<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Anarquismo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/anarquismo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Anarquismo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiarioar.com/rss/category/tag/1037013/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA["Un hombre peligroso": la obra sobre Severino Di Giovanni que dinamita la distancia con el público]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/hombre-peligroso-obra-severino-di-giovanni-dinamita-distancia-publico_129_12583672.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c4e3fb2f-7adc-4bbd-9f06-b64d62fb23cb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Un hombre peligroso&quot;: la obra sobre Severino Di Giovanni que dinamita la distancia con el público"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una impactante forma de contar la vida del anarquista italiano y retratar un clima de época en la Argentina de 1930. Con cuatro años en cartel, giras en Chile y cientos de funciones agotadas,  se trata de una experiencia teatral fuera de lo común. La obra recupera la vigencia de los debates sobre la violencia política y la lucha revolucionaria.</p><p class="subtitle">Dirigida por Iván Moschner - “Tintorero”: cómo se fusionan en una obra teatral la historia de un hijo de inmigrantes japoneses y la defensa de los jubilados</p></div><p class="article-text">
        <strong>No existe la distancia</strong>. No existe entre ficci&oacute;n y realidad, entre quienes act&uacute;an y quienes miran, escuchan y huelen p&oacute;lvora. Tampoco entre los propios espectadores hay distancia y pueden suceder miradas, di&aacute;logos, roces. Micro-escenas que suceden y mueren en una intimidad irrepetible, mientras en simult&aacute;neo avanza la obra en su dimensi&oacute;n colectiva. <strong>La m&aacute;xima expresi&oacute;n de la cercan&iacute;a</strong>. Todo comienza antes de llegar a la sala. El choque entre una cotidianidad dominada por mediaciones y pantallas, y una historia que fluye y se impone a los sentidos con una fuerza irrefrenable, es total. <strong>Es dinamita</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://linktr.ee/unhombrepeligroso?fbclid=PAZXh0bgNhZW0CMTEAAae-TJ-qT9Gv-r0lbaPwJA3TvKM9Q_go-fbCz9Y0vGY3wA7gMgODkUVIy-EgSg_aem_UurgC1C_CXutJ_sh4KHfoQ" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>&ldquo;Un hombre peligroso&rdquo;</strong></a> est&aacute; basada en el libro <em>&ldquo;Severino Di Giovanni, el idealista de la violencia&rdquo;</em>, de <strong>Osvaldo Bayer</strong>. Catorce actores en escena. En total, una veintena de personas montan una maquinaria ficcional que durante poco m&aacute;s de dos horas funciona con precisi&oacute;n suiza. Tras un a&ntilde;o y medio de ensayos en plena pandemia, <strong>la obra ya lleva cuatro a&ntilde;os en cartel,</strong> con funciones agotadas y dos nominaciones para los <em>Premios Ace</em> para <em>&ldquo;Mejor Obra de Teatro Alternativo&rdquo;</em> y <em>&ldquo;Mejor Direcci&oacute;n de Teatro Alternativo&rdquo;</em>.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tenemos que reservarnos alg&uacute;n cupo de entradas porque sino nuestros familiares o amigos tienen que esperar meses para poder vernos&rdquo;, dice a<strong> elDiarioAR</strong> <strong>Ariel Nu&ntilde;ez Di Croce</strong>, director de la obra, coordinador del espacio <a href="https://siguelapolilla.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sigue la Polilla</a> (Centro de Resistencia Cultural) y el actor que interpreta al anarquista italiano <strong>Severino Di Giovanni</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3dd15dac-147c-4a0f-95ca-e898bd3fb034_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3dd15dac-147c-4a0f-95ca-e898bd3fb034_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3dd15dac-147c-4a0f-95ca-e898bd3fb034_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3dd15dac-147c-4a0f-95ca-e898bd3fb034_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3dd15dac-147c-4a0f-95ca-e898bd3fb034_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3dd15dac-147c-4a0f-95ca-e898bd3fb034_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3dd15dac-147c-4a0f-95ca-e898bd3fb034_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Ariel Nuñez Di Croce y Severino Di Giovanni"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Ariel Nuñez Di Croce y Severino Di Giovanni                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Hoy hay mit&iacute;n</h2><p class="article-text">
        <strong>El que avisa no traiciona</strong>, as&iacute; se presentan al p&uacute;blico: <em>&ldquo;&lsquo;Un hombre peligroso&rsquo; es una experiencia teatral inmersiva que arranca desde sus casas. A trav&eacute;s de un acertijo, lograr&aacute;n descifrar la direcci&oacute;n exacta donde alguien los pasar&aacute; a buscar para adentrarse en un mitin secreto anarquista y en todo el movimiento revolucionario de comienzos de siglo XX en Argentina. Habr&aacute; asambleas, tiros, explosiones y grandes despliegues cinematogr&aacute;ficos que los invitar&aacute;n a vivir el teatro de una manera diferente&rdquo;</em>.
    </p><p class="article-text">
        El proceso de organizaci&oacute;n que sucede durante la obra, que implica un movimiento f&iacute;sico constante que recorre 35 escenas, <strong>puede decodificarse como un mensaje &aacute;crata en s&iacute; mismo</strong>. La obra requiere de comunicaci&oacute;n y coordinaci&oacute;n entre actores y espectadores. <strong>Disciplina, orden, colaboraci&oacute;n, compromiso</strong>. Durante dos horas es pr&aacute;cticamente imposible que se imponga la pasividad y la indiferencia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>El filtro son los primeros veinte minutos</strong>, si te bancaste los primeros veinte minutos ya est&aacute;s adentro&rdquo;, dice el actor Juan Martin Perez Cortes (<strong>Roberto Arlt</strong>). &ldquo;Una vez un espectador me empez&oacute; a insultar y me sac&oacute; la gorra. Lo que pas&oacute; despu&eacute;s entre nosotros fue un 70% actuaci&oacute;n y un 30% realidad&hellip;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En la calle nos ha pasado que intervienen personas que no vienen a ver la obra, algunos se ponen del lado de la polic&iacute;a (&lsquo;Dale, dale que los agarr&aacute;s&rsquo;), otros del lado de los anarquistas, hasta nos han cruzado motos&rdquo;, agrega el actor Ezequiel Montana (<strong>Paulino Scarf&oacute;</strong>).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0b9e16f5-0884-4a6b-870d-e15561321aab_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0b9e16f5-0884-4a6b-870d-e15561321aab_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0b9e16f5-0884-4a6b-870d-e15561321aab_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0b9e16f5-0884-4a6b-870d-e15561321aab_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0b9e16f5-0884-4a6b-870d-e15561321aab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0b9e16f5-0884-4a6b-870d-e15561321aab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0b9e16f5-0884-4a6b-870d-e15561321aab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Paulino Scarfó ante la asamblea."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Paulino Scarfó ante la asamblea.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Es as&iacute; que la frontera entre ficci&oacute;n y realidad se tensa al extremo y <strong>se pone en juego el propio cuerpo</strong>. <em>Poner el cuerpo</em>: acaso otro meta-mensaje &aacute;crata &ldquo;escondido&rdquo; en la obra. Por momentos revelado:<em> &ldquo;La mejor propaganda es el ejemplo&rdquo;</em>, vocifera Severino e inspira a los dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Un hombre peligroso&rdquo; se sumerge en un clima de &eacute;poca</strong>. 1931. Est&aacute; en pie la campa&ntilde;a internacional por la liberaci&oacute;n de los italianos <strong>Sacco y Vanzetti</strong>, detenidos en Estados Unidos. En Argentina sigue preso <strong>Sim&oacute;n Radowitzky</strong>, tras haber ajusticiado al<strong> coronel Ram&oacute;n Falc&oacute;n</strong>, responsable de la brutal represi&oacute;n durante la <strong>Semana Roja</strong>, en 1909. Sigue fresca en la memoria, inmortalizada en 1923, la vindicaci&oacute;n del anarquista alem&aacute;n <strong>Kurt Wilckens</strong> contra el <strong>teniente coronel H&eacute;ctor Varela</strong>, responsable de miles de fusilamientos de peones rurales en Santa Cruz, durante las hist&oacute;ricas huelgas de la<strong> Patagonia Rebelde</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El amor entre Di Giovanni y <strong>Am&eacute;rica Scarf&oacute;</strong> (hermana menor de <strong>Paulino </strong>y <strong>Alejandro</strong>, compa&ntilde;eros de ideas de Severino) aparece retratado en escenas que a pesar de su intensidad funcionan como un refugio, <strong>pausas de intimidad fuera del tiempo</strong>, frente al ritmo imparable de la obra.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/68289794-e414-42e0-93f3-44b3c54168aa_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/68289794-e414-42e0-93f3-44b3c54168aa_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/68289794-e414-42e0-93f3-44b3c54168aa_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/68289794-e414-42e0-93f3-44b3c54168aa_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/68289794-e414-42e0-93f3-44b3c54168aa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/68289794-e414-42e0-93f3-44b3c54168aa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/68289794-e414-42e0-93f3-44b3c54168aa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="América Scarfó y Severino Di Giovanni."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                América Scarfó y Severino Di Giovanni.