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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - La Poderosa]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/la-poderosa/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - La Poderosa]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[En los barrios populares la mitad de los hogares están hacinados y el 90% "enfrenta un alto riesgo ambiental"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/barrios-populares-mitad-hogares-hacinados-90-enfrenta-alto-riesgo-ambiental_1_12566161.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cb0905f4-915c-4304-bd3d-576e371ab195_16-9-discover-aspect-ratio_default_1091705.jpg" width="1996" height="1123" alt="En los barrios populares la mitad de los hogares están hacinados y el 90% &quot;enfrenta un alto riesgo ambiental&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Así lo muestra un relevamiento de ACIJ y La Poderosa. El Estado nacional disolvió la Secretaría de Vivienda y cortó fondos clave como el Procrear y el FISU. Solo el 15,9% de los hogares accede a servicios básicos de forma adecuada. En la Argentina existen más de 4.000 asentamientos, donde viven más de 3.000.000 de personas</p><p class="subtitle">Hay más de 59.000 viviendas sociales sin terminar: “Siento impotencia: pagaría la mitad de un alquiler”
</p><p class="subtitle">Vivir sin baño: hay 6 millones de personas que no tienen acceso a este servicio básico
</p></div><p class="article-text">
        <strong>Amontonar, acumular, juntar sin orden.</strong> As&iacute; define el Diccionario de la Real Academia Espa&ntilde;ola al verbo hacinar, en su segunda acepci&oacute;n. Y as&iacute;, hacinada, es como vive alrededor de la mitad de las personas que residen en villas, con entre dos y tres convivientes por pieza.
    </p><p class="article-text">
        Los datos se desprenden del informe <a href="https://acij.org.ar/presentamos-el-informe-condiciones-de-vida-en-barrios-populares/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Condiciones de vida en barrios populares</a>, elaborado por la Asociaci&oacute;n Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ) y el colectivo villero La Poderosa, a partir de un relevamiento realizado en <strong>nueve barrios</strong> de seis provincias, que alcanz&oacute; a <strong>1.485 hogares y m&aacute;s de 5.000 personas</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Una imagen de la Villa 1 11 14. el 50,2% de las viviendas de estos barrios presenta hacinamiento, entre dos y tres personas por cuarto                            </span>
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        En promedio, el <strong>50,2% de las viviendas</strong> de estos barrios presenta hacinamiento &mdash;entre dos y tres personas por cuarto&mdash;, y un <strong>10,7% directamente supera ese umbral</strong>, seg&uacute;n los par&aacute;metros del Indec para lo que denomina hacinamiento cr&iacute;tico. Los barrios con mayor hacinamiento cr&iacute;tico son Isla Maciel, Los &Aacute;lamos y Complejo Yapey&uacute;, con tasas de entre el 17% y el 23%. En todos los casos, los valores duplican &mdash;y a veces triplican&mdash; al promedio nacional, que ronda el 5%. Pero ademas, el <strong>90 % de los hogares &ldquo;enfrenta un alto riesgo ambiental&rdquo; ya que viven ante la presencia de plagas, acumulaci&oacute;n de basuras y cercanos a fuentes contaminantes.</strong>
    </p><h2 class="article-text"><strong>Vivir amontonados y sin plan de vivienda porque el Gobierno que no lo cree necesario</strong></h2><p class="article-text">
        Esta convivencia forzada en espacios reducidos tiene consecuencias directas en el bienestar f&iacute;sico y emocional de las familias. Limita la intimidad, impide la concentraci&oacute;n para estudiar o trabajar, y eleva los niveles de estr&eacute;s, sobre todo cuando el entorno de la vivienda tambi&eacute;n presenta fallas estructurales.
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        Durante la &uacute;ltima campa&ntilde;a presidencial, un video filmado con un celular recorri&oacute; las redes: Javier Milei, de pie frente a una pizarra blanca, arrancaba uno por uno los nombres de los ministerios que pensaba eliminar. &ldquo;&iexcl;Afuera!&rdquo;, gritaba al arrojar los stickers por el aire. Entre ellos, estaba el Ministerio de Desarrollo Territorial y H&aacute;bitat.
