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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Liliana Colanzi]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/liliana-colanzi/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Liliana Colanzi]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Paul Newman con miedo, amor ardiente y desastre nuclear]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/paul-newman-miedo-amor-ardiente-desastre-nuclear_129_9207556.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a2b5fc86-91fd-4f30-a7ba-ece5ebc75517_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Paul Newman con miedo, amor ardiente y desastre nuclear"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Libros, series, películas y un montón de cosas de las que aferrarse en medio del desconcierto.</p><p class="subtitle">El péndulo de Notting Hill, una enfermedad secreta</p></div><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Mi problema es que solo recuerdo una acumulaci&oacute;n de cuentos, realmente no tengo una idea de comienzo. Hay personas que tienen la sensaci&oacute;n de vivir una vida completa, pero yo tengo la sensaci&oacute;n de una serie de acontecimientos unidos de forma aleatoria. Pon&eacute; el medio en el principio o el principio en el medio. Para m&iacute; no tiene sentido, no veo la diferencia&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        El que habla es <strong>Paul Newman</strong>, que antes de morir ten&iacute;a ganas de contar su vida en una especie de libro de memorias. Y aunque su voz diciendo eso se perdi&oacute; para siempre &ndash;m&aacute;s abajo les cuento c&oacute;mo, si se quedan&ndash; <strong>se conservaron las transcripciones de sus dichos y entonces esas palabras nos llegan hasta hoy en la serie documental </strong><em><strong>The Last Movie Stars</strong></em> (en algunos lugares lo traducen como <em>Las &uacute;ltimas estrellas del cine</em>) que se puede ver desde hace unos d&iacute;as por HBO Max, con el mism&iacute;simo Newman y con su esposa, la actriz Joanne Woodward, a la cabeza.
    </p><p class="article-text">
        Para este comienzo, que bien podr&iacute;a ir al final &ndash;o nunca haber existido: digamos todo&ndash;, me agarro de esa idea del actor, impregnada con el perfume de haber visto algo singular y a la vez inaprensible.<strong> Entonces hago el esfuerzo por juntar retazos de esta historia de amor ardiente, seg&uacute;n los propios protagonistas, y tambi&eacute;n escurridiza, mientras se superponen im&aacute;genes o escenas que insisten sin ton ni son</strong> (el im&aacute;n de las voces ajenas y un manotazo de ahogada antes de rozar el agua: escribir es vivir en estado de tentativa y no hay mucho m&aacute;s que ese gesto; escribir tambi&eacute;n es vivir intentando).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La actriz Joanne Woodward, en una escena que rescata el documental &quot;The Last Movie Stars&quot;                            </span>
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        Una: el documental, traccionado de alguna manera por los hijos del matrimonio que convocaron al actor <strong>Ethan Hawke</strong> para la misi&oacute;n durante los d&iacute;as de confinamiento m&aacute;s estricto de la pandemia (de masamadre y mopas hasta rompecabezas familiares que cruzan a <strong>Elia Kazan</strong>, <strong>Tennessee Williams</strong> o <strong>Marilyn Monroe</strong>; cada uno en lo suyo, somos tambi&eacute;n lo que la peste hizo de nosotros) <strong>no se queda solamente en la idea de contar las vidas de dos grandes figuras de la &eacute;poca dorada de Hollywood que permanecieron juntas a lo largo de 50 a&ntilde;os</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Otra, la pasi&oacute;n y la excepci&oacute;n: a muchos les sigue sorprendiendo que la dupla de celebridades, que hasta formalizar mantuvo su v&iacute;nculo en la clandestinidad durante un buen tiempo porque &eacute;l estaba casado, perdurara tanto, en un ambiente competitivo y muchas veces cruel. &iquest;De d&oacute;nde sale esa idea? &iquest;Se le ocurri&oacute; a alg&uacute;n agente de seguros? Como si no hubiera rascacielos en suelos movedizos, como si existiera algo as&iacute; como una superficie ciento por ciento s&oacute;lida, bah. <strong>Contra esas supersticiones o, mejor, por encima de ellas, dos placas tect&oacute;nicas con todo el cine y con toda una &eacute;poca encima.</strong> Con la carga de eso que es <em>m&aacute;s grande que la vida</em> en la mirada, en el cuerpo, en cada respiraci&oacute;n.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Joanne Woodward y Paul Newman, una pareja emblemática de los años dorados de Hollywood                            </span>
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        Por eso es tan impactante que el documental, sin quedarse solamente en el idilio, recupere las zonas grises: el miedo de &eacute;l porque todo el mundo prefer&iacute;a a <strong>Marlon Brando</strong>, por ejemplo; la forma en la que ella admite que, de haber vivido su vida otra vez, <strong>no habr&iacute;a tenido a sus hijos porque los actores y las actrices </strong><em><strong>&ldquo;no son buenos padres&rdquo;</strong></em>.
