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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Natalí Schejtman]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autores/natali-schejtman/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Natalí Schejtman]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Sonia Livingstone: “El diseño de las tecnologías hace muy difícil establecer guías para el consumo online de los hijos”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/sonia-livingstone-diseno-tecnologias-dificil-establecer-guias-consumo-online-hijos_1_12770921.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0a62a277-d6b0-44b7-ad5f-6bb5efad2dd4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sonia Livingstone: “El diseño de las tecnologías hace muy difícil establecer guías para el consumo online de los hijos”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La académica británica, autora de libros relevantes sobre regulación de medios y tecnologías, audiencias televisivas y democracia está abocada a proveer datos sobre los riesgos y las oportunidades del consumo online de niños, dándoles voz a sus miedos, y divertimentos. Visitó Argentina para presentar una encuesta global sobre consumo digital, junto con UNICEF. 
</p></div><p class="article-text">
        <strong>Sonia Livingstone</strong> es una de las expertas en medios y comunicaci&oacute;n m&aacute;s relevantes e influyentes del mundo. Basada en la London School of Economics, su frondosa carrera intelectual recorri&oacute; y brind&oacute; datos precisos e interpretaciones afiladas sobre las preguntas m&aacute;s importantes que emergieron en las diferentes &eacute;pocas con respecto a los medios: su relaci&oacute;n con la democracia, las telenovelas y la televisi&oacute;n en general, las audiencias activas o pasivas, la necesidad de regulaci&oacute;n y los cambios que trajo internet y el mundo online. Hace casi dos d&eacute;cadas, est&aacute; abocada a investigar las muy diversas <strong>facetas del consumo digital de los chicos:</strong> desde los riesgos y las posibilidades, hasta las actitudes parentales o la necesidad de intervenciones regulatorias que protejan y no coarten experiencias digitales enriquecedoras. No solamente aborda con datos un tema del que se suele hablar en t&eacute;rminos emocionales, tambi&eacute;n lo hace evadiendo lugares comunes y<strong> d&aacute;ndole relevancia a la voz de los usuarios, en este caso, los ni&ntilde;os</strong>.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, se&ntilde;ala las distintas observaciones que los chicos hacen sobre la libertad que atraviesa el consumo digital, destaca que es m&aacute;s importante controlar la calidad de lo que ven online m&aacute;s que el tiempo que pasan, que <a href="https://www.tandfonline.com/doi/pdf/10.1080/17482798.2024.2435015" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>no hay una edad correcta</strong></a><strong> para darle el celular a tu hijo como tampoco hay una edad correcta para darle las llaves de su casa</strong>, que el mundo online provee much&iacute;simas experiencias positivas para los chicos aunque tambi&eacute;n presenta riesgos y consecuencias y se divierte imaginando una remera que diga: &ldquo;No se trata de TU hijo&rdquo; para responderles a los diversos interlocutores en contextos de pol&iacute;tica p&uacute;blica que, cuando ella lleva datos de encuestas a miles de ni&ntilde;os, le contraponen alguna an&eacute;cdota personal sobre sus propios hijos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Livingstone evita generalizar y ser sentenciosa, y se distingue entre la abundante conversaci&oacute;n p&uacute;blica y privada sobre el tema alimentada por noticias de retos mortuorios<em>,</em> ficciones demoledoras como <a href="https://www.eldiarioar.com/espectaculos/adolescencia-serie-netflix-hablan-basada-hechos-reales-pm_1_12144104.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Adolescencia &ndash;estrenada a comienzos de a&ntilde;o</a>&ndash;, el susto parental perenne y best-sellers que tocan fibras sensibles y proponen prohibiciones varias, como <em>La generaci&oacute;n ansiosa</em>, de Jonathan Haidt, libro que despert&oacute; debate y cr&iacute;ticas por parte de <a href="https://blogs.lse.ac.uk/parenting4digitalfuture/2024/05/15/haidt/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">algunos acad&eacute;micos</a> debido a lo que se&ntilde;alan como un cherry-picking de la evidencia, la asunci&oacute;n poco fundada de una relaci&oacute;n causal entre el uso de smartphones y los problemas de salud mental en adolescentes y la idea de que todo efecto de medios y tecnolog&iacute;as es igual para todo el mundo, entre otros problemas. En una entrevista con el Financial Times, Livingstone record&oacute; cuando investig&oacute; en los 90 el aumento de los televisores en los cuartos de los chicos: ellos le dec&iacute;an que preferir&iacute;an estar jugando afuera pero que sus padres no los dejaban.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante su visita a Buenos Aires en mayo, present&oacute; los <a href="https://www.unicef.org/argentina/media/24916/file/NI%C3%91AS%2C%20NI%C3%91OS%20Y%20ADOLESCENTES%20CONECTADOS%20%20KIDS%20ONLINE%20ARGENTINA%20Informe%20de%20resultados.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">resultados</a> del cap&iacute;tulo Argentino de la Encuesta Kids Online, un programa de investigacio&#769;n global que se desarrolla desde 2006 en Europa y desde 2015 en pai&#769;ses de Ame&#769;rica Latina. Participaron del estudio 5.910 nin&#771;as y el ana&#769;lisis y procesamiento de la informacio&#769;n fue desarrollado por el equipo de especialistas de UNICEF Argentina.
    </p><p class="article-text">
        Entre los principales hallazgos, se observa que los j&oacute;venes argentinos acceden a su primer celular a los 9.6 a&ntilde;os. <strong>El 80% utiliza redes sociales todos o casi todos los di&#769;as, especialmente </strong><em><strong>TikTok</strong></em><strong> y YouTube, mientras que el 76% conoce Chat GPT y el 58% lo ha utilizado alguna vez. El 46% de los nin&#771;os, nin&#771;as y adolescentes perciben que tienen algu&#769;n tipo de uso problema&#769;tico relacionado con internet, celulares y videojuegos</strong>. Y aproximadamente dos tercios de los encuestados afirmaron haber visto contenidos sobre diferentes &ldquo;formas de adelgazar, perder peso, o ser ma&#769;s flaco/a&rdquo; en pa&#769;ginas o publicaciones online, asi&#769; como tambie&#769;n sobre &ldquo;maneras de ganar dinero fa&#769;cilmente en internet&rdquo;. El estudio evidencia que una mayor presencia de mediaciones parentales se asocia con niveles ma&#769;s bajos de exposicio&#769;n a riesgos online por parte de los nin&#771;os, nin&#771;as y adolescentes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Fue una pionera en identificar audiencias activas respecto a la televisi&oacute;n y las telenovelas. &iquest;Cree que internet nos volvi&oacute; m&aacute;s pasivos o m&aacute;s activos como audiencias?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Bueno, creo que originalmente probablemente nos volvi&oacute; m&aacute;s activos. Yo siempre sostuve que las audiencias eran activas porque incluso si est&aacute;n mirando fijamente la pantalla, est&aacute;n pensando, luego hablan sobre lo que ven&hellip; todo eso sigue pasando. Pero antes era muy dif&iacute;cil crear contenido, era muy dif&iacute;cil compartirlo, y era muy dif&iacute;cil formar subculturas. Con internet, todo eso se volvi&oacute; f&aacute;cil.
    </p><p class="article-text">
        Pero quiz&aacute;s en los &uacute;ltimos cinco u ocho a&ntilde;os pasamos de ir a buscar lo que queremos o contribuir con el contenido que queremos, a que los algoritmos empujen lo que ellos quieren; y eso nos agota, hace que la gente un poco se rinda y simplemente siga la corriente porque siente que no tiene espacio para ser activa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;En </strong><em><strong>Parenting for a Digital Future</strong></em><strong> identifica tres tipos de padres digitales. &iquest;Qu&eacute; hallazgos interesantes encontr&oacute; en relaci&oacute;n con estos tipos de padres que controlan, proh&iacute;ben o permiten?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Los padres hablan de tecnolog&iacute;as digitales todo el tiempo, y todos se preocupan por ellas. Me sorprende lo internacional que es este debate. En <em>Parenting for a Digital Future</em> argument&eacute; que, en parte, este es un debate creado por los medios y entre padres, no solo porque realmente est&aacute;n preocupados, sino porque los padres se preocupan por muchas cosas: qu&eacute; comida darles, si duermen, c&oacute;mo les va en la escuela. Siempre estuvieron preocupados: si sus hijos tienen buenos amigos, o alg&uacute;n amigo, o qu&eacute; pasa con un hijo con discapacidad. Los padres tienen much&iacute;simo por lo cual preocuparse. Y de alguna manera, ahora todas esas preocupaciones parecen ser acerca de la tecnolog&iacute;a: no duermen por la tecnolog&iacute;a, no comen porque est&aacute;n mirando el tel&eacute;fono, no estudian porque se quedan despiertos. As&iacute; que se ha convertido en un &aacute;rea donde sienten que podr&iacute;an tener algo de control, porque las otras cosas son muy dif&iacute;ciles de manejar. Y aun as&iacute;, tampoco tienen el control sobre la tecnolog&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        En <em>Parenting for a Digital Future</em> hablamos de tres g&eacute;neros de crianza; los pensamos no como tipos de padres sino como pr&aacute;cticas que todos mezclan un poco. El restrictivo es del que siempre escuchamos: &ldquo;deber&iacute;as prohibir esto&rdquo;, &ldquo;deber&iacute;as tener reglas&rdquo;, &ldquo;no deber&iacute;an llevar el tel&eacute;fono al dormitorio&rdquo;. Todo se trata de restricciones, y ah&iacute; surgen las tensiones entre padres e hijos. El g&eacute;nero habilitante o m&aacute;s &ldquo;abrazador&rdquo; de la tecnolog&iacute;a tambi&eacute;n es problem&aacute;tico. Entrevistamos padres que dec&iacute;an &ldquo;todo es digital, vamos a tener toda la tecnolog&iacute;a, una red interna en la casa&rdquo;. La gente hace un poco de eso, sobre todo con los videojuegos: &ldquo;hagamos de esto un momento de conversaci&oacute;n&rdquo;. Eso tambi&eacute;n puede volverse extremo. Y luego est&aacute; el equilibrio, al que la mayor&iacute;a intenta llegar, pero es el m&aacute;s dif&iacute;cil. La gente dice &ldquo;solo hay que tener balance&rdquo;, pero si les pido a todos en esta sala que se paren en una pierna, les va a costar, porque el equilibrio es dif&iacute;cil. Y eso intentan los padres.
    </p><p class="article-text">
        Creo que la idea de &ldquo;crianza autoritativa&rdquo; es antigua pero muy poderosa, porque implica abrazar algunas partes de la tecnolog&iacute;a con criterio cr&iacute;tico, pero tambi&eacute;n establecer par&aacute;metros que no son reglas con castigo, sino gu&iacute;as que llevan al ni&ntilde;o en una direcci&oacute;n positiva. <strong>Los padres entienden esto, pero el dise&ntilde;o actual de las tecnolog&iacute;as lo hace muy dif&iacute;cil: el scroll infinito, el autoplay, las notificaciones constantes... Es el dise&ntilde;o lo que obstaculiza. </strong>Los dise&ntilde;adores lo saben: dise&ntilde;an para captar atenci&oacute;n y generar ganancias. Es una situaci&oacute;n imposible para los padres.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Pero al mismo tiempo, uno de los hallazgos de la encuesta es que la mediaci&oacute;n adulta &ndash;de padres y docentes&ndash; en el uso de internet s&iacute; es valiosa y tambi&eacute;n es reconocida por los ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Creo que es complejo. Si los padres son restrictivos, los ni&ntilde;os pueden estar seguros pero demasiado seguros, o se vuelven traviesos y evaden, y eso genera conflicto. La mediaci&oacute;n activa y habilitadora es beneficiosa, claro, pero no salva a los ni&ntilde;os de los riesgos: les da procesos de pensamiento y entendimiento cr&iacute;tico para cuando los enfrenten. Entonces no deber&iacute;amos pensar que la mediaci&oacute;n parental garantiza un espacio completamente seguro. <strong>Pero me alentaron los resultados que mostraban cu&aacute;ntos ni&ntilde;os les cuentan a sus padres y conf&iacute;an en ellos para hablar.</strong> Eso s&iacute; me sorprendi&oacute;. Y lo hemos visto a lo largo del tiempo: hace 10 a&ntilde;os, los ni&ntilde;os nunca dec&iacute;an que hablar&iacute;an con sus padres si algo sal&iacute;a mal online. Es alentador.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;En aquel viejo debate sobre calidad vs. cantidad de tiempo de pantalla, usted suele defender la idea de buscar calidad. &iquest;C&oacute;mo definir&iacute;a la calidad del tiempo de pantalla?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Creo que es m&aacute;s f&aacute;cil definir lo que <em>no</em> tiene calidad. Y lo que s&iacute; tiene calidad podr&iacute;amos definirlo de manera negativa: sin publicidad; producido con una comprensi&oacute;n de la infancia m&aacute;s que con fines de lucro; adecuado a la edad y no igual para todos; desarrollado de un modo que ofrece progresi&oacute;n para que el ni&ntilde;o pueda profundizar su comprensi&oacute;n; y, quiz&aacute; lo m&aacute;s importante, algo que genuinamente conecte con su inter&eacute;s y le permita expandirse, crecer, sentirse competente y con agencia. Exactamente qu&eacute; es eso puede variar mucho entre ni&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Con libros es m&aacute;s f&aacute;cil: &ldquo;este es un buen libro&rdquo;. Con juguetes tambi&eacute;n. Los padres suelen reconocer qu&eacute; genera un compromiso imaginativo, estimulante, relajante o educativo para su hijo. Pero online es dif&iacute;cil de saber, dif&iacute;cil de encontrar, y aun cuando lo encontr&aacute;s, dif&iacute;cil saber qu&eacute; sigue despu&eacute;s. No hay se&ntilde;ales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Distingue entre diferencias culturales de pa&iacute;s a pa&iacute;s y desigualdades. &iquest;Cu&aacute;les son las principales desigualdades que ve en el consumo digital de ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; La principal desigualdad en todas partes es el estatus socioecon&oacute;mico; vemos desigualdades de g&eacute;nero que var&iacute;an seg&uacute;n el pa&iacute;s. Los ni&ntilde;os est&aacute;n expuestos a riesgos en todas partes, pero est&aacute;n menos preparados y reciben menos apoyo en los hogares m&aacute;s pobres.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Cree que existe una internet para los ni&ntilde;os ricos y otra para los pobres, o no es tan extremo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que todav&iacute;a no, pero creo que hacia eso vamos. Porque lo mismo pasa con los adultos. Ya empezamos a ver opciones que requieren que entregues menos datos privados o m&aacute;s curaci&oacute;n. Pero los ni&ntilde;os, hoy, todos quieren estar en TikTok: lo que cambia es el entorno. Eso parece ser hacia donde apuntan los tecn&oacute;logos: &ldquo;&iquest;quer&eacute;s algo mejor para los chicos? Ten&eacute;s que pagarlo. &iquest;No quer&eacute;s que recolecten tus datos? Ten&eacute;s que suscribirte. Tenemos el modelo basado en publicidad/datos o el modelo de suscripci&oacute;n. No hemos imaginado un tercer camino.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Cu&aacute;l ser&iacute;a&hellip;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;No s&eacute;&hellip; lo pregunto en todas partes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Una internet p&uacute;blica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Bueno, en televisi&oacute;n esa fue la respuesta. No s&eacute; qu&eacute; tan fuerte es el servicio p&uacute;blico de radiodifusi&oacute;n aqu&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Cre&eacute;s que los padres, al hablar de los chicos y lo digital, tienden a ser nost&aacute;lgicos e idealizan su propia infancia offline?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Cuando entrevisto padres, creo que sienten nostalgia por la libertad de jugar afuera e ir a cualquier parte. Pero esta nostalgia es enga&ntilde;osa: padres de cincuenta a&ntilde;os dicen &ldquo;pod&iacute;amos andar libres, pero 10&ndash;20 a&ntilde;os despu&eacute;s ya no era as&iacute;&rdquo;. Entrevisto a padres de treinta que dicen &ldquo;yo pod&iacute;a andar libre, estaba bien, ten&iacute;a libertad&rdquo;. Imagino que los chicos de hoy dir&aacute;n lo mismo en el futuro. Los padres tambi&eacute;n recuerdan lo aburridos que estaban cuando eran chicos, y ahora sus hijos tienen todas estas tecnolog&iacute;as fabulosas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;El discurso sobre la manipulaci&oacute;n algor&iacute;tmica es fuerte hoy. &iquest;Cree que es comparable a lo que se dec&iacute;a con la TV en su momento, o hay diferencias relevantes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Puedo ver algunas similitudes. En estudios de medios decimos que existe un &ldquo;<em>mainstreaming</em>&rdquo; tanto en la TV como en los algoritmos, que empujan hacia la misma direcci&oacute;n, hacia una normalizaci&oacute;n. Pero es distinto porque ahora los algoritmos empujan hacia algo personalizado. Si a m&iacute; me gustan los gatitos y a vos la pasteler&iacute;a, eso es lo que recibimos. Pero alguien deprimido recibe contenido de autolesiones; alguien preocupado por su apariencia recibe tutoriales de maquillaje o anuncios de cirug&iacute;a est&eacute;tica. Es un nivel completamente nuevo. No es lo que la BBC decide que es bueno para los ni&ntilde;os, algo que antes nos parec&iacute;a paternalista y ahora quiz&aacute;s estar&iacute;amos felices de tenerlo de vuelta (risas). El feed de cada uno es distinto. Y todo est&aacute; empujado comercialmente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Mirando su carrera y sus preguntas de investigaci&oacute;n vinculadas a medios p&uacute;blicos, regulaci&oacute;n, audiencias de TV, nuevos medios, infancias, &iquest;encuentra una l&iacute;nea com&uacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;S&iacute;. Creo que <strong>lo que hice toda mi carrera fue preguntarles a las personas comunes por su experiencia</strong>, y luego me interes&oacute; llevar esas voces al &aacute;mbito de las pol&iacute;ticas, donde se toman decisiones.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Est&aacute; comprometida con el rigor metodol&oacute;gico y con aportar datos a la discusi&oacute;n p&uacute;blica sobre medios y tecnolog&iacute;as en lugar de an&eacute;cdotas y experiencias personales. Sin embargo: &iquest;criar a sus hijos le gener&oacute; preguntas de investigaci&oacute;n a lo largo de su carrera?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;S&iacute;. Han sido mis conejillos de Indias y mis gu&iacute;as todo el camino. &ldquo;Los chicos me dicen que est&aacute;n viendo esto&rdquo;. Y yo: &ldquo;&iquest;Me lo pod&eacute;s mostrar?&rdquo; S&iacute;, fueron mis gu&iacute;as todo el tiempo.
    </p><p class="article-text">
        <em>NS/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalí Schejtman]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/sonia-livingstone-diseno-tecnologias-dificil-establecer-guias-consumo-online-hijos_1_12770921.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 16 Nov 2025 03:02:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Infancias,Redes sociales,Mundo Digital]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Joaquim Frank, Premio Nobel de Química y escritor: "Veo tanto el arte como la ciencia de la misma manera: producir sentido a partir del caos"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/joaquim-frank-premio-nobel-quimica-veo-arte-ciencia-manera-producir-sentido-partir-caos_1_12365590.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0de92a94-8a92-4a40-b7f8-c753f1672329_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Joaquim Frank, Premio Nobel de Química: &quot;Veo tanto el arte como la ciencia de la misma manera: producir sentido a partir del caos&quot;."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El físico alemán, radicado en Estados Unidos hace medio siglo, fue galardonado en 2017 junto a otros dos científicos por un nuevo método para visualizar estructuras moleculares de un modo que revolucionó la biomedicina. Habla de la situación de la ciencia y las universidades en Estados Unidos, así como de la fascinación por la inteligencia artificial.  </p></div><p class="article-text">
        En 2017, el f&iacute;sico alem&aacute;n <strong>Joachim Frank</strong>, que vive hace medio siglo en Estados Unidos, gan&oacute; el Premio Nobel de qu&iacute;mica junto a otros dos cient&iacute;ficos por su aporte a la t&eacute;cnica de criomicroscop&iacute;a electr&oacute;nica de part&iacute;culas individuales (cryo-EM), que permite primero congelar una muestra de estructuras biol&oacute;gicas complejas en un estad&iacute;o casi nativo y luego visualizarlas en alta definici&oacute;n. Gracias a todo lo que se conoce a partir de esa visualizaci&oacute;n, la t&eacute;cnica ha revolucionado el campo de la biomedicina permitiendo saber m&aacute;s y desarrollar nuevos f&aacute;rmacos y vacunas frente a enfermedades infecciosas devastadoras. 
    </p><p class="article-text">
        Mucho de lo que investig&oacute; a lo largo de su vida necesit&oacute; esperar ciertos avances computacionales para poder concretarse: &ldquo;La idea era muy simple, pero result&oacute; que requer&iacute;a herramientas de an&aacute;lisis de datos que no exist&iacute;an, as&iacute; que tuve que desarrollar muchos programas. En ese momento las computadoras eran lentas y peque&ntilde;as. Estas fueron soluciones improvisadas. M&aacute;s adelante, las computadoras se volvieron lo suficientemente poderosas y se crearon ciertos t&eacute;rminos para describir lo que hac&iacute;amos. Hoy lo llamar&iacute;a los comienzos del aprendizaje autom&aacute;tico (machine learning), pero ese concepto no exist&iacute;a entonces&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de investigar, <strong>Frank es un activo vocal de la situaci&oacute;n pol&iacute;tica y cient&iacute;fica de Estados Unidos</strong>, en un contexto de creciente tensi&oacute;n del gobierno de Trump con las universidades que tiene a Harvard como una de las voces m&aacute;s reticentes a la intervenci&oacute;n gubernamental. Frank nutre cotidianamente su blog con asuntos coyunturales y da rienda suelta a su mirada del gobierno de Estados Unidos, la ciencia y la historia. En una de sus &uacute;ltimas <a href="https://franxfiction.com/funding-ai-instead-of-science-welcome-to-1905/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">intervenciones</a>, por ejemplo, public&oacute; un texto sobre la compulsi&oacute;n por invertir en Inteligencia Artificial pero no en ciencia: &ldquo;Invertir exclusivamente en inteligencia artificial, que explora datos existentes pero no contribuye en nada a ellos, equivale a sostener la idea de que nada podr&iacute;a a&ntilde;adir m&aacute;s datos que ampl&iacute;en nuestro horizonte de conocimiento emp&iacute;rico&rdquo;. Adem&aacute;s, ha publicado novelas.
    </p><p class="article-text">
        De visita en Argentina, adonde vino a fin de abril a presentar el premio CRIION-Frank de investigaci&oacute;n en Biomedicina que tiene como objetivo destacar a j&oacute;venes cient&iacute;ficos comprometidos con la excelencia en la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica &ndash;as&iacute; como la inauguraci&oacute;n del nuevo programa de beca internacional BioThera y la instalaci&oacute;n de un Laboratorio CRIION en la Universidad de Buenos Aires, financiado por la Fundaci&oacute;n Mertelsmann&ndash; dialog&oacute; con <strong>elDiarioAR </strong>sobre su investigaci&oacute;n actual, la situaci&oacute;n de la universidad de Columbia (donde est&aacute; basado) frente al gobierno de Trump, el nuevo esp&iacute;ritu de &eacute;poca y la necesidad de entender que sin ciencia los avances tecnol&oacute;gicos son imposibles.    
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Qu&eacute; cambi&oacute; en su vida desde que recibi&oacute; el Premio Nobel?</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;</strong>El premio me permiti&oacute; conocer a muchas personas nuevas a las que antes no ten&iacute;a acceso, y eso realmente ampli&oacute; mi horizonte con el tiempo. Conoc&iacute; personas distinguidas que hicieron contribuciones muy importantes en diferentes &aacute;reas, y simplemente conversar con ellas me dio muchos m&aacute;s conocimientos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Cree que hoy se pueden pensar los descubrimientos cient&iacute;ficos completamente separados del desarrollo tecnol&oacute;gico?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Tenemos desarrollos tecnol&oacute;gicos que son distintos del desarrollo cient&iacute;fico, pero est&aacute;n relacionados. Es un punto muy importante. Si cortamos la ciencia, terminamos en una situaci&oacute;n en la que la tecnolog&iacute;a parece autosuficiente. Pero esto es absurdo, as&iacute; no funciona el mundo. La ciencia es absolutamente necesaria para desarrollar nuevos conceptos. <strong>La tecnolog&iacute;a siempre es una fotograf&iacute;a de lo que ya ha sido realizado sobre la base de la ciencia.</strong> Puede que esa ciencia tenga d&eacute;cadas de antig&uuml;edad, pero fue la base. Creo que todo este discurso sobre la IA es muy enga&ntilde;oso, como si fuera una entidad aut&oacute;noma capaz de tomar el control. Esto es completamente falso y una idea equivocada sobre lo que puede hacer.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Y en EE.UU., c&oacute;mo ve el discurso p&uacute;blico sobre esto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;</strong>Est&aacute; pasando tambi&eacute;n en mi campo. Algunas personas se acercan con expectativas completamente fuera de lugar. La ciencia se basa en conocimiento emp&iacute;rico, son cosas muy diferentes. Las simulaciones de IA se basan en conocimientos acumulados durante d&eacute;cadas. Sin eso, no habr&iacute;a nada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;C&oacute;mo ve la motivaci&oacute;n de las nuevas generaciones de cient&iacute;ficos en este contexto de polarizaci&oacute;n y hostilidad por parte del gobierno?</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;</strong>Est&aacute;n muy asustados, con raz&oacute;n. Se les prometi&oacute; libertad acad&eacute;mica, algo que existi&oacute; por m&aacute;s de 200 a&ntilde;os, y de repente eso tambalea. Es una situaci&oacute;n completamente nueva y aterradora. Ahora se les ense&ntilde;a que protestar es peligroso, que puede tener consecuencias. Es muy preocupante.<strong> El gobierno est&aacute; usando m&eacute;todos extorsivos para quitar la libertad acad&eacute;mica.</strong> La libertad intelectual amenaza su existencia, por eso intentan eliminarla y as&iacute; instalar un r&eacute;gimen autoritario sin control.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Y los acad&eacute;micos est&aacute;n unidos contra esto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;</strong>No, lamentablemente no est&aacute;n unidos. Deber&iacute;a haber una reacci&oacute;n fuerte como la de Harvard, pero la mayor&iacute;a sigue el modelo de Columbia, que se comprometi&oacute; demasiado con el gobierno, y cada vez que ced&iacute;a, el gobierno exig&iacute;a m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Una vez usted mencion&oacute; que le recomendaba a los j&oacute;venes estudiantes, ante problemas que no hab&iacute;an podido resolver por mucho tiempo, iniciar una conversaci&oacute;n con alguien, algo que pod&iacute;a ayudarlos a pensar y formular los pensamientos: &iquest;Cree que la polarizaci&oacute;n actual afecta la construcci&oacute;n colectiva del conocimiento?</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;</strong>S&iacute;, mucho. Veo la ciencia como una cultura mundial, quiz&aacute; la &uacute;nica donde todos se entienden. Es un modelo de cooperaci&oacute;n internacional. Cuando la ciencia es socavada por mentiras, eso perjudica esa camarader&iacute;a global.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Public&oacute; novelas, mantiene un blog con comentarios sobre la coyuntura: &iquest;de d&oacute;nde nace su inter&eacute;s por escribir?</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;</strong>Empec&eacute; a escribir m&aacute;s cuando surgieron las redes sociales. Me un&iacute; a Cowbird en 2011, creado por Jonathan Harris (N de R: una plataforma de narraci&oacute;n digital). Me fascin&oacute; poder combinar escritura e im&aacute;genes. Fue una gran herramienta, aunque termin&oacute; en 2017 y ahora solo se encuentra en [el archivo digital] Wayback Machine. Escribir para m&iacute; es un estado elevado. Cuando escribo, todo lo dem&aacute;s desaparece. Es una experiencia muy relajante, no comparable con ninguna otra.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Encuentra relaci&oacute;n entre su trabajo con la escritura y su trabajo cient&iacute;fico?</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;</strong>Puedo pensar como cient&iacute;fico. Mi mente se alimenta de observaciones sensoriales y luego construye sentido a partir de ellas. <strong>As&iacute; veo tanto el arte como la ciencia: producir sentido a partir del caos. </strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Sube de manera constante opiniones a su blog, &iquest;qu&eacute; postura tiene frente a la idea de que los cient&iacute;ficos no deben opinar sobre pol&iacute;tica y coyuntura?</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;</strong>Es un gran error que las personas se aparten de la pol&iacute;tica. Ahora vemos los efectos: no tienen influencia en la opini&oacute;n p&uacute;blica, no hay un modelo para ellos, y eso debe cambiar completamente y la educaci&oacute;n secundaria es crucial, as&iacute; las personas aprenden desde temprano qu&eacute; es la ciencia, qu&eacute; significa para la sociedad, c&oacute;mo funciona. La divulgaci&oacute;n por parte de los cient&iacute;ficos es muy importante. Cuando gan&eacute; el Nobel, me contactaron escuelas secundarias de Nueva York. Pas&eacute; tardes con ellos, intentando explicar cosas con presentaciones adecuadas a su nivel.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Se dice que la confianza en el m&eacute;todo cient&iacute;fico est&aacute; en crisis, amenazado por el auge de los discursos pseudocient&iacute;ficos o anticient&iacute;ficos. &iquest;Usted lo cree?</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;</strong>S&iacute;, hubo grandes malentendidos, especialmente durante el COVID. Hubo gente con la percepci&oacute;n de que a veces hay desacuerdo sobre ciertos hechos, y que eso resulta alarmante. Hay que educar sobre esto para que la gente entienda que s&iacute;, que esto forma parte del proceso normal. Eventualmente se llega a un consenso, y ese es un proceso que se sigue. Pero hay muchos detractores que tergiversan todo ese proceso, y Trump fue uno de ellos. &Eacute;l entiende profundamente mal el mundo, en todos sus aspectos, as&iacute; que tampoco entiende la ciencia. Durante el COVID, la gente se enfrent&oacute; a cient&iacute;ficos, a creencias cient&iacute;ficas. Y, lamentablemente, eso ocurri&oacute; en un momento en el que hab&iacute;a una gran incertidumbre sobre el origen del Covid y sobre c&oacute;mo funcionaba. El p&uacute;blico recib&iacute;a una instrucci&oacute;n tras otra, que parec&iacute;an contradecirse entre s&iacute;, y eso claramente no genera mucha confianza. Pero en parte eso se debe a que, entre los cient&iacute;ficos y quienes difunden la informaci&oacute;n &mdash;el gobierno, sus representantes&mdash;, hab&iacute;a capas de traducciones diferentes, y en muchos casos, lo que recibi&oacute; el p&uacute;blico al final era inexacto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Qu&eacute; est&aacute; investigando ahora?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Al principio todo esto era un m&eacute;todo para hacer investigaci&oacute;n estructural, es decir, obtener estructuras at&oacute;micas de mol&eacute;culas por medios diferentes a los que se usaban antes. En lugar de obtener estructuras a trav&eacute;s de cristalograf&iacute;a de rayos X, obten&iacute;as estructuras individuales mediante microscop&iacute;a electr&oacute;nica, y muchos laboratorios en el mundo ahora usan este m&eacute;todo. Luego reduje mi grupo. No ten&iacute;a tantos recursos, as&iacute; que decid&iacute; enfocarme en un &aacute;rea en la que los m&eacute;todos iniciales pod&iacute;an expandirse: la microscop&iacute;a electr&oacute;nica resuelta en el tiempo. Con esta t&eacute;cnica, pod&eacute;s iniciar una reacci&oacute;n en un chip microflu&iacute;dico y luego, b&aacute;sicamente, seguir su evoluci&oacute;n a lo largo del tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Entonces la vas atrapando en diferentes momentos y pod&eacute;s ver los intermedios, algo que antes no se pod&iacute;a hacer. Y no soy el &uacute;nico que est&aacute; haciendo esto. Hay varios grupos en el mundo que abordan esta idea desde diferentes &aacute;ngulos, pero nosotros hemos tenido mucho &eacute;xito y ya publicamos art&iacute;culos que han generado much&iacute;simo inter&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Usted naci&oacute; durante la segunda guerra mundial. &iquest;Le da miedo el presente, por su pasado en un r&eacute;gimen totalitario?</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;</strong>S&iacute;. No quiero que mi vida est&eacute; enmarcada por dos reg&iacute;menes fascistas. Pas&eacute; mi vida entre dos extremos. Nunca pens&eacute; que pod&iacute;amos volver atr&aacute;s de esta manera. Es un sentimiento existencial. Repienso toda mi vida con esa idea. Me mud&eacute; a EE.UU. porque era la promesa de grandes ideas. Alemania era m&aacute;s restrictiva, autoritaria, aunque cambi&oacute; a lo largo del tiempo. EE.UU. era el lugar para pensar y expresarme. Eleg&iacute; el ingl&eacute;s, porque tras la guerra, el alem&aacute;n se empobreci&oacute;: hab&iacute;a palabras que no se pod&iacute;an usar por la autocensura de t&eacute;rminos que eran usados por el r&eacute;gimen de Hitler. Ahora vuelve esa censura a Estados Unidos, de formas rid&iacute;culas. 
    </p><p class="article-text">
        NS/DTC
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalí Schejtman]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/joaquim-frank-premio-nobel-quimica-veo-arte-ciencia-manera-producir-sentido-partir-caos_1_12365590.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Jun 2025 03:07:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Joaquim Frank, Premio Nobel de Química y escritor: "Veo tanto el arte como la ciencia de la misma manera: producir sentido a partir del caos"]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nos preocupa el uso de pantallas entre los niños, pero Paka Paka solo aparece en los medios cuando escandaliza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/un-trabajo-extraordinario-historias-e-ideas-sobre-maternidad-y-paternidad-en-argentina/preocupa-pantallas-ninos-pakapaka-aparece-medios-escandaliza_132_12346481.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0d7ec3ad-171b-43f2-bc5c-b2346df5c914_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nos preocupa el uso de pantallas entre los niños, pero Pakapaka solo aparece en los medios cuando escandaliza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Saltaron las alarmas con la nueva propuesta de contenido de Paka Paka, pero es mucho más difícil establecer una conversación sensata sobre un tema del que los padres y las madres hablamos todo el tiempo: qué eligen ver los niños en las múltiples pantallas que consumen a diario y quién debería ocuparse de eso.</p></div><p class="article-text">
        Desde que sali&oacute; el libro <em>La generaci&oacute;n ansiosa</em>, de Jonathan Haidt, en 2024, el asunto del tiempo que los ni&ntilde;os pasan frente a las pantallas, que ya estaba presente en conversaciones y castigos varios, adquiri&oacute; un estad&iacute;o p&uacute;blico, con ribetes de causa municipal &ndash;prohibir o no celulares en las escuelas&ndash;, nacional, global, pero tambi&eacute;n dom&eacute;stica.
    </p><p class="article-text">
        Los que administramos el tiempo libre de ni&ntilde;os sabemos que es pr&aacute;cticamente imposible prohibirles las pantallas, que los ni&ntilde;os consumen contenidos audiovisuales en sus hogares, en las escuelas (bastante, de hecho), en las casas de sus abuelos, amigos y pr&aacute;cticamente en cualquier lugar adonde van. Como los adultos. Por eso, el acento en el dispositivo &ndash;el celular&ndash; como fuente de todo mal &ndash;si lo tienen o no, cuanto tiempo, en d&oacute;nde, de qui&eacute;n&ndash; no solo puede implicar algunas repreguntas metodol&oacute;gicas sino que opera quitando la atenci&oacute;n en un aspecto relevante, al menos si analizamos el tema con sensatez y sentimientos: <strong>qu&eacute; ven los ni&ntilde;os en esas pantallas es tanto o m&aacute;s importante que cu&aacute;nto tiempo las tienen en sus manos. Pero es un debate much&iacute;simo m&aacute;s inc&oacute;modo, complejo, sutil.</strong> Es m&aacute;s f&aacute;cil, como padres y como tomadores de decisi&oacute;n, prohibir y patalear, o hacer la vista gorda ocupados en nuestras propias pantallas, cuando vemos que nadie nos respeta. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        No sorprende entonces que Paka Paka, una se&ntilde;al que existe desde el a&ntilde;o 2010 pero que naci&oacute; completamente atravesada y aparentemente signada de por vida por la batalla entre el grupo Clar&iacute;n y el gobierno de N&eacute;stor y Cristina Kirchner, solo aparezca en la opini&oacute;n p&uacute;blica cuando los adultos se escandalizan por alguno de sus contenidos, a los que consideran o adoctrinadores, o caros, o producto de manejos de dineros p&uacute;blicos turbios o alguna otra cosa similar. <strong>En 15 a&ntilde;os de programaci&oacute;n, la conversaci&oacute;n p&uacute;blica local no tuvo pr&aacute;cticamente espacio para un debate sensato sobre c&oacute;mo garantizamos que, en el caudal infinito de basura audiovisual que se aloja en las plataformas, exista y los ni&ntilde;os accedan &ndash;dos asuntos separados, que exigen acciones diferenciadas&ndash; a eso que intuimos que es </strong><em><strong>contenido de calidad</strong></em><strong>, aunque no queramos tomarnos el trabajo de definirlo.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Y es curioso que nunca jam&aacute;s haya sido ese el centro del debate, porque hasta YouTube est&aacute; pensando en el <a href="https://blog.youtube/news-and-events/2025-youth-digital-wellbeing-pact/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tema</a>: en marzo de este anunci&oacute; que trabajaba con productores y creadores de contenido en un nuevo &ldquo;pacto&rdquo; para el bienestar online de los j&oacute;venes &ldquo;apoyando una visi&oacute;n unificada para el desarrollo de contenido de alta calidad y apropiado para la edad de los j&oacute;venes&rdquo;. M&aacute;s curiosidades: hay secciones de literatura infantil, especialistas, una reconocida industria de libros con actores grandes y peque&ntilde;os, pero rara vez aparecen recomendaciones de series para ni&ntilde;os ni se analizan con seriedad. Como si demonizar el hecho de que los ni&ntilde;os pasan tiempo en frente de alg&uacute;n dispositivo que junte imagen y sonido fuera suficiente para eximirnos del trabajo de seleccionar, analizar e incluso mirar con ellos la tele.
