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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Silvina Heguy]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autores/silvina-heguy/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Silvina Heguy]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Dos años de elDiarioAR: más para ser mejores]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/en-construccion/anos-eldiarioar-mejores_132_9776432.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b4b13641-9cd2-40f5-a8b7-a479a3369c8f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dos años de elDiarioAR: más para ser mejores"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En el segundo aniversario el balance podría ser un largo listado, pero decidimos hablar de algunas razones para apoyar económicamente a elDiarioAR. La principal es que necesitamos personas que crean que la información debe ser buena y gratuita para que la sociedad sea más democrática e igualitaria.</p></div><p class="article-text">
        Este 10 de diciembre se cumplieron dos a&ntilde;os de la primera publicaci&oacute;n de <strong>elDiarioAR</strong>. El trabajo que hemos hecho en este tiempo <a href="https://www.eldiarioar.com/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">est&aacute; a la vista</a>. Hemos logrado que un medio nuevo y digital se transforme en uno de referencia en un sistema de noticias dominado por grandes empresas y plataformas. 
    </p><p class="article-text">
        Tenemos una larga lista de logros y tambi&eacute;n de asuntos pendientes. No es f&aacute;cil fundar un medio de cero. <strong>elDiarioAR </strong>es un diario que se basa en un modelo de negocio que busca invertir en periodismo cada peso que ingresa y que ning&uacute;n anunciante condicione sus contenidos. <a href="https://www.eldiario.es/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">elDiario.es</a> de Espa&ntilde;a -nuestro referente editorial y en el modelo de negocios- lo ha logrado. En sus diez a&ntilde;os se transform&oacute; en un referente mundial de una empresa period&iacute;stica sustentable. Mantener el &uacute;ltimo objetivo -el de no tener condicionamientos empresarios o pol&iacute;ticos- no es menor. No fueron y no son tiempos f&aacute;ciles para una pyme en la Argentina, una realidad que compartimos con la mayor&iacute;a de las y los argentinos. La inflaci&oacute;n, los problemas en la cadena de pagos y la dificultad del acceso al cr&eacute;dito son parte de la lista de obst&aacute;culos para crecer. Pero en estos dos a&ntilde;os, y en especial en la semana pasada, ha quedado en claro que el periodismo que trabaja sin compromisos se necesita m&aacute;s que nunca. En los &uacute;ltimos d&iacute;as hemos seguido el caso del viaje del <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/lago-escondido/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lago Escondido </a>y tambi&eacute;n el desarrollo de la <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/causa-vialidad/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Causa Vialidad</a> con criterios de publicaci&oacute;n que se rigieron por la prioridad de dar las noticias chequeadas y que la informaci&oacute;n tiene que conocerse para que la audiencia acceda a ella<a href="https://www.eldiarioar.com/politica/pablo-casey-sobrino-magnetto-llamativa-omision-denuncia-gobierno_1_9776962.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> no importa qui&eacute;n</a> sea el o <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/pandora-papers/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los protagonistas. </a>
    </p><p class="article-text">
        Por eso, en este primer balance de nuestros dos a&ntilde;os, queremos hablar de las personas que nos han apoyado desde que en abril de 2021 lanzamos un sistema de membres&iacute;a. Son ellas quienes creen en que hacer un periodismo sin condicionamientos es necesario. Con su<a href="https://usuarios.eldiarioar.com/hacete_socio/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> aporte mensual o anual</a> -de 690 pesos o 6.900 pesos, el equivalente a un kilo de papas y uno de bananas por mes- nos han asegurado la independencia a la hora de publicar. Son tambi&eacute;n a ellas a quienes les queremos agradecer.
    </p><p class="article-text">
        Son m&aacute;s, pero son pocos. Con esta frase se podr&iacute;a cerrar el balance en cuanto a la cantidad de socias y socios. Ser m&aacute;s -mientras la mayor&iacute;a de los medios han cerrado el a&ntilde;o con bajas en el n&uacute;mero de personas que pagan por sus contenidos- es un logro. En un contexto inflacionario global, las grandes empresas de comunicaci&oacute;n del mundo -que solo muestra su contenido de calidad a quienes los pagan- debieron lanzar campa&ntilde;as agresivas de descuentos para que la ca&iacute;da de esa fuente de ingreso no sea grande.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los contenidos de <strong>elDiarioAR </strong>siempre son -y ser&aacute;n- libres porque consideramos que la buena informaci&oacute;n debe circular para poder crear una sociedad m&aacute;s igualitaria. Pero para ejercer un periodismo sin condicionamiento necesitamos apoyo econ&oacute;mico de muchas personas.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde <strong>elDiarioAR</strong> nos proponemos crecer en los pr&oacute;ximos meses porque creemos que con nuestro trabajo tenemos algo para aportar y cambiar las situaciones de desigualdad, injusticia y mejorar la transparencia de los medios y el ecosistema de las noticias y la informaci&oacute;n con la que cada d&iacute;a millones de personas se alimentan y, a veces, se intoxican.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pronto ver&aacute;n campa&ntilde;as en las que contaremos qui&eacute;nes somos, c&oacute;mo trabajamos y por qu&eacute; necesitamos el apoyo econ&oacute;mico de las y los lectores que quieren que exista un medio de comunicaci&oacute;n sin intereses ocultos de empresarios o dirigentes pol&iacute;ticos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quienes nos apoyan mes a mes, saben de qu&eacute; estamos hablando y, esta vez, les vamos a pedir que cuando puedan, lo cuenten. De eso se trata tambi&eacute;n una comunidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sabemos que no tenemos por delante una tarea f&aacute;cil. Es un gran desaf&iacute;o para una redacci&oacute;n chica, pero consideramos que &ldquo;el derecho a saber&rdquo; es uno de los fundamentales y no puede ser un privilegio del periodismo ni mucho menos de los propietarios de los medios que pueden decidir qu&eacute; se da a conocer y que no. Se trata de un derecho de las y los ciudadanos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por eso seguiremos sin pedir dinero para leer <strong>elDiarioAR</strong>, sino para que las noticias que publicamos se sepan, para que desde el rigor y la independencia transformemos el mundo juntos. Queremos que la informaci&oacute;n llegue a todas las personas, que quien quiera pueda leernos y que los mejores datos sean abiertos. Queremos hacer un periodismo necesario, de rigor y con valores como el que venimos haciendo con el apoyo hasta ahora de un peque&ntilde;o gran grupo y al que se sumen miles de socias y socios. Por eso hoy, entre los festejos por estos dos a&ntilde;os, <a href="https://usuarios.eldiarioar.com/hacete_socio/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">te invitamos a sumarte. </a>
    </p><p class="article-text">
        <em>SH</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Silvina Heguy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/en-construccion/anos-eldiarioar-mejores_132_9776432.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 Dec 2022 03:05:14 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La reinvención del periodismo independiente y una gestión controlada por las y los lectores]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/medios/reinvencion-periodismo-independiente-gestion-controlada-lectores_1_9566417.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6cd499bb-9cf2-4f7c-a7e8-7bdf165e57e4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La reinvención del periodismo independiente y una gestión controlada por las y los lectores"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">elDiario.es, que esta semana cumplió 10 años, surgió con la idea de no estar condicionado por anunciantes y que las y los lectores sean la principal fuente de ingresos. En su expansión impulsó la creación de elDiarioAR y ahora propone un estatuto que le da más poder de decisión y participación a quienes lo apoyan.</p></div><p class="article-text">
        Dos carteles en madera, de esos sustentables por donde se lo miren, ocuparon durante tres d&iacute;as uno de los laterales de la Plaza del Ayuntamiento de Valencia. Entre turistas, que pasaban el &uacute;ltimo calor&oacute;n del oto&ntilde;o-verano espa&ntilde;ol, se le&iacute;an dos preguntas que, desde hace una d&eacute;cada, atraviesan a los medios de comunicaci&oacute;n y a la discusi&oacute;n entre periodistas: &iquest;Qu&eacute; hace al periodismo independiente? &iquest;Puede el periodismo cambiar la sociedad?
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                    alt="Un cartel que preguntaba si el periodismo puede cambiar la sociedad, la respuesta de la gente fue que sí, &quot;mucho&quot;. Festival por los 10 años de elDiario.es en Valencia, España"
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            <span class="title">
                Un cartel que preguntaba si el periodismo puede cambiar la sociedad, la respuesta de la gente fue que sí, &quot;mucho&quot;. Festival por los 10 años de elDiario.es en Valencia, España                            </span>
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        Las preguntas y las respuestas fueron quiz&aacute;s la actividad m&aacute;s desapercibida de los <a href="https://www.eldiario.es/eventos/festival-eldiario-es/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">tres d&iacute;as de festival con el que elDiario.es </a>celebr&oacute; sus 10 a&ntilde;os de vida. Un encuentro fuera de Madrid y al que llegaron lectores de todas partes de Espa&ntilde;a. La mayor&iacute;a tambi&eacute;n es asociada al peri&oacute;dico, es decir que paga por mes una cuota para asegurar que el contenido no tenga condicionamientos ni de la pauta de un gobierno o un partido pol&iacute;tico y menos de una empresa. Una propuesta novedosa cuando se hizo hace diez a&ntilde;os y que sacudi&oacute; el universo de los medios de comunicaci&oacute;n en crisis de ingresos y credibilidad.
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                    alt="Ariel Rot y Kiko Veneno tocaron durante la noche del viernes en el festival por los 10 años de elDiario.es en Valencia, España"
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            <span class="title">
                Ariel Rot y Kiko Veneno tocaron durante la noche del viernes en el festival por los 10 años de elDiario.es en Valencia, España                            </span>
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        Desde la plaza de Valencia -con un escenario en el que pasaron artistas, intelectuales, periodistas, pol&iacute;ticas, el presidente del Gobierno espa&ntilde;ol, Pedro S&aacute;nchez, y el ex presidente Rodr&iacute;guez Zapatero y alrededores repletos de lectoras y lectores-, se pod&iacute;a palpar lo construido en estos diez a&ntilde;os. elDiario.es tiene redacciones en todas las comunidades espa&ntilde;olas, solo falta La Rioja, y la primera fuera Espa&ntilde;a: <strong>elDiarioAR</strong> en Argentina desde diciembre de 2020.
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                Un momento de la sesión de Ley DJ en la plaza del Ayuntamiento de València, España @brava_es                            </span>
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        &nbsp;En estos diez a&ntilde;os pasados, elDiario.es se convirti&oacute; en uno de los medios m&aacute;s le&iacute;dos en Espa&ntilde;a. Un peri&oacute;dico nativo digital con 60 mil asociadas y asociados, sustentable, y que hizo una apuesta inicial que luego copiaron otros medios: el pago mensual. La diferencia es que elDiario.es no tiene contenidos exclusivos para aquellos que pagan. La informaci&oacute;n es un bien p&uacute;blico y, por lo tanto, debe ser de libre acceso, sostiene desde sus comienzos. La agenda de noticias tambi&eacute;n fue disruptiva. &ldquo;Un diario progresista pero no sectario y eso es un aporte a la democracia&rdquo;, lo describi&oacute; el s&aacute;bado Jos&eacute; Luis Rodr&iacute;guez Zapatero, ex presidente del Gobierno espa&ntilde;ol cuando particip&oacute; en una charla sobre memoria hist&oacute;rica. Los diez a&ntilde;os de elDiario.es coincide tambi&eacute;n con la d&eacute;cada en la que ETA dej&oacute; las armas y en un momento en que en Espa&ntilde;a se discute una ley sobre la memoria democr&aacute;tica. 
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                    alt="Ana Requena, editora de género de elDiario.es, modera la mesa &#039;La cuarta ola feminista sacude el mundo&#039; con la presencia de Mikki Kendall, Luciana Peker, Ángela Rodrígeuz, Laura Baena y Ley DJ. @brava_es"
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                Ana Requena, editora de género de elDiario.es, modera la mesa &#039;La cuarta ola feminista sacude el mundo&#039; con la presencia de Mikki Kendall, Luciana Peker, Ángela Rodrígeuz, Laura Baena y Ley DJ. @brava_es                            </span>
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        &nbsp;El otro pilar de la propuesta que hizo al peri&oacute;dico exitoso es la transparencia de sus cuentas. Ayer,<a href="https://www.eldiario.es/escolar/cuentas-eldiario-decimo-aniversario-periodico-deudas-hipotecas_132_9564964.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> Ignacio Escolar public&oacute; el ejercicio del a&ntilde;o 2021</a> de gastos, ingresos e inversiones, en la que est&aacute; el lanzamiento de <strong>elDiarioAR</strong>, como apuesta por un periodismo sin condicionamientos. en Am&eacute;rica Latina&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El ejercicio de publicar las cuentas no es simplemente para dar a conocer nuestras ganancias o p&eacute;rdidas es porque si no tenemos independencia econ&oacute;mica no tenemos independencia period&iacute;stica&rdquo;, explicaba Escolar ante la audiencia.&nbsp;
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                    alt="María Ramírez e Ignacio Escolar, subdirectora y director de elDiario.es, junto a María O&#039;Donnell, que viajó desde Argentina para participar del debate sobre los medios @brava_es"
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            <span class="title">
                María Ramírez e Ignacio Escolar, subdirectora y director de elDiario.es, junto a María O&#039;Donnell, que viajó desde Argentina para participar del debate sobre los medios @brava_es                            </span>
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        La transparencia explica la diferencia con el resto de los medios. Esa transparencia es la que aparece a la hora de rendir cuentas y rendir explicaciones a quienes apoyan el proyecto y que ahora tiene algo m&aacute;s: un estatuto.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Gumersindo Lafuente, Belén Gorpegui, Isaac Rosa, Gabriela Wiener y Paco Cerdà en la mesa que presentó la  revista por los 10 años de elDiario.es @brava_es"
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            <span class="title">
                Gumersindo Lafuente, Belén Gorpegui, Isaac Rosa, Gabriela Wiener y Paco Cerdà en la mesa que presentó la  revista por los 10 años de elDiario.es @brava_es                            </span>
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        El primer borrador -de esta especie de &ldquo;peque&ntilde;a constituci&oacute;n&rdquo; de elDiario.es- ya circul&oacute; entre el equipo y varias personas allegadas. Es el resultado de a&ntilde;os de discusi&oacute;n, de revisar modelos de otros pa&iacute;ses, de entender que las y los lectores tienen que ser escuchados. &ldquo;En elDiario.es decimos siempre que necesitamos gente que nos ayude a pensar&rdquo;, explica <a href="https://www.eldiario.es/autores/neus_tomas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Neus Tom&agrave;s</a>, su directora adjunta.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Natalia Chientaroli, de elDiario.es, dialogo con las científicas como Margarita del Val y Maria A. Blasco                            </span>
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        &nbsp;La propuesta es fundamentalmente una operaci&oacute;n a la inversa de lo que los medios tradicionales ponen en el centro como sujeto de la labor de informar. En lugar de pensar en el negocio o en los periodistas se permitieron pensar en las y los lectores como sujetos de derecho para estar informados y a recibir informaci&oacute;n veraz.
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                    alt="En primera fila, Ximo Puig, José Sanclemente, Rosalía Lloret y Miguel Mínguez en el festival por los 10 años de elDiario.es @brava_es"
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                En primera fila, Ximo Puig, José Sanclemente, Rosalía Lloret y Miguel Mínguez en el festival por los 10 años de elDiario.es @brava_es                            </span>
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        Pero para que no queden en palabras, Escolar explic&oacute; que todo estar&aacute; por escrito, que ser&aacute; una manera de autorregulaci&oacute;n, pero por sobre todas las cosas de dar cuentas y explicaciones a quienes leen las noticias y apoyan econ&oacute;micamente su producci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;qu&eacute; dice? &ldquo;La soberan&iacute;a es compartida&rdquo;, se lee en el documento. Adem&aacute;s el borrador enumera los principios que tiene como peri&oacute;dico independiente. &ldquo;La libertad, la igualdad, la justicia, la solidaridad y el progreso sostenido de la sociedad&rdquo; son los principales. Enuncia tambi&eacute;n que el periodismo es un servicio p&uacute;blico aunque se preste desde una empresa privada. Da cuenta que su agenda tendr&aacute; como ejes la vigilancia del poder; la emergencia clim&aacute;tica; la igualdad; los derechos y libertades; el estado del bienestar; la educaci&oacute;n; la sanidad universal y gratuita; el sistema p&uacute;blico de pensiones; la cultura; la econom&iacute;a y el trabajo; la precariedad; la ciencia y la memoria hist&oacute;rica. Como si fuera poco, las y los socios votar&aacute;n por el o la directora del peri&oacute;dico. 
