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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Alfredo Casero]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Alfredo Casero]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Alfredo Casero: "La inteligencia artificial es una amiga tarada"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/alfredo-casero-inteligencia-artificial-amiga-tarada_128_12267365.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6a603caa-613f-4dc2-a915-49ebaba8ba84_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Alfredo Casero: &quot;La inteligencia artificial es una amiga tarada&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cha Cha Cha cumple 32 años y volvió al teatro. El inventor del programa, un hito humorístico en la televisión argentina, habla de su madre, la cancelación, el peronismo y su última reencarnación, el kirchnerismo. Y avisa para qué nació Javier Milei. </p></div><p class="article-text">
        <strong>Alfredo Casero </strong>todav&iacute;a llama a su mam&aacute; <strong>La Bebi</strong>. Bebi era una artista que sacaba del pa&iacute;s a gente perseguida por la <strong>Triple A </strong>hasta que la descubrieron y termin&oacute; presa. Alfredo ten&iacute;a trece a&ntilde;os cuando la sac&oacute; de la comisar&iacute;a.<strong> La Bebi, ya grande, ya en democracia, se puso en pareja con una mujer.</strong> &ldquo;Una vez fui a un programa de televisi&oacute;n. Hab&iacute;a uno que intentaba hacerme quedar como un homof&oacute;bico. Pero mi vieja era gay, &iquest;entend&eacute;s? <strong>Mam&aacute; viv&iacute;a con una mujer horrible</strong>; violenta, eh. Pegadora, le pegaba a mi vieja&rdquo;, cuenta Alfredo en esta confiter&iacute;a recoleta, en la que suena un piano y los mozos se acercan sigilosos como siervos para preguntar en un susurro &ldquo;&iquest;qu&eacute; le sirvo, se&ntilde;orita?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En 1993, <em><strong>Cha Cha Cha</strong></em> sal&iacute;a en tele de aire. Hecho con una c&aacute;mara, el vestuario que hab&iacute;a y sin ning&uacute;n tipo de permiso para filmar en la calle. <strong>Con dos mangos, una estela que dej&oacute; el Parakultural, del que Alfredo form&oacute; parte</strong>. Ese a&ntilde;o, el 93, Casero llen&oacute; un &Oacute;pera con su banda, la <em>Halibour Fiberglass Sereneiders</em>. &ldquo;Era la apoteosis de la apoteosis de los de los crotos. Porque &eacute;ramos crotos &iexcl;y era el &Oacute;pera! y llegar a ese teatro para m&iacute;&hellip;&rdquo;, sigue Alfredo, humea su taza de t&eacute;. <strong>La Bebi fue a verlo</strong>. Entr&oacute; en el camar&iacute;n, lo busc&oacute; entre los m&uacute;sicos y le dijo que le daba alegr&iacute;a ver tanta gente esperando para verlos. Vuelve Alfredo: &ldquo;<strong>Pero yo le ve&iacute;a los ojos de odio, de bronca, porque ella era una artista</strong>. La Bebi me dice: &lsquo;Es muy fuerte esto para m&iacute;, pero quer&iacute;a que lo supieras. <strong>Tu pap&aacute; no es tu pap&aacute;</strong>&rsquo;&rdquo;. La confesi&oacute;n fue justo antes de que Casero de que arrancara el show.
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        Sonaron los primeros acordes, Alfredo pis&oacute; el escenario, tom&oacute; el micr&oacute;fono&hellip; &ndash;hace memoria: &ldquo;<strong>Yo pensaba, hija de mil putas, me quisiste abollar la moto. Ahora te la voy a abollar yo a vos&rdquo;</strong>-- , el reflector blanco lo apuntaba como un francotirador, aplausos, ovaci&oacute;n hasta que Casero pide que paren, que paren todo. Quiere silencio. Y en ese silencio, habla al p&uacute;blico: &ldquo;Esta noche ha venido mi madre. <strong>Les quiero pedir un aplauso para ella, porque me ha dicho, hoy mismo, que mi padre no es mi padre</strong>, as&iacute; que por favor, &iquest;la aplauden?&rdquo;. <strong>La Bebi se puso de pie</strong>, levant&oacute; un brazo, agit&oacute; la mano como un sonajero, hizo reverencias a izquierda y derecha, y se sent&oacute;. Un sorbo de t&eacute;, Alfredo sonr&iacute;e y dice: <strong>&ldquo;Una psic&oacute;pata La Bebi. Pero yo estaba totalmente enamorado de ella&rdquo;</strong>.