    </p><p class="article-text">
        El fen&oacute;meno es global: el audiovisual infantil es una industria multiplataforma exuberante &ndash;ah&iacute; est&aacute; para atestiguarlo el imperio de El reino infantil, de los canales de YouTube en espa&ntilde;ol m&aacute;s vistos&ndash; pero es considerado una clase B. Hasta Anna Home, hist&oacute;rica cabeza de los contenidos infantiles de la BBC, confes&oacute; en una entrevista con la investigadora M&aacute;ire Messenger Davies:&nbsp;&nbsp;&ldquo;Los chicos nunca fueron considerados algo de primera clase en la industria. Siempre fue una lucha: para el reconocimiento, para el dinero&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En el Reino Unido, la Broadcasting Act de 1990 proteg&iacute;a la programaci&oacute;n infantil gracias a la presi&oacute;n que ejercieron los productores, investigadores, padres y activistas, como <a href="https://www.thechildrensmediafoundation.org/public-service-media-report/articles/public-service-broadcasting-for-children-and-the-commercial-psbs" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuenta</a> Messenger Davies. Pero la ley de 2003 dej&oacute; caer este requisito: los chicos y las chicas ya no fueron una audiencia a la que los medios p&uacute;blicos ten&iacute;an que servir espec&iacute;ficamente.
    </p><p class="article-text">
        En Argentina, este asunto tiene sus particularidades. Lilia Lemoine y Lali Esp&oacute;sito seguramente fueron arropadas con <em>Manuelita</em> porque Mar&iacute;a Elena Walsh es una figura cultural de consenso a la altura de los pr&oacute;ceres m&aacute;s a&ntilde;ejos. Pero Paka Paka, la se&ntilde;al infantil, naci&oacute; bajo el fuego de la polarizaci&oacute;n hardcore, y al desinter&eacute;s que suscita la producci&oacute;n audiovisual infantil en general se le sum&oacute; la mirada constante de la sospecha. No hay premio internacional, funcionalidad educativa e inter&eacute;s infantil que pueda borrar al famoso ni&ntilde;o formose&ntilde;o y su &ldquo;me aburro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por eso las abundantes lecturas sobre la deriva pat&eacute;tica de sus adquisiciones internacionales en esta nueva etapa que busca un &ldquo;enfoque comercial&rdquo;, como dijo su director, para el canal (similar al aquel &ldquo;<strong>A</strong>hora <strong>T</strong>ambi&eacute;n <strong>C</strong>ompetimos&rdquo;, <em>made in</em> Gerardo Sofovich) esconde un desprecio a toda su existencia. La indignaci&oacute;n con <em>Tuttle Twins</em> &ndash;los gemelos libertarios&ndash; se cuenta sola, al punto tal que medios que habitualmente miraron con desconfianza la producci&oacute;n estatal de contenidos para las infancias durante los gobiernos kirchneristas hoy vuelven a analizarla para se&ntilde;alar sus m&uacute;ltiples provocaciones: loas al libre mercado, insultos a la intervenci&oacute;n estatal, a los comunistas, a Carlos Marx, menosprecio al estudio universitario... Eso es <em>Tuttle Twins</em>, adem&aacute;s de est&eacute;ticamente retrasada, con voces chillonas dobladas al espa&ntilde;ol neutro y llena de lugares comunes en cuanto a forma y contenido, como el hecho de que la nena culta y curiosa tenga... &iexcl;anteojos!
    </p><p class="article-text">
        Lo que tampoco sorprende es que en esos espacios de difusi&oacute;n medi&aacute;tica donde se anaz&oacute; Tuttle Twins indaguen poco y nada en el resto de las producciones que se adelantan en el trailer de presentaci&oacute;n de la programaci&oacute;n 2025, m&aacute;s all&aacute; de ese final con un Zamba reversionado con est&eacute;tica Bazooka del que no sabremos mucho m&aacute;s hasta que en julio terminen de &ldquo;arreglarlo&rdquo; (sic). Ni que olviden mencionar que los sitios de Encuentro y Paka Paka &ndash;desde los cuales los docentes sol&iacute;an conocer y acceder a todo el cat&aacute;logo hist&oacute;rico para planificar sus clases&ndash; est&aacute;n dados de baja y la producci&oacute;n minimizada. Muy arm&oacute;nicamente con este tono, despu&eacute;s de tantos gritos de alarma sobre el contenido libertario, lleg&oacute; la propuesta de una diputada para disolver el canal. &iexcl;Pero claro! &iexcl;Si solo es una fuente de furia ciudadana y adoctrinamiento antes kirchnerista o ahora libertario!
    </p><p class="article-text">
        Qu&eacute; ven los ni&ntilde;os y las ni&ntilde;as en sus pantallas excede y mucho a <em>Tuttle Twins</em> y al gobierno de Milei. Quienes escuchamos de fondo regularmente a influencers ni&ntilde;os que pasan info absurda sobre el sistema solar, im&aacute;genes sangrientas perturbadoras en un contenido aparentemente ingenuo, canciones repetitivas exaltadas, o pispeamos la aceleraci&oacute;n de los cuadros y los colores fl&uacute;o enloquecedores, quiz&aacute;s sospechamos que <em>alguien</em> deber&iacute;a hacer<em> algo</em> para ayudar a que los ni&ntilde;os consumieran menos porquer&iacute;as y le sacaran mejor provecho al kiosco online. Hace 15, 60, o casi 100 a&ntilde;os, seg&uacute;n el pa&iacute;s, ese <em>alguien</em> era el Estado, organizaciones no gubernamentales o en un sistema de aportes mixto p&uacute;blico y privado y ese <em>algo</em> medios p&uacute;blicos o eso llamado contenidos de inter&eacute;s p&uacute;blico: as&iacute; surgieron desde <em>Plaza S&eacute;samo</em> (PBS, Estados Unidos), <em>Historias Horribles</em> (CBBC, Reino Unido) y hasta <em>Bluey</em> (ABC, Australia) o <em>Sim&oacute;n</em> (France T&eacute;l&eacute;visions), entre tantos otros programas. Hasta ahora, las plataformas digitales comerciales &ndash;que contienen pr&aacute;cticamente todo, tambi&eacute;n lo producido por los medios p&uacute;blicos&ndash; b&aacute;sicamente propusieron que sean los <a href="https://blog.youtube/news-and-events/teen-healthy-screen-habits-guide/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">adultos</a> los que regulen el acceso de los ni&ntilde;os, y ofrecen el control parental. <strong>Quitar los anuncios publicitarios de un video &ndash;una caracter&iacute;stica que comparte buena parte de los medios p&uacute;blicos infantiles&ndash; requiere, para YouTube, una suscripci&oacute;n paga.</strong> 
    </p><p class="article-text">
        <em>Tuttle Twins</em> es una desgracia, pero no una m&aacute;s grande que el hecho de que, del nuevo Paka Paka, solamente importe <em>Tuttle Twins</em>, en lugar de qu&eacute; contenidos llenan las pantallas de los dispositivos que los ni&ntilde;os consumen sin parar y qu&eacute; hace o deja de hacer el Estado argentino al respecto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalí Schejtman]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/un-trabajo-extraordinario-historias-e-ideas-sobre-maternidad-y-paternidad-en-argentina/preocupa-pantallas-ninos-pakapaka-aparece-medios-escandaliza_132_12346481.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 01 Jun 2025 03:03:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nos preocupa el uso de pantallas entre los niños, pero Paka Paka solo aparece en los medios cuando escandaliza]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Martín Vicente, investigador: “Milei saca del clóset el asumirse de derecha; ni Alsogaray se había reconocido a sí mismo así”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/martin-vicente-investigador-milei-saca-closet-asumirse-derecha-alsogaray-habia-reconocido-si_1_12214880.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5e62f8d7-7b18-4b2c-a535-67f763284fa8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Martín Vicente, investigador:  “Milei saca del closet el asumirse de derecha. Ni Alsogaray se había reconocido a sí mismo como de derecha”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Experto en historia intelectual y en el amplio abanico de las derechas nacionales e internacionales, así como la construcción y difusión de sus idearios, analiza qué es lo novedoso de Milei y La Libertad Avanza y hasta qué punto su irrupción dialoga con la tradición ideológica local y global. En su investigación reciente ilumina la figura de Mariano Grondona y su complejidad en el campo de la política y el periodismo argentino.</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;nto tiene de nuevo para la tradici&oacute;n de las derechas argentinas una figura como Javier Milei y La Libertad Avanza? El investigador Martin Vicente es un estudioso de las formas y los contenidos de los distintos tipos de derechas que buscaron participar de la esfera p&uacute;blica nacional e internacional a lo largo de la historia &ndash;desde los distintos tipos de nacionalismos hasta el neoliberalismo, con especial foco en la derecha liberal-conservadora&ndash;. Formado en comunicaci&oacute;n, Vicente es un muy riguroso lector de su historia intelectual, plasmada no solamente en partidos pol&iacute;ticos o eventualmente en pol&iacute;ticas p&uacute;blicas sino en revistas culturales, diarios, manifiestos y todo tipo de publicaciones, as&iacute; como de las agrupaciones intelectuales que nutrieron estos idearios.  
    </p><p class="article-text">
        Su investigaci&oacute;n es publicada regularmente en revistas acad&eacute;micas, espacios period&iacute;sticos y en cap&iacute;tulos de libros, como <em>Est&aacute; entre nosotros. &iquest;De d&oacute;nde sale y hasta d&oacute;nde puede llegar la extrema derecha que no vimos venir? </em>(Siglo XXI), coordinado por <strong>Pablo Sem&aacute;n</strong> y con m&aacute;s de seis ediciones publicadas. Adem&aacute;s, fue co-coordinador junto con <strong>Ernesto</strong> <strong>Bohoslavsky y Olga Echeverr&iacute;a </strong>de los dos tomos de <em>Las derechas argentinas en el siglo XX</em> (UNICEN). Actualmente, Vicente prepara su pr&oacute;ximo libro: una biograf&iacute;a intelectual de <strong>Mariano Grondona</strong>, ide&oacute;logo y comunicador de las derechas argentinas en sus distintas vertientes. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Cre&eacute;s que la La Libertad Avanza plantea una ruptura importante con la derecha tradicional argentina?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;En Milei hay una voluntad de transformaci&oacute;n social que &eacute;l llama &nbsp;batalla cultural, que es&nbsp;un concepto que antecede largamente a Milei y a los debates que se dieron en la Argentina durante los &uacute;ltimos 15 a&ntilde;os. Lo que encontramos es que la perspectiva de &ldquo;nueva derecha&rdquo;, que el propio Milei asume&nbsp;para s&iacute; mismo y circula en intelectuales como Agust&iacute;n Laje, cumple ya un siglo desde el momento en que socialistas, radicales, dem&oacute;cratas-progresistas ve&iacute;an que en las elites argentinas comenzaba a aparecer un nacionalismo que poco ten&iacute;a que ver con el nacionalismo liberal, creador de naci&oacute;n de la generaci&oacute;n del 80, y que m&aacute;s bien apelaba a un tipo de nacionalismo excluyente, corporativo, incluso chauvinista. A eso le llamaron &ldquo;nueva derecha&rdquo;. Durante el siglo XX y hasta llegar a este momento hubo sucesivas inflexiones de las derechas argentinas donde se apel&oacute;, a veces desde dentro de los espacios derechistas y a veces desde afuera, a la terminolog&iacute;a de &ldquo;nueva derecha&rdquo;. Algunos de los puntos m&aacute;s importantes ten&iacute;an que ver con la convergencia de dos tradiciones que muchas veces aparec&iacute;an en disputa: la nacionalista reaccionaria por un lado y la liberal conservadora por el otro. A grandes rasgos, <strong>la nacionalista reaccionaria, con una visi&oacute;n autoritaria de la pol&iacute;tica, corporativa de la econom&iacute;a, tradicionalista de lo sociocultural, y la liberal conservadora, tutelar en la Argentina, con una visi&oacute;n republicana de la pol&iacute;tica, capitalista-mercantil de la econom&iacute;a y elitista y cosmopolita de lo sociocultural. Milei da la batalla cultural recogiendo s&iacute;mbolos, discursividades y valores que estaban presentes en esas dos familias de derecha.</strong> Lo que tiene de fuertemente novedoso Milei es que, en primer lugar, despu&eacute;s de muchas d&eacute;cadas, saca del closet la idea de ser de derecha. En la Argentina, ni siquiera <strong>&Aacute;lvaro Alsogaray</strong> se reconoc&iacute;a a s&iacute; mismo de derecha: eleg&iacute;a presentarse como un centrista. Milei, tambi&eacute;n, se reivindica como una anarcocapitalista. Y haciendo esta reivindicaci&oacute;n, pese a su radicalismo, tiene como una concepci&oacute;n utopista pero de pasos, con el anarcocapitalismo como horizonte.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;La idea de batalla cultural de la que est&aacute;s hablando tiene antecedentes en c&oacute;mo la est&aacute; llevando a cabo Milei, por ejemplo con su discurso en el Foro de Davos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;S&iacute;, efectivamente. Hay una idea que hoy se llama &ldquo;batalla cultural&rdquo;, pero que ha tomado otros nombres a lo largo de la historia argentina y que tambi&eacute;n tiene fuertes ligazones con lo que ocurri&oacute; en otros lugares del mundo.
    </p><p class="article-text">
        Para poner el caso que a m&iacute; me parece m&aacute;s interesante para mirar a Milei: lo que se ha llamado la renovaci&oacute;n internacional de las derechas en la etapa de la Guerra Fr&iacute;a que tiene su n&uacute;cleo en&nbsp;los Estados Unidos y Europa, donde nace una apelaci&oacute;n que es la que el propio Milei toma, el fusionismo promovido por <strong>Frank Meyer,</strong> un autor norteamericano, que dec&iacute;a que hab&iacute;a que <strong>unificar, fusionar elementos de derechas muy dis&iacute;miles entre s&iacute;, la nacionalista, la conservadora, la libertaria, las neoliberales, para darle dinamismo a la transformaci&oacute;n del nuevo rostro de las derechas. </strong>Esa idea de fusionismo fue clave para la transformaci&oacute;n que se dio en la Guerra Fr&iacute;a, que Meyer defin&iacute;a como &ldquo;libertarismo conservador&rdquo; o &ldquo;conservadurismo libertario&rdquo; indistintamente. Milei recoge esa perspectiva y &eacute;l mismo fusiona en su discurso sus bases neoliberales, apelaciones a perspectivas nacionalistas como la mirada sobre los a&ntilde;os 70, valores conservadores, por ejemplo en tem&aacute;ticas de g&eacute;nero y familia, y tambi&eacute;n recoge muchos de los t&oacute;picos de la tradici&oacute;n liberal conservadora, especialmente su posici&oacute;n contraria a lo que Milei llama populismo. Ahora bien, todo eso Milei lo hace siguiendo la estrategia que Rothbard, el economista que le cambi&oacute; la cabeza y la forma de pensar, llamaba populismo de derecha. Milei dice &ldquo;traducen mal a Rothbard&rdquo;, pero eso no es as&iacute;, Rothbard es enf&aacute;ticamente claro al marcar qu&eacute; es el populismo de derecha.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Milei es un pol&iacute;tico que se la pasa citando a economistas poco conocidos, como si tuviera una aspiraci&oacute;n letrada o acad&eacute;mica, a la vez que ubica como enemigos a buena parte de los acad&eacute;micos e intelectuales. &iquest;Te parece que en su vinculaci&oacute;n con &ldquo;lo culto&rdquo; hay una paradoja interesante?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;El primer Milei era un autor de libros econ&oacute;micos muy basados en la matem&aacute;tica, en los n&uacute;meros, en lo cuantitativo. Luego se podr&aacute; discutir cu&aacute;les son la metodolog&iacute;a de base y las conclusiones a las que llega, que yo creo que en parte est&aacute;n escindidas de las conclusiones del mundo de la investigaci&oacute;n acad&eacute;mica dominante. Eso Milei lo transforma en algo a su favor, en su diferencia. Hay un Milei que posteriormente comienza a girar hacia muchos de los basamentos centrales del liberalismo conservador con una lectura decadentista de la historia argentina, y hay un Milei actual que en sus &uacute;ltimos libros se narra centralmente a s&iacute; mismo como personaje, como ariete de esta nueva derecha, que vendr&iacute;a a empujar l&iacute;mites. Es una suerte de eclosi&oacute;n de algo que es previo a &eacute;l, primero, lo que se ha llamado internacionalmente el ascenso de los economistas en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas del siglo XX; pero en segundo t&eacute;rmino, durante el siglo XXI, <strong>la transformaci&oacute;n de los lugares desde donde se habla.</strong> <strong>Puede hablar al mismo tiempo con un discurso libresco y puede hacer un discurso de barricada en las redes sociales. Milei pudo protagonizar una obra de teatro como fue &ldquo;El consultorio de Milei&rdquo; y convocar actos masivos en plazas agitando con un meg&aacute;fono y formatos de un concierto de rock o de un evento de una subcultura juvenil. </strong>Milei fue en ese sentido transversal a diversas formas que puede tener la aparici&oacute;n de la pol&iacute;tica en el espacio p&uacute;blico, incluso las que sus activistas consideran que pujan en los lugares &ldquo;del progresismo&rdquo;, como la Feria del Libro.
    </p><p class="article-text">
        A la vez, as&iacute; como tiene cortado el di&aacute;logo con la producci&oacute;n acad&eacute;mica gen&eacute;rica, eso alimenta una perspectiva que es central para la nueva derecha internacional y que es rothbardiana. El propio <strong>Rothbard</strong> dec&iacute;a: &ldquo;Tenemos que cortocircuitar a las elites&rdquo; y por las elites hay que entender a la academia, la pol&iacute;tica tradicional , el mundo de las encuestadoras y el periodismo (de los cuales Milei se burlaba en la campa&ntilde;a). Para Milei, no vale la pena ese di&aacute;logo porque la investigaci&oacute;n acad&eacute;mica parte de los errores del progresismo. Y toda, toda ella, incluso la identificada con la derecha que llama &ldquo;culposa&rdquo;, tambi&eacute;n es colectivista o influida por el progresismo. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Despu&eacute;s del golpe del 55, la &ldquo;Revoluci&oacute;n Libertadora&rdquo; cre&oacute; instituciones de la cultura y el conocimiento &ndash;como el Fondo Nacional de las Artes o el antecesor del INCAA&ndash;: &iquest;Hay un inter&eacute;s en Milei en institucionalizar la producci&oacute;n de una cultura y un conocimiento libertarios (m&aacute;s all&aacute; de cambiarle el nombre al CCK o sus v&iacute;nculos cercanos con referentes como Elon Musk)?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Durante la &uacute;ltima dictadura, J<strong>os&eacute; Alfredo Mart&iacute;nez de Hoz</strong> hablaba de &ldquo;Cambiar la mentalidad de la sociedad&rdquo;. Cambiarla a partir de la hechura de la pol&iacute;tica y no necesariamente a trav&eacute;s de instituciones. Eso fue rupturista en la tradici&oacute;n liberal conservadora que es la creadora de la Constituci&oacute;n Argentina y del grueso de las instituciones del Estado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Milei en ese sentido no tiene una propuesta de fomentar nuevas instituciones del Estado, pero s&iacute; una nueva relaci&oacute;n entre la sociedad, el Estado y el mercado</strong> y ah&iacute; es donde encontramos al Milei m&aacute;s claramente neoliberal: el uso del Estado para conducir a una sociedad m&aacute;s mercantilista, viendo al mercado como un tipo de funcionamiento ideal, algo que, de hecho, defiende muy duramente diciendo &ldquo;no existen fallos de mercados sino que son por previas intervenciones del Estado.&rdquo; Y ah&iacute; aparece claramente uno de los ejes que va a marcar el desarrollo del gobierno de Milei, que es cu&aacute;nto se acercar&aacute; a una lectura doctrinaria de la realidad y cu&aacute;nto aceptar&aacute; transigir con los l&iacute;mites que le coloca la realidad para acercarse de modo pragm&aacute;tico al horizonte. Creer que &ldquo;la batalla cultural&rdquo; es una cortina de humo para &ldquo;tapar&rdquo; esa din&aacute;mica es no mirar el fen&oacute;meno de frente, en su complejidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Hay dos lecturas algo que convergen para analizar este momento pol&iacute;tico de la Argentina. Una lo analiza como un producto de cierta &ldquo;sobredosis estatalista&rdquo; y otros elementos asociados al per&iacute;odo kirchnerista. La otra como el emergente argentino de algo internacional, con tropos compartidos, que supera ampliamente a Milei. Entre estas dos lecturas, &iquest;con cu&aacute;l te qued&aacute;s para el an&aacute;lisis?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Con un Milei que est&aacute; imbricado en las dos lecturas. Efectivamente, es una suerte de convergencia de lo que est&aacute; pasando internacionalmente, pero al mismo tiempo es una respuesta muy obvia a la realidad argentina de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        Milei logr&oacute; visibilizarse con su discurso &ldquo;anticasta&rdquo;, pero al mismo tiempo atacando al progresismo representado en el kirchnerismo y a la derecha tradicional representada por el PRO. Y eso tiene que ver tambi&eacute;n con la historia de las derechas porque en Argentina han establecido un di&aacute;logo transnacional muy fuerte a lo largo de la historia y Milei en ese sentido contin&uacute;a esa tradici&oacute;n, con otra biblioteca y otras redes.
    </p><p class="article-text">
        A m&iacute; me gusta a veces graficarlo con una an&eacute;cdota del golpe de 1930: <strong>Jos&eacute; F&eacute;lix Uriburu</strong>, un general de formaci&oacute;n prusiana, que acaba de desplazar al gobierno de Yrigoyen, y <strong>Federico Pinedo</strong>, que era para ese entonces un economista de 35 a&ntilde;os, se&ntilde;ala en sus memorias que lo convence de no dar lugar a una dictadura de tipo corporativo exponi&eacute;ndole la teor&iacute;a de la democracia de uno de los padres del neoliberalismo: <strong>Ludwig von Mises</strong>. Eso muestra que esa perspectiva de fusionismo tuvo condiciones de posibilidad desde los a&ntilde;os 30, como la articulaci&oacute;n de neoliberalismo tanto con democracia como con dictadura.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Est&aacute;s terminando un libro sobre Mariano Grondona como lector, como agente de las derechas antidemocr&aacute;ticas y democr&aacute;ticas, como una figura que baila entre las dos grandes corrientes de la derecha &iquest;Crees que hay hoy figuras que cumplen roles similares al de Grondona?</strong> <strong>&iquest;Encontr&aacute;s algunos paralelismos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No, no hay nadie, m&aacute;s all&aacute; de similitudes o paralelismos. A m&iacute; me parece que &nbsp;la figura de Mariano Grondona lo hace el intelectual m&aacute;s importante de la derecha argentina en la segunda mitad del siglo XX porque pudo coaligar distintas referencias de las dos familias tradicionales de las derechas, pudo superarlas primero pasando de ser un civil antiperonista en el &lsquo;55 a ser un &ldquo;no peronista&rdquo;, pero apoyando muchas de las ocasiones hist&oacute;ricas del peronismo, al que busc&oacute; reincorporar durante su proscripci&oacute;n: el regreso de Per&oacute;n en el 73 o las reformas de Menem en el 91, y con la transici&oacute;n democr&aacute;tica, especialmente en los 90, acerc&aacute;ndose al progresismo, lo que &eacute;l llamaba &ldquo;mi momento frepasista&rdquo;, rodeado de periodistas de P&aacute;gina/12, publicando con ellos en Editorial Planeta, elogiando a la centroizquierda internacional.
    </p><p class="article-text">
        Como me dijo una vez <strong>Natalio Botana</strong>, el columnismo pol&iacute;tico en la Argentina lo invent&oacute; <strong>Mariano Grondona,</strong> y me parece que eso es patente y le permiti&oacute; ser transversal a medios tan distintos como La Naci&oacute;n, Primera Plana, Gente, La opini&oacute;n o la revista Noticias. Y que, efectivamente, esa construcci&oacute;n de un intelectual que hablaba todas las semanas en una columna period&iacute;stica, desde la televisi&oacute;n y la radio, y que pod&iacute;a escribir libros de ensayos best-sellers mientras ten&iacute;a un pie en la academia y otro en el mundo de la pol&iacute;tica real, hacen que no encontremos en los &uacute;ltimos tiempos un intelectual equivalente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Qu&eacute; pens&aacute;s que dir&iacute;a Grondona sobre Milei si estuviera hoy en los medios?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Milei debut&oacute; en televisi&oacute;n en el programa <em>Hora Clave</em> ya en el momento donde Grondona por problemas de salud hab&iacute;a dejado la conducci&oacute;n. Lo llev&oacute; al programa <strong>Pablo Rossi</strong> junto con su entonces socio de escritura <strong>Diego Giacomini</strong>. Lo que plante&oacute; desde <em>Hora Clave</em> y luego en otros programas era una cr&iacute;tica novedosa a las pol&iacute;ticas que comenzaba aplicar Mauricio Macri a las que ve&iacute;a como una suerte de repetici&oacute;n light de las del kirchnerismo. Creo que ah&iacute; hay una clave muy fuerte que Milei una y otra vez ha tomado: que la centro derecha, la derecha mainstream en la Argentina, en gran parte era una suerte de kirchnerismo de buenos modales o de progresismo que no osaba decir su nombre. Milei ha llamado a esa derecha a salir del closet.
    </p><p class="article-text">
        Si uno mira hist&oacute;ricamente lo que han sido los an&aacute;lisis pol&iacute;ticos de la generaci&oacute;n de columnistas como Mariano Grondona, siempre un punto era &ldquo;el lector debe tener toda la informaci&oacute;n&rdquo;. En ese sentido, la posici&oacute;n abierta de Milei ser&iacute;a mejor para un debate de ideas (Grondona conoce muy bien, por ejemplo, a los autores neoliberales que ley&oacute; Milei), pero obviamente los modos crispados y violentos ser&iacute;an inaceptables en un debate period&iacute;stico democr&aacute;tico para un intelectual como Grondona. En toda su carrera Grondona fue un ordenancista pol&iacute;tico: su eje siempre fue orden para el desarrollo. En la primera etapa de su carrera, ese orden se pod&iacute;a dar por la democracia o v&iacute;a mano militar. En la segunda etapa de su carrera, que es la que se abre en los 80, solamente se puede dar por la v&iacute;a de la democracia y Grondona aboga por una suerte de equilibrio ideol&oacute;gico, una din&aacute;mica entre centroderecha y centroizquierda, donde figuras rupturistas como Milei eran su contrario: de hecho, alert&oacute; muchas veces sobre la radicalizaci&oacute;n de las derechas internacionales y elogi&oacute; los giros moderados.
    </p><p class="article-text">
        <em>NS</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalí Schejtman]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/martin-vicente-investigador-milei-saca-closet-asumirse-derecha-alsogaray-habia-reconocido-si_1_12214880.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 12 Apr 2025 03:01:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Martín Vicente, investigador: “Milei saca del clóset el asumirse de derecha; ni Alsogaray se había reconocido a sí mismo así”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Conexiones,nuevas derechas,Javier Milei]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Somos insufribles los padres para la escuela?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/un-trabajo-extraordinario-historias-e-ideas-sobre-maternidad-y-paternidad-en-argentina/insufribles-padres-escuela_132_12194756.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5e94fb97-a6ca-40e0-ab1f-883f3b170d45_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La escuela pública de nuestro país alcanzó prestigio internacional en la era liberal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En un contexto de cambios sociales y tecnológicos, las familias demandan y buscan intervenir cada vez más en la educación de sus hijos, a veces desde un lugar virtuoso y otras veces como usuarios indignados. Algunos directivos, mientras, intentan pensar cómo debería canalizarse ese vínculo transformado.  

</p></div><p class="article-text">
        En las reuniones entre amigos con hijos en edad escolar, &ldquo;la escuela&rdquo; siempre es un tema: que si las docentes son buenas, que si les ense&ntilde;aron o no las cursivas, que la ESI, que el caso de bullying mal resuelto. Algunos mencionan que pueden comunicarse con cada uno de los docentes y directivos de la escuela de sus hijos por medio de una plataforma, otros que tienen un cuaderno de comunicaciones que leen poco, otros que reciben un newsletter con las novedades. Hace poco, una amiga me dijo que estuvo a punto de poner un comentario en el muro de una plataforma que usa la escuela privada a la que manda a sus hijos para responder un posteo con el men&uacute; mensual del comedor que le pareci&oacute; muy poco saludable para las criaturas. Pero cuando estaba por hacerlo, se contuvo: est&aacute; tratando de regular el enojo constante que le provocan las redes sociales y algo est&aacute; mal si le genera la misma indignaci&oacute;n la escuela donde deja a sus hijos ocho horas al d&iacute;a que un emergente desconocido de la man&oacute;sfera.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La an&eacute;cdota, sin embargo, funciona. Progresivamente, el rol de las familias y su b&uacute;squeda de intervenci&oacute;n en la escuela est&aacute; cambiando, en parte gracias &ndash;y por culpa&ndash; de las propias herramientas tecnol&oacute;gicas que las escuelas brindan, desde plataformas educativas sofisticadas hasta n&uacute;meros de WhatsApp o mails para comunicarse de manera inmediata. <strong>Algunos padres hacen uso y abuso de la posibilidad de intervenir, otros se mantienen m&aacute;s bien ajenos a la cotidianidad escolar, mientras que en otros persiste una incomodidad: &iquest;siempre los padres nos excedemos y nos desubicamos o la escuela podr&iacute;a proveer mejores espacios para canalizar inquietudes v&aacute;lidas?</strong>
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                </figure><p class="article-text">
        Para Mariano Narodowski, director del &aacute;rea de Educaci&oacute;n de la Universidad Torcuato Di Tella, la transformaci&oacute;n del v&iacute;nculo escuela-familia viene de larga data:&nbsp;&ldquo;Desde los a&ntilde;os sesenta, las familias vienen cambiando de manera radical, a lo que se suma la aceleraci&oacute;n en los cambios tecnol&oacute;gicos y sociales. Frente a eso, las escuelas siguen siendo una tecnolog&iacute;a del siglo XVII a la que es muy dif&iacute;cil cambiar sin romperla. <strong>Esto provoca que la alianza escuela familia que tradicionalmente se sustentaba en el ajuste de la familia a la escuela se ha invertido y ahora es la escuela la que se adec&uacute;a a la demanda buscando la satisfacci&oacute;n de la demanda a la que se convierte en cliente, tambi&eacute;n en escuelas p&uacute;blicas.</strong> La situaci&oacute;n siempre est&aacute; al borde del conflicto y la modalidad que se utiliza normalmente desde las escuelas y con el aval estatal es conceder, no por convicci&oacute;n pedag&oacute;gica sino para evitar conflictos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El avance tecnol&oacute;gico es clave en este v&iacute;nculo de formas bien variadas. Desde plataformas que facilitan reaccionar ante cada comunicado de la escuela o contactar a los docentes hasta los grupos de WhatsApp. Los padres &ndash;y muy especialmente las madres&ndash; se conectan y opinan de cada cosa que cuentan sus hijos: cotejan versiones, se env&iacute;an links con noticias de escuelas de otros pa&iacute;ses o con influencers de crianza, rumian, se organizan colectivamente y eventualmente conspiran. Una campa&ntilde;a para que el Gobierno de la Ciudad entregue almuerzos con menos az&uacute;car, reclamos para que se realice un acto por el 24 de Marzo, reclamos para que no se realice, para que les pongan menos videos a los ni&ntilde;os, para que sean menos exigentes en las evaluaciones, para que sean m&aacute;s exigentes, para que no los reten tanto, para que los reten m&aacute;s. En muchos grupos de madres de WhatsApp nada de lo escolar les es ajeno. (Un caso extremo reciente: en el Reino Unido, una pareja de padres fue <a href="https://www.theguardian.com/uk-news/2025/mar/29/parents-arrested-by-hertfordshire-police-for-complaining-about-daughters-school?utm_source=dlvr.it&amp;utm_medium=bluesky&amp;CMP=bsky_gu" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">detenida</a> por la polic&iacute;a a causa de lo que la escuela interpret&oacute; como acoso y comunicaciones maliciosas en redes sociales contra la instituci&oacute;n y los padres en cuesti&oacute;n, todav&iacute;a en shock, describieron como &ldquo;algunas consultas y algunas bromas en un grupo de WahtsApp&rdquo;).&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>La rebeli&oacute;n de los papis y las mamis</strong></h2><p class="article-text">
        En definitiva, <strong>las instituciones educativas son excelentes ejemplos de dise&ntilde;os basados en jerarqu&iacute;as fuertes, centralizadas, que ejercen su autoridad de arriba hacia abajo, todo eso que hoy est&aacute; atravesando una crisis de confianza a partir de lo que Martin Gurri llama &ldquo;la rebeli&oacute;n del p&uacute;blico&rdquo;</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Narodowski indag&oacute; en la p&eacute;rdida de la autoridad adulta y el aplanamiento de las relaciones sociales &ndash;y su vinculaci&oacute;n con la escuela, la familia y otras instituciones&ndash; en su libro <em>Un mundo sin adultos</em> (2016) y observa un estad&iacute;o parad&oacute;jico y novedoso. &ldquo;A diferencia de otras &eacute;pocas, el cuestionamiento de la autoridad no conduce a la &lsquo;emancipaci&oacute;n&rsquo; sino a un proceso de retroalimentaci&oacute;n que erosiona cada vez m&aacute;s las relaciones asim&eacute;tricas indispensables para la ense&ntilde;anza. Al mismo tiempo, se produce la paradoja de la liberaci&oacute;n que se&ntilde;ala Baudrillard: <strong>la &lsquo;autoridad&rsquo; tampoco est&aacute; interesada en dominar, por lo que&nbsp;cuestionamos para liberarnos de la autoridad cuando, en realidad, la autoridad se libera de nosotros</strong>&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Patricia Doria Medina, rectora de la secundaria del Colegio Esqui&uacute; profundiza en la mirada sobre el v&iacute;nculo con las familias mediada por tecnolog&iacute;as: &ldquo;La tecnolog&iacute;a tiene su lado bueno: si est&aacute; pasando algo en el colegio que no sab&iacute;amos, como alg&uacute;n caso de bullying, podemos accionar inmediatamente y uno resuelve problemas m&aacute;s r&aacute;pido, especialmente en cuestiones de comunicaci&oacute;n. Despu&eacute;s existe lo tremendo que es lo que se genera en esos chats de mamis o papis donde hay un mont&oacute;n de gente opinando y a veces amplifican algo que era min&uacute;sculo y eso genera much&iacute;simos temas entre la familia y el colegio&rdquo;. La pandemia, se&ntilde;ala, tambi&eacute;n implic&oacute; una especie de apertura de la &ldquo;caja negra&rdquo;: los padres empezaron a ver qu&eacute; se ense&ntilde;aba y c&oacute;mo, si bien eso que pas&oacute; en la educaci&oacute;n virtual poco se aproximaba a lo que sucede en un aula presencial.
