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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Maltrato animal]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/maltrato-animal/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Maltrato animal]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Denuncian ataque a rebencazos contra activistas que se movilizaban contra una jineteada en San Miguel]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/denuncian-ataque-rebencazos-activistas-movilizaban-jineteada-san-miguel_1_10544419.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c37bf2ac-c3d7-4ff0-91d2-a2df94b9251c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Denuncian ataque a rebencazos contra activistas que se movilizaban contra una jineteada en San Miguel"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Organizaciones para la protección animal irrumpieron en un predio donde se estaba desarrollando esta actividad, con carteles para pedir por el fin del maltrato animal y fueron corridas y agredidas por los jinetes. Tras los incidentes, mañana por la tarde se reunirán con el intendente de San Miguel.</p></div><p class="article-text">
        <strong>Activistas contra el maltrato animal</strong> denunciaron haber sido agredidos a rebencazos por personas vestidas de gaucho que realizaban una<strong> jineteada</strong> en la localidad bonaerense de San Miguel, en el marco de las Fiestas Patronales de este domingo. Quienes recibieron los ataques &#9472;en su mayor&iacute;a mujeres&#9472; hab&iacute;an ingresado al predio con carteles con consignas tales como &ldquo;San Miguel, Basta de Jineteadas&rdquo; o &ldquo;Liberaci&oacute;n animal&rdquo; para protestar contra la actividad que se estaba desarrollando.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estaba lleno de polic&iacute;as y nadie intervino. Los violentos hicieron lo que quisieron. <strong>Se vinieron contra nosotras, nos pegaron, nos tiraron los caballos encima, y el Estado estaba ausente. </strong>Ahora nos llamaron desde el municipio&rdquo;, explic&oacute; Marina Levaggi, directora de Amparo Animal, una de las organizaciones que se movilizaron.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n indic&oacute; la activista, para quien el llamado oficial &ldquo;lleg&oacute; tarde&rdquo;, ahora se logr&oacute; coordinar una reuni&oacute;n para este martes a las 19 con el intendente Jaime M&eacute;ndez.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Entramos y nos manifestamos pac&iacute;ficamente</strong>. De nuestra ONG, &eacute;ramos dos chicas que ingresamos con una bandera que dice 'no al maltrato, no T.A.S., no porque tambi&eacute;n estamos luchando porque se proh&iacute;ba la Tracci&oacute;n A Sangre, que en este municipio no est&aacute; prohibida&rdquo;, relat&oacute;. Fue en ese contexto que comenzaron los ataques en su contra. &ldquo;<strong>Recibimos insultos, amenazas y golpes&rdquo;</strong>, subray&oacute;, por su lado, Nahuel Pe&ntilde;a Salas, coordinador de la agrupaci&oacute;n La Rebeld&iacute;a, otra de las entidades que se movilizaba.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Fui a repudiar este evento cultural que promueve el municipio del intendente Jaime M&eacute;ndez. Fue una protesta pac&iacute;fica, irrumpimos en el predio y sosten&iacute;amos nuestros carteles, <strong>se nos vinieron encima con los caballos us&aacute;ndolos como instrumento contra las personas</strong>&rdquo;, explic&oacute; una joven identificada como Juliana, que se defini&oacute; como &ldquo;activista, antiespecista y anarcovegana&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Dadas las recientes agresiones y la negativa a ponerle fin a este tipo de actividades recreativas, Levaggi especific&oacute; que buscar&aacute;n ampliar un <strong>recurso de amparo para frenar la jineteada</strong>, el cual no tuvo lugar el a&ntilde;o pasado. En aquella oportunidad, un juez hab&iacute;a resuelto la prohibici&oacute;n del uso de espuelas y rebenques, pero esto no se cumpli&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Son varias las organizaciones que abogan desde hace tiempo por una ley que proh&iacute;ba las jineteadas por considerarlas un <strong>&ldquo;espect&aacute;culo violento&rdquo; que involucra golpes, latigazos y puntazos </strong>con espuelas contra el vientre de los animales. &ldquo;Venimos pidiendo al municipio de San Miguel que no se realicen jineteadas en las fiestas patronales porque no tienen nada que ver con lo cultural&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; Pe&ntilde;a Salas.
    </p><p class="article-text">
        <em>ACM con informaci&oacute;n de agencias.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/denuncian-ataque-rebencazos-activistas-movilizaban-jineteada-san-miguel_1_10544419.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 25 Sep 2023 23:55:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Maltrato animal,activista,Buenos Aires,Ataque]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Corazones solitarios, dos días de aventura romántica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/corazones-solitarios-dias-aventura-romantica_129_9169146.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/df387f85-8620-49d8-8f7e-9c127403edb5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Corazones solitarios, dos días de aventura romántica"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Libros, series, películas y un montón de cosas de las que aferrarse en medio del desconcierto.</p><p class="subtitle">La pileta de Tony Soprano, comedia de encierro</p></div><p class="article-text">
        Cuando era chiquita ten&iacute;a una compulsi&oacute;n particular y exagerada. La infancia y su desmesura: todo es necesario ya &ndash;saber cu&aacute;ndo llegamos a destino, el &aacute;lbum de figuritas lleno, la masa viscosa en las publicidades de la tele, el juego de mesa que nos invita a abrir cuerpos, reluciente en la vidriera de la jugueter&iacute;a y un poco obsceno, todo al aire: <em>hacer de tripas coraz&oacute;n</em>&ndash;. Y a la vez todo es espera. <strong>Porque no hay que interrumpir a los grandes, porque es marzo y Navidad llega reci&eacute;n en diciembre</strong>; porque el diente est&aacute; flojo, pero todav&iacute;a no se cay&oacute;; porque mam&aacute; o pap&aacute; todav&iacute;a no cobraron el aguinaldo; porque los Reyes Magos est&aacute;n en la casa de otros chicos; porque faltan varios kil&oacute;metros. Porque falta, siempre falta.
