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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Héctor Germán Oesterheld]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/hector-german-oesterheld/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Héctor Germán Oesterheld]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La trágica historia de la familia de Héctor Oesterheld, creador de 'El Eternauta': “La dictadura argentina destrozó todo y aisló la memoria con el terror”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/tragica-historia-familia-creador-eternauta-dictadura-argentina-destrozo-aislo-memoria-terror_1_12523698.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6958af57-ec8f-4053-b448-385dd2c92b78_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x766y1941.jpg" width="1200" height="675" alt="La trágica historia de la familia de Héctor Oesterheld, creador de &#039;El Eternauta&#039;: “La dictadura argentina destrozó todo y aisló la memoria con el terror”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El libro 'Los Oesterheld' recorre la vida del ideador del personaje de cómic que inspiró la exitosa serie de Netflix, que defiende que "el único héroe es el aire colectivo".</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Mi nombre es Elsa S&aacute;nchez de Oesterheld y soy la mujer de <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/hector-german-oesterheld/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">H&eacute;ctor Germ&aacute;n Oesterheld</a>, famoso en el mundo por haber escrito la historieta <em>El Eternauta</em>. En la &eacute;poca tr&aacute;gica de Argentina desaparecieron mis cuatro hijas, mi marido, mis dos yernos, otro yerno que no conoc&iacute;, y dos nietitos que estaban en la panza. Diez personas desaparecidas en mi familia. Pero prefiero recordar los a&ntilde;os en los que fui feliz&rdquo;. Este es uno de los testimonios que abre <em>Los Oesterheld</em>, el libro en el que Fernanda Nicolini y Alicia Beltrami volcaron su exhaustiva investigaci&oacute;n sobre la vida y militancia del creador de<em> </em><a href="https://www.eldiarioar.com/temas/el-eternauta/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Eternauta</a>, el ic&oacute;nico c&oacute;mic en el que se bas&oacute; l<a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/eternauta-concrecion-sueno-historico-final-deuda-pendiente_1_12249082.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a serie hom&oacute;nima de Netflix que se convirti&oacute; en uno de los grandes fen&oacute;menos del a&ntilde;o</a> desde su estreno el pasado mes de abril.
    </p><p class="article-text">
        La ficci&oacute;n protagonizada por <a href="https://www.eldiarioar.com/espectaculos/ricardo-darin-eternauta-ciencia-ficcion-ligarse-extrano-mundo-actual_1_12238705.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ricardo Dar&iacute;n</a>, que tendr&aacute; segunda temporada, volvi&oacute; a poner en el foco la novela gr&aacute;fica, pero la biograf&iacute;a publicada por la editorial Roca va un paso m&aacute;s all&aacute; al indagar en la vida de su ideador. Una historia atravesada por la tragedia, la militancia y la violencia.
    </p><p class="article-text">
        El volumen incluye las palabras de Elsa, la pareja de H&eacute;ctor G&oacute;mez, a la que las investigadoras entrevistaron, y que permiten viajar en el tiempo y adentrarse en el hogar en el que criaron a sus hijas, y c&oacute;mo poco a poco todo se fue oscureciendo hasta acabar con tantas ausencias y dolor. Una mujer a la que como ella misma revel&oacute; a las autoras, le &ldquo;salv&oacute;&rdquo; criar a Mart&iacute;n, el nieto que pudo recuperar pese a la tragedia. &ldquo;Al entrar en la vida de los Oestereheld se pueden entender muchas cosas que le pasaron no solo a esta familia, sino al mont&oacute;n de las que fueron diezmadas por la dictadura en la Argentina&rdquo;, explica a este peri&oacute;dico la escritora Fernanda Nicolini.
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            <span class="title">
                Fotografías de archivo de la familia Oesterheld                            </span>
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        El hecho de que dos de las hijas de Elsa desaparecieran embarazadas le llev&oacute; a incorporarse a la organizaci&oacute;n <a href="https://www.eldiarioar.com/opinion/marina-beatriz-diana-estela-semblanzas-chicas-oesterheld-companeros-vida-militancia_129_12288412.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Abuelas de Plaza de Mayo</a>, que naci&oacute; en 1977 con el objetivo de localizar y restituir a los m&aacute;s de 500 ni&ntilde;os apropiados por la &uacute;ltima dictadura militar (1976-1983). Una ONG que sigue activa y que, de hecho, vivi&oacute; c&oacute;mo <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/eternauta-dispara-consultas-identidad-argentinos-nacidos-durante-dictadura_1_12279341.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tras el estreno de la serie de El Eternauta se dispararon las consultas</a>. El pasado 7 de julio anunciaron que hab&iacute;an encontrado al <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/tatiana-nieto-140-ciencia-amor-detras-identidad-recuperada_1_12446258.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nieto robado n&uacute;mero 140</a>.
    </p><h2 class="article-text">De la geolog&iacute;a a la militancia</h2><p class="article-text">
        H&eacute;ctor G&oacute;mez Oesterheld estudi&oacute; geolog&iacute;a en la Universidad de Buenos Aires, al tiempo que trabajaba como corrector, y public&oacute; su primera obra, <em>Truila y Miltar</em> en 1943, dentro del suplemento literario del peri&oacute;dico La Prensa. Al acabar la carrera se cas&oacute; con Elsa S&aacute;nchez y poco tiempo despu&eacute;s decidi&oacute; dedicarse &uacute;nicamente a escribir. Comenz&oacute; trabajando en las editoriales C&oacute;dex y Abril, con relatos infantiles de divulgaci&oacute;n cient&iacute;fica; y realiz&oacute; sus primeros guiones de historieta para la revista Cinemisterio en 1951. En 1952 cre&oacute; a uno de sus personajes m&aacute;s importantes, el piloto de pruebas Bull Rockett dibujado por Paul Campani, y despu&eacute;s el Sargento Kirk dibujado por Hugo Pratt.
    </p><p class="article-text">
        En 1955 fund&oacute; junto a su hermano Jorge la Editorial Frontera, y su &eacute;xito le llev&oacute; a publicar en las revistas Hora Cero y Frontera. En esta etapa ide&oacute; a Ernie Pike, un corresponsal de guerra que relataba batallas de la Segunda Guerra Mundial que, aunque estaba basado en el cronista real Ernest Pyle, Hugo Pratt le hizo a imagen y semejanza de su autor. Y fue en 1957 cuando apareci&oacute; <em>El Eternauta</em>, con dibujos de Solano L&oacute;pez, contando la historia sobre un viajero de la eternidad que se aparec&iacute;a en la casa del propio Oesterheld y le hablaba sobre una catastr&oacute;fica invasi&oacute;n extraterrestre. Este se public&oacute; por entregas semanales hasta 1959. 
    </p><p class="article-text">
        La editorial Frontera quebr&oacute; mientras la obra de Oesterheld iba perme&aacute;ndose cada vez m&aacute;s de su compromiso pol&iacute;tico. Esto qued&oacute; reflejado en la nueva versi&oacute;n de <em>El Eternauta </em>que escribi&oacute; en colaboraci&oacute;n con Alberto Breccia en 1969; y a&uacute;n m&aacute;s tras el inicio de la dictadura militar en 1976, cuando se uni&oacute; a la organizaci&oacute;n pol&iacute;tica armada peronista Montoneros, junto a sus hijas. &ldquo;Es mucho m&aacute;s duro, &eacute;l mismo se incorpora dentro de la propia historia y, si uno hace un paralelismo con su vida, &eacute;l estaba siendo protagonista esta historia de militancia resistiendo a la dictadura&rdquo;, apunta la periodista y escritora.
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                Algunas de las imágenes de archivo incluidas en &#039;Los Oesterheld&#039;                            </span>
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        Montoneros estaba integrado b&aacute;sicamente por gente joven, por lo que pas&oacute; a ser conocido como el 'viejo'. La biograf&iacute;a ahonda en c&oacute;mo pese a que las cuatro hijas de H&eacute;ctor y Elsa eran militantes, sus militancias eran muy distintas. &ldquo;Es que la militancia no es monol&iacute;tica&rdquo;, incide Fernanda Nicolini, &ldquo;&eacute;l entr&oacute; para aportar lo que sab&iacute;a hacer y empez&oacute; a escribir historietas para la prensa militante&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El secuestro</h2><p class="article-text">
        H&eacute;ctor fue secuestrado el 27 de abril de 1977. Para entonces, sus cuatro hijas ya hab&iacute;an desaparecido: Diana (24), Beatriz (19), Estela (25) y Marina (18). A &eacute;l le llevaron primero al campo de concentraci&oacute;n Campo de mayo. &ldquo;Uno de los testigos nos cont&oacute; que all&iacute; le mostraron las fotos de sus hijas torturadas, para demostrarles lo que eran capaces de hacerle&rdquo;, recuerda Fernanda Nicolini. El artista sobrevivir&iacute;a hasta principios de 1978, cuando se dej&oacute; de encontrar rastro de &eacute;l. Una labor nada f&aacute;cil teniendo en cuenta que los relatos que deb&iacute;an buscar estaban cargados de dolor, p&eacute;rdida y temor.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hicimos m&aacute;s de 200 entrevistas porque reconstruir esta historia es tambi&eacute;n reconstruir pedacitos de memoria muy fragmentados, de personas que tambi&eacute;n sufrieron, que estuvieron secuestradas. Muchos de los testigos perdieron a la gente que amaban y vivieron con mucho miedo durante mucho tiempo&rdquo;, comparte la autora, &ldquo;eso hizo que sus memorias estuvieran como muy picadas y abigarradas. Hab&iacute;a que empezar a abrirlas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Fue durante el proceso de investigaci&oacute;n cuando se dieron cuenta de que dado que las &ldquo;memorias individuales se apagan con las personas si no se dejan por escrito&rdquo;, el &uacute;nico modo que ten&iacute;an para aproximarse &ldquo;a lo que pudo haber sido realmente lo que pas&oacute; en cada momento era juntando varias memorias, porque la memoria tambi&eacute;n es ficcional. Las historias con nombres solo se pueden hacer con memorias individuales que despu&eacute;s convierten un libro en la memoria colectiva&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La memoria es ficcional. Las historias con nombres solo se pueden hacer con memorias individuales que después convierten un libro en la memoria colectiva</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Fernanda Nicolini</span>
                                        <span>—</span> Escritora y periodista
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La coautora celebra que la investigaci&oacute;n haya propiciado el reencuentro de varios supervivientes: &ldquo;La dictadura destroz&oacute; redes, de amistades, de familias, de militancia. Destroz&oacute; todo y aisl&oacute; las memorias tambi&eacute;n con el terror&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n destaca algo que le sigue emocionando, por c&oacute;mo siempre que preguntaban por H&eacute;ctor, &ldquo;hab&iacute;a algo como que se les iluminaba&rdquo;. La &uacute;ltima parte del libro recoge su cautiverio y c&oacute;mo &eacute;l estando cada vez en peores condiciones &ndash;enferm&oacute; de los pulmones&ndash;, siempre se preocupaba por sus compa&ntilde;eros de calvario: &ldquo;Si hab&iacute;a una embarazada le separaba los pocos pedazos de carne de la comida que les daban, porque era un asco. Estuvo con una nena de doce a&ntilde;os a la que contaba historias y jugaba al hockey con un palito&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Reivindicar 'El Eternauta'</h2><p class="article-text">
        La periodista celebra el reciente &eacute;xito de <em>El Eternauta</em> por el contexto en el que ha sucedido, y subraya lo &ldquo;incre&iacute;ble&rdquo; que fue que nunca se prohibiera en la &eacute;poca: &ldquo;Ni incluso cuando &eacute;l estuvo clandestino en plena dictadura y se segu&iacute;a publicando. Probablemente, fuera un poco torpeza de los censuradores, que pensaban que la historieta era para ni&ntilde;os&rdquo;. &ldquo;Este es un buen momento para reivindicar la idea de lo colectivo, de la militancia por un mundo mejor&rdquo;, valora. &ldquo;&Eacute;l mismo cont&oacute; que cuando empez&oacute; a escribirlo, no sab&iacute;a bien de qu&eacute; ir&iacute;a, pero que pasado el tiempo se dio cuenta de que en realidad es una historia donde nadie se salva solo, donde el &uacute;nico h&eacute;roe es el aire colectivo, que es la frase que sobrevivi&oacute; y que es el lema de la propia serie&rdquo;, comenta la coautora.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        De ah&iacute; a que defienda que las pol&iacute;ticas que se lleven a cabo tengan que proteger los derechos humanos porque &ldquo;uno siente a veces que llega a consensos democr&aacute;ticos y de repente ten&eacute;s un Gobierno de derecha que vuelve a poner en duda algunos de ellos, o empieza incluso a reivindicar la dictadura&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Fernanda Nicolini sostiene que &ldquo;hay que estar siempre en resistencia&rdquo;, y de ah&iacute; a la importancia del &eacute;xito de la serie a la hora de seguir haciendo trascender la historia del c&oacute;mic. &ldquo;Tiene algo de literatura cl&aacute;sica, porque cada uno puede darle su propia lectura desde sus propios lugares y tiempos, y sigue funcionando por su propio coraz&oacute;n, una aventura que no falla y la construcci&oacute;n del h&eacute;roe; un arco narrativo que sigue atrapando a los seres humanos, desde los griegos hasta Netflix&rdquo;, describe. Tambi&eacute;n reconoce que otra de las claves de la obra es que sus personajes son &ldquo;gente com&uacute;n, no son superh&eacute;roes, no tienen nada. A diferencia de lo que sucede muchas veces en la ciencia ficci&oacute;n, aqu&iacute; podr&iacute;amos ser yo o vos&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura García Higueras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/tragica-historia-familia-creador-eternauta-dictadura-argentina-destrozo-aislo-memoria-terror_1_12523698.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 Aug 2025 15:38:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La trágica historia de la familia de Héctor Oesterheld, creador de 'El Eternauta': “La dictadura argentina destrozó todo y aisló la memoria con el terror”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Héctor Germán Oesterheld,Héctor Oesterheld,El Eternauta,Dictadura Cívico Militar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Fernando Araldi Oesterheld: “La serie tiene el mensaje de la resistencia, de la argentinidad, de lo popular”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/fernando-araldi-oesterheld-serie-mensaje-resistencia-argentinidad-popular_1_12288761.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/01053f78-8f67-472b-89c6-49137b3ef3ce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Fernando Araldi Oesterheld: “La serie tiene el mensaje de la resistencia, de la argentinidad, de lo popular”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En una entrevista con elDiarioAR habló sobre el impacto de la serie, sobre Diana, su madre desaparecida en Tucumán y el reencuentro familiar con los Oesterheld, tras su niñez en Pergamino con los abuelos paternos. “Siento orgullo por mi abuelo”. 
</p><p class="subtitle">El Eternauta: la influencia vital de una creación pionera en la ciencia ficción argentina</p><p class="subtitle">“El Eternauta” dispara consultas por la identidad de argentinos nacidos durante la dictadura</p></div><p class="article-text">
        La repercusi&oacute;n internacional de <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/eternauta-influencia-vital-creacion-pionera-ciencia-ficcion-argentina_1_12258849.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la serie El Eternauta</a> trajo consigo la historia de <strong>H&eacute;ctor Germ&aacute;n Oesterheld</strong>, el guionista de la historieta de la que habla el mundo, y la de su familia, diezmada durante la &uacute;ltima dictadura c&iacute;vico militar argentina. Entre 1976 y 1978 <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/eternautas-eternauta_129_12245890.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fueron secuestradas las cuatro hijas de Oesterhel y &eacute;l por sus militancias </a>en la organizaci&oacute;n Montoneros. <strong>Fernando Araldi Oesterheld</strong>, de 49 a&ntilde;os, ten&iacute;a un a&ntilde;o reci&eacute;n cumplido cuando fue secuestrado junto a Diana, su mam&aacute;, en plena calle, en Tucum&aacute;n. Ella y su pareja, Ra&uacute;l Araldi, se hab&iacute;an radicado hac&iacute;a poco tiempo en esa provincia. Desde entonces, Diana est&aacute; desaparecida. &ldquo;El Eternauta tiene el tema de la resistencia: es un mensaje atemporal, muy actual. Es un libro muy universal y muy argentino. Juan Salvo dice 'mi historia es de buscar', y<strong> nuestra familia tiene una historia y un presente de b&uacute;squeda&rdquo;,</strong> reflexiona Fernando, en una entrevista con <strong>elDiarioAR</strong>
    </p><p class="article-text">
        Al hablar de la serie es imposible de abstraerse de los n&uacute;meros que gener&oacute; su lanzamiento. La m&aacute;s vista en Argentina, Brasil, Alemania, Italia, Espa&ntilde;a, Bangladesh, Arabia Saudita, Bolivia, India y Turqu&iacute;a, entre otros 27 pa&iacute;ses, seg&uacute;n la plataforma<a href="https://flixpatrol.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Flix Patro</a>l. Tambi&eacute;n la n&uacute;mero uno de habla no inglesa a nivel mundial, de acuerdo a Netflix. Se lanz&oacute; en 200 pa&iacute;ses y fue doblada a m&aacute;s de 12 idiomas y subtitulada en m&aacute;s de 30. &ldquo;Imaginate la felicidad que tengo porque recuerdo en mi ni&ntilde;ez que hubo varios ideas para llevarla a la pantalla pero eran proyectos para una pel&iacute;cula. En su momento, hubo inter&eacute;s de Adolfo Aristarain, Fernando 'Pino' Solanas y de Lucrecia Martel, m&aacute;s aqu&iacute; en el tiempo. Y ahora se concret&oacute; en formato de serie por su consumo masivo y el inter&eacute;s de Netflix. Hubo mucho trabajo y dedicaci&oacute;n, sobre todo, de mi primo Mart&iacute;n y de su esposa, que se dedican al cine, y se lleg&oacute; a un acuerdo. No podemos estar m&aacute;s contentos porque es muy buena&rdquo;, sostiene, con voz pausada, sin apuro.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Fernando Araldi Oesterheld, de 49 años, tenía un año recién cumplido cuando fue secuestrado junto a Diana, su mamá, en plena calle, en Tucumán. Ella estaba embarazada. El sigue buscando a su hermano."
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            <span class="title">
                Fernando Araldi Oesterheld, de 49 años, tenía un año recién cumplido cuando fue secuestrado junto a Diana, su mamá, en plena calle, en Tucumán. Ella estaba embarazada. El sigue buscando a su hermano.                            </span>
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        <strong>&ndash;&iquest;Qu&eacute; opinas de los puristas de la historieta que le han puesto reparos a algunos cambios que se hicieron para el formato serie?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Yo creo que, salvo algunos detalles muy puristas para los que puedan llegar a quejarse de que no tiene nada que ver con la original, aunque no tiene por qu&eacute;, al tratarse de una adaptaci&oacute;n en tiempo actual de Netflix, partiendo de esa base, la serie es incre&iacute;ble. Reci&eacute;n hace poco la vi entera y ah&iacute; est&aacute;n las bases del libro original, lo tiene todo. Tiene la resistencia, tiene la argentinidad, tiene lo popular y <strong>Ricardo Dar&iacute;n </strong>est&aacute; muy, muy bien. Tuve la oportunidad de dec&iacute;rselo personalmente.