    </p><p class="article-text">
        Con m&aacute;s de tres d&eacute;cadas en la gesti&oacute;n educativa, se&ntilde;ala que hay un cambio importante en la relaci&oacute;n de las familias con la escuela: &ldquo;<strong>Antes los padres confiaban totalmente en la escuela, confiaban en que los iba a educar en lo acad&eacute;mico, en lo personal y en los valores. No preguntaban. Nunca suger&iacute;an ni ped&iacute;an cosas a la escuela</strong>. Ese cambio se fue dando de a poco. Los padres empezaron a querer saber, se interesaban, pero tambi&eacute;n le empezaron a reclamar a la escuela que se ocupe de cosas que no necesariamente le corresponden a la escuela. El involucramiento de los padres no es necesariamente negativo, porque muchas veces generan un cambio positivo en la escuela&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero no se trata solamente de la tecnolog&iacute;a. Una docente de nivel inicial de un jard&iacute;n estatal de Villa Lugano se&ntilde;ala que, en los m&aacute;s de diez a&ntilde;os que lleva trabajando en escuelas, la demanda de padres y madres aument&oacute; notoriamente: &ldquo;La escuela tiene que resolver muchas cuestiones que no son solo lo educativo. Las familias se acercan con todo tipo de inquietudes, desde una vacuna hasta cosas m&aacute;s <em>heavies</em> como violencia familiar. Hay veces que tengo que ayudar a algunas familias a hacer la inscripci&oacute;n online o sacar un turno m&eacute;dico porque nadie los ayuda. En otro tipo de colegios, los padres te dicen fijate que tome agua o todo el tiempo est&aacute;n marcando lo que deber&iacute;as hacer vos como docente. A veces tienden a pensar que solamente existe su hijo o su hija y no se fijan que hay muchos otros ni&ntilde;os&rdquo;. Giselle Bevacqua, directora de un colegio primario de gesti&oacute;n estatal, suma una mirada: <strong>&ldquo;Me parece que en el escenario actual son pocas las instituciones que representan al Estado que tienen una persona que responde, como puede ser la escuela o un hospital: la gente se acerca y se encuentra con alguien que los puede recibir y escuchar</strong>. Y hay una mayor demanda de este encuentro en distintos niveles: puede ser por asesoramiento en cuestiones pedag&oacute;gicas, de crianza, vida cotidiana y en muchos casos hay un acercamiento a la escuela desde la denuncia, el reclamo, la cr&iacute;tica de ciertas situaciones, a veces con cierto tono m&aacute;s beligerante o un tono m&aacute;s de di&aacute;logo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hay distintos puntos de vista para observar el fen&oacute;meno. Alicia Garc&iacute;a, directora de la primaria de la Escuela Nro. 26 de la ciudad de Buenos Aires en Parque Patricios y con casi treinta a&ntilde;os de experiencia en escuelas de gesti&oacute;n estatal, se&ntilde;ala como algo positivo el cambio en el inter&eacute;s de las familias aunque sostiene que depende mucho de la escuela: &ldquo;Ahora est&aacute;n muy al tanto, si bien hay diferencias entre las escuelas. En esta escuela est&aacute;n pendientes de lo que aprenden, de c&oacute;mo est&aacute;n. Tiene una comunidad muy presente y muy demandante, pero tambi&eacute;n te devuelve un mont&oacute;n de cosas, en comparaci&oacute;n con otras escuelas en las que estuve: cuando necesit&aacute;s algo vienen, est&aacute;n en las reuniones de padres, en las clases abiertas, en la cooperadora, te agradecen&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Los padres como usuarios enojados</strong></h2><p class="article-text">
        As&iacute; como en las escuelas de gesti&oacute;n privada aparece m&aacute;s a menudo el miedo a que las familias se vayan o se quejen, la idea de los ciudadanos como usuarios indignados excede el tipo de gesti&oacute;n: &ldquo;Yo no creo que haya grandes diferencias &ndash;sostiene Narodowski&ndash;. La posici&oacute;n de cliente est&aacute; en todos lados, se cobre o no. En las escuelas privadas la participaci&oacute;n o la intervenci&oacute;n de las familias es m&aacute;s aceptada por motivos financieros o por pertenencia comunitaria pero dif&iacute;cilmente est&eacute; institucionalizada. En las escuelas p&uacute;blicas, lamentablemente, la participaci&oacute;n de los padres est&aacute; circunscripta a cuestiones muy menores: <strong>a diferencia de otros pa&iacute;ses latinoamericanos, las familias no tienen &aacute;mbitos de participaci&oacute;n institucionalizados y regulados, desde la escuela hasta el consejo federal de educaci&oacute;n</strong>&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La posibilidad de encauzar o institucionalizar el lugar de los padres y especialmente madres actuales &ndash;mucho m&aacute;s activas y menos sumisas en general y en particular en relaci&oacute;n a la crianza de sus hijos&ndash; parece ser la &uacute;nica opci&oacute;n para acomodar una relaci&oacute;n que tiene el potencial de ser mucho m&aacute;s virtuosa. Una vice directora de un colegio privado concluye que sin las familias no hay ninguna construcci&oacute;n posible: &ldquo;Probablemente en otro momento el discurso escolar y el familiar estaban m&aacute;s alineados. <strong>Creo que ahora hay que repactar m&aacute;s seguido. Eso implica convocar a las familias para pensar juntos, lo cual lleva mucho tiempo y trabajo, pero en el fondo me parece que es el modelo de escuela que va a permitir educar a estos ni&ntilde;os. El tema es que no puede partirse siempre del reclamo, la queja o la sospecha.</strong> Hay que filtrar y entender las normas tambi&eacute;n. Porque hay un deseo de muchas familias de empujar el l&iacute;mite y hacer de la excepci&oacute;n la regla&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Como reconoce Doria Medina: &ldquo;Cuando ten&eacute;s un alumno con alguna problem&aacute;tica y trabaj&aacute;s codo a codo con la familia el resultado es lind&iacute;simo. En eso es que est&aacute; bueno que las familias puedan venir, involucrarse y decir lo que les est&aacute; pasando para buscar que ese alumno salga adelante y termine bien. En esos casos, como educador, es cuando ves que tu funci&oacute;n cumpli&oacute; su rol&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>NS </em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalí Schejtman]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/un-trabajo-extraordinario-historias-e-ideas-sobre-maternidad-y-paternidad-en-argentina/insufribles-padres-escuela_132_12194756.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 Apr 2025 03:00:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Somos insufribles los padres para la escuela?]]></media:title>
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    </item>
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      <title><![CDATA[Bezos, Musk y Zuckerberg apuestan a una nueva versión de sí mismos, más parecida a los habituales magnates de medios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/bezos-musk-zuckerberg-apuestan-nueva-version-si-parecida-habituales-magnates-medios_1_12134252.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a6396178-538f-404b-8cf5-77b1df67e5f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Bezos, Zuckerberg, Musk apuestan a una nueva versión de sí mismos, más parecida a los habituales magnates de medios."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En el segundo mandato de Trump, los magnates tecnológicos se muestran mucho más explícitos en sus objetivos e ideas y apuestan a un poder que congrega infraestructura y contenidos.</p></div><p class="article-text">
        Hace unos a&ntilde;os, una comedia muy graciosa sobre el mundo de las start-ups llamada <em>Silicon Valley</em> retrat&oacute; con filo las distintas escenas de la nueva industria millonaria: oficinas que se parec&iacute;an a hostels, gur&uacute;es brillantes y extravagantes, reunionismo con inversores, robos de ideas entre pares y una combinaci&oacute;n novedosa entre lumpenaje y millones de d&oacute;lares. En alg&uacute;n cap&iacute;tulo, mostraban un t&iacute;pico evento de presentaci&oacute;n de productos para levantar inversores en el que absolutamente todas las empresas ten&iacute;an el mismo leitmotiv como objetivo de su emprendimiento digital mientras apuntaban a romperla y eventualmente a ser vendidos por unos cientos de millones de d&oacute;lares: <em>making the world a better place</em>, hacer del mundo un lugar mejor, entre otros lugares comunes de la industria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esa frase &ndash;ya en su fase par&oacute;dica&ndash; dec&iacute;a mucho del esp&iacute;ritu original de Silicon Valley y conten&iacute;a los residuos del momento m&aacute;s ut&oacute;pico del comienzo de internet: horizontalidad, participaci&oacute;n ciudadana, revoluci&oacute;n. &ldquo;<em>Don&rsquo;t be evil&rdquo;</em> (No seas malo) funcion&oacute; como slogan informal de Google hasta el 2015, cuando fue modificado por &ldquo;<em>Do the right thing</em>&rdquo; (haz lo correcto), mientras la academia se entusiasmaba pensando la plaza p&uacute;blica digital, una idea que tuvo cierto apogeo durante la primavera &aacute;rabe, en la que parec&iacute;a que las redes sociales pod&iacute;an ayudar a los ciudadanos a enfrentarse y organizarse contra reg&iacute;menes autoritarios.
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                </figure><p class="article-text">
        La mirada p&uacute;blica sobre Internet cambi&oacute; progresivamente, mientras los empresarios de tecnolog&iacute;a se acomodaban en los primeros puestos de las listas de Forbes y el estallido de esc&aacute;ndalos como el de Cambridge Analytica llevaban a pensar en los algoritmos y las plataformas como agentes de extracci&oacute;n compulsiva de datos y manipulaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El primer gobierno de Trump, pandemia incluida, fue un terremoto para estos empresarios y sus plataformas. Mientras que registraron, usufructuaron y/o promovieron una conversaci&oacute;n p&uacute;blica cada vez m&aacute;s polarizada, empujaron, algunos con m&aacute;s entusiasmo que otros, una agenda de responsabilidad sobre determinados contenidos. Meta, propiedad de Zuckerberg dio pasos rimbombantes al respecto: primero cre&oacute; una Corte de expertos para aconsejar sobre casos sensibles de moderaci&oacute;n y durante la pandemia estableci&oacute; una alianza con fact-checkers para bajarle la visibilidad a posteos con informaci&oacute;n falsa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La imagen de que se estaba ocupando de los contenidos que en su plataforma se publicaban atacaba uno de los puntos m&aacute;s sensibles de su definici&oacute;n misma: &iquest;son <em>solo</em> una bandeja de contenido ajeno o tienen responsabilidad en eso que publican?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>El segundo gobierno de Trump ya dio muestras de una nueva etapa expl&iacute;cita de magnates tecnol&oacute;gicos hiperpersonalistas y sentados en la primera fila del poder pol&iacute;tico, o incluso ocupando cargos. </strong>En algunos casos implica giros de 180 grados respecto de lo que hab&iacute;an pregonado estos mismos actores poco tiempo atr&aacute;s y, curiosamente, los acerca, en algunos aspectos, a viejos y conocidos magnates de medios tradicionales de los que en general se querr&iacute;an diferenciar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hace unas semanas, Mark Zuckerberg anunci&oacute; que Meta ya no confiar&iacute;a en los verificadores de noticias en un <a href="https://about.fb.com/news/2025/01/meta-more-speech-fewer-mistakes/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">video</a> que es una perlita para graficar el clima de &eacute;poca 2025: en &eacute;l, se planta en contra de la moderaci&oacute;n, que es interpretada como una intervenci&oacute;n censora, en contra de los verificadores externos, con reiteradas cr&iacute;ticas a los medios de comunicaci&oacute;n y sustentado una y otra vez por una idea de <strong>libertad de expresi&oacute;n muy vaga y naif</strong>. &ldquo;Constru&iacute; una red social para darle una voz a la gente&rdquo;, dice, mesi&aacute;nico. Cuando ejemplifica en qu&eacute; contenidos no quiere que haya m&aacute;s restricciones pone los ejemplos de la inmigraci&oacute;n y el g&eacute;nero. Parad&oacute;jicamente, mientras habla una y otra vez de volver a los or&iacute;genes, o del &ldquo;sesgo pol&iacute;tico&rdquo; de los verificadores, el video deja en claro c&oacute;mo estos l&iacute;deres tecnol&oacute;gicos tienen posicionamientos editoriales e ideol&oacute;gicos muy sensibles a la coyuntura cuando deciden avanzar o no con determinadas pol&iacute;ticas internas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El caso de <strong>Jeff Bezos</strong> es de alg&uacute;n modo m&aacute;s cl&aacute;sico. Cuando compr&oacute; el Washington Post en 2013 a US$250 millones, eso signific&oacute; un alivio para una empresa centenaria que agonizaba y gener&oacute; una curiosidad genuina: c&oacute;mo iba a converger una industria pujante (las plataformas) con una agonizante (el periodismo). Martin Baron, celebridad period&iacute;stica que cuenta con su propio personaje en <em>Spotlight</em>, ganadora de un Oscar, public&oacute; el a&ntilde;o pasado un libro sobre <strong>Bezos</strong>, <strong>Trump</strong> y el <strong>Washington Post</strong>, que lider&oacute; durante ocho a&ntilde;os, que empieza describiendo c&oacute;mo el fundador de <strong>Amazon</strong> fue castigado por la gesti&oacute;n Trump por no controlar editorialmente al WaPo. En su libro, Baron menciona sus intervenciones en el negocio en cuanto a profesionalizar las m&eacute;tricas, el muro de pago y toda una estrategia a mediano plazo, y remarca cu&aacute;nto Trump hab&iacute;a insistido directamente sobre Bezos, durante su primer mandato, para conseguir que controlara la l&iacute;nea editorial y cu&aacute;nto Bezos lo hab&iacute;a rechazado. No lo dec&iacute;a Baron con tanto detalle, pero seguramente como cabeza del staff estaba tambi&eacute;n contento con el <em>upgrade</em> en los eventos internos del Post, con langosta y bandas en vivo, como cuenta <strong>Nikki Usher</strong> en su libro <em>News for the Rich, White and Blue</em> cuando describe el salto de glamour que dio el diario centenario como una isla en un mar cada vez m&aacute;s precario y moribundo. Tal vez Baron haya sospechado que iba a tener que publicar una secuela de su libro radicalmente diferente cuando en noviembre del a&ntilde;o pasado el due&ntilde;o de Amazon sorprendi&oacute; al mundo declarando por qu&eacute; su diario no iba a apoyar p&uacute;blicamente a ning&uacute;n candidato. En su justificaci&oacute;n, Bezos mostraba que ideas sobre el periodismo no le faltan: &ldquo;La mayor&iacute;a de la gente cree que los medios de comunicaci&oacute;n son parciales. Quien no lo vea est&aacute; prestando poca atenci&oacute;n a la realidad, y quienes luchan contra ella pierden&rdquo;, dijo, defendiendo que el apoyo a determinado candidato iba a generar una percepci&oacute;n de sesgo en la audiencia.&nbsp; Tiempo despu&eacute;s poste&oacute;, orgulloso, que a partir de ese momento la secci&oacute;n de opini&oacute;n solo publicar&iacute;a a colaboradores que apoyaran ideas de &ldquo;libertades personales y mercados libres&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mientras que esta semana el nuevo editor a cargo dio pistas de la estrategia para recuperar suscriptores &ndash;&ldquo;menos texto en total, m&aacute;s en impacto&rdquo; y mayor foco en el mercado nacional&ndash;, la pel&iacute;cula <em>The Apprentice </em>&ndash;una biopic de Trump&ndash; fue adquirida por Amazon Prime video, su plataforma audiovisual.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tanto Zuckerberg como Bezos parecen haber sido alcanzados por el fervor y la crudeza de <strong>Elon Musk</strong>, el caso m&aacute;s extremo. Cuando compr&oacute; Twitter por US$44.000 millones y ech&oacute; a buena parte de los equipos de moderaci&oacute;n, dej&oacute; en claro muy r&aacute;pidamente que su influencia se iba a notar en los contenidos: no solo volvieron al feed cuentas que hab&iacute;an sido bloqueadas, sino que la suya propia empez&oacute; a ser omnipresente, esparciendo noticias falsas, ataques y retuits fren&eacute;ticos y continuados. Entre otros blancos, su odio a los medios tradicionales &ndash;a los que acusa de propaganda y censura&ndash; es especialmente visible y enardecido, como analiza el libro <em>Control de caracteres: C&oacute;mo Elon Musk destruy&oacute; Twitter</em>, de Kate Conger y Ryan Mac, seg&uacute;n este <a href="https://reutersinstitute.politics.ox.ac.uk/news/these-reporters-wrote-book-musks-twitter-takeover-heres-what-they-think-next-journalism-and-x?utm_source=Reuters+Institute+for+the+Study+of+Journalism&amp;utm_campaign=c3e674e386-EMAIL_CAMPAIGN_2024_12_02_10_36&amp;utm_medium=email&amp;utm_term=0_-c3e674e386-101283713" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">extenso an&aacute;lisis</a> de la relaci&oacute;n entre Musk, X y los medios.
    </p><p class="article-text">
        Pero estas confluencias est&aacute;n llenas de novedades y recurrencias. <strong>As&iacute; como la llegada de Musk impact&oacute; en bajarle el volumen a los medios de comunicaci&oacute;n tradicionales o period&iacute;sticos, la compra de Twitter busca cierto tipo de influencia para Musk en la opini&oacute;n p&uacute;blica &ndash;aunque &eacute;l lo haya dicho en los t&eacute;rminos extravagantes de &ldquo;ayudar a la humanidad&rdquo;&ndash;, uno de los m&aacute;s viejos argumentos por los cuales los empresarios millonarios se han interesado en el periodismo.</strong> La explosi&oacute;n de BlueSky, especialmente visible luego de que Musk asumiera una posici&oacute;n trumpista m&aacute;s militante y luego como funcionario en el gobierno, sugiere que las audiencias parecen sumar preferencias ideol&oacute;gicas a la elecci&oacute;n por una plataforma u otra.
    </p><p class="article-text">
        Con el trasfondo de nuevos e inimaginables productos de la inteligencia artificial y la guerra comercial con China, despu&eacute;s de estrategias m&aacute;s discretas, los gigantes tecnol&oacute;gicos estadounidenses pasaron a una etapa p&uacute;blicamente expl&iacute;cita en cuanto a su influencia real y potencial y a la b&uacute;squeda de su propia definici&oacute;n de lo que es la libertad de expresi&oacute;n. <strong>Eso incluye en todos los casos una congregaci&oacute;n ambiciosa entre infraestructura y contenidos, ilustrando con una obviedad sin precedentes c&oacute;mo las plataformas pueden tener una l&iacute;nea editorial a&uacute;n si se basan en contenidos escritos por otros, algo hist&oacute;ricamente evidente para los magnates del periodismo pero m&aacute;s discutido para los tecnol&oacute;gicos.</strong> A este ritmo, no ser&iacute;a descabellado que una pr&oacute;xima pel&iacute;cula sobre Silicon Valley no sea una comedia indie con protagonistas desgarbados y neur&oacute;ticos, sino una superproducci&oacute;n de Marvel, con corporaciones todopoderosas, h&eacute;roes y villanos temibles y armas hasta ahora desconocidas. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalí Schejtman]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/bezos-musk-zuckerberg-apuestan-nueva-version-si-parecida-habituales-magnates-medios_1_12134252.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 15 Mar 2025 03:00:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Bezos, Musk y Zuckerberg apuestan a una nueva versión de sí mismos, más parecida a los habituales magnates de medios]]></media:title>
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    </item>
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      <title><![CDATA[Con mis hijos no, con mis hijos sí: ¿cuánto importa lo que haga Disney con la diversidad?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/un-trabajo-extraordinario-historias-e-ideas-sobre-maternidad-y-paternidad-en-argentina/hijos-no-hijos-si-importa-haga-disney-diversidad_132_12090356.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bd7216cb-dcab-455f-a110-753242bf8f6f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1112453.jpg" width="1165" height="655" alt="Con mis hijos no, con mis hijos sí. ¿Cuánto importa lo que haga Disney con la diversidad?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Disney empieza a abandonar el giro progresista –que algunos llaman woke– para subirse a la ola trumpista, aunque hay expectativas por el pronto estreno de la nueva versión live-action y actualizada de Blancanieves, incluyendo polémicas por su protagonista y por quiénes interpretarán a los siete enanitos. ¿Pero qué querríamos que Disney les muestre a nuestros hijos?
</p></div><p class="article-text">
        Hace poco en un restaurante, entr&oacute; una rata por la ventana. Lo advirti&oacute; un nene que estaba sentado en la mesa m&aacute;s cercana a esa ventana. Lo se&ntilde;al&oacute; con su dedito &iacute;ndice de 6 o 7 a&ntilde;os y con una parsimonia que contrastaba con la histeria que gener&oacute; su comentario en los adultos, especialmente en el encargado del restaurante que se acerc&oacute; con un balde, una escoba, bronca y verg&uuml;enza. El nene cambi&oacute; su entusiasmo por susto.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&iexcl;No le hagan nada! &iexcl;Es Remy, solo quiere algo de comer!
    </p><p class="article-text">
        Algunos en el restaurante entendimos de qui&eacute;n hablaba. Remy es el protagonista de <em>Ratatouille</em>, una pel&iacute;cula animada producida por Pixar y estrenada en 2007, que cuenta la historia de una rata que sue&ntilde;a con ser chef y, para su suerte, tiene gran talento para eso. El problema es que es una rata. Todo el mundo odia a las ratas, pero si hay un lugar en donde son especialmente demonizadas es en los restaurantes. Remy consigue a un amigo fachada: un joven franc&eacute;s, blanco, que no sabe ni cortar un tomate pero tiene buenos contactos para entrar en la cocina de un restaurante fin&iacute;simo, algo que obviamente una rata no tiene.
    </p><p class="article-text">
        La pel&iacute;cula es una obra maestra del punto de vista. <strong>En una secuencia corta y vertiginosa, vemos c&oacute;mo es la cara que cualquier humano le pone a una rata cuando la ve: gritos, asco, odio.</strong> Y es, tal vez, la pel&iacute;cula m&aacute;s pol&iacute;tica de Pixar &ndash;que en ese momento ya hab&iacute;a sido adquirida por Disney&ndash;: no solo porque indag&oacute; en la pregunta de qui&eacute;nes son los que realmente trabajan en las cocinas de las elites parisinas en un momento pico de crisis de los inmigrantes ilegales en Europa; no solo porque mir&oacute; ese mundo desde los ojos menos privilegiados posibles: tambi&eacute;n, porque <strong>despu&eacute;s de d&eacute;cadas de ver a un rat&oacute;n completamente desratizado como Mickey Mouse, al que en su versi&oacute;n vintage recordamos como un brujo m&aacute;gico envuelto en una bata rara, lleno de brillos y estrellas fugaces, ahora nos mostr&oacute; una colonia de ratas anat&oacute;micamente precisas gracias a las maravillas de la animaci&oacute;n por computadora y a las ganas de hacer algo distinto.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Aunque, llamativamente, <em>Ratatouille</em> no es considerada especialmente progresista ni diversa &ndash;o lo que ahora se llamar&iacute;a woke&ndash;, me acord&eacute; del nene en el restaurante cuando le&iacute; que Disney iba a recortar sus esfuerzos en Diversidad, Equidad e Inclusi&oacute;n para poner m&aacute;s foco en sus resultados del negocio y subirse a la ola trumpista &ndash;esfuerzo que viene realizando desde antes de su victoria&ndash;. Entre las novedades que public&oacute; primero <a href="https://www.axios.com/2025/02/11/disney-dei-changes-trump-era?stream=top&amp;utm_source=alert&amp;utm_medium=email&amp;utm_campaign=alerts_media_trends" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Axios</a>, aparece el fin de su iniciativa Reimagine Tomorrow, enfocada en hacer crecer historias y talentos que vienen de sectores sociales desfavorecidos, cuyo sitio web ya hab&iacute;a sido reemplazado despu&eacute;s de que quedara en el centro de las cr&iacute;ticas de los conservadores. Tambi&eacute;n, que va a cambiar esas penosas advertencias que pon&iacute;a antes de algunas pel&iacute;culas &ndash;elegidas arbitrariamente, por cierto&ndash; para aclarar que &iacute;bamos a ver semblanzas negativas, discriminatorias o hirientes a determinados grupos de personas. 
    </p><p class="article-text">
        En el contexto de este volantazo, hay expectativas por la nueva versi&oacute;n live-action y actualizada de <a href="https://www.youtube.com/watch?v=iV46TJKL8cU" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Blancanieves</em></a><em>, </em>un t&iacute;tulo sensible que hace a&ntilde;os motiv&oacute; debates enardecidos en torno a los besos no consensuados en los cuentos de hadas. La que se estrena en marzo est&aacute; protagonizada por una actriz de origen latino (Sandra Zegler) que hace de una princesa opinionada y fortachona y las pol&eacute;micas en torno a esta nueva versi&oacute;n que se preanunciaba feminista giraron en torno a una supuesta insuficiente blanquitud de Blancanieves y a c&oacute;mo iban a representar a los enanos, que ya no est&aacute;n en el t&iacute;tulo y fueron referidos por Disney como &ldquo;criaturas m&aacute;gicas&rdquo;. Finalmente, se decidi&oacute; que ser&aacute;n generados por computadora. 
    </p><p class="article-text">
        No debe haber tema m&aacute;s recurrente en el mundo de la infancia y el audiovisual que dilucidar los efectos que tiene en los cerebritos en desarrollo esa extraordinaria m&aacute;quina de historias, personajes y m&uacute;sicas irresistibles e inevitables. En Am&eacute;rica Latina lo sabemos especialmente bien: <em>Para leer al Pato Donald</em>, de Ariel Dorfman y Armand Matterant, es un cl&aacute;sico setentista de la lectura de medios cuya tesis principal es que los inocentes personajes de la factor&iacute;a Disney cargan, promueven y transmiten convicciones colonialistas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La cr&iacute;tica a Disney como un adoctrinador imperialista o creador de estereotipos es lo menos parecido a una novedad. De hecho, la novedad podr&iacute;a ser que est&aacute; menguando. As&iacute; como resiste una minor&iacute;a de familias que prefiere que sus hijas no se zambullan en el mundo de las princesas y sus pl&aacute;sticos adyacentes, cada vez es m&aacute;s com&uacute;n escuchar padres y madres reflexivos que, alarmados por el pozo ciego de contenidos de YouTube en los que puede hurgar un ni&ntilde;o cuando est&aacute; solo frente a la pantalla &ndash;y los ni&ntilde;os est&aacute;n solos frente a las pantallas desde peque&ntilde;os&ndash;, prefieren permitir el acceso a aplicaciones como Netflix o Disney, cuando las tienen, que les resultan un poco m&aacute;s confiables o cuidadosas.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Podr&iacute;amos afirmar que para los padres m&aacute;s o menos progresistas Disney no es el cuco que supo ser cuando se le&iacute;a al Pato Donald. Pero ahora son los conservadores de aqu&iacute; y all&aacute;, ratificados con la nueva victoria de Donald Trump, los que se la agarran con Disney </strong>porque lo ven <em>woke</em> de cara a algunos intentos recientes de mostrar historias menos cl&aacute;sicas y m&aacute;s diversas, especialmente en t&eacute;rminos raciales y sexuales, por parte de sus m&uacute;ltiples empresas y productoras adquiridas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Elemental</em> es una especie de drama shakesperiano de alegor&iacute;as interraciales, <em>Zootopia</em> se mete con discursos populistas que dividen a los ciudadanos en un nosotros contra ellos (sali&oacute; en 2016, ejem). Y aunque nunca abandon&oacute; a sus taquilleras princesas rub&iacute;simas (como las chicas de <em>Frozen</em>), incorpor&oacute; otras con ribetes girl power y otros colores de pelo (por ejemplo <em>Moana</em> y <em>Valiente</em>), una princiesa negra (<em>La princesa y el sapo</em>) y un protagonista gay (<em>Un mundo extra&ntilde;o)</em>. Hay, tambi&eacute;n, escenarios latinoamericanos, como en Coco o Encanto: buenas y amables pel&iacute;culas con personajes siempre rurales, nunca con un m&iacute;nimo acceso a la tecnolog&iacute;a o la cultura letrada pero mucho mejor investigadas que la <em>Aladdin</em> original de los noventa, por ejemplo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sin embargo, la sa&ntilde;a de los ultras contra Disney no deber&iacute;a inventar un Disney idealizado. </strong>Por ah&iacute; circulan cientos de papers de psicolog&iacute;a que intentan ver, entre otras cosas, c&oacute;mo las nenas incorporan la narrativa de las princesas y los estereotipos de g&eacute;nero en la socializaci&oacute;n y en el autoestima, incluso teniendo en cuenta la evoluci&oacute;n de las protagonistas. Porque mucho del abrazo de Disney a una supuesta diversidad fue tan superficial como el cartel de advertencias a Peter Pan. El ejemplo protot&iacute;pico es <em>La Sirenita</em> en versi&oacute;n live-action, estrenada en 2023, en la que Ariel es interpretada por una actriz negra (Halle Bailey) &ndash;algo novedoso y valioso&ndash;, y est&aacute; localizada en una indescifrable zona que imaginamos cerca del Carible, quiz&aacute;s en tiempos coloniales. <strong>Salpicada de gestos incongruentes e inexplicables, las sirenas hermanas de Ariel provienen de diversos backgrounds raciales pero exacerbados y homogeneos estereotipos f&iacute;sicos, lo cual deriva en una est&eacute;tica que bien podr&iacute;a ser el encuentro entre Benetton y Only Fans</strong>. La pel&iacute;cula no integra esta diversidad a la trama &ndash;es, en todo sentido, apenas una pantalla&ndash;, m&aacute;s all&aacute; de una especie de moraleja acerca del amor interespecie que no tiene ni pies ni cabeza. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando figuras como Ron DeSantis critican a Disney, o cuando Disney da de baja pol&iacute;ticas internas y externas en pos de la diversidad, se corre el riesgo de exacerbar una defensa cerrada a una diversidad, equidad e inclusi&oacute;n previa que est&aacute;n y estuvieron lejos de ser contundentes. Lo sabemos: una pel&iacute;cula que apuesta verdaderamente por una multiplicidad de perspectivas puede abrir mundos. Y eso se percibe de manera particular en los nenes y las nenas, espectadores nuevos pero tambi&eacute;n perspicaces y muy permeables cuando una historia realmente los invita a ver el mundo con otros ojos, incluso los de una rata.
    </p><p class="article-text">
        <em>NS</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalí Schejtman]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/un-trabajo-extraordinario-historias-e-ideas-sobre-maternidad-y-paternidad-en-argentina/hijos-no-hijos-si-importa-haga-disney-diversidad_132_12090356.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Mar 2025 03:12:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Con mis hijos no, con mis hijos sí: ¿cuánto importa lo que haga Disney con la diversidad?]]></media:title>
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      <title><![CDATA[“Antes hablábamos sobre si deberíamos tener guerras y cómo terminarlas. Ahora, si son lo suficientemente humanas”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/hablabamos-si-deberiamos-guerras-terminarlas-ahora-si-son-suficientemente-humanas_1_11973930.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5eafc5a8-1dd7-4d93-a32f-776b559ed10e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1109747.jpg" width="2841" height="1598" alt="Samuel Moyn, experto en Derechos Humanos: “Antes hablábamos sobre si deberíamos tener guerras y cómo terminarlas. Ahora, si son lo suficientemente humanas”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Samuel Moyn, experto en derechos humanos e historia, es profesor e investigador de la Universidad de Yale. Ha escrito diversos libros alrededor de la ética del uso de la fuerza, el derecho internacional y la emergencia y devenir del consenso alrededor de los derechos humanos. En esta entrevista, aborda la nueva era de guerras interminables, la polarización y la popularización del derecho internacional en la opinión pública.
</p></div><p class="article-text">
        Samuel Moyn es experto en historia intelectual y Derecho y sus m&uacute;ltiples cruces, con foco en la historia y los usos de los derechos humanos y sus diversas consideraciones en tiempos de paz y de guerra.&nbsp;Basado en la Universidad de Yale, ha pasado m&aacute;s de veinte a&ntilde;os investigando y ense&ntilde;ando en las universidades m&aacute;s prestigiosas del mundo e interviniendo con libros que resultaron decisivos, provocativos e iluminadores tanto del pasado como de un presente en el que los derechos humanos se han convertido en un consenso o la norma a la hora de mirar determinados conflictos. Despu&eacute;s de publicar <em>The Last Utopia: Human Rights in History</em>, en donde deconstruye los ideales internacionales alrededor de la emergencia y prominencia de los derechos humanos, en 2018 escribi&oacute; <em>Not Enough: Human Rights in an Unequal World</em>, en el que explora hasta qu&eacute; punto la &ldquo;era de los Derechos Humanos&rdquo;, cuando aflor&oacute; una sensibilidad in&eacute;dita, desoy&oacute; o excluy&oacute; demandas de justicia social y econ&oacute;mica. En <em>Humane: How the United States Abandoned Peace and Reinvented War</em>, publicado en 2021, Moyn se dedica a investigar los modos nuevos de hacer la guerra&nbsp; &ndash;m&aacute;s &ldquo;humanos&rdquo;, pero tambi&eacute;n interminables&ndash; indagando en m&aacute;s de un siglo de justificaciones y visiones en torno al uso de la fuerza. 
    </p><p class="article-text">
        En su &uacute;ltimo libro,&nbsp;<em>Liberalism against Itself: Cold War Intellectuals and the Making of Our Times</em>, Moyn profundiza en la historia y las distintas eras del liberalismo, especialmente su transformaci&oacute;n influenciada por la Guerra Fr&iacute;a, y explora la oportunidad de que pueda retomar sus or&iacute;genes para conjugar la b&uacute;squeda de libertad e igualdad en lugar de interpretar la libertad como una netamente individual.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En un contexto de conflictos b&eacute;licos resonantes en Ucrania y Medio Oriente, t&eacute;rminos t&eacute;cnicos como &ldquo;cr&iacute;menes de guerra&rdquo;, &ldquo;proporcionalidad&rdquo; o instituciones como la Corte Internacional de Justicia o la Corte Penal Internacional y sus fallos aparecen una y otra vez en la conversaci&oacute;n p&uacute;blica. Moyn, que en 2024 visit&oacute; la Universidad Torcuato Di Tella para brindar una conferencia sobre un debate alrededor de la Guerra de Vietnam y el Derecho Internacional a trav&eacute;s de una carta de John Fried a Hans Kelsen en 1966, en el marco de la jornada &ldquo;Di&aacute;logos de Derecho Internacional 2024&rdquo;, dialog&oacute; con <strong>elDiarioAR</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;C&oacute;mo evalu&aacute;s esta era de conflictos internacionales, especialmente en Ucrania y el Medio Oriente, a la luz de lo que exploraste en </strong><em><strong>Humane</strong></em><strong> sobre los conflictos permanentes pero tambi&eacute;n burocratizados?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Cuando publiqu&eacute; <em>Humane</em>, que no fue hace mucho, fue antes de estas dos guerras. Y, en realidad, fue justo al inicio de la presidencia de Joe Biden, cuando se retir&oacute; de Afganist&aacute;n y declar&oacute; el fin de la guerra contra el terrorismo. Ahora bien, eso fue una mentira en el sentido de que Estados Unidos sigue luchando en todo el mundo. Pero es interesante que hubo un momento de tendencia anti-guerra en la pol&iacute;tica de Estados Unidos. Porque Donald Trump era visto como alguien que denunciaba las guerras estadounidenses. Aunque eso tambi&eacute;n fue una mentira. Pero Joe Biden entendi&oacute; que el pueblo estadounidense quer&iacute;a menos guerras. Creo que una de las razones por las que se volvi&oacute; tan impopular &mdash;hubo muchas&mdash; es que termin&oacute; teniendo a mi pa&iacute;s y a todos nuestros aliados enredados en dos grandes guerras hacia el final. Y creo que esas guerras encajan con lo que estaba diciendo porque ambas son ahora conflictos intratables y guerras interminables. <strong>Ambas se libran con el debate enfocado no en por qu&eacute; hay una guerra o c&oacute;mo terminarla, sino en la brutalidad y si es demasiada.</strong> En t&eacute;rminos comparativos, no han muerto muchos civiles en Ucrania, principalmente porque pudieron huir. Hubo muchas bajas al principio y estuvieron las revelaciones de Bucha. Pero hasta cierto punto eso es algo esperable en una guerra convencional. Sucedieron cosas terribles, pero de manera muy diferente a la forma en que Vladimir Putin libr&oacute; la guerra en Georgia o Chechenia. Entonces, mir&aacute;s a Israel y, por supuesto, eso es brutal en ambos lados, pero principalmente del lado israel&iacute;, dado cu&aacute;ntos civiles han muerto. Pero es una guerra que Israel afirma que se lleva a cabo dentro de la ley, y donde los abogados tienen un papel en las Fuerzas de Defensa de Israel aprobando muchos de los actos. Y la oposici&oacute;n a la guerra, incluso cuando est&aacute; realmente en contra de la guerra o a favor de la autodeterminaci&oacute;n palestina, generalmente ha girado en torno a c&oacute;mo Israel no est&aacute; siendo lo suficientemente humana. Ese es el car&aacute;cter del debate. <strong>As&iacute; que me siento vindicado en mi afirmaci&oacute;n de que antes sol&iacute;amos hablar sobre si deber&iacute;amos tener guerras y c&oacute;mo podr&iacute;amos terminarlas. Y ahora hablamos de si son lo suficientemente humanas.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="En su último libro, Moyn explora la oportunidad de que el liberalismo pueda retomar sus orígenes para conjugar la búsqueda de libertad e igualdad en lugar de interpretar la libertad como una netamente individual."