    </p><p class="article-text">
        Una m&aacute;s que anoto: lo que cada uno pens&oacute; apenas conoci&oacute; al otro. <strong>En un momento la actriz dice que la primera vez que vio al actor en la oficina de quien m&aacute;s tarde ser&iacute;a el agente de los dos lo odi&oacute; porque &ldquo;parec&iacute;a que hab&iacute;a estado conservado en hielo&rdquo;.</strong> Eran dos debutantes, dos potencias, pero ella ya hab&iacute;a tenido algunos papeles (m&aacute;s adelante se ver&aacute; que durante mucho tiempo &eacute;l fue <em>el marido de</em>, el que acompa&ntilde;aba a su pareja a recibir el Oscar y aplaud&iacute;a desde la platea) mientras que &eacute;l apenas iba pescando roles menores que los dem&aacute;s no aceptaban. <strong>Un ensayo, como toda historia de amor, y una promesa en los ojos</strong>: cuando volvi&oacute; a su casa, la actriz les dijo a sus compa&ntilde;eros de habitaci&oacute;n que hab&iacute;a conocido al hombre con el que se iba a casar.
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            <span class="title">
                Otra imagen memorable que recupera el documental &quot;The Last Movie Stars&quot;                            </span>
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        &Eacute;l va m&aacute;s all&aacute;. Habla de desenfreno, de los que, todav&iacute;a amantes, chocan en ese amor ileg&iacute;timo. <strong>Que brillan en la cama y en la pantalla. Que, desde sus primeros encuentros, se estrellan</strong>: &ldquo;<em>Dejamos un rastro de lujuria por todas partes, hoteles, moteles, parques p&uacute;blicos y ba&ntilde;os&rdquo;</em>. Despu&eacute;s, casi como una reconfiguraci&oacute;n de la famosa cita de <strong>Julia Kristeva</strong> y <strong>Philippe Sollers</strong> (<em>&ldquo;dos personas que se enamoran son dos infancias que se entienden mutuamente&rdquo;</em>) el actor subraya: <em>&ldquo;Nos reconoc&iacute;amos a nosotros mismos como un par de hu&eacute;rfanos. Y los hu&eacute;rfanos tienen un gran apetito por todo&rdquo;</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El documental va a volver todo el tiempo a ese espejo doble: <strong>dos infancias hambrientas, dos j&oacute;venes pac-man que se encuentran en esa falta</strong>. Mientras el mundo los ve indestructibles, ellos buscan sobrevivir en su intermitencia, se tropiezan en la sucesi&oacute;n aleatoria de la que habla Newman. Se cuidan, se descuidan, se pierden, envejecen juntos. No hay comienzo, apenas fragmentos para intentar escribir un par de vidas cruzadas por un amor que encandila y enciende. Despu&eacute;s de todo, por algo ese brillo infinito ilumina hasta hoy, por algo son estrellas y por algo, tambi&eacute;n, podr&iacute;an ser las &uacute;ltimas.
    </p><p class="article-text">
        Pasen por <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un nuevo Mil lianas</a>. Una edici&oacute;n que, al principio o al medio, se prende y se apaga.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. </strong><em><strong>Ustedes brillan en lo oscuro</strong></em><strong>, de Liliana Colanzi.</strong> No dir&iacute;a que est&aacute;n mal vistos, ni escondidos (en la tradici&oacute;n literaria argentina, sin ir m&aacute;s lejos, un mundo: de <strong>Borges</strong> a <strong>Mariana Enriquez</strong>, para ponernos arbitrarios y en extremo sint&eacute;ticos). Pero a veces los cuentos no generan, sobre todo en la industria, la expectativa que provocan las novelas; ese halo consagratorio &ndash;y pavote&ndash;, esos espejitos de colores de lo completo, el cartel de llegada a la carrera literaria, una meta mastodonte.
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, desde este rinc&oacute;n m&iacute;nimo levanto la bandera del cuento (los escribo con dificultad; los leo con placer) y, cuando sale alg&uacute;n libro nuevo de autores o autoras que suelen dedicarse a ese g&eacute;nero, me entusiasmo. <strong>Esto me pas&oacute; con </strong><em><strong>Ustedes brillan en lo oscuro</strong></em><strong> (P&aacute;ginas de Espuma, 2022), de la escritora boliviana Liliana Colanzi, una autora joven que por el momento eligi&oacute; siempre a la narrativa breve como su forma de contar historias. </strong>De paso: con esta publicaci&oacute;n gan&oacute; hace poquito el Premio Ribera del Duero, un galard&oacute;n importante que distingue a los libros de cuentos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Con &quot;Ustedes brillan en lo oscuro&quot;, su último libro de cuentos, Liliana Colanzi ganó el prestigioso premio Ribera del Duero.                            </span>
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        En las seis historias de <em>Ustedes brillan en lo oscuro</em> hay peligros bien visibles, como <strong>una especie de colonia religiosa que impone sus reglas ins&oacute;litas a una poblaci&oacute;n agotada, hombres que abusan de mujeres, cuerpos que se van deteriorando</strong>, trabajos a todas luces insalubres. Y hay otros que el ojo humano no puede detectar, que vuelan, se cuelan en el agua, se respiran. Todos los cuentos, narrados con un estilo que parece liviano y que, sin embargo no hace m&aacute;s que abrirle las puertas a varios enigmas, intentan capturar algo que est&aacute; en el aire, que tensiona, que parece inevitable y que atraviesa &eacute;pocas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Con el fant&aacute;stico y la ciencia ficci&oacute;n como recurso, la autora reconstruye escenarios donde la radiaci&oacute;n acecha, las personas corren en sus motos para llegar a cumplir con sus trabajos precarizados, las fuerzas del orden reprimen.</strong> Entonces lo que parece cotidiano se enrarece y lo raro, al mismo tiempo, se asemeja bastante a la realidad, a lo de todos los d&iacute;as, a las noticias que se leen en los diarios.
