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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Carlos Busqued]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/carlos-busqued/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Carlos Busqued]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Libros de agosto: Inés Garland, Carlos Busqued y Hernán Ronsino, entre lo más destacado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-agosto-ines-garland-carlos-busqued-hernan-ronsino-destacado_1_11571852.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c92ac178-f848-41eb-ab19-00e088dd57a9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Libros de agosto: Inés Garland, Carlos Busqued y Hernán Ronsino, entre lo más destacado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El mes, repleto de títulos nuevos, llegó con novedades editoriales muy diversas. De qué se tratan y qué sellos los publicaron.</p></div><p class="article-text">
        Con <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/feria-editores-2024-firme-apoyo-ley-precio-unico-libros-anuncian-nueva-edicion_1_11543955.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Feria de Editores de Buenos Aires en el horizonte</a> como uno de los hitos clave del calendario para los sellos peque&ntilde;os y medianos locales, <strong>las novedades editoriales de agosto proponen diversidad y una buena cantidad de t&iacute;tulos de autores y autoras argentinos</strong>.
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, un repaso por algunos de los t&iacute;tulos m&aacute;s destacados que est&aacute;n llegando por estos d&iacute;as a las librer&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. </strong><em><strong>Diario de una mudanza</strong></em><strong>, de In&eacute;s Garland.</strong> Seg&uacute;n adelant&oacute; en un comunicado Penguin Random House, este nuevo libro de la escritora argentina In&eacute;s Garland propone <strong>un texto fragmentario alrededor de la menopausia y de distintas mudanzas</strong> &ndash;de casa, corporales, f&iacute;sicas y emocionales&ndash; para navegar en las vidas de las mujeres y los mandatos at&aacute;vicos que las atraviesan.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Empapada. Los muslos, los brazos, el pecho, el cuello, la cara, el nacimiento del pelo, la nuca. Terminaba pateando las s&aacute;banas, las frazadas, las medias. Despu&eacute;s, aparec&iacute;a el insomnio, las cat&aacute;strofes inminentes en medio de la noche&rdquo;</em>, se lee en este diario, en el que una mujer se despierta por las noches con mucho fr&iacute;o en los pies para, un rato m&aacute;s tarde, sentir un calor imp&uacute;dico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Migra&ntilde;as, cambios de humor, c&oacute;lera, una lista de s&iacute;ntomas desordenados que no parecen responder a nada espec&iacute;fico; el cuerpo se le vuelve desconocido. <strong>Los encuentros con los hombres y con otras mujeres parecen ahora signados por un desaf&iacute;o vital e inesperado, mudar la vieja piel. </strong>Aparece una nueva manera de leer y se revela una trama de escrituras propias y ajenas que da cuenta de los prejuicios, pudores, silencios, cegueras hist&oacute;ricas y batallas en busca del sentido necesario para atravesar ese desaf&iacute;o. Este es el diario de una mudanza que arrasa con la vieja identidad y propone una vida inesperada&rdquo;, se&ntilde;alan desde la editorial.
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                &quot;Diario de una mudanza&quot;, lo nuevo de Inés Garland.                            </span>
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        <em><strong>Diario de una mudanza</strong></em><strong>, de In&eacute;s Garland, sali&oacute; por Alfaguara.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. </strong><em><strong>C&oacute;mo convertirse en nadie</strong></em><strong>, de Betina Gonz&aacute;lez. </strong>&ldquo;&iquest;Qu&eacute; queda de la literatura como arte en medio de la inflaci&oacute;n editorial y una cr&iacute;tica que se ocupa solo de los contenidos? <strong>En un tiempo signado por la l&oacute;gica de la vidriera, en el que se dan recetas para &rdquo;ser alguien&ldquo;, Betina Gonz&aacute;lez cuenta su experiencia con los premios y los rechazos literarios, derribando varios mitos. </strong>Lo hace con una serie de cr&oacute;nicas y ensayos sobre la ense&ntilde;anza y la escritura narrativa; tambi&eacute;n sobre lo que significa ser un lector&rdquo;, apunt&oacute; la editorial Gog &amp; Magog en un comunicado sobre <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/betina-gonzalez-epoca-quiere-convencer-perdiendo-literatura-tiempos_1_11569437.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esta flamante publicaci&oacute;n de la autora argentina</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si en <em>La obligaci&oacute;n de ser genial</em> la autora planteaba las coordenadas para pensar la escritura de las mujeres en un mundo dominado por los varones, en este nuevo libro da un paso m&aacute;s: revela c&oacute;mo los conceptos de &eacute;xito y fama &mdash;ahora sobredimensionados por la acci&oacute;n de las redes&mdash; afectan el trabajo de los artistas de un modo esencialmente distinto a lo que ocurr&iacute;a en el pasado. <strong>En </strong><em><strong>C&oacute;mo convertirse en nadie</strong></em><strong> nos recuerda que podemos entrenarnos para entender los libros que leemos con un criterio propio. </strong>En sus manos, el ensayo personal se vuelve tan cautivante como nuevo y sus reflexiones trazan un camino posible para volver a sentir el contacto con aquello que el arte a&uacute;n tiene para darnos a pesar de tanta conspiraci&oacute;n para el estruendo&rdquo;, agreg&oacute; el sello.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &quot;Cómo convertirse en nadie&quot;, el nuevo libro de Betina González.                            </span>
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        <em><strong>C&oacute;mo convertirse en nadie</strong></em><strong>, de Betina Gonz&aacute;lez, sali&oacute; por Gog &amp; Magog. </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/betina-gonzalez-epoca-quiere-convencer-perdiendo-literatura-tiempos_1_11569437.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>En este enlace</strong></a><strong>, una entrevista con la autora.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. </strong><em><strong>Caballo de verano</strong></em><strong>, de Hern&aacute;n Ronsino. </strong>A casi dos a&ntilde;os de la publicaci&oacute;n de <em>Una m&uacute;sica</em>, <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/feria-libro-2023-musica-hernan-ronsino-novela-gano-premio-critica_1_10168535.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">novela ganadora del Premio de la Cr&iacute;tica de la Feria del Libro de Buenos Aires en 2023</a>, llega <em>Caballo de verano</em>, una colecci&oacute;n de cuentos del escritor argentino Hern&aacute;n Ronsino.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n adelant&oacute; la editorial Eterna Cadencia, las historias que componen este nuevo libro <strong>retratan la vida en el campo, la infancia, las aventuras, pero tambi&eacute;n el paso del tiempo, la ciudad, los secretos</strong>, los estragos del desgaste en una pareja.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los cuentos que componen <em>Caballo de verano</em> est&aacute;n divididos en dos partes que pueden vincularse con dos gestos bien diferenciados. Hacia el interior del libro, marcan dos zonas espaciales: una que responde a una est&eacute;tica propia del campo argentino, reconocible en sus siestas y en sus &aacute;ridos caminos, y otra que atraviesa estos l&iacute;mites y se interna en la urbanidad, inclusive en ciudades muy lejanas. <strong>Hacia el exterior del libro tambi&eacute;n marcan dos zonas, pero en este caso temporales: los cuentos de la primera parte fueron escritos a lo largo de varios a&ntilde;os mientras que los de la segunda parte son m&aacute;s recientes. </strong>Una joven que sue&ntilde;a, cuando hace las tareas de la casa, con ser parte de la telenovela que ve a diario; dos amigos que viven diferentes aventuras una calurosa tarde de verano mientras roban duraznos del campo vecino; o el trasfondo de la vida de una pareja donde late un secreto desgarrador son algunas de las historias que Hern&aacute;n Ronsino construye en este libro con una mirada tan apacible como precisa que lo confirma como uno de los escritores m&aacute;s potentes y cautivadores de la literatura argentina de los &uacute;ltimos tiempos&rdquo;, se lee en la contratapa de este libro.
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                &quot;Caballo de verano&quot;, lo nuevo de Hernán Ronsino.                            </span>
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        <em><strong>Caballo de verano</strong></em><strong>, de Hern&aacute;n Ronsino, sali&oacute; por Eterna Cadencia Editora.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>4.</strong> <em><strong>Borderline Carlito</strong></em><strong>, de Carlos Busqued.</strong> Seg&uacute;n inform&oacute; en un comunicado la editorial que lo publica, &ldquo;<em>Borderline Carlito</em> es un libro p&oacute;stumo de <strong>Carlos Busqued</strong>, un proyecto en el que estaba trabajando con los editores de Blatt &amp; R&iacute;os justo antes de morir&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se trata de una selecci&oacute;n de fragmentos de su blog, m&aacute;s particularmente de las mejores publicaciones realizadas entre 2006 y 2009, &eacute;poca en que iba ensayando las escenas, personajes e ideas que luego poblar&iacute;an su gran novela Bajo este sol tremendo.<strong> A medio camino entre el diario de escritor y el cuaderno de apuntes, este libro es una selecci&oacute;n de los momentos m&aacute;s potentes, sarc&aacute;sticos y geniales de este autor</strong> que no deja de arrancarnos carcajadas de espanto ante este &rdquo;mundo de dolor&ldquo; (tal es el nombre de su imperdible cuenta de Twitter, @carlosbusqued). El lector encontrar&aacute; aqu&iacute; una nueva muestra de ese don infalible que ten&iacute;a para la precisi&oacute;n, el humor &aacute;cido y lo oscuro, pantallazo general del imaginario de Carlos Busqued, uno de los escritores m&aacute;s originales de la literatura argentina reciente&rdquo;, agregaron desde Blatt &amp; R&iacute;os.
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            <span class="title">
                &quot;Borderline Carlito&quot; es un libro póstumo de Carlos Busqued                            </span>
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        <em><strong>Borderline Carlito</strong></em><strong>, de Carlos Busqued, sali&oacute; por Blatt &amp; R&iacute;os.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>5. </strong><em><strong>De un gris antiguo</strong></em><strong>, textos de Alejandra Kamiya e ilustraci&oacute;n de Yael Frankel.</strong> &ldquo;Para llegar al r&iacute;o yo ir&iacute;a adelante, entre las plantas y los &aacute;rboles. El camino parecer&iacute;a estar ah&iacute; pero lo ir&iacute;amos abriendo. Yo me dar&iacute;a vuelta para llamarlo con la mirada. &Eacute;l entender&iacute;a&rdquo;, se lee en las cautivantes p&aacute;ginas de este libro. La publicaci&oacute;n pertenece al sello Limonero, una editorial <strong>&ldquo;abocada a la publicaci&oacute;n y difusi&oacute;n del libro ilustrado, con el que busca interpelar a lectoras y lectores de todas las edades&rdquo;</strong>, seg&uacute;n cuentan en un comunicado.
    </p><p class="article-text">
        <em>De un gris antiguo</em> muestra <strong>&ldquo;el camino al r&iacute;o, sosegado, coreogr&aacute;fico y sensitivo, de una ni&ntilde;a solitaria y un elefante&rdquo;</strong>. &ldquo;Un recorrido contado en modo potencial &ndash;como si se tratara de un sue&ntilde;o o un deseo&ndash; e ilustrado por una mezcla de trazos primitivos y recortes casi documentales&rdquo;, se&ntilde;alan los editores de la publicaci&oacute;n.
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            <span class="title">
                &quot;De un gris antiguo&quot;, nueva publicación del sello de libros ilustrados Limonero.                            </span>
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        <em><strong>De un gris antiguo</strong></em><strong>, con textos de Alejandra Kamiya e ilustraci&oacute;n de Yael Frankel, sali&oacute; por Limonero.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>6. </strong><em><strong>Djinns</strong></em><strong>, de Seynabou Sonko.</strong> &ldquo;Penda, una muchacha de origen senegal&eacute;s, vive con su abuela curandera, Abu Pirata, en un barrio popular de Par&iacute;s. La acaban de echar de su trabajo como cajera en un minimercado y, mientras deambula con su skate por las calles de la ciudad, se pregunta si seguir el camino de Abu Pirata e iniciarse como curandera. Un d&iacute;a se entera de que su vecino Jimmy, un chico abandonado al que cuidan entre ella y la abuela, est&aacute; internado en un centro de salud mental; la psiquiatra de turno le ha diagnosticado esquizofrenia y tendr&aacute; que quedarse ah&iacute; en observaci&oacute;n. Pero Abu Pirata no est&aacute; de acuerdo con el diagn&oacute;stico y cree que lo que necesita Jimmy en realidad es calmar el enojo de su djinn &ndash;una suerte de doble invisible que todos llevamos dentro&ndash; mediante la pr&aacute;ctica de bwiti, una ceremonia tradicional gabonesa que permite curar las enfermedades del alma. &lsquo;Los psiquiatras son para los blancos, vamos a sacar a Jimmy de aqu&iacute;&rsquo;, afirma. <strong>A caballo entre dos culturas y dos visiones del mundo diferentes, Penda iniciar&aacute; una b&uacute;squeda para ayudar a su amigo y encontrar su propio sentido de la libertad</strong>&rdquo;, se&ntilde;ala la sinopsis oficial de esta novela, que llega por estos d&iacute;as a las librer&iacute;as locales de la mano del sello independiente Sigilo. Su autora, adem&aacute;s, ser&aacute; una de las visitas internacionales de la Feria de Editores 2024.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A la vez relato inici&aacute;tico, f&aacute;bula y novela urbana, <em><strong>Djinns</strong></em><strong> abre un sinf&iacute;n de caminos para hablar sutilmente de racismo, pobreza, salud mental y dualidad identitaria</strong>. El estilo potente e imaginativo de Sonko canaliza con humor certero las reflexiones siempre agudas de una narradora tan inteligente como entra&ntilde;able&rdquo;, agregan los editores de la publicaci&oacute;n, que es la primera de Sonko, una escritora que naci&oacute; en 1993 en Par&iacute;s y estudi&oacute; letras modernas en Montreal y Bruselas. 
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                Djinns, de Seynabou Sonko, salió por Sigilo.                            </span>
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        <em><strong>Djinns</strong></em><strong>, de Seynabou Sonko, sali&oacute; por el sello Sigilo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>7. </strong><em><strong>Vivir apestados</strong></em><strong>, de Mario Lozano. </strong>&ldquo;De un lado, los virus. Del otro, los seres humanos. La batalla se viene dando desde que nuestra especie apareci&oacute; en el planeta y no cesa: el &uacute;ltimo gran combate sucedi&oacute; en 2020, con la pandemia de coronavirus. Y todo indica que no ser&aacute; el &uacute;ltimo. <strong>Mario Lozano caracteriza a los virus y su particular forma de reproducci&oacute;n, que los obliga a infectar o morir, y anticipa c&oacute;mo ser&aacute;n las pandemias que vienen (s&iacute;, est&aacute; confirmado). </strong>De hecho, invita a leer nuestra propia evoluci&oacute;n como la epopeya en que la humanidad busc&oacute; dominar y sobrevivir a nuestros tenaces contendientes&rdquo;, adelanta Siglo XXI editores sobre esta publicaci&oacute;n.
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                &quot;Vivir apestados&quot;, un lanzamiento de Siglo XXI Editores.                            </span>
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        <em><strong>Vivir apestados</strong></em><strong>, de Mario Lozano, es una novedad de Siglo XXI Editores.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>8. </strong><em><strong>Volver a pensar. Filosof&iacute;a para desobedientes</strong></em><strong>, de Tom&aacute;s Balmaceda. &ldquo;</strong>En 2019 Tom&aacute;s Balmaceda public&oacute; su primer libro de filosof&iacute;a, <em>Pi&eacute;nsalo</em>. Desde entonces hasta hoy ha transcurrido poco tiempo. <strong>Sin embargo, ha sido suficiente para preguntarnos: &iquest;cu&aacute;l es el Pi&eacute;nsalo que responde a esta &eacute;poca signada por la peligrosidad, las polarizaciones en todos los &aacute;mbitos y un estado de &aacute;nimo social m&aacute;s agresivo y cruel que entonces?</strong> La respuesta a este nuevo contexto es <em>Volver a pensar</em>, es decir, retornar a la actividad humana de la reflexi&oacute;n, dar espacio al pensamiento para cuestionarnos los temas que impactan hondamente en nuestro presente y futuro: la relaci&oacute;n con el trabajo, la manera de vincularnos con los dem&aacute;s y nuestro lazo con la muerte. Ya no se trata de discurrir por casos universales, sino de afincarse en este presente vol&aacute;til para que la filosof&iacute;a sea la herramienta clave para formar y forjar un punto de vista propio y rebelarse as&iacute; contra todos los mandatos dados. Hay que Volver a pensar, a crear y llevar adelante la filosof&iacute;a para desobedientes&rdquo;, afirman desde Galerna sobre esta flamante publicaci&oacute;n del fil&oacute;sofo y docente <strong>Tom&aacute;s Balmaceda</strong>. 
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                &quot;Volver a pensar&quot;, el nuevo libro del filósofo y docente Tomás Balmaceda.                            </span>
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        <em><strong>Volver a pensar. Filosof&iacute;a para desobedientes</strong></em><strong>, de Tom&aacute;s Balmaceda, es una publicaci&oacute;n del sello Galerna.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>9. </strong><em><strong>Alcanc&iacute;a. Ida</strong></em><strong>, de Rosa Chacel. </strong>Se trata del primer volumen de los diarios de <strong>Rosa Chacel</strong>, narradora, ensayista, poeta y artista espa&ntilde;ola nacida en 1898 y fallecida en 1994, <strong>una figura clave de la literatura castellana del siglo XX</strong>, que fue parte de la Generaci&oacute;n del 27 y en particular de Las Sin Sombrero (un grupo de mujeres pioneras en la historia de la emancipaci&oacute;n intelectual femenina en Espa&ntilde;a, que se negaban a usar sombrero como gesto de rebeld&iacute;a), como se&ntilde;ala en un comunicado el sello Blatt &amp; R&iacute;os.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Como casi todas ellas, Chacel debi&oacute; exiliarse luego de la Guerra Civil y vivi&oacute; entre Buenos Aires y R&iacute;o de Janeiro muchos a&ntilde;os. <strong>Fue amiga de Rafael Alberti, disc&iacute;pula de Ortega y Gasset, y aqu&iacute; se code&oacute; con Jorge Luis Borges y el mundillo literario local</strong>. Gan&oacute; la Beca Guggenheim, entre otros premios a sus obras, y Mario Levrero la reconoci&oacute; como una influencia important&iacute;sima para la escritura de <em>La novela luminosa</em>. Aqu&iacute; presentamos sus diarios, en los que repasa parte de su estad&iacute;a en Buenos Aires. Las dificultades econ&oacute;micas y personales, sumadas a cierta torpeza social, hacen de ella un personaje fascinante, una especie de hater antes de tiempo, de una sensibilidad ling&uuml;&iacute;stica y un manejo de la intuici&oacute;n dignos de admiraci&oacute;n&rdquo;, agregan desde la editorial.
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            <span class="title">
                &quot;Alcancía. Ida&quot;, de Rosa Chacel, salió por Blatt &amp; Ríos.                            </span>
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        <em><strong>Alcanc&iacute;a. Ida</strong></em><strong>, de Rosa Chacel, sali&oacute; por Blatt &amp; R&iacute;os.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>10. </strong><em><strong>Diario del abandono</strong></em><strong>, de Leopoldo Brizuela. </strong>&ldquo;A cinco a&ntilde;os de su partida, recorrer este casi diario es conmovedor. <strong>Un mes en su vida cobra carnadura y nos permite atisbar algo de las tensiones que conformaron una subjetividad</strong>: sus amores, las lecturas fundacionales &ndash;principalmente mujeres&ndash;, la dificultad de la independencia, el intento de seguir adelante con la vida y la escritura en tiempos tan hostiles como los noventa liberales. Estos apuntes del abandono documentan bellamente la experiencia de un intelectual del siglo XX: nada es menor, nada se deja de lado sin pensar. Memoria y tiempo, conciencia de s&iacute; y de las imposibilidades: la escritura como ejercicio y respiraci&oacute;n que nos constituye. O, como dice Leopoldo: &lsquo;Yo quiero hablar con mis palabras. Como quiero amar con mi propio cuerpo&rsquo;&rdquo;, apunta en la contratapa de esta publicaci&oacute;n <strong>Andi Nachon</strong>. Se trata de un libro p&oacute;stumo y muy especial de Brizuela, que saldr&aacute; a la venta en librer&iacute;as a trav&eacute;s del sello Bosque Energ&eacute;tico y tambi&eacute;n en la Feria de Editores de Buenos Aires.
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                &quot;Diario del abandono&quot;, un libro póstumo del notable escritor argentino Leopoldo Brizuela.                            </span>
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        <em><strong>Diario del abandono</strong></em><strong>, de Leopoldo Brizuela, es una novedad de Bosque Energ&eacute;tico.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>11. </strong><em><strong>Para qu&eacute; sirve leer novelas</strong></em><strong>, de Alejandra Laera.</strong> La investigadora, docente y doctora en Letras <strong>Alejandra Laera</strong> elige en esta publicaci&oacute;n un conjunto de novelas argentinas del siglo XXI y explora sus conexiones con el capitalismo contempor&aacute;neo para intentar encontrar respuestas a la pregunta que la impulsa y le da nombre al libro.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En medio de una crisis de alcance global que se profundiza en las econom&iacute;as regionales, aumenta la precarizaci&oacute;n laboral y provoca amenazas socioambientales, <strong>ciertas novelas despliegan una imaginaci&oacute;n narrativa amplia y diversa, cuyos protagonistas siempre buscan desafiar, resistir o lidiar con las asechanzas y las dificultades que se les presentan una y otra vez. </strong>Organizado alrededor del dinero, el trabajo y el tiempo, este libro trama una lectura original que va de los diarios novelados de <strong>Ricardo Piglia</strong> o <strong>Alan Pauls</strong> al anticapitalismo novelesco de <strong>Mar&iacute;a Sonia Cristoff</strong>; de los dilemas de los escritores ante el mercado narrados por <strong>Sergio Bizzio</strong> o<strong> Juan Becerra</strong> a los juegos temporales de <strong>Samanta Schweblin</strong> y <strong>Gabriela Cabez&oacute;n C&aacute;mara</strong>; todo con el fin de reconquistar para el presente una magia perdida por medio de la ficci&oacute;n&rdquo;, se&ntilde;alan sobre este libro desde Fondo de Cultura Econ&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La autora se pregunta: &lsquo;<strong>Ante la desaz&oacute;n o el enceguecimiento frente al capitalismo, &iquest;qu&eacute; puede tener para decirnos la literatura?&rsquo;</strong>. El libro indaga este interrogante y sondea las propuestas narrativas que conectan cr&iacute;ticamente a la novela con el descarnado capitalismo a trav&eacute;s de la imaginaci&oacute;n&rdquo;, agregan los editores.
