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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Cultura]]></title>
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      <title><![CDATA[Han Kang, una premio Nobel que reflexiona sobre su escritura y la forma de cultivar su jardín]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/han-kang-premio-nobel-reflexiona-escritura-forma-cultivar-jardin_1_13595591.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fc38a761-3dff-4ff8-abdc-e5fc799affdc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1001y207.jpg" width="1200" height="675" alt="Han Kang, una premio Nobel que reflexiona sobre su escritura y la forma de cultivar su jardín"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La autora surcoreana publica ‘La luz y el hilo’, un compendio de textos de no ficción en los que aborda las preguntas que alimentan su literatura y un diario de jardinería en el que cultivar la tierra se convierte en otra forma de explorar la vida</p><p class="subtitle">Han Kang utiliza la violencia de la tinta y la sangre contra el trauma</p></div><p class="article-text">
        Cuando en 2024 recibi&oacute; el Premio Nobel de Literatura, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/leer-han-kang-mane-sangre-nieve-ultima-premio-nobel-llega-librerias_1_11924364.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Han Kang</a> (Guangju, 1970) se convirti&oacute; en una de las galardonadas m&aacute;s enigm&aacute;ticas del panorama literario. No solo porque por aquel entonces apenas se hab&iacute;an traducido unos pocos libros suyos; tampoco por la distancia sociocultural entre su pa&iacute;s, Corea del Sur, y Occidente. Se trataba de una barrera mucho m&aacute;s &iacute;ntima: Han Kang no es una autora que se prodigue en entrevistas ni apariciones p&uacute;blicas, ni suele hablar de s&iacute; misma (al menos de forma abierta) en su obra.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hay que tener en cuenta que el reconocimiento internacional le lleg&oacute;, m&aacute;s que tarde, a destiempo: hab&iacute;a publicado <em>La vegetariana</em>, su gran &eacute;xito, en 2007, pero no fue hasta casi diez a&ntilde;os m&aacute;s tarde, en 2016, cuando la traducci&oacute;n al ingl&eacute;s obtuvo el Premio Booker Internacional, que propici&oacute; numerosas traducciones alrededor del globo. Ella ya se encontraba en otro punto de su carrera y de su vida cuando el p&uacute;blico &mdash;el extranjero, pero tambi&eacute;n el coreano, porque durante un tiempo no cont&oacute; con el benepl&aacute;cito de sus compatriotas&mdash; descubri&oacute; con fascinaci&oacute;n aquella demostraci&oacute;n de genio de su juventud.
    </p><p class="article-text">
        Sea como sea, lo cierto es que la imagen de Han Kang se limitaba a esa maravilla de la narraci&oacute;n experimental estremecedora que es <em>La vegetariana</em>, y a aproximaciones a las consecuencias de los traumas pol&iacute;ticos en t&iacute;tulos como <em>Actos humanos</em> (2014). Una narrativa, por lo tanto, marcada por la violencia humana en sus m&uacute;ltiples encarnaciones, con la excepci&oacute;n, quiz&aacute;, de <em>Blanco</em> (2016), un texto breve y po&eacute;tico, m&aacute;s personal, en el que enlaza peque&ntilde;as meditaciones a partir de la muerte de su hermana mayor, a los dos meses, una p&eacute;rdida que marc&oacute; a su familia y por ende a ella; este libro es, en cierto modo, la demostraci&oacute;n de que su prosa tambi&eacute;n puede ser luminosa.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/c0114c1b-e231-4556-9a29-7c56d1dcce31_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Lo bueno del siempre controvertido Premio Nobel es que, al menos, genera un aluvi&oacute;n de traducciones, y Han Kang no est&aacute; siendo una excepci&oacute;n. Tras recuperar las novelas <em>Imposible decir adi&oacute;s</em> (2021) y <em>Tinta y sangre</em> (2010), el libro de poemas <em>Guard&eacute; el anochecer en un caj&oacute;n</em> (2013) y el cuento infantil <em>Hada del trueno, hada del rel&aacute;mpago</em> (2007), llega a las librer&iacute;as <em>La luz y el hilo</em> (2025), un compendio de textos de no ficci&oacute;n entre los que se cuentan sus primeros escritos tras recibir el galard&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En las primeras p&aacute;ginas encontramos cavilaciones de Han Kang en torno a su escritura, algo parecido a lo que hace Annie Ernaux en sus diarios, solo que sin recrearse tanto en sus vivencias personales. Recuerda la g&eacute;nesis de algunas de sus obras m&aacute;s importantes, de <em>La vegetariana</em> a <em>Imposible decir adi&oacute;s</em>, y c&oacute;mo algunas preguntas clave espolearon su proceso creativo: &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; el mundo es tan violento y doloroso? &iquest;Y c&oacute;mo es posible que aun as&iacute; sea tan bello?&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El amor y la violencia, pilares fundamentales</h2><p class="article-text">
        El amor y la violencia son dos pilares de su universo narrativo, aunque eso es algo de lo que ella misma ha ido tomando conciencia con el tiempo. No es una autora que lo tenga todo claro antes de sentarse a escribir, sino que, m&aacute;s bien, se toma cada nuevo proyecto como una b&uacute;squeda, una b&uacute;squeda que a su vez la salva a s&iacute; misma de la angustia de la existencia terrenal: &ldquo;Lo que me impuls&oacute; a la vida fue simplemente el acto de escribir&rdquo;. Y es que escribir, ahondar en una investigaci&oacute;n, es una forma de mantenerse en pie.
    </p><p class="article-text">
        Como punto de partida de estos apuntes, Han Kang vuelve sobre dos preguntas que encontr&oacute; en un diario infantil; unas frases en apariencia inocentes que, sin embargo, se han revelado casi prof&eacute;ticas de su concepci&oacute;n del hecho literario, de su acercamiento a la vida y por extensi&oacute;n a la literatura: &ldquo;&iquest;D&oacute;nde est&aacute; el amor? Dentro de mi pecho palpitante&rdquo; y &ldquo;&iquest;Qu&eacute; es el amor? El hilo dorado que une nuestros corazones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta obsesi&oacute;n por el sentido del amor puede chocar en una autora que escribe de manera tan cruda sobre la violencia social y pol&iacute;tica, la guerra, el trauma. Ella misma medita al respecto, para concluir que el dolor y el amor no dejan de ser dos caras de una moneda, que al escribir sobre las ruinas y las heridas incurables evoca al mismo tiempo un latido interior &mdash;una esperanza&mdash; que lucha por abrirse camino, por resistir a pesar de todo.
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                La escritora Han Kang firma libros durante la diada de Sant Jordi                            </span>
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        Sus fuentes de inspiraci&oacute;n van desde los sue&ntilde;os a los hallazgos hist&oacute;ricos que la han obsesionado durante d&eacute;cadas, sin olvidar la importancia de los paseos por esa naturaleza en ocasiones &aacute;rida que tanto se respira en obras como <em>Imposible decir adi&oacute;s</em>. El libro recoge asimismo algunos poemas, una forma de canalizaci&oacute;n m&aacute;s breve e inmediata de sus desasosiegos. Termina sus reflexiones con una mirada a su pr&oacute;xima novela: &ldquo;&iquest;No deber&iacute;a escribir sobre las cosas que hablan de la vida mientras tenga vida?&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Cultivar un jard&iacute;n, cultivar las palabras</h2><p class="article-text">
        Cerca de la mitad de <em>La luz y el hilo</em> recoge las p&aacute;ginas de un diario de jardiner&iacute;a escrito entre 2021 y 2023, en el que la autora narra la evoluci&oacute;n del modesto jard&iacute;n que empez&oacute; a cultivar en su &uacute;ltimo hogar. De los consejos de un jardinero experto sobre los cultivos m&aacute;s adecuados o el truco de utilizar un espejo para aprovechar mejor la luz del sol a los min&uacute;sculos descubrimientos cotidianos estaci&oacute;n tras estaci&oacute;n, la maravilla de observar c&oacute;mo la naturaleza tiene sus ciclos y, a la vez, es asombrosa, deslumbrante.
    </p><p class="article-text">
        Son muchos los escritores que a lo largo de la historia han desarrollado esta afici&oacute;n. De Emily Dickinson a Antonio Mu&ntilde;oz Molina, hay algo en el trabajo con las manos en la tierra que conecta al autor con la materia viva y robustece una actividad tan intelectual como la escritura. El trabajo de mantener un huerto o un jard&iacute;n tiene paralelismos con la escritura: ambos son oficios que requieren paciencia, pero constancia; ambos necesitan partir de una mirada asombrada, para advertir los cambios en las plantas y para contar el mundo desde una perspectiva reveladora, &uacute;nica; y ambos son h&aacute;bitos humildes, gestos no destinados a la productividad, que no dependen de tecnolog&iacute;as complejas y que a lo largo de los siglos no han cambiado m&aacute;s que en lo superficial.
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                Han Kang posa en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB)                            </span>
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        Y, para autores como Han Kang, el jard&iacute;n, el hecho de aprender a estar en armon&iacute;a con la naturaleza, constituye una inspiraci&oacute;n po&eacute;tica: &ldquo;Pero incluso en esta casa introvertida, hay un lado abierto al exterior: el cielo del patio. Me qued&eacute; mirando durante un largo rato la nieve que ca&iacute;a de all&iacute; arriba&rdquo;. El jard&iacute;n como espacio de sosiego, de conexi&oacute;n con lo vivo, de expansi&oacute;n de s&iacute; misma; ni m&aacute;s ni menos que lo mismo que la literatura.
    </p><p class="article-text">
        <em>La luz y el hilo</em>, que est&aacute; traducido por Sunme Yoon, su traductora habitual, forma parte del nuevo proyecto de Penguin Random House: L&aacute;urea, una colecci&oacute;n de textos breves, tanto in&eacute;ditos como ya publicados, firmados por escritores &ldquo;laureados&rdquo; con el Nobel. La intenci&oacute;n es que sirva tanto como primera toma de contacto con estos autores como, para quien ya los haya le&iacute;do, una v&iacute;a para profundizar en ellos o redescubrirlos desde otra perspectiva. Los primeros siete t&iacute;tulos incluyen adem&aacute;s a Albert Camus, Doris Lessing, Jos&eacute; Saramago, Mario Vargas Llosa, J.M. Coetzee y Svetlana Alexi&eacute;vich.
    </p><p class="article-text">
        La crisis de la atenci&oacute;n sin duda influye en esta proliferaci&oacute;n de l&iacute;neas de publicaciones breves que se est&aacute; viviendo en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, como los Nuevos Cuadernos Anagrama o las colecciones en peque&ntilde;o formato de editoriales como Libros del Asteroide, N&oacute;rdica o Tr&aacute;nsito. M&aacute;s all&aacute; de la oportunidad de negocio, ojal&aacute; iniciativas como L&aacute;urea vayan m&aacute;s all&aacute; de la an&eacute;cdota y despierten de verdad la curiosidad por continuar leyendo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Ros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/han-kang-premio-nobel-reflexiona-escritura-forma-cultivar-jardin_1_13595591.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 19 Oct 2026 09:47:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Han Kang, una premio Nobel que reflexiona sobre su escritura y la forma de cultivar su jardín]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Santiago Lorenzo: “Aspiro a parecerme, en mi pobreza, a los genios que escriben los guiones de 'Los Simpson'”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/santiago-lorenzo-aspiro-parecerme-pobreza-genios-escriben-guiones-simpson_1_13591880.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/764a29b5-0c46-4ef4-bbc8-2463541527a3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1150y1319.jpg" width="1200" height="675" alt="Santiago Lorenzo: “Aspiro a parecerme, en mi pobreza, a los genios que escriben los guiones de &#039;Los Simpson&#039;”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El autor de ‘Los asquerosos’ regresa a las librerías con 'Contenta', una novela brillante, lúcida y desternillante sobre personas normales</p></div><p class="article-text">
        Hace m&aacute;s de 15 a&ntilde;os que Santiago Lorenzo (Portugalete, 1964) es una de las voces m&aacute;s singulares, inimitables y profundamente libres del panorama literario espa&ntilde;ol contempor&aacute;neo. Aunque empez&oacute; a publicar ya bien entrados los cuarenta, Lorenzo ha conseguido en algo m&aacute;s de una d&eacute;cada crear un universo narrativo propio y reconocible, caracterizado por historias tremendamente humanas, tiernas, con un humor irresistible y un dominio del lenguaje absolutamente genial.
    </p><p class="article-text">
        Sus libros est&aacute;n llenos de personajes vulnerables, desubicados y aparentemente insignificantes que viven vidas precarias y solitarias, sin grandes ambiciones, m&aacute;s o menos como la inmensa mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n. Sobre ellos, la mirada de Lorenzo es comprensiva, compasiva y tambi&eacute;n muy graciosa. Son buenos, pero tampoco son tontos y eso, quiz&aacute;, es lo que los hace tan reales.
    </p><p class="article-text">
        Escritor de t&iacute;tulos lac&oacute;nicos y magn&eacute;ticos, tras<em> Los millones, Los huerfanitos</em> y<em> Las ganas</em>, en 2018 lleg&oacute; su gran &eacute;xito,<em> Los asquerosos</em>, &ldquo;una versi&oacute;n de Robinson Crusoe ambientada en la Espa&ntilde;a vac&iacute;a&rdquo;, como lo describen en Blackie Books, su editorial de siempre. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Manuel acuchilla a un polic&iacute;a antidisturbios que quer&iacute;a pegarle. Huye. Se esconde en una aldea abandonada&rdquo;, comenzaba la sinopsis de aquel libro. &ldquo;A uno del GRAPO le toca la Primitiva&rdquo;, comenzaba la de <em>Los millones</em>. La de su nueva novela, <a href="https://blackiebooks.org/producto/santiago-lorenzo-contenta/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Contenta</em></a>, de la que no contaremos mucho, lo hace as&iacute;: &ldquo;Un ayuntamiento contrata a Cecilia para que grabe un v&iacute;deo de promoci&oacute;n tur&iacute;stica sobre el municipio. Nada m&aacute;s llegar, la mujer se encuentra con que el pueblo es horroroso de feo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Una de las cosas que m&aacute;s me ha gustado de su libro es el lenguaje que utiliza. Est&aacute; lleno de frases memorables como esta, con la que me estuve riendo un rato: &ldquo;Por fortuna, el </strong><em><strong>mardones&eacute;s </strong></em><strong>com&uacute;n pasaba el rato en su domicilio, sedente, cenante y televidente&rdquo;. &iquest;C&oacute;mo trabaja este tipo de frases?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Pues la verdad es que no lo s&eacute;. Yo me paso todo el d&iacute;a pensando, pero no escribo nada. Pasan cuatro a&ntilde;os entre una novela y otra, cuatro a&ntilde;os de estar en casa pensando constantemente en la historia sin escribir. De vez en cuando se me ocurre algo que puede tener gracia y lo apunto en una hoja. Tengo la casa llena de hojas.
    </p><p class="article-text">
        De vez en cuando las re&uacute;no y mido el grosor: con esta novela ten&iacute;a 8,6 cent&iacute;metros y dije: &ldquo;Vale, es bastante&rdquo;. En <em>Los asquerosos</em> ten&iacute;a doce con algo. A partir de ah&iacute; empiezo a quedarme con las buenas ideas y las dem&aacute;s, pues van a la chimenea. Suelo empezar en verano y env&iacute;o la novela a Blackie el 15 de marzo. Es la tercera ya que cumple esas fechas.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/a66d19b9-0367-4a57-93e8-87c81530093c_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>&ndash;S&eacute; que es un gran lector. &iquest;Hay alg&uacute;n autor cuya forma de escribir le inspire?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Mi problema es que olvido todo lo que leo. No me acuerdo de nada, solo de tonter&iacute;as. Es m&aacute;s, me acuerdo escuetamente de mis propias novelas. Hace un rato est&aacute;bamos hablando en la comida del final de <em>Los asquerosos</em> y nadie se acordaba de c&oacute;mo acababa.
    </p><p class="article-text">
        Tengo mucha memoria para las fechas o los nombres de calles, pero nada m&aacute;s. Incluso a veces pienso en alguno de mis libros y pienso &ldquo;qu&eacute; mal resolv&iacute; eso&rdquo; y voy al libro y digo &ldquo;ah, no, si lo hice bien&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta que me haces es temible porque no s&eacute; muy bien qu&eacute; decir. &Uacute;ltimamente, me ha gustado mucho <em>Teruel</em>, una novela gr&aacute;fica sobre la Batalla de Teruel de Eneko Tabernilla. Tambi&eacute;n estoy leyendo un ensayo, <em>Las guerras de entreguerras</em>, de Julio Gil Pecharrom&aacute;n, pero ya no me acuerdo de nada. Habla de la cantidad de guerras que hubo entre 1919 y 1939, pero se me ha olvidado todo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Son temas que tampoco tienen que ver con lo que usted escribe. De hecho, sus libros siempre tienen mucho humor. &iquest;Leeremos alguna vez a un Santiago Lorenzo m&aacute;s serio?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&iexcl;Pero es que todos mis libros son muy serios! Pasan cosas muy graves. En este libro incluso hay una muerte, que siempre le mete emoci&oacute;n a la cosa. No s&eacute; por qu&eacute; siempre hay humor, tendr&aacute; que ver con mi composici&oacute;n electromagn&eacute;tica o algo as&iacute;, pero tiende a hacerme gracia todo.
    </p><p class="article-text">
        Y luego me hacen llorar cosas que no deber&iacute;an. Por ejemplo, la pel&iacute;cula <em>Top Secret</em>. Tiene una secuencia en la que Nick Rivers (Val Kilmer) saca a cantar a una ni&ntilde;a de 12 a&ntilde;os, una canci&oacute;n que se llama <em>Spend This Night With Me. </em>La ni&ntilde;a se pone a llorar y se acaba desmayando porque est&aacute; cantando con &eacute;l. Y no s&eacute;, solo de recordarlo me emociono.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Qu&eacute; fue lo primero que se le ocurri&oacute; de </strong><em><strong>Contenta?</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;El origen est&aacute; en un relato que hab&iacute;a escrito hace un tiempo y que me gustaba. Durante un viaje a Valladolid, que es un sitio que a m&iacute; me inspira mucho, decid&iacute; comenzar una nueva novela partiendo de ese relato. Alrededor de &eacute;l, m&aacute;s bien.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Se puede decir qu&eacute; parte de la novela es la del cuento?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&iexcl;No! Porque la respuesta me deja un poco mal. De todos modos, creo que est&aacute; disimulado porque muchas de las cosas que pasan en la novela podr&iacute;an ser el inicio de un cuento.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Pensé: qué buen título sería “Contenta”. Pero estaba seguro de que ya lo habría usado alguien. Busqué en internet ¡y no encontré nada de nada! Así que me dije: “¡Qué chollo! ¡Corre!”. Era un título perfecto e inédito</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Y por qu&eacute; lo titul&oacute; </strong><em><strong>Contenta? </strong></em><strong>Porque la protagonista, Cecilia, tampoco es que est&eacute; muy contenta en ning&uacute;n momento del libro.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Las historias buenas son una paradoja, &iquest;no? O una contradicci&oacute;n. En realidad, a veces se me ocurre un t&iacute;tulo y aunque no tienes la novela, piensas que podr&iacute;a estar bien escribir algo que se llamara as&iacute;. Me pas&oacute; con <em>Los asquerosos</em>.
    </p><p class="article-text">
        En este caso pens&eacute;, qu&eacute; buen t&iacute;tulo ser&iacute;a &ldquo;Contenta&rdquo;. Pero estaba seguro de que ya lo habr&iacute;a usado alguien. Busqu&eacute; en internet &iexcl;y no encontr&eacute; nada de nada! As&iacute; que me dije: &ldquo;&iexcl;Qu&eacute; chollo! &iexcl;Corre!&rdquo;. Era un t&iacute;tulo perfecto e in&eacute;dito.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Si no me equivoco, Cecilia es su primera protagonista femenina. &iquest;Le pidi&oacute; algo su historia que no le hubieran pedido sus personajes anteriores?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Fue un reto. Quer&iacute;a ver qu&eacute; pasaba si escrib&iacute;a un personaje femenino. &iexcl;Un desaf&iacute;o! Y estoy muy feliz con el resultado. Adem&aacute;s, como en mi editorial no hay ninguna prisa ni atosigue ni nada, pues tengo todo el tiempo del mundo para darle muchas vueltas y es una gozada. Cuando me parece que ya est&aacute; terminada, pues la mando a Blackie a ver qu&eacute; les parece.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Entonces &iquest;en su editorial no leen nada de la novela hasta que no la termina?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;No. Yo se la env&iacute;o entera y luego empieza el trabajo de edici&oacute;n, &iexcl;que bendito sea! Porque hacen propuestas muy, muy buenas. Me sacan los colores porque escribo grandes meteduras de pata. Jan Mart&iacute; y Rebeca Gonz&aacute;lez Izquierdo editan muy bien y quiero que sus nombres salgan en esta entrevista.
    </p><p class="article-text">
        Creo que quien tiene necesidad de hablar sobre lo que est&aacute; escribiendo es que no se lo est&aacute; creyendo mucho. Yo lo hac&iacute;a cuando era joven. Ten&iacute;a una novia a la que ten&iacute;a abrasada. Claro, me dej&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iexcl;Es mucha confianza!</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Bueno, tambi&eacute;n es que yo ya tengo m&aacute;s a&ntilde;os que el invento de la puerta. Oye, y si al final quiz&aacute; sale el libro y no lo lee nadie alguno me dir&aacute;: &ldquo;Mira, al final solo te lo cre&iacute;ste t&uacute;&rdquo;, pero es que la novela <em>es </em>esa. Me da igual lo que se piense de ella.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No dejará de sorprenderme en toda mi vida que mis novelas gusten. ¡No lo digo para tirarme el pisto! Cuando viene alguien y me dice “tu novela es una basura” tampoco me duele. Por las mismas, cuando alguien me dice que le gustó, lo agradezco mucho, pero tampoco me creo que soy Thomas Mann, ni me echo a llorar ni nada</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash;En realidad sus novelas le encantan a miles de personas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Cosa que no dejar&aacute; de sorprenderme en toda mi vida. &iexcl;No lo digo para tirarme el pisto! Cuando viene alguien y me dice &ldquo;tu novela es una basura&rdquo; tampoco me duele. Por las mismas, cuando alguien me dice que le gust&oacute;, lo agradezco mucho, pero tampoco me creo que soy Thomas Mann, ni me echo a llorar ni nada.
    </p><p class="article-text">
        Es todo tan extra&ntilde;o&hellip; Yo hac&iacute;a pel&iacute;culas y no las ve&iacute;a nadie. Lo normal es que a la gente no le guste lo que haces. Entonces cuando pasa que s&iacute; les gusta, yo me alegro mucho por Blackie Books y lo agradezco. Pero no para creerme si escribo bien o mal, es que es as&iacute; la novela. Luego es que tampoco s&eacute; qu&eacute; hacer con la pasta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Tiene claro el argumento de su pr&oacute;xima novela?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Ni idea. Pero le debo una novela a la R&iacute;a de Bilbao. Yo nac&iacute; all&iacute; en el 64 y en esa zona han pasado muchas cosas hasta hoy. As&iacute; que supongo que habr&aacute; que hacerla. Pero no s&eacute;, quiz&aacute; luego cambie.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Volviendo a </strong><em><strong>Contenta</strong></em><strong>, los amores de Cecilia son un poco locos y cambiantes. &iquest;Qu&eacute; lugar quer&iacute;a darle al amor en el libro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Es que solo hay este tema. Lo que pasa es que son amores un poco accidentados. De Cecilia me gusta que no sea una chica guapa, que sea normal. Me gusta la gente poco agraciada intentando amar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;La novela es una oda a la gente normal.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Eso pretend&iacute;a. Si algo pretend&iacute;a era eso. A m&iacute; me gusta leer esas historias. La historia de la infanter&iacute;a, de la gleba, del soldado raso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;En el libro asoman muchos de los temas que actualmente preocupan en nuestro pa&iacute;s: la vivienda, la precariedad, la corrupci&oacute;n pol&iacute;tica&hellip; &iquest;Por qu&eacute; decidi&oacute; meter todo eso? &iquest;Le interesa la actualidad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Much&iacute;simo y veo cosas que me disgustan mucho. Lo bueno de escribir libros es que puedes canalizar el disgusto por esa v&iacute;a. Muchas veces pienso en toda esa gente que est&aacute; por ah&iacute; haciendo marranadas y me pregunto c&oacute;mo viven, si duermen bien, y algunos parece que s&iacute; que duermen bien.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Su historia da giros que parecen disparatados, pero que luego encajan. A veces el libro me recuerda a esos episodios de </strong><em><strong>Los Simpson</strong></em><strong> que empiezan de una forma y luego siguen de una forma completamente inesperada.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Ya me gustar&iacute;a a m&iacute; escribir como esos t&iacute;os. Aspiro a parecerme, en mi pobreza, a los genios que escriben los guiones de <em>Los Simpson</em>. Intento funcionar igual, por supuesto sin conseguirlo.
    </p><p class="article-text">
        Pero hace mucho tiempo que me di cuenta de que me gustan las historias con giros. A veces parece que el giro tem&aacute;tico es efectista o que es como &ldquo;de Hollywood&rdquo; en el peor sentido de la palabra. Pero es que a m&iacute; las historias que me gustan son esas. Meter goles al lector.
    </p><p class="article-text">
        Cuando empec&eacute; a escribir la historia de Cecilia no sab&iacute;a nada de hacia d&oacute;nde iba a ir la trama. Si pienso ahora en la novela, no s&eacute; c&oacute;mo ha quedado, pero giros s&iacute; que tiene.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juanjo Villalba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/santiago-lorenzo-aspiro-parecerme-pobreza-genios-escriben-guiones-simpson_1_13591880.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 18 Oct 2026 13:39:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Santiago Lorenzo: “Aspiro a parecerme, en mi pobreza, a los genios que escriben los guiones de 'Los Simpson'”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Claudia Piñeiro: “La idea de verdad que tenemos cambia a cada rato y esto puede ser muy angustiante”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/claudia-pineiro-idea-cambia-rato-angustiante_1_13588490.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/643333d6-620d-4a4d-8c5b-7d49a10edee0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x851y253.jpg" width="1200" height="675" alt="Claudia Piñeiro: “La idea de verdad que tenemos cambia a cada rato y esto puede ser muy angustiante”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Acaba de publicar “El canto invisible”, una novela que propone preguntas sobre el duelo, las diferencias políticas y el modo en el que se pueden trazar puentes entre generaciones con sueños distintos. Su interés por la observación de pájaros, la escucha como un ejercicio central y por qué cree se hizo “un reduccionismo” a la hora de hablar de los votantes de Javier Milei.
</p><p class="subtitle">Qué leer - Los libros de octubre: el Borges de Bioy, lo nuevo de Claudia Piñeiro, el dinero según Alexandra Kohan y varios rescates</p></div><p class="article-text">
        La narradora de <em>El canto invisible</em>, la nueva novela de <strong>Claudia Pi&ntilde;eiro</strong>, establece desde las primeras l&iacute;neas del texto una diferencia crucial: &ldquo;O&iacute;r y escuchar no significan lo mismo&rdquo;. Se llama Julia, es editora y le habla &ndash;o mejor, le escribe&ndash; a Marina, su mejor amiga, una bi&oacute;loga que ha dedicado su vida al estudio de las aves&nbsp;y que acaba de morir en circunstancias tr&aacute;gicas.<strong> Mientras trabaja en el manuscrito de un libro sobre p&aacute;jaros que su amiga planeaba publicar, Julia intenta transitar sus d&iacute;as de dolor manteniendo el di&aacute;logo que siempre las uni&oacute;</strong>. Entonces le hace preguntas por escrito, intenta escucharla a trav&eacute;s de algunas pistas enigm&aacute;ticas que ir&aacute;n apareciendo sobre la vida de Marina y tambi&eacute;n se pregunta por los propios silencios que la rodean entre su familia y sus seres queridos.
    </p><p class="article-text">
        En una historia donde se suceden los interrogantes alrededor de lo que se oye, lo que se calla, lo que se intenta escuchar y lo que no se puede decir, <strong>Claudia Pi&ntilde;eiro volvi&oacute; a poner el acento en la complejidad de los v&iacute;nculos humanos</strong>. Y lo hizo, como ocurr&iacute;a en buena parte de sus libros anteriores, poniendo su propio o&iacute;do, tambi&eacute;n, en debates que trae la &eacute;poca, en desencuentros generacionales, en diferencias pol&iacute;ticas y en puentes posibles en un mundo fragmentado y cada vez m&aacute;s inquietante.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El canto invisible, de Claudia Piñeiro.                            </span>
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        <strong>&ndash;&nbsp;En la mayor&iacute;a de tus novelas retrat&aacute;s universos m&aacute;s o menos conocidos, pero al mismo tiempo siempre aparece algo as&iacute; como una investigaci&oacute;n de tu parte sobre aspectos de las personas o disciplinas que sorprenden. </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/claudia-pineiro-siglo-trajo-forma-exponer-sexualidad-no-estabamos-acostumbrados_1_12304495.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Cuando hablamos el a&ntilde;o pasado sobre La muerte ajena</strong></a><strong>, contabas que te hab&iacute;as metido a indagar en el mundo de las escorts, por ejemplo. Ac&aacute;, est&aacute;n los j&oacute;venes que no terminamos de escuchar, est&aacute; el duelo por la p&eacute;rdida de una amiga &iexcl;y est&aacute;n los p&aacute;jaros! &iquest;C&oacute;mo te vinculaste con eso para escribir esta historia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Hace un tiempo estaba en Madrid en la casa de una amiga periodista que se llama <strong>Berna Gonz&aacute;lez Harbour</strong>. Arm&oacute; una reuni&oacute;n donde hab&iacute;a otros periodistas y escritores, entre ellos <strong>Irene Lozano</strong>. Era el atardecer y veo que Irene estaba con una app que la ayudaba, a partir de los sonidos, a descubrir de qu&eacute; p&aacute;jaros se trataba. Aunque en general los p&aacute;jaros siempre me han interesado, ah&iacute; descubr&iacute; esa app que no conoc&iacute;a. Los p&aacute;jaros, para los que hemos vivido casi siempre en el Conurbano, son algo de todos los d&iacute;as, el sonido desde la ma&ntilde;ana, la presencia. <strong>De hecho en mi familia est&aacute; el mito de que, cuando empec&eacute; a hablar, lo primero que dije fue una oraci&oacute;n, no una palabra, y era algo as&iacute; como &ldquo;pip&iacute; muerto, la papa, la mam&aacute;&rdquo;</strong>. Porque nos hab&iacute;amos encontrado un pajarito muerto y quer&iacute;a decir algo as&iacute; como que el pajarito hab&iacute;a muerto porque no hab&iacute;a comido la comida de su mam&aacute; (risas). Pero volviendo al presente, cuando me enter&eacute; de esta app empec&eacute; ya con una cosa medio obsesiva de querer escuchar todo el tiempo los p&aacute;jaros y que me dijera cu&aacute;les eran. Y lo hac&iacute;a no solamente en la Argentina. Como viajo mucho, empec&eacute; a usarla tambi&eacute;n para saber qu&eacute; p&aacute;jaros hay en los pa&iacute;ses o ciudades donde voy. Me pas&oacute;, por ejemplo, no hace mucho en Santa Marta, Colombia, ah&iacute; es incre&iacute;ble la variedad de p&aacute;jaros que aumentaba la lista que ten&iacute;a en la app. Eran todo el tiempo distintos, y conversaban unos con los otros. As&iacute; que un poco la cosa vino por ah&iacute;. Por supuesto que despu&eacute;s, cuando ya empec&eacute; concretamente a escribir, tuve que averiguar un mont&oacute;n de detalles sobre los p&aacute;jaros. Incluso me asesor&eacute;, fui con <strong>Francisco Gonz&aacute;lez T&aacute;boas</strong>, que es un observador excelente y pertenece a Aves Argentinas, a hacer avistaje.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Claro, porque con la app los escuchabas pero todav&iacute;a no llegabas a ver los p&aacute;jaros.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, claro. De todas maneras, a m&iacute; lo que me pasa con los avistajes es que como yo de lejos veo mal, me cuesta, incluso con largavistas. Y en el fondo me concentro m&aacute;s en el sonido, <strong>descubr&iacute; que me atrae mucho m&aacute;s la parte del canto</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Lo plante&aacute;s desde la primera p&aacute;gina, cuando se hace la distinci&oacute;n entre o&iacute;r y escuchar. Este es efectivamente un libro sobre la escucha, sobre lo que se dice y sobre lo que se calla. &iquest;Por qu&eacute; te interesaba abordar estos temas a partir de una historia que tiene a una mujer que le escribe a una amiga que muri&oacute;? &iquest;Qu&eacute; te pasa con eso de hablar con los que ya no est&aacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Bueno, primero yo sab&iacute;a que iba a haber un libro que tuviera muy presente el canto de los p&aacute;jaros. Pero para que eso tuviera alg&uacute;n sentido, aparecieron las amigas, la editora y la ornit&oacute;loga. Y se me ocurri&oacute; esto de que la ornit&oacute;loga estuviera muerta desde el comienzo. Pero me faltaba encontrar la voz para contar eso. Hace un tiempito, cuando estuve haciendo una residencia literaria de la Fundaci&oacute;n Rockefeller, en Italia, en Bellagio, me encontr&eacute; ah&iacute; con acad&eacute;micos, cient&iacute;ficos, directores de cine, escritores, personas de distintas disciplinas. A m&iacute; eso de hablar con los muertos siempre me pareci&oacute; como una cosa absolutamente lejana: yo nunca habl&eacute; con los muertos y me parec&iacute;a una actitud de personas no demasiado racionales. <strong>Hasta que en la residencia conoc&iacute; a una acad&eacute;mica canadiense, Sarah Kaplan, que me cont&oacute; que ella hablaba todos los d&iacute;as con su madre muerta</strong>. Pero no era hablar con un muerto tipo ceremonia, de esos que prenden velas. Lo de ella era algo m&aacute;s cotidiano, por ah&iacute; estaba regando las plantas o preparando caf&eacute; y hablaba con la madre. Yo para adentro pensaba &ldquo;qu&eacute; lindo esto que tiene ella y que yo no voy a tener nunca&rdquo;. Hasta que se me ocurri&oacute; &ldquo;&iquest;por qu&eacute; no puede tenerlo un personaje?&rdquo;. As&iacute; que se lo tom&eacute; prestado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Alguien que adem&aacute;s, vos ve&iacute;as como una persona racional, del mundo de las ciencias.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; &iexcl;Claro! Una mujer muy inteligente, racional, s&uacute;per profesional. As&iacute; fue que encontr&eacute; la voz en segunda persona, que es lo que atraviesa gran parte de la novela. <strong>Despu&eacute;s vino lo dem&aacute;s:&nbsp;esta cosa del canto de los p&aacute;jaros me remiti&oacute; a muchas otras escuchas, &iquest;no?</strong> De c&oacute;mo escuchamos a los otros, qu&eacute; escuchamos de los otros y por qu&eacute; no escuchamos a algunos otros.
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                    alt="Claudia Piñeiro se interesó por el avistaje, pero sobre todo por la escucha de los cantos de las aves durante su investigación para este libro."