    </p><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as tuve la oportunidad de entrevistarla, <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/liliana-colanzi-ciencia-ficcion-fantastico-horror-son-formas-indagar-presente_1_9193490.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">les dejo por ac&aacute; la nota que sali&oacute; en </a><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/liliana-colanzi-ciencia-ficcion-fantastico-horror-son-formas-indagar-presente_1_9193490.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>elDiarioAR</em></a>. Un asterisco: me pareci&oacute; s&uacute;per interesante la mirada que tiene sobre esto que para varios es una suerte de boom de escritoras latinoamericanas que se est&aacute;n destacando por estos d&iacute;as, especialmente en Europa.
    </p><p class="article-text">
        Liliana Colanzi naci&oacute; en Bolivia, en 1981. Entre otros, es autora los libros de cuentos <em>Vacaciones permanentes</em> (2010) y <em>Nuestro mundo muerto</em> (2016).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La escritora Liliana Colanzi nació en Bolivia, en 1981.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Ustedes brillan en lo oscuro</strong></em><strong>, de Liliana Colanzi, fue editado por P&aacute;ginas de Espuma. </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/liliana-colanzi-ciencia-ficcion-fantastico-horror-son-formas-indagar-presente_1_9193490.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Por ac&aacute;, una entrevista con la autora</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. </strong><em><strong>The Last Movie Stars</strong></em><strong>. </strong>Como les contaba m&aacute;s arriba, este documental en seis partes tiene como punto de partida la historia de un matrimonio destacad&iacute;simo de Hollywood, el de <strong>Joanne Woodward</strong> y <strong>Paul Newman</strong>. Pero, por suerte, es mucho m&aacute;s que eso. Porque s&iacute;, est&aacute;n los datos biogr&aacute;ficos, los fragmentos de las pel&iacute;culas en las que participaron juntos y por separado, las im&aacute;genes indelebles de ellos y de gran parte del Hollywood de los &lsquo;50 en adelante. Pero hay m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        En principio el armado de <em>The Last Movie Stars</em> es bien particular. La docuserie est&aacute; dirigida y producida por el actor <strong>Ethan Hawke</strong> (lo vieron por ac&aacute; y por all&aacute; seguro, a muchos y muchas nos hizo suspirar en la trilog&iacute;a de pel&iacute;culas de <strong>Richard Linklater</strong>, las <em>Antes de</em>) que fue convocado un poco al azar por la familia de la pareja cuando el mundo se encontraba paralizado por la pandemia. Hawke se enter&oacute; de que, antes de morir, <strong>Paul Newman hab&iacute;a querido armar una suerte de memoir y que hab&iacute;a entrevistado a gran parte de su entorno</strong> (desde su primera esposa hasta la mujer que lo acompa&ntilde;&oacute; por m&aacute;s de cinco d&eacute;cadas; desde los directores y actores con los que trabaj&oacute; hasta aquellos con los que rivaliz&oacute;). Hasta que en alg&uacute;n momento el actor decidi&oacute; quemar las cintas de audio donde hab&iacute;an quedado esas conversaciones; <strong>lo &uacute;nico que sobrevivi&oacute; fueron las desgrabaciones en texto, que las hijas del actor encontraron durante el confinamiento</strong>. Como era muy valioso todo lo que se dec&iacute;a ah&iacute; a Hawke se le ocurri&oacute; entonces armar la biograf&iacute;a compartida de las dos grandes estrellas combinando material de archivo con la lectura de esas entrevistas en las voces de actores y actrices actuales, muchos de ellos admiradores de la pareja.<strong> A Woodward, por ejemplo, la lee Laura Linney. Los fragmentos de Newman, mientras tanto, son le&iacute;dos por George Clooney.</strong>
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            </figure><p class="article-text">
        Lo que se ve, entonces, es un recorrido exhaustivo por los grandes hitos de Woodward y Newman, por los altibajos de sus vidas y sus carreras y tambi&eacute;n las reflexiones que hicieron alrededor de su amor y su trabajo. <strong>Los fragmentos de sus roles m&aacute;s destacados, por ejemplo, resultan muy conmovedores.</strong> Pero, adem&aacute;s, con la mirada desde hoy, aparecen las ideas sobre la actuaci&oacute;n y sobre el mundo del espect&aacute;culo de los actores y actrices de la actualidad. 