    </p><p class="article-text">
        Pero la motosierra no se qued&oacute; en la l&iacute;nea ministerial. En febrero de este a&ntilde;o, el Gobierno nacional <strong>disolvi&oacute; la Secretar&iacute;a de Vivienda</strong>, a trav&eacute;s del <a href="https://www.argentina.gob.ar/normativa/nacional/decreto-70-2025-409377/texto" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Decreto 70/2025</a>. En los fundamentos de la medida se explicita que la pol&iacute;tica habitacional <strong>debe quedar en manos de las provincias, los municipios y el sector privado</strong>, reduciendo as&iacute; la intervenci&oacute;n del Estado nacional.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Una postal de la Villa 31 del comedor de La Poderosa, organzación social que junto con ACIJ realizaron este relevamiento por barrios populares de distintas zonas del país, que arrojó un panorama desolador sobre las condiciones de vida de sus habitantes."
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                Una postal de la Villa 31 del comedor de La Poderosa, organzación social que junto con ACIJ realizaron este relevamiento por barrios populares de distintas zonas del país, que arrojó un panorama desolador sobre las condiciones de vida de sus habitantes.                            </span>
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        Junto con esa decisi&oacute;n, se <strong>cerraron o pusieron en proceso de disoluci&oacute;n tres fondos fiduciarios clave</strong>: el del programa Procrear, el Fondo Fiduciario para la Vivienda Social y <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/gobierno-cerro-programa-barrios-populares-advierten-perjudica-5-millones-personas_1_12278696.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Fondo de Integraci&oacute;n Socio Urbana (FISU)</a>. En el caso de este &uacute;ltimo, fue el instrumento principal para canalizar obras de urbanizaci&oacute;n en barrios populares, financiadas con parte de lo recaudado por el impuesto PAIS. Con la eliminaci&oacute;n de estos organismos, el Gobierno ratific&oacute; su decisi&oacute;n de retirar al Estado nacional de la ejecuci&oacute;n de obras de vivienda e integraci&oacute;n urbana, incluso en los sectores con mayor d&eacute;ficit estructural.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, a pesar de la decisi&oacute;n del Ejecutivo, en mayo la justicia resolvi&oacute; frenar la eliminaci&oacute;n del FISU y le orden&oacute; al Gobierno que <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/reves-milei-justicia-freno-eliminacion-fondo-integracion-socio-urbana_1_12326305.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">solo podr&aacute; disponer de los fondos para garantizar la continuidad de las obras y las pol&iacute;ticas de integraci&oacute;n urbana, y no para otros fines como pretend&iacute;a.</a>
    </p><h2 class="article-text"><strong>Hogares sin agua caliente, humedad en contacto con instalaciones el&eacute;ctricas y sin acceso a servicios b&aacute;sicos</strong></h2><p class="article-text">
        El art&iacute;culo 14 bis de la Constituci&oacute;n nacional dice en su tercer p&aacute;rrafo: &ldquo;El Estado otorgar&aacute; los beneficios de la seguridad social, que tendr&aacute; car&aacute;cter de integral e irrenunciable. En especial, la ley establecer&aacute;: el seguro social obligatorio, que estar&aacute; a cargo de entidades nacionales o provinciales con autonom&iacute;a financiera y econ&oacute;mica, administradas por los interesados con participaci&oacute;n del Estado, sin que pueda existir superposici&oacute;n de aportes; jubilaciones y pensiones m&oacute;viles; la protecci&oacute;n integral de la familia; la defensa del bien de familia; la compensaci&oacute;n econ&oacute;mica familiar y <strong>el acceso a una vivienda digna</strong>&rdquo;.
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                    alt="El 45% carece de agua caliente o lavamanos en el baño."
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                El 45% carece de agua caliente o lavamanos en el baño.                            </span>
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        Sin embargo, seg&uacute;n el informe de ACIJ y La Poderosa, apenas el <strong>15% de las viviendas de las villas alcanza una calidad constructiva suficiente</strong>, mientras que el <strong>81% es considerada parcialmente insuficiente</strong>. La mayor&iacute;a tiene filtraciones, grietas, humedad y techos precarios. Entre el 20% y el 45% <strong>carece de agua caliente o lavamanos en el ba&ntilde;o</strong>. En barrios como Villa 21-24-Zavaleta, <strong>m&aacute;s del 50% de los hogares</strong> tiene humedad en contacto con instalaciones el&eacute;ctricas, lo que representa un riesgo latente.