    </p><p class="article-text">
        Perd&oacute;n por el desv&iacute;o, retomo. Les dec&iacute;a que ten&iacute;a una devoci&oacute;n: <strong>amaba con locura las revistas que tra&iacute;an ilustraciones con n&uacute;meros para unir, para ir de punto a punto, hasta que se armaba una figura</strong>. Para m&iacute; era lo m&aacute;s sofisticado y lo m&aacute;s parecido a la magia que ten&iacute;a cerca: donde antes hab&iacute;a unos n&uacute;meros esparcidos como al azar sobre la hoja, de repente aparec&iacute;a un elefante, una monta&ntilde;a o una moto enorme que yo misma hab&iacute;a sido capaz de trazar sin saberlo. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Los dibujos para unir con puntos, un clásico infantil.                            </span>
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        Esa fascinaci&oacute;n, salir corriendo a mostrar el logro, las felicitaciones de los adultos y la conciencia, quiz&aacute;s prematura, de una corrupci&oacute;n menor: <strong>sin la ayuda de los n&uacute;meros no hubiera sido posible llegar a armar la imagen con tanta perfecci&oacute;n. Pero, como siempre, la complicidad en la impostura, el silencio, la palmadita en el hombro, </strong><em><strong>siga siga</strong></em><strong>.</strong> De hecho, por lo general un&iacute;a los n&uacute;meros con l&aacute;piz, as&iacute; cuando terminaba con toda la revista, borraba los dibujos uno por uno y pod&iacute;a volver a empezar. Una y otra vez, hac&iacute;an su aparici&oacute;n m&aacute;gica las siluetas.
    </p><p class="article-text">
        <em>We Will Become Sillouettes</em> (nos volveremos siluetas, pongamos) es la canci&oacute;n de una banda fugaz y maravillosa que se llama The Postal Service (<a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/dias-amor-duelo-fuga-chino-darin_129_8986118.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por ac&aacute; ya lo veneramos como se merece y hasta suspiramos por Ben Gibbard</a>) del disco <em>Give Up</em>. La primera juventud y su desmesura: desde que un chico que me gustaba me coment&oacute; algo sobre el disco, lo descargu&eacute; de inmediato y lo escuch&eacute; durante semanas. <strong>D&iacute;a y noche, de punta a punta, lo disparaba desde una computadora de escritorio con los peores parlantes de la historia.</strong> Nada de <em>give up</em>, de abandonar, y todo de <em>Give Up</em>: baj&eacute; las letras, tambi&eacute;n, las imprim&iacute; para leerlas, subrayarlas y buscarles alg&uacute;n tipo de significado oculto. El amor es, adem&aacute;s de una banda de sonido infinita, esa b&uacute;squeda imposible, el mensaje anulado, querer descifrar y no poder.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="We Will Become Silhouettes es una canción de la banda indie The Postal Service. Es parte del disco Give Up y salió como single en 2005."
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            <span class="title">
                We Will Become Silhouettes es una canción de la banda indie The Postal Service. Es parte del disco Give Up y salió como single en 2005.                            </span>
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        Con el tiempo de aquel chico no quise saber m&aacute;s, pero s&iacute; me aferr&eacute; a The Postal Service. En uno de los primeros viajes que hice de grande recorr&iacute; varias ciudades hasta que consegu&iacute; comprarme el disco. <strong>Lo tengo todav&iacute;a, obvio.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me puse a ver el video hace poquito y a leer sobre la canci&oacute;n. <strong>En algunas p&aacute;ginas, esas llenas de teor&iacute;as delirantes que saltan en las primeras b&uacute;squedas de Google, hablan de la intenci&oacute;n del compositor para retratar un futuro dist&oacute;pico despu&eacute;s de alg&uacute;n tipo de desgracia nuclear. </strong>Por eso, dicen, en el video, protagonizado por el propio Gibbard, se ve a una familia que sale con trajes estramb&oacute;ticos en bicicleta a dar un paseo por un lugar arrasado.&nbsp;
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            </figure><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiarioar.com/mundo/telescopio-webb-logro-profunda-imagen-universo-tomada_1_9162806.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mirando las noticias recientes sobre el telescopio espacial Webb</a> y recorriendo las im&aacute;genes que fue capturando record&eacute; las revistas de mi infancia y aquella canci&oacute;n. No s&eacute; c&oacute;mo fue que un&iacute; esos puntos en mi cabeza, ni c&oacute;mo llegu&eacute; hasta ac&aacute;: esta vez no hubo n&uacute;meros que me ayudaran, ni felicitaciones, ni desmesura. Ni siquiera un mensaje secreto a descubrir en eso que mostraron todos los medios del mundo. Apenas un pu&ntilde;ado de fotos alucinantes, la sensaci&oacute;n de ser chiquita otra vez para ver la magia de muy cerca, y una sospecha: <strong>alg&uacute;n d&iacute;a nos volveremos siluetas</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Se quedan con una edici&oacute;n de Mil lianas</a> que no logra armar ninguna figura n&iacute;tida, <strong>pero que tampoco invita a entender demasiado</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Pasen, si quieren, l&aacute;piz en mano.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. </strong><em><strong>Montauk</strong></em><strong>, de Max Frisch. </strong>De primera persona a tercera, de <em>memoir</em> a registro despelotado de d&iacute;as con la autobiograf&iacute;a como un destino inviable; del presente m&aacute;s presente por un romance de dos d&iacute;as en un paisaje playero a un pasado recordado, reconstruido en fragmentos. <strong>La novela </strong><em><strong>Montauk</strong></em><strong>, del escritor suizo Max Frisch, est&aacute; compuesta de todo eso. Un punto de partida arbitrario como cualquiera: con la excusa de contar una aventura amorosa durante una gira, el narrador, que es un escritor europeo que llega a los Estados Unidos a mediados de los &lsquo;70, hace una exposici&oacute;n de retazos, de las preguntas que le surgen sobre su tarea, sobre la escritura, sobre sus posibilidades.</strong> Es Frisch, claro, y tambi&eacute;n es un personaje en plan <em>dos d&iacute;as en la vida</em> que pasa un fin de semana en las afueras de Nueva York, con una mujer m&aacute;s joven. Por eso la narraci&oacute;n tiene los saltos que tiene &ndash;temporales y de punto de vista&ndash; y por eso tambi&eacute;n deja expuesta una fractura doble: la del cambio en el rol de quienes se dedican a escribir (para muchos, que entonces son celebridades, escribir libros es apenas una tarea m&aacute;s de las que tienen); la del material con el que trabajan (&iquest;la vida propia? &iquest;de qu&eacute; hablamos cuando hablamos de ficci&oacute;n?).