    </p><p class="article-text">
        Como todo el planeta por esos d&iacute;as de encierro, los vemos hacer su tarea por Zoom, mientras se suceden las escenas y las situaciones de un tipo de matrimonio m&iacute;tico, ardiente, por momentos demod&eacute; (todo matrimonio es anacronismo, de alguna manera, y de ah&iacute; su encanto) en d&iacute;as brillantes. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los seis cap&iacute;tulos de la docuserie </strong><em><strong>The Last Movie Stars</strong></em><strong>, producida y dirigida por Ethan Hawke, est&aacute;n disponibles en HBO Max.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. </strong><em><strong>Moonage Daydream</strong></em><strong>.</strong> Para ir agendando, para ir poni&eacute;ndole unas fichas. Por estos d&iacute;as se revelaron las im&aacute;genes del primer tr&aacute;iler de un documental sobre David Bowie que tiene como t&iacute;tulo <em>Moonage Daydream</em>. En mayo la pel&iacute;cula se hab&iacute;a podido ver durante el Festival de Cannes y por estas horas se anunci&oacute; que llegar&aacute; a las salas de cine del mundo <strong>a partir del 16 de septiembre.</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        El director del largometraje es el estadounidense <strong>Brett Morgen</strong>, quien, con el aval de los herederos de Bowie, <strong>buce&oacute; en los archivos familiares y en miles de horas &ndash;s&iacute;, no es exageraci&oacute;n&ndash; de im&aacute;genes del m&uacute;sico en recitales, entrevistas y todo tipo de presentaciones</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Los cr&iacute;ticos de los principales medios del mundo que ya pudieron ver <em>Moonage Daydream</em> coinciden en se&ntilde;alar que se trata de uno de los abordajes m&aacute;s interesantes y a la vez audaces sobre la figura de uno de los artistas m&aacute;s mutantes y m&aacute;s geniales del planeta. Una palabra que empieza con &ldquo;a&rdquo;: ansiedad.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Una toma de Moonage Daydream, el esperado documental sobre David Bowie, que tendrá su estreno mundial en septiembre.                            </span>
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        <strong>El documental </strong><em><strong>Moonage Daydream</strong></em><strong> tendr&aacute; su estreno mundial en septiembre.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Banda sonora. </strong>Mientras promociona su libro/<em>memoir</em> <em>Good Pop, Bad Pop </em>(dedos cruzados para que tenga una edici&oacute;n por estas tierras), <strong>Jarvis Cocker </strong>lo dijo sin m&aacute;s vueltas:<strong> &ldquo;El a&ntilde;o que viene Pulp va a tocar en algunos conciertos&rdquo;</strong>. Y aunque no se conocieron todav&iacute;a los detalles &ndash;las lianas aparecen as&iacute;: un estallido repentino y no se necesita m&aacute;s; <em>las luces siempre encienden en el alma</em>&ndash; <strong>la expectativa de los fans por la reuni&oacute;n de uno de los grupos de </strong><em><strong>britpop</strong></em><strong> m&aacute;s ic&oacute;nicos dio vuelta al mundo</strong>. 
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    </figure><p class="article-text">
        Los medios coinciden en se&ntilde;alar que el regreso de Pulp en 2023 ser&aacute; justo para el aniversario por los 25 a&ntilde;os de su disco <em>This Is Hardcore</em> y que <strong>la banda completa se subi&oacute; a un escenario por &uacute;ltima vez en 2012</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Con esta excusa inmejorable, se suman algunas canciones y rarezas de este grupo y de su l&iacute;der <a href="https://open.spotify.com/playlist/1wyu8dagjKTjVnIMd1ezsV?si=e774c2dde8cc4c3d" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a nuestra lista compartida</a>. Aprovecho tambi&eacute;n para dejarles el video de <em>Common People</em>, un cl&aacute;sico, a esta altura, y una invitaci&oacute;n a moverse.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        &iexcl;Hasta la pr&oacute;xima!
    </p><p class="article-text">
        <em>Mil lianas</em><strong>&nbsp;tambi&eacute;n se puede leer como newsletter. Para recibirlo por correo electr&oacute;nico cada viernes&nbsp;</strong><a href="https://eldiarioar.us2.list-manage.com/subscribe?u=503cf153ccaaf3477f3bc20b1&amp;id=74523e5e53" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden suscribirse por ac&aacute;.</a>
    </p><p class="article-text">
        <em>AL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/paul-newman-miedo-amor-ardiente-desastre-nuclear_129_9207556.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 Jul 2022 10:37:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Paul Newman con miedo, amor ardiente y desastre nuclear]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Series,Películas,David Bowie,Paul Newman,Liliana Colanzi]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Liliana Colanzi: “La ciencia ficción, el fantástico y el horror para mí son formas de indagar en el presente”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/liliana-colanzi-ciencia-ficcion-fantastico-horror-son-formas-indagar-presente_1_9193490.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/134187f6-2930-4424-af9b-97f2df5d576e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Liliana Colanzi: “La ciencia ficción, el fantástico y el horror para mí son formas de indagar en el presente”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La escritora boliviana acaba de ganar el Premio Ribera del Duero por su libro de cuentos “Ustedes brillan en lo oscuro”. La mirada europea sobre las mujeres que escriben desde Latinoamérica, el peligro de “una nueva exotización” y la crisis ambiental, según una autora que elige las formas breves como modo de contar lo que pasa a su alrededor.</p><p class="subtitle">Entrevista - Eugenia Almeida, una escritora audaz: desarmaderos, abismos y el gesto amoroso de contar historias</p></div><p class="article-text">
        Hay peligros bien visibles, como una especie de colonia religiosa que impone sus reglas ins&oacute;litas a una poblaci&oacute;n agotada, hombres que abusan de mujeres, trabajos a todas luces insalubres. <strong>Y hay otros que el ojo humano no puede detectar, que vuelan, se cuelan en el agua, se respiran. </strong>Todas las historias que aparecen en el libro <em>Ustedes brillan en lo oscuro</em> (P&aacute;ginas de Espuma, 2022), con el que la escritora boliviana <strong>Liliana Colanzi </strong>acaba de ganar el prestigioso premio Ribera del Duero, intentan capturar algo que est&aacute; en el aire, que tensiona, que parece inevitable.
