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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Erick Rojas Montiel]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autores/erick-rojas-montiel/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Erick Rojas Montiel]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La estrategia de Gabriel Boric para liderar la oposición cuando deje La Moneda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/estrategia-gabriel-boric-liderar-oposicion-deje-moneda_1_12687376.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dd552503-483c-4caf-b56d-1265509778ff_16-9-discover-aspect-ratio_default_1120021.jpg" width="4974" height="2798" alt="La estrategia de Gabriel Boric para liderar la oposición cuando deje La Moneda"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A meses de terminar su mandato, el mandatario endureció el tono contra el candidato ultraderechista José Antonio Kast, buscando  proyectarse como el líder del progresismo local, aun si eso opaca a la candidata oficialista Jeannette Jara. Mientras promueve a Bachelet en la ONU y confronta al trumpismo global. </p></div><p class="article-text">
        Cuando quedan seis meses para que termine su gobierno, el presidente chileno <strong>Gabriel Boric</strong> ha comenzado a poner foco en su legado y tambi&eacute;n en el nuevo rol pol&iacute;tico que tendr&aacute; una vez que salga de La Moneda, en 11 de marzo del pr&oacute;ximo a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Tradicionalmente, cada vez que un presidente termina su periodo, hace una breve pausa para reponer fuerzas y decidir con algo de tiempo cu&aacute;les ser&aacute;n sus pr&oacute;ximos pasos pol&iacute;ticos. As&iacute; lo hicieron <strong>Michelle Bachelet</strong> (en 2010) y <strong>Sebasti&aacute;n Pi&ntilde;era</strong> (en 2014), una vez concluido su mandato, cada uno hizo una pausa y opt&oacute; por salirse por un tiempo de la primera l&iacute;nea de la pol&iacute;tica, aunque luego, empujado por las encuestas, decidi&oacute; postularse por segunda vez a la presidencia.&nbsp;Obviamente, cuando asume un nuevo gobierno el foco pol&iacute;tico y medi&aacute;tico se pone en el nuevo presidente, su equipo de autoridades, sus reformas clave y las posibilidades que tiene su agenda legislativa de avanzar. Pero, sin embargo, Boric no quiere perder tiempo y parece decidido a desafiar esa l&oacute;gica, como lo ha venido haciendo a lo largo de su carrera pol&iacute;tica. Es Boric siendo Boric.
    </p><p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas semanas, el presidente chileno ha dejado claro que no piensa retirarse al silencio protocolar del cargo y que, muy por el contrario, quiere escribir activamente su legado y no perder ning&uacute;n minuto para perfilar su futuro pol&iacute;tico. <strong>Su apuesta es convertirse en el m&aacute;ximo referente de la izquierda y sabe que para ello es clave dejar instalado un relato que sobreviva a su mandato y que le permita posicionarse como el l&iacute;der de la oposici&oacute;n. </strong>Para lograr este objetivo le sirve tensionar a Jos&eacute; Antonio Kast en el terreno ideol&oacute;gico, blindar su legado social en el Presupuesto 2026, incluso si eso implica eclipsar la visibilidad de su candidata, <strong>Jeannette</strong> <strong>Jara</strong>, o incomodar a parte de su coalici&oacute;n. El mensaje que deja con sus &uacute;ltimas acciones es que Boric no se retira y est&aacute; en proceso de reconfiguraci&oacute;n pol&iacute;tica. Ha empezado a tallar la figura del l&iacute;der opositor que quiere ser cuando las luces de La Moneda finalmente se apaguen.
    </p><p class="article-text">
        La cadena nacional en la que hace dos semanas present&oacute; el Presupuesto 2026 fue, claramente, un acto de confrontaci&oacute;n pol&iacute;tica. Al cuestionar la propuesta estrella del candidato republicano &mdash; que plantea un recorte de US$6.000 millones&mdash; y defender sin sutilezas los derechos sociales alcanzados bajo su gobierno, Boric abri&oacute; fuego contra la extrema derecha. El efecto fue inmediato y oblig&oacute; a Kast a reaccionar con tono agresivo y a la oposici&oacute;n que no tard&oacute; de tildar acusar intervencionismo. Y para encender la pol&eacute;mica no tuvo ni siquiera que nombrar a Kast, no era necesario.
    </p><p class="article-text">
        Para convertirse en el l&iacute;der de la oposici&oacute;n Boric necesita mostrar que est&aacute; activo, vigilante y dispuesto a pelear sobre los grandes temas. Necesita posicionarse desde ya como el principal acusador del programa de la ultraderecha y, en el caso que las encuestas tengan raz&oacute;n y gane el candidato republicano, ser el principal antagonista del nuevo gobierno. Sitial que sabe debe competir con Jara, a quien m&aacute;s temprano que tarde, tendr&aacute; que confrontar en una eventual pr&oacute;xima carrera a la presidencial. Pero para eso falta un rato.
    </p><p class="article-text">
        En la discusi&oacute;n del presupuesto donde el Presidente est&aacute; actuando como si estuviera ensayando a ser opositor. Ha presentado una propuesta que suprime la glosa de libre disponibilidad en el erario del pr&oacute;ximo a&ntilde;o, reduce la flexibilidad de reasignaci&oacute;n al pr&oacute;ximo Gobierno e intenta blindar sus prioridades. Boric no ha sido t&iacute;mido en marcar a Kast como su contraparte. No lo nombra siempre, pero lo interpela cada vez que defiende derechos sociales, se&ntilde;ala riesgos de recortes y cuestiona f&oacute;rmulas de austeridad extrema. Esa polarizaci&oacute;n funcional le permite reforzar su identidad de guardi&aacute;n progresista frente al populismo ultraconservador. Pero tiene otra dimensi&oacute;n, ya que no s&oacute;lo busca debilitar a Kast, sino configurar un bloque (o narrativa) en el que los ciudadanos encuentren en &eacute;l al adversario natural del republicano.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n le sirve proyectarse como referente progresista internacional. En esta apuesta, el envi&oacute;n contrac&iacute;clico m&aacute;s audaz de Boric ha sido su movimiento en la arena internacional al proponer a <a href="https://www.eldiarioar.com/mundo/chile-busca-quedarse-presidencia-onu-estrategica-coincidencia-boric-bachelet-nueva-york_1_12619548.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Michelle Bachelet como candidata a la Secretar&iacute;a General de la ONU</a>. Nadie esperaba que el Presidente electo en 2021 se jugara tan fuerte por una figura de su propio gobierno terminado. A lo anterior, se suma el discurso que ha tenido Boric respecto de la administraci&oacute;n de<strong> Donald Trump</strong>. En su discurso ante la ONU, al criticar veladamente (pero con fuerza) el negacionismo clim&aacute;tico y tambi&eacute;n ha cuestionado abiertamente el rol del mandatario estadounidense en el conflicto entre Isrrael y Gaza.
    </p><p class="article-text">
        Con esta apuesta,<strong> el mandatario chileno busca construir proyecci&oacute;n internacional progresista</strong>, reivindicando una figura con reconocimiento simb&oacute;lico y coloca a Chile en un escenario diplom&aacute;tico global. Esta jugada, que le otorga m&uacute;sculo moral frente a la ultraderecha continental, tambi&eacute;n le permite marcar diferencia frente a la extrema derecha global.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por cierto que Boric sabe que su estrategia puede tener costos pol&iacute;ticos internos. Pero parece dispuesto a asumirlo, porque lo que est&aacute; en juego es la disputa del relato y el protagonismo simb&oacute;lico del nuevo bloque opositor.
    </p><p class="article-text">
        Con todo, la estrategia de Boric es audaz y ambiciosa. Puede transformarse en el eje narrativo de la oposici&oacute;n chilena y operar como un &ldquo;jefe moral&rdquo; que no necesita ser candidato para marcar la agenda. En esa arquitectura, puede tolerarse que la candidatura Jara asuma protagonismo electoral, mientras &eacute;l encarna el rol simb&oacute;lico, cr&iacute;tico y confrontativo con Kast y la ultraderecha.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, Gabriel Boric parece decidido a convertir su salida del poder en un nuevo punto de partida. Si logra mantener la iniciativa discursiva, conservar su base moral y administrar las tensiones dentro del oficialismo, puede emerger como el articulador del progresismo chileno en la era post-Kast. Su apuesta no es inmediata ni exenta de riesgos. Depende de que el pa&iacute;s perciba su reaparici&oacute;n no como nostalgia de un liderazgo joven que ya fue, sino como la maduraci&oacute;n pol&iacute;tica de quien intenta preservar una identidad de izquierda moderna frente al avance del populismo de derecha.
    </p><p class="article-text">
        La inc&oacute;gnita es si su estrategia resistir&aacute; la prueba del tiempo. El tr&aacute;nsito de presidente a opositor, de figura institucional a voz cr&iacute;tica, suele ser terreno minado en Chile. Aunque Boric, fiel a su estilo, parece m&aacute;s interesado en el desaf&iacute;o que en la comodidad. Su final en La Moneda no se perfila como un cierre, se plantea como el inicio de un experimento pol&iacute;tico mayor y que tiene que ver esencialmente con construir desde el pospoder la narrativa que dispute el alma del pa&iacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Erick Rojas Montiel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/estrategia-gabriel-boric-liderar-oposicion-deje-moneda_1_12687376.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Oct 2025 12:37:16 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Chile busca quedarse con presidencia de la ONU: la estratégica coincidencia de Boric y Bachelet en Nueva York]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/chile-busca-quedarse-presidencia-onu-estrategica-coincidencia-boric-bachelet-nueva-york_1_12619548.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9afa47e8-b6a5-4b84-ac12-f194b52c3a8e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Chile busca quedarse con presidencia de la ONU: la estratégica coincidencia de Boric y Bachelet en Nueva York"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La participación del Presidente y de la exmandataria chilena en actividades de la Asamblea General de la ONU abre la posibilidad de articular la primera candidatura de una mujer latinoamericana para encabezar el organismo multilateral. 
</p></div><p class="article-text">
        La pr&oacute;xima Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York ser&aacute; una instancia clave para medir con m&aacute;s claridad si las opciones de una candidatura de <strong>Michelle Bachelet,</strong> para liderar la organizaci&oacute;n multilateral tiene alguna posibilidad.
    </p><p class="article-text">
        La propia expresidenta chilena ha admitido que est&aacute; explorando esa posibilidad, dando el primer paso en la carrera para liderar la ONU, en reemplazo de<strong> Ant&oacute;nio Guterres</strong>.&nbsp;
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                La expresidenta Michelle Bachelet junto al actual mandatario chileno, Gabriel Boric, el pasado 6 de enero.                            </span>
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        Bachelet, que ya dej&oacute; su huella como fundadora de ONU Mujeres y como Alta Comisionada para los Derechos Humanos, es una carta natural en un contexto donde pesan dos factores clave: <strong>el principio rotativo de Naciones Unidas, que favorece que el pr&oacute;ximo secretario general provenga de Am&eacute;rica, y la voluntad expresada en la asamblea de avanzar hacia una conducci&oacute;n femenina</strong>. Si a esto se suma la s&oacute;lida trayectoria de la exmandataria chilena en organismos internacionales y en la pol&iacute;tica nacional chilena, sus credenciales y posibilidades son bastante altas. Aunque, como suele ocurrir en la arena multilateral, los atributos no son suficientes y es importante saber leer bien los contextos pol&iacute;ticos, entender las tensiones y jugar las cartas con inteligencia.
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        En este escenario, <strong>Gabriel Boric juega un rol central</strong>. El presidente chileno, que encarna una generaci&oacute;n de liderazgos progresistas que hoy buscan proyectarse globalmente, puede en lo que resta de su gobierno darle respaldo de Estado que necesita la candidatura de Bachelet para tomar fuerza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La Cumbre de Defensa de la Democracia, convocada por <strong>Lula da Silva</strong> y <strong>Pedro S&aacute;nchez,</strong> ser&aacute; una vitrina donde Boric probablemente tratar&aacute; de tejer alianzas desde el lenguaje de los valores democr&aacute;ticos, los derechos humanos y la justicia social.
    </p><p class="article-text">
        Bachelet y Boric coincidir&aacute;n en Nueva York. La primera llega el 20 de septiembre para participar en su calidad d vicepresidenta del Club de Madrid y, por el momento, est&aacute; previsto que participe en dos evento paralelos: &ldquo;Protegiendo, fortaleciendo y reformando los pilares de derechos humanos de la ONU&rdquo; y el evento de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud, &ldquo;No hay salud sin salud mental: Un compromiso compartido&rdquo;. Mientras que el mandatario chileno estar&aacute; en Nueva York entre el 22 y 25 de septiembre. El martes 23 realizar&aacute; su discurso en el pleno de la asamblea y, previo a instancia, dirigentes oficialistas ya lo han exhortado a apalancar la candidatura de Bachelet.
    </p><p class="article-text">
        Para Bachelet, que se mueve con naturalidad en el terreno diplom&aacute;tico, contar con un Boric activo, influyente y con capacidad de persuasi&oacute;n regional y europea, es una ventaja estrat&eacute;gica. Porque si algo requiere una candidatura a la ONU, es transversalidad y la capacidad de generar confianza m&aacute;s all&aacute; de las etiquetas ideol&oacute;gicas.