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                En su último libro, Moyn explora la oportunidad de que el liberalismo pueda retomar sus orígenes para conjugar la búsqueda de libertad e igualdad en lugar de interpretar la libertad como una netamente individual.                            </span>
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        <strong>&ndash;Desde el inicio de la guerra en el Medio Oriente, se ha hablado de cr&iacute;menes de guerra y otros t&eacute;rminos e instituciones del derecho internacional. &iquest;Qu&eacute; papel desempe&ntilde;an el derecho internacional y sus instituciones en legitimar o deslegitimar estas guerras?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Existen herramientas en el derecho internacional que se enfocan en si hay una guerra. Durante la guerra de Vietnam, los abogados a&uacute;n pensaban que esa era la pregunta principal. Pod&iacute;as tener puntos de vista opuestos, pero la pregunta que respond&iacute;as era si la guerra era legal. Mientras que ahora, el derecho internacional nunca ha sido m&aacute;s prominente, pero todo gira en torno a si la guerra es demasiado brutal. Las acusaciones de la Corte Penal Internacional son el ejemplo m&aacute;s claro porque es b&aacute;sicamente un tribunal para atrocidades, y creo que todo el debate en torno a Gaza ha sido, moralmente, sobre el destino de los civiles inocentes, incluso en el caso de la Corte Internacional de Justicia. Creo que todo esto es una forma indirecta de tratar de lograr un alto el fuego. Y aunque la acusaci&oacute;n de genocidio podr&iacute;a ser sobre el objetivo de la guerra, tambi&eacute;n est&aacute; muy cerca de ser sobre cu&aacute;ntas personas est&aacute;n muriendo, como si el problema no fuera la guerra en s&iacute;, sino la forma en que se lleva a cabo. As&iacute; que creo que <strong>el derecho internacional est&aacute; haciendo cosas buenas, pero tambi&eacute;n nos est&aacute; llevando a un mundo en el que no nos enfocamos en soluciones pol&iacute;ticas para el fin de los conflictos.</strong> Como el c&aacute;lculo de proporcionalidad, que es tan vago &mdash;y deliberadamente vago. Por eso Israel puede afirmar que est&aacute; cumpliendo con la ley y todos los dem&aacute;s pueden decir que no lo est&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;El hecho de que estas dos guerras est&eacute;n ocurriendo al mismo tiempo nos permite comparar dobles est&aacute;ndares o diferentes formas de justificar el uso de la fuerza?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Por supuesto. La comparaci&oacute;n revela algo que no encaja necesariamente con mis argumentos anteriores, y voy a explicar por qu&eacute;. Justo al inicio, despu&eacute;s del 7 de octubre, Biden dijo que hab&iacute;a una analog&iacute;a entre los dos conflictos, y lo que quiso decir es que Ham&aacute;s era como Putin. Y que as&iacute; como Ucrania ten&iacute;a un derecho de autodefensa contra Putin, Israel tiene un derecho de autodefensa contra Ham&aacute;s. Y luego, lo principal era mantener la guerra lo m&aacute;s limpia posible, pero era justificada. Y creo que muy pocas personas aceptaron esta analog&iacute;a; se centraron m&aacute;s en las diferencias. Independientemente de lo que la gente dec&iacute;a sobre lo horrible que era la guerra en Ucrania, m&aacute;s personas se centraron en la brutalidad en Gaza. Hubo mucha m&aacute;s atenci&oacute;n, en parte porque murieron m&aacute;s personas, en circunstancias de guerra urbana. Pero creo que la gran diferencia es que la gente no cre&iacute;a que Israel tuviera una especie de causa moralmente pura, del modo en que Ucrania parece tener para mucha gente. Entonces, la gente se identifica, si no con Ham&aacute;s, con la idea de que el pueblo palestino est&aacute; bajo una ocupaci&oacute;n permanente <em>de facto</em>, incluso en Gaza. Ham&aacute;s puede haber cometido sus propios cr&iacute;menes, pero no hay una causa justa de autodefensa que Israel goce de la misma manera [que Ucrania]. Creo que eso llev&oacute; a m&aacute;s atenci&oacute;n sobre los aciertos y equivocaciones del conflicto entre Israel y Palestina. Mi problema es que, si pens&aacute;s que deber&iacute;as enfocarte en las soluciones pol&iacute;ticas a este conflicto, pod&eacute;s desviarte al enfocarte en c&oacute;mo se conduce la guerra<strong>.</strong> <strong>Tiene sentido tratar de obtener apoyo para una soluci&oacute;n diciendo cu&aacute;n terrible es la guerra. Pero si tu pol&iacute;tica se centra &uacute;nicamente en hablar de genocidio, entonces nunca nos enfocamos en cu&aacute;l ser&iacute;a la salida disponible de la guerra,</strong> y por eso parece que es otra guerra interminable, incluso si el alto el fuego recientemente anunciado finalmente tiene lugar. Quiero decir, ya era una guerra interminable. Estamos en una nueva fase desde el 7 de octubre y no parece haber una se&ntilde;al de salida en parte porque hemos centrado el argumento en la brutalidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;La masificaci&oacute;n de la conversaci&oacute;n sobre el derecho internacional &mdash;con t&eacute;rminos como cr&iacute;menes de guerra o CIJ regularmente en los medios&mdash; desempe&ntilde;a un papel en lograr los objetivos del derecho internacional de &ldquo;prevenir la muerte y apoyar la vida&rdquo;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Creo que refleja una moralidad popular que va m&aacute;s all&aacute; de los abogados internacionales, quienes naturalmente quieren que su tema sea discutido. Claramente, millones de personas quieren pensar en las guerras en t&eacute;rminos de su brutalidad. Si quer&eacute;s, creen en la biopol&iacute;tica, en si las personas viven o mueren, si est&aacute;n heridas o a salvo. Pero solo enfatizar&iacute;a que esto no es algo natural. Surgi&oacute; hist&oacute;ricamente porque nuestra moralidad cambi&oacute;, de modo que ahora nos enfocamos en los inocentes y en c&oacute;mo son victimizados por los Estados. Argentina forma parte de la historia de c&oacute;mo sucedi&oacute; eso. Creo que las preguntas m&aacute;s profundas sobre justicia y paz y c&oacute;mo se ver&iacute;an &mdash;que son preguntas pol&iacute;ticas, no legales&mdash; se han perdido porque es m&aacute;s simple decir que este pa&iacute;s se est&aacute; comportando de manera ilegal. Por eso preferir&iacute;a ver menos enfoque en el derecho internacional en el debate p&uacute;blico. No estoy diciendo que sea in&uacute;til o poco importante; pero ser&iacute;a bueno ser m&aacute;s honestos acerca de que hay preguntas m&aacute;s profundas de lo que el derecho internacional puede abordar. Siempre cito a un abogado llamado Richard Falk que, en la era de la Guerra de Vietnam, abraz&oacute; la causa de elevar el perfil del derecho internacional. Y luego, al final, dijo: &ldquo;Nadie est&aacute; prestando atenci&oacute;n, fracas&eacute;&rdquo;. Hoy nunca podr&iacute;as decir eso. Es casi lo contrario. Solo existe el derecho internacional como el marco del debate p&uacute;blico, y creo que eso es una transformaci&oacute;n extraordinaria pero tambi&eacute;n debatible. Tal vez no sea algo bueno.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Estamos en un momento en el que cualquier decisi&oacute;n de los organismos internacionales ser&aacute; vista como polarizada o sesgada, celebrada o criticada. &iquest;C&oacute;mo cre&eacute;s que estas pasiones influyen en estas instituciones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Bueno, creo que est&aacute; claro que los jurados, fiscales y jueces tambi&eacute;n son personas. Por lo tanto, tienen su propia pol&iacute;tica. Y es muy notable que la ley est&eacute; siendo movilizada por los jurados de una manera nueva, con fines pol&iacute;ticos propios. El mejor contraste ser&iacute;a con la Corte Internacional de Justicia. Probablemente no sea muy conocido, pero en la d&eacute;cada de 1960, el caso m&aacute;s famoso que decidi&oacute; la CIJ se llam&oacute; el &ldquo;caso de &Aacute;frica del Sudoeste&rdquo;. Fue un momento en el que los estados poscoloniales, que eran nuevos, quer&iacute;an que la Corte Internacional de Justicia declarara ilegal el r&eacute;gimen sudafricano en Namibia. Y la CIJ tom&oacute; una postura conservadora, lo que provoc&oacute; decepci&oacute;n e ira, ya que el derecho internacional y la CIJ hab&iacute;an sido elevados a un pedestal. Cayeron porque se los consider&oacute; agentes desfavorables de la pol&iacute;tica emancipadora. Sorprendentemente, varias generaciones despu&eacute;s, es la Sud&aacute;frica posapartheid la que est&aacute; llevando un caso a la CIJ en nombre del pueblo palestino. Y el entusiasmo en respuesta a esa primera decisi&oacute;n de medidas provisionales &mdash;que no dice mucho, es provisional&mdash; es casi lo opuesto a lo que ocurri&oacute; en 1966. As&iacute; que es como que los juristas estuvieran del lado de los progresistas o radicales, no completamente, pero se los ve como aliados. Creo que hay un l&iacute;mite sobre hasta qu&eacute; punto estos jurados, fiscales y jueces pueden realmente servir a los fines progresistas. Por eso es muy arriesgado idealizar a estas Cortes. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;La centralidad de los derechos humanos en los a&ntilde;os 70 en Argentina sigue siendo constitutiva del debate pol&iacute;tico y es com&uacute;n escuchar que esta agenda fue apropiada por ciertos partidos pol&iacute;ticos y que esto colision&oacute; contra las mismas demandas. En tu opini&oacute;n, &iquest;hasta qu&eacute; punto es posible que los derechos humanos eviten ser vistos como partidarios?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Es una pregunta compleja. Creo que realmente depende de d&oacute;nde miremos porque, durante mucho tiempo, ha habido en todo el mundo movimientos pol&iacute;ticos y partidos pol&iacute;ticos que afirmaban ser los verdaderos defensores de los derechos humanos. Y simplemente creo que es muy comprensible que todos reclamen los derechos humanos. Es algo exitoso para algunos partidos durante alg&uacute;n tiempo. Pero luego, especialmente cuando tienen &eacute;xito, sus rivales intentan hacer lo que ya hicieron sus enemigos, que es decir que est&aacute;n malinterpretando los derechos humanos. Te voy a dar un ejemplo de mi pa&iacute;s, que es que el Partido Dem&oacute;crata se asoci&oacute; mucho con los derechos humanos (no con los Derechos Humanos Internacionales porque todav&iacute;a no reconocemos esos en Estados Unidos, pero s&iacute; con los valores de los derechos humanos, como oponerse a la tortura en la guerra contra el terrorismo, o los derechos LGBTQ+ o el derecho al aborto). Cuando Donald Trump asumi&oacute; el cargo, hizo algo bastante sorprendente, que fue nombrar una comisi&oacute;n para recuperar los derechos humanos. Se llam&oacute; la Comisi&oacute;n sobre Derechos Inalienables. Hay un acad&eacute;mico francocanadiense muy interesante llamado Fr&eacute;d&eacute;ric M&eacute;gret que est&aacute; escribiendo sobre c&oacute;mo existe un populismo de los derechos humanos en todo el mundo. Los populistas no rechazan los derechos humanos; est&aacute;n tratando de reclamarlos. Y esta Comisi&oacute;n en Estados Unidos dijo que los derechos humanos son de derecha, no progresistas. Entonces, para responder a tu pregunta de manera m&aacute;s abstracta: si intent&aacute;s avanzar en tu causa a trav&eacute;s de los derechos humanos, una posible respuesta podr&iacute;a ser que la otra parte los rechace de plano, pero ahora eso es muy poco com&uacute;n. Hoy creo que la otra parte intenta decir que es el verdadero representante de los derechos humanos.
    </p><p class="article-text">
        <em>NS/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalí Schejtman]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/hablabamos-si-deberiamos-guerras-terminarlas-ahora-si-son-suficientemente-humanas_1_11973930.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Jan 2025 03:00:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“Antes hablábamos sobre si deberíamos tener guerras y cómo terminarlas. Ahora, si son lo suficientemente humanas”]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Beatriz Sarlo, el legado de una intelectual en movimiento en tiempos de home office]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/beatriz-sarlo-legado-intelectual-movimiento-tiempos-home-office_1_11919909.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/490de55a-ffdb-4dbc-8ffc-c42821fceb14_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Beatriz Sarlo, el legado de una intelectual en movimiento en tiempos de home office"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sarlo tenía una curiosidad que no era solamente letrada, sino que también era territorial: en realidad, su mirada vinculaba inexorablemente la intelectualidad con el territorio, en sus dimensiones simbólicas y materiales.
</p></div><p class="article-text">
        Por estos d&iacute;as circula uno de los &uacute;ltimos hits que le dio Sarlo a la cultura popular: &ldquo;La mayor parte de la gente cree que soy una vieja pedante. Eso no me afecta&rdquo;. No es el &uacute;nico: hay una historia de sus reacciones picantes en medios masivos ante cr&iacute;ticas variopintas &ndash;el debate televisivo con Vi&ntilde;as, el inmortal &ldquo;conmigo no, Barone&rdquo;&ndash;, expuestos desde adentro de una arena masiva que ella tambi&eacute;n analiz&oacute; desde afuera. Esa es una versi&oacute;n m&aacute;s que puso en escena a lo largo de su vida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la primera d&eacute;cada del siglo XX, no tanto tiempo despu&eacute;s de haber publicado sus <em>Escenas de la vida posmoderna</em>, en la que contrapon&iacute;a el desarme del aparato estatal con la est&eacute;tica y la &eacute;tica del consumo en shoppings y en la televisi&oacute;n, Sarlo tuvo una columna semanal en la revista Viva, de Clar&iacute;n. A veces dec&iacute;a cosas interesantes, a veces no. Ella misma pensaba que hab&iacute;a una actitud de cierta humildad y una performance en la obligaci&oacute;n de decir algo todas las semanas. Muchos de los que sent&iacute;an encono hacia la Sarlo profesora porque los hab&iacute;a dejado afuera del canon que tallaba en su programa de literatura argentina del siglo XX tambi&eacute;n menospreciaban por vulgar el hecho de que la Sarlo periodista escribiera semanalmente en una revista masiva.&nbsp;&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Probablemente les costara entender que ella, que representaba a la intelectual argentina, que hablaba de s&iacute; misma en esos t&eacute;rminos, ten&iacute;a una curiosidad que <strong>no era solamente letrada, sino que tambi&eacute;n era territorial: en realidad, su mirada vinculaba inexorablemente la intelectualidad con el territorio, en sus dimensiones simb&oacute;licas y materiales.</strong> Ver la ciudad le produc&iacute;a pensamiento. Por eso, alguno de sus libros m&aacute;s c&eacute;lebres mencionan una condici&oacute;n geogr&aacute;fica en su propio t&iacute;tulo: por caso, <em>Borges, un escritor en las orillas</em> y <em>Una modernidad perif&eacute;rica: Buenos Aires 1920 y 1930</em>. Para Sarlo, &ldquo;las orillas&rdquo; de Borges &ldquo;son un espacio imaginario que se contrapone como <em>espejo infiel</em> a la ciudad moderna despojada de cualidades est&eacute;ticas y metaf&iacute;sicas&rdquo;, pero tambi&eacute;n y justamente las orillas eran barrios pobres, &ldquo;lim&iacute;trofes con la llanura que rodeaba a la ciudad&rdquo;. El borde es una idea y un paisaje, como en El Sur, de Borges, en donde Dahlman se bate a duelo con su destino sudamericano en el descampado. <em>La modernidad perif&eacute;rica</em> es una obra maestra de la mirada. Y una clave para entender por qu&eacute; Sarlo dec&iacute;a que ella le&iacute;a todo &ndash;desde una feria en Mataderos hasta la interna peronista&ndash; como si fuera literatura. En su an&aacute;lisis de las vanguardias de principios de siglo XX, Sarlo le&iacute;a a una ciudad en transformaci&oacute;n, y el puro presente de la escena urbana que aparece en los versos de un &ldquo;poeta-ojo&rdquo;, como ella define a Oliverio Girondo. En sus poemas, dice Sarlo, se conjuga el verbo &ldquo;no saber&rdquo; &ndash;&iexcl;justo! tan parecido al nombre que le puso al libro de memorias p&oacute;stumo, <em>No entender</em>, que saldr&aacute; en 2025&ndash;: &ldquo;En vez de saber, se palpa, se oye, se huele, se percibe&rdquo;. Girondo se quiere separar de los poetas que &ldquo;sienten&rdquo;, &ldquo;expresan&rdquo;, &ldquo;imaginan&rdquo;. <strong>Tambi&eacute;n Sarlo: si Girondo era un &ldquo;poeta-ojo&rdquo;, ella era una &ldquo;cr&iacute;tica-ojo&rdquo;.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Su libro <em>La ciudad vista</em> se public&oacute; en 2009. En sus p&aacute;ginas, la cr&iacute;tica-ojo pasa por Liniers, el Barrio Charr&uacute;a, Puerto Madero, registrando la transformaci&oacute;n de esa ciudad y esos m&aacute;rgenes que vuelven a ser una construcci&oacute;n literaria y una realidad generalmente precaria, fr&aacute;gil y a la vez estructural. <strong>Releerlo hoy, despu&eacute;s de una pandemia que agudiz&oacute; y legitim&oacute; el trabajo intelectual y period&iacute;stico como uno cada vez m&aacute;s de escritorio, realizado adentro de cuatro paredes, suena mucho m&aacute;s contracorriente que en el momento de su lanzamiento.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por estos d&iacute;as, muchos leyeron sus mails con una sonrisa &ndash;algunos los compartieron en redes sociales&ndash;. Ten&iacute;an gracia, filo y una amabilidad a veces inesperada. Beatriz Sarlo indag&oacute; en determinadas novedades que trajo internet alrededor de sus temas de inter&eacute;s. Por ejemplo, el libro <em>La audacia y el c&aacute;lculo</em>, dedicado al kirchnerismo cultural, es tambi&eacute;n un fresco de la discusi&oacute;n y militancia online circa 2010. Pero nunca acept&oacute; que el desplazamiento virtual suplantara el desplazamiento urbano, que informaba sus libros m&aacute;s conceptuales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su oficina quedaba en Microcentro, su casa en Caballito, y era com&uacute;n cruzarse a Beatriz Sarlo en el subte A yendo de su cama a su living. Pero tampoco sorprend&iacute;a encontrarla en la boleter&iacute;a de salas teatrales de todos los tama&ntilde;os y ubicaciones: en La Boca, Almagro, Boedo, en Chacagiales. Antes de la ubicuidad de la internet m&oacute;vil, era capaz de ir a escribir a cibers si ten&iacute;a alguna circunstancia le imposibilitaba asistir a su computadora.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como los vanguardistas del 20, como el Borges orillero, Beatriz Sarlo supo construir en su obra y en sus intervenciones, de pique corto y largo, de &ldquo;alta&rdquo; y &ldquo;baja&rdquo; cultura, de mirada, caminata y pensamiento, un espacio urbano simb&oacute;lico y concreto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ese es, tambi&eacute;n, su legado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalí Schejtman]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/beatriz-sarlo-legado-intelectual-movimiento-tiempos-home-office_1_11919909.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Dec 2024 03:00:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Beatriz Sarlo, el legado de una intelectual en movimiento en tiempos de home office]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Beatriz Sarlo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Las palabras importan?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/milei-por-la-boca/palabras-importan_1_11882405.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/92d2ceb3-7dd9-4ffa-b908-efa2b0907039_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Las palabras importan?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando el presidente se desboca contra el periodismo de un modo reiterado, va construyendo un cliché que gasta sus palabras: así como son dañinos y tóxicos para el debate público, sus insultos no se convierten en denuncias ni terminan de marcar agenda.
</p></div><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Mandriles, ensobrados, les cerramos el orto, pedazos de soretes
</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Cuando me pidieron esta columna acababa de ver un video en Instagram en el que una maestra de primaria les recitaba a sus alumnos con voz dulce y ademanes exagerados una advertencia vital para la convivencia:
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Si alguien no puede cambiar algo de s&iacute; mismo en 30 segundos o menos, ustedes no se lo deber&iacute;an mencionar. Si ustedes le dicen a alguien: &ldquo;Ey, tus zapatillas est&aacute;n desatadas&rdquo; o &ldquo;ten&eacute;s una pelusita ah&iacute; en tu hombro&rdquo; o, en voz baja, &ldquo;tu pantal&oacute;n est&aacute; desabrochado pero nos pasa a todos&rdquo;, esas son cosas que puede cambiar en 30 segundos o menos. Pero si le coment&aacute;s algo de su color o textura de pelo, o estilo, o cuerpo, no lo puede cambiar en 30 segundos o menos.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de una catarata de ejemplos pedag&oacute;gicos, la maestra conclu&iacute;a: &ldquo;Tus palabras tienen poder y tus palabras importan&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El contraste entre lo que se les ense&ntilde;a a los ni&ntilde;os y lo que ellos pueden escuchar hoy en boca del Presidente es brutal. Catalogaciones como &ldquo;Mandriles, ensobrados, les cerramos el orto, pedazos de soretes&rdquo;, proferida por parte de Milei a periodistas <em>in absentia</em> en un acto en Parque Lezama, es obvio, dista mucho de ser algo dentro de las normas de opini&oacute;n cr&iacute;tica aceptable. Pero de a poco, la repetici&oacute;n del esquema, estructura y extralimitaciones verbales, la marca de su primer a&ntilde;o en la presidencia, va generando una anestesia tal que puede confundirse con una naturalizaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde hace un tiempo los discursos de odio est&aacute;n siendo discutidos en la academia, los organismos internacionales y otros espacios de reflexi&oacute;n o producci&oacute;n de jurisprudencia. Un mes atr&aacute;s, Amnist&iacute;a Argentina present&oacute; una <a href="https://amnistia.org.ar/wp-content/uploads/delightful-downloads/2024/10/Muteadas_InformeCompleto.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n</a> sobre violencia digital contra periodistas mujeres que era clara respecto de c&oacute;mo la agresi&oacute;n constante &ndash;la acumulaci&oacute;n de insultos&ndash; derivaba en autocensura, problemas de salud mental, miedo y muchas otras consecuencias indeseables para la esfera personal de la vida de estas mujeres pero, tambi&eacute;n, para la democracia, con un extra intimidatorio cuando la agresi&oacute;n viene del presidente. No hay discusi&oacute;n: hay consecuencias visibles de la violencia digital, existe un continuum offline-online y las palabras hacen cosas.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, cuando el presidente se <em>desboca </em>contra el flaco status social del periodismo de un modo tan esperp&eacute;ntico y reiterado, va construyendo un clich&eacute; que gasta sus palabras: as&iacute; como son da&ntilde;inos y t&oacute;xicos para el debate p&uacute;blico, sus insultos no se convierten en denuncias ni terminan de marcar agenda &ndash;por caso, discutir una semana sobre la corrupci&oacute;n en el periodismo o su dependencia a los poderes f&aacute;cticos, no s&eacute; si les suena&ndash;: simplemente cuando suceden esta y otras explosiones, cada vez m&aacute;s se escuchan consejos de <em>no darle bola.</em> Como si fuera posible escindir la forma del fondo en un presidente. Como si sus palabras no tuvieran que importar. Como si hubiera que acostumbrarse y dejar de sorprenderse.<strong> </strong>Algo as&iacute; le contest&oacute; Jony Viale a Marcelo Longobardi cuando este &uacute;ltimo le dijo que no pensaba naturalizar la agresi&oacute;n constante del presidente hacia su persona. &ldquo;No estoy dispuesto a que me insulten todos los d&iacute;as, no lo pienso naturalizar&rdquo;, dijo ofuscado por la falta de apoyo de sus compa&ntilde;eros de Radio Rivadavia, Viale incluido, que respondi&oacute; &ldquo;Bueno qu&eacute; se yo, es algo que hace el gobierno, no hay que engancharse m&aacute;s, porque le das m&aacute;s legitimidad al tema&rdquo;. Parecida fue la postura de Doman en A24, del Grupo Am&eacute;rica: &ldquo;A m&iacute; ni me va ni me viene&rdquo;. Y agreg&oacute;, astuto &eacute;l: &ldquo;Qu&eacute; le voy a explicar que esta es la televisi&oacute;n que a Milei lo hizo presidente&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La sa&ntilde;a de Milei hacia el periodismo revela una contradicci&oacute;n: anclado en una imagen del oficio m&aacute;s propia del siglo XX, no define cu&aacute;l es el valor que quiere adjudicarle, definiendo en un mismo <a href="https://x.com/JMilei/status/1859218428705329552?ref_src=twsrc%5Etfw%7Ctwcamp%5Etweetembed%7Ctwterm%5E1859218428705329552%7Ctwgr%5E079a5c47206ac8f8a4dbcd2b7c3f1d0c8a018be4%7Ctwcon%5Es1_&amp;ref_url=https%3A%2F%2Fwww.lanacion.com.ar%2Fpolitica%2Fjavier-milei-volvio-a-cargar-contra-el-periodismo-con-tono-amenazante-les-llego-la-hora-nid20112024%2F" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">posteo</a> a los periodistas como boxeadores abusivos y tambi&eacute;n como perdedores desempoderados por las redes sociales. Pero sus ataques son tambi&eacute;n una forma de luchar con u&ntilde;as, dientes e insultos baiteros por dominar una agenda que, eso s&iacute; lo sabe, hoy es demasiado ef&iacute;mera y din&aacute;mica, con noticias y protagonistas que se desvanecen en horas, incluyendo sus propias declaraciones.
    </p><p class="article-text">
        <em>FN</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalí Schejtman]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/milei-por-la-boca/palabras-importan_1_11882405.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Dec 2024 03:01:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Las palabras importan?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Milei, el Washington Post y el periodismo: ¿alguien podría beneficiarse de los ataques a la prensa?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/medios/milei-washington-post-periodismo-alguien-beneficiarse-ataques-prensa_1_11769045.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0e7881bc-4e7a-4e0e-97fb-45ac2dbdd2a5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Milei, el Washington Post y el periodismo: ¿Quién puede salir beneficiado de los ataques a la prensa?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta semana, Adorni anunció medidas que atacan directamente las capacidades económicas de las empresas periodísticas, mientras que Jeff Bezos, dueño del Washington Post, bloqueó una declaración de apoyo del diario a Kamala Harris. Según los antecedentes recientes, frente a gobiernos hostiles el periodismo podría adoptar roles que lo fortalecieran, pero en las condiciones actuales de Argentina tampoco ese parece un escenario facil.</p></div><p class="article-text">
        Una serie de eventos y medidas se combinaron durante la &uacute;ltima semana hasta encastrar como un frasco perfecto: ese que contiene a esta &eacute;poca de preguntas dur&iacute;simas para la industria de los medios, especialmente, para el periodismo.
    </p><p class="article-text">
        El lunes, el portavoz presidencial, Manuel Adorni, anunci&oacute; una serie de medidas destinadas a los medios de comunicaci&oacute;n. Entre ellas, declar&oacute; el fin de la exenci&oacute;n del IVA a las empresas period&iacute;sticas dedicadas a la publicaci&oacute;n de diarios, revistas y publicaciones peri&oacute;dicas as&iacute; como a las suscripciones de ediciones online. Adem&aacute;s, le quit&oacute; a Arsat y al Enacom 100 MHz de espectro &ldquo;para ampliar la oferta en el rubro de telecomunicaciones&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para Mart&iacute;n Becerra, que <a href="https://accion.coop/opinion/milei-versus-clarin-titanes-en-el-ring/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">analiz&oacute;</a> las medidas con precisi&oacute;n, los anuncios se engloban en un persistente ataque de Milei a periodistas pero tambi&eacute;n <strong>constituyen en su conjunto un ataque ruidoso al grupo Clar&iacute;n y un probable cimento para los negocios de Elon Musk, </strong>la persona m&aacute;s rica del mundo, due&ntilde;o de X, Tesla y Starlink.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ese mismo lunes de anuncios, en la Universidad Di Tella, <strong>Marty Baron</strong> disertaba sobre el futuro del periodismo en una entrevista con la periodista <strong>In&eacute;s Capdevilla</strong>. Exdirector del Washington Post, ganador de 11 premios Pulitzer, con una pel&iacute;cula tope de gama (&ldquo;Spotlight&rdquo;) basada en su trabajo de investigaci&oacute;n: no hay un mayor representante del periodismo liberal profesional que Baron, que describ&iacute;a al periodismo como un proveedor de certezas fundamental para una democracia. Tiene ejemplos que lo respaldan: desde la investigaci&oacute;n por los abusos en la Iglesia Cat&oacute;lica que lider&oacute; en el Boston Globe y le dio la pel&iacute;cula premiada hasta la cobertura del ataque al capitolio en enero del 2021, que lo hizo ganar otro Pulitzer. 
    </p><p class="article-text">
        El Washington Post tambi&eacute;n cumple con la curva de una empresa de medios exitosa para esta era: cuna del Watergate en los 70, sostiene y ampl&iacute;a una redacci&oacute;n de 1.200 periodistas. Fue comprado por Jeff Bezos &ndash;uno de los hombres m&aacute;s ricos del mundo&ndash; en 2013, quien invirti&oacute; visiblemente en tecnolog&iacute;a &ndash;por ejemplo, para mejorar los sistemas de suscripci&oacute;n&ndash; y aport&oacute; una mirada de mediano plazo poco com&uacute;n para el rubro &ndash;seg&uacute;n Baron&ndash;, sin meterse en la l&iacute;nea editorial &ndash;tambi&eacute;n seg&uacute;n Baron&ndash;, hasta que &iexcl;&uacute;ltimo momento! <strong>impidi&oacute; este viernes al directorio apoyar a un candidato para las pr&oacute;ximas elecciones, algo que hab&iacute;a hecho en los &uacute;ltimos 36 a&ntilde;os</strong> y que provoc&oacute; revuelo interno y 2.000 cancelaciones de suscriptores en un d&iacute;a. Suscripciones que, tal como sucedi&oacute; en el New York Times, crecieron exponencialmente durante el trumpismo, en parte &ndash;m&aacute;s all&aacute; de sus innegables aciertos&ndash; probablemente porque una porci&oacute;n de la poblaci&oacute;n mundial encontr&oacute; en estos referentes del periodismo serio un espacio de apoyo a instituciones democr&aacute;ticas que Trump estaba dinamitando discursivamente y un sentido com&uacute;n progresista que desde hace un tiempo quedaba bien cuestionar en voz alta. El Washington Post sum&oacute; en 2017 su primer slogan de sus 140 a&ntilde;os, tambi&eacute;n aprobado por Bezos: &ldquo;Democracy Dies in Darkness&rdquo;, que ahora se reversiona en memeras varias, incluyendo una <a href="https://x.com/PatChappatte/status/1850280766393250048" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">vi&ntilde;eta</a> de la ilustradora estrella del diario, Ann Telaes.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La pr&aacute;ctica del <em>endorsement</em> de los medios estadounidenses a los candidatos es ya tradicional, aunque en los &uacute;ltimos a&ntilde;os en los que caen en confianza y se desesperan por ganar lectores (o no perderlos) est&aacute; <a href="https://apnews.com/article/newspaper-political-endorsements-ace6dbc5068a215057dce8f5e7b4e077" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">disminuyendo</a> y despierta discusiones alrededor de cu&aacute;nto conviene y corresponde. Adem&aacute;s de que cada vez m&aacute;s se duda m&aacute;s acerca de su peso real. Normativamente, tiene sus reglas y se apoya en la idea de que es apropiado que los diarios tengan espacios para la opini&oacute;n y tambi&eacute;n directorios editoriales sin que eso impregne las coberturas informativas y la b&uacute;squeda de un tratamiento justo o imparcial. <strong>Sobra decir que el caso es muy diferente en la televisi&oacute;n en Estados Unidos y muchas otras plataformas, visiblemente opinionadas y polarizadas. (</strong>Y que para las audiencias, en general, todos los medios tienen intereses partisanos).  
    </p><p class="article-text">
        En la historia larga, los apoyos pasaron de favorecer al Partido Republicano a una paridad y luego, hacia comienzos del nuevo milenio, a manifestar una leve ventaja para los dem&oacute;cratas. Sin embargo, m&aacute;s ac&aacute; en el tiempo, las veces que se present&oacute; Donald Trump, los medios de mayor circulaci&oacute;n eligieron en mucha mayor cantidad y &eacute;nfasis a su contrincante, indicando que Trump estaba por fuera de ciertos consensos democr&aacute;ticos, tambi&eacute;n en relaci&oacute;n a la prensa, y que requer&iacute;a una oposici&oacute;n mucho m&aacute;s fuerte. Ese arco se puede ilustrar con un caso. Leonard Downie Jr, cuando dej&oacute; de ser el editor ejecutivo del Post en 2008, cont&oacute; que no estaba ni registrado para votar y que ahora que no ejerc&iacute;a m&aacute;s como periodista iba a tener que pensar qu&eacute; hacer porque no solamente hab&iacute;a dejado de votar: &ldquo;dej&eacute; de tener incluso opiniones privadas sobre pol&iacute;ticos o temas para tener la mente totalmente abierta a la hora de supervisar nuestra cobertura&rdquo;. En mayo de este a&ntilde;o, 15 a&ntilde;os despu&eacute;s, escribi&oacute; un <a href="https://www.washingtonpost.com/opinions/2024/05/21/trump-second-presidency-news-media/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">editorial</a> en el que dec&iacute;a: &ldquo;Una segunda presidencia de Trump ser&iacute;a un desastre para los medios noticiosos&rdquo;, mientras citaba m&uacute;ltiples ejemplos de Trump llamando a boicotearlos, amenaz&aacute;ndolos de diversos modos, persiguiendo a periodistas, y mucho m&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        La discusi&oacute;n en 2016 sobre este tema hab&iacute;a sido &aacute;spera, con periodistas de renombre indicando que pretender imparcialidad frente a Trump &ndash;entre otras cosas, un mentiroso serial a la hora de declarar p&uacute;blicamente&ndash; era lo que se conoce como<a href="https://www.lanacion.com.ar/opinion/dos-campanas-trump-brexit-y-el-falso-equilibrio-nid1948848/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> falso equilibrio</a>.
    </p><p class="article-text">
        Para estas elecciones, el New Yorker, el New York Times, el Boston Globe y muchos otros ya apoyaron a Harris. La flamante decisi&oacute;n de Jeff Bezos de bloquear el apoyo del Post que hab&iacute;a elevado el directorio abre un nuevo panorama y presenta enigmas respecto de la reacci&oacute;n de la audiencia en el mediano plazo. Son pocos los que est&aacute;n viendo en esto una vocaci&oacute;n de imparcialidad y<strong> s&iacute; lo interpretan como una previsi&oacute;n (que tambi&eacute;n tuvo Los Angeles Times) fruto del miedo a que un reelecto y vengativo Donald Trump apunte contra sus otros negocios, especialmente Amazon y Blue Origin, con contratos multimillonarios con el Estado</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Betsy Reed, </strong>la editora de la versi&oacute;n estadounidense de The Guardian, otro medio ep&iacute;tome del periodismo liberal de calidad, le escribi&oacute; a su comunidad en duros t&eacute;rminos:&nbsp;&ldquo;Nunca ha estado m&aacute;s claro que la propiedad de los medios es importante para la democracia. The Guardian no es propiedad de multimillonarios ni tiene accionistas. Contamos con el apoyo de lectores y somos propiedad de Scott Trust, lo que garantiza nuestra independencia editorial a perpetuidad. Nadie influye en nuestro periodismo. Somos tremendamente independientes y responsables s&oacute;lo ante ustedes, nuestros lectores. 