    </p><p class="article-text">
        Por momentos los humanos son responsables (son ellos quienes construyen plantas nucleares y descuidan el planeta), por momentos apenas testigos o v&iacute;ctimas de la destrucci&oacute;n (la naturaleza se agota mientras ellos necesitan trabajar para sobrevivir). <strong>Con el fant&aacute;stico y la ciencia ficci&oacute;n como recurso, la autora reconstruye escenarios donde la radiaci&oacute;n acecha, las personas corren en sus motos para llegar a cumplir con sus trabajos precarizados, las fuerzas del orden reprimen. </strong>Entonces lo que parece cotidiano se enrarece y lo raro, al mismo tiempo, se asemeja bastante a la realidad, a lo de todos los d&iacute;as, a las noticias que se leen en los diarios.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Con &quot;Ustedes brilla en lo oscuro&quot;, su último libro de cuentos, la escritora ganó el prestigioso premio Ribera del Duero."
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            <span class="title">
                Con &quot;Ustedes brilla en lo oscuro&quot;, su último libro de cuentos, la escritora ganó el prestigioso premio Ribera del Duero.                            </span>
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        Por videollamada, desde los Estados Unidos, la escritora habla con <em>elDiarioAR</em>, entre otras cosas, sobre el proceso creativo de su &uacute;ltimo libro, sobre la mirada que se tiene en Europa de las mujeres que escriben desde Am&eacute;rica Latina y sobre los g&eacute;neros como una posibilidad para narrar todo lo que la inquieta del presente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los cuentos de </strong><em><strong>Ustedes brillan en lo oscuro</strong></em><strong> por momentos comparten temas, por momentos tienen atm&oacute;sferas similares. &iquest;Hubo un proceso espec&iacute;fico para llegar a este libro o viste que lo ten&iacute;as una vez que hab&iacute;as llegado a una cantidad de cuentos?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        En realidad el primer cuento que escrib&iacute; de este volumen fue <em>La cueva</em> y de alguna manera ese fue el relato que proporcion&oacute; la atm&oacute;sfera que comparten los dem&aacute;s. Y tambi&eacute;n algunas estructuras que se van a encontrar en algunos otros cuentos, por ejemplo, la narraci&oacute;n a partir de fragmentos &iquest;no? <strong>Generalmente el primer cuento es el que para m&iacute; le da el tono o la atm&oacute;sfera al resto del libro. </strong>En este caso fue<em> La cueva</em> que tambi&eacute;n es un cuento que reflexiona sobre el tiempo, que es uno de los temas que vertebra al libro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sin ir m&aacute;s lejos ocurre ya desde la cita inicial </strong><em><strong>(N. de la R: se trata de una cita al monje budista D&#333;gen: &ldquo;La monta&ntilde;a fluye, el r&iacute;o est&aacute; sentado&rdquo;)</strong></em><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Claro, ese ep&iacute;grafe habla de una paradoja temporal. Porque obviamente, desde una perspectiva humana, la monta&ntilde;a no se mueve, permanece inm&oacute;vil, pero si nos sustraemos de esa perspectiva y tratamos de imaginar c&oacute;mo se ver&iacute;a ese paisaje en el que est&aacute; la monta&ntilde;a a lo largo de miles de a&ntilde;os o incluso millones, podr&iacute;amos ver que la monta&ntilde;a se mueve, que la monta&ntilde;a fluye, &iquest;no? Uno de los intereses del libro y de lo que escribo en general es tratar de descentrar lo humano, correr la mirada humana, y tratar de abordar otro tipo de perspectiva. <strong>Por eso en ese cuento, en </strong><em><strong>La cueva</strong></em><strong>, hay tambi&eacute;n historias de diferentes criaturas, desde insectos hasta animales, hasta seres extraterrestres, que pasan por ese lugar y que dan la multiplicidad de vidas que pueblan el planeta</strong>. Siempre pasadas por el tamiz de la ciencia ficci&oacute;n desde el momento en que hay un ser extraterrestre, claro, pero que hacen que la presencia de lo humano sea un componente m&aacute;s y no el componente central.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Colanzi también es autora de los libros de cuentos Vacaciones permanentes (2010) y Nuestro mundo ha muerto (2016), y editó La desobediencia. Antología de ensayo feminista (2019)."
