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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Parejas]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/parejas/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Parejas]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Llevarte bien con tu ex: así pasó de percibirse como amenaza a ser una 'green flag']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/llevarte-ex-pasado-percibirse-amenaza-green-flag_1_12990494.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9d382893-f8f0-40cb-b57d-bbe3da3f9c1f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Llevarte bien con tu ex: así pasó de percibirse como amenaza a ser una &#039;green flag&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los nuevos modelos relacionales y la cultura LGTBI contribuyeron a otra forma de ver las cosas cuando una relación finaliza en buenos términos: tu ex puede seguir presente en tu vida como una persona de apoyo y confianza.</p></div><p class="article-text">
        Hace no tanto, que una pareja mantuviera relaci&oacute;n con su ex era casi sin&oacute;nimo de alarma: celos, miedos e inseguridades pod&iacute;an tomar el control. Hoy, en cambio, muchas personas leen ese mismo v&iacute;nculo como una <em>green flag, </em>como algo positivo: prueba de madurez emocional, habilidades de comunicaci&oacute;n y capacidad para cerrar ciclos sin rencor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este cambio no solo habla de nuestras relaciones actuales, sino tambi&eacute;n de c&oacute;mo entendemos la propia idea de la ex pareja. En Espa&ntilde;a, tener ex parejas no es la excepci&oacute;n, sino la norma: seg&uacute;n el informe del CIS sobre <a href="https://www.cis.es/documents/d/guest/es3501sd_a" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Relaciones sexuales y de pareja</em></a><a href="https://www.cis.es/documents/d/guest/es3501sd_a" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> (2025)</a> la ciudadan&iacute;a espa&ntilde;ola tiene de media cuatro parejas estables a lo largo de la vida (excluyendo a quienes nunca tuvieron pareja).
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, diversos <a href="https://www.funcas.es/prensa/el-27-de-los-jovenes-de-25-a-29-anos-en-espana-vive-en-pareja-frente-al-42-de-la-media-europea/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios</a> dejan claro que la estabilidad relacional disminuy&oacute; en comparaci&oacute;n con generaciones anteriores &ndash;lo que se asocia con m&aacute;s rupturas y un mayor reemparejamiento&ndash;. Entre la poblaci&oacute;n mayor de 55 a&ntilde;os, lo m&aacute;s habitual (seg&uacute;n el CIS) es haber tenido solo una relaci&oacute;n de pareja estable a lo largo de la vida. Sin embargo, a medida que baja la edad, aumenta el n&uacute;mero medio de relaciones: las personas de entre 45 y 54 a&ntilde;os tuvieron de media tres parejas; entre los 35 y 44 a&ntilde;os la cifra se sit&uacute;a entre dos y tres; vuelve a subir a tres en la franja de 25 a 34 a&ntilde;os; y baja a dos entre los 18 y 24 a&ntilde;os. Este mismo patr&oacute;n se repite en el n&uacute;mero de parejas sexuales: mientras que entre los 18 y los 54 a&ntilde;os lo m&aacute;s com&uacute;n es haber estado con entre cinco y diez personas, entre los mayores de 55 a&ntilde;os lo habitual es haber tenido una sola pareja sexual.
    </p><p class="article-text">
        El contexto actual, marcado por la velocidad, tambi&eacute;n tiene un impacto en la forma de vincularnos. La posibilidad de nuevas conexiones a un click, conversaciones que empiezan y terminan en horas, relaciones que nacen en una app y se desvanecen con un <em>unmatch</em>...<em> </em>Estos son solo algunos de los factores que <a href="http://www.annamonne.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Anna Monn&eacute;</a>, psic&oacute;loga, terapeuta de parejas y sex&oacute;loga en Barcelona, atribuye a la manera en la que actualmente &ldquo;sentimos los v&iacute;nculos&rdquo;. Mientras que la exposici&oacute;n a un mayor n&uacute;mero de rupturas puede &ldquo;ense&ntilde;ar que el dolor no es definitivo, que la vida se reorganiza y que somos capaces de reconstruirnos&rdquo;, tambi&eacute;n puede hacer crecer en nosotros la idea de que las relaciones, &ldquo;al igual que los objetos, son casi &lsquo;desechables&rsquo;: si ya no encaja, se sustituye&rdquo; &ndash;reflexi&oacute;n que el soci&oacute;logo Zygmunt Bauman nombr&oacute; como &ldquo;amor l&iacute;quido&rdquo;&ndash;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">El &ldquo;ex&rdquo; como enemigo o fracaso&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Valentina Berr &mdash;escritora, divulgadora social y coordinadora del libro <a href="https://contintametienes.com/hamor-11-ex/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>(h)amor11 ex </em></a>(Continta me tienes)&mdash; reflexiona sobre c&oacute;mo &ldquo;todo concepto que viene precedido de &lsquo;ex&rsquo; est&aacute; pensado para ser explicado hacia atr&aacute;s&rdquo;. El prefijo define aquello que ya no es, pero que s&iacute; se fue: un ex presidente, un ex marido, una ex amiga. Sin embargo, en el terreno afectivo funciona tambi&eacute;n como una etiqueta &ldquo;eterna&rdquo;. Como explica Celia Hort en el mismo volumen, es una condici&oacute;n &ldquo;para toda la vida&rdquo; que solo puede desaparecer si se retoma la relaci&oacute;n: &ldquo;Jam&aacute;s volver&aacute;s a ser mi novia, pero nunca dejar&eacute; de ser tu ex&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aunque los datos reflejan que tener ex pareja est&aacute; bastante extendido entre la poblaci&oacute;n, el relato que se construye alrededor de las exp arejas parece ir unido al borrado, al olvido, al fracaso o incluso a la enemistad.<strong> </strong>&ldquo;Los mecanismos del capitalismo y del colonialismo&rdquo;, escribe Valentina Berr, &ldquo;han logrado que en el imaginario colectivo la pareja sea el &uacute;nico camino hacia el &eacute;xito. Que si no conseguimos emparejarnos seremos unas fracasadas&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Empecé a ver las relaciones pasadas de mis potenciales parejas románticas como una amenaza (...) una llama que nunca se podría apagar y que tenía que vigilar para que no me acabara quemando</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Lucía G. Romero</span>
                                        <span>—</span> &#039;Testimonios de amor&#039;, en &#039;(h)amor11 ex&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En este contexto, la ex pareja est&aacute; socialmente unida &ndash;casi encerrada&ndash; al pasado. En redes sociales, el discurso que se construye en torno a esta figura es, en muchas ocasiones, de rechazo, superaci&oacute;n o de verg&uuml;enza. Algunas de estas percepciones negativas alrededor de las ex parejas se hacen virales en <a href="https://www.tiktok.com/@lissvictoria16/video/7591326975352900871?is_from_webapp=1&amp;web_id=7483552107220665878" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">plataformas</a>, materializadas en frases como: &ldquo;Con el ex siempre cero contacto&rdquo;, &ldquo;con una expareja no se habla ni se escribe&rdquo;, &ldquo;el pasado no se visita sin pagar un precio&rdquo;, &ldquo;nadie avanza con un pie en el ayer&rdquo;...&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las ex parejas no solo son vistas como un fracaso personal, sino que tambi&eacute;n se tienden a demonizar cuando se inicia una nueva relaci&oacute;n. Lo explica Luc&iacute;a G. Romero en <em>Testimonios de amor</em>, recogido en <em>(h)amor11 ex:</em><strong> </strong>&ldquo;Empec&eacute; a ver las relaciones pasadas de mis potenciales parejas rom&aacute;nticas como una amenaza, un rastro de lo que qued&oacute; que manchaba lo que nosotras constru&iacute;amos, una llama que nunca se podr&iacute;a apagar y que ten&iacute;a que vigilar para que no me acabara quemando&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El psic&oacute;logo Hugo Vega, de<strong> </strong><a href="https://www.inlazapsicologiaboadilla.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Inlaza Psicolog&iacute;a</a>, tiene claro que &ldquo;cuando el amor se entiende desde la exclusividad, la posesi&oacute;n y la l&oacute;gica de la sustituci&oacute;n (donde una relaci&oacute;n reemplaza a la anterior), la ex pareja se sit&uacute;a como un recordatorio inc&oacute;modo del pasado y se convierte en un foco potencial de dudas, celos e inseguridades&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga Monn&eacute; a&ntilde;ade que en el caso de las mujeres &ldquo;se las ha educado para compararse, como si tuvieran que demostrar que son mejores o m&aacute;s v&aacute;lidas, especialmente con 'la ex'&rdquo;, mientras que a los hombres se les transmiti&oacute; &ldquo;la idea de territorio y competencia: si alguien estuvo antes, entonces es un rival que puede poner en cuesti&oacute;n su control o su lugar&rdquo;. Desde ambos puntos de vista, cualquier v&iacute;nculo anterior se percibe como una amenaza autom&aacute;tica.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El ex ya no es alguien que ‘muere simbólicamente’, sino alguien con quien se redefine el rol. A veces es amigo, a veces contacto cordial, a veces solo alguien que seguís y sabés de él por redes sociales y no tenés contacto ninguno</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Pablo Viñuela</span>
                                        <span>—</span> Psicólogo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Un cambio de perspectiva</h2><p class="article-text">
        Frente a esta concepci&oacute;n de la ex pareja como algo del pasado e inherentemente negativo, hay una tendencia creciente que contempla la posibilidad de ver las rupturas como una transici&oacute;n en la manera de relacionarnos con esa persona. Como recuerda Hugo Vega,<strong> </strong>hist&oacute;ricamente, las relaciones de pareja estaban ligadas a &ldquo;estructuras sociales r&iacute;gidas como el matrimonio, la familia o la comunidad&rdquo;, por lo que &ldquo;la ruptura no s&oacute;lo implicaba el fin del v&iacute;nculo amoroso, sino tambi&eacute;n un corte con todas esas esferas compartidas&rdquo;. Si bien es cierto que este fen&oacute;meno sigue existiendo en la actualidad, el psic&oacute;logo observa<strong> </strong>una mirada &ldquo;m&aacute;s flexible que posibilita a las personas poder asumir nuevos roles y participar de otras formas en la vida de sus exparejas sin que esto implique necesariamente un cierre total o una desaparici&oacute;n absoluta del mapa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pablo Vi&ntilde;uela, psic&oacute;logo en <a href="https://psicologiacentroyser.es/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Centro y Ser en Toledo</a>, observa un cambio hacia &ldquo;modelos m&aacute;s continuos y negociados del v&iacute;nculo&rdquo;: &ldquo;El ex ya no es alguien que &lsquo;muere simb&oacute;licamente&rsquo;, sino alguien con quien se redefine el rol. A veces es amigo, a veces contacto cordial, a veces solo alguien que sigues y sabes de &eacute;l por redes sociales y no tienes contacto ninguno&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este es precisamente el planteamiento de <a href="https://contintametienes.com/hamor-11-ex/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>(h)amor11 ex</em></a>, una obra que, de la mano de diez autoras, cuestiona la idea de que &ldquo;las exs&rdquo; son &ldquo;historias&rdquo; que deben quedarse en el recuerdo o incluso ser borradas de nuestra memoria. Proponen &ldquo;una aproximaci&oacute;n amplia y diversa a temporalidades <em>queer</em> en la construccio&#769;n de vi&#769;nculos con las exnovias y un intento de unir colectivamente dos conceptos que parecen antago&#769;nicos: exnovia y futuro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La propia coordinadora del libro, Valentina Berr, habla de &ldquo;un punto de fuga lesbiano&rdquo; que se escapa de &ldquo;los tent&aacute;culos del sistema mon&oacute;gamo y del cisheterorromanticismo&rdquo;: la relaci&oacute;n con las ex novias. &ldquo;Donde el resto ve una amenaza, incluso algo que superar y dejar atr&aacute;s, muchas veces nosotras vemos en la figura de la ex novia otras cosas. (...) El dibujo es m&aacute;s amplio.<strong> </strong>Donde el resto ve una figura del pasado, las lesbianas alcanzamos a ver a la ex novia, con bastante frecuencia, como una posibilidad de presente, incluso de futuro&rdquo;.
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                Fotograma de ‘Conversaciones entre amigos’                            </span>
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      <p class="quote-text">Donde el resto ve una figura del pasado, las lesbianas alcanzamos a ver a la ex novia, con bastante frecuencia, como una posibilidad de presente, incluso de futuro</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Valentina Berr</span>
                                        <span>—</span> escritora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Aprendiendo de la cultura <em>queer</em></h2><p class="article-text">
        La posibilidad de sostener alg&uacute;n tipo de v&iacute;nculo posterior depende, en gran medida, del tipo de relaci&oacute;n previa, del respeto por las necesidades y los l&iacute;mites de cada parte y de la capacidad de elaborar adecuadamente el duelo, como<strong> </strong>recuerda Hugo Vega desde Inlaza Psicolog&iacute;a. Los psic&oacute;logos consultados recuerdan que esta posibilidad no se debe contemplar en relaciones en las que hubo abuso o violencia de alg&uacute;n tipo, puesto que, en ese caso, como se&ntilde;ala Monn&eacute;, &ldquo;son situaciones que deben entenderse como experiencias traum&aacute;ticas y que requieren una mirada distinta y un acompa&ntilde;amiento diferente, en muchos casos, por profesionales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, no todas las parejas parecen tener las mismas facilidades para transformar el v&iacute;nculo tras la ruptura. En concreto, varias voces entrevistadas para este art&iacute;culo apuntan a diferencias entre parejas heterosexuales y homosexuales. Sara, bisexual de 22 a&ntilde;os, observa que en su entorno solo sus amigas lesbianas &mdash;o bisexuales que salieron de una relaci&oacute;n con otra mujer&mdash; suelen mantener relaci&oacute;n con sus ex parejas. &ldquo;Seg&uacute;n las estad&iacute;sticas de mi grupo de amigas, es mucho m&aacute;s frecuente seguir en contacto con las ex novias; en cambio, casi nunca ocurre con los ex novios&rdquo;, explica. Una percepci&oacute;n similar comparte Alexia, lesbiana, quien cuenta a este diario que cuando una relaci&oacute;n entre dos mujeres &ldquo;termina bien, pero acaba porque ya no se entienden como pareja&rdquo;, resulta m&aacute;s sencillo conservar el contacto e incluso la amistad.
    </p><p class="article-text">
        Hist&oacute;ricamente, las personas del colectivo LGTBIQ+ construyeron redes afectivas en los m&aacute;rgenes de los modelos familiares tradicionales. Ante la falta de apoyo de la familia de origen, integraron en sus c&iacute;rculos m&aacute;s cercanos amistades y exparejas. Esto, seg&uacute;n recuerda Vega, favoreci&oacute; modelos relacionales menos r&iacute;gidos, en los que los v&iacute;nculos no se clasifican de manera cerrada &mdash;pareja, ex o amistad&mdash;: &ldquo;En contextos m&aacute;s normativos, la ruptura suele implicar un &lsquo;todo o nada&rsquo;: o pareja o nada. En estos modelos, se permite el &lsquo;algo diferente&rsquo;&rdquo;. Como apunta Vi&ntilde;uela, &ldquo;los ex son fuentes de apoyo, ya conocen tu historia y se convierten en pilares de seguridad y resiliencia&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las relaciones de amistad están un poco menos constreñidas que las de pareja, hay mucha más generosidad y comprensión</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Tatiana Romero Reina</span>
                                        <span>—</span> Investigadora, Historia Moderna e Historia Contemporánea (UCM)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En <em>(h)amor11 ex, </em>sus autoras reivindican esa transgresi&oacute;n de las normas relacionales com&uacute;nmente asociadas a la heteronormatividad. En esta obra, Alicia Tamarit recoge las reflexiones de la soci&oacute;loga estadounidense Elisabeth Sheff &ndash;investigadora sobre poliamor&ndash;, que se&ntilde;ala c&oacute;mo estos modelos relacionales facilitan imaginar otras formas de transformar el v&iacute;nculo (en lugar de eliminarlo por completo), capacidad que es menos habitual en modelos mon&oacute;gamos tradicionales. Sin embargo, la autora se&ntilde;ala c&oacute;mo la monogamia fue incorporando algunos de los rasgos de la poligamia: las rupturas suaves y la preservaci&oacute;n de ciertos v&iacute;nculos se volvieron cada vez m&aacute;s comunes, hasta el punto de que mantener relaciones sanas con ex parejas ya no resulta extra&ntilde;o, independientemente del estilo relacional. Todo ello sin perder de vista que, como recuerda Alicia Tamarit, &ldquo;a las exes, a veces, tambi&eacute;n hay que odiarlas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde la &oacute;ptica heterosexual no se suele alentar a pensar en una ex pareja en t&eacute;rminos de futuro &ndash;excepto bajo motivos puntuales como hijos en com&uacute;n, situaci&oacute;n econ&oacute;mica complicada o el tab&uacute; de la separaci&oacute;n&ndash;. Pero Tamarit se pregunta &ldquo;si durante la relaci&oacute;n de novias tambi&eacute;n eran amigas y lo que no funcion&oacute; fue el noviazgo, &iquest;por qu&eacute; iba a tener que romperse esa amistad?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tatiana Romero Reina, en su escrito <em>Hacernos cargo,</em> reflexiona sobre la posibilidad de que &ldquo;amigues se conviertan en familia&rdquo;, explicando c&oacute;mo la construcci&oacute;n de este v&iacute;nculo pasa por &ldquo;un (re)conocimiento y (re)descubrimiento de la persona con la que hemos tenido un v&iacute;nculo sexoafectivo&rdquo;, asegurando que &ldquo;las relaciones de amistad est&aacute;n un poco menos constre&ntilde;idas que las de pareja, hay mucha m&aacute;s generosidad y comprensi&oacute;n&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, en ocasiones critican lo encorsetado del lenguaje, que en un contexto no normativo simplifica en exceso la relaci&oacute;n que puede haber detr&aacute;s de la palabra &ldquo;ex pareja&rdquo;. En el citado libro<em>,</em> Sonia Pina Linares habla de inventar una &ldquo;palabra que nombre la relaci&oacute;n de tantas personas que se siguen yendo de vacaciones juntas y se cuidan en los ingresos hospitalarios (...) Una palabra que no nombre el hueco, lo que ya no es, sino lo que todav&iacute;a late y es cierto, palpable&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">De fracaso a <em>green flag</em></h2><p class="article-text">
        Para tener una relaci&oacute;n sana con una ex pareja son necesarias una serie de condiciones, entre las que se encuentran la presencia de respeto y responsabilidad afectiva por ambas partes, el fin del v&iacute;nculo rom&aacute;ntico, el paso por un proceso de duelo, la eliminaci&oacute;n de expectativas rom&aacute;nticas&hellip;&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Mantener una buena relación con un ex puede no ser una &#039;green flag&#039; cuando hay dependencia emocional encubierta –la nueva pareja, si es que hay, se siente desplazada–; o no existen límites claros</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Hugo Vega</span>
                                        <span>—</span> Psicólogo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Si estas se cumplen y se llega a transformar el v&iacute;nculo, esto indica &ldquo;cosas muy positivas&rdquo; para el psic&oacute;logo Hugo Vega: la capacidad de elaborar duelos de forma sana, responsabilidad afectiva &ndash;&ldquo;la persona no necesita odiar para poder soltar&rdquo;&ndash;, la capacidad de tener un patr&oacute;n de apego m&aacute;s seguro&hellip; &ldquo;Saber c&oacute;mo se relaciona una persona con otras personas de su entorno (familiares, amistades, compa&ntilde;eros de trabajo&hellip; incluso lxs ex)&rdquo;, explica Monn&eacute;, &ldquo;nos da informaci&oacute;n sobre c&oacute;mo podr&iacute;a relacionarse con nosotros&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es por ello por lo que cada vez m&aacute;s personas interpretan una buena relaci&oacute;n con las ex parejas como se&ntilde;al de madurez emocional y no como amenaza, llegando a considerarlo una <em>green flag</em>. Vi&ntilde;uela advierte que esto no quiere decir que &ldquo;haya que ser amigo de todos los ex&rdquo;, pero mantener y transformar estas relaciones indica &ldquo;si la persona sabe cerrar ciclos sin convertirlos en campos de batalla&rdquo;; &ldquo;no todos los ex ser&aacute;n amigos, pero tampoco enemigos autom&aacute;ticos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, cabe destacar que mantener una buena relaci&oacute;n con un ex no es siempre una <em>green flag: </em>&ldquo;Puede no serlo cuando hay dependencia emocional encubierta &ndash;la nueva pareja, si es que hay, se siente desplazada&ndash;; o no existen l&iacute;mites claros&rdquo;, matiza Hugo Vega Vega. Por eso, m&aacute;s que &ldquo;llevarse bien con los/as ex&rdquo;, la verdadera <em>green flag</em><strong> </strong>para el psic&oacute;logo es haber transformado el v&iacute;nculo sin ambig&uuml;edad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Anabel Cuevas Vega]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/llevarte-ex-pasado-percibirse-amenaza-green-flag_1_12990494.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Feb 2026 03:02:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Llevarte bien con tu ex: así pasó de percibirse como amenaza a ser una 'green flag']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,Parejas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los seis consejos de una terapeuta de pareja para mejorar nuestra relación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/conectar-cuidar-detalles-contacto-fisico-seis-consejos-terapeuta-parejas-mejorar-relaciones-xp_1_12986608.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7ac30340-ee51-459f-ad95-da8f3a469c05_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los seis consejos de una terapeuta de pareja para mejorar nuestra relación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La psicóloga Laura Ibarburu comparte pequeñas acciones cotidianas para fortalecer la conexión emocional y fomentar el bienestar en la pareja.</p><p class="subtitle">“No implica un rechazo hacia los demás”: una psicóloga explica qué significa que no te guste recibir visitas en casa</p></div><p class="article-text">
        Mantener una relaci&oacute;n sana y conectada no depende de grandes gestos aislados, sino del cuidado en el d&iacute;a a d&iacute;a. Por su experiencia como terapeuta de parejas, la psic&oacute;loga <a href="https://www.lauraibarburu.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Laura Ibarburu</a> asegura que peque&ntilde;os cambios en la forma en que nos comunicamos y nos relacionamos f&iacute;sicamente pueden reducir el estr&eacute;s y evitar conflictos innecesarios. Estas son sus recomendaciones para fortalecer el v&iacute;nculo afectivo.
    </p><h2 class="article-text">Conectar con uno mismo</h2><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de una larga jornada, Ibarburu defiende que el momento de reencuentro al final del d&iacute;a es crucial y sugiere cambiar el saludo autom&aacute;tico por una conexi&oacute;n m&aacute;s personal. &ldquo;Es dif&iacute;cil separar los conflictos del trabajo. Por eso, es importante ser consciente de c&oacute;mo lleg&aacute;s a casa, tomarte un momento para ver en qu&eacute; estado emocional lo hac&eacute;s&rdquo;, explica la psic&oacute;loga, que recomienda &ldquo;escanear tu cuerpo y tus emociones para saber qu&eacute; necesit&aacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Trasladar esto a tu pareja tambi&eacute;n ser&aacute; importante. Pod&eacute;s haberlo hecho durante el d&iacute;a, si mantuvieron cierta comunicaci&oacute;n, o hacerlo en ese momento&rdquo;, destaca Ibarburu, que afirma que esta conversaci&oacute;n ayudar&aacute; a que la pareja se adapte o se muestre m&aacute;s emp&aacute;tica.
    </p><h2 class="article-text">Mostrar inter&eacute;s</h2><p class="article-text">
        La curiosidad genuina por co&#769;mo le fue el di&#769;a al otro mantiene viva la conexi&oacute;n emocional. Esto implica tomar la iniciativa de preguntar a nuestra pareja por asuntos que sabemos que le preocupan o que son importantes. Para la terapeuta, la clave est&aacute; en la escucha y la comprensi&oacute;n, &ldquo;sin intenci&oacute;n de dar soluciones r&aacute;pidas&rdquo;. Esta actitud fomenta un espacio de apoyo mutuo.
    </p><p class="article-text">
        El inter&eacute;s, no solo tenerlo sino tambi&eacute;n mostrarlo, es vital especialmente si hay hijos en la pareja. &ldquo;Una queja frecuente en terapia es &lsquo;les hace caso a ellos y a m&iacute; ni me ve&rsquo;&rdquo;, comparte Ibarburu. &ldquo;Es normal si hay ni&ntilde;os peque&ntilde;os dirigir la atenci&oacute;n hacia ellos cuando se junten; no obstante, es importante atenderse&rdquo;, incide, para que ninguno de los miembros de la pareja se sienta ignorado.
    </p><h2 class="article-text">El contacto f&iacute;sico</h2><p class="article-text">
        El afecto f&iacute;sico no es solo una expresi&oacute;n de cari&ntilde;o, seg&uacute;n la experta se trata de una herramienta biol&oacute;gica para el bienestar. Los besos, los abrazos largos y las caricias ayudan a regular el sistema nervioso. En palabras de Ibarburu: &ldquo;El contacto f&iacute;sico es una forma muy potente de ayudarnos a conectar y para sentir placer&rdquo;. &ldquo;Aumentar&aacute; su bienestar, su conexi&oacute;n emocional y reducir&aacute; sus niveles de estr&eacute;s&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h2 class="article-text">Valorar a la otra persona</h2><p class="article-text">
        El reconocimiento es tambi&eacute;n un ant&iacute;doto importante contra la sensaci&oacute;n de invisibilidad en la pareja. &ldquo;Tanto reconocer el esfuerzo del otro, como hacer cosas que sabemos que el otro aprecia o incluso nos pidi&oacute; en alguna ocasi&oacute;n, har&aacute;n que se sienta m&aacute;s escuchado y entendido&rdquo;, valora Ibarburu.
    </p><h2 class="article-text">Hablar desde el &lsquo;yo&rsquo;</h2><p class="article-text">
        La forma y el tono en que nos comunicamos determina si la otra persona se pondr&aacute; a la defensiva o se acercar&aacute; a nosotros. &ldquo;Hablar desde el &lsquo;yo&rsquo;, hace que la otra persona no se sienta atacada, e incluso que pueda acercarse m&aacute;s, ya que est&aacute;s haciendo el ejercicio de mostrar tu vulnerabilidad, de hacer part&iacute;cipe a la otra persona de tus emociones y de ser parte en ese cambio&rdquo;, se&ntilde;ala la psic&oacute;loga. Este estilo de comunicaci&oacute;n clara, sin reproches y transparente facilita el cambio sin generar conflicto.