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                    alt="Una nueva edición de la novela &quot;Montauk&quot;, de Max Frisch, acaba de llegar a las librerías locales."
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                Una nueva edición de la novela &quot;Montauk&quot;, de Max Frisch, acaba de llegar a las librerías locales.                            </span>
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        Nacido en Suiza, en 1911, <strong>Frisch form&oacute; parte de una influyente generaci&oacute;n de escritores de posguerra en lengua alemana, como Ingeborg Bachmann (de quien fue pareja), Uwe Johnson, Heinrich B&ouml;ll y Friedrich D&uuml;rrenmatt.</strong> Se form&oacute; como arquitecto y ejerci&oacute; por muchos a&ntilde;os esa profesi&oacute;n, hasta que decidi&oacute; dedicarse a la literatura. Muri&oacute; en 1991.
    </p><p class="article-text">
        Publicado originalmente en 1975, <em>Montauk</em> , considerada una de las grandes obras del siglo XX en su idioma, llega ahora a las librer&iacute;as locales por el sello independiente Pinka Editora que busca rescatar &ldquo;viejas gemas olvidadas&rdquo;. La edici&oacute;n tiene dos materiales complementarios s&uacute;per interesantes: una p&aacute;gina dedicada a los hitos biogr&aacute;ficos del autor, para quienes quieran saber m&aacute;s sobre las personas que aparecen mencionadas en el libro, y un comentario en video del escritor <strong>Alfredo Grieco y Bavio</strong> (recordatorio: <a href="https://www.eldiarioar.com/autores/alfredo-grieco-y-bavio/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lo pueden leer siempre por ac&aacute;</a>, en sus columnas sobre noticias internacionales que escribe para <em>elDiarioAR</em>), al que se accede mediante un c&oacute;digo QR que se encuentra al final de la publicaci&oacute;n.
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>La nueva edici&oacute;n en espa&ntilde;ol de </strong><em><strong>Montauk</strong></em><strong>, de Max Frisch, sali&oacute; </strong><a href="https://www.instagram.com/pinkaeditora/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>por el sello independiente argentino Pinka Editora</strong></a><strong>. La traducci&oacute;n es de Nicol&aacute;s Gelormini.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. </strong><em><strong>Aloners</strong></em><strong>, de Hong Sung-eun.</strong> <em>&ldquo;El honjok es m&aacute;s que un estilo de vida. Es una forma de estar en el mundo. Hon significa estar solo y jok es tribu, as&iacute; que honjok quiere decir tribus de uno solo. Es un concepto hermoso, porque se traduce en tomar la decisi&oacute;n consciente de explorar en profundidad las preferencias y los intereses propios, y de cultivar el aut&eacute;ntico mundo interior. </em><em><strong>Muchas veces les ponen a los honjok la etiqueta de solitarios, con todas las connotaciones negativas que esa palabra lleva impl&iacute;cita. Sin embargo, son personas que tomaron la decisi&oacute;n consciente de vivir solas y de pasar tiempo disfrutando de actividades en solitario.</strong></em><em> Son, digamos, solitarios exitosos&rdquo;.</em> Con esas palabras define la soci&oacute;loga estadounidense <strong>Francie</strong> <strong>Healey</strong> <a href="https://www.bbc.com/mundo/noticias-56044570" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en esta entrevista con la BBC</a> a un movimiento, un fen&oacute;meno, una tendencia que, poco antes de que irrumpiera la pandemia, detect&oacute; e investig&oacute; especialmente en Corea del Sur. Un tipo de soledad, m&aacute;s o menos elegida, una forma de transitar los d&iacute;as. Un club de corazones solitarios.
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>Hong Sung-eun</strong>, la directora surcoreana de la pel&iacute;cula <em>Aloners</em>, se refiri&oacute; a los <em>honjok</em> durante la presentaci&oacute;n del largometraje en el Festival de Toronto en 2021, y revel&oacute; que ella form&oacute; parte de esa &iquest;ola? tiempo atr&aacute;s. <strong>El dato parece confirmar, entonces, la sutileza y, dir&iacute;a, la precisi&oacute;n con la que est&aacute; narrada </strong><em><strong>Aloners </strong></em><strong>que, luego de recorrer varios festivales internacionales, aterriz&oacute; esta semana en la plataforma Mubi. </strong>Si pueden, no se la pierdan: es una pel&iacute;cula peque&ntilde;a y delicada (de paso ven algunas im&aacute;genes de Se&uacute;l y su encanto discreto).
