tardes se escucha el uit-uit del pico curvo cavando la tierra y revolviendo las hojas ca&iacute;das. En lo alto de mi nacimiento el &aacute;guila harp&iacute;a gime. Su canto es dolor por lo que me han hecho.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La ingeniería sueca cambió el curso de mis aguas para construir una represa. Violentaron bosques que juntan árboles con nombres sonoros y bonitos: ají, caimo, cagüi, canime, bolao, chingalé, chitú, dormilón, guarumo, nazareno, camajón</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El profesor de la Universidad de Cordoba, <a href="https://entreriosmuseo.co/sala-de-la-palabra/el-profesor" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alberto Alzate Pati&ntilde;o</a> me recorri&oacute; y escribi&oacute; lo que suceder&iacute;a si se constru&iacute;a la hidroel&eacute;ctrica. En 286 p&aacute;ginas describi&oacute; con t&eacute;cnica y maestr&iacute;a lo que yo represento para esta tierra y lo que estaba en juego con mi represamiento. Se refiri&oacute; a la desecaci&oacute;n de las ci&eacute;nagas, a la disminuci&oacute;n del pez bocachico en perjuicio de los pescadores y a la descomposici&oacute;n cultural de los ind&iacute;genas. El 11 de julio de 1996 el profesor fue asesinado en su casa. Veintisiete a&ntilde;os despu&eacute;s el paramilitar Salvatore Mancuso, preso en una c&aacute;rcel en Georgia, Estados Unidos, confes&oacute; en audiencia p&uacute;blica ante la Jurisdicci&oacute;n Especial para la Paz (JEP) la responsabilidad en el crimen. El da&ntilde;o a mi cuenca avanza sin control.
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                Captura de pantalla 2023 07 25 a la(s) 19.31.06                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Parte 3</h3><p class="article-text">
        Abuelo, he andado el r&iacute;o Sin&uacute;, sus planicies, bosques y valle habitado por los embera kat&iacute;os confinados en seis resguardos y por las familias campesinas desperdigadas en diferentes puntos de la reserva.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Me encontr&eacute; con los cocaleros y raspachines comprando gasolina en el puerto de Frasquillo, donde embarqu&eacute; una canoa como las que t&uacute; hac&iacute;as en Mateo G&oacute;mez. Viaj&eacute; con <a href="https://entreriosmuseo.co/sala-audiovisual/viaje-al-silencio" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Martha Domic&oacute;</a>, la hija de Kimy, una embera chiquitita, melanc&oacute;lica como yo, hasta el resguardo de Beguid&oacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el rancho de Jacinto Domic&oacute; y Lucianita, en lo alto de una bonga, los familiares de Martha me ofrecieron caf&eacute; colao y me ense&ntilde;aron el diario de Kimy. Me insistieron en que buscara por cielo y tierra a un profesor de apellido Ballesteros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Martha me cont&oacute; que por fin puede llevar flores al sitio donde los paramilitares mataron y arrojaron a su padre &ldquo;Punta de lanza&rdquo;. Mancuso le confes&oacute; a ella que el l&iacute;der de su pueblo fue arrojado al r&iacute;o Sin&uacute;, en Callejas, Tierralta y que fue un crimen de Estado. &iquest;Cu&aacute;l Estado?, me pregunto todo el tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Por m&aacute;s bello que sea el territorio que custodian los embera kat&iacute;os, por m&aacute;s defensa del &aacute;rbol Jenen&eacute;, &ldquo;la guerra la ganaron quienes impusieron el miedo&rdquo;, me dijo Martha con la mirada fija en el raudal del Sin&uacute; que forma remolinos que combinan con el ulular de un viento furioso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Encontr&eacute; al profesor Gustavo Ballesteros muy lejos del Sin&uacute;, en Altamirano, estado de Guerrero, M&eacute;xico. Un par de conversaciones telef&oacute;nicas me ayudaron a confirmar que era un amante de las plantas y de la naturaleza que recorri&oacute; varias veces el r&iacute;o e hizo suya la causa embera y tambi&eacute;n la zen&uacute;, las dos etnias de C&oacute;rdoba, la tierra donde nacimos todos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        V&iacute;a celular me detall&oacute; la historia por la que no viv&iacute;a en la regi&oacute;n que lo pari&oacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un d&iacute;a, al despertar a las 4:50 de la madrugada con el sonido continuado y melodioso de los p&aacute;jaros cucaracheros, se puso en pie, le quit&oacute; la tranca a la ventana del peque&ntilde;o cuarto y asom&oacute; la cabeza mientras desentumec&iacute;a el cuerpo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        &mdash;Comencemos el d&iacute;a con un caf&eacute; dulce &mdash;cuenta que le dijo a la mujer que le daba posada a &eacute;l y a otros profesores de la Universidad de C&oacute;rdoba. Estaban haciendo trabajo comunitario con los ind&iacute;genas zen&uacute;.