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        Aunque ser&iacute;a ingenuo pensar que el terreno est&aacute; despejado. En primer lugar, est&aacute; el factor geopol&iacute;tico, ya que <strong>la secretar&iacute;a general requiere el visto bueno del Consejo de Seguridad, con sus cinco miembros permanentes y sus respectivos vetos.</strong> Un Estados Unidos, bajo la administraci&oacute;n de <strong>Donald Trump</strong>, dif&iacute;cilmente ver&iacute;a con buenos ojos a una socialista con trayectoria cr&iacute;tica frente a los autoritarismos. Mientras que China podr&iacute;a recordar las denuncias que Bachelet impuls&oacute; en materia de derechos humanos durante su gesti&oacute;n como Alta Comisionada.
    </p><p class="article-text">
        A lo anterior, se suman las variables locales. El desenlace de la elecci&oacute;n presidencial en Chile de fines de a&ntilde;o es un dato que sobrevuela la candidatura. Un eventual triunfo del candidato de ultraderecha, <strong>Jos&eacute; Antonio Kas</strong>t, con su narrativa abiertamente cr&iacute;tica de Naciones Unidas, si bien no derrumbar&iacute;a autom&aacute;ticamente las opciones de Bachelet, podr&iacute;a quitarle sustento pol&iacute;tico interno y capacidad de movilizar recursos diplom&aacute;ticos. <strong>De ah&iacute; la importancia del rol de Boric para &ldquo;amarrar&rdquo; la candidatura como una pol&iacute;tica de Estado, antes del cambio de mando.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y qui&eacute;nes son los principales contendores de Bachelet? La Primera Ministra de Barbados, Mia Mottley, se perfila como una de las rivales m&aacute;s fuertes, pues es una candidata carism&aacute;tica, con credenciales en materia clim&aacute;tica y capacidad de conectar con la agenda del sur global. Tambi&eacute;n aparece Rebeca Grynspan, hoy al frente de la UNCTAD (ONU Comercio y Desarrollo), con amplia experiencia en organismos multilaterales. La competencia es dura, pero la ventaja de Bachelet est&aacute; en su doble condici&oacute;n de exjefa de Estado y exfuncionaria de la propia ONU, lo que le permite conocer esta organizaci&oacute;n desde adentro y desde afuera.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de los n&uacute;meros y de las gestiones diplom&aacute;ticas,&nbsp;lo que realmente se juega en esta elecci&oacute;n es la narrativa. &iquest;Qu&eacute; significa que Michelle Bachelet encabece Naciones Unidas en este tiempo hist&oacute;rico? Significa colocar a una mujer latinoamericana con experiencia en democracia, inclusi&oacute;n y derechos humanos en el epicentro de un sistema multilateral golpeado por las guerras, el ascenso de los nacionalismos y la ultraderecha y la crisis clim&aacute;tica.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        Su figura es inc&oacute;moda para quienes promueven la concentraci&oacute;n de poder autoritario y c&oacute;moda para quienes apuestan a una ONU reformada, m&aacute;s cercana a la gente y m&aacute;s comprometida con la igualdad de g&eacute;nero. En un mundo fracturado, <strong>la candidatura de Bachelet m&aacute;s que una cuesti&oacute;n de m&eacute;ritos personales, es una candidatura simb&oacute;lica para el mundo progresista y latinoamericano</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para la regi&oacute;n, respaldar a Bachelet es la posibilidad de reposicionar a Am&eacute;rica Latina en el tablero internacional, despu&eacute;s de d&eacute;cadas en las que el continente ha quedado relegado frente a las urgencias de Europa, Asia y Medio Oriente. Que un liderazgo latinoamericano conduzca Naciones Unidas ser&iacute;a un triunfo colectivo y un recordatorio de que el progresismo regional puede proyectar gobernanza global.
    </p><p class="article-text">
        Por lo tanto, la estrategia de Boric y su canciller&iacute;a debe ser capaz de construir un consenso regional, incluso con gobiernos que no comulgan del todo con la izquierda, y articular puentes hacia &Aacute;frica y Asia. Solo as&iacute; se lograr&aacute; la masa cr&iacute;tica necesaria para enfrentar vetos y resistencias.
    </p><p class="article-text">
        Hay, finalmente, una dimensi&oacute;n simb&oacute;lica interna a considerar. Para Chile, que una expresidenta encabece la ONU es un triunfo diplom&aacute;tico y tambi&eacute;n un legado pol&iacute;tico. Ser&iacute;a el corolario de una trayectoria marcada por la apertura democr&aacute;tica, las pol&iacute;ticas de g&eacute;nero y los derechos humanos. Y, al mismo tiempo, un mensaje claro de que el pa&iacute;s, incluso en medio de sus tensiones internas, sigue proyectando liderazgos hacia el mundo.
    </p><p class="article-text">
        El desaf&iacute;o, claro, es que ese legado no quede atrapado en las disputas de corto plazo. Si la candidatura de Bachelet logra instalarse como una pol&iacute;tica de Estado, entonces no importar&aacute; tanto qui&eacute;n gane en las elecciones presidenciales de fin de a&ntilde;o de Chile, pues la bandera ya habr&aacute; sido plantada en Nueva York.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta, entonces, no es si Michelle Bachelet tiene las credenciales para liderar Naciones Unidas. Eso ya est&aacute; resuelto. La verdadera interrogante es si la correlaci&oacute;n pol&iacute;tica global y regional le permitir&aacute; transformar esa posibilidad en realidad.
    </p><p class="article-text">
        Esta carrera reci&eacute;n empieza y la Asamblea General de septiembre son apenas los primeros metros de esta carrera. Pero si algo ha demostrado la historia reciente es que, en momentos de incertidumbre global, las figuras capaces de tender puentes y construir consensos adquieren un valor especial. Veamos que futuro le depara a Bachelet.
    </p><p class="article-text">
        <em>ERM/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Erick Rojas Montiel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/chile-busca-quedarse-presidencia-onu-estrategica-coincidencia-boric-bachelet-nueva-york_1_12619548.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 Sep 2025 09:26:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Chile busca quedarse con presidencia de la ONU: la estratégica coincidencia de Boric y Bachelet en Nueva York]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Michelle Bachelet,ONU,Gabriel Boric,António Guterres]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Machismo, Pinochet y un ejército de trolas se cruzan en el primer debate presidencial en Chile]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/machismo-pinochet-ejercito-trolas-cruzan-primer-debate-presidencial-chile_1_12599723.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6dcf6e0b-eb67-461e-8d8a-be839bba274d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Machismo, Pinochet y un ejército de trolas se cruzan en el primer debate presidencial en Chile"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Fue un debate de contrastes, de acusaciones y frases rimbombantes, pero sin grandes anuncios ni definiciones. Una puesta en escena donde la forma pesó más que el fondo, y en la que los candidatos que corren desde atrás supieron aprovechar mejor la vitrina.
</p></div><p class="article-text">
        En la noche de este mi&eacute;rcoles se celebr&oacute; el primer debate presidencial televisado con los ocho candidatos que competir&aacute;n por llegar a La Moneda en noviembre. Chilevisi&oacute;n logr&oacute; reunir en un mismo escenario a <strong>Jeannette Jara, Jos&eacute; Antonio Kast, Evelyn Matthei, Franco Parisi, Johannes Kaiser, Marco Enr&iacute;quez-Ominami, Eduardo Art&eacute;s y Harold Mayne-Nicholls.</strong> Fue, sin duda, un encuentro de contrastes, de estilos, trayectorias y propuestas. Pero m&aacute;s all&aacute; de las frases duras, los emplazamientos cruzados y las apelaciones al pasado reciente, <strong>el debate termin&oacute; beneficiando a los que menos pesan en las encuestas</strong>, que lograron aprovechar cada segundo para venderse m&aacute;s ante una ciudadan&iacute;a confundida y agotada con el marat&oacute;n electoral que ha vivido Chile en los &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os.
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            </figure><p class="article-text">
        El formato de un debate con ocho candidatos siempre juega en contra de quienes lideran en las encuestas. El derechista Kast y la comunista Jara &ndash;candidata del oficialismo&ndash; son quienes concentran las preferencias en las encuestas, seguidos por la otra aspirante de derecha Evelyn Matthei. Los tres se vieron forzados a defenderse de ataques o a responder preguntas sin poder desarrollar mensajes n&iacute;tidos ni instalar un relato propio.<strong> La fragmentaci&oacute;n del tiempo y la necesidad de contestar interpelaciones los transform&oacute; en meros receptores y no les dio mucho espacio para profundizar en sus propuesta</strong>s, que se quedaron en grandes titulares, muy parecidos por lo dem&aacute;s.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1965948289645208027?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Al rev&eacute;s, los candidatos que hoy tienen bajas preferencias aprovecharon la instancia para mejorar su visibilidad. Marco Enr&iacute;quez-Ominami con su estilo el&eacute;ctrico y sarc&aacute;stico, Franco Parisi con su discurso de outsider indignado, y hasta Art&eacute;s con sus golpes contra el &ldquo;individualismo&rdquo; y la defensa de la &ldquo;organizaci&oacute;n popular&rdquo;. En pol&iacute;tica, visibilidad no siempre es igual a votos, pero en esta fase de la campa&ntilde;a si puede ser muy &uacute;til.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La primera tensi&oacute;n del debate fue la confrontaci&oacute;n entre Jara y Kast</strong>. La candidata oficialista acus&oacute; al republicano de operar con ej&eacute;rcitos de trolls y difundir fake news; Kast respondi&oacute; exigiendo disculpas por acusaciones anteriores que lo tildaron de mentiroso y que fueron posteriormente desmentidas por los hechos, poniendo a Jara a la defensiva. Fue un intercambio duro y repetitivo, con un tono de denuncia, que no les permiti&oacute; aterrizar propuestas novedosas y concretas. <strong>En t&eacute;rminos comunicacionales, el cruce gener&oacute; m&aacute;s ruido que otra cosa.</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Ominami, por su parte, aprovech&oacute; cada espacio para emplazar a Jara, record&aacute;ndole su ausencia en debates previos y responsabiliz&aacute;ndola por el deterioro en salud. Enr&iacute;quez-Ominami no necesita ganar simpat&iacute;a &mdash;su capital est&aacute; en la visibilidad&mdash;, y el debate le ofreci&oacute; un escenario perfecto para eso.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s adelante vino el round Parisi-Matthei. El l&iacute;der del Partido de la Gente acus&oacute; a la exalcaldesa de &ldquo;traicionar&rdquo; a Pi&ntilde;era pero tambi&eacute;n a Augusto Pinochet, mostr&aacute;ndole una foto del fallecido dictador. Parisi hizo uso de su habitual ret&oacute;rica acusatoria que busca incomodar m&aacute;s que argumentar. Matthei, con un estilo mucho m&aacute;s sobrio, respondi&oacute; apelando a la reconciliaci&oacute;n con Pi&ntilde;era y acusando a Parisi de tener un trato particularmente agresivo hacia las mujeres. Fue probablemente el intercambio m&aacute;s comentado.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/DOcjFWUDAbn/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/reel/DOcjFWUDAbn/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; 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margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/reel/DOcjFWUDAbn/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida por Franco Parisi | PDG ♥️ (@fr_parisi)</a></p></div></blockquote>
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    </figure><p class="article-text">
        Salvo el cruce con Parisi, donde respondi&oacute; con firmeza, pero sin perder compostura, Matthei opt&oacute;, como en debates gremiales anteriores, por no enfrascarse en pol&eacute;micas. Su estrategia proyect&oacute; seriedad y experiencia, evitando caer en las provocaciones. Esa moderaci&oacute;n, sin embargo, corre el riesgo de pasar desapercibida en un formato donde el tiempo es corto y el ruido alto.&nbsp;La candidata de Chile Vamos, Dem&oacute;cratas y Amarillos por Chile parece estar apostando a que, en un escenario de polarizaci&oacute;n y confrontaci&oacute;n, su tono sobrio termine siendo su mayor activo. Aunque al costo de perder presencia en el debate, qued&oacute; relegada a un segundo plano frente a voces m&aacute;s estridentes.