    </p><p class="article-text">
        <em>Aloners</em> muestra a Jina, una joven hipereficiente que trabaja en el <em>call center</em> de una tarjeta de cr&eacute;dito. <strong>Es la mejor, tiene la respuesta adecuada para las preguntas m&aacute;s ins&oacute;litas de los clientes, prefiere no hablar con sus compa&ntilde;eras, sale a comer mientras mira videos en el tel&eacute;fono, duerme con la tele prendida.</strong> Los d&iacute;as se parecen &ndash;de la casa al trabajo, del trabajo a la casa&ndash;, y tambi&eacute;n sus comidas, sus cigarrillos, sus viajes en colectivo con los auriculares puestos. Hasta que la muerte violenta de un vecino &ndash;un <em>solitario</em>,<em> </em>tal como lo catalogan en el diario&ndash; va a sacudir el mundo de Jina. Lo que me interes&oacute; es que en ning&uacute;n momento la pel&iacute;cula exhibe un juicio ni una idea pedag&oacute;gica, ni un <em>aprender a vivir</em>. Lo que aparece, en todo caso, es una turbulencia y un mecanismo para atravesarla con lo que la protagonista tiene a mano. Porque incluso en ese estilo de vida abigarrado, decidido, retra&iacute;do, aflora con toda su potencia lo incontrolable.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <em><strong>Aloners</strong></em><strong>, de Hong Sung-eun, est&aacute; disponible en Mubi.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. Libros y animales.</strong> Primero fue la coincidencia y despu&eacute;s mi resoluci&oacute;n un poco arbitraria. Lo explico mejor: por estos d&iacute;as le&iacute; dos libros que ten&iacute;an, cada uno a su modo, al v&iacute;nculo de los animales con los humanos en el centro. Pero claro, uno es una novela y otro es un ensayo picant&iacute;simo de un autor franc&eacute;s que me hizo pensar mucho. Entonces, y m&aacute;s all&aacute; de las diferencias, incluso de las contradicciones, <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/vinculo-animales-humanos-animales-animales-libros-pensar-convivencia_1_9156686.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se me ocurri&oacute; juntarlos en esta nota</a>. <strong>Un texto que es un poco una rese&ntilde;a y otro poco una invitaci&oacute;n a que los lean</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La novela &quot;Perrita Country&quot;, de Sara Mesa con ilustraciones de Pablo Amargo, acaba de salir por Páginas de Espuma"
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                La novela &quot;Perrita Country&quot;, de Sara Mesa con ilustraciones de Pablo Amargo, acaba de salir por Páginas de Espuma                            </span>
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        El primero es <em>Perrita Country</em> (P&aacute;ginas de Espuma, 2022), de la escritora espa&ntilde;ola <strong>Sara Mesa</strong>. Tal vez la escucharon nombrar o la leyeron a partir del boom que fue su novela <em>Un amor.</em> <strong>Como en esa historia, en este libro, que adem&aacute;s tiene ilustraciones del artista visual Pablo Amargo, tambi&eacute;n aparecen escenas de una mujer joven, solitaria y reci&eacute;n mudada. </strong>Pero, a diferencia de su antecesor, ac&aacute; la protagonista pasa sus d&iacute;as con dos animales muy especiales: el gato Ujier y Perrita Country, una cachorra que la va a llevar a reflexionar sobre su vida y sobre esa convivencia de a tres.
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                &quot;Nosotros somos los otros animales&quot;, el reciente ensayo del académico francés Dominique Lestel                            </span>
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        El segundo, como les dec&iacute;a, es el ensayo<em> Nosotros somos los otros animales </em>(Fondo de Cultura Econ&oacute;mica, 2022), del fil&oacute;sofo y et&oacute;logo franc&eacute;s <strong>Dominique Lestel</strong>. Agudo, se mete a pensar de qu&eacute; hablamos cuando hablamos de domesticaci&oacute;n hoy, qu&eacute; pasa con las posturas veganas extremas y c&oacute;mo fue el cambio de paradigma que hizo que los animales pasaran de ser imaginados como m&aacute;quinas al servicio de las sociedades hasta convertirse en &ldquo;animales-peluche&rdquo;. Es decir, peque&ntilde;os dioses reverenciados en un mundo de puro consumo, que apenas si se pueden tocar.
    </p><p class="article-text">
        Ya que estamos en tema y a partir de la salida del libro de Lestel, algo para ir agendando: el 21 de julio, desde las 19, como parte del Ciclo Conversaciones de Fondo, va a tener lugar una conversaci&oacute;n titulada <em>&iquest;Nosotros somos los otros animales? Animalidad, biopol&iacute;tica y patrimonio cultural y natural</em>, con la participaci&oacute;n de <strong>Claudio Bertonatti </strong>(muse&oacute;logo y naturalista) y <strong>Gabriel Giorgi</strong> (especialista en biopol&iacute;tica, autor de <em>Formas comunes: animalidad, cultura, biopol&iacute;tica</em>). Modera por <strong>Silvina Heguy</strong>, directora de Estrategia de <em>elDiarioAR</em>, en la Librer&iacute;a del Fondo (Costa Rica 4568, CABA) con entrada libre hasta agotar la capacidad del lugar. <a href="https://www.youtube.com/c/FondodeCulturaEcon%C3%B3micadeArgentina" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tambi&eacute;n habr&aacute; transmisi&oacute;n por YouTube aqu&iacute;</a>.
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                    alt="La escritora española Sara Mesa, junto a uno de los animales con los que vive."