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Un presente interpelado</h2><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Un hombre peligroso&rdquo; tiene m&aacute;s actualidad pol&iacute;tica que a cuatro a&ntilde;os de su lanzamiento</strong>. Palabras robadas como <em><strong>libertario</strong></em>, <em><strong>libertad</strong></em>, <em><strong>anarco</strong></em>, vuelven a ponerse en juego. <em><strong>Lucha</strong></em>, <em><strong>revoluci&oacute;n</strong></em>, recuperan filo, vitalidad. &ldquo;Siempre es el momento, siempre hay una oportunidad&rdquo;, retruca Severino al discutir con los sectores m&aacute;s &ldquo;blandos&rdquo; del movimiento, nucleados en el diario <em>La Protesta</em>, la FORA y figuras como la de <strong>Emilio L&oacute;pez Arango</strong>, entre otros. La violencia pol&iacute;tica como respuesta frente a la violencia que se ejerce desde el propio Estado, acaso <strong>un tema tab&uacute; tras la restauraci&oacute;n democr&aacute;tica en 1983</strong>, entra en escena de forma pol&eacute;mica y, sin hacerlo de manera expl&iacute;cita, interpela y deja planteados interrogantes: <em>&iquest;D&oacute;nde est&aacute; el verdadero peligro para el sistema capitalista? &iquest;Cu&aacute;ndo &ldquo;aprieta el zapato&rdquo;?</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Severino Di Giovanni fue capturado el 30 de enero de 1931</strong>. <em>&ldquo;Un &eacute;mulo de Al Capone&rdquo;</em> titula <em>La Naci&oacute;n</em>, mientras en las mismas p&aacute;ginas anuncia: <em>&ldquo;Colaboraci&oacute;n del honorable Mussolini, comienza hoy en 'La Naci&oacute;n': en otra secci&oacute;n de este diario hallar&aacute; el lector un art&iacute;culo del honorable Mussolini</em>. <em>En adelante colaborar&aacute; el jefe del gobierno italiano mensualmente en estas columnas&rdquo;, </em>recupera<em> </em><a href="https://www.eldiarioar.com/politica/familia-osvaldo-bayer-niega-monumento-pueda-reconstruir-hecho-escombros-chatarra_1_12166686.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Osvaldo Bayer</a> en su libro sobre Di Giovanni. Un tribunal militar condena a muerte a Di Giovanni, <strong>le aplican la Ley Marcial</strong>. Firma la orden el mism&iacute;simo general <strong>Jos&eacute; F&eacute;lix Uriburu</strong>, que un a&ntilde;o antes ha protagonizado el primer golpe de estado de la historia argentina. El fusilamiento se lleva adelante en la Penitenciar&iacute;a Nacional, donde actualmente est&aacute; el Parque Las Heras. <strong>Roberto Arlt</strong> asiste al fusilamiento y escribe la cr&oacute;nica de los hechos. Es una de las <em>Aguafuertes porte&ntilde;as</em> que publica en el diario <em>El Mundo</em> y se titula <em><strong>"He visto Morir"</strong></em>.<em> &ldquo;El condenado camina como un pato&rdquo;</em>; <em>&ldquo;Di Giovanni se humedece los labios con la lengua&rdquo;</em>; <em>&ldquo;Las balas han escrito la &uacute;ltima palabra en el cuerpo del reo&rdquo;</em>. Las palabras de Arlt pesan toneladas, sabe perfectamente que est&aacute; escribiendo<strong> una p&aacute;gina singular de la historia de los oprimidos en Argentina y en el mundo</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En una especie de bucle ficcional, el actor que le da vida a <strong>Roberto Arlt</strong> en la obra, nos dice: &ldquo;Creemos que para Arlt el fusilamiento de Severino fue un antes y un despu&eacute;s en su carrera como periodista, qued&oacute; afectado. Nunca explicit&oacute; simpat&iacute;a partidaria o ideol&oacute;gica, pero es notorio que despu&eacute;s de lo de Severino trabaj&oacute; mucho menos para medios tradicionales y se volc&oacute; principalmente al teatro, escribi&oacute; mucho teatro&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-okGLlECK5pI-5091', 'youtube', 'okGLlECK5pI', document.getElementById('yt-okGLlECK5pI-5091'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-okGLlECK5pI-5091 src="https://www.youtube.com/embed/okGLlECK5pI?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Ulacia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/hombre-peligroso-obra-severino-di-giovanni-dinamita-distancia-publico_129_12583672.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Sep 2025 19:31:50 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c4e3fb2f-7adc-4bbd-9f06-b64d62fb23cb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="8679990" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c4e3fb2f-7adc-4bbd-9f06-b64d62fb23cb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="8679990" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA["Un hombre peligroso": la obra sobre Severino Di Giovanni que dinamita la distancia con el público]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c4e3fb2f-7adc-4bbd-9f06-b64d62fb23cb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Teatro,Anarquismo,Roberto Arlt,Cultura,Política,Teatro independiente]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Christian Ferrer: "Javier Milei se apropió de la libertad, una especie de símbolo que la izquierda olvidó"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/elecciones-2023/christian-ferrer-javier-milei-apropio-libertad-especie-simbolo-izquierda-olvido_1_10536341.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/19fc6d0a-1111-456a-a9d3-32bda790d286_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Christian Ferrer: &quot;Javier Milei se apropió de la libertad, una especie de símbolo que la izquierda olvidó&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En esta entrevista, el sociológo y ensayista consideró que el triunfo en las PASO del candidato de La Libertad Avanza, Javier Milei, dejó en evidencia que "está terminando un ciclo" en la historia política argentina. Su análisis sobre el anarquismo, los principios libertarios y las razones del electoral a favor del candidato de extrema derecha. </p></div><p class="article-text">
        El soci&oacute;logo Christian Ferrer consider&oacute; que el triunfo en las <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/paso/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Primarias Abiertas Simult&aacute;neas y Obligatorias</a> (PASO) del candidato de <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/la-libertad-avanza/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Libertad Avanza</a>, <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/javier-milei/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Javier Milei</a>, dej&oacute; en evidencia que &ldquo;<strong>est&aacute; terminando un ciclo</strong>&rdquo; en la historia pol&iacute;tica argentina, que coincide con otros momentos anteriores en los cuales surgi&oacute; &ldquo;alguien completamente nuevo, que no estaba identificado con la casta pol&iacute;tica&rdquo; de ese momento.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No aparece un Mes&iacute;as si no hay millones de personas esperando tensamente algo que resuelva aparentemente el problema&rdquo;, analiz&oacute; el ensayista durante esta entrevista, en la cual tambi&eacute;n reflexiona sobre el anarquismo, los principios libertarios y las razones del electoral a favor del candidato de extrema derecha. 
    </p><p class="article-text">
        &#8210;<strong>Quiero retomar una conversaci&oacute;n que tuvimos hace m&aacute;s de tres a&ntilde;os, cuando reci&eacute;n comenzaba la pandemia. Eran los primeros meses y vos me dijiste que ten&iacute;as mucha desconfianza sobre que haya un fuerte examen de conciencia a partir de lo que est&aacute;bamos viviendo, pero se&ntilde;alaste tambi&eacute;n que la casta pol&iacute;tica sin duda estaba a prueba. Ser pol&iacute;tico en Argentina en tiempos normales es f&aacute;cil, pero en tiempos excepcionales hay una casta pol&iacute;tica a la que despu&eacute;s se la va a aplaudir o se le va a bajar el pulgar. Esto era principios, dir&iacute;a yo, de 2020. &iquest;Por qu&eacute; hablabas entonces de esa prueba que deb&iacute;a atravesar la casta pol&iacute;tica, un t&eacute;rmino que parece de moda otra vez? </strong>
    </p><p class="article-text">
        &#8210;No recordaba haber usado la palabra, pero fue un momento excepcional que reci&eacute;n comenzaba. Cuando un pa&iacute;s est&aacute; en una situaci&oacute;n pr&oacute;spera, o por lo menos, circula dinero y no hay graves problemas de conmociones sociales, es como estar flotando en una piscina para un pol&iacute;tico. Es cuesti&oacute;n de administrar las cosas, y que nadie se retobe demasiado. No es gran cosa. En cambio, los gestores del estado de cosas son puestos a prueba cuando las cosas no van bien. Argentina es un pa&iacute;s que tiene como emblema a la vaca gorda. Ac&aacute;, la idea de una vaca flaca es como ajena, y sin embargo, cuando llegan los momentos de conmoci&oacute;n interior o desesperanza, ah&iacute; es cuando se prueba de qu&eacute; madera est&aacute;n hechos lo que habitualmente llamamos pol&iacute;ticos o gestores del Estado, como quieras llamarlo. No siempre pasan la prueba. Mucho m&aacute;s en este pa&iacute;s, que tuvo pol&iacute;ticos de cierto nivel algunas veces, pero en general m&aacute;s bien fueron mediocres o no est&aacute;n a la altura de los desaf&iacute;os. Ahora, la palabra casta se puso de moda ahora porque la trajo el despeinado &eacute;ste. Pero es una palabra asociada a la India, porque es un pa&iacute;s que hasta el d&iacute;a de hoy est&aacute; organizado en torno a castas definidas de una forma muy distinta a la definici&oacute;n que se da ahora. Es una palabra que la izquierda espa&ntilde;ola puso de moda, y por lo tanto, habr&iacute;a que responsabilizar a (Pablo) Iglesias, que encima de todo tiene ese apellido, de poner de moda una palabra que este tipo capt&oacute; r&aacute;pidamente. Me refiero a <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/javier-milei/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Javier Milei</a>.
