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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Dictadura]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/dictadura/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Dictadura]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA["Los terminamos encontrando": los nombres y las historias de los desaparecidos identificados de La Perla]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/terminamos-encontrando-nombres-historias-desaparecidos-identificados-perla_1_13211943.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/47b16183-08d5-4721-916e-447429bacc20_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Los terminamos encontrando&quot;: los nombres y las historias de los desaparecidos identificados de La Perla"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A partir de restos óseos hallados en 2025 en Loma del Torito, dentro del predio donde funcionó La Perla, el EAAF logró una nueva ronda de identificaciones. Este martes, el juez Vaca Narvaja dará los nombres oficiales. </p></div><p class="article-text">
        <strong>Ester Felipe y Luis M&oacute;naco</strong>, militantes de Villa Mar&iacute;a. Sus restos fueron hallados juntos. <strong>Carlos Cayetano Cruspeire y Rosa Cristina Godoy</strong>, pareja de Tres de Febrero, secuestrados en C&oacute;rdoba en 1977, padres de Mariela, quien qued&oacute; al cuidado de vecinos y familiares. <strong>Jos&eacute; Luis Goyechea y Nilda Moreno</strong>, secuestrados el 15 de agosto de 1977 en barrio General Paz, C&oacute;rdoba, ante sus tres hijos de 5, 3 y 1 a&ntilde;o. <strong>Graciela Dold&aacute;n</strong>, abogada laboralista y militante, secuestrada en abril de 1976, compa&ntilde;era del diputado y exgobernador <strong>Juan Schiaretti.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las &uacute;ltimas identificaciones del trabajo conjunto del <strong>Equipo Argentino de Antropolog&iacute;a Forense (EAAF) </strong>y el <strong>Instituto de Medicina Forense del Poder Judicial de C&oacute;rdoba</strong> revelan parte del terror de la dictadura militar en el centro clandestino de detenci&oacute;n La Perla. Los restos fueron identificados a partir de los hallazgos realizados en 2025 en el predio conocido como Loma del Torito, perteneciente a la Guarnici&oacute;n Militar de La Calera y los detalles de la investigaci&oacute;n ser&aacute;n dados a conocer por el Juzgado Federal N&deg;3 de C&oacute;rdoba, a cargo del juez <strong>Miguel Hugo Vaca Narvaja</strong>, este martes a las 11 en una conferencia de prensa en los Tribunales Federales de la capital provincial. En total hubo 11 nuevas identificadas, sumadas a 12 conocidas en marzo pasado.
    </p><p class="article-text">
        La campa&ntilde;a arqueol&oacute;gica de 2025 en Loma del Torito fue ordenada por el juzgado en el marco del expediente iniciado hace cuatro d&eacute;cadas por una denuncia del Premio Nobel de la Paz <strong>Adolfo P&eacute;rez Esquivel </strong>y familiares de desaparecidos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>La Perla funcion&oacute; como centro clandestino de detenci&oacute;n entre 1976 y 1978, y se estima que por sus instalaciones pasaron entre 2.200 y 2.500 personas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En marzo de 2026, el mismo proceso hab&iacute;a permitido identificar 12 personas: Carlos Alberto Dambra Villares, Jos&eacute; Nicol&aacute;s Brizuela, Ra&uacute;l Oscar Ceballos Cant&oacute;n, Alejandro Jorge Monjeau L&oacute;pez, Ramiro Sergio Bustillo Rubio, Adriana y Cecilia Carranza Gamberale, Oscar Omar Reyes, Eduardo Valverde, Sergio Julio Tissera Pizzi, Elza M&oacute;nica Coquelli Pardo y Okelly Pardo.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DYFueM5HB2m/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Antes de la conferencia oficial de este martes, organismos de derechos humanos y familiares adelantaron p&uacute;blicamente la identidad de algunos de los identificados. Entre ellos se encuentran al menos tres parejas. 
    </p><h2 class="article-text">Los padres de Paula M&oacute;naco Felipe</h2><p class="article-text">
        Ester Felipe y Luis M&oacute;naco eran militantes de Villa Mar&iacute;a, C&oacute;rdoba. &Eacute;l naci&oacute; en 1947 en la capital provincial, fue periodista y delegado sindical. Ella naci&oacute; en 1950 en Las Varillas y trabaj&oacute; como psic&oacute;loga. Ambos integraron el Partido Revolucionario de los Trabajadores y el Ej&eacute;rcito Revolucionario del Pueblo. Fueron secuestrados el 11 de enero de 1978 y llevados a La Perla, donde fueron asesinados. 
    </p><p class="article-text">
        Su hija, la periodista Paula M&oacute;naco Felipe, que reside en M&eacute;xico, escribi&oacute; en sus redes: &ldquo;Hoy vuelven con nosotres y estamos flotando, con el coraz&oacute;n al galope, descubriendo una nueva y maravillosa forma de felicidad&rdquo;.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DYGaZBmDIf8/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><h2 class="article-text">La pareja de Tres de Febrero</h2><p class="article-text">
        Carlos Cayetano Cruspeire fue secuestrado el 10 de septiembre de 1977 en C&oacute;rdoba, cerca de su trabajo en una funeraria del centro. Rosa Cristina Godoy fue detenida ilegalmente poco despu&eacute;s en la misma ciudad. Eran padres de Mariela, una ni&ntilde;a peque&ntilde;a que qued&oacute; al cuidado de vecinos y luego fue entregada a familiares. 
    </p><p class="article-text">
        Pertenec&iacute;an a Montoneros y la Juventud Peronista respectivamente, y tambi&eacute;n integraban el grupo Scout San Francisco de As&iacute;s de Villa Bosch, en el partido de Tres de Febrero. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Carlos Cayetano Cruspeire y Rosa Cristina Godoy, pareja de Tres de Febrero.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Secuestrados ante sus tres hijos</h2><p class="article-text">
        Jos&eacute; Luis Goyechea y Nilda Moreno fueron llevados el 15 de agosto de 1977 desde su casa en barrio General Paz, en C&oacute;rdoba, delante de sus tres hijos de 5, 3 y 1 a&ntilde;o. Goyechea era riojano, estudiaba Ciencias Econ&oacute;micas en la Universidad Nacional de C&oacute;rdoba y trabajaba como empleado administrativo en el Colegio de M&eacute;dicos. Moreno era psicopedagoga.
    </p><h2 class="article-text">La compa&ntilde;era de Schiaretti</h2><p class="article-text">
        Graciela Dold&aacute;n era abogada laboralista, militante de Montoneros y compa&ntilde;era de militancia del entonces joven Juan Schiaretti, hoy diputado nacional. Naci&oacute; el 19 de agosto de 1941 en Santa Fe y fue secuestrada en abril de 1976 en su casa de C&oacute;rdoba, a los 34 a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        Schiaretti se pronunci&oacute; al conocer la identificaci&oacute;n: &ldquo;Duele profundamente, pero tambi&eacute;n aporta verdad y permite avanzar en la reparaci&oacute;n de heridas que permanecen abiertas desde hace medio siglo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su hermano Roberto resumi&oacute; lo que sienten muchas familias: <strong>&ldquo;La Gorda les gan&oacute; otra vez. No la pudieron desaparecer. Los sacamos de la condici&oacute;n de desaparecidos, los terminamos encontrando&rdquo;.</strong>
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2053535306423652393?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        La conferencia de este martes ser&aacute; transmitida en vivo por el canal de YouTube del Consejo de la Magistratura de la Naci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/terminamos-encontrando-nombres-historias-desaparecidos-identificados-perla_1_13211943.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 11 May 2026 13:00:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Dictadura,Desaparecidos,Memoria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La memoria incómoda: Daniel Mundo y la literatura como forma de interrogar la dictadura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/memoria-incomoda-daniel-mundo-literatura-forma-interrogar-dictadura_1_13125550.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b18bf4b0-7284-487b-99a2-86c07072a236_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140259.jpg" width="3947" height="2220" alt="La memoria incómoda: Daniel Mundo y la literatura como forma de interrogar la dictadura"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Los relatos de la catástrofe", de Daniel Mundo, ensaya una crítica incómoda sobre los modos en que la sociedad argentina recuerda su pasado reciente. “La memoria tiende a ser dogmática, por eso la tarea de los que queremos pensar los fenómenos traumáticos de nuestra historia consiste en incomodarla”, sostiene su autor. 


un ensayo sobre la representación de la Dictadura en la literatura argentina escrito hace más de una década.
El autor afirma que antes no existían condiciones sociales para su recepción y pone en duda que hoy sí las haya.
La edición responde también a la preocupación por las disputas actuales en torno a la memoria y las responsabilidades sobre ese período.</p></div><p class="article-text">
        Hay libros que llegan en su momento. No porque su autor haya dudado en escribirlos, sino porque el tiempo social &mdash;esa zona difusa donde se cruzan la pol&iacute;tica, la memoria y los consensos culturales&mdash; todav&iacute;a no estaba preparado para escucharlos. Entre la incomodidad, la autocr&iacute;tica y la sospecha sobre los relatos cristalizados, Prometeo acaba de publicar <em>Los relatos de la cat&aacute;strofe. Cr&iacute;tica de la representaci&oacute;n de la dictadura en la literatura argentina</em>, un libro escrito hace m&aacute;s de una d&eacute;cada por el fil&oacute;sofo y ensayista <strong>Daniel Mundo </strong>que irrumpe en un presente atravesado por nuevas disputas sobre el sentido del pasado. 
    </p><p class="article-text">
        El texto fue, en su origen, una tesis doctoral presentada hace m&aacute;s de una d&eacute;cada. Pero su publicaci&oacute;n qued&oacute; en suspenso. &iquest;Por qu&eacute; reci&eacute;n sale ahora? &ldquo;Porque creo que hasta hace unos a&ntilde;os no hab&iacute;a audibilidad para entender lo que dice, ni en el campo de la memoria ni en la sociedad&rdquo;, se&ntilde;ala Mundo. Y enseguida introduce la duda, que atraviesa toda su intervenci&oacute;n: &ldquo;&iquest;Ahora la hay? La verdad, no lo s&eacute;&rdquo;.&nbsp;La decisi&oacute;n de publicarlo, sin embargo, no fue s&oacute;lo una cuesti&oacute;n de oportunidad intelectual sino tambi&eacute;n de urgencia pol&iacute;tica. Mundo sit&uacute;a un punto de quiebre claro: la irrupci&oacute;n de ciertos discursos que buscan disputar el sentido de la memoria reciente. &ldquo;Tem&iacute; que ellos se apropiaran del relato de esos hechos, y que hasta socialmente terminaran llev&aacute;ndose la raz&oacute;n, ya que nosotros, &lsquo;nosotros&rsquo;, negamos una responsabilidad que tuvimos en la gestaci&oacute;n de lo que llamo, con may&uacute;sculas, la Dictadura y sus consecuencias&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Lejos de ubicarse en un lugar de reafirmaci&oacute;n, el autor ensaya una cr&iacute;tica inc&oacute;moda sobre los modos en que la sociedad argentina recuerda su pasado reciente. No se trata de negar lo ocurrido, sino de cuestionar c&oacute;mo se lo narra. &ldquo;La memoria tiende a ser dogm&aacute;tica, tiende a repetir los clich&eacute;s y a conformarse con los prejuicios, a generar h&aacute;bitos&rdquo;, dice. Y completa, en una de las definiciones m&aacute;s contundentes de la entrevista: &ldquo;por eso la tarea de los que queremos comprender y pensar los fen&oacute;menos traum&aacute;ticos de nuestra historia consiste en incomodarla y evidenciar su esclerosis&rdquo;. En ese gesto aparece una de las claves del libro: la memoria no como un campo de certezas consolidadas, sino como un territorio que debe ser interrogado permanentemente.
    </p><p class="article-text">
        La elecci&oacute;n de la literatura como v&iacute;a de acceso a la dictadura no responde a una preferencia est&eacute;tica sino a una concepci&oacute;n del conocimiento. Para Mundo, hay dimensiones de la experiencia hist&oacute;rica que no pueden ser capturadas por los documentos. &ldquo;Por supuesto, est&aacute;n los documentos, fundamentales. Pero para comprender aquello que no tiene documentos para revivirlo o testimoniarlo, que solo se basa en relatos, como es la vida cotidiana de la gente com&uacute;n, la literatura puede ayudar&rdquo;, explica. En ese punto, su posici&oacute;n es clara: desconf&iacute;a de los discursos que se presentan como portadores de una verdad definitiva. &ldquo;Creo que hablar desde los &lsquo;hechos&rsquo;, hablar desde: &lsquo;yo lo viv&iacute;&rsquo; o desde la Verdad con may&uacute;scula, anula el lugar del otro y de la duda, de la interrogaci&oacute;n y de la interpretaci&oacute;n. La literatura, en cambio, habilita este tipo de narraci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero esa apertura no es tranquilizadora. Al contrario. Lo que la literatura puede decir es, muchas veces, lo que otros discursos no logran soportar: &ldquo;esa verdad densa que otros discursos no soportan. O no alcanzan a representarse. Esa verdad inc&oacute;moda incluso para el que la enuncia&rdquo;. En un campo saturado de producciones sobre la dictadura, Mundo insiste en marcar una diferencia. Su libro no busca agregar un relato m&aacute;s, sino modificar el modo en que esos relatos se piensan. &ldquo;El libro trata de pensar lo que ocurri&oacute;, no decir lo que ocurri&oacute;&rdquo;, afirma. Y agrega, con iron&iacute;a, que si dialoga con otras obras lo hace &ldquo;de la misma manera en que yo dialogo con mis amigos, de modo inquisitivo y hasta molesto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esa incomodidad se extiende tambi&eacute;n a su mirada sobre ciertos discursos contempor&aacute;neos, a los que acusa de apoyarse en categor&iacute;as simplificadoras. &ldquo;Hoy estamos atrapados en los discursos bien pensantes que se la pasan recurriendo a la figura muy problem&aacute;tica de la &lsquo;buena gente&rsquo;&rdquo;, se&ntilde;ala, en una cr&iacute;tica directa a las formas de moralizaci&oacute;n del pasado. Consultado sobre los l&iacute;mites &eacute;ticos en la representaci&oacute;n de la violencia, Mundo evita respuestas categ&oacute;ricas. &ldquo;&iquest;L&iacute;mites &eacute;ticos? &Eacute;ticos no, lo que no significa que se pueda decir cualquier cosa o de cualquier manera&rdquo;, aclara. Sin embargo, introduce un diagn&oacute;stico m&aacute;s profundo: no es que falten relatos sobre la dictadura, sino que muchos de los m&aacute;s complejos no circulan. &ldquo;Esos relatos casi no se conocen ni siquiera en el mismo campo de la memoria&rdquo;, advierte. La pregunta, entonces, no es s&oacute;lo c&oacute;mo representar el horror, sino qu&eacute; relatos logran instalarse y cu&aacute;les quedan relegados.
    </p><p class="article-text">
        En el centro del libro aparece una inquietud personal que desborda lo individual. Mundo intenta comprender su propia infancia durante la dictadura, atravesada por una contradicci&oacute;n dif&iacute;cil de resolver. &ldquo;Yo creo que pretend&iacute;a algo imposible, como comprender c&oacute;mo hab&iacute;a sido mi infancia y mi adolescencia, c&oacute;mo hab&iacute;a sido mi felicidad en esos a&ntilde;os oprobiosos&rdquo;, dice. Y ampl&iacute;a: &ldquo;las felicidades de los que como yo no ten&iacute;amos idea de lo que ocurr&iacute;a, y no hablo solo de ni&ntilde;os, pienso en mis viejos tambi&eacute;n&rdquo;. Esa reflexi&oacute;n lo lleva a pensar en t&eacute;rminos generacionales. Una generaci&oacute;n que no fue protagonista directa de la violencia, pero que tampoco puede pensarse al margen de ella. &ldquo;Tem&iacute;a descubrir que no hab&iacute;a sido feliz en mi infancia. Que no hab&iacute;a sido posible ser feliz. Por eso a esa generaci&oacute;n, la m&iacute;a, la llamo la Generaci&oacute;n Perdida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En el tramo final, la entrevista se desplaza hacia una cuesti&oacute;n central: la disputa por el relato. No s&oacute;lo qu&eacute; se dice sobre el pasado, sino qui&eacute;n lo dice. Mundo retoma una observaci&oacute;n de <strong>Mart&iacute;n Caparr&oacute;s</strong> sobre la generaci&oacute;n del &rsquo;70 como una minor&iacute;a que termin&oacute; representando una totalidad. A partir de all&iacute;, introduce una idea inquietante: la historia no tiene un &uacute;nico sentido, sino que depende de qui&eacute;n la narre. &ldquo;Todav&iacute;a lo estamos discutiendo, como en este momento hist&oacute;rico estamos discutiendo qui&eacute;n puede contar esa historia, porque seg&uacute;n qui&eacute;n la cuente, va a haber diferentes significados&rdquo;, afirma. Y en esa frase aparece, quiz&aacute;s, el n&uacute;cleo m&aacute;s pol&iacute;tico del libro: la memoria no es un archivo cerrado, sino un campo en disputa permanente.
    </p><p class="article-text">
        Lejos de proponer una nueva ortodoxia, Mundo se ubica en un lugar de incertidumbre. Su apuesta no es reemplazar una verdad por otra, sino erosionar la idea misma de verdad como punto de llegada. &ldquo;La manera que a m&iacute; me gustar&iacute;a que lo haga es destruyendo cualquier imagen fija, es decir: Verdadera con may&uacute;scula, que nos hagamos o nos impongan. Me gustar&iacute;a que nos ayudase a interrogarnos, no a confirmarnos en lo que creemos&rdquo;, sostiene. 
    </p><p class="article-text">
        En un presente donde las posiciones tienden a endurecerse, esa elecci&oacute;n suena, al menos, inc&oacute;moda. Y tal vez por eso, necesaria. Como si, en ese gesto, se jugara algo m&aacute;s que una posici&oacute;n intelectual: una forma de intervenir en la memoria sin clausurarla.
    </p><p class="article-text">
        <em>MR/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Matías Repar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/memoria-incomoda-daniel-mundo-literatura-forma-interrogar-dictadura_1_13125550.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Apr 2026 20:24:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La memoria incómoda: Daniel Mundo y la literatura como forma de interrogar la dictadura]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Dictadura,Memoria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A 50 años del plan Martínez de Hoz, un experimento fallido con enseñanzas aún vigentes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/50-anos-plan-martinez-hoz-experimento-fallido-ensenanzas-vigentes_129_13097694.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ffcda37e-f0d7-4c46-a1d3-7ec4c1432b50_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A 50 años del plan Martínez de Hoz, un experimento fallido con enseñanzas aún vigentes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un análisis del programa económico de 1976-1981 revela un patrón que la Argentina repetiría décadas después: tipo de cambio atrasado, deuda creciente y reformas estructurales atrapadas por la urgencia antiinflacionaria.
</p></div><p class="article-text">
        El 2 de abril de 1976, apenas una semana despu&eacute;s del golpe de Estado, <strong>Jos&eacute; Alfredo Mart&iacute;nez de Hoz</strong> anunci&oacute; su programa econ&oacute;mico desde el Ministerio de Econom&iacute;a. El plan promet&iacute;a una ruptura dr&aacute;stica con el pasado a partir de tres objetivos: <strong>la redefinici&oacute;n del rol del Estado, la liberalizaci&oacute;n y modernizaci&oacute;n de la econom&iacute;a, y la estabilizaci&oacute;n de la moneda</strong>. Lo que vino despu&eacute;s fue una sucesi&oacute;n de ensayos, correcciones y fracasos que dejaron lecciones que la Argentina tardar&iacute;a a&ntilde;os en aprender, y que, en muchos sentidos, a&uacute;n no hemos terminado de procesar. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para entender la g&eacute;nesis de este experimento, es necesario recordar que el equipo econ&oacute;mico hered&oacute; un escenario complejo: el &ldquo;Rodrigazo&rdquo; de 1975, un ajuste traum&aacute;tico, con devaluaciones de entre el 100% y el 160%, que dej&oacute; una inflaci&oacute;n inercial que superaba el 180% anual. A nivel internacional, en la segunda mitad de los setenta, la econom&iacute;a mundial estaba todav&iacute;a sufriendo el impacto del shock petrolero y del alza de los precios de las materias primas en general, incluyendo las agropecuarias que exportaba Argentina, fortalecidos por el boicot a la URSS, de los cuales la dictadura sac&oacute; provecho. Por otra parte, las condiciones de liquidez internacional dieron lugar, en un primer momento, el arribo de un importante flujo de capitales financieros que posibilitaron un incremento irresponsable del endeudamiento externo de nuestro pa&iacute;s y, posteriormente, el reflujo de estos gener&oacute; la crisis de la deuda. As&iacute;, los pagos al exterior por servicios de la deuda y utilidades pasar&iacute;an de 2,2% a 9,4% del PIB, entre 1980 y 1983.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ni shock ni gradualismo, un plan &ldquo;pragm&aacute;tico&rdquo;. </strong>El Ministro rechazaba tanto el shock como el gradualismo extremo. Su palabra era&nbsp;<em>pragmatismo</em>. Sin embargo, los cinco a&ntilde;os de gesti&oacute;n pueden leerse como cuatro etapas distintas, cada una nacida de la frustraci&oacute;n con la anterior en el objetivo de abatir la inflaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La primera arranc&oacute; con la liberaci&oacute;n de precios, el congelamiento de salarios y la unificaci&oacute;n cambiaria. La inflaci&oacute;n de 1976 lleg&oacute; al&nbsp;444%. En enero de 1978, ante la falta de resultados, se introdujeron ajustes. En diciembre de ese a&ntilde;o lleg&oacute; la apuesta m&aacute;s ambiciosa: la c&eacute;lebre&nbsp;tablita cambiaria, un cronograma de minidevaluaciones diarias preanunciadas, que buscaba anclar expectativas mediante la previsibilidad del tipo de cambio. La cuarta y &uacute;ltima fase, en julio de 1980, fue un intento de correcci&oacute;n de urgencia ante el colapso del modelo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La &ldquo;plata dulce&rdquo; y el costo de la tablita. </strong>La tablita trajo consigo el fen&oacute;meno conocido popularmente como la &ldquo;plata dulce&rdquo; o &ldquo;deme dos&rdquo;: un boom de importaciones y turismo al exterior alimentado por un d&oacute;lar artificialmente barato. El propio Mart&iacute;nez de Hoz lo reconoci&oacute; a&ntilde;os despu&eacute;s con crudeza:&nbsp;<em>&ldquo;La tablita nos caus&oacute; mucho da&ntilde;o. Estuvimos viendo alternativas para bajar la inflaci&oacute;n. Una opci&oacute;n era la estrechez monetaria, pero como iba a causar recesi&oacute;n, preferimos no hacerlo. Tampoco se quer&iacute;a bajar el gasto&hellip; luego de dos a&ntilde;os nos dimos cuenta de que 100% era un piso que no pod&iacute;amos perforar, si no invent&aacute;bamos algo&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        El tipo de cambio real cay&oacute; a los niveles m&aacute;s bajos de la historia argentina. Las importaciones pasaron de u$s 3.033 millones en 1976 a u$s 10.540 millones en 1980, mientras el balance de cuenta corriente se desplomaba de un super&aacute;vit de u$s 650 millones a un d&eacute;ficit de u$s 4.767 millones. La liberalizaci&oacute;n comercial, que deb&iacute;a ser gradual, fue acelerada por la urgencia antiinflacionaria: sectores industriales sufrieron una desprotecci&oacute;n arancelaria de shock para la que en teor&iacute;a no estaban preparados hasta 1985.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El &ldquo;Monstruo de Mil Cabezas&rdquo; que venci&oacute; a la apertura programada. </strong>La prioridad absoluta del equipo econ&oacute;mico, abatir al &ldquo;monstruo de mil cabezas&rdquo; de la inflaci&oacute;n, termin&oacute; por &ldquo;contaminar&rdquo; los instrumentos de largo plazo. La pol&iacute;tica arancelaria, dise&ntilde;ada originalmente para una apertura gradual que incentivara la eficiencia industrial, fue utilizada como un garrote antiinflacionario.
    </p><p class="article-text">
        Bajo la Resoluci&oacute;n 6/79, el gobierno implement&oacute; un mecanismo de adelantamiento de rebajas arancelarias para castigar a los sectores que aumentaran precios por encima de las metas oficiales. La distorsi&oacute;n fue tal que, para octubre de 1979, el arancel promedio ya era inferior al que se hab&iacute;a programado originalmente para enero de 1981. Adem&aacute;s, se combin&oacute; con una fuerte apreciaci&oacute;n del tipo de cambio real, cuyos efectos sobre la protecci&oacute;n efectiva real fueron mayores que los de la reducci&oacute;n arancelaria. Esta &ldquo;desprotecci&oacute;n de shock&rdquo; no fue el resultado de una estrategia de competitividad, sino de una t&aacute;ctica antiinflacionaria desesperada de corto plazo que canibaliz&oacute; la estructura industrial argentina.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La reforma financiera: euforia y crisis en tres a&ntilde;os. </strong>La reforma del sistema financiero, lanzada en julio de 1977, fue otro de los pilares del programa. Se liberaron las tasas de inter&eacute;s &mdash;que ven&iacute;an siendo negativas en t&eacute;rminos reales&mdash;, se traslad&oacute; la asignaci&oacute;n del cr&eacute;dito a los bancos comerciales y se estableci&oacute; un&nbsp;seguro de dep&oacute;sitos total, obligatorio y gratuito. Esta &uacute;ltima medida, lejos de generar confianza, alent&oacute; comportamientos irresponsables: los bancos pod&iacute;an tomar riesgos excesivos sabiendo que el Estado garantizaba el 100% de los dep&oacute;sitos.