    </p><p class="article-text">
        Lo que est&aacute; en juego en estas elecciones no podr&iacute;a ser mayor. El periodismo valiente y un p&uacute;blico informado son los cimientos de nuestra democracia, y<strong> es una abdicaci&oacute;n de nuestro deber como periodistas no participar en estas elecciones por inter&eacute;s propio. </strong>Un editorial de The Guardian respald&oacute; firmemente a Kamala Harris para la presidencia a principios de esta semana, y no tememos las posibles consecuencias&ldquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Termin&oacute; su carta pidiendo contribuci&oacute;n econ&oacute;mica para poder hacer ese periodismo.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;El que se enoja pierde?</strong></h2><p class="article-text">
        Aunque ahora parece estar entrando en crisis, en Estados Unidos la hostilidad de Trump contra los medios fue provechosa para los que supieron usarla. En el caso argentino, eso est&aacute; por verse.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el segundo gobierno de Carlos Menem, su encono hacia el periodismo de investigaci&oacute;n que hab&iacute;a publicado ya tramas como las del YomaGate, el contrabando de armas o la privatizaci&oacute;n de Entel fue tal que al conseguir su reelecci&oacute;n asegur&oacute; que les hab&iacute;a ganado a la oposici&oacute;n y a los medios de comunicaci&oacute;n. Pero a pesar de las acusaciones cotidianas, e incluso por ellas, la instituci&oacute;n period&iacute;stica sali&oacute; fortalecida de cara a la sociedad: los periodistas eran hombres y mujeres probos. Se armaron organizaciones profesionales &ndash;primero Periodistas, m&aacute;s tarde FOPEA&ndash;, Clar&iacute;n se hab&iacute;a hecho <em>holding</em> y los canales de televisi&oacute;n incorporaban contenido period&iacute;stico en los que los auspiciantes quer&iacute;an estampar su nombre. Basta recordar a los tres hombres de negro subi&eacute;ndose a un Ford Fiesta, mascando Beldent y fumando Philip Morris. Los libros de investigaci&oacute;n period&iacute;stica se vend&iacute;an de a cientos de miles.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A diferencia de los 90, el encono del kirchnerismo contra determinados grupos de medios &ndash;y la reinterpretaci&oacute;n de los periodistas como t&iacute;teres de las voluntades de sus due&ntilde;os&ndash; cal&oacute; muy profundo en parte de la sociedad y tambi&eacute;n coincidi&oacute; con una transformaci&oacute;n demoledora del modelo de negocios de los medios: el fin del monopolio de la distribuci&oacute;n de noticias a&uacute;n genera m&aacute;s preguntas que respuestas. Las cr&iacute;ticas constantes al estatus social del periodismo se combinaron con un visible deterioro del estatus econ&oacute;mico de quienes lo ejerc&iacute;an.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los medios argentinos llegaron a la tercera d&eacute;cada del milenio con crisis econ&oacute;mica y crisis de credibilidad: ese es el colch&oacute;n electrizado sobre el que caen las medidas y los ataques de Milei.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En estas elecciones en Estados Unidos, Elon Musk apoya a Trump con entusiasmo, al tiempo que desde&ntilde;a ostentosamente al periodismo tradicional por obsoleto. En la misma l&iacute;nea, Milei, muchos de sus funcionarios y much&iacute;simos de sus seguidores no creen que haya una diferencia sustancial o favorable entre el periodismo &ldquo;profesional&rdquo; y la distribuci&oacute;n de contenidos por parte de personas en redes sociales, como por ejemplo expresaron algunos funcionarios encumbrados cuando justificaban el cierre de la agencia de noticias Telam (&ldquo;hoy la agencia es Twitter&rdquo;, dijo Patricia Bullrich).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En su charla, Baron habl&oacute; de funciones period&iacute;sticas que se mantienen y hasta deber&iacute;an potenciarse: una de ellas es la transparencia en pos de la credibilidad. A diferencia de las plataformas sociales, que administran la conversaci&oacute;n p&uacute;blica con una combinaci&oacute;n de edici&oacute;n humana y algor&iacute;tmica cuyos criterios y motivaciones desconocemos, el periodismo profesional deber&iacute;a mostrar sus procedimientos, los documentos que sostienen sus investigaciones, sus razonamientos, ser consistentes. Abrirse a la audiencia. <strong>Esa audiencia, hoy ultra metrificada, va a ser clave en este nuevo round entre el poder pol&iacute;tico y el periodismo</strong>, en un contexto mundial de creciente rechazo a las noticias, nichos fragmentados, atenci&oacute;n dispersa, pero tambi&eacute;n de crecimiento de ciertas marcas period&iacute;sticas novedosas.&nbsp;Esa audiencia es la que va a decidir si vuelve a confiar en que un seguimiento cotidiano de la realidad llevado a cabo por periodistas profesionales tiene para ellos un valor agregado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>NS/DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalí Schejtman]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/medios/milei-washington-post-periodismo-alguien-beneficiarse-ataques-prensa_1_11769045.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 28 Oct 2024 09:46:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Milei, el Washington Post y el periodismo: ¿alguien podría beneficiarse de los ataques a la prensa?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Javier Milei,Prensa,Libertad de prensa,Periodismo,Periodistas,Medios,The Washington Post]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vientre funcional o desde cuándo es aceptable tercerizar la maternidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/un-trabajo-extraordinario-historias-e-ideas-sobre-maternidad-y-paternidad-en-argentina/vientre-funcional-aceptable-tercerizar-maternidad_132_11729407.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/89072ea6-f20b-47a2-9492-5105bae881c7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vientre funcional o desde cuándo es aceptable tercerizar la maternidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La serie habla de la subrogación de un embarazo como excusa para abordar todas las relaciones tensas y transaccionales que se forjan alrededor de una nueva vida.</p></div><p class="article-text">
        Hace unos a&ntilde;os, una puericultora me cont&oacute; que hab&iacute;a cuidado a la reci&eacute;n nacida de una modelo famosa. La historia ten&iacute;a todos los clich&eacute;s: el marido empresario le remarcaba que todav&iacute;a ten&iacute;a panza &ndash;al mes de haber parido&ndash;, la beba estaba todo el d&iacute;a con ni&ntilde;eras y la mam&aacute; acud&iacute;a al playroom un par de veces por d&iacute;a para verla y volv&iacute;a r&aacute;pido a su rutina de gimnasia y tenis. Algunas personas se escandalizaban con este relato, por ejemplo, amigas m&iacute;as que por ese entonces estaban teniendo hijos y me hablaban de colecho y mam&iacute;feros. Todas esas amigas, al a&ntilde;o de vida de sus hijos, ten&iacute;an organizado un holding de jardines maternales, ni&ntilde;eras y abuelos para poder volver a sus actividades.&nbsp;<strong>La modelo, </strong><em><strong>simplemente</strong></em><strong>, hab&iacute;a empezado demasiado temprano.&nbsp;&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me acord&eacute; de esa an&eacute;cdota cuando vi <em><strong>Vientre funcional</strong></em><strong>,</strong> una serie israel&iacute; de 2023 que se estren&oacute; hace unos meses en Netflix. Podr&iacute;a decir que es sobre maternidad subrogada: a una pareja, despu&eacute;s de a&ntilde;os de abortos espont&aacute;neos y dificultades variopintas para concebir, el m&eacute;dico le ofrece subrogar el embarazo, a sabiendas de que el problema radica principalmente en el &uacute;tero de ella, una editora de 37 a&ntilde;os, casada con un abogado progresista. Ambos tienen un pasar econ&oacute;mico medio alto: viven en un lindo tres ambientes, comen carne, tienen medicina privada, aunque para subrogar no les alcanza con sus salarios y tienen que buscar plata en su herencia (los padres de &eacute;l) o su capital social (contactos laborales) hasta que la consiguen de un ex jefe que pide cosas a cambio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        All&iacute; est&aacute;n ellos y all&iacute; est&aacute; ella, la gestante: una chica de 29 a&ntilde;os y de un sector medio bajo, que vive en la casa de su pap&aacute; con su hijo de 11 a&ntilde;os; est&aacute; apremiada econ&oacute;micamente, pero la sensaci&oacute;n es m&aacute;s la de que no da pie con bola, ning&uacute;n trabajo le gusta, no estudi&oacute; nada, cambia de trabajo con frecuencia y el padre de su hijo, despu&eacute;s de una d&eacute;cada de abandono, est&aacute; jugando a ser un padre ejemplar y busca la tenencia compartida, cosa que la angustia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La serie es entonces oficialmente sobre la gestaci&oacute;n subrogada pero toma una decisi&oacute;n astuta: la pr&aacute;ctica no es sesudamente discutida desde el punto de vista &eacute;tico o al menos no se trata de eso exclusivamente.<strong> Se trata sobre cu&aacute;ndo es aceptable y conveniente tercerizar el cuidado de los hijos y qu&eacute; v&iacute;nculos se entablan con esas personas a las que se delega algo tan preciado a cambio de dinero.</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Digo que la serie no es espec&iacute;fica sobre la subrogaci&oacute;n porque evita varios temas que son cl&aacute;sicos del asunto, como la omnipresencia de la empresa, la burocracia regulatoria, las preguntas &eacute;ticas o los contrastes rotundos entre las condiciones de vida de las distintas partes del contrato, y se centra casi exclusivamente en la relaci&oacute;n entre el tri&aacute;ngulo humano &ndash;incluso a costa del veros&iacute;mil de c&oacute;mo suceden estos acuerdos en la realidad&ndash;: la pareja entabla una relaci&oacute;n asidua y directa con la gestante, y experimentan todas las tensiones y explosiones imaginables. El centro narrativo es la relaci&oacute;n &iacute;ntima entre sus protagonistas Tchen (la gestante), Ellie e Iddo (la pareja) y la intimidad a la que llegan permite que en un di&aacute;logo una llame a la otra &ldquo;cajero&rdquo; y la otra le responda &ldquo;incubadora&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si bien entre ellos median escalones socioecon&oacute;micos, tampoco son extremos. <strong>Tchen entabla con Ellie e Iddo una relaci&oacute;n m&aacute;s parecida a la que podr&iacute;a tener una ni&ntilde;era o una empleada dom&eacute;stica con las que se comparten horas de convivencia: &iacute;ntima, afectiva, tensa, desigual, confusa, transaccional.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        El &ldquo;ocuparse del hijo&rdquo; aparece como tema m&aacute;s que los vericuetos y posturas alrededor de la subrogaci&oacute;n. Tanto es as&iacute;, que Ellie, la madre sin un &uacute;tero &ldquo;funcional&rdquo; para la procreaci&oacute;n, m&aacute;s de una vez revela su trauma: sus padres &ndash;pero sobre todo su madre&ndash; la depositaron en la guarder&iacute;a comunal del kibutz en el que naci&oacute; a las dos semanas de vida. Solo la visitaban algunas veces por d&iacute;a y se la llevaban unas horas a la tarde, una pr&aacute;ctica normalizada en varias de estas comunas agr&iacute;colas que ya no existe. En un momento de crisis por la subrogaci&oacute;n y miedo ante la maternidad pr&oacute;xima, Ellie se enfrenta con una reflexi&oacute;n que la angustia: tanto ha criticado a su madre por sac&aacute;rsela de encima, y ella ni siquiera esper&oacute; esas dos semanas de vida para tercerizar su cuidado.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, <em>Vientre funcional</em> es m&aacute;s bien una serie sobre qui&eacute;n se hace cargo de los ni&ntilde;os, en un contexto de desigualdad creciente, de exigencias y ambiciones profesionales y de deseos ambivalentes por parte de las mujeres, todos temas muy oportunos mientras se pospone la edad de la maternidad o se elige no tener hijos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La imaginaci&oacute;n &ndash;las fantas&iacute;as y las realidades cada vez m&aacute;s a la mano&ndash; sobre c&oacute;mo gestar un beb&eacute; est&aacute;n alcanzando niveles in&eacute;ditos en una industria de millones de d&oacute;lares anuales que desarrolla un nuevo n&uacute;cleo de intercambio desigual entre cuerpo y dinero.<strong> Lo que es m&aacute;s original es engranar esas discusiones con debates sobre la crianza, es decir, con todo eso que pasa despu&eacute;s de que un beb&eacute; llega al mundo, sea como sea que haya llegado.&nbsp;&nbsp;&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        En <em>Despu&eacute;s del trabajo</em> (Caja Negra, 2024), <strong>Nick Srnicek y Helen Hester</strong>, rastrean una historia tecnol&oacute;gica de la crianza para concluir que 1) la tecnolog&iacute;a no nos hizo ahorrar tiempo en las tareas dom&eacute;sticas (porque subieron los est&aacute;ndares de higiene y limpieza, por ejemplo) y que 2) la tecnolog&iacute;a aplicada al cuidado de ni&ntilde;os y tareas dom&eacute;sticas est&aacute; bastante estancada en aspiradoras robots y microondas. El chasquido de dedos con el que Mary Poppins ordenaba un cuarto o la Robotina de los Supers&oacute;nicos &ndash;actualizada de una modo interesante por <em>Robot Salvaje&ndash;</em> son en los hechos mujeres con salarios bajos o sin ning&uacute;n salario, y una de las hip&oacute;tesis de los autores es que ese mismo costo bajo hace que no haya muchos incentivos para reemplazarlos por tecnolog&iacute;as.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si se mira con ganas, <em>Vientre funcional</em> da cuenta de las relaciones humanas que se forjan alrededor de una nueva vida, pero tambi&eacute;n de lo individuales y solitarias que suelen ser todas esas decisiones y estrategias &ndash;tanto para las &ldquo;incubadoras&rdquo; como para las &ldquo;cajeras&rdquo; (y los cajeros)&ndash;. Algo un poco inevitable, s&iacute;, pero que tambi&eacute;n podr&iacute;a ser de otra manera.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>NS</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalí Schejtman]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/un-trabajo-extraordinario-historias-e-ideas-sobre-maternidad-y-paternidad-en-argentina/vientre-funcional-aceptable-tercerizar-maternidad_132_11729407.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 20 Oct 2024 03:07:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Vientre funcional o desde cuándo es aceptable tercerizar la maternidad]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Es mamá y acompaña en la vinculación de madres adolescentes con sus bebés: "Intento que no reproduzcan el maltrato que ellas sufrieron"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/un-trabajo-extraordinario-historias-e-ideas-sobre-maternidad-y-paternidad-en-argentina/mama-acompana-vinculacion-madres-adolescentes-bebes-no-reproduzcan-maltrato-sufrieron_132_11606108.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b3fa5846-337c-4bc4-a432-bfcbb43c7f75_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Es mamá y acompaña en la vinculación de madres adolescentes con sus bebés: &quot;Intento que no reproduzcan el maltrato que ellas sufrieron&quot;."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Marita hace malabares combinando la crianza en solitario de su bebé con un trabajo 24/7: el que implica ayudar en la vinculación de mamás adolescentes víctimas de violencia con sus bebés e hijos pequeños en el hogar Eva Duarte. En su historia aparece una pregunta generalmente pasada por alto: quién cuida a los hijos de las mujeres que trabajan en cuidados. </p></div><p class="article-text">
        Si los ladrillos de la casa de Marita en Villa Ort&uacute;zar hablaran, podr&iacute;an contar la historia de tres generaciones. Una mujer &ndash;su madre&ndash; que cri&oacute; sola a sus dos hijos hasta que se puso en pareja con su gran amor y tuvieron al tercero; la muerte de ella a los 48 a&ntilde;os por un c&aacute;ncer de p&aacute;ncreas fulminante y la de &eacute;l, muy poco tiempo despu&eacute;s, y la reorganizaci&oacute;n familiar en medio de la tristeza y el desamparo: Marita, de 21, se hizo cargo legalmente de su hermana de 14, dej&oacute; la facultad de Psicolog&iacute;a, se puso a trabajar limpiando casas y despu&eacute;s como animadora de cumplea&ntilde;os, adem&aacute;s de jornadas part-time en una escuela de chicos con discapacidad. Mientras, su hermano se puso en pareja, tuvo un hijo, y trajo a su familia y la de su esposa a este mismo lugar. Pero un d&iacute;a, la mujer les cambi&oacute; la cerradura y Marita, junto a su hermana que por entonces ten&iacute;a 16, fue desalojada de su propia casa. Al poco tiempo, su hermana qued&oacute; embarazada, y ella aprendi&oacute; y llev&oacute; a cabo una batalla para que no la echaran del colegio &ndash;dec&iacute;an que otras alumnas pod&iacute;an tomar &ldquo;el mal ejemplo&rdquo;&ndash; y pudiera terminarlo, cosa que logr&oacute;: recibi&oacute; su t&iacute;tulo secundario con 9 meses de embarazo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mientras resolv&iacute;a m&uacute;ltiples problem&aacute;ticas de su vida personal &ndash;recuperar su casa, lidiar con problemas de adicci&oacute;n de personas de su entorno cercano, reorganizar su vida ante la llegada de su sobrina&ndash;, Marita ten&iacute;a cuatro trabajos pero todos los espacios de su vida ten&iacute;an una ra&iacute;z com&uacute;n: asistir a personas, especialmente ni&ntilde;os, en situaciones de alto riesgo y precariedad. Eso inclu&iacute;a intervenir para que las instituciones los recibieran y pudieran retomar o empezar sus estudios, acompa&ntilde;ar a v&iacute;ctimas de violencia, estimular a ni&ntilde;os con desaf&iacute;os en el neurodesarrollo en los primeros a&ntilde;os de su vida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Finalmente recuper&oacute; su casa, que pr&aacute;cticamente tuvo que reconstruir.
    </p><p class="article-text">
        Todos esos obst&aacute;culos la hicieron retrasar su propia maternidad. Cuando tuvo tiempo y cabeza para darse cuenta de que era su deseo, ten&iacute;a 40 a&ntilde;os, no estaba en pareja y los datos duros no acompa&ntilde;aban: la m&eacute;dica le hab&iacute;a dicho que era imposible que sucediera naturalmente porque ten&iacute;a solo 2% de carga ov&aacute;rica, por lo que empez&oacute; los tr&aacute;mites para realizar una fertilizaci&oacute;n in vitro con un donante. Pero una vez que estaba todo listo para dar el paso, sucedi&oacute; lo &ldquo;imposible&rdquo;: Marita hab&iacute;a quedado embarazada, para sorpresa de todos, especialmente de la doctora, de un chico que conoci&oacute; una noche. Lo contact&oacute; por Facebook para darle aviso de que iba a continuar con el embarazo y &eacute;l nunca apareci&oacute;.&nbsp;Ella estaba feliz.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Antes y despu&eacute;s de su embarazo, Marita trabaj&oacute; en la central de la l&iacute;nea 144 de asistencia a v&iacute;ctimas de violencia de g&eacute;nero (que arranc&oacute; en 2013 y que, en este momento, qued&oacute; notoriamente <a href="https://chequeado.com/el-explicador/linea-144-y-acompanar-los-datos-que-demuestran-el-ajuste-en-ambos-programas-contra-la-violencia-de-genero/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reducida</a> en su ejecuci&oacute;n presupuestaria y en su planta laboral), en hogares y en escuelas, termin&oacute; la tecnicatura sociocomunitaria en la Universidad Nacional de Avellaneda y certificaciones en violencia familiar y estimulaci&oacute;n temprana. Hace once a&ntilde;os empez&oacute; en el hogar Eva Duarte, de la ciudad de Buenos Aires, que atiende a una poblaci&oacute;n espec&iacute;fica: madres adolescentes, muchas veces v&iacute;ctimas de violencia, y sus hijos, en general beb&eacute;s y ni&ntilde;os menores de 5 a&ntilde;os. <strong>Pero fue desde hace dos a&ntilde;os que el trabajo adquiri&oacute; una nueva p&aacute;tina: su hija tiene una edad muy similar a los beb&eacute;s a los que asiste todos los d&iacute;as.</strong>
    </p><h2 class="article-text"><strong>Los primeros a&ntilde;os de vida, un momento clave</strong></h2><p class="article-text">
        En el centro de Chacarita, el Eva Duarte est&aacute; escondido en los recovecos, en los m&aacute;rgenes de otro hogar enorme dedicado a adultos mayores. La escalera que desemboca ah&iacute; est&aacute; precedida por cochecitos y la recepci&oacute;n, luminosa, aparece ilustrada por un mural con fondo verde, con una foto de Eva Per&oacute;n hecha collage: su pu&ntilde;o levantado tiene en la mu&ntilde;eca un pa&ntilde;uelo verde y de su cabeza sale una vi&ntilde;eta con la frase &ldquo;Al patriarcado lo vamos a tirar!&rdquo;. El mural se ve a medias: est&aacute; tapado por varios tenders que se acumulan con ropita de beb&eacute;. 
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/argentina-siete-diez-embarazos-adolescentes-no-intencionales_1_9565458.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En Argentina nacen, por d&iacute;a, 300 beb&eacute;s de mam&aacute;s adolescentes</a>. El 70% no fue planeado y casi el 40% de las adolescentes madres no logra completar el colegio secundario, seg&uacute;n datos del Fondo de Poblaci&oacute;n de las Naciones Unidas. El Plan Enia, puesto en marcha en 2017, en cinco a&ntilde;os hab&iacute;a logrado reducir el embarazo adolescente del 49% al 27%. <a href="https://www.eldiarioar.com/blog/punto-de-encuentro/programa-logro-reducir-50-embarazo-adolescente-riesgo-quieren-provincializarlo_132_11549346.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hoy su continuidad est&aacute; severamente amenazada por los recortes del gobierno de Javier Milei, que en abril anunci&oacute; la baja de 619 contratos vinculados al plan.&nbsp;</a>
    </p><p class="article-text">
        Pero adem&aacute;s, en un contexto de precariedad social, la infancia est&aacute; sufriendo particularmente. Seg&uacute;n la octava ronda de la encuesta de Unicef sobre la situaci&oacute;n de Ni&ntilde;os, Ni&ntilde;as y Adolescentes en Argentina, el 82% de los hogares encuestados indic&oacute; que los ingresos no les alcanzaron para cubrir los gastos asociados a su manutenci&oacute;n. El informe destaca que particularmente aparecen dificultades en afrontar gastos para comprar libros, hacer excursiones o salidas, el transporte, el calzado y la vestimenta. Seg&uacute;n los datos m&aacute;s recientes publicados por el mismo organismo, un mill&oacute;n y medio de chicos tienen que saltearse una comida diaria por falta de dinero y un mill&oacute;n de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as se va a dormir sin cenar.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El hogar Eva Duarte, que est&aacute; dentro del &aacute;rea de Violencia de G&eacute;nero del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y sufri&oacute; dos despidos a comienzo de a&ntilde;o, tiene la particularidad de atender a menores de diferentes edades y en diferentes roles: adolescentes entre 14 y 18 a&ntilde;os aproximadamente, y ni&ntilde;os peque&ntilde;os; madres e hijos.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Uno muchas veces trabajando con las j&oacute;venes ve que este hogar es la &uacute;nica impronta de hogar que han tenido&ldquo; cuenta Laura Da Re, jefa de las unidades convivenciales en el marco del Ministerio de Desarrollo Humano y H&aacute;bitat del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, que trabaja en contacto con Marita y con todo el equipo de mujeres a cargo &rdquo;del Eva&ldquo;, como le dicen de manera coloquial. &rdquo;En un momento tan complejo como es el proceso de embarazo o maternidad con un beb&eacute; chiquito, en donde hay poco de qu&eacute; agarrarse, con redes protectoras que no existen, acompa&ntilde;amos procesos de much&iacute;sima vulnerabilidad&ldquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las mujeres llegan embarazadas o con beb&eacute;s muy chicos a trav&eacute;s del Consejo de los derechos de ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes, generalmente luego de una situaci&oacute;n de violencia o abuso. A veces, es el jard&iacute;n de infantes el que detecta que algo no est&aacute; bien con el ni&ntilde;o. Otras, desde los mismos hospitales en los que han parido que ven que la mujer y su beb&eacute; no tienen red. El ingreso es, de todos modos, voluntario, tanto como el egreso. En la actualidad, se establece que un hogar de estas caracter&iacute;sticas es una intervenci&oacute;n solo para casos de alto riesgo. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el Eva Duarte hay dos piezas y espacio para hasta 16 d&iacute;adas, que viven ah&iacute; hasta los 18 a&ntilde;os de la mam&aacute;, o hasta los 20 en algunos casos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cecilia Gabella, psicopedagoga del hogar, cuenta c&oacute;mo es el d&iacute;a a d&iacute;a: &ldquo;<strong>Trabajamos mucho en la vinculaci&oacute;n de esa mam&aacute; con ese ni&ntilde;o. Lo primero es conocer a esa jovencita que ingresa, c&oacute;mo le puso el nombre al beb&eacute;, c&oacute;mo lleg&oacute; ese embarazo a su vida. Despu&eacute;s, todo lo cotidiano: las primeras veces ba&ntilde;amos juntas al beb&eacute;, las vas observando, les vas sugiriendo: &lsquo;quiz&aacute;s un juguete te ayuda&rsquo;, &lsquo;&iquest;viste c&oacute;mo le gust&oacute; eso que hiciste?</strong>&rsquo;&rdquo;. Las historias son variadas, y el equipo no da nunca por sentado nada: ni que las adolescentes saben leer o escribir, ni que saben que hay que ponerse champ&uacute; en el pelo para lavarlo o que la temperatura del agua con la que ba&ntilde;an al beb&eacute; no debe estar ni muy caliente ni muy fr&iacute;a. &ldquo;Pero tambi&eacute;n &ndash;agrega Gabella&ndash; partimos de la base de que ellas traen un saber y una historia y tienen su impronta: no buscamos que sean todas iguales sino que puedan desarrollar su modalidad de crianza singular&rdquo;. Eso es uno de los desaf&iacute;os, pero no el &uacute;nico.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las chicas reproducen los mandatos y los modos en los que fueron criadas. Modificar eso es el proceso m&aacute;s dif&iacute;cil&rdquo;, agrega Da Re. &ldquo;Quiz&aacute;s vos la acompa&ntilde;&aacute;s y cuando te diste vuelta le est&aacute; diciendo al nene &lsquo;Sal&iacute; de ac&aacute; que me est&aacute;s molestando&rsquo;, entonces volv&eacute;s otra vez a trabajar en el v&iacute;nculo. Hay muchas veces que las mam&aacute;s no les pueden dar a los hijos algunos cuidados, pero eso suele ser propio de ejercer la misma maternidad que la matern&oacute; a ellas o de ser una adolescente con una situaci&oacute;n de abuso o que est&aacute; luchando con esto de tener que interrumpir su adolescencia por convertirse en madre a esa edad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cada vez hay m&aacute;s estudios sobre c&oacute;mo la adversidad en la etapa infantil afecta no solamente la posici&oacute;n subjetiva de esos ni&ntilde;os sino tambi&eacute;n sus cerebros y sus cuerpos. Quienes estudian este impacto incluyen como adversidad el maltrato, el descuido y la inestabilidad familiar. La violencia de g&eacute;nero contra la cuidadora principal puede ser una de las situaciones que componen esta inestabilidad. A la vez, se sabe que las intervenciones tempranas en ni&ntilde;os peque&ntilde;os tienen efectos decisivos en su desarrollo, mucho m&aacute;s all&aacute; de los 5 a&ntilde;os. Pero adem&aacute;s, como se&ntilde;ala <strong>Carolina Maldonado Carre&ntilde;o</strong>, especialista en educaci&oacute;n de la Universidad de los Andes, <strong>&ldquo;el desarrollo infantil es un proceso individual de cambio que tiene lugar en la interacci&oacute;n con otros y en la participaci&oacute;n en las pr&aacute;cticas y los contextos que son culturalmente relevantes en los que transcurren la vida de los ni&ntilde;os&rdquo;</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Marita trabaja hace once a&ntilde;os con las mam&aacute;s y los beb&eacute;s. Una de las cosas que observa es que muchos nenes son &ldquo;poco hablados&rdquo;, algo en lo que coincide todo el equipo. &ldquo;A veces una mam&aacute; le est&aacute; cambiando el pa&ntilde;al y hay mucho silencio&hellip; Entonces nosotras acompa&ntilde;amos ese momento nombrando las partes del cuerpo por ejemplo para ayudar al desarrollo de ese beb&eacute;&rdquo;, explica Gabella.&nbsp;Hay evidencia sostenida sobre lo importante que es el <a href="https://developingchild.harvard.edu/science/key-concepts/serve-and-return/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ida y vuelta</a> entre los cuidadores y los beb&eacute;s, incluso cuando todav&iacute;a no hablan o balbucean. Esas interacciones, cuando el adulto puede responder con su mirada, contacto y palabras a las quejas o expresiones de un beb&eacute;, tienen efecto no solamente en el habla sino en las conexiones neuronales y el desarrollo de su cerebro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El objetivo de las mujeres que conforman este equipo es estimular a los nenes, la mirada de sus mam&aacute;s hacia ellos y su &ldquo;empoderamiento&rdquo;: que sepan que ellas pueden maternar, que aprendan a confiar en ellas mismas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;El tiempo de hogar tiene que ser el menor tiempo posible&rdquo;</strong>, se&ntilde;ala Gabella. <strong>&ldquo;Pero nosotras tratamos de que las mam&aacute;s entiendan que tienen que aprovecharlo para terminar sus estudios secundarios y para estar m&aacute;s tranquilas. A veces las familias est&aacute;n tan devastadas que no hab&iacute;an tenido esa oportunidad antes&rdquo;</strong>.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Qui&eacute;n cuida a qui&eacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        Marita recuerda c&oacute;mo hace poco uno de los nenes de 3 a&ntilde;os del hogar empez&oacute; a hacer &ldquo;no&rdquo; con el dedo por primera vez. Y despu&eacute;s de esa alegr&iacute;a tom&oacute; conciencia de algo que la amarg&oacute; un poco: no tiene ni idea de cu&aacute;ndo su propia hija empez&oacute; a hacerlo. Seguramente fue en el jard&iacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Es que combinar un trabajo de cuidado con las tareas de cuidado y crianza de su propia hija de un a&ntilde;o y medio estando sola no es f&aacute;cil. No lo es para nadie, pero en alguien que trabaja con beb&eacute;s de la misma edad de su hija, el cruce genera preguntas log&iacute;sticas para las cuales los sistemas no suelen dar respuestas suficientes. <strong>La OIT habla de un &ldquo;c&iacute;rculo&rdquo; en el que el trabajo de cuidados no remunerado, el trabajo remunerado y el trabajo de cuidados remunerado se influencian entre s&iacute;. Eleonor Faur, experta pionera en estudios del cuidado, agrega una parada m&aacute;s a este c&iacute;rculo: c&oacute;mo influye en la calidad del cuidado no remunerado de estas trabajadoras a sus propios hijos el hecho de trabajar en el &aacute;rea de cuidados.&nbsp;</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Marita trabaja en cuidados y hace, a la vez, malabares con el cuidado de su hija"
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                Marita trabaja en cuidados y hace, a la vez, malabares con el cuidado de su hija                            </span>
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        La hija de Marita va al jard&iacute;n 6 horas y ella corre: la deja y sale apurada a la parada, ultimando arreglos de planes o cuestiones log&iacute;sticas con otras madres en movimiento; pelea para que le dejen terminar antes la eterna adaptaci&oacute;n a principio de a&ntilde;o y se estresa cuando observa que, por ejemplo, no hay propuesta de colonia de verano o invierno p&uacute;blicas para personas que trabajan por la tarde. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su trabajo es, adem&aacute;s, &ldquo;24/7&rdquo;: hay situaciones que exigen su intervenci&oacute;n o conversaci&oacute;n en cualquier horario y contexto, o tareas administrativas que muchas veces termina resolviendo desde su casa, mientras intenta que su hija no intervenga con los deditos llenos de banana sobre el teclado. Su hermana menor, cuyos hijos ya son m&aacute;s grandes, la ayuda. Y Marita cuando fue mam&aacute; dej&oacute; otros dos trabajos con los que complementaba este: una guardia nocturna y una escuela de integraci&oacute;n por la ma&ntilde;ana. &ldquo;Era cambiar plata. Y yo a mi hija la tuve para tenerla, que est&aacute; conmigo. Me acomod&eacute; para que vaya al jard&iacute;n en el horario que yo trabajo, salgo la paso a buscar y vengo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n, reconoce, ser madre le dio una perspectiva distinta para encarar sus diversos trabajos: &ldquo;Me volv&iacute; m&aacute;s sensible. Este trabajo te endurece&rdquo;. Marita pone de ejemplo ese borde complejo entre intervenir o no intervenir cuando, por ejemplo, ve a un nene que necesita un cambio de pa&ntilde;al, pero la mam&aacute; no lo est&aacute; viendo. Ah&iacute; es cuando usa su propio ejemplo como mam&aacute; como para generar una conversaci&oacute;n. <strong>&ldquo;Antes, desde el libro, hubiera repetido cosas que sonaban hermosas. Ahora puedo ser un poco m&aacute;s emp&aacute;tica con el deseo del otro o con el cansancio. De verdad, realmente, si no hay deseo de maternar no sale. Las chicas que pasaron por este hogar a veces ni siquiera tuvieron pa&ntilde;ales cuando eran beb&eacute;s. O te dicen: &lsquo;yo dorm&iacute;a en el piso&rsquo;</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sus reflexiones sobre crianza cruzan su trabajo, su presente y tambi&eacute;n su biograf&iacute;a, la forma en la que ella fue criada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Mi mam&aacute; era bastante sobreprotectora. Ahora trato de hacerla bastante m&aacute;s independiente a mi hija. Hay una parte en la que cuando hacen las cosas por vos empez&aacute;s a sentir que no est&aacute;s capacitada para hacerlo, aunque sea desde el amor. Yo cuando se muri&oacute; no sab&iacute;a ni c&oacute;mo se pagaban las cuentas. En el hogar me he cruzado con nenes que quiz&aacute;s eran &ldquo;demasiado&rdquo; aut&oacute;nomos. Por un lado dec&iacute;s est&aacute; perfecto porque van a estar preparados para resolver problemas, pero por otro &iexcl;d&eacute;jame sostenerte la mamadera, rel&aacute;jate! Tienen un a&ntilde;o u 8 meses y ya se sostienen la mamadera. O no lloran. Algunas madres reproducen esa idea de &ldquo;si lo tengo mucho en brazos lo voy a malcriar&rdquo;. Tratar de desarmar esos conceptos cuesta mucho. Lo mismo sucede con el maltrato que ellas sufrieron. Hay nenes que he conocido que ven&iacute;an de situaciones de violencia y se tapaban con s&aacute;banas cuando se acercaba la mam&aacute;. Por eso yo siempre festejo cuando los nenes gritan, corren, se expresan. Ellos son criados en un contexto de amor. <strong>Un nene de cinco a&ntilde;os que fue alimentado, no fue castigado, tuvo abrigo, juego, alegr&iacute;a y gente, que no estaba solo&hellip;&nbsp; Eso va a ser que el d&iacute;a de ma&ntilde;ana elijan tambi&eacute;n otro contexto. Y se rompe un poco el c&iacute;rculo de violencia</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando hace un recuento de su vida y su vocaci&oacute;n, encuentra que en muchas de las situaciones que vivi&oacute; hubiera necesitado &ldquo;una Marita&rdquo;, alguien la la asistiera o que al menos le indicara d&oacute;nde pod&iacute;a golpear una puerta para reconstruir sus costados rotos: &ldquo;En uno de mis trabajos hac&iacute;amos recorridos nocturnos y muchas veces hablabas con gente viviendo en la calle y yo pensaba: es gente con muchos recursos, solamente necesitaban un contexto, las redes y una mano&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pocas cosas le dan m&aacute;s alegr&iacute;a que ver a las mam&aacute;s y a los nenes que ella conoci&oacute; como trabajadora social creciendo de manera saludable, continuando sus estudios. A veces la contactan por Facebook y a veces la visitan. En otros casos, dice, hay mujeres que &ldquo;no pudieron sostener el empoderamiento&rdquo; y vuelven a caer en relaciones violentas. Otras veces, la continuidad de esas mam&aacute;s y esos ni&ntilde;os sigue siendo muy precaria, sin amparo por parte de ninguna red familiar ni estatal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El trabajo la enfrenta a Marita cotidianamente con una de las facetas m&aacute;s duras de la desigualdad y la vulnerabilidad: el desamparo de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as que nacen en contextos cr&iacute;ticos y est&aacute;n atravesados por violencias varias. En ese contexto, las personas que trabajan en el cuidado m&aacute;s y menos institucionalizado hacen una diferencia fundamental.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Este trabajo es como la maternidad: sin deseo no lo pod&eacute;s llevar a cabo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        *<em>Para realizar esta nota, su autora recibi&oacute; una beca en el marco de la iniciativa Periodismo sobre Primera Infancia del Dart Center for Journalism and Trauma (Universidad de Columbia)</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>NS/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalí Schejtman]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/un-trabajo-extraordinario-historias-e-ideas-sobre-maternidad-y-paternidad-en-argentina/mama-acompana-vinculacion-madres-adolescentes-bebes-no-reproduzcan-maltrato-sufrieron_132_11606108.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 26 Aug 2024 09:34:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Es mamá y acompaña en la vinculación de madres adolescentes con sus bebés: "Intento que no reproduzcan el maltrato que ellas sufrieron"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Embarazo adolescente]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Más allá de los debates, los contenidos de Encuentro y Pakapaka siguen siendo muy usados en las aulas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/debates-contenidos-encuentro-pakapaka-siguen-usados-aulas_1_11487431.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8b9eea1a-c567-49ed-8429-754c58654f0a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Más allá de los debates, los contenidos de Encuentro y Pakapaka siguen siendo muy usados en las aulas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si bien el gobierno de Javier Milei ha sido recurrente en su encono hacia los medios públicos, poco se menciona el uso asiduo en las escuelas de los canales surgidos del Ministerio de Educación como herramienta didáctica. 
</p></div><p class="article-text">
        25 de mayo en el Museo del Cabildo. Ah&iacute; donde todav&iacute;a se ven los restos del tradicional chocolate con churros que sirvieron como desayuno, y salpicado por mujeres vestidas de damas antiguas y hombres con looks revolucionarios, en el patio del museo los chicos se acumulan alrededor de una serie de mu&ntilde;ecos de cart&oacute;n. Los m&aacute;s grandes les explican a los m&aacute;s chicos: ese es Moreno, ese es Belgrano, esa es Juana Azurduy, ese es San Mart&iacute;n, aunque los m&aacute;s chicos &ndash;en edad escolar&ndash; los ayudan a nombrarlos: tambi&eacute;n los conocen. Los mu&ntilde;ecos, averiados por el paso del tiempo en el exterior, ya est&aacute;n casi sin color, pero funcionan como recuerdo del esplendor de la<strong> </strong>serie Zamba, de Pakapaka, nacida en 2010, y sintetizan un contraste evidente entre el abandono estatal por el mantenimiento de la producci&oacute;n de contenidos educativos y la vigencia de estas producciones entre las nuevas generaciones.
    </p><p class="article-text">
        Sucede que a pesar de la recurrencia en el debate o las acusaciones alrededor del rol, la parcialidad y el destino de los medios p&uacute;blicos, especialmente centrado en TV P&uacute;blica o T&eacute;lam &ndash;que sigue suspendida en sus funciones&ndash;, poco se menciona a<strong> Encuentro y Pakapaka, surgidos en el marco del Ministerio de Educaci&oacute;n en 2007 y 2010 respectivamente, especialmente en cuanto a su funci&oacute;n como herramienta did&aacute;ctica, asiduamente utilizada en las escuelas.&nbsp;  </strong>
    </p><p class="article-text">
        Desde hace un mes los sitios de los canales educativos, una v&iacute;a fundamental de difusi&oacute;n y acceso de este contenido, aparecen &ldquo;en reconstrucci&oacute;n&rdquo;, y sus redes sociales est&aacute;n inactivas, si bien fuentes oficiales de Radio y Televisi&oacute;n SE se&ntilde;alan que los sitios estar&aacute;n online nuevamente a mediados de julio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta novedad no pas&oacute; inadvertida en las escuelas, que utilizan sus producciones con mucha regularidad. &ldquo;Siempre, para los proyectos que estamos trabajando, buscamos material audiovisual de apoyatura o como disparador. Por ejemplo, de Pakapaka, us&eacute; un mont&oacute;n los cuentos de &lsquo;Hab&iacute;a una vez&rsquo; porque, adem&aacute;s de que tienen versiones de los cl&aacute;sicos que siempre trabajamos, si seguimos a alg&uacute;n personaje, sea bruja, ogro, siempre hay material ah&iacute;&rdquo;, dice una docente de una primaria p&uacute;blica de Almagro.
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                Persoanjes del canal Pakapaka, que comenzó como una franja de programación dentro de canal Encuentro.                             </span>
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        Una docente de jard&iacute;n de infantes privado de Recoleta agrega que ella suele utilizar contenido de <a href="https://www.youtube.com/watch?v=vFj1Hhr386Y" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Taller de historias</em></a> (un ciclo animado de leyendas contada por un abuelo a sus nietos): &ldquo;Me gusta mostrarles a los chicos diferentes tonos de hablar del interior, tonos de las provincias, diferentes formas de vestirse y cosas que tienen otros ritmos&rdquo;. Una docente de historia de una secundaria privada de Nu&ntilde;ez menciona que usa producciones de Encuentro pero que est&aacute; muy atenta a c&oacute;mo ubicarlos dentro de la propia planificaci&oacute;n: &ldquo;En mi caso, que trabajo con chicos m&aacute;s grandes, primero leen en el libro, les doy la explicaci&oacute;n y cierro toda la unidad con alg&uacute;n material audiovisual. Lo que noto es que &uacute;ltimamente hasta los extractos de los documentales de Encuentro o <em>Algo habr&aacute;n hecho</em>, de Felipe Pigna, que tambi&eacute;n uso, les resultan largos y les cuesta engancharse. Est&aacute;n muy acostumbrados a las redes en donde todo es muy cortito&rdquo;. <strong>Una novedad que observa en los &uacute;ltimos a&ntilde;os es que algunos estudiantes tienen prejuicios cuando se usa material producido por el Estado: &ldquo;Ahora opinan m&aacute;s sobre qu&eacute; voy a poner y se trabaja con esas dudas en la propia clase&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Respecto de Encuentro, Luc&iacute;a Pelourson, docente de una primaria p&uacute;blica de Villa Crespo, se&ntilde;ala su forma de utilizarlo: &ldquo;Hay producciones que me sirvieron much&iacute;simo. Una se llama <a href="https://www.youtube.com/watch?v=aPLUj1IXG_o" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Historias de Papel</em></a>, con un cap&iacute;tulo de las invasiones inglesas que muestra bien las perspectivas de todos los actores y eso es lo rico en las Ciencias Sociales: no mostrar solamente la mirada de un grupo social ni poner a las personas que intervinieron en los procesos sociales en el lugar de &lsquo;buenos&rsquo; y &lsquo;malos&rsquo;. Y otro es el de <a href="https://www.youtube.com/watch?v=qOTUa0r2L_8" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Revoluciones</a>, que es un material que uno puede pensar que es para m&aacute;s grandes porque tiene mucha informaci&oacute;n o palabras dif&iacute;ciles, pero que est&aacute; planteado de manera tal que, con la intervenci&oacute;n de un docente, les permite a los chicos construir mucho de los conocimientos que queremos en Ciencias Sociales&rdquo;. Otra docente y actual vicedirectora de colegio privado recuerda cu&aacute;nto usaba el programa <a href="https://www.youtube.com/watch?v=DE-MIxco8W8" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Escuelas Argentinas</em></a>, de canal Encuentro, una serie documental realizada por Bruno Stagnaro, para trabajar en cuarto grado con la promesa a la bandera: &ldquo;Muestra desde chicos que van en lancha a la escuela hasta otros que van en el medio del monte y me serv&iacute;a para trabajar la idea de lealtad y la idea de lo federal&rdquo;.
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                Historias de papel                            </span>
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        Las docentes consultadas tambi&eacute;n mencionan que los recursos audiovisuales son una ayuda en el aula para atraer la atenci&oacute;n de los estudiantes, aunque siempre tienen que enmarcarlos en un contexto e intervenir constantemente. Y que tampoco es una garant&iacute;a: &ldquo;El uso de recursos audiovisuales los ayudan a engancharse. Hay algo del audiovisual muy presente en el consumo de conocimiento que es muy habitual para los chicos&ndash; explica Julieta Jakubowicz, licenciada en Ciencias de la Educaci&oacute;n y formadora de docentes en Ciencias Sociales. &rdquo;Los canales del Ministerio tienen un valor desde su mirada federal, desde lo est&eacute;tico, desde las fuentes que se utilizan &ndash;los chicos si no muchas veces no est&aacute;n expuestos a escuchar la voz de un antrop&oacute;logo o un soci&oacute;logo&ndash;. De todos modos, si bien el audiovisual los convoca, no siempre es m&aacute;s entretenido: muchos de los videos de Encuentro son documentales altamente complejos, para distintos niveles educativos, y no por ser visual son m&aacute;s f&aacute;ciles de entender: lo importante siempre es que sean utilizados en el marco de una propuesta de ense&ntilde;anza&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        Otros docentes tambi&eacute;n se&ntilde;alan el contraste que implica este tipo de contenidos ante alumnos m&aacute;s habituados a consumos de plataformas comerciales: &ldquo;El contenido producido por el Ministerio de Educaci&oacute;n es valioso porque se nota que est&aacute; pensado para poder ser compartido en espacios educativos. Particularmente, produce la posibilidad de que se trabajen cuestiones locales que a veces es dif&iacute;cil de conseguir: no siempre conseguimos material curado y ac&aacute; funcionaba como sello de calidad. Pero adem&aacute;s, para los adolescentes de hoy los expone a otros ritmos y otras formas de contar diferente a la de las plataformas&rdquo;, agrega Florencia Sichel, docente de filosof&iacute;a en nivel medio y capacitadora en formaci&oacute;n docente, que particip&oacute; como contenidista durante la pandemia del programa &ldquo;Seguimos educando&rdquo;, de Canal Encuentro y Pakapaka. 