    </p><p class="article-text">
        &#8210;<strong>Si uno mira el </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/politica/elecciones-2023/paso-2023-dieron-conocer-escrutinio-definitivo-achico-diferencia-milei-bullrich-massa_1_10478473.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>resultado de las elecciones primarias</strong></a><strong>, ves que la dirigencia pol&iacute;tica no estuvo a la altura, como dec&iacute;s vos. &iquest;Coincid&iacute;s con eso? &iquest;Te sorprendi&oacute; ese resultado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &#8210;Est&aacute; terminando un ciclo. Yo vi terminar ya dos ciclos. Uno era el de la dictadura. Comenz&oacute; cuando nac&iacute;, porque yo nac&iacute; bajo una dictadura, hasta que en un momento termin&oacute; despu&eacute;s la guerra de Malvinas. Ah&iacute;, en un a&ntilde;o y medio todo se desarma. Despu&eacute;s vi terminar el otro ciclo, el del menemismo, que termina en el 2001, con el presidente (<a href="https://www.eldiarioar.com/temas/fernando-de-la-rua/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fernando) De la R&uacute;a</a> y con 27 muertos. Este es el tercer ciclo que me parece que se est&aacute; desarmando, que surgi&oacute; entre los a&ntilde;os 2006 y 2013, con una conjunci&oacute;n de circunstancias econ&oacute;micas favorables externas a partir de una geopol&iacute;tica internacional se estaba reorganizando; y con el presidente del momento, <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/nestor-kirchner/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">N&eacute;stor Kirchner</a>, por otro lado, en una especie de mensaje de esperanza contrario al que se dec&iacute;a durante el menemismo, que m&aacute;s o menos lo puedo resumir en Patria Grande, m&aacute;s derechos humanos y vamos para adelante. Con eso enfervoriz&oacute; a una juventud, entre 18 y 30 a&ntilde;os, militantes resistentes contra (Carlos) Menem, pero que hoy est&aacute;n cerca de la jubilaci&oacute;n. Nos fuimos haciendo grandes, &iquest;viste? Seguir repitiendo una serie de consignas que ya no son veros&iacute;miles para nuevas juventudes, que tienen sus propios problemas y en un pa&iacute;s que no es el de hace 20 a&ntilde;os o m&aacute;s... Hay un ciclo que termina. Entonces, aparece un tipo que encuentra una palabra. No lo votan por todas sus ideas de la Escuela Econ&oacute;mica austriaca o lo que se llama el Estado m&iacute;nimo minarquismo. La gente lo vota por otra raz&oacute;n. Nadie sabe lo que es todo eso. El tipo habla de una s&uacute;per especialidad que s&oacute;lo entienden cuatro tipos del CONICET. Punto. En segundo lugar, todas las ideas que &eacute;l tiene sobre el Estado m&iacute;nimo minarquismo tiene una tradici&oacute;n norteamericana. Nadie sabe. La izquierda no sabe nada de eso porque nunca se preocup&oacute; de leer al enemigo, y los propios adherentes a este tipo, incluso los cercanos, tampoco leyeron mucho de todo eso. Esa no es la raz&oacute;n por la que el tipo imanta a millones de personas, sino que evidentemente es el declive de un armado pol&iacute;tico que no resiste. Si uno analiza la historia argentina, te vas a encontrar con momentos as&iacute;, es decir, momentos en donde se derrumba algo y hay que poner a otro. En 1890, por ejemplo. O la embestida de los radicales yrigoyenistas que al final consiguen lo que quer&iacute;an con su abstencionismo electoral. Pero, sobre todo, a lo m&aacute;s parecido que hay a la aparici&oacute;n de este tipo, yo s&eacute; que la comparaci&oacute;n no es agradable, es la aparici&oacute;n de (ex presidente Juan Domingo) Per&oacute;n en el escenario pol&iacute;tico argentino. Alguien completamente nuevo, que no estaba identificado con la casta pol&iacute;tica anterior conservadora o la radical colaboracionista.
    </p><p class="article-text">
        &#8210;<strong>En este caso, desde fuera del Estado, desde los estudios de televisi&oacute;n, podemos decir.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &#8210;S&iacute;, pero Per&oacute;n aparece de grupos militares que nadie conoc&iacute;a. Es decir, pod&eacute;s decir que el Ej&eacute;rcito era el Estado, de acuerdo, pero sencillamente aparece desde un poder, pero que es muy oscuro para la gente. No importa cu&aacute;les son sus propuestas. Lo que digo es que hab&iacute;a un momento mesi&aacute;nico esperando a Per&oacute;n. No es que Per&oacute;n cre&oacute; al peronismo, sino que el peronismo lo estaba esperando. En otras palabras, no aparece un mes&iacute;as si no hay millones de personas esperando tensamente que aparezca algo que resuelva o creen que van a resolver el problema. Eso es un momento mesi&aacute;nico, porque no aparece el Mes&iacute;as si nadie lo reconoce.
    </p><p class="article-text">
        &#8210;<strong>Despu&eacute;s de los a&ntilde;os del kirchnerismo y el gobierno de </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/temas/mauricio-macri/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>(Mauricio) Macri</strong></a><strong>, que fue un interregno, y de este experimento del Frente de Todos, se&ntilde;al&aacute;s que se est&aacute; cerrando un ciclo. Se dice que uno de los motivos que unifica a los distintos votantes de Milei es la cr&iacute;tica al Estado. &iquest;Vos qu&eacute; pens&aacute;s con respecto a eso? </strong>
    </p><p class="article-text">
        &#8210;No creo. La verdad que no es lo primero que se me aparece. Primero, porque este es un pa&iacute;s profundamente estatista. S&oacute;lo que a la manera argentina. &iquest;Y cu&aacute;l es esa manera? Pedirle todo al Estado sin darle nada a cambio. Este es un pa&iacute;s experto en la evasi&oacute;n impositiva, por la raz&oacute;n que sea, y experto en hacer las cosas por izquierda. Es m&aacute;s, si le preguntas a un argentino qu&eacute; es mejor, hacer las cosas por derecha o por izquierda, si ambas se pueden hacer a la vez, te lo dice por izquierda. O sea, fuera del Estado. En segundo lugar, es un pa&iacute;s que, a lo largo de los diez a&ntilde;os por lo menos que est&aacute; en crisis, se acostumbr&oacute; a crear una red de v&iacute;nculos confiables con los que m&aacute;s o menos puede manejarse en la vida, que no son solamente redes de amigos, son tambi&eacute;n conocidos de esos amigos, que cumplen funciones que el Estado ya no cumpl&iacute;a. En tercer lugar, y quiz&aacute;s m&aacute;s importante, este es un pa&iacute;s sentimentalmente anticapitalista, pero pragm&aacute;ticamente hiperconsumista. Eso dio durante much&iacute;simos a&ntilde;os un tipo de mentalidad que podemos llamar peronista. Vamos a ponerlo de esta manera, pero que pod&iacute;a ser encarnada por varios, no solamente por el peronismo. Entonces, &iquest;qu&eacute; es lo que la gente quiere? Adem&aacute;s de que las cosas no empeoren, que es lo que se le pidi&oacute; a <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/alberto-fernandez/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alberto Fern&aacute;ndez</a>. Y es lo que se le pidi&oacute; a Macri. Por favor, que no empeore. Y empeor&oacute;. Por lo tanto, lo que se quiere, no te digo dinero gratis porque ser&iacute;a demasiado, pero lo que se est&aacute; pidiendo es que alguien ponga orden en el Estado. Este tipo no es Milei, no es un enemigo del Estado. Muy por el contrario, lo quiere conquistar. &iquest;C&oacute;mo va a ser un enemigo? No es un anarquista. Un anarquista andaba con bombas y se las tiraba a presidentes. Este tipo va con una motosierra de utiler&iacute;a. Encontr&oacute; lo que se podr&iacute;a llamar una met&aacute;fora: hay gente, dice &eacute;l, que vive del Estado y esto no da para m&aacute;s. La gente dice: &ldquo;Yo, que me muevo fuera de esa estructura, quiero que alguien tome venganza por m&iacute;&rdquo;. Eso es lo que se le pide. Argentina no es un pa&iacute;s antiestatalista, puede ser que le guste la ilegalidad, pero de ninguna manera es antiestatal.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe style="border-radius:12px" src="https://open.spotify.com/embed/episode/182r99NzWy81zJckWhX90D?utm_source=generator" width="100%" height="352" frameBorder="0" allowfullscreen="" allow="autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture" loading="lazy"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        &#8210;<strong>En el libro </strong><em><strong>El lenguaje libertario, antolog&iacute;a del pensamiento anarquista contempor&aacute;neo </strong></em><strong>(Terramar, 1990) abre con un texto tuyo que se titula </strong><em><strong>Sobre los libertarios</strong></em><strong>, en el que plante&aacute;s una idea de democracia. Vos dec&iacute;s que es considerada por muchos como el r&eacute;gimen que logr&oacute; conceder al habitante el mayor grado de hospitalidad pol&iacute;tica posible, pero la hegemon&iacute;a de que disfrutan las instituciones asociadas a la representaci&oacute;n quiz&aacute;s sea consecuencia de una abdicaci&oacute;n efecto de decepciones hist&oacute;ricas. &iquest;Podr&iacute;as explicar un poco m&aacute;s esa idea en este contexto? </strong>