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            <span class="title">
                La escritora española Sara Mesa, junto a uno de los animales con los que vive.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>M&aacute;s sobre </strong><em><strong>Perrita Country</strong></em><strong>, de Sara Mesa, y </strong><em><strong>Nosotros somos los otros animales</strong></em><strong>, de Dominique Lestel, </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/vinculo-animales-humanos-animales-animales-libros-pensar-convivencia_1_9156686.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en esta nota</strong></a><strong>. </strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. Banda sonora.</strong> &Eacute;l estaba un poco guardado (m&aacute;s all&aacute; de una aparici&oacute;n televisiva, su &uacute;ltimo show en vivo fue en 2017). Hasta que por estos d&iacute;as anunci&oacute; que <a href="https://pitchfork.com/news/bruce-springsteen-and-the-e-street-band-detail-2023-us-tour/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a partir de febrero de 2023 va a hacer una gira enorme por su pa&iacute;s</a> y despu&eacute;s por varias ciudades europeas. <strong>S&iacute;, &iexcl;vuelve Bruce Springsteen a los escenarios!</strong> Imposibilitada de usar el lugar com&uacute;n tuitero en plan <em>vos y yo, The Boss en el Madison Square Garden, no s&eacute;, pensalo </em>&ndash;nada m&aacute;s alejado de mi realidad financiera actual&ndash;, <strong>pero contenta igual por ese regreso, le di play a algunas de sus canciones</strong>. Y no lo dud&eacute;: encandilada una vez m&aacute;s con esa voz que es todo herida abierta, como una raspadura, las sum&eacute; a <a href="https://open.spotify.com/playlist/1wyu8dagjKTjVnIMd1ezsV?si=2f7803413d8e4c75" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nuestra lista compartida</a>.
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    </figure><p class="article-text">
        Ac&aacute; abajo les dejo tambi&eacute;n el video oficial de <em>Dancing in The Dark </em>(qu&eacute; temazo, tipeo y ya me pongo a mover los pies). Fue dirigido nada m&aacute;s y nada menos que por <strong>Brian De Palma</strong> durante una gira de Springsteen en Minnesota. Hacia el final aparece <strong>Courteney Cox</strong> (&iexcl;nuestra Monica Geller!) que entonces era una veintea&ntilde;era desconocida a la que metieron en medio del p&uacute;blico para el cierre con ese baile un poco r&uacute;stico mientras la canci&oacute;n se va esfumando.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        &iexcl;Hasta la pr&oacute;xima!
    </p><p class="article-text">
        <em>Mil lianas</em><strong>&nbsp;tambi&eacute;n se puede leer como newsletter. Para recibirlo por correo electr&oacute;nico cada viernes&nbsp;</strong><a href="https://eldiarioar.us2.list-manage.com/subscribe?u=503cf153ccaaf3477f3bc20b1&amp;id=74523e5e53" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden suscribirse por ac&aacute;.</a>
    </p><p class="article-text">
        <em>AL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/corazones-solitarios-dias-aventura-romantica_129_9169146.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 15 Jul 2022 10:25:33 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El vínculo entre animales y humanos, o los animales y “los otros animales”: dos libros para pensar una convivencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/vinculo-animales-humanos-animales-animales-libros-pensar-convivencia_1_9156686.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4c9161fd-20a9-4e4f-b0fb-c47f9d06393b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El vínculo entre animales y humanos, o los animales y “los otros animales”: dos libros para pensar una convivencia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El ensayo “Nosotros somos los otros animales”, del académico Dominique Lestel, y la novela “Perrita Country”, de la escritora Sara Mesa, indagan desde distintos ángulos esta relación en las sociedades actuales. Antropomorfismo, veganismo bajo la lupa, el debate sobre la idea de “mascota” y en qué se piensa hoy al hablar de domesticación.</p><p class="subtitle">Lecturas - Nosotros somos los otros animales, de Dominique Lestel</p></div><p class="article-text">
        Fueron varios los art&iacute;culos, investigaciones, noticias y publicaciones de todo tipo alrededor del mundo que durante los tiempos m&aacute;s duros de confinamiento por la pandemia volvieron sobre un tema reiterado y fascinante: el v&iacute;nculo entre animales y humanos. O, alguien corregir&iacute;a, entre animales y <em>los otros animales</em>. En especial los llamados <em>de compa&ntilde;&iacute;a</em>, que en esos tiempos de aislamiento global se volvieron para muchas personas una presencia vital mientras un virus desconocido tensaba los hilos del planeta. <strong>Un virus, adem&aacute;s, que parad&oacute;jicamente y aunque sigue en estudio, podr&iacute;a tener un origen zoon&oacute;tico, es decir, que podr&iacute;a provenir de los mism&iacute;simos animales</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, con la misma velocidad expansiva de la enfermedad, tambi&eacute;n aparecieron debates alrededor de la explotaci&oacute;n del medio ambiente, de ciertos tipo de ganader&iacute;a a escala industrial, de la domesticaci&oacute;n de seres vivos, de una supuesta venganza al antropomorfismo, <strong>mientras tambi&eacute;n circulaban como memes animales que de buenas a primeras copaban las ciudades, nadaban en los r&iacute;os ahora cristalinos, sal&iacute;an de sus jaulas para volver a sus or&iacute;genes</strong>.
    </p><p class="article-text">
        En las investigaciones acad&eacute;micas y en la literatura el tema del lugar que ocupan los animales en las sociedades es recurrente y tambi&eacute;n inagotable. <strong>Sin embargo, nunca faltan nuevos abordajes, curiosidad, im&aacute;genes indelebles, ideas que ayudan a desperezarse mediante la lectura.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sin ir m&aacute;s lejos, y aunque con enfoques, estilos y g&eacute;neros distintos, dos novedades editoriales recientes vuelven a poner la lupa otra vez sobre este v&iacute;nculo.
