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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Pedro Brieger]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/pedro-brieger/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Pedro Brieger]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
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    <item>
      <title><![CDATA[Un acuerdo extrajudicial con la TV Pública le permitió al periodista Pedro Brieger cobrar $78 millones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/acuerdo-tv-publica-le-permitio-pedro-brieger-cobrar-78-millones-eludir-reclamo-denunciantes_1_12941457.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b6e5f7e8-97aa-4562-b675-c56a9340b443_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un acuerdo extrajudicial con la TV Pública le permitió al periodista Pedro Brieger cobrar $78 millones"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Radio y Televisión Argentina cerró un acuerdo extrajudicial con el periodista que impidió el embargo de la indemnización que la organización Periodistas Argentinas había pedido que se destinara a campañas de prevención del acoso.
</p></div><p class="article-text">
        Radio y Televisi&oacute;n Argentina (RTA) acord&oacute; el pago de $78 millones al periodista <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/pedro-brieger/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pedro Brieger</a> en concepto de indemnizaci&oacute;n por despido, una decisi&oacute;n que le permiti&oacute; evitar el reclamo judicial impulsado por la organizaci&oacute;n Periodistas Argentinas para que el dinero se destinara a campa&ntilde;as de prevenci&oacute;n del acoso sexual.
    </p><p class="article-text">
        El pago se realiz&oacute; en tres cuotas y fue el resultado de un acuerdo extrajudicial alcanzado cuando la causa por despido se encontraba a la espera de una definici&oacute;n de la Corte Suprema. De ese modo, la empresa estatal resolvi&oacute; cerrar el litigio y Brieger pudo cobrar la indemnizaci&oacute;n sin que pudiera ser embargada.
    </p><p class="article-text">
        La asociaci&oacute;n <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/periodistas-argentinas/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Periodistas Argentinas</a> hab&iacute;a solicitado una medida cautelar para frenar el pago. Sin embargo, la decisi&oacute;n de RTA de avanzar con el acuerdo impidi&oacute; que prosperara el pedido para destinar ese dinero a campa&ntilde;as de prevenci&oacute;n.<a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/periodistas-argentinas-presento-19-casos-acoso-involucran-pedro-brieger_1_11495264.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Diecinueve mujeres denunciaron al periodista por hechos de acoso ocurridos durante m&aacute;s de 30 a&ntilde;os en &aacute;mbitos laborales y acad&eacute;micos</a>.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo con <em>Clar&iacute;n</em>, la C&aacute;mara Nacional de Apelaciones del Trabajo hab&iacute;a fijado originalmente una indemnizaci&oacute;n superior a los $223 millones, producto de la aplicaci&oacute;n de una tasa de inter&eacute;s que la empresa estatal consider&oacute; &ldquo;exorbitante y desproporcionada&rdquo;. Por ese motivo, RTA hab&iacute;a apelado ante la Corte Suprema, aunque finalmente opt&oacute; por cerrar un acuerdo por una suma sensiblemente menor.
    </p><p class="article-text">
        Cuando el caso lleg&oacute; a la Corte, a&uacute;n no se hab&iacute;an hecho p&uacute;blicas las denuncias por acoso sexual contra Brieger. Tras la difusi&oacute;n de los testimonios, Periodistas Argentinas pidi&oacute; que se impidiera el cobro de la indemnizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El acuerdo extrajudicial permiti&oacute; as&iacute; que Brieger percibiera el monto pactado. La &uacute;ltima cuota fue abonada en diciembre de 2025.
    </p><p class="article-text">
        Brieger hab&iacute;a dejado de trabajar en los medios p&uacute;blicos en 2016 y fue despedido en 2024 de C5N y Radio 10 luego de que se conocieran las denuncias. En julio de ese a&ntilde;o <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/periodista-pedro-brieger-pidio-perdon-considero-actitudes-inapropiadas-dijo-persona_1_11521020.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">public&oacute; un video</a> en el que pidi&oacute; disculpas y reconoci&oacute; los hechos, tras haberlos negado inicialmente.
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/acuerdo-tv-publica-le-permitio-pedro-brieger-cobrar-78-millones-eludir-reclamo-denunciantes_1_12941457.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 27 Jan 2026 21:34:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un acuerdo extrajudicial con la TV Pública le permitió al periodista Pedro Brieger cobrar $78 millones]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pedro Brieger,Periodistas Argentinas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Periodistas Argentinas destaca el debate social y la organización logrados tras las denuncias contra Pedro Brieger]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/periodistas-argentinas-destaca-debate-social-organizacion-logrados-denuncias-pedro-brieger_1_11521442.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/88369847-8361-4d79-a2dd-63caf2b13ebf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x228y265.jpg" width="1200" height="675" alt="Periodistas Argentinas destaca el debate social y la organización logrados tras las denuncias contra Pedro Brieger"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El colectivo emitió un comunicado en el que destaca que a diez días de presentado el informe "Pedro Brieger pasara de negar y amenazar a las denunciantes, a reconocer públicamente todos los hechos y pedir disculpas" y añade que "son las afectadas a quienes les corresponde pronunciarse sobre esto".</p></div><p class="article-text">
        Luego de que el periodista <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/periodista-pedro-brieger-pidio-perdon-considero-actitudes-inapropiadas-dijo-persona_1_11521020.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pedro Brieger pidiera disculpas p&uacute;blicas por el acoso sexual al que someti&oacute; a numerosas mujeres</a> a lo largo de tres d&eacute;cadas, el colectivo<strong> Periodistas Argentinas</strong>, que hace diez d&iacute;as present&oacute; <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/periodistas-argentinas-presento-19-casos-acoso-involucran-pedro-brieger_1_11495264.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un informe</a> sobre el tema, emiti&oacute; un comunicado en el que destaca los avances que se lograron desde entonces.
    </p><p class="article-text">
        Entre esos logros, destaca que &ldquo;que Pedro Brieger pasara de negar y amenazar a las denunciantes, a reconocer p&uacute;blicamente todos los hechos y pedir disculpas. Son las afectadas a quienes les corresponde pronunciarse sobre esto y lo har&aacute;n si lo consideran oportuno y en los tiempos que requiere la elaboraci&oacute;n personal y colectiva: respet&eacute;moslos&rdquo;. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="twitter-tweet"><p lang="qme" dir="ltr"><a href="https://twitter.com/hashtag/Comunicado?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw">#Comunicado</a> <a href="https://t.co/tNuxxxujBr">pic.twitter.com/tNuxxxujBr</a></p>&mdash; Periodistas Argentinas (@PeriodistasdArg) <a href="https://twitter.com/PeriodistasdArg/status/1811890248693219787?ref_src=twsrc%5Etfw">July 12, 2024</a></blockquote> <script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;A 10 d&iacute;as de la presentaci&oacute;n del Informe &rdquo;La cultura del acoso: punto y aparte&ldquo; hemos logrado avanzar en las l&iacute;neas de acci&oacute;n que nos propusimos: Mantuvimos reuniones de trabajo con las instituciones acad&eacute;micas en las que se desempe&ntilde;aba Pedro Brieger y en todas encontramos id&eacute;ntica situaci&oacute;n: protocolos mal comunicados, falta de recursos y de capacitaciones para contener y prevenir estas violencias, entre otros factores, pero tambi&eacute;n la gran voluntad para trabajar en profundidad hasta lograr herramientas eficaces y cambios concretos&rdquo;, se&ntilde;ala el texto.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, a&ntilde;ade, &ldquo;definimos agendas de jornadas dedicadas a reflexionar y erradicar el acoso; comenzamos a debatir el marco legal de estas conductas con legisladores y legisladoras; pautamos reuniones para plantear la necesidad de campa&ntilde;as de difusi&oacute;n contra el acoso en los medios que fueron escenarios de estos abusos; escuchamos y nos involucramos con los nuevos testimonios que recibimos tras el informe&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El comunicado tambi&eacute;n sostiene: &ldquo;Destacamos, fundamentalmente, que el debate social sobre el acoso en &aacute;mbitos laborales y acad&eacute;micos fue masivo, plural y abordado en todos los medios con seriedad. Pedimos ser escuchadas y lo fuimos, con atenci&oacute;n y respeto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos comprometimos a organizarnos hasta lograr trabajar y estudiar en instituciones que respeten nuestra dignidad y nuestros derechos. Esto reci&eacute;n comienza. Juntas vamos a lograrlo&rdquo;, concluye.
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM&nbsp;</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/periodistas-argentinas-destaca-debate-social-organizacion-logrados-denuncias-pedro-brieger_1_11521442.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Jul 2024 22:46:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Periodistas Argentinas destaca el debate social y la organización logrados tras las denuncias contra Pedro Brieger]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pedro Brieger,Periodistas Argentinas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El periodista Pedro Brieger pidió perdón por lo que consideró "actitudes inapropiadas" y dijo que es "otra persona"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/periodista-pedro-brieger-pidio-perdon-considero-actitudes-inapropiadas-dijo-persona_1_11521020.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/566c7a4b-4cc3-4089-a493-8c624bea7d99_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El periodista Pedro Brieger pidió perdón por lo que consideró &quot;actitudes inapropiadas&quot; y dijo que es &quot;otra persona&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aceptó las acusaciones en su contra y pidió disculpas públicamente a través de un video posteado en sus redes. El colectivo Periodistas Argentinas denunció el 2 de julio 19 casos de acoso sexual de parte del periodista a lo largo de tres décadas.</p></div><p class="article-text">
        El periodista <strong>Pedro Briege</strong>r, acusado recientemente de numerosos casos de acoso sexual sucedidos a lo largo de m&aacute;s de tres d&eacute;cadas, pidi&oacute; hoy disculpas p&uacute;blicamente por lo que llam&oacute; &ldquo;actitudes inapropiadas&rdquo;. Adem&aacute;s, se&ntilde;al&oacute; que &ldquo;gracias a un acompa&ntilde;amiento terap&eacute;utico prolongado&rdquo; pudo dejar de tener &ldquo;conductas que no eran respetuosas&rdquo; y hoy es &ldquo;otra persona&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Brieger poste&oacute; en sus redes un mensaje de un minuto y veinte segundos de duraci&oacute;n le&iacute;do ante una computadora.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Quiero decirles que escuch&eacute; el mensaje de Periodistas Argentinas y r&aacute;pidamente les hice saber mi deseo de hacer p&uacute;blicas las disculpas. Por eso, en primer lugar, quiero pedir perd&oacute;n. S&eacute; que lastim&eacute; a mucha gente. Pido disculpas a cada una de ellas por mis actitudes inapropiadas. Me hago cargo, me arrepiento y hago p&uacute;blicas mis disculpas&rdquo;, se&ntilde;al&oacute;, pese a que <strong>en un primer momento hab&iacute;a negado los hechos y acusado al periodista que los revel&oacute;, Alejandro Alfie, con iniciar acciones legales en su contra. </strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hace muchos a&ntilde;os hubo un quiebre en mi vida y dej&eacute; de tener conductas que no eran respetuosas. Gracias a un acompa&ntilde;amiento terap&eacute;utico prolongado lo pude superar y hoy soy otra persona. Lo que describen existi&oacute;, pero hace mucho tiempo que no existe m&aacute;s&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute;. &ldquo;Por este motivo, quienes hoy trabajan conmigo en diversos &aacute;mbitos se asombraron al enterarse de actos impropios de mi parte en tiempos pasados&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me pongo a disposici&oacute;n de Periodistas Argentinas y otros organismos para intentar ayudar de la manera que lo consideren conveniente con el objetivo de que esta clase de actos no se produzcan m&aacute;s. Espero que puedan aceptar mi ayuda. Como hace tiempo ya no soy esa persona, <strong>creo que mi testimonio hoy puede servir tambi&eacute;n para romper los pactos que existen entre hombres para tapar nuestras conductas, dentro y fuera del periodismo</strong>. Estoy dispuesto a colaborar para que as&iacute; sea. Reitero, pido perd&oacute;n a quienes ofend&iacute; y afect&eacute;&rdquo;, concluy&oacute;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="twitter-tweet"><p lang="es" dir="ltr">Quiero decirles que escuché el mensaje de <a href="https://twitter.com/PeriodistasdArg?ref_src=twsrc%5Etfw">@PeriodistasdArg</a> y rápidamente les hice saber mi intención de hacer publicas las disculpas…. <a href="https://t.co/AHP2SWKvsL">pic.twitter.com/AHP2SWKvsL</a></p>&mdash; Pedro Brieger (@PedroBriegerOk) <a href="https://twitter.com/PedroBriegerOk/status/1811807923007262885?ref_src=twsrc%5Etfw">July 12, 2024</a></blockquote> <script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
    </figure><p class="article-text">
        El 2 de julio el colectivo Periodistas Argentinas dio a conocer<strong>&nbsp;hoy 19 casos de acoso sexual por parte de Pedro Brieger a lo largo de tres d&eacute;cadas en &aacute;mbitos laborales y educativos</strong>. 
    </p><h3 class="article-text">La investigaci&oacute;n de Periodistas Argentinas</h3><p class="article-text">
        En una conferencia de prensa realizada en el Anexo del Senado, expusieron algunas de las historias de las mujeres afectadas por el periodista y pidieron una reparaci&oacute;n. Luego de conocerse los primeros cinco casos, varias mujeres se reunieron para compartir sus historias que hoy fueron publicados en el<strong>&nbsp;informe &ldquo;Cultura del acoso. Punto y aparte&rdquo;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>Era nuestro profesor, nuestro vecino, nuestro colega, nuestro acosador</strong>. Los acosos sucedieron a lo largo de 30 a&ntilde;os, sabemos que no somos las &uacute;nicas, hay m&aacute;s. Nosotras renunciamos a nuestras tesis, a nuestros trabajos, dejamos coberturas para no verlo, mientras que &eacute;l viaj&oacute; por el mundo entrevistando l&iacute;deres. Nuestros cuerpos recuerdan sus manos acercandose a nuestras partes intimas&rdquo;, ley&oacute;&nbsp;<strong>Agustina K&auml;mpfer, la primera denunciante p&uacute;blica de Brieger en el a&ntilde;o 2010</strong>. Despu&eacute;s de una exposici&oacute;n general, las mujeres fueron leyendo testimonios, algunos de la d&eacute;cada del 90 y otros m&aacute;s actuales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n period&iacute;stica evidenci&oacute;&nbsp;<strong>conductas recurrentes de Brieger: situaciones de exhibicionismo sin consentimiento de sus genitales o directamente masturbaci&oacute;n. Tambi&eacute;n eran repetidas las conversaciones de contenido sexual</strong>&nbsp;expl&iacute;cito por handy o tel&eacute;fono en contexto laboral. Adem&aacute;s, indicaron que&nbsp;<strong>planificaba o aprovechaba situaciones en las que mujeres no pod&iacute;an pedir ayuda</strong>: en habitaciones, ascensores, pasillos o salas de control.&nbsp;En todos los casos se evidencia el abuso de poder y autoridad, con la ventaja de v&iacute;nculos asim&eacute;tricos. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s del pedido de disculpas p&uacute;blicas, Periodistas Argentinas&nbsp;<strong>exigi&oacute; medidas reparatorias que garanticen la erradicaci&oacute;n de estas conductas abusivas</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Algunos de los acosos fueron con alumnas mientras Brieger era profesor en institutos terciarios o universitarios</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se dieron a conocer&nbsp;<strong>casos por fuera del &aacute;mbito laboral, como el de una vecina de un edificio en el barrio de Belgrano</strong>&nbsp;en el a&ntilde;o 1995. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Tenemos que dar la posibilidad de que pida disculpas</strong>&nbsp;y que los dem&aacute;s varones entiendan lo que es acosar y las consecuencias que tiene&rdquo;, afirm&oacute; la periodista Nancy Pazos. Adem&aacute;s de las medidas reparatorias, el colectivo de mujeres pidi&oacute; una legislaci&oacute;n espec&iacute;fica para los casos de acoso sexual.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, llamaron a los varones a escuchar y acompa&ntilde;ar estos casos. Muchos de ellos fueron comentados con colegas o autoridades en los &aacute;mbitos laborales o estudiantiles a&ntilde;o atr&aacute;s cuando sucedieron. 