    </p><p class="article-text">
        Un an&aacute;lisis posterior del per&iacute;odo (Roque Fernandez, 1987) se&ntilde;al&oacute; que entre 1977 y marzo de 1980 fue &ldquo;probablemente el per&iacute;odo m&aacute;s pr&oacute;spero en toda la historia del sector financiero argentino&rdquo;. La prosperidad termin&oacute; de manera abrupta. En marzo y abril de 1980, el Banco Central debi&oacute; intervenir tres de los mayores bancos privados del pa&iacute;s, que representaban el 10% de los dep&oacute;sitos del sistema. Los redescuentos emitidos superaron los u$s 2.000 millones, equivalentes al 27% de la base monetaria. La emisi&oacute;n asociada a las instituciones liquidadas ese a&ntilde;o represent&oacute; el&nbsp;3% del PIB.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Fracaso rotundo. </strong>No se logr&oacute; ninguno de los objetivos propuestos. El PIB mostr&oacute; una volatilidad extrema: cay&oacute; 0,7% en 1976, creci&oacute; 6% en 1977, se contrajo 3,9% en 1978, rebot&oacute; 6,8% en 1979 y volvi&oacute; a casi estancarse en 1980 (0,7%). El PIB per c&aacute;pita en 1980 era 0,6% inferior al m&aacute;ximo de 1974.&nbsp;En materia fiscal, el d&eacute;ficit, en promedio, se mantuvo en m&aacute;s del 6% del PIB, nunca lleg&oacute; a niveles manejables. El gasto p&uacute;blico creci&oacute; del 39% al 44% del PIB, impulsado, en parte, por el reequipamiento militar. La inflaci&oacute;n, que hab&iacute;a llegado al 444% en 1976, se &ldquo;estabiliz&oacute;&rdquo; en torno al 100% anual en 1980 y 1981: un fracaso rotundo frente al objetivo de estabilidad. Las privatizaciones, en tanto, fueron casi inexistentes. Las Fuerzas Armadas no ten&iacute;an voluntad de desprenderse de lo que consideraban sectores estrat&eacute;gicos. El programa se limit&oacute; a una &ldquo;privatizaci&oacute;n perif&eacute;rica&rdquo;: la tercerizaci&oacute;n de servicios a las empresas estatales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Un saldo deplorable. </strong>La pol&iacute;tica de Martinez de Hoz, que termin&oacute; con sucesivas devaluaciones, entre 1981 y 1982, para ajustar al sector externo, dej&oacute; un saldo deplorable para la econom&iacute;a y la sociedad. Dio comienzo el fen&oacute;meno de dolarizaci&oacute;n de las carteras de los agentes econ&oacute;micos frente a un proceso de alta inflaci&oacute;n persistente, hasta los anos 90s, que deteriorar&iacute;a el valor de la moneda local, haci&eacute;ndole perder su capacidad de reserva de valor y afectando la demanda de dinero. Una desindustrializaci&oacute;n prematura por el atraso cambiario con apertura comercial y altas tasas de inter&eacute;s, que determin&oacute; la precarizaci&oacute;n laboral y una redistribuci&oacute;n regresiva del ingreso en contra de los asalariados y los sectores de m&aacute;s bajos ingresos. La desindustrializaci&oacute;n prematura se reflej&oacute; en la ca&iacute;da de participaci&oacute;n de la industria en el PIB, desde 28% en 1976 al 23% al terminar la dictadura. Para 1980, el PIB industrial era id&eacute;ntico al de 1974, marcando el ciclo de estancamiento m&aacute;s severo desde la Gran Depresi&oacute;n (Sourrouille, J y Lucangelli, J, 1983). La contracara de este proceso fue la ca&iacute;da abrupta de la participaci&oacute;n de los salarios en el ingreso nacional desde 45% en 1974 al 26% en 1983 (Beccaria, L, 1991) y el incremento de los hogares pobres sobre el total desde 2,6% en 1974 al 25% en 1982 (Altimir, O, 1989). La distribuci&oacute;n personal del ingreso muestra que, entre 1974 y 1981, los sectores de ingresos altos pasaron de representar 28% al 35% del total, mientras los sectores de ingresos bajos y medios, de 81% descendieron a 65%, desnudando las consecuencias regresiva del programa en materia de distribuci&oacute;n del ingreso (Torrado, S, 1992). Finalmente, un endeudamiento externo acelerado, desde USS 8 mil millones en 1975 hasta 45 mil en 1983, que implic&oacute; un condicionamiento fuerte en materia econ&oacute;mica al gobierno democr&aacute;tico entrante, por el peso de los servicios de la misma sobre las cuentas externas y fiscales. La relaci&oacute;n entre intereses de la deuda/exportaciones que, hasta 1979, no hab&iacute;a superado el 15%, se dispar&oacute; al 69% en 1983 y la deuda externa neta represent&oacute; cerca del 70% del PBI, en tanto los intereses de la misma alcanz&oacute; 8% del PBI. En t&eacute;rminos fiscales, el peso de la deuda determin&oacute; que el d&eacute;ficit de las finanzas p&uacute;blicas se duplicaran entre 1976-80 y 1981-3, ubic&aacute;ndose en niveles de 1975: 14,6% (Damill y Frenkel, 1990)
    </p><p class="article-text">
        <strong>La lecci&oacute;n que nos dej&oacute;. </strong>La gesti&oacute;n de Mart&iacute;nez de Hoz ilustra que, cuando los precios relativos est&aacute;n distorsionados, la apertura se convierte en destrucci&oacute;n de capital y empleo y la modernizaci&oacute;n en espejismo. Argentina vivi&oacute; entonces lo que Guido di Tella describi&oacute; como el ciclo de &ldquo;fijaci&oacute;n y explosi&oacute;n&rdquo; del tipo de cambio nominal: un intento de dar certidumbre a corto plazo que termina en una volatilidad incontrolable con devastadores efectos sobre el tipo de cambio real, la inversi&oacute;n, el empleo y la demanda de dinero. El uso del tipo de cambio como ancla nominal combinado con la apertura provocar&iacute;a, en otro ciclo, durante los 90s con la convertibilidad, que reformas estructurales potencialmente razonables quedaran hist&oacute;ricamente asociadas al colapso macroecon&oacute;mico, perdiendo toda aceptaci&oacute;n social y legitimaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A estas distorsiones se sum&oacute; una ausencia que atraviesa toda la historia econ&oacute;mica reciente del pa&iacute;s: ninguna de las experiencias de reformas habidas cont&oacute; con un&nbsp;<strong>plan estrat&eacute;gico de desarrollo</strong>&nbsp;que orientara la inversi&oacute;n privada hacia sectores con potencial de largo plazo. Confiaron en que el mercado resolver&iacute;a por s&iacute; solo los problemas del desarrollo. La historia los desminti&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        <em>El autor es profesor de Historia de la Econom&iacute;a y las Pol&iacute;tcas Econ&oacute;micas en la Argentina de la Facultad de Ciencias Econ&oacute;micas de la UBA.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>AR</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Federico Poli]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/50-anos-plan-martinez-hoz-experimento-fallido-ensenanzas-vigentes_129_13097694.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Mar 2026 16:07:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[A 50 años del plan Martínez de Hoz, un experimento fallido con enseñanzas aún vigentes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[José Alfredo Martínez de Hoz,Dictadura,Economía,Dólar,Deuda]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El legado fiscal de la dictadura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/legado-fiscal-dictadura_129_13092116.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ffcda37e-f0d7-4c46-a1d3-7ec4c1432b50_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El legado fiscal de la dictadura"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle"> La dictadura significó un punto de inflexión en la historia tributaria argentina. Durante esos años se determinó una estructura impositiva apoyada en el IVA, se redujo la carga sobre el capital y los patrimonios, y se reformó la fiscalidad internacional. Buena parte de ese diseño perduró y ayuda a explicar la inequidad actual del sistema tributario. 
</p></div><p class="article-text">
        La &uacute;ltima dictadura militar represent&oacute; un quiebre en muchas dimensiones de la vida social en Argentina. La violaci&oacute;n sistem&aacute;tica y planificada de los derechos humanos se dio en el marco de un proceso que llev&oacute; adelante fuertes transformaciones en la estructura econ&oacute;mica del pa&iacute;s. Esto implic&oacute; reformar un campo central para entender el presente que vivimos: el de la pol&iacute;tica fiscal y, muy especialmente, el impositivo. <strong>La gesti&oacute;n econ&oacute;mica modific&oacute; el tablero de tal forma que se aument&oacute; considerablemente la importancia de los impuestos que pagan proporcionalmente m&aacute;s los sectores de menores ingresos y debilitaron los tributos que afectan a las personas de mayor capacidad econ&oacute;mica</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El ejemplo m&aacute;s claro de este movimiento fue <strong>la importancia que adquiri&oacute; el Impuesto al Valor Agregado (IVA)</strong>, un tributo que recae desproporcionadamente sobre los sectores de menores ingresos. <strong>El gobierno de facto aument&oacute; la al&iacute;cuota general del 13% al 20%, ampli&oacute; la cantidad de bienes y servicios alcanzados y movi&oacute; del 0% al 5% la tasa de alimentos. </strong>Este sendero continu&oacute; en la transici&oacute;n democr&aacute;tica -en 1986 se unifican las tasas en 18%- y se consolid&oacute; en 1995, cuando la al&iacute;cuota general se llev&oacute; al 21% vigente hoy.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como resultado, <strong>subi&oacute; considerablemente la importancia de los impuestos al consumo de bienes y servicios en la recaudaci&oacute;n total del Estado nacional, pasando de representar el 32% en el per&iacute;odo 1973-1975 al 46% en 1976-1983</strong>. En las d&eacute;cadas siguientes, a pesar de la inestabilidad econ&oacute;mica y los giros de la pol&iacute;tica, esa proporci&oacute;n nunca baj&oacute; del 40%.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este aumento se llev&oacute; adelante para &ldquo;compensar&rdquo; la p&eacute;rdida de recursos que implic&oacute; otra medida muy importante que llev&oacute; adelante la gesti&oacute;n de Martinez de Hoz: <strong>la eliminaci&oacute;n de las contribuciones patronales previsionales por parte de los empresarios. </strong>La misma se implement&oacute; con el argumento de reducir &ldquo;impuestos al trabajo&rdquo;, bajar la carga tributaria de las empresas y estimular la contrataci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante el per&iacute;odo <strong>se elimin&oacute; otro impuesto progresivo: el de la herencia </strong>(&ldquo;Enriquecimiento patrimonial a t&iacute;tulo gratuito&rdquo;), que aunque posteriormente reapareci&oacute; en algunas provincias, s&oacute;lo existe hoy en la de Buenos Aires. Como resultado, <strong>los impuestos patrimoniales (a la riqueza) pasaron de recaudar el equivalente a 0,3% del PBI en 1976 al 0% en 1983</strong>, seg&uacute;n datos de AFIP. Al mismo tiempo, como parte de la pol&iacute;tica de apertura comercial, se redujeron inicialmente los tributos al comercio exterior, tanto a las importaciones como las retenciones a las exportaciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los cambios en el dise&ntilde;o impositivo tambi&eacute;n alcanzaron la forma en la que el Estado limitaba las pr&aacute;cticas de evasi&oacute;n y elusi&oacute;n impositiva de las grandes firmas. </strong>La dictadura alter&oacute; los criterios para la determinaci&oacute;n de la ganancia de fuente argentina en el caso de las operaciones internacionales realizadas con partes vinculadas de un mismo grupo econ&oacute;mico multinacional. Estos cambios <strong>habilitaron el uso de determinadas operaciones internacionales (por ejemplo, pago de intereses, regal&iacute;as y servicios) para reducir artificialmente la ganancia declarada en Argentina, y as&iacute; pagar menos impuestos.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las transformaciones tributarias fueron profundas y transformaron la matriz de recaudaci&oacute;n del Estado nacional, volvi&eacute;ndola muy dependiente de los impuestos al consumo, y con menor participaci&oacute;n de tributos a los ingresos y al patrimonio. <strong>Luego de la ca&iacute;da de los militares no se ha logrado revertir este problema, central para reducir los niveles de desigualdad: es una deuda que la democracia todav&iacute;a no sald&oacute;. </strong>En este escenario, creemos que <strong>discutir los problemas estructurales de la pol&iacute;tica fiscal y dise&ntilde;ar alternativas que pongan en el centro los derechos humanos y la equidad es una tarea ineludible. </strong>No se trata solo de reparar los efectos de las pol&iacute;ticas recientes, sino de transformar un sistema que, desde hace d&eacute;cadas, reproduce desigualdades y limita la capacidad del Estado para garantizar bienestar y cumplir el amplio marco de derechos sociales que nuestra Constituci&oacute;n exige honrar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los autores son integrantes del Espacio de Trabajo Fiscal para la Equidad (ETFE).
    </p><p class="article-text">
        <em>AR</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Gaggero, Verónica Grondona, Lucas Iramain, Noelia Méndez Santolaria, Natán Spollansky, Malena Vivanco, María Julia Eliosoff]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/legado-fiscal-dictadura_129_13092116.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Mar 2026 03:02:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El legado fiscal de la dictadura]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Dictadura,Economía,Política fiscal,Impuestos,Patrimonio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Andrés Wainer, coordinador de Flacso Economía: "Hay una filosofía común con la dictadura: que sobreviva el más apto"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/andres-wainer-coordinador-flacso-economia-hay-filosofia-comun-dictadura-sobreviva-apto_1_13080167.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5d79491e-b112-4d02-b807-dbc301ea0562_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Andrés Wainer, coordinador de Flacso Economía: &quot;Hay una filosofía común con la dictadura: que sobreviva el más apto&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El investigador de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales repasa los hitos del plan económico adoptado tras el estallido militar de 1976 e identifica parecidos con la actualidad: el rechazo a la intervención estatal en la economía a favor de los trabajadores, el deterioro salarial, la apertura comercial y la sobrevaluación del peso. </p><p class="subtitle">Ezequiel Adamovsky - 1976, el comienzo de un loop destructivo del que nunca pudimos salir</p><p class="subtitle">PODCAST - La política económica de la dictadura militar de 1976-83
</p></div><p class="article-text">
        <strong>Andr&eacute;s Wainer</strong> es heredero de la direcci&oacute;n del &aacute;rea de econom&iacute;a de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso) que antes condujo uno de los economistas que m&aacute;s estudi&oacute; el plan econ&oacute;mico de la &uacute;ltima dictadura, Eduardo Basualdo. Como tal, contin&uacute;a haciendo memoria de lo que ocurri&oacute; hace 50 a&ntilde;os tras el golpe militar que llev&oacute; al poder a Jorge Videla y al Ministerio de Econom&iacute;a a Jos&eacute; Alfredo Mart&iacute;nez de Hoz. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;En qu&eacute; consisti&oacute; el plan econ&oacute;mico ejecutado a partir del 24 de marzo de 1976?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Fue un plan que se propuso refundacional del capitalismo argentino. Es decir, no era un plan m&aacute;s de estabilizaci&oacute;n ante una crisis puntual. Tuvo grandes hitos que hicieron cambios estructurales. En ese momento reci&eacute;n estaba arrancando la ola neoliberal. Tienen que ver con una fuerte disminuci&oacute;n del salario real, a trav&eacute;s de una muy fuerte devaluaci&oacute;n y ajuste. Otros pilares de ese plan fueron la apertura importadora y el cambio completo del juego de las reglas del sector financiero, que va a ser el gran legado que va a dejar la dictadura junto con el proceso de endeudamiento externo muy fuerte, que arranca tambi&eacute;n en la propia dictadura. Esto va a permitir sostener un esquema de lo que nosotros denominamos ac&aacute; en el &aacute;rea de econom&iacute;a de Flacso como un modelo de valorizaci&oacute;n financiera, que despu&eacute;s se va a repetir en la historia econ&oacute;mica argentina. Antes hab&iacute;a un modelo de industrializaci&oacute;n sustitutiva de importaciones. La dictadura va a buscar cambiar esto y el eje va a pasar por la valorizaci&oacute;n financiera, con un esquema de una tablita cambiaria, como se llamaba en ese momento. Va a producir un proceso de desindustrializaci&oacute;n muy fuerte... uno puede establecer paralelos despu&eacute;s con lo que pas&oacute; en los 90 con el menemismo y tambi&eacute;n con lo que est&aacute; pasando en la actualidad. Tambi&eacute;n hubo p&eacute;rdida de empleo y una redistribuci&oacute;n del ingreso entre las propias empresas, beneficiando a aquellos que se dedicaban al sector financiero y aquellos grandes grupos econ&oacute;micos diversificados, que tambi&eacute;n se beneficiaron de distintos subsidios o beneficios promocionales, que en ese momento se conoc&iacute;an como la patria contratista, de negocios con el Estado.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Andrés Wainer es doctor en Ciencias Sociales por FLACSO, investigador del CONICET y profesor en la UBA y en UNSAM."
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                Andrés Wainer es doctor en Ciencias Sociales por FLACSO, investigador del CONICET y profesor en la UBA y en UNSAM.                            </span>
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        <strong>&ndash;&iquest;Acaso no hab&iacute;a deuda externa antes del golpe?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Ten&iacute;a US$8.000 millones&nbsp;de deuda externa y va a terminar con 40.000 millones. Es decir, se multiplica por cinco. Y esto tiene que ver no con un financiamiento de un plan de desarrollo de la Argentina, sino fundamentalmente con este esquema de valorizaci&oacute;n financiera que benefici&oacute; a estos grandes grupos econ&oacute;micos mayormente que no s&oacute;lo hicieron diferencias sino que adem&aacute;s el Estado les termin&oacute; estatizando la deuda privada que hab&iacute;an tomado para hacer esas ganancias. Con un costo casi cero. Y esa deuda qued&oacute; a manos de todos nosotros. (N. de la R.: esas empresas fueron Celulosa, Acindar, bancos R&iacute;o y Galicia, Alto Paran&aacute;, Bridas, Alpargatas, Citi, Perez Companc y Siderca, entre otras).
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hubo pérdida de empleo y una redistribución del ingreso entre las propias empresas, beneficiando a aquellos que se dedicaban al sector financiero y aquellos grandes grupos económicos diversificados, que también se beneficiaron de distintos subsidios o beneficios promocionales, que en ese momento se conocían como la patria contratista, de negocios con el Estado</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash;El empeoramiento salarial se dio porque subi&oacute; la inflaci&oacute;n, los salarios se congelaron pero al mismo tiempo desaparec&iacute;an trabajadores sindicalizados, se preven&iacute;a as&iacute; cualquier tipo de protesta... Hubo casos en Acindar, Ledesma, Mercedes-Benz, Ford, Molinos, Siderca, La Veloz del Norte, Las Mar&iacute;as...</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Ya hab&iacute;a habido una primera devaluaci&oacute;n muy fuerte con el llamado Rodrigazo de 1975. Ni bien asume la dictadura se produce otra fuerte devaluaci&oacute;n y un congelamiento de salarios, que era posible de sostener por el aparato represivo de la dictadura, la intervenci&oacute;n de los sindicatos y la desaparici&oacute;n de personas. La represi&oacute;n es la otra cara de la moneda, del plan econ&oacute;mico. Era necesario una represi&oacute;n de esta magnitud para imponer semejante plan econ&oacute;mico regresivo para las mayor&iacute;as de este pa&iacute;s. El primer a&ntilde;o de la dictadura, el salario promedio cae un 30% y en la industria es peor, casi un 40%.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Martínez de Hoz y Videla.                            </span>
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        <strong>&ndash;Y ah&iacute; hubo colaboraci&oacute;n de las empresas en se&ntilde;alar y hasta entregar a trabajadores, seg&uacute;n determin&oacute; la Justicia...</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Efectivamente, hubo dos tipos de colaboraciones, sobre todo de las grandes empresas. Por un lado, se&ntilde;alar o colaborar directamente con los grupos de tareas para entregar delegados sindicales. Aprovechaban las empresas para sacarse dirigentes sindicales del medio, que es lo que se conoce como responsabilidad empresarial. Adem&aacute;s hay casi una captura del Estado: muchos de estos grandes grupos econ&oacute;micos pusieron funcionarios en el Ministerio de Econom&iacute;a, en el Banco Central, en el Banco Naci&oacute;n...
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> La represión es la otra cara de la moneda, del plan económico. Era necesario una represión de esta magnitud para imponer semejante plan económico regresivo para las mayorías de este país. El primer año de la dictadura, el salario promedio cae un 30% y en la industria es peor, casi un 40%</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Mart&iacute;nez de Hoz ven&iacute;a de Acindar, &iquest;pero qu&eacute; otro grupo m&aacute;s?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -En ese momento estaba Garovaglia y Zorraqu&iacute;n. En ese momento se conforman como tales los grupos econ&oacute;micos que conocemos como Macri, Soldati, por ejemplo. Hay un mont&oacute;n que, si bien antes exist&iacute;an, se expanden notablemente. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;La apertura comercial se hizo bajando aranceles y con la apreciaci&oacute;n del peso frente al d&oacute;lar...</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Son procesos que terminaron coincidiendo pero distintos. Primero se hace una rebaja de aranceles. El argumento de la dictadura era que eso iba a permitir aumentar la eficiencia y que los argentinos iban a poder comprar cosas de mejor calidad. Hab&iacute;a publicidades en ese momento de una silla nacional que se romp&iacute;a y una importada que no. Pero la apertura impacta m&aacute;s fuertemente cuando empalma con la tablita de Mart&iacute;nez de Hoz, que se impone a finales de 1978. Se fija una serie de peque&ntilde;as devaluaciones en el tiempo que ya se sab&iacute;an con anticipaci&oacute;n. Pero la inflaci&oacute;n avanza m&aacute;s r&aacute;pidamente que esa devaluaci&oacute;n pautada. Entonces lo que se produce es una sobrevaluaci&oacute;n del peso o un abaratamiento del d&oacute;lar, que junto con la apertura impacta directamente la producci&oacute;n nacional. Es un poco tambi&eacute;n lo que est&aacute; pasando ahora. Por supuesto, una ca&iacute;da en los ingresos retrae el consumo.
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        <strong>&ndash;Esa tablita gener&oacute; el 'deme dos' de los argentinos que viajaban al extranjero y una gran timba de gente que apostaba a la tasa del plazo fijo...</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Exactamente. En ese momento se conoc&iacute;a como la plata dulce. Los que pod&iacute;an, por ejemplo, viajaban a Brasil y tra&iacute;an electrodom&eacute;sticos. Y esa gran timba fue aprovechada sobre todo por las grandes empresas, pero tambi&eacute;n por mucha gente, y gener&oacute; un descalabro importante. Porque la reforma financiera permit&iacute;a m&aacute;s o menos casi cualquiera que quisiera abriera una entidad financiera. Se multiplicaron. Y por supuesto que no todas eran sustentables. En 1981 no se pudo sostener m&aacute;s el esquema de la tablita, se produjo una gran crisis, una devaluaci&oacute;n y eso hizo quebrar un mont&oacute;n de estas entidades financieras. Algunas eran grandes, pero otras m&aacute;s chiquitas. El mayor costo lo termin&oacute; asumiendo, por supuesto, el Banco Central.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Y tambi&eacute;n se desata la crisis de la deuda externa en toda Latinoam&eacute;rica...</strong>
    </p><p class="article-text">
        -&ndash;Exactamente. Ah&iacute; se ve el l&iacute;mite. Renuncia Mart&iacute;nez de Hoz. La crisis de la deuda se va a producir en toda Am&eacute;rica Latina porque la dictadura se inserta en un marco no s&oacute;lo represivo en el Cono Sur, sino tambi&eacute;n en un marco donde despu&eacute;s de la crisis del petr&oacute;leo de 1979 hab&iacute;a muchos d&oacute;lares dando vueltas buscando rendimientos altos. En los pa&iacute;ses centrales, las econom&iacute;as crec&iacute;an poco y entonces esos d&oacute;lares se les prestaban a los pa&iacute;ses, por ejemplo, latinoamericanos. Entonces hab&iacute;a abundancia de capital. Pero esto cambia a principios de los 80, cuando cambia la gesti&oacute;n en Estados Unidos, el shock de Paul Volcker, presidente de la Reserva Federal norteamericana que sube las tasas de inter&eacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Ah&iacute; comienza el colapso del plan inicial, empiezan las protestas sindicales, intentan salvarse con la Guerra de Malvinas en 1982 y, tras perderla, vuelve la democracia en 1983...</strong> 
    </p><p class="article-text">
        &ndash;S&iacute;. Fue un plan econ&oacute;mico con muchas similitudes con la dictadura chilena en algunos sentidos, las dos fueron de orientaci&oacute;n neoliberal. Pero, aunque con varias crisis y consecuencias sociales muy negativas, en sus propios t&eacute;rminos el plan econ&oacute;mico de la dictadura chilena funcion&oacute; mejor que el de la dictadura argentina, que no pudo sostener ninguno de sus supuestos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Y por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Por la insustentabilidad de este esquema de valorizaci&oacute;n financiera: la Argentina viv&iacute;a con una tasa de inter&eacute;s real m&aacute;s alta que la internacional. Entonces, los grupos econ&oacute;micos que pod&iacute;an se endeudaban en el exterior a una tasa de inter&eacute;s m&aacute;s baja en d&oacute;lares y colocaban ese dinero en el sistema financiero local a una tasa m&aacute;s alta. Se jugaba, no era para reinvertir en la econom&iacute;a real, que se estaba achicando. El Banco Central empez&oacute; a tomar una serie de medidas como el seguro de cambio sobre todo a partir de 1981. Despu&eacute;s vino Domingo Cavallo a la presidencia del Central en 1982 y termin&oacute; estatizando la deuda, es decir, que ni siquiera tuvieron que devolver ese capital que hab&iacute;an tomado o lo devolvieron fue a un precio irrisorio. Eso gener&oacute; un agujero muy fuerte en las cuentas del Estado. Pero adem&aacute;s hay otros elementos que tienen que ver con el grado de desarrollo industrial que ten&iacute;a la Argentina, que era muy superior al de Chile, y con el grado de fortaleza y organizaci&oacute;n que ten&iacute;a la clase obrera en la Argentina. 