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                Alfredo Casero.                            </span>
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        Alfredo Casero, nacido en Vicente L&oacute;pez, 62 a&ntilde;os, tres hijos. Actor, humorista, performer&hellip; No. O no del todo. Porque &eacute;l lo va a resumir as&iacute;: <strong>&ldquo;Yo soy un playboy internacional, aunque no les guste. Soy un playboy internacional porque hago lo que se me canta el culo&rdquo;</strong>. El <em>playboy,</em> entonces, apareci&oacute; en la tele con <em><strong>De la cabeza </strong></em>en 1993 y no par&oacute; m&aacute;s. Bueno, hubo un intervalo, <strong>el intervalo de la cancelaci&oacute;n</strong>. Ahora, de jueves a domingos, festeja los 32 a&ntilde;os de <em><strong>Cha Cha Cha</strong></em> en el Teatro Metropolitan. S&iacute;, incluye la <strong>Convenci&oacute;n de Batmanes del Mercosur</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Te refer&iacute;s a Marcelo Tinelli en la obra, en varios tramos, &iquest;por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Cuando empez&oacute; Tinelli nosotros est&aacute;bamos en Canal 2, en el 92. &Eacute;l empez&oacute; con VideoMatch en el 90, en Canal 11, con (Claudio) Villarruel. Nos hubi&eacute;semos salvado del da&ntilde;o que hizo Tinelli si en lugar de Villarruel se hubiese quedado (Gustavo) Lutteral, un tipo muy culto. Nosotros sal&iacute;amos una vez por semana y VideoMatch, todos los d&iacute;as. <strong>Y nos choreaban</strong>. Nosotros hac&iacute;amos una cosa con el Mono Rolando y ellos alquilaban el disfraz del mismo Mono Rolando. Llam&aacute;bamos a un pibe negro, a una se&ntilde;ora y a un cosa, y ellos llamaban al pibe negro, a la se&ntilde;ora y a la cosa. <strong>Quer&iacute;an hacer un </strong><em><strong>Cha Cha Cha</strong></em><strong> pero con Lanchita Bissio</strong>, &iquest;entend&eacute;s? Pero <em>Cha Cha Cha</em> siempre fue una cosa diferente, fue un balazo blando en el coraz&oacute;n del que lo quer&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;VideoMatch tuvo una vida larga, del 90 al 2004. Cha Cha Cha, no.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Porque VideoMatch no era una cosa biol&oacute;gica. Biol&oacute;gico es que nace, se reproduce y muere. Nosotros al principio no ten&iacute;amos nada, pero si aparec&iacute;a un almac&eacute;n, hac&iacute;amos algo en el almac&eacute;n.<strong> &Iacute;bamos a los barrios, quer&iacute;amos que la gente nos viera</strong>. Le toc&aacute;bamos el timbre y les dec&iacute;amos: &ldquo;Mire, yo no le vengo a vender nada. Queremos que vean el programa, <em><strong>Cha Cha Cha</strong></em> se llama. Oriente, se&ntilde;or, la antena al noroeste, y ah&iacute; lo enganchan&rdquo;. Renacentistas, sal&iacute;amos a ganarnos espectadores. <strong>Tinelli hizo toda su carrera utilizando 70 palabras</strong>. 70 palabras. Nada m&aacute;s.<em> Siri</em>, la aplicaci&oacute;n, tiene m&aacute;s vocabulario.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Ah, a todo esto, &iquest;qu&eacute; pens&aacute;s de la inteligencia artificial?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Las m&aacute;quinas hacen magia solas ahora. Pero,<strong> &iquest;sab&eacute;s lo &uacute;nico que no puede hacer la inteligencia artificial? Humor</strong>. &iquest;Y sab&eacute;s qu&eacute; no tiene la inteligencia artificial? Swing. No tiene onda. Y eso es lo &uacute;nico que va a hacer la diferencia. <strong>La inteligencia artificial es una amiga tarada</strong>. Espero que mejore, porque es tarada. Me hace cositas, gracias, bueno, despu&eacute;s yo la mejoro.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">¿Sabés lo único que no puede hacer la inteligencia artificial? Humor. ¿Y sabés qué no tiene la inteligencia artificial? Swing</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Tengo la sensaci&oacute;n de que nos estamos riendo poco, como que perdimos el sentido del humor. &iquest;Qu&eacute; dec&iacute;s?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Pas&oacute; una cosa que es muy dolorosa. Si averiguamos cu&aacute;l es la media del coeficiente intelectual de nuestro pueblo&hellip;. <strong>El humor y la risa tienen que ver con la inteligencia.</strong> Y por otro lado, &iquest;sab&eacute;s por qu&eacute; no se r&iacute;e el pueblo? Porque estuvieron del lado del palo, estuvieron del lado que liga. No del lado que pega.<strong> A los que estuvieron del lado que pega les fue muy bien. Pero los que estuvieron del otro lado cada vez fueron m&aacute;s</strong>. Eso nos dividi&oacute;. Y al dividirse, se dividi&oacute; todo. Eso fue lo que quise hacer, juntar. Yo puedo decir lo que quiera, porque me lo perdonan. La gente se olvida. No es <em>&ldquo;se olvida&rdquo;</em>: muchas veces me ve y me da un beso por otra cosa. Y por ah&iacute; se enoja y me dice, &ldquo;Eh, Casero, dijiste un boludez.&rdquo; Y le digo &ldquo;dame un beso&rdquo; y todo se olvida.