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            </figure><p class="article-text">
        La publicaci&oacute;n original de &ldquo;El Eternauta&rdquo; fue en 1957, en la revista Hora Cero semanal, como una serie de 106 episodios.<strong> Fernando naci&oacute; 18 a&ntilde;os m&aacute;s tarde, cuando la tira ya se hab&iacute;a convertido en lectura de culto</strong> y estaba instalada. Confiesa que durante la ni&ntilde;ez con sus abuelos paternos, en Pergamino, a los 9 a&ntilde;os, un amigo ten&iacute;a una versi&oacute;n completa, la agarr&oacute; pero &ldquo;m&aacute;s que nada por los dibujos&rdquo;. &ldquo;Como a los 13 o 14 a&ntilde;os ya la le&iacute; con otro inter&eacute;s y, es m&aacute;s, ahora la estoy leyendo de nuevo debido a la serie y por mi abuelo, por el orgullo que siento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Qu&eacute; encontraste en esa lectura actual?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Hay varios mensajes, por ejemplo, el de la resistencia, que es atemporal. Y bueno, no s&eacute;, se puede usar para tanto. Econ&oacute;micamente puede ser un mensaje en contra del ultracapitalismo. En t&eacute;rminos pol&iacute;ticos, en contra de la dictadura. &iquest;Qu&eacute; s&eacute; yo? Y por eso es tan actual. En el libro original creo que el mensaje del nadie se salva solo, es una resistencia que abarca a todos los estratos sociales. No es solo lo colectivo por sobre lo individual, es un vamos en conjunto, es con todos. Y eso es lo interesante tambi&eacute;n de ese mensaje. Es un libro universal y muy argentino. Hay una editorial de China que lo sac&oacute; y se agot&oacute;. Hasta est&aacute; traducido en griego y en croata.
    </p><p class="article-text">
        Ver la serie, aunque se la haya le&iacute;do, es ir directo tambi&eacute;n a la historia de su autor, de H&eacute;ctor Germ&aacute;n Oesterheld, sobre el que Fernando reconoce tener una profunda admiraci&oacute;n. &ldquo;Mi abuelo fue un orgullo, la coherencia entre los escrito y lo vivido que tuvo no me la quita nadie&rdquo;, dice.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Mi abuelo fue un orgullo, la coherencia entre los escrito y lo vivido que tuvo no me la quita nadie</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Una familia diezmada por la dictadura&nbsp;</h2><p class="article-text">
        El ensa&ntilde;amiento con los Oesterheld fue brutal.<strong> Beatriz Marta</strong> fue detenida el 19 de junio de 1976, ten&iacute;a 19 a&ntilde;os. Su cuerpo apareci&oacute; d&iacute;as despu&eacute;s en el partido de Tigre, en Buenos Aires, con impactos de bala. Dos meses despu&eacute;s fue secuestra Diana, con 23 a&ntilde;os y embarazada, la madre de Fernando. El 27 de abril de 1977 fue secuestrado el autor de &ldquo;El Eternauta&rdquo;, ten&iacute;a 57 a&ntilde;os, quien fue visto por exdetenidos de los centros clandestinos de detenci&oacute;n El Campito (guarnici&oacute;n militar de Campo de Mayo), El Vesubio y la subcomisar&iacute;a de Villa Insuperable/Sheraton. Est&aacute; desaparecido. El 27 de noviembre de 1977 se llevaron a<strong> Marina</strong>, de 19 a&ntilde;os, que estaba embarazada, junto a su esposo, Alberto Seindlis. Y un mes m&aacute;s tarde fue acribillada <strong>Estela</strong>, la mayor, de 25 a&ntilde;os, junto a su pareja Ra&uacute;l M&oacute;rtola, al resistirse al intento de secuestro. Ten&iacute;an un hijo de tres a&ntilde;os, <strong>Mart&iacute;n</strong>. La &uacute;nica que sobrevivi&oacute; fue <strong>Estela</strong> <strong>S&aacute;nchez</strong>, la esposa del guionista, que pudo recuperar a sus dos nietos, se sum&oacute; a Abuelas de Plaza de Mayo y que hasta su muerte no dej&oacute; de buscar a su esposo, hijas desaparecidas y nietos apropiados.
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                Las cuatro hijas de Héctor Oesterheld. Todas fueron asesinadas durante la dictadura militar.                            </span>
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        Diana y Ra&uacute;l formaban parte de Montoneros y militaban en Buenos Aires cuando. En 1975, se trasladan a Salta, en donde estuvieron pocos meses, hasta que se instalan en Tucum&aacute;n, en una casa sobre calle Fr&iacute;as Silva al 200, en el barrio La Ciudadela, en la zona del club San Mart&iacute;n, en la capital tucumana. El 28 de julio de 1976, cuando en la vivienda hab&iacute;a una reuni&oacute;n, una patota del Ej&eacute;rcito ingres&oacute; a buscar a la pareja, que ya estaba en el radar represivo. &ldquo;Un compa&ntilde;ero la ayud&oacute; a escapar por el fondo, a&uacute;n con su panza de seis meses, y no los atraparon. 'Pocho' &ndash;como le dec&iacute;an a Ra&uacute;l&ndash; no estaba. Despu&eacute;s hay un vac&iacute;o, le perdimos el rastro sobre el lugar en donde ella se ocultaba, hasta que nos enteramos que la levantaron en la calle junto a su peque&ntilde;o hijo&rdquo;, cont&oacute; a elDiarioAR &Aacute;ngel Gonz&aacute;lez, quien milit&oacute; junto a Ra&uacute;l, aunque reconoce que no fueron amigos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El secuestro de Diana fue el 7 de agosto, apenas unos d&iacute;as despu&eacute;s de haber logrado escapar de las garras de la dictadura<strong>. Fernando, de un a&ntilde;o y un mes, fue dejado por los secuestradores en la Sala Cuna, sin identidad.</strong> Un mes m&aacute;s tarde fue recuperado por sus abuelos paternos y vivi&oacute; con ellos en Pergamino. Lo &uacute;ltimo que se supo de Diana es que <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/lista-oculta-durante-decadas-permite-reconstruir-mecanismo-desapariciones-tucuman_1_10616526.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su nombre figura en La Lista de Clemente</a>, un documento clave en uno de los juicios por la verdad en Tucum&aacute;n, y a su lado las iniciales DF, &ldquo;Destino Final&rdquo;, su condena a muerte. Por testimonio de un testigo, se cree que estuvo en el centro clandestino de detenci&oacute;n &ldquo;Jefatura de Polic&iacute;a&rdquo;, una mazmorra que se mont&oacute; durante el Operativo Independencia para detener y torturar.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Elsa Sánchez, perdió a su esposo y a sus cuatro hijas. Murió sin poder saber qué pasó con dos nietos."
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                Elsa Sánchez, perdió a su esposo y a sus cuatro hijas. Murió sin poder saber qué pasó con dos nietos.                            </span>
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        Fernando cuenta que en Pergamino vivi&oacute; en un contexto &ldquo;muy de campo&rdquo; y cree que la decisi&oacute;n de que se quedara con ellos obedece a que primaba el miedo, todav&iacute;a era plena dictadura. &ldquo;Reci&eacute;n a mis 17 a&ntilde;os volv&iacute; a Buenos Aires y comenz&oacute; un proceso de reconstrucci&oacute;n familiar con la familia de mi abuela materna, muy desde cero, desde el vac&iacute;o. Es decir, volver a vincularme. No digo que no estaban pero viaj&aacute;bamos poco con mis abuelos paternos a Buenos Aires, solo dos veces al a&ntilde;o, as&iacute; que ve&iacute;a poco a mi otra abuela y a mi primo Mart&iacute;n&rdquo;, rememora.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Sé que mi vieja está ahí, enterrada en algún lugar de Tucumán. Recorro las calles tucumanas pensando en ella, porque sé que anduvo por ahí. Ir a Tucumán es un retorno a un momento fundamental de mi vida</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Tu abuela Elsa te hablaba de tu abuelo?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;S&iacute;, siempre. De las chicas, sobre todo, mucho. Y en relaci&oacute;n a mi mam&aacute; siempre tuve claro que empec&eacute; a pensarla un poco desde la cuesti&oacute;n pol&iacute;tica. Tuve claro el contexto en que ella vivi&oacute; de dictadura, s&iacute; o s&iacute; pod&iacute;a desaparecer, no hab&iacute;a chance. Y no es una cosa tirada de los pelos, sino porque desde chiquita ten&iacute;a una sensibilidad especial. Una an&eacute;cdota que me contaba mi abuela fue que iban por la calle con mi vieja, que tendr&iacute;a unos 6 o 7 a&ntilde;os. Vio a una chica en la calle con una beba y mi vieja se las quiso llevar, siempre quer&iacute;a ayudar. Eso es una cosa rara para una ni&ntilde;a de esa edad y la adolescente que despu&eacute;s iba a ser. As&iacute; eran las cuatro y as&iacute; tambi&eacute;n fue H&eacute;ctor.
    </p><p class="article-text">
        En Buenos Aires, Fernando se encontr&oacute; con muchos recuerdos, como cuadros, poes&iacute;as, dibujos, cuadernos con anotaciones y un mundo nuevo que atesoraba Elsa. <strong>Considera que de sus padres&nbsp;y de su abuelo H&eacute;ctor hered&oacute; el gusto por las letras. </strong>Estudi&oacute; fotograf&iacute;a en Barcelona pero a los 35 a&ntilde;os dej&oacute; la fotograf&iacute;a, comenz&oacute; a escribir y no par&oacute; m&aacute;s. Ha publicado los libros &ldquo;El sexo de las piedras&rdquo; y &ldquo;Un veneno de s&iacute;&rdquo;. &ldquo;Tengo recuerdos no solo de mi mam&aacute;, de todas. Hay escritos, hay poemas, hay cuadros. Atesoramos eso. Mi viejo ten&iacute;a una letra ilegible, as&iacute; que tengo una cantidad de cuadernos y cosas que tengo que reescribir, que no los puedo decodificar y por suerte hay una compa&ntilde;era de secundario que ya se tom&oacute; el trabajo de traducirme algo. B&aacute;sicamente son poes&iacute;as, textos con tono po&eacute;tico, pensamientos&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Ra&uacute;l, el pap&aacute; de Fernando se qued&oacute; en Tucum&aacute;n tras el secuestro de su compa&ntilde;era, quiz&aacute;s con la esperanza de encontrar alguna pista que lo llevara a ella, al reencuentro. No pudo ser. Fue asesinado por las fuerzas represivas el 31 de julio de 1977, en la ciudad de Banda del R&iacute;o Sal&iacute;, al este de San Miguel de Tucum&aacute;n. Fue en plena calle, al resistirse a su secuestro. Sus restos fueron arrojados a una fosa en el Cementerio de Norte, de la capital. Cuando comenzaron los juicios por la verdad un dato llev&oacute; a los peritos arque&oacute;logos hacia la fosa en donde estaba enterrado como NN. En 2010, el Equipo Argentino de Antropolog&iacute;a Forense identific&oacute; que esos restos pertenec&iacute;an a Ra&uacute;l Araldi. &ldquo;Cuando me lo informaron sent&iacute; que fue una alegr&iacute;a familiar pero tambi&eacute;n fue un triunfo para la sociedad, un triunfo colectivo&rdquo;, reflexiona.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Fernando Oesterheld durante un acto frente a la histórica casa de Beccar donde su abuelo creó El Eternauta.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        De todos modos, <strong>Fernando a&uacute;n sobrelleva dos interrogantes, encontrar los restos de su madre y de su hermano o hermana, que deber&iacute;a tener 48 a&ntilde;os</strong>. Y all&iacute; tambi&eacute;n entra &ldquo;El Eternauta&rdquo; porque con la serie se revitaliz&oacute; la campa&ntilde;a para dar con el destino de sus t&iacute;as y primos. <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/eternauta-dispara-consultas-identidad-argentinos-nacidos-durante-dictadura_1_12279341.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La visibilizaci&oacute;n de ello fue la intervenci&oacute;n que hizo HIJOS en los afiches que promocionaban en la v&iacute;a p&uacute;blica la serie</a>. &ldquo;Tambi&eacute;n est&aacute; sirviendo la serie para la difusi&oacute;n de la gran tarea que hacen las Abuelas de Plaza de Mayo y aunque ahora muchos quieran hablar conmigo, todo es trabajo de ellas, no deseo que por ser Oesterheld haya alg&uacute;n privilegio para nuestra familia&rdquo;, sostiene.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DJMfTEfxZyI/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/p/DJMfTEfxZyI/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; 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margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/p/DJMfTEfxZyI/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida por H.I.J.O.S. Capital (@h.i.j.o.s._capital)</a></p></div></blockquote>
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    </figure><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Volviste a Tucum&aacute;n despu&eacute;s que te entregaran los restos de su padre?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;S&iacute;, varias veces, es una provincia hermosa, a la que estoy muy unida desde lo emocional por mi vieja. S&eacute; que est&aacute; ah&iacute;, enterrada en alg&uacute;n lugar. Recorro las calles tucumanas pensando en ella, porque s&eacute; que anduvo por ah&iacute;. Ir a Tucum&aacute;n es un retorno a un momento fundamental de mi vida.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[David Correa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/fernando-araldi-oesterheld-serie-mensaje-resistencia-argentinidad-popular_1_12288761.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 11 May 2025 03:02:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Fernando Araldi Oesterheld: “La serie tiene el mensaje de la resistencia, de la argentinidad, de lo popular”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Héctor Germán Oesterheld,El Eternauta,Dictadura militar argentina (1976-1983)]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Marina, Beatriz, Diana y Estela: semblanzas de las chicas Oesterheld y sus compañeros de vida y militancia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/marina-beatriz-diana-estela-semblanzas-chicas-oesterheld-companeros-vida-militancia_129_12288412.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0edeb4f1-9e37-4e8b-b315-9e0cbb69add3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Marina, Beatriz, Diana y Estela: semblanzas de las chicas Oesterheld y sus compañeros de vida y militancia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las cuatro hijas de Héctor Oesterheld y sus parejas militaron en el peronismo revolucionario de los años 70 y fueron desaparecidas. Dos de ellas estaban embarazadas y sus hijos siguen sin conocer su origen. El autor repasa sus historias a través de su archivo y la palabra de su madre Elsa.</p></div><p class="article-text">
        <strong>Oesterheld, Marina. 19 a&ntilde;os</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Le dec&iacute;an &ldquo;Pantera&rdquo; por la manera de caminar de la Pantera Rosa.</strong>&nbsp;Tambi&eacute;n era conocida como la &ldquo;Flaca Liliana&rdquo; y &ldquo;Valentina&rdquo;, por la protagonista de la historieta de Guido Crepax. Hija de H&eacute;ctor Germ&aacute;n Oesterheld y Elsa Sara S&aacute;nchez. Nacida el 26 de enero de 1957 en Capital Federal. Estudi&oacute; en el Northland&rsquo;s, en el Colegio Nacional de San Isidro y por &uacute;ltimo en el Instituto 20 de Junio de San Isidro y en la Escuela Normal Jos&eacute; Gervasio Artigas de San Fernando, ambos en la provincia de Buenos Aires.
    </p><p class="article-text">
        Los cambios escolares, a ella y a sus hermanas, les forj&oacute; una nueva realidad cotidiana. Dice su madre en el art&iacute;culo &ldquo;Las Oesterheld&rdquo;, aparecido en la revista Sudestada, n&uacute;mero 106, de marzo de 2012: &ldquo;Otro detalle que les abri&oacute; una ventana a un mundo de injusticia e impunidad a las chicas fue el cambio del colegio, del exclusivo Northland&acute;s de Olivos, las cuatro tuvieron que emigrar al estatal Nacional de San Isidro por las premuras econ&oacute;micas que llegaron despu&eacute;s de la clausura de la editorial Frontera a cargo de H&eacute;ctor.&nbsp;<strong>All&iacute;, lejos de los privilegios, otra realidad las atraves&oacute;. Ah&iacute; es donde empiezan a reconocerse realmente como chicas del pa&iacute;s</strong>. En ese tiempo se estaba produciendo un cambio social tremendo. Y se adaptaron maravillosamente bien&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Oesterheld, Marina. 19 años.                            </span>
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        Marina milit&oacute; en la Uni&oacute;n de Estudiantes Secundarios (UES) del Partido de General Sarmiento, provincia de Buenos Aires. Fue militante montonera con el grado de miliciana en la Secretar&iacute;a de Prensa, Agitaci&oacute;n y Propaganda, y secuestrada-desaparecida el 27 de noviembre de 1977 en San Isidro, provincia de Buenos Aires, junto a su esposo Alberto Oscar Seindlis. Estaba embarazada de ocho meses. Simularon enfrentamiento, pero fue asesinada.
    </p><p class="article-text">
        Como p&aacute;rrafo final, la misma Elsa &ndash;su madre- afirma: &ldquo;Marina fue la m&aacute;s parecida al padre, su fiel retrato. Introvertida y taciturna como &eacute;l, inquieta y rebelde&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Seindlis, Alberto Oscar</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong> &ldquo;Tucho&rdquo; para sus amigos; &ldquo;V&iacute;ctor&rdquo; y &ldquo;El Negro&rdquo; para sus compa&ntilde;eros de militancia.</strong>&nbsp;Tambi&eacute;n conocido como &ldquo;Joaqu&iacute;n&rdquo; cuando milit&oacute; en la Columna Sur de Montoneros en el Gran Buenos Aires. Nacido en Buenos Aires el 11 de diciembre de 1948. Ten&iacute;a la doble nacionalidad argentina-polaca. Vivi&oacute; de peque&ntilde;o en el barrio de Balvanera; primaria en la escuela Cangallo y secundaria en el colegio Mariano Moreno. Era alto, peinado a la gomina y gustaba usar camisas celestes. Militante peronista y montonero, compa&ntilde;ero de Marina Oesterheld.
    </p><p class="article-text">
        Particip&oacute; de las actividades desarrolladas en el &ldquo;Ateneo 20 de Junio&rdquo; de la Juventud Peronista, ubicado en calle Tucum&aacute;n 2625, entre la avenida Pueyrred&oacute;n y Juan Jos&eacute; Paso, en pleno barrio de Once. Uno de los ejes de la tarea militante que ellos desplegaban en la zona era el trabajo en inquilinatos, es decir,&nbsp;<strong>organizar a sus moradores a trav&eacute;s del Movimiento de Inquilinos Peronistas (MIP) para que tuviesen una vivienda digna y no los estafaran.&nbsp;</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Seindlis, Alberto Oscar.                            </span>
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        Alberto Oscar Seindlis fue secuestrado-desaparecido con su pareja, el 27 de noviembre de 1977 en San Isidro, provincia de Buenos Aires, a la edad de 29 a&ntilde;os. Sus compa&ntilde;eros, dicen que le gustaba asegurarse que la jerga que sol&iacute;a usar la militancia a diario fuera comprendida y resultara accesible para la gente de los barrios: y &eacute;l mismo, se relacionaba con todos, all&iacute;, de una manera llana y espont&aacute;nea. Por ejemplo, se encarg&oacute; de explicarle a un compa&ntilde;ero villero de nombre Miguel (de Villa Argentina, en Avellaneda) de qu&eacute; se trataba aquello de la &ldquo;plusval&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Oesterheld, Beatriz Marta</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong> 20 a&ntilde;os. &ldquo;Mar&iacute;a&rdquo;. &ldquo;La Flaca&rdquo;. &ldquo;Gaucha Madrugada&rdquo; (porque siempre era la &uacute;ltima en irse a dormir), seg&uacute;n dec&iacute;an los vecinos de las villas &ldquo;La Sauce&rdquo; y &ldquo;Uruguay&rdquo; de San Isidro, &aacute;mbito donde militaba</strong>. Hija de H&eacute;ctor Germ&aacute;n Oesterheld y Elsa Sara S&aacute;nchez. Nacida el 29 de septiembre de 1955 en Capital Federal. Estudi&oacute; en el colegio Northland&rsquo;s y luego en el Nacional de San Isidro.