    </p><h2 class="article-text">Los peque&ntilde;os detalles</h2><p class="article-text">
        No se trata de hacer grandes inversiones o caer en el consumismo, sino de prestar atenci&oacute;n. Los peque&ntilde;os gestos cotidianos act&uacute;an de forma positiva. La experta destaca que &ldquo;detalles como notas o alg&uacute;n gesto bonito tambi&eacute;n estimulan y cuidan nuestra relaci&oacute;n de pareja&rdquo;. Estos actos, junto con frases de &aacute;nimo o bromas c&oacute;mplices, ayudan a transitar mejor las dificultades diarias.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/conectar-cuidar-detalles-contacto-fisico-seis-consejos-terapeuta-parejas-mejorar-relaciones-xp_1_12986608.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 15 Feb 2026 03:02:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los seis consejos de una terapeuta de pareja para mejorar nuestra relación]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,Parejas,Psicología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los secretos de una buena vida sexual en pareja: “Cuanta más presión, más ansiedad y menos probable es que suceda”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/secretos-buena-vida-sexual-pareja-presion-ansiedad-probable-suceda_1_12980055.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2f2a825d-f2a8-4955-8475-d6771a70c691_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los secretos de una buena vida sexual en pareja: “Cuanta más presión, más ansiedad y menos probable es que suceda”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde asegurarte de encontrar tiempo para el sexo, hasta reforzar tu confianza y mantener la intimidad a lo largo del día; así podés hacer que la llama no se apague.</p><p class="subtitle">Por qué algunas parejas están agendando el sexo</p></div><p class="article-text">
        Si ten&eacute;s sexo, las probabilidades de que tu d&iacute;a mejore son muchas. Pero si es <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/parejas-agendando-sexo_1_12732691.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sexo planificado</a>, puede parecer que se trata de una tarea m&aacute;s. Y a diferencia de otras tareas o actividades f&iacute;sicas, lo termin&aacute;s viendo m&aacute;s como un lujo que como una necesidad, y por eso, aunque tengas pareja, puede ser dif&iacute;cil encontrar la motivaci&oacute;n para ponerlo en pr&aacute;ctica. Sin embargo, el sexo es un apetito como cualquier otro, una necesidad como cualquier otra, un alimento como cualquier otro. Si lo dej&aacute;s en suspenso, el efecto en tu relaci&oacute;n podr&iacute;a ser como si uno de los dos, o ambos, estuvieran a dieta permanente, y tambi&eacute;n solos. Puede que eso les funcione, pero para muchos de nosotros, el sexo es algo a lo que vale la pena dar prioridad.
    </p><p class="article-text">
        En esencia, antes de introducir cualquier otro obst&aacute;culo dom&eacute;stico, es un trabajo de dos, por lo que hay que estar en sinton&iacute;a; no se puede decidir de forma unilateral. Para abordar esto en orden ascendente de dificultades, si son una pareja sin hijos, el principal obst&aacute;culo ser&aacute;n ustedes mismos: no estar en el mismo estado de &aacute;nimo al mismo tiempo, no estar en casa al mismo tiempo. Esto es v&aacute;lido para toda la relaci&oacute;n, no solo para el sexo. Una vez entrevist&eacute; a una doctora especialista en fertilidad que describi&oacute; su trabajo con una pareja que intentaba encontrar una fecha para una cita en la que ella estuviera ovulando y ambos estuvieran en el pa&iacute;s. Tardaron varias semanas en conseguirlo. &ldquo;Sent&iacute; que estaba empezando a comprender por qu&eacute; no pod&iacute;an concebir&rdquo;, dijo.
    </p><p class="article-text">
        El sexo no tiene por qu&eacute; empezar y terminar en el dormitorio, dice Michelle Bassam, terapeuta psicol&oacute;gica y sexual con 25 a&ntilde;os de experiencia: &ldquo;Se puede mantener la intimidad a lo largo del d&iacute;a siendo afectuoso. Mostrar inter&eacute;s por tu pareja puede ser suficiente&rdquo;. Y, por supuesto, lo contrario -no mostrar inter&eacute;s, no prestar nunca toda tu atenci&oacute;n a tu pareja, no tocarla nunca a menos que, al estilo de Larry David, sea porque quer&eacute;s sexo en los siguientes 90 segundos- tambi&eacute;n puede arruinar las cosas.
    </p><p class="article-text">
        Obviamente, tener hijos chicos es lo que m&aacute;s mata la pasi&oacute;n, porque es el cambio m&aacute;s dr&aacute;stico. En un momento dado eran dos personas atractivas que se acostaban cuando ten&iacute;an ganas y, de repente, &iexcl;zas! Siempre est&aacute;n cansados, rebosan resentimiento, puede que tengan un ni&ntilde;o chiquito en la cama y, en las raras ocasiones en las que ambos est&aacute;n despiertos al mismo tiempo sin distracciones, puede que no est&eacute;n de humor. Adem&aacute;s, una crisis de imagen corporal e identidad puede afectar a la relaci&oacute;n. &ldquo;Se considera un momento muy arriesgado para las parejas&rdquo;, afirma Jodie Slee, terapeuta sexual desde hace 16 a&ntilde;os, &ldquo;y no solo sexualmente&rdquo;. Pero hay que empezar por ser pr&aacute;cticos. Slee ofrece esta estad&iacute;stica asombrosa: &ldquo;Si una mujer duerme una hora m&aacute;s por noche, su libido aumenta un 14%&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La consideraci&oacute;n de la imagen corporal es real: &ldquo;La maternidad no se considera algo sexy&rdquo;, afirma Slee. Siendo realistas, esto recae sobre las mujeres, que pasan por una dura prueba f&iacute;sica que les quita las ganas de sexo, las hace parecer arrugadas y oler un poco a leche durante qui&eacute;n sabe cu&aacute;ntos meses despu&eacute;s, y las coloca en una nueva categor&iacute;a, la de &ldquo;madre&rdquo;, a la que culturalmente ni siquiera se le permite tener una identidad sexual. &ldquo;Creo que est&aacute; bien que las mujeres sean un poco ego&iacute;stas y piensen: 'Voy a tener un poco de tiempo para mantener mi yo anterior a la maternidad&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tener hijos pequeños es lo que más mata la pasión, porque es el cambio más drástico. En un momento dado eran dos personas atractivas que se acostaban cuando tenían ganas y, de repente, ¡zas! Siempre están cansados, rebosan resentimiento, puede que tengan un niño chiquito durmiendo en la cama...</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pero todo el mundo, tenga hijos o no, debe reconocer lo mucho que cambi&oacute; y el dolor que eso puede suponer. Cre&aacute; una red de personas con las que te sientas c&oacute;moda dejando a los ni&ntilde;os por la noche; no dejes que la sequ&iacute;a sexual, que en parte es f&iacute;sicamente inevitable, se convierta en un agujero negro que te haga andar en puntas de pie; no medies otros resentimientos a trav&eacute;s del sexo, alej&aacute;ndote f&iacute;sicamente por el mill&oacute;n de cosas no sexuales que te molestan.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Asegurate de que la carga de trabajo sea equitativa&rdquo;, dice Slee, &ldquo;para que una persona no se encargue de todas las tomas nocturnas y del trabajo. Creo que est&aacute; bien que los padres sean un poco ego&iacute;stas y no adopten una actitud m&aacute;rtir en la crianza de los hijos, para que estos no los absorban por completo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A medida que los ni&ntilde;os crecen y se convierten en adolescentes, es probable que sus demandas de tiempo sean menores, pero muchas veces surge una capa de timidez. &ldquo;Los padres tienen la responsabilidad, o al menos eso es lo que cabr&iacute;a esperar, de ocultar los aspectos relacionados con el dormitorio&rdquo;, afirma Bassam, &ldquo;pero es muy importante que los ni&ntilde;os y los adolescentes reciban un modelo de sus padres, para que sepan lo que es la intimidad. Puede ser algo tan sencillo como que alguien te ponga la mano en el hombro al pasar por la cocina&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, esos a&ntilde;os de crianza de los hijos ya no son el final de la carrera de obst&aacute;culos. El n&uacute;mero de adultos j&oacute;venes que siguen viviendo con sus padres aument&oacute; en m&aacute;s de un tercio este siglo. &ldquo;A mucha gente no le gusta tener relaciones sexuales en la casa de sus padres&rdquo;, dice Bassam, una situaci&oacute;n que muchas veces se ve agravada por la exhibici&oacute;n de fotograf&iacute;as familiares en la habitaci&oacute;n de invitados.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No dejes que la sequía sexual, que en parte es físicamente inevitable, se convierta en un agujero negro que te haga andar en puntas de pie; no medies otros resentimientos a través del sexo, alejándote físicamente por el millón de cosas no sexuales que te molestan</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n es cierto que una cierta mojigater&iacute;a natural nos hace sentir mucho m&aacute;s c&oacute;modos pidiendo a los dem&aacute;s que se adapten a nuestras preferencias alimenticias o h&aacute;bitos que pidiendo simplemente media hora de intimidad, por el amor de Dios. La gente mover&aacute; monta&ntilde;as por vos si sos intolerante al gluten, y pondr&aacute;n los ojos en blanco pero lo aceptar&aacute;n si medit&aacute;s, pero no pod&eacute;s decir: 'vamos a desaparecer un rato&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esto es v&aacute;lido para cualquier hogar con varios ocupantes: hay que comunicar las expectativas en el &aacute;mbito de la pareja. Si sent&iacute;s que tu relaci&oacute;n de pareja se ve constantemente anulada por las exigencias del grupo, eso har&aacute; que no te den ganas desexo o, por el contrario, que lo desees de una forma necesitada y molesta que no es er&oacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Hay una verdad universal que dice que una vez que empez&aacute;s a programar el sexo, est&aacute;s condenado al fracaso, pero no todo el mundo est&aacute; de acuerdo. &ldquo;Si lo replante&aacute;s&rdquo;, dice Slee, &ldquo;no est&aacute;s programando, est&aacute;s priorizando y demostrando al otro que es importante&rdquo;. En las relaciones a largo plazo, &ldquo;tu deseo es m&aacute;s receptivo que espont&aacute;neo, as&iacute; que si esper&aacute;s a que te invada espont&aacute;neamente el deseo, pod&eacute;s estar esperando mucho tiempo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Planificar el sexo tambi&eacute;n &ldquo;elimina la presi&oacute;n de 'Dios m&iacute;o, pasaron dos semanas, pasaron tres semanas'. Cuanta m&aacute;s presi&oacute;n, m&aacute;s ansiedad hay y menos probable es que suceda&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ahora solo ten&eacute;s que mantener viva la llama, lo cual se consigue mediante lo que antes se llamaba &ldquo;desfamiliarizaci&oacute;n er&oacute;tica&rdquo;, que no era m&aacute;s que un t&eacute;rmino cient&iacute;fico para referirse a la novedad. &ldquo;La novedad es lo que crea el periodo de luna de miel: tu cuerpo se inunda de dopamina, que se dispara con la novedad. Con el tiempo, tu cuerpo se acostumbra a esa cantidad de dopamina y ya no hay novedad&rdquo;, afirma Slee. &ldquo;Eso no tiene por qu&eacute; significar mazmorras, clubes sexuales e intercambio de parejas, que es lo que la gente piensa cuando lo dec&iacute;s, y puede serlo. Pero para algunas parejas, la novedad ser&aacute; usar una habitaci&oacute;n diferente o ponerse una ropa diferente&rdquo;. La ventaja de conocerse bien es que se puede intentar algo que no funciona. Incluso un fracaso demostrar&aacute; que est&aacute;s entre las prioridades de tu pareja.
    </p><p class="article-text">
        La primera pareja con la que trabaj&oacute; Slee ten&iacute;a m&aacute;s de 80 a&ntilde;os y llevaban 50 juntos. Ten&iacute;an relaciones sexuales cada dos d&iacute;as, &ldquo;solo acud&iacute;an a terapia porque quer&iacute;an darle m&aacute;s sabor a su relaci&oacute;n, y ya era bastante picante. Uno de ellos se hab&iacute;a sometido a una operaci&oacute;n de pr&oacute;tesis de cadera, por lo que hab&iacute;a algunas limitaciones nuevas&rdquo;, pero la sequ&iacute;a sexual no era una de ellas. Supongo que los incluimos como el ideal motivador para un matrimonio largo y feliz, pero tampoco fue magia, simplemente lo consiguieron de alguna manera: nunca se fueron a dormir en sequ&iacute;a. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Zoe Williams]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/secretos-buena-vida-sexual-pareja-presion-ansiedad-probable-suceda_1_12980055.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 Feb 2026 09:36:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los secretos de una buena vida sexual en pareja: “Cuanta más presión, más ansiedad y menos probable es que suceda”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sexo,Parejas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La vida con un matrimonio abierto, según Molly Roden: “Tengo tres novios y un marido y soy muy feliz, pero ha sido duro”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/vida-matrimonio-abierto-molly-roden-tres-novios-marido-feliz-sido-duro_1_12872364.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fb140cfa-1f38-45bc-9f60-517beae31c4d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La vida con un matrimonio abierto, según Molly Roden: “Tengo tres novios y un marido y soy muy feliz, pero ha sido duro”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Entre el amor, la maternidad y la libertad, Molly Roden Winter narra en '¡Más! Memorias de un matrimonio abierto' (Gatopardo, 2025) su experiencia y el viaje hacia su verdadera identidad</p><p class="subtitle">¿Cuándo podemos hablar de ‘adicción’ al amor?
</p></div><p class="article-text">
        La euforia al conocer una nueva pareja (y la decepci&oacute;n al conocerla <em>de verdad)</em>; los problemas para manejar los celos; la alegr&iacute;a de profundizar en el amor de formas inesperadas; la b&uacute;squeda de marcos te&oacute;ricos que den respuesta a su nuevo estatus como mujer casada en un matrimonio abierto&hellip; Y, por supuesto, las dificultades que entra&ntilde;a conjugar todo lo anterior con la crianza de dos ni&ntilde;os peque&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De todo ello habla el primer libro de Molly Roden Winter, que atrapa desde la primera p&aacute;gina. Unas memorias extremadamente francas que nos invitan a explorar los altos y los bajos por los que pasa desde que decide, junto con su pareja, abrir su relaci&oacute;n sentimental.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tras haber entrado desde su lanzamiento el a&ntilde;o pasado en la prestigiosa lista The New York Times Best Sellers azuzando en Estados Unidos la conversaci&oacute;n en torno al poliamor y su conjugaci&oacute;n con la maternidad, <em>&iexcl;M&aacute;s! Memorias de un matrimonio abierto</em> (Gatopardo, 2025). Hablamos con su autora.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Lo primero que llama la atenci&oacute;n de su libro es la honestidad con la que est&aacute; escrito. Y no es una novela, sino unas memorias. &iquest;C&oacute;mo se prepar&oacute; para tal nivel de exposici&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Bueno, en parte tuve que escribirlo como si nadie fuera a leerlo jam&aacute;s. Y la verdad es que no sab&iacute;a si alguien lo leer&iacute;a. Mi primer borrador era muy diferente y fue rechazado por muchas agencias y editoriales. Me di cuenta de que hab&iacute;a estado evitando ciertos temas, as&iacute; que volv&iacute; y empec&eacute; de nuevo unas cuatro veces, y la forma en que finalmente lo escrib&iacute; fue en presente en lugar de en pasado. Eso hizo que todo resultara m&aacute;s inmediato, y daba mucho miedo estar escribi&eacute;ndolo&hellip; A veces, mientras lo le&iacute;a, ten&iacute;a que tumbarme y llorar, porque recordaba cosas dolorosas, y tambi&eacute;n vergonzosas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay una cita genial &mdash;no recuerdo de qui&eacute;n&mdash; que dice que en la ficci&oacute;n la pregunta es '&iquest;Qu&eacute; pas&oacute;?', y en las memorias la pregunta es: '&iexcl;&iquest;Qu&eacute; demonios pas&oacute;?!'. Al escribirlas, empiezas a conectar los puntos de tu propia vida y piensas: &ldquo;C&oacute;mo pens&eacute; que aquello estaba bien&rdquo; o, simplemente, &ldquo;&iquest;C&oacute;mo lo pude hacer?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Escribir en presente me ayud&oacute; a meterme en la mentalidad de aquel momento, cuando ten&iacute;a 35 a&ntilde;os o as&iacute;. La historia cubre diez a&ntilde;os, de 2008 a 2018, y yo me puse a escribir a partir de 2020. As&iacute; que estaba mirando atr&aacute;s, viendo otra versi&oacute;n de m&iacute;, como explic&aacute;ndome a m&iacute; misma lo que hab&iacute;a pasado, sin pensar en la audiencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Tras un ejercicio de honestidad tal, &iquest;c&oacute;mo ha sido la respuesta de los lectores?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;La manera en que la gente responde al libro es muy bonita, as&iacute; que siento que cuando eres muy honesta, la historia se vuelve m&aacute;s universal. Aunque alguien no haya tenido un matrimonio abierto o no tenga hijos o no haya hecho las cosas que yo hice, la emoci&oacute;n se siente cercana. Creo que todo el mundo ha sentido verg&uuml;enza en su vida. Todo el mundo ha sentido deseo. Todo el mundo se ha sentido estancado o perdido. As&iacute; que espero que mi historia permita a la gente sentir esas cosas sin tener que vivirlas.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Aunque alguien no haya tenido un matrimonio abierto o no tenga hijos o no haya hecho las cosas que yo hice, la emoción se siente cercana</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A veces digo que tengo un matrimonio abierto para que el resto no tenga que tenerlo <em>[risas]</em>. No quiero convencer a nadie, sino ser honesta sobre c&oacute;mo es. Aunque tambi&eacute;n hay mucha alegr&iacute;a en ello. Escribo tambi&eacute;n para quienes s&iacute; quieren vivir algo as&iacute;: quiero que vean que es posible.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Ahora que sabe que la lee mucha gente, si tuviera que enfrentarse a un segundo libro, &iquest;cree que podr&iacute;a escribir con la misma honestidad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Creo que s&iacute;. Siento que ya no tengo miedo. Creo que vivir en un matrimonio abierto es algo valiente: abrir tu coraz&oacute;n y permitir que tu pareja abra el suyo requiere coraje. Y luego compartirlo con todo el mundo, y hablar de ello en p&uacute;blico&hellip; Ahora todos los miembros de mi familia, incluso mis primos lejanos, lo saben. Adem&aacute;s, mis hijos ya son adultos, as&iacute; que no me preocupa el impacto que pueda tener sobre ellos. Todo el mundo conoce esta parte de mi historia, as&iacute; que ya no me siento asustada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;El libro, de hecho, empieza con la llamada de uno de sus hijos, que pregunta: &ldquo;&iquest;Est&aacute;n pap&aacute; y t&uacute; en un matrimonio abierto?&rdquo;. Para la protagonista es un momento aterrador, pero hablando con usted veo que es algo que ya tienen completamente normalizado. &iquest;C&oacute;mo ha evolucionado todo desde aquella llamada?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;El hijo al que llamo Daniel en el libro, que no es su nombre real, ahora tiene 23 a&ntilde;os, y lo ha le&iacute;do. Mi hijo menor no lo ha hecho. En el libro escribo algo como: &ldquo;Ay, qu&eacute; alivio, parece que Daniel lo lleva bien&rdquo;, pero m&aacute;s tarde me dijo que, en realidad, fue dif&iacute;cil. Aunque siempre es dif&iacute;cil ser adolescente, y a veces los padres pueden pasar por cosas que son complicadas. Y creo que esto tambi&eacute;n lo fue.
    </p><p class="article-text">
        Pero siento que no habr&iacute;a sido bueno para mis hijos que yo siguiera en ese lugar tan constre&ntilde;ido [la pareja mon&oacute;gama], donde no era feliz. Algunas personas sienten que cuando eres madre nunca puedes ser una persona completa, que est&aacute;s constantemente pensando: &ldquo;Ay, &iquest;qu&eacute; opinar&aacute;n mis hijos de esto o de aquello?&rdquo;. Y no. Su&eacute;ltalo. Es mejor vivir plenamente, siempre. De hecho, mi hijo mayor, por ejemplo, pas&oacute; por una ruptura muy dura este verano, y me llamaba para que lo acompa&ntilde;ara y lo aconsejase. S&eacute; que valora mi perspectiva sobre ser fiel a uno mismo y sobre las relaciones. Al final, creo que todo esto ha sido muy bueno para mis hijos y para mi relaci&oacute;n con ellos.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">En el libro soy muy honesta sobre las veces en que la relación fue difícil, o las veces en las que quise cerrar el matrimonio</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Mi hijo menor no estaba encantado con que escribiera un libro sobre esto, pero bueno: es lo que estoy llamada a hacer. Se est&aacute; adaptando. No podemos proteger a nuestros hijos de la vida, pero a la vez siempre he sido muy, muy cari&ntilde;osa con ellos. Si mi hijo peque&ntilde;o se siente inc&oacute;modo, no tiene por qu&eacute; leer el libro. No voy a hablar de ciertas cosas con &eacute;l. Nunca ha conocido a ninguna de mis parejas, pero mi hijo mayor s&iacute; ha conocido a mi pareja de los &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os, porque quer&iacute;a invitarla a una fiesta de cumplea&ntilde;os y &eacute;l iba a estar all&iacute;. El peque&ntilde;o no estaba, as&iacute; que habl&eacute; con mi hijo mayor y le dije: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo te sentir&iacute;as si lo invito?&rdquo;. Y &eacute;l dijo: &ldquo;Genial, ning&uacute;n problema&rdquo;. Y lo conoci&oacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;La vida de su marido tambi&eacute;n se expone con detalle en el libro. &iquest;C&oacute;mo ha sido eso para &eacute;l?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;No ha tenido ning&uacute;n problema con ello. Creo que lo m&aacute;s dif&iacute;cil para &eacute;l es cuando la gente dice cosas en los comentarios [de redes sociales], como &ldquo;Stewart manipulaba a Molly&rdquo;, o &ldquo;Stewart la presionaba&rdquo;. Y en el libro soy muy honesta sobre las veces en que la relaci&oacute;n fue dif&iacute;cil, o las veces en las que quise cerrar el matrimonio. Pero nunca sent&iacute; que &eacute;l fuera a dejarme si cerr&aacute;bamos el matrimonio. Siempre sent&iacute; que su amor por m&iacute; era s&oacute;lido.
    </p><p class="article-text">
        Y ahora estamos muy bien. Somos muy felices. Llevamos casados 26 a&ntilde;os ya. Hemos sido abiertos durante 17. Es absurdo que la gente piense que estoy como encadenada a un armario&hellip; Es como&hellip; tengo tres novios y un marido y soy muy feliz. Pero ha sido duro. Ha sido un camino dif&iacute;cil, y soy honesta sobre eso, pero algunas personas solo quieren hacerlo quedar mal y convertirlo en el villano, y eso a veces es dif&iacute;cil para &eacute;l.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Yo ya no leo los comentarios, lo dejo pasar. Pero en general, mi marido es muy comprensivo y nunca me ha dicho que no diga algo; de hecho, al contrario. Ley&oacute; mi primer borrador, en el que yo estaba como escondiendo la verdad, y me anim&oacute; a cambiarlo. Ha sido la persona que m&aacute;s me ha apoyado con todo esto.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">He aprendido sobre mí misma a través del sexo. Y sí, hay otras maneras, pero el sexo, para mí, es una buena</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash;La primera vez que queda con un hombre en el libro, cuenta que se siente libre. Que, por un rato, no es ni esposa ni madre: que es de nuevo usted. Para la protagonista, es un sentimiento nuevo y muy intenso. &iquest;Cree que es posible alcanzar esa sensaci&oacute;n de otra manera, m&aacute;s all&aacute; de teniendo relaciones fuera del matrimonio?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Es una muy buena pregunta. Y creo que s&iacute;. Pienso en una amiga que se cas&oacute; tarde y tuvo a sus hijos cuando ten&iacute;a como 40 a&ntilde;os, que siempre me dice: &ldquo;Molly, no quiero volver a tener una cita en mi vida&rdquo;. Ya las tuvo todas en sus 30. Yo no las tuve, as&iacute; que para ella, ahora que tiene hijos, la libertad se ve de una forma muy distinta; no es el mismo tipo de libertad que yo estaba deseando. Creo que yo ten&iacute;a cosas que aprender sobre mi propia sexualidad que eran muy profundas.
    </p><p class="article-text">
        He aprendido sobre m&iacute; misma en un retiro, he aprendido sobre m&iacute; misma en la pista de baile con mis amigas y haciendo otras cosas que me hacen sentir libre. Pero, definitivamente, he aprendido sobre m&iacute; misma a trav&eacute;s del sexo. Y s&iacute;, hay otras maneras, pero el sexo, para m&iacute;, es una buena. Cada vez que una relaci&oacute;n terminaba, sobre todo, era como si me lanzaran de vuelta a m&iacute; misma. Y los momentos m&aacute;s duros eran cuando Stewart segu&iacute;a saliendo con alguien y yo no, porque me sent&iacute;a muy sola.
    </p><p class="article-text">
        Habr&aacute; quien lea el libro y diga: &ldquo;Est&aacute; llorando todo el tiempo, parece miserable, &iquest;por qu&eacute; sigui&oacute; haci&eacute;ndolo?&rdquo;. Pero yo sab&iacute;a que hab&iacute;a algo que estaba aprendiendo, que ah&iacute; hab&iacute;a algo. Y estoy muy agradecida a mi terapeuta, que segu&iacute;a pregunt&aacute;ndome: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; significa esto para ti?&rdquo;. Siento que aprend&iacute; much&iacute;simo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Ha mencionado que, a diferencia de su amiga, usted no tuvo muchas relaciones antes de casarse. &iquest;Cree que esas relaciones son experiencias que necesitamos para construirnos a nosotras mismas, para vivir la vida que se supone que tenemos que vivir en el siglo XXI? &iquest;Que si no las experimentamos antes, sentimos que nos falta algo y salimos a experimentarlas despu&eacute;s?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Creo que esa es una muy buena teor&iacute;a. Me parece que es muy valioso tener esas experiencias, ya sea salir con muchas personas, viajar o simplemente tener libertad e independencia como mujer adulta, en lugar de adscribirse a la manera en que se han organizado hist&oacute;ricamente las cosas para las mujeres. Yo conoc&iacute; a Stewart cuando ten&iacute;a 23 a&ntilde;os y acababa de terminar una relaci&oacute;n de cuatro a&ntilde;os. O sea, no ten&iacute;a ninguna experiencia real de estar sola. Y habr&aacute; quien diga: &ldquo;Oh, era muy joven para casarse&rdquo;, pero no eres demasiado joven si encuentras a una pareja que es capaz de apoyar tu libertad y decirte: &ldquo;Quiero que tengas las experiencias que necesites para crecer&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute; es conmigo y con Stewart: ambos queremos que el otro siga creciendo y cambiando, y que vaya donde la vida le lleve. Pero tambi&eacute;n seguimos eligi&eacute;ndonos el uno al otro. Seguimos queriendo tener una relaci&oacute;n con una base s&oacute;lida, y a nuestros hijos, y nuestro hogar, y nuestras familias. Pero ya no veo las otras relaciones como una amenaza para eso, y &eacute;l tampoco ve mis relaciones como una amenaza. Es simplemente una manera de seguir explorando.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estar casado con una persona y amar a muchas otras es una gran opción. No tenemos por qué limitar el amor</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        No existe una &uacute;nica forma de hacerlo, pero me gustar&iacute;a animar a la gente a no asumir que la monogamia es el ajuste predeterminado. Para m&iacute;, el matrimonio es un lazo para conectar con otra persona para siempre. Creo que estar casado con una persona y amar a muchas otras es una gran opci&oacute;n. No tenemos por qu&eacute; limitar el amor.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Es dif&iacute;cil, tal y como se aprecia en su libro, llegar a ese nivel de generosidad en la pareja. Y no solo en t&eacute;rminos individuales: hace falta romper todo lo que nos han ense&ntilde;ado sobre el amor, las relaciones, la familia&hellip;&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que ese constructo tiene que ser cuestionado. Perjudica a las mujeres, pero creo que el romperlo tiene tambi&eacute;n un beneficio real para los hombres. Veo c&oacute;mo Stewart ha crecido al tener otras mujeres en su vida. Siento que me entiende mejor gracias a tener intimidad con otras mujeres.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pongo la menopausia como ejemplo: todas las mujeres con las que sale est&aacute;n pasando por la menopausia, as&iacute; que eso lo hace m&aacute;s sensible al tema en muchos sentidos; lo ha suavizado. Tiene a otras personas con quienes mostrarse vulnerable emocionalmente. Creo que el hecho de que un hombre solo tenga amigos del sexo masculino, dada la forma en que se les ense&ntilde;a a comportarse, es muy limitante.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Ha mencionado que tiene tres compa&ntilde;eros, adem&aacute;s de su marido. Sin embargo, debido a lo que se ha dado en llamar </strong><em><strong>mating gap,</strong></em><strong> para las mujeres heterosexuales resulta cada vez m&aacute;s dif&iacute;cil encontrar pareja. &iquest;C&oacute;mo de f&aacute;cil ha sido dar con nada menos que cuatro hombres con los que tener una relaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Los hombres poliamorosos quiz&aacute; est&eacute;n un poco m&aacute;s evolucionados, pero lo digo con cautela, porque te encuentras de todo. No obstante, me parece que los hombres que son capaces de mantener una relaci&oacute;n mientras sostienen otras varias a la vez, es casi como si tuvieran una carta de recomendaci&oacute;n de otra mujer. Es como: &ldquo;Ah, genial, a tu esposa todav&iacute;a le gustas, o a tu novia todav&iacute;a le gustas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quiero que mis parejas tengan otras parejas porque as&iacute; tambi&eacute;n se alivia un poco la presi&oacute;n. Siento que, como solo salgo con hombres poliamorosos, puedo tener una vida libre y plena: ninguno de esos hombres tiene que serlo todo para m&iacute;, ni siquiera mi marido. El otro d&iacute;a, por ejemplo, hice un ritual durante la superluna con una de mis parejas, y Stewart dio gracias porque yo tuviera esa relaci&oacute;n, porque no tiene ning&uacute;n inter&eacute;s en hacer una ceremonia de la superluna conmigo. Estaba aliviado. Tampoco le gusta bailar, y tengo otro compa&ntilde;ero al que le encanta. Cada una de mis parejas alimenta una parte de m&iacute;, no necesito cargar todo en una sola.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los hombres poliamorosos quizá estén un poco más evolucionados, pero lo digo con cautela, porque te encuentras de todo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash;La entiendo, pero, en la mayor&iacute;a de las relaciones de pareja, esa funci&oacute;n la cumplen los amigos. &iquest;Por qu&eacute; en su caso siente que una amistad no es suficiente para ello?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Creo que hay un nivel de intimidad que solo se desarrolla a trav&eacute;s de una relaci&oacute;n f&iacute;sica. Ocurre algo m&aacute;s profundo y m&aacute;s &iacute;ntimo. Y yo disfruto mucho de eso. Hay gente que dice que la energ&iacute;a emocional de una sola pareja es suficiente, pero yo no me imagino que la energ&iacute;a emocional de una sola pareja me bastara. Creo que tengo mucha energ&iacute;a emocional, y las relaciones son mi cosa favorita. Me encantan. Me encanta meterme de verdad en alguien y explorar sus profundidades, llegar a un gran nivel de intimidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;M&aacute;s all&aacute; de la energ&iacute;a emocional de la que habla, debes invertir tambi&eacute;n un mont&oacute;n de, simplemente, energ&iacute;a. Adem&aacute;s del trabajo, la familia y la vida, &iquest;c&oacute;mo encuentra tiempo para mantener cuatro relaciones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Es verdad que requiere mucho tiempo. Cuando conoc&iacute; a mi pareja m&aacute;s reciente, hace cuatro meses, no estaba realmente buscando a nadie m&aacute;s, y pens&eacute;: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; estoy haciendo? &iquest;Es demasiado?&rdquo;. Pero est&aacute; funcionando.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No veo a cada uno de ellos cada semana. De hecho, mi pareja de cinco a&ntilde;os acaba de mudarse de vuelta a Australia. Va a estar viniendo cada par de meses. Pero sigo queri&eacute;ndole, y no hay ninguna raz&oacute;n para terminar la relaci&oacute;n. Lo ver&eacute; cuando pueda y puedo seguir queri&eacute;ndolo desde la distancia. No pasa nada. Pero s&iacute;, el tiempo es un factor.