    </p><p class="article-text">
        Camin&oacute; sin prisa hacia el rancho de palma donde comenzar&iacute;a la reuni&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Buenos d&iacute;as, compa&ntilde;eros. C&oacute;mo me alegra que comencemos temprano. As&iacute; nos va a rendir el d&iacute;a &mdash;les dijo Ballesteros a todos mientras repart&iacute;a las fotocopias con las explicaciones t&eacute;cnicas de la siembra de la ca&ntilde;a flecha.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El profesor se hab&iacute;a propuesto mejorar la productividad de las plantaciones de donde se extrae la fibra con la que se fabrica el sombrero vueltiao, artesan&iacute;a s&iacute;mbolo nacional de Colombia, que le da de comer a miles familias zen&uacute;es de la regi&oacute;n conocida como Sin&uacute; Medio.
    </p><p class="article-text">
        Entre la enramada y el pasto, Ballesteros escuch&oacute; pisadas de pelot&oacute;n. Se levant&oacute; del taburete de cuero y sali&oacute; al encuentro de los hombres que portaban uniformes militares desgastados y usaban botas de caucho. Le entregaron un papel que dec&iacute;a:&nbsp; <em>&ldquo;Son declarados objetivos militares los profesores comunistas de la Universidad de C&oacute;rdoba si siguen aleccionando a las comunidades&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Me llev&eacute; las manos a la cabeza mientras miraba a mis compa&ntilde;eros, a los ind&iacute;genas, a la mujer que nos atend&iacute;a y que se qued&oacute; inm&oacute;vil ante la escena, con el azafate sobre sus manos lleno de caf&eacute;s servidos en vasos desechables.
    </p><p class="article-text">
        El profesor investigaba desde la etnobot&aacute;nica la relaci&oacute;n que existe entre las plantas y los seres humanos. Hurg&oacute; desde la filogeograf&iacute;a sobre los &aacute;rboles end&eacute;micos y so&ntilde;&oacute; con construir un jard&iacute;n bot&aacute;nico, el primero de la regi&oacute;n del Sin&uacute;.
    </p><p class="article-text">
        Su pasi&oacute;n arrastr&oacute; a estudiantes de ingenier&iacute;a agron&oacute;mica y a docentes de su universidad para ense&ntilde;arles a ind&iacute;genas y colonos la importancia de la conservaci&oacute;n, por eso lo respetaban en demas&iacute;a, me contaron varios de sus estudiantes de la Universidad de C&oacute;rdoba, hoy profesionales.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Te hablo, abuelo, a orillas del Sinú, donde siempre vivirá tu recuerdo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        No se dobleg&oacute; ante los intereses de los pol&iacute;ticos de la &eacute;poca, pero s&iacute; lo hizo ante los miedos que le sembraron en el cuerpo los grupos de derecha. Antes de autoexiliarse en M&eacute;xico comenz&oacute; a poblar una parcela en el municipio de San Carlos con las plantas nativas del Sin&uacute;. En Guerrero s&iacute; pudo hacer un jard&iacute;n bot&aacute;nico. Ballesteros muri&oacute; en M&eacute;xico en marzo del 2021 y gran parte de sus cenizas reposan en su parcela de San Carlos y una peque&ntilde;a parte en el jard&iacute;n bot&aacute;nico de Altamirano. Encima de ellas sus colegas plantaron un &aacute;rbol frutal de la zona, que hace parte de las plantas que &eacute;l estudiaba.&nbsp; &ldquo;Mi padre era un hombre m&iacute;stico&rdquo;, me dijo amorosamente su hija Nayarit en Ciudad de M&eacute;xico, en marzo del 2023, hasta donde fui a conocerla.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        En el af&aacute;n por saber m&aacute;s del r&iacute;o, abuelo, me fui a buscar al descendiente de los Hern&aacute;ndez, los primeros colonos que llegaron al Manso. Conoc&iacute; a Pedro Hern&aacute;ndez, t&eacute;cnico agroforestal que vive en Tierralta y quien me comparti&oacute; las memorias escritas sobre sus antepasados. Su brazo y pierna izquierda est&aacute;n inm&oacute;viles. Un accidente cerebrovascular del que se recupera lentamente lo condena por ahora a mirar el r&iacute;o a trav&eacute;s del computador, el r&iacute;o que fue su casa y tambi&eacute;n cementerio de algunos de sus familiares. En mayo de 2001, en diferentes masacres, doce parientes fueron asesinados por los frentes 18 y 53 de la guerrilla de las Farc y sus cuerpos arrojados al Sin&uacute;.