    </p><p class="article-text">
        Miguel Fern&aacute;ndez Long, amigo de la familia y tambi&eacute;n militante, nos aporta una semblanza de aquella jovencita que &ldquo;a los 16 a&ntilde;os ya hab&iacute;a le&iacute;do cl&aacute;sicos de la literatura y conoc&iacute;a los puntos de vista filos&oacute;ficos tradicionales. El espacio de la casa de su padre, H&eacute;ctor, la estimulaba. Hablaba con entusiasmo de Madame Curie y Simone de Beauvoir, le interesaba el pensamiento te&oacute;rico de Guevara y discut&iacute;a desde posiciones muy claras en cuanto &eacute;tica y valores&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El 26 de julio de 1972 &ndash;en un nuevo aniversario de la muerte de Evita- concurre invitada por Eduardo &ldquo;El Burro&rdquo; Hurst a un acto en Lan&uacute;s en honor a Eva Per&oacute;n que termina en una batalla campal con la polic&iacute;a, y bajo una lluvia de gases y balas entiende la lealtad del pueblo peronista con sus s&iacute;mbolos y con la historia, y se suma a la militancia de la Juventud Peronista.
    </p><p class="article-text">
        Hace acto de presencia a las proyecciones clandestinas de &ldquo;La Hora de los Hornos&rdquo; (Solanas-Getino). Es una colaboradora de la revista peronista &ldquo;De Pie&rdquo; tanto en su impresi&oacute;n como en su circulaci&oacute;n.&nbsp;<strong>Y comienza a hacer tarea solidaria y militante en el barrio de emergencia &ldquo;La Sauce&rdquo; en conjunto con un grupo de j&oacute;venes de la parroquia de Beccar</strong>, que es su zona de influencia. Lleva adelante una campa&ntilde;a de alfabetizaci&oacute;n muy importante.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Oesterheld, Beatriz Marta. 20 años.                            </span>
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        Adem&aacute;s, ser&aacute; montonera en el &aacute;mbito de las villas de emergencia (&ldquo;la Cava&rdquo;), y colabora activamente en la construcci&oacute;n de la Unidad B&aacute;sica &ldquo;Compa&ntilde;ero Capuano Mart&iacute;nez&rdquo; que cumple un gran rol social y de ayuda entre los necesitados de la zona y que se solventa con rifas y kermeses que organizan los propios compa&ntilde;eros. Y que como bien apunta Fern&aacute;ndez Long &ldquo;dio espacio f&iacute;sico nuevamente para juntar elementos sanitarios, cuadernos, juguetes y todo aquello que los vecinos necesitaban&rdquo;. Se&ntilde;ala as&iacute; mismo que, Beatriz &ldquo;era la voz de las mujeres muchas veces dejadas en segundo plano en las reuniones de la agrupaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En la gloriosa jornada del 25 de Mayo de 1973<strong>, cuando va asumir &ldquo;El T&iacute;o&rdquo; C&aacute;mpora la Presidencia de la Naci&oacute;n, ir&aacute; ella al frente de la impresionante movilizaci&oacute;n barrial, a la cabeza de la columna</strong>, que sali&oacute; de la avenida Rol&oacute;n en San Isidro y arrib&oacute; a la Plaza.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante este tercer gobierno peronista de final abrupto, &ldquo;Mar&iacute;a&rdquo; (as&iacute; ya la conocen todos, por su nombre de guerra) formar&aacute; parte de manera activa en el Movimiento Villero Peronista (MVP), aportando soluciones importantes, como cuando se incendi&oacute; &ldquo;La Uruguay&rdquo; y hubo que rehacerla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Secuestrada el 19 de junio de 1976, en el trayecto que va desde la estaci&oacute;n del FF.CC. de Mart&iacute;nez a la villa &ldquo;La Sauce&rdquo; donde militaba (para ser precisos, el lugar del secuestro fue en Alvear y Santa Fe, Mart&iacute;nez).
    </p><p class="article-text">
        Su cuerpo aparece sin vida (junto al de otros compa&ntilde;eros antes secuestrados) el 2 de julio del mismo a&ntilde;o en otra localidad cercana, Bancalari, partido de Tigre, provincia de Buenos Aires en un falso enfrentamiento &ndash;fraguado por la dictadura- contra el Arsenal militar de Boulogne.
    </p><p class="article-text">
        Al momento de su secuestro formaba pareja con &ldquo;Cacho&rdquo; Della Nave (ver su registro) en una isla del Tigre donde hab&iacute;an buscado refugio.
    </p><p class="article-text">
        Dice su madre Elsa: &ldquo;El d&iacute;a que se la llevaron, me propuso encontrarnos en un bar de Mart&iacute;nez, para decirme que se iba a dedicar a la Medicina; pero me aclar&oacute;: Mami, no quiero ser una doctorcita de consultorio. Me voy a instalar en la selva como el Che, o en los barrios, donde la gente necesita ayuda de verdad. Yo le contest&eacute; que estaba bien, que eso la engrandec&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y adem&aacute;s le dej&oacute; una promesa: &ldquo;Mami, qu&eacute;date tranquila porque nosotros nunca vamos a hacer nada de lo que vos te puedas avergonzar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Della Nave, Carlos Domingo</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cuentan que en 1967 se fue de mochilero al norte de nuestro pa&iacute;s con el objetivo de sumarse a la guerrilla del Che en Bolivia.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Fue detenido clandestinamente el 18 de marzo de 1970, durante un procedimiento de la Brigada de San Mart&iacute;n en un galp&oacute;n de Luj&aacute;n, tras lo cual fue duramente torturado con picana el&eacute;ctrica. Para entonces militaba en las Fuerzas Armadas de Liberaci&oacute;n (FAL). Era muy diestro como mec&aacute;nico y chapista siendo el que camufl&oacute; como rodados militares (pintados de verde oliva con insignias en sus puertas) los dos veh&iacute;culos que se usaron para entrar a Campo de Mayo y llevarse armas de guerra.
    </p><p class="article-text">
        Descubierto &ldquo;el artista&rdquo; lo detuvieron, pero luego de unos d&iacute;as, los polic&iacute;as debieron &ldquo;legalizarlo&rdquo;. Ariel Hendler en su libro &ldquo;La guerrilla invisible&rdquo; cuenta lo siguiente: &ldquo;En el Departamento Central de Polic&iacute;a, Carlos Della Nave circulaba casi libremente por las dependencias de Coordinaci&oacute;n Federal, hasta que a la noche lo llevaban a dormir al calabozo. Completamente dopado, era una suerte de esclavo dom&eacute;stico que se ocupaba de barrer, servir caf&eacute; y otras tareas parecidas. Hasta que su organismo se fue acostumbrando a las drogas, pero &eacute;l tuvo la presencia de &aacute;nimo de simular que segu&iacute;a idiotizado.&nbsp;<strong>Fue as&iacute; que, aprovechando que lo cre&iacute;an inofensivo, logr&oacute; nada menos que acceder a la lista de domicilios privados (y secretos) de los jefes de &lsquo;Coordina&rsquo;</strong>. Primero memoriz&oacute; algunos de ellos, y luego las anot&oacute; en un papel de cigarrillo, con letra chiquita, que se llev&oacute; oculto en una capsulita cuando finalmente lo enviaron a la c&aacute;rcel de Villa Devoto, todav&iacute;a como procesado sin condena. All&iacute; le dio la lista al abogado Ventura Mayoral, durante una de las visitas, quien a su vez se la entreg&oacute; a Bjellis (otro militante)&rdquo;.
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            <span class="title">
                Carlos Domingo y Beatriz Marta.                            </span>
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        Su prima, Norma Salas, cuenta que Della Nave&nbsp;<strong>se hab&iacute;a criado en Lan&uacute;s en el seno de una familia peronista &ldquo;hasta la m&eacute;dula&rdquo;</strong>&nbsp;en la que permanentemente se hablaba de pol&iacute;tica. Y que Carlitos ya desde los 15 a&ntilde;os hab&iacute;a trabajado y militado gremialmente en el Ferrocarril Roca.
    </p><p class="article-text">
        No es de extra&ntilde;ar entonces que se sumara a Montoneros siendo &ldquo;Cacho&rdquo; o &ldquo;Juan sin Tierra&rdquo;, porque siempre andaba solo de aqu&iacute; para all&aacute;. Experto en comunicaciones, ayud&oacute; a Rodolfo Walsh en el aparato de inteligencia de aquella organizaci&oacute;n pol&iacute;tico-militar.
    </p><p class="article-text">
        Detenido el 20 de noviembre de 1973 en La Pampa en compa&ntilde;&iacute;a de otros once militantes de Juventud Peronista, y luego de una huelga de hambre de nueve d&iacute;as, fue liberado. Fuer nuevamente detenido en su domicilio de Lan&uacute;s y luego excarcelado el 10 de mayo de 1974. Fue definitivamente secuestrado-desaparecido por militares el 13 de septiembre de 1976, cuando hab&iacute;a formado pareja con Beatriz Oesterheld.
    </p><p class="article-text">
        Mientras militaba en las ya mencionadas FAL, su organizaci&oacute;n, en los &rsquo;70, secuestr&oacute; al c&oacute;nsul paraguayo en la Argentina (Waldemar S&aacute;nchez), con el &uacute;nico fin de exigirle al gobierno del general Ongan&iacute;a que reconociera que ten&iacute;a detenidos pol&iacute;ticos sin legalizarlos y bajo tortura como el propio Della Nave. Dicho secuestro inspir&oacute; la novela del eximio escritor brit&aacute;nico Graham Greene titulada &ldquo;El c&oacute;nsul honorario&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Oesterheld, Diana Irene</strong>.&nbsp;<strong>22 a&ntilde;os</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Dina&rdquo;.&nbsp;</strong>Hija de H&eacute;ctor Germ&aacute;n Oesterheld y Elsa Sara S&aacute;nchez. Nacida en Capital Federal, el 15 de octubre de 1953. Estudi&oacute; en el colegio Northland&rsquo;s y luego en el Cardenal Sp&iacute;nola. Para entonces era una asidua lectora de las obras de Miguel de Cervantes Saavedra, Julio Verne, Emilio Salgari y Alejandro Dumas.&nbsp;Al decir de su madre: &ldquo;Ella era de escribir y escribir y le&iacute;a de una manera voraz&hellip;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A los 12 a&ntilde;os se fue a colaborar con su vecina, una se&ntilde;ora alemana que era voluntaria en el hospital de San Isidro, a cuidar chicos al nosocomio. Se dedic&oacute; a poner vacunas de manera voluntaria y no era raro verla por ah&iacute; a las 7 de la ma&ntilde;ana de los s&aacute;bados.
    </p><p class="article-text">
        Un ma&ntilde;ana de mucho fr&iacute;o cuando ya ten&iacute;a 14 a&ntilde;os, entra enojada a su casa y la encara a su madre y le dice:&nbsp;<strong>&ldquo;Mami, mir&aacute; ac&aacute; todas las estufas que tenemos&hellip; &iquest;Me puedo llevar algunas al hospital, que la gente all&aacute; se congela?&rdquo;.</strong>&nbsp;Y se fue al hospital con las estufas cargadas en el auto de su padre. El porqu&eacute; de esta actitud solidaria es muy simple: se indignaba porque esa gente llegaba al nosocomio a eso de las 4 de la ma&ntilde;ana para sacar un turno para ser atendidas y en invierno, sin calefacci&oacute;n de ning&uacute;n tipo, las madres se cagaban de frio con criaturas a la rastra.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Oesterheld, Diana Irene. 22 años.                            </span>
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        Tambi&eacute;n pas&oacute; por Juventud Peronista y particip&oacute; de las actividades desarrolladas en el &ldquo;Ateneo 20 de Junio&rdquo;, ubicado en calle Tucum&aacute;n 2625 entre la avenida Pueyrred&oacute;n y Juan Jos&eacute; Paso, en pleno barrio de Once. Uno de los ejes de la tarea militante que ellos desplegaban en la zona era el trabajo en inquilinatos, es decir, organizar a sus moradores a trav&eacute;s del Movimiento de Inquilinos Peronistas (MIP). Fue militante montonera.
    </p><p class="article-text">
        Secuestrada-desaparecida en San Miguel de Tucum&aacute;n, el 7 de agosto de 1976. All&iacute; hab&iacute;an llegado en diciembre de 1975 cuando se instalaron en una muy humilde casita del barrio Ciudadela. Los vecinos recuerdan que, en el fondo de esa casa, hab&iacute;an instalado una peque&ntilde;a huerta cuyos productos la pareja compart&iacute;a con todos los vecinos.&nbsp;<strong>Estaba embarazada de seis meses y ya ten&iacute;a un hijo de nombre Fernando, nacido en junio del &lsquo;75. Su marido era Ra&uacute;l Ernesto Araldi</strong>. Fue vista con vida en la Jefatura de Polic&iacute;a de Tucum&aacute;n y se cree que trasladada, dio a luz en el Hospital Militar de Campo de Mayo; luego fue asesinada.
    </p><p class="article-text">
        En mayo de 2005, Fernando Araldi Oesterheld (que ten&iacute;a un a&ntilde;o al momento de la desaparici&oacute;n de su mam&aacute;), se present&oacute; a la Justicia para reclamar la casa donde viv&iacute;a en 1976 con sus padres &ldquo;desaparecidos&rdquo; en la calle Fr&iacute;as Silva. Seg&uacute;n la fiscal&iacute;a, el ex Jefe de Inteligencia de la Polic&iacute;a de Tucum&aacute;n (Roberto &ldquo;El Tuerto&rdquo; Albornoz), acusado del secuestro de la pareja, se apropi&oacute; del inmueble, donde sigui&oacute; instalada su ex amante que tambi&eacute;n era polic&iacute;a. Pero esta vez hubo reparaci&oacute;n: en diciembre de 2009, la Justicia de Tucum&aacute;n oblig&oacute; a la mujer a devolver la vivienda a sus leg&iacute;timos due&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Ese mismo cr&aacute;pula de Albornoz que hab&iacute;a dejado a Fernando &ndash;siendo un ni&ntilde;ito-&nbsp;en la Casa Cuna tucumana, donde estuvo como N.N. hasta el 10 de agosto, cuando fue recuperado por sus abuelos paternos.
    </p><p class="article-text">
        La madre de Diana, rememora: &ldquo;Diana era un calco m&iacute;o. Se cas&oacute; con un excelente muchacho de familia humilde y decidieron ir a vivir a Tucum&aacute;n, donde desapareci&oacute;, embarazada de su segundo hijo. Ten&iacute;a una entrega total y era como que sab&iacute;a el peligro que se ven&iacute;a, pero no se apart&oacute; de sus convicciones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        O como bien dice el compa&ntilde;ero Hugo Montero (ya lamentablemente fallecido): &ldquo;Rebelde, solidaria y militante, la oscuridad no pudo devorarse esa sonrisa eterna, esa alegr&iacute;a contagiosa que hoy, desde la distancia de esa foto, tambi&eacute;n nos interroga&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Araldi, Ra&uacute;l Ernesto</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Pocho&rdquo;. &ldquo;Chiche&rdquo;. Nacido el 26 de agosto de 1947 en Mart&iacute;nez, San Isidro, provincia de Buenos Aires.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Muerto en julio de 1977 en la frontera entre Tucum&aacute;n y Catamarca (ver m&aacute;s adelante). Su cuerpo fue llevado a la Jefatura Policial de San Miguel de Tucum&aacute;n. Ten&iacute;a 30 a&ntilde;os. Era un cuadro del peronismo montonero y estaba casado con Diana Irene Oesterheld; con ella tuvo un hijo de nombre Fernando.
    </p><p class="article-text">
        Araldi comenz&oacute; su militancia con un grupo de estudiantes de la Universidad Tecnol&oacute;gica Nacional (UTN) y luego se sumaron a Montoneros, en tanto formaban parte de una Unidad B&aacute;sica de Combate (UBC) en Avellaneda, provincia de Buenos Aires. Hasta principios de 1974 tambi&eacute;n milit&oacute; en la Juventud Trabajadora Peronista (JTP) ambito al que arrib&oacute; por su trabajo sindical en el Instituto Nacional de Farmacolog&iacute;a y Bromatolog&iacute;a y donde antes hab&iacute;a creado y formado parte de &ldquo;Organizaci&oacute;n y Lucha&rdquo;, una agrupaci&oacute;n opositora a la burocracia sindical de la Asociaci&oacute;n de Trabajadores del Estado (ATE) de aquel entonces.
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                Araldi, Raúl Ernesto.                            </span>
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        Morocho ganador y simp&aacute;tico con las mujeres se sab&iacute;a atractivo; de perfil bajo en las asambleas, sin embargo, era lo que se puede denominar un aglutinador natural de sus semejantes; algo por dem&aacute;s valioso en alguien que era un militante pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Su padre, Juan Bautista, se hab&iacute;a dedicado a la construcci&oacute;n y era un hombre fan&aacute;tico de las carreras automovil&iacute;sticas; para &eacute;l, su hijo Ra&uacute;l &ndash;y para el resto de la familia tambi&eacute;n- era el orgullo familiar: egresado del Nacional San Isidro, estudiante universitario y encima con trabajo; y as&iacute; fue como en una nueva casa a habitar en Mart&iacute;nez (provincia de Buenos Aires), Juan Bautista construy&oacute; un cuarto en la terraza para que su hijo instalara su propio laboratorio qu&iacute;mico; pero hete aqu&iacute; que el hijo modelo puso un mime&oacute;grafo e hizo panfletos para la antes mencionada agrupaci&oacute;n &ldquo;Organizaci&oacute;n y Lucha&rdquo; y al poco tiempo se fue a vivir solo a Capital.
    </p><p class="article-text">
        Cabe acotar que si Montoneros hubiera decidi&oacute; abrir un frente de combate en Tucum&aacute;n &ndash;como si lo hizo el ERP- Araldi hubiese sido jefe de uno de los cuatro pelotones a crearse con mando sobre 25 de sus compa&ntilde;eros.
    </p><p class="article-text">
        La convicci&oacute;n y fortaleza de sus ideales se puso a prueba cuando su padre le dijo: &ldquo;Yo vendo la camioneta, todo, pero and&aacute;te y salv&aacute;te, por favor&rdquo;. &ldquo;No voy a hacerlo, viejo, no me lo pidas m&aacute;s&rdquo;, fue la corta y seca respuesta.
    </p><p class="article-text">
        Araldi fue asesinado por las fuerzas represivas el 31 de julio de 1977 en Banda del R&iacute;o Sal&iacute;-Cruz Alta-Tucum&aacute;n, en la v&iacute;a p&uacute;blica, cuando resisti&oacute; su secuestro. Exhumaron e identificaron sus restos en mayo de 2011; estaba como N.N. en el Cementerio del Norte (San Miguel de Tucum&aacute;n).
    </p><p class="article-text">
        Aporto una reflexi&oacute;n profunda de su hijo, Fernando Araldi Oesterheld: &ldquo;Para m&iacute; nunca fueron m&aacute;rtires, ni mis viejos, ni mi familia, ni tampoco ninguno de los 30 mil desaparecidos. Eran militantes pol&iacute;ticos y sociales que se jugaron la vida. Es m&aacute;s, no se la jugaron, se la quitaron. Por eso est&aacute; bueno bajarlos a la tierra para entenderlos mejor. Yo tengo familiares que no terminan de comprender todav&iacute;a por qu&eacute; alguien puede llegar al extremo de morir por sus ideas, por una lucha digna, por la revoluci&oacute;n socialista. Y si uno no contextualiza el momento en el que estaban viviendo, cuando ellos pensaban que realmente era posible la revoluci&oacute;n, muchos no lo entienden ni entender&aacute;n. Realmente, ellos pensaban que se ven&iacute;a un cambio profundo y que lo pod&iacute;an llegar a lograr (&hellip;) Pero no es que mis viejos se quer&iacute;an morir; quer&iacute;an hacer la revoluci&oacute;n y quer&iacute;an estar bien vivos para llevarla adelante y para vivirla, sobre todo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Oesterheld, Estela In&eacute;s</strong>.&nbsp;<strong>25 a&ntilde;os</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Conocida en la militancia como &ldquo;Marcela&rdquo; y/o &ldquo;M&oacute;nica&rdquo;. Tambi&eacute;n como &ldquo;Juana&rdquo;.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hija de H&eacute;ctor Germ&aacute;n Oesterheld y Elsa Sara S&aacute;nchez. Nacida el 9 de junio de 1952 en Capital Federal. Estudios en los colegios Northland&rsquo;s y Cardenal Sp&iacute;nola de San Isidro. Militante peronista y montonera.