    </p><p class="article-text">
        Otro de los puntos s&iacute; tiene que ver con el trabajo de las y los periodistas. Adem&aacute;s de pautar la igualdad salarial, explica que aunque el periodismo es un oficio de horarios dif&iacute;ciles, se fomentar&aacute; la conciliaci&oacute;n de la vida laboral y personal del equipo. La charla en la que anunci&oacute; la novedad se llam&oacute; &ldquo;El futuro de elDiario.es&rdquo;. Habr&aacute; que ver qu&eacute; sucede en los pr&oacute;ximos diez a&ntilde;os o, si el cuerpo aguanta, porqu&eacute; no en 100.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>SH</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Silvina Heguy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/medios/reinvencion-periodismo-independiente-gestion-controlada-lectores_1_9566417.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 25 Sep 2022 03:03:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La reinvención del periodismo independiente y una gestión controlada por las y los lectores]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Periodismo,eldiario.es]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Desde hoy, un newsletter de Martín Sivak sobre el domingo en elDiarioAR]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/en-construccion/hoy-newsletter-martin-sivak-domingo-eldiarioar_132_9287392.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4cac1687-adf0-4635-bf1a-7e3a0e6a49d4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Desde hoy, un newsletter de Martín Sivak sobre el domingo en elDiarioAR"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El mail llegará a las 9 de la mañana a las y los asociados a elDiarioAR. Será una manera de contar la edición y seguir profundizando el vínculo con y para quienes hacemos este medio. Como dice uno de nuestros slogans: detrás de elDiarioAR solo hay periodistas y lectores.</p><p class="subtitle">Archivo - Estos son los números de elDiarioAR, un ejercicio anual de transparencia ante nuestras socias y socios</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Hoy es cuando&rdquo; es el t&iacute;tulo de la carta que <a href="https://www.eldiarioar.com/autores/martin-sivak/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mart&iacute;n Sivak </a>envi&oacute; al cierre de esta dif&iacute;cil semana a las y los socios de elDiarioAR. A partir de hoy, les llegar&aacute; todos los domingos a las 9 de la ma&ntilde;ana a aquellas personas que han decidido apoyar econ&oacute;micamente a este proyecto period&iacute;stico que hacemos desde diciembre de 2020.
    </p><p class="article-text">
        Una manera de tomarse un tiempo para explicar lo que hacemos a diario desde la redacci&oacute;n de<strong> elDiarioAR</strong> y contar qu&eacute; encontrar&aacute;n en la edici&oacute;n del domingo que, como en la tradici&oacute;n&nbsp; de la prensa gr&aacute;fica, es un d&iacute;a de lectura en profundidad sobre lo que ha sucedido durante la semana.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta primera entrega llega en una de las semanas m&aacute;s dif&iacute;ciles de la historia democr&aacute;tica de la Argentina con el intento de magnicidio a Cristina Fern&aacute;ndez de Kirchner, actual vicepresidenta y dos veces presidenta de la Rep&uacute;blica. En el texto, Mart&iacute;n -como director period&iacute;stico- hace un repaso del hecho y explica la cobertura period&iacute;stica de urgencia y en profundidad que hicimos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>elDiarioAR</strong> es <a href="https://www.eldiarioar.com/quienes-somos/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un proyecto period&iacute;stico </a>que, desde su fundaci&oacute;n, intenta eludir las l&oacute;gicas que se esperan y en las que est&aacute;n inmerso la mayor&iacute;a de los medios no importa su tama&ntilde;o. Esto significa atarnos los dedos para no tipear notas vac&iacute;as o de contenido viral solo para mostrar estad&iacute;sticas de visitas &uacute;nicas que superen los millones mensuales pero nos alejen de lo que entendemos por el trabajo period&iacute;stico. Una decisi&oacute;n pensada no desde la l&oacute;gica de Google si no desde lo que entendemos por la funci&oacute;n de la prensa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>elDiarioAR </strong>es un modelo de negocio period&iacute;stico en el que la empresa no tiene socios ocultos ni defiende intereses de empresas o pol&iacute;ticos intermediados por la pauta publicitaria. Es una pyme argentina con un socio mayoritario espa&ntilde;ol -<a href="https://www.eldiario.es/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">elDiario.es</a>-, que ha implementado este modelo en Espa&ntilde;a con un &eacute;xito en el modelo de membres&iacute;a a nivel internacional que este mes cumple 10 a&ntilde;os. Es decir un medio en el que el aporte econ&oacute;mico de sus asociados supera al ingreso de publicidad, lo que le permite hacer &ldquo;un periodismo sin ataduras&rdquo;. Es lo que tambi&eacute;n hacemos en Argentina. 
    </p><p class="article-text">
        Como hemos dicho siempre, nuestro contenido siempre ser&aacute; abierto, pero esta vez habr&aacute; algo exclusivo para socias y socios como una manera de profundizar el v&iacute;nculo y la idea de generar un medio de comunicaci&oacute;n hecho por periodistas y lectores. Hacemos este diario con el objetivo de ofrecer la mejor informaci&oacute;n para comprender la complejidad de esta realidad que, esta semana, sufri&oacute; la violencia directa en un pa&iacute;s que hab&iacute;a dicho Nunca M&aacute;s. Nuestro compromiso se renueva hoy con este env&iacute;o. El apoyo econ&oacute;mico de cada persona que nos lee es la v&iacute;a para que podamos mantener esa idea inicial: aportar nuestra experiencia y trabajo para fortalecer una sociedad democr&aacute;tica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si y<a href="https://usuarios.eldiarioar.com/hacete_socio/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">a sos socia, socio o socie</a> y no recibiste el newsletter de hoy, revis&aacute; tu bandeja de correo Spam. Si no est&aacute; ah&iacute; tampoco, por favor, escrib&iacute;nos a comunidad@eldiarioar.com y te sumamos para que lo recibas. 
    </p><p class="article-text">
        Si te interesa apoyarnos econ&oacute;micamente y adem&aacute;s recibir el newsletter, <a href="https://usuarios.eldiarioar.com/hacete_socio/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">pod&eacute;s sumarte a la comunidad de elDiarioAR desde este link</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>SH</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Silvina Heguy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/en-construccion/hoy-newsletter-martin-sivak-domingo-eldiarioar_132_9287392.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 04 Sep 2022 03:04:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Martín Sivak]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["En el hormiguero digital de medios no todo nace y muere, hay proyectos que se mantienen"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/hormiguero-digital-medios-no-nace-muere-hay-proyectos-mantienen_128_8975271.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c5ef9d29-afaf-446f-8cd0-6d35546342cb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;En el hormiguero digital de medios no todo nace y muere, hay proyectos que se mantienen&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Dirige desde hace casi tres décadas la Fundación Gabo, por donde han pasado gran parte de los periodistas de Iberoamérica para hacer talleres, participar de mesas de discusión y de su festival. Conocedor del estado de los medios y de la profesión, en una charla con elDiarioAR reflexiona sobre los retos del periodismo y el legado de Gabriel García Márquez a 40 años de haber recibido el Nobel de Literatura.</p></div><p class="article-text">
        Hace 27 a&ntilde;os que <strong>Jaime Abello Banfi </strong>dirige la <strong>Fundaci&oacute;n Gabo</strong>. Fue en 1995 que <strong>Gabriel Garc&iacute;a M&aacute;rquez </strong>lo llam&oacute; para que lo ayudar&aacute; con un proyecto: ofrecer talleres para la formaci&oacute;n pr&aacute;ctica y la b&uacute;squeda de la excelencia en el periodismo. Colombiano, abogado -aunque casi no ejerci&oacute;-, es quiz&aacute;s uno de los hombres que conoce m&aacute;s nombres y apellidos de periodistas de Iberoam&eacute;rica y de los due&ntilde;os de los medios tambi&eacute;n. Ni &eacute;l sabe cu&aacute;ntos han pasado por los talleres y los festivales de la Fundaci&oacute;n. Lleg&oacute; a Buenos Aires esta semana para estar en el primer taller presencial despu&eacute;s de la pandemia.&nbsp;El s&aacute;bado a la ma&ntilde;ana, cuando el predio de la Rural estaba en silencio, el periodista <strong>Jorge Carri&oacute;n</strong> puso a andar la ya tradicional ceremonia educativa entre un maestro y talleristas. Tambi&eacute;n vino para participar en el homenaje a los 40 a&ntilde;os de la entrega del Nobel de Literatura a Garc&iacute;a M&aacute;rquez en la <strong>Feria del Libro 2022</strong>. Cuenta que est&aacute; contento de volver a la presencialidad en la formaci&oacute;n period&iacute;stica en un momento en el que el periodismo tiene demasiados retos. Jaime Abello asegura ser medianamente optimista ante este panorama. Desde la Fundaci&oacute;n est&aacute;n a punto de presentar un estudio sobre el &ldquo;hormiguero digital&rdquo; que forman los medios digitales en Am&eacute;rica latina. Describe cierta vitalidad en el periodismo que tambi&eacute;n existe en lo que &eacute;l llama el &ldquo;&aacute;rbol Gabo&rdquo;, el legado del autor de Cien a&ntilde;os de Soledad y de cr&oacute;nicas period&iacute;sticas inolvidables. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l es el reto del periodismo hoy?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El periodismo tiene demasiados retos, tiene m&aacute;s retos que nunca y son de distinto orden. Creo que hay un reto muy claro en materia de viabilidad de los medios, eso ya se sabe, pero no solo de los medios, sino que la comunidad de los medios, su transformaci&oacute;n incide en la capacidad de hacer cosas, de producir contenidos de calidad. Un segundo reto, no cabe duda, es un reto de impacto, en el sentido de que estamos en una era de ruido digital, en la cual la competencia por la atenci&oacute;n y por el tiempo de la audiencia no solo entre periodistas, medios o contenidos informativos, sino con toda clase de alternativas. Adem&aacute;s, hay una serie de contenidos que son similares al periodismo. Por ejemplo, la famosa categor&iacute;a de las noticias falsas. Entonces distinguirse y llamar la atenci&oacute;n, visibilizarse es un reto enorme.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Eso en cuanto al contenido y modelo de negocio, &iquest;hay m&aacute;s?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, hay un tercer reto que, definitivamente, es la manera c&oacute;mo nos insertamos en las din&aacute;micas generadas por las plataformas digitales que, no solo por un lado imponen din&aacute;micas econ&oacute;micas, que entre otras cosas han dado lugar a las empresas de mayor crecimiento y de m&aacute;s &eacute;xito econ&oacute;mico del mundo, pero trabajan con el periodismo del mundo entero y de los productores de contenido en general. Pero, aparte de eso, los algoritmos tienen unos secretos que no se manejan con transparencia y que inciden en la capacidad de que el periodismo se perciba, impacte y se rentabilice. Entonces, yo dir&iacute;a que hay un reto algor&iacute;tmico de penetraci&oacute;n que se podr&iacute;a definir como el secreto de los algoritmos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Que, adem&aacute;s, van cambiando todo el tiempo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Claro. Y no es una l&oacute;gica estrictamente tecnol&oacute;gica. Luego hay otro reto de orden pol&iacute;tico. Es decir, la pol&iacute;tica usa cada vez m&aacute;s la comunicaci&oacute;n como herramienta de opci&oacute;n directa, y este populismo digital que estamos viendo en las propuestas pol&iacute;ticas de todas las tendencias. No s&oacute;lo en los extremismos. Tienen una capacidad m&aacute;s de invertir en la comunicaci&oacute;n a veces con recursos oficiales, otras veces con recursos de partidos y otras veces con recursos oscuros, pero, muchas veces, inclusive, de manera no abierta y explicita, sino clandestina, los famosos &ldquo;troll&rdquo;.&nbsp;Usan herramientas del periodismo. Mucha gente que pas&oacute; por el periodismo trabaja ah&iacute;. Eso genera una din&aacute;mica de explotaci&oacute;n, siguiendo pues, obviamente las tendencias de los algoritmos y los modelos de negocios de las redes sociales donde se explota el enojo, la indignaci&oacute;n, la molestia, la grieta, la polarizaci&oacute;n. El periodismo queda en un sandwich que se lleva la peor parte, porque hay una tendencia de muchos sectores a reclamar tomas de posici&oacute;n. Dentro de esta hipocres&iacute;a se espera que todos los que est&eacute;n en la escena p&uacute;blica, incluyendo a los medios y periodistas, tomen posici&oacute;n, se radicalicen. Es un panorama realmente complicado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y el ejercicio de la profesi&oacute;n, &iquest;c&oacute;mo la eval&uacute;as?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tiene otro problema: los recortes progresivos de la libertad de expresi&oacute;n, que se traducen de muchas maneras. Hay pa&iacute;ses donde, conectados a la din&aacute;mica anterior, los periodistas, por ejercer el periodismo de investigaci&oacute;n o la cr&iacute;tica dentro del periodismo de opini&oacute;n, son catalogados y etiquetados como oposici&oacute;n pol&iacute;tica del gobierno de turno. Observamos que hay en muchos pa&iacute;ses un aumento de herramientas de espionaje, de acoso digital, cuando no, verdaderas campa&ntilde;as con desprestigio contra periodistas, en los cuales, muchas veces, son v&iacute;ctimas las mujeres. Tambi&eacute;n est&aacute; este acoso judicial, y en algunos pa&iacute;ses directamente sancionan las agresiones. Cuando se presentan guerras comunicacionales, que son otra dimensi&oacute;n de las guerras reales, como est&aacute; pasando en Rusia, muchos medios han tenido que cerrar para no violar las normas. Entonces, todo eso hace muy complicado el trabajo period&iacute;stico. Y eso es, no solo a nivel de Am&eacute;rica Latina, sino global, son tendencias globales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>En este panorama tan complejo, &iquest;c&oacute;mo se sit&uacute;an los periodistas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pero, al mismo tiempo, y esto es lo que hay que decir de los retos, lo que observamos es que hay muchos periodistas -como dec&iacute;a Garc&iacute;a M&aacute;rquez- en los que sigue prevaleciendo la vocaci&oacute;n, las ganas y el idealismo. Lo que observamos es, justamente, una enorme cantidad de proyectos period&iacute;sticos en los premios y los talleres de la Fundaci&oacute;n, lo estamos viendo es vitalidad, gente que toma riesgos, que se ilusiona. Entonces, eso tambi&eacute;n es bastante interesante.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Entre este panorama desafiante y lo que describ&iacute;s como actitudes individuales o de proyectos hay una gran diferencia de fuerzas, &iquest;c&oacute;mo act&uacute;a la Fundaci&oacute;n Gabo para apoyar al periodismo que fue siempre su objetivo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo primero es tratando de entenderlo y de adaptarse, es decir, gracias a la red de maestros, consejo rector, a las investigaciones y las consultas que hemos hecho. Llevamos 25 a&ntilde;os en cambio permanente, nos toc&oacute; la &eacute;poca de las transformaciones del periodismo, y la Fundaci&oacute;n tambi&eacute;n se transform&oacute;. Una organizaci&oacute;n creada por Gabo para hacer talleres, ya no solo hace talleres; tenemos un premio, que es nuestro premio Gabo, que es uno de los observatorios m&aacute;s potentes que hay para mirar las tendencias al cambio del periodismo. Hemos podido convertirlo en un espacio para detectar y para resaltar la innovaci&oacute;n, la capacidad de respuesta y la creatividad. Yo estoy muy orgulloso de que, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, el premio Gabo es el mejor indicador de d&oacute;nde est&aacute;n las iniciativas m&aacute;s interesantes y los intereses mayoritarios del periodismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>En esta edici&oacute;n anunciaron cambios, &iquest;cu&aacute;les son?