    </p><p class="article-text">
        El silencio de Pedro sobre esos hechos es la marca que hered&oacute; de la tragedia. Para sanarse, en su momento, se dedic&oacute; a recorrer el r&iacute;o con ojos de esperanza, a escribir sobre sus especies de flora y fauna, a tocar puertas hasta que lo emplearon en Parques Naturales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Te hablo, abuelo, a orillas del Sin&uacute;, donde siempre vivir&aacute; tu recuerdo.
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        <em>Me volv&iacute; expedicionario</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>por el r&iacute;o Sin&uacute; y su valle</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>para observar en detalle&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>el da&ntilde;o que se hace a diario.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>All&aacute; un canal solitario</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>en ruina quieto y vac&iacute;o</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>lo que antes fuera el r&iacute;o</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>m&aacute;s rico y caudaloso</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>hoy es un largo pozo</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>contaminado y sin br&iacute;o.</em>&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Cual serpiente por su porte</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>arisco, fuerte y cerrero</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>sol&iacute;a tomar el sendero&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>de sur con destino al norte.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Brioso cual un resorte&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>saltaba de Paramillo&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>para ofrecerle su brillo</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>a todo lo que encontraba</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>y as&iacute; cansado llegaba</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>al golfo de Morrosquillo.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Desde el siglo XVII</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>empez&oacute; el hombre blanco</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>a subir por su barranco</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>a puya y a canalete.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Trajo el hacha y el machete</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>la escopeta y la candela</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>al fundar su ciudadela&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>empez&oacute; con tanta audacia</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>a sembrar esta desgracia&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>que produjo la secuela.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Mientras todo se consum&iacute;a</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>en este valle pujante</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>fue llegando el comerciante&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>necesitando energ&iacute;a.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Entonces se le abri&oacute; v&iacute;a</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>a una gran maquinaria</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>la empresa m&aacute;s millonaria</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>se traslad&oacute; a la angostura</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>donde empez&oacute; la amargura</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>que no fren&oacute; mi plegaria.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        Soy el r&iacute;o Sin&uacute; que inspir&oacute; al poeta de Callejas, Pedro Nel Rodr&iacute;guez, a cantarle a mis aguas. Compuso la d&eacute;cima: cada estrofa tiene diez versos octos&iacute;labos en los que resumi&oacute; la belleza y el horror.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando canta, su voz escapa como torrente, me describe como corriente imparable que con el tiempo se ha ido convirtiendo en un viejo canal.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Sin embargo, en lo alto me resisto. All&aacute; donde hago parte de una estrella hidrogr&aacute;fica nace mi hermano el r&iacute;o San Jorge. Entre mis otros hermanos, los r&iacute;os Manso y Tigre, palpitan 250 especies diferentes de plantas, siete de ellas en riesgo de desaparecer, 45 especies de peces y por lo menos 230 de aves, escriben los cient&iacute;ficos en el libro <em>Biodiversidad asociada a los sectores Manso y Tigre del Parque Nacional Natural Paramillo (2016). </em>Somos un gran reservorio de Colombia en el Parque Natural Paramillo, declarado as&iacute; hace 46 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        De Puerto Platanito, en Monter&iacute;a, aguas abajo, buscando hacer memoria para entrar con mi corriente por el ca&ntilde;o Bugre y llegar hasta la peque&ntilde;a parcela que era de Esteban Morelo, no pude. Me lo impide una barrera de arena y piedras. En muchos puntos en mis riberas se exhiben enormes escolleras de rocas y gaviones empotrados con los que se intenta frenar la erosi&oacute;n. Mi caudal, antes de Urr&aacute;, flu&iacute;a fuerte y sin ley.
