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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Cultura]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Cultura]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El Doctor Dolina en ejercicio de su profesión]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/doctor-dolina-ejercicio-profesion_128_13505730.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6bf6d339-fb28-4f65-942a-770b4967cb99_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x406y192.jpg" width="1200" height="675" alt="El Doctor Dolina en ejercicio de su profesión"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una conversación en la que Alejandro Dolina reflexiona sobre el reconocimiento de la UBA, la educación, la cultura popular, la inteligencia artificial y la necesidad de preservar el pensamiento crítico y la capacidad de emocionarse en un mundo cada vez más fragmentado.
</p></div><p class="article-text">
        Cada una de las veces que escuch&eacute; a Dolina levant&eacute; la vista para prestar atenci&oacute;n: en las trasnoches de insomnio adolescente de los noventa, en alguno de todos los teatros donde nos cruzamos o incluso ahora que empezamos a trabar una amistad y ponemos excusas para hablar de bueyes perdidos. Viene de ser distinguido con el <em>Doctorado Honoris Causa</em> de la UBA y en esta, su primera entrevista, tratamos entre los dos de sacarle la careta al reconocimiento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Dolina Doctor. &iquest;Qu&eacute; te provocan esas dos palabras en una misma oraci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Es un error &mdash;se r&iacute;e&mdash;. El <em>Doctorado Honoris Causa</em> no es para que le digan a uno &laquo;doctor&raquo;, ni es realmente un t&iacute;tulo efectivo, sino honor&iacute;fico. De manera que est&aacute; m&aacute;s bien en el plano metaf&oacute;rico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Independientemente de que no sea un doctorado </strong><em><strong>de verdad, </strong></em><strong>&iquest;qu&eacute; sent&iacute;s cuando la UBA pone el foco en vos y dice: &laquo;Che, vamos a reconocer a este tipo&raquo;? &iquest;Valida algo que vos sospechabas o ya sin esa validaci&oacute;n tambi&eacute;n te dabas por reconocido?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;La triste respuesta es que no lo s&eacute;. Y creo que est&aacute; bien no saber, eh. &iquest;Ser&aacute; este un verdadero reconocimiento? &iquest;Un reconocimiento inevitable? &iquest;Un reconocimiento merecido?. No se trata tampoco el merecimiento, sino: &iquest;c&oacute;mo hace uno para conferir un sentido a lo que ha pasado? &iquest;Qu&eacute; hago yo ahora con esto? Y, adem&aacute;s, &iquest;c&oacute;mo evito la sospecha de que tal vez no sea lo que yo creo que es? &iquest;Ser&aacute; para m&iacute; esto? &iquest;No ser&eacute; yo en este mismo momento un impostor? Y no lo s&eacute;. Yo dije alguna vez que los Mart&iacute;n Fierro eran premios importantes, pero que eran premios de la industria. Y en alg&uacute;n punto, quien te valida o no te valida es la industria. Y yo s&eacute; que ah&iacute; puede haber muchos caprichos.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Bueno, fuimos testigos de premios para cualquiera. Hace poco la FIFA le dio uno a Trump&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&iquest;Y no ser&aacute; ahora otra de estas circunstancias? Han premiado a algunas personas muy meritorias, desde luego, pero &iquest;qu&eacute; pasa si uno descubre &mdash;y no lo s&eacute; porque no tengo la lista de premiados&mdash;, que lo han premiado porque es popular?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;Y qu&eacute; pens&aacute;s por educaci&oacute;n popular?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Yo tengo mis reservas respecto del t&eacute;rmino. Para m&iacute;, educaci&oacute;n popular quiere decir: &laquo;El pueblo puede acceder a la gran educaci&oacute;n, a la gran cosa&raquo;. Que, si quiere, puede hacer. Eso es educaci&oacute;n popular. Y no al rev&eacute;s: que esperemos que la gran cultura provenga misteriosamente&hellip;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Como una suerte de teor&iacute;a del derrame del saber.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Claro. Y no sea cosa que haya que premiar lo que se cree que es cultura popular, cuando en realidad son versiones industriales. Pero todo eso no lo s&eacute;. Digo que: &iquest;y si es as&iacute;? &iquest;Y si yo me estoy creyendo que soy el Doctor Leloir y resulta que le hab&iacute;an dado el doctorado a medio mundo? Pasadas estas dudas, que son totalmente interiores y no voy a andar manifestando a cada rato, salvo en circunstancias como estas que son un poco m&aacute;s confidenciales, obviamente que es una alegr&iacute;a. Una alegr&iacute;a que viene matizada con las tristezas propias de la edad, no por vejez, sino por el acrecentamiento de la sospecha que uno tiene.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;A trav&eacute;s de los a&ntilde;os uno se va volviendo m&aacute;s sospechoso, no?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Uno es m&aacute;s complejo, incluso en los v&iacute;nculos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;Nos volvemos m&aacute;s dif&iacute;ciles con el resto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Hay una edad m&aacute;s propicia para hacer amigos, que es cuando uno est&aacute; hiperactivo y en estado de adquisici&oacute;n: est&aacute; aprendiendo, se est&aacute; educando. La organizaci&oacute;n social misma marca que ten&eacute;s compa&ntilde;eros de colegio, compa&ntilde;eros de universidad, compa&ntilde;eros de parranda. Sos m&aacute;s colectivo. Y despu&eacute;s, un poco por selecci&oacute;n, otro poco por complicaci&oacute;n y otro poco por costumbres de este tiempo que favorecen la soledad m&aacute;s que la bandera de la compa&ntilde;&iacute;a, te vas volviendo m&aacute;s solitario.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Alejandro Dolina recibió el doctorado honoris causa de la Universidad de Buenos Aires, la máxima distinción honorífica que otorga la institución a personalidades de distintas disciplinas, en reconocimiento a su trayectoria intelectual y artística y a su aporte a la cultura argentina.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">La obra y el artista</h2><p class="article-text">
        En esa b&uacute;squeda siempre forzada de separar la obra del artista, con Dolina pasa lo contrario: no queda del todo claro d&oacute;nde est&aacute; la obra y d&oacute;nde el artista porque, a fin de cuentas, son dos caras de una misma moneda. Por eso siempre hay que recorrer el lugar com&uacute;n, la g&eacute;nesis de una persona que empez&oacute; a hablar en las madrugadas radiales de mediados de los ochenta y no se call&oacute; la boca nunca m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;</strong><em><strong>La venganza ser&aacute; terrible</strong></em><strong> siempre fue un gran nicho de comunidad. Adem&aacute;s de escuchar un programa de radio, hab&iacute;a un mont&oacute;n de gente que estaba haciendo lo mismo al mismo tiempo. Una especie de tribu desparramada en &eacute;pocas incluso previas a internet. &iquest;Vos lo sent&iacute;as as&iacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Eso se notaba claramente, por no hablar de la concurrencia de gente a ver el programa, lo cual era &uacute;nico, porque no hab&iacute;a programas de radio en donde fuera gente. Y yo insist&iacute; mucho siempre en eso, en que fuera un programa mayoritariamente presencial. Siempre que pudimos lo hicimos as&iacute;. Lo estoy haciendo ahora, incluso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;Vos percib&iacute;as esa presencia de la comunidad?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;S&iacute;, claro. Y era tambi&eacute;n un p&uacute;blico m&aacute;s juvenil que ahora. Los muchachos que ven ahora el programa son mayores que lo que eran cuando empez&oacute;. Y a lo mejor son los mismos. Se han incorporado, desde luego, pero no son tan j&oacute;venes como antes. Y todo aquel fen&oacute;meno de comunidad era m&aacute;s f&aacute;cil cuando &eacute;ramos todos m&aacute;s j&oacute;venes. Y era una &eacute;poca en donde uno era m&aacute;s proclive a adherirse a un grupo, aparte.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, cumpl&iacute;a una funci&oacute;n social importante, porque era un buen lugar para sentir ese lugar de pertenencia a un grupo y entonces hab&iacute;a cierto derecho a dirigirse a otro sin esa barrera que hay hoy, tan propia de los nuevos tiempos, &iquest;no? Por ah&iacute; te acercas a alguien y cuesta m&aacute;s vincularse&hellip; Bueno, si estamos todos en la misma, ese primer paso ya estaba dado; esa primera barrera ya est&aacute; levantada, porque pertenecemos todos al mismo grupo. Y ah&iacute; es cuando pasan esos fen&oacute;menos a otra escala.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Con &quot;La venganza será terrible&quot; sucede como con las teorías sobre el universo. ¿Alguien lo pensó para que saliera así? Es determinista. Esto hubiera salido así de todas maneras. No sé. Y uno tiende a pensar que sí, que lo pensó, porque eso le daría sentido a nuestra conducta
</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;Pensaste en </strong><em><strong>La venganza</strong></em><strong> como una comunidad o fue algo que surgi&oacute; naturalmente?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;No lo s&eacute;. Es como sucede con las teor&iacute;as sobre el universo. &iquest;Alguien lo pens&oacute; para que saliera as&iacute;? Es determinista. Esto hubiera salido as&iacute; de todas maneras. No s&eacute;. Y uno tiende a pensar que s&iacute;, que lo pens&oacute;, porque eso le dar&iacute;a sentido a nuestra conducta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Hay que ver si no fuimos todos nosotros los que te pusimos a vos en su lugar.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Claro, si no fue uno el regalo, como con el cuento de Cort&aacute;zar, para toda una generaci&oacute;n de gente inquieta y gente en busca de conmoverse, justamente. Y conforme pasa el tiempo, crece el p&uacute;blico. Prevalece, me doy cuenta, la conexi&oacute;n emotiva por encima de la raz&oacute;n. Por debajo de la conexi&oacute;n humor&iacute;stica, que parece m&aacute;s natural.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Lo que pasa si alguien te hace re&iacute;r una, dos, tres&hellip; diez veces, en un momento la risa queda en un segundo plano: no te est&aacute; haciendo re&iacute;r, te est&aacute; haciendo feliz, y eso tiene otra capa de emotividad.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Al final empiezo a parecerme a Sandrini, que hac&iacute;a re&iacute;r y llorar. Y a lo mejor lo que pasa es que, cuanto m&aacute;s complicado se vuelve uno, mejor dispuesto est&aacute; para advertir el sentido de la condici&oacute;n humana. Ya est&aacute;s preparado para eso y entonces se te hace m&aacute;s f&aacute;cil.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Pero hay distintas capas: porque escucharte a los veinte era quiz&aacute;s era una distracci&oacute;n para re&iacute;rme y, de repente darme cuenta: &ldquo;Che, esto que dice de los griegos me interesa&rdquo;. O descubrir: &ldquo;Che, este tango que jam&aacute;s escuch&eacute; me gusta&rdquo;. Y en un momento todo eso, sumado y sostenido durante tantos a&ntilde;os, es parte de la vida de uno.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;A lo mejor ese es, si es que hay alguno, el siempre dudoso m&eacute;rito: no olvidarse nunca, a&uacute;n en el momento c&uacute;lmine de la farra, que hay otras capas, como dec&iacute;s, que est&aacute;n ah&iacute;, est&aacute;n ah&iacute;. Porque ah&iacute;, en medio del bailongo, disfrutando, el tipo tambi&eacute;n sabe que es mortal, que la vida es una escuela de desenga&ntilde;os, que sabe todo eso. Y todo, todo es necesario integrar. Por eso dec&iacute;a que es verdad que con el tiempo todas las alegr&iacute;as empiezan a contaminarse de melancol&iacute;a. Pero yo me alegro. Me alegro de que pase as&iacute;, de que no sea simplemente un tipo que est&aacute; contando chistes en modo mec&aacute;nico. No est&aacute; contando chistes; s&iacute; est&aacute; tocando el piano, y si est&aacute; diciendo alguna cosa que tiene que ver con lo sentimental y est&aacute; todo bien. &iquest;Pero qu&eacute; s&eacute; yo si lo pens&eacute; antes?&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Al final empiezo a parecerme a Sandrini, que hacía reír y llorar. Y a lo mejor lo que pasa es que, cuanto más complicado se vuelve uno, mejor dispuesto está para advertir el sentido de la condición humana. Ya estás preparado para eso y entonces se te hace más fácil
</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Digamos que s&iacute;, porque queda bien. Como para que te den el t&iacute;tulo de doctor, despu&eacute;s.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Claro, decir cosas que quedan bien es otro asunto, tambi&eacute;n. Forma parte del libreto que acabo de se&ntilde;alar. Ten&eacute;s que decir cosas m&aacute;s profundas, cosas donosas, graciosas, cosas bien construidas y que adem&aacute;s queden bien. Y eso me mete miedo. Porque, entre tantas cosas que hay que decir &mdash;verdades cient&iacute;ficas, citas de grandes poetas, etc&eacute;tera&mdash; fuera todo eso, adem&aacute;s ten&eacute;s que decir cosas que queden bien. &iexcl;Qu&eacute; s&eacute; yo si no est&aacute; tambi&eacute;n influido por el algoritmo! &iquest;Y si todas esas cosas que creemos que quedan bien son un error?
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;En tiempos de tanta fragmentaci&oacute;n, &iquest;c&oacute;mo te llev&aacute;s con los fen&oacute;menos que son hiperconocidos para un grupo de gente y absolutamente extra&ntilde;os para otros?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;La verdad es que cada vez conozco menos estos fen&oacute;menos, te dir&iacute;a. Un poco debe ser por mi desconocimiento y seguramente otro poco por los escasos antecedentes de los conocidos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Pero, &iquest;no te da la sensaci&oacute;n de que nos atomizamos tanto que la idea de lo colectivo en pos del bien com&uacute;n se empieza a volver ut&oacute;pica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Ah&iacute; la palabra clave es comunidad, que es lo contrario de esa individualidad, de ese modo de vivir casi ermita&ntilde;o que eligen algunas personas, &iquest;no? Ese rechazo autom&aacute;tico ante los dem&aacute;s, muchas veces estalla en crueldad, en pensamientos patol&oacute;gicos. Lo estamos viviendo ahora mismo: en la calle las personas se ven cada vez m&aacute;s hoscas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Alejandro Dolina y &quot;La venganza será terrible&quot;, su programa radial desde hace más de 40 años."
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            <span class="title">
                Alejandro Dolina y &quot;La venganza será terrible&quot;, su programa radial desde hace más de 40 años.                            </span>
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        <strong>&mdash;&iquest;A d&oacute;nde cre&eacute;s que estamos yendo? A veces tengo la sensaci&oacute;n de habernos perdido en medio de un descampado, pero con la certeza de que la ruta que buscamos va a aparecer en cualquier momento. Pero otras veces, como ahora, no tengo idea d&oacute;nde est&aacute; el camino y siento que, giremos para donde giremos, tampoco lo vamos a encontrar.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Es una met&aacute;fora bastante adecuada. Uno cree que est&aacute; en la ruta de siempre y de repente empieza a avanzar por el camino y tambi&eacute;n lo nota extra&ntilde;o: los carteles son desconocidos, el tipo que te pasa por al lado no se parece a los que vos conoc&eacute;s&hellip; aparece un japon&eacute;s&hellip; Yo creo que hay fuerzas muy poderosas que desean que nuestra actitud sea esa. Promueven cierta atomizaci&oacute;n e individualismo, que devienen en cierta violencia social tambi&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;C&oacute;mo te trata este futuro? No como la idea de algo que va a pasar de ac&aacute; a 150 o 200 a&ntilde;os, sino este presente, que supo ser el futuro de un tiempo que vivimos hace muchos a&ntilde;os. &iquest;No hay una suerte de </strong><em><strong>zona de confort</strong></em><strong> medio peligrosa para la sociedad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Es que quiz&aacute;s no sea tan confortable la zona. Lo que hay son muchos espacios que simplifican las realidades y nos hacen creer que, por metonimia, el adelanto tecnol&oacute;gico te hace la vida m&aacute;s confortable. Y puede ser en alg&uacute;n caso. A lo mejor poner un acondicionador de aire es mejor a que no haya nada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero una cantera de opiniones, de razonamientos, de teor&iacute;as inagotables y de r&aacute;pido acceso, por ah&iacute;, desde el punto de vista del pensamiento, del que busca la verdad o del que busca encontrarse con la constituci&oacute;n de la realidad, con Dios o con la verdad&hellip; bueno, el camino se hace m&aacute;s dif&iacute;cil. No m&aacute;s f&aacute;cil: m&aacute;s dif&iacute;cil.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Encontr&aacute;s tanta cantidad de cosas y que el acceso a la propia intimidad es para los dem&aacute;s facil&iacute;simo, que no es necesario ser &Oacute;scar Secco Ellauri para haber escrito un libro de historia. No: acced&eacute;s a las redes y ten&eacute;s m&aacute;s gente de los que han le&iacute;do a Secco Ellauri en toda la vida. Y eso es confuso. Y es el mismo caso del cartel. &iquest;Qui&eacute;n ser&aacute; este? &iquest;Qui&eacute;n ser&aacute; este que me dice que, en realidad, el destino de la humanidad es inmolarse en un d&iacute;a determinado? Qu&eacute; s&eacute; yo, es muy confuso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero adem&aacute;s, en eso, el acceso es tan f&aacute;cil, no hay filtro y no est&aacute; la educaci&oacute;n organizada. &iquest;Y sab&eacute;s para qu&eacute; sirve la educaci&oacute;n organizada? Para aprender a adiestrarse en pruebas de dificultad creciente, con gente que ha pasado tambi&eacute;n por esas mismas pruebas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ac&aacute; es distinto: es como un restaurante en el que cada uno se sirve de la fuente que quiere y no hay una forma correcta ni protocolar. Entonces todo se confunde mucho e ingresa f&aacute;cilmente algo que la educaci&oacute;n organizada debe combatir, que es el odio, la malevolencia, el vicio. Eso entra como por un tubo, como si Secco Ellauri vendiera droga.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&quot;La venganza será terrible&quot; en sus comienzos, a mediados de los &#039;80."
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                &quot;La venganza será terrible&quot; en sus comienzos, a mediados de los &#039;80.                            </span>
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        <strong>&mdash;&iquest;Qu&eacute; te causa este tiempo de algoritmos, en donde cada uno tiene su </strong><em><strong>diario de Yrigoyen</strong></em><strong> en el tel&eacute;fono y tu realidad pasa a ser </strong><em><strong>la</strong></em><strong> realidad y nada te molesta nunca, nada te confronta?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Yo le tengo mucho miedo a eso, porque se parece al miedo que tengo cuando me dan esta distinci&oacute;n. Entonces yo veo en mi propio celular, que aparezco con mucha frecuencia: &ldquo;Caramba, debo ser un tipo bastante renombrado&rdquo;, pienso. Lo que pasa es que el algoritmo me pone a m&iacute; primero que a nadie. Eso es un vicio del conocimiento. Y adem&aacute;s: &iquest;el otro? &iquest;D&oacute;nde queda el otro?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;El otro no existe m&aacute;s.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;El otro no existe m&aacute;s.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;Estamos yendo a un lugar mejor? No hablo estrictamente ni de pol&iacute;tica ni de Argentina, aunque s&iacute;, sino en t&eacute;rminos m&aacute;s globales. Yo siento a veces que esta crueldad que vemos a diario puede ser un chiste comparado a la que se venga m&aacute;s adelante y a&ntilde;oraremos estos tiempos tan horribles porque fueron los menos malos.</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Por ah&iacute;, en rar&iacute;simos momentos de optimismo, me parece creer que todav&iacute;a no han conseguido matar del todo tres o cuatro individualidades, por no decir cosas, que son el arte, el conocimiento verdadero y el amor. Esas cosas siguen siendo fuertes y siguen existiendo, contaminadas por todos los virus que acabamos de se&ntilde;alar. Pero existen y son fuertes. &iquest;D&oacute;nde est&aacute;n los tipos en los cuales podr&iacute;as confiar durante un rato? Est&aacute;n ah&iacute;, est&aacute;n ah&iacute;: son los tipos que tocan la guitarra, los que componen versos, las que cuentan historias, las personas que uno ama. Son los que est&aacute;n trabajando en las fronteras del conocimiento para ver qu&eacute; demonios es esto, pero realmente: ya fuera de las redes, fuera del algoritmo. Bueno, yo creo que todas esas cosas en alg&uacute;n punto no pueden estar contaminadas de intereses hegem&oacute;nicos. En alg&uacute;n momento no se puede. O uno debe creer que en alg&uacute;n momento no se puede.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mi m&aacute;ximo optimismo llega hasta confiar en que se le puede llegar a encontrar, ya de un modo filos&oacute;fico, no de un modo hist&oacute;rico, un sentido a todo. Se puede llegar a encontrar ah&iacute;, en esos tres o cuatro rincones de lo que vale la pena. Pero por ah&iacute; estas son sospechas, en este caso optimistas, que son minor&iacute;a con respecto al amplio campo de sospechas pesimistas que tengo.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">¿Qué es lo importante? Lograr emocionar al otro. ¿Qué otra cosa voy a pedir? Es lo primero que hubiera puesto yo en la solicitud de ingreso a la vida o a trabajar en los medios o a ser un modesto artista. “¿Qué quiere usted?”. Quiero emocionar</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Y entonces, &iquest;qu&eacute; es lo importante?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lograr emocionar al otro. &iquest;Qu&eacute; otra cosa voy a pedir? Es lo primero que hubiera puesto yo en la solicitud de ingreso a la vida o a trabajar en los medios o a ser un modesto artista. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; quiere usted?&rdquo;. Quiero emocionar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;Qu&eacute; te provoca la idea de usar inteligencia artificial para producir cultura? Libros, cine, lo que fuera.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Lo entiendo &uacute;nicamente como algo en el plano de la&nbsp;falsificaci&oacute;n. Tiene algo tambi&eacute;n, a ver si est&aacute;s de acuerdo conmigo, de las trampas que uno hac&iacute;a en el colegio. Cuando te sometieron a un examen y vos no sab&iacute;as, ten&iacute;as que hacer creer que s&iacute; sab&iacute;as. Y entonces agarrabas, con tus pocas luces, pasabas por los temas que sab&iacute;as, que hab&iacute;as aprendido. Escuchabas lo que hab&iacute;an dicho antes y, lo m&aacute;s vergonzoso, hac&iacute;as una imitaci&oacute;n de la sabidur&iacute;a que nunca te alcanzaba.
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;nico examen que yo di mal en Derecho, donde no era buen alumno ni mucho menos, fue derecho romano. Me toc&oacute; una bolilla adversa.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>&mdash;El grupo de la muerte.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;S&iacute;, justo justo ah&iacute;. No sab&iacute;a nada y no pude lograr&hellip; era un examen prolongado y largo, y no pude lograr lo que yo quer&iacute;a, que era que el tiempo cambiara de tema. No lo hizo. Y yo guitarre&eacute; tanto que el tipo, en determinado momento yo utilic&eacute; el inciso &ldquo;se me ocurre que&hellip;&rdquo; y me mir&oacute; y me dijo: 'A usted se le ocurren demasiadas cosas, Dolina, y la mayor&iacute;a no tienen que ver con el derecho romano'. Y ah&iacute;, ese fue el &uacute;ltimo clavo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Para cerrar, me gustar&iacute;a decirte que, si algo tiene de m&eacute;rito tu doctorado, es que tu existencia no solo nos hizo pensar, sino que nos hizo pensar que pod&iacute;amos pensar: sembraste en una generaci&oacute;n entera la semilla de la inquietud.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Por eso es importante conocer la metodolog&iacute;a del pensamiento. &ldquo;&iquest;C&oacute;mo se piensa?&rdquo;. A m&iacute; me gusta escuchar esas historias donde hay un tipo que es poeta y de repente se pone a estudiar matem&aacute;ticas. &iquest;Para qu&eacute; estudian matem&aacute;ticas? Para ense&ntilde;arte a pensar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Que vos me digas que estamos yendo para un lugar peor, afirma algo que tambi&eacute;n pienso: y es que a veces no s&eacute; a qu&eacute; lugar ir a buscar la esperanza para decir: &ldquo;Bueno, aunque hoy yo piense que esto va a ser peor, dejame pensar que en alg&uacute;n momento voy a creer que va a ser mejor&rdquo;, como para volver a recuperar la esperanza.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Claro, pero no es querer pensarlo uno. Ah&iacute; est&aacute;. Ese es el tema de la fe, que a cada rato vienen personas que son sanamente creyentes. Ayer una se&ntilde;ora me dijo: &ldquo;A usted lo que le falta es hacerse creyente&rdquo;. Y muchas veces uno piensa: &ldquo;Ojal&aacute; yo pudiera querer sin presentir&hellip; ojal&aacute; yo pudiera creer&rdquo;. Pero &uacute;ltimamente di vuelta ese pensamiento. Porque no es que yo quiera creer: yo quiero a Dios, quiero un universo con sentido. No creer que el universo tiene sentido o que Dios existe. &iexcl;Quiero saberlo! Tr&aacute;eme los papeles: yo quiero saberlo, no creerlo. Porque si no, &iquest;en qu&eacute; cambia la cosa? Ni siquiera va a haber lugar para mi desenga&ntilde;o.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dolina lo hizo de nuevo: sac&oacute; a pasear sus verdades y sus intrigas en un mundo en donde cada vez queda menos lugar para hacerse preguntas o para decir que no sabemos. Sin que le tiemble el pulso y con ese tono magn&eacute;tico que tenemos impregnado despu&eacute;s de miles de noches de escucha, est&aacute; bien decir que hace rato sab&iacute;amos que merec&iacute;a el reconocimiento, que aunque para nosotros, los amigos, sea siempre el Negro, es hora de decirle doctor.
    </p><p class="article-text">
        <em>NM/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nacho Merlo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/doctor-dolina-ejercicio-profesion_128_13505730.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 13 Sep 2026 13:04:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Doctor Dolina en ejercicio de su profesión]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alejandro Dolina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una experta en bienestar digital, sobre la comprensión lectora en la era de las pantallas: “La familia debe ser referente”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/experta-bienestar-digital-comprension-lectora-pantallas-familia-debe-referente-xp_1_13504438.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fda5d9de-569b-4e34-8087-e30aaaa4f538_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una experta en bienestar digital, sobre la comprensión lectora en la era de las pantallas: “La familia debe ser referente”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tras las alarmas por los malos resultados PISA, la divulgadora Laura Cuesta recuerda que los países más digitalizados son líderes en el último informe e invita a reflexionar sobre la relación entre las familias y las pantallas.</p></div><p class="article-text">
        Tras conocerse el descalabro en el &uacute;ltimo informe PISA, el debate p&uacute;blico y la propia OCDE se&ntilde;alaron a la tecnolog&iacute;a como culpable de un problema de concentraci&oacute;n y comprensi&oacute;n lectora del alumnado. Los h&aacute;bitos digitales est&aacute;n reconfigurando especialmente las mentes y las capacidades de atenci&oacute;n de los m&aacute;s j&oacute;venes, pero m&aacute;s all&aacute; de demonizar la tecnolog&iacute;a es necesario fomentar la relaci&oacute;n saludable con ella, prestar especial atenci&oacute;n al entorno dom&eacute;stico y no simplificar un problema complejo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los pa&iacute;ses m&aacute;s digitalizados y con alumnos m&aacute;s tecnol&oacute;gicos, que son Jap&oacute;n, Corea del Sur, Singapur, y no nos tenemos que ir a Asia, que tambi&eacute;n tenemos a Estonia en Europa, que est&aacute; absolutamente digitalizado, no solo los centros escolares, sino toda la sociedad desde edades tempranas, est&aacute;n a la cabeza del informe&rdquo;, subraya <strong>Laura Cuesta Cano</strong>, profesora y divulgadora experta bienestar digital y CEO de <a href="https://educaciondigitalparafamilias.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Educaci&oacute;n Digital para Familias</a>. Cano apuesta por no reducir el problema al impacto de las pantallas: &ldquo;Lo estamos haciendo mal de alguna manera en la que esos pa&iacute;ses, que dan una importancia absoluta a la educaci&oacute;n, no lo est&aacute;n haciendo y [hay que] hacer una reflexi&oacute;n por ese lado&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando hablamos de tecnolog&iacute;a en los centros educativos, estamos hablando de una tecnolog&iacute;a que siempre est&aacute; implementada con una estrategia y en cuanto a unos objetivos pedag&oacute;gicos&rdquo; defiende la experta en bienestar digital. Cuesta pide as&iacute; distinguir entre el uso de computadoras o tablets en las aulas, &ldquo;unas plataformas que tienen que ver con metodolog&iacute;as, como puede ser la rob&oacute;tica, el pensamiento computacional, la inteligencia artificial, la realidad aumentada&rdquo;, de aquellas pantallas en las que los menores consumen redes sociales, videojuegos o interact&uacute;an en plataformas de mensajer&iacute;a instant&aacute;nea. 
    </p><h2 class="article-text">Consumo de tecnolog&iacute;a cada vez m&aacute;s temprano y sin supervisi&oacute;n</h2><p class="article-text">
        La experta sit&uacute;a, por tanto, el verdadero desaf&iacute;o m&aacute;s all&aacute; de la jornada escolar. &ldquo;La empresa espa&ntilde;ola Custodio, que saca un informe todos los a&ntilde;os, se&ntilde;ala que m&aacute;s o menos se ha ido manteniendo la misma cifra de las <a href="https://www.qustodio.com/es/research/tiempo-que-pasan-los-menores-conectados-a-las-pantallas/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuatro horas diarias</a> de uso de pantalla en menores fuera del horario lectivo, es decir, de un uso totalmente recreativo y de ocio&rdquo;, apunta Cuesta, que a&ntilde;ade que ese tipo de tecnolog&iacute;a llega cada vez a edades m&aacute;s tempranas, ya que &ldquo;el &uacute;ltimo informe de UNICEF sobre infancia digital sit&uacute;a la media de acceso en los 10,8 a&ntilde;os&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cada vez les ponemos antes la tecnolog&iacute;a en la mano, normalmente sin una supervisi&oacute;n, educaci&oacute;n o acompa&ntilde;amiento por parte de padres y madres, y estamos viendo que los menores empiezan a tener presencia en plataformas que adem&aacute;s no son aptas para su edad y que tienen unos dise&ntilde;os con mec&aacute;nicas adictivas, patrones oscuros y c&aacute;maras de eco, para lograr ese enganche que llamamos el &lsquo;time on device&rsquo; [tiempo frente a la pantalla]&rdquo;, analiza la experta sobre los algoritmos, la pr&aacute;ctica de &lsquo;scroll&rsquo; infinito que lleva a consumir contenido sin pausa y los videos cortos, que tienen un impacto directo en la capacidad de concentraci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este tipo de contenido que consumen ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes en las plataformas hace que se reduzca esa atenci&oacute;n sostenida necesaria para la lectura de textos largos, para lectura que necesita una mayor comprensi&oacute;n&rdquo;, valora Cuesta. &ldquo;Esto puede estar creando esta afectaci&oacute;n social y emocional en ni&ntilde;os, puede estar produciendo que disminuya la capacidad de atenci&oacute;n, y este retraso cognitivo puede estar afectando a los datos acad&eacute;micos&rdquo;, explica la profesora. 
    </p><h2 class="article-text">La familia como referente</h2><p class="article-text">
        Ante este escenario, Cuesta plantea que la soluci&oacute;n no pasa por prohibir ni dar la espalda a la tecnolog&iacute;a, sino por fomentar una relaci&oacute;n equilibrada con la implicaci&oacute;n activa de los padres y adultos de su entorno. &ldquo;Tenemos que ser referentes tanto con el uso de la tecnolog&iacute;a, como con el no uso de la tecnolog&iacute;a. Es decir, que nos vean tambi&eacute;n en casa saber desconectar&rdquo;, destaca Cuesta, que cree que el bienestar digital debe ser un proyecto colectivo. 
    </p><p class="article-text">
        La coherencia en el hogar es tan determinante que <a href="https://www.frontiersin.org/news/2026/06/18/teenagers-whose-parents-are-more-distracted-by-phones-are-more-insecure-frontiers-psychology" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">existen estudios</a> que asocian una mayor afectaci&oacute;n emocional en los adolescentes con el uso que sus propios padres hacen de los dispositivos frente a ellos, por encima incluso de las horas de pantalla de los propios j&oacute;venes, seg&uacute;n la experta.
    </p><h2 class="article-text">Evitar la multitarea</h2><p class="article-text">
        Para recuperar la capacidad de concentraci&oacute;n es crucial eliminar las distracciones en ciertos momentos clave y, por supuesto, tambi&eacute;n la tecnolog&iacute;a. No solo no deben estudiar o hacer deberes con una pantalla secundaria encendida, las pantallas tambi&eacute;n deber&iacute;an quedarse fuera de las comidas, el dormitorio o el tiempo previo al descanso. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ellos tienen mucha m&aacute;s facilidad de cambiar de una tarea o de una pantalla a otra, pero no pueden mantener la atenci&oacute;n, y esto es exactamente igual para adultos y menores, no ha cambiado por generaciones&rdquo;, recalca la experta.
    </p><h2 class="article-text">El h&aacute;bito de la lectura se contagia</h2><p class="article-text">
        Los planes de lectura escolares no pueden prosperar si no encuentran un eco en el &aacute;mbito familiar, donde no existe la referencia de unos progenitores que leen habitualmente, acuden con regularidad a una biblioteca o comparten con sus hijos actividades vinculadas a la lectura. 
    </p><p class="article-text">
        Para Cuesta &ldquo;no podemos pretender que nuestros hijos sean &aacute;vidos lectores si en su casa los padres y madres no leen&rdquo;. &ldquo;En una casa donde no hay amor por los libros, donde no hay libros en las estanter&iacute;as, es muy dif&iacute;cil que, por mucho que se intente fomentar en los colegios, a esos ni&ntilde;os les surja la chispa del gusto por la lectura&rdquo;, resume la profesora.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No es solo una exigencia que tenemos que llevar a cabo los centros escolares, sino que es una responsabilidad de los agentes que mejor tenemos que trabajar la educaci&oacute;n de nuestros hijos, que somos las familias&rdquo;, a&ntilde;ade Cuesta. 
    </p><h2 class="article-text">Por d&oacute;nde empezar, seg&uacute;n los expertos</h2><p class="article-text">
        Los especialistas en bienestar digital recomiendan cuatro h&aacute;bitos sencillos que se pueden implementar en familia y as&iacute; crear un contexto favorable para los menores: 
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Que el plan sea conjunto: al igual que la familia se sienta a la mesa para compartir una comida o una cena, crear el h&aacute;bito de que al terminar de comer tambi&eacute;n se dejan los celulares en un lugar aparte para cultivar el ejemplo de la desconexi&oacute;n.</li>
                                    <li>Momentos espec&iacute;ficos sin pantallas delante: como en el caso de las comidas, que los ratos dedicados a hacer los deberes no sean interrumpidos por consultas de mensajes, videos o contenido de redes sociales para evitar la multitarea.</li>
                                    <li>Y ratos espec&iacute;ficos tambi&eacute;n para las pantallas: establecer pautas de 45 minutos al d&iacute;a, en un momento concreto de la tarde, por ejemplo, y que sean acordados entre padres e hijos para inculcar la responsabilidad que conlleva consumir contenido digital.</li>
                                    <li>Hacer planes <em>offline</em> como cocinar juntos, participar en juegos de mesa, manualidades, visitas a la biblioteca e incluso leer juntos antes de dormir.</li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/experta-bienestar-digital-comprension-lectora-pantallas-familia-debe-referente-xp_1_13504438.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 12 Sep 2026 03:01:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una experta en bienestar digital, sobre la comprensión lectora en la era de las pantallas: “La familia debe ser referente”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pruebas PISA,Infancias,pantallas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nigeria gobierna el mundo y Londres desapareció bajo el mar: el nuevo mundo según Ian McEwan]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/nigeria-gobierna-mundo-londres-desaparecio-mar-nuevo-mundo-ian-mcewan_1_13501902.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bf57c48a-7290-45db-810c-ec6be783a24e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x897y568.jpg" width="1200" height="675" alt="Nigeria gobierna el mundo y Londres desapareció bajo el mar: el nuevo mundo según Ian McEwan"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El escritor británico presenta ante los medios su nueva novela 'Lo que podemos saber', ubicada en el año 2019: “Mantener el optimismo es nuestra tarea principal”</p><p class="subtitle">Sophie Lewis, escritora: “Ser feminista y misógina no es un oxímoron”
</p></div><p class="article-text">
        Pensar que cualquier tiempo pasado fue mejor, a d&iacute;a de hoy, es sin&oacute;nimo de poca amplitud de miras como poco. Solo con reconocer los avances m&eacute;dicos que permiten curar enfermedades que antes eran una sentencia de muerte o el acceso a toda la informaci&oacute;n que permite internet, servir&iacute;a para echar por tierra cualquier intento de manipulaci&oacute;n ideol&oacute;gica. Otra cosa es que la sociedad actual est&eacute; demasiado cerca de cargarse el planeta que habita y entonces sea l&oacute;gico afirmar que, antes del gran desastre del que los expertos alertan, la existencia s&iacute; que era m&aacute;s grata. Pero &iquest;c&oacute;mo ser&aacute; vivir dentro de cien a&ntilde;os, si es que se puede? &iquest;C&oacute;mo nos juzgar&aacute;n esas generaciones tan posteriores? Esa es una de las cuestiones que el escritor <strong>Ian McEwan</strong> plantea en su &uacute;ltima novela <em>Lo que podemos saber</em>, que la editorial Anagrama acaba de publicar traducida al espa&ntilde;ol por Eduardo Iriarte.
    </p><p class="article-text">
        El protagonista de este nuevo libro es Thomas Metcalfe, un acad&eacute;mico de humanidades que vive en el a&ntilde;o 2119. <strong>M&uacute;ltiples cat&aacute;strofes sucedidas en el siglo anterior han reestructurado la geograf&iacute;a de la Tierra y tambi&eacute;n el orden mundial. Nigeria es una gran potencia y Reino Unido se ha convertido en un archipi&eacute;lago de peque&ntilde;as islas, mientras que ciudades como Londres, Nueva York o Lagos desaparecieron bajo el mar. </strong>Tsunamis, pandemias, migraciones masivas, ataques nucleares, enfrentamientos b&eacute;licos y otros desastres han menguado la poblaci&oacute;n terrestre de nueve mil millones a cuatro mil millones de personas. Pero incluso despu&eacute;s de todas las chapucer&iacute;as mortales de sus antepasados, la humanidad contin&uacute;a en el planeta, la cotidianidad vuelve ser pl&aacute;cida y la naturaleza se ha regenerado.