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                Alfredo Casero.                            </span>
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        Todo se olvida, pero todo est&aacute; en YouTube. En 2018, <strong>Alejandro Fantino </strong>le pregunt&oacute; a <strong>Alfredo Casero</strong> qu&eacute; opinaba del presidente de entonces, <strong>Mauricio Macri</strong>. Fue en<em> Animales Sueltos</em>, en un mano a mano. Casero puso un ejemplo, ficticio: a una familia se le quema la casa y en vez de pedir ayuda para reconstruirla, <strong>reclama flan</strong>. En esa misma entrevista, <strong>el actor puso en duda que el &uacute;ltimo nieto recuperado por Abuelas sea, efectivamente, un nieto recuperado</strong>. Eso le vali&oacute; un comunicado de la Asociaci&oacute;n Argentina de Actores, gremio al que pertenece, en el que lo acusaron de negacionista. Cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s, en 2022, <strong>Casero discuti&oacute; con Luis Majul en vivo en LN+</strong>. Ida y vuelta, golpe a la mesa y el estallido: &ldquo;Todos ustedes, todo lo que est&aacute;n haciendo en este pa&iacute;s, lo vienen sabiendo los periodistas, los pol&iacute;ticos. Se est&aacute;n llevando todo. Y no me tomes por pelotudo porque despu&eacute;s te cag&aacute;s en las patas&hellip;&rdquo;, grit&oacute; el actor a Majul y dej&oacute; el estudio. Dir&aacute; Casero: <strong>&ldquo;Lo de Majul no fue nada. Fue todo lo anterior. Yo empec&eacute; en 2010, 2011&rdquo;</strong>.
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        <strong>&ndash;Te recuerdo bastante solo en esos a&ntilde;os. &iquest;Por qu&eacute; le pusiste el cuerpo, la cara y la voz a&hellip;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Porque ante una situaci&oacute;n donde ves mentira y oscuridad, si no pon&eacute;s todo lo que ten&eacute;s&hellip; Hay que perder el honor si hace falta, los bienes si hace falta, la cordura si hace falta. Tu casa, los amigos si hace falta. Me abrac&eacute; al torpedo y el precio fue alto. No trabaj&eacute;, no&hellip; Nada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Insisto: &iquest;Para qu&eacute; abrazarse al torpedo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Porque soy Batman, <strong>soy Juan Carlos Batman</strong>. Batman es un psic&oacute;tico que se disfraza de murci&eacute;lago. Ni de tigre ni de perro ni de le&oacute;n. &Eacute;l dice ser murci&eacute;lago, se viste de murci&eacute;lago, <strong>se paga su propia capita</strong>, paga lo que gasta el auto, las cubiertas del auto. Cuando lo cagan a trompadas va a la prepaga que &eacute;l se paga. <strong>Es perseguido por los medios, por el Estado, por el p&uacute;blico, que llega a odiarlo</strong>. Los de la Asociaci&oacute;n Argentina de Actores me dec&iacute;an en la carta que yo pr&aacute;cticamente era un nazi porque era abolicionista de los 30000. Yo nunca dije nada de eso. Lo &uacute;nico que dije es que el se&ntilde;or que anunciaron como nieto ten&iacute;a m&aacute;s de 60 a&ntilde;os. No me daban los n&uacute;meros. <strong>Pas&eacute; de la cancelaci&oacute;n a la falta de laburo</strong>. Cosas que pasan.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Alfredo Casero.                            </span>
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        <strong>&ndash;&iquest;Y de qu&eacute; viviste en ese tiempo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Trabajando, haciendo. Porque hab&iacute;a que comer. Hice un mont&oacute;n de shows en Jun&iacute;n, Charata, Sa&eacute;nz Pe&ntilde;a, lugares que quer&iacute;an ver a un famoso. Met&iacute;a 80, 70 personas. Pero ahorr&eacute; para hacer eso. <strong>Yo hice una guerra sabiendo que ten&iacute;a la plata para hacer la guerra.</strong> Y despu&eacute;s vend&iacute;, hice negocitos. Yo no soy un c&oacute;mico, solamente. Cuando salgo y digo las cosas que nadie dice,<strong> le rompo el juego a un mont&oacute;n de gente que cobra para que eso no se escuche</strong>. Autom&aacute;ticamente, cambia el rumbo. Y todav&iacute;a ninguno entiende a Per&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;C&oacute;mo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Todos mis personajes son peronistas, &iquest;te diste cuenta? Todos son peronistas, porque antes ser argentino era ser peronista, aunque no lo fueras. La marcha peronista era para cagarse de la risa en <strong>Cha Cha Cha</strong>. Era acordarse de antes, era como un chiste. <strong>Los peronistas se fueron atr&aacute;s de los kirchneristas, que no exist&iacute;an, pero ten&iacute;an plata</strong>. A m&iacute; cuando viene uno muy-muy-peronista a decirme algo, le pregunto &ldquo;&iquest;sab&eacute;s qu&eacute; me ense&ntilde;&oacute; Per&oacute;n? Esto: <em>&lsquo;Cada argentino lleva en su mochila el bast&oacute;n de mariscal para defender cualquier acci&oacute;n en contra de cualquier otro argentino de la patria y del movimiento peronista&rsquo;</em>. <strong>Per&oacute;n es una &eacute;poca</strong>. Una &eacute;poca en donde &eacute;l admiraba a Mussolini. <strong>En 50 a&ntilde;os van a decir &rdquo;Ojo que ese admiraba a Elon Musk y a Trump&ldquo;</strong>. Per&oacute;n, una &eacute;poca. No hay peronismo.<strong> Peronismo es lealtad con el otro</strong>. No c&iacute;rculo cerrado, este es mi amigo, este no. Yo no tengo la culpa de que el peronismo no haya hecho nada para que haya peronismo.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Todos mis personajes son peronistas, porque antes ser argentino era ser peronista, aunque no lo fueras</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Pero, &iquest;y el kirchnerismo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Un rejunte de enfermos, de enfermos enfermos, pero enfermos de enfermedad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Diagn&oacute;stico?