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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Lina Meruane]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Lina Meruane]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Destellos rojos, algunas series del año]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/destellos-rojos-series-ano_129_10799501.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/29c6de75-ca9c-49d7-9901-4b6e6fc7fb1d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1087093.jpg" width="1824" height="1026" alt="Destellos rojos, algunas series del año"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Libros, series, películas y un montón de cosas de las que aferrarse en medio del desconcierto.</p><p class="subtitle">La mujer del apocalipsis, algunos libros del año</p></div><p class="article-text">
        <em>&ldquo;No s&eacute; c&oacute;mo sucedi&oacute;. No s&eacute; cu&aacute;ndo aterrizamos abruptamente en el campo de im&aacute;genes mao&iacute;stas pero s&iacute; s&eacute; que para entonces ya hab&iacute;an pasado d&eacute;cadas desde el inicio de la revoluci&oacute;n china &ndash;con todas sus idas y venidas, con todos sus triunfos, con todos sus errores. Y nosotros ac&aacute;, en el culo del mundo, en otro extremo del mapa, hicimos de cuenta que todo comenzaba nuevamente, que todo se pod&iacute;a volver a interpretar para ser aplicado a situaciones tan distintas, tan lejanas&rdquo;</em>. Por estos d&iacute;as subray&eacute;, entre muchas otras l&iacute;neas, ese p&aacute;rrafo en uno de los mejores libros del a&ntilde;o. Se llama <em>Pabell&oacute;n rojo,</em> lo escribi&oacute; <strong>Cristina Iglesia</strong>, <a href="https://www.instagram.com/p/CvVp8COuhaG/?next=%2Fnattralblaze%2Ffeed%2F&amp;hl=ja" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sali&oacute; por Editorial Nudista</a> y es extraordinario (sufro porque no llegu&eacute; a incluirlo <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/destacado-ano-literatura-argentina-doce-libros-cuento-novela-poesia-hibrido_1_10771650.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en esta lista con algunas de las publicaciones m&aacute;s destacadas de la literatura argentina de 2023</a>, un balance que, como todos, tiene varios agujeros).
    </p><p class="article-text">
        El libro, hecho de fragmentos, hecho de esquirlas que la escritora deja expuestas con toda su sutileza narrativa, <strong>va desde la infancia de la narradora con una madre fascinada por China que termina haciendo un viaje medio ins&oacute;lito a esas tierras, hasta la juventud de la autora</strong>, cuando decide (&iquest;decide?) abrazar la militancia hacia finales de los &lsquo;60, volverse <em>roja</em>.
    </p><p class="article-text">
        En medio de escenas conmovedoras, c&oacute;micas y en algunos casos inquietantes, <strong>en esta especie de &aacute;lbum de postales que trae </strong><em><strong>Pabell&oacute;n rojo</strong></em><strong> van apareciendo todo tipo de objetos rojos.</strong> Una serie de elementos que parecieran titilar desde otro tiempo (del evidente Libro rojo de Mao, hasta un cuaderno del padre que conserva hasta la actualidad, el recuerdo de un pueblo que se llama Gato colorado y le da la bienvenida a los visitantes con dos gatos a los costados del cartel de entrada; chucher&iacute;as, <em>chinoiseries</em> mao&iacute;stas).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&quot;Pabellón rojo&quot; es un libro de la escritora argentina Cristina Iglesia. Salió por Editorial Nudista."