    </p><p class="article-text">
        El acceso a servicios b&aacute;sicos tambi&eacute;n muestra cifras alarmantes. Solo el <strong>15,9% de los hogares accede a ellos de forma adecuada</strong>. Un <strong>10,9% directamente no cuenta con ninguno</strong>. La mayor&iacute;a (73,2%) vive con conexiones informales o deficitarias, tanto a la red el&eacute;ctrica como al agua.
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                El 90 % de los hogares &quot;enfrenta un alto riesgo ambiental&quot; ya que viven ante la presencia de plagas, acumulación de basuras y cercanos a fuentes contaminantes.                            </span>
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        El <strong>63% de las viviendas</strong> tiene una conexi&oacute;n precaria a la red el&eacute;ctrica. Como consecuencia, <strong>el 20% sufre cortes de luz al menos una vez por mes</strong>, y en barrios como Isla Maciel, Mirador o Villa 21-24-Zavaleta, <strong>m&aacute;s del 70% de los hogares perdi&oacute; electrodom&eacute;sticos</strong> por fallas. En ese mismo barrio porte&ntilde;o, <strong>el 10% de las viviendas sufri&oacute; incendios</strong> vinculados a la electricidad en el &uacute;ltimo a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto al agua, <strong>el 50% de las familias accede mediante conexiones informales</strong>, y <strong>el 75% detect&oacute; olor, color o sabor extra&ntilde;o en el suministro</strong>. Como resultado, <strong>el 60% compra agua embotellada</strong>, un gasto significativo para hogares con ingresos inestables.
    </p><p class="article-text">
        La brecha digital es otro de los ejes del informe. El <strong>76% de los hogares no tiene computadora</strong>, y el <strong>18% solo accede a internet a trav&eacute;s del celular</strong>. En algunos barrios, como Mendoza Sur e Isla Maciel, <strong>m&aacute;s de una cuarta parte de las casas no tiene ninguna conexi&oacute;n a internet</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Las infancias atraviesan todos estos d&eacute;ficits. Seg&uacute;n el relevamiento, entre el <strong>20% y el 30% de la poblaci&oacute;n</strong> de los barrios populares tiene <strong>14 a&ntilde;os o menos</strong>, por encima del <strong>22% de promedio nacional</strong>, de acuerdo al Censo 2022. Este dato refuerza la idea de una <strong>sobrerrepresentaci&oacute;n infantil en contextos de precariedad</strong>, donde se vulneran derechos b&aacute;sicos desde los primeros a&ntilde;os.
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            </figure><p class="article-text">
        En el mismo sentido, se&ntilde;alan que &ldquo;la mayor&iacute;a de las jefas de hogar son mujeres, con m&aacute;s del 60 por ciento, y entre el 50 y el 60 por ciento de los hogares cuenta con al menos un menor a cargo&rdquo;. Esto, da cuenta de una &ldquo;<strong>marcada feminizaci&oacute;n</strong>&rdquo; que representa &ldquo;una <strong>doble vulnerabilidad</strong>: las mujeres deben asumir simult&aacute;neamente <strong>tareas de cuidado y la generaci&oacute;n de ingresos</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, el informe da cuenta de un entorno urbano degradado. El <strong>60% de las viviendas no tiene &aacute;rboles en la calle</strong>, y <strong>el 80% de los vecinos considera insuficientes los espacios verdes</strong>. En muchos barrios, la <strong>cercan&iacute;a a basurales o cursos de agua contaminados</strong> es la norma. Con un &iacute;ndice propio, ACIJ y La Poderosa determinaron que <strong>el 90% de los hogares enfrenta un riesgo ambiental alto</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El problema, sin embargo, excede a los nueve barrios analizados. Seg&uacute;n datos de ACIJ, en la Argentina existen <strong>m&aacute;s de 4.000 asentamientos</strong>, donde viven <strong>m&aacute;s de 3.000.000 de personas</strong>, lo que equivale a <strong>800.000 familias</strong>. Solo en la Ciudad de Buenos Aires, <strong>casi el 15% de su poblaci&oacute;n reside en villas</strong>. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os se impulsaron procesos de integraci&oacute;n sociourbana en algunos barrios porte&ntilde;os y en la provincia de Buenos Aires, e incluso se sancion&oacute; la <strong>Ley de Regularizaci&oacute;n Dominial para la Integraci&oacute;n Sociourbana</strong>. Pero los avances fueron <strong>escasos en relaci&oacute;n a la magnitud de la problem&aacute;tica</strong>, los est&aacute;ndares de intervenci&oacute;n no siempre se ajustaron a una <strong>perspectiva de derechos</strong>, y los mecanismos de participaci&oacute;n <strong>no habilitaron un rol activo de las comunidades en la toma de decisiones m&aacute;s relevantes</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Según datos de ACIJ, en la Argentina existen más de 4.000 asentamientos, donde viven más de 3.000.000 de personas, lo que equivale a 800.000 familias."