    </p><p class="article-text">
        Si algo qued&oacute; claro es que, m&aacute;s all&aacute; de los contrastes ideol&oacute;gicos, hay un consenso transversal sobre los temas que realmente preocupan a los chilenos. Todos coincidieron en la importancia del crecimiento econ&oacute;mico, empleo, seguridad y migraci&oacute;n. El debate no invent&oacute; nada nuevo en este sentido; lo que hizo fue poner en vitrina c&oacute;mo cada candidato interpreta esas prioridades.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Jara insisti&oacute; en el empadronamiento de migrantes, incluso reivindicando medidas tomadas por Pi&ntilde;era. Kast volvi&oacute; a su receta de endurecer las penas y convertir el ingreso ilegal en delito. Matthei habl&oacute; de expulsiones masivas y tecnolog&iacute;a para control de fronteras. El ultraderechista Kaiser empuj&oacute; su tesis sobre intervenci&oacute;n militar en Venezuela. Parisi y Ominami prefirieron explotar la cr&iacute;tica pol&iacute;tica, m&aacute;s que ofrecer medidas concretas. Art&eacute;s fue coherente con su discurso de control popular de la seguridad, una propuesta m&aacute;s testimonial que viable. Y Mayne-Nicholls se mostr&oacute; como un independiente pragm&aacute;tico, con un tono m&aacute;s conciliador. Es decir, <strong>un cat&aacute;logo de posiciones, sin grandes sorpresas ni anuncios.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El gran ausente del debate fue un mensaje claro y ganador de parte de los que lideran las encuestas. Ni Jara ni Kast ni Matthei lograron instalar titulares propios. Por dise&ntilde;o del formato y por la din&aacute;mica de ocho candidatos, quedaron atrapados en un juego de defensa y r&eacute;plica. Pero los que s&iacute; capitalizaron fueron los &ldquo;segundos&rdquo;: Ominami volvi&oacute; a recordar que sigue vivo pol&iacute;ticamente; Parisi gener&oacute; el ruido medi&aacute;tico que tanto le sirve; Art&eacute;s y Mayne-Nicholls tuvieron la oportunidad de presentarse ante un p&uacute;blico m&aacute;s amplio. En comunicaci&oacute;n pol&iacute;tica, esto es clave, ya que mientras algunos juegan a ganar la elecci&oacute;n, otros simplemente buscan no desaparecer o tener una cuota de poder para negociar en el balotaje.
    </p><p class="article-text">
        Si bien<strong> </strong>el debate no movi&oacute; placas tect&oacute;nicas del contexto pol&iacute;tico chileno, &iacute; mostr&oacute; las vulnerabilidades de los punteros. Kast, agresivo pero poco propositivo. Jara, a la defensiva y atrapada en la narrativa de las redes y los bots. Matthei, prudente hasta el punto de diluirse.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, fue un debate de contrastes, de acusaciones y frases rimbombantes, pero sin grandes anuncios ni definiciones. Una puesta en escena donde la forma pes&oacute; m&aacute;s que el fondo, y en la que los candidatos que corren desde atr&aacute;s supieron aprovechar mejor la vitrina.
    </p><p class="article-text">
        En un Chile marcado por la incertidumbre, la pregunta que queda abierta es si la ciudadan&iacute;a terminar&aacute; premiando la moderaci&oacute;n silenciosa, la confrontaci&oacute;n dura o la visibilidad medi&aacute;tica. Porque en la pol&iacute;tica, como en los debates, no siempre gana el que lidera las encuestas, a veces gana el que logra que lo escuchen.
    </p><p class="article-text">
        <em>ERM/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Erick Rojas Montiel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/machismo-pinochet-ejercito-trolas-cruzan-primer-debate-presidencial-chile_1_12599723.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Sep 2025 20:03:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Machismo, Pinochet y un ejército de trolas se cruzan en el primer debate presidencial en Chile]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un eventual balotaje entre los candidatos de la derecha vuelve a tomar fuerza en la carrera presidencial a La Moneda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/eventual-balotaje-candidatos-derecha-vuelve-fuerza-carrera-presidencial-moneda_1_12567312.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/17f0eb82-5ee4-4f26-a21f-c6bae75ca024_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un eventual balotaje entre los candidatos de la derecha vuelve a tomar fuerza en la carrera presidencial a La Moneda"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El inesperado estancamiento de la candidata oficialista, Jeannette Jara, reabrió un escenario que parecía desterrado. Hoy la posibilidad de que Evelyn Matthei termine por dejar fuera al oficialismo al posicionarse como la opción más competitiva para enfrentar en segunda vuelta a José Antonio Kast, quien lidera las preferencias.
</p></div><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica es el arte de lo improbable y tiene la capacidad de derribar certezas con la misma rapidez con que las construye. En la carrera presidencial chilena<strong> Evelyn Matthei lider&oacute; por m&aacute;s de dos a&ntilde;os las preferencias</strong>. Luego, tras las elecciones primarias oficialistas de junio pasado, <strong>Jeannette Jara</strong>, irrumpi&oacute; con fuerza en la carrera presidencial y <strong>Jos&eacute; Antonio Kast</strong> tom&oacute; la delantera, dejando a Matthei en el tercer lugar y dando por hecho que la segunda vuelta presidencial ser&iacute;a entre la candidata oficialista y el l&iacute;der opositor republicano. Sin embargo, en el &uacute;ltimo tiempo el escenario parece estar cambiando.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos d&iacute;as <strong>la hip&oacute;tesis inesperada de que el balotaje sea entre los dos candidatos de derecha mejor posicionados en las encuestas ha vuelto a instalarse con fuerza en la conversaci&oacute;n p&uacute;blica.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Y es que el estancamiento de Jara en los sondeos, m&aacute;s que un traspi&eacute; pasajero, pareciera ser que es algo m&aacute;s permanente, que da cuenta de que<strong> la candidata oficialista toc&oacute; techo</strong>. Este panorama se explica en una serie de factores propios y particulares del sistema pol&iacute;tico chileno de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. Una querida amiga del mundo pol&iacute;tico me coment&oacute; hace algunos d&iacute;as que en nuestro loco pa&iacute;s siempre gana la oposici&oacute;n en las elecciones, porque el voto de castigo es muy fuerte. Y tiene mucha raz&oacute;n. Si se analiza el historial electoral reciente, desde la victoria de Pi&ntilde;era en 2017 a la de Boric en 2021, se observa una clara tendencia a castigar al gobierno de turno, un fen&oacute;meno que se profundiz&oacute;, tras el retorno del voto obligatorio. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Jara, al representar la continuidad de una administraci&oacute;n con alta desaprobaci&oacute;n, se arriesga a enfrentar directamente el voto de castigo del electorado</strong>. La alta desaprobaci&oacute;n del gobierno de Gabriel Boric, que en las &uacute;ltimas mediciones se ubica consistentemente por sobre el 60% &mdash;seg&uacute;n encuestas Cadem de julio de 2025&mdash;, ser&iacute;a un lastre dif&iacute;cil de superar. Esta situaci&oacute;n la sit&uacute;a en la trampa de un laberinto autoinfligido. El oficialismo, en su intento por defender su legado y, a la vez, proyectar a Jara como el rostro de la renovaci&oacute;n, se ha quedado a medio camino. Ni logra ser el cambio que prometi&oacute;, ni el continuismo que necesita para movilizar a sus bases. El resultado es un dilema de identidad que el votante chileno, probablemente, no est&aacute; dispuesto a resolver.
    </p><p class="article-text">
        Si a lo anterior se suma que Jara es la primera candidata comunista a la presidencia en cuatro d&eacute;cadas (en un pa&iacute;s anticomunista) sus probabilidades disminuyen considerablemente y es una realidad que comienzan a internalizar en las filas oficialistas. No es casualidad que varios economistas de la exconcertaci&oacute;n hayan rechazado sumarse a su comando, que otros hayan anunciado que votar&aacute;n por Matthei, y que algunos candidatos al Congreso no quieran sacarse fotos con la candidata oficialista a la presidencia. Su pol&eacute;mico programa y su falta de equipo econ&oacute;mico amplifica las dudas y podr&iacute;a explicar su estancamiento en las preferencias de los votantes.
    </p><p class="article-text">
        En este escenario, t<strong>oma fuerza la posibilidad de que sea Matthei y no Jara la que pase con Kast a segunda vuelta. </strong>No es una locura pensar que muchos votos progresistas apostar&aacute;n por la carta de Chile Vamos, Democr&aacute;tas y Amarillos para evitar que el candidato republicano pase a segunda vuelta. No ser&iacute;a la primera vez que el electorado de centro se moviliza para evitar que gane una figura de un sector extremo.   
    </p><p class="article-text">
        Matthei, por su parte, ha construido un relato de &ldquo;alternativa viable&rdquo;, un polo de estabilidad en medio del caos. Si bien la candidata sigue en tercer lugar, hoy no se puede descartar que comience a ganar posiciones en la medida que se campa&ntilde;a (y entiendo que es lo que est&aacute;n apostando) se posicione como la alternativa m&aacute;s competitiva para enfrentar a Kast. Despu&eacute;s de todo las alianzas con los partidos de centro izquierda, Republicanos y Amarillos por Chile, son pasos en ese sentido. 
    </p><p class="article-text">
        Si la segunda vuelta fuera entre Kast y Matthei, el progresismo chileno, adem&aacute;s de enfrentar un derrumbe hist&oacute;rico, deber&aacute; decidir a qui&eacute;n apoyar.  Su dilema ser&aacute; anular o contribuir con su voto para evitar que la extrema derecha llegue al gobierno en Chile.
    </p><p class="article-text">
        Esta &ldquo;hip&oacute;tesis germano-alemana&rdquo; (por la coincidencia de los apellidos Kast y Matthei, un gui&ntilde;o al origen de ambos) ser&iacute;a una disputa por el alma de la derecha y una lecci&oacute;n de humildad para el progresismo.
    </p><p class="article-text">
        <em>ERM/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Erick Rojas Montiel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/eventual-balotaje-candidatos-derecha-vuelve-fuerza-carrera-presidencial-moneda_1_12567312.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 31 Aug 2025 03:03:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un eventual balotaje entre los candidatos de la derecha vuelve a tomar fuerza en la carrera presidencial a La Moneda]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Elecciones presidenciales,Chile,Evelyn Matthei,José Antonio Kast]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El síndrome del “pato rengo” que pone cuesta arriba el último tiempo del gobierno de Boric]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/sindrome-pato-rengo-pone-cuesta-ultimo-tiempo-gobierno-boric_1_12563634.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/02e6e38a-e36e-4707-baa5-ed41863a2235_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El síndrome del “pato rengo” que pone cuesta arriba el último tiempo del gobierno de Boric"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En Chile, este fenómeno se hizo especialmente visible tras los recientes movimientos en el gabinete del presidente Boric. La renuncia de su autoridad más relevante, el ministro de Hacienda, Mario Marcel, marcó el inicio del fin del gobierno, cuando le quedan poco más de seis meses.
</p></div><p class="article-text">
        En pol&iacute;tica, el concepto de &ldquo;pato rengo&rdquo; o &ldquo;lame duck&rdquo; describe a un gobernante cuya <strong>estabilidad y capacidad de acci&oacute;n se perciben debilitadas, generalmente hacia el final de su mandato, cuando los cambios internos, las renuncias o las decisiones controvertidas generan incertidumbre y desconfianza. </strong>Su origen, registrado en el siglo XVIII en Inglaterra y popularizado en Estados Unidos durante el siglo XIX, alude a un pato que no puede seguir el ritmo de la bandada, quedando expuesto y vulnerable. En el contexto pol&iacute;tico, simboliza a un l&iacute;der que pierde poder y relevancia, y cuya capacidad de acci&oacute;n se ve limitada por la percepci&oacute;n de debilidad ante aliados, adversarios y la ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        En Chile, este fen&oacute;meno se ha vuelto especialmente visible tras los recientes movimientos en el gabinete del presidente <strong>Gabriel Boric</strong>. La renuncia de su autoridad m&aacute;s relevante, el ministro de Hacienda, Mario Marcel, marc&oacute; el inicio del fin del gobierno, cuando le quedan poco m&aacute;s de seis meses. A este cambio &ndash;que se produce cuatro meses despu&eacute;s de la renuncia al Ministerio del Interior de la otra figura fuerte del equipo de gobierno, Carolina Toha, para competir en las primarias (que perdi&oacute; frente a la carta comunista<strong> Jeannette Jara</strong>&ndash;, se suma la pol&eacute;mica salida del ministro de Agricultura, Esteban Valenzuela; la cuestionada llegada de Nicol&aacute;s Grau a la cartera de Hacienda, quien pese a su experiencia genera desconfianza en algunos sectores por el historial de pol&eacute;micas durante su anterior gesti&oacute;n en el Ministerio de Econom&iacute;a; y el nombramiento de &Aacute;lvaro Garc&iacute;a en esta &uacute;ltima cartera, quien previamente rechaz&oacute; sumarse al comando de la candidata presidencial oficialista, Jeanette Jara. Estos cambios, en conjunto, han alimentado la percepci&oacute;n de <strong>un Ejecutivo debilitado y expuesto a cuestionamientos internos y externos</strong>, y anticipan complejos meses para la actual administraci&oacute;n, especialmente en materia legislativa (reforma tributaria y Presupuesto 2026).
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                    alt="El presidente de Chile, Gabriel Boric, llega al final de su mandato con un Ejecutivo debilitado y expuesto a cuestionamientos internos y externos."