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            <span class="title">
                Colanzi también es autora de los libros de cuentos Vacaciones permanentes (2010) y Nuestro mundo ha muerto (2016), y editó La desobediencia. Antología de ensayo feminista (2019).                            </span>
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        <strong>Si se mira el libro en su totalidad, el humano aparece, por sus descuidos, como un factor de peligro para el mundo. En casi todos los cuentos hay una tensi&oacute;n a punto de desatarse o un problema que en general viene de la humanidad m&aacute;s que de los otros seres. &iquest;Lo pensabas as&iacute; a la hora de escribirlo o c&oacute;mo apareci&oacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, en un cuento como <em>Ustedes brillan en lo oscuro</em>, la presencia letal y t&oacute;xica es una sustancia producida por los seres humanos como el cesio. Se usa para la construcci&oacute;n de equipos m&eacute;dicos, pero despu&eacute;s resulta desastrosa en el momento en que es abandonada de manera negligente en un hospital. Lo mismo sucede en un cuento como <em>Atomito</em> en el que tambi&eacute;n hay una presencia radiactiva que irradia desde una central nuclear en la ciudad de El Alto. En ambos casos vemos a personajes que est&aacute;n lidiando con los resultados de la contaminaci&oacute;n, cuyas vidas se ven alteradas profundamente por estas circunstancias y que est&aacute;n tratando de sobrevivir en un ambiente que es peligroso y que es hostil justamente porque contiene materiales peligrosos que adem&aacute;s no son f&aacute;cilmente perceptibles por el ojo humano. <strong>Esta es una de las cuestiones que a m&iacute; me llaman profundamente la atenci&oacute;n de ciertos tipos de contaminantes de nuestra &eacute;poca de los cuales no es f&aacute;cil protegernos justamente porque no los podemos ver, porque no podemos percibir f&aacute;cilmente c&oacute;mo act&uacute;an.</strong> De manera evidente, est&aacute; all&iacute; el tema de la radiaci&oacute;n, pero tambi&eacute;n estoy pensando en los micropl&aacute;sticos que est&aacute;n presentes en el agua y que ya son parte de los peces que comemos, por ejemplo, o las nanopart&iacute;culas cancer&iacute;genas que flotan en el aire y de las cuales tampoco podemos defendernos. <strong>As&iacute; que en el libro s&iacute; aparecen estas amenazas como peligros insidiosos de los cuales es dif&iacute;cil protegerse porque no se los puede ver. Y que est&aacute;n all&iacute;, fundidos con el paisaje</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Es notable que en los dos cuentos &ldquo;radiactivos&rdquo; del libro, aparece una contradicci&oacute;n: estos lugares contaminantes dan trabajo y, al mismo tiempo, afectan en principio a las personas m&aacute;s vulnerables, a los que viven cerca que terminan siendo v&iacute;ctimas. &iquest;C&oacute;mo pensaste esta tensi&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que en ambos cuentos lo que falla no es la acci&oacute;n de la v&iacute;ctima o del afectado de la radiaci&oacute;n por un descuido, digamos, sino m&aacute;s bien porque hay una falla sist&eacute;mica que proviene de instituciones que deber&iacute;an haber estado a cargo de garantizar la seguridad y que no cumplen con el rol que les corresponde. Si hablamos del caso de Goi&acirc;nia <em>(N. de la R: se refiere a un incidente nuclear que tuvo lugar en Brasil en 1987, que aparece recreado en uno de los cuentos) </em>los chatarreros desmantelan un equipo que est&aacute; abandonado durante tres a&ntilde;os. En ese caso obviamente all&iacute; hab&iacute;a un plantel m&eacute;dico que fue responsable de abandonar esos materiales. Y tambi&eacute;n en el cuento <em>Atomito</em> est&aacute; la sugerencia de que los desechos radiactivos de la planta nuclear no est&aacute;n siendo guardados o enterrados de la manera adecuada para prevenir el desastre. <strong>Entonces fallan las instituciones: no es responsabilidad ni de los trabajadores ni de los chatarreros, sino de instancias superiores que son negligentes.</strong>
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Uno de los intereses del libro y de lo que escribo en general es tratar de descentrar lo humano, correr la mirada humana, y tratar de abordar otro tipo de perspectiva</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Est&aacute; el caso real que encontraste para situar el relato de </strong><em><strong>Ustedes brillan en lo oscuro</strong></em><strong>, que transcurre en Brasil, pero tambi&eacute;n aparecen otras im&aacute;genes, que tienen que ver con tu pa&iacute;s. &iquest;Qu&eacute; tracciona, qu&eacute; te lleva a meterte en algo que despu&eacute;s tomar&aacute; la forma de un cuento? &iquest;De d&oacute;nde part&iacute;s?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo primero siempre es una imagen, una intuici&oacute;n en la que no est&aacute; muy clara la idea de la trama. Ni siquiera la idea de los personajes. Si no es una sensaci&oacute;n, una cierta atm&oacute;sfera, y a trav&eacute;s de la escritura voy descubriendo hacia d&oacute;nde me lleva esa sensaci&oacute;n o esa imagen inicial. Por ejemplo en un cuento como <em>El camino angosto</em> ten&iacute;a la imagen de una adolescente creciendo en un lugar remoto, aislado, y so&ntilde;ando con lo que hab&iacute;a en el afuera. Pero no ten&iacute;a muy claro lo que iba a ocurrir en el cuento, ni tampoco cu&aacute;les eran las caracter&iacute;sticas del lugar que habitaba esta adolescente.<strong> De hecho, en un inicio ni siquiera era un cuento de ciencia ficci&oacute;n, hasta que m&aacute;s adelante fueron apareciendo detalles de la ciencia ficci&oacute;n o elementos de la ciencia ficci&oacute;n como la barrera magn&eacute;tica que impide que los habitantes de la colonia salgan.