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Ehhh, <strong>un narcisista absoluto, golpeado, absolutamente golpeado cuando chico por el bullying, que pretende de cualquier manera, de cualquier manera, llegar.</strong> No creo que le haya importado tanto la plata. Lo que les interesa es el poder y no la plata. El kirchnerismo fue un rejunte de todo eso. Con una mina <em>(N. de la R.: se refiere a CFK) </em>maltratada, muy maltratada, y tambi&eacute;n presa del bullying por no pertenecer al lugar donde la madre la obligaba a pertenecer. Vinieron a decir &ldquo;les voy a mostrar&rdquo; y cuando estuvieron ah&iacute; arriba dijeron &ldquo;ahora les voy a demostrar&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Te escucho y pienso en Javier Milei.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Mir&aacute;, yo lo conozco a Milei desde hace muchos a&ntilde;os. Ten&iacute;amos el mismo m&eacute;dico cl&iacute;nico. Coincid&iacute;amos en la sala de espera, pero yo te digo antes, eh, antes de que sea medi&aacute;tico. <strong>Javier Milei siempre se visti&oacute; igual.</strong> Siempre camin&oacute; igual. Siempre hizo todo igual. <strong>Siempre tuvo un atach&eacute; y siempre dijo lo mismo.</strong> Siempre-dijo-lo-mismo. Hemos charlado despu&eacute;s, nos cruz&aacute;bamos en una radio en la que trabaj&aacute;bamos. Yo pensaba qui&eacute;n iba a entender a este tipo. <strong>Si a Milei lo quieren cagar, le tienen que sacar la confrontaci&oacute;n, porque Milei es un confrontante.</strong> Y gracias a Dios que apareci&oacute; uno. Porque el confrontante lo que da es una visi&oacute;n pan&oacute;ptica. Milei naci&oacute; para hacer viento y agua. Viento y agua.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Y qu&eacute; se hace con viento y agua?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Una tempestad.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Convención de Batmanes del Mercosur.                            </span>
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        Tambi&eacute;n hubo un padre. Pero si La Bebi era un cohete, Rogelio &ndash;el hombre que, digamos, lo cri&oacute;-- fue un submarino. <strong>Antes de borrarse de la familia, el padre llam&oacute; a la comisar&iacute;a y cant&oacute; que su hijo fumaba marihuana</strong>. Era el a&ntilde;o 75, quiz&aacute;s. Alfredo sal&iacute;a de la escuela y vi&oacute; un patrullero. Lo que no se imaginaba era que la polic&iacute;a lo esperaba a &eacute;l. Recuerda: <strong>&ldquo;Me metieron en el m&oacute;vil y me cagaron a trompadas. Se ensa&ntilde;aron. Despu&eacute;s de eso me llevaron a mi casa y me hicieron &lsquo;comparecer&rsquo; delante de Casero&rdquo;</strong>. A ese hombre que no era su padre biol&oacute;gico lo llama &ldquo;Casero&rdquo;. Alfredo lo nombra y suspira, suspira un enojo viejo, no del todo vencido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se hizo solo entre mujeres. Una abuela que lo cuid&oacute;, una madre &ldquo;hija de puta genial&rdquo;. <strong>Ringo Bonavena le invit&oacute; una Fanta una tarde en Parque Patricios</strong>. Tiene la cadera derecha jodida y renguea. Y tiene un tajo en la mano porque hace un a&ntilde;o apenas, en un pa&iacute;s que no se acuerda, <strong>le dieron un puntazo que le toc&oacute; un tend&oacute;n</strong>. Anda con los dedos enrollados. Pero antes de todo eso que es, que dice ser, que se ocup&oacute; de mostrar, <strong>Alfredo es mec&aacute;nico</strong>. Anda en un rastrojero al que le coloc&oacute; un motor 1.9 de un Audi que consigui&oacute; gracias a un donante. Aprendiz de mec&aacute;nica de pibe,<strong> de bombas de inyecci&oacute;n le ense&ntilde;&oacute; Lali, una mujer de manos chiquitas como un haiku</strong>. De motores supo en la t&eacute;cnica Otto Krause. Me cuenta que tiene un Fiat del a&ntilde;o 1923 con pintura original, que tiene un campo, que los autos est&aacute;n desperdigados, que los que trabaja en simult&aacute;neo. Le pregunto si colecciona. Me dice que no, no&hellip; <strong>Que &eacute;l restaura, que lo que le gusta es darle vida a lo que est&aacute; muerto</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>VDM/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Victoria De Masi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/alfredo-casero-inteligencia-artificial-amiga-tarada_128_12267365.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 04 May 2025 03:01:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Alfredo Casero: "La inteligencia artificial es una amiga tarada"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alfredo Casero,Cha Cha Cha]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Ud. me ofende"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/ud-ofende_1_9016593.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5d95ca08-028a-4a05-8d52-2f6fcd65cb53_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Ud. me ofende&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">“Que estés ofendido no significa que tengas razón” subraya Alexandra Kohan de lo dicho por Ricky Gervais en esta columna sobre que llama a pensar cuáles son los límites, si es que los hay, del humor y de los "ofendidos por izquierda y ofendidos por derecha". El rol de las redes sociales. De Louis CK a Alfredo Casero pasando por Les Luthiers.</p><p class="subtitle">Entrevista a Caroline Fourest - "Con el #MeToo salimos de la opresión femenina y el silencio, pero ahora basta con el testimonio de la víctima"</p><p class="subtitle">Leé más - Generación ofendida de Caroline Fourest</p></div><p class="article-text">