    </p><p class="article-text">
        Fue secuestrada-desaparecida en la zona suroeste del Gran Buenos Aires (Longchamps), el 13 de diciembre de 1977 (y en el mismo d&iacute;a, dos horas antes, mataron a su marido &ldquo;El Vasco&rdquo; M&oacute;rtola en la v&iacute;a p&uacute;blica). Cuando ella trata de escapar, tambi&eacute;n muere, acribillada de diez balazos y con un embarazo de 4 meses en su vientre.
    </p><p class="article-text">
        Estela Oesterheld dej&oacute; un hijo para ese entonces de tres a&ntilde;os y medio: Mart&iacute;n Miguel, a quien tuve el placer de conocer en una muestra-homenaje a su abuelo en la Biblioteca Nacional, donde fui curador de la misma.
    </p><p class="article-text">
        Su madre cuenta: &ldquo;<strong>Estela era la mayor. Al margen de su hermosura y sus ojos incre&iacute;bles, me resultaba impresionante lo que esa criatura transmit&iacute;a con su presencia</strong>. Ten&iacute;a una idea rom&aacute;ntica de la vida; adem&aacute;s cantaba muy bien (inclusive en franc&eacute;s) y cuando era jovencita los chicos se enamoraban de ella, pero ella, no&rdquo;. Y suma datos al mencionar que Estela &ldquo;era la que contaba con la mayor sensibilidad art&iacute;stica de las hermanas: apasionada por la pintura, tambi&eacute;n proyectaba estudiar filosof&iacute;a y durante sus estudios en Bellas Artes, conoci&oacute; a Ra&uacute;l M&oacute;rtola&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Oesterheld, Estela Inés. 25 años.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Estela In&eacute;s Oesterheld tambi&eacute;n particip&oacute; de las actividades desarrolladas en el &ldquo;Ateneo 20 de Junio&rdquo; de la Juventud Peronista, ubicado en calle Tucum&aacute;n 2625 entre la avenida Pueyrred&oacute;n y Juan Jos&eacute; Paso, Once. Uno de los ejes de la tarea militante que ellos desplegaban en la zona era el trabajo en inquilinatos para organizar a los moradores.
    </p><p class="article-text">
        <strong>M&oacute;rtola, Ra&uacute;l Oscar</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Compa&ntilde;ero de Estela In&eacute;s Oesterheld. Natural de Bella Vista, Corrientes, una hermosa ciudad recostada sobre el r&iacute;o Paran&aacute;</strong>, que celebraba vistosos carnavales y donde en su adolescencia, era conocido como &ldquo;El Negro&rdquo;. All&iacute; hab&iacute;a nacido un 16 de diciembre de 1948.
    </p><p class="article-text">
        En esa escuela bellavistense todos recuerdan el despelote que se arm&oacute; cuando junto a otros pibes se declar&oacute; &ldquo;paraguayista&rdquo; y dijo que, en la Guerra de la Triple Alianza, &ldquo;Mitre fue un asesino&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En Buenos Aires curs&oacute; hasta el segundo a&ntilde;o del industrial en el colegio &ldquo;Otto Krause&rdquo;, hasta que se interes&oacute; por otras actividades que enriquec&iacute;an su esp&iacute;ritu. Fue egresado de la Escuela de Bellas Artes y tom&oacute; parte de las luchas estudiantiles contra las dictaduras de Ongan&iacute;a y Lanusse.
    </p><p class="article-text">
        De su paso por Bellas Artes hay un comentario muy divertido de su hijo Mart&iacute;n: &ldquo;<strong>la verdad no s&eacute; c&oacute;mo hizo mi viejo para levantarse a una chica tan linda como mi vieja</strong>. Porque si bien era todo un hippie y todo eso; a ella siempre se le not&oacute; la cosa de mina bien&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Fabi&aacute;n Dom&iacute;nguez y Alfredo Sayus en un texto in&eacute;dito escrito en 2007 y que lleva por t&iacute;tulo&nbsp;<em>&ldquo;En la Ribera se pelea. La lucha sindical del puerto de Buenos Aires en las d&eacute;cadas del &rsquo;60 y &rsquo;70. El caso de los estibadores y los ferroportuarios&rdquo;,</em>&nbsp;cuentan sobre la actividad villera de M&oacute;rtola:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Entre los integrantes de la JP que hab&iacute;an llegado a la Villa Argentina se encontraba, Ra&uacute;l &rdquo;Vasco&ldquo; M&oacute;rtola, quien se present&oacute; como Juan L&oacute;pez Jord&aacute;n. Lo que sedujo a los j&oacute;venes de la villa de sumarse al grupo que lleg&oacute; a ayudarlos fue la humildad, la solidaridad, el empe&ntilde;o y el trabajo por parte de los integrantes de la J.P., por lo que se sintieron atra&iacute;dos por ese esp&iacute;ritu de aquella rama juvenil peronista. No siempre se ve&iacute;a un sentido pol&iacute;tico a la militancia, sino que pasaba por una cuesti&oacute;n social, de ayudar al otro, pero a la vez era impensable no hablar de pol&iacute;tica, pues se estaba en un tiempo prelectoral, con Per&oacute;n que ya hab&iacute;a vuelto, y con el T&iacute;o C&aacute;mpora como candidato&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Mórtola, Raúl Oscar, y Estela Inés Oesterheld.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        M&oacute;rtola tambi&eacute;n particip&oacute; de las actividades desarrolladas en el &ldquo;Ateneo 20 de Junio&rdquo; de la Juventud Peronista, ubicado en calle Tucum&aacute;n 2625 entre la avenida Pueyrred&oacute;n y Juan Jos&eacute; Paso, en pleno barrio de Once, al igual que su mujer.
    </p><p class="article-text">
        M&oacute;rtola primero milit&oacute; en las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), y luego en Montoneros, con la fusi&oacute;n. En tal sentido entre otras tareas importantes estuvo a cargo de la seguridad del diario matutino &ldquo;Noticias&rdquo;, donde era conocido como &ldquo;El Negro Ra&uacute;l&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su padre, un acaudalado propietario, lo fue a ver cuando estaba ya clandestino y todos los d&iacute;as ca&iacute;an compa&ntilde;eros y <strong>le llev&oacute; una valija con d&oacute;lares para que se fuera a vivir tranquilo al extranjero, con su mujer y su hijo: se neg&oacute; terminantemente</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Cae en un tiroteo con las FF.AA. cuando van a buscarlo a su hogar en Longchamps, partido de Almirante Brown, suroeste del Gran Buenos Aires, el 13 de diciembre de 1977. Ten&iacute;a 28 a&ntilde;os. Estela es fusilada por los energ&uacute;menos pese a su embarazo de 4 meses.
    </p><p class="article-text">
        M&oacute;rtola era un hombre extremadamente justo y repulsivo a las injusticias contra sus semejantes y sobre todo contra los dem&aacute;s d&eacute;biles. Cuentan Fernanda Nicolini y Alicia Beltrami en su excelente libro &ldquo;Los Oesterheld&rdquo; que, en un principio en su &eacute;poca de Bellas Artes, en su proto militancia: &ldquo;El Vasco M&oacute;rtola era el m&aacute;s esquivo a las definiciones.&nbsp;<strong>Era la pulsi&oacute;n del artista, llevada al frente de combate</strong>. Usaba palabras como embute, sab&iacute;a armar una molotov y no dudaba en tirarla contra un Ford Falcon para evitar que detuvieran a sus compa&ntilde;eros, como lo hizo durante una manifestaci&oacute;n en C&oacute;rdoba y Callao a la que hab&iacute;an convocado las diferentes Facultades en lucha &iquest;De d&oacute;nde sac&oacute; ese bombazo? &iquest;D&oacute;nde lo arm&oacute;? Sus compa&ntilde;eros percib&iacute;an que su formaci&oacute;n estaba cruzada por algo m&aacute;s que la militancia en la escuela&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sensaci&oacute;n corroborada por una situaci&oacute;n que se narra en el texto in&eacute;dito antes citado y que se sit&uacute;a en el tiempo, en el segundo regreso de Per&oacute;n a la Argentina el 20 de junio de 1973:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En la larga caminata, el grupo de Villa Argentina observa que un Ford Falc&oacute;n los pasa por la banquina y se detiene a pocos metros de ellos. Bajaron unos hombres, que les solicitaron ayuda para empujar el veh&iacute;culo y hacerlo arrancar otra vez. All&aacute; fueron los muchachos, y entre ellos &lsquo;el Vasco&rsquo; M&oacute;rtola, quien observ&oacute; la presencia de varias armas largas en el asiento de atr&aacute;s del Falcon. Mientras todos empujaban, &eacute;l sustrajo una de las ametralladoras y le pidi&oacute; el poncho a su mujer, Estela, para esconderlo debajo. A solo doscientos metros del palco, ya llegando al lugar donde se iba a desarrollar el acto central, ingresaron al sector que ten&iacute;an asignado, pero en ese momento se les cruz&oacute; otra columna. Coincidente con el cruce son&oacute; el primer disparo, y de inmediato otro y otro y otro y termin&oacute; siendo una lluvia de balas que no se sab&iacute;a de donde proven&iacute;an ni contra qui&eacute;n iban dirigida. &lsquo;&iexcl;Al suelo!, &iexcl;Al suelo!&rsquo;, gritaban algunos, mientras muchos se tiraban cuerpo a tierra. Otros en cambio se lanzaban a correr hacia la direcci&oacute;n que les indicaba su intuici&oacute;n. En los &aacute;rboles hab&iacute;a francotiradores, y algunos de ellos fueron alcanzados por disparos certeros, mientras otros segu&iacute;an disparando al bulto. Cuando se arm&oacute; el tiroteo, el Vasco se sac&oacute; el poncho, se puso rodilla en tierra y empez&oacute; a disparar hacia el palco, mientras los integrantes del grupo de la villa de Avellaneda empezaron a correr&rdquo;.
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                Las cuatro hermanas, los bebes, y Elsa.                            </span>
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        <em>Esta nota fue publicada originalmente en el portal </em><a href="https://kranear.com.ar/nota/semblanzas-sobre-las-chicas-oesterheld-y-sus-companeros-de-vida-y-militancia_8958" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Kranear</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Roberto Baschetti]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/marina-beatriz-diana-estela-semblanzas-chicas-oesterheld-companeros-vida-militancia_129_12288412.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 11 May 2025 03:02:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Marina, Beatriz, Diana y Estela: semblanzas de las chicas Oesterheld y sus compañeros de vida y militancia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Héctor Germán Oesterheld,El Eternauta,Política]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["El Eternauta" dispara consultas por la identidad de argentinos nacidos durante la dictadura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/eternauta-dispara-consultas-identidad-argentinos-nacidos-durante-dictadura_1_12279341.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0f3de391-c4d4-4b22-b630-bcb9a7283ad7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;El Eternauta&quot; dispara consultas por la identidad de argentinos nacidos durante la dictadura"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las organizaciones de derechos humanos argentinas Abuelas de Plaza de Mayo e H.I.J.O.S. lanzaron una campaña para intensificar la búsqueda de los nietos de Héctor Oesterheld, algo que motivó además las consultas por su identidad de otras personas nacidas durante esos años.</p></div><p class="article-text">
        La serie argentina '<a href="https://www.eldiarioar.com/temas/el-eternauta/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Eternauta</a>', estrenada la semana pasada en Netflix y que es furor en decenas de pa&iacute;ses, ha desencadenado un aumento en las consultas de personas nacidas en el pa&iacute;s suramericano durante la &uacute;ltima dictadura militar (1976-1983) sobre su identidad e impulsado la b&uacute;squeda de los nietos del autor de la obra original, <strong>H&eacute;ctor Oesterheld</strong>, desaparecido en 1977.
    </p><p class="article-text">
        La serie, que est&aacute; basada y comparte nombre con la historieta publicada en 1957, no transcurre durante la &uacute;ltima dictadura militar pero mantiene una fuerte conexi&oacute;n con la p&aacute;gina m&aacute;s oscura de la historia argentina por el destino tr&aacute;gico de <strong>su autor, secuestrado y desaparecido por el Gobierno militar junto a sus cuatro hijas -Beatriz, Diana, Estela y Marina</strong>- por su militancia en la agrupaci&oacute;n armada Montoneros.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>Diana y Marina estaban embarazadas en el momento de su secuestro</strong>, y tanto ellas como su padre, sus hermanas y sus hijos -que se cree nacieron en cautiverio- contin&uacute;an desaparecidos.
    </p><p class="article-text">
        Tras el exitoso lanzamiento de 'El Eternauta', las organizaciones de derechos humanos <strong>Abuelas de Plaza de Mayo e H.I.J.O.S.</strong> lanzaron una campa&ntilde;a para intensificar la b&uacute;squeda de los nietos de <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/hector-oesterheld/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">H&eacute;ctor Oesterheld</a>, algo que motiv&oacute; adem&aacute;s las consultas por su identidad de otras personas nacidas durante esos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>La repercusi&oacute;n de la serie gener&oacute; m&aacute;s consultas en los &uacute;ltimos d&iacute;as y seguramente se ir&aacute;n sucediendo m&aacute;s en los pr&oacute;ximos</strong>. Cualquier hecho cultural con masividad tan bien logrado y tan nuestro como <strong>la serie es para nosotros una enorme posibilidad para difundir la b&uacute;squeda</strong>&rdquo;, asegur&oacute; a EFE Manuel Gon&ccedil;alves Granada, nieto restituido y secretario de Abuelas de Plaza de Mayo.
    </p><p class="article-text">
        La campa&ntilde;a, que se viraliz&oacute; en redes sociales bajo el lema <strong>&ldquo;&iquest;Est&aacute;s mirando El Eternauta?&rdquo;</strong>, invita a quienes nacieron entre noviembre de 1976 y enero de 1978 -posibles fechas de nacimiento de los nietos del autor- y tienen dudas sobre su identidad a ponerse en contacto con Abuelas de Plaza de Mayo.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1918680311279362237?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Tras d&eacute;cadas de trabajo, <strong>la organizaci&oacute;n sigue buscando a unas 300 personas, hijas e hijos de personas secuestradas y asesinadas por el r&eacute;gimen militar</strong>, muchos de los cuales tuvieron partos clandestinos, fueron apropiados ilegalmente y sus nombres modificados. El &uacute;ltimo hallazgo realizado por Abuelas se produjo en enero de este a&ntilde;o, cuando anunciaron al &ldquo;nieto 139&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La campa&ntilde;a difundida esta semana incluye tambi&eacute;n intervenciones en espacios p&uacute;blicos, como afiches que combinan la imagen de la serie con fotograf&iacute;as de los miembros desaparecidos de la familia Oesterheld.
    </p><h2 class="article-text">Un impulso a la b&uacute;squeda</h2><p class="article-text">
        &ldquo;A trav&eacute;s de una serie que tiene trascendencia mundial <strong>buscamos que m&aacute;s personas se sigan preguntando y buscando su verdadera identidad</strong>, entendiendo que <strong>si naciste durante la dictadura en Argentina podr&iacute;as ser uno de los dos nietos o nietas de la familia Oesterheld, o cualquiera de los otros 300 hombres y mujeres de ese conjunto de beb&eacute;s robados</strong> que hoy seguimos buscando&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute; Gon&ccedil;alves Granada.
    </p><p class="article-text">
        Carlos Pisoni, integrante de la agrupaci&oacute;n H.I.J.O.S, explic&oacute; a EFE: &ldquo;Con la explosi&oacute;n de la serie a nivel mundial vimos una oportunidad para generar el debate y para volver a preguntarnos &iquest;D&oacute;nde est&aacute;n los restos de la familia Oesterheld?, &iquest;Qu&eacute; pas&oacute; con ellos? y &iquest;Qu&eacute; pas&oacute; con sus hijos?&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1919419237317103994?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Desde las organizaciones se&ntilde;alaron que la serie y el inter&eacute;s que desencaden&oacute; por la historia del autor son un puente para llegar a nuevas generaciones, nuevos pa&iacute;ses y personas que se encuentran alejadas o desconocen su lucha.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se abre la posibilidad de llegar a otros p&uacute;blicos, a nuevas generaciones e incluso la posibilidad, que para nosotros es quiz&aacute;s la m&aacute;s dificultosa, de llegar con este mensaje de b&uacute;squeda de los nietos y nietas a otros pa&iacute;ses, porque verdaderamente los nietos que faltan pueden estar en cualquier lugar del mundo&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; el secretario de Abuelas, cuyo trabajo ha permitido el hallazgo de nietos en pa&iacute;ses como Espa&ntilde;a, Holanda y Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        Las organizaciones destacaron adem&aacute;s que este impulso a su b&uacute;squeda se da en un contexto pol&iacute;tico adverso producto de la desfinanciaci&oacute;n de las pol&iacute;ticas y espacios de memoria por parte del Gobierno de Javier Milei y su promoci&oacute;n de discursos negacionistas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mientras esta serie es un 'boom' y un &eacute;xito mundial, en la Argentina se desfinancian las pol&iacute;ticas de Memoria, Verdad y Justicia, entre ellas la Comisi&oacute;n Nacional por el Derecho a la Identidad (Conadi), fundamental en la b&uacute;squeda de nietos. La serie tambi&eacute;n pone en debate cu&aacute;l es el rol del Estado argentino en esta tem&aacute;tica&rdquo;, asever&oacute;&nbsp;Pisoni. 
    </p><p class="article-text">
        Laura Guarinoni, para la agencia EFE.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/eternauta-dispara-consultas-identidad-argentinos-nacidos-durante-dictadura_1_12279341.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 May 2025 15:47:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["El Eternauta" dispara consultas por la identidad de argentinos nacidos durante la dictadura]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[H.I.J.O.S.,Abuelas de Plaza de Mayo,Desaparecidos,Héctor Oesterheld,Héctor Germán Oesterheld,El Eternauta,Dictadura Cívico Militar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En pleno furor por "El Eternauta", reactivan la búsqueda de nietos desaparecidos de Héctor Germán Oesterheld]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/pleno-furor-eternauta-reactivan-busqueda-nietos-desaparecidos-hector-german-oesterheld_1_12271666.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0f3de391-c4d4-4b22-b630-bcb9a7283ad7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En pleno furor por &quot;El Eternauta&quot;, reactivan la búsqueda de nietos desaparecidos de Héctor Germán Oesterheld"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las cuatro hijas de Héctor Germán Oesterheld, el creador de la obra original que inspiró la producción de Netflix, y de su esposa, Elsa Sánchez, fueron víctimas de secuestro durante la dictadura cívico-militar. Dos de ellas estaban embarazadas al momento de su desaparición. A través de la red social X, H.I.J.O.S. difundió un mensaje dirigido a posibles nietos</p></div><p class="article-text">
        En medio del fervor generado por la exitosa serie&nbsp;<strong>&ldquo;El Eternauta&rdquo; en Netflix</strong>, la&nbsp;<strong>Red Nacional Hijos e Hijas por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio (H.I.J.O.S)</strong>&nbsp;lanz&oacute; una campa&ntilde;a para reactivar la b&uacute;squeda de los nietos o nietas de&nbsp;<a href="https://www.eldiarioar.com/temas/hector-german-oesterheld/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">H&eacute;ctor Germ&aacute;n Oesterheld</a>.
