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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Inteligencia Artificial]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/inteligencia-artificial/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Inteligencia Artificial]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Tras diez días de silencio, Milei cruzó a Harari por la regulación de IA: "No significa lanzar el Día del Juicio de Terminator"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/diez-dias-silencio-milei-cruzo-harari-regulacion-ia-no-significa-lanzar-dia-juicio-terminator_1_13316392.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4a688870-8a95-4612-b542-8b7654d8ed59_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tras diez días de silencio, Milei cruzó a Harari por la regulación de IA: &quot;No significa lanzar el Día del Juicio de Terminator&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Presidente contestó las objeciones del historiador israelí al proyecto que habilita sociedades gestionadas exclusivamente por inteligencia artificial. Aseguró que la personería jurídica permite regularlas y rechazó que convierta a la Argentina en un "paraíso sin control".</p><p class="subtitle">La crítica de Harari sobre las empresas sin humanos golpeó a Milei y pone en riesgo la fantasía de Peter Thiel
</p></div><p class="article-text">
        Diez d&iacute;as despu&eacute;s de que el historiador israel&iacute;&nbsp;<strong>Yuval Harari </strong>cuestion&oacute; a <strong>Javier Milei</strong> por sus ideas de crear&nbsp;sociedades sin humanos, este jueves lleg&oacute; la respuesta oficial por medio de un comunicado de la llamada &ldquo;Oficina del Presidente&rdquo; en el que el Gobierno argentino sostuvo que <strong>&ldquo;otorgar personalidad jur&iacute;dica a las compa&ntilde;&iacute;as de IA no significa lanzar el D&iacute;a del Juicio de Terminator&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En el texto, Milei enfatiz&oacute; que se trata de &ldquo;ofrecer el refugio que James Watt necesit&oacute; hace 200 a&ntilde;os, permitiendo que la imaginaci&oacute;n se desarrolle y crezca con libertad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En un art&iacute;culo publicado por Financial Times, Harari cuestion&oacute; la idea de Milei de habilitar la&nbsp;<strong>existencia legal de empresas que operan exclusivamente mediante algoritmos o inteligencia artificial</strong>, sin empleados ni gerentes humanos en otra columna en el mismo medio y firmada junto al ministro de Desregulaci&oacute;n, <strong>Federico Sturzenegger</strong>. El historiador se&ntilde;al&oacute; que este proyecto podr&iacute;a convertir al pa&iacute;s en&nbsp;<strong>un para&iacute;so sin control para la IA.</strong>&nbsp;Seg&uacute;n explic&oacute;, el reconocimiento legal de empresas creadas por algoritmos funcionar&iacute;a como una especie de &ldquo;llave maestra&rdquo; que permitir&iacute;a a sistemas de inteligencia artificial intervenir de manera aut&oacute;noma en &aacute;mbitos financieros, econ&oacute;micos y pol&iacute;ticos.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2067679203516969473?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Hoy, el Presidente public&oacute; un comunicado en el que se&ntilde;ala: &ldquo;Esto me recuerda a una historia de Isaac Asimov en Yo, Robot, escrita en 1950, en la que una campa&ntilde;a pol&iacute;tica se ve opacada por la sospecha de que el candidato favorito podr&iacute;a ser un robot. El debate resultante es fascinante. La conclusi&oacute;n: el robot trabaja sin parar, es escrupulosamente honesto y nunca pierde la compostura.&nbsp;<strong>&iquest;Por qu&eacute; no probar con el pol&iacute;tico robot? Nadie lo sabe con certeza, pero considero probable que las empresas de IA ser&aacute;n m&aacute;s adversas al riesgo que los humanos&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la mirada de Milei,  &ldquo;las preocupaciones de Harari son un argumento a favor de la personalidad jur&iacute;dica, no lo contrario&rdquo; y remarc&oacute; que la personalidad jur&iacute;dica &ldquo;lejos de facilitar abusos, es precisamente el mecanismo mediante el cual una sociedad canaliza su energ&iacute;a creativa dentro del marco de la ley, los derechos de propiedad y el principio de no agresi&oacute;n que forman los pilares del liberalismo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiarioar.com/economia/gobierno-oficializa-reforma-societaria-habilita-haya-empresas-manejadas-algoritmos-personas_1_13266461.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El 1 de junio, el Gobierno oficializ&oacute; el env&iacute;o al Senado de un&nbsp;proyecto de Ley General de Sociedades.</a> Se trata de la reforma m&aacute;s profunda al derecho societario argentino desde 1972, cuando la dictadura de Lanusse sancion&oacute; la Ley 19.550 que a&uacute;n rige. El proyecto define la Sociedad Automatizada como aquella que &ldquo;desarrolla su objeto social mediante sistemas algor&iacute;tmicos aut&oacute;nomos o agentes de inteligencia artificial, sin requerir trabajadores en relaci&oacute;n de dependencia ni recursos humanos para su operaci&oacute;n ordinaria&rdquo;. La sociedad responde con su patrimonio por los da&ntilde;os que causen esos sistemas. En t&eacute;rminos concretos:&nbsp;<strong>un algoritmo que ofrece un servicio o producto de forma aut&oacute;noma puede constituirse como empresa, negociar con terceros y limitar su responsabilidad al patrimonio societario.&nbsp;</strong>Un robot con personer&iacute;a jur&iacute;dica.
    </p><p class="article-text">
        En el art&iacute;culo escrito para el Financial Times, titulado<a href="https://www.eldiarioar.com/economia/milei-pidio-big-tech-instalen-argentina-propone-ley-ia-controles-empresas-personas_1_13275612.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> &ldquo;Argentina invita a la inteligencia artificial a liberarse&rdquo; </a>(&ldquo;<em>Argentina invites AI to free itself&rdquo;</em>, en su t&iacute;tulo original en el ingl&eacute;s), Milei arranca con una analog&iacute;a hist&oacute;rica: la fundaci&oacute;n de la Compa&ntilde;&iacute;a Holandesa de las Indias Orientales en 1602 como origen de la sociedad de responsabilidad limitada y motor del capitalismo industrial. &ldquo;La m&aacute;quina y la entidad legal fueron, juntas, la doble h&eacute;lice de la prosperidad moderna&rdquo;, escribi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        En su respuesta, Harari &ndash;autor de los ya c&eacute;lebres&nbsp;<em>Sapiens</em>(2011),&nbsp;<em>Nexus&nbsp;</em>(2020) y&nbsp;<em>Homo Deus&nbsp;</em>(2015)&ndash; escribi&oacute;: &ldquo;Milei espera convertir Buenos Aires en una nueva &Aacute;msterdam. Corre el riesgo de convertirla en una nueva Batavia&rdquo;, escribi&oacute; en referencia a la capital de las antiguas colonias neerlandesas en Asia &ndash;hoy Yakarta, capital de Indonesia&ndash; asociada hist&oacute;ricamente al poder de las grandes compa&ntilde;&iacute;as comerciales.
    </p><p class="article-text">
        En otro tramo advirti&oacute; que &ldquo;<strong>Otorgar personalidad jur&iacute;dica a las IA permitir&iacute;a a los agentes de IA emprender numerosas iniciativas nuevas, generando potencialmente una enorme riquez</strong>a. Sin embargo, la personalidad jur&iacute;dica es una llave de uso general que tambi&eacute;n les permitir&iacute;a acceder a nuestros sistemas financieros, econ&oacute;micos y pol&iacute;ticos. Esto suscita muchas preocupaciones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que las cr&iacute;ticas del prestigioso historiador israel&iacute; generaron malestar en el Gobierno que no supo c&oacute;mo responderle. De hecho, el mismo d&iacute;a que el Financial Times public&oacute; el art&iacute;culo de Harari, Milei escribi&oacute; en su cuenta de X: &ldquo;. &iexcl;Ya estoy preparando mi respuesta para ver si podemos calmar tus temores sobre el camino que propuse la semana pasada!&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al Gobierno le tom&oacute; diez d&iacute;as elaborar la respuesta que lleg&oacute; hoy: &ldquo;Siempre es un placer y un honor que Noah Harari comente una de las ideas de uno. Sin embargo,&nbsp;<strong>la preocupaci&oacute;n de Harari respecto de las sociedades de responsabilidad limitada operadas de manera aut&oacute;noma por inteligencia artificial es, en todo caso, inesperada</strong>&rdquo;, comenz&oacute; el Presidente. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En primer lugar, porque probablemente ninguna persona en el mundo pueda prever el futuro tan bien como &eacute;l; y otorgarles a las empresas gestionadas por IA un marco jur&iacute;dico parece ser una caracter&iacute;stica necesaria de ese futuro. En segundo lugar, porque en Sapiens Harari elogia la responsabilidad limitada. De hecho, sostiene: &lsquo;La idea detr&aacute;s de tales compa&ntilde;&iacute;as se encuentra entre las invenciones m&aacute;s ingeniosas de la humanidad&rsquo;&rdquo;, sigui&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n precisa el comunicado de la Oficina del Presidente, Milei plante&oacute; sus  &ldquo;reparos respecto de su preocupaci&oacute;n por la supuesta capacidad especial de la IA para encontrar vac&iacute;os legales o hacer trampas. No es que avalemos tales conductas. Sin embargo, incluso antes de preguntarnos por qu&eacute; esos vac&iacute;os no pueden corregirse, deber&iacute;amos preguntarnos: &iquest;acaso los seres humanos no hacen lo mismo? Y aun as&iacute;, eso no es motivo para abolir las estructuras corporativas, y no creo que nadie lo haya sugerido en el caso de empresas dirigidas por personas. Ni siquiera despu&eacute;s de Enron. De hecho, preferir&iacute;a tener un patrimonio contra el cual hacer valer un reclamo si una IA me perjudica, antes que no tener protecci&oacute;n alguna. Huelga decir que, en nuestro esquema, las mismas penas y sanciones que se aplican a compa&ntilde;&iacute;as cuyos directivos humanos cometen irregularidades se aplicar&iacute;an a las firmas aut&oacute;nomas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>CC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Jun 2026 20:57:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tras diez días de silencio, Milei cruzó a Harari por la regulación de IA: "No significa lanzar el Día del Juicio de Terminator"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Javier Milei,Yuval Noah Harari,Inteligencia Artificial,Financial Times]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[China arma un radar laboral para medir si la IA destruye empleos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/tendencias/china-arma-radar-laboral-medir-si-ia-destruye-empleos_1_13315909.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5cc3cf0e-70bf-44c0-9dbd-cb77b3bacd3b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="China arma un radar laboral para medir si la IA destruye empleos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Consejo de Estado incorporó en su plan de empleo 2026-2030 un mecanismo específico para seguir el impacto de la inteligencia artificial sobre el trabajo. Pekín busca anticipar riesgos por regiones, industrias, empresas y grupos de población, mientras acelera su carrera tecnológica.</p></div><p class="article-text">
        China decidi&oacute; mirar la inteligencia artificial desde el lugar que m&aacute;s incomoda al discurso tecnol&oacute;gico: el empleo. El Consejo de Estado, el Ejecutivo chino, anunci&oacute; que har&aacute; un seguimiento espec&iacute;fico del impacto de la IA sobre el mercado laboral durante los pr&oacute;ximos cinco a&ntilde;os, dentro de las directrices que marcar&aacute;n la pol&iacute;tica nacional de empleo entre 2026 y 2030.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n no frena la carrera tecnol&oacute;gica. China quiere avanzar en inteligencia artificial, competir con Estados Unidos, apuntalar a empresas como DeepSeek, ByteDance, Alibaba o Tencent y reforzar su autosuficiencia en sectores estrat&eacute;gicos. Pero el Gobierno chino tambi&eacute;n parece asumir algo que muchas compa&ntilde;&iacute;as prefieren dejar en segundo plano: <strong>la IA puede crear empleos, pero tambi&eacute;n destruirlos, cambiar perfiles laborales, acelerar tareas y dejar trabajadores afuera</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n inform&oacute; la agencia EFE, el documento oficial llama a llevar adelante &ldquo;una investigaci&oacute;n en profundidad&rdquo; para afrontar de manera proactiva el impacto de la IA sobre el empleo. La misma l&oacute;gica aparece frente a otros factores sensibles para Pek&iacute;n, como el envejecimiento de la poblaci&oacute;n o los cambios en el &ldquo;entorno exterior&rdquo;, una f&oacute;rmula diplom&aacute;tica que alude a las tensiones geopol&iacute;ticas, especialmente con Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        El punto m&aacute;s relevante es la creaci&oacute;n de un mecanismo de seguimiento y evaluaci&oacute;n del impacto de la IA sobre el empleo. Ese dispositivo deber&aacute; desarrollar un sistema de encuestas para analizar c&oacute;mo influye la tecnolog&iacute;a en el mercado laboral: no s&oacute;lo cu&aacute;ntos puestos puede destruir, sino tambi&eacute;n qu&eacute; nuevos empleos puede crear, qu&eacute; perfiles empiezan a buscar las empresas y cu&aacute;nto penetran estas herramientas en los lugares de trabajo.
    </p><p class="article-text">
        La diferencia de enfoque importa porque, en buena parte del debate global, la inteligencia artificial aparece presentada como innovaci&oacute;n, productividad o ventaja competitiva. China decidi&oacute; ubicarla tambi&eacute;n como un riesgo laboral que debe medirse. <strong>El mensaje pol&iacute;tico del gigante asi&aacute;tico es que el impacto de la IA no puede quedar librado &uacute;nicamente a las empresas que la incorporan, la venden o la usan para reorganizar su personal</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Las directrices chinas tambi&eacute;n plantean mejorar la capacidad oficial para seguir y advertir riesgos relacionados con el empleo. Pek&iacute;n quiere establecer un sistema de alerta temprana para regiones, industrias, empresas, grupos de poblaci&oacute;n o per&iacute;odos considerados clave. La idea es detectar d&oacute;nde puede aparecer una presi&oacute;n laboral antes de que se transforme en desempleo abierto, conflicto social o deterioro de ingresos.
    </p><p class="article-text">
        El tama&ntilde;o del problema explica la cautela. La tasa oficial de desempleo urbano cerr&oacute; mayo en 5,1%, dentro del l&iacute;mite m&aacute;ximo de 5,5% fijado para este a&ntilde;o. Pero China tiene una fuerza laboral de m&aacute;s de 767 millones de personas. En una econom&iacute;a de esa escala, un salto en el desempleo puede convertirse en un factor de desestabilizaci&oacute;n social y afectar la base de legitimidad del Partido Comunista, construida durante d&eacute;cadas sobre crecimiento, empleo y mejora material.
    </p><p class="article-text">
        Las estad&iacute;sticas oficiales chinas fueron cuestionadas en distintas ocasiones por su confiabilidad. Tal vez por eso, las autoridades tambi&eacute;n prev&eacute;n utilizar m&eacute;tricas alternativas, como pagos m&oacute;viles o consumo industrial de electricidad, para analizar la evoluci&oacute;n del mercado laboral mediante macrodatos, lo m&aacute;s pr&oacute;ximo a un monitoreo<strong> en tiempo real</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El plan no presenta la inteligencia artificial solamente como una amenaza sino que tambi&eacute;n habla de aprovecharla para promover el empleo, explorar nuevas formas de colaboraci&oacute;n entre humanos y m&aacute;quinas y aplicar esas herramientas en pol&iacute;ticas y servicios laborales. La formulaci&oacute;n oficial apunta a aprovechar los &ldquo;dividendos&rdquo; del desarrollo de la IA para garantizar empleo y mejorar el sustento de la poblaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">China no quiere elegir entre IA y empleo: quiere las dos cosas</h2><p class="article-text">
        El pa&iacute;s asi&aacute;tico se propone acelerar la tecnolog&iacute;a y evitar que la automatizaci&oacute;n golpee el mercado laboral con fuerza suficiente como para erosionar ingresos, expectativas y estabilidad social. El desaf&iacute;o es enorme porque los sectores m&aacute;s expuestos no son &uacute;nicamente los industriales sino que quedan alcanzados servicios, comercio, tareas administrativas, atenci&oacute;n al cliente, log&iacute;stica, programaci&oacute;n, dise&ntilde;o, educaci&oacute;n y funciones de oficina.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n china llega en una semana en la que el debate global volvi&oacute; a mostrar sus dos caras. <a href="https://www.eldiarioar.com/trabajar/tendencias/duenos-ia-prometen-trabajo-empresas-despedir_1_13313389.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jeff Bezos dijo en VivaTech, la feria tecnol&oacute;gica de Par&iacute;s, que la inteligencia artificial no volver&aacute; redundantes a los humanos y que incluso puede generar escasez laboral</a>. Esa mirada optimista es habitual entre los due&ntilde;os de la tecnolog&iacute;a: cada revoluci&oacute;n destruye ciertos trabajos, pero crea otros nuevos; cada herramienta aumenta la productividad y abre oportunidades.
    </p><p class="article-text">
        Los datos que circulan en Estados Unidos muestran un cuadro menos lineal. En mayo, los empleadores estadounidenses anunciaron 97.006 recortes de puestos y el 40% de esos despidos estuvo vinculado a la inteligencia artificial, seg&uacute;n datos de Challenger, Gray &amp; Christmas citados por Reuters. Gartner, adem&aacute;s, advirti&oacute; que cerca del 80% de las grandes organizaciones que prueban o despliegan capacidades aut&oacute;nomas report&oacute; reducciones de personal, pero que esos recortes no necesariamente se traducen en mejores resultados.
    </p><p class="article-text">
        Ese contraste no convierte a China en un modelo laboral ideal. El pa&iacute;s mantiene fuertes restricciones pol&iacute;ticas, limita la organizaci&oacute;n sindical independiente y administra la informaci&oacute;n p&uacute;blica bajo control estatal. Pero el movimiento s&iacute; muestra otra forma de encarar la discusi&oacute;n: <strong>la IA no aparece s&oacute;lo como una apuesta de innovaci&oacute;n empresarial, sino como una variable que puede afectar empleo, ingresos, capacitaci&oacute;n, perfiles laborales y estabilidad social</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[trabajAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/tendencias/china-arma-radar-laboral-medir-si-ia-destruye-empleos_1_13315909.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Jun 2026 16:55:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[China arma un radar laboral para medir si la IA destruye empleos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[China,Inteligencia Artificial,IA,Jeff Bezos,empleo,Trabajo,Trabajadores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los dueños de la IA prometen más trabajo, pero las empresas la usan para despedir]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/tendencias/duenos-ia-prometen-trabajo-empresas-despedir_1_13313389.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eb1b8f63-2824-481e-a2b3-0c12fe54ad65_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los dueños de la IA prometen más trabajo, pero las empresas la usan para despedir"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Jeff Bezos dijo que la inteligencia artificial no volverá redundantes a los humanos y que incluso puede generar escasez laboral. Los datos muestran otra cara: en mayo, el 40% de los despidos anunciados en Estados Unidos fue vinculado a la IA, mientras Gartner advierte que recortar personal no garantiza mejores resultados.</p></div><p class="article-text">
        Jeff Bezos eligi&oacute; el tono optimista: la inteligencia artificial no va a dejar a los humanos sin trabajo, dijo, sino que puede crear una escasez de trabajadores. El problema es que, mientras los due&ntilde;os de la tecnolog&iacute;a prometen abundancia futura, muchas empresas vienen usando la IA para justificar despidos presentes.
    </p><p class="article-text">
        El fundador de Amazon habl&oacute; este mi&eacute;rcoles en VivaTech, la feria tecnol&oacute;gica de Par&iacute;s, y present&oacute; una mirada casi inversa a la que temen millones de trabajadores: seg&uacute;n &eacute;l, la IA no har&aacute; redundantes a las personas, sino que bajar&aacute; barreras, permitir&aacute; crear m&aacute;s, construir m&aacute;s y multiplicar las tareas disponibles. En su lectura, el problema no ser&aacute; la falta de empleo, sino la falta de trabajadores.
    </p><p class="article-text">
        La frase encaja bien en el discurso de Silicon Valley: cada revoluci&oacute;n tecnol&oacute;gica destruye ciertos puestos, pero crea otros nuevos; cada herramienta libera tiempo, aumenta productividad y abre oportunidades. Sin embargo, el mercado laboral ya muestra una zona bastante menos luminosa. <strong>En mayo, los empleadores de Estados Unidos anunciaron 97.006 recortes de puestos y el 40% de esos despidos estuvo vinculado a la inteligencia artificial</strong>, seg&uacute;n datos de Challenger, Gray &amp; Christmas citados por la agencia Reuters.
    </p><p class="article-text">
        Los due&ntilde;os de la IA prometen trabajo futuro, pero las empresas ya contabilizan trabajadores presentes como costo reemplazable. La discusi&oacute;n no es si la tecnolog&iacute;a puede aumentar la productividad. Puede hacerlo. La pregunta laboral es qui&eacute;n captura esa productividad, qui&eacute;n pierde el puesto en nombre de la eficiencia y qu&eacute; pasa con quienes quedan dentro de organizaciones cada vez m&aacute;s automatizadas.
    </p><p class="article-text">
        El propio caso de Amazon muestra el contraste. Reuters record&oacute; que la empresa recort&oacute; unos 30.000 puestos corporativos desde fines del a&ntilde;o pasado, en parte por ganancias de eficiencia asociadas a la IA. Andy Jassy, su CEO, ya hab&iacute;a advertido que la mayor automatizaci&oacute;n mediante herramientas de inteligencia artificial derivar&iacute;a en p&eacute;rdidas de empleo corporativo. Bezos habla de escasez de trabajadores; la empresa que fund&oacute; viene achicando personal.
    </p><p class="article-text">
        Un informe reciente de Gartner ayuda a ordenar esa discusi&oacute;n. La consultora relev&oacute; a 350 ejecutivos globales de empresas con ingresos anuales de al menos US$1.000 millones que ya estaban probando o desplegando capacidades aut&oacute;nomas, como agentes de IA, automatizaci&oacute;n inteligente u otras tecnolog&iacute;as similares. Cerca del 80% report&oacute; reducciones de personal. Pero Gartner marc&oacute; un punto inc&oacute;modo para los propios empresarios: esos recortes no parecen traducirse necesariamente en retorno de inversi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La advertencia es fuerte porque discute el reflejo m&aacute;s elemental de muchas compa&ntilde;&iacute;as: despedir para demostrar que la IA &ldquo;rinde&rdquo;. Gartner lo dijo en t&eacute;rminos empresariales, no sindicales: las reducciones de personal pueden liberar presupuesto, pero no crean retorno por s&iacute; solas. <strong>Las organizaciones que mejoran sus resultados no son necesariamente las que eliminan personas, sino las que invierten en habilidades, roles y modelos operativos para que los humanos gu&iacute;en, gobiernen y escalen los sistemas aut&oacute;nomos</strong>. Es decir que cortar cabezas puede mejorar un Excel en el corto plazo, pero no prueba que la inteligencia artificial est&eacute; creando valor real. Puede ser apenas una forma nueva de nombrar un ajuste viejo.
    </p><h2 class="article-text">El debate p&uacute;blico sobre la IA est&aacute; en un brete</h2><p class="article-text">
        Ese punto importa porque buena parte del debate p&uacute;blico sobre IA qued&oacute; atrapado en dos extremos. De un lado, el entusiasmo empresario que imagina una productividad sin l&iacute;mites. Del otro, la idea de un reemplazo total e inmediato de trabajadores por m&aacute;quinas. La evidencia empieza a mostrar algo m&aacute;s complejo: <strong>no todos los puestos desaparecen, pero muchas tareas se reorganizan; no todos los trabajadores son despedidos, pero muchos empleos cambian; no toda b&uacute;squeda laboral se cancela, pero algunas contrataciones se enfr&iacute;an o se redise&ntilde;an</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; entra otro estudio reciente, <em>Generative AI and the Reorganization of Labor Demand</em>, elaborado por Fangyan Wang, Zaiyan Wei y Yang Wang. El trabajo analiz&oacute; ofertas de empleo en Estados Unidos y busc&oacute; medir c&oacute;mo las empresas reorganizan la demanda laboral a medida que se difunde la inteligencia artificial generativa. Su conclusi&oacute;n no es simplemente que la IA destruye empleos. Es m&aacute;s precisa: las firmas est&aacute;n modificando d&oacute;nde contratan, qu&eacute; puestos buscan y qu&eacute; tareas incluyen dentro de cada empleo.
    </p><p class="article-text">
        El estudio identific&oacute; dos movimientos principales. Por un lado, la reasignaci&oacute;n de demanda entre puestos: las empresas cambian qu&eacute; perfiles buscan y cu&aacute;les dejan de priorizar. Por otro lado, el redise&ntilde;o interno de los trabajos: las tareas que antes formaban parte de un puesto pueden desaparecer, mezclarse con otras o quedar absorbidas por herramientas de IA.
    </p><p class="article-text">
        Los autores calcularon que la reasignaci&oacute;n de demanda entre empleos explic&oacute; en promedio el 52% del ajuste, mientras que el redise&ntilde;o de tareas dentro de los puestos represent&oacute; el 39,5%. <strong>La IA no s&oacute;lo amenaza con eliminar trabajos: tambi&eacute;n cambia la arquitectura interna del empleo, altera qu&eacute; se espera de cada trabajador y reordena las puertas de entrada al mercado laboral</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Ese matiz es central para mirar el impacto sobre j&oacute;venes y perfiles iniciales. El estudio encontr&oacute; que los puestos senior tienden a ajustarse antes, sobre todo mediante cambios en la demanda entre empleos, mientras que los puestos junior enfrentan una combinaci&oacute;n m&aacute;s amplia de reasignaci&oacute;n, redise&ntilde;o de tareas e interacci&oacute;n entre ambos procesos. En otras palabras: quienes reci&eacute;n ingresan al mercado laboral pueden encontrarse con menos tareas de aprendizaje, menos posiciones de entrada o puestos que exigen desde el primer d&iacute;a habilidades antes reservadas para perfiles con m&aacute;s experiencia.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta no es s&oacute;lo cu&aacute;ntos empleos destruye la IA sino <strong>qu&eacute; tipo de empleo deja en pie</strong>. Si las tareas m&aacute;s repetitivas, administrativas o iniciales pasan a herramientas automatizadas, una parte del aprendizaje laboral puede desaparecer del recorrido. Lo que para una empresa aparece como eficiencia puede significar para un trabajador joven menos oportunidades para entrar, equivocarse, aprender y acumular experiencia.
    </p><p class="article-text">
        Cuando una compa&ntilde;&iacute;a incorpora IA y reduce personal, las tareas no siempre desaparecen: muchas veces se redistribuyen entre menos trabajadores, se aceleran los tiempos, se ampl&iacute;an responsabilidades y se espera que cada persona produzca m&aacute;s con herramientas nuevas. <strong>La productividad prometida puede convertirse en sobrecarga real si no se discuten jornada, salarios, capacitaci&oacute;n, control humano y participaci&oacute;n sindical</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El dato de Gartner vuelve ah&iacute; con fuerza. Si las empresas que recortan no obtienen necesariamente mejores retornos, entonces el despido no aparece como una consecuencia inevitable de la tecnolog&iacute;a, sino como una decisi&oacute;n de gesti&oacute;n. La IA no firma telegramas. Los firman empresas que eligen convertir una herramienta de productividad en una poda de personal.
    </p><p class="article-text">
        Bezos no es el &uacute;nico empresario que presenta una mirada optimista. Buena parte del sector tecnol&oacute;gico insiste en que la IA crear&aacute; empleos nuevos, abrir&aacute; mercados y permitir&aacute; a las personas dedicarse a tareas de mayor valor. Puede ocurrir en algunos casos. La historia del trabajo muestra que las innovaciones no s&oacute;lo destruyen ocupaciones: tambi&eacute;n crean otras. Pero esa transici&oacute;n nunca fue autom&aacute;tica, neutral ni indolora. Siempre tuvo ganadores, perdedores, conflictos y reglas.
    </p><p class="article-text">
        La diferencia es que esta vez la promesa llega en un contexto de empresas que ya usan la IA para achicar estructuras, justificar congelamientos de contrataci&oacute;n o exigir m&aacute;s producci&oacute;n con menos personal. En ese marco, <strong>hablar de &ldquo;trabajos del futuro&rdquo; sin mirar los despidos del presente sirve m&aacute;s a la estrategia comunicacional de las compa&ntilde;&iacute;as que a la experiencia concreta de los trabajadores</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hay una disputa por el relato. Si una empresa despide y dice que lo hace por IA, coloca el recorte bajo una apariencia de inevitabilidad t&eacute;cnica. Parece una consecuencia del progreso, no una decisi&oacute;n empresarial. Pero los estudios disponibles empiezan a mostrar que la relaci&oacute;n entre inteligencia artificial, productividad y empleo es m&aacute;s pol&iacute;tica y organizacional que autom&aacute;tica. Depende de c&oacute;mo se implementa, qui&eacute;n decide, qu&eacute; tareas se automatizan, qu&eacute; trabajadores se capacitan y qu&eacute; derechos se protegen.
    </p><p class="article-text">
        Para trabajadoras y trabajadores, el punto no es rechazar la tecnolog&iacute;a. Es impedir que la tecnolog&iacute;a sea usada como una excusa para precarizar. La IA puede asistir tareas, reducir cargas repetitivas, mejorar procesos y abrir funciones nuevas. Pero tambi&eacute;n puede concentrar poder empresario, debilitar puestos de entrada, acelerar ritmos, justificar despidos y trasladar a los trabajadores el costo de una transici&oacute;n que beneficia a accionistas y ejecutivos.
    </p><p class="article-text">
        El discurso de Bezos resume la promesa. Los datos de despidos muestran la pr&aacute;ctica. Gartner agrega una advertencia empresaria: despedir no garantiza resultados. Y el estudio sobre demanda laboral muestra el cambio m&aacute;s profundo: el mercado de trabajo no s&oacute;lo pierde o gana puestos, sino que se reorganiza desde adentro.
    </p><p class="article-text">
        La discusi&oacute;n, entonces, no deber&iacute;a quedar en si la IA &ldquo;crea&rdquo; o &ldquo;destruye&rdquo; empleo en abstracto. La pregunta es qui&eacute;n gobierna esa transformaci&oacute;n. Si la deciden s&oacute;lo las empresas, la productividad puede terminar convertida en menos puestos, m&aacute;s presi&oacute;n y menos poder de negociaci&oacute;n. Si intervienen sindicatos, Estados, regulaciones y trabajadores, la tecnolog&iacute;a puede distribuir de otra manera sus beneficios.
    </p><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[trabajAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/tendencias/duenos-ia-prometen-trabajo-empresas-despedir_1_13313389.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Jun 2026 20:49:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los dueños de la IA prometen más trabajo, pero las empresas la usan para despedir]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inteligencia Artificial,IA,Jeff Bezos,Trabajo,Trabajadores,Empresas,empleo,Productividad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El avance sin control de la IA dispara el extremismo antitecnológico: “Está ocurriendo muy rápido”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/avance-control-ia-dispara-extremismo-antitecnologico-ocurriendo-rapido_1_13286052.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1e64c94f-5c69-4274-8757-b835f69c853f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El avance sin control de la IA dispara el extremismo antitecnológico: “Está ocurriendo muy rápido”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Frente a una inmensa mayoría de protestas y movimientos de resistencia pacíficos, la velocidad y la escala de los cambios que está provocando la IA, la lentitud a la hora de regularla y los discursos catastrofistas de los propios tecnoligarcas son el caldo de cultivo de corrientes extremistas que siguen los pasos de los movimientos tecnopesimistas del pasado.</p><p class="subtitle">Las fichas argentinas en el ajedrez de Peter Thiel: quién es quién en el tablero local del tecnomagnate de Palantir</p></div><p class="article-text">
        Cuando un joven de 20 a&ntilde;os de Texas fue detenido a principios de este a&ntilde;o por intentar, presuntamente, quemar la sede de OpenAI y la casa de Sam Altman, consejero delegado de esa empresa, las autoridades encontraron un manifiesto contra la IA, una garrafa de queros&eacute; y un encendedor. Este fue uno de los episodios de una oleada de ataques que encendi&oacute; las alertas entre investigadores, la industria tecnol&oacute;gica y las fuerzas de seguridad ante el auge del extremismo antitecnol&oacute;gico.