        <strong>Ricky Gervais</strong> <a href="https://the-talks.com/interview/ricky-gervais/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dijo</a> hace poco -la traducci&oacute;n es m&iacute;a-: &ldquo;La gente se preocupa demasiado por la ofensa en estos d&iacute;as. No hay nada que puedas decir y que en alg&uacute;n lugar alguien no lo encuentre ofensivo. Que est&eacute;s ofendido no significa que tengas raz&oacute;n. Y ha llegado el punto en el que si una persona se queja, espera que el mundo se detenga&rdquo;. Luego tambi&eacute;n dijo: &ldquo;Pod&eacute;s apagar tu televisor, lo que no pod&eacute;s es apagarles el televisor a otros. No hace falta que vengas a mi show, no ten&eacute;s que escucharme, no ten&eacute;s que estar de acuerdo conmigo, pero voy a decir lo que quiera&rdquo;. Subrayo especialmente: &ldquo;que est&eacute;s ofendido no significa que tengas raz&oacute;n&rdquo;. Que lo haya dicho alguien que, entre otras cosas y sobre todo, se dedica al humor, no me parece poco interesante. Porque de un tiempo a esta parte se viene debatiendo tambi&eacute;n qu&eacute; pasa con el humor, con qu&eacute; se puede o no se puede hacer humor, qu&eacute; se puede o no se puede decir p&uacute;blicamente. En definitiva, como suele indagar <strong>Adri&aacute;n Lakerman</strong> en sus fabulosos ciclos <a href="https://open.spotify.com/show/0Ak32ax3yFOH7bpBPHPQ6s" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Comedia</em></a> y <a href="https://open.spotify.com/show/4w0BrtrYNEK24agQDEjQ13" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Humor en serio</em></a>, se trata tambi&eacute;n de pensar cu&aacute;les son los l&iacute;mites, si es que los hay, del humor.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El humorista Ricky Gervais habló sobre la cancelación y que es hacer humor"
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                El humorista Ricky Gervais habló sobre la cancelación y que es hacer humor                            </span>
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        Pero de algo no hay dudas: la ofensa es una de las reacciones de estos tiempos, y no solamente con el humor. No es que antes no existiera sino que, como con muchas otras cosas, ahora las redes sociales vehiculizan r&aacute;pidamente las reacciones; incluso dir&iacute;a que las redes sociales nos instan a reaccionar. Ofenderse resulta una reacci&oacute;n muy extendida hoy en d&iacute;a y por eso mismo algunos autores se interesan en ver de qu&eacute; est&aacute; hecha. <strong>Caroline Fourest</strong> escribi&oacute; <em>La generaci&oacute;n ofendida. De la polic&iacute;a de la cultura a la polic&iacute;a del pensamiento</em>, editado en Argentina por Libros del Zorzal. Comienza de manera contundente: &ldquo;La tiran&iacute;a de la ofensa reina por doquier, como preludio de la ley del silencio&rdquo;. Y es que las reacciones de ofensa van produciendo, poco a poco, en dosis casi imperceptibles como ciertos venenos, un r&eacute;gimen de censura, de silenciamiento y, muchas veces, bajo una forma de amenaza m&aacute;s o menos impl&iacute;cita, m&aacute;s o menos expl&iacute;cita. Porque la ofensa en general viene seguida del escrache o de su posibilidad. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La ofensa es una de las reacciones de estos tiempos, y no solamente con el humor. No es que antes no existiera sino que, como con muchas otras cosas, ahora las redes sociales vehiculizan rápidamente las reacciones</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Una cosa es que alguien se ofenda y otra, muy distinta, es que se use la ofensa como arma de acusaci&oacute;n al otro, como arma de censura, como arma de penalizaci&oacute;n. Como si no se pudiera separar la cosa, de lo que <em>la cosa me hace a m&iacute;</em>. En esta muy buena <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/metoo-salimos-opresion-femenina-silencio-ahora-basta-testimonio-victima_130_8973754.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entrevista</a> que<a href="https://www.eldiarioar.com/autores/victoria-de-masi/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Victoria De Masi</a> le hizo a Caroline Fourest, la autora sostiene: &ldquo;La autocensura es grave cuando nos impedimos decir verdades que podr&iacute;an defender libertades. Incluso verdades que pueden doler, porque hay minor&iacute;as que act&uacute;an como censores. No estoy llamando a que alguien se exprese de manera racista o sexista, sino retenerse un poco, otra vez con la idea de civilidad. Cuando nos llamamos a silencio en contra de las libertades, esa es la autocensura que perjudica la democracia&rdquo;. Y plantea adem&aacute;s que censurar en nombre de la identidad es sostener esencialismos y estereotipos, esos que, justamente, se pretenden derribar. Dice: &ldquo;hablo de aquellos que juzgan la identidad. Quieren impedir a las personas crear, crear arte por ejemplo, bas&aacute;ndose en la identidad. Es una manera esencialista de ver el mundo que termina llegando al mismo lugar que la visi&oacute;n de los racistas&rdquo;. Es que estos dispositivos terminan replicando, en espejo, aquello que se quiere combatir. En una conversaci&oacute;n con<strong> Adri&aacute;n Lakerman </strong>acordamos en que los que suelen ofenderse, adem&aacute;s, lo hacen habitualmente en nombre de otros, de los que supuestamente son v&iacute;ctimas, y eso termina siendo subestimar al otro. Ese gesto, el de hablar por los supuestos damnificados por la ofensa, resulta finalmente discriminatorio ah&iacute; donde se les quita la voz y se les atribuyen minusval&iacute;as. Finalmente siempre se trata de una sola cosa: de aferrarse al lado del bien, creerse siempre en el buen lugar y se&ntilde;alar a los dem&aacute;s como culpables del mal.
    </p><p class="article-text">
        Hace unas semanas, <strong>Claudio Avruj</strong>, ex secretario de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural durante el gobierno de Mauricio Macri, cometi&oacute; la <em>gaffe</em> de no reconocer la bandera del orgullo trans y hacer p&uacute;blica su ofensa porque la bandera argentina hab&iacute;a sido, seg&uacute;n &eacute;l, intervenida y manchada. Luego se retract&oacute;, asumi&oacute; su error y pidi&oacute; disculpas. En la misma semana hubo manifestaciones de ofensa porque el Chino Dar&iacute;n se refiri&oacute; a su pareja como &ldquo;mi mujer&rdquo; -<a href="https://www.eldiarioar.com/autores/agustina-larrea/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Agustina Larrea</a> repar&oacute; en eso en una de las entregas de <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/dias-amor-duelo-fuga-chino-darin_129_8986118.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mil lianas</a> y eligi&oacute; dejar de lado los comentarios solemnes y ofendidos para re&iacute;rse: &ldquo;Lejos de las reacciones serias (no faltaron quienes tomaron la declaraci&oacute;n como una ofensa o quienes pusieron al actor como ejemplo de un nuevo tipo de masculinidad: ni idea), prefer&iacute; darme una panzada con las bromas que surgieron&rdquo;-.
    </p><p class="article-text">
        Ofendidos por izquierda y ofendidos por derecha. Ofendidos con las minor&iacute;as y ofendidos desde las minor&iacute;as. Por eso Caroline Fourest - ex colaboradora de <strong>Charlie Hebdo</strong>- habla tambi&eacute;n de los ofendidos desde las minor&iacute;as: &ldquo;En pocas d&eacute;cadas, la &laquo;pol&iacute;tica de la&nbsp; identidad&raquo; pas&oacute; de la visibilizaci&oacute;n de las minor&iacute;as a una forma de asignar categor&iacute;as. Una pol&iacute;tica del reconocimiento que muchas veces desemboca en una pol&iacute;tica del <em>resentimiento</em>. En teor&iacute;a, desde luego, se trata de buscar la igualdad. Con la salvedad de que la v&iacute;a escogida mantiene los estereotipos y propicia la revancha&rdquo;. La ensayista cuenta en el libro que &ldquo;tanto en el cine como en el mundo editorial se est&aacute; tornando habitual pedir que los guiones y manuscritos&nbsp; sean &laquo;aprobados&raquo; por <em>sensitivity readers</em>, lectores que en teor&iacute;a poseen la sensibilidad adecuada en virtud de sus trayectorias e identidades&rdquo;. Y subraya: &ldquo;el sensitive bur&oacute; todav&iacute;a no&nbsp; es una oficina de censura&rdquo; y agrega &ldquo;como si el p&uacute;blico no fuera lo suficientemente grande para juzgar&rdquo;. El libro de Fourest aporta, para m&iacute;, una intervenci&oacute;n fundamental. Por otro lado, <em>Ofendiditos</em>, de Luc&iacute;a Lijtmaer, recientemente editado por Anagrama, plantea lo contrario: se ocupa de los que se ofenden por las minor&iacute;as y dice que &ldquo;la libertad de expresi&oacute;n est&aacute; constantemente amenazada pero no por minor&iacute;as, feministas puritanas u ofendidos moralistas, sino por el poder pol&iacute;tico y legislativo&rdquo;. Y sigue: &ldquo;la tesis de este texto es, definitiva, que el se&ntilde;alamiento al moralista &laquo;ofendidito&raquo; en realidad no hace otra cosa que ocultar interesadamente la criminalizaci&oacute;n de su derecho, de nuestro derecho como sociedad, a la protesta&rdquo;. No dejo de leer ah&iacute; una reacci&oacute;n en espejo: no soy yo, sino vos. Y pienso que no hay por qu&eacute; delimitar una zona con fronteras perfectas, sino que se trata de poder pensar qu&eacute; efectos va teniendo la ofensa como reacci&oacute;n habitual. Creo que ofenderse, por derecha o por izquierda, conduce a lo mismo: a la censura y al silenciamiento de los debates en la esfera p&uacute;blica, a la degradaci&oacute;n del pensamiento y al repliegue individualista -cada uno se cuida a s&iacute; mismo&nbsp; por miedo a ser escrachado-. Por supuesto que en esa indagaci&oacute;n tambi&eacute;n resulta interesante precisar y definir las posiciones enunciativas. Pero el asunto no deja de ser, como conversamos con Carina Gonz&aacute;lez Monier, siempre el mismo: la ofensa como un tajo al narcisismo, a la imagen que se intenta sostener contra viento y marea.<strong> La ofensa como una herida, una estocada a la maciza, apelmazada y consistente imagen yoica, esa imagen ideal que se cree tener, a esa </strong><em><strong>persona</strong></em><strong> que se cree ser, a ese lado del bien en el que se cree estar. </strong>La ofensa es la reacci&oacute;n al taladrito que perfora y agujerea eso que cre&iacute;amos s&oacute;lido e impenetrable. La ofensa resulta un efecto de la muesca hecha en un Ideal; la muesca como cifra de lo falible, de lo imposible de sostener inmaculadamente. La ofensa resulta siempre refractaria de la diferencia y de aquello que hace trastabillar al Ideal -sea un ideal progresista, sea un Ideal reaccionario-, aquello que ofende evidencia que no todo es tan s&oacute;lido ni tan intachable. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La ofensa resulta siempre refractaria de la diferencia y de aquello que hace trastabillar al Ideal -sea un ideal progresista, sea un Ideal reaccionario-, aquello que ofende evidencia que no todo es tan sólido ni tan intachable. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La ofensa no deja de tener su barniz moralista ah&iacute; donde se trata de la distribuci&oacute;n pr&iacute;stina del bien y del mal, sin enchastres, sin contaminaci&oacute;n. La ofensa se despliega sobre un escenario pretendidamente as&eacute;ptico, desinfectado; conforme a la euforia higienista que pretende eliminar cualquier bacteria o virus que pueda traernos lo inoportuno, lo inc&oacute;modo, lo pol&eacute;mico, lo horroroso, lo &ldquo;inadecuado&rdquo;, lo &ldquo;inapropiado&rdquo;. Como si por silenciar lo que incomoda o lo que est&aacute; &ldquo;mal&rdquo;, se suprimiera lo que hace mal en el mundo, lo que del mundo hace mal. No se trata de que no haya moral -todos la tenemos-, sino del moralismo que sostiene la ofensa. Tampoco estoy diciendo que no haya que ofenderse, cada quien ver&aacute; qu&eacute; le pasa con eso que lo incomoda, lo que trato de pensar es c&oacute;mo se viene instalando la ofensa como criterio de autoridad. Por eso la frase de Gervais result&oacute; tan iluminadora: podemos ofendernos, pero eso no nos autoriza del lado de la raz&oacute;n, eso no nos autoriza a reaccionar contra el otro, a silenciarlo, a penalizarlo: la ofensa no es en s&iacute; misma una autoridad. Hace poco en una charla en la Facultad de Psicolog&iacute;a una estudiante dijo que hab&iacute;a estudiantes ofendidos -esa palabra us&oacute;- con algunos textos de Freud, que hab&iacute;a que sacarlos y poner otros. No hay posibilidad de debate alguno acerca de nada si lo que est&aacute; en juego es el sentimiento de la ofensa, porque el ofendido tiende a no querer saber nada, tiende a querer suprimir aquello que lo ofende, quiere que eso &ldquo;ofensivo&rdquo; no exista m&aacute;s, que se lo expulse del mundo para as&iacute; seguir adormecido en su pretendida entereza.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text"> No hay posibilidad de debate alguno acerca de nada si lo que está en juego es el sentimiento de la ofensa, porque el ofendido tiende a no querer saber nada, tiende a querer suprimir aquello que lo ofende, quiere que eso “ofensivo” no exista más
</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En <a href="https://www.ponele.info/cultura/louis-ck-y-ricky-gervais-comedia-para-la-liberacion/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esta</a> excelente nota, Paula Puebla se ocupa del humor de Ricky Gervais y del de&nbsp; Louis C.K. Se corre un rato del asunto central para ponernos esta piedrita en el zapato: &ldquo;En 2017, las p&aacute;ginas convocantes del <em>New York Times</em> publicaron las denuncias de cinco mujeres contra <strong>Louis CK</strong> por haberse masturbado frente a ellas. Luego de hacerse cargo de las acusaciones por comportamiento inapropiado, de haber pedido perd&oacute;n en p&uacute;blico y privado y haber perdido contratos millonarios con FX, Amazon Prime y HBO, entre otros, la vuelta al ruedo en tierras del <em>Me Too</em> fue considerado demasiado prematuro. Podr&iacute;amos desviar el prop&oacute;sito de esta nota, hacerle caso al equ&iacute;voco que apelmaza al artista con los frutos de su arte, y entrar en el debate a trav&eacute;s de las fisuras &eacute;ticas que se abren como nervaduras: preguntarnos cu&aacute;nto tiempo en el ostracismo es suficiente y qui&eacute;nes determinan esos ritmos de castigo, preguntarnos si para las denunciantes es igual de sencillo sacudirse el estigma de v&iacute;ctima y volver a insertarse en el mercado laboral e, incluso, preguntarnos por el valor del perd&oacute;n en tiempos de crucifixiones&rdquo;. En &eacute;pocas en las que hay que pedir disculpas por las ofensas, incluso aquellas que todav&iacute;a no se han cometido, Louis C.K. se hace eco de ese gesto un poco soso y le pone de t&iacute;tulo a su nuevo show <em>Sorry</em>. Un enorme cartel de luces rojas dice SORRY y permanece durante todo su mon&oacute;logo mientras el comediante se despacha con sus temas habituales entre los que se encuentra hacer humor con la pedofilia. Y es que hay tanta gente disculp&aacute;ndose por haber ofendido, que las disculpas se vaciaron y ya resultan parodiables.