    </p><p class="article-text">
        Las cuatro hijas de Oesterheld, el creador de la obra original que inspir&oacute; la producci&oacute;n de Netflix, y Elsa S&aacute;nchez&nbsp;<strong>fueron v&iacute;ctimas de secuestro durante la dictadura c&iacute;vico-militar, y dos de ellas estaban embarazadas al momento de su desaparici&oacute;n</strong>.&nbsp;
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1919060645388935337?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        En este marco,&nbsp;<strong>Diana y Marina Oesterheld permanecen desaparecidas, al igual que sus beb&eacute;s</strong>. Con el objetivo de mantener viva esta b&uacute;squeda, la agrupaci&oacute;n de derechos humanos ha aprovechado la popularidad de la serie para volver a poner el tema en la agenda p&uacute;blica.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1917273221683990916?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        A trav&eacute;s de la red social X, H.I.J.O.S. difundi&oacute; un mensaje dirigido a posibles nietos:&nbsp;&ldquo;&iquest;Est&aacute;s mirando El Eternauta? Si es as&iacute; y naciste en noviembre de 1976 o entre noviembre de 1977 y enero de 1978 y ten&eacute;s dudas sobre tu identidad o la de alguien que naci&oacute; en esas fechas, contactate con Abuelas Difusi&oacute;n&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1917960061495689516?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        La organizaci&oacute;n a&ntilde;adi&oacute;: &ldquo;Seguimos buscando a los nietos/nietas de H&eacute;ctor Germ&aacute;n Oesterheld y Elsa S&aacute;nchez, y tal vez est&eacute;n viendo esta serie basada en la obra de HGO y Francisco Solano L&oacute;pez&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, H.I.J.O.S. detall&oacute;: &ldquo;Diana y Marina Oesterheld fueron desaparecidas por el terrorismo de Estado. Estaban embarazadas. Esas eran las fechas de parto previstas. Las dos siguen desaparecidas, al igual que sus hijos e hijas. Ayudanos a encontrarlos&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1918680311279362237?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1918340973911781665?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1917647794036150613?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Con informaci&oacute;n de agencias.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/pleno-furor-eternauta-reactivan-busqueda-nietos-desaparecidos-hector-german-oesterheld_1_12271666.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 05 May 2025 12:51:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[En pleno furor por "El Eternauta", reactivan la búsqueda de nietos desaparecidos de Héctor Germán Oesterheld]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[El Eternauta,Dictadura Cívico Militar,Héctor Germán Oesterheld]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Eternauta: la influencia vital de una creación pionera en la ciencia ficción argentina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/eternauta-influencia-vital-creacion-pionera-ciencia-ficcion-argentina_1_12258849.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/94e911b8-264d-4b9e-b8a9-293769a4ab8a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Eternauta: la influencia vital de una creación pionera en la ciencia ficción argentina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La historieta de Héctor G. Oesterheld y Francisco Solano López es considerada un hito en la cultura nacional del siglo XX. El análisis de escritores sobre su vigencia, la imagen del héroe colectivo y su potente mirada política.
</p><p class="subtitle">El Eternauta, la concreción de un sueño histórico y el final de una deuda pendiente, por Diego Batlle</p><p class="subtitle">Ricardo Darín: “Cada uno le va a dar a 'El Eternauta' la interpretación que quiera”</p><p class="subtitle">Series y películas que llegan al streaming en abril: ‘El Eternauta’, Lali Espósito, ‘The Last of Us’ y la vuelta de ‘Black Mirror’</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;No&rdquo;, dijo de forma rotunda cuando le preguntaron si alguna vez hab&iacute;a sentido verg&uuml;enza por escribir historietas. &ldquo;Por esa divisi&oacute;n que se hace con frecuencia entre g&eacute;neros mayores y g&eacute;neros menores te lo pregunto&rdquo;, insisti&oacute; uno de los entrevistadores. &ldquo;No, al contrario. La historieta es un g&eacute;nero mayor. Porque, &iquest;con qu&eacute; criterio definimos lo que es mayor o es menor? Para m&iacute;, objetivamente, g&eacute;nero mayor es cuando se tiene una audiencia mayor. Y yo tengo una audiencia mucho mayor que Borges. <strong>De lejos, y estoy seguro, Borges tambi&eacute;n hubiera querido escribir guiones, como tantos escritores argentinos</strong>&rdquo;. Y sigui&oacute;: &ldquo;Les repito. Yo casi no leo historietas, yo leo literatura. Leo constantemente. Y si Borges saca una cosa, voy y la compro. Esas son mis fuentes. Y lo digo sin culpa. <strong>Leo buenos autores: Stevenson desde chico. O Salgari, ya les dije</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Quien habla es <strong>H&eacute;ctor Germ&aacute;n Oesterheld</strong>. Lo hace en el verano de 1973 ante <strong>Carlos Trillo</strong> y <strong>Guillermo Saccomanno</strong>, dos personas que entonces, como &eacute;l, tambi&eacute;n eran tambi&eacute;n guionistas de c&oacute;mics. <strong>Por esos d&iacute;as, Oesterheld era un consagrado del rubro</strong>: desde mediados de los &lsquo;50 hab&iacute;a escrito numerosos relatos breves de ciencia ficci&oacute;n, ya hab&iacute;a formado parte de publicaciones como <em>Misterix</em> y otras c&eacute;lebres de la editorial Abril, ya hab&iacute;a dirigido revistas como <em>Hora Cero</em> y <em>Frontera</em>, ya hab&iacute;a creado, junto a dibujantes como Hugo Pratt, Alberto y Enrique Breccia o Francisco Solano L&oacute;pez, series como <em>Sargento Kirk</em>, <em>Bull Rockett</em>, <em>Ernie Pike</em> . Y, sobre todo, <em>El Eternauta</em>, la que es considerada su obra maestra y que por estas horas <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/eternauta-concrecion-sueno-historico-final-deuda-pendiente_1_12249082.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">regresa en formato audiovisual a trav&eacute;s de Netflix</a>.
    </p><p class="article-text">
        Esa entrevista hist&oacute;rica <strong>fue publicada por Trillo y Saccomanno en el libro </strong><em><strong>Historia de la historieta argentina</strong></em><strong> de 1980 y rescatada d&eacute;cadas despu&eacute;s por la revista La Maga</strong>. Para entonces Oesterheld integraba, como sucede desde su secuestro en 1977, la lista de desaparecidos por la &uacute;ltima dictadura militar. <strong>Tambi&eacute;n las cuatro hijas del escritor &ndash;dos de ellas embarazadas al momento de su captura por parte del gobierno de facto&ndash; y tres yernos</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Una entrevista histórica con Héctor G. Oesterheld.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Un h&eacute;roe colectivo</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;Esa madrugada de 1957 en que un guionista de historietas es interrumpido por la aparici&oacute;n de un viajero del tiempo hace dos a&ntilde;os que los cazas de la Marina de Guerra bombardearon la Plaza de Mayo para derribar el peronismo, y adem&aacute;s de cientos de hombres y mujeres mataron tambi&eacute;n chicos en un colectivo escolar. Hace un a&ntilde;o tambi&eacute;n que el ej&eacute;rcito fusilaba militantes de la resistencia peronista en un basural de Jos&eacute; Le&oacute;n Su&aacute;rez. <strong>En ese 1957, un gobierno militar gobernaba con persecuci&oacute;n y tortura mientras tanteaba una salida &lsquo;democr&aacute;tica&rsquo;. Y H&eacute;ctor Germ&aacute;n Oesterheld fundaba su propia editorial, Frontera, y en la revista </strong><em><strong>Hora Cero Semanal</strong></em><strong> publicaba </strong><em><strong>El Eternauta</strong></em><strong>.</strong> Yo ten&iacute;a nueve a&ntilde;os en la casa de Mataderos y ten&iacute;a prohibido acercarme al ropero del cuarto de mis padres donde se guardaban armas. Todav&iacute;a hoy me pregunto si ten&iacute;a alguna conciencia de lo que significaba la violencia pol&iacute;tica, si la entreve&iacute;a acaso en esa historieta que me manten&iacute;a en suspenso hasta la semana pr&oacute;xima&rdquo;, escribi&oacute; <strong>Guillermo Saccomanno</strong> en el pr&oacute;logo de la edici&oacute;n definitiva de <em>El Eternauta</em> que <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/eternauta-nueva-edicion-clasico-novelas-graficas_1_9624931.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">public&oacute; la editorial Planeta en 2022 y que hoy se consigue en librer&iacute;as</a>.
    </p><p class="article-text">
        La primera edici&oacute;n de <em>El Eternauta</em>, tal como apunta el escritor, sali&oacute; en la revista <em>Hora Cero</em> por entregas, a lo largo de tres a&ntilde;os, con gui&oacute;n de Oesterheld y dibujos de Francisco Solano L&oacute;pez. <strong>Se encuentra disponible y digitalizada completa por el Archivo Hist&oacute;rico de Revistas Argentinas</strong> <strong>(AHIRA)</strong> al que <a href="https://ahira.com.ar/revistas/hora-cero-suplemento-semanal/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se puede acceder de manera gratuita en este enlace</a>. 
    </p><p class="article-text">
        En las primeras escenas de la historieta, en efecto, un misterioso hombre aparece repentinamente en la casa de un guionista de c&oacute;mics. El reci&eacute;n llegado le pide a su interlocutor un lugar para descansar (<em>&ldquo;no necesito otra cosa para reponerme&hellip; porque estoy cansado, terriblemente cansado. Y necesito descansar para poder seguir buscando&rdquo;</em>, dir&aacute;) y permiso para contarle su historia. A partir de entonces, <strong>el guionista, que se llama Germ&aacute;n y no es otro que el propio Oesterheld, se aprestar&aacute; a contar las peripecias del Eternauta</strong>, o Juan Salvo, la nevada ins&oacute;lita que preanuncia una misteriosa invasi&oacute;n de Buenos Aires y el grupo de hombres que decide ponerse en acci&oacute;n para intentar salvar a todos.
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                    alt="Así es la tapa de la edición definitiva de &quot;El Eternauta&quot;, publicada en 2022."
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                Así es la tapa de la edición definitiva de &quot;El Eternauta&quot;, publicada en 2022.                            </span>
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        &ldquo;El relato transporta al lector a un paisaje suburbano donde se vive una atm&oacute;sfera de placeres chicos de clase media. No me resultan ajenos ciertos signos que definen la temporalidad de la historia. <strong>Cito unos pocos: la radio, un carro de panadero, un trolley, una pintada pol&iacute;tica. Muchos son los pasajes narrativos que emiten reminiscencias. </strong>El borde entre realidad y ficci&oacute;n es apenas discernible. La naturaleza de la trama, los invasores, los traidores robotizados y la resistencia no son elementos que pueden pasarse por alto. Oesterheld no se limitaba a humanizar la aventura en el plano de las tramas en una coyuntura en la que circulaba el individualismo de los h&eacute;roes norteamericanos. En contraposici&oacute;n, al emplear la participaci&oacute;n y la voz de los segundones, establec&iacute;a una solidaridad nada habitual del g&eacute;nero. &lsquo;El h&eacute;roe es siempre colectivo&rsquo;, afirmaba&rdquo;, agrega Saccomanno en el pr&oacute;logo de la edici&oacute;n de 2022 de la novela gr&aacute;fica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay una cosa important&iacute;sima en <em>El Eternauta</em> y<strong> tiene que ver con que se trata de una historia que perdura en el tiempo de una manera muy potente</strong>. Y eso no tiene que ver solamente con su trama sino tambi&eacute;n con las formas del lenguaje con la que est&aacute; construida. Y tambi&eacute;n con la potencia del dibujo de Solano L&oacute;pez. Me refiero al primer Eternauta, al original&rdquo;, se&ntilde;ala ante <em>elDiarioAR</em> el escritor argentino <strong>Juan Carr&aacute;</strong> y agrega: &ldquo;Dir&iacute;a que es la &uacute;nica historieta argentina de las cl&aacute;sicas que tiene una pregnancia muy fuerte todav&iacute;a hoy. <strong>Una historieta que tiene lectores en el presente, por fuera de los lectores del nicho habitual de los que leen historietas.</strong> Eso se debe a la vigencia de la obra, pero tambi&eacute;n por la resignificaci&oacute;n que tuvo la obra a partir de su lectura pol&iacute;tica, que no es menor&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La tapa de la primera edición de la revista &quot;Hora cero&quot;, del 4 de septiembre de 1957."
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            <span class="title">
                La tapa de la primera edición de la revista &quot;Hora cero&quot;, del 4 de septiembre de 1957.                            </span>
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        &ldquo;Si bien <em>El Eternauta</em> es un texto que se crea en el &lsquo;57 y se va publicando por entregas entre el &lsquo;57 y el &lsquo;59, funciona como una especie de ficci&oacute;n premonitoria en varios aspectos. P<strong>rimero, en la representaci&oacute;n del autoritarismo y de la invasi&oacute;n como ese espacio desolado que propone Oesterheld en el texto y que despu&eacute;s se representa claramente en la pol&iacute;tica con la dictadura.</strong> Pero tambi&eacute;n con la idea del personaje de Juan Salvo, que es un personaje que busca a su hija y a su esposa que est&aacute;n desaparecidas. La idea de la desaparici&oacute;n es muy potente, porque adem&aacute;s es el punto de partida de la narraci&oacute;n. Cuando El Eternauta se corporiza ante el personaje de Germ&aacute;n en su escritorio le dice que quiere descansar porque quiere seguir buscando, que es lo &uacute;nico que hace. Y mientras descansa le cuenta la historia, le construye el relato que despu&eacute;s es lo que se representa en la historieta. <strong>Ah&iacute; hay algo interesant&iacute;simo en la idea de la ciencia ficci&oacute;n como texto premonitorio, un t&oacute;pico de la ciencia ficci&oacute;n que despu&eacute;s se toma mucho en las distop&iacute;as, que es la idea del hombre como lobo del hombre.</strong> Esta idea de que inmediatamente a que sucede la invasi&oacute;n, la ca&iacute;da de la nevada, ellos empiezan a organizarse y Favalli, que es el personaje que le pone cabeza a ese primer momento de la resistencia, cuando ellos todav&iacute;a no est&aacute;n junto al Ej&eacute;rcito, se hace el planteo: lo primero que tenemos que ir a buscar afuera son armas, no provisiones, porque puede haber otros sobrevivientes y esto es la ley de la selva, es matar o morir. Y aparece esta idea de los lobos&rdquo;, afirma Carr&aacute;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es la única historieta argentina de las clásicas que tiene una pregnancia muy fuerte todavía hoy. Una historieta que tiene lectores en el presente, por fuera de los lectores del nicho habitual de los que leen historietas. Eso se debe a la vigencia de la obra, pero también por la resignificación que tuvo la obra a partir de su lectura política</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Juan Carrá</span>
                                        <span>—</span> Escritor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Entre los primeros lectores, pero tambi&eacute;n entre quienes fueron encontr&aacute;ndose con la novela gr&aacute;fica con el correr de los a&ntilde;os, un aspecto crucial llam&oacute; la atenci&oacute;n: la representaci&oacute;n de esos fen&oacute;menos extra&ntilde;os en &aacute;mbitos pr&oacute;ximos, reconocibles por todos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay que pensar que <em>El Eternauta</em> es, de alguna forma, la llegada de <em>La guerra de los mundos</em>, de <strong>H. G. Wells</strong>, a nuestro pa&iacute;s y en especial a la ciudad de Buenos Aires. El imaginario visual que ofrece es el de una ciudad que est&aacute; no solamente invadida sino tambi&eacute;n arrasada por las fuerzas del invasor. Y eso, por supuesto, produce un efecto de extra&ntilde;amiento, de distancia con los entornos cotidianos, que me resulta importante. <strong>Porque posiblemente sea si no la primera, el punto m&aacute;s alto de ese extra&ntilde;amiento que tuvimos sobre nuestra ciudad en el siglo XX</strong>&rdquo;, apunta por su parte el escritor <strong>Juan Mattio</strong> consultado por este medio.
    </p><p class="article-text">
        Sobre la influencia de la creaci&oacute;n de Oesterheld y Solano L&oacute;pez en el campo literario y en el campo cultural en general, Mattio sostiene: &ldquo;Creo que muchos de los autores y autoras que en la segunda mitad del siglo XX van a trabajar decididamente en el g&eacute;nero de la ciencia ficci&oacute;n &ndash;pienso en Ang&eacute;lica Gorodischer o en Carlos) Gardini&ndash; est&aacute;n acompa&ntilde;ados la posibilidad que se abre con <em>El Eternauta</em>. <strong>Adem&aacute;s, la imaginaci&oacute;n de un evento extra&ntilde;o que enrarece nuestra ciudad puede percibirse incluso, dir&iacute;a yo, en una novela que podr&iacute;a pensarse como muy lejana a </strong><em><strong>El Eternauta</strong></em><strong> como es </strong><em><strong>La ciudad ausente</strong></em><strong> de Ricardo Piglia. Y tambi&eacute;n en </strong><em><strong>La son&aacute;mbula</strong></em><strong>, una pel&iacute;cula de ciencia ficci&oacute;n argentina con gui&oacute;n de Piglia.</strong> Pienso tambi&eacute;n en otra pel&iacute;cula, de Hugo Santiago con gui&oacute;n de Borges y Bioy Casares, que se llama <em>Invasi&oacute;n</em> y que definitivamente tiene ecos, resonancias de la propuesta de Oesterheld&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                &quot;El Eternauta&quot; fue editada originalmente en 1957 en la revista Hora Cero.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>La lectura pol&iacute;tica</strong></h2><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de las entregas en <em>Hora Cero</em>, <em>El Eternauta</em> tuvo otras versiones. Una sali&oacute; en 1962, como una suerte de continuaci&oacute;n novelada del primer relato con ilustraciones de otros dibujantes luego de que Solano L&oacute;pez partiera para vivir en Europa y la editorial Frontera, de Oesterheld, entrara en quiebra.
