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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Corea]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/corea/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Corea]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Una pareja arruina sin querer una obra de arte valorada en US$450.000]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/pareja-arruina-obra-arte-seul-valorada-400-000-euros-creer-parte-montaje-interactivo-pm_1_12546557.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3c124cb7-26e3-4a60-a39e-6c365a1f08e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una pareja arruina sin querer una obra de arte valorada en US$450.000"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El montaje de la obra, con botes y pinceles reales colocados a sus pies, formaba parte del planteamiento del autor, pero acabó desorientando a unos espectadores en un centro comercial de Seúl</p></div><p class="article-text">
        Las <strong>grandes obras suelen estar protegidas</strong> de todo tipo de personas, accidentes y despistes, incluso cuando est&aacute;n expuestas en espacios p&uacute;blicos. En los museos m&aacute;s visitados, las <strong>medidas de seguridad</strong> se planifican al mil&iacute;metro para evitar incidentes que puedan comprometer la integridad de las piezas. Las alarmas perimetrales, los cristales blindados y las barreras f&iacute;sicas forman parte del paisaje habitual en este tipo de exposiciones.
    </p><p class="article-text">
        Todo est&aacute; dispuesto para<strong> reducir al m&iacute;nimo cualquier margen de error</strong>. Sin embargo, en un centro comercial de Se&uacute;l, una<strong> pintura valorada en US$450.000 termin&oacute; con manchas negras </strong>sobre su superficie, sin ninguna intenci&oacute;n vand&aacute;lica, en una escena que desconcert&oacute; a propios y extra&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">Una presentaci&oacute;n pensada para mostrar el proceso creativo acab&oacute; en confusi&oacute;n</h2><p class="article-text">
        El lienzo en cuesti&oacute;n, una obra sin t&iacute;tulo del artista estadounidense <strong>John Andrew Perello</strong>, m&aacute;s conocido como <strong>JonOne</strong>, hab&iacute;a sido ejecutado en directo ante el p&uacute;blico en 2016, como parte de la muestra <em><strong>The Great Graffiti</strong></em> en el Seoul Arts Center. Desde entonces, se expon&iacute;a junto a los <strong>materiales</strong> utilizados por el artista, que permanec&iacute;an dispuestos justo debajo de la pieza, a modo de <strong>complemento visual</strong>. Esta elecci&oacute;n est&eacute;tica formaba parte del planteamiento original del autor, que buscaba mostrar el<strong> proceso creativo como parte inseparable del resultado final</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Una pareja surcoreana de unos veinte a&ntilde;os se detuvo frente a esa pintura, en plena muestra <em><strong>Street Noise</strong></em> organizada en el centro comercial <strong>Lotte World Mall</strong>. En ese momento, cogieron uno de los<strong> pinceles del suelo, lo mojaron en pintura oscura y a&ntilde;adieron algunas pinceladas</strong> en la parte central del mural, creyendo que se trataba de una <strong>obra colaborativa abierta al p&uacute;blico.</strong> Nadie les advirti&oacute;, ni hab&iacute;a barreras f&iacute;sicas visibles que impidieran el acceso a los botes y utensilios.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/CNPPyNrhm9N/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Poco despu&eacute;s, el equipo de la galer&iacute;a se percat&oacute; de que algo hab&iacute;a cambiado en el cuadro y, tras revisar las grabaciones de seguridad, confirmaron que la pareja hab&iacute;a intervenido sobre la obra original. Seg&uacute;n inform&oacute;<em> ABC News</em>, los <strong>responsables del centro llamaron inmediatamente a la polic&iacute;a e informaron tambi&eacute;n a la compa&ntilde;&iacute;a aseguradora</strong> encargada de cubrir posibles da&ntilde;os. Los autores del incidente fueron localizados, aunque no se revelaron sus nombres, y expresaron su desconcierto al entender que hab&iacute;an actuado sin mala intenci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Kang Wook</strong>, codirector de la exposici&oacute;n y responsable de la empresa organizadora <em><strong>Contents Creator of Culture</strong></em>, explic&oacute; que estaban en conversaciones con el artista para valorar posibles soluciones: &ldquo;Llamamos a la polic&iacute;a de inmediato y hablamos con la compa&ntilde;&iacute;a de seguros de la obra da&ntilde;ada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n se&ntilde;al&oacute; <em><strong>The Independent</strong></em>, JonOne opt&oacute; por<strong> no pronunciarse p&uacute;blicamente </strong>sobre lo ocurrido. Aun as&iacute;, en declaraciones posteriores recogidas por <em>ABC News,</em> el artista expres&oacute; su deseo de que la <strong>obra pudiera recuperarse y volver a conectar con el p&uacute;blico surcoreano </strong>en las mismas condiciones que antes: &ldquo;Espero que la pieza sea restaurada para encontrarse con el p&uacute;blico coreano como antes&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">M&aacute;s precauciones y un aumento inesperado de visitas</h2><p class="article-text">
        El cuadro, de grandes dimensiones &mdash;casi siete metros de largo por algo m&aacute;s de dos de alto&mdash;, era la &uacute;nica pieza de toda la exposici&oacute;n que no contaba con un marco. Este detalle, sumado a la disposici&oacute;n de los materiales en el suelo, contribuy&oacute; a la <strong>confusi&oacute;n</strong> de los visitantes. 
    </p><p class="article-text">
        Tras el accidente, el montaje se mantuvo expuesto hasta el 13 de junio, con<strong> refuerzos en las medidas de vigilancia y se&ntilde;ales expl&iacute;citas </strong>que advert&iacute;an de la prohibici&oacute;n de tocar la obra. Adem&aacute;s, se instal&oacute; una<strong> peque&ntilde;a valla para delimitar el acceso f&iacute;sico al lienzo</strong>.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/CNPfV0jhxRH/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        El especialista en cultura pop surcoreana <strong>Ha Jae-geun </strong>coment&oacute; a <em>ABC News q</em>ue este tipo de malentendidos seguir&aacute;n ocurriendo si las obras contempor&aacute;neas<strong> no est&aacute;n suficientemente protegidas y contextualizadas</strong>: &ldquo;Por las caracter&iacute;sticas del arte contempor&aacute;neo, habr&aacute; muchos episodios como este en el futuro. Los organizadores deben extremar la protecci&oacute;n f&iacute;sica de las piezas, ya que el p&uacute;blico puede interpretar que obras como la de JonOne est&aacute;n abiertas a la intervenci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aunque el impacto inicial fue considerable, el<strong> inter&eacute;s del p&uacute;blico por la pieza aument&oacute; notablemente</strong> en las semanas siguientes. La pintura vandalizada atrajo a m&aacute;s visitantes de lo habitual, y sirvi&oacute; para abrir un debate sobre los l&iacute;mites entre arte participativo y obra cerrada. El caso, m&aacute;s all&aacute; de la an&eacute;cdota, dej&oacute; al descubierto la necesidad de revisar ciertos protocolos de exposici&oacute;n, incluso cuando todo parece bajo control.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/pareja-arruina-obra-arte-seul-valorada-400-000-euros-creer-parte-montaje-interactivo-pm_1_12546557.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 20 Aug 2025 14:39:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Arte,Corea]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Literatura y Paz: dos Premios Nobel 2024 asiáticos y contrastantes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/literatura-paz-premios-nobel-2024-asiaticos-contrastantes_129_11784947.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/73b09c3c-485a-4df6-8200-d259c49417f5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Literatura y Paz: dos Premios Nobel 2024 asiáticos y contrastantes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Todos los años, cuando alguien recibe el Premio Nobel tiene la oportunidad única de decir algo que será escuchado en el mundo entero. La escritora coreana Han Kang eligió callar. Pero el activista japonés Toshiyuki Mimaki, sobreviviente de la bomba atómica de Hiroshima, tomó la palabra.</p></div><p class="article-text">
        Para sorpresa de nadie, todos aplaudieron a <strong>la novelista Han Kang</strong> cuando <strong>anunci&oacute; que</strong> <strong>&ldquo;mientras la gente muere en las guerras&rdquo;</strong> ella <strong>no celebrar&aacute; el Premio Nobel que este 22 de octubre le otorg&oacute; la Academia Sueca</strong>. Por primera vez desde 1901 hab&iacute;a tocado el Premio literario anual mejor pago del mundo a la Literatura en lengua coreana. La premiada hizo saber su <a href="https://lithub.com/heres-why-han-kang-is-refusing-to-celebrate-her-nobel-prize/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">voluntad de abstenerse de festejos</a> como una especie de ventr&iacute;locua. Le sirvi&oacute; de portavoz su padre, Han Seung-won. &ldquo;Me dijo que con la guerra arreciando y gente muriendo cada d&iacute;a, &iquest;c&oacute;mo podemos tener una celebraci&oacute;n o dar una rueda de prensa?&rdquo;, comunic&oacute; el octogenario mensajero en la rueda de prensa que su ilustre hija lo envi&oacute; a cancelar. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Todos los años, cuando alguien recibe de la Academia Sueca el condenado Premio Nobel de Literatura –que el poeta inglés Robert Graves llamaba “el beso de la muerte”– tiene la oportunidad única de decir algo que será escuchado en el mundo entero.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Tiene raz&oacute;n, la Nobel! El lenguaje puede ser tan violento&hellip; baste pensar en expresiones como <em>limpieza &eacute;tnica</em>, <em>genocidio</em> o <em>apartheid</em>. Por algo existen las generalizaciones &ndash;&ldquo;gente que <em>muere</em> <em>en</em> <em>guerras</em>&rdquo;&ndash;, los eufemismos y, mejor a&uacute;n, el silencio. &iquest;C&oacute;mo pensar en ruedas de prensa con tanto que denunciar? No seamos insensibles. Hay que aplaudir a Han Kang. Ya era <strong>hora de que alguien se pronunciara contra la interminable sucesi&oacute;n de conflictos b&eacute;licos </strong>en todas las sociedades desde el mesol&iacute;tico y <strong>contra la finitud de la existencia humana</strong>. La imaginamos permanentemente enlutada. &iexcl;Siempre hay hambrunas, pestes, miseria, siempre <em>muere</em> <em>gente en guerras</em>! &iquest;Hasta cu&aacute;ndo? &iexcl;La gente sigue <em>muriendo </em>desde hace milenios cada d&iacute;a! De hecho, para ser coherentes, no deber&iacute;amos celebrar nada nunca. &nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Tras la Literatura coreana, la Paz japonesa </strong></h2><p class="article-text">
        &nbsp;Al d&iacute;a siguiente del anuncio del <strong>Premio Nobel de Literatura</strong> surcoreano fue anunciado el <strong>segundo Premio Nobel extremo-oriental 2024</strong>: el <strong>Premio Nobel de la Paz </strong>japon&eacute;s. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El activista japonés Toshiyuki Mimaki, co-presidente de la asociación Nihon Hidankyo de sobrevivientes de las bombas atómicas arrojadas sobre Hiroshima y Nagasaki en agosto de 1945, Premio Nobel de la Paz 2024."