    </p><p class="article-text">
        Metcalfe indaga en el pasado de finales del siglo XX y mediados del XXI para recomponer lo que sucedi&oacute; con el poema <em>Una corona para Vivien</em>, que el venerado poeta Francis Blundy escribi&oacute; para su mujer como regalo de cumplea&ntilde;os. Lo recit&oacute; en 2014 ante los invitados de la que se conoce como Segunda Cena Inmortal (la primera se celebr&oacute; en 1817 con otros grandes nombres de la literatura como John Keats o Charles Lamb como asistentes). La homenajeada guard&oacute; esa &uacute;nica copia del escrito, que nunca se lleg&oacute; a publicar y cuyo contenido fue objeto de pesquisas durante a&ntilde;os. El investigador consulta en todos los documentos que se salvaron del desastre, desde diarios hasta mensajes de texto, para recomponer lo que pas&oacute; en aquella velada y dar con el poema. Pero esa ingente cantidad de informaci&oacute;n a su alcance no facilita su tarea.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">McWeav donó todos los correos electrónicos que escribió entre 1996 y 2013 a una biblioteca de Texas y no siente ningún temor por lo que alguien pueda encontrar: “Nunca he escrito nada significativo en un email y aún menos en un mensaje de texto”</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ian McEwan ha comentado en una rueda de prensa concedida por videoconferencia a medios de Espa&ntilde;a y Am&eacute;rica Latina que considera que<strong> la comunicaci&oacute;n online ha hecho m&aacute;s dif&iacute;cil recomponer una biograf&iacute;a:</strong> &ldquo;Tenemos m&aacute;s perspectiva en las cartas de Napole&oacute;n, que escrib&iacute;a 3.000 palabras al d&iacute;a o en las de Charles Darwin, que la que podr&aacute;n obtener el futuro con nuestras contribuciones a comunicaciones por internet&rdquo;. No cree que las personas comuniquen online pensamientos realmente &iacute;ntimos. De hecho, &eacute;l don&oacute; todos los correos electr&oacute;nicos que escribi&oacute; entre 1996 y 2013 a una biblioteca de Texas y no siente ning&uacute;n temor por lo que alguien pueda encontrar: <strong>&ldquo;Nunca he escrito nada significativo en un email y a&uacute;n menos en un mensaje de texto&rdquo;.</strong>
    </p><h2 class="article-text">Sin optimismo no hay progreso</h2><p class="article-text">
        Los alumnos de Metcalfe consideran, l&oacute;gicamente, que aquella sociedad de principios del siglo XXI estaba integrada por idiotas que acabaron con todo lo que ten&iacute;an, aunque a &eacute;l le fascina e intenta transmitirlo. Pero los j&oacute;venes estudiantes no desean escuchar batallas del pasado sino centrarse en el presente. El propio escritor se reconoce en ese comportamiento y recuerda que, cuando ten&iacute;a veinte a&ntilde;os, ve&iacute;a absurdas las aspiraciones de sus padres: &ldquo;Quer&iacute;an una nevera nueva, televisi&oacute;n en color, cortar el c&eacute;sped los domingos y limpiar el coche nuevo. Buscaban la normalidad y me llev&oacute; un tiempo entender por qu&eacute;&rdquo;. La respuesta es que esa generaci&oacute;n anterior a la suya hab&iacute;a estado &ldquo;a las puertas del infierno&rdquo; y ni &eacute;l ni sus coet&aacute;neos no eran capaces de verlo desde su privilegio. &ldquo;Tambi&eacute;n entend&iacute; que en los j&oacute;venes, a veces, hay un sentimiento de supervivencia en el empe&ntilde;o de no quedar atrapados en el pasado de sus padres&rdquo;, ha remarcado.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/fab96c3a-6b67-40af-90e3-e26e3316dbf9_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Una parte de la atracci&oacute;n del protagonista por ese tiempo pasado es que fue, seg&uacute;n su perspectiva, m&aacute;s excitante que la normalidad del siglo XXII. Los seres humanos han aprendido de los errores de sus antepasados y en ah&iacute; es donde se filtra el ligero optimismo que el escritor tiene acerca de lo que est&aacute; por venir, aunque ha reconocido que: &ldquo;seguramente necesitaremos una cat&aacute;strofe o dos para que nuestra mente realmente se centre&rdquo;. Para &eacute;l, lo m&aacute;s peligroso del momento es el pesimismo colectivo que impide pensar en un mundo mejor y, por lo tanto, luchar por &eacute;l. &ldquo;El inmun&oacute;logo Peter Medawar dijo que abandonar la esperanza del progreso es como la &uacute;ltima etapa de nuestro esp&iacute;ritu y yo estoy de acuerdo con &eacute;l. Mantener el optimismo es nuestra tarea principal, es lo que le debemos al futuro, a las personas que nunca vamos a conocer&rdquo;, ha manifestado.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tengo la sensación que ya tengo suficientes elementos en mi cabeza para googlear dentro de mi mente. Mis propios pensamientos me parecen multitudinarios</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ian McEwan</span>
                                        <span>—</span> Escritor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Asimismo, ha subrayado el riesgo de lo que ha llamado<strong> &lsquo;alzheimer colectivo&rsquo;,</strong> que puede hacer que la humanidad se vuelva a meter en guerras mundiales, abrazar dictaduras o probar bombas nucleares, entre otras posibilidades. &ldquo;Se dice que la historia no se repite exactamente, sino que rima. Es decir, nos encontramos en situaciones que son como paralelas en ciertos aspectos del pasado&rdquo;, ha declarado. Le preocupa que la historia ya no sea una asignatura central en el programa educativo del Reino Unido, no tanto porque los estudiantes no memoricen fechas de acontecimientos hist&oacute;ricos, sino porque la falta de esa ense&ntilde;anza haga que no sean capaces de pensar desde una perspectiva hist&oacute;rica, lo que considera &ldquo;algo esencial&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Mala persona, mejor escritor</h2><p class="article-text">
        Una de las principales labores de su protagonista es la documentaci&oacute;n, un trabajo que a sus 78 a&ntilde;os &eacute;l ha dejado de realizar antes de ponerse a escribir una nueva novela. &ldquo;Tengo la sensaci&oacute;n que ya tengo suficientes elementos en mi cabeza para googlear dentro de mi mente. Mis propios pensamientos me parecen multitudinarios&rdquo;, ha expresado con un ligero toque de guasa. Cree que uno de los problemas que ha tra&iacute;do internet, pese a todos sus beneficios, ha sido la p&eacute;rdida del gusto por la soledad que permite dejar que la imaginaci&oacute;n se desarrolle sin cortapisas. &ldquo;Yo ando mucho por la monta&ntilde;a, muchas veces solo. Y cuando doy un paseo largo, empieza a generarse una historia en mi mente&rdquo;, ha explicado y ha a&ntilde;adido que ese af&aacute;n por evitar el pensamiento se debe a que &ldquo;estamos pasando por unos tiempos extra&ntilde;os y ansiosos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su novela tiene dos l&iacute;neas temporales: la del presente de Metcalfe en 2119 y la del poeta Francis Blundy en 2014. Aunque durante mucho tiempo los seguidores del literato y los aficionados a la especulaci&oacute;n creyeron que los versos criticaban el cambio clim&aacute;tico y a quienes lo provocaban lo cierto es que, seg&uacute;n el investigador, Blundy ten&iacute;a m&aacute;s de negacionista que de ecologista. Por la reconstrucci&oacute;n de los hechos que hace el investigador, que tira de imaginaci&oacute;n &lsquo;probable&rsquo;, un rato antes de recitar su trabajo a su mujer y sus invitados, el autor habr&iacute;a lanzado una perorata sobre la falsedad de los peligros del calentamiento global. Pero nadie le dijo nada porque todos sab&iacute;an que esa batalla estaba perdida de antemano.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Algunos de los escritores que amamos, poetas o novelistas, no siempre son personas maravillosas. Algunos son verdaderos granujas y hay personas realmente malas que escriben una poesía maravillosa</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ian McEwan</span>
                                        <span>—</span> Escritor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Seg&uacute;n McEwan, detr&aacute;s de esta novela est&aacute; la idea de que &ldquo;algunos de los escritores que amamos, poetas o novelistas, no siempre son personas maravillosas. Algunos son verdaderos granujas y hay personas realmente malas que escriben una poes&iacute;a maravillosa&rdquo;. Cada cierto tiempo se descubre que alg&uacute;n autor venerado ten&iacute;a comportamientos deleznables o se revisa obras para &lsquo;limpiarlas&rsquo; de elementos inc&oacute;modos en la actualidad, como sucedi&oacute; en 2023 con<a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/gordas-peladas-mecanografas-revision-roald-dahl-enciende-debate_1_9970112.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Roald Dahl</a>, pero el escritor brit&aacute;nico cree que &ldquo;a veces hay que convivir con esa dificultad&rdquo;. As&iacute;, ha se&ntilde;alado el antisemitismo de Dostoievski, el sexismo o el desprecio de clase de casi cualquier escritor del siglo XIX o las simpat&iacute;a por el nazismo de <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/viaje-centro-polemica-editorial-duda-ineditos-celine_1_9307014.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">C&eacute;line</a>: &ldquo;Ese es el dilema, y es uno de los placeres de la literatura: puede venir de personas bastante malas&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/nigeria-gobierna-mundo-londres-desaparecio-mar-nuevo-mundo-ian-mcewan_1_13501902.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 12 Sep 2026 03:01:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nigeria gobierna el mundo y Londres desapareció bajo el mar: el nuevo mundo según Ian McEwan]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Ian McEwan]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Fran Lebowitz, la gran columnista de Nueva York: “La gente piensa que es culpa de Trump pero esto empezó con Reagan”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/fran-lebowitz-escritora-estadounidense-gente-piensa-culpa-trump-empezo-reagan_1_13504493.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6fb83f25-2d90-4304-b02b-27cab7d723dc_16-9-discover-aspect-ratio_default_1151031.jpg" width="5963" height="3354" alt="Fran Lebowitz, la gran columnista de Nueva York: “La gente piensa que es culpa de Trump pero esto empezó con Reagan”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Autora de ácidos artículos sobre Nueva York y célebre actriz secundaria, ofreció su humor cáustico y costumbrista en la Fundación Marta Ortega de A Coruña.</p></div><p class="article-text">
        <strong>Fran Lebowitz</strong> no quer&iacute;a ser escritora. Quer&iacute;a ser jueza. &ldquo;No soy jueza, pero s&iacute; juzgo mucho&rdquo;, se sincer&oacute; este jueves en A Coru&ntilde;a, Espa&ntilde;a. No tard&oacute; en demostrarlo. Donald Trump, Ophrah Winfrey, Martin Scorsese, Ronald Reagan o Andy Warhol fueron algunas de las celebridades que sufrieron sus veredictos durante la hora escasa de su intervenci&oacute;n en la fundaci&oacute;n Marta Ortega. C&aacute;ustica y costumbrista, por momentos un poco deslavazada en sus razonamientos y aun as&iacute; divertid&iacute;sima, la escritora neoyorquina cumpli&oacute; de sobra las expectativas: &ldquo;Es realmente dif&iacute;cil escribir, la &uacute;nica profesi&oacute;n tan dif&iacute;cil como escribir es ser minero. Sin embargo, hablar es muy f&aacute;cil. Soy muy buena hablando&rdquo;. En A Coru&ntilde;a lo hizo con el profesor Daniel Mendelsohn.
    </p><p class="article-text">
        Sus odas a la procrastinaci&oacute;n -mejor limpiar el ba&ntilde;o que sentarse ante la computadora- convivieron con &aacute;cidos comentarios sociales, desopilantes cr&iacute;ticas art&iacute;sticas, an&eacute;cdotas autoir&oacute;nicas, contundentes opiniones pol&iacute;ticas. Nacida en Nueva Jersey en 1950 y famosa como vecina de Nueva York, sus conciudadanos no siempre le agradan. Sobre todo uno, el que ocupa la Casa Blanca. &ldquo;A lo largo de mi vida viv&iacute; tres acontecimientos hist&oacute;ricos: el asesinato de JFK, el 11-S y la primera victoria de Donald Trump. Este fue el que m&aacute;s muertes caus&oacute;&rdquo;, relat&oacute;. Unos minutos antes le hab&iacute;a retirado incluso sus credenciales como creador del mal: &ldquo;La gente piensa que todo es culpa de Trump pero esto empez&oacute; con Reagan&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hablaba 25 a&ntilde;os despu&eacute;s de los atentados contra el World Trade Center. &ldquo;Fue horrible. Y sus reverberaciones, terribles. Sucedieron un mont&oacute;n de cosas est&uacute;pidas: se bombarde&oacute; Irak y se perdieron libertades individuales&rdquo;, recapitul&oacute;. Dem&oacute;crata, como buena intelectual neoyorquina, y votante de Zohran Mamdani -el alcalde socialista de la ciudad-, en realidad la pol&iacute;tica es apenas un elemento secundario en los comentarios sociales de Lebowitz. &ldquo;Estaba en el hotel [en A Coru&ntilde;a] y en la televisi&oacute;n solo hab&iacute;a canales en espa&ntilde;ol. Como soy monoling&uuml;e, tuve que ver el &uacute;nico que estaba en ingl&eacute;s, Bloomberg. Es lo m&aacute;s horrible que he visto nunca&rdquo;, confes&oacute;, &ldquo;combina los dos peores lenguajes que existen, el comercial y el de la pol&iacute;tica&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Caf&eacute; y tabaco</h2><p class="article-text">
        Su escritura no lo hace. O, m&aacute;s bien, no lo hac&iacute;a: public&oacute; dos exitosos libros en 1978 y 1981, recopilados en castellano en <em>Un d&iacute;a cualquiera en Nueva York</em> (Tusquets, 2021), y no volvi&oacute; a hacerlo. En ellos despliega una prosa l&uacute;dica y refunfu&ntilde;ante, atenta a la vida cotidiana de sus pares. &ldquo;No me gusta la loci&oacute;n para despu&eacute;s del afeitado, los adultos que patinan, los ni&ntilde;os que hablan franc&eacute;s, las personas bronceadas en exceso. Pero no por ello decreto leyes ni enarbolo pancartas&rdquo;, escribe en defensa de uno de los placeres de su vida, el tabaco. 
    </p><p class="article-text">
        Otro es el caf&eacute;. As&iacute; respondi&oacute; a una pregunta del p&uacute;blico coru&ntilde;&eacute;s sobre el secreto de su energ&iacute;a a los 75 a&ntilde;os: &ldquo;Caf&eacute;. Caf&eacute;. Caf&eacute;. Es un milagro. Es delicioso. Huele de maravilla y me da energ&iacute;a. Hay gente a la que no le gusta. No lo entiendo. Esta tarde tom&eacute; un litro antes de venir aqu&iacute;&rdquo;. Caf&eacute;, tabaco y platos provistos &ldquo;de un buen corte de algo poco hecho&rdquo; alimentan a una escritora que, entre risas no se sabe si autocr&iacute;ticas o celebratorias, asegura ser &ldquo;mucho m&aacute;s amable de lo que es mi cerebro&rdquo;. &ldquo;A veces pienso '&iquest;c&oacute;mo puedo estar pensando esto?' y no lo digo&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute;. Medelsohn, que guiaba la conversaci&oacute;n, no le pregunt&oacute; a qu&eacute; se refer&iacute;a en concreto. Tal vez a sus juicios -durante toda la charla repiti&oacute; que esa, la de jueza, era su aut&eacute;ntica vocaci&oacute;n- sobre arte y cultura. Aunque, la verdad, eso no los reprimi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El director del Metropolitan arruin&oacute; todos los museos del mundo cuando dijo que quer&iacute;a m&aacute;s visitantes en ellos&rdquo;, se&ntilde;al&oacute;, &ldquo;ojal&aacute; la gente quisiera ir al museo. En realidad, solo hace cola para entrar en un museo&rdquo;. Desde ese punto de vista sobre uno de sus lugares preferidos en el mundo -&ldquo;Soy atea desde los ocho a&ntilde;os, para m&iacute; lo m&aacute;s parecido a una iglesia es el museo&rdquo;-, desarroll&oacute; una teor&iacute;a sobre Nueva York. Otra m&aacute;s. &ldquo;Parece que en Nueva York algo solo vale la pena si hac&eacute;s cola. Yo nunca hago cola para nada&rdquo;, proclam&oacute;. Antes prefiere quedarse en casa, tal y como cuenta en muchos de sus textos. Leyendo, por ejemplo, algunos de los 10.000 libros que, asegur&oacute;, conforman su biblioteca personal. El cuidado y destino de la misma protagoniz&oacute; uno de los pasajes m&aacute;s hilarantes del acto.
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                La escritora estadounidense Fran Lebowitz conversa con el profesor Daniel Mendelsohn en la Fundación Marta Ortega en A Coruña                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Las inmobiliarias controlan la ciudad</h2><p class="article-text">
        &ldquo;No tom&eacute; una buena decisi&oacute;n inmobiliaria en mi vida&rdquo;, comenz&oacute; aclarando. De haber le&iacute;do <em>Diario de una caza apartamentos en Nueva York</em>, recogido en su segundo libro, <em>Ciencias sociales</em> (1981), no har&iacute;a falta la puntualizaci&oacute;n. La historia es que Lebowitz quiso mudarse y necesitaba espacio para sus 10.000 vol&uacute;menes. Su agente inmobiliario le puso los pies en la tierra: no ten&iacute;a suficiente dinero para alquilar un apartamento en el que cupiesen todos. &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; no met&eacute;s la mitad en un almac&eacute;n?&rdquo;, le sugiri&oacute;. La escritora se indign&oacute;. &ldquo;Vos ten&eacute;s cuatro hijos. &iquest;Por qu&eacute; no met&eacute;s a dos en un almac&eacute;n?&rdquo;, respondi&oacute;. El sarcasmo -&ldquo;lo que tienen en Nueva York en vez de piscinas&rdquo;- no ocult&oacute;, sin embargo, los hechos crudos: &ldquo;Las inmobiliarias controlan Nueva York desde los holandeses&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En todo caso, da un poco igual, porque la gente no es que no lea, es que lee mal. Y la responsabilidad es de Ophrah Winfrey, la popular presentadora de televisi&oacute;n. &ldquo;Ense&ntilde;&oacute; a leer mal a miles de personas&rdquo;, se quej&oacute;, &ldquo;promociona libros y dice 'meeee encaaaantan, me veo reflejada en &eacute;l' y ahora todo el mundo dice lo mismo. Esa es una forma equivocada de leer. &iexcl;Un libro no es un espejo, es una puerta!&rdquo;. Mendelsohn estuvo de acuerdo y reforz&oacute; la tesis con un ejemplo de sus clases en la universidad. &ldquo;Mis alumnos protestan por no sentirse identificados con los libros. Yo, que explic&oacute; tragedia griega cl&aacute;sica, les digo: 'Menos mal, eso significa que no te acost&aacute;s con tu madre&rdquo;, ironiz&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Pero no solo de lectura vive la intelectual liberal neoyorquina. Televidente irreductible aunque sin Netflix ni <em>streaming</em> de ning&uacute;n tipo, ve la televisi&oacute;n &ldquo;en medio de la noche&rdquo;. Hizo de jueza, otra vez su vocaci&oacute;n frustrada, en la m&iacute;tica serie <em>Ley y orden</em> y tambi&eacute;n en <em>El lobo del Wall Street</em> (2013), de su amigo Martin Scorsese. &ldquo;Mis amigos me preguntaban '&iquest;qu&eacute; papel hac&eacute;s en la pel&iacute;cula?' Soy la &uacute;nica mujer que lleva puesta la ropa&rdquo;. Internet no le interesa y la inteligencia artificial no la entiende, m&aacute;s all&aacute; de que, en su opini&oacute;n, va a llevar a todo el mundo al desempleo. &ldquo;H&aacute;ganse funcionarios&rdquo;, recomend&oacute;. Ella, mientras tanto, quiz&aacute;s siga haciendo lo que m&aacute;s le gusta hacer, seg&uacute;n lo escribi&oacute; en <em>El problema del servicio</em>, tambi&eacute;n incluido en <em>Ciencias sociales</em>: &ldquo;De d&iacute;a me gusta estar en casa sin escribir. Y de noche [&hellip;] salgo para no escribir&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daniel Salgado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/fran-lebowitz-escritora-estadounidense-gente-piensa-culpa-trump-empezo-reagan_1_13504493.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 11 Sep 2026 20:18:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Fran Lebowitz]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Elon Musk, una “bomba nuclear” para la democracia que explota en Venecia: “Es extremadamente peligroso”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/elon-musk-bomba-nuclear-democracia-explota-venecia-extremadamente-peligroso_1_13497269.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/26aeb438-d103-4b31-842e-458bacf1b71c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x482y187.jpg" width="1200" height="675" alt="Elon Musk, una “bomba nuclear” para la democracia que explota en Venecia: “Es extremadamente peligroso”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Alex Gibney estrena en el certamen su esperado documental 'Musk', que muestra cómo el millonario usa su poder en pos de sus intereses económicos e ideológicos.</p></div><p class="article-text">
        Elon Musk fue el protagonista ausente de la jornada del Festival de Venecia. De &eacute;l se hablaba en los corrillos del Lido, y se hablaba con una sensaci&oacute;n de miedo tras ver las cuatro horas de documental que Alex Gibney estuvo preparando durante a&ntilde;os y que muestra el auge y el peligro del empresario tecnol&oacute;gico. Gibney realiza un concienzudo trabajo en el que consigue que hablen antiguos trabajadores, amigos y dos de sus exparejas. Musk funciona como una pel&iacute;cula de terror. El problema es que esto es real. 
    </p><p class="article-text">
        De aquel carism&aacute;tico se&ntilde;or que dec&iacute;a que hab&iacute;a que apostar por el coche el&eacute;ctrico y llegar a Marte se pas&oacute; a un multimillonario que parece sacado de una pel&iacute;cula de James Bond, con una agenda de extrema derecha en la que la manipulaci&oacute;n medi&aacute;tica, el espionaje y la recolecci&oacute;n de datos y la implantaci&oacute;n de gobiernos de extrema derecha en todo el mundo para instalar una visi&oacute;n de sus conservadores ideales, pero tambi&eacute;n l&iacute;deres que legislen en pos de sus intereses. Una mezcla de ego y dinero que le convierten, como se define en un momento del filme, en una &ldquo;bomba nuclear&rdquo; a punto de estallar. El miedo a sus consecuencias explot&oacute; en Venecia.
    </p><p class="article-text">
        Ese miedo se not&oacute; tambi&eacute;n en las preguntas que le hicieron a Alex Gibney durante la rueda de prensa, donde acudi&oacute; con algunas de las personas que accedieron a participar en el filme, como Ashley St. Clair, expareja de Elon Musk y periodista de derechas que cuenta c&oacute;mo &eacute;l quiso que firmara un acuerdo de confidencialidad para no decir que &eacute;l era el padre de su hijo y no hablara de &eacute;l. Le ofreci&oacute; 40 millones de d&oacute;lares (35 millones de euros). Se neg&oacute;, y sus palabras son algunas de las m&aacute;s reveladoras. La parte dedicada a c&oacute;mo Musk fue dejando hijos (leg&iacute;timos e ileg&iacute;timos) por todo el mundo para crear una &ldquo;legi&oacute;n&rdquo; con los genes adecuados es terror&iacute;fica. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        La propia St. Clair acudi&oacute; a la rueda de prensa, habl&oacute; claro y dej&oacute; algunas de las declaraciones m&aacute;s escalofriantes (como ya hace en el documental). &ldquo;Elon Musk me envi&oacute; un mensaje de texto diciendo que necesitamos tener una legi&oacute;n de ni&ntilde;os antes de la guerra civil. As&iacute; que creo que, sea lo que sea lo que est&aacute; haciendo con esta plataforma, y sus actos, no se puede ignorar, porque est&aacute; avivando llamas que no existen en el mundo real y est&aacute; creando algo que est&aacute; teniendo consecuencias reales con todas estas acciones. Y creo que est&aacute; provocando una divisi&oacute;n deliberada que puede ser catastr&oacute;fica si no se regula o se controla, o si no hacemos nuestra parte para frenarla&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El documental une todos los puntos y deja claro que, detr&aacute;s de lo que podr&iacute;an parecer <em>boutades </em>de un tipo con mucho dinero, hay un plan. No es una casualidad que comprara Twitter. Desde all&iacute; puedo crear una red social que alimentaba a gobiernos de extrema derecha, los mismos que le meten en el Gobierno. Su presencia en la Administraci&oacute;n Trump es uno de los puntos &aacute;lgidos del filme, ya que muestra c&oacute;mo sus pol&iacute;ticas, ejecutadas por veintea&ntilde;eros de Silicon Valley sin ning&uacute;n tipo de moral, est&aacute;n costando miles de vidas en todo el mundo por los recortes en agencias como la USAid. Igual que los accidentes del autopiloto de sus Teslas provocaron varias decenas de fallecidos que nunca salen en los medios.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Musk está impulsando una agenda global de derecha, tanto por razones ideológicas como por razones muy prácticas y económicas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Alex Gibney</span>
                                        <span>—</span> Cineasta
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En un filme que tiene a la IA como una de las grandes cuestiones y amenazas del mundo actual, resulta parad&oacute;jico que hayan decidido usar, como recurso narrativo, un avatar de Musk creado con, precisamente, IA. Alex Gibney dijo que fue una decisi&oacute;n &ldquo;intencionadamente ir&oacute;nica&rdquo;, aunque su opini&oacute;n sobre la IA es &ldquo;m&aacute;s compleja&rdquo;. &ldquo;Es una tecnolog&iacute;a poderosa. Los problemas con la IA tienen m&aacute;s que ver con los seres humanos que manipulan la tecnolog&iacute;a, y la manipulan de maneras que parecen beneficiarlos, us&aacute;ndola de forma bastante imprudente, con la intenci&oacute;n de volvernos irrelevantes al resto. As&iacute; que creo que ese es el verdadero peligro de la IA: caer en manos de unos pocos poderosos, imprudentes y sin rendir cuentas&rdquo;, opin&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Con este trabajo, el experto en documentales quiso &ldquo;reinterpretar la historia de Elon Musk&rdquo;, que normalmente &ldquo;se hab&iacute;a contado solo de una manera, para percibirla de una forma muy diferente&rdquo;. Una de las preguntas en esta reformulaci&oacute;n de la historia es c&oacute;mo se le permiti&oacute; tener tanto poder. Para Gibney es una responsabilidad de todos y cree que, en ese sentido, su documental &ldquo;pretende ser una advertencia para encontrar la fuerza necesaria para salir del dilema en el que nos encontramos&rdquo;. Porque el cineasta lo tiene claro: &ldquo;Musk es muy peligroso, extremadamente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por ello se encontr&oacute; tanto miedo a hablar sobre &eacute;l, &ldquo;un miedo casi existencial, tanto entre sus cr&iacute;ticos como entre sus colegas y amigos&rdquo;. &ldquo;Habl&eacute; con much&iacute;simas personas, pero salvo algunas de las personas valientes que me acompa&ntilde;an aqu&iacute;, casi todos se negaron a hablar&rdquo;, alega. De hecho, ellos mismos tuvieron que medir cada paso con un equipo legal para ver a qu&eacute; pod&iacute;an enfrentarse una vez el filme se lance al p&uacute;blico, sobre todo por el uso del avatar de Musk y las declaraciones usadas, todas sacadas de entrevistas y declaraciones p&uacute;blicas: &ldquo;Consultamos con nuestros abogados y nos dieron el visto bueno para seguir adelante&rdquo;.
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                    alt="Una persona se manifiesta por el lanzamiento a la bolsa de SpaceX frente a un muñeco inflable gigante con la cara de Elon Musk este jueves, en Times Square de Nueva York (EE.UU.). EFE/ Ángel Colmenares"
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            <span class="title">
                Una persona se manifiesta por el lanzamiento a la bolsa de SpaceX frente a un muñeco inflable gigante con la cara de Elon Musk este jueves, en Times Square de Nueva York (EE.UU.). EFE/ Ángel Colmenares                            </span>
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        Con la victoria de la extrema derecha en Alemania, la parte dedicada al apoyo del magnate a los partidos ultras de todo el mundo se hizo a&uacute;n m&aacute;s relevante. AfD agradeci&oacute; a Musk su apoyo, y este, a su vez, felicit&oacute; al partido. &ldquo;Espero haber mostrado en el documental que est&aacute; involucrado con partidos pol&iacute;ticos de derecha en todo el mundo: en Alemania, en el Reino Unido, en Brasil, en Turqu&iacute;a, y creo que hay varias razones para ello&rdquo;, dijo Gibney, que opina que esta &ldquo;parece ser su ideolog&iacute;a en este momento&rdquo;, pero que cree que tambi&eacute;n se debe a que &ldquo;muchos de estos gobiernos de derecha tienden a ser m&aacute;s maleables, y es m&aacute;s f&aacute;cil comprar los resultados que uno quiere para administraciones totalmente corruptas, sin ning&uacute;n tipo de control ni contrapesos internos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, asevera que Musk &ldquo;est&aacute; impulsando una agenda global de derecha, tanto por razones ideol&oacute;gicas como por razones muy pr&aacute;cticas y econ&oacute;micas&rdquo;, en lo que Alex Gibney describi&oacute; como un &ldquo;capitalismo de amiguetes con aspiraciones pol&iacute;ticas&rdquo;. &ldquo;Con Trump, de repente, y con muchos otros l&iacute;deres de derecha alrededor del mundo, ve la posibilidad de comprar influencia sin precedentes, porque son mucho m&aacute;s receptivos a esta idea del capitalismo de amiguetes. Musk es siempre pragm&aacute;tico y se mueve donde est&aacute; el dinero&rdquo;, zanj&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        <em>Musk </em>rebusca en sus or&iacute;genes, habla con el padre del millonario y llega hasta el presente, con esa incursi&oacute;n en el Gobierno a trav&eacute;s del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), y con la presencia en el Ministerio de Guerra de Pete Hegseth, que usa la inteligencia artificial creada por Elon Musk en sus operaciones internacionales. Gracias a ambos movimientos, ahora mismo tienen acceso a los datos de todos los ciudadanos de EE.UU.. &ldquo;Mover esos datos habr&iacute;a sido tan simple como mover un archivo a una carpeta. &iquest;Y podr&iacute;a esa carpeta estar en SpaceX? &iquest;Podr&iacute;a estar us&aacute;ndolo para una IA para influir en las elecciones? S&iacute;, creo que es una buena conjetura, y eso ser&iacute;a como Cambridge Analytica con esteroides. Lo puse en la pel&iacute;cula no porque sepa que va a suceder, sino porque creo que podr&iacute;a suceder, y fue una especie de advertencia&rdquo;, dijo Gibney, volviendo a poner el foco en el terror de que esa bomba nuclear para la democracia pueda estallar dentro de poco.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/elon-musk-bomba-nuclear-democracia-explota-venecia-extremadamente-peligroso_1_13497269.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 09 Sep 2026 10:43:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Elon Musk, una “bomba nuclear” para la democracia que explota en Venecia: “Es extremadamente peligroso”]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sophie Lewis, escritora: “Ser feminista y misógina no es un oxímoron”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/sophie-lewis-escritora-feminista-misogina-no-oximoron_128_13497089.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e592d387-d13f-4690-968c-e0d758d79cc1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x942y387.jpg" width="1200" height="675" alt="Sophie Lewis, escritora: “Ser feminista y misógina no es un oxímoron”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La pensadora crítica publica 'Feminismos enemigos', un libro que analiza las trazas racistas y filofascistas que ciertos movimientos esconden tras la aparente defensa los derechos de las mujeres.</p></div><p class="article-text">
        Una feminista puede ser tambi&eacute;n una enemiga. Esta es la tesis que defiende la escritora y pensadora cr&iacute;tica Sophie Lewis. Nacida en Viena en 1988, ahora radica en Filadelfia, lo que le da una mirada amplia del movimiento feminista desde Europa hasta Estados Unidos y le permite trazar una l&iacute;nea de sus evoluciones hist&oacute;ricas. Y es ah&iacute; donde pone el hilo conductor de <a href="https://www.bellaterra.coop/es/libros/feminismos-enemigos" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Feminismos enemigos</em></a><em> </em>(Bellaterra, 2026), un libro pol&eacute;mico en el que analiza c&oacute;mo algunos movimientos que defienden los derechos de las mujeres pueden ser un caldo de cultivo para ideas fascistas. 
    </p><p class="article-text">
        Lewis parte de las colonialistas brit&aacute;nicas y navega hacia el Ku Klux Klan hasta llegar a las tesis transexcluyentes, pasando tambi&eacute;n por las <em>tradwives </em>y la capitalizaci&oacute;n por parte del sistema liberal de la emancipaci&oacute;n de la mujer a trav&eacute;s de la figura de las <em>girl boss. </em>Apunta que hay feminismos que se basan en tesis racistas, excluyentes o directamente mis&oacute;ginas y sostiene que no todo lo que lleve la bandera violeta tiene que ser &ldquo;inherentemente bueno&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una de las primeras cosas que quiere dejar claro a sus lectores es que &ldquo;algunas tesis feministas pueden acabar llev&aacute;ndonos hacia el fascismo&rdquo;. &iquest;C&oacute;mo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo que digo es que algunos feminismos, aunque partan de la buena fe, pueden acabar siendo parte de la visi&oacute;n global del fascismo. Eso es importante porque no hablo necesariamente de tesis que sean intr&iacute;nsecamente fascistas, sino de algunas posturas que pretenden, bienintencionadamente, emancipar a las mujeres, pero acaban teniendo una definici&oacute;n de lo que significa ser mujer que s&iacute; constituye un problema.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;En qu&eacute; sentido?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La definici&oacute;n de qui&eacute;n es mujer y qui&eacute;n no, dependiendo de d&oacute;nde pongas la frontera, puede ser fascista, racista, supremacista o burguesa. C&oacute;mo concibes el cuerpo, el car&aacute;cter y la situaci&oacute;n sexual es muy importante y demuestra que, aunque mucha gente crea lo contrario, el feminismo no es el &uacute;ltimo baluarte contra el fascismo. De hecho, hist&oacute;ricamente algunos feminismos fueron parte del fascismo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dedica los primeros cap&iacute;tulos a hablar de c&oacute;mo el colonialismo europeo se sirvi&oacute; del deseo de emancipaci&oacute;n de las mujeres para sus prop&oacute;sitos. &iquest;Se refiere a eso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo. Ambos movimientos se apoyaron mutuamente para construir postulados heroicos en pro del supremacismo racial, dando mucho protagonismo a mujeres que acabaron salvando proyectos coloniales en decadencia y estableciendo las bases de postulados fascistas.
    </p><p class="article-text">
        Ese fue el caso de los primeros movimientos feministas <em>mainstream</em> de Inglaterra, que animaron a las j&oacute;venes de clase media a ser independientes y a emanciparse, y&eacute;ndose a las colonias a experimentar y vivir aventuras. Pero en realidad lo que se buscaba era higienizar la colonia, educarla y evitar que los trabajadores ingleses formaran familias con mujeres ind&iacute;genas. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero esa relaci&oacute;n entre el feminismo emancipador y las pol&iacute;ticas racistas no tienen que ver con la definici&oacute;n de mujer que hicieran los colonos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Depende. Yo entiendo el concepto de cisidad [<em>cisness</em> en ingl&eacute;s, t&eacute;rmino que hace referencia a la condici&oacute;n cis -sentirse identificado con el g&eacute;nero asignado al nacer-, como la &uacute;nica opci&oacute;n natural y aceptable] como algo muy importante para entender la historia feminista. No quiero ponerme muy t&eacute;cnica para explicar la relaci&oacute;n entre la cisidad y el colonialismo, pero creo que lo que es muy f&aacute;cil de entender es que todo el mundo, hasta cierto punto, fue vulnerado por la cisidad. 
    </p><p class="article-text">
        Eso no quiere decir que todos seamos trans, sino que todos nos hemos visto afectados por lo que la sociedad cree y entiende que tenemos que ser. Lo que podemos hacer y lo que se nos permite, ya sea en base a nuestro g&eacute;nero, raza, origen o religi&oacute;n. Y se nos pone en categor&iacute;as estancas que no van a cambiar jam&aacute;s. Ah&iacute; viene cuando la cisidad colonial daba derechos s&oacute;lo a las mujeres que ellos consideraban que deb&iacute;an tenerlos, que no son otras que las mujeres j&oacute;venes, de clase media, burguesas y, por supuesto, blancas. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si una alta ejecutiva que lleva un traje de corte masculino, se le permite. Pero una de clase baja que lleva camisetas anchas y gorra se convierte en una enemiga</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Relata que las feministas colonialistas estaban en contra de abolir la esclavitud porque tem&iacute;an que los hombres negros, en tanto que hombres, tuvieran m&aacute;s derechos que ellas. Tem&iacute;an perder sus escasos privilegios sociales. En ese caso, s&iacute; veo la relaci&oacute;n con los postulados transexcluyentes actuales. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Es exactamente eso a lo que me refer&iacute;a. Y por eso los primeros movimientos TERF [Feministas Transexcluyentes Radicales, por sus siglas en ingl&eacute;s] surgieron en el Reino Unido. Tanto el colonialismo como el patriarcado se asegura de dar a ciertas mujeres, casi siempre blancas y burguesas, cierto poder. Mientras trabajen para el imperio o para el sistema, podr&aacute;n gozar de una flexibilidad que a otras mujeres no se les permite.
    </p><p class="article-text">
        Mira a una mujer que viste ropa masculina. Si es una alta ejecutiva que lleva un traje, se le permite. Pero una mujer de clase baja que lleva camisetas anchas y gorra se convierte en una enemiga. Esa es la paradoja de la cisidad: si aceptas reforzar la cisexualidad, la binaridad, la domesticidad, el feminismo patriarcal y colonial, el sistema te premiar&aacute; pudi&eacute;ndote saltar alguna de estas normas.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, a las j&oacute;venes colonas les permit&iacute;an adoptar conductas aventureras (siempre reservadas para los hombres) y salir de sus hogares, cosa que iba en contra de lo que ellas mismas postulaban. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hacia d&oacute;nde evolucion&oacute; esta instrumentalizaci&oacute;n del feminismo por parte del sistema?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, es un cl&aacute;sico lanzar a ciertas feministas contra algunos enemigos del sistema, como el islam. De esa manera, justifican pol&iacute;ticas racistas, antiinmigraci&oacute;n e islam&oacute;fobas asegurando que es por el bien de la libertad de las mujeres. Pero hay un giro nuevo en la historia; ahora en el Reino Unido surgi&oacute; otro tipo de feminismo que se autodenomina &lsquo;reaccionario&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; diferencia hay entre las radicales y las reaccionarias?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Dejar atr&aacute;s el calificativo &lsquo;radical&rsquo; no es balad&iacute;. Est&aacute;n en contra, por ejemplo, del divorcio y del aborto. Creen que la revoluci&oacute;n sexual fue un ataque hacia las mujeres perpetrado por mujeres y que lo m&aacute;s feminista del mundo es proteger la idea de la familia nuclear. Si se denominan feministas es porque mantienen ciertos postulados sobre la importancia de los cuidados y la interdependencia. Y eso es algo que me asusta much&iacute;simo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay feminismos que critican la figura de la girl boss, no porque sea un invento capitalista, sino porque creen que las mujeres jamás deberían de haber salido de casa</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>De todo lo que me dijo, &iquest;lo que le asusta m&aacute;s es que reivindiquen la importancia de los cuidados?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, porque deber&iacute;a ser la izquierda la que tuviera el monopolio de la reivindicaci&oacute;n de los cuidados y la importancia de no comerciar con ellos. Pero cada vez hay m&aacute;s voces de derecha que destacan los fallos del sistema liberal y neoliberal. Y eso podr&iacute;a estar bien; el problema es la alternativa que proponen.