</strong> Pero esas son capas que van apareciendo en diferentes versiones y estos cuentos han pasado por muchas versiones en las que casi que he reescrito de cero muchas de las historias.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;El hecho de presentarte al Premio Ribera del Duero te ayud&oacute; a cerrar, a decir &ldquo;hasta ac&aacute;&rdquo; y dejar de corregir?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Definitivamente el premio me forz&oacute; a cerrar un manuscrito que, de lo contrario, podr&iacute;a haber estado prolong&aacute;ndose por otro par de a&ntilde;os. A la vez fue para m&iacute; una manera de ponerme una fecha l&iacute;mite, que es una estrategia que muchas veces me ayuda a encontrar o a apresurarme, digamos, para encontrar la versi&oacute;n definitiva de un texto. <strong>En muchos casos me creo estas fechas l&iacute;mite artificiales pero para forzarme a finalizar un texto</strong>, pero la del premio era una fecha l&iacute;mite bastante real.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La mayor parte de tu obra es una obra compuesta por cuentos. &iquest;Fue una casualidad, llegaste a ah&iacute; porque eras muy lectora de cuentos? &iquest;El cuento te encontr&oacute;, vos lo encontraste?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que como escritores y escritoras no tenemos mucha elecci&oacute;n. No tenemos mucho poder de elecci&oacute;n para decidir de qu&eacute; manera se va a encarnar nuestra escritura. Yo no s&eacute; por qu&eacute; escribo cuentos o por qu&eacute; todas aquellas im&aacute;genes que bullen en mi cabeza finalmente se concretan en formas breves. Quiz&aacute;s tenga que ver con una voluntad de mantener la intensidad y la tensi&oacute;n narrativa que es m&aacute;s caracter&iacute;stica del cuento, &iquest;no? <strong>La novela permite m&aacute;s pozos donde la tensi&oacute;n amaina un poco, se relaja, pero el cuento no. Creo adem&aacute;s que llegamos a la literatura a trav&eacute;s del cuento, por lo menos esa es la forma en que yo me enganch&eacute; con la literatura, escuchando los cuentos que al principio me narraban los adultos.</strong> Y fue aquello lo que me forz&oacute; a aprender a leer ante la impaciencia por conocer m&aacute;s historias y ante la limitaci&oacute;n de los adultos a los que se les acababan los cuentos para contarme. Pero soy una lectora omn&iacute;vora y, de hecho, me parece que hay en mis cuentos una voluntad de di&aacute;logo con otros g&eacute;neros. Sin ir m&aacute;s lejos, en este mismo libro un cuento como <em>La cueva</em> tiene tambi&eacute;n un par de secciones con un tono m&aacute;s cercano al ensayo. Y hay, tambi&eacute;n, una voluntad de explorar la escritura en una b&uacute;squeda cercana tambi&eacute;n a la poes&iacute;a. En ese sentido me interesa la posibilidad de expandir los l&iacute;mites o los confines, de atravesar las fronteras de los g&eacute;neros.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Como escritoras no tenemos mucha elección. No tenemos mucho poder de elección para decidir de qué manera se va a encarnar nuestra escritura. Yo no sé por qué escribo cuentos o por qué las imágenes que bullen en mi cabeza se concretan en formas breves</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Hablando de g&eacute;neros, las historias de este libro combinan el fant&aacute;stico, la ciencia ficci&oacute;n, como dec&iacute;s, con temas muy reales y concretos de la actualidad. &iquest;C&oacute;mo encontr&aacute;s esa intersecci&oacute;n? &iquest;Qu&eacute; cosas habilitan estos g&eacute;neros que los dem&aacute;s no?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que hay cuestiones que la ciencia ficci&oacute;n me permite indagar de una manera mucho m&aacute;s certera que el realismo. Pienso, por ejemplo, en la narraci&oacute;n de sucesos a lo largo de cientos o miles de a&ntilde;os, esa es una exploraci&oacute;n que se lleva mejor a cabo a trav&eacute;s de la ciencia ficci&oacute;n, no tanto del realismo que nos condiciona m&aacute;s a una perspectiva humana que es relativamente corta. <strong>La ciencia ficci&oacute;n me ha permitido imaginar un pasado lejano, de hecho el cuento </strong><em><strong>La cueva</strong></em><strong> comienza con la &uacute;ltima glaciaci&oacute;n que termin&oacute; hace 10.000 a&ntilde;os, y el cuento concluye con una imagen del futuro pero no un futuro pr&oacute;ximo, no un futuro de los de aqu&iacute; a 50 a&ntilde;os o de aqu&iacute; a 100 a&ntilde;os sino un futuro de miles de a&ntilde;os, probablemente millones de a&ntilde;os, en el que la naturaleza ya ha cambiado hasta volverse irreconocible.</strong> En otro como <em>Atomito</em> de alguna manera estoy procesando cuestiones del presente, pero que est&aacute;n desfamiliarizadas a trav&eacute;s de escenarios del <em>cyberpunk</em>. Ah&iacute; hablo de la presencia amenazante de la central nuclear en una ciudad que est&aacute; atravesada tambi&eacute;n por elementos de la cultura aymara, de la cultura quechua, pero tambi&eacute;n de la cultura asi&aacute;tica. <strong>Tambi&eacute;n est&aacute;n algunas cuestiones pol&iacute;ticas de Bolivia que andaban en el aire cuando lo escrib&iacute;, en 2020. Todav&iacute;a estaba muy fresca la memoria de las las represiones policiales y militares en El Alto, en 2019.</strong> Esto se va colando tambi&eacute;n en este cuento como parte del escenario en el que transcurre la vida de un grupo de adolescentes. <strong>Es que la ciencia ficci&oacute;n, el fant&aacute;stico y el horror, para m&iacute; son formas de indagar en el presente.</strong>
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                    alt="Para Liliana Colanzi, el género fantástico y la ciencia ficción son modos de indagar en el presente y en la política."