    </p><p class="article-text">
        El primero de los lanzamientos es <em>Perrita Country</em> (Editorial P&aacute;ginas de Espuma, 2022), de la escritora espa&ntilde;ola <strong>Sara Mesa</strong>. Se trata de una nueva novela, breve, de narraci&oacute;n &aacute;gil y con ilustraciones a cargo del artista visual espa&ntilde;ol Pablo Amargo, luego del &eacute;xito de la publicaci&oacute;n anterior de esta autora, <em>Un amor</em>, elegido en distintos medios de habla hispana como libro del a&ntilde;o en 2020.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A diferencia de <em>Un amor</em>, donde los animales le daban a la atm&oacute;sfera del relato un aire todav&iacute;a m&aacute;s inquietante del que ya tiene el pueblo al que se va a vivir la protagonista &ndash;un perro brav&iacute;simo al que ella se quiere acercar a toda costa; una v&iacute;bora que tuerce algo del curso de la historia&ndash;, <strong>en </strong><em><strong>Perrita Country</strong></em><strong> los animales son un sost&eacute;n para la narradora.</strong> Como en el libro anterior, aqu&iacute; tambi&eacute;n se trata de una mujer sola que se muda a una casa nueva y desconocida. Una joven profesora que ir&aacute; conociendo el lugar y entendiendo c&oacute;mo es la convivencia de a tres en un nuevo espacio: adem&aacute;s de ella est&aacute;n Ujier, un gato gordo que le qued&oacute; despu&eacute;s de una separaci&oacute;n, y Perrita Country, el animal que adoptar&aacute; apenas llegue a la nueva casa.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La novela &quot;Perrita Country&quot;, de Sara Mesa con ilustraciones de Pablo Amargo, acaba de salir por Páginas de Espuma                            </span>
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        Entre escenas de encierro, de la casa y con la pandemia de fondo, aparecen reflexiones sobre la animalidad: en el texto hay citas a <strong>Descartes</strong>, <strong>Plutarco</strong>, <strong>J. R. Ackerley</strong> y <strong>Mario Levrero</strong> sobre la importancia de estos seres vivos, al tiempo que ella le va a pedir a sus alumnos que escriban sobre sus mascotas para saber c&oacute;mo las observan los ni&ntilde;os peque&ntilde;os.<strong> En el medio, se va a notar la contradicci&oacute;n que representa para esta mujer sentirse parte, como sostiene, de la naturaleza y al mismo tiempo due&ntilde;a de los bichos con los que convive mientras arma una nueva vida con este tri&aacute;ngulo dom&eacute;stico como piedra fundamental.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Me agacho a su lado, le acaricio el lomo &aacute;spero, las orejas suaves. Ella me mira. No se va. Se queda all&iacute; conmigo, entregada a las caricias. La revelaci&oacute;n es inexplicable, tan fuerte que no se puede negar ni ocultar. Aqu&iacute; no interviene la raz&oacute;n. Este es el dominio del esp&iacute;ritu y de su enorme, insondable, secreto. Es ella. Soy yo. Somos nosotras&rdquo;</em>, describe la narradora sobre el primer contacto con la perra.
    </p><p class="article-text">
        Hacia el final de la historia, aunque la protagonista deba atravesar sus d&iacute;as con dudas y desaf&iacute;os, aparecer&aacute; una certeza vinculada con los convivientes que eligi&oacute; tener.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Hay un virus rondando alrededor, pero el Ujier y Perrita Country est&aacute;n fuera de peligro (...). Yo me siento en paz. Miro a mis animales. Su fragilidad ante nuestra ignorancia, su vulnerabilidad ante nuestra crueldad. El secreto de su existencia, que guardan bajo llave, celosamente. Mirarlos es como mirar un misterio. Quiz&aacute; est&aacute;n hechos de la misma sustancia de los dioses, de la magia que sincroniza los astros y ocasiona la telepat&iacute;a. Quiz&aacute; acariciarlos, sentir su calor y sus latidos bajo la humilde palma de la mano, es la &uacute;nica manera que tenemos de rozar la trascendencia&rdquo;</em>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Sara Mesa nació en Madrid pero vive en Sevilla desde niña. Es autora de seis novelas y tres libros de cuentos. En la imagen, con uno de sus convivientes."
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            <span class="title">
                Sara Mesa nació en Madrid pero vive en Sevilla desde niña. Es autora de seis novelas y tres libros de cuentos. En la imagen, con uno de sus convivientes.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>La vida de los otros</strong></h3><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Desde comienzos del siglo XXI, nuestra relaci&oacute;n con los animales ha cambiado dr&aacute;sticamente. El maltrato animal resulta insoportable y la extinci&oacute;n de millones de especies se considera un desastre. Hemos pasado del paradigma cartesiano animal-m&aacute;quina, donde todo estaba permitido, al del animal-peluche, donde ya no se tolera nada m&aacute;s que acariciarlo y protegerlo. Sin embargo, pensar en el animal tal como es, y no como fantaseamos sobre &eacute;l, contin&uacute;a siendo un desaf&iacute;o&rdquo;</em>, propone desde el comienzo de su libro <em>Nosotros somos los otros animales </em>(Fondo de Cultura Econ&oacute;mica, 2022), el fil&oacute;sofo y et&oacute;logo franc&eacute;s <strong>Dominique Lestel</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Este investigador ya hab&iacute;a publicado hace una d&eacute;cada el ensayo <em>Apolog&iacute;a del carn&iacute;voro</em>, un texto picante, y para muchos controversial, en el que desarrollaba una serie de argumentos alrededor de un concepto novedoso: seg&uacute;n sus ideas, no existir&iacute;a un conflicto moral en el consumo de carne sino que se trata, en realidad, de un problema pol&iacute;tico propulsado por la ganader&iacute;a industrial y el sistema capitalista. <strong>Entonces, Lestel antepon&iacute;a all&iacute; la idea de un &ldquo;carn&iacute;voro &eacute;tico&rdquo; frente a la vereda del &ldquo;vegetariano &eacute;tico&rdquo;, que suele hacer bastante ruido en sus manifestaciones p&uacute;blicas o en la viralizaci&oacute;n de videos que exhiben supuestas crueldades en criaderos de ganado.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&quot;Nosotros somos los otros animales&quot;, el nuevo libro de ensayo del pensador francés Dominique Lestel."