    </p><p class="article-text">
        Critican la figura de la <em>girl boss </em>[mujer independiente y exitosa en su trabajo], pero no porque sea un invento capitalista, sino porque creen que las mujeres jam&aacute;s deber&iacute;an de haber salido de casa. Y, por supuesto, a la lista de sus enemigos tambi&eacute;n se suman las trabajadoras sexuales, las personas trans y las mujeres migradas, en lugar de verlas como colectivos vulnerables a los que ayudar. &iquest;Sabes por qu&eacute;?
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Sophie Lewis, escritora feminista, durante la entrevista con elDiario.es en Barcelona                            </span>
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        <strong>&iquest;Por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Puede parecer raro este p&oacute;quer de enemigos tan ecl&eacute;ctico, pero si lo piensas tiene sentido. Todo gira en torno a la fertilidad y la demograf&iacute;a. No creo que estos odios vengan necesariamente motivados ideas supremacistas, pero s&iacute; creo que tienen miedo de la substituci&oacute;n, igual que pas&oacute; con las feministas de las colonias.
    </p><p class="article-text">
        El feminismo alej&oacute; a las mujeres de sus hogares y las convirti&oacute; en seres independientes, que adoran sus carreras profesionales y que no tienen hijos. Todo eso nos deja en manos de &iquest;qui&eacute;n? Pues de las familias migradas, que tienen m&aacute;s descendencia. Y luego est&aacute;n las personas trans que, aunque no suelen tener hijos, tambi&eacute;n tienen un papel en la invasi&oacute;n, ech&aacute;ndonos de nuestros lavabos y ocupando nuestras cuotas. [R&iacute;e].
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;A eso se limita el rechazo a las personas trans?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto que no, pero s&iacute; tiene que ver con la demograf&iacute;a. Recuerdo el libro de Abigail Shrier, periodista del Wall Street Journal, <em>Da&ntilde;o irreversible</em>, en el que hablaba de &ldquo;la locura transg&eacute;nero que seduce a nuestras ni&ntilde;as&rdquo;. Pues la portada era, precisamente, una ni&ntilde;a con un agujero en medio de su vientre. Era una manera de decir que hay preciosos &uacute;teros nacionales que est&aacute;n siendo eliminados. Es por eso que est&aacute;n obsesionadas con los tratamientos hormonales para ni&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Para ellas, la invasi&oacute;n de otras culturas y la falta de fecundidad de las personas trans son dos caras de la misma moneda. Y eso tiene un efecto curioso: las mujeres pasan de ser las oprimidas a ser las opresoras. Eso es algo que pasa desde las colonias y es una inversi&oacute;n de roles muy t&iacute;pica del fascismo. Si te fijas, los proyectos extremos emergentes suelen empezar reclamando el estatus de v&iacute;ctimas frente un enemigo imaginario al que acaban asesinando, contra el que perpetran un genocidio o poni&eacute;ndolo en c&aacute;maras de gas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, el feminismo se convirti&oacute; en un posicionamiento de m&iacute;nimos. &iquest;C&oacute;mo afect&oacute; eso en la manera en que las derechas se  apropiaron de &eacute;l?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Como ejemplo, recordemos a las feministas radicales que apoyan a Trump&hellip; Pero en general, es verdad que en los sistemas liberales hay una especie de feminismo <em>mainstream</em> que podr&iacute;a ser el que representa Hillary Clinton. Uno de los motivos por los que perdi&oacute; contra Trump fue porque su campa&ntilde;a se bas&oacute;, casi &uacute;nicamente, en decir que era su turno porque era mujer. Nadie se emociona por la equidad...
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Nos cuesta mucho más criticar a las mujeres poderosas que a aquellas que están realmente oprimidas. Miramos hacia abajo para encontrar culpables en lugar de a las mujeres que tienen el poder y que toman decisiones en base a sesgos de clase</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Hay una frase, que se suele repetir de forma ir&oacute;nica y que se atribuye a la escritora Giovanna Giordano, que dice que, si las mujeres gobern&aacute;ramos, no habr&iacute;a guerras. &iquest;Qu&eacute; le parece esta m&aacute;xima?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es una tonter&iacute;a. &iquest;Por qu&eacute; deber&iacute;a ser intr&iacute;nsecamente mejor ser gobernados por una mujer? Sufrir una opresi&oacute;n no nos hace autom&aacute;ticamente mejores personas. Piensa en los abusadores; cuando nos dicen que ellos mismos fueron abusados de peque&ntilde;os, eso no les exculpa, &iquest;verdad?
    </p><p class="article-text">
        Pero, aun as&iacute;, nos cuesta mucho m&aacute;s criticar a las mujeres poderosas que a aquellas que est&aacute;n realmente oprimidas. Miramos hacia abajo para encontrar culpables, a las prostitutas, a las personas trans o a las migradas, en lugar de mirar hacia arriba, hacia aquellas mujeres que tienen el poder pol&iacute;tico o social y que toman decisiones en base a sesgos de clase.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; culpamos al oprimido?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por la fobia a la feminidad. Esta postura forma parte de uno de esos feminismos enemigos que, en realidad, es mis&oacute;gino. Se trata de vindicar los derechos de las mujeres, pero asumiendo que, para triunfar, debes tener comportamientos masculinos. Que solo aquellas que renuncian a su feminidad salen adelante. En lugar de analizar qu&eacute; nos hizo el sistema, se basa culpan a quienes que les gustan las pelis rom&aacute;nticas, las que visten de rosa o aquellas a las que se considera unas guarras. Por eso, ser feminista y mis&oacute;gina no es un ox&iacute;moron.
    </p><p class="article-text">
        La feminidad es muy compleja y oponerse a ella es darle demasiado cr&eacute;dito al opresor. Las mujeres tuvieron mucho que ver en las estructuras de poder. No hay nada m&aacute;s mis&oacute;gino que pensar que la feminidad, cualquier cosa que nos relacione con ser mujer, nos aleja de la emancipaci&oacute;n. Por eso, las trabajadoras sexuales y las trans siempre estuvieron al frente de la resistencia, entendiendo que hay un horizonte de liberaci&oacute;n en la reivindicaci&oacute;n de la feminidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y, ahora, la feminidad est&aacute; capitalizada por las derechas y su exaltaci&oacute;n de la figura de la </strong><em><strong>tradwife</strong></em><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Y monopolizan el discurso de los cuidados. Por eso se quedan en casa y abandonan el mundo laboral. Podr&iacute;a ser una idea revolucionaria, pero viniendo de ellas, como dec&iacute;a antes, es terror&iacute;fico.
    </p><p class="article-text">
        A nadie le gusta trabajar y es lo m&aacute;s natural del mundo no querer hacerlo. Pero, ojo: ellas s&iacute; que est&aacute;n trabajando. Y no me refiero al hecho de que los cuidados sean un trabajo, aunque no remunerado. Eso por supuesto. Me refiero a que est&aacute;n monetizando su vida a trav&eacute;s de las redes sociales. A no ser que tu marido gane una cantidad ingente de dinero, ser <em>tradwife </em>hoy es una fantas&iacute;a econ&oacute;micamente imposible. Es un enga&ntilde;o que s&oacute;lo beneficia al sistema y a las derechas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero en un momento en que la falta de mano de obra es acuciante, &iquest;en qu&eacute; beneficia al sistema el tener a buena parte de la poblaci&oacute;n en casa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Al sistema no le interesa que dejes de trabajar para convertirte en una <em>tradwife</em>, sino que desees hacerlo. Al sistema de clases le resulta muy beneficioso orquestar el deseo para disciplinar a la gente. Puede que sea una imagen asociada a no trabajar, pero para obtenerla debes trabajar. Y mucho, porque, parad&oacute;jicamente, es muy cara de mantener. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Su lista de &ldquo;feminismos enemigos&rdquo; es larga. Tanto, que llega a afirmar que no existe tal cosa como &ldquo;el bando de las mujeres&rdquo;. &iquest;Qu&eacute; deber&iacute;a unirnos, pues?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Quiero aclarar que, para nada, quiero dejar caer la bandera del feminismo. Simplemente, creo que la categor&iacute;a &ldquo;mujer&rdquo; no es algo a lo que nos tengamos que agarrar tanto. Nuestro bando tiene que ser aquel que se cuestione esta categor&iacute;a y que no necesite tenerla clara ni delimitada para actuar. Cuando las derechas nos afean que, ni siquiera, sabemos definir qu&eacute; es una mujer, yo les contesto: &iquest;Y qu&eacute;?.
    </p><p class="article-text">
        El mundo cambia constantemente y necesitamos un feminismo que cambie con &eacute;l, que no sea estanco, que no vea traiciones constantemente. No quiero que sea serio ni radical, que no contemple el placer como una cuesti&oacute;n pol&iacute;tica ni que est&eacute; obsesionado con las definiciones. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sandra Vicente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/sophie-lewis-escritora-feminista-misogina-no-oximoron_128_13497089.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 09 Sep 2026 10:07:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sophie Lewis, escritora: “Ser feminista y misógina no es un oxímoron”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sophie Lewis,Feminismos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dos ladrones roban dos cuadros de Renoir valorados en nueve millones de euros de un museo francés]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/ladrones-roban-tres-cuadros-renoir-valorados-nueve-millones-euros-museo-frances_1_13496109.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7a195a3e-019e-4c31-8d5d-d04d7377ed60_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dos ladrones roban dos cuadros de Renoir valorados en nueve millones de euros de un museo francés"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los sospechosos, que pretendieron llevarse cuatro obras, fueron detectados por las cámaras de videovigilancia y huyeron antes de la llegada de los agentes, dejando atrás dos de ellas.</p></div><p class="article-text">
        Dos individuos robaron este martes cuatro obras de arte del museo Auguste Renoir de la localidad mediterr&aacute;nea Cagnes-sur-Mer, en el sureste de Francia. Sin embargo, dos de ellas fueron <a href="https://www.facebook.com/watch/?v=2084601372146424" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">abandonadas durante su huida</a>, seg&uacute;n inform&oacute; el alcalde de la localidad, Bryan Masson, en redes sociales. Aunque durante la madrugada anunci&oacute; que las obras desaparecidas eran tres, finalmente los ladrones solo lograron llevarse dos. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ante un comando organizado, bien equipado y claramente bien informado, la r&aacute;pida respuesta de nuestra polic&iacute;a municipal permiti&oacute; limitar los robos en el Museo Renoir&rdquo;, inform&oacute; Masson. &ldquo;Dos cuadros de Renoir siguen desaparecidos. Felicito por la profesionalidad a las fuerzas del orden y los investigadores, quienes est&aacute;n plenamente comprometidos con la recuperaci&oacute;n de este valioso patrimonio, tan querido por los habitantes de Cagnes&rdquo;, agreg&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        La alarma del museo se activ&oacute; a las 05:48 horas locales y cinco minutos despu&eacute;s la Polic&iacute;a Municipal ya se encontraba en el lugar, seg&uacute;n Masson, miembro del partido de extrema derecha Agrupaci&oacute;n Nacional (RN). Los dos sospechosos fueron detectados por las c&aacute;maras de videovigilancia y huyeron antes de la llegada de los agentes, dejando atr&aacute;s dos de las obras sustra&iacute;das. La Polic&iacute;a Municipal y la Polic&iacute;a Nacional permanecen movilizadas en el lugar y los autores son buscados activamente, mientras contin&uacute;a la investigaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Atacar el museo Renoir es atacar una parte de la historia y del patrimonio de Cagnes-sur-Mer&rdquo;, escribi&oacute; Masson, que calific&oacute; los hechos de &ldquo;particularmente graves&rdquo;, coment&oacute; el alcalde. Este defendi&oacute;, adem&aacute;s, la necesidad de poner en marcha un plan de seguridad para los museos y de protecci&oacute;n de las obras de arte de la ciudad. 
    </p><h2 class="article-text">Un ataque al patrimonio</h2><p class="article-text">
        El museo, creado en 1960 e instalado en el dominio de Les Collettes, la &uacute;ltima residencia de Renoir, alberga alrededor de una decena de pinturas originales del artista, unas 40 esculturas, adem&aacute;s de muebles, objetos personales, fotograf&iacute;as y archivos.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n fue asumida por la Subdirecci&oacute;n de Lucha contra la Criminalidad Organizada y la Delincuencia Especializada (DCOS) de la Polic&iacute;a. El valor de las obras sustra&iacute;das a&uacute;n no fue determinado oficialmente, pero fuentes municipales lo situaron en unos 9 millones de euros. 
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, el pasado 27 de agosto, tres individuos entraron en el Museo de Villena (MUVI) y se llevaron el tesoro que da nombre a esta localidad alicantina desde hace m&aacute;s de sesenta a&ntilde;os, uno de los conjuntos de la Edad de Bronce m&aacute;s importantes del Mediterr&aacute;neo occidental. Se trata de un caso m&aacute;s en una oleada de robos que oblig&oacute; a los museos a reorganizar su seguridad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/ladrones-roban-tres-cuadros-renoir-valorados-nueve-millones-euros-museo-frances_1_13496109.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 08 Sep 2026 18:06:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Dos ladrones roban dos cuadros de Renoir valorados en nueve millones de euros de un museo francés]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Arte,Robo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Libros de septiembre: Julián López, Elvira Orphée, Oesterheld, grandes ensayos y un policial impactante]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-septiembre-julian-lopez-elvira-orphee-oesterheld-grandes-ensayos-policial-impactante_1_13493443.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3c4b34de-3341-4a31-b473-e3136e0676e7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x850y287.jpg" width="1200" height="675" alt="Libros de septiembre: Julián López, Elvira Orphée, Oesterheld, grandes ensayos y un policial impactante"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las principales editoriales anunciaron títulos nuevos que llegarán a las librerías a lo largo de todo el mes. De qué se tratan y qué sellos los publicaron.</p><p class="subtitle">Entrevista - Inés Ulanovsky: “Siempre es inquietante pensar qué hacemos con el pasado”</p><p class="subtitle">Series y películas que llegan al streaming en septiembre: Fito Páez, cuentos de Mariana Enriquez, Pulp y grandes regresos</p></div><p class="article-text">
        Hay novedades, rescates, novelas muy esperadas, <strong>nombres c&eacute;lebres y apuestas sorprendentes</strong>. Las editoriales argentinas y los sellos extranjeros que distribuyen sus libros en el pa&iacute;s anunciaron para septiembre la llegada a las librer&iacute;as de una enorme cantidad de lanzamientos. Entre muchos otros, a lo largo de todo el mes los lectores podr&aacute;n encontrarse con t&iacute;tulos de<strong> autores y autoras como Juli&aacute;n L&oacute;pez, Elvira Orph&eacute;e, Luciana De Luca, Ricardo Strafacce, Maryse Cond&eacute;, H&eacute;ctor Germ&aacute;n Oesterheld, Andrea Garrote, Jacques Ranci&egrave;re, Ezequiel Saferstein, Gustavo &Aacute;lvarez N&uacute;&ntilde;ez y Raquel San Mart&iacute;n</strong>, entre muchos otros y otras.
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, un repaso por los lanzamientos m&aacute;s destacados.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. </strong><em><strong>Las iracundas</strong></em><strong>, de Juli&aacute;n L&oacute;pez. </strong>&ldquo;En un barco que remonta el Paran&aacute; como residencia para artistas, sentada en la cubierta, fumando frente al paisaje estallado del litoral, una vieja narradora escribe cartas a Frau, su antigua amante. <strong>En esas p&aacute;ginas que acaso nunca enviar&aacute;, registra la traves&iacute;a, sus encuentros con los residentes y con la tripulaci&oacute;n, sus cuitas sexuales y los chismes de ambiente.</strong> Todos los personajes de esta novela deambulan en busca de un destino que inevitablemente se disuelve. El r&iacute;o como t&oacute;tem literario, la circulaci&oacute;n, las cofrad&iacute;as, las modas, la iron&iacute;a ante una expresividad que alza la voz personal en el griter&iacute;o, pero baja el volumen pol&iacute;tico de la obra. Una correntada furiosa transforma la aventura en una deriva sin tim&oacute;n. En<em> Las iracundas</em>, un Juli&aacute;n L&oacute;pez desobediente y vital manda una carta de amor doliente al naufragio. Y tambi&eacute;n anuncia la resurrecci&oacute;n de lo que podr&iacute;a parecer perdido&rdquo;, adelant&oacute; Random House sobre esta nueva novela del autor de <em>Una muchacha muy bella</em>.
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            <span class="title">
                &quot;Las iracundas&quot;, de Julián López.                            </span>
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        <strong>La novela </strong><em><strong>Las iracundas</strong></em><strong>, de Juli&aacute;n L&oacute;pez, sali&oacute; por Random House.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. </strong><em><strong>Cuentos completos</strong></em><strong>, de Elvira Orph&eacute;e.</strong> &ldquo;<strong>Elvira Orph&eacute;e</strong> es original de una manera en la que solo lo que es profundamente valioso logra serlo. Se la puede leer hoy igual que ayer, anteayer o hace cuarenta a&ntilde;os. La oportunidad es exquisita: sus temas son &aacute;lgidos, desaf&iacute;an, se inmiscuyen en lo que no es c&oacute;modo. <strong>Van desde la infancia y sus recovecos oscuros hasta la justicia por mano propia; de las intrigas amorosas que arman las tramas familiares hasta los femicidios</strong>; de la tormentosa relaci&oacute;n de amor entre madres e hijos hasta las contradicciones intestinas que atenazan a la clase trabajadora y a la burgues&iacute;a: sus sue&ntilde;os, sus mezquindades, sus horizontes. De la corrupci&oacute;n como un cord&oacute;n umbilical que atraviesa e intenta pudrir, desde adentro, a la rep&uacute;blica, hasta la mano de obra desocupada de la d&eacute;cada de 1980, que afina la punter&iacute;a y reinventa una industria del delito postdictadura. A<strong>parecen mencionados Alfons&iacute;n, Menem, Mirtha Legrand, Madonna.</strong> Est&aacute;n, los cuentos, llenos de estrellitas y l&uacute;mpenes; marginados y opas; envidiosas y asesinos; mentirosos y se&ntilde;oras; vivillos y vecinos; ataditos de reci&eacute;n nacidos y chismosos. Hay belleza, mucha belleza, deslumbrante belleza. Hay maldad tambi&eacute;n: nunca falta. Nadie es bueno-bueno. Como en el mundo, pero mejor, porque es literatura&rdquo;, se lee en el pr&oacute;logo que escribi&oacute; <strong>Luciana De Luca</strong> para este libro de la escritora tucumana <strong>Elvira Orph&eacute;e</strong>. Un rescate muy esperado que llega este mes de la mano de Fondo de Cultura Econ&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Elvira Orph&eacute;e</strong> (San Miguel de Tucum&aacute;n, 1922 - Buenos Aires, 2018) fue escritora y asesora editorial. En la d&eacute;cada de 1970 vivi&oacute; en Francia, donde trabaj&oacute; para Gallimard y edit&oacute; a autores como Clarice Lispector, Juan Rulfo y Felisberto Hern&aacute;ndez. Obtuvo las becas Guggenheim y Civitella Ranieri. Public&oacute; las novelas<em> Dos veranos </em>(1956), <em>Uno</em> (1961),<em> En el fondo</em> (1969), <em>La muerte y los desencuentros</em> (1989) y <em>Basura y luna</em> (1996), y los libros de cuentos reunidos en este volumen: <em>Su demonio preferido</em> (1973),<em> Las viejas fantasiosas</em> (1981) y <em>Ciego del cielo </em>(1991). Fondo de Cultura Econ&oacute;mica public&oacute; en un mismo volumen las novelas Aire tan dulce y <em>La &uacute;ltima conquista de El &Aacute;ngel</em> (2024).
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                &quot;Cuentos completos&quot;, de Elvira Orphée.                            </span>
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        <em><strong>Cuentos completos</strong></em><strong>, de Elvira Orph&eacute;e, sali&oacute; por Fondo de Cultura Econ&oacute;mica.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. </strong><em><strong>La noche de los proletarios</strong></em><strong>, de Jacques Ranci&egrave;re.</strong> &ldquo;No expresaremos con este t&iacute;tulo ninguna met&aacute;fora. Los personajes de este libro son algunas decenas, <strong>algunas centenas de proletarios que ten&iacute;an 20 a&ntilde;os alrededor de 1830</strong> y que hab&iacute;an decidido, en ese tiempo, cada uno por su cuenta, no soportar m&aacute;s lo insoportable: el dolor del tiempo robado cada d&iacute;a para trabajar la madera o el hierro, para coser trajes o para clavar zapatos, sin otro fin que el de conservar indefinidamente las fuerzas de la servidumbre junto a las de la dominaci&oacute;n&rdquo;, adelant&oacute; el sello Tinta Lim&oacute;n sobre esta publicaci&oacute;n del fil&oacute;sofo y docente argelino.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La materia de este libro es, en primer lugar, la historia de esas noches arrancadas a la sucesi&oacute;n del trabajo y del reposo: interrupci&oacute;n imperceptible, inofensiva, se dir&iacute;a, del curso normal de las cosas, donde se prepara, se sue&ntilde;a, se vive ya lo imposible: la suspensi&oacute;n de la ancestral jerarqu&iacute;a que subordina a quienes se dedican a trabajar con sus manos a aquellos que han recibido el privilegio del pensamiento. La historia de esas noches proletarias querr&iacute;a justamente suscitar una interrogaci&oacute;n sobre ese celoso cuidado de preservar la pureza popular, plebeya o proletaria.<strong> &iquest;Por qu&eacute; el pensamiento docto o militante ha tenido siempre necesidad de imputar a un tercero mal&eacute;fico -peque&ntilde;oburgu&eacute;s, ide&oacute;logo o sabio- las sombras y las opacidades que dificultan la armoniosa relaci&oacute;n entre su conciencia de s&iacute; y la identidad en s&iacute; de su objeto &rdquo;popular&ldquo;?</strong> &iquest;Ese tercero mal&eacute;fico no ser&iacute;a completamente forjado para conjurar la amenaza, m&aacute;s temible, de ver a los fil&oacute;sofos de la noche invadir el terreno del pensamiento?&rdquo;, agregaron desde la editorial.
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                &quot;La noche de los proletarios&quot;, de Jacques Rancière.                            </span>
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        <strong>El libro </strong><em><strong>La noche de los proletarios</strong></em><strong>, de Jacques Ranci&egrave;re, con traducci&oacute;n de Emilio Bernini, Enrique Biondini y Alejandrina Falc&oacute;n sali&oacute; por Tinta Lim&oacute;n Ediciones.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. </strong><em><strong>Pez, piedra, p&aacute;jaro</strong></em><strong>, de Luciana De Luca</strong>. &ldquo;Esa es la tierra deshabitada. Esos son los colonos que llegaron a esa tierra. Esas son sus maldiciones: la sed, el hambre, las criaturas que se traga la llanura.<strong> Esa es Jocabed, la que naci&oacute; con dientes y esas son sus hijas gemelas, Zeta y Primavera. Una se volver&aacute; loca de amor, la otra ser&aacute; mujer y &aacute;rbol.</strong> Inspirada por la tradici&oacute;n de los cuentos de hadas y las f&aacute;bulas, la tercera novela de Luciana De Luca &mdash;con una prosa hipn&oacute;tica&mdash;nos sumerge en una tierra escasa y violenta. Aqu&iacute; todo es naturaleza, vida, muerte y transformaci&oacute;n. En ese pozo, umbral de un bosque oscuro y anhelante, las tres mujeres encontrar&aacute;n la manera de perpetuar el amor que las une&rdquo;, adelant&oacute; el sello Tusquets sobre este nuevo libro de la escritora argentina <strong>Luciana De Luca</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta novela es un bosque que mece y que muerde. Una f&aacute;bula oscura. Un poema sobre el amor, el miedo y el deseo. Maravillosa&rdquo;, apunt&oacute; la escritora <strong>M&oacute;nica Ojeda </strong>sobre esta publicaci&oacute;n.
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                &quot;Pez, piedra, pájaro,&quot; de Luciana De Luca.                            </span>
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        <em><strong>Pez, piedra, p&aacute;jaro</strong></em><strong>, de Luciana De Luca, sali&oacute; por Tusquets.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>5. </strong><em><strong>Respiraci&oacute;n boca a boca</strong></em><strong>, de Ricardo Strafacce. </strong>&ldquo;&lsquo;&iquest;Qu&eacute; culpa ten&iacute;a Piglia?&rsquo;. La pregunta, hecha por una de las dos amantes que protagonizan <em>Respiraci&oacute;n boca a boca</em>, abarca toda la novela. Una alumna joven y aguda, Pabla, seduce a una profesora y juntas pasan un fin de semana largo encerradas discutiendo de literatura y haciendo el amor. <strong>Las hip&oacute;tesis de lectura empiezan por la formaci&oacute;n intelectual de la clase alta e incluyen otras sobre Borges, Arlt, Bioy, Silvina Ocampo, Puig, el mismo Piglia y llegan a Aira</strong>; algunas parecen s&oacute;lidas, otras, disparatadas&rdquo;, adelant&oacute; en un comunicado Blatt &amp; R&iacute;os sobre este lanzamiento.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<em>Respiraci&oacute;n boca a boca </em>es una parodia de <em>Respiraci&oacute;n artificial</em>, la novela de Piglia, o m&aacute;s bien de la calurosa y sospechosa recepci&oacute;n que tuvo esa novela de fines de la dictadura, aunque tambi&eacute;n se abre a discusiones actuales. <strong>Una novela, la de Strafacce, en la que los saberes literarios se trafican al comp&aacute;s del sexo, el enamoramiento y el erotismo</strong>; brillante, regada de alcohol, drogas y comida. Los restos de una bacanal, la de la literatura argentina&rdquo;. agregaron desde el sello.
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                &quot;Respiración boca a boca&quot;, de Ricardo Strafacce.                            </span>
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        <em><strong>Respiraci&oacute;n boca a boca</strong></em><strong>, de Ricardo Strafacce, sali&oacute; por Blatt &amp; R&iacute;os.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>6. </strong><em><strong>El libro negro de la nueva derecha</strong></em><strong>, de Ezequiel Saferstein. &ldquo;</strong>En 2016, <strong>Agust&iacute;n Laje y Nicol&aacute;s M&aacute;rquez, por entonces figuras marginales que solo circulaban en nichos intensos de internet y en editoriales poco conocidas, publicaron</strong><em><strong> El libro negro de la nueva izquierda</strong></em>, en el que sentaban las bases de la batalla cultural: tras la ca&iacute;da del Muro de Berl&iacute;n, dec&iacute;an, la izquierda perdi&oacute; la hegemon&iacute;a militar y econ&oacute;mica, pero no su influencia decisiva en la cultura. Apuntaban los ca&ntilde;ones contra el feminismo y la ideolog&iacute;a de g&eacute;nero como disolventes de la familia y los valores occidentales, y llamaban a intervenir sin demora en ese terreno. M&aacute;s que demonizarla, El libro negro de la nueva derecha nos cuenta c&oacute;mo se pens&oacute; y se piensa a s&iacute; misma esta fuerza pol&iacute;tica y social, cu&aacute;nto incide el impulso de los j&oacute;venes en su masificaci&oacute;n y qu&eacute; queda de la rebeld&iacute;a cuando se ocupan lugares institucionales.<strong> Despu&eacute;s de a&ntilde;os de entrevistas y de inmersi&oacute;n en festivales, ferias y presentaciones de libros, Ezequiel Saferstein pone el foco en los referentes de la batalla cultural</strong>, la infraestructura editorial que los sostiene, la difusi&oacute;n de sus ideas y, finalmente, su desembarco en el poder con la llegada de Javier Milei a la presidencia. El autor no se detiene solo en las figuras m&aacute;s conocidas, sino tambi&eacute;n en sus seguidores, que agitan la conversaci&oacute;n en redes y lideran espacios de formaci&oacute;n partidaria&rdquo;, adelant&oacute; Siglo XXI Editores sobre esta publicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La batalla cultural no es un ap&eacute;ndice, una distracci&oacute;n o un mero ruido de fondo, ni se libra verticalmente de arriba hacia abajo. Al explicarnos con maestr&iacute;a c&oacute;mo funciona este factor fundamental, <strong>Ezequiel Saferstein echa luz sobre la relaci&oacute;n entre el n&uacute;cleo duro mile&iacute;sta y el resto de la sociedad</strong>&rdquo;, apuntaron desde la editorial.
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            <span class="title">
                &quot;El libro negro de la nueva derecha&quot;, de Ezequiel Saferstein.                            </span>
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        <em><strong>El libro negro de la nueva derecha. C&oacute;mo se construy&oacute; y c&oacute;mo se gestiona la batalla cultural</strong></em><strong>, de Ezequiel Saferstein, sali&oacute; por Siglo XXI Editores.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>7. </strong><em><strong>Soledad inesperada</strong></em><strong>, de Teresa Arij&oacute;n. </strong>&ldquo;Una ni&ntilde;a escucha que su madre &lsquo;se ha ido al cielo&rsquo; y dirige hacia all&iacute; su c&oacute;lera. Callar&aacute; el dios desafiado, como har&aacute; silencio una familia herida. <strong>Vista a la distancia, esa ausencia inconsolable dio forma a la vida. Entre fragmentos que traicionan el tiempo, di&aacute;logos y destellos de la enga&ntilde;osa memoria, la narradora reconstruye una figura materna que es, a la vez, presencia y vac&iacute;o.</strong> La infancia se vuelve territorio decisivo: all&iacute; donde el dolor se fija y el lenguaje talla su po&eacute;tica. Con prosa delicada y punzante, este libro indaga en lo que queda cuando alguien se va: la huella que nos constituye, la persistencia del amor y la necesidad -siempre incompleta- de nombrarlo&rdquo;, adelantaron desde Lumen sobre este nuevo libro de <strong>Teresa Arij&oacute;n</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Una vuelta m&aacute;s de la escritura fascinante de Teresa Arij&oacute;n, que, con gracia y hondura, toca el coraz&oacute;n de la experiencia tr&aacute;gica: la muerte de la madre en la infancia. <strong>El trazo biogr&aacute;fico se enhebra con el de una cofrad&iacute;a de artistas y escritores que, como ella, crearon desde y con la radicalidad de la pena</strong>&rdquo;, apunt&oacute; <strong>Mercedes Araujo</strong> sobre la publicaci&oacute;n.
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            <span class="title">
                &quot;Soledad inesperada&quot;, de Teresa Arijón.                            </span>
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        <em><strong>Soledad inesperada</strong></em><strong>, de Teresa Arij&oacute;n, sali&oacute; por Lumen.</strong>
    </p><p class="article-text">
         <strong>8. </strong><em><strong>El &aacute;rbol de la buena muerte</strong></em><strong>, de Hector Germ&aacute;n Oesterheld.</strong> &ldquo;Ning&uacute;n cuento est&aacute; incluido porque s&iacute;, por su mero valor anecd&oacute;tico: todos tienen un trasfondo aleg&oacute;rico, todos tratan de decir algo. Y tratan de decirlo de un modo humano, no enrarecido, y &laquo;nuestro&raquo;. En <em>El &aacute;rbol de la buena muerte y otros cuentos</em>, Oesterheld desnuda las grietas de lo humano frente al universo. <strong>El resultado es una gema de la ciencia ficci&oacute;n latinoamericana: historias que oscilan entre la ternura y la extra&ntilde;eza, entre la cr&iacute;tica social y la maravilla c&oacute;smica. </strong>P&aacute;jaros que son portales, dioses de segunda mano, para&iacute;sos artificiales y muertes que cruzan galaxias. Una prosa precisa y emotiva que sigue hablando, con inquietante actualidad, de la soledad, la tecnolog&iacute;a y la memoria&rdquo;, informaron desde el sello Minotauro sobre este gran rescate. La publicaci&oacute;n viene con pr&oacute;logo de <strong>Ricardo Romero</strong>.
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                    alt="&quot;El árbol de la buena muerte y otros cuentos&quot;, de Hector Germán Oesterheld."
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            <span class="title">
                &quot;El árbol de la buena muerte y otros cuentos&quot;, de Hector Germán Oesterheld.                            </span>
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        <em><strong>El &aacute;rbol de la buena muerte y otros cuentos</strong></em><strong>, de Hector Germ&aacute;n Oesterheld, sali&oacute; por Minotauro.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>9. </strong><em><strong>Entrecasas</strong></em><strong>, de Leticia Obeid. </strong>&ldquo;Lote 11 Ediciones presenta <em>Entrecasas. (apuntes sobre) el hogar, el refugio y la intemperie</em>, <strong>el nuevo libro de la escritora y artista Leticia Obeid</strong>, una publicaci&oacute;n que se incorpora a territorio expandido, colecci&oacute;n de la editorial cordobesa dedicada a explorar distintas formas de escritura y a abrir zonas de encuentro entre g&eacute;neros, lenguajes y modos de habitar el libro&rdquo;, inform&oacute; la editorial en un comunicado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<em>Entrecasas</em> se construye como un diario, una bit&aacute;cora y una escritura de desplazamientos. Entre una casa y otra, entre el campo y la ciudad, entre el presente y la infancia, <strong>Leticia Obeid observa aquello que sucede en el territorio aparentemente conocido de lo cotidiano.</strong> La casa aparece como refugio, pero tambi&eacute;n como espacio de extra&ntilde;amiento; como lugar de pertenencia y, al mismo tiempo, como escenario de una intemperie que puede ser &iacute;ntima, social y pol&iacute;tica. En palabras de Pilar Ord&oacute;&ntilde;ez, Entrecasas &lsquo;es el diario de una mujer que se desdobla en el tiempo y el espacio. Entre una casa y otra, entre el campo y la ciudad, se reconoce, se traiciona y se visita. Habita con asombro su propia divisi&oacute;n&rsquo;&rdquo;, agregaron desde el sello. 
    </p><p class="article-text">
        Leticia Obeid naci&oacute; en la ciudad de C&oacute;rdoba, en 1975. Vive y trabaja en Buenos Aires desde 2004. <strong>Estudi&oacute; pintura en la Universidad Nacional de C&oacute;rdoba. </strong>Su trabajo se despliega en varios medios: video, dibujo, instalaci&oacute;n y escritura, en torno a temas vinculados al lenguaje, la traducci&oacute;n, la comunicaci&oacute;n, la copia y la memoria.
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            <span class="title">
                &quot;Entrecasas&quot;, de Leticia Obeid.                            </span>
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        <em><strong>Entrecasas</strong></em><strong>, de Leticia Obeid, sali&oacute; por Lote 11 Ediciones.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>10. </strong><em><strong>Por qu&eacute; escuchamos a Serge Gainsbourg</strong></em><strong>, de Gustavo &Aacute;lvarez N&uacute;&ntilde;ez.</strong> &ldquo;<strong>Serge Gainsbourg</strong> atraves&oacute; gran parte de la segunda parte del siglo XX inscribiendo su nombre como una leyenda de la canci&oacute;n francesa. Provocador. Mis&oacute;gino. Visionario. Crooner maldito. Borracho. Fumador. Bardero medi&aacute;tico. Mis&aacute;ntropo. T&iacute;mido. Fan&aacute;tico de los pedos. Racista. Onomatop&eacute;yico eterno. <strong>El hombre m&aacute;s feo del mundo colaborando con las mujeres m&aacute;s bellas del mundo: Jane Birkin, Juliette Gr&egrave;co, Brigitte Bardot, Isabelle Adjani y Vanesa Paradis, entre las m&aacute;s mentadas. </strong>En su obituario, el entonces presidente franc&eacute;s <strong>Fran&ccedil;ois Mitterrand</strong> dijo: &lsquo;Fue nuestro Apollinaire, nuestro Baudelaire, elev&oacute; la canci&oacute;n a la categor&iacute;a de arte&rsquo;. A lo largo de casi cuatro d&eacute;cadas, el multifac&eacute;tico artista franc&eacute;s construy&oacute; una obra tan sugestiva y cuantiosa musicalmente como atrevida y aventurada literariamente hablando; una obra tan rica como descabellada, tan accesible como inalcanzable, tan jugosa como jugada. <strong>Gainsbourg fue un genio posmoderno adelantado a su tiempo</strong>. <em>Por qu&eacute; escuchamos</em> es una colecci&oacute;n que busca ahondar en los motivos por los que algunos artistas &ndash;de diversos g&eacute;neros, or&iacute;genes y &eacute;pocas&ndash; se vuelven esenciales, indiscutibles, verdaderamente &uacute;nicos, m&aacute;s all&aacute; de los caprichos y vaivenes del mercado musical&rdquo;, inform&oacute; la editorial Gourmet musical sobre esta publicaci&oacute;n del escritor, periodista y musicalizador argentino <strong>Gustavo &Aacute;lvarez N&uacute;&ntilde;ez</strong>.
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                &quot;Por qué escuchamos a Serge Gainsbourg&quot;, de Gustavo Álvarez Núñez.                            </span>
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        <em><strong>Por qu&eacute; escuchamos a Serge Gainsbourg</strong></em><strong>, de Gustavo &Aacute;lvarez N&uacute;&ntilde;ez, sali&oacute; por Gourmet Musical.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>11. </strong><em><strong>Una forma de cerrar los ojos</strong></em><strong>, de Raquel San Mart&iacute;n.</strong> &ldquo;La desaparici&oacute;n de una mujer sacude la aparente tranquilidad de un peque&ntilde;o pueblo de la costa argentina. <strong>Lo que en un principio parece un hecho aislado, pronto revela un entramado de secretos, silencios y heridas de otro tiempo. </strong>Mientras Paula, una antrop&oacute;loga que viaja all&iacute; a ver a su madre, intenta reconstruir la verdad, descubre que desenterrar el pasado tambi&eacute;n significa enfrentarse a su propia historia. En <em>Una forma de cerrar los ojos</em>, la investigaci&oacute;n deja de ser solo una b&uacute;squeda para convertirse en un viaje hacia algo m&aacute;s profundo que el pueblo &mdash;y la propia Paula&mdash; han preferido mantener oculto&rdquo;, informaron desde La Cruj&iacute;a Editorial sobre este lanzamiento de la autora y editora argentina <strong>Raquel San Mart&iacute;n</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Con una prosa acelerada, intensa y fresca, Raquel San Mart&iacute;n nos sumerge en el trasfondo de un caso policial y, al mismo tiempo, en los pensamientos de una protagonista perfectamente humana, en <strong>una novela que es un doble viaje hacia el interior</strong>. En el camino, no solo transformar&aacute; su mirada sobre el pueblo, sino tambi&eacute;n la mirada sobre s&iacute; misma. Porque el pasado nunca pertenece solo al pasado&rdquo;, agregaron sobre este policial de impacto.
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                &quot;Una forma de cerrar los ojos&quot;, de Raquel San Martín                            </span>
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        <strong>La novela</strong> <em><strong>Una forma de cerrar los ojos</strong></em><strong>, de Raquel San Mart&iacute;n, sali&oacute; por La Cruj&iacute;a.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>12. </strong><em><strong>Podr&iacute;a morirme ahora</strong></em><strong>, de Liliana Escliar.  </strong>&ldquo;La precariedad se parece a un barco que nunca termina de hundirse. La sensaci&oacute;n de zozobra deviene un estado permanente. <strong>No hay naufragio definitivo para Ramiro, desocupado experto en evitar el hundimiento mientras que en su inventario existencial acumula p&eacute;rdidas</strong>: una f&aacute;brica de champ&uacute;; a sus amigos, uno desaparecido por la dictadura c&iacute;vico militar; y a su familia. No es el &uacute;nico perdedor serial; est&aacute; Manu, astr&oacute;logo y homosexual, que pierde a su madre y a su joven amante. En Podr&iacute;a morirme ahora, Liliana Escliar retrata a un pu&ntilde;ado de sobrevivientes que tocan fondo para volver a emerger en una novela donde el humor neutraliza el pesimismo. El entramado solidario es la &uacute;nica luz en el horizonte que nadie puede apagar&rdquo;, se lee en la contratapa de esta novela, que <strong>gan&oacute; el Premio Planeta en el a&ntilde;o 2000</strong> bajo el t&iacute;tulo<em> La arquitectura de los &aacute;ngeles </em>y que ahora regresa en reedici&oacute;n del sello Sur y Despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Escliar naci&oacute; en Buenos Aires, es escritora y guionista de cine y televisi&oacute;n. <strong>Para televisi&oacute;n ha escrito los guiones del policial</strong><em><strong> Malicia </strong></em><strong>y las series </strong><em><strong>Se presume inocente </strong></em><strong>y </strong><em><strong>Mujeres asesinas</strong></em>, ambas en colaboraci&oacute;n con <strong>Marisa Grinstein</strong>. En 2017 public&oacute;<em> Los motivos del Lobo</em>, una serie de novelas negras protagonizadas por el investigador Daniel Parodi, que ponen el dedo en la llaga del mal y en los resortes que permiten banalizar la muerte.
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                &quot;Podría morirme ahora&quot;, de Liliana Escliar.                            </span>
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        <em><strong>Podr&iacute;a morirme ahora</strong></em><strong>, de Liliana Escliar, sali&oacute; por el sello Sur y Despu&eacute;s.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>13. </strong><em><strong>Teatro reunido I</strong></em><strong>, de Andrea Garrote.</strong> &ldquo;<em>Teatro reunido I</em> re&uacute;ne obras de <strong>Andrea Garrote </strong>que ya estuvieron en escena. En este libro tenemos la posibilidad de leerlas, que en el caso de Garrote es algo especialmente disfrutable. Andrea Garrote es due&ntilde;a de una amplitud de tonos y registros que le permiten imaginar desde una puesta muy independiente hasta obras de mayor ambici&oacute;n. Desde lo cotidiano y costumbrista hasta lo metaliterario y metaf&iacute;sico.<strong> Los personajes, muchas de ellas mujeres, tienen la enorme capacidad de contar historias imaginativas, entretenidas, inteligentes. </strong>Teatro para ir al teatro, pero tambi&eacute;n narraciones para leer de una sentada. De mujeres solas a diputados, de <strong>Sor Juana In&eacute;s de la Cruz</strong> al consejo editor de una revista de filosof&iacute;a pol&iacute;tica, todos y todas son material para una imaginaci&oacute;n desbordante, que nos tiene aferrados al libro como cuando en una sala se apagan las luces porque est&aacute; por comenzar la funci&oacute;n&rdquo;, inform&oacute; el sello Blatt &amp; R&iacute;os sobre esta publicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El libro trae los textos de las obras <em>La ropa</em>, <em>Ni&ntilde;os del limbo</em>, <em>El combate de los pozos</em> y <em>La gesta cast&aacute;lida de Juana Ram&iacute;rez. </em>Andrea Garrote  naci&oacute; en Buenos Aires, en 1972. <strong>Es dramaturga, actriz, directora y maestra de actores y dramaturgos.</strong> Su obra ha sido editada y representada en diferentes partes del mundo. 
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            <span class="title">
                &quot;Teatro reunido I&quot;, de Andrea Garrote.                            </span>
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        <strong>Teatro reunido I, de Andrea Garrote, sali&oacute; por Blatt &amp; R&iacute;os.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>14. </strong><em><strong>La ni&ntilde;a que le&iacute;a sentada en el piso</strong></em><strong>, de Federico Jeanmaire.</strong> &ldquo;Federico Jeanmaire escribe <strong>una historia tierna y luminosa sobre el amor (&laquo;una f&aacute;brica de milagros&raquo;), la ficci&oacute;n, el mundo de las palabras, el Quijote, la construcci&oacute;n de los v&iacute;nculos y la luna como relato</strong>, como imaginario compartido, como deseo. Una novela sobre los que ven la luna donde otros solo ven oscuridad&rdquo;, adelantaron desde el sello H&iacute;brida sobre este lanzamiento. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;L tiene siete a&ntilde;os y solo conoce el mundo a trav&eacute;s de lo que lee. Sentada en el piso, con las piernas en cruz, su &uacute;nica actividad es la lectura.<strong> Su madre la lleva a la consulta de Paula, una psic&oacute;loga viuda, enamorada del lenguaje, que lleva meses llorando a su marido muerto. </strong>Ambas creen que ser&aacute; la primera y &uacute;ltima visita. No lo es&rdquo;, agreg&oacute; la editorial.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;L no va a volver a la consulta. Me encantar&iacute;a que volviera. Pero no lo har&aacute;. Y me llueven mil dudas. &iquest;El mundo le queda grande o acaso demasiado peque&ntilde;o? <strong>&iquest;Qu&eacute; es el mundo para una ni&ntilde;a que solo quiere leer? &iquest;Est&aacute; sola?</strong> &iquest;La lectura es una actividad solitaria? &iquest;Es una actividad? &iquest;Qu&eacute; carajo es la lectura? Quijana o Quesada o Quijada, aquel hidalgo primordial, se encierra a leer y del poco dormir y del mucho leer se le seca el cerebro y pierde el juicio. Se vuelve loco. Y es por culpa de la lectura&rdquo;, se lee en las p&aacute;ginas del libro.
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                &quot;La niña que leía sentada en el piso&quot;, de Federico Jeanmaire.                            </span>
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        <em><strong>La ni&ntilde;a que le&iacute;a sentada en el piso</strong></em><strong>, de Federico Jeanmaire, sali&oacute; por H&iacute;brida Editora.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>15. </strong><em><strong>El fino arte de crear monstruos</strong></em><strong>, de Silvana Vogt.</strong> &ldquo;Septiembre llega con una novedad que nos entusiasma much&iacute;simo: <em>El fino arte de crear monstruos</em>, de Silvana Vogt. Una escritora que, como afirma <strong>Rodrigo Fres&aacute;n</strong>, es capaz de contener en su obra &lsquo;un mundo entero y nuevo y propio y singular&rsquo;. A<strong>dem&aacute;s de escritora, Silvana Vogt es librera. Naci&oacute; en Morteros, C&oacute;rdoba, en 1969. Vivi&oacute; en diversas ciudades de Argentina hasta que se estableci&oacute; en Barcelona en 2002</strong>. En 2026, fue reconocida con el prestigioso Premio Finestres por esta ir&oacute;nica, sensible y cautivadora novela&rdquo;, inform&oacute; en un comunicado Eterna Cadencia Editora sobre este lanzamiento.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Un pueblo se inunda sin causa; flotan las vacas, los autos, los maceteros y los bancos de la plaza. Flotan, tambi&eacute;n, los ata&uacute;des y, dentro de los ata&uacute;des, lxs muertxs. &lsquo;La imagen no es f&aacute;cil de recordar y, sin embargo, es imborrable&rsquo;, escribe la narradora. <strong>Esa imagen imborrable es la que da inicio a esta novela, que narra la historia de Morteros, un pueblo adicto a las cat&aacute;strofes. </strong>Construido a partir de la voz de una ni&ntilde;a que parece mirar por primera vez las cosas y las palabras que las nombran, el texto retrata el crecimiento de Vidria, pero sobre todo su particular perspectiva sobre el mundo que la rodea. Habla, as&iacute;, de las monta&ntilde;as como llanuras verticales, o de &lsquo;un r&iacute;o que, en vez de ir horizontal, ca&iacute;a vertical entre las rocas&rsquo;. <strong>Vida, muerte y literatura se entrelazan en un libro que se asombra frente a lo ordinario y reivindica el poder de contar historias</strong>: &lsquo;sin demasiada imaginaci&oacute;n, no hay quien sobreviva&rsquo;&rdquo;, detall&oacute; la editorial sobre <em>El fino arte de crear monstruos</em>.
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        <em><strong>El fino arte de crear monstruos</strong></em><strong>, de Silvana Vogt, sali&oacute; por Eterna Cadencia Editora.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>16. </strong><em><strong>La mirada cin&eacute;fila</strong></em><strong>, de Daniela Kozak. </strong>&ldquo;<em>La mirada cin&eacute;fila</em> propone un recorrido por <em>Tiempo de Cine</em>, la revista editada por el Cineclub N&uacute;cleo entre 1960 y 1968. <strong>Daniela Kozak </strong>analiza el lugar de <em>Tiempo de Cine</em> en la profesionalizaci&oacute;n de la cr&iacute;tica cinematogr&aacute;fica en la Argentina, considerando tanto la influencia internacional como los procesos de modernizaci&oacute;n local. <strong>El libro reconstruye la historia de la revista, revisa sus secciones y ejes tem&aacute;ticos, y propone una lectura sobre su rol en el campo cinematogr&aacute;fico de la &eacute;poca.</strong> Adem&aacute;s, incluye un anexo con una compilaci&oacute;n de notas editoriales, cr&iacute;ticas y ensayos originales de la revista <em>Tiempo de Cine</em>&rdquo;, inform&oacute; el sello Taipei sobre esta flamante publicaci&oacute;n de la investigadora argentina.
    </p><p class="article-text">
        Daniela Kozak es periodista, editora e investigadora especializada en cine. Graduada en Direcci&oacute;n de Cine (Universidad del Cine), Mag&iacute;ster en Periodismo (UdeSA) y diplomada en Preservaci&oacute;n y Restauraci&oacute;n Audiovisual (UBA).
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                &quot;La mirada cinéfila&quot;, de Daniela Kozak.                            </span>
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        <strong> </strong><em><strong>La mirada cin&eacute;fila</strong></em><strong>, de Daniela Kozak, sali&oacute; por la editorial Taipei.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>17. </strong><em><strong>No</strong></em><strong>, de Idea Vilari&ntilde;o.</strong> &ldquo;Publicado en 1980, <em><strong>No</strong></em><strong> es la &uacute;ltima obra de la poeta uruguaya Idea Vilari&ntilde;o, libro que fue corrigiendo a lo largo de los a&ntilde;os </strong>en sucesivas ediciones hasta alcanzar su versi&oacute;n definitiva. En ella, logra prescindir de adornos y entregar versos descarnados, casi desnudos. Aqu&iacute; la austeridad no es una virtud, sino una certeza: la escritura es un acto privado, un testimonio depurado, una marca de la soledad y el ensimismamiento&rdquo;, detall&oacute; el sello Ediciones Universidad Diego Portales sobre este rescate que llega a las librer&iacute;as locales.
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                &quot;No&quot;, de Idea Vilariño.                            </span>
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        <em><strong>No</strong></em><strong>, de Idea Vilari&ntilde;o, sali&oacute; por el sello Ediciones UDP.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>18. </strong><em><strong>Diente roto a la izquierda</strong></em><strong>, de Francisco Medail.</strong> &ldquo;En 1996, <strong>Alejandro Kuropatwa</strong> exhibi&oacute; en la galer&iacute;a Ruth Benzacar <em>C&oacute;ctel</em>, una serie de fotograf&iacute;as sobre el tratamiento antirretroviral para combatir el virus del sida que lo afectaba. La muestra fue un &eacute;xito, se vendi&oacute; por completo y se calcula que fue visitada por m&aacute;s de 3 mil personas. Kuropatwa declar&oacute;: &lsquo;Lo recaudado fue para beneficencia. Para mi propio beneficio. El tratamiento cuesta una fortuna&rsquo;. <em><strong>Diente roto a la izquierda</strong></em><strong> es el diario de investigaci&oacute;n sobre una de las fotos que componen la serie </strong><em><strong>C&oacute;ctel</strong></em><strong>.</strong> Los enigmas a los que se enfrenta el agente Medail son m&uacute;ltiples: &iquest;cu&aacute;l es su t&iacute;tulo verdadero, <em>Autorretrato</em>, <em>Boca con pastilla verde</em> o <em>Sin t&iacute;tulo</em>? &iquest;Cu&aacute;ntas copias originales hay de esa foto espec&iacute;fica? &iquest;Cu&aacute;l es el modo correcto de copiar una foto? &iquest;Qu&eacute; implicancias tiene modificar el montaje de una obra? En definitiva, cu&aacute;l es, hasta d&oacute;nde llega el original de una obra. El agente Medail persigue la existencia material de esta obra, sus condiciones de circulaci&oacute;n. <strong>Sus especulaciones, pero sobre todo los datos concretos obtenidos en museos, galer&iacute;as, archivos, o a trav&eacute;s de consultas a coleccionistas y especialistas conducen a un misterio institucional</strong>, tanto p&uacute;blico como privado: las din&aacute;micas del mundo del arte&rdquo;, inform&oacute; la editorial Ripio sobre este lanzamiento del investigador argentino experto en fotograf&iacute;a Francisco Medail.
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                &quot;Diente roto a la izquierda&quot;, de Francisco Medail.                            </span>
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        <em><strong>Diente roto a la izquierda</strong></em><strong>, de Francisco Medail, sali&oacute; por Ripio.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>19. </strong><em><strong>Tierra mezclada</strong></em><strong>,  de Maryse Cond&eacute;.</strong> &ldquo;En estos relatos <strong>&mdash;sensuales, feroces, profundamente humanos&mdash;</strong> seguimos a mujeres y hombres arrojados a los m&aacute;rgenes, errantes entre islas, continentes y recuerdos, intentando comprender qui&eacute;nes son y de d&oacute;nde vienen. Una maestra encuentra una felicidad ef&iacute;mera al acoger y curar a Solo, un joven proscrito considerado maldito en el pueblo; un ingeniero atrapado entre la pasi&oacute;n y la justicia arriesga su porvenir para proteger a Ayiss&eacute;; una joven descubre el verdadero rostro de su padre, seductor y fr&aacute;gil; L&eacute;titia, devoradora de vida, aprende a elegir entre la pasi&oacute;n fugaz y la mano que la sostiene; un m&eacute;dico recompone la historia de un hijo muerto y de una estirpe marcada por la locura y la marginaci&oacute;n; un viajero recoge a un espectro que huele a tierra podrida; un hombre asciende el monte Shasta para enfrentarse a la voz que lo reclama&rdquo;, se lee en la contratapa de esta publicaci&oacute;n que llega este mes a las librer&iacute;as locales de la mano de la editorial Impedimenta.
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                &quot;Tierra mezclada&quot;,  de Maryse Condé.                            </span>
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        <em><strong>Tierra mezclada</strong></em><strong>,  de Maryse Cond&eacute;, con traducci&oacute;n de Martha Asunci&oacute;n Alonso, sali&oacute; por Impedimenta.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>20. </strong><em><strong>Cuidado al entrar</strong></em><strong>, de Patricia Ratto. </strong>&ldquo;<em>Cuidado al entrar</em> formula ya desde su t&iacute;tulo una clara advertencia: los espacios en los que se desarrollan estos once cuentos pueden ser cerrados o abiertos pero tienen el poder de transformarse en algo distinto a lo que parec&iacute;an a simple vista, siempre con la colaboraci&oacute;n de criaturas improbables como perros con joroba, una reina de las hormigas, mirlos, caballos, lagartos, as&iacute; como personas desconcertadas ante los borrosos l&iacute;mites entre el bien y el mal. <strong>Con este nuevo libro de cuentos, Patricia Ratto contin&uacute;a explorando la relaci&oacute;n entre humanos y animales desde perspectivas que se invierten, se confunden y se fusionan en un clima por momentos exasperado</strong>, por momentos extra&ntilde;o, aunque sin que se nos niegue la posibilidad de la gracia&rdquo;, se&ntilde;alan desde el sello Adriana Hidalgo Editora sobre esta novedad de septiembre.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Patricia Ratto es escritora y docente de literatura, </strong>especializada en Did&aacute;ctica de las Pr&aacute;cticas del Lenguaje. Ha publicado art&iacute;culos relacionados con la formaci&oacute;n de lectores y la escritura en la escuela. Actualmente coordina talleres de lectura y escritura.
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                &quot;Cuidado al entrar&quot;, de Patricia Ratto.                            </span>
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        <em><strong>Cuidado al entrar</strong></em><strong>, de Patricia Ratto, sali&oacute; por Adriana Hidalgo Editora.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>21. </strong><em><strong>Donde el agua trabaja</strong></em><strong>, de David Silva Rojas. </strong>&ldquo;Obligada por la necesidad de ayudar econ&oacute;micamente a su familia, una joven abandona su comunidad para trabajar temporalmente en una hacienda vin&iacute;cola de Ica, Per&uacute;. <strong>Lo que comienza como una oportunidad pronto revela un sistema marcado por la explotaci&oacute;n, la vigilancia constante y la deshumanizaci&oacute;n del trabajo</strong>. Mientras el agua recorre acequias y canales que alimentan el desierto convertido en negocio, una presencia inquietante comienza a extenderse por el campamento de trabajadoras. Desapariciones, rumores y silencios transforman la novela en un relato perturbador donde la violencia no necesita mostrarse para hacerse presente&rdquo;, se&ntilde;ala la sinopsis oficial de esta novela, recientemente distinguida con Premio Internacional de Novela Breve Almad&iacute;a&ndash;Ventosa Arrufat. <strong>El jurado estuvo integrado por Cristina Rivera Garza (presidenta), Selva Almada y M&oacute;nica Ojeda.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Un aspecto muy importante de la novela es la manera en que se acerca a los procesos de trabajo, y a procesos de trabajo particularmente duros en el campo. <strong>Me parece del todo fundamental, muy relevante en nuestros tiempos, cuando durante tantos a&ntilde;os la novela estuvo, de alguna manera, secuestrada por la ciudad y por las clases medias urbanas</strong>. Esta novela nos invita justamente a explorar el desgaste y la explotaci&oacute;n del cuerpo desde una cercan&iacute;a muy poco frecuente&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; Rivera Garza sobre este libro.
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            <span class="title">
                &quot;Donde el agua trabaja&quot;, de David Silva Rojas.                            </span>
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        <em><strong>Donde el agua trabaja</strong></em><strong>, de David Silva Rojas, sali&oacute; por Almadia.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>22. </strong><em><strong>La nueva gerontolescencia</strong></em><strong>, de Nora B&auml;r.</strong> &ldquo;Lo leemos en los medios y en las redes, lo vemos en las series de TV, convivimos con el fen&oacute;meno en la vida diaria y hasta hay una nueva terminolog&iacute;a que lo designa. Se habla de <em>silver economy</em>, de una renovada vejez, de revoluci&oacute;n de la longevidad y, claro, de gerontolescencia, ese nuevo amanecer en etapas avanzadas de la vida. La pregunta ya no es cu&aacute;ntos a&ntilde;os podemos sumar, sino de qu&eacute; clase. Este libro llega para responderla. <strong>Nora B&auml;r, el gran nombre del periodismo cient&iacute;fico argentino, se propuso entender qu&eacute; est&aacute; pasando hoy con la vejez.</strong> <em>La nueva gerontolescencia </em>no abona la visi&oacute;n de que se puede preservar una juventud inmutable. Ofrece algo m&aacute;s valioso: las claves, respaldadas por la ciencia, para vivir m&aacute;s, y &ndash;sobre todo&ndash; mejor. Una lectura reveladora para cualquiera que desee superar los 80... y disfrutar el camino hacia in&eacute;ditos horizontes&rdquo;, se lee en la contratapa de este ensayo publicado este mes por la editorial Paid&oacute;s.
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                &quot;La nueva gerontolescencia&quot;, de Nora Bär.                            </span>
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        <em><strong>La nueva gerontolescencia</strong></em><strong>, de Nora B&auml;r, sali&oacute; por Paid&oacute;s.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>23. </strong><em><strong>Oso</strong></em><strong>, de Julia Philips.</strong> &ldquo;Sam y Elena sue&ntilde;an con una vida diferente, muy lejos de la id&iacute;lica isla de San Juan en la que nacieron y en la que las dos hermanas no hacen m&aacute;s que trabajar para sacar adelante a su madre enferma. Sam sirve caf&eacute;s en el ferry que lleva a los ricos del continente a sus casas de vacaciones mientras Elena es camarera en el club de golf local, y ni siquiera juntas ganan lo suficiente para mantener a la familia a flote. Hasta que un d&iacute;a un enorme oso empieza a rondar la casa familiar. <strong>Sam, asustada, est&aacute; m&aacute;s convencida que nunca de que es hora de abandonar la isla.</strong> Pero Elena, fascinada por esa presencia, empieza a cuestionar sus antiguos sue&ntilde;os de huida, algo que aterra a Sam mucho m&aacute;s de lo que cualquier bestia fabulosa pueda hacerlo&rdquo;, informaron desde el sello Sexto Piso sobre esta novela que llega este mes a las librer&iacute;as locales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La novela </strong><em><strong>Oso</strong></em><strong>, de Julia Philips, llega de la mano del sello Sexto Piso. Con traducci&oacute;n de Francisco Gonz&aacute;lez L&oacute;pez.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>24. </strong><em><strong>Un hermoso silencio de frontera. Poes&iacute;a 1996-2026</strong></em><strong>, de Pedro Mairal.</strong> &ldquo;Pedro Mairal hace una selecci&oacute;n de su poes&iacute;a escrita a lo largo de treinta a&ntilde;os y muestra un camino de b&uacute;squeda constante en la fusi&oacute;n de la identidad y la palabra. <strong>Desde sus primeros poemas de un lirismo vitalista hasta la exploraci&oacute;n interrogante de su poes&iacute;a actual, este libro atraviesa su vida entera</strong>, pasando por <em>Pornosonetos</em>, la novela en verso <em>El gran surub&iacute;</em> y sus dos libros recientes in&eacute;ditos: <em>Milonga para mis muertos</em> y <em>P&aacute;rrafos ch&uacute;caros</em>&rdquo;, inform&oacute; Emec&eacute; sobre esta compilaci&oacute;n del escritor argentino.
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                &quot;Un hermoso silencio de frontera. Poesía 1996-2026&quot;, de Pedro Mairal.                            </span>
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        <em><strong>Un hermoso silencio de frontera. Poes&iacute;a 1996-2026</strong></em><strong>, de Pedro Mairal, sali&oacute; por Emec&eacute;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>AL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 08 Sep 2026 09:42:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Libros de septiembre: Julián López, Elvira Orphée, Oesterheld, grandes ensayos y un policial impactante]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Literatura argentina,Ensayo]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[Elaine Vilar Madruga, escritora: “La rabia viene de escribir con las vísceras y de contar cosas incómodas”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/elaine-vilar-madruga-escritora-rabia-viene-escribir-visceras-contar-cosas-incomodas_1_13489010.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/11e00f3a-c2f7-48ff-b0da-d2e789e79eb2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x308y194.jpg" width="1200" height="675" alt="Elaine Vilar Madruga, escritora: “La rabia viene de escribir con las vísceras y de contar cosas incómodas”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La autora cubana desarticula el poder y la moralidad lingüística a través de los mitos en 'La piel hembra', un templo narrativo construido de realismo mágico y 'body horror' sobre la memoria de los vencidos.</p></div><p class="article-text">
        En tres actos, como en una obra de teatro, se reproduce en el imaginario de aquel que lee esta novela el eco lejano de una inconexa saga de familias. Inconexa porque muchos de sus cerca de 35 personajes no tienen parentescos reales. Otros, sin embargo, s&iacute;. Y all&iacute;, en el umbral, en el &ldquo;Llano&rdquo; y en la &ldquo;Monta&ntilde;a&rdquo;, conviven linajes familiares rotos, soledades y comunidades elegidas que se forman en los m&aacute;rgenes para poder sobrevivir.
    </p><p class="article-text">
        Contada con la cadencia de una oralidad sin filtros, una est&eacute;tica llamativa gracias a la portada del artista canadiense Ryan Heshka y la breve frase de Jos&eacute; Saramago entre las primeras p&aacute;ginas: &ldquo;Desde la aurora del mundo, siempre los incendios atrajeron a los hombres&rdquo;, es el primer contacto con la tormenta literaria que desata la autora cubana <strong>Elaine Vilar Madruga</strong> en su &uacute;ltima novela <em>La piel hembra</em>. 
    </p><p class="article-text">
        La trama nace de un milagro salvaje que fractura el ecosistema natural de los habitantes del valle: una noche de calor asfixiante en la que una &ldquo;calentura&rdquo; incontrolable empuja a las mujeres monta&ntilde;a arriba, para regresar al amanecer desnudas, cubiertas de polvo dorado y embarazadas bajo la convicci&oacute;n de que parir&aacute;n al nuevo mes&iacute;as. De esa paranoia colectiva no nace un salvador patriarcal, sino una mes&iacute;as concebida mientras la comunidad se desploma en un claustro de fanatismo, violencia y control sobre la maternidad y los cuerpos.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/879a7049-4cef-4dbf-a470-0d145fe3c5ad_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Frente al asedio de un general cruel que desata la guerra en el territorio y la ceguera de las promesas de fe, la novela sigue la resistencia disidente de una joven nacida al margen del supuesto milagro. Y en este punto, la b&uacute;squeda ciega de la salvaci&oacute;n ser&aacute; un opio destructivo y el cuerpo femenino se convertir&aacute; en el territorio definitivo de la contienda.
    </p><p class="article-text">
        Esta novela de casi 700 p&aacute;ginas pertenece al segundo grupo de dos categor&iacute;as no oficiales e inventadas: los libros que se leen con los ojos y los que se leen con el cuerpo. Esta se consolida como una obra fundamental para comprender la narrativa hispanoamericana contempor&aacute;nea: heterog&eacute;nea en etiquetas y sin la p&aacute;tina de lo pol&iacute;ticamente correcto.
    </p><h2 class="article-text">Un estilo &ldquo;bastardo&rdquo; y &ldquo;mestizo&rdquo; </h2><p class="article-text">
        Antes de deshacer el entramado que, a la vez, devora y mantiene vivos a los personajes de <em>La piel hembra</em>, es imprescindible destacar el instrumento con el que Elaine Vilar Madruga levanta su universo: la palabra. 
    </p><p class="article-text">
        En un escenario literario muchas veces dominado por la contenci&oacute;n l&eacute;xica y las exigencias del c&aacute;lculo editorial, la autora concibe la escritura como un &ldquo;acto de insumisi&oacute;n&rdquo;. El idioma en esta novela funciona como un dispositivo que choca frontalmente contra las convicciones del lector sobre su lectura y de esta manera lo reta a entender un contexto que puede no serle propio.
    </p><p class="article-text">
        En lugar de obedecer las divisiones del l&eacute;xico entre lo culto y lo vulgar, la escritora abraza la impureza como un valor est&eacute;tico que cobra sentido al entender las ra&iacute;ces geopol&iacute;ticas e insulares que conforman su universo. Para la escritora habanera, cualquier intento de encorsetar la literatura dentro de fronteras fijas supone mutilar su potencia expresiva y reivindicativa: &ldquo;Mi estilo es bastante bastardo y mestizo, en el sentido que proviene del ser que soy&rdquo;, explica Elaine Vilar en una entrevista concedida a este medio. &ldquo;Un estilo isle&ntilde;o que es la influencia de muchas costas, de muchos mares, de muchos pedazos de terru&ntilde;o... Yo soy de las que creo que en estos tiempos definir es limitar&rdquo;. De esa mezcla caribe&ntilde;a nace una forma &uacute;nica de narrar a plena libertad el g&oacute;tico, el body horror y la espiritualidad.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Me interesa mostrar la poesía en lo que históricamente fue considerado desecho. Por eso hablo tanto de lo orgánico, de los genitales, de lo que tiene que ver con el cuerpo humano</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Elaine Vilar Madruga</span>
                                        <span>—</span> Escritora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esa intencionada forma de la autora por no limitar el lenguaje hace relucir otros tab&uacute;es que condicionan la representaci&oacute;n de lo cotidiano en la literatura. La novela rescata la jerga de la calle, exhubera la crudeza de la anatom&iacute;a humana, de lo org&aacute;nico, para demostrar que la belleza se encuentra en ambos lados del ant&oacute;nimo: &ldquo;Te dicen que esta palabra es la contraria de esta otra: luz y sombra, sagrado y profano, arriba y abajo. Y cuando creces te das cuenta de que la antonimia es una mentira del lenguaje&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; que la escritora rescate la belleza en lo que podr&iacute;a ser asqueroso, terrible y feo: &ldquo;Me interesa mostrar la poes&iacute;a en lo que hist&oacute;ricamente fue considerado desecho. Por eso hablo tanto de lo org&aacute;nico, de los genitales, de lo que tiene que ver con el cuerpo humano... Eso que nos ense&ntilde;aron a temer y a no nombrar&rdquo;. Al reivindicar el valor de los cuerpos vivos, la autora desaf&iacute;a el pudor de los desnudos y sit&uacute;a la corporalidad, sobre todo femenina, en el centro de la escena.
    </p><h2 class="article-text">La realidad al rev&eacute;s o del reverso</h2><p class="article-text">
        Esta extensa red tem&aacute;tica que reluce en <em>La piel hembra:</em> la devastaci&oacute;n del territorio, la maternidad como condena y trinchera, el desencanto pol&iacute;tico y la memoria de los cuerpos se entrelazan siguiendo la estela de sus anteriores obras &ndash;como <em>La tiran&iacute;a de las moscas</em> o <em>El cielo de la selva&ndash;</em>, la autora vuelve a colocar el foco en la impugnaci&oacute;n de la autocracia y de &ldquo;esos mach&oacute;cratas generales con sus boticas de charol que est&aacute;n subidos encima de una monta&ntilde;a o dentro de sus b&uacute;nkeres y no se mojan las botas en el fango&rdquo;. A trav&eacute;s de la peripecia de sus personajes en un espacio convulso, la obra cuestiona las jerarqu&iacute;as de poder y retrata las cicatrices que deja la violencia en una comunidad.
    </p><p class="article-text">
        La autora no narra un mapa estrictamente ficticio en <em>La piel hembra</em>, aunque parezca que s&iacute;, narra una met&aacute;fora que dialoga directamente con el escenario pol&iacute;tico actual. El auge de los fascismos, un sistema dominado por el cinismo y el populismo medi&aacute;tico. Y, frente a las figuras de los l&iacute;deres que acaban reducidos a la caricatura del espect&aacute;culo, Vilar Madruga disecciona el peligro de los &ldquo;mesianismos modernos&rdquo; construidos para el consumo masivo: &ldquo;Pasa que los dictadores del presente son dictadores muy carnavalescos, &iquest;no? son personajes as&iacute; como poco de m&aacute;scaras de carnaval, con salidas muy absurdas&rdquo;, y relaciona estos actores pol&iacute;ticos que viven en el presente con los personajes de sus novelas y concluye: &ldquo;&iquest;En qu&eacute; punto de la historia el absurdo se convirti&oacute; en realidad? Porque hasta donde yo sab&iacute;a el absurdo era un g&eacute;nero casi que fant&aacute;stico&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La novela expone c&oacute;mo este teatro que protagonizan los poderes utiliza el lenguaje y la postura para enmascarar la decadencia de los dominadores y las aut&eacute;nticas consecuencias que arrasan a los cuerpos dominados, no solo porque est&eacute;n sometidos, que tambi&eacute;n, sino por resistir y seguir adelante con la voluntad de S&iacute;sifo arrastrando una roca.
    </p><h2 class="article-text">La memoria de las fosas en los huesos perdidos </h2><p class="article-text">
        Frente a las cr&oacute;nicas oficiales escritas por las c&uacute;pulas del poder, la trama se detiene en las vidas cotidianas de quienes sufren las consecuencias de la guerra sin haber firmado sus decretos. &ldquo;Al margen de todo esto, que parecen ser los temas grandilocuentemente narrados en la novela, est&aacute;n los personajes peque&ntilde;itos que intentan sobrevivir al caos [...] La gente que al cabo de todo resulta que casi siempre son los vencidos. Porque las historias se cuentan siempre desde la perspectiva de los vencedores; las historias de los vencidos no son las contadas&rdquo;, reflexiona la autora.
    </p><p class="article-text">
        Esa fijaci&oacute;n por la derrota frente a la historia factual da pie a figuras memorables en la novela como el coro de &ldquo;las huesudas&rdquo;, la autora cuenta en la entrevista que sus personajes favoritos son &ldquo;un grupo de mujeres arrastradas por el conflicto que siguen la estela de los ej&eacute;rcitos&rdquo; o el personaje de San Huesero, cuya persistencia por seguir adelante sintetiza la columna vertebral de la obra. San Huesero recorre la tierra desenterrando y catalogando restos de huesos para devolverlos a sus familias, encarnando una terquedad por un motivo ajeno que acaba dominando su vida de una forma tr&aacute;gica: &ldquo;A m&iacute; me gustan mucho los personajes que est&aacute;n vencidos de antemano, que t&uacute; como lector puedes ver que su prop&oacute;sito no los llevar&aacute; a ning&uacute;n sitio, pero hay un grado de heroicidad importante en los personajes vencidos y tercos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El inventario de nombres y rasgos &oacute;seos que realiza este personaje conecta la ficci&oacute;n con las heridas abiertas de la memoria hist&oacute;rica contempor&aacute;nea. &ldquo;Esa persona mencionada que est&aacute; convertida en hueso podr&iacute;a haber sido tu abuelo, tu abuela o una mujer en Latinoam&eacute;rica, en M&eacute;xico, en Colombia o en cualquier pa&iacute;s del mundo en este momento desaparecida. Son las ni&ntilde;as arrojadas a los m&aacute;rgenes de la carretera, tanta gente en este mundo cuyo hueso todav&iacute;a no aparece&rdquo;, apunta Vilar Madruga demenuzando uno de los or&iacute;genes de la rabia en sus historias. 
    </p><h2 class="article-text">Encontrar la belleza en la rabia  </h2><p class="article-text">
        La disecci&oacute;n del autoritarismo en <em>La piel hembra</em> nace de la posici&oacute;n visceral desde la que escribe Elaine Vilar porque su inter&eacute;s narrativo siempre ir&aacute; &ldquo;del lado de las v&iacute;ctimas, fundamentalmente mujeres y ni&ntilde;os&rdquo;, canalizando una indignaci&oacute;n directa contra el abanico de figuras opresoras que vertebran el conflicto dentro de la novela y fuera de ella: &ldquo;Desde los mach&oacute;cratas o los mach&oacute;logos que creen llevar la rienda del pueblo hasta los mach&oacute;cratas generales que est&aacute;n en el llano quemando la tierra, violando mujeres, matando ni&ntilde;os y desplazando gente&rdquo;. Dentro de todos esos, los &ldquo;mach&oacute;cratas generales&rdquo; que vienen desde un mundo del privilegio son &ldquo;como los que m&aacute;s me incomodan&rdquo;, explica la autora.
    </p><p class="article-text">
        De esta manera, Elaine se&ntilde;ala la impunidad y la desconexi&oacute;n emocional con la que se ejerce el dominio sobre los despose&iacute;dos, denunciando la postura de quienes dirigen la barbarie sin padecerla: &ldquo;Yo creo que hay mucha rabia de mi parte hacia esa gente dictatorial que mira  mira el destrozo que ha hecho de forma s&eacute;ptica&rdquo;. Esa mirada fr&iacute;a frente a la devastaci&oacute;n ajena provocada por una figura de autoridad y seguridad social se convierte as&iacute; en el principal combustible pol&iacute;tico de sus historias.
    </p><p class="article-text">
        Para la autora, la rabia acaba siendo el motor &eacute;tico que sostiene toda la arquitectura de su unvierso estil&iacute;stico y formal: &ldquo;Yo no escribo con el cerebro, yo escribo con las tripas. La rabia viene de ese aspecto biol&oacute;gico, de escribir con las v&iacute;sceras y de contar cosas inc&oacute;modas&rdquo;, porque cuando cuentas realidades sobre las existencias perif&eacute;ricas est&aacute;s haciendo un &ldquo;llamado a la justicia&rdquo;. &iquest;Y si son esa furia y esa belleza sobre las que escribe Elaine Villar Madruga las que transforman el duelo en resistencia, las que convierten la memoria arrebatada en el relato central de la historia?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Benavent]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/elaine-vilar-madruga-escritora-rabia-viene-escribir-visceras-contar-cosas-incomodas_1_13489010.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 Sep 2026 03:02:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Elaine Vilar Madruga, escritora: “La rabia viene de escribir con las vísceras y de contar cosas incómodas”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Cuba]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Islandia", el documental que nació del duelo y terminó siendo una historia de amor y música]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/islandia-documental-nacio-duelo-termino-historia-amor-musica_1_13483698.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dcfceb91-89c8-4439-a969-0243103abea6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x958y541.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Islandia&quot;, el documental que nació del duelo y terminó siendo una historia de amor y música"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Dirigido por Leandro Cerro, el documental narra en primera persona un viaje a Islandia atravesado por la música y el duelo. Se estrena el 11 de septiembre en el Cine Arte Cacodelphia.</p></div><p class="article-text">
        Un joven que se deshace de sus pertenencias tras la muerte de su padre y viaja a Islandia buscando un sentido que hab&iacute;a perdido. Esa es la premisa de &ldquo;Islandia&rdquo;, el primer largometraje del director argentino Leandro Cerro, que se estrena el pr&oacute;ximo 11 de septiembre en el Cine Arte Cacodelphia, luego de su paso por el Festival de Trento 2025. 
    </p><p class="article-text">
        El documental sigue en primera persona el recorrido de un hombre atravesado por la melancol&iacute;a que, fascinado por la m&uacute;sica, la gente y el paisaje island&eacute;s, va recuperando de a poco la alegr&iacute;a, el v&iacute;nculo con los otros y finalmente el amor. La propia pel&iacute;cula surgi&oacute; de una experiencia personal de Cerro: la enfermedad y muerte de su padre en 2011 lo llev&oacute; a refugiarse en la m&uacute;sica de la banda islandesa Sigur R&oacute;s, una conexi&oacute;n que con los a&ntilde;os se transform&oacute; en una curiosidad cada vez mayor por el pa&iacute;s n&oacute;rdico, al punto de estudiar el idioma para entender las letras de las canciones.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Islandia se estrena el próximo 11 de septiembre en el Cine Arte Cacodelphia, luego de su paso por el Festival de Trento 2025.                            </span>
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        Esa fascinaci&oacute;n se convirti&oacute; en proyecto en 2015, cuando el director decidi&oacute; viajar a Reykiavik sin conocer a nadie. Durante siete meses recorri&oacute; Islandia de punta a punta con una c&aacute;mara peque&ntilde;a y un micr&oacute;fono direccional, registrando glaciares, volcanes y paisajes, pero sobre todo a las personas que fue encontrando en el camino: m&uacute;sicos, granjeros, adolescentes que hab&iacute;an convertido un granero en sala de ensayo y chicos que descubr&iacute;an la m&uacute;sica en la escuela. En ese recorrido conoci&oacute; a Katja, con quien inici&oacute; una relaci&oacute;n que tambi&eacute;n qued&oacute; registrada en el film.