    </p><p class="article-text">
        Ayuda que mis hijos ya son adultos y no viven en casa. Y que mi trabajo es b&aacute;sicamente escribir sobre el matrimonio abierto, as&iacute; que mientras est&eacute; viviendo mi vida y prestando atenci&oacute;n, est&aacute; todo bien [risas].
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;El libro, sin embargo, comienza cuando sus hijos tienen tres y seis a&ntilde;os.</strong> <strong>&iquest;C&oacute;mo se las apa&ntilde;abas entonces? Porque la maternidad es agotadora y usted era la principal cuidadora de los ni&ntilde;os, as&iacute; que para poder quedar con otras personas necesitaba contratar una ni&ntilde;era o ponerse de acuerdo con su marido. Es decir: ten&iacute;a que gestionar muchas cosas solo para salir de casa. &iquest;C&oacute;mo encontraba la energ&iacute;a y el tiempo para hacerlo?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;No durmiendo casi nada [risas]. Pero tambi&eacute;n sent&iacute;a que, de alg&uacute;n modo, esas salidas me daban energ&iacute;a; era dif&iacute;cil, pero sent&iacute;a como si estuviera despertando en ciertos aspectos.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es importante que una madre se dé cuenta de algo que me parece fundamental: tus hijos se irán, así que es vital mantener nuestra propia vida y nuestra propia identidad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Y hay otra cosa: no fue hasta que ambos ni&ntilde;os ten&iacute;an unos doce y nueve a&ntilde;os que empec&eacute; a salir m&aacute;s. Los recog&iacute;a del colegio, hac&iacute;a los deberes con ellos y pas&aacute;bamos tiempo juntos. Y luego me dec&iacute;a: &ldquo;Vale, les preparo la cena y salgo un rato&rdquo;. Entonces, el mayor ten&iacute;a que acostar al peque&ntilde;o, y ellos tan contentos, les encantaba. Como yo quer&iacute;a independencia, se la daba, asegur&aacute;ndome siempre de que estuvieran bien, de que pudieran contactarme y todo eso. Pero nunca llev&eacute; un control obsesivo sobre ellos. Los dejaba ser.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y creo que es importante que una madre se d&eacute; cuenta de algo que me parece fundamental: tus hijos se ir&aacute;n, as&iacute; que es vital mantener nuestra propia vida y nuestra propia identidad. Si lo sacrificas todo durante esos a&ntilde;os, para cuando cumplen 13 o 14 ya est&aacute;n fuera, viviendo en su mundo la mayor parte del tiempo. A veces damos demasiado peso a esos a&ntilde;os en que son peque&ntilde;os, y en realidad hay mucha libertad que podemos darles y mucha libertad que podemos permitirnos a nosotras mismas sin hacer da&ntilde;o a nadie. De hecho, es algo sano.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Durante la lectura del libro, me sorprend&iacute;a lo vulnerable que se mostraba la protagonista, porque reconoc&iacute;a algo muy doloroso y que a veces lleva mucha verg&uuml;enza asociada: que emprend&iacute;a nuevas relaciones fuera del matrimonio, en cierta medida, porque buscaba validaci&oacute;n. No obstante, ahora, hablando con usted, no siento que su b&uacute;squeda de otras parejas nazca de ah&iacute;. &iquest;C&oacute;mo ha evolucionado a lo largo de este proceso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Siento que ha sido un viaje de regreso a m&iacute; misma. He aprendido a quererme, a valorarme. Para m&iacute;, la terapia fue muy importante, as&iacute; como la honestidad que exige abrir la relaci&oacute;n. Escribir el libro me ayud&oacute; tambi&eacute;n a ser honesta conmigo misma. Adem&aacute;s, desde hace siete a&ntilde;os, medito dos veces al d&iacute;a, y esa experiencia me trae de vuelta a m&iacute; misma. Ya no miro tanto hacia afuera. Ya no estoy en plan: &ldquo;Te necesito&rdquo;. Sigo queriendo a la gente, queriendo estar con ellos, sintiendo amor y dolor. Pero me siento mucho m&aacute;s fuerte.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Ahora tengo 52 a&ntilde;os y &mdash;quiero que las mujeres lo sepan&mdash; simplemente va a mejor. Esa es la idea de mi pr&oacute;ximo libro tambi&eacute;n, que estar&aacute; centrado en la menopausia. Antes me daba miedo envejecer, y creo que, como mujeres, queremos congelar el tiempo, como si nuestras vidas terminaran con la menopausia. &ldquo;Oh, tengo 50, 60, 70&hellip; &iquest;qu&eacute; voy a hacer?&rdquo;. Y no: te conviertes m&aacute;s y m&aacute;s y m&aacute;s en quien eres, y eso se siente incre&iacute;ble.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Sader]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/vida-matrimonio-abierto-molly-roden-tres-novios-marido-feliz-sido-duro_1_12872364.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 31 Dec 2025 03:02:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La vida con un matrimonio abierto, según Molly Roden: “Tengo tres novios y un marido y soy muy feliz, pero ha sido duro”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vínculos,Parejas,Poliamor]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué hay mujeres que ya solo quieren salir con hombres más jóvenes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/hay-mujeres-quieren-salir-hombres-jovenes_1_12836024.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/96454618-c2e6-46a4-8b73-f302ef6184e7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué hay mujeres que ya solo quieren salir con hombres más jóvenes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Frente a la creciente falta de esperanza de muchas mujeres heterosexuales ante dinámicas masculinas, estas encuentran relaciones más viables con hombres más jóvenes, destacando su masculinidad menos rígida y actitudes más igualitarias, tanto en lo emocional como en lo sexual.</p><p class="subtitle"></p></div><p class="article-text">
        Desde que Asa Seresin impuso el t&eacute;rmino &lsquo;heteropesimismo&rsquo; en una columna publicada en The New Inquiry en 2019, no hubo indicios de que la situaci&oacute;n haya mejorado. La investigadora se refer&iacute;a a la falta de esperanza de las mujeres a la hora de encontrar una pareja masculina que llegue a sus est&aacute;ndares. Que, por lo general, suelen estar relacionados con el respeto emocional y sexual y alejados de frases t&oacute;picas como las que la ilustradora <a href="https://www.instagram.com/p/DPwlsj0jD6P/?img_index=3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Roc&iacute;o Quillahuaman</a> recopil&oacute; en una sola vi&ntilde;eta con m&aacute;s de 100.000 'me gusta': &ldquo;No quiero nada serio contigo, pero quiero que nos sigamos viendo y que seamos amigos. Se me hace raro que no hablemos, pero a la vez no estoy listo para una relaci&oacute;n. Necesito saber de ti aunque s&eacute; que si no me hablas es porque quieres superarlo. No me gusta que hagas como que no nos conocemos. Te echo de menos y quiero que nos sigamos viendo, pero no quiero compromiso&hellip;&rdquo; y sigue.
    </p><p class="article-text">
        A estas alturas del art&iacute;culo (el segundo p&aacute;rrafo) ya habr&aacute; lectores que sientan la necesidad de replicar que &lsquo;las mujeres tambi&eacute;n mal&rsquo;. Por el momento, no se ha dicho que todas las heterosexuales se comporten de forma impecable pero la sensaci&oacute;n de que encontrar pareja es muy complicado est&aacute; en el centro de la conversaci&oacute;n entre solteras. Tanto que medios como <a href="https://www.thecut.com/article/women-dating-younger-men.html" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Cut </em></a>buscaron respuestas y las compartieron en art&iacute;culos titulados<em> 'Simplemente busca un hombre m&aacute;s joven. Salir con alguien es terrible ahora mismo, pero algunas mujeres han descubierto una soluci&oacute;n alternativa'</em>. En TikTok, la plaza online del pueblo, tambi&eacute;n se comenta. 
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7540679209837006087"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        La ficci&oacute;n se esmer&oacute; en los &uacute;ltimos tiempos en romper este tab&uacute; a&uacute;n presente en el siglo XXI. Pel&iacute;culas como <em>La idea de ti</em>, con Nicholas Galitzine (31 a&ntilde;os) y Anne Hathaway (43 a&ntilde;os); <em>BabyGirl</em>, con Harris Dickinson (29 a&ntilde;os) y Nicole Kidman (58 a&ntilde;os) o la novela <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/cuatro-patas-no-mejor-novela-ano-miranda-july-hablando_1_12472032.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>A cuatro patas</em></a> de Miranda July (la protagonista tiene 45 a&ntilde;os y su amante, 31), son algunos ejemplos. Y, por supuesto, relaciones como la de Emmanuel Macron (48 a&ntilde;os) y Brigitte Macron (72 a&ntilde;os) aparecen en&nbsp;los titulares c&iacute;clicamente por su diferencia de edad.
    </p><p class="article-text">
        Irene (nombre ficticio) coment&oacute; que, desde que cumpli&oacute; los 30 a&ntilde;os (ahora tiene 38), sale con hombres de edades inferiores o la misma que ella. Previamente, sol&iacute;a preferir lo contrario, pero ya no. Su novio actual tiene 35 a&ntilde;os aunque la distancia etaria es una casualidad. &ldquo;Cuando nos conocimos yo ten&iacute;a 21 a&ntilde;os y pens&eacute; que &eacute;l tambi&eacute;n&rdquo;, dijo a <em>elDiario.es</em>. En aquel momento la historia no prosper&oacute;, pero cuando la retomaron, m&aacute;s de una d&eacute;cada despu&eacute;s, se hizo estable. Le gusta que &eacute;l sea m&aacute;s joven por &ldquo;su f&iacute;sico y su jovialidad&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estaba protegiéndome de quedar con hombres más mayores porque con ellos sí que he tenido experiencias suficientes que me hacen ver que hay ciertos patrones que claramente quería evitar</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Lara</span>
                                        <span>—</span> 35 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Antes de conocer a su pareja actual, para Marta mantener una relaci&oacute;n duradera con un hombre m&aacute;s joven que ella era &ldquo;un poco un 'no' rotundo&rdquo;. Sin embargo, ahora tiene 37 a&ntilde;os y su compa&ntilde;ero siete menos. Su reticencia estaba motivada por una vivencia previa: &ldquo;Yo le sacaba cinco a&ntilde;os, cuando ten&iacute;a 23 a&ntilde;os y &eacute;l 18. La din&aacute;mica acab&oacute; siendo que yo ejerc&iacute;a un poco el papel de madre/cuidadora&rdquo;. Pero, tras una uni&oacute;n de muchos a&ntilde;os con un hombre un lustro mayor que ella, busc&oacute; algo estimulante y lo encontr&oacute; en un chico m&aacute;s joven.
    </p><p class="article-text">
        Hasta que lleg&oacute; la pandemia, las parejas m&aacute;s duraderas de Lara (nombre ficticio) siempre le sacaban entre cinco y diez a&ntilde;os m&aacute;s. Pero en aquel tiempo raro en el que se pod&iacute;a ver con gente pero con toque de queda, decidi&oacute; bajar el rango de edad en sus aplicaciones de citas. Su primer encuentro fue con un var&oacute;n tres a&ntilde;os m&aacute;s joven que ella y le gust&oacute;. Ahora tiene 35 a&ntilde;os y prefiere salir con hombres de entre 28 y 38 a&ntilde;os, no m&aacute;s. &ldquo;Sobre todo he limitado mucho por arriba porque no ha sido tanto que los chicos m&aacute;s j&oacute;venes sean mejores, aunque tambi&eacute;n&rdquo;, apunt&oacute;, &ldquo;sino que estaba protegi&eacute;ndome de <a href="https://www.eldiario.es/era/diferencia-edad-relaciones-amorosas_129_11320034.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">quedar con hombres m&aacute;s mayores</a> porque con ellos s&iacute; que he tenido experiencias suficientes que me hacen ver que hay ciertos patrones que claramente quer&iacute;a evitar&rdquo;. Esto tiene que ver con actitudes paternalistas o comportamientos inmaduros para su edad, explica.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DORtyjsCvDh/"></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><h2 class="article-text">Mejor comunicaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        En los hombres m&aacute;s j&oacute;venes, Lara detect&oacute; que los c&oacute;digos para relacionarse &ldquo;han cambiado bastante&rdquo;. &ldquo;En hombres m&aacute;s mayores he notado m&aacute;s tiranteces o m&aacute;s estrategias. Todo est&aacute; m&aacute;s calculado o m&aacute;s medido a la hora de decidir si le escribo o no le escribo o si le digo que me lo he pasado bien o no despu&eacute;s de una cita. Con los chicos m&aacute;s j&oacute;venes es m&aacute;s natural&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Marta tambi&eacute;n considera que los integrantes de generaciones posteriores a la suya &ldquo;no tienen tantos problemas a la hora expresar abiertamente sus sentimientos o simplemente a hablar de sentimientos y emociones en general con sus colegas y sus parejas afectivo-sexuales. Percibo una masculinidad menos hegem&oacute;nica, m&aacute;s deconstruida y positiva&rdquo;. Sin embargo, en hombres m&aacute;s mayores &ldquo;aunque lleven el discurso feminista y del hombre deconstruido por bandera&rdquo; esto no ocurre o a ella no le parece &ldquo;tan real&rdquo;. &ldquo;Creo que en ellos hay creencias y din&aacute;micas muy arraigadas, fruto de una educaci&oacute;n y una socializaci&oacute;n de los que, al final, por mucho que haya voluntad les es dif&iacute;cil desprenderse&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                En &#039;Bridget Jones&#039; se refleja ese cambio de actitud de los hombres hacia las mujeres en la cuestión del consentimiento. La protagonista tiene un novio 20 años más joven que ella y al final de la primera cita, él le pregunta si la puede besar.                            </span>
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        Para Eva, que tiene 35 a&ntilde;os y est&aacute; comprometida con un hombre nueve a&ntilde;os menor que ella, la impresi&oacute;n es la misma: &ldquo;Pienso que son menos machistas y valoran m&aacute;s a las mujeres&rdquo;, declar&oacute;. Ella no buscaba a alguien por rango de edad, fue una cuesti&oacute;n de azar, pero cree que si en alg&uacute;n momento volviese a ligar quiz&aacute; no volviese a juntarse con varones m&aacute;s mayores. O, al menos, no a prop&oacute;sito.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n las vivencias de Lara, la comunicaci&oacute;n tambi&eacute;n fluye mejor en los encuentros sexuales: &ldquo;Todo mucho m&aacute;s f&aacute;cil, c&oacute;modo, respetuoso y m&aacute;s igualitario en cuanto a esfuerzos&rdquo;. Ella remarc&oacute; que es su percepci&oacute;n personal y que no habla de datos estad&iacute;sticos, pero s&iacute; que considera que cuando ha tenido sexo con hombres m&aacute;s mayores, el placer estaba m&aacute;s centrado en ellos. &ldquo;Cuando salen los debates sobre el consentimiento, que si hay que estar preguntando todo el rato si quieres o si no, todo esto llevado a la pr&aacute;ctica es mucho m&aacute;s natural y f&aacute;cil. S&iacute; que te preguntan si te gusta, si te molesta, si est&aacute; bien eso que est&aacute;n haciendo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De hecho, aunque sea una pel&iacute;cula cuestionable en algunos aspectos, hasta en <em>Bridget Jones: loca por &eacute;l</em> (de momento la &uacute;ltima entrega de la saga) se refleja ese cambio de actitud de los hombres hacia las mujeres en la cuesti&oacute;n del consentimiento. La protagonista tiene un novio 20 a&ntilde;os m&aacute;s joven que ella y al final de la primera cita, &eacute;l le pregunta si la puede besar. Ella, que tiene bastante experiencia en este campo, piensa con agrado: &ldquo;Ah, la generaci&oacute;n que pregunta&rdquo; y todo contin&uacute;a m&aacute;s o menos como si el testimonio de Lara se hubiese adaptado a la gran pantalla para todas las edades. Y no se trata de un t&iacute;tulo estrenado en el festival de cine independiente de Sundance, sino de una producci&oacute;n dirigida al p&uacute;blico masivo.&nbsp;&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Momentos vitales</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Para los hombres de la generaci&oacute;n X o <em>late millennials</em> es m&aacute;s impensable estar con t&iacute;as mayores, mientras que para los de la generaci&oacute;n Z esa diferencia de edad est&aacute; m&aacute;s naturalizada&rdquo;, apreci&oacute; Lara. Los datos de la aplicaci&oacute;n de citas Flirtini recogidos en un art&iacute;culo del peri&oacute;dico brit&aacute;nico <a href="https://www.independent.co.uk/life-style/age-gap-dating-apps-older-women-b2711040.html" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Independent</em></a> le dan la raz&oacute;n: el 52% de los hombres de la generaci&oacute;n Z saldr&iacute;an con una mujer entre cuatro y diez a&ntilde;os mayor, en comparaci&oacute;n con solo el 9% de los <em>millennials</em> y el 1% de la generaci&oacute;n X. En cuanto a las mujeres, el 34% de las que pertenecen a este &uacute;ltimo arco etario afirm&oacute; que saldr&iacute;a con alguien diez o m&aacute;s a&ntilde;os menor que ellas, un porcentaje que descendi&oacute; al 10% entre las <em>millennials</em> y al 0% entre las chicas de la generaci&oacute;n Z.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cada pareja es un mundo en sí misma, él éxito de la relación no depende tanto de la diferencia de edad sino de los lazos y la compatibilidad que los une</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">María del Carme Banús</span>
                                        <span>—</span> fundadora de la agencia matrimonial SamSara Matchmaking
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Mar&iacute;a del Carme Ban&uacute;s fund&oacute; la agencia matrimonial <a href="https://www.samsara.es/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">SamSara Matchmaking</a> en 1995 y afirm&oacute; que desde un punto de vista psicol&oacute;gico: &ldquo;No se aconseja una pareja m&aacute;s joven o m&aacute;s mayor de diez a&ntilde;os, ya que est&aacute;n en un punto vital diferente y es m&aacute;s f&aacute;cil que surjan conflictos&rdquo;. Pero en su empresa valoran, sobre todo, la compatibilidad entre las personas, por lo que la brecha generacional no es tan determinante. &ldquo;Cada pareja es un mundo en s&iacute; misma, el &eacute;xito de la relaci&oacute;n no depende tanto de la diferencia de edad sino de los lazos y la compatibilidad que los une&rdquo;, atestigu&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, para Irene es esencial que su novio no tenga cargas de otras relaciones pasadas, como divorcios complicados o hijos, ya que se encuentra en una etapa en la que no quiere demasiadas obligaciones. Por lo tanto, es m&aacute;s probable que su compa&ntilde;ero adecuado sea m&aacute;s joven que ella: &ldquo;Los quiero libres como yo, sin m&aacute;s responsabilidades&rdquo;. Marta expuso que, aunque cree que &ldquo;los chicos de las generaciones posteriores a la m&iacute;a se relacionan desde otros lugares que a priori me encajan m&aacute;s&rdquo;, se trata de una generalizaci&oacute;n y si volviese al mundo de las citas tratar&iacute;a de no actuar &ldquo;desde el prejuicio&rdquo;. Lara es, posiblemente, la que m&aacute;s claro lo tiene: &ldquo;Ha cambiado en lo que me fijo y mi atenci&oacute;n se va a hombres m&aacute;s j&oacute;venes&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/hay-mujeres-quieren-salir-hombres-jovenes_1_12836024.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Dec 2025 09:35:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué hay mujeres que ya solo quieren salir con hombres más jóvenes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,hombres,Mujeres,Parejas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué algunas parejas están agendando el sexo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/parejas-agendando-sexo_1_12732691.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ce1dffdc-9040-44da-9c01-5e92d04ca4c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué algunas parejas están agendando el sexo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Agendas saturadas, estrés laboral, pantallas que roban atención… ¿Programar el sexo puede ser una solución?</p></div><p class="article-text">
        Trabajar demasiado, dormir poco, chequear las redes sociales en lugar de descansar, cumplir con las obligaciones dom&eacute;sticas, cuidar de los hijos o de los mayores, ver una serie&hellip; En un contexto como este, en el que seguramente muchas personas se ver&aacute;n reflejadas, <a href="https://www.eldiarioar.com/opinion/sexo-sagrado_129_12361423.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el deseo tiene cada vez menos espacio para aparecer</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La consecuencia de esto, y de otros condicionantes, es que la &ldquo;recesi&oacute;n sexual&rdquo; de la que se habl&oacute; por primera vez&nbsp;<a href="https://www.theatlantic.com/membership/archive/2018/11/whats-causing-the-sex-recession/575890/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la revista&nbsp;</a><a href="https://www.theatlantic.com/membership/archive/2018/11/whats-causing-the-sex-recession/575890/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Atlantic</em></a><a href="https://www.theatlantic.com/membership/archive/2018/11/whats-causing-the-sex-recession/575890/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&nbsp;en 2018</a>, y que se abord&oacute; en diversos estudios&nbsp;como este del&nbsp;<a href="https://www.bmj.com/content/365/bmj.l1525" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">British Medical Journal</a>&nbsp;del a&ntilde;o siguiente o&nbsp;este otro publicado en la revista&nbsp;<a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/34799832/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Leisure Sciences</em></a>&nbsp;en 2021, est&aacute; m&aacute;s presente que nunca.
    </p><p class="article-text">
        Estas supuestas vacas flacas sexuales parece que afectan especialmente a los m&aacute;s j&oacute;venes, pero tambi&eacute;n a las parejas adultas, en las que el cansancio y el estr&eacute;s se convirtieron en un anticonceptivo infalible.
    </p><p class="article-text">
        Con este panorama, muchas personas buscan soluciones para intentar aumentar la calidad y la frecuencia de sus relaciones, y algunos, en un alarde de organizaci&oacute;n, optaron por una muy poco rom&aacute;ntica pero que sin duda puede resultar pr&aacute;ctica: agendar el sexo igual que se agenda una reuni&oacute;n en el trabajo o una cena con amigos.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s que un intento de controlar el deseo, quienes lo defienden lo ven como una forma de protegerlo frente al trabajo, las pantallas y el ruido mental. Tambi&eacute;n como una estrategia para reconectar cuando los ritmos o los deseos de cada miembro de la pareja no coinciden. No obstante, aunque las intenciones sean buenas, otros ven en este intento de planificar la pasi&oacute;n una forma de matarla definitivamente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para clarificar un poco la utilidad o no de este sistema, preguntamos a un par de sex&oacute;logas y a tres personas an&oacute;nimas que practican o practicaron en el pasado este m&eacute;todo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Más que un intento de controlar el deseo, quienes lo defienden lo ven como una forma de protegerlo frente al trabajo, las pantallas y el ruido mental</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">&ldquo;Puede convertirse en algo mec&aacute;nico&rdquo;</h2><p class="article-text">
        A veces se llega a la planificaci&oacute;n del sexo de una forma indirecta. Una de las personas que accedi&oacute; a hablarnos de su experiencia, cuenta que no es que establezcan un d&iacute;a y hora concretos dentro de la semana para tener relaciones, sino que funciona m&aacute;s bien diciendo: &ldquo;dej&aacute; que termine esta tarea&rdquo;. O &ldquo;esper&aacute; a que vuelva del trabajo&rdquo;. Quiz&aacute; tambi&eacute;n: &ldquo;el viernes nos lo tomamos libre, &iquest;vamos al cine o a cenar?&rdquo;. El sexo, en su caso &ndash;explica&ndash;, se sobreentiende en esa tarde libre.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, tras un tiempo practicando este sistema, &ldquo;es m&aacute;s expl&iacute;cito&rdquo;, dice. &ldquo;Puedo escribir a mi marido y decirle: &lsquo;llevo unos d&iacute;as muy caliente. Estoy deseando terminar el trabajo&rsquo;. Y la respuesta puede ser: &lsquo;el martes, que ya habr&aacute;s terminado, cogemos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, esta pareja, que lleva cinco a&ntilde;os unida, convirti&oacute; el sexo programado en una forma de mantener viva la chispa. &ldquo;Da salida a una excitaci&oacute;n que de otra forma podr&iacute;a terminar en masturbaci&oacute;n&rdquo;, adem&aacute;s de crear cierta anticipaci&oacute;n que puede resultar excitante. &ldquo;As&iacute; pasamos un par de d&iacute;as anticipando el momento y lleg&aacute;s con muchas ganas&rdquo;, cuenta.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Al estar premeditado nos ha servido para tener tiempo de imaginar y buscar formas de sorprender al otro</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Aunque reconoce que &ldquo;es muy frustrante cuando no se cumple y puede convertirse en algo mec&aacute;nico, al estar premeditado nos sirvi&oacute; para tener tiempo de imaginar y buscar formas de sorprender al otro. Nos dio pie a probar muchas cosas nuevas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para otras parejas, sin embargo, el intento de cuadrar la intimidad en el calendario se convierte en una fuente m&aacute;s de tensi&oacute;n. &ldquo;Todo ten&iacute;a que girar en torno a &eacute;l. Fue una herramienta de control&rdquo;, nos explica otra mujer que tambi&eacute;n prefiere no dar su nombre. &ldquo;&Eacute;l demandaba una atenci&oacute;n que yo en aquel momento no pod&iacute;a sostener&rdquo;, ya que convivi&oacute; con su pareja durante una etapa complicada marcada por la ansiedad y los problemas familiares. &ldquo;Lo &uacute;ltimo que me quer&iacute;a era coger, pasear o intimar. Pero no era suficiente. Pas&oacute; poco a poco a convertirse en una relaci&oacute;n de uno conmigo como sat&eacute;lite&rdquo;. La experiencia fue devastadora y ahora lo tiene claro: &ldquo;La intimidad surge, no puede ser una obligaci&oacute;n. El deseo es fuerza vital que nace de la apertura. Donde hay miedo, ansiedad o control no hay deseo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Un tercer testimonio resume con iron&iacute;a su experiencia: &ldquo;Yo lo odio. Pero hay gente que no tiene espontaneidad. Cuando mi novio est&aacute; muy estresado en el trabajo, se empe&ntilde;a en establecer un momento fijo dentro de la semana: el fin de semana por la ma&ntilde;ana&rdquo;, explica. &ldquo;Me da pena, pero entiendo que no todo el mundo puede coger bien en esta vida&rdquo;.