    </p><p class="article-text">
        Del ca&ntilde;o Bugre ya no queda casi nada. Una corriente d&eacute;bil de agua descompuesta se escurre entre yerbas y basuras estancadas. Ya no huelo a n&iacute;spero.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los pobladores de mis riberas que antes fueron campesinos y, mucho antes, pescadores, ahora extraen arena y piedra china de mi lecho, para proveer a las empresas de construcci&oacute;n. Ya no subo de nivel en lo bajo de mi cauce para alimentar lo necesario la tierra ni regar las flores del <em>Jenen&eacute;</em> que <em>Karagab&iacute;</em> convirti&oacute; en ci&eacute;nagas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Soy agua sinuosa que recorre tu nieta, Esteban. Ella me regala una &uacute;ltima mirada, hecha de memoria y ra&iacute;ces, de camino al cementerio de Mateo G&oacute;mez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>GM/MG</em>
    </p><p class="article-text">
        Este texto se trabaj&oacute; en el <a href="https://www.revistaanfibia.com/especial/no-ficcion-creativa/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Laboratorio de No Ficci&oacute;n Creativa</a> llevado adelante por Revista Anfibia, el Doctorado de Escritura en Espa&ntilde;ol de la Universidad de Houston y la Maestr&iacute;a en Periodismo Narrativo de Unsam entre septiembre de 2022 y mayo de 2023.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ginna Morelo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/rio-memoria_1_10408114.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 29 Jul 2023 03:21:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El río de mi memoria]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Anfibia,Colombia,Desplazados]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La guerra en Ucrania disparó el número de desplazados forzosos en el mundo hasta el récord de 108 millones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/guerra-ucrania-disparo-numero-desplazados-forzosos-mundo-record-108-millones_1_10294830.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/91fe52d1-e0fa-4ea0-8f4d-a034f0139f80_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La guerra en Ucrania disparó el número de desplazados forzosos en el mundo hasta el récord de 108 millones"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El número de desplazados en 2022 aumenta en 19,1 millones respecto al año anterior y cuadriplica los primeros registros, según ACNUR</p></div><p class="article-text">
        Guerras, violencia, persecuciones, violaciones de derechos humano. <strong>Tras m&aacute;s de una d&eacute;cada de crecimiento ininterrumpido, el n&uacute;mero de personas obligadas a abandonar su hogar por seguridad super&oacute; los 100 millones</strong>. A finales de 2022, la cifra de desplazados forzosos en el mundo alcanz&oacute; la inaudita cifra de 108,4 millones de personas, 19.1 millones m&aacute;s que el a&ntilde;o anterior (89,3 millones), seg&uacute;n los &uacute;ltimos datos publicados por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR). 
    </p><p class="article-text">
        Se trata de una subida sin precedentes <span class="highlight" style="--color:white;">&mdash;</span>21%<span class="highlight" style="--color:white;">&mdash;</span>, en una tendencia que parece seguir en la misma direcci&oacute;n, ya que la cifra en mayo de 2023 lleg&oacute; a los 110 millones de personas desplazadas tras la erupci&oacute;n del conflicto en <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/ayuda-humanitaria-no-llega-civiles-sudan-borde-catastrofe_1_10176171.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Sud&aacute;n</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estas cifras nos muestran que algunas personas son muy r&aacute;pidas para adentrarse en conflictos y demasiado lentas para encontrar soluciones. La consecuencia es la devastaci&oacute;n, el desplazamiento y la angustia por cada uno de los millones de personas desarraigadas y forzadas a abandonar sus hogares&rdquo;, dijo el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, Filippo Grandi. 