    </p><p class="article-text">
        &#8210;Alguna vez le preguntaron al secretario de Estado del Papa P&iacute;o XII cu&aacute;l era mejor sistema de gobierno, y respondi&oacute; la democracia, a excepci&oacute;n de la teocracia, es decir, la del Vaticano. En otras palabras, uno puede hacer una especie de cadena del ser pol&iacute;tico, en la que est&aacute; en lo m&aacute;s alto una de las formas y abajo la peor, que es la dictadura del tirano. Arriba, la democracia. Ese sistema en griego significa el poder del pueblo: <em>cratos </em>es poder, <em>demos</em> es pueblo. En Grecia no hab&iacute;a democracia como la entendemos nosotros. Hab&iacute;a reyes, o sea, no exist&iacute;a el pol&iacute;tico ni hab&iacute;a elecciones. Democracia es poner que la ley fuera discutida p&uacute;blicamente y la voz de cada uno val&iacute;a lo mismo que la de todos, exceptuando mujeres y esclavos en ese momento. La democracia es el poder del pueblo. Aqu&iacute; lo que est&aacute; en cuesti&oacute;n son los representantes de esa democracia. No te olvides que la Constituci&oacute;n dice que el pueblo no gobierna ni delibera, sino por sus representantes. Entonces es a ellos a qui&eacute;n se est&aacute; dirigiendo en este momento una especie de gran signo de interrogaci&oacute;n. La pregunta es, &iquest;qu&eacute; han hecho? No qu&eacute; van a hacer. Pueden prometer lo que quieran, pero la pregunta m&aacute;s terrible es qu&eacute; hicieron con nuestro pa&iacute;s. Eso tambi&eacute;n es una forma de auto amnistiarse que tiene el pueblo. Por algo lo votaron a lo que votaron y por algo hicieron todo lo que hicieron, pero en &uacute;ltima instancia son los representantes a quienes se est&aacute; cuestionando en este momento. Ahora, una vez que termin&oacute; la Guerra Fr&iacute;a, una vez que la idea de revoluci&oacute;n no tiene ning&uacute;n asidero -salvo, como dice <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/jorge-asis/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jorge As&iacute;s</a> imaginariamente en alguna gente o en las universidades-, y una vez que se est&aacute; reorganizando el mundo geopol&iacute;tico de una forma que no sabemos muy bien cu&aacute;l ser&aacute;, tiene que aparecer alguna persona que est&eacute; a la altura de ese desaf&iacute;o. No parece haber mucho en oferta. Ten&eacute;s un tipo que va con una motosierra y dice que va a dinamitar todo. Su discurso es psic&oacute;pata. Ten&eacute;s a <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/patricia-bullrich/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Patricia Bullrich</a>, que es una especie de neur&oacute;tica de segundo orden, porque el neur&oacute;tico verdadero era <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/horacio-rodriguez-larreta/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Horacio Rodr&iacute;guez Larreta</a>. Robot, robot. Laburar, laburar. Despu&eacute;s ten&eacute;s al t&iacute;pico perverso, a <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/sergio-massa/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sergio Massa</a>, que no sab&eacute;s si en la noche de bodas se va con otra. Es una oferta pobre para los desaf&iacute;os que tiene este pa&iacute;s, que no merece caer tan bajo.
    </p><p class="article-text">
        &#8210;<strong>Todo el diccionario que utiliza Milei con las ideas de lo libertario y de la libertad que, como vos dec&iacute;as en ese mismo texto, hay una ra&iacute;z com&uacute;n entre liberalismo, anarquismo y marxismo, pero tambi&eacute;n hay contradicciones profundas. &iquest;Qu&eacute; es este experimento de ese candidato que recupera algunas nociones que obviamente ten&iacute;an otro sentido? Es como una especie de profanaci&oacute;n, &iquest;o vos ves que hay alg&uacute;n alg&uacute;n sentido en esta taxonom&iacute;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &#8210;Es una pregunta interesante porque el tipo habla de libertad por un lado. Es una palabra que se olvid&oacute; toda la izquierda. Desde que yo me acuerdo, no te habla de libertad, te habla de protecci&oacute;n y derechos, todo lo que quieras, pero libertad no. La palabra libertad es un emblema que sigue sonando desde la d&eacute;cada del 60 hasta el d&iacute;a de hoy. Liberaci&oacute;n de las mujeres, liberaci&oacute;n sexual, liberaci&oacute;n de los pueblos colonizados. O sea, el tipo se apropia de una especie de s&iacute;mbolo que la izquierda olvid&oacute;. Por otro lado, est&aacute; libertario. Ese tipo es tan libertario como Alberto Fern&aacute;ndez es Jimi Hendrix. No tiene sentido esa discusi&oacute;n porque la palabra est&aacute; mal traducida, es el libertarianismo. En Estados Unidos existe el partido libertariano, que se presenta cada cuatro a&ntilde;os, tiene un candidato a presidente y saca el 1% de los votos invariablemente desde hace 40 a&ntilde;os. Esc&uacute;chame, los trotskistas de ac&aacute; sacan mucho m&aacute;s comparativamente. Entonces, &iquest;qu&eacute; sentido tiene discutir de palabras este tipo? No voy a discutir esa palabra porque, como te dije, es lo que &eacute;l entiende por libertario, anarquismo y libertad de mercado, que no es lo contrario del Estado, sino que es lo contrario de la antigua idea eclesi&aacute;stica medieval de la econom&iacute;a que era renta decorosa y precio justo. Es decir, al due&ntilde;o de los campos al que alquilaba se merec&iacute;a tener una renta decorosa y la persona campesino o que compraba merec&iacute;a un precio justo y no desproporcionado. Todo eso vuela en el siglo XVIII o XIX, con la aparici&oacute;n de las grandes ciudades, las grandes redes comerciales y lo que se llama el capitalismo moderno. Es decir, su dios es el mercado. Vamos a ponerlo de esta manera. Por lo tanto, cuando &eacute;l habla de anarquismo y libertarianismo se est&aacute; refiriendo a eso. Nunca habla de otra cosa. Su ignorancia fuera de la econom&iacute;a es inmensa. Cuidado, no te digo que Massa sea un dechado de un enciclopedista, ni tampoco la erudita, pero me refiero a que Milei habla de eso. Ahora, &iquest;qui&eacute;n est&aacute; del otro lado? Lo que se llama el populismo de izquierda, que no corta ni pincha. El populismo se qued&oacute; sin discurso. La palabra libertad es una palabra que todo el mundo entiende, es decir, desde 1810 a ac&aacute;, lo entiende todo el mundo. El tipo se apropi&oacute; de eso. Y como te dije, todos los votantes no lo votan por estas ideas minarquistas o ni mucho menos por la Escuela Austriaca de Econom&iacute;a, que no lo entienden ni los economistas.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="twitter-tweet"><p lang="es" dir="ltr">📌 Libertad, anarquismo y campaña de Javier Milei<br><br>Compartimos la entrevista completa que <a href="https://twitter.com/otro_periodista?ref_src=twsrc%5Etfw">@otro_periodista</a> le realizó al sociólogo y ensayista Christian Ferrer (<a href="https://twitter.com/Jesuchristian2?ref_src=twsrc%5Etfw">@Jesuchristian2</a>).<br><br>✅ Spotify: <a href="https://t.co/SZI2ucq8OB">https://t.co/SZI2ucq8OB</a> <a href="https://t.co/fOfDDjjRu6">pic.twitter.com/fOfDDjjRu6</a></p>&mdash; Fuera de Tiempo (@fueradetiempo_) <a href="https://twitter.com/fueradetiempo_/status/1704823286616715747?ref_src=twsrc%5Etfw">September 21, 2023</a></blockquote> <script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
    </figure><p class="article-text">