    </p><p class="article-text">
        A finales de los &lsquo;60, Oesterheld cre&oacute; junto a <strong>Alberto Breccia </strong>una nueva versi&oacute;n de la primera historieta, que fue publicada por la revista <em>Gente</em>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Fue un fracaso. <strong>Y fracas&oacute; porque no era para esa revista. Yo era otro. No pod&iacute;a hacer lo mismo</strong>. Y Breccia, por su lado, tambi&eacute;n era otro&rdquo;, dijo Oesterheld tiempo despu&eacute;s en la entrevista con Saccomanno y Trillo y agreg&oacute;: &ldquo;Ese Eternauta ten&iacute;a sus virtudes, pero tambi&eacute;n sus contras. Por un lado, su mensaje literario. Por otro, su mensaje gr&aacute;fico. Con respecto a su mensaje literario me enter&eacute;, mucho m&aacute;s tarde, que hab&iacute;an suprimido p&aacute;rrafos enteros. <strong>La editorial recib&iacute;a cartas de los lectores insultando por publicar esa historieta</strong>. Y entonces el editor sac&oacute; una carta de disculpa. Por eso tuvimos que apurar el final, su desenlace&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ese nuevo Oesterheld fue le&iacute;do, tambi&eacute;n, en su obra, donde se pueden ir rastreando algunos cambios.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La politizaci&oacute;n de Oesterheld es un punto s&uacute;per importante: a medida que Oesterheld va aumentando su grado de compromiso pol&iacute;tico, la figura del Eternauta y el texto del Eternauta van mutando y van transform&aacute;ndose en un veh&iacute;culo ideol&oacute;gico. E<strong>l primer Eternauta era desde cierto punto de vista m&aacute;s ingenuo, un texto que claramente se planteaba desde la resistencia y la construcci&oacute;n de un h&eacute;roe colectivo frente a la invasi&oacute;n exterior</strong>. En <em>El Eternauta </em>versi&oacute;n revista <em>Gente</em>, que es del &lsquo;69, esto ya toma otro tinte. Por ejemplo, aparece la idea de que las superpotencias, la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica y los Estados Unidos, acuerdan entregar Sudam&eacute;rica a los invasores extraterrestres. Aparece ah&iacute; la resistencia y el Eternauta como la tercera posici&oacute;n. Es decir, frente a la Guerra Fr&iacute;a aparece fuerte una tercera opci&oacute;n que es &lsquo;nosotros no aceptamos esto, resistimos frente a la invasi&oacute;n&rsquo;. Eso me parece importante tambi&eacute;n para ver c&oacute;mo se va configurando el sujeto social medio peronista que en la primera versi&oacute;n de la historieta ya estaba medio planteada&rdquo;, describe Juan Carr&aacute; y <strong>recuerda que la historia tuvo una tercera versi&oacute;n en 1976, que Oesterheld cre&oacute; cuando ya viv&iacute;a en la clandestinidad por su militancia pol&iacute;tica</strong>, y para la que volvi&oacute; a ser convocado Solano L&oacute;pez.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay que pensar que El Eternauta es, de alguna forma, la llegada de La guerra de los mundos, de H. G. Wells, a nuestro país y en especial a la ciudad de Buenos Aires. El imaginario visual que ofrece es el de una ciudad que está no solamente invadida sino también arrasada por las fuerzas del invasor. Y eso, por supuesto, produce un efecto de extrañamiento, de distancia con los entornos cotidianos, que me resulta importante</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Juan Mattio</span>
                                        <span>—</span> Escritor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Si te pon&eacute;s a pensar c&oacute;mo se va conformando la resistencia en las distintas versiones de la historieta, hay toda una serie de sujetos que van conformando ese sujeto social colectivo que pueden pensarse en la l&iacute;nea hist&oacute;rica del peronismo. A tal punto es as&iacute; que la fuerza armada que encabeza la resistencia es el Ej&eacute;rcito. M&aacute;s adelante se vuelve impensado que el Eternauta pueda tener al Ej&eacute;rcito como un sujeto positivo. <strong>Por otra parte, en el Eternauta del &lsquo;76 desaparece el h&eacute;roe colectivo y lo que aparece m&aacute;s es la idea de Juan Salvo encabezando una especie de vanguardia. </strong>Un Eternauta como vanguardia, como alguien que va a llevar un conocimiento, una experiencia, una forma de organizaci&oacute;n para la resistencia. Esto coincide con el momento pol&iacute;tico en el que Oesterheld ya es un militante de la organizaci&oacute;n Montoneros. Y, en el &lsquo;76, un Montoneros que ya tom&oacute; la opci&oacute;n concreta de una forma de organizaci&oacute;n dentro de su estructura vinculada a la idea de vanguardia&rdquo;, analiza el escritor.
    </p><p class="article-text">
        Juan Mattio, por su parte, subraya en la obra de Oesterheld <strong>&ldquo;la idea de una resistencia social a una fuerza extra&ntilde;a&rdquo;</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ah&iacute; yo dir&iacute;a que su influencia, adem&aacute;s de literaria, que es donde deber&iacute;amos poner en acento, aparece la influencia pol&iacute;tica. Podr&iacute;amos decir en este sentido que <em>Operaci&oacute;n Masacre</em>, de <strong>Rodolfo Walsh</strong>, y <em>El Eternauta</em>, son dos formas muy distintas, con procedimientos art&iacute;sticos y literarios muy diferentes, que abren la puerta a una idea de resistencia fundamental para pensar no solamente la literatura sino la pol&iacute;tica de la segunda mitad del siglo XX en Argentina. <strong>De modo que ah&iacute; hay una modulaci&oacute;n, porque los imaginarios que propone la literatura son de alguna manera retomados por el imaginario pol&iacute;tico. </strong>A m&iacute; ese tipo de desplazamientos de campo me interesan mucho porque hablan de que incluso en obras, para decirlo r&aacute;pido, de fantas&iacute;a o que no responden a las din&aacute;micas del realismo, puede haber sedimentaci&oacute;n pol&iacute;tica y puede ser de una gravitaci&oacute;n fundamental&rdquo;, destaca el autor de Materiales para una pesadilla.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Un texto de Oesterheld en la primera edición de la revista Hora Cero.                            </span>
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        Sobre su v&iacute;nculo como lector con la obra de Oesterheld, Mattio, que suele dar talleres sobre ciencia ficci&oacute;n argentina y hablar de esta obra literaria en sus clases, revela: &ldquo;Es una relaci&oacute;n tard&iacute;a. Creo que es una obra que suele leerse porque se da en secundarios o porque el c&oacute;mic es un g&eacute;nero m&aacute;s asociado a cierto momento de inicio de la lectura. Yo no me encontr&eacute; con la historieta en ese momento, me encontr&eacute; despu&eacute;s, ya como un lector de ciencia ficci&oacute;n m&aacute;s desarrollado. <strong>Y, sin embargo, me impact&oacute; much&iacute;simo la fuerza ficcional, la capacidad de crear un mundo que tiene Oesterheld y la capacidad de plantear un enemigo tan extra&ntilde;o.</strong> Un enemigo que permanece permanentemente fuera de campo, que sin embargo digita la invasi&oacute;n desde alg&uacute;n lugar. Y esa deslocalizaci&oacute;n del enemigo siempre me pareci&oacute; fundamental para pensar c&oacute;mo se produce una ciencia ficci&oacute;n que sostenga el misterio. As&iacute; que yo creo que si pensara c&oacute;mo <em>El Eternauta</em> impact&oacute; en lo que leo y en lo que escribo, tiene que ver con esa inteligencia narrativa de Oesterheld&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte Juan Carr&aacute;, tambi&eacute;n influido por la lectura del c&oacute;mic, apunta: &ldquo;Lo le&iacute; por primera vez en 2001. Me acuerdo que yo me hab&iacute;a venido a vivir a Buenos Aires por un tiempo y un t&iacute;o m&iacute;o ten&iacute;a una reedici&oacute;n que se hab&iacute;a hecho del original. Era una cosa muy grandota, como una especie de diario s&aacute;bana. Me fascin&oacute;. A la vez, inmediatamente me fue imposible no hacer una lectura ya con una &oacute;ptica setentista, con esa una generaci&oacute;n juvenil en los &lsquo;70 de la que formaban parte, entre otros, las hijas de Oesterheld. <strong>Ve&iacute;a que en un texto de g&eacute;nero, de ciencia ficci&oacute;n, popular, de historieta de fines de los &lsquo;50 ya se representaba la idea de la resistencia a una invasi&oacute;n. Una resistencia a un poder mayor, creada siempre desde abajo, creada desde lo simple contra lo complejo.</strong> Me parece que tambi&eacute;n eso es algo muy poderoso y representativo de la generaci&oacute;n de los &lsquo;70. Despu&eacute;s, por supuesto, con el Nestornauta y el kirchnerismo se refunda todav&iacute;a m&aacute;s esa direcci&oacute;n. Porque se recupera mucho de la simbolog&iacute;a de los &lsquo;70. <strong>Ahora, para m&iacute; que yo ven&iacute;a de la generaci&oacute;n de los &lsquo;90, un militante de izquierda de los &lsquo;90 que hab&iacute;a vivido el menemismo, encontrarme con ese texto fue totalmente incre&iacute;ble. </strong>Me volv&iacute; casi un obsesivo de <em>El Eternauta</em>. A tal punto que, a partir de ah&iacute;, empec&eacute; a buscar todas las versiones y a leerlas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Con los a&ntilde;os, lo releo, lo trabajo, doy talleres sobre El Eternauta, escribo art&iacute;culos y siempre le encuentro alg&uacute;n punto nuevo que permite trabajar el an&aacute;lisis. <strong>Creo, como varios, que es un cl&aacute;sico de la literatura argentina. Porque es un cl&aacute;sico de la ciencia ficci&oacute;n argentina y es un cl&aacute;sico de la historieta. Yo no considero a esos g&eacute;neros como menores, por lo tanto considero que materiales as&iacute; pueden sin problemas marcar el canon.</strong> <em>El Eternauta</em> es un cl&aacute;sico, es un texto que tiene plena vigencia y que todo el tiempo puede ser le&iacute;do, rele&iacute;do y repensado como la mejor literatura&rdquo;, concluye Carr&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        <em>AL/JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/eternauta-influencia-vital-creacion-pionera-ciencia-ficcion-argentina_1_12258849.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 30 Apr 2025 09:25:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Eternauta: la influencia vital de una creación pionera en la ciencia ficción argentina]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[El Eternauta,Héctor Germán Oesterheld,Cómic,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Eternauta, la concreción de un sueño histórico y el final de una deuda pendiente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/eternauta-concrecion-sueno-historico-final-deuda-pendiente_1_12249082.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4c8f6e06-c33b-4ff6-b153-12d7515d444b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Eternauta, la concreción de un sueño histórico y el final de una deuda pendiente"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La historieta escrita por Oesterheld fue durante décadas el proyecto imposible de decenas de productores, directores y guionistas. Llegó este miércoles 30 de abril a Netflix en formato de serie, con Bruno Stagnaro como showrunner, realizador y jefe del equipo de guionistas.
</p></div><p class="article-text">
        <em><strong>El Eternauta</strong></em><strong>,</strong> cl&aacute;sico de cl&aacute;sicos de la historieta argentina y mundial creado por <strong>H&eacute;ctor G. Oesterheld</strong>, ilustrado por Francisco Solano L&oacute;pez y publicado por primera vez en 1957, fue durante d&eacute;cadas el sue&ntilde;o (imposible) de decenas de productores, directores y guionistas de la industria cinematogr&aacute;fica. La historia de Juan Salvo y un grupo de sobrevivientes luchando contra una invasi&oacute;n alien&iacute;gena en medio de una Buenos Aires devastada por tormentas de cenizas t&oacute;xicas que parecen nevadas ten&iacute;a todos los condimentos propios de la m&aacute;s impactante distop&iacute;a, de lo apocal&iacute;ptico, del g&eacute;nero tanto b&eacute;lico como de aventuras y hasta derivaciones pol&iacute;ticas a partir de un tema como la resistencia (por entonces el peronismo estaba proscripto) y de un eslogan disruptivo en estos tiempos de individualismo: &ldquo;Nadie se salva solo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de las siempre complicadas &ndash;y a veces conflictivas&ndash; cuestiones de derechos, <em>El Eternauta </em>estuvo cerca de ser una pel&iacute;cula (hasta Lucrecia Martel trabaj&oacute; durante un buen tiempo en ese proyecto), pero finalmente <strong>lleg&oacute; este mi&eacute;rcoles 30 de abril en formato de serie</strong> (la primera temporada consta de 6 episodios de algo menos de una hora cada uno) gracias a una compa&ntilde;&iacute;a que viene desarrollando el proyecto desde hace m&aacute;s de una d&eacute;cada (K&amp;S Films, responsable de exitosos films como &ldquo;Relatos salvajes&rdquo;, &ldquo;El clan&rdquo; y &ldquo;El &Aacute;ngel&rdquo;), al financiamiento y distribuci&oacute;n por parte del servicio de streaming m&aacute;s popular y poderoso del planeta (Netflix) y el trabajo de un <strong>showrunner, realizador y jefe del equipo de guionistas como Bruno Stagnaro.</strong>
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                    alt="La filmación se extendió durante 148 jornadas entre junio de 2023 y marzo de 2025. "
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                La filmación se extendió durante 148 jornadas entre junio de 2023 y marzo de 2025.                             </span>
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        De larga experiencia en el universo de las series (&ldquo;Okupas&rdquo;, &ldquo;Un gallo para Esculapio&rdquo;), Stagnaro fue tambi&eacute;n una pieza clave en el surgimiento del Nuevo Cine Argentino con ese cl&aacute;sico de 1997 codirigido con Israel Adri&aacute;n Caetano que es &ldquo;Pizza, birra, faso&rdquo;, una pel&iacute;cula que con m&iacute;nimos recursos se apropi&oacute; de Buenos Aires (la escena en el Obelisco ya es ic&oacute;nica) de la misma manera en que ahora &ndash;con much&iacute;simo m&aacute;s presupuesto y tecnolog&iacute;a de vanguardia&ndash; lo hace &ldquo;El Eternauta&rdquo; con otros barrios de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para m&iacute; ese arco temporal y art&iacute;stico tiene todo el sentido y est&aacute; mucho m&aacute;s pr&oacute;ximo de lo que se podr&iacute;a suponer&rdquo;, dice Stagnaro en di&aacute;logo con <strong>elDiarioAR. </strong>&ldquo;La resoluci&oacute;n de la escena del Obelisco en aquel momento lo hicimos con <em>back projecting</em>, que ya era una t&eacute;cnica totalmente en desuso, con muy pocas probabilidades de &eacute;xito. Dijimos: 'Prob&eacute;moslo igual&rdquo;, y funcion&oacute;&ldquo;. 
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        Stagnaro agrega: &ldquo;La verdad es que no hay mucha diferencia entre aquello y esto, ni en lo material, ni en t&eacute;rminos de actitud. Y me parece que ese tipo de situaci&oacute;n es algo que me mueve, que me importa. Lo que me interesa rescatar de <strong>'Pizza, birra, faso'</strong> es que siempre que se pueda estar en el lugar real y con el espacio f&iacute;sico de la ciudad voy a apostar por eso. El otro d&iacute;a encontr&eacute; una nota que me hicieron por<strong> 'Okupas'</strong> en el a&ntilde;o 2000 y es muy loco porque en ese momento hablaba de <strong>'El Eternauta'</strong> como una posibilidad completamente lejana e improbable en mi vida, pero s&iacute; lo defin&iacute;a como algo que hab&iacute;a tenido una influencia enorme en lo que me interesaba de filmar&rdquo;.
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                    alt="De izquierda a derecha: el consultor creativo Martín M. Oesterheld, nieto del autor de la obra original;  Matías Mosteirín, productor ejecutivo de K&amp;S Films; Bruno Stagnaro, creador, director y coguionista; Francisco Ramos, vicepresidente de Contenidos de Netflix para América Latina; Leticia Cristi, productora ejecutiva de K&amp;S Films."
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            <span class="title">
                De izquierda a derecha: el consultor creativo Martín M. Oesterheld, nieto del autor de la obra original;  Matías Mosteirín, productor ejecutivo de K&amp;S Films; Bruno Stagnaro, creador, director y coguionista; Francisco Ramos, vicepresidente de Contenidos de Netflix para América Latina; Leticia Cristi, productora ejecutiva de K&amp;S Films.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Una historia actualizada</strong></h2><p class="article-text">
        Vistos cuatro de los seis episodios de esta primera temporada que Netflix adelant&oacute; a la prensa, queda claro que la serie es muy fiel al esp&iacute;ritu de la historieta original (Mart&iacute;n M. Oesterheld, nieto del autor, trabaj&oacute; como consultor creativo) en cuanto a atm&oacute;sferas, est&eacute;ticas, lugares y arcos narrativos (m&aacute;s del primer fasc&iacute;culo que del segundo), pero bastante distinta y distante en otros aspectos. Ya desde los planos iniciales, con tres chicas adolescentes a bordo de un velero en pleno R&iacute;o de la Plata cuando en el cielo surge una suerte de aurora boreal que mancha de verde la noche seguida de una tormenta y un apag&oacute;n total de la ciudad, intuimos que <strong>estamos en una Buenos Aires contempor&aacute;nea.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Y eso quedar&aacute; ratificado en la escena siguiente (un flashback), cuando veamos a Juan Salvo (<strong>Ricardo Dar&iacute;n</strong>), al Ruso (Claudio Mart&iacute;nez Bel) y a Omar (Ariel Staltari, tambi&eacute;n coguionista de la serie) varados a bordo de un auto por un piquete y al caos callejero debido a los constantes cortes de luz en medio de una ola de calor. Mientras Juan y el Ruso cantan &ldquo;No pibe&rdquo;, de Manal, Omar, que justo ha regresado a Buenos Aires luego de un par de d&eacute;cadas radicado en Michigan, se queja de su (mala) suerte: &ldquo;Argentina, qu&eacute; pa&iacute;s, me fui con cacerolazos, vuelvo 20 a&ntilde;os despu&eacute;s y me reciben con cacerolazos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las conexiones entre ese presente y el 2001 no son los &uacute;nicos cambios de una serie que se toma el tiempo necesario para exponer, desarrollar y profundizar la psicolog&iacute;a y la historia de cada uno de los personajes, como por ejemplo la tensa relaci&oacute;n entre Juan y su exesposa, Elena (una m&eacute;dica interpretada por Carla Peterson), cuando tienen que salir a buscar a su hija Clara en medio de m&uacute;ltiples amenazas y peligros, las contradicciones del personaje m&aacute;s enigm&aacute;tico, inclasificable, creativo e inc&oacute;modo del grupo como el de Alfredo &ldquo;Tano&rdquo; Favalli (el uruguayo C&eacute;sar Troncoso), que est&aacute; casado con la Ana de Andrea Pietra; o el Lucas de Marcelo Subiotto (&ldquo;Puan&rdquo;), un bienintencionado empleado bancario que desde hace 30 a&ntilde;os espera un ascenso que nunca se ha concretado.
    </p><p class="article-text">
        No conviene adelantar demasiado de la trama (aunque se van adaptando con bastante fidelidad los eventos de la primera parte de la obra de Oesterheld), pero la imponencia de ver<strong> Puente Saavedra y la avenida Cabildo completamente &ldquo;nevadas&rdquo; o la irrupci&oacute;n de los escarabajos gigantes de los invasores extraterrestres</strong> a partir del tercer episodio hacen de &ldquo;El Eternauta&rdquo; el espect&aacute;culo &eacute;pico que todo lector de la historieta siempre ha so&ntilde;ado con ver en im&aacute;genes en movimiento.
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                La actriz Carla Peterson es la esposa del personaje de Juan Salvo en la ficción.                            </span>
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        En el excelente soundtrack de los primeros cap&iacute;tulos de la serie se escuchan cl&aacute;sicos como el apuntado &ldquo;No pibe&rdquo;, &ldquo;Salgan al sol&rdquo;, de Billy Bond y La Pesada del Rock and Roll; &ldquo;Cuando pase el temblor&rdquo;, de Soda Stereo; o &ldquo;Todo cambia&rdquo; y &ldquo;Credo&rdquo;, ambas en la voz de Mercedes Sosa, pero tambi&eacute;n canciones m&aacute;s recientes como &ldquo;El Magnetismo&rdquo;, de El Mat&oacute; a un Polic&iacute;a Motorizado (<em>&iquest;Qui&eacute;n te va a cuidar? / En este mundo peligroso tenemos que estar juntos / &iquest;Qui&eacute;n detendr&aacute; a la turba iracunda si no estoy con vos, nena? / Con este magnetismo que sigue bajando, nena</em>). Y precisamente esa convivencia, esa mixtura de &eacute;pocas, citas, homenajes y referencias, es la que se percibe tambi&eacute;n en una historia en la que ese grupo de amigos maduros que se re&uacute;ne todos los viernes por la noche en un s&oacute;tano a jugar al truco y tomar whisky deber&aacute; lidiar con y unirse a otros personajes m&aacute;s j&oacute;venes y con una idiosincrasia muy diferente para enfrentar a un enemigo tan desconocido como poderoso.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Desaf&iacute;os de una superproducci&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        <strong>elDiarioAR</strong> visit&oacute; el set principal en los Estudios Ronda en Mart&iacute;nez durante una<strong> filmaci&oacute;n que se extendi&oacute; durante 148 jornadas entre junio de 2023 y marzo de 2025 con un equipo fijo de 150 personas que en algunos momentos lleg&oacute; a 250</strong>, mientras que el elenco y los extras alcanzaron a 2.900 personas
    </p><p class="article-text">
        Rodada en <strong>m&aacute;s de 50 locaciones reales y 30 escenarios creados con la tecnolog&iacute;a Virtual Production </strong>(misma que se us&oacute;, por ejemplo, para la serie &ldquo;The Mandalorian&rdquo; del universo &ldquo;Star Wars&rdquo; y muchas otras), &ldquo;El Eternauta&rdquo; demand&oacute; la utilizaci&oacute;n de 16 c&aacute;maras entre las principales, las de segunda unidad, los drones, las de VFX y las de tomas de riesgo; y de hasta 35 veh&iacute;culos en una sola escena. Para &ldquo;crear&rdquo; la nieve t&oacute;xica se utilizaron 410 toneladas de sal, cuatro toneladas de celulosa y 600 kilogramos de eco-snow.