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En la d&eacute;cima edici&oacute;n hemos implementado mutaciones en las categor&iacute;as. Por es quiero hacer una invitaci&oacute;n muy especial a participar a todos los periodistas, a todas las personas que lean o hagan periodismo, porque hay espacio para todos dentro de las categor&iacute;as, que incluyen ahora, por ejemplo, periodismo de audio, que no es solo para los podcasts, sino para la radio, con una categor&iacute;a especifica que antes estaba en la de cobertura y ahora tiene un espacio propio. A lo que aspiramos a veces es a una posibilidad de que sean h&iacute;bridas, por ejemplo, las categor&iacute;as de im&aacute;genes permiten, no solo videos, sino visualizaci&oacute;n de datos, animaci&oacute;n, una gran cantidad de cosas. Lo m&aacute;s importante es tener buenos jurados y tener rigor, que creo que ha sido una caracter&iacute;stica nuestra, para permitir, justamente, que el premio cumpla esa funci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y los talleres de formaci&oacute;n, &iquest;en qu&eacute; se han convertido?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Se han transformado. Nosotros hicimos el primer taller de periodismo por internet en 1997, cuando algunos de los lectores no hab&iacute;an nacido, y desde entonces hemos trabajado mucho todos los temas relacionados con la din&aacute;mica de que, definitivamente, los medios tienen que verse hoy en d&iacute;a, no como unos simples usuarios, sino como empresas que necesitan ejercer cierto liderazgo tecnol&oacute;gico, m&aacute;s all&aacute; de familiarizarse, entender y aplicar todas las posibilidades en la din&aacute;mica de cambio tecnol&oacute;gico que ofrece para llegar a las audiencias, para contar mejor las historias.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tiene tambi&eacute;n una pata de estudio, &iquest;por d&oacute;nde pasa en este momento las investigaciones que est&aacute;n generando?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Estamos por publicar un estudio sobre algo que llamamos &ldquo;el hormiguero digital&rdquo;, es un nombre que escogi&oacute; German Rey, que es el director del estudio, y es un estudio sobre los medios nativos digitales en Am&eacute;rica Latina. Se hizo en 12 pa&iacute;ses y participaron 1512 medios nativos digitales certificados. Arrancamos con un n&uacute;mero mucho mayor, casi 10.000, pero se aplicaron una serie de revisiones y controles hasta constatar que estos 1512 son medios activos, que est&aacute;n funcionando. Las encuestas nos han dan muchos datos interesantes sobre las necesidades, la manera en c&oacute;mo se organizan, c&oacute;mo se financian las agendas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>M&aacute;s all&aacute; del formato digital, &iquest;qu&eacute; otra tendencia han detectado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Otra cosa que estamos constatando es el surgimiento del periodismo sobre causas que ya se ha instalado. Es un periodismo muy interesante porque, a veces, algunos lo han querido descalificar como activismo comunicacional y no es activismo comunicacional, hay activismos sobre causas, por supuesto, siempre lo ha habido. Pero es m&aacute;s un periodismo que se concentra en una agenda y, adem&aacute;s, establece un di&aacute;logo con el p&uacute;blico, con la base tem&aacute;tica o con de una causa. Puede ser el g&eacute;nero, los movimientos sociales o el medio ambiente, eso yo dir&iacute;a que tiende a ser mayoritario en ese escenario que hemos encontrado. Todo esto lo vamos a reflejar en el festival &ldquo;Gabo&rdquo;, que este a&ntilde;o va a hacer del 21 al 23 de octubre. Vamos a tener, no solo muchas hormigas del hormiguero digital, sino tambi&eacute;n mucha claridad de las secciones de periodismo sobre causas. Hablando de que el festival es puramente pluralista, la idea es que dialoguen todos los tipos de periodismo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Premio Gabo en su versión presencial antes de la pandemia de Covid-19                            </span>
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        A parte de los premios, el festival, de los talleres, de estas investigaciones, de las publicaciones que hacen, Jaime Abello Banfi asegura que lo m&aacute;s importante que hacen desde la fundaci&oacute;n es animar a decir la verdad de los retos enormes que el periodismo enfrenta. &ldquo;Animar a la inspiraci&oacute;n, a recordar que, como dec&iacute;a Gabriel Garc&iacute;a M&aacute;rquez, nuestro fundador, este es el mejor oficio del mundo, vale much&iacute;simo la pena y las recompensas son grandes&rdquo;. En esa trayectoria de m&aacute;s de dos d&eacute;cadas en el periodismo iberoamericano reconoce que lo que se define como ecosistema de medios empieza a mostrar casos que se consolidan. &ldquo;En este hormiguero de medios no todo nace y muere. En este hormiguero empiezan a verse las hormigas reinas, y empiezan a destacarse los casos de proyectos que se mantienen. Entonces, s&iacute; es posible&rdquo;, asegura. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el inicio la Fundaci&oacute;n Gabo, cuando era la Fundaci&oacute;n para el Nuevo Periodismo Iberoamericano y Garc&iacute;a M&aacute;rquez viv&iacute;a, ten&iacute;a como objetivo esencial la formaci&oacute;n de j&oacute;venes cronistas de menos de 35 a&ntilde;os, son ahora periodistas de unos 50 a&ntilde;os o m&aacute;s, &iquest;c&oacute;mo se mantiene el legado de &eacute;l con las nuevas generaciones?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        El legado de Gabo es un campo de actuaci&oacute;n cada vez m&aacute;s consciente y estrat&eacute;gico, porque nos dimos cuenta que ten&iacute;amos que asumir una posici&oacute;n, entonces hemos asumido las responsabilidades de promover la apropiaci&oacute;n colectiva del conocimiento sobre Garc&iacute;a M&aacute;rquez, su obra y lo hacemos, no solo alrededor del periodismo, tambi&eacute;n tenemos un espacio llamado &ldquo;Centro Gabo&rdquo;, en el cual constantemente estamos produciendo contenidos para entenderlo mejor. Entonces, parte de nuestra tarea es que no envejezca, que se renueve. Tenemos una m&aacute;quina de pensamiento, porque el p&uacute;blico se renueva. La m&aacute;quina de pensamiento es para que el p&uacute;blico se pregunte qu&eacute; es y eso es el archivo y antes que nada una matriz conceptual sobre las m&uacute;ltiples dimensiones de Garc&iacute;a M&aacute;rquez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo definir&iacute;as a esa matriz conceptual?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esa matriz conceptual es lo que nosotros llamamos &ldquo;&aacute;rbol Gabo&rdquo;, esto contiene una serie de &iacute;tems, casi que puede ser una herramienta de catalogaci&oacute;n, una agenda o una taxonom&iacute;a, que hace &eacute;nfasis en cinco aspectos: En primer lugar, la vida personal, la historia de la vida. En segundo lugar, el escritor, o sea, los oficios, las pasiones y las obras en literatura, en periodismo y en cine. En tercer lugar es el Gabo educador, que fund&oacute; instituciones, que reflexion&oacute; sobre educaci&oacute;n y que dio talleres tratando de transmitir una serie de valores, ense&ntilde;anzas y t&eacute;cnicas. En cuarto lugar, el emprendedor, el hombre de las iniciativas. Y, finalmente, la quinta es la del ciudadano, sus preocupaciones pol&iacute;ticas. Yo creo que el periodismo, no solo est&aacute; en el campo del Gabo investigador y contador de historias, sino en el campo del educador, en el campo de las iniciativas, fue fundador de medios y promotor de ciudadan&iacute;a. Creo que una de las maneras en las cuales Garc&iacute;a M&aacute;rquez entendi&oacute; su papel de ciudadano fue a trav&eacute;s del periodismo, y ese fue su modo de ser activo pol&iacute;ticamente, un periodismo cr&iacute;tico, que en una &eacute;poca fue muy militante y en otras &eacute;pocas fue m&aacute;s descifrador a trav&eacute;s de la cr&oacute;nica y del humor y de muchos procesos.
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                Gabriel García Márquez                            </span>
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        <strong>Estuviste con &eacute;l desde el principio de la Fundaci&oacute;n. En las &uacute;ltimas charlas, &iquest;cu&aacute;l era la preocupaci&oacute;n con respecto al periodismo? Porque &eacute;l vio el inicio de la transformaci&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Claro, a &eacute;l le toc&oacute; internet. Era un hombre tan sabio que le sac&oacute; el cuerpo a las redes sociales, no se hubiera dejado meter en esa vor&aacute;gine. Pero s&iacute; creo que apreciaba mucho la capacidad del internet de buscar, de averiguar, de servir de explorador. &ldquo;El explorador&rdquo; es el nombre que le damos originalmente, nuestro explorador web. Eso lo us&oacute; much&iacute;simo y tambi&eacute;n apreci&oacute; mucho las computadoras para hacer sus ejercicios literarios period&iacute;sticos, porque dec&iacute;a que le ahorraban una gran cantidad de tiempo. &Eacute;l ten&iacute;a la man&iacute;a de destruir borradores y ahora bastaba solamente con escribir sobre la pantalla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y en cuanto al oficio del periodismo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Se manifest&oacute; con las necesidades que ten&iacute;amos que tener: una propuesta no solo de aprovechamiento creativo y t&eacute;cnico sino de &eacute;tico del internet, eso nos lo dijo con toda claridad. Y segundo, tambi&eacute;n un poco consciente del reto de comprender la complejidad dec&iacute;a que el mundo se le escap&oacute; el periodismo y conclu&iacute;a &ldquo;ahora nos va a tocar reinventar el mundo&rdquo;. Lo l&oacute;gico es que hubiese dicho reinventar el periodismo, me pregunt&eacute; por qu&eacute; hab&iacute;a dicho reinventar el mundo y entend&iacute; que hab&iacute;a que reinventar la manera de comprenderlo. Y parte de esa fragmentaci&oacute;n o de esta crisis epistemol&oacute;gica es, justamente, el impacto de lo digital, de la multiplicaci&oacute;n de los contenidos, el fraccionamiento, los canales, de la ampliaci&oacute;n casi infinita de la capacidad de hacer cosas, de generar interpretaciones, de generar m&aacute;s rapidez y tambi&eacute;n de mentir. Entonces toda esta especie de inundaci&oacute;n, catarata o maremoto de datos es un reto para el periodismo, pero tambi&eacute;n es una oportunidad. El periodismo es capaz de afianzarse en relaci&oacute;n a determinados grupos de audiencia, los que les correspondan a los distintos proyectos, y ser constantes y coherentes en ofrecerles un servicio &eacute;pico para comprender, para orientarse, para explicar, para descifrar y tambi&eacute;n para invitar al riesgo. Si es el caso de ir m&aacute;s all&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En qu&eacute; sentido ir m&aacute;s all&aacute;: &iquest;en el contenido, en la forma&hellip;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El periodismo, espec&iacute;ficamente, est&aacute; llamado a ser como promet&iacute;amos que iba a ser, es decir, el periodismo que puede tener futuro es el periodismo que realmente le responda a la gente, al p&uacute;blico, en cuanto a la promesa &eacute;tica y la promesa de servicio de que iba a hacer todo lo posible por ayudarlos, no solo a descifrar, a investigar, a encontrar, sino a explicar y a tratar de comprender. El periodismo que logre ser consistente creo que es el que tiene sentido y futuro, los dem&aacute;s no valen la pena. Por ejemplo el periodismo banal, que sobrevive muy bien, no es el que la sociedad necesita. La sociedad necesita el periodismo de las grandes aspiraciones de servicios, que siempre ha habido y que ahora pienso que tiene muchas posibilidades, porque aunque la competencia es mayor, los costos de acceso y gesti&oacute;n disminuyeron mucho, y se facilitaron con lo digital, pero es un reto. El reto es c&oacute;mo construir esa comunidad y c&oacute;mo fidelizarla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>SH</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Silvina Heguy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/hormiguero-digital-medios-no-nace-muere-hay-proyectos-mantienen_128_8975271.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 May 2022 03:03:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["En el hormiguero digital de medios no todo nace y muere, hay proyectos que se mantienen"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Premio Gabo,Fundación Gabo,Periodismo,Medios de comunicación,Medios,Jaime Abello Banfi]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Abril llega con una revista gratis de elDiarioAR]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/en-construccion/nadie-abril-revista-gratis-eldiarioar_132_8918388.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ef3b1bd3-6d80-4893-9e1b-0addcb0fa272_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nadie está solo en abril y menos con una revista gratis de elDiarioAR"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Como una forma de agradecer a quienes mes a mes nos apoyan económicamente, elDiarioAR edita una revista impresa cada cuatro meses. La reciben gratis las y los socios. Todavía estás a tiempo de asociarte y recibir el próximo número.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Nadie est&aacute; solo en abril&rdquo;, dice Mim&iacute; en su agon&iacute;a, con el fin del invierno en sus pulmones y en el tercer acto de <em>La Boh&egrave;me</em>. Las estaciones son esos hitos naturales del cambio que tranquiliza por aquello de que los inviernos siempre se convierten en primaveras. Pero los cambios impuestos por la pandemia y la guerra hicieron lo evidente, urgente y tr&aacute;gico. En la limitaci&oacute;n que impone el papel y los temas, desde <strong>elDiarioAR</strong> lanzamos el cuarto n&uacute;mero de la revista y nos atrevemos a retratar esos cambios. En diversas formas y con distintas implicancias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tanto esta columna, como tambi&eacute;n la revista, podr&iacute;a haberse hecho con una lista larga de citas sobre el tema. De todas ellas hay una que resuena en las p&aacute;ginas que pronto llegar&aacute;n a las socias y socios de<strong> elDiarioAR&nbsp;</strong>. Es la que traza una conexi&oacute;n con una definici&oacute;n de crisis. &ldquo;La crisis consiste precisamente en que lo viejo est&aacute; muriendo y lo nuevo no puede nacer&rdquo;, escribe Antonio Gramsci.&nbsp; En este tiempo de cuestionamiento, acompa&ntilde;ar los cambios y las transformaciones con la mirada pausada que permite la edici&oacute;n de una revista en papel es tambi&eacute;n parte del objetivo de <strong>elDiarioAR</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Lo hacemos como una manera de agradecerle a quienes mes a mes nos dan su apoyo econ&oacute;mico. Con ese aporte de 490 pesos mensuales buscamos asegurarnos la independencia period&iacute;stica. <strong>elDiarioAR </strong>no tiene due&ntilde;os ocultos o con intereses m&aacute;s all&aacute; del de intentar hacer un periodismo sin condicionamientos de ning&uacute;n tipo. Creemos que la informaci&oacute;n de calidad debe llegar a la mayor cantidad de personas, por eso quienes pueden pagar por ella aportan por quienes no pueden hacerlo. 
