En Argentina, siete de cada diez embarazos adolescentes fueron no intencionales

El 34,4% de las y los adolescentes no utilizó ningún método anticonceptivo en su primera relación sexual.

“En una relación sexual que puede llegar a un embarazo el varón también es responsable del cuidado, y eso es algo que no se tiene en cuenta”, dice Mabel Bianco, presidenta de FEIM (Fundación para Estudio e Investigación de la Mujer), que lidera la Campaña #PuedoDecidir, destinada a la prevención del Embarazo No Intencional Adolescente (ENIA). Este año, la organización busca interpelar particularmente a los varones cis heterosexuales para abordar los modelos de masculinidad y la corresponsabilidad en los métodos de cuidado.

En el marco del Día Mundial de Prevención del Embarazo No Intencional en la Adolescencia, fijado el 26 de septiembre, FEIM junto a 12 organizaciones de la sociedad civil, realizará talleres presenciales en distintos puntos del país, actividades de sensibilización sobre el tema y una campaña de difusión en redes sociales dirigida al público adolescente, equipos de salud y comunidad educativa del 21 al 28 de septiembre. Con un enfoque de derechos humanos y perspectiva de género se busca brindar información sobre métodos anticonceptivos, acceso a los servicios de salud sexual y reproductiva y derribar mitos través de la Educación Sexual Integral. 

En 2019, la Campaña citaba datos de la Sociedad Argentina de Ginecología Infanto Juvenil para el primer decenio, que indicaban que el 34,4% de las y los adolescentes no utilizó ningún método anticonceptivo en su primera relación sexual. De ese total, el 47,4% fue por falta de información o información errónea vinculada con mitos falsos y el 33,3% fue porque “él no quería”. Con las mujeres adolescentes se trabaja fundamentalmente para que conozcan su derecho a dar consentimiento en las relaciones sexuales, explica Mabel Bianco -médica especialista en epidemiología y referente en temas de género y salud pública- mientras que, con los varones cis, se aborda su responsabilidad en las decisiones anticonceptivas en una relación sexual que puede llegar a un embarazo. 

Los datos nacionales publicados por la Dirección de Estadísticas e información en Salud (DEIS) del Ministerio de Salud de la Nación indican que, en 2020, nacieron 53.260 hijos de madres niñas y adolescentes (hasta 19 años). De esos nacimientos, 1.293 corresponden a adolescentes menores de 15 años. En Argentina, se implementa el Plan ENIA en doce provincias consideradas prioritarias por la cantidad de embarazos no intencionales en la adolescencia (ENIA) mediante el trabajo conjunto entre los Ministerios Nacionales de Salud, de Desarrollo Social y de Educación. La maternidad temprana es uno de los factores de abandono escolar, lo que repercute negativamente a largo plazo en las posibilidades de inserción laboral de las jóvenes y en su seguridad económica. En el último informe presentado, el Plan ENIA incluye datos de 2020 de la Secretaría de Acceso a la Salud que relevan que siete de cada diez adolescentes no planificaron su embarazo y, en menores de 15 años, esa cifra aumenta a ocho de cada diez. En muchos casos, esos embarazos son consecuencia de abusos y violencia sexual.  

El factor desigualdad

El embarazo adolescente se registra con mayor incidencia en el Norte argentino. “En general, son provincias donde hay menos educación sexual, tienen población rural en varios lugares y en muchos de ellos población rural indígena. Recién ahora el Ministerio de Educación empezó a traducir algunos materiales, no hay docentes bilingües”, explica Mabel Bianco y agrega como factores relevantes la presencia de servicios de salud rudimentarios, algo que priva a los y las adolescentes de acceder a información y métodos anticonceptivos. En el caso de la provincia de Formosa, los embarazos adolescentes intencionales también alcanzan un alto porcentaje, 44,6%, mientras que los no intencionales representan el 55,4%. Al respecto, Bianco explica que la población adolescente suele enfrentar restricciones por parte de los servicios de salud, como la exigencia de asistir en compañía de una persona adulta: “Les ponen una serie de trabas. Cuando la chica aparece embarazada le abren la puerta. Eso produce una percepción en ellas, que se extiende a las comunidades, de que para ser respetada tiene que ser madre”.

Durante la semana de prevención del Embarazo No Intencional en la Adolescencia se promueve la Educación Sexual Integral (ESI) como un derecho humano y una herramienta clave para que adolescentes de todo el país puedan tomar decisiones informadas sobre su sexualidad. Otros de los ejes son la prevención de las infecciones de transmisión sexual y de VIH y el acceso a los servicios de salud sexual y reproductiva, incluyendo los espacios de consejería para la interrupción voluntaria y legal del embarazo. La Campaña #PuedoDecidir es impulsada por FEIM, Amnistía Internacional, Doncel, ELA (Equipo Latinoamericano de Justicia y Género), Fundación Huésped, Fundación Kaleidos, FUSA, Intercambios, Las Otras Voces, Red Nacional de Adolescentes y Jóvenes por la Salud Sexual y Reproductiva, Agrupación Xangó, RAJAP e IPPF LACRO.

Línea gratuita de Salud Sexual 0800-222-3444

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