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            <span class="title">
                El presidente de Chile, Gabriel Boric, llega al final de su mandato con un Ejecutivo debilitado y expuesto a cuestionamientos internos y externos.                            </span>
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        Desde M&eacute;xico, el presidente del Partido Comunista, Lautaro Carmona, expres&oacute; duramente su cr&iacute;tica sobre la gesti&oacute;n de Marcel, acusando que prioriz&oacute; &ldquo;el recurso&rdquo; por sobre la &ldquo;necesidad social&rdquo; y cuestionando la falta de transparencia del gobierno sobre su salida. Carmona advirti&oacute; que estos movimientos generan una sensaci&oacute;n de que &ldquo;algo se est&aacute; desgranando&rdquo; al interior del Ejecutivo, reforzando la percepci&oacute;n de un gobierno que enfrenta incertidumbre pol&iacute;tica y econ&oacute;mica en un momento delicado. Estas palabras reflejan un descontento que, si bien surge desde el interior del oficialismo, tiene resonancia en la opini&oacute;n p&uacute;blica y contribuye al clima de inestabilidad que caracteriza al llamado s&iacute;ndrome del pato rengo.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, la ministra vocera de Gobierno, Camila Vallejo, sali&oacute; este fin de semana a poner pa&ntilde;os fr&iacute;os. En entrevista con Radio Duna, explic&oacute; que hablar del &ldquo;pato rengo&rdquo; forma parte del folklore pol&iacute;tico chileno y que estas percepciones son &ldquo;simplemente interpretaciones&rdquo;. Vallejo subray&oacute; que las designaciones ministeriales son una prerrogativa exclusiva del Presidente y que ni los partidos ni los ministros pueden decidir sobre estos cambios, enfatizando la naturaleza presidencialista del sistema chileno. Adem&aacute;s, reiter&oacute; que lo relevante es que el gobierno contin&uacute;e cumpliendo con su mandato hasta el &uacute;ltimo d&iacute;a, independientemente de las cr&iacute;ticas o del ruido pol&iacute;tico que generen los cambios de gabinete.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el ruido pol&iacute;tico no se limita a los movimientos ministeriales. La decisi&oacute;n de la Federaci&oacute;n Regionalista Verde Social (FRVS) y Acci&oacute;n Humanista (AH) de no sumarse a una lista parlamentaria &uacute;nica con el resto del oficialismo desat&oacute; una nueva controversia. La negativa de los regionalistas deriv&oacute; en la salida de Valenzuela de Agricultura, lo que intensific&oacute; las cr&iacute;ticas cruzadas. Jaime Mulet, l&iacute;der de la FRVS, acus&oacute; hostilidad del Presidente Boric y responsabiliz&oacute; al ministro del Interior, &Aacute;lvaro Elizalde, del fracaso de la lista &uacute;nica, mientras que desde el Partido Socialista defendieron a Elizalde y acusaron a Mulet de actuar por intereses personales, privilegiando cupos por sobre la cohesi&oacute;n del bloque oficialista. Valenzuela, por su parte, asegur&oacute; que no exist&iacute;a ruptura con La Moneda y que su partido seguir&aacute; apoyando la candidatura de Jara, mientras el PPD inst&oacute; a bajar el tono de la controversia y mantener la candidatura presidencial al margen de las tensiones internas.
    </p><p class="article-text">
        El &ldquo;pato rengo&rdquo; tambi&eacute;n se refleja en la campa&ntilde;a presidencial oficialista. El exdirector del Servicio de Impuestos Internos, Javier Etcheberry, descart&oacute; apoyar a Jeannette Jara, criticando su capacidad para enfrentar el crimen organizado y recordando la oposici&oacute;n de algunos comunistas a leyes clave. Su postura, cercana al PPD, revela la dificultad de mantener la unidad dentro del bloque oficialista y la vulnerabilidad pol&iacute;tica que enfrentan tanto Jara como el gobierno de Boric ante cuestionamientos internos que podr&iacute;an ser explotados por la oposici&oacute;n. El desmarque de Etcheberry se suma al realizado p&uacute;blicamente por otras figuras de la exConcertaci&oacute;n, entre ellos, los economistas Oscar Landerretche, Jos&eacute; De Gregorio, Alejandro Micco, entre otros. 
    </p><p class="article-text">
        A lo anterior se suma la violencia en La Araucan&iacute;a. El ataque en Victoria hace algunos d&iacute;as, que dej&oacute; un guardia forestal muerto y otro gravemente herido, gener&oacute; condenas de los candidatos presidenciales de oposici&oacute;n<strong> Evelyn Matthei</strong>, <strong>Jos&eacute; Antonio Kast</strong> y Johannes Kaiser. Mientras Matthei inst&oacute; a que el Estado no permanezca de brazos cruzados, Kast calific&oacute; el hecho como terrorismo y pidi&oacute; medidas en&eacute;rgicas, y Kaiser emplaz&oacute; a Jara por supuestos v&iacute;nculos de su sector con la CAM. Estos hechos refuerzan la percepci&oacute;n de un gobierno expuesto y vulnerable, y tambi&eacute;n ponen de relieve c&oacute;mo la seguridad se convierte en un tema central de la agenda pol&iacute;tica, donde cualquier percepci&oacute;n de debilidad puede ser capitalizada por la oposici&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; dicen las encuestas</h2><p class="article-text">
        Las encuestas reflejan, adem&aacute;s, la dificultad del gobierno chileno para contrarrestar la percepci&oacute;n de debilidad. Seg&uacute;n la &uacute;ltima Plaza P&uacute;blica Cadem, Kast lidera con un 28% de las preferencias, seguido por Jara con 27% y Matthei con 14%. En escenarios de segunda vuelta, Kast vencer&iacute;a a Jara y a Matthei con holgura, mientras que <strong>la aprobaci&oacute;n del presidente Boric se mantiene en 30%.</strong> La encuesta Criteria confirma una tendencia similar, con Kast ampliando su ventaja sobre Jara y Matthei. Estos datos evidencian que la percepci&oacute;n de un gobierno &ldquo;pato rengo&rdquo; repercute directamente en la opini&oacute;n p&uacute;blica y en la competitividad electoral del oficialismo, donde la confianza ciudadana se vuelve un recurso estrat&eacute;gico y escaso.
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                Milei en San Pablo, junto al diputado Eduardo Bolsonaro y al chileno Antonio Kast                            </span>
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        El concepto de &ldquo;pato rengo&rdquo; en pol&iacute;tica no se limita a una met&aacute;fora sobre debilidad, refleja una realidad tangible que afecta la capacidad de implementar pol&iacute;ticas, generar consenso y mantener la cohesi&oacute;n interna. En el caso de Boric, el fen&oacute;meno combina factores internos &mdash;renuncias, reorganizaciones de gabinete, conflictos entre partidos oficialistas&mdash; y externos &mdash;oposici&oacute;n cr&iacute;tica, inseguridad, percepci&oacute;n ciudadana negativa&mdash;, generando un desaf&iacute;o estructural que requiere liderazgo, claridad de comunicaci&oacute;n y coordinaci&oacute;n estrat&eacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el &ldquo;pato rengo&rdquo; tambi&eacute;n puede ser transformado en una oportunidad. La necesidad de cohesi&oacute;n y unidad puede incentivar al gobierno a redefinir prioridades, fortalecer la comunicaci&oacute;n con la ciudadan&iacute;a y consolidar equipos ministeriales m&aacute;s cohesionados y eficientes. La clave estar&aacute; en convertir la percepci&oacute;n de debilidad en un ejercicio de gesti&oacute;n y liderazgo efectivo, capaz de recuperar confianza y legitimidad.
    </p><p class="article-text">
        En esta l&iacute;nea, el gobierno debe enfrentar la tensi&oacute;n entre mantener la unidad interna y responder a las demandas externas de seguridad, econom&iacute;a y pol&iacute;ticas sociales. Cada movimiento pol&iacute;tico y cada declaraci&oacute;n p&uacute;blica adquiere mayor relevancia en este escenario, donde la narrativa del &ldquo;pato rengo&rdquo; puede convertirse en un factor de riesgo o, si se maneja con estrategia, en un catalizador para demostrar capacidad de adaptaci&oacute;n y resiliencia.
    </p><p class="article-text">
        El desaf&iacute;o de Boric y su equipo no es menor, entonces. Mantener la gobernabilidad mientras se enfrentan conflictos internos, cr&iacute;ticas de sectores oficialistas y oposici&oacute;n consolidada, en paralelo con la presi&oacute;n de un calendario electoral, exige una coordinaci&oacute;n estrat&eacute;gica y de un gran liderazgo. La percepci&oacute;n de fragilidad puede ser tan determinante como los resultados concretos de gesti&oacute;n, especialmente en un contexto electoral donde los votantes eval&uacute;an tanto la capacidad de ejecuci&oacute;n como la solidez institucional.
    </p><p class="article-text">
        En conclusi&oacute;n, el fen&oacute;meno del &ldquo;pato rengo&rdquo; en el gobierno de Gabriel Boric evidencia que la percepci&oacute;n de debilidad puede tener impactos profundos en la pol&iacute;tica interna y en la campa&ntilde;a presidencial oficialista. Las renuncias, los cambios ministeriales y las tensiones entre partidos oficialistas crean un escenario complejo que requiere liderazgo, claridad y capacidad de gesti&oacute;n. Al mismo tiempo, esta situaci&oacute;n ofrece la posibilidad de transformar la percepci&oacute;n negativa en un ejercicio de resiliencia pol&iacute;tica, donde la coordinaci&oacute;n interna y la efectividad en la implementaci&oacute;n de pol&iacute;ticas puedan recuperar la confianza ciudadana y consolidar un legado m&aacute;s s&oacute;lido de cara al futuro. En las pr&oacute;ximas semanas veremos si el Gobierno es atrapado finalmente pro este s&iacute;ndrome o si logra darle una vuelta y convertirlo en una ventaja. Dif&iacute;cil, pero no imposible.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Erick Rojas Montiel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/sindrome-pato-rengo-pone-cuesta-ultimo-tiempo-gobierno-boric_1_12563634.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 Aug 2025 09:44:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El síndrome del “pato rengo” que pone cuesta arriba el último tiempo del gobierno de Boric]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Chile,Elecciones presidenciales,Gabriel Boric]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una derecha fragmentada pelea por la hegemonía en Chile ante el riesgo de perder las mayorías en el Congreso]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/derecha-fragmentada-pelea-hegemonia-chile-riesgo-perder-mayorias-congreso_1_12552000.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/352890aa-3100-45fe-b56e-bf1e01ca94b5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una derecha fragmentada pelea por la hegemonía en Chile ante el riesgo de perder las mayorías en el Congreso"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Existe un escenario aún más complicado: que la derecha gane la presidencia, pero quede sin el control de las mayorías en el Congreso. En un sistema político fragmentado como el chileno, esto podría derivar en un parlamentarismo de facto, donde la gobernabilidad se ve amenazada por el bloqueo legislativo constante.
</p><p class="subtitle">Elecciones en Chile: El error de la candidata del oficialismo que pone cuesta arriba su campaña a La Moneda</p></div><p class="article-text">
        La derecha chilena atraviesa <strong>una de sus etapas m&aacute;s complejas y definitorias en el &uacute;ltimo tiempo.</strong> La fragmentaci&oacute;n interna, la lucha por la hegemon&iacute;a del sector y las tensiones entre sus distintos actores complican su estrategia electoral y abren una ventana inesperada para que la oposici&oacute;n mantenga, e incluso aumente, su poder en el Congreso.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n recuerda inevitablemente a lo ocurrido en 2021, cuando la dispersi&oacute;n de candidaturas y la falta de una estrategia unitaria pavimentaron el camino para un triunfo opositor. Hoy, una vez m&aacute;s,<strong> la derecha se enfrenta al riesgo de repetir los mismos errores: </strong>protagonismos excesivos, c&aacute;lculos cortoplacistas y ausencia de un relato com&uacute;n que conecte con la ciudadan&iacute;a. La historia parece regresar con fuerza, advirtiendo que, si no hay correcciones de rumbo, los resultados podr&iacute;an ser similares o incluso m&aacute;s adversos. La oposici&oacute;n (entonces dominada por la ex-Concertaci&oacute;n y el Frente Amplio/PC) logr&oacute; alcanzar la mitad de la C&aacute;mara de Diputados, lo que le permiti&oacute; bloquear proyectos clave en la &uacute;ltima parte del gobierno de<strong> Sebasti&aacute;n Pi&ntilde;era</strong> e empujar su agenda legislativa refundacional una vez que llegaron al gobierno. Que afortunadamente logr&oacute; ser filtrada por un Senado en el que la derecha mantuvo un leve contrapeso, aunque perdi&oacute; la mayor&iacute;a simple y qued&oacute; en una suerte de empate t&eacute;cnico con la centroizquierda
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1958692966106644727?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Uno de los hitos m&aacute;s relevantes de la semana pasada fue el resultado de la negociaci&oacute;n de pactos. La inscripci&oacute;n de la lista &ldquo;Cambio por Chile&rdquo;, que une a Republicanos, el Partido Social Cristiano y el Partido Nacional Libertario, sepult&oacute; cualquier posibilidad de una gran coalici&oacute;n. En paralelo, Chile Vamos (UDI, RN y Ev&oacute;poli) opt&oacute; por un pacto que incluy&oacute; a Dem&oacute;cratas y Amarillos por Chile, bajo el nombre &ldquo;Chile Grande y Unido&rdquo;. Esta divisi&oacute;n en dos grandes listas, en lugar de una sola, es la confirmaci&oacute;n de la fragmentaci&oacute;n de la derecha.