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                La tapa de la revista 4 de elDiarioAR                            </span>
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        Como reconocimiento a esa solidaridad, les enviaremos el pr&oacute;ximo n&uacute;mero de la revista que esta vez comienza con una inquietud. Si el mundo es un sistema interconectado, qu&eacute; sucede entonces cuando algo se modifica. En escena aparecen las ovejas. La escritora y cronista Mar&iacute;a Sonia Cristoff se instal&oacute; en la Patagonia para abordar la disputa entre ellas y los pumas escapando al binarismo que busca hinchada.&nbsp;En las otras p&aacute;ginas vemos los cambios a trav&eacute;s de preguntas. &iquest;Qu&eacute; sucede cuando se vive en otro idioma? Miramos a las infancias y nos preguntamos si todo pasado (o el nuestro) fue mejor.&nbsp;Tambi&eacute;n publicamos un texto sobre la identidad de g&eacute;nero como territorio en discusi&oacute;n y con un testimonio que fluye fuera de los estereotipos.&nbsp;El cambio tan asociado al miedo a lo desconocido, a la necesidad de aferrarse a algo que aparenta firmeza, se lee en los ensayos sobre el arte y las maneras de leer.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pensar un mundo de pistas falsas fue tambi&eacute;n parte de la tarea para elaborar este n&uacute;mero de la revista. Las alteraciones f&iacute;sicas del Covid-19 tuvieron efectos concretos en la falta de olfato como el s&iacute;ntoma simb&oacute;lico del inicio de la pandemia. Pero hubo otros m&aacute;s sutiles como el de los cambios sociales a los que aspiramos. Pensamos sobre las micro revoluciones del d&iacute;a a d&iacute;a para correrse del malestar. Y tambi&eacute;n nos metemos en lo que en la Argentina parece nunca cambiar: la b&uacute;squeda del d&oacute;lar. <a href="https://www.eldiarioar.com/autores/alejandro-seselovsky/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alejandro Seselovsky </a>retrata el mutante oficio de los arbolitos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s dejar de olfatear oblig&oacute; a repensar, escribe Elo&iacute;sa Oliva en su cr&oacute;nica ensay&iacute;stica que tambi&eacute;n publicamos en el pr&oacute;ximo n&uacute;mero. &ldquo;Pensar es olfatear&rdquo;, cita a Pascal Quignard. Olfateamos, entonces, las rutinas, las ideas y las cosas para ofrecer esta nueva revista como una manera de agradecer a las socias y socios. Les comenzar&aacute;n a recibir hacia fines de abril. Un ejercicio concreto en papel y con olor a tinta (s&iacute;, recuperamos los olores) para leer de otra manera. Un espacio de reflexi&oacute;n de una actividad solitaria, pero no individual. Porque, en definitiva, nadie est&aacute; solo en abril y tampoco en el resto de los d&iacute;as. Nos leen en papel y <a href="https://usuarios.eldiarioar.com/hacete_socio/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">si est&aacute;n interesados en apoyarnos como proyecto period&iacute;stico y, recibir la revista sobre cambios, todav&iacute;a hay tiempo para asociarse</a>. &iexcl;Buen oto&ntilde;o!
    </p><p class="article-text">
        <em>SH</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Silvina Heguy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/en-construccion/nadie-abril-revista-gratis-eldiarioar_132_8918388.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 17 Apr 2022 03:02:53 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Casa Palanca, una iniciativa para dar refugio a mujeres periodistas en Cuba]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/casa-palanca-iniciativa-dar-refugio-mujeres-periodistas-cuba_1_8740588.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/26aaca3d-a9e7-4948-a526-5b3f21bdf500_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Casa Palanca, una iniciativa para dar refugio a mujeres periodistas en Cuba"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una veintena de cubanas iniciaron una campaña para visibilizar las dificultades de ejercer el periodismo de manera independiente en la Isla y buscan fondos para construir el primer lugar seguro de trabajo en La Habana.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Cuba es un pa&iacute;s bastante mal contado'', dice Marta Mar&iacute;a Ramirez, periodista cubana desde La Habana. Ella es parte de la veintena de mujeres que como periodistas independientes y aut&oacute;nomas comenzaron a reunirse hace seis meses. De esas charlas surgi&oacute; Casa Palanca, un espacio-refugio para garantizar la seguridad y el ejercicio de la profesi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos reunimos en torno a los problemas que tenemos como mujeres cubanas y periodistas. Nos planteamos primero hacer una campa&ntilde;a de visibilizaci&oacute;n y <a href="https://www.verkami.com/projects/31783-palanca-comunidad-de-mujeres-periodistas-en-cuba" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">convocar a un crowfunding para lograr un refugio de y para mujeres</a> en un pa&iacute;s que es machista y que usa la complicidad del Estado y de la gente para invisibilizar a las mujeres&rdquo;, cuenta a <strong>elDiarioAR.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El ejercicio del periodismo es parte del problema que relata Ram&iacute;rez y que denuncian otras periodistas. &ldquo;En 2020 el oficio pas&oacute; a ser de un oficio legal a uno ilegal, al estar expresamente prohibido en el ejercicio del trabajo de cuenta propia, como le dicen en Cuba a los se pueden hacer en la esfera privada. Pasamos de estar en ese limbo a ejercer la profesi&oacute;n en un &aacute;mbito paralegal. Los medios y periodismo independiente casi no existen. Y eso no es malo para el ego de los periodistas sino para la gente que busca la informaci&oacute;n que no sale en los medios estatales. Cuba es un pa&iacute;s bastante mal contado dentro de toda la polarizaci&oacute;n. Tiene los medios oficialistas que son todos miembros del Partido Comunista, el &uacute;nico. Todos est&aacute;n asociados a alg&uacute;n tipo de organismo estatal o de gobierno. No es lo que se entiende exactamente como periodismo&rdquo;, detalla Ram&iacute;rez.&nbsp;
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            </figure><p class="article-text">
        Las mujeres periodistas que trabajan fuera del radar estatal denuncian persecuci&oacute;n estatal, violencia psicol&oacute;gica, amenazas, campa&ntilde;as y mensajes de desprestigio, bloqueos de informaci&oacute;n y retenci&oacute;n de material de trabajo. Muchas veces <a href="https://revistaelestornudo.com/detenciones-periodistas-cuba-policia/?fbclid=IwAR14zCNAtZs8q_x28tsqEc8R9dAe_UhvjbTJk8aHYdB2FD70nKxAbLdtYKw" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">han sido obligadas a desnudarse ante oficiales como parte de protocolos de interrogatorios policiales, como lo cuenta esta nota de la revista El Estornudo.</a> ARTICLE 19 -la organizaci&oacute;n independiente de Derechos Humanos para proteger y promover el derecho a la libertad de expresi&oacute;n- document&oacute; al menos 373 casos de agresi&oacute;n contra periodistas independientes cubanas<a href="https://articulo19.org/article-19-documenta-elevado-numero-de-agresiones-contra-mujeres-activistas-y-periodistas-en-cuba-durante-2020/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> en 2020</a> y <a href="https://www.swissinfo.ch/spa/cuba-prensa_ong-mexicana-alerta-del-aumento-de-la-represi%C3%B3n-contra-periodistas-en-cuba/47272296" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">2021 </a>. El arresto domiciliario y las detenciones arbitrarias son dos de sus formas m&aacute;s comunes. Ayer, sin ir m&aacute;s lejos, <a href="https://eltoque.com/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">El Toque</a> -otro medio cubano independiente- denunci&oacute; que dos de sus periodistas habian sido citadas a interrogatorios en unidades policiales. La historia se puede leer en su cuenta de Twitter.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1492234720687579137?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        En el ejercicio de la profesi&oacute;n en Cuba hay pocas mujeres, cuenta Ram&iacute;rez. &ldquo;No se puede ejercer el periodismo que nos gustar&iacute;a. Hay pocas mujeres y los riesgos que se corren a nivel estatal son altos. No hay licencia de maternidad, baja por cuidados de les hijes o la familia, no hay jubilaci&oacute;n. No tenemos garant&iacute;as y a eso se le suman las presiones de la clase pol&iacute;tica por sus sesgos. Todo hace que se termine abandonando la profesi&oacute;n y el efecto es que Cuba est&eacute; a&uacute;n peor contada&rdquo;.&nbsp;
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                Casa Palanca, el colectivo de periodistas cubanas.                            </span>
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        &ldquo;Con Casa Palanca lo que queremos es rescatar a algunas de las mujeres que han tenido que abandonar la profesi&oacute;n y que tengan un espacio para trabajar y producir una nota en paz que incluso incluya un espacio de cuidado para sus hijes. Somos unas veintena de mujeres de distintas ideolog&iacute;as y creencias y de distintas generaciones que integran la realidad cubana. Solas no hubi&eacute;ramos logrado esta visibilidad. Porque Cuba es un pa&iacute;s que olvid&oacute; la cultura c&iacute;vica y sus herramientas, que fueron borradas a golpe de autoritarismo  y tambi&eacute;n a golpe de paternalismo. Hay que esperar que el Estado haga todo cuando crea y cuando sea conveniente. Todo cuesta, sobre todo cuando viene acompa&ntilde;ado de un miedo real. Sin las 40 mujeres que escribimos al parlamento exigiendo una ley contra la violencia machista sin todas esas voces individuales no habr&iacute;amos llegado hasta aqu&iacute;&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>La </em><a href="https://www.verkami.com/projects/31783-palanca-comunidad-de-mujeres-periodistas-en-cuba" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>campa&ntilde;a para donar fondos es en este link de Verkami, un sitio seguro incluso al bloqueo de los Estados Unidos. El objetivo es reunir 25 mil d&oacute;lares para comprar y fundar un espacio en La Habana</em></a><em> donde las periodistas puedan reunirse, trabajar, cuidarse y recibir a otras mujeres que lo necesiten, incluyendo a sus hijos. Para colaborar hay tiempo hasta el 18 de febrero</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>SH</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Silvina Heguy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/casa-palanca-iniciativa-dar-refugio-mujeres-periodistas-cuba_1_8740588.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 12 Feb 2022 03:04:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Casa Palanca, una iniciativa para dar refugio a mujeres periodistas en Cuba]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cuba,Periodismo,Feminismos,Violencia machista,Violencia policial]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cristian Alarcón sobre su novela ganadora del Premio Alfaguara: “El tercer paraíso quizás sea una democracia revolucionaria, un hombre y una mujer deconstruidos, una naturaleza que sobreviva al ecocidio”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/cristian-alarcon-novela-ganadora-premio-alfaguara-tercer-paraiso-sea-democracia-revolucionaria-hombre-mujer-deconstruidos-naturaleza-sobreviva-ecocidio_128_8680277.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/669d9762-151a-4fc3-a4e0-db0b26d43656_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cristian Alarcón sobre su novela ganadora del Premio Alfaguara: “El tercer paraíso quizás sea una democracia revolucionaria, un hombre y una mujer deconstruidos, una naturaleza que sobreviva al ecocidio”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El cronista y director de la revista Anfibia ganó el Premio Alfaguara con su primera ficción y que escribió durante la pandemia. En una charla con elDiarioAR reflexiona sobre su paso a la ficción, sobre el miedo y la soledad que despertó el Covid-19, repasa su trayectoria y el momento que vive Chile, el país en el que nació y al que siempre vuelve.</p><p class="subtitle">El anuncio - El escritor y periodista Cristian Alarcón ganó el Premio Alfaguara de Novela 2022</p><p class="subtitle">Adelanto - De qué se trata “El tercer paraíso”, el libro de Cristian Alarcón ganador del Premio Alfaguara de Novela</p></div><p class="article-text">
        Hace 48 horas que su nombre fue pronunciado en una videoconferencia desde el Casino de Madrid. Cristian Alarc&oacute;n es el autor de la novela ganadora de la 25 edici&oacute;n del Premio Alfaguara. La elegida por unanimidad entre los 899 manuscritos que se presentaron. Desde hace tres d&iacute;as que da una entrevista tras otra, que recibe felicitaciones desde los m&aacute;s variados rincones del mundo. Acaba de sonar el timbre de su departamento que ocupa una esquina de Buenos Aires -Palacio, como lo llaman- y est&aacute; fascinado con un ramo de rosas rojas. &ldquo;Me encanta que mis amigas me conozcan tanto. Soy Marilyn Monroe, amo a mis amigas estancieras&rdquo;, dice mientras larga una carcajada. El jueves, <em>El tercer para&iacute;so</em> - su primera novela-, lo sac&oacute; de la rutina sofocante de enero en Argentina. La noche anterior hab&iacute;a cenado con sus amigas Eleonor y Sol, que est&aacute; a punto de ser madre de Ciro. El llamado desde Espa&ntilde;a a las seis de la ma&ntilde;ana lo despert&oacute; y record&oacute; que se hab&iacute;a presentado al premio que adem&aacute;s de asegurarle la publicaci&oacute;n en Iberoam&eacute;rica, lo ubicar&iacute;a en el mapa de la literatura de habla hispana. La novela es tambi&eacute;n parte del proceso de reflexi&oacute;n que la pandemia meti&oacute; a Alarc&oacute;n y a la mayor&iacute;a de la humanidad. Pero tambi&eacute;n tiene algo de la historia de las mujeres de su familia y de &eacute;l peque&ntilde;o y de su adultez en la que descubri&oacute; la jardiner&iacute;a, las semillas, se reencontr&oacute; con las flores que plantaba su abuela y que hizo s&iacute;ntesis en esta novela &ldquo;feminista, queer y bot&aacute;nica&rdquo; que se publicar&aacute; el 24 de marzo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cristian Alarc&oacute;n naci&oacute; en Chile en 1970, a los pocos a&ntilde;os su familia huy&oacute; de la dictadura de Pinochet y se instal&oacute; en la Patagonia argentina. Dej&oacute; su pueblo a los 18, estudi&oacute; periodismo, fue cronista de varios medios. Hace exactamente 25 a&ntilde;os el crimen del fot&oacute;grafo Jos&eacute; Luis Cabeza lo llev&oacute; a escribir la primera cr&oacute;nica que marc&oacute; su carrera. Hace 10 a&ntilde;os fund&oacute; <a href="https://www.revistaanfibia.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la revista Anfibia, de cr&oacute;nicas y ensayos de la Universidad San Mart&iacute;n</a>, tambi&eacute;n cre&oacute; <a href="https://cosecharoja.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cosecha Roja </a>para tratar las noticias policiales con perspectiva de g&eacute;nero y contra la violencia institucional. Desde <a href="https://cronoslab.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cronos Lab experiment&oacute;</a> con el periodismo perfom&aacute;tico y adem&aacute;s pens&oacute; el programa de una maestr&iacute;a de periodismo narrativo. Public&oacute; varios libros, <em>Cuando me muera quiero que me toquen cumbia, Si me quer&eacute;s, quereme transa y Un mar de castillos peronista</em>s. Cristian es una especie de esponja que absorbe y devuelve. Lo hace mientras piensa un tema para publicar o una idea para llevar adelante o mientras baila en un patio de Palermo para festejar el premio. Se acomoda el pelo con la misma camisa floreada con la que particip&oacute; en la premiaci&oacute;n, frena en seco, mueve la cabeza para mirar de costado como un modo vogue y se r&iacute;e a carcajadas. Con la misma energ&iacute;a irreverente con la que se sella su Marilyn. Una especie de voracidad bul&iacute;mica de energ&iacute;a que devuelve siempre mejorada y que tambi&eacute;n causa sorpresa. Como la del Premio Alfaguara. En la pista, saloneando o en el trabajo, cambia de ritmo en un segundo, frena en seco, se enfoca y habla del otro lado de la l&iacute;nea telef&oacute;nica a la hora de la siesta de Buenos Aires. &ldquo;Vamos a trabajar&rdquo;, dice y arranca.&nbsp;&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Gentileza Revista Anfibia                            </span>