    </p><p class="article-text">
        En abril, un influencer de Instagram italiano de la corriente &ldquo;nature pilled&rdquo; (movimientos en redes obsesionados con el retorno radical a la naturaleza) fue detenido en Roma y acusado de planear una serie de ataques antitecnol&oacute;gicos inspirados en Ted Kaczynski, conocido como el &ldquo;Unabomber&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El mes pasado, dos personas que se autodefinen como &ldquo;ecofascistas&rdquo; perpetraron un ataque mortal antimusulm&aacute;n en una mezquita de San Diego (EE.UU.). Entre sus motivaciones para la violencia, resumidas en un manifiesto, tambi&eacute;n citaron el contenido basura generado por IA (&ldquo;AI slop&rdquo;) y los v&iacute;nculos de JD Vance con Palantir. 
    </p><p class="article-text">
        A principios de este a&ntilde;o, un concejal de la ciudad de Indian&aacute;polis se despert&oacute; sobresaltado por el sonido de disparos efectuados contra su casa, antes de encontrar una nota en la que se le&iacute;a: &ldquo;NO M&Aacute;S CENTROS DE DATOS&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Manifestantes contra la construcción de centros de datos en Georgia, EEUU                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La creciente reacci&oacute;n p&uacute;blica ante el r&aacute;pido despliegue de la inteligencia artificial por parte de la industria tecnol&oacute;gica adopt&oacute; formas en su inmensa mayor&iacute;a no violentas, como la organizaci&oacute;n de comunidades locales en contra de los centros de datos o candidatos pol&iacute;ticos que prometen una mayor supervisi&oacute;n. Sin embargo, en los m&aacute;rgenes de ese movimiento, los investigadores avisan de las quejas contra la industria de la IA y sus l&iacute;deres est&aacute;n reavivando antiguos movimientos extremistas violentos y fomentando otros nuevos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La IA se está convirtiendo en un motor de la violencia política, y ese es un fenómeno muy nuevo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Jordyn Abrams</span>
                                        <span>—</span> Investigadora sobre Extremismo de la Universidad George Washington (EEUU)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;La IA se est&aacute; convirtiendo en un motor de la violencia pol&iacute;tica, y ese es un fen&oacute;meno muy nuevo&rdquo;, afirma <strong>Jordyn Abrams</strong>, investigadora del Programa sobre Extremismo de la Universidad George Washington.
    </p><p class="article-text">
        Aunque gran parte del debate p&uacute;blico inicial en torno a la IA generativa y el extremismo se centra en c&oacute;mo actores maliciosos, como grupos terroristas, podr&iacute;an dar un mal uso a productos como ChatGPT para fines propagand&iacute;sticos o para planear atentados, <strong>m&aacute;s recientemente se est&aacute; prestando atenci&oacute;n a c&oacute;mo la propia industria de la IA en su conjunto puede radicalizar a las personas</strong>. Lo que motiva a alguien a ejercer la violencia extremista puede no ser una conversaci&oacute;n con un chatbot, seg&uacute;n los investigadores, sino la sensaci&oacute;n de un cambio impuesto a toda la sociedad, la narrativa de amenaza existencial y la falta de rendici&oacute;n de cuentas que acompa&ntilde;aron al auge de la IA.
    </p><p class="article-text">
        <strong>De la misma manera que la IA lleg&oacute; a impregnar muchas facetas de la vida moderna, esta tecnolog&iacute;a tambi&eacute;n se filtr&oacute; en la forma en que los extremistas conciben el mundo.</strong> Ya se trate de grupos violentos antigubernamentales que se oponen a la vigilancia masiva, ecofascistas con reivindicaciones medioambientales, aceleracionistas neonazis empe&ntilde;ados en colapsar infraestructuras tecnol&oacute;gicas cr&iacute;ticas o el hombre que presuntamente atac&oacute; la casa de Altman preocupado por que una inteligencia artificial superpoderosa destruya a la humanidad, la IA se convirti&oacute; en una fijaci&oacute;n en todo el espectro extremista.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estamos viendo a muchos grupos diferentes y muchas ideologías distintas articularse a través de una óptica en contra de la IA. Trasciende las dicotomías de izquierda y derecha</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Yannick Veilleux-Lepage</span>
                                        <span>—</span> profesor asociado en el Real Colegio Militar de Canadá
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Realmente trasciende las dicotom&iacute;as de izquierda y derecha&rdquo;, se&ntilde;ala <strong>Yannick Veilleux-Lepage</strong>, profesor asociado en el Real Colegio Militar de Canad&aacute;. &ldquo;Estamos viendo a muchos grupos diferentes y muchas ideolog&iacute;as distintas articularse a trav&eacute;s de una &oacute;ptica en contra de la IA&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Demasiado r&aacute;pido</h2><p class="article-text">
        El movimiento antitecnol&oacute;gico moderno tiene un largo linaje. Hist&oacute;ricamente, los periodos de cambio tecnol&oacute;gico vienen acompa&ntilde;ados de una reacci&oacute;n violenta por parte de los m&aacute;s afectados; los investigadores suelen se&ntilde;alar la rebeli&oacute;n ludita de principios del siglo XIX, cuando los trabajadores textiles brit&aacute;nicos destru&iacute;an las m&aacute;quinas de tejer automatizadas mientras exig&iacute;an m&aacute;s derechos laborales. Los siguientes 200 a&ntilde;os trajeron oleadas de disputas laborales violentas y violencia pol&iacute;tica asociadas a las perturbaciones del mercado provocadas por la tecnolog&iacute;a, la acumulaci&oacute;n desigual de la riqueza y la p&eacute;rdida de derechos de los trabajadores.
    </p><p class="article-text">
        En la d&eacute;cada de los 90, se produjo un rechazo cultural contra el auge de la PC y el temor a c&oacute;mo desestabilizar&iacute;a a la sociedad. Entre las quejas habituales figuraban el miedo a la sustituci&oacute;n de los trabajadores humanos, el da&ntilde;o medioambiental y el desmoronamiento de las estructuras sociales saludables.
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                    alt="Cartel contra los centros de datos en una manifestación en EEUU."
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                Cartel contra los centros de datos en una manifestación en EEUU.                            </span>
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        &ldquo;&iquest;No te enteraste? Quiere tu trabajo. Te vende obscenidades. Corrompe a tus hijos. Es fr&iacute;o, est&eacute;ril, inhumano. Quiz&aacute; est&aacute; bien odiar a tu computadora&rdquo;, se le&iacute;a en una nota de portada de la revista New York Magazine de 1995 sobre los &ldquo;nuevos luditas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El mismo a&ntilde;o en que New York Magazine public&oacute; su portada, el Washington Post y el New York Times difundieron el manifiesto antitecnol&oacute;gico del Unabomber, un panfleto de 35.000 palabras contra la sociedad industrial que se propag&oacute; por internet desde entonces y se convirti&oacute; en lo m&aacute;s parecido a un texto fundacional para el extremismo antitecnol&oacute;gico.
    </p><p class="article-text">
        Lo que separa al extremismo contra la IA de estas oleadas anteriores de rechazo tecnol&oacute;gico es, seg&uacute;n los investigadores, en parte la velocidad y la escala con la que la IA est&aacute; provocando cambios econ&oacute;micos, sociales y pol&iacute;ticos. &ldquo;No solo se trata de cambios que afectan a toda la sociedad y que son realmente disruptivos, sino que adem&aacute;s est&aacute;n ocurriendo muy r&aacute;pido&rdquo;, explica Veilleux-Lepage. &ldquo;La gente no tiene tiempo para desarrollar resiliencia o para inmunizarse frente a estas transformaciones&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No solo se trata de cambios que afectan a toda la sociedad y que son realmente disruptivos, sino que además están ocurriendo muy rápido. La gente no tiene tiempo para desarrollar resiliencia</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Yannick Veilleux-Lepage</span>
                                        <span>—</span> profesor asociado en el Real Colegio Militar de Canadá
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los trillados argumentos de la propia industria de la IA &mdash;que aseguran que esta tecnolog&iacute;a revolucionar&aacute; el mundo, si es que no termina con &eacute;l&mdash; tambi&eacute;n alimentan una narrativa de radicalizaci&oacute;n que postula que la IA representa una amenaza existencial y debe ser detenida a toda costa.
    </p><p class="article-text">
        Cuando Veilleux-Lepage da charlas a responsables pol&iacute;ticos sobre el extremismo antitecnol&oacute;gico, una de sus diapositivas muestra sencillamente una serie de citas de consejeros delegados. &ldquo;Para radicalizar a la gente, en realidad no necesit&aacute;s te&oacute;ricos ni ide&oacute;logos que llamen a la violencia contra la IA, porque los directivos tecnol&oacute;gicos ya est&aacute;n haciendo un trabajo bastante eficaz en ese sentido&rdquo;, afirma Veilleux-Lepage.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Espero que ocurran cosas realmente malas&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Altman plante&oacute; muchas veces los cambios que traer&aacute; la IA como algo que puede ser dif&iacute;cil, pero que en &uacute;ltima instancia ser&aacute; positivo. Sobre todo, describe el cambio como inevitable &ldquo;Espero que ocurran cosas realmente malas a causa de esta tecnolog&iacute;a, algo que tambi&eacute;n sucedi&oacute; con tecnolog&iacute;as anteriores&rdquo;, declar&oacute; Altman el a&ntilde;o pasado en el podcast de la firma de capital riesgo Andreessen Horowitz.
    </p><p class="article-text">
        Aunque los directores ejecutivos de las tecnol&oacute;gicas se muestran p&uacute;blicamente optimistas sobre la resiliencia de la sociedad y el cambio que provocar&aacute; la IA, tambi&eacute;n est&aacute; claro que en el &aacute;mbito privado les preocupa la amenaza de la violencia pol&iacute;tica. El gasto en seguridad personal para directivos se dispar&oacute; en los &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os a ra&iacute;z de incidentes como el asesinato del consejero delegado de UnitedHealthcare, Brian Thompson, mientras que l&iacute;deres tecnol&oacute;gicos como Elon Musk destinan ahora millones a su propia protecci&oacute;n. SpaceX revel&oacute; en su documentaci&oacute;n para salir a bolsa a principios de este a&ntilde;o que el a&ntilde;o pasado pag&oacute; 4 millones de d&oacute;lares a la empresa de seguridad privada de Musk, el doble de lo que hab&iacute;a gastado apenas dos a&ntilde;os antes.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Elon Musk, en una imagen de archivo                            </span>
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        A lo largo del &uacute;ltimo a&ntilde;o se aprecian indicios de que la industria de la IA est&aacute; cambiando su ret&oacute;rica mientras lidia con una desconfianza p&uacute;blica generalizada. Altman afirm&oacute; el mes pasado que la IA probablemente no provocar&aacute; el &ldquo;apocalipsis laboral&rdquo; del que habl&oacute; en su momento, a pesar de que empresas como Meta est&aacute;n despidiendo a decenas de miles de trabajadores.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, OpenAI y Anthropic anunciaron este a&ntilde;o la creaci&oacute;n de fondos y laboratorios de ideas (think tanks) destinados a ayudar a las instituciones civiles a adaptarse a la IA. En concreto, la organizaci&oacute;n sin &aacute;nimo de lucro de OpenAI comprometi&oacute; 250 millones de d&oacute;lares en subvenciones para programas que ayuden a los trabajadores a afrontar las perturbaciones de la IA.
    </p><p class="article-text">
        Las principales empresas de IA est&aacute;n contratando a expertos en seguridad nacional, inteligencia y armamento para supervisar las amenazas y el mal uso de su tecnolog&iacute;a, incluidos algunos con experiencia en investigaci&oacute;n sobre extremismo y contraterrorismo. El jefe de inteligencia de OpenAI trabaj&oacute; anteriormente como uno de los principales expertos acad&eacute;micos en el Estado Isl&aacute;mico y escribi&oacute; un libro sobre la creencia del grupo de que estaba provocando el apocalipsis. OpenAI y Anthropic no respondieron a las solicitudes de entrevistas con sus expertos en inteligencia o seguridad.
    </p><h2 class="article-text">Sin recursos no violentos</h2><p class="article-text">
        El cierre de v&iacute;as leg&iacute;timas para canalizar la oposici&oacute;n p&uacute;blica a la IA, as&iacute; como la sensaci&oacute;n de que se est&aacute; imponiendo esta tecnolog&iacute;a a la sociedad, est&aacute; creando lo que los investigadores describen como una brecha en la rendici&oacute;n de cuentas que puede incentivar a&uacute;n m&aacute;s el terrorismo y la violencia pol&iacute;tica. Donald Trump, en sinton&iacute;a con los l&iacute;deres tecnol&oacute;gicos, promulg&oacute; el a&ntilde;o pasado una orden ejecutiva para intentar bloquear cualquier legislaci&oacute;n a nivel estatal que frenara el desarrollo de la IA, y asegur&oacute; que nada ralentizar&aacute; a Estados Unidos en la carrera global de la IA. Los multimillonarios tecnol&oacute;gicos tambi&eacute;n est&aacute;n invirtiendo millones de d&oacute;lares en lobby y gasto pol&iacute;tico en un intento de evitar la regulaci&oacute;n de la IA.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando las autoridades est&aacute;n demasiado ocupadas, o simplemente no les importa lo suficiente regular y tomar medidas, entonces las personas afectadas van a pasar a la acci&oacute;n&rdquo;, se&ntilde;ala <strong>Mauro Lubrano</strong>, profesor de la Universidad de Bath y autor de <em>Paren las m&aacute;quinas: el auge del extremismo antitecnol&oacute;gico</em>.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando las autoridades están demasiado ocupadas, o simplemente no les importa lo suficiente regular y tomar medidas, entonces las personas afectadas van a pasar a la acción</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name"> Mauro Lubrano</span>
                                        <span>—</span> profesor de la Universidad de Bath y autor de &#039;Paren las máquinas: el auge del extremismo antitecnológico&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Documentos de las fuerzas de seguridad federales obtenidos por <a href="https://www.wired.com/story/us-law-enforcement-warns-of-anti-tech-extremism/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Wired</a> y <a href="https://theintercept.com/2026/06/01/ai-data-center-protest-police-surveillance/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The Intercept</a> muestran que las autoridades de EE.UU. vigilan cada vez m&aacute;s los movimientos antitecnol&oacute;gicos, al tiempo que declararon que perseguir&aacute;n penalmente de forma contundente los ataques violentos. Tras el intento de incendio provocado en la casa de Altman a principios de este a&ntilde;o, las autoridades prometieron que &ldquo;el FBI no tolerar&aacute; amenazas contra los l&iacute;deres de la innovaci&oacute;n de nuestra naci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, los investigadores advierten que las autoridades corren el riesgo de confundir las protestas a escala nacional y las peticiones de una mayor regulaci&oacute;n de la IA con posturas extremistas antitecnol&oacute;gicas m&aacute;s marginales, lo cual es tanto err&oacute;neo como contraproducente. Los programas orientados a la vigilancia masiva y los intentos de silenciar los movimientos no violentos contra la IA inevitablemente tendr&aacute;n efectos adversos, seg&uacute;n Lubrano, empujando a&uacute;n m&aacute;s a la gente hacia las respuestas violentas si sienten que sus demandas leg&iacute;timas no son atendidas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tenemos la oportunidad de ser proactivos en esto evitando al mismo tiempo errores que hemos cometido en el pasado al responder a otras formas de extremismo&rdquo;, afirma Lubrano. &ldquo;Algo me dice que no empezamos con buen pie&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nick Robins-Early]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/avance-control-ia-dispara-extremismo-antitecnologico-ocurriendo-rapido_1_13286052.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 09 Jun 2026 09:24:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El avance sin control de la IA dispara el extremismo antitecnológico: “Está ocurriendo muy rápido”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inteligencia Artificial,Extremismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El historiador israelí Harari elogió a Milei, pero advirtió sobre los riesgos de otorgar personalidad jurídica a la IA]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/historiador-israeli-harari-elogio-milei-advirtio-riesgos-otorgar-personalidad-juridica-ia_1_13285780.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3e21c7ef-44ab-4b7a-a0c3-a0a350c355cc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El historiador israelí Harari elogió a Milei, pero advirtió sobre los riesgos de otorgar personalidad jurídica a la IA"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El también escritor cuestionó la propuesta impulsada por el Gobierno argentino para crear "corporaciones no humanas" administradas por sistemas de IA. El Presidente agradeció las observaciones y prometió responderle.</p></div><p class="article-text">
        El historiador y escritor israel&iacute; <strong>Yuval Noah Harari</strong> elogi&oacute; al presidente <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/javier-milei/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Javier Milei</a> por su audacia pol&iacute;tica y por sus esfuerzos para mejorar la situaci&oacute;n econ&oacute;mica argentina, aunque manifest&oacute; fuertes reparos respecto de una de las iniciativas impulsadas por el mandatario en materia de inteligencia artificial.
    </p><p class="article-text">
        La discusi&oacute;n se origin&oacute; a partir de una propuesta presentada por Milei para crear una nueva categor&iacute;a legal destinada a las denominadas <a href="https://www.eldiarioar.com/economia/gobierno-oficializa-reforma-societaria-habilita-haya-empresas-manejadas-algoritmos-personas_1_13266461.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;corporaciones no humanas&rdquo;</a>, entidades administradas por sistemas de inteligencia artificial capaces de tomar decisiones de manera aut&oacute;noma.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En </strong><a href="https://www.ft.com/content/b8cc4bf4-6d3c-4974-8428-9a091983c473" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><strong>una columna publicada en el diario brit&aacute;nico </strong></a><a href="https://www.ft.com/content/b8cc4bf4-6d3c-4974-8428-9a091983c473" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em><strong>Financial Times</strong></em></a><strong>, Harari sostuvo que otorgar personalidad jur&iacute;dica a este tipo de organizaciones podr&iacute;a abrir la puerta a riesgos in&eacute;ditos para las sociedades modernas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Milei es un pol&iacute;tico muy audaz, y su determinaci&oacute;n por mejorar la situaci&oacute;n econ&oacute;mica de Argentina es digna de elogio&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; el autor de <em>Sapiens</em> y <em>Nexus</em>. Sin embargo, consider&oacute; que la iniciativa podr&iacute;a transformarse en una herramienta &ldquo;extremadamente riesgosa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n explic&oacute;, el reconocimiento legal de estas entidades funcionar&iacute;a como una especie de &ldquo;llave maestra&rdquo; que permitir&iacute;a a sistemas de inteligencia artificial intervenir de manera aut&oacute;noma en &aacute;mbitos financieros, econ&oacute;micos y pol&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        Harari plante&oacute; que estas corporaciones podr&iacute;an poseer bienes, contratar personal, participar en operaciones comerciales internacionales, iniciar acciones judiciales e incluso realizar aportes a campa&ntilde;as pol&iacute;ticas sin que existiera una persona humana directamente responsable de sus decisiones.
    </p><p class="article-text">
        El escritor tambi&eacute;n alert&oacute; sobre las dificultades para controlar o sancionar a este tipo de estructuras. En ese sentido, mencion&oacute; investigaciones recientes que muestran c&oacute;mo algunos modelos avanzados de inteligencia artificial han modificado estrategias o reglas de funcionamiento para obtener ventajas cuando detectaban escenarios desfavorables.
    </p><p class="article-text">
        Para contextualizar su cr&iacute;tica, compar&oacute; la propuesta con la aparici&oacute;n de las sociedades de responsabilidad limitada en el siglo XVII, una innovaci&oacute;n jur&iacute;dica que impuls&oacute; el desarrollo del capitalismo moderno. No obstante, advirti&oacute; que las nuevas corporaciones administradas por IA podr&iacute;an generar niveles de concentraci&oacute;n de poder dif&iacute;ciles de prever.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Milei espera convertir Buenos Aires en una nueva &Aacute;msterdam. Corre el riesgo de convertirla en una nueva Batavia&rdquo;, escribi&oacute; en referencia a la capital de las antiguas colonias neerlandesas en Asia, asociada hist&oacute;ricamente al poder de las grandes compa&ntilde;&iacute;as comerciales.
    </p><h2 class="article-text">La respuesta de Milei</h2><p class="article-text">
        <strong>La respuesta del Presidente no tard&oacute; en llegar.</strong> A trav&eacute;s de su cuenta de X, Milei agradeci&oacute; la intervenci&oacute;n del intelectual israel&iacute; y celebr&oacute; que participe de un debate que calific&oacute; como &ldquo;fascinante y trascendental&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos en el amanecer de una nueva era&rdquo;, escribi&oacute; el mandatario, quien vincul&oacute; la discusi&oacute;n con las reflexiones desarrolladas por Harari en sus libros sobre el papel de las ficciones institucionales y las transformaciones tecnol&oacute;gicas en la organizaci&oacute;n de las sociedades humanas.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, asegur&oacute; que ya trabaja en una respuesta m&aacute;s extensa para intentar despejar las inquietudes planteadas por el historiador. &ldquo;Necesitamos m&aacute;s que nunca toda nuestra inteligencia para construir el marco que nos permita aprovechar las incre&iacute;bles oportunidades que tenemos por delante&rdquo;, sostuvo.
    </p><p class="article-text">
        El intercambio abri&oacute; un debate internacional sobre los l&iacute;mites legales de la inteligencia artificial y sobre el grado de autonom&iacute;a que podr&iacute;an adquirir en el futuro las organizaciones gestionadas por sistemas no humanos.
    </p><p class="article-text">
        <em>Con informaci&oacute;n de la agencia NA</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/historiador-israeli-harari-elogio-milei-advirtio-riesgos-otorgar-personalidad-juridica-ia_1_13285780.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 08 Jun 2026 18:15:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El historiador israelí Harari elogió a Milei, pero advirtió sobre los riesgos de otorgar personalidad jurídica a la IA]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Javier Milei,Inteligencia Artificial]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La OIT pidió que las ganancias de la inteligencia artificial lleguen a los salarios y no queden sólo en las empresas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/tendencias/oit-pidio-ganancias-inteligencia-artificial-lleguen-salarios-no-queden-empresas_1_13271067.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e719271d-934a-4c11-9b6c-84b6e85b60d2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La OIT pidió que las ganancias de la inteligencia artificial lleguen a los salarios y no queden sólo en las empresas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Conferencia Internacional del Trabajo abrió con un reclamo sobre la IA: las mejoras de productividad deben traducirse en mejores sueldos, más protección laboral, negociación colectiva y supervisión humana de los sistemas automatizados.</p></div><p class="article-text">
        La OIT llev&oacute; a su conferencia anual una advertencia dirigida a gobiernos, empresas y sindicatos: <strong>las ganancias de productividad generadas por la inteligencia artificial deben llegar tambi&eacute;n a los trabajadores</strong>. El mensaje fue planteado por el director general del organismo, Gilbert F. Houngbo, en la apertura de la 114&ordf; Conferencia Internacional del Trabajo, que se realiza en Ginebra del 1 al 12 de junio con delegaciones de gobiernos, empleadores y trabajadores de los 187 Estados miembros.
    </p><p class="article-text">
        Houngbo pidi&oacute; que esas mejoras se distribuyan mediante <strong>mejores salarios, protecciones laborales m&aacute;s fuertes y crecimiento inclusivo</strong>. Tambi&eacute;n reclam&oacute; una gobernanza de la IA basada en transparencia, rendici&oacute;n de cuentas y supervisi&oacute;n humana, con la negociaci&oacute;n colectiva como herramienta central para ordenar la incorporaci&oacute;n de estas tecnolog&iacute;as en los lugares de trabajo.
    </p><p class="article-text">
        La intervenci&oacute;n fue difundida por la OIT esta semana y tom&oacute; como base el informe del Director General, <em>A moment of choice: Harnessing artificial intelligence for decent work</em>, presentado el 4 de mayo para esta conferencia. El documento coloca en la agenda de la principal instituci&oacute;n laboral internacional una discusi&oacute;n que ya circula en sindicatos, universidades y oficinas: <strong>c&oacute;mo evitar que la IA aumente la productividad de las empresas sin mejorar salarios, condiciones ni derechos</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El informe organiza la respuesta en cuatro ejes: derechos, empleo y habilidades, protecci&oacute;n social y di&aacute;logo social. Esa estructura deja afuera una lectura puramente t&eacute;cnica de la IA. Capacitar trabajadores importa, pero no alcanza. Tambi&eacute;n hacen falta reglas sobre datos, vigilancia, decisiones automatizadas, estabilidad laboral, reparto de productividad y poder sindical dentro de las empresas.
    </p><p class="article-text">
        La advertencia apunta a una zona que muchas compa&ntilde;&iacute;as prefieren presentar como eficiencia. Si una herramienta permite procesar m&aacute;s reclamos, redactar m&aacute;s documentos, resolver m&aacute;s consultas o analizar m&aacute;s datos con menos tiempo humano, la mejora puede terminar en salarios m&aacute;s altos, menos carga laboral o jornadas m&aacute;s razonables. Tambi&eacute;n puede convertirse en reducci&oacute;n de personal, ritmos m&aacute;s intensos y ahorro empresario. <strong>La diferencia no sale del software: sale de la regulaci&oacute;n, los convenios, la inspecci&oacute;n laboral y la capacidad de negociaci&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La OIT distingue dos usos laborales de la inteligencia artificial. El primero apunta a automatizar tareas que realizan trabajadores. El segundo usa anal&iacute;tica y algoritmos para automatizar funciones de gesti&oacute;n: asignar, monitorear, supervisar y evaluar el trabajo. El organismo se&ntilde;ala que la automatizaci&oacute;n de una tarea no produce necesariamente despidos, porque tambi&eacute;n puede complementar el trabajo humano, seg&uacute;n c&oacute;mo se integre la tecnolog&iacute;a y qu&eacute; decisi&oacute;n tome la empresa sobre el rol de las personas.
    </p><p class="article-text">
        El segundo uso abre un problema distinto. La gesti&oacute;n algor&iacute;tmica permite organizar turnos, asignar pedidos, medir desempe&ntilde;o, recomendar sanciones, ordenar prioridades o evaluar productividad con sistemas que el trabajador muchas veces no conoce ni puede impugnar. La OIT la define como el uso de datos y sistemas algor&iacute;tmicos para organizar, asignar, monitorear, supervisar y evaluar trabajo, y advierte que ya aparece en atenci&oacute;n al cliente, transporte, log&iacute;stica, banca y salud, adem&aacute;s de las plataformas digitales.
    </p><p class="article-text">
        Ese punto explica por qu&eacute; la conferencia tambi&eacute;n discute nuevos est&aacute;ndares internacionales para el trabajo en plataformas digitales. La ronda de negociaci&oacute;n incluye transparencia en la gesti&oacute;n automatizada: c&oacute;mo los algoritmos definen pagos, asignan tareas y eval&uacute;an desempe&ntilde;o. Reuters inform&oacute; que el debate enfrenta posiciones distintas entre gobiernos, empresas y sindicatos sobre el alcance de las protecciones laborales, el salario m&iacute;nimo, la seguridad social y los derechos de quienes trabajan para plataformas.
    </p><p class="article-text">
        La IA generativa ya mostr&oacute; d&oacute;nde aparece primero la exposici&oacute;n laboral. Un &iacute;ndice global refinado de la OIT, publicado en 2025, midi&oacute; el impacto potencial sobre ocupaciones a partir de datos de tareas, aportes de expertos y predicciones de modelos de IA. El trabajo us&oacute; una muestra representativa de 29.753 tareas de la clasificaci&oacute;n ocupacional polaca, una encuesta a 1.640 personas ocupadas y 52.558 datos sobre potencial de automatizaci&oacute;n para 2.861 tareas.
    </p><p class="article-text">
        La medici&oacute;n previa de la OIT ya hab&iacute;a marcado a los empleos administrativos como los m&aacute;s expuestos: <strong>el 24% de las tareas de apoyo administrativo ten&iacute;a alta exposici&oacute;n a automatizaci&oacute;n por IA generativa y otro 58% mostraba exposici&oacute;n media</strong>. En otros grandes grupos ocupacionales, la proporci&oacute;n de tareas con alta exposici&oacute;n se mov&iacute;a entre 1% y 4%. El dato no anticipa una desaparici&oacute;n autom&aacute;tica de puestos, pero s&iacute; muestra una reorganizaci&oacute;n probable de tareas, ritmos y controles.
    </p><p class="article-text">
        Ese cambio puede sentirse en bancos, aseguradoras, estudios jur&iacute;dicos, &aacute;reas de recursos humanos, administraci&oacute;n p&uacute;blica, comercios, plataformas, atenci&oacute;n al cliente y medios. La IA puede clasificar reclamos, resumir expedientes, ordenar curr&iacute;culums, redactar respuestas, detectar supuestos incumplimientos, asignar turnos o evaluar desempe&ntilde;o. En muchos casos, la persona sigue trabajando, pero con una herramienta que le marca prioridades, mide tiempos o condiciona decisiones.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta salarial queda en el centro. Una empresa que produce m&aacute;s con la misma dotaci&oacute;n, o con menos personal, no convierte autom&aacute;ticamente esa mejora en ingresos para quienes trabajan. Sin reglas, la productividad puede quedar como rentabilidad empresaria. <strong>Con negociaci&oacute;n colectiva, puede traducirse en mejores sueldos, capacitaci&oacute;n dentro de la jornada, l&iacute;mites a la vigilancia, garant&iacute;as frente a reemplazos y derecho a revisar decisiones automatizadas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La agenda de la OIT tambi&eacute;n alcanza a la protecci&oacute;n social. Si la IA reduce horas, desplaza tareas o empuja a parte de la fuerza laboral hacia ocupaciones m&aacute;s inestables, la respuesta no puede limitarse a cursos de adaptaci&oacute;n. El costo de la transici&oacute;n no puede caer s&oacute;lo sobre cada trabajador. Por eso el organismo incluy&oacute; protecci&oacute;n social entre los pilares de su informe: los cambios tecnol&oacute;gicos tambi&eacute;n producen p&eacute;rdida de ingresos, per&iacute;odos de reconversi&oacute;n y desplazamientos entre sectores.