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Qu&eacute; ve de similar entre aquel plan econ&oacute;mico y el actual?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Hay bastantes similitudes. Por un lado, la convicci&oacute;n fundamental de que el mercado lo resuelve todo y que el Estado es todo malo. Siempre estamos hablando de la intervenci&oacute;n en la econom&iacute;a y cuando sea a favor de los sectores trabajadores. Porque en ese momento hubo una intervenci&oacute;n del Estado en favor del sector empresario. Por otro lado, los dos gobiernos arrancan con una fuerte devaluaci&oacute;n y una p&eacute;rdida de salarios e ingresos muy fuerte. Los dos gobiernos apuntan a una apertura comercial para contener la inflaci&oacute;n, para disciplinar los precios. Y los dos fallan en eso tambi&eacute;n, porque estamos viendo que no se est&aacute; logrando. En la dictadura pas&oacute; algo parecido en cierto sentido: se busc&oacute; tambi&eacute;n contener el tipo de cambio, como ahora, que est&aacute; m&aacute;s o menos controlado, pero la inflaci&oacute;n no se redujo lo suficiente. Tambi&eacute;n porque aumentaban mucho sobre todo los servicios. Se fue destruyendo la actividad industrial, adem&aacute;s de quitar buena parte de las medidas de apoyo que hab&iacute;a a determinadas industrias estrat&eacute;gicas. Hay una filosof&iacute;a en com&uacute;n que es la del achicamiento del Estado y dejarse en manos del mercado, que sobreviva el m&aacute;s apto. Tambi&eacute;n tiene similitudes con lo que ocurri&oacute; durante los 90 con (Carlos) Menem.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hoy hay una filosofía en común con la dictadura que es la del achicamiento del Estado y dejarse en manos del mercado, que sobreviva el más apto. También tiene similitudes con lo que ocurrió durante los 90 con (Carlos) Menem</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Tambi&eacute;n hay una tendencia pro desigualdad en todos estos casos...</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Claro. Desde el punto de vista de los ejecutores del plan econ&oacute;mico de la dictadura o de este gobierno, la desigualdad es algo positivo porque permite que tengan m&aacute;s ingreso los m&aacute;s aptos en la econom&iacute;a. Eso no funcion&oacute; en ninguna parte del mundo. Es la teor&iacute;a del derrame. Fue m&aacute;s brutal, una redistribuci&oacute;n m&aacute;s regresiva, al inicio de la dictadura, adem&aacute;s en un contexto absolutamente distinto en t&eacute;rminos represivos. Pero lo que viene sucediendo ahora inclusive puede ser hasta m&aacute;s grave. &iquest;Por qu&eacute;? &iquest;Porque se monta sobre una econom&iacute;a y una estructura social que ya viene muy deteriorada, muy golpeada, que no es la misma con la que se encontr&oacute; la dictadura. Ahora partimos de niveles de pobreza much&iacute;simo m&aacute;s altos. Hasta mediados de los 70, la pobreza en la Argentina estaba abajo del 6%, la desocupaci&oacute;n estaba abajo del 4% y los niveles de desigualdad eran much&iacute;simo menores. Son ciclos que vienen a profundizar el deterioro social, la desigualdad sobre escalones cada vez m&aacute;s bajos: estoy hablando de dictadura, sobre todo el menemismo, el gobierno de Macri, tambi&eacute;n el actual. Y los pocos ciclos de alza que vienen habiendo no logran volver al estadio anterior, sino que mejoran un poquito, pero ya quedaron en un escal&oacute;n m&aacute;s bajo. Antes alguien de clase media pod&iacute;a caer un poquito, pero ten&iacute;a de d&oacute;nde sostenerse. Despu&eacute;s cae un poquito m&aacute;s y ya no tiene m&aacute;s de d&oacute;nde sostenerse. Vemos el pluriempleo, que no les alcanza con tres o cuatro trabajos para llegar a fin de mes. Esto era impensado antes de la dictadura: la gente ten&iacute;a m&aacute;s o menos un trabajo que m&aacute;s o menos muchas veces era para toda la vida y con eso se manten&iacute;a un hogar, no necesariamente con lujos, pero alcanzaba. Esa desigualdad que genera la dictadura parte de una unidad de una sociedad m&aacute;s justa, con menos diferencia entre capital y trabajo, el empleo en negro pr&aacute;cticamente no exist&iacute;a,<strong> </strong>no hab&iacute;a esa desigualdad entre los trabajadores que hay ahora, entre un obrero que puede trabajar en una f&aacute;brica de Acindar, un trabajador de un banco o un repartidor de Rappi.
    </p><p class="article-text">
        <em>AR/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Rebossio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/andres-wainer-coordinador-flacso-economia-hay-filosofia-comun-dictadura-sobreviva-apto_1_13080167.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Mar 2026 03:01:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Andrés Wainer, coordinador de Flacso Economía: "Hay una filosofía común con la dictadura: que sobreviva el más apto"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Economía,plan,Dictadura,Javier Milei,Mercado]]></media:keywords>
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    <item>
      <title><![CDATA[Cómo son los libros pensados para el público infantil que abordan el horror de la dictadura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/son-libros-pensados-publico-infantil-abordan-horror-dictadura_1_13085360.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1b3d7427-979f-4dfc-ad14-c7de3e2b4f2d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo son los libros pensados para el público infantil que abordan el horror de la dictadura"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A 50 años del golpe militar, llegaron a las librerías novelas, publicaciones ilustradas y textos de no ficción destinados a las infancias y los adolescentes. Las herramientas elegidas, los desafíos que enfrentaron autores y editores y por qué consideran crucial volver a recuperar el interés de los más chicos por la memoria colectiva y la historia reciente.</p></div><p class="article-text">
        Con preguntas precisas y punzantes (&ldquo;&iquest;Qu&eacute; pas&oacute; en la Argentina entre 1976 y 1983? &iquest;Qu&eacute; fue el terrorismo de Estado? &iquest;Por qu&eacute; desaparecieron personas? &iquest;Qu&eacute; cambios econ&oacute;micos se produjeron? &iquest;C&oacute;mo sali&oacute; nuestro pa&iacute;s de esa experiencia?&rdquo;, se lee en la contratapa de uno de ellos). Con relatos de ficci&oacute;n que incluyen el uso de la inteligencia artificial para hacer un trabajo sobre el golpe militar. Con trazos delicados e historias de exilios. Con escenas imaginarias y tambi&eacute;n con informaci&oacute;n.<strong> Distintos sellos editoriales decidieron publicar, en coincidencia con la conmemoraci&oacute;n de los 50 a&ntilde;os del &uacute;ltimo golpe militar, libros pensados para el p&uacute;blico infantil y juvenil que abordan los episodios ocurridos en aquellos d&iacute;as</strong> de desapariciones forzadas, tortura, robos de beb&eacute;s, silencio y horror.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Entre los principales retos a la hora de pensar un libro de no ficci&oacute;n, y de historia en particular, para el p&uacute;blico infantil y juvenil, est&aacute; ver c&oacute;mo se puede generar inter&eacute;s y valor sobre la necesidad de contar una vez m&aacute;s esta historia. <strong>Es decir, poder pensar y ayudarlos a pensar y a hacerse preguntas sobre por qu&eacute; tenemos que seguir hablando de la dictadura</strong>. Porque un desaf&iacute;os que se abre es la sensaci&oacute;n, en muchos sectores, de saturaci&oacute;n sobre el tema. A la vez, por otro lado, en otros sectores, hay mucho desconocimiento sobre la historia de la dictadura y qu&eacute; fue o cu&aacute;l es su importancia. Y, en tercer lugar, en otros espacios directamente aparecen posiciones mucho m&aacute;s cr&iacute;ticas y disruptivas, y m&aacute;s cercanas a la negaci&oacute;n o la justificaci&oacute;n de lo que fue el terrorismo de Estado&rdquo;, se&ntilde;ala ante <em>elDiarioAR</em> la historiadora, docente e investigadora <strong>Marina Franco</strong>, autora de <em>La &uacute;ltima dictadura</em>. <em>Argentina 1976-1983 </em>(Peque&ntilde;o Editor, 2026). Con ilustraciones de<strong> Pablo Lobato</strong>, la publicaci&oacute;n ofrece respuestas claras ante preguntas muy puntuales. Con una prosa n&iacute;tida, colores amables y un tono informativo pero no machac&oacute;n, por las p&aacute;ginas del libro, que est&aacute; recomendado para lectores a partir de los 10 a&ntilde;os, se brindan detalles sobre la ubicaci&oacute;n de los centros clandestinos de detenci&oacute;n, sobre la desaparici&oacute;n forzada, sobre el plan econ&oacute;mico de la dictadura. <strong>Tambi&eacute;n se da cuenta del contexto de episodios como el Mundial 1978 y el nacimiento de los principales organismos de derechos humanos</strong>.
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                &quot;La última dictadura&quot;, de la reconocida historiadora, investigadora y docente Marina Franco.                            </span>
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        Otra de las editoriales que decidi&oacute; conmemorar el aniversario del golpe con publicaciones dedicadas al p&uacute;blico infantil y juvenil es Siglo para Chicos, <strong>el sello dedicado a las infancias y a los adolescentes de Siglo XXI Editores</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tengo experiencia en la edici&oacute;n de libros que abordan el tema de la memoria y los derechos: creo que es un t&oacute;pico que, en nuestro pa&iacute;s, una editorial dedicada a las infancias no puede soslayar&rdquo;, apunta <strong>Laura Leibiker</strong>, cabeza del sello y <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/laura-leibiker-editora-hay-volverles-explicar-chicos-son-riesgos-no-vivir-democracia_1_10897550.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">editora especializada en Literatura Infantil y Juvenil</a>, y agrega: &ldquo;Despu&eacute;s, cada editor y <strong>cada editorial tiene un posicionamiento y propone diferentes caminos para hablar del pasado: creo que siempre hay que pensar en el posible destinatario y en el contexto en el que ocurrir&aacute; la lectura</strong>; en el acompa&ntilde;amiento (de la escuela, de la familia) para contener y dar respuesta a las preguntas que queden pendientes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Consultada sobre la dificultad a la hora de abordar episodios de violencia y crudeza y el impacto que podr&iacute;an generar en lectores chicos o muy j&oacute;venes, la editora reflexiona: &ldquo;Por supuesto que hay que adecuarse a la edad del posible lector. Pero los que para m&iacute; son <strong>los mejores libros disponibles para hablar de nuestra historia utilizan un tono po&eacute;tico, met&aacute;foras e im&aacute;genes potentes que son, creo, el mejor veh&iacute;culo para contar y hacer relevante esa historia</strong> para cualquier lector que se acerque. Y no son &ntilde;o&ntilde;os ni le temen a las emociones que surjan&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para el p&uacute;blico infantil y en el rubro de la no ficci&oacute;n, Siglo para Chicos viene desarrollando desde su nacimiento la colecci&oacute;n Entender y Participar. &ldquo;Creemos que es un aporte muy interesante a la construcci&oacute;n de ciudadan&iacute;a, a dar respuesta a las preguntas naturales de los chicos. <strong>Seguro que, por el movimiento que habr&aacute; este a&ntilde;o en conmemoraci&oacute;n de los 50 a&ntilde;os, habr&aacute; m&aacute;s y m&aacute;s preguntas para responder sobre democracia, derechos humanos, justicia, violencia, institucionalidad.</strong> Y nuestros libros son una buena herramienta para abrir y profundizar esos di&aacute;logos, a veces sorprendentes, a veces inc&oacute;modos para los grandes, que se dan en casa y en la escuela&rdquo;, se&ntilde;ala Leibiker.
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                    alt="&quot;Avisale a mi mamá. Una novela alucinada sobre la dictadura&quot;, de Monica Zwaig, es una novela para adolescentes."
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                &quot;Avisale a mi mamá. Una novela alucinada sobre la dictadura&quot;, de Monica Zwaig, es una novela para adolescentes.                            </span>
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        Adem&aacute;s, pensando en el p&uacute;blico que atraviesa los primeros a&ntilde;os de la adolescencia, la editorial lanz&oacute; en febrero <em>Avisale a mi mam&aacute; </em>(<em>&ldquo;Una novela alucinada sobre la dictadura&rdquo;</em>, se lee en la bajada del libro) escrito por <strong>Monica Zwaig</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La historia es muy simple: Teo, el protagonista, tiene que hacer un trabajo para la secundaria sobre la dictadura y usa la IA para eso hasta que empiezan a aparecer mensajes raros. Surgi&oacute; primero con la observaci&oacute;n de que muchos adolescentes est&aacute;n usando la IA para su vida cotidiana y para los trabajos del colegio. <strong>Me dieron ganas de trabajar con eso para dialogar con el presente de los j&oacute;venes y tratar ah&iacute; de generar alg&uacute;n inter&eacute;s en leer la novela.</strong> Despu&eacute;s, me parec&iacute;a muy &uacute;til en la narrativa usar esta cuesti&oacute;n de la IA porque me permit&iacute;a traer preguntas a la historia, distintas voces y tambi&eacute;n agregar di&aacute;logos un poco absurdos a veces que para m&iacute; son una v&iacute;a de escape para alivianar el tema de la novela&rdquo;, explica ante este medio la escritora Monica Zwaig.
    </p><p class="article-text">
        Zwaig naci&oacute; en Francia porque sus padres debieron exiliarse durante la dictadura y es autora, entre otras, de la novela <em>Una familia bajo la nieve</em> donde desde la ficci&oacute;n recupera algunas escenas familiares de aquellos tiempos. Consultada sobre las diferencias a la hora de escribir aquellos textos para adultos y pensar ahora en la dictadura para cont&aacute;rsela a un p&uacute;blico joven, reflexiona: &ldquo;En mis otras novelas, especialmente en <em>Una familia bajo la nieve</em>, no quer&iacute;a hablar de la dictadura<strong>. S&eacute; que esa novela es le&iacute;da en esa clave pero yo tom&eacute; a la dictadura como un ruido de fondo nom&aacute;s, quer&iacute;a escribir sobre las relaciones de madre e hija, sobre lo dif&iacute;cil que es hablar, sobre el destierro.</strong> Cuando tocaba el tema de la dictadura lo tocaba por el costado&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Monica Zwaig nació en Francia, en 1981.                            </span>
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        &ldquo;Con <em>Avisale a mi mam&aacute;</em> fue diferente porque ten&iacute;a que escribir sobre el tema de la dictadura como tema principal. Eso y el hecho de que sea para adolescentes me llev&oacute; a escribir desde un lugar de mucha humildad. Primero porque respeto mucho a los adolescentes, pienso que nos pasan el trapo y que no hay que subestimarlos para nada. <strong>Y segundo, como el tema de la dictadura es totalmente inabarcable, decid&iacute; trabajar con eso desde preguntas y desde la ficci&oacute;n, pens&aacute;ndolo siempre como un punto de partida para habilitar preguntas</strong>. Con ese esp&iacute;ritu intent&eacute; acercarme a ellos y pensando que esta novela sirva para dialogar, no para imponer respuestas&rdquo;, agrega la escritora sobre este libro que sali&oacute; publicado en colaboraci&oacute;n con el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS). 
    </p><p class="article-text">
        Ese organismo, con una larga trayectoria buscando tejer puentes entre generaciones, <a href="https://cels.org.ar/sabesquefue/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lanz&oacute; el micrositio Sab&eacute;s qu&eacute; fue</a>, para acompa&ntilde;ar el lanzamiento de la novela y ofrecer material did&aacute;ctico a partir de preguntas sobre la dictadura.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Exilio a los 8 a&ntilde;os</strong></h2><p class="article-text">
        Con otro &aacute;ngulo, y pensado como uno de sus cl&aacute;sicos libros ilustrados, la editorial Limonero lanz&oacute; recientemente <em>Cosas peque&ntilde;as y extraordinarias</em>, <strong>escrito por Daniela Arroio y Micaela Gramajo</strong> e ilustrado con delicadeza por <strong>Nono Pautasso</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Me dijeron que era peligroso quedarse. Que mi t&iacute;o no aparec&iacute;a por ning&uacute;n lado y que ten&iacute;amos que irnos a otro pa&iacute;s. No pude llevarme casi nada&rdquo;</em>, cuenta Ema, la narradora de 8 a&ntilde;os de esta publicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La historia, seg&uacute;n informaron desde Limonero, nace de la experiencia personal de las autoras, quienes, al igual que su protagonista, tienen familias divididas entre Argentina, Brasil y M&eacute;xico, el pa&iacute;s donde crecieron. <strong>Gramajo y Arroio Sandoval, las dos con formaci&oacute;n teatral, crearon inicialmente una obra de teatro con la misma tem&aacute;tica que recorri&oacute; diversos escenarios internacionales</strong>.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&quot;Cosas pequeñas y extraordinarias&quot; salió por la editorial de libros ilustrados Limonero."
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                &quot;Cosas pequeñas y extraordinarias&quot; salió por la editorial de libros ilustrados Limonero.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Memoria colectiva</strong></h2><p class="article-text">
        Varios editores consultados coinciden en se&ntilde;alar que<strong> el escenario pol&iacute;tico y social actual invita a seguir pensando en estrategias para insistir sobre la importancia de la memoria colectiva</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Desde Peque&ntilde;o Editor, subrayan la importancia de tomar <strong>&ldquo;una posici&oacute;n &eacute;tica frente al pasado&rdquo;</strong>. &ldquo;La &uacute;ltima dictadura aplic&oacute; una violencia masiva y extrema, es decir, ejerci&oacute; un terrorismo de Estado. Adem&aacute;s, la dictadura no fue solo violencia militar, fue un proyecto para transformar la econom&iacute;a y disciplinar a la sociedad&rdquo;, apuntaron.
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                La historiadora e investigadora Marina Franco.                            </span>
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        Por su parte, la historiadora <strong>Marina Franco</strong> describe &ldquo;Dados los actuales contextos que<strong> ya no estamos en el escenario ni pol&iacute;tico ni social de hace diez a&ntilde;os</strong>, el desaf&iacute;o es construir una explicaci&oacute;n hist&oacute;rica que fuera interesante y capaz de construir puentes de acercamiento a aquellos que no est&aacute;n convencidos, o que no tienen mucha informaci&oacute;n o que son indiferentes o incluso reactivos a contar y a seguir hablando del tema&rdquo;. En su mirada, se hace necesario ampliar la mirada. Por eso, un libro como el que acaba de publicar <strong>&ldquo;no est&aacute; pensado para un p&uacute;blico convencido, sino para establecer puentes para el di&aacute;logo entre las generaciones de p&uacute;blicos m&aacute;s diversos&rdquo;</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esto supone contar una historia con todas las dimensiones &aacute;cidas, inc&oacute;modas y complejas que tiene el pasado argentino. S<strong>upone contar una historia donde los hechos pueden ir mostrando la gravedad de lo sucedido sin necesidad de consignas, sin necesidad de etiquetas, sin necesidad de decirle al lector lo que tiene que pensar</strong>&rdquo;, concluye la historiadora.
    </p><p class="article-text">
        <em>AL/CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/son-libros-pensados-publico-infantil-abordan-horror-dictadura_1_13085360.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Mar 2026 03:01:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo son los libros pensados para el público infantil que abordan el horror de la dictadura]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Dictadura,Libros,Terrorismo de Estado]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Todos estos años de gente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/anos-gente_129_13086979.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/981f681d-6ce4-4d80-bf7f-7e33c3c460b9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Todos estos años de gente"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mirar hacia atrás y recordarlos. Imaginar un futuro mejor. A 50 años del golpe, ¿cómo hubieran sido los días de la vida si no hubieran desaparecido?</p></div><p class="article-text">
        Tristeza. Porque empez&oacute; el oto&ntilde;o, las hojas caen secas, amarronadas y se desparraman por el piso. Tristeza, porque en unos d&iacute;as se cumple medio siglo del inicio de la &uacute;ltima dictadura. Porque me sorprendo al comprobar que hay millones de compatriotas indiferentes al dolor ajeno. Porque el hambre azota. Por los que creen que &ldquo;estamos mal, pero vamos bien&rdquo; y no terminamos de encontrar que comprendan que no es as&iacute;. Porque hay amigos y conocidos que se enferman m&aacute;s que nunca. Tristeza. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Juliana Crain ve una pel&iacute;cula que le permite imaginar una realidad distinta a la que est&aacute; viviendo, luego del triunfo de los nazis y los japoneses durante la Segunda Guerra Mundial: es el Eje el que perdi&oacute; y ya no flamea la bandera con la esv&aacute;stica sobre los edificios ic&oacute;nicos de Nueva York.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Como en la novela hom&oacute;nima de <strong>Philip K. Dick</strong>, la protagonista de la serie <em>El hombre en el castillo</em> (se puede ver por Netflix) imagina un mundo mejor luego de ver una pel&iacute;cula, que ampl&iacute;a las posibilidades de lograr un mundo m&aacute;s feliz que la sociedad compleja e h&iacute;per represiva en la que vive. Esa visi&oacute;n expandida entre muchos (miles, millones) podr&iacute;a ser el motor de un cambio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No estoy segura de que el imaginario colectivo haya sido la &uacute;nica causa del fin de la dictadura que oscureci&oacute; al pa&iacute;s entre 1976 y 1983. Entonces, con los primeros fr&iacute;os, sab&iacute;a qu&eacute; significaba. Mis padres, militantes, me lo hab&iacute;an ense&ntilde;ado. Conoc&iacute; temprano el terror porque amigos de la familia hab&iacute;an tenido que exiliarse en M&eacute;xico y Espa&ntilde;a por las amenazas de la triple A. La infancia transcurr&iacute;a con miedo entre nombres cambiados, cajas con peri&oacute;dicos, libros y discos enterrados. 
    </p><p class="article-text">
        A veces dudo de que ese per&iacute;odo se haya cerrado m&aacute;s por el impulso de las fuerzas democr&aacute;ticas que por el deterioro propio de las fuerzas armadas. Nunca un cambio social tiene una etiolog&iacute;a &uacute;nica y las cosas suelen ser contradictorias y responden a una trama en espiral, no a una relaci&oacute;n de causa y efecto. Muchos de los que entonces apostaban por las mieles de la plata dulce, aplauden la eficacia de la motosierra. Pero hay quienes entonces y ahora han hablado de las flores. 
    </p><p class="article-text">
        Cincuenta a&ntilde;os del golpe del 24 de marzo y yo, que era una nena entonces, no puedo dejar de asociar esa &eacute;poca con el presente. Aunque s&eacute; que nada se repite igual y todo cambia, los tiempos de la Historia son mucho m&aacute;s el&aacute;sticos que los que deseamos para nuestras peque&ntilde;as existencias y la afectaci&oacute;n de la gente por el hambre, la censura y la represi&oacute;n no tiene retorno. Son heridas profundas muy dif&iacute;ciles de sanar.
    </p><p class="article-text">
        En estos d&iacute;as, casi toda la dirigencia de las organizaciones pol&iacute;ticas invierte su energ&iacute;a en imaginar cargos en futuros espacios de poder, m&aacute;s que en delinear programas de acci&oacute;n para sancionar a los responsables y revertir el cada vez m&aacute;s miserable estado de las cosas.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, ocurren hechos que nos devuelven la esperanza. Y m&aacute;s all&aacute; de quienes est&aacute;n a la cabeza de los partidos, sigo creyendo en la pol&iacute;tica. Miles de mujeres de todo el pa&iacute;s bordan los nombres de los treinta mil desaparecidos y convierten una tarea dom&eacute;stica en un recordatorio colectivo. <strong>El Volun</strong> organiza ollas populares en Plaza Flores, como otros tantos agrupamientos de j&oacute;venes que intentan paliar la expulsi&oacute;n del sistema que ejerce el gobierno. Desde el llano, el movimiento no se aquieta.
    </p><p class="article-text">
        Con s&oacute;lo 15 a&ntilde;os, tres meses y medio despu&eacute;s del golpe, <strong>Magdalena Gallardo</strong>, Malena, se transform&oacute; en la desaparecida m&aacute;s joven de la dictadura, entre los 108 estudiantes que fueron asesinados o desaparecidos. Ten&iacute;amos 12, 13 a&ntilde;os, cuando en el invierno de 1974 compartimos un campamento en San Luis, organizado por el centro de estudiantes del Colegio Nacional de Buenos Aires. Su belleza brillaba en los fogones nocturnos, era la delegada de primer a&ntilde;o y la referente de la juventud guevarista. Hab&iacute;a nacido en Luis Beltr&aacute;n, donde hace poco un grupo de estudiantes film&oacute; el documental <em>Malena: la &uacute;ltima pared</em>. All&iacute; viv&iacute;a en una casa del campamento de Agua y Energ&iacute;a. Con su familia, a los 10 a&ntilde;os se mud&oacute; a Buenos Aires. Desapareci&oacute; el 8 de julio de 1976 en el barrio de Caballito. Tal vez hoy ser&iacute;a profesora de historia, actriz o abogada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Beatriz Aguilera</strong>, Bety, la hermana mayor de mi amiga Marisa, pas&oacute; la infancia de Rufino, Santa Fe, jugando en la casita de alambre que les hizo el pap&aacute; al lado del gallinero. Bety Aguilera, la preciosa chica de pelo lacio, aprendi&oacute; de su abuela Catalina a tejer con cinco agujas, estudiaba franc&eacute;s e inventaba coreograf&iacute;as con sus amigas mientras ve&iacute;a por la tele los programas <em>Alta Tensi&oacute;n</em> y <em>M&uacute;sica en libertad</em>. Poco despu&eacute;s, Bety empez&oacute; a escuchar en el Wincofon los discos de <strong>Sui Generis</strong> y <strong>Alfredo Zitarrosa</strong>. Y en los ratos libres que le dejaban la militancia y sus estudios de Medicina en Rosario, segu&iacute;a bailando. Quer&iacute;a ser psiquiatra y acaso ahora estar&iacute;a en el CONICET investigando los beneficios de un medicamento para la depresi&oacute;n. Pero fue asesinada el 17 de febrero de 1977, en el Pasaje Marchena, a pocas cuadras de la facultad. Supe de ella muchos a&ntilde;os despu&eacute;s, porque Marisa -compa&ntilde;era de Periodismo en El Grafo- no lo cont&oacute; hasta muy entrada la democracia. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo hubieran sido sus vidas si Malena y Bety estuvieran? &iquest;C&oacute;mo ser&iacute;an nuestras vidas si los desaparecidos y asesinados anduvieran por aqu&iacute;?