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                    alt="&quot;La intimidad surge, no puede ser una obligación&quot;."
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            <span class="title">
                &quot;La intimidad surge, no puede ser una obligación&quot;.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Una respuesta a la &ldquo;recesi&oacute;n sexual&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Pero como cont&aacute;bamos al principio de este art&iacute;culo, este fen&oacute;meno no surge de la nada. &ldquo;Podemos hablar de una recesi&oacute;n sexual porque podemos hablar de una recesi&oacute;n social&rdquo;, explica <a href="https://www.instagram.com/sexperimentando/?hl=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nayara Malnero</a>, sex&oacute;loga, psic&oacute;loga y terapeuta de parejas. &ldquo;Las pantallas y las nuevas tecnolog&iacute;as son fant&aacute;sticas pero, a veces, debido a su uso intensivo, estamos perdiendo habilidades sociales, de comunicaci&oacute;n o emocionales que antes s&iacute; que desarroll&aacute;bamos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Malnero se&ntilde;ala que este cambio afecta sobre todo a los j&oacute;venes, aunque cada vez m&aacute;s adultos lo padecen: &ldquo;Aunque conocen a m&aacute;s personas, la interacci&oacute;n es menos profunda. Y toda la dopamina que generan las redes sociales est&aacute; haciendo que haya un descenso del deseo sexual, m&aacute;s estr&eacute;s y m&aacute;s adicci&oacute;n a las pantallas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En ese contexto, el sexo programado puede parecer una soluci&oacute;n l&oacute;gica. &ldquo;Es una respuesta a la falta de deseo, de tiempo y al aumento del estr&eacute;s y de la multitarea&rdquo;, explica. Pero tambi&eacute;n advierte: &ldquo;Me gusta m&aacute;s el t&eacute;rmino de s&iacute;ntoma, porque programar el sexo hace que no funcione&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Intimidad, s&iacute;; obligaci&oacute;n, no</h2><p class="article-text">
        El matiz es importante. Para la sex&oacute;loga Malnero, el problema est&aacute; en lo que se programa. &ldquo;Una cosa es planificar una cita con ilusi&oacute;n&rdquo;, como ser&iacute;a el caso de la primera pareja, &ldquo;y otra muy diferente es &lsquo;tenemos que hacerlo ahora porque toca&rsquo;. Con presi&oacute;n no funciona el deseo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La experta recomienda probar otra f&oacute;rmula: &ldquo;Tener una cita semanal, una hora para ellos, en la que tener intimidad, compartir juntos, conectar&hellip; Pero nunca para obligarse a tener sexo. El sexo debe ser una consecuencia de estimular el deseo, no de forzarlo&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Con presión no funciona el deseo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Nayara Malnero</span>
                                        <span>—</span> sexóloga, psicóloga y terapeuta de parejas
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Coincide con ella la sex&oacute;loga y psic&oacute;loga Mar&iacute;a Victoria Ram&iacute;rez Crespo, de <a href="https://lasexologia.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lasexologia.com</a>: &ldquo;Programar en s&iacute; los encuentros penetrativos o que impliquen lo genital puede ser contraproducente, porque puede ser que el d&iacute;a programado uno de los miembros de la pareja no tenga ganas, y se puede vivir con presi&oacute;n&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En cambio, tambi&eacute;n defiende la idea de agendar la intimidad sin expectativas: &ldquo;Puede ser muy beneficioso programar un tiempo libre de obligaciones y con alguna actividad agradable con la pareja para charlar, disfrutar juntos y dar espacio al contacto f&iacute;sico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su propuesta pasa por reservar momentos para la cercan&iacute;a y el juego, sin la obligaci&oacute;n de llegar al sexo. &ldquo;Tambi&eacute;n podr&iacute;an programarse momentos para hacerse unas caricias, intercambiar besos y abrazos, darse mutuamente un masaje suave... Pero sin la presi&oacute;n de que despu&eacute;s tenga que haber contacto genital si no hay ganas. Hay deseo er&oacute;tico que no siempre implica deseo de contacto genital&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Cuando planificar ayuda (y cuando no)</h2><p class="article-text">
        El &eacute;xito o el fracaso de la planificaci&oacute;n depende, sobre todo, del contexto. &ldquo;Si verdaderamente hay muchas ganas y mucho deseo, funciona fenomenal&rdquo;, afirma Malnero. &ldquo;Es tener una cita para disfrutar, reservar un hotel, comprar juguetes, pensar en juegos, etc. Pero la mayor&iacute;a de parejas lo hacen porque hay un problema de deseo, y el &uacute;nico beneficio es cargarse la relaci&oacute;n&rdquo;. Por eso insiste en que el sexo no puede convertirse en una tarea m&aacute;s. &ldquo;Generalmente se convierte en una exigencia m&aacute;s, en un &lsquo;tengo que&rsquo;, un &lsquo;debo de&rsquo;. Suelen ser las mujeres las que ven c&oacute;mo aumenta su estr&eacute;s y c&oacute;mo el deseo se mata por completo. &lsquo;Si pod&iacute;a tener un poco de ganas ya me lo mataste&rsquo;&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Puede ser muy beneficioso programar un tiempo libre de obligaciones y con alguna actividad agradable con la pareja para charlar, disfrutar juntos y dar espacio al contacto físico</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">María Victoria Ramírez Crespo</span>
                                        <span>—</span> sexóloga y psicóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para que funcione, dice Malnero, &ldquo;tiene que ser divertido. Los dos tienen que tener ganas y tienen que estar de acuerdo. Tiene que haber comunicaci&oacute;n y consentimiento, porque si no hay consentimiento, no es sexo: es violaci&oacute;n o abuso. Tiene que ser, sobre todo, con cari&ntilde;o, con la actitud de &lsquo;vamos a pasarla bien, vamos a compartir&rsquo;, y no porque &lsquo;hay que&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Tiempo, presencia y deseo</h2><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de modas o titulares, las expertas coinciden en que, a fin de cuentas, lo que falta no es sexo, sino tiempo. Tiempo para uno mismo, para la pareja y para la presencia real, sin distracciones. El sexo programado puede ser una herramienta &uacute;til si se entiende as&iacute;: como una forma de reservar espacio a la intimidad en medio del ruido cotidiano.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tenemos vidas en las que no hay tiempo para la intimidad, para nosotros mismos ni para la pareja&rdquo;, resume Malnero. En ese sentido, la planificaci&oacute;n puede servir de recordatorio: que el deseo no aparece por arte de magia, pero tampoco se deja atrapar en una cita de Google Calendar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juanjo Villalba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/parejas-agendando-sexo_1_12732691.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 31 Oct 2025 17:06:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué algunas parejas están agendando el sexo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sexo,Parejas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Perimenopausia y pareja: manual de supervivencia (para los dos)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/perimenopausia-pareja-manual-supervivencia_129_12656464.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/adef5c25-bb09-4810-9dd6-558a529c45ac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Perimenopausia y pareja: manual de supervivencia (para los dos)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hablar de perimenopausia y entenderla puede permitir reorganizar la logística del hogar, redistribuir cargas y sostener vínculos con menos desgaste.</p></div><p class="article-text">
        La <strong>perimenopausia</strong> no es un &ldquo;ya te tocar&aacute;&rdquo;. Es un hoy que empieza con un sue&ntilde;o que no llega, un calor que sube sin permiso y una memoria que juega al despiste. Es un cuerpo que no entiende bien lo que le pasa porque, hasta hace bien poco, a nadie pareci&oacute; interesar investigar sobre ello, y un territorio com&uacute;n que, si nadie actualiza el pacto, paga la factura entera: el v&iacute;nculo, las criaturas, el humor, el deseo y la salud. No se trata de aguantar ni de santificarse; se trata de alfabetizaci&oacute;n b&aacute;sica de vida adulta. Saber qu&eacute; est&aacute; pasando, ponerle palabras y reorganizar la log&iacute;stica. Y s&iacute;, implica mirar de frente la pregunta inc&oacute;moda de toda pareja que se quiere bien: &iquest;qu&eacute; necesit&aacute;s hoy de m&iacute; y qu&eacute; estoy dispuesto a cambiar para que esto funcione?
    </p><p class="article-text">
        Lo llamamos &ldquo;perimenopausia&rdquo; y suena a pre&aacute;mbulo, a sala de espera con m&aacute;quina de caf&eacute; y revistas en la mesa. No lo es. Es un pasillo largo donde, de a ratos, se apaga la luz. Puede provocar insomnio, niebla mental, variaciones del ciclo, cambios de temperatura que te convierten en meteor&oacute;loga de la noche, ansiedad camuflada de mal humor, dolor durante el sexo, baj&oacute;n de deseo, cansancio sin explicaci&oacute;n. Traducido al idioma del hogar: hay menos paciencia para la log&iacute;stica, menos cuerda para el multitasking<em> </em>y m&aacute;s posibilidades de que un comentario inocente se sienta como una cr&iacute;tica. Si encima conviv&iacute;s con criaturas, trabajos, hipotecas y otros estreses vitales, el c&oacute;ctel es perfecto para la frase letal: &ldquo;No s&eacute; qu&eacute; te pasa, &uacute;ltimamente est&aacute;s imposible&rdquo;. A partir de ah&iacute;, dos caminos: convertirlo en culpa &mdash;&ldquo;me estoy volviendo insoportable&rdquo;&mdash; o convertirlo en plan.
    </p><h1 class="article-text">La trampa del car&aacute;cter</h1><p class="article-text">
        Cuando el cuerpo se desordena, el relato cultural te empuja a explicarlo con moralina: &ldquo;est&aacute; hist&eacute;rica&rdquo;, &ldquo;le cambi&oacute; el car&aacute;cter&rdquo;, &ldquo;ya no aguanta nada&rdquo;. La trampa es vieja: individualiza lo que es fisiolog&iacute;a y te deja sin herramientas. Lo contrario de esa trampa es un peque&ntilde;o gesto de civilizaci&oacute;n: separar el s&iacute;ntoma de la persona. No es lo mismo &ldquo;no me soport&aacute;s&rdquo; que &ldquo;llevo tres noches sin dormir&rdquo;. No es igual &ldquo;no quer&eacute;s acostarte conmigo&rdquo; que &ldquo;me duele, me cuesta, necesito otro ritmo y otras entradas&rdquo;. No es igual &ldquo;te volviste una controladora&rdquo; que &ldquo;si no anoto todo, se me cae el d&iacute;a encima&rdquo;. La pareja que entiende esto cambia la frase. El amor no se mide en palabras lindas, sino en ajustes concretos: qui&eacute;n se levanta por la noche, qui&eacute;n acompa&ntilde;a a la consulta m&eacute;dica, qui&eacute;n cubre extraescolares las pr&oacute;ximas dos semanas, qui&eacute;n cocina y qui&eacute;n plancha- si es que en esa casa alguien sigue planchando-.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">El amor no se mide en palabras lindas, sino en ajustes concretos: quién se levanta por la noche, quién acompaña a la consulta médica, quién cubre extraescolares las próximas dos semanas, quién cocina y quién plancha</p>
          </div>

  </blockquote><h1 class="article-text">El deseo no es un bono vitalicio</h1><p class="article-text">
        El deseo cambia con el cuerpo, el cansancio, el estr&eacute;s, la calidad del sue&ntilde;o y el humor. No es un indicador de amor: es un sistema sensible. En la perimenopausia puede desaparecer, volver por rachas, necesitar m&aacute;s tiempo, m&aacute;s juego, m&aacute;s lubricaci&oacute;n, menos presi&oacute;n. &iquest;Soluci&oacute;n? Sacarlo del altar y tratarlo como un tema de conversaci&oacute;n sin tab&uacute;es. Tal vez sea sexo m&aacute;s corto, con m&aacute;s manos y menos acrobacias. Tal vez sea intimidad sin coito mientras se reeduca el suelo p&eacute;lvico. Tal vez sea recuperar el calendario er&oacute;tico; no para convertir el cuerpo en KPI (indicador clave de rendimiento), sino para reservarle un lugar donde no entren los deberes ni los dientes de leche.
    </p><h1 class="article-text">Redistribuir para sostener</h1><p class="article-text">
        El romanticismo mal entendido prefiere grandes declaraciones a peque&ntilde;os lances. La casa, en cambio, funciona con turnos. Espa&ntilde;a es el primer pa&iacute;s de la Uni&oacute;n Europea en porcentaje de ni&ntilde;os nacidos de <a href="https://www.funcas.es/prensa/espana-el-pais-de-la-union-europea-con-mayor-porcentaje-de-bebes-nacidos-de-madres-mayores/#:~:text=Espa%C3%B1a%2C%20el%20pa%C3%ADs%20de%20la%20Uni%C3%B3n%20Europea,de%20madres%20de%2040%20o%20m%C3%A1s%20a%C3%B1os" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">madres mayores de 40 a&ntilde;os</a> sobre el total de los nacimientos. La edad media para convertirse en madre por primera vez es de <a href="https://www.ine.es/dyngs/Prensa/es/MNP2023.htm?print=1" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">33,1 a&ntilde;os</a>, y la tendencia apunta al alza, por lo que es cada vez m&aacute;s frecuente que las madres espa&ntilde;olas se enfrenten a la perimenopausia con hijos en edades tempranas. 
    </p><p class="article-text">
        Si a esto le sumamos que, tambi&eacute;n en Espa&ntilde;a, el 78% de las madres se declaran sobrecargadas &mdash;superando el 67% de media en la Uni&oacute;n Europea&mdash; y que acarrean los niveles m&aacute;s altos de ansiedad &mdash;el 42% de las encuestadas en el estudio <a href="https://makemothersmatter.org/mmm-state-of-motherhood-in-europe-2024/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El estado de la maternidad en Europa 2024</em></a><em>, </em>frente al 32% de media en la UE&mdash; y de agotamiento mental &mdash;el 21% manifestaron <em>burnout </em>por encima de la media europea, situada en el 18%&mdash;, el c&oacute;ctel se vuelve explosivo.
    </p><p class="article-text">
        Si hay insomnio, la primera intervenci&oacute;n no es una charla de cuatro horas: es un plan de sue&ntilde;o, dos semanas de prueba, con responsabilidades rotatorias y derecho a cancelar planes sin culpa. Si hay niebla mental, la agenda de citas m&eacute;dicas deber&iacute;a pasar a manos compartidas. Si hay ansiedad, se recorta el itinerario de obligaciones ornamentales &mdash;cumplea&ntilde;os ajenos, cenas que no apetecen, compromisos evitables&mdash;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si alguien en la casa entra en una etapa que exige más de su cuerpo, la otra persona debería aportar más margen. No por héroe, sino porque entiende de qué va el juego: sobrevivir con la mínima pérdida de alegría</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La redistribuci&oacute;n no es castigo. No es &ldquo;ahora me toca a m&iacute; sufrir&rdquo;. Es la forma madura de sostener un proyecto com&uacute;n. Si alguien en la casa entra en una etapa que exige m&aacute;s de su cuerpo, la otra persona deber&iacute;a aportar m&aacute;s margen. No por h&eacute;roe, sino porque entiende de qu&eacute; va el juego: sobrevivir con la m&iacute;nima p&eacute;rdida de alegr&iacute;a.
    </p><h1 class="article-text">El papel de quien acompa&ntilde;a</h1><p class="article-text">
        Si conviv&iacute;s con alguien que est&aacute; en perimenopausia, tu papel no es de comentarista deportivo ni el de polic&iacute;a del s&iacute;ntoma. Es el de c&oacute;mplice log&iacute;stico, cuidador intermitente y, a ratos, muro de contenci&oacute;n. No hay nada m&aacute;s sexy que quien pregunta &ldquo;&iquest;qu&eacute; puedo quitarte hoy de encima?&rdquo;, y luego lo quita de verdad. Traer agua en la noche. Aprender a leer las se&ntilde;ales sin ofenderse. Defender tu casa de las exigencias externas que no suman. Y algo crucial: no convertirte en m&aacute;rtir. Ayud&aacute;s m&aacute;s si no te convert&iacute;s en el h&eacute;roe incansable que hace todo y despu&eacute;s pasa factura. El pacto es de dos, no un tributo.
    </p><h1 class="article-text">Parejas que no son hetero ni mon&oacute;gamas ni iguales</h1><p class="article-text">
        Este texto es para todas. Las din&aacute;micas cambian en parejas lesbianas, bisexuales, en v&iacute;nculos no mon&oacute;gamos, en hogares donde conviven generaciones, en familias escogidas. Si comparten ciclo o compartiste crianza, las resonancias pueden ser dobles: dos cuerpos cambiando a la vez. M&aacute;s raz&oacute;n para la empat&iacute;a, para que la log&iacute;stica sea limpia y las decisiones no se tomen bajo tormenta. Y una verdad que asusta y libera: la pareja no es la &uacute;nica unidad de cuidado. La red importa: unos v&iacute;nculos familiares sanos, un buen vecindario y unas amistades gozosas salvan vidas.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Si comparten ciclo o compartieron crianza, las resonancias pueden ser dobles: dos cuerpos cambiando a la vez</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Medicina s&iacute;, pero sin <em>mansplaining</em></h2><p class="article-text">
        No hace falta doctorarse para entender que esta etapa es m&eacute;dica y social. Consult&aacute;, informate, busc&aacute; profesionales que te escuchen. Lo mismo con suplementos, f&aacute;rmacos o terapia: criterio y seguimiento. Tampoco convirtamos la casa en un ensayo cl&iacute;nico de moda. Los cuerpos no son id&eacute;nticos; lo que a tu amiga le funcion&oacute; puede no ser lo tuyo. El objetivo no es conseguir una versi&oacute;n &ldquo;pre&rdquo; de ti, sino una vida que te siente bien hoy.
    </p><h1 class="article-text">Ocio, dinero y culpa</h1><p class="article-text">
        Hay una trenza que conviene deshacer: si me encuentro peor, renuncio al ocio; si renuncio al ocio, me encuentro peor; si me encuentro peor, siento culpa. Cortemos por lo sano: el ocio no se negocia como premio. En t&eacute;rminos de econom&iacute;a dom&eacute;stica, es inversi&oacute;n estrat&eacute;gica, no capricho. Si cada peso y cada minuto est&aacute;n medidos para las criaturas, la casa y el trabajo, pero el ocio de quien atraviesa la perimenopausia es &ldquo;cuando sobre&rdquo;, nunca ocurrir&aacute;. Y sin ocio, no hay deseo que sobreviva, ni humor que alcance.
    </p><h1 class="article-text">Lo que cambia cuando lo nombramos</h1><p class="article-text">
        El antes y el despu&eacute;s de esta etapa no es un milagro hormonal: es una pareja que deja de enfrentarse y se pone del mismo lado de la mesa. Cambia la conversaci&oacute;n: del &ldquo;&iquest;qu&eacute; te pasa?&rdquo;, al &ldquo;&iquest;qu&eacute; hacemos?&rdquo;. Cambia el calendario: de abarrotado a respirable. Cambia el reparto: de intuiciones a acuerdos medibles. Cambia el deseo: de exigido a posible. Cambia el humor: de desgastado a m&aacute;s estable. Y cambia, sobre todo, la sensaci&oacute;n de soledad: ya no pele&aacute;s con tu cuerpo en secreto; compart&iacute;s la batalla con alguien que entiende que quererse es comprender que el cambio es parte de la vida.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Porque al final el amor no es un estado: también es un conjunto de gestiones</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A veces, la casa no puede con todo. Hay parejas que, con el cambio hormonal y la acumulaci&oacute;n de temas no resueltos, terminan separ&aacute;ndose. No es un fracaso moral, sino una verdad que merece tratamiento digno: acompa&ntilde;amiento, reparto justo, criaturas informadas sin dramatismo, respeto. Tambi&eacute;n hay parejas que encuentran una segunda madurez: menos pirotecnia, m&aacute;s humor, menos perfeccionismo, m&aacute;s lealtad pr&aacute;ctica. El deseo, cuando regresa, no vuelve adolescente, sino sabio. La pareja que se atreve a mirar de frente a la perimenopausia suele salir reforzada con mejores herramientas para todo lo dem&aacute;s: enfermedades, cambios laborales, adolescencias, viejas heridas. Porque al final el amor no es un estado: tambi&eacute;n es un conjunto de gestiones. Y gestionar, en tiempos de calor s&uacute;bito y sue&ntilde;o robado, es un acto pol&iacute;tico de cuidado: aqu&iacute; estamos, esto somos hoy, movemos lo que haga falta para caber aqu&iacute;, juntos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Victoria Gabaldón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/perimenopausia-pareja-manual-supervivencia_129_12656464.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Oct 2025 03:01:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Perimenopausia y pareja: manual de supervivencia (para los dos)]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Menopausia,Mujeres,Parejas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No es tu hijo, es tu novio: el trabajo emocional en las relaciones que pasa factura a las mujeres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/no-hijo-novio-trabajo-emocional-relaciones-pasa-factura-mujeres_1_12563420.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/414e9eb2-3363-40dd-b524-fd36c887df74_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No es tu hijo, es tu novio: el trabajo emocional en las relaciones que pasa factura a las mujeres"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El término 'mankeeping' se extendió para señalar cómo muchas mujeres asumen el rol de amiga, pareja, terapeuta y gestora social de su pareja masculina sin que exista reciprocidad. ¿Es posible salir de ese círculo vicioso y reequilibrar la relación?</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Llevo nueve a&ntilde;os con mi pareja y me encargo econ&oacute;micamente de toda la casa. Bueno, de eso, de nuestro hijo y de &eacute;l. En todos los sentidos&rdquo;, cuenta <strong>Diana</strong>, que al verbalizar su caso siente con toda su crudeza c&oacute;mo vive atrapada en una relaci&oacute;n donde el amor se convirti&oacute; en dependencia. Y no solo en tareas cotidianas. &ldquo;&Eacute;l apenas aporta nada al alquiler, y tampoco parece que haga un gran esfuerzo por cambiar la situaci&oacute;n. Est&aacute; c&oacute;modo&rdquo;, dice. Diana tambi&eacute;n es, como se dec&iacute;a antiguamente, su pa&ntilde;o de l&aacute;grimas, su <em>coach </em>personal, su terapeuta: &ldquo;Lo que m&aacute;s tonta me hace sentir es que celebro cualquier m&iacute;nimo esfuerzo que &eacute;l hace, porque estoy acostumbrad&iacute;sima a que no haga nada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La historia de Diana no es excepcional. Muchas otras mujeres, seguramente alguna cerca de cualquiera de nosotros, comparten relatos similares. <strong>Sandra</strong>, por ejemplo, recuerda as&iacute; su experiencia en conversaci&oacute;n con este medio: &ldquo;Estuve un a&ntilde;o y medio con una persona de 31 a&ntilde;os que era incapaz de llevar una vida funcional. &iexcl;Lleg&oacute; a meter un bol de metal en el microondas! Ten&iacute;a que supervisar cosas b&aacute;sicas, mantenerlo a todos los niveles salvo el econ&oacute;mico, y termin&eacute; somatizando el estr&eacute;s hasta desarrollar problemas de salud graves&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Estas an&eacute;cdotas personales ponen palabras a un fen&oacute;meno cada vez m&aacute;s reconocido: el <em><strong>mankeeping</strong></em>, un t&eacute;rmino que describe la carga emocional, social y log&iacute;stica que muchas mujeres asumen en sus relaciones heterosexuales.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; es exactamente el <em>mankeeping</em>?</h2><p class="article-text">
        El t&eacute;rmino <em>mankeeping</em> fue acu&ntilde;ado por las investigadoras Angelica Ferrara y Dylan P. Vergara, de la Universidad de Stanford,<a href="https://psycnet.apa.org/record/2025-35803-002" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="https://psycnet.apa.org/record/2025-35803-002" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en un art&iacute;culo publicado en 2024</a>, para describir espec&iacute;ficamente &ldquo;el trabajo no rec&iacute;proco que realizan las mujeres para gestionar las necesidades emocionales y sociales de los hombres en sus vidas&rdquo;. La idea se inspira en el concepto del <em>kinkeeping, </em>la tarea de mantener la armon&iacute;a familiar a todos los niveles, descrito por Carolyn Rosenthal en los a&ntilde;os 80, pero se centra en la relaci&oacute;n de dependencia entre hombres y mujeres dentro de una pareja.