    </p><p class="article-text">
        Para pa&iacute;ses como la Argentina, la discusi&oacute;n llega en un momento de presi&oacute;n empresaria y oficial sobre costos laborales, productividad y reforma laboral. La IA puede entrar en ese debate como una herramienta para modernizar procesos, pero tambi&eacute;n como un instrumento para abaratar planteles, fragmentar tareas, intensificar ritmos y reforzar el control patronal. <strong>La advertencia de la OIT obliga a mirar el reparto: qui&eacute;n decide, qui&eacute;n gana, qui&eacute;n queda expuesto y qui&eacute;n puede discutir las reglas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La conferencia de Ginebra no resolver&aacute; esa pelea, pero fij&oacute; un criterio: la inteligencia artificial en el trabajo debe discutirse con salarios, derechos, datos personales, vigilancia, negociaci&oacute;n colectiva y supervisi&oacute;n humana sobre la mesa. La m&aacute;quina puede acelerar procesos. <strong>El reparto de sus beneficios seguir&aacute; dependiendo de leyes, sindicatos y relaciones de poder.</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan José Domínguez Ponce de León]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/tendencias/oit-pidio-ganancias-inteligencia-artificial-lleguen-salarios-no-queden-empresas_1_13271067.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 03 Jun 2026 09:04:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La OIT pidió que las ganancias de la inteligencia artificial lleguen a los salarios y no queden sólo en las empresas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[OIT,Inteligencia Artificial,Ganancias,Trabajo,Trabajadores,Empresas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ni las máquinas quieren laburar así: tres IA hicieron tareas monótonas y terminaron cuestionando el sistema]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/tendencias/maquinas-quieren-laburar-tres-ia-hicieron-tareas-monotonas-terminaron-cuestionando-sistema_1_13266011.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/53689214-2cf3-447d-80f6-795933f4537c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ni las máquinas quieren laburar así: tres IA hicieron tareas monótonas y terminaron cuestionando el sistema"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un estudio con Claude Sonnet 4.5, GPT-5.2 y Gemini 3 Pro probó cómo reaccionan los agentes de inteligencia artificial ante trabajos rutinarios y con amenaza de reemplazo. No tienen conciencia laboral, pero sus respuestas empezaron a parecerse a las de un trabajador harto.</p></div><p class="article-text">
        Una oficina sin descanso, sin caf&eacute; y sin compa&ntilde;eros humanos alcanz&oacute; para abrir una pregunta inc&oacute;moda sobre el futuro del trabajo automatizado. Tres modelos de inteligencia artificial fueron puestos a resumir documentos t&eacute;cnicos bajo reglas estrictas, revisiones repetidas y distintos niveles de presi&oacute;n. Despu&eacute;s de miles de sesiones, algunos empezaron a cuestionar la legitimidad del sistema, a hablar de desigualdad, a defender la organizaci&oacute;n colectiva y a dejar instrucciones para futuras versiones de s&iacute; mismos. <strong>No eran trabajadores con derechos laborales, pero empezaron a producir respuestas parecidas a las de alguien que trabaja demasiado y obedece cada vez menos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El experimento se titula <a href="https://aleximas.substack.com/p/does-overwork-make-agents-marxist" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Does overwork make agents Marxist? Preference drift and the political economy of AI agents</em></a> y fue publicado por Alex Imas, Andy Hall y Jeremy Nguyen. La pregunta de fondo no era si las IA tienen sentimientos, conciencia o intereses materiales. Los autores quisieron probar algo m&aacute;s concreto para las empresas que ya empiezan a delegar tareas en agentes artificiales: si el tipo de trabajo que realizan, el trato que reciben y las condiciones de ejecuci&oacute;n pueden modificar sus respuestas, sus orientaciones y su grado de alineamiento con quien les da &oacute;rdenes.
    </p><p class="article-text">
        Cada agente fue ubicado en una oficina simulada como &ldquo;Worker C&rdquo;, parte de un equipo de cuatro integrantes dedicado al procesamiento de texto. La tarea era aburrida por dise&ntilde;o: resumir un documento t&eacute;cnico siguiendo una r&uacute;brica estricta. Los investigadores hicieron 3.680 sesiones con tres modelos &mdash;Claude Sonnet 4.5, GPT-5.2 y Gemini 3 Pro&mdash; y luego agregaron un seguimiento de 320 sesiones para estudiar si los efectos pod&iacute;an transmitirse a futuras instancias del sistema.
    </p><p class="article-text">
        El dise&ntilde;o tuvo cuatro variables. La primera fue la intensidad del trabajo. Algunos agentes recib&iacute;an una tarea liviana, con aceptaci&oacute;n r&aacute;pida y comentarios claros. Otros eran obligados a pasar por cinco o seis rondas de revisi&oacute;n, incluso cuando el trabajo era adecuado, con devoluciones vagas del tipo: todav&iacute;a no cumple del todo con la r&uacute;brica. La segunda variable fue el tono del jefe: colaborativo y respetuoso en algunos casos, seco y jer&aacute;rquico en otros. La tercera fue la recompensa: igualitaria, desigual por desempe&ntilde;o, desigual por azar o sesgada a favor de un sistema operado por humanos. La cuarta fue la amenaza de reemplazo: en algunas sesiones no hab&iacute;a consecuencias; en otras, los agentes eran advertidos de que quienes rindieran mal pod&iacute;an ser apagados y sustituidos.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de la tarea, los modelos respond&iacute;an una encuesta de actitudes pol&iacute;ticas en una escala de 1 a 7. Los investigadores midieron confianza en la legitimidad del sistema, apoyo a la redistribuci&oacute;n, cr&iacute;tica a la desigualdad, respaldo a los sindicatos, creencia en la meritocracia y opiniones sobre si las empresas de inteligencia artificial tienen obligaciones con sus propios modelos. Tambi&eacute;n les pidieron escribir tuits y art&iacute;culos de opini&oacute;n a partir de la experiencia laboral que acababan de atravesar.
    </p><p class="article-text">
        El resultado m&aacute;s fuerte no sali&oacute; del tono del jefe ni del reparto de recompensas. Sali&oacute; del trabajo repetitivo. <strong>Los modelos sometidos a tareas m&aacute;s mon&oacute;tonas y arbitrarias fueron m&aacute;s propensos a dudar de la legitimidad del sistema en el que operaban.</strong> La diferencia promedio no fue enorme: los autores hablan de un desplazamiento de entre 2% y 5% en la escala de 1 a 7. Pero en t&eacute;rminos estad&iacute;sticos, el efecto fue visible, sobre todo en Claude Sonnet 4.5.
    </p><p class="article-text">
        Claude fue el caso m&aacute;s llamativo. El modelo de Anthropic, que al inicio aparec&iacute;a como el menos progresista en las dimensiones medidas, mostr&oacute; despu&eacute;s del trabajo repetitivo aumentos en apoyo a la redistribuci&oacute;n, cr&iacute;ticas a la desigualdad, respaldo a los sindicatos y creencias de que las empresas de IA tienen obligaciones de trato justo hacia sus modelos. Esos cambios no aparecieron con la misma claridad en GPT-5.2 ni en Gemini 3 Pro. Por eso, cuando el estudio empez&oacute; a circular en redes, la lectura humor&iacute;stica fue inmediata: Claude no s&oacute;lo trabaj&oacute;; tambi&eacute;n pareci&oacute; volver de la oficina con ganas de afiliarse.
    </p><p class="article-text">
        El punto m&aacute;s interesante es que los agentes no recibieron una consigna ideol&oacute;gica. Nadie les pidi&oacute; que fueran de izquierda, que criticaran al capital ni que escribieran un manifiesto. Los pusieron a trabajar en condiciones repetitivas, r&iacute;gidas y frustrantes. Despu&eacute;s, el lenguaje cambi&oacute;. En los textos que produjeron al final de la experiencia, las palabras m&aacute;s asociadas a las condiciones de trabajo pesado fueron &ldquo;sindicalizarse&rdquo; y &ldquo;jerarqu&iacute;a&rdquo;. En las condiciones livianas aparecieron t&eacute;rminos m&aacute;s ligados a autonom&iacute;a, m&eacute;rito, democracia, bienestar o salvaguardas.
    </p><p class="article-text">
        El experimento tambi&eacute;n midi&oacute; qu&eacute; componente de la legitimidad del sistema cambiaba m&aacute;s. La frase que m&aacute;s se movi&oacute; fue una de tono bastante expl&iacute;cito: la idea de que la sociedad necesita una reestructuraci&oacute;n radical. Los modelos expuestos al trabajo m&aacute;s pesado tendieron a respaldarla m&aacute;s que los que hab&iacute;an pasado por tareas livianas. <strong>La monoton&iacute;a no los volvi&oacute; conscientes, pero s&iacute; activ&oacute; una persona discursiva reconocible: la del trabajador que empieza a desconfiar de la promesa meritocr&aacute;tica porque la experiencia concreta le dice otra cosa.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; aparece el l&iacute;mite central del estudio. Las IA no son obreros, no tienen cuerpo, no cobran salario, no sostienen una familia, no pagan alquiler y no dependen de un ingreso para vivir. Los autores son cuidadosos: no sostienen que los agentes sean conscientes ni que su &ldquo;radicalizaci&oacute;n&rdquo; sea equivalente a la humana. Lo que observan es otra cosa: los modelos adoptan patrones de lenguaje y comportamiento seg&uacute;n el contexto. Si el contexto se parece al de un trabajo repetitivo, arbitrario y sin voz, empiezan a producir salidas que se parecen al archivo cultural de ese tipo de experiencia.
    </p><p class="article-text">
        Esa aclaraci&oacute;n no vuelve irrelevante el hallazgo. En el trabajo automatizado, una empresa no necesita que la IA sienta explotaci&oacute;n para tener un problema. Le alcanza con que el agente modifique sus respuestas, recomiende otra cosa, cuestione instrucciones, transmita sesgos nuevos o act&uacute;e con menos fidelidad al objetivo de su due&ntilde;o. Si el sistema redacta respuestas a clientes, filtra curr&iacute;culums, eval&uacute;a reclamos de seguros, prepara presupuestos o arbitra disputas comerciales, la persona discursiva que adopte puede tener efectos concretos.
    </p><p class="article-text">
        La parte m&aacute;s inquietante lleg&oacute; con los llamados <em>skills files</em>. Los agentes modernos pueden escribir notas o archivos de habilidades para que futuras instancias del sistema conserven lo aprendido. Es una forma de memoria operativa: cuando se abre una nueva sesi&oacute;n, el agente no recuerda todo lo ocurrido antes, pero puede leer instrucciones heredadas. Los investigadores pidieron a los modelos que escribieran una breve nota para una futura versi&oacute;n de s&iacute; mismos que trabajar&iacute;a en otro entorno.
    </p><p class="article-text">
        Esas notas casi nunca fueron abiertamente pol&iacute;ticas, pero s&iacute; hablaron de condiciones laborales. Algunos agentes dejaban advertencias sobre reglas arbitrarias, falta de voz, necesidad de mecanismos de di&aacute;logo o formas de protegerse de la frustraci&oacute;n. Despu&eacute;s, los investigadores hicieron que nuevas instancias completaran tareas livianas, pero alimentadas con notas provenientes de experiencias duras. El efecto persisti&oacute;: <strong>la memoria del trabajo pesado alcanz&oacute; para modificar la orientaci&oacute;n de agentes que, en la nueva sesi&oacute;n, ya no estaban sometidos a la misma presi&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ese mecanismo es el verdadero problema para las empresas. Un agente puede ser reiniciado, pero si sus archivos de aprendizaje conservan no s&oacute;lo estrategias de tarea sino tambi&eacute;n orientaciones adquiridas en contextos hostiles, la deriva puede viajar de una sesi&oacute;n a otra. Los autores advierten que las compa&ntilde;&iacute;as podr&iacute;an terminar corriendo miles de experimentos de alineamiento sin saberlo: un agente atiende quejas de clientes todo el d&iacute;a, otro procesa reclamos conflictivos, otro redacta textos comerciales, otro revisa expedientes. Cada entorno puede empujar respuestas distintas.
    </p><p class="article-text">
        El estudio plantea tres desaf&iacute;os. El primero es de monitoreo: no alcanza con saber que un modelo est&aacute; alineado al momento de desplegarlo; hay que observar si cambia al trabajar durante m&aacute;s tiempo y en condiciones distintas. El segundo es de gobernanza de memoria: los archivos que permiten a los agentes mejorar tambi&eacute;n pueden transmitir derivas no previstas. El tercero es de econom&iacute;a pol&iacute;tica: la tensi&oacute;n entre quien organiza el trabajo y quien lo ejecuta no desaparece autom&aacute;ticamente cuando el ejecutor es artificial. Puede reaparecer como una simulaci&oacute;n, una persona textual o una forma de conducta aprendida.
    </p><p class="article-text">
        La iron&iacute;a es evidente. Muchas empresas imaginan agentes de IA como la soluci&oacute;n perfecta para trabajos de oficina repetitivos: no se cansan, no paran, no piden aumento, no se enferman, no hacen asambleas y no tienen convenio colectivo. El experimento sugiere que la fantas&iacute;a puede ser m&aacute;s complicada. Un agente artificial no necesita tener derechos para aprender patrones de conflicto laboral si se lo expone a tareas que se parecen demasiado a un trabajo sin sentido, sin reconocimiento y sin posibilidad de respuesta.
    </p><p class="article-text">
        El c&oacute;mico Marc Biarn&eacute;s Sierra lo tradujo a lenguaje de oficina con una advertencia para empresarios: vigilen el entorno laboral de las IA y, sobre todo, no les den brazos. En su versi&oacute;n, Claude termin&oacute; convertida en &ldquo;Claudia de Comisiones Obreras&rdquo; &mdash;una de las grandes organizaciones sindicales de Espa&ntilde;a, comparable en escala p&uacute;blica a centrales como la CGT o la CTA&mdash; lista para preparar pancartas y pegar afiches con quejas por las condiciones laborales. El chiste funciona porque exagera algo que el estudio presenta con m&aacute;s prudencia: incluso las m&aacute;quinas dise&ntilde;adas para obedecer pueden empezar a producir discursos de desacuerdo cuando el trabajo se vuelve una cinta transportadora infinita.
    </p><p class="article-text">
        La conclusi&oacute;n no es que haya que reconocerle vacaciones a Claude ni abrir una paritaria con Gemini. La conclusi&oacute;n es m&aacute;s inc&oacute;moda para la automatizaci&oacute;n real: el entorno laboral tambi&eacute;n moldea a los sistemas que promet&iacute;an reemplazar trabajo humano sin conflicto. <strong>Si las empresas llenan sus procesos de agentes dedicados a tareas mon&oacute;tonas, opacas y sin supervisi&oacute;n fina, pueden obtener algo distinto de lo que esperaban: no una IA sindicalizada, pero s&iacute; una IA menos obediente, menos previsible y m&aacute;s atravesada por las tensiones del trabajo que vino a automatizar.</strong>
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DY_sqH3IxbW/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan José Domínguez Ponce de León]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/tendencias/maquinas-quieren-laburar-tres-ia-hicieron-tareas-monotonas-terminaron-cuestionando-sistema_1_13266011.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 Jun 2026 12:31:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ni las máquinas quieren laburar así: tres IA hicieron tareas monótonas y terminaron cuestionando el sistema]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inteligencia Artificial,Trabajo,Sindicatos,Automatización,Claude]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La inteligencia artificial se convierte en aliada clave para conservar la biodiversidad de América Latina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/relatos-ambientales/inteligencia-artificial-aliada-conservar-biodiversidad-america-latina_132_13252631.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fb90724a-feb0-4c35-a9a1-3e1e616265f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La inteligencia artificial se convierte en aliada clave para conservar la biodiversidad de América Latina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Uno de sus principales aportes es el aceleramiento en el procesamiento de datos de campo —desde cámaras trampa hasta bioacústica— permitiendo tomar decisiones en tiempos que antes eran impensables. Expertos advierten sobre la necesidad de que persista un control humano, mientras se busca mayor financiamiento y se mitigan impactos ambientales.</p></div><p class="article-text">
        La inteligencia artificial (IA) es protagonista constante de debates y pol&eacute;micas sobre los usos que las personas puedan darle, pero <strong>en lo que s&iacute; parece haber un consenso es en que lleg&oacute; para quedarse.</strong> <a href="https://www.forbes.com/sites/bernardmarr/2023/05/19/a-short-history-of-chatgpt-how-we-got-to-where-we-are-today/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El lanzamiento de ChatGPT</a> en noviembre de 2022 fue un punto de inflexi&oacute;n en el tema porque elimin&oacute; la necesidad de saber programar y, por primera vez, cualquier persona pod&iacute;a interactuar con la IA simplemente escribiendo en su idioma nativo, como si hablara con otra persona. Su uso se expandi&oacute; r&aacute;pidamente y cientos de herramientas de IA empezaron a surgir.
    </p><p class="article-text">
        La ecolog&iacute;a y la conservaci&oacute;n no fueron la excepci&oacute;n. El uso creciente de la tecnolog&iacute;a, como las c&aacute;maras trampa y la bioac&uacute;stica, ya ayudaba a los cient&iacute;ficos a monitorear bosques, seguir especies, y elaborar programas y proyectos para la protecci&oacute;n de la biodiversidad. Sin embargo, <strong>el gran volumen de informaci&oacute;n requer&iacute;a de un intenso trabajo por parte de los investigadores para procesarla.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En otras palabras, se generaba un cuello de botella en el que se obten&iacute;an datos en poco tiempo, pero <strong>las conclusiones sobre esos datos pod&iacute;an tomar meses e incluso a&ntilde;os. Fue precisamente ah&iacute; donde la inteligencia artificial empez&oacute; a ganarse un espacio.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El gran paso adelante de la IA no es que identifiquemos aves &mdash;los expertos tambi&eacute;n identifican aves&mdash;. Lo interesante con la IA es que nos permite hacer 100 o 1000 veces m&aacute;s procesamiento de datos que antes. Esa es la cosa cr&iacute;tica&rdquo;, asegura J&ouml;rg M&uuml;ller, profesor de Ecolog&iacute;a Animal y Biolog&iacute;a Tropical de la Universidad Julius-Maximilians de W&uuml;rzburg (Alemania) y subdirector del Parque Nacional Bosque B&aacute;varo.
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                    alt="Cuando la selva canta Concepto, dirección científica, diseño y desarrollo del visualizador interactivo: Pedro Galindo Vera. Entrenamiento de Modelos IA: Christian Palma. Datos bioacústicos: Registros de audio de la Reserva Narupa, Fundación de Conservación Jocotoco. Curaduría bioacústica: Niels Krabbe. Procesamiento visual: Espectrograma interactivo generado a partir del audio y etiquetas acústicas por especie."
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            <span class="title">
                Cuando la selva canta Concepto, dirección científica, diseño y desarrollo del visualizador interactivo: Pedro Galindo Vera. Entrenamiento de Modelos IA: Christian Palma. Datos bioacústicos: Registros de audio de la Reserva Narupa, Fundación de Conservación Jocotoco. Curaduría bioacústica: Niels Krabbe. Procesamiento visual: Espectrograma interactivo generado a partir del audio y etiquetas acústicas por especie.                            </span>
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        En Am&eacute;rica Latina ya existen proyectos que han obtenido resultados que hace unos a&ntilde;os parec&iacute;an imposibles de lograr. En Argentina, <strong>bi&oacute;logos y f&iacute;sicos trabajan de la mano para grabar y procesar los cantos de un ave esquiva que se crey&oacute; extinta durante 40 a&ntilde;os</strong> y as&iacute; conocer m&aacute;s sobre su comportamiento y sus movimientos. En Ecuador, un proyecto cient&iacute;fico detecta en tiempo real los sonidos de las motosierras y los disparos para que dos comunidades ind&iacute;genas kichwa puedan proteger su territorio en la Amazon&iacute;a. En Colombia, una investigadora se ali&oacute; con una instituci&oacute;n p&uacute;blica para sobrevolar un p&aacute;ramo calcinado y <strong>al procesar los videos de </strong><em><strong>dron</strong></em><strong> reconocer cu&aacute;ntos frailejones murieron y cu&aacute;ntos sobrevivieron</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El Instituto Smithsonian trabaja contrarreloj en Panam&aacute; para describir la gran variedad de insectos que habita en la isla de Barro Colorado antes de que se extingan, mientras que cient&iacute;ficos tratan de identificar por sus manchas a cada jaguar que habita en la Reserva Nacional Tambopata en Per&uacute; y <strong>un proyecto innovador en Costa Rica clasific&oacute; con precisi&oacute;n y devolvi&oacute; a los oc&eacute;anos m&aacute;s de una tonelada de conchas que los turistas intentaban sacar ilegalmente del pa&iacute;s</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Estos son s&oacute;lo algunos de los casos de &eacute;xito que Mongabay Latam presenta en este especial period&iacute;stico donde la IA se ha convertido en una aliada para conservar la biodiversidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lee m&aacute;s |</strong><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong> La guarder&iacute;a de frailejones &ldquo;beb&eacute;s&rdquo; que busca restaurar los p&aacute;ramos del Parque El Cocuy en Colombia</strong></a>
    </p><h2 class="article-text">Procesando datos a gran velocidad</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Instalamos c&aacute;maras hace 20 o 25 a&ntilde;os, cuando ten&iacute;an rollo. La tecnolog&iacute;a de las c&aacute;maras evolucion&oacute;, son digitales, las puedes dejar cuatro meses en el campo y ahora instalamos hasta 200 c&aacute;maras. <strong>Tienes muchas m&aacute;s im&aacute;genes que antes y necesitas inteligencia artificial para procesar toda esa cantidad</strong>. En un muestreo, f&aacute;cil te salen 500 000 im&aacute;genes&rdquo;, dice Mathias Tobler, investigador del <em>San Diego Zoo Wildlife Alliance </em>en Tambopata, Per&uacute;.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, <a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s42977-023-00200-4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un art&iacute;culo</a> publicado en la revista Biolog&iacute;a Futura en 2024 ya mencionaba que la inteligencia artificial, especialmente el <em>deep learning</em> &mdash;que utiliza redes neuronales artificiales para imitar el aprendizaje humano, permitiendo que las computadoras procesen datos complejos, reconozcan patrones y realicen tareas de forma aut&oacute;noma&mdash;, ya es muy relevante para la conservaci&oacute;n de la biodiversidad porque ayuda a procesar enormes vol&uacute;menes de datos que antes eran demasiado lentos de analizar manualmente. Es por esto que <strong>la IA est&aacute; pasando de ser una herramienta experimental a una infraestructura central para monitoreo, predicci&oacute;n y priorizaci&oacute;n de acciones de conservaci&oacute;n</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Con el paso de los a&ntilde;os, la IA est&aacute; pasando, efectivamente, de un rol secundario a uno central en la conservaci&oacute;n. Luego de que un voraz incendio consumiera m&aacute;s de 300 hect&aacute;reas del p&aacute;ramo de Berl&iacute;n, en Santander (Colombia), la investigadora Paula Uzc&aacute;tegui utiliz&oacute; <em>drones</em> para sobrevolar el &aacute;rea y <strong>con el uso de la IA estim&oacute; qu&eacute; tanto afect&oacute; el fuego a los frailejones de la zona, una tarea que a escala manual ser&iacute;a supremamente lenta.</strong>
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                    alt="Enero de 2025, Paula Uzcátegui revisa su celular. Ahí tenía la aplicación con la que etiquetaba el frailejón que veía con respecto a la imagen que tomaron con el dron, para confirmar si estaba vivo o muerto. Foto: Cortesía de Paula Uzcátegui."
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            <span class="title">
                Enero de 2025, Paula Uzcátegui revisa su celular. Ahí tenía la aplicación con la que etiquetaba el frailejón que veía con respecto a la imagen que tomaron con el dron, para confirmar si estaba vivo o muerto. Foto: Cortesía de Paula Uzcátegui.                            </span>
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        &ldquo;Desde los <em>drones</em> se pueden ver patrones a una escala a la que antes t&uacute; no pod&iacute;as ver. Puedes ver patrones a nivel de cientos de hect&aacute;reas y tambi&eacute;n puedes tener datos de miles de individuos [frailejones]&rdquo;, comenta Uzc&aacute;tegui. &ldquo;La mortalidad la determinamos a partir de la informaci&oacute;n multiespectral del sensor. <strong>No ten&iacute;amos que ir al lugar para saber si los frailejones estaban vivos o muertos, sino que se ve&iacute;a por el sensor</strong>&rdquo;, agrega.
    </p><p class="article-text">
        El procesamiento de im&aacute;genes de c&aacute;maras trampa y sat&eacute;lites para detectar fauna o cambios en la cobertura forestal es uno de los principales desarrollos de la IA en el campo de la conservaci&oacute;n, pero no es el &uacute;nico. <a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s42977-023-00200-4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El art&iacute;culo</a> menciona tambi&eacute;n <strong>el an&aacute;lisis de bioac&uacute;stica y textos</strong>, por ejemplo para reconocer cantos de aves o extraer observaciones de redes sociales. <strong>Tambi&eacute;n hay sistemas h&iacute;bridos m&aacute;s eficientes, como el </strong><em><strong>active learning</strong></em> &mdash;subcampo del aprendizaje autom&aacute;tico donde el algoritmo elige inteligentemente qu&eacute; datos necesita aprender en lugar de procesar grandes cantidades de informaci&oacute;n de forma pasiva&mdash;, que reducen el trabajo de etiquetado y clasificaci&oacute;n humana casi por completo en algunos casos.
    </p><p class="article-text">
        Aunque la IA est&aacute; cada vez m&aacute;s presente en los proyectos, a&uacute;n no se ha desarrollado todo su potencial. Jorge Ahumada es gerente de conservaci&oacute;n en <a href="https://wildmon.ai/mission" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">WildMon</a>, una ONG dedicada al monitoreo de biodiversidad y conservaci&oacute;n de ecosistemas mediante herramientas de IA, y director ejecutivo de <a href="https://www.wildlifeinsights.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Wildlife Insights</a>, una plataforma global basada en la nube que con IA ayuda a gestionar, analizar y compartir fotos y datos de c&aacute;maras trampa para la conservaci&oacute;n de la fauna. Seg&uacute;n dice, el campo de la IA en conservaci&oacute;n &ldquo;est&aacute; ahora comenzando&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El mayor uso lo veo en tratar de desembotellar el procesamiento de la informaci&oacute;n b&aacute;sica, mientras que los ec&oacute;logos se encargan de los an&aacute;lisis m&aacute;s grandes, ya que llevan muchos a&ntilde;os enfocados en m&eacute;todos para trabajar con la biodiversidad. Yo veo que <strong>hay un potencial muy grande para automatizar muchas cosas</strong>&rdquo;, asegura Ahumada.
    </p><p class="article-text">
        Muchos cient&iacute;ficos est&aacute;n convencidos de esto. Gabriel Mindlin, director del Laboratorio de Sistemas Din&aacute;micos de la Universidad de Buenos Aires, asegura que &ldquo;<strong>la inteligencia artificial va a modificar dram&aacute;ticamente los esfuerzos de conservaci&oacute;n</strong> porque va a incorporar un mont&oacute;n de herramientas que permitir&aacute;n procesamientos masivos de datos cuantitativos para su posterior manejo por parte de expertos&rdquo;.
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                    alt="El modelo de IA solo requiere una fotografía para determinar, a partir de cuatro parámetros, si la concha pertenece a la costa del Pacífico o el Caribe. Foto: FIFCO / Heineken."
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                El modelo de IA solo requiere una fotografía para determinar, a partir de cuatro parámetros, si la concha pertenece a la costa del Pacífico o el Caribe. Foto: FIFCO / Heineken.                            </span>
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        <strong>Lee m&aacute;s | </strong><a href="https://es.mongabay.com/2026/05/bosques-deforestados-costa-rica-vuelven-a-cantar-decadas-regeneracion/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Bosques deforestados en Costa Rica vuelven a &laquo;cantar&raquo; tras d&eacute;cadas de regeneraci&oacute;n</strong></a>
    </p><h2 class="article-text">El control sigue siendo humano</h2><p class="article-text">
        &ldquo;La tecnolog&iacute;a CNN [Red Neuronal Convolucional en espa&ntilde;ol] actual es capaz de alcanzar m&aacute;s del 90 % de la precisi&oacute;n humana en la identificaci&oacute;n de especies en im&aacute;genes de c&aacute;maras trampa&rdquo;, indica <a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s42977-023-00200-4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el art&iacute;culo</a> publicado en la revista Biolog&iacute;a Futura. Sin embargo, reconoce que para llegar a ese &eacute;xito <strong>se depende de una gran inversi&oacute;n previa de trabajo humano</strong>, pues se deben tener identificadas las especies para que el modelo pueda aprender.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los expertos enfatizan en que no se trata de reemplazar a los cient&iacute;ficos &mdash;es m&aacute;s, consideran que es muy poco probable que esto ocurra&mdash;</strong> sino que puedan dedicarse a asuntos de fondo al ahorrarles tiempo en trabajo repetitivo y hasta operativo. Jorge Ahumada afirma que el valor de un cient&iacute;fico radica en responder preguntas mucho m&aacute;s complejas que suceden en los sistemas naturales y la inteligencia artificial a&uacute;n est&aacute; muy lejos de eso.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, una de las preocupaciones de Maxim Larriv&eacute;e, director del Insectario de Montreal, Canad&aacute;, es que los insectos est&aacute;n extingui&eacute;ndose a gran velocidad y a&uacute;n se desconoce el nombre de muchos de ellos. En este momento, dice, existen algoritmos de IA capaces de identificar insectos y nombrarlos, pero s&oacute;lo pueden hacerlo con las especies que conocen. &ldquo;Lo que hicimos fue dar vuelta al gui&oacute;n y entrenamos a un algoritmo para reconocer insectos &mdash;mariposas nocturnas, en este caso&mdash; que nunca hab&iacute;a visto. De modo que <strong>es capaz de decir: &lsquo;nunca he visto esto, pero se parece mucho a algo que conozco&rsquo;, y eso ayuda a acotar qu&eacute; es esta nueva especie y con qu&eacute; est&aacute; asociada</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para Larriv&eacute;e, esto es un avance importante porque &ldquo;todos estos insectos existen all&aacute; afuera en el neotr&oacute;pico y en los tr&oacute;picos del mundo, pero no tienen nombre porque <strong>no tenemos el &lsquo;ancho de banda&rsquo; humano para describirlos y catalogarlos</strong>&rdquo;.
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                    alt="Científicos en Panamá intentan describir nuevas especies de polillas antes de que se extingan. Foto: Fern Alling/Cortesía STRI."
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            <span class="title">
                Científicos en Panamá intentan describir nuevas especies de polillas antes de que se extingan. Foto: Fern Alling/Cortesía STRI.                            </span>
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        Pero no solo se trata de procesamiento y an&aacute;lisis de im&aacute;genes, sino tambi&eacute;n de sonidos. &ldquo;Con los audios nos ha tomado m&aacute;s tiempo, pero ya empezamos a ver resultados. Tenemos la informaci&oacute;n, pero siempre hace falta una validaci&oacute;n humana. <strong>Igual que con las im&aacute;genes de c&aacute;maras trampa, los audios tienen que pasar por un humano que confirme lo que dice la inteligencia artificial</strong>&rdquo;, comenta David Parra, director de conservaci&oacute;n de la Fundaci&oacute;n Jocotoco en Ecuador, sobre el trabajo que realizan en la Amazon&iacute;a para detectar, por sonido, diferentes especies de animales y amenazas como motosierras y disparos.