        &#8210;<strong>Vi en las redes sociales, en las que est&aacute;s un poco m&aacute;s activo &uacute;ltimamente, que hablabas sobre </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/temas/carlos-maslaton/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Carlos Maslat&oacute;n</strong></a><strong> y lo asociabas al encanto de la degradaci&oacute;n. Dec&iacute;as que no es &eacute;l quien est&aacute; degradado, sino sus simp&aacute;ticos partenaires. &iquest;Qu&eacute; es lo que te llama la atenci&oacute;n de este protagonismo exacerbado de Maslat&oacute;n, a m&aacute;s de 30 a&ntilde;os despu&eacute;s de que apareci&oacute; en pol&iacute;tica como uno de los dirigentes de de la UCEDE?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &#8210;No hay nada interesante en Maslat&oacute;n. No es un analista pol&iacute;tico o econ&oacute;mico que a m&iacute; me me alimente o me ayude a pensar. No es eso lo que me molesta, ni tampoco su pasado. Ni sus ideas tampoco. Lo que s&iacute; me molesta es una sensaci&oacute;n, como de mezcolanza, que fue cocin&aacute;ndose en los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os o un poco m&aacute;s, en la que todo entra transform&aacute;ndose en una olla podrida que se pas&oacute; de cocci&oacute;n. Y hay que bancarse de repente un escenario medi&aacute;tico, donde est&aacute; lleno de energ&uacute;menos que dicen cualquier cosa, se gritan unos a otros. Un pa&iacute;s est&aacute; hundi&eacute;ndose y ten&eacute;s estos tipos grit&aacute;ndose o grit&aacute;ndole a otros. La voz p&uacute;blica se degrad&oacute; tanto en Argentina que se parece m&aacute;s bien a un discurso de energ&uacute;menos, y en la pr&aacute;ctica a una pelea de palos de ciegos. Son ciegos d&aacute;ndose palazos. Lo importante es darse palazos, no d&oacute;nde ni para qu&eacute;. Entonces yo veo la degradaci&oacute;n, no tanto en que se mezclen defensores del estado de cosas, tal cual lo tenemos en este momento -me refiero al gobierno de Alberto Fern&aacute;ndez y a un probable gobierno de Massa- con un tipo que perfectamente podr&iacute;a haber sido el primer candidato a diputado por la capital de Milei, sin ning&uacute;n problema. Si no se hubiera peleado, ser&iacute;a eso. De repente est&aacute; ah&iacute; jugando un jueguito con toda esta gente, que no me divierte. Los veo como desnudos, y ese juego degrada al periodismo. Es una profesi&oacute;n que aparece en el siglo XIX, una profesi&oacute;n que estuvo asociada a una demanda de que circule la voz p&uacute;blica en la ciudad. De repente, te encontr&aacute;s con una situaci&oacute;n en que la difusi&oacute;n de la verdad se transform&oacute; en un estilo de violencia. Eso es lo que hay en Argentina. Vos vas a Uruguay y no te encontr&aacute;s con lo mismo. Para nada, en absoluto. Nuestra cultura c&iacute;vica es una de energ&uacute;menos pr&aacute;cticamente. Y la misi&oacute;n de los pol&iacute;ticos es parar el carro. No lo est&aacute;n haciendo ni lo van a hacer. O sea, en otras palabras, ingresamos en este momento en una especie de aventura y si tenemos suerte, como en el 2003, hace 20 a&ntilde;os, ingresaremos en alg&uacute;n tipo de esta ruta comercial que nos lleve a entrar un poco de dinero. Y si no tenemos suerte, se va a degradar cada vez m&aacute;s este pa&iacute;s cristiano. 
    </p><p class="article-text">
        <em>Entrevista realizada por Diego Genoud en su programa Fuera de Tiempo (Radio Con Vos).</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Genoud]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/elecciones-2023/christian-ferrer-javier-milei-apropio-libertad-especie-simbolo-izquierda-olvido_1_10536341.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 Sep 2023 03:37:06 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/19fc6d0a-1111-456a-a9d3-32bda790d286_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="27467" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/19fc6d0a-1111-456a-a9d3-32bda790d286_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="27467" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Christian Ferrer: "Javier Milei se apropió de la libertad, una especie de símbolo que la izquierda olvidó"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/19fc6d0a-1111-456a-a9d3-32bda790d286_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Elecciones 2023,Javier Milei,La Libertad Avanza,Patricia Bullrich,Juntos por el Cambio,Sergio Massa,Unión por la Patria,Anarquismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Contra el Estado: los otros libertarios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/libertarios_1_9847928.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1e4c0c0a-08a0-477e-88af-f732f02a3f1f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Contra el Estado: los otros libertarios"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A fines del siglo XIX los anarquistas eran furor en Buenos Aires. ¿Cuáles eran sus figuras importantes y qué reacciones generaban en la sociedad?</p><p class="subtitle">Episodio anterior - La revolución cubana</p></div><p class="article-text">
        <strong>Roy Hora</strong> entrevista a <strong>Mart&iacute;n Albornoz</strong> sobre su &uacute;ltimo libro &ldquo;Cuando el anarquismo causaba sensaci&oacute;n&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Conduce: Roy Hora
    </p><p class="article-text">
        Producci&oacute;n y edici&oacute;n de sonido: Ian Gutierrez
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe style="border-radius:12px" src="https://open.spotify.com/embed/episode/2pvcoGYJfJnhyieLELVSqP?utm_source=generator" width="100%" height="352" frameBorder="0" allowfullscreen="" allow="autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture" loading="lazy"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        <a href="https://open.spotify.com/show/6ZzcVyIlDzcz3YaXAb7KEg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Historiar</a>&nbsp;es un podcast creado y producido por la AsAIH, la Asociaci&oacute;n Argentina de Investigadores en Historia. Cada episodio aborda un tema espec&iacute;fico de historia argentina, latinoamericana o mundial.
    </p><p class="article-text">
        <em>AsAIH</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Asociación Argentina de Investigadores en Historia (AsAIH)]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/libertarios_1_9847928.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 07 Jan 2023 03:36:48 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/1e4c0c0a-08a0-477e-88af-f732f02a3f1f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="75285" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/1e4c0c0a-08a0-477e-88af-f732f02a3f1f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="75285" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Contra el Estado: los otros libertarios]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/1e4c0c0a-08a0-477e-88af-f732f02a3f1f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Historia,Anarquismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A cien años de la masacre de Guayaquil, una vuelta al mundo del anarquismo rioplatense]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/cien-anos-masacre-guayaquil-vuelta-mundo-anarquismo-rioplatense_129_9685124.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7ec8f38c-21fb-4ab5-8c0c-726303048504_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A cien años de la masacre de Guayaquil, una vuelta al mundo del anarquismo rioplatense"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En noviembre de 1922, la mayor masacre de un colectivo anarquista latinoamericano puso fin en Guayaquil a la primera muestra de poder popular continental. En Contra toda autoridad, el argentino Armando Minguzzi y el uruguayo Daniel Vida reunieron textos anarquistas que están en el origen y en el ojo del huracán del mayor movimiento de protesta social de principios del siglo XX.</p></div><p class="article-text">
        <em>Contra toda autoridad</em>&nbsp;del uruguayo&nbsp;Daniel Vida y el argentino Armando Minguzzi&nbsp;re&uacute;ne m&aacute;s de 40 relatos y poemas de inicios del siglo XX, que aparecieron por primera vez en publicaciones peri&oacute;dicas anarquistas de Argentina y de Uruguay, en el pasaje de los siglos XIX al XX.&nbsp;Estos escritos antes ign&iacute;figuos, despu&eacute;s de escasa o ninguna circulaci&oacute;n gracias a la nueva y entusiasta b&uacute;squeda hemerogr&aacute;fica&nbsp;de los compiladores, quienes cuentan con logros del mayor grado acad&eacute;mico y prol&iacute;fera labor editorial sobre el anarquismo, pasan a integrar el&nbsp;&ldquo;largo alumbramiento&rdquo;&nbsp;del derrotero editorail de la literatura anarquista detallado en el estudio&nbsp;de&nbsp;Horacio Tarcus que prologa al libro y se ofrecen a los lectores especializados o a los que se inicianen el tema en esta nueva antolog&iacute;a&nbsp;de la literatura anarquista rioplatense enfocada en el arco temporal comprendido entre los a&ntilde;os 1886 y 1919, desde que aparece en Buenos Aires el primer peri&oacute;dico anarco feminista&nbsp;<em>La Voz de la Mujer  </em>hasta la 'Semana Tr&aacute;gica'', la represi&oacute;n de la huelga anarquista durante la primera presidencia del radical Hip&oacute;lito Yrigoyen elegido en 1916.