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            <span class="title">
                Según datos de ACIJ, en la Argentina existen más de 4.000 asentamientos, donde viven más de 3.000.000 de personas, lo que equivale a 800.000 familias.                            </span>
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        Frente a este panorama, el informe de ACIJ y La Poderosa advierte sobre el impacto de la <strong>regresi&oacute;n de pol&iacute;ticas de integraci&oacute;n durante 2024</strong> y reclama una <strong>respuesta estatal integral</strong> que garantice el acceso a servicios, infraestructura b&aacute;sica, conectividad y un entorno saludable para el desarrollo pleno de ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes.
    </p><p class="article-text">
        <em>JJD/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan José Domínguez Ponce de León]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/barrios-populares-mitad-hogares-hacinados-90-enfrenta-alto-riesgo-ambiental_1_12566161.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 Sep 2025 10:18:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[En los barrios populares la mitad de los hogares están hacinados y el 90% "enfrenta un alto riesgo ambiental"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Riesgo ambiental,Barrios populares,Servicios esenciales,ACIJ,La Poderosa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Reconocer a las trabajadoras comunitarias: La deuda pendiente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/reconocer-trabajadoras-comunitarias-deuda-pendiente_129_10000117.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/68e5cc2a-e394-40b6-a523-fbb98fbf9d70_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Reconocer a las trabajadoras comunitarias: La deuda pendiente"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde La Poderosa realizaron un relevamiento sobre la situación en los comederos. Asi, determinaron que sólo en su organización hay más de 1.700 trabajadoras de las cuales, el 30% no cobra ni siquiera los 33.870 pesos de un programa social.</p><p class="subtitle">Las cocineras de comedores comunitarios exigen un salario y ser reconocidas como trabajadoras
</p></div><p class="article-text">
        Hace casi 20 a&ntilde;os, como pretensi&oacute;n de movimiento social latinoam&eacute;ricano, comenz&oacute; La Poderosa en Zavaleta (CABA) y no tan m&aacute;gicamente sino m&aacute;s causalmente, abri&oacute; una olla con mucho, much&iacute;simo caldo de cultivo. La que sazonaba y buscaba c&oacute;mo llenar esa olla era y es Neli Vargas que, con 64 a&ntilde;os y la mitad de su vida al servicio de la comunidad, pasa sus d&iacute;as alimentando a m&aacute;s de 500 personas en el comedor Evita.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la Argentina de la pre-pandemia, m&aacute;s de 8 millones de personas ya recib&iacute;an alg&uacute;n tipo de asistencia alimentaria. Ese n&uacute;mero ascendi&oacute; a 12 millones durante la pandemia y hoy son alrededor de 10 millones.<strong> Existen m&aacute;s de 5.000 comedores registrados oficialmente, a los que se suman aquellos que el Estado no tiene en sus listas, sostenidos por miles de mujeres como Neli, que ni siquiera podemos &ldquo;contar&rdquo; porque no existen estad&iacute;sticas que muestren esto que tanto cuesta ver.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En esta lucha por la visibilizaci&oacute;n, comenzamos a &ldquo;contarnos&rdquo; entendiendo que todas esas horas eran trabajo. De ah&iacute; nacen algunos datos: <strong>s&oacute;lo en las asambleas de La Poderosa tenemos m&aacute;s de 1.700 trabajadoras a cargo de comedores, merenderos y ollas</strong>. <strong>Por este trabajo, el 30% de dichas trabajadoras no cobra ni siquiera los 33.870 pesos de un programa social</strong> (que es un poco m&aacute;s de un quinto de la canasta b&aacute;sica total a diciembre 2022 para una familia de 5, seg&uacute;n INDEC) a pesar de atender a quienes van a buscar un plato de comida. Entre ellos, el 57% son ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes.