    </p><p class="article-text">
        Pero, m&aacute;s all&aacute; de las imponentes cifras,<strong> la clave del &eacute;xito art&iacute;stico fue conservar la t&oacute;nica local (porte&ntilde;a) de la historia para luego construir una alegor&iacute;a de alcance universal</strong> (desde el 30 de abril estar&aacute; disponible en los casi 200 pa&iacute;ses en los que opera Netflix). &ldquo;Buscamos despegarnos de las f&oacute;rmulas de la mayor&iacute;a de las producciones apocal&iacute;pticas que apelan a grandes elipsis&rdquo;, apunta Stagnaro. &ldquo;En <em>El Eternauta, </em>en cambio, la idea del tiempo real formaba parte del ADN, ir viendo todo desde una perspectiva al ras del piso, un evento gigante pero contado desde la hendija de una ventana y c&oacute;mo estos personajes van adquiriendo la informaci&oacute;n de lo que pasa, a trav&eacute;s de la lucha y el instinto de supervivencia. Tambi&eacute;n buscamos potenciar una idiosincrasia m&aacute;s local porque no solo es una historia de supervivencia sino tambi&eacute;n una historia de amistad muy argentina. Nunca pensamos espec&iacute;ficamente en el impacto internacional. <strong>Nos parece que si la historia est&aacute; bien contada y tiene algo verdadero que transmitir es suficiente como para que repercuta y resuene en todas partes.</strong> Buscamos no quedar atrapados solamente en el aspecto f&iacute;sico de la aventura o en la escala de producci&oacute;n, sino tratar de darle un desarrollo humano a lo que sucede y una problem&aacute;tica espec&iacute;fica para ese h&eacute;roe&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las cuestiones pol&iacute;ticas &ndash;agrega <strong>Mart&iacute;n Oesterheld, nieto del autor</strong>&ndash; van a estar inevitablemente en las conversaciones que desate la serie porque es parte de la historia, no solamente de mi familia sino tambi&eacute;n de la g&eacute;nesis de <em>El Eternauta, </em>donde el autor mismo est&aacute; muy imbricado en la historia. De todas maneras, no deja de ser la &eacute;pica del hombre com&uacute;n &ndash;un sobreviviente como siempre le gustaba a mi abuelo&ndash;, la historia de una resistencia de un grupo de amigos que tienen como armas la solidaridad, el ingenio, cosas muy locales, muy argentinas. Apostamos a no repetir la misma historia apocal&iacute;ptica en la tradici&oacute;n anglosajona a partir de los mitos porque ya nos aburren. La estamos contando a nuestra manera, desde un punto austral y respetando la relaci&oacute;n &eacute;tica y honesta que mi abuelo siempre tuvo con la aventura&rdquo;.
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                La serie fue rodada en más de 50 locaciones reales y 30 escenarios creados con la tecnología Virtual Production.                            </span>
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        Por su parte, <strong>Mat&iacute;as Mosteir&iacute;n</strong>, uno de los m&aacute;ximos responsables de la productora K&amp;S, asegur&oacute; que &ldquo;Bruno dijo que la verdadera escala de este proyecto se va a definir por la dimensi&oacute;n afectiva que hayamos construido entre los personajes. Y eso es algo que fuimos redescubriendo todo el tiempo. Hablamos de sobrevivientes y de resiliencia, tambi&eacute;n de lealtad en este cuento. Es una historia muy llena de esperanza, pero al mismo tiempo muy desgarradora. Es una tragedia, pero al mismo tiempo es una &eacute;pica y una aventura que conecta con nuestra idiosincrasia. Siempre tuvimos en claro que, como estrategia, hubiese sido un error que un paquete tecnol&oacute;gico de efectos visuales fuese el veh&iacute;culo o el medio para hacer posible una historia. Al contrario, lo que siempre intentamos fue plantearnos desaf&iacute;os sobre la forma de contar esta historia e ir buscando soluciones, apelar a la confianza y a la intuici&oacute;n. No hay solamente recursos y tecnolog&iacute;a, que es fant&aacute;stico, un medio maravilloso, sino la belleza de ir redescubriendo la obra original a partir de lo que va sucediendo y se va poniendo en juego en el proceso creativo. Y eso tiene que ver con lo dram&aacute;tico y no con los efectos. Adaptar <strong>'El Eternauta' </strong>fue desde siempre un sue&ntilde;o de nuestra comunidad art&iacute;stica y cinematogr&aacute;fica, nosotros asumimos en 2005 el desaf&iacute;o de intentarlo y despu&eacute;s de muchos a&ntilde;os de b&uacute;squedas y frustraciones reci&eacute;n cuando en 2018 Netflix nos propone convertirlo en una serie vemos la oportunidad de resolver uno de los grandes desaf&iacute;os creativos que hab&iacute;amos tenido hasta ese momento. Es una obra con una gran premisa y una consigna muy profunda y muy impactante, pero muy dif&iacute;cil de adaptar a una estructura de tres actos justamente por su naturaleza epis&oacute;dica. Y de pronto la posibilidad de volver a un formato epis&oacute;dico, ofrec&iacute;an muchas respuestas que hasta ese momento no hab&iacute;amos encontrado. Por otro lado, podr&iacute;a hablar de la capacidad econ&oacute;mica, tecnol&oacute;gica, de ambici&oacute;n, de masividad, una cantidad de cosas que evidentemente ofrec&iacute;a Netflix. <strong>'El Eternauta'</strong> deja una capacidad instalada muy importante luego de este proyecto. Cuando nosotros comenzamos a hacer esta serie sab&iacute;amos que lo &iacute;bamos a lograr, pero no sab&iacute;amos c&oacute;mo. Con Bruno y con todo el equipo desplegamos un abanico de recursos y de herramientas, como Virtual Production o construcci&oacute;n de decorados. Tuvimos que probar y comprobar, afianzar aquello que funcionaba y descartar lo que no convenc&iacute;a. Fuimos repensando entonces de qu&eacute; manera usar las cosas que mejor resultado ofrec&iacute;an. La creaci&oacute;n de escenarios virtuales que se utilizan no solamente en el set, sino que son recursos visuales que se van a usar despu&eacute;s en postproducci&oacute;n, fue el fruto de un equipo que lleva trabajando varios a&ntilde;os. El escaneo de la ciudad, por ejemplo, se hizo durante la pandemia. La virtualidad digital est&aacute; muy bien, pero siempre preferimos lo material porque nos conecta con otras personas. Nos ha pasado con la gente de ferrocarriles, con el Ej&eacute;rcito, con los vecinos de cada lugar en lugar que filmamos, que se conectan con nuestra historia y emociones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>DB/DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Batlle]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/eternauta-concrecion-sueno-historico-final-deuda-pendiente_1_12249082.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 26 Apr 2025 03:00:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Eternauta, la concreción de un sueño histórico y el final de una deuda pendiente]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una lista oculta durante décadas permite reconstruir el mecanismo de las desapariciones en Tucumán]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/lista-oculta-durante-decadas-permite-reconstruir-mecanismo-desapariciones-tucuman_1_10616526.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/636fd70d-770b-4e89-ac0f-0fcc793b940b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una lista oculta durante décadas permite reconstruir el mecanismo de las desapariciones en Tucumán"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La justicia tucumana lleva adelante una "megacausa" contra  27 exmilitares y expolicías acusados de graves violaciones a los derechos humanos. Allí se conoció una lista con el destino que tuvieron 293 detenidos, 195 de los cuáles figuran como DF, "disposición final", el eufemismo para disimular la sentencia de muerte. Entre ellos, aparece Diana Oesterheld, una de las cuatro hijas desaparecidas del creador de El Eternauta.</p><p class="subtitle">Últimos temblores de la dictadura: Los asesinatos de Cambiasso y Rossi</p><p class="subtitle">El estremecedor relato de Marco Bechis sobre sus días en un centro clandestino de la dictadura: “Sentí vergüenza de ser sobreviviente”</p></div><p class="article-text">
        Nueve p&aacute;ginas con 293 nombres, historias de vida y, de ese total, 195 hombres y mujeres que tienen escrito a su lado las iniciales DF:<strong> &ldquo;disposici&oacute;n final&rdquo;, sus condenas a muerte</strong>. Es el listado del horror, protagonista por estos d&iacute;as en Tucum&aacute;n del juicio que se conoce como megacausa &ldquo;Jefatura III&rdquo;, el decimoquinto proceso por delitos de lesa humanidad en la provincia cometidos antes y durante la &uacute;ltima dictadura c&iacute;vico militar. 
    </p><p class="article-text">
        El nombre m&aacute;s conocido del registro es el de <strong>Diana Oesterheld</strong>, hija del escritor y guionista <strong>H&eacute;ctor Oesterheld</strong>, creador de &ldquo;El Eternauta&rdquo;, quien contin&uacute;a desaparecido junto a sus otras tres hijas. A 40 a&ntilde;os del retorno de la democracia se juzga en esta causa la responsabilidad penal de 27 exmilitares y expolic&iacute;as que est&aacute;n acusados por violaciones de domicilios, vejaciones, privaciones ileg&iacute;timas de la libertad con apremios, torturas agravadas, abusos sexuales y homicidios calificados, en contra de 237 v&iacute;ctimas, 84 de ellas todav&iacute;a desaparecidas.
    </p><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s importante de esta megacausa radica en que <strong>m&aacute;s de la mitad de las v&iacute;ctimas figuran con nombres y apellidos en documentos extra&iacute;dos del propio Centro Clandestino de Detenci&oacute;n (CCD) &ldquo;Jefatura&rdquo; por el testigo Juan Carlos Clemente</strong>, entre 1977 y 1978, y que conserv&oacute; hasta 2008, cuando las present&oacute; ante el mismo Tribunal Oral en lo Criminal Federal tucumano al dar su testimonio en el juicio conocido como &ldquo;Jefatura I&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Para la Fiscal&iacute;a, son documentos &ldquo;&uacute;nicos en el pa&iacute;s y de enorme relevancia hist&oacute;rica&rdquo;.<strong> Pr&aacute;cticamente no existen registros de casos de listas elaboradas por los propios represores.</strong> Los pocos antecedentes que se conocen, como los de la ESMA, Garaje Olimpo y Club Atl&eacute;tico, fueron confeccionadas a partir del testimonio de las v&iacute;ctimas. De ah&iacute; su relevancia hist&oacute;rica y prueba clave para sentar en los tribunales a quienes estuvieron vinculados de manera directa con la dictadura.
    </p><p class="article-text">
        El listado escrito a m&aacute;quina se titula &ldquo;&Iacute;ndice de declaraciones de DS (Delincuentes Subversivos)&rdquo;, como llamaban los represores a los detenidos, y&nbsp;tiene cuatro columnas. La primera es para el n&uacute;mero de orden, en la segunda se consign&oacute; el nombre del detenido, la tercera es para su alias o apodo; mientras que<strong> la cuarta es para observaciones sobre el destino de esa persona: &ldquo;Libertad&rdquo;, &ldquo;Dis. PEN&rdquo; (a disposici&oacute;n del Poder Ejecutivo Nacional) y DF (destino final), un eufemismo que implicaba la condena a muerte.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Diana Oesterheld junto a su esposo, Raúl. Estaba embarazada y tenía 23 años al momento del secuestro.                            </span>
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        Juan Carlos Clemente declar&oacute; en el juicio &ldquo;Jefatura I&rdquo; en 2008. Seg&uacute;n su relato, militaba en la Juventud Peronista hasta que fue secuestrado en julio de 1976. Pas&oacute; por los CCD Nueva Baviera, Arsenal &ldquo;Miguel de Azcu&eacute;naga&rdquo; y su &uacute;ltimo destino fue la Jefatura de Polic&iacute;a, sostuvo. En diciembre de ese mismo a&ntilde;o le permitieron que durmiera en su casa, con la amenaza de que sus padres pagar&iacute;an las consecuencias si realizaba alg&uacute;n movimiento extra&ntilde;o, hasta que en los primeros meses de 1977 le asignan funciones administrativas y le entregan un carnet de polic&iacute;a, del rango m&aacute;s bajo. Clemente cont&oacute; que a fines de ese a&ntilde;o se dio la orden de desmantelar el Servicio de Informaciones Confidenciales y el CCD. Una parte de la documentaci&oacute;n fue guardada, mientras que otra fue quemada. De esta &uacute;ltima, extrajo los papeles en tandas -alrededor de 250 hojas, en total, que aport&oacute; en el juicio en dos biblioratos- que luego <strong>envolvi&oacute; en bolsas de pl&aacute;stico y las enterr&oacute; en un contrapiso de su dormitorio, debajo de su cama. </strong>En 1984 renunci&oacute; a la Polic&iacute;a pero no habl&oacute; por temor. <strong>Durmi&oacute; sobre esa valiosa documentaci&oacute;n cerca de 30 a&ntilde;os hasta que fue citado a declarar.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El juicio que se desarrolla en el Tribunal Oral en lo Criminal Federal abarca hechos que se cometieron en dos centros clandestinos de detenci&oacute;n. El primero es el Nueva Baviera, un exingeniero azucarero ubicado en Famaill&aacute;, en el sur de la provincia, coordinado por el Ej&eacute;rcito. <strong>Y el segundo centro clandestino es el que alguna vez fue -hasta bien entrada la democracia- la Jefatura de Polic&iacute;a, en la esquina de las avenidas Salta y Sarmiento, en el centro tucumano, hoy sede del Ministerio de Educaci&oacute;n</strong>. Este lugar fue operado por el entonces temible Servicio de Informaciones Confidenciales (SIC). Caer bajo sus garras equival&iacute;a casi a una condena. Algunos restos de secuestrados, torturados y asesinados que est&aacute;n mencionados en el listado fueron hallados <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/pozo-vargas-20-anos-116-victimas-40-metros-puerta-profundo-historia_1_8942380.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en el Pozo de Vargas, la fosa en Taf&iacute; Viejo, </a>Tucum&aacute;n, en donde se identificaron a 116 detenidos desaparecidos, hasta ahora.<strong> Eso demostr&oacute; en juicios anteriores que hubo un plan sistem&aacute;tico que comprendi&oacute; a distintos lugares que han sido se&ntilde;alizados como espacios o sitios de la memoria</strong>.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Diana, la hija de H&eacute;ctor Oesterheld</h3><p class="article-text">
        El nombre m&aacute;s conocido de la lista de Clemente es el de Diana Oesterheld, hija del escritor y guionista H&eacute;ctor Oesterheld, creador de la reconocida historieta &ldquo;El Eternauta&rdquo;. Diana estaba en pareja con Ra&uacute;l Abadi cuando deciden radicarse en Tucum&aacute;n, en 1975, luego de que toda la familia pasara a la clandestinidad por militar en Montoneros. Las cuatro hijas del historietista tambi&eacute;n formaban parte de esta organizaci&oacute;n. Cuando Diana y Ra&uacute;l se instalan en la capital tucumana ya ten&iacute;an a Fernando, su hijo de un a&ntilde;o. All&iacute; continuaron con la militancia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El 26 de julio de 1976, Diana fue secuestrada por una patota de civil cuando se encontraba en la casa de unos amigos. Dos de ellos fueron asesinados y a ella se la llevaron junto a su hijo. Una semana m&aacute;s tarde. la familia paterna logr&oacute; recuperar al beb&eacute; que hab&iacute;a sido dejado en la Casa Cuna y lo llevaron a Buenos Aires. Diana ten&iacute;a 23 a&ntilde;os y estaba embarazada de seis meses. Desde entonces, solo hubo rumores de que hab&iacute;a estado en cautiverio en la Jefatura de la Polic&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Ra&uacute;l hab&iacute;a evadido el operativo de casualidad. Pero un a&ntilde;o m&aacute;s tarde fue asesinado en una cita cantada. Sus restos fueron hallados en una fosa com&uacute;n en el Cementerio del Norte tucumano e identificados en 2010, por el Equipo Argentino de Antropolog&iacute;a Forense.&nbsp;
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                DF, &quot;Disposición final&quot;, como los represores clasificaban a las personas que sentenciaban a muerte. En el número de orden 175 figura Diana Oesterheld.                            </span>
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        En su testimonio de 2008, Clemente inform&oacute; que pudo ver a Diana en el CCD Jefatura: &ldquo;Escuch&eacute; a un tipo que dec&iacute;a 'la hija de puta se quiso suicidar', vi que dos la llevaban a la rastra y muy ensangrentada; estaba embarazada&rdquo;. La historia de la familia Oesterheld es quiz&aacute;s una de las m&aacute;s crueles de la &uacute;ltima dictadura c&iacute;vico militar, por el ensa&ntilde;amiento con que fue diezmada. H&eacute;ctor, sus hijas Estela, Diana, Marina y Beatriz, tres yernos y dos de sus cuatro nietos fueron secuestrados, asesinados y la mayor parte, est&aacute;n desaparecidos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mi nombre es Elsa S&aacute;nchez de Oesterheld y soy la mujer de H&eacute;ctor Germ&aacute;n Oesterheld, conocido por todos sus trabajos de ciencia ficci&oacute;n&rdquo;, sostuvo la mujer mirando a la c&aacute;mara, cuando dio su testimonio para el Archivo Oral de Memoria Abierta. &ldquo;Tuve cuatro hijas y llegu&eacute; a tener dos nietos de las dos chicas mayores. En la &eacute;poca tr&aacute;gica de nuestro pa&iacute;s eliminaron a mis cuatro hijas, a mi marido, a mis dos yernos y a dos nietitos que quedaron, porque dos de las chicas estaban embarazadas, de las cuales lamentablemente no pude saber nada. <strong>Son nueve personas desaparecidas de mi familia. Me qued&eacute; sola con dos nietitos&rdquo;. Elsa falleci&oacute; en 2015 sin conocer sus destinos</strong>
    </p><h3 class="article-text">El destino de Mariana &nbsp;y Tucho</h3><p class="article-text">
        En la quinta audiencia de la megacausa declar&oacute; Juan Alberto Cisneros, quien trabaja en un hospital de la capital tucumana, sobre la desaparici&oacute;n de su hermana Mariana Haydee Cisneros. Al dar su testimonio tambi&eacute;n se refiri&oacute; al de Ren&eacute; Humberto &ldquo;Tucho&rdquo; Cruz, tambi&eacute;n de destino desconocido, porque eran novios. Ten&iacute;an 21 y 22 a&ntilde;os cuando los secuestraron en una calle c&eacute;ntrica de Jujuy, el 1 de junio de 1977.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La pareja se conoci&oacute; en la Universidad Nacional de Tucum&aacute;n (UNT), ella estudiaba agronom&iacute;a y &eacute;l arquitectura. Enrolados en el peronismo, participaban de actividades estudiantiles. Aunque por entonces, en plena dictadura, su militancia se hab&iacute;a reducido al m&iacute;nimo. Los Cisneros eran de Catamarca y la familia decidi&oacute; enviar a Juan y Mariana a estudiar a Tucum&aacute;n. Lo mismo sucedi&oacute; con los Cruz, que eran de San Salvador de Jujuy. Los tres viv&iacute;an en una pensi&oacute;n cercana a la Quinta Agron&oacute;mica de la UNT, en donde se dictan varias carreras y se encontraba uno de los comedores universitarios, centro de asambleas que tuvieron un gran protagonismo durante los Tucumanazos, en 1969 y 1972, luchas populares durante las dictaduras de Ongania y Lanusse, en las que confluyeron sindicatos y organizaciones estudiantiles universitarias, sobre todo.