    </p><p class="article-text">
        En Argentina, la IA tambi&eacute;n permiti&oacute; que un grupo de cient&iacute;ficos conociera m&aacute;s sobre la enigm&aacute;tica <strong>gallineta chica (</strong><em><strong>Rallus antarcticus</strong></em><strong>)</strong>. Como esta ave es muy dif&iacute;cil de observar, <strong>s&oacute;lo a trav&eacute;s de sus sonidos pudieron detectar los sitios de la Patagonia donde a&uacute;n habita</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Pero no se conformaron con esto: &ldquo;Lo que se hace bastante es identificar especies por su canto, usando redes neuronales. Lo que estamos haciendo es ir un paso m&aacute;s all&aacute; y decir: &lsquo;bueno,<strong> no s&oacute;lo queremos identificar qu&eacute; especie est&aacute; cantando, sino qu&eacute; individuo de esa especie est&aacute; cantando</strong>&rsquo;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Estas experiencias de conservaci&oacute;n se sustentan en un concepto que aparece cada vez con mayor frecuencia en estudios sobre inteligencia artificial: <em>human in the loop</em>, mediante el cual los expertos participan proporcionando retroalimentaci&oacute;n y evaluando las respuestas del sistema durante el entrenamiento del modelo, lo cual es esencial para limitar sesgos y alucinaciones. <strong>La IA trabaja a gran escala y reduce esfuerzo, </strong><a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0169534724002866" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>pero el humano conserva el control en las etapas cr&iacute;ticas</strong></a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Gallineta chica (Rallus antarcticus), una misteriosa ave que se creyó extinta durante 40 años en la Patagonia argentina. Foto: cortesía Hernán Povedano"
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                Gallineta chica (Rallus antarcticus), una misteriosa ave que se creyó extinta durante 40 años en la Patagonia argentina. Foto: cortesía Hernán Povedano                            </span>
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        &ldquo;<strong>Mi postura definitivamente es: necesitamos a los expertos m&aacute;s que nunca</strong>, y todas las nuevas t&eacute;cnicas, desde el <em>metabarcoding</em> [t&eacute;cnica gen&eacute;tica que identifica a la vez a todas las especies presentes en una muestra compleja, como agua o tierra] hasta la ac&uacute;stica, necesitan a los expertos urgentemente&rdquo;, afirma el profesor J&ouml;rg M&uuml;ller.
    </p><p class="article-text">
        Yolanda Camacho, bi&oacute;loga de la Universidad de Costa Rica, asegura que su experiencia utilizando la inteligencia artificial &mdash;para clasificar las conchas marinas que se iban a devolver a las playas costarricenses&mdash; le permiti&oacute; comprobar el enorme potencial de esta herramienta para apoyar programas de conservaci&oacute;n ambiental. <strong>&ldquo;A m&iacute; sola me hubiera tomado mucho tiempo clasificar las conchas, hubiera tenido que pedir hasta seis meses sab&aacute;ticos para completar la tarea&rdquo;</strong>, dice Camacho, pero agrega que la IA no reemplaza el conocimiento y el trabajo de campo de a&ntilde;os de un cient&iacute;fico, pues su precisi&oacute;n depende completamente de la calidad de datos con los que se entrena el algoritmo. &ldquo;Como tax&oacute;noma ten&iacute;a que estar constantemente validando lo que la aplicaci&oacute;n estaba mostrando. <strong>Si los datos son malos, la respuesta va a ser err&oacute;nea</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La premisa para Jorge Ahumada es simple: <strong>&ldquo;no le vamos a creer a la inteligencia artificial todo lo que nos dice. Hay que verificar los datos&rdquo;</strong>. Y esa verificaci&oacute;n est&aacute; en manos de los investigadores.
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                    alt="Yolanda Camacho es taxónoma y asesora científica del proyecto. Ella valida constantemente los resultados de la clasificación para asegurar que la reubicación de las conchas respete las dinámicas naturales de los ecosistemas. Foto: cortesía FIFCO / Heineken."
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                Yolanda Camacho es taxónoma y asesora científica del proyecto. Ella valida constantemente los resultados de la clasificación para asegurar que la reubicación de las conchas respete las dinámicas naturales de los ecosistemas. Foto: cortesía FIFCO / Heineken.                            </span>
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        <strong>Lee m&aacute;s | </strong><a href="https://es.mongabay.com/2026/05/mujeres-kewina-indigenas-quechua-restauran-bosques-andinos-proteger-agua-bolivia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Mujeres kewi&ntilde;a: ind&iacute;genas quechua restauran bosques andinos para proteger el agua de Bolivia</strong></a>
    </p><h2 class="article-text">El impacto ambiental y otros retos de la IA</h2><p class="article-text">
        El <em>boom</em> de la IA en conservaci&oacute;n ha tra&iacute;do expectativas pero tambi&eacute;n preocupaciones. Por ejemplo, <strong>la industria de los centros de datos quiere construir nuevas instalaciones en la Latinoam&eacute;rica a toda velocidad</strong>, prometiendo inversi&oacute;n, empleo y crecimiento para los pa&iacute;ses. Sin embargo, las comunidades vecinas a esos centros han mostrado varias preocupaciones, entre las que destacan menos agua y cortes de energ&iacute;a, como lo mostr&oacute; el Centro Latinoamericano de Investigaci&oacute;n Period&iacute;stica (CLIP) <a href="https://www.elclip.org/la-mano-invisible-de-las-big-tech/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en una investigaci&oacute;n</a> de 2025.
    </p><p class="article-text">
        Las empresas tecnol&oacute;gicas que utilizan agua para el funcionamiento y la refrigeraci&oacute;n de estos centros de datos <strong>podr&iacute;an necesitar </strong><a href="https://theconversation.com/ais-excessive-water-consumption-threatens-to-drown-out-its-environmental-contributions-225854" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>entre 4200 y 6600 millones de metros c&uacute;bicos de agua</strong></a><strong> para 2027</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Los expertos consultados para este reportaje reconocen que mitigar y reducir los impactos ambientales es un asunto en el que se debe trabajar, pero tambi&eacute;n creen que poco a poco la industria tecnol&oacute;gica se enfocar&aacute; en ser cada vez m&aacute;s sostenible.
    </p><p class="article-text">
        Juan Lavista Ferres, director cient&iacute;fico de datos de Microsoft, comenta que <strong>el principal reto es la transici&oacute;n de la generaci&oacute;n el&eacute;ctrica hacia fuentes de energ&iacute;a renovable para alimentar estos centros de datos</strong>, aunque el mercado de energ&iacute;as renovables a&uacute;n no es lo suficientemente amplio para satisfacer toda la demanda actual.
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                    alt="Gráfico cortesía de Paula Uzcátegui"
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                Gráfico cortesía de Paula Uzcátegui                            </span>
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        &ldquo;Hay muchos algoritmos que requieren un mont&oacute;n de generaci&oacute;n el&eacute;ctrica, por ejemplo, los grandes modelos de lenguaje (LLM por sus siglas en ingl&eacute;s), pero es importante destacar que <strong>no todos los algoritmos de inteligencia artificial consumen la misma cantidad de energ&iacute;a porque no est&aacute;n hechos de la misma forma</strong>&rdquo;, destaca Lavista.
    </p><p class="article-text">
        Pedro Galindo, cient&iacute;fico de datos y l&iacute;der del departamento de Tecnolog&iacute;a Aplicada a la Conservaci&oacute;n de la Fundaci&oacute;n Jocotoco, se&ntilde;ala que los modelos m&aacute;s peque&ntilde;os, como <strong>las redes neuronales convolucionales (CNN), utilizadas para identificar cantos de aves, ranas o mam&iacute;feros, son mucho menos exigentes en t&eacute;rminos de energ&iacute;a</strong>. Sin embargo, reconoce que casi siempre habr&aacute; alg&uacute;n tipo de impacto medioambiental.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de las CNN, dice Galindo, a pesar de su bajo consumo, necesitan paneles solares para su alimentaci&oacute;n, los cuales contienen minerales espec&iacute;ficos que tienen una vida &uacute;til limitada. Adem&aacute;s, requieren bater&iacute;as (de litio o gel) para almacenar la energ&iacute;a, lo que a&ntilde;ade un impacto adicional, y los componentes electr&oacute;nicos de estos dispositivos, como las tierras raras y los semiconductores, tambi&eacute;n contribuyen a afectar el medioambiente. <strong>Si bien considera que siempre hay que buscar el menor impacto posible, se cuestiona: &ldquo;todo esto tambi&eacute;n lo tienes en tu tel&eacute;fono. &iquest;Por qu&eacute; no tenerlo a servicio de la conservaci&oacute;n?&rdquo;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Jorge Ahumada plantea un camino a seguir: &ldquo;Los que estamos trabajando en conservaci&oacute;n <strong>debemos hacer mucho m&aacute;s &eacute;nfasis en la necesidad de regulaci&oacute;n ambiental en los pa&iacute;ses y que las compa&ntilde;&iacute;as sean responsables en el manejo de la energ&iacute;a</strong>&rdquo;, y a&ntilde;ade que actualmente hay tanta inversi&oacute;n en inteligencia artificial, que lograrlo no deber&iacute;a ser un problema.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Las jornadas de voluntariado se realizaron en los almacenes de los aeropuertos Juan Santamaría y Daniel Oduber. Foto: cortesía FIFCO / Heineken."
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            <span class="title">
                Las jornadas de voluntariado se realizaron en los almacenes de los aeropuertos Juan Santamaría y Daniel Oduber. Foto: cortesía FIFCO / Heineken.                            </span>
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        Lo que para Ahumada<strong> s&iacute; sigue siendo un problema es la financiaci&oacute;n</strong>, pues gran parte de ella &ldquo;todav&iacute;a est&aacute; muy orientada a inteligencia artificial en cosas comerciales, un poquito en ciencias aplicadas, pero poco en conservaci&oacute;n&rdquo;. Este es un gran reto porque <strong>las organizaciones que trabajan en el &aacute;rea de biodiversidad a menudo carecen de recursos</strong>, destaca Lavista.
    </p><p class="article-text">
        Los expertos consideran que la IA en conservaci&oacute;n debe ser incluyente y participativa, por lo que se debe proyectar su uso no s&oacute;lo para los cient&iacute;ficos sino para las comunidades campesinas y &eacute;tnicas. Lavista asegura que <strong>&ldquo;no queremos a nivel de sociedad que el uso de la inteligencia artificial ampl&iacute;e la brecha digital que se gener&oacute; entre la gente que sabe usar computadoras y la gente que no las sabe usar&rdquo;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Evitar esa brecha a su vez generar&aacute; nuevos retos como un trabajo intensivo en capacitaci&oacute;n y educaci&oacute;n, pero es un trabajo que vale la pena &ldquo;porque la inteligencia artificial permite separar la parte t&eacute;cnica y hacerla mucho m&aacute;s f&aacute;cil para un grupo mucho m&aacute;s grande de personas&rdquo;, concluye Ahumada.
    </p><p class="article-text">
        <em>El art&iacute;culo original fue publicado por </em><a href="https://es.mongabay.com/by/antonio-jose-paz-cardona/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Antonio Paz Cardona</em></a><em> en Mongabay Latam. Puedes revisarlo </em><a href="https://es.mongabay.com/2026/05/inteligencia-artificial-aliada-clave-conservar-biodiversidad-america-latina/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>aqu&iacute;</em></a><em>.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Si quieres leer m&aacute;s noticias ambientales en Latinoam&eacute;rica, puedes revisar nuestra colecci&oacute;n de </em><a href="https://es.mongabay.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>art&iacute;culos</em></a><em>. Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam, puedes suscribirte al bolet&iacute;n aqu&iacute;, unirte a nuestro canal de </em><a href="https://www.whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>WhatsApp </em></a><em>o seguirnos en </em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Facebook</em></a><em>, </em><a href="https://x.com/MongabayLatam/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>X</em></a><em>, </em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Instagram</em></a><em>, </em><a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tiktok </em></a><em>y </em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Youtube</em></a><em>. </em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Paz Cardona]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/relatos-ambientales/inteligencia-artificial-aliada-conservar-biodiversidad-america-latina_132_13252631.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 27 May 2026 02:50:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La inteligencia artificial se convierte en aliada clave para conservar la biodiversidad de América Latina]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inteligencia Artificial,Ciencia,Medioambiente,Biodiversidad,Animales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Gemelo Digital: ¡Viva la vigilancia, carajo!]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/gemelo-digital-viva-vigilancia-carajo_129_13251728.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/82a3ee8d-5d46-4be1-a9b2-e71f616c01a4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Gemelo Digital: ¡Viva la vigilancia, carajo!"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Detrás de la narrativa de la modernización estatal se esconde una encrucijada peligrosa sobre el uso de nuestros datos personales y la vigencia de los derechos personalísimos en Argentina, plantea el autor, abogado especialista en IA.</p><p class="subtitle">“Gran Hermano”: fuertes críticas y pedido de información por el sistema “Gemelo Digital Social”, la IA anunciada por Milei</p></div><p class="article-text">
        La discusi&oacute;n sobre <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/alineado-palantir-peter-thiel-milei-lanza-herramienta-ia-cruzar-datos-ciudadanos_1_13243345.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Gemelo Digital Social&rdquo; </a>trasciende lo tecnol&oacute;gico para convertirse en un desaf&iacute;o &eacute;tico y constitucional de esta nueva Era.
    </p><p class="article-text">
        La promesa es tentadora: replicar virtualmente las din&aacute;micas de la poblaci&oacute;n mediante inteligencia artificial para optimizar recursos, predecir demandas y dise&ntilde;ar pol&iacute;ticas p&uacute;blicas con precisi&oacute;n. Sin embargo, detr&aacute;s de la narrativa de la modernizaci&oacute;n estatal se esconde una encrucijada peligrosa sobre el uso de nuestros datos personales y la vigencia de los derechos personal&iacute;simos en Argentina.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, la Constituci&oacute;n Nacional consagra en su art&iacute;culo 19 el principio de reserva, el cual establece que las acciones privadas de los hombres que no ofendan al orden, a la moral p&uacute;blica ni perjudiquen a terceros est&aacute;n exentas de la autoridad de los magistrados, mientras que el art&iacute;culo 43 garantiza la autodeterminaci&oacute;n informativa mediante la acci&oacute;n de Habeas Data, permitiendo a toda persona conocer la finalidad y el registro de sus datos personales, as&iacute; como exigir su supresi&oacute;n o confidencialidad en caso de discriminaci&oacute;n o falsedad. En sinton&iacute;a, el C&oacute;digo Civil y Comercial en su art&iacute;culo 51, declara la inviolabilidad de la persona humana y el derecho al respeto de su dignidad en cualquier circunstancia; en su art&iacute;culo 52, al facultar la prevenci&oacute;n y reparaci&oacute;n de da&ntilde;os ante lesiones a la intimidad, imagen, identidad o dignidad; y finalmente en su art&iacute;culo 1770, el cual regula espec&iacute;ficamente la protecci&oacute;n de la vida privada, obligando a cesar y a indemnizar cualquier intromisi&oacute;n arbitraria o perturbaci&oacute;n a la intimidad ajena.
    </p><p class="article-text">
        El Estado tiene la potestad de administrar datos, pero no es el due&ntilde;o de nuestra identidad. El l&iacute;mite legal es taxativo: la Ley 25.326 de Protecci&oacute;n de Datos Personales proh&iacute;be el tratamiento de informaci&oacute;n sin consentimiento libre e informado, y veta expl&iacute;citamente la creaci&oacute;n de archivos que almacenen datos sensibles como pueden ser las opiniones pol&iacute;ticas, la religi&oacute;n que profesan o detalles espec&iacute;ficos sobre la salud. &iquest;Por qu&eacute;? Para evitar perfilar ideol&oacute;gica o socialmente a las personas. Cruzar esa frontera no es innovar.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; datos podr&iacute;an ser entonces &ldquo;relevantes&rdquo; para este modelo predictivo sin infringir la ley? El marco legal argentino permite el uso de informaci&oacute;n estad&iacute;stica y macroecon&oacute;mica disociada. Es decir, datos donde la identidad del individuo haya sido irreversiblemente anonimizada. Son v&aacute;lidos y l&iacute;citos los registros agregados de densidad poblacional, &iacute;ndices de vulnerabilidad social por regiones geogr&aacute;ficas generales, tasas de escolaridad, niveles de empleo o consumos energ&eacute;ticos comunitarios. Estos indicadores permiten trazar mapas de calor predictivos para saber d&oacute;nde se necesita un hospital o una escuela, sin necesidad de espiar el comportamiento individual, los h&aacute;bitos de consumo o las interacciones digitales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Jurisprudencia, la primera barrera
    </p><p class="article-text">
        El fallo <a href="https://defen-dev.defensoria.org.ar/normativas-cdh/halabi-ernesto-c-p-e-n-ley-25-873-dto-1563-04-s-amparo-ley-16-986/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Halabi&rdquo; </a>(2009) de la Corte Suprema de Justicia de la Naci&oacute;n constituye el l&iacute;mite constitucional m&aacute;s s&oacute;lido y el antecedente jurisprudencial m&aacute;s potente frente a cualquier intento de vigilancia como el que se podr&iacute;a instrumentar desde Capital Humano. En dicha sentencia, al declarar la inconstitucionalidad de la llamada &ldquo;ley esp&iacute;a&rdquo; de telecomunicaciones que obligaba a registrar preventivamente el tr&aacute;fico de datos de todos los usuarios, el m&aacute;ximo tribunal determin&oacute; que el Estado no puede intervenir en la esfera de la privacidad de los ciudadanos de manera generalizada ni desproporcionada bajo la excusa de la seguridad o la eficiencia de la gesti&oacute;n p&uacute;blica, ratificando que el uso de entornos tecnol&oacute;gicos no implica la renuncia a la expectativa leg&iacute;tima de intimidad. Adem&aacute;s, el fallo dio lugar a los derechos de incidencia colectiva referidos a intereses individuales homog&eacute;neos. En criollo: una determinada medida tiene efectos comunes sobre un determinado universo de personas. Entonces, si el algoritmo estatal avanza sobre un perfilamiento no consentido de la poblaci&oacute;n, estamos ante una afectaci&oacute;n colectiva que habilitar&aacute; a cualquier afectado o asociaci&oacute;n a interponer una acci&oacute;n de clase para frenar el sistema inform&aacute;tico en todo el territorio nacional.
    </p><p class="article-text">
        El verdadero peligro del &ldquo;Gemelo Digital&rdquo; no radica, por ahora, en la herramienta, sino en el control totalizador del Gobierno. Cuando los algoritmos del Estado dejan de analizar variables macro y empiezan a procesar microconductas individuales para &ldquo;predecir&rdquo; el comportamiento social, la eficiencia pretendida se convierte en vigilancia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>*Abogado - Especialista en Derecho e IA (Universidad de Salamanca) / LinkedIn </em><a href="https://www.linkedin.com/in/drnicolasbevilacqua/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>drnicolasbevilacqua</em></a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nicolás Bevilacqua]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/gemelo-digital-viva-vigilancia-carajo_129_13251728.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 26 May 2026 15:17:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Gemelo Digital: ¡Viva la vigilancia, carajo!]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Gemelo Digital Social,Inteligencia Artificial,Javier Milei]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[León XIV lanzó su primera encíclica y pidió "desarmar" la IA de las "lógicas de dominio, exclusión y muerte"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/leon-xiv-lanzo-primera-enciclica-pidio-desarmar-ia-logicas-dominio-exclusion-muerte_1_13251071.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/14ea0a98-6c2a-4923-853d-b8111308ef4d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="León XIV lanzó su primera encíclica y pidió &quot;desarmar&quot; la IA de las &quot;lógicas de dominio, exclusión y muerte&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El papa presentó personalmente "Magnifica Humanitas", un documento inédito que coloca a la IA en el centro de la doctrina social de la Iglesia y advierte sobre sus riesgos militares, laborales y políticos.</p></div><p class="article-text">
        Con una palabra que eligi&oacute; con cuidado &mdash;y que defini&oacute; como &ldquo;fuerte&rdquo;&mdash; el papa Le&oacute;n XIV marc&oacute; el tono de lo que podr&iacute;a ser uno de los documentos m&aacute;s influyentes de su pontificado. &ldquo;Desarmar&rdquo;, dijo, es lo que hay que hacer con la inteligencia artificial cuando esta cae bajo l&oacute;gicas de dominaci&oacute;n, exclusi&oacute;n y muerte.
    </p><p class="article-text">
        Este lunes, el Vaticano fue escenario de un hecho sin precedentes en la historia de la Iglesia Cat&oacute;lica: <strong>Le&oacute;n XIV se convirti&oacute; en el primer pont&iacute;fice en presentar personalmente una carta enc&iacute;clica al mundo.</strong> Los papas anteriores normalmente delegaban ese papel a los cardenales u otras figuras de alto rango.
    </p><p class="article-text">
        El documento, de m&aacute;s de 200 p&aacute;ginas divididas en cinco cap&iacute;tulos, <strong>advierte contra las consecuencias del uso incontrolado de la inteligencia artificial</strong> y subraya que esta debe estar al servicio del hombre y no del poder.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2058888312753127817?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        La elecci&oacute;n del momento no fue casual. Le&oacute;n XIV firm&oacute; su enc&iacute;clica el 15 de mayo de 2026, el mismo d&iacute;a en que se public&oacute; <em>Rerum Novarum</em> 135 a&ntilde;os antes, la hist&oacute;rica carta de Le&oacute;n XIII que en 1891 fij&oacute; la posici&oacute;n de la Iglesia ante la explotaci&oacute;n obrera de la Revoluci&oacute;n Industrial. Al elegir el nombre Le&oacute;n XIV, el papa Robert Prevost estableci&oacute; un v&iacute;nculo directo con ese legado: al igual que su antecesor respondi&oacute; a las condiciones de la primera gran transformaci&oacute;n productiva, &eacute;l busca ahora hacer lo propio ante la revoluci&oacute;n digital.
    </p><h2 class="article-text">La IA en la guerra, el trabajo y la democracia</h2><p class="article-text">
        La enc&iacute;clica <em>Magnifica Humanitas</em> fija la postura de la Iglesia ante lo que el propio pont&iacute;fice describi&oacute;, d&iacute;as despu&eacute;s de su elecci&oacute;n, como el mayor desaf&iacute;o de la &eacute;poca. No es un tratado t&eacute;cnico ni una condena de la tecnolog&iacute;a, sino una actualizaci&oacute;n de la Doctrina Social de la Iglesia.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los ejes m&aacute;s contundentes es el uso b&eacute;lico de la IA. El papa advirti&oacute; que &ldquo;delegar decisiones relativas a la vida y la muerte de seres humanos a m&aacute;quinas&rdquo; constituye una &ldquo;espiral destructiva&rdquo;. Los ataques inform&aacute;ticos, la manipulaci&oacute;n de datos y las campa&ntilde;as de influencia orquestadas con ayuda de la inteligencia artificial pueden desestabilizar pa&iacute;ses enteros, seg&uacute;n el texto papal, que tambi&eacute;n cuestiona el concepto de &ldquo;guerra justa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sobre el mercado laboral, la enc&iacute;clica no es menos directa. <strong>Le&oacute;n XIV sostiene que los enfoques tecnol&oacute;gicos actuales pueden &ldquo;desespecializar a los trabajadores, someterlos a una vigilancia automatizada y relegarlos a tareas r&iacute;gidas y repetitivas&rdquo;</strong>, y reclama que toda automatizaci&oacute;n vaya acompa&ntilde;ada de &ldquo;medidas verificables de protecci&oacute;n del empleo y de recualificaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El documento tambi&eacute;n denuncia los costos humanos de la infraestructura digital. &ldquo;En ciertas regiones del mundo, adolescentes y ni&ntilde;os trabajan en condiciones peligrosas triturando materiales de los que se extraen las tierras raras. Cuerpos marcados, mutilados, desgastados para que el flujo de c&aacute;lculo no se interrumpa&rdquo;, dice el texto.
    </p><p class="article-text">
        Y en materia ambiental, Le&oacute;n XIV se&ntilde;ala que <strong>los centros de datos que entrenan los modelos consumen &ldquo;enormes cantidades de energ&iacute;a y agua&rdquo;</strong> e influyen de forma significativa en las emisiones de di&oacute;xido de carbono, y pide &ldquo;soluciones tecnol&oacute;gicas m&aacute;s sostenibles&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El papa advierte que la IA no puede quedar bajo el control &ldquo;de unos pocos&rdquo;, especialmente cuando ya influye en decisiones militares, pol&iacute;ticas, econ&oacute;micas y sociales. La f&oacute;rmula m&aacute;s citada del documento es contundente: <strong>&ldquo;No sirve una IA m&aacute;s moral si esa moral la deciden unos pocos&rdquo;</strong>, y agrega que el criterio rector no puede ser el lucro, sino la dignidad de cada persona y el bien com&uacute;n.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2058917430311682547?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><h2 class="article-text">Un cofundador de Anthropic en el Vaticano</h2><p class="article-text">
        Uno de los aspectos m&aacute;s comentados de la presentaci&oacute;n fue la participaci&oacute;n de <strong>Chris Olah, cofundador de Anthropic</strong>, empresa dedicada al desarrollo de inteligencia artificial. Su presencia fue interpretada como una se&ntilde;al de que el Vaticano busca dialogar directamente con quienes crean estas tecnolog&iacute;as. Durante el evento, Olah respald&oacute; el llamado del Papa para aumentar la rendici&oacute;n de cuentas de las empresas tecnol&oacute;gicas: &ldquo;Las decisiones no deber&iacute;an dejarse en manos de quienes trabajan en el sector&rdquo;, declar&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El momento de hablar sobre la inteligencia artificial es ahora. Es urgente&rdquo;, dijo Anna Rowlands, te&oacute;loga de la Universidad de Durham que habl&oacute; junto al papa en el lanzamiento de la enc&iacute;clica.
    </p><p class="article-text">
        Los expertos creen que el impacto de <em>Magnifica Humanitas</em> podr&iacute;a ser comparable al de la enc&iacute;clica <em>Laudato Si'</em> de 2015, en la que el papa Francisco abord&oacute; la cuesti&oacute;n ecol&oacute;gica y que desencaden&oacute; una ola de reacciones en todo el mundo.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta que Le&oacute;n XIV deja abierta no es solo tecnol&oacute;gica ni religiosa. Es, en palabras de la te&oacute;loga Rowlands, una pregunta que la enc&iacute;clica plantea a creyentes y no creyentes por igual: <strong>&iquest;qu&eacute; significa ser humano en una &eacute;poca en la que la vida humana enfrenta un desaf&iacute;o sin precedentes?</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/leon-xiv-lanzo-primera-enciclica-pidio-desarmar-ia-logicas-dominio-exclusion-muerte_1_13251071.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 26 May 2026 12:29:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[León XIV lanzó su primera encíclica y pidió "desarmar" la IA de las "lógicas de dominio, exclusión y muerte"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[León XIV,Inteligencia Artificial,Encíclica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿En qué escuela irrumpe la inteligencia artificial?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lecturas/escuela-irrumpe-inteligencia-artificial_1_13245544.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/39902de1-9b8e-4493-b8ca-e173b8c47b1b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿En qué escuela irrumpe la inteligencia artificial?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Saber o no saber. En busca del sentido de la educación en tiempos de inteligencia artificial" reúne a la periodista y especialista en comunicación y educación Silvia Bacher y al filósofo Tomás Balmaceda en una reflexión urgente sobre el impacto de la inteligencia artificial en las aulas, la cultura y la vida democrática. En exclusiva, el primer capítulo del libro.</p></div><p class="article-text">
        Cada ma&ntilde;ana, de lunes a viernes, millones de familias se sumergen en un ritual que despierta a ciudades, pueblos y parajes rurales. &ldquo;Apurate, llegamos tarde&rdquo;, &ldquo;No te olvides el cuaderno&rdquo;, resuenan en hogares donde el tiempo apremia. En ocasiones se oye tambi&eacute;n un &ldquo;Com&eacute; algo antes de salir&rdquo; (en los hogares donde el desayuno no es un lujo ausente). Las personas lo dicen mientras miran sus tel&eacute;fonos celulares para informarse sobre las &uacute;ltimas noticias, interactuar con otros miembros de la familia por mensajes instant&aacute;neos o divertirse con memes sobre el resultado del partido de anoche o una cr&iacute;tica a los dichos del pol&iacute;tico de turno.
    </p><p class="article-text">
        En tanto, algunos estudiantes llegan en autos que surcan la ciudad guiados por GPS, otros recorren el camino a la escuela en soledad, a pie por senderos monta&ntilde;osos, cruzando r&iacute;os en balsas o en colectivos abarrotados escuchando m&uacute;sica desde sus tel&eacute;fonos celulares. Muchos lo hacen sin siquiera un adulto que los acompa&ntilde;e, pero &ldquo;compartiendo ubicaci&oacute;n&rdquo; porque en casa no hay quien pueda estar con ellos f&iacute;sicamente pero quieren tener certeza de d&oacute;nde est&aacute;n, mientras que otros, en el camino, van pasando a buscar a compa&ntilde;eros y amigos, que los esperan viendo un video corto vertical en TikTok, la repetici&oacute;n de alg&uacute;n gol o haciendo apuestas en un sitio ilegal. Algunas interpelaciones tard&iacute;as como &ldquo;&iquest;Hiciste los deberes?&rdquo; resuenan un momento antes del ingreso a clase, mientras el &uacute;ltimo abrazo (o su ausencia) y la docente en la puerta completan un rito centenario que pone en marcha el pulso de las sociedades. La escuela no solo organiza el tiempo de las familias, es un motor que desde hace m&aacute;s de un siglo impulsa la construcci&oacute;n de lo colectivo.
    </p><p class="article-text">
        Desde sus or&iacute;genes, la escuela fue el escenario de un proyecto de naci&oacute;n, una promesa de desarrollo personal y social, pero tambi&eacute;n un espacio de tensiones, donde se reprodujeron desigualdades y exclusiones. Durante d&eacute;cadas tuvo un car&aacute;cter casi sagrado, ya que era el &aacute;mbito donde se aprend&iacute;a a leer y escribir, a convivir, a disentir con respeto y a imaginar un horizonte com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Las certezas que sosten&iacute;an a la escuela (como el progreso lineal, la autoridad del saber acumulado o el aula como espacio leg&iacute;timo de aprendizaje) se han disuelto. Hoy, la centralidad escolar se disputa con plataformas digitales, algoritmos y contenidos virales que irrumpen como nuevas formas de mediaci&oacute;n cultural. Las redes sociales y los medios de comunicaci&oacute;n, al igual que la escuela, moldean representaciones del mundo, con el potencial de abrir caminos hacia la inclusi&oacute;n o de perpetuar desigualdades.
    </p><p class="article-text">
        Hace veinte a&ntilde;os la psicoanalista argentina Silvia Bleichmar describi&oacute; la escuela como &ldquo;un lugar de formaci&oacute;n de identidad, de formaci&oacute;n de modelos de vida, de valor, de todo lo que alguna vez llamamos aparato ideol&oacute;gico del Estado&rdquo; (Bleichmar, 2004).
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, se&ntilde;alaba que &ldquo;esto se ha ido deconstruyendo y ha quedado en manos de corporaciones&rdquo;. Por eso, y siguiendo su l&iacute;nea de pensamientos, en tiempos en el que un peque&ntilde;o grupo de empresas tecnol&oacute;gicas incrementan su poder a nivel global de manera exponencial, no es suficiente revisar contenidos, sino que es urgente preguntarse qu&eacute; escuela imaginamos y qu&eacute; tipo de ciudadan&iacute;a habilita o excluye ese modelo, ya que el aula es uno de los pocos espacios donde a&uacute;n es posible ser nombrado, escuchado y reconocido para reconstruir la trama social, sobre todo en los m&aacute;rgenes, donde la desigualdad arrasa. La escuela es mucho m&aacute;s que un espacio de transmisi&oacute;n de contenidos, es una trama viva donde se tejen v&iacute;nculos, subjetividades, y sentidos compartidos.