    </p><p class="article-text">
        Una vez que pudimos entender nosotras todo ese trabajo, nos pusimos al hombro otro: sacarlo del barrio y ponerlo en otras mesas. &iquest;Para un reconocimiento simb&oacute;lico? No. Para un reconocimiento econ&oacute;mico definitivo.
    </p><p class="article-text">
        Pero definitivo no es vitalicio: Neli busca dejar las ollas. No literalmente, sino que dejen de ser la &uacute;nica alternativa de miles de familias, de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as que comen salteado, como si comer no fuera una cuesti&oacute;n de Estado. Buscamos, como ella, compartir un debate (que es nuestro pero es de todos y todas, y tambi&eacute;n es m&aacute;s profundo): mostrar el &uacute;ltimo eslab&oacute;n de la pobreza estructural. Mostrar las implicancias de vivir y crecer en pobreza es parte de lo que quisimos hacer en el <a href="https://www.unicef.org/argentina/informes/estudio-cualitativo-la-situacion-de-la-pobreza-en-barrios-populares" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio cualitativo que realizamos junto a UNICEF en distintos barrios populares del pa&iacute;s</a>.
    </p><p class="article-text">
        Esta pobreza es estructuralmente feminizada. Seg&uacute;n un informe de Ecofeminita, el 70% del 10% m&aacute;s pobre del pa&iacute;s somos mujeres. Que salimos a ganar el pan fuera de casa y que trabajamos en nuestras viviendas, al cuidado del hogar, las ni&ntilde;eces y los ancianos. Y que tambi&eacute;n trabajamos sin cobrar en esa red que sostiene al barrio: el trabajo comunitario. Laburando todo el d&iacute;a, todos los d&iacute;as, y sin ingresos, as&iacute; que sin autonom&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Por eso cuando decimos Neli, tambi&eacute;n decimos Susana, Beatriz, Gilda o Ramona, LAS RAMONAS. Estas mujeres, trabajadoras de la triple jornada, emergieron del COVID-19 visibilizando una pandemia m&aacute;s anciana, y m&aacute;s tapada: la pandemia de la desigualdad. Estas cocineras no eligieron este mundo, pero hasta el d&iacute;a de hoy, eligen no darle la espalda. Las ni&ntilde;as y ni&ntilde;os que nacen en Argentina tampoco eligen de qu&eacute; lado de la l&iacute;nea de la pobreza &ldquo;caer&rdquo;. El 51% hoy nace empobrecido, con derechos vulnerados, pocas esperanzas y una &uacute;nica certeza: querer salir de la pobreza.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, que la desigualdad abandone nuestros barrios resulta cada vez m&aacute;s cuesta arriba: una inflaci&oacute;n interanual del 95% contra salarios formales que se han ajustado por debajo de esa y un trabajo informal que ha &ldquo;compensado&rdquo; mucho menos (93,8% y 65,4%, respectivamente, seg&uacute;n el &iacute;ndice de salarios a diciembre 2022 de INDEC), contra recortes en las pol&iacute;ticas alimentarias, de seguridad social y educaci&oacute;n, contra barrios donde el agua, la luz y dem&aacute;s servicios b&aacute;sicos cuando no son prohibitivos son el enemigo. La energ&iacute;a que suele iluminar, en el barrio te puede electrocutar o tu casa quemar. El agua, que es sin&oacute;nimo de vida, en el barrio te enferma, te ahoga o te contamina. El gas como combustible para estar calentitos, en el barrio te asfixia de a poquito.