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                    alt="Para qué sirve leer novelas, de Alejandra Laera."
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                Para qué sirve leer novelas, de Alejandra Laera.                            </span>
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        <em><strong>Para qu&eacute; sirve leer novelas</strong></em><strong>, de Alejandra Laera, sali&oacute; por Fondo de Cultura Econ&oacute;mica.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>12. </strong><em><strong>Leucofobia</strong></em><strong>, de Gustavo &Aacute;lvarez N&uacute;&ntilde;ez. </strong>El cr&iacute;tico cultural y musicalizador <strong>Gustavo &Aacute;lvarez N&uacute;&ntilde;ez </strong>lanza por el sello Caleta Olivia su sexto libro de poes&iacute;a. Se llama <em>Leucofobia</em> y contiene una colecci&oacute;n de poemas &ldquo;con t&iacute;tulos que remiten a lugares emblem&aacute;ticos o peligrosos&rdquo;. Como afirma el poeta y cr&iacute;tico <strong>Mario Nosotti</strong> en la contratapa, hay en la dicci&oacute;n del autor &ldquo;un tono, una forma de conceptualizar y de hacerse preguntas que en este libro alcanza un punto singular&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Equilibrio inestable, precario, que<strong> oscila entre el refugio y la intemperie</strong>, que tiene siempre cerca &ndash;como una sombra&ndash; &lsquo;la prepotencia de la caducidad&rsquo;&rdquo;, agrega.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El libro <strong>plantea ciertas fronteras, ciertos l&iacute;mites, ciertos bordes que producen mucha adrenalina</strong> pero, tambi&eacute;n, generan un estado de reflexi&oacute;n permanente&rdquo;, asegura por su parte la poeta patag&oacute;nica <strong>Fernanda Maciorowski</strong>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/C-FyX_QRIGj/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/p/C-FyX_QRIGj/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; 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margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/p/C-FyX_QRIGj/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida de Gustavo Alvarez Nuñez (@gustavoalvareznunez)</a></p></div></blockquote>
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    </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Leucofobia</strong></em><strong>, de Gustavo &Aacute;lvarez N&uacute;&ntilde;ez, sali&oacute; por la editorial Caleta Olivia.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>13. </strong><em><strong>Alegr&iacute;a</strong></em><strong>, de Margarita Garc&iacute;a Robayo con ilustraciones de Powerpaola. </strong>El sello de origen espa&ntilde;ol P&aacute;ginas de Espuma anunci&oacute; para este mes el lanzamiento del libro <em>Alegr&iacute;a</em>, un nuevo t&iacute;tulo de la colecci&oacute;n de cuentos ilustrados de la editorial. Se trata esta vez del trabajo en conjunto de dos grandes autoras: <strong>la escritora Margarita Garc&iacute;a Robayo y la ilustradora y artista visual Powerpaola</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La selva que rodea y que acecha. Carreteras secundarias y arroyos de lluvia. Una finca llamada Alegr&iacute;a. <strong>Vidas de quienes rara vez consiguen lo que quieren, vidas de ida y vuelta, vidas acomodadas a la violencia o que desaparecen de un zarpazo</strong>. La imprescindible escritura de <strong>Margarita Garc&iacute;a Robayo</strong> combina existencias, espacios y tiempos porque &lsquo;uno puede llenar el hueco de historias, y las historias de m&aacute;s huecos y esos huecos de m&aacute;s historias: la vida es una historia que contiene otra y que contiene otra. Uno no est&aacute; condenado a una sola historia&rsquo;. Las ilustraciones de <strong>Powerpaola</strong> son la otra mirada que enriquece este r&iacute;o que nos atrapa y nos alegra al mismo tiempo&rdquo;, apuntan sobre este libro desde la editorial.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&quot;Alegría&quot; es un libro ilustrado por Powerpaola con textos de Margarita García Robayo."
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                &quot;Alegría&quot; es un libro ilustrado por Powerpaola con textos de Margarita García Robayo.                            </span>
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        <em><strong>Alegr&iacute;a</strong></em><strong>, de Margarita Garc&iacute;a Robayo con ilustraciones de Powerpaola sali&oacute; por P&aacute;ginas de Espuma.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>14 </strong><em><strong>&iexcl;Ay, mi Argentina!</strong></em><strong>, de Rodolfo Omar Serio. &ldquo;</strong>En agosto llega &iexcl;Ay, mi Argentina! de Rodolfo Omar Serio, una &aacute;gil nouvelle con toques de ciencia ficci&oacute;n y sub realismo criollo&rdquo;, anunci&oacute; en un comunicado la editorial Omn&iacute;vora.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es el a&ntilde;o 2056, Amalita y Ernestina, <strong>las dos mujeres argentinas m&aacute;s ricas &ndash;&iquest;y poderosas?&ndash; del siglo XX, se descongelan por accidente en el futuro</strong>. Pero de la tierra que conoc&iacute;an ya no queda casi nada: inteligencia artificial, algoritmos y un villano retorcido transformaron el paisaje. A y E, ya descongeladas se encaprichan: este nuevo mundo no las satisface, quieren que la Argentina vuelva a ser lo que era. Juntas emprender&aacute;n una aventura dist&oacute;pica en clave sci-fi&rdquo;, adelantaron los editores sobre esta historia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En esta &aacute;gil nouvelle, con influencias est&eacute;ticas del sub-realismo criollo, <strong>dos se&ntilde;oras paquetas y con car&aacute;cter intentar&aacute;n salvar a la Argentina de su propio destino</strong>. &iquest;Podr&aacute;n?&rdquo;, agregaron.&nbsp;
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            <span class="title">
                En agosto llega &quot;¡Ay, mi Argentina!&quot;, de Rodolfo Omar Serio.                            </span>
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        <em><strong>&iexcl;Ay, mi Argentina!</strong></em><strong>, de Rodolfo Omar Serio, sali&oacute; por Omn&iacute;vora Editora.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>15.</strong><em><strong> La primera materia</strong></em><strong>, de Cynthia Edul. </strong>&ldquo;&iquest;C&oacute;mo y d&oacute;nde comenz&oacute; la literatura? A esta pregunta ambiciosa que muchos han respondido recuperando las tradiciones orales y la poes&iacute;a &eacute;pica, <strong>Cynthia Edul la encuentra en las mujeres y el tejido.</strong> Urdiendo una tradici&oacute;n alternativa a trav&eacute;s de una investigaci&oacute;n hist&oacute;rica y a la vez po&eacute;tica, emerge una trama material para la conformaci&oacute;n de nuestra imaginaci&oacute;n: <em>&lsquo;Estamos tejidos de id&eacute;ntica tela que los sue&ntilde;os&rsquo;</em>, seg&uacute;n la cita de Shakespeare&rdquo;, adelantan los editores de esta publicaci&oacute;n, que tiene sus ra&iacute;ces e<a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/escribir-nudos-serie-entranable_129_10407842.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">n la obra teatral </a><a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/escribir-nudos-serie-entranable_129_10407842.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El punto de costura</em></a> de la autora, que es novelista, dramaturga y gestora cultural argentina.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La investigaci&oacute;n se entrecruza en este libro con la propia trama familiar: el linaje de los inmigrantes sirios que hicieron la Am&eacute;rica con un peque&ntilde;o emporio textil, luchando contra los embates de la econom&iacute;a argentina siempre oscilante. De ese entramado surgen preguntas que siempre vuelven: <strong>&iquest;Se puede romper con el legado? &iquest;C&oacute;mo armar un camino propio? &iquest;D&oacute;nde perduran los rastros de lo que fuimos?</strong> Hilo, nudo, fibra, trama. En este libro los cap&iacute;tulos se vuelven retazos con los que Edul va armando una azada para protegerse (y protegernos) de la intemperie&rdquo;, agregan desde Tenemos las M&aacute;quinas.
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                &quot;La primera materia&quot;, lo nuevo de Cynthia Edul.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>La primera materia</strong></em><strong>, de Cynthia Edul, sali&oacute; por Tenemos las M&aacute;quinas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>16. </strong><em><strong>Vida en Marta</strong></em><strong>, de Santiago Craig.</strong> &ldquo;&iquest;C&oacute;mo contar nuestras vidas? &iquest;Qu&eacute; momentos definitivos elegimos para decir &rdquo;fuimos esto&ldquo;? <strong>La vida de Marta se arma, se desarma y vuela montada en el viento que empuja a&nbsp; su generaci&oacute;n.</strong><em>Vida en Marta</em> recorre la memoria y descubre lo extraordinario en los d&iacute;as&nbsp; comunes. Reconstruye un tiempo del mundo: la infancia en los a&ntilde;os 80, la adolescencia y&nbsp; la juventud que cruzan el cambio de siglo hasta llegar a nuestros d&iacute;as y el futuro posible&rdquo;, se lee en la contratapa de este libro que sali&oacute; por Tusquets.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Santiago Craig compone uno de esos libros pacientes &ndash;como los de Dickens o Garc&iacute;a&nbsp; M&aacute;rquez&ndash; que acompa&ntilde;an a los personajes durante toda su existencia. <strong>Una novela profunda&nbsp; que desmenuza los momentos trascendentes, pero tambi&eacute;n los m&iacute;nimos y hurga en su&nbsp; sentido con gracia y sensibilidad poco habituales</strong>. En su prosa reverbera, constante y voraz, la&nbsp; poes&iacute;a. Su escritura, llena de riesgos y hallazgos est&eacute;ticos, convierte cada peque&ntilde;o hecho de&nbsp; la vida, hasta el m&aacute;s insignificante, en literatura&rdquo;, se&ntilde;alan los editores de la publicaci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                &quot;Vida en Marta&quot;, lo nuevo de Santiago Craig.                            </span>
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        <em><strong>Vida en Marta</strong></em><strong>, de Santiago Craig, sali&oacute; por Tusquets.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>17. </strong><em><strong>El destino de una caja</strong></em><strong>, de V&iacute;ctor Malumian. </strong>La editorial mexicana Gris Tormenta anunci&oacute;n la publicaci&oacute;n este mes en Argentina y M&eacute;xico la experiencia de este ensayo del editor y distribuidor <strong>V&iacute;ctor Malumi&aacute;n</strong>, quien se mete de lleno con uno de los eslabones m&aacute;s invisibilizados de la cadena del libro y la colaboraci&oacute;n como modo de hacer: <strong>la distribuci&oacute;n</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;&iquest;Alguna vez te preguntaste c&oacute;mo lleg&oacute; ese libro hasta tus manos? &iquest;C&oacute;mo llega un libro a la librer&iacute;a? El recorrido no es lineal. </em><em><strong>En el ecosistema del libro se repiten las mismas l&oacute;gicas que ya conocemos en la sociedad, el peque&ntilde;o proyecto y la gran empresa, la atenci&oacute;n al detalle y el volumen.</strong></em><em> &iquest;C&oacute;mo son las redes de colaboraci&oacute;n entre colegas que pivotan entre lo industrial y la mirada artesanal sobre un objeto tan hermoso como antiguo?&rdquo;</em>, se pregunta, entre otras cosas Malumi&aacute;n en este libro con el que l<strong>ogra brindar una mirada novedosa sobre la importancia del distribuidor como enlace entre libros y lectores</strong>. 