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                Claudia Piñeiro se interesó por el avistaje, pero sobre todo por la escucha de los cantos de las aves durante su investigación para este libro.                            </span>
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        <strong>&mdash; En este sentido, has contado en estos d&iacute;as que para escribir, sobre todo la zona que tiene que ver con los j&oacute;venes de la novela, entrevistaste a algunos, en su mayor&iacute;a varones que votaron a Javier Milei y que no piensan como vos. &iquest;Qu&eacute; fuiste a escuchar ah&iacute;? &iquest;Qu&eacute; apareci&oacute; en esas conversaciones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash; Me parece que cuando empez&oacute; este gobierno, al menos para m&iacute; y para muchos de mis amigos que piensan m&aacute;s o menos como yo, la sensaci&oacute;n era como de enojo. Un enojo que se enfocaba en chicos j&oacute;venes que hab&iacute;an votado a este gobierno. Entonces &eacute;ramos varios lo que dec&iacute;amos &ldquo;&iquest;pero c&oacute;mo puede ser?&rdquo; o &ldquo;&iquest;en qu&eacute; cabeza cabe?&rdquo;. Incluso aparec&iacute;an t&eacute;rminos medio despectivos como sentir que hab&iacute;a sido una decisi&oacute;n poco inteligente, o arbitraria, o desde el rencor. Con el tiempo te empezabas a encontrar con que hab&iacute;a gente en tu familia, o entre los hijos de tus amigas, o lo que sea, que hab&iacute;an votado al gobierno y ah&iacute; algunos empezamos a decir &ldquo;bueno, pero esta persona yo la quiero, seguro que tenemos puntos de contacto m&aacute;s all&aacute; de votar distinto&rdquo;. <strong>Entonces empec&eacute; a tener charlas con distintos chicos j&oacute;venes que hab&iacute;an votado a este gobierno para poder entender. Aclaro que no convers&eacute; con esos que suelen estar agrediendo a los dem&aacute;s en las redes, esos no me interesaban porque no iba a haber un di&aacute;logo fluido</strong>. Obviamente no todos tienen los mismos motivos, pero entre los que yo convers&eacute; dir&iacute;a que hay dos grupos. Por un lado, est&aacute;n los que lo hicieron porque estaban desilusionados de todo. Chicos que ve&iacute;an que sus amigos votaban eso y les parec&iacute;a algo as&iacute; como gracioso votar a alguien nuevo. Digo gracioso entre comillas, era la idea de &ldquo;votamos como todos, votamos por algo distinto&rdquo;. No hab&iacute;a demasiado an&aacute;lisis, era hacer lo que hac&iacute;a el resto. Despu&eacute;s not&eacute; que hab&iacute;a otro grupo de chicos que s&iacute; me contaban que hicieron un an&aacute;lisis profundo desde el punto de vista de la econom&iacute;a. A ellos les parec&iacute;a que el plan econ&oacute;mico de este gobierno era el mejor para la Argentina. Claro que yo no coincido, pero puedo conversar sobre eso. Despu&eacute;s aparec&iacute;a algo curioso cuando los llevaba a otros puntos por fuera del plan econ&oacute;mico. Si les dec&iacute;a, por ejemplo, &ldquo;&iquest;qu&eacute; opin&aacute;s de lo que dice el presidente de las universidades?&rdquo; o &ldquo;qu&eacute; te parece lo que dice sobre las personas con discapacidad&rdquo; o el aborto. Ah&iacute; la mayor&iacute;a de este grupo me dec&iacute;a &ldquo;no, no estoy de acuerdo para nada&rdquo; o &ldquo;es un papel&oacute;n que el Javo tenga al lado a tal personaje&rdquo;. Por momentos sent&iacute; que en algunos casos minimizaban el valor de algunas cosas en pos de la econom&iacute;a, con esto de &ldquo;hay que aguantar para llegar a buen puerto&rdquo;. Porque eso significa que un jubilado no tiene para comprar remedios hoy o que una persona con discapacidad no tiene la asistencia que necesita. <strong>Algunos de ellos me dec&iacute;an que eran hechos puntuales. &iexcl;Pero en esa puntualidad se le va la vida a las personas! </strong>De todas maneras, pude tener esa conversaci&oacute;n, no coincidir y a veces sentir que en puntos importantes como la educaci&oacute;n p&uacute;blica, por ejemplo, no estamos tan lejos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; En un momento de la novela, refiri&eacute;ndose justamente a estos di&aacute;logos entre generaciones, Julia le dice a Marina algo as&iacute; como &ldquo;hicimos un reduccionismo&rdquo; alrededor de estos j&oacute;venes y sus demandas a la pol&iacute;tica. &iquest;Coincid&iacute;s con tu personaje en este punto?</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash; Yo creo que s&iacute;. Creo que estuvo el reduccionismo y tambi&eacute;n que hubo muchas cosas que no escuchamos. En alg&uacute;n momento de la campa&ntilde;a, por ejemplo, quisimos plantearles a estos chicos &ldquo;mir&aacute; que te vas a quedar sin derechos laborales&rdquo;. Y eran varios los que en su realidad ya no los ten&iacute;an o nunca los hab&iacute;an conocido porque trabajaron siempre en negro. <strong>Entonces no los escuchamos ni a ellos ni a sus discursos de falta de futuro, de falta de oportunidades. Lo minimizamos, no supimos prestar atenci&oacute;n. Y sobre todo no les supimos dar respuestas concretas.</strong> Recuerdo que en la pandemia, cuando nos dec&iacute;an que hab&iacute;a que lavarse las manos muchas veces, nos enteramos de repente que hab&iacute;a por ejemplo un barrio carenciado dentro de la Capital Federal que no ten&iacute;a agua. Las personas ten&iacute;an que ir con el balde a no s&eacute; d&oacute;nde a buscar. Y vos dec&iacute;s, &ldquo;&iquest;pero c&oacute;mo, esto est&aacute; a cuadras de mi casa y no tienen agua?&rdquo;.<strong> Y, m&aacute;s all&aacute; de la pandemia, hoy seguramente tampoco tienen agua ac&aacute; o en alguna otra ciudad. Y nadie piensa en darles respuesta a eso, ni hay muchos pensando &ldquo;esta gente no puede no tener agua&rdquo;</strong>. Entonces, cuando la gente despu&eacute;s toma determinadas decisiones pol&iacute;ticas y muchos decimos &ldquo;&iquest;c&oacute;mo puede ser?&rdquo; resulta curioso. Claro que puede ser. Y puede ser porque no escuchaste antes estos reclamos y, sobre todo, no les diste soluci&oacute;n. Con todo esto, me parece que, en particular entre la gente joven, hay una falta de esperanza de futuro. Son j&oacute;venes que se preguntan &ldquo;&iquest;me podr&eacute; ir a vivir solo?&rdquo;, &ldquo;&iquest;Voy a poder tener un trabajo, una profesi&oacute;n para mantenerme?&rdquo;, &ldquo;&iquest;Podr&eacute; comprarme una casa alguna vez?&rdquo;. <strong>Y todas esas se van pareciendo cada vez m&aacute;s a utop&iacute;as que a posibilidades concretas</strong>. Para muchos son todas utop&iacute;as que parecen hoy imposibles de sostener, &iquest;no?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Bueno, en el libro esos sue&ntilde;os se arman como ideas m&aacute;s en el corto plazo. O a cosas como &ldquo;quiero ser millonario&rdquo;, que es lo que plantea el nieto de la protagonista.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Claro, porque es lo que varios dicen en las redes o incluso cuando vos les pregunt&aacute;s a muchos de estos pibes. Lo que aparece en el horizonte es eso: el sue&ntilde;o de ser millonarios. <strong>Y claramente a los de mi generaci&oacute;n, cuando comparamos esto con las utop&iacute;as que ten&iacute;amos, nos impacta ver que las cosas son muy distintas.</strong> Ahora, tambi&eacute;n deber&iacute;amos preguntarnos: &iquest;hoy podemos sostener aquellas utop&iacute;as que tuvimos? &iquest;Y c&oacute;mo lo har&iacute;amos? &iquest;Qu&eacute; utop&iacute;a tendr&iacute;amos que tener hoy? Creo que est&aacute; muy complicada la situaci&oacute;n, y m&aacute;s en un mundo en donde la derecha se afianza cada vez m&aacute;s hacia los extremos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Dec&iacute;amos antes que este es un libro del duelo y de un duelo muy particular porque se trata de la p&eacute;rdida de una amiga. Lo has abordado en otros libros, pero ac&aacute; hay algo de la cercan&iacute;a entre estas mujeres, de esa proximidad que tienen, que se desarma. &iquest;Por qu&eacute; decidiste meterte en ese duelo tan singular?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; &iquest;Viste que hay cosas como que son peque&ntilde;os traumas que te quedan y te aparecen aunque no los tengas tan presentes? <strong>Me di cuenta no hace mucho. Cuando yo iba a la facultad y ten&iacute;a la edad que tienen estos pibes que mencionamos, se muri&oacute; una amiga m&iacute;a.</strong> No me pas&oacute; de grande que se murieran amigas de mi misma edad, pero s&iacute; en esa &eacute;poca temprana. Y me acuerdo ahora mucho de ese momento: no hab&iacute;a tel&eacute;fonos celulares, no hab&iacute;a nada. Un d&iacute;a me baj&eacute; del colectivo porque estaban electrificando el Roca y el tren no funcionaba y veo que estaban mi mam&aacute; y mi pap&aacute; esper&aacute;ndome en la puerta de mi casa. Quer&iacute;an darme la noticia ellos de que mi amiga hab&iacute;a muerto en un accidente de autos. Y ahora pienso que fue muy impactante.<strong> En esta edad que tengo ahora, sab&eacute;s o sos m&aacute;s consciente de que en determinado momento puede pasarle a la gente que te rodea o vos misma te vas a morir. Pero en ese momento era algo impensado totalmente y en alg&uacute;n lugar me qued&oacute; bastante marcado. </strong>Por ahora por suerte no tengo amigas de mi edad que hayan muerto, pero s&iacute; tengo grandes conversaciones con ellas. Y tambi&eacute;n veo muchas mujeres de mi generaci&oacute;n sostenidas por la amistad entre pares. Me gusta tambi&eacute;n porque a veces no es una amistad para nada na&iuml;f, incluso veo alrededor de ellas v&iacute;nculos profundos y con muchas capas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Bueno, en este caso de hecho, sin </strong><em><strong>spoilear</strong></em><strong>, hay un secreto clave que una elige no revelarle a la otra m&aacute;s all&aacute; de ser tan cercanas.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Mir&aacute;, me aventuro a decir que l<strong>a mayor&iacute;a de las personas tenemos algo que no queremos decir</strong>. Algo de nuestra familia, de nuestro pasado, de nosotros mismos, que no se lo decimos ni a nuestra pareja, ni a nuestro mejor amigo, ni a quien sea. <strong>De hecho, hasta me resulta interesante tener algo de tu intimidad que nadie sabe.</strong> Me parec&iacute;a que en el caso de las amigas de la novela, hasta que la editora entiende por qu&eacute; no su amiga no se lo dijo, ella siente mucha bronca, se plantea esto de &ldquo;si es mi amiga, si yo supuestamente le cuento todo, por qu&eacute; no me cont&oacute;&rdquo;. Y se encuentra con una pared, porque la otra ya no est&aacute; para responderle.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">También deberíamos preguntarnos: ¿hoy podemos sostener aquellas utopías que tuvimos? ¿Y cómo lo haríamos? ¿Qué utopía tendríamos que tener hoy? Creo que está muy complicada la situación, y más en un mundo en donde la derecha se afianza cada vez más hacia los extremos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; En esa b&uacute;squeda por entender, ella va creando escenarios con suposiciones o verdades a medias de lo que cree que pas&oacute;. </strong><a href="https://cenital.com/la-ficcion-como-refugio-de-la-verdad/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Hace poco escribiste un art&iacute;culo en Cenital sobre la verdad</strong></a><strong>, &iquest;qu&eacute; te pasa con ese asunto? &iquest;Te inquieta, te obsesiona particularmente hoy?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Cuando yo estudiaba <strong>en el secundario nos dec&iacute;an que la filosof&iacute;a era la b&uacute;squeda de la verdad</strong>. Tendr&iacute;amos que preguntarle a nuestro amigo <strong>Tom&aacute;s Balmaceda</strong>, que es fil&oacute;sofo, para que nos diga en qu&eacute; qued&oacute; eso (risas). &iquest;Hoy la filosof&iacute;a tambi&eacute;n busca la verdad? &iquest;Existe la verdad? Porque cada vez es m&aacute;s dif&iacute;cil de determinar. Esto es algo que ya trabaj&eacute; en <em>La muerte ajena</em>, sobre todo vinculado a lo pol&iacute;tico, a las versiones de los hechos que salen en los medios. En esta novela mi pregunta por la verdad tiene m&aacute;s que ver con la intimidad de las personas. Porque, en general, cuando hablamos de nuestra vida nos construimos de alg&uacute;n modo una novela. Entonces, &iquest;cu&aacute;l es la verdad? &iquest;Cu&aacute;ntas cosas pueden estar dentro de los t&eacute;rminos de la verdad en esos relatos? Yo ah&iacute; en esa nota de Cenital tomo una an&eacute;cdota que cuenta <strong>Hannah Arendt</strong>, en <em>Verdad y pol&iacute;tica</em>, del pol&iacute;tico franc&eacute;s <strong>Georges Clemenceau</strong>. En los a&ntilde;os veinte, poco antes de morir, Clemenceau conversaba con un representante de la Rep&uacute;blica de Weimar sobre qui&eacute;n hab&iacute;a sido responsable de la Primera Guerra Mundial. Su interlocutor le pregunta qu&eacute; dir&iacute;an los historiadores del futuro.<strong> Clemenceau le contesta que no lo sab&iacute;a con certeza, pero que hab&iacute;a algo de lo que estaba seguro: que no iban a decir que B&eacute;lgica invadi&oacute; Alemania</strong>. Yo creo que hoy con las redes, con la IA o lo que sea, nos pueden hacer creer que B&eacute;lgica invadi&oacute; Alemania o cualquier otra cosa (risas). Yo misma estoy todo el tiempo leyendo cosas que digo &ldquo;esto no puede ser&rdquo; y al rato me pregunto &ldquo;&iquest;y si fue as&iacute;?&rdquo;. E<strong>s como una sensaci&oacute;n de nunca estar viviendo la verdad. O que la idea de verdad que tenemos cambia a cada rato y esto puede ser muy angustiante</strong>. Eso a nivel pol&iacute;tico, a nivel de medios, o redes. Pero en la intimidad tambi&eacute;n algo de eso tambi&eacute;n se filtra. Pienso, por ejemplo, en que cualquiera de nosotras ve a una amiga s&uacute;per contenta en una foto de Instagram, en una playa o donde sea. Pero si te pon&eacute;s a escuchar de verdad ah&iacute;, si sab&eacute;s entrar por otro lado, a lo mejor descubr&iacute;s que la persona est&aacute; transitando algo que no tiene nada que ver con eso que muestra y que vos sent&iacute;s como la verdad. Pero bueno, para llegar a eso tambi&eacute;n hay que permitirse el tiempo de estar con el otro y de escuchar al otro. <strong>En ese sentido, a m&iacute; me parece que la verdad puede aparecer en el encuentro entre las personas. </strong>Ah&iacute; pod&eacute;s tener una cierta verdad al menos. Incluso aunque yo te est&eacute; diciendo una mentira, en esa escucha o en ese encuentro vos me ves a m&iacute;, ves c&oacute;mo estoy, pod&eacute;s percibir cosas cercanas a la verdad.&nbsp;
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                    alt="Entre otros interrogantes que propone &quot;El canto invisible&quot;, la autora se pregunta por aquellas inquietudes de las generaciones más jóvenes que no han sido escuchadas o resueltas por la política."
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                Entre otros interrogantes que propone &quot;El canto invisible&quot;, la autora se pregunta por aquellas inquietudes de las generaciones más jóvenes que no han sido escuchadas o resueltas por la política.                            </span>
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        <strong>&ndash; Otra dimensi&oacute;n que aparece en el libro y que tiene que ver con la protagonista ayudando a su nieta con una tarea escolar, se relaciona con las vidas de los escritores, en particular con esos que en alg&uacute;n momento decidieron borrarse, correrse de la esfera p&uacute;blica. &iquest;Te generan curiosidad esas vidas?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; La verdad es que nunca fui de ir muy detr&aacute;s de los chismes de escritores o de detalles de sus vidas. Pero en este caso entr&eacute; por el lado de <strong>Agatha Christie</strong> y su repentina desaparici&oacute;n en un momento dado. Porque s&iacute; en general me interesan esas cosas que tienen que ver m&aacute;s con tomar decisiones as&iacute;, la idea de borrarse del mundo. Y yo misma, cada tanto, tengo la fantas&iacute;a de que desaparezco de todos lados (risas). Y bueno, como tengo esa fantas&iacute;a, se la prest&eacute; al personaje de Julia, que se borra por un rato de todos lados. Despu&eacute;s, claro, era como muy pertinente ver casos as&iacute; para la novela. <strong>El primero que me aparec&iacute;a era el de Agatha Christie: ella de verdad desapareci&oacute; y nadie sab&iacute;a d&oacute;nde estaba. En su &eacute;poca se dec&iacute;a que tuvo un problema supuestamente psicol&oacute;gico, por lo cual se fue a un hotel en otra ciudad, se anot&oacute; con el nombre de la amante del marido, estuvo ah&iacute; catorce d&iacute;as viviendo re contenta hasta que se dieron cuenta de que era ella.</strong> Eso me pareci&oacute; muy interesante, entonces entr&eacute; por ah&iacute;. Despu&eacute;s, en la misma biograf&iacute;a de ella encontr&eacute; otras cosas como que, por ejemplo, despu&eacute;s de ese marido que supuestamente la hizo sufrir, ella se cas&oacute; con otro hombre mucho m&aacute;s joven, y al final la pas&oacute; muy bien con este muchacho. Tuvo como una revancha, &iquest;no? Me interesan esas vidas que tienen muchas vidas adentro, tal vez es una mirada relacionada con mi edad. Cuando vos ten&eacute;s cerca de los 40 a&ntilde;os est&aacute;s pensando en el presente, qu&eacute; tipo de escritora sos, qu&eacute; hac&eacute;s, qu&eacute; s&eacute; yo. Cuando ya ten&eacute;s mi edad, mir&aacute;s para atr&aacute;s y not&aacute;s que hubo muchas vueltas. Yo tuve un matrimonio, me divorci&eacute;, ahora tengo otra pareja. En el plano profesional lo mismo, pasan distintas cosas: yo tuve dos profesiones diferentes. <strong>Despu&eacute;s est&aacute; esto de los &ldquo;escritores desaparecidos&rdquo; que quiere investigar la nieta de la protagonista y ese juego con el t&eacute;rmino.</strong> Para la nieta &ldquo;desaparecido&rdquo; no tiene ninguna connotaci&oacute;n. Y ah&iacute; vuelve lo generacional.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; &iquest;Te interesaba indagar en esto tambi&eacute;n, en esos desencuentros entre personas de distintas edades?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Claro. Yo me acuerdo cuando iba al taller de <strong>Guillermo Saccomanno</strong>, si vos estabas escribiendo un cuento que no ten&iacute;a nada que ver con la dictadura y quer&iacute;as poner que una persona hab&iacute;a desaparecido, pongamos, de su grupo de amigos, ten&iacute;as que buscar un sin&oacute;nimo, otra palabra. Para nosotros el desaparecido es alguien a quien secuestraron en la dictadura, lo mataron, no sabemos d&oacute;nde est&aacute;. <strong>Y en cambio vos hoy a un pibe le dec&iacute;s &ldquo;desaparecido&rdquo; y no necesariamente los lleva ah&iacute;. </strong>Entonces, cuando la editora de la novela escucha que la nieta le dice &ldquo;tengo que hacer una investigaci&oacute;n sobre escritores desaparecidos&rdquo;, las dos piensan en cosas diferentes.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Me aventuro a decir que la mayoría de las personas tenemos algo que no queremos decir. Algo de nuestra familia, de nuestro pasado, de nosotros mismos, que no se lo decimos ni a nuestra pareja, ni a nuestro mejor amigo, ni a quien sea</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Sin embargo, de alguna manera, la editora trata de hacer una conexi&oacute;n con su nieta, entonces para ayudarla le ofrece las dos miradas, incluso trata de entusiasmarla con lecturas. Tengo la impresi&oacute;n de que un poco la novela es eso tambi&eacute;n: ver d&oacute;nde todav&iacute;a hay puentes. &iquest;Te pas&oacute; algo as&iacute; mientras escrib&iacute;as?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, hay algo de eso. Y esta mujer todo el tiempo trata de llevar a la chica al otro mundo. Tambi&eacute;n hay otra imagen en el libro que se relaciona con esto, que tiene que ver con el canto de un chingolo espec&iacute;fico que se hab&iacute;a perdido. Pero un grupo de cient&iacute;ficos del CONICET encontr&oacute; ese tipo de canto escrito en los 60. Entonces, para resumir, lo reprodujeron con una maquinita, a esa maquinita la pusieron en un &aacute;rbol en el Parque Pereyra Iraola donde estaban investigando. Un chingolo de ah&iacute;, al que estaban observando, aprendi&oacute; ese canto y se lo ense&ntilde;&oacute; a sus descendientes. Cuando encontr&eacute; esa an&eacute;cdota me pareci&oacute; algo precioso. <strong>Y tambi&eacute;n es una met&aacute;fora de lo que estamos sintiendo muchos y muchas ahora, como una pregunta: &iquest;c&oacute;mo hago para que se pueda recuperar mi canto, para cantar y que los otros lo aprendan? &iquest;C&oacute;mo aprendemos a escuchar? De verdad creo que si no metemos la cuota de esperanza en nuestro d&iacute;a a d&iacute;a estamos fritos.</strong> No podemos transmitir &uacute;nicamente desaz&oacute;n o enumerar todas las cat&aacute;strofes que van a venir en el mundo, que probablemente van a venir de todos modos. Lo que quiero decir es que a una generaci&oacute;n que tiene por delante la vida tambi&eacute;n le ten&eacute;s que dar alguna m&iacute;nima esperanza. Porque si no viene la ultraderecha, con sus espejitos de colores, y se los llevan para el lado que les conviene a ellos. De este lado, nosotros tambi&eacute;n tenemos que aprender a transmitir que hay algo de esperanza y de futuro posible, m&aacute;s all&aacute; de que sepamos un mont&oacute;n de cosas con respecto a la inteligencia artificial, el cambio clim&aacute;tico, las ultraderechas. Claro que s&iacute;, que vamos a trabajar sobre eso. <strong>Pero tambi&eacute;n busquemos algo para ofrecer que sea positivo, tenemos la obligaci&oacute;n de ofrecerles a los m&aacute;s j&oacute;venes un mundo en el que tengan ganas de vivir</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>AL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 18 Oct 2026 13:24:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Claudia Piñeiro: “La idea de verdad que tenemos cambia a cada rato y esto puede ser muy angustiante”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Claudia Piñeiro,Libros,Literatura argentina,Javier Milei]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Isabel Allende gana el Premio Planeta 2026 por 'La hora antes del alba']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/isabel-allende-gana-premio-planeta-2026-hora-alba_1_13589772.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b13de80e-d458-4213-90c6-954afe42909c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x978y402.jpg" width="1200" height="675" alt="Isabel Allende gana el Premio Planeta 2026 por &#039;La hora antes del alba&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este es el primer galardón español de renombre que reconoce la labor de la chilena, una autora querida por su público pero denostada por la crítica especializada desde sus inicios.</p></div><p class="article-text">
        La ganadora del Premio Planeta 2026 es <strong>Isabel Allende</strong> por la novela <em>La hora antes del alba, </em>la segunda parte de su ya cl&aacute;sica <em>La casa de los esp&iacute;ritus</em>. El finalista es Sergio Hern&aacute;ndez por <em>La a&ntilde;oranza</em>. Sus nombres se anunciaron durante una cena en el Pabell&oacute;n 1 del Recinto de Montju&iuml;c de la Fira de Barcelona.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No esperaba esto y menos ver a todo el mundo de pie, qu&eacute; emoci&oacute;n tan grande&rdquo;, dijo la autora chilena al subir al estrado para recibir su distinci&oacute;n. &ldquo;Decid&iacute; correr el riesgo de presentarme porque me parec&iacute;a un desaf&iacute;o tan importante como casarse a los 80 a&ntilde;os&rdquo;, declar&oacute;, con su gracia natural.
    </p><p class="article-text">
        <em>La hora antes del alba</em> est&aacute; protagonizada por Alba, la nieta de Esteban Trueba y Clara del Valle, quien regresa embarazada a la casa familiar tras haber sido torturada y apresada por la dictadura de su pa&iacute;s. A trav&eacute;s del amor y el ansia por ayudar a los dem&aacute;s conseguir&aacute;, poco a poco, volver a asentar los pilares de su vida.
    </p><p class="article-text">
        Aunque se considera que sus anteriores t&iacute;tulos <em>Hija de la fortuna</em> y <em>Retrato en sepia</em> forman parte del universo de <em>La casa de los esp&iacute;ritus</em>, con esta nueva obra la autora retoma la saga familiar desde el punto en el que termin&oacute; la primera entrega. Seg&uacute;n Luz Gab&aacute;s, integrante del jurado junto a Pere Gimferrer, Eva Giner, Carmen Posadas, Paloma S&aacute;nchez-Garnica, Javier Sierra y Bel&eacute;n L&oacute;pez, se trata de &ldquo;una ficci&oacute;n hist&oacute;rica de superaci&oacute;n sobre una familia que lucha por sobrevivir en un lugar convulso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Desde que publiqu&eacute; <em>La casa de los esp&iacute;ritus</em> he recibido miles de mensajes de lectores que quer&iacute;an saber qu&eacute; hab&iacute;a pasado con Alba&rdquo;, afirm&oacute;. Allende tiene muchas ideas dentro que son &ldquo;como semillas&rdquo; y algunas de ellas acaban saliendo. &ldquo;Ahora que veo tantas democracias amenazadas por el autoritarismo e incluso el fascismo, vuelvo a sentir el temor que me llev&oacute; a salir de mi pa&iacute;s&rdquo;, revel&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Eso la llev&oacute; a recuperar la saga de la familia Trueba en el momento en el que la nieta de Esteban y Clara se convierte en la protagonista. &ldquo;Es la historia de Alba en los a&ntilde;os del terror, fortalecida por la maternidad, por el amor de dos hombres y por los esp&iacute;ritus que la acompa&ntilde;an&rdquo;, resumi&oacute; y afirm&oacute; que el t&iacute;tulo &ldquo;se refiere al momento m&aacute;s oscuro de la noche&rdquo; en el que el amanecer se empieza a intuir.
    </p><p class="article-text">
        Este es el primer galard&oacute;n espa&ntilde;ol de renombre que reconoce la labor (y el tir&oacute;n comercial) de Isabel Allende, una autora querida por su p&uacute;blico pero denostada por la cr&iacute;tica especializada desde sus inicios. Fue la legendaria agente Carmen Balcells, reconocida como impulsora del boom latioamericano de los a&ntilde;os 60 y 70, la que impuls&oacute; su carrera con la publicaci&oacute;n de<em> La casa de los esp&iacute;ritus</em> (1982) pese a las opiniones negativas de otros contempor&aacute;neos como Roberto Bola&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, su bibliograf&iacute;a se nutri&oacute; de novelas, memorias, relatos, obras de teatro y literatura infantil. Cada 8 de enero se sienta ante el teclado, hace una peque&ntilde;a ceremonia y se lanza a escribir hasta que su idea se consolida. Entre sus t&iacute;tulos m&aacute;s conocidos, adem&aacute;s de su mencionado debut, est&aacute;n <em>Eva Luna</em> (1987), <em>De amor y de sombra</em> (1984), <em>Paula</em> (1994) o <em>El viento conoce mi nombre</em> (2023). Su &uacute;ltima publicaci&oacute;n fue <em>La palabra m&aacute;gica. Una vida escrita</em> (2026), un libro en el que reflexiona sobre el valor de la escritura.
    </p><p class="article-text">
        Para Allende, el premio supone una mudanza importante: despu&eacute;s de 44 a&ntilde;os en la editorial Plaza &amp; Jan&eacute;s, propiedad del grupo Penguin Random House desde 2013, se pasa a la competencia directa. La autora es una superventas indiscutible desde hace mucho tiempo y el premio no har&aacute; m&aacute;s que aumentar ese triunfo entre los lectores.
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de sus m&aacute;s de siete d&eacute;cadas de trayectoria, los t&iacute;tulos galardonados despacharon m&aacute;s de 47 millones y medio de copias. Esto representa, seg&uacute;n la organizaci&oacute;n, &ldquo;una media de m&aacute;s de dos ejemplares del Premio Planeta, o del finalista, por cada hogar espa&ntilde;ol&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">75 a&ntilde;os de Premio Planeta</h2><p class="article-text">
        El evento tuvo que trasladarse del Museu Nacional d&rsquo;Art de Catalunya (MNAC), su sede habitual, a esta nueva ubicaci&oacute;n por motivos de aforo, ya que despert&oacute; una gran expectativa. Este a&ntilde;o el galard&oacute;n celebra su 75 aniversario, una cifra redonda que le da m&aacute;s peso, si cabe. La obra ganadora se lleva un mill&oacute;n de euros y la finalista 200.000 euros, adem&aacute;s de un trofeo.
    </p><p class="article-text">
        Jos&eacute; Crehueras, presidente del grupo Planeta y Atresmedia, fue el encargado de abrir la ceremonia con un discurso emotivo: &ldquo;a todos nos une ese tesoro al que llamamos libro&rdquo;, apunt&oacute;. Despu&eacute;s, el rey Felipe VI tom&oacute; el relevo para recordar que es la quinta edici&oacute;n en la que la Reina y &eacute;l acuden a esta ceremonia y resaltar la importancia de las novelas que &ldquo;son capaces de despertar emociones, suscitar preguntas y ampliar nuestra mirada&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, record&oacute; la frase de Ana Mar&iacute;a Matute, la primera mujer que gan&oacute; el premio en 1954: &ldquo;el que no inventa no vive&rdquo;. Tras estos parlamentos dio comienzo una velada que, desde su primera edici&oacute;n, tiene lugar siempre el 15 de octubre. Se corresponde con la festividad de Santa Teresa, un gesto con el que Jos&eacute; Manuel Lara Hern&aacute;ndez, fundador de la empresa, quiso rendir homenaje a su esposa, Mar&iacute;a Teresa Bosch.
    </p><p class="article-text">
        Se pudo ver a nombres destacados del espectro literario como Eduardo Mendoza, Carmen Posadas, Boris Izaguirre, Nativel Preciado, Marta Robles, &Aacute;ngeles Blanco, Pedro J. Ram&iacute;rez y Cruz S&aacute;nchez de Lara, Alana S. Portero, Cristina Ara&uacute;jo, Sandra Barneda, &Aacute;ngela Becerra, Juan Manuel de Prada, Pilar Eyre, Susana Fortes y Espido Freire. Tambi&eacute;n se sentaron a las mesas del pabell&oacute;n caras famosas de Atresmedia como Susana Griso y su marido Lu&iacute;s Enr&iacute;quez; Mat&iacute;as Prats; Roberto Brasero, Alberto Chicote; Vicente Vall&eacute;s y Sonsoles &Oacute;nega, Premio Planeta 2023.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un misterio hist&oacute;rico como finalista</strong></h2><p class="article-text">
        El premio finalista fue para el valenciano Sergio Hern&aacute;ndez, por su obra <em>La a&ntilde;oranza</em>. Se trata de una novela de detectives protagonizada por un joven que, en 1959, pierde el coraz&oacute;n por un traductor de franc&eacute;s que desaparece de la noche a la ma&ntilde;ana. Dos d&eacute;cadas despu&eacute;s, un informe de las Brigadas Sociales franquistas vincula el suceso a un plan para acabar, supuestamente, con Antonio Machado. El autor se present&oacute; al concurso con el seud&oacute;nimo de Mart&iacute;n Guerrero y el t&iacute;tulo <em>Los Caminantes</em>.
    </p><p class="article-text">
        Hern&aacute;ndez explic&oacute; que su padre durante muchos a&ntilde;os fue librero y, por tanto, sabe lo que significa este premio, &ldquo;he crecido con este galard&oacute;n en los estantes&rdquo;, dijo. Esta novela le sirvi&oacute; para redescubrirse a s&iacute; mismo y a la historia del pa&iacute;s, por lo que fue &ldquo;doblemente especial&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Antes de despedirse con agradecimiento a sus padres, sus abuelos y &ldquo;a todas las personas que han encontrado las respuestas en los libros&rdquo; quiso mencionar a sus autores de cabecera que tambi&eacute;n publicaron en Planeta. &ldquo;Almudena Grandes; Javier Cercas que dijo &lsquo;toda gran novela debe contener una gran pregunta&rsquo;; Carmen Laforet y su Barcelona, y m&aacute;s que en ning&uacute;n otro a Carlos Ruiz Zaf&oacute;n&rdquo;. Su frase de despedida fue: &ldquo;Como dijo Machado, hoy es siempre todo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En esta edici&oacute;n del Premio Planeta se presentaron 1.424 obras al concurso, un r&eacute;cord hist&oacute;rico. De ellas, nueve novelas llegaron a la recta final. Lo habitual suele ser que la lista sea de diez, pero una se descart&oacute; ya que ya se hab&iacute;a publicado. Adem&aacute;s, desde Planeta recalcaron que todas las obras fueron examinadas al detalle para evitar cualquier posible intrusi&oacute;n de la Inteligencia Artificial. 
    </p><p class="article-text">
        Hace unas semanas el premio Goncourt, el m&aacute;s prestigioso en lengua francesa, tuvo que eliminar de sus aspirantes a<em> C&rsquo;&eacute;tait &ccedil;a ou mourir</em> del canadiense Th&eacute;lyson Or&eacute;lien por el mismo motivo, lo que desat&oacute; un esc&aacute;ndalo como hac&iacute;a tiempo que no se ve&iacute;a en ese pa&iacute;s. Por si acaso, en Planeta pasaron las obras por los filtros suficientes para evitar cualquier amago de alboroto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/isabel-allende-gana-premio-planeta-2026-hora-alba_1_13589772.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 15 Oct 2026 21:51:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Isabel Allende gana el Premio Planeta 2026 por 'La hora antes del alba']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Isabel Allende,Premio Planeta]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Viola Ardone, la escritora de moda en Italia: “Los libros tienen que ser generadores de dudas”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/viola-ardone-escritora-moda-italia-libros-generadores-dudas_1_13576707.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2eb87f07-cb63-468e-a447-2ef8aa7cc859_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1060y261.jpg" width="1200" height="675" alt="Viola Ardone, la escritora de moda en Italia: “Los libros tienen que ser generadores de dudas”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La autora napolitana presenta ‘Tanta vida todavía’, una novela que indaga en el impacto íntimo de la guerra de Ucrania desde la escala de las vidas individuales</p><p class="subtitle">La autora que teoriza por qué el amor es política: “Romper con la monogamia es liberador pero no tumbará el capitalismo”
</p></div><p class="article-text">
        Hace ya m&aacute;s de cuatro a&ntilde;os que comenz&oacute; la guerra en Ucrania y, como todo conflicto que se alarga en el tiempo, la opini&oacute;n p&uacute;blica europea ha tendido a normalizarlo. Las noticias de nuevos bombardeos y el n&uacute;mero de muertos y heridos se han convertido en m&uacute;sica de fondo. 
    </p><p class="article-text">
        Tras una primera oleada de solidaridad masiva, la sobreinformaci&oacute;n sobre el conflicto ha dado paso de forma casi imperceptible a un cierto olvido. 
    </p><p class="article-text">
        Frente a esta frialdad, la literatura, que tiene tiempos mucho m&aacute;s largos que los del flujo informativo, puede convertirse en un ant&iacute;doto capaz de romper con nuestra coraza de insensibilidad y devolvernos la empat&iacute;a. As&iacute; lo entiende al menos la escritora napolitana <strong>Viola</strong> <strong>Ardone</strong>, una de las voces m&aacute;s destacadas de la narrativa italiana, que acaba de publicar en espa&ntilde;ol, dentro de la colecci&oacute;n Random House, su nueva novela,<a href="https://www.penguinlibros.com/es/literatura-contemporanea/631896-libro-tanta-vida-todavia-9788439746973?srsltid=AU7gw4XvGLf0c9lzNJF-tnCK5QeV9ETPW6M5BDWmKl3ixCD9FyJaQXDF" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tanta vida todav&iacute;a</em></a>, traducida por Marilena de Chiara.
    </p><p class="article-text">
        Tras su &eacute;xito con <em>El tren de los ni&ntilde;os</em> y<em> La decisi&oacute;n, </em>obras en las que exploraba episodios silenciados de la posguerra y de la lucha por los derechos de la mujer en Italia, en esta ocasi&oacute;n la autora se fija en el impacto de la guerra en la vida de las personas.
    </p><p class="article-text">
        Con una estructura a tres voces, la novela relata c&oacute;mo se entrecruzan los destinos de tres personajes marcados por la ausencia y la p&eacute;rdida. El primero es Kostya, un ni&ntilde;o de diez a&ntilde;os que huye solo de los bombardeos de Mari&uacute;pol. Tambi&eacute;n est&aacute; Irina, su abuela, una migrante ucraniana que trabaja en N&aacute;poles como empleada dom&eacute;stica tras haber estudiado Filosof&iacute;a en Kiev. Finalmente, est&aacute; Vita, una profesora de literatura sumida en una profunda depresi&oacute;n tras la muerte de su &uacute;nico hijo. 
    </p><p class="article-text">
        Ardone muestra en <em>Tanta vida todav&iacute;a </em>su capacidad para abordar la historia contempor&aacute;nea desde el punto de vista de las personas. Y lo hace adem&aacute;s sin renunciar al humor ni a la iron&iacute;a, record&aacute;ndonos que incluso aunque el mundo estalle en pedazos, el afecto y la empat&iacute;a todav&iacute;a pueden salvarnos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Cu&aacute;l es el origen de esta novela? </strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Los tanques rusos atravesando la frontera de Ucrania supusieron para m&iacute; una se&ntilde;al de alarma. Pens&eacute; que si pod&iacute;a ocurrir eso, pod&iacute;a suceder cualquier cosa.
    </p><p class="article-text">
        Entonces pens&eacute; tres cosas: la primera fue que la paz y el derecho internacional no se mantienen solos. Son como los &aacute;rboles centenarios, que hay que cuidarlos continuamente. Tambi&eacute;n que la guerra es algo que siempre nos concierne, incluso cuando aparentemente no afecta a nuestro pa&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, que la guerra solo genera cosas negativas, pero tambi&eacute;n, desde la <em>Il&iacute;ada</em> de Homero hasta ahora, es una f&aacute;brica de historias. En ellas las personas se mueven, se encuentran, sus destinos se entrecruzan, y entonces me pregunt&eacute; de qu&eacute; forma est&aacute; vinculado esto con mi vida, con mi historia. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Tengo la sensaci&oacute;n de que, aunque tenemos muchas noticias sobre la guerra de Ucrania, no tenemos mucha idea de sus aut&eacute;nticos efectos en las personas. </strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Era lo que quer&iacute;a contar. Al principio est&aacute;bamos todos muy implicados, luego nos volvimos insensibles. Ahora esta guerra casi nos molesta porque sigue y nos hace preguntarnos si estamos apoyando lo suficiente o no.