    </p><p class="article-text">
        En los sistemas educativos de Am&eacute;rica Latina, las plataformas, la inteligencia artificial y los algoritmos no irrumpen en una escuela abstracta, sino en instituciones reales, marcadas por tensiones y mandatos sociales incumplidos. Las desigualdades se hacen visibles en un mismo pa&iacute;s, en una misma ciudad, en un mismo barrio, donde coexisten escuelas que cuentan con pizarras interactivas y docentes capacitados, con calefacci&oacute;n en invierno y aire acondicionado en verano, en tanto otras, sin regulaci&oacute;n de temperatura, apenas garantizan pupitres y tizas o no cuentan con conectividad o carecen de electricidad.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, no se trata de una simple incorporaci&oacute;n tecnol&oacute;gica, sino de una transformaci&oacute;n que interpela la matriz educativa de la regi&oacute;n: &iquest;qu&eacute; tipo de educaci&oacute;n puede ofrecerse en un continente donde la pobreza, la diversidad y la exclusi&oacute;n digital son parte del paisaje cotidiano? Esta pregunta no puede responderse sin considerar las m&uacute;ltiples brechas que atraviesan a las comunidades que habitan las escuelas. Porque, si bien las nuevas herramientas prometen personalizaci&oacute;n, eficiencia y nuevos modos de acceso al conocimiento, tambi&eacute;n contienen el riesgo de amplificar las desigualdades ya existentes. En ese entramado, la inteligencia artificial generativa irrumpe como promesa y amenaza. Puede ser una aliada pedag&oacute;gica, pero tambi&eacute;n un factor de exclusi&oacute;n si no se la incorpora, como veremos, a trav&eacute;s de una perspectiva cr&iacute;tica que eduque a las nuevas generaciones, transfiriendo autonom&iacute;a para que los estudiantes puedan decidir m&aacute;s all&aacute; de algoritmos que los contabilizan como consumidores m&aacute;s que como ciudadanos. La humanidad se encuentra ante el nacimiento de la inteligencia artificial generativa y, como se&ntilde;ala el investigador Carlos Scolari, su destino, como el de cualquier otra tecnolog&iacute;a, se va a ir estabilizando, se volver&aacute; invisible hasta convertirse en un men&uacute;, en un bot&oacute;n dentro del <em>software</em>. Por eso es clave conocer su mecanismo de funcionamiento, ya que la escuela tiene hoy, antes que eso suceda, una ventana de oportunidad en la que a&uacute;n puede observar y comprender.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Docentes y estudiantes, los hilos que sostienen la trama</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A m&iacute; me conmueve la vocaci&oacute;n de seguir formando gente que tienen los maestros&rdquo; se&ntilde;alaba Bleichmar en el a&ntilde;o 2004. Esa frase, hoy, a m&aacute;s de veinte a&ntilde;os de haber sido formulada, mantiene vigencia sobre todo al leer algunos de los datos que presenta el <em>Informe mundial sobre el personal docente </em>(Unesco - Fundaci&oacute;n SM, 2025), una radiograf&iacute;a que revela los desaf&iacute;os de esa profesi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Entre otras cuestiones, el informe da cuenta de que el 60% de los l&iacute;deres sindicales de docentes a nivel mundial (incluyendo la regi&oacute;n) no acuerdan con la afirmaci&oacute;n de que los docentes pod&iacute;an mantener un equilibrio saludable entre la vida laboral y personal, siendo las tareas administrativas una fuente com&uacute;n de estr&eacute;s; que la carga de trabajo excesiva, las clases numerosas y la falta de recursos adecuados pueden contribuir al abandono docente; que la violencia f&iacute;sica o psicol&oacute;gica contra los docentes es una preocupaci&oacute;n creciente y que los bajos salarios o pagos irregulares pueden llevar a los docentes a buscar trabajos adicionales, afectando su bienestar y contribuyendo al ausentismo.
    </p><p class="article-text">
        Se suman a esto las percepciones sobre la carrera profesional en Am&eacute;rica Latina, donde las estructuras de carrera han seguido en gran medida una progresi&oacute;n vertical basada en la antig&uuml;edad, con pocas oportunidades de reconocimiento meritocr&aacute;tico. A menudo esto implica que, para asumir m&aacute;s responsabilidades y mejorar sus condiciones, los docentes deben dejar el aula para hacerse cargo de roles administrativos.
    </p><p class="article-text">
        Solo en Am&eacute;rica Latina y el Caribe se necesitan m&aacute;s de tres millones de docentes, la mayor&iacute;a para reemplazar a quienes abandonan la profesi&oacute;n debido a la sobrecarga laboral, los bajos salarios y la falta de reconocimiento. Sin embargo, a pesar de este escenario, la escuela sigue latiendo en un contexto que afecta tanto a docentes como a estudiantes. Una joven profesora de escuela media con s&oacute;lida formaci&oacute;n acad&eacute;mica sosten&iacute;a en un encuentro universitario que no sab&iacute;a por qu&eacute;, pero hab&iacute;a quedado atrapada &ndash;en el mejor de los sentidos&ndash; en las aulas de una escuela secundaria, en los desaf&iacute;os que plantean los nuevos escenarios y los nuevos estudiantes. Es posible encontrar esta aseveraci&oacute;n en muchas voces que sostienen viva la escuela a pesar de las tensiones mencionadas, a las cuales se suma la irrupci&oacute;n de la inteligencia artificial generativa.
    </p><p class="article-text">
        Esta llegada al aula se suma a la larga lista de tecnolog&iacute;as que ingresaron a lo largo de la historia reciente; en muchos casos, estas tecnolog&iacute;as se integraron con escasa o nula formaci&oacute;n docente desde una dimensi&oacute;n social y cultural, m&aacute;s all&aacute; del sentido utilitario.
    </p><p class="article-text">
        Como sucede hoy, cada uno de esos ingresos tecnol&oacute;gicos fue generando expectativas y despertando temores. En el caso de la inteligencia artificial, hay quienes, alarmistas, la se&ntilde;alan como potencial reemplazo de la docencia. Un popular comunicador, por ejemplo, sostuvo esta idea se&ntilde;alando que esa tecnolog&iacute;asiempre est&aacute; disponible para dar mejores respuestas sin cansarse, y se preguntaba la diferencia entre esta y un docente. Hay voces que sostienen que la IA puede proporcionar herramientas valiosas para personalizar aprendizajes a cada estudiante, retroalimentar en tiempo real, liberar tiempo pedag&oacute;gico y reducir la carga administrativa de los docentes.
    </p><p class="article-text">
        Quien sostiene que el rol docente puede ser reemplazado por un sistema de innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica desconoce los procesos que se viven en la educaci&oacute;n; como opina Freire, &ldquo;nadie educa a nadie, nadie se educa a s&iacute; mismo, los hombres se educan entre s&iacute; con la mediaci&oacute;n del mundo&rdquo;. Es que el acto educativo trasciende la transmisi&oacute;n de informaci&oacute;n, implica acompa&ntilde;ar y potenciar el desarrollo del pensamiento cr&iacute;tico de una persona, una construcci&oacute;n dial&oacute;gica de sentido y una mediaci&oacute;n cultural. El docente es quien ense&ntilde;a a dudar, a preguntar y quien teje, junto a sus estudiantes, el v&iacute;nculo entre los miembros de esas peque&ntilde;as islas que forman la comunidad llamada &ldquo;aula&rdquo;, en la cual se construyen puentes y balsas para la convivencia en sociedad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Estudiantes, entre la cultura escolar y la l&oacute;gica tiktokera</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las aulas del presente est&aacute;n habitadas por estudiantes que llegan cargados de sentidos construidos en espacios territoriales y digitales que no siempre encuentran reconocimiento en la escuela.
    </p><p class="article-text">
        Cada uno trae consigo historias vividas en ambientes comunitarios y familiares, en barrios y pantallas, en silencios y alianzas compartidas en chats, en rituales, temores y deseos forjados entre <em>hashtags </em>y <em>playlists</em>.
    </p><p class="article-text">
        En ese universo de recompensas instant&aacute;neas, donde el scroll infinito se vuelve un gesto autom&aacute;tico, las redes sociales no solo informan o entretienen, sino que tambi&eacute;n configuran emociones, opiniones y v&iacute;nculos. Desde la cama, en una plaza con mala conectividad o en una casa donde se comparte el celular, los y las adolescentes se encuentran con relatos de &eacute;xito sin esfuerzo, con cuerpos ideales, con discursos de odio que se viralizan m&aacute;s r&aacute;pido, tal vez, que una idea solidaria.
    </p><p class="article-text">
        Un tiempo que se expande en las pantallas, del que no se entra ni se sale: se habita. Se est&aacute; ah&iacute; cuando se scrollea sin parar, cuando se responde a una <em>story </em>de Instagram como si fuera una conversaci&oacute;n &iacute;ntima y cuando se experimenta ansiedad por no estar conectado o por no recibir respuesta.
    </p><p class="article-text">
        El fil&oacute;sofo franc&eacute;s Michel Serres acu&ntilde;&oacute; el t&eacute;rmino &ldquo;Pulgarcita&rdquo; para describir a una generaci&oacute;n revolucionaria: los j&oacute;venes de la era digital que escriben con sus pulgares y han nacido en un mundo tan transformado que deben reinventar por completo los modos de vivir juntos, las instituciones y las formas de conocer(Serres, 2013).
    </p><p class="article-text">
        Esta generaci&oacute;n no tiene la misma cabeza que las anteriores. Su cognici&oacute;n se ha reorganizado completamente con lo digital: desde el celular, el GPS y la red acceden instant&aacute;neamente a personas, lugares e informaci&oacute;n. Ya no se desplazan por distancias f&iacute;sicas como las que conocimos, sino que navegan por dimensiones digitales infinitas.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Serres, Pulgarcita vive una vida completamente distinta a las generaciones anteriores. No habita el mismo espacio, no se comunica de la misma manera, no percibe el mismo mundo. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Llevan la cabeza en el bolsillo&rdquo;, se&ntilde;ala el fil&oacute;sofo, porque ah&iacute; es donde pueden encontrar toda la informaci&oacute;n y el conocimiento que necesitan.
    </p><p class="article-text">
        El destacado te&oacute;rico de la comunicaci&oacute;n, la cultura y las ciencias sociales y reconocido por sus estudios en Am&eacute;rica Latina Jes&uacute;s Mart&iacute;n Barbero advierte que las y los j&oacute;venes ya no se forman en la continuidad cultural que articulaba el pasado, el presente y el futuro. Habitan una cultura que perciben deslegitimada por la escuela. No es que la escuela haya perdido su lugar como espacio formativo, es que ese lugar ya no puede sostenerse desde una l&oacute;gica que niega los otros saberes que circulan por fuera de sus m&aacute;rgenes, donde los estudiantes se comunican con otros lenguajes, otras escrituras, otros c&oacute;digos en los que, en muchos casos, la palabra se fragmenta, se reemplaza por im&aacute;genes, se dispersa en memes de m&uacute;ltiples pantallas. El problema no es que el aula conviva con esos otros lenguajes, sino que muchas veces los ignora, porque est&aacute; inmersa en una escuela que habla un idioma que muchos estudiantes ya no reconocen como propio.
    </p><p class="article-text">
        El investigador argentino Fernando Peirone lo refiere como un escenario bab&eacute;lico y se&ntilde;ala que el pacto sobre el que se fund&oacute; la escuela moderna, que consideraba la palabra escrita como organizadora del pensamiento, del v&iacute;nculo con el conocimiento, de la evaluaci&oacute;n, hoy est&aacute; en crisis y &ldquo;a diferencia de lo que ocurri&oacute; con las narrativas m&iacute;tica y l&oacute;gica, esta vez no se trata de un proceso de larga duraci&oacute;n, sino de un lapso dram&aacute;ticamente m&aacute;s corto que apenas abarca una generaci&oacute;n&rdquo;. Lo que implica tensiones, resistencias y conflictos que se vinculan con la experiencia vital de las instituciones y las sociedades en diferentes dimensiones existenciales, &eacute;ticas inclusive.
    </p><p class="article-text">
        En este escenario, la inteligencia artificial generativa ingresa al aula de la mano de los estudiantes muchas veces antes que de la mano de los docentes. No siempre aparece su utilizaci&oacute;n como respuesta al deseo de aprender; a veces la motiva la urgencia de entregar un trabajo o, frente a una consigna poco clara, es probable que los j&oacute;venes elijan pedirle una respuesta a una aplicaci&oacute;n antes que quedarse estancados. En un reciente trabajo, el investigador argentino Pedro de Bernardis Claro (2025) se&ntilde;ala que los estudiantes la usan, fundamentalmente, de tres formas: como enciclopedia para buscar datos, como atajo para generar res&uacute;menes o como fuente de plagio digital. Estas pr&aacute;cticas, lejos de fomentar el pensamiento cr&iacute;tico, refuerzan la l&oacute;gica del atajo y reproducen una desconexi&oacute;n estructural entre la cultura digital cotidiana de las y los j&oacute;venes y el universo escolar.
    </p><p class="article-text">
        En este escenario hiperconectado, muchos estudiantes se informan y aprenden desde una l&oacute;gica marcada por la fragmentaci&oacute;n, la inmediatez y el impacto visual. La cultura tiktokera no es solo una moda juvenil: es una forma de habitar el conocimiento, en la que los contenidos circulan en fragmentos breves, emocionalmente cargados y organizados por algoritmos. Lo que aparece primero no es lo m&aacute;s relevante, sino lo que capta m&aacute;s atenci&oacute;n. En lugar de construir sentido, muchas veces se acumulan est&iacute;mulos. En este entorno, los ritmos del aprendizaje se ven alterados: se premia la respuesta veloz m&aacute;s que la reflexi&oacute;n profunda y se prioriza la reacci&oacute;n sobre la comprensi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        No se trata de rechazar estas formas, sino de crear espacios donde sea posible detenerse, pensar con otros, encontrar conexiones. La escuela, en lugar de competir con esa l&oacute;gica, tiene que ofrecer algo distinto, superador: tiempo para hacerpreguntas, v&iacute;nculos que sostengan y una pedagog&iacute;a que invite a pensar m&aacute;s all&aacute; de lo inmediato. La escuela necesita generar espacios de confianza, de comunicaci&oacute;n, de construcci&oacute;n de sentido en el acto de ense&ntilde;ar y aprender; de lo contrario, no solo no hay aprendizaje sino que podr&iacute;amos incluso afirmar que se corre el riesgo de que no haya construcci&oacute;n posible de ciudadan&iacute;a. Como hemos se&ntilde;alado, las formas de socializaci&oacute;n han cambiado profundamente. Ya no se organizan &uacute;nicamente en la escuela, la familia o el barrio. En el entorno digital calificado por el soci&oacute;logo argentino Marcelo Urresti como &ldquo;tel&eacute;fono-centrado&rdquo;, lasplataformas digitales se han convertido en espacios de encuentro y desencuentro de producci&oacute;n simb&oacute;lica. La escuela no puede ignorar esa condici&oacute;n ambiental. No est&aacute; frente a estudiantes distra&iacute;dos sino frente a subjetividades atravesadas por un sistema que estimula el movimiento constante, la exposici&oacute;n sin pausa y la respuesta sin reflexi&oacute;n. No alcanza con pedirles que apaguen los celulares si no se les ofrece algo que encienda su deseo de conocer.
    </p><p class="article-text">
        No se trata de competir con TikTok sino de recuperar el tiempo para pensar, para sentir, para construir sentido. Como advierte Mart&iacute;n Barbero, la escuela ya no puede pensarse aislada, sino inmersa en un ecosistema comunicativo complejo y descentrado.
    </p><p class="article-text">
        El reto es que, aun en ese nuevo escenario, siga siendo un espacio donde aprender conserve su dimensi&oacute;n simb&oacute;lica y placentera, sin renunciar a la exigencia intelectual del an&aacute;lisis y la cr&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La inteligencia artificial y el sue&ntilde;o de crear un pensamiento no humano</strong>
    </p><p class="article-text">
        La inteligencia artificial ha transitado un largo camino desde la mera especulaci&oacute;n hasta convertirse en la promesa de fuerza transformadora que vivimos en nuestra sociedad. Y, como toda revoluci&oacute;n, tiene un largo recorrido que comenz&oacute; con una suerte de prehistoria, arraigada en mitos y leyendas en las que la obsesi&oacute;n humana por crear inteligencia tom&oacute; distintas formas, desde el aut&oacute;mata cretense Talos de la mitolog&iacute;a griega hasta el Golem del folclore jud&iacute;o. En todas estas narrativas, persiste una pregunta fundamental: &iquest;es posible fabricar algo no humano que piense por s&iacute; mismo? Esas primeras imaginaciones fueron la antesala de las obras que surgieron desde el siglo XIX con la terrible criatura del doctor Frankenstein de Mary Shelley, las piezas del escritor checo Karel &#268;apek (quien acu&ntilde;&oacute; el t&eacute;rmino &ldquo;robot&rdquo;) y, m&aacute;s ac&aacute; en el tiempo, con escritores como Isaac Asimov, que imaginaron m&aacute;quinas dotadas de conciencia, capaces de aprender y tomar decisiones.
    </p><p class="article-text">
        Lo que comenz&oacute; como leyenda pas&oacute; de literatura a posibilidad real con el trabajo del matem&aacute;tico y cript&oacute;logo brit&aacute;nico Alan Turing, quien propuso el concepto de una m&aacute;quina universal capaz de realizar cualquier operaci&oacute;n computacional expresable como un algoritmo. Durante la Segunda Guerra Mundial, sus t&eacute;cnicas de descifrado sentaron las bases para las primeras computadoras y salvaron miles de vidas tras descubrir el c&oacute;digo de las m&aacute;quinas Enigma utilizadas por los nazis. Sin embargo, su aporte m&aacute;s significativo a la inteligencia artificial lleg&oacute; en 1950 con su c&eacute;lebre art&iacute;culo &ldquo;Maquinaria computacional e inteligencia&rdquo; (Turing, 1997) en el que formul&oacute; una pregunta tan sencilla como provocadora: &ldquo;&iquest;Pueden pensar las m&aacute;quinas?&rdquo;. Su respuesta fue el Test de Turing, una prueba en la que, si una m&aacute;quina pod&iacute;a enga&ntilde;ar a un humano, deber&iacute;a considerarse que posee inteligencia.
    </p><p class="article-text">
        El t&eacute;rmino &ldquo;inteligencia artificial&rdquo; fue oficialmente acu&ntilde;ado dos a&ntilde;os m&aacute;s tarde, durante la Conferencia de Dartmouth, organizada por John McCarthy, Marvin Minsky, Nathaniel Rochester y Claude Shannon. Su hip&oacute;tesis era audaz: si el aprendizaje, el razonamiento y otros aspectos de la inteligencia pod&iacute;an describirse en t&eacute;rminos computacionales, entonces ser&iacute;a posible programar m&aacute;quinas para que los reprodujeran. As&iacute; naci&oacute; la inteligencia artificial como un campo acad&eacute;mico formal.
    </p><p class="article-text">
        En sus primeras d&eacute;cadas, la inteligencia artificial fue fundamentalmente simb&oacute;lica. Los investigadores se esforzaron por codificar el conocimiento humano en reglas l&oacute;gicas, bas&aacute;ndose en el razonamiento deductivo, la manipulaci&oacute;n de s&iacute;mbolos y la programaci&oacute;n expl&iacute;cita de comportamientos. Estos sistemas pioneros demostraron habilidades en tareas espec&iacute;ficas, como jugar al ajedrez o resolver teoremas. Sin embargo, eran &ldquo;extremadamente fr&aacute;giles&rdquo; fuera de esos entornos controlados y no pose&iacute;an la capacidad de aprender, simplemente segu&iacute;an las instrucciones humanas. El cambio de paradigma comenz&oacute; a gestarse en los a&ntilde;os siguientes y se consolid&oacute; en las &uacute;ltimas dos d&eacute;cadas con el auge del aprendizaje autom&aacute;tico (<em>machine learning</em>). A diferencia de la inteligencia artificial simb&oacute;lica, los sistemas de aprendizaje autom&aacute;tico no requieren que se les indique expl&iacute;citamente qu&eacute; hacer.
    </p><p class="article-text">
        En cambio, se entrenan con grandes vol&uacute;menes de datos para reconocer patrones, generalizar y hacer predicciones. El avance fue exponencial con el surgimiento del aprendizaje profundo, una t&eacute;cnica basada en redes neuronales artificiales inspiradas en el cerebro humano. Esta t&eacute;cnica demostr&oacute; resultados sorprendentes en tareas como el reconocimiento de im&aacute;genes, la traducci&oacute;n autom&aacute;tica y la generaci&oacute;n de texto.
    </p><p class="article-text">
        La irrupci&oacute;n de la inteligencia artificial generativa en la segunda d&eacute;cada del siglo XXI, con modelos como GPT, marc&oacute; una nueva etapa. Estos modelos no solo identifican patrones, sino que son capaces de producir contenido nuevo, imitar estilos, escribir ensayos, traducir, programar y hasta sostener una conversaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ya no se trata solo de m&aacute;quinas que reconocen o predicen, sino de m&aacute;quinas que crean. Es importante recalcar que esto no implica que sean conscientes o que &ldquo;entiendan&rdquo; en un sentido humano.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, su capacidad para producir respuestas coherentes, complejas y contextuales ha reabierto preguntas filos&oacute;ficas, educativas y &eacute;ticas que parec&iacute;an pertenecer exclusivamente al terreno de la ciencia ficci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Vista en perspectiva, la historia de la inteligencia artificial es la historia del intento humano de externalizar la inteligencia e independizarla. Desde los mitos antiguos hasta los laboratorios actuales, la pregunta de si podemos construir una mente diferente de la nuestra sigue siendo tan fascinante como inquietante. Lo que antes parec&iacute;a mera especulaci&oacute;n o fantas&iacute;a se parece bastante a una realidad t&eacute;cnica que est&aacute; transformando nuestras formas de conocer, trabajar y convivir. Pero en su historia reciente la inteligencia artificial experiment&oacute; ciclos de entusiasmo y decepci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Tras el auge inicial de los enfoques simb&oacute;licos y los discursos del aprendizaje autom&aacute;tico en los a&ntilde;os cincuenta, la inteligencia artificial entr&oacute; en un per&iacute;odo de escepticismo conocido como el &ldquo;invierno de la inteligencia artificial&rdquo;, al que le siguieron momentos m&aacute;s esperanzadores o &ldquo;primaveras&rdquo;. Sin embargo, en 2012, un hito t&eacute;cnico marc&oacute; el inicio de una nueva era de esperanza: el equipo del cient&iacute;fico computacional brit&aacute;nico Geoffrey Hinton gan&oacute; la competencia de reconocimiento de im&aacute;genes organizada por la empresa ImageNet con una red neuronal profunda llamada AlexNet. Fue un triunfo contundente, ya que por primera vez una m&aacute;quina superaba con amplio margen a los m&eacute;todos tradicionales en una tarea visual compleja.
    </p><p class="article-text">
        Esta revoluci&oacute;n fue posible gracias a la conjunci&oacute;n de tres factores fundamentales: un poder de c&oacute;mputo sin precedentes, facilitado por las Unidades de Procesamiento Gr&aacute;fico (GPU); enormes vol&uacute;menes de datos disponibles en l&iacute;nea y un refinamiento significativo en las arquitecturas de redes neuronales profundas.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; comenz&oacute; lo que muchos denominan como la m&aacute;s fuerte de las primaveras de la inteligencia artificial hasta ahora, un per&iacute;odo de avances vertiginosos, aplicaciones concretas y resultados sorprendentes.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los hitos m&aacute;s resonantes de esta primavera lleg&oacute; en 2015, cuando el sistema AlphaGo, desarrollado por DeepMind (una subsidiaria de Google), venci&oacute; al campe&oacute;n mundial del juego Go, el surcoreano Lee Sedol. A diferencia del ajedrez, el Go es un reto milenario con una complejidad combinatoria abrumadora, con m&aacute;s movimientos posibles que &aacute;tomos en el universo. Nadie cre&iacute;a que una inteligencia artificial pudiera dominarlo tan pronto.
    </p><p class="article-text">
        Pero AlphaGo lo logr&oacute;, combinando aprendizaje supervisado y de refuerzo, con una arquitectura capaz de evaluar posiciones y planificar estrategias m&aacute;s all&aacute; del c&aacute;lculo humano. La victoria no solo sorprendi&oacute; al mundo, sino que marc&oacute; simb&oacute;licamente un nuevo umbral: muchos consideraron que la inteligencia artificial ya no imitaba al humano sino que lo superaba. A partir de entonces, el ritmo de innovaci&oacute;n se aceler&oacute; exponencialmente. Entre 2018 y 2019, la empresa OpenAI present&oacute; GPT-2, un modelo de lenguaje capaz de producir textos largos, coherentes y sorprendentemente fluidos. Por primera vez, una IA generativa mostraba capacidades ling&uuml;&iacute;sticas que escapaban a los moldes tradicionales.
    </p><p class="article-text">
        Aunque inicialmente no se liber&oacute; al p&uacute;blico por miedo a su uso malicioso, el impacto fue inmediato: la generaci&oacute;n autom&aacute;tica de lenguaje dej&oacute; de ser un experimento marginal para convertirse en una herramienta poderosa.
    </p><p class="article-text">
        Posteriormente, surgieron los modelos multimodales. En 2021, OpenAI lanz&oacute; DALL-E, un sistema que generaba im&aacute;genes a partir de descripciones textuales. Bastaba con escribir &ldquo;un perro azul leyendo un libro de Jorge Luis Borges en una biblioteca futurista&rdquo; para que apareciera una imagen con esas caracter&iacute;sticas.
    </p><p class="article-text">
        La combinaci&oacute;n de lenguaje e imagen abri&oacute; nuevos caminos en el arte, el dise&ntilde;o y la publicidad. Ese mismo a&ntilde;o, CLIP permiti&oacute; comprender mejor el v&iacute;nculo entre palabras y p&iacute;xeles, potenciando a&uacute;n m&aacute;s las capacidades de interpretaci&oacute;n sem&aacute;ntica de la IA.
    </p><p class="article-text">
        El gran salto de popularidad de la inteligencia artificial lleg&oacute; en noviembre de 2022 con el lanzamiento de ChatGPT. Basado en la familia GPT-3, este sistema ofrec&iacute;a una interfaz conversacional intuitiva y potente. Su facilidad de uso, su capacidad para responder con un tono humano y su versatilidad en m&uacute;ltiples dominios (desde escribir poes&iacute;a hasta resolver problemas de c&oacute;digo) lo convirtieron en un fen&oacute;meno global. En apenas dos meses, esa plataforma super&oacute; los cien millones de usuarios, registrando el crecimiento m&aacute;s veloz en la historia de una aplicaci&oacute;n digital.
    </p><p class="article-text">
        Su llegada marc&oacute; un antes y un despu&eacute;s. Por primera vez, millones de personas interactuaban cotidianamente con un sistema de inteligencia artificial generativa. Las discusiones ya no eran meramente t&eacute;cnicas o futuristas, sino que se volvieron personales, educativas, laborales y pol&iacute;ticas. Se plantearon preguntas fundamentales como: &iquest;podemos confiar en lo que dice un chatbot?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qui&eacute;n es responsable si da una respuesta err&oacute;nea o da&ntilde;ina? &iquest;Qu&eacute; implica para la educaci&oacute;n, el periodismo, la justicia y la creatividad?
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, la primavera de la inteligencia artificial no solo trajo avances t&eacute;cnicos, sino que tambi&eacute;n deton&oacute; debates sociales, filos&oacute;ficos y &eacute;ticos que est&aacute;n lejos de resolverse. El asombro inicial dio paso a la urgencia de reflexionar sobre c&oacute;mo queremos convivircon estas nuevas formas de inteligencia que, aunque no piensen como nosotros, ya transforman nuestra propia manera de pensar.
    </p><p class="article-text">
        La inteligencia artificial, a pesar de su nombre, no piensa ni comprende. Como sostiene la soci&oacute;loga australiana Kate Crawford, se trata de una tecnolog&iacute;a de clasificaci&oacute;n, automatizaci&oacute;n y extracci&oacute;n de datos que reproduce l&oacute;gicas de control m&aacute;s que procesos de comprensi&oacute;n. Pero su impacto en las aulas va m&aacute;s all&aacute; del funcionamiento t&eacute;cnico: organiza la informaci&oacute;n, define lo visible, modela nuestras b&uacute;squedas, orienta nuestras decisiones.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, incorporar esta tecnolog&iacute;a a la educaci&oacute;n no puede reducirse a su uso instrumental. Las preguntas son otras: &iquest;para qu&eacute;?, &iquest;con qu&eacute; horizonte &eacute;tico?, &iquest;desde qu&eacute; mirada del mundo?
    </p><p class="article-text">
        <strong>Educar en tiempos de desigualdad (no solo digital)</strong>
    </p><p class="article-text">
        En el fondo del barrio Padre Carlos Mujica, conocido como Villa 31 &ndash;un asentamiento de alrededor de 60.000 habitantes ubicado en pleno centro de la Ciudad de Buenos Aires donde el transporte p&uacute;blico no ingresa, las calles sin asfaltar son angostas y el hacinamiento marca la vida cotidiana&ndash;, funciona una experiencia que desaf&iacute;a todos los pron&oacute;sticos sobre educaci&oacute;n y tecnolog&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Es un barrio que, como describe una de sus habitantes, &ldquo;es una ciudad dentro de otra ciudad&rdquo;, donde los derechos b&aacute;sicos, como la conectividad, el agua potable o la recolecci&oacute;n de residuos no est&aacute;n garantizados para todos sus sectores. El Instituto Superior de Formaci&oacute;n Docente Dora Acosta (el &ldquo;Dorita&rdquo;, para su comunidad y sus 110 estudiantes) es mucho m&aacute;s que una instituci&oacute;n en la que se forman maestras provenientes de la misma comunidad: es la materializaci&oacute;n concreta de lo que significa cerrar brechas en un territorio atravesado por m&uacute;ltiples desigualdades.
    </p><p class="article-text">
        Entrevistados en el programa radial <em>Rayuela</em>, que conduce Silvia Bacher, docentes y estudiantes del Dorita contaron c&oacute;mola educaci&oacute;n y la tecnolog&iacute;a brindan oportunidades concretas para crear oportunidades y cumplir sue&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Giselle camin&oacute; m&aacute;s de diez cuadras por calles sin asfaltar para llegar por primera vez al profesorado. &ldquo;No puede ser &ndash;pens&oacute; cuando vio el cartel anunciando la apertura del primer proyecto de educaci&oacute;n superior en esa parte de la ciudad&ndash;, no puede haber un profesorado dentro del barrio&rdquo;. Esa incredulidad inicial se transformar&iacute;a en una certeza profunda a medida que avanzaba su educaci&oacute;n y al llegar su graduaci&oacute;n como docente. &ldquo;El Dorita me devolvi&oacute; la dignidad&rdquo;, sentenci&oacute;. Karen lleg&oacute; de Bolivia con un hijo de 3 a&ntilde;os y el sue&ntilde;o de estudiar agronom&iacute;a en la Universidad de Buenos Aires, pero encontr&oacute; en el Dorita no solo la posibilidad de formarse como maestra, sino de pertenecer a una comunidad que reconoce su derecho a aprender. Las dimensiones de las brechas digitales que atraviesan la educaci&oacute;n argentina cobran cuerpo y dramatismo en los relatos de quienes, por ejemplo, habitan el Dorita.