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                &quot;El destino de una caja&quot; es un breve ensayo del editor argentino Víctor Malumián.                            </span>
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        <em><strong>El destino de una caja</strong></em><strong>, de V&iacute;ctor Malumi&aacute;n, con pr&oacute;logo de la editora y docente chilena Andrea Palet, sali&oacute; por Gris Tormenta</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>18. </strong><em><strong>Ruth</strong></em><strong>, de Adriana Riva.</strong> &ldquo;Ruth es una mujer que va a la &oacute;pera con amigas, toma clases de arte por Zoom, conversa con los hijos, mira a las nietas. Monologa acerca de las cosas que le gustan y las que no, dejando&nbsp; al desnudo la sabidur&iacute;a que le regala la experiencia. Ruth es una mujer jud&iacute;a, viuda, que&nbsp; por primera vez tiene tiempo entre las manos y dedica su energ&iacute;a y picard&iacute;a a explorar los&nbsp; recovecos de un deseo desasido de obligaciones.&nbsp;<strong>Con prosa l&uacute;cida y entretenida, llena de humor y apuntes tragic&oacute;micos, Adriana Riva da vida a la interioridad de una anciana dama en el umbral de los ochenta que se ha cansado de obedecer</strong> <strong>y dice, por primera vez, lo que piensa. </strong>Exc&eacute;ntrica, aguda, sutil, inteligente, Ruth est&aacute; de vuelta de todo y al borde de lo que falta.&nbsp;Adriana Riva ha creado un personaje entra&ntilde;able, de esos que no ser&aacute; f&aacute;cil olvidar. Ruth es una&nbsp; novela hermosa, de delicada perfecci&oacute;n, llena de luz y vitalidad&rdquo;, escribi&oacute; <strong>Federico Falco</strong> en la contratapa de este libro de la escritora argentina <strong>Adriana Riva</strong>.
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            <span class="title">
                &quot;Ruth&quot;, de Adriana Riva, salió por Seix Barral.                            </span>
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        <em><strong>Ruth</strong></em><strong>, de Adriana Riva, sali&oacute; por Seix Barral.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>19. </strong><em><strong>Nap&aacute;trida. Volver a N&aacute;poles</strong></em><strong>, de Erri De Luca. </strong>Este libro breve y encantador ofrece una serie de memorias personales de tono l&iacute;rico en las que el autor regresa a N&aacute;poles, la ciudad que lo vio nacer, para rememorar  tanto su infancia y juventud, como los detalles, tradiciones e historia de su ciudad, seg&uacute;n adelantaron desde el sello Perif&eacute;rica. &ldquo;De Luca observa la ciudad con distancia y al mismo tiempo con proximidad. Un libro que a&uacute;na m&uacute;sica y pensamiento, nitidez po&eacute;tica e indagaci&oacute;n sensorial que da vida a una N&aacute;poles tan real como m&iacute;tica: la ciudad portuaria y superviviente de la Historia, c&oacute;mica y clandestina, vivaz y volc&aacute;nica, abigarrada y barroca, m&aacute;gica y plebeya&rdquo;, aseguran desde la editorial.
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                &quot;Napátrida. Volver a Nápoles&quot; es un nuevo texto de Erri De Luca traducido al español.                            </span>
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        <em><strong>Nap&aacute;trida. Volver a N&aacute;poles</strong></em><strong>, de Erri De Luca, sali&oacute; por Perif&eacute;rica.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong> </strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>20. </strong><em><strong>Mujer peor</strong></em><strong>, de Ana Ojeda. &ldquo;</strong>Un episodio del melodrama pol&iacute;tico vern&aacute;culo, el brote de rebeld&iacute;a de una empleada de una corpo o la codicia que anida en el coraz&oacute;n de toda familia o consorcio&hellip; estas tres historias en verso estallan la risa y la sintaxis&rdquo;, adelantan los editores de este libro, que<strong> </strong>contiene tres nouvelles de la escritora argentina <strong>Ana Ojeda</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Liberada de la breve c&aacute;rcel de la oraci&oacute;n erudita y los personajes solemnes,&nbsp;<strong>Ana Ojeda</strong>&nbsp;enardece en&nbsp;<em>Mujer peor</em>&nbsp;su asalto literario-feminista-anticapitalista anunciado ya en <em>Furor fulgor</em>&rdquo;, se lee en la contratapa de esta publicaci&oacute;n.
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                &quot;Mujer peor&quot;, lo nuevo de la escritora argentina Ana Ojeda.                            </span>
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        <em><strong>Mujer peor</strong></em><strong>, de Ana Ojeda, sali&oacute; por Random House.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>21. Parte del caos, de Ariel Urquiza. &ldquo;</strong>Atrapado en un trabajo que no le gusta, con un matrimonio que se desintegra y un hijo con el que no logra conectar, el protagonista de<em>&nbsp;Parte del caos</em>&nbsp;narra su vida, casi como si se la contara a s&iacute; mismo, en un intento de encontrar el origen del derrumbe y una clave que le permita reconstruirse. Con una lucidez que no pretende ocultar su melancol&iacute;a, el narrador va desplegando el entramado que forman su presente y su pasado. <strong>Las frustraciones que le traen la vida familiar y su trabajo como fot&oacute;grafo de un diario</strong>. Su obsesi&oacute;n con el suicidio de un erudito en textos b&iacute;blicos al que fotografi&oacute; justo un d&iacute;a antes de su muerte. El v&iacute;nculo virtual que mantiene con un fil&oacute;sofo costarricense a quien enga&ntilde;a haci&eacute;ndose pasar por Nancy, la exazafata que conoci&oacute; en un viaje por los Estados Unidos con solo su c&aacute;mara a cuestas y el futuro por delante. Los recuerdos de una infancia marcada por la tragedia y los de la verdadera Nancy. Pero a pesar de tener todas las piezas frente a &eacute;l, no logra armar el rompecabezas de su vida&rdquo;,  apuntan desde Compa&ntilde;&iacute;a Naviera Ilimitada sobre este libro del escritor argentino Ariel Urquiza.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ariel Urquiza construye una novela sutil e inteligente atravesada por el arte, la filosof&iacute;a, la literatura y la religi&oacute;n.<strong> Una historia profundamente actual sobre la soledad, las p&eacute;rdidas y la necesidad de recuperar la capacidad de creer</strong>, en algo, en alguien, en uno mismo&rdquo;, agregan.
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                &quot;Parte del caos&quot;, una novela de Ariel Urquiza.                            </span>
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        <em><strong>Parte del caos</strong></em><strong>, de Ariel Urquiza, sali&oacute; por Compa&ntilde;&iacute;a Naviera Ilimitada.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>22.</strong><em><strong> Pasajeros</strong></em><strong>, de Peter Rock. &ldquo;</strong>Benjamin y Helen, padre e hija, se comunican a trav&eacute;s de un dispositivo dise&ntilde;ado por Helen: una m&aacute;quina graba lo que dice el padre, lo transcribe y lo env&iacute;a en forma de fax, que la hija recibe y lee. <strong>En esta forma de comunicaci&oacute;n tan extra&ntilde;a, se empieza a desentra&ntilde;ar un misterio de esa relaci&oacute;n tan rara</strong>: una semana en la que Helen qued&oacute; &iquest;abandonada? &iquest;perdida?, luego de una expedici&oacute;n con su padre al bosque. Cuando Benjamin sufre un accidente, <strong>Helen decide volver a verlo y a partir del reencuentro indaga sobre el pasado</strong>&rdquo;, se&ntilde;ala la sinopsis oficial de esta novela del escritor estadounidense<strong> Peter Rock</strong>, quien suma de esta manera un nuevo t&iacute;tulo a una serie de historias que parecieran compartir personajes y escenarios tan extra&ntilde;os como cautivantes.
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                &quot;Pasajeros&quot;, de Peter Rock, salió por Ediciones Godot.                            </span>
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        <em><strong>Pasajeros</strong></em><strong>, de Peter Rock, sali&oacute; por Ediciones Godot. </strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>AL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-agosto-ines-garland-carlos-busqued-hernan-ronsino-destacado_1_11571852.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 06 Aug 2024 09:23:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Libros de agosto: Inés Garland, Carlos Busqued y Hernán Ronsino, entre lo más destacado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Literatura argentina,Feria de Editores,Inés Garland,Betina González,Carlos Busqued]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Adaptarán "Magnetizado" a podcast: Busqued lo supo pocos días antes de morir]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/adaptaran-magnetizado-podcast-busqued-supo-dias-morir_1_8346321.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3b04c9a4-d966-44fe-ae30-87ecf005d11b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Adaptarán &quot;Magnetizado&quot; a podcast: Busqued lo supo pocos días antes de morir"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La producción será española y aún no está definido cuántos episodios tendrá. Buscan que se estrene en marzo de 2022, un año después del fallecimiento del autor de "Bajo este sol tremendo".</p><p class="subtitle">Pibazo, por Mariano Quirós</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Lo primero que haremos ser&aacute; un podcast. Aspiramos a que se estrene en el aniversario de la muerte de Carlos, para que sirva de homenaje&rdquo;. Francisco R&oacute;denas conversa desde Espa&ntilde;a con <strong>elDiarioAR</strong>. Es director creativo de TheMadMediaCompany, una de las dos productoras que adaptar&aacute;n <em>Magnetizado</em>, la novela de no ficci&oacute;n que Carlos Busqued public&oacute; en 2018 tras conversar 90 horas con Ricardo Melogno, que hab&iacute;a asesinado en serie a cuatro taxistas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Carlos supo que quer&iacute;amos hacer una adaptaci&oacute;n pocos d&iacute;as antes de morir. Ten&iacute;amos pautada una reuni&oacute;n para el 30 de marzo de este a&ntilde;o, el d&iacute;a siguiente a su muerte. Luego tuvimos que tenerla con sus herederos y representantes, as&iacute; que todo esto tiene un sabor agridulce&rdquo;, cuenta R&oacute;denas desde Madrid. <strong>No est&aacute; claro a&uacute;n cu&aacute;ntos episodios tendr&aacute; el podcast pero s&iacute; que puede ser el primer paso de otros trabajos basados en </strong><em><strong>Magnetizado</strong></em>: &ldquo;Tambi&eacute;n pensamos en la posibilidad de una docu-serie inspirada en la novela. El podcast ser&aacute; concretamente una adaptaci&oacute;n&rdquo;, sostiene el director creativo.
    </p><p class="article-text">
        <em>Magnetizado</em>, editada por Anagrama hace tres a&ntilde;os y destacada apenas se public&oacute;, cuenta la historia de Ricardo Melogno, el hombre que, en 1982 y en Mataderos, mat&oacute; a sangre fr&iacute;a a cuatro taxistas sobre sus autos. El libro no se ocupa s&oacute;lo de los cr&iacute;menes, cometidos desde el asiento trasero de los taxis y para los que alcanzaba un balazo, sino tambi&eacute;n del derrotero en c&aacute;rceles e instituciones psiqui&aacute;tricas que atraves&oacute; Melogno tras ser condenado por la Justicia.
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            <span class="title">
                Magnetizado                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Ahora que se abren las fronteras para turistas en Argentina tenemos previsto viajar. Vamos a ver si podemos ver a Melogno, sobre todo para incluir en el podcast su testimonio respecto del v&iacute;nculo que se arm&oacute; con Carlos durante la investigaci&oacute;n que llev&oacute; al libro. Tambi&eacute;n vamos a buscar documentaci&oacute;n sobre la &eacute;poca en la que se produjeron los asesinatos: archivos judiciales, de prensa, sobre todo de radio y televisi&oacute;n, que nos va a dar material para un productor sonoro&rdquo;, describe R&oacute;denas. El viaje incluir&aacute; otro desaf&iacute;o: dar con algunos sobrevivientes de los intentos de homicidio de Melogno. <strong>&ldquo;Hay cuestiones del caso que quedaron fuera del libro de Carlos, y queremos tambi&eacute;n incluir eso en el podcast&rdquo;</strong>, suma.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n tienen previsto los productores, BTF Media junto a TheMadMediaCompany, habr&aacute; un narrador a cargo de las historias, aunque su nombre a&uacute;n no puede ser revelado: &ldquo;Estamos en tratativas con un actor argentino de mucha importancia pero no podemos decir qui&eacute;n es&rdquo;, desliza R&oacute;denas. Y explica por qu&eacute; eligieron <em>Magnetizado</em> para su adaptaci&oacute;n: &ldquo;Incluso dentro del g&eacute;nero de asesinos en serie y <em>true crime</em>, esta historia es &uacute;nica por la manera en que Carlos Busqued us&oacute; el archivo, por la relaci&oacute;n que estableci&oacute; con Melogno y por c&oacute;mo escribi&oacute; esa historia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>Magnetizado</em> fue el libro con el que Busqued tuvo que enfrentar un desaf&iacute;o: una nueva publicaci&oacute;n despu&eacute;s de su novela debut, <em>Bajo este sol tremendo</em>, que lo convirti&oacute; inmediatamente en un autor destacado -y disruptivo- de la ficci&oacute;n local. &ldquo;Carlos conoci&oacute; unos d&iacute;as antes de su muerte que hab&iacute;a un proceso de adquisici&oacute;n de derechos por la historia de <em>Magnetizado</em>. Con a&ntilde;os de trabajar en la radio, la idea de que hubiera un soporte sonoro lo entusiasmaba mucho. Sab&iacute;a de la intensidad de ese medio. Nos ilusiona mucho intentar ser fieles a lo que Carlos habr&iacute;a querido hacer en el podcast y homenajear su memoria. Es de los grandes escritores en espa&ntilde;ol de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas y el tiempo le va a dar un status a&uacute;n m&aacute;s destacado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>JR</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julieta Roffo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/adaptaran-magnetizado-podcast-busqued-supo-dias-morir_1_8346321.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Sep 2021 17:40:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Adaptarán "Magnetizado" a podcast: Busqued lo supo pocos días antes de morir]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Carlos Busqued]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Confirman que el escritor Carlos Busqued murió por una falla cardíaca]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/confirman-escritor-carlos-busqued-murio-falla-cardiaca_1_7367921.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/83e4f76c-c591-45a3-9bfd-3bf739d4a747_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Confirman que el escritor Carlos Busqued murió por una falla cardíaca"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">De acuerdo a una comunicación dada a familiares y amigos, el escritor chaqueño de 50 años tuvo un infarto que lo hizo caer por la escalera del edificio en el que vivía, en el barrio de San Cristóbal</p><p class="subtitle">No se puede fingir la muerte: una despedida a Carlos Busqued. Por Malena Rey</p><p class="subtitle">Pibazo. Por Mariano Quirós</p></div><p class="article-text">
        El escritor Carlos Busqued falleci&oacute; a causa de un infarto, seg&uacute;n el informe preliminar de los m&eacute;dicos a cargo de analizar las causas de su muerte y que fue comunicado a sus familiares
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo a lo que informa <a href="https://www.lanacion.com.ar/cultura/se-confirmo-la-causa-de-la-muerte-del-escritor-carlos-busqued-nid31032021/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el diario La Naci&oacute;n</a>, Busqued &ldquo;ten&iacute;a una hipertrofia card&iacute;aca grande y las arterias tapadas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Inicialmente, se hab&iacute;a comunicado que el autor hab&iacute;a fallecido en su departamento del barrio de San Crist&oacute;bal a causa de un &ldquo;accidente dom&eacute;stico&rdquo;. Las informaciones indican que Busqued se habr&iacute;a ca&iacute;do de la escalera del edificio en el que viv&iacute;a a ra&iacute;z de esa falla card&iacute;aca. 
    </p><h3 class="article-text">El dolor de sus pares y lectores</h3><p class="article-text">
        Nacido en Presidencia Roque S&aacute;enz Pe&ntilde;a en la provincia del Chaco hace 50 a&ntilde;os, actualmente el escritor viv&iacute;a en Buenos Aires.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de publicar &ldquo;<em>Bajo este sol tremendo</em>&rdquo; en 2009, novela con la que fue finalista del Premio Herralde, pasaron nueve a&ntilde;os hasta que present&oacute; &ldquo;<a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/magnetizado_1_7362750.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Magnetizado</a>&rdquo; en 2018, un libro nacido de 90 horas de charla con un asesino serial que en setiembre de 1982 tuvo en vilo a los taxistas de Buenos Aires y salt&oacute; a los titulares de las p&aacute;ginas policiales.
    </p><p class="article-text">
        La noticia de la muerte del escritor caus&oacute; conmoci&oacute;n entre colegas y lectores, que de inmediato manifestaron su dolor en redes sociales.
    </p><p class="article-text">
        La escritora&nbsp;Claudia Pi&ntilde;eiro&nbsp;coment&oacute;: &ldquo;Quisiera que alguien dijera que no es cierto pero s&iacute;, con solo 50 a&ntilde;os muri&oacute; Carlos Busqued, autor de varias de las mejores novelas que dio la literatura argentina en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Qu&eacute; pena. Abrazo a su familia y amigos. Qu&eacute; triste&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La librer&iacute;a&nbsp;Eterna Cadencia&nbsp;comparti&oacute; la &uacute;ltima entrevista que le realiz&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Qu&eacute; tristeza la muerte de Carlos Busqued&rdquo;, escribi&oacute; a su vez el escritor&nbsp;Antonio Santa Ana.
    </p><p class="article-text">
        En sus novelas, explor&oacute; formas narrativas que hibridan elementos de la novela negra, el realismo sucio, la cr&oacute;nica, o el nonfiction.
    </p><p class="article-text">
        Busqued era ingeniero metal&uacute;rgico, una profesi&oacute;n que comenz&oacute; a compartir con el oficio de escritor en 2009, cuando public&oacute; la novela &ldquo;Bajo este sol tremendo&rdquo;, una par&aacute;bola negra sobre la herencia de la dictadura, la decadencia y la anomia del interior derruido que contrasta el despliegue de violencia y sordidez con las intervenciones de un narrador austero y preciso.
    </p><p class="article-text">
        La novela, que result&oacute; finalista del Premio Herralde, fue llevada al cine en 2016 por el realizador Adri&aacute;n Caetano, con gui&oacute;n conjunto del escritor y del director de &ldquo;Un oso rojo&rdquo; y &ldquo;Bolivia&rdquo;. Filmada en la localidad chaque&ntilde;a de Lapachito, el film que cuenta con las actuaciones de Daniel Hendler y Leonardo Sbaraglia narra el viaje de un joven al Chaco, luego de enterarse del asesinato a escopetazos de su madre y su hermano.
    </p><p class="article-text">
        Nueve a&ntilde;os despu&eacute;s de &ldquo;Bajo este sol tremendo&rdquo;, el escritor volvi&oacute; a la escena literaria con &ldquo;Magnetizado&rdquo; (2018), un libro de no ficci&oacute;n que recupera lejanamente el registro de &ldquo;A sangre fr&iacute;a&rdquo;, de Truman Capote, para narrar la vida de Ricardo Melogno, un asesino serial de taxistas que en los a&ntilde;os ochenta, en plena dictadura, asesin&oacute; a cuatro hombres de un disparo en la cabeza desde el asiento de atr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El relato que disecciona la mente de un asesino fue resultado de las noventa horas de conversaci&oacute;n que el escritor mantuvo con Melogno en el penal de Ezeiza, quien sigue detenido por su &ldquo;peligrosidad potencial&rdquo;, despu&eacute;s de haber cumplido la condena y m&aacute;s de veinte a&ntilde;os de encierro, en la Unidad 20 del Hospital Borda.
    </p><p class="article-text">
        Con la misma austeridad con que regulaba su escritura, Busqued no sol&iacute;a tener una presencia activa en eventos literarios, pero pese a su m&oacute;dica fama sus libros tuvieron siempre una gran circulaci&oacute;n producto de las elogiosas rese&ntilde;as que se le dedicaron.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No s&eacute; si se venden tanto. Quiero decir, no puedo pretender vivir de vender libros. O podr&iacute;a pretender vivir de las ventas de mis libros s&oacute;lo si no necesitara alimentarme o pudiera prescindir de un techo o agua potable. Si esto es el &eacute;xito, es alto embole. &Eacute;xito es ser hijo de padres ricos. El resto es cagarse de odio y ver c&oacute;mo pelearla. Antes estaba m&aacute;s enojado, ahora no tanto. Pero sigue siendo el mundo de los otros, no el m&iacute;o&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; en una entrevista con&nbsp;T&eacute;lam&nbsp;a prop&oacute;sito de la aparici&oacute;n de &ldquo;Magnetizado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Busqued colabor&oacute; tambi&eacute;n en la revista&nbsp;El Ojo con Dientes&nbsp;y produjo adem&aacute;s los programas de radio Vidas Ejemplares, El oto&ntilde;o en Pek&iacute;n y Prisionero del Planeta Infierno.