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                Para Liliana Colanzi, el género fantástico y la ciencia ficción son modos de indagar en el presente y en la política.                            </span>
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        <strong>Hace poco, </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/opinion/asediadas_129_9153913.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en una columna que sali&oacute; en este diario</strong></a><strong>, la escritora Gabriela Wiener citaba una conversaci&oacute;n que tuvo con vos en la que se refer&iacute;an, por un lado, a toda este grupo de escritoras latinoamericanas que est&aacute;n publicando sus libros por estos d&iacute;as con bastante &eacute;xito y, por el otro, a una angustia compartida de &ldquo;notar que resurge, o mejor dicho, que no cesa esa lectura de Am&eacute;rica Latina como una regi&oacute;n estereotipadamente ancestral, naturalmente violenta y salvaje frente al norte global que representa la raz&oacute;n y la civilizaci&oacute;n&rdquo;. &iquest;C&oacute;mo le&eacute;s este fen&oacute;meno doble, de gran circulaci&oacute;n por un lado y de un peligro de caer en estereotipos por el otro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, lo que habl&aacute;bamos con Gabriela era acerca de un peligro. <strong>Est&aacute; el peligro de que nuevamente nos exoticen a partir de una lectura de Am&eacute;rica Latina como la regi&oacute;n de lo ancestral en un sentido, como se&ntilde;ala ella, bastante esquem&aacute;tico, estereotipado. </strong>Esto de lo originario como lo misterioso; lo violento, lo natural, lo irracional, en contraposici&oacute;n a un norte global que ser&iacute;a el repositorio de la modernidad, la civilizaci&oacute;n, el orden, la raz&oacute;n. Y est&aacute; esta proyecci&oacute;n de Am&eacute;rica Latina como un territorio de lo puro, con la mujer mostrada como la Pachamama, lo natural, lo fant&aacute;stico, tambi&eacute;n como una forma de paliar con el desencanto de la modernidad europea. Creo que es una lectura muy despolitizada que se queda en la superficie de los textos y que no indaga en lo que est&aacute; presente en la obra de esas autoras que son las relaciones patriarcales, coloniales y econ&oacute;micas que tienen una importancia muy grande en estas &eacute;pocas. <strong>Por otro lado, hay tambi&eacute;n una cierta insistencia en la prensa, de indagar en el fen&oacute;meno del feminicidio como si fuera un fen&oacute;meno latinoamericano. </strong>Sin embargo, tambi&eacute;n Am&eacute;rica Latina es el territorio de Ni Una Menos, de la legalizaci&oacute;n del aborto en un momento en que esos derechos est&aacute;n siendo confiscados en Estados Unidos, por ejemplo. Tambi&eacute;n Am&eacute;rica Latina es un territorio en el que est&aacute;n pasando cosas muy interesantes, como la llegada a la vicepresidencia de una mujer negra en Colombia, alguien que adem&aacute;s viene de toda una trayectoria como activista medioambiental. Entonces me parece que hay una suerte de encasillamiento o de lectura que puede asociarse a ciertos estereotipos sobre Am&eacute;rica Latina nuevamente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Vos te sent&iacute;s parte de una generaci&oacute;n de escritoras?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En todo caso <strong>yo me siento acompa&ntilde;ada por las obras de muchas escritoras que admiro y cuyos libros tambi&eacute;n han sido lecturas importantes mientras yo escrib&iacute;a el m&iacute;o</strong>. Pienso en <em>Mugre rosa</em> de <strong>Fernanda Tr&iacute;as</strong>. O en <em>Tres truenos</em> de <strong>Marina Closs</strong>. O los cuentos de <strong>Mariana Enriquez</strong>, por mencionar solo algunas. Acabo de leer un libro maravilloso de<strong> Clyo Mendoza</strong> que se llama <em>Furia</em>. Acabo de leer a <strong>Natalia Garc&iacute;a Freire</strong>, admiro mucho la obra de <strong>M&oacute;nica Ojeda</strong>. Entonces s&iacute;, me siento muy acompa&ntilde;ada por escritoras que est&aacute;n trayendo a la discusi&oacute;n temas que no hab&iacute;an sido abordados de esta manera o de los que no se hablaba directamente en la literatura. <strong>Y ese proceso est&aacute; acompa&ntilde;ado, adem&aacute;s, de una revalorizaci&oacute;n de escrituras de mujeres de otras d&eacute;cadas a las que tambi&eacute;n he llegado a trav&eacute;s de muchas de estas autoras.</strong> A trav&eacute;s de <strong>Ver&oacute;nica Gerber</strong>, por ejemplo, llegu&eacute; a la obra de <strong>&Aacute;mparo D&aacute;vila</strong>. O, por recomendaci&oacute;n de <strong>Brenda Lozano,</strong> le&iacute; a <strong>Nellie Campobello</strong>. Entonces hay all&iacute; no solamente una irrupci&oacute;n muy potente de obras escritas por mujeres en esta &eacute;poca, sino tambi&eacute;n un mirar hacia atr&aacute;s y redescubrir a muchas escritoras que fueron ignoradas en su momento.
    </p><p class="article-text">
        <em>AL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/liliana-colanzi-ciencia-ficcion-fantastico-horror-son-formas-indagar-presente_1_9193490.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 24 Jul 2022 03:03:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Literatura,Bolivia,América Latina,Liliana Colanzi]]></media:keywords>
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