    </p><p class="article-text">
        Este quiebre se refleja en movimientos y declaraciones que solo acent&uacute;an la falta de cohesi&oacute;n. El cambio de nombre del pacto de Republicanos desde la idea original de &ldquo;Derecha Unida&rdquo; gener&oacute; malestar en varios sectores, dejando en evidencia las fricciones. La decisi&oacute;n de l&iacute;deres como Arturo Squella, presidente del Partido Republicano, de privilegiar dos listas para maximizar la representaci&oacute;n, contrasta con el deseo de unidad que gran parte de la militancia y el electorado de centroderecha anhelan. Esta estrategia, aunque argumentada en la maximizaci&oacute;n de votos, en la pr&aacute;ctica debilita la narrativa de un bloque cohesionado y listo para gobernar. El electorado, que valora la estabilidad y la capacidad de llegar a acuerdos, observa con preocupaci&oacute;n estas divisiones p&uacute;blicas.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1958197587963482581?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        En la vereda de Chile Vamos, el reciente reajuste en el equipo de campa&ntilde;a de <strong>Evelyn Matthei,</strong> que sum&oacute; a Juan Antonio Coloma y al empresario Juan Sutil, busca ser un golpe de tim&oacute;n para contrarrestar la dispersi&oacute;n. Sin embargo, esta movida evidencia la urgencia de una articulaci&oacute;n que parece no existir de forma natural. Las cr&iacute;ticas sobre una supuesta injerencia del empresariado y las pol&eacute;micas que ha protagonizado la propia Matthei, como sus declaraciones sobre el golpe de 1973, han dejado heridas dif&iacute;ciles de cicatrizar. El descuelgue del senador Alejandro Kusanovic, que anunci&oacute; su voto por <strong>Jos&eacute; Antonio Kast</strong>, y en los &uacute;ltimos d&iacute;as, del diputado del mismo partido, Miguel Mellado, son otro claro s&iacute;ntoma de que la lealtad partidaria se desvanece frente a las tensiones personales y pol&iacute;ticas. Al congelar su militancia en RN estos senadores enviaron una se&ntilde;al inequ&iacute;voca: las lealtades internas son fr&aacute;giles y la tentaci&oacute;n de alinearse con el bloque m&aacute;s fuerte, al menos en las encuestas, es alta.
    </p><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s preocupante de esta fractura no es solo la batalla por la hegemon&iacute;a del sector, sino la consecuencia directa en las elecciones parlamentarias.<strong> La derecha, que podr&iacute;a haber consolidado su poder legislativo con una lista &uacute;nica, ahora enfrenta el riesgo de perder esca&ntilde;os</strong>. La estrategia del &ldquo;pacto por omisi&oacute;n&rdquo;, que consiste en no presentar candidatos en ciertas circunscripciones para evitar la dispersi&oacute;n del voto, es una salida pragm&aacute;tica, pero fr&aacute;gil, y que finalmente no se consigui&oacute; completamente. La incapacidad de concretar estos acuerdos en regiones clave, como Atacama, muestra que los egos y las disputas locales pueden sabotear el plan general. Este riesgo se ve agravado por la volatilidad del voto y la dificultad de predecir los resultados en un sistema electoral que, si bien favorece los pactos, castiga severamente la falta de coordinaci&oacute;n.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1957518267213611486?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        La advertencia del presidente de la UDI, Guillermo Ram&iacute;rez, sobre que &ldquo;la culpa de perder el Congreso ser&aacute; la falta de unidad&rdquo;, es un diagn&oacute;stico certero y complejo. En un sistema electoral que premia la cohesi&oacute;n, la dispersi&oacute;n es un castigo seguro. Pero los riesgos no terminan ah&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Existe un escenario a&uacute;n m&aacute;s complicado: que la derecha gane la presidencia, pero quede sin el control de las mayor&iacute;as en el Congreso.</strong> En un sistema pol&iacute;tico fragmentado como el chileno, esto podr&iacute;a derivar en un parlamentarismo de facto, donde la gobernabilidad se ve amenazada por el bloqueo legislativo constante. La historia ya nos mostr&oacute; este guion durante el segundo gobierno de Sebasti&aacute;n Pi&ntilde;era, donde la falta de respaldo parlamentario paraliz&oacute; reformas y debilit&oacute; al Ejecutivo, afectando la estabilidad institucional y la confianza ciudadana. Un presidente sin mayor&iacute;a en el Parlamento se convierte en un reh&eacute;n de los acuerdos puntuales, lo que dificulta enormemente la implementaci&oacute;n de cualquier agenda de gobierno a largo plazo.
    </p><p class="article-text">
        Esta situaci&oacute;n no solo perjudica la capacidad de un eventual gobierno de derecha para llevar adelante su agenda, tambi&eacute;n fomenta un ciclo de inestabilidad y descontento. Los proyectos de ley se diluyen, los vetos se vuelven moneda corriente y la administraci&oacute;n p&uacute;blica se ve envuelta en disputas interminables. Esto, a su vez, podr&iacute;a aumentar la desafecci&oacute;n social y pol&iacute;tica, empujando a los ciudadanos a perder la confianza en las instituciones democr&aacute;ticas. Es un c&iacute;rculo vicioso que amenaza la estabilidad del pa&iacute;s. La ciudadan&iacute;a, que ya se muestra esc&eacute;ptica con la clase pol&iacute;tica, podr&iacute;a interpretar estas peleas internas como una incapacidad para gestionar el pa&iacute;s, lo que a su vez podr&iacute;a generar un aumento en el voto nulo o en blanco, y un mayor apoyo a candidatos y movimientos antisistema.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, la izquierda y el centro pol&iacute;tico podr&iacute;an capitalizar esta fractura, ampliando sus espacios de influencia en el Parlamento, a pesar de no contar con el Ejecutivo. Esto pone en riesgo la capacidad de un gobierno de derecha para llevar adelante su agenda y mantener una gobernabilidad sostenible. El oficialismo, aunque se encuentre en un momento de baja popularidad, podr&iacute;a aprovechar la divisi&oacute;n de sus adversarios para sumar esca&ntilde;os y convertirse en un contrapeso clave en el Poder Legislativo, bloqueando al pr&oacute;ximo gobierno y subiendo en extremo el costo a la negociaci&oacute;n de cada una de sus iniciativas.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, la derecha chilena tiene ante s&iacute; un dilema: apostar por la unidad o resignarse a un escenario m&aacute;s complejo en el Congreso. La disyuntiva, de no resolverse, podr&iacute;a dejar a la derecha fuera del control del Congreso y en una posici&oacute;n secundaria en la pol&iacute;tica nacional. Por lo tanto, la moraleja de esta historia es que en pol&iacute;tica no basta con sumar votos individuales y es imprescindible sumar fuerzas con acuerdos s&oacute;lidos. Lamentablemente, esta ego&iacute;sta decisi&oacute;n podr&iacute;a dejar a la derecha fuera del control del Congreso y en una posici&oacute;n secundaria en la pol&iacute;tica nacional.
    </p><p class="article-text">
        <em>ERM/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Erick Rojas Montiel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/derecha-fragmentada-pelea-hegemonia-chile-riesgo-perder-mayorias-congreso_1_12552000.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 28 Aug 2025 09:13:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una derecha fragmentada pelea por la hegemonía en Chile ante el riesgo de perder las mayorías en el Congreso]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Chile,Elecciones presidenciales,Evelyn Matthei,Johannes Kaiser,José Antonio Kast]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Elecciones en Chile: Ocho candidatos se ponen en marcha para llegar a La Moneda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/elecciones-chile-ocho-candidatos-ponen-marcha-llegar-moneda_1_12553016.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9d5b41e1-84eb-421b-a9d9-75ae5c8ece24_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Elecciones en Chile: Ocho candidatos se ponen en marcha para llegar a La Moneda"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La carrera a la presidencia combina a figuras consolidadas, como Evelyn Matthei y José Antonio Kast; a exponentes que insisten en segundas, terceras o incluso quintas oportunidades, como Marco Enríquez-Ominami. Discursos que van desde el comunismo clásico de Eduardo Artés hasta el ideario liberal de Johannes Kaiser, pasando por el oficialismo representado en Jeannette Jara.
</p><p class="subtitle">El ultraderechista Kast y la progresista Jeannette Jara polarizan la campaña presidencial chilena rumbo a noviembre
</p></div><p class="article-text">
        Este lunes 18 se cerr&oacute; el plazo para inscribir las candidaturas presidenciales chilenas que competir&aacute;n en la primera vuelta de noviembre pr&oacute;ximo. La lista definitiva para llegar al Palacio de La Moneda la integran: Jeannette Jara, Jos&eacute; Antonio Kast, Evelyn Matthei, Franco Parisi, Johannes Kaiser, Marco Enr&iacute;quez-Ominami, Harold Mayne-Nicholls y Eduardo Art&eacute;s. Cada uno con su propia historia, sus batallas, y la esperanza de que esta vez, su libreto sea el que elija la mayor&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Jeannette Jara, la carta del oficialismo</strong><a href="https://www.eldiarioar.com/mundo/elecciones-chile-error-candidata-oficialismo-pone-cuesta-campana-moneda_1_12525572.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">. La exministra del Trabajo tendr&aacute; su primera experiencia en una elecci&oacute;n presidencial </a>tras ganar la primaria oficialista en junio. Militante del Partido Comunista desde los 15 a&ntilde;os, Jara es administradora p&uacute;blica y abogada. Su carrera pol&iacute;tica incluye roles en el SII y la Subsecretar&iacute;a de Previsi&oacute;n Social. En 2021, intent&oacute; sin &eacute;xito llegar a la alcald&iacute;a de Conchal&iacute;. Tras ganar la primaria, su programa ha sido cuestionado por diversos sectores, lo que la ha llevado a anunciar cambios, como en la propuesta de nacionalizaci&oacute;n del cobre y el litio. Jara se mantiene en los primeros lugares de los sondeos, pero su principal<a href="https://www.eldiarioar.com/mundo/jeannette-jara-candidata-comunista-enfrenta-dilema-no-caballo-troya-pc-chileno_1_12507690.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> desaf&iacute;o es conciliar su identidad comunista con las exigencias de un electorado que busca moderaci&oacute;n.</a>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Jos&eacute; Antonio Kast, la tercera es la vencida.</strong> El fundador del Partido Republicano busca, por tercera vez, llegar a La Moneda, tras sus intentos como independiente en 2017 y como abanderado republicano en 2021, cuando <a href="https://www.eldiarioar.com/latinoamerica/kast-felicita-boric-gran-triunfo-elecciones-chile_1_8594561.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cay&oacute; en segunda vuelta ante Gabriel Boric</a>. Hoy, su opci&oacute;n<a href="https://www.eldiarioar.com/mundo/ultraderechista-kast-progresista-jeannette-jara-polarizan-campana-presidencial-chilena-rumbo-noviembre_1_12549763.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> se mantiene firme en los primeros lugares de las encuestas. Kast</a>, abogado de la Universidad Cat&oacute;lica, inici&oacute; su carrera pol&iacute;tica en 2002 como diputado, cargo que mantuvo por 16 a&ntilde;os. Tras dejar la UDI en 2016 por diferencias y aspiraciones presidenciales, fund&oacute; el Partido Republicano en 2019. En esta campa&ntilde;a, ha optado por un perfil m&aacute;s bajo, evitando comentar temas val&oacute;ricos y pol&eacute;micas, un cambio de estrategia para atraer a un electorado m&aacute;s amplio. Pese a ello, sus recientes dichos sobre el Congreso, a su juicio &ldquo;no tan relevante&rdquo;, le valieron cr&iacute;ticas, aunque se apur&oacute; en aclarar que siempre respetar&iacute;a la Constituci&oacute;n y las leyes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Evelyn Matthei, la carta del centro.</strong> La representante de Chile Vamos y Amarillos competir&aacute; por segunda vez en primera vuelta, tras ser derrotada por <strong>Michelle Bachelet</strong> en 2013. Matthei, licenciada en Econom&iacute;a, ha tenido una larga trayectoria pol&iacute;tica: militante de RN y UDI, fue diputada, senadora y ministra del Trabajo durante el primer gobierno de Sebasti&aacute;n Pi&ntilde;era. Tras su fallida candidatura, se convirti&oacute; en alcaldesa de Providencia, puesto que ocup&oacute; hasta 2024, cuando confirm&oacute; su nueva postulaci&oacute;n. Aunque parti&oacute; en la &ldquo;pole position&rdquo; en las encuestas, hoy se ubica en tercer lugar, pero los sondeos a&uacute;n la dan como ganadora en un balotaje. A pesar de su llamado a la unidad en la derecha, ni Kaiser ni Kast accedieron a una primaria, dejando en evidencia la fragmentaci&oacute;n del sector.