    </p><p class="article-text">
        En palabras sencillas, las autoras lo definen como <strong>el trabajo social y emocional no remunerado que realizan muchas mujeres para &ldquo;mantener&rdquo; (de ah&iacute; lo de </strong><em><strong>keeping</strong></em><strong>) a los hombres que conviven con ellas, como forma de compensar la p&eacute;rdida de v&iacute;nculos sociales y afectivos de estos</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Las autoras sostienen en su art&iacute;culo tres ideas fundamentales: primero, que las mujeres proporcionan apoyo emocional a los hombres en ausencia de otras redes; segundo, que ese apoyo constituye un trabajo invisible que requiere de mucho tiempo y energ&iacute;a; y tercero, que cuando no hay reciprocidad, este esfuerzo se traduce en desgaste psicol&oacute;gico y desigualdad estructural.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es todo lo invisible que las mujeres acaban sosteniendo: desde animar a su pareja a quedar con amigos hasta mantener la relación con su propia familia, pasando por escucharlo cuando tiene un problema</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Cristina Rocafort</span>
                                        <span>—</span> psicóloga y terapeuta de pareja
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga y terapeuta de pareja <a href="https://www.cristinarocafortpsicologa.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cristina Rocafort</a> lo explica de la manera siguiente: &ldquo;El <em>mankeeping</em> me recuerda a la famosa carga mental, pero ampliada al terreno emocional&rdquo;, afirma. &ldquo;Es todo lo invisible que las mujeres acaban sosteniendo: desde animar a su pareja a quedar con amigos hasta mantener la relaci&oacute;n con su propia familia, pasando por escucharlo cuando tiene un problema&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para Rocafort, el <em>mankeeping</em> es la prolongaci&oacute;n de un patr&oacute;n social: &ldquo;En la pr&aacute;ctica, lo veo mucho en consulta. La mujer suele ser la que habla con los hijos, la que organiza los planes, la que recuerda las fechas. Al final se convierten en las gestoras de todo, tambi&eacute;n de la vida emocional de la pareja&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.nuriajorba.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">N&uacute;ria Jorba</a>, tambi&eacute;n psic&oacute;loga especializada en terapia de pareja y sexual, coincide en que se trata de un rol que, aunque ahora haya cristalizado en este concepto, ya viene de lejos: &ldquo;La mujer siempre tuvo que asumir ese papel de cuidadora y sostenedora, no solo de los hijos, sino de la pareja y hasta de la familia pol&iacute;tica&rdquo;, explica. &ldquo;Eso genera una carga mental enorme y hace que sus propias necesidades pasen a un segundo plano&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En palabras de Jorba, la situaci&oacute;n termina transformando radicalmente la relaci&oacute;n: &ldquo;Muchas veces la mujer se ve obligada a ejercer un rol de madre con su pareja. Le recuerda las citas m&eacute;dicas, fomenta que tengan m&aacute;s vida social, se ocupa de todo. Y cuando la relaci&oacute;n de pareja se transforma en una de madre e hijo, el concepto de pareja se desvanece. De hecho, la sexualidad suele ser lo primero que se resiente&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La soledad masculina y sus consecuencias</h2><p class="article-text">
        Uno de los motores y causas del repunte del <em>mankeeping</em>, seg&uacute;n Ferrara y Vergara, es la llamada &ldquo;recesi&oacute;n de la amistad masculina&rdquo;.<a href="https://www.americansurveycenter.org/research/the-state-of-american-friendship-change-challenges-and-loss/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="https://www.americansurveycenter.org/research/the-state-of-american-friendship-change-challenges-and-loss/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Diversos estudios</a> muestran que los hombres cuentan con menos amigos &iacute;ntimos que hace unas d&eacute;cadas. Y esa falta de v&iacute;nculos refuerza la dependencia de la pareja.
    </p><p class="article-text">
        Cristina Rocafort lo observa en su consulta: &ldquo;Un hombre que no se permite expresar vulnerabilidad, que solo  aprendi&oacute; a moverse entre estar bien y estar mal, entre el enojo y la apat&iacute;a, va cultivando menos relaciones cercanas. Y entonces todo recae en su mujer, que acaba agotada por sostener sola toda esa dimensi&oacute;n emocional&rdquo;. En su opini&oacute;n, la educaci&oacute;n tiene un importante papel en todo esto. &ldquo;Tradicionalmente a las mujeres se nos permiti&oacute; llorar, expresarnos. Sin embargo, un hombre triste o un hombre que exprese emociones relacionadas con la tristeza, con no poder m&aacute;s, se lo consideraba en el pasado como d&eacute;bil en el mal sentido de la palabra. &lsquo;Poco hombre&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a, por suerte, parece que las cosas est&aacute;n cambiando un poco entre los m&aacute;s j&oacute;venes, que son m&aacute;s proclives a abrirse en mayor medida con sus amistades masculinas. Pero las expertas tambi&eacute;n lo ven en consulta entre miembros de generaciones m&aacute;s mayores. Estos, seg&uacute;n la doctora Rocafort, &ldquo;necesitan encontrar sus propias formas de autogestionar las emociones que muchas veces pasan por ir quitando en terapia capas de esa cebolla emocional y conseguir as&iacute; desplegar una variedad de emociones m&aacute;s amplia&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El precio para ellas</h2><p class="article-text">
        Diana describe c&oacute;mo la actitud pasiva de su pareja erosion&oacute; mucho su autoestima: &ldquo;Me da la sensaci&oacute;n de que estoy atrapada, cansada, dominada por una situaci&oacute;n que me va hundiendo poco a poco&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Sandra, por su parte, reconoce que tras estar un a&ntilde;o y medio con esa pareja termin&oacute; con secuelas f&iacute;sicas importantes: &ldquo;Me ocupaba de mi vida y de la suya&rdquo;, recuerda. &ldquo;Y, adem&aacute;s, cada vez que le dec&iacute;a que estaba agotada, &eacute;l se victimizaba y me hac&iacute;a sentir culpable. Eso me pas&oacute; factura hasta el punto de enfermar&rdquo;. Relatos como estos ilustran c&oacute;mo el <em>mankeeping</em> es un factor que puede terminar incidiendo directamente en la salud y bienestar de quienes lo sostienen.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las mujeres terminan priorizando el bienestar de los demás, soportando una carga mental excesiva y dejando de lado sus propias necesidades</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Núria Jorba</span>
                                        <span>—</span> psicóloga y terapeuta de parejas
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Las psic&oacute;logas coinciden en se&ntilde;alar que el mayor riesgo es la desaparici&oacute;n del propio yo. Jorba lo resume as&iacute;: &ldquo;Las mujeres terminan priorizando el bienestar de los dem&aacute;s, soportando una carga mental excesiva y dejando de lado sus propias necesidades&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Rocafort a&ntilde;ade que adem&aacute;s muchas mujeres ni siquiera son conscientes de lo que est&aacute; ocurriendo, de que es una anomal&iacute;a: &ldquo;Es tan invisible que ni ellas mismas saben qu&eacute; es lo que tendr&iacute;a que ser reconocido y qu&eacute; es &lsquo;normal&rsquo;. Lo &uacute;nico que sienten es agotamiento y fatiga constante&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El resultado es un c&iacute;rculo vicioso: los hombres carecen de red emocional, las mujeres asumen el papel de &uacute;nicas confidentes, y la pareja se resiente. Como resume Jorba: &ldquo;Si no hay dos adultos que funcionen como equipo, desaparece la admiraci&oacute;n, surge el resentimiento y la relaci&oacute;n pierde estabilidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Otro de los posibles efectos secundarios de estas actitudes masculinas, seg&uacute;n se se&ntilde;al&oacute; en un art&iacute;culo de la revista <a href="https://www.vice.com/en/article/mankeeping-is-why-women-are-done-with-dating/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Vice</em></a><em>,</em> es que este desequilibrio tambi&eacute;n podr&iacute;a estar detr&aacute;s del creciente desinter&eacute;s de muchas mujeres por las citas. 
    </p><p class="article-text">
        Si tener una relaci&oacute;n con hombre implica sufrir los efectos del <em>mankeeping</em>, &iquest;para qu&eacute; tenerla? Cada vez m&aacute;s mujeres est&aacute;n dejando de buscar pareja. Seg&uacute;n datos del Centro <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Pew Research</a>, solo el 38 % de las mujeres solteras estadounidenses buscan pareja, frente al 61 % de los hombres.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Es posible cambiar la din&aacute;mica?</h2><p class="article-text">
        Redistribuir responsabilidades dentro de una pareja no es una tarea f&aacute;cil cuando los roles est&aacute;n muy establecidos, pero no es algo imposible. Jorba insiste en que lo principal es que las mujeres aprendan a poner l&iacute;mites: &ldquo;Es fundamental escucharnos mucho m&aacute;s a nosotras mismas, saber qu&eacute; podemos sostener, saber qu&eacute; es natural y positivo sostener, saber c&oacute;mo cuidar en una relaci&oacute;n de adultos, saber delegar, y decir hasta aqu&iacute; llego yo y hasta aqu&iacute; llegas t&uacute;. No se trata de tener un hijo, sino una pareja&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para Rocafort, la soluci&oacute;n pasa por una revisi&oacute;n profunda de los roles de g&eacute;nero: &ldquo;Hay que hacer un trabajo individual y tambi&eacute;n en pareja. Las mujeres necesitamos replantearnos muchas cosas que tenemos grabadas a fuego. Desde qu&eacute; creo yo que tengo que hacer por ser mujer, a por qu&eacute; me cuesta &lsquo;soltar&rsquo; algunas cosas si no se hacen como yo quiero&rdquo;. &ldquo;Y por parte de &eacute;l&rdquo;, contin&uacute;a la psic&oacute;loga, &ldquo;aprender qu&eacute; cosas siempre vio en su casa hacer a las mujeres y plantearse cu&aacute;les tiene que comenzar a asumir. El mundo cambi&oacute;, las relaciones de pareja son diferentes, y es necesario abarcar m&aacute;s terreno porque si no va a perder a su pareja. En realidad es un trabajo que tiene que realizar la pareja unida, porque lo que uno suelta, lo tiene que asumir el otro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Jorba tambi&eacute;n reclama el trabajo por parte de los hombres: &ldquo;Hay much&iacute;simo trabajo para ellos a nivel de empoderamiento masculino, de autogesti&oacute;n y tambi&eacute;n de asumir muchas obligaciones. Los hombres tienen que dejar de vivir desde la comodidad, asumir lo que les toca, trabajar su autorrealizaci&oacute;n&rdquo;, sostiene. &ldquo;No pueden seguir funcionando solo desde el placer inmediato. Interiorizar que la madurez exige asumir responsabilidades que a la larga se traducen en un bienestar mayor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n concluye Rocafort: &ldquo;Hablar dentro de la pareja es fundamental. La pareja deber&iacute;a funcionar como un coche: no pod&eacute;s hacer millones de kil&oacute;metros sin revisarlo nunca. Hay que parar, hablar, ajustar, redistribuir cargas. Solo as&iacute; evitaremos que una parte se desgaste hasta romperse&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juanjo Villalba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/no-hijo-novio-trabajo-emocional-relaciones-pasa-factura-mujeres_1_12563420.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 28 Aug 2025 17:46:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No es tu hijo, es tu novio: el trabajo emocional en las relaciones que pasa factura a las mujeres]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Psicología,Parejas,Mankeeping]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“¿Con quién quieren que tengamos hijos?”: la maternidad, una misión compleja incluso cuando hay deseo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/quieren-tengamos-hijos-maternidad-mision-compleja-hay-deseo_1_12326474.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f0590ceb-ebe2-429c-965d-55baf5fa042d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“¿Con quién quieren que tengamos hijos?”: la maternidad, una misión compleja incluso cuando hay deseo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">
Mujeres reaccionaron esta semana en redes frente a un cuestionamiento que suele caer sobre ellas como un reproche: la baja de la tasa de natalidad. Muchas quieren maternar, pero acompañadas, y no encuentran con quién. Crecen el desencanto heterosexual y las preguntas: ¿y ellos, qué quieren? Nueva entrega de “Mala fama, ritmo y sustancia”, el sexo en la era postfeminista.</p></div><p class="article-text">
        Roc&iacute;o tiene claro que quiere ser mam&aacute;. Por eso, hace dos a&ntilde;os, cuando cumpli&oacute; 34 y ya no pod&iacute;a evadir el tic tac del reloj biol&oacute;gico sonando de fondo, congel&oacute; sus &oacute;vulos. Mateo, su pareja, le hab&iacute;a dicho varias veces que &ldquo;no estaba preparado&rdquo; para ser padre. Ella esper&oacute; 5 a&ntilde;os que llegara el momento epif&aacute;nico de la preparaci&oacute;n, que un d&iacute;a se despetaran en el dos ambientes en el que conviv&iacute;an en Belgrano y le dijera: &ldquo;&iexcl;Estoy listo!&rdquo;. El fin de semana pasado se separaron.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cada vez que el <strong>derrumbe de la tasa de la natalidad entra en la conversaci&oacute;n p&uacute;blica como un dardo lanzado, en general, por quienes se oponen a que la autonom&iacute;a sexual de las mujeres</strong>, las responsabilidades del fen&oacute;meno apuntan a ellas y a las pol&iacute;ticas de derechos sexuales y (no) reproductivos que permitieron planear y elegir cu&aacute;ndo, c&oacute;mo y con qui&eacute;n ser madres. En X muchas mujeres j&oacute;venes sin hijos se hicieron eco de la interpelaci&oacute;n y contaron historias como las de Roc&iacute;o.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        <strong>Ahora que ellas pueden decidir que s&iacute;, parece que no encuentran c&oacute;mplices para la misi&oacute;n de una maternidad deseada.</strong> Parece que no alcanza con enunciar &ldquo;mi cuerpo, mi decisi&oacute;n&rdquo;, en la era de <a href="https://www.eldiarioar.com/opinion/dolares-represion_129_12324833.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;tus d&oacute;lares, tu decisi&oacute;n&rdquo;</a>.&nbsp; &ldquo;Este a&ntilde;o sal&iacute; con tres chabones, dos me <em>ghostearon </em>y a otro lo dej&eacute; de ver porque no hab&iacute;a escuchado hablar nunca ni de Bad Bunny ni de Karl Marx, &iquest;con qui&eacute;n chota quieren que seamos madres?, ironiz&oacute; @merdgie en X. La usuaria @flortundis escribi&oacute; algo en la misma l&iacute;nea: &rdquo;Con quienes vamos a tener hijos si los tipos tienen 40, entradas y siguen diciendo que no quieren nada serio o ghostean por no tener la madurez emocional de decirte no va m&aacute;s. Sean serios&ldquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1925022724038041663?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de la <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/parejas-hijos-preocupacion-caida-tasa-fecundidad-no-culpes-feminismo_1_11670959.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">transici&oacute;n demogr&aacute;fica</a> que muestra ese derrumbe como una realidad global sostenida hace 70 a&ntilde;os, <strong>si habitamos una &eacute;poca de </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/nadie-cogiendo-polarizacion-politica-sexual-afectiva_1_11537077.amp.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>desencuentro heterosexual y recesi&oacute;n sexual</strong></a><strong>, &iquest;no suena l&oacute;gico que existan dificultades para la reproducci&oacute;n y no sean &uacute;nicamente biol&oacute;gicas?&nbsp;&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esta vez, esta semana, fue el propio presidente, Javier Milei, un hombre soltero y adulto que a los 54 a&ntilde;os no ha tenido hijos, quien habl&oacute; en tono catastr&oacute;fico sobre la baja de la tasa de natalidad. Para &eacute;l, es un problema que reduce el mercado y frena la divisi&oacute;n social del trabajo, y consider&oacute; que este descenso se deb&iacute;a al &ldquo;globalismo&rdquo; de la &ldquo;Agenda 2030&rdquo;, a la que considera promotora del aborto. <strong>En Argentina, seg&uacute;n las cifras del Ministerio de Salud de la Naci&oacute;n, la natalidad empieza su desplome a partir de 2014. El aborto es legal reci&eacute;n en 2020</strong>. Es cierto: la cantidad de nacimientos cay&oacute; 35% en la &uacute;ltima d&eacute;cada. El 90% de esa ca&iacute;da se produjo antes de la interrupci&oacute;n voluntaria del embarazo. Los datos desmienten, otra vez, al mandatario libertario. Sin embargo, algo del contexto y la &eacute;poca es necesario poner en conversaci&oacute;n para entender el fen&oacute;meno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los motivos del <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/parejas-hijos-preocupacion-caida-tasa-fecundidad-no-culpes-feminismo_1_11670959.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">descenso de la fecundidad</a> son diversos y personales. El factor econ&oacute;mico y las cuestiones materiales (en marzo, en este pa&iacute;s, se necesit&oacute; $410.524 para criar a un beb&eacute; menor de 1 a&ntilde;o y $515.984 para ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes de 6 a 12 a&ntilde;os. Mientras que el salario m&iacute;nimo es de $308.000) plantean una maternidad/paternidad realista y efectiva. Pero tambi&eacute;n el simple hecho que<strong> hoy la no reproducci&oacute;n es una opci&oacute;n que quiz&aacute;s era impensada para las generaciones anteriores.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hace poco a la actriz Fernanda Mitelli le preguntaron en una entrevista en Revista Caras: &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; est&aacute;s tan convencida de no tener?&rdquo;. Es un interrogante que suele aparecer en las entrevistas a las artistas, escritoras y mujeres con voz p&uacute;blica pero que muy pocas veces se les hace a los varones. &ldquo;Porque no encuentro un para qu&eacute;, si estoy espl&eacute;ndida as&iacute;, si estoy bien. Me encanta mi vida as&iacute; c&oacute;mo est&aacute;&rdquo;, contest&oacute; ella con simpleza genuina.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Y ellos?</strong></h2><p class="article-text">
        En octubre de 2024 la revista Social Psychological and Personality Science public&oacute; <a href="https://journals.sagepub.com/doi/10.1177/19485506241287960" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un estudio</a> en donde entrevistaron a casi 6.000 personas adultas para que evaluaran qu&eacute; tan satisfechas se sent&iacute;an con su vida en general, y en particular con su vida sexoafectiva. La investigaci&oacute;n mostr&oacute; que las m&aacute;s felices, saludables y satisfechas sexualmente eran las mujeres solteras y sin hijos, y que los m&aacute;s felices de entre los hombres eran los casados. El estudio tambi&eacute;n mostr&oacute; que los m&aacute;s insatisfechos eran los hombres j&oacute;venes y solteros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La periodista y escritora colombiana Catalina Ruiz-Navarro cita esta investigaci&oacute;n en su libro <em>Deseada. Maternidad feminista,</em> publicado el a&ntilde;o pasado. Ella dice: <strong>&ldquo;El costo que tienen que asumir las madres es alt&iacute;simo. Son costos f&iacute;sicos, de salud mental, a su vida profesional. Y me parece natural que las mujeres no est&eacute;n dispuestas a asumirlos. </strong>Me llama mucho la atenci&oacute;n que cada vez que se tiene esta discusi&oacute;n la culpa siempre es del feminismo, de los derechos sexuales y reproductivos. El mensaje es: &iexcl;mujeres tienen que tener hijos para salvar la econom&iacute;a o la raza humana! <strong>Nadie les est&aacute; diciendo a los varones que necesitan ser buenos padres, padres presentes para salvar a la econom&iacute;a o a la raza humana&rdquo;.&nbsp;&nbsp;&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sobre las maternidades y no maternidades hay una extensa bibliograf&iacute;a y filmograf&iacute;a. Conocemos los motivos y el derrotero de las madres y las derivas de quienes no quieren serlo por la industria cultural. &iquest;Y ellos? Es paradojal que el propio Presidente, que no se reprodujo hasta el momento, sea quien reclame que el resto lo hagamos. El var&oacute;n que representa Milei tiene mucho de la masculinidad epocal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Instituto de Masculinidades y Cambio Social es una de los pocos espacios que viene estudiando estas subjetividades contempor&aacute;neas emergentes en la que confluyen el capitalismo financiero y la digitalidad. Nicol&aacute;s Pontacuarto, uno de los integrantes del Instituto, dice: &ldquo;Si bien hay una ret&oacute;rica en el discurso libertario de &lsquo;repoblar el mundo&rsquo; y regresar a una masculinidad socialmente m&aacute;s tradicional, el modelo de var&oacute;n que proponen es uno que tiene m&aacute;s afecto por el dinero que por las personas. <strong>Algunos </strong><em><strong>vendecursos</strong></em><strong> muestran en redes a &lsquo;sus novias&rsquo; pero m&aacute;s como &lsquo;mir&aacute; lo que logr&eacute; con el estilo de vida que llevo&rsquo; que valorando la afectividad o planificando &lsquo;futuros&rsquo; con esa persona.</strong> Es decir, Rolex, Lamborghini, novia. Es parte de su fetichismo por los objetos y cosificaci&oacute;n, no valoraci&oacute;n en un sentido humano. Al menos c&oacute;mo lo muestran en redes&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        &ldquo;Para los <em>vendecursos</em> y los <em>criptobros</em>, expresiones m&aacute;s acabadas de la subjetividad masculina de la &eacute;poca mileista, el otro es una p&eacute;rdida de tiempo &ndash;sigue Pontacuarto&ndash;. Es decir, su relaci&oacute;n con el otro siempre est&aacute; mediada por un inter&eacute;s econ&oacute;mico: pueden ser sus alumnos o bien obst&aacute;culos para el cumplimiento de esos intereses. Aparece esta idea de denostar el ocio porque es un tiempo improductivo. Si hay familia o amigos que no &lsquo;suman al cumplimiento de los objetivos&rsquo; es tarea del mentor, el <em>vendecurso</em>, orientar a su alumno para que deje atr&aacute;s a esas personas que no le suman&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La soci&oacute;loga Sol Prieto lanz&oacute; la pregunta en X, &ldquo;como un ejercicio de ideaci&oacute;n, no para contrastar hip&oacute;tesis sistem&aacute;ticamente&rdquo;: <a href="https://x.com/holasolprieto/status/1925263532246872407" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Para la gente que no tiene hijos al momento de leer esto &iquest;Cu&aacute;ntos a&ntilde;os ten&eacute;s? &iquest;por qu&eacute; no ten&eacute;s hijos ahora?&rdquo;</a>. Al cierre de la nota el tuit ten&iacute;a 8.000 respuestas, lo cual ya representa, seg&uacute;n la investigadora &ldquo;un corpus&rdquo;. Ella todav&iacute;a no hab&iacute;a procesado toda la informaci&oacute;n, pero consultada para este art&iacute;culo sobre las diferencias en las respuestas seg&uacute;n el g&eacute;nero, dijo: &ldquo;Hay varones que dicen 'No tengo novia', 'No tengo con qui&eacute;n', 'No tengo mucho sexo' como argumento. Ellas van m&aacute;s por el lado del no deseo, la inestabilidad de ingresos y sobre todo de vivienda y, algo que s&iacute; me sorprendi&oacute;, es el tema de la salud mental: 'Tengo TDAH&rdquo; 'Tengo depresi&oacute;n', 'Tengo trastorno bipolar', 'Estoy medicada' e incluso 'Todav&iacute;a no encuentro la medicaci&oacute;n para estar bien'&ldquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Despu&eacute;s de la revoluci&oacute;n&nbsp;</strong></h2><p class="article-text">
        Las formas de amar y vincularnos que conoc&iacute;an las mujeres y los varones que nos antecedieron cambiaron, pero no tanto. Est&aacute;n todav&iacute;a movi&eacute;ndose y acomod&aacute;ndose como placas tect&oacute;nicas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o se cumple una d&eacute;cada de Ni Una Menos y un lustro del reconocimiento estatal como ciudadanas del derecho a decir que no a un embarazo que no se desea. En la &uacute;ltima d&eacute;cada, en Argentina, <strong>hemos estado teniendo una conversaci&oacute;n &ndash;por momentos hablando todas y todos al mismo tiempo&ndash; sobre los riesgos de g&eacute;nero, con una linterna apuntando especialmente a las parejas heterosexuales y los hogares. </strong>Las cadenas de violencias que despliega el machismo que pueden ser letales y las desigualdades cotidianas en los cuidados y la crianza que quitan tiempo de ocio y calidad de vida. Hubo oleadas de denuncias masivas por acoso y abuso sexual. Demasiados agresores, abusadores y violadores fueron destapados de la s&aacute;bana de impunidad que los cubr&iacute;a. &iquest;C&oacute;mo entregarse a lo incierto con la conciencia del riesgo constante? &iquest;De qu&eacute; manera amar bajo sospecha? &iquest;C&oacute;mo tramitar el desencanto y seguir apostando a los v&iacute;nculos heterosexuales?&nbsp;
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                La maternidad deseada parece una misión complicada entre la insistencia y el heteropesimismo.                             </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Hace poco leyendo una columna Catalina Ruiz Navarro en la revista que ella fund&oacute;, Volc&aacute;nicas, descubr&iacute; el t&eacute;rmino &ldquo;<a href="https://volcanicas.com/heteropesimismo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">heteropesimismo</a>&rdquo;. Lo nombr&oacute; as&iacute; por primera vez Asa Seresin en un ensayo que public&oacute;, en 2019, en la revista The New Inquiry. <strong>El &ldquo;heteropesimismo&rdquo; se define como &ldquo;una desafiliaci&oacute;n performativa de la heterosexualidad, usualmente expresada como arrepentimiento, verg&uuml;enza o desesperanza frente a la experiencia heterosexual&rdquo;.</strong> Y agrega &ldquo;que estas desafiliaciones sean performativas no significa que no sean sinceras, m&aacute;s bien es que rara vez van acompa&ntilde;adas de un abandono real de la heterosexualidad&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La conversaci&oacute;n digital da cuenta que son muchas las que todav&iacute;a no abandonan la heterosexualidad porque el deseo no es un vestido que una se pueda poner y sacar. Las que insisten se preguntan: &ldquo;&iquest;con qui&eacute;n quieren que tengamos hijos?&rdquo;. Los varones, &iquest;qu&eacute; preguntas se est&aacute;n haciendo?&nbsp; La maternidad deseada parece una misi&oacute;n complicada entre la insistencia y el heteropesimismo. 
    </p><p class="article-text">
        <em>MFA/DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Florencia Alcaraz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/quieren-tengamos-hijos-maternidad-mision-compleja-hay-deseo_1_12326474.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 24 May 2025 03:01:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“¿Con quién quieren que tengamos hijos?”: la maternidad, una misión compleja incluso cuando hay deseo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vínculos,Maternidad,Aborto,Relaciones,Parejas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Cómo sobrevivir al desamor?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/sobrevivir-desamor_129_11881109.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7caeadd9-2809-4f18-9cd2-5c994561ae95_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Cómo sobrevivir al desamor?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El desamor actual no se produce tras el amor, sino como amor interrumpido antes de concretarse. Si antes solía surgir por falta de correspondencia, ahora se relaciona más con una crisis en los vínculos, marcada por el narcisismo y la dificultad para salir de la lógica del mercado amoroso.</p></div><p class="article-text">
        Hoy son m&aacute;s dif&iacute;ciles las separaciones que los duelos, este es el tema que desarroll&eacute; en el libro <em>Amar, temer, partir</em>. Sin embargo, duelo y separaci&oacute;n valen para los amores que de alg&uacute;n modo se realizaron. 
    </p><p class="article-text">
        Otra cosa ocurre en el desamor, que no es lo que viene despu&eacute;s del amor. El desamor es el amor interrumpido antes del amor. En otro tiempo, su motivo principal era la falta de correspondencia. En las relaciones actuales tiene m&aacute;s que ver con la crisis vincular: para vivir un amor es preciso dar y darse tiempo, salir del mercado narcisista en que lo valioso es ser deseable (por la mayor cantidad de otros), no sentir verg&uuml;enza de amar. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        En otro tiempo, el enamorado estaba orgulloso de su amor, se lo contaba a todo el mundo, lo gritaba a los cuatro vientos, lo registraba en las paredes de las casas y en la corteza de los &aacute;rboles. En el siglo XXI, es toda una negociaci&oacute;n en una pareja subir una foto juntos a una red social. Porque en el Eros tecnol&oacute;gico, nadie est&aacute; con otra persona sin dudar de si acaso no podr&iacute;a estar con alguien &ldquo;mejor&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En el nuevo desamor, ya no se trata de entender por qu&eacute; se termin&oacute;, sino por qu&eacute; no pudo empezar. Seg&uacute;n una distinci&oacute;n aristot&eacute;lica, pasamos de los amores &eacute;picos a los amores l&iacute;ricos. Amores &eacute;picos, amores en los que hab&iacute;a una historia, en los que pasaba algo, en los que otra cosa ven&iacute;a despu&eacute;s de eso que pasaba, en los que, al final, se habla de todo lo que pas&oacute;; amores l&iacute;ricos, amores en los que se canta el amor, en los que se habla m&aacute;s de lo que se hace, en los que se apaga la m&uacute;sica y los dos est&aacute;n en el mismo lugar, en los que se trata de lo que podr&iacute;a haber sido. En otro libro (<em>Los amores neur&oacute;ticos)</em> tambi&eacute;n llam&eacute; a estos &uacute;ltimos &ldquo;amores melanc&oacute;licos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Hay duelos imposibles, porque hay despedidas que no ocurrieron. Es imposible hacer un duelo si sentimos que no fuimos amados. Y un duelo imposible es un modo de retener el amor del otro. Despedirse es dif&iacute;cil. Implica atravesar la fantas&iacute;a de que abandonamos. Tambi&eacute;n impone renunciar a la omnipotencia: no puedo hacer nada m&aacute;s; pero claro, para que ese &ldquo;no poder&rdquo; no sea una impotencia; al contrario, se trata &ndash;parad&oacute;jicamente&ndash; de poder no poder. En una relaci&oacute;n, en un trabajo, respecto de un lugar de origen, en el fin de la vida. Es importante pensar el proceso de la despedida, para no permanecer en actitudes retentivas, as&iacute; como para no sentir la culpa de irse.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;De qu&eacute; nos despedimos en una despedida? Si en la separaci&oacute;n nos separamos de un tipo de v&iacute;nculo y en el duelo de quien fuimos en el curso de la relaci&oacute;n; en la despedida &ndash;paso fundamental para los otros dos procesos&ndash; se trata de decir que ya no podemos quedarnos sin por eso asumir una actitud omnipotente. Solo a trav&eacute;s del proceso de una despedida es que tal vez tambi&eacute;n podemos decirle adi&oacute;s a lo que no fue.