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                &quot;Pabellón rojo&quot; es un libro de la escritora argentina Cristina Iglesia. Salió por Editorial Nudista.                            </span>
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        M&aacute;s all&aacute; de las escenas de <em>Pabell&oacute;n rojo</em>, que se quedar&aacute;n conmigo por un buen tiempo como ocurre con los libros que inquietan y dejan ampolla, <strong>me qued&eacute; pensando en la insistencia del rojo, en ese poder que tiene para dar se&ntilde;ales de alerta, a veces del pasado y a veces de lo que est&aacute; por venir</strong>. Me qued&eacute; pensando en el rojo como el color de ese desfasaje, de una especie de destiempo carmes&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Entonces me fui a algunos de mis rojos favoritos y no tard&eacute; mucho en llegar a <strong>Pedro Almod&oacute;var</strong>, el hombre que enrojeci&oacute; al cine con ardor, con desborde, con desenfreno. Tel&eacute;fonos, muebles, labios, aros, autos, sangre, vestidos, cocinas, bebidas, hasta la m&uacute;sica indispensable de <strong>Chavela Vargas</strong>, <em>La Dama del Poncho Rojo</em>, salpican de escarlata miles de im&aacute;genes.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;En mis pel&iacute;culas yo lo he usado much&iacute;simo, el color rojo, si una mujer sale a la calle de noche debes vestirla de rojo. Kim Basinger en </em>Cita a ciegas<em> de </em><em><strong>Blake Edwards</strong></em><em>, no se quita el mismo traje rojo de dos piezas, para hacer mil locuras con </em><em><strong>Bruce Willis</strong></em><em>. Acababa de verla cuando hice </em>Mujeres al borde&hellip;<em>, donde habr&iacute;a mucha noche y una mujer de un lado a otro buscando a su hombre, </em><em><strong>Carmen Maura</strong></em><em>, copiamos el dos piezas de </em><em><strong>Kim Basinger</strong></em><em>&rdquo;</em>, cont&oacute; el cineasta <a href="https://www.revistaad.es/decoracion/articulos/pedro-almodovar-escribe-exclusiva-sobre-relacion-con-color-rojo/26696" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por ac&aacute;</a>. <strong>Ese rojo que vuelve, que viene de otro lado, de otra pasi&oacute;n, de otra pel&iacute;cula, de otra mujer. Y tambi&eacute;n de China.</strong> <em>&ldquo;El rojo es tambi&eacute;n el color del dolor y de la locura. Y seg&uacute;n la cultura china es el color de los condenados a muerte. Con lo cual es como decir que es el color de lo humano. Hace siglos a los condenados a muerte les pon&iacute;an un gorro rojo cubri&eacute;ndoles la cabeza&rdquo;</em>, sigue Almod&oacute;var.
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        Otro hito de lo extempor&aacute;neo en el cine, otros rojos que son signo y refugio, tambi&eacute;n, para una de las historias de amor m&aacute;s deslumbrantes de todos los tiempos: la de los protagonistas de <em>Con &aacute;nimo de amar</em>, de <strong>Wong Kar Wai</strong>. El rojo centellea en la hermos&iacute;sima ropa de la protagonista, en sus flores, en sus pliegues. El rojo es el color del pasaje (el pasillo, el cortinado, las baldosas del piso) y el que finalmente habilita el encuentro, ese &aacute;nimo de amar y de sentirse deseados. El director nos regala escenas inolvidables: <strong>Maggie Cheung y Tony Leung reposan cada vez que pueden sobre el rojo</strong> (el asiento del restaurante o del taxi, la manta que cubre la cama de la habitaci&oacute;n que los refugia) contra todos los males de un mundo al que, cada vez que se cruzan, le dan la espalda por un rato. 
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            </figure><p class="article-text">
        Entonces los tiempos se superponen, los l&iacute;mites entre lo que pas&oacute; y lo que hubieran deseado que ocurriera se diluyen. <strong>Quedan, sin embargo, los destellos de un amor infinito</strong>; queda, sobre todo, el color indeleble del recuerdo.
    </p><p class="article-text">
        Son d&iacute;as rojos por ac&aacute;, tambi&eacute;n, <strong>en este limbo de horas extra&ntilde;as que se arma a fin de a&ntilde;o</strong>. Son d&iacute;as de intensidad, de memoria, de furias y de alertas.