    </p><p class="article-text">
        Y es que ese aumento se debe sobre todo a la proliferaci&oacute;n de conflictos como el de Ucrania y, m&aacute;s recientemente, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/pasaporte-30-euros-recupero-sudanes-documento-abandonado-embajada-espanola_1_10229511.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Sud&aacute;n</a>. <strong>El n&uacute;mero de migrantes obligados a abandonar sus casas en 2022 cuadriplica el registrado en 2011 (26,8 millones), a&ntilde;o en el que ACNUR comenz&oacute; a informar sobre el aumento de los desplazamientos forzosos en el mundo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        De los 108,4 millones de personas desplazadas a finales de 2022, el 58% (62,3 millones) son desplazados en sus propios pa&iacute;ses de origen a causa de conflictos o violencia, mientras que 34,6 millones de personas son refugiados, 5,4 millones solicitantes de asilo y 5,2 millones son personas en necesidad de protecci&oacute;n internacional.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Aumento de los refugiados y guerra de Ucrania</strong></h3><p class="article-text">
        La cifra de refugiados aument&oacute; de forma dr&aacute;stica, en un 35%, pasando de 25,7 millones de personas en 2021 a 34,6 millones a finales de 2022, entre los que se encuentran 29,4 millones de refugiados bajo la protecci&oacute;n de ACNUR y 5,9 millones de <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/75-anos-hogar-expulsion-palestina-persecucion-libano_1_10233218.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">palestinos refugiados</a>.
    </p><p class="article-text">
        La guerra de Ucrania se convirti&oacute; en la mayor causa de desplazamientos forzados en 2022. El n&uacute;mero de refugiados provenientes de este pa&iacute;s pas&oacute; de 27.300 personas en 2021 a 5,7 millones de personas a finales de 2022 <span class="highlight" style="--color:white;">&mdash;16% del total&mdash;</span>. Se trata de la mayor salida de refugiados desde la Segunda Guerra Mundial. 
    </p><p class="article-text">
        Se produjo tambi&eacute;n un aumento de los refugiados afganos seg&uacute;n las revisiones de poblaci&oacute;n en Ir&aacute;n, por lo que se estima que hab&iacute;a 5,7 millones de afganos que abandonaron su hogar a finales del pasado a&ntilde;o, 2,9 millones m&aacute;s que en 2021. <strong>El informe tambi&eacute;n refleja un aumento del n&uacute;mero de venezolanos &ldquo;en necesidad de protecci&oacute;n internacional&rdquo; en pa&iacute;ses como Per&uacute; o Colombia, cifra que alcanza los 5,4 millones de desplazados.</strong>
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s del 87% del total de refugiados o de personas con necesidad de protecci&oacute;n internacional a finales de 2022 proven&iacute;an de 10 pa&iacute;ses: Siria, Ucrania, Afganist&aacute;n, Venezuela, Sud&aacute;n del Sur, Myanmar, Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica del Congo, Sud&aacute;n, Somalia y Rep&uacute;blica Centroafricana. Se estima que casi uno de cada cinco refugiados en 2022 eran sirios, con 6,5 millones de desplazados forzosos.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Los pa&iacute;ses con menos ingresos, los que m&aacute;s acogen</strong></h3><p class="article-text">
        El 70% de los refugiados son acogidos por pa&iacute;ses vecinos de donde se producen los conflictos o crisis humanitarias. Un porcentaje menor en comparaci&oacute;n a otros a&ntilde;os y que se debe sobre todo a que muchos<a href="https://www.eldiario.es/desalambre/refugiadas-huyeron-espana-volvieron-ucrania-pesar-guerra-angustiaba-madrid_1_9977062.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> ucranianos fueron acogidos en distintos pa&iacute;ses europeos</a> no directamente pr&oacute;ximos al pa&iacute;s en cuesti&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pa&iacute;ses vecinos que suelen ser generalmente de bajos o medios recursos, en t&eacute;rminos de poblaci&oacute;n y recursos. Seg&uacute;n ACNUR, los estados no ricos son los que acogen el mayor n&uacute;mero de desplazados. Los pa&iacute;ses de bajos ingresos, que suponen un 9% de la poblaci&oacute;n mundial y que representan s&oacute;lo el 0,5% del Producto Interior Bruto mundial, albergaron al 16% de los refugiados. Mientras que el 26% fueron acogidos por pa&iacute;ses de ingresos medio-bajos, el 33% por pa&iacute;ses de ingresos medio-altos y el 24% por pa&iacute;ses de ingresos altos.