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Franco Parisi, el candidato fantasma. </strong>El fundador y l&iacute;der del Partido de la Gente (PDG) se postular&aacute; por tercera vez a La Moneda. Ingeniero comercial y doctor en EE.UU., Parisi logr&oacute; sorprender en 2013 y 2021, obteniendo el tercer lugar en la &uacute;ltima elecci&oacute;n. Entonces, Parisi hizo toda la campa&ntilde;a electoral desde Alabama ya que no pod&iacute;a ingresar a Chile donde exist&iacute;a una orden de arraigo en su contra por  deber m&aacute;s de U$S200.000 en la cuota alimentaria de sus hijos. El pol&eacute;mico candidato basa su estrategia de campa&ntilde;a a distancia, utilizando las redes sociales como principal plataforma. As&iacute; logr&oacute; ubicarse en el cuarto lugar en algunos sondeos, capitalizando el descontento de un electorado que se siente ajeno a la pol&iacute;tica tradicional. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Johannes Kaiser, la ultraderecha.</strong> El diputado por el distrito 10 se lanz&oacute; a su primera aventura presidencial como representante del Partido Nacional Libertario (PNL), una tienda que fund&oacute; en 2024 tras su quiebre con el Partido Republicano. Kaiser, quien reivindica la figura del dictador Augusto Pinochet, se convirti&oacute; en una sorpresa a principios de a&ntilde;o, superando a Kast en algunos sondeos, un liderazgo que, sin embargo, no logr&oacute; sostener. Con estudios sin terminar en Derecho y otras disciplinas en Alemania, su vida pol&iacute;tica comenz&oacute; en 2019, en las filas republicanas. Pero sus discrepancias a medida que su discurso se volv&iacute;a m&aacute;s radical hacia la extrema derecha, lo llevaron a un camino en solitario. Kaiser fue de los primeros en inscribir su candidatura, echando por tierra la idea de deponer su aventura en favor de Kast. En las &uacute;ltimas semanas, ha elevado el tono para diferenciarse del l&iacute;der republicano, asegurando que, de llegar a segunda vuelta, no modificar&aacute; su programa, en clara alusi&oacute;n al balotaje de 2021.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Marco Enr&iacute;quez-Ominami, la quinta es la vencida.</strong> ME-O tendr&aacute; su quinta aventura presidencial tras superar el requisito de las firmas para ir como independiente. Hijo del l&iacute;der del MIR, Miguel Enr&iacute;quez, ha tenido una larga trayectoria que lo llev&oacute; a fundar el Partido Progresista (PRO) tras su salida del PS. En su primera postulaci&oacute;n, en 2009, logr&oacute; un sorpresivo 20,14% de los votos. Sin embargo, en sus siguientes intentos no logr&oacute; consolidar ese apoyo, quedando siempre fuera de la segunda vuelta. El candidato, que se ubica entre el 1% y 3% en los sondeos, renunci&oacute; recientemente al Grupo de Puebla para dedicarse por completo a su campa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Harold Mayne-Nicholls, el outsider del f&uacute;tbol</strong>. El expresidente de la  Asociaci&oacute;n Nacional de F&uacute;tbol Profesional de Chile (ANFP) se lanza a su primera carrera presidencial tras reunir las firmas necesarias para ir como independiente. Periodista de formaci&oacute;n, Mayne-Nicholls se hizo un nombre en el mundo deportivo, trabajando con la FIFA y la ANFP. En febrero de este a&ntilde;o se conoci&oacute; su inter&eacute;s de postular, y aunque tuvo acercamientos con el Partido Radical, finalmente opt&oacute; por el camino independiente. En los sondeos, su opci&oacute;n se mantiene entre el 1% y el 2%, un respaldo modesto pero que le permite entrar en la discusi&oacute;n p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Eduardo Art&eacute;s, la voz del proletariado</strong>. El l&iacute;der del Partido Comunista Chileno (Acci&oacute;n Proletaria) se presentar&aacute; por tercera vez como candidato presidencial. Este profesor y cr&iacute;tico del gobierno de Salvador Allende, ha fundado diversos movimientos de izquierda a lo largo de su carrera. En 2017 y 2021, fue candidato por la Uni&oacute;n Patri&oacute;tica, logrando un modesto, pero simb&oacute;lico, apoyo. Art&eacute;s, que aparece con un 0,1% en algunos sondeos, logr&oacute; reunir los patrocinios necesarios para ir como independiente, manteniendo viva la voz de un comunismo minoritario y anacr&oacute;nico en la pol&iacute;tica chilena.
    </p><p class="article-text">
        Con este abanico de candidaturas, Chile se prepara para una campa&ntilde;a marcada por contrastes ideol&oacute;gicos, estrategias dis&iacute;miles y liderazgos que buscan consolidarse en medio del desencanto ciudadano. La verdadera batalla comienza ahora: conquistar a un electorado vol&aacute;til, exigente y cada vez m&aacute;s dif&iacute;cil de seducir en tiempos de incertidumbre.
    </p><p class="article-text">
        <em>ERM/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Erick Rojas Montiel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/elecciones-chile-ocho-candidatos-ponen-marcha-llegar-moneda_1_12553016.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 24 Aug 2025 03:03:27 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Fútbol, violencia y política: cuando un clásico se convierte en crisis diplomática]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/futbol-violencia-politica-clasico-convierte-crisis-diplomatica_1_12549692.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/70c197fc-ee26-4567-a439-623853295b43_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Fútbol, violencia y política: cuando un clásico se convierte en crisis diplomática"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El impacto público que generó este episodió de violencia desbordó rápidamente lo deportivo. La batalla campal en las tribunas, que dejó un saldo de 19 heridos y más de 100 detenidos, terminó transformándose en un episodio político y diplomático que traspasó las fronteras y que hoy tensiona la relación entre Buenos Aires y Santiago. 
</p><p class="subtitle">La violencia extrema entre los hinchas de Independiente y la U de Chile dejó decenas de heridos y más de 100 detenidos</p></div><p class="article-text">
        Los incidentes ocurridos en Avellaneda durante el duelo entre Independiente y Universidad de Chile, en el marco de la Copa Sudamericana, fueron brutales y estremecedores: un hincha chileno en riesgo vital, otros con lesiones graves, y decenas de compatriotas detenidos en condiciones precarias. 
    </p><p class="article-text">
        La Agencia de Prevenci&oacute;n de la Violencia en el Deporte (Aprevide) y la Polic&iacute;a Bonaerense no lograron contener a los grupos m&aacute;s radicalizados, lo que abri&oacute; paso a escenas de linchamiento que recorrieron las redes sociales y los noticieros internacionales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El impacto p&uacute;blico que gener&oacute; este episodi&oacute; de violencia desbord&oacute; r&aacute;pidamente lo deportivo</strong>. La batalla campal en las tribunas, que dej&oacute; un saldo de 19 heridos y m&aacute;s de 100 detenidos, termin&oacute; transform&aacute;ndose en un episodio pol&iacute;tico y diplom&aacute;tico que traspas&oacute; las fronteras y que<strong> hoy tensiona la relaci&oacute;n entre Buenos Aires y Santiago. </strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Lo que pudo haber quedado como un lamentable evento de violencia futbolera deriv&oacute; r&aacute;pidamente en un problema entre gobiernos. Argentina y Chile, con sus propias tensiones internas, <strong>trasladaron el bochorno a un terreno m&aacute;s complejo: el de la pol&iacute;tica exterior. </strong>Las pol&eacute;micas barras bravas fueron las protagonistas de un conflicto inesperado en la Casa Rosada y en la en La Moneda, que se suma a otras pol&eacute;micas que enfrenta el gobierno de <strong>Gabriel Boric</strong>, como el cambio de gabinete tras la solicitud de renuncia de su ministro de Agricultura, Esteban Valenzuela (en represalia por la decisi&oacute;n de su partido, el FRVS de ir fuera del pacto oficialista para las elecciones parlamentarias de noviembre), y la renuncia del ministro de Hacienda, Mario Marcel (por temas personales).
    </p><p class="article-text">
        En la Argentina de <strong>Javier Milei</strong>, donde todo se convierte en disputa pol&iacute;tica, el caos en Avellaneda fue le&iacute;do como una oportunidad para reposicionar a ciertos actores y golpear a otros. <strong>La primera reacci&oacute;n del gobierno argentino no fue diplom&aacute;tica, sino pol&iacute;tica</strong>. <strong>Patricia</strong> <strong>Bullrich</strong>, ministra de Seguridad y figura clave del oficialismo libertario, no dud&oacute; en responsabilizar al gobernador bonaerense <strong>Axel Kicillof </strong>por lo ocurrido. Con la dureza que la caracteriza,<a href="https://www.eldiarioar.com/politica/patricia-bullrich-culpo-inutil-kicillof-violencia-cancha-independiente_1_12549048.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> lo llam&oacute; &ldquo;in&uacute;til&rdquo; y lo acus&oacute; de haber &ldquo;dejado que la violencia se adue&ntilde;e de la cancha&rdquo;.</a>
    </p><p class="article-text">
        En a&ntilde;o electoral, con comicios provinciales en septiembre y nacionales en octubre, Bullrich &ndash;candidata por LLA en la Ciudad&ndash; aprovech&oacute; la ocasi&oacute;n para desgastar al peronismo. Kicillof, uno de los rostros m&aacute;s visibles del kirchnerismo residual y principal contrapeso al proyecto de Milei en la Provincia de Buenos Aires, se convirti&oacute; en blanco perfecto. La narrativa oficialista apunt&oacute; a que el desorden en Avellaneda no es un problema de barras, sino de &ldquo;incapacidad&rdquo; del gobernador para garantizar el orden.
    </p><p class="article-text">
        Pero Bullrich fue m&aacute;s all&aacute; y no se limit&oacute; a acusar a la oposici&oacute;n interna. <strong>Tambi&eacute;n apunt&oacute; contra los hinchas chilenos y, en un movimiento audaz, exigi&oacute; sanciones internacionales.</strong> El comunicado de su ministerio incluy&oacute; tres puntos claves: 1) Un operativo conjunto de inteligencia entre Gendarmer&iacute;a argentina y autoridades chilenas para identificar barristas. 2) La prohibici&oacute;n de ingreso a estadios y la expulsi&oacute;n de los hinchas violentos. 3) Una petici&oacute;n a la Conmebol de sancionar &ldquo;ejemplarmente&rdquo; a Universidad de Chile.
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de esas demandas se lee que hay un c&aacute;lculo pol&iacute;tico. Bullrich quiere posicionarse como la voz del orden, la figura que se atreve a &ldquo;poner l&iacute;mites&rdquo; tanto a la oposici&oacute;n interna como a los extranjeros. <strong>En el relato libertario, la violencia en Avellaneda no es solo un fracaso de seguridad local, es tambi&eacute;n una amenaza externa que debe ser contenida con firmeza.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Del otro lado de la cordillera, <strong>Gabriel Boric reaccion&oacute; con un tono muy distinto.</strong> <a href="https://www.eldiarioar.com/deportes/boric-condena-violencia-barras-bravas-responsabiliza-conmebol_1_12548221.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El presidente chileno conden&oacute; &ldquo;la evidente irresponsabilidad en la organizaci&oacute;n&rdquo; y calific&oacute; el episodio como &ldquo;un linchamiento inaceptable&rdquo;.</a> Al mismo tiempo,<strong> subray&oacute; que la prioridad de su gobierno es garantizar la atenci&oacute;n m&eacute;dica de los heridos y el respeto a los derechos de los detenidos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Boric orden&oacute; a su ministro del Interior,<strong> &Aacute;lvaro Elizalde</strong>, viajar a Buenos Aires para acompa&ntilde;ar a los afectados y supervisar la situaci&oacute;n con el objetivo <strong>mostrar presencia del Estado chileno en defensa de sus ciudadanos y enviar una se&ntilde;al pol&iacute;tica hacia Argentina de que el tema no pasar&aacute; inadvertido. </strong>Sin embargo, Boric fue cuidadoso en su ret&oacute;rica y no responsabiliz&oacute; directamente al Gobierno de Milei ni a las autoridades bonaerenses, evitando as&iacute; escalar la tensi&oacute;n bilateral. Su &eacute;nfasis estuvo en la protecci&oacute;n consular y en la condena general a la violencia. Un contraste evidente con el tono confrontacional de Bullrich.