    </p><p class="article-text">
        Arranca, a puro rojo, <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la edici&oacute;n 150 de Mil lianas</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. </strong><em><strong>Avidez</strong></em><strong>, de Lina Meruane.</strong> <em>Avidez</em> es una de esas palabras poderosas, llenas de resonancias. <em>Avidez</em> es ansia, ambici&oacute;n, anhelo, deseo, codicia, hambre, sed, voracidad, ardor. <em>Avidez</em> (P&aacute;ginas de Espuma, 2023) es el t&iacute;tulo que eligi&oacute; la escritora chilena <strong>Lina Meruane</strong>, una de las voces m&aacute;s l&uacute;cidas de la literatura contempor&aacute;nea, para el reciente libro que re&uacute;ne trece cuentos que escribi&oacute; <strong>a lo largo de las &uacute;ltimas tres d&eacute;cadas</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&quot;Avidez&quot;, de Lina Meruane, salió por la editorial española Páginas de Espuma."
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            <span class="title">
                &quot;Avidez&quot;, de Lina Meruane, salió por la editorial española Páginas de Espuma.                            </span>
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        En <em>Avidez</em> hay ni&ntilde;os y adolescentes un poco temibles, hay madres espectrales y otras omnipresentes; hay personajes ambiciosos, hambrientos, insaciables. Filosos como las <em>Hojas de afeitar</em> del magistral cuento que lleva ese nombre, punzantes desde cada oraci&oacute;n,<strong> cada uno de los relatos es tambi&eacute;n una puerta de entrada a las obsesiones de esta autora insoslayable en el panorama de las letras hispanoamericanas</strong>. Una autora, adem&aacute;s, que gan&oacute; el prestigioso Premio Jos&eacute; Donoso 2023. Hace unos d&iacute;as Lina Meruane estuvo por Buenos Aires y pude entrevistarla para hablar sobre <em>Avidez</em> y sobre toda su obra. <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/lina-meruane-escribir-obliga-reconsiderar-pensaste-momento-suprema_1_10780756.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La nota se lee por ac&aacute;</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Lina Meruane nació en Chile.                            </span>
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        <strong>El libro </strong><em><strong>Avidez</strong></em><strong>, de Lina Meruane, sali&oacute; por P&aacute;ginas de Espuma. </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/lina-meruane-escribir-obliga-reconsiderar-pensaste-momento-suprema_1_10780756.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>En este enlace</strong></a><strong>, una entrevista con la autora.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. Series 2023.</strong> En el universo de las series y la televisi&oacute;n internacional, el a&ntilde;o que estamos despidiendo qued&oacute; marcado por las medidas de fuerza que llevaron adelante en los Estados Unidos los guionistas <strong>para reclamar por mejores condiciones laborales</strong>. <a href="https://www.eldiarioar.com/espectaculos/huelga-guionistas-hollywood-logros-causas-pendientes_1_10554461.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Como los gremios y las plataformas reci&eacute;n llegaron a un acuerdo provisorio en septiembre, luego de m&aacute;s de 150 d&iacute;as de protestas</a>, los lanzamientos de programas y las nuevas temporadas de series conocidas sufrieron demoras o postergaciones.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; y todo, el a&ntilde;o ofreci&oacute; diversidad, estrenos que implicaron grandes producciones, r<strong>egresos triunfales de algunos ciclos muy esperados y tambi&eacute;n decepciones</strong> (por citar apenas dos: <em>And Just Like That</em> y sus enredos cada vez m&aacute;s deslucidos; <em>Ted Lasso</em> que termin&oacute; muy lejos del nivel que supo ofrecer en su primera temporada).
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/series-ano-cinco-lanzamientos-potentes-regresos-esperados-cuatro-grandes-finales_1_10790686.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Por ac&aacute; arm&eacute; un balance</a> con algunas series que pude ver y que me encantaron (como <em>The Gold,</em> la temporada final de <em>Happy Valley </em>y la comedia<em> Divisi&oacute;n Palermo</em>), otras que volvieron con cap&iacute;tulos destacados y otras que se despidieron con todo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                En un año marcado por la huelga de guionistas, se estrenaron algunas series potentes.                            </span>
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        <strong>El balance de series de 2023 </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/series-ano-cinco-lanzamientos-potentes-regresos-esperados-cuatro-grandes-finales_1_10790686.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>se puede leer en este enlace</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. Rescates literarios 2023.</strong> Lejos de la estridencia de la novedad, fueron varias las editoriales &ndash;en su mayor&iacute;a, independientes y de Am&eacute;rica Latina&ndash; que optaron este a&ntilde;o por <strong>recuperar para sus cat&aacute;logos libros esenciales que hace un buen rato no circulaban</strong>, que no hab&iacute;an sido traducidos al espa&ntilde;ol, que fueron considerados cl&aacute;sicos pero que con el tiempo se perdieron o peque&ntilde;as joyas que se volvieron inconseguibles.