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;No me creen? Capaz s&oacute;lo no conocen. En <a href="https://www.youtube.com/watch?v=4XH_TvCuLyU" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el microdocumental</a> que realizamos junto a UNICEF pueden conocer esta realidad, contada en primera persona por quienes la viven. Si no, tambi&eacute;n les cuento: nuestro Observatorio Villero estim&oacute;, en el relevamiento de condiciones habitacionales 2022 en 23 asentamientos/villas/barrios populares del pa&iacute;s (que incluy&oacute; m&aacute;s de 1.200 viviendas), que en el 63% de nuestros barrios no hay conexi&oacute;n formal de agua y que solamente el 36% tiene las conexiones cloacales en orden. Nuestra realidad, golpeada por un urbanismo precario, se potencia en las grandes ciudades donde el hacinamiento es moneda corriente y donde los inviernos son temporada de graves incendios. Esto se debe a la infraestructura el&eacute;ctrica que colapsa provocando, por ejemplo, que el 29% de los hogares relevados sufriera la p&eacute;rdida de electrodom&eacute;sticos o que, por cortocircuitos o el uso frecuente de velas o braseros, las viviendas quedaran en cenizas. Adem&aacute;s, el 90% de las cocinas comunitarias de La Poderosa y de nuestros hogares dependen de garrafa, que rodea entre $1500 y $3000 por envase.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y la educaci&oacute;n? De las y los casi 600 cooperativistas, el 14% no termin&oacute; el primario, y solo el 22% tiene el secundario completo y el 1% lleg&oacute; a la universidad. Entre el 2001 y el 2021, la poblaci&oacute;n carcelaria vinculada a delitos narcopolicales creci&oacute; un 252% y, de esas personas, el 45% no termin&oacute; la primaria. Ac&aacute; no hay meritocracia que alcance.
    </p><p class="article-text">
        Con una ensalada de desigualdad estructural, una pizca de indiferencia social y mucho abandono estatal se arma este men&uacute; desolador. Y, sin querer ser fatalistas, nos agregan un condimento explosivo&hellip; el narcotr&aacute;fico. Este saltea todas las teor&iacute;as econ&oacute;micas. Es el &uacute;nico que come bien en nuestros barrios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Rosario, sin ir m&aacute;s lejos, estamos a 6 muertos de la tasa de homicidios de M&eacute;xico. Desde que comenz&oacute; 2023, hay un muerto cada 28 horas ligado al conflicto entre bandas y el narcomenudeo. Se triplic&oacute; el n&uacute;mero de v&iacute;ctimas mujeres comparado a datos del 2021, y el 12% de las muertes totales fueron ni&ntilde;os, ni&ntilde;as o adolescentes. Este germen de Estado paralelo se volvi&oacute; una alternativa efectiva y letal. Porque en nuestros barrios, por esta causa, el que no termina preso, termina muerto.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Este cuento, con VOLUNTAD ESTATAL y si nos ayudan a gritar, no termina MAL&hellip; porque ah&iacute; reaparece en escena nuestra protagonista: la cocinera barrial. La que sigue pensando que los caldos son de buenos cultivos, la que sigue apostando al futuro alimentando al piber&iacute;o, la que no se rinde, la que no se calla, la que, de sol a sol, TRABAJA.
    </p><p class="article-text">
        Entonces yo les pregunto: &iquest;qu&eacute; le falta a esta receta con tantas ollas y horas? UN SALARIO REAL.
    </p><p class="article-text">
        <em>Porque para jubilar para siempre esas ollas, necesitamos justicia social para las Nelis y las Ramonas.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Claudia “La Negra” Albornoz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/reconocer-trabajadoras-comunitarias-deuda-pendiente_129_10000117.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Mar 2023 09:09:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Reconocer a las trabajadoras comunitarias: La deuda pendiente]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pobreza,Comedores,La Poderosa]]></media:keywords>
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