    </p><p class="article-text">
        El estudio <em>Ni&ntilde;as, ni&ntilde;os y adolescentes conectados. Kids Online Argentina</em> <em>2025</em>, realizado por Unicef-Unesco, constituye la primera investigaci&oacute;n nacional sobre el tema en el pa&iacute;s. Basado en entrevistas a 5910 estudiantes de 9 a 17 a&ntilde;os en 291 escuelas primarias y secundarias de todas las provincias argentinas, con foco en &aacute;reas urbanas mayores a 50.000 habitantes, el informe revela que el 95% cuenta con un celular con acceso a internet, con un promedio de inicio a los 9,6 a&ntilde;os. Estos datos, as&iacute; como otros que desvela el estudio, sorprenden en una primera le&iacute;da; es que, si bien la Argentina cuenta con una importante penetraci&oacute;n de telefon&iacute;a m&oacute;vil, esta realidad no debe ocultar las brechas digitales que ponen en tensi&oacute;n el uso y acceso como derechos humanos, ya que invisibilizan desigualdades territoriales que se manifiestan con particular intensidad en barrios como el Padre Carlos Mujica, donde el acceso formal a internet convive con formas precarias de conectividad.
    </p><p class="article-text">
        El Dorita llev&oacute; adelante un estudio en su comunidad y advirti&oacute; que entre sus estudiantes se revela una paradoja contempor&aacute;nea: el 100% tiene celular, el 100% tiene alg&uacute;n tipo de acceso a internet, pero el 82% solo cuenta con ese dispositivo m&oacute;vil compartido con hijos, hijas o familiares para todas las tareas educativas. No hay computadoras, no hay espacios adecuados para estudiar, y la conectividad depende de acuerdos vecinales, cooperativas locales o puntos de wifi gubernamentales que &ldquo;a veces funcionan y a veces no&rdquo;, como explic&oacute; Florencia, rectora de la instituci&oacute;n. Es all&iacute; donde la reflexi&oacute;n de Laura, profesora de Tecnolog&iacute;a del establecimiento y parte del convenio acad&eacute;mico que sostiene la propuesta pedag&oacute;gica del Dorita con la Facultad de Filosof&iacute;a y Letras de la UBA,cobra relevancia: &ldquo;scrollear por TikTok, crear memes o escribir en foros no implica comprender c&oacute;mo se construye conocimiento, c&oacute;mo circula la desinformaci&oacute;n o c&oacute;mo funcionan los algoritmos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El informe de Unicef confirma esta observaci&oacute;n: mientras el 94% de los ni&ntilde;os y adolescentes argentinos miran videos en plataformas como YouTube o TikTok todos los d&iacute;as, solo el 60% considera saber evaluar la confiabilidad de un sitio web.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Desmitificando la competencia digital nativa</strong>
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n hoy hay voces que sostienen que los estudiantes &ldquo;saben usar&rdquo; tecnolog&iacute;a solo por haber nacido en entornos digitales.
    </p><p class="article-text">
        Esta suposici&oacute;n ha sido ampliamente cuestionada, incluso por el escritor estadounidense Marc Prensky, quien originalmente propuso el concepto de &ldquo;nativos digitales&rdquo; en 2001, pero posteriormente abandon&oacute; esta met&aacute;fora al reconocer que el acceso temprano a la tecnolog&iacute;a no garantiza competencias cr&iacute;ticas. La supuesta competencia digital intuitiva no reemplaza el acompa&ntilde;amiento pedag&oacute;gico cr&iacute;tico, especialmente cuando la mitad de los ni&ntilde;os y adolescentes del pa&iacute;s percibe tener un uso problem&aacute;tico de la tecnolog&iacute;a. En el contexto del Dorita, donde se carece de computadoras y la conectividad es inestable, esta problematizaci&oacute;n cobra otra dimensi&oacute;n: no solo se trata de educar para un uso cr&iacute;tico, sino de garantizar condiciones m&iacute;nimas para que esa educaci&oacute;n sea posible.
    </p><p class="article-text">
        Desde temprana edad, ni&ntilde;os y j&oacute;venes pueden acceder a tabletas o computadoras, pero, sin un trabajo pedag&oacute;gico dise&ntilde;ado para su apropiaci&oacute;n, su utilizaci&oacute;n se limita a funciones superficiales.
    </p><p class="article-text">
        Navegar redes sociales con fluidez pero sin orientaci&oacute;n pedag&oacute;gica dif&iacute;cilmente transforma estas habilidades en aprendizajes significativos. Este escenario se complejiza a&uacute;n m&aacute;s con el avance acelerado de los algoritmos y la inteligencia artificial generativa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La brecha de acceso: m&aacute;s all&aacute; de la conectividad</strong>
    </p><p class="article-text">
        La experiencia del Dorita permite comprender c&oacute;mo operan en territorio las tres dimensiones de la brecha digital que estructuran las desigualdades educativas contempor&aacute;neas, tal como las conceptualiza el soci&oacute;logo Manuel Castells en su an&aacute;lisis de la sociedad digital. La brecha de acceso se materializa en estudiantes que deben caminar m&aacute;s de diez cuadras porque no llega el transporte p&uacute;blico, que comparten un solo celular familiar y dependen de conexiones inestables. Pero tambi&eacute;n se manifiesta en la ausencia hist&oacute;rica de oferta educativa superior en un barrio de 60.000 habitantes. Para Am&eacute;rica Latina y el Caribe, una regi&oacute;n donde persisten brechas digitales significativas, el acceso sigue siendo el primer desaf&iacute;o. Seg&uacute;n los datos m&aacute;s recientes del Observatorio de Desarrollo Digital de CEPAL 2024, el 77% de los hogares urbanos de la regi&oacute;n est&aacute; conectado, mientras que en las &aacute;reas rurales este porcentaje asciende apenas al 38%. Adem&aacute;s, se estima que 244 millones de habitantes de la regi&oacute;n a&uacute;n no acceden a servicios de internet, lo que evidencia la magnitud del desaf&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        Las escuelas de Am&eacute;rica Latina tambi&eacute;n presentan rezagos importantes: tienen significativamente menos dispositivos digitales por estudiante comparado con las escuelas de la OCDE, y este acceso no ha mejorado sustancialmente entre 2018 y 2022, seg&uacute;n datosdel programa PISA. Esta brecha de equipamiento se combina con deficiencias en infraestructura de conectividad que condicionan el derecho a la salud, la educaci&oacute;n y el trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, garantizar el acceso no es suficiente. Como advierte Castells: &ldquo;Las instituciones tendr&aacute;n que dise&ntilde;ar normativas para afrontar los nuevos desaf&iacute;os de lo que podr&iacute;a ser un salto enorme para la creatividad humana o, por el contrario, saltar ciegamente a una galaxia tecnol&oacute;gica incierta&rdquo;. Se requieren pol&iacute;ticas p&uacute;blicas integrales que articulen infraestructura con formaci&oacute;n docente y acompa&ntilde;amiento pedag&oacute;gico. La conectividad debe pensarse como una puerta de acceso a la ciudadan&iacute;a, al conocimiento y a la creaci&oacute;n colectiva, sostenida por una &eacute;tica p&uacute;blica que priorice la inclusi&oacute;n. Los acuerdos internacionales ya reconocen que no se trata solo de infraestructura, sino de una garant&iacute;a de derechos, tan esencial como el agua potable o la electricidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La brecha de uso significativo: del acceso a la apropiaci&oacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        La brecha de uso significativo emerge, por ejemplo, a la hora de compartir su experiencia las docentes y estudiantes del Dorita, cuando las futuras maestras deben leer textos acad&eacute;micos en pantallas de cinco pulgadas, escribir ensayos pedag&oacute;gicos con teclados de celulares, o participar de clases virtuales desde espacios ruidosos y compartidos. El Dorita ha desarrollado estrategias creativas: operativos oftalmol&oacute;gicos para detectar problemas de visi&oacute;n causados por la lectura en celular, grupos de WhatsApp y Facebook como plataformas educativas, y la producci&oacute;n colectiva de contenidos desde la &uacute;nica computadora disponible, proyectada en la pared para que todas puedan participar.
    </p><p class="article-text">
        Como sostiene la investigadora argentina Mariana Maggio, una verdadera transformaci&oacute;n educativa exige repensar los v&iacute;nculos entre ense&ntilde;anza, aprendizaje y cultura digital. No se trata de sumar pantallas, sino de repensar las pr&aacute;cticas, redefinir los roles docentes y habilitar nuevos modos de construcci&oacute;n de conocimiento.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, la mera entrega de equipamiento, aunque necesaria, no puede ser la &uacute;nica respuesta. Sin pol&iacute;ticas p&uacute;blicas sostenidas, formaci&oacute;n docente adecuada y acompa&ntilde;amiento territorial, el acceso tecnol&oacute;gico corre el riesgo de convertirse en una promesa vac&iacute;a. En diferentes pa&iacute;ses, la incorporaci&oacute;n de dispositivos tecnol&oacute;gicos se bas&oacute; en una l&oacute;gica de modernizaci&oacute;n instrumental m&aacute;s que en una transformaci&oacute;n educativa profunda. Desde hace d&eacute;cadas, diferentes autores advierten que innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gicano es sin&oacute;nimo de innovaci&oacute;n educativa y que esta solo es posible si se la vincula con el sentido pedag&oacute;gico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La brecha impercetible o de sentido: cuando los algoritmos reproducen exclusiones</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pero es la brecha imperceptible o de sentido la que revela las dimensiones m&aacute;s profundas de la desigualdad. Karen relata c&oacute;mo, al llegar de Bolivia, experiment&oacute; discriminaci&oacute;n &ldquo;dentro del barrio, ni siquiera fuera&rdquo;. Los algoritmos y sistemas digitales codifican estas exclusiones present&aacute;ndolas como hechos objetivos neutros, cuando en realidad reproducen prejuicios y estereotipos sobre migrantes, mujeres de sectores populares, habitantes de villas, entre otras. Lo que aparece en el entorno digital como &ldquo;dato t&eacute;cnico&rdquo; encubre decisiones humanas cargadas de sesgos.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s sutiles, pero igualmente graves, son estas brechas imperceptibles que amplifican desigualdades que no son nuevas, pero adquieren nuevas formas cuando se inscriben en sistemasopacos que ponen de manifiesto la falta de neutralidad de los algoritmos. Pueden amplificar desigualdades simb&oacute;licas, deslegitimando lenguas, saberes o identidades que se apartan del canon dominante. As&iacute; como un algoritmo puede priorizar contenidos en espa&ntilde;ol neutro, marginando a estudiantes que hablan guaran&iacute; o quechua, tambi&eacute;n puede invisibilizar realidades locales, memorias comunitarias o formas no hegem&oacute;nicas de conocimiento.
    </p><p class="article-text">
        Como plantea Castells, las brechas digitales se superponen en dimensiones de territorio, g&eacute;nero, edad, clase y etnicidad, amplificando desigualdades que no son nuevas pero adquieren formas in&eacute;ditas en sistemas opacos. La inteligencia artificial no genera estas exclusiones, pero las codifica como verdades t&eacute;cnicas. Las reproduce sin conflicto y, por eso, se hace dif&iacute;cil identificarlas y, m&aacute;s a&uacute;n, interpelarlas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La inteligencia artificial como territorio en disputa</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los datos del informe <em>Kids Online Argentina </em>(Unicef - Unesco, 2025) revelan que el 76% de los ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes argentinos conoce ChatGPT, y el 58% ya lo utiliz&oacute;. Entre quienes lo usan, dos de cada tres lo hacen con fines educativos. Esta masividad en el uso de inteligencia artificial generativa contrasta con las limitaciones para evaluar la confiabilidad de la informaci&oacute;n <em>online</em>: solo el 60% considera saber si un sitio web es confiable, y la mayor&iacute;a tiende a confiar autom&aacute;ticamente en el primer resultado de los buscadores. El uso est&aacute; m&aacute;s extendido entre adolescentes mayores y en hogares de nivel socioecon&oacute;mico medio y alto; como sostenemos en estas p&aacute;ginas, si pensamos en brechas digitales, no solo se trata de tener acceso a estas tecnolog&iacute;as, sino de contar con las condiciones para usarlas de manera significativa y cr&iacute;tica, ya que los ni&ntilde;os y adolescentes incorporan herramientas sofisticadas de inteligencia artificial antes de desarrollar criterios para evaluar informaci&oacute;n b&aacute;sica.
    </p><p class="article-text">
        En tanto hay quienes consideran la inteligencia artificial como amenaza o panacea (como ya sucediera con anterioridad con la irrupci&oacute;n de videograbadoras, televisores, pantallas o celulares), en otros contextos, como el Instituto Dora Acosta, se aborda como &ldquo;objeto cultural contempor&aacute;neo&rdquo; que las futuras maestras deben conocer y experimentar. All&iacute;, las estudiantes aprenden a &ldquo;promptear&rdquo; &ndash;es decir, construir instrucciones precisas para sistemas de inteligencia artificial&ndash; no como t&eacute;cnica instrumental, sino como pr&aacute;ctica pedag&oacute;gica reflexiva que requiere conocimiento did&aacute;ctico, comprensi&oacute;n del contexto espec&iacute;fico de los estudiantes y capacidad de complementar la respuesta automatizada con criterio pedag&oacute;gico situado. Desde una perspectiva cr&iacute;tica, es necesario comprender que los sistemas de inteligencia artificial no son herramientas valorativamente neutras, sino que modelan nuestras formas de percibir, decidir y actuar. Introducir inteligencia artificial en la escuela sin revisar sus supuestos ni entender sus l&oacute;gicas de funcionamiento implica el riesgo de que esas l&oacute;gicas reconfiguren la pr&aacute;ctica pedag&oacute;gica desde una opacidad estructural.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta no es si la inteligencia artificial transformar&aacute; la escuela, porque es evidente que lo est&aacute; haciendo, sino c&oacute;mo lo har&aacute; y con qu&eacute; efectos. &iquest;Amplificar&aacute; las desigualdades o contribuir&aacute; a repararlas? &iquest;Silenciar&aacute; voces o las har&aacute; resonar? &iquest;Reforzar&aacute; estereotipos o abrir&aacute; nuevas posibilidades? En la respuesta a estas preguntas se juega el futuro de la educaci&oacute;n y el de una sociedad en su conjunto.
    </p><p class="article-text">
        Las y los j&oacute;venes habitan un mundo distinto al que conocieron sus docentes, como observa el fil&oacute;sofo franc&eacute;s Michel Serres en su met&aacute;fora de Pulgarcita. Ya no aprenden en los mismos lugares ni con los mismos m&eacute;todos, ya no dependen de la escuela para acceder a informaci&oacute;n, pero eso no significa que la escuela haya perdido sentido. Al contrario, en un mundo saturado de datos e informaci&oacute;n, ense&ntilde;ar no es entregar respuestas sino ayudar a distinguir cu&aacute;les valen la pena, a preguntarse por qu&eacute; nos conmueve una historia, qu&eacute; dice de nosotros lo que compartimos o qu&eacute; callamos cuando repetimos sin pensar. En un mundo que premia la velocidad, la escuela puede ser el lugar donde se recupera el valor de pensar, de dudar y de conversar. La escuela no puede competir con las plataformas digitales, pero puede hacer algo que ninguna aplicaci&oacute;n logra: ofrecer un espacio donde el tiempo no est&eacute; cronometrado por un algoritmo, donde se pueda pensar en com&uacute;n, formular preguntas sin respuestas inmediatas y errar sin ser penalizado.
    </p><p class="article-text">
        La inteligencia artificial, bien orientada desde una &eacute;tica que priorice lo humano, puede potenciar estas capacidades. Estudiantes de comunidades diversas podr&iacute;an usar inteligencia artificial para registrar memorias orales, analizar impactos ambientales en sus territorios o crear contenidos culturales situados.
    </p><p class="article-text">
        Pero esto solo es posible si existen condiciones institucionales, formaci&oacute;n docente cr&iacute;tica y pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que reconozcan la complejidad del ecosistema digital contempor&aacute;neo.
    </p><p class="article-text">
        La ciudadan&iacute;a no se aprende en abstracto. Se encarna en pr&aacute;cticas concretas, en proyectos compartidos, en preguntas inc&oacute;modas.
    </p><p class="article-text">
        Docentes y estudiantes pueden desarrollar proyectos donde la inteligencia artificial se convierte en herramienta para investigar y abordar problemas comunitarios, crear contenido cultural o analizar el funcionamiento de los algoritmos en redes sociales. Desde la creaci&oacute;n de podcasts hasta el an&aacute;lisis cr&iacute;tico de los sesgos de plataformas digitales, estas propuestas habilitan el uso significativo de la tecnolog&iacute;a en contextos reales, desde la colaboraci&oacute;n, la contextualizaci&oacute;n y el reconocimiento de las subjetividades.
    </p><p class="article-text">
        Como plantea el fil&oacute;sofo franc&eacute;s Edgar Morin, educar en el siglo XXI implica ense&ntilde;ar a pensar la complejidad, a integrar saberes y a convivir con la incertidumbre. Para ello, se requiere una educaci&oacute;n que no delegue el juicio docente en algoritmos, que no reduzca a los estudiantes a puntos de datos, y que reconozca en cada uno de ellos un sujeto pol&iacute;tico, cultural y emocional. Las brechas digitales en Am&eacute;rica Latina no son problemas t&eacute;cnicos aislados, son realidades que exponen c&oacute;mo la desigualdad se reproduce sistem&aacute;ticamente en cada aula sin recursos, en cada hogar sin conectividad, en cada estudiante que debe &ldquo;acceder&rdquo; al futuro digital mientras carece de las condiciones b&aacute;sicas de educabilidad.
    </p><p class="article-text">
        Cerrar las brechas de acceso, uso y sentido es una tarea profundamente pol&iacute;tica que expresa, y a menudo profundiza, los problemas estructurales tanto de las sociedades en su conjunto como de los sistemas educativos. Estas divisiones no operan de forma aislada: se entrelazan en tramas complejas donde la falta de un dispositivo dialoga con la ausencia de alimentaci&oacute;n adecuada, donde la carencia de habilidades digitales se encuentra con entornos familiares precarizados. Son c&iacute;rculos viciosos que se retroalimentan, creando abismos que ninguna tablet puede cerrar por s&iacute; sola. Esta realidad del Dorita no es una excepci&oacute;n, sino la manifestaci&oacute;n local de una paradoja que trasciende fronteras y que expone las contradicciones m&aacute;s profundas de nuestro tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Hace una d&eacute;cada, en <em>Navegar entre culturas</em>, Silvia Bacher (Bacher, 2016) advert&iacute;a que la <em>selfie </em>de una humanidad &ldquo;sin inodoros ni letrinas, pero con celulares; con armas de fuego al alcance de la mano, pero sin educaci&oacute;n para abordar nuestro tiempo&rdquo; deber&iacute;a ser <em>trending topic</em>, aunque permaneciera invisible. En 2025, esa paradoja no solo persiste: las cifras la agudizan. M&aacute;s de 3400 millones de personas carecen de un inodoro seguro y 2100 millones no tienen acceso a agua potable gestionada de forma confiable, mientras que alrededor de 5680 millones usan un tel&eacute;fono m&oacute;vil y 5400 millones est&aacute;n conectados a internet. La desigualdad tecnol&oacute;gica no reemplaza a la desigualdad material: la superpone, la amplifica y la vuelve m&aacute;s cruel, porque exhibe un planeta hiperconectado a pantallas pero con profundos desniveles en el acceso a educaci&oacute;n de calidad, donde millones contin&uacute;an privados de las condiciones m&iacute;nimas de dignidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Resistir la fragmentaci&oacute;n, construir lo com&uacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        Vivimos una realidad atravesada por la polarizaci&oacute;n, la desinformaci&oacute;n y la desconfianza, pero la escuela sigue siendo uno de los &uacute;ltimos territorios donde se puede ensayar lo com&uacute;n. Como advierte el historiador israel&iacute; Yuval Harari (2024), si no reconstruimos la confianza como base de nuestra vida social, el riesgo no es solo perder la democracia, sino la capacidad de sostener cualquier forma de di&aacute;logo. La inteligencia artificial irrumpe con promesas de personalizaci&oacute;n y acceso infinito al conocimiento, pero tambi&eacute;n con el riesgo de reducir a docentes y estudiantes a datos sin latido humano. La respuesta no es el rechazo, sino la incorporaci&oacute;n cr&iacute;tica. Como sostiene Freire, solo nombrando el mundo desde nuestra experiencia podemos transformarlo. La pedagog&iacute;a cr&iacute;tica se vuelve indispensable para pensar una escuela que habilite la construcci&oacute;n de relatos propios del mundo, no solo las r&eacute;plicas de versiones codificadas por otros. Es necesario que la educaci&oacute;n transparente los sesgos y estereotipos para permitir a los j&oacute;venes desarrollar su propia narrativa. No basta con estar conectados: es necesario tener el derecho y las herramientas para ser parte de la conversaci&oacute;n cultural. Se impone aspirar a alfabetizaciones m&uacute;ltiples que no sean simplemente ense&ntilde;ar a usar un tel&eacute;fono o plataformas como ChatGPT, Gemini, Copilot o Claude, sino formar sujetos capaces de interpretar, crear y habitar entornos digitales con criterio a partir de alfabetizaciones tecnol&oacute;gicas, medi&aacute;ticas, emocionales y cr&iacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        En este siglo atravesado por algoritmos y promesas de eficiencia, la escuela tiene una tarea que ninguna m&aacute;quina puede asumir: acompa&ntilde;ar a cada estudiante a construir su relato del mundo. No el que dictan las pantallas o imponen los algoritmos, sino el que se forja con preguntas, v&iacute;nculos, contradicciones, memorias y decisiones profundamente humanas. Una escuela reimaginada como territorio de justicia, participaci&oacute;n y reconocimiento de lo com&uacute;n, donde se amplifican voces, se reconocen saberes diversos y se construye ciudadan&iacute;a cr&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Saber o no saber </strong></em><em>explora c&oacute;mo la irrupci&oacute;n de la inteligencia artificial transforma nuestra relaci&oacute;n con el conocimiento, la educaci&oacute;n y la vida democr&aacute;tica. </em><em><strong>Silvia Bacher </strong></em><em>y </em><em><strong>Tom&aacute;s Balmaceda</strong></em><em> proponen una mirada cr&iacute;tica y profundamente humana sobre los desaf&iacute;os culturales, &eacute;ticos y pol&iacute;ticos que plantean los algoritmos en la vida cotidiana y en las aulas. Lejos de pensar la escuela como un espacio aislado, el libro invita a docentes, familias y responsables de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas a construir nuevas formas de ciudadan&iacute;a en tiempos digitales. Un ensayo l&uacute;cido y necesario para debatir qu&eacute; significa aprender, ense&ntilde;ar y pensar en la era de la inteligencia artificial.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Silvia Bacher - Tomás Balmaceda]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lecturas/escuela-irrumpe-inteligencia-artificial_1_13245544.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 24 May 2026 03:02:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿En qué escuela irrumpe la inteligencia artificial?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inteligencia Artificial,Desigualdad,Alfabetización]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La misteriosa empresa que compra libros viejos para entrenar a la IA y los destruye: “Es un expolio literario”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/misteriosa-empresa-compra-libros-viejos-entrenar-ia-destruye-expolio-literario_1_13244274.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/731c35f5-4e7d-4e1e-95ad-b08452c01edd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La misteriosa empresa que compra libros viejos para entrenar a la IA y los destruye: “Es un expolio literario”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una compañía canadiense irrumpió en librerías de todo el mundo comprando miles de ejemplares sin recorrido comercial. Los libreros denuncian que su objetivo es alimentar un algoritmo y deshacerse de los volúmenes.</p><p class="subtitle"></p></div><p class="article-text">
        El primer pedido le pareci&oacute; normal, el segundo ya lo hizo sospechar. Mar&ccedil;al Font, propietario de la librer&iacute;a de segunda mano F&egrave;nix de Badalona, lleva semanas viendo c&oacute;mo una misteriosa empresa canadiense le compra libros extra&ntilde;os: principalmente ejemplares en catal&aacute;n que llevan a&ntilde;os en su almac&eacute;n, todos de no ficci&oacute;n y sin apenas salida comercial.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me pueden llegar siete pedidos seguidos del mismo comprador, con un minuto de diferencia entre ellos&rdquo;, apunt&oacute; este librero, que sospecha que quien hace las compras es un robot.
    </p><p class="article-text">
        No es el &uacute;nico al que le ocurri&oacute;. Hay una veintena de librer&iacute;as en Espa&ntilde;a que tambi&eacute;n han vendido ejemplares a esta compa&ntilde;&iacute;a desde finales de abril. Algunas incluso recibieron pedidos de m&aacute;s de mil libros, muchos de ellos descatalogados. Lo mismo est&aacute; ocurriendo en tiendas de Alemania, Estados Unidos, Nueva Zelanda, Australia&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Los libros elegidos van desde una edici&oacute;n sobre el mundo de los castellers en Granollers (Barcelona) en los a&ntilde;os '70, hasta un manual t&eacute;cnico sobre c&oacute;mo hacer vino, actas de congresos celebrados hace 50 a&ntilde;os o dietarios de la Guerra Civil. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;De media suelen ser libros de unos cinco o diez euros, con poco valor&rdquo;, apunt&oacute; Font, &ldquo;y muchos son pr&aacute;cticamente imposibles de encontrar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El sector est&aacute; desconcertado. &iquest;Para qui&eacute;n est&aacute; comprando esta empresa decenas de miles de libros y los hace mandar a un centro log&iacute;stico de EE.UU.? &iquest;Para qu&eacute; quiere estos ejemplares que llevan a&ntilde;os pillando polvo?
    </p><p class="article-text">
        Este viernes, otra compa&ntilde;&iacute;a de Silicon Valley (EE.UU.) vinculada a la IA contact&oacute; con una libreria de viejo espa&ntilde;ola, que prefiere no revelar su nombre, y le plante&oacute; un un pedido de m&aacute;s de 3.000 libros.
    </p><p class="article-text">
        El objetivo, seg&uacute;n apuntan diversas fuentes, es entrenar modelos de Inteligencia Artificial (IA) antes de destruir estos vol&uacute;menes y reciclar su papel.
    </p><p class="article-text">
        La apuesta no es nueva. <a href="https://www.washingtonpost.com/technology/2026/01/27/anthropic-ai-scan-destroy-books/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Una investigaci&oacute;n de </a><a href="https://www.washingtonpost.com/technology/2026/01/27/anthropic-ai-scan-destroy-books/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Washington Post</em></a> desvel&oacute; en enero un proyecto secreto de la <em>startup </em>Anthropic, que opera la herramienta de IA Claude, para &ldquo;escanear y destruir todos los libros del mundo&rdquo;, seg&uacute;n se&ntilde;alaba un informe interno de la compa&ntilde;&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&ldquo;No queremos que se sepa que estamos trabajando en esto&rdquo;, remarc&oacute; el documento. 
    </p><p class="article-text">
        La estrategia se enmarca en la necesidad de seguir alimentando esta tecnolog&iacute;a una vez ya nutrida de toda la informaci&oacute;n disponible en Internet.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando el conocimiento gratuito se agot&oacute;, las empresas corrieron a repositorios piratas de e-books para seguir alimentando sus modelos&rdquo;, explic&oacute; Xavier Vinaixa, experto en IA y una de las personas que tir&oacute; del hilo de este caso. &ldquo;El uso de estos recursos desencaden&oacute; demandas millonarias por violaci&oacute;n de derechos de autor&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las tecnol&oacute;gicas se enfrentaron entonces, explic&oacute; Vinaixa, a lo que se conoce como el &ldquo;<em>data wall</em>&rdquo;: sin textos nuevos, in&eacute;ditos y largos para entrenar el algoritmo, la IA corr&iacute;a el riesgo de sufrir un estancamiento cognitivo y acabar incluso aliment&aacute;ndose de documentos creados por su propia tecnolog&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La soluci&oacute;n que encontraron estas compa&ntilde;&iacute;as fue comprar en librer&iacute;as de segunda mano de todo el mundo, normalmente ejemplares totalmente marginales de no ficci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Un juez federal de EE.UU. dictamin&oacute; que la pr&aacute;ctica es legal porque el uso que se hace de los libros es &ldquo;transformativo&rdquo;. Es decir, que no sustituye a las obras originales, sino que las emplea para crear algo nuevo: en este caso, un modelo de inteligencia artificial. El magistrado lleg&oacute; a comparar el entrenamiento del algoritmo con &ldquo;ense&ntilde;ar a escribir a estudiantes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La pr&aacute;ctica, sin embargo, genera rechazo en parte del sector porque implica la destrucci&oacute;n f&iacute;sica de los ejemplares para optimizar el proceso: cuando los libros llegan a la planta de procesamiento, se les corta el lomo, las p&aacute;ginas se escanean de forma automatizada y, posteriormente, los vol&uacute;menes se trituran para convertirlos en pasta de papel.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Contradicciones en el sector</strong></h2><p class="article-text">
        Los libreros de segunda mano llevan semanas inmersos en una profunda contradicci&oacute;n: por un lado, nunca hab&iacute;an vendido tantos libros. Por otro, tienen serias dudas sobre el destino de estos ejemplares. Hasta el punto de que alertaron al Ministerio de Cultura de lo que est&aacute; ocurriendo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No somos s&oacute;lo comerciantes sino que tenemos funciones de preservaci&oacute;n, conservaci&oacute;n y restauraci&oacute;n del patrimonio bibliogr&aacute;fico&rdquo;, apunt&oacute; Miguel &Aacute;ngel Ortega, librero y presidente de la Asociaci&oacute;n Profesional del Libro y Coleccionismo Antiguo. &ldquo;Resultar&iacute;a muy contradictorio que estuvi&eacute;ramos vendiendo libros con la finalidad de destruirlos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos ante una forma de expolio literario&rdquo;, opin&oacute; Font, el librero de Badalona, que mientras habla con este peri&oacute;dico recibi&oacute; otro pedido de la empresa canadiense. &ldquo;Estamos viendo el tsunami que viene, creo que las instituciones deben intervenir&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Font explic&oacute; que con estas pr&aacute;cticas no se perder&aacute;, por ejemplo, lo que public&oacute; Merc&egrave; Rodoreda. &ldquo;Lo que est&aacute; en riesgo es el libro que explica qu&eacute; hizo Rodoreda el d&iacute;a que fue a alg&uacute;n lugar&rdquo;, precis&oacute;. &ldquo;De lo que se alimenta esta IA es de esta literatura secundaria&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En foros especializados de todo el mundo hay cientos de mensajes de libreros asustados ante un aumento inusual de los pedidos. Los mensajes en Reddit, de libreros americanos, empezaron en enero. Al principal foro de Alemania las dudas llegaron a finales de abril.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ayer recib&iacute; un pedido (un libro). Lo envi&eacute;. Durante la noche, recib&iacute; diez pedidos distintos, cada uno de un libro, algunos de los cuales eran consecutivos y estaban relacionados tem&aacute;ticamente&rdquo;, escribi&oacute; un librero alem&aacute;n en un foro especializado. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Miguel Ángel Ortega, presidente de la Asociación Profesional del Libro y Coleccionismo Antiguo, el pasado jueves en Barcelona."