    </p><p class="article-text">
        <em>LH/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Haimovichi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/anos-gente_129_13086979.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Mar 2026 13:12:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Todos estos años de gente]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Desaparecidos,Dictadura,Memoria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A casi 50 años del Golpe, ratifican condenas por crímenes en la ex ESMA y los "vuelos de la muerte"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/50-anos-golpe-ratifican-condenas-crimenes-ex-esma-vuelos-muerte_1_13082873.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0a77fb0a-8c6a-4a5e-bed6-ac852dc76503_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A casi 50 años del Golpe, ratifican condenas por crímenes en la ex ESMA y los &quot;vuelos de la muerte&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Cámara Federal de Casación Penal confirmó este jueves las penas a represores por delitos cometidos en la ESMA y en Campo de Mayo, y reconoció el carácter exterminador de ambos centros clandestinos. El fallo incluye prisiones perpetuas para los pilotos que participaron en los vuelos en los que se arrojaban personas vivas al mar.</p></div><p class="article-text">
        A pocos d&iacute;as de que se cumplan 50 a&ntilde;os del comienzo de la &uacute;ltima dictadura c&iacute;vico-militar, la Sala II de la C&aacute;mara Federal de Casaci&oacute;n Penal confirm&oacute; este jueves las condenas dictadas contra represores por <strong>cr&iacute;menes de lesa humanidad cometidos en la entonces Escuela de Mec&aacute;nica de la Armada (ESMA) y en Campo de Mayo.</strong> Los fallos ratifican prisiones perpetuas para los pilotos <strong>&Aacute;ngel Delsis Malacalza</strong> y <strong>Eduardo Jos&eacute; Mar&iacute;a Lance,</strong> y mantienen las condenas al ex m&eacute;dico de la Armada <strong>Jorge Luis Magnacco</strong> y al ex integrante del grupo de tareas <strong>V&iacute;ctor Roberto Olivera</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El tribunal rechaz&oacute; los recursos interpuestos por las defensas en ambas causas y consolid&oacute; un cuerpo jurisprudencial que caracteriza a la exESMA y a &ldquo;El Campito&rdquo; &mdash;centro clandestino que funcion&oacute; en Campo de Mayo&mdash; no como meros lugares de detenci&oacute;n ilegal, sino como centros de exterminio encuadrados en lo que los jueces denominaron el &ldquo;paradigma concentracionario&rdquo;. La sentencia afirma que <strong>estos espacios encarnaron &ldquo;la deshumanizaci&oacute;n y despersonalizaci&oacute;n sistem&aacute;tica de los sujetos detenidos, reducidos a meros objetos de control y sufrimiento&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los fallos fueron redactados por la Sala II de la C&aacute;mara Federal de Casaci&oacute;n Penal. En la causa ESMA, el voto fue liderado por el juez Alejandro W. Slokar &mdash;cuyo an&aacute;lisis estructur&oacute; el n&uacute;cleo conceptual de ambas sentencias&mdash; al que adhirieron Daniel Antonio Petrone y Gustavo M. Hornos. En la causa Campo de Mayo, Slokar vot&oacute; como vocal junto a la jueza Angela E. Ledesma y el juez Guillermo J. Yacobucci, quien presidi&oacute; esa sala.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Maternidad clandestina y violencia de g&eacute;nero</strong></h2><p class="article-text">
        En la causa ESMA, la sentencia pone especial &eacute;nfasis en los <strong>cr&iacute;menes cometidos contra mujeres embarazadas y ni&ntilde;os.</strong> El caso de Cristina Clelia Salguero, de 25 a&ntilde;os y nueve meses de embarazo cuando fue secuestrada en enero de 1977, ilustra lo que el tribunal describe como &ldquo;una de las manifestaciones m&aacute;s radicales del terrorismo de Estado&rdquo;: el encierro de mujeres en la maternidad clandestina de la ESMA, donde dieron a luz sin sus familias, en condiciones inhumanas y bajo el control de sus captores. El fallo concluye que esa pr&aacute;ctica &ldquo;constituy&oacute; una forma extrema de violencia de g&eacute;nero&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Magnacco, que actuaba como m&eacute;dico y nexo entre la maternidad clandestina y el Hospital Naval, fue condenado por su participaci&oacute;n en partos en cautiverio. Las v&iacute;ctimas lo reconocieron como responsable de los partos realizados en el Casino de Oficiales. La sentencia tambi&eacute;n confirm&oacute; la condena a Olivera, guardia del grupo de tareas, por mantener bajo el r&eacute;gimen de &ldquo;libertad vigilada&rdquo; a Merita Susana Sequeira y su hija Mariela, incluso despu&eacute;s de que abandonaran el centro clandestino.
    </p><p class="article-text">
        El tribunal subray&oacute; el deber del Estado de proteger especialmente a los ni&ntilde;os y record&oacute; que &ldquo;la separaci&oacute;n de ni&ntilde;os de su familia constituye, bajo ciertas condiciones, una violaci&oacute;n de su derecho a la familia&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Los vuelos de la muerte: el crimen sin testigos</strong></h2><p class="article-text">
        En la causa Campo de Mayo, los fallos se detienen en la mec&aacute;nica de <strong>los llamados &ldquo;vuelos de la muerte&rdquo; &mdash;la pr&aacute;ctica sistem&aacute;tica por la cual personas secuestradas eran arrojadas vivas al mar desde aeronaves militares&mdash; como herramienta de exterminio genocida.</strong> Las sentencias destacan que esta modalidad estaba dise&ntilde;ada para eliminar toda evidencia: &ldquo;nadie sobrevivi&oacute; a los vuelos para testimoniarlo&rdquo;, se&ntilde;ala el fallo. Las v&iacute;ctimas pod&iacute;an relatar el secuestro, la tortura y la reclusi&oacute;n, pero &ldquo;el instante de la muerte careci&oacute; de testigos que no fueran los propios perpetradores. El crimen se consum&oacute; en el &uacute;nico espacio donde la mirada ajena era materialmente imposible: en la noche, en el aire, sobre el agua&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Desde diciembre de 1976, cuerpos comenzaron a aparecer en las costas bonaerenses.</strong> Fue el Equipo Argentino de Antropolog&iacute;a Forense quien permiti&oacute; identificar a las v&iacute;ctimas y determinar las causas de sus muertes, &ldquo;contrarrestando la l&oacute;gica de ocultamiento del r&eacute;gimen&rdquo;. El fallo reconoce que ese trabajo fue determinante para convertir la sospecha en certeza judicial: &ldquo;los cuerpos hallados en las costas son los que rompen el pacto de silencio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los condenados Malacalza y Lance se desempe&ntilde;aban como segundo jefe del Batall&oacute;n 601 y oficial de operaciones, respectivamente, lo que les otorgaba &mdash;seg&uacute;n la sentencia&mdash; &ldquo;dominio funcional sobre el personal, los recursos y la ejecuci&oacute;n de las operaciones represivas ilegales&rdquo;. Los cuatro casos juzgados corresponden a estudiantes secundarios y militantes que permanecieron detenidos en &ldquo;El Campito&rdquo; y cuyos cuerpos fueron hallados en las costas argentinas.
    </p><p class="article-text">
        Entre las v&iacute;ctimas, <strong>Roberto Arancibia</strong> fue secuestrado de su departamento en mayo de 1977 mientras sus hijos Mart&iacute;n, de seis a&ntilde;os, y Adriana, de tres, quedaban solos. Los ni&ntilde;os fueron internados en un instituto de menores durante seis meses. Durante el juicio, Adriana record&oacute; que quiso ponerle &ldquo;una curita&rdquo; a su padre porque lo hab&iacute;an lastimado.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Memoria activa contra el negacionismo</strong></h2><p class="article-text">
        Los fallos tambi&eacute;n se pronuncian sobre el presente. La sentencia sobre la ESMA expresa preocupaci&oacute;n por el impacto del Decreto N&deg; 345/2025 sobre el funcionamiento de la Comisi&oacute;n Nacional de Monumentos y, en particular, sobre el Museo Sitio de Memoria ESMA. El tribunal advirti&oacute; que el debilitamiento de esos mecanismos &ldquo;podr&iacute;a comprometer seriamente el cumplimiento de las obligaciones internacionales asumidas por el Estado argentino&rdquo; y fue categ&oacute;rico: &ldquo;el deber memorial constituye imperativo para todos los poderes p&uacute;blicos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las sentencias exhortan a los tribunales orales a preservar la totalidad del material probatorio y afirman que el reconocimiento judicial de estos hechos &ldquo;constituye una forma de memoria activa orientada a enfrentar el olvido y el negacionismo&rdquo;. Recordar, concluye el fallo, &ldquo;es lo que se defini&oacute; como 'memoria ejercida': el esfuerzo por recuperar lo que tuvo lugar en el pasado articulando el testimonio individual con la reconstrucci&oacute;n hist&oacute;rica de la experiencia colectiva&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El predio de la ESMA est&aacute; protegido por ley como Sitio de Memoria del Terrorismo de Estado. El Casino de Oficiales es Monumento Hist&oacute;rico Nacional. A cincuenta a&ntilde;os del golpe, estas sentencias recuerdan que memoria, verdad y justicia no son consignas: son obligaciones del Estado. Y este jueves, la justicia las hizo cumplir.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/50-anos-golpe-ratifican-condenas-crimenes-ex-esma-vuelos-muerte_1_13082873.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Mar 2026 19:31:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[A casi 50 años del Golpe, ratifican condenas por crímenes en la ex ESMA y los "vuelos de la muerte"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Golpe de Estado,Dictadura,ESMA,Día de la Memoria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La política económica de la dictadura militar de 1976-83]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/politica-economica-dictadura-militar-1976-83_129_13067593.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5d79491e-b112-4d02-b807-dbc301ea0562_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La política económica de la dictadura militar de 1976-83"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En este episodio, Roy Hora conversa con Pablo Gerchunoff sobre la política económica y la economía durante los años del Proceso de Reorganización Nacional.</p><p class="subtitle">Episodios anteriores</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Tuvo la dictadura de 1976-83 un programa de pol&iacute;tica econ&oacute;mica ambicioso y refundacional? &iquest;En qu&eacute; medida el gobierno presidido por el general Videla y la Junta Militar quiso reorganizar el funcionamiento de la econom&iacute;a argentina?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Su visi&oacute;n de los problemas miraba hacia el pasado o hacia el futuro? &iquest;Logr&oacute; sus objetivos? &iquest;Qu&eacute; herencia le dej&oacute; al gobierno democr&aacute;tico que lo sucedi&oacute; en diciembre de 1983? Y tambi&eacute;n: &iquest;qu&eacute; distingue a la pol&iacute;tica econ&oacute;mica de la dictadura militar de 1976-83 de la de otros gobiernos autoritarios o democr&aacute;ticos del &uacute;ltimo siglo? 
    </p><p class="article-text">
        Entrevistado: Pablo Gerchunoff
    </p><p class="article-text">
        Conducci&oacute;n: Roy Hora
    </p><p class="article-text">
        Producci&oacute;n y edici&oacute;n de sonido: Ian Guti&eacute;rrez y Mart&iacute;n Schindell
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <a href="https://open.spotify.com/show/6ZzcVyIlDzcz3YaXAb7KEg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Historiar</a>&nbsp;es un podcast creado y producido por la AsAIH, la Asociaci&oacute;n Argentina de Investigadores en Historia. Cada episodio aborda un tema espec&iacute;fico de historia argentina, latinoamericana o mundial.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Asociación Argentina de Investigadores en Historia (AsAIH)]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/politica-economica-dictadura-militar-1976-83_129_13067593.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Mar 2026 03:01:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Historia Argentina,Dictadura,Historiar,Podcast]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La dictadura brasileña se convierte en un impresionante thriller setentero con ganas de Oscar en "El agente secreto"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/dictadura-brasilena-convierte-impresionante-thriller-setentero-ganas-oscar-agente-secreto_1_13010631.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2d5e6bcb-aae9-421b-8f98-a1d28f57b48c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La dictadura brasileña se convierte en un impresionante thriller setentero con ganas de Oscar en &quot;El agente secreto&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Kleber Mendonça Filho convierte la memoria (y su ausencia) de la dictadura en una excelente película nominada a cuatro Oscar y con un Wagner Moura sobresaliente como protagonista.</p><p class="subtitle"></p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/cerrare-cines-lagrimas-emotiva-carta-amor-salas-kleber-mendonca-filho_1_10652106.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Kleber Mendon&ccedil;a Filho </a>se sinti&oacute; en un momento de su vida como si fuera un agente secreto. Con el gobierno de Bolsonaro los artistas se convirtieron en enemigos de Brasil. La extrema derecha les atacaba y se les se&ntilde;alaba en las redes sociales. Un d&iacute;a tuvo que viajar a Francia para un ciclo en el que era el invitado de honor. El embajador brasile&ntilde;o en Francia no le ten&iacute;a permitido entrar, y era parte de aquellos que hab&iacute;an convertido a los cineastas en enemigos. El embajador ni siquiera fue invitado al acto al que si fue Mendon&ccedil;a Filho, que cuando apareci&oacute; con su traje se sinti&oacute; como un agente de su pa&iacute;s. &ldquo;Pero un agente corrupto para ellos&rdquo;, recuerda entre risas mientras cuenta la an&eacute;cdota.
    </p><p class="article-text">
        Esa an&eacute;cdota fue uno de los puntos de partida de <em>El agente secreto,</em> su nueva pel&iacute;cula con la que opta a cuatro premios Oscar, incluidos el de Mejor pel&iacute;cula, Mejor pel&iacute;cula internacional y Mejor actor para Wagner Moura, conocido por su papel de Pablo Escobar en <em>Narcos </em>y que aqu&iacute; borda el de un profesor universitario que huye a Recife para esconderse por su pasado activista y reencontrarse con su hijo mientras un asesino a sueldo le busca para asesinarle. El filme, que gan&oacute; el premio al Mejor director y al Mejor actor el pasado Cannes es un impresionante thriller setentero. Una obra que juega con los g&eacute;neros, que coquetea incluso con el terror fant&aacute;stico, y que se convierte en un filme sobre la memoria y, sobre todo, lo que ocurre cuando la memoria no se rescata. Cuando el olvido convierte la Memoria en sitios vac&iacute;os y los muertos siguen sin tener nombre.
    </p><p class="article-text">
        Una muestra, adem&aacute;s, del poder del cine brasile&ntilde;o, que el a&ntilde;o pasado gan&oacute; el Oscar con otro filme sobre la dictadura, A&uacute;n estoy aqu&iacute;<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/walter-salles-estrena-fragilidad-democracia-actual-gente-conecte-pelicula_1_12072432.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">,</a> y que confirma que el apoyo p&uacute;blico de Lula, tras los recortes de Bolsonaro, han inyectado un &eacute;xito global al cine del pa&iacute;s. Tambi&eacute;n a las ganas de mirar al pasado. Un tiempo que para Kleber Mendon&ccedil;a Filho estaba &ldquo;lo suficientemente lejano para hacer una pel&iacute;cula de &eacute;poca, pero lo suficientemente cerca para darle un toque personal&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Sus recuerdos de la dictadura son los de un ni&ntilde;o en los a&ntilde;os 70 y est&aacute;n &ldquo;borrosos&rdquo; en su memoria. &ldquo;Son una niebla, pero es una niebla con olores y una atm&oacute;sfera, y eso es tambi&eacute;n por el cine, porque yo era un peque&ntilde;o cin&eacute;filo muy joven. Luego estaba mi situaci&oacute;n familiar en el 77. Mi madre tuvo una crisis de salud fuerte, y eso me hace recordar esa &eacute;poca en particular, cuando mi t&iacute;o nos llevaba a mi hermano y a m&iacute; al cine muchas veces para que sali&eacute;ramos de casa. Solo a&ntilde;os despu&eacute;s entend&iacute; lo que pas&oacute;. As&iacute; que tengo un recuerdo muy fuerte de esa &eacute;poca. Lo que significa que la pel&iacute;cula no es una reconstrucci&oacute;n de un incidente hist&oacute;rico, sino m&aacute;s bien una reconstrucci&oacute;n de una sensaci&oacute;n de tiempo&rdquo;, dice el cineasta.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n una sensaci&oacute;n del recuerdo suyo como un ni&ntilde;o viviendo la dictadura. Por eso su acercamiento se aleja de otras pel&iacute;culas que &ldquo;entran en la violencia de la dictadura y hay escenas de tortura, o ves un grupo de j&oacute;venes robando un banco para financiar la resistencia&rdquo;. &Eacute;l &ldquo;no quer&iacute;a hacer nada de eso&rdquo;, pero la sensaci&oacute;n de un pa&iacute;s putrefacto, violento y corrupto se nota en una excelente primera escena donde un polic&iacute;a llega a una gasolinera con una camisa manchada de sangre y le da casi igual que haya un cad&aacute;ver en el suelo.
    </p><p class="article-text">
        De la dictadura recuerda estar jugando en casa y ver &ldquo;a los adultos hablando en susurros&rdquo;. &ldquo;Luego volv&iacute;an a hablar normal, era un instinto humano, porque no hab&iacute;a micr&oacute;fonos en mi casa, pero ellos bajaban la voz&rdquo;, rememora y se refiere tambi&eacute;n a c&oacute;mo en las escuelas, aunque no fueran colegios militares, les obligaban a &ldquo;marchar todos los viernes como soldados en el patio de la escuela&rdquo;. &ldquo;Era rid&iacute;culo. &iquest;Por qu&eacute; har&iacute;as eso a los ni&ntilde;os? Para m&iacute;, eso es casi suficiente para querer escribir una pel&iacute;cula sobre ello&rdquo;, asegura.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Esta película no es una reconstrucción de un incidente histórico, sino más bien una reconstrucción de una sensación de tiempo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Kleber Mendonça Filho</span>
                                        <span>—</span> Cineasta
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El agente secreto tambi&eacute;n habla de las salas de cine como lugares de refugio. En los cines es donde se re&uacute;nen, donde escapan de las miradas, y tambi&eacute;n donde la fantas&iacute;a de un ni&ntilde;o empieza a crecer. Unos cines que ya hab&iacute;a mostrado Filho en <em>Retratos fantasmas</em>, su excelente documental sobre los cambios urban&iacute;sticos en Recife y c&oacute;mo cada vez hay menos salas de cine en su localidad natal.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s por esa influencia del cine, esta es una pel&iacute;cula, muy pel&iacute;cula. Sabe que es cine, y sabe que es g&eacute;nero. Por eso recurre a una estrella mundial para ello. &ldquo;Me gusta mucho la idea de hacer una pel&iacute;cula para el cine. Y creo que el papel de la estrella es hist&oacute;ricamente importante en el desarrollo del cine. Y abrac&eacute; esto por primera vez en <em>Aquarius </em>cuando entend&iacute; que iba a trabajar con Sonia Braga. Fuera de c&aacute;mara ella era una hermosa se&ntilde;ora mayor, pero cuando mirabas por el visor, ella era algo m&aacute;s. Ese carisma. Hay algo en su rostro que simplemente resalta. Y estoy fascinado por eso. Y esto pasa desde la era del cine mudo&rdquo;, analiza.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Kleber Mendonça Filho en el rodaje de &#039;El agente secreto&#039;                            </span>
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        Por eso cree que es &ldquo;un gran privilegio tener una estrella de cine&rdquo; en sus pel&iacute;culas. Tambi&eacute;n porque quer&iacute;a que su protagonista fuera &ldquo;la idea popular del h&eacute;roe cl&aacute;sico&rdquo;. Eso s&iacute;, le impuso una norma moral mientras escrib&iacute;a: &ldquo;No quer&iacute;a que &eacute;l apuntara con armas a la gente en la pel&iacute;cula. Ese fue el &uacute;nico obst&aacute;culo que me impuse&rdquo;. El resto lo pone un Wagner Moura al que describe como &ldquo;tan atractivo como interesante&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Que el personaje de Wagner Moura no empu&ntilde;e un arma no significa que no haya violencia. La hay. Y es seca y destroza los cuerpos. Mendon&ccedil;a Filho confiesa que pens&oacute; &ldquo;mucho en Cronenberg&rdquo; porque cree que &ldquo;la violencia en el cine debe ser muy desagradable&rdquo;. &ldquo;En las pel&iacute;culas todo suele parecer simple. Pero una bala es violenta y genera mucho da&ntilde;o a un cuerpo humano, y quer&iacute;a reflejar eso en la pel&iacute;cula, la cualidad org&aacute;nica de violencia y del cuerpo humano es algo que creo que deb&iacute;a estar presente en la pel&iacute;cula. Y deber&iacute;a ser parte de cualquier narrativa que respete nuestra condici&oacute;n humana de ser pedazos de materia org&aacute;nica andantes&rdquo;, opina. Por ello su pel&iacute;cula desprende una sensaci&oacute;n de pa&iacute;s que se cae a trozos, que huele a podrido mientras su protagonista se refugia en esa casa de exiliados.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/dictadura-brasilena-convierte-impresionante-thriller-setentero-ganas-oscar-agente-secreto_1_13010631.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 22 Feb 2026 03:02:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La dictadura brasileña se convierte en un impresionante thriller setentero con ganas de Oscar en "El agente secreto"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,Brasil,Dictadura,El agente secreto]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Murió el represor y exagente de inteligencia Raúl Antonio Guglielminetti]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/murio-represor-exagente-inteligencia-raul-antonio-guglielminetti_1_12925929.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/783ce768-c845-4dc0-be02-9b0cf95bf058_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Murió el represor y exagente de inteligencia Raúl Antonio Guglielminetti"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Fue una de las figuras civiles del aparato represivo del terrorismo de Estado y recibió una condena en el marco de los juicios por crímenes de lesa humanidad.</p></div><p class="article-text">
        Ra&uacute;l Antonio Guglielminetti, exagente civil de inteligencia y uno de los nombres asociados al aparato represivo de la &uacute;ltima dictadura militar, falleci&oacute; este martes a los 84 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Guglielminetti tuvo un rol activo en los servicios de inteligencia durante el terrorismo de Estado y fue se&ntilde;alado por su participaci&oacute;n en el funcionamiento de <strong>Automotores Orletti</strong>, uno de los centros clandestinos de detenci&oacute;n que oper&oacute; como base del Plan C&oacute;ndor. All&iacute; se cometieron secuestros, torturas y desapariciones de militantes pol&iacute;ticos argentinos y extranjeros.
    </p><p class="article-text">
        Tras el regreso de la democracia, su figura volvi&oacute; a cobrar notoriedad por su vinculaci&oacute;n con estructuras de inteligencia y por su presencia en distintos episodios judiciales y medi&aacute;ticos. Con el avance de los juicios por cr&iacute;menes de lesa humanidad, fue procesado y <strong>condenado a 20 a&ntilde;os de prisi&oacute;n</strong> por delitos vinculados a la represi&oacute;n ilegal, en el marco de las causas que investigaron violaciones sistem&aacute;ticas a los <strong>derechos humanos</strong> cometidas durante la dictadura.
    </p><p class="article-text">
        Su nombre qued&oacute; inscripto en la historia argentina como parte del entramado civil y militar que sostuvo el accionar represivo del Estado entre 1976 y 1983. 
    </p><h2 class="article-text">La foto y la visita del esc&aacute;ndalo en Ezeiza</h2><p class="article-text">
        La<a href="https://www.eldiarioar.com/politica/foto-muestra-intimidad-visita-diputados-lla-represores_1_11574768.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> visita de diputados y diputadas de La Libertad Avanza a represores</a> condenados por delitos de lesa humanidad detenidos en la <strong>Unidad Penal de Ezeiza</strong>, el 11 de julio de 2024, fue uno de los episodios, entre otros, m&aacute;s controvertidos del Gobierno de Javier Milei. El esc&aacute;ndalo tom&oacute; gran dimensi&oacute;n con la <strong>difusi&oacute;n p&uacute;blica de la fotograf&iacute;a</strong> que registr&oacute; el encuentro y que qued&oacute; como testimonio de una escena in&eacute;dita desde el retorno de la democracia.
    </p><p class="article-text">
        La imagen mostraba a representantes del oficialismo compartiendo un espacio institucional con responsables del terrorismo de Estado. Entre ellos se destacaba la presencia de <strong>Ra&uacute;l Guglielminetti</strong> cuyo nombre est&aacute; asociado al funcionamiento del centro clandestino <strong>Automotores Orletti</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El grupo de diputados libertarios con represores en la cárcel de Ezeiza, el año pasado.                            </span>
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        El escenario del encuentro fue un sal&oacute;n del penal, con una cruz y figuras religiosas como tel&oacute;n de fondo. En el centro de la escena aparec&iacute;a la diputada <strong>Lourdes Arrieta</strong>, sonriente y con un tapado naranja que resaltaba en la imagen, pese a haber afirmado luego que desconoc&iacute;a la identidad de algunos de los represores, entre ellos Alfredo Astiz. 
    </p><p class="article-text">
        Astiz, uno de los principales responsables del terrorismo de Estado, se ubicaba al fondo del grupo, casi oculto en la foto, pero identificable.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se distingu&iacute;a al diputado <strong>Beltr&aacute;n Benedit</strong>, se&ntilde;alado como el organizador de la visita, con gesto serio y ubicado en una posici&oacute;n central. Junto a Guglielminetti aparec&iacute;an otros represores condenados, como Mario &ldquo;el Cura&rdquo; Marcote, Miguel Britos, Honorio Mart&iacute;nez Ruiz, Adolfo Donda, Marcelo Cinto Courtaux, Julio C&eacute;sar Arg&uuml;ello, Juan Manuel Cordero, Gerardo Arr&aacute;ez, Antonio Pern&iacute;as y Carlos Su&aacute;rez Mason (hijo), completando una postal que reaviv&oacute; el debate sobre la legitimaci&oacute;n pol&iacute;tica de los cr&iacute;menes de la <strong>&uacute;ltima dictadura</strong> y el rumbo de las pol&iacute;ticas de memoria, verdad y justicia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/murio-represor-exagente-inteligencia-raul-antonio-guglielminetti_1_12925929.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 21 Jan 2026 21:20:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Murió el represor y exagente de inteligencia Raúl Antonio Guglielminetti]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fallecimiento,Dictadura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Marchan por la libertad de los represores condenados, cuando el 84% cumple prisión domiciliaria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/marchan-libertad-represores-condenados-84-cumple-prision-domiciliaria_1_12806105.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c3a8b2de-0fcd-4701-8ecb-1191d1bd6cef_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Marchan por la libertad de los represores condenados, cuando el 84% cumple prisión domiciliaria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Según estadísticas oficiales, ya fueron sentenciadas 1.200 personas por delitos de lesa humanidad desde 2006. Actualmente hay 539 personas detenidas, de las cuales 454 se encuentran en su casa. Diputados de LLA visitaron a Astiz para que vaya a una cárcel VIP y la jugada de la Corte.</p><p class="subtitle">El ministerio de Bullrich, “atento” a un operativo por la marcha en Plaza de Mayo que exige liberar represores</p></div><p class="article-text">
        La convocatoria de este s&aacute;bado en Plaza de Mayo para pedirle al gobierno de <strong>Javier Milei</strong> la liberaci&oacute;n de los represores se enmarca en una postura negacionista de los juicios por la verdad, que <strong>desde 2006 ya significaron la condena de 1.200 personas</strong>, entre militares y civiles, acusados de cometer delito de lesa humanidad durante la &uacute;ltima dictadura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La manifestaci&oacute;n organizada por la hermana de un diputado de La Libertad Avanza y de militares retirados &ndash;y con la asistencia de un represor condenado con domiciliaria&ndash;, reclama por los que consideran &ldquo;presos pol&iacute;ticos&rdquo;. En su narrativa hablan de &ldquo;patriotas cautivos&rdquo; o &ldquo;veteranos de las dos guerras&rdquo;, en referencia al conflicto de Malvinas y la lucha &ldquo;contra la subversi&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nuestros viejos son enfermos que se mueren en las c&aacute;rceles&rdquo;, dijeron a <strong>elDiarioAR</strong> desde la agrupaci&oacute;n Pa&ntilde;uelos Negros, que coordina <strong>Asunci&oacute;n Benedit</strong>, hermana del diputado nacional Beltr&aacute;n Benedit. La frase no se condice con la realidad: seg&uacute;n datos oficiales, <strong>actualmente hay 539 personas detenidas por cr&iacute;menes de lesa humanidad, de las cuales 454 se encuentran en arresto domiciliario.&nbsp;</strong>De los &uacute;ltimos diez a&ntilde;os, 2025 es el segundo con menos personas detenidas por delitos de lesa humanidad.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="De los últimos diez años, 2025 es el segundo con menos personas detenidas por delitos de lesa humanidad."