    </p><p class="article-text">
        Esta compilaci&oacute;n reconoce los or&iacute;genes compartidos del anarquismo en una y otra orilla del Plata, en&nbsp;sociedades criollas de estructura&nbsp;capitalista dependiente, r&aacute;pida modernizaci&oacute;n y segregaci&oacute;n econ&oacute;mica de asalariados,&nbsp;en los simult&aacute;neos movimientos migratorios,&nbsp;&nbsp;y en sus&nbsp;formas de acci&oacute;n mancomunadas, constatadas en los poemas y relatos que a menudo se replican en ambos pa&iacute;sesl.  Es as&iacute; que la mayor singularidad de <em>Contra toda autoridad</em> de Vida y Minguzzi radica en librar &ldquo;la pen&uacute;ltima batalla a favor de la unidad y la consistencia de su objeto, arrimando el anarquismo a la literatura y la literatura al anarquismo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La mayor protesta social de principio de siglo XX</strong>
    </p><p class="article-text">
        El anarquismo uruguayo y argentino en la cultura del Novecientos rioplatense, signado por lo controversial y lo ca&oacute;tico,&nbsp;corresponde a&nbsp;una&nbsp;&eacute;poca de oro del movimiento libertario cuya literatura -que apela a todos los recursos disponibles- estuvo caracterizada por un &ldquo;af&aacute;n torrencial&rdquo;&nbsp;debido a&nbsp;los sucesivos impresos que circularon en las calles y las plazas, los talleres y las f&aacute;bricas, las bibliotecas y las salas de lectura en el &aacute;mbito rioplatense&nbsp;apenas&nbsp;el d&iacute;a en que alguna o alg&uacute;n migrante absorbida o absorbido por las ideas de Bakunin, Malatesta o Kropotkin arribo a estas tierras. Junto a los impresos, una prof&iacute;cua literatura oral. Decenas de&nbsp;himnos y canciones integrados a veladas y picnics anarquistas, coreados en marchas y actos p&uacute;blicos como las &ldquo;Milongas sociales&rdquo;, del Payador Libertario y el &ldquo;Himno an&aacute;rquico&rdquo;, de autor an&oacute;nimo. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es así que la mayor singularidad de Contra toda autoridad, el libro que han editado el uruguayo Vida y el argentino Minguzzi, radica en ganar “la penúltima batalla a favor de la unidad arrimando el anarquismo a la literatura y la literatura al anarquismo”.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los autores idearon siete apartados para desplegar este panorama &aacute;crata, compuesto por&nbsp;poemas y cuentos de intelectuales anarquistas de extensa y voluminosa obra, y de otros menos conocidos,&nbsp;j&oacute;venes del Novecientos&nbsp;que testimonian el inter&eacute;s de&nbsp;publicar&nbsp;sobre temas sociales en una hoja de combate anarquista,&nbsp;textos sin firma, algunos firmados con siglas o con seud&oacute;nimo y uno de creaci&oacute;n colectiva. Est&aacute; el amor, est&aacute;n el gesto anticlerical, la ciudad, abunda la gauchesca, no falta el trabajo, y ni siquiera la rareza miscel&aacute;nea. Con&nbsp;expresa constancia de que &ldquo;Nos enfrentamos con la dificultad de la escasez a la hora de ubicar textos firmados por nombres femeninos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El amor:</strong>&nbsp;&ldquo;<strong>Hay una gran lujuria en tus pupilas, en tus pupilas negras y malvadas&rdquo;</strong>
    </p><p class="article-text">
        El amor, muy diferente al de la pasi&oacute;n rom&aacute;ntica;&nbsp;el impulso er&oacute;tico y gen&eacute;sico sin trabas se dramatiza en la teor&iacute;a del amor libre que fue un sesgo pol&iacute;tico social de protesta contra las reglas burguesas y desaf&iacute;o a las convenciones. Muchas veces con la b&uacute;squeda de refinamiento y perversidad decadentista como lo ilustran los textos de Rafael Barret, Roberto de las Carreras, Alberto Vega, Fernando&nbsp;del Intento, F. Terencio Bo, Francisco Anselmo Sicardi, Julio R. Aguirre y Salvadora Medina Onrubia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La anarqu&iacute;a: &ldquo;Los anarquistas son ni&ntilde;os grandes que sue&ntilde;an con la luz&rdquo;</strong>
    </p><p class="article-text">
        La&nbsp;preocupaci&oacute;n reformadora y su credo individualista y &eacute;tico&nbsp;propicio al gesto airoso e interesado en presentar su franqu&iacute;a de protesta con palabra&nbsp;detonante que puso en entredicho Propiedad, Estado, Ley y Familia. Aparece tambi&eacute;n la&nbsp;figura del poeta elocuente y libertario&nbsp;tocado a la vez por la disoluci&oacute;n decadentista o por el orgulloso reclamo de la exquisitez distinguida de una poes&iacute;a, concebida para ser le&iacute;da en la tribuna o ante la multitud militante. Entre ellos, Alberto Ghiraldo quien no fue el &uacute;nico&nbsp;que altern&oacute; la escritura con la oratoria en actos y veladas&nbsp;registrada en las fotograf&iacute;as de las publicaciones peri&oacute;dicas anarquistas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el relato de &Aacute;ngel Falco se denuncia&nbsp;el militarismo, como una escalada irracional y sembradora de muerte; el nacionalismo, que estimular&iacute;a y dotar&iacute;a de un&nbsp;<strong>&nbsp;</strong>caudaloso cortejo verbal a las celebraciones del Centenario, tiene la versi&oacute;n opuesta en&nbsp;Juan Mas y Pi; las salutaciones a la Revoluci&oacute;n Rusa con versos plagados de idealismo y todav&iacute;a incontaminada credulidad se encuentra en los textos de&nbsp;Julio Barcos y Enrique Bianchi. Con id&eacute;ntico tono triunfal, otros poemas despliegan su confianza en la ascensi&oacute;n del pueblo sufriente hacia la victoria inexorable de la &ldquo;canalla insurrecta&rdquo;, el derrumbe de la sociedad oprobiosa y el triunfo de la vida (E.G, Pepita Guerra y El&iacute;as Castelnuovo). La celebraci&oacute;n libertaria se desboca en &ldquo;Himno an&aacute;rquico (con m&uacute;sica del argentino)&rdquo;, lleno de &ldquo;&iexcl;vivas!&rdquo;, presagio de aurora, derrocamiento de esta &ldquo;vil sociedad&rdquo;, este &ldquo;vil capital&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Anticlericalismo:</strong>&nbsp;<strong>&ldquo;&iexcl;Qu&eacute; desconsuelo cuando se enteren que no hay cielo!&rdquo;</strong>
    </p><p class="article-text">
        El movimiento ascensional de las clases medias tuvo&nbsp;correspondencia&nbsp;con&nbsp;una imagen positivista y naturalista del mundo, la fe indeclinable en el porvenir y en la ciencia y un anticlericalismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El anarquismo practic&oacute; la cr&iacute;tica religiosa y la ex&eacute;gesis b&iacute;blica; respet&oacute; el magisterio humano de Jesucristo negando el aspecto sobrenatural e hist&oacute;rico del cristianismo y denunci&oacute; a la iglesia como una entidad tir&aacute;nica y anticultural, permanente conspiradora contra la libertad y la justicia humanas. Figuran en este apartado, Arcente de Vimas, F. Guti&eacute;rrez, S.A., Vicente de Todaro, dos an&oacute;nimos, Horacio H. Dobranich, El Burro y S.J.A
    </p><p class="article-text">
        <strong>La ciudad:</strong>&nbsp;<strong>&ldquo;&iquest;Y qu&eacute; vamos a comer? &iquest;Adoquines?&rdquo;</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Buenos Aires, la capital argentina cada vez m&aacute;s megal&oacute;polis y cada vez menos gran aldea. Con el puerto del progresivamente pr&oacute;spero granero del mundo, con los ganados y las mieses que llegaban en tren desde sus pampas. La presencia del gran poeta nicarag&uuml;ense Rub&eacute;n Dar&iacute;o con sus libros centrales&nbsp;<em>Los Raros</em>&nbsp;y&nbsp;<em>Prosas Profanas,</em>&nbsp;ambos publicados en 1896 en esa &ldquo;regi&oacute;n de la Aurora&rdquo;,&nbsp;el imaginario latinoamericano cont&oacute; por primera vez con nuevas y poderosas im&aacute;genes inequ&iacute;vocamente urbanas de la que ser&iacute;a una prolongada&nbsp;<em>belle &eacute;poque</em>.&nbsp;Del otro lado de la orilla del Plata,&nbsp;Montevideo era en aquel momento una ciudad&nbsp;con un enorme porcentaje de extranjeros que recorr&iacute;an sus calles como reci&eacute;n llegados desde Italia, Espa&ntilde;a y otros lugares. La&nbsp;actual zona del Cerro se llam&oacute; en primera instancia Villa Cosm&oacute;polis, aludiendo al sin fin de lenguas que hablaban sus pobladores. Eran los tiempos en que comenzaba a brillar con fuerza la personalidad pol&iacute;tica de&nbsp;<strong>Jos&eacute; Batlle y Ord&oacute;&ntilde;ez</strong>, y tambi&eacute;n la de la &uacute;ltima guerra civil que precedi&oacute; al largo periodo de compromisos pol&iacute;ticos entre los partidos tradicionales que est&aacute; en la base de la solidez institucional del pa&iacute;s anterior al terrismo.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, los relatos de los migrantes anarquistas expresan la decepci&oacute;n de quienes vinieron en b&uacute;squeda de la tierra prometida y,&nbsp;al recalar en el R&iacute;o de la Plata se enfrentaron a la explotaci&oacute;n que los desplaz&oacute;, mayoritariamente, hacia la miseria de las urbes como testifican los escritos de Vicente Salaberry, Barret, J. Pratt. La ciudad ser&aacute;&nbsp;sin&oacute;nimo de opresi&oacute;n y vicio, de cuerpos donde recala el hambre y las marcas de la degeneraci&oacute;n humana (Eduardo Schiaffino,&nbsp;Ghiraldo).&nbsp;A la vez , el testimonio de recorridos urbanos, donde las marchas y las protestas de multitudes activas, muchas veces conducidas por intelectuales&nbsp;contra toda autoridad dotan de cierta &eacute;pica al accionar &aacute;crata del que no estuvo ausente la violencia aislada ni la confianza en &ldquo;la huelga general&rdquo;, apocalipsis del orden burgu&eacute;s .