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                &quot;Nosotros somos los otros animales&quot;, el nuevo libro de ensayo del pensador francés Dominique Lestel.                            </span>
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        En<em> Nosotros somos los otros animales</em>, <strong>el investigador dedica un par de cap&iacute;tulos a desandar argumentos del veganismo m&aacute;s extremo y, aunque aporta nuevas miradas sobre el tema &ndash;en especial las contradicciones vinculadas con no tener problemas en comer plantas u hongos, que tambi&eacute;n son parte de la naturaleza, pero s&iacute; hacer foco en quienes son carn&iacute;voros&ndash;, prefiere exponer el tema de manera m&aacute;s abarcativa</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Entre otras cosas, el acad&eacute;mico prefiere hablar de una &ldquo;cohabitaci&oacute;n&rdquo; con los dem&aacute;s seres, o de una &ldquo;vida compartida&rdquo; antes que de una interacci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;En otras palabras, solo existimos en la existencia de los otros seres vivos: los animales, los vegetales, los hongos, los virus, etc&eacute;tera (...). La dificultad no reside en que el humano deba cohabitar con los otros, sino en que &eacute;l es los otros, as&iacute; como los otros son &eacute;l. Con una salvedad, de todas formas. Cuando los otros hayan desaparecido, el humano ya no existir&aacute;. Mientras que si los humanos desaparecieran, los &lsquo;otros&rsquo; se sentir&iacute;an sin duda mejor. Apenas un detalle&rdquo;</em>, apunta Lestel en la introducci&oacute;n de su libro, que tiene cap&iacute;tulos dedicados a la domesticaci&oacute;n, el antropomorfismo, las plantas y los hongos, adem&aacute;s de un apartado sobre el veganismo.
    </p><p class="article-text">
        Sobre la idea de domesticaci&oacute;n, el pensador propone las im&aacute;genes del &ldquo;animal-m&aacute;quina&rdquo; y el actual &ldquo;animal-peluche&rdquo;. <em>&ldquo;El animal m&aacute;quina es el de los cartesianos. Es el animal considerado como una m&aacute;quina exclusivamente movida por engranajes m&aacute;s o menos complejos. El animal-peluche es el animal &lsquo;demasiado lindo&rsquo; al que podemos acariciar y debemos proteger. Es una quimera que oscila entre el animal-kitsch y el animal-v&iacute;ctima. La santurroner&iacute;a del siglo XIX beato se ha tornado vellosa o emplumada. La explotaci&oacute;n animal es intolerable, no solo porque el animal sufre, sino porque toda degradaci&oacute;n de un animal es un atentado contra lo viviente&rdquo;</em>, describe Lestel.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Dominique Lestel nació en París, en 1961. Es filósofo y etólogo. Estudió Filosofía en la Universidad de París IV-Sorbonne y se doctoró en la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales."
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                Dominique Lestel nació en París, en 1961. Es filósofo y etólogo. Estudió Filosofía en la Universidad de París IV-Sorbonne y se doctoró en la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales.                            </span>
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        En sus conclusiones, el investigador propone una posible respuesta para pensar en la cohabitaci&oacute;n del humano y los animales <strong>desde un camino de cierta espiritualidad, con una nueva forma de ver el mundo</strong>: <em>&ldquo;pasar de una postura moral y compasiva a una ontol&oacute;gica y animista&rdquo;</em>.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;&iquest;Estamos dispuestos a cambiar de civilizaci&oacute;n para reconectarnos con la animalidad o hemos decidido, de una vez por todas, que solo queremos conformarnos con una postura compasiva y emp&aacute;tica que no le hace ni mal ni bien a nadie (si siquiera al animal)?&rdquo;</em>, pregunta el autor para cerrar.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://fce.com.ar/lecturas-de-fondo/los-hombres-que-odiaban-a-los-animales-nosotros-somos-los-otros-animales-de-dominique-lestel/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En un texto publicado en la p&aacute;gina de Fondo de Cultura Econ&oacute;mica</a>, el escritor <strong>Flavio Lo Presti </strong>hizo una gran s&iacute;ntesis de <em>Nosotros somos los animales</em>: <em>&ldquo;El panorama que pinta el libro de Lestel (...) no es optimista ni auspicioso: vivimos en un planeta donde se cr&iacute;an de forma espantosa miles de millones de animales para ser comidos en un proceso que, al margen de lo reprochable que es desde el punto de vista &eacute;tico, es un masivo y peligros&iacute;simo ecocidio; estamos participando activamente de la extinci&oacute;n de miles de especies&rdquo;</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Despu&eacute;s de la reducci&oacute;n cartesiana del animal a la condici&oacute;n de m&aacute;quina desprovista de alma (...) nuestra respuesta a la catastr&oacute;fica incidencia de la actividad humana en la vida animal (y vegetal, y fungosa) ha sido la transformaci&oacute;n del animal en un peluche intocable por parte de un veganismo ruidoso y agresivo, que incurre constantemente en paradojas insolubles y no parece cooperar frente a los desaf&iacute;os que se nos presentan como planeta (ni plantearse una m&iacute;nima aceptaci&oacute;n democr&aacute;tica de los carn&iacute;voros). La otra respuesta es un transhumanismo g&eacute;lido, cuyo principal exponente le confes&oacute; al propio Lestel que no pod&iacute;a soportar la permanencia en la misma habitaci&oacute;n con una mosca, transparentando un odio profundo hacia todo lo vivo&rdquo;</em>, concluye.