    </p><p class="article-text">
        En Twitter era conocido por su humor negro, que practic&oacute; hasta la ma&ntilde;ana de este lunes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/confirman-escritor-carlos-busqued-murio-falla-cardiaca_1_7367921.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 31 Mar 2021 18:57:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Confirman que el escritor Carlos Busqued murió por una falla cardíaca]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pibazo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/pibazo_129_7363106.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dadfc673-fa6b-40fe-b616-432cd0b2f563_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pibazo"></p><p class="article-text">
        Una vez, en la Feria del Libro de Goya, escuch&eacute; a Carlos Busqued hablar de El gen ego&iacute;sta &ndash;el libro de Richard Dawkins que plantea que el ser humano tiende a la autodestrucci&oacute;n&mdash; a chicos de primaria que lo miraban arrobados. Parece que ten&iacute;a fans en cantidad, y de todas las edades.&nbsp;Yo, que hab&iacute;a viajado con &eacute;l en el micro desde Retiro, tambi&eacute;n lo miraba as&iacute;, como un fan. De alguna manera soy su fan.
    </p><p class="article-text">
        En el micro me hab&iacute;a contado de sus dilemas laborales, de sus pocas ganas de trabajar, de las muchas ganas de contar, de por vida, con el dinero suficiente para gastar en sus cositas. Ten&iacute;a gustos extravagantes, pero austeros. <strong>Le gustaba la revista Esto.</strong> Los cr&iacute;menes desopilantes que le gustan a todo el mundo, cr&iacute;menes que &eacute;l envolv&iacute;a de candor o que situaba en otro plano, algo metaf&iacute;sico como una patada en el cr&aacute;neo. Le gustaba ir a Resistencia en verano, cuando nadie quiere. Sentir el calor en serio. Pasear entre las tumbas del cementerio. <strong>Le gustaba la tumba de Bittel, el &uacute;nico chaque&ntilde;o que pudo llegar a ser presidente, pero que no lleg&oacute;.</strong>&nbsp; 
    </p><p class="article-text">
        En Bajo este sol tremendo evocaba S&aacute;enz Pe&ntilde;a &ndash;su ciudad natal&mdash; con cierto rencor, pero a la vez con cierta fascinaci&oacute;n; por lo feo, por lo &aacute;spero del ambiente. <strong>Yo, que tambi&eacute;n nac&iacute; en el Chaco, sent&iacute; que empezaba a conocer la provincia reci&eacute;n una vez que le&iacute; Bajo este sol tremendo. El suyo era, como suele decirse, un Chaco m&aacute;s verdadero.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Su vida social era mucho m&aacute;s intensa de lo que &eacute;l mismo insinuaba. <strong>Era un caballero, como un hooligan amable y atento.</strong> En 2015 lo invitamos a un festival literario y, por cosas de la organizaci&oacute;n, su lectura qued&oacute; para un domingo a las 11 de la noche. Ley&oacute; de una notebook borradores de lo que m&aacute;s tarde ser&iacute;a Magnetizado. Fue legendario, el silencio, la risa que, cada tanto, brotaba desde el p&uacute;blico; su propia risa, que ten&iacute;a no s&eacute; qu&eacute; de menonita y fraternal, lo mucho que disfrutaba &ndash;y lo bien que le sal&iacute;a&mdash; ser el centro de atenci&oacute;n. <strong>Su cara deforme, achiclada, por el whisky y por la marihuana.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Fue legendaria la primera presentaci&oacute;n de Bajo este sol tremendo, en 2009, en una feria del libro de Villa &Aacute;ngela, Chaco, en un predio enorme y vac&iacute;o. Habremos sido siete personas, cont&aacute;ndolo a &eacute;l, a Leandro Aguirre, que era su representante, y a Pablo Black, que fue su presentador. Y al intendente, claro, peronista y todo terreno, con su media sonrisa, inc&oacute;modo al principio y maravillado al cierre, reclamando la firma de su ejemplar. Mi ejemplar dice: &ldquo;Perd&oacute;n, no s&eacute; escribir dedicatorias soy un desastre para esto, es mi primer libro. Mil perdones&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mi ejemplar de su segundo libro, Magnetizado, en cambio, arranca con un &ldquo;Pibazo&rdquo;. As&iacute; tambi&eacute;n arrancaba &ndash;cuando al fin se dignaba contestar-- los mensajes de Facebook, de correo o &ndash;milagro de milagros&mdash;de whatsapp. Usaba el whatsapp s&oacute;lo para lo importante. Pibazo. <strong>Y yo sonre&iacute;a de antemano, porque despu&eacute;s del Pibazo ven&iacute;a una peque&ntilde;a historia retorcida, algo estramb&oacute;tico, una luz en la jornada opaca. </strong>C&oacute;mo puede ser, nos pregunt&aacute;bamos m&aacute;s tarde con mi mujer, que este hombre tan caballero, tan luminoso, escriba las cosas que escribe. C&oacute;mo lo quer&iacute;amos a Carlos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mariano Quirós]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/pibazo_129_7363106.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 Mar 2021 15:46:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pibazo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Carlos Busqued]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Magnetizado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lecturas/magnetizado_1_7362750.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3b8ec1c1-9963-45a0-a33e-45f143047a4b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Magnetizado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una conversación con Ricardo Melogno</p></div><p class="article-text">
        &ndash;Me contaron de alguien que te vio levitar.
    </p><p class="article-text">
        [<em>Frunce el ce&ntilde;o, </em>s<em>onr&iacute;e divertido.</em>]
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Qui&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Una persona que te conoc&iacute;a de la Unidad 20 y volvi&oacute; a caer preso. Lo trajeron ac&aacute; y cuando vio que estabas vos, pidi&oacute; estar lejos tuyo. Dijo que vos eras malo, y que &eacute;l te hab&iacute;a visto levitar.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Ah, ya s&eacute; qui&eacute;n es, he he... no, bueno, pero es una persona muy influenciable ese muchacho. Entre otros problemas fuertes que tiene.
    </p><p class="article-text">
        	&raquo;Lo que pasa es que sobre m&iacute;, ac&aacute; adentro, hay cosas que se cuentan de boca en boca y se fueron agrandando, con los a&ntilde;os se fue medio armando una bola de nieve. Todav&iacute;a hoy, cuando viene la requisa (que no son guardias de ac&aacute; sino de la c&aacute;rcel &laquo;normal&raquo;, digamos, vienen cada dos o tres meses), cuando se encuentran el santuario en mi celda, ven las ofrendas, las velas, dicen: &laquo;Viejo, vos en qu&eacute; and&aacute;s, qu&eacute; onda rara es esta.&raquo; Pero estos pibes ya son m&aacute;s modernos, preguntan m&aacute;s desde la curiosidad, no tanto desde el miedo.
    </p><p class="article-text">
         [<em>En el brazo izquierdo tiene un tatuaje con tres s&iacute;mbolos alineados verticalmente: arriba un 666, al medio una cruz invertida y debajo de todo una esv&aacute;stica dextr&oacute;gira. La l&iacute;nea de s&iacute;mbolos est&aacute; custodiada por dos serpientes rampantes a de- recha e izquierda.</em>]
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&iquest;Por qu&eacute; la esv&aacute;stica inversa?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;La esv&aacute;stica normal, la de los nazis, representa un giro hacia el sol, hacia la luz. As&iacute; que me tatu&eacute; esta que es al re- v&eacute;s, un giro hacia la oscuridad.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&iquest;Qui&eacute;n te hizo el tatuaje?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Yo. Me lo tatu&eacute; solo, mirando el brazo en un espejo.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&iquest;Por qu&eacute; le rez&aacute;s al demonio?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Porque lo siento.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&iquest;El demonio no inspira los actos malos?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Si yo pensara eso, ser&iacute;a cristiano. La maldad est&aacute; en uno, no en la religi&oacute;n. La persona que tiene un costado oscuro... no necesariamente tiene que ser un malvado en su vida. El concepto de que yo, para adorar a Sat&aacute;n, tengo que ser un hijo de puta es un concepto cristiano. Es como decir que la juventud se va a la mierda porque escucha rocanrol. Se va a la mierda pero por otras mil cosas, no por el rocanrol.
    </p><h3 class="article-text">La juventud cuando se fue a la mierda</h3><p class="article-text">
        En septiembre de 1982 tuvo lugar en la ciudad aut&oacute;noma de Buenos Aires una extra&ntilde;a, breve y a su manera sobria serie de asesinatos. A lo largo de una semana, en un radio de pocas cuadras del barrio de Mataderos, fueron hallados los cuerpos sin vida de cuatro taxistas. Todos los cad&aacute;veres aparecieron en horas de la madrugada, ca&iacute;dos sobre el asiento delantero de sus autom&oacute;viles, cada uno de ellos con un orificio de ingreso de bala calibre 22 en la sien derecha. Los taxis, estacionados en esquinas oscuras, con las luces internas y el motor apagados, los faros delanteros encendidos. No hab&iacute;a evidencia de robo, aunque siempre faltaba la documentaci&oacute;n del veh&iacute;culo y de la v&iacute;ctima. Salvo en el &uacute;ltimo incidente, los relojes tarifadores estaban puestos en cero.
    </p><p class="article-text">
        Solo tres de los cuatro asesinatos trascendieron p&uacute;blica- mente: el 24 de septiembre, <em>La Raz&oacute;n, Cr&oacute;nica, La Prensa </em>y <em>Clar&iacute;n </em>rese&ntilde;aron en pocas l&iacute;neas la aparici&oacute;n del cad&aacute;ver de A. R., en la esquina de las calles Pola y Basualdo. Cuatro d&iacute;as despu&eacute;s, titularon un poco m&aacute;s grande la noticia del hallazgo de C. C., en el 1800 de la calle Oliden. El hombre no estaba muerto pero agonizaba. Ten&iacute;a un agujero en el cr&aacute;neo que sangraba profusamente, y finalmente falleci&oacute; de camino al hospital. Ante este segundo incidente, la comisar&iacute;a 42 organiz&oacute; un operativo de saturaci&oacute;n rodeando Mataderos, con efectivos propios y personal adicional de las divisiones Robos y Hurtos, Prevenci&oacute;n del Delito e Investigaciones. A pesar de este despliegue, el 28 de septiembre apareci&oacute; muerto J. G., en la esquina de Basualdo y Tapal- qu&eacute;, a cuatrocientos metros de distancia de los anteriores. Hubo con posterioridad otros dos eventos en la misma zona, fallidos atracos a taxis, durante los cuales los choferes recibieron heridas de arma blanca pero salieron relativamente ilesos. Uno de ellos dio una descripci&oacute;n f&iacute;sica del atacan- te, que se convirti&oacute; en identikit y fue difundida a trav&eacute;s de los diarios y cadenas de televisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La polic&iacute;a fue incapaz de esclarecer los cr&iacute;menes. &Uacute;nicas certezas que pudieron aportar los agentes del orden: todos los hechos eran obra de un mismo autor, y durante los cr&iacute;menes el atacante no se hab&iacute;a movido del asiento trasero de los autos.