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        Nadie est&aacute; obligado a re&iacute;rse o a que le guste ese tipo de humor, pero lo que no se puede es desconocer que el humor tiene tambi&eacute;n una funci&oacute;n de denuncia, sobre todo de la hipocres&iacute;a; que el humor es corrosivo con el poder ya que, como dice <strong>Anne Dufourmantelle,</strong> el poder requiere de la solemnidad para ejercerse. Y no se puede confundir, como dijo Gervais, el objeto del chiste con el sujeto del chiste.
    </p><p class="article-text">
        En el m&aacute;s reciente episodio de <a href="https://www.youtube.com/watch?v=B3L6Lr0C_Mw" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Comedia</a>, Lakerman entrevista a Alfredo Casero, el inventor de ese fen&oacute;meno que nos hizo re&iacute;r a muchos en medio de un pa&iacute;s devastado: Cha-Cha-Cha. Recomiendo el episodio entero, pero subrayo una frase del c&oacute;mico que me pareci&oacute; atinada, ah&iacute; donde acomoda mejor las cosas, esas que a veces se empantanan. Apuntando a la enunciaci&oacute;n, al lugar desde el que se hacen los chistes dijo: &ldquo;el humor est&aacute; tambi&eacute;n en <em>qui&eacute;n</em> mete la mano en la lata con mierda&rdquo;.
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        Freud incluy&oacute; en la serie de ofensas al narcisismo -las precedentes: la de Cop&eacute;rnico, la de Charles Darwin- su descubrimiento: el inconsciente. No s&oacute;lo porque puso en evidencia que el Yo no es amo en su propia casa sino, sobre todo, porque nos confronta, una y otra vez, con que la mierda de la lata, muchas veces, es la nuestra.
    </p><p class="article-text">
        Les dejo para terminar <a href="https://www.youtube.com/watch?v=RbRSEY2f7Yo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este </a>n&uacute;mero de <strong>Les Luthiers</strong> en el que Johann Sebastian Mastropiero reacciona dici&eacute;ndole &ldquo;Ud me ofende&rdquo; a aquel autor que lo acusa de robo y de plagio, esos que efectivamente cometi&oacute;.
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        <em>AK</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alexandra Kohan]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/ud-ofende_1_9016593.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 May 2022 10:41:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Ud. me ofende"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alexandra Kohan,Humor,Cultura de la cancelación,Cancelación,Caroline Fourest,Alfredo Casero,Redes sociales,Generación ofendida]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Casero, tras el escándalo en TV con Majul: "Sigan quemándole la cabeza a la gente, voy a mostrar quiénes son"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/casero-escandalo-tv-majul-sigan-quemandole-cabeza-gente-mostrar-son_1_8974783.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5066e3ce-98e6-4f8d-a8c7-dc5f157546ab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Casero, tras el escándalo en TV con Majul: &quot;Sigan quemándole la cabeza a la gente, voy a mostrar quiénes son&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El humorista siguió esta mañana por Twitter con las acusaciones hacia el periodista. "Cuidado con los payasos, no les falten el respeto", exclamó.</p></div><p class="article-text">
        En la noche del viernes, en los estudios de LN+ se vivi&oacute; un tenso momento cuando Alfredo Casero y Luis Majul se sacaron chispas durante el debate que se gener&oacute; sobre el discurso de Cristina Kirchner en Chaco. El humorista se molest&oacute; sobremanera con el periodista porque lo interrumpi&oacute; en varias oportunidades. Y &ldquo;explot&oacute;&rdquo; cuando escuch&oacute; una burla del periodista. Ah&iacute; Casero golpe&oacute; con fuerza la mesa, empez&oacute; a los gritos y se fue del programa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;No me tomes por pelotudos porque despu&eacute;s te cag&aacute;s en las patas.</strong>&nbsp;<strong>Todos ustedes son una manga de.... todo lo que est&aacute;n haciendo en este pa&iacute;s, todo lo que vienen haciendo, lo est&aacute;n haciendo absolutamente sabi&eacute;ndolo. Los periodistas, los pol&iacute;ticos, lo saben, saben lo que est&aacute;n haciendo y se est&aacute;n llevando todo&rdquo;</strong>, fueron algunas de las frases que lanz&oacute; el actor.
    </p><p class="article-text">
        Y continu&oacute;: &ldquo;<strong>Basta ya de todo esto. Me cans&eacute; que se caguen en lo que les digo. Piensan que somos boludos. Y te ponen a la connchanegra de lady Godiva. Y te sacan de la cancha que el hijo de Morales,le dieron 26 palos para plantar Faso. Y vos com&eacute;ntame al moderado&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esta ma&ntilde;ana, mediante su cuenta de Twitter sigui&oacute; en la tem&aacute;tica: &nbsp;<strong>&ldquo;Cuidado con los payasos, no les falten el respeto. Sigan quem&aacute;ndole&nbsp;la cabeza a la gente. Voy a mostrar qui&eacute;nes son. Pirotecnia. Contra un fierro. Claro que me cans&eacute;. Claro que me cagaron los que vot&eacute;, Cuando me dec&iacute;s que hable, yo hablo. Eso produce lo que haces... Violencia&rdquo;.</strong>
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1522911118351638528?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        DA
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/casero-escandalo-tv-majul-sigan-quemandole-cabeza-gente-mostrar-son_1_8974783.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 07 May 2022 14:34:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Alfredo Casero,Luis Majul]]></media:keywords>
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