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        <strong>&iquest;Por qu&eacute; elegiste la ficci&oacute;n para contar una historia de un proceso tan colectivo como es la soledad y la desesperaci&oacute;n que surgi&oacute; en la pandemia vos que sos un cronista?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hace mucho que vengo soltando amarras del muelle de la realidad tal como la concibe el periodismo f&aacute;ctico. Y que empiezo a aventurarme para recorrer los meandros que me sacan de la zona de seguridad en la que me cri&eacute;. Yo comenc&eacute; a hacer periodismo a los 19 a&ntilde;os, hace 30 que lo hago, hace 10 a&ntilde;os que dirijo medios, tengo un contacto -a este altura- t&oacute;xico con lo real. Por lo tanto hace a&ntilde;os que la experiencia Anfibia y Cronos me ha permitido la experimentaci&oacute;n. Esa experimentaci&oacute;n fue primero art&iacute;stica, vinculada a la idea de los formatos y de escaparme de la escritura. Llegamos a crear un programa de periodismo perform&aacute;tico en Colombia que se llam&oacute; &ldquo;La Palabra ya no tiene el poder&rdquo; y que provocaba a ese periodismo secular, a ese periodismo falsamente anglosaj&oacute;n, colonizado por las ideas de que la informaci&oacute;n es sagrada y que las emociones y sentimientos, profanos. Al llegar a esta novela, despu&eacute;s de dos libros truncos -uno sobre guerrilleros en el sur de Chile durante la dictadura de Pinochet y otro sobre la mujer que le arranca los ojos y sobrevive en un pueblo m&aacute;s austral que el m&iacute;o en la Patagonia chilena- llego a las mujeres de mi familia materna. Pero me doy cuenta de que se trata no s&oacute;lo de narrarlas a ellas si no tambi&eacute;n que me he pasado estos treinta a&ntilde;os escuchando a mujeres, que todos mis libros y la mayor&iacute;a de mis textos est&aacute;n atravesados por sus figuras y que las voces narradoras de mis cr&oacute;nicas, en general, son femeninas y que yo mismo he querido ser una mujer.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;De qu&eacute; se tratan esas amarras?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Son los condicionamientos de la testosterona que yo digo que respiramos y de la que me fue inoculada a los 6 a&ntilde;os para masculinizarme por ser un ni&ntilde;o demasiado femenino. Son los que imponen unos condicionamientos que no s&oacute;lo se traducen en las violencias evidentes y denunciadas por la cuarta ola feminista y puestas sobre la mesa y combatidas de una forma m&aacute;s articulada en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Tambi&eacute;n son los que ponen en evidencia un car&aacute;cter binario, como el car&aacute;cter del sexo referencial genital de lo masculino y femenino. Es un proceso en el que las fronteras perfectamente trazadas del siglo XX dejaron de existir y, aunque muchos no lo quieran ver, es el camino hacia una hibridez laxa, flu&iacute;da. Uso palabras que provienen del lenguaje millennial, del centennial, del lenguaje de la teor&iacute;a queer y de los feminismos y quiz&aacute;s tambi&eacute;n del lenguaje que podr&iacute;an aproximarse ante ciertas miradas anti-ecocidios o bot&aacute;nicas como las que yo propongo en esta novela. Hay algo del orden de la &eacute;poca que no me permiti&oacute; hacer la autoficci&oacute;n, lo que hubiera hecho en otro momento y much&iacute;simo menos hacer cr&oacute;nica. Fundamentalmente porque lo que yo encontr&eacute; aqu&iacute; son otros narradores. La recreaci&oacute;n que yo ven&iacute;a experimentando en libros como <em>Transas</em>, es un libro de voces donde las voces no surgen de desgrabaciones sino de una re interpretaci&oacute;n sensible de lo que ha sido escuchado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Justo en </strong><em><strong>Transas </strong></em><strong>haces una operaci&oacute;n que algunos puristas de la no-ficci&oacute;n rechazan cuando mezclas dos voces para hacer una, &iquest;es en esta l&iacute;nea que llegas a la ficci&oacute;n de una novela?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No. En un sentido la novela <em>El tercer para&iacute;so</em>, sobre todo ante los ojos de los cr&iacute;ticos de los departamentos de literatura norteamericanos -que son los que nos analizan y que escriben los <em>papers</em> que nos ponen en circulaci&oacute;n y, a su vez, nos dan validaciones imperiales- es un texto m&aacute;s conservador que aquel libro de transas en donde un personaje (el asistente de la jefa narco), habla todo un cap&iacute;tulo en un lenguaje que est&aacute; m&aacute;s cerca a (Pedro) Lemebel que a la grabaci&oacute;n de una entrevista que nunca existi&oacute;. Solo que yo pas&eacute; seis a&ntilde;os junto a &eacute;l y lo escuch&eacute; tanto que pude hablar por &eacute;l. En este caso lo que narro fue lo que me fue narrado desde que tengo uso de raz&oacute;n y que es ese clima de s&oacute;rdida violencia campesina y proletaria que muta en una especie de luminosa ancha alameda durante el socialismo de Salvador Allende y se oscurece, luego, con la noche de la dictadura. Esta novela me habitaba en m&aacute;s de un sentido. Pero la pureza de aquella memoria es imposible de manejar, porque es una memoria reconstruida y contaminada por m&iacute; mismo como todo proceso de memoria. La memoria, en s&iacute; misma, es falsedad pura. Porque traiciona lo f&aacute;ctico porque es un recuerdo imposible de comprobar. Porque est&aacute; construido desde lo emocional y lo sensible. No recordamos los datos, recordamos las matrices narrativas, lo que nos fue narrado junto al fuego.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En s&iacute; mismo el procedimiento de verdad que propone el periodismo cl&aacute;sico, Cristian Alarc&oacute;n asegura que en la novela directamente estalla y se convierte en ficci&oacute;n. &ldquo;Cuando me siento en libertad de gobernar el relato no por imperio de lo que ha sido demostrado f&aacute;cticamente si no por lo que le ocurre me imagino yo -porque reci&eacute;n estoy experimentado con la ficci&oacute;n- a cualquier escritor que inventa lo que narra y es que los personajes gobiernan el texto y la voz narradora gobierna el texto. Hay una dominaci&oacute;n parad&oacute;jicamente libre, una dominaci&oacute;n que eso que no es uno y que tiene una regla clara y una estructura totalmente diferente a la cr&oacute;nica&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Cristian Alarcón, nuevo ganador del Premio Alfaguara de Novela                            </span>
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        <strong>Sobre la novela, durante la premiaci&oacute;n, dijiste que ten&iacute;a la estructura de un &aacute;tomo y similar a la figura del saltimbanqui que usa a veces Mar&iacute;a Moreno para hablar de la cr&oacute;nica ensay&iacute;stica.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Moreno es quiz&aacute;s la influencia m&aacute;s fuerte que yo he tenido en mi convivencia con la literatura durante las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. Desde que nos conocimos en P&aacute;gina 12. Ella un d&iacute;a llam&oacute; a la redacci&oacute;n, yo era un chiquito que hab&iacute;a entrado a la secci&oacute;n Pol&iacute;tica, que se escond&iacute;a detr&aacute;s de una pantalla de una 286, escribiendo una novelita de amores gays adolescentes y de noches de excesos de los 90, a quien no le importaba en absoluto la pol&iacute;tica ni el periodismo. As&iacute; escondido pensaba pasar mis d&iacute;as. Era un trucho, estaba disfrazado de periodistas. Despu&eacute;s me comprometo con el periodismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Eran los noventa en Argentina. La editora de<strong> P&aacute;gina 12</strong> Andrea Ferrari &ldquo;lo rescata&rdquo; de la secci&oacute;n Pol&iacute;tica a Sociedad y empieza a escribir sobre el mundo popular y callejero. Fue en un enero, hace exactamente 25 a&ntilde;os, que lo env&iacute;an a cubrir el crimen del reportero gr&aacute;fico Jos&eacute; Luis Cabezas, aparecido calcinado en una tosquera de las afueras de Pinamar. Alarc&oacute;n se mueve hasta Mar del Plata a entrevistar a una mujer se&ntilde;alada como culpable para encubrir a los verdaderos asesinos de Cabezas. Due&ntilde;a de un cabaret, Margarita Di Tullio era conocida como &ldquo;Pepita la Pistolera&rdquo;. Cristian Alarc&oacute;n pas&oacute; una noche con ella en el puerto y se tom&oacute; dos semanas para escribir la cr&oacute;nica que fue publicada y que muchos consideran la primera de su serie como cronista. A los d&iacute;as, Mar&iacute;a Moreno llama a la redacci&oacute;n y el tel&eacute;fono que deber&iacute;a haber sonado en el suplemento literario Radar, suena en Sociedad. Cristian atiende.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Le agradezco para siempre a <strong>P&aacute;gina 12</strong> los tiempos necesarios para la literatura. Cuando atiendo ese tel&eacute;fono. Mar&iacute;a me pregunta qui&eacute;n habla, le digo Cristian Alarc&oacute;n. <em>&iquest;El que escribi&oacute; Pepita la pistolera?</em> - imita la voz de Mar&iacute;a Moreno y se r&iacute;e-. Se me caen las medias, los calzones y siento que viene una cr&iacute;tica que me va a fulminar para siempre como un rayo aterrador. <em>Me encant&oacute; tu cr&oacute;nica, me dice. Te quiero conocer</em>. Yo, que era un &ntilde;o&ntilde;o, que le&iacute;a todo lo de ella, tuve la fortuna de haber sido acompa&ntilde;ado en mis libros anteriores por Mar&iacute;a. En todas las cr&oacute;nicas de largo aliento. Esa interlocuci&oacute;n profunda con ella me llev&oacute; a lo ensay&iacute;stico y al concepto de lo anfibio que despu&eacute;s se multiplic&oacute; con otros intelectuales de Am&eacute;rica latina ocupados de los temas que yo trabajaba. As&iacute; empez&oacute; a habitarme -sin que me diera cuenta- y es as&iacute; que Anfibia finalmente se convierte en el espacio en el que se consagra la cr&oacute;nica ensay&iacute;stica&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>La cr&oacute;nica deja de ser narrativa y muchas cosas m&aacute;s&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, ya no concebimos la posibilidad de una cr&oacute;nica eminentemente narrativa porque la matriz narrativa misma ya le pertenece a Netflix, a Spotify, a las corporaciones, donde nosotros tambi&eacute;n producimos porque damos tambi&eacute;n esas peleas y nos importa darlas porque nos interesa la centralidad. Para poder ser singulares y originales y poder producir innovaci&oacute;n en el periodismo incre&iacute;blemente el procedimiento que deber&iacute;amos hacer es justamente no abrazarnos a las buenas historias. Algo que me tiene harto es ese discurso latinoamericano que dice que una buena nota es una buena historia. Buenas historias son todas. Ese supuesto tercer ojo de rayos que impera en la cr&oacute;nica, en el que todo est&aacute; puesto en la mirada. &iexcl;Como si la mirada fuera un descubrimiento posmoderno! Cuando, en realidad, es del siglo XIX y para m&iacute; termina de agotarse a fines del siglo XX.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>Adem&aacute;s de escribir esta novela durante el confinamiento de la pandemia tambi&eacute;n creaste un ciclo de encuentros entre pensadores y 15 directoras y directores de medios de Iberoam&eacute;rica para reflexionar sobre estos tiempos y hacia d&oacute;nde va el periodismo y que termin&oacute; en el libro </strong><em><strong>Futuro imperfecto</strong></em><strong>, que se public&oacute; en diciembre. &iquest;En qu&eacute; est&aacute;s pensando con respecto al periodismo de este tiempo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La experiencia de los cuatro meses que atravesamos junto a estos quince directoras y directores de medios quiz&aacute;s fue la segunda parte de la que comenz&oacute; con el ensayo que escrib&iacute; al principio de la pandemia en el que intento preguntarme qu&eacute; va a pasar despu&eacute;s del Covid, y que tambi&eacute;n es el origen de esta novela. Fue un pedido para un libro de Presidencia Argentina. Todos los convocados eran acad&eacute;micas y acad&eacute;micos y yo siempre que -porque por m&aacute;s que me considere anfibio- no dejo de tener las trenzas largas que ten&iacute;a cuando llegu&eacute; del pueblo me pongo nervioso. Entonces, como tengo ese traumita, siempre lo suplo con la lectura y la &ntilde;onez, me convierto en un nerd voraz que lee todo lo que puede leer y m&aacute;s o menos se sacia y vomita. De esta bulimia del conocimiento sali&oacute; esto:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;C&oacute;mo construir un futuro posible ante la incertidumbre global, el pendiente m&aacute;s intangible y complejo de desarmar de la pandemia? No nos queda otra alternativa que pensar la elaboraci&oacute;n del futuro en m&uacute;ltiples dispositivos nacidos en el pasado reciente, que ser&aacute;n revisitados una y otra vez para capturar aquello que sea esencial. Lo esencial como nuevo orden de la pol&iacute;tica en nuestras vidas: bregar por lo esencial, apreciar lo esencial, compartir lo esencial. Una especie de mapa de curadur&iacute;a global con ra&iacute;z &iacute;ntima y local, donde aquellos que produjeron cultura, ideas, met&aacute;foras e interpretaciones de la realidad vuelvan a visitarlas, ahora con la conciencia de una finitud masiva. Nos vamos a morir. Muchos van a morir. Algunos vamos a morir. La conciencia de la enorme vulnerabilidad del humano&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Futuro imperfecto: ¿hacia dónde va el periodismo? es el libro editado por UNSAM Edita y coordinado por Cristian Alarcón que reúne las reflexiones de 15 líderes de medios de hispanoamerica                            </span>
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        Entonces habiendo ingresado en las lecturas voraces de &ldquo;esos problemas filos&oacute;ficos contempor&aacute;neos que eran de orden de los problemas insoslayables hoy como los conceptos de antropoceno, capitaloceno, ecocidio&rdquo;, Cristian Alarc&oacute;n crea un ciclo de encuentros y conferencias los mi&eacute;rcoles. &ldquo;Creo que ah&iacute; se termin&oacute; de fraguar todo esto. Hay un modo de transitar esta multiterritorialidad entre la literatura, el periodismo, la academia, el arte y la poes&iacute;a que con el tiempo, como si me hubiera puesto a entrenar un determinado m&uacute;sculo, que lo permitiera como una proeza de saltimbanqui -dec&iacute;as vos- art&iacute;stica a m&iacute; me termina rindiendo y produciendo sentido lo de un territorio en otro. Eso pasaba los mi&eacute;rcoles en el SPA, Sensaciones Period&iacute;sticas Anfibias, que yo hac&iacute;a el chiste que lo hac&iacute;a en bata y, el resto en el Zoom, ten&iacute;amos las cabezas envueltas en toallas para pensar entre todes a partir del di&aacute;logo con grandes intelectuales del&nbsp; mundo sobre tecnolog&iacute;a, medio ambiente, los feminismos, la comunicaci&oacute;n y las estrellas&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Cristian Alarcón ganó el Premio Alfaguara de Novela por su libro &quot;El tercer paraíso&quot;"
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                Cristian Alarcón ganó el Premio Alfaguara de Novela por su libro &quot;El tercer paraíso&quot;                            </span>