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo una pel&iacute;cula. <em>El amor a los 20 a&ntilde;os</em>. Ese amor es simple y directo. As&iacute; lo dec&iacute;an los directores de esta pel&iacute;cula de 1962. Es el amor del enamoramiento y el desenga&ntilde;o; el de engancharse con alguien a quien se conoce poco y nada. Es un amor que es 90% proyecci&oacute;n y 10% inconsciencia. Por eso es mucho m&aacute;s interesante el amor despu&eacute;s de los 30. Aunque no hay muchas pel&iacute;culas sobre este tema. 
    </p><p class="article-text">
        Un gran problema afectivo actual es que todav&iacute;a se narren los amores de la madurez con una matriz juvenil, sin habilitar otras formas de experiencia. Es que tambi&eacute;n hay quienes ya grandes todav&iacute;a quieren amar como j&oacute;venes. As&iacute; es que hay quienes, post-30, insisten con que no se enamoran o no se enganchan lo suficiente. Tengo la idea de que en esta etapa de la vida es mucho m&aacute;s importante otra variable antes que el enamoramiento: la confiabilidad. 
    </p><p class="article-text">
        Post-30 son comunes los relatos de desencuentros necesarios que, en un segundo tiempo, permiten encontrarse. Claro que eso implica poder tolerar el desencuentro y no sucumbir a la ansiedad. Cort&aacute;zar ten&iacute;a esa f&oacute;rmula del amor juvenil: &ldquo;And&aacute;bamos sin buscarnos, pero and&aacute;bamos para encontrarnos&rdquo;. Vale para el enamoramiento. La correspondiente post-30 ser&iacute;a: &ldquo;Si nos desencontramos, nos vamos a encontrar&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Post-30 no es una edad cronol&oacute;gica. Es el amor despu&eacute;s de haber amado; cuando se sale y el otro no te gusta del todo; cuando no es tu media naranja; cuando tranquilamente podr&iacute;a no ser, porque no se experimenta la necesidad del enamoramiento, pero justamente por eso puede ser, si se admite que no sea necesario. 
    </p><p class="article-text">
        Hay quienes tienen m&aacute;s de 30 a&ntilde;os y no soportan otro modo de amar que no sea a trav&eacute;s de un enamoramiento. Se pierden una parte importante del amor. No digo ni el trabajo ni la construcci&oacute;n de un v&iacute;nculo. Digo el amor contingente, el que no tiene miedo de perderse porque ya est&aacute; perdido, que no requiere otra haza&ntilde;a que la apuesta. El amor que ya se despidi&oacute; del amor juvenil.
    </p><p class="article-text">
        Pienso en los innumerables relatos de quienes me contaron que empezaron a verse con alguien, luego no siguieron y despu&eacute;s volvieron. Esta es una estructura t&iacute;pica, la del desencuentro; amores que empiezan al volver. Insisto en aclarar que esta no es una cuesti&oacute;n de edad cronol&oacute;gica, sino de madurez. Alrededor de los 20, el conflicto central es con el deseo. En esos a&ntilde;os se trata de conocer un poco el modo m&aacute;s o menos particular de desear y, con alg&uacute;n trabajo personal, tratar de despejarlo de sus condiciones sintom&aacute;ticas. 
    </p><p class="article-text">
        Si todo va bien, los 30 son arduo camino de realizaci&oacute;n para llegar a la mitad de la vida y preguntarse justamente &ldquo;&iquest;c&oacute;mo estoy viviendo?&rdquo;. Con ese modo de desear, algunas cosas salieron bien, otras mal, algunas directamente no salieron, pero ahora el conflicto es con la vida. Del conflicto con el deseo al conflicto con la forma de vivir, este es el camino de la madurez. &ldquo;Ahora que las tormentas son tan breves y los duelos no se atreven a dolernos demasiado&rdquo;, dice una canci&oacute;n de Sabina &ndash;que lleg&oacute; a los 30 reci&eacute;n a los 50. 
    </p><p class="article-text">
        Uno de los problemas actuales es que los 30 se volvieron una prolongaci&oacute;n de los 20. Y las personas llegan a los 40 perplejos, pregunt&aacute;ndose qu&eacute; pas&oacute; con su vida; pasan a los 50 sin conocer del todo su modo de desear y en particular sus l&iacute;mites. Esta no es una cuesti&oacute;n de etapas evolutivas, sino de efecto del tiempo. Una vida es tiempo vivido y sus consecuencias, que siempre es mejor que lleguen m&aacute;s pronto que tarde. 
    </p><p class="article-text">
        El otro d&iacute;a conversaba con un amigo m&aacute;s grande, que decidi&oacute; irse de un lugar en el que est&aacute; hace 20 a&ntilde;os y en el que tiene reconocimiento por su tarea. Le pregunt&eacute; por qu&eacute; lo hizo y me dijo que por eso mismo. &ldquo;Porque podr&iacute;a seguir haci&eacute;ndolo 20 a&ntilde;os m&aacute;s y la vida es una, ahora me saca tiempo&rdquo;. Ante mi cara de asombro me dijo &ldquo;Ya lo vas a entender&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>LL/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luciano Lutereau]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/sobrevivir-desamor_129_11881109.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Dec 2024 10:06:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Cómo sobrevivir al desamor?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Amor,Parejas,Psicología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tomar Uber, comer chocolate y salidas en pareja, lo que más se ajusta en la era Milei]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/uber-comer-chocolate-salidas-pareja-ajusta-milei_1_11640180.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0642beec-5280-4930-a001-b74c5e3ac57b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tomar Uber, comer chocolate y salidas en pareja, lo que más se ajusta en la era Milei"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Dos tercios de los argentinos ha recortado gastos cotidianos, según una encuesta de la consultora Moiguer. Casi la mitad compra menos medicamentos. Pese a la baja del impuesto PAÍS, la mayoría de los precios sigue subiendo en septiembre y sólo se abarataron 1% los autos y los celulares.</p></div><p class="article-text">
        <strong>La mitad de los argentinos nota que su capacidad de consumo est&aacute; &ldquo;peor&rdquo; o &ldquo;mucho peor&rdquo; en 2024</strong> respecto del a&ntilde;o pasado, seg&uacute;n una encuesta a 1.300 personas de 16 a 75 a&ntilde;os que elabor&oacute; en julio y agosto la consultora Moiguer. Lo que m&aacute;s se ajust&oacute; o directamente se elimin&oacute; en la vida cotidiana fueron las siguientes actividades:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Tomar un taxi, Uber o remise, 91% de los encuestados.</li>
                                    <li>Golosinas y chocolates, 86%.</li>
                                    <li>Salidas en pareja o con familia, 85%.</li>
                                    <li>Compras de primeras marcas de alimentos, 83%.</li>
                                    <li>Hacer un asado con familia y amigos, 80%. </li>
                                    <li>Ir a tomar un caf&eacute; o helado, 80%.</li>
                                    <li>Actividades deportivas, 75%.</li>
                                    <li>Servicios de streaming, 68%.</li>
                                    <li>Uso del auto o moto, 66%.</li>
                                    <li>Servicio del celular, 59%</li>
                                    <li>Medicina prepaga, 55%.</li>
                                    <li>Uso del transporte p&uacute;blico, 54%.</li>
                                    <li>Internet en el hogar, 49%. </li>
                                    <li>Compra de medicamentos, 48%. </li>
                                    <li>Colegio de los hijos, 41%.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Algunas conclusiones del estudio:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>El 69% considera que sus ingresos crecieron menos que la inflaci&oacute;n, que acumul&oacute; 87% en los primeros siete meses del a&ntilde;o.</li>
                                    <li>La mitad (52%) est&aacute; endeudado, frente al 10% de 2023.</li>
                                    <li>El 55% debi&oacute; usar ahorros para cubrir gastos cotidianos.</li>
                                    <li>El 45% sum&oacute; horas de trabajo o arranc&oacute; un emprendimiento propio para generar m&aacute;s ingresos.</li>
                                    <li>Dos tercios (67%) recort&oacute; gastos cotidianos. Incluso en el nivel econ&oacute;mico alto, el 52% lo hizo. En el medio, el 62% y en el bajo llega al 77%.</li>
                                    <li>El 76% de los que meten motosierra a sus gastos, como el presidente Javier Milei, lo hace porque no llega a fin de mes. Un tercio (35%) porque disminuyeron sus ingresos; el 29%, para controlar su presupuesto; un quinto (20%) para hacer erogaciones m&aacute;s importantes; el 15% para resguardarse por la incertidumbre y el 4% para ahorrar.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        En este contexto de una recesi&oacute;n cada vez m&aacute;s profunda, Fernando Moiguer, CEO de su consultora, observa que aparecen las empresas que ofrecen &ldquo;pactos de precios&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las propuestas de pactos de precios comenzaron a proliferar en los &uacute;ltimos meses, impulsadas por marcas y cadenas de supermercados como reacci&oacute;n frente a la baja del consumo.&nbsp;Si bien las marcas cuentan con un amplio conocimiento, su credibilidad y mensaje son en primer lugar, puestas en duda por el consumidor&rdquo;, afirm&oacute; Moiguer.
    </p><p class="article-text">
        En julio, de acuerdo con un trabajo espec&iacute;fico para estudiar c&oacute;mo se reciben los congelamientos de precio y otras t&aacute;cticas que las compa&ntilde;&iacute;as van tomando, el 68% de los consumidores sostuvo que estas acciones de las marcas son poco o nada cre&iacute;bles, sostuvo el directivo.
    </p><p class="article-text">
        Subray&oacute; que &ldquo;las palabras oportunismo y enga&ntilde;o son las m&aacute;s elegidas a la hora de representar las propuestas que las compa&ntilde;&iacute;as ofrecen&rdquo; y que &ldquo;si bien se entiende la utilidad del pacto para el bolsillo, se la aprovecha si se puede o se caracteriza como &uacute;til&rdquo;, ya que &ldquo;lo que se percibe no es cercan&iacute;a sino enga&ntilde;o y oportunismo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En una &eacute;poca sin fe, en donde la sospecha antecede al impulso y el consumo se torna hiperracional, no se trata de hacerse el amigo, sino en todo caso de intentar acompa&ntilde;ar genuinamente. <strong>Diarco, Newsan, D&iacute;a, Carrefour y Nobleza Gaucha, entre otras, lo vienen pescando. Cuando Newsan toma Procter &amp; Gamble y baja los precios de Ariel y Drive</strong>, est&aacute; comprendiendo c&oacute;mo las marcas de primera son de primera cuando entienden al consumidor. Si se logra ser verdaderamente una ayuda o una oportunidad, cuando la econom&iacute;a mejora, la identidad, el recorrido y el prestigio est&aacute;n listos para construir un v&iacute;nculo m&aacute;s profundo&rdquo;, aconseja Moiguer.
    </p><p class="article-text">
        Pero en general pocos precios bajan. As&iacute; lo prueba el monitoreo de la consultora Equilibra sobre la primera semana de septiembre, cuando deb&iacute;a percibirse el impacto de la rebaja del impuesto PA&Iacute;S. <strong>S&oacute;lo se registraron menores valores en autos y celulares (-1%)</strong>. En cambio, se encarecieron los insumos y servicios de construcci&oacute;n (0,1%), calzados (0,2%), productos de limpieza (0,4%), autopartes y restaurantes (0,6%), equipos audiovisuales (0,7%), art&iacute;culos de cuidado personal (1%), electrodom&eacute;sticos (1,3%), remedios (1,4%) y bebidas alcoh&oacute;licas (1,6%), entre otras. La inflaci&oacute;n semanal fue del 1,2%.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1832098147843121233?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        <em>AR/JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Rebossio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/uber-comer-chocolate-salidas-pareja-ajusta-milei_1_11640180.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 09 Sep 2024 17:50:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tomar Uber, comer chocolate y salidas en pareja, lo que más se ajusta en la era Milei]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Recesión,Consumo,Uber,Chocolate,Parejas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La monogamia no es una construcción social]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/monogamia-no-construccion-social_129_11591830.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/992dab1d-7f9a-4e9c-8a37-465f22e38cf3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La monogamia no es una construcción social"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La monogamia no es un acuerdo entre partes, es algo más profundo y resistente. Su origen no es una norma abstracta, sino que tiene una raíz psíquica específica.</p></div><p class="article-text">
        No s&eacute; si a ustedes tambi&eacute;n les pasa, pero a m&iacute; &ndash;de un tiempo a esta parte&ndash; me deja con sabor a poco el razonamiento que para, cualquier forma de vida, dice: &ldquo;Es una construcci&oacute;n social&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Me resulta insuficiente y algo cansador, por el modo en que se difundi&oacute;, como si fuera un modo de pensamiento cr&iacute;tico y de lucha contra opresiones. Entonces, se dice que todo es una construcci&oacute;n social, como una suerte de vocaci&oacute;n relativista, cuyos efectos liberadores no alcanzo a percibir.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, se dice que los v&iacute;nculos son una construcci&oacute;n social, que la maternidad es una construcci&oacute;n social, que el amor es una construcci&oacute;n social y as&iacute; casi al infinito, pero lo cierto es que nadie deja de sufrir la relaci&oacute;n con el otro por saberlo, mucho menos las madres y el amor&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Este nuevo culturalismo, que al final termin&oacute; siendo como muchos otros culturalismos de otras &eacute;pocas, aunque con menos ambici&oacute;n y programa, porque es mucho m&aacute;s conformista, en la medida en que apela a una justificaci&oacute;n, fue una decepci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Cuando digo que apela a una justificaci&oacute;n, me refiero a que la f&oacute;rmula que sentencia &ldquo;Es una construcci&oacute;n social&rdquo;, para todo uso, no se acompa&ntilde;&oacute; de grandes propuestas ni vino a facilitar nuevos modos de vida, sino que se instal&oacute; en una perspectiva juzgadora (falsamente cr&iacute;tica, para su pretensi&oacute;n) y de superioridad moral.
    </p><p class="article-text">
        En cierto punto, tengo que decir que este nuevo culturalismo me recuerda un poco a la etapa evolutiva en que los ni&ntilde;os comienzan a poner en cuesti&oacute;n el saber de los padres, pero se quedan ah&iacute;, a mitad de camino de una verdadera autonom&iacute;a. Quiz&aacute; pens&eacute; esto &uacute;ltimo, con un dejo de fastidio, por esos memes que circulan hacia fin de a&ntilde;o en que se llama a discutir con el t&iacute;o o la abuela, en la mesa familiar, sin llamar la atenci&oacute;n sobre el <em>factum</em> b&aacute;sico: una vez m&aacute;s, uno est&aacute; sentado en esa mesa, como un p&uacute;ber redomado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En fin, esta breve introducci&oacute;n es un modo de llegar a mi tema en esta columna, que es la monogamia. Mil veces me han dicho que es una construcci&oacute;n social, lo le&iacute; en art&iacute;culos que pretenden ponerla en cuesti&oacute;n como si fuera un pacto en el interior de la pareja, que se puede conmover con solo decir &ldquo;Es una construcci&oacute;n social&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para tensar la cuerda, voy a partir del punto de vista contrario &ndash;aunque no ser&aacute; mi punto de llegada. Dir&eacute;: &ldquo;La monogamia es lo real&rdquo;. La monogamia no es un acuerdo entre partes, es algo m&aacute;s profundo y resistente. Y su origen no es una norma abstracta, sino que tiene una ra&iacute;z ps&iacute;quica espec&iacute;fica.
    </p><p class="article-text">
        El origen ps&iacute;quico de la monogamia es la relaci&oacute;n temprana de dependencia con quien se ocupa de los primeros cuidados y, en particular, incluye la posibilidad de que ese v&iacute;nculo se pueda modificar a trav&eacute;s de tres pasos constitutivos: saber que el otro no sabe, descubrir la mentira y fallarle a la idealizaci&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La monogamia empezó a ser cuestionada socialmente, en los últimos años, a partir del momento en que se perdió la posibilidad de un vínculo de paridad, que no reproduzca más o menos íntegramente patrones infantiles</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Estos tres pasos se realizan a lo largo de la infancia y con ellos se transita el pasaje de una dependencia absoluta a una dependencia relativa. Esta &uacute;ltima es lo que habitualmente se conoce como &ldquo;independencia&rdquo;, pero que es m&aacute;s bien un tipo de dependencia que no requiere subordinaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El primero de los tres pasos es el que verificamos cada vez que vemos a un ni&ntilde;o que le pregunta de forma insistente a uno de sus padres por qu&eacute; tal cosa u otra. No es que el ni&ntilde;o lo pregunta con inter&eacute;s epist&eacute;mico, sino que quiere saber que el otro no sabe.
    </p><p class="article-text">
        Con respecto a la mentira, no me refiero a la capacidad de enga&ntilde;o, sino que, como una prolongaci&oacute;n del punto anterior, el ni&ntilde;o descubre que, si no le dice al otro lo que piensa, este no tiene acceso a sus pensamientos. 
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, con respecto a la idealizaci&oacute;n, a trav&eacute;s de la capacidad para fallar se habla de la posibilidad de no depender de la mirada del otro como condici&oacute;n para la validaci&oacute;n del propio narcisismo. Quien no puede desilusionar a sus padres, no ser&aacute; una persona adulta.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; tienen que ver estos tres pasos con la monogamia? En principio, dir&iacute;a que quien no los atraviesa va a tender a vivir la monogamia como una restricci&oacute;n o una limitaci&oacute;n, por el modo primario en que todav&iacute;a permanece en su relaci&oacute;n con el otro.
    </p><p class="article-text">
        La cr&iacute;tica a la monogamia entendida como &ldquo;construcci&oacute;n social&rdquo; creer&iacute;a que viene por este lado. Es decir, es eminentemente proyectiva y as&iacute; no tiene presente la necesidad del otro (en calidad de pareja) como categor&iacute;a ps&iacute;quica.
    </p><p class="article-text">
        Que la pareja sea una categor&iacute;a ps&iacute;quica quiere decir que alguien puede pensarse en funci&oacute;n de una pareja y, sin embargo, estar solo o soltero <em>en la realidad</em>. Tambi&eacute;n es posible que esa misma persona est&eacute; en pareja con otras cosas que no sean personas, como un trabajo o alguna sustancia. Ya <strong>Eric Clapton</strong> cant&oacute; una vez que la coca&iacute;na es la &uacute;nica que no miente&hellip;
    </p><p class="article-text">
        La monogamia como lazo prioritario antes que &uacute;nico o excluyente, habla m&aacute;s bien del modo en que se transita ps&iacute;quicamente la dependencia. La articulaci&oacute;n subsidiaria de este tipo de lazo con cuestiones como la fidelidad, el compromiso formal, etc&eacute;tera, es secundario y desv&iacute;a el eje.
    </p><p class="article-text">
        Por lo tanto, la cuesti&oacute;n no es monogamia s&iacute; o no, sino cu&aacute;l es el tratamiento que se le puede dar a este v&iacute;nculo privilegiado para que no se viva reactiva o defensivamente, para que no pase, como viene pasando en el &uacute;ltimo tiempo, que bajo reflexiones ingeniosas y cr&iacute;ticas se alojen temores y fobias primarias.
    </p><p class="article-text">
        La monogamia empez&oacute; a ser cuestionada socialmente, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, a partir del momento en que se perdi&oacute; la posibilidad de un v&iacute;nculo de paridad, que no reproduzca m&aacute;s o menos &iacute;ntegramente patrones infantiles. Esto es lo que es preciso pensar.
    </p><p class="article-text">
        <em>LL/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luciano Lutereau]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/monogamia-no-construccion-social_129_11591830.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 16 Aug 2024 09:53:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La monogamia no es una construcción social]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Monogamia,Parejas,Construcción social]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Psicoterapia on demand]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/psicoterapia-demand_129_11465429.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/76b90a55-6670-4f17-93e6-3049dafa7c27_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Psicoterapia on demand"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La psicoterapia tradicional, esa que implicaba un encuentro personal y un trabajo conjunto para promover el cambio en el individuo, parece estar perdiendo su lugar en la sociedad moderna. ¿Podría la creciente aceptación y utilización de aplicaciones de inteligencia artificial reemplazar a los psicoterapeutas tradicionales?</p></div><p class="article-text">
        Estos no son buenos tiempos para la psicoterapia. Si lo pensamos un poco, este invento (que dos personas se encontrasen a conversar con fines de promover un cambio, en una de ellas, a partir de la asistencia profesional de la otra) funcion&oacute; durante un siglo, el XX, y quiz&aacute; ya fue suficiente. En principio, ya no parecen estar dadas las condiciones &ndash;dejar&aacute;n de estarlo&ndash; para que alguien se proponga lo que en sentido amplio se podr&iacute;a llamar &ldquo;cambiar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Decir &ldquo;cambio&rdquo; es algo superficial; en un sentido m&aacute;s profundo podr&iacute;a decirse: querer tomar una posici&oacute;n resuelta respecto del sufrimiento o, m&aacute;s simplemente, interrogar el modo en que se hace la experiencia del sentido, para que este no sea inmediato ni impostado. El prop&oacute;sito &uacute;ltimo de la psicoterapia es producir un acercamiento imposible: constituir un sujeto de la experiencia.
    </p><p class="article-text">
        Esto parece cada vez m&aacute;s dif&iacute;cil; no porque las personas hayan dejado de sufrir &ndash;al contrario&ndash; sino porque la sanci&oacute;n de que uno tiene que hacer un movimiento personal para ciertas acciones cay&oacute; en desuso. Hoy es la sociedad la que se tiene que adaptar a cada quien; a nadie se le puede pedir una renuncia para establecer un v&iacute;nculo; en fin, el individualismo es la desaparici&oacute;n de la idea de una transformaci&oacute;n interior.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Un psicoterapeuta es un obstáculo. Es un estorbo. El ideal ingenuo de que es alguien que te entiende encubre la realidad de que muchas veces no entiende o incluso no está de acuerdo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En este contexto, la propuesta de una aplicaci&oacute;n de psicoterapia surgida a partir de la inteligencia artificial no puede extra&ntilde;ar. Es lo propio de una &eacute;poca en que cada quien puede hacer su descargo virtual sin que nadie lo objete, en que si el otro es una resistencia se la puede silenciar, eliminar o bloquear. 
    </p><p class="article-text">
        Un psicoterapeuta es un obst&aacute;culo. Es un estorbo. El ideal ingenuo de que es alguien que te entiende encubre la realidad de que muchas veces no entiende o incluso no est&aacute; de acuerdo. Una App jam&aacute;s se enojar&iacute;a o pensar&iacute;a &ldquo;No te banco m&aacute;s&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Ubico estas referencias, que pueden parecer inapropiadas, porque son el modo extremo en que retorna en la psicoterapia esa instancia que ya no est&aacute; constituida intraps&iacute;quicamente: el superyo. Hoy esa instancia de interpelaci&oacute;n est&aacute; proyectada en el mundo, se la puede ver de lejos y, como hace el individuo, doblar antes.
    </p><p class="article-text">
        Salvo en el encuentro psicoterap&eacute;utico, que si es tal, tarde o temprano encalla con la suposici&oacute;n de alg&uacute;n tipo de valoraci&oacute;n: &ldquo;&iquest;soy un buen o mal paciente?&rdquo;, &ldquo;A veces siento que me ret&aacute;s&rdquo;, etc&eacute;tera. Ninguna de estas comunicaciones podr&iacute;a vivirse con una App. La m&aacute;s interesante es: &ldquo;Me aburro de contar siempre lo mismo&rdquo;, porque quien la dice se aburre porque aburre al otro. 
    </p><p class="article-text">
        Entonces el tema no es si la inteligencia artificial podr&iacute;a reemplazar al psicoterapeuta. Claro que s&iacute;. El punto es que esto solo ser&iacute;a posible en un contexto en el que ya desapareci&oacute; la psicoterapia. No es que va a dejar de existir, es que ya no existe m&aacute;s. Porque ya hay personas que esperan que su psicoterapeuta funcione como una App y no los incomode en lo m&aacute;s m&iacute;nimo. 
    </p><p class="article-text">
        <em>LT/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luciano Lutereau]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/psicoterapia-demand_129_11465429.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 21 Jun 2024 03:02:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Psicoterapia on demand]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Psicología,Sociedad,Inteligencia Artificial,Psicoterapia,Parejas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De celos y celosos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/celos-celosos_129_11321029.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/272da87e-fced-4286-b0e6-16ea5371e1b8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De celos y celosos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Existen celos neuróticos, de rivalidad con un tercero, y celos narcisistas, basados en el valor que se obtiene a partir del otro, pero ¿cuál es la razón profunda por la que poner celosa a otra persona?</p></div><p class="article-text">
        En otras ocasiones escrib&iacute; para este medio sobre los celos. Creer&iacute;a que, con el tiempo, varias de estas notas podr&iacute;an compilarse y armar un breve ensayo sobre la cuesti&oacute;n. El punto es que el tema insiste y, cada vez que creo que dije algo preciso, a los d&iacute;as me doy cuenta de que hay otra arista de la cuesti&oacute;n que falt&oacute; explorar.
    </p><p class="article-text">
        En esta oportunidad, destacar&eacute; dos matices que no consider&eacute; antes. Por un lado, una observaci&oacute;n general sobre los celos narcisistas, en particular cuando se manifiestan en los varones. Y, por otro lado, una puntualizaci&oacute;n sobre el modo en que poner celoso a otro, en el caso de la mujer, no es necesariamente una actitud hist&eacute;rica. 
    </p><p class="article-text">
        Estoy seguro de que lo que plantee en esta columna tambi&eacute;n ser&aacute; insuficiente y necesitar&aacute; futuras enmiendas, pero pasemos a la primera observaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Pong&aacute;monos de acuerdo en que hay tantas clases de celos como celosos, pero en t&eacute;rminos generales se podr&iacute;a distinguir entre los celos neur&oacute;ticos &ndash;de rivalidad con un tercero, claramente ed&iacute;picos&ndash; y los celos narcisistas basados en el valor que se obtiene a partir del otro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los celos narcisistas, adem&aacute;s, tienen como refuerzo inconsciente la envidia hacia el otro. Esto se ejemplifica en una actitud que, como todo en psicoan&aacute;lisis, parece lo contrario; me refiero a los varones que se ocupan denodadamente del goce de la mujer en la relaci&oacute;n sexual.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin que sea la &uacute;nica interpretaci&oacute;n, en el marco de la envidia inconsciente la traducci&oacute;n de esa actitud es: yo te doy algo, porque tengo algo, que vos no. Es decir, esa pseudo-gratificaci&oacute;n es en verdad castradora.