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    </figure><p class="article-text">
        El resultado es un documental construido, seg&uacute;n lo describe el propio Cerro, a partir de personas, paisajes, m&uacute;sica y silencios, con escenas que se muestran y otras que permanecen abiertas. La pel&iacute;cula cuenta con la participaci&oacute;n musical de Sigur R&oacute;s, Amiina y Sugarcubes, tres referentes de la escena islandesa.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Leandro Cerro recorrió durante siete meses Islandia."
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                Leandro Cerro recorrió durante siete meses Islandia.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Ficha t&eacute;cnica</h2><p class="article-text">
        La direcci&oacute;n y producci&oacute;n de &ldquo;Islandia&rdquo; son de Leandro Cerro, quien tambi&eacute;n firma el guion junto a Hern&aacute;n Rosselli, con la colaboraci&oacute;n de Camila Fabbri y Agust&iacute;n Godoy. Rosselli estuvo adem&aacute;s a cargo de la edici&oacute;n y el montaje, mientras que Mart&iacute;n Farina realiz&oacute; el montaje final y, junto a Jorge Barilari, la musicalizaci&oacute;n. El sonido estuvo a cargo de Lucas Larriera y Luiza Gon&ccedil;alves, con mezcla de Pablo Orzeszko. La distribuci&oacute;n corre por cuenta de Cinetren.
    </p><p class="article-text">
        Nacido en Buenos Aires en 1988 y formado en la Universidad del Cine (UCINE), Cerro dirige actualmente la carrera de Cine y Nuevos Formatos Audiovisuales en la Escuela Da Vinci. &ldquo;Islandia&rdquo; es su primer largometraje: en 2024 ya hab&iacute;a viajado a Brasil para filmar su segundo documental, todav&iacute;a sin t&iacute;tulo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/islandia-documental-nacio-duelo-termino-historia-amor-musica_1_13483698.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 Sep 2026 03:02:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Islandia", el documental que nació del duelo y terminó siendo una historia de amor y música]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islandia,Cine]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Kuelgue: un lugar donde la pasemos bien todos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lugar-pasemos_129_13483720.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a0ff5a23-02f7-4d3c-9cb7-89888f5a4585_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150380.jpg" width="1993" height="1121" alt="El Kuelgue: un lugar donde la pasemos bien todos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Kuelgue presentó Díscolo en el Movistar Arena con un show que fue mucho más que la presentación de un nuevo disco: música, humor, improvisación y una puesta en escena de gran escala para una banda que, después de años de recorrido, dejó de ser una promesa y empieza a marcar su propia huella en la escena argentina.</p></div><p class="article-text">
        El Kuelgue dej&oacute; hace muchos a&ntilde;os de ser una novedad y, sin embargo, en cada una de sus apariciones &mdash;que los llevaron a girar por todo el mundo&mdash;, tienen algo nuevo para contar, para contar, para mostrar. &ldquo;El juego y el boludeo es algo que acompa&ntilde;a al proyecto desde las letras, la improvisaci&oacute;n en el estudio y es algo que intentamos trasladar al vivo&rdquo;, explicar&aacute; m&aacute;s tarde Juli&aacute;n Kart&uacute;n, este pibe con pinta de amigo de todos con talento y carisma que le brota por los poros.
    </p><p class="article-text">
        Se r&iacute;en. Hacen re&iacute;r. Son un grupo de pibitos que est&aacute;n jugando a pasarla bien. Lo mismo en cada show. No los conoce nadie, pero cuando los vemos parece eso: est&aacute;n disfrutando. Pasa el tiempo. Suenan m&aacute;s fuerte, suenan m&aacute;s lindo, juegan en serio. Se divierten. Se r&iacute;en. La pasan bien. Y as&iacute;, en loop. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        Estuve a punto de caer en la tentaci&oacute;n de decir que hab&iacute;a visto a El Kuelgue presentando su nuevo disco en el Movistar Arena, pero r&aacute;pidamente me di cuenta que no solo hab&iacute;an presentado un disco en el m&aacute;s estricto sentido de la experiencia musical, sino que su bautismo en los escenarios fue una producci&oacute;n art&iacute;stica en donde la puesta en escena jug&oacute; un papel protag&oacute;nico. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando se apagaron las luces del Movistar Arena, ese nuevo centro neur&aacute;lgico musical que alguna ostent&oacute; el Luna Park, una caravana de almas dej&oacute; por un par de horas las frustraciones de los d&iacute;as grises y se entreg&oacute; por completo a una experiencia art&iacute;stica: la presentaci&oacute;n de<em> D&iacute;scolo</em>, el nuevo &aacute;lbum de la banda. Pero hay que hacer una salvedad: lo que pas&oacute; no fue solo <em>la presentaci&oacute;n de un disco</em>, sino una puesta en escena a la altura de esas megaproducciones que solemos ver siempre a larga distancia, menci&oacute;n especial para Le&oacute;n Greco, que fue el responsable de que, pasados los d&iacute;as, siga recordando los detalles del momento. &laquo;Ten&iacute;amos la idea de recrear un carrusel, buscar esa est&eacute;tica de cajita musical, caballo de calesita&hellip; Y desde el vestuario tambi&eacute;n se acompa&ntilde;&oacute; esa idea. Y creo que suma much&iacute;simo a un show en lugares como estos&raquo;, cuenta Kartun.
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        Ah&iacute; estaban, ya crecidos, el mismo grupo de pibitos que alguna vez vi teloneando a Paul McCartney en La Plata, haciendo del culto a la amistad, al boludeo y a la guitarrita contagiosa un estilo de vida que, hay que decirlo, es la &uacute;nica teor&iacute;a del derrame que se cumple en estos tiempos. Porque cuando El Kuelgue suena en vivo, su alegr&iacute;a se multiplica entre el p&uacute;blico. Y en tiempos donde la risa escasea, eso es un gran valor agregado. 
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;a centrarme en lo estrictamente musical. Porque s&iacute;, estuvo Zoe Gottuso cantando <em>Carta para no llorar</em> &mdash;ya deber&iacute;a estar en planta permanente Zoe&mdash;, y tambi&eacute;n hubo momentos para los delirios a los que Kart&uacute;n tiene acostumbrado a su p&uacute;blico; jugaron a que en un momento todos se cagaran de la risa diciendo que <em>les cuesta todo cinco lucas</em> y lo devaluada que qued&oacute; la queja de Parque Acu&aacute;tico.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        Tambi&eacute;n aparecieron gui&ntilde;os para cruzar generaciones enteras de m&uacute;sica, aunque Juli&aacute;n aclare: &ldquo;Es algo que se a da naturalmente, son las bandas que nos marcaron&rdquo;. Por eso hubo un momento de guitarra y voz entre Kart&uacute;n y el talentos&iacute;simo Benja L&oacute;pez Barrios para hacer cantar <em>Spaghetti del rock</em> a todo el p&uacute;blico. O una versi&oacute;n sin voces de <em>Todo un palo</em>, que, con la muerte del Indio tan a mano, conmueve en cada acorde. Tambi&eacute;n estuvieron Abel Pintos cantando <em>Cactus</em>, de Gustavo Cerati y Piti Fern&aacute;ndez, de Las Pastillas del Abuelo, haciendo delirar a todos con el himno de Sumo <em>Los viejos vinagres</em>. 
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que hay algo que dej&oacute; hace un tiempo largo de ser una promesa, un quiz&aacute;s, un parece que&hellip; El Kuelgue comienza a formar parte de una escena musical con identidad propia: ya no se busca en ellos ver como qui&eacute;nes suenan, sino que empiezan a aparecer bandas <em>con cositas del Kuelgue</em>. Y por eso, es probable que en algunos a&ntilde;os, en alg&uacute;n intervalo, alg&uacute;n grupo de otros pibes o pibas se ponga a jugar con versiones de otras bandas que fueron marcando la escena y, por qu&eacute; no, se pongan a pasar por el repertorio de este grupo de amigos surgido en Villa Crespo que, D&iacute;scolo mediante, hacen del surco de su huella algo cada vez m&aacute;s notorio. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nacho Merlo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lugar-pasemos_129_13483720.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 03 Sep 2026 09:36:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Kuelgue: un lugar donde la pasemos bien todos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[El Kuelgue]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Series y películas que llegan al streaming en septiembre: Fito Páez, cuentos de Mariana Enriquez, Pulp y grandes regresos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/series-peliculas-llegan-streaming-septiembre-fito-paez-cuentos-mariana-enriquez-pulp-grandes-regresos_1_13479871.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/74a11b3b-eb03-492f-a648-4c7b3d563b3f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x822y602.jpg" width="1200" height="675" alt="Series y películas que llegan al streaming en septiembre: Fito Páez, cuentos de Mariana Enriquez, Pulp y grandes regresos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las principales plataformas anunciaron la llegada de nuevo material a sus servicios. Un repaso por lo más destacado del mes.</p><p class="subtitle">Inés Ulanovsky: “Siempre es inquietante pensar qué hacemos con el pasado”</p></div><p class="article-text">
        Las principales plataformas de streaming anunciaron para septiembre lanzamientos muy destacados. Adem&aacute;s de nuevas temporadas de series muy esperadas y el estreno de pel&iacute;culas esperadas, <strong>durante todo el mes habr&aacute; tambi&eacute;n lugar para producciones argentinas</strong>, documentales musicales y la vuelta de cl&aacute;sicos.
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, un repaso por las series y pel&iacute;culas m&aacute;s destacadas que llegan a lo largo de septiembre a Netflix, HBO Max, Amazon Prime Video, Disney+, Apple TV+ y Mubi.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. </strong><em><strong>Fito P&aacute;ez: el mundo cabe en una canci&oacute;n</strong></em><strong>. </strong>&ldquo;Una pel&iacute;cula documental que observa, escucha, e interact&uacute;a con <strong>Fito P&aacute;ez</strong> desde una profunda intimidad. La c&aacute;mara es testigo, casi invisible, de sus pasos, y lo acompa&ntilde;a durante m&aacute;s de un a&ntilde;o en grabaciones, ensayos, giras y presentaciones por grandes ciudades en Am&eacute;rica Latina, Europa y Estados Unidos. <strong>Es tambi&eacute;n un viaje por la historia de uno de los m&aacute;s grandes artistas de habla hispana: sus amores y desamores, hijos y amistades, excesos, tragedias, fracasos y &eacute;xitos</strong>&rdquo;, anunci&oacute; Netflix sobre esta producci&oacute;n.             
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A trav&eacute;s de un relato &iacute;ntimo y en primera persona, el film muestra al artista revisitando los momentos m&aacute;s significativos de su vida y su carrera - con una honestidad y una cercan&iacute;a que ninguna producci&oacute;n hab&iacute;a logrado antes. <strong>La pel&iacute;cula tiene su punto de partida en un accidente que no s&oacute;lo oblig&oacute; a Fito a interrumpir parte de su gira en 2024</strong>, sino que lo enfrent&oacute; al l&iacute;mite del dolor f&iacute;sico y emocional. Desde ese momento de pausa forzada, el m&uacute;sico vuelve sobre los v&iacute;nculos m&aacute;s significativos de su vida&rdquo;, agregaron desde la plataforma.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
         <em><strong>Fito P&aacute;ez, el mundo cabe en una canci&oacute;n</strong></em><strong> estar&aacute; disponible en Netflix desde el 3 de septiembre.</strong>
    </p><p class="article-text">
         <strong>2. </strong><em><strong>Catedrales</strong></em><strong>. </strong>&ldquo;Basada en la aclamada novela de <strong>Claudia Pi&ntilde;eiro</strong>, este thriller dram&aacute;tico <strong>cuenta con un destacado elenco chileno encabezado por Alfredo Castro, Ignacia Baeza, Amparo Noguera, Vivianne Dietz, Marcelo Alonso, Octavia Bernasconi y Paulina Garc&iacute;a</strong>, entre otros&rdquo;, inform&oacute; Amazon Prime Video sobre esta serie que lanzar&aacute; en septiembre.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<em>Catedrales</em> narra, en dos l&iacute;neas temporales, el misterio del asesinato de Ana Sard&aacute;, hallada desmembrada y quemada en 1986. <strong>Treinta a&ntilde;os despu&eacute;s, L&iacute;a regresa para cumplir el &uacute;ltimo deseo de su padre</strong>: descubrir qu&eacute; le pas&oacute; a su hermana y revelar una verdad marcada por fanatismo, amor prohibido y mentiras&rdquo;, agreg&oacute; en un comunicado la plataforma sobre esta producci&oacute;n de origen chileno que adapta el texto de la escritora argentina.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>La serie </strong><em><strong>Catedrales</strong></em><strong> se podr&aacute; ver por Amazon Prime Video a partir del 16 de septiembre.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. </strong><em><strong>Slow Horses</strong></em><strong> (temporada seis).</strong> Este mes vuelven con su sexta temporada los esp&iacute;as &ldquo;desplazados&rdquo;, con <strong>Gary Oldman</strong> al frente. &ldquo;En esta sexta entrega, el peculiar grupo de la inteligencia brit&aacute;nica deber&aacute; enfrentar las secuelas de un chantaje institucional que amenaza con desmantelar la propia agencia. <strong>La serie promete mantener la mezcla exacta entre humor &aacute;cido, decadencia y espionaje de alta tensi&oacute;n</strong>&rdquo;, informaron desde Apple TV+ sobre esta nueva entrega.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>La sexta temporada de </strong><em><strong>Slow Horses</strong></em><strong> se podr&aacute; ver por Apple TV+ a partir del 16 de septiembre.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. </strong><em><strong>Pulp: &iquest;qu&eacute; har&iacute;as por una canci&oacute;n m&aacute;s?</strong></em> &ldquo;Del director <strong>Garth Jennings</strong>, esta producci&oacute;n recorre el extraordinario viaje de una de las bandas m&aacute;s importantes y singulares del Britpop: desde sus comienzos en Sheffield hasta convertirse en un referente de la cultura brit&aacute;nica. <strong>A trav&eacute;s de cuatro d&eacute;cadas de material de archivo in&eacute;dito y las im&aacute;genes de su esperado regreso a los escenarios, la pel&iacute;cula se adentra en el universo de Pulp de la mano de Jarvis Cocker, </strong>cantante, compositor y l&iacute;der del grupo. Una banda que convirti&oacute; el humor, la iron&iacute;a y las peque&ntilde;as historias de la vida cotidiana en canciones que definieron una &eacute;poca&rdquo;, inform&oacute; Mubi sobre este documental que ofrecer&aacute; la plataforma este mes en su men&uacute;.
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            </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Pulp: &iquest;qu&eacute; har&iacute;as por una canci&oacute;n m&aacute;s? </strong></em><strong>se podr&aacute; ver por Mubi a partir del 25 de septiembre.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>5.</strong><em><strong> Outlander: Blood of My Blood</strong></em><strong>.</strong> &ldquo;La segunda temporada de <em>Outlander: Blood of My Blood</em> llega cargada de acci&oacute;n y muestra la fuerza del amor de las dos parejas protagonistas. <strong>En medio de una inminente guerra, ambas parejas luchar&aacute;n por estar juntas, sobrevivir y proteger el futuro de las Tierras Altas de Escocia</strong>&rdquo;, inform&oacute; Disney+ sobre esta nueva entrega de su cl&aacute;sica serie.
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>La serie </strong><em><strong>Outlander: Blood of My Blood </strong></em><strong>se podr&aacute; ver a trav&eacute;s de Disney+ desde el 19 de septiembre. Un nuevo episodio todos los s&aacute;bados.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>6. </strong><em><strong>Mis muertos tristes</strong></em><strong>.</strong> Esta miniserie del director chileno <strong>Pablo Larra&iacute;n</strong> est&aacute; basada en cuentos de la escritora argentina <strong>Mariana Enriquez.</strong> Recientemente se anunci&oacute; que esta producci&oacute;n, adem&aacute;s de verse a trav&eacute;s del streaming por Netflix, se presentar&aacute; en la competencia de la Secci&oacute;n Oficial del Festival Internacional de Cine de San Sebasti&aacute;n, en formato de largometraje.
    </p><p class="article-text">
        Esta serie de cuatro episodios tiene como protagonistas a <strong>Mercedes Mor&aacute;n, Dolores Fonzi, Alejandra Flechner y Carolina S&aacute;nchez &Aacute;lvarez</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Uma, una m&eacute;dica reci&eacute;n jubilada que puede ver a los muertos, intenta procesar la muerte de su madre y sus propias cuentas pendientes. <strong>La llegada de su sobrina Julie y el asesinato de tres adolescentes en Piedrabuena, barrio del conurbano atravesado por la violencia, desatan un extra&ntilde;o fen&oacute;meno</strong> que rompe el fr&aacute;gil equilibrio entre vivos y muertos. Lo que hasta entonces hab&iacute;a sido una carga de Ema comienza a expandirse por todo el barrio: los muertos empiezan a hacerse presentes y nadie podr&aacute; escapar al sonido de sus propios fantasmas&rdquo;, se&ntilde;ala la sinopsis oficial de la serie.
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                Mercedes Morán es una de las protagonistas de la miniserie &quot;Mis muertos tristes&quot;.                            </span>
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        <strong>La miniserie </strong><em><strong>Mis muertos tristes</strong></em><strong> se podr&aacute; ver en Netflix a partir del 24 de septiembre. </strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>7. </strong><em><strong>Moscas</strong></em><strong>.</strong> &ldquo;<em>Moscas</em>, el regreso de <strong>Fernando Eimbcke</strong>, es una conmovedora historia sobre la p&eacute;rdida, la compa&ntilde;&iacute;a y los v&iacute;nculos que surgen en los momentos m&aacute;s inesperados. Cuando un hombre y su hijo de nueve a&ntilde;os se alojan temporalmente con Olga, una mujer de rutinas cuidadosamente controladas, la ausencia que atraviesa a esta familia comienza a transformar sus vidas. E<strong>ntre el humor y la ternura, Eimbcke encuentra humanidad en los peque&ntilde;os gestos y en la capacidad de seguir adelante. </strong>El n&iacute;tido blanco y negro de la cinefot&oacute;grafa <strong>Mar&iacute;a Secco</strong> acompa&ntilde;a esta historia &iacute;ntima sobre la resiliencia y los encuentros que pueden cambiarlo todo&rdquo;, inform&oacute; Mubi sobre este lanzamiento.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<em>Moscas</em> tuvo su estreno mundial en Competencia Oficial en el 76&deg; Festival Internacional de Cine de Berl&iacute;n - Berlinale, su estreno nacional como funci&oacute;n inaugural y parte de la Selecci&oacute;n Oficial del 41&deg; Festival Internacional de Cine de Guadalajara - FICG, y una notable presencia en el 79&deg; Festival de Cannes como parte del programa Cannes &Eacute;crans Juniors, orientado a pel&iacute;culas dirigidas a p&uacute;blicos j&oacute;venes y nuevas generaciones de espectadores. <strong>Adem&aacute;s, la pel&iacute;cula fue seleccionada por la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematogr&aacute;ficas (AMACC) para representar a M&eacute;xico en los Premios Goya 2027</strong> como Mejor Pel&iacute;cula Iberoamericana. Filmada totalmente en blanco y negro, es protagonizada por <strong>Teresita S&aacute;nchez, Hugo Ram&iacute;rez, Enrique Arreola y Bastian Escobar</strong>, en su debut actoral&rdquo;, agregaron desde la plataforma.
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>La pel&iacute;cula </strong><em><strong>Moscas</strong></em><strong> se podr&aacute; ver por Mubi desde el 4 de septiembre.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>8. </strong><em><strong>Youth</strong></em><strong>. </strong>HBO Max confirm&oacute; para este mes el estreno de <em>Youth</em>, una nueva serie de comedia original de ocho cap&iacute;tulos que sigue a una mujer divorciada de 50 a&ntilde;os mientras vuelve a explorar el sexo y el amor, al tiempo que cuida de sus padres enfermos y educa a su hijo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El elenco cuenta con S<strong>haron Horgan (Alex), Rupert Friend (Patrick), Sharlene Whyte (Sam), Aran Murphy (Ruari) y Robbie Gee </strong>(Frank)&rdquo;, detallaron desde la plataforma. La protagonista, adem&aacute;s de actuar, tambi&eacute;n es autora y productora de la serie. 
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>La serie </strong><em><strong>Youth</strong></em><strong> se podr&aacute; ver por HBO Max desde el 20 de septiembre.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>9. </strong><em><strong> Toy Story 5</strong></em><strong>. </strong>&ldquo;Los juguetes est&aacute;n de regreso en <em>Toy Story 5</em> de Disney y Pixar, <strong>y esta vez, se encuentran con la tecnolog&iacute;a</strong>. El prop&oacute;sito de jugar de Woody (voz en ingl&eacute;s de <strong>Tom Hanks</strong>), Buzz Lightyear (voz en ingl&eacute;s de <strong>Tim Allen</strong>), Jessie (voz en ingl&eacute;s de <strong>Joan Cusack</strong>) y el resto del grupo se ve amenazado cuando se enfrentan a Lilypad (voz en ingl&eacute;s de <strong>Greta Lee</strong>), una nueva tableta que llega con sus propias ideas disruptivas sobre lo que es mejor para su ni&ntilde;a, Bonnie. &iquest;Volver&aacute; el juego a ser como antes?&rdquo;, adelant&oacute; Disney+ sobre esta pel&iacute;cula, que luego de su paso por los cines aterrizar&aacute; ahora en esa plataforma.
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        <strong>La pel&iacute;cula</strong><em><strong> Toy Story 5</strong></em><strong> se podr&aacute; ver por Disney + a partir del 23 de septiembre.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>10. </strong><em><strong>Unabomber</strong></em><strong>.</strong> &ldquo;En este drama inspirado en hechos reales, el FBI le da caza a Ted Kaczynski, prodigio de Harvard y v&iacute;ctima de un experimento, que se ha convertido en el Unabomber&rdquo;, adelant&oacute; Netflix sobre este lanzamiento. Del elenco forman parte <strong>Russell Crowe, Jacob Tremblay, Annabelle Wallis y Shailene Woodley</strong>.
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        <em><strong>Unabomber</strong></em><strong> se podr&aacute; ver por Netflix a partir del 25 de septiembre.  </strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>11. </strong><em><strong>Mayday</strong></em><strong>.</strong> Este thriller que anunci&oacute; Apple TV+ para este mes tiene como protagonistas a<strong> Ryan Reynolds </strong>y <strong>Kenneth Branagh</strong>. &ldquo;La trama sigue a un grupo de militares que est&aacute; involucrado <strong>en una misi&oacute;n encubierta en aguas internacionale</strong>s que, tras una llamada de auxilio no identificada, queda atrapado en un laberinto de conspiraciones geopol&iacute;ticas e investigaciones de alto riesgo donde nadie es quien dice ser&rdquo;, informaron desde la plataforma
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        <em><strong>Mayday</strong></em><strong> se podr&aacute; ver por Apple TV+ desde el 4 de septiembre.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>12. </strong><em><strong>Monstruo: La historia de Lizzie Borden</strong></em><strong>. </strong>&ldquo;La innovadora serie de <strong>Ryan Murphy</strong> e<strong> Ian Brennan</strong> regresa con su cuarta entrega, la m&aacute;s salvaje hasta la fecha. <em>Monstruo: La historia de Lizzie Borden</em> narra c&oacute;mo una joven cambi&oacute; la percepci&oacute;n que el mundo ten&iacute;a de lo que pod&iacute;a ser un asesino... y para ello solo necesit&oacute; un hacha&rdquo;, adelant&oacute; Netflix sobre este lanzamiento.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando la reprimida hija de una acaudalada familia de Nueva Inglaterra y su rebelde criada se ven atrapadas en una casa construida sobre la humillaci&oacute;n y la crueldad, <strong>escapan refugi&aacute;ndose en una fantas&iacute;a de sexo, poder y venganza</strong>. Los macabros asesinatos sin resolver no solo conmocionan al mundo, sino que dan origen a un icono que se niega a vivir enjaulado, eligiendo en su lugar forjar su propia leyenda: impactante, monstruosa y gloriosamente libre&rdquo;, agreg&oacute; en un comunicado la plataforma. 
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>La serie </strong><em><strong>Monstruo: La historia de Lizzie Borden</strong></em><strong> se podr&aacute; ver en Netflix a partir del  17 de septiembre.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>AL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/series-peliculas-llegan-streaming-septiembre-fito-paez-cuentos-mariana-enriquez-pulp-grandes-regresos_1_13479871.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 02 Sep 2026 09:03:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Series y películas que llegan al streaming en septiembre: Fito Páez, cuentos de Mariana Enriquez, Pulp y grandes regresos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Series,Películas,Netflix,Mariana Enriquez]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[MICA 2026: un mes para cruzar música, cine, literatura, diseño y tecnología]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/mica-2026-mes-cruzar-musica-cine-literatura-diseno-tecnologia_1_13480745.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/adf5501f-0c91-4e1e-a44e-f48e22966112_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x582y324.jpg" width="1200" height="675" alt="MICA 2026: un mes para cruzar música, cine, literatura, diseño y tecnología"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La segunda edición del Mes de las Industrias Culturales Argentinas comienza este miércoles y reunirá más de 70 propuestas y 12 ciclos interdisciplinarios. Habrá espectáculos, muestras, talleres, cine, literatura, música, videojuegos y espacios de formación en distintos puntos de la Ciudad.
</p></div><p class="article-text">
        La segunda edici&oacute;n del Mes de las Industrias Culturales Argentinas (MICA 2026) comienza este mi&eacute;rcoles y durante septiembre reunir&aacute; m&aacute;s de 70 propuestas que buscar&aacute;n poner en contacto distintas disciplinas, lenguajes y sectores de la producci&oacute;n cultural. M&uacute;sica, cine, literatura, teatro, danza, dise&ntilde;o, artes visuales, videojuegos, gastronom&iacute;a y nuevas tecnolog&iacute;as formar&aacute;n parte de una programaci&oacute;n que tendr&aacute; como uno de sus principales escenarios a la Casa Nacional del Bicentenario.
    </p><p class="article-text">
        Organizado por la Secretar&iacute;a de Cultura de la Naci&oacute;n, el MICA se desarrollar&aacute; del 2 al 20 de septiembre en la Casa Nacional del Bicentenario, en Riobamba 985, con actividades de mi&eacute;rcoles a domingo, de 15 a 20. La programaci&oacute;n estar&aacute; distribuida en 12 ciclos intersectoriales que combinan espect&aacute;culos y muestras con instancias de formaci&oacute;n, profesionalizaci&oacute;n y encuentro entre distintos actores de las industrias culturales.
    </p><p class="article-text">
        La propuesta busca que las disciplinas no funcionen como compartimentos aislados. As&iacute;, el dise&ntilde;o se cruza con las artes visuales y la gastronom&iacute;a; el teatro con la danza y el circo; la m&uacute;sica con la literatura; y los videojuegos con el dise&ntilde;o, la m&uacute;sica, el teatro y propuestas destinadas a las infancias. Tambi&eacute;n habr&aacute; espacios dedicados a la producci&oacute;n audiovisual, el folklore, la m&uacute;sica acad&eacute;mica y las nuevas formas de experimentaci&oacute;n art&iacute;stica.
    </p><p class="article-text">
        Entre los ciclos previstos se encuentra <strong>&ldquo;Antes que anochezca&rdquo;</strong>, que vuelve por segundo a&ntilde;o y re&uacute;ne a los sectores editorial y musical. <strong>&ldquo;Entrelazados&rdquo;</strong> propone el encuentro entre dise&ntilde;o, artes visuales y gastronom&iacute;a, mientras que <strong>&ldquo;Territorios esc&eacute;nicos&rdquo;</strong> y <strong>&ldquo;La casa en movimiento&rdquo;</strong> estar&aacute;n centrados en teatro, danza y circo.
    </p><p class="article-text">
        La programaci&oacute;n incluye adem&aacute;s <strong>&ldquo;MICA Perform&aacute;tico&rdquo;</strong>, una propuesta que cruza danza, circo, dise&ntilde;o, m&uacute;sica, audiovisual, artes visuales y videojuegos, con experiencias en vivo vinculadas con oficios y pr&aacute;cticas como la encuadernaci&oacute;n, la impresi&oacute;n, la luther&iacute;a y la construcci&oacute;n de instrumentos.
    </p><p class="article-text">
        Para las infancias y las familias, el ciclo <strong>&ldquo;Argentina l&uacute;dica&rdquo;</strong> combinar&aacute; videojuegos, dise&ntilde;o, m&uacute;sica, teatro y circo. Habr&aacute; activaciones y propuestas de juego, adem&aacute;s de presentaciones teatrales. Por su parte, <strong>&ldquo;Nuevos lenguajes&rdquo;</strong> reunir&aacute; poes&iacute;a, m&uacute;sica, freestyle, ilustraci&oacute;n y dise&ntilde;o en experiencias de creaci&oacute;n en vivo.
    </p><p class="article-text">
        El cine tendr&aacute; su espacio en <strong>&ldquo;Miradas Federales&rdquo;</strong>, que vincula audiovisual, danza y circo y propone proyecciones de producciones provenientes de distintas regiones del pa&iacute;s. La m&uacute;sica acad&eacute;mica, en tanto, tendr&aacute; un espacio espec&iacute;fico con <strong>&ldquo;M&uacute;sica Federal de C&aacute;mara&rdquo;</strong>, orientado tanto a la formaci&oacute;n profesional como a la llegada de este g&eacute;nero a nuevos p&uacute;blicos.
    </p><h2 class="article-text">Una apertura con propuestas para todos los p&uacute;blicos</h2><p class="article-text">
        La inauguraci&oacute;n oficial ser&aacute; el viernes 4 de septiembre a las 17.30. Ese d&iacute;a habr&aacute; actividades desde la tarde y una programaci&oacute;n que ir&aacute; del dise&ntilde;o y las artes visuales a la m&uacute;sica, el teatro y las propuestas familiares.
    </p><p class="article-text">
        Entre las actividades previstas figuran un foro de ceramistas, dise&ntilde;adores y artistas visuales, activaciones de &ldquo;Argentina l&uacute;dica&rdquo;, una instancia de ilustraci&oacute;n y una experiencia de impresi&oacute;n en vivo con MAFIA. Por la tarde tambi&eacute;n se presentar&aacute;n Joaqu&iacute;n del Mundo y Clara Muschietti en el ciclo &ldquo;Antes que anochezca&rdquo;, mientras que el grupo riojano Reversible participar&aacute; de &ldquo;Territorios esc&eacute;nicos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El s&aacute;bado habr&aacute;, entre otras propuestas, un taller de fotograf&iacute;a para gastronom&iacute;a, una clase abierta de danza con Agostina Viglietta y una actividad de luther&iacute;a a cargo de Fabi&aacute;n Santill&aacute;n. El domingo, la programaci&oacute;n incluir&aacute; actividades para chicos y familias, una presentaci&oacute;n de Los Cazurros, una propuesta sobre instrumentos de India y una batalla de ilustradores, adem&aacute;s de la presentaci&oacute;n del quinteto de vientos Blensarme.
    </p><p class="article-text">
        La agenda continuar&aacute; durante todo septiembre y no quedar&aacute; concentrada &uacute;nicamente en la Casa Nacional del Bicentenario. El Teatro Nacional Cervantes ser&aacute; sede de funciones de la Red Federal de Teatros entre el 10 y el 27 de septiembre, mientras que el cierre del MICA tendr&aacute; lugar en el Palacio Libertad entre el jueves 24 y el domingo 27 de septiembre. All&iacute; habr&aacute; ciclos intersectoriales, charlas, muestras, ferias y espect&aacute;culos.
    </p><p class="article-text">
        La primera edici&oacute;n del MICA, realizada en 2025, reuni&oacute; m&aacute;s de 180 propuestas y tuvo como uno de sus principales puntos de encuentro al Palacio Libertad, donde participaron unas 35.000 personas y se generaron m&aacute;s de 100 v&iacute;nculos comerciales entre representantes de las industrias culturales, empresas y organizaciones de la sociedad civil.