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            <span class="title">
                El activista japonés Toshiyuki Mimaki, co-presidente de la asociación Nihon Hidankyo de sobrevivientes de las bombas atómicas arrojadas sobre Hiroshima y Nagasaki en agosto de 1945, Premio Nobel de la Paz 2024.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Las <strong>palabras</strong> del <em><strong>hibakusha</strong></em><strong> Toshiyuki Mimaki,</strong> copresidente del <strong>grupo Nihon Hidankyo</strong>, al recibirlo en nombre de los<strong> sobrevivientes de Hiroshima y Nagasaki</strong>, no podr&iacute;an haber diferido m&aacute;s de las declaraciones de Han Kang. 
    </p><p class="article-text">
        Toshiyuki Mimaki estaba jugando delante de su casa el 6 de agosto de 1945 &ndash;a&ntilde;o 20 de la era Showa&ndash;, cuando, por orden del presidente dem&oacute;crata norteamericano Harry Truman, la muerte nuclear fue arrojada sobre la ciudad japonesa de Hiroshima.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El hibakusha premiado Nobel 2024 me hace pensar en otro hibakusha, el mangaka Keiji Nakazawa que murió de cáncer en 2012. Pienso en Hadashi no Gen, su magnum opus, en cuyas páginas vemos cómo Hiroshima se congela en negativo durante un minuto interminable, mientras por sus calles destruidas pasa el macabro desfile de los zombis, cubiertos con guiñapos de su propia piel, los ojos colgando de las cuencas vacías, derretida la cara, perdida el habla, capaces ya solo de repetir agua o balbucear sonidos inarticulados.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Premiado vio un destello repentino en el cielo. El ni&ntilde;o <strong>Toshiyuki Mimaki solo ten&iacute;a tres a&ntilde;os y medio de edad, pero hay cosas que jam&aacute;s se olvidan</strong>. Todos conocemos algo de ese siniestro episodio de la historia reciente. Los gritos de los carbonizados, atrapados entre escombros en llamas. Pienso en otro <em>hibakusha</em>, el <em>mangaka</em> Keiji Nakazawa que muri&oacute; de c&aacute;ncer en 2012. Pienso en <em>Hadashi no Gen</em>, su <em>magnum opus</em>, en cuyas p&aacute;ginas vemos c&oacute;mo Hiroshima se congela en negativo durante un minuto interminable, mientras por sus calles destruidas pasa el macabro desfile de los zombis, cubiertos con gui&ntilde;apos de su propia piel, los ojos colgando de las cuencas vac&iacute;as, derretida la cara, perdida el habla, capaces ya solo de repetir <em>agua</em> o balbucear sonidos inarticulados. &nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>La voces del silencio y las lenguas que hablan</strong>&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Algunos <a href="https://elpais.com/cultura/2024-10-12/han-kang-celebra-el-nobel-con-un-te-y-sin-atender-a-la-prensa.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">medios</a> citan <em>in extenso</em> el anuncio de no-celebraci&oacute;n de Han Kang, la Nobel doliente: &ldquo;con las guerras que se libran entre Rusia y Ucrania, Israel y Palestina, con muertes que se registran todos los d&iacute;as, no pod&iacute;a celebrar una conferencia de prensa&rdquo;. En mi supina ignorancia, &iexcl;yo hubiera cre&iacute;do todo lo contrario! &iquest;No es gracioso? Espero que los lectores no sean tan ilusos como esta servidora. Menos mal que a m&iacute; nunca me dar&iacute;an el Nobel de Literatura. No me lo dar&iacute;an, en primer lugar, porque nadie me conoce; pero si me conocieran, menos: la Academia Sueca nunca mete la pata.
    </p><p class="article-text">
        Salvo excepciones, claro. Como cuando en <strong>1964</strong>, sesenta a&ntilde;os atr&aacute;s este octubre, le otorgaron el <strong>Premio</strong> a <strong>Jean-Paul Sartre</strong>, y el dramaturgo y novelista franc&eacute;s autor de <em>Las moscas</em> y <em>La n&aacute;usea </em><strong>lo rechaz&oacute;</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        O, peor, como se lo otorgaron a <a href="https://www.nobelprize.org/prizes/literature/2005/summary/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Harold Pinter, que lo acept&oacute;</strong></a>. Porque lo de Sartre fue un bofet&oacute;n, pero qued&oacute; como una caricia al lado del <strong>Discurso</strong> de aceptaci&oacute;n <strong>del dramaturgo ingl&eacute;s </strong><a href="https://www.nobelprize.org/prizes/literature/2005/pinter/lecture/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>o&iacute;do en Estocolmo en 2005</strong></a>. Y es que, <strong>lejos de callar como Han, Pinter habl&oacute;</strong>. Y dijo, entre otras cosas:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Como bien sabe cada uno de los presentes, la justificaci&oacute;n para invadir Iraq fue que Saddam Hussein pose&iacute;a armamento sumamente peligroso de destrucci&oacute;n masiva, gran parte del cual pod&iacute;a accionarse en cuarenta y cinco minutos para causar una devastaci&oacute;n sin l&iacute;mites. Nos aseguraron que &eacute;sa era la verdad y no era verdad. Nos dijeron que Iraq ten&iacute;a relaci&oacute;n con Al Quaeda y que era corresponsable de las atrocidades del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York. Nos aseguraron que &eacute;sa era la verdad y no era verdad. Nos dijeron que Iraq amenazaba la seguridad del mundo. Nos aseguraron que &eacute;sa era la verdad y no era verdad&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En su Discurso de Estocolmo, el dramaturgo inglés Harold Pinter, Premio Nobel de Literatura de 2005, dijo entre otras cosas: “Aquel hombre en extremo valiente, el arzobispo salvadoreño Oscar Arnulfo Romero, fue asesinado el 24 de marzo de 1980 mientras oficiaba misa en la capilla de un hospital. Se estima que murieron setenta y cinco mil personas. ¿Por qué las mataron? Porque creían que era posible vivir de una mejor manera y que podían lograrlo”, 

 </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pinter continu&oacute; hablando de la &ldquo;enorme trama de mentiras que nos rodea&rdquo; y de los cr&iacute;menes &ndash;los llam&oacute; as&iacute;, <em>cr&iacute;menes</em>&ndash; perpetrados por el gobierno EEUU alrededor del mundo. &ldquo;Aquel hombre en extremo valiente, el arzobispo salvadore&ntilde;o Oscar Arnulfo Romero, fue asesinado el 24 de marzo de 1980 mientras oficiaba misa en la capilla de un hospital. Se estima que murieron 75 mil personas. &iquest;Por qu&eacute; las mataron? Porque cre&iacute;an que era posible vivir de una mejor manera y que pod&iacute;an lograrlo&rdquo;. La invasi&oacute;n de Irak fue un acto de terrorismo de Estado para consolidar el control militar y econ&oacute;mico de EEUU en Medio Oriente, acto responsable de la muerte y mutilaci&oacute;n de miles de inocentes, prosigui&oacute; Pinter. <strong>&ldquo;&iquest;Cu&aacute;ntas personas hay que matar para alcanzar la clasificaci&oacute;n de genocida y criminal de guerra?&rdquo;</strong>, preguntaba el dramaturgo.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>La literatura que libera las palabras de la gran trama de las mentiras </strong></h2><p class="article-text">
        El discurso de Estocolmo de Harold Pinter est&aacute; completo en l&iacute;nea. <strong>Ser escrit</strong>or, como sab&iacute;a este Premiado modelo 2005, es <strong>liberar las palabras de la &ldquo;gran trama de mentiras&rdquo;</strong>, volverlas reveladoras en lugar de encubridoras. Las generalizaciones vac&iacute;as y los eufemismos est&aacute;n bien para los pol&iacute;ticos y los abogados. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando <strong>un escritor recibe </strong>de la Academia Sueca el condenado <strong>Premio</strong> <strong>Nobel de Literatura </strong>&ndash;que Robert Graves llamaba &ldquo;el beso de la muerte&rdquo; (porque quien lo acepta, seg&uacute;n el poeta ingl&eacute;s, nunca vuelve a escribir nada valioso)&ndash;, <strong>tiene la oportunidad de decir algo que ser&aacute; escuchado</strong> en el mundo entero. Al hablar de asuntos tan graves como los que, seg&uacute;n declara ella misma, abruman a Han Kang, conviene evitar imprecisiones. Una <em>guerra</em> entre dos bandos requiere dos ej&eacute;rcitos; si uno de los dos no lo tiene, es una <em>masacre</em>, o un <em>genocidio</em>. Y, en ese caso, la gente no <em>muere</em>: es asesinada. Etc&eacute;tera, etc&eacute;tera. 