    </p><p class="article-text">
        Sin perjuicio de lo anterior, lo ocurrido en Avellaneda se transform&oacute; en un delicado problema diplom&aacute;tico. Argentina exige cooperaci&oacute;n y sanciones; Chile demanda garant&iacute;as y respeto a sus ciudadanos.<strong> En el medio, la Conmebol se convierte en &aacute;rbitro involuntario de una disputa que excede lo deportivo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Este episodio es particularmente complejo en un contexto donde la relaci&oacute;n entre Boric y Milei ya ha tenido roces ideol&oacute;gicos &mdash;el primero un presidente de izquierda progresista, el segundo un libertario de derecha radical&mdash;, la violencia en un estadio de f&uacute;tbol puede ser un peligroso combustible para las relaciones tensionadas entre ambos pa&iacute;ses. Especialmente cuando es muy probable que ambos gobiernos sigan utilizando el tema para reforzar sus narrativas internas, dejando en segundo plano la cooperaci&oacute;n bilateral que tanto necesitan.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de la coyuntura, los incidentes de Avellaneda son un recordatorio brutal de un problema estructural que enfrenta nuestra regi&oacute;n y que tiene que ver con el poder de las barras bravas en el f&uacute;tbol sudamericano. En Argentina, las barras han sido hist&oacute;ricamente actores pol&iacute;ticos con v&iacute;nculos con partidos, sindicatos y hasta fuerzas de seguridad. Controlan negocios ilegales, manejan entradas, estacionamientos y hasta influencia en elecciones de clubes. En Chile, aunque con menor escala, tambi&eacute;n existen grupos organizados con capacidad de violencia y conexiones con dirigentes deportivos.
    </p><p class="article-text">
        Los distintos gobiernos, en general, han sido incapaces de desmontar estas estructuras. A veces por falta de recursos, a veces por complicidad, y muchas otras por c&aacute;lculo pol&iacute;tico. Las barras, en definitiva, son m&aacute;s que un problema policial, son un problema pol&iacute;tico. Y lo ocurrido en Avellaneda lo confirma con crudeza. Basta un partido internacional para que el descontrol derive en un conflicto entre dos Estados.
    </p><p class="article-text">
        El caso de Independiente y Universidad de Chile no es &uacute;nico. La historia del f&uacute;tbol sudamericano est&aacute; llena de episodios donde la violencia de las hinchadas se transforma en asunto diplom&aacute;tico. Hay que recordar los choques entre hinchas argentinos y brasile&ntilde;os en Copa Libertadores, o los reclamos entre Uruguay y Argentina tras incidentes en cl&aacute;sicos rioplatenses.
    </p><p class="article-text">
        Aunque lo ocurrido esta vez tiene una particularidad: coincide con un momento de alta polarizaci&oacute;n pol&iacute;tica en Argentina y con un gobierno chileno que enfrenta tensiones internas por seguridad y orden p&uacute;blico. <strong>En ambos lados de la cordillera, la tentaci&oacute;n de utilizar el f&uacute;tbol como caja de resonancia pol&iacute;tica es fuerte.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que el partido en Avellaneda termin&oacute; en empate, pero el otro, el que hoy juegan Milei y Boric en el campo diplom&aacute;tico, parece que, apenas comienza. Y, como todo cl&aacute;sico sudamericano, promete ser &aacute;spero, con acusaciones cruzadas, desplantes y gestos para la tribuna.
    </p><p class="article-text">
        El riesgo es que, en lugar de enfrentar juntos el problema real &mdash;la violencia organizada en el f&uacute;tbol&mdash;, ambos gobiernos caigan en la l&oacute;gica de responsabilizarse mutuamente. Si eso ocurre, las barras bravas habr&aacute;n vuelto a ganar: convertir&aacute;n su violencia en agenda pol&iacute;tica y su caos en excusa diplom&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica, en el fondo, deber&iacute;a aprender lo mismo que el f&uacute;tbol ense&ntilde;a a los ni&ntilde;os en sus primeras canchas de tierra: sin reglas claras, sin &aacute;rbitro firme y sin voluntad de juego limpio, lo &uacute;nico que se impone es la ley del m&aacute;s fuerte. Y esa ley, en Avellaneda, ya mostr&oacute; su cara m&aacute;s cruda.
    </p><p class="article-text">
        <em>ERM/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Erick Rojas Montiel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/futbol-violencia-politica-clasico-convierte-crisis-diplomatica_1_12549692.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 21 Aug 2025 21:00:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Fútbol, violencia y política: cuando un clásico se convierte en crisis diplomática]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Independiente,Universidad de Chile,violencia en el fútbol,Gabriel Boric,Javier Milei]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Elecciones en Chile: El error de la candidata del oficialismo que pone cuesta arriba su campaña a La Moneda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/elecciones-chile-error-candidata-oficialismo-pone-cuesta-campana-moneda_1_12525572.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/24fff3a0-30b8-4b92-b2f2-dd464a661a9d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Elecciones en Chile: El error de la candidata del oficialismo que pone cuesta arriba su campaña a La Moneda"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Construyó su discurso con la promesa de que nunca le mentiría al electorado pero quedó expuesta tras negar la existencia de una propuesta que estaba en el programa con el que ganó las primarias. Un traspié que no solo daña su credibilidad, sino que revela las tensiones internas y los desafíos de moderar una campaña para sumar apoyos que hoy se ven más esquivos.</p></div><p class="article-text">
        En el coraz&oacute;n de la pol&iacute;tica, la credibilidad es un activo muy fr&aacute;gil. Se construye con esfuerzo y paciencia y puede desmoronarse en un instante. Esta semana, la comunista <strong>Jeannette Jara</strong>, candidata presidencial del actual oficialismo en Chile, se encontr&oacute; con esta dura realidad. La carta m&aacute;s cre&iacute;ble a La Moneda, la que hab&iacute;a sido capaz de conectar con la ciudadan&iacute;a por su discurso emp&aacute;tico, con un discurso simple que apela a la sinceridad y que insiste majaderamente que no caer&aacute; en falsas promesas, <strong>tuvo su primer traspi&eacute; luego que quedar&aacute; expuesta por negar una propuesta de reforma que ella hab&iacute;a prometido y que hoy no le conviene levantar.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En un pa&iacute;s que ha visto demasiadas promesas rotas y cambios de rumbo repentinos, esta contradicci&oacute;n p&uacute;blica es un tremendo error, que agrieta la confianza de un grupo de votantes hu&eacute;rfanos de la centroizquierda que est&aacute; buscando argumentos para votar por una comunista.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1953510853464002794?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; fue lo que pas&oacute;? El traspi&eacute; de la candidata ocurri&oacute; este mi&eacute;rcoles en el conversatorio &ldquo;El futuro de la miner&iacute;a en Chile&rdquo;. En la oportunidad el candidato del Partido Republicano, <strong>Jos&eacute; Antonio Kast</strong>, cuestion&oacute; a Jara por su propuesta de nacionalizaci&oacute;n del cobre, la que respondi&oacute; en forma tajante que ese tema que jam&aacute;s se toc&oacute; y que es lamentable que la obliguen a desmentir cosas que se tiran al aire. El problema es que el programa con el que Jara compiti&oacute; en la primaria y que fue entregado al Servicio Electoral de Chile, s&iacute; habla de nacionalizar el cobre. Espec&iacute;ficamente la d&eacute;cima medida de su programa <strong>promet&iacute;a &ldquo;promover una miner&iacute;a sustentable y con valor agregado, nacionalizando el litio y el cobre&rdquo;, lo que fue amplificado por los medios de comunicaci&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Al d&iacute;a siguiente, en un nuevo debate presidencial al que Jara se ausent&oacute;, Kast arremeti&oacute; contra la abanderada oficialista acus&aacute;ndola de faltar a la verdad. La r&eacute;plica la hizo la exministra en conversaci&oacute;n con Radio Festival de Valpara&iacute;so. &ldquo;Tiendo a no aceptar de personas que han usado la mentira como parte de la campa&ntilde;a de desinformaci&oacute;n contra la candidata Matthei; gente asociada a Kast, incluso la mentira como herramienta contra el Presidente de la Rep&uacute;blica ese tipo de comentarios. Pero s&iacute; tengo la hidalgu&iacute;a en reconocer que en programa hubo un error y ese error se va a corregir&rdquo;, asever&oacute;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1953479901887017038?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        <strong>Forzada a reconocer su equivocaci&oacute;n, Jara intent&oacute; explicarlo como un &ldquo;detalle t&eacute;cnico&rdquo; que hab&iacute;a pasado desapercibido. </strong>Pero la rectificaci&oacute;n no pudo borrar la imagen que ya se hab&iacute;a grabado: la de una candidata atrapada entre sus palabras y sus acciones, entre una promesa de franqueza y la compleja realidad de la pol&iacute;tica.
    </p><h2 class="article-text">Una explicaci&oacute;n tard&iacute;a</h2><p class="article-text">
        Esta pol&eacute;mica, sin duda, ha sido devastadora para la candidata. Si bien hay que ver como este tema golpear&aacute; su posici&oacute;n en las encuestas, lo cierto es que este traspi&eacute; da&ntilde;a su credibilidad y pone cuesta arriba la b&uacute;squeda de apoyos hacia el centro.
    </p><p class="article-text">
        Y es que gran parte del atractivo de Jara se basa en la idea de que es diferente. Mientras otros candidatos cambian su discurso para adaptarse a cada p&uacute;blico, ella se presenta como una figura honesta, dispuesta a defender sus convicciones. Este &ldquo;pacto&rdquo; con los votantes, el de no mentir es el alma de su campa&ntilde;a. Por eso, este traspi&eacute; se siente como algo m&aacute;s que un error administrativo, se percibe como una fractura en el coraz&oacute;n de su identidad pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        La comparaci&oacute;n con sus rivales, en particular con Kast, es inevitable. &Eacute;l aprovech&oacute; el momento para sembrar una duda poderosa sobre su coherencia. En pol&iacute;tica, la duda es como un virus que se propaga con rapidez y sin control.
    </p><p class="article-text">
        Curiosamente, el debate sobre la nacionalizaci&oacute;n del cobre es casi secundario. Hemos escuchado esa propuesta tantas veces que ya no sorprende. El verdadero conflicto est&aacute; en la reacci&oacute;n de la candidata. &iquest;Admiti&oacute; un cambio de opini&oacute;n de forma honesta o intent&oacute; camuflarlo como si nada hubiera pasado?<strong> Su explicaci&oacute;n lleg&oacute; tarde y bajo presi&oacute;n, lo que da&ntilde;&oacute; su credibilidad y gener&oacute; la sensaci&oacute;n de improvisaci&oacute;n.</strong> Y en una campa&ntilde;a, la improvisaci&oacute;n es a menudo interpretada como una falta de preparaci&oacute;n para gobernar.
    </p><p class="article-text">
        El da&ntilde;o de este episodio no se limita al electorado general. Dentro de su propio partido, el Partido Comunista, la moderaci&oacute;n de su discurso ya ven&iacute;a causando incomodidad. La llegada del economista <strong>Luis Eduardo Escobar,</strong> conocido por su pragmatismo y su escepticismo sobre banderas hist&oacute;ricas del PC, ya hab&iacute;a abierto heridas. Escobar ha descartado p&uacute;blicamente promesas que fueron clave en la primaria, como el sueldo m&iacute;nimo de 750 mil pesos chilenos (1 mill&oacute;n de pesos argentinos) o el fin de las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP)
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                    alt="José Antonio Kast (primero a la izquierda) y Jeannette Jara (segunda desde la derecha) en un debate presidencial organizado por empresas y gremios industriales de Chile."
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                José Antonio Kast (primero a la izquierda) y Jeannette Jara (segunda desde la derecha) en un debate presidencial organizado por empresas y gremios industriales de Chile.                            </span>
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        Para una base de militantes acostumbrada a defender sus ideales hasta el final, ver c&oacute;mo estas reformas se diluyen tan r&aacute;pido es una decepci&oacute;n y un recordatorio de que las primarias y la elecci&oacute;n general son dos batallas diferentes. Les recuerda, aunque en la pr&aacute;ctica no les agrade, que la moderaci&oacute;n es casi una obligaci&oacute;n para atraer a votantes m&aacute;s all&aacute; del c&iacute;rculo de confianza.
    </p><p class="article-text">
        La presencia de Escobar tambi&eacute;n plantea otra pregunta: &iquest;qui&eacute;n define el rumbo de la campa&ntilde;a? Que sea &eacute;l quien anuncie los cambios program&aacute;ticos, y no la propia Jara, da la impresi&oacute;n de que la candidata no est&aacute; completamente al mando de su agenda econ&oacute;mica. Un verdadero l&iacute;der no solo toma decisiones; tambi&eacute;n las comunica y las defiende. Ceder ese papel a un asesor, por m&aacute;s competente que sea, abre una vulnerabilidad que sus rivales y cr&iacute;ticos internos no dudar&aacute;n en explotar.