    </p><p class="article-text">
        Para esta segunda edici&oacute;n, la apuesta vuelve a ser ampliar el encuentro entre quienes producen cultura y el p&uacute;blico, pero tambi&eacute;n entre sectores que habitualmente circulan por caminos separados. Durante septiembre, el MICA propone convertir esos cruces en una agenda que combine creaci&oacute;n, formaci&oacute;n, circulaci&oacute;n e innovaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/mica-2026-mes-cruzar-musica-cine-literatura-diseno-tecnologia_1_13480745.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 02 Sep 2026 09:01:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[MICA 2026: un mes para cruzar música, cine, literatura, diseño y tecnología]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué todas tus amistades están leyendo 'Las gratitudes' cinco años después de su publicación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/amistades-leyendo-gratitudes-cinco-anos-despues-publicacion_1_13473142.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e707e894-43ce-4b09-a561-d2dced7d4d26_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x935y140.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué todas tus amistades están leyendo &#039;Las gratitudes&#039; cinco años después de su publicación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Parece una novedad editorial, pero no lo es: la conmovedora novela de Delphine de Vigan es de lo más leído en España en los últimos meses, tras la adaptación teatral y el efecto boca a boca.</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Las librer&iacute;as espa&ntilde;olas lo venden sin parar. Si te met&eacute;s en Instagram o TikTok y segu&iacute;s cuentas que promocionan libros, te aparecer&aacute; constantemente alternado entre</span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em> </em></span><em>Han cantando bingo</em><span class="highlight" style="--color:transparent;"> (Reservoir Books 2025), </span><em>Comer&aacute;s flores</em><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em> </em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">(Libros del Asteroide, 2025) u </span><em>Ox&iacute;geno </em><span class="highlight" style="--color:transparent;">(Alfaguara, 2026), que son algunos de los t&iacute;tulos que m&aacute;s se repiten en el mercado literario patrio en Internet.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Si lo quer&eacute;s pedir por ebiblio &mdash;un servicio que hace posible el pr&eacute;stamo de contenidos digitales a todos los usuarios con carn&eacute; de las bibliotecas p&uacute;blicas espa&ntilde;olas&mdash;, dependiendo de la comunidad aut&oacute;noma en la que te encuentres, la lista de espera para acceder a un ejemplar de los disponibles suma varios meses. En Madrid, en concreto, en el momento en el que se escriben estas l&iacute;neas, la fila llega hasta noviembre.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">El libro es </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Las gratitudes</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> de Delphine de Vigan, que fue publicado en Francia en 2019 y en Espa&ntilde;a en 2021 por la editorial Anagrama, que public&oacute; el pasado junio</span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em> Los figurantes, </em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">su debut teatral. Un libro que no dej&oacute; de leerse de manera constante desde su publicaci&oacute;n y que en el &uacute;ltimo a&ntilde;o se convirti&oacute; en uno de los protagonistas de la conversaci&oacute;n cultural en Espa&ntilde;a, por encima de casi todas las novedades. Hoy, es una de las presencias m&aacute;s habituales en los clubes de lectura de todo el pa&iacute;s. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Las gratitudes </em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">narra la relaci&oacute;n entre </span>dos adultos j&oacute;venes (<span class="highlight" style="--color:transparent;">Marie y Jer&ocirc;me) y Michka, una mujer anciana a punto de morir que est&aacute; perdiendo las palabras. Porque Michka sufre de afasia, un trastorno neurol&oacute;gico que afecta a la capacidad de procesar y expresar el lenguaje. Una enfermedad que marca el inicio de su declive y que la llevar&aacute; a internarse en una residencia de mayores.</span>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/3f43c064-dd38-41d6-9980-63cf19a17018_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Esta novela corta (176 p&aacute;ginas) bucea en la relaci&oacute;n entre los tres protagonistas: &eacute;l, el logopeda de ella en el centro; Marie, la vecina convertida en hija adoptiva, y la memoria de la vida y los deseos de la mujer que un d&iacute;a fue la anciana que se apaga. Narrada de forma coral, De Vigan aborda en su trabajo tres miradas distintas sobre la muerte, </span>el duelo<span class="highlight" style="--color:transparent;"> y el agradecimiento hacia aquellos que un d&iacute;a fueron importantes en la vida de una. </span>
    </p><h2 class="article-text">Se vendi&oacute; &ldquo;una barbaridad&rdquo;</h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">&ldquo;Hemos vendido una barbaridad de ejemplares en la &uacute;ltima Feria del Libro&rdquo;, comenta Pablo Cerezo, cara visible de la librer&iacute;a P&eacute;rgamo en Madrid, quien se&ntilde;ala que un fen&oacute;meno como el de </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Las gratitudes</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> es sintom&aacute;tico de lo que est&aacute; sucediendo con el mercado del libro en general. Para Cerezo, adem&aacute;s, este libro se encuadra dentro de aquellos que llevan mucho tiempo vendi&eacute;ndose de forma estable con picos al alza en fechas se&ntilde;aladas. O cuando se vuelven, de pronto, virales. Igualmente, el &eacute;xito de un libro como este responde, </span>para &eacute;l,<span class="highlight" style="--color:transparent;"> a dos factores: el tema, por un lado, y que pertenezca a la categor&iacute;a de &ldquo;lo que nos emociona&rdquo; en general. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">&ldquo;Funciona porque tem&aacute;ticamente nos conmueve y es un tipo de libro que entra en esa literatura que podr&iacute;amos llamar de identificaci&oacute;n&rdquo;, explica para se&ntilde;alar que, en TikTok, hay en alza una tendencia en la que se busca y promociona literatura con la que los lectores se reconozcan con los personajes y sus historias. &ldquo;Para cierto tipo de lector hay cierto tipo de literatura, y hay muchos influencers que hacen un contenido en el que dicen si eres tal, te gustar&aacute; cual; cuando la literatura, en teor&iacute;a, era un gran campo abierto&rdquo;, critica el librero quien, en cuanto a su consideraci&oacute;n personal, opina que </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Las gratitudes </em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">es una novela menor y recomienda, en contraposici&oacute;n, </span><em>Misericordia</em>, de <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/lidia-jorge-ve-literatura-arte-formador-hay-fake-news-gente-no-lee_1_10349168.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><span class="highlight" style="--color:transparent;">L&iacute;dia Jorge</span></a><span class="highlight" style="--color:transparent;">, que toca los mismos temas. </span>
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En la Feria del Libro trabajamos mucho nuestra mesa y tratamos de pillar cosas de fondo y literatura algo distinta a los cuatro o cinco libros que salen en todas partes, pero todo el mundo te acaba pidiendo los mismos libros</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Pablo Cerezo</span>
                                        <span>—</span> Libro en Pérgamo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">&ldquo;&Uacute;ltimamente tendemos a valorar el arte en tanto en cuanto nos conmueve y, por el camino, se pierden otros criterios&rdquo;, insiste el librero, que tiene clar&iacute;simo que las redes condicionan lo que se ve y lo que queda sepultado. &ldquo;Nosotros en la Feria del Libro trabajamos mucho nuestra mesa y tratamos de pillar cosas de fondo y literatura algo distinta a los cuatro o cinco libros que salen en todas partes; literatura que pueda diferenciarnos, pero todo el mundo te acaba pidiendo los mismos libros&rdquo;, a&ntilde;ade para se&ntilde;alar, por otro lado, que la presencia en redes se ha vuelto una parte fundamental de su trabajo como librero. </span>
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;">L&aacute;grima f&aacute;cil</span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">&ldquo;He visto muchos v&iacute;deos de gente llorando hablando de este libro. Y no hay mejor publicidad que grabarse a moco tendido&rdquo;, sentencia Carmen Burn&eacute;, periodista cultural y divulgadora de literatura y videojuegos en su perfil de Instagram, donde cuenta con m&aacute;s 50.000 seguidores. Para ella, De Vigan, a quien considera muy buena escritora, es sin duda uno de los grandes fen&oacute;menos de </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>bookstagram </em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">del a&ntilde;o, los contenidos de recomendaci&oacute;n lectora que aparecen con ese </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>tag</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> en la red social.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">&ldquo;Yo no lo le&iacute; hasta que vi la obra en la adaptaci&oacute;n esc&eacute;nica que se hizo este a&ntilde;o en el teatro de la Abad&iacute;a de Madrid&rdquo;, relata para se&ntilde;alar que llor&oacute; a mares en la butaca y decidi&oacute; leer el libro, aunque este le pareci&oacute; &ldquo;un tanto planito&rdquo;. &ldquo;No cumpli&oacute; con las expectativas que yo ten&iacute;a&rdquo;, explica. Sin embargo, para ella, ese impulso que la conmovi&oacute; en el teatro es el que le dio la viralidad al libro, porque es algo que conecta con el gran p&uacute;blico. &ldquo;Todo el mundo quiere entender por qu&eacute; el tema llega tanto, y eso es justamente lo que a veces contamina la propia percepci&oacute;n de un producto&rdquo;, contin&uacute;a para apuntar que ella cree que nos falta aprender a desligar lo popular de la idea de lo bueno o extraordinario. Que a veces se dan de la mano, pero no siempre.</span>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El elenco de &#039;Las gratitudes&#039; en el Teatro de la Abadía                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">&ldquo;Hay muchas razones por las que obras que ya existen, o que llevaban tiempo en el mercado, cobran una nueva relevancia&rdquo;, indica por su parte Lidia Cuadrado, fil&oacute;loga y profesora Titular Laboral en el &aacute;rea de Estudios Ingleses (Departamento de Filolog&iacute;a Espa&ntilde;ola, Moderna y Cl&aacute;sica) en la Universitat de les Illes Balears, quien se&ntilde;ala que en el caso de </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Las gratitudes </em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">la cuesti&oacute;n atiende, entre otras, a que las condiciones sociales y culturales de un momento (el mundo postpandemia, en este caso) favorecen una mayor afinidad con ciertos temas. </span>Un fen&oacute;meno similar al ocurrido con <em>Tan poca vida</em>.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">&ldquo;Tampoco hay que olvidar que en las cuestiones del ser humano siempre hay que contar con el azar&rdquo;, apunta la fil&oacute;loga, quien se&ntilde;ala que cuando obras como la de De Vigan encuentran nuevos lectores ocurre lo que sucede siempre que alguien se expone a una obra de arte. &ldquo;Es un proceso de descubrimiento individual y colectivo que implica a todos los actores: el lector y la obra, los autores de la obra, la sociedad del autor y la del lector, que se cocrean con cada lectura&rdquo;. Y en un mundo tan hiperconectado el fen&oacute;meno tiene una gran capacidad de absorci&oacute;n. &ldquo;Es f&aacute;cil maravillarse cuando mucha gente a la vez redescubre un texto, pero lo maravilloso del arte est&aacute; pasando tambi&eacute;n a nivel colectivo a cada rato en aulas, clubes de lectura, bibliotecas, y por supuesto en redes&rdquo;, agrega Cuadrado.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Pero esto tampoco es nuevo. &ldquo;Ya ocurri&oacute; en su momento con el fen&oacute;meno de Laura Gallego en la literatura juvenil&rdquo;, explica Gemma Lluch, catedr&aacute;tica de la Universitat de Val&egrave;ncia e investigadora del grupo ERI-Lectura. Su trayectoria se centra en c&oacute;mo leemos, c&oacute;mo se construye el canon literario y, especialmente en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, en la lectura y la recomendaci&oacute;n de libros en entornos digitales. &ldquo;Todo comienza con los blogs y lo que vivimos hoy es una evoluci&oacute;n de lo que fue primero el espacio que abri&oacute; Gallego, donde los adolescentes pod&iacute;an comunicarse de manera muy libre&rdquo;, insiste Lluc, que se&ntilde;ala despu&eacute;s la aparici&oacute;n de YouTube, luego Instagram y finalmente TikTok.</span>
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Puedes modificar los hábitos y la elección de quien ya lee, quien no lee no va a hacerlo por mucho que enseñes un libro en &#039;reels&#039;</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Gemma Lluch</span>
                                        <span>—</span> Catedrática de la Universitat de València
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">&ldquo;Es un fen&oacute;meno que viene de largo recorrido y que siempre funcion&oacute; muy bien en internet, porque genera una conversaci&oacute;n de t&uacute; a t&uacute;&rdquo;, explica Lluch para matizar que por mucho que se vea un libro en </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>reels</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> de redes sociales, el impacto real sucede en la comunidad lectora ya existente. &ldquo;Puedes modificar los h&aacute;bitos y la elecci&oacute;n de quien ya lee, quien no lee no va a hacerlo por mucho que se lo ense&ntilde;es&rdquo;, opina la acad&eacute;mica, coautora del ensayo </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Los libros que leemos, &iquest;Qui&eacute;n, d&oacute;nde y c&oacute;mo se decide? La construcci&oacute;n del canon no acad&eacute;mico</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> (Tirant humanitats, 2024).</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">No obstante, para Lluch la comunidad digital es la que m&aacute;s funciona para ver el &eacute;xito de un libro entre el gran p&uacute;blico. Aunque con matices, porque faltan datos: los de las editoriales. &ldquo;Igual que se hace con los productos que venden los </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>influencers</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">, cremas o lo que sea, que ah&iacute; s&iacute; que hay datos de venta. Pues con los libros nos falta eso, el estudio de mercado de las editoriales, pero es muy dif&iacute;cil que los grandes grupos compartan datos de venta, son muy opacos&rdquo;, se lamenta. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Pero, &iquest;cu&aacute;ndo nos damos cuenta de que un libro se convirti&oacute; en un fen&oacute;meno? Para Andrea Mart&iacute;nez, autora del ensayo </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>An&oacute;nimo es nombre de mujer </em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">(Bruguera, 2026) y divulgadora literaria en Instagram en su cuenta Literatura o barbarie (donde acumula m&aacute;s de 200.000 seguidores), el momento clave sucede cuando un libro salta de los creadores de contenido &ldquo;especializados&rdquo; a los  </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>influencers </em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">en general.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">&ldquo;Es lo que pas&oacute; concretamente con </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Las gratitudes&rdquo;,</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> explica, &ldquo;de pronto ves a cuentas que no suelen tratar temas literarios hablando de estos libros&rdquo;, contin&uacute;a para marcar el asunto como &ldquo;una urgencia capitalista que est&aacute; vendiendo el mismo libro constantemente&rdquo; y eso hace que &ldquo;la gente quiera formar parte de la misma conversaci&oacute;n&rdquo;. &ldquo;El capitalismo nos individualiz&oacute; y homogeneizado al mismo tiempo&rdquo;, sentencia para agregar que, hace unos a&ntilde;os, pas&oacute; lo mismo con </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>El secreto, </em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">de Donna Tartt, que se public&oacute; en 1992 y vivi&oacute; &ldquo;un repunte muy fuerte&rdquo;. &ldquo;Y esto le abri&oacute; las puertas a otro nuevo fen&oacute;meno: las historias de </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>dark academia,</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> que se vendieron como churros&rdquo;, opina. </span>
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;">Las razones de los lectores</span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Gemma (42 a&ntilde;os) ya conoc&iacute;a a De Vigan antes de que </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Las gratitudes</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> &ldquo;se pusiera de moda&rdquo;. &ldquo;Delphine es un nombre conocido para el lector aficionado, yo me le&iacute; hace a&ntilde;os </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Nada se opone a la noche </em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">y me encant&oacute;. Era un nombre que ya estaba ah&iacute;&rdquo;, comenta para se&ntilde;alar que s&iacute;, que </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Las gratitudes</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> fue una de las lecturas de su club de este a&ntilde;o, formado por gente que superaba los 40, y no hizo falta explicarle a nadie qu&eacute; libro era.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Bel&eacute;n (34) se lo compr&oacute; el a&ntilde;o pasado porque lo vio destacado en una librer&iacute;a. &ldquo;Fue despu&eacute;s de compr&aacute;rmelo y le&eacute;rmelo cuando vi que era viral&rdquo;, se&ntilde;ala para decir que lo compr&oacute; porque quer&iacute;a darle una nueva oportunidad a la autora, a quien ya hab&iacute;a le&iacute;do, pero que a&uacute;n no le hab&iacute;a convencido del todo. &ldquo;Me parece que trata temas muy universales aunque lo haga describiendo una enfermedad como la afasia&rdquo;, comenta la lectora.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Marcos (26) s&iacute; que se anim&oacute; a leerlo principalmente por redes sociales. &ldquo;Ya lo conoc&iacute;a, pero no me llamaba mucho la atenci&oacute;n. Fue el ver a gente </span>leerlo <span class="highlight" style="--color:transparent;">cuyo criterio me interesa lo que me pic&oacute; el gusanillo&rdquo;, admite para se&ntilde;alar que &ldquo;es una novela muy bonita&rdquo; narrada de una manera que &ldquo;explica muy bien lo que es la vida en s&iacute; misma&rdquo;.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Marta (35) lleg&oacute; a la autora porque, como a muchos, el algoritmo de sus redes sociales se la estaba lanzando constantemente. &ldquo;Me gust&oacute;, aunque menos que otros suyos que ya hab&iacute;a le&iacute;do&rdquo;, apunta para se&ntilde;alar que, en su opini&oacute;n, &ldquo;hay un delirio colectivo con algunos libros y es probable que este sea uno de ellos&rdquo;. &ldquo;Hay una clara tendencia a elevar ciertos libros; mucha recomendaci&oacute;n y poca cr&iacute;tica en redes, pero igual que esto ocurre, la viralidad para un buen libro es un regalo para el autor y para los lectores&rdquo;, zanja la lectora.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Clara Nuño]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/amistades-leyendo-gratitudes-cinco-anos-despues-publicacion_1_13473142.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 28 Aug 2026 13:56:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué todas tus amistades están leyendo 'Las gratitudes' cinco años después de su publicación]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Literatura,Libros,Lecturas,Delphine de Vigan]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Murió Yayoi Kusama, la artista japonesa de los espejos infinitos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/muere-yayoi-kusama-97-anos-artista-japonesa-espejos-infinitos_1_13471335.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5fd6c369-31ad-48a8-a56a-0cab23bc056d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1340y429.jpg" width="1200" height="675" alt="Murió Yayoi Kusama, la artista japonesa de los espejos infinitos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La artista, conocida por sus coloridos diseños de lunares y patrones repetitivos, falleció el pasado 14 de agosto, aunque lo confirmaron en su página web este jueves.</p></div><p class="article-text">
        La artista japonesa <strong>Yayoi Kusama</strong>, conocida por sus coloridos dise&ntilde;os de lunares y patrones repetitivos, falleci&oacute; este mes a los 97 a&ntilde;os, seg&uacute;n una publicaci&oacute;n en su p&aacute;gina web este jueves. La artista muri&oacute; el 14 de agosto en un hospital de Tokio, detall&oacute; la publicaci&oacute;n, que no da m&aacute;s informaci&oacute;n sobre las causas del fallecimiento.
    </p><p class="article-text">
        Kusama &ldquo;sigui&oacute; pintando hasta sus &uacute;ltimos d&iacute;as, sin dejar nunca el pincel, y continu&oacute; explorando el amor eterno y el alma inmortal&rdquo;, asegur&oacute; el texto. La japonesa, figura clave de la psicodelia, fue una de las artistas m&aacute;s relevantes del &uacute;ltimo siglo, expuso en museos de todo el mundo y recibi&oacute; multitud de galardones, como la Orden de las Artes y las Letras de Jap&oacute;n o la Orden de Cultura japonesa.
    </p><p class="article-text">
        En 2006 se convirti&oacute; en la primera mujer en obtener el Praemium Imperiale de la Asociaci&oacute;n de Arte de Jap&oacute;n, uno de los premios internacionales de arte m&aacute;s prestigiosos del mundo. Nacida en la ciudad de Matsumoto el 22 de marzo de 1929, Kusama comenz&oacute; a pintar sobre los diez a&ntilde;os, usando como motivo la repetici&oacute;n obsesiva de lunares y patrones como redes y arcos, que plasm&oacute; en acuarelas, pastel y &oacute;leos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Fotografía de archivo de la obra Infinity Mirror Room la artista japonesa Yayoi Kusama, en el Museo de Arte del Instituto Inhotim, en 2024, en Brumadinho, estado de Minas Gerais (Brasil)."
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            <span class="title">
                Fotografía de archivo de la obra Infinity Mirror Room la artista japonesa Yayoi Kusama, en el Museo de Arte del Instituto Inhotim, en 2024, en Brumadinho, estado de Minas Gerais (Brasil).                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En 1990 se intern&oacute; voluntariamente en una instituci&oacute;n mental, desde donde sigui&oacute; produciendo obras en diversos formatos. &ldquo;A lo largo de una vida extraordinaria dedicada por entero a la creaci&oacute;n art&iacute;stica, Kusama desarroll&oacute; una carrera aclamada internacionalmente como artista de vanguardia pionera, cuya pr&aacute;ctica creativa abarc&oacute; las artes visuales, la representaci&oacute;n, la ficci&oacute;n y la poes&iacute;a&rdquo;, detall&oacute; su p&aacute;gina web.
    </p><p class="article-text">
        <em>Con informaci&oacute;n de la agencia EFE</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/muere-yayoi-kusama-97-anos-artista-japonesa-espejos-infinitos_1_13471335.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 27 Aug 2026 17:18:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Murió Yayoi Kusama, la artista japonesa de los espejos infinitos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Arte,Japón]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Natalie Portman en medio de un culebrón literario: el libro que es visto como “una forma calculada de humillación”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/natalie-portman-culebron-literario-libro-calculada-humillacion-pm_1_13469381.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/788a5808-e7e6-415c-9b7f-07fb336eee5b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x971y503.jpg" width="1200" height="675" alt="Natalie Portman en medio de un culebrón literario: el libro que es visto como “una forma calculada de humillación”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Describe una actriz de Hollywood que se hizo famosa de niña, que vive en una capital europea, está vinculada con una gran marca, tiene gran interés en los libros y uno de sus papeles más famosos es el de una bailarina de ballet</p><p class="subtitle">¿Está basado el nuevo libro de Rachel Cusk en Natalie Portman?
</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Es uno de </span>los temas del momento en Reino Unido <span class="highlight" style="--color:white;">y uno de los m&aacute;s candentes del sector literario, y es el hecho de que el lanzamiento del nuevo libro de </span><a href="https://www.eldiarioar.com/temas/rachel-cusk/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Rachel Cusk</strong></span></a><span class="highlight" style="--color:white;"><strong> </strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">se ha definido como una &ldquo;biograf&iacute;a no autorizada&rdquo; de la actriz </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Natalie Portman</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, al encontrar diversos paralelismos entre la protagonista y la vida de la int&eacute;rprete de Hollywood.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La que es una de las escritoras m&aacute;s respetadas y premiadas de la literatura inglesa contempor&aacute;nea publica &lsquo;Life of M&rsquo; este 25 de agosto, un libro que ha sido rese&ntilde;ado como &ldquo;una forma calculada de humillaci&oacute;n&rdquo; por parte del </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Sunday Times</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> o &ldquo;un asesinato literario&rdquo; por parte de </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>The Telegraph</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">.</span>
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:white;">&iquest;Un retrato despiadado de Natalie Portman?</span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Si por algo es conocida la escritora Rachel Cusk es porque ya sabe lo que es lidiar con la pol&eacute;mica por usar su vida real para material literario, y esta ocasi&oacute;n ser&iacute;a una vez m&aacute;s en la que vuelve a suceder. En este caso, el libro &lsquo;Life of M&rsquo; trata sobre una autora que se re&uacute;ne con una actriz para realizar una autobiograf&iacute;a en la que ella har&iacute;a de escritora fantasma para contar su vida.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Esto se ha visto como un retrato despiadado de Natalie Portman por diversos paralelismos que se encuentran en la historia, al describir una actriz de Hollywood que se hizo famosa de ni&ntilde;a, que vive en una capital europea, est&aacute; vinculada con una gran marca, tiene gran inter&eacute;s en los libros y uno de sus papeles m&aacute;s famosos es el de una bailarina de ballet.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Si se tiene en cuenta que Portman se dio a conocer con tan solo 13 a&ntilde;os en la pel&iacute;cula &ldquo;El perfecto asesino&rdquo; de Luc Besson, que vive en Par&iacute;s desde 2014, que es la imagen del perfume Miss Dior, que tiene un club de lectura en Instagram y que su papel m&aacute;s famoso fue el de una bailarina de ballet en &ldquo;Cisne Negro&rdquo;, podemos decir que la actriz descrita en el libro de Cusk se asemeja bastante a la int&eacute;rprete de Hollywood.</span>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Es por ello por lo que estos argumentos se han usado para describir que este libro ser&iacute;a una especie de biograf&iacute;a no autorizada, aunque su nombre no figura en la obra, pero donde aparece en un retrato fr&iacute;o y calculador, en el que se describe una persona devorada por la fama. Cabe tener en cuenta que la escritora y la actriz ten&iacute;an una relaci&oacute;n cordial como hab&iacute;an demostrado en varios actos que coincidieron e incluso Portman se declar&oacute; fan, tanto que dos libros han formado parte de su club de lectura. A pesar de toda la pol&eacute;mica generada por el lanzamiento &lsquo;Life of M&rsquo;, ni la actriz ni la escritora han realizado declaraciones al respecto, ni confirmando ni desmintiendo. </span>
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:white;">Qui&eacute;n es Rachel Cusk, la escritora en el centro de la pol&eacute;mica</span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La autora de &lsquo;Life of M&rsquo; es una destacada novelista y ensayista nacida en Canad&aacute;, pero afincada en Reino Unido. Estudi&oacute; Filolog&iacute;a Inglesa en la Universidad de Oxford y public&oacute; su primera novela en 1993, &lsquo;La salvaci&oacute;n de Agnes&rsquo;, con la que gan&oacute; el Premio Whitbread. Desde que saliera su libro &lsquo;Un trabajo para toda la vida&rsquo; en 2001, ha convertido la gente de su alrededor en material para su actividad literaria, con lo que est&aacute; habituada a generar pol&eacute;mica.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En &lsquo;Un trabajo para toda la vida&rsquo; relat&oacute; su propia experiencia como madre primeriza, con un relato tan descarnado que la acusaron de odiar a los ni&ntilde;os, pero fue en &lsquo;The Last Supper: A Summer in Italy&ldquo; cuando estuvo a punto de ser demandada despu&eacute;s de que escribiera sobre un grupo de viajeros ingleses que vieron como su privacidad era vulnerada. En 2012, tres a&ntilde;os despu&eacute;s, cont&oacute; el hundimiento de su segundo matrimonio en &lsquo;Despojos&rsquo;, que fue visto como una &rdquo;narcicista sin igual&ldquo;.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/natalie-portman-culebron-literario-libro-calculada-humillacion-pm_1_13469381.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 27 Aug 2026 09:24:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Natalie Portman en medio de un culebrón literario: el libro que es visto como “una forma calculada de humillación”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Natalie Portman,Rachel Cusk]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Inés Ulanovsky: “Siempre es inquietante pensar qué hacemos con el pasado”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/ines-ulanovsky-inquietante-pensar-pasado_1_13460295.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/354b7490-78ae-413b-b71d-c83b84e86a8e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x850y550.jpg" width="1200" height="675" alt="Inés Ulanovsky: “Siempre es inquietante pensar qué hacemos con el pasado”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Acaba de publicar “Palabras que ya no existen”, un encantador artefacto literario que combina memoria, textos hipnóticos y fotografías que sacó o se encontró tiradas en la calle. La misión de rescatar recuerdos antes de que se olviden y el día en que aparecieron cientos de diapositivas en la vereda de su casa.
</p><p class="subtitle">Mil lianas - Réquiem para un bar, libros de agosto</p></div><p class="article-text">
        Desde las primeras p&aacute;ginas, <strong>In&eacute;s Ulanovsky</strong> hace una advertencia: <em>&ldquo;Este libro es un inventario incompleto de im&aacute;genes y palabras que est&aacute;n a punto de desaparecer&rdquo;</em>. La memoria, esa zona por momentos escurridiza y por momentos contundente como un tel&eacute;fono rojo tirado en alguna vereda porte&ntilde;a, es el terreno por el que indaga la autora en <em>Palabras que ya no existen</em>. <strong>Editado recientemente por Parip&eacute; Books, se trata de una publicaci&oacute;n hipn&oacute;tica</strong> donde se entrelazan textos (a veces son poemas, a veces recuerdos con forma de lista incompletos o muy c&oacute;micos o anotaciones que tienen el pulso de lo fugaz), con im&aacute;genes que ella misma sac&oacute; de objetos abandonados en la calle y otras fotos que encontr&oacute; de manera azarosa.
    </p><p class="article-text">
        Es que, <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/responsabilidades-absurdas-dias-feria-libro_129_13168549.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como ocurr&iacute;a en su libro anterior, Las fotos, reeditado este a&ntilde;o por el sello Blatt &amp; R&iacute;os</a>, <strong>las fotograf&iacute;as, en la vida de In&eacute;s Ulanovsky, tarde o temprano aparecen, se hacen ver. </strong>Esta vez pas&oacute; un domingo por la ma&ntilde;ana cuando escuch&oacute; una suerte de estallido desde su departamento en un quinto piso y baj&oacute; de inmediato hasta la puerta para ver de qu&eacute; se trataba. <strong>Se encontr&oacute; con un tesoro muy particular: cientos de diapositivas y fotograf&iacute;as sueltas tomadas entre las d&eacute;cadas del &rsquo;60 y del &rsquo;80 en Buenos Aires</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Desde ese momento el hallazgo le marc&oacute; una suerte de rumbo &ndash;el del recuerdo, el del fragmento, el de una ciudad en el siglo XX&ndash; para que <em>Palabras que ya no existen</em> se ubique, con gran sensibilidad, entre eso que ocurri&oacute; y lo que parece en v&iacute;as de extinci&oacute;n. Un terreno et&eacute;reo y tambi&eacute;n radiante cada vez que la autora se pone a recordar boletos capic&uacute;a, im&aacute;genes de Nuevediario o juegos del Italpark. Pero lejos de una melancol&iacute;a quieta o pesada, In&eacute;s Ulanovsky propone en su libro un tipo de rescate movedizo: <strong>por eso camina y nombra escenas de un pasado que siempre est&aacute; volviendo y sobre el que, con una c&aacute;mara o con el filo de las palabras, prefiere echar luz</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &quot;Palabras que ya no existen&quot; es el nuevo libro de Inés Ulanovsky.                            </span>
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        <strong>&ndash; &ldquo;La gente tira sus recuerdos y yo me autoimpuse una misi&oacute;n absurda: registrarlos antes de que pase el cami&oacute;n de la basura&rdquo;, dec&iacute;s al comienzo del libro. </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/responsabilidades-absurdas-dias-feria-libro_129_13168549.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Como en </strong></a><a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/responsabilidades-absurdas-dias-feria-libro_129_13168549.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>Las fotos</strong></em></a><a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/responsabilidades-absurdas-dias-feria-libro_129_13168549.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>,</strong></a><strong> volv&eacute;s a referirte a esa responsabilidad que te acompa&ntilde;a. &iquest;C&oacute;mo naci&oacute; </strong><em><strong>Palabras que ya no existen</strong></em><strong> y c&oacute;mo es que te sigue impulsando esta misi&oacute;n de rescatista?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Hay algunos v&iacute;nculos muy directos entre <em>Las fotos</em> y este libro y esa frase es un poco como una llave que los conecta. Desde lo conceptual, volv&iacute; a la idea del rescate antes de que desaparezca algo. En <em>Palabras&hellip;</em>, sin embargo, <strong>creo que ampli&eacute; todav&iacute;a m&aacute;s ese concepto y lo llev&eacute; como procedimiento para mis propios recuerdos.</strong> Este libro naci&oacute; primero con los textos y esos textos bastante libres y sin una forma determinada, ten&iacute;an que ver con mi memoria. Estaban tambi&eacute;n muy vinculados con el procedimiento de <em>Me acuerdo</em> (N. de la R.: se refiere al formato fragmentario de un libro del artista estadounidense <strong>Joe Brainard</strong> compuesto por sus recuerdos como una suerte de inventario.<strong> Esa especie de g&eacute;nero literario luego fue replicada por autores como Georges Perec, Margo Glantz y Mart&iacute;n Kohan</strong>). Al comienzo era un libro que no ten&iacute;a im&aacute;genes, pero a medida que avanzaba sent&iacute;a que le faltaba algo, que no terminaba de cerrarme, que era demasiado breve. En un momento empec&eacute; a darme cuenta de que eso que recordaba ten&iacute;a mucho que ver con lo que en paralelo yo me iba encontrando por la calle. As&iacute; como pas&oacute; con <em>Las fotos</em> &ndash;eso que me llev&oacute; a encontrar fotos en la calle y ver qu&eacute; eran y al mismo tiempo qu&eacute; soy yo frente a esas im&aacute;genes&ndash;,<strong> ac&aacute; lo ampli&eacute; un poco y lo traslad&eacute; a los objetos</strong>. Es que mientras caminaba me encontr&eacute; muchos tel&eacute;fonos, televisores, casetes, CD&rsquo;s, cosas que est&aacute;n en desuso ya. Y los empec&eacute; a registrar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; &iquest;Empezaste a ordenar, a hacer una especie de inventario en paralelo? Porque en el libro hay listas de esos hallazgos que tambi&eacute;n fotografiaste.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, claro. Me impacta que la gente tire sus recuerdos a la basura. Ya me hab&iacute;a pasado con las fotos que se tiran y ahora con todos esos objetos abandonados. <strong>Me empec&eacute; a dar cuenta de que muchos de ellos ten&iacute;an que ver con mis recuerdos, con esos recuerdos que yo tambi&eacute;n hab&iacute;a tenido, que tambi&eacute;n hab&iacute;a querido registrar antes de que desaparezcan.</strong> La sensaci&oacute;n es la misma: son recuerdos que no parecen en principio importantes, son recuerdos muy ef&iacute;meros, muy chiquitos. Por eso en un momento del libro digo que tengo recuerdos televisivos y reales. Porque hay algo de eso tambi&eacute;n, de todo eso que me form&oacute; de chica, de todo eso que consum&iacute;, de todo lo que escuch&eacute;, de todo eso que me hizo quien soy ahora que tengo 49 a&ntilde;os y me cruzo con estas cosas tiradas por la calle. <strong>Viv&iacute; la mitad de mi vida en el siglo pasado y la mitad ac&aacute;, en este siglo. Cuando pude ver esa conexi&oacute;n directa tuve la sensaci&oacute;n de que este libro necesitaba im&aacute;genes. </strong>Necesitaba las im&aacute;genes de lo que yo fui encontrando y tambi&eacute;n otras. Adem&aacute;s, cuando lo estaba terminando, apareci&oacute; en la puerta de mi casa un bot&iacute;n sin sentido de un mont&oacute;n de im&aacute;genes de una Buenos Aires que ya no existe, muchas de ellas del &lsquo;65 y en adelante. Es una Buenos Aires que por mi edad no conoc&iacute;, pero que tambi&eacute;n conservan el recuerdo de un mont&oacute;n de cosas que s&iacute; me resultan propias o cercanas.
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                Una de las fotografías que Inés Ulanovsky rescató de la calle y que forman parte de su libro.                            </span>
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        <strong>&ndash; En el libro describ&iacute;s ese momento como un estallido.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, fue un domingo en 2023. Escuch&eacute; un ruido como si fuera una ca&iacute;da de vidrios. <strong>Vivo en un quinto piso y eso ven&iacute;a de la calle. Me asomo por la ventana y noto cuadraditos tirados. Pensaba que no pod&iacute;an ser diapositivas, que estaba viendo mal desde la altura. Hasta que baj&eacute; y las encontr&eacute;. </strong>Y, s&iacute;, eran valijitas, cajas, bolsas y &aacute;lbumes llenos de diapositivas. Tambi&eacute;n hab&iacute;a algunas fotos sueltas. Fue graciosa la escena porque yo me apuraba para ver c&oacute;mo rescatarlas pensando que a alguien m&aacute;s le iban a importar. Pero a nadie le pasaba nada con eso, salvo a m&iacute; (risas). Ah&iacute; el libro se termin&oacute; de amar, con ese v&iacute;nculo entre estas im&aacute;genes perdidas de alguien que las tir&oacute;, m&aacute;s mis recuerdos no importantes, m&aacute;s esos objetos tirados en la calle que registr&eacute;. Es como una especie de despedida del siglo XX, de eso que ya es obsoleto lamentablemente. <strong>Y digo lamentablemente porque ese es un universo que a m&iacute; me hace entender el mundo.</strong> A la vez, tambi&eacute;n siento que hay que entender este momento y todas estas cosas ya no son parte de este mundo o est&aacute;n siendo de a poco descartadas, por eso est&aacute;n tiradas en la calle. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Era arriesgado, a priori, que este libro partiendo de esos universos, no cayera en una nostalgia por la nostalgia misma. Sin embargo no cae, propone otra cosa: listas, recuerdos c&oacute;micos o medio absurdos, fotos realmente hipn&oacute;ticas. &iquest;Te daba miedo que se leyera &uacute;nicamente en clave nost&aacute;lgica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, s&iacute;. Pens&eacute; mucho en eso. De hecho creo que me costaba mucho pensar en otra cosa en el tiempo que hice este libro. Era un tema que me volv&iacute;a y me volv&iacute;a. Porque por un lado no entiendo este momento, no entiendo el presente, no entiendo la inteligencia artificial, no entiendo la virtualidad, no entiendo las redes sociales. No entiendo, no entiendo, no entiendo. Entonces me preguntaba c&oacute;mo se habita esta realidad sin terminar de entender. Porque de alguna manera creo que hay que entenderla o intentar acercarse. Creo que tengo que dejar de estar tan peleada con eso que no termino de entender. <strong>Me siento como entre enojada y un poco decepcionada, y al mismo tiempo perdida. Creo que este libro compila todas las reglas que entiendo o que entend&iacute; o que me formaron o de las cosas que me parecieron importantes y que tienen que ver, otra vez, con la materialidad.</strong> Como en <em>Las fotos</em>. Fue, digamos, algo de lo que agarrarse otra vez. Y sobre la nostalgia, claro, de alguna manera est&aacute; dando vueltas por ah&iacute;, pero siento que tal vez despu&eacute;s de hacer este libro puedo empezar a entender un poco m&aacute;s este momento. No lo s&eacute;, es una esperanza. <strong>Porque tengo dos hijos de este siglo que tienen 17 y 20 a&ntilde;os y necesito entenderlos.</strong> No me queda otra. Si no, me tendr&iacute;a que ir a una monta&ntilde;a, no s&eacute;, a desconectar de todo y olvidar. &iexcl;Pero creo que no puedo! (risas).
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                Inés Ulanovsky trabajó muchos años como fotógrafa profesional y como archivista fotográfica.                            </span>
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        <strong>&ndash; Para quienes seguimos tus libros, de una manera esquem&aacute;tica podr&iacute;amos decir que arrancaste con uno sobre tu madre, luego pasaste a</strong><em><strong> Las fotos</strong></em><strong>, y ac&aacute;, sobre todo pensando en esas palabras que ya no existen pero tambi&eacute;n en los objetos como los televisores o la radio, se destaca la figura de tu padre, </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/carlos-ulanovsky-picardia-elemento-esencial-periodista_1_12636892.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Carlos Ulanovsky</strong></a><strong>, que adem&aacute;s est&aacute; presente en algunas de las conversaciones que registr&aacute;s con &eacute;l y est&aacute; en la dedicatoria tambi&eacute;n. &iquest;Tuviste presente ese v&iacute;nculo a la hora de escribir?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, mi padre estuvo un mont&oacute;n, todo el tiempo. De hecho hubo algo lindo con &eacute;l antes. Porque yo primero hab&iacute;a pensado otro tipo de libro, un libro en que la tem&aacute;tica era exclusivamente la televisi&oacute;n. Yo consum&iacute; mucha televisi&oacute;n, lo digo ah&iacute;, entonces en un momento me imagin&eacute; algo como Las fotos, con esa estructura, pero de la televisi&oacute;n. <strong>Entonces fui a la casa de mi viejo y &eacute;l me dio una carpeta, de su incre&iacute;ble archivo. Era una carpeta amarilla muy grande que dec&iacute;a &ldquo;Televisi&oacute;n&rdquo; escrito a mano</strong>. Fue genial porque ah&iacute; me dice, &ldquo;toma, no s&eacute; para qu&eacute;, pero esta es mi carpeta de televisi&oacute;n&rdquo;. Al final el libro fue para otro lado, y aunque yo no trabajo como &eacute;l, que es periodista, algo qued&oacute; como flotando. Y, despu&eacute;s, s&iacute;, todo el tiempo apareci&oacute; &eacute;l en este proceso, yo le fui mostrando algunos de estos poemas, de estos textos. <strong>Adem&aacute;s lo nombro un mont&oacute;n y de hecho le ped&iacute; que fuera el presentador del libro</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash; Durante la presentaci&oacute;n de la edici&oacute;n definitiva de</strong><em><strong> Las fotos</strong></em><strong> y tambi&eacute;n en este libro dijiste que te gusta m&aacute;s encontrar fotos que sacar fotos. &iquest;Sentiste un cambio en vos que trabajaste muchos a&ntilde;os como fot&oacute;grafa profesional? </strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Siento que hay algo inmanejable en el azar del hallazgo que me parece muy incre&iacute;ble. Y me gusta mucho la idea de detenerme a pensar qui&eacute;n hizo esas fotos que me voy encontrando, por qu&eacute;. Como que hay algo ah&iacute; detectivesco que me atrapa. Sobre todo porque es medio incompleto, casi todo hallazgo es sin informaci&oacute;n. Pasa con las fotos de las diapositivas: no tengo noci&oacute;n del autor de estas fotos, de por qu&eacute; las hizo, de qui&eacute;nes son las personas que aparecen o por qu&eacute; las eligi&oacute;. Incluso lo imagino como un &ldquo;&eacute;l&rdquo;, pero no s&eacute; nada. Hasta el a&ntilde;o puede ser difuso. <strong>Muchas veces no tengo forma de reponer ese tipo de informaci&oacute;n. Pero lo que s&iacute; puedo hacer es publicarlo en un libro y darle el espacio que a m&iacute; me parece que esas fotos merecen. </strong>Por eso digo que me gusta m&aacute;s encontrarlas que sacarlas.
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                    alt="&quot;Palabras que ya no existen&quot; es también un homenaje a la ciudad de Buenos Aires."
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                &quot;Palabras que ya no existen&quot; es también un homenaje a la ciudad de Buenos Aires.                            </span>
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        <strong>&ndash; Esta persona que tom&oacute; las im&aacute;genes de las diapositivas es un misterio. Es curioso porque tambi&eacute;n trae algo que es de un universo tuyo: Buenos Aires. Podr&iacute;a pensarse al libro como una gran oda a la ciudad y tambi&eacute;n al siglo XX.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; &iexcl;S&iacute;! Es incre&iacute;ble pero se dedic&oacute; a mirar la arquitectura, la calle, los autos. Mucho parque automotor incre&iacute;ble, &iquest;no? <strong>El otro d&iacute;a pensaba en la belleza de esos autos, de esos aparatos telef&oacute;nicos. De hecho ve&iacute;a una vez m&aacute;s la foto del tel&eacute;fono rojo que aparece en la tapa y pensaba qu&eacute; conversaciones habr&aacute; habido en ese tel&eacute;fono, qu&eacute; se habr&aacute; decidido us&aacute;ndolo.</strong> Todos ellos tienen una carga narrativa y emotiva. Y s&iacute;, tambi&eacute;n me gusta pensar que es el registro de una ciudad que quiero mucho y que ya no existe tampoco. S&iacute;, hay algo ah&iacute; medio fantasmag&oacute;rico y muy raro que se me produce con las im&aacute;genes. Me pregunt&oacute; d&oacute;nde estar&aacute; ese cartel de la bomboner&iacute;a Lion D'or, que fue un lugar muy importante para m&iacute;. Lamentablemente ahora hay una helader&iacute;a de cadena ah&iacute;. En general nos quedan menos espacios para habitar en la ciudad. Espacios de esos que nos defin&iacute;an, que nos juntaban. Que nos encontraban o nos representaban. Para no terminar en una lectura totalmente nost&aacute;lgica, prefiero pensar que con lo que hago intento hacerle homenaje a todo eso y tal vez podamos dejar de a&ntilde;orarlo tanto. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; El texto de </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/martin-rejtman-encanto-viaje-verse-pensar-contexto-arma-persona_1_12782139.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Mart&iacute;n Rejtman</strong></a><strong>, en la contratapa, va un poco en ese sentido, &iquest;qu&eacute; hacemos con el pasado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, a m&iacute; me encant&oacute; ese texto y me pareci&oacute; muy personal. <strong>Me acerca un poco a una idea, a decir &ldquo;che, esto m&aacute;s o menos nos est&aacute; pasando a muchos&rdquo;. </strong>Y, entonces, &iquest;qu&eacute; hacemos con el pasado? Siempre es inquietante pensar qu&eacute; hacemos con el pasado, pero la pregunta es v&aacute;lida. O con los recuerdos. &iquest;Qu&eacute; hacemos con los recuerdos? &iquest;Qu&eacute; hacemos con los objetos? <strong>Y esa es una pregunta que aparece en alg&uacute;n momento del libro. La gente no sabe qu&eacute; hacer con los recuerdos. Bueno, yo tampoco, entonces hice esto </strong>(risas). 
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                    alt="Un domingo de 2023 alguien descartó cientos de diapositivas y fotografías en la puerta del edificio donde vive Inés Ulanovsky, un tesoro que ella rescató y hoy vive en las páginas de su libro."