    </p><p class="article-text">
        Todos sabemos que <strong>es dif&iacute;cil llamar a las cosas por su nombre</strong>, pero una Nobel de Literatura podr&iacute;a hacer un esfuerzo.
    </p><p class="article-text">
        Al recibir la noticia de que les hab&iacute;an otorgado el <a href="https://x.com/BDSMadrid/status/1846283168514535824" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Premio Nobel de la Paz</strong></a> 2024 a una asociaci&oacute;n militante anti-nuclear de sobrevivientes de Hiroshima y Nagasaki de la que es co-presidente, <strong>el </strong><em><strong>hibakusha</strong></em><strong> Toshiyuki Mimaki pareci&oacute; extra&ntilde;ado, casi decepcionado. Pero habl&oacute;.</strong> &ldquo;Es la gente de Gaza la que merece este reconocimiento&rdquo;, opin&oacute;, modestamente. Las im&aacute;genes de los ni&ntilde;os en Gaza, cubiertos de sangre, en brazos de sus padres, me recuerdan a Jap&oacute;n hace ochenta a&ntilde;os, dijo, y se le quebr&oacute; la voz. Enoj&oacute; al Embajador de Israel en Tokio: lo acus&oacute; de distorsionar los hechos hist&oacute;ricos y deshonrar la memoria de las v&iacute;ctimas de la bomba at&oacute;mica. Pero <a href="https://www.instagram.com/reel/DBFT3ezoX3S/?utm_source=ig" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">todos hemos visto</a> a Shaaban al-Dalou arder hasta la muerte, envuelto en llamas, atrapado entre carpas incendiadas alrededor del Hospital Al-Aqsa y sabemos que el <em>hibakusha</em> no miente. Muchas gracias, Toshiyuki Mimaki, por la humanidad y la nobleza. Honor al que habla. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>AGB</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Montserrat Álvarez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/literatura-paz-premios-nobel-2024-asiaticos-contrastantes_129_11784947.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 Nov 2024 12:51:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Literatura y Paz: dos Premios Nobel 2024 asiáticos y contrastantes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Premio Nobel,Corea,Japón,Hiroshima,Segunda Guerra Mundial,Guerras,Gaza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los surcoreanos ahora son más jóvenes tras cambiar su sistema para contar la edad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/surcoreanos-ahora-son-jovenes-cambiar-sistema-contar-edad_1_10333815.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2835d72f-c567-4a56-ad9f-f689f3fe8c96_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los surcoreanos ahora son más jóvenes tras cambiar su sistema para contar la edad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde principios de la década de 1960, el país utiliza la norma internacional de calcular desde cero al nacer y añadir un año en cada cumpleaños para los documentos médicos y legales. Pero muchos surcoreanos siguen utilizando el método tradicional para todo lo demás, que considera que una persona tiene un año al nacer y se le añade un año cada 1° de enero.</p></div><p class="article-text">
        Los ciudadanos de Corea del Sur se volvieron oficialmente uno o dos a&ntilde;os m&aacute;s j&oacute;venes el mi&eacute;rcoles, cuando entraron en vigor nuevas leyes que obligan a utilizar &uacute;nicamente el m&eacute;todo internacional de c&oacute;mputo de la edad, en sustituci&oacute;n del m&eacute;todo tradicional del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el sistema de edad m&aacute;s utilizado en la vida cotidiana de los surcoreanos, se considera que una persona tiene un a&ntilde;o al nacer y se le a&ntilde;ade un a&ntilde;o cada 1&deg; de enero.
    </p><p class="article-text">
        Desde principios de la d&eacute;cada de 1960, el pa&iacute;s utiliza la norma internacional de calcular desde cero al nacer y a&ntilde;adir un a&ntilde;o en cada cumplea&ntilde;os para los documentos m&eacute;dicos y legales. Pero muchos surcoreanos siguen utilizando el m&eacute;todo tradicional para todo lo dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        En diciembre, Corea del Sur aprob&oacute; leyes para eliminar el m&eacute;todo tradicional y adoptar plenamente la norma internacional.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esperamos que se reduzcan en gran medida las disputas legales, las quejas y la confusi&oacute;n social causadas por la forma de calcular la edad&rdquo;, declar&oacute; el lunes en una rueda de prensa el ministro de Legislaci&oacute;n, Lee Wan-kyu.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n una encuesta gubernamental realizada en septiembre de 2022, el 86% de los surcoreanos dijo que utilizar&iacute;a la edad internacional en su vida cotidiana cuando las nuevas leyes entraran en vigor.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estaba a punto de cumplir 30 a&ntilde;os el a&ntilde;o que viene (con el sistema de edad tradicional coreano), pero ahora tengo algo m&aacute;s de tiempo ganado y me encanta&rdquo;, dijo Choi Hyun-ji, un oficinista de 27 a&ntilde;os de Se&uacute;l. &ldquo;Es genial tener ganas de rejuvenecer&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute; Choi.
    </p><p class="article-text">
        En Corea del Sur existe otro sistema de edad para el servicio militar obligatorio, el ingreso en la escuela y el c&aacute;lculo de la edad legal para beber alcohol y fumar: la edad de una persona se calcula a partir de cero al nacer y se le a&ntilde;ade un a&ntilde;o el 1 de enero. Las autoridades dijeron que ese m&eacute;todo se mantendr&iacute;a por el momento.
    </p><p class="article-text">
        Con informaci&oacute;n de agencias.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/surcoreanos-ahora-son-jovenes-cambiar-sistema-contar-edad_1_10333815.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 28 Jun 2023 12:38:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los surcoreanos ahora son más jóvenes tras cambiar su sistema para contar la edad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Corea,Corea del Sur]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Murió a los 25 años en Corea el cantante de K-pop Moonbin]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/murio-25-anos-corea-cantante-k-pop-moonbin_1_10135675.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4d0c8661-b9e7-4261-b8a6-e77378610ec9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Murió a los 25 años en Corea el cantante de K-pop Moonbin"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Policía de Corea del Sur, que confirmó su muerte, detalló que el manager de Moonbin encontró el cuerpo sin vida en su vivienda, ubicada en el sur de Seúl.</p></div><p class="article-text">
        El cantante surcoreano Moonbin, miembro del grupo de K-pop Astro, muri&oacute; a los 25 a&ntilde;os, seg&uacute;n ha informado este jueves su sello musical Fantagio.
    </p><p class="article-text">
        La Polic&iacute;a de Corea del Sur, que confirm&oacute; su muerte, detall&oacute; que el manager de Moonbin encontr&oacute; el cuerpo sin vida en su vivienda, ubicada en el sur de Se&uacute;l.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Aunque creemos que se suicid&oacute;, tambi&eacute;n estamos considerando realizar una autopsia para determinar la causa exacta de la muerte&rdquo;, han explicado los agentes, tal como consign&oacute; la agencia de noticias Yonhap.
    </p><p class="article-text">
        Moonbin debut&oacute; en 2016 como miembro del grupo Astro, era un bailar&iacute;n y vocalista activo conocido por canciones como 'Crazy Sexy Cool' o 'Confession'.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todos los miembros de Astro, colegas de Fantagio, ejecutivos y empleados que han estado juntos durante mucho tiempo, est&aacute;n de luto por el difunto, con una gran tristeza y conmoci&oacute;n&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; el sello musical.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os entraron en debate las condiciones de la industria del K-pop por ser consideradas demasiado estrictas y abusivas, especialmente despu&eacute;s de que se hayan registrado numerosas muertes de j&oacute;venes cantantes de &eacute;xito, entre los que se destaca el &iacute;dolo Jonghyun, que falleci&oacute; en 2017 a los 27 a&ntilde;os, as&iacute; como la de la artista Goo Hara, en 2019, a sus 28 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Europa Press.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/murio-25-anos-corea-cantante-k-pop-moonbin_1_10135675.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 20 Apr 2023 10:12:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Murió a los 25 años en Corea el cantante de K-pop Moonbin]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Moonbin,K-pop,Corea,Música]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Corea del Sur impone una multa a Google de 31 millones de dólares]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/tecnologia/corea-sur-impone-multa-google-31-millones-dolares_1_10109212.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0d089209-8927-4200-9670-9d9013e9d6b8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Corea del Sur impone una multa a Google de 31 millones de dólares"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Según la Comisión de Comercio Justo (FTC) del país asiático, el gigante estadounidense firmó acuerdos ilegales con compañías surcoreanas de videojuegos entre junio de 2016 y abril de 2018 que les obligaba a lanzar sus productos solo en su tienda Google Play.</p></div><p class="article-text">
        El regulador antimonopolio surcoreano anunci&oacute; hoy una multa de 42.100 millones de wones (unos 31 millones de d&oacute;lares) a Google y sus subsidiarias regionales por pr&aacute;cticas desleales destinadas a perpetuar su dominio en el mercado local de videojuegos para dispositivos m&oacute;viles.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la Comisi&oacute;n de Comercio Justo (FTC) del pa&iacute;s asi&aacute;tico, el gigante estadounidense firm&oacute; acuerdos ilegales con compa&ntilde;&iacute;as surcoreanas de videojuegos entre junio de 2016 y abril de 2018 que les obligaba a lanzar sus productos solo en su tienda Google Play.
    </p><p class="article-text">
        De este modo, se les imped&iacute;a lanzar su contenido en One Store, plataforma perteneciente a las tres operadoras de telefon&iacute;a locales (KT, LGU+ y SKT) y al gigante de los servicios por internet Naver.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la FTC, Google reforz&oacute; su dominio en el mercado local y la empresa pidi&oacute; adem&aacute;s a sus empleados que eliminar&aacute;n los correos electr&oacute;nicos relacionados con el asunto y a evitar dejar ning&uacute;n tipo de huella relacionada con estos contratos.
    </p><p class="article-text">
        La compa&ntilde;&iacute;a con sede en Mountain View rechaz&oacute; las acusaciones y asegur&oacute; que determinar&aacute; pronto si recurre la decisi&oacute;n de la comisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Google realiza una inversi&oacute;n sustancial para favorecer el &eacute;xito de los desarrolladores y respetuosamente estamos en desacuerdo con la decisi&oacute;n de la FTC surcoreana&rdquo;, explic&oacute; la empresa hoy en un comunicado. 
    </p><p class="article-text">
        EFE. 
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/tecnologia/corea-sur-impone-multa-google-31-millones-dolares_1_10109212.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 11 Apr 2023 10:08:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Corea del Sur impone una multa a Google de 31 millones de dólares]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Google,Corea,Corea del Sur]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Corazones solitarios, dos días de aventura romántica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/corazones-solitarios-dias-aventura-romantica_129_9169146.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/df387f85-8620-49d8-8f7e-9c127403edb5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Corazones solitarios, dos días de aventura romántica"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Libros, series, películas y un montón de cosas de las que aferrarse en medio del desconcierto.</p><p class="subtitle">La pileta de Tony Soprano, comedia de encierro</p></div><p class="article-text">
        Cuando era chiquita ten&iacute;a una compulsi&oacute;n particular y exagerada. La infancia y su desmesura: todo es necesario ya &ndash;saber cu&aacute;ndo llegamos a destino, el &aacute;lbum de figuritas lleno, la masa viscosa en las publicidades de la tele, el juego de mesa que nos invita a abrir cuerpos, reluciente en la vidriera de la jugueter&iacute;a y un poco obsceno, todo al aire: <em>hacer de tripas coraz&oacute;n</em>&ndash;. Y a la vez todo es espera. <strong>Porque no hay que interrumpir a los grandes, porque es marzo y Navidad llega reci&eacute;n en diciembre</strong>; porque el diente est&aacute; flojo, pero todav&iacute;a no se cay&oacute;; porque mam&aacute; o pap&aacute; todav&iacute;a no cobraron el aguinaldo; porque los Reyes Magos est&aacute;n en la casa de otros chicos; porque faltan varios kil&oacute;metros. Porque falta, siempre falta.
    </p><p class="article-text">
        Perd&oacute;n por el desv&iacute;o, retomo. Les dec&iacute;a que ten&iacute;a una devoci&oacute;n: <strong>amaba con locura las revistas que tra&iacute;an ilustraciones con n&uacute;meros para unir, para ir de punto a punto, hasta que se armaba una figura</strong>. Para m&iacute; era lo m&aacute;s sofisticado y lo m&aacute;s parecido a la magia que ten&iacute;a cerca: donde antes hab&iacute;a unos n&uacute;meros esparcidos como al azar sobre la hoja, de repente aparec&iacute;a un elefante, una monta&ntilde;a o una moto enorme que yo misma hab&iacute;a sido capaz de trazar sin saberlo. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Los dibujos para unir con puntos, un clásico infantil.                            </span>
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        Esa fascinaci&oacute;n, salir corriendo a mostrar el logro, las felicitaciones de los adultos y la conciencia, quiz&aacute;s prematura, de una corrupci&oacute;n menor: <strong>sin la ayuda de los n&uacute;meros no hubiera sido posible llegar a armar la imagen con tanta perfecci&oacute;n. Pero, como siempre, la complicidad en la impostura, el silencio, la palmadita en el hombro, </strong><em><strong>siga siga</strong></em><strong>.</strong> De hecho, por lo general un&iacute;a los n&uacute;meros con l&aacute;piz, as&iacute; cuando terminaba con toda la revista, borraba los dibujos uno por uno y pod&iacute;a volver a empezar. Una y otra vez, hac&iacute;an su aparici&oacute;n m&aacute;gica las siluetas.
    </p><p class="article-text">
        <em>We Will Become Sillouettes</em> (nos volveremos siluetas, pongamos) es la canci&oacute;n de una banda fugaz y maravillosa que se llama The Postal Service (<a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/dias-amor-duelo-fuga-chino-darin_129_8986118.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por ac&aacute; ya lo veneramos como se merece y hasta suspiramos por Ben Gibbard</a>) del disco <em>Give Up</em>. La primera juventud y su desmesura: desde que un chico que me gustaba me coment&oacute; algo sobre el disco, lo descargu&eacute; de inmediato y lo escuch&eacute; durante semanas. <strong>D&iacute;a y noche, de punta a punta, lo disparaba desde una computadora de escritorio con los peores parlantes de la historia.</strong> Nada de <em>give up</em>, de abandonar, y todo de <em>Give Up</em>: baj&eacute; las letras, tambi&eacute;n, las imprim&iacute; para leerlas, subrayarlas y buscarles alg&uacute;n tipo de significado oculto. El amor es, adem&aacute;s de una banda de sonido infinita, esa b&uacute;squeda imposible, el mensaje anulado, querer descifrar y no poder.
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                    alt="We Will Become Silhouettes es una canción de la banda indie The Postal Service. Es parte del disco Give Up y salió como single en 2005."
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            <span class="title">
                We Will Become Silhouettes es una canción de la banda indie The Postal Service. Es parte del disco Give Up y salió como single en 2005.                            </span>
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        Con el tiempo de aquel chico no quise saber m&aacute;s, pero s&iacute; me aferr&eacute; a The Postal Service. En uno de los primeros viajes que hice de grande recorr&iacute; varias ciudades hasta que consegu&iacute; comprarme el disco. <strong>Lo tengo todav&iacute;a, obvio.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me puse a ver el video hace poquito y a leer sobre la canci&oacute;n. <strong>En algunas p&aacute;ginas, esas llenas de teor&iacute;as delirantes que saltan en las primeras b&uacute;squedas de Google, hablan de la intenci&oacute;n del compositor para retratar un futuro dist&oacute;pico despu&eacute;s de alg&uacute;n tipo de desgracia nuclear. </strong>Por eso, dicen, en el video, protagonizado por el propio Gibbard, se ve a una familia que sale con trajes estramb&oacute;ticos en bicicleta a dar un paseo por un lugar arrasado.&nbsp;
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        <a href="https://www.eldiarioar.com/mundo/telescopio-webb-logro-profunda-imagen-universo-tomada_1_9162806.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mirando las noticias recientes sobre el telescopio espacial Webb</a> y recorriendo las im&aacute;genes que fue capturando record&eacute; las revistas de mi infancia y aquella canci&oacute;n. No s&eacute; c&oacute;mo fue que un&iacute; esos puntos en mi cabeza, ni c&oacute;mo llegu&eacute; hasta ac&aacute;: esta vez no hubo n&uacute;meros que me ayudaran, ni felicitaciones, ni desmesura. Ni siquiera un mensaje secreto a descubrir en eso que mostraron todos los medios del mundo. Apenas un pu&ntilde;ado de fotos alucinantes, la sensaci&oacute;n de ser chiquita otra vez para ver la magia de muy cerca, y una sospecha: <strong>alg&uacute;n d&iacute;a nos volveremos siluetas</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Se quedan con una edici&oacute;n de Mil lianas</a> que no logra armar ninguna figura n&iacute;tida, <strong>pero que tampoco invita a entender demasiado</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Pasen, si quieren, l&aacute;piz en mano.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. </strong><em><strong>Montauk</strong></em><strong>, de Max Frisch. </strong>De primera persona a tercera, de <em>memoir</em> a registro despelotado de d&iacute;as con la autobiograf&iacute;a como un destino inviable; del presente m&aacute;s presente por un romance de dos d&iacute;as en un paisaje playero a un pasado recordado, reconstruido en fragmentos. <strong>La novela </strong><em><strong>Montauk</strong></em><strong>, del escritor suizo Max Frisch, est&aacute; compuesta de todo eso. Un punto de partida arbitrario como cualquiera: con la excusa de contar una aventura amorosa durante una gira, el narrador, que es un escritor europeo que llega a los Estados Unidos a mediados de los &lsquo;70, hace una exposici&oacute;n de retazos, de las preguntas que le surgen sobre su tarea, sobre la escritura, sobre sus posibilidades.</strong> Es Frisch, claro, y tambi&eacute;n es un personaje en plan <em>dos d&iacute;as en la vida</em> que pasa un fin de semana en las afueras de Nueva York, con una mujer m&aacute;s joven. Por eso la narraci&oacute;n tiene los saltos que tiene &ndash;temporales y de punto de vista&ndash; y por eso tambi&eacute;n deja expuesta una fractura doble: la del cambio en el rol de quienes se dedican a escribir (para muchos, que entonces son celebridades, escribir libros es apenas una tarea m&aacute;s de las que tienen); la del material con el que trabajan (&iquest;la vida propia? &iquest;de qu&eacute; hablamos cuando hablamos de ficci&oacute;n?).