    </p><p class="article-text">
        Los narcisistas suelen jactarse de lo buenos amantes que son, sin reconocer que usan el sexo con fines que no son er&oacute;ticos &ndash;sino agresivos&ndash;.&nbsp;Entonces, el narcisista envidioso no tolera ning&uacute;n deseo en su pareja del que &eacute;l no sea la causa. Su s&iacute;ntoma est&aacute; en la dependencia, que confirma la ra&iacute;z oral (no f&aacute;lica) de su fijaci&oacute;n: en la medida en que depende de su pareja, se aleja o la detesta; pero lo m&aacute;s intolerable es que ella dependa de &eacute;l.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este &uacute;ltimo punto es importante, porque revela la falta de integraci&oacute;n de impulsos (amorosos y hostiles), pero sobre todo c&oacute;mo la envidia no le permite ser protector, preocuparse por el otro ni dar algo sin sentir que se lo pueden sacar. No puede admitir la dependencia de otro sin sentirse usado.
    </p><p class="article-text">
        En este punto se parece al hist&eacute;rico. No puede depender de otro ni permitir que dependan de &eacute;l, es decir, la envidia lo inhabilita para relaciones afectivas de realizaci&oacute;n rec&iacute;proca. 
    </p><p class="article-text">
        A prop&oacute;sito de la histeria, pasemos a la segunda nota. 
    </p><p class="article-text">
        En una pareja, de vez en cuando uno busca que el otro tenga celos. Esta estructura es m&aacute;s com&uacute;n en mujeres con varones. El punto es entender su raz&oacute;n profunda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando se dan con esta estructura, antes que un &ldquo;histeriqueo&rdquo;, creo que se trata de un modo indirecto de rectificar algo del deseo del var&oacute;n que, en pareja, puede ser un poco mon&oacute;tono y repetitivo &ndash;si no condesciende demasiado directamente a la satisfacci&oacute;n&ndash;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dicho de otra manera, es como si ella le dijera: &ldquo;No te olvides de que haya alg&uacute;n rodeo&rdquo;. No se trata de que ella quiera ser deseada por otro, sino de que a trav&eacute;s de ese otro deseo le muestra a &eacute;l algo de lo m&aacute;s propio del deseo humano en su diferencia con el goce animal: la mediaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En &uacute;ltima instancia, es como si se ofreciera al otro en la pareja un soporte para que esa escena le sirva para representarse. No lo veo como una forma de amenaza de castraci&oacute;n (&ldquo;mir&aacute; que pod&eacute;s perderme&rdquo;) sino todo lo contrario, es m&aacute;s bien como una oportunidad antes de la p&eacute;rdida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta &uacute;ltima distinci&oacute;n es importante para pensar que, a diferencia de lo que propone el sentido com&uacute;n (incluso del psicoan&aacute;lisis), la mujer que busca poner celoso a un hombre no es que no lo quiera. Al contrario, esa es una forma desesperada de quererlo, a la espera de que &eacute;l haga algo, que recupere un lugar simb&oacute;lico del que est&aacute; destituido.
    </p><p class="article-text">
        <em>LL/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luciano Lutereau]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/celos-celosos_129_11321029.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 26 Apr 2024 09:24:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De celos y celosos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[celos,Parejas,Histeria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un mundo sin perdedores]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/mundo-perdedores_129_11252645.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f9251878-e9db-441a-b6a5-be09046baae7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un mundo sin perdedores"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El único tabú de esta época, en la que cierta juventud está intentando reivindicar en nombre de la soberanía absoluta de la elección individual lo que entiende por “valores tradicionales”, es ser un perdedor. </p></div><p class="article-text">
        Me pasa algo curioso con las guerras culturales de los gringos; por un lado, hace a&ntilde;os que vengo viendo que casi todas ellas, hasta las m&aacute;s absurdas y aparentemente geolocalizadas que tienen, terminan siendo importadas en versi&oacute;n La Saladita al mercado de la juventud neoconservadora patria. Entiendo, entonces, que hablar de lo que est&aacute; pasando en la tuit&oacute;sfera norteamericana es siempre, en alguna medida, estar hablando de pol&iacute;tica, incluso de la pol&iacute;tica que sucede a la vuelta de mi casa. Pero. por otro lado, como los nombres propios son otros,&nbsp;el idioma tambi&eacute;n otro y al menos est&aacute;n hablando de cosas que no son la inflaci&oacute;n y la pobreza, me funcionan tambi&eacute;n como una suerte de evasi&oacute;n de la realidad. Me divierte discutir una nota de una chica de Boston o un video viral de Missouri como si yo realmente no tuviera problemas graves. Me da profundo placer analizarlos con pasi&oacute;n: el mismo efecto que produce consumir una ficci&oacute;n escapista, pero con un mundo de verdad. Te indign&aacute;s pero un poco en chiste, como se odia a la mala de una telenovela.
    </p><p class="article-text">
        Esta semana, entonces, me zambull&iacute; en dos episodios de esos. El primero fue el debate que se produjo en torno de <a href="https://www.thecut.com/article/age-gap-relationships-marriage-younger-women-older-man.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un art&iacute;culo de The Cut</a>, en el que la autora defiende desde una perspectiva supuestamente empoderada las ventajas de casarse con hombres mayores. El art&iacute;culo, adem&aacute;s de estar escrito con muy poca gracia, tiene muchos puntos rid&iacute;culos: quiz&aacute;s el m&aacute;s absurdo de todos sea que, en la mitad del texto, te enter&aacute;s de que ese hombre mayor que sabe de vinos y de viajes y de manejar dinero ten&iacute;a treinta a&ntilde;os cuando la autora se cas&oacute; con &eacute;l, apenas diez m&aacute;s que ella (lo que en una sociedad menos puritana y obsesionada con los n&uacute;meros que la norteamericana ser&iacute;a b&aacute;sicamente un noviazgo normal). O tambi&eacute;n podr&iacute;a ser el hecho de que es bastante evidente, en el relato de esta muchacha, que lo importante de ese marido que consigui&oacute; es que tiene mucha plata y no los a&ntilde;os que tenga. 
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, si un texto promoviendo algo que durante much&iacute;simo tiempo fue una parte bastante anodina del sentido com&uacute;n (<em>los hombres maduran m&aacute;s tarde que las mujeres</em>; <em>es bueno tener al lado un hombre mayor que te protege y te gu&iacute;a</em>; <em>no hay nada particularmente valioso en una pareja igualitaria</em>) es porque estamos viviendo un momento cultural en el que cierta juventud est&aacute; intentando reivindicar lo que entienden por &ldquo;valores tradicionales&rdquo; (que siempre es un recorte un poco arbitrario y sesgado por el lenguaje conceptual de la actualidad: estoy bastante segura de que a mi madre no le hubiera gustado que yo hablara de casarse con un rico en los t&eacute;rminos en que lo reivindica esta chica, con una ret&oacute;rica m&aacute;s parecida a la de la reivindicaci&oacute;n de la prostituci&oacute;n VIP que a los valores religiosos en los que ella se educ&oacute;) desde un marco que no tiene nada que ver con la tradici&oacute;n: el del c&aacute;lculo racional, por un lado, y el del valor absoluto e incuestionable de la decisi&oacute;n individual, por el otro. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo importante es mostrar que vos sos la dueña de la narrativa: vos elegís que te vigilen. No elegís, tal vez, que tu marido tenga una amante, pero al menos podés elegir que hacés con eso</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Cuando los chicos de la <em>manosphere </em>(esa parte de Internet en la que unos jovencitos hipertrofiados y depilados te dicen c&oacute;mo llevar adelante todos los aspectos de tu vida, desde tu cartera de inversiones hasta la cantidad de sexo que deber&iacute;as tener) te hablan de las <em>mujeres de alto valor</em>, o cuando las supuestas nuevas <em>tradwives </em>(&ldquo;esposas tradicionales&rdquo;) te enumeran las ventajas de que sus maridos las mantengan y vigilen parecen olvidar que no hay nada menos tradicional que estar midiendo a la gente todo el tiempo: que las cosas se hac&iacute;an as&iacute; porque se hac&iacute;an as&iacute;, y que cualquier habitante de los a&ntilde;os cincuenta se hubiera visto sumamente confundido (si no directamente horrorizado) por una aproximaci&oacute;n as&iacute; de racionalizada y econ&oacute;mica hacia el matrimonio, la amistad o la familia. 
    </p><p class="article-text">
        En el caso de los relatos orientados a mujeres, lo central es blindarse a cualquier cr&iacute;tica posible apoy&aacute;ndose en una suerte de dogma incuestionable: toda elecci&oacute;n individual de una mujer es de por s&iacute; feminista, empoderada y emancipadora. Es imposible, parecen creer estas chicas, que las decisiones individuales de las mujeres las conduzcan a estar m&aacute;s oprimidas y no menos, Anuladas quedan, entonces, miles de p&aacute;ginas escritas sobre mujeres que buscan y permanecen en relaciones desiguales o violentas, mujeres que emprenden dietas insalubres o tratamientos de belleza agresivos. Todos los conceptos del psicoan&aacute;lisis que explican por qu&eacute; las personas podemos perfectamente elegir situaciones que nos perjudican, todo el aparato conceptual marxista de la falsa conciencia, el concepto sartreano de la mala fe, las mil formas de explicar que perfectamente podemos y debemos criticar los resultados de nuestras decisiones. No hay discusi&oacute;n posible contra algo tan sencillo de entender como la soberan&iacute;a absoluta de la elecci&oacute;n individual. Entiendo que las hip&oacute;tesis simples, las que no solamente se comprenden f&aacute;cil sino que son adem&aacute;s f&aacute;ciles de aplicar a cualquier parte de la vida, son muy dif&iacute;ciles de discutir, pero casi cualquier persona con una m&iacute;nima sensibilidad y una m&iacute;nima experiencia en el mundo sabe que los mecanismos humanos son m&aacute;s complejos y oscuros que, sencillamente, &ldquo;hacer lo que uno quiere&rdquo;. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pocos d&iacute;as despu&eacute;s del texto sobre los hombres mayores lleg&oacute; a mis manos cibern&eacute;ticas la reversi&oacute;n de &ldquo;Jolene&rdquo; que hizo <strong>Beyonc&eacute;</strong>. &ldquo;Jolene&rdquo; es un cl&aacute;sico de <strong>Dolly Parton</strong>, en el que el yo po&eacute;tico de la letra es una chica que le canta a otra chica, aparentemente preciosa, que est&aacute; tratando de robarle el novio. Lo genial de la canci&oacute;n original es el tono: Dolly parece mitad enamorada de la chica (&ldquo;Tu belleza no se puede comparar / con mechones brillantes de pelo casta&ntilde;o / piel de marfil y ojos verde esmeralda / tu sonrisa es como el aliento de la primavera / tu voz es suave como una lluvia de verano / y no puedo competir con vos, Jolene&rdquo;) y mitad fascinada con el enamoramiento de su novio por ella, angustiada por la posibilidad de perderlo y, tambi&eacute;n, resignada a lo inevitable. Le pide a Jolene por favor que no se lo quite, se lo ruega. Lo que hizo Beyonc&eacute; con la canci&oacute;n es francamente terrible: lo que antes era un ruego se vuelve una amenaza (&ldquo;te suplico que no te lleves a mi hombre&rdquo; se convierte en &ldquo;te advierto que no te lleves a mi hombre&rdquo;), lo que era erotismo y ambig&uuml;edad se vuelve moralina sobre separar a un hombre de su familia. 
    </p><p class="article-text">
        Una se pregunta c&oacute;mo puede ser que la versi&oacute;n 2024 de &ldquo;Jolene&rdquo; sea m&aacute;s pacata y binaria que la de 1973, pero yo lo entiendo, lo entiendo igual que puedo entender que la chica del ensayo de <em>The Cut</em> escribe un texto que en los 70 hubiera sido considerado antifeminista por las j&oacute;venes y de p&eacute;simo gusto por las mujeres mayores. Lo que Beyonc&eacute; no tolera de &ldquo;Jolene&rdquo; es que quien habla en la canci&oacute;n sea una loser. Lo importante, en un caso como en el otro, es decir que una lo elige todo, incluso en las situaciones desiguales, incluso cuando tu marido elige todo lo que hay en tu casa, la ropa que us&aacute;s, el idioma que habl&aacute;s, incluso cuando te enga&ntilde;a con otra mujer. Lo importante es mostrar que vos sos la due&ntilde;a de la narrativa: vos eleg&iacute;s que te vigilen. No eleg&iacute;s, tal vez, que tu marido tenga una amante, pero al menos <em>pod&eacute;s elegir que hac&eacute;s con eso</em>, porque ese es el &uacute;nico dogma inquebrantable de esta &eacute;poca, la &eacute;poca en que lo &uacute;nico tab&uacute; es ser un perdedor o dejarse llevar por algo. Y es curioso, porque en esto est&aacute;n igual las empoderadas y las <em>tradwives</em>, en esto son lo mismo, porque en el fondo ambas son masculinistas, ambas responden a la misma moral del presidente que no puede soportar que lo vean petiso y con papada: su &uacute;nico tab&uacute; verdadero es la vulnerabilidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>TT/MF&nbsp;</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tamara Tenenbaum]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/mundo-perdedores_129_11252645.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 31 Mar 2024 03:02:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un mundo sin perdedores]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Feminismos,Parejas,Beyoncé,Masculinismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los amigos que perdí]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/amigos-perdi_1_11251129.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/23e18b59-d9c0-42f9-998d-a51c77ea88b3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los amigos que perdí"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La cultura contemporánea ya no tiene mandatos para ofrecernos, limitarnos o regularnos, sino más bien imperativos con los que tenemos responder por nuestras elecciones. El nuevo prejuicio se basa hoy en proclamar que la amistad es “mejor” que la pareja. </p></div><p class="article-text">
        Nuestra sociedad es una de cal y una de arena. Por un lado, desacraliza algo, pero muy r&aacute;pidamente, por el otro, idealiza otra cosa con una furia much&iacute;simo mayor. Estamos lejos, realmente lejos, de experiencias que incrementen nuestra libertad. 
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os se habl&oacute; mucho de la maternidad deseada, en contra del mandato de procrear. No obstante, la nueva forma de ser madre es: si lo elegiste, ten&eacute;s que hacer todo bien. Esto recuerda la frase de <strong>Jacques Lacan</strong>: &ldquo;Lo que no est&aacute; prohibido, se vuelve obligatorio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y donde creemos que no estamos obligados, donde pareciera que actuamos por deseo, es que aparecen las normas m&aacute;s severas. La cultura contempor&aacute;nea ya no tiene mandatos para ofrecernos, limitarnos, regularnos, sino m&aacute;s bien imperativos (la famosa &ldquo;exigencia personal&rdquo; por la que muchos consultan) con los que tenemos responder por nuestras elecciones.
    </p><p class="article-text">
        Las estructuras no se est&aacute;n cayendo: son cada d&iacute;a m&aacute;s r&iacute;gidas y as&iacute; se multiplican las normas con que nos evaluamos a nosotros y los dem&aacute;s &ndash;sobre todo desde una perspectiva moral. Ya casi nadie puede decir algo sin estar haciendo una valoraci&oacute;n axiol&oacute;gica. Alguien dice que se siente solo y, luego, agrega: &ldquo;Pero tambi&eacute;n est&aacute; bueno a veces estar solo, &iquest;no?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mencion&eacute; antes a Lacan, quien tambi&eacute;n dijo alguna vez que el de la libertad era un &ldquo;delirio moderno&rdquo;. Todos quieren ser libres, pero no hacen m&aacute;s que esclavizarse m&aacute;s. Buscan la liberaci&oacute;n en morales cada vez m&aacute;s restrictivas, con las que justifican sus fracasos para ser sujetos de deseo.
    </p><p class="article-text">
        Un sujeto de deseo est&aacute; sujetado al deseo, no conoce m&aacute;s libertad que la de su sujeci&oacute;n, por la que est&aacute; dispuesto a perder y, llegado el caso, perderse. Un sujeto de deseo est&aacute; herido por un destino que solo puede realizarse si no se tiene la expectativa de poseerlo. El delirio moderno es de creerse amo en un barco, a cargo del tim&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Toda esta introducci&oacute;n es para llegar al tema del que me interesa escribir hoy. De la misma forma que ocurri&oacute; con la maternidad, hace unos a&ntilde;os se empez&oacute; a criticar a la pareja, como un tipo de v&iacute;nculo basado en la hipocres&iacute;a y una exclusividad impuesta. No me interesa tanto el desarrollo hacia el poliamor y las relaciones abiertas, sino la &uacute;ltima versi&oacute;n de esta nueva orientaci&oacute;n: la celebraci&oacute;n de la amistad.
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que tradicionalmente la amistad fue vista como un v&iacute;nculo de segundo orden respecto de la pareja. En un libro cuestion&eacute; este punto de vista, pero sobre todo para destacar que son experiencias totalmente distintas. El nuevo prejuicio est&aacute; en proponer que la amistad es &ldquo;mejor&rdquo; que la pareja. 
    </p><p class="article-text">
        De esta forma se cre&oacute; una nueva escala valorativa: la pareja es cerrada, la amistad es abierta; la pareja es restringida, la amistad es redentora; la pareja exige prioridad, la amistad es habilitante y as&iacute; podr&iacute;a continuar la contraposici&oacute;n de rasgos que parece olvidar que la amistad tambi&eacute;n incluye motivos propios de la pareja, como los celos y la posesividad.
    </p><p class="article-text">
        Se dir&aacute; que esta &uacute;ltima no es la verdadera amistad. Y as&iacute; se resolver&aacute; el problema de un modo trivial, duplic&aacute;ndolo: habr&aacute; una mala amistad (la que se parece a la pareja) y la buena amistad. En fin, este tipo de soluciones neur&oacute;ticas no me satisfacen, porque vuelven a poner el problema en el origen: la necesidad de idealizaci&oacute;n como v&iacute;a para enfrentar un conflicto.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Una de las represiones que facilita la idealización de la amistad está en suponer que el amigo es quien no le pone condiciones al vínculo, como si no hubiera miles de amistades basadas en que al otro le vaya mal</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Es claro que en nuestra sociedad muchas personas tienen severos problemas para estar en pareja; sea por sus aspectos narcisistas, por sus fijaciones dependientes, por esperar que el amor sea una soluci&oacute;n, etc&eacute;tera. El pasaje a la celebraci&oacute;n de la amistad es un refresco edulcorado, como los que &#381;i&#382;ek suele decir que ofrece el capitalismo actual: caf&eacute; sin cafe&iacute;na, cigarrillos sin alquitr&aacute;n, sexo sin erotismo, etc&eacute;tera. 
    </p><p class="article-text">
        En particular, una de las represiones que facilita la idealizaci&oacute;n de la amistad est&aacute; en suponer que el amigo es quien no le pone condiciones al v&iacute;nculo, como si no hubiera miles de amistades basadas en que al otro le vaya mal. En efecto, no son pocas las amistades que se inician con una desgracia compartida.
    </p><p class="article-text">
        Si algo me parec&iacute;a interesante de la pareja es que, durante todo este tiempo, fue posible poner de relieve que es un v&iacute;nculo ambivalente, que a&uacute;na el amor y el odio, que la pareja es algo complejo y oscuro, a veces s&oacute;rdido. Llegamos a este punto y, como pu&ntilde;al en la espalda, el moralismo contempor&aacute;neo ahora canta las purezas de la amistad.
    </p><p class="article-text">
        Quiero aclarar: tengo amigos. Quiero a mis amigos, tambi&eacute;n a veces los odio y creo que no se puede ser amigo de alguien a quien no se odia un poco. Porque no se puede amar lo que no incluye alguna variaci&oacute;n del odio. Un amigo no es un doble, una continuaci&oacute;n con otro de la relaci&oacute;n con uno mismo, nada m&aacute;s lejos de la amistad que la uni&oacute;n en la &ldquo;causa com&uacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El amigo es alguien a quien le permitimos el odio como v&iacute;a de relaci&oacute;n con aquella parte de nosotros mismos de la no queremos saber. Antes que la definici&oacute;n aristot&eacute;lica de la amistad en t&eacute;rminos de otro yo, prefiero la de Nietzsche, capaz de decir que es preciso odiar a los amigos.
    </p><p class="article-text">
        Y esto &uacute;ltimo me lleva a una &uacute;ltima consideraci&oacute;n. Nada m&aacute;s perjudicial que la idea de que la amistad es &ldquo;para siempre&rdquo;. As&iacute; como el amor es finito, tambi&eacute;n algo muy importante de la amistad es que concluya, que implique sus distancias y alejamientos, no necesariamente a partir de alg&uacute;n conflicto, sino por efecto del tiempo &ndash;un buen amigo es, en &uacute;ltima instancia, un buen recuerdo.
    </p><p class="article-text">
        La nueva moral de la amistad hace recaer en este tipo de v&iacute;nculo las expectativas m&aacute;s o menos frustradas en la pareja y, de aqu&iacute; a un tiempo, lo va a terminar pudriendo. Porque eso es lo que ocurre con las idealizaciones, que primero presentan un paisaje hermoso y despu&eacute;s nos damos cuenta de que son de cart&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En estos d&iacute;as le&iacute; <em>Los amigos que perd&iacute;</em>, de <strong>Jaime Bayly</strong>. Soy un gran admirador de este gran escritor, sobre todo porque es capaz de ir hasta la fibra &iacute;ntima de los conflictos que son propios de los v&iacute;nculos, sin necesidad de matizarlos. Haber perdido amigos es una vivencia maravillosa. Conservar los mismos amigos toda la vida es la mejor se&ntilde;al de traici&oacute;n a uno mismo. Es creerse libre en una baldosa.
    </p><p class="article-text">
        <em>LL/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luciano Lutereau]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/amigos-perdi_1_11251129.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 Mar 2024 13:14:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los amigos que perdí]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Amistad,Parejas,Amor]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Son más diversas las parejas que se conocen en las aplicaciones de citas?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/son-diversas-parejas-conocen-aplicaciones-citas_129_10915981.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3de1fc7a-43fe-4e99-b003-0d6ada91079c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Son más diversas las parejas que se conocen en las aplicaciones de citas?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Poder ampliar, a través de la tecnología, el círculo para conocer a otras personas pareciera ayudar a generar conexiones con gente menos parecida entre sí.</p></div><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo te conociste con tu pareja, o con la &uacute;ltima persona con la que saliste?, &iquest;Es un amigo de un amigo tuyo, un conocido del laburo o se cruzaron en una aplicaci&oacute;n de citas, como Tinder, Bumble o Happn? A medida que pasa el tiempo, se vuelve m&aacute;s probable que haya sido a trav&eacute;s de una aplicaci&oacute;n. Hasta hay <a href="https://www.pnas.org/doi/abs/10.1073/pnas.1908630116" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encuestas</a> que muestran que ya es la forma m&aacute;s com&uacute;n de conocer a tu pareja en algunos lugares. <strong>Y salir con alguien a quien conociste a trav&eacute;s del celular, sin haberlo visto antes y sin otros v&iacute;nculos en el medio, puede cambiar mucho el tipo de relaciones que armamos.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        En general, las parejas tienden a ser bastantes parecidas entre s&iacute;. Si, ya s&eacute; que se dice que los opuestos se atraen, pero en t&eacute;rminos generales, buscamos a personas bastante parecidas a nosotros, al menos en t&eacute;rminos de clase social y nivel educativo. Hay varias razones para esto, pero una es que <strong>hist&oacute;ricamente nos emparejamos con personas de nuestro c&iacute;rculo, compa&ntilde;eros del colegio o de la facultad, colegas o amigos de ellos, que se tienden a parecerse a nosotros</strong>. Pero entran las aplicaciones y abren todo un mundo. Dan la posibilidad de salir con personas que no tienen nada que ver con nuestro c&iacute;rculo. &iquest;Eso vuelve m&aacute;s diversas a las parejas?
    </p><p class="article-text">
        Algunos estudios se&ntilde;alan que s&iacute;. Un <a href="https://academic.oup.com/sf/article-abstract/98/3/1257/5498124?redirectedFrom=fulltext&amp;login=false" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">an&aacute;lisis</a> en profundidad de datos de los Estados Unidos mostr&oacute; que las parejas heterosexuales que se conocieron on line ten&iacute;an m&aacute;s probabilidad de tener distintos niveles educativos que las que se conocieron de otra manera, algo que tambi&eacute;n <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC7773176/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">identificaron</a> en otros pa&iacute;ses, como Suiza. Adem&aacute;s, hab&iacute;a m&aacute;s chances de que fueran interraciales, algo que <a href="https://papers.ssrn.com/sol3/papers.cfm?abstract_id=3044766" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">otros estudios</a> tambi&eacute;n se&ntilde;alan. No encontraron, por otro lado, diferencias en la diversidad pol&iacute;tica, las parejas segu&iacute;an igual de homog&eacute;neas en eso independientemente de c&oacute;mo se conocieron y vieron que quienes se conocieron on line tienen edades m&aacute;s cercanas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El hecho de poder ampliar el c&iacute;rculo para conocer a otras personas pareciera ayudar a generar conexiones con gente menos parecida a nosotros. Aunque esta idea no convence a todo el mundo. &ldquo;Las aplicaciones pueden dar m&aacute;s diversidad de v&iacute;nculos superficiales, de salir a tomar algo con alguien diferente. Pero despu&eacute;s las parejas se siguen formando por afinidad de clase, pol&iacute;tica y cultural, entre otras cosas&rdquo;, explic&oacute; <strong>Joaqu&iacute;n Linne</strong>, investigador del Conicet y autor de &ldquo;No sos vos, es Tinder: gamificaci&oacute;n, consumo, gesti&oacute;n cotidiana y performance en aplicaciones de 'levante'&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El conocerse on line tambi&eacute;n puede tener otras consecuencias. <strong>Varias investigaciones muestran que el hecho de aumentar las posibilidades que tenemos puede tambi&eacute;n generar un problema: el exceso de opciones.</strong> Este es un fen&oacute;meno que se <a href="https://www.eldiarioar.com/conexiones/opciones-son_129_9607165.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha estudiado</a> mucho en otros contextos, y parece tambi&eacute;n afectar al mundo de las citas. En <a href="https://journals.sagepub.com/doi/10.1177/1948550619866189" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un estudio</a> en el que ve&iacute;an c&oacute;mo el hecho de tener m&aacute;s candidatos bajaba la probabilidad de elegir a uno. A medida que las personas pasaban m&aacute;s fotos de potenciales citas, aumentaba el n&uacute;mero de rechazos, especialmente entre las mujeres.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es imposible saber cómo va a evolucionar la forma de conocernos o de generar vínculos. ¿Volverá a ser más preponderante el mundo físico?, ¿Habrá otras formas virtuales de conocerse? ¿Buscaremos otro tipos de relaciones?</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Y algunos investigadores creen que esta sensaci&oacute;n de exceso de opciones, puede tambi&eacute;n afectar en algunos casos la formaci&oacute;n de parejas a m&aacute;s largo plazo. &ldquo;Al volverse un campo m&aacute;s din&aacute;mico puede hacer que sea m&aacute;s dif&iacute;cil que se forme una pareja, establecerse en una relaci&oacute;n cuando hay tantas otras opciones disponibles&rdquo;, explic&oacute; Linne.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, conocer a alguien fuera de su contexto, no tener v&iacute;nculos en com&uacute;n, puede tambi&eacute;n generar cierta insensibilidad. No es lo mismo dejar plantado al amigo de tu primo que a un desconocido total con el que no ten&eacute;s ning&uacute;n contacto en com&uacute;n, y hay algunas <a href="https://www.bbc.com/worklife/article/20220505-why-people-behave-badly-on-dating-apps" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">muestras</a> de que las aplicaciones pueden fomentar algunas actitudes negativas. Puede que estos factores est&eacute;n detr&aacute;s de la ca&iacute;da que est&aacute;n empezando a ver las aplicaciones de citas. Aunque probablemente hayan llegado para quedarse, ya no son un fen&oacute;meno en crecimiento como lo fueron durante los &uacute;ltimos 10 a&ntilde;os, y <a href="https://www.wired.com/story/end-of-dating-apps/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pareciera</a> que los m&aacute;s j&oacute;venes no est&aacute;n interesados en esa forma de conocerse.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y hay otras tendencias que emergen. ChatGPT Store -la tienda de aplicaciones donde se pueden ofrecer desarrollos m&aacute;s espec&iacute;ficos en base a la tecnolog&iacute;a de ChatGPT- <a href="https://qz.com/ai-girlfriend-bots-are-already-flooding-openai-s-gpt-st-1851159131?utm_source=pocket_saves" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se llen&oacute;</a> de &ldquo;novias virtuales&rdquo; generadas con inteligencia artificial, a pesar de que estaba prohibido en sus pol&iacute;ticas de uso, mostrando que hay todo un mundo de personas que buscan este tipo de relaciones (al mejor estilo de la pel&iacute;cula <em>Her</em>).