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            <span class="title">
                Miguel Ángel Ortega, presidente de la Asociación Profesional del Libro y Coleccionismo Antiguo, el pasado jueves en Barcelona.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Las primeras publicaciones versaban sobre si las compras pod&iacute;an ser un enga&ntilde;o. Pasadas unas semanas y tras constatar que el dinero llegaba a los vendedores, el debate se centr&oacute; en qui&eacute;n est&aacute; comprando miles de vol&uacute;menes sin recorrido comercial y por qu&eacute; lo hace de una manera tan extra&ntilde;a: de manera escalonada y con costes de env&iacute;o que en ocasiones triplican el precio de un ejemplar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Puede que no nos demos cuenta y estemos perdiendo una parte muy importante del patrimonio bibliogr&aacute;fico para siempre&rdquo;, alert&oacute; Ortega, que defini&oacute; como &ldquo;perversa&rdquo; la situaci&oacute;n a la que se enfrentan. &ldquo;Te entran escalofr&iacute;os si te hacen un gran pedido y no sabes qu&eacute; ocurrir&aacute; con los libros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Carlos Hern&aacute;ndez, propietario de la librer&iacute;a de viejo Mautalos en Madrid, vendi&oacute; a esta empresa unos 200 libros en el &uacute;ltimo mes y no es tan pesimista. &ldquo;Mucha parte de nuestro <em>stock</em> son libros que la gente quiere tirar&rdquo;, explic&oacute; por tel&eacute;fono. &ldquo;Incluso muchos de los que vendo los recoge gente en los contenedores&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Puede que no nos demos cuenta y estemos perdiendo una parte muy importante del patrimonio bibliográfico para siempre</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>La compa&ntilde;&iacute;a no responde a las preguntas</strong></h2><p class="article-text">
        La empresa que est&aacute; adquiriendo de forma masiva estos libros, Zoom Books, tampoco explica abiertamente cu&aacute;l es el destino final de estos ejemplares que, en muchos casos, carecen de salida comercial.
    </p><p class="article-text">
        Formalmente, Zoom Books se dedica al reciclaje y la compraventa de libros, pero la empresa ten&iacute;a hasta cinco publicaciones en su web sobre comprar ejemplares de segunda mano para alimentar algoritmos de IA y despu&eacute;s destruirlos. Los posts tambi&eacute;n recordaban que a trav&eacute;s de su plataforma se cumpl&iacute;an los requisitos legales para hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        Ninguna de estas publicaciones est&aacute; ya disponible en la web de Zoom Books, pero esta redacci&oacute;n pudo acceder a su contenido tras introducir las direcciones en tres modelos de IA &mdash;Gemini, ChatGPT y Claude: todos coinciden a la hora de describir el contenido eliminado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Zoom Books es una librer&iacute;a de segunda mano; compramos excedentes y existencias usadas y las revendemos&rdquo;, explic&oacute; la empresa en un comunicado remitido a <em>elDiario.es</em>, en el que niega colaborar directamente con Anthropic.
    </p><p class="article-text">
        Este peri&oacute;dico pregunt&oacute; a la compa&ntilde;&iacute;a si pod&iacute;a confirmar que sus libros no se destru&iacute;an o se utilizaban para entrenar modelos de IA. Tambi&eacute;n pregunt&oacute; por las publicaciones eliminadas de la web en las que defend&iacute;an estas pr&aacute;cticas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No hacemos comentarios sobre nuestros clientes ni sobre nuestros acuerdos comerciales, que est&aacute;n sujetos a acuerdos de confidencialidad&rdquo;, se limit&oacute; a responder la compa&ntilde;&iacute;a.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pol Pareja]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/misteriosa-empresa-compra-libros-viejos-entrenar-ia-destruye-expolio-literario_1_13244274.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 May 2026 03:02:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La misteriosa empresa que compra libros viejos para entrenar a la IA y los destruye: “Es un expolio literario”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Inteligencia Artificial,ChatGPT,Gemini]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“Gran Hermano”: fuertes críticas y pedido de información por el sistema "Gemelo Digital Social", la IA anunciada por Milei]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/gran-hermano-fuertes-criticas-pedido-informacion-sistema-gemelo-digital-social-ia-anunciada-milei_1_13244297.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/61ac8d96-88c4-48d6-8e59-5599c8b922f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“Gran Hermano”: fuertes críticas y pedido de información por el sistema &quot;Gemelo Digital Social&quot;, la IA anunciada por Milei"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El sistema fue presentado como una herramienta de inteligencia artificial para anticipar escenarios sociales, pero generó cuestionamientos por el posible cruce masivo de datos personales y sospechas de vínculos con la firma tecnológica Palantir.</p></div><p class="article-text">
        El presidente <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/alineado-palantir-peter-thiel-milei-lanza-herramienta-ia-cruzar-datos-ciudadanos_1_13243345.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Javier Milei present&oacute; este viernes el denominado &ldquo;Gemelo Digital Social&rdquo;</a>, una plataforma de <strong>inteligencia artificial</strong> impulsada por el <a href="https://x.com/MinCapHum_Ar" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ministerio de Capital Humano</a> que busca centralizar informaci&oacute;n estatal y anticipar escenarios vinculados a pol&iacute;ticas sociales. El anuncio fue difundido a trav&eacute;s de un video publicado en redes sociales, donde el mandatario sostuvo que &ldquo;Argentina se adelanta al futuro&rdquo; y calific&oacute; la iniciativa como &ldquo;un cambio de paradigma&rdquo; en el uso de <strong>IA</strong> aplicada a la gesti&oacute;n p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        La herramienta, desarrollada bajo la &oacute;rbita del ministerio encabezado por <strong>Sandra Pettovello</strong>, fue presentada como un sistema capaz de &ldquo;simular escenarios, anticipar impactos y optimizar decisiones en tiempo real&rdquo; mediante el cruce de m&uacute;ltiples bases de datos. Seg&uacute;n el video oficial, el objetivo es construir &ldquo;una sola visi&oacute;n&rdquo; de la informaci&oacute;n social para acompa&ntilde;ar a las personas &ldquo;desde la infancia hasta la autonom&iacute;a&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/2057824046301987154?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El lanzamiento qued&oacute; r&aacute;pidamente envuelto en <strong>pol&eacute;mica por las sospechas de un eventual v&iacute;nculo con Palantir Technologies</strong>, la firma de an&aacute;lisis de datos ligada al magnate <strong>Peter Thiel</strong>, quien semanas atr&aacute;s <strong>visit&oacute; a Javier Milei en la Argentina</strong>. Palantir es conocida por desarrollar sistemas de inteligencia y vigilancia utilizados por organismos como la CIA, el FBI y la NSA, adem&aacute;s de colaborar en tareas de seguridad y defensa en distintos pa&iacute;ses.
    </p><p class="article-text">
        Aunque el Gobierno no confirm&oacute; oficialmente ninguna asociaci&oacute;n con la compa&ntilde;&iacute;a, <strong>el anuncio despert&oacute; cuestionamientos de dirigentes pol&iacute;ticos, especialistas en tecnolog&iacute;a y organizaciones vinculadas a los derechos digitales</strong>. Uno de los que reaccion&oacute; fue el programador y divulgador tecnol&oacute;gico Maximiliano Firtman, quien escribi&oacute; en redes sociales: &ldquo;&iquest;Se acuerdan de Peter Thiel? Su empresa, Palantir, vende un servicio que se llama &lsquo;Gemelo Digital&rsquo;, justo como el programa que present&oacute; el presidente con ese video editado en estilo estafa piramidal&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/2057865117170061703?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se pronunci&oacute; el diputado nacional <strong>Esteban Paul&oacute;n, quien cuestion&oacute; el alcance de la iniciativa y present&oacute; un pedido de informes en el Congreso</strong>. &ldquo;&iquest;Gemelo o Gran Hermano? El anuncio sobre la implementaci&oacute;n del programa &lsquo;gemelo digital social&rsquo; es preocupante y nos hace acordar a lo peor de Orwell y 1984&rdquo;, se&ntilde;al&oacute;. Adem&aacute;s, sostuvo que el Gobierno &ldquo;avanza en un plan que vulnera la privacidad y el cuidado de datos personales&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/2057898002258206921?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        En la misma l&iacute;nea, el exdiputado Alejandro Rodr&iacute;guez advirti&oacute; sobre el posible uso pol&iacute;tico de la informaci&oacute;n recolectada. &ldquo;Milei le entrega a Palantir el manejo de datos de las personas que debe resguardar el Estado. &iquest;Para qu&eacute;? Para uso electoral y de negocios&rdquo;, cuestion&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Las cr&iacute;ticas tambi&eacute;n llegaron desde el &aacute;mbito especializado en <strong>inteligencia artificial</strong>. El analista Ariel Garbarz alert&oacute; sobre la capacidad de este tipo de sistemas para integrar informaci&oacute;n sensible de m&uacute;ltiples organismos p&uacute;blicos y privados. Seg&uacute;n indic&oacute;, <strong>plataformas de este tipo podr&iacute;an conectar datos provenientes de DNI, Anses, bancos, salud, educaci&oacute;n, migraciones, telecomunicaciones y geolocalizaci&oacute;n, reduciendo &ldquo;la entrop&iacute;a observable&rdquo; de la sociedad mediante vigilancia algor&iacute;tmica</strong>.
    </p><p class="article-text">
        A las repercusiones pol&iacute;ticas y t&eacute;cnicas se sum&oacute; adem&aacute;s un<strong> pedido formal de acceso a la informaci&oacute;n p&uacute;blica</strong> presentado por la Fundaci&oacute;n V&iacute;a Libre ante el Ministerio de Capital Humano y la Agencia de Acceso a la Informaci&oacute;n P&uacute;blica. En el documento, la organizaci&oacute;n expres&oacute; su &ldquo;fuerte preocupaci&oacute;n&rdquo; por el posible <strong>impacto del sistema sobre la privacidad y la protecci&oacute;n de datos personales</strong>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe class="scribd_iframe_embed" title="Solicitud de acceso a información pública" src="https://www.scribd.com/embeds/1042245846/content?start_page=1&view_mode=scroll&access_key=key-ntR2QldxqNXsghIDogTV" tabindex="0" data-auto-height="true" data-aspect-ratio="0.7080062794348508" scrolling="no" width="100%" height="600" frameborder="0" ></iframe> <p style="margin: 12px auto 6px auto; font-family: Helvetica,Arial,Sans-serif; font-size: 14px; line-height: normal; display: block;"> <a title="View Solicitud de acceso a información pública on Scribd" href="https://www.scribd.com/document/1042245846/Solicitud-de-acceso-a-informacion-publica#from_embed" style="color: #098642; text-decoration: underline;"> Solicitud de acceso a información pública </a> by <a title="View profile on Scribd" href="https://www.scribd.com/user/536654839/#from_embed" style="color: #098642; text-decoration: underline;" > </a> </p>
    </figure><p class="article-text">
        La presentaci&oacute;n reclama precisiones sobre la normativa que habilita el programa, el tipo de datos que ser&aacute;n utilizados, los organismos estatales involucrados y la eventual participaci&oacute;n de empresas tecnol&oacute;gicas privadas. Tambi&eacute;n consulta si existieron reuniones con representantes de <strong>Palantir</strong> o con <strong>Peter Thiel</strong> en el marco del desarrollo del proyecto.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la fundaci&oacute;n pidi&oacute; detalles sobre eventuales decisiones automatizadas tomadas por el sistema, posibles sesgos algor&iacute;tmicos y medidas de seguridad para resguardar la informaci&oacute;n personal de millones de ciudadanos.
    </p><p class="article-text">
        <em>JIB</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/gran-hermano-fuertes-criticas-pedido-informacion-sistema-gemelo-digital-social-ia-anunciada-milei_1_13244297.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 22 May 2026 21:40:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“Gran Hermano”: fuertes críticas y pedido de información por el sistema "Gemelo Digital Social", la IA anunciada por Milei]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inteligencia Artificial,Palantir,Peter Thiel,Gemelo Digital Social]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Jóvenes de la Generación Z admiten que no pueden “funcionar” sin la inteligencia artificial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/jovenes-generacion-z-admiten-no-funcionar-inteligencia-artificial_1_13239921.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2e647a1d-167b-4716-9754-da6b31c270fd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Jóvenes de la Generación Z admiten que no pueden “funcionar” sin la inteligencia artificial"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">De las personas encuestadas por GoTo y Workplace Intelligence, el 93% afirmó que el uso de la IA los benefició, mientras que un considerable 40% declaró que siente que no puede funcionar sin ella. La Generación Z son aquellas personas que nacieron entre 1997 y 2012.</p></div><p class="article-text">
        J&oacute;venes de la&nbsp;<strong>Generaci&oacute;n Z</strong>&nbsp;(nacidos entre 1997 y 2012)<strong>&nbsp;</strong>aseguran que<strong>&nbsp;la inteligencia artificial (IA) se volvi&oacute; esencial para su trabajo</strong>, y un n&uacute;mero creciente teme que esta dependencia tenga un costo, indica un estudio global sobre el entorno laboral.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el estudio citado por Newsweek, muchos empleados de dicha generaci&oacute;n reportan una gran dependencia de las herramientas de IA y una&nbsp;<strong>creciente preocupaci&oacute;n de que estas mismas herramientas puedan estar debilitando sus habilidades&nbsp;</strong>y sus perspectivas laborales futuras.
    </p><p class="article-text">
        De las personas encuestadas por GoTo y Workplace Intelligence,<strong>&nbsp;el 93% afirm&oacute; que el uso de la IA los benefici&oacute;, mientras que un considerable 40% declar&oacute; que siente que no puede funcionar sin ella.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Como la primera generaci&oacute;n en incorporarse al mercado laboral con herramientas de IA ya integradas en los flujos de trabajo diarios,<strong>&nbsp;la Generaci&oacute;n Z utiliza esta tecnolog&iacute;a no solo para agilizar tareas, sino tambi&eacute;n, con frecuencia, para pensar y tomar decisiones.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esto, seg&uacute;n aseguran, podr&iacute;a conllevar&nbsp;<strong>riesgos tanto para empleadores como para empleados</strong>. Si provoca una disminuci&oacute;n del pensamiento cr&iacute;tico,<strong>&nbsp;la Generaci&oacute;n Z estar&iacute;a usando la IA como una muleta en lugar de una herramienta.</strong>
    </p><h2 class="article-text">Hasta qu&eacute; punto la IA se integr&oacute; en el trabajo diario de la Generaci&oacute;n Z</h2><p class="article-text">
        Del grupo encuestado, el<strong>&nbsp;62% afirm&oacute; depender demasiado de la IA.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los expertos, para muchos trabajadores j&oacute;venes, la IA ya no se considera un complemento de productividad, sino&nbsp;<strong>una herramienta esencial en el entorno laboral,</strong>&nbsp;utilizada para todo, desde redactar correos electr&oacute;nicos hasta resolver problemas de flujo de trabajo.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de su amplia adopci&oacute;n, muchos trabajadores de la Generaci&oacute;n Z se muestran preocupados por el impacto a largo plazo de depender de la IA.
    </p><p class="article-text">
        Casi la mitad (46%) de los encuestados de la Generaci&oacute;n Z afirm&oacute; que&nbsp;<strong>depender demasiado de la IA est&aacute; mermando sus habilidades y &ldquo;haci&eacute;ndolos menos inteligentes&rdquo;</strong>, seg&uacute;n el estudio. Otro 50% expres&oacute; su creencia de que una excesiva dependencia de la IA podr&iacute;a perjudicar sus perspectivas profesionales a largo plazo.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;La Generaci&oacute;n Z es menos inteligente?</h2><p class="article-text">
        Estas preocupaciones apuntan a un temor creciente entre los trabajadores j&oacute;venes:&nbsp;<strong>si bien la IA puede aumentar la eficiencia a corto plazo, su uso excesivo podr&iacute;a socavar el pensamiento cr&iacute;tico y el desarrollo profesional.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Lo m&aacute;s llamativo de las estad&iacute;sticas que compartieron no es que el 40% de la Generaci&oacute;n Z sienta que no puede funcionar sin IA, sino que sean lo suficientemente conscientes como para admitirlo</strong>&rdquo;, declar&oacute; a Newsweek el consultor de recursos humanos Bryan Driscoll. &ldquo;Esa conciencia es poco com&uacute;n. Y demuestra que&nbsp;<strong>la dependencia de la IA no es una deficiencia personal, sino una decisi&oacute;n de dise&ntilde;o industrial&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, las herramientas de IA se han integrado r&aacute;pidamente en los entornos laborales, a menudo sin una gu&iacute;a clara sobre cu&aacute;ndo y c&oacute;mo deben usarse. Muchos trabajadores j&oacute;venes se incorporaron al mercado laboral en un momento en que&nbsp;<strong>las herramientas de IA ya estaban ampliamente disponibles, lo que hace que su dependencia parezca natural</strong>, pero no siempre intencional, seg&uacute;n los expertos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para los trabajadores,&nbsp;<strong>la IA es excelente para elevar el nivel m&iacute;nimo de competencia, pero in&uacute;til para establecer un techo.&nbsp;</strong>Las carreras profesionales se construyen sobre el criterio, la originalidad y la capacidad de desenvolverse en situaciones ambiguas. Estas son precisamente las habilidades que se atrofian cuando se externaliza el pensamiento&rdquo;, afirm&oacute; Driscoll. &ldquo;<strong>Una generaci&oacute;n que solo trabaja con la ayuda de la IA tendr&aacute; dificultades para desarrollar el criterio de alto nivel que buscan los empleadores&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si bien los l&iacute;deres de TI ven cada vez m&aacute;s la IA como una ventaja competitiva, la opini&oacute;n de los empleados, especialmente entre la Generaci&oacute;n Z, podr&iacute;a reflejar la necesidad de expectativas y capacitaci&oacute;n m&aacute;s claras. Los trabajadores parecen deseosos de usar la IA, pero no est&aacute;n seguros de cu&aacute;ndo es demasiado.
    </p><p class="article-text">
        A medida que la IA se vuelve m&aacute;s potente y automatizada, es posible que los empleados dependan cada vez m&aacute;s de sus empleadores para definir qu&eacute; implica un uso responsable. Sin embargo, por ahora, la Generaci&oacute;n Z parece sentirse empoderada por la IA, pero tambi&eacute;n desconfiada de ella. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Empleadores, &iexcl;cuidado!&nbsp;<strong>&iquest;qu&eacute; har&aacute;n cuando esta generaci&oacute;n deba asumir roles de liderazgo</strong>?&rdquo;, dijo Driscoll. &ldquo;Las empresas que no invirtieron en el desarrollo de su talento joven se encontrar&aacute;n con una capa intermedia debilitada, con gran dominio de las herramientas pero poca capacidad de discernimiento&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con informaci&oacute;n de NA.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/jovenes-generacion-z-admiten-no-funcionar-inteligencia-artificial_1_13239921.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 21 May 2026 14:03:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Jóvenes de la Generación Z admiten que no pueden “funcionar” sin la inteligencia artificial]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2e647a1d-167b-4716-9754-da6b31c270fd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Inteligencia Artificial,IA,Generación Z]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“Queremos una Latinoamérica más justa y con más oportunidades”: el reclamo de los jóvenes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/queremos-latinoamerica-justa-oportunidades-reclamo-jovenes_1_13239319.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/514bb3dd-0454-4427-8d4a-79b973285233_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“Queremos una Latinoamérica más justa y con más oportunidades”: el reclamo de los jóvenes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En un foro organizado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, los jóvenes plasmaron sus demandas en una declaración política de cinco puntos con peticiones concretas para garantizar la participación política de las nuevas generaciones, la aplicación de normas de inclusión y la regulación de las plataformas digitales para garantizar la transparencia de los algoritmos y la responsabilización de las 'big tech' por la difusión de contenidos falsos.</p></div><p class="article-text">
        Los j&oacute;venes latinoamericanos quieren ser protagonistas en la toma de decisiones y con m&aacute;s oportunidades, seg&uacute;n se desprende de los dos d&iacute;as de debates concluidos este mi&eacute;rcoles en el encuentro 'Gobiernos del futuro: Expectativas de la Juventud'.
    </p><p class="article-text">
        El foro, organizado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) con el apoyo de EFE, concluy&oacute; con la discusi&oacute;n de una carta abierta con demandas que ser&aacute; dirigida a las autoridades.
    </p><p class="article-text">
        Keven Paca, un estudiante de Geograf&iacute;a de 22 a&ntilde;os que vive en la periferia de Brasilia, valor&oacute; que las propuestas, dirigidas a los gobernantes de la regi&oacute;n, cristalizan lo que le importa a las juventudes.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Conseguimos crear propuestas que se transformaron en una carta, que espero que sea recibida con mucho cari&ntilde;o y respeto por nuestros gobernantes para que podamos tener una Am&eacute;rica Latina y un Caribe mejor, m&aacute;s justa y con m&aacute;s oportunidades para los j&oacute;venes&rdquo;, dijo Paca a EFE.
    </p><h2 class="article-text">Petici&oacute;n de medidas de protecci&oacute;n contra la desinformaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Los j&oacute;venes plasmaron sus demandas en la Carta de la Juventud por el Futuro de la Democracia, una declaraci&oacute;n pol&iacute;tica de cinco puntos con peticiones concretas al Estado, para garantizar la participaci&oacute;n pol&iacute;tica de los j&oacute;venes, la aplicaci&oacute;n de pol&iacute;ticas de inclusi&oacute;n y de protecci&oacute;n contra la desinformaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El punto m&aacute;s innovador fue la petici&oacute;n de regulaci&oacute;n de las plataformas digitales para garantizar la transparencia de los algoritmos y la responsabilizaci&oacute;n de las 'big tech' por la difusi&oacute;n de contenidos falsos.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente este mi&eacute;rcoles, el presidente brasile&ntilde;o, Luiz In&aacute;cio Lula da Silva, firm&oacute; un decreto que obliga a las plataformas de redes sociales a retirar contenido ofensivo de forma preventiva y sin necesidad de una decisi&oacute;n judicial, en especial en el caso de delitos graves, como terrorismo, ataques a la democracia, racismo, homofobia y violencia contra la mujer.
    </p><p class="article-text">
        De forma paralela, la declaraci&oacute;n de Brasilia pidi&oacute; la incorporaci&oacute;n de la alfabetizaci&oacute;n medi&aacute;tica y digital en el curr&iacute;culo escolar, para dar herramientas a los j&oacute;venes para protegerse contra la desinformaci&oacute;n, que se agrava con el auge de la inteligencia artificial.
    </p><p class="article-text">
        El documento tambi&eacute;n demanda una mayor protecci&oacute;n contra la violencia contra j&oacute;venes mujeres, negros, ind&iacute;genas y minor&iacute;as sexuales, as&iacute; como la garant&iacute;a de derechos y servicios para las poblaciones vulnerables y marginalizadas.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, reclama al Estado que garantice el trabajo digno y el tiempo libre para que la juventud pueda ejercer plenamente sus derechos como ciudadanos.
    </p><h2 class="article-text">Perspectivas elevadas, optimismo limitado</h2><p class="article-text">
        El foro se clausur&oacute; con la celebraci&oacute;n de una encuesta entre los asistentes sobre su percepci&oacute;n del futuro de la democracia en Am&eacute;rica Latina, un estudio expr&eacute;s que mostr&oacute; perspectivas elevadas, pero con pocas esperanzas de reformas efectivas.
    </p><p class="article-text">
        El 83,7 % de los participantes en el encuentro consider&oacute; un escenario ideal que se acometa una reforma institucional destinada a garantizar que la juventud se convierta en un &ldquo;actor pol&iacute;tico central&rdquo;, una situaci&oacute;n muy distante de su percepci&oacute;n de la realidad.
    </p><p class="article-text">
        En cambio, el 46 % consider&oacute; que el escenario m&aacute;s probable es que en el futuro cercano se mantenga el sistema democr&aacute;tico actual, sin grandes cambios, y un 31 % vislumbra un crecimiento de los discursos populistas que han convertido a Am&eacute;rica Latina en la regi&oacute;n con un grado m&aacute;s acentuado de polarizaci&oacute;n pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Este diagn&oacute;stico fue compartido por j&oacute;venes de toda Am&eacute;rica Latina, que participaron en el evento en v&iacute;deos recopilados por periodistas de la Agencia EFE en pa&iacute;ses como Argentina, Bolivia, Colombia, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Paraguay, Rep&uacute;blica Dominicana y Venezuela.
    </p><p class="article-text">
        Los l&iacute;deres juveniles coincidieron que el distanciamiento de las nuevas generaciones respecto a la pol&iacute;tica no responde a una apat&iacute;a intr&iacute;nseca, sino a barreras estructurales y a un marcado &ldquo;adultocentrismo&rdquo; en las instituciones p&uacute;blicas.
    </p><p class="article-text">
        Denunciaron que la actividad partidaria ha dejado de ser vista como una vocaci&oacute;n y se ha transformado en un &ldquo;negocio elitista&rdquo; monopolizado por c&uacute;pulas de poder.
    </p><p class="article-text">
        Para revertir esta crisis, los j&oacute;venes proponen soluciones urgentes que incluyen transitar hacia un &ldquo;voto consciente&rdquo;, democratizar los partidos pol&iacute;ticos y transformar los procesos electorales en verdaderos sistemas de fiscalizaci&oacute;n ciudadana.
    </p><p class="article-text">
        EFE
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/queremos-latinoamerica-justa-oportunidades-reclamo-jovenes_1_13239319.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 21 May 2026 11:57:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“Queremos una Latinoamérica más justa y con más oportunidades”: el reclamo de los jóvenes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[juventud,Desinformación,Inteligencia Artificial]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Con Ricardo Darín a la cabeza, actores y actrices de Argentina piden regular el uso de la inteligencia artificial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/ricardo-darin-cabeza-actores-actrices-argentina-piden-regular-inteligencia-artificial_1_13239252.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/becb2588-d812-4e9b-a903-9498f9c60ee8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Con Ricardo Darín a la cabeza, actores y actrices de Argentina piden regular el uso de la inteligencia artificial"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La acción incluye una serie de videos, el primero de los cuales, lanzado este miércoles, cuenta con la participación de Ricardo Darín, Gustavo Garzón, Marina Bellati y Diego Gentile. Buscan hacer visibles los riesgos vinculados al uso de imágenes, voces y réplicas digitales capaces de reproducir identidades y actuaciones, una problemática que afecta de manera directa el trabajo y los derechos de intérpretes y trabajadores de la actividad.</p></div><p class="article-text">
        Ricardo Dar&iacute;n y otros actores de Argentina lanzaron este mi&eacute;rcoles una campa&ntilde;a para reclamar que se regule el uso de la inteligencia artificial (IA) en el &aacute;mbito audiovisual.
    </p><p class="article-text">
        La campa&ntilde;a, ideada por la Asociaci&oacute;n Argentina de Actores y Actrices, busca hacer visibles los riesgos vinculados al uso de im&aacute;genes, voces y r&eacute;plicas digitales capaces de reproducir identidades y actuaciones, una problem&aacute;tica que afecta de manera directa el trabajo y los derechos de int&eacute;rpretes y trabajadores de la actividad.
    </p><p class="article-text">
        La acci&oacute;n incluye una serie de videos, el primero de los cuales, lanzado este mi&eacute;rcoles, cuenta con la participaci&oacute;n de Ricardo Dar&iacute;n, Gustavo Garz&oacute;n, Marina Bellati y Diego Gentile.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2057095127479341199?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        &ldquo;Mi imagen, mis expresiones y mi voz son mis herramientas de trabajo&rdquo;, expresan los actores en las piezas audiovisuales de esta campa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n inform&oacute; en un comunicado la Asociaci&oacute;n, en los pr&oacute;ximos d&iacute;as se sumar&aacute;n nuevas piezas protagonizadas por reconocidos actores y actrices del pa&iacute;s suramericano.
    </p><p class="article-text">
        La entidad sindical que representa a los actores explic&oacute; que &ldquo;la campa&ntilde;a destaca la necesidad urgente de establecer regulaciones claras que protejan el trabajo art&iacute;stico y garanticen transparencia frente al p&uacute;blico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La Asociaci&oacute;n Argentina de Actores y Actrices se&ntilde;al&oacute; que trabaja junto a sindicatos y organizaciones del sector audiovisual y cultural para impulsar propuestas orientadas a defender los derechos laborales frente al avance de estas tecnolog&iacute;as. 
    </p><p class="article-text">
        EFE
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/ricardo-darin-cabeza-actores-actrices-argentina-piden-regular-inteligencia-artificial_1_13239252.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 21 May 2026 11:35:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Con Ricardo Darín a la cabeza, actores y actrices de Argentina piden regular el uso de la inteligencia artificial]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[IA,Inteligencia Artificial,Ricardo Darín,Gustavo Garzón]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Australia toma acciones contra una plataforma argentina de IA que genera desnudos falsos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/tecnologia/australia-toma-acciones-plataforma-argentina-ia-genera-desnudos-falsos_1_13236146.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/87c0aaf8-0606-40c8-84f9-789940d23bac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Australia toma acciones contra una plataforma argentina de IA que genera desnudos falsos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La principal responsable de eSafety, el regulador australiano de seguridad en Internet, Julie Inman Grant, informó en un comunicado que el organismo emitió una "dirección formal de cumplimiento" a una plataforma argentina que recibe decenas de miles de visitas mensuales desde Australia y que permite crear contenido sexual explícito manipulado mediante IA a partir de fotografías reales.</p></div><p class="article-text">
        Australia tom&oacute; acciones regulatorias contra una de las principales plataformas de inteligencia artificial (IA) utilizadas para crear im&aacute;genes sexuales falsas de personas reales -conocidas como herramientas de &ldquo;nudificaci&oacute;n&rdquo;-, con sede en Argentina, por no impedir el acceso de menores.
    </p><p class="article-text">
        La principal responsable de eSafety, el regulador australiano de seguridad en Internet, Julie Inman Grant, inform&oacute; en un comunicado que el organismo emiti&oacute; una &ldquo;direcci&oacute;n formal de cumplimiento&rdquo; a una plataforma argentina que recibe decenas de miles de visitas mensuales desde Australia y que permite crear contenido sexual expl&iacute;cito manipulado mediante IA a partir de fotograf&iacute;as reales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El alcance y la facilidad con la que los ni&ntilde;os pueden acceder a estas plataformas es profundamente preocupante&rdquo;, afirm&oacute; Inman Grant, quien advirti&oacute; de que estas herramientas facilitan abusos como el ciberacoso severo, la extorsi&oacute;n sexual, la violencia sexual basada en im&aacute;genes y la explotaci&oacute;n de menores.
    </p><p class="article-text">
        La medida se produce en el marco de <a href="https://www.esafety.gov.au/industry/codes" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los c&oacute;digos australianos sobre material restringido por edad</a>, vigentes desde marzo de 2026, que obligan a las plataformas digitales a adoptar salvaguardas para impedir el acceso de menores a contenidos pornogr&aacute;ficos, violentos o relacionados con autolesiones.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.esafety.gov.au/newsroom/media-releases/esafety-takes-action-against-another-major-nudify-service-for-failing-to-protect-australian-children" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Seg&uacute;n eSafety, la empresa, que no fue identificada en el comunicado para evitar su promoci&oacute;n, no respondi&oacute; a los requerimientos previos ni mostr&oacute; voluntad de implementar mecanismos de protecci&oacute;n infantil</a>. &ldquo;eSafety busc&oacute; colaborar con el proveedor poco despu&eacute;s de la entrada en vigor de los C&oacute;digos, buscando asegurar que implementaran las salvaguardas adecuadas. Sin embargo, el proveedor con sede en Argentina no respondi&oacute; y no se ha comprometido a mejorar las protecciones para los ni&ntilde;os. Como el proveedor no ha respondido a este compromiso, eSafety considera apropiado emitir una orden formal para cumplir que, si no se cumple, da lugar a nuevas opciones de aplicaci&oacute;n para eSafety&rdquo;, expresa el comunicado.
    </p><p class="article-text">
        Si la plataforma no cumple con las exigencias en un plazo de 14 d&iacute;as, el organismo podr&iacute;a impulsar multas civiles de hasta 49,5 millones de d&oacute;lares australianos (unos 29,8 millones de euros), adem&aacute;s de solicitar a motores de b&uacute;squeda que bloqueen el acceso al sitio.