    </p><p class="article-text">
        Los 46 pa&iacute;ses menos desarrollados, que representan menos del 1,3% del PIB mundial, acogieron a m&aacute;s del 20% de los refugiados en 2022.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La gente de todo el mundo contin&uacute;a mostrando una extraordinaria solidaridad con los refugiados a medida que ofrecen protecci&oacute;n y ayudan a los que lo necesitan&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute; Grandi, &ldquo;pero hace falta mucho m&aacute;s apoyo internacional y una distribuci&oacute;n m&aacute;s equitativa de la responsabilidad, especialmente con aquellos pa&iacute;ses que albergan a la mayor&iacute;a de los desplazados&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Menos retorno voluntario y m&aacute;s reasentamientos</strong></h3><p class="article-text">
        En 2022, 339.300 refugiados volvieron voluntariamente a sus 38 pa&iacute;ses de origen, la mayor&iacute;a lo hicieron en Sud&aacute;n del Sur, Siria, Camer&uacute;n y Costa de Marfil. Un descenso de 90.000 personas con respecto al a&ntilde;o anterior (21%). Por su parte, 5,7 millones de desplazados internos regresaron a su hogar <span class="highlight" style="--color:white;">&mdash;8% m&aacute;s que en 2021&mdash;</span>, mayoritariamente en Etiop&iacute;a, Myanmar, Siria, Mozambique y Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica del Congo.
    </p><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica de reasentamiento (traslado de refugiados de un pa&iacute;s, generalmente con menos recursos, a otro con m&aacute;s capacidad de acogida) recuper&oacute; sus niveles pre pandemia, produci&eacute;ndose 114.300 reasentamientos, el doble de los 57.500 del a&ntilde;o anterior. Sin embargo, desde ACNUR advierten que, pese al aumento, esta cifra est&aacute; muy lejos de los 1,5 millones de personas que se estima en necesidad de reasentamiento.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se produjo un aumento del 2% de las personas que se encuentran sin estado. En 2022 unos 4,4 millones de personas se encontraban en situaci&oacute;n de nacionalidad indeterminada.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Sobre todo, se debe hacer mucho m&aacute;s para poner fin a los conflictos y eliminar los obst&aacute;culos para que los refugiados tengan la opci&oacute;n de regresar a su hogar de forma voluntaria, segura y digna&rdquo;, advirti&oacute; el Alto Comisionado para los Refugiados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>VI</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Víctor Ibáñez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/guerra-ucrania-disparo-numero-desplazados-forzosos-mundo-record-108-millones_1_10294830.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 14 Jun 2023 15:44:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Migrantes,Refugiados,Desplazados,Guerras]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los desplazamientos por la crisis climática triplican a los desterrados por violencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/desplazamientos-crisis-climatica-triplican-desterrados-violencia_1_8420268.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/95c3cc09-d6cd-4136-851b-20cfa0fb0560_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los desplazamientos por la crisis climática triplican a los desterrados por violencia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde la Fundación Acnur Argentina sostuvieron que la variación de las condiciones ambientales "es una emergencia mundial", ya que los cambios globales produjeron, en 2020, más de 30 millones de desplazamientos de personas.</p></div><p class="article-text">
        La crisis clim&aacute;tica provoc&oacute; m&aacute;s de 30 millones de desplazamientos en 2020, el n&uacute;mero m&aacute;s alto desde el 2012 y tres veces mayor a los desplazamientos generados por conflictos y violencia, asegur&oacute; la Fundaci&oacute;n Acnur Argentina, que destac&oacute; que &ldquo;no existe un lugar seguro frente al cambio clim&aacute;tico, es una emergencia global&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El cambio clim&aacute;tico es la crisis que define nuestra &eacute;poca, y el desplazamiento por desastres es una de las consecuencias m&aacute;s devastadoras del fen&oacute;meno&rdquo;, destac&oacute; la Fundaci&oacute;n que sostiene, adem&aacute;s, que se generaron 30,7 millones de desplazamientos en m&aacute;s de 140 pa&iacute;ses y territorios.