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM/DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/periodista-pedro-brieger-pidio-perdon-considero-actitudes-inapropiadas-dijo-persona_1_11521020.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Jul 2024 17:23:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El periodista Pedro Brieger pidió perdón por lo que consideró "actitudes inapropiadas" y dijo que es "otra persona"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pedro Brieger,Periodistas Argentinas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Voces y silencios en el acoso sexual: más allá del caso de Pedro Brieger]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/algo-en-comun/voces-silencios-acoso-sexual-caso-pedro-brieger_132_11517569.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b6e5f7e8-97aa-4562-b675-c56a9340b443_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Voces y silencios en el acoso sexual: más allá del caso de Pedro Brieger"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">
Luego de que se conocieran los testimonios de acoso, los debates se centraron en los silencios de las mujeres y la falta de denuncias judiciales. Menos interés generó la pregunta sobre cuáles son los obstáculos que les impidieron a estas mujeres alzar sus voces. 
</p></div><p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas semanas volvi&oacute; al debate p&uacute;blico el acoso sexual en espacios de trabajo y en el &aacute;mbito educativo. A partir de una publicaci&oacute;n del periodista de <em>Clar&iacute;n </em>Alejandro Alfie en la red social X se difundieron los casos de cinco mujeres que denunciaron comportamientos inapropiados por parte del docente y periodista internacional Pedro Brieger. D&iacute;as despu&eacute;s, 19 mujeres sumaron sus testimonios en el Senado de la Naci&oacute;n durante la presentaci&oacute;n del informe &ldquo;La cultura del acoso: punto y aparte&rdquo;, realizado por el colectivo&nbsp; <a href="https://www.instagram.com/periodistasargentinas_/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Periodistas Argentinas</a>.
    </p><p class="article-text">
        Durante esa presentaci&oacute;n periodistas, estudiantes, vecinas y colegas compartieron testimonios sobre diversas situaciones de acoso sexual, abuso de poder, exhibicionismo e incomodidad protagonizadas por Brieger. Comportamientos que se extendieron durante m&aacute;s de 30 a&ntilde;os, con la recurrencia y persistencia garantizada por la impunidad del poder que, invariablemente, ten&iacute;a respecto de esas mujeres. Un denominador com&uacute;n en los relatos fue que Brieger abusaba de la relaci&oacute;n asim&eacute;trica de poder utilizando su jerarqu&iacute;a laboral, acad&eacute;mica y profesional para acosar sexualmente a las mujeres con comentarios inapropiados, preguntas sugestivas, exhibicionismo, gestos obscenos y contactos f&iacute;sicos no deseados ni consentidos.
    </p><p class="article-text">
        Algunas de las conversaciones p&uacute;blicas alrededor de la conmoci&oacute;n inicial se centraron en cuestionar por qu&eacute; las mujeres no levantaron sus voces antes y por qu&eacute; no denunciaron judicialmente. Adem&aacute;s de reconocer que cada afectada tiene sus propios tiempos y momentos para hablar p&uacute;blicamente, tambi&eacute;n es cierto que <strong>las mujeres tienen el </strong><em><strong>derecho</strong></em><strong> de denunciar judicialmente pero no la obligaci&oacute;n de hacerlo. </strong>A esto se suma que puede haber otras causas que impiden o limitan su decisi&oacute;n de expresarse p&uacute;blicamente ante un comportamiento de acoso sexual.
    </p><p class="article-text">
        Compartir la experiencia de acoso sexual no es f&aacute;cil.&nbsp; La&nbsp; Organizaci&oacute;n Internacional del trabajo junto a Lloyd's Register Foundation - Gallup realiz&oacute; la <a href="https://www.ilo.org/es/media/368516/download" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Primera Encuesta Mundial sobre experiencias de acoso y violencia en el trabajo</a> que muestra que la mitad de las personas afirmaron que si bien experimentaron acoso, <strong>nunca hablaron con nadie</strong> de este suceso y&nbsp; quienes lo hicieron eligieron a amistades o personas de la familia para compartirlo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde ELA, <a href="https://ela.org.ar/publicaciones-documentos/guia-para-el-abordaje-de-la-violencia-y-el-acoso-en-el-mundo-del-trabajo-en-organizaciones/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nuestra experiencia acompa&ntilde;ando a diversas organizaciones del sector privado</a>, nos permiti&oacute; corroborar que las mujeres son efectivamente las m&aacute;s afectadas por el acoso sexual en el empleo, y adem&aacute;s son quienes enfrentan diversos obst&aacute;culos para denunciar cuando lo han vivido. Una de ellas es el temor a que sus palabras, relatos y hechos sean puestos en duda y que, al igual que otras mujeres, sean desacreditadas y catalogadas como &ldquo;mentirosas&rdquo; u &ldquo;oportunistas&rdquo;, como si buscaran alg&uacute;n beneficio personal en lugar de protecci&oacute;n para no verse sometidas reiteradamente a esa conducta. Otra causa habitual es la verg&uuml;enza de haber pasado por una experiencia inc&oacute;moda y traum&aacute;tica no elegida que las afecta emocional y personalmente.
    </p><p class="article-text">
        Es muy com&uacute;n que quienes sufren acoso no hablen por temor a que nada cambie: despu&eacute;s de todo, para qu&eacute; exponerse si tal vez han visto otras experiencias en la que las denuncias no tienen consecuencias y en las que los silencios y complicidades operan para proteger a los acosadores. La posici&oacute;n de poder y jerarqu&iacute;a del acosador puede actuar (para ellos) como una protecci&oacute;n, garantizando la impunidad de sus actos y dejando a las afectadas con menos poder, sin suficiente respaldo y seguridad al exponer su caso, tal como se&ntilde;ala Tamara Tenembaum en su columna <a href="https://www.eldiarioar.com/opinion/veces-triste_129_11505621.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">A veces es triste la verdad</a>, publicada en este diario. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si es problem&aacute;tico garantizar su funcionamiento efectivo, m&aacute;s dif&iacute;cil todav&iacute;a es cuando no existe en el espacio de trabajo o acad&eacute;mico un &aacute;mbito institucional en el que se pueda confiar para contar la experiencia del acoso o el maltrato. Esos &aacute;mbitos son fundamentales para que eventualmente se pueda recorrer un camino acompa&ntilde;ado sin tener que enfrentar estas vivencias en soledad, con medidas individuales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Muchos de los recorridos que eligen las mujeres que sufren acoso sexual es el del&nbsp; autocuidado y la autopreservaci&oacute;n. &iquest;Qu&eacute; quiere decir? Tomaron distancia, cambiaron de lugar de trabajo, de &aacute;rea, de sector period&iacute;stico, se movieron a otros sectores, abandonaron sus espacios de trabajo, renunciaron a sus empleos y oportunidades. Trataron de preservarse, con los recursos individuales que tuvieron a mano. Como pudieron.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Claro, estos recorridos tienen un costo alto para ellas. En nuestro trabajo con empresas mostramos<a href="https://ela.org.ar/publicaciones-documentos/guia-para-el-abordaje-de-la-violencia-y-el-acoso-en-el-mundo-del-trabajo-en-organizaciones/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&nbsp;el costo que implica y el impacto que genera la falta de pol&iacute;ticas para buscar respuestas institucionales a un problema que no es individual</a>. Adem&aacute;s del impacto emocional y subjetivo de sufrir agresiones y acoso, las afectadas asumen los costos negativos en su empleo. Cambiar de trabajo, moverse, abandonar o renunciar suele tener consecuencias negativas en sus trayectorias profesionales, carreras y situaci&oacute;n econ&oacute;mica. Estos impactos no son los mismos para los acosadores, quienes generalmente contin&uacute;an sus trayectorias laborales sin interrupciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mientras ellas buscaban caminos de autocuidado, &iquest;qu&eacute; pasa en los lugares de trabajo?&nbsp; En el caso Brieger se puede ver a trav&eacute;s de algunos testimonios que colegas y compa&ntilde;eros sab&iacute;an de las situaciones; otras de las mujeres informaron a sus superiores. Por el devenir de los hechos, se puede intuir que no hubo respuestas institucionales u organizacionales acordes a las necesidades y, si las hubo, fueron insuficientes.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; deber&iacute;an haber hecho? Cuando la prevenci&oacute;n ya ha fallado, deben escuchar a las mujeres (trabajadoras, estudiantes, colegas), protegerlas, evitar nuevos riesgos de acoso para ellas y para otras, y reparar el da&ntilde;o causado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde 2009 est&aacute; vigente la <a href="https://ela.org.ar/publicaciones-documentos/analisis-legal-de-nuevas-tendencias-de-genero-en-el-mundo-del-trabajo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ley 26.485 de Protecci&oacute;n Integral contra las Violencias hacia las Mujeres</a>, que especifica el &aacute;mbito laboral como uno donde ocurren las violencias por raz&oacute;n de g&eacute;nero, incluyendo el acoso y el hostigamiento sexual como expresiones. M&aacute;s recientemente, a partir de 2021, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=bmfzeY_sGPk" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Argentina ratific&oacute; con la Ley Nro. 27.580 el Convenio 190 de la OIT</a> sobre la violencia y el acoso en el mundo del trabajo, un instrumento internacional pionero que coloca el problema de la violencia en el mundo del trabajo como una violaci&oacute;n de derechos humanos. Con la aprobaci&oacute;n y vigencia de estas leyes, est&aacute; clara la obligaci&oacute;n de las organizaciones empleadoras (empresas, universidades, instituciones, Estados en todos su niveles) que desarrollen protocolos y&nbsp; realicen acciones en materia de prevenci&oacute;n, protecci&oacute;n y asistencia frente al acoso y la violencia en el trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Los Protocolos son herramientas importantes porque ordenan responsabilidades, principios (como la confidencialidad y la no represalia) y procedimientos de atenci&oacute;n, pero no son suficientes. <strong>Los lugares de trabajo deben ofrecer pautas claras sobre las pr&aacute;cticas que constituyen acoso y violencia basada en g&eacute;nero, incluido el acoso sexual. </strong>Es necesario mostrar con ejemplos y descripciones claras cu&aacute;les son las conductas inaceptables e intolerables en el lugar de trabajo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La campa&ntilde;a que lideramos desde ELA&nbsp; <a href="https://www.youtube.com/watch?v=X-zjT2snWTE&amp;t=100s" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;El derecho de Yamila&rdquo;</a> ilustra&nbsp; las diferentes expresiones de discriminaci&oacute;n y&nbsp; acoso laboral basado en el g&eacute;nero, que puede iniciarse con formas sutiles o naturalizadas que sustentan la cultura organizacional.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Los lugares de trabajo tienen que&nbsp; ofrecer mecanismos de protecci&oacute;n&nbsp; a quienes sufren acoso y evitar mayores riesgos para ellas y otras personas. Cuando los hechos ya sucedieron, deben&nbsp; garantizar asistencia y reparaci&oacute;n. A&uacute;n cuando los Protocolos no ofrecen una soluci&oacute;n m&aacute;gica, s&iacute; proporcionan canales para quienes necesiten denunciar, establecen definiciones&nbsp; claras sobre&nbsp; comportamientos inaceptables y brindan caminos de asistencia. Adem&aacute;s, establecen de manera clara que todas las personas, sin importar su jerarqu&iacute;a, deben asumir responsabilidad por cualquier acto de acoso que cometan. Las <strong>responsabilidades frente al acoso y las respuestas correspondientes son institucionales y organizacionales</strong>.