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                Escuelas argentinas                            </span>
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        A la vez, Sichel reconoce que &uacute;ltimamente aument&oacute; el cuestionamiento por el uso de estos y otros materiales: &ldquo;Tiene que ver con el cuestionamiento que estamos sufriendo cada vez m&aacute;s quienes estamos a cargo de un aula. Y ah&iacute; yo dir&iacute;a que hay una paradoja: por un lado, una opini&oacute;n excesiva por parte de quienes no habitan la escuela (&rdquo;los adoctrinan&ldquo;, &rdquo;les bajan l&iacute;nea&ldquo;) y, por otro, un desconocimiento efectivo sobre esos miedos. <strong>El aula es mucho m&aacute;s que la voz del docente, especialmente en el nivel medio.</strong> A m&iacute; me gusta trabajar de manera aplicada. El video enriquece la tem&aacute;tica, no es que uno lo pone y lo deja ah&iacute;. Uno intercambia, propone un trabajo pr&aacute;ctico, por ejemplo. Lo que se pide es que los estudiantes tengan un an&aacute;lisis cr&iacute;tico sobre eso que acaban de ver. Lo ideal ser&iacute;a trabajar en conjunto y que las familias se acerquen desde la duda y no desde el se&ntilde;alamiento muchas veces cancelatorio. Podemos discutir los materiales y debatirlos, pero nunca desde el miedo&rdquo;, dice la docente. 
    </p><p class="article-text">
        Rodrigo Martin fue docente y director en escuelas privadas laicas y religiosas de la provincia de Buenos Aires y se&ntilde;ala que us&oacute; contenidos de religi&oacute;n y de ciencia: &ldquo;Generaron una muy buena recepci&oacute;n en los estudiantes y docentes&rdquo;. Sin embargo, tambi&eacute;n en distintos momentos recibi&oacute; a familias preocupadas por la &ldquo;tendencia ideol&oacute;gica&rdquo; y la falta de respeto a ciertas figuras de la historia: &ldquo;Siempre se habl&oacute; de este material como disparador, un material a analizar. Lo que busca el dise&ntilde;o es el esp&iacute;ritu cr&iacute;tico.<strong> Si el docente se queda con que ese material es la verdad es un problema, pero pasa lo mismo con cualquier manual, especialmente con Historia. Despu&eacute;s de conversar las familias lo entienden, en general. Me parece que desde que se crearon estos espacios el debate fue muy pol&iacute;tico y poco pedag&oacute;gico</strong>&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Historias de papel                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>Zamba: un dibujito para la revoluci&oacute;n</strong></h3><p class="article-text">
        De &eacute;l dijeron que se burlaba de Sarmiento, que buscaba dar una &ldquo;historia oficial nacional y popular&rdquo;, a la vez que gan&oacute; un premio Mart&iacute;n Fierro, un ComKids del Prix Jeunesse Iberoamericano, fue nominado a los Emmy y finalista del prestigioso Prix Jeunesse International; pas&oacute; por Netflix y acumula laureles y tambi&eacute;n cr&iacute;ticas. 
    </p><p class="article-text">
        En el &uacute;ltimo tiempo, fue Ramiro Marra cuando era candidato a Jefe de Gobierno porte&ntilde;o, el que se quej&oacute;: &ldquo;&iquest;Sab&eacute;s lo que me dijo un chico una vez? Que en Pakapaka dec&iacute;an que los espa&ntilde;oles eran los malos y los argentinos eran los buenos&rdquo;, dijo, en clara alusi&oacute;n a La Asombrosa Excursi&oacute;n de Zamba. El comentario se rode&oacute; luego de memes variopintos de la factor&iacute;a libertaria y tambi&eacute;n informaciones falsas sobre el destino del canal. 
    </p><p class="article-text">
        Pero por sobre todas las cosas, Zamba aparece en la experiencia escolar y visual de buena parte de los estudiantes argentinos, desde su lanzamiento y hasta ahora, casi 15 a&ntilde;os despu&eacute;s.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La Asombrosa Excursión de Zamba                            </span>
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        Se trata de un alumno de una escuela de Formosa que empez&oacute; viajando por la historia Argentina y luego ampli&oacute; sus destinos a la ciencia, el Mundial de F&uacute;tbol, m&aacute;s adelante a la &ldquo;Patria grande&rdquo;, a la Revoluci&oacute;n Industrial y Karl Marx o al Egipto antiguo, pero tambi&eacute;n devino en personaje transmedia con un parque tem&aacute;tico y un musical en Tecn&oacute;polis y una penetraci&oacute;n tal en los consumos infantiles que lleg&oacute; a ser tema de cumplea&ntilde;os, tortas y disfraces m&uacute;ltiples.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su puntapi&eacute; inicial, cuando Pakapaka a&uacute;n no era un canal aparte sino una franja de Canal Encuentro, fue el encargo de hacer un dibujito animado sobre la Revoluci&oacute;n de Mayo con motivo de su bicentenario en 2010. &ldquo;Nos pusimos a trabajar en esos cuatro cap&iacute;tulos sin que nadie nos bajara ninguna l&iacute;nea de nada&rdquo;, recuerda el historiador Gabriel Di Meglio, investigador del Conicet y director actual del Museo Hist&oacute;rico en Parque Lezama. &Eacute;l estuvo a cargo de los contenidos de Zamba hasta 2012 y trabaj&oacute; codo a codo con Fernando Salem y Sebasti&aacute;n Mignogna, realizador y director respectivamente. Despu&eacute;s, vinieron otros cap&iacute;tulos vinculados a efem&eacute;rides como la Independencia (&ldquo;Zamba en la Casa de Tucum&aacute;n&rdquo;) o la traves&iacute;a libertadora de San Mart&iacute;n hasta su reuni&oacute;n con Bol&iacute;var en Guayaquil (Zamba en Yapey&uacute;). En ellos, la participaci&oacute;n musical es clave: las canciones de Zamba, compuestas por Leo Sujatovich y Ezequiel Silberstein, con letras de Ingrid Beck y Fernando S&aacute;nchez, fueron interpretadas por artistas de alto perfil, desde Fito Paez hasta Soledad Pastorutti o La mosca.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En un principio Zamba, como producto de divulgaci&oacute;n hist&oacute;rica, fue saludado positivamente. Pero al tiempo que se fortalec&iacute;a la polarizaci&oacute;n pol&iacute;tica durante el kirchnerismo y se pon&iacute;a el ojo en una versi&oacute;n oficial de la historia, qued&oacute; en el centro de la escena con algunos condimentos que agudizaron las tensiones, como el conflicto con el Grupo Clar&iacute;n por el retraso en la incorporaci&oacute;n de Pakapaka a la grilla de Cablevisi&oacute;n o episodios del dibujito muy alineados con la narrativa gubernamental, en un contexto de ampliaci&oacute;n del sistema de medios p&uacute;blicos y &ldquo;batalla cultural&rdquo;. Esos y otros motivos lo convirtieron en un s&iacute;mbolo pol&iacute;tico, mientras se met&iacute;a en las pantallas m&uacute;ltiples de los ni&ntilde;os y en las aulas m&aacute;s diversas del pa&iacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En las escuelas p&uacute;blicas y privadas consultadas,<strong> Zamba sigue siendo un material que se usa, especialmente los cap&iacute;tulos vinculados a las efem&eacute;rides tradicionales y a los pr&oacute;ceres. </strong>Lo primero que destacan los docentes es que Zamba es muy atractivo para los chicos: &ldquo;Es una forma muy amable de entrar a la historia, aunque no sea suficiente. Yo cuando pongo Zamba siempre hablo de d&oacute;nde est&aacute;n las mujeres, de que la guerra no es la salida. Lo que le critican de Zamba es que entiende todo en tonos de buenos y malos, pero eso es porque en la infancia es todo as&iacute;, y es una forma de entrarles. Una como docente va desandando esto&rdquo;, dice una docente de nivel inicial de Palermo. Tambi&eacute;n se&ntilde;alan planteos o preguntas de familias cuando usan el dibujito: &ldquo;Creo que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os los padres se sienten m&aacute;s empoderados para venir a plantear preguntas de por qu&eacute; usamos Zamba&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La Asombrosa Excursión de Zamba.                            </span>
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        La historiadora Camila Perochena, especializada en el uso de la historia que hacen los diversos gobiernos, sostiene que Zamba es un producto desparejo en relaci&oacute;n con el uso del pasado: &ldquo;Hay cap&iacute;tulos muy buenos, versiones adaptadas para chicos de lo que es la renovaci&oacute;n historiogr&aacute;fica, como por ejemplo el de la Revoluci&oacute;n de Mayo, que trata de explicar el rol de la crisis de la monarqu&iacute;a espa&ntilde;ola en la revoluci&oacute;n. Si me pregunt&aacute;s por otros cap&iacute;tulos, el de Malvinas o la dictadura, o el de Rosas, me parece que tienen una cosa m&aacute;s ideol&oacute;gica, que est&aacute;n m&aacute;s atravesados por los sentidos comunes revisionistas que el kirchnerismo hab&iacute;a llevado al Estado&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Di Meglio agrega que el programa no fue hecho para reemplazar al docente y que su &eacute;xito radica en que es eficaz como dibujito animado: &ldquo;<strong>Zamba es un gancho para que los chicos se interesen por esos temas, pero los docentes son los que lo enmarcan con muchos otros recursos.</strong> Al d&iacute;a de hoy tengo estudiantes en la universidad que me dicen que estudiaron historia gracias a Zamba. Durante el kirchnerismo confluyeron muchas l&iacute;neas historiogr&aacute;ficas, no solo la revisionista como suele decirse, y Encuentro y Pakapaka son una muestra de mucha diversidad a la hora de abordar la historia. Zamba como producto fue cambiando a lo largo de los a&ntilde;os. Es una pena que hoy sea se&ntilde;alado negativamente por algunas personas que quiz&aacute;s ni siquiera lo vieron pero sacaron una conclusi&oacute;n antes de verlo solo porque termin&oacute; identificado con algo muy partidario&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Perochena agrega una interpretaci&oacute;n al &eacute;nfasis que por momentos el gobierno de Milei y sus seguidores tienen con Zamba: &ldquo;Milei da la batalla cultural. A &eacute;l le interesa dar una versi&oacute;n de la historia&rdquo;. Acaso si conocieran la frase de San Mart&iacute;n que Zamba repite a menudo en los cap&iacute;tulos, podr&iacute;an reconciliarse con este personaje que, a pesar de las controversias, lleva casi 15 a&ntilde;os a la mano de los docentes de las escuelas m&aacute;s variadas: &ldquo;Seamos libres, que lo dem&aacute;s no importa nada&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Colabor&oacute; en los testimonios Abigail Contreiras Martinez</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>NS/DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalí Schejtman]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/debates-contenidos-encuentro-pakapaka-siguen-usados-aulas_1_11487431.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 29 Jun 2024 03:00:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Más allá de los debates, los contenidos de Encuentro y Pakapaka siguen siendo muy usados en las aulas]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Hernán Casciari, autor y productor: "Me interesa mucho la gestión de nuevos métodos de financiación de la cultura"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/hernan-casciari-autor-productor-interesa-gestion-nuevos-metodos-financiacion-cultura_1_11397026.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/51cdb6c1-c999-42ac-b64d-b361afe605b2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hernán Casciari, autor y productor: &quot;Me interesa mucho la gestión de nuevos métodos de financiación de la cultura&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En La señora que me parió, el creador sube al escenario a su madre, con la que recrear historias mercedinas hilarantes y conmovedoras, infalibles en su eficacia. Casciari, además, viene desarrollando un sistema de producción independiente del Estado, que se convierte en particularmente llamativo en un contexto de fuertes discusiones sobre cuál debe ser el rol del Estado en la cultura.</p></div><p class="article-text">
        El escritor, devenido productor, gestor e int&eacute;rprete, los mi&eacute;rcoles y jueves se sube al escenario del Paseo La Plaza y se convierte, tambi&eacute;n, en hijo. En <em>La se&ntilde;ora que me pari&oacute;</em>, Hern&aacute;n Casciari interpreta y reinventa sus propios textos &ndash;escritos en su mayor&iacute;a hace unos veinte a&ntilde;os&ndash; con la inestimable contribuci&oacute;n de dos miembros de su familia y tambi&eacute;n protagonistas: su primo pianista, Juan Carabajal, y, especialmente, su madre, Chichita, que aparece ah&iacute; para darle vida a su propio personaje, omnipresente en esos cuentos y, de distinto modo, en casi toda la obra de Casciari.
    </p><p class="article-text">
        En el escenario, madre e hijo recrean tensas cenas familiares de la infancia, grandes decisiones del fin de la adolescencia, castigos hist&oacute;ricos y haza&ntilde;as amorosas, todo hilado con la infalible gracia de un hipn&oacute;tico narrador de an&eacute;cdotas afiladas con sacapuntas que siguen su m&aacute;xima de la efectividad: hacer reir o hacer llorar.
    </p><p class="article-text">
        Chichita, en tanto, aporta gracia y tono en escena, adem&aacute;s de derivas y recuerdos fuera de guion que sorprenden incluso a su hijo, como cuando volvi&oacute; de una salida y se comi&oacute; la comida del perro. 
    </p><p class="article-text">
        Pero la obra es en s&iacute; tambi&eacute;n un producto de su rol como genio y figura de la maquinaria Orsai, una productora que publica la revista Orsai, desarrolla proyectos audiovisuales y que para esta ocasi&oacute;n, la primera obra de teatro, convoc&oacute; a 126 socios que invirtieron m&oacute;dicas sumas &ndash;mayormente entre 50 y 100 d&oacute;lares&ndash; y participaron v&iacute;a streaming todos los martes en la elecci&oacute;n del t&iacute;tulo, del afiche, de los cuentos, en las conversaciones de la producci&oacute;n, en el ensayo general y en la ganancia. Para Casciari esta forma de producci&oacute;n independiente es un postulado coherente con los caminos que tom&oacute; su propia obra como escritor. De hecho, le interesa trabajar para la audiencia, sin intermediarios, y capturando donde est&aacute; hoy su atenci&oacute;n. Ahora, eso significa que ya no piensa en un lector sentado en su casa leyendo sus libros, sino m&aacute;s bien en un espectador u oyente escuch&aacute;ndolos: &ldquo;Yo me empec&eacute; a preguntar un d&iacute;a por qu&eacute; me estaba empezando a aburrir leer&rdquo;, dice, antes de ahondar en por qu&eacute; viene eligiendo la interpretaci&oacute;n oral de sus textos. Su &uacute;ltimo libro, <em>Cuentos contra reloj</em>, parti&oacute; de un ejercicio h&iacute;brido en el programa <strong>Perros de la calle</strong>, donde es columnista: de 9 a 10 de la ma&ntilde;ana recib&iacute;a consignas de los oyentes, luego eleg&iacute;a una y de 10 a 12 escrib&iacute;a un cuento, que le&iacute;a en la radio a las 12.30. 
    </p><p class="article-text">
        El postulado de la independencia en la producci&oacute;n cultural tambi&eacute;n puede resonar en un contexto de discusi&oacute;n sobre el rol del Estado en la cultura. Casciari lo desarrolla combinando una reflexi&oacute;n singular sobre la intervenci&oacute;n eficiente, un pedido de autocr&iacute;tica y su propia experiencia como lector de revistas culturales importantes &ndash;desde Puro cuento a Cerdos y Peces o El periodista&ndash; que cerraron, dice, porque un d&iacute;a los anunciantes abandonaron el proyecto: &ldquo;El d&iacute;a que nosotros dijimos vamos a hacer una revista lo primero que dijimos es no pidamos plata porque va a cerrar cuando quieran ellos, como pas&oacute; siempre. Usemos la energ&iacute;a esa para convocar a los lectores, no a los auspiciantes. Si nosotros tenemos lectores, no nos vamos nunca&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo surgi&oacute; la idea de hacer teatro comercial y c&oacute;mo fue el trabajo con los socios?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nosotros venimos haciendo proyectos colaborativos o autogestivos o de inversi&oacute;n colectiva, como quieras llamarle, desde la revista, pero con mucha fuerza cuando empezamos a hacer cine y series. Y este a&ntilde;o dije vamos a ver si podemos meternos tambi&eacute;n en teatro comercial. El teatro comercial es muy rentable cuando es un &eacute;xito, cuando ya el boca a boca funciona. Entonces para armar la cadena y no equivocarme con otra gente me puse de conejito de Indias. La idea es abrirlo a tres o cuatro obras m&aacute;s, o sea que haya cuatro obras por a&ntilde;o. Por eso nos asociamos tambi&eacute;n con la gente del Paseo La Plaza. A m&iacute; me interesa mucho la gesti&oacute;n de nuevos m&eacute;todos de financiaci&oacute;n de la cultura y este es uno m&aacute;s. Es parecida a la del cine, el socio productor pone un dinero, con ese dinero participa activamente de la construcci&oacute;n del proyecto. En este caso fueron 126 socios. Hay algunos que son muy talibanes y est&aacute;n en todas en todas las reuniones, hay otros que se conectan cada tanto y muy poquitos que solamente invierten dinero para ganar dinero, pero en general es muy fuerte el fervor. Nosotros no arriesgamos el concepto. Si les propongo cuatro t&iacute;tulos, s&eacute; que con los cuatro me voy a sentir c&oacute;modo y les explico la diferencia. Le propusimos 46 p&oacute;sters distintos y eligieron el que sali&oacute;. Es muy divertido porque charlan entre ellos, despu&eacute;s difunden en sus propias redes, sobre todo, la que m&aacute;s me interesa a m&iacute;, van a los ensayos generales y se genera ah&iacute; un Focus Group muy bueno cuando yo puedo preguntar, ajustar. A m&iacute; me divierte mucho el sistema. De hecho, no sabr&iacute;a hacerlo de otra manera.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo fue la convocatoria a tu mam&aacute; para la obra?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mi vieja quiso ser actriz desde muy chiquita y su pap&aacute;, que era un tipo muy espantoso, nunca la dej&oacute; ni salir de la casa. En un momento, a los 17, un compa&ntilde;ero de ella de secundaria, Gustavo Moreto, form&oacute; un conjunto de m&uacute;sica llamado Alma y vida, muy conocido despu&eacute;s, y la convoc&oacute; para primera voz. Era el inicio del rock nacional. En Alma y vida estaba Santaolalla dando vueltas. Y el pap&aacute; no la dej&oacute; y ella siempre tuvo una espinita con el escenario. Despu&eacute;s se cas&oacute;, se fue a Mercedes y se meti&oacute; inmediatamente reci&eacute;n casada, embarazada de m&iacute;, en un teatro vocacional con un grupo de gente. Y mi viejo le pon&iacute;a unas caras de orto... El tipo muy t&iacute;mido, no quer&iacute;a tener una esposa nocturna. En vez de acompa&ntilde;arla, le dec&iacute;a &ldquo;te pueden robar si vas&rdquo; y mi vieja muy r&aacute;pidamente se retir&oacute; y se dedic&oacute; a ser ama de casa y etc&eacute;tera. Entonces, cuando yo volv&iacute; de Espa&ntilde;a a vivir ac&aacute; en el 2016, la invit&eacute; a subirse al escenario. Yo hice como para festejar el regreso una lectura de cuentos en el Caras y Caretas, que iba a ser una funci&oacute;n, pero terminaron siendo dos funciones llenas y le invit&eacute; a subir a ella, a mi hermana, a Juan &ndash;mi primo pianista&ndash;, al que era el marido de mi hermana en ese momento. Porque ten&iacute;a un mont&oacute;n de cuentos que los involucraban a ellos. Yo hab&iacute;a estado en Mercedes y vi que la gente dec&iacute;a &lsquo;es verdad, yo estaba&rsquo;. Uy, qu&eacute; lindo es este juego con los personajes reales, pens&eacute;. Me pareci&oacute; entretenido y cuando llegu&eacute; ac&aacute; les dije &iquest;suben?. Fue tan contundente la diversi&oacute;n que ten&iacute;amos nosotros arriba, pero sobre todo la gente, que empez&oacute; a haber boca a boca, y se hizo uno por semana durante a&ntilde;os. Entonces por eso digo que este no es un estreno, nos conocemos de memoria. En la pandemia se termin&oacute; esa cosa medio semanal o una vez por mes que hac&iacute;amos y ella se desbarranc&oacute;. Era una tipa de 60 ponele, aunque ten&iacute;a 70, y cuando se sali&oacute; de la pandemia ten&iacute;a 80, fue una cosa incre&iacute;ble. No pod&iacute;a ni caminar. Y yo le dec&iacute;a cuando te pongas bien hacemos el final, pero mainstream lo hacemos con tu cara en las marquesinas, en los folletos, y eso le daban ganas de no tirar la toalla. Se oper&oacute; hace cuatro meses de un problema de rodilla muy grave que no la dejaba caminar y ahora est&aacute; caminando muy poquito, pero ni bien se oper&oacute;, me dijo: &ldquo;acordate lo que me dijiste&rdquo; y entonces yo lo empec&eacute; a armar. Y est&aacute; levantando un mont&oacute;n. Puntualmente es esto porque ella lo necesita. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo es trabajar cotidianamente con tu mama?</strong>
    </p><p class="article-text">
        A m&iacute; siempre me dio much&iacute;sima culpa no poder amarla del modo tanguero. Para m&iacute; no es una mam&aacute; como muchos amigos tienen a su mam&aacute; y hablan de la madre y son incondicionales. Jam&aacute;s tuve esa relaci&oacute;n ni esa sensaci&oacute;n. Y desde que fui padre empec&eacute; a sentir mucha culpa porque empec&eacute; a decir mir&aacute; si me hace mi hija esto, que no me dice feliz d&iacute;a del padre, no me llama para el cumplea&ntilde;os. Y cuando empezamos a subirnos al escenario, encontramos realmente algo en com&uacute;n que yo nunca tuve con ella. Porque me fajaba, porque corporalmente no la puedo abrazar. Yo la recontra perdon&eacute; de la cabeza, pero hay algo en el cuerpo que no me permite amarla, no me sale. Es una se&ntilde;ora muy cercana, porque vivi&oacute; conmigo 18 a&ntilde;os, pero no es mi mam&aacute; en ese sentido... Por eso le puse &ldquo;la se&ntilde;ora que me pari&oacute;&rdquo;. Y encontrarnos en un camar&iacute;n, con un tema en com&uacute;n, y que sea tan profesional, tan comprometida. A m&iacute; lo que m&aacute;s me divierte es cuando termina el cuento y Chichita se va de gui&oacute;n, cuando ella empieza a decir boludeces. Ah&iacute; hay como un juego familiar personal interno que nos nutre, porque no tenemos una relaci&oacute;n muy fluida bajo el escenario, no somos muy cari&ntilde;osos ni nada. Entonces en esto nos encontramos. Yo encontr&eacute; una  compa&ntilde;era que nunca hab&iacute;a tenido y la empec&eacute; a admirar desde ese lugar. Yo creo que si se le hubieran dado las oportunidades, hoy ser&iacute;a una excelente actriz muy reconocida porque tiene todo el talento. <strong>Le falt&oacute; el tiempo para hacerlo y la &eacute;poca y nada le ayud&oacute;, pero bueno, que ya hoy se pueda subir y ser aplaudida, es como que puedo devolverle ese no abrazarla de alguna manera, que puedo decir bueno, por lo menos le di esto. Es important&iacute;sima ella para mi. </strong>
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                Chichita, la madre de Casciari, es protagonista de su nueva obra.                            </span>
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        <strong>Dec&iacute;s que ahora ya escrib&iacute;s para ser le&iacute;do en voz alta e interpretado, no para que te lean en tus libros&hellip; &iquest;C&oacute;mo cambi&oacute; eso tus textos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo dej&eacute; de escribir. Soy adaptador de la obra que escrib&iacute; para hacerla oral. Empec&eacute; a trabajar el tono de voz y la gestualidad y eso que escrib&iacute;a para ser le&iacute;do lo empec&eacute; modificar, a sacar palabras que son literarias y poner m&aacute;s coloquiales. Empec&eacute; a trabajar un un sistema nuevo que me divierte much&iacute;simo. Ahora estoy adaptando, aggiornando, los p&aacute;rrafos cambian porque soy m&aacute;s viejo, entonces tengo m&aacute;s datos para aportar otra mirada, otro prisma, pero los cuentos son viejos. Yo cuando escrib&iacute;a fumaba porro, viv&iacute;a en Espa&ntilde;a. Y un cuento eran tres d&iacute;as, cuatro, era todo lo que hac&iacute;a en el d&iacute;a. Escribir un cuento. Yo no podr&iacute;a hacer eso pero ni de casualidad en esta vida diurna que tengo hace siete a&ntilde;os, con 17 proyectos. Lo que no tengo es tiempo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n cambi&eacute; al oral, donde no solo me siento m&aacute;s c&oacute;modo sino que hay much&iacute;sima m&aacute;s gente en la oralidad que en la palabra escrita. Es como elegir el auditorio. Mira, ah&iacute; ten&eacute;s a 37 personas y all&aacute; ten&eacute;s a 6000. Las que escuchan son muchas m&aacute;s de las que leen. A no ser que no quieras llegar a todo el mundo. <strong>Si quer&eacute;s llegar a los de Puan, quedate ah&iacute;, pero yo prefiero la gente, entonces trato de utilizar el idioma com&uacute;n, que hoy no es la letra escrita.</strong> A m&iacute; me sorprende cada vez m&aacute;s que un p&aacute;rrafo le&iacute;do por diecinueve personas distintas son diecinueve cosas distintas. No entiende lo mismo la gente cuando lee. No est&aacute; el matiz. El matiz es fundamental: un excelente lector capta el matiz,&nbsp; pero ten&eacute;s que haber le&iacute;do un mont&oacute;n de libros para entender el matiz de un p&aacute;rrafo de la manera real, lo que es un punto y coma, qu&eacute; quieres decir, el contexto, el subtexto, que con la voz se lo pod&eacute;s dar a uno que no lee. Cuando yo escrib&iacute;a el blog desde Espa&ntilde;a escrib&iacute;a lo que me pasaba y no ten&iacute;a una intenci&oacute;n de lectores de todo el mundo: ten&iacute;a la intenci&oacute;n de que Chiri, mi mejor amigo, muy de Puan, y mi viejo, que nunca ley&oacute; un libro en la vida, entendieran ese texto. Yo tuve una especie de universidad en los primeros dos a&ntilde;os. C&oacute;mo hacerlo para que Chiri no se aburra por demasiado b&aacute;sico y que mi viejo no se confunda por demasiado complejo. Yo dec&iacute;a bueno, esta es la an&eacute;cdota. Ok, esto a m&iacute; me divierte o me emociona, lo tengo que poner ac&aacute; y se lo tengo que mandar a esta gente y tiene que funcionar. Bueno, ah&iacute; hay una decisi&oacute;n que yo en ese momento no sab&iacute;a que era una decisi&oacute;n entre lo elitista, escribir para Chiri, o lo absolutamente pelotudo de autoayuda, escribir para mi pap&aacute;. Yo no quer&iacute;a ninguna de las dos. Mi b&uacute;squeda es intentar una fronterita.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero ahora esa frontera que est&aacute;s buscando no la est&aacute;s buscando en la escritura de libro, sino en la escritura para la interpretaci&oacute;n oral...</strong>
    </p><p class="article-text">
        Eso es formato. Yo tengo la sensaci&oacute;n, cada vez m&aacute;s bestia, de que <strong>terminamos hablando de tuppers y no comida</strong>. Es como si reci&eacute;n estuvi&eacute;ramos hablando de lo siguiente: pero vos me dec&iacute;s que ahora us&aacute;s un tupper grande y ahora us&aacute;s un tupper chiquito. Y yo quiero hablar de la comida: o sea, la comida que met&eacute;s en el tupper es la misma. Qu&eacute; diferencia hay entre el p&aacute;rrafo que dije ayer en la obra, c&oacute;mo lo recibe una persona sentada en un auditorio, y c&oacute;mo lo recibe una persona sentada en su casa ley&eacute;ndolo. Son diferentes tuppers. La importancia es cero cuando solamente hablamos de eso. <strong>Me parece que est&aacute; pasando con el streaming: est&aacute;n hablando todo el tiempo del streaming y no se est&aacute;n dando cuenta de que no cambiaron nada, que es un chab&oacute;n con dos panelistas y un invitado.</strong> En Telecinco en el Telecable en 1985 donde hubo el primer canal de cable de Mercedes era un chab&oacute;n con dos panelistas y un invitado; la televisi&oacute;n desde que se desfinanci&oacute; y no tiene m&aacute;s ficci&oacute;n es un chab&oacute;n con dos panelistas y un invitado; la radio hoy que se ve es un chab&oacute;n con dos panelistas y un invitado. Ustedes haciendo streaming sub 30 que tienen la cabeza para explotar de contenidos nuevos son un chab&oacute;n con dos panelistas y dos invitados. &iquest;Sab&eacute;s por qu&eacute; pasa eso? Porque est&aacute;n todo el tiempo hablando de formato, nadie habla de contenido, nadie se preocupa por lo de adentro. A m&iacute; me parece que lo de adentro es mucho m&aacute;s importante de ser cambiado que si es un libro, es un libro electr&oacute;nico, es papel o todo es formato. A m&iacute; me parece que hay en esta intenci&oacute;n tan bestia de hablar 100% de formato un cagazo enorme, gente que no se anima a ir adentro y no se le ocurre nada, entonces es &ldquo;Hablemos de los tuppers, total siempre vamos a cocinar milanesa con papas fritas&rdquo;. El d&iacute;a que dejen de hablar de tuppers se pondr&aacute;n a cocinar. Con los blogs pas&oacute; algo parecido: cuando yo empec&eacute; con el m&iacute;o hab&iacute;a seis blogs, todos de tecnolog&iacute;a. Todos re inteligentes los seis, gente muy moderna, muy cool en este momento y yo me pregunt&eacute; &iquest;qu&eacute; pasar&iacute;a si entre estos seis se mete una vieja y empieza a hablar de que le aument&oacute; la pizza en el Coto? O sea, hay un formato nuevo, se la pasaban hablando del blog, el blog y no se daban cuenta de que era divertid&iacute;simo contar ficci&oacute;n. Se les meti&oacute; una vieja que termin&oacute; siendo <em>M&aacute;s respeto, que soy tu madre</em>. Esto tiene 25 a&ntilde;os, pero hubo una disrupci&oacute;n: <strong>vos te metes en un lugar donde est&aacute;n todos modernos hablando de formato y les reventas la cabeza con un contenido que no corresponde a ese formato.</strong> Yo no lo hago estrat&eacute;gicamente, pero es una cosa que busco todo el tiempo: a ver qu&eacute; est&aacute;n haciendo, vamos a romperlo, vamos a hacerlo de otra manera, vamos a buscar otra forma de financiarlo, vamos a encontrar que sea rentable para el propio p&uacute;blico que lo consume, vamos a dejar de pedirle plata a Santander, a American Express, al Estado, hag&aacute;moslo de otra manera. Ese es mi juguete, mi forma de ir probando las cosas. Hay una curiosidad de usuario. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; tipo de productos culturales consum&iacute;s como usuario?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo creo que desde que empezamos a hacer cine Orsai creci&oacute; de una manera... preocupante. De hecho, estoy tratando de que baje. Entonces mi cabeza est&aacute; muy poco ociosa como para ser ese que era, un consumidor curioso. Estoy todo el tiempo con gesti&oacute;n... congestionado. Este a&ntilde;o me propuse bajar. Si yo tuviera que elegir hacer una sola cosa har&iacute;a una funci&oacute;n por semana en San Antonio de Areco, a diez cuadras de mi casa. Porque yo no puedo dejar de leer en voz alta, es lo que m&aacute;s me gusta de todo. No me gusta tomar el avi&oacute;n, extra&ntilde;ar a mi familia, pero estar arriba de un escenario me encanta. Hay algo que posiblemente sea lo m&aacute;s importante que est&eacute; pasando en el mundo hoy como ocio que se llama MrBeast. Bueno, a m&iacute; me parece que MrBeast es una disrupci&oacute;n espectacular. Eso me lo recomend&oacute; por primera vez mi hija: un chico que ten&iacute;a 12 a&ntilde;os empez&oacute; con YouTube y ahora tiene 150 millones de seguidores y hace esto. Este chico nunca pens&oacute; en el formato. Dijo vamos a hacer esto y empez&oacute; a crecer y crecer. Salvando las distancias, en lo mainstream <strong>Migue Granados</strong> est&aacute; haciendo un poco de eso: es el &uacute;nico que no est&aacute; mirando el streaming de al lado, que est&aacute; mirando su propia diversi&oacute;n y no tanto tener un poquito m&aacute;s de rating que el otro, y se nota.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Vos empezaste con un sistema de producci&oacute;n en buena medida prescindiendo del Estado y de los intermediarios habituales y ahora esa discusi&oacute;n explot&oacute; pol&iacute;ticamente. &iquest;Pens&aacute;s que lo que hiciste es escalable o que puede hacerse m&aacute;s en Argentina?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo me di cuenta de que la independencia, adem&aacute;s de divertida y rentable, hac&iacute;a que pudieras seguir siendo rentable incluso en la pandemia. Nosotros ya est&aacute;bamos preparad&iacute;simos para vender digital y vendimos el s&eacute;xtuple del libros en pandemia, yo empec&eacute; a hacer streaming a los dos segundos, los libros se siguieron vendiendo, y eso tiene que ver con tener un m&uacute;sculo de independencia. Como cuando viv&iacute;s solo a los 20 que te vas de la casa de tus viejos y te aprend&eacute;s a lavar la ropa en un momento, conseguis un laburo y dec&iacute;s &iexcl;no le estoy pidiendo m&aacute;s guita a mi pap&aacute; ni a mi mam&aacute;! Te sent&iacute;s orgulloso. Bueno, la independencia de gesti&oacute;n es eso: no tener m&aacute;s pap&aacute; ni mam&aacute;. Y no tener m&aacute;s mam&aacute; ni pap&aacute;, m&aacute;s all&aacute; de lo ideol&oacute;gico, te hace crecer un m&uacute;sculo en la cabeza. No le ten&eacute;s miedo a nada, porque te das cuenta de que se puede, de que es posible, de que el mundo es tuyo, de que te junt&aacute;s con gente que est&aacute; en la misma. Arm&aacute;s, desarm&aacute;s, ten&eacute;s muchos reflejos para cambiar de posici&oacute;n. A las grandes empresas les cambia el mundo y no saben qu&eacute; hacer. Y cada vez el mundo cambia m&aacute;s r&aacute;pido. Si vos segu&iacute;s siendo un hijo de pap&aacute; y mam&aacute; vas a serlo toda la vida, nunca vas a cortar el lazo y eso se llama publicidad o se llama Estado. Sos un nene. Ojo. Yo estoy a favor del Estado eficiente interviniendo la cultura. Son dos cosas distintas las que estoy diciendo. <strong>El creador tiene que aprender a valerse por s&iacute; mismo porque de lo contrario nunca va a saber si lo que hace, de verdad, es esperado.</strong> En la Argentina, en los &uacute;ltimos 15 a&ntilde;os, ponele que haya habido diez revistas literatura y quebraron todas. Se hicieron con el Estado o se hicieron con publicidad privada. Nunca le preguntaron a la gente si las quer&iacute;a. Revista Orsai existe porque hay gente que la lee. No porque tenga una subvenci&oacute;n. Hay lectores y entonces imprimimos. Orsai no tiene nada m&aacute;s que gente. Y cuando la gente no est&eacute;, Orsai no va a estar. Entonces, por ese lado, siento que&nbsp;se debilita el m&uacute;sculo de independencia en much&iacute;simos creadores de contenido, directores, actores, actrices, m&uacute;sicos. Es un buen momento para que mucha gente empiece de cero a descubrir que se puede, que la cultura es tremendamente rentable. Hay un mont&oacute;n de gente que necesita evadirse, c&oacute;mo no va a ser rentable. Y despu&eacute;s, por otro lado, me parece bestial lo que est&aacute; haciendo Milei con la ciencia, con la educaci&oacute;n p&uacute;blica, con la cultura: me parece de una ignorancia supina, y el grupo de gente que lo secunda tiene grandes problemas de revanchismo. Son dos mundos distintos. Yo soy independiente y trato de no pedirle nada a nadie desde hace mucho, pero con la tranquilidad de que el que no quiere hacerlo como yo pueda contar con el Estado para salir adelante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hay producciones culturales que no buscan ser masivas, hay cine m&aacute;s experimental u obras de teatro que se producen en lugares del pa&iacute;s a los que la cultura comercial no llega. Cuando dec&iacute;s que est&aacute;s a favor de que el Estado intervenga en la cultura de manera eficiente, &iquest;en d&oacute;nde cre&eacute;s que deber&iacute;a intervenir?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, hay una diferencia grande entre una gran ciudad y pueblos de veinte mil o treinta mil habitantes. El Estado debe hacer cosas en todos lados, pero sobre todo donde hay menos oportunidades. &iquest;Qu&eacute; le vas a explicar a un tipo como el presidente? &iquest;Que un chico de cuarto a&ntilde;o de Chajar&iacute; necesita una obra de teatro, un poco de m&uacute;sica?&iquest;Hay que explicarlo a eso? &iquest;C&oacute;mo va a haber un debate sobre eso? Es desesperanzador, pero al mismo tiempo, ojo, porque tambi&eacute;n es una oportunidad. Hay que ejercitar ese m&uacute;sculo. Un productor exitoso, que puede rentabilizarse solo, &iquest;yendo al INCAA a buscar plata? No me cierra. No enloquezcamos. Un chico de C&oacute;rdoba que termin&oacute; la carrera de cine y tiene un gui&oacute;n buen&iacute;simo, me recontra cierra. El problema son los kioscos, que surgen como hongos despu&eacute;s de la lluvia alrededor del Estado. Esos kioscos son los culpables de que un loco haga esto que estamos padeciendo ahora. Si termin&aacute;s pidi&eacute;ndole guita al Estado ya no para hacer un proyecto, sino para hacer del proyecto tu medio de vida, empieza a fallar. Y si no hacemos nada a tiempo, empieza a fallar tanto que un d&iacute;a pasa esto. <strong>Hay que hacer un poco de autocr&iacute;tica tambi&eacute;n del lado nuestro del mostrador. Un poco de autocr&iacute;tica... No solamente decir &ldquo;che, qu&eacute; hijo de puta, mir&aacute; lo que hace&rdquo;. &iquest;Y qu&eacute; hicimos nosotros en los &uacute;ltimos veinte o treinta a&ntilde;os? </strong>&iquest;De qu&eacute; manera pudimos hacerlo tan mal para que pase esto? Yo creo que hay que acomodar un poco los melones de los dos lados, esperar que pase esta tormenta de mierda y cuando volvamos, deber&iacute;amos hacerlo con autocr&iacute;tica, con gente nueva, que no aparezcan las mismas caras que sab&eacute;s que buscan desesperadamente volver a los kioscos. Si los que aparecen son los mismos, no tuvimos en cuenta que hab&iacute;a una oportunidad de empezar de cero. Esa sensaci&oacute;n me da. Estamos a tiempo de crear nichos productivos y rentables, que no requieran de mucha gente del otro lado. Con seis o siete mil personas en un nicho a las que nutrir peri&oacute;dicamente ya ten&eacute;s para vivir y ten&eacute;s para pasarla bien y para divertirte.