    </p><p class="article-text">
        Creo que el ant&iacute;doto a la indiferencia es acercarnos a las historias personales. En literatura la historia de una persona vale m&aacute;s que la de todo un pa&iacute;s. Pienso que la literatura es la ciencia de las personas particulares.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Hay cierta dosis de humor e iron&iacute;a en su novela. &iquest;Qu&eacute; funci&oacute;n cumple?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;La iron&iacute;a es una manera de vivir lo real. En los momentos m&aacute;s dolorosos o tr&aacute;gicos siempre hay algo que te hace ver las cosas desde otro punto de vista. Esto es el sentido del humor. Una mirada que no le quita nada de drama.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;A veces incluso lo aumenta.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;S&iacute;. De hecho, para m&iacute; contar historias es como tocar un instrumento. Tienes que tocar todas las teclas y no solo la octava m&aacute;s baja que te impulsa a llorar.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Quizá es un poco feo decirlo, pero cuando escribo, no estoy pensando en los lectores</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Todos nos contamos historias para seguir viviendo, tambi&eacute;n los personajes de su novela. Pero, &iquest;cu&aacute;l es el l&iacute;mite al que pueden llegar esas historias? &iquest;Cu&aacute;ndo deja de protegernos esa ficci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Creo que la ficci&oacute;n no nos protege del mundo exterior, pero s&iacute; que hace que estemos m&aacute;s al descubierto, que seamos m&aacute;s permeables a lo que pasa a nuestro alrededor. Necesitamos que se nos exponga m&aacute;s, o sea nos quita como una coraza. 
    </p><p class="article-text">
        El mundo de la informaci&oacute;n nos coloca una coraza a nuestro alrededor. Y nos produce miedo, y el miedo hace que nos encerremos, ya sea en nuestras casas, en nuestros miedos o en nuestros prejuicios y, en cambio, la literatura hace que nuestro techo se abra. Quiz&aacute;s nos mojaremos, pero entenderemos qu&eacute; significa que nos mojemos, y nos volveremos m&aacute;s sensibles.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;En las historias de todos los protagonistas la ausencia es muy importante. &iquest;Qu&eacute; le interesaba explorar a trav&eacute;s de las distintas formas de p&eacute;rdida que aparecen en la novela?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Creo que todos somos un puzle al que le falta alguna pieza y eso nos da la posibilidad de ser solidarios entre nosotros. Cuando ves que al otro le falta una pieza, nuestro propio agujero no nos resulta tan pesado. 
    </p><p class="article-text">
        En la novela hay tres personajes a los que les faltan piezas. La casa del ni&ntilde;o, Kostya, se derrumb&oacute; sobre su cabeza. Vita tambi&eacute;n ha sufrido un bombardeo en su vida, pero de otro tipo, y lo que destruy&oacute; ya no se puede volver a construir.
    </p><p class="article-text">
        La historia del ni&ntilde;o tiene la capacidad de sacarla de su casa y volver a colocarse en el camino. Los personajes de la novela son muy diferentes, pero cuando sus burbujas explotan, se convierten en una peque&ntilde;a comunidad, que podemos llamar familia, y pueden hacer algo que solos nunca hubieran podido hacer.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los libros tienen que ser generadores de dudas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Defiende una literatura centrada en conmover al lector y no en &ldquo;escribir para otros escritores&rdquo;. &iquest;C&oacute;mo equilibra su ambici&oacute;n literaria con el compromiso de crear historias accesibles que conecten con los lectores? </strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Quiz&aacute; es un poco feo decirlo, pero cuando escribo, no estoy pensando en los lectores. Yo escribo para m&iacute; y para mis personajes y punto. Por otra parte, yo soy profesora y cuando explico una lecci&oacute;n, no lo hago solo para los que est&aacute;n en la primera fila, sino para toda la clase. Y esto no significa bajar el nivel o simplificar.
    </p><p class="article-text">
        S&eacute; que tengo que ser buena para que el mismo contenido pueda llegar a las &uacute;ltimas filas de la clase. Tengo que captar su atenci&oacute;n, porque si no se van a dormir. Lo mismo hago en la literatura. Siempre hay que imaginar que hay alguien en la &uacute;ltima fila y yo quiero llegar a &eacute;l. Este es mi deseo y mi ambici&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Cu&aacute;l es para usted el mensaje principal de </strong><em><strong>Tanta vida todav&iacute;a</strong></em><strong>?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No hay exactamente un mensaje, pero me gustar&iacute;a que los lectores y lectoras cerraran el libro con muchas preguntas. Los libros que m&aacute;s me han gustado en la vida son los que no he acabado de entender. 
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, <em>Viaje al fin de la noche</em> de C&eacute;line o <em>En busca del tiempo perdido</em> de Proust. Acab&eacute; esos libros con dudas y me daban ganas de volverlos a leer. Son novelas que se parecen a un cubo de Rubik, pero al final su mensaje llega al lector. 
    </p><p class="article-text">
        Los libros tienen que ser generadores de dudas. Por ejemplo, con mi novela me gustar&iacute;a que el lector se planteara &iquest;qu&eacute; quiere decir ser un h&eacute;roe? O, &iquest;qu&eacute; es el patriotismo? &iquest;Qu&eacute; es la traici&oacute;n? Ese tipo de cuestiones.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juanjo Villalba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/viola-ardone-escritora-moda-italia-libros-generadores-dudas_1_13576707.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 14 Oct 2026 11:43:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Viola Ardone, la escritora de moda en Italia: “Los libros tienen que ser generadores de dudas”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Anne Carson, la Nobel que hace lo que quiere y ama a Rosalía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/anne-carson-nobel-quiere-ama-rosalia_1_13574038.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bdf72247-51dd-4df2-bdbc-07de44111c93_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x496y183.jpg" width="1200" height="675" alt="Anne Carson, la Nobel que hace lo que quiere y ama a Rosalía"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuatro escritores analizan la obra de la recién galardonada con el premio literario más prestigioso del mundo, que destacan su libertad, su rechazo al aburrimiento, humanismo y mezcla de géneros</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;La franqueza es como una madeja que se produce a diario en el vientre, tiene que desenrollarse en alg&uacute;n lado&rdquo;, sostiene <strong>Anne Carson </strong>en su poema <em>Podr&iacute;as 1</em>. Uno de los versos que la poeta reci&eacute;n <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/anne-carson-gana-premio-nobel-literatura-2026_1_13572094.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">galardonada con</a><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/anne-carson-gana-premio-nobel-literatura-2026_1_13572094.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong> el premio Nobel de Literatura</strong></a><strong> </strong>que demuestra que su obra permanece indemne al paso del tiempo. La autora canadiense siempre ha hecho lo que ha querido, evita y aborrece el aburrimiento, narra con y desde lo &iacute;ntimo, hibrida y conquista todos los g&eacute;neros, apenas se comparte a s&iacute; misma en entrevistas, pero todo apunta a que siempre ha dejado en sus escritos mucho de sus adentros. La escritora recibe el galard&oacute;n a sus 76 a&ntilde;os, con libros a sus espaldas como <em>La belleza del marido, Nox </em>y <em>Autobiograf&iacute;a de Rojo</em>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Verdaderamente, hace lo que quiere. No se toma en serio ning&uacute;n formato</strong>. No se toma en serio a s&iacute; misma, y esto es terriblemente original en nuestra &eacute;poca&rdquo;, describe la escritora Sabina Urraca &ndash;autora de <em>El celo</em> y <em>Las ni&ntilde;as prodigio</em>&ndash; &ldquo;se sustrae de lo que es el 'mundillo literario' y de la cuesti&oacute;n de nombrarse como poeta&rdquo;. La tambi&eacute;n editora destaca de la nueva Nobel su biograf&iacute;a, por el &ldquo;consuelo y maravilla&rdquo; que genera que naciera en Canad&aacute; y se haya ganado la vida dando clases de griego antiguo, &ldquo;es que ni siquiera se reconoce como profesora&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        De entre sus versos, la escritora destaca un poema en el que hay dos hombres torturando a otro, y en un momento dado, &ldquo;uno le dice al otro que una pel&iacute;cula le gusta cuando el malo dice algo en lo que tiene raz&oacute;n&rdquo;. Para Urraca, estas palabras son &ldquo;una especie de reconocimiento de que en realidad no somos nada ni tenemos que afirmarnos como nada en concreto&rdquo;. Un tipo de esp&iacute;ritu del que siente que &ldquo;estamos bastante faltos&rdquo; y que precisamente por ello reivindica a Anne Carson. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Anne Carson hace verdaderamente lo que quiere. No se toma en serio ningún formato. No se toma en serio a sí misma, y esto es terriblemente original en nuestra época</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Sabina Urraca</span>
                                        <span>—</span> Escritora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El dramaturgo y poeta Alberto Conejero, autor de la obra <em>La piedra oscura</em> en la que se inspira <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/javis-ganan-premio-mejor-direccion-festival-cannes-bola-negra_1_13245590.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La bola negra</a> de los Javis, es otro de los artistas que celebra la elecci&oacute;n de la autora canadiense como ganadora del Nobel. Coincide en la pertinencia de reivindicar su figura en el contexto actual, por c&oacute;mo contrarresta &ldquo;un momento tan cr&iacute;tico del mundo, pol&iacute;ticamente tan oscuro y reaccionario, de derribo de todas las herencias y ra&iacute;ces&rdquo;: &ldquo;Su poes&iacute;a es un faro del ser humano&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">En contra del aburrimiento</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Har&eacute; lo que sea para evitar el aburrimiento. Es la tarea de toda una vida&rdquo;, escribi&oacute; Carson en otro de sus poemas. Una apuesta, o &ldquo;casi promesa&rdquo; como matiza el poeta y traductor de la escritora Jes&uacute;s Castro, que recorre toda su literatura. &ldquo;Ella siempre dice que la poes&iacute;a consiste en hacer que la mente se mueva de una manera imprevista&rdquo;, comenta antes de a&ntilde;adir una nueva cita de la Nobel relacionada con este mismo tema: &ldquo;Trato de traer a la mente algo que sea contrario a la incompetencia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La escritora Elena Medel &ndash;autora de <em>Todos mis pecados y la mitad de mi dolor</em>&ndash; da un paso m&aacute;s all&aacute; en la lectura de los textos de Carson al destacar como otra de sus fortalezas de su poes&iacute;a &ldquo;su voluntad de exploraci&oacute;n, de experimentaci&oacute;n desde su bagaje como clasicista y como lectora&rdquo;. Para ilustrarlo, pone como ejemplo su volumen <em>Albertine</em>, por c&oacute;mo en &eacute;l consigue que &ldquo;desde la seriedad y rigor, brilla su hondura l&uacute;dica&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/edbc4b55-08cd-440a-9b9e-cb5d0bfaffbf_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Pese a que, como recuerda Jes&uacute;s Castro, Anne Carson dice que su poes&iacute;a &ldquo;casi nunca ha sido personal&rdquo;, valora que &ldquo;siempre presta atenci&oacute;n a los huecos, al vac&iacute;o, la carencia asociada a la sed y al hambre&rdquo;. &ldquo;Esta aproximaci&oacute;n sensorial a la experiencia negativa&rdquo;, comenta sobre algo que llev&oacute; a cabo en t&iacute;tulos como <em>NOX</em>, que escribi&oacute; cinco a&ntilde;os despu&eacute;s de la muerte de su hermano, &ldquo;coloca su escritura en los l&iacute;mites de lo decible, valiente siempre ante ese salto a lo inexplicable&rdquo;. La escritora Elena Medel considera que en este libro en concreto, no sabe si &ldquo;la poes&iacute;a le sirve a ella para entender o para sanar, pero desde luego ejerce ese efecto en quien la lee&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Jes&uacute;s Castro relaciona este punto con la m&iacute;stica presente en los poemas de Carson, que <strong>la conectan con la m&iacute;stica presente en especial en el &uacute;ltimo &aacute;lbum,</strong><em><strong> </strong></em><a href="https://www.eldiarioar.com/espectaculos/pobre-casta-obediente-rosalia-quita-habito-mainstream-lux_129_12747938.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Lux</strong></a><strong>, de Rosal&iacute;a, de quien la Nobel de Literatura es fan</strong>. El pasado mes de septiembre dedic&oacute; un art&iacute;culo de la prestigiosa revista <a href="https://www.lrb.co.uk/the-paper/v48/n16/anne-carson/on-rosalia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">London Review of Books</a> sobre uno de sus &uacute;ltimos conciertos. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A cada inhalaci&oacute;n, todo el p&uacute;blico gritaba como si ella estuviera recorriendo con la u&ntilde;a la columna vertebral de cada uno&rdquo;, escribi&oacute; en su rese&ntilde;a, &ldquo;esa voz puede hacer cualquier cosa&rdquo;. &ldquo;Es una encarnaci&oacute;n, a sus 33 a&ntilde;os, del glamur y la fuerza femeninos. Sabe hacer pucheros, posar y parodiar su propia seducci&oacute;n: esto es el nuevo feminismo&rdquo;, concluy&oacute; sobre la cantante espa&ntilde;ola, reci&eacute;n galardonada con el premio Nacional de M&uacute;sicas Actuales.
    </p><h2 class="article-text">Una nueva Nobel humanista</h2><p class="article-text">
        Los cuatro expertos consultados coinciden en que el conocimiento de Carson de los autores cl&aacute;sicos gracias a su formaci&oacute;n impregna por completo su obra. &ldquo;Ha derribado los muros entre los g&eacute;neros poes&iacute;a, prosa, teatro, ensayo&rdquo;, con una poes&iacute;a &ldquo;personal y cercana&rdquo;, seg&uacute;n apunta Alberto Conejero. &ldquo;Es transmisora de un caudal de textos, fundamentalmente cl&aacute;sicos, pero no cae en una custodia fr&iacute;a, los entrega de un modo absolutamente vivo&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Anne Carson es transmisora de un caudal de textos, fundamentalmente clásicos, pero no cae en una custodia fría, los entrega de un modo absolutamente vivo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Alberto Conejero</span>
                                        <span>—</span> Poeta y dramaturgo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El dramaturgo defiende que su voz es &ldquo;fundamental&rdquo; por c&oacute;mo porta el humanismo &ldquo;desde una absoluta intimidad, una primera persona cercana y sin esquivar ning&uacute;n asunto, es capaz de comprender hasta la &eacute;pica de lo dom&eacute;stico, como demostr&oacute; en <em>La belleza del marido</em>&rdquo;. &ldquo;Si la prosa es una casa, la poes&iacute;a es un hombre corriendo en llamas a trav&eacute;s de ella&rdquo;, escribi&oacute; en &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        El poeta Jes&uacute;s Castro considera que no puede afirmar a ciencia cierta si la artista es o no una persona idealista bas&aacute;ndose en lo que ha podido conocer sobre ella a trav&eacute;s de su obra. Recuerda que si bien &ldquo;su visi&oacute;n del mundo es tremendamente permeable al dolor y a la p&eacute;rdida&rdquo;, su pensamiento ling&uuml;&iacute;stico &ldquo;s&iacute; muestra un idealismo que se plasma en sus palabras, y esa materia con la que crea nunca pierde aliento ni riesgo, sino que parece que con la edad se acrecienta&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;C&oacute;mo ser&iacute;a vivir en una biblioteca de libros derretidos? Con frases corriendo sobre el suelo y toda la puntuaci&oacute;n asentada en el fondo como residuo. Ser&iacute;a confuso. Imperdonable. Una gran aventura&rdquo;, escribi&oacute; Anne Carson en su poema <em>Salvajemente constantes</em>. Una gran aventura que en este caso permite la literatura, el universo creativo de esta poeta ambigua, reservada, l&uacute;cida, 'antiaburrida'. &Uacute;nica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura García Higueras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/anne-carson-nobel-quiere-ama-rosalia_1_13574038.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 09 Oct 2026 09:02:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Anne Carson, la Nobel que hace lo que quiere y ama a Rosalía]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Premio Nobel de Literatura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La escritora canadiense Anne Carson ganó el Premio Nobel de Literatura 2026]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/anne-carson-gana-premio-nobel-literatura-2026_1_13572094.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b05d7335-cef7-4bae-9896-72b3786520e7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x379y125.jpg" width="1200" height="675" alt="La escritora canadiense Anne Carson ganó el Premio Nobel de Literatura 2026"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sucede al húngaro László Krasznahorkai, ganador del reconocimiento concedido por la Academia Sueca el año pasado.</p></div><p class="article-text">
        La escritora canadiense Anne Carson gan&oacute; el Premio Nobel de Literatura 2026 por su &ldquo;audaz e inventiva obra que, en juguet&oacute;n di&aacute;logo con la tradici&oacute;n cl&aacute;sica, cre&oacute; nuevas formas para la literatura contempor&aacute;nea&rdquo;. As&iacute; lo anunci&oacute; este jueves la Academia Sueca desde su sede situada en Estocolmo. Sucede al h&uacute;ngaro L&aacute;szl&oacute; Krasznahorkai, vencedor del a&ntilde;o pasado. La autora figuraba como favorita dentro de las apuestas, que inclu&iacute;an otros nombres como Amitav Ghosh, Gerald Murnane, Haruki Murakami, Cristina Rivera Garza, Margaret Atwood y Thomas Pynchon.
    </p><p class="article-text">
        El jurado destac&oacute; <strong>&ldquo;su audaz e inventiva obra que, en juguet&oacute;n di&aacute;logo con la tradici&oacute;n cl&aacute;sica, cre&oacute; nuevas formas para la literatura contempor&aacute;nea&rdquo;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La Academia sueca hizo enf&aacute;sis en <em>Nox</em>, su libro de 2010, que fue escrita en memoria de su hermano Michael, quien desapareci&oacute; misteriosamente antes de su muerte en Dinamarca en 2000. &ldquo;Aqu&iacute; es palpable un profundo sentimiento de p&eacute;rdida que se abre camino desde abajo. El resultado es una creaci&oacute;n tan escult&oacute;rica como literaria, un epitafio en forma de caja que contiene un desplegable en acorde&oacute;n de fotos, cartas y otros textos escritos dedicados a su hermano fallecido. Adem&aacute;s, hay una tercera voz que aporta profundidad temporal en la figura del poeta romano Catulo, con su famosa eleg&iacute;a 101 en honor a su propio hermano fallecido, quien, al igual que Michael, muri&oacute; en tierra extranjera&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La canadiense est&aacute; considerada por la cr&iacute;tica literaria como la poeta viva m&aacute;s importante de las letras anglosajonas, y es tambi&eacute;n ensayista, traductora y profesora de literatura cl&aacute;sica y comparada. Fue la primera mujer en recibir el premio T. S Eliot, en 2001, por su meditaci&oacute;n sobre el divorcio La belleza del marido. Un ensayo narrativo <em>en 29 tangos</em> y en 2020 fue condecorada con el premio Princesa de Asturias.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La gracia va y viene entre el creador de una obra de arte y su audiencia como entre el que da y el que recibe un regalo. Ninguno podr&iacute;a existir sin el otro. As&iacute; que les agradezco profundamente esta gracia que hemos intercambiado entre nosotros&rdquo;, pronunci&oacute; en su discurso de agradecimiento del galard&oacute;n concedido por la Fundaci&oacute;n Princesa de Asturias.
    </p><p class="article-text">
        Caron naci&oacute; el 21 de junio de 1950 en Toronto, Canad&aacute;. Hija de un empleado de banca, fue a los 15 a&ntilde;os cuando una edici&oacute;n biling&uuml;e de los textos de la poeta griega Safo que encontr&oacute; en una librer&iacute;a local cambi&oacute; su vida para siempre.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo era una adolescente desafecta necesitada de est&iacute;mulos. La visi&oacute;n de las dos p&aacute;ginas yuxtapuestas, una de ellas un texto impenetrable pero de gran belleza visual, me cautiv&oacute; y me compr&eacute; el libro&rdquo;, explic&oacute; en una entrevista con <a href="https://elpais.com/cultura/2019/05/03/babelia/1556899710_745273.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Pa&iacute;s</a>. Al a&ntilde;o siguiente, despu&eacute;s de que destinaran a su padre a una ciudad &ldquo;aburrida&rdquo;, cont&oacute; que le salv&oacute; una profesora de lat&iacute;n que, al conocer su inter&eacute;s por aprender girego, se ofreci&oacute; a darle clases a la hora del almuerzo&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        En 1981 public&oacute; su tesis doctoral en Estudios Cl&aacute;sicos, y a lo largo de toda su carrera compagin&oacute; la escritura de poes&iacute;a con la traducci&oacute;n y la docencia en diferentes universidades. De hecho, casi toda su producci&oacute;n literaria se centr&oacute; en la intersecci&oacute;n entre la obsesi&oacute;n del fil&oacute;logo por las palabras y el deseo del poeta de encontrar nuevos significados.
    </p><p class="article-text">
        Carson no es afecta a dar entrevistas y guarda con celo su vida privada. En su primer libro, <em>Eros</em> (1986) reflexion&oacute; sobre el amor rom&aacute;ntico y el deseo er&oacute;tico. Entre sus obras m&aacute;s aplaudidas est&aacute;n <em>Short Talks</em>&nbsp;(1992), <em>Plainwater</em>&nbsp;(1995), <em>The Glass Essay&nbsp;</em>(1995), <em>Autobiograf&iacute;a de rojo. Una novela en verso</em> (2016), <em>Hombres en sus horas libres</em> (2007) y<em> Float</em> (2016).
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2108150755790369160?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><h2 class="article-text">Anne Carson, la escritora que reinvent&oacute; los cl&aacute;sicos griegos</h2><p class="article-text">
        Nacida en Toronto, Canad&aacute;, en 1950, <strong>Carson construy&oacute; una de las obras m&aacute;s originales de la literatura contempor&aacute;nea</strong>, a partir de una combinaci&oacute;n de poes&iacute;a, ensayo, narrativa, filosof&iacute;a y traducci&oacute;n. Su inter&eacute;s por el mundo cl&aacute;sico comenz&oacute; en la escuela secundaria, cuando un profesor de lat&iacute;n acept&oacute; ense&ntilde;arle griego antiguo durante los almuerzos, una experiencia que marcar&iacute;a definitivamente su trayectoria intelectual.
    </p><p class="article-text">
        Carson estudi&oacute; en la Universidad de Toronto, donde obtuvo una licenciatura, una maestr&iacute;a y un doctorado en Estudios Cl&aacute;sicos. A lo largo de su carrera ejerci&oacute; la docencia en distintas universidades de Canad&aacute; y Estados Unidos, entre ellas McGill y Michigan, mientras desarrollaba una escritura que desaf&iacute;a las convenciones de los g&eacute;neros literarios.
    </p><p class="article-text">
        Su debut editorial lleg&oacute; con <em>Eros the Bittersweet</em> (1986), un ensayo sobre el deseo en la literatura griega que anticip&oacute; las caracter&iacute;sticas centrales de su obra. M&aacute;s tarde public&oacute; <em>Glass, Irony, and God</em> (1992), <em>Plainwater</em> (1995) y <em>Men in the Off Hours</em> (2000), libros que consolidaron su prestigio internacional.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Uno de sus trabajos m&aacute;s celebrados es </strong><em><strong>Autobiograf&iacute;a de Rojo</strong></em><strong> (1998)</strong>, una novela en verso que reinterpreta el mito griego de Geri&oacute;n y Heracles como una historia contempor&aacute;nea de amor, deseo y desenga&ntilde;o. La obra, cuyos protagonistas llegan a reencontrarse en Buenos Aires, recibi&oacute; elogios de la cr&iacute;tica y convirti&oacute; a Carson en una figura central de la poes&iacute;a experimental.
    </p><p class="article-text">
        En 2001 public&oacute; <em>La belleza del marido</em>, una exploraci&oacute;n del matrimonio y la ruptura sentimental estructurada en 29 tangos, que obtuvo el prestigioso Premio T. S. Eliot. Tambi&eacute;n recibi&oacute; el Premio Griffin de Poes&iacute;a y, en 2000, una beca de la Fundaci&oacute;n MacArthur.
    </p><p class="article-text">
        Su producci&oacute;n incluye adem&aacute;s <em>Decreation</em> (2005), donde combina poes&iacute;a, ensayo y &oacute;pera, y traducciones de tragedias de Eur&iacute;pides, S&oacute;focles y Esquilo. Su particular aproximaci&oacute;n a los cl&aacute;sicos, atravesada por referencias contempor&aacute;neas, provoc&oacute; tanto admiraci&oacute;n como controversias entre los especialistas.
    </p><p class="article-text">
        Pese a su reconocimiento internacional, Carson confes&oacute; que nunca se consider&oacute; plenamente una escritora. En una entrevista asegur&oacute; que su primera vocaci&oacute;n fue el dibujo y que todav&iacute;a se piensa como una artista visual, una definici&oacute;n que ayuda a comprender una obra en permanente experimentaci&oacute;n formal.
    </p><p class="article-text">
        <em>Con informaci&oacute;n de </em><a href="https://www.eldiario.es/cultura/anne-carson-gana-premio-nobel-literatura-2026_1_13571892.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Laura Garc&iacute;a Higueras, para elDiario.es</em></a><em>, y agencias.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/anne-carson-gana-premio-nobel-literatura-2026_1_13572094.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 08 Oct 2026 11:11:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La escritora canadiense Anne Carson ganó el Premio Nobel de Literatura 2026]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Premio Nobel de Literatura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los favoritos al Nobel de Literatura 2026: Can Xue lidera las apuestas, pero un escritor aviva el sueño de otro premio para España]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/favoritos-nobel-literatura-2026-can-xue-lidera-apuestas-escritor-aviva-sueno-premio-espana_1_13567727.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/52657a5a-e7c2-4385-82e8-3d6459bd283a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x498y182.jpg" width="1200" height="675" alt="Los favoritos al Nobel de Literatura 2026: Can Xue lidera las apuestas, pero un escritor aviva el sueño de otro premio para España"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Haruki Murakami, Thomas Pynchon, Gerald Murnane y Margaret Atwood también figuran en lo más alto de las quinielas, que incluyen al español Enrique Vila-Matas</p></div><p class="article-text">
        <strong>La Academia Sueca anunciar&aacute; este jueves el ganador del Premio Nobel de Literatura 2026</strong>, que suceder&aacute; en el galard&oacute;n al h&uacute;ngaro <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/laszlo-krasznahorkai-gana-premio-nobel-literatura-2025_1_12670196.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">L&aacute;szl&oacute; Krasznahorkai</a>, vencedor del a&ntilde;o pasado. Su nombre no figuraba entonces en <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/favoritos-nobel-literatura-2025-clasicos-murakami-margaret-atwood-irrupcion-rivera-garza_1_12665466.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las principales quinielas</a>, como tampoco ocurri&oacute; con su antecesora, la surcoreana<a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/han-kang-gana-premio-nobel-literatura-2024_1_11722406.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Han Kang</a> en 2024. Sin embargo, la expectaci&oacute;n en torno a la selecci&oacute;n del nuevo elegido nunca baja y las listas de favoritos acaparan en los d&iacute;as previos las miras internacionales.
    </p><p class="article-text">
        Esta edici&oacute;n podr&iacute;a ser hist&oacute;rica para Espa&ntilde;a, dado que <strong>Enrique Vila-Matas figura entre las apuestas m&aacute;s firmes</strong>. De hacerse con el reconocimiento &ndash;dotado con 11 millones de coronas suecas, aproximadamente un mill&oacute;n de euros&ndash;, se convertir&iacute;a en el sexto autor de ese pa&iacute;s en lograrlo. El primero fue Jos&eacute; Echegaray y Eizaguirre, en 1904, al que siguieron Jacinto Benavente, en 1922; Juan Ram&oacute;n Jim&eacute;nez, en 1956; Vicente Aleixandre, en 1977; y Camilo Jos&eacute; Cela, en 1989.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, tendr&aacute; que competir con candidatos cl&aacute;sicos que llevan a&ntilde;os liderando los pron&oacute;sticos, como la gran favorita Can Xue, <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/haruki-murakami-premio-princesa-asturias-letras-2023_1_10233669.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Haruki Murakami</a>, Thomas Pynchon, Gerald Murnane y <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/multiples-vidas-margaret-atwood-escritora-publica-memorias-obra-personal-carrera_1_12769987.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Margaret Atwood</a>. Otros de los nombres que se mantienen encima de la mesa son Cristina Rivera Garza, Anne Carson, Mircea C&#259;rt&#259;rescu y Amitav Ghosh. <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/mariana-enriquez/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mariana Enr&iacute;quez,</a> <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/vez-no-hechos-vivir-aniquilacion-michel-houellebecq_129_9118424.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Michel Houllebecq</a>, Ludmila Ulistskaja y <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/cesar-aira/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">C&eacute;sar Aira</a>, podr&iacute;an estar igualmente en la terna.
    </p><h2 class="article-text">Enrique Vila-Matas</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/61ad4a0b-2337-4056-af0a-38c63d459c31_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Nacido en Barcelona en 1948, estudi&oacute; derecho y periodismo, y en 1968 comenz&oacute; a trabajar como redactor de la revista Fotogramas y en Destino. En 1971, public&oacute; su primer libro, <em>En un lugar solitario</em>, que escribi&oacute; en Melilla mientras realizaba el servicio militar. Su segunda novela, <em>La asesina ilustrada</em>, la escribi&oacute; en 1974 en Par&iacute;s, en la buhardilla que le alquil&oacute; a la escritora Marguerite Duras. 
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s adelante llegar&iacute;an otros t&iacute;tulos como <em>Historia abreviada de la literatura port&aacute;til</em>&nbsp;(1985),&nbsp;<em>Suicidios ejemplares</em>&nbsp;(1991),&nbsp;<em>Bartleby y compa&ntilde;&iacute;a</em>&nbsp;(2000),&nbsp;<em>Par&iacute;s no se acaba nunca</em>&nbsp;(2003),&nbsp;<em>Doctor Pasavento</em>&nbsp;(2005),&nbsp;<em>Dietario voluble</em>&nbsp;(2008), <em>Dublinesca</em>&nbsp;(2010),&nbsp;<em>Aire de Dylan</em>&nbsp;(2012) y&nbsp;<em>Kassel no invita a la l&oacute;gica</em>&nbsp;(2014).
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de su carrera, ha obtenido numerosos premios a nivel nacional e internacional, como el Prix M&eacute;dicis-&Eacute;tranger (2003), el premio Internazionale Mondello (2009),&nbsp;Ciudad de Barcelona, el premio de la cr&iacute;tica en Chile (2003) y el Formentor de las Letras 2014. Su &uacute;ltima publicaci&oacute;n data de 2022, <em>Montevideo </em>(Seix Barral), una novela sobre los puntos de encuentro de la realidad y la ficci&oacute;n, que toma como referencia el relato <em>La puerta condenada</em> de Julio Cort&aacute;zar.
    </p><h2 class="article-text">Can Xue</h2><p class="article-text">
        La gran favorita, la autora china Deng Xiaohue, es conocida por el seud&oacute;nimo Can Xue, que se traduce a la vez como &ldquo;nieve sucia que se niega a derretirse&rdquo; y &ldquo;la nieve m&aacute;s pura en la cima de una monta&ntilde;a alta&rdquo;.&nbsp;Su obra se caracteriza por un estilo experimental, abstracto y surrealista que indaga en el subconsciente humano, la alienaci&oacute;n y la b&uacute;squeda de verdades esquivas.
    </p><p class="article-text">
        Los padres de esta escritora de ficci&oacute;n y cr&iacute;tica literaria fueron perseguidos durante la Revoluci&oacute;n Cultural y, autodidacta, aprendi&oacute; ingl&eacute;s escuchando la radio. Durante su carrera ha escrito novela, novela corta y cuentos, con t&iacute;tulos como <em>La frontera</em>, <em>Hojas rojas </em>y <em>Nubes flotantes ya envejecidas</em>.
    </p><h2 class="article-text">Haruki Murakami</h2><p class="article-text">
        Murakami naci&oacute; en Kioto el 12 de enero de 1949. Su debut en la literatura fue en 1979, a&ntilde;o en el que public&oacute; <em>Escucha la canci&oacute;n del viento</em>, que dio origen a la conocida como la <em>Trilog&iacute;a de la rata</em> que completaron <em>Pinball 1973</em> (1980) y <em>La caza del carnero salvaje </em>(1982). 
    </p><p class="article-text">
        Previamente, estudi&oacute; Literatura y teatros griegos en la Universidad de Waseda, aunque no acudi&oacute; demasiado a clase. El escritor combin&oacute; sus estudios con un trabajo en una tienda de discos en Shinjuku y apost&oacute; por abrir su propio bar de jazz en Tokio, que regent&oacute; junto a su pareja hasta 1981. En 1988 public&oacute; uno de sus t&iacute;tulos m&aacute;s conocidos, <em>Tokio Blues</em> (1987). 
    </p><p class="article-text">
        Tras su &eacute;xito se fue a vivir por Europa y Estados Unidos, pero regres&oacute; a Jap&oacute;n en 1995 despu&eacute;s del terremoto de Kobe y el ataque terrorista que la secta Verdad Suprema cometi&oacute; en el metro de Tokio. Al volver, entrevist&oacute; a v&iacute;ctimas y miembros de la organizaci&oacute;n religiosa responsable del atentado. Fruto de esas conversaciones surgi&oacute; la obra de no ficci&oacute;n <em>Underground</em> (2014). 
    </p><p class="article-text">
        Para entonces ya hab&iacute;a escrito <em>Kafka en la orilla</em> (2002),<em>1Q84</em> (2010) y <em>Baila, baila, baila</em> (2012); y posteriormente llegar&iacute;an otros t&iacute;tulos como <em>Hombres sin mujeres</em> (2014), <em>La ciudad y sus muros inciertos</em> (2023) y<em> La historia de Kaho</em>, publicado este mismo a&ntilde;o.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Imagen de archivo del escritor japonés Haruki Murakami                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Gerlad Murnane</h2><p class="article-text">
        El escritor australiano, nacido en 1939, es principalmente conocido por sus t&eacute;cnicas narrativas innovadoras, siendo <em>The Plains (Las llanuras) </em>su novela m&aacute;s conocida, una f&aacute;bula que sigue a un cineasta de nombre desconocido que viaja a la 'Australia menor' para filmar las llanuras bajo el patrocinio de terratenientes adinerados. 
    </p><p class="article-text">
        Antes de iniciar su carrera literaria, Murnane se prepar&oacute; para ordenarse como sacerdote en 1957, pero cambi&oacute; el h&aacute;bito para ser profesor de primaria. Habitual seguidor de las carreras de caballos, ha publicado t&iacute;tulos como <em>Tierra adentro </em>(1988),<em> Aguas aterciopeladas</em> (1990), <em>Lilas invisibles pero perdurables </em>(2005), <em>Distritos de frontera</em> (2017) y<em> Algo para el dolor: Memorias del hip&oacute;dromo</em> (2015).
    </p><h2 class="article-text">Thomas Pynchon</h2><p class="article-text">
        Thomas Pynchon naci&oacute; en Nueva York en 1937, y de su biograf&iacute;a apenas se conocen datos m&aacute;s all&aacute; de que estudi&oacute; ingenier&iacute;a y literatura en la Universidad de Cornell, que redact&oacute; folletos t&eacute;cnicos para la compa&ntilde;&iacute;a Boeing, que envi&oacute; a un c&oacute;mico a recoger en su nombre el National Book Award y que vive en Nueva York.
    </p><p class="article-text">
        Su obra comprende las novelas <em>La subasta del Lote 49, V., Mason y Dixon, El arco iris de gravedad, Vineland, Contraluz, Vicio propio </em>y <em>Al l&iacute;mite, </em>y el volumen de cuentos <em>Un lento aprendizaje.&nbsp;Vineland</em> inspir&oacute; la pel&iacute;cula<em> </em><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/batalla-triunfa-premios-oscar-rinden-paul-thomas-anderson_1_13070662.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Una batalla tras otra</em></a> que dirigi&oacute; Paul Thomas Anderson, protagonizada por Leonardo DiCaprio y Benicio del Toro.
    </p><h2 class="article-text">Cristina Rivera Garza</h2><p class="article-text">
        La escritora Cristina Rivera Garza irrumpi&oacute; el a&ntilde;o pasado en lo m&aacute;s alto de la lista de favoritos para ganar el Nobel. Naci&oacute; en 1964, y es tambi&eacute;n historiadora y cr&iacute;tica, de tal forma que su trayectoria literaria ha transcurrido entre la creaci&oacute;n y la docencia. La migraci&oacute;n, la frontera, la identidad, la salud mental, los feminicidios, los estudios de g&eacute;nero y la necropol&iacute;tica son los principales temas que ha cultivado en su obra, con t&iacute;tulos destacados como <em>Nadie me ver&aacute; llorar</em> (1999), <em>La cresta de Ili&oacute;n </em>(2002), <em>Lo anterior</em> (2004),<em> Hab&iacute;a mucha neblina o humo o no s&eacute; qu&eacute;</em> (2016), <em>Autobiograf&iacute;a del algod&oacute;n</em> (2020) y <em>El invencible verano de Liliana</em> (2021). 