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                    alt="Una nueva edición de la novela &quot;Montauk&quot;, de Max Frisch, acaba de llegar a las librerías locales."
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                Una nueva edición de la novela &quot;Montauk&quot;, de Max Frisch, acaba de llegar a las librerías locales.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Nacido en Suiza, en 1911, <strong>Frisch form&oacute; parte de una influyente generaci&oacute;n de escritores de posguerra en lengua alemana, como Ingeborg Bachmann (de quien fue pareja), Uwe Johnson, Heinrich B&ouml;ll y Friedrich D&uuml;rrenmatt.</strong> Se form&oacute; como arquitecto y ejerci&oacute; por muchos a&ntilde;os esa profesi&oacute;n, hasta que decidi&oacute; dedicarse a la literatura. Muri&oacute; en 1991.
    </p><p class="article-text">
        Publicado originalmente en 1975, <em>Montauk</em> , considerada una de las grandes obras del siglo XX en su idioma, llega ahora a las librer&iacute;as locales por el sello independiente Pinka Editora que busca rescatar &ldquo;viejas gemas olvidadas&rdquo;. La edici&oacute;n tiene dos materiales complementarios s&uacute;per interesantes: una p&aacute;gina dedicada a los hitos biogr&aacute;ficos del autor, para quienes quieran saber m&aacute;s sobre las personas que aparecen mencionadas en el libro, y un comentario en video del escritor <strong>Alfredo Grieco y Bavio</strong> (recordatorio: <a href="https://www.eldiarioar.com/autores/alfredo-grieco-y-bavio/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lo pueden leer siempre por ac&aacute;</a>, en sus columnas sobre noticias internacionales que escribe para <em>elDiarioAR</em>), al que se accede mediante un c&oacute;digo QR que se encuentra al final de la publicaci&oacute;n.
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>La nueva edici&oacute;n en espa&ntilde;ol de </strong><em><strong>Montauk</strong></em><strong>, de Max Frisch, sali&oacute; </strong><a href="https://www.instagram.com/pinkaeditora/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>por el sello independiente argentino Pinka Editora</strong></a><strong>. La traducci&oacute;n es de Nicol&aacute;s Gelormini.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. </strong><em><strong>Aloners</strong></em><strong>, de Hong Sung-eun.</strong> <em>&ldquo;El honjok es m&aacute;s que un estilo de vida. Es una forma de estar en el mundo. Hon significa estar solo y jok es tribu, as&iacute; que honjok quiere decir tribus de uno solo. Es un concepto hermoso, porque se traduce en tomar la decisi&oacute;n consciente de explorar en profundidad las preferencias y los intereses propios, y de cultivar el aut&eacute;ntico mundo interior. </em><em><strong>Muchas veces les ponen a los honjok la etiqueta de solitarios, con todas las connotaciones negativas que esa palabra lleva impl&iacute;cita. Sin embargo, son personas que tomaron la decisi&oacute;n consciente de vivir solas y de pasar tiempo disfrutando de actividades en solitario.</strong></em><em> Son, digamos, solitarios exitosos&rdquo;.</em> Con esas palabras define la soci&oacute;loga estadounidense <strong>Francie</strong> <strong>Healey</strong> <a href="https://www.bbc.com/mundo/noticias-56044570" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en esta entrevista con la BBC</a> a un movimiento, un fen&oacute;meno, una tendencia que, poco antes de que irrumpiera la pandemia, detect&oacute; e investig&oacute; especialmente en Corea del Sur. Un tipo de soledad, m&aacute;s o menos elegida, una forma de transitar los d&iacute;as. Un club de corazones solitarios.
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>Hong Sung-eun</strong>, la directora surcoreana de la pel&iacute;cula <em>Aloners</em>, se refiri&oacute; a los <em>honjok</em> durante la presentaci&oacute;n del largometraje en el Festival de Toronto en 2021, y revel&oacute; que ella form&oacute; parte de esa &iquest;ola? tiempo atr&aacute;s. <strong>El dato parece confirmar, entonces, la sutileza y, dir&iacute;a, la precisi&oacute;n con la que est&aacute; narrada </strong><em><strong>Aloners </strong></em><strong>que, luego de recorrer varios festivales internacionales, aterriz&oacute; esta semana en la plataforma Mubi. </strong>Si pueden, no se la pierdan: es una pel&iacute;cula peque&ntilde;a y delicada (de paso ven algunas im&aacute;genes de Se&uacute;l y su encanto discreto).
    </p><p class="article-text">
        <em>Aloners</em> muestra a Jina, una joven hipereficiente que trabaja en el <em>call center</em> de una tarjeta de cr&eacute;dito. <strong>Es la mejor, tiene la respuesta adecuada para las preguntas m&aacute;s ins&oacute;litas de los clientes, prefiere no hablar con sus compa&ntilde;eras, sale a comer mientras mira videos en el tel&eacute;fono, duerme con la tele prendida.</strong> Los d&iacute;as se parecen &ndash;de la casa al trabajo, del trabajo a la casa&ndash;, y tambi&eacute;n sus comidas, sus cigarrillos, sus viajes en colectivo con los auriculares puestos. Hasta que la muerte violenta de un vecino &ndash;un <em>solitario</em>,<em> </em>tal como lo catalogan en el diario&ndash; va a sacudir el mundo de Jina. Lo que me interes&oacute; es que en ning&uacute;n momento la pel&iacute;cula exhibe un juicio ni una idea pedag&oacute;gica, ni un <em>aprender a vivir</em>. Lo que aparece, en todo caso, es una turbulencia y un mecanismo para atravesarla con lo que la protagonista tiene a mano. Porque incluso en ese estilo de vida abigarrado, decidido, retra&iacute;do, aflora con toda su potencia lo incontrolable.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <em><strong>Aloners</strong></em><strong>, de Hong Sung-eun, est&aacute; disponible en Mubi.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. Libros y animales.</strong> Primero fue la coincidencia y despu&eacute;s mi resoluci&oacute;n un poco arbitraria. Lo explico mejor: por estos d&iacute;as le&iacute; dos libros que ten&iacute;an, cada uno a su modo, al v&iacute;nculo de los animales con los humanos en el centro. Pero claro, uno es una novela y otro es un ensayo picant&iacute;simo de un autor franc&eacute;s que me hizo pensar mucho. Entonces, y m&aacute;s all&aacute; de las diferencias, incluso de las contradicciones, <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/vinculo-animales-humanos-animales-animales-libros-pensar-convivencia_1_9156686.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se me ocurri&oacute; juntarlos en esta nota</a>. <strong>Un texto que es un poco una rese&ntilde;a y otro poco una invitaci&oacute;n a que los lean</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La novela &quot;Perrita Country&quot;, de Sara Mesa con ilustraciones de Pablo Amargo, acaba de salir por Páginas de Espuma"
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                La novela &quot;Perrita Country&quot;, de Sara Mesa con ilustraciones de Pablo Amargo, acaba de salir por Páginas de Espuma                            </span>
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        El primero es <em>Perrita Country</em> (P&aacute;ginas de Espuma, 2022), de la escritora espa&ntilde;ola <strong>Sara Mesa</strong>. Tal vez la escucharon nombrar o la leyeron a partir del boom que fue su novela <em>Un amor.</em> <strong>Como en esa historia, en este libro, que adem&aacute;s tiene ilustraciones del artista visual Pablo Amargo, tambi&eacute;n aparecen escenas de una mujer joven, solitaria y reci&eacute;n mudada. </strong>Pero, a diferencia de su antecesor, ac&aacute; la protagonista pasa sus d&iacute;as con dos animales muy especiales: el gato Ujier y Perrita Country, una cachorra que la va a llevar a reflexionar sobre su vida y sobre esa convivencia de a tres.
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                    alt="&quot;Nosotros somos los otros animales&quot;, el reciente ensayo del académico francés Dominique Lestel"
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                &quot;Nosotros somos los otros animales&quot;, el reciente ensayo del académico francés Dominique Lestel                            </span>
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        El segundo, como les dec&iacute;a, es el ensayo<em> Nosotros somos los otros animales </em>(Fondo de Cultura Econ&oacute;mica, 2022), del fil&oacute;sofo y et&oacute;logo franc&eacute;s <strong>Dominique Lestel</strong>. Agudo, se mete a pensar de qu&eacute; hablamos cuando hablamos de domesticaci&oacute;n hoy, qu&eacute; pasa con las posturas veganas extremas y c&oacute;mo fue el cambio de paradigma que hizo que los animales pasaran de ser imaginados como m&aacute;quinas al servicio de las sociedades hasta convertirse en &ldquo;animales-peluche&rdquo;. Es decir, peque&ntilde;os dioses reverenciados en un mundo de puro consumo, que apenas si se pueden tocar.
    </p><p class="article-text">
        Ya que estamos en tema y a partir de la salida del libro de Lestel, algo para ir agendando: el 21 de julio, desde las 19, como parte del Ciclo Conversaciones de Fondo, va a tener lugar una conversaci&oacute;n titulada <em>&iquest;Nosotros somos los otros animales? Animalidad, biopol&iacute;tica y patrimonio cultural y natural</em>, con la participaci&oacute;n de <strong>Claudio Bertonatti </strong>(muse&oacute;logo y naturalista) y <strong>Gabriel Giorgi</strong> (especialista en biopol&iacute;tica, autor de <em>Formas comunes: animalidad, cultura, biopol&iacute;tica</em>). Modera por <strong>Silvina Heguy</strong>, directora de Estrategia de <em>elDiarioAR</em>, en la Librer&iacute;a del Fondo (Costa Rica 4568, CABA) con entrada libre hasta agotar la capacidad del lugar. <a href="https://www.youtube.com/c/FondodeCulturaEcon%C3%B3micadeArgentina" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tambi&eacute;n habr&aacute; transmisi&oacute;n por YouTube aqu&iacute;</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La escritora española Sara Mesa, junto a uno de los animales con los que vive."
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            <span class="title">
                La escritora española Sara Mesa, junto a uno de los animales con los que vive.                            </span>
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        <strong>M&aacute;s sobre </strong><em><strong>Perrita Country</strong></em><strong>, de Sara Mesa, y </strong><em><strong>Nosotros somos los otros animales</strong></em><strong>, de Dominique Lestel, </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/vinculo-animales-humanos-animales-animales-libros-pensar-convivencia_1_9156686.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en esta nota</strong></a><strong>. </strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. Banda sonora.</strong> &Eacute;l estaba un poco guardado (m&aacute;s all&aacute; de una aparici&oacute;n televisiva, su &uacute;ltimo show en vivo fue en 2017). Hasta que por estos d&iacute;as anunci&oacute; que <a href="https://pitchfork.com/news/bruce-springsteen-and-the-e-street-band-detail-2023-us-tour/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a partir de febrero de 2023 va a hacer una gira enorme por su pa&iacute;s</a> y despu&eacute;s por varias ciudades europeas. <strong>S&iacute;, &iexcl;vuelve Bruce Springsteen a los escenarios!</strong> Imposibilitada de usar el lugar com&uacute;n tuitero en plan <em>vos y yo, The Boss en el Madison Square Garden, no s&eacute;, pensalo </em>&ndash;nada m&aacute;s alejado de mi realidad financiera actual&ndash;, <strong>pero contenta igual por ese regreso, le di play a algunas de sus canciones</strong>. Y no lo dud&eacute;: encandilada una vez m&aacute;s con esa voz que es todo herida abierta, como una raspadura, las sum&eacute; a <a href="https://open.spotify.com/playlist/1wyu8dagjKTjVnIMd1ezsV?si=2f7803413d8e4c75" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nuestra lista compartida</a>.
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    </figure><p class="article-text">
        Ac&aacute; abajo les dejo tambi&eacute;n el video oficial de <em>Dancing in The Dark </em>(qu&eacute; temazo, tipeo y ya me pongo a mover los pies). Fue dirigido nada m&aacute;s y nada menos que por <strong>Brian De Palma</strong> durante una gira de Springsteen en Minnesota. Hacia el final aparece <strong>Courteney Cox</strong> (&iexcl;nuestra Monica Geller!) que entonces era una veintea&ntilde;era desconocida a la que metieron en medio del p&uacute;blico para el cierre con ese baile un poco r&uacute;stico mientras la canci&oacute;n se va esfumando.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        &iexcl;Hasta la pr&oacute;xima!
    </p><p class="article-text">
        <em>Mil lianas</em><strong>&nbsp;tambi&eacute;n se puede leer como newsletter. Para recibirlo por correo electr&oacute;nico cada viernes&nbsp;</strong><a href="https://eldiarioar.us2.list-manage.com/subscribe?u=503cf153ccaaf3477f3bc20b1&amp;id=74523e5e53" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden suscribirse por ac&aacute;.</a>
    </p><p class="article-text">
        <em>AL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/corazones-solitarios-dias-aventura-romantica_129_9169146.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 15 Jul 2022 10:25:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Corazones solitarios, dos días de aventura romántica]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Música,Maltrato animal,Películas,Corea]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Festival de cocina coreana en Buenos Aires: cinco restaurantes para conocer los mejores]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/festival-cocina-coreana-buenos-aires-cinco-restaurante-conocer-mejores_1_8969744.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8bff5c36-4376-4027-bc49-5bc9b7453bf3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Festival de cocina coreana en Buenos Aires: cinco restaurantes para conocer los mejores"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hasta el domingo 8 de mayo se celebra el Festival Hansik. Va por su octava edición y no para de crecer.</p><p class="subtitle">Por Tomás Linch. - Que el kimchi no nos tape el bosque</p></div><p class="article-text">
        Por qu&eacute; la gente, sobre todo los j&oacute;venes, se enamoraron de la cultura coreana es para escribir un ensayo y seguramente es una pregunta abierta, pero&nbsp;<strong>lo cierto es que los grupos de K-Pop, las series coreanas (en Netflix hay cien mil), las pel&iacute;culas, que no paran de recibir premios (con &ldquo;Parasite&rdquo; con su Oscar como m&aacute;ximo exponente) y ahora tambi&eacute;n la gastronom&iacute;a del pa&iacute;s asi&aacute;tico son furor.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Como parte de esa &ldquo;ola&rdquo;, esta semana - hasta el domingo 8 de mayo -, en Buenos Aires se celebra una nueva edici&oacute;n del festival Hansik, con la posibilidad de disfrutar de su gastronom&iacute;a en m&aacute;s de treinta lugares.&nbsp;</strong>Una iniciativa organizada por el Centro Cultural Coreano y Kocis (Korean Culture and Information Service).
    </p><p class="article-text">
        <strong>Este a&ntilde;o, adem&aacute;s, el &ldquo;Festival Hansik&rdquo; se suma a las celebraciones por el 60 aniversario de las relaciones diplom&aacute;ticas entre Corea y Argentina</strong>, a lo que se agrega - escuchen esto -, la media sanci&oacute;n del &ldquo;<a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/kimchi-no-tape-bosque_129_8379048.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">D&iacute;a Nacional del Kimchi&rdquo;, en homenaje a la inmigraci&oacute;n coreana en Argentina.</a>
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        El &ldquo;Festival Hansik&rdquo; busca celebrar a la cocina y los sabores coreanos, y que en cada edici&oacute;n m&aacute;s personas puedan descubrir sus diferentes propuestas como el kimchi, el tradicional pollo frito asi&aacute;tico que ahora es todo un boom en occidente, o los tradicionales platos como la parrillada, el bibimbap, el bulgogi o el japchae.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>Las recetas gastron&oacute;micas son uno de los grandes tesoros coreanos.&nbsp;</strong>Tenemos una tradici&oacute;n milenaria en el arte culinario. Generaciones que heredamos de nuestros antepasados los secretos de la cocina en cuanto a combinaciones de ingredientes, texturas, colores y t&eacute;cnicas de fermentaci&oacute;n. Para los coreanos la comida es sabor y tambi&eacute;n es salud. Por eso es una alegr&iacute;a poder compartir esta parte de nuestra identidad cultural con los argentinos en la 8va edici&oacute;n del Festival Hansik, que organizamos con gran esfuerzo del Centro Cultural Coreano. Restaurantes, contenidos digitales y eventos especiales van a mantener a este festival como una de los encuentros de mayor valor para el fortalecimiento de la amistad entre Argentina y Corea&rdquo;&nbsp;<strong>comenta Bowha Han, directora del Centro Cultural Coreano.</strong>
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, en una nueva entrega de La Ecuaci&oacute;n del Disfrute - el newsletter conjunto sobre el lado lindo de la vida entre elDiarioAR y<a href="http://www.malevamag.com/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> MALEVA</a>  les sugerimos que aprovechen este fin de semana para probar, en el marco de Hansik, de los siguientes restaurantes y men&uacute;s especiales:
    </p><p class="article-text">
        <strong>1) Azit Chicken Bar (Ruperto Godoy 733 - Flores). El fuerte son los pollos fritos, uno de los platos callejeros m&aacute;s famosos de Corea.</strong>&nbsp;Condimentados y sin grasa: un hit de Se&uacute;l. Un imperdible son las &ldquo;Donkatsu&rdquo; similar a las milanesas (pueden ser de pollo o de cerdo). Al frente est&aacute; el chef de la comunidad coreana, Jonathan Kang. En este &ldquo;Bar &amp; Street Food&rdquo;, la propuesta para Hansik es un &ldquo;Jeyuk deopbab &#51228;&#50977; &#45934;&#48165; (cerdo salteado picante), m&aacute;s arroz con huevo. Por 1200 pesos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>2) Mr Ho (Paraguay 844 - Retiro. Este restaurante se define como de &ldquo;cocina coreana con toques modernos&rdquo;. Con un estilo pop en su dec&oacute; y con su experimentado anfitri&oacute;n Mart&iacute;n Ho (todo un personaje), para Hansik, pensaron dos men&uacute;s</strong>: Tuk Bul, que es carne marinada en salsa de soja servida &ldquo;en ollita bien caliente&rdquo; con caldo y fideos de batata acompa&ntilde;ada adem&aacute;s de una porci&oacute;n de arroz blanco. Por 1500 pesos. O el &ldquo;plato estrella&rdquo; de Mr Ho que es el Tteok Bossam: carne marinada en salsa de soja con opci&oacute;n veggie: salteado de dubu (tofu). Incluye: Arroz blanco, lechuga, l&aacute;minas de masita de arroz, verdeo condimentado, ssamjang (cl&aacute;sica pasta de porotos fermentados) y nabo. Por 1700 pesos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>3) Chouse (en la zona de Almagro, direcci&oacute;n exacta luego de la reserva). Aqu&iacute; hablamos de cocina coreana fusi&oacute;n</strong>, es decir, con influencias de la cocina italiana, japonesa, hind&uacute; y norteamericana. La cena es preparada y servida personalmente por el Chef Leandro Cho en la terraza de su casa. &iquest;En qu&eacute; consiste? Es un degustaci&oacute;n para cuatro personas con casi diez platos entre entradas como arancinis de Kimchi y principales como Bulgogi de G&iacute;rgolas con crema de caj&uacute; (un plato vegano). El precio es de doce mil pesos para todo el grupo. Reserva y direcci&oacute;n al Whatsapp 11 3582 8509.
    </p><p class="article-text">
        <strong>4) Kyopo. Este restaurante tambi&eacute;n est&aacute; en Flores (Aranguren 3053) y lo incluimos porque su propuesta para Hansik es una bomba: una hamburguesa &ldquo;Jeyuk&rdquo;</strong>&nbsp;al estilo coreano. La Jeyuk es una &ldquo;burger&rdquo; de bondiola. Vayan con hambre. Por 1100 pesos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>5) The Kunjip (Felipe Vallese 3209, Flores). No pod&iacute;a faltar en esta lista un aut&eacute;ntico representante de la parrilla coreana, la c&eacute;lebre Korean BBQ.</strong>&nbsp;&ldquo;Con una parrilla-plancha enorme a gas en el medio de la mesa&rdquo;, para Hansik van a ofrecer ojo de bife, panceta, Bulgogi (carne de res marinada), variedades de banchan con kimchi (guarniciones), variedades de Jeon y fritos, chinchulines con condimentos, sopas de diferente clases y arroz. 3500 pesos por persona.
    </p><p class="article-text">
        La programaci&oacute;n online del Festival Hansik 2022 se completar&aacute; con contenidos originales de Corea y master classes disponibles de manera gratuita en las redes del Centro Cultural Coreano.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, para quienes quieran vivir una experiencia de lujo, del viernes 6 al domingo 8 de mayo, la aclamada chef Seung Mi Lee, cocinar&aacute; en el restaurante St. Regis del Park Tower Hotel unas cenas exclusivas que prometen ser una locura (reservas: 113011 3212 - o<strong>&nbsp;</strong><a href="mailto:stregis.buenosaires@marriott.com" target="_blank" class="link"><strong>stregis.buenosaires@marriott.com</strong></a><strong>).</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>En este link&nbsp;</strong><a href="https://eldiarioar.us2.list-manage.com/track/click?u=503cf153ccaaf3477f3bc20b1&amp;id=e62271f5d4&amp;e=37d0daae1a" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>https://festivalhansik.ar/</strong></a><strong>&nbsp;pueden chusmear el resto de los restaurantes y todas las otras actividades de Hansik.</strong>&nbsp;Y esperamos que esta vez, su ecuaci&oacute;n del disfrute incluya algo de kimchi.
    </p><p class="article-text">
        <em>CC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maleva/elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/festival-cocina-coreana-buenos-aires-cinco-restaurante-conocer-mejores_1_8969744.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 May 2022 11:12:00 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Buenos Aires esquina Corea, cómo vive y qué piensa la juventud coreana-argentina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lecturas/buenos-aires-esquina-corea-viven-piensan-juventud-coreana-argentina_1_8750411.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/146008ae-7381-49fd-8c11-464249b9dc2d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Buenos Aires esquina Corea, cómo vive y qué piensa la juventud coreana-argentina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hay zonas de la Ciudad de Buenos Aires en las que se superponen la cultura coreana y la “criolla”. Cómo las viven un comerciante y un organizador de fiestas, dos coreanos argentos entre los miles que forman esa comunidad de origen asiático. Un adelanto del libro de "Coreanos argentos. Cómo viven y qué piensan los jóvenes de la comunidad coreana en la Argentina" de Ricardo L Mosso.</p></div><p class="article-text">
        Desde principios de los a&ntilde;os 70, en Buenos Aires la comunidad coreana comenz&oacute; a hacer crecer en el Bajo Flores el llamado &ldquo;Barrio Coreano&rdquo;, o <em>Baek-ku</em>. Pero hoy los coreanoargentinos hoy est&aacute;n m&aacute;s repartidos (dicen que la inseguridad es una de las razones): trabajan por otras zonas de Flores, Floresta y Balvanera y viven por Caballito, Puerto Madero u otros barrios.
    </p><p class="article-text">
        Parte de un universo a la vez porte&ntilde;o y asi&aacute;tico, los negocios mayoristas de ropa y las iglesias cristianas creados por coreanos son solo algunos de los puntos de la trama urbana que no suelen parecerse a las postales tur&iacute;sticas. Como en Google Maps, el diagrama de la ciudad que vive y respira en coreano permanece invisible hasta que se hace clic en &eacute;l. Y de todos los itinerarios por Buenos Aires esquina Se&uacute;l, estos son solo dos de todos los posibles.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El comerciante&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es mediod&iacute;a en Flores y Gustavo (no se llama as&iacute;) est&aacute; envolviendo una especie de percha-maniqu&iacute; de hierro. Lo encuentro en el local que maneja junto con su esposa Ana, sobre la calle Aranguren, a dos cuadras de la avenida Avellaneda. El comercio, mayorista de carteras, cinturones y <em>pashmina</em>s, est&aacute; decorado por Ana al estilo <em>shabby chic</em>: colores pastel, muebles de campo, maderas antiguas. Gustavo naci&oacute; en Buenos Aires, tiene cuarenta a&ntilde;os, es de piel aceitunada y &ndash;al contrario de la mayor&iacute;a de los coreanos&ndash; le crece vello facial, que no llega a ser una barba completa. Desarma el aparato para exhibir ropa en dos partes y hace un paquete con dos bolsas de pl&aacute;stico negras y cinta transparente. Escribe en una etiqueta los datos del destinatario, en Corrientes, y llama al transporte. Enseguida, le dice algo en coreano a su esposa y me invita a un restor&aacute;n coreano de la zona, el Paranjib (&ldquo;Casita azul&rdquo;). Pero fue la semana anterior a ese almuerzo cuando me sent&eacute; a hablar por primera vez con &eacute;l. Le pregunt&eacute; sobre c&oacute;mo funciona el virtual centro de los negocios coreanos de Buenos Aires: &ldquo;la avenida Avellaneda&rdquo;.
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            <span class="title">
                La tapa de Coreanos argentos.                            </span>
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        Para la comunidad, el apellido del presidente argentino entre 1874 y 1880 es toda una referencia. De acuerdo a la C&aacute;mara de Empresarios Coreanos en la Argentina (CAEMCA), sobre una decena de cuadras de esta avenida &ndash;sobre todo entre su cruce con Nazca y la calle Emilio Lamarca, y en las paralelas Aranguren y Mor&oacute;n, hacia un lado, y Bogot&aacute; y Bacacay, hacia el otro&ndash; funcionan unos 2.000 locales de ropa, tela y accesorios de due&ntilde;os coreanos.
    </p><p class="article-text">
        En una oficinita del primer piso de su comercio, Gustavo &ndash;que es padre de dos varones adolescentes y de una nena de catorce meses&ndash; me contar&aacute; que abrieron el local en 2013. Y que desde 2005 su trabajo principal es del representante de dos firmas de Corea del Sur que producen materia prima para la industria textil. Para ellas vende fibras de poli&eacute;ster y chips de nylon a fabricantes locales de telas. Parece satisfecho de c&oacute;mo maneja su horario laboral. Hace unos a&ntilde;os tuvo una oficina en el centro, me dice, pero despu&eacute;s la cambi&oacute; por su celular Samsung:
    </p><p class="article-text">
        - Hoy por mail y WhatsApp, a las ocho de la noche de ac&aacute;, o a las siete de la ma&ntilde;ana, pido precios y concierto los pedidos.
    </p><p class="article-text">
        Y me ofrece m&aacute;s detalles de ese universo de negocios coreanos de la avenida de Flores.
    </p><p class="article-text">
        - Ac&aacute; la mayor&iacute;a fabrica ropa. Pero eso no significa que tengan una f&aacute;brica: en los locales s&iacute; tienen mesas de corte de tela, pero tercerizan costura, planchado y empaquetado. Hace unos veinticinco a&ntilde;os no se tercerizaba: mi viejo compraba la tela, sus empleados fabricaban las prendas en su taller, y despu&eacute;s entregaba el producto a los locales mayoristas de la comunidad que estaban en Once. En esa &eacute;poca ac&aacute; en Flores no hab&iacute;a nada de lo textil. Despu&eacute;s aparecieron los talleres, que primero eran de los mismos coreanos.
    </p><p class="article-text">
        - &iquest;Hoy no quedan coreanos con talleres textiles?
    </p><p class="article-text">
        - Pr&aacute;cticamente ninguno: ahora son casi todos bolivianos. Antes de todo eso, a los talleres coreanos les daban trabajo los mayoristas jud&iacute;os. Despu&eacute;s los coreanos escalaron una posici&oacute;n, pasaron a ser mayoristas, y subieron los bolivianos.
    </p><p class="article-text">
        Los comerciantes coreanos de Avellaneda no dejan de quejarse de la competencia de los &ldquo;manteros&rdquo;, los vendedores informales que ofrecen ropa y otros art&iacute;culos en las veredas de sus locales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entre los dieciocho y los veinticinco a&ntilde;os, Gustavo viaj&oacute; muy seguido, y por varios meses cada vez, a Corea del Sur para trabajar; all&iacute; tambi&eacute;n conoci&oacute; a su mujer. Casi dos d&eacute;cadas despu&eacute;s recuerda c&oacute;mo se sinti&oacute; all&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        - Al principio es todo muy loco, porque sal&iacute;s a la calle &iexcl;y est&aacute; lleno de coreanos! Despu&eacute;s ellos se dan cuenta de que ven&iacute;s de afuera y te hacen saber algo as&iacute; como &ldquo;Ustedes se rajaron de Corea cuando estaba todo mal, y ahora que est&aacute; todo bien quieren volver&rdquo;. Pero all&aacute;, con la cultura alcoh&oacute;lica que tenemos, si vos te sent&aacute;s a tomar algo enseguida hac&eacute;s amigos. El coreano de por s&iacute; es muy prejuicioso; con mis amigos llegamos a la conclusi&oacute;n de que en realidad los que estamos discriminando somos nosotros. En los ochenta ve&iacute;amos a los coreanos reci&eacute;n llegados y nos re&iacute;amos de c&oacute;mo se vest&iacute;an. Y ellos se re&iacute;an de nosotros y nos dec&iacute;an &ldquo;&iquest;Y ustedes por qu&eacute; no hablan en coreano?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En 2015 la colectividad coreana celebr&oacute; sus cincuenta a&ntilde;os en el pa&iacute;s: las primeras familias llegaron en 1965, tras un tratado que firm&oacute; el gobierno de Arturo Illia con Corea del Sur. Y Gustavo se siente m&aacute;s coreano que argentino. Tanto que me cuenta que su esposa &ndash;nacida en Corea&ndash; le dice que es un &ldquo;dinosaurio, m&aacute;s coreano que los coreanos de Corea&rdquo;. Pero a pesar de que estuvo muchas veces en el pa&iacute;s de sus padres, nunca quiso quedarse a vivir all&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        - Lo que nos tira m&aacute;s a mis amigos coreanos y a m&iacute; &ndash;me parece, &iquest;no? &ndash;son las ra&iacute;ces, los sabores, las costumbres. &iquest;Sab&eacute;s d&oacute;nde vamos? No a Puerto Madero ni a Palermo &ldquo;algo&rdquo;: vamos a la pizzer&iacute;a San Antonio, en Juan de Garay y Boedo, o al boliche que est&aacute; diagonal con la plaza Flores. Son lugares que nos traen recuerdos, porque cuando yo era chiquito viv&iacute; cuatro o cinco a&ntilde;os en Colombres y Constituci&oacute;n, en Boedo. Sal&iacute;amos a cenar solo cuatro veces al a&ntilde;o con mis viejos, y esas cuatro veces &iacute;bamos ah&iacute;; el lugar est&aacute; igual.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El organizador de fiestas</strong>
    </p><p class="article-text">
        Unos veinte j&oacute;venes de ojos rasgados bajan de varios taxis y se juntan en la vereda de la discoteca sobre la avenida de Juan B. Justo. Reci&eacute;n empieza la madrugada del martes de carnaval y de a ratos llega un eco del canto de las murgas del barrio.
    </p><p class="article-text">
        Los asi&aacute;ticos se acercan al corralito que custodia un guardia uniformado.
    </p><p class="article-text">
        - Muchachos, se tienen que arremangar los pantalones. Y adentro no se pueden desarremangar: seguridad va a mirar &ndash;les dice el organizador de esta fiesta privada, parado del lado de adentro de la valla met&aacute;lica. Es lo que se le ocurre para hacer cumplir la consigna que pens&oacute; para esta noche: entran los vestidos con piyama o alguna prenda de dormir.
    </p><p class="article-text">
        Los muchachos &ndash;que son chinos&ndash; conferencian en su idioma. Y al final deciden hacer caso: se arremangan los vaqueros y los van dejando entrar. De a cuatro, pasan el corralito y van hasta la ventanilla para sacar las entradas. Hay uno solo que se acerc&oacute; algo m&aacute;s a la consigna, y casi hiere la mirada: el pelo te&ntilde;ido de un naranja desva&iacute;do, viste remera y pantalones estampados con flores gritonas, y mocasines con hebilla.
    </p><p class="article-text">
        El selector de invitados es Alan Yun, m&aacute;s conocido como Kimo, un argentino hijo de inmigrantes de Corea del Sur que es una especie de padrino de la noche asi&aacute;tica en Buenos Aires. Desde 2004, poco antes de la tragedia Cromagnon, Kimo alquila boliches en los que organiza sus fiestas <em>Masomi-K</em> y <em>Glam &amp; Fuck!</em> Que ya se volvieron una marca registrada para los hijos de coreanos, taiwaneses y chinos menores de treinta que viven en Buenos Aires. Y tambi&eacute;n para un nicho menor pero fiel de &ldquo;criollos&rdquo; que gustan de lo m&aacute;s pop de la cultura asi&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Para dar el ejemplo, esta noche Kimo tiene puesta una bata de seda negra. Y controla personalmente el atuendo de los que llegan, la mayor&iacute;a chicas. Una chica que pasa la cadena del de seguridad le se&ntilde;ala el short y la remera de dormir que luce: &ldquo;Los hice combinar y todo&rdquo;, le dice. &Eacute;l aprueba, canchero.
    </p><p class="article-text">
        Kimo va de la puerta a la pista varias veces; reci&eacute;n despu&eacute;s de la una de la madrugada se busca un trago. En una de esas vueltas le pregunta al tipo de saco que maneja el cuentapersonas c&oacute;mo va el ingreso; apenas unas ciento veinte. M&aacute;s tarde me dir&aacute; que esa noche de carnaval entraron a su fiesta quinientas personas. En un fin de semana &ldquo;corto&rdquo;, agregar&aacute;, son unas seiscientas.
    </p><p class="article-text">
        Como a muchos hijos de inmigrantes coreanos, a Kimo tambi&eacute;n le toc&oacute; trabajar en el negocio textil familiar. Hace un par de a&ntilde;os, en sus tardes hac&iacute;a de encargado de Charm&eacute;, uno de los locales mayoristas de ropa que manejaban sus padres. Tambi&eacute;n fue coordinador de un boliche del Microcentro, pero se nota lo que le gusta ser su propio jefe.
    </p><p class="article-text">
        Aunque hay algo que el cuentapropismo no puede dar, y es fama &ldquo;de verdad&rdquo;, la de la tele. A esa la roz&oacute; Kimo en diciembre de 2014.
    </p><p class="article-text">
        - Yo soy muy amigo de la novia del Tirri, el primo de Tinelli, desde hace como quince a&ntilde;os. Ella vio que yo era un referente asi&aacute;tico, me pidieron seis bailarines asi&aacute;ticos, y los consegu&iacute;. Cuatro eran coreanos, hab&iacute;a un japon&eacute;s-argentino y una vietnamita-argentina. Me avisaron un jueves, y el lunes bailamos. Trabajamos con la gente de Ideas del Sur, y la verdad es que los chicos estaban reemocionados<em>&hellip;</em> &iquest;Porque cu&aacute;ndo buscan bailarines asi&aacute;ticos para la tele? La verdad que el K-pop est&aacute; ayudando mucho; a m&iacute; particularmente me ayuda much&iacute;simo.
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        Este a&ntilde;o, cuando empiece la temporada del programa, el Tirri quiere hacer de nuevo K-pop y quiere llevar a los chicos otra vez.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; comentarios tuviste cuando vieron tu participaci&oacute;n en ShowMatch?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Viste que para la comunidad coreana yo soy el tipo de la noche. Y me ven muy mal, obviamente, son todos de iglesia. Pero, cuando me vieron en la tele, me empezaron como a respetar m&aacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Kimo se levanta para recibir insumos para la fiesta que le traen una de las tres chicas &ndash;una de origen chino, otra coreana y la tercera &ldquo;criolla&rdquo;&ndash; que lo asisten: bolsas con cotill&oacute;n y un tel&oacute;n con la marca de su fiesta <em>Glam &amp; Fuck!</em> Y con su eslogan: &ldquo;Mucha joda&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>RLM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ricardo L. Mosso]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lecturas/buenos-aires-esquina-corea-viven-piensan-juventud-coreana-argentina_1_8750411.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 16 Feb 2022 11:44:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Buenos Aires esquina Corea, cómo vive y qué piensa la juventud coreana-argentina]]></media:title>
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