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        &ldquo;Lo que me preguntas con respecto a lo uno y lo otro, a m&iacute; no se me hace ni tan uno ni tan otro, en el sentido de que son procesos de decantaci&oacute;n complejos que producen transformaciones -dir&iacute;a yo- a nivel inconsciente. Yo trabajo con la idea de masa cr&iacute;tica. Nosotros hacemos ese tipo de intervenciones en el pensamiento contempor&aacute;neo de l&iacute;deres como esas directoras y directores, convencidos de que el mundo y Am&eacute;rica latina deben estar signadas por un compromiso intelectual profundo, cr&iacute;tico, amplio, sin fronteras, donde primero le perdamos el respeto para despu&eacute;s amarlo. En una especie de ruptura de todos los c&aacute;nones. Es buscar una desnudez primaria que nos permita una renovaci&oacute;n del pensamiento como si nunca antes hubi&eacute;ramos pensado. Es un ejercicio. Porque es ficci&oacute;n pura, y todos los que salen de ah&iacute;, salen transformados de distintos modos. Todos lo van a aplicar de distintas maneras, pero me encanta so&ntilde;ar que ser&iacute;a imposible despu&eacute;s de una experiencia espiritual profunda que sean los mismos&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ya lo creo. Voy a cometer un pecado y traspasar la l&iacute;nea de separaci&oacute;n entre lo profesional y lo privado. Repasando nuestros chats, en mayo de 2021, mientras sal&iacute;as de un Covid grave y antes de que te vayas a Chile a terminar de escribir esta novela, escribiste: &ldquo;Por primera vez, sent&iacute; miedo&rdquo;. Hablando de experiencias transformadoras y teniendo en cuenta que esta novela surgi&oacute; de la soledad y la desesperaci&oacute;n, te pregunto: &iquest;miedo a qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo el miedo lo perd&iacute; el d&iacute;a que le pude poner a mi madre una mano sobre su brazo porque hab&iacute;a crecido lo suficiente como para evitar que me golpeara. El miedo lo perd&iacute; el d&iacute;a que le tir&eacute; tierra a los ojos a mis compa&ntilde;eros de la escuela que me arrastraban por el patio espinoso de la cruel Patagonia de la dictadura. Yo me fortalec&iacute; de tal modo que a los 13 a&ntilde;os era el presidente del Centro de estudiantes de un colegio de mil alumnos y a los 18 hab&iacute;a huido de ese pueblo patag&oacute;nico que me resultaba asfixiante y vil y me abrazaba a la ciudad como si fuera un personaje de Manhattan Transfer. Todo lo que quer&iacute;a era vivir en Par&iacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y te fuiste a La Plata..</strong>
    </p><p class="article-text">
        Busqu&eacute; lo metropolitano como quien busca la salvaci&oacute;n en la ciudad. Que no es un procedimiento muy distinto al que hacen los protagonistas de <em>El tercer para&iacute;so</em>, que son esos campesinos -que tambi&eacute;n est&aacute;n en Espa&ntilde;a- que migran para formar las ciudades y, en ese destierro, producen violencia al mismo tiempo que crean un mundo nuevo. Yo me blindo de tal modo que por eso despu&eacute;s como periodista no me resulta dif&iacute;cil transitar la vida de los pibes chorros en las afueras de la ciudad entre tiroteos y machos cabr&iacute;os. No me da miedo investigar a la maldita polic&iacute;a y meter preso al capo del escuadr&oacute;n de la muerte, condenado despu&eacute;s a 22 a&ntilde;os y no me dan miedo las amenazas homof&oacute;bicas que promet&iacute;an en mi contestador autom&aacute;tico del departamento en el que viv&iacute;a en ese momento con mi gato negro abrirme con una botella partida en un acto de perform&aacute;tica casi narco. &iexcl;No me daba miedo! Me blind&eacute; de tal modo que hasta corr&iacute;a miedo real. Muchas veces ese miedo era hasta saludable.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hasta que lleg&oacute; la pandemia y&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Con la pandemia volv&iacute; a recordar el miedo de morir, porque no s&oacute;lo fue el miedo de morir sino tambi&eacute;n de dejar solo a mi hijo. Soy padre soltero. La paternidad me ha vuelto m&aacute;s vulnerable, m&aacute;s humano, m&aacute;s emp&aacute;tico, m&aacute;s cercano, m&aacute;s humilde y, sobre todo, m&aacute;s temeroso. Y cuando el ox&iacute;geno baj&oacute; a 86 y me quer&iacute;an internar, en mis m&aacute;s profundas creencias no cristianas, ped&iacute; por favor quedarme en este plano porque no pod&iacute;a dejarlo a Pablo solo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y te quedaste y sucedi&oacute; esto&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        A partir de ah&iacute; creo que comenz&oacute; un proceso de cultivo de otro orden, de agradecimiento. De una deconstrucci&oacute;n de mi machismo que tambi&eacute;n es campesino, latinoamericano y suburbano aunque sea un marica, un gay reconocido y visible desde los 25 a&ntilde;os. Es tambi&eacute;n una deconstrucci&oacute;n yoica, narcisista, una deconstrucci&oacute;n egoica en la b&uacute;squeda de la sanaci&oacute;n de los v&iacute;nculos, aunque no todos los haya podido sanar. Como dice una amiga m&iacute;a, la co creaci&oacute;n de un &aacute;mbito sagrado en la relaci&oacute;n con los otros. Creo que de ah&iacute; nace lo que me est&aacute; pasando en estos d&iacute;as. El Premio Alfaguara, impensado, lo que me est&aacute; ofreciendo es la posibilidad de agradecer profundamente. Desde la emoci&oacute;n de alguien afortunado que, en estos d&iacute;as, ha podido sentir m&aacute;s la alegr&iacute;a de los dem&aacute;s que de la propia. Abrazar m&aacute;s ese sentimiento expandido de un logro que incre&iacute;blemente es tan individual como una novela, como el proceso de escritura, de una actividad individual como es la literatura pero que se vuelve extremadamente pol&iacute;tico y revolucionario en esa afectividad profunda. Esa empat&iacute;a feroz, que no significa que al cabo de los minutos y las horas que duran esos estallido de felicidad uno no est&eacute; solo.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Qué es un SPA en plena pandemia?, se preguntó Cristian Alarcón para crear un espacio de reflexión y escritura. Las Sensaciones Periodísticas Anfibias (SPA) fueron encuentros entre intelectuales y directoras y directores de medios"
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                Qué es un SPA en plena pandemia?, se preguntó Cristian Alarcón para crear un espacio de reflexión y escritura. Las Sensaciones Periodísticas Anfibias (SPA) fueron encuentros entre intelectuales y directoras y directores de medios                            </span>
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        <strong>Con respecto a la empat&iacute;a, desde tus primeros a&ntilde;os como cronista creaste v&iacute;nculos en toda Am&eacute;rica Latina. Al anunciar tu nombre el jueves en las redes sociales se pod&iacute;a leer esos v&iacute;nculos que tejiste a trav&eacute;s de los mensajes, pero el Premio Alfaguara seguramente te har&aacute; llegar a otros lectores, el jurado te dijo te queremos conocer, entonces: &iquest;c&oacute;mo te presentar&iacute;as?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Depende del nivel de intimidad de la conversaci&oacute;n, pero creo que har&iacute;a una genealog&iacute;a a partir de como me defini&oacute; mi mi amiga M&oacute;nica Gonz&aacute;lez, la gran periodista de investigaci&oacute;n chilena, en la presentaci&oacute;n del libro Futuro Imperfecto en Colpin, la Conferencia Latinoamericana de Periodismo de investigaci&oacute;n. Al presentarse totalmente descentrado dijo: &ldquo;Me da mucho orgullo Cristian que est&aacute;s aqu&iacute;. Yo lo conozco y ustedes lo deben recordar desde que era un joven imberbe&rdquo;. Me gustar&iacute;a que todos supieran que fui un joven imberbe y que fui digno de tiempo, que fui coherente, que trat&eacute; de rozar la vanguardia desde peque&ntilde;o, y que irrump&iacute; en la escena de la cr&oacute;nica primero como alumno de (Ryszard) Kapu&#347;ci&#324;ski y de Garc&iacute;a Marquez, y luego de los grandes maestros de la Fundaci&oacute;n Gabo. Quiz&aacute;s exagerando mi diferencia como un modo de plantar bandera porque era el &uacute;nico disidente en un mundo tremendamente masculino y binario que solo relaja en las fiestas. Pude volverme un miembro activo de la comparsa del carnaval de Barranquilla. Con esto quiero decir que he sido todo lo irreverente de lo que pude ser sin sacar las patas de las fuentes, sin dejar de consensuar y comprender para abrir camino en un lugar al que quer&iacute;a pertenecer. Esa pertenencia que, algunas veces fue dif&iacute;cil ante las miradas m&aacute;s conservadoras, la defend&iacute; con la prepotencia del trabajo, con el encanto de la noche y con la profunda amistad y una honestidad -que me ense&ntilde;aron mis padres- y que es feroz y que a veces me trae problemas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Estas viajando a Chile, sos chileno y est&aacute; novela transcurre parte en Chile que vivi&oacute; un proceso social que ha terminado en la elecci&oacute;n de un presidente que hace un rato ha dicho algo que resuena en tus palabras y en lo que s&eacute; de tu novela. Boric dijo que uno de los problemas del pa&iacute;s es un contrato social roto y que para poder ordenar o recuperar el orden se necesitan nuevas formas y no repetir lo mismo del pasado&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Parece que estuviera hablando de <em>El tercer para&iacute;so</em>. No lo hab&iacute;a pensado, pero me alegra que aparezca en esta conversaci&oacute;n. La idea de mi b&uacute;squeda de ese tercer para&iacute;so subyace en esta novela y es la idea de la b&uacute;squeda de esa profunda transformaci&oacute;n que necesita Chile y necesita toda Am&eacute;rica latina. M&aacute;s all&aacute; que los pa&iacute;ses est&aacute;n gobernados por alguno de los dos lados de la espantosa grieta que nos divide, que nos constituye. El tercer para&iacute;so quiz&aacute;s sea una democracia revolucionaria, un hombre y una mujer deconstruidos, el tercer para&iacute;so quiz&aacute;s sea una naturaleza que sobreviva al ecocidio, el tercer para&iacute;so quiz&aacute;s sean las calles revueltas, el tercer para&iacute;so quiz&aacute;s est&eacute; all&iacute;: a la vuelta de la esquina. El momento que transita Chile es de tal potencia pol&iacute;tica que es dif&iacute;cil no tener un destello que nos est&eacute; encegueciendo y que se vuelve complejo para quienes abrazamos -en ese sentido yo s&iacute; abrazo a un periodismo supercl&aacute;sico que tiene que preservarse del fanatismo. No puede haberle hecho m&aacute;s da&ntilde;o al periodismo de todas las estrategias de las que gozaban de mis simpat&iacute;as en alguno sentidos y que a la hora de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas comunicacionales hicieron todo lo que estuvo a su alcance para destruir el periodismo desde los populismos. Incluso a veces siendo muchos m&aacute;s da&ntilde;inos que las propias corporaciones. En ese sentido, yo critico a derecha y a izquierda. No han sabido defender al periodismo en Am&eacute;rica latina. Tengo grandes esperanzas y, al mismo tiempo, mucho respeto. Habr&aacute; que tener mucha paciencia para que esta nueva generaci&oacute;n admirable y aparentemente luminosa d&eacute; sus&nbsp; primeros pasos para garantizar la gobernabilidad de un pa&iacute;s al que le encanta el orden. Aunque la revuelta nos devuelva una imagen especular en la que la agitaci&oacute;n parece ser la norma. Habit&eacute; casi cuatro meses Chile entre julio y septiembre para terminar esta novela premiada. En mi pueblo me ven&iacute;an a conocer los poetas, escritores, los artistas del pueblo y cada uno era mapuche porque el renacer de las entidades mapuches est&aacute; permitido por primera vez. Los ha abandonado la verg&uuml;enza. Estamos a las puertas de una transformaci&oacute;n en Chile de tal tama&ntilde;o, que creer que solo lo pol&iacute;tico es lo que va a determinar el futuro ser&iacute;a necio. <strong>Estamos ante una transformaci&oacute;n cultural profunda, no est&aacute; determinada solamente por la eficiencia o las virtudes que pueda tener el gobierno de Gabriel Boric y su extraordinario gabinete, con paridad y personalidades acad&eacute;micas y l&iacute;deres capacitados.</strong> Lo de Chile es un escenario que vamos a tener que narrar con atenci&oacute;n e infinitas capas para no perdernos en este enga&ntilde;o que muchas veces nos propone la pol&iacute;tica de hacer creer que las cosas solo ocurren en el Congreso, en los ministerios y en los casa de Gobierno. <strong>As&iacute; como la revuelta ocurri&oacute; en la calle, Chile seguir&aacute; siendo transformado por su gente en las calles.</strong> Desde el trabajo, de los sindicatos que hay que fortalecer, de esos modos que lo ponen entre los pa&iacute;ses con m&aacute;s tristeza del mundo, con grandes niveles de alcoholismo, de violencia dom&eacute;stica y asesinatos de mujeres y trans, y machismo: Que el gabinete tenga m&aacute;s del 50 por ciento de mujeres es el mensaje m&aacute;s ambicioso que un presidente latinoamericano haya podido dar en este momento y que no ha sido capaz Alberto Fern&aacute;ndez en Argentina, con todo un discurso que apela a un feminismo urbano que parece no habitarlo. Creo que ah&iacute; hay algo nuevo, lo extraordinario es que son de otra generaci&oacute;n. Hay que tener confianza, sobre todo nosotros que somos de otra generaci&oacute;n. Hay que ser respetuosos de estas <em>cabras </em>y <em>cabros</em> -que ya son se&ntilde;oras y se&ntilde;ores de treinta y pico- y de los que vienen atr&aacute;s y se disponen a una construcci&oacute;n colectiva con unos valores m&aacute;s all&aacute; de la cuesti&oacute;n ideol&oacute;gica en el mejor de los sentidos. Desde la enso&ntilde;aci&oacute;n de esa tierra que amo y a la que siempre vuelvo, he cruzado m&aacute;s de 50 veces la Cordillera de los Andes. Esa obsesi&oacute;n, que no se me ha ido, me permite viajar el lunes a Santiago y quiz&aacute;s con el premio de la novela poder hablar con algunos de las y los l&iacute;deres y tambi&eacute;n me va a permitir dialogar con mis ancestros, sentirme por fin, tal vez, de regreso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>SH</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Silvina Heguy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/cristian-alarcon-novela-ganadora-premio-alfaguara-tercer-paraiso-sea-democracia-revolucionaria-hombre-mujer-deconstruidos-naturaleza-sobreviva-ecocidio_128_8680277.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 23 Jan 2022 03:02:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cristian Alarcón sobre su novela ganadora del Premio Alfaguara: “El tercer paraíso quizás sea una democracia revolucionaria, un hombre y una mujer deconstruidos, una naturaleza que sobreviva al ecocidio”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Premio Alfaguara,Cristian Alarcón]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[elDiarioAR y los Pandora Papers]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/en-construccion/eldiarioar-pandora-papers_132_8362521.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/540ee5c9-7fa8-4980-9745-c355f635584d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="elDiarioAR y los Pandora Papers"></p><p class="article-text">
        Desde hoy y durante varias semanas, desde <strong>elDiarioAR </strong>publicaremos Pandora Papers, una de las mayores filtraciones de documentos de la historia. La apertura de estos archivos permite conocer los negocios y las fortunas de m&aacute;s de 130 multimillonarios y unos 330 pol&iacute;ticos que operaron en para&iacute;sos fiscales durante las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. Son casi 12 millones de documentos en los que 615 periodistas de 117 pa&iacute;ses del mundo trabajaron durante un a&ntilde;o para darle una coherencia y revelar el circuito del dinero que evade los controles de cada pa&iacute;s. El dato es revelador: mientras el mundo viv&iacute;a una pandemia tr&aacute;gica en este circuito, tambi&eacute;n global, se evad&iacute;a <a href="https://www.eldiarioar.com/economia/argentina-pierde-sueldo-421-000-enfermeros-ano-sociedades-offshore_1_8360666.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">impuestos que hubieran permitido pagar el sueldo de un enfermero cada segundo.&nbsp;</a>
    </p><p class="article-text">
        <strong>elDiarioAR </strong>es parte del grupo de medios que publica la investigaci&oacute;n liderada por <a href="https://www.icij.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigaci&oacute;n </a>(ICIJ por sus siglas en ingl&eacute;s: International Consortium for Investigative Journalists). Comparte este trabajo con La Naci&oacute;n e Infobae, de Argentina, y tambi&eacute;n con <em>The Washington Post</em>, <em>The Guardian</em>, la BBC y <em>Le Monde</em>, entre muchos otros.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Es un compromiso m&aacute;s que nos planteamos desde nuestra primera publicaci&oacute;n el 10 de diciembre de 2020. En ese momento, nos presentamos como un diario que pretend&iacute;a investigar el poder sin condicionamientos de ning&uacute;n tipo. A lo largo de estos once meses nuestras investigaciones pusieron el foco sobre funcionarios y pol&iacute;ticos de distintos partidos y de empresarios de todas las orientaciones pol&iacute;ticas e ideol&oacute;gicas. Con los Pandora Papers ratificamos ese compromiso editorial con nuestras lectoras y lectores y especialmente con nuestras socias y socios que nos permiten realizar nuestro trabajo sin presiones. 
    </p><p class="article-text">
        Pero esta investigaci&oacute;n global no s&oacute;lo tiene relevancia a nivel period&iacute;stico es tambi&eacute;n una muestra del trabajo colaborativo m&aacute;s all&aacute; de los medios. El periodismo puede hacer una diferencia. Una alianza as&iacute; fortalece la libre circulaci&oacute;n de informaci&oacute;n en lugares donde el ejercicio diario del periodismo no est&aacute; permitido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiarioar.com/autores/emilia-delfino/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Emilia Delfino</a>, a quien nuestras lectoras y lectores conocen por sus destacad&iacute;simas investigaciones pol&iacute;ticas&nbsp; y judiciales, lleva un a&ntilde;o trabajando con los documentos.&nbsp; Sucede que Argentina tiene su propio cap&iacute;tulo: <strong>el pa&iacute;s aparece mencionado 57.307 veces en los documentos analizados durante meses por el equipo argentino</strong>. Es el tercer pa&iacute;s en el ranking de beneficiarios finales. Un podio que habla tambi&eacute;n de un sistema que acrecienta las desigualdades en una sociedad con casi la mitad de la poblaci&oacute;n viviendo en la pobreza. A lo largo de los pr&oacute;ximos d&iacute;as, publicaremos las notas que muestran la complejidad y tambi&eacute;n lo extendido del sistema. Muchos nombres sorprender&aacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Pandora Papers</strong></em><em> es una colaboraci&oacute;n global entre @elDiarioAR y el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigaci&oacute;n (</em><a href="https://twitter.com/ICIJorg?ref_src=twsrc%5Egoogle%7Ctwcamp%5Eserp%7Ctwgr%5Eauthor" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>@ICIJorg</em></a><em>) sin fines de lucro. Si te gusta el periodismo como este, </em><a href="https://checkout.fundjournalism.org/memberform?org_id=icij&amp;amount=50&amp;campaign=7015G000001qQt9" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>haz una donaci&oacute;n al ICIJ para apoyarlo</em></a><em>.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>En </em><em><strong>elDiarioAR</strong></em><em> creemos que la sociedad necesita informaci&oacute;n confiable guiada por el inter&eacute;s p&uacute;blico. Por eso nos comprometemos a publicar art&iacute;culos elaborados con rigurosidad y profesionalismo, para sostenerlo necesitamos el apoyo econ&oacute;mico de las y los lectores. Para apoyarnos, </em><a href="https://usuarios.eldiarioar.com/hacete_socio/." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>pod&eacute;s asociarte en este link.</em></a>
    </p><p class="article-text">
        <em>SH/MS</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Silvina Heguy, Martín Sivak]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/en-construccion/eldiarioar-pandora-papers_132_8362521.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 Oct 2021 16:30:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[elDiarioAR y los Pandora Papers]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pandora Papers]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Murió Pocha Delamadrid, la mujer que visibilizó a la comunidad negra argentina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/murio-pocha-delamadrid-mujer-visibilizo-comunidad-negra-argentina_1_8343785.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/74589f82-e593-4868-ab97-660accdb8efc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Murió Pocha Delamadrid, la mujer que visibilizó a la comunidad negra argentina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tenía 75 años y vivía en La Matanza. En 1996 trabajaba por horas como empleada doméstica cuando le respondió al ex presidente Menem que había dicho en EEUU que los negros no existían en la Argentina. Impulsó el primer censo de la comunidad afroargentina a principio del siglo XXI.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;El &uacute;nico problema es que no exist&iacute;amos. Hab&iacute;amos muerto todos en la Guerra contra Paraguay. Pero yo, de una bala no nac&iacute;&rdquo;, hab&iacute;a dicho concluyente Mar&iacute;a Magdalena Delamadrid mientras se se&ntilde;alaba de cuerpo entero como para no dejar duda de que era argentina de quinta generaci&oacute;n, descendiente de africanos y una de las responsables del censo que se estaba realizando entre la comunidad afroargentina. Argentina estrenaba el siglo XXI con esa deuda. Unos meses despu&eacute;s, en agosto de 2002,  Pocha -como le dec&iacute;an- no pudo salir del pa&iacute;s. Viajaba de invitada a un congreso contra la discriminaci&oacute;n en Panam&aacute; cuando en Migraciones la demoraron porque cre&iacute;an que su pasaporte era falso: porque en Argentina &ldquo;no exist&iacute;an los negros&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El recorte del diario Clarín que informa cuando Pocha Delamadrid no pudo salir del país porque creían que su pasaporte era falso porque en Argentina no había negros. Fue en el año 2002.                            </span>
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        As&iacute; Pocha construy&oacute; una vida de lucha que termin&oacute; hace unas horas, a los 75 a&ntilde;os, en Ciudad Evita. Cerca de las v&iacute;a de Puerta de Hierro, Pocha cont&oacute; a las generaciones que la siguieron sobre las costumbres y las historias que le hab&iacute;an contado a ella sus padres y sus t&iacute;as.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La otra historia, la de su militancia, hab&iacute;a comenzado precisamente un d&iacute;a de 1996, cuando se encontr&oacute; de frente con el mito que dec&iacute;a que en la Argentina no hay poblaci&oacute;n negra. Ella que hab&iacute;a escuchado de sus antepasados esclavos, de c&oacute;mo hab&iacute;an sido trasladados sus abuelos de los conventillos a esas tierras donde crec&iacute;an sus sobrinas y sobrinos, donde en los patios segu&iacute;an escuchando las canciones con tambores. En ese d&iacute;a de 1996, dos investigadores hab&iacute;an llegado&nbsp;desde EEUU a Uruguay para estudiar all&iacute; a la poblaci&oacute;n descendiente de africanos. Como a todos, a ellos tambi&eacute;n les hab&iacute;an dicho que en la otra costa del R&iacute;o de la Plata no exist&iacute;a una poblaci&oacute;n negra: pero alguien se los neg&oacute; y los contact&oacute; con Pocha, descendiente de una pareja de esclavos que vivi&oacute; aqu&iacute; desde la &eacute;poca del Virreinato.
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                Pocha Delamadrid                            </span>
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        Pocha, que trabajaba por horas en casas de familias, fue invitada a EEUU. Con su presencia en la Universidad Howard, en Washington, neg&oacute; las palabras que, seg&uacute;n le dijeron, el entonces presidente Carlos Menem hab&iacute;a dicho dos meses antes de su llegada: &ldquo;en Argentina no existen los negros; ese problema lo tiene Brasil&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Entonces le contest&oacute;: &ldquo;Ac&aacute; estamos, se&ntilde;or presidente, los negros que usted no encuentra en la Argentina&rdquo;. Y se volvi&oacute; con un objetivo: fundar Africa Vive, una organizaci&oacute;n no gubernamental, que se ocupar&iacute;a de rescatar los valores de la comunidad afroargentina. Obtuvo un pr&eacute;stamo del Banco Interamericano de Desarrollo y ayuda de la Fundaci&oacute;n Kellogs.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de sufrir los problemas de ser excluidos en un pa&iacute;s de una mayor&iacute;a de excluidos, en 2001 Pocha redobl&oacute; la apuesta. Decidi&oacute; censar a su comunidad. &ldquo;Basta con una gota de sangre para ser negro&rdquo;, dijo para explicar a qui&eacute;nes consideraba afrodescendientes. En total estimaba que eran m&aacute;s de dos millones.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El recorte del diario Clarín en el que Pocha Delamadrid contó sobre el censo a la comunidad negra en Argentina."
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            <span class="title">
                El recorte del diario Clarín en el que Pocha Delamadrid contó sobre el censo a la comunidad negra en Argentina.                            </span>
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        Aprender sobre sus derechos y c&oacute;mo luchar contra la discriminaci&oacute;n y el olvido, a Pocha le llev&oacute; varios viajes a diferentes encuentros. Desde 1996 consigui&oacute; becas de estudio y un programa de pr&eacute;stamos para microemprendimientos de $ 300 para que la gente luche contra el desempleo. El censo surgi&oacute; con el apoyo de la Defensor&iacute;a del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires. Fue como tirar una hilachita, contaba Pocha. A veces &mdash;recordaba&mdash; los censistas recib&iacute;an el silencio como respuesta: el mito que escondi&oacute; a los negros durante a&ntilde;os, tambi&eacute;n parec&iacute;a que los hab&iacute;a callado. El tatarabuelo de Pocha era un esclavo liberado que trabajaba con el general Lamadrid y se enamor&oacute; de Pepa, una esclava que compr&oacute; para darle la libertad y despu&eacute;s casarse. La mayor&iacute;a de sus descendientes nacieron despu&eacute;s de 1813 cuando en el pa&iacute;s se dio libertad a los hijos de los esclavos.
    </p><p class="article-text">
        En las entrevistas hechas de aquel censo, la historia de esta comunidad (que en 1810 era la tercera parte de la poblaci&oacute;n de Buenos Aires) se repet&iacute;a. Un concejal &mdash;contaba Pocha&mdash; un d&iacute;a le abri&oacute; la puerta de su despacho y cuando la cerr&oacute; le dijo: &ldquo;Sos igual a mi abuela, pero la ten&iacute;amos escondida en un cuarto para que no la vieran&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&ldquo;En Washington me di cuenta que la situaci&oacute;n era la misma, pero que ac&aacute; yo gritaba sola. Adem&aacute;s de no existir, el problema es que estamos en la periferia&rdquo;, hab&iacute;a dicho en una entrevista a <strong>Clar&iacute;n</strong>, a la que lamentablemente no se puede acceder desde el archivo digital. No fue la Guerra del Paraguay (1861/1870) ni la epidemia de fiebre amarilla (que en 1871 azot&oacute; a Buenos Aires) lo que los borr&oacute; del mapa, sino la pobreza. &ldquo;A los que les fue mejor se compraron un terreno afuera, despu&eacute;s tuvieron hijos que no pudieron salir de la limitaci&oacute;n impuesta por la discriminaci&oacute;n&rdquo;. Entonces, &ldquo;una mujer que ten&iacute;a un parque con frutales, ahora lo tiene con las casillas donde viven sus hijos&rdquo;, relataba.
    </p><p class="article-text">
        A sus familiares, Per&oacute;n los hab&iacute;a sacado de de los conventillos de San Telmo para mandarnos a unas casas en Villa Soldati. De ah&iacute; los militares los hab&iacute;an trasladado a Ciudad Evita. Pocha vivi&oacute; su infancia ah&iacute; en una casa con 32 primos hermanos. Creci&oacute; como hija de madre soltera. Sus d&iacute;as de escuela primaria los pas&oacute; en un colegio de monjas &ldquo;que no hac&iacute;an preguntas&rdquo;, gracias a las influencias de una t&iacute;a. De ella sac&oacute; la belleza de sus rasgos. Esa t&iacute;a fue la primera modelo negra de desnudos en Bellas Artes. &ldquo;Ah&iacute; era un lunar&rdquo;, hab&iacute;a recordado en la misma entrevista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.facebook.com/asociacionmisibamba" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Un posteo de Facebook de la Asociaci&oacute;n Misibamba</a> hace dos horas cont&oacute; la noticia. &ldquo;Con profunda tristeza y pesar despedimos a nuestra hermana de la tribu afroargentina, Maria Magdalena &rdquo;Pocha&ldquo; Lamadrid&rdquo;. Y segu&iacute;a: &ldquo;Hoy es un d&iacute;a de dolor para la familia Misibamba, para toda la comunidad afro en Argentina, para todes lxs que nos hemos inspirado en Pocha para salir a luchar por nuestros derechos. &iexcl;Qu&eacute; nuestrxs ancestrxs te reciban hermana querida! Kiambote Mfumbi, Pocha (s<em>aludo a tu esp&iacute;ritu, Pocha)&rdquo;</em>. 