    </p><p class="article-text">
        Me puse a revisar mis apuntes y encontr&eacute;, entre novelas, cuentos, correspondencia, ensayos, biograf&iacute;as y diarios, varios rescates literarios interesantes y se me ocurri&oacute; armar este repaso &ndash;arbitrario y siempre limitado por el tiempo&ndash; que <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/doce-grandes-rescates-literarios-ano-reediciones-regresos-joyas-recuperadas-olvido_1_10795367.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden leer en este enlace</a>. Hay de todo: las nuevas ediciones de la obra de <strong>Silvina Ocampo</strong>, un compilado de cuentos de <strong>Beatriz Guido</strong>, la recuperaci&oacute;n de varios textos de <strong>Joseph Roth</strong>, entre much&iacute;simos otros.
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                    alt="Beatriz Guido, Joseph Roth, Silvina Ocampo, Virginia Woolf y Leonard Gardner, algunos escritores rescatadas durante 2023 por editoriales hispanoamericanas."
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            <span class="title">
                Beatriz Guido, Joseph Roth, Silvina Ocampo, Virginia Woolf y Leonard Gardner, algunos escritores rescatadas durante 2023 por editoriales hispanoamericanas.                            </span>
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        <strong>El repaso por doce grandes rescates literarios de 2023 </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/doce-grandes-rescates-literarios-ano-reediciones-regresos-joyas-recuperadas-olvido_1_10795367.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>se puede leer por ac&aacute;</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Banda sonora.</strong> <em>But loving him was red/oh, red/burning red</em>, canta <strong>Taylor Swift</strong> en <em>Red</em>, la canci&oacute;n que le da el t&iacute;tulo a su cuarto disco de estudio y lo ti&ntilde;e de una pasi&oacute;n crom&aacute;tica y poderosa. Lo dijo ella misma, en 2012, durante una gira de promoci&oacute;n: <em>&ldquo;Las diferentes emociones que est&aacute;n escritas en este &aacute;lbum son todas m&aacute;s o menos sobre el tipo de relaciones turbulentas, locas, dementes, intensas y semi-t&oacute;xicas que he experimentado en los &uacute;ltimos dos a&ntilde;os. Todas esas emociones &mdash;que van desde el amor intenso, frustraci&oacute;n intensa, celos, confusi&oacute;n, todo eso&mdash; en mi mente, todas esas emociones son de color rojo. Ya sabes, no hay nada en el medio. </em><em><strong>No hay nada beige sobre ninguno de esos sentimientos&rdquo;.</strong></em>
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    </figure><p class="article-text">
        Esta vez, entonces, adem&aacute;s de algunos temas de Taylor Swift, sumo a nuestra banda sonora canciones que tienen al rojo &ndash;con todo su desparpajo, con toda su vitalidad&ndash; en su intenci&oacute;n y en las letras. <strong>Entran, entre otros, Chavela Vargas, Prince, Nick Cave, Fito P&aacute;ez, Ella Fitzgerald, Sandro, Lila Downs y algunos boleros.</strong> <a href="https://open.spotify.com/playlist/1wyu8dagjKTjVnIMd1ezsV?si=cc8304a7702a477f" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Se escucha, como siempre, por ac&aacute;</a>.
    </p><p class="article-text">
        Una buena noticia en medio de un mont&oacute;n de malas: la banda indie argentina Los Besos sac&oacute; nuevo disco. Se llama <em>Nadie duerma</em> y tiene diez canciones que ya pintan como la banda sonora ideal de un verano que promete insomnios.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>Posdata.</strong> Gracias, 150 veces gracias, por sus mensajes y sus buenos deseos. <strong>Espero que este a&ntilde;o que empieza sigamos encontrando y construyendo espacios de amparo colectivo.</strong> &iexcl;Lo mejor para todos ustedes!