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            <span class="title">
                De los últimos diez años, 2025 es el segundo con menos personas detenidas por delitos de lesa humanidad.                            </span>
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        <strong>Es decir, alrededor del 84% de las personas detenidas cumplen la pena en sus casas.</strong> Uno de los casos es <strong>Orlando &ldquo;Hormiga&rdquo; Gonz&aacute;lez</strong>, represor del Grupo de Tareas de la ESMA, que hasta el lunes pasado formaba parte del grupo coordinador de la protesta de este s&aacute;bado. En di&aacute;logo con <strong>elDiarioAR</strong> lleg&oacute; a admitir que no ir&iacute;a a la manifestaci&oacute;n &ldquo;por estar con la domiciliaria&rdquo;. &ldquo;Tampoco tengo inter&eacute;s en ir. Yo colabor&eacute; ya que piden tambi&eacute;n por m&iacute;&rdquo;, agreg&oacute;. Luego public&oacute; un documento en el que se corri&oacute; del grupo por diferencias en la organizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.fiscales.gob.ar/lesa-humanidad/fueron-condenadas-1-202-personas-por-crimenes-de-lesa-humanidad-en-353-sentencias-dictadas-desde-2006/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">La Procuradur&iacute;a de Cr&iacute;menes contra la Humanidad informa en su web </a>que, desde 2006, 1.202 personas fueron condenadas y 213 resultaron absueltas en 353 sentencias por la represi&oacute;n estatal durante la dictadura. &ldquo;La estad&iacute;stica es el resultado de la actualizaci&oacute;n trimestral de las principales variables relacionadas al juzgamiento de los cr&iacute;menes del terrorismo de Estado, a partir de la sistematizaci&oacute;n y el procesamiento de datos que realiza la procuradur&iacute;a especializada de la informaci&oacute;n remitida por las fiscal&iacute;as federales y unidades fiscales que intervienen en estos procesos en todo el pa&iacute;s&rdquo;, explican en <em>Fiscales.gob.ar</em>.
    </p><p class="article-text">
        Los datos actualizados al 18 de septiembre pasado indican tambi&eacute;n que 60 causas fueron elevadas a juicio oral y p&uacute;blico, otras 280 transitan la etapa de investigaci&oacute;n preliminar y que actualmente se realizan 13 juicios orales y p&uacute;blicos en diferentes jurisdicciones.
    </p><p class="article-text">
        La procuradur&iacute;a relev&oacute; que en este contexto hay 356 procesados/as y 177 en el estadio intermedio de la falta de m&eacute;rito. Otras 75 personas fueron indagadas y aguardan la resoluci&oacute;n de su situaci&oacute;n procesal, mientras que 103 fueron sobrese&iacute;das. En tanto, suman 502 los/as imputados/as por el Ministerio P&uacute;blico Fiscal que a&uacute;n no fueron indagados.
    </p><p class="article-text">
        En los procesos por cr&iacute;menes de lesa humanidad hay 539 personas privadas de su libertad. De estas &uacute;ltimas, 454 se encuentran en arresto domiciliario, <strong>63 en la Unidad Penitenciaria N&deg;34 de Campo de Mayo, y 22 en c&aacute;rceles de los servicios penitenciarios federales y provinciales.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&quot;El Hormiga&quot; González, Asunción Benedit, Guillermo Sottovia y María Laura Olea, detrás de la convocatoria al 29 de noviembre en Plaza de Mayo por la libertad de los represores."
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                &quot;El Hormiga&quot; González, Asunción Benedit, Guillermo Sottovia y María Laura Olea, detrás de la convocatoria al 29 de noviembre en Plaza de Mayo por la libertad de los represores.                            </span>
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        Los casos en Campo de Mayo son los m&aacute;s cuestionados, porque se trata de una c&aacute;rcel considerada &ldquo;VIP&rdquo; para los represores. All&iacute; fueron trasladados justamente el a&ntilde;o pasado un grupo de represores encabezado por <strong>Alfredo Astiz </strong>que hasta entonces permanec&iacute;an en un pabell&oacute;n de mujeres en la c&aacute;rcel de Ezeiza. El beneficio lo obtuvieron gracias a la gesti&oacute;n del gobierno de <strong>Javier Milei</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Fueron visitados por diputados de La Libertad Avanza en una comitiva que lider&oacute; <strong>Beltr&aacute;n Benedit</strong> &ndash;recordemos, el hermano de Asunci&oacute;n, de Pa&ntilde;uelos Negros&ndash;. Y tuvieron la venia del ministro de Defensa, <strong>Luis Petri </strong>&ndash;porque Campo de Mayo es unidad penitenciaria que est&aacute; dentro de la guarnici&oacute;n militar&ndash;, y de la ministra de Seguridad, <strong>Patricia Bullrich </strong>&ndash;que conduce el Servicio Penitenciario Federal&ndash;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El grupo de diputados libertarios se fotografi&oacute; con los represores, que fueron trasladados en mayo de 2024: adem&aacute;s de Astiz, aparecen Mario &ldquo;El Cura&rdquo; Marcote, Miguel Britos, Honorio Carlos Mart&iacute;nez Ru&iacute;z, Ra&uacute;l Guglielminetti, Julio C&eacute;sar Arguello, Carlos Guillermo Su&aacute;rez Mason (hijo), Juan Manuel Cordero, Gerardo Arraez, Adolfo Donda, Antonio Pern&iacute;as y Juan Carlos V&aacute;zquez Sarmiento, quien luego falleci&oacute;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El grupo de diputados libertarios con represores en la cárcel de Ezeiza, el año pasado.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Nosotros pedimos la libertad de todos. No son cr&iacute;menes de lesa humanidad, sino de venganza total. Habr&iacute;a que reveer muchas causas&rdquo;</strong>, afirmaron desde Pa&ntilde;uelos Negros. Desde la agrupaci&oacute;n negacionista denunciaron en el Consejo de la Magistratura a jueces que firmaron sentencias por lesa humanidad y tambi&eacute;n le enviaron pedidos escritos al ministro de Justicia, <strong>Mariano C&uacute;neo Libarona</strong>; el subsecretario de Derechos Humanos, <strong>Alberto Ba&ntilde;os</strong>; a la secretaria de Legal y T&eacute;cnica, <strong>Mar&iacute;a Ibarzabal Murphy</strong>, y al Procurador General, <strong>Eduardo Casal</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los negacionistas se sienten protegidos por el aval mile&iacute;sta a la &uacute;ltima dictadura: &ldquo;Ahora podemos hablar con el gobierno de Milei. Tenemos libertad. Despu&eacute;s qu&eacute; es lo que va a hacer el Presidente, no sabemos&rdquo;, dijo a este medio la voz consultada, que pidi&oacute; expreso anonimato. El libertario dijo en el debate presidencial de 2023 que durante los 70 solo hubo &ldquo;excesos por parte de las Fuerzas Armadas&rdquo;, cuestion&oacute; la cifra de 30.000 y <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/santiago-viola-abogado-milei-aparecio-defensor-complices-represores-esma_1_12747300.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el apoderado de LLA, Santiago Viola, tambi&eacute;n es abogado de c&oacute;mplices de la represi&oacute;n en la ex ESMA.</a>
    </p><p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas semanas la Corte Suprema le hizo un gui&ntilde;o a los represores al fallar que los acusados no pueden estar m&aacute;s de tres a&ntilde;os en prisi&oacute;n preventiva. El m&aacute;ximo tribunal se quej&oacute; de las demoras en las causas de lesa humanidad. Seg&uacute;n estad&iacute;sticas oficiales, el promedio de espera de veredicto es de 11 a&ntilde;os, y el debate oral m&aacute;s largo ya lleva casi 4 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        El 11 de noviembre pasado la Unidad Fiscal de Derechos Humanos de La Plata rechaz&oacute; la aplicaci&oacute;n del reciente precedente &ldquo;Castillo&rdquo; de la Corte Suprema frente a las presentaciones formuladas por cuatro detenidos por cr&iacute;menes de lesa humanidad para que se les otorgue el cese de la prisi&oacute;n preventiva. Una semana antes, <strong>se rechaz&oacute; el pedido de salidas transitorias al sacerdote cat&oacute;lico Christian Von Wernich, condenado en 2007 a reclusi&oacute;n perpetua.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>MC/CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mauricio Caminos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/marchan-libertad-represores-condenados-84-cumple-prision-domiciliaria_1_12806105.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 29 Nov 2025 03:01:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Marchan por la libertad de los represores condenados, cuando el 84% cumple prisión domiciliaria]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Dictadura,Lesa humanidad,Alfredo Astiz,Plaza de mayo,Javier Milei]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Qué dicen los audios del chat interno de la marcha que pide liberar a los represores]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/dicen-audios-chat-interno-marcha-pide-liberar-represores_1_12800078.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ecb14579-caa0-48ef-8edf-9ae64b7d1f6c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Qué dicen los audios del chat interno de la marcha que pide liberar a los represores"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El grupo de organizaciones negacionistas discute entre llamados a “no ceder” la convocatoria a Plaza de Mayo y mensajes que exponen la lógica militarista detrás de la convocatoria.</p><p class="subtitle">Un represor de la ESMA y la hermana de un diputado de Milei, detrás de la marcha que pide liberar a los genocidas</p></div><p class="article-text">
        Audios intercambiados en un chat entre los organizadores de la <strong>marcha que reclama la excarcelaci&oacute;n de represores condenados por delitos de lesa humanidad </strong>permiten asomarse al clima pol&iacute;tico, las tensiones y la narrativa que estructura la convocatoria prevista para el <strong>s&aacute;bado pr&oacute;ximo</strong> <strong>29 de noviembre en Plaza de Mayo</strong>. Las voces que circulan all&iacute; &mdash;referentes de grupos negacionistas, familiares de militares y activistas ligados a los sectores libertarios que respaldan el reclamo&mdash; exhiben una mezcla de &eacute;pica militar, victimizaci&oacute;n y presi&oacute;n interna para sostener la protesta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>elDiarioAR</strong> accedi&oacute; a algunos de los cruces del chat, en el que varios de sus miembros ratifican el lugar y hora de la manifestaci&oacute;n porque coincide con una marcha organizada desde la Izquierda en apoyo a Palestina. Este medio supo que desde el ministerio de Seguridad, de <strong>Patricia Bullrich</strong>, habr&iacute;an &ldquo;sugerido&rdquo; a los organizadores trasladar la manifestaci&oacute;n a la Plaza San Mart&iacute;n. 
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/DRhhmR2mF1M/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        &ldquo;Definitivamente no se puede cambiar el lugar. Est&aacute; todo el pa&iacute;s avisado. Si nosotros nos vamos, despu&eacute;s no se quejen, porque otra vez vamos a ceder, como siempre&rdquo;, se escucha en uno de los audios del grupo organizador del 29N, denominado &ldquo;Unidos Por La Sangre Derramada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El mensaje sintetiza la narrativa que atraviesa todo el movimiento: la idea de que, desde 1983, quienes reivindican a los represores viven &ldquo;cediendo&rdquo; frente a organismos de derechos humanos y pol&iacute;ticas estatales de memoria, verdad y justicia. Esa l&oacute;gica aparece reforzada en otro audio del mismo chat: &ldquo;Durante 42 a&ntilde;os vivimos arrodillados, call&aacute;ndonos la boca y dejando que nos pisoteen&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El Gobierno deber&iacute;a ver que no pase nada. Ah&iacute; vamos a ver si est&aacute;n con nosotros o si nos minti&oacute; cuando dijo &lsquo;tiemblen zurdos&rsquo;&rdquo;, se escucha en otro pasaje del audio, evidenciando la relaci&oacute;n con la gesti&oacute;n de Javier Milei. Este medio ya revel&oacute; que hay aval a la manifestaci&oacute;n tanto desde el bloque de La Libertad Avanza como por algunos funcionarios del Ejecutivo. 
    </p><p class="article-text">
        Del grupo de WhatsApp formaba parte hasta el lunes pasado Orlando &ldquo;Hormiga&rdquo; Gonz&aacute;lez, represor condenado en 2017 por ser parte del Grupo de Tareas de la ESMA. Pero se retir&oacute; por diferencias con los dem&aacute;s organizadores: <strong>Asunci&oacute;n Benedit</strong>, de la agrupaci&oacute;n &ldquo;Pa&ntilde;uelos Negros&rdquo; y hermana del diputado nacional por Entre R&iacute;os <strong>Beltr&aacute;n Benedit</strong>, el legislador que organiz&oacute; la visita a Alfredo Astiz y otros represores el a&ntilde;o pasado en la c&aacute;rcel de Ezeiza. Tambi&eacute;n est&aacute;n&nbsp;<strong>Guillermo Sottovia</strong>, hijo de un integrante de la Fuerza A&eacute;rea, y&nbsp;<strong>Alfredo Manzur</strong>, ex veterano de Malvinas &ndash;se&ntilde;alado por realizar torturas a conscriptos&ndash; y actual procurador del Poder Judicial tucumano.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/dicen-audios-chat-interno-marcha-pide-liberar-represores_1_12800078.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 26 Nov 2025 19:34:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Qué dicen los audios del chat interno de la marcha que pide liberar a los represores]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Represión,Dictadura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Gobierno cuestionó ante la ONU el número de desaparecidos durante la dictadura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/gobierno-volvio-cuestionar-onu-numero-desaparecidos-durante-dictadura_1_12769021.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/11d4d65a-d1e2-4adb-9671-c5107d1dacf8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Gobierno cuestionó ante la ONU el número de desaparecidos durante la dictadura"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El subsecretario de DDHH, Alberto Baños, lanzó una provocación a los organismos de DDHH. "Si uno ya llegara a cuestionar el famoso número de la cantidad de desaparecidos que hubo durante el periodo de la dictadura militar, entre 1976 y 1983, automáticamente cae en el negacionismo", dijo el funcionario de Milei.</p></div><p class="article-text">
        <strong>El Gobierno reforz&oacute; su postura negacionista, esta vez en un &aacute;mbito de la ONU.</strong> Frente a las presentaci&oacute;n de diferentes organismos nacionales e internacionales (como el CELS -Centro de Estudios Legales y Sociales-), el subsecretaro de Derechos Humanos, Alberto Ba&ntilde;os, cuestion&oacute; la hist&oacute;rica consigna de Memoria, Verdad y Justicia y volvi&oacute; a poner en tela de juicio el n&uacute;mero de desaparecidos durante la &uacute;ltima dictadura.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hablamos de memoria y hablamos de verdad, y la verdad es que a estos organismos no les interesa, porque delatan que, <strong>si uno ya llegara a cuestionar el famoso n&uacute;mero de la cantidad de desaparecidos que hubo durante el periodo de la dictadura militar, entre 1976 y 1983, autom&aacute;ticamente cae en el negacionismo</strong>. Y todos sabemos, no podemos ser ingenuos, c&oacute;mo se arrib&oacute; a ese n&uacute;mero&rdquo;, dijo el funcionario en las &uacute;ltimas horas frente al Comit&eacute; contra la Tortuta de las Naciones Unidas (CAT).
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hoy en d&iacute;a, quien lo ide&oacute;, lo reconoce p&uacute;blicamente y lo dice en un mont&oacute;n de reportajes, donde confiesa por qu&eacute; se hizo y con qu&eacute; intenci&oacute;n se hizo.&nbsp;Entonces, a partir de que ese n&uacute;mero no puede ser negado porque entramos en el negacionismo, es que la verdad no les interesa, en absoluto&rdquo;, dijo Ba&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        El &ldquo;n&uacute;mero&rdquo; al que se refiere el funcionario libertario son <strong>los 30.000 desaparecidos durante la dictadura y, para descalificarlo, abona la teor&iacute;a difundida los &uacute;ltimos a&ntilde;os por Luis Labra&ntilde;a</strong>, exmiembro de&nbsp;FAP&nbsp;(Fuerzas Armadas Peronistas),&nbsp;FAR&nbsp;(Fuerzas Armadas Revolucionarias) y Montoneros, quien asegura que la cifra fue&nbsp;&ldquo;una mentira necesaria para conseguir dinero para las madres de los desaparecidos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El CELS hab&iacute;a pedido al CAT que solicite al Estado Argentino<strong> &ldquo;proporcionar informaci&oacute;n actualizada sobre las medidas y los recursos destinados a agilizar la tramitaci&oacute;n y resoluci&oacute;n de las causas judiciales pendientes por delitos de lesa humanidad durante la &uacute;ltima dictadura c&iacute;vico-militar&rdquo;. </strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En el informe que hemos remitido en 2017 referimos nuestra preocupaci&oacute;n por las demoras en la tramitaci&oacute;n de las investigaciones judiciales. Si bien el Gobierno con mandato entre 2019 y 2023 intent&oacute; tomar algunas medidas para agilizar el proceso de juzgamiento, &eacute;stas no han tenido resultados debido a que no fueron sostenidas por la nueva administraci&oacute;n. Esta situaci&oacute;n ha empeorado con el Gobierno actual, que no s&oacute;lo no adopta ning&uacute;n tipo de pol&iacute;tica para fortalecer este tipo de investigaciones sino que elimina pol&iacute;ticas p&uacute;blicas espec&iacute;ficas que daban apoyo a los juicios y ataca y denosta el proceso de justicia como tal&rdquo;, denunciaron desde el CELS. 
    </p><p class="article-text">
        Y acusaron al Poder Ejecutivo de obstaculizar &ldquo;el acceso a archivos estatales que han sido fundamentales para elavance del proceso de justicia y desmantelando programas que colaboraban con las investigaciones judiciales mediante acciones complementarias que resultaban fundamentales. Estas medidas adoptadas por el Estado contrar&iacute;an los pilares de la justicia transicional&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/gobierno-volvio-cuestionar-onu-numero-desaparecidos-durante-dictadura_1_12769021.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 14 Nov 2025 16:31:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Gobierno cuestionó ante la ONU el número de desaparecidos durante la dictadura]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Dictadura,Derechos humanos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los "escuadrones de la muerte" del Ejército de Colombia: un eco negro de las dictaduras del Cono Sur]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/escuadrones-muerte-ejercito-colombia-eco-negro-dictaduras-cono-sur_1_12748622.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e3ceb114-a6b3-494d-8a39-9e6b49ccaaf4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los &quot;escuadrones de la muerte&quot; del Ejército de Colombia: un eco negro de las dictaduras del Cono Sur"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nuevas pruebas sobre violaciones contra simpatizantes de izquierdas desnudan la faceta más macabra de los servicios de inteligencia cuatro décadas después de la matanza del Palacio de Justicia de Bogotá y pese a la ausencia de una dictadura equiparable a la de otros países de la región como Argentina o Chile.</p><p class="subtitle"></p></div><p class="article-text">
        La masacre durante la toma y el contraasalto del Palacio de Justicia de Bogot&aacute;, hace justo 40 a&ntilde;os, fue la desembocadura de todas las aguas putrefactas de la violencia en <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/colombia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Colombia</strong></a>. El sanguinario ataque inicial de la guerrilla&nbsp;del M-19, donde militaba el hoy presidente <strong>Gustavo Petro</strong>, solo queda como preludio de una sangr&iacute;a mucho mayor. Las Fuerzas Militares y de inteligencia se encargaron de consumar la tragedia. Las balas de los soldados, adiestrados en la fiebre anticomunista y los manuales de antiinsurgencia estadounidenses, mataron a magistrados, funcionarios y empleados inocentes. 
    </p><p class="article-text">
        Pero aquella suerte de esquizofrenia institucional tambi&eacute;n los arrastr&oacute; a torturar. A sembrar el horror. Y escribir una de las p&aacute;ginas m&aacute;s aberrantes en la historia del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El plan guerrillero</strong>, similar al ejecutado por el Frente Sandinista para la Liberaci&oacute;n nicarag&uuml;ense en 1978, <strong>consist&iacute;a en asaltar la sede del poder judicial como represalia por los incumplimientos de los acuerdos de cese el fuego bilateral y b&uacute;squeda de caminos hacia una paz negociada con el Gobierno del Conservador Belisario Betancur</strong> (1982-1986). Con tan solo 41 insurgentes &mdash;seis de ellos no entraron en el recinto&mdash; el escuadr&oacute;n del M-19 inici&oacute; a las 11:40 de la ma&ntilde;ana de aquel 6 de noviembre la toma del monumental edificio de piedra amarillenta en pleno coraz&oacute;n pol&iacute;tico de Bogot&aacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Solo dos guerrilleros saldr&iacute;an con vida tras un drama que dur&oacute; 28 horas e incluy&oacute; el desembarco de fuerzas especiales en la azotea, uso de explosivos y hasta un tanque de guerra para derribar la entrada principal.
    </p><p class="article-text">
        Fueron 95 muertos y 11 desaparecidos. Aquella jornada desnud&oacute; una historia de barbarie mayor cuyas piezas a&uacute;n se hallan dispersas. Algunas de ellas en informes de organizaciones de derechos humanos, testimonios de exagentes o investigaciones de la estatal Comisi&oacute;n de la Verdad. 
    </p><p class="article-text">
        Con todo, a&uacute;n no existe un trabajo que condense toda aquella conducta que, a lo largo de los '80 y '90, funcion&oacute; como un pilar en la lucha antiguerrilla. Con la misma l&oacute;gica y crueldad de las dictaduras del Cono Sur, pero en un pa&iacute;s que ha vivido una historia democr&aacute;tica casi continua, oficiales de inteligencia dejaron una estela de violaciones de los derechos humanos contra simpatizantes de izquierda. 
    </p><h2 class="article-text">Todo vale contra el &ldquo;enemigo interno&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Los investigadores del tribunal transicional para el conflicto interno, la Justicia Especial para la Paz (JEP), se hallan en el entuerto de conectar los puntos. M&aacute;s de uno se confiesa impactado por la cantidad de pruebas que han emergido en los &uacute;ltimos meses. Cada vez queda m&aacute;s claro que, por ejemplo, dentro del mismo marco del Palacio de Justicia, algunos de los miles de v&iacute;ctimas del partido de izquierdas Uni&oacute;n Patri&oacute;tica (UP) fueron presa de las operaciones de la misma compa&ntilde;&iacute;a del disuelto batall&oacute;n Charry Solano, al norte de Bogot&aacute;, donde posiblemente fue torturada la guerrillera del M-19 Irma Franco, tal vez el mejor documentado caso de desaparici&oacute;n forzada en los hechos de noviembre de 1985.
    </p><p class="article-text">
        Todo apunta que la guerra sucia que se ha tratado de presentar desde sectores pol&iacute;ticos como una reacci&oacute;n violenta orquestada por sanguinarios paramilitares, terratenientes de ultraderecha y algunos efectivos aislados de la fuerza p&uacute;blica, fue en realidad un plan cuyo asidero se gest&oacute; en el coraz&oacute;n mismo de la estructura de los servicios de espionaje y contraespionaje del Estado.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo que hizo la inteligencia militar en Colombia [...] es una labor criminal del tipo de los Escuadrones de la Muerte en Guatemala y El Salvador</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Fuente judicial</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La magistrada Catalina D&iacute;az, de la sala de reconocimiento de verdad y responsabilidad de la JEP, asegur&oacute; a<em><strong> </strong></em><a href="https://www.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>elDiario.es</strong></em></a> que hasta ahora no se hab&iacute;a investigado &ldquo;a fondo&rdquo; el papel de estos aparatos en los cr&iacute;menes contra la UP. &ldquo;Hay nueva evidencia, por ejemplo, de que hubo un seguimiento sistem&aacute;tico contra la Uni&oacute;n Patri&oacute;tica y que la inteligencia militar incluso pudo estar detr&aacute;s de la estigmatizaci&oacute;n y construcci&oacute;n de un relato peyorativo para legitimar su accionar&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El ya mencionado batall&oacute;n Charry Solano, que en 1986 se convirti&oacute; en la Brigada XX, acumula 35 denuncias de tortura, 51 de ejecuciones sumarias y 73 de desapariciones forzadas. Un grupo de organizaciones de derechos humanos ha entregado, desde 2020, pruebas con hechos ocurridos, presuntamente, entre 1977 y 1998. Uno de aquellos denunciantes, el Colectivo de Abogados Jos&eacute; Alvear Restrepo, ha sufrido m&aacute;s de 30 a&ntilde;os de persecuci&oacute;n, acoso y actos ilegales por parte del Ej&eacute;rcito. Por ello, en 2024, la Corte Interamericana de Derechos Humanos solicit&oacute; al Estado colombiano responder por violaciones contra sus miembros, ligados a la izquierda pol&iacute;tica, y sus familias. 
    </p><p class="article-text">
        Una fuente judicial que pide mantener su nombre oculto, resume: &ldquo;Lo que hizo la inteligencia militar en Colombia entre los a&ntilde;os 1978 y 1989, m&aacute;s o menos, es una labor criminal del tipo de los Escuadrones de la Muerte en Guatemala y El Salvador. Es el mismo modelo, bajo la premisa de que el enemigo interno comunista era susceptible del ejercicio de la violencia. Legal o ilegal&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Los pol&iacute;ticos maquillaron la verdad</h2><p class="article-text">
        A medida que se conocen m&aacute;s casos, donde los nombres de algunos generales o coroneles se repiten, y las piezas van dando forma al rompecabezas, la sociedad colombiana empieza a cuestionar m&aacute;s la conducta militar. Jorge Cardona, reportero y exeditor del diario <em>El Espectador</em>, regresa sobre el caso del Palacio de Justicia: &ldquo;La postura de la clase pol&iacute;tica, con las excepciones de siempre, fue rodear a las Fuerzas Armadas. Una de las primeras voces institucionales disidentes fue la Procuradur&iacute;a, que denunci&oacute; en 1986 al presidente Belisario Betancur y manifest&oacute; que hubo exceso de la fuerza y desconocimiento del derecho internacional humanitario&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La Comisi&oacute;n de Acusaciones de la C&aacute;mara de Representantes, sin embargo, absolvi&oacute; al presidente Conservador siete meses despu&eacute;s de los hechos. Para Cardona, la &ldquo;v&iacute;a pol&iacute;tica fue decorando la impunidad&rdquo;. Helena Ur&aacute;n Bidega&iacute;n es hija de Carlos Horacio, magistrado muerto durante la retoma del Palacio de Justicia. Ella ha dedicado una parte importante de sus 50 a&ntilde;os a entender los hechos: &ldquo;Parte de los expedientes relacionados con las masacres y las torturas del Estatuto de Seguridad, implementado por el presidente [Julio C&eacute;sar] Turbay [1978-1982], se quemaron en el Palacio de Justicia. Todo qued&oacute; suspendido. Y la construcci&oacute;n del relato que se ha hecho desde sectores del poder es acomodaticia y solo exalta sus actuaciones, as&iacute; hayan sido indignas&rdquo;, dijo a <em>elDiario.es</em>.
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                Soldados del ejército escoltan a un grupo de jueces tras la retoma del palacio.                            </span>
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        Otra investigadora que pide no ser&nbsp;identificada, trae a colaci&oacute;n las declaraciones televisadas del coronel retirado Alfonso Plazas Vega, absuelto en 2015 de responsabilidad en dos casos de desaparici&oacute;n forzada, y quien fue una de las cabezas visibles en el asalto de recuperaci&oacute;n de la sede judicial en 1985. Mientras el humo y las llamas carbonizaban el edificio, el militar vocifer&oacute; al ser preguntado por el objetivo: &ldquo;&iexcl;Mantener la democracia, maestro!&rdquo;. El alcance de su labor, sin embargo, a&uacute;n deja grandes interrogantes. Porque en Colombia, argumenta la misma fuente, se han normalizado los desmanes de una operaci&oacute;n castrense sanguinaria: &ldquo;Como si en Colombia existiera la pena de muerte&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El silencio de cientos de v&iacute;ctimas que sufrieron en alg&uacute;n momento aberraciones confirma que el pa&iacute;s a&uacute;n navega la superficie de una etapa negra. &ldquo;Hay dos momentos. Desde finales de los a&ntilde;os 70, los militares mezclan el secuestro, la tortura, y, en menor medida, los homicidios, en instalaciones militares, como el Cant&oacute;n Norte y el Charry Solano en Bogot&aacute;. Hoy la evidencia apunta a que, en alg&uacute;n momento de la segunda mitad de los 80, dejan de hacerlo en los cuarteles porque ya era problem&aacute;tico y se aceleran los asesinatos extrajudiciales en otros contextos. Se ha establecido que los soldados tiraban los cad&aacute;veres en zonas de las afueras de Bogot&aacute; como Funza, Choach&iacute; o el Tequendama&rdquo;, asegura un investigador.
    </p><h2 class="article-text">Algo cambi&oacute; el 6 de noviembre de 1985</h2><p class="article-text">
        Para el antrop&oacute;logo David Mar&iacute;n, autor de <em>P&eacute;rdida en el fuego </em>(Planeta) &mdash;una reconstrucci&oacute;n minuciosa de la &ldquo;masacre olvidada&rdquo; del Palacio&mdash;, algunos grupos de poder tradicional entendieron, aquella especie de noche de los cuchillos largos del 6 de noviembre de 1985, que hab&iacute;an perdido el control de las cosas. O, cuando menos, que la batalla contra los insurgentes hab&iacute;a descarrilado. Se sumaron nuevos y sanguinarios actores potenciados por el narco. Y los m&eacute;todos de terror se emplearon con m&aacute;s &iacute;mpetu que en d&eacute;cadas anteriores. 
    </p><p class="article-text">
        El marco conceptual se sustent&oacute; en los manuales de inteligencia y contrainteligencia inspirados en el adoctrinamiento de la Escuela de las Am&eacute;ricas en los a&ntilde;os 60. Y el decreto presidencial de 1978 ya citado, que persegu&iacute;a los mismos objetivos de la Operaci&oacute;n C&oacute;ndor dirigida desde Washington, aport&oacute; el andamiaje legal necesario. En esencia, se trataba de eliminar los focos de oposici&oacute;n mediante un calco de algunas de las brutales actividades de la Direcci&oacute;n de Inteligencia Nacional (DINA) durante la dictadura de Pinochet en Chile, o de la Secretar&iacute;a de Inteligencia de Estado (SIDE) bajo la dictadura de Videla en Argentina.
    </p><p class="article-text">
        Esas puertas cimentaron las facultades de &ldquo;exterminio <em>de facto</em>&rdquo; para las Fuerzas Armadas colombianas, seg&uacute;n escribe Mar&iacute;n en el ep&iacute;logo de su libro. La represi&oacute;n oficial contra &ldquo;todo lo que oliera a comunismo&rdquo; deriv&oacute; en la multiplicaci&oacute;n de las retenciones arbitrarias, los seguimientos y perfilamientos de estudiantes, sindicalistas o maestros: &ldquo;Se sistematizaron las torturas. Se arrojaba gente a los r&iacute;os, a los parques, a las cunetas de las carreteras menos transitadas, a los humedales... Esos eran los que aparec&iacute;an. De otros no se tiene el menor rastro&rdquo;, escribe el antrop&oacute;logo.
    </p><h2 class="article-text">La barbarie tras un tel&oacute;n democr&aacute;tico</h2><p class="article-text">
        Entre quienes murieron en el Palacio de Justicia hab&iacute;a 11 magistrados de la Corte Suprema. Varios de los mejores juristas de una generaci&oacute;n cuya edad promedio no superaba los 60 a&ntilde;os. Entre ellos, el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Alfonso Reyes Echand&iacute;a, de 53 a&ntilde;os. Falleci&oacute;, seg&uacute;n los nuevos hallazgos de la investigaci&oacute;n de Mar&iacute;n, v&iacute;ctima de una r&aacute;faga de metralla del Ej&eacute;rcito colombiano durante la recaptura del Palacio. Pero a lo largo de estas &uacute;ltimas cuatro d&eacute;cadas, en Colombia todav&iacute;a no se ha publicado un trabajo global concluyente. O una investigaci&oacute;n period&iacute;stica o hist&oacute;rica que sintetice con claridad los resortes m&aacute;s amplios de un cap&iacute;tulo cuya mayor singularidad es que se desenvolvi&oacute; en un contexto democr&aacute;tico.
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                    alt="Retratos de las víctimas de la masacre del 6 de noviembre de 1985 en un acto de recuerdo con motivo del 39º aniversario en 2024."
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            <span class="title">
                Retratos de las víctimas de la masacre del 6 de noviembre de 1985 en un acto de recuerdo con motivo del 39º aniversario en 2024.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Eduardo Carre&ntilde;o, miembro fundador del Colectivo de Abogados Jos&eacute; Alvear Restrepo, plantea un problema de fondo: &ldquo;El terror en Colombia a&uacute;n es muy complicado. Por eso a las v&iacute;ctimas de esa &eacute;poca les cuesta hablar. Las estructuras criminales de aquel entonces cambiaron de nombre, se convirtieron en otros organismos, desmontaron el DAS (Departamento Administrativo de Seguridad), pero la violencia y ciertos delitos contin&uacute;an y a&uacute;n no sabemos con claridad qui&eacute;nes han sido los responsables de esos casos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Algunos de esos episodios m&aacute;s recientes son los de los asesinatos de j&oacute;venes pobres que el Ej&eacute;rcito present&oacute; como guerrilleros durante las Administraciones de &Aacute;lvaro Uribe (2002-2010) y Juan Manuel Santos (2010-2018). O la Operaci&oacute;n Ori&oacute;n (2002), a cargo de la Cuarta Brigada del Ej&eacute;rcito y la Polic&iacute;a contra las milicias urbanas de las FARC en los barrios bravos de Medell&iacute;n. All&iacute; las organizaciones de Derechos Humanos han calculado que se produjeron 300 desapariciones forzadas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La violencia y ciertos delitos continúan y aún no sabemos con claridad quiénes han sido los responsables</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Eduardo Carreño</span>
                                        <span>—</span> Miembro fundador del Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>La comparaci&oacute;n con las dictaduras de Chile o Argentina</strong> se queda corta. En esos pa&iacute;ses, donde a lo largo del siglo XX hubo procesos pol&iacute;ticos de corte socialista que s&iacute; avanzaron, la respuesta fue suprimirlos mediante dictaduras militares. En Colombia nunca ocurri&oacute; nada similar. Quiz&aacute;s por ello, a las fuentes consultadas a&uacute;n les cuesta configurar un relato m&aacute;s completo donde, tras el tel&oacute;n de solidez institucional, el mismo Ministerio de Defensa apel&oacute; a m&eacute;todos tan sanguinarios en la trastienda. 
    </p><p class="article-text">
        Algunos de los jueces m&aacute;s tozudos que murieron en el Palacio ya lo ven&iacute;an advirtiendo. En junio de 1985, un juez del Consejo de Estado implic&oacute; al Gobierno de Julio C&eacute;sar Turbay y a dos generales en la tortura de la m&eacute;dica Olga L&oacute;pez Jaramillo y su hija de cinco a&ntilde;os en 1979.
    </p><p class="article-text">
        El fallo concluy&oacute; que el Ejecutivo emple&oacute; m&eacute;todos irracionales, inhumanos y proscritos por todas las convenciones de derechos humanos. La secci&oacute;n tercera del tribunal responsable del dictamen judicial, alojado en el mismo inmueble que cinco meses m&aacute;s tarde ser&iacute;a devorado por los proyectiles y las llamas, empez&oacute; a recibir amenazas de forma reiterada. Algunas de ellas estaban dirigidas con nombre propio contra jueces que investigaban por entonces casos de torturas ejecutadas, seg&uacute;n se sospechaba, por parte de algunas unidades del Ej&eacute;rcito colombiano. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Camilo Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/escuadrones-muerte-ejercito-colombia-eco-negro-dictaduras-cono-sur_1_12748622.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Nov 2025 09:41:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los "escuadrones de la muerte" del Ejército de Colombia: un eco negro de las dictaduras del Cono Sur]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Colombia,Bogotá,Argentina,Dictadura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tali Goldman: “La crónica se volvió un lugar de resistencia para un periodismo que pide tiempo”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/tali-goldman-cronica-volvio-lugar-resistencia-periodismo-pide-tiempo_1_12551339.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e4e5a2c7-0917-41cc-9020-a4c895c2744d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tali Goldman: “La crónica se volvió un lugar de resistencia para un periodismo que pide tiempo”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">
La escritora y periodista acaba de publicar “Cómo se puede querer tanto a alguien”, un libro compuesto por tres textos de no ficción donde aborda, a partir de retratos impactantes, las esquirlas que dejaron la dictadura y el atentado a la AMIA.
</p><p class="subtitle">Entrevista - Los Molfino, una familia arrasada por la dictadura: “La ficción y la investigación ayudan a recuperar verdad y memoria”</p></div><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Cuando leemos que hubo cien mil v&iacute;ctimas en un maremoto de Bangladesh, el dato nos asombra pero no nos conmueve. Si ley&eacute;ramos, en cambio, la tragedia de una mujer que ha quedado sola en el mundo despu&eacute;s del maremoto y sigui&eacute;ramos paso a paso la historia de sus p&eacute;rdidas, sabr&iacute;amos todo lo que hay que saber sobre ese maremoto y todo lo que hay que saber sobre el azar y sobre las desgracias involuntarias y repentinas. Hegel primero, y despu&eacute;s Borges, escribieron que la suerte de un hombre resume, en ciertos momentos esenciales, la suerte de todos los hombres&rdquo;</em>. Con esas palabras de <strong>Tom&aacute;s Eloy Mart&iacute;nez</strong> abre <em>C&oacute;mo se puede querer tanto a alguien</em> (Paisanita Editora, 2025), flamante libro de la periodista y escritora <strong>Tali Goldman</strong>. El ep&iacute;grafe ofrece una clave de lectura para los textos de una autora que se especializa en eso de ir detr&aacute;s de huellas, en ofrecer cr&oacute;nicas que nacen del movimiento, de la inquietud, de volver sobre las esquirlas de episodios supuestamente muy conocidos o narrados.
    </p><p class="article-text">
        Las tres cr&oacute;nicas que integran la publicaci&oacute;n tienen en su centro a tres personas que, por motivos bien diversos, s<strong>intetizan la suerte de varios en circunstancias dolorosas para la historia argentina reciente</strong>, como la dictadura militar o el atentado contra la AMIA. Contados con rigor, pero tambi&eacute;n con proximidad y una prosa di&aacute;fana, los textos singularizan, aproximan, le ponen voz a distintas heridas.
    </p><p class="article-text">
        El primero de los textos es un retrato conmovedor &ndash;y tambi&eacute;n revelador, por algunas escenas poco conocidas de su vida&ndash; de<strong> Diana Wassner de Malamud</strong>, quien perdi&oacute; a su esposo en el atentado contra la AMIA y se volvi&oacute;, con el tiempo, en una referente de la asociaci&oacute;n Memoria Activa. En el segundo, Goldman, que es experta en ir detr&aacute;s de historias poco conocidas, <strong>reconstruye las andanzas de Dany Recanati, un hombre israel&iacute; que arriesg&oacute; su vida para salvar a alrededor de 400 argentinos durante la dictadura desde su trabajo sigiloso en la Agencia Jud&iacute;a para Israel </strong>en Buenos Aires. 
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                &quot;Cómo se puede querer tanto a alguien&quot; salió por el sello independiente Paisanita Editora.                            </span>
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        La tercera de las cr&oacute;nicas, narrada con un pulso vertiginoso y tambi&eacute;n estremecedor, recapitula la historia de <strong>Ezequiel Rochistein</strong>, un hombre nacido en un centro clandestino de detenci&oacute;n durante el gobierno de facto, que creci&oacute; con una identidad falsa y reci&eacute;n pudo conocer de grande su verdadero origen. <strong>En plena pandemia, Rochistein termin&oacute; siendo uno de los encargados del operativo internacional de captura de Gonzalo &ldquo;Chispa&rdquo; S&aacute;nchez</strong>, un represor sobre el que pesan acusaciones por m&aacute;s de 900 secuestros en diversas causas que investigan delitos de lesa humanidad, entre otros la de la desaparici&oacute;n del escritor <strong>Rodolfo Walsh</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; En tu pen&uacute;ltimo libro, </strong><em><strong>Larga distancia</strong></em><strong>, te conocimos como autora de ficci&oacute;n, de cuentos espec&iacute;ficamente. Ahora estas tres cr&oacute;nicas que escribiste forman parte de un nuevo libro con el que volv&eacute;s a sorprender. &iquest;Qu&eacute; te ofrece la cr&oacute;nica, por qu&eacute; cre&eacute;s que est&aacute;s siempre d&aacute;ndole vueltas a este g&eacute;nero?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Mi primer libro, <em>Marea sindical</em>, ya hab&iacute;a sido de cr&oacute;nica. Dir&iacute;a que la ficci&oacute;n, en realidad, fue como algo raro, como en mi vida, que ahora tambi&eacute;n se instal&oacute; en m&iacute;. La cr&oacute;nica, en cambio, siempre estuvo y por lo general prefiero definirme como periodista. De hecho, a veces me parece un mont&oacute;n llamarme escritora. <strong>En cambio, me encanta definirme como periodista porque es lo que esencialmente soy. Siempre me dediqu&eacute; al periodismo escrito.</strong> Adem&aacute;s, trabaj&eacute; en varias redacciones, digamos que me form&eacute; en el periodismo gr&aacute;fico, me cri&eacute; en todo sentido ah&iacute;. Yo viv&iacute; la &eacute;poca de las redacciones: pas&eacute; por las de las revistas 7 d&iacute;as y Veintitr&eacute;s y por la del diario El argentino. Tambi&eacute;n hice radio, pero nunca me termin&oacute; de enamorar la radio, a m&iacute; me enamoraba y me enamora escribir. De hecho extra&ntilde;o un poco la redacci&oacute;n como espacio, aunque hoy ser&iacute;a dif&iacute;cil tambi&eacute;n pensar en una redacci&oacute;n porque se est&aacute;n extinguiendo. As&iacute; que en ese sentido, se dio naturalmente esto de volver a publicar no ficci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; La particularidad de </strong><em><strong>C&oacute;mo se puede querer tanto a alguien</strong></em><strong> es que son cr&oacute;nicas que ya hab&iacute;an sido publicadas o que hab&iacute;an circulado de distintos modos</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, me pareci&oacute; lindo dir&iacute;a que como experiencia sensorial: no es lo mismo leer una cr&oacute;nica en en la computadora o en un celular que en un formato libro. Por otro lado, me parec&iacute;a interesante ver la conexi&oacute;n o este hilo que creo que hay entre estas tres cr&oacute;nicas, que es algo que sale de manera inconsciente. Porque no es que yo te hice estas tres cr&oacute;nicas diciendo <em>&ldquo;Bueno, esto va a ser un libro&rdquo;</em>. Sin embargo, en las tres evidentemente hay una zona que me interesa y que aparece en mucho de lo que escribo, que tiene que ver con historias o tem&aacute;ticas alrededor de la dictadura. <strong>Y, &uacute;ltimamente, tambi&eacute;n lo lo jud&iacute;o o algo de la cultura jud&iacute;a me empez&oacute; a interesar. Primero, concretamente, desde los cuentos, y eso se traslad&oacute; tambi&eacute;n  al periodismo</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Tali Goldman nació en Buenos Aires, en 1987.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Pensando en esos puntos de contacto entre las tres historias y asoci&aacute;ndolo con esto que mencion&aacute;s de las redacciones en extinci&oacute;n, el libro trae retazos del siglo XX y algunos de sus modos de circulaci&oacute;n que tambi&eacute;n se van perdiendo. La dictadura, de todas formas, est&aacute; presente en las tres cr&oacute;nicas. &iquest;Por qu&eacute; volv&eacute;s siempre ah&iacute;? &iquest;Sent&iacute;s que todav&iacute;a hay mucho para contar o reconstruir?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Siento por un lado la dictadura es un periodo muy narrado, pero tambi&eacute;n me fascina ver que siguen apareciendo historias ocultas de ese per&iacute;odo, o personajes que todav&iacute;a no se contaron. Tambi&eacute;n creo que hay algo de la mirada: pasa el tiempo y los protagonistas y yo misma tenemos reflexiones completamente distintas sobre cosas supuestamente conocidas o muy narradas. Entonces uno aborda este tema de maneras nuevas. Pienso, por ejemplo, en lo que pas&oacute; con el libro<em> La llamada</em>, de <strong>Leila Guerriero</strong>. Para m&iacute; ese es un texto que tiene valor por un mont&oacute;n de cosas, y que tambi&eacute;n tiene un valor porque se escribe casi a 50 a&ntilde;os de lo que ah&iacute; se cuenta. <strong>Entonces yo creo que mucho de lo que pasa en ese libro tiene que ver con que pasaron muchos a&ntilde;os y sus protagonistas tienen nuevas reflexiones sobre lo que vivieron.</strong> En mi libro, por ejemplo, pienso en la cr&oacute;nica sobre Diana (Malamud). Si yo hubiera contado esa historia hace 15 a&ntilde;os seguramente hubiera sido otra cr&oacute;nica porque enganchaba a Diana en otro proceso. <strong>Ella ahora cumpli&oacute; 65 a&ntilde;os y del atentado pasaron 30. Sus reflexiones son otras y mi mirada sobre ella tambi&eacute;n</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; De hecho ah&iacute; se nota una suerte de mirada tuya sobre este personaje que conocemos por sus discursos en los actos del 18 de julio cada a&ntilde;o, pero vos, m&aacute;s all&aacute; del personaje p&uacute;blico, abr&iacute;s la pregunta sobre la maternidad de esta mujer que pierde de un d&iacute;a para el otro y queda sola con dos hijas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Esto lo pens&eacute; con el tiempo, pero creo que en el fondo este texto parte de mi propia maternidad. Yo fui madre hace casi cuatro a&ntilde;os y cuando empec&eacute; a pensar esta historia mi hija ten&iacute;a 1 o 2 a&ntilde;os. De alguna manera mi cabeza explot&oacute; cuando, m&aacute;s all&aacute; de que cre&iacute;a conocer la historia de Diana porque es una persona conocida que habla todos los a&ntilde;os, pens&eacute; en su miedo al quedarse sola con dos hijas. Pens&eacute; <em>&ldquo;claro, era m&aacute;s chica que yo y ten&iacute;a dos hijas&rdquo;</em>. De un momento para otro me cambi&oacute; la perspectiva que siempre hab&iacute;a tenido de la AMIA. Que era algo que para m&iacute; siempre fue un tema cercano y muy presente durante toda mi vida, porque me cri&eacute; en la comunidad jud&iacute;a de Buenos Aires, en instituciones jud&iacute;as. Tal vez porque yo era muy chica cuando fue el atentado, siempre la vi a Diana hablando como una adulta y en esa fantas&iacute;a de chica pensaba que ser adulto es tener una vida resuelta o saber c&oacute;mo actuar ante determinados hechos. <strong>Algo de de mi maternidad y de mi edad actual me hizo repensar a Diana y al atentado, me hizo sentir que quer&iacute;a contar un costado de la intimidad a partir del atentado. No s&eacute;, Diana tambi&eacute;n era una mujer que queda sola, que ten&iacute;a a su familia viviendo en M&eacute;xico, que ten&iacute;a que rearmarse en todo sentido, no solamente desde lo econ&oacute;mico, una mujer que no sab&iacute;a manejar, por ejemplo. </strong>A m&iacute; me interesaba contar estos aspectos, porque me parece que en algunos detalles tambi&eacute;n una puede ver la dimensi&oacute;n de la tragedia. Yo doy taller y hace poco invit&eacute; a una clase al periodista <strong>Juan Crist&oacute;bal Pe&ntilde;a</strong>. &Eacute;l se&ntilde;al&oacute; algo muy interesante sobre los perfiles period&iacute;sticos. &Eacute;l dijo que el perfil es como una trenza donde se cruzan tres mechones, digamos: lo p&uacute;blico, lo privado y lo &iacute;ntimo. Creo que es esa b&uacute;squeda la que me interesa cuando voy escribiendo un perfil. Lo p&uacute;blico, que por lo general es lo que se conoce, trenzado con privado y, sobre todo, lo &iacute;ntimo. Me interesaba en esa cr&oacute;nica particular retratar esas tres dimensiones. 
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DIjHOUqx5DL/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        <strong>&ndash; El segundo texto tiene como protagonista a Daniel Recanati, este hombre israel&iacute; que trabajando en Buenos Aires en los &lsquo;70 para la sede argentina de la Agencia Jud&iacute;a para Israel rescat&oacute; a unas 400 personas durante la dictadura. &iquest;C&oacute;mo te acercaste a esta historia y c&oacute;mo fue el trabajo de reconstrucci&oacute;n de la vida de Recanati?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Se iban a cumplir 40 a&ntilde;os de democracia en 2023 y Leila Guerriero, sabiendo mi inter&eacute;s por estos temas, me dice que le proponga notas para la revista Gatopardo. En ese momento me propuse encontrar, entre muchas comillas, alguna historia luminosa, alg&uacute;n personaje que salve a otros, algo que redima, no s&eacute;, andaba muy obsesionada con encontrar una especie de Schindler argentino. Me acuerdo que lo llam&eacute; a mi pap&aacute; (N. de la R.: <strong>Daniel Goldman</strong>, rabino de la Comunidad Bet El) y le pregunt&eacute;: <em>&ldquo;&iquest;vos no conoc&eacute;s a alguna persona salvado gente en la dictadura?&rdquo;</em>. Y mi pap&aacute;, que hab&iacute;a escrito un libro que se llama S<em>er Jud&iacute;o en los 70</em>, que yo nunca hab&iacute;a le&iacute;do, me dijo: <em>&ldquo;Hay un tipo que se llamaba Dany Recanati&rdquo;.</em> Al principio no encontr&eacute; casi nada, apenas un art&iacute;culo perdido en un dossier. As&iacute; que empec&eacute; una b&uacute;squeda medio detectivesca que me llev&oacute; no solo a leer ese libro de mi pap&aacute; sino a conectarme con un mont&oacute;n de historias de personas que se pudieron exiliar gracias a Recanati. <strong>Fue muy quir&uacute;rgico todo, llegu&eacute; a un investigador exiliado en Israel hasta que termin&eacute; finalmente hablando con las hijas de Recanati. </strong>Fue de alguna manera espectacular ir atando cabos, viendo c&oacute;mo se cruzaban algunos puntos. De hecho, cuando estaba con esta investigaci&oacute;n alguien me dice <em>&ldquo;che, fijate que Diana Malamud tambi&eacute;n estuvo exiliada&rdquo;</em>. Ah&iacute; empec&eacute; a ver c&oacute;mo se juntaban varias cosas que nunca hab&iacute;a notado. En general fue muy movilizante dar con la gente que fue rescatada por Recanati, todos lo recordaban con mucho cari&ntilde;o porque realmente le deb&iacute;an su vida a &eacute;l. <strong>Creo que en esa cr&oacute;nica se dio, tambi&eacute;n, algo interesante para pensar que es una mirada del exilio, una experiencia de la dictadura que tal vez fue menos narrada. </strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; &iquest;Y la tercera de las cr&oacute;nicas? &iquest;C&oacute;mo lleg&aacute;s a la historia de Ezequiel Rochistein, este hombre nacido en un centro clandestino de detenci&oacute;n, al que le cambian la identidad los militares y quien, ya de grande y conociendo su verdadera historia, tiene como misi&oacute;n ir a capturar a un represor?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; La verdad es que este caso lo doy como ejemplo en mis clases porque naci&oacute; de una manera muy simple. En plena pandemia, me acuerdo de leer creo que en <em>P&aacute;gina 12</em>, que hab&iacute;an logrado extraditar a un represor vinculado con la desaparici&oacute;n de Rodolfo Walsh. Me qued&oacute; en la memoria una imagen entre rid&iacute;cula y bizarra de este tal <em>Chispa</em> S&aacute;nchez porque eran los comienzos de la pandemia y en la foto se ve&iacute;a al tipo en una especie de pelopincho con un mameluco, una escafandra y gente tir&aacute;ndole desinfectante. Obviamente me interesaba la causa de Walsh, pero en ese momento no ten&iacute;a claro que segu&iacute;a la investigaci&oacute;n, que quedaba todav&iacute;a este tipo y que lo estaban buscando. Unos d&iacute;as despu&eacute;s aparece tambi&eacute;n, creo que en una nota de P&aacute;gina 12, que una persona, un nieto recuperado por los organismos de derechos humanos, hab&iacute;a estado atr&aacute;s del operativo para traerlo a Argentina. Justo ten&iacute;a un amigo que trabajaba en Canciller&iacute;a, le pregunt&eacute; y me confirm&oacute; que s&iacute;, que hab&iacute;a sido as&iacute;. <strong>Al poco tiempo contact&eacute; a Ezequiel para entrevistarlo y enseguida me dijo &ldquo;dale, avancemos&rdquo;. Como era pandemia me acuerdo que habl&aacute;bamos por tel&eacute;fono los s&aacute;bados, que era un d&iacute;a que &eacute;l ten&iacute;a libre. Estuvimos un mes as&iacute;. </strong>En el transcurso de la investigaci&oacute;n me di cuenta de que la historia no era <em>Chispa</em> S&aacute;nchez, la historia era la de Ezequiel, su identidad, su recorrido hasta llegar a la extradici&oacute;n del represor. Fue la primera vez que escrib&iacute; para <em>Gatopardo</em> y por eso le tengo un cari&ntilde;o enorme a ese texto.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Yo doy taller y hace poco invité a una clase al periodista Juan Cristóbal Peña. Él señaló algo muy interesante sobre los perfiles periodísticos. Él dijo que el perfil es como una trenza donde se cruzan tres mechones, digamos: lo público, lo privado y lo íntimo. Creo que es esa búsqueda la que me interesa cuando voy escribiendo un perfil.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; En todos los casos les dedicaste much&iacute;simas horas a las historias, mencion&aacute;s esto de estar un mes hablando con un protagonista, en el caso de la primera cr&oacute;nica ni siquiera ten&iacute;as un lugar para publicarla. &iquest;C&oacute;mo es escribir en este contexto, en el que adem&aacute;s hay cada vez menos espacios para este tipo de periodismo? </strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; La verdad es que lo vivo dram&aacute;ticamente. Casi no hay lugares para para escribir cr&oacute;nicas o est&aacute;n en extinci&oacute;n, como dec&iacute;amos antes. Adem&aacute;s este tipo de trabajos es muy raro que se paguen lo que salen, en el sentido de que por ah&iacute; est&aacute;s meses buscando algo, no se mide ni en caracteres ni en p&aacute;ginas. Por mi parte, yo hago malabares con otros trabajos y actividades vinculadas con la escritura, como dar talleres de no ficci&oacute;n, que es algo que me est&aacute; gustando mucho. Me parece que en el fondo lo hago para poder seguir con estas cr&oacute;nicas que es b&aacute;sicamente lo que m&aacute;s me gusta en el mundo. La de Diana, al final, la pude presentar en un concurso y gan&oacute;. <strong>En el fondo me parece que la cr&oacute;nica se convirti&oacute; en un lugar de resistencia para un tipo de periodismo que pide tiempo, que se desmarca de lo supuestamente urgente. En este mundo que reclama tanta inmediatez, tanta bola a las redes sociales o a que cuentes todo r&aacute;pido en un reel de Instagram, hay que seguir insistiendo con esto.</strong> Claro que hay que tener mucha paciencia y tambi&eacute;n algo de creatividad para crear nuevos espacios donde podamos seguir contando estas historias.