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                Un domingo de 2023 alguien descartó cientos de diapositivas y fotografías en la puerta del edificio donde vive Inés Ulanovsky, un tesoro que ella rescató y hoy vive en las páginas de su libro.                            </span>
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        <strong>&ndash; Hace poco fue la </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/feria-editores-2026-seleccion-libros-buscar-novelas-ensayo-grandes-rescates_1_13430222.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Feria de Editores</strong></a><strong>, ah&iacute; tus libros circularon mucho. Pero, al mismo tiempo, en el mundo de los libros o la cultura en general, que es donde vos te mov&eacute;s, se atraviesa una crisis. Muchas personas que se dedican a escribir o a ense&ntilde;ar, como vos, no llegan a fin de mes. &iquest;C&oacute;mo est&aacute;s transitando este tiempo tan hostil?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Lo transito con dificultad. Tengo tres trabajos. Trabajo todos los d&iacute;as en un museo. Despu&eacute;s doy clases en la Universidad de San Mart&iacute;n. Trabajo en dos materias. Y tambi&eacute;n doy talleres. Porque si no, no llego. Doy cl&iacute;nicas de obra y todo lo que aparece lo agarro. <strong>Estoy en un momento de mucho cansancio y de mucho agotamiento por esto y al mismo tiempo siento que no se puede aflojar. As&iacute; que es ambiguo, pero agradezco tener todos esos trabajos en un contexto tan dif&iacute;cil. </strong>Creo tambi&eacute;n que nuestras actividades vinculadas con la cultura est&aacute;n en peligro de extinci&oacute;n o complicadas o con mucha dificultad de presupuesto, entonces es una especie de milagro tambi&eacute;n poder sacar un libro en estos tiempos. Estuve en la FED y es impresionante tambi&eacute;n la necesidad de juntarse, de hacer cosas, la curiosidad de la gente. En este y en varios terrenos estamos en un momento muy duro. Y la mayor&iacute;a est&aacute;, me parece, haciendo much&iacute;simos esfuerzos para no desaparecer, para seguir existiendo mientras que hay un cambio de paradigmas evidente. Espero que sea temporal y que tenga que ver con la coyuntura pol&iacute;tica y no con algo m&aacute;s general, qu&eacute; s&eacute; yo. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; &iquest;Est&aacute;s escribiendo algo nuevo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, estoy terminando un diario para la editorial Bosque Energ&eacute;tico. Se va a llamar <em>Diario de una fan de Charly Garc&iacute;a </em>y va a salir a fin de a&ntilde;o<em>.</em> As&iacute; que me estoy divirtiendo mucho. Y tambi&eacute;n paseando por ese pasado, presente y futuro que es Charly. <strong>Estoy disfrutando la escritura, cosa que me cuesta. Me estoy divirtiendo y estoy emocionada tambi&eacute;n</strong>. Me di cuenta de que tanto <em>Las fotos</em> como <em>Palabras que ya no existen</em>, como el libro de Charly recorren los &uacute;nicos temas que m&aacute;s me han interesado a lo largo de mi vida. No tengo muchos m&aacute;s temas, despu&eacute;s veo qu&eacute; va a pasar, de qu&eacute; me voy a disfrazar si sigo escribiendo (risas). Pero siento que s&oacute;lo puedo escribir de eso que me importa mucho. Y, bueno, ahora es Charly. Despu&eacute;s ver&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        <em>AL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/ines-ulanovsky-inquietante-pensar-pasado_1_13460295.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 23 Aug 2026 13:17:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Inés Ulanovsky: “Siempre es inquietante pensar qué hacemos con el pasado”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Literatura argentina,Fotografía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Series y películas que llegan al streaming en agosto: Moria Casán, un thriller impactante, Barreda y varios regresos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/series-peliculas-llegan-streaming-agosto-moria-casan-thriller-impactante-barreda-regresos_1_13454096.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/46b27072-7d16-44d8-b6cd-cf64480055ed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1106y315.jpg" width="1200" height="675" alt="Series y películas que llegan al streaming en agosto: Moria Casán, un thriller impactante, Barreda y varios regresos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las principales plataformas anunciaron la llegada de nuevo material a sus servicios. Un repaso por lo más destacado del mes.</p><p class="subtitle">Ana María Shua: “A los enfermos se les pide valentía, a mí siempre me costó esa clase de solemnidad”</p></div><p class="article-text">
        A lo largo de agosto las principales plataformas de streaming est&aacute;n estrenando numerosas (y muy destacadas) producciones audiovisuales. Adem&aacute;s de nuevas temporadas de series muy populares y el lanzamiento de pel&iacute;culas esperadas, <strong>durante todo el mes hay lugar tambi&eacute;n para estrenos argentinos como la serie </strong><em><strong>Moria</strong></em><strong> y el largometraje </strong><em><strong>Barreda</strong></em> y para la segunda parte de<em> Cien a&ntilde;os de soledad</em>, entre otros.
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, un repaso por las series y pel&iacute;culas m&aacute;s destacadas que llegan a lo largo de junio a Netflix, HBO Max, Amazon Prime Video, Disney+, Apple TV+ y Mubi.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. </strong><em><strong>Moria</strong></em><strong>.</strong> &ldquo;Moria Cas&aacute;n celebra sus 80 a&ntilde;os y abre las puertas de su ficci&oacute;n como titiritera de su propia historia. Tres grandes actrices &mdash;<strong>Sof&iacute;a Gala Castiglione, Griselda Siciliani y Cecilia Roth</strong>&mdash; la encarnan en distintas etapas de su vida. La serie no es solo el retrato de una estrella que atraviesa el cine, el teatro y la televisi&oacute;n. Es la historia de una mujer que hizo de la transgresi&oacute;n una forma de supervivencia y es un homenaje a la cultura popular argentina&rdquo;, inform&oacute; Netflix sobre este lanzamiento.      
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        <strong>La serie </strong><em><strong>Moria</strong></em><strong> se puede ver en Netflix. Disponible desde el 14 de agosto.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2.</strong><em><strong> Rosebush Pruning</strong></em><strong>.</strong> &ldquo;La cuarta pel&iacute;cula del brasile&ntilde;o <strong>Karim A&iuml;nouz </strong>es una incisiva exploraci&oacute;n de las din&aacute;micas familiares, el privilegio y las tensiones que se esconden bajo una apariencia de armon&iacute;a. <strong>Ambientada bajo el sol catal&aacute;n, la pel&iacute;cula sigue a una adinerada familia estadounidense</strong> que vive inmersa en un mundo de confort, consumo y b&uacute;squeda constante de afecto&rdquo;, inform&oacute; Mubi en un comunicado sobre este largometraje que sumar&aacute; a su cat&aacute;logo. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La llegada de un forastero altera este fr&aacute;gil equilibrio, sacando a la superficie resentimientos, deseos ocultos y conflictos que amenazan con desintegrar los lazos que los unen. Con una est&eacute;tica cuidadosamente construida y una atm&oacute;sfera cargada de inquietud, la pel&iacute;cula ofrece una mirada aguda a las complejidades de la pertenencia y la identidad. Esta s&aacute;tira grotesca que explora los absurdos y las incoherencias del patriarcado, c<strong>uenta con las actuaciones de Callum Turner, Tracy Letts, Elle Fanning y Pamela Anderson</strong>&rdquo;, agreg&oacute; la plataforma.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>La pel&iacute;cula </strong><em><strong>Rosebush Pruning</strong></em><strong> se puede ver por Mubi desde el 21 de agosto.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. </strong><em><strong>Fragmentos</strong></em><strong>.</strong> Este mes llega a la pantalla de Disney+ la nueva serie dram&aacute;tica del productor ejecutivo <strong>Ryan Murphy</strong>, basada en una aclamada novela bestseller de <strong>Bret Easton Ellis</strong>. &ldquo;Ambientada en la vibrante ciudad de Los &Aacute;ngeles en los a&ntilde;os 80, <strong>la serie sigue a un grupo de privilegiados estudiantes de &uacute;ltimo a&ntilde;o de una exclusiva escuela preparatoria mientras exploran la identidad, el sexo, los celos y la obsesi&oacute;n</strong>, as&iacute; como los peligros que se esconden bajo la superficie de la adolescencia estadounidense. Protagonizada por Igby Rigney, Kaia Gerber, Homer Gere, Hayes Warner, Graham Campbell, Evan Rachel Wood, Wes Bentley y Jordan Roth&rdquo;, inform&oacute; la plataforma.
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>La serie </strong><em><strong>Fragmentos</strong></em><strong> est&aacute; disponible en Disney+ desde el 5 de agosto. Nuevos episodios todos los mi&eacute;rcoles</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. </strong><em><strong>Reacher</strong></em><strong>.</strong> Una nueva entrega de esta serie que promete acci&oacute;n y suspenso. &ldquo;En la cuarta temporada de <em>Reacher</em>, <strong>un tr&aacute;gico encuentro en el metro arrastra a Jack Reacher a un juego mortal</strong> contra enemigos sumamente poderosos. Esta nueva entrega est&aacute; basada en la novela <em>Ma&ntilde;ana no est&aacute;s</em>, de <strong>Lee Child</strong>&rdquo;, inform&oacute; Prime Video en un comunicado.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>La cuarta temporada de </strong><em><strong>Reacher</strong></em><strong> est&aacute; disponible en Amazon Prime Video desde el 12 de agosto.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>5</strong><em><strong>. Monstruos de dios</strong></em><strong>. </strong>&ldquo;&iquest;Qu&eacute; lleva a una persona a arriesgarlo todo por poseer un reptil imposible de conseguir? Esa es la pregunta que desmenuza Monstruos de dios, la nueva serie documental original de HBO dirigida por el cineasta <strong>Eric Goode</strong>&rdquo;, inform&oacute; HBO Max en un comunicado. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A lo largo de cinco episodios, la producci&oacute;n expone una red internacional de contrabandistas, coleccionistas y autoridades que, durante d&eacute;cadas, <strong>han protagonizado una silenciosa batalla alrededor de uno de los mercados ilegales m&aacute;s lucrativos del planeta</strong>. Estrenada mundialmente en el SXSW Film &amp; TV Festival 2026, donde obtuvo el TV Premiere Audience Award, la serie combina investigaci&oacute;n period&iacute;stica, acceso sin precedentes a los protagonistas de esta historia y el estilo narrativo que ha convertido a Eric Goode en uno de los documentalistas m&aacute;s reconocidos del g&eacute;nero&rdquo;, detall&oacute; la plataforma y agreg&oacute;: &ldquo;Impulsado por la fascinaci&oacute;n que ha sentido por los reptiles desde ni&ntilde;o, <strong>Goode se adentra en un universo donde la obsesi&oacute;n por conseguir las especies m&aacute;s raras alimenta una industria criminal valuada en miles de millones de d&oacute;lares.</strong> Conforme avanza la investigaci&oacute;n, descubre una compleja red internacional integrada por traficantes, criadores, coleccionistas, agentes federales y organizaciones criminales, cuyas actividades han puesto a numerosas especies al borde de la extinci&oacute;n&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>La serie documental </strong><em><strong>Monstruos de dios</strong></em><strong> est&aacute; disponible en HBO Max desde el 6 de agosto. </strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>6. </strong><em><strong>Cien a&ntilde;os de soledad</strong></em><strong>, parte 2. &ldquo;</strong>Se revelan las claves definitivas de Melqu&iacute;ades: El primero de la estirpe est&aacute; amarrado a un &aacute;rbol y al &uacute;ltimo se lo est&aacute;n comiendo las hormigas&rdquo;, inform&oacute; Netflix en un comunicado sobre el regreso de esta superproducci&oacute;n latinoamericana basada en la novela de <strong>Gabriel Garc&iacute;a M&aacute;rquez</strong>.  
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            </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Cien a&ntilde;os de soledad</strong></em><strong>, parte 2 est&aacute; disponible a partir del 5 de agosto. El gran final es el 26 de agosto.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>7. </strong><em><strong>R. J. Decker</strong></em><strong>.</strong> &middot;&ldquo;Escrita por <strong>Rob Doherty</strong> y protagonizada por <strong>Scott Speedman</strong>, la serie sigue a R.J. Decker, <strong>un ex fot&oacute;grafo period&iacute;stico y ex convicto que empieza de nuevo como investigador privado en el colorido y criminal sur de Florida</strong>. All&iacute; resuelve casos que van de lo extra&ntilde;o a lo bizarro, con la ayuda de tres mujeres: su ex, que trabaja como periodista; la esposa de &eacute;sta, una detective de polic&iacute;a; y una misteriosa mujer de su pasado que podr&iacute;a ser su mejor aliada&hellip; o su boleto  de regreso a prisi&oacute;n&rdquo;, inform&oacute; Disney + sobre este lanzamiento.
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>La serie </strong><em><strong>R. J. Decker</strong></em><strong> est&aacute; disponible en Disney+ desde el 5 de agosto.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>8. </strong><em><strong>Barreda</strong></em><strong>.</strong> Este mes llega al formato hogare&ntilde;o este drama de ficci&oacute;n basado en uno de los cr&iacute;menes m&aacute;s impactantes de la historia de Argentina: <strong>el de Ricardo Barreda, el dentista que asesin&oacute; brutalmente a su esposa, su suegra y sus dos hijas</strong> en su propio hogar. 
    </p><p class="article-text">
        El protagonista es el actor <strong>Luis Mach&iacute;n</strong> y forman parte del elenco <strong>Carla Peterson, Mercedes Mor&aacute;n, Maite Lanata, Margarita Paez, Marcelo Subiotto, Paola Barrientos y Alberto Ajaka</strong>, entre otros. Con direcci&oacute;n de Daniela Goggi.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>La pel&iacute;cula </strong><em><strong>Barreda</strong></em><strong> estar&aacute; disponible en Amazon Prime Video desde el 28 de agosto.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>9. </strong><em><strong>Susurran tu nombre</strong></em><strong>.</strong> &ldquo;Tras el secuestro de su hijo de ocho a&ntilde;os, <strong>un escritor viudo de novela negra se ve obligado a pedir ayuda a su padre</strong>, un inspector de polic&iacute;a jubilado del que est&aacute; distanciado. Pronto descubrir&aacute; que la desaparici&oacute;n guarda una inquietante conexi&oacute;n con un asesino en serie condenado d&eacute;cadas atr&aacute;s, conocido como el Hombre de los Susurros&rdquo;, inform&oacute; Netflix sobre este thriller de impacto que <strong>reunir&aacute;  en su elenco a Robert De Niro y Adam Scott</strong>.
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>La pel&iacute;cula </strong><em><strong>Susurran tu nombre</strong></em><strong> se podr&aacute; ver por Netflix a partir del 28 de agosto.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>10. </strong><em><strong>Sterling Point</strong></em><strong>. </strong>&ldquo;Annie Jacobson, una joven de 17 a&ntilde;os de Nueva York, hereda la misteriosa isla de su abuelo en Canad&aacute;. <strong>All&iacute;, entre nuevas amistades, romances y secretos familiares, su vida tomar&aacute; un rumbo inesperado</strong>&rdquo;, inform&oacute; Prime Video sobre esta serie, uno de sus lanzamientos de agosto.
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>La serie </strong><em><strong>Sterling Point</strong></em><strong> es uno de los lanzamientos de Amazon Prime Video. Disponible desde el 5 de agosto.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>11. </strong><em><strong>The Loneliness of Lizards</strong></em><strong>.</strong> Esta pel&iacute;cula, seg&uacute;n inform&oacute; Mubi, <strong>&ldquo;transforma un balneario rodeado de monta&ntilde;as de sal en un escenario donde conviven el descanso, el trabajo y el deseo&rdquo;</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A trav&eacute;s de una serie de encuentros y momentos cotidianos, <strong>In&ecirc;s Nunes</strong> construye un cortometraje de atm&oacute;sfera hipn&oacute;tica que observa las relaciones entre quienes habitan este espacio durante el d&iacute;a y las transformaciones que emergen al caer la noche.<strong> Una exploraci&oacute;n sutil sobre los cuerpos, los rituales y las emociones que permanecen ocultas bajo la superficie</strong>&rdquo;, agreg&oacute; la plataforma en un comunicado.
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>La pel&iacute;cula </strong><em><strong>The Loneliness of Lizards </strong></em><strong>es un estreno de Mubi. Disponible desde el 21 de agosto.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>12. </strong><em><strong>Ted Lasso</strong></em>. &ldquo;La aclamada comedia liderada por <strong>Jason Sudeikis</strong> vuelve a la cancha. En esta nueva entrega, Ted asume el reto directivo de entrenar a un equipo femenino de segunda divisi&oacute;n en Richmond. <strong>La narrativa explora la reestructuraci&oacute;n del club y el choque cultural habitual de la saga, manteniendo el foco en el bienestar emocional y el crecimiento personal</strong>&rdquo;, inform&oacute; Apple TV+ sobre la cuarta temporada de esta serie.
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>La cuarta temporada de </strong><em><strong>Ted Lasso</strong></em><strong> est&aacute; disponible en Apple TV+ desde el 5 de agosto.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>13. </strong><em><strong>Bugonia</strong></em><strong>.</strong> &ldquo;La historia sigue a dos hombres j&oacute;venes obsesionados con las teor&iacute;as conspirativas que deciden secuestrar a la poderosa directora ejecutiva de un conglomerado farmac&eacute;utico, <strong>ya que est&aacute;n convencidos de que ella es una extraterrestre encubierta que busca destruir la Tierra</strong>&rdquo;, detall&oacute; HBO Max sobre este largometraje dirigido por <strong>Yorgos Lanthimos</strong> que luego de su paso por los cines desembarca ahora para mirar en formato hogare&ntilde;o. <strong>Forman parte del elenco Emma Stone, Jesse Plemons, Aidan Delbis, Stavros Halkias y Alicia Silverstone</strong>.
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>La pel&iacute;cula </strong><em><strong>Bugonia</strong></em><strong> est&aacute; disponible en HBO Max desde el 14 de agosto.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>14. </strong><em><strong> La captura</strong></em><strong>. </strong>&ldquo;Atrapar al hombre m&aacute;s buscado del pa&iacute;s deber&iacute;a ser el mejor d&iacute;a de la carrera de cualquier polic&iacute;a. Para Carmona y Rosales, dos polic&iacute;as federales que apenas se conocen, es el principio de una pesadilla. Lo que comenz&oacute; como una detenci&oacute;n de rutina <strong>los convierte en los custodios de El Chapo Guzm&aacute;n, en pleno territorio controlado por su organizaci&oacute;n</strong>. A partir de ese momento, cada decisi&oacute;n tiene un costo. Incluso hacer lo correcto&rdquo;, inform&oacute; Netflix sobre esta pel&iacute;cula que <strong>tiene en su elenco a Alfonso Herrera, No&eacute; Hern&aacute;ndez y H&eacute;ctor Kotsifakis</strong>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>La pel&iacute;cula </strong><em><strong>La captura</strong></em><strong> es un lanzamiento de Netflix. Disponible desde el 21 de agosto.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>AL</em>                                   
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/series-peliculas-llegan-streaming-agosto-moria-casan-thriller-impactante-barreda-regresos_1_13454096.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 19 Aug 2026 09:41:59 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Treinta años de ‘Las cenizas de Ángela’, las memorias de una infancia en la miseria que conmovieron al mundo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/treinta-anos-cenizas-angela-memorias-infancia-miseria-conmovieron-mundo_1_13441722.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6fa55994-8010-4b25-a2a5-0901789f76f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x592y574.jpg" width="1200" height="675" alt="Treinta años de ‘Las cenizas de Ángela’, las memorias de una infancia en la miseria que conmovieron al mundo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El emblemático libro de Frank McCourt sobre su niñez en la Irlanda de la Gran Depresión y la Segunda Guerra Mundial se lee hoy como un ejemplo de resiliencia</p></div><p class="article-text">
        Corr&iacute;a el a&ntilde;o 1996 cuando un profesor jubilado llamado <strong>Frank McCourt </strong>(1930-2009) se situ&oacute; entre los escritores m&aacute;s vendidos con su primer libro, <em><strong>Las cenizas de &Aacute;ngela</strong></em>, unas memorias noveladas de su infancia en la Irlanda suburbial de los a&ntilde;os treinta y cuarenta. Nacido en Nueva York, era el hijo mayor de un matrimonio de inmigrantes irlandeses que regres&oacute; pronto a su pa&iacute;s de origen. La familia se instal&oacute; en la ciudad de Limerick, donde el autor creci&oacute; junto a sus hermanos. El padre, alcoh&oacute;lico, ten&iacute;a serios problemas para conservar un empleo, por lo que la madre, &Aacute;ngela, se erige en la figura nuclear que los sostiene. <strong>El prop&oacute;sito de novelar su ni&ntilde;ez nace, de hecho, como un homenaje a ella.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si nos limit&aacute;ramos a comentar el contenido de estas memorias, no pasar&iacute;an de ser una de una infancia en la miseria, pero por desgracia bastante com&uacute;n en la &eacute;poca, que sirve de radiograf&iacute;a social de los colectivos m&aacute;s desfavorecidos: un padre malgastador y con adicci&oacute;n a la bebida, incapaz de ocuparse de su familia, pero al que su hijo escucha con embeleso cuando le cuenta historias legendarias; la madre que se sacrifica por los hijos, que llega hasta a pedir limosna para darles de comer, abnegada, trabajadora y familiar, tal como se espera de las mujeres en la sociedad irlandesa; una larga sucesi&oacute;n de hijos, con la imposibilidad de mantenerlos y el trauma de la elevada mortalidad infantil.
    </p><p class="article-text">
        En esas condiciones de pobreza extrema, que implican mucho m&aacute;s que no poder llevar un trozo de pan a la mesa &ndash;enfermedades, suciedad, desarraigo, dependencia (tanto las redes familiares, clave en una sociedad cat&oacute;lica, como las instituciones de caridad o las de tipo gubernamental), abandono escolar temprano, trabajos precarios y peligrosos&ndash;, el narrador comienza a alimentar un prop&oacute;sito: el sue&ntilde;o americano, emigrar a los Estados Unidos, donde por aquel entonces todav&iacute;a se confiaba en hacer fortuna. Mientras crece, logra sacar fuerza de la desdicha pensando en el futuro, en la posibilidad de algo mejor.
    </p><p class="article-text">
        En apariencia, <em>Las cenizas de &Aacute;ngela</em> puede parecer un libro de memorias m&aacute;s, como ha habido y hay tantos. Sin embargo, adem&aacute;s de convertirse en un &eacute;xito de ventas, recibi&oacute; el Premio Pulitzer de Memorias y el National Book Critics Circle Award, se adapt&oacute; al cine en el filme hom&oacute;nimo de 1999, dirigida por Alan Parker, y ha sido la elecci&oacute;n de muchos clubes de lectura alrededor del mundo. &iquest;Qu&eacute; tiene de particular, qu&eacute; lo hace, no solo sobresalir, sino conectar con la sensibilidad de tantos y tan diferentes lectores, por qu&eacute; provoca tantas lecturas, y tantas ganas de compartir impresiones?
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/364081e5-3bca-4125-8ad7-28ea5ebfd7f1_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        La respuesta est&aacute;, como siempre, en la forma de contar:<strong> la voz en primera persona de un Frank McCourt que recuerda aquellos a&ntilde;os con la viveza del muchacho que fue, un ni&ntilde;o que, con ese don que tienen de asombrarse, de observar la maravilla hasta en la realidad m&aacute;s cruel, se hizo un fort&iacute;n a trav&eacute;s de la imaginaci&oacute;n</strong>. Su percepci&oacute;n de los personajes, como ese padre para &eacute;l encantador, es muy diferente de la que tiene un adulto; es en esa mirada infantil que sus recuerdos se convierten en algo m&aacute;s que una cr&oacute;nica as&eacute;ptica.
    </p><p class="article-text">
        Y el humor: cu&aacute;n importante es el sentido del humor en <em>Las cenizas de &Aacute;ngela</em>. En lugar de lamentarse por su infortunio, relata sus peripecias con la naturalidad del chico que no ha conocido otra existencia y, por lo tanto, se ha acostumbrado a vivir en un estado al que nadie tendr&iacute;a que acostumbrarse. Porque Frank no es un ni&ntilde;o llor&oacute;n ni pasivo; al contrario, pronto aprovecha su intelecto despierto para aportar dinero con sus trabajitos. <strong>Sus vivencias tienen algo de picaresca, tambi&eacute;n, como un Lazarillo contempor&aacute;neo en la Irlanda depauperada por las crisis econ&oacute;micas, reprimida por la moral del catolicismo y con tensiones latentes por la todav&iacute;a reciente divisi&oacute;n, que suscita recelos hacia la gente del norte, como el padre de Frank.</strong>
    </p><p class="article-text">
        A prop&oacute;sito de Irlanda, esta es una de las obras en las que se evocan con mayor eficacia las costumbres de las clases bajas, con una gran viveza para reproducir las expresiones coloquiales y el argot de los maleantes, as&iacute; como la cultura popular y las creencias m&aacute;s arraigadas, con particular hincapi&eacute; en la m&uacute;sica, las canciones que se dejan o&iacute;r por los <em>pubs</em> y que los hombres borrachos entonan al volver a casa. Son esas peque&ntilde;as cosas que, lejos de resultar triviales, conforman la verdadera &ldquo;textura&rdquo; de la vida y del relato. El autor brilla gracias a una recreaci&oacute;n que traslada al lector a los callejones grises de Limerick y deja escenas memorables grabadas para siempre.
    </p><p class="article-text">
        Al final, el protagonista hizo realidad su sue&ntilde;o de hacer las Am&eacute;ricas, aunque esa parte no la narra hasta la continuaci&oacute;n, <em>Lo es</em> (1999), que tuvo mucho menos recorrido, quiz&aacute; porque, al centrarse en las experiencias de juventud, se pierde el encanto de la voz de un ni&ntilde;o. Despu&eacute;s de muchos esfuerzos, el joven Frank pudo embarcarse rumbo a Estados Unidos, donde tampoco lo tuvo f&aacute;cil &ndash;la etiqueta de &ldquo;superviviente&rdquo; no le queda grande en absoluto&ndash;, aunque, con el tiempo, consigui&oacute; dedicarse a la ense&ntilde;anza, una profesi&oacute;n que parec&iacute;a impensable para ese ni&ntilde;o sucio y hambriento de los suburbios irlandeses. <em>El profesor</em> (2005), con sus recuerdos de m&aacute;s de treinta a&ntilde;os de carrera, culmina la trilog&iacute;a. En Argentina, las tres fueron publicadas por Maeva).
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        Esta historia de superaci&oacute;n del ni&ntilde;o criado en la indigencia que logra abrirse camino y estudiar en la universidad gracias a su tes&oacute;n y su amor por los libros &ndash;asegura ser un gran lector para que le den la oportunidad de acceder a los estudios&ndash; resulta, sin duda, inspiradora; pero no ha estado exenta de pol&eacute;mica: tras su &eacute;xito, se le acus&oacute; de haber exagerado algunas vivencias, algo que &eacute;l neg&oacute;. Por otro lado, una parte de la sociedad irlandesa expres&oacute; su malestar por lo que consideraron una falta de pudor al compartir unas circunstancias familiares tan &iacute;ntimas &ndash;la eterna &ldquo;verg&uuml;enza&rdquo; del pobre, que calla y sufre en silencio&ndash;, adem&aacute;s de por mostrar al mundo una imagen del pa&iacute;s nada halag&uuml;e&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Sea como sea, de lo que no cabe duda es de la destreza de Frank McCourt para hacer de sus memorias un material literario rebosante de vida, con un esp&iacute;ritu similar al de otras novelas emblem&aacute;tica sobre infancias en la penuria, como <em>Un &aacute;rbol crece en Brooklyn</em> (1943), de Betty Smith, o <em>El castillo de cristal</em> (2005), de Jeanette Walls. Le&iacute;da ahora, <em>Las cenizas de &Aacute;ngela</em> no solo se distingue por su historia de resiliencia y superaci&oacute;n, sino, y ante todo, por una actitud, ante la vida y ante el hecho narrativo. No elegimos qu&eacute; tipo de existencia nos espera al nacer, pero s&iacute; podemos escoger con qu&eacute; &aacute;nimo la encaramos, y, al cabo del tiempo, desde qu&eacute; prisma decidimos recordarla. Y es que, como escribi&oacute; Gabriel Garc&iacute;a M&aacute;rquez en sus memorias, &ldquo;La vida no es la que uno vivi&oacute;, sino la que uno recuerda, y c&oacute;mo la recuerda para contarla&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Ros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/treinta-anos-cenizas-angela-memorias-infancia-miseria-conmovieron-mundo_1_13441722.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 15 Aug 2026 03:02:09 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Libros de agosto: el método de Mauricio Kartun, conferencias de Borges, inéditos de Rosario Bléfari y lo nuevo de Adriana Riva]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-agosto-metodo-mauricio-kartun-conferencias-borges-ineditos-rosario-blefari-nuevo-adriana-riva_1_13439005.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c8e360d5-f2f5-4e64-837b-3a53e5e6ff02_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1011y719.jpg" width="1200" height="675" alt="Libros de agosto: el método de Mauricio Kartun, conferencias de Borges, inéditos de Rosario Bléfari y lo nuevo de Adriana Riva"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las principales editoriales anunciaron títulos nuevos que llegarán a las librerías a lo largo de todo el mes. De qué se tratan y qué sellos los publicaron.</p><p class="subtitle">Anunciaron los diez finalistas del Premio Fundación Medifé Filba que distingue a la literatura argentina</p></div><p class="article-text">
        Hay novedades, reediciones, regresos esperados, nombre c&eacute;lebres y apuestas. Las editoriales argentinas y los sellos extranjeros que distribuyen sus libros en el pa&iacute;s anunciaron para agosto la llegada a las librer&iacute;as de una enorme cantidad de lanzamientos. Entre muchos otros, a lo largo de todo el mes los lectores podr&aacute;n encontrarse con t&iacute;tulos de autores y autoras como <strong>Mauricio Kartun, Rosario Bl&eacute;fari, Walter Benjamin, Jorge Luis Borges, Alan Pauls, Guido Herzovich, Romina Paula, Laura Wittner, Adriana Riva</strong>, entre muchos otros y otras.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. </strong><em><strong>Crear</strong></em><strong>, de Mauricio Kartun.</strong> &ldquo;Kartun camina, libreta en mano. Anota, espera, ensaya. La escritura no es el trazo de un mapa, sino la caminata misma, que se emprende sin certezas. Cada imagen recogida, cada frase escuchada al paso es un posible desv&iacute;o hacia una obra que ya existe mientras se la busca. <strong>Este libro, nacido de conversaciones con el autor, es el diario de ese andar incierto, del momento en que una obra se gesta, se desarrolla o se desvanece. </strong>Una deriva entre intuiciones, hallazgos y abandonos. Todo ocurre bajo una misma &eacute;tica: confiar en la materia viva, dejarse parasitar por ella, permitir que crezca, o no. Porque no todo florece, pero tambi&eacute;n hay belleza en lo que no sucede&rdquo;, adelantan sobre esta publicaci&oacute;n del dramaturgo argentino desde Ediciones Godot.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Entre acopios, esquemas y correcciones, la creaci&oacute;n avanza como  un organismo vivo. <strong>Este libro se interna en los procesos, los desv&iacute;os y las herramientas secretas con las que un artista construye su obra</strong>&rdquo;, agregan.
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                    alt="Crear, de Mauricio Kartun."
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            <span class="title">
                Crear, de Mauricio Kartun.                            </span>
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        <em><strong>Crear</strong></em><strong>, de Mauricio Kartun, sali&oacute; por Ediciones Godot.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. </strong><em><strong>Mis dependencias</strong></em><strong>, de Rosario Bl&eacute;fari. </strong>&ldquo;Un viaje al mundo de los trabajos dom&eacute;sticos y las entra&ntilde;as de casas y hoteles para ricos que <strong>marcaron la infancia de la autora, a trav&eacute;s de textos in&eacute;ditos y nunca reunidos hasta hoy</strong>&rdquo;, se&ntilde;alan desde Lumen sobre esta publicaci&oacute;n con material rescatado de la cantante, escritora y actriz argentina <strong>Rosario Bl&eacute;fari</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Son hijas &uacute;nicas las hero&iacute;nas de los cuentos de hadas? Puede que no, pero la prueba de que deber&iacute;an serlo es que cuando tienen hermanas suelen ser falsas, y si est&aacute;n en el cuento es para eclipsar a la &uacute;nica, para robarle el polvillo de sus alas... En este <em>librotalism&aacute;n</em>, Rosario Bl&eacute;fari, la <em>front woman</em> que adoraba las hip&oacute;tesis, postula la teor&iacute;a del artista como hijo &uacute;nico, alguien sin par, sin otros a mano con quienes compararse, obligada, pues, a comparar las cosas con que le sale al encuentro el mundo. <strong>Cosas singulares, extra&ntilde;as, no siempre amables, pero siempre desconocidas, que es como ten&iacute;an que ser las cosas para que Rosario pusiera en marcha su deseo ind&oacute;mito de conocer, portento en el que se fundan su imaginaci&oacute;n y su poes&iacute;a</strong>&rdquo;, apunta<strong> Alan Pauls</strong> en la contratapa del libro.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La artista hija &uacute;nica solo ama lo desconocido, lo que le es esquivo, lo que desconcierta, activa o aturde sus sentidos, entrenados para querer saberlo todo. Porque, como en los cuentos de hadas, <strong>Rosario tambi&eacute;n pas&oacute; por una suerte de cautiverio, que solo ella pod&iacute;a convertir en la escuela de sorpresa, curiosidad y apropiaci&oacute;n de la que este libro es el documento</strong>, ant&iacute;doto de todos nuestros desalientos&rdquo;, agrega el escritor.
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                Mis dependencias, de Rosario Bléfari                            </span>
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        <em><strong>Mis dependencias</strong></em><strong>, de Rosario Bl&eacute;fari, sali&oacute; por Lumen.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. </strong><em><strong>Entre otras</strong></em><strong>, de Adriana Riva.</strong> &ldquo;&lsquo;Deber&iacute;a haberme limitado a decir que mi madre es alguien dif&iacute;cil de explicar&rsquo;, sostiene la protagonista de esta historia. Pero &iquest;qui&eacute;n es, en verdad, la protagonista de esta historia? &iquest;La narradora evanescente, que sigue las huellas de la &rdquo;funci&oacute;n madre&ldquo;? &iquest;La madre que, como idea, permea su b&uacute;squeda? F<strong>ragmentario y veloz, este libro compone un mosaico tan luminoso como desgarrador, cuyo impacto contin&uacute;a tras la lectura. </strong>Armada con el dispositivo literario creado por el novelista <strong>David Markson</strong>, <strong>Adriana Riva</strong> se sumerge en la exploraci&oacute;n de qu&eacute; es y qu&eacute; significa ser madre (en abstracto) y c&oacute;mo son las que existen (en concreto). Como una pescadora de perlas, re&uacute;ne un sinf&iacute;n de an&eacute;cdotas, detalles, particularidades y peculiaridades con las que enhebra un tapiz de universalidad indiscutible.<strong>&iquest;Qu&eacute; es una madre? &iquest;Qui&eacute;n es mi madre?</strong> Adriana Riva se plantea estas preguntas y, para responderlas, mira a su madre como si fuera algo nuevo, con el asombro de la infancia. Pero tambi&eacute;n la mira como si fuera algo viejo, tan viejo que no tiene tiempo&rdquo;, se&ntilde;ala <strong>Ana Navajas</strong> sobre este nuevo libro de Adriana Riva.
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                Entre otras, de Adriana Riva.                            </span>
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        <em><strong>Entre otras</strong></em><strong>, de Adriana Riva, sali&oacute; por Seix Barral</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. </strong><em><strong>La imaginaci&oacute;n t&eacute;cnica</strong></em><strong>, de Beatriz Sarlo.</strong> Siglo XXI Editores sigue haciendo crecer la Biblioteca Sarlo <strong>con nuevas ediciones de las obras m&aacute;s destacadas de la intelectual argentina</strong>. &ldquo;Si en el a&ntilde;o 2126 alguien leyera las novelas o los cuentos que se publican hoy, tendr&iacute;a una versi&oacute;n bastante aproximada de nuestra relaci&oacute;n cotidiana con la tecnolog&iacute;a, as&iacute; como de nuestros miedos, terrores y fantas&iacute;as. En <em>La imaginaci&oacute;n t&eacute;cnica</em>, uno de sus libros m&aacute;s decisivos, <strong>Beatriz Sarlo reconstruye los saberes y las creencias de una Buenos Aires que en las primeras d&eacute;cadas del siglo XX se transformaba vertiginosamente en metr&oacute;polis moderna</strong>. Su punto de partida es la literatura los relatos de pioneros rurales o urbanos de Horacio Quiroga, las aguafuertes y la narrativa de Roberto Arlt y el modo en que trabaja con las innovaciones t&eacute;cnicas. As&iacute;, Sarlo capta imaginarios y figuras que circulan en todos los &aacute;mbitos: el cient&iacute;fico desquiciado, el progreso asegurado por una inventiva inagotable, los nuevos medios tabloides y radio, agencias telegr&aacute;ficas, el cine y su star system, experimentos incipientes con la televisi&oacute;n, parapsic&oacute;logos que aseguran un v&iacute;nculo con lo trascendente y lo oculto, curanderos, avances de la industria todopoderosa&rdquo;, apuntan desde la editorial sobre el libro.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Sarlo se zambulle en esas fantas&iacute;as poniendo el foco en la prensa masiva, las publicaciones de inventores y locos de la azotea, la ciencia ficci&oacute;n y tambi&eacute;n en prospectos, volantes y publicidades. <strong>En ese desfile alucinante, este libro nos acerca a los saberes del pobre (rudimentos de f&iacute;sica y qu&iacute;mica) que despliega Arlt con expectativas de ganancias millonarias, al fervor de los inventores o radioaficionados, entre el h&aacute;galo usted mismo y el emprendimiento colectivo</strong>. En su edici&oacute;n definitiva, este cl&aacute;sico de los estudios culturales nos abre la puerta a los sue&ntilde;os que marcaron las vivencias de los argentinos cuando el torbellino de la tecnolog&iacute;a moderna empezaba a desmaterializar las comunicaciones y las relaciones personales&rdquo;, agregan.
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                La imaginación técnica. Sueños modernos de la cultura argentina, de Beatriz Sarlo.                            </span>
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        <em><strong>La imaginaci&oacute;n t&eacute;cnica. Sue&ntilde;os modernos de la cultura argentina</strong></em><strong>, de Beatriz Sarlo, sali&oacute; por Siglo XXI Editores.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>5. </strong><em><strong>Tuve d&iacute;as peores</strong></em><strong>, de Guido Herzovich. </strong>&ldquo;<em>Tuve d&iacute;as peores</em> es uno de esos libros dif&iacute;ciles de encasillar. Lo que comienza como una investigaci&oacute;n sobre la vida y la obra de <strong>Leopoldo Brizuela</strong> termina convirti&eacute;ndose en un recorrido mucho m&aacute;s amplio, donde la biograf&iacute;a, el ensayo, la cr&oacute;nica y el diario de lectura dialogan de manera natural. <strong>A lo largo de sus p&aacute;ginas, Guido Herzovich reconstruye la figura de un escritor excepcional, pero tambi&eacute;n la historia de una b&uacute;squeda que, con el paso del tiempo, se transforma en una conversaci&oacute;n sostenida con su obra, con quienes lo conocieron y con los materiales de un archivo tan inmenso como &iacute;ntimo</strong>&rdquo;, informaron desde el sello Compa&ntilde;&iacute;a Naviera Ilimitada en un comunicado.