    </p><p class="article-text">
        <strong>La gauchesca:</strong>&nbsp;&nbsp;<strong>&ldquo;&iexcl;Qu&eacute; sabe el carancho de las necesidades del mataco!&rdquo;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las&nbsp;&nbsp;versiones &aacute;cratas&nbsp;de tradiciones populares entre ellas, la gauchesca en su mejor versi&oacute;n del payador libertario (Candelario Olivera, Francisco GandMontagne, Camilucho Tresmar&iacute;as). 
    </p><p class="article-text">
        La variante gauchesca aparece amortiguada por un decir ciudadano y solo se despliega en casos dispersos como en &ldquo;Cr&oacute;nica gaucha&rdquo; de Tresmar&iacute;as, aparecida en la revista&nbsp;<em>Mart&iacute;n Fierro</em>, el mejor ejemplo argentino del encuentro entre anarquismo y criollismo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El trabajo: &ldquo;Hoy la f&aacute;brica ha estado muda&rdquo;</strong>
    </p><p class="article-text">
        En el Montevideo del 900, las f&aacute;bricas de grandes dimensiones eran pocas, sin embargo, las escasas referencias fabriles alcanzaron para que Germinal (Francisco Corney) y Luciano Stein (Florencio S&aacute;nchez), coincidieran en dibujar, ante el lector, la f&aacute;brica monstruosa y devoradora de hombres, de &ldquo;fauces insaciables&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En Buenos Aires, la Babel del Plata es el escenario de un drama ferroviario. Los restos de un obrero mutilado, enganchados en el miri&ntilde;aque de la m&aacute;quina del tren, parecen amenazar a las autoridades blandiendo un bast&oacute;n (Alfredo Fern&aacute;ndez). En otros escritos, la desigualdad social entre pobres y ricos y la paradoja capitalista: los que producen, sufren en la miseria, los explotadores del trabajador, disfrutan de la riqueza.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Miscel&aacute;nea:</strong>&nbsp;<strong>&ldquo;En Argelia gru&ntilde;e el hipop&oacute;tamo</strong>&rdquo;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &Uacute;ltimo apartado, f&aacute;bulas, s&aacute;tiras a la &eacute;lite, sarcasmo a una noticia del diario La Naci&oacute;n (F&eacute;lix Bazterra y M&aacute;ximo Rollau), biograf&iacute;as futuristas e historietas te&ntilde;idas de fuerte jocosidad como otra forma de interpelaci&oacute;n a la solemnidad.
    </p><p class="article-text">
        A un a&ntilde;o de su publicaci&oacute;n, el libro&nbsp;<em>Contra toda autoridad</em>&nbsp;de 196 p&aacute;ginas que incluye ilustraciones correspondientes a la &eacute;poca en que se escribieron los textos compilados,&nbsp;testimonia que el anarquismo literario fue fiel a su credo. No tuvo una escuela sino infinitas &ldquo;escuelas&rdquo; en cada escritor que con optimismo y tambi&eacute;n con cierta&nbsp;ingenuidad desconoci&oacute; la capacidad de resistencia de las fuerzas org&aacute;nicas sociales o confi&oacute; en el nudo impulso de un entusiasmo suscitado por la palabra detonante y exaltada.
    </p><p class="article-text">
        <em>AGB</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Susana Santos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/cien-anos-masacre-guayaquil-vuelta-mundo-anarquismo-rioplatense_129_9685124.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 Nov 2022 10:38:13 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7ec8f38c-21fb-4ab5-8c0c-726303048504_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="77707" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7ec8f38c-21fb-4ab5-8c0c-726303048504_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="77707" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[A cien años de la masacre de Guayaquil, una vuelta al mundo del anarquismo rioplatense]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7ec8f38c-21fb-4ab5-8c0c-726303048504_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Lectura,Ecuador,Argentina,Uruguay,Anarquismo,Literatura,Protesta social]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando el anarquismo causaba sensación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lecturas/anarquismo-causaba-sensacion_1_8534248.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/99883ba9-8690-4f69-a6d7-7718c098b1ff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuando el anarquismo causaba sensación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En "Cuando el anarquismo causaba sensación. La sociedad argentina, entre el miedo y la fascinación por los ideales libertarios" (Siglo XXI, 2021), Martín Albornoz hace un excelente trabajo de reconstrucción y sigue paso a paso la irrupción del anarquismo en la riquísima cultura impresa porteña, analizando las figuras y representaciones más notorias de su tiempo. Aquí, un fragmento de la introducción.</p></div><h3 class="article-text"><strong>Introducci&oacute;n </strong></h3><p class="article-text">
        <strong>El anarquismo como una flor&nbsp;extra&ntilde;a</strong>
    </p><p class="article-text">
        El&nbsp;9&nbsp;de septiembre de&nbsp;1897, en la casa donde trabajaba como mucamo, Jos&eacute; Mar&iacute;a Acha recogi&oacute; el ejemplar de <em>La Prensa </em>que, al igual que todas las ma&ntilde;anas, un diariero hab&iacute;a depositado en el zagu&aacute;n. Aprovechando que sus patrones dorm&iacute;an, Acha se acomod&oacute; en un sill&oacute;n del lujoso vest&iacute;bulo, hizo a un costado el plumero y la escoba que llevaba en sus manos, y se dej&oacute; llevar por la lectura. Pas&oacute; las p&aacute;ginas de los avisos clasificados que concentraban ofrecimientos y demandas de trabajo, ventas y alquileres de viviendas. No es posible saberlo, pero era dif&iacute;cil que tuviera tiempo para entretenerse con los extensos editoriales y folletines de la p&aacute;gina&nbsp;3. Lo que seguro captur&oacute; su atenci&oacute;n estaba en el Bolet&iacute;n Telegr&aacute;fico de la p&aacute;gina&nbsp;4. All&iacute;, un gran titular daba cuenta de un atentado contra el ministro espa&ntilde;ol C&aacute;novas del Castillo perpetrado por el anarquista italiano Miguel (esto es, Michele) Angiolillo. La &ldquo;sensacional informaci&oacute;n&rdquo; lo puso al tanto de algo de lo que nunca hab&iacute;a o&iacute;do hablar: &ldquo;No sab&iacute;a entonces lo que eran esos se&ntilde;ores anarquistas, ni lo que tal nombre significaba&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con el tiempo, el joven mucamo colm&oacute; de significados la palabra &ldquo;anarquista&rdquo;, cuando se transform&oacute; en fiel representante del movimiento libertario rioplatense en su momento de esplendor. Cincuenta y cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s del asesinato de C&aacute;novas, Acha decidi&oacute; que hab&iacute;a llegado el momento de dejar por escrito algunos trazos de su biograf&iacute;a, como muchos de sus compa&ntilde;eros de ideas. Pero su punto de partida era distinto al de las memorias militantes que, por regla general, subrayaron el impacto directo que tuvo la propaganda en favor de un mundo sin explotaci&oacute;n y sin estados en los contactos iniciales con el anarquismo. No era eso lo que le hab&iacute;a pasado a Acha: en su caso, la irrupci&oacute;n fue&nbsp;mediada por lo que sus camaradas del futuro despreciaban como &ldquo;prensa burguesa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este libro se propone elucidar esa escena &iacute;ntima para conectarla con las experiencias de una infinidad de lectores y lectoras que tambi&eacute;n se enteraron por los diarios e impresos de Buenos Aires de la existencia de una flor extra&ntilde;a llamada anarquismo, cuya aparici&oacute;n enigm&aacute;tica excit&oacute; la imaginaci&oacute;n mundial hacia finales del siglo&nbsp;XIX y comienzos del&nbsp;XX. En ese contexto, una de las ideas que aqu&iacute; se defienden es que cuando los porte&ntilde;os y porte&ntilde;as tomaron contacto con &ldquo;los se&ntilde;ores anarquistas&rdquo; no lo hicieron desde la realidad local de un movimiento en ciernes, sino por influjo de una geograf&iacute;a y de acciones internacionales. La prensa fue clave en ese proceso que puso en contacto la realidad de Buenos Aires con las ciudades de Par&iacute;s y Barcelona, donde en la &uacute;ltima d&eacute;cada del siglo&nbsp;XIX se desat&oacute; una verdadera fiebre de atentados que involucraron a anarquistas. Siguiendo el hilo de la cr&oacute;nica internacional publicada en los grandes diarios de la capital argentina, el presente libro sostiene que el nacimiento del anarquismo en la ciudad no obedeci&oacute; principalmente a la din&aacute;mica del conflicto social ni al desarrollo del propio movimiento libertario. Fue, en primer lugar, la expresi&oacute;n de un imaginario social tramado en &iacute;ntima relaci&oacute;n con la modernizaci&oacute;n period&iacute;stica. Al se&ntilde;alar la importancia de este fen&oacute;meno &ndash;el anarquismo como representaci&oacute;n&ndash;, el libro toma distancia de las interpretaciones m&aacute;s habituales sobre los or&iacute;genes y las caracter&iacute;sticas de su expresi&oacute;n&nbsp;porte&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        La historiograf&iacute;a sobre el anarquismo en Buenos Aires es abundante y diversa. Sin embargo, puede dividirse en dos grandes l&iacute;neas de indagaci&oacute;n. La primera, ofrecida por la historia social de fines de la d&eacute;cada de&nbsp;1970, tuvo como principal preocupaci&oacute;n desentra&ntilde;ar cu&aacute;nto incidi&oacute; la presencia anarquista en la conformaci&oacute;n del movimiento obrero argentino. De este modo, el devenir del anarquismo fue estudiado considerando la forma paulatina en que sus militantes &ndash;a fuerza de huelgas, protestas y confrontaciones&ndash; ganaron peso en el mundo gremial. Seg&uacute;n esta lectura, su realizaci&oacute;n m&aacute;s importante fue imponerse primero en la Federaci&oacute;n Obrera Argentina (FOA) y luego en la Federaci&oacute;n Obrera Regional Argentina (FORA), en cuyo congreso de&nbsp;1905&nbsp;se consolidaron &ldquo;los principios econ&oacute;micos y filos&oacute;ficos del comunismo an&aacute;rquico&rdquo; como horizonte de expectativas. Correlativamente, este enfoque interpret&oacute; el ocaso del anarquismo como resultado de la p&eacute;rdida de esa hegemon&iacute;a gremial en manos del sindicalismo revolucionario y del&nbsp;comunismo.