    </p><p class="article-text">
        La autora ha escrito los libros de cuentos <em>La guerra no importa</em> (1991), <em>Ning&uacute;n reloj cuenta esto</em> (2002), <em>La frontera m&aacute;s distante</em> (2008), <em>All&iacute; te comer&aacute;n las turicatas</em> (2013) y <em>New and Selected Stories</em> (2022). Como ensayista ha publicado <em>La Casta&ntilde;eda. Narrativas dolientes desde el Manicomio General. M&eacute;xico 1910-1930 </em>(2010), <em>Dolerse. Textos desde un pa&iacute;s herido </em>(2011), <em>Los muertos ind&oacute;ciles. Necroescritura y desapropiaci&oacute;n</em> (2013), <em>Lo roto precede a lo entero. 125 infraensayos</em> (2021) y <em>Escrituras geol&oacute;gicas</em> (2022). 
    </p><p class="article-text">
        Entre los premios que han ido consolidando su carrera est&aacute;n el Pulitzer que recibi&oacute; en 2024, por <em>El invencible verano de Liliana,</em> en el que relat&oacute; el feminicidio de su hermana y excava sobre su vida.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La escritora mexicana Cristina Rivera Garza, autora de obras como &#039;El invencible verano de Liliana&#039;, premio Pulitzer 2024"
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            <span class="title">
                La escritora mexicana Cristina Rivera Garza, autora de obras como &#039;El invencible verano de Liliana&#039;, premio Pulitzer 2024                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Anne Carson</h2><p class="article-text">
        La canadiense est&aacute; considerada por la cr&iacute;tica literaria como la poeta viva m&aacute;s importante de las letras anglosajonas, y es tambi&eacute;n ensayista, traductora y profesora de literatura cl&aacute;sica y comparada. Fue la primera mujer en recibir el premio T. S Eliot, en 2001, por su meditaci&oacute;n sobre el divorcio <em>La belleza del marido. Un ensayo narrativo en 29 tangos</em> y en 2020 fue condecorada con el premio Princesa de Asturias.
    </p><p class="article-text">
        Nacida en Toronto el 21 de junio de 1950, no se prodiga en entrevistas y guarda con celo su vida privada. En su primer libro, <em>Eros</em> (1986) reflexion&oacute; sobre el amor rom&aacute;ntico y el deseo er&oacute;tico. Entre sus obras m&aacute;s aplaudidas est&aacute;n <em>Short Talks</em>&nbsp;(1992), <em>Plainwater</em>&nbsp;(1995), <em>The Glass Essay&nbsp;</em>(1995), <em>Autobiograf&iacute;a de rojo. Una novela en verso</em> (2016), <em>Hombres en sus horas libres</em> (2007) y<em> Float</em> (2016).
    </p><h2 class="article-text">Mircea C&#259;rt&#259;rescu</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/896c435f-740c-4c20-8a8a-2bafd6d61029_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Otro de los eternos candidatos al Nobel es el poeta y novelista rumano Mircea C&#259;rt&#259;rescu, que naci&oacute; en Bucarest en 1956. Su obra po&eacute;tica, que cultiv&oacute; a lo largo de los ochenta, destaca<em> El levante</em> (1990) y <em>Poes&iacute;a esencial</em> (2021). El salto a la narrativa lo dio en 1993 con el volumen de relatos <em>Nostalgia</em>, al que sigui&oacute; <em>LULU </em>(1994). Su trilog&iacute;a <span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Cegador</em></span>, formada por <span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>El ala izquierda</em></span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"> </span>(1996), <span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>El cuerpo</em></span> (2002) y<span class="highlight" style="--color:transparent;"><em> El ala derecha</em></span> (2007), supuso su consagraci&oacute;n literaria y le ha procurado distintos premios como el Thomas Mann. 
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Las bellas extranjeras</em></span> (2010), <em>E</em><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>l ojo casta&ntilde;o de nuestro amor </em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">(2016), </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Solenoide </em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">(2015) y </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Melancol&iacute;a</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> (2021) son otras de sus obras m&aacute;s destacadas.</span>
    </p><h2 class="article-text">Amitav Ghosh</h2><p class="article-text">
        Amitav Ghosh naci&oacute; en Calcuta en 1956. Graduado en antropolog&iacute;a social por la universidad de Oxford, ganador en 2018 del Jnanpith (el m&aacute;ximo galard&oacute;n de las letras indias), considerado uno de los intelectuales m&aacute;s prestigiosos de su pa&iacute;s y calificado por la revista <em>Foreign policy</em> como uno de los grandes pensadores de la &uacute;ltima d&eacute;cada, la obra de Ghosh resulta imprescindible para entender la historia y las consecuencias del colonialismo tanto en la India como en Asia.
    </p><p class="article-text">
        Entre sus obras destacan <em>L&iacute;neas de sombra</em> (Anagrama, 1994), <em>El Palacio de Cristal</em> (Anagrama, 2002), <em>Mar de roselles</em> (Amsterdam, 2010), <em>R&iacute;os&nbsp;de Humo</em> (Planeta, 2013), as&iacute; como los ensayos <em>La maldici&oacute;n de la nuez moscada</em> (Capit&aacute;n Swing, 2023) y <em>El gran desvar&iacute;o</em> (2026).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El candidato al Premio Nobel Amitav Ghosh (Calcuta, 1956)                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Margaret Atwood</h2><p class="article-text">
        Nacida en Otawa en 1939, la autora es una de las novelistas y poetas m&aacute;s destacadas del panorama actual, as&iacute; como una favorita al Nobel desde hace a&ntilde;os. Aficionada a la lectura desde ni&ntilde;a, se gradu&oacute; en Artes en el Victoria College de la Universidad de Toronto, antes de cursar estudios de postgrado en el Radcliff College de Cambridge (Massachussets) y en la Universidad de Harvard.
    </p><p class="article-text">
        Escritora muy prol&iacute;fica, obtuvo reconocimiento internacional con la publicaci&oacute;n de la novela <em>La mujer comestible</em>&nbsp;(1969), a la que siguieron&nbsp;<em>Resurgir</em>&nbsp;(1972),&nbsp;<em>Do&ntilde;a Or&aacute;culo</em>&nbsp;(1976),<em>&nbsp;Life Before Man</em>&nbsp;(1980),&nbsp;<em>El cuento de la criada</em> (1985), <em>Ojo de gato</em>&nbsp;(1988) y&nbsp;<em>La novia ladrona</em>&nbsp;(1993).&nbsp;Ganadora en el a&ntilde;o 2000 del Booker Prize, m&aacute;ximo galard&oacute;n de la literatura en lengua inglesa,&nbsp;ha obtenido otros reconocimientos como el Premio Princesa de Asturias.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura García Higueras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/favoritos-nobel-literatura-2026-can-xue-lidera-apuestas-escritor-aviva-sueno-premio-espana_1_13567727.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 Oct 2026 09:00:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los favoritos al Nobel de Literatura 2026: Can Xue lidera las apuestas, pero un escritor aviva el sueño de otro premio para España]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Premio Nobel de Literatura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los libros de octubre: el Borges de Bioy, lo nuevo de Claudia Piñeiro, el dinero según Alexandra Kohan y varios rescates]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-octubre-borges-bioy-nuevo-claudia-pineiro-dinero-alexandra-kohan-rescates_1_13564484.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ad4e462d-c526-4698-8697-a7b53cd7f775_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x843y643.jpg" width="1200" height="675" alt="Los libros de octubre: el Borges de Bioy, lo nuevo de Claudia Piñeiro, el dinero según Alexandra Kohan y varios rescates"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las principales editoriales anunciaron títulos nuevos que llegarán a las librerías a lo largo de todo el mes. De qué se tratan y qué sellos los publicaron.
</p><p class="subtitle">Entrevista - Betina González: “Culpar a los jóvenes porque gobierna la derecha me parece peligroso”</p></div><p class="article-text">
        Ocurri&oacute; a mediados de septiembre: la Federaci&oacute;n Argentina de Librer&iacute;as, Papeler&iacute;as y Actividades afines (FALPA) declar&oacute; la &ldquo;emergencia librera&rdquo; en todo el pa&iacute;s dado que el sector, seg&uacute;n anunci&oacute; en un comunicado, <strong>enfrenta una crisis marcada por una ca&iacute;da dr&aacute;stica en las ventas y la facturaci&oacute;n, adem&aacute;s del aumento de los gastos en luz, gas y agua</strong>. Seg&uacute;n calculan las librer&iacute;as independientes, la ca&iacute;da en libros vendidos ronda el 25 por ciento comparada con el a&ntilde;o anterior.
    </p><p class="article-text">
        En este escenario cada vez m&aacute;s complejo, las editoriales argentinas y los sellos extranjeros que distribuyen sus libros en el pa&iacute;s anunciaron para octubre la llegada a las librer&iacute;as de una enorme cantidad de lanzamientos. <strong>Entre muchos otros, a lo largo de todo el mes los lectores podr&aacute;n encontrarse con t&iacute;tulos de autores y autoras como Hebe Uhart, Sylvia Iparraguirre, Claudia Pi&ntilde;eiro, Alexandra Kohan, Pablo Plotkin, Eugenia Almeida, Horacio Tarcus, Carla Maliandi, Fabio Wasserman, Tali Goldman, H&eacute;ctor Libertella y Ana Montes</strong>. Adem&aacute;s, el mes est&aacute; marcado por el regreso a librer&iacute;as de un cl&aacute;sico: el <em>Borges</em>, de <strong>Adolfo Bioy Casares</strong>.
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, un repaso por los lanzamientos m&aacute;s destacados.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. </strong><em><strong>Borges</strong></em><strong>, de Adolfo Bioy Casares.</strong> Un cl&aacute;sico de la literatura argentina que regresa con una nueva edici&oacute;n. &ldquo;Hacia fines de 1931, <strong>Jorge Luis Borges </strong>(1899-1986) <strong>Adolfo Bioy Casares</strong> (1914-1999) iniciaron una de las amistades m&aacute;s fecundas de la historia de la literatura. Desde 1947, el propio Bioy comenz&oacute; a registrar con creciente minuciosidad las &laquo;interminables, exaltadas conversaciones&raquo; que ambos mantendr&iacute;an casi diariamente durante m&aacute;s de cuarenta a&ntilde;os. <strong>Fruto de ese paciente trabajo fue </strong><em><strong>Borges</strong></em><strong>, obra singular por la riqueza de sus observaciones, la amplitud de sus referencias y la espontaneidad de sus di&aacute;logos</strong>, indispensable para comprender no s&oacute;lo la personalidad y la obra de Borges, sino tambi&eacute;n buena parte de la vida intelectual argentina de su tiempo&rdquo;, detallaron desde Emec&eacute; sobre la publicaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Preparado p<strong>or Adolfo Bioy Casares con la colaboraci&oacute;n de Daniel Martino</strong>, <em>Borges</em> fue recibido desde su publicaci&oacute;n en 2006 como <strong>uno de los documentos literarios fundamentales del siglo XX</strong>. La presente edici&oacute;n ofrece una revisi&oacute;n integral del texto, enriquecida con nuevas identificaciones, precisiones y referencias surgidas de una extensa labor de investigaci&oacute;n&rdquo;, agregaron desde la editorial.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Borges, de Adolfo Bioy Casares.                            </span>
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        <em><strong>Borges</strong></em><strong>, de Adolfo Bioy Casares, sali&oacute; por Emec&eacute;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. </strong><em><strong>El canto invisible</strong></em><strong>, de </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/claudia-pineiro-siglo-trajo-forma-exponer-sexualidad-no-estabamos-acostumbrados_1_12304495.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Claudia Pi&ntilde;eiro</strong></a><strong>.</strong> La escritora argentina vuelve con una nueva novela. &ldquo;Luego de la muerte de Marina, bi&oacute;loga dedicada al estudio de las aves, su editora y amiga Julia tomar&aacute; y continuar&aacute; con su voz: la de una amistad que sobrevive y la de un manuscrito inconcluso sobre el canto de los p&aacute;jaros. <strong>Para trabajarlo se instala en una casaquinta que Marina le dej&oacute; como herencia y donde emerger&aacute; una verdad que ocult&oacute; toda su vida</strong>. Con su lucidez habitual para leer las grietas de una &eacute;poca y profundizar en los pliegues de los secretos familiares, los mandatos y las tensiones ideol&oacute;gicas, <strong>Claudia Pi&ntilde;eiro construy&oacute; en </strong><em><strong>El canto invisible</strong></em><strong> una novela profundamente conmovedora</strong> sobre c&oacute;mo lo &iacute;ntimo se vuelve pol&iacute;tico y sobre c&oacute;mo lo que no se dijo encuentra, tarde o temprano, un modo de aparecer. Una novela sobre la urgencia de escuchar a quienes nos rodean, a quienes opinan distinto, a los j&oacute;venes, y tambi&eacute;n a los muertos. Y sobre la &mdash;a veces inmensa&mdash; dificultad de hacerlo&rdquo;, informaron sobre el libro desde Alfaguara.
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                El canto invisible, de Claudia Piñeiro.                            </span>
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        <strong>La novela </strong><em><strong>El canto invisible</strong></em><strong>, de Claudia Pi&ntilde;eiro, sali&oacute; por Alfaguara.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. </strong><em><strong>El libro del dinero</strong></em><strong>, de </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/alexandra-kohan-indignacion-deja-fijado-cosa-confortable-humor-despierta-cuerpo_1_11724514.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Alexandra Kohan</strong></a><strong>.</strong> &ldquo;Con el estilo digresivo que ya es su marca, Alexandra Kohan nos invita en este libro a pensar acerca de las formas del don y el dinero. Lo que hace con nosotros, con nuestra historia, y lo que hacemos con &eacute;l. La importancia de recibirlo, tenerlo, la gestualidad de darlo. <strong>Pero tambi&eacute;n nos regala un espacio proteico para reflexionar sobre muchas otras cosas que 'valoramos' como si fueran moneda de cambio: el tiempo, por supuesto; tambi&eacute;n el afecto, la disponibilidad, la escucha.</strong> Entremedio, por encima y por debajo, agrega un nuevo eslab&oacute;n a su exploraci&oacute;n acerca de qu&eacute; es el psicoan&aacute;lisis, por qu&eacute; funciona, cu&aacute;les son sus <em>sine qua non</em>. Brillante, siempre ocurrente, <strong>Kohan se sube a hombros de Marx, Simmel, Freud, Lacan, Anne Carson, pero tambi&eacute;n Borges, Dostoievsky, Piglia</strong>, para hablar del dinero como significante de otras cosas, investigar su vaiv&eacute;n entre la liviandad y la podredumbre, entre la pulsi&oacute;n y el deseo, entre la n&aacute;usea y la indiferencia. Una historia de la que ninguno puede escapar&rdquo;, inform&oacute; el sello Paid&oacute;s sobre este lanzamiento de octubre de la mano de la psicoanalista y ensayista <strong>Alexandra Kohan</strong>.
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                El libro del dinero. Entre el don y la materialidad, de Alexandra Kohan.                            </span>
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        <em><strong>El libro del dinero. Entre el don y la materialidad</strong></em><strong>, de Alexandra Kohan, sali&oacute; por Paid&oacute;s.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. </strong><em><strong>Guiando la hiedra</strong></em><strong>, de Hebe Uhart. </strong>&ldquo;Tras <em>Impresiones de una directora de escuela</em>, que reuni&oacute; los cuentos de las d&eacute;cadas del sesenta y setenta, Adriana Hidalgo presenta ahora los textos que conformaban el volumen original de <em>Guiando la hiedra</em> junto con los inmediatamente anteriores de <em>La luz de un nuevo d&iacute;a</em>, completando la producci&oacute;n cuent&iacute;stica publicada por Hebe Uhart en las dos &uacute;ltimas d&eacute;cadas del siglo XX. <strong>Una producci&oacute;n que ofrece la muestra m&aacute;s depurada y madura de su inimitable estilo y de sus temas recurrentes: la vida familiar suburbana, el mundo de la docencia, el punto de vista de los animales y un gusto por el registro de lo cotidiano que ya se acerca a la cr&oacute;nica. </strong>En palabras de <strong>Elvio Gandolfo</strong>: &lsquo;un modo de mirar que produce un modo de decir&rsquo; y, podr&iacute;amos agregar, una manera de escuchar que es una manera de vivir&rdquo;, informaron desde la editorial sobre este lanzamiento.
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                Guiando la hiedra, de Hebe Uhart.                            </span>
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        <em><strong>Guiando la hiedra</strong></em><strong>, de Hebe Uhart, sali&oacute; por Adriana Hidalgo Editora.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>5. </strong><em><strong>La ind&oacute;mita luz</strong></em><strong>, de Pablo Plotkin.</strong> &ldquo;&iquest;C&oacute;mo se escribe el retrato de alguien que no solo es una leyenda sino que parece haber asumido su vida como un banco de pruebas para explorar todas las posibilidades del v&eacute;rtigo? El m&uacute;sico argentino Charly Garc&iacute;a es sin&oacute;nimo de precocidad, genio, talento y desmesura. <strong>Alguien capaz de componer la banda de sonido de varias generaciones y, al mismo tiempo, de embestir como un panzer contra s&iacute; mismo. </strong>Este hombre m&uacute;ltiple, que puede ser amable y arbitrario, elegante y desaforado, cari&ntilde;oso o glacial, que compuso y cant&oacute; canciones que se convirtieron en himnos, que hizo que su salud se transformara en un asunto de inter&eacute;s p&uacute;blico, que desafi&oacute; a la fuerza de gravedad, que renaci&oacute; de peri&oacute;dicos incendios autoinfligidos &ndash;algunos de ellos muy literales&ndash;, encarna la historia de todo un pa&iacute;s: el suyo. En este libro, el escritor y periodista argentino<strong> Pablo Plotkin enhebra la traves&iacute;a vital de Garc&iacute;a &ndash;que mucha veces se torsiona hasta ser su reverso, una traves&iacute;a tan&aacute;tica&ndash; con la de sus canciones y, a su vez, enlaza ambas cosas con la historia argentina contempor&aacute;nea</strong>. Recogi&oacute; durante a&ntilde;os testimonios de quienes lo conocen y lo conocieron, acudi&oacute; a fuentes bibliogr&aacute;ficas, a art&iacute;culos de prensa y, con un ojo quir&uacute;rgico y refinado, compuso una obra coral, impregnada de elegancia y sutileza que esculpe, y al mismo tiempo desarma, la vida de un mito&rdquo;, informaron desde el sello Universidad Diego Portales sobre esta publicaci&oacute;n del periodista y escritor argentino.
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            <span class="title">
                La indómita luz, de Pablo Plotkin.                            </span>
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        <em><strong>La ind&oacute;mita luz</strong></em><strong>, Un retrato de Charly Garc&iacute;a, de Pablo Plotkin, sali&oacute; por Ediciones Universidad Diego Portales.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>6. </strong><em><strong>Nueva escritura en Latinoam&eacute;rica</strong></em><strong>, de H&eacute;ctor Libertella. </strong>La editorial Mardulce anunci&oacute; para este mes este gran rescate literario. &ldquo;Pocas palabras envejecen tan r&aacute;pido como &lsquo;nueva&rsquo;. <strong>Lo nuevo pronto se convierte en lo viejo, lo perimido, lo inactual. Al mismo tiempo, lo nuevo -la novedad- es la carta de presentaci&oacute;n del marketing, del mercado, de los nuevos productos para esto, para lo otro, para lo de m&aacute;s all&aacute;. </strong>Nuevo es la palabra equivocada, si las hay. Pero, por supuesto, hay una excepci&oacute;n. La excepci&oacute;n excepcional. Esa excepci&oacute;n lleva un nombre: H&eacute;ctor Libertella. Y esa excepci&oacute;n es tambi&eacute;n un libro, este: <em>Nueva escritura en Latinoam&eacute;rica</em>. Porque en Libertella la palabra &lsquo;nueva&rsquo; resplandece en una novedad que se sostiene, que perdura, que viaja en el tiempo, siempre actual, para iluminarnos en su plenitud, en su inagotable mirada cr&iacute;tica&rdquo;, inform&oacute; la editorial.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<em>Nueva escritura en Latinoam&eacute;rica</em>, cl&aacute;sico del ensayo literario, sigue abierto a todas las grandes discusiones sobre la literatura contempor&aacute;nea: el sue&ntilde;o de la vanguardia como Caballo de Troya, como la posibilidad de tallar en las cuevas, el lugar del mercado y las escrituras convencionales, la subversi&oacute;n de la sintaxis, y las facetas de una escritura radical como un fantasma venido del castellano de Am&eacute;rica Latina. <strong>El cuerpo te&oacute;rico de Libertella sigue all&iacute;, intacto, capaz de llevar la reflexi&oacute;n hacia zonas a&uacute;n por descubrir</strong>&rdquo;, agregaron los editores.
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                Nueva escritura en Latinoamérica, de Héctor Libertella.                             </span>
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        <em><strong>Nueva escritura en Latinoam&eacute;rica</strong></em><strong>, de H&eacute;ctor Libertella, sali&oacute; por Mardulce.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>7. </strong><em><strong>Un dios sacude la casa</strong></em><strong>, de </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/eugenia-almeida-escritora-audaz-desarmaderos-abismos-gesto-amoroso-contar-historias_1_8955466.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Eugenia Almeida</strong></a><strong>. &ldquo;</strong>Toda vida es una fr&aacute;gil estructura de rituales que nos protegen del abismo. Pero &iquest;qu&eacute; sucede cuando una anomal&iacute;a sacude los cimientos de nuestro refugio? A trav&eacute;s de silencios que pesan m&aacute;s que las palabras, los personajes de estos cuentos habitan un territorio de sospechas, ausencias y esperas.<strong> Eugenia Almeida regresa con su inconfundible pulso narrativo para desvestir las sombras de la culpa y la impunidad. Sobria, inteligente y conmovedora, esta obra la confirma como una de las voces m&aacute;s l&uacute;cidas de nuestra literatura.</strong> <em>Un dios sacude la casa</em> es un libro de belleza duradera&rdquo;, adelant&oacute; la editorial Edhasa sobre ese nuevo libro de la autora cordobesa Eugenia Almeida.
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                Un dios sacude la casa, de Eugenia Almeida.                            </span>
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        <strong>El libro de cuentos </strong><em><strong>Un dios sacude la casa</strong></em><strong>, de Eugenia Almeida, sali&oacute; por Edhasa.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &shy;<strong>8. </strong><em><strong>Hotel Cosmos</strong></em><strong>, de Carla Maliandi.</strong> En la nueva novela de esta destacada escritora argentina, tras la muerte de su esposa, <strong>un hombre intenta descifrar el secreto que esconden las extra&ntilde;as frases anotadas en una libreta</strong> por la mujer que am&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Desde la ventana de un cuarto de hotel, Constituci&oacute;n se abre al enigma sombr&iacute;o en el que se convirti&oacute; el pasado de un hombre desde que encontr&oacute; por azar la agenda de su mujer, muerta poco antes. <strong>&iquest;Qu&eacute; esconden esas citas ambiguas? &iquest;El encuentro con la fe? &iquest;Un misticismo secreto? &iquest;La revelaci&oacute;n imposible? </strong>Todo en <em>Hotel Cosmos</em> es incierto y a la vez material, como si la topograf&iacute;a celestial de Buenos Aires expresase all&iacute; su naturaleza terrenal. <strong>Carla Maliandi profundiza la &aacute;spera belleza de su escritura y ronda otra vez la insidiosa pregunta que perturba a los personajes de sus novelas</strong>: si apenas intuimos nuestro propio lugar en el universo, &iquest;c&oacute;mo podemos conocer a los dem&aacute;s?&rdquo;, informaron sobre el libro desde Random House.
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                Hotel Cosmos, de Carla Maliandi                            </span>
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        <em><strong>Hotel Cosmos</strong></em><strong>, de Carla Maliandi, sali&oacute; por Random House.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>9. </strong><em><strong>Necesito contarte. Cartas a Puig y a los suyos</strong></em><strong>, de Patricia Bargero.</strong> &ldquo;En octubre, te queremos presentar un libro que<strong> tiene tres grandes protagonistas: Manuel Puig, Patricia Bargero y General Villegas</strong>. Patricia Bargero qued&oacute; cuadripl&eacute;jica en un accidente que tuvo un mes antes de casarse cuando volv&iacute;a de Bunge manejando el auto de su padre. Tras su rehabilitaci&oacute;n se encontr&oacute; por primera vez con la literatura de Manuel Puig y sinti&oacute; que su vida cambiaba para siempre por segunda vez. No se trataba s&oacute;lo de ficci&oacute;n, no pod&iacute;a serlo viviendo en esa ciudad. Pero Patricia se enamor&oacute; de su obra y, al hacerlo, encontr&oacute; un destino. Busc&oacute; restablecer los lazos de Villegas con Puig y se propuso&nbsp;difundir su literatura. Organiz&oacute; actividades y talleres, trabaj&oacute; con estudiantes y nuevas generaciones de lectores y se convirti&oacute; en una de sus principales divulgadoras locales. <strong>Durante m&aacute;s de veinte a&ntilde;os coordin&oacute; Puig en Acci&oacute;n, un programa cultural que organiz&oacute; encuentros, talleres, espect&aacute;culos y congreg&oacute; a expertos puigueanos de Argentina y del mundo</strong>&rdquo;, inform&oacute; el sello Sigilo en un comunicado por el lanzamiento de este libro.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<em>Necesito contarte</em> es una rara avis en todos los sentidos. Biograf&iacute;a de la juventud de Puig, autobiograf&iacute;a de Patricia, reconstrucci&oacute;n de los equ&iacute;vocos y prejuicios que dieron origen a la enemistad de un pueblo con su autor m&aacute;s importante y homenaje en clave feminista a una literatura,<strong> estas 25 cartas dirigidas a Manuel, a sus parientes y a sus personajes de ficci&oacute;n son un testimonio de compromiso pol&iacute;tico y de amor literario</strong> a uno de nuestros autores m&aacute;s queridos&rdquo;, agregaron desde la editorial.
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            <span class="title">
                Necesito contarte. Cartas a Puig y a los suyos, de Patricia Bargero.                            </span>
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        <em><strong>Necesito contarte. Cartas a Puig y a los suyos</strong></em><strong>, de Patricia Bargero, sali&oacute; por Sigilo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>10. </strong><em><strong>Volver al futuro. Historia y pol&iacute;tica en el discurso de la derecha radical argentina</strong></em><strong>, de Fabio Wasserman. </strong>&ldquo;El relato hist&oacute;rico siempre est&aacute; presente en el debate p&uacute;blico, ahora, &iquest;c&oacute;mo interpreta a la historia argentina la nueva derecha? <strong>En su nuevo libro, el historiador Fabio Wasserman analizar&aacute; los usos de la historia del mile&iacute;smo.</strong> <em>Volver al futuro</em> estudia la relaci&oacute;n entre historia y pol&iacute;tica en las nuevas derechas radicales. <strong>Para eso se sumerge en las redes sociales y los discursos de estos grupos buscando descifrar el relato de la historia que ellos elaboran</strong>&rdquo;, informaron desde Omn&iacute;vora Editora sobre este lanzamiento de octubre.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Centr&aacute;ndose en la, todav&iacute;a en curso, experiencia mile&iacute;sta, el autor interpreta cu&aacute;les son sus usos pol&iacute;ticos del pasado. Entre las fake news y la batalla cultural, hay lugar en su discurso <strong>para traer del pasado a figuras como Alberdi, Roca, Sarmiento; volver sobre un idealizado siglo XIX en donde la Argentina era una potencia mundial</strong>. Tambi&eacute;n aparecen los ind&iacute;genas y la &lsquo;Conquista del desierto&rsquo;, pasando por la llegada de Col&oacute;n a Am&eacute;rica hasta los relatos negacionistas en torno a la dictadura militar de 1976.&nbsp;Este libro es una historia del presente, un trabajo que muestra c&oacute;mo las nuevas derechas radicales a partir de los usos de la historia, construyen su identidad, disputan el sentido com&uacute;n y buscan legitimar sus ideas&rdquo;, agregaron desde la editorial.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Volver al futuro. Historia y política en el discurso de la derecha radical argentina, de Fabio Wasserman.                            </span>
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        <em><strong>Volver al futuro. Historia y pol&iacute;tica en el discurso de la derecha radical argentina</strong></em><strong>, de Fabio Wasserman, sali&oacute; por Omn&iacute;vora.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>11. </strong><em><strong>El a&ntilde;o de la serpiente</strong></em><strong>, de Camila Fabbri. </strong>&ldquo;Todo comienza con un olor. Un olor profundo e insoportable a descomposici&oacute;n: una presencia con capas de sentido que se instala en los pasillos de un cl&aacute;sico edificio bonaerense de los sesenta. Aldana, una vecina cuya resistencia al desorden y a las bacterias la mantiene en un estado de alerta constante, es la primera en percibirlo y, junto a Gina, la portera del edificio, decide enfrentar el misterio que emana del departamento 5.&ordm; C.<strong> Ah&iacute; vive Celeste Blum, una joven estudiante de Arquitectura aparentemente solitaria que, sin embargo, tiene desde hace poco una relaci&oacute;n con Sim&oacute;n, un hombre mayor que ella y obsesionado con los reptiles cuya devoci&oacute;n trastoca la intimidad de la pareja en un ecosistema que bascula entre el miedo y la fascinaci&oacute;n</strong>&rdquo;, adelantan desde Anagrama sobre esta nueva publicaci&oacute;n de la autora argentina.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pero lo que empieza como un ataque olfativo pronto se transforma en una inquietud: &iquest;qu&eacute; ocurre tras la puerta cerrada de esa joven que siempre pareci&oacute; habitar una superficie de calma absoluta? En la atm&oacute;sfera viciada del departamento, entre maquetas de espacios verdes y revistas de far&aacute;ndula, flota algo m&aacute;s que el rastro de una ausencia: una sospecha reptante, una presencia animal, ex&oacute;tica y letal que podr&iacute;a, tal vez, impregnar m&aacute;s all&aacute;. <strong>Camila Fabbri construye en </strong><em><strong>El a&ntilde;o de la serpiente</strong></em><strong> una novela de horror dom&eacute;stico y tensi&oacute;n psicol&oacute;gica sobre los peligros ambientales de las relaciones humanas</strong>: esas amenazas invisibles que se gestan en los v&iacute;nculos afectivos, en la soledad urbana y en el voyerismo de unos vecinos que observan la tragedia ajena como si fuera un programa de telerrealidad&rdquo;, se&ntilde;alan desde el sello.
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            <span class="title">
                El año de la serpiente, de Camila Fabbri.                            </span>
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        <strong>La novela </strong><em><strong>El a&ntilde;o de la serpiente</strong></em><strong>, de Camila Fabbri, sali&oacute; por Anagrama.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>12. </strong><em><strong>Borges, un destino sudamericano,</strong></em><strong> de Sylvia Iparraguirre.</strong> &ldquo;<strong>Sylvia Iparraguirre</strong> reconstruye en este ensayo l&uacute;cido y envolvente la vida y la obra de Jorge Luis Borges, su ra&iacute;z rioplatense en di&aacute;logo con la cultura universal, la formaci&oacute;n intelectual del escritor, su paso por las vanguardias y la construcci&oacute;n de una literatura que transform&oacute; para siempre la lengua y la ficci&oacute;n. Con el estilo claro y preciso que la caracteriza, atenta a detalles y an&eacute;cdotas de las que fue testigo privilegiada, <strong>Iparraguirre ilumina las tensiones que atraviesan la obra borgeana: la tradici&oacute;n y la modernidad, lo argentino y lo universal, la realidad y las ideas, y analiza algunos de sus textos fundamentales</strong>, revelando sus procedimientos y obsesiones: el tiempo, el infinito, la identidad. Nacido de un seminario que la autora imparti&oacute; durante el oto&ntilde;o de 2022 y que traslad&oacute; a estas p&aacute;ginas, este libro ofrece una clave de lectura imprescindible <strong>para comprender a Borges en toda su dimensi&oacute;n: como escritor argentino y como figura central de la literatura del siglo XX</strong>&rdquo;, inform&oacute; Alfaguara sobre esta publicaci&oacute;n que ya est&aacute; en librer&iacute;as.
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                Borges, un destino sudamericano, de Sylvia Iparraguirre.                            </span>
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        <em><strong>Borges, un destino sudamericano,</strong></em><strong> de Sylvia Iparraguirre, sali&oacute; por Alfaguara.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>13. </strong><em><strong>Diario de pintura</strong></em><strong>, de Ana Montes.</strong> &ldquo;Este es el diario de una escritora y pintora que trabaja obsesivamente en un cuadro imposible. El cuaderno, el cuadro, el libro y la vida se tocan en estas p&aacute;ginas. <strong>La hoja aparece como un espacio visual donde el trazo y la frase compiten y se acompa&ntilde;an. La imagen y la palabra buscan su modo de salir al mundo.</strong> Hay piedritas entre las letras y las manchas, una rivalidad que est&aacute; resuelta y que contin&uacute;a funcionando como motor del trabajo. Ana va y viene del cuaderno de notas a la tela, de la pintura a la escritura, de la obra al registro cotidiano. En ese movimiento se fortalece una conciencia del formato y de sus decisiones m&iacute;nimas: el tama&ntilde;o de la hoja, el color, el gesto. As&iacute; se construye un diario pintado. A lo largo del libro intenta traducir el nombre de su abuela en una pintura. La traducci&oacute;n no es literal. Se resuelve a trav&eacute;s de la mirada de la pintora que escribe. <strong>El secreto se revela en la obra inconclusa</strong>&rdquo;, escribi&oacute; <strong>Diana Aisenberg</strong> en la contratapa de esta publicaci&oacute;n.
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                Diario de pintura, de Ana Montes.                            </span>
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        <em><strong>Diario de pintura</strong></em><strong>, de Ana Montes, sali&oacute; por la editorial Bosque Energ&eacute;tico.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>14. </strong><em><strong>Un beso, adi&oacute;s</strong></em><strong>, de Claire-Louise Bennett. </strong>&ldquo;La narradora de <em>Un beso, adi&oacute;s</em> se encuentra en un momento decisivo de su vida. Reci&eacute;n mudada al campo, vive atormentada por los recuerdos de una relaci&oacute;n amorosa que mantuvo con Xavier, un hombre mucho mayor que ella a quien sigue amando, pero ya no desea. <strong>La llegada de una carta inesperada de un antiguo profesor de Literatura despierta en la protagonista recuerdos de viejos amantes, de &eacute;pocas en las que el amor se cifra en la escritura de un nombre propio en el margen de un libro</strong>, en la espera de un llamado que nunca sucede, en el roce ef&iacute;mero de una mano que lo enciende todo. La narradora se obsesiona una y otra vez con ciertas escenas: las recuerda, las reformula, las desarma y las vuelve a crear con palabras: &lsquo;&iquest;c&oacute;mo se detiene el zumbido en la propia cabeza? &iquest;C&oacute;mo se aplastan contra la pared los pensamientos intrusivos e incesantes? &iquest;C&oacute;mo evita uno volverse violentamente loco?&rsquo;, se pregunta&rdquo;, adelantan sobre este lanzamiento desde Eterna Cadencia Editora.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>Claire-Louise Bennett</strong> se sumerge sin temor en el lenguaje y lo transita con sensibilidad mientras va tejiendo un recorrido por las relaciones que marcaron su experiencia afectiva. Una experiencia siempre ambigua, opaca, indeterminada y controversial, que retrata la complejidad de los v&iacute;nculos entre maestrxs, amigxs y amantes. <em><strong>Un beso, adi&oacute;s</strong></em><strong>, su &uacute;ltima novela, la consagra como una de las escritoras m&aacute;s audaces y conmovedoras de la literatura irlandesa contempor&aacute;nea</strong>&rdquo;, agregan desde la editorial.
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                Un beso, adiós, de Claire-Louise Bennett.                            </span>
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        <em><strong>Un beso, adi&oacute;s</strong></em><strong>, de Claire-Louise Bennett, sali&oacute; por Eterna Cadencia Editora.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>15. </strong><em><strong>La hija del rabino</strong></em><strong>, de </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/tali-goldman-cronica-volvio-lugar-resistencia-periodismo-pide-tiempo_1_12551339.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Tali Goldman</strong></a><strong>. &ldquo;</strong>La sinagoga tiene una escuela, &iquest;a qui&eacute;n se le ocurre que puedo ir a otra?, as&iacute; que tambi&eacute;n camino esas cuadras todos los d&iacute;as. Tres cuadras que se convierten en una distancia perfecta y que se conectan mediante un hilo dorado tirante y seguro, como la soga de un alpinista, al que se reduce toda nuestra vida. '<strong>De la sinagoga a la casa, de la casa a la sinagoga'&rdquo;</strong>, se lee en las p&aacute;ginas de este libro.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Una ni&ntilde;a crece en el centro de una escena que no eligi&oacute;: ser la hija del rabino. Desde la primera fila de la sinagoga, entre rezos, chismes, jerarqu&iacute;as y rituales, aprende a mirar con una mezcla de fascinaci&oacute;n y distancia el mundo que la form&oacute;. A lo largo de los a&ntilde;os intenta correrse de ese rol que la define, y se debate entre la devoci&oacute;n y la rebeld&iacute;a. <strong>Pero la comunidad, la familia y, sobre todo, la figura de su padre, magn&eacute;tico al mismo tiempo que contradictorio, la devuelven una y otra vez al origen de las preguntas</strong>, al lugar que la convirti&oacute; en escritora. Sin solemnidad, con mucho humor y ternura, Tali Goldman construy&oacute; el retrato de un mundo que, de tan cercano, por momentos le resulta tortuoso. Una historia singular de la vida comunitaria y sobre la relaci&oacute;n compleja, absolutamente afectuosa y a veces tambi&eacute;n asfixiante entre un padre y una hija&rdquo;, se&ntilde;alaron desde Ediciones B sobre esta publicaci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                 La hija del rabino, de Tali Goldman.                            </span>
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        <em><strong>La hija del rabino</strong></em><strong>, de Tali Goldman, sali&oacute; por Ediciones B.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>16.</strong><em><strong> Libros para la revoluci&oacute;n</strong></em><strong>, de </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/legado-beatriz-sarlo-conservan-papeles-personales-cuatro-mil-libros-biblioteca_1_12617811.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Horacio Tarcus</strong></a><strong>.</strong> &ldquo;En pleno siglo XXI, resulta evidente que el marxismo no fue a parar al basurero de la historia: siguen existiendo editoriales que lanzan colecciones, libros y autores radicalmente cr&iacute;ticos del capitalismo.<strong> Es cierto que estos proyectos ya no suponen la revoluci&oacute;n como un punto de llegada palpable. </strong>Pero hubo un largu&iacute;simo tiempo, entre fines del siglo XIX y los a&ntilde;os setenta del siglo XX, en que la cultura marxista ten&iacute;a una irradiaci&oacute;n y una intensidad enormes, motorizadas por la actualidad del cambio revolucionario. <strong>Horacio Tarcus</strong> reconstruye con maestr&iacute;a este per&iacute;odo inspirador. Poniendo un pie en la historia material del libro (y en esa red incre&iacute;ble de libreros, importadores, impresores, traductores, editores, dise&ntilde;adores, artistas, correctores, dirigentes pol&iacute;ticos) y en la historia mundial de las izquierdas, Tarcus caracteriza tres grandes ciclos de edici&oacute;n marxista en la Argentina. El primero es el socialista, entre finales del siglo XIX y mediados del XX. El segundo es el comunista (inescindible de la experiencia sovi&eacute;tica, incluye a las editoriales que segu&iacute;an los dictados de Mosc&uacute; y su sistema de publicaciones, m&aacute;s aquellas que acompa&ntilde;aban, permiti&eacute;ndose ciertas cr&iacute;ticas). <strong>El &uacute;ltimo es el de la nueva izquierda que, desde la Revoluci&oacute;n Cubana, da voz a los marxismos disidentes de China, Yugoslavia y Vietnam, y a los debates de la izquierda europea</strong>&rdquo;, se&ntilde;alan desde Siglo XXI Editores sobre este lanzamiento de octubre.
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                Libros para la revolución. La edición marxista en la Argentina, de Horacio Tarcus.                            </span>
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        <em><strong>Libros para la revoluci&oacute;n. La edici&oacute;n marxista en la Argentina</strong></em><strong>, de Horacio Tarcus, sali&oacute; por Siglo XXI Editores.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>17. </strong><em><strong>Culpas y responsabilidades</strong></em><strong>, de Daniel Feierstein.</strong> &ldquo;&iquest;C&oacute;mo pensar las culpas y responsabilidades en el caso de un genocidio? &iquest;Se trata solo de sus perpetradores, o puede extenderse de modo complejo a sectores que vivieron o participaron de los hechos de otras maneras? &iquest;C&oacute;mo operan, en ese sentido, los sentimientos de verg&uuml;enza y culpa? &iquest;C&oacute;mo se intersectan estos problemas con las realidades contempor&aacute;neas en un mundo que reniega de ambas emociones? Con <em>Culpas y responsabilidades</em> concluye la trilog&iacute;a de Daniel Feierstein sobre la elaboraci&oacute;n del genocidio. <strong>En este tercer volumen se aborda una discusi&oacute;n que no es nueva pero sigue siendo &aacute;spera, y que durante d&eacute;cadas ha oscilado, como escribe el autor, &lsquo;entre dos polos igualmente insatisfactorios: la culpabilizaci&oacute;n colectiva indiferenciada &mdash;el &lsquo;todos fuimos responsables&rsquo;, que al universalizar la culpa la disuelve</strong> y termina por no responsabilizar a nadie en particular&mdash; y la exculpaci&oacute;n estructural &mdash;el &lsquo;nadie pudo haber hecho algo diferente&rsquo;, que al invocar las determinaciones sist&eacute;micas borra la acci&oacute;n humana y, con ella, la posibilidad misma de la responsabilidad&rsquo;&rdquo;, informaron desde Fondo de Cultura Econ&oacute;mica sobre esta publicaci&oacute;n.
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            <span class="title">
                Culpas y responsabilidades. Sobre la elaboración del genocidio III, de Daniel Feierstein.                            </span>
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        <em><strong>Culpas y responsabilidades. </strong></em><strong>Sobre la elaboraci&oacute;n del genocidio III, de Daniel Feierstein, sali&oacute; por Fondo de Cultura Econ&oacute;mica.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>18. </strong><em><strong>La carne</strong></em><strong>, de David Szalay. </strong>&ldquo;Feltrinelli Editores presenta <em>La carne</em>, la esperad&iacute;sima novela de <strong>David Szalay</strong>, ganadora del Premio Booker 2025. <strong>Una narraci&oacute;n sobre las fuerzas que, ajenas a nuestro control</strong>, dictan la suerte de nuestros destinos&rdquo;, adelant&oacute; la editorial en un comunicado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Istv&aacute;n tiene quince a&ntilde;os y vive con su madre en un anodino bloque de pisos en un pueblo de Hungr&iacute;a. T&iacute;mido, herm&eacute;tico, casi invisible incluso para s&iacute; mismo, su vida toma un rumbo inesperado cuando una vecina casada, de la edad de su madre, lo arrastra a una relaci&oacute;n clandestina que &eacute;l apenas comprende: <strong>un primer encuentro carnal cuyas tr&aacute;gicas consecuencias marcar&aacute;n su existencia</strong>. A partir de entonces comienza un recorrido que lo llevar&aacute; de Hungr&iacute;a a Londres, entre trabajos precarios y relaciones que apenas lo rozan, hasta que encuentra la estabilidad, primero como ch&oacute;fer al servicio de un magnate y m&aacute;s tarde convertido &eacute;l mismo en multimillonario, siempre imperturbable ante el trauma y la p&eacute;rdida, ante la alegr&iacute;a y el &eacute;xito&rdquo;, se&ntilde;ala la sinopsis oficial del libro.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ganadora del Premio Booker 2025, La carne traza el magistral retrato de un personaje indescifrable y magn&eacute;tico, un hombre que transita impasible por la existencia, a merced de fuerzas que escapan a su control, en medio de la precariedad y la violencia silenciosa de la Europa globalizada. <strong>Una novela hipn&oacute;tica que explora c&oacute;mo la clase y el dinero, pero tambi&eacute;n el cuerpo y el deseo, dictan la suerte de nuestros destinos</strong>, y que confirma a Szalay como uno de los grandes narradores del presente&rdquo;, se&ntilde;alaron los editores de la novela.
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                La carne, de David Szalay.                            </span>
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        <em><strong>La carne</strong></em><strong>, de David Szalay, sali&oacute; por Feltrinelli Editores.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>19. </strong><em><strong>Una apacible turbulencia</strong></em><strong>, de Antonio Ayuso. </strong>&ldquo;&iquest;Cu&aacute;ndo y por qu&eacute; el humo de un cigarrillo deja de ascender uniformemente y se convierte en volutas desordenadas? &iquest;Tienen algo en com&uacute;n la mec&aacute;nica cu&aacute;ntica y la meditaci&oacute;n? &iquest;Por qu&eacute; se forman remolinos en el r&iacute;o tras el pilar de un puente? <strong>&iquest;Qu&eacute; partes del universo no conocemos y qu&eacute; lugar ocupamos en &eacute;l? &iquest;En qu&eacute; se parecen una nave espacial y una piedra que haces saltar sobre el agua?</strong> &iquest;Tiene realmente la ciencia respuestas para todo?&rdquo;, son algunas de las preguntas que intenta responder este libro.
    </p><p class="article-text">
        Se trata, seg&uacute;n sus editores, de un &ldquo;un ensayo ameno y original en el que, partiendo de una pregunta por un particular fen&oacute;meno f&iacute;sico, el autor avanza hacia las implicaciones filos&oacute;ficas que tienen las respuestas que brinda la ciencia&rdquo;. &ldquo;Pasando de la belleza de algunos modelos cient&iacute;ficos a lo entra&ntilde;able de una conversaci&oacute;n con un hijo,<strong> este libro nos invita a preguntarnos si es o no posible encontrar consuelo en el conocimiento que nos ofrece la ciencia</strong>&rdquo;, agregan desde la editorial.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Una apacible turbulencia. Desengaños e intuiciones de un ingeniero aeroespacial, de Antonio Ayuso.                            </span>
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        <em><strong>Una apacible turbulencia. Desenga&ntilde;os e intuiciones de un ingeniero aeroespacial</strong></em><strong>, de Antonio Ayuso, sali&oacute; por Libros del Asteroide.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;<strong>20. </strong><em><strong>La sinfon&iacute;a de los adioses</strong></em><strong>, de Edmund White. </strong>&ldquo;<em>La sinfon&iacute;a de los adioses</em> es la novela autobiogr&aacute;fica m&aacute;s aguda y conmovedora acerca del devenir de la comunidad gay norteamericana; y es, a su vez, una larga eleg&iacute;a digresiva que busca postergar por todos los medios el relato de aquello que nadie quiere contar: la muerte del ser amado. Si <em>Historia de un chico</em> es una novela de iniciaci&oacute;n sexual del narrador, que en <em>La hermosa habitaci&oacute;n</em> est&aacute; vac&iacute;a deja de considerar sus inclinaciones como una enfermedad,<em> La sinfon&iacute;a de los adioses </em>&ndash;que transcurre en Nueva York, Par&iacute;s, Venecia y Roma&ndash; aborda el &eacute;xito profesional del escritor, su madurez y las terribles consecuencias de la epidemia del sida, con sus dolorosas p&eacute;rdidas. <strong>Cada una de estas novelas puede leerse de forma aut&oacute;noma, porque trazan matices de distintos momentos de la experiencia homosexual</strong>&rdquo;, informaron desde Blatt &amp; R&iacute;os sobre esta publicaci&oacute;n de octubre.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cargada de erotismo y sensualidad, conmovedora, imponente en la descripci&oacute;n de lugares y de la belleza de los cuerpos masculinos, la narraci&oacute;n de <em>La sinfon&iacute;a de los adioses</em>, de inspiraci&oacute;n proustiana, tiene <strong>una riqueza literaria que la pone al nivel de las grandes obras</strong> de la literatura reciente&rdquo;, apuntaron.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La sinfonía de los adioses, de Edmund White.                            </span>
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        <em><strong>La sinfon&iacute;a de los adioses</strong></em><strong>, de Edmund White, sali&oacute; por Blatt &amp; R&iacute;os.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>21. </strong><em><strong>Hombres enamorados</strong></em><strong>, de Irvine Welsh.</strong> &ldquo;&iquest;Los echabas de menos? <strong>Hablamos de Renton, Spud, Begbie y Sick Boy, los protagonistas de </strong><em><strong>Trainspotting</strong></em><strong>, la novela que lanz&oacute; al estrellato a Irvine Welsh y que se convirti&oacute; en un fen&oacute;meno literario y cinematogr&aacute;fico</strong>. <em>Hombres enamorados</em> retoma al cuarteto justo donde los dej&oacute; <em>Trainspotting</em>, despu&eacute;s de aquella compraventa de hero&iacute;na que acab&oacute; en trifulca y con cuyo dinero Renton se da a la fuga y deja al resto con un palmo de narices&rdquo;, afirman desde Anagrama sobre este libro que llegar&aacute; al pa&iacute;s este mes.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos a finales de la d&eacute;cada de los ochenta del pasado siglo, <strong>a&ntilde;os terminales del gobierno Thatcher y de transici&oacute;n del punk al dance</strong>. Con el dinero sustra&iacute;do a sus compinches, Renton se instala en &Aacute;msterdam, donde se adentrar&aacute; en un submundo de clubes de m&aacute;s que dudosa reputaci&oacute;n y frecuentar&aacute; a personajes peligrosos; Sick Boy se ha quedado en Londres, donde intenta desengancharse y donde conoce a Amanda, una pija, hija de un pol&iacute;tico, que lo introducir&aacute; en un entorno social muy distinto; la vida de Begbie transcurre entre la c&aacute;rcel y Leith, el maldito barrio del que no logra salir; hasta all&iacute; ha vuelto tambi&eacute;n Spud, que se enamora de Ali, una chica con m&aacute;s afici&oacute;n a los opi&aacute;ceos que al sexo&hellip; Ah&iacute; van Renton, Spud, Begbie y Sick Boy tratando de convertirse en hombres de provecho&hellip; o algo parecido&rdquo;, se&ntilde;ala la sinopsis oficial del libro y agrega: &ldquo;<strong>Irvine Welsh regresa al lugar del crimen, retoma sus protagonistas m&aacute;s queridos y nos ofrece una nueva muestra de su inmenso talento</strong> para la narraci&oacute;n trepidante, el lenguaje callejero y la construcci&oacute;n de unos personajes desnortados y repletos de flaquezas que forman parte ya de las vidas de muchos lectores&rdquo;.
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                Hombres enamorados, de Irvine Welsh.                            </span>
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        <em><strong>Hombres enamorados</strong></em><strong>, de Irvine Welsh, sali&oacute; por Anagrama.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>22. </strong><em><strong>El amor inventado</strong></em><strong>, de Paula Klein.</strong> &ldquo;Cuando el periodista m&aacute;s admirado de Francia es acusado de haber inventado los reportajes que lo convirtieron en una celebridad, su ca&iacute;da es tan espectacular como antes lo hab&iacute;a sido su ascenso. Prestigiosos galardones, reconocimiento internacional, una carrera brillante: todo se derrumba de la noche a la ma&ntilde;ana. Pero para Miranda, su esposa, el aut&eacute;ntico esc&aacute;ndalo no es el fraude. Es el abandono. <strong>Mientras intenta reconstruir qu&eacute; ocurri&oacute; con Charles &mdash;el hombre al que am&oacute;, admir&oacute; y quiz&aacute; nunca termin&oacute; de conocer&mdash;, se embarca en la filmaci&oacute;n de un documental sobre H&eacute;l&egrave;ne y Andr&eacute;, una pareja que lleva m&aacute;s de sesenta a&ntilde;os juntos. </strong>En ellos, Miranda busca la respuesta a una pregunta que atraviesa su propia vida: &iquest;qu&eacute; sostiene un amor a lo largo del tiempo? A medida que avanza el rodaje y re&uacute;ne testimonios sobre las mentiras de Charles, la investigaci&oacute;n le devuelve una imagen inesperada de su matrimonio. &iquest;Qu&eacute; eligi&oacute; no ver? &iquest;Cu&aacute;nto de s&iacute; misma fue perdiendo en el camino? &iquest;Puede sobrevivir el amor a la verdad? &iquest;Qu&eacute; sucede cuando descubres que has convivido durante a&ntilde;os con un desconocido?&rdquo;, se&ntilde;ala la sinopsis oficial de esta novela de la escritora argentina que es la ganadora en la &uacute;ltima edici&oacute;n del Premio Lumen.
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            <span class="title">
                El amor inventado, de Paula Klein.                            </span>
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        <em><strong>El amor inventado</strong></em><strong>, de Paula Klein, sali&oacute; por Lumen.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>23. </strong><em><strong>Nuevo taller literario</strong></em><strong>, de Alejandra Laurencich.</strong> Un libro que <strong>se pregunta por el oficio de escribir y por las herramientas necesarias para transformar una intuici&oacute;n en una historia</strong>, seg&uacute;n informan sus editores.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Se puede ense&ntilde;ar a escribir ficci&oacute;n? &iquest;C&oacute;mo se construye una voz propia? &iquest;Qu&eacute; hace que una historia funcione? A partir de estas y otras preguntas, Laurencich propone un recorrido por los principales aspectos del trabajo literario, desde los primeros pasos de la narraci&oacute;n hasta la construcci&oacute;n de personajes, escenas y tramas. El libro aborda distintos recursos de la escritura y ofrece herramientas para quienes quieran explorar el cuento, la novela, la microficci&oacute;n o la cr&oacute;nica.<strong> Cada cap&iacute;tulo funciona como una sesi&oacute;n de taller e incluye conceptos te&oacute;ricos, ejemplos, ejercicios y lecturas recomendadas. </strong>Lejos de ofrecer f&oacute;rmulas cerradas o recetas para escribir, <em>Nuevo taller literario</em> invita a practicar, revisar, tomar decisiones y desarrollar una mirada propia sobre aquello que se quiere contar. La escritura aparece as&iacute; no como un don reservado para unos pocos, sino como un oficio que puede ejercitarse y perfeccionarse.<strong> Con una mirada l&uacute;cida y cercana, Alejandra Laurencich tambi&eacute;n se ocupa de algunos de los obst&aacute;culos que atraviesan a quienes escriben</strong>: los bloqueos, las ideas preconcebidas sobre la literatura y las dificultades propias del proceso creativo. El resultado es una gu&iacute;a pr&aacute;ctica y reflexiva para quienes est&aacute;n dando sus primeros pasos, pero tambi&eacute;n para quienes ya escriben y buscan volver sobre las herramientas de su oficio&rdquo;, informaron desde la editorial Factotum.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Nuevo taller literario, de Alejandra Laurencich.                            </span>
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        <em><strong>Nuevo taller literario</strong></em><strong>, de Alejandra Laurencich, sali&oacute; por Factotum.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>24. </strong><em><strong>Flush</strong></em><strong>, de Virginia Woolf. </strong>&ldquo;Flush es un cocker de pelaje cobrizo y alma inquieta. Su historia es tambi&eacute;n la de Elizabeth Barrett Browning, poeta c&eacute;lebre y mujer enferma. La relaci&oacute;n entre Flush y Elizabeth muestra c&oacute;mo la compa&ntilde;&iacute;a del cachorro transforma la vida de la poetisa y, a su vez, c&oacute;mo &eacute;l se adapta y se transforma por la influencia de su due&ntilde;a. A trav&eacute;s de los ojos del animal, se revelan las contradicciones del comportamiento humano, as&iacute; como la aristocracia canina y la sociedad de la &eacute;poca. <strong>Virginia Woolf narra una biograf&iacute;a que es tambi&eacute;n una reflexi&oacute;n sobre la sociedad, el amor y las cadenas invisibles que nos unen,</strong> una meditaci&oacute;n sobre la interconexi&oacute;n entre especies y la vida interior de un ser ajeno a las convenciones humanas&rdquo;, detall&oacute; Ediciones Godot sobre esta publicaci&oacute;n que lanza en octubre.
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                Flush, de Virginia Woolf.                            </span>
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        <em><strong>Flush</strong></em><strong>, de Virginia Woolf, sali&oacute; por Ediciones Godot.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>25. </strong><em><strong>El archivo de ciertas cosas perdidas</strong></em><strong>, de Santiago Featherston.</strong> &ldquo;En octubre llega la primera novela de Santiago Featherston, <em>El archivo de ciertas cosas perdidas</em>, <strong>una historia sobre el amor, la amistad y ese momento extra&ntilde;o de la juventud en el que creemos que una mala decisi&oacute;n puede cambiarlo todo para siempre</strong>&rdquo;, inform&oacute; la editorial Sigilo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El protagonista est&aacute; perdido. Hastiado de su trabajo en una oficina p&uacute;blica, combate el insomnio con caminatas nocturnas y fantas&iacute;as de escape. En su escritorio tiene pegado el dibujo de un &aacute;rbol que &eacute;l no hizo. No sabe qui&eacute;n lo dibuj&oacute; ni por qu&eacute;, pero no puede dejar de preguntarse qu&eacute; habr&aacute; sido de las manos que alguna vez trazaron esas ramas.<strong> Tambi&eacute;n est&aacute; Puli, su mejor amigo y el &uacute;nico ant&iacute;doto contra su melancol&iacute;a. </strong>Un ser insoportablemente simp&aacute;tico que vive al l&iacute;mite de la salud y las buenas costumbres y que sabe sacarle a cada d&iacute;a alguna aventura inopinada. Un mediod&iacute;a descubre por azar El Archivo de Ciertas Cosas Perdidas desde 1984, una subsubdependencia municipal que funciona casi en secreto y est&aacute; atendida por un par de criaturas estrafalarias. All&iacute; se guardan los objetos que los habitantes de la ciudad perdieron alguna vez: cosas peque&ntilde;as, absurdas, entra&ntilde;ables. <strong>El reencuentro con una vieja caja de f&oacute;sforos, con un llavero comprado en el Barrio Chino y algunas otras cosas que perdi&oacute; hace tiempo llevar&aacute; a nuestro protagonista a revivir las etapas de un amor que, por negarse a perder, lo dej&oacute; de espaldas al mundo</strong>&rdquo;, detallaron los editores del libro.
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            <span class="title">
                El archivo de ciertas cosas perdidas, de Santiago Featherston.                            </span>
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        <em><strong>El archivo de ciertas cosas perdidas</strong></em><strong>, de Santiago Featherston, sali&oacute; por Sigilo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>AL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-octubre-borges-bioy-nuevo-claudia-pineiro-dinero-alexandra-kohan-rescates_1_13564484.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 06 Oct 2026 09:27:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los libros de octubre: el Borges de Bioy, lo nuevo de Claudia Piñeiro, el dinero según Alexandra Kohan y varios rescates]]></media:title>
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    </item>
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      <title><![CDATA[Julián López: “La escritura es muy delatora, es difícil guardar la compostura cuando escribís”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/julian-lopez-escritura-delatora-dificil-guardar-compostura-escribis_1_13555069.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/470cd1ec-c4d3-4bcb-8a51-395c09c52b6e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x959y438.jpg" width="1200" height="675" alt="Julián López: “La escritura es muy delatora, es difícil guardar la compostura cuando escribís”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Acaba de publicar “Las iracundas”, una novela epistolar que, con desparpajo, muestra la travesía de una escritora cuando se sube a un barco que funciona como una singular residencia de artistas. El Paraná en la literatura, la complejidad de la palabra “resistencia” en el ámbito cultural y la vejez como momento desfachatado de la vida.</p><p class="subtitle">Entrevista - Betina González: “Culpar a los jóvenes porque gobierna la derecha me parece peligroso”</p></div><p class="article-text">
        Un libro con observaciones hilarantes, la cadencia despatarrada del chisme, un pu&ntilde;ado de confesiones a medias, algunas escenas de irreverencia y sexo, un r&iacute;o despampanante, un mont&oacute;n de referencias culturales (del tango al cine de <strong>Werner Herzog</strong>; de los y las poetas que le escribieron al R&iacute;o Paran&aacute; hasta la versi&oacute;n m&aacute;s desfachatada de <strong>Mar&iacute;a Moreno</strong>), que est&aacute;n ah&iacute;, para quien quiera pescarlas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En su nueva novela <em>Las iracundas</em> (Random House, 2026), <strong>el escritor Juli&aacute;n L&oacute;pez pone en el centro a una escritora implacable y mayor, arriba de un barco que funciona como una singular residencia de artistas. </strong>Durante esa traves&iacute;a ins&oacute;lita, rodeada de personas que en su mayor&iacute;a desprecia, le escribe cartas a una ex amante donde caracteriza con gracia y filo a sus compa&ntilde;eros de viaje y registra los d&iacute;as en esa embarcaci&oacute;n. <strong>Son cartas, tambi&eacute;n, en las que trafica reproches a su destinataria por un amor que se termin&oacute; o no pudo ser del todo</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Presentada como una novela epistolar &ndash;una deriva que, gracias a la prosa feroz de L&oacute;pez, se va desflecando, que no puede sino disolverse en las mism&iacute;simas aguas del cauce que transita&ndash; <strong>en </strong><em><strong>Las iracundas</strong></em><strong> confluyen una serie de escenas vitales y de personajes que al tiempo que se despliegan con toda potencia, naufragan</strong> en las aguas siempre zigzagueantes del deseo, las contradicciones, las cuitas del mundo cultural, la vejez, el amor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Este viaje lo tiene todo para m&iacute;, un laboratorio de ensue&ntilde;o: frivolidad y desprecio, chismorreo fort&iacute;simo y larvado y la m&aacute;s pura curiosidad, un erotismo descarado e imprevisto. La mar en coche&rdquo;</em>, apunta la narradora en una de sus cartas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Mientras le&iacute;a </strong><em><strong>Las iracundas</strong></em><strong>, con esa voz de la protagonista tan tremenda en primer plano, me preguntaba si hubo un inicio vinculado con eso que se impuso a la hora de ponerte a escribir. &iquest;Fue as&iacute;? &iquest;Por d&oacute;nde arrancaste?</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Mir&aacute;, nunca hay un &uacute;nico inicio y tampoco suele ser muy claro para m&iacute;. En este caso, s&iacute; hay uno que tiene que ver con la voz, sin dudas. Pero hasta llegar a la voz estuve mucho tiempo dando vueltas, deben haber sido tres a&ntilde;os que pas&eacute; incluso un poco angustiado con esto. Es mi estilo, nunca s&eacute; bien por d&oacute;nde voy o qu&eacute; quiero. Yo tengo todas las taras medio pelo del escritor (risas), todas, &iexcl;absolutamente todas! Y ni siquiera tengo la ilusi&oacute;n de sac&aacute;rmelas de encima (risas). <strong>As&iacute; que la pas&eacute; mal durante mucho tiempo y en un momento, es as&iacute; casi siempre, precipita algo.</strong> En este caso tuvo que ver con la voz. Fue el primer texto de la novela: me pas&oacute; un s&aacute;bado a la ma&ntilde;ana que apareci&oacute; y dije &ldquo;est&aacute; ac&aacute;&rdquo;. En ese momento no pod&iacute;a seguir escribiendo porque ten&iacute;a que terminar otra cosa que hab&iacute;a prometido. <strong>Estuve un poco m&aacute;s dando vueltas, dije &ldquo;c&oacute;mo va a ser volver&rdquo;, que es algo que a m&iacute; me cuesta mucho</strong>. A la vez yo hab&iacute;a estado leyendo <em>La operaci&oacute;n Masotta</em> (N. de la R: el libro de <strong>Carlos Correas</strong>) y hab&iacute;a salido muy deslumbrado de eso. Incluso en alg&uacute;n momento empec&eacute; con cartas, pero que intercambiaban dos chabones. Despu&eacute;s tambi&eacute;n pens&eacute; mucho en <em>El affair Skeffington</em>, de <strong>Mar&iacute;a Moreno</strong>, que para m&iacute; es un libro fundamental. &iquest;Se podr&iacute;a hacer una reescritura de eso? No en el sentido literal, sino retomando esa b&uacute;squeda desfachatada. <strong>Y es que la desfachatez es algo que a m&iacute; me interesa mucho en la literatura</strong>. Creo que esa especie de tradici&oacute;n medio secreta se puede leer en el final de <em>Las iracundas</em>. Pero s&iacute;, materialmente lo primero fue la voz de la narradora.
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            <span class="title">
                &quot;Las iracundas&quot;, de Julián López.                            </span>
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        <strong>&ndash; &iquest;Lo epistolar estuvo siempre presente?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, de alg&uacute;n modo coincido con lo que dice la protagonista en la novela: creo que lo epistolar es como la &uacute;nica literatura que me sigue interesando. Estas cartas que probablemente no lleguen a ning&uacute;n lado. <strong>Creo que hay algo en el formato, adem&aacute;s, que es profundamente literario: la propia literatura es siempre una botella al mar. As&iacute; que la ep&iacute;stola es medio inseparable de la acci&oacute;n de escribir. </strong>Despu&eacute;s aparece algo que yo empec&eacute; a hacer en la novela anterior y que me interesaba mucho: que hubiera una forma, que en este caso se disuelve en el r&iacute;o. Entonces eso, la carta deja de ser una carta, la residencia art&iacute;stica deja de ser una residencia, el barco deja de ser barco. Quise jugar un poco con la forma.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&nbsp;De todos los escenarios posibles, para esta historia elegiste el Paran&aacute;, el r&iacute;o literario por excelencia.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Mir&aacute;, cuando yo me di cuenta de que era un escritor urbano, que era alguien que le escrib&iacute;a a Buenos Aires porque vivo enamorado de Buenos Aires, dej&eacute; de escribirle a Buenos Aires, dej&eacute; de ubicar mi narrativa ah&iacute;. Pero no fue una estrategia, fue algo que ocurri&oacute;. <strong>De hecho antes escrib&iacute; una novela en un lugar imaginario, y esto transcurre en el Paran&aacute; porque s&iacute;, porque es una cuenca completamente deslumbrante. Al mismo tiempo, es una cuenca hegem&oacute;nica, supongo que tambi&eacute;n por eso apareci&oacute; ac&aacute;. Porque, ahora mismo, cuando me escucho decir esto de la cuenca hegem&oacute;nica pienso &ldquo;bueno &iquest;y el Pilcomayo qu&eacute;?&rdquo;</strong>. Y eso me lleva a pensar en las literaturas inadvertidas que pocos conocen. Pero bueno, el Paran&aacute; es el siglo XX y el siglo XIX tambi&eacute;n. Una cuenca impresionante de literatura argentina. Y Buenos Aires es el estuario de todo eso. As&iacute; que yo, como escritor porte&ntilde;o en este estuario, de alguna manera habilito algo para que aparezca este tipo de apropiaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Hablabas antes de desfachatez, en este caso la protagonista es una mujer grande y desfachatada. &iquest;Quisiste indagar en la vejez, de alguna manera? Porque, aunque hay algo as&iacute; como una iniciaci&oacute;n o algo nuevo en este viaje para ella, no se trata de una novela cl&aacute;sica de iniciaci&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Claro. Bueno, por un lado la vejez es algo me interesa mucho. Supongo que, a medida que me acerco, la vejez se convierte en un horizonte que me interesa investigar, aunque siempre me interes&oacute;. Hay una canci&oacute;n que canta <strong>Virgilio Exp&oacute;sito</strong> de grande que me vuelve loco. No es un tango, es una canci&oacute;n, que es de &eacute;l por supuesto, y la grab&oacute; en un disco cuando ya era viejo. Y me vuelve loco escuchar a un viejo cantando. <strong>Me encanta la idea de la vejez, me parece s&uacute;per compleja. Ac&aacute;, adem&aacute;s yo necesitaba que la protagonista fuera impune y me parec&iacute;a que eso solo lo permit&iacute;a esa edad</strong>. Impune para hablar de los dem&aacute;s y para hablar de s&iacute; misma, en el mismo plan, con mucha malicia, con mucha picard&iacute;a y sin cuidarse. La vejez ofrec&iacute;a la garant&iacute;a de que eso se pod&iacute;a hacer sin que tuviera que cuidar formas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Wl Paraná es el siglo XX y el siglo XIX también. Una cuenca impresionante de literatura argentina. Y Buenos Aires es el estuario de todo eso. Así que yo, como escritor porteño en este estuario, de alguna manera habilito algo para que aparezca este tipo de apropiación.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&nbsp;Hablando de malicia, la narradora es una escritora que habla con mucha malicia a veces de su &aacute;mbito. En particular de las residencias literarias o art&iacute;sticas en general, porque a ella le toca convivir con artistas de otras disciplinas. &iquest;Pens&aacute;s como ella? &iquest;Qu&eacute; ocurre en estos espacios de supuesta creaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Para m&iacute; es dif&iacute;cil hablar de las residencias en general porque yo nunca fui a una. A veces pienso que tienen algo del mercado con otra forma. A la vez pienso que para varios esa oferta est&aacute; buen&iacute;sima. Es ir a que te paguen un hotel y que te paguen la comida, un sue&ntilde;o. Pero a m&iacute; particularmente me pasa que nunca tengo la paciencia para llenar los formularios, para seguir esa disciplina, para inventarme un ser escritor que hace eso. <strong>Despu&eacute;s veo que hay residencias que te obligan a subir fotos en las redes. Qu&eacute; s&eacute; yo, yo prefiero que mi cuenta de Instagram sea esa verg&uuml;enza que es, pero sin eso</strong> (risas). Igual no tengo idea, despu&eacute;s por ah&iacute; termino cayendo a todas, &iquest;no? (risas), Pero en general me parecen raras las residencias.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; La narradora tambi&eacute;n tiene una mirada muy filosa sobre los escritores y los artistas en general, que se dedican a una actividad burguesa pero por momentos se perciben afuera de la burgues&iacute;a o en otro lugar. Ella pareciera hablar desde una incomodidad, un poco acusa a los dem&aacute;s aunque despu&eacute;s se hace cargo. &iquest;Compart&iacute;s de alguna manera esa incomodidad del personaje?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, claro. En esto es bastante parecida a m&iacute;, lo tengo que confesar (risas). S&iacute;, es muy inc&oacute;modo estar vivo en un mundo as&iacute; de desigual, la verdad. Yo me voy a dormir y escucho a la gente que est&aacute; durmiendo en la calle. No concibo a alguien que no est&eacute; inc&oacute;modo con esto. Despu&eacute;s, en t&eacute;rminos literarios, <strong>me parece indispensable que los personajes den cuenta de que estar en el mundo es un plan relativo</strong>. Entonces ella se sube a ese barco puteando, enojada con toda esa escena. Se encuentra a un escritor que respeta, y se pregunta qu&eacute; hace este tipo con esa trayectoria ac&aacute;. Y el tipo est&aacute; tramitando cosas que necesita para seguir viviendo o para seguir produciendo su arte. Entonces todo el tiempo aparece el gesto burgu&eacute;s. Un gesto del que ella es muy consciente y por eso desprecia a todo el mundo. Y a la vez es la primera que se anota ah&iacute;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Julián López nació en Buenos Aires, en 1965.                            </span>
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        <strong>&ndash; En este sentido, en una de sus cartas la narradora usa la palabra &ldquo;resistencia&rdquo; y luego se disculpa por haberla usado. Es una palabra que ha tenido distintas resonancias pero que hoy todo el tiempo, en el &aacute;mbito cultural sobre todo, la escuchamos, la tenemos de alguna manera cerca. &iquest;Por qu&eacute; cre&eacute;s que ella se disculpa con sorna al usarla? &iquest;Qu&eacute; te pasa a vos con la palabra &ldquo;resistencia&rdquo; tan presente en algunos discursos actuales?&nbsp;&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Mir&aacute;, ahora mismo, <strong>mientras nosotros estamos hablando hay treinta familias diaguitas en Catamarca defendiendo el agua</strong> frente a una transnacional minera y frente a las fuerzas represivas del gobierno provincial de (Ra&uacute;l) Jalil. Yo puedo decir por un lado que creo que la cultura tiene que resistir y tiene que ser resistente y tambi&eacute;n que creo que la cultura es resistente per se. <strong>Pero, al mismo tiempo, uno tambi&eacute;n puede dejar de decir boludeces y ver que estas treinta familias diaguitas est&aacute;n defendiendo la historia argentina de los ciento cuarenta hijos de puta que votaron la Ley Bases</strong>. Entonces, &iquest;qu&eacute; es resistir? &iquest;Qui&eacute;nes son los que resisten? O sea, tengo claro que resistir tiene m&aacute;s que ver con eso o en todo caso pienso que el uso del t&eacute;rmino es sesgado o conflictivo. <strong>Por otra parte, me hago cargo de que soy un escritor, una persona que se sienta en su casa a escribir todos los d&iacute;as. &iexcl;No hay escena m&aacute;s burguesa que esa! </strong>(risas). Y no lo digo con verg&uuml;enza. Qu&eacute; s&eacute; yo, toc&oacute; eso y no pude sacudirme de eso. Y lo abrazo adem&aacute;s, me gusta, me encanta tomarme un whisky y pensar as&iacute; en la novela. <strong>Son todas pelotudeces, claramente, pero es lo que me toc&oacute; hacer y es lo que elijo hacer m&aacute;s all&aacute; de que me haya tocado</strong>.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Es muy incómodo estar vivo en un mundo así de desigual, la verdad. Yo me voy a dormir y escucho a la gente que está durmiendo en la calle. No concibo a alguien que no esté incómodo con esto.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; A la vez, el t&eacute;rmino tambi&eacute;n se usa en espacios m&aacute;s concretos, como la universidad p&uacute;blica, donde das clases y donde, de alg&uacute;n modo, se puede percibir alg&uacute;n grado de resistencia entre recortes y ataques.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, claro, son varias las capas que tiene la palabra. Y ah&iacute; aparece esta complejidad, ni hablar. A m&iacute; me vuelve loco dar clases en la facultad porque por un lado es dur&iacute;simo ver que hay mucha gente que se est&aacute; cayendo, muchos de los estudiantes y muchos de los colegas. <strong>Personas que se est&aacute;n cayendo y al mismo tiempo siguen ah&iacute;.</strong> A la vez, pocas cosas me resultan m&aacute;s felices que cuando viene alg&uacute;n estudiante s&uacute;per preocupado a preguntarme por un texto. Yo me largar&iacute;a a llorar porque me parece heroico y me parece de una ingenuidad y un amor por la vida &uacute;nicos en un contexto donde todo el mundo nos dice que somos una mierda y que no importamos. Entonces s&iacute;, ni hablar, ah&iacute; resistir, por supuesto, resistamos. <strong>Pero, al mismo tiempo, me parece importante darse cuenta de que muchas veces tambi&eacute;n hay un gesto burgu&eacute;s en algunas enunciaciones vinculadas con la idea de &ldquo;resistir&rdquo;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;<strong>&ndash;&nbsp;M&aacute;s all&aacute; de la malicia de la protagonista, de esta mujer que pareciera sab&eacute;rselas todas, hay algo vinculado al duelo amoroso que atraviesa ella y est&aacute; muy presente. &iquest;La pensaste en t&eacute;rminos de una novela de amor tambi&eacute;n?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, por supuesto. Yo soy un escritor de eso. <strong>Si vos te pon&eacute;s a revisar mis novelas son siempre historias de amor. Es m&aacute;s, son melodramas en general. Y s&iacute;, son historias de amor y de un tipo de amor antiguo, te dir&iacute;a. Un amor en general no correspondido o correspondido con mucha dificultad.</strong> En ese sentido, est&aacute; bueno tambi&eacute;n para m&iacute; saberlo, para alejarme de cualquier fantas&iacute;a de pensarme como otro tipo de escritor. Porque a veces creo que me encantar&iacute;a encarar otra cosa, pero despu&eacute;s no me sale.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Entre las observaciones agudas de la protagonista, una tiene que ver con la idea de la trama en la literatura. Para ella es un concepto que, para decirlo r&aacute;pido, la tiene podrida.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; &iexcl;Claro! Es que, sobre todo en la literatura argentina, hay ejemplos de no trama fabulosos, incre&iacute;bles, extraordinarios. Pero, en algunos espacios, aparece esta idea de que la literatura es, antes que nada, una buena historia. Y puede serlo o no, qu&eacute; s&eacute; yo. <strong>Pero me parece extra&ntilde;o quedar a merced de una buena idea. Yo no considero que haya que tener buenas ideas para escribir, para nada. En absoluto.</strong> Y es algo que intento transmitirle a mis estudiantes. Alguna vez uno tiene una idea. Que sea buena, no sabemos. Que resulte luminosa para la literatura o para la escritura, tampoco sabemos.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Me vuelve loco dar clases en la facultad porque por un lado es durísimo ver que hay mucha gente que se está cayendo, muchos de los estudiantes y muchos de los colegas. Personas que se están cayendo y al mismo tiempo siguen ahí. A la vez, pocas cosas me resultan más felices que cuando viene algún estudiante súper preocupado a preguntarme por un texto. Yo me largaría a llorar porque me parece heroico</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; En este sentido, esta novela se impone como una propuesta un poco a contramano de esas b&uacute;squedas si quer&eacute;s m&aacute;s comerciales o m&aacute;s industriales. &iquest;Te daba temor algo de esto antes de que el libro saliera a la luz?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash; No, para nada. De hecho est&aacute; la experiencia con mi novela anterior, <em>El bosque infinitesimal</em>, que fue compleja en ese sentido porque fue recibida en algunos casos con una sorpresa. Me han escrito para decirme &ldquo;&iquest;c&oacute;mo haces esto?&rdquo;. Incluso recib&iacute; cartas de queja de lectores, gente que me dec&iacute;a &ldquo;&iquest;Qu&eacute; hiciste Juli&aacute;n L&oacute;pez?&rdquo;. As&iacute; que ah&iacute; creo que se me agot&oacute; cualquier temor en este terreno. <strong>Yo lo &uacute;nico que te dir&iacute;a, casi como un posicionamiento, es que yo escribo lo que puedo, &iquest;viste? No tengo una particular predilecci&oacute;n por aprovechar un determinado estilo o lo que sea. Algo as&iacute; como &ldquo;me fue bien con esto, entonces escribo algo parecido&rdquo;</strong>. Para nada. No me sale. Si me saliera, te digo que lo pensar&iacute;a porque a m&iacute; me gustar&iacute;a tener una casita en el campo (risas). Pero no hay caso.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&quot;El bosque infinitesimal&quot; es la novela anterior de Julián López."