    </p><p class="article-text">
        <em>AL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/tali-goldman-cronica-volvio-lugar-resistencia-periodismo-pide-tiempo_1_12551339.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 24 Aug 2025 03:03:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tali Goldman: “La crónica se volvió un lugar de resistencia para un periodismo que pide tiempo”]]></media:title>
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    </item>
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      <title><![CDATA[Los Molfino, una familia arrasada por la dictadura: “La ficción y la investigación ayudan a recuperar verdad y memoria”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/molfino-familia-arrasada-dictadura-ficcion-investigacion-ayudan-recuperar-memoria_1_12476424.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d20f9c85-253a-4a9d-9504-7634047112ac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los Molfino, una familia arrasada por la dictadura: “La ficción y la investigación ayudan a recuperar verdad y memoria”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">
El escritor y periodista Juan Carrá acaba de publicar “Salvate vos”, un libro notable en el que reconstruye la vida de una madre y seis hermanos víctimas de uno de los mayores crímenes internacionales del terrorismo de Estado.
</p></div><p class="article-text">
        Ropa sin estrenar y de invierno, en medio de una ola de calor insoportable. Pasaportes con su foto y nombres distintos. Dinero de varios pa&iacute;ses. Un bolso beige con cosm&eacute;ticos. Un juguete de beb&eacute; sin usar. Rodeada de esos objetos, entre ins&oacute;litos y sospechosos, una mujer aparece muerta el 21 de julio de 1980 en un hotel de Madrid. <strong>Se llama Noem&iacute; Esther Giannetti de Molfino, le dicen Mima, y mucho tiempo despu&eacute;s se sabr&aacute; que lleg&oacute; hasta all&iacute; luego de ser secuestrada en Lima, Per&uacute;, por agentes de inteligencia de la dictadura que tom&oacute; el poder en 1976 y desde ese momento siembra el terror con secuestros, desapariciones y muerte. </strong>Por aquellos d&iacute;as, el caso toma relevancia local e internacional mientras que las denuncias por las desapariciones se empiezan a escuchar con m&aacute;s fuerza y el r&eacute;gimen militar busca estrategias para frenarlas. Una, por ejemplo, fue presentar a esta mujer como alguien que paseaba tranquilamente por Europa con pasaportes falsos y dinero de grupos denominados &ldquo;subversivos&rdquo; por los militares.
    </p><p class="article-text">
        A 45 a&ntilde;os de su asesinato, la historia de Mima y de sus seis hijos fue reconstruida por el escritor <strong>Juan Carr&aacute;</strong> en su notable libro <em>Salvate vos</em> (Sudamericana, 2025). Se trata, como el propio autor se&ntilde;ala, de un texto de no ficci&oacute;n que parte de esa escena macabra plantada por el r&eacute;gimen militar para narrar la historia de una familia arrasada por el terrorismo de Estado. Es que, mientras el cad&aacute;ver de Mima era encontrado en Madrid, el mayor de sus hijos era un preso pol&iacute;tico y v&iacute;ctima de la tortura en Argentina, el m&aacute;s joven viv&iacute;a en la clandestinidad entre Espa&ntilde;a y Per&uacute; llevando adelante tareas para Montoneros, <strong>una hija embarazada y su yerno fueron secuestrados y desaparecidos y otra hija debi&oacute; exiliarse</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Contada a partir de una exhaustiva investigaci&oacute;n y con un ritmo narrativo impactante, en <em>Salvate vos</em> <strong>se superponen militancia, intimidad, contradicciones, silencios, v&eacute;rtigo, armas, escenas de clandestinidad, persecuciones y complicidades entre gobiernos de facto de Latinoam&eacute;rica. </strong>Un libro que a partir de narrar los vaivenes de una familia atravesada por el compromiso pol&iacute;tico y v&iacute;ctima de uno de los mayores cr&iacute;menes internacionales de la dictadura, ofrece un riguroso retrato de &eacute;poca. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Salvate vos, de Juan Carrá, salió por Sudamericana.                            </span>
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        <strong>&ndash; Por tus trabajos previos investigaste muchas historias que tienen lugar en la dictadura o con los &lsquo;70 en un sentido amplio. &iquest;C&oacute;mo fue que llegaste a la de los Molfino y que decidiste contarla?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; En los &lsquo;90 cuando yo era muy pibe y empec&eacute; a militar, me puse a leer mucho. En un momento me topo con un libro en el que hay un testimonio de un ex militante montonero que cuenta todo lo que le pas&oacute; a su familia en la dictadura y habla ah&iacute; un poco del Plan C&oacute;ndor. Cuenta que su mam&aacute; hab&iacute;a sido secuestrada en Per&uacute; y que apareci&oacute; asesinada en un hotel de Madrid. Era Gustavo Molfino, que es el hermano m&aacute;s chico. Ah&iacute; me di cuenta de que hab&iacute;a una historia familiar que condensaba en s&iacute; misma te dir&iacute;a la tragedia total: la desaparici&oacute;n de su hermana y su cu&ntilde;ado, el exilio de su otra hermana, la vida en clandestinidad de varios de ellos, la tortura, el asesinato de su madre, la persecusi&oacute;n al hermano que estaba en una c&aacute;rcel como preso pol&iacute;tico. Y algo que descubren mucho despu&eacute;s: el sobrino que nace en Campo de Mayo y es robado hasta que descubre su identidad de grande. <strong>Por supuesto que en ese momento yo no estaba ni cerca de escribir. Era otra vida m&iacute;a, pero de alguna manera me qued&oacute; el apellido Molfino en la cabeza.</strong> Muchos a&ntilde;os despu&eacute;s, yo ya era escritor, y en un par de festivales me empiezo a cruzar a Miguel Molfino que es escritor, una especie de gran referente de la novela policial para las nuevas generaciones. En un festival literario hay una mesa sobre c&aacute;rcel, dictadura y terror donde est&aacute;n &eacute;l y Ra&uacute;l Argem&iacute; que fueron compa&ntilde;eros de celda. Los dos estuvieron presos en la Unidad Penal de La Plata y recordaron que los dejaban tener pocos libros. En un momento van a trasladar a uno de ellos, ten&iacute;an <em>No habr&aacute; m&aacute;s penas ni olvido</em>, de (Osvaldo) Soriano, y como no llegaban a terminarlo los dos, se pusieron a leerlo esas &uacute;ltimas horas en voz alta, turn&aacute;ndose, para terminarlo. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; La escena est&aacute; contada en </strong><em><strong>Salvate vos</strong></em><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, porque me pareci&oacute; que ah&iacute; se condensaba algo muy interesante. Por un lado, el rol de la literatura en esos momentos de soledad. Pero tambi&eacute;n su potencia en la resistencia. Una forma de resistencia al interior de la c&aacute;rcel, tambi&eacute;n de compa&ntilde;erismo, un gesto de amor en esa lectura. Fuimos a tomar al caf&eacute; <em>La Paz</em> un whisky y hablamos mucho de esa escena. &Eacute;ramos varios hasta que nos fuimos quedando solos. Y en un momento menciona algo de su familia y empieza a contar la historia de su mam&aacute;. Entonces ah&iacute; yo digo par&aacute;, &ldquo;esto lo le&iacute; en alg&uacute;n lado&rdquo;. Tambi&eacute;n me doy cuenta de que parte de su historia tambi&eacute;n estaba contada en <em>La Voluntad</em> (N. de la R. el libro de <strong>Eduardo Anguita</strong> y <strong>Mart&iacute;n Caparr&oacute;s</strong>).
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                Juan Carrá es escritor y periodista. Nació en Mar del Plata, en 1978.                            </span>
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        <strong>&ndash; &iquest;Algo de la historia familiar en particular te hab&iacute;a llamado la atenci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Me parece que en la familia Molfino se muestra algo que es generacional: esto de que son familias antiperonistas que van mutando al calor de los &lsquo;60 y los &lsquo;70. Y es algo que no solo pasa en Argentina sino tambi&eacute;n de lo que se vive a nivel internacional, con el Che, el Mayo Franc&eacute;s, las luchas de liberaci&oacute;n nacional y social a nivel del Tercer Mundo, qu&eacute; s&eacute; yo. Todo eso va mutando y el peronismo, en paralelo, entra ah&iacute; tambi&eacute;n a tallar. Me interesaba ese doble juego y ah&iacute; nos empezamos a vincular hasta que me hago muy amigo de Miguel. &Eacute;l, de hecho, escribi&oacute; la contratapa de un libro m&iacute;o de cuentos sobre la dictadura. <strong>En un momento yo ten&iacute;a ganas de escribir una novela de espionaje. Estaba en eso y se me ocurre utilizar algo de la historia personal de Miguel.</strong> Entonces lo llam&eacute; para decirle &ldquo;che, mira, me gustar&iacute;a usar estas partes, qu&eacute; s&eacute; yo&rdquo;. &Eacute;l me dice que no ten&iacute;a ning&uacute;n problema y ah&iacute; le pregunto si hab&iacute;a algo que pudiera leer sobre su familia porque todo lo que iba apareciendo era muy fragmentado. Me dice que no hab&iacute;a nada que condensara todo. Y me agrega: &ldquo;Yo nunca voy a poder escribir algo as&iacute;&rdquo;. Entonces, en plena conversaci&oacute;n telef&oacute;nica, se me ocurre preguntarle si me dejar&iacute;a hacerlo a m&iacute;. Me dice que ten&iacute;a que hablarlo con los hermanos y, con el ok de todos, as&iacute; llegamos a <em>Salvate vos</em>. Ah&iacute; me empiezo a juntar con ellos. Ah&iacute; empieza el proceso de investigaci&oacute;n m&aacute;s pensando en una novela de no ficci&oacute;n. Y se vuelve como una especie de compromiso de amistad con Miguel para contar algo que &eacute;l me dice que &eacute;l no va a poder contar nunca. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Decidiste armar el libro con la madre, Mima, en el centro. &iquest;Por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Pasan varias cosas, por un lado pensando en esto de las historias que condensan el horror en varios sentidos me empec&eacute; a preguntar por lo que les pasaba a las madres de aquellos j&oacute;venes que crecieron entre los &lsquo;50 y los &lsquo;70. Muchas de ellas, como Mima, vienen de una mirada muy distante de la pol&iacute;tica. Hasta que empiezan a ver que sus hijos deciden abrazar ideas que les son ajenas pero que, a la vez, dan muestras de una entrega muy fuerte de ellos por el otro. <strong>Sobre todo en aquellos militantes que hac&iacute;an trabajo territorial. Ah&iacute; ellas pueden ir viendo que ah&iacute; hay algo muy positivo de entrega hacia los dem&aacute;s. Se da una verdadera transformaci&oacute;n de esa generaci&oacute;n tambi&eacute;n.</strong> En este caso particular, adem&aacute;s, hablo solo de ella porque queda viuda muy joven. Para contarlo en el libro era ella la &uacute;nica que pod&iacute;a ir hilvanando la historia, porque es la &uacute;nica que en alg&uacute;n punto va manteniendo contacto permanente con todos sus hijos, que por distintos motivos van desperdig&aacute;ndose. Mientras una se va a Francia al exilio el otro queda exiliado internamente en Buenos Aires. Hay un hijo que se queda en Chaco pero que se va primero a la Patagonia a trabajar, casi como una especie de retaguardia familiar cuidando la cosa. Hay otra hija que se va con el marido clandestina a Tucum&aacute;n. De repente la familia se vuelve una di&aacute;spora y ella es la &uacute;nica que puede unirlos. Entonces, narrativamente, deb&iacute;a ser en alg&uacute;n punto as&iacute;. Pero tambi&eacute;n porque todo esto termina con la aparici&oacute;n de su cuerpo en un montaje sin precedentes. Entonces creo que hay en alg&uacute;n punto una transformaci&oacute;n permanente de esa mujer por lo que sus hijos van viviendo, por lo que van eligiendo y por lo que van sufriendo. Ella los acompa&ntilde;a en sus movimientos hasta que en un momento empieza a tomar decisiones propias. <strong>Algunas incluso que sus hijos no pueden explicar: cuando ella ya est&aacute; por primera vez en Europa no hay una certeza de c&oacute;mo decide vincularse de manera directa y colaborar con Montoneros. </strong>Nadie sabe hasta hoy qui&eacute;n la involucr&oacute;. Gustavo sigue diciendo &ldquo;yo no fui&rdquo; y &eacute;l tampoco sab&iacute;a que ella iba a viajar a Per&uacute; cuando lo hizo. La frase que se repet&iacute;a en el exilio, como cuento en el libro, siempre era no preguntes, no dejes que te pregunten. En el caso de los Molfino no era por desconfianza sino por protecci&oacute;n al otro. 
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                    alt="Mima Molfino y su hijo menor, Gustavo, en París, tiempo antes de su secuestro y asesinato."
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                Mima Molfino y su hijo menor, Gustavo, en París, tiempo antes de su secuestro y asesinato.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Elegiste para empezar el libro justamente con ella, cuando aparece muerta en el hotel de Madrid, en 1980. &iquest;C&oacute;mo fue reconstruir esa escena tan compleja y de la que hay tan pocos testigos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Esa escena y en realidad todo el libro est&aacute; basado en un trabajo de investigaci&oacute;n exhaustivo no s&oacute;lo testimonial sino tambi&eacute;n documental. Hay muchos expedientes judiciales. Para el caso puntual del asesinato de Mima hay un expediente judicial espa&ntilde;ol al que tuve acceso. Ah&iacute; est&aacute; toda la descripci&oacute;n de la escena y toda la situaci&oacute;n. Tambi&eacute;n hay un libro que se llama <em>Asesinos sin fronteras</em>, que es una compilaci&oacute;n documental y de an&aacute;lisis jur&iacute;dico de Eduardo Luis Duhalde, que fue uno de los abogados que inicialmente estuvo cerca de la familia. Tambi&eacute;n hay otro libro muy importante, que es un libro peruano. Se llama <em>Muerte en el Pentagonito</em>, de Ricardo Uceda, y reconstruye la etapa del secuestro y la tortura en Per&uacute; y c&oacute;mo los peruanos ayudaron en ese procedimiento de la dictadura argentina a partir del testimonio de un militar peruano que particip&oacute;. <strong>As&iacute; que me nutr&iacute; de la bibliograf&iacute;a existente y tambi&eacute;n de mi propia investigaci&oacute;n. Entrevist&eacute; a otras personas del entorno de la militancia y de la familia. Viaj&eacute; a Chaco en varias oportunidades a buscar a los hermanos. Viaj&eacute; a Per&uacute;, busqu&eacute; mucho en las hemerotecas all&aacute; y ac&aacute;</strong>. Sali&oacute; en los diarios de la &eacute;poca toda la movida internacional que deriva en el secuestro de Mima con tres personas m&aacute;s, y despu&eacute;s la aparici&oacute;n de su cuerpo en un montaje de inteligencia y de la Canciller&iacute;a argentina para tratar de instalar r&aacute;pidamente que estos desaparecidos en realidad estaban paseando en Europa. Con ella se monta una campa&ntilde;a internacional muy grande: para derribar lo que se empezaba a hablar de las desapariciones la dictadura ten&iacute;a que armar algo. Y con ella lo intentan: quer&iacute;an mostrarla en una escena m&aacute;s propia de una persona que vive en la absoluta clandestinidad y un poco de desparpajo con guita, pasaportes, toda una serie de cosas armadas, en un hotel donde supuestamente la lleva otro montonero. Toda una serie de cosas que logran instalar los militares para decir &ldquo;estos que ustedes llaman desaparecidos est&aacute;n dando vueltas por Europa y se est&aacute;n matando entre ellos&rdquo;. 
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                    alt="Mima Molfino enviudó muy joven y tuvo seis hijos: José, Marcela, Alejandra, Liliana, Miguel y Gustavo."
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                Mima Molfino enviudó muy joven y tuvo seis hijos: José, Marcela, Alejandra, Liliana, Miguel y Gustavo.                            </span>
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        <strong>&ndash; En el libro y tambi&eacute;n en algunas entrevistas te refer&iacute;s a </strong><em><strong>Salvate vos</strong></em><strong> como una &ldquo;novela de no ficci&oacute;n&rdquo;. &iquest;C&oacute;mo pens&aacute;s esa categor&iacute;a? &iquest;Qu&eacute; es para vos una novela de no ficci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Bueno, en principio en una novela de no ficci&oacute;n digamos que hay una apropiaci&oacute;n o reconstrucci&oacute;n de acontecimientos reales, con una base de investigaci&oacute;n muy importante que viene a sustentar lo narrativo. En la reconstrucci&oacute;n siempre opera un narrador que reconstruye mucho m&aacute;s all&aacute; de lo que puede dar el testimonio en base a cruzar elementos. Yo entrevist&eacute; a muchas personas del entorno de la militancia, por ejemplo<strong>. Lo que buscaba era, m&aacute;s all&aacute; de episodios puntuales que hab&iacute;an vivido, saber qu&eacute; les gustaba, qu&eacute; com&iacute;an, qu&eacute; m&uacute;sica escuchaban. Y a veces el entrevistado me miraba como diciendo &ldquo;&iquest;pero no me viniste a preguntar por la Contraofensiva, por la militancia?&rdquo;. </strong>Bueno, s&iacute;, pero estas preguntas boludas tambi&eacute;n me sirven despu&eacute;s para la construcci&oacute;n narrativa apegada lo m&aacute;s posible a lo que requiere la no ficci&oacute;n. Lo que pasa es que cuando la reconstrucci&oacute;n te lleva a indagar en personas desaparecidas o asesinadas siempre quedan huecos. En esos huecos, a la vez, por ah&iacute; aparecen indicios de lo que pudo haber sucedido. En algunos casos esos indicios son m&aacute;s fuertes, en otros no. Esos huecos son exponentes de lo arrasador que fue el terrorismo de Estado, los silencios que provoc&oacute;. Yo creo que ah&iacute; es donde la ficci&oacute;n y la investigaci&oacute;n period&iacute;stica vienen a ayudar a recuperar verdad y memoria. Es a partir de esos silencios donde aparecen las posibilidades de reconstrucci&oacute;n. Pero no invent&eacute; nada, es lo mismo que hace (Rodolfo) Walsh en <em>Operaci&oacute;n Masacre</em>. Esas escenas que &eacute;l construye cotidianas de los trabajadores que despu&eacute;s van a ser fusilados es la reconstrucci&oacute;n, muy ficcionalizada en t&eacute;rminos de escenas, a partir de testimonios. Bueno, cuando se publicaron los diarios de <strong>Enriqueta Mu&ntilde;iz </strong>uno se da cuenta ah&iacute; del gran trabajo de ficci&oacute;n fuerte que hay en esa escritura. No hablo de inventar, ni de mentir. En el caso de los Molfino, pude tener acceso, por ejemplo, a muchas cartas. Hay, tambi&eacute;n, mucho trabajo con la prensa de la &eacute;poca, en especial con la prensa del movimiento revolucionario. <strong>Me parece que ah&iacute; opera la ficci&oacute;n. La ficci&oacute;n en t&eacute;rminos de reconstrucci&oacute;n. Un poco ese es siempre el juego: hacer jugar la literatura como una herramienta muy fuerte para poder contar la historia no como un informe destemplado sino como una novela</strong>. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando la reconstrucción te lleva a indagar en personas desaparecidas o asesinadas siempre quedan huecos. En esos huecos, a la vez, por ahí aparecen indicios de lo que pudo haber sucedido.  Esos huecos son exponentes de lo arrasador que fue el terrorismo de Estado, los silencios que provocó.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Buena parte de los hechos que cont&aacute;s en el libro transcurren alrededor o a partir de la llamada Contraofensiva de Montoneros, una decisi&oacute;n que sigue siendo discutida hasta hoy. &iquest;Qu&eacute; pensaste vos despu&eacute;s de haber le&iacute;do y trabajado tanto sobre ese episodio?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; En principio <strong>me parece que cualquier an&aacute;lisis de los &lsquo;70 siempre es f&aacute;cil con el diario del lunes</strong>. Por eso lo que me interesa un poco es recuperar tanto material documental de &eacute;poca, ver c&oacute;mo situar cada episodio, qu&eacute; pod&iacute;an pensar y analizar quienes viv&iacute;an en ese momento, en ese devenir hist&oacute;rico, en el proceso de lucha de ese momento. No casi 50 a&ntilde;os despu&eacute;s, con las consecuencias sobre la mesa. No digo que sea f&aacute;cil, pero en alg&uacute;n punto es un poco simplista decir solamente que la Contraofensiva &ldquo;fue una locura&rdquo; y listo. La mayor&iacute;a de las personas con las que habl&eacute; de la Contraofensiva, que participaron de alguna u otra manera, no me dec&iacute;a que en ese momento consideraba que estaba haciendo una locura. Incluso muchos de ellos ten&iacute;an muchas intenciones de volver al pa&iacute;s a luchar contra la dictadura, casi como una especie de mandato, de mandato de decir hay que volver a luchar contra la dictadura. Despu&eacute;s, claramente, uno puede decir que se trat&oacute; de un an&aacute;lisis pol&iacute;tico incorrecto. Eso visto desde hoy es clave. Como lo hubo tambi&eacute;n en la Operaci&oacute;n Monte Chingolo del ERP. &iquest;Hubo an&aacute;lisis o decisiones incorrectas? S&iacute;, por supuesto. Dir&iacute;a errores de lectura pol&iacute;tica. Algunos, incluso, de los que la propia organizaci&oacute;n se da cuenta. Tarde. Hay cuadros de la organizaci&oacute;n que van avisando &ldquo;che, guarda porque est&aacute; todo mal&rdquo;. Uno de ellos es Federico Fr&iacute;as Alberga, que hace un informe desde adentro y avisa &ldquo;che, esto no est&aacute; funcionado tan bien como pens&aacute;bamos&rdquo;. Tambi&eacute;n hay una cr&iacute;tica a la conducci&oacute;n en un documento y sin embargo contin&uacute;a el proceso revolucionario. Tambi&eacute;n para entonces hay rupturas muy grandes, con gente que se va de la organizaci&oacute;n. Lo que quiero decir, a partir de la investigaci&oacute;n y de los testimonios, es que  siento que ah&iacute; hay todo un devenir de una organizaci&oacute;n en un proceso pol&iacute;tico muy denso que comete errores. Errores que, por supuesto, en ese contexto cuestan un mont&oacute;n de vidas y aparecen el horror y la tragedia. Por eso la historia necesita ser le&iacute;da desde varias aristas, para poder hacer un an&aacute;lisis m&aacute;s detenido, m&aacute;s situado, m&aacute;s pensado. Y ah&iacute;, en todo caso, s&iacute; encontrar los errores.<strong> Pero este, como varios otros, es un episodio de la historia militante de los 70 donde va a seguir habiendo contradicciones y no va a haber nunca una posici&oacute;n unificada. Yo creo que ah&iacute; es donde se vuelve dif&iacute;cil la idea de la verdad o la idea de cu&aacute;l es la verdad sobre este hecho hist&oacute;rico. Lo que a m&iacute; me importa en todo caso es pensar en esas verdades a partir de mostrar que exist&iacute;an personas que cre&iacute;an que, por ejemplo, la Contraofensiva estaba bien y hay otras personas que dec&iacute;an &ldquo;che no, esto no va&rdquo;</strong>. Incluso en el mismo marco de la din&aacute;mica familiar que yo narro en el libro. Despu&eacute;s me parece que, m&aacute;s all&aacute; de lo que haya pasadoen la Contraofensiva por las decisiones de la conducci&oacute;n de Montoneros y de sus cuadros intermedios, me parece importante desmarcar esa cuesti&oacute;n interna de la intensidad sofocante del genocidio sobre los militantes que volvieron al pa&iacute;s.
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                    alt="Carrá es autor de siete novelas, entre las que se destacan &quot;No permitas que mi sangre se derrame&quot;, Cuatro caballos negros y La Cuadrada."
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                Carrá es autor de siete novelas, entre las que se destacan &quot;No permitas que mi sangre se derrame&quot;, Cuatro caballos negros y La Cuadrada.                            </span>
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        <strong>&ndash; De hecho cit&aacute;s, al final, el alegato de una fiscal del juicio por la Contraofensiva que trae la noci&oacute;n del &ldquo;derecho a la resistencia contra la dictadura militar&rdquo;. </strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Claro. Bueno, eso es el valor grande que tuvo ese juicio: exponer que existi&oacute; la necesidad del derecho de resistir a un gobierno dictatorial, ileg&iacute;timo, que mont&oacute; el aparato represivo del Estado en su m&aacute;ximo nivel. <strong>Que nada de todo lo que sucedi&oacute; durante esa &eacute;poca es leg&iacute;timo porque es absolutamente parte de un gobierno que usurp&oacute; la democracia</strong>, que termin&oacute; con la democracia, que termin&oacute; con la justicia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; El libro sale en un contexto en el que desde el gobierno nacional se cuestiona no solo a la militancia de los &lsquo;70, sino a la pol&iacute;tica en general. La pol&iacute;tica vista como gran fantasma, una casta, un lugar para delincuentes. Y, al mismo tiempo, hay en el Poder Ejecutivo una vicepresidenta como Victoria Villarruel con un discurso negacionista a veces y a veces reivindicatorio de la dictadura. &iquest;C&oacute;mo pens&aacute;s que puede dialogar una historia como la que escribiste con estos tiempos? </strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Es muy dif&iacute;cil aventurar c&oacute;mo dialoga. S&iacute; creo que es muy importante seguir contando historias sobre lo que pas&oacute;. Me interesa mucho la posibilidad de seguir repensando cr&iacute;ticamente y anal&iacute;ticamente qu&eacute; pas&oacute; en la d&eacute;cada del &lsquo;60 y &lsquo;70 en la Argentina. Pensar cr&iacute;ticamente solo es posible a partir de contar historias. A veces pareciera que est&aacute; todo contado pero lo cierto es que no. Y que a veces, tambi&eacute;n, se tiene la sensaci&oacute;n de que porque se lograron determinadas pol&iacute;ticas p&uacute;blicas en un determinado momento hist&oacute;rico el proceso de memoria est&aacute; terminado. Pero no. El proceso de memoria, que va de la mano del proceso de la verdad, es un proceso hist&oacute;rico permanente. Los delitos que se cometieron son de lesa humanidad por esto. Estos cr&iacute;menes produjeron, entre otras cosas, la ausencia. Y en esas ausencias hay ausencia tambi&eacute;n de posibilidad de relato y de an&aacute;lisis. <strong>Gran parte de la generaci&oacute;n que incidi&oacute; de manera fundamental en la pol&iacute;tica argentina de aquellos a&ntilde;os hoy no est&aacute; para formar parte de debates pol&iacute;ticos, para poder discutir qu&eacute; pas&oacute;. No est&aacute;n. Est&aacute;n desaparecidos o asesinados, Eso es producto del terrorismo de Estado tambi&eacute;n.</strong> <strong>Nos robaron esa posibilidad. Nos quitaron esa posibilidad.</strong> Nos quitaron la posibilidad de hacerles preguntas a esas personas, de decirles a esas personas &ldquo;che, te equivocaste&rdquo; o &ldquo;qu&eacute; pas&oacute; ac&aacute;&rdquo; si alguien tuviera esa inquietud. Eso a m&iacute; tambi&eacute;n me estremece del terrorismo de Estado. Pertenezco a una generaci&oacute;n posterior que no vivi&oacute; algunos episodios de manera directa. Pero s&iacute; me siento parte de una sociedad que tambi&eacute;n fue v&iacute;ctima de eso: la falta de un fragmento muy importante de su historia. Por un delito como la desaparici&oacute;n forzada, las reconstrucciones que intentamos trabajar todos en distintas &eacute;pocas nunca van a ser del todo acabadas porque faltan voces que el terrorismo de Estado se llev&oacute;. A esa falta de voces se le suma que los genocidas tienen un pacto de silencio con el que ocultan informaci&oacute;n. Entre otras cosas, informaci&oacute;n sobre d&oacute;nde est&aacute;n los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as apropiados por la dictadura. En el caso de los Molfino, naci&oacute; Guille, una persona a la que no se buscaba porque pocos sab&iacute;an que su madre estaba embarazada cuando fue secuestrada. &iquest;Cu&aacute;ntas personas como Guille habr&aacute; dando vueltas por ah&iacute;? No sabemos. <strong>Ante toda esta cosa de horror permanente, creo que contar historias en la &eacute;poca que sea es la &uacute;nica manera que tenemos de seguir manteniendo vivo ese proceso de memoria y verdad. Creo tambi&eacute;n que a determinados discursos reivindicatorios del exterminio y del genocidio, la mejor manera que tenemos para contrarrestarlos es contar historias que abarquen arcos narrativos un poco m&aacute;s amplios de los que ellos proponen.</strong> O que ellos priorizan para quedarse solo con aquello que quieren. As&iacute; que pienso que las &eacute;pocas no son condicionantes y en todo caso en todas las &eacute;pocas habr&aacute; nuevos desaf&iacute;os. Pero tambi&eacute;n siempre hay lectores que quieren entrar a estos temas y estos libros quedan para ahora o para que se pueda volver despu&eacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        <em>AL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/molfino-familia-arrasada-dictadura-ficcion-investigacion-ayudan-recuperar-memoria_1_12476424.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 20 Jul 2025 03:02:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los Molfino, una familia arrasada por la dictadura: “La ficción y la investigación ayudan a recuperar verdad y memoria”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Juan Carrá,Dictadura,Delitos de lesa humanidad,Montoneros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las Abuelas recuperaron al nieto 140 y reiteran que peligra el Banco de Datos Genéticos por los recortes del Gobierno]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/abuelas-recuperaron-nieto-140-reiteran-peligra-banco-datos-geneticos-recortes-gobierno_1_12446088.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4caba4d6-6e3d-45e4-9074-97ed7c1dcbbc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las Abuelas recuperaron al nieto 140 y reiteran que peligra el Banco de Datos Genéticos por los recortes del Gobierno"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El anuncio de la restitución de un nuevo nieto, hijo de desaparecidos, incluyó un fuerte reclamo por la situación crítica del BNDG, acéfalo y sin presupuesto suficiente tras las medidas la gestión de Javier Milei.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;&iexcl;Bienvenido, nieto 140!&rdquo;, celebr&oacute; Estela de Carlotto al anunciar, con &ldquo;enorme felicidad&rdquo;, la restituci&oacute;n de un nuevo nieto apropiado durante la &uacute;ltima dictadura c&iacute;vico-militar. El hijo de Graciela Romero y Ra&uacute;l Eugenio Metz naci&oacute; en abril de 1977 en el centro clandestino La Escuelita de Bah&iacute;a Blanca, mientras su madre permanec&iacute;a detenida ilegalmente y era sometida a torturas. Su historia, reconstruida a partir del testimonio de sobrevivientes, forma parte de las memorias m&aacute;s oscuras del terrorismo de Estado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Hoy el Estado restituye un derecho fundamental para cualquier persona: el derecho a la identidad&rdquo;, dijo Carlotto, que tambi&eacute;n exigi&oacute; la derogaci&oacute;n del decreto 351/25, que dej&oacute; en &ldquo;extrema vulnerabilidad&rdquo; al Banco Nacional de Datos Gen&eacute;ticos.</strong> Con la confirmaci&oacute;n de la identidad del nieto 140, las Abuelas remarcaron que a&uacute;n faltan encontrar a 300 nietos y nietas m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El anuncio se produjo en el auditorio de la Casa por la Identidad del Espacio Memoria, donde la emoci&oacute;n fue compartida por la familia Metz Romero y por los organismos de derechos humanos que acompa&ntilde;aron durante 47 a&ntilde;os la lucha por Memoria, Verdad y Justicia. <strong>Adriana Metz, hermana del nieto recuperado, record&oacute; c&oacute;mo mantuvo viva la b&uacute;squeda a trav&eacute;s de un blog llamado &ldquo;Concho de lana&rdquo;, donde cada 17 de abril le escrib&iacute;a una carta de cumplea&ntilde;os a su hermano.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El proceso de restituci&oacute;n comenz&oacute; gracias a una denuncia an&oacute;nima recibida por Abuelas, que fue articulada con la Comisi&oacute;n Nacional por el Derecho a la Identidad (Conadi) y la Unidad Especializada para Casos de Apropiaci&oacute;n de Ni&ntilde;os. El hombre dej&oacute; su muestra de ADN en el Banco Nacional de Datos Gen&eacute;ticos y, tras el an&aacute;lisis, se confirm&oacute; su identidad.
    </p><p class="article-text">
        El hallazgo se dio en un contexto adverso. Abuelas denunci&oacute; que <strong>el BNDG se encuentra &ldquo;ac&eacute;falo&rdquo;, sin presupuesto suficiente y con sus decisiones delegadas a funcionarios sin formaci&oacute;n cient&iacute;fica</strong>, tras la transformaci&oacute;n del organismo en una dependencia de la Secretar&iacute;a de Innovaci&oacute;n, Ciencia y Tecnolog&iacute;a. Seg&uacute;n detallaron, los concursos para cubrir cargos directivos est&aacute;n vencidos y no se convocaron nuevas autoridades, lo que impide la firma de informes, la compra de insumos y la ejecuci&oacute;n de exhumaciones y extracciones de muestras.
    </p><p class="article-text">
        En mayo, el Gobierno public&oacute; el decreto 351/25, que modific&oacute; la estructura del BNDG, y en junio, luego del reclamo judicial de Abuelas, <strong>prorrog&oacute; el mandato de la directora t&eacute;cnica Mariana Herrera Pi&ntilde;ero mediante el decreto 422/2025</strong>, sin resolver los problemas de fondo. &ldquo;El decreto quita al BNDG la posibilidad de administrar sus recursos y entorpece su funcionamiento. El riesgo es alt&iacute;simo porque hablamos de un laboratorio que conserva muestras irreproducibles&rdquo;, alertaron.
    </p><p class="article-text">
        El contexto tambi&eacute;n est&aacute; marcado por una pol&iacute;tica sistem&aacute;tica de recorte a los organismos de derechos humanos. En abril, el ministro de Justicia, Mariano C&uacute;neo Libarona, suspendi&oacute; los pagos y orden&oacute; una auditor&iacute;a sobre fondos destinados a organismos que, seg&uacute;n afirm&oacute;, manejaban $3.359 millones &ldquo;sin control&rdquo;. Las medidas incluyeron despidos masivos en la ex-ESMA, donde funcionan el Centro Cultural Haroldo Conti y el Archivo Nacional de la Memoria. <strong>El ajuste alcanz&oacute; a conservadores, pedagogos y t&eacute;cnicos especializados, provocando una ola de repudios y acciones judiciales.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En ese marco, la Justicia orden&oacute; al Gobierno garantizar el funcionamiento de los Sitios de Memoria, como la ex-ESMA, Olimpo, Automotores Orletti, Club Atl&eacute;tico y Virrey Ceballos. El fallo fue en respuesta a un recurso presentado por la legisladora porte&ntilde;a Victoria Montenegro, tambi&eacute;n nieta restituida.
    </p><p class="article-text">
        Mientras el Gobierno de Milei profundiza los recortes, las Abuelas refuerzan su compromiso. &ldquo;Cada restituci&oacute;n confirma que hubo un plan sistem&aacute;tico de apropiaci&oacute;n de menores&rdquo;, remarcaron. &ldquo;Los nietos que faltan est&aacute;n entre nosotros, viven en nuestros barrios. Necesitan acompa&ntilde;amiento y saber que su consulta no molesta. La b&uacute;squeda es colectiva&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En enero y diciembre pasados, tambi&eacute;n se anunciaron las restituciones de las identidades de la nieta 139 y el nieto 138. En todos los casos, Abuelas aprovech&oacute; para alertar sobre el peligro que enfrentan las pol&iacute;ticas de derechos humanos. &ldquo;Esta restituci&oacute;n nos re&uacute;ne para darnos fuerzas. Sigamos siendo esa parte que ilumin&oacute; al mundo. Luchemos para que la verdad no se apague&rdquo;, cerr&oacute; Carlotto.
    </p><h2 class="article-text">Estela de Carlotto, &ldquo;l&uacute;cida y feliz&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Estela de Carlotto tom&oacute; el micr&oacute;fono con voz serena pero firme. <strong>&ldquo;Para nosotros es un b&aacute;lsamo para seguir a pesar de las circunstancias&rdquo;, dijo. &ldquo;Hay alguien que nos ayudar&aacute; all&aacute; arriba, que son nuestras queridas madres que no est&aacute;n, buenas. Y est&aacute;n los nietos al lado, nos dan fuerzas para seguir.&rdquo;</strong> La hist&oacute;rica presidenta de Abuelas no ocult&oacute; la emoci&oacute;n y remarc&oacute;, con iron&iacute;a tierna, que aunque tiene su edad, se siente l&uacute;cida y feliz. &ldquo;Eso es la felicidad&rdquo;, asegur&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s adelante, reflexion&oacute; sobre el sentido profundo de cada encuentro. <strong>&ldquo;Las Abuelas hacemos justicia por los abuelos que no est&aacute;n, y por toda la familia, la familia Ben&iacute;tez Romero. Sin descanso&rdquo;, expres&oacute;.</strong> Luego, con tono de ceremonia, sentenci&oacute;: &ldquo;Una vez m&aacute;s la verdad arrasadora vuelve a imponerse al olvido y florece la identidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En el comunicado oficial, las Abuelas no dejaron margen para la ambig&uuml;edad hist&oacute;rica. <strong>&ldquo;Cada restituci&oacute;n revela de manera irrefutable que la dictadura ejecut&oacute; un plan de exterminio que cometi&oacute; un genocidio&rdquo;, se&ntilde;alaron.</strong> Y a&ntilde;adieron: &ldquo;En estos campos de concentraci&oacute;n existieron maternidades clandestinas, donde las detenidas, como Graciela Romero, dieron a luz a sus hijos en condiciones infrahumanas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hubo un se&ntilde;alamiento pol&iacute;tico directo. <strong>&ldquo;Hubo un plan sistem&aacute;tico de apropiaci&oacute;n de menores, condenando a esos ni&ntilde;os a vivir en la mentira y a sus familias biol&oacute;gicas a buscarlos indefinidamente&rdquo;, denunciaron.</strong> Y completaron: &ldquo;Esta restituci&oacute;n nos re&uacute;ne para darnos fuerzas y ratificar que el rol del Estado, las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, la solidaridad, el acompa&ntilde;amiento, el amor y la perseverancia son la garant&iacute;a del nunca m&aacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, dejaron una advertencia: <strong>&ldquo;Para que estos grupos se sostengan es imprescindible que el Estado siga existiendo&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/abuelas-recuperaron-nieto-140-reiteran-peligra-banco-datos-geneticos-recortes-gobierno_1_12446088.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 07 Jul 2025 17:56:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las Abuelas recuperaron al nieto 140 y reiteran que peligra el Banco de Datos Genéticos por los recortes del Gobierno]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Abuelas de Plaza de Mayo,Derechos humanos,Dictadura,Nietos,Javier Milei,Ajuste]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Villarruel designó en el Senado a un exmilitar que había ordenado destruir material probatorio de la dictadura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/villarruel-designo-senado-exmilitar-habia-ordenado-destruir-material-probatorio-dictadura_1_12337978.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ed935156-40f2-45e0-adea-892418d58ff5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Villarruel designó en el Senado a un exmilitar que había ordenado destruir material probatorio de la dictadura"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se trata de Juan Manuel Gestoso Presas, que asumirá en junio como subdirector general de Control de Auditoría y de Gestión. Fue juzgado en 2008 cuando era jefe de la Compañía de Inteligencia 5, pero en 2014 el Tribunal Oral Federal de Salta consideró que no cometió un delito de lesa humanidad y fue sobreseído "por prescripción de la acción penal".
</p></div><p class="article-text">
        La vicepresidenta&nbsp;<strong>Victoria Villarruel</strong>&nbsp;oficializ&oacute; en las ultimas horas la designaci&oacute;n en el Senado&nbsp;de&nbsp;<strong>Juan Manuel Gestoso Presas</strong>&nbsp;como subdirector general de Control de Auditor&iacute;a y Control de Gesti&oacute;n, un exmilitar que <strong>orden&oacute; destruir dos libros de la guardia del Hospital Militar de Salta en el que se hab&iacute;an registrado nacimientos entre principios de los '70 hasta mediados los '90</strong>.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; lo pudo constatar la agencia&nbsp;<em><strong>Noticias Argentinas</strong></em>&nbsp;de fuentes judiciales al tanto del expediente que, curiosamente,<strong>&nbsp;tuvo circulaci&oacute;n con pedido de reserva en los d&iacute;as previos a la formalizaci&oacute;n que Villarruel hizo ayer mediante el decreto 0306/25</strong>. Gestoso Presas asumir&aacute; el 1 de junio.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Los fiscales a cargo del caso le imputaban a Gestoso Presas y&nbsp;<strong>Carlos Fernando Tozzeto Arias</strong>, director del Hospital,&nbsp;<strong>un delito conexo a cr&iacute;menes de lesa humanidad por el intento de destrucci&oacute;n de ese tipo de material probatorio</strong>, aunque en 2014 el Tribunal Oral Federal de Salta consider&oacute; que no cometieron un delito de lesa humanidad y fueron sobrese&iacute;dos &ldquo;por prescripci&oacute;n de la acci&oacute;n penal&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; pas&oacute; con Gestoso Presas</h2><p class="article-text">
        El 15 de mayo de 2008, Tozzeto Arias, junto a otras personas, encontr&oacute; los dos libros en el lavadero del Hospital, y con el argumento de que eran ilegibles como consecuencia de la humedad y el moho, los entreg&oacute; a Gestoso Presas (en ese momento, jefe de la Compa&ntilde;&iacute;a de Inteligencia 5), para que evaluara si conten&iacute;an informaci&oacute;n valiosa y si correspond&iacute;a guardarlos.
    </p><p class="article-text">
        Gestoso Presas juzg&oacute; que no ten&iacute;an informaci&oacute;n relevante, por lo que resolvi&oacute; quemarlos, decisi&oacute;n con la que Tozzeto Arias coincidi&oacute;, y le encomend&oacute; esta misi&oacute;n al capit&aacute;n Silvio Manino Leal, quien advirti&oacute; que la orden era irregular, fingi&oacute; cumplirla pero guard&oacute; los libros en su domicilio hasta que pudo entregarlos a la cartera de Defensa.
    </p><p class="article-text">
        La entonces ministra, Nilda Garr&eacute;, consider&oacute; muy valiosa la actuaci&oacute;n de Manino Leal, e inmediatamente inici&oacute; un sumario interno y realiz&oacute; una denuncia penal.
    </p><p class="article-text">
        En lo administrativo, Tozzeto Arias y Gestoso Presas fueron pasados a disponibilidad primero y, luego, a retiro.
    </p><p class="article-text">
        En la causa penal, el ex director del Hospital est&aacute; acusado de incumplimiento de los deberes de funcionario p&uacute;blico y el ex jefe de Inteligencia, de tentativa de destrucci&oacute;n de objetos destinados a servir de prueba.
    </p><p class="article-text">
        Uno de estos libros es un registro de la sala de Maternidad del Hospital Militar, durante 1976, y se presume que podr&iacute;a contener informaci&oacute;n vinculada a hechos de terrorismo de Estado.
    </p><p class="article-text">
        En el requerimiento a elevaci&oacute;n a juicio, el fiscal Ricardo Toranzos asegur&oacute; que &ldquo;tanto Tozzeto Arias como Gestoso Presas desde el inicio estuvieron al tanto que el proceder adoptado respecto a los libros hallados era irregular&rdquo; y que &ldquo;no obstante, motivados con la intenci&oacute;n de destruir aquellos instrumentos, no trepidaron en dar &oacute;rdenes para su incineraci&oacute;n, lo que no pudo ser llevado a cabo por circunstancias ajenas a sus voluntades&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con informaci&oacute;n de Gonzalo Delmonte, para la agencia Noticias Argentinas, y de Fiscales.gob.ar.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/villarruel-designo-senado-exmilitar-habia-ordenado-destruir-material-probatorio-dictadura_1_12337978.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 28 May 2025 16:02:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Villarruel designó en el Senado a un exmilitar que había ordenado destruir material probatorio de la dictadura]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Victoria Villarruel,Dictadura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Traer Falcon Verdes y hacerlos desaparecer": docentes y estudiantes denuncian amenaza fascista en un instituto educativo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/traer-falcon-verdes-hacerlos-desaparecer-docentes-estudiantes-denuncian-amenaza-fascista-instituto-educativo_1_12230861.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e5a0f09d-bc84-42cf-ac6a-cab0266ed1c6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Traer Falcon Verdes y hacerlos desaparecer&quot;: docentes y estudiantes denuncian amenaza fascista en un instituto educativo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El hecho sucedió hace casi una semana y las autoridades del establecimiento aún no se pronunciaron públicamente. La comunidad educativa realizó asambleas y emitirán una declaración propia. </p><p class="subtitle">Milei prohibió actos en el Faro de la Memoria de Mar del Plata, tras censurar el show de Milo J</p><p class="subtitle">Petri confirmó que impulsa el cierre de la Conadi, organismo clave para restituir la identidad de personas secuestradas
</p></div><p class="article-text">
        El lunes 14 de abril, en uno de los pasillos del Instituto Superior de Formaci&oacute;n Docente &ldquo;Profesor Vicente D. Abramo&rdquo; N&ordm; 35 de Monte Grande, provincia de Buenos Aires,<strong> apareci&oacute; pegada una hoja escrita a mano</strong>. No estaba en una cartelera ni en el sector de avisos: alguien la hab&iacute;a colocado con cinta, a la altura de los ojos, sobre una pared junto a las aulas donde se dictan clases de Historia y Formaci&oacute;n &Eacute;tica. El mensaje, redactado con letra clara y prolija, no dejaba lugar a dudas: era una amenaza expl&iacute;cita de muerte, con referencias directas al terrorismo de Estado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ingresantes: no se dejen dejen llevar por los zurdos del Instituto, estos son amigos de [Axel] Kicillof, de Cristina [Fern&aacute;ndez de Kirchner], y de todos los kukas del pa&iacute;s. A los kukas no les importa La Rep&uacute;blica, solo quieren beneficios y/o privilegios. La &uacute;nica soluci&oacute;n es erradicar a los zurdos de dicho lugar, ya sea matando a uno o traer algunos Ford Falcon Verdes y hacerlos desaparecer. Hagamos Patria. Es una promesa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cabe recordar que los Ford Falcon verdes est&aacute;n &iacute;ntimamente asociados con el terrorismo de Estado en Argentina, son el s&iacute;mbolo del secuestro y la desaparici&oacute;n forzada durante la &uacute;ltima dictadura c&iacute;vico-militar (1976&ndash;1983). Estos autos, modelo Falcon de tipo sed&aacute;n, pintados verde oliva u oscuro, eran com&uacute;nmente utilizados por grupos de tareas del aparato represivo. Se mov&iacute;an sin identificaci&oacute;n oficial, para secuestrar personas en la v&iacute;a p&uacute;blica o en sus propios domicilios. No se identificaban como fuerzas del Estado y actuaban de modo clandestino.
    </p><p class="article-text">
        El mismo lunes 14, docentes y estudiantes del instituto denunciaron p&uacute;blicamente el hecho. Transcurrida una semana, la direcci&oacute;n del instituto a&uacute;n no se ha pronunciado. &ldquo;Los directivos est&aacute;n obligados a hacer una denuncia. Ni siquiera sacaron un comunicado de repudio, pretenden tapar todo&rdquo;, se&ntilde;alaron a <strong>elDiarioAR</strong> desde el sector docente del establecimiento.
    </p><p class="article-text">
        A su vez, destacan que la nota apareci&oacute; a pocos d&iacute;as del &uacute;ltimo 24 de marzo, nuevo aniversario de la &uacute;ltima dictadura c&iacute;vico-militar, y a diez d&iacute;as de una masiva jornada p&uacute;blica de debate sobre dicho tema, realizada el s&aacute;bado 3 de abril. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/1912246841988771944?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El historiador <strong>Luis Brunetto</strong>, que es profesor en el Instituto desde 2007, en di&aacute;logo con <strong>elDiarioAR</strong>, sostuvo que &ldquo;estos hechos no pueden separarse del discurso fascista contra los 'zurdos' que deliberadamente propaga el gobierno negacionista de Milei y [su vicepresidenta, Victoria] Villarruel, y del clima que crea [la ministra de Seguridad, Patricia] Bullrich para legitimar que las fuerzas de seguridad disparen contra periodistas o apaleen jubilados mi&eacute;rcoles tras mi&eacute;rcoles&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y agreg&oacute;: &ldquo;No podemos quedarnos cruzados de brazos ni minimizar estos hechos, hay que pararlos antes que sea tarde. El a&ntilde;o pasado hubo un hecho similar cuando un alumno irrumpi&oacute; al grito de 'zurdos aborteros' en una Jornada de Educaci&oacute;n Sexual Integral (ESI), y supuestamente se tomaron 'medidas pedag&oacute;gicas', ahora pasa esto y la direcci&oacute;n del instituto ni siquiera se pronunci&oacute; p&uacute;blicamente. Por eso estamos impulsando un pronunciamiento que ya lleva centenares de firmas de una comunidad educativa que es muy numerosa, porque el instituto es muy grande&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado <strong>Emanuel Denett</strong>, vicepresidente del Centro, tambi&eacute;n declara: &ldquo;Ya nos reunimos con las autoridades del instituto, que se niegan a hacer la denuncia judicial de los hechos que est&aacute;n obligadas a hacer porque hay amenazas de muerte, un delito de acci&oacute;n p&uacute;blica. El mi&eacute;rcoles hicimos una asamblea, el lunes a la ma&ntilde;ana hay una sentada en la puerta del instituto que organizan les estudiantes de la carrera de Educaci&oacute;n Especial y a las 13hs vamos a hacer una nueva asamblea para organizar un plan de acci&oacute;n. Llamamos a las comunidades educativas de todos los institutos y universidades, a los sindicatos docentes y a todo el movimiento obrero a pronunciarse. Al fascismo hay que pararlo antes de que sea tarde&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Estos carteles fueron pegados en la entrada del instituto tras la amenaza.                            </span>
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        Estudiantes y docentes del instituto publicar&aacute;n en los pr&oacute;ximos d&iacute;as una declaraci&oacute;n de repudio que ya cuenta con cientos de firmas. El establecimiento educativo de Monte Grande tiene edificio propio, tres turnos y m&aacute;s de 2.000 alumnos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Ulacia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/traer-falcon-verdes-hacerlos-desaparecer-docentes-estudiantes-denuncian-amenaza-fascista-instituto-educativo_1_12230861.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Apr 2025 17:08:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Traer Falcon Verdes y hacerlos desaparecer": docentes y estudiantes denuncian amenaza fascista en un instituto educativo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Amenaza de muerte,Discursos de odio,Terrorismo de Estado,Dictadura,Dictadura Cívico Militar,Javier Milei,Victoria Villarruel,Patricia Bullrich,Negacionismo,Educación Pública,persecución]]></media:keywords>
    </item>
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