    </p><p class="article-text">
        <em>SH</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Silvina Heguy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/murio-pocha-delamadrid-mujer-visibilizo-comunidad-negra-argentina_1_8343785.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Sep 2021 19:47:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Murió Pocha Delamadrid, la mujer que visibilizó a la comunidad negra argentina]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Comunidad afroargentina,Discriminación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un especial sobre el duelo en la segunda edición de la revista de elDiarioAR]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/en-construccion/especial-duelo-segunda-edicion-revista-eldiarioar_132_8292609.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/84da2893-a6ec-43b2-8344-c7ccbe06b010_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un especial sobre el duelo en la segunda edición de la revista de elDiarioAR"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una edición en papel que rodea, se centra, explora las pérdidas, las rutinas del adiós, el deseo, el amor, la competencia, las transformaciones, los cambios y la muerte en medio de una pandemia global. - Es para socias y socios de elDiarioAR, si querés recibirla vos también en tu casa, podés asociarte en este link.</p></div><p class="article-text">
        Esta vez hab&iacute;a so&ntilde;ado con el Soda. Un zaino colorado. Marr&oacute;n cobrizo, crines negras. Ya en retirada, el matungo hab&iacute;a llegado al picadero, un corral de forma rectangular de l&iacute;mites de madera con piso de arena, donde se suele aprender a andar a caballo, y se entrena en equitaci&oacute;n. Pas&eacute; horas, a&ntilde;os, dando vueltas ah&iacute; con &eacute;l. Soda, en plan retiro. Yo, con la expectativa de pasar a la pista central de salto. Con m&aacute;s de 113.000 muertos a causa del Covid, en el intento de aferrarnos a algo vital, de poner l&iacute;mites en las rutinas laborales y en las personales aparecieron el Soda y el picadero del H&iacute;pico La Plata. Separado del zool&oacute;gico por la avenida 52, justo a la altura de la jaula-ambiente de los elefantes, el rect&aacute;ngulo cercado con listones de madera despintandos, con tres letras en los laterales y dos en cada cabezal era la s&iacute;ntesis de la monoton&iacute;a. La rutina del vivir sin pandemia ni urgencias en medio del bosque platense. <strong>Sin duelos conscientes. </strong>Dej&eacute; el picadero de un d&iacute;a para el otro. Nunca supe cu&aacute;ndo ni tampoco c&oacute;mo muri&oacute; el Soda. Nunca fue m&iacute;o. No tengo ni idea c&oacute;mo llegu&eacute; a &eacute;l. Menos c&oacute;mo se fue de mi vida. S&oacute;lo tengo la certeza de la frecuencia: una hora, tres veces por semana, paso, galope, trote levantado, paso, galope, trote levantado durante seis a&ntilde;os. Y eso es lo &uacute;nico que recuerdo. Y al profesor, cada tanto dando una orden: &ldquo;Cambio longitudinal&rdquo;. De tal letra a tal. Nada m&aacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entre acompa&ntilde;amientos a distancia, partes m&eacute;dicos, el dolor y el miedo, puedo entender que el picadero es quiz&aacute;s la imagen de un territorio de la infancia en el presente. Un espacio delimitado donde el cuidado por cada movimiento es milim&eacute;trico. De letra a letra. Manos, boca y hocico unidos por las riendas. Las piernas parte del lomo del Soda. La precisi&oacute;n. El detalle. En la despedida de lo que se pierde, en la atenci&oacute;n por los que quedan y en la edici&oacute;n de este segundo n&uacute;mero de la revista de <strong>elDiarioAR</strong>, se configura un recorte que busca, que intenta, pensar en dar algo de seguridad: la seguridad de que siempre podemos explorar sobre lo incierto.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Páginas de la nueva revista de elDiarioAR                            </span>
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        &nbsp;Parte del oficio del periodista consiste en preguntar y, en el que hacemos en <strong>elDiarioAR,</strong> es tambi&eacute;n mirar con atenci&oacute;n al poder e incluso tratar de evitar los t&iacute;tulos con preguntas que imponen las l&oacute;gicas del algoritmo. Para no dejar la l&iacute;nea ecuestre: marcar los cambios del paso al galope al propio ritmo. Intentamos construir nuestro picadero al poner cuidado al editar y conformar un equipo, a&uacute;n a la distancia, y mientras repensamos la funci&oacute;n de nuestra profesi&oacute;n con la mirada en el bien p&uacute;blico.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En estos d&iacute;as saldr&aacute; de la imprenta, la segunda edici&oacute;n en papel. Llega a los diez meses de haber salido a la vida digital. Es un trabajo que realizamos para agradecer a quienes, mes a mes, nos apoyan econ&oacute;micamente. Somos una empresa period&iacute;stica con un socio mayoritario, <a href="https://www.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eldiario.es</a> que, desde Espa&ntilde;a, construy&oacute; un modelo de negocio en funci&oacute;n de un objetivo: proteger al periodismo de los condicionamientos de anunciantes o socios ocultos. No hay trucos. Somos esto que se lee en cada l&iacute;nea que publicamos, en cada hilo del cual tiramos para ver d&oacute;nde nos lleva.&nbsp;&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La tapa del segundo número de la revista de elDiarioAR                            </span>
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        Tambi&eacute;n por eso implementamos este ritual de agradecimiento: llegar a cada casa en papel, un soporte dado por moribundo por el periodismo desde hace ya casi dos d&eacute;cadas. En este caso, este grupo de hojas es la rienda. Vuelvo al caballo y al detalle: la dimensi&oacute;n longitudinal. En<strong> elDiarioAR</strong> nos pensamos como un equipo a dos velocidades. Una que atiende a la urgencia de la informaci&oacute;n, y nos obliga a la reacci&oacute;n y reflexi&oacute;n al mismo tiempo. Que nos quita horas privadas para intervenir en la esfera p&uacute;blica, para influir en la agenda noticiosa con focos originales o que reflejen los problemas estructurales por debajo de la aparente coyuntura del &ldquo;&uacute;ltimo momento&rdquo;. Sin gritos. Aceptando la incomodidad. <strong>La otra, es en modo lento. </strong>Es el que muestra las vulnerabilidades; &ldquo;los temas m&aacute;s blandos&rdquo; en la jerga de las viejas redacciones de papel, con la aceptaci&oacute;n de que esa parte es esencial para un todo. Las texturas diversas nos parecen m&aacute;s interesantes. Las que acompa&ntilde;an los movimientos transversales, las ca&iacute;das de viejos modelos, las que permiten la aparici&oacute;n de otras formas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En esa velocidad, mientras el resto del equipo va con la urgencia digital y electoral, del galope al paso, Victoria De Masi escribi&oacute; sobre una cama que devora durante una separaci&oacute;n en pandemia. Sobre la amistad que a veces acompa&ntilde;a. Hay ah&iacute; una rienda que lleva al texto de Luciano Lutereau, quien escribe del dolor ante la p&eacute;rdida del amor y el deseo y rescata v&iacute;nculos. M&aacute;s all&aacute; del compromiso con el trabajo ps&iacute;quico propio del psicoan&aacute;lisis, dice: &ldquo;podemos encontrar en algunos amigos, que pueden funcionar como una compa&ntilde;&iacute;a indispensable, sobre todo cuando hicieron antes ese trabajo sobre s&iacute; mismo&rdquo;. Algo de esa b&uacute;squeda existe en el leer y escribir sobre duelos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiarioar.com/autores/martin-sivak/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mart&iacute;n Sivak </a>lo hizo para contar la muerte de su t&iacute;a, sucedida en pandemia, y repasar la de su padre, sobre quien se hab&iacute;a llamado a silencio despu&eacute;s de la publicaci&oacute;n del libro <em>El salto de pap&aacute;</em>. Julieta Roffo pens&oacute; y escribi&oacute; sobre quienes crean desde el dolor para salvarse y salvarnos. Alejandro Marinelli reconstruy&oacute; la historia clandestina de quienes se batieron a duelo. De Leandro Alem a Arturo Jaureche. Andr&eacute;s Fidanza se alej&oacute; de la campa&ntilde;a electoral para narrar, con humor y profundidad a los adversarios del tenis amateur. Alexandra Kohan volvi&oacute; a Hamlet para pensar en las lecturas sobre los ausentes. Javier Arroyuelo logr&oacute; un texto elegante sobre la moda como final. Los duelos ya no necesitan lutos espec&iacute;ficos. &ldquo;Bastar&aacute; cualquier prenda en la que sintamos un abrazo&rdquo;, sugiere. Salvador Marinaro reconstruy&oacute; el morir en tiempos digitales, que tiene algo de no morir: la vida eterna en la web. Agustina Larrea y Mariano Schuster se metieron en el Hogar Obrero para su serie sobre edificios y, en este caso, estudiar el proyecto socialista que quiz&aacute;s nadie se atreva a volver a dise&ntilde;ar. Eloisa Oliva explor&oacute; la exigencia social de no envejecer y las estrategias que, se supone, debemos dise&ntilde;ar cuando la juventud se va. Marina Aizen vivi&oacute; los atentados del 11-S a cuadras de las Torres Gemelas y, a partir de esa ma&ntilde;ana de sol que se cubri&oacute; de polvo, c&oacute;mo la venganza fue la respuesta a tanto dolor. Es Lucas &ldquo;Fauno&rdquo; Gutierrez quien, ante las muertes de las personas LGTBI+ pens&oacute; que, <strong>cuando no hay justicia, el funeral es una meseta emocional que se viraliza con el tiempo. Y eso no alcanza.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sebasti&aacute;n Chilano, m&eacute;dico y escritor, narr&oacute; desde los pasillos de un hospital el cambio de rutinas para anunciar la muerte. Tambi&eacute;n hay poemas como la cuota de ficci&oacute;n. Son tres del genial Yanko Gonz&aacute;lez.
    </p><p class="article-text">
        En el adiestramiento de cada texto estuvo la edici&oacute;n de Sonia Budassi y el arte de Jorge Doneiger. En esta revista hemos tratado de que el cambio de una a otra velocidad tenga algo del Soda, un matungo en retirada pero que daba los pasos con una firmeza  tal que la novata que fui o, en este caso las y los lectores, no sinti&eacute;ramos las torpezas, las angustias ni las urgencias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como sucedi&oacute; con el primer n&uacute;mero, desde el equipo de <strong>elDiarioAR </strong>esperamos que las socias y socios disfruten de cada uno de los textos de esta edici&oacute;n sobre duelos: desde los dolorosos hasta los que cuentan historias de rivalidades torpes y graciosas, los de vac&iacute;os y ausencias, los vengativos, los que dejan espacios para crear y tambi&eacute;n para cuidar lo peque&ntilde;o, lo vital, en lo colectivo, y en lo personal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Si quer&eacute;s recibir gratis la segunda edici&oacute;n de la revista de elDiarioAR en tu casa, pod&eacute;s asociarte antes del 30 de septiembre en este</strong></em><a href="https://usuarios.eldiarioar.com/hacete_socio/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong> link</strong></em></a><em><strong>. </strong></em>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>SH</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Silvina Heguy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/en-construccion/especial-duelo-segunda-edicion-revista-eldiarioar_132_8292609.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Sep 2021 09:51:24 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuatro meses de elDiarioAR, un medio de periodistas, lectoras y lectores]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/en-construccion/cuatro-meses-eldiarioar-medio-periodistas-lectoras-lectores_132_7394895.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/02beda62-1de1-42ed-924f-6be1922beee6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuatro meses de elDiarioAR, un medio de periodistas, lectoras y lectores"></p><p class="article-text">
        Hoy cumplimos cuatro meses de nuestra primera publicaci&oacute;n. El 10 de diciembre de 2020, despu&eacute;s de casi 10 meses de pandemia y en plena crisis del sistema de medios tradicionales, periodistas de diferentes generaciones elegimos recuperar la confianza de los lectores. Priorizamos la calidad por sobre la viralidad, el inter&eacute;s p&uacute;blico por sobre la conveniencia de un anunciante o inversor interesado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>elDiarioAR </strong>es un diario digital editado por<strong> Prensa Digital SA</strong>, una empresa argentina integrada por periodistas y <a href="https://www.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>, nuestro hermano espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        Desde Espa&ntilde;a,<strong> elDiario.es</strong> ha impulsado un modelo de gesti&oacute;n sustentable y transparente en la que informa de sus ingresos y egresos. As&iacute; tambi&eacute;n lo haremos nosotros de forma peri&oacute;dica. Gracias al aporte de sus m&aacute;s de 60 mil socios,<strong> elDiario.es </strong>tiene autonom&iacute;a ya que no depende s&oacute;lo de la publicidad para su independencia econ&oacute;mica. En 8 a&ntilde;os, y por la calidad de su periodismo, consigui&oacute; convertirse en uno de los diarios m&aacute;s importantes de su pa&iacute;s. 
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        <strong>elDiario.es</strong> apoy&oacute; la salida de <strong>elDiarioAR</strong> como inversor y tambi&eacute;n nos aport&oacute; su experiencia period&iacute;stica y la tecnolog&iacute;a. Nosotros tambi&eacute;n tenemos a la publicidad como fuente de ingresos, pero nuestro objetivo es que, d&iacute;a a d&iacute;a, su participaci&oacute;n porcentual sea menor. Que, en el futuro, ninguna fuente de ingresos sea mayor que el aporte de las y los asociados, porque esa es la garant&iacute;a m&aacute;s importante para que el ejercicio de nuestro oficio garantice independencia.<strong> Que los lectores sostengan al diario.</strong> Por eso tambi&eacute;n pensamos maneras de involucrarlos m&aacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A partir de hoy <a href="https://eldiarioar.us2.list-manage.com/subscribe?u=503cf153ccaaf3477f3bc20b1&amp;id=74523e5e53" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lanzamos varios newsletters para sumar otra forma de acercar nuestra propuesta</a>; adem&aacute;s abrimos los comentarios para a&ntilde;adir otro canal a la conversaci&oacute;n p&uacute;blica y tambi&eacute;n iniciamos la campa&ntilde;a para sumar socias y socios.
    </p><p class="article-text">
        La&nbsp; posibilidad de asociarse no significa pagar una cuota para acceder a nuestros contenidos o un beneficio econ&oacute;mico. Es la invitaci&oacute;n a participar en la fundaci&oacute;n de un diario y de una audiencia.<strong> Nuestros contenidos ser&aacute;n siempre libre </strong>porque creemos que la informaci&oacute;n confiable no debe ser un privilegio de los que puedan pagar. Invitamos a quienes puedan hacerlo a que asuman con nuestro equipo el desaf&iacute;o de construir juntos un medio distinto. Que se hagan socias y socios de esta apuesta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nuestro prop&oacute;sito es ser un diario de referencia en la Argentina. Por eso nos comprometemos a&nbsp; informar sin ruido, sin trampas, sin efectos especiales. Nos proponemos escucharlos y mejorar y corregir lo que haga falta. Seguimos siendo un diario en construcci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo integramos un equipo de 20 periodistas de planta m&aacute;s colaboradores, columnistas y reporteros gr&aacute;ficos. Como <strong>elDiario.es</strong> en sus comienzos, nuestro equipo es peque&ntilde;o comparado con el de los diarios que lideran las audiencias. Queremos crecer a partir de hacer el mejor medio posible. Es un trabajo arduo y prolongado. En eso empe&ntilde;amos lo mejor de cada una y cada uno de nosotros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Porque detr&aacute;s de<strong> elDiarioAR </strong>s&oacute;lo hay periodistas, lectoras y lectores. No hay ninguna gran empresa o empresario, ning&uacute;n partido pol&iacute;tico, ning&uacute;n inter&eacute;s oculto. Por eso te invitamos a que nos ayudes a crecer, a que te asocies a <strong>elDiarioAR</strong>.
    </p><p class="article-text">
        pd: Si quer&eacute;s asociarte, lo pod&eacute;s hacer <a href="https://usuarios.eldiarioar.com/hazte_socio/?_ga=2.45572768.542898488.1617310333-851016854.1617310333" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ac&aacute;</a> y si ten&eacute;s ganas de recibir nuestros newsletters es por <a href="https://eldiarioar.us2.list-manage.com/subscribe?u=503cf153ccaaf3477f3bc20b1&amp;id=74523e5e53" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ac&aacute;</a>. &iexcl;Gracias y nos seguimos leyendo! 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Silvina Heguy, Martín Sivak]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/en-construccion/cuatro-meses-eldiarioar-medio-periodistas-lectoras-lectores_132_7394895.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 Apr 2021 03:20:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuatro meses de elDiarioAR, un medio de periodistas, lectoras y lectores]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[elDiarioAR,eldiario.es]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un mea culpa y una explicación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/explicacion-pedido-disculpas_129_7239768.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/225065e5-60a7-47b5-8661-82a7f5a30414_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un mea culpa y una explicación"></p><p class="article-text">
        Esta es una explicaci&oacute;n y un pedido de disculpas. En el d&iacute;a de hoy publicamos una columna con una expresi&oacute;n agraviante hacia Carla Vizzotti. En el proceso de edici&oacute;n, no lo advertimos. Nuestro proceso fall&oacute;. Fue un error.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una vez advertido, decidimos hablar con el autor de la columna. En el di&aacute;logo, que debi&oacute; suceder antes de la publicaci&oacute;n, &eacute;l no estuvo de acuerdo en quitar la expresi&oacute;n ya que no consider&oacute; que se tratara de un agravio. Nuestra decisi&oacute;n fue levantar la nota.
    </p><p class="article-text">
        Las opiniones de nuestras y nuestros columnistas y las formas de expresarlas no siempre corresponden a la l&iacute;nea editorial de <strong>elDiarioAR</strong>.&nbsp;Somos un medio plural en una Argentina y un mundo polarizados, y en un proceso de cambio radical. Nos propusimos dar espacio a opiniones diversas y es parte de nuestro ADN.<strong> </strong>Pero nuestro l&iacute;mite es claro: no publicamos agravios y menos reproducimos formas de violencias, en especial contra las mujeres.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Decidimos ser transparentes en nuestras decisiones editoriales y cuando nos equivocamos, -algo que puede volver a ocurrir- reconocemos el error y lo dejamos claro. Preferimos transparentar nuestros errores a ocultarlos o dejarlos pasar. No queremos replicar viejas pr&aacute;cticas de medios tradicionales.
    </p><p class="article-text">
        Por eso estamos empe&ntilde;ados en crear un espacio interno y externo de discusi&oacute;n para reflexionar sobre el machismo, la violencia de g&eacute;nero y su reproducci&oacute;n en las pr&aacute;cticas period&iacute;sticas habituales. Nos abrimos a la cr&iacute;tica y a la discusi&oacute;n para enriquecer este debate, que no suele estar en los medios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En <strong>elDiarioAR</strong> somos periodistas los que cumplimos todos los roles, nos interesa revertir las malas pr&aacute;cticas de nuestra profesi&oacute;n y de las empresas period&iacute;sticas. Reconocemos que ese proceso de deconstrucci&oacute;n implica una atenci&oacute;n que, en este caso, no fue suficiente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quienes integramos <strong>elDiarioAR</strong> lo hacemos con el af&aacute;n de hacer periodismo renovado. Apostamos a ser transparentes y comprometidos con valores sociales, sabiendo que el camino no es ni ser&aacute; sencillo ni estar&aacute; desprovisto de duros aprendizajes. Pero confiamos en encontrar lectores que nos ayuden, como ocurri&oacute; hoy.
    </p><p class="article-text">
        Porque la conversaci&oacute;n con ustedes es clave para la construcci&oacute;n de &eacute;ste, un nuevo diario, nuestro correo sigue abierto: comunidad@eldiarioar.com
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Silvina Heguy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/explicacion-pedido-disculpas_129_7239768.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 Feb 2021 00:01:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un mea culpa y una explicación]]></media:title>
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