    </p><p class="article-text">
        La candidatura tambi&eacute;n enfrenta problemas para sumar apoyos de figuras t&eacute;cnicas de alto perfil. El ministro de Hacienda, Mario Marcel, ha descartado unirse a un eventual gobierno de Jara con una frase que reson&oacute; con fuerza: &ldquo;Ya tengo bastante con lo vivido en estos a&ntilde;os. Debe haber capacidad de recambio&rdquo;. Esta declaraci&oacute;n es un mensaje claro: no ve en su proyecto un lugar para seguir invirtiendo su capital pol&iacute;tico. El expresidente del Banco Central, Roberto Zahler, ofreci&oacute; una colaboraci&oacute;n m&aacute;s amable, pero tambi&eacute;n mantuvo su distancia, comprometi&eacute;ndose a dar ideas, pero no a unirse formalmente al comando. Estos rechazos alimentan la percepci&oacute;n de que la candidatura de Jara a&uacute;n no logra atraer a los expertos necesarios para proyectar una imagen de solidez y confianza. Anteriormente, un grupo amplio de economistas ha rechazado la invitaci&oacute;n a sumarse a su campa&ntilde;a y eventual gobierno. Entre ellos, los PPD, Nicol&aacute;s Eyzaguirre (el exministro de Hacienda), &Aacute;lvaro Garc&iacute;a (exministro de Econom&iacute;a), y Pablo Garc&iacute;a (exvicepresidente del Banco Central). Otros, como los DC, Jos&eacute; De Gregorio (expresidente del BC) y Alejandro Micco (exsubsecretario de Hacienda)  derechamente han anunciado que votar&aacute;n por Evelyn Matthei, El primero en desmarcarse fue el economista PS, Oscar Landerretche. 
    </p><p class="article-text">
        Para Jara, el camino por delante es complejo. Debe reconstruir su credibilidad sin que parezca una simple maniobra para ganar votos. Necesita reafirmar su liderazgo sobre su propio programa, demostrando que ella es quien marca el rumbo y no sus asesores. Y, quiz&aacute;s lo m&aacute;s dif&iacute;cil, debe encontrar la forma de volver a ser vista como una figura genuina y confiable.
    </p><p class="article-text">
        El incidente del cobre les dio a sus oponentes el ejemplo perfecto para desmontar su principal fortaleza: su superioridad moral. Desde ahora, cada vez que hable de decir la verdad, habr&aacute; quienes le recordar&aacute;n que, en una ocasi&oacute;n, sus palabras y sus hechos no coincidieron. Y, probablemente, surgir&aacute;n nuevas inconsistencias.
    </p><p class="article-text">
        En una campa&ntilde;a, el primer error grave puede no ser el &uacute;ltimo, pero a menudo es el m&aacute;s caro. No por el error en s&iacute; mismo, sino porque inicia una narrativa negativa que es muy dif&iacute;cil de detener. Jara a&uacute;n tiene tiempo para corregir el rumbo, pero en el mundo de la pol&iacute;tica, ese tiempo siempre es m&aacute;s escaso de lo que parece.
    </p><p class="article-text">
        <em>ERM/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Erick Rojas Montiel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/elecciones-chile-error-candidata-oficialismo-pone-cuesta-campana-moneda_1_12525572.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 10 Aug 2025 03:02:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Chile,Elecciones,Jeannette Jara,José Antonio Kast]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Franco Parisi, el candidato competitivo que irrumpe en plena campaña y desordena el mapa electoral chileno]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/franco-parisi-candidato-competitivo-irrumpe-plena-campana-desordena-mapa-electoral-chileno_1_12516660.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/94f953e6-ad6e-4ad4-9431-a40fecd182c5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Franco Parisi, el candidato competitivo que irrumpe en plena campaña y desordena el mapa electoral chileno"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El economista outsider, conocido por su retórica contra los partidos tradicionales, crece en las encuestas a tres meses de la primera vuelta. Su reaparición complica los planes de las candidaturas de izquierda y derecha en el país vecino.</p></div><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica es veleidosa y siempre sorprende. En la contienda presidencial chilena, al inesperado desplome que en los &uacute;ltimos dos meses ha registrado <strong>la candidata favorita por mucho tiempo</strong>, Evelyn Matthei, y al explosivo aumento de la carta comunista Jeannette Jara, tras las primarias, se sum&oacute; en los &uacute;ltimos d&iacute;as la irrupci&oacute;n de Franco Parisi.
    </p><p class="article-text">
        En la &uacute;ltima encuesta de Cadem, el inesperado salto de Parisi (a un 10% de las menciones espont&aacute;neas) releg&oacute; a Matthei a un cuarto lugar (con apenas el 8%). Este fen&oacute;meno, que instal&oacute; al candidato del Partido de la Gente como una carta competitiva con 12% de las preferencias en primera vuelta, <strong>lo ha transformado en un factor de desequilibrio capaz de cambiar el rumbo de las elecciones</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La capacidad que ha demostrado Parisi para arrebatarle votos a la derecha y a la izquierda lo convierte en un actor impredecible, en una bofetada para los partidos tradicionales y en una advertencia de que la vieja pol&iacute;tica ya no tiene el monopolio del poder pol&iacute;tico en Chile.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Para entender la raz&oacute;n de este fen&oacute;meno</strong>, es importante entender qui&eacute;n es Franco Parisi. Es doctor en administraci&oacute;n en la Universidad de Georgia, Estados Unidos, y economista e ingeniero comercial de la Universidad de Chile, donde posteriormente fue profesor y decano interino. Tambi&eacute;n fue director de la Comisi&oacute;n Chilena del Cobre (Cochilco). Aunque su popularidad no la forj&oacute; precisamente en las aulas ni en su paso por el sector p&uacute;blico, su fama la construy&oacute; en los medios de comunicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A principios de la d&eacute;cada de 2010, Parisi se convirti&oacute; en una figura conocida por sus apariciones en radio y televisi&oacute;n, donde explicaba conceptos econ&oacute;micos de manera coloquial, traduciendo el complejo lenguaje de las finanzas a t&eacute;rminos que la gente com&uacute;n pod&iacute;a entender. Se construy&oacute; una imagen de &ldquo;economista de la gente&rdquo;, un experto que no hablaba desde la torre de marfil, sino que denunciaba los abusos y se&ntilde;alaba las ineficiencias del sistema. Particip&oacute;, junto a su hermano, en un programa de econom&iacute;a en Radio El Conquistador; luego, en algunos episodios en el programa de humor de Kike Morand&eacute; del canal de televisi&oacute;n Mega y, posteriormente, tuvo su propio programa en televisi&oacute;n, <em>Los Parisi: el poder de la gente</em>, en La Red.
    </p><p class="article-text">
        Su incursi&oacute;n en la pol&iacute;tica electoral fue una consecuencia directa de esta popularidad amasada en los medios. En 2013, se present&oacute; como candidato presidencial independiente y, <strong>para sorpresa de muchos, obtuvo un 10,11% de los votos</strong>. Fue un resultado notable para un candidato sin el respaldo de un partido tradicional. Posteriormente, en 2021, realiz&oacute; la candidatura presidencial m&aacute;s extravagante que se haya visto en el &aacute;mbito local. Fue una campa&ntilde;a telem&aacute;tica desde Estados Unidos, forzada por una orden de arraigo en su contra por una deuda de pensi&oacute;n de alimentos superior a los 207 millones de pesos chilenos (equivalentes a US$213.831) A pesar de la distancia y las cr&iacute;ticas, logr&oacute; un tercer lugar en la primera vuelta y, de forma notable, obtuvo la primera mayor&iacute;a en la Regi&oacute;n de Antofagasta, demostrando su capacidad de seducir al electorado descontento.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, la situaci&oacute;n ha cambiado. A tres meses de la primera vuelta del 16 de noviembre, Parisi ya no est&aacute; en el exilio autoimpuesto. Tras acordar el pago en cuotas de su deuda, puede entrar y salir de Chile libremente, lo que le ha permitido realizar una campa&ntilde;a en terreno. Este cambio de estrategia ya se ha materializado con la presentaci&oacute;n de Pablo Malt&eacute;s como nuevo vocero de su campa&ntilde;a. Malt&eacute;s, periodista y expareja de la diputada Pamela Jiles, quien ha manifestado su apoyo al candidato, ha sido claro en su misi&oacute;n: armar propuestas y &ldquo;salirse de esta pelea permanente que hay entre los candidatos de la derecha y la candidata del oficialismo&rdquo;. Parisi, por su parte, se ha enfocado en un discurso de orden y eficiencia, prometiendo &ldquo;terminar con estos sueldos exageradamente altos que se pagan <strong>los amigos de Boric, Marcel y Jara</strong>&rdquo;. Su promesa es reactivar la econom&iacute;a y la construcci&oacute;n, y tambi&eacute;n mejorar la Pensi&oacute;n Garantizada Universal (PGU).
    </p><p class="article-text">
        La irrupci&oacute;n de Parisi en las encuestas ha generado debate en el ambiente pol&iacute;tico. La ministra de la Mujer, Antonia Orellana, al referirse al crecimiento del candidato del PDG, pareci&oacute; darle una especie de bienvenida a la &ldquo;parte alta de la tabla de posiciones&rdquo;, reconociendo que est&aacute; en la pelea junto a Jara, Kast y Matthei. Algunos analistas, siendo profundamente especulativos, ven en las palabras de la ministra un intento sutil de validar a Parisi para as&iacute; aumentar la dispersi&oacute;n de votos al interior de la derecha. Y es que el candidato del Partido de la Gente avanza, en gran medida, por el carril de la derecha, capitalizando un discurso ofensivo, anti-establishment, con ecos de figuras como Donald Trump y Javier Milei. Sus prioridades program&aacute;ticas, como achicar el Estado a trav&eacute;s de la fusi&oacute;n de ministerios, rebajar sueldos en cargos p&uacute;blicos y combatir el &lsquo;narcoterrorismo&rsquo; con &ldquo;operaciones comando&rdquo;, <strong>resuenan fuertemente en ese sector</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La llegada de Jiles y Malt&eacute;s a sus filas introduce un nuevo elemento de sorpresa. Si bien ambas figuras tienen un pasado vinculado a la izquierda, su actual ambig&uuml;edad pol&iacute;tica calza a la perfecci&oacute;n con la colectividad de Parisi, que se define como &ldquo;ni de izquierda ni de derecha&rdquo;. Probablemente, su incorporaci&oacute;n no generar&aacute; que militantes de izquierda se descuelguen de la candidatura de Jara, pero s&iacute; podr&iacute;a atraer a simpatizantes menos convencidos, que est&aacute;n descontentos con la gesti&oacute;n del gobierno actual y que ven en la candidatura de Parisi un espacio de protesta. Este ser&iacute;a un p&eacute;simo escenario para la exministra del Trabajo de Boric, cuya candidatura, pese a que aglutina a toda la izquierda, incluida la DC, no sobrepasa el techo de 35%.
    </p><p class="article-text">
        En un escenario de segunda vuelta entre Kast y Parisi, la competencia es algo impredecible. Aunque Kast lidera en intenci&oacute;n de voto y posee una base s&oacute;lida entre los electores de derecha, Parisi podr&iacute;a capitalizar el desencanto transversal con la clase pol&iacute;tica y posicionarse como una alternativa &ldquo;outsider&rdquo; m&aacute;s moderada frente a la imagen dura de Kast. Su ret&oacute;rica tecnocr&aacute;tica y liberal en lo econ&oacute;mico podr&iacute;a atraer tanto a sectores del centro como a votantes j&oacute;venes desilusionados, dejando a Kast en una situaci&oacute;n inc&oacute;moda, obligado a moderar su discurso sin perder a su base m&aacute;s conservadora. En un eventual balotaje entre Jara y Parisi, en tanto, el oficialismo tambi&eacute;n tendr&iacute;a razones para preocuparse. Aunque la candidata oficialista tiene el respaldo del Partido Comunista y otros partidos de la coalici&oacute;n de gobierno, Parisi podr&iacute;a absorber votantes de la centroizquierda decepcionados con la administraci&oacute;n de Boric y a independientes que rechazan la polarizaci&oacute;n ideol&oacute;gica. <strong>Su ambig&uuml;edad ideol&oacute;gica ser&iacute;a una ventaja t&aacute;ctica</strong> que le permite criticar tanto a Kast como al PC sin comprometerse con ning&uacute;n bloque. En este contexto, Jara no solo tendr&iacute;a que unificar a su sector, sino tambi&eacute;n convencer a un electorado desconfiado que la asocia al comunismo y a la continuidad del gobierno de Boric.
    </p><p class="article-text">
        En ambos escenarios, Parisi aparece como el gran disruptor del escenario pol&iacute;tico chileno, que puede reconfigurar el clivaje tradicional entre izquierda y derecha, obligando a ambos extremos a enfrentar una candidatura que se alimenta del rechazo ciudadano a los polos.
    </p><p class="article-text">
        El pr&oacute;ximo 16 de noviembre, <strong>sabremos si Franco Parisi sacude finalmente el sistema pol&iacute;tico chileno</strong> y si esta figura outsider pasa a segunda vuelta, se sabr&aacute; la fuerza parlamentaria que podr&iacute;a acompa&ntilde;arlo y si terminar&aacute; <strong>disputando el balotaje con alguno de los candidatos que participan en esta contienda</strong>, hasta ahora liderada por las opciones m&aacute;s polarizadas. En el escenario pol&iacute;tico actual, cualquier cosa podr&iacute;a pasar.
    </p><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Erick Rojas Montiel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/franco-parisi-candidato-competitivo-irrumpe-plena-campana-desordena-mapa-electoral-chileno_1_12516660.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 06 Aug 2025 10:07:38 +0000]]></pubDate>
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