    </p><p class="article-text">
        <em>AL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/vinculo-animales-humanos-animales-animales-libros-pensar-convivencia_1_9156686.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 10 Jul 2022 03:03:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El vínculo entre animales y humanos, o los animales y “los otros animales”: dos libros para pensar una convivencia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Animales,Maltrato animal,Literatura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Villa Devoto: rescataron aves autóctonas en peligro de extinción]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/villa-devoto-rescataron-aves-autoctonas-peligro-extincion_1_9080792.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/721c7200-9401-45b8-ac39-9ce3ce8353f0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Villa Devoto: rescataron aves autóctonas en peligro de extinción"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En una casa se hallaron 125 palomas, jilgueros amarillos, reina mora, cabecita negra, corbatita negra común y cardenales amarillos. Fue detenido el propietario, imputado por actos de crueldad animal y por tenencia ilegal producto del tráfico,</p></div><p class="article-text">
        Un grupo de aves aut&oacute;ctonas y en peligro de extinci&oacute;n fueron rescatadas hoy en un operativo policial realizado en una casa del barrio porte&ntilde;o de Villa Devoto, y por el cual fue detenido el propietario del mismo, imputado por actos de crueldad animal y por tenencia ilegal producto del tr&aacute;fico, seg&uacute;n informaron fuentes policiales
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n fue realizada la por Unidad Fiscal Especializada en Materia Ambiental (Ufema), a cargo de Carlos Rolero Santuri&aacute;n, junto con el Cuerpo de Investigaciones Judiciales, luego de una denuncia realizada por vecinos del lugar a una casa ubicada en la calle Navarro al 4800 del mencionado barrio.  
    </p><p class="article-text">
        El procedimiento fue llevado a cabo por el Departamento de Investigaciones de Delitos Ambientales de la Polic&iacute;a Federal Argentina con la colaboraci&oacute;n del Cuerpo de Investigaciones Judiciales del Ministerio P&uacute;blico Fiscal de la Ciudad, la Agencia de Protecci&oacute;n Ambiental (APRA), y la Direcci&oacute;n General de Fiscalizaci&oacute;n y Control Ambiental (Dgconta).
    </p><p class="article-text">
        En el lugar se hallaron 125 palomas, que estaban alojadas en condiciones de precariedad afectando su bienestar animal, precis&oacute; el comunicado policial.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, se encontraron jilgueros amarillos, reina mora, cabecita negra, corbatita negra com&uacute;n y cardenales amarillos.
    </p><p class="article-text">
        Las aves rescatadas fueron trasladadas al centro de recuperaci&oacute;n de aves silvestres de la Reserva Ecol&oacute;gica Costanera Sur, perteneciente al Ecoparque porte&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        DA
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/villa-devoto-rescataron-aves-autoctonas-peligro-extincion_1_9080792.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Jun 2022 23:49:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Villa Devoto: rescataron aves autóctonas en peligro de extinción]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Rescatan 24 perros de un criadero ilegal de Caballito]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/rescatan-24-perros-criadero-ilegal-caballito_1_8896447.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5c7bbbae-5ea9-43a2-ad6d-ddca94b4ebc9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Rescatan 24 perros de un criadero ilegal de Caballito"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los dueños de la vivienda, una pareja de ancianos, quedó detenida en su domicilio por decisión de la Justicia e imputada en una causa por maltrato animal, mientras que los animales fueron asistidos y llevados a una ONG.</p></div><p class="article-text">
        La Polic&iacute;a de la Ciudad <strong>rescat&oacute; en las &uacute;ltimas horas un total de 24 perros de diferentes razas que se encontraban en malas condiciones de salud en un criadero ilegal </strong>montado en un departamento del barrio de Caballito.
    </p><p class="article-text">
        Los due&ntilde;os de la vivienda, una pareja de ancianos, qued&oacute; detenida en su domicilio por decisi&oacute;n de la Justicia e imputada en una causa por maltrato animal, mientras que los animales fueron asistidos y llevados a una ONG.
    </p><p class="article-text">
        Personal de la Divisi&oacute;n Delitos Ambientales del Departamento Delitos contra la Salud P&uacute;blica de la Polic&iacute;a de la Ciudad dio cumplimiento de esta forma a una orden de allanamiento dispuesto por la Unidad Fiscal Especializada en Materia Ambiental, a cargo de Carlos Rolero Santuri&aacute;n.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        La causa se inici&oacute; por una investigaci&oacute;n de esa divisi&oacute;n de la Polic&iacute;a de la Ciudad, que determin&oacute; que <strong>en una casa de la avenida Jos&eacute; Mar&iacute;a Moreno al 100, en el barrio de Caballito</strong>, funcionar&iacute;a un criadero clandestino de caniches, seg&uacute;n indic&oacute; un comunicado oficial.
    </p><p class="article-text">
        En el procedimiento se comprob&oacute; que en la casa, donde reside una pareja de adultos mayores, hab&iacute;a 24 perros, en su mayor&iacute;a caniches.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El departamento ten&iacute;a seis ambientes, sin salida al exterior, y los perros estaban hacinados, casi desnutridos y sin las medidas de higiene necesarias.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ante la consulta a la fiscal&iacute;a interventora, se dispuso la detenci&oacute;n domiciliaria de la pareja, ya que ambos tienen m&aacute;s de 70 a&ntilde;os y en prevenci&oacute;n por su estado de salud, a la espera de la indagatoria.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n la fiscal&iacute;a orden&oacute; hacer entrega de los animales a una ONG destinada al resguardo. Para tal fin dispuso la presencia de un m&oacute;vil de la Divisi&oacute;n Perros de la Polic&iacute;a de la Ciudad para contar con el transporte para el traslado.
    </p><p class="article-text">
        Un veterinario de la Agencia de Protecci&oacute;n Animal de la Ciudad (APRA) revis&oacute; a los animales, en tanto para el cumplimiento de la manda judicial dio colaboraci&oacute;n un representante de la ONG Soplo de Vida.
    </p><p class="article-text">
        DA con informaci&oacute;n de T&eacute;lam
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/rescatan-24-perros-criadero-ilegal-caballito_1_8896447.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 06 Apr 2022 21:26:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Rescatan 24 perros de un criadero ilegal de Caballito]]></media:title>
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