    </p><p class="article-text">
         &ldquo;El resultado es un libro profundamente original, que invita a pensar en la pasi&oacute;n por la literatura, la pulsi&oacute;n de escribir y las formas en que una vida y una obra siguen resonando despu&eacute;s de la ausencia&rdquo;, agregaron desde la editorial.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Poco tiempo despu&eacute;s de la muerte de <strong>Leopoldo Brizuela</strong>, su &uacute;ltimo entrevistador viaja a La Plata para conocer a su viudo. Espera reunir algunos materiales y alg&uacute;n texto in&eacute;dito del escritor para completar el dossier que le encomendaron. Al llegar, Ariel no solo le abre las puertas de su casa y de una intimidad atravesada por el duelo, sino que pone a su disposici&oacute;n un archivo descomunal: <strong>armarios repletos de diarios &iacute;ntimos, correspondencia, cuadernos de trabajo y manuscritos in&eacute;ditos que Brizuela orden&oacute; y catalog&oacute; cuidadosamente durante sus &uacute;ltimos meses de vida y que Ariel ha estado leyendo obsesivamente</strong>&rdquo;, sumaron los editores.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pronto, la que ser&iacute;a una &uacute;nica visita se transform&oacute; en varias m&aacute;s, a las que seguir&iacute;an cinco a&ntilde;os de exploraci&oacute;n poblados de lecturas, documentos y charlas con familiares, amigos y escritores que compartieron distintos momentos de la vida de Brizuela, y principalmente con el propio Ariel. E<strong>n el camino, la tarea inicial devino en la extraordinaria aventura de contar una vida, y el bi&oacute;grafo en cronista y parte necesaria de un duelo desbordado de papeles</strong>&rdquo;, detallaron.
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            <span class="title">
                Tuve días peores, de Guido Herzovich.                            </span>
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        <em><strong>Tuve d&iacute;as peores</strong></em><strong>, de Guido Herzovich, sali&oacute; por Compa&ntilde;&iacute;a Naviera Ilimitada.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>6. </strong><em><strong>Cartas francesas. 1919-1940, de Walter Benjamin</strong></em><strong>. </strong>&ldquo;Fue en una carta escrita en franc&eacute;s que Walter Benjamin formul&oacute; uno de sus deseos m&aacute;s &iacute;ntimos: &lsquo;ser considerado el mayor cr&iacute;tico de la literatura alemana&rsquo;. Esa frase, dirigida a Gershom Scholem desde Par&iacute;s en 1930, resume el itinerario singular que reconstruye <em>Cartas francesas. 1919-1940</em>. <strong>Reunidas por primera vez en un solo volumen, las cartas que Benjamin escribi&oacute; en franc&eacute;s permiten asistir al nacimiento de una voz inesperada</strong>: la de un pensador que encontr&oacute; en otra lengua no solo un instrumento de comunicaci&oacute;n, sino tambi&eacute;n una nueva forma de pensar, escribir y sobrevivir&rdquo;, informaron desde la editorial Ampersand sobre esta publicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mucho antes de convertirse en la lengua del exilio, el franc&eacute;s fue para Benjamin una lengua de llegada. Traductor de Baudelaire y Proust, lector apasionado de la literatura francesa y aspirante a convertirse en un puente entre dos tradiciones intelectuales, encontr&oacute; en ese idioma un espacio de experimentaci&oacute;n cr&iacute;tica.<strong> Como se&ntilde;ala Valent&iacute;n D&iacute;az en el pr&oacute;logo, estas cartas registran la b&uacute;squeda por expresarse &lsquo;de manera nueva&rsquo;</strong>: una escritura que transforma el cambio de lengua en una verdadera experiencia de conocimiento&rdquo;, apuntaron.
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                Cartas francesas. 1919-1940, de Walter Benjamin.                            </span>
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        <em><strong>Cartas francesas. 1919-1940, de Walter Benjamin</strong></em><strong>, sali&oacute; por Ampersand.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>7. </strong><em><strong>El coloquio</strong></em><strong>, de Alan Pauls.</strong> &ldquo;<em>El coloquio</em> forma parte del comienzo de la obra del autor (es su segunda novela, publicada por primera y &uacute;nica vez en 1990 por el sello Emec&eacute;, luego de<em> El pudor del porn&oacute;grafo</em>), y es donde se encuentra el germen del escritor en el que se convirti&oacute; a lo largo de los a&ntilde;os. <strong>La noche de su cumplea&ntilde;os n&uacute;mero 36, Pablo Daniel F. vuelve a asediar a Dora D., su ex esposa, con un solo prop&oacute;sito: reconquistarla. </strong>El resultado es un crimen. Seis personajes &mdash;dos polic&iacute;as, un psiquiatra, un testigo, el padre del hombre y su mujer Greta&mdash; se re&uacute;nen para reconstruir lo que pas&oacute;. La novela es la reuni&oacute;n de ese tribunal disparatado en donde todos opinan, se contradicen, sin saber bien qu&eacute; y c&oacute;mo sucedi&oacute;. <strong>La novela es un policial absurdo donde la ley es una farsa, la raz&oacute;n bordea la locura y la verdad se parece a una alucinaci&oacute;n</strong>&rdquo;, informaron desde Marciana sobre esta reedici&oacute;n de uno de los primeros libros publicados por <strong>Alan Pauls</strong>.
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                El coloquio, de Alan Pauls.                            </span>
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        <em><strong>El coloquio</strong></em><strong>, de Alan Pauls, sali&oacute; por Marciana.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>8. </strong><em><strong>Escritos sobre la mesa</strong></em><strong>. </strong>&ldquo;Un banquete literario <strong>con invitados de lujo como Jane Austen, Sara Gallardo, Marosa Di Giorgio, E. T. A. Hoffmann, D. H. Lawrence y Horacio Quiroga</strong>&rdquo;, adelantan los editores de este libro, que despu&eacute;s de muchos a&ntilde;os vuelve a reeditarse, y agregan: &ldquo;Poco hay m&aacute;s com&uacute;n en la cultura que la comida, y sin embargo tanto hoy como en &eacute;pocas pasadas fue objeto de un inter&eacute;s del que no est&aacute;n ausentes la delicadeza, la exquisitez e incluso la extravagancia. <strong>Como en cualquier tradici&oacute;n, en la occidental la comida ocupa un lugar central aunque no deja de suscitar reflexiones marginales o extra&ntilde;as</strong>. Este ha sido el prop&oacute;sito de la presente antolog&iacute;a, que ofrece al lector un largo itinerario organizado por temas que trascienden las distintas &eacute;pocas, recogiendo desde las primeras menciones sobre la comida, la bebida y el hambre hasta consideraciones filos&oacute;ficas o figuraciones acerca de la comida del futuro&rdquo;.
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                    alt="&quot;Escritos sobre la mesa&quot; tiene textos de varios autores."
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                &quot;Escritos sobre la mesa&quot; tiene textos de varios autores.                            </span>
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        <em><strong>Escritos sobre la mesa</strong></em><strong>, de Mariano Garc&iacute;a y Mariana Dim&oacute;pulos (compiladores), sali&oacute; por la editorial Adriana Hidalgo. </strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>9. </strong><em><strong>Palabras que ya no existen</strong></em><strong>, de In&eacute;s Ulanovsky.</strong>  <em>&ldquo;La gente tira sus recuerdos y yo me autoimpuse una misi&oacute;n absurda: registrarlos antes de que pase el cami&oacute;n de la basura. Intuyo que hice la misma operaci&oacute;n con mis recuerdos. Los rescat&eacute; para no olvidarme, los escrib&iacute; para que &lsquo;mi siglo XX&rsquo; quede en alguna parte. Este libro es un inventario incompleto de im&aacute;genes y palabras que est&aacute;n a punto de desaparecer&rdquo;</em>, se&ntilde;ala la fot&oacute;grafa y docente <strong>In&eacute;s Ulanovsky </strong>en las primeras p&aacute;ginas de <em>Palabras que ya no existen</em>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El nuevo libro de la autora de <em>Las fotos</em> (2026, Blatt &amp; R&iacute;os) est&aacute; conformado por im&aacute;genes propias y encontradas &ndash;muchas de ellas diapositivas tomadas entre las d&eacute;cadas del &rsquo;60 y del &rsquo;80- que, en un giro po&eacute;tico del destino, vio caer un domingo de marzo de 2023 desde la ventana de su casa, en un quinto piso. I<strong>n&eacute;s Ulanovsky acompa&ntilde;a las fotos de esa Buenos Aires que ya no existe de poemas, textos breves y algunos datos duros. </strong>El lector se sorprender&aacute; al enterarse, por ejemplo, de que en Argentina quedan 634 buzones rojos de los 4.600 que se fabricaron en la d&eacute;cada del 30 en los Talleres Metal&uacute;rgicos Vasena, y sonreir&aacute; al recordar junto a la autora c&oacute;mo temblaban durante varios segundos las escenograf&iacute;as de las telenovelas cuando daban un portazo o c&oacute;mo era llamar a alguien desde un tel&eacute;fono fijo tan solo para escuchar su voz (y cortar r&aacute;pidamente despu&eacute;s)&rdquo;, informaron desde Parip&eacute; Books sobre esta publicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cospel, gu&iacute;a Filcar, estampilla, videoclub, Nuevediario, Enciclopedia Salvat, Argentina Televisora Color, fax, m&aacute;quina de escribir Olivetti, casete, cabina telef&oacute;nica, Peugeot 404&hellip; <strong>por este libro h&iacute;brido desfilan los nombres y las im&aacute;genes de muchas cosas que ya no forman parte de la vida cotidiana de los argentinos</strong>, las del mundo en el que naci&oacute; la autora&rdquo;, agregan desde la editorial.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Palabras que ya no existen, de Inés Ulanovksy."
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            <span class="title">
                Palabras que ya no existen, de Inés Ulanovksy.                            </span>
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        <em><strong>Palabras que ya no existen</strong></em><strong>, de In&eacute;s Ulanovsky, sali&oacute; por Parip&eacute; Books.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>10.</strong> <em><strong>El cerco</strong></em><strong>, de Juan Martini. </strong>&ldquo;Blindado por asistentes, custodios y protocolos, Mario Stein cree tener el control. Hasta que un desconocido aparece en su despacho como si hubiera atravesado las paredes, le dice que pueden llegar hasta &eacute;l cuando les parezca, y se va. Entonces su vida se fractura, y cada detalle se vuelve sospechoso, perturbador. <strong>Juan Martini teje una novela donde el suspenso psicol&oacute;gico se confunde con el thriller, y la paranoia con la pol&iacute;tica y la vida cotidiana</strong>&rdquo;, informaron sobre esta novela desde Fondo de Cultura Econ&oacute;mica. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<em>El cerco</em> es <strong>una de las pocas novelas argentinas dedicadas a una representaci&oacute;n del tiempo inmediatamente previo a la dictadura </strong>que, a partir de marzo de 1976, someti&oacute; a la mayor parte de la sociedad. Da cuenta de la atm&oacute;sfera de perplejidad e incertidumbre en la que Stein, su protagonista, es v&iacute;ctima de victimarios fantasmales. Aunque trata con ellos cara a cara, no sabe qui&eacute;nes son, qu&eacute; pretenden con su asedio, ni c&oacute;mo es que aparecen y desaparecen&rdquo;, se&ntilde;ala <strong>An&iacute;bal Jarkowski</strong> en el pr&oacute;logo.
    </p><p class="article-text">
        Juan Martini (Rosario, 1944 - Buenos Aires, 2019) fue escritor, editor y periodista. Entre 1975 y 1984 estuvo exiliado en Barcelona. Fund&oacute; la revista literaria Setecientosmonos, junto con Carlos Schork, trabaj&oacute; como editor en Bruguera y como director editorial en Alfaguara. Public&oacute;, entre otras, las novelas <em>El agua en los pulmones</em>, <em>Los asesinos las prefieren rubias</em>, <em>La vida entera</em>, <em>Composici&oacute;n de lugar</em>, <em>El fantasma imperfecto</em>, <em>La construcci&oacute;n del h&eacute;roe</em>, <em>Puerto Apache</em> y la trilog&iacute;a <em>Cine</em>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El cerco, de Juan Martini.                            </span>
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        <em><strong>El cerco</strong></em><strong>, de Juan Martini, sali&oacute; por Fondo de Cultura Econ&oacute;mica.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>11. </strong><em><strong>Teor&iacute;a general de las cosas</strong></em><strong>, de Cecilia Simeoni. </strong>&ldquo;Un banquito, un medall&oacute;n, un libro muy ajado, un embudo, un reloj, la estampita de un santo. Una manta.  Un rosario. Una reproducci&oacute;n de un Van Gogh con colores opinables. Un collar de caracoles. <strong>Las cosas est&aacute;n ah&iacute;, viven con nosotros. Calladas, sumisas, invisibles. Nos escoltan obedientes en nuestros d&iacute;as y apenas las notamos, apenas recordamos su presencia. Sabemos y no sabemos que nos rodean, que nos acompa&ntilde;an.</strong> Las llevamos tan cerca, tan adheridas a la piel de nuestras experiencias cotidianas que olvidamos que no son nosotros, que no somos sin ellas. &iquest;Por qu&eacute; deber&iacute;amos pensar en las cosas? &iquest;Por qu&eacute; no dejarlas en su universo material, inerte y pesado? &iquest;Por qu&eacute; preguntarnos por ellas? A lo largo de este libro, Cecilia Simeoni arriesga una teor&iacute;a general de las cosas. <strong>Para ello construye un texto singular en el que las ideas de autores como Hannah Arendt, Paul Preciado, Walter Benjamin, Gast&oacute;n Bachelard, Susan Sontag y Roland Barthes dialogan con experiencias personales</strong>, libros cl&aacute;sicos de literatura, pel&iacute;culas y letras de canciones. El resultado es un ensayo exquisito que sorprende por su lucidez y su sensibilidad&rdquo;, detallaron desde la editorial Excursiones sobre este libro.
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                Teoría general de las cosas, de Cecilia Simeoni.                            </span>
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        <em><strong>Teor&iacute;a general de las cosas</strong></em><strong>, de Cecilia Simeoni, sali&oacute; por el sello Excursiones.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>12. </strong><em><strong>Magnetismo animal</strong></em><strong>, de Francine Prose.</strong> &ldquo;Estados Unidos, mediados del siglo XIX. En busca de la cura para un padecimiento inexplicable, <strong>el franc&eacute;s Charles Delyon Jordan llega a Lowell, Massachusetts, y se convierte en portavoz de una novedosa t&eacute;cnica de hipnosis: el magnetismo animal</strong>, seg&uacute;n el cual un fluido universal interconecta a todo el universo y permite, en teor&iacute;a, diagnosticar cualquier dolencia. El destino de Charles queda sellado cuando conoce a la joven Zinnia Turner, una enfermiza trabajadora textil extremadamente susceptible a la magnetizaci&oacute;n, sujeto ideal para demostrar el poder de la nueva t&eacute;cnica a las multitudes deseosas de creer en el progreso. Atra&iacute;dos por su complementariedad, Charles y Zinnia emprenden juntos una gira por distintas ciudades del pa&iacute;s y exploran de manera cada vez m&aacute;s desenfrenada la &laquo;sensaci&oacute;n compartida&raquo; postulada por Mesmer, te&oacute;rico del magnetismo. Hasta que el cuerpo que en cierta forma habitan juntos se vuelve un territorio de disputa donde se juega el dominio del otro y la inversi&oacute;n de los roles tradicionales&rdquo;, adelantaron desde el sello Fiordo sobre esta publicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Potente y perspicaz, <em>Magnetismo animal</em> guarda un lugar singular en la obra de la siempre aguda <strong>Francine Prose</strong>, autora finalista del National Book Award. Traducida magn&iacute;ficamente por <strong>Daniela Bentancur</strong>, la presentamos por primera vez en espa&ntilde;ol en esta edici&oacute;n&rdquo;, agregaron desde la editorial.
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                Magnetismo animal, de Francine Prose.                            </span>
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        <em><strong>Magnetismo animal</strong></em><strong>, de Francine Prose, sali&oacute; por Fiordo. Traducci&oacute;n de Daniela Bentancur.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>13.  </strong><em><strong>Caparaz&oacute;n</strong></em><strong>, de Perrine Tripier.</strong> &ldquo;En un Imperio sin nombre, la historiadora Martab&eacute;e recibe el encargo que parece consagrar su carrera: debe instalarse a orillas del mar para investigar un sitio arqueol&oacute;gico donde habr&iacute;an vivido los morgondos, un pueblo de guerreros marinos que existe m&aacute;s en las leyendas que en los registros hist&oacute;ricos de su pa&iacute;s. <strong>Es el propio Emperador quien le encomienda la misi&oacute;n. Recuperar ese pasado, le asegura, devolver&aacute; el brillo al relato nacional y enlazar&aacute; aquella gloria milenaria con la del presente.</strong> Pero a medida que los hallazgos se acumulan &mdash;mitos, objetos e indicios que empiezan a susurrar una verdad inc&oacute;moda bajo la arena&mdash;, Martab&eacute;e descubre que la historia nunca es un territorio neutral. Es un campo de tensiones y disputas donde siempre alguien decide qu&eacute; se recuerda, qu&eacute; se borra y de qu&eacute; manera se construye el pasado. <em>C</em><em><strong>aparaz&oacute;n</strong></em><strong> es la historia de una mujer brillante enfrentada a dos formas del poder: el poder de saber y el poder de callar</strong>&rdquo;, se&ntilde;alaron desde la editorial Sigilo sobre este lanzamiento.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Perrine Tripier</strong> naci&oacute; en Saint-Junien, Francia, en 1998. Con veinticuatro a&ntilde;os public&oacute; su primera novela, <em>Les guerres pr&eacute;cieuses</em>, que le vali&oacute; varios premios en su pa&iacute;s. Aplaudido por la cr&iacute;tica, <em>Caparaz&oacute;n</em>, su segundo libro, la convirti&oacute; en una de las voces m&aacute;s prometedoras de su generaci&oacute;n.
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                Caparazón, de Perrine Tripier.                            </span>
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        <em><strong>Caparaz&oacute;n</strong></em><strong>, de Perrine Tripier, sali&oacute; por Sigilo. Traducci&oacute;n de Sof&iacute;a Traballi.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>14. </strong><em><strong> Diario de un dolor</strong></em><strong>, de Ana Ojeda.</strong> &ldquo;Un d&iacute;a, de golpe, de pronto, sin aviso, el dolor: una molestia asoma en la cuerpa de Ana Ojeda (s&iacute;, cuerpa, escribe Ana, que es un g&eacute;nero literario en s&iacute; misma) y crece hasta taparlo todo. Hasta tapar incluso, por primera vez en ella, las palabras: cuando somos terriblemente f&iacute;sicas el lenguaje se escabulle (&iexcl;cobarde!). <strong>&iquest;Pica? &iquest;Duele? &iquest;Pincha? &iquest;Quema?, le preguntan los m&eacute;dicos. Ana no logra describir la complejidad que padece y, al callar, otorga.</strong> Los especialistas aprovechan su caso para desempolvar una caterva de t&eacute;rminos institucionales, dignos de otra galaxia, con los cuales intentan instruirla; neuroforamen ocluido, hueco popl&iacute;teo, protrusi&oacute;n lumbar, m&uacute;sculo isquiotibial, y mi preferido (casi tan entra&ntilde;able como R2-D2): disco L5-S1. &lsquo;Dolor&rsquo; rima con &lsquo;horror&rsquo;; la autora no puede estar de pie ni acostada, no puede seguir con su vida tal como la conoc&iacute;a. Pero &lsquo;dolor&rsquo; tambi&eacute;n rima con &lsquo;humor&rsquo; y en este diario re&iacute;mos a carcajadas. Mientras tanto, Ana intenta rastrear el origen del sufrimiento, exige causa, y con tal fin se adentra en su genealog&iacute;a materna, que es, ante todo, breve: abuela - madre - hija. Pero qu&eacute; abuela (&iexcl;ajjjjj!), y qu&eacute; madre (&iexcl;s&iacute;&iacute;&iacute;&iacute;&iacute;!). Porque nunca somos solas, ni siquiera en el dolor. Y<strong> as&iacute;, al llegar al final del diario, ya nada lastima. Lo que queda es el eco de nuestra risa y la resiliencia del lenguaje</strong>&rdquo;, escribe <strong>Adriana Riva</strong> en la contratapa de este libro que sali&oacute; por el sello Bosque Energ&eacute;tico, una editorial que se dedica a la publicaci&oacute;n de diarios &iacute;ntimos, en distintos formatos.
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                Diario de un dolor, de Ana Ojeda.                            </span>
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        <em><strong>Diario de un dolor</strong></em><strong>, de Ana Ojeda, sali&oacute; por Bosque Energ&eacute;tico.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>15. </strong><em><strong>Conferencias reunidas 1960-1985</strong></em><strong>, de Jorge Luis Borges.</strong> &ldquo;Entre 1960 y 1985, Jorge Luis Borges recorri&oacute; el mundo dando conferencias sobre literatura, filosof&iacute;a, historia, pensamiento. <strong>Habl&oacute; de Shakespeare y de Spinoza, de la Odisea y de la C&aacute;bala, de la met&aacute;fora, el tiempo y el destino.</strong> Pens&oacute; en voz alta, con la erudici&oacute;n y la lucidez que lo convirtieron en uno de los grandes escritores del siglo XX. Este volumen re&uacute;ne por primera vez esas intervenciones dispersas y permite escuchar a Borges en su forma m&aacute;s inmediata: la del conferencista que explora ideas, que duda, que recuerda, que narra. Aqu&iacute; no hay un sistema ni una doctrina, sino un modo de pensar: el de un lector inagotable que convierte cada tema en una aventura intelectual. <strong>A lo largo de estas p&aacute;ginas, Borges vuelve sobre sus obsesiones -el lenguaje, el infinito, la identidad, los libros- y ofrece una gu&iacute;a singular para recorrer la tradici&oacute;n occidental. </strong>Un libro imprescindible para comprender no solo lo que Borges escribi&oacute;, sino c&oacute;mo pensaba&rdquo;, se lee en la contratapa de esta publicaci&oacute;n que sali&oacute; por el sello Sudamericana con compilaci&oacute;n y edici&oacute;n a cargo de Sara Luisa del Carril.
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            <span class="title">
                Conferencias reunidas 1960-1985, de Jorge Luis Borges.                            </span>
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        <em><strong>Conferencias reunidas 1960-1985</strong></em><strong>, de Jorge Luis Borges, sali&oacute; por Sudamericana.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>16. </strong><em><strong>La mu&ntilde;eca y otros textos espectrales</strong></em><strong>, de Vernon Lee.</strong> &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; nos conmueven m&aacute;s esos lugares de los que nada sabemos, excepto que est&aacute;n vagamente embrujados?&raquo; <strong>Vernon Lee es el pseud&oacute;nimo masculino de la escritora brit&aacute;nica Violet Paget, una de las figuras m&aacute;s singulares de la Europa de fines del siglo XIX</strong>. Sus ficciones son sorpresivamente actuales: en ellas el fantasma siempre es cultural, surge de la obsesi&oacute;n por el arte y la historia. Una melod&iacute;a insidiosa, una mu&ntilde;eca tama&ntilde;o natural, unas ruinas en un bosque, los textos reunidos por <strong>Betina Gonz&aacute;lez</strong> en esta antolog&iacute;a muestran que lo sobrenatural en Vernon Lee es siempre una emoci&oacute;n que surge del espacio&rdquo;, informaron desde Fera sobre esta flamante publicaci&oacute;n.
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            <span class="title">
                La muñeca y otros textos espectrales, de Vernon Lee.                            </span>
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        <em><strong>La mu&ntilde;eca y otros textos espectrales</strong></em><strong>, de Vernon Lee, sali&oacute; por Fera. Con traducci&oacute;n y comentarios de Betina Gonz&aacute;lez.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>17. </strong><em><strong>El volumen del tiempo III</strong></em><strong>, de Solvej Balle.</strong> &ldquo;Tara Selter ya no est&aacute; sola. Despu&eacute;s de vivir m&aacute;s de mil veces el mismo dieciocho de noviembre, que se repite una y otra vez en un bucle temporal del que no parece haber salida y del que solo ella parece ser consciente, por fin sucede algo. Una anomal&iacute;a. Un peque&ntilde;o cambio que, sin embargo, puede suponer un gran salto: el color de la camisa que viste un hombre var&iacute;a. Pasa del verde al azul. <strong>Ese hombre se llama Henry Dale, y Tara no tardar&aacute; en descubrir que tambi&eacute;n &eacute;l est&aacute; atrapado en un eterno presente: que tambi&eacute;n &eacute;l recuerda</strong>. Ambos pueden compartir ahora la experiencia y el desconcierto, aunque su forma de afrontar la situaci&oacute;n sea muy distinta. Y, adem&aacute;s, su encuentro abre la puerta a otra posibilidad: la de que haya otros como ellos&rdquo;, adelantan desde Anagrama sobre esta nueva entrega de una saga alucinante.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta es la tercera entrega &ndash;de un total de siete&ndash; del osado e innovador proyecto narrativo de <strong>Solvej Balle</strong>. Si las dos primeras se centraban en la experiencia de la soledad de Tara, aqu&iacute; entra en escena la presencia del otro, la vivencia compartida de un d&iacute;a de oto&ntilde;o que se repite ad infinitum, y con ella, una nueva perspectiva.<strong> Lo que parec&iacute;a inamovible empieza a revelar grietas por las que tal vez se vislumbre cierta esperanza.</strong> En esta nueva pieza de su mosaico literario, Balle sigue sirvi&eacute;ndose de la ciencia ficci&oacute;n para plantearnos preguntas profundamente humanas sobre nuestra relaci&oacute;n con el tiempo, con la soledad y con nuestros semejantes, sobre el miedo y el amor, sobre los anhelos y las inquietudes que act&uacute;an como motores de nuestra existencia. El resultado es una saga tan enigm&aacute;tica como fascinante&rdquo;, agregaron desde la editorial.
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            <span class="title">
                El volumen del tiempo III, de Solvej Balle.                            </span>
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        <em><strong>El volumen del tiempo III</strong></em><strong>, de Solvej Balle, sali&oacute; por Anagrama. Traducci&oacute;n de Victoria Alonso.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>18. </strong><em><strong>Hay que llegar a las casas</strong></em><strong>, de Ezequiel P&eacute;rez. </strong>&ldquo;Un joven regresa a su pueblo natal despu&eacute;s de a&ntilde;os de ausencia. Acaba de enterarse de la muerte de su hermano Andr&eacute;s. &lsquo;&iquest;Qu&eacute; pas&oacute;, Abel?&rsquo;, le pregunta a su padre. &lsquo;Andr&eacute;s se peg&oacute; un tiro&rsquo;, responde &eacute;l. &lsquo;La verdad, no puedo decir si fue por el viejo o por Andr&eacute;s&rsquo;, admite el narrador, pero lo cierto es que decide volver: por su padre, por su hermano reci&eacute;n muerto, por los duraznos, los carteles y tambi&eacute;n por el r&iacute;o. A<strong>l llegar lo espera su padre, junto a otros dos viejos amigos. Los tres habitan un tiempo suspendido, compuesto de borracheras y mates interminables en un peque&ntilde;o pueblo a orillas del Paran&aacute;</strong>, en el que las fotograf&iacute;as en el interior de las casas no se renuevan, como si ya no hubiera nuevas historias para contar y recordar&rdquo;, adelanta Eterna Cadencia Editora sobre la reedici&oacute;n de esta novela que este mes llega a las librer&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ezequiel P&eacute;rez construye as&iacute; una infancia definida por el territorio y por la muerte: &lsquo;Una de las primeras palabras que aprendimos a decir fue hect&aacute;rea&rsquo;, recuerda el narrador, y pocas l&iacute;neas despu&eacute;s: &lsquo;La segunda palabra que aprendimos de chicos: f&eacute;retro&rsquo;. Entre esas dos palabras transcurre toda la novela; la tierra que da de comer es la misma que espera para enterrar, y ning&uacute;n regreso a casa puede separarse del todo de la muerte que lo motiva. Hay, adem&aacute;s, muertos que no mueren como corresponde. Esas muertes, privadas de sus ceremonias, terminan impregnando al pueblo hasta volverse parte de su paisaje.<strong> Con un estilo austero y sugerente, Ezequiel P&eacute;rez construye una atm&oacute;sfera asfixiante, con el r&iacute;o como &uacute;nico testigo memorioso. </strong><em>Hay que llegar a las casas</em>, su primera novela hoy ya ampliamente reconocida, se ha convertido en un libro ineludible de la literatura argentina contempor&aacute;nea&rdquo;, agregaron desde la editorial.
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                Hay que llegar a las casas, de Ezequiel Pérez.                            </span>
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        <em><strong>Hay que llegar a las casas</strong></em><strong>, de Ezequiel P&eacute;rez, sali&oacute; por Eterna Cadencia Editora.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>19. </strong><em><strong>Sombras, por supuesto</strong></em><strong>, de Romina Paula.</strong> &ldquo;En agosto llega la reedici&oacute;n ampliada del trabajo dramat&uacute;rgico de Romina Paula. <em>Sombras, por supuesto</em> re&uacute;ne en un mismo volumen las cinco obras escritas por esta autora: la pieza que le da t&iacute;tulo al libro y es su m&aacute;s reciente texto teatral, y las  cuatro anteriores: <em>Cimarr&oacute;n</em>, <em>Fauna</em>, <em>El tiempo todo entero</em> y <em>Algo de ruido hace</em>. Estas obras fueron estrenadas entre 2007 y 2023, <strong>con elencos compuestos por actrices y actores como Pilar Gamboa, Susana Pamp&iacute;n, Esteban Lamothe, Esteban Bigliardi, Agostina Luz L&oacute;pez, Denise Groesman y Rafael Ferro</strong>&rdquo;, inform&oacute; en un comunicado la editorial Entrop&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El texto teatral en su rareza implica siempre una tercera dimensi&oacute;n. E<strong>s su propio tiempo y espacio, pero es adem&aacute;s una hip&oacute;tesis de representaci&oacute;n esc&eacute;nica a la que contiene sin ilustrarla</strong>. Como esas c&aacute;psulas homeop&aacute;ticas que no contienen la droga sino a su energ&iacute;a. Cuando el autor no le entiende a la dramaturgia esa extravagancia y escribe olvidando la escena lo suyo queda en mera literatura y es cosa in&uacute;til. Cuando tampoco se la entiende y escribe s&oacute;lo para ese escenario puede que resulte pr&aacute;ctico pero nunca trascender&aacute; su m&oacute;dica condici&oacute;n de utensilio. <strong>Ah&iacute; est&aacute; el asunto. Cuerpo y palabra en un solo objeto.</strong> Por ese escollo medio metaf&iacute;sico es que en el mundo hay tanta gente que escribe teatro pero tan pocos dramaturgos. En la poderosa solvencia teatral de sus situaciones y personajes y en la belleza llana de sus textos Romina Paula es ejemplo extremo de esa virtud. Y estas piezas teatrales una prueba acabada de aquel saber. Una dramaturga con todas las letras y con toda la carne&rdquo;, apunta <strong>Mauricio Kartun</strong> sobre este libro y sobre la obra de <strong>Romina Paula</strong>.
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                Sombras, por supuesto, de Romina Paula.                            </span>
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        <em><strong>Sombras, por supuesto</strong></em><strong>, de Romina Paula, sali&oacute; por Entrop&iacute;a.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>20. </strong><em><strong>Prueba de sonido</strong></em><strong>, de Laura Wittner. </strong>&ldquo;Es dif&iacute;cil agregar algo a todo lo que se ha dicho sobre la po&eacute;tica de Laura Wittner. Prueba de sonido es, entonces, un nuevo libro que sostiene la continuidad de una obra que es y ha sido siempre extraordinaria de por s&iacute;. Con su caracter&iacute;stico uso de la m&eacute;trica, la respiraci&oacute;n y una conciencia absolutamente demoledora sobre las pausas, Wittner consigue que los poemas le hablen al lector al o&iacute;do, tal como lo har&iacute;a una persona cercana. <strong>Familiar, &iacute;ntimo y sin estridencias, su yo po&eacute;tico posa la mirada sobre eventos universales de la vida y objetos ordinarios para reflexionar sobre ellos</strong>&rdquo;, describen desde la editorial Caballo negro este nuevo libro de poes&iacute;a de Laura Wittner.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<em>Prueba de sonido</em> est&aacute; dividido en tres secciones, tres movimientos afinados, ondulantes, precisos. Sus versos de respiraci&oacute;n suave y matices n&iacute;tidos, con cortes que parecen venidos de la naturaleza, rompen cualquier distancia posible con los lectores, son una casa de ventanas abiertas, por donde viajan las conversaciones familiares o con amigos, y producen una intimidad p&uacute;blica, una literatura del nosotros. Extra&ntilde;ar a un padre, una escena di&aacute;fana con la hija, un llamado telef&oacute;nico con la madre, un autorretrato con palabras de otros: los poemas, las escenas, se desenvuelven como el transcurrir de un d&iacute;a. D<strong>esde hace a&ntilde;os cada libro de Laura Wittner es esperado con ansias por los lectores de poes&iacute;a: saben que encontrar&aacute;n una voz elegante y fresca que los hospedar&aacute;</strong> y versos que los acompa&ntilde;ar&aacute;n como canciones&rdquo;, agregan desde la editorial.
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                Prueba de sonido, de Laura Wittner.                            </span>
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        <em><strong>Prueba de sonido</strong></em><strong>, de Laura Wittner, sali&oacute; por el sello Caballo negro editora.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>21. </strong><em><strong>Krakatoa</strong></em><strong>, de Veronica Stigger.</strong> &ldquo;Es el fin del mundo, o algo parecido. Los volcanes, como las bocas de una Tierra que respira, recuerdan y hablan, entran en erupci&oacute;n en simult&aacute;neo y alteran el orden de las cosas. Pero <em>Krakatoa</em> no cuenta una cat&aacute;strofe: narra un nuevo comienzo. <strong>En esta novela, la escritora brasilera Veronica Stigger imagina un tiempo distinto donde las personas han dejado de ocupar el centro de la historia. </strong>La Tierra &ndash;con sus capas profundas, sus fuerzas invisibles, sus materias supuestamente inanimadas&ndash; emerge entonces como la gran protagonista de un relato que se despliega entre lo tel&uacute;rico y lo c&oacute;smico. <em>Krakatoa</em> tambi&eacute;n podr&iacute;a leerse como un libro sobre la escucha. Es que Stigger construye una caja de resonancia donde coloquios del hielo y el fuego y mon&oacute;logos del petr&oacute;leo y el carb&oacute;n conviven con noticias de la prensa antigua, episodios hist&oacute;ricos y escenas personales de un viaje a Indonesia. Cada voz parece transmitir la memoria de un mundo mucho m&aacute;s ancestral y vasto que el de la experiencia humana&rdquo;, se&ntilde;alaron desde la editorial Caja Negra sobre este lanzamiento de agosto.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Con una gran libertad formal, <em>Krakatoa</em> convierte la erupci&oacute;n en un principio de composici&oacute;n. Todo aqu&iacute; suena, reverbera y se transforma. C<strong>omo una novela-&oacute;pera, el libro hace de la naturaleza no un escenario, sino una fuerza narrativa desbordante</strong>&rdquo;, agregaron.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Krakatoa, de Veronica Stigger.                            </span>
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        <em><strong>Krakatoa</strong></em><strong>, de Veronica Stigger, sali&oacute; por Caja Negra.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>22. </strong><em><strong>Pantanal</strong></em><strong>, de Marcos Aramburu. </strong>&ldquo;De chicos, empezamos a viajar a trav&eacute;s de relatos ajenos: los del cine, la televisi&oacute;n y m&aacute;s a&uacute;n cuando aparecen los libros y la m&uacute;sica en nuestras vidas. Tambi&eacute;n viajamos gracias a los registros de las personas cercanas que nos relatan sus aventuras. Pero de lo que se habla poco es del trayecto en s&iacute;. Es ese momento que Marcos Aramburu narra en este libro en el que transforma lo anecd&oacute;tico en el centro de su relato: reconstruye la traves&iacute;a r&iacute;o arriba de Roberto, su padre, y Fernando, el mejor amigo de la infancia, cuando ambos est&aacute;n jubilados y Fernando, qued&aacute;ndose ciego. Juntos se proponen cumplir un deseo de juventud: remontar el Paran&aacute; rumbo al Pantanal, en Brasil. <strong>En esta cr&oacute;nica de aires litorale&ntilde;os, Aramburu apela a sus mejores armas para relatar una epopeya a la manera de Fitzcarraldo, a lo Herzog; un mundial que se gan&oacute; y del que no se enter&oacute; ni el pa&iacute;s ni el resto del planeta.</strong> En la senda de la conquista de lo in&uacute;til, pero tambi&eacute;n siguiendo el r&iacute;o y a todo lo que le cantan en &lsquo;Las Brujas&rsquo; con su <em>Terrores Nocturnos</em>, Marcos nos brinda en este libro generoso una cr&oacute;nica adictiva que es tambi&eacute;n bit&aacute;cora de una amistad y una carta de amor a su pap&aacute;&rdquo;, se lee en el pr&oacute;logo de esta publicaci&oacute;n, que sali&oacute; por Planeta.
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                Pantanal, de Marcos Aramburu.                            </span>
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        <em><strong>Pantanal</strong></em><strong>, de Marcos Aramburu, sali&oacute; por la editorial Planeta.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>23. </strong><em><strong>Las almas feroces</strong></em><strong>, de Marie Vingtras. </strong>&ldquo;Leo no ha vuelto a casa, y la primavera se aferra a su dulce abrazo. Leo no volver&aacute;.<strong> La sheriff Lauren Hobler descubre su cuerpo entre los lirios silvestres. En torno a la repentina muerte de una joven, esta obra teje varios destinos. </strong>Para desentra&ntilde;ar un misterio, &iquest;pero cu&aacute;l? Quiz&aacute;s el de Leo y sus silencios. El de Lauren, atrapada en un peque&ntilde;o pueblo que no la toma en serio. Tambi&eacute;n est&aacute;n Benjamin, Seth y los dem&aacute;s&hellip; Los habitantes de Mercy, que creen conocerse y, sin embargo, saben tan poco de s&iacute; mismos&rdquo;, se lee en la contratapa de esta novela que llega a la Argentina de la mano del sello N&oacute;rdica.
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                Las almas feroces, de Marie Vingtras.                            </span>
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        <em><strong>Las almas feroces</strong></em><strong>, de Marie Vingtras, sali&oacute; por N&oacute;rdica. </strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>24. </strong><em><strong>Una historia familiar</strong></em><strong>, de Daniel Guebel. </strong>&ldquo;En una larga conversaci&oacute;n, una t&iacute;a va recordando nacimientos, enfermedades, matrimonios, desplazamientos, locura y muertes, y su sobrino, con un humor tierno y oscuro, escucha y transcribe esa saga &iacute;ntima en una novela luminosa donde el amor, la paciencia y la resignaci&oacute;n sostienen en equilibrio las desgracias y felicidades de la vida. Entre el testimonio crudo y la invenci&oacute;n literaria, <strong>Guebel retoma el hilo de sus libros m&aacute;s personales, yendo de la Europa de los pogromos hasta la Argentina rural y la emigraci&oacute;n a los Estados Unidos.</strong> En todos esos cruces, los personajes asumen la herencia que los antecede y los destinos que legar&aacute;n. <em>Una historia familiar </em>es, en definitiva, una indagaci&oacute;n sobre lo que se transmite y lo que se transforma al contar. <strong>Y quiz&aacute; toda tribu es, antes que nada, el relato que sobrevive a sus muertos</strong>&rdquo;, se lee en la contratapa de esta nueva novela del escritor argentino.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Una historia familiar, de Daniel Guebel.                            </span>
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        <em><strong>Una historia familiar</strong></em><strong>, de Daniel Guebel, sali&oacute; por Random House.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>AL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 12 Aug 2026 09:53:37 +0000]]></pubDate>
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