    </p><p class="article-text">
        <em>La se&ntilde;ora que me pari&oacute; se presenta mi&eacute;rcoles y jueves 20 hs en el Paseo La Plaza, Sala Pablo Picasso, Av. Corrientes 1660</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>NS</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalí Schejtman]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/hernan-casciari-autor-productor-interesa-gestion-nuevos-metodos-financiacion-cultura_1_11397026.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 26 May 2024 03:00:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Hernán Casciari, autor y productor: "Me interesa mucho la gestión de nuevos métodos de financiación de la cultura"]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Graciela Montes, escritora: "Todos los chicos con los que tomé contacto me han ayudado a no perder la memoria de cómo era ser chico"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/un-trabajo-extraordinario-historias-e-ideas-sobre-maternidad-y-paternidad-en-argentina/graciela-montes-escritora-chicos-tome-contacto-han-ayudado-no-perder-memoria-chico_132_11305941.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/654514a5-699b-43d6-bbba-404b2d0d8ffa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Graciela Montes, escritora: &quot;Todos los chicos con los que tomé contacto me han ayudado a no perder la memoria de cómo era ser chico&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La reconocida escritora, célebre autora de literatura y textos de no ficción para niños, acaba de lanzar un libro sobre la democracia y otro sobre la justicia que son reescritura de textos publicados en los años 80. Adoctrinamiento, corrección política y el desafío de volver a pensar en la democracia lejos de la euforia del retorno y en un momento bisagra.</p></div><p class="article-text">
        En un ejercicio de poco rigor metodol&oacute;gico &ndash;mandar un WhatsApp a 15 adultos y adultas con hijos en edad escolar preguntando si los chicos hab&iacute;an le&iacute;do en clase a <strong>Graciela Montes</strong>&ndash; la conclusi&oacute;n fue abrumadora: casi la totalidad lo hab&iacute;a hecho, en escuelas p&uacute;blicas y privadas, de la ciudad y de la provincia de Buenos Aires. Ni&ntilde;os nacidos despu&eacute;s de 2010, entonces, hab&iacute;an pasado por <em>Tengo un monstruo en el bolsillo</em>, <em>Do&ntilde;a Clementina Queridita, la achicadora</em>, <em>Historia de un amor exagerado</em>, <em>Aventuras y desventuras de Casiperro del hambre</em>, <em>La verdadera historia del rat&oacute;n feroz</em>, y otros cuantos de su cat&aacute;logo, compuesto por m&aacute;s de 70 t&iacute;tulos. Libros escritos en los 80 y 90, que probablemente tambi&eacute;n hayan le&iacute;do sus padres, y que pasan la prueba de atrapar la atenci&oacute;n de nuevos lectores nacidos y criados entre pantallas y tecnolog&iacute;as. Premiada nacional e internacionalmente, <strong>Montes no oculta su sorpresa ante muestras cotidianas de su vigencia, considerando que dej&oacute; de escribir hace veinte a&ntilde;os</strong>. Se dedica a su familia, a leer y releer y a traducir por inter&eacute;s propio y para compartirles a sus hijos y nietos alg&uacute;n hallazgo que encuentra, como uno de Henri Bergson sobre la tensi&oacute;n y la elasticidad necesarias para la vida que anot&oacute; en un papelito con una lapicera y al que vuelve de vez en cuando cuando algo se lo dispara, como durante esta entrevista: &ldquo;Lo terrible para la sociedad es que cada uno de nosotros se limite a atender lo que constituye lo esencial de la vida y se abandone para todo lo dem&aacute;s al f&aacute;cil automatismo de las costumbres adquiridas&rdquo;, lee con voz pl&aacute;cida y alegre las &uacute;ltimas l&iacute;neas del fragmento, volvi&eacute;ndose a sorprender por su sentido. Desde la pandemia, se le dio por traducir textos cient&iacute;ficos: &ldquo;Me interesa much&iacute;simo lo que ignoro&rdquo;, cuenta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Este a&ntilde;o volvi&oacute; a lanzar dos libros que son casi nuevos. Se trata de </strong><em><strong>&iquest;Qu&eacute; es esto de la democracia?</strong></em><strong> y </strong><em><strong>&iquest;C&oacute;mo se hace justicia?</strong></em><strong> </strong>, reescrituras de libros lanzados bajo la colecci&oacute;n &ldquo;Entender y participar&rdquo; que surgi&oacute; en la primavera democr&aacute;tica. Su estructura es la de un di&aacute;logo o un texto fragmentado con preguntas o subt&iacute;tulos que logran capturar no una versi&oacute;n normativa y aleccionadora sobre un contenido si no esas ramificaciones y ejemplos que les hacen justicia a las chispas curiosas de los ni&ntilde;os lectores. 
    </p><p class="article-text">
        Estos libros inauguran una <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/laura-leibiker-editora-hay-volverles-explicar-chicos-son-riesgos-no-vivir-democracia_1_10897550.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nueva colecci&oacute;n de Siglo XXI dedicada a las infancias bajo la direcci&oacute;n editorial de Laura Leibiker</a>, en un momento que dista mucho de aquella primavera democr&aacute;tica y que, incluso, corroe algunos de los consensos.    
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>&iquest;Porque, despu&eacute;s de 20 a&ntilde;os sin publicar, decidiste involucrarte en la reescritura de este libro y volver a lanzarlo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Bueno, a m&iacute; jam&aacute;s se me hubiese ocurrido volver, pero &iexcl;ac&aacute; est&aacute; la culpable! (se&ntilde;ala a Leibiker). Lo vieron o lo redescubrieron y a Laura le pareci&oacute; que era un momento hist&oacute;rico en el que pod&iacute;a ser muy interesante recuperar eso. Habl&oacute; con mi hijo, porque yo estoy muy alejada de todo lo que es el trabajo editorial y la escritura. Me plantearon que val&iacute;a la pena, que pod&iacute;a ser &uacute;til socialmente. La verdad no lo recupero tanto con la idea de&nbsp;volver a escribir o de volver a estar en un lugar expectable sino porque me parece que puede ser &uacute;til. A esta altura, tengo 77, y uno quiere ser &uacute;til y poco m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>&iquest;En el trabajo de reescritura hay algo en particular que hayas visto de diferente de c&oacute;mo lo pensabas en los 80 en plena primavera democr&aacute;tica y c&oacute;mo lo pens&aacute;s ahora?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;S&iacute;, se ven otros matices. Se ven las debilidades de la democracia, que en ese momento no las pod&iacute;amos ver. Era realmente todo o nada. Hab&iacute;a mucho m&aacute;s entusiasmo, m&aacute;s esperanza, tambi&eacute;n menos sutileza en muchos pensamientos. Todo hay que volver a pensarlo. Por supuesto que los asuntos b&aacute;sicos, lo que tiene que ver con los derechos, con la posibilidad&nbsp;de no ser sometido... eso est&aacute; siempre igual. Pero las cosas son mucho m&aacute;s complejas, se ve el funcionamiento de otros poderes, que no son los poderes tradicionales. Esas cosas no se ve&iacute;an con tanta claridad como se ven ahora. En el de leyes y justicia me ayud&oacute; mucho Paula (<em>N. de la R:</em> Bombara, coautora de <em>&iquest;C&oacute;mo se hace justicia?</em>), que tiene otra mirada. Eso es muy importante para la colecci&oacute;n: que aparezca tambi&eacute;n la mirada de gente m&aacute;s joven, porque nosotros tambi&eacute;n tenemos que aggionarnos a muchas cosas, no solamente en el paso a lo digital, sino en ver el mundo. Nosotros ten&iacute;amos una mirada un poco m&aacute;s r&iacute;gida sobre algunas cosas. Por ejemplo, cuestiones que para nosotros  eran deseables y elementales como tener un mismo trabajo toda tu vida ahora yo veo que eso no es ni siquiera deseable para un joven, que quiere poder moverse, quiere poder cambiar, quiere poder tener distintos oficios. Y est&aacute; bien. Simplemente hay que hacer entrar todas esas cosas. Hay que cambiar un mont&oacute;n de cosas, hay que rever un mont&oacute;n de cosas. Es otro mundo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>La sensaci&oacute;n cuando uno lee es que el original de este libro sali&oacute; en un momento de mayor consenso alrededor de lo que hab&iacute;a pasado durante el terrorismo de Estado y que en este contexto en particular ese consenso es, como m&iacute;nimo, m&aacute;s d&eacute;bil. &iquest;Jug&oacute; ese factor del presente en la reescritura concretamente o s&oacute;lo en la decisi&oacute;n editorial de relanzarlo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las dos cosas. Sin duda, es es un momento hist&oacute;rico bisagra, de inflexi&oacute;n. No cabe la menor duda de eso. Y es importante rever un mont&oacute;n de cosas. No quedar amparado por las cosas que uno logr&oacute; formular. Justamente estoy haciendo una especie de inventario de las bibliotecas. Y en estos tiempos me estaba tocando cosas de historia argentina. Y ayer fich&eacute; una especie de diario mural que sac&oacute; la Asociaci&oacute;n de Docentes Investigadores de la Universidad de C&oacute;rdoba rememorando el apoyo que ten&iacute;a el proceso en la Universidad de C&oacute;rdoba en el a&ntilde;o 78. Se llama &ldquo;Los argentinos somos Derechos y Humanos&rdquo;, est&aacute; entre comillas, y era una carta de muchos docentes, como 600, al embajador de Estados Unidos, Castro, cuestionando que Estados Unidos apoyara la lucha por los Derechos Humanos ac&aacute; y diciendo que eso era una campa&ntilde;a anti Argentina. Cuando yo escrib&iacute; &ldquo;El golpe y los chicos&rdquo;, por ejemplo, en el fondo yo ten&iacute;a una idea de que todo el mundo era como yo y que estaba celebrando que ahora por fin hab&iacute;a democracia. Pero no era as&iacute;, y eso hay que saberlo hist&oacute;ricamente porque si no se nos pierde algo. <strong>Hay que saber que la realidad es compleja y acordarse de que es compleja todo el tiempo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Una de tus grandes virtudes como escritora de textos de no ficci&oacute;n es c&oacute;mo logr&aacute;s intuir qu&eacute; es lo que van a estar pensando tus lectores. En el libro de democracia se ve muy bien, en la estructura de di&aacute;logo, que conoc&eacute;s c&oacute;mo funcionan sus cabezas. &iquest;C&oacute;mo hac&eacute;s para entender cu&aacute;les pueden ser sus preguntas, hac&eacute;s alg&uacute;n testeo con tus propios hijos o nietos?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Sin duda, el di&aacute;logo con mis hijos me result&oacute; determinante. Hemos hablado de todas estas cosas desde muy chiquitos. Las cosas que nos preocupaban, que estaban sucediendo, que eran confusas. Por decir un ejemplo, me acuerdo que cuando fue el Mundial del 78 nosotros le quer&iacute;amos explicar a mi hijo mayor que no &iacute;bamos a ir a vivar a Videla. &Eacute;l ten&iacute;a dos a&ntilde;os, era muy chiquito y no le interesaba el f&uacute;tbol ni entend&iacute;a qu&eacute; estaba pasando. Pero me acuerdo de que durante el Mundial, un d&iacute;a que hab&iacute;a un partido que todo el mundo estaba pendiente, mi marido se lo llev&oacute; a la plaza. Era como una forma de ser contestatario. En ese momento, a esa edad, no hab&iacute;a m&aacute;s maneras de explicar esas cosas. M&aacute;s all&aacute; de esta an&eacute;cdota, <strong>los chicos, si los escuch&aacute;s, siempre hacen preguntas que te encarrilan el pensamiento, te ayudan a pensar.</strong> Porque ellos reciben sin prejuicios lo que vos les dec&iacute;s. En cambio, el adulto tiende a recoger lo que vos dec&iacute;s y r&aacute;pidamente incorporarlo a un esquema previo que ya tiene armado. Tratar de recordar c&oacute;mo era ese v&iacute;nculo con mis hijos me form&oacute; mucho. Despu&eacute;s me entren&eacute; mucho con la literatura para los chicos, el di&aacute;logo con los chicos, los talleres que hemos hecho en los a&ntilde;os 80. Darte cuenta de que donde sea que haya un chico su forma de pensar es m&aacute;s o menos una parecida: tienen una l&oacute;gica, son inclaudicables, van al hueso, no s&eacute; no se entretienen en floripondios. Eso s&iacute; me entreno mucho. <strong>Todos los chicos con los que tom&eacute; contacto me han ayudado a no perder la memoria de c&oacute;mo era ser chico</strong>. Eso lo he tratado de conservar toda la vida. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Tus libros se usan hacer d&eacute;cadas en las escuelas m&aacute;s variadas, y si uno piensa, no debe haber adulto argentino que no conozca y haya cantado, por ejemplo, las canciones de Mar&iacute;a Elena Walsh. &iquest;Es la infancia la &uacute;ltima esperanza de que hay algo en com&uacute;n en un momento tan polarizado y desigual?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Creo que es &ldquo;la&rdquo; esperanza, no creo que queden muchas m&aacute;s. Pero es as&iacute; y hay que valerlo hist&oacute;ricamente, incluso pol&iacute;ticamente. C&oacute;mo no va a ser la infancia la &uacute;nica alternativa que tenemos de poder hacer algo mejor. La ense&ntilde;anza com&uacute;n, el hecho de poder compartir, es una herramienta poderos&iacute;sima si la pudi&eacute;ramos usar bien. Es importante no caer en la propaganda. Es muy f&aacute;cil caer en la propaganda con los chicos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;En este momento, se escucha mucho hablar de adoctrinamiento. &iquest;Consider&aacute;s que estas acusaciones se basan en una idea &ndash;err&oacute;nea&ndash; de que los ni&ntilde;os son recipientes vac&iacute;os en los que se deposita informaci&oacute;n y creencias o cre&eacute;s que hubo demasiada bajada de l&iacute;nea en los contenidos para ni&ntilde;os?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Yo creo que hubo demasiada bajada de l&iacute;nea o, mejor dicho, que hubo rigidez en la bajada de l&iacute;nea. No aparece todo el tiempo ni en todos los lugares, pero hay como una especie de facilidad, como si se hubiera facilitado la explicaci&oacute;n de las cosas, tal vez en un exceso de simplificaci&oacute;n. <strong>La palabra tal vez no sea &ldquo;adoctrinamiento&rdquo;, pero de alguna manera es una l&iacute;nea sin matices, sin ramificaciones, una cosa demasiado simple. Ah&iacute; hay que tener m&aacute;s respeto por los chicos.</strong> Hay que permitir que duden, hay que permitir que pregunten. Cuando se baja l&iacute;nea no hay preguntas: hay dogma.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;En estas &uacute;ltimas dos d&eacute;cadas hubo mucha producci&oacute;n de contenidos audiovisuales para ni&ntilde;os. &iquest;Cu&aacute;l es la especificidad de los libros frente a otros materiales destinados a los ni&ntilde;os?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No segu&iacute; este tipo de contenidos. A m&iacute; hay dos &aacute;reas que he trabajado y me han interesado mucho. Tanto la discursiva, la de explicar cosas o abrir temas, como la literatura. Nunca las mezcl&eacute;. Y cuido mucho eso. Incluso, con respecto al tema, por ejemplo, del terrorismo de Estado, yo creo que los chicos necesitan que se hable de manera muy sencilla, muy dom&eacute;stica, muy que se remita a la vida real m&aacute;s que lo simb&oacute;lico. Y para la literatura, soy m&aacute;s partidaria del s&iacute;mbolo que de la alegor&iacute;a. El s&iacute;mbolo dispara un mont&oacute;n de significaciones hacia muchos lados. Tal vez alguna cae justo en lo que vos est&aacute;s pensando, pero hay muchas otras. En cambio una alegor&iacute;a, como las que usaba la iglesia para adoctrinar en su historia, es mucho m&aacute;s formal. Esto est&aacute; en el lugar de esto, esto significa esto, eso es una alegor&iacute;a. Yo creo que si se trabaja simb&oacute;licamente, bueno aparece todo. Ahora, si aparece demasiado aleg&oacute;rico se vuelve adoctrinante, se vuelve r&iacute;gido. En cambio, el &aacute;rea m&aacute;s explicativa, de discurso, tiene que estar sobre todo apoyada en la l&oacute;gica, en el pensamiento claro y distinto. En la racionalidad, en poder entender las cosas, en permitir las preguntas, ir hacia donde el pensamiento te va llevando aunque sean lugares inc&oacute;modos. No cerrar los temas con un eslogan, por ejemplo, con una consigna. Las cuestiones a veces en lugar de calarse se cierran con un paquetito, con alguna linda frase, algo en lo que todos creemos. Ese tipo de cosas no ayudan al pensamiento.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Frente a las nuevas tecnolog&iacute;as, cre&eacute;s que el libro sigue representando una vieja tecnolog&iacute;a eficaz?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Las tecnolog&iacute;as pueden ser veh&iacute;culos interesantes para circular la escritura. Me hablo con mi nieta por WhatsApp, le mando poemas, juegos de palabras. Hay posibilidades. No son las que se usan habitualmente, lo que se usa habitualmente son los emoticones. Pero bueno, est&aacute; bien, se puede tambi&eacute;n jugar con eso. A veces hacemos competencias de emoticones haciendo cosas absurdas. O sea, se puede mover eso de alg&uacute;n modo, pero s&iacute; creo que a&ntilde;oro, no s&eacute; si est&aacute; bien o si est&aacute; mal a&ntilde;orar, pero a&ntilde;oro el v&iacute;nculo con el libro porque es &uacute;nico. No me parece que lo puedan reemplazar. Puede ser que deje de existir, pero no va a ser gratis, porque el libro fue formulado por una persona, por un humano, que resumi&oacute; a su manera, a veces exitosamente, a veces mal, su idea del mundo, lo que hab&iacute;a estado viviendo y pensando. <strong>Y para el lector, el libro es por un lado entrar a ese lugar y por otro lado incorporarlo a su vida. Es un lugar que uno habita.</strong> Es como una casa a la que a uno lo invitan. Esa sensaci&oacute;n, internet tal vez puede llegar a poder producirla. Por mi historia todav&iacute;a no logro eso. Ahora, una casa en la que uno se puede demorar, eso no creo que lo pueda hacer. Rele&iacute; ahora hace muy poquito un libro que le&iacute; cuando yo ten&iacute;a 14 o 15, era muy joven y me hab&iacute;a encantado. Es un libro largu&iacute;simo, que te lleva muchos d&iacute;as de lectura, que ten&eacute;s que ir pensando despacito, porque te da un mont&oacute;n de informaci&oacute;n. Pero lo est&aacute;s habitando. Y cuando ya falta poco para que termine hay una sensaci&oacute;n de p&eacute;rdida, de una nostalgia porque de ese mundo te ten&eacute;s que ir . Entonces eso, por el estilo de rapidez inmediatez y velocidad, me parece m&aacute;s dif&iacute;cil.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Te sorprende que tus libros se sigan leyendo en las escuelas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;S&iacute;, siempre me sorprende. No me lo esperaba para nada. Yo hace muchos a&ntilde;os que no escribo cosas nuevas, veinte a&ntilde;os, y yo daba por sentado que, bueno, de a poco... Pero todav&iacute;a los ven, los han reeditado. Hemos hecho reediciones, eso tambi&eacute;n influencia de los hijos. Eso me asombra gratamente porque pienso que todav&iacute;a puedo hablar con los chicos nuevos. Me da mucho gusto. A veces hay antig&uuml;edades en mis cuentos, de repente hay una casetera. A veces los editores preguntan si podemos cambiar eso. Y yo digo que no... Mir&aacute;, porque es as&iacute;, &iquest;qu&eacute; vas a hacer? Cuando yo lo escrib&iacute; era una casetera. Preguntar&aacute;n, as&iacute; se enteran de que exist&iacute;a una casetera. S&iacute;, por supuesto, lo que es explicativo me pareci&oacute; desde ya que hab&iacute;a que aggiornarlo. Pero la literatura tiene su mundo que se construy&oacute; as&iacute; y as&iacute; es. No le vas a pedir a Shakespeare que no sea isabelino.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Y qu&eacute; pens&aacute;s de los anuncios e iniciativas para reeditar libros infantiles cl&aacute;sicos sin las palabras hoy consideradas ofensivas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&iexcl;Eso es tremendo! Yo espero que en m&iacute; no me hagan lo que le hicieron a Roald Dahl porque me parece terrible. Porque adem&aacute;s Dahl es pol&iacute;ticamente incorrecto y eso es bueno, eso es bueno en esta &eacute;poca. Eso es justamente lo que provoca, lo que puede producir una una transformaci&oacute;n de toda esta cosa blanda.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;La correcci&oacute;n pol&iacute;tica es una especie de pecado en la literatura o escritura de no ficci&oacute;n para ni&ntilde;os?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;S&iacute;, me parece que <strong>ese cuidado extremo implica, por un lado, como siempre, un irrespeto del ni&ntilde;o, porque el ni&ntilde;o merece que uno le hable con honradez</strong>. Eso sin lugar a dudas. Y la otra es que genera hipocres&iacute;a. Es decir, en realidad, cuando se cuida tanto de no decir nada, uno no es un cuidadoso, es un hip&oacute;crita. Hay que permitir el disenso, el filo de las cosas, porque si no es aburrid&iacute;sima la literatura. En el a&ntilde;o 88, una editorial norteamericana quer&iacute;a sacar el libro <em>Tengo un monstruo en el bolsillo</em> en una edici&oacute;n en castellano para las escuelas biling&uuml;es. Hicieron una versi&oacute;n al ingl&eacute;s pero no me dejaban entrar que dijera la frase &ldquo;cruzaba la calle con un negrito atr&aacute;s&rdquo;. Y yo le dec&iacute;a: &iquest;c&oacute;mo que no puedo poner eso? &iquest;quer&eacute;s que ponga &ldquo;esclavo&rdquo;? &iquest;Es m&aacute;s f&aacute;cil de entender? &iquest;No pod&eacute;s hablar de la esclavitud en los Estados Unidos en la escuela? No, porque eso puede traer problemas. En el mismo Estado donde iban a sacar esto ten&iacute;an ya prohibici&oacute;n del <em>Huckleberry Finn</em>, una obra grandiosa, porque hay un v&iacute;nculo esclavista. Entonces ellos que son totalmente pol&iacute;ticamente absolutamente correctos no van a permitir que se hable de que alguna vez hubo esclavos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Tambi&eacute;n es muy recordada la colecci&oacute;n de cl&aacute;sicos de la mitolog&iacute;a griega que se distribuyeron con P&aacute;gina/12 en los 90. Ah&iacute; tambi&eacute;n son relatos muy violentos que presentan un desaf&iacute;o a la hora de ser adaptados&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;La colecci&oacute;n originalmente hab&iacute;a sido una idea de Boris Spivacow y una de las de las razones era rescatar las viejas sagas. Hab&iacute;amos empezado con mitolog&iacute;a, la Biblia, <em>Las mil y una noches</em>. Hay im&aacute;genes y pasiones extraordinariamente fuertes y absolutas. &iexcl;Comerse a los hijos! Es maravilloso que la humanidad haya logrado armar esos relatos. Entonces yo creo que no hay que perderlos y la idea era rescatarlo justamente de lo demasiado banal y de lo demasiado pol&iacute;ticamente correcto tambi&eacute;n, es decir, de toda esta cosa un poco vigilada que ya estaba hac&iacute;a rato.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Cre&eacute;s que estos temas m&aacute;s &aacute;speros como el terrorismo de estado o los desaparecidos son temas para hablar a cualquier edad con los ni&ntilde;os o que hay edades m&aacute;s indicadas?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;No existe &ldquo;la infancia&rdquo;, hay ni&ntilde;os muy variados y depende de c&oacute;mo se han criado. Creo que es para acercarlo cuando aparezca la pregunta. &iexcl;Lo mismo que se hace con de d&oacute;nde vienen los ni&ntilde;os! Cuando aparece la pregunta, cuando aparece el inter&eacute;s, cuando aparece la mirada. Por ejemplo,&nbsp; yo me acuerdo, cuando mis hijos eran chicos alguna vez ellos me llamaron la atenci&oacute;n sobre algunas cosas o cuando ve&iacute;an chicos pobres pidiendo, se preguntaban &iquest;c&oacute;mo ser&aacute; ser as&iacute; de pobre? Esa es una pregunta tremenda y a la vez es natural. Eso era un indicador de que ya estaban listos para hablar de ese tema.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>NS</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalí Schejtman]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/un-trabajo-extraordinario-historias-e-ideas-sobre-maternidad-y-paternidad-en-argentina/graciela-montes-escritora-chicos-tome-contacto-han-ayudado-no-perder-memoria-chico_132_11305941.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 Apr 2024 09:23:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Graciela Montes, escritora: "Todos los chicos con los que tomé contacto me han ayudado a no perder la memoria de cómo era ser chico"]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Malena Pichot: “Me gustaría que 'progre' empiece a ser una buena palabra de nuevo”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/malena-pichot-gustaria-progre-empiece-buena-palabra-nuevo_128_10994427.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/70996ee5-5412-43d1-9efe-a04ece4933a4_16-9-discover-aspect-ratio_default_1091348.jpg" width="1213" height="682" alt="Malena Pichot: “Me gustaría que &#039;progre&#039; empiece a ser una buena palabra de nuevo”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La comediante, guionista y conductora reflexiona sobre el trabajo creativo post maternidad, la agenda feminista y el lugar de las mujeres en viejos y nuevos medios.</p></div><p class="article-text">
        De fondo, algo que parece un estudio de m&uacute;sica, con instrumentos amontonados. Al frente, Malena Pichot, en un refugio creativo de su casa al que a veces llegan los llantos de su beb&eacute; de diez meses hasta que, finalmente, le avisan que se durmi&oacute;. La llegada de Rafael reorganiz&oacute; los espacios y la jornada creativa de la comediante, escritora, guionista y directora audiovisual, aunque tambi&eacute;n la tiene &ldquo;distra&iacute;da&rdquo; en un puerperio que se confunde con un momento de retracci&oacute;n para la producci&oacute;n art&iacute;stica y cultural. &ldquo;Estoy mucho tiempo con el beb&eacute; y eso hace que mi realidad est&eacute; cambiada, y entonces no me doy cuenta si las cosas que yo estoy dejando de hacer no est&aacute;n m&aacute;s o es que yo decid&iacute; dejar de hacerlas&rdquo;, dice a la c&aacute;mara de su computadora. &ldquo;Creo que es un sentimiento generalizado, como un desgano, una apat&iacute;a. Pareciera que no hay proyectos adelante, de esos que te hacen organizar tu a&ntilde;o y tu vida. Incluso en pandemia siempre existi&oacute; un hacia adelante, un &lsquo;tal mes voy a filmar esto&rsquo;, o &lsquo;tal mes voy a tener esta gira&rsquo;, y ahora, me da la sensaci&oacute;n, eso ya no es tan as&iacute;&rdquo;.&nbsp; 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;C&oacute;mo te est&aacute; resultando la rutina de volver a un trabajo creativo despu&eacute;s de ser madre?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Ojal&aacute; lo hubiese sabido antes: en realidad lo que termina pasando es que el tiempo libre se vuelve m&aacute;s rico, lo utiliz&aacute;s mejor. No te digo que estoy escribiendo m&aacute;s que antes, pero casi. Yo fui mam&aacute; grande, entonces ya ten&iacute;a desarrollados h&aacute;bitos de escritura, s&eacute; m&aacute;s o menos hacia d&oacute;nde voy con una idea cuando me siento a trabajar. Y ahora, cuando me siento a escribir s&eacute; para d&oacute;nde ir, soy m&aacute;s efectiva. Pero creo que me pasa porque tuve toda una etapa de desarrollo previa, no s&eacute; c&oacute;mo ser&aacute; si sos madre joven, en el momento en el que est&aacute;s desarrollando tu arte o tu escritura o buscando tu voz. Yo s&eacute; lo que me gusta escribir, c&oacute;mo, cu&aacute;ndo. Estoy re activa, yendo a la radio (n. de la R.: se refiere a su programa &ldquo;Furia beb&eacute;&rdquo;, por Futur&ouml;ck), escribiendo, pero por una cuesti&oacute;n de que me hace bien hacer cosas, si no me deprimo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>Sos una &ldquo;creadora digital&rdquo; desde antes de que se usara el t&eacute;rmino. Desde tus comienzos con </strong><em><strong>La loca de mierda</strong></em><strong> hasta ahora se arm&oacute; una industria cultural nueva en torno a los contenidos en Internet. &iquest;Qu&eacute; an&aacute;lisis pod&eacute;s hacer hoy de esa industria?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Las plataformas se terminaron convirtiendo en la tele: est&aacute;n haciendo series tradicionales, como las que ve&iacute;amos por televisi&oacute;n, no vinieron a traer algo novedoso en t&eacute;rminos de formato. Y con respecto a los contenidos que veo en las redes, tengo todas las opiniones que puede tener una vieja chota&hellip; y ya ni siquiera me averg&uuml;enza. En general no veo cosas que desde la forma o desde la est&eacute;tica me resulten lindas&hellip; Todo es r&aacute;pido, superficial y mentiroso, siento que no est&aacute; habiendo mucho pensamiento detr&aacute;s. Pero bueno, supongo que es una batalla perdida intentar ir contra eso. Los memes y la droguita que uno se cruza en redes son eso, una droguita que sirve para divertirse y apagar la mente. Pero no estoy encontrando una creadora o creador de contenidos que me den ganas de seguir. Debe haber un mont&oacute;n de contenido que est&aacute; re bello y todo pero no lo vemos porque el algoritmo lo manda a la concha de dios. Obvio que debe haber gente haciendo cosas lindas, pero no te llegan.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>&iquest;Dir&iacute;as que tus inicios tuvieron un componente un poco m&aacute;s punk, y que hoy alguien que arranca est&aacute; desde el vamos m&aacute;s marcado por las estrategias?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Dir&iacute;a que fui m&aacute;s espont&aacute;nea. Pero no necesariamente desde un lugar noble, eh. Es que no exist&iacute;a que vos subieras una cosa y entonces te llamara una marca y empezabas a trabajar de eso. Y como no exist&iacute;a, yo no lo pens&eacute; como un camino posible. Despu&eacute;s se fue armando.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>En aquel momento el recorrido posible para crecer era salir de Internet e ir a la televisi&oacute;n. Y ahora ese &ldquo;crecimiento&rdquo; no termina necesariamente en un canal de TV o un medio tradicional, sino en un stream, o en las mismas redes&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;S&iacute;, lo que pasa con los streams es que todav&iacute;a no son como la tele en t&eacute;rminos de audiencia ni de capacidades de producci&oacute;n. No pueden hacer lo mismo que hac&iacute;a hace diez a&ntilde;os un canal. Pero creo que estamos en esa transici&oacute;n hacia algo nuevo que todav&iacute;a no ocurri&oacute; y no se sabe bien hacia d&oacute;nde ir&aacute;. El otro d&iacute;a pensaba en las figuras de la radio, por ejemplo: trabajaban 40 a&ntilde;os en su programa y no hab&iacute;a recambio posible. Y el recambio se impuso de esta manera: &ldquo;No vamos a entrar en esas cuatro radios importantes, bueno, se arman otras cosas, por otro lado&rdquo;. De una forma u otra iba a pasar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>Desde el a&ntilde;o pasado hubo una proliferaci&oacute;n de canales de streaming que parecer&iacute;an disputarse una audiencia m&aacute;s o menos parecida y que a la vez son competidoras de Futur&ouml;ck. &iquest;Cambi&oacute; en algo tu forma de hacer </strong><em><strong>Furia beb&eacute;</strong></em><strong>?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Para m&iacute; Futur&ouml;ck es una especie de para&iacute;so que no tiene parang&oacute;n, porque no nos est&aacute;n jodiendo con la audiencia ni nos est&aacute;n diciendo &ldquo;te escucharon 50 personas menos&rdquo;, algo que debe pasar en los otros streamings, guiados por una l&oacute;gica del rating y los views m&aacute;s parecida a la de la tele. En Furia Beb&eacute;, adem&aacute;s de poder decir lo que quiero, s&eacute; que no tengo a alguien comi&eacute;ndome el cuello. Yo eso no lo podr&iacute;a hacer. En el momento en que me dicen &ldquo;tenes 10 views menos que ayer&rdquo;, adi&oacute;s. No me podr&iacute;a inmolar al aire para tener 10 views m&aacute;s. Yo estoy muy c&oacute;moda y muy feliz en la radio, entre otras cosas, por eso. Tambi&eacute;n porque estoy muy tranquila de que toda la gente que habla ah&iacute; est&aacute; muy convencida de lo que piensa y no solo est&aacute; trabajando, sino militando lo que cree que es &ldquo;el bien&rdquo;. Y los otros streams que disputan el mismo discurso para mi cometen los errores de quien no est&aacute; militando el bien sino que est&aacute; buscando <em>views</em>. Y de repente lo sientan al aire a C&uacute;neo, o a cualquier chab&oacute;n de derecha siniestra pero no para tener una conversaci&oacute;n interesante, porque vos podes tener una conversaci&oacute;n interesante con alguien que piensa distinto, no s&eacute; si con un nazi. Entonces, para m&iacute;, <strong>hay unos nuevos medios que est&aacute;n disputando eso y a la vez dando un mensaje horrible, est&aacute;n atrayendo a las huestes progresistas para decirles &lsquo;ser progre es una mierda, dejen de serlo porque pas&oacute; de moda&rsquo;</strong>. Y eso me parece m&aacute;s siniestro todav&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>&iquest;Sent&iacute;s que se instal&oacute; ese discurso?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Hace un par de a&ntilde;os circula esa idea de que lo progre es careta, palermitano &iexcl;y se lo escuch&aacute;s decir a personas que son de Palermo! El fen&oacute;meno de bardear al progresismo es loqu&iacute;simo, porque son los mismos progres los que est&aacute;n bardeando progres, un nivel de estupidez compleja que me cuesta creer. Y en muchos streams te pasa que por momentos los ves y dec&iacute;s &ldquo;ah, son compa&ntilde;eros ustedes&rdquo;, y de repente pens&aacute;s que no, y de repente s&iacute;, que est&aacute;n jugando a algo un poco confuso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>&iquest;Te interpela la idea de que el feminismo o el progresismo deben </strong><em><strong>aggiornarse</strong></em><strong>, que la forma de comunicar la agenda no puede ser la misma que en 2018?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Esa idea a veces me cuesta un poco. Digo, en las redes a veces le&eacute;s unas posturas del estilo &lsquo;tendr&iacute;amos que hacer una autocr&iacute;tica&rsquo;, que parecen estar un poco afuera de todo, como mirando desde un pedestal&hellip; Por empezar, yo no me siento capacitada para decir &lsquo;el feminismo deber&iacute;a hacer esto o lo otro&rsquo;. S&iacute; siento que hubo una reacci&oacute;n de la derecha conservadora, tanto de los peronistas como de los no peronistas, de ese machismo transversal, que se ocup&oacute; durante a&ntilde;os de instalar que no solo las feministas sino que el progresismo es una cosa de giles. Y yo he visto a excompa&ntilde;eras m&iacute;as del feminismo que eran jacobinas empezar a bancar a Moreno. Y eso es porque pusieron de moda que ser progre es una mierda. <strong>A m&iacute; lo que me gustar&iacute;a es que progre empiece a ser una buena palabra de vuelta. &iquest;C&oacute;mo se hace eso? No s&eacute;</strong>. De pronto, una cantidad de chetos con remeras de &Eacute;l Mat&oacute; empezaron a usar &ldquo;progre&rdquo; como insulto, como quien dec&iacute;a &ldquo;hippie con OSDE&rdquo;. Y yo pensaba &ldquo;pero si vos sos progre y ten&iacute;as glitter en la cara la semana pasada&rdquo;. Creo que algunas feministas, un poco cansadas de ser vapuleadas, empezaron a hacerse las amigas de los varones y a hacer como si estuviesen de vuelta&hellip; 'yo ya fui feminista, est&aacute; todo resuelto el tema del feminismo, hablemos de otra cosa'.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Si comparamos el mapa de medios actual con el de los 90, por ejemplo: &iquest;te parece que todo lo que sucedi&oacute; en los &uacute;ltimos diez a&ntilde;os con el feminismo hizo mella en los medios?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;No, dir&iacute;a que hizo mella en las personas&hellip; pero para m&iacute; los medios cambiaron poco y nada. Es cierto que es dif&iacute;cil comparar, porque como la TV muri&oacute; es dif&iacute;cil cotejar la situaci&oacute;n actual de hoy con la de entonces. Las conductoras mujeres que hay en general tienen que estar todas operadas, y tienen que estar buenas. Casi no hay mujeres en los noticieros haciendo editoriales o <em>Pagnis</em> femeninas. Tampoco hay una Wi&ntilde;azki toda despeinada y con la camisa torcida. Claro que hay mujeres en los medios, pero f&iacute;jate cu&aacute;ntas son, qu&eacute; lugares ocupan y comparemos.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>Hace poco, en Twitter se volvi&oacute; a encender el debate sobre las pocas conductoras mujeres que hay en los streams, en comparaci&oacute;n con la cantidad de hombres. &iquest;Qu&eacute; pens&aacute;s de esto y por qu&eacute; cre&eacute;s que esta l&oacute;gica se replica tambi&eacute;n en los nuevos medios?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Creo es que las mujeres que est&aacute;n en esos medios liderados por varones no tienen culpa ni cargo de nada. Las minas agarramos los trabajos que podemos; yo tambi&eacute;n fui segunda de un var&oacute;n muchos a&ntilde;os en Rock&amp;Pop, y en Nacional. De un var&oacute;n que era b&aacute;rbaro por suerte, Gillespie. Para m&iacute; la discusi&oacute;n no pasa por ah&iacute;. Ni siquiera pasa por los varones que conducen, que tambi&eacute;n agarran los trabajos que pueden agarrar. Es una cuesti&oacute;n estructural, y nadie dice que los conductores de esos programas sean unos machistas hijos de puta. Pero una persona arma una programaci&oacute;n y ni se le ocurre que puede haber una conductora mujer en un mont&oacute;n de lugares. Y <strong>tiene que ver con lo que la gente consume, que la gente prefiere m&aacute;s escuchar a varones hablar que a mujeres, sin dudas.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>&iquest;Por qu&eacute; pens&aacute;s que pasa eso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Porque as&iacute; funciona el machismo: la gente ve a un hombre y una mujer y le cree al tipo. Supone que el tipo debe ser m&aacute;s inteligente, m&aacute;s gracioso, m&aacute;s genial, mejor persona. Es estructural y es innegable. Y creo que vale el se&ntilde;alamiento, y que hay que tener la inteligencia de callarse si ese se&ntilde;alamiento aparece. Si ahora viene una mujer de menos recursos y me dice &lsquo;callate, si vos tuviste la vida f&aacute;cil&rsquo; yo tengo que decir &lsquo;s&iacute;&rsquo;, y punto. A veces hay que bajar la cabeza y decirle a la otra persona s&iacute;, es cierto lo que dec&iacute;s, tengo un mont&oacute;n de privilegios. No es tan grave. 