    </p><p class="article-text">
        Es imposible saber c&oacute;mo va a evolucionar la forma de conocernos o de generar v&iacute;nculos. &iquest;Volver&aacute; a ser m&aacute;s preponderante el mundo f&iacute;sico?, &iquest;Habr&aacute; otras formas virtuales de conocerse? &iquest;Buscaremos otro tipos de relaciones? <strong>Lo que s&iacute; sabemos, es que las formas que elegimos para conocernos, en persona, mediadas por la tecnolog&iacute;a o lo que venga en el futuro, tiene efectos sobre los tipos de parejas que formamos, y cu&aacute;nto y c&oacute;mo nos mezclamos con otros.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>OS/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Olivia Sohr]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/son-diversas-parejas-conocen-aplicaciones-citas_129_10915981.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 12 Feb 2024 03:14:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Son más diversas las parejas que se conocen en las aplicaciones de citas?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Parejas,App de citas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Por qué somos (in)fieles?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/in-fieles_129_10849321.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ee2cd256-b19c-4230-ad31-ca81ff560d1e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Por qué somos (in)fieles?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En tiempos de una infidelidad “desmaterializada”, que incluye likes en redes o chateos con otras personas, ¿qué sostiene la fidelidad en el pacto implícito de una pareja? </p></div><p class="article-text">
        Una de las cuestiones m&aacute;s dif&iacute;ciles en el campo de la psicoterapia de pareja es quitarle a la infidelidad su velo moral.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto que esto es pr&aacute;cticamente imposible para quienes est&aacute;n en el interior del v&iacute;nculo y viven el acto infiel como una traici&oacute;n, quiz&aacute; como algo hecho deliberadamente y con la intenci&oacute;n de da&ntilde;ar, como una forma de maldad.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en el espacio terap&eacute;utico no es raro descubrir que la infidelidad, las m&aacute;s de las veces, fue una manera de expresar un conflicto que no se puedo elaborar de otro modo, o bien menos un asunto de deseo (por otra persona) que una variante del aburrimiento o una frustraci&oacute;n, si no la v&iacute;a desesperada de sostener la pareja &ndash;antes que de buscar alg&uacute;n tipo de separaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, en el &aacute;mbito psicoterap&eacute;utico la infidelidad se vuelve un s&iacute;ntoma; o sea, un mensaje que debe ser descifrado. Sobre esta cuesti&oacute;n ya escrib&iacute; en otras ocasiones y, para el caso, tambi&eacute;n escrib&iacute; un art&iacute;culo &ndash;para este mismo medio&ndash; en el que desarroll&eacute; un esbozo de diferencia entre la infidelidad masculina y la femenina.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; un poco temerariamente, en aquella ocasi&oacute;n propuse que los varones recurren a la infidelidad como un modo de recuperar una versi&oacute;n deseante de s&iacute; mismos, con la cual a veces buscan complementar su pareja &ndash;no por nada en una novela de Silvina Bullrich, una de las escritoras que mejor escribi&oacute; acerca de la instituci&oacute;n matrimonial, la protagonista dice que nunca su marido es tan bueno como despu&eacute;s de visitar a su &ldquo;querida&rdquo;&ndash;; mientras que para las mujeres la infidelidad puede ser una manera de conservar el amor con su marido, con m&aacute;s o menos culpa.
    </p><p class="article-text">
        Claro est&aacute; que este esquematismo apresurado es rebatible y hoy no tiene vigencia, no solo por la modificaci&oacute;n de los estereotipos de g&eacute;nero, sino porque el matrimonio ya no es el tipo de v&iacute;nculo privilegiado para consolidar el amor. El matrimonio era una instituci&oacute;n que inclu&iacute;a sus transgresiones, de ah&iacute; que (hoy) se la considere hip&oacute;crita (vaya uno a saber a partir de qu&eacute; nuevos valores normativos); por ejemplo, el v&iacute;nculo con un amante implicaba cari&ntilde;o y cuidado, antes que el descarte con que hoy se relacionan con otras personas quienes est&aacute;n en una pareja formal.
    </p><p class="article-text">
        Ya no es la nuestra una &eacute;poca de amantes, sino de un uso instrumental del otro, que el d&iacute;a que se pone medio pesado se manda a pasear, sin noci&oacute;n de deuda. En otro tiempo, haber sido la amante de un hombre daba derecho a ciertos reclamos, si no a participar de beneficios y, eventualmente, a aspectos de su herencia y una segunda fila en el entierro.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, no es de los cambios en las estructuras y condici&oacute;n del amantazgo que quer&iacute;a escribir hoy, as&iacute; que volvamos a la infidelidad. Si la vemos como fen&oacute;meno moral, no hay chance de llegar muy lejos, ya est&aacute; todo resuelto: hay algo malo que alguien le hizo a otra persona y listo.
    </p><p class="article-text">
        Esto es muy poco. Entiendo que para quienes est&eacute;n dentro de la situaci&oacute;n, sea dif&iacute;cil ver otra cosa, pero &iquest;qu&eacute; tal si tratamos de pensarla sin identificarnos con alguno de los dos roles y vemos si sale algo mejor?
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No por nada la infidelidad hace tanto ruido en los libros que hoy se publican sobre psicoterapia de pareja, porque cuando se quiere reducir la fidelidad a algún tipo de pacto, fracasa. Termina en la ruptura de la relación</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Hace un momento, cuando me refer&iacute;a a la infidelidad como s&iacute;ntoma, propuse que no se la puede pensar sin tener cuenta c&oacute;mo se lleg&oacute; a dar. Ahora dir&iacute;a m&aacute;s: &iquest;de qu&eacute; se sostiene la fidelidad? Quiero decir: la fidelidad, &iquest;es simplemente responder a una limitaci&oacute;n? Dicho de otra manera, &iquest;somos fieles porque no somos infieles? 
    </p><p class="article-text">
        Esta &uacute;ltima pregunta es especialmente interesante, cuando hoy la infidelidad se ampli&oacute; a un grado tal que incluye likes en redes, chateos con otras personas, etc.; es decir, esta es LA pregunta, en un tiempo de infidelidad &ldquo;desmaterializada&rdquo;, cuando se la puede encontrar m&aacute;s all&aacute; (o m&aacute;s ac&aacute;) de la consumaci&oacute;n de una relaci&oacute;n sexual fuera de la pareja. Para resolver esta inquietud, voy a presentar una noci&oacute;n, la de &ldquo;pacto impl&iacute;cito&rdquo; en una pareja.
    </p><p class="article-text">
        Los pactos impl&iacute;citos son un tipo de modo vincular, basado en imponerle al otro una condici&oacute;n que se deduce de una conducta&nbsp;personal &ndash;para que el otro act&uacute;e tal como&nbsp;yo lo hice.&nbsp;Apliqu&eacute;moslo a nuestro tema: un d&iacute;a descubro que mi pareja me fue infiel y me enojo, creo que por el hecho, pero m&aacute;s bien porque, de manera t&aacute;cita, yo entend&iacute; mi fidelidad como una privaci&oacute;n. Es decir, se basaba en limitarme para que el otro se limite. Lo que duele, entonces, no es tanto lo ocurrido en s&iacute; &ndash;a cu&aacute;ntas personas les duele la traici&oacute;n de personas a las que, en verdad, hace rato que no aman&ndash; sino la ruptura de un pacto cuyo motor estaba en condicionarse rec&iacute;procamente. 
    </p><p class="article-text">
        A veces los pactos impl&iacute;citos se conversan expl&iacute;citamente, se los ratifica expresamente, sin tener en cuenta que la salud de una pareja depende de que sean los menos posibles. Cuantos m&aacute;s pactos impl&iacute;citos tiene un v&iacute;nculo, m&aacute;s se debilita. Este es una manera de decir que la pareja no es contrato, acuerdo, negociaci&oacute;n. La fidelidad es una v&iacute;a privilegiada para investigar esta cuesti&oacute;n. No por nada la infidelidad hace tanto ruido en los libros que hoy se publican sobre psicoterapia de pareja, porque cuando se quiere reducir la fidelidad a alg&uacute;n tipo de pacto, fracasa. Termina en la ruptura de la relaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La fidelidad es un don. No tiene que ver con ning&uacute;n tipo de limitaci&oacute;n, sino con el af&aacute;n de realizarse a trav&eacute;s del otro, por eso tambi&eacute;n podr&iacute;amos decir que es una forma de entrega en el v&iacute;nculo. Hay una paradoja en la fidelidad: quien se decide a serlo, ya no necesita serlo. La fidelidad se anula a s&iacute; misma, porque es un acto de trascendencia. Poner la l&iacute;nea de corte en lo que hace el otro, evaluado en t&eacute;rminos de que sea m&aacute;s o menos &ldquo;correcto&rdquo;, corre el foco de lo verdaderamente importante y restablece la perspectiva fallida de qu&eacute; hago (o hice yo) en funci&oacute;n de lo que el otro hace, como si hubiera simetr&iacute;a en el v&iacute;nculo amoroso.
    </p><p class="article-text">
        Esta &uacute;ltima es otra trampa de la moral sexual contempor&aacute;nea aplicada a la pareja, hacer creer que la reciprocidad es una cuesti&oacute;n de simetr&iacute;a, reducir la matriz del v&iacute;nculo a un asunto de mercado, como si en el amor se tratara de lo que pone cada una de las partes con el fin de aumentar los rendimientos de una empresa com&uacute;n. Sin duda en una pareja se trata de aquello que es &ldquo;com&uacute;n&rdquo;, pero que jam&aacute;s se constituye por partes iguales. 
    </p><p class="article-text">
        Hasta que no pensemos lo com&uacute;n de un modo totalmente diferente, vamos a seguir atrapados en las apor&iacute;as actuales de la psicoterapia de pareja &ndash;como la que se pone de manifiesto en la infidelidad entendida como fen&oacute;meno moral, por haberla pensado desde la noci&oacute;n de pacto impl&iacute;cito.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>LL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luciano Lutereau]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/in-fieles_129_10849321.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Jan 2024 09:26:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Por qué somos (in)fieles?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Infidelidad,Parejas,Moral sexual]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los que aman, se alejan]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/aman-alejan_129_10787606.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4b69f7f3-fe20-45af-aa95-fbeba62b9d51_16-9-discover-aspect-ratio_default_1086897.jpg" width="577" height="325" alt="Los que aman, se alejan"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En nuestro siglo despunta un psicoanálisis que, a diferencia del descubierto por Freud a partir del tratamiento de los síntomas histéricos de las mujeres, se construye a través del análisis de varones a la defensiva, bajo mascaradas narcisistas y precauciones fóbicas.</p></div><p class="article-text">
        En mi anterior columna escrib&iacute; sobre varones y recib&iacute; algunas consultas. Me interesa que esta sea una ocasi&oacute;n de tener el tiempo para responder y, en particular, ampliar lo que ya fue trabajado.
    </p><p class="article-text">
        Luego de la distinci&oacute;n entre seductores, donjuanes e hist&eacute;ricos, me centr&eacute; en el caso de los varones que &ndash;m&aacute;s cerca de Casanova&ndash; nombr&eacute; &ldquo;caballeros del goce&rdquo;. Por los efectos de la difusi&oacute;n de la nota, me sorprendi&oacute; el consenso para delimitar la realidad en que se basa esta nominaci&oacute;n. Algunas personas directamente me escribieron para contar an&eacute;cdotas personales y situaciones.
    </p><p class="article-text">
        Una mujer me cont&oacute; que durante a&ntilde;os estuvo vi&eacute;ndose intermitentemente con alguien que, cada vez que el v&iacute;nculo pod&iacute;a llegar a consolidarse, tomaba distancia. En este espacio es que tambi&eacute;n, hace tiempo, escrib&iacute; sobre los varones que no est&aacute;n disponibles afectivamente. Lo que hoy quisiera agregar es una consideraci&oacute;n mucho m&aacute;s simple, me refiero a que &ndash;en general&ndash; son muy pocos los varones que, cuando conocen a una mujer, est&aacute;n preparados para el v&iacute;nculo.
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;a ejemplificar esto &uacute;ltimo con el relato de otra lectora, quien me coment&oacute; su caso: en el inicio de una relaci&oacute;n, algo que le llamaba mucho la atenci&oacute;n es que &eacute;l le hablaba de su ex. Me pregunt&oacute;: &iquest;lo hace para ponerme celosa? Yo no puedo saberlo, pero s&iacute; creo que puede haber una explicaci&oacute;n m&aacute;s simple y menos intencional: quiz&aacute; reci&eacute;n est&aacute; en el comienzo del duelo, aunque pudo haberse separado hace bastante tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Siempre es interesante corroborar c&oacute;mo un var&oacute;n puede hablar de su ex durante mucho tiempo, sin eficacia ps&iacute;quica de la cantidad de d&iacute;as, meses y/o a&ntilde;os, hasta que conoce a quien lo conmueve de alguna manera. Entonces, es como si necesitara confesarse culposamente y ah&iacute; s&iacute;, si acaso es valiente, comenzar&aacute; con una nueva narrativa, para hablar de s&iacute; mismo en funci&oacute;n de este nuevo v&iacute;nculo y no del anterior.
    </p><p class="article-text">
        Aunque tambi&eacute;n es cierto, si recordamos el ejemplo anterior, es todo un tema &ndash;para un var&oacute;n&ndash; abrirse a un nuevo v&iacute;nculo. La respuesta es simple: para entrar en un v&iacute;nculo, tendr&aacute; que cambiar, tendr&aacute; que ser otro, tendr&aacute; que convertirse en quien todav&iacute;a no es, despu&eacute;s de un tiempo apegado a s&iacute; mismo.
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo otra situaci&oacute;n, que me cont&oacute; un lector a partir de otra columna de este a&ntilde;o. Separado con hijos, no volvi&oacute; a estar en pareja despu&eacute;s del divorcio, salvo encuentro furtivos, aunque ahora lleva varios meses con una mujer que lo apasiona, de la que tambi&eacute;n se aleja, luego de cada encuentro. Cuando se ven, se divierten, hay romance, pero &eacute;l &ndash;dice&ndash; no podr&iacute;a ser as&iacute; en su vida cotidiana. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es mucho lo que se escribe sobre varones, desde una perspectiva exterior y crítica, pero son pocos los que logran develar sus dramas íntimos, el temor que hoy les representa el deseo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Como el suyo, le dir&iacute;a, conozco muchos casos. En efecto, quiz&aacute; mejor resguardarse en la escena, en la fantas&iacute;a realizada, para luego volver a la decepcionante realidad. Estoy seguro de que &eacute;l la quiere, sin darse cuenta de que queda como un necio o un desinteresado, al que ella no puede descifrar, por este rapto de fe insegura. 
    </p><p class="article-text">
        Esta encrucijada, la necesidad de que sea resuelta, es una de las principales coordenadas por las que sugerirle a un var&oacute;n el inicio de un espacio terap&eacute;utico; para poder decirle &ndash;como dice la canci&oacute;n&ndash; &ldquo;Regal&aacute;te la poes&iacute;a de vivir en compa&ntilde;&iacute;a de la mujer que quer&eacute;s; convenc&eacute;te que pod&eacute;s, no te vayas a Sevilla; que vas a perder la silla y la alegr&iacute;a m&aacute;s bonita; de encontrar la bombachita colgando de la canilla&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Freud descubri&oacute; un psicoan&aacute;lisis a partir del tratamiento de los s&iacute;ntomas hist&eacute;ricos de las mujeres. En nuestro siglo, pareciera que despunta otro psicoan&aacute;lisis a trav&eacute;s del an&aacute;lisis de varones a la defensiva, bajo mascaradas narcisistas y precauciones f&oacute;bicas. Es mucho lo que se escribe sobre varones, desde una perspectiva exterior y cr&iacute;tica, pero son pocos los que logran develar sus dramas &iacute;ntimos, el temor que hoy les representa el deseo.
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que no es f&aacute;cil orientarse con un var&oacute;n prevenido, difuso y poco dado a la implicaci&oacute;n. Si yo tuviera que dar un consejo &ndash;y no veo por qu&eacute; no darlo, ya que no estamos en un an&aacute;lisis y, adem&aacute;s, se acerca fin de a&ntilde;o&ndash;, dir&iacute;a: la cuesti&oacute;n es no picar; es decir, no caer en la trampa de responder a lo que no es una invitaci&oacute;n ni una propuesta. 
    </p><p class="article-text">
        Hay mil an&eacute;cdotas que podr&iacute;an ejemplificar este principio. Pienso tambi&eacute;n en una que me lleg&oacute; de mano de una lectora. Un cl&aacute;sico: un tipo que no avanza, pero le mira todas las historias de Instagram. Cada tanto, ella pisaba el palito y le empezaba a hablar. As&iacute; es que pod&iacute;an llegar a verse, pasaba algo y, luego, &eacute;l se retiraba. Consejo: no morder el anzuelo, ya que despu&eacute;s no se puede reprochar nada a nadie m&aacute;s que a uno.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; podamos preguntarnos qu&eacute; goce es el que hace que alguien no pueda privarse de morder la carnada. Nunca es por ingenuidad y, literalmente, se relaciona con no poder tolerar una instancia de privaci&oacute;n, pero este tema lo dejaremos para una pr&oacute;xima columna, ya el a&ntilde;o que viene.
    </p><p class="article-text">
        Quiero concluir estas l&iacute;neas con un sincero agradecimiento a quienes me leen en este medio y, de vez en cuando, me escriben con alguna reflexi&oacute;n y/o comentario. Los saludo con la alegr&iacute;a de que me hacen sentir que pensamos juntos, con m&aacute;s o menos acuerdo, de manera compartida. Le agradezco tambi&eacute;n a <strong>elDiarioAR</strong> por los que ya son casi tres a&ntilde;os de libertad y respeto por la opini&oacute;n en nombre propio.
    </p><p class="article-text">
        Seguimos la pr&oacute;xima y muchas felicidades y los mejores deseos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>LL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luciano Lutereau]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/aman-alejan_129_10787606.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 22 Dec 2023 09:22:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los que aman, se alejan]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Psicoanálisis,Vínculos,Parejas,Amor]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Vaticano toma una decisión histórica y permitirá a los sacerdotes bendecir parejas gay o divorciados vueltos a casar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/vaticano-toma-decision-historica-permitira-sacerdotes-bendecir-parejas-gay-divorciados-vueltos-casar_1_10776470.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f8dfc211-221d-4717-8180-eb67721092dc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Vaticano toma una decisión histórica y permitirá a los sacerdotes bendecir parejas gay o divorciados vueltos a casar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La declaración, sancionada este lunes por el papa Francisco, no equipara estas uniones con el matrimonio y tampoco prevé un ritual específico </p><p class="subtitle">El Papa pide a los progenitores que no condenen a sus hijos por su orientación sexual</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Se puede entender la posibilidad de bendecir a las parejas en situaciones irregulares y a las parejas del mismo sexo, sin convalidar oficialmente su&nbsp;<em>status&nbsp;</em>ni alterar en modo alguno la ense&ntilde;anza perenne de la Iglesia sobre el Matrimonio&rdquo;. <a href="https://www.religiondigital.org/vaticano/Documentos-RD-Vaticano-sacramentales-parejas-homosexuales-irregulares_0_2625337457.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Declaraci&oacute;n hist&oacute;rica de la Santa Sede,</a> que acaba de ser dada a conocer,&nbsp;&ldquo;presentada al Santo Padre, que la aprob&oacute; con su firma&rdquo;, y que permitir&aacute;, a partir de ahora, que sacerdotes puedan bendecir a una pareja del mismo sexo o a un matrimonio civil, o una pareja de hecho.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la declaraci&oacute;n <em>'Fiduci supplicans</em> sobre el sentido pastoral de las bendiciones, <strong>la Santa Sede abre una puerta hasta ahora cerrada, sin necesidad de reformular la doctrina, ni de elaborar nuevas normas</strong>. &ldquo;No se debe ni promover ni prever un ritual para las bendiciones de parejas en una situaci&oacute;n irregular, pero no se debe tampoco impedir o prohibir la cercan&iacute;a de la Iglesia a cada situaci&oacute;n en la que se pida la ayuda de Dios a trav&eacute;s de una simple bendici&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Como ya ocurriera en las famosas &uacute;ltimas <em>Dubia</em> a los cardenales,<strong> &ldquo;la presente Declaraci&oacute;n se mantiene firme en la doctrina tradicional de la Iglesia sobre el matrimonio, no permitiendo ning&uacute;n tipo de rito lit&uacute;rgico o bendici&oacute;n similar a un rito lit&uacute;rgico que pueda causar confusi&oacute;n&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No obstante&rdquo;, a&ntilde;ade la declaraci&oacute;n, que &ldquo;implica un verdadero desarrollo de lo que se ha dicho sobre las bendiciones en el Magisterio y en los textos oficiales de la Iglesia&rdquo;, se ofrece &ldquo;una contribuci&oacute;n espec&iacute;fica e innovadora&nbsp;<em>al significado pastoral de las bendiciones&rdquo;</em>, que &ldquo;permite ampliar y enriquecer la comprensi&oacute;n cl&aacute;sica de las bendiciones estrechamente vinculada a una perspectiva lit&uacute;rgica&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Sin rito espec&iacute;fico</h3><p class="article-text">
        Una declaraci&oacute;n que, seg&uacute;n la introducci&oacute;n firmada por el prefecto de Doctrina de la Fe, V&iacute;ctor Manuel Fern&aacute;ndez, &ldquo;quiere ser tambi&eacute;n un homenaje al Pueblo fiel de Dios, que adora al Se&ntilde;or con tantos gestos de profunda confianza en su misericordia y que, con esta actitud, viene constantemente a pedir a la madre Iglesia una bendici&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La parte m&aacute;s innovadora de la Declaraci&oacute;n, que le dedica una buena parte del texto, es sobre &ldquo;las bendiciones de parejas en situaciones irregulares y de parejas del mismo sexo&rdquo;. &ldquo;En el horizonte aqu&iacute; delineado se coloca la posibilidad de bendiciones de parejas en situaciones irregulares y de parejas del mismo sexo, cuya forma no debe encontrar ninguna fijaci&oacute;n ritual por parte de las autoridades eclesi&aacute;sticas, para no producir confusi&oacute;n con la bendici&oacute;n propia del sacramento del matrimonio&rdquo;, se lee.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute;? Entre otras razones, porque &ldquo;la Iglesia acoge a todos los que se acercan a Dios con coraz&oacute;n humilde, acompa&ntilde;&aacute;ndolos con aquellos auxilios espirituales que permiten a todos comprender y realizar plenamente la voluntad de Dios en su existencia&rdquo;. Una bendici&oacute;n que &ldquo;aunque no se incluya en un rito lit&uacute;rgico&rdquo;, s&iacute; &ldquo;une la oraci&oacute;n de intercesi&oacute;n a la invocaci&oacute;n de ayuda de Dios de aquellos que se dirigen humildemente a &Eacute;l&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y es que, se&ntilde;ala el escrito, &ldquo;&iexcl;Dios no aleja nunca al que se acerca a &Eacute;l!&rdquo;. Este gesto, el de la bendici&oacute;n, &ldquo;no pretende sancionar ni legitimar nada, las personas pueden experimentar la cercan&iacute;a del Padre que desborda los m&eacute;ritos y deseos&rdquo;. Por ello, el Vaticano reclama que &ldquo;la sensibilidad pastoral de los ministros ordenados deber&iacute;a educarse, tambi&eacute;n, para realizar espont&aacute;neamente bendiciones que no se encuentran en el Bendicional&rdquo;, para que &ldquo;dejen de ser un simple gesto&rdquo; y &ldquo;evitando que se conviertan en un acto lit&uacute;rgico o semi-lit&uacute;rgico, semejante a un sacramento&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Eso s&iacute;, aclara: &ldquo;Las decisiones que, en determinadas circunstancias, pueden formar parte de la prudencia pastoral, no necesariamente deben convertirse en una norma&rdquo;. Esto es: &ldquo;no es conveniente que una Di&oacute;cesis, una Conferencia Episcopal o cualquier otra estructura eclesial habiliten constantemente y de modo oficial procedimientos o ritos para todo tipo de asuntos&rdquo;, porque &ldquo;el Derecho Can&oacute;nico no debe ni puede abarcarlo todo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, &ldquo;no se debe ni promover ni prever un ritual para las bendiciones de parejas en una situaci&oacute;n irregular, pero no se debe tampoco impedir o prohibir la cercan&iacute;a de la Iglesia a cada situaci&oacute;n en la que se pida la ayuda de Dios a trav&eacute;s de una simple bendici&oacute;n&rdquo;. Con todo, &ldquo;para evitar cualquier forma de confusi&oacute;n o de esc&aacute;ndalo, cuando la oraci&oacute;n de bendici&oacute;n la solicite una pareja en situaci&oacute;n irregular, aunque se confiera al margen de los ritos previstos por los libros lit&uacute;rgicos, esta bendici&oacute;n nunca se realizar&aacute; al mismo tiempo que los ritos civiles de uni&oacute;n, ni tampoco en conexi&oacute;n con ellos. Ni siquiera con las vestimentas, gestos o palabras propias de un matrimonio. Esto mismo se aplica cuando la bendici&oacute;n es solicitada por una pareja del mismo sexo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En cambio, a&ntilde;ade el documento, &ldquo;tal bendici&oacute;n puede encontrar su lugar en otros contextos, como la visita a un santuario, el encuentro con un sacerdote, la oraci&oacute;n recitada en un grupo o durante una peregrinaci&oacute;n&rdquo;.&nbsp;&ldquo; Lo que se ha dicho en la presente Declaraci&oacute;n sobre las bendiciones de parejas del mismo sexo, es suficiente para orientar el discernimiento prudente y paterno de los ministros ordenados a este respecto&rdquo;, culmina el cap&iacute;tulo, que aclara que &ldquo;no cabe esperar otras respuestas sobre c&oacute;mo regular los detalles o los aspectos pr&aacute;cticos relativos a este tipo de bendiciones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Toda la informaci&oacute;n en <a href="http://www.religiondigital.org" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">www.religiondigital.org</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jesús Bastante]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 18 Dec 2023 14:42:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Vaticano toma una decisión histórica y permitirá a los sacerdotes bendecir parejas gay o divorciados vueltos a casar]]></media:title>
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