    </p><p class="article-text">
        De los 30,7 millones de desplazamientos, 14 millones corresponden a inundaciones; 13,6 millones a tifones, ciclones y huracanes; 1,2 a incendios descontrolados; 518 mil a erupciones volc&aacute;nicas; 137 mil a terremotos; 46 mil a temperaturas extremas; 32 mil a sequ&iacute;as y 988 mil a otras tormentas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El cambio clim&aacute;tico est&aacute; forzando a millones de personas a huir de sus hogares para salvar sus vidas. Se producen inundaciones que arrasan comunidades enteras, sequ&iacute;as que generan hambrunas masivas, tormentas y ciclones que destruyen casas, escuelas, hospitales e historias de vida&rdquo;, precisaron en un comunicado.  
    </p><p class="article-text">
        Carolina Martinenghi, directora de Comunicaciones de Fundaci&oacute;n Acnur Argentina, afirm&oacute; que los pa&iacute;ses fr&aacute;giles son los que corren el mayor riesgo de exposici&oacute;n. Las personas en situaci&oacute;n de vulnerabilidad en pa&iacute;ses afectados por el conflicto suelen padecer consecuencias desproporcionadas&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los refugiados, desplazados internos y ap&aacute;tridas se encuentran en el frente de la emergencia clim&aacute;tica&rdquo;, explic&oacute;  Martinenghi, 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Fundaci&oacute;n Acnur Argentina, el 80% de los refugiados proceden de los pa&iacute;ses m&aacute;s vulnerables y menos preparados para adaptarse al cambio clim&aacute;tico. Adem&aacute;s, 7 de cada 10 desplazados internos (66%) viven en un pa&iacute;s de este tipo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La escasez de recursos naturales va en aumento en muchas partes del mundo donde se ha dado acogida a las personas refugiadas. El ganado y los cultivos luchan por sobrevivir en lugares donde las condiciones se tornan cada vez m&aacute;s &aacute;ridas, fr&iacute;as o h&uacute;medas y esto pone en riesgo los medios de vida&rdquo;, dijo Martinteghi. Y agreg&oacute; que sin una acci&oacute;n r&aacute;pida y ambiciosa, &ldquo;los desastres climatol&oacute;gicos podr&iacute;an duplicar el n&uacute;mero de personas que precisan asistencia humanitaria hasta alcanzar los 200 millones anuales en 2050&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En la iniciativa Ponchos Azules que lanz&oacute; la Fundaci&oacute;n y que ser&aacute; entregada a Ant&oacute;nio Guterres, Secretario General de la ONU, en el marco de la pr&oacute;xima Conferencia de Las Naciones Unidas sobre el Cambio Clim&aacute;tico (COP 26), se reclama emisiones cero en 2050, reducir la huella ambiental y econom&iacute;a sostenible. El objetivo es recolectar 500.000 firmas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este es el compromiso para  ayudar a las personas que se ven obligadas a huir debido a los desastres clim&aacute;ticos&rdquo;, destac&oacute; Martinenghi.
    </p><h3 class="article-text">Sobre Fundaci&oacute;n ACNUR&#8239;Argentina&nbsp;</h3><p class="article-text">
        La&#8239;Fundaci&oacute;n Acnur Argentina&nbsp;trabaja para&nbsp;informar y&nbsp;concientizar a la poblaci&oacute;n acerca de las necesidades y retos a los que se enfrentan las personas refugiadas.&nbsp;La organizaci&oacute;n&nbsp;tambi&eacute;n&nbsp;recauda fondos para apoyar la labor de ACNUR en todo el mundo y llevar ayuda directa al refugiado y a miles de familias que, forzadas a huir de sus hogares, lo han perdido todo. ACNUR se financia enteramente por contribuciones voluntarias a trav&eacute;s de donaciones,&#8239;lo que&#8239;le&#8239;permite brindar ayuda sostenida a miles de refugiados en el mundo. 
    </p><p class="article-text">
        Con informaci&oacute;n de agencias.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Aclaraci&oacute;n: Este texto fue modificado el 26-10-2021 debido a algunos errores publicados originalmente en el cable de la Agencia T&eacute;lam. </em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/desplazamientos-crisis-climatica-triplican-desterrados-violencia_1_8420268.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 22 Oct 2021 17:23:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los desplazamientos por la crisis climática triplican a los desterrados por violencia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crisis climática,Cambio Climático,Desplazados]]></media:keywords>
    </item>
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</rss>