    </p><p class="article-text">
        El hueco dejado por el nulo progreso de la investigaci&oacute;n fue llenado en la prensa de Buenos Aires con hip&oacute;tesis de variado nivel de descabellamiento: &laquo;No se descarta que el psic&oacute;pata sea una mujer disfrazada, con el pelo bien corto&raquo;, &laquo;El asesino podr&iacute;a ser un estudiante de escuela nocturna, desequilibrado mentalmente, que al salir del establecimiento ataque a los taxistas&raquo;, &laquo;El mani&aacute;tico llam&oacute; a la comisar&iacute;a 42 y asegur&oacute; que volver&iacute;a a atacar y que na- die podr&iacute;a detenerlo&raquo;, &laquo;El asesino es un psic&oacute;pata de compleja personalidad, se especula que mata en esquinas de calles cuyos nombres ten&iacute;an un n&uacute;mero par de letras&raquo;<em>. </em>Los taxistas empezaron a agredir a pasajeros que cre&iacute;an ver parecidos al hombre del identikit. En diversos rastrillajes, la polic&iacute;a detuvo a una veintena de personas &laquo;sospechosas&raquo; que demostraron no tener nada que ver con el asunto.
    </p><p class="article-text">
        La ma&ntilde;ana del 15 de octubre, un hombre se present&oacute; en el Palacio de Tribunales de Capital Federal y solicit&oacute; entrevistarse con el juez encargado del caso. Dijo que ven&iacute;a a &laquo;deslindar responsabilidades&raquo;. El asesino de los taxistas era su hermano, y en ese mismo momento estaba junto a su padre, desayunando en un departamento del barrio de Caballito. Se ofreci&oacute; a guiar una comisi&oacute;n policial hasta el lugar. Aseguraba que su hermano estaba desarmado y que se lo pod&iacute;a arrestar sin violencia.
    </p><p class="article-text">
        El misterioso homicida result&oacute; ser un joven de veinte a&ntilde;os de edad, con un aspecto muy distinto al del identikit. Su nombre: Ricardo Luis Melogno.
    </p><p class="article-text">
        Durante el interrogatorio judicial, el muchacho admiti&oacute; la autor&iacute;a de las tres muertes, y neg&oacute; haber perpetrado los dos &uacute;ltimos ataques sin v&iacute;ctimas fatales. Los taxistas sobrevivientes no lo reconocieron.
    </p><p class="article-text">
        Confes&oacute; tambi&eacute;n otro asesinato en Lomas del Mirador, cerca de Mataderos pero cruzando la avenida General Paz, del lado de Provincia. Consultada la polic&iacute;a de Provincia, efectivamente inform&oacute; de un taxista, de apellido T., hallado en id&eacute;nticas condiciones que los muertos anteriores. O, mejor dicho, posteriores: este cuarto crimen result&oacute; ser, cronol&oacute;gicamente, el primero.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
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                </figure><h3 class="article-text">Un problema adentro</h3><p class="article-text">
        Al parecer, el padre del criminal fue el que tuvo las primeras evidencias, cuando descubri&oacute; documentaci&oacute;n de las v&iacute;ctimas que su hijo guardaba celosamente. Si bien se ignoran numerosos por- menores, se sabe que el atribulado padre pidi&oacute; consejo a su otro hijo, y juntos llegaron a la conclusi&oacute;n de que deber&iacute;an poner a Ricardo Luis a disposici&oacute;n de la justicia.
    </p><p class="article-text">
        En el domicilio paterno, se hall&oacute; una pistola calibre 22 que ser&iacute;a la utilizada para cometer los cr&iacute;menes.
    </p><p class="article-text">
        Ricardo Luis Melogno fue interrogado a lo largo de seis horas, durante las cuales confes&oacute; ampliamente los hechos y fue revisado por los m&eacute;dicos forenses. Durante la indagatoria se lo observ&oacute; muy tranquilo, sin ponerse nervioso en ning&uacute;n momento. Cuando se le pregunt&oacute; por qu&eacute; hab&iacute;a cometido los cr&iacute;menes, se neg&oacute; a responder.
    </p><p class="article-text">
        Vecinos del barrio coincidieron en describirlo como un mucha- cho sumamente apocado, siempre ensimismado, que evidente- mente bajo ese continente apacible escond&iacute;a una tremenda confusi&oacute;n de sentimientos e impulsos. Tambi&eacute;n refirieron que Ricardo a veces sal&iacute;a de su casa vistiendo uniforme de conscripto. Hab&iacute;a sido dado de baja del servicio militar, pero castigado con una sobrecarga del per&iacute;odo, por haber robado o extraviado armas de guerra en la unidad del ej&eacute;rcito ubicada en Villa Martelli, en la avenida General Paz, entre Tejar y Constituyentes.
    </p><p class="article-text">
        Su padre era apreciado en el barrio, y sobre su madre se indic&oacute; que vivir&iacute;a en otro domicilio, al parecer en una villa de emergencia.
    </p><p class="article-text">
        Un vecino que no quiso dar su nombre dijo que hab&iacute;a sor- prendido a Ricardo en actitudes extra&ntilde;as, como la de permanecer clavado en un sitio, abismado en sus pensamientos, con la mirada fija en el suelo.
    </p><p class="article-text">
        <em>Clar&iacute;n, </em>17 de octubre 1982
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n testimonios recogidos, es un muchacho raro, con notorios disturbios ps&iacute;quicos. Lo definieron como muy t&iacute;mido y retra&iacute;do, sin mayor relaci&oacute;n con los vecinos, a los que pr&aacute;cticamente ignoraba, ni con los muchachos de su edad. &laquo;Una persona taciturna, poco afecta a entablar di&aacute;logos.&raquo; Viv&iacute;a desde meses atr&aacute;s en una habitaci&oacute;n del fondo de la casa de su padre, separada del cuerpo principal de la construcci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Su rara personalidad motiv&oacute; que el magistrado que entiende en la causa dispusiera que en las pr&oacute;ximas horas se le realicen ex&aacute;menes psiqui&aacute;tricos y psicol&oacute;gicos para as&iacute; determinar si sus caracter&iacute;sticas mentales son normales.
    </p><p class="article-text">
        <em>La Raz&oacute;n, </em>18 de octubre de 1982
    </p><p class="article-text">
        Durante la declaraci&oacute;n respondi&oacute; con detalle a las preguntas del juez, pero se quedaba callado sistem&aacute;ticamente cuando ca&iacute;a sobre &eacute;l la pregunta de por qu&eacute; lo hab&iacute;a hecho. Nunca se llev&oacute; un peso. &iquest;Cu&aacute;l fue el m&oacute;vil entonces para el fr&iacute;o exterminio que llev&oacute; a cabo? El silencio fue la &uacute;nica respuesta.
    </p><p class="article-text">
        En su vida parece no haber datos precisos. Nadie sabe d&oacute;nde est&aacute;n el padre y su hermano. Como si se los hubiera tragado la tierra. No hay parientes que se muestren, ni nadie que pueda dar una foto de Ricardo Luis Melogno. &iquest;D&oacute;nde est&aacute; la madre? Inc&oacute;gnita. Una m&aacute;s, que se suma a las tantas que impiden reconstruir la vida de un asesino de apenas veinte a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Revista <em>Gente, </em>semana posterior al arresto
    </p><p class="article-text">
        El vecino se&ntilde;al&oacute; que regularmente (aunque sin mantener un trato amistoso y continuo) hablaba con Melogno, y que no le parec&iacute;a una persona desequilibrada: &laquo;La &uacute;nica vez que lo vi mal fue el mi&eacute;rcoles, nos cruzamos en la calle y al inquirirlo por su aspecto, al parecer desesperado, contest&oacute;: &ldquo;Tengo un problema adentro&rdquo;, sin que yo pueda saber qu&eacute; quiso significar con la palabra &ldquo;adentro&rdquo;.&raquo;
    </p><p class="article-text">
        <em>La Prensa, </em>18 de octubre de 1982
    </p><p class="article-text">
        <em>NB</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Busqued]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lecturas/magnetizado_1_7362750.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 Mar 2021 14:35:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Magnetizado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Carlos Busqued]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No se puede fingir la muerte: una despedida a Carlos Busqued]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/no-fingir-muerte-despedida-carlos-busqued_1_7361685.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3b04c9a4-d966-44fe-ae30-87ecf005d11b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No se puede fingir la muerte: una despedida a Carlos Busqued"></p><p class="article-text">
        &ldquo;Todos somos nuestro propio libro explicativo de por qu&eacute; salieron mal las cosas&rdquo;, escribi&oacute;&nbsp;Carlos Busqued en Twitter hace unos d&iacute;as nom&aacute;s, el 22 de marzo. Y ahora agarramos sus libros de los estantes y <a href="https://twitter.com/carlosbusqued" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisamos el archivo de su cuenta</a> en un scroll enfermo para entender lo repentino. Las cosas salieron mal, o simplemente salieron as&iacute; y punto. Sin demasiadas vueltas. <strong>Una muerte directa e inesperada, como sus dos novelas, que generaron desconcierto y entusiasmo en dosis similares.</strong> El consuelo de que &ldquo;nos queda su obra&rdquo; es un poco flojo porque ten&iacute;a solo 50 a&ntilde;os y era de los mejores entre los suyos, pero v&aacute;lido ante la sorpresa. Porque es dif&iacute;cil que se repita un fen&oacute;meno as&iacute;. <strong>Una literatura descarnada y espectral, en la que &eacute;l estaba y no estaba</strong>. Una obra breve, adem&aacute;s, de solo dos libros muy distintos pero igualmente impactantes. 
    </p><p class="article-text">
        Busqued estaba en otra sinton&iacute;a. En su propia frecuencia. Solitaria, un poco triste y bastante sacada. Por eso nos sorprendi&oacute; tanto con <em>Bajo este sol tremendo</em>. Incluso al propio Jorge Herralde: despu&eacute;s de leerla lo llam&oacute; por tel&eacute;fono desde sus cuarteles de Anagrama, le dej&oacute; un mensaje en el contestador y lo sum&oacute; a su cat&aacute;logo sin dudarlo. <strong>La recepci&oacute;n elogiosa de una novela brutal lo mare&oacute;</strong>. &ldquo;No estoy acostumbrado a nada bueno, ni a que me feliciten por lo que hago. En general soy m&aacute;s de la gente a la que cagan a pedos&rdquo;, dijo sobre ese momento en el que conoci&oacute; cierto &eacute;xito y reconocimiento.
    </p><p class="article-text">
        Es odioso cuando ante la muerte y la despedida todos se arrogan sus an&eacute;cdotas iluminadas. En mi caso no son iluminadas, sino bastante brumosas, trasnochadas. Lo conoc&iacute; en persona disertando sobre <em>El Eternauta</em> en la Feria del Libro de Guadalajara en la que Argentina era el pa&iacute;s invitado. Y vaya si sab&iacute;a de lo que hablaba. Me convid&oacute; whisky en el pasillo, m&aacute;s tarde asistimos a una fiesta con mezcal libre con toda la delegaci&oacute;n. &Eacute;l permanec&iacute;a a un costado, participando y rechazando la algarab&iacute;a de la m&uacute;sica y la joda. 
    </p><p class="article-text">
        En 2015 lo invit&eacute; a leer a un ciclo rar&iacute;simo y bastante &iacute;ntimo que se llam&oacute; Ps&iacute;quico Rumiante. Acept&oacute; enseguida, vino gratis. Ley&oacute; los papeles preliminares de <em>Magnetizado</em> y as&iacute; nos dej&oacute;, en un estado de estupefacci&oacute;n total. Cuarenta personas escuchando en silencio sus di&aacute;logos con un asesino de taxistas con trastornos de la personalidad. Cont&oacute; de manera informal c&oacute;mo hab&iacute;an sido sus visitas a la c&aacute;rcel y el hospital psiqui&aacute;trico para conversar con Ricardo Melogno. Pero no terminamos de entender cu&aacute;n involucrado estaba en esa historia hasta que el libro se public&oacute; en 2018. Ah&iacute; le escrib&iacute; de nuevo, esta vez para entrevistarlo. 
    </p><p class="article-text">
        Hab&iacute;a tardado nueve a&ntilde;os en volver a publicar y me intrigaba mucho qu&eacute; hab&iacute;a pasado en el medio. Pero no se trataba de ning&uacute;n misterio: &eacute;l no viv&iacute;a de la literatura, sino de dar clases de an&aacute;lisis matem&aacute;tico en la UTN.<strong> Le cost&oacute; volver a escribir despu&eacute;s de </strong><em><strong>Bajo este sol tremendo</strong></em><strong> porque estaba &ldquo;contento&rdquo;. No ten&iacute;a mucho para decir.</strong> Hasta que baj&oacute; la expectativa y se encontr&oacute; un poco de casualidad con la historia de Ricardo. Ten&iacute;a 500 p&aacute;ginas de transcripciones que tard&oacute; much&iacute;simo en transformar en texto porque en alg&uacute;n punto lo que m&aacute;s le interesaba era respetar lo que hab&iacute;a hablado con &eacute;l. Aunque estuviera privado de su libertad, medicado, encerrado y encasillado de por vida, ese asesino ten&iacute;a derecho a ser narrado sin juicios ni prejuicios. Busqued me pidi&oacute; algo que pocas veces me solicitaron: <a href="https://medium.com/los-inrockuptibles/carlos-busqued-magnetizado-entrevista-f866df6531d7" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisar la entrevista editada</a> antes de su publicaci&oacute;n en <em>Los Inrockuptibles</em>. No era un gesto vanidoso: &ldquo;No te voy a romper los quinotos con nada, solo quer&iacute;a revisar de lo que dije si hay algo que joda a la gente del hospital de Ezeiza, te lo leo al toque, enseguida, no me demoro nada&rdquo;. Se la mand&eacute; por mail, casi no la toc&oacute;. Pero este gesto me pareci&oacute; sumamente cuidadoso y responsable. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tambi&eacute;n estaba el Busqued de Twitter</strong>. Un espacio que habit&oacute; con caracteres exactos y sus propios c&oacute;digos los &uacute;ltimos once a&ntilde;os: un mundo de dolor y honestidad brutal. &iquest;Qu&eacute; pasa con los tuits cuando alguien se muere? &iquest;Podemos compilarlos? La p&eacute;rdida de actualidad, de voz en la conversaci&oacute;n colectiva de esta red social no es algo que sepamos procesar todav&iacute;a. Busqued y Twitter se llevaban tan bien. <strong>Era una especie de estrado desde el que nos hablaba de las miserias y nos sacud&iacute;a opinando de lo inopinable. Lo m&aacute;s anticareta que hab&iacute;a. Masticaba odio y lo escup&iacute;a, pero tambi&eacute;n hab&iacute;a lugar para la fascinaci&oacute;n ante los medios, las noticias.</strong> &ldquo;Twitter es la interacci&oacute;n social que puedo sostener: la corto cuando quiero y me voy a dormir&rdquo;, me dijo aquella vez. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Aguante fingir la propia muerte&rdquo;, tuite&oacute; el 16 de enero comentando alg&uacute;n hecho de la actualidad. Le&iacute;do fuera de contexto es un <em>cross</em> a la mand&iacute;bula. Aguante pensar que todo esto es un mal flash y que est&aacute;s metido en tu trinchera, Carlos. Atento y desconcentrado a la vez. Aguante saber que segu&iacute;s, como hoy, como todos ah&iacute;, <strong>escribiendo y padeciendo.</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Malena Rey]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/no-fingir-muerte-despedida-carlos-busqued_1_7361685.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 Mar 2021 10:43:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No se puede fingir la muerte: una despedida a Carlos Busqued]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Carlos Busqued]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Murió a los 50 años el escritor Carlos Busqued]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/murio-escritor-carlos-busqued_1_7360536.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f63f4dbb-bcd5-4676-af16-1f621618554e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Murió a los 50 años el escritor Carlos Busqued"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En redes sociales, sus amigos confirmaron la muerte, aparentemente por un accidente doméstico. El autor de "Bajo este sol tremendo" tenía 50 años. Había nacido en Chaco y actualmente vivía en Buenos Aires.</p></div><p class="article-text">
        <strong>El escritor argentino Carlos Busqued, autor de &ldquo;Bajo este sol tremendo&rdquo;, fue hallado muerto este lunes en el edificio en que viv&iacute;a</strong>. Seg&uacute;n asegur&oacute; su amiga Eugenia Cabral en Facebook,<strong> la muerte se habr&iacute;a producido como consecuencia de un accidente dom&eacute;stico</strong>, aunque otros amigos pidieron mesura y respeto hasta que se comunique oficialmente la noticia. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Nacido en Presidencia Roque S&aacute;enz Pe&ntilde;a en la provincia del Chaco hace 50 a&ntilde;os, actualmente viv&iacute;a en Buenos Aires.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de publicar &ldquo;Bajo este sol tremendo&rdquo; en 2009, novela con la que fue finalista del Premio Herralde, pasaron nueve a&ntilde;os hasta que present&oacute; &ldquo;Magnetizado&rdquo; en 2018, un libro nacido de 90 horas de charla con un asesino serial que en setiembre de 1982 tuvo en vilo a los taxistas de Buenos Aires y salt&oacute; a los titulares de las p&aacute;ginas policiales.
    </p><p class="article-text">
        La noticia de la muerte del escritor caus&oacute; conmoci&oacute;n entre colegas y lectores, que de inmediato manifestaron su dolor en redes sociales.
    </p><p class="article-text">
        La escritora <strong>Claudia Pi&ntilde;eiro</strong> coment&oacute;: &ldquo;Quisiera que alguien dijera que no es cierto pero s&iacute;, con solo 50 a&ntilde;os muri&oacute; Carlos Busqued, autor de varias de las mejores novelas que dio la literatura argentina en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Qu&eacute; pena. Abrazo a su familia y amigos. Qu&eacute; triste&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1376663886192128000?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        La librer&iacute;a <strong>Eterna Cadencia</strong> comparti&oacute; la &uacute;ltima entrevista que le realiz&oacute;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1376663749772337162?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        &ldquo;Qu&eacute; tristeza la muerte de Carlos Busqued&rdquo;, escribi&oacute; a su vez el escritor <strong>Antonio Santa Ana</strong>.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1376659626662432785?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        En sus novelas, Busqued explor&oacute; formas narrativas que hibridan elementos de la novela negra, el realismo sucio, la cr&oacute;nica, o el nonfiction.
    </p><p class="article-text">
        Busqued era ingeniero metal&uacute;rgico, una profesi&oacute;n que comenz&oacute; a compartir con el oficio de escritor en 2009, cuando public&oacute; la novela &ldquo;Bajo este sol tremendo&rdquo;, una par&aacute;bola negra sobre la herencia de la dictadura, la decadencia y la anomia del interior derruido que contrasta el despliegue de violencia y sordidez con las intervenciones de un narrador austero y preciso.
    </p><p class="article-text">
        La novela, que result&oacute; finalista del Premio Herralde, fue llevada al cine en 2016 por el realizador Adri&aacute;n Caetano, con gui&oacute;n conjunto del escritor y del director de &ldquo;Un oso rojo&rdquo; y &ldquo;Bolivia&rdquo;. Filmada en la localidad chaque&ntilde;a de Lapachito, el film que cuenta con las actuaciones de Daniel Hendler y Leonardo Sbaraglia narra el viaje de un joven al Chaco, luego de enterarse del asesinato a escopetazos de su madre y su hermano.
    </p><p class="article-text">
        Nueve a&ntilde;os despu&eacute;s de &ldquo;Bajo este sol tremendo&rdquo;, el escritor volvi&oacute; a la escena literaria con &ldquo;Magnetizado&rdquo; (2018), un libro de no ficci&oacute;n que recupera lejanamente el registro de &ldquo;A sangre fr&iacute;a&rdquo;, de Truman Capote, para narrar la vida de Ricardo Melogno, un asesino serial de taxistas que en los a&ntilde;os ochenta, en plena dictadura, asesin&oacute; a cuatro hombres de un disparo en la cabeza desde el asiento de atr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El relato que disecciona la mente de un asesino fue resultado de las noventa horas de conversaci&oacute;n que el escritor mantuvo con Melogno en el penal de Ezeiza, quien sigue detenido por su &ldquo;peligrosidad potencial&rdquo;, despu&eacute;s de haber cumplido la condena y m&aacute;s de veinte a&ntilde;os de encierro, en la Unidad 20 del Hospital Borda.
    </p><p class="article-text">
        Con la misma austeridad con que regulaba su escritura, Busqued no sol&iacute;a tener una presencia activa en eventos literarios, pero pese a su m&oacute;dica fama sus libros tuvieron siempre una gran circulaci&oacute;n producto de las elogiosas rese&ntilde;as que se le dedicaron.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No s&eacute; si se venden tanto. Quiero decir, no puedo pretender vivir de vender libros. O podr&iacute;a pretender vivir de las ventas de mis libros s&oacute;lo si no necesitara alimentarme o pudiera prescindir de un techo o agua potable. Si esto es el &eacute;xito, es alto embole. &Eacute;xito es ser hijo de padres ricos. El resto es cagarse de odio y ver c&oacute;mo pelearla. Antes estaba m&aacute;s enojado, ahora no tanto. Pero sigue siendo el mundo de los otros, no el m&iacute;o&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; en una entrevista con <em>T&eacute;lam</em> a prop&oacute;sito de la aparici&oacute;n de &ldquo;Magnetizado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Busqued colabor&oacute; tambi&eacute;n en la revista <em>El Ojo con Dientes</em> y produjo adem&aacute;s los programas de radio Vidas Ejemplares, El oto&ntilde;o en Pek&iacute;n y Prisionero del Planeta Infierno.
    </p><p class="article-text">
        En Twitter era conocido por su humor negro, que practic&oacute; hasta la ma&ntilde;ana de este lunes.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1376519297229586438?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        <em>Con informaci&oacute;n de la agencia T&eacute;lam y redes sociales</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/murio-escritor-carlos-busqued_1_7360536.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 29 Mar 2021 23:06:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Murió a los 50 años el escritor Carlos Busqued]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Carlos Busqued]]></media:keywords>
    </item>
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