    </p><p class="article-text">
        En el actual <a href="https://ela.org.ar/novedades/la-proteccion-contra-la-violencia-de-genero-es-un-compromiso-con-toda-la-sociedad/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">contexto de reducci&oacute;n de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas destinadas a prevenir y abordar las violencias de g&eacute;nero</a>, y ante un fuerte movimiento reaccionario contra los derechos de las mujeres y diversidades, es crucial mantener en el debate p&uacute;blico la agenda de g&eacute;nero y la protecci&oacute;n de los derechos alcanzados en democracia. <a href="https://www.eldiarioar.com/blog/algo-en-comun/violencia-genero-no-problema-caracter-meramente-simbolico_132_11444788.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La desarticulaci&oacute;n de dependencias p&uacute;blicas y los masivos despidos de trabajadoras de la Subsecretar&iacute;a de Protecci&oacute;n frente a la Violencia de G&eacute;nero</a> ponen en riesgo la calidad y eficacia de las respuestas estatales ante estas situaciones.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/C77jooRPYQU/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/p/C77jooRPYQU/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; 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margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/p/C77jooRPYQU/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida por ELA (@equipoela)</a></p></div></blockquote> <script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        El encuentro de voces afectadas, organizado por Periodistas Argentinas, revela un patr&oacute;n persistente de agresiones por parte de Brieger y subraya que la denuncia judicial no es la &uacute;nica v&iacute;a de reparaci&oacute;n. Las afectadas <strong>piden una disculpa p&uacute;blica del periodista, capacitaciones en los lugares de trabajo y la promoci&oacute;n de legislaci&oacute;n contra el acoso, destacando la importancia de respuestas no punitivas para transformar la cultura del acoso.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Se trata de transformar una cultura del trabajo que sostiene y tolera el acoso,&nbsp; mirando con especial preocupaci&oacute;n a las empresas de medios de comunicaci&oacute;n que adem&aacute;s de brindar espacios laborales seguros, con trato digno y sin violencias, deben garantizar&nbsp; la formaci&oacute;n de opiniones y voces plurales. Si los medios de comunicaci&oacute;n se vuelven un lugar hostil para las mujeres porque se ven agredidas por colegas, audiencias o jefes,&nbsp;se resiente la libertad de expresi&oacute;n y el debate democr&aacute;tico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>GD/DTC</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>La autora es investigadora de ELA </em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gisela Dohm]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/algo-en-comun/voces-silencios-acoso-sexual-caso-pedro-brieger_132_11517569.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Jul 2024 15:04:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Voces y silencios en el acoso sexual: más allá del caso de Pedro Brieger]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pedro Brieger,Acoso sexual,Acoso laboral,Violencia de género]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Periodistas Argentinas presentó 19 casos de acoso que involucran a Pedro Brieger]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/periodistas-argentinas-presento-19-casos-acoso-involucran-pedro-brieger_1_11495264.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b0b50d8e-a810-4760-a862-bfd356bad5d1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Periodistas Argentinas presentó 19 casos de acoso que involucran a Pedro Brieger"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La investigación periodística evidenció conductas recurrentes del periodista: situaciones de exhibicionismo sin consentimiento de sus genitales o directamente masturbación. También eran repetidas las conversaciones de contenido sexual explícito por handy o teléfono en contexto laboral. </p></div><p class="article-text">
        El colectivo Periodistas Argentinas dio a conocer<strong> hoy 19 casos de acoso sexual por parte de Pedro Brieger a lo largo de tres d&eacute;cadas en &aacute;mbitos laborales y educativos</strong>. En una conferencia de prensa realizada en el Anexo del Senado, expusieron algunas de las historias de las mujeres afectadas por el periodista y pidieron una reparaci&oacute;n. Luego de conocerse los primeros cinco casos, varias mujeres se reunieron para compartir sus historias que hoy fueron publicados en el<strong> informe &ldquo;Cultura del acoso. Punto y aparte&rdquo;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>Era nuestro profesor, nuestro vecino, nuestro colega, nuestro acosador</strong>. Los acosos sucedieron a lo largo de 30 a&ntilde;os, sabemos que no somos las &uacute;nicas, hay m&aacute;s. Nosotras renunciamos a nuestras tesis, a nuestros trabajos, dejamos coberturas para no verlo, mientras que &eacute;l viaj&oacute; por el mundo entrevistando l&iacute;deres. Nuestros cuerpos recuerdan sus manos acercandose a nuestras partes intimas&rdquo;, ley&oacute; <strong>Agustina K&auml;mpfer, la primera denunciante p&uacute;blica de Brieger en el a&ntilde;o 2010</strong>. Despu&eacute;s de una exposici&oacute;n general, las mujeres fueron leyendo testimonios, algunos de la d&eacute;cada del 90 y otros m&aacute;s actuales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n period&iacute;stica evidenci&oacute; <strong>conductas recurrentes de Brieger: situaciones de exhibicionismo sin consentimiento de sus genitales o directamente masturbaci&oacute;n. Tambi&eacute;n eran repetidas las conversaciones de contenido sexual</strong> expl&iacute;cito por handy o tel&eacute;fono en contexto laboral. Adem&aacute;s, indicaron que <strong>planificaba o aprovechaba situaciones en las que mujeres no pod&iacute;an pedir ayuda</strong>: en habitaciones, ascensores, pasillos o salas de control.&nbsp;En todos los casos se evidencia el abuso de poder y autoridad, con la ventaja de v&iacute;nculos asim&eacute;tricos. &ldquo;Brieger era mentor, jefe de c&aacute;tedra, podr&iacute;a ofrecer o quitar empleo y en la mayor&iacute;a de los casos les llevaba 20 a&ntilde;os o m&aacute;s&rdquo;, explicaron.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s del pedido de disculpas p&uacute;blicas, Periodistas Argentinas <strong>exigi&oacute; medidas reparatorias que garanticen la erradicaci&oacute;n de estas conductas abusivas</strong>. &ldquo;En aquellos medios donde se produjeron los hechos, necesitamos espacios para campa&ntilde;as de prevenci&oacute;n y erradicaci&oacute;n del acoso. En las universidades, jornadas para la prevenci&oacute;n del acoso y procedimientos claros para garantizar denuncias&rdquo;, indicaron en el documento. Por el momento no iniciaran accione legales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Algunos de los acosos fueron con alumnas mientras Brieger era profesor en institutos terciarios o universitarios</strong>. &ldquo;Era el a&ntilde;o 1996, yo ten&iacute;a 21 a&ntilde;os y era alumna de tercer a&ntilde;o de TEA y hab&iacute;a trabajado en la investigaci&oacute;n de un libro de &eacute;l. Me invit&oacute; a una conferencia despu&eacute;s de la salida de clase. En el trayecto hizo un comentario sobre la ropa que llevaba puesta: &lsquo;Como te bajar&iacute;a la bombachita y te pegar&iacute;a en la cola&rsquo;. Despu&eacute;s del evento me dijo: &lsquo;Nos vamos&rsquo;. Le dije que no y los d&iacute;as siguientes sigui&oacute; llamando a mi casa. Decid&iacute; no dedicarme a la pol&iacute;tica internacional para no verlo&rdquo;, fue uno de los testimonios. El impacto en la carreras profesionales de las mujeres acosadas fue uno de los temas que tambi&eacute;n se trataron en la conferencia, muchas cambiaron de especializaci&oacute;n o dejaron sus estudio para evitar cruzarse con el periodista especializado en Internacionales.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se dieron a conocer <strong>casos por fuera del &aacute;mbito laboral, como el de una vecina de un edificio en el barrio de Belgrano</strong> en el a&ntilde;o 1995. &ldquo;Subi&oacute; conmigo en el ascensor y me dijo que le calentaba mi culo cuando me sub&iacute;a a la bicicleta. Luego, se abri&oacute; la bragueta del pantal&oacute;n y sac&oacute; su pene (...) Ped&iacute; plata prestada porque no ten&iacute;a ni un mango y apenas pude me mud&eacute;&rdquo;, fue otro de los relatos. Estos son solo 2 de los 19 testimonios que recolect&oacute; Periodistas Argentinas, que anticip&oacute; que hay m&aacute;s mujeres que se acercaron despu&eacute;s de hacer este corte temporal por lo que se espera que se sumen nuevos casos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Tenemos que dar la posibilidad de que pida disculpas</strong> y que los dem&aacute;s varones entiendan lo que es acosar y las consecuencias que tiene&rdquo;, afirm&oacute; la periodista Nancy Pazos. Adem&aacute;s de las medidas reparatorias, el colectivo de mujeres pidi&oacute; una legislaci&oacute;n espec&iacute;fica para los casos de acoso sexual. &ldquo;Es la gran deuda que necesitamos saldar&rdquo;, indicaron y <strong>pidieron a los legisladores una norma sobre estas conductas abusivas</strong>. &ldquo;Tenemos ley de acoso callejero, pero no es lo mismo un exhibicionista en la v&iacute;a p&uacute;blica que si lo hace un profesor, hay una asimetr&iacute;a de poder&rdquo;, explicaron.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, llamaron a los varones a escuchar y acompa&ntilde;ar estos casos. Muchos de ellos fueron comentados con colegas o autoridades en los &aacute;mbitos laborales o estudiantiles a&ntilde;o atr&aacute;s cuando sucedieron. &ldquo;Que los compa&ntilde;eros escuchen, la mayor&iacute;a de los casos lo advirtieron. Es fundamental, cuando una se quedan sin palabras o pens&aacute;s si est&aacute;s exagerando, es fundamental ese apoyo. Que los compa&ntilde;eros varones escuchen, nos hubiera ayudado a muchas en su momento&rdquo;, afirm&oacute; Leticia Mart&iacute;nez, una de las denunciantes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No es el &uacute;nico caso ni es el &uacute;nico acosador, tenemos que decir basta&rdquo;, cerraron las Periodistas Argentinas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>CDB/CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Celeste del Bianco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/periodistas-argentinas-presento-19-casos-acoso-involucran-pedro-brieger_1_11495264.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Jul 2024 16:34:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Periodistas Argentinas presentó 19 casos de acoso que involucran a Pedro Brieger]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pedro Brieger,Acoso]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los 19 testimonios de acusaciones de acoso sexual contra Pedro Brieger que dio a conocer el colectivo Periodistas Argentinas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/19-testimonios-acusaciones-acoso-sexual-pedro-brieger-dio-conocer-colectivo-periodistas-argentinas_1_11495164.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2f725e3f-3aa6-4ee4-9e20-07f3f60a1ee8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los 19 testimonios de acusaciones de acoso sexual contra Pedro Brieger que dio a conocer el colectivo Periodistas Argentinas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estos son los testimonios de las afectadas contenidas en el informe presentado hoy por Periodistas Argentinas.</p></div><p class="article-text">
        El colectivo Periodistas Argentinas present&oacute; este martes un informe como &ldquo;resultado de las reuniones que mantuvimos con 19 afectadas&rdquo; en relaci&oacute;n a las denuncias p&uacute;blicas contra Pedro Brieger, acusado de acoso sexual.
    </p><p class="article-text">
        En una conferencia de prensa en el Senado de la Naci&oacute;n, Periodistas Argentinas dio a conocer el &ldquo;Informe Cultura del Acoso: Punto y Aparte, un documento que recoge numerosos casos de acoso sexual en voz de las propias v&iacute;ctimas y una propuesta de abordaje para desarmar la maquinaria&rdquo;. En el encuentro ante la prensa, se dieron a conocer 19 testimonios de mujeres en primera persona, en los que se relata una s&iacute;ntesis de las situaciones de acoso sufridas por parte del especialista en temas internaciones.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de casos que ocurrieron en un per&iacute;odo de 25 a&ntilde;os, entre 1994 y 2019, y que sac&oacute; a la luz el periodista Alejandro Alfie en su cuenta de la red social X el 23 de junio.&nbsp;Estas denuncias desencadenaron otras y ya son 19 las que se hicieron p&uacute;blicas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los relatos no s&oacute;lo dan cuenta de la violencia hacia las mujeres por parte de Brieger, sino tambi&eacute;n de c&oacute;mo las redacciones y los medios funcionaban bajo un sistema machista con pr&aacute;cticas abusivas silenciosas y silenciadas.
    </p><h2 class="article-text">El informe completo</h2><p class="article-text">
        <strong>La cultura del acoso: punto y aparte</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Antecedentes</strong>
    </p><p class="article-text">
        En el a&ntilde;o 2010, la periodista Agustina K&auml;mpfer expres&oacute; p&uacute;blicamente en un programa de televisi&oacute;n que el periodista Pedro Brieger, flamante ganador del premio Mart&iacute;n Fierro, era &ldquo;un acosador&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Nadie la escuch&oacute;. Se refer&iacute;a as&iacute; a una personalidad p&uacute;blica que en el &aacute;mbito period&iacute;stico y acad&eacute;mico hab&iacute;a acumulado posiciones y prestigio.
    </p><p class="article-text">
        Catorce a&ntilde;os despu&eacute;s y a partir de una nota de Alejandro Alfie que daba cuenta de un juicio laboral que Brieger hab&iacute;a ganado, la periodista Cecilia Guardatti coment&oacute; el posteo de esa noticia en las redes sociales: denunci&oacute; su conducta acosadora.
    </p><p class="article-text">
        Esta vez, alguien escuch&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Alfie public&oacute;, luego de investigar, una serie de tuits donde cit&oacute; cinco casos de profesionales afectadas por la conducta de Brieger.
    </p><p class="article-text">
        A partir de esa publicaci&oacute;n, se quebr&oacute; el silencio.
    </p><p class="article-text">
        Tres d&eacute;cadas de silencio
    </p><p class="article-text">
        El siguiente informe es el resultado de las reuniones que Periodistas Argentinas mantuvo con 19 afectadas. Escuchamos sus testimonios y compartimos sus l&aacute;grimas, impotencia y verg&uuml;enza. Tratamos de reflexionar lo que cada relato iba hilvanando. Una forma de actuar que hab&iacute;a logrado dejar sin palabras y sin respuestas a todas y cada una: periodistas, acad&eacute;micas, alumnas, empleada, vecina. Comenzaron as&iacute; a surgir las preguntas que tambi&eacute;n compartimos en este informe, con la convicci&oacute;n y la esperanza de que ha llegado el momento de construir socialmente las respuestas.
    </p><p class="article-text">
        No es el objetivo de este informe el escrache. Lo motiva la necesidad de terminar con la cultura del acoso, que este caso nos revela en toda su compleja dimensi&oacute;n. Encarna en una persona, pero tambi&eacute;n desnuda responsabilidades institucionales de medios p&uacute;blicos y privados, instituciones acad&eacute;micas p&uacute;blicas y privadas y todos y cada uno de los contextos y personas que silenciaron y naturalizaron estas violencias que son imposibles de soportar. Y esto es lo primero que queremos se&ntilde;alar: las afectadas perdieron cosas concretas.
    </p><p class="article-text">
        La maquinaria abusadora adem&aacute;s de someter, despoja.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/C87ODnqurMB/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/reel/C87ODnqurMB/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; 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margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/reel/C87ODnqurMB/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida por Periodistas Argentinas (@periodistasargentinas_)</a></p></div></blockquote> <script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>
    </figure><h3 class="article-text"><strong>Los testimonios</strong></h3><p class="article-text">
        <strong>Testimonio 1</strong>
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;o 1995
    </p><p class="article-text">
        Escenario: Universidad de Belgrano
    </p><p class="article-text">
        Afectada: Empleada Administrativa
    </p><p class="article-text">
        Situaci&oacute;n: &ldquo;Brieger llam&oacute; a la Universidad de Belgrano, preguntando por una de las autoridades de la Facultad. Y como no estaba, le dijo a la secretaria: 'Estoy en casa, en short, ojotas, en un sill&oacute;n muy c&oacute;modo y con mi (...) muy duro'. Y luego le dijo una serie de groser&iacute;as. La secretaria le cort&oacute; la llamada, pero Brieger volvi&oacute; a llamar varias veces durante ese mismo d&iacute;a, as&iacute; que ella habl&oacute; con el decano y el director de la carrera, quienes intervinieron, convocaron a Brieger y le dijeron que ten&iacute;a que renunciar a su cargo docente. Seg&uacute;n personas cercanas a la secretaria, ella vivi&oacute; con miedo por mucho tiempo, al punto que cambi&oacute; el recorrido cotidiano para llegar a la universidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Testimonio 2</strong>
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;o 1996
    </p><p class="article-text">
        Escenario: Edificio donde viv&iacute;a Brieger
    </p><p class="article-text">
        Afectada: Vecina
    </p><p class="article-text">
        Situaci&oacute;n: &ldquo;Viv&iacute;amos en el mismo edificio, en Belgrano. Yo en la planta baja, &eacute;l, unos pisos m&aacute;s arriba. Cada vez que nos cruz&aacute;bamos &eacute;l me miraba libidinosamente. Un d&iacute;a sub&iacute; por el ascensor hasta la terraza para colgar la ropa. &Eacute;l justo hab&iacute;a entrado al edificio y subi&oacute; conmigo.
    </p><p class="article-text">
        Enseguida me expres&oacute; que cada vez que me ve&iacute;a salir con mi bicicleta, le calentaba mi culo subi&eacute;ndose al asiento. Luego, se abri&oacute; la bragueta del pantal&oacute;n y sac&oacute; su pene. No supe qu&eacute; hacer. Volv&iacute; a mi casa asustada y helada, dej&eacute; el canasto y sub&iacute; a la casa de unos vecinos a contarles lo que me hab&iacute;a pasado. Ellos le tocaron la puerta, pero &eacute;l no respondi&oacute;. Mis vecinos me sugirieron que hiciera la denuncia. Cuando sal&iacute; camino a la comisar&iacute;a, me cruc&eacute; con un polic&iacute;a de la calle y le ped&iacute; ayuda: `Es la palabra tuya contra la de &eacute;l: ni te molestes, me dijo.
    </p><p class="article-text">
        Mirar para todos los costados cada vez que ten&iacute;a que entrar o salir del edificio me estaba volviendo loca. Ped&iacute; dinero prestado porque no ten&iacute;a un mango (criaba sola a dos criaturas) y apenas pude, me mud&eacute;.&ldquo;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Testimonio 3</strong>
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;o 1996
    </p><p class="article-text">
        Escenario: Conferencia
    </p><p class="article-text">
        Afectada: Alumna
    </p><p class="article-text">
        Situaci&oacute;n: &ldquo;Ten&iacute;a 21 a&ntilde;os, era alumna de tercer a&ntilde;o en TEA, hab&iacute;a cursado Pol&iacute;tica Internacional con &eacute;l y hab&iacute;a trabajado en la investigaci&oacute;n de uno de sus libros, sin percibir remuneraci&oacute;n. En agosto o septiembre de ese a&ntilde;o me invit&oacute; a una conferencia del escritor espa&ntilde;ol Juan Goytisolo en la Fundaci&oacute;n Los Cedros, muy cerca de la facultad, por lo cual a la salida de TEA fuimos caminando hasta el lugar. Durante el trayecto, hizo comentarios sobre la ropa que llevaba puesta, me pregunt&oacute; si ten&iacute;a novio, etc. Mientras esper&aacute;bamos el inicio del evento sentados, de la nada, me susurr&oacute;: `c&oacute;mo te bajar&iacute;a la bombachita y te pegar&iacute;a en la cola &#769;. 
    </p><p class="article-text">
        Me qued&eacute; absolutamente paralizada, muda, sin saber qu&eacute; hacer. Transcurri&oacute; toda la conferencia y no me mov&iacute;. Luego hubo un c&oacute;ctel, en el que me alej&eacute; de &eacute;l todo lo posible, hasta que me dijo `&iquest;nos vamos? &#769;. Le dije que no, que me iba a quedar. Esper&eacute; un rato y sal&iacute; mirando para todos lados, aterrada de que estuviera en la calle, o escondido en alg&uacute;n lado. Sigui&oacute; llamando a mi casa (era la &eacute;poca de los tel&eacute;fonos fijos), yo intentaba no atender, pero una vez lo hice y me pregunt&oacute; por qu&eacute; no le hablaba m&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo haberle dicho `vos sab&eacute;s bien por qu&eacute; &#769; y que se hiciera el desentendido. No me acuerdo si en ese llamado o en otro, me invit&oacute; a una reuni&oacute;n una noche en su casa, con gente que no estaba en pareja. Obviamente me negu&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        Fue mi &uacute;ltima comunicaci&oacute;n con &eacute;l. Decid&iacute; no dedicarme a la pol&iacute;tica internacional, algo que me apasionaba, para nunca volver a verlo&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Testimonio 4</strong>
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;o 2001
    </p><p class="article-text">
        Escenario: Maestr&iacute;a de la Universidad Nacional de La Plata
    </p><p class="article-text">
        Afectada: Alumna
    </p><p class="article-text">
        Situaci&oacute;n: &ldquo;Soy licenciada en Econom&iacute;a, pero siempre me interes&oacute; Medio Oriente. Por ello, a fines de los a&ntilde;os noventa averig&uuml;&eacute; en qu&eacute; maestr&iacute;a pod&iacute;a inscribirme. Mi novio (hoy padre de dos de mis hijos) estaba cursando, justamente, la materia de Medio Oriente, en la facultad de Sociales de la UBA. As&iacute; llegu&eacute; a &eacute;l. Convers&eacute; con &eacute;l y decid&iacute; empezar la maestr&iacute;a de Relaciones Internacionales en la UNLP, donde era docente. Yo volv&iacute;a de La Plata a CABA en micro. Un s&aacute;bado, compartimos el viaje. 
    </p><p class="article-text">
        Nos sentamos juntos. De la nada, se me tir&oacute; encima para besarme. Me qued&eacute; helada. Llor&eacute;. Lo &uacute;nico que me acuerdo es haberle dicho `vos conoc&eacute;s a mi novio &#769;. No me acuerdo c&oacute;mo sigui&oacute; el viaje, ni c&oacute;mo llegu&eacute; a mi casa. Nunca m&aacute;s volv&iacute; a la maestr&iacute;a. Perd&iacute; tiempo, plata y, lo m&aacute;s importante, mi sue&ntilde;o de estudiar lo que me apasionaba&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Testimonio 5</strong>
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;o: 2001
    </p><p class="article-text">
        Escenario: Reuni&oacute;n de propuesta laboral
    </p><p class="article-text">
        Afectada: Ex alumna
    </p><p class="article-text">
        Situaci&oacute;n: &ldquo;Hab&iacute;a sido mi profesor, lo eleg&iacute; para que me entregara el diploma. Era un v&iacute;nculo de mentor&iacute;a. Nos juntamos por una propuesta laboral en un caf&eacute; en Barrio Norte. Nunca mencion&oacute; el trabajo. En un momento, fuera de contexto, me pregunta &rdquo;&iquest;vos en la cama tambi&eacute;n sos tan culposa?&ldquo;. Me sent&iacute; muy inc&oacute;moda, me qued&eacute; inm&oacute;vil y en silencio, mayormente mirando el piso. Por una hora me habl&oacute; de c&oacute;mo se masturbaba recordando c&oacute;mo me sentaba yo en clase y con la ropa que yo llevaba en la entrega de diplomas. 
    </p><p class="article-text">
        Me cont&oacute; que &eacute;l ten&iacute;a una forma de vivir el sexo diferente porque hab&iacute;a vivido en un kibutz, relat&oacute; una situaci&oacute;n inici&aacute;tica en una carpa en la que hab&iacute;a descubierto que gozaba con mirar a otros tener sexo y masturbarse. Todo esto era un mon&oacute;logo sin pausas.
    </p><p class="article-text">
        En un momento me pregunt&oacute;:
    </p><p class="article-text">
        -&iquest;Qu&eacute; te gustar&iacute;a m&aacute;s, tocarte para que te mire o que me toque para que me mires?
    </p><p class="article-text">
        -&iexcl;Quiz&aacute;s no me interesa nada nada de todo lo que est&aacute;s diciendo!
    </p><p class="article-text">
        -&iquest;Y entonces por qu&eacute; dec&iacute;s &ldquo;quiz&aacute;s&rdquo;?
    </p><p class="article-text">
        Esa respuesta me termin&oacute; de enojar, porque me di cuenta que adem&aacute;s me estaba intentando manipular. Lo salud&eacute; y me fui. Corr&iacute;. En mi casa escrib&iacute; todo lo que hab&iacute;a pasado. Todav&iacute;a lo tengo. 
    </p><p class="article-text">
        Unos d&iacute;as despu&eacute;s le envi&eacute; un correo electr&oacute;nico, le dije que no me hablara nunca m&aacute;s, le habl&eacute; de su abuso de autoridad, de la diferencia de edad, de que la propuesta laboral se hab&iacute;a transformado en someterme a su mon&oacute;logo sexual. Que su exhibicionismo me hab&iacute;a causado par&aacute;lisis y asco. No respondi&oacute; por escrito, pero intent&oacute; comunicarse conmigo insistentemente por varias semanas. Nunca volvimos a hablar&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Testimonio 6</strong>
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;o 2001
    </p><p class="article-text">
        Escenario: TEA
    </p><p class="article-text">
        Afectada: Alumna
    </p><p class="article-text">
        Situaci&oacute;n: &ldquo;Estaba cursando periodismo en TEA cuando lo tuve de profesor de Pol&iacute;tica Internacional. En cada clase, se paraba delante de m&iacute; y me acosaba con las miradas: eran sistem&aacute;ticas, repetidas y expl&iacute;citas durante toda la clase: pasaba por mi entrepierna, luego mis pechos y luego mis ojos; y volv&iacute;a a bajar para empezar su recorrido otra vez. Yo me preocupaba por estar todo el tiempo con las rodillas muy juntas, cuidando c&oacute;mo me vest&iacute;a los d&iacute;as que iba a cursar con &eacute;l. Mis compa&ntilde;eros comenzaron a pensar que ten&iacute;amos un v&iacute;nculo &iacute;ntimo, porque &eacute;l transmit&iacute;a eso: se me acercaba para hablarme al o&iacute;do y decirme cosas inapropiadas, asquerosas, por lo bajo, pero delante de todos. La pas&eacute; muy mal y ten&iacute;a con &eacute;l dos de las tres clases semanales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Testimonio 7</strong>
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;o 2003
    </p><p class="article-text">
        Afectada: Periodista
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Situaci&oacute;n: &ldquo;Fue mi profesor en TEA a principio de los 2000 y, luego, el primer periodista que me dio trabajo. En los a&ntilde;os siguientes, ya &eacute;l un referente muy conocido y respetado, me abri&oacute; puertas que me ayudaron a comenzar mi carrera como periodista especializada en temas internacionales. 
    </p><p class="article-text">
        Trabajando juntos, cuando est&aacute;bamos solos, sol&iacute;a hacer comentarios sexuales que nada ten&iacute;an que ver con la conversaci&oacute;n. Yo siempre trataba de cambiar de tema, pero &eacute;l segu&iacute;a. La vez m&aacute;s grosera fue una noche en la que lo alcanc&eacute; a su casa en mi auto, y me pregunt&oacute; insistentemente sobre mis gustos sexuales.
    </p><p class="article-text">
        Ten&iacute;a veinte pocos y &eacute;l me duplicaba la edad. Me congel&eacute;, no supe qu&eacute; decir, me aterrada que la situaci&oacute;n escalara. No recuerdo bien c&oacute;mo sal&iacute; de ese momento, pero s&iacute; que a partir de ah&iacute; intent&eacute; no volver a quedarme a solas con &eacute;l, y de a poco fui abandonando esa relaci&oacute;n profesional. Por d&eacute;cadas, me dio verg&uuml;enza reconocerlo, tanto ante los dem&aacute;s, como ante m&iacute; misma&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Testimonio 8</strong>
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;o 2005
    </p><p class="article-text">
        Escenario: TV P&uacute;blica
    </p><p class="article-text">
        Afectada: Periodista
    </p><p class="article-text">
        Situaci&oacute;n: &ldquo;Era redactora del noticiero nocturno y de Visi&oacute;n 7 Internacional. Ten&iacute;a con &eacute;l una relaci&oacute;n amable, hasta que un d&iacute;a, estando sola en control, &eacute;l entr&oacute; y se coloc&oacute; detr&aacute;s de la silla en la que estaba sentada. Estaba trabajando, cuando siento que me agarra el cuello y luego mete la mano por adentro de mi pullover y comienza a tocarme. Sent&iacute; asco y humillaci&oacute;n. Me levant&eacute; inmediatamente, fui a la redacci&oacute;n y se lo cont&eacute; a mis compa&ntilde;eros, que como respuesta se rieron&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Testimonio 9</strong>
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;o 2005
    </p><p class="article-text">
        Escenario: Cobertura internacional
    </p><p class="article-text">
        Afectada: Periodista
    </p><p class="article-text">
        Situaci&oacute;n: &ldquo;Ten&iacute;a 25 a&ntilde;os y trabajaba en la TV P&uacute;blica. Desde all&iacute;, me enviaron a Mar del Plata a cubrir la Cumbre del ALCA para darle asistencia period&iacute;stica a &eacute;l. Al inicio del viaje, en el colectivo, hablaba de lo contento que estaba de trabajar conmigo. Empez&oacute; a tocarme los muslos cada vez que pod&iacute;a, el cuello y la espalda, en la parte de la cintura. Tambi&eacute;n ten&iacute;a la costumbre de hablarme cerca, muy cerca, hasta que le sintiera su aliento. Yo me alejaba, pero &eacute;l se acercaba de nuevo. Desde el primer d&iacute;a se invent&oacute; que nos deb&iacute;amos una cena y desde el comienzo del trabajo no paraba de decir de lo lindo que iba a ser cenar juntos. En ese momento us&aacute;bamos handies, y por esa v&iacute;a me dec&iacute;a cosas fuera de lugar y me insist&iacute;a con cenar. Tambi&eacute;n me pidi&oacute; que fuera a su cuarto. No recuerdo qu&eacute; excusas le puse para no ir. Me di cuenta de que no iba a parar. 
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo la sensaci&oacute;n de preguntarme &iquest;por qu&eacute; hace esto? En un momento me anim&eacute; a decirle: Basta. Ni se inmut&oacute;. Yo era como su presa. Por un lado, estaba cumpliendo mi sue&ntilde;o de ser periodista, y por el otro, estaba viviendo una pesadilla. Era tan insoportable que decid&iacute; pedir ayuda. Era medianoche y &eacute;l segu&iacute;a dici&eacute;ndome cosas por handy. Lo puse en altavoz y le ped&iacute; a mi productora jefa que lo escuchara. Ella no lo pod&iacute;a creer. Le dije que, por favor, por m&aacute;s que al otro d&iacute;a ten&iacute;amos notas importantes, me dejara irme de la cobertura, porque &eacute;l no iba a parar. Ella habl&oacute; con mi jefa directora. No recuerdo qu&eacute; excusa le dimos, ni siquiera tengo claro por qu&eacute; no dijimos la verdad.
    </p><p class="article-text">
        Me pagu&eacute; yo misma el viaje de regreso y me fui. Tiempo despu&eacute;s, cuando me lo cruzaba en el canal, lo evad&iacute;a. Y &eacute;l se hac&iacute;a que no me conoc&iacute;a. Tuve miedo, verg&uuml;enza; quer&iacute;a olvidarlo, aunque nunca pude&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Testimonio 10</strong>
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;o 2006
    </p><p class="article-text">
        Escenario: Tr&aacute;mite de ingreso al doctorado de Ciencias Sociales, UBA
    </p><p class="article-text">
        Afectada: Alumna
    </p><p class="article-text">
        Situaci&oacute;n: &ldquo;Me present&eacute; al Doctorado de Ciencias Sociales con beca Conicet. Al haberme especializado en Medio Oriente, le ped&iacute; que me dirigiera. Como soy de Rosario, la mayor parte de la comunicaci&oacute;n fue por mail, y en t&eacute;rminos cordiales. Pactamos un encuentro en Buenos Aires para que &eacute;l firmara los papeles del doctorado. No me acuerdo en qu&eacute; bar, pero cuando llegu&eacute;, comenz&oacute; a preguntarme cu&aacute;les eran mis fantas&iacute;as sexuales. Ante mi negativa a hablar del tema, comenz&oacute; a decirme que quer&iacute;a tener relaciones sexuales en un avi&oacute;n, y que le gustaba que la gente lo mirara. Me relat&oacute; un encuentro en un hotel alojamiento con una mujer, que los vio alguien de limpieza y que eso los excit&oacute; m&aacute;s. Yo estaba helada y transpiraba del terror. Sal&iacute; del bar y me sub&iacute; a un taxi llorando.
    </p><p class="article-text">
        No entr&eacute; al doctorado, no le escrib&iacute; nunca m&aacute;s&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Testimonio 11</strong>
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;o 2006
    </p><p class="article-text">
        Escenario: Radio Nacional
    </p><p class="article-text">
        Afectada: Periodista
    </p><p class="article-text">
        Situaci&oacute;n: &ldquo;Ten&iacute;a 33 a&ntilde;os y estaba a cargo de la revista de una asociaci&oacute;n civil, como secretaria de redacci&oacute;n. Lo contact&eacute; para entrevistarlo. El encuentro fue en Radio Nacional. Al principio todo fue cordial. Entramos a una sala muy peque&ntilde;a, en la que s&oacute;lo cab&iacute;a una mesa y una silla en cada extremo. Le hice mi lista de preguntas, y al final le consult&eacute; si quer&iacute;a agregar algo que yo no le hubiera preguntado. Inmediatamente, hizo una alusi&oacute;n a mi cuerpo. Me descoloqu&eacute;, simul&eacute; no haber escuchado, y volv&iacute; a preguntarle &rdquo;&iquest;quer&eacute;s agregar algo que no te haya preguntado?&ldquo;. Y volvi&oacute; a decirme lo mismo. Di por terminada la entrevista, volv&iacute; a mi trabajo y se lo cont&eacute; a mis compa&ntilde;eros, que me dijeron que no exagerara, que s&oacute;lo hab&iacute;a sido un piropo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Testimonio 12</strong>
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;o 2007
    </p><p class="article-text">
        Escenario: Palacio San Mart&iacute;n, canciller&iacute;a argentina
    </p><p class="article-text">
        Afectada: Estudiante y miembro de la comunidad isl&aacute;mica
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Situaci&oacute;n: &ldquo;Ten&iacute;a 25 a&ntilde;os y hac&iacute;a dos a&ntilde;os me hab&iacute;a recibido de licenciada en Ciencias Pol&iacute;ticas en la UBA. Vengo de una familia de musulmanes originarios de Siria. Para ese a&ntilde;o yo colaboraba con una fundaci&oacute;n turca, a la cual llegu&eacute; a dirigir unos a&ntilde;os despu&eacute;s. En ese entonces se desarrollaban cenas en Canciller&iacute;a, a las que acud&iacute;an referentes del mundo isl&aacute;mico en Argentina. Una de esas noches yo conduje el evento, y por eso estaba sentada en la mesa principal. A m&iacute; lado se sent&oacute; &eacute;l. Intercambiamos palabras, le habl&eacute; de mis intereses acad&eacute;micos, y de la nada, se acerc&oacute; a mi o&iacute;do y me dijo: `son tan lindas las musulmanas de ac&aacute;... &iexcl;como vos! &#769;Me pareci&oacute; un comentario desubicado de su parte. Mi madre estaba sentada a mi lado. Al final de la noche me dio su mail y me dijo que le escribiera, a prop&oacute;sito de mi investigaci&oacute;n acad&eacute;mica. As&iacute; lo hice. La respuesta fue mucho peor al comentario de la cena. Me preguntaba c&oacute;mo era el sexo de las musulmanas. Me contaba sus preferencias sexuales y me invitaba a encontrarme con &eacute;l. Nunca le contest&eacute; el mail. Siempre qued&oacute; rondando en mi cabeza qu&eacute; hab&iacute;a hecho yo para que se desubicara de esa forma... me sent&iacute;a est&uacute;pida y culpable&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Testimonio 13</strong>
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;o 2008
    </p><p class="article-text">
        Escenario: Conferencia de pol&iacute;tica internacional
    </p><p class="article-text">
        Afectada: Periodista
    </p><p class="article-text">
        Situaci&oacute;n: &ldquo;Trabajo como corresponsal en Medio Oriente y Asia desde hace a&ntilde;os, cubriendo las noticias desde el lugar de los hechos. Como directora de un curso a corresponsales, lo invit&eacute; a dar una charla. Luego de la conferencia fuimos a almorzar. Inmediatamente comenz&oacute; a preguntarme si me masturbaba, a decirme que no me ve&iacute;a bien, que estaba seguro de que mi novio no me satisfac&iacute;a, y a contarme sus inclinaciones sexuales. Le dije que no me interesaba hablar de nada de eso, pero &eacute;l no se detuvo. Luego de ese episodio, comenz&oacute; a enviarme mensajea. `&iquest;Hiciste los deberes? &#769;, me preguntaba. Se refer&iacute;a a lo que me hab&iacute;a dicho en ese almuerzo: si me hab&iacute;a masturbado frente al espejo. Yo sufr&iacute; un abuso en mi infancia, y esa situaci&oacute;n me quebr&oacute; de manera tal que siento a&uacute;n en el cuerpo, en los huesos, el dolor de la humillaci&oacute;n que me provoc&oacute; no haber podido frenarlo con m&aacute;s determinaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Testimonio 14</strong>
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;o 2008
    </p><p class="article-text">
        Escenario: Cobertura internacional
    </p><p class="article-text">
        Afectada: Periodista
    </p><p class="article-text">
        Situaci&oacute;n: &ldquo;Llegu&eacute; a T&uacute;nez junto a uno de mis jefes de T&eacute;lam para cubrir el viaje de la entonces presidenta Cristina Kirchner. Ah&iacute; conoc&iacute; a Brieger, que era parte de la delegaci&oacute;n. Tomamos un t&eacute; con galletitas en el hall del hotel y charlamos de temas profesionales. Al d&iacute;a siguiente, me dijo que no pod&iacute;a asistir al encuentro con la mandataria, me pidi&oacute; que le compartiera el audio y me dio su n&uacute;mero de habitaci&oacute;n. Sub&iacute;, con la computadora en la mano, a dejarle el audio como favor de colega. Al llegar a su habitaci&oacute;n, veo que ten&iacute;a la puerta entreabierta. 
    </p><p class="article-text">
        Me lo encuentro desnudo, recostado sobre el respaldo de la cama, tap&aacute;ndose con una s&aacute;bana, masturb&aacute;ndose mientras me hablaba. No recuerdo cuanto tiempo me qued&eacute; ah&iacute; ni lo que me dijo. Me fui y nunca m&aacute;s le volv&iacute; a hablar. 
    </p><p class="article-text">
        En ese momento no le dije nada a mi jefe, no era un contexto c&oacute;modo para hablar algo as&iacute;. El 99% de la delegaci&oacute;n eran hombres. Segu&iacute; trabajando como mecanismo de defensa. Lo bloque&eacute;. Lo negu&eacute;. Pas&oacute; el tiempo y &eacute;l aparec&iacute;a en todos lados. Yo ve&iacute;a que ganaba premios y que cada vez ten&iacute;a m&aacute;s visibilidad y m&aacute;s poder. Me daba miedo dar la cara y exponerme&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Testimonio 15</strong>
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;o 2010
    </p><p class="article-text">
        Escenario: Radio AM 750
    </p><p class="article-text">
        Afectada: Alumna y periodista
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Situaci&oacute;n: &ldquo;Ten&iacute;a 25 a&ntilde;os, daba mis primeros pasos en el periodismo. &Eacute;l era bastante m&aacute;s grande que yo y un referente en temas internacionales. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando me present&eacute;, le dije que quer&iacute;a dedicarme de lleno a lo internacional, que me gustar&iacute;a que me contemplara si encaraba una b&uacute;squeda laboral. Me dijo que no ten&iacute;a nada concreto para ofrecerme, pero que pod&iacute;a ayudarlo con las noticias sobre Siria, algo que comenc&eacute; a hacer sin percibir un salario. Este trabajo no remunerado se mantuvo unos meses y a la par curs&eacute; su materia de Sociolog&iacute;a de Medio Oriente (UBA). Un d&iacute;a fui a hacerle una entrevista para un portal digital en el que trabajaba. Me cit&oacute; en el centro cultural Caras y Caretas, donde hac&iacute;a su programa de radio, en la AM750. Fuimos al hall y mientras lo entrevistaba se masturb&oacute; ah&iacute; mismo, delante m&iacute;o, mientras yo le ped&iacute;a por favor que no lo hiciera. Hab&iacute;a gente cerca, pero no le importaba nada. Me llev&oacute; a&ntilde;os entender que no hab&iacute;a tenido la culpa&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Testimonio 16</strong>
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;o 2010
    </p><p class="article-text">
        Escenario: TV P&uacute;blica
    </p><p class="article-text">
        Afectada: Periodista
    </p><p class="article-text">
        Situaci&oacute;n: &ldquo;Lo contact&eacute; para entrevistarlo. Me sorprendi&oacute; su inmediata respuesta a mi correo, ya que era un s&aacute;bado a la noche. Mucho m&aacute;s me sorprendi&oacute; el tono de ese correo: me llamaba &rdquo;ovejita&ldquo; (la revista se llamaba Oveja Negra), me preguntaba qu&eacute; estaba haciendo un s&aacute;bado a la noche y me pidi&oacute; que le mandara fotos. Coment&eacute; esto en la reuni&oacute;n de sumario con el equipo de redacci&oacute;n de la revista. Me ofrecieron no hacer la entrevista, o ir acompa&ntilde;ada por un de ellos. Sent&iacute; que ambas propuestas vulneraban mi capacidad de afrontar situaciones dif&iacute;ciles.
    </p><p class="article-text">
        Ped&iacute; que me acompa&ntilde;e el fot&oacute;grafo de la publicaci&oacute;n, quien estaba al tanto de todo.
    </p><p class="article-text">
        La entrevista se hizo en la TV P&uacute;blica, donde &eacute;l era columnista internacional del noticiero de la noche. Al comienzo, todo fue normal, hasta que llegamos al camar&iacute;n. Me hizo entrar y le cerr&oacute; la puerta en la cara al fot&oacute;grafo. Se sac&oacute; los pantalones y qued&oacute; en calzoncillos, camisa y corbata. Eran unos calzoncillos grandes, de esos que tienen abierto adelante, que abri&oacute; a&uacute;n m&aacute;s para mostrarme su pene. Me qued&eacute; helada, pegada contra la puerta, agarrando el picaporte. No pude reaccionar. Cuando salimos del edificio, le cont&eacute; a mi compa&ntilde;ero fot&oacute;grafo lo que hab&iacute;a pasado, y me dijo &ldquo;Qu&eacute; zarpado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Testimonio 17</strong>
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;o 2011
    </p><p class="article-text">
        Escenario: Facultad de Ciencias Sociales, UBA
    </p><p class="article-text">
        Afectada: Ayudante de c&aacute;tedra y alumna
    </p><p class="article-text">
        Situaci&oacute;n: &ldquo;Lo conoc&iacute; siendo su alumna en la c&aacute;tedra de Sociolog&iacute;a de Medio Oriente, que &eacute;l dictaba en la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA. M&aacute;s tarde, fui ayudante de c&aacute;tedra en esa misma materia. Al tiempo, tambi&eacute;n comenc&eacute; a hacer algunos trabajos free lance para &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Sufr&iacute; dos situaciones claras que me incomodaron y que reci&eacute;n ahora, en 2024, puedo identificar como acoso sexual. La primera, fue un d&iacute;a en que me lo encontr&eacute; en el pasillo de la Facultad poco antes de que empezara su te&oacute;rico: recuerdo que nos pusimos a charlar, en principio de forma cordial, y de golpe se me acerc&oacute; a la cara y me hizo un comentario sobre mi cuerpo. Me qued&eacute; inm&oacute;vil y &ldquo;sal&iacute;&rdquo; de la situaci&oacute;n abruptamente, ante la llegada de una de mis compa&ntilde;eras.
    </p><p class="article-text">
        La segunda situaci&oacute;n fue por mensaje de texto, y m&aacute;s expl&iacute;cita: ten&iacute;amos una cena de la c&aacute;tedra y me mand&oacute; un mensaje pregunt&aacute;ndome si despu&eacute;s de la cena me quer&iacute;a `fugar con &eacute;l &#769;. Nunca le contest&eacute;; tampoco fui a esa cena. Finalmente, acordamos el pago de lo que me deb&iacute;a y ese fue el fin de mi trato con &eacute;l. Al tiempo renunci&eacute; a la c&aacute;tedra&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Testimonio 18</strong>
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;o 2012
    </p><p class="article-text">
        Escenario: Entrevista
    </p><p class="article-text">
        Afectada: Periodista
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Situaci&oacute;n: &ldquo;Estaba haciendo un programa especial por las elecciones en Venezuela para el canal Hispantv, lo invit&eacute; a participar, ya que &eacute;l se encontraba en Caracas. Apenas lo recib&iacute; en el hotel en el que se realizaba la transmisi&oacute;n, me mir&oacute; de arriba a abajo, fij&oacute; su mirada particular e insistentemente en mis pechos, me abraz&oacute;, me acarici&oacute; la espalda de forma inapropiada y, acerc&aacute;ndose, me habl&oacute; con voz libidinosa. Continu&oacute; la entrevista sin apartar su mirada en la misma parte de mi cuerpo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Testimonio 19</strong>
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;o 2019
    </p><p class="article-text">
        Escenario: Radio 10
    </p><p class="article-text">
        Afectada: Periodista
    </p><p class="article-text">
        Situaci&oacute;n: &ldquo;Consegu&iacute; trabajar en el programa de radio donde &eacute;l estaba. Era la columnista de g&eacute;nero. No cobraba, pero reci&eacute;n empezaba mi carrera y me parec&iacute;a importante tener esa experiencia. Comenc&eacute; a recibir sus comentarios desubicados y trat&eacute; de soportarlos, pero eran constantes. Hasta que comenz&oacute; a enviarme mensajes a mi celular. Y yo, que supuestamente ten&iacute;a que darles herramientas a las oyentes sobre estos temas, no sab&iacute;a c&oacute;mo responderle sin poner en riesgo mi trabajo. Decid&iacute; renunciar. Para explicar por qu&eacute; me iba, le mostr&eacute; las capturas de pantalla al productor&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1808157204970664265?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><h3 class="article-text"><strong>La trama del abuso</strong></h3><p class="article-text">
        La m&aacute;quina abusadora que describen estos testimonios tiene un mecanismo:
    </p><p class="article-text">
        &#9679; Se activa por sorpresa, busca producir asco y humillaci&oacute;n, enmudece y coloca a la afectada en una situaci&oacute;n de degradaci&oacute;n y culpa. &iquest;Qu&eacute; hice yo para merecer esto?