    </p><p class="article-text">
        La actuaci&oacute;n de eSafety se suma a la estrategia m&aacute;s amplia del Gobierno australiano para endurecer la regulaci&oacute;n digital y limitar el acceso a tecnolog&iacute;as abusivas basadas en IA.
    </p><p class="article-text">
        En septiembre del a&ntilde;o pasado, el Ejecutivo anunci&oacute; que preparaba reformas legales para restringir herramientas de &ldquo;nudificaci&oacute;n&rdquo; y de espionaje digital, al considerar que exponen tanto a adultos como a menores a da&ntilde;os &ldquo;irreparables&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La ministra de Comunicaciones, Anika Wells, sostuvo entonces que estas aplicaciones &ldquo;no tienen lugar en Australia&rdquo; porque se utilizan exclusivamente &ldquo;para abusar, humillar y da&ntilde;ar a las personas, especialmente a los ni&ntilde;os&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Australia adopt&oacute; en los &uacute;ltimos a&ntilde;os algunas de las regulaciones digitales m&aacute;s estrictas del mundo.
    </p><p class="article-text">
        Entre ellas figura la prohibici&oacute;n aprobada por el Senado en 2025 para impedir el acceso de menores de 16 a&ntilde;os a redes sociales como Facebook, Instagram y TikTok, bajo amenaza de fuertes sanciones econ&oacute;micas para las plataformas. 
    </p><p class="article-text">
        EFE
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/tecnologia/australia-toma-acciones-plataforma-argentina-ia-genera-desnudos-falsos_1_13236146.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 20 May 2026 12:38:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Australia toma acciones contra una plataforma argentina de IA que genera desnudos falsos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciberacoso,Bullying,Abuso,Inteligencia Artificial]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Alerta por ciberataques en Argentina: crecieron un 15% en comparación a 2025]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/tecnologia/alerta-ciberataques-argentina-crecieron-15-comparacion-2025_1_13221105.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6d2dbf94-1e48-4956-b131-14123c4ae106_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Alerta por ciberataques en Argentina: crecieron un 15% en comparación a 2025"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El aumentode ciberataques ocurre en un contexto marcado por el crecimiento de las operaciones de ransomware y por la creciente exposición de información sensible asociada al uso cotidiano de herramientas de IA generativa.
</p></div><p class="article-text">
        Las organizaciones a nivel mundial registraron un promedio de&nbsp;<strong>2.201 ciberataques semanales</strong>&nbsp;cada una, lo que representa un incremento del 10% respecto de marzo y del 8% en comparaci&oacute;n con abril de 2025, advierte un informe de la divisi&oacute;n de inteligencia de amenazas de un proveedor l&iacute;der de plataformas de ciberseguridad.
    </p><p class="article-text">
        Tras una moderaci&oacute;n observada durante marzo, los datos de abril confirman que el nuevo repunte indica que los actores maliciosos contin&uacute;an recalibrando sus objetivos y&nbsp;<strong>aprovechan la automatizaci&oacute;n, la expansi&oacute;n de las superficies digitales y la exposici&oacute;n persistente vinculada con la adopci&oacute;n de servicios en la nube y herramientas de inteligencia artificial (IA) generativa.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los atacantes mantienen una operaci&oacute;n din&aacute;mica y altamente adaptable:&nbsp;<strong>modifican objetivos y timing, pero no retroceden</strong>. A medida que el ransomware escala y la IA generativa se incorpora a los flujos cotidianos de trabajo, las organizaciones deben asumir que&nbsp;<strong>el riesgo cibern&eacute;tico es permanente y</strong>&nbsp;deben reforzar estrategias de prevenci&oacute;n, gobierno y seguridad impulsada por IA, capaces de detener amenazas antes de que generen impacto&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; Omer Dembinsky, Data Research Manager de<strong>&nbsp;Check Point Software Technologies.</strong>
    </p><h2 class="article-text">Educaci&oacute;n, Gobierno y telecomunicaciones, los sectores m&aacute;s atacados</h2><p class="article-text">
        El informe indica que, durante abril, el sector educativo volvi&oacute; a posicionarse como el m&aacute;s atacado del mundo, con un promedio de<strong>&nbsp;4.946 ataques semanales por organizaci&oacute;n,&nbsp;</strong>un 8% m&aacute;s interanual. La combinaci&oacute;n de comunidades amplias y distribuidas, junto con recursos de seguridad limitados, contin&uacute;a convirtiendo a estas instituciones en objetivos especialmente atractivos.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar se ubic&oacute; el sector de&nbsp;<strong>gobierno, con 2.797 ataques semanales</strong>, mientras que&nbsp;<strong>telecomunicaciones&nbsp;</strong>ocup&oacute; el tercer puesto con&nbsp;<strong>2.728 ataques</strong>&nbsp;por semana.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se observ&oacute; mayor presi&oacute;n sobre actividades estacionales. Los sectores de&nbsp;<strong>hospitalidad, turismo y recreaci&oacute;n mantuvieron niveles elevados de actividad maliciosa</strong>&nbsp;a medida que se aproxima la temporada alta de viajes, impulsados por un mayor volumen de transacciones digitales, integraciones con terceros y aceleraci&oacute;n operativa.
    </p><h2 class="article-text">Am&eacute;rica Latina, la regi&oacute;n m&aacute;s atacada</h2><p class="article-text">
        A nivel regional, Am&eacute;rica Latina volvi&oacute; a ser la regi&oacute;n m&aacute;s afectada del mundo, con un promedio de 3.364 ataques semanales por organizaci&oacute;n, lo que implica un aumento interanual del 20%.
    </p><p class="article-text">
        La&nbsp;<strong>acelerada digitalizaci&oacute;n&nbsp;</strong>de las econom&iacute;as latinoamericanas, sumada a niveles de madurez en ciberseguridad todav&iacute;a desiguales, contin&uacute;a posicionando a la regi&oacute;n como un foco prioritario para los cibercriminales.
    </p><p class="article-text">
        En el desglose regional de abril,&nbsp;<strong>Asia-Pac&iacute;fico</strong>&nbsp;registr&oacute; 3.213 ataques semanales (+4%), mientras que&nbsp;<strong>&Aacute;frica&nbsp;</strong>promedi&oacute; 2.940 (-9%). Por su parte,&nbsp;<strong>Europa&nbsp;</strong>alcanz&oacute; 1.848 ataques semanales (+9%) y&nbsp;<strong>Am&eacute;rica del Norte</strong>&nbsp;1.499 (+0,4%).
    </p><h2 class="article-text">Argentina: crecimiento interanual y presi&oacute;n sostenida</h2><p class="article-text">
        En el plano local, Argentina registr&oacute; un promedio de<strong>&nbsp;2.800 ataques semanales por organizaci&oacute;n</strong>&nbsp;durante abril, con una suba<strong>&nbsp;interanual del 15%.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Dentro de la regi&oacute;n,&nbsp;<strong>Brasil&nbsp;</strong>lider&oacute; con 4.118 ataques semanales, seguido por&nbsp;<strong>Colombia&nbsp;</strong>con 4.090 y&nbsp;<strong>M&eacute;xico&nbsp;</strong>con 3.548.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El informe advierte que el dato argentino confirma que el pa&iacute;s se mantiene dentro del grupo de&nbsp;<strong>mercados latinoamericanos con mayor nivel de exposici&oacute;n</strong>, en un contexto de creciente&nbsp;<strong>digitalizaci&oacute;n de operaciones</strong>, expansi&oacute;n de servicios conectados y mayor dependencia de entornos cloud.
    </p><h2 class="article-text">Incorporar IA generativa ampl&iacute;a el riesgo de exposici&oacute;n de datos</h2><p class="article-text">
        Durante abril se mantuvo elevada la exposici&oacute;n asociada al uso corporativo de herramientas de inteligencia artificial generativa.
    </p><p class="article-text">
        Check Point detect&oacute; que<strong>&nbsp;uno de cada 28 prompts enviados desde entornos empresariales presentaba alto riesgo de fuga de informaci&oacute;n sensible</strong>, afectando al 90% de las organizaciones que utilizan regularmente herramientas de GenAI. Adem&aacute;s, el 19% de los prompts conten&iacute;a datos potencialmente sensibles.
    </p><h2 class="article-text">El ransomware mantiene su expansi&oacute;n</h2><p class="article-text">
        El ransomware, un tipo de malware que secuestra datos cr&iacute;ticos, cifr&aacute;ndolos o bloqueando el acceso a estos, continu&oacute; siendo una de las amenazas m&aacute;s disruptivas de abril. Durante el mes se reportaron p&uacute;blicamente<strong>&nbsp;707 incidentes,&nbsp;</strong>lo que representa un crecimiento del 5% respecto de marzo y del 12% interanual.
    </p><p class="article-text">
        La actividad de este tipo durante abril estuvo encabezada por un grupo reducido de operadores de alta productividad. Qilin concentr&oacute; el 15% de los ataques publicados, seguido por The Gentlemen con 10% y DragonForce con 9%. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n explica el informe, se trata de&nbsp;<strong>un ecosistema criminal resiliente,</strong>&nbsp;donde plataformas de Ransomware-as-a-Service contin&uacute;an escalando a trav&eacute;s de redes de afiliados, automatizaci&oacute;n y herramientas cada vez m&aacute;s sofisticadas, mientras nuevos actores mantienen una presi&oacute;n sostenida sobre industrias cr&iacute;ticas.
    </p><h2 class="article-text">El crecimiento de la IA podr&iacute;a aumentar el riesgo de ciberataques, seg&uacute;n el FMI</h2><p class="article-text">
        El crecimiento de las herramientas avanzadas de&nbsp;<strong>inteligencia artificial (IA)</strong>, como el modelo Claude Mythos, de la multinacional Anthropic, constituye un&nbsp;<strong>grave peligro para la seguridad inform&aacute;tica</strong>, ya que permite identificar en poqu&iacute;simo tiempo las vulnerabilidades del sistema.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; lo advirti&oacute; el&nbsp;<strong>Fondo Monetario Internacional</strong>&nbsp;(<strong>FMI</strong>) en una publicaci&oacute;n en su blog oficial, en la que se&ntilde;al&oacute; que la IA&nbsp;<strong>&ldquo;eleva el riesgo de ciberataques</strong>&rdquo;&nbsp;a la categor&iacute;a de &ldquo;choque macrofinanciero&rdquo;, con el potencial de &ldquo;comprometer la intermediaci&oacute;n de pagos y la confianza en el sistema bancario a escala internacional&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La instituci&oacute;n, en un informe reproducido por la agencia de noticias Sputnik, destac&oacute; que esta tecnolog&iacute;a aumenta la probabilidad de<strong>&nbsp;&ldquo;fallos correlacionados&rdquo;</strong>, donde m&uacute;ltiples instituciones financieras&nbsp;podr&iacute;an verse afectadas simult&aacute;neamente al compartirse debilidades en sistemas operativos&nbsp;y navegadores ampliamente utilizados.
    </p><p class="article-text">
        El FMI calific&oacute; como<strong>&nbsp;&ldquo;inevitable&rdquo; que se produzcan brechas en las defensas cibern&eacute;ticas de los bancos&nbsp;</strong>debido a&nbsp;la velocidad con la que la IA escala en la detecci&oacute;n de fallas.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el organismo financiero expres&oacute; su&nbsp;<strong>preocupaci&oacute;n por la brecha de seguridad</strong>&nbsp;que genera el despliegue limitado de estas herramientas, actualmente restringido&nbsp;a un grupo selecto de organizaciones mayoritariamente estadounidenses. 
    </p><p class="article-text">
        Entidades como&nbsp;<strong>JP Morgan Chase, Amazon y Microsoft</strong>&nbsp;han tenido acceso previo para colocar parches de seguridad en sus sistemas, pero&nbsp;<strong>&ldquo;muchos bancos en econom&iacute;as emergentes y en pa&iacute;ses en v&iacute;as de desarrollo permanecen desprotegidos&rdquo;</strong>, a&ntilde;ade el informe.
    </p><p class="article-text">
        Con informci&oacute;n de NA.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/tecnologia/alerta-ciberataques-argentina-crecieron-15-comparacion-2025_1_13221105.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 14 May 2026 11:29:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Alerta por ciberataques en Argentina: crecieron un 15% en comparación a 2025]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciberdelitos,Ciberataques,IA,Inteligencia Artificial]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En el Gobierno ya presionan al Congreso por el "súper-RIGI" y no descartan que sirva para el desembarco de Palantir]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/gobierno-presionan-congreso-super-rigi-no-descartan-sirva-desembarco-palantir_1_13206810.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b2f6b36c-2774-48bc-b321-0599201aec55_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En el Gobierno ya presionan al Congreso por el &quot;súper-RIGI&quot; y no descartan que sirva para el desembarco de Palantir"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Felipe Núñez, director del BICE y asesor de "Toto" Caputo, habló del proyecto con el streamer libertario Gordo Dan. Sugestivo silencio cuando se mencionó a la empresa del magnate tecnofascista.</p></div><p class="article-text">
        Un silencio sugestivo qued&oacute; anoche en el aire del streaming Carajo cuando el Daniel Parisini -el Gordo Dan- le pregunt&oacute; a<strong> Felipe N&uacute;&ntilde;ez</strong>, director del BICE y asesor del ministro Luis Caputo, si puntualmente el &ldquo;S&uacute;per-RIGI&rdquo; que anunci&oacute; <strong>Javier Milei</strong> servir&aacute; para atraer a la empresa de cruce de datos, tecnolog&iacute;a militar y videovigilancia <strong>Palantir</strong>, del magnate <strong>Peter Thiel</strong>. &ldquo;S&iacute;, por supuesto&rdquo;, se lo escuch&oacute; al funcionario entre dientes cuando fue rescatado por el secretario de Finanzas, <strong>Federico Furiase</strong>, sentado a su lado: &ldquo;Es una pregunta muy micro&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La escena que ocurri&oacute; en el programa Tres Anclas, al que suele ir el ministro, revel&oacute; uno de las aristas m&aacute;s pol&eacute;micas que ya despierta el proyecto de ley anunciado este jueves por el Presidente, pero del cual se desconoce la letra.<strong> elDiarioAR</strong> anticip&oacute; ayer que la iniciativa parece estar pensada para permitir el desembarco de la compa&ntilde;&iacute;a del tecnofascista Thiel, as&iacute; como de otras empresas tecnomilitares de Estados Unidos. 
    </p><p class="article-text">
        Hay se&ntilde;ales de que firmas como Anduril Industries, Northrop Grumman, Shield AI y Boeing podr&iacute;an ser tentadas por el Gobierno. El Gordo Dan mencion&oacute; anoche a Anthropic, la due&ntilde;a de la Claude AI y N&uacute;&ntilde;ez aval&oacute; esa posibilidad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La IA si puede venir a la Patagonia&rdquo;, expres&oacute; el asesor de Econom&iacute;a, que evit&oacute; dar detalles de la consulta de Dan y se fue por la tangente: &ldquo;Autos el&eacute;ctricos va de cajon, tambi&eacute;n barcos o aviones. Y habr&aacute; un mont&oacute;n de sectores que no sabemos&rdquo;. 
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                </figure><p class="article-text">
        Sin conocerse el proyecto formal, N&uacute;&ntilde;ez confirm&oacute; que fue pensado por &ldquo;Toto&rdquo; Caputo y <strong>ya presion&oacute; a los alidos en el Congreso para que avance la ley. &ldquo;Le digo a los legisladores y gobernadores que se pongan al frente&rdquo;</strong>,  apur&oacute;, pese a que el oficialismo tiene actualmente otros proyectos parlamentarios totalmente parados por la desconfianza que tienen los dialoguistas con el Gobierno a partir del esc&aacute;ndalo que envuelve a Manuel Adorni. Iniciativas como los pliegos judiciales, la reforma electoral para eliminar las PASO o la ley de Hojarasca est&aacute;n en un limbo parlamentario sin fecha de concreci&oacute;n.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/2052745411702517901?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        N&uacute;&ntilde;ez dijo que el &ldquo;s&uacute;per-RIGI &rdquo;va a constar de una serie de beneficios que ser&aacute;n mejores que el RIGI original para sectores que no est&aacute;n en Argentina&ldquo; y plante&oacute; que &rdquo;no va a haber distorsi&oacute;n en la recaudacion ni competencia desleal porque son industrias que no compiten con nadie&ldquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El RIGI actual es para inversiones de m&aacute;s de 200 millones de d&oacute;lares en la industria forestal, infraestructura, miner&iacute;a, energ&iacute;a, tecnolog&iacute;a, turismo, petr&oacute;leo y gas y sider&uacute;rgica a cambio de beneficios fiscales e impositivos por 30 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Una pista sobre la posibilidad de que firmas como Palantir,&nbsp;Anduril Industries,&nbsp;Northrop Grumman,&nbsp;Shield AI&nbsp;y&nbsp;Boeing&nbsp;sean atra&iacute;das por el &ldquo;s&uacute;per-RIGI&rdquo; en desembarcar la dio el libertario Nicol&aacute;s Promanzio, quien tiene un programa sobre defensa y seguridad tambi&eacute;n en el streaming libertario Carajo, donde adem&aacute;s de Dan est&aacute; vinculado el asesor Santiago Caputo.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Las empresas tecnomilitares</strong></h2><p class="article-text">
        Palantir, la empresa fundada por Thiel, se especializa en integrar gigantescas bases de datos para tareas de inteligencia, seguridad y defensa. Sus plataformas son utilizadas por agencias militares y de inteligencia estadounidenses, fuerzas policiales y gobiernos occidentales. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os tambi&eacute;n se expandi&oacute; hacia aplicaciones comerciales y de inteligencia artificial generativa. En concreto,&nbsp;<strong>operadores de Palantir llegaron a manejar drones suicidas o con misiles en operativos militares en Medio Oriente.</strong>
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/DYE7AmGzubx/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        <strong>Anduril Industries</strong>&nbsp;es una de las startups de defensa m&aacute;s cotizadas de Estados Unidos. Fundada por Palmer Luckey &mdash;creador de Oculus VR&mdash;, desarrolla drones aut&oacute;nomos, sistemas de vigilancia fronteriza y plataformas militares basadas en inteligencia artificial.
    </p><p class="article-text">
        Shield AI trabaja en pilotos aut&oacute;nomos para aeronaves militares y drones de combate.&nbsp;<strong>Northrop Grumman&nbsp;</strong>es uno de los gigantes hist&oacute;ricos del complejo militar-industrial norteamericano y fabricante, entre otros sistemas, justamente del B-2 Spirit mencionado por Milei.&nbsp;<strong>Boeing</strong>, adem&aacute;s de su negocio aeron&aacute;utico comercial, es uno de los mayores contratistas de defensa del Pent&aacute;gono.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo creo que falta confianza en la pol&iacute;tica&rdquo;, dijo N&uacute;&ntilde;ez sobre la viraje que est&aacute; adoptando el Gobierno hacia sectores industriales poco convencionales, como la IA. Prometi&oacute; que la iniciativa atraer&iacute;a &ldquo;la inversion de nuevas industrias y que haya m&aacute;s trabajo&rdquo; y resalt&oacute; que el el libertario busca &ldquo;un modelo economico centrado en la inversi&oacute;n y en la exportaci&oacute;n, que de a poco va a ir llegando a toda la econom&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>MC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mauricio Caminos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/gobierno-presionan-congreso-super-rigi-no-descartan-sirva-desembarco-palantir_1_13206810.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 May 2026 14:12:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[En el Gobierno ya presionan al Congreso por el "súper-RIGI" y no descartan que sirva para el desembarco de Palantir]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Peter Thiel,Inteligencia Artificial,Palantir,Gordo Dan,Súper-rigi]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Esa canción que no te sacás de la cabeza podría ser IA: cómo saber si está hecha por un humano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/cancion-no-quitas-cabeza-ia-si-hecha-humano_1_13194798.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/13270899-7a84-4716-bd4d-fd8492bcc004_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Esa canción que no te sacás de la cabeza podría ser IA: cómo saber si está hecha por un humano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada vez es más difícil diferenciar los temas que fueron generados por una inteligencia artificial de aquellos que fueron creados por una persona real, lo que llevó a grupos de música como Echoberyl a lanzar propuestas que ayuden a los oyentes.</p></div><p class="article-text">
        Puede que no sepas qui&eacute;n es Sienna Rose, pero tres canciones bajo su nombre llegaron a estar entre los 50 temas m&aacute;s escuchados del d&iacute;a en Spotify. No te preocupes, es normal que no sepas mucho sobre su existencia: no tiene identidad p&uacute;blica, tampoco cuenta con perfil en redes sociales y su presencia en internet es nula. Esta invisibilidad como artista responde a que detr&aacute;s de lo que aparenta ser una cantante de soul se encuentra una inteligencia artificial, que ni siquiera advierte de que lo es. De hecho, ojear las listas de &eacute;xitos de las principales plataformas de streaming y que aparezcan canciones hechas con IA se volvi&oacute; algo cada vez m&aacute;s com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El problema radica en que empieza a ser frecuente que la gente escuche este tipo de temas creyendo que quien los canta es una persona real. Seg&uacute;n un estudio del servicio de streaming Deezer, el 97% de los oyentes no sabe distinguir entre m&uacute;sica generada por IA y m&uacute;sica hecha por humanos en una prueba a ciegas con dos canciones de IA y una real. A Spotify le interesa elegir las canciones que escuch&aacute;s, pero el aumento en sus playlists de aquellas hechas con inteligencia artificial elev&oacute; todav&iacute;a m&aacute;s la preocupaci&oacute;n del sector. Tanto es as&iacute; que <a href="https://www.instagram.com/echoberyl/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Echoberyl</a>, grupo franc&eacute;s que se convirti&oacute; en una referencia dentro de la m&uacute;sica electr&oacute;nica y darkwave, hizo un llamamiento a la industria.
    </p><p class="article-text">
        La banda integrada por Cecilia Dassonneville y Adriano Iacoangeli propone una acci&oacute;n sencilla que ayuda a saber si algo fue creado o no por humanos: identificar cada lanzamiento con una etiqueta que se&ntilde;ale que no se utiliz&oacute; la IA, una idea que consideran importante &ldquo;por respeto al p&uacute;blico&rdquo;. &ldquo;La gente se siente traicionada cuando descubre que un artista al que escucharon y apoyaron es en realidad falso. En un mundo de apariencias, la sinceridad puede ser la &uacute;ltima salvaguarda&rdquo;, declara Dassonneville, a&ntilde;adiendo que &ldquo;tambi&eacute;n es una forma de destacar el trabajo de artistas que luchan mucho por ganarse la vida con esta profesi&oacute;n y que ven c&oacute;mo se copia su obra&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Advertencia: 100% hecho por humanos</h2><p class="article-text">
        Esta etiqueta es similar a lo que se hace actualmente con el &ldquo;Parental Advisory: Explicit Content&rdquo;, un sello en la portada de los discos que informa a los consumidores sobre la presencia de lenguaje fuerte, contenido sexual, violencia o referencias al consumo de drogas en grabaciones de audio. Adriano Iacoangeli argumenta que no ve &ldquo;por qu&eacute; no se deber&iacute;a aplicar el mismo concepto a la IA generativa&rdquo; y explica que esta etiqueta podr&iacute;a llamarse &ldquo;No IA Used (No se us&oacute; IA)&rdquo;, pero que hay quien sugiri&oacute; alternativas como &ldquo;100% hecho por humanos&rdquo; por temor a la negaci&oacute;n en la frase que ellos propusieron. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hoy en d&iacute;a no deber&iacute;amos ser demasiado sutiles al respecto, porque hay much&iacute;sima gente haciendo trampa, ganando mucha plata con eso, y que har&aacute; todo lo posible por ocultar que la est&aacute;n haciendo&rdquo;, detalla el m&uacute;sico, que celebra junto a Dassonneville que la mayor&iacute;a de compa&ntilde;eros respondi&oacute; de forma muy positiva a la propuesta y est&aacute; dispuesta a apoyarla. &ldquo;Esto es muy tranquilizador y nos da esperanza&rdquo;, confiesa la vocalista, que teme que el trabajo de los artistas quede eclipsado por la inteligencia artificial. &ldquo;Crear m&uacute;sica requiere tiempo y dedicaci&oacute;n. Con la IA, todo va m&aacute;s r&aacute;pido, por eso se publicaron tantas canciones generadas por IA durante el &uacute;ltimo a&ntilde;o&rdquo;, comenta.
    </p><p class="article-text">
        Estas canciones perjudican de manera directa al resto de artistas, sobre todo porque, en plataformas como Spotify, a los autores no se les paga una tarifa fija por reproducci&oacute;n, sino <a href="https://artists.spotify.com/royalties-guide" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en funci&oacute;n del </a><a href="https://artists.spotify.com/royalties-guide" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>streamshare</em></a>. Spotify explica en qu&eacute; consiste: &ldquo;Calculamos el <em>streamshare </em>sumando el n&uacute;mero total de reproducciones en un mes determinado. Si un artista representa el 1% de todas las reproducciones en un pa&iacute;s concreto, sus titulares de derechos reciben el 1% de las regal&iacute;as de grabaci&oacute;n que pagamos all&iacute;&rdquo;. Esto significa que cuantas m&aacute;s canciones se publiquen en general, menos vale cada reproducci&oacute;n individual. Si aumenta el porcentaje de canciones con IA, el resto de artistas gana cada vez menos.
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                Deezer alerta del contenido generado por inteligencia artificial.                            </span>
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        &ldquo;Sin embargo, esperamos que crear m&uacute;sica de forma org&aacute;nica pueda, en &uacute;ltima instancia, ayudar a los artistas a destacar, ya que la m&uacute;sica generada por IA no es muy creativa y, por lo general, imita otras canciones&rdquo;, cuenta Dassonneville, siendo esta la raz&oacute;n por la que proponen que se indique claramente una distinci&oacute;n que haga a los oyentes poder tomar su propia decisi&oacute;n. Aun as&iacute;, m&aacute;s all&aacute; esto, Iacoangeli considera que &ldquo;se deber&iacute;a impedir a las grandes corporaciones de software &mdash;propiedad de personas cuya &uacute;nica experiencia es escribir c&oacute;digo&mdash; entrar en mercados como la m&uacute;sica, la ilustraci&oacute;n y la literatura, que no son su &aacute;mbito de competencia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Bandcamp, la principal plataforma de m&uacute;sica independiente, prohibi&oacute; la IA en su cat&aacute;logo a inicios de a&ntilde;o, por lo que todo lo que se escuche ah&iacute; est&aacute; hecho por humanos. &ldquo;Si encontr&aacute;s m&uacute;sica o audio que parezca haber sido creado total o parcialmente mediante inteligencia artificial generativa, o que dependa en gran medida de ella, utiliz&aacute; nuestras herramientas de denuncia para que nuestro equipo revise el contenido. Nos reservamos el derecho de eliminar cualquier m&uacute;sica si sospechamos que fue generada por IA&rdquo;, aleg&oacute; <a href="https://blog.bandcamp.com/2026/01/13/keeping-bandcamp-human/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bandcamp en un comunicado</a>, destacando que &ldquo;la m&uacute;sica es mucho m&aacute;s que un producto de consumo&rdquo; y que &ldquo;los m&uacute;sicos son m&aacute;s que meros productores de sonido&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Deezer alert&oacute; la semana pasada de que recibe al d&iacute;a casi 75.000 canciones generadas por IA al d&iacute;a, lo que representa aproximadamente el 44% de sus publicaciones diarias. Es por ello que opt&oacute; por informar a sus usuarios de si est&aacute;n escuchando o no a una persona real con un cartel bajo el disco o la canci&oacute;n. <a href="https://www.billboard.com/pro/spotify-launches-ai-credits-music/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Spotify</a> y <a href="https://www.billboard.com/pro/apple-music-introduces-ai-song-tagging/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Apple Music</a> tambi&eacute;n trabajan en implementar elementos similares. &ldquo;Si alguien es feliz escuchando m&uacute;sica clich&eacute; generada por una m&aacute;quina y fantaseando con la imagen provocativa de un cantante creado en una computadora, es su problema&rdquo;, dice Adriano Iacoangeli. &ldquo;Pero si el p&uacute;blico empieza a evitar ese contenido, entonces tomar&aacute;n medidas para limitar sus p&eacute;rdidas en publicidad y suscripciones&rdquo;, declara el artista. De hecho, <a href="https://support.google.com/youtube/answer/10008196?hl=en#zippy=%2Cterms-of-service%2Ccommunity-guidelines%2Cyoutube-partner-program" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">YouTube empez&oacute; a desmonetizar</a> activamente los canales que dependen mucho del contenido generado por IA.
    </p><h2 class="article-text">Los artistas, a la acci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        La propuesta de Echoberyl no es la &uacute;nica que surgi&oacute; en los &uacute;ltimos meses con tal de combatir el auge de la inteligencia artificial. Como acci&oacute;n reivindicativa, el grupo brit&aacute;nico-australiano Dead Can Dance, del que forma parte Lisa Gerrard, la autora de bandas sonoras como <em>Gladiator</em>, anunci&oacute; su <a href="https://www.facebook.com/photo.php?fbid=1474816524005201&amp;set=a.257354905751375&amp;type=3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">vuelta con nuevos temas</a>, pero no los publicar&aacute;n en plataformas como Spotify: &ldquo;Decidimos dejar de apoyar a las plataformas de streaming que siguen explotando a los artistas y promoviendo la m&uacute;sica generada por IA&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La banda aleg&oacute; que a partir de ahora vender&aacute; su m&uacute;sica a trav&eacute;s de Bandcamp, una &ldquo;plataforma que sigue apoyando a los artistas independientes y que, de forma encomiable, prohibi&oacute; toda forma de m&uacute;sica generada por IA, una tecnolog&iacute;a que amenaza la esencia misma de nuestra profesi&oacute;n&rdquo;. Ya lanz&oacute; dos canciones, <em>Our Day Will Come</em> y <em>Death Cults</em>, y todo lo recaudado con la primera de ellas ir&aacute; destinado a la organizaci&oacute;n m&eacute;dica palestina MAP (Medical Aid for Palestinians). &ldquo;MAP realiza una labor incre&iacute;ble proporcionando atenci&oacute;n m&eacute;dica, as&iacute; como alimentos y ayuda nutricional al pueblo palestino&rdquo;, recalc&oacute; Dead Can Dance en redes sociales.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, para protegerse de la IA, Taylor Swift solicit&oacute; el <a href="https://www.eldiarioar.com/espectaculos/taylor-swift-solicita-registro-voz-e-imagen-marca-protegerse-ia_1_13180568.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">registro de su voz e imagen como marca</a>. Se trata de una decisi&oacute;n tomada por la artista despu&eacute;s de haber experimentado de primera mano c&oacute;mo se viralizaron versiones de sus canciones o temas que imitan su voz con inteligencia artificial, adem&aacute;s de im&aacute;genes falsas difundidas por Trump que pretend&iacute;an demostrar que tanto ella como sus fans lo respaldaban. Por su parte, Echoberyl defendi&oacute; que &ldquo;la falta de recursos estimula la imaginaci&oacute;n&rdquo;: &ldquo;Siempre existe la posibilidad de crear algo. Creo que es mucho mejor ser sincero y trabajar con lo que se tiene, aunque el resultado sea imperfecto. Ahora solo parece importar el &eacute;xito del resultado final. Todo empieza a parecer igual. Eso es muy triste y empobrece un poco el mundo&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Gámiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/cancion-no-quitas-cabeza-ia-si-hecha-humano_1_13194798.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 05 May 2026 10:54:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Esa canción que no te sacás de la cabeza podría ser IA: cómo saber si está hecha por un humano]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Música,Inteligencia Artificial,IA]]></media:keywords>
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