    </p><p class="article-text">
        <em>NL/NS</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalia Laube, Natalí Schejtman]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/malena-pichot-gustaria-progre-empiece-buena-palabra-nuevo_128_10994427.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 Mar 2024 03:01:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Malena Pichot: “Me gustaría que 'progre' empiece a ser una buena palabra de nuevo”]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La intervención iguala a Pakapaka, TV Pública, TELAM y Educ.ar: ¿hay que discutir "los medios públicos" todos a la vez?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/medios/intervencion-iguala-pakapaka-tv-publica-telam-educ-ar-hay-discutir-medios-publicos-vez_129_10914438.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/309fe9b0-7667-4b83-a2ff-f0b055326ae0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La intervención pone en la misma bolsa a Pakapaka, TV Pública, TELAM y Educ.ar: ¿pero hay que discutir &quot;los medios públicos&quot; todos a la vez?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las dependencias públicas intervenidas –Contenidos Públicos, Télam, RTA y Educ.ar– difieren en cuestiones básicas de gobernanza, funciones sociales y objetivos. Pero el gobierno prefiere tomarlos como un bloque homogéneo.</p></div><p class="article-text">
        El gobierno de Javier Milei ten&iacute;a la posibilidad de elegir presidente y vicepresidente del directorio de<strong> Radio y Televisi&oacute;n Argentina</strong>, adem&aacute;s de a los directores de la <strong>TV P&uacute;blica</strong> y <strong>Radio Nacional</strong>, de todos los canales de Contenidos P&uacute;blicos &ndash;como<strong> Encuentro, Pakapaka y Deportv</strong>&ndash;; autoridades de <strong>T&eacute;lam </strong>y decenas de funcionarios de eso que llamamos &ldquo;medios p&uacute;blicos&rdquo;, pues no hace falta recordar que los medios administrados por el Estado brindan numerosas oportunidades a los gobiernos para influir en muchos de sus aspectos, desde su rumbo editorial hasta los conductores o actores que trabajan en sus programas. El Gobierno opt&oacute;, sin embargo, por una figura que tiene mucho de simb&oacute;lico: <strong>un interventor, como alguien que llega &ldquo;de afuera&rdquo; a explorar quir&uacute;rgicamente un territorio desconocido</strong>, ajeno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El caminito recorrido fren&eacute;ticamente a nivel regulatorio fue as&iacute;: el mega DNU derog&oacute; el r&eacute;gimen de Sociedades del Estado y las transform&oacute; en Sociedades An&oacute;nimas, la ley &oacute;mnibus fallida incluy&oacute; a todas estas empresas p&uacute;blicas y a muchas otras en un listado que las declaraba sujetas a ser privatizadas. En el medio, los medios pasaron a la &oacute;rbita de la Jefatura de Gabinete, lo cual precedi&oacute; al &uacute;ltimo paso: <strong>la intervenci&oacute;n, a cargo de Diego Chaher, un ejecutivo hist&oacute;rico del Grupo Am&eacute;rica, en cuyos canales de aire y cable Milei dio sus primeros pasos como figura televisiva, </strong>gracias a la influencia de un socio minoritario del Grupo, Eduardo Eurnekian, y la persistencia de &ldquo;los padres de la criatura&rdquo;, como &eacute;l mismo los llam&oacute;, Mauro Viale y Alejandro Fantino.&nbsp;Lo secunda en esta tarea Diego Mar&iacute;as, ex legislador porte&ntilde;o por el PRO, entre otros cargos.
    </p><p class="article-text">
        En lugar de entender la especificidad de cada dependencia, <strong>la intervenci&oacute;n abre una bolsa de consorcio en la que meti&oacute; una agencia de noticias, un portal de recursos educativos, canales con fines educativos, culturales y deportivos, otros de actualidad y un sistema de m&aacute;s de 50 emisoras, entre otras cosas.</strong> La estrategia del <em>grosso modo</em> es coherente con el DNU de las 300 leyes derogadas o modificadas y la ley de los 600 art&iacute;culos: hay que hacer un esfuerzo, realmente, para ver en Educ.ar, un portal de educaci&oacute;n y tecnolog&iacute;a que brinda recursos para docentes y tiene una capilaridad territorial masiva forjada en m&aacute;s de 20 a&ntilde;os de existencia, algo de naturaleza similar a T&eacute;lam, una agencia de noticias que tiene un creciente rol en la provisi&oacute;n de informaci&oacute;n e im&aacute;genes a los medios period&iacute;sticos privados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los medios de comunicaci&oacute;n intervenidos tambi&eacute;n difieren mucho entre s&iacute;. TV P&uacute;blica es un canal de m&aacute;s de 70 a&ntilde;os, 1.043 empleados, estudios, noticias y producci&oacute;n en vivo; mientras que Contenidos P&uacute;blicos S.E. agrupa marcas nacidas y crecidas post internet, 245 empleados y se origin&oacute; como un sistema de producci&oacute;n delegada en productoras externas y articulado con el sistema educativo, aunque DeporTV sum&oacute; transmisi&oacute;n en vivo de eventos deportivos. A fines del a&ntilde;o 2015 dej&oacute; de ser parte del Ministerio de Educaci&oacute;n. Eso, por dar s&oacute;lo un ejemplo.
    </p><p class="article-text">
        Hay particularidades institucionales significativas tambi&eacute;n. A diferencia de los canales de Contenidos P&uacute;blicos,<strong> Canal 7 y Radio Nacional, como parte de RTA S.E., est&aacute;n gobernados por un directorio que tiene representaci&oacute;n de las minor&iacute;as parlamentarias, </strong>como describe la Ley de Servicios de Comunicaci&oacute;n Audiovisual despu&eacute;s de una larga discusi&oacute;n que actualiz&oacute; el rol de estos medios.<strong> </strong>No es perfecto, muchas veces oper&oacute; incompleto, y no puede deshacerse de una paradoja de origen: empez&oacute; a funcionar durante los gobiernos de Cristina Kirchner cuando la pantalla conoci&oacute; niveles in&eacute;ditos de polarizaci&oacute;n. Pero aun as&iacute;, que las minor&iacute;as parlamentarias formen parte de las decisiones del canal p&uacute;blico hace ya una d&eacute;cada y tengan acceso a la informaci&oacute;n es un avance notorio y  relevante en la historia de los medios administrados por el Estado, en comparaci&oacute;n con la opacidad total que exist&iacute;a antes (en serio, han pasado cosas demasiado rid&iacute;culas y no hace tanto: en los 90, por ejemplo, la oposici&oacute;n de entonces quiso conseguir el contrato de ATC con Mauro Viale y una autoridad dijo que ventilar ese n&uacute;mero le daba ventaja a los canales comerciales).&nbsp;Y, sobre todo, es un hecho que no deber&iacute;a ser ninguneado por una intervenci&oacute;n<strong>. </strong>Pero el decreto que la establece menciona que los funcionarios&nbsp;reemplazan directorios o presidentes de directorios y que especialmente deber&aacute;n cumplir con las tareas descriptas en el decreto, dando cuenta de que menosprecian lo que significa un &oacute;rgano de gobernanza con participaci&oacute;n de las oposiciones en los medios estatales. (En su declaraci&oacute;n sobre la ilegalidad de la intervenci&oacute;n, FATPREN tambi&eacute;n mencion&oacute; que <a href="https://www.instagram.com/p/C2-Dy-TOozl/?igsh=MXN4bHhrc3NkNHN4cg%3D%3D" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">present&oacute;</a> un amparo al art&iacute;culo de las sociedades del Estado del decreto original que tramita el fuero Contencioso Administrativo Federal).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A la vez, hablar de cada uno de estos medios y su rol, impacto y potencial social requiere de datos espec&iacute;ficos de su funcionamiento, caso por caso, y un an&aacute;lisis que los vea como lo que son: pol&iacute;ticas p&uacute;blicas sostenidas por argumentos y objetivos mensurables. Ese deber&iacute;a ser el horizonte para desarmar eso que viene como un bodoque. <strong>En &aacute;reas como la comunicaci&oacute;n o la cultura, el mileismo es menos la negaci&oacute;n de &ldquo;la militancia en el Estado&rdquo; que la negaci&oacute;n de la tecnocracia, de un saber hacer estatal que se rechaza como parte de sus bases. </strong>Si<strong> </strong>el &ldquo;Estado es un ped&oacute;filo&rdquo;, no necesitamos expertos en pedofilia sino a sus liquidadores. 
    </p><p class="article-text">
        Las declaraciones recientes de Hern&aacute;n Lombardi muestran la transformaci&oacute;n de un tipo de narrativa en torno al Estado al que hoy se describe, directamente, como &ldquo;incorregible&rdquo;: el ahora diputado estuvo a cargo del Sistema Federal de Medios P&uacute;blicos entre 2015 y 2019. Asumi&oacute; entonces acusando a esos canales, especialmente la TV P&uacute;blica, de propagandista y militante. Entre otras medidas, llam&oacute; a un profesional de la producci&oacute;n televisiva como Horacio Levin, que arm&oacute; una programaci&oacute;n y tuvo en su pantalla por un tiempo programas period&iacute;sticos plurales, hasta que esa idea original se fue desmoronando y la gesti&oacute;n de Lombardi qued&oacute; enmarcada en la creciente y expl&iacute;cita hostilidad con los sindicatos de la TV P&uacute;blica &ndash;tambi&eacute;n por el despido de 354 empleados de T&eacute;lam&ndash;, sin innovaciones institucionales. Ahora, en declaraciones en Splendid 990 ante el periodista Diego Schurman, fue directo: &ldquo;Yo creo que hay que cerrarlos directamente. Soy un poquito m&aacute;s dr&aacute;stico&rdquo;. Agreg&oacute;: &ldquo;Son un gasto. En Argentina no son una inversi&oacute;n y cada vez que los toma un gobierno de signo kirchnerista los usa como herramienta de propaganda&rdquo;. Ante la pregunta de Schurman de si no hay que hacer funcionar bien algo que funciona mal, Lombardi esboz&oacute; una autocr&iacute;tica que podr&iacute;a le&eacute;rsela como una clave de &eacute;poca: <strong>&ldquo;No, yo lo intent&eacute;. Est&aacute;s hablando con alguien que lo intent&oacute;&rdquo;.</strong>&nbsp;Y luego hizo una salvedad para las radios de frontera, que deber&iacute;an quedar a salvo del cierre seg&uacute;n su mirada.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de lo que suceda a partir de ahora con la intervenci&oacute;n, su mera existencia y alcance parecen ser m&aacute;s bien la consecuencia de un &aacute;nimo de shock poco interesado en las particularidades. Pero esos detalles existen, as&iacute; como las buenas pr&aacute;cticas estatales. Y m&aacute;s temprano que tarde, ser&aacute; momento de abrir la bolsa de consorcio y poder transmitirle a la sociedad por qu&eacute; y para qu&eacute; esas dependencias son parte del Estado. Tambi&eacute;n, de volver a imaginar proactivamente una gobernanza para cada uno de los medios p&uacute;blicos en el siglo XXI. 
    </p><p class="article-text">
        <em>NS/DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalí Schejtman]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/medios/intervencion-iguala-pakapaka-tv-publica-telam-educ-ar-hay-discutir-medios-publicos-vez_129_10914438.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 11 Feb 2024 03:01:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La intervención iguala a Pakapaka, TV Pública, TELAM y Educ.ar: ¿hay que discutir "los medios públicos" todos a la vez?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Estado del arte,Medios,Medios públicos,Privatizaciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Debate cultural: ¿por qué un Estado pobre debería financiar las artes?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/debate-cultural-pobre-deberia-financiar-artes_1_10893337.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/14536a87-9b8b-481f-9740-1ae1b34ca97d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Debate cultural: ¿por qué un Estado pobre debería financiar las artes?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si bien hubo aportes de representantes del sector cultural durante el debate en comisiones, la cultura fue perdiendo protagonismo en la discusión en el recinto de la Ley Ómnibus. Sin embargo, los expertos y la literatura sobre el tema sostienen que la cultura tiene mucho que aportar a la hora de pensar el desarrollo de un país en crisis. </p></div><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de su <em>momentum</em> durante la discusi&oacute;n en comisiones, cuando representantes del sector cultural participaron para criticar la primera versi&oacute;n de la Ley &Oacute;mnibus, los debates en torno a los institutos y modalidades de fomento del arte o la gesti&oacute;n de la propiedad intelectual se fueron diluyendo en la discusi&oacute;n en el recinto. Probablemente porque el acento se coloc&oacute; en lo &ldquo;verdaderamente importante&rdquo; para la mayor&iacute;a de los diputados y, tambi&eacute;n, porque en el fondo son muchos los que creen que la cultura no merece jerarqu&iacute;a en el debate de un pa&iacute;s en alerta roja econ&oacute;mica y social. O, incluso, porque como <a href="https://www.eldiarioar.com/opinion/avelluto-kohan-polarizacion-suspension-conversacion-personas-piensan-distinto_1_6624525.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dijo</a> hace un tiempo el escritor Mart&iacute;n Kohan, subyacen &ldquo;planteos tramposos&rdquo;, que suponen &ldquo;una especie de extorsi&oacute;n de pensamiento m&aacute;gico, como si deteniendo pol&iacute;ticas culturales resolvi&eacute;ramos la pobreza&rdquo;.  
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, expertos locales e internacionales vienen trabajando en el tandem cultura y desarrollo hace a&ntilde;os y mientras recopilan experiencias nacionales e internacionales, tendencias mundiales de las industrias culturales y una mirada sobre la historia de la civilizaci&oacute;n, observan el cap&iacute;tulo cultural de la Ley &Oacute;mnibus con preocupaci&oacute;n.&nbsp;<strong>&iquest;Un Estado pobre tiene que invertir en cultura? &iquest;C&oacute;mo? &iquest;Es la &ldquo;econom&iacute;a naranja&rdquo; &ndash;vinculada a las industrias creativas&ndash; la &uacute;nica v&iacute;a de desarrollo posible?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es interesante ver casos de pa&iacute;ses con crisis econ&oacute;micas o sociales cuya apuesta fue la cultura: Medell&iacute;n, Bogot&aacute;, la cuenca del Ruhr con la crisis del carb&oacute;n o lo que hace Alemania para salir de la posguerra con los institutos Goethe&rdquo;, se&ntilde;ala Cynthia Edul, gestora cultural, dramaturga y directora de la Maestr&iacute;a en Gesti&oacute;n de la cultura en la Universidad de San Andr&eacute;s. &ldquo;Es al rev&eacute;s el ejercicio: sin obra p&uacute;blica, sin acceso a la salud y encima sin pol&iacute;tica cultural te perdiste tres generaciones de pibes. <strong>La pol&iacute;tica cultural es un tipo de intervenci&oacute;n social: logra transformaciones del tejido social&rdquo;. </strong>Mientras que no desmerece la mirada econ&oacute;mica sobre la cultura, cree que no debe ser el &uacute;nico abordaje: &ldquo;Creo que ir solo por ese lado te hace perder un mont&oacute;n de capas en el medio, pr&aacute;cticas que est&aacute;n en el medio, que est&aacute;n muchas veces en el territorio. Pero a la vez, vos pod&eacute;s cuantificar cu&aacute;nto te mueve la cultura: qu&eacute; te mueve el ticket de una persona en el teatro. El caf&eacute;, la pizza, el taxi. <strong>Pienso en la cultura desde lo identitario pero tambi&eacute;n podemos defender muy fuertemente qu&eacute; impacto econ&oacute;mico que tienen los consumos culturales</strong>&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Coincide en parte con H&eacute;ctor Schargorodsky, fundador del Observatorio Cultural de la Facultad de Ciencias Econ&oacute;micas de la Universidad de Buenos Aires en 1997 y su director hasta septiembre del a&ntilde;o que pas&oacute;. Su armado fue una tarea que le encomendaron en su rol de miembro del Cuerpo Agente Gubernamental (AG). Dentro de ese grupo que podr&iacute;a definirse como &ldquo;especialistas en el Estado&rdquo;, Schargorodsky se especializ&oacute; en la gesti&oacute;n de la cultura, asesor&oacute; a diversos ministros, fue el primer director de los Espacios INCAA, director de Industrias Culturales, asesor de la UNESCO y profesor en universidades argentinas y europeas. Ante la pregunta de si un Estado empobrecido debe financiar la cultura es tajante: &ldquo;Es una cuesti&oacute;n ideol&oacute;gica, de acuerdo al rol que le asignes al estado. Para m&iacute;, absolutamente s&iacute;. <strong>Estamos hablando de la identidad del pa&iacute;s, de la expresi&oacute;n de la gente. Si no interviene el estado, solo se expresan los que tienen poder. El Estado es un regulador del poder, por eso nace. Pero esto est&aacute; fuera de la posibilidad de compresi&oacute;n de gente que piensa profundamente de otra manera el Estado: son paradigmas distintos.</strong> Si el presidente dice que el estado es un ped&oacute;filo, no es un problema de pobreza o riqueza sino de concepci&oacute;n&rdquo;. Pero adem&aacute;s, agrega que se trata de una pregunta m&aacute;s profunda: &ldquo;Se puede cuantificar el aporte de la cultura al desarrollo. Yo siempre he pensado que el Estado deber&iacute;a tener dos ventanillas: el sector mercantil o de las industrias culturales y la parte no mercantil, donde el rol del estado es fundamental. En definitiva, <strong>es un tema filos&oacute;fico sobre lo que es ser humano. Si cre&eacute;s que es una m&aacute;quina que se alimenta, duerme y procrea lo que est&aacute;n haciendo tiene sentido</strong>. Pero, desde mi visi&oacute;n del mundo, no. Casi no hay pa&iacute;s que no invierta en su cultura: porque quiere que su poblaci&oacute;n viva mejor, que disfrute de las producciones culturales y que pueda producir. Y adem&aacute;s, tanto el teatro como el cine o la m&uacute;sica pueden ser generadores de empleo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es un poco preocupante que nos estemos cuestionando con este tipo de medidas el rol que la cultura tiene y ha tenido siempre en la historia y en el desarrollo de cualquier sociedad&rdquo;, se&ntilde;ala Geraldine Davies Lenoble, directora de la carrera de Ciencias Sociales de la Universidad Torcuato Di Tella y de su Orientaci&oacute;n en Historia y Cultura. &ldquo;Para cualquier gobierno la cultura cumple un rol fundamental especialmente en la salida o el intento de salida de una crisis. <strong>Hist&oacute;ricamente, todas las sociedades &ndash;incluso civilizaciones sin Estado&ndash; han destinado recursos y personas para el desarrollo de la cultura porque se reconoce el valor fundamental que tiene en la construcci&oacute;n de una identidad, de una pertenencia a la comunidad y de cohesi&oacute;n social, adem&aacute;s de bienestar</strong>. Lo que preocupa de la propuesta del gobierno con respecto a la cultura es la falta de un plan. Hasta ahora, no se han expresado respecto de cu&aacute;l va a ser el lugar del desarrollo cultural en su gobierno y en el modelo de pa&iacute;s que quieren llevar adelante, sino m&aacute;s bien pareciera que hay una mezcla de temas de funcionamiento burocr&aacute;tico de las instituciones sin tener una visi&oacute;n respecto del rol de la cultura en el desarrollo&rdquo;. Davies Lenoble se detiene en la inversi&oacute;n que distintos pa&iacute;ses est&aacute;n haciendo, adem&aacute;s, en el desarrollo de soluciones creativas e innovadoras de problemas complejos a partir de una formaci&oacute;n vinculada a las artes. Justamente en relaci&oacute;n a la educaci&oacute;n, la historiadora se detiene en los recortes que restringen las actividades culturales en la que los ni&ntilde;os tambi&eacute;n se forman y desarrollan sus habilidades, as&iacute; como el trabajo con poblaciones vulnerables: &ldquo;Hay una gran literatura y ejemplos de trabajos y proyectos culturales para trabajar con poblaciones vulnerables, con adicciones, o que est&aacute;n en situaciones de pobreza en donde se han hecho emprendimientos culturales que permitieron a esas poblaciones dar los primeros pasos para salir de esa situaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Cuestiones pendientes</h3><p class="article-text">
        En cuanto a detalles del funcionamiento cotidiano de la gesti&oacute;n cultural desde el Estado, Schargorodsky pone el ojo en la articulaci&oacute;n con las provincias: &ldquo;Yo creo que la mayor&iacute;a de los municipios y las provincias tienen bastante claro a pesar de sus diferencias pol&iacute;ticas qu&eacute; puede hacer el estado para desarrollar la gesti&oacute;n cultural.<strong> El Estado Nacional no lo tiene tan claro, hist&oacute;ricamente. Este gobierno directamente est&aacute; muy lejos de entenderlo pero los otros tampoco</strong>&rdquo;. De sus numerosos antecedentes por la gesti&oacute;n p&uacute;blica cultural, cree que el engranaje entre las provincias y la naci&oacute;n no est&aacute; del todo articulado: &ldquo;Las provincias no han cedido en la Naci&oacute;n sus pol&iacute;ticas culturales. En cultura las provincias hacen lo suyo e hist&oacute;ricamente lo que han hecho con la Naci&oacute;n es, principalmente, pedir plata. Pero est&aacute;n m&aacute;s cerca del ciudadano com&uacute;n y tienen claro cu&aacute;les son las necesidades y los lugares que tienen que intervenir. Al mismo tiempo te digo que en muchos casos sus presupuestos son bastante miserables. En general se manejan con presupuestos bajos pero dicen &rdquo;no me importa, yo no tengo presupuesto pero cuando tengo un proyecto lo veo al gobernador y saca alg&uacute;n lado&ldquo;, baj&aacute;ndole el precio a tener un presupuesto. Eso es mala cultura presupuestaria y favorece la discrecionalidad&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><p class="article-text">
        La necesidad de una profesionalizaci&oacute;n de la gesti&oacute;n cultural va de la mano con las deudas pendientes que tiene el Estado con este sector en particular, como una Ley Nacional de Cultura que &ldquo;fije incumbencias y responsabilidades&rdquo;, explica Scharogodsky, para evitar las superposiciones que existen, m&aacute;s cargos concursados, y una eficiencia general. Tambi&eacute;n con potenciar su inserci&oacute;n en el mundo. Davies Lenoble se detiene en este aspecto, que tambi&eacute;n implica reconocer y acentuar el posible y evidente r&eacute;dito econ&oacute;mico y pol&iacute;tico que tiene la cultura: &ldquo;Pensemos simplemente en experiencias que tienen que ver con el desarrollo cultural y el turismo donde hay un r&eacute;dito econ&oacute;mico inmediato. La gente de todas partes del mundo viaja a M&eacute;xico, por ejemplo, no solamente por sus playas sino por la cultura que M&eacute;xico presenta en todas sus pol&iacute;ticas turismo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Edul tambi&eacute;n pone el foco en el aspecto diplom&aacute;tico que tiene la cultura que nota especialmente cuando viaja: &ldquo;No hay persona que no me hable de la argentina como una referencia por su arte y cultura y para mi el estado hizo mucho pero podr&iacute;a haber hecho mucho m&aacute;s. Hace poco tuve una beca en una instituci&oacute;n basada en Tokio y hab&iacute;a una cena y me toc&oacute; sentarme con agregados culturales de otros pa&iacute;ses. Y me dec&iacute;an que les parec&iacute;a que los pol&iacute;ticos argentinos no dimensionaban [el aporte que pod&iacute;a hacer la cultura]. &lsquo;Tienen un arte genuino, natural, con solo invertir un poco en lo que los propios artistas mueven en el extranjeros cambiar&iacute;an la imagen del pa&iacute;s. En vez de estar en las tapas por las crisis econ&oacute;micas estar&iacute;an con sus artistas&rsquo;&rdquo;. Respecto de la cultura argentina en el mundo, Scharogdosky involucra tambi&eacute;n una dimensi&oacute;n tributaria: &ldquo;Una de las deudas pendientes es la inserci&oacute;n del cine argentino en mercados extranjeros. Escrib&iacute; un libro con Octavio Getino sobre el cine argentino con los mercados externos donde dec&iacute;amos que el Estado tiene que potenciar y controlar el cine argentino en los mercados externos&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con respecto a discusiones productivas para mejorar la gesti&oacute;n de la cultura, agrega una mejor asociaci&oacute;n entre el audiovisual y el sistema educativo para formar a las pr&oacute;ximas generaciones y tambi&eacute;n afinar los procedimientos para hacerlos m&aacute;s transparentes y mejor normados. 
    </p><p class="article-text">
        Para Edul, &ldquo;ser&iacute;a bueno separar las l&oacute;gicas del poder y las l&oacute;gicas de la gesti&oacute;n&rdquo;, pero subraya la necesidad de proteger el andamiaje legal construido hasta ahora: &ldquo;La historia de estas leyes indica que fueron empujadas por los artistas a la salida de la dictadura, apoyadas con la pol&iacute;tica de Alfonsin. Cuando vos saques estas leyes solo van a poder hacer cultura los que tengan mucha espalda econ&oacute;mica, nadie m&aacute;s. Estas leyes generaron acceso y democratizaci&oacute;n. Es una cat&aacute;strofe decir &rdquo;no va m&aacute;s&ldquo; y dar de baja la peque&ntilde;a construcci&oacute;n cotidiana. Tenemos que ir hacia una ampliaci&oacute;n y a la gesti&oacute;n de las audiencias, a mirarlas de modo mucho m&aacute;s fino. No se entiende lo que significa tomar decisiones que rompen todo: no estamos muy lejos de eso&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>NS</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalí Schejtman]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/debate-cultural-pobre-deberia-financiar-artes_1_10893337.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 04 Feb 2024 03:01:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Debate cultural: ¿por qué un Estado pobre debería financiar las artes?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Estado del arte]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cambios en la ley ómnibus: los "juegos del hambre" entre la cultura y la comunicación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/cambios-ley-omnibus-juegos-hambre-cultura-comunicacion_129_10871680.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c78cf091-7a4d-4783-9f89-3298ac233e28_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cambios en la ley ómnibus: los &quot;juegos del hambre&quot; entre la cultura y la comunicación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La nueva versión de la Ley Omnibus retrocede en algunos aspectos vinculados al sector cultural y propone derogar la Defensoría del Público de Servicios de Comunicación Audiovisual y la financiación para medios comunitarios e indígenas prevista en la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. 
</p></div><p class="article-text">
        Luego de la ola de respuestas y cr&iacute;ticas por parte del sector cultural, que incluy&oacute; visitas a las comisiones de representantes de las industrias culturales, la nueva versi&oacute;n de la ley &oacute;mnibus y el dictamen de mayor&iacute;a retrocedi&oacute; en algunos &ndash;no todos&ndash; de los art&iacute;culos destinados a trastocar el funcionamiento actual de sus instituciones m&aacute;s relevantes, pero a cambio agreg&oacute; modificaciones en la Ley de Servicios de Comunicaci&oacute;n Audiovisual, cancelando la Defensor&iacute;a del P&uacute;blico de Servicios de Comunicaci&oacute;n Audiovisual y la financiaci&oacute;n dispuesta por ley del 10% de lo recaudado por ENACOM para &ldquo;proyectos especiales de comunicaci&oacute;n audiovisual y apoyo a servicios de comunicaci&oacute;n audiovisual, comunitarios, de frontera, y de los Pueblos Originarios&rdquo; a trav&eacute;s de un Fondo de Fomento Concursable (FOMECA) cuyas adjudicaciones se definen a trav&eacute;s de un jurado. La idea de que uno es <em>a cambio</em> del otro fue expresada por la propia diputada <strong>Silvana Guidici</strong> al celebrar que la ley siga financiando el &ldquo;Arte y la Cultura&rdquo;: &ldquo;Basados en nuestro proyecto 4900/23, de disoluci&oacute;n de la Defensor&iacute;a, y la sugerencia de eliminar los millonarios fondos asignados a medios comunitarios y de pueblos originarios podr&aacute; mantenerse el financiamiento del INCAA, el FNA y el INT. Celebramos que se hayan tomado estas sugerencias&rdquo;, dijo en la red social X. De este modo, la diputada insin&uacute;a una especie de competencia entre ambos sectores en un contexto de una reducci&oacute;n del Estado simb&oacute;lica y material.  &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Giudici</strong> fue vicepresidenta y presidenta del ENACOM durante la presidencia de <strong>Mauricio Macri</strong>. Luego, fue directora del organismo en representaci&oacute;n de la oposici&oacute;n. Durante su gesti&oacute;n, ya hab&iacute;a dado signos de retracci&oacute;n relativa y una relaci&oacute;n con el sector signada por la desconfianza desde el comienzo, condicionada por la ralentizaci&oacute;n de los FOMECA, la detenci&oacute;n de programas destinados a promover el sector y la &ldquo;marca de origen&rdquo; de esos medios, en pleno fulgor de la Ley de Servicios de Comunicaci&oacute;n Audiovisual, seg&uacute;n <a href="https://centroicep.com/wp-content/uploads/2022/08/ilovepdf_merged-2.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">documentaron</a> los investigadores <strong>Alejandro Linares</strong> y <strong>Denise Altieri</strong>. Aun as&iacute;, durante sus a&ntilde;os a cargo del ENACOM Giudici difund&iacute;a algunas convocatorias de los FOMECA, llamaba a participar y hasta promov&iacute;a sus &ldquo;casos de &eacute;xito&rdquo; con el lema de <a href="https://twitter.com/SilvanaGiudici/status/1025336671506706432" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;otra televisi&oacute;n es posible&rdquo;</a>.
    </p><p class="article-text">
        Los nuevos aires pol&iacute;ticos habilitaron un discurso virulento, y la misma <strong>Giudici</strong> acusa al FOMECA de insumir &ldquo;$2.028.505.145 en los &uacute;ltimos 3 a&ntilde;os para solventar cooperativas vinculadas al kirchnerismo, ONG&rsquo;s de la ley de medios, radios originarias y org. militantes como el Hormiguero, Barricada, MTL, Centro Boliviano, Mapuches, Madres de Plazo de Mayo etc.&rdquo;, como expres&oacute; en dicho <a href="https://x.com/SilvanaGiudici/status/1749477407994593441?s=20" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hilo</a> de X.
    </p><p class="article-text">
        Los medios comunitarios pertenecen al sector de los medios sin fines de lucro y tienen como antecedente una historia de ninguneo, represi&oacute;n y reivindicaci&oacute;n: vedados por ley hasta 2005, fueron una de las incorporaciones m&aacute;s simb&oacute;licamente relevantes de la popularmente conocida como Ley de Medios, que les asignaba un porcentaje del espectro radiof&oacute;nico y les garantizaba un presupuesto a partir de los ingresos que percib&iacute;a el entonces AFSCA, hoy ENACOM, si bien los concursos comenzaron reci&eacute;n en 2013, tres a&ntilde;os despu&eacute;s de sancionada la Ley. El 60% de estos medios est&aacute; presentes en poblaciones con menos de 100.000 habitantes y el 41% llegaba a &aacute;reas rurales, seg&uacute;n un relevamiento de RICCAP (Red Interuniversitaria de Comunicaci&oacute;n Comunitaria, Alternativa y Popular) de 2019 que citan Linares y Altieri en su art&iacute;culo. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1749487212289200519?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        <strong>Como en otros casos, tanto la pol&iacute;tica de los FOMECA como toda la eventual vinculaci&oacute;n del Estado con el sector ten&iacute;a deudas pendientes y aspectos mejorables (algo que, por cierto, tambi&eacute;n le cabe a la relaci&oacute;n del Estado con los medios privados). Sin embargo, su borramiento, as&iacute; como el de la Defensor&iacute;a del P&uacute;blico, narrado &eacute;picamente por una diputada como un acto de justicia a favor del arte y la cultura, cristaliza una mirada que se va volviendo cada vez m&aacute;s n&iacute;tida: la de los medios de comunicaci&oacute;n concebidos meramente como empresas con finalidades comerciales y no como garantes de la libertad de expresi&oacute;n, de la diversidad y, en esencia, como cultura. </strong>&ldquo;Con el intento de afectar el FOMECA, el gobierno se desentiende o deslegitima la faz cultural de los medios y desmantelar&iacute;a una de las pol&iacute;ticas culturales sobre medios de comunicaci&oacute;n que existen, en particular la que posibilita pr&aacute;cticas expresivas m&aacute;s diversas en sentido amplio (est&eacute;ticas, actores, lugares)&rdquo;, sostiene <strong>Ezequiel Rivero</strong>, investigador del ICEP, mientras que exponentes del sector le respondieron a Guidici y se preparan para intervenir en las sucesivas discusiones que deparar&aacute; de la Ley &Oacute;mnibus.&nbsp;
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1750877295160492530?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Hoy, que las puertas de entrada a la distribuci&oacute;n de contenido son amplias y ata&ntilde;en a cualquiera que tenga un tel&eacute;fono celular, cuando el consumo de medios digitales se da de manera pr&aacute;cticamente ininterrumpida y en distintas plataformas, toda discusi&oacute;n sobre comunicaci&oacute;n, audiencias y cultura permite el intercambio de argumentos variados. Sin embargo, cuando las medidas son presentadas con tintes revanchistas, sesgos y se&ntilde;alamientos ideol&oacute;gicos, es dif&iacute;cil imaginar un debate productivo e interesante de cara a los desaf&iacute;os de la comunicaci&oacute;n en Argentina en el presente y el futuro. Especialmente cuando la estrategia es convertir, con la inestimable ayuda de un coro de tuiteros, en enemigos p&uacute;blicos a aquellos en los que recaen los recortes presupuestarios, sean actores, productores de cine de &eacute;xito o los medios sin fines de lucro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El destino de los medios comunitarios y el sector sin fines de lucro va a depender no solamente de las discusiones que se den a nivel legislativo, sino tambi&eacute;n de c&oacute;mo pueda adaptarse el v&iacute;nculo con un Estado Nacional visiblemente hostil a una concepci&oacute;n de la comunicaci&oacute;n de la que ellos son ilustrativos. <strong>Rivero</strong> no es tan pesimista: &ldquo;El impacto sobre los medios comunitarios entiendo que ser&aacute; desigual tanto como el propio sector. No solo ocurre que muchos de estos medios tienen tradici&oacute;n y gimnasia en sobrevivir sin el Estado (menos a&uacute;n el Estado Nacional) o incluso a pesar del Estado, sino que muchos tienen adem&aacute;s bastante aceitado mecanismos de financiamiento social de la cultura (desde rifas, bingos, prestaci&oacute;n de servicios y eventos hasta aportes voluntarios de sus audiencias). Tal vez la disoluci&oacute;n de la macro pol&iacute;tica cultural estatal revitalice la micro pol&iacute;tica cultural que hacen por fuera de las estructuras del Estado otros agentes sociales. Todo esto sujeto al deterioro generalizado de la vida, &iquest;no?&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entre las iniciativas concretas &ndash;que incluyen la intenci&oacute;n de privatizar RTA S.E. y Contenidos P&uacute;blicos S.E.&ndash; y los comentarios adyacentes, queda clara la mirada del gobierno sobre el amplio conjunto de medios con fines no comerciales. Quedar&aacute; por ver si esa mirada va a prevalecer y convertirse en ley o quedar&aacute; para los arque&oacute;logos de X.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>NS</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalí Schejtman]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/cambios-ley-omnibus-juegos-hambre-cultura-comunicacion_129_10871680.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Jan 2024 03:01:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cambios en la ley ómnibus: los "juegos del hambre" entre la cultura y la comunicación]]></media:title>
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