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                &quot;El bosque infinitesimal&quot; es la novela anterior de Julián López.                            </span>
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        <strong>&ndash; La protagonista de </strong><em><strong>Las iracundas</strong></em><strong> se refiere a la lectura como una especie de aprendizaje imposible. Vos ense&ntilde;&aacute;s literatura en la Universidad de las Artes y en tus talleres, que es un modo de ense&ntilde;ar a leer. &iquest;Cre&eacute;s que es imposible? &iquest;O que nunca se aprende del todo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Es un imposible. Es un horizonte real al que nunca se llega. Y cada vez que uno lee, en el mejor de los casos, se pone a aprender todo nuevo. <strong>Cada texto, en la forma que sea, te propone una hermen&eacute;utica desconocida. </strong>Y yo creo que eso es lo que mantiene, de alg&uacute;n modo, la hegemon&iacute;a &uacute;nica del cuento. Leer no se sabe completamente y, como dice ella en la novela, como coger, que tampoco no se sabe. Cada cuerpo, digo, propone una lectura. Pod&eacute;s coger de memoria, claro, como pod&eacute;s leer de memoria. Uno lo hace porque hay que sobrevivir, porque uno tiene que laburar y bla. Pero un libro que te conmueve, te conmueve porque antes que nada te muestra toda tu precariedad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Al mismo tiempo, por tu trabajo, viv&iacute;s ah&iacute;: acompa&ntilde;&aacute;s lecturas o trabaj&aacute;s con personas que est&aacute;n deambulando sobre esa precariedad, leyendo, escribiendo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash; S&iacute;, es extraordinario. Es un trabajo hermoso, acompa&ntilde;ar a alguien con un texto es un trabajo hermoso.<strong> Porque, adem&aacute;s, la escritura es muy buchona, &iquest;viste? La escritura es muy delatora. Es muy dif&iacute;cil esconder, guardar la compostura cuando escrib&iacute;s.</strong> La escritura dice por d&oacute;nde est&aacute;s yendo. Qu&eacute; cosas est&aacute;s pensando. Qu&eacute; cosas te dan mucho miedo y mucha inseguridad. Qu&eacute; cosas cre&eacute;s que sab&eacute;s y te das cuenta de que en realidad no sab&eacute;s nada. Es muy lindo. Es un proceso muy hermoso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&nbsp;&iquest;Vos est&aacute;s escribiendo algo nuevo ahora que sali&oacute; el nuevo? &iquest;Prefer&iacute;s hacer una pausa entre un proyecto y otro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; En realidad me tengo que poner, pero soy un bardo. Y fracaso mucho en eso. Ten&iacute;a un libro de poemas casi listo hasta que se lo di a leer a un poeta que admiro mucho, a <strong>Sandro Barrella</strong>. Me hizo una devoluci&oacute;n s&uacute;per interesante, entonces quer&iacute;a seguir labur&aacute;ndolo y pens&eacute; que iba a poder con eso y con la novela. Pero no hubo manera de poder con las dos cosas.<strong> No digo que tiene que ser as&iacute; con todo el mundo, pero a m&iacute; un universo literario me captura y no me deja espacio para otra cosa. </strong>Entonces ahora tengo que volver a eso. Aunque volver a un texto me cuesta much&iacute;simo. Adem&aacute;s tengo que escribir otra cosa a la que me compromet&iacute; y no lo estoy haciendo. &iexcl;Y esa es un poco la historia de mi vida! (risas), Ahora me toca padecer, hasta que la neurosis lo disponga.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>AL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/julian-lopez-escritura-delatora-dificil-guardar-compostura-escribis_1_13555069.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 04 Oct 2026 13:02:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Julián López: “La escritura es muy delatora, es difícil guardar la compostura cuando escribís”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Julián López,Literatura,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“Hangar rojo”: el día del golpe a Salvador Allende desde la tensa perspectiva de un militar sujeto a la obediencia debida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/hangar-rojo-dia-golpe-salvador-allende-tensa-perspectiva-militar-sujeto-obediencia-debida_1_13560135.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/58ff424e-2b1d-4e9f-9a7e-358e57353cb2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“Hangar rojo”: el día del golpe a Salvador Allende desde la tensa perspectiva de un militar sujeto a la obediencia debida"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Notable film del chileno Juan Pablo Sallato filmado en un blanco y negro de contrastes expresionistas, que se basa en el libro autobiográfico de Fernando Villagrán, uno de los dos estudiantes detenidos a quienes salvó la vida Jorge Silva, capitán de aviación que –previamente– había frenado un atentado contra el presidente Allende. Y ahora –en el presente de la cinta– se enfrenta a una dura encrucijada moral.
</p></div><p class="article-text">
        Entre las dictaduras que asolaron el Cono Sur en la segunda mitad del siglo XX, la que encabez&oacute; largamente (1973-1990) el general Augusto Pinochet con sus m&aacute;s de 3 mil muertos y desaparecidos &ndash;v&iacute;ctimas de secuestro, tortura y asesinato&ndash;, una vez m&aacute;s se plante&oacute; el dilema de la obediencia debida. Que, como se sabe, es exigida por la organizaci&oacute;n jer&aacute;rquica de las Fuerzas Armadas. Un rasgo t&iacute;pico de muchas instituciones masculinas, incluso de algunas religiones como la Iglesia Cat&oacute;lica oficial o ciertos partidos pol&iacute;ticos que se dicen democr&aacute;ticos.
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        Lugares todos en donde a las mujeres se las ha excluido durante vast&iacute;simo tiempo. Y a rega&ntilde;adientes, desde mediados del XX, se les ha ido cediendo un espacio que no termina de romper muchos techos de cristal. Sin ir m&aacute;s lejos, en estos d&iacute;as, no hay m&aacute;s que mirar la foto de un viaje presidencial o de una reuni&oacute;n pol&iacute;tica para encontrar apenas alguna que otra mujer (incluso con traje de inspiraci&oacute;n militar y lejos de toda sospecha de feminismo). Lo propio puede decirse de las im&aacute;genes de ceremonias o celebraciones cat&oacute;licas en las que, desde el Papa hasta el m&aacute;s modesto curita, todos son varones: ellas excluidas del clero desde que la Iglesia se estableci&oacute; y adopt&oacute; una misoginia por completo extra&ntilde;a a las ense&ntilde;anzas igualitarias de Jesucristo. Y solo a partir de los &rsquo;90 &ndash;siempre y cuando el correspondiente obispo lo apruebe&ndash; las mujeres, que son la gran mayor&iacute;a de la grey, desde la ni&ntilde;ez pueden ser monaguillas.
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                Horas sombrías y dilemas morales, Nicolas Zárate de espaldas en plena lucha interior.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Subordinaci&oacute;n o coraje</h2><p class="article-text">
        Uno de los grandes logros de <strong>Hangar rojo</strong>, el film chileno dirigido por Juan Pablo Sallato sobre un guion de Luis Emilio Guzm&aacute;n &ndash;argentino aquerenciado en Chile&ndash;, es mostrar desde adentro, con una econom&iacute;a esencial, el funcionamiento de esta masculinidad que a trav&eacute;s de tantos siglos y en las m&aacute;s diversas latitudes, se consagr&oacute; como modelo de virilidad, coraje, honor, lealtad y otras virtudes vinculadas -en los papeles- al militarismo. En <strong>Hangar rojo</strong>, el realizador se vale mayormente de una locaci&oacute;n &ndash;hallada en la provincia de Mendoza&ndash; que representa la Escuela de Aviaci&oacute;n que estuvo a cargo en los &rsquo;70 del personaje principal, el capit&aacute;n Jorge Silva. A quien se suman contados papeles masculinos de diverso grado que dan cuenta del trato verticalista, r&iacute;gidamente jerarquizado entre uniformados. Tangencialmente, brevemente -aunque con peso afectivo en el relato- aparece Rosa, profesora de Historia, la amada esposa de Jorge Silva, cuya altruista conducta como compa&ntilde;era y sost&eacute;n de su marido se mantuvo hasta el final de sus d&iacute;as, durante el exilio en Londres.
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                Juan Palo Sallato, director del film que rescata la noble figura del capitán de aviación Jorge Silva.                            </span>
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        Porque Jorge Silva debi&oacute; decidir entre la subordinaci&oacute;n a &oacute;rdenes superiores y el dictado de su conciencia moral. No es espoileo decirlo ya que su historia es muy conocida en su pa&iacute;s, donde adem&aacute;s se public&oacute; el libro <strong>Disparen a la</strong> <strong>bandada</strong>, de Fernando Villagr&aacute;n, uno de los partidarios de Allende detenido el d&iacute;a mismo del artero golpe. Y a quien el capit&aacute;n de aviaci&oacute;n, eximio paracaidista, le salv&oacute; la vida arriesgando la suya propia.
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                    alt="Jorge Silva, el hombre que antepuso su conciencia humanista a la obediencia debida, y sufrió con entereza graves consecuencias."
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            <span class="title">
                Jorge Silva, el hombre que antepuso su conciencia humanista a la obediencia debida, y sufrió con entereza graves consecuencias.                            </span>
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        Por otra parte, la casi insoportable tensi&oacute;n que se genera en la cinta no depende tanto de la resoluci&oacute;n que tome Silva, como de la violencia solapada, creciente entre el hombre que desbarat&oacute; anteriormente un atentado contra el presidente democr&aacute;ticamente elegido, y el infame coronel que lo estaba gestionando. Asimismo, aportan al suspenso de thriller los fugaces encuentros de Silva con su mujer; el trato con toques de gentileza que dedica al cadete Hern&aacute;ndez que lo admira; el interrogatorio comprensivo que desarrolla con uno de los detenidos la misma noche del golpe, tr&eacute;mulo de miedo.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, es la propia figura del capit&aacute;n que centraliza el relato. Filmado de espaldas, de frente, de perfil, la c&aacute;mara cercana, las luces esculpiendo sus huesos y esa expresi&oacute;n impasible, la mirada como vaciada, sugiriendo que la tremenda procesi&oacute;n va por dentro. No hay modo de no respirar con &eacute;l, de no percibir la angustia que lo atenaza. La actuaci&oacute;n de Nicol&aacute;s Z&aacute;rate es sencillamente despampanante: despliega un campo magn&eacute;tico en torno de &eacute;l que, sustentado por las luces, la neta exactitud de la direcci&oacute;n para apelar a recursos cinematogr&aacute;ficos exaltados por el deslumbrante blanco y negro, hacen que la presencia de este actor resulte f&iacute;sicamente palpable, mentalmente legible. Una verdadera creaci&oacute;n art&iacute;stica lo suyo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Admirable actuación de Nicolás Zárate (en primer plano) en &#039;Hangar rojo&#039;."
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            <span class="title">
                Admirable actuación de Nicolás Zárate (en primer plano) en &#039;Hangar rojo&#039;.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">La gloria militar que entra por canciones patrias</h2><p class="article-text">
        No, no hay marchas militares patri&oacute;ticas ni ninguno de esos himnos belicistas que tanto detestaba, entre otros m&uacute;sicos de renombre, el descollante compositor y director de orquesta Pierre Boulez (1926-2016). Siempre provocador, observaba la pobreza musical y un estilo populista que relacionaba con el fascismo en esto de tender a inflamar los corazones y alentar a la guerra.
    </p><p class="article-text">
        Tocando este tema, que no parece tra&iacute;do de los pelos si pensamos que las canciones que se cantan desde el colegio colaboran a formar mentalidad, merece remarcar que nuestro himno apela a Marte, dios de la guerra, y en su letra completa alaba los &ldquo;fuertes pechos&rdquo; (varoniles, obvio) con los que que sabr&aacute;n oponerse a los tigres sedientos de sangre, los valientes argentinos ir&aacute;n &ldquo;Las armas, ardiendo de br&iacute;o y valor&rdquo;. Y &iquest;qui&eacute;n de nosotros/as no ha cantado m&aacute;s de una vez con enardecido fervor &ldquo;Oh, juremos con gloria morir&rdquo; (bis)?
    </p><p class="article-text">
        En 2018, en Alemania, la entonces secretaria de la Condici&oacute;n Femenina propuso cambiar en el himno local la expresi&oacute;n <em>vaterland</em> (padre patria) por <em>heimatland</em> (pa&iacute;s natal, en el hogar). Iniciativa que indign&oacute; a la extrema derecha de Alternativa por Alemania, que puso el grito en el cielo, queriendo &ldquo;salvaguardar nuestra patria mediante canciones que forman parte de nuestra cultura&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin abundar en otros himnos parejamente beligerantes, vayamos a un cl&aacute;sico de cl&aacute;sicos, la<strong> Marsellesa</strong> francesa que arenga &ldquo;A las armas, ciudadanos&rdquo; y aboga por la pureza de la sangre. En las canciones patrias de Latinoam&eacute;rica, Dios es una presencia casi constante, as&iacute; como e parecida la manera de verbalizar la consigna &ldquo;Patria o muerte&rdquo;. Y en el propio himno de Chile, en una parte que no se acostumbra cantar, se menciona a los valientes soldados que &ldquo;nuestros padres llevan grabados, nuestros hijos tambi&eacute;n&rdquo;, sean ellos el grito de muerte, listos para lidiar y hacer temblar al tirano... Al menos, en esta canci&oacute;n patria, se rescata a un pueblo originario, &ldquo;el altivo araucano&rdquo; que con su sangre dej&oacute; un legado de valor.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Otra imagen de la tragedia política y humana que agita la resistencia.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Rompiendo un pacto de silencio</h2><p class="article-text">
        Coincidentemente con el estreno en salas esta semana de <strong>Hangar rojo</strong>, se est&aacute;n ofreciendo funciones especiales, en espacios del INCAA, del documental argentino<strong> Desobediente</strong>, de Federico Coringrato y Mart&iacute;n Vergara. Film que sigue la historia de Anal&iacute;a Kalinec quien, de joven adulta, descubri&oacute; que su padre hab&iacute;a perpetrado cr&iacute;menes de lesa humanidad. Ella, valerosamente, decidi&oacute; enfrentar esa terrible verdad dando la cara p&uacute;blicamente, brindando testimonio en entrevistas, escribiendo un libro autobiogr&aacute;fico <a href="https://www.editorialmarea.com.ar/noticias/analia-kalinec-la-hija-de-un-genocida-que-no-reniega-de-su-apellido-yo-asumo-que-esta-es-mi-historia-1186" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(</a><a href="https://www.editorialmarea.com.ar/noticias/analia-kalinec-la-hija-de-un-genocida-que-no-reniega-de-su-apellido-yo-asumo-que-esta-es-mi-historia-1186" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Llevar&eacute; su nombre</strong></a><a href="https://www.editorialmarea.com.ar/noticias/analia-kalinec-la-hija-de-un-genocida-que-no-reniega-de-su-apellido-yo-asumo-que-esta-es-mi-historia-1186" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">, Marea, 2021)</a>, fundando y formando parte del colectivo Historias desobedientes. Y desde luego, tratando vanamente de lograr que su padre hablara, proporcionara datos, se arrepintiera de sus acciones.
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        Eduardo Emilio Kalinec, excomisario de la Polic&iacute;a Federal, condenado en 2010, hab&iacute;a sido un pap&aacute; cari&ntilde;oso con sus cuatro hijas, particularmente con Anal&iacute;a. Y simult&aacute;neamente, hab&iacute;a torturado en tres centros clandestinos durante la &uacute;ltima dictadura. Este documental, adem&aacute;s de la presencia narrativa y expositiva de Anal&iacute;a Kalinec, presenta a otras personas descendientes de culpables de haber colaborado con acciones de desaparici&oacute;n, represi&oacute;n y muerte: Hijos e Hijas de Genocidas Por la Memoria, la Verdad y la Justicia.
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                Analía Kalinec, protagonista de &#039;Desobediente&#039;, y autora del libro &#039;Llevaré su nombre&#039;                            </span>
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        Entre las exposiciones, se destacan la del juez Rafecas y la de Taty Almeida, muy conocida Madre de Plaza de Mayo; este documental se sale de las fronteras argentinas para entrevistar a la nieta de un polic&iacute;a franquista y a la hija de un jerarca nazi, que se acoplan al discurso de Historias Desobedientes. Adem&aacute;s de las fotos de infancia de Anal&iacute;a Kalinec junto a su padre (una de las cuales figura en la tapa de <strong>Llevar&eacute; su nombre</strong>), el film de Coringrato y Vergara ofrece escenas de marchas de rechazo a la dictadura, donde los/as &ldquo;desobedientes&rdquo; se manifiestan con pancartas donde asumen su genealog&iacute;a, renegando de toda violaci&oacute;n a los Derechos Humanos.
    </p><p class="article-text">
        <em>Salas donde se exhibe </em><em><strong>Hangar rojo</strong></em><em>: Cin&eacute;polis Recoleta, Cin&eacute;polis Houssay, Atlas Patio Bullrich, Lorca, Gaumont, Multiplex Belgrano, Showcase Norcenter, Showcase Belgrano.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Moira Soto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/hangar-rojo-dia-golpe-salvador-allende-tensa-perspectiva-militar-sujeto-obediencia-debida_1_13560135.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 04 Oct 2026 12:53:25 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[Diego Fischerman: “La canción edificó parte de la cultura de un país y también la vida de cada uno de nosotros”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/diego-fischerman-cancion-edifico-parte-cultura-pais-vida_1_13557994.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/824991b1-f5ce-45a5-97bc-5ceed84e3af7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Diego Fischerman: “La canción edificó parte de la cultura de un país y también la vida de cada uno de nosotros”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En “Hoy desperté cantando esta canción”, el periodista y crítico recorre más de un siglo de música argentina a partir de canciones y, sobre todo, de las versiones que las convirtieron en parte de una memoria colectiva. De Gardel y Yupanqui a Spinetta, Charly García y Los Redondos, escucha el pasado desde el presente y encuentra en esas músicas una forma de contar también la historia del país.</p></div><p class="article-text">
        Una canci&oacute;n puede hablar de una &eacute;poca incluso sin propon&eacute;rselo. Puede revelar c&oacute;mo se bailaba, qu&eacute; se entend&iacute;a por arte, cu&aacute;les eran las divisiones de clase, de qu&eacute; manera una generaci&oacute;n se pensaba a s&iacute; misma o qu&eacute; sonidos pod&iacute;an convivir en un momento determinado. Sobre esa idea trabaja Diego Fischerman en <em>Hoy despert&eacute; cantando esta canci&oacute;n. Canciones populares argentinas, una historia</em>, un recorrido por m&aacute;s de cien a&ntilde;os de m&uacute;sica nacional que utiliza las canciones como puertas de entrada a historias mucho m&aacute;s amplias.
    </p><p class="article-text">
        Gardel, Disc&eacute;polo, Mar&iacute;a Elena Walsh, Atahualpa Yupanqui, Eduardo Fal&uacute;, Ramona Galarza, Troilo, el Cuchi Leguizam&oacute;n, Spinetta, Moris, Manal, Charly Garc&iacute;a, Fito P&aacute;ez y Los Redondos son algunos de los nombres que atraviesan el libro. Pero a Fischerman no le interesa solamente qu&eacute; canci&oacute;n fue escrita, sino qui&eacute;n la cant&oacute;, c&oacute;mo lo hizo y qu&eacute; ocurri&oacute; cuando una interpretaci&oacute;n transform&oacute; esa composici&oacute;n en otra cosa. Porque, sostiene, en las m&uacute;sicas de tradici&oacute;n popular la versi&oacute;n es parte inseparable de la obra.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Para el t&iacute;tulo tomaste un verso de &ldquo;Inconsciente colectivo&rdquo;. &iquest;Por qu&eacute; esa canci&oacute;n y esa frase?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Porque se le ocurri&oacute; a Abel Gilbert, que es un tipo brillante. El t&iacute;tulo iba a ser el que termin&oacute; siendo el subt&iacute;tulo: <em>Canciones populares argentinas, una historia</em>. Un d&iacute;a, tomando un caf&eacute;, Abel me dijo: &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; no busc&aacute;s una frase de una canci&oacute;n?&rdquo;. Yo le dec&iacute;a que ten&iacute;a que ser una que hablara de todo y que, adem&aacute;s, fuera significativa. Empezamos a pensar y &eacute;l dijo: &ldquo;Hoy despert&eacute; cantando esta canci&oacute;n&rdquo;. Y era el t&iacute;tulo. Fue idea de Abel. El libro est&aacute; lleno de ideas de otros, en realidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;C&oacute;mo surgi&oacute; la idea de contar m&aacute;s de un siglo de historia argentina a trav&eacute;s de canciones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;No s&eacute; si hubo un comienzo tan delimitado. Surgi&oacute; en una conversaci&oacute;n con Juancho Boido, de Penguin Random House, cuando yo acababa de entregar mi libro anterior. Al principio hab&iacute;amos pensado en una canci&oacute;n por a&ntilde;o, pero r&aacute;pidamente vimos que no ten&iacute;a sentido. Entre 1935 y 1936, por ejemplo, no necesariamente hab&iacute;a grandes diferencias en cuanto a la representatividad de una canci&oacute;n, mientras que hay a&ntilde;os como 1968, 1969 o 1982 en los que una sola canci&oacute;n no alcanza ni a palos. Lo que s&iacute; estaba desde el comienzo era la idea de que la canci&oacute;n es un objeto cultural de una complejidad incre&iacute;ble. Est&aacute; informada por lo que sucede alrededor y, a su vez, informa sobre lo que sucede alrededor. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, no todas las canciones son la misma clase de objeto ni funcionan de la misma manera. Durante much&iacute;simo tiempo la canci&oacute;n tambi&eacute;n fue bailable, y hubo &eacute;pocas en las que se construy&oacute; una oposici&oacute;n entre bailar y escuchar. Piazzolla dec&iacute;a en un reportaje de los a&ntilde;os 50: &ldquo;Yo ya empezaba a dejar de pensar en los bailarines y a pensar en la m&uacute;sica&rdquo;, como si una cosa fuera contradictoria con la otra. Y Manolo Ju&aacute;rez dec&iacute;a que el folklore, para evolucionar, ten&iacute;a que abandonar la coreograf&iacute;a. Esa idea fue muy fuerte. Me interesaba la canci&oacute;n como un material muy rico para hablar de distintas cosas, pero tambi&eacute;n porque edific&oacute; parte de la cultura de un pa&iacute;s y la vida de cada uno de nosotros. El problema era c&oacute;mo elegir frente a esa vastedad.
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                    alt="Tapa de &quot;Hoy desperté cantando esta canción&quot;, de Diego Fischerman"
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            <span class="title">
                Tapa de &quot;Hoy desperté cantando esta canción&quot;, de Diego Fischerman                            </span>
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        <strong>&mdash;&iquest;Qu&eacute; criterio usaste para decidir qu&eacute; canciones entraban?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Hubo varias listas. La &ldquo;Marcha Peronista&rdquo;, por supuesto, estuvo en alguna. Tambi&eacute;n hab&iacute;a canciones que pod&iacute;an estar porque eran muy significativas aunque a m&iacute; me parecieran muy feas. Por ejemplo, me preguntaba si &ldquo;La felicidad&rdquo;, de Palito Ortega, ten&iacute;a que estar. Y en otra canci&oacute;n hay un verso que dice &ldquo;T&iacute;rate al r&iacute;o en la parte m&aacute;s profunda...&rdquo;, en una &eacute;poca en la que la Armada tiraba prisioneros vivos al R&iacute;o de la Plata. Palito haya tenido eso en la cabeza o no. Pero entonces la pregunta era: &iquest;yo quiero hablar de eso? Adem&aacute;s quer&iacute;a que, por lo menos en un porcentaje alto, el libro le diera ganas a quien lo leyera de escuchar las canciones. Que fueran canciones que yo tuviera ganas de que la gente escuchara. Busqu&eacute; una especie de equilibrio entre canciones que me parec&iacute;an significativas y canciones que me parec&iacute;an bellas y, en lo posible, que fueran ambas cosas. Por supuesto que hay algo absolutamente subjetivo. &iquest;Cu&aacute;les son bellas? Las que a m&iacute; me parecen bellas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;En el libro no habl&aacute;s solamente de las canciones sino de versiones muy precisas. &iquest;Por qu&eacute; era tan importante la interpretaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Porque, si hay algo que sigue diferenciando a la m&uacute;sica de tradici&oacute;n popular de otras tradiciones, es el lugar de la interpretaci&oacute;n. Prefiero hablar de tradiciones y no de m&uacute;sica &ldquo;popular&rdquo; y &ldquo;cl&aacute;sica&rdquo;, porque ya no estamos hablando realmente de popularidad. La melod&iacute;a final de la Novena Sinfon&iacute;a de Beethoven probablemente sea m&aacute;s popular que Egberto Gismonti o Don Olimpio. En una sonata de Beethoven la interpretaci&oacute;n es fundamental, pero la obra sigue siendo la obra. En la m&uacute;sica de tradici&oacute;n popular, en cambio, sin la versi&oacute;n no hay nada. &ldquo;La cumparsita de Firpo&rdquo;, la de Troilo o las que grab&oacute; Piazzolla son obras totalmente diferentes entre s&iacute;. En el jazz esto resulta evidente: si le pregunt&aacute;s a alguien si tiene &ldquo;My Funny Valentine&rdquo;, te va a contestar: &ldquo;&iquest;Cu&aacute;l?&rdquo;. La de Chet Baker no es la de Miles Davis. Con el tango pasa lo mismo. &ldquo;Cambalache&rdquo; en la voz de Julio Sosa no tiene nada que ver con otras versiones, no solamente porque modifica elementos de la letra sino por la entonaci&oacute;n y por el car&aacute;cter que le da. En &ldquo;Fuimos&rdquo;, que es una despedida doliente, me interesaba hablar de la versi&oacute;n de Susana Rinaldi porque es donde aparece con mayor claridad alguien que se est&aacute; despidiendo y al que no le da para gritar. Todo sucede en voz muy baja. Y est&aacute; &ldquo;Gar&uacute;a&rdquo;, que para m&iacute; la construye Goyeneche. La canci&oacute;n exist&iacute;a antes, pero &eacute;l hace con ella algo extraordinario. Incluso creo que, si uno mira la letra aisladamente, tiene redundancias y cosas que no funcionan demasiado bien. Pero Goyeneche construye un tango extraordinario. Es una opini&oacute;n, claro. El libro est&aacute; lleno de opiniones y trato de que quede claro cu&aacute;ndo algo es una opini&oacute;n y cu&aacute;ndo no.
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                Diego Fischerman retrató épocas a través de canciones                            </span>
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        <strong>&mdash;Dec&iacute;s que las canciones pueden retratar una &eacute;poca incluso cuando no se lo proponen. &iquest;Te sorprendi&oacute; alguna al volver a escucharla desde esa perspectiva?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;La historia no son los hechos sino el discurso que uno hace sobre los hechos, c&oacute;mo los ordena y c&oacute;mo los selecciona. El hecho de poner una escucha hist&oacute;rica sobre una canci&oacute;n ya hace que la escuches de otra manera. La primera vez que escuch&eacute; &ldquo;Tema de Pototo&rdquo;, de Almendra, no pens&eacute; que estaba ante una canci&oacute;n que hablaba de un sentimiento de tristeza muy fuerte, una tem&aacute;tica que en principio estaba vedada en ese g&eacute;nero, y que all&iacute; se estaba fundando algo distinto. Nadie que participaba en la Guerra de los Treinta A&ntilde;os dec&iacute;a &ldquo;me voy a pelear a la Guerra de los Treinta A&ntilde;os&rdquo;. La mirada posterior construye tambi&eacute;n lo que vemos. Me pas&oacute; adem&aacute;s con voces que hab&iacute;a escuchado muchas veces. Volver a la Mercedes Sosa joven despu&eacute;s de haber o&iacute;do su voz madura, incluso cascada, en los &uacute;ltimos d&uacute;os de <em>Cantora</em>, produce otra escucha. Tambi&eacute;n aparecieron detalles que hab&iacute;a olvidado. En &ldquo;No bombardeen Buenos Aires&rdquo;, de Charly Garc&iacute;a, hay frases que hab&iacute;an quedado opacadas en mi recuerdo por la potencia del t&iacute;tulo. O volver a <em>Mujeres argentinas</em> y escuchar un clave junto a un charango. El clave era un sonido muy de &eacute;poca, aparec&iacute;a en muchas m&uacute;sicas populares, pero un clave con un charango debe haber muy pocos discos donde suene. Y ah&iacute; cumple casi la funci&oacute;n de una guitarra el&eacute;ctrica. Escribir el libro me llev&oacute; a revalorizar muchas cosas y a prestar atenci&oacute;n a elementos a los que mi o&iacute;do de otra &eacute;poca no les hab&iacute;a prestado atenci&oacute;n. Uno tampoco es el mismo. Cuando volvemos a ver una pel&iacute;cula o a leer un libro muchos a&ntilde;os despu&eacute;s, vemos y leemos cosas distintas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;Sent&iacute;s que las canciones siguen ocupando hoy el mismo lugar que tuvieron para otras generaciones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Primero tengo que aclarar que no puedo desprenderme de mi propia percepci&oacute;n, de mi educaci&oacute;n ni de mi generaci&oacute;n. Almendra y Manal construyeron mi gusto por la canci&oacute;n en castellano cuando yo ten&iacute;a 12 a&ntilde;os. Los Redondos ya los escuch&eacute; desde otro lugar. Y hoy no conozco todo lo que se hace ni con la misma profundidad con la que conoc&iacute;a la m&uacute;sica a los 12 o 13 a&ntilde;os, cuando trataba de absorberlo todo y adem&aacute;s ten&iacute;a mucho m&aacute;s tiempo. Dicho eso, creo que la m&uacute;sica, o la canci&oacute;n, no ocupa el mismo lugar en la vida cotidiana. En las generaciones educadas sentimentalmente con los Beatles, en cualquier divisi&oacute;n de una escuela secundaria hab&iacute;a dos o tres grupos, cuatro personas que cantaban y seis o siete que tocaban la guitarra. Y ah&iacute; tambi&eacute;n tuvo una importancia enorme el boom del folklore. Muchos de los m&uacute;sicos que despu&eacute;s hicieron rock hab&iacute;an sido chicos que tocaban la guitarra y cantaban folklore en la escuela. Los coros de Almendra o de Arco Iris, por ejemplo, tienen cosas que vienen muy claramente de ah&iacute;. Lo que no se ha investigado demasiado es por qu&eacute; sucedi&oacute; eso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;Encontraste alguna pista?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Lo que pude encontrar es una recomendaci&oacute;n del Segundo Plan Quinquenal, durante el segundo gobierno de Per&oacute;n, donde se planteaba fomentar en las escuelas el canto folkl&oacute;rico, la gimnasia y la religi&oacute;n. La religi&oacute;n tuvo su &eacute;poca obligatoria y despu&eacute;s se sac&oacute;; la gimnasia continu&oacute; de otras maneras. Y lo del folklore creo que qued&oacute; sin que nadie supiera demasiado c&oacute;mo. Eso form&oacute; un caldo de cultivo en el que la canci&oacute;n ten&iacute;a un lugar muy importante. Muchos chicos quer&iacute;an ser cantantes. Despu&eacute;s quisieron ser tenistas, futbolistas o modelos, seg&uacute;n las &eacute;pocas. Hoy probablemente un chico creativo de 16 o 17 a&ntilde;os invente algo relacionado con el anim&eacute;, con la gr&aacute;fica o con otros lenguajes. Por lo menos hasta donde yo conozco, no necesariamente est&aacute; esperando formar un grupo con amigos para hacer sus propias canciones. Pero insisto: es un terreno para investigar. No estoy diciendo que las canciones de antes fueran mejores. Estoy hablando del lugar que ocupaban.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;En el libro pr&aacute;cticamente no aparece la m&uacute;sica tropical, la cumbia o el cuarteto. &iquest;Por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Durante much&iacute;simo tiempo esa m&uacute;sica no fue considerada una m&uacute;sica para ser escuchada. Hubo ah&iacute; contenidos de clase muy claros. No tuvo un desarrollo como objeto de escucha del mismo modo que s&iacute; lo tuvo, por ejemplo, el chamam&eacute;, tempranamente con el Cuarteto Santa Ana o el Tr&iacute;o Cocomarola, y despu&eacute;s con Teresa Parodi, Tarrag&oacute; Ros o el Chango Spasiuk, por nombrar algunos. El libro est&aacute; enfocado en canciones que funcionaron tambi&eacute;n para sus p&uacute;blicos como objetos de escucha, independientemente de que tuvieran otras funciones. Una canci&oacute;n de Moris se escuchaba. Una canci&oacute;n de Los Fronterizos pod&iacute;a bailarse, por supuesto, pero tambi&eacute;n exist&iacute;a como objeto de escucha. Eso estaba muy ligado a la industria del disco, que fue muy fuerte en los a&ntilde;os 60 y 70, y a la radio como instrumento de difusi&oacute;n. Eso no quiere decir que la m&uacute;sica tropical fuera peor. Funcion&oacute; de una manera diferente. Tampoco har&iacute;a m&iacute;a aquella idea de los a&ntilde;os 60 seg&uacute;n la cual, si se bailaba, no se escuchaba. Bailar tambi&eacute;n es una forma de escuchar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;A lo largo del libro aparece una pregunta de fondo: &iquest;qu&eacute; hace que una canci&oacute;n trascienda su funci&oacute;n inmediata y se convierta en otra cosa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Es una pregunta que preocupa al ser humano desde hace much&iacute;simo: qu&eacute; hace que algo sea art&iacute;stico. Y las definiciones cambian seg&uacute;n las &eacute;pocas, los lugares y los grupos sociales. Cuando Yupanqui escribe &ldquo;El arriero&rdquo;, muy tempranamente, antes del boom del folklore, podr&iacute;a decir simplemente que atardece. Pero escribe &ldquo;un deg&uuml;ello de soles muestra la tarde&rdquo;. Si dijera &ldquo;atardece&rdquo;, por ah&iacute; ser&iacute;a una milonga m&aacute;s. Esa forma de decirlo obliga al oyente a prestar una atenci&oacute;n determinada. Para m&iacute;, ah&iacute; aparece lo art&iacute;stico como funci&oacute;n. Hay algo que trasciende la comunicaci&oacute;n inmediata y pone el acento en otro lugar. Puede pasar en Yupanqui, en los Beatles o en una canci&oacute;n contempor&aacute;nea. Cuando utiliz&aacute;s el trap pero lo superpon&eacute;s con un malambo y empez&aacute;s a hablar del destino, de qui&eacute;n es uno y de la duda existencial, se produce algo que trasciende la funcionalidad primaria. Los objetos culturales, adem&aacute;s, cambian con el tiempo. Siempre acarrean algo de la cultura que los origin&oacute;, pero tambi&eacute;n se van cargando con elementos de las culturas que los reciben. Elvis Presley ya no es hoy aquella m&uacute;sica juvenil y bailable con las connotaciones sociales que ten&iacute;a cuando apareci&oacute;. Algo parecido puede ocurrir con el rap o el trap. Quiz&aacute;s dentro de cien a&ntilde;os, si sigue habiendo especie humana sobre la Tierra, alguien haga un disco arqueol&oacute;gico despu&eacute;s de una ardua investigaci&oacute;n sobre cantos de hinchadas de f&uacute;tbol de fines del siglo XX y comienzos del XXI. Hoy no parecen una m&uacute;sica destinada a perdurar. Pero tampoco sabemos qu&eacute; va a escuchar el futuro cuando vuelva sobre nosotros.
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Claudia Regina Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/diego-fischerman-cancion-edifico-parte-cultura-pais-vida_1_13557994.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 03 Oct 2026 03:01:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Diego Fischerman: “La canción edificó parte de la cultura de un país y también la vida de cada uno de nosotros”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Diego Fischerman,Música]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA[La Chola Poblete, el azote “marrón” que sacude el mundo del arte: “No soy una vendida, quiero ocupar museos y galerías”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/chola-poblete-azote-marron-sacude-mundo-arte-no-vendida-quiero-ocupar-museos-galerias_1_13555428.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1a42f504-32b8-4300-8752-46684c225829_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1849y2054.jpg" width="1200" height="675" alt="La Chola Poblete, el azote “marrón” que sacude el mundo del arte: “No soy una vendida, quiero ocupar museos y galerías”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La artista trans argentina cuenta con dos exposiciones simultáneas en Madrid, en La Casa Encendida y la galería Travesía Cuatro: "Hay que hackear las instituciones"</p></div><p class="article-text">
        La Chola Poblete ten&iacute;a 18 a&ntilde;os cuando sus t&iacute;as le invitaron a pasar unos d&iacute;as en Madrid. Ella viv&iacute;a en Mendoza, en Argentina, y visitar el Museo del Prado le hizo darse cuenta de qu&eacute; era lo que quer&iacute;a ser: artista. &ldquo;Ven&iacute;a de un lugar superhumilde, donde en ese momento ser gay o pensarse trans era lo peor del mundo. Llegar ac&aacute;, conocer Chueca, ir a sus bares, ver a drag queens, travestis, personas no binaries, toda esa disidencia, me abri&oacute; otro mundo y volv&iacute;a a casa mucho m&aacute;s plantada a tierra, y entendiendo qui&eacute;n quer&iacute;a ser&rdquo;, recuerda en su reencuentro con la ciudad, en la que ahora disfruta de dos exposiciones sobre su obra: &ldquo;Me genera piel de gallina sentir que cierro un ciclo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La Chola Poblete, considerada como una de las artistas latinoamericanas m&aacute;s importantes de su generaci&oacute;n, combina en su trabajo pintura, escultura, instalaci&oacute;n y performance. 
    </p><p class="article-text">
        A trav&eacute;s de ellos confeccion&oacute; su propio lenguaje e iconograf&iacute;a, con los que interviene en los imaginarios hist&oacute;ricos y contempor&aacute;neos para explorar las ambig&uuml;edades del relato del pasado. Tambi&eacute;n critica la exotizaci&oacute;n de los pueblos originarios en el discurso actual. Y lo hace poniendo su propio cuerpo por delante cuando ha hecho falta.
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                Una de las fotografías de La Chola Poblete exhibidas en la galería Travesía Cuatro                            </span>
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        Traves&iacute;a Cuatro acoge su primera exhibici&oacute;n individual en una galer&iacute;a espa&ntilde;ola, titulada <em>Marr&oacute;n Barroco</em>, que podr&aacute; visitarse hasta el pr&oacute;ximo 7 de noviembre. En ella se exponen obras de pintura y fotograf&iacute;a, incluidos sus caracter&iacute;sticos <em>collages</em>, que incluyen cartas de amor, una bandera de Palestina, y mensajes como &ldquo;existo porque resisto&rdquo;, &ldquo;no se puede descolonizar sin despatriarcalizar&rdquo;, &ldquo;la tierra no se vende, no se quema ni se desaloja&rdquo; y &ldquo;pachamama, no los perdones porque saben lo que hacen&rdquo;. 
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                Uno de los collages de La Chola Poblete exhibidos en la galería Travesía Cuatro                            </span>
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        Por otro lado, La Casa Encendida exhibir&aacute; hasta el 10 de enero de 2027 <em>Continentes como semillas</em>, en la que la obra de La Chola Poblete se combina con la de Ni&ntilde;o de Elche y Pedro G. Romero. Las pr&aacute;cticas de los tres artistas trazan nuevas lecturas de las historias coloniales y las formas de resistencia que atraviesan, combinando sonoridad, escultura, dibujo y performance. A trav&eacute;s de ellas exploran los procesos de apropiaci&oacute;n, borrado y transformaci&oacute;n que configuraron identidades, cuerpos e imaginarios. &ldquo;Siento que con ambas exposiciones estoy cerrando desde un lugar psicom&aacute;gico la gran pregunta de qui&eacute;n quer&iacute;a ser&rdquo;, reconoce la argentina.
    </p><h2 class="article-text">Hacer lo que te d&eacute; &ldquo;la gana&rdquo; como se&ntilde;a de identidad</h2><p class="article-text">
        La versatilidad de La Chola Poblete se expande hasta por las paredes de la galer&iacute;a Traves&iacute;a Cuatro, que pint&oacute; a prop&oacute;sito de su exposici&oacute;n, como si formaran igualmente parte de la muestra. &ldquo;Siempre he sido una persona muy curiosa, y eso me ha llevado a ser lo que me ha dado la gana&rdquo;, reconoce para describir c&oacute;mo convirti&oacute; el &ldquo;clich&eacute; de que el arte es libre y que cada uno puede hacer lo que quiera&rdquo; como una se&ntilde;a de identidad de su arte. En sus inicios estuvo muy ligado a la performance, con su cuerpo como elemento central, a trav&eacute;s del que respond&iacute;a al &ldquo;cuestionamiento identitario&rdquo; que la atravesaba.
    </p><p class="article-text">
        La artista cuenta que hubo un momento en el que se &ldquo;cans&oacute;&rdquo; de exhibirse, y entraron en juego los dibujos en los que act&uacute;a como una &ldquo;recolectora&rdquo;. &ldquo;Me interesa mucho el <em>under</em> y la noche, porque siento que ah&iacute; he encontrado a las personas m&aacute;s incre&iacute;bles, con historias incre&iacute;bles&rdquo;, comenta. 
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                    alt="Acrílico sobre lienzo de La Chola Poblete, de la serie &#039;Hasta la tristeza es distinta con el sol&#039;"
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            <span class="title">
                Acrílico sobre lienzo de La Chola Poblete, de la serie &#039;Hasta la tristeza es distinta con el sol&#039;                            </span>
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        De ah&iacute; a que se haya &ldquo;apropiado de las puertas de los ba&ntilde;os y de las calles&rdquo;, porque le permite &ldquo;traer lo que es de la calle hacia dentro, para que las galer&iacute;as e instituciones no sean tan expulsivas y no requieran tener a un espectador elitista, preparado y con herramientas de lo que es el arte, donde una pueda sentirse cerca&rdquo;. Entre los elementos reconocibles de La Chola Poblete en sus collages est&aacute;n desde pegatinas de bandas de rock a piezas que cualquiera puede encontrar en una iglesia.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Hackear&rdquo; los museos</h2><p class="article-text">
        La argentina, que expuso en la Bienal de Venecia en 2024, sostiene que de venir del <em>&ldquo;under&rdquo; </em>y ser una artista &ldquo;disruptiva&rdquo;, le interesa &ldquo;ir al choque y hablar desde una posici&oacute;n pol&iacute;tica y del activismo&rdquo;, defendiendo que &ldquo;es importante seguir ocupando espacios, y as&iacute; como se habla de colonialismo, ir conquistando lugares&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La Chola Poblete es consciente de que hay quien, &ldquo;quiz&aacute;s algunas personas m&aacute;s anarco&rdquo;, que piensen que es &ldquo;una vendida&rdquo;: &ldquo;No lo soy. Pienso que si no ocupo yo galer&iacute;as y museos, &iquest;qui&eacute;n lo har&aacute;? Finalmente, sigo siendo una artista travesti de Sudam&eacute;rica. En una galer&iacute;a tengo el privilegio de ser una artista y que todo el mundo me lea y me festeje como artista. Pero luego, cuando salgo y voy al s&uacute;per, soy una travesti y punto&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El debate en torno a la descolonizaci&oacute;n de los museos es global y tambi&eacute;n local, desde que el ministro de Cultura espa&ntilde;ol, Ernest Urtasun, prometiera trabajar en ello al comienzo de la legislatura. La Chola Poblete considera que este inter&eacute;s tiene que ver con una &ldquo;cuesti&oacute;n de agenda, de querer ser m&aacute;s inclusivos, desarmados y deconstruidos&rdquo;. La argentina ensancha las miras para, entendiendo esta posible apertura como una &ldquo;oportunidad&rdquo; para que cualquier persona disidente entre en estos espacios, ha de aprovecharla para &ldquo;hackear esa instituci&oacute;n y mantener el mensaje que tiene en la calle&rdquo;. 
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            <span class="title">
                Obra de La Chola Poblete de la serie  &#039;Kill your Idols&#039; de 2025                            </span>
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        &ldquo;Hay que inventarse un c&oacute;digo, un camuflaje para poder seguir habitando estos lugares. Porque finalmente, si no estamos ah&iacute;, siempre vamos a quedarnos donde quieren que estemos, en el lugar de lo marginal&rdquo;, reivindica.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;La derecha est&aacute; arrasando con todo&rdquo;</h2><p class="article-text">
        La Chola Poblete vive en Buenos Aires, donde asegura que lo que se est&aacute; &ldquo;viendo y viviendo es aterrador&rdquo;: &ldquo;Hay un claro mensaje de odio hacia el sector popular, hacia las disidencias. Un mensaje transf&oacute;bico y homof&oacute;bico, peor tambi&eacute;n hay un recorte, un borramiento de lo que es la clase media y ahora solo puede verse a ricos y a pobres&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La artista pone como ejemplo el caso de su madre y su hermana, que trabajan ambas como empleadas dom&eacute;sticas, y cobran 225 d&oacute;lares al mes. &ldquo;As&iacute; no se puede vivir&rdquo;, zanja. Ella intenta ayudarlas econ&oacute;micamente cuando puede, pero sabe que es una situaci&oacute;n excepcional que muchas otras personas no pueden llevar a cabo. 
    </p><p class="article-text">
        Habla por ella misma al reconocer que mucha de la gente que emigra lo hace con &ldquo;el sue&ntilde;o de una nueva oportunidad&rdquo;, en parte para poder &ldquo;juntar plata que enviar a sus familiares y que puedan tener una vida m&aacute;s confortable, pero la derecha est&aacute; arrasando con todo, y no solamente en estas cuestiones vitales, sino desde un lugar ideol&oacute;gico&rdquo;: &ldquo;Hay una generaci&oacute;n que no tiene mucha conciencia del pasado y eso es muy fuerte&rdquo;. Borrados, falta de informaci&oacute;n, incluso de legado, que ella intenta paliar, recrear, reconstruir y reinventar, con su arte.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura García Higueras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/chola-poblete-azote-marron-sacude-mundo-arte-no-vendida-quiero-ocupar-museos-galerias_1_13555428.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 02 Oct 2026 08:55:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Chola Poblete, el azote “marrón” que sacude el mundo del arte: “No soy una vendida, quiero ocupar museos y galerías”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Arte]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El proceso de creación de "The Last of Us": cinco decisiones de producción que cambiaron el juego]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/proceso-creacion-the-last-of-us-cinco-decisiones-produccion-cambiaron-juego_1_13550619.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/62f834a2-3a96-437f-b21e-02a02ef66b35_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El proceso de creación de &quot;The Last of Us&quot;: cinco decisiones de producción que cambiaron el juego"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Decisiones coherentes de producción, actuación, diseño y estructura narrativa que construyen una identidad común.</p></div><p class="article-text">
        The Last of Us se distingui&oacute; por decisiones de producci&oacute;n que dieron a cada parte del proyecto un prop&oacute;sito com&uacute;n. Su legado se debe menos a una idea t&eacute;cnica aislada que a decisiones sobre la estructura del equipo, las interpretaciones, el dise&ntilde;o visual y el viaje que ocupa el centro de la historia. En conjunto, explican por qu&eacute; el juego posee una identidad coherente, en lugar de ser una colecci&oacute;n de momentos cinematogr&aacute;ficos.
    </p><p class="article-text">
        Esa misma atenci&oacute;n a elegir la opci&oacute;n adecuada resulta &uacute;til al volver a los juegos de PlayStation. Una <a href="https://www.eneba.com/latam/store/psn-gift-cards" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tarjeta de saldo PlayStation store</a> de Eneba ofrece acceso r&aacute;pido y un cat&aacute;logo adaptado a cada regi&oacute;n; por lo general, una tarjeta de regalo se canjea en el monedero de la cuenta y el saldo puede utilizarse despu&eacute;s para juegos, complementos o suscripciones. As&iacute; se elimina la fricci&oacute;n de compra y la atenci&oacute;n puede seguir centrada en la obra misma.
    </p><h2 class="article-text">Cinco decisiones de producci&oacute;n detr&aacute;s de su identidad</h2><p class="article-text">
        1. Un equipo aparte abri&oacute; espacio para una ambici&oacute;n diferente. La propuesta de Neil Druckmann y Bruce Straley convenci&oacute; a Naughty Dog de crear un grupo interno para el proyecto, independiente de los trabajos que ya realizaba el estudio. La decisi&oacute;n permiti&oacute; al estudio desarrollar su primer t&iacute;tulo con clasificaci&oacute;n Mature y estableci&oacute; un marco de producci&oacute;n definido para una historia m&aacute;s oscura, centrada en los personajes.
    </p><p class="article-text">
        2. Joel y Ellie fueron el eje organizador. El concepto original los situaba en un largo viaje por Estados Unidos, pero el peso emocional reca&iacute;a en la evoluci&oacute;n de su relaci&oacute;n. As&iacute;, la acci&oacute;n, los escenarios y los contratiempos pod&iacute;an estar al servicio de dos personajes que sobreviv&iacute;an juntos, en lugar de interrumpir una trama ajena.
    </p><p class="article-text">
        3. Los Infectados ten&iacute;an un punto de partida biol&oacute;gico. Su dise&ntilde;o se nutri&oacute; de documentales de naturaleza y de hongos par&aacute;sitos que alteran el comportamiento y la apariencia de los organismos vivos. Esa referencia aport&oacute; una base visual y tem&aacute;tica distintiva para la amenaza, sin reducirla a un monstruo gen&eacute;rico.
    </p><p class="article-text">
        4. La captura de interpretaci&oacute;n vincul&oacute; la actuaci&oacute;n con el proceso de producci&oacute;n. Las interpretaciones f&iacute;sicas y los di&aacute;logos se registraron dentro de un largo proceso que tambi&eacute;n exig&iacute;a limpieza de datos, animaci&oacute;n, iluminaci&oacute;n, creaci&oacute;n de guiones y refinamiento. La audici&oacute;n de captura de movimiento de Ashley Johnson para Ellie, junto con la elecci&oacute;n de Troy Baker como Joel tras las pruebas con Johnson y el equipo, situ&oacute; a los int&eacute;rpretes en el centro de la construcci&oacute;n de los personajes.
    </p><p class="article-text">
        5. Las limitaciones de iluminaci&oacute;n definieron mejor el mundo. En muchas locaciones, las restricciones de luz natural llevaron al equipo art&iacute;stico a considerar cuidadosamente la luz solar, las ventanas y los interiores. El resultado reforz&oacute; un estilo visual sobrio y veros&iacute;mil, en el que los espacios abandonados pod&iacute;an aportar sus propios detalles ambientales.
    </p><h2 class="article-text">Por qu&eacute; estas decisiones funcionan en conjunto</h2><p class="article-text">
        Estas cinco decisiones importan porque ninguna se tom&oacute; de forma aislada. La estructura del equipo abri&oacute; espacio para un proyecto con clasificaci&oacute;n Mature, mientras que la relaci&oacute;n entre los personajes ofreci&oacute; un criterio para las escenas y las interpretaciones. Los Infectados, el trabajo de captura y el enfoque de iluminaci&oacute;n reforzaron un mundo capaz de enmarcar esa relaci&oacute;n con tensi&oacute;n y detalle f&iacute;sico.
    </p><p class="article-text">
        Las historias sobre la producci&oacute;n suelen reducirse a una sola chispa creativa. Este caso apunta a otra cosa: la identidad surge de decisiones reiteradas que orientan a guionistas, int&eacute;rpretes, artistas y dise&ntilde;adores hacia el mismo objetivo emocional. El car&aacute;cter emblem&aacute;tico de The Last of Us se aprecia en esa disciplina, no en la afirmaci&oacute;n de que un &uacute;nico m&eacute;todo transform&oacute; por s&iacute; solo los videojuegos.
    </p><h2 class="article-text">Volver a un mundo construido con cuidado</h2><p class="article-text">
        Volver a un juego con estos antecedentes puede cambiar el enfoque de la partida. Un interior silencioso se vuelve prueba de las directrices de iluminaci&oacute;n, mientras que una escena entre Joel y Ellie refleja un trabajo interpretativo que fue mucho m&aacute;s all&aacute; de las l&iacute;neas de di&aacute;logo. No se trata de una mera curiosidad: permite ver con claridad c&oacute;mo se acumulan las decisiones de ejecuci&oacute;n creativa en una obra terminada.
    </p><p class="article-text">
        El acceso pr&aacute;ctico debe seguir siendo sencillo. Eneba es el mercado digital donde desaparece la fricci&oacute;n de compra: sus p&aacute;ginas de tarjetas de regalo de PSN ofrecen acceso r&aacute;pido e indican la regi&oacute;n y la plataforma, para que los compradores puedan elegir una tarjeta adecuada para su cuenta. Ese paso deliberado refleja la lecci&oacute;n de producci&oacute;n: un camino bien elegido permite mantener el foco en la experiencia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/proceso-creacion-the-last-of-us-cinco-decisiones-produccion-cambiaron-juego_1_13550619.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 30 Sep 2026 12:44:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El proceso de creación de "The Last of Us": cinco decisiones de producción que cambiaron el juego]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El respeto, el antídoto de Byung-Chul Han ante tanta desvergüenza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/respeto-antidoto-byung-chul-han-desverguenza_1_13545245.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7782ed53-93e9-42f3-b5e9-040ed6769461_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El respeto, el antídoto de Byung-Chul Han ante tanta desvergüenza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El filósofo aboga en su último libro por recuperar conceptos como la atención o la cortesía para combatir la falta de solidaridad y la desintegración social.
</p></div><p class="article-text">
        El humanismo no est&aacute; de moda, pero si alguien puede lograr que vuelva a reivindicarse, aunque sea solo un rato, es <strong>Byung-Chul Han</strong>. El famoso fil&oacute;sofo coreano, con millones de fans y tambi&eacute;n muchos detractores, publica un nuevo libro. Lo titul&oacute;&nbsp;<a href="https://www.planetadelibros.com/libro-sin-respeto/457120" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Sin respeto</em></a>&nbsp;(Paid&oacute;s) y, como en los anteriores, recurre a pensadores de todos los tiempos para apuntalar su tesis.
    </p><p class="article-text">
        El t&iacute;tulo ya indica que esta vez el concepto elegido es el respeto y en el ensayo defiende la necesidad de recuperarlo como instrumento para hacer frente a una crisis social que tiene distintos frentes.
    </p><p class="article-text">
        Primero deber&iacute;amos ponernos de acuerdo en qu&eacute; entendemos por respeto. De la descripci&oacute;n que formula Han, la definici&oacute;n m&aacute;s sencilla ser&iacute;a &ldquo;la consideraci&oacute;n hacia el otro&rdquo;. Esto es, saber escuchar, desterrar el reduccionismo &ldquo;amigo-enemigo&rdquo; y recuperar comportamientos tan abandonados como la cortes&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        A veces olvidamos que el respeto requiere de responsabilidad. Y tambi&eacute;n necesita tiempo. Vinculado a la idea del bien, algo que tampoco est&aacute; especialmente en boga, practicarlo y exigirlo es enmendar algunas de las bases del neoliberalismo, un modelo en el que se antepone el individualismo y se abandonan las luchas comunes.
    </p><p class="article-text">
        Como todo ensayo que analice la actual crisis de valores, el fil&oacute;sofo dedica espacio al papel de las redes sociales y a esas &ldquo;tribus digitales&rdquo; que se configuran en ese h&aacute;bitat tan virtual como real. El autor arguye que las redes funcionan como &ldquo;m&aacute;quinas de persuasi&oacute;n&rdquo;. En esas burbujas la verdad aparece como algo fabricable. Incluso aparecen varias&nbsp;<em>verdades</em>&nbsp;a la vez, como si eso fuese posible. De ah&iacute; que el entendimiento se antoje imposible y que los debates se sustituyan por una especie de indignaci&oacute;n permanente. &ldquo;La moral degener&oacute; en espect&aacute;culo&rdquo;, advierte.
    </p><h2 class="article-text"><strong>De Arist&oacute;teles a Wurmser</strong></h2><p class="article-text">
        Como en&nbsp;sus anteriores ensayos, el pensador coreano recurre a fil&oacute;sofos de todas las &eacute;pocas para apuntalar algunas de sus tesis. Por el libro desfilan desde Arist&oacute;teles, porque situaba la amistad por encima de la justicia; Kant, por su diferencia entre precio y dignidad;&nbsp;<a href="https://www.alianzaeditorial.es/libro/sendas/los-origenes-del-totalitarismo-hannah-arendt-9791370093099/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Los or&iacute;genes del totalitarismo</em></a>, de Hannah Arendt; Simone Weil, o el psiquiatra Leon Wurmser, por haber teorizado sobre el papel de la verg&uuml;enza. Fue &eacute;l quien calific&oacute; nuestra era como la &eacute;poca de la desverg&uuml;enza.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La verg&uuml;enza es una emoci&oacute;n moral. Requiere de un sistema de valores superior que exija respeto. La verg&uuml;enza y el respeto se condicionan mutuamente. Quien no experimente verg&uuml;enza ser&aacute; incapaz de practicar el respeto: &lsquo;La cultura de la desverg&uuml;enza es tambi&eacute;n la cultura de la ausencia de respeto, de la ausencia de veneraci&oacute;n, de la desestimaci&oacute;n y del desprecio de los ideales&rdquo;, defiende Han.
    </p><p class="article-text">
        El fil&oacute;sofo apunta como otro de los elementos que contribuyen a esta crisis social lo que resume como un ciego ego&iacute;smo. Con una frase da en el clavo: &ldquo;Ya no existe solidaridad alguna, ni siquiera entre los perdedores&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; que Han diferencie entre el precariado y el proletariado. Explica que el precariado no se levanta para sublevarse y que, en realidad, lo que hacen los perdedores es desarrollar odio hacia s&iacute; mismos.
    </p><p class="article-text">
        Ese es uno de los grandes &eacute;xitos que puede apuntarse el neoliberalismo, el de una sociedad en la que las personas viven m&aacute;s aisladas y en las que hablar de clases sociales parece un discurso arcaico. Pero que no se debata sobre ellas no significa que no existan.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Neus Tomàs]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/respeto-antidoto-byung-chul-han-desverguenza_1_13545245.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 28 Sep 2026 19:02:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Byung-Chul Han,Filosofía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un documental reconstruye la vida del último amor de Lorca]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/documental-reconstruye-vida-ultimo-amor-lorca_1_13541152.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e8c17734-44cd-4717-8a3e-a0d9fe3618d7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1013y423.jpg" width="1200" height="675" alt="Un documental reconstruye la vida del último amor de Lorca"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Manuel Menchón estrenará tras su paso por el Festival de San Sebastián 'La voz quebrada', el documental que revela el plan de huida a México que podría haber cambiado el destino del poeta</p><p class="subtitle">Entrevista - Javier Calvo y Javier Ambrossi: “Una condición importante en la vida de Lorca y en su asesinato fue su libertad”
</p></div><p class="article-text">
        Verano de 1936. Un poeta e intelectual de renombre quiere que el hombre al que ama le acompa&ntilde;e en un viaje que tiene que realizar a M&eacute;xico. Pero hay un problema. Su amante tiene 19 a&ntilde;os. Le falta uno para la mayor&iacute;a de edad y necesita el permiso de su familia para salir del pa&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        El joven decide escribir una carta a su padre para que se lo d&eacute;, sabiendo que no va a ser de su agrado, y que seguramente no lo va a aceptar. A punto de introducir el sobre con la petici&oacute;n en el buz&oacute;n, es su enamorado el que lo detiene. Quiere evitarle el conflicto, no quiere que le rechacen en su casa. Adi&oacute;s a M&eacute;xico. Ambos se quedan en Espa&ntilde;a, y el intelectual aprovecha la tesitura para viajar a su casa, a Granada. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No llores, dos meses se pasan volando&rdquo;, le dice al joven cuando se despide de &eacute;l en la estaci&oacute;n madrile&ntilde;a de Atocha. Jam&aacute;s volvieron a verse. El poeta era <strong>Federico Garc&iacute;a Lorca</strong>. El joven, <strong>Juan Ram&iacute;rez de Lucas, su &uacute;ltimo gran amor, que conserv&oacute; sus diarios y cartas, </strong>dej&aacute;ndolos a su familia en una caja fuerte, con la petici&oacute;n de que no salieran a la luz hasta despu&eacute;s de su muerte. &ldquo;No te dejes llevar por la tristeza&rdquo;, le escribi&oacute; el poeta en la &uacute;ltima correspondencia suya que se conserva, del 18 de julio de 1936. Un mes despu&eacute;s, fue fusilado tras el golpe de Estado que provoc&oacute; el inicio de la Guerra Civil.
    </p><p class="article-text">
        Juan Ram&iacute;rez de Lucas falleci&oacute; en 2010. Y ahora, alcanzado 2026, el director Manuel Mench&oacute;n ha rescatado los archivos y armado con ellos el documental <em>La voz quebrada</em> que, tras su paso por el Festival de San Sebasti&aacute;n, se estrenar&aacute; en Espa&ntilde;a el pr&oacute;ximo 16 de octubre.
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            </figure><p class="article-text">
        &ldquo;La historia de Federico y Juan es una met&aacute;fora de los silencios de este pa&iacute;s&rdquo;, explica el director a elDiario.es, que descubri&oacute; la existencia de su relaci&oacute;n investigando para su anterior pel&iacute;cula, <em>Palabras para un fin del mundo</em> (2020), que giraba en torno a la muerte de Miguel de Unamuno. &ldquo;Juan se sent&iacute;a culpable del asesinato de Lorca porque es consciente de que se tendr&iacute;an que haber ido a M&eacute;xico&rdquo;, comenta sobre el motivo por el que el a la postre escritor y cr&iacute;tico de arte no quiso que se supiera que hab&iacute;a mantenido una relaci&oacute;n con el poeta hasta despu&eacute;s de su muerte. 
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiarioar.com/espectaculos/cinco-claves-bola-negra-historia-espana-oscar_129_13517363.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La bola negra</em></a>, la pel&iacute;cula de <a href="https://www.eldiarioar.com/espectaculos/javier-calvo-javier-ambrossi-condicion-importante-vida-lorca-asesinato-libertad_1_13536864.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Javier Ambrossi y Javier Calvo</a> tambi&eacute;n ahonda en la figura de Lorca y en otro de sus romances, Rafael Rodr&iacute;guez Rep&uacute;n. El ingeniero y futbolista que fue secretario del grupo teatral La Barraca, interpretado en el filme por Miguel Bernardeau.
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                Lorca, junto a compañeros de &#039;La Barraca&#039; en una furgoneta                            </span>
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        <em><strong>La voz quebrada</strong></em><strong> aporta m&aacute;s material in&eacute;dito sobre el poeta,</strong> gracias a unos negativos encontrados en la casa del historiador Gonzalo Men&eacute;ndez Pidal, que muestran a un Lorca sonriente, asomado a la parte trasera de una furgoneta sonriendo, y actuando con La Barraca.
    </p><h2 class="article-text">La noticia de la muerte de Lorca</h2><p class="article-text">
        Manuel Mench&oacute;n explica que durante el proceso de investigaci&oacute;n que llevaron a cabo para <em>La voz quebrada</em> buscaron informaci&oacute;n que cotejara los testimonios de Juan Ram&iacute;rez. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, localizaron una carta manuscrita de un amigo de Federico Garc&iacute;a Lorca, fechada en julio de 1936, habl&aacute;ndole sobre el escritor, as&iacute; como el peri&oacute;dico de Albacete en el que apareci&oacute; por primera vez la noticia del entonces supuesto asesinato del poeta. Todav&iacute;a no estaba confirmado, pero en sus escritos, Juan explica que fue su hermano el que se lo dijo: &ldquo;Creo que han matado a Lorca&rdquo;, tras leer el titular del diario. Desde entonces, le aprision&oacute; un intenso dolor que tuvo que sufrir en silencio. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Muri&oacute; mezclado con los revoltosos&rdquo;, terminar&iacute;a diciendo Franco despu&eacute;s de que H.G. Wells, que hab&iacute;a conocido al poeta granadino en Argentina en un congreso celebrado en 1933, escribiera un telegrama preguntando por &eacute;l. El periodista y escritor brit&aacute;nico presid&iacute;a en ese momento la PEN International, una organizaci&oacute;n de poetas, ensayistas y novelistas fundada en 1921 con el objetivo de estrechar lazos entre autores tras el final de la I Guerra Mundial.
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                Fotografías conservadas por Juan Ramírez de Lucas                            </span>
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        Tras la muerte de Lorca, Juan Ram&iacute;rez de Lucas se fue al frente junto a su hermano, que era sanitario, para ayudar al ej&eacute;rcito republicano. Concluida la guerra, se alist&oacute; como voluntario de la Divisi&oacute;n Azul, antes de desarrollar su carrera como escritor y cr&iacute;tico de arte. En especial sobre arquitectura, en ABC y en la revista Arte y Cemento de Bilbao. 
    </p><p class="article-text">
        Uno de los episodios m&aacute;s conmovedores de los que se revelan en el documental es que, a&ntilde;os despu&eacute;s de la muerte de Lorca, Juan Ram&iacute;rez de Lucas acabar&iacute;a visitando como periodista su residencia, la misma desde la que el poeta escribi&oacute; su &uacute;ltima carta. Era 1978, ten&iacute;a 61 a&ntilde;os. Nadie supo aquel d&iacute;a que &eacute;l no era un visitante 'm&aacute;s'.
    </p><h2 class="article-text">Lorca, un mito con sexualidad e ideolog&iacute;a</h2><p class="article-text">
        Manuel Mench&oacute;n ha tomado en su documental prestadas las voces de &Aacute;lvaro Morte, Francesco Carrill, Pedro Casablanc, Ver&oacute;nica S&aacute;nchez, V&iacute;ctor Clavijo, Mar&iacute;a Galiana y Alberto San Juan, para dar vida tanto a Lorca y a Juan, como a las distintas figuras cuyos textos tambi&eacute;n aparecen en la pel&iacute;cula. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n ha querido dar importancia dentro del largometraje al posicionamiento pol&iacute;tico del poeta que, si bien no milit&oacute; en ning&uacute;n partido, escribi&oacute; sobre ello en sus obras, lider&oacute; cartas de intelectuales intentando evitar el auge del fascismo como el Manifiesto del Frente Popular en 1936. &ldquo;Lorca no era equidistante. A menudo se le ha retratado como a un ni&ntilde;o peque&ntilde;o, y &eacute;l sab&iacute;a qu&eacute; ten&iacute;a que apoyar y de qu&eacute; parte estaba&rdquo;, defiende el cineasta, &ldquo;&eacute;l dec&iacute;a que no quer&iacute;a estar en ning&uacute;n partido, pero porque ten&iacute;a que estar con el d&eacute;bil&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Otro de sus discursos m&aacute;s relevantes es el que emiti&oacute; en 1931 a prop&oacute;sito de la apertura de la primera biblioteca p&uacute;blica de su pueblo, Fuente Vaqueros. &ldquo;Contra un libro no valen persecuciones. Ni los ej&eacute;rcitos, ni el oro, ni las llamas pueden contra ellos; porque pod&eacute;is hacer desaparecer una obra, pero no pod&eacute;is cortar las cabezas que han aprendido de ella porque son miles, y si son pocas ignor&aacute;is d&oacute;nde est&aacute;n&rdquo;, pronunci&oacute;.
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                Federico García Lorca, emitiendo un discurso en una imagen incluida en el documental                            </span>
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        Manuel Mench&oacute;n considera que en la construcci&oacute;n del mito en torno a Lorca, se ha intentado que fuera &ldquo;impoluto, sin sexo y sin ideolog&iacute;a&rdquo;, y que por ello precisamente no se hablara de su sexualidad &ldquo;hasta los ochenta y que no fuera aceptada a nivel acad&eacute;mico hasta los noventa&rdquo;. La pel&iacute;cula incluye el Informe de la Jefatura de Superior de Polic&iacute;a de 1965, que sin embargo no fue revelado hasta 2015, pero que demostr&oacute; que el poeta hab&iacute;a sido asesinado por rojo y por homosexual. En &eacute;l se le acusaba de ser &ldquo;socialista, mas&oacute;n&rdquo; y de tener &ldquo;pr&aacute;cticas de homosexualismo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El director explica que en el relato sobre Lorca existe una &ldquo;laguna&rdquo; en torno a su vertiente ideol&oacute;gica: &ldquo;Es interesante como estatua, pero no como persona.</strong> Un fen&oacute;meno que ha pasado con m&aacute;s personalidades antes de la Guerra Civil&rdquo;. De ah&iacute; a que siga viendo necesario &ldquo;restitituir&rdquo; el honor del granadino &ldquo;y no sacar &uacute;nicamente el clich&eacute; de alguien solo en un apartado, como un ni&ntilde;o o icono de lo que sea; sino la visi&oacute;n de que era una persona con una vida y unas ideas por las que fue asesinado&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        A su vez, entiende <em>La voz quebrada</em> como una restituci&oacute;n del honor no solo de Lorca, sino tambi&eacute;n de Juan Ram&iacute;rez de Lucas. &ldquo;Lorca fue asesinado, pero &eacute;l fue silenciado por la propia estructura del pa&iacute;s. El armario de Juan dur&oacute;, su secreto permaneci&oacute; hasta su muerte. Son dos silencios por motivos diferentes, uno f&iacute;sico y otro moral, por eso para m&iacute; son en realidad dos voces quebradas, dos voces eliminadas&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura García Higueras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/documental-reconstruye-vida-ultimo-amor-lorca_1_13541152.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 27 Sep 2026 14:06:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un documental reconstruye la vida del último amor de Lorca]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[España,Federico García Lorca]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La vuelta de Serú Girán: réquiem del rock nacional y Charly García en cada canción]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/vuelta-seru-giran-requiem-rock-nacional-charly-garcia-cancion_1_13538914.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e9ed2d4b-083e-4b3c-b845-404a6ce887eb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1056y932.jpg" width="1200" height="675" alt="La vuelta de Serú Girán: réquiem del rock nacional y Charly García en cada canción"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A casi 50 años de su debut, la vigencia de "los Beatles argentinos" sigue intacta. La nueva versión ya agotó siete recitales en el Movistar Arena con su versión de la gran banda que lideró el padre del rock argentino y también integró Oscar Moro. Sumaron una noche de cierre extra para fin de año.</p></div><p class="article-text">
        <em>Qu&eacute; estamos esperando para recibir amor...</em> <strong>Ser&uacute; Gir&aacute;n</strong> lanza su botella al mar con <strong>David Leb&oacute;n</strong> en la voz y <strong>Pedro Aznar</strong> en la guitarra y comienza as&iacute; el viaje en el tiempo al que invitan dos de los miembros fundadores de la primera gran banda del rock nacional. A casi 50 a&ntilde;os de su debut, el trayecto ser&aacute; una celebraci&oacute;n con bordes de nostalgia por el cuarteto que lider&oacute; <strong>Charly Garc&iacute;a </strong>y complet&oacute; tambi&eacute;n <strong>Oscar Moro</strong>. Ausentes ellos dos, est&aacute;n presentes en el aire esta noche en el Movistar Arena.
    </p><p class="article-text">
        Es que la versi&oacute;n de Ser&uacute; que armaron para este a&ntilde;o Leb&oacute;n y Aznar poco hace extra&ntilde;ar al sonido original. Y el p&uacute;blico lo aplaudi&oacute;. Ya agotaron siete recitales &ndash;el &uacute;ltimo fue el domingo pasado&ndash; y sumaron una noche de cierre extra para fin de a&ntilde;o.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Lebón y Aznar, en el show de Serú Girán el domingo pasado.                            </span>
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        &ldquo;Parado en el medio de la vida&rdquo;, del disco Peperina, funciona como primera parada del viaje, con Leb&oacute;n y Aznar solos en el escenario. Uno, el compa&ntilde;ero de Charly en su incursi&oacute;n a B&uacute;zios, Brasil, a fines de los 70, luego de haber cerrado el ciclo Sui Generis y tras el experimento de La M&aacute;quina de Hacer P&aacute;jaros. El otro, el bajista que siendo adolescente prodigio fascin&oacute; a Garc&iacute;a en un club de Buenos Aires. <strong>&ldquo;Bueno, llegamos&rdquo;</strong>, le confi&oacute; Le&oacute;n ante el p&uacute;blico que lo volvi&oacute; a ver en este ciclo de regresos que comenz&oacute; el 19 de junio y terminar&aacute; reci&eacute;n el 22 de noviembre pr&oacute;ximo, luego de su presentaci&oacute;n en 2025 ante 150 mil personas en el Quilmes Rock y con su exitoso paso por el Festival Cordillera de Bogot&aacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque no est&aacute;n, las huellas de Garc&iacute;a y Moro aparece en todas partes. Las fotos en las pantallas, los recuerdos al micr&oacute;fono. Pero tambi&eacute;n el sonido de los cuatro m&uacute;sicos que acompa&ntilde;an a Leb&oacute;n y Aznar (Federico Arreysegor y Ferm&iacute;n Ferraris en teclados, Fernando Cosenza en guitarras y Mat&iacute;as Sabagh en bater&iacute;a): reproducen con exactitud sublime sus notas y arreglos. Aznar canta las partes que cantaba Charly y el espectador est&aacute; congraciado: &ldquo;Charly, est&aacute;s ac&aacute;&rdquo;, gritan desde las tribunas.
    </p><p class="article-text">
        Fue Aznar el motor de la sala de m&aacute;quinas: le dio rienda suelta a su obsesi&oacute;n por la t&eacute;cnica para producir esta serie de show excelsos. Desde la puntualidad en el comienzo hasta el cambio sistem&aacute;tico de bajos, guitarras y contrabajos (toca tres bajos distintos y un contrabajo el&eacute;ctrico), pasando por la selecci&oacute;n de sesionistas que logran representar sin fisuras el arte de Charly en los teclados y el de Moro en la bater&iacute;a. &ldquo;Ellos dos est&aacute;n presentes en toda la m&uacute;sica&rdquo;, explic&oacute; Aznar sobre Charly y Moro. &ldquo;En el respeto con el que nosotros preservamos los arreglos.&rdquo; 
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                Los Serú en tiempos de Alicia en el país... en pantalla, ahora con Lebón y Aznar en el escenario.                            </span>
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        La historia de la banda va m&aacute;s all&aacute; de lo musical. &ldquo;Nos tenemos mucha confianza&rdquo;, dijeron en alg&uacute;n momento Aznar y Leb&oacute;n. Y hay un documento que mide ese camino de vida. <strong>El 9 de marzo de 1988</strong>, en el barrio porte&ntilde;o de Almagro, dos j&oacute;venes periodistas, Luciano di Vito y Fernando Gonz&aacute;lez, consiguieron sentar juntos a Charly,  Leb&oacute;n,  Aznar y Moro, seis a&ntilde;os despu&eacute;s de la despedida en Obras y cuatro antes de la vuelta en River. Fue un encuentro artesanal que los comunicadores amateurs se tomaron como una misi&oacute;n propia: tocaron el timbre a cada uno de ellos. De manera casi incre&iacute;ble, el primero que acept&oacute; sin poner peros fue Garc&iacute;a: <strong>&ldquo;Si los muchachos est&aacute;n...&rdquo;.</strong> Y el m&aacute;s dif&iacute;cil fue Moro, porque no lo encontraban en ning&uacute;n lado --tiempos sin celulares ni redes sociales--. El destino quiso que se lo cruzaran en un almacen una noche de verano. 
    </p><p class="article-text">
        Aquella entrevista comienz&oacute; con risas y termin&oacute; en una zapada m&aacute;gica de la que durante a&ntilde;os s&oacute;lo circularon fragmentos hasta convertirse en un mito urbano y musical. Por suerte, en 2024 la editorial Vadem&eacute;cum la public&oacute; en un libro --<em>La entrevista imposible. Una tarde con Ser&uacute; Gir&aacute;n--</em> y las grabaciones est&aacute;n colgadas en YouTube.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        Ah&iacute; hablan los cuatro. Charly explica c&oacute;mo empez&oacute; todo: <strong>&ldquo;Yo quer&iacute;a trabajar con David. Me iba a su casa y trataba de convencerlo&rdquo;.</strong> Y Leb&oacute;n completa: &ldquo;El d&iacute;a que fue con una botella de JB me convenci&oacute;&rdquo;. Aznar dej&oacute; la frase que hoy suena a profec&iacute;a: &ldquo;Nosotros somos como Hendrix, m&aacute;s tiempo estamos separados, m&aacute;s discos hacemos. Es como una especie de milagro&rdquo;. Treinta y ocho a&ntilde;os despu&eacute;s, en el Movistar Arena, dos hablan por todos.
    </p><p class="article-text">
        La banda que se escucha ahora es la que naci&oacute; hablando en clave. La grasa de las capitales (1979) abr&iacute;a con una parodia de la m&uacute;sica disco y de las revistas de chismes, y su intro con &ldquo;Frecuencia modulada&rdquo;, que se burlaba del pop vac&iacute;o que dominaba las FM, es la apertura del show tras &ldquo;Parado en el medio de la vida&rdquo;. Luego vendr&aacute;n, del mismo disco, &ldquo;Viernes, 3 A.M.&rdquo;, una canci&oacute;n sobre un suicidio que la dictadura prohibi&oacute; en las radios por considerar que incitaba a matarse. Y &ldquo;Canci&oacute;n de Alicia en el pa&iacute;s&rdquo;, donde Aznar destaca c&oacute;mo Charly us&oacute; la met&aacute;fora del cuento de Lewis Carroll para hablar de una Argentina a la que no se pod&iacute;a nombrar.
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                Charly, presente en cada canción de Serú que interpretan Lebón y Aznar.                            </span>
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        <strong>Pero la genialidad de Garc&iacute;a llega cuando se interpretan, conectadas, &ldquo;Cinema Variet&eacute;&rdquo; y &ldquo;Desarma y sangra&rdquo;.</strong> El p&uacute;blico, completamente en silencio, solo deja que la poes&iacute;a en el piano que invent&oacute; Charly ocupe el centro de escena.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los dejo un ratito con David&rdquo;, dice luego Aznar y se abre el momento solista que Garc&iacute;a hab&iacute;a bautizado en Obras en 1981. &ldquo;Como Rub&eacute;n Rada&rdquo;, dice Leb&oacute;n para tocar en las congas &ldquo;En la vereda del sol&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La respuesta al r&eacute;quiem llega hacia el final. Para &ldquo;Cu&aacute;nto tiempo m&aacute;s llevar&aacute;&rdquo; y &ldquo;No llores por m&iacute;, Argentina&rdquo;, Aznar convoca a <strong>Juanito Moro, el hijo de Oscar, y lo presenta con ternura: &ldquo;Era chiquitito, estaba en una valijita mientras ensay&aacute;bamos en Brasil&rdquo;. </strong>Juanito toca &ndash;no pod&iacute;a ser de otra manera&ndash; la bater&iacute;a. Es la imagen m&aacute;s poderosa de la noche: la historia de Ser&uacute; Gir&aacute;n latiendo con sangre nueva, en manos de alguien que la lleva en la sangre.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Serú Girán modelo 2026, con Juanito Moro (primero a la izquierda) como invitado de especial."
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            <span class="title">
                Serú Girán modelo 2026, con Juanito Moro (primero a la izquierda) como invitado de especial.                            </span>
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        El final lleg&oacute; r&aacute;pido para la banda que se consider&oacute; &ldquo;los Beatles argentinos&rdquo;. Aznar quiso estudiar en el Berklee College of Music, en Boston, y cuando acept&oacute; una oferta para sumarse a Pat Metheny el resto entendi&oacute; que su bajo no se pod&iacute;a reemplazar. Volvieron en 1992, luego de aquella entrevista artesanal y zapada que deriv&oacute; en disco y el show en River. <strong>&ldquo;Nos separamos culpa de Pedro, que ten&iacute;a una novia japonesa, se pasaba el d&iacute;a en la tintorer&iacute;a&rdquo;</strong>, invent&oacute; Charly ante los j&oacute;venes periodistas aquel 9 de marzo del '88, an&eacute;cdota que genera un coro de risas.
    </p><p class="article-text">
        Ya no hubo regresos despu&eacute;s, sobre todo cuando Moro muri&oacute; en 2006. Charly, Leb&oacute;n y Aznar dijeron entonces que no habr&iacute;a un regreso definitivo sin &eacute;l. 
    </p><p class="article-text">
        Lo que sostienen ahora no es una reuni&oacute;n, sino un viaje sin tiempo de almas conectadas. &ldquo;Podemos hablar a coraz&oacute;n abierto sobre cualquier cosa&rdquo;, dijo Aznar a la Rolling Stone, sobre el v&iacute;nculo con Charly y Leb&oacute;n. 
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DdkLzZPEV8A/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Por eso el cierre, con &ldquo;Peperina&rdquo; y &ldquo;Seminare&rdquo;, pega distinto. La primera tiene una historia que la m&uacute;sica nunca termin&oacute; de despegar de una persona real: la joven cronista de la revista <em>Expreso Imaginario</em> que en 1979 escribi&oacute; una cr&iacute;tica demoledora de un show en C&oacute;rdoba. Charly respondi&oacute; en 1980 diciendo que la periodista &ldquo;no entiende nada de nada&rdquo; y, en 1981, la canci&oacute;n &ldquo;Peperina&rdquo; abri&oacute; el disco hom&oacute;nimo con un retrato de ella como una groupie despechada. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Seminare&rdquo; es otra cosa. &ldquo;Te quiero mostrar una canci&oacute;n que creo que vos pod&eacute;s haber compuesto, por los acordes&rdquo;, le dijo Charly a Leb&oacute;n en la playa de B&uacute;zios. Una canci&oacute;n sobre alguien que todav&iacute;a no sabe que est&aacute; en el final de algo. <strong>El domingo se cant&oacute; en versi&oacute;n colectiva. Charly no estaba en el escenario. Estaba, como en toda la noche, en cada canci&oacute;n.</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mauricio Caminos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/vuelta-seru-giran-requiem-rock-nacional-charly-garcia-cancion_1_13538914.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 27 Sep 2026 13:17:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La vuelta de Serú Girán: réquiem del rock nacional y Charly García en cada canción]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Serú Girán,Charly García,Rock Nacional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Premio Goncourt retira como finalista una novela que considera “muy probablemente” generada con IA]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/goncourt-retira-finalista-novela-considera-probablemente-generada-ia_1_13539430.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6fe245a7-d946-48ae-8517-bcbc3b0e9354_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x971y307.jpg" width="1200" height="675" alt="El Premio Goncourt retira como finalista una novela que considera “muy probablemente” generada con IA"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El organismo francés señala varios casos de plagio atribuidos al autor de 'C’était ça ou mourir', de Thélyson Orélien, y asegura que quiere preservar la integridad del premio.</p></div><p class="article-text">
        La Academia Goncourt, responsable de uno de los premios m&aacute;s prestigiosos de la literatura en lengua francesa, decidi&oacute; retirar de su primera lista de candidatos al galard&oacute;n la novela <em>C&rsquo;&eacute;tait &ccedil;a ou mourir</em>, del escritor haitiano Th&eacute;lyson Or&eacute;lien, despu&eacute;s de detectar presuntos plagios y de que varios an&aacute;lisis concluyeran que la obra habr&iacute;a sido elaborada en buena medida con ayuda de inteligencia artificial. 
    </p><p class="article-text">
        En <a href="https://x.com/AcadGoncourt/status/2103431759904026640?s=20" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un comunicado</a>, la Academia explica que la decisi&oacute;n llega despu&eacute;s de tener en cuenta &ldquo;los plagios de los que su autor se hizo responsable a lo largo del tiempo y que acaban de salir a la luz&rdquo;, as&iacute; como los resultados de varios an&aacute;lisis realizados por investigadores y periodistas que, seg&uacute;n el organismo, apuntan en la misma direcci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La principal conclusi&oacute;n de esas investigaciones es que <em>C&rsquo;&eacute;tait &ccedil;a ou mourir</em> ser&iacute;a &ldquo;muy probablemente el producto de una Inteligencia Artificial&rdquo;. A partir de esa valoraci&oacute;n, la Academia Goncourt opt&oacute; por sacar el t&iacute;tulo de su primera selecci&oacute;n. El organismo justifica la decisi&oacute;n por su voluntad de preservar tanto la reputaci&oacute;n del premio como el papel de la propia instituci&oacute;n. &ldquo;Esta elecci&oacute;n es dictada por la voluntad de preservar la integridad del premio Goncourt&rdquo;, se&ntilde;ala el comunicado, que recuerda que la funci&oacute;n central de la Academia es &ldquo;promover y coronar la literatura escrita por mujeres y hombres&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/df646ac6-3f1c-4470-a991-399e101eeb93_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        La instituci&oacute;n aprovecha adem&aacute;s para lanzar un mensaje al resto de participantes en los distintos premios y selecciones vinculados al Goncourt. &ldquo;Se trata de enviar un mensaje claro&rdquo;, afirma la Academia, para dejar constancia de que no respalda ni legitima &ldquo;de una manera u otra la creaci&oacute;n de textos generados con ayuda de la IA&rdquo;. La Academia Goncourt asegura que no har&aacute; m&aacute;s comentarios sobre el caso y anuncia que publicar&aacute; su segunda selecci&oacute;n el 6 de octubre de 2026.
    </p><p class="article-text">
        La instituci&oacute;n pidi&oacute; este mi&eacute;rcoles actuar con cautela ante la pol&eacute;mica surgida en redes sociales. Su presidente, Philippe Claudel, indic&oacute; que antes de tomar una decisi&oacute;n necesitar&iacute;an aparecer nuevas pruebas y fij&oacute; el 6 de octubre, fecha de la siguiente lista, como uno de los momentos clave. Si entonces hubiera pruebas &ldquo;irrefutables&rdquo; de que el libro fue generado con IA, la Academia estudiar&iacute;a su exclusi&oacute;n, algo que termin&oacute; sucediendo.
    </p><p class="article-text">
        La novela formaba parte de una primera selecci&oacute;n de 16 t&iacute;tulos finalistas anunciada por el Goncourt el 2 de septiembre. Esa lista debe reducirse despu&eacute;s a ocho obras y m&aacute;s tarde a cuatro. Hasta ahora, <em>C&rsquo;&eacute;tait &ccedil;a ou mourir</em> segu&iacute;a dentro del proceso; de hecho, est&aacute; gozando de un gran &eacute;xito en Francia, con m&aacute;s de 30.000 ejemplares vendidos y traduci&eacute;ndose a m&aacute;s de 20 idiomas. &ldquo;Estamos atentos a todas las explicaciones que nos puedan dar, tanto por parte de la editorial como del propio autor. Pero, una vez m&aacute;s, hay que ser prudentes&rdquo;, indicaba este mi&eacute;coles Philippe Claudel a <em>Le Figaro</em>.
    </p><h2 class="article-text">El autor se defiende de las acusaciones</h2><p class="article-text">
        Claudel cuestion&oacute; que las acusaciones hayan aparecido en este momento y record&oacute; que &eacute;l mismo ley&oacute; la novela sin sospechar durante la lectura que pudiera haber sido escrita con inteligencia artificial. &ldquo;Los elementos que est&aacute;n surgiendo son preocupantes, pero necesitamos poder verificar con certeza las t&eacute;cnicas utilizadas y la fiabilidad del software de detecci&oacute;n de IA&rdquo;, apuntaba Claudel. &ldquo;Tambi&eacute;n me gustar&iacute;a comprender el origen de esta informaci&oacute;n inicial, todav&iacute;a no sabemos qui&eacute;n financia la cuenta an&oacute;nima que la inici&oacute;&rdquo;, agregaba el presidente. Este, a su vez, aleg&oacute; a<em> France.info</em> que no condenan &ldquo;inmediatamente&rdquo; a un &ldquo;autor cuyo libro est&aacute; teniendo un <a href="https://www.franceinfo.fr/culture/livres/philippe-claudel-le-president-de-l-academie-goncourt-appelle-a-ne-pas-jeter-l-opprobre-sur-thelyson-orelien-prix-fnac-du-meilleur-roman_8206433.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gran &eacute;xito</a>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Or&eacute;lien, por su parte, neg&oacute; inmediatamente la acusaci&oacute;n. &ldquo;Siempre me apasionaron la creaci&oacute;n y la literatura. No veo por qu&eacute; me sentir&iacute;a obligado a usar una m&aacute;quina&rdquo;, declar&oacute; al peri&oacute;dico <em>Lib&eacute;ration</em>, a&ntilde;adiendo que estaba &ldquo;recopilando un expediente&rdquo; con su editor para demostrar que &eacute;l fue el autor aut&eacute;ntico del libro. &ldquo;Mis tradiciones son haitianas y caribe&ntilde;as. Las im&aacute;genes, las repeticiones y los ritmos son la palabra viva, son m&iacute;os&rdquo;, aleg&oacute; el escritor.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Creo que el software est&aacute; acostumbrado a las tradiciones literarias francesas y a los autores cl&aacute;sicos&rdquo;,  dijo el escritor de 38 a&ntilde;os para defenderse. La editorial Grasset tambi&eacute;n sali&oacute; en su defensa, afirmando que las acusaciones &ldquo;son terriblemente perjudiciales para un escritor con una historia de vida excepcional&rdquo; cuya &ldquo;obra de creaci&oacute;n es original y poderosa&rdquo;. La novela narra la historia de un profesor que huye de la violencia de las pandillas en Hait&iacute; y sus aventuras antes de llegar finalmente a Canad&aacute;, donde redescubre &ldquo;el derecho a respirar sin miedo&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/goncourt-retira-finalista-novela-considera-probablemente-generada-ia_1_13539430.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 25 Sep 2026 17:31:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Premio Goncourt retira como finalista una novela que considera “muy probablemente” generada con IA]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[IA,Literatura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lucrecia Martel y Camila Sosa Villada, entre los más de 500 firmantes de una carta que respalda la exclusión de Ariana Harwicz]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lucrecia-martel-camila-sosa-villada-500-firmantes-carta-respalda-exclusion-ariana-harwicz_1_13539235.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b9f58bbe-e354-4837-8a18-5a87ecdabd22_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x647y186.jpg" width="1200" height="675" alt="Lucrecia Martel y Camila Sosa Villada, entre los más de 500 firmantes de una carta que respalda la exclusión de Ariana Harwicz"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La cineasta y la escritora argentinas, junto con Julián López y Verónica Gago, entre otros, adhirieron al documento que apoya la decisión del festival Cultur Alh de Granada. El pronunciamiento responde a la carta que reunió cientos de adhesiones en defensa de la autora de "Matate, amor".</p></div><p class="article-text">
        La cineasta<strong> Lucrecia Martel</strong>, la escritora <strong>Camila Sosa Villada</strong>, el escritor <strong>Juli&aacute;n L&oacute;pez</strong> y la soci&oacute;loga <strong>Ver&oacute;nica Gago</strong> se encuentran entre los m&aacute;s de 500 referentes de la cultura que firmaron una nueva carta p&uacute;blica en respaldo a quienes promovieron la exclusi&oacute;n de la argentina <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/ariana-harwicz/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ariana Harwicz</a> del Festival Internacional de Arte, Literatura y Humanidades Cultur Alh, que se realiza en Granada, Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        El documento constituye una r<a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/ariana-harwicz-retirada-festival-350-escritores-reclamaron-reincorporacion_1_13533190.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">espuesta al manifiesto difundido esta semana en defensa de Harwicz</a>, que hab&iacute;a reunido inicialmente m&aacute;s de 350 adhesiones y que sigui&oacute; sumando firmas en los &uacute;ltimos d&iacute;as. Entre los argentinos que respaldaron aquella primera declaraci&oacute;n se encuentran Mar&iacute;a Negroni, Ana Mar&iacute;a Shua, Pola Oloixarac, Santiago Kovadloff, Federico Andahazi y Cecilia Szperling, adem&aacute;s de personalidades de otros &aacute;mbitos de la cultura y la vida p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>De esta manera, la controversia por la decisi&oacute;n del festival espa&ntilde;ol tambi&eacute;n dej&oacute; expuestas posiciones diferentes dentro del campo cultural argentino</strong>: mientras numerosos escritores y artistas cuestionaron que Harwicz fuera apartada de la programaci&oacute;n por sus posiciones p&uacute;blicas, Martel, Sosa Villada, L&oacute;pez y Gago adhirieron ahora al pronunciamiento que reivindica las protestas que precedieron a esa decisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La nueva carta, impulsada por la escritora mexicana <strong>Dahlia de la Cerda</strong>, cuenta adem&aacute;s con las firmas de figuras de la literatura iberoamericana como <strong>Cristina Rivera Garza, Alejandro Zambra, Pilar Quintana, Nona Fern&aacute;ndez, Fernanda Tr&iacute;as, Juan C&aacute;rdenas, Jazmina Barrera y M&oacute;nica Ojed</strong>a, adem&aacute;s del cineasta espa&ntilde;ol <strong>Rodrigo Sorogoyen</strong> y las escritoras <strong>Marta Sanz, Andrea Abreu y Alana S. Portero</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los firmantes expresan su respaldo a Rita Laura Segato, Lina Meruane, Sabina Urraca, Gabriela Wiener, Mar&iacute;a Fernanda Ampuero, Brenda Navarro, Silvia Federici y &Aacute;ngelo N&eacute;store, quienes ya se hab&iacute;an pronunciado p&uacute;blicamente a favor de retirar la invitaci&oacute;n a Harwicz.</strong> Tambi&eacute;n apoyan a la Red Universitaria por Palestina de Granada, cuya protesta contra la presencia de la escritora argentina precedi&oacute; a la decisi&oacute;n de los organizadores.
    </p><p class="article-text">
        La controversia comenz&oacute; cuando Harwicz anunci&oacute; que hab&iacute;a sido retirada de la programaci&oacute;n del Cultur Alh, donde este s&aacute;bado 26 de septiembre ten&iacute;a previsto participar de la conversaci&oacute;n &ldquo;Oponerse al mundo&rdquo;, junto al escritor Jes&uacute;s Ortega.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n se produjo luego de los cuestionamientos de la Red Universitaria por Palestina de Granada a las posiciones p&uacute;blicas de Harwicz sobre Israel y Gaza y a su rechazo al boicot cultural contra Israel.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los ejes de la nueva declaraci&oacute;n es la defensa de la protesta como herramienta leg&iacute;tima dentro del &aacute;mbito cultural. <strong>&ldquo;Criticar no es censurar, protestar no es censurar&rdquo;, sostiene el texto</strong>, que reivindica adem&aacute;s la posibilidad de retirarse de actividades, negarse a compartir escenarios o impulsar boicots, siempre mediante acciones pac&iacute;ficas y legales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los firmantes rechazan asimismo las acusaciones de antisemitismo que surgieron despu&eacute;s de la exclusi&oacute;n de Harwicz.</strong> Sostienen que la defensa del pueblo palestino no debe ser equiparada con ataques contra las personas jud&iacute;as y cuestionan que el debate sea reducido a un conflicto identitario.
    </p><p class="article-text">
        Harwicz, argentina y jud&iacute;a, hab&iacute;a interpretado su exclusi&oacute;n de otra manera. Tras conocerse la decisi&oacute;n del festival denunci&oacute; que los organizadores hab&iacute;an cedido al &ldquo;terror&rdquo; y posteriormente sostuvo que hab&iacute;a sido apartada por ser jud&iacute;a. La Red Universitaria por Palestina neg&oacute; que ese fuera el motivo de sus objeciones.
    </p><p class="article-text">
        La pol&eacute;mica hab&iacute;a generado d&iacute;as antes una reacci&oacute;n de signo contrario entre numerosos referentes argentinos. La carta en defensa de Harwicz sostuvo que &ldquo;ning&uacute;n escritor deber&iacute;a ser excluido de un encuentro cultural por sus posiciones p&uacute;blicas&rdquo; y cuestion&oacute; que se atribuyeran a la autora posiciones que ella niega haber sostenido.
    </p><p class="article-text">
        Entre los argentinos que firmaron ese pronunciamiento aparecen, adem&aacute;s de Negroni, Shua, Oloixarac, Kovadloff, Andahazi y Szperling, el exministro de Cultura Pablo Avelluto, el exdirector del Teatro Col&oacute;n Jorge Telerman, la actriz Gabriela Acher y distintas figuras del periodismo y la cultura.
    </p><p class="article-text">
        La controversia adquiri&oacute; todav&iacute;a mayor dimensi&oacute;n cuando el escritor irland&eacute;s <strong>John Banville</strong>, ganador del Booker y del Premio Princesa de Asturias de las Letras, cancel&oacute; su participaci&oacute;n en el cierre del festival despu&eacute;s de conocerse la exclusi&oacute;n de Harwicz.
    </p><p class="article-text">
        La propia Universidad de Granada, principal organizadora del Cultur Alh, se desmarc&oacute; de la decisi&oacute;n y aclar&oacute; que la retirada de la invitaci&oacute;n hab&iacute;a sido resuelta por la direcci&oacute;n del festival y no hab&iacute;a sido adoptada, aprobada ni respaldada por el gobierno universitario.
    </p><p class="article-text">
        El nuevo pronunciamiento ampl&iacute;a adem&aacute;s la discusi&oacute;n m&aacute;s all&aacute; del caso Harwicz y reclama a editoriales, festivales, ferias del libro, universidades, premios, residencias y fundaciones que revisen sus v&iacute;nculos institucionales con el Estado de Israel y con organizaciones que los firmantes consideren implicadas en la violencia contra el pueblo palestino.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lucrecia-martel-camila-sosa-villada-500-firmantes-carta-respalda-exclusion-ariana-harwicz_1_13539235.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 25 Sep 2026 16:28:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lucrecia Martel y Camila Sosa Villada, entre los más de 500 firmantes de una carta que respalda la exclusión de Ariana Harwicz]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ariana Harwicz,Lucrecia Martel,Camila Sosa Villada,Rita Segato]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Martín Caparrós inaugurará la Feria del Libro 2027, que tendrá a España como país invitado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/martin-caparros-inaugurara-feria-libro-2027-tendra-espana-pais-invitado_1_13536779.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d9a8a99a-a278-4693-be0f-f44cd8ad4b96_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1093y369.jpg" width="1200" height="675" alt="Martín Caparrós inaugurará la Feria del Libro 2027, que tendrá a España como país invitado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El escritor y periodista regresará a la Argentina para abrir la 51ª edición, que se realizará del 22 de abril al 10 de mayo en La Rural. España llegará con más de 50 autores y una programación atravesada por la memoria, el exilio y el centenario de la Generación del 27.</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/martin-caparros/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mart&iacute;n Caparr&oacute;s</a> ser&aacute; el encargado de pronunciar el discurso inaugural de la <strong>51&ordf; Feria Internacional del Libro de Buenos Aires</strong>, que se realizar&aacute; <strong>entre el 22 de abril y el 10 de mayo de 2027</strong> en La Rural y tendr&aacute; a <strong>Espa&ntilde;a como Pa&iacute;s Invitado de Honor</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El anuncio fue realizado este jueves por <strong>Ezequiel Mart&iacute;nez</strong>, director general de la Feria, durante la presentaci&oacute;n de la pr&oacute;xima edici&oacute;n en el auditorio Jorge Luis Borges de la Biblioteca Nacional. La elecci&oacute;n del escritor y periodista significar&aacute; adem&aacute;s el regreso al tradicional discurso de apertura, luego de que en la edici&oacute;n del cincuentenario ese espacio fuera reemplazado por una conversaci&oacute;n entre Leila Guerriero, Selva Almada y Gabriela Cabez&oacute;n C&aacute;mara, moderada por Mar&iacute;a O'Donnell.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Caparr&oacute;s, que reside en Madrid, confirm&oacute; que viajar&aacute; a Buenos Aires para participar de la inauguraci&oacute;n y anticip&oacute; que todav&iacute;a no decidi&oacute; qu&eacute; dir&aacute; frente al p&uacute;blico de la Feria.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Creo que es un espacio donde, pese a todo, todav&iacute;a se dicen cosas&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; el autor, que adelant&oacute; adem&aacute;s que su intervenci&oacute;n tendr&aacute; m&aacute;s que ver con la palabra &ldquo;libro&rdquo; que con la palabra &ldquo;feria&rdquo;, es decir, con la producci&oacute;n cultural antes que con el mercado.
    </p><p class="article-text">
        Ser&aacute; su regreso a la Feria despu&eacute;s de cuatro a&ntilde;os: su &uacute;ltima participaci&oacute;n fue en 2023. Caparr&oacute;s estuvo nuevamente en la Argentina en 2025, cuando la Universidad de Buenos Aires le otorg&oacute; el t&iacute;tulo de Doctor Honoris Causa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La designaci&oacute;n llega en un momento particular de su vida. Caparr&oacute;s padece esclerosis lateral amiotr&oacute;fica (ELA), enfermedad que hizo p&uacute;blica y sobre la que escribi&oacute; en &ldquo;Antes que nada&rdquo;, publicado en 2024, un libro en el que recorre su vida, su oficio y su relaci&oacute;n con la muerte.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, mantuvo su actividad literaria y public&oacute; tambi&eacute;n &ldquo;La verdadera vida de Jos&eacute; Hern&aacute;ndez (contada por Mart&iacute;n Fierro)&rdquo;, junto con Rep; &ldquo;Sindios&rdquo;, un ensayo sobre la posibilidad de una vida sin divinidades, y &ldquo;BUE&rdquo;, novela centrada en tres amigos que planean un secuestro.
    </p><p class="article-text">
        Periodista, cronista, ensayista y novelista, Caparr&oacute;s construy&oacute; a lo largo de m&aacute;s de cuatro d&eacute;cadas una de las obras m&aacute;s reconocidas de la cr&oacute;nica latinoamericana. Entre sus libros figuran &ldquo;La voluntad&rdquo;, escrito junto a Eduardo Anguita; &ldquo;El interior&rdquo;, &ldquo;Contra el cambio&rdquo;, &ldquo;El Hambre&rdquo; y &ldquo;&Ntilde;am&eacute;rica&rdquo;, adem&aacute;s de novelas como &ldquo;Los Living&rdquo;, &ldquo;Com&iacute;&rdquo; y &ldquo;Sinfin&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de su carrera recibi&oacute;, entre otras distinciones, el Premio Herralde de Novela, el Premio Internacional de Periodismo Rey de Espa&ntilde;a y el Premio Ortega y Gasset.
    </p><h2 class="article-text">Espa&ntilde;a y la memoria del exilio</h2><p class="article-text">
        <strong>Espa&ntilde;a ser&aacute; el segundo pa&iacute;s invitado de honor desde que la Feria decidi&oacute; abandonar el esquema de ciudades invitadas. Per&uacute; inaugur&oacute; la nueva modalidad en la edici&oacute;n de 2026.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La participaci&oacute;n espa&ntilde;ola tendr&aacute; como lema &ldquo;El poder de las letras. Memoria, exilio y democracia&rdquo; y estar&aacute; organizada por el Ministerio de Cultura de Espa&ntilde;a y Acci&oacute;n Cultural Espa&ntilde;ola. Los encargados de dise&ntilde;ar sus actividades ser&aacute;n Jordi Gracia y Giselle Etcheverry.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los ejes centrales ser&aacute; el centenario de la Generaci&oacute;n del 27, integrada por autores como Federico Garc&iacute;a Lorca, Rafael Alberti, Luis Cernuda, Vicente Aleixandre y Jorge Guill&eacute;n. La programaci&oacute;n abordar&aacute; especialmente el exilio que atravesaron muchos de aquellos escritores y el papel que tuvo la Argentina como lugar de recepci&oacute;n de quienes debieron abandonar Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El embajador de Espa&ntilde;a en la Argentina, Joaqu&iacute;n de Ar&iacute;stegui, anunci&oacute; que viajar&aacute;n al pa&iacute;s m&aacute;s de 50 escritores</strong> y destac&oacute; los v&iacute;nculos hist&oacute;ricos construidos por los argentinos que se instalaron en Espa&ntilde;a y los espa&ntilde;oles que llegaron a la Argentina.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, el ministro de Cultura espa&ntilde;ol, Ernest Urtasun, se&ntilde;al&oacute; que la Generaci&oacute;n del 27, el exilio, la memoria y la democracia ser&aacute;n protagonistas de la propuesta. Tambi&eacute;n destac&oacute; la importancia econ&oacute;mica del v&iacute;nculo editorial: la Argentina es actualmente el tercer destino mundial de las exportaciones espa&ntilde;olas de libros, detr&aacute;s de M&eacute;xico y Francia.
    </p><h2 class="article-text">Un anuncio para las librer&iacute;as porte&ntilde;as</h2><p class="article-text">
        Durante la presentaci&oacute;n hubo adem&aacute;s novedades para el sector editorial local. <strong>El ministro de Desarrollo Econ&oacute;mico porte&ntilde;o, Hern&aacute;n Lombardi, anunci&oacute; que las librer&iacute;as de la Ciudad de Buenos Aires quedar&aacute;n exentas del pago del ABL durante los primeros seis meses de 2027.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se realizar&aacute; el 31 de octubre y el 1&deg; de noviembre pr&oacute;ximos una &ldquo;Feria de Oportunidades&rdquo; sobre la Avenida de Mayo, organizada conjuntamente por el Gobierno porte&ntilde;o y la Fundaci&oacute;n El Libro, con ejemplares en stock a precios reducidos.
    </p><p class="article-text">
        Los anuncios llegan en un contexto complejo para la industria. <strong>Christian Rainone</strong>, presidente de la Fundaci&oacute;n El Libro, se&ntilde;al&oacute; que durante la edici&oacute;n 2026 se vendieron m&aacute;s de 1,5 millones de ejemplares y que m&aacute;s del 70% de los visitantes compr&oacute; al menos un libro, aunque advirti&oacute; que la situaci&oacute;n fuera de las tres semanas de Feria es diferente.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n se&ntilde;al&oacute;, los &uacute;ltimos datos de la Federaci&oacute;n Argentina de Librer&iacute;as, Papeler&iacute;as y Afines (FALPA) muestran una ca&iacute;da sostenida de las ventas en las librer&iacute;as. &ldquo;El &eacute;xito del sector no se mide &uacute;nicamente en los 20 d&iacute;as de feria&rdquo;, sostuvo Rainone, que plante&oacute; la necesidad de que el impulso del encuentro se extienda al resto del a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La programaci&oacute;n completa de la Feria del Libro 2027 se dar&aacute; a conocer en los pr&oacute;ximos meses. </strong>Por ahora, la vuelta de Caparr&oacute;s para pronunciar el discurso inaugural y el desembarco espa&ntilde;ol con una fuerte presencia de la memoria y el exilio anticipan dos de los principales ejes de la pr&oacute;xima edici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <em>Con informaci&oacute;n de la agencia NA</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/martin-caparros-inaugurara-feria-libro-2027-tendra-espana-pais-invitado_1_13536779.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 24 Sep 2026 21:38:58 +0000]]></pubDate>
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