    </p><p class="article-text">
        Una segunda l&iacute;nea de investigaci&oacute;n, m&aacute;s reciente, se&ntilde;al&oacute; que no era posible reducir la existencia hist&oacute;rica del anarquismo a la puja entre obreros y patrones, sino que su incidencia se deb&iacute;a a sus intervenciones culturales, que involucraban a otros actores de origen no proletario. Sin desentenderse de los tiempos del conflicto social, esta aproximaci&oacute;n coloc&oacute; en primer plano un sinf&iacute;n de iniciativas pol&iacute;ticas y culturales como la edici&oacute;n de folletos y peri&oacute;dicos, la organizaci&oacute;n de actos y conferencias, la construcci&oacute;n de un denso tejido asociativo, la ocupaci&oacute;n del espacio p&uacute;blico y las propuestas pedag&oacute;gicas anarquistas. Con los trabajos de Dora Barrancos y Juan Suriano, se abri&oacute; un camino m&aacute;s f&eacute;rtil y complejo para comprender sentidos inexplorados y novedosos que resitu&oacute; la presencia del anarquismo en el panorama social y cultural porte&ntilde;o del cambio de siglo. Sin embargo, esa apertura interpretativa, con el paso del tiempo, declin&oacute; en una agenda de investigaci&oacute;n fragmentaria atravesada por la idea de que el anarquismo &ndash;por su propia predisposici&oacute;n doctrinaria&ndash; deb&iacute;a tener algo para decir sobre cualquier asunto y que sus opiniones fueron contrarias a los valores de su tiempo. As&iacute;, por ejemplo, con resultados muy desiguales, los anarquistas fueron emplazados a pronunciarse sobre la sexualidad, el amor, el arte, la lectura, la familia, la educaci&oacute;n, la ni&ntilde;ez, la violencia, el militarismo, la ciencia, la sexolog&iacute;a, la salud, la muerte o la ley. En definitiva, se los vio como protagonistas de una cultura contestataria, situada al margen y en oposici&oacute;n a la cultura &ldquo;burguesa&rdquo; dominante.
    </p><p class="article-text">
        Ya fuera una expresi&oacute;n del movimiento obrero o de una cultura propia, tomados en conjunto, los estudios sobre el anarquismo de Buenos Aires compartieron ciertos trazos en com&uacute;n. El primero es haber exagerado su endogamia: con pocas excepciones, antes que analizar contactos, cruces y contaminaciones con otras corrientes ideol&oacute;gicas o culturales, las dos perspectivas terminaron&nbsp;por coincidir en que el desenvolvimiento del movimiento libertario implic&oacute; una suerte de proyecci&oacute;n de adentro afuera, como si se tratara de una entidad aut&oacute;noma. Este efecto se vio potenciado por el tipo de fuentes utilizadas, mayormente elaboradas por los propios anarquistas en su prol&iacute;fica cultura impresa. El segundo elemento compartido ha sido un recorte geogr&aacute;fico que, m&aacute;s all&aacute; del evidente origen migratorio de muchos de los pros&eacute;litos de la anarqu&iacute;a, pocas veces se refiri&oacute; a la conexi&oacute;n que lig&oacute; la realidad de Buenos Aires con la de otras ciudades del mundo. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, esta inflexi&oacute;n fue subsanada por otra historiograf&iacute;a acad&eacute;mica &ndash;principalmente producida en el exterior&ndash; que destac&oacute; que el anarquismo en realidad fue un movimiento transnacional de proliferaci&oacute;n simult&aacute;nea por fuera de los grandes centros europeos, en puntos tan distantes entre s&iacute; como Egipto, Per&uacute;, Sud&aacute;frica, China, Brasil o la Argentina. La clave de esa dispersi&oacute;n habr&iacute;a estado en la capacidad de los anarquistas de generar redes de intercambio y en el nomadismo de sus propagandistas. Sin embargo, esta sugerente perspectiva no tuvo en cuenta que esa diseminaci&oacute;n no se debi&oacute; solo a la perseverancia y el internacionalismo de su militancia, sino que en gran medida fue resultado de la circulaci&oacute;n de noticias y discursos que, como atinadamente observ&oacute; Lila Caimari, hizo del anarquismo &ldquo;el primer grupo disidente cuya descripci&oacute;n transcurre a escala global&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Prestando atenci&oacute;n a ese complejo caleidoscopio cultural y social conformado por matutinos como <em>La Naci&oacute;n</em> y <em>La Prensa</em>, vespertinos como <em>El Diario</em> o revistas ilustradas como <em>Caras y Caretas</em>, se puede o&iacute;r el eco de las explosiones de Par&iacute;s o Barcelona y comprender el estupor que el asesinato de un presidente franc&eacute;s o de un monarca europeo caus&oacute; en los porte&ntilde;os. La evidencia es tan abrumadora que invita a pensar que en la ciudad, as&iacute; como en casi todo el planeta, un ingrediente fundamental de la constituci&oacute;n del anarquismo fue su condici&oacute;n medi&aacute;tica, mucho m&aacute;s poderosa que la de su contempor&aacute;neo, el llamado socialismo cient&iacute;fico. De este modo, tambi&eacute;n en Buenos Aires, con sus peculiaridades, se confirma una idea de Uri Eisenzweig: gracias al periodismo, en la &eacute;poca de los grandes atentados parisinos, el anarquismo se &ldquo;transformar&iacute;a de un fen&oacute;meno m&aacute;s o menos ignorado por&nbsp;el gran p&uacute;blico en un factor, si no mayor, al menos siempre presente [&hellip;] en el debate, o, para ser m&aacute;s precisos, en el imaginario pol&iacute;tico occidental&rdquo;. Siguiendo esa propuesta, el punto de partida del libro, entonces, est&aacute; dado por la lectura sistem&aacute;tica de la prensa diaria de Buenos Aires en un momento muy particular de su&nbsp;historia.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Albornoz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lecturas/anarquismo-causaba-sensacion_1_8534248.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 29 Nov 2021 10:59:15 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/99883ba9-8690-4f69-a6d7-7718c098b1ff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="160099" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/99883ba9-8690-4f69-a6d7-7718c098b1ff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="160099" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Cuando el anarquismo causaba sensación]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/99883ba9-8690-4f69-a6d7-7718c098b1ff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Historia,Anarquismo,Buenos Aires]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