    </p><p class="article-text">
        &#9679; El mecanismo incluye que luego, al contarlo a otros, &ndash;aquellos que son los responsables de poner l&iacute;mites o pueden ayudar a construirlos- no se dimensiona el da&ntilde;o, se naturaliza esa conducta, y no se hace p&uacute;blica, lo cual permitir&iacute;a a otras prevenirse y al responsable de esa conducta, limitarse.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &#9679; Al sexualizar por asalto y en la primera oportunidad, desde el vamos, las relaciones laborales y acad&eacute;micas se produce un despojo de la dignidad de esos v&iacute;nculos, deshonrando su condici&oacute;n previa, que no es moral sino &eacute;tica: quien ense&ntilde;a, cuida; quien tiene prestigio profesional, oficia de mentor y gu&iacute;a, protege.
    </p><p class="article-text">
        &#9679; La reiteraci&oacute;n deja en claro el est&iacute;mulo que provoca la impunidad. &iquest;Qu&eacute; construye esa impunidad? El silencio y la inacci&oacute;n c&oacute;mplice, pero sobre todo la combinaci&oacute;n de esos factores con algo que lo potencia: el prestigio que construyen los premios, oportunidades y espacios de visibilidad p&uacute;blica que acumula la conducta abusadora.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Reparar</strong></h3><p class="article-text">
        Las afectadas cargan entonces con la responsabilidad de &ldquo;denunciar&rdquo; ante una instituci&oacute;n ajena al &aacute;mbito donde se produce el da&ntilde;o: &ldquo;la Justicia&rdquo;. El desaf&iacute;o, entonces, es c&oacute;mo hacer justicia para estos casos.
    </p><p class="article-text">
        En Argentina existen leyes para penalizar el acoso callejero, pero no para aquellos agravios que se producen en el &aacute;mbito laboral y acad&eacute;mico: esa es la gran deuda que este informe pretende saldar y por eso mismo proponemos que se legisle espec&iacute;ficamente este tipo de conductas abusivas, ya que no es lo mismo el comportamiento de un exhibicionista en la v&iacute;a p&uacute;blica que el de un profesor o un colega en posici&oacute;n dominante: en estos casos existe una asimetr&iacute;a de poder que, adem&aacute;s de humillar, busca despojar de algo a la v&iacute;ctima, infligi&eacute;ndole este tipo de violencia.
    </p><p class="article-text">
        Somos conscientes tambi&eacute;n que las leyes en s&iacute; mismas no garantizan la erradicaci&oacute;n del acoso.
    </p><p class="article-text">
        Tal como se&ntilde;ala la CIDH en su informe se &ldquo;ha verificado que existe una diversidad de factores que limitan la correcta aplicaci&oacute;n de las leyes que protegen a las mujeres. Entre los factores m&aacute;s importantes se encuentran la falta de reglamentaciones, la ausencia de procedimientos claros y de programas de capacitaci&oacute;n, la sobrecarga de trabajo de las instancias encargadas de implementar la ley y el desconocimiento de la sociedad sobre la existencia y el alcance de las normas relevantes en esta materia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n argentina actual, con la destrucci&oacute;n y desfinanciaci&oacute;n de las instituciones y programas dedicados a la prevenci&oacute;n y contenci&oacute;n de la violencia de g&eacute;nero agrava a&uacute;n m&aacute;s este diagn&oacute;stico.
    </p><p class="article-text">
        Es por eso que exigimos en este caso una serie de medidas reparatorias que garanticen la erradicaci&oacute;n de estas conductas abusivas hasta lograr trabajar y estudiar en &aacute;mbitos respetuosos de nuestra dignidad. Estas medidas son:
    </p><p class="article-text">
        &#9679; En aquellos los medios de comunicaci&oacute;n p&uacute;blicos y privados donde se produjeron estos hechos: espacios para campa&ntilde;as de prevenci&oacute;n y erradicaci&oacute;n del acoso.
    </p><p class="article-text">
        &#9679; En aquellas universidades p&uacute;blicas y privadas donde las afectadas tuvieron que soportar estas conductas: jornadas y campa&ntilde;as dedicadas a la prevenci&oacute;n del acoso.
    </p><p class="article-text">
        &#9679; En todos estos &aacute;mbitos: procedimientos claros y ampliamente informados para canalizar denuncias, a cargo de personas capacitadas para garantizar la no revictimizaci&oacute;n y la confidencialidad que requieren estos casos.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Consideramos imprescindible tambi&eacute;n que Pedro Brieger pida disculpas p&uacute;blicas a las afectadas.
    </p><p class="article-text">
        Nuestro objetivo y nuestro compromiso es organizarnos y abrazarnos hasta lograrlo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/19-testimonios-acusaciones-acoso-sexual-pedro-brieger-dio-conocer-colectivo-periodistas-argentinas_1_11495164.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Jul 2024 16:31:26 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2f725e3f-3aa6-4ee4-9e20-07f3f60a1ee8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1067237" type="image/jpeg"/>
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      <media:title><![CDATA[Los 19 testimonios de acusaciones de acoso sexual contra Pedro Brieger que dio a conocer el colectivo Periodistas Argentinas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pedro Brieger,Acoso,Acoso sexual]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Se aprovechó de mi confianza": más mujeres suman testimonios de acoso de Pedro Brieger]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/aprovecho-confianza-mujeres-suman-testimonios-acoso-pedro-brieger_1_11491353.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f5f43b82-990c-4117-9ee7-b5366d644306_16-9-discover-aspect-ratio_default_1098171.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Se aprovechó de mi confianza&quot;: más mujeres suman testimonios de acoso de Pedro Brieger"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las denuncias contra el periodista de internacionales salieron a la luz luego de ser un secreto a voces. Marcela Perelman es una de las mujeres que hicieron público el acoso y suma su caso. </p><p class="subtitle">Las denuncias contra Pedro Brieger rompen el silencio del acoso sexual contra periodistas mujeres en las redacciones</p></div><p class="article-text">
        El testimonio de cinco mujeres revelado a trav&eacute;s de la red social X el domingo 23 de junio abri&oacute; la puerta para que muchas otras denunciaran p&uacute;blicamente haber sufrido acoso sexual por parte del periodista especialista en temas internacionales, <strong>Pedro Brieger.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El tema surgi&oacute; a partir de una serie de tuits del periodista Alejandro Alfie pero cobr&oacute; otra dimensi&oacute;n cuando m&aacute;s mujeres comenzaron a contar sus experiencias de acoso por parte de Brieger.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Marcela Perelman</strong>, es directora de investigaci&oacute;n del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) y profesora adjunta de la carrera de Sociolog&iacute;a de la Universidad de Buenos Aires (UBA), se sum&oacute; a la lista y&nbsp;detall&oacute; en primera persona el acoso que sufri&oacute;&nbsp;por parte de Brieger y c&oacute;mo fueron los sucesos que comenzaron en 2001.  
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pedro Brieger<strong> </strong>hab&iacute;a sido mi profesor de Pol&iacute;tica Internacional en TEA, la escuela de periodismo. Tanto me interes&oacute; su materia, que al recibirme le ped&iacute; que me entregara el diploma. Me auspici&oacute; para un viaje a Alemania para j&oacute;venes periodistas y yo consultaba su biblioteca y a &eacute;l para mis trabajos de ciencia pol&iacute;tica. Ese d&iacute;a me propuso juntarnos para hablar de una propuesta de laburo de investigaci&oacute;n. El tipo de trabajo que yo m&aacute;s quer&iacute;a. La conversaci&oacute;n se enrareci&oacute; muy r&aacute;pido. Nunca llegamos a hablar del proyecto. Todav&iacute;a me averg&uuml;enzo cuando me acuerdo que yo miraba el piso o desenfocaba la vista en lugar de confrontarlo&rdquo;, comenz&oacute; relatando en una nota con su propia firma en <a href="https://revistacrisis.com.ar/notas/cronica-de-una-cancelacion-anunciada" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Revista Crisis</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Despu&eacute;s de un rato que se hizo demasiado largo, lo salud&eacute; y me fui corriendo, como escap&aacute;ndome. Ya ten&iacute;a una visi&oacute;n del mundo y feminismo suficientes para entender que <strong>hab&iacute;a sido una situaci&oacute;n abusiva y que hab&iacute;a quedado atrapada</strong>&rdquo;, relat&oacute;. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1807718914811473937?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Y ella misma arm&oacute; su caso: &ldquo;&eacute;l era veinte a&ntilde;os m&aacute;s grande, mi profesor, mentor, me hab&iacute;a dado varias oportunidades valiosas, yo quer&iacute;a mucho ese trabajo, <strong>se hab&iacute;a aprovechado de mi confianza, me hab&iacute;a tratado de manipular, no fren&oacute; ni cuando me paralic&eacute; </strong>ni cuando le dije que no me interesaba nada de todo eso. Describ&iacute; y analic&eacute; el hecho con detalles y se lo envi&eacute; en un mail que dice que no me hable nunca m&aacute;s y termina as&iacute;: 'De todas las perversiones, la que m&aacute;s horrible me parece es el exhibicionismo en todas sus formas, porque s&oacute;lo genera en el otro par&aacute;lisis y asco'. Sent&iacute; que con esa frase atacaba su autoerotismo y que me daba el poder de no ser su v&iacute;ctima, sino una amenaza para &eacute;l. Me acuerdo n&iacute;tidamente que antes de enviar el mail pens&eacute; que estaba cerrando para siempre una posibilidad de trabajo importante, lament&eacute; mucho perder esa relaci&oacute;n que me hab&iacute;a permitido crecer en lo m&iacute;o. No respondi&oacute; el correo, llam&oacute; durante m&aacute;s de un mes todos los d&iacute;as a mi casa y me envi&oacute; mensajes al&nbsp;beeper&nbsp;varias veces cada d&iacute;a. Nunca lo atend&iacute; y en alg&uacute;n momento me desconoci&oacute;&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Unos 16 a&ntilde;os despu&eacute;s, cuando fue la ola del&nbsp;MeToo, Marcela revis&oacute; su experiencia. &ldquo;<strong>No lo hice p&uacute;blico por razones que considero v&aacute;lidas</strong>, pero que ahora creo que carecieron de un pensamiento colectivo y estuvieron m&aacute;s bien pensadas desde lo individual. Con el garantismo penal como met&aacute;fora &mdash;o como falacia&mdash; pens&eacute; que hab&iacute;an pasado tantos a&ntilde;os que si en 2001 &eacute;l hubiera cometido una violaci&oacute;n ya hubiera prescripto. Entonces, insistir con lo que hab&iacute;a pasado ante un hecho menos grave me parec&iacute;a demasiado. Creo que ese razonamiento pseudopenal me reforz&oacute; una perspectiva individual y de alguna manera me volvi&oacute; a colocar en el lugar de v&iacute;ctima, en el sentido de que tom&eacute; como opciones exclusivas o bien asumir que hab&iacute;a prescripto (soltar) o bien buscar un castigo (escrachar). Y, entre esas opciones reducidas, prim&oacute; la idea de no pasarme de punitiva (cancelar)&rdquo;, cont&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Marcela Perelman tom&oacute; como referencia los hechos que hab&iacute;a vivido en 2001, pero desconoc&iacute;a su total falta de reconocimiento y la continuidad de la conducta de Brieger. &ldquo;<strong>La trampa es que finalmente no hice nada, tampoco solt&eacute; y ahora sabemos que sigui&oacute; pasando de todo</strong>&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Finalmente, una mujer supo de otra, consiguieron saber de m&aacute;s casos e hicieron p&uacute;blicas sus experiencias&nbsp;a trav&eacute;s de un periodista. Me siento muy agradecida hacia ellas. Ahora que se cerr&oacute; el arco que se abri&oacute; en 2001, reconozco que aunque lo consideraba afectivamente neutralizado me ocupaba espacio. No deja de asombrarme la escala del da&ntilde;o y la ocurrencia de imponer conductas sexuales a relaciones con alumnas, compa&ntilde;eras y colegas, amenazando el trabajo de las dem&aacute;s y poniendo en riesgo el suyo propio&rdquo;, agreg&oacute;. 
    </p><h3 class="article-text">El papel de los varones </h3><p class="article-text">
        &ldquo;Tal como hab&iacute;a decidido hace a&ntilde;os, cuando salieron otras mujeres yo me sum&eacute; y lo hice p&uacute;blico en Twitter. Enseguida, recib&iacute; varios mensajes, especialmente de varones, que sab&iacute;an de las situaciones de abuso o que les incomodaba el trato de Brieger a las mujeres, pero que hab&iacute;an cre&iacute;do que no decir nada era la mejor forma de proteger a las que lo hab&iacute;an padecido&rdquo;, relat&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Por fin cae Brieger. Labur&eacute; con &eacute;l y sab&iacute;a que ten&iacute;a problemas con las minas hace mucho&rdquo;;&nbsp;&ldquo;Gracias, desde que me cont&oacute; una compa&ntilde;era de c&aacute;tedra, estoy hace cuatro a&ntilde;os esperando que este tema salga de alguna forma&rdquo;;&nbsp;&ldquo;S&iacute;, claro, otro ayudante se fue porque no se sent&iacute;a c&oacute;modo con el trato de Brieger a las mujeres&rdquo;;&nbsp;&ldquo;Me lo cruc&eacute; varias veces y nunca supe c&oacute;mo encararlo sin exponer a mi amiga&rdquo;. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Marcela analiza que la premisa detr&aacute;s de este secreto a voces parece ser la &eacute;tica de &ldquo;no exponer a las v&iacute;ctimas&rdquo;, pero el resultado evidente es que &ldquo;protege a los acosadores&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Desde ya que el esc&aacute;ndalo cay&oacute; en la grieta, y es pat&eacute;tico ver c&oacute;mo otros tratan de aprovecharlo para meter sus cucharas macartistas. Peor a&uacute;n, algunos varones que tambi&eacute;n son conocidos acosadores siguen tratando de extraer&nbsp;likes&nbsp;de la experiencia de las mujeres. Es rid&iacute;culo tambi&eacute;n mezclar esta historia con las banderas de medio oriente o del ajuste social: no hay que distraerse con epopeyas. Ya hab&iacute;amos acordado esto: el abuso de poder y el acoso sexual son transversales a ideolog&iacute;as y clases. La indignaci&oacute;n moral tambi&eacute;n es transversal, como las ganas de identificar afinidades entre ideolog&iacute;a y abuso. Hipocres&iacute;as. Todos sabemos que esto pasa de izquierda a derecha. Y ac&aacute; el juego a la derecha lo hizo Brieger, no quienes lo padecieron&rdquo;, asegur&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        A ra&iacute;z de las acusaciones de acoso sexual en su contra, <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/pedro-brieger-apartado-radio-red-aliverti-explico-aire-no-continuara-programa_1_11488523.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pedro Brieger ya no formar&aacute; parte de&nbsp;Marca de radio</a>&mdash;que se emite los s&aacute;bados de 10 a 13 por Radio La Red AM 910&mdash;. &ldquo;Yo tom&eacute; la decisi&oacute;n&rdquo;, confirm&oacute; Eduardo Aliverti, conductor principal del programa.
    </p><p class="article-text">
        Son varias las mujeres periodistas que dieron testimonio de haber sido v&iacute;ctimas de acoso sexual por parte del comunicador especialista en temas internacionales&nbsp;<strong>Pedro&nbsp;Brieger.</strong>&nbsp;Son casos que ocurrieron en un per&iacute;odo de 25 a&ntilde;os, entre 1994 y 2019, y que sac&oacute; a la luz el periodista Alejandro Alfie en su cuenta de la red social X el 23 de junio.&nbsp;<strong>Estas denuncias desencadenaron otras y ya son diez.</strong>&nbsp;Los relatos no s&oacute;lo dan cuenta de la violencia hacia las mujeres por parte de Brieger, sino tambi&eacute;n de c&oacute;mo las redacciones y los medios funcionaban bajo un sistema machista con pr&aacute;cticas abusivas silenciosas y silenciadas.
    </p><p class="article-text">
        <em>NB</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/aprovecho-confianza-mujeres-suman-testimonios-acoso-pedro-brieger_1_11491353.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 Jul 2024 13:14:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Se aprovechó de mi confianza": más mujeres suman testimonios de acoso de Pedro Brieger]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pedro Brieger,Acoso sexual,Acoso laboral,Abuso sexual]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pedro Brieger fue apartado de Radio La Red: Aliverti explicó al airé por qué no continuará en su programa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/pedro-brieger-apartado-radio-red-aliverti-explico-aire-no-continuara-programa_1_11488523.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b296f389-9dff-44a0-9162-6e32b9597b2d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x549y655.jpg" width="1200" height="675" alt="Pedro Brieger fue apartado de Radio La Red: Aliverti explicó al airé por qué no continuará en su programa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La decisión ocurre luego de que el periodista Alejandro Alfie publicara en la red social X testimonios de cinco mujeres acusando a Brieger de acoso sexual. El conductor del programa "Marca de Radio" explicó al aire las razones detrás de esta medida, afirmando que el periodista de internacionales no continuará en el equipo "hasta que todas las cosas queden debida y definitivamente establecidas".


</p></div><p class="article-text">
        El periodista<strong> Pedro Brieger </strong>fue apartado del programa &ldquo;<em>Marca de Radio</em>&rdquo;, emitido los s&aacute;bados de 10 a 13 por <strong>Radio La Red AM 910</strong>, tras las<a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/acusan-periodista-internacionales-pedro-brieger-presuntos-casos-acoso-sexual_1_11472049.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> acusaciones de acoso sexual en su contra</a>. <strong>Eduardo Aliverti</strong>, conductor del programa, explic&oacute; al aire las razones detr&aacute;s de esta decisi&oacute;n, afirmando que Brieger no continuar&aacute; en el equipo &ldquo;hasta que todas las cosas queden debida y definitivamente establecidas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Brieger, quien ha sido parte integral del programa durante m&aacute;s de<strong> 15 a&ntilde;os</strong>, fue removido del aire en una decisi&oacute;n tomada por Aliverti y respaldada por la emisora. &ldquo;Desde este pr&oacute;ximo s&aacute;bado ya no formar&aacute; parte del programa&rdquo;, hab&iacute;a confirmado Lolo Bernandez, gerente de noticias y programaci&oacute;n de Radio La Red, a <em>LA NACION</em> d&iacute;as atr&aacute;s.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Las palabras de Aliverti sobre la salida de Pedro Brieger</strong></h3><p class="article-text">
        Durante el inicio del programa, Aliverti dirigi&oacute; un mensaje directo a los oyentes: &ldquo;No tiene ning&uacute;n sentido empezar el programa como si nada hubiera pasado&rdquo;. Con un tono firme, reconoci&oacute; el impacto de las acusaciones tanto en el equipo como en la audiencia fiel del programa. &ldquo;La situaci&oacute;n que involucra a Pedro nos significa un golpe estremecedor y no hace falta esfuerzo alguno para imaginar que a la inmensa mayor&iacute;a de ustedes, de los que escuchan Marca hace d&eacute;cadas, les sucede a la distancia algo similar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aliverti destac&oacute; el compromiso del programa con las tem&aacute;ticas de g&eacute;nero desde sus inicios hace 28 a&ntilde;os. &ldquo;Tenemos el orgullo de decir que este programa desde sus inicios fue pionero en abordar las tem&aacute;ticas de g&eacute;nero. Ac&aacute; se habl&oacute; de eso cuando casi todos callaban&rdquo;. Pese a que resalt&oacute; que no hay ninguna denuncia judicial contra Brieger, Aliverti subray&oacute; la importancia de dar voz a quienes enfrentaron episodios de acoso: &ldquo;Ya se sabe, deber&iacute;a saberse, que quienes afrontaron episodios del tipo de los esparcidos hablan cuando pueden. Estamos hechos mierda de los trascendidos de quienes pudieron hablar ahora&rdquo;, expres&oacute;.
    </p><div id="fb-root"></div><script async defer src="https://connect.facebook.net/es_ES/sdk.js#xfbml=1&version=v19.0"></script><div class="fb-post" data-href="https://fb.watch/s-US2rofuT/"></div><p class="article-text">
        El conductor fue claro en su postura frente a las acusaciones: &ldquo;El repudio es insoslayable, y ese repudio queda antes de la amistad y much&iacute;simo antes de cualquier esp&iacute;ritu de cuerpo o solidaridad corporativa. Somos conscientes de quienes estimulan y hasta se regodean con este escenario, a quienes le incorporan factura por la posici&oacute;n pol&iacute;tica de Pedro; sin embargo, es &eacute;l quien debe enfrentar las consecuencias de los actos que pudiera haber cometido y de defenderse en los &aacute;mbitos que correspondan&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, Aliverti concluy&oacute; con una declaraci&oacute;n contundente: &ldquo;Con todo el dolor del alma y acompa&ntilde;ando a quienes m&aacute;s tarde y m&aacute;s temprano decidieron y pudieron hablar, se ha decido que Pedro no siga en Marca de Radio hasta que todas las cosas queden debida y definitivamente establecidas. Punto&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Acusaciones y testimonios contra Pedro Brieger</strong></h3><p class="article-text">
        El periodista Alejandro Alfie public&oacute; en la red social X una serie de testimonios que se&ntilde;alan a Pedro Brieger por acoso sexual hacia cinco mujeres. Los relatos abarcan un per&iacute;odo de 25 a&ntilde;os, identificando hechos cometidos entre 1994 y 2019. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1805703951263650304?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Las v&iacute;ctimas incluyen a una periodista de T&eacute;lam, una periodista que lo entrevist&oacute;, una columnista de g&eacute;nero de su propio programa de radio, una alumna de la escuela de periodismo TEA y una secretaria de la Universidad de Belgrano (UB). Tras la difusi&oacute;n de estos testimonios, algunas usuarias sumaron su propia experiencia y el grupo Periodistas Argentinas se hizo eco de las denuncias, que por el momento no han sido radicadas en sede judicial.
    </p><p class="article-text">
        <em>AB</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/pedro-brieger-apartado-radio-red-aliverti-explico-aire-no-continuara-programa_1_11488523.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 29 Jun 2024 15:28:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pedro Brieger fue apartado de Radio La Red: Aliverti explicó al airé por qué no continuará en su programa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pedro Brieger,Eduardo Aliverti]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las denuncias contra Pedro Brieger rompen el silencio del acoso sexual contra periodistas mujeres en las redacciones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/denuncias-pedro-brieger-rompen-silencio-acoso-sexual-periodistas-mujeres-redacciones_1_11481249.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7a6e00c1-ff6c-4ab4-aac1-81b11a144277_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las denuncias contra Pedro Brieger rompen el silencio del acoso sexual contra periodistas mujeres en las redacciones"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El testimonio de cinco víctimas desencadenó que otras se animen a hablar y ya suman diez. Los hechos ocurrieron entre 1994 y 2019. Involucran a periodistas, una ex alumna del especialista en temas internacionales y una secretaria de la Universidad de Belgrano.</p></div><p class="article-text">
        Cinco mujeres periodistas dieron testimonio de haber sido v&iacute;ctimas de acoso sexual por parte del comunicador especialista en temas internacionales <strong>Pedro </strong><strong>Brieger</strong><strong>.</strong> Son casos que ocurrieron en un per&iacute;odo de 25 a&ntilde;os, entre 1994 y 2019, y que sac&oacute; a la luz el periodista Alejandro Alfie en su cuenta de la red social X el 23 de junio. <strong>Estas denuncias desencadenaron otras y ya son diez.</strong> Los relatos no s&oacute;lo dan cuenta de la violencia hacia las mujeres por parte de Brieger, sino tambi&eacute;n de c&oacute;mo las redacciones y los medios funcionaban bajo un sistema machista con pr&aacute;cticas abusivas silenciosas y silenciadas. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Alfie, las v&iacute;ctimas incluyen a una periodista de T&eacute;lam, una periodista que lo entrevist&oacute;, una columnista de g&eacute;nero de su propio programa de radio, una alumna de la escuela de periodismo TEA y una secretaria de la Universidad de Belgrano (UB).&nbsp;<strong>Una vez que &eacute;stos testimonios fueron difundidos en X, algunas usuarias sumaron su propia experiencia</strong>&nbsp;y el grupo Periodistas Argentinas se hizo eco de las denuncias, que por el momento no fueron radicadas en sede judicial.
    </p><p class="article-text">
        El periodista explic&oacute; en su hilo que la investigaci&oacute;n comenz&oacute; despu&eacute;s de que publicara en <a href="https://www.clarin.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Clar&iacute;n</a> en octubre del a&ntilde;o pasado sobre un juicio laboral que &ldquo;un periodista de internacionales&rdquo; gan&oacute; contra la TV P&uacute;blica y Radio Nacional. En esa ocasi&oacute;n, el implicado deb&iacute;a ser indemnizado con $224 millones por diez a&ntilde;os de trabajo, una cifra que los abogados de los medios p&uacute;blicos calificaron de &ldquo;exorbitante y desproporcionada&rdquo;. A ra&iacute;z de ese art&iacute;culo, una periodista de T&eacute;lam se contact&oacute; con Alfie para relatar un episodio de acoso en un viaje a T&uacute;nez, lo que motiv&oacute; el inicio de esta indagaci&oacute;n m&aacute;s amplia.
    </p><h3 class="article-text">M&aacute;s mujeres que rompieron el silencio</h3><p class="article-text">
        La periodista <strong>Laura Di Marco</strong> se sum&oacute; a la ola de denuncias y aport&oacute; su testimonio. &ldquo;Me pas&oacute; lo mismo&rdquo;, dijo. &ldquo;Y lo cont&eacute; a los amigos, a algunos los colegas. Sucedi&oacute; hace muchos a&ntilde;os. Ni se hablaba de acoso sexual. Instalar ese tema fue un gran trabajo del movimiento feminista&rdquo;, record&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo era una piba que sal&iacute;a de una beca en Clarin y trabajaba en la revista Somos. Corr&iacute;a 1993. Pedro Brieger colaboraba con esa revista. A veces, cuando la gente dice: &iquest;por qu&eacute; no lo dijiste antes? En esa pregunta, les cuento: hay mucha ignorancia. 1.-Naturalizamos ciertas conductas, que hoy llamamos acoso. Antes nos parec&iacute;a normal que los hombres actuaran as&iacute;. 2.-Tiene que haber un contexto adecuado para denunciar o expresarse, de lo contrario las mujeres siempre perdemos. Quedamos como 'locas', 'conflictivas', 'mentirosas'. 3.Cuando sos muy joven es muy dif&iacute;cil ponerle l&iacute;mites a un tipo mucho m&aacute;s grande que vos. M&aacute;s grande y afianzado en esta profesi&oacute;n de machos alfa, que se defienden entre s&iacute; y se referencian entre s&iacute; (las mujeres existimos poco, a&uacute;n hoy). 4.-Era dif&iacute;cil, sobre todo cuando no exist&iacute;a un contexto que te apoye. &iquest;Y vos salis sola a denunciar? &iquest;A los 25 a&ntilde;os, empezando? &iquest;Alguien te cree, te escucha, te protege? Despu&eacute;s, muchos a&ntilde;os despu&eacute;s, las cosas empezaron a cambiar&rdquo;, comparti&oacute; Di Marco.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-dnt="true"><a href="https://twitter.com/X/status/1805795738951032891?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Su colega <strong>Laura Carpineta</strong> sum&oacute; su relato. &ldquo;Tengo 41 a&ntilde;os, 20 en el periodismo, y reci&eacute;n en los &uacute;ltimos d&iacute;as, cuando empezaron a llover las denuncias contra Pedro Brieger, termin&eacute; de entender que yo hab&iacute;a vivido una situaci&oacute;n similar de acoso con &eacute;l. Ten&iacute;a veinticortos, era el primer periodista -y una eminencia adem&aacute;s en el tipo de periodismo que yo quer&iacute;a hacer- que me hab&iacute;a dado una chance. Me abri&oacute; muchas puertas y eso le dio poder. Poder para que yo pensara que lo tenia q bancar. &iquest;C&oacute;mo pod&iacute;a una periodista mujer q reci&eacute;n empezaba quejarse, denunciar a un tipo respetado cuando adem&aacute;s viv&iacute;a situaciones de ninguneo machista constantemente en la redacci&oacute;n progre en la que trabajaba? &iquest;C&oacute; mo pod&iacute;a ser desagradecida con uno de los pocos que me ayudaba? As&iacute; se construye el abuso de poder. Y uno normaliza porque escucha q a otras colegas les pas&oacute; algo similar con otros periodistas. As&iacute; son, se repite. Entonces, se aprende a vivir con ello: aprend&iacute; a no quedarme nunca sola con un jefe, por ejemplo. Agradezco a las que salieron a denunciar porque me hicieron dar cuenta q no haber tenido claro este abuso de poder hace casi 20 a&ntilde;os o hasta hace unos d&iacute;as no es algo para tener verg&uuml;enza, sino para superar. Y agradezco q hoy trabajo en una redacci&oacute;n muy distinta a la de hace 20 a&ntilde;os&rdquo;, expres&oacute;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-dnt="true"><a href="https://twitter.com/X/status/1805722238101946592?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        <strong>Leticia Mart&iacute;nez</strong>, integrante de la <em>TV P&uacute;blica</em>, <em>Futurock</em> y <em>El Destape</em>, escribi&oacute; luego de que todo saliera a la luz: &ldquo;Soy uno de los casos que cuenta Alfie de PB. Le ped&iacute; hacerlo de forma an&oacute;nima porque simplemente ten&iacute;a miedo (tambi&eacute;n verguenza). Ver que somos tantas (es incre&iacute;ble la cantidad de casos) y sentir un fuerte acompa&ntilde;amiento, me quit&oacute; el miedo y por eso estoy ac&aacute; cont&aacute;ndolo. Cinco chicas somos la punta del iceberg de la cantidad de mujeres que fueron v&iacute;ctimas de PB, con casos que arrancan desde mediados de los '90. Me da p&aacute;nico pensar c&oacute;mo el miedo, la verg&uuml;enza, la manipulaci&oacute;n, entre otras cosas, nos paralizaron tanto tiempo, pero ac&aacute; estamos&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-dnt="true"><a href="https://twitter.com/X/status/1805703954027717028?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Lo mismo hizo <strong>July Kolodny</strong>. &ldquo;Yo tambi&eacute;n soy uno de los casos que cuenta Alfie y puedo identificarme con cada una de las palabras de Leti (Mart&iacute;nez). Tomar dimensi&oacute;n de c&oacute;mo estos tipos modifican nuestras vidas, de c&oacute;mo una va dejando espacios corri&eacute;ndose de lugares y que la verg&uuml;enza, incomodidad la sientan ellos. En eso estamos&rdquo;, poste&oacute;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-dnt="true"><a href="https://twitter.com/X/status/1806008594447421730?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><h3 class="article-text">&ldquo;Est&aacute; lleno de Pedros&rdquo;</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Ya son diez las mujeres que denuncian haber sido acosadas sexualmente por el periodista <strong>Pedro </strong><strong>Brieger</strong>, algunas compa&ntilde;eras de trabajo, otras estudiantes. Todas sabemos de que se trata, c&oacute;mo funciona y porqu&eacute; muchas veces nos callamos por a&ntilde;os y a&ntilde;os hasta que podemos denunciar, hasta que podemos nombrar como acoso eso que nos pas&oacute;. Siempre aparece la pregunta &rdquo;&iquest;Por qu&eacute; no denunciaron antes?&ldquo; Porque se denuncia cuando se puede. Porque generalmente est&aacute; en juego el laburo que para la olla, porque a veces &eacute;ramos j&oacute;venes y no entend&iacute;amos bien lo que pasaba, porque alrededor todos sab&iacute;an pero nadie dec&iacute;a nada, porque estaban en juego nuestras carreras, porque no hay quien escuche, porque no hay quien nos apoye o defienda, porque muchas veces denunciar es inmolarse&rdquo;, public&oacute; la organizaci&oacute;n Mujeres que no fueron tapa.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tambi&eacute;n hay quienes se preguntan &iquest;d&oacute;nde est&aacute;n las feministas que no hicieron nada? Quiz&aacute;s es hora que empecemos a correr el foco, y repreguntar: &iquest;d&oacute;nde est&aacute;n los compa&ntilde;eros de trabajo de los acosadores? &iquest;Por qu&eacute; no hicieron nada? &iquest;Por qu&eacute; sostuvieron con su silencio c&oacute;mplice el lugar seguro para que continuaran acosando? &iquest;Por qu&eacute; se callaron? &iquest;Porqu&eacute; siguen sosteniendo el pacto de machos?&rdquo;, agregaron.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Otra cosa que sabemos todas es que <strong>est&aacute; lleno de Pedros, en los medios, en las empresas, en las instituciones, especialmente en los espacios de poder</strong>, y que van a ir cayendo de a uno, como los Darth&eacute;s, los Alperovich, y tantos otros, porque nosotras seguimos organizadas, sostenemos a las compa&ntilde;eras que denuncian y al silencio no volvemos nunca m&aacute;s&rdquo;, concluyeron.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/C8sPJYfg_A-/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/p/C8sPJYfg_A-/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; 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margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/p/C8sPJYfg_A-/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida de Mujeres Que No Fueron Tapa (@mujeresquenofuerontapa)</a></p></div></blockquote> <script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>
    </figure><h3 class="article-text">Los primeros cinco casos revelados</h3><p class="article-text">
        Algunos nombres fueron publicados por el propio Alfie con autorizaci&oacute;n de las v&iacute;ctimas. Otras prefirieron el anonimato. Con el correr de los d&iacute;as aparecieron periodistas que dieron su testimonio en redes sociales y sumaron detalles de sus experiencias. El primer caso difundido por el periodista es el de Agustina K&auml;mpfer, que, seg&uacute;n escribi&oacute; Alfie, &ldquo;cont&oacute; en el a&ntilde;o 2010 que sufri&oacute; situaciones de acoso por parte de Pedro Brieger cuando estudiaba en TEA (Taller Escuela Agencia), en la sede porte&ntilde;a de Lavalle y Jun&iacute;n (ella estudi&oacute; all&iacute; entre los a&ntilde;os 2000 y 2002). Lo revel&oacute; en el programa de TV en el que en ese momento trabajaba como panelista. Lo dijo sin contar que se trataba de Brieger, pero lo dijo al aire en coincidencia con el premio Mart&iacute;n Fierro que le dieron a &eacute;l, por su trabajo en el noticiero Visi&oacute;n 7, de la TV P&uacute;blica. Dijo que a veces llegaba tarde a clase y solo le quedaba la opci&oacute;n de sentarse en la primera fila, ocasi&oacute;n en que el profesor le miraba 'la entrepierna y los pechos' de manera insistente, cosa que naturalmente la pon&iacute;a muy inc&oacute;moda. Tambi&eacute;n dijo que la hab&iacute;a tomado del brazo en las instalaciones de la escuela de periodismo para decirle al o&iacute;do cosas tales como 'qu&eacute; linda que est&aacute;s', o 'qu&eacute; bien que te queda lo que ten&eacute;s puesto'&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-dnt="true"><a href="https://twitter.com/X/status/1804880989103018102?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El segundo caso corresponde a la periodista Cecilia Guardati, por entonces periodista de T&eacute;lam, que en 2008 fue a cubrir a T&uacute;nez la gira de la presidenta Cristina Kirchner. Ella le cont&oacute; a Alfie: &ldquo;Nos avisaron de Presidencia que iba a hablar Cristina, despu&eacute;s de la cena. Pedro Brieger me dijo que no pod&iacute;a ir y me pidi&oacute; que le pase el audio cuando volviera de ese encuentro. Como colega, yo no ten&iacute;a ning&uacute;n problema. Al volver de la conferencia con Cristina Kirchner, recibo otro mensaje de Brieger, pidi&eacute;ndome si pod&iacute;a llevarle el audio a su habitaci&oacute;n y contarle qu&eacute; hab&iacute;a dicho Cristina en esa reuni&oacute;n. En este tipo de viajes, la habitaci&oacute;n se transforma en una oficina, as&iacute; que jam&aacute;s me imagin&eacute; lo que iba a pasar despu&eacute;s ah&iacute;. Al llegar a su habitaci&oacute;n, veo que ten&iacute;a la puerta entreabierta. Entonces, ingres&eacute; y me lo encuentro a Brieger desnudo, recostado sobre el respaldo de la cama, habl&aacute;ndome y tap&aacute;ndose con una s&aacute;bana, masturb&aacute;ndose mientras me hablaba. Yo me fui inmediatamente y nunca m&aacute;s le volv&iacute; a hablar. Imaginate que lo hab&iacute;an enviado a cubrir la gira de Cristina Kirchner, para la TV P&uacute;blica, y &eacute;l hac&iacute;a esto&rdquo;. Consultada acerca de por qu&eacute; no hizo la denuncia judicial, explic&oacute;: &ldquo;Cuando pas&oacute; esto no dije nada, hasta tiempo despu&eacute;s, cuando coment&eacute; el caso con mis amigas, cuando surg&iacute;a el tema del acoso, sin tomar conciencia que esto se pod&iacute;a denunciar. M&aacute;s adelante, cuando lo denunci&eacute; en T&eacute;lam, me comentaba mi entorno de colegas que era un periodista del poder, que ten&iacute;a v&iacute;nculos pol&iacute;ticos, &iquest;para qu&eacute; meterme en esa situaci&oacute;n viviendo afuera? Y dir&iacute;a que por miedo a que te cuestionen, que me iban aponer en foco y yo no quer&iacute;a ser foco de nada. Despu&eacute;s lo habl&eacute; con una amiga abogada y me dijo que ten&iacute;a que conseguir otros casos, para mostrar que hab&iacute;a un patr&oacute;n de comportamiento, que no era un solo caso&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-dnt="true"><a href="https://twitter.com/X/status/1804889733945860242?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        En su cuenta de X, Guardati escribi&oacute;: &ldquo;Siempre supe que no estaba sola, pero no era consciente de nuestra fortaleza. Tal como relata  Alejandro Alfie respond&iacute; a una publicaci&oacute;n suya sobre PB. Necesitaba que alguien investigara, que saltaran las alarmas. Hoy somos muchas las que decimos Nunca M&aacute;s&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-dnt="true"><a href="https://twitter.com/X/status/1805781789782212645?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El tercer caso es el de una periodista conocida de Guardati, que pidi&oacute; mantener su anonimato. &ldquo;A m&iacute; me pas&oacute; algo bastante similar a Cecilia (Guardati), aunque un poco despu&eacute;s, en 2010. Yo ten&iacute;a 25 a&ntilde;os, lo conoc&iacute;a, porque fui su alumna en las clases que daba de Sociolog&iacute;a de Medio Oriente. &Eacute;l era bastante m&aacute;s grande que yo y era un referente en temas internacionales. Nosotros habl&aacute;bamos, yo le pasaba cosas que me ped&iacute;a y un d&iacute;a fui a hacerle una entrevista para un portal digital en el que trabajaba. Me cit&oacute; en el centro cultural Caras y Caretas, donde hac&iacute;a su programa de radio, en la AM750. Fuimos a un hall, lo entrevist&eacute; y despu&eacute;s se masturb&oacute; ah&iacute; mismo, delante m&iacute;o, mientras yo le ped&iacute;a por favor que no lo hiciera. Hab&iacute;a gente cerca, que pod&iacute;a pasar por ah&iacute;, pero no le importaba nada. Ya me hab&iacute;a hecho previamente comentarios muy desubicados. Pero jam&aacute;s pens&eacute; que se iba a masturbar ah&iacute;, mientras yo lo entrevistaba. Despu&eacute;s de eso no volv&iacute; a hablar con &eacute;l. Cuando lo coment&eacute; despu&eacute;s, con otros colegas, quienes lo conoc&iacute;an y dec&iacute;an que ten&iacute;a fama de 'pajero', pero no a este nivel, de masturbarse cuando una lo iba a entrevistar en una radio. Yo nunca dije nada p&uacute;blicamente, porque te da miedo que te ataquen, el tipo es bastante prestigioso... hay muchas cosas en juego para poder hablar. Pero no me gusta que el tipo se la lleve de arriba&rdquo;, le dijo a Alfie y agreg&oacute; sobre por qu&eacute; no denunci&oacute;: &ldquo;Ni siquiera quer&iacute;a hablar del tema p&uacute;blicamente, menos judicialmente. S&eacute; que es una persona que tiene prestigio en cierto sector y no tengo ganas de atravesar por ning&uacute;n comentario agresivo, ni exposici&oacute;n por este tema. Ni siquiera lo habl&eacute; con mi familia. Por supuesto, me da mucha bronca. Adem&aacute;s &iquest;sab&eacute;s qu&eacute;? la mayor&iacute;a de los que lo rodean y trabajan con &eacute;l, lo saben y no hicieron nada. Es temor y es no tener ganas de pasarla mal por este tipo&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-dnt="true"><a href="https://twitter.com/X/status/1804894727830929829?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El cuarto testimonio es el de &ldquo;la columnista de g&eacute;nero de su programa en Radio 10, <em>Demoliendo Fronteras</em>, que tuvo que renunciar en 2019 a trabajar con Pedro Brieger&rdquo;, dijo Alfie, que habl&oacute; con una persona muy cercana a ella y le dijo: &ldquo;Ella tuvo situaciones de mucha incomodidad en el programa de Brieger. Imaginate que la columnista iba a hablar de g&eacute;nero y feminismo, pero &eacute;l la acosaba todo el tiempo, le dec&iacute;a 'qu&eacute; linda que sos' y m&aacute;s cosas, le mandaba mensajes de Whatsapp totalmente desubicados donde el l&iacute;mite estaba totalmente borroso. Al aire &eacute;l era un conductor deconstruido, que la trataba con mucho respeto. Pero cuando el programa no estaba al aire era un personaje acosador, que todo el tiempo ten&iacute;a actitudes fuera de lugar con su colega, pese a que ella no le daba pie para que &eacute;l insistiera&rdquo;, cont&oacute; una persona muy cercana a la periodista. Y agreg&oacute;: &ldquo;Fue una situaci&oacute;n tan dif&iacute;cil, de mucha tensi&oacute;n, que pese a que ella quer&iacute;a seguir trabajando ah&iacute;, porque era joven y estaba en un programa de radio a los seis meses tuvo que renunciar, por el lugar que &eacute;l ten&iacute;a en el medio, un lugar de poder, ya que era el conductor de su programa de radio&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-dnt="true"><a href="https://twitter.com/X/status/1804902138289565944?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El quinto caso que public&oacute; el periodista es el de &ldquo;una secretaria&rdquo; que &ldquo;acus&oacute; a Pedro Brieger cuando era profesor en la Universidad de Belgrano&rdquo;. Al respecto cont&oacute; que &ldquo;tuvo que renunciar, entre 1994 y 1995&rdquo; y que &ldquo;Brieger llam&oacute; a la Universidad de Belgrano, preguntando por una de las autoridades de la Facultad. Y como no estaba, le dijo a la secretaria: 'Estoy en casa, en short, ojotas, en un sill&oacute;n muy c&oacute;modo y con mi (...) muy duro'. Y luego le dijo una serie de groser&iacute;as. La secretaria le cort&oacute; la llamada, pero Brieger volvi&oacute; a llamar varias veces durante ese mismo d&iacute;a, as&iacute; que ella habl&oacute; con el decano y el director de la carrera, quienes intervinieron, convocaron a Brieger y le dijeron que ten&iacute;a que renunciar a su cargo docente. Seg&uacute;n personas cercanas a la secretaria ella vivi&oacute; con miedo por mucho tiempo al punto que cambi&oacute; el recorrido para llegar a la universidad. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-dnt="true"><a href="https://twitter.com/X/status/1804908482627269054?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><h3 class="article-text">La reacci&oacute;n de Brieger</h3><p class="article-text">
        <strong>Brieger</strong><strong> neg&oacute; rotundamente todas las acusaciones.</strong>&nbsp;&ldquo;Lo que plante&aacute;s de ninguna manera ocurri&oacute;. Mi vida fue, es y ser&aacute; p&uacute;blica, soy periodista&rdquo;, dijo en respuesta a las preguntas de Alfie. Adem&aacute;s, asegur&oacute; que no tiene contacto con las mujeres mencionadas y subray&oacute; que se trata de acusaciones infundadas.
    </p><p class="article-text">
        El periodista acusado tambi&eacute;n advirti&oacute; sobre posibles acciones legales si las acusaciones persisten, sugiriendo que podr&iacute;an estar siendo utilizadas para desviar la atenci&oacute;n de &ldquo;otros problemas del gobierno&rdquo;. &ldquo;Si de todas maneras te obligan a publicarla, hagan como quieran porque la verdad siempre se impone&rdquo;, afirm&oacute; Brieger.
    </p><p class="article-text">
        <em>MM/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 27 Jun 2024 09:32:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las denuncias contra Pedro Brieger rompen el silencio del acoso sexual contra periodistas mujeres en las redacciones]]></media:title>
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