    </p><p class="article-text">
        Una noche, narr&oacute; Juan ante los jueces, hombres de civil golpearon la puerta de la pensi&oacute;n y preguntaron por Ren&eacute;, que era conocido como &ldquo;Tucho&rdquo;. Por suerte, agreg&oacute;, no se encontraban porque hab&iacute;an viajado a Jujuy por la Semana Santa. Los hombres se retiraron, sin dar ninguna explicaci&oacute;n, aunque las palabras de uno de ellos lo alarmaron. Le dijo que el padre necesitaba comunicarse de manera urgente. Pero Juan sab&iacute;a que el pap&aacute; de Tucho hab&iacute;a fallecido unos meses antes. La pareja supo as&iacute; que los estaban buscando.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Tareas en el Pozo de Vargas, en Tafí Viejo, sitio de inhumaciones clandestinas durante la dictadura."
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                Tareas en el Pozo de Vargas, en Tafí Viejo, sitio de inhumaciones clandestinas durante la dictadura.                            </span>
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        El pap&aacute; de Mariana en vano procur&oacute; que regresara a Catamarca hasta que supo del secuestro de ambos. Para buscarla, traslad&oacute; a toda la familia a Tucum&aacute;n. No se detuvo e incluso lleg&oacute; a una persona que dec&iacute;a ser cercana a Antonio Domingo Bussi, quien por entonces mandaba en la provincia y decid&iacute;a sobre la vida y la muerte. &ldquo;<strong>No la busque m&aacute;s porque su hija est&aacute; muerta&rdquo; </strong>fue la &uacute;nica respuesta que recibi&oacute;. Desde entonces, agreg&oacute; Juan, dej&oacute; de preguntar por su hija. Reci&eacute;n en democracia y fallecido su pap&aacute;, su madre present&oacute; una denuncia.
    </p><p class="article-text">
        Antes de terminar con su testimonio ante el tribunal, agreg&oacute;: &ldquo;Pasaron muchos a&ntilde;os y un d&iacute;a me enter&eacute; de que una persona detenida en la exJefatura pudo recopilar una documentaci&oacute;n y se public&oacute; la n&oacute;mina en el diario La Gaceta&rdquo;. Era el listado que sum&oacute; Clemente en el juicio &ldquo;Jefatura I&rdquo;. Buscaron los nombres de Mariana y &ldquo;Tucho&rdquo; y los encontraron. A su lado estaban las iniciales DF, sus condenas. &ldquo;Ah&iacute; figuraban el nombre de mi hermana y el de Tucho&rdquo;, record&oacute;. Y la sala se llam&oacute; a silencio.
    </p><h3 class="article-text">Los tres secuestros de Hugo</h3><p class="article-text">
        En la &uacute;ltima audiencia fue el turno de la testigo Mar&iacute;a Cristina D&iacute;az, de 59 a&ntilde;os, quien vive en Taf&iacute; Viejo y recuerda cada detalle del secuestro de su hermano Hugo D&iacute;az durante la noche, en la casa de sus padres. Por las dudas, declar&oacute; con un papel en la mano donde ten&iacute;a anotaciones que no deseaba olvidar ante los jueces. El 10 de marzo de 1974 se llevaron a Hugo por primera vez. Fue liberado el mismo d&iacute;a del golpe, de madrugada, en la puerta del cementerio municipal. &ldquo;Estaba golpeado, delgado, irreconocible. Fue muy doloroso verlo as&iacute;&rdquo;, sostuvo, entre otros detalles, conmovida. Perdi&oacute; el trabajo y su vida cambi&oacute; para siempre por el miedo, cont&oacute;. El 1 de julio, cuando su hermano viv&iacute;a en la casa de sus suegros, ingresaron hombres de civil y volvieron a llevarlo, aunque esta vez junto a su esposa, Norma Santill&aacute;n. Antes, robaron todo lo que pudieron. Al d&iacute;a siguiente los liberaron.
    </p><p class="article-text">
        Como si alguien se hubiera ensa&ntilde;ado con este tafice&ntilde;o, el 13 de agosto, un d&iacute;a despu&eacute;s de su cumplea&ntilde;os 28, una patota policial volvi&oacute; a entrar a la casa en donde viv&iacute;a Hugo y los secuestraron por tercera vez. Fue lo &uacute;ltimo que supo de &eacute;l su familia. Desde ese momento, Norma, su pareja, no par&oacute; de buscarlo, hasta que el 5 de enero de 1977 la secuestraron por segunda vez. Su hermano Ram&oacute;n Santill&aacute;n, que tambi&eacute;n declar&oacute; en el juicio, sostuvo: &ldquo;fuimos a reclamar en el ingenio Concepci&oacute;n, en donde nos dijeron que hab&iacute;a detenidos y nos atendieron p&eacute;simo, sobre todo, a mi padre. Nunca nos dieron datos de nada, aunque golpeamos muchas puertas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Quiero decir que, aparte de las v&iacute;ctimas principales que fueron mi hermano y su esposa, nosotros los familiares, los que quedamos, tambi&eacute;n hemos sufrido much&iacute;simo. Todos nosotros, mis hermanas, mis padres y yo, la familia de mi cu&ntilde;ada, fuimos v&iacute;ctimas. Estoy esperando justicia, saber d&oacute;nde est&aacute;n sus restos&rdquo;, expres&oacute; Mar&iacute;a Cristina D&iacute;az, la hermana de Hugo, antes de terminar con su testimonio. <strong>La primera vez que las familias supieron algo sobre el destino de ambos, que contin&uacute;an desaparecidos, fue en 2010 cuando se conoci&oacute; la lista que aport&oacute; el testigo Clemente.</strong> Los buscaron y confirmaron que pasaron por el CCD Jefatura. Junto a sus nombres alguien escribi&oacute; las iniciales DF, &ldquo;disposici&oacute;n final&rdquo;, sus condenas a muerte.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En las audiencias de esta megacausa &ldquo;Jefatura III&rdquo; ya dieron testimonio varios familiares de desaparecidos que encontraron sus nombres en la lista aportada por Clemente. Se espera que la cifra se incremente en los pr&oacute;ximos meses.
    </p><p class="article-text">
        <em>DC/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[David Correa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/lista-oculta-durante-decadas-permite-reconstruir-mecanismo-desapariciones-tucuman_1_10616526.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 22 Oct 2023 03:02:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una lista oculta durante décadas permite reconstruir el mecanismo de las desapariciones en Tucumán]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Héctor Germán Oesterheld,Tucumán,Dictadura militar argentina (1976-1983),Derechos humanos,Represión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Eternauta: cómo es la nueva edición de un clásico de las novelas gráficas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/eternauta-nueva-edicion-clasico-novelas-graficas_1_9624931.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/72b8ede8-b79c-418c-98ab-25054ae9d38b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Eternauta: cómo es la nueva edición de un clásico de las novelas gráficas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se lanza mundialmente la versión definitiva, revisada y corregida del cómic icónico de la ciencia ficción, con guión de Héctor Germán Oesterheld e ilustraciones de Francisco Solano López. Los detalles del trabajo de restauración y por qué es importante volver a la historia de Juan Salvo 65 años después de su primera salida.</p><p class="subtitle">Entrevista - Liniers: “Hay días en los que estoy a las puteadas con el universo”</p></div><p class="article-text">
        Considerada por los expertos como la primera novela gr&aacute;fica en espa&ntilde;ol y, sin dudas, la m&aacute;s importante por su trascendencia a lo largo de las d&eacute;cadas en habla hispana, por estos d&iacute;as<a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/eternauta-sera-publicada-nivel-mundial-idioma-espanol-2022_1_8185248.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em> fue lanzada una nueva edici&oacute;n de El Eternauta</em></a><em> </em>(Planeta C&oacute;mic, 2022), ese cl&aacute;sico de la novela gr&aacute;fica con la firma de <strong>H&eacute;ctor Germ&aacute;n Oesterheld</strong> en los textos y de <strong>Francisco Solano L&oacute;pez</strong> en las ilustraciones.
    </p><p class="article-text">
        Editada originalmente en 1957 en la revista <em>Hora Cero</em> a lo largo de tres a&ntilde;os, <em>El Eternauta</em> es una obra clave de la literatura de ciencia ficci&oacute;n. Desde aquella primera versi&oacute;n, el c&oacute;mic protagonizado por Juan Salvo durante una suerte de invasi&oacute;n extra&ntilde;a de Buenos Aires que es anunciada a partir de una nevada misteriosa,<strong> la historieta fue le&iacute;da por varias generaciones alrededor del mundo</strong>.
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                Así es la tapa de la nueva edición de &quot;El Eternauta&quot;                            </span>
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        Tal es su influencia, que en 2020 la plataforma de streaming Netflix anunci&oacute; que ser&iacute;a lanzada durante 2022 una versi&oacute;n audiovisual de esta historia, con direcci&oacute;n del argentino <strong>Bruno Stagnaro</strong>. Seg&uacute;n se se&ntilde;al&oacute;, sin embargo, la producci&oacute;n est&aacute; demorada por distintos inconvenientes derivados de la pandemia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esa madrugada de 1957 en que un guionista de historietas es interrumpido por la aparici&oacute;n de un viajero del tiempo hace dos a&ntilde;os que los cazas de la Marina de Guerra bombardearon la Plaza de Mayo para derribar el peronismo, y adem&aacute;s de cientos de hombres y mujeres mataron tambi&eacute;n chicos en un colectivo escolar. <strong>Hace un a&ntilde;o tambi&eacute;n que el ej&eacute;rcito fusilaba militantes de la resistencia peronista en un basural de Jos&eacute; Le&oacute;n Su&aacute;rez</strong>. En ese 1957, un gobierno militar gobernaba con persecuci&oacute;n y tortura mientras tanteaba una salida &lsquo;democr&aacute;tica&rsquo;. Y H&eacute;ctor Germ&aacute;n Oesterheld fundaba su propia editorial, <em>Frontera</em>, y en la revista <em>Hora Cero</em> <em>Semanal</em> publicaba <em>El Eternauta</em>. Yo ten&iacute;a nueve a&ntilde;os en la casa de Mataderos y ten&iacute;a prohibido acercarme al ropero del cuarto de mis padres donde se guardaban armas. Todav&iacute;a hoy me pregunto si ten&iacute;a alguna conciencia de lo que significaba la violencia pol&iacute;tica, si la entreve&iacute;a acaso en esa historieta que me manten&iacute;a en suspenso hasta la semana pr&oacute;xima&rdquo;, apunta en uno de los pr&oacute;logos de la nueva edici&oacute;n de <em>El Eternauta</em> el escritor <strong>Guillermo Saccomanno</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        El otro de los textos que acompa&ntilde;an el libro est&aacute; a cargo del escritor <strong>Juan Sasturain</strong>.&nbsp; Consultada por la decisi&oacute;n de lanzar ahora esta edici&oacute;n restaurada, <strong>Adriana Fern&aacute;ndez</strong>, directora editorial del Grupo Planeta en Argentina, se&ntilde;ala ante <em>elDiarioAR</em>: &ldquo;Al <em>Eternauta</em> hay que volver siempre. Hay muchos motivos literarios, muchos motivos hist&oacute;ricos, muchas lecturas posibles. <strong>Tambi&eacute;n est&aacute; la necesidad de tener vigente la primera novela gr&aacute;fica en espa&ntilde;ol</strong>, poner en las librer&iacute;as del modo m&aacute;s masivo posible, con m&aacute;s alcance una obra imprescindible de la literatura argentina&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&quot;El Eternauta&quot; fue editada originalmente en 1957 en la revista Hora Cero."
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                &quot;El Eternauta&quot; fue editada originalmente en 1957 en la revista Hora Cero.                            </span>
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        &ldquo;Est&aacute; el hecho de recordar que la ficci&oacute;n literaria, su lenguaje, est&aacute; presente en otros g&eacute;neros, como &eacute;ste. Pero sobre todo, volvemos a <em>El Eternauta</em> porque es un cl&aacute;sico de la literatura y en tanto tal su legibilidad se sostiene en el tiempo y se abre a nuevas lecturas tambi&eacute;n, claro&rdquo;, agrega.
    </p><p class="article-text">
        Sobre el trabajo con los originales de esta novela gr&aacute;fica, a 65 a&ntilde;os de su primera aparici&oacute;n, Fern&aacute;ndez sostiene: &ldquo;Nos encontramos con un material que, en parte, debi&oacute; ser restaurado. Hay 36 p&aacute;ginas cuya restauraci&oacute;n estuvo a cargo de <strong>Pablo Sapia</strong>, que hizo un trabajo detallado, exhaustivo y sumamente respetuoso de los originales y de las opiniones de los herederos de los autores&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La editora agrega, adem&aacute;s, que las familias del guionista y el dibujante, tuvieron su participaci&oacute;n en el proceso de este relanzamiento: &ldquo;Trabajamos con los herederos como un equipo, como lo que necesit&aacute;bamos ser para que esto saliera bien. Agradezco mucho a <strong>Mart&iacute;n Oesterheld</strong>, <strong>Fernando Araldi</strong> y <strong>Marina Lopez</strong> (y en su nombre a todos sus hermanos)&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Francisco Solano L&oacute;pez </strong>&#8203; fue uno de los dibujantes m&aacute;s importantes de la historieta argentina. Desarroll&oacute; su trabajo desde la d&eacute;cada de 1950, hasta su muerte, en 2011. <strong>H&eacute;ctor Germ&aacute;n Oesterheld</strong>, por su parte, fue uno de los mayores guionistas y escritores de historietas del pa&iacute;s. Integra, desde 1978, la lista de desaparecidos por la &uacute;ltima dictadura militar.
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            <span class="title">
                El Eternauta, en una muestra que recordó la obra de Héctor Germán Oesterheld.                            </span>
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        <strong>Tambi&eacute;n en mandar&iacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas semanas, se revel&oacute; en paralelo a este lanzamiento que <em>El Eternauta </em>fue traducida al mandar&iacute;n por un sello independiente de Shanghai. Seg&uacute;n inform&oacute; la agencia de noticias <em>T&eacute;lam</em>, se trata de <strong>&ldquo;una edici&oacute;n sin precedentes que saldr&aacute; a la venta en octubre&rdquo;</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos interes&oacute; por la vigencia que tiene su concepto de h&eacute;roe colectivo y sentimos que era una pena que no existiera una versi&oacute;n china de un trabajo tan importante&rdquo;, revel&oacute; a <em>T&eacute;lam</em> el responsable de la edici&oacute;n china de la historieta, Zhao Lei. <em>El Eternauta</em> chino se llamar&aacute; <em>Yonghanger</em> y para su lanzamiento, previsto para este mes, se proyecta una distribuci&oacute;n en numerosas escuelas chinas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando le&iacute; este c&oacute;mic por primera vez &ndash;record&oacute; Zhao&ndash;&nbsp; no solo me fascin&oacute; su emocionante trama, sino el mundo que crearon los autores. Y a medida que logr&eacute; una comprensi&oacute;n m&aacute;s profunda del entorno pol&iacute;tico y social de Argentina en ese momento, me sorprendi&oacute; a&uacute;n m&aacute;s la met&aacute;fora impl&iacute;cita de la obra y su elogio al esp&iacute;ritu de justicia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>MA</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/eternauta-nueva-edicion-clasico-novelas-graficas_1_9624931.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 16 Oct 2022 03:03:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Eternauta: cómo es la nueva edición de un clásico de las novelas gráficas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Héctor Germán Oesterheld,Francisco Solano López,El Eternauta,Cómic,Novela gráfica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Eternauta será publicada a nivel mundial en idioma español en 2022]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/eternauta-sera-publicada-nivel-mundial-idioma-espanol-2022_1_8185248.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/45334821-c626-45e6-ae3f-5ec9aafc2f3c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Eternauta será publicada a nivel mundial en idioma español en 2022"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La historieta, obra cumbre de Héctor Germán Oesterheld y Francisco Solano López, fue editada originalmente en 1957 en la revista Hora Cero y a lo largo de tres años se ganó miles de seguidores hasta convertirse en una obra clave de la literatura de ciencia ficción.</p></div><p class="article-text">
        La obra cumbre de <strong>H&eacute;ctor Germ&aacute;n Oesterheld y Francisco Solano L&oacute;pez</strong>, <strong>El Eternauta</strong>, ser&aacute; publicada a nivel mundial en idioma espa&ntilde;ol a partir del a&ntilde;o pr&oacute;ximo, bajo el sello Planeta C&oacute;mic, inform&oacute; en las &uacute;ltimas horas Grupo Planeta.
    </p><p class="article-text">
        La historieta fue <strong>editada originalmente en 1957</strong> en la revista <em>Hora Cero</em> y a lo largo de tres a&ntilde;os se gan&oacute; miles de seguidores hasta convertirse en una obra clave de la literatura de ciencia ficci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Este <strong>cl&aacute;sico de la historieta universal</strong>, considerada la <strong>primera novela gr&aacute;fica en espa&ntilde;ol</strong>, cuenta con gui&oacute;n de Oesterheld e ilustraciones de Solano L&oacute;pez.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El Eternauta, viajero de la eternidad, cuenta la historia de Juan Salvo quien se materializa frente a un historietista para narrarle las vivencias de resistencia ante una invasi&oacute;n extraterrestre en la Ciudad de Buenos Aires</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;El &uacute;nico h&eacute;roe v&aacute;lido es el h&eacute;roe en grupo, nunca el h&eacute;roe individual&rdquo;</strong>, dec&iacute;a en el pr&oacute;logo de la obra este guionista que rompi&oacute; todos los par&aacute;metros, <strong>se sali&oacute; de la dicotom&iacute;a superh&eacute;roe-villano que hab&iacute;an instalado los comics estadounidenses </strong>y coloc&oacute; sus relatos en el &aacute;mbito local, pero, sobre todo, convirti&oacute; en h&eacute;roes a personas comunes.
    </p><p class="article-text">
        La historia que cuenta Juan Salvo es la de una<strong> invasi&oacute;n extraterrestre que cae sobre Buenos Aires, anunciada en forma de misteriosa nevada</strong>. La invasi&oacute;n genera la <strong>necesidad de defenderse para no morir y el consecuente revuelo social para organizarse y enfrentar lo desconocido</strong> que avanza sobre la ciudad, como una precisa met&aacute;fora de &eacute;poca.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Desaparecido en los a&ntilde;os 70, H&eacute;ctor Germ&aacute;n Oesterheld fue guionista de historietas y escritor de relatos breves de ciencia ficci&oacute;n y novelas</strong>. Es uno de los artistas de trayectoria m&aacute;s extensa de la historieta argentina, con creaciones como el Sargento Kirk  o Bull Rocket.
    </p><p class="article-text">
        Con informaci&oacute;n de agencias.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/eternauta-sera-publicada-nivel-mundial-idioma-espanol-2022_1_8185248.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 30 Jul 2021 15:06:11 +0000]]></pubDate>
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