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Hasta la pr&oacute;xima!
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Mil lianas</strong></em><strong>&nbsp;tambi&eacute;n se puede leer como newsletter. Para recibirlo por correo electr&oacute;nico cada viernes&nbsp;</strong><a href="https://eldiarioar.us2.list-manage.com/subscribe?u=503cf153ccaaf3477f3bc20b1&amp;id=74523e5e53" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden suscribirse por ac&aacute;.</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/destellos-rojos-series-ano_129_10799501.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 Dec 2023 09:23:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Destellos rojos, algunas series del año]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Series,Películas,Pedro Almodóvar,Lina Meruane]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lina Meruane: “Escribir te obliga a reconsiderar lo que pensaste en algún momento como una verdad suprema”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lina-meruane-escribir-obliga-reconsiderar-pensaste-momento-suprema_1_10780756.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9e5d9e2f-7360-4a96-879e-4eb6a48c7ae6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lina Meruane: “Escribir te obliga a reconsiderar lo que pensaste en algún momento como una verdad suprema”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La autora chilena acaba de publicar 'Avidez', un libro donde reúne cuentos que escribió a lo largo de 30 años. La dictadura de Pinochet, su proyecto de escritura sobre Palestina y su familia, una diatriba “contra los hijos” y las trampas del lenguaje, según una de las voces más lúcidas de la literatura contemporánea.</p></div><p class="article-text">
        <em>Avidez</em> es una de esas palabras poderosas, llenas de resonancias. <em><strong>Avidez</strong></em><strong> es ansia, ambici&oacute;n, anhelo, deseo, codicia, hambre, sed, voracidad, ardor.</strong> <em>Avidez</em> (P&aacute;ginas de Espuma, 2023) es el t&iacute;tulo que eligi&oacute; la escritora chilena <strong>Lina Meruane</strong>, una de las voces m&aacute;s l&uacute;cidas de la literatura contempor&aacute;nea, para el reciente libro que re&uacute;ne trece cuentos que escribi&oacute; a lo largo de las &uacute;ltimas tres d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        En <em>Avidez</em> hay ni&ntilde;os y adolescentes un poco temibles, hay madres espectrales y otras omnipresentes; <strong>hay personajes ambiciosos, hambrientos, insaciables.</strong> Filosos como las <em>Hojas de afeitar</em> del magistral cuento que lleva ese nombre, punzantes desde cada oraci&oacute;n,&nbsp;cada uno de los relatos es tambi&eacute;n una puerta de entrada a las obsesiones de esta autora insoslayable en el panorama de las letras hispanoamericanas. <strong>Una autora, adem&aacute;s, que acaba de ganar el prestigioso Premio Jos&eacute; Donoso 2023.</strong>
    </p><p class="article-text">
        De paso recientemente por Buenos Aires para presentar la edici&oacute;n local de este libro, Meruane cont&oacute; detalles de la trastienda del libro y tambi&eacute;n de sus otras publicaciones en di&aacute;logo con elDiarioAR.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>&iquest;Qu&eacute; era la avidez para vos y c&oacute;mo fue que encontraste que ese era el hilo conductor para ir uniendo estos relatos que tienen or&iacute;genes distintos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;A m&iacute; no me gusta juntar cosas dispares en la estructura de un libro. Pero, a la vez, yo no escrib&iacute; este libro como libro. Este libro se fue escribiendo solo, por as&iacute; decir, a lo largo de 30 a&ntilde;os. <strong>Cuando me puse a leer los cuentos que ten&iacute;a, muchos, sino la mayor&iacute;a, ten&iacute;an que ver con el hambre material, el apetito carnal, las pulsiones obsesivas. </strong>Y pens&eacute; &ldquo;&iexcl;wow, qu&eacute; persistente esta obsesi&oacute;n con el deseo del otro&rdquo;, eso que se satisface a veces en el objeto pero que a veces se satisface de manera m&aacute;s bien vicaria, en otro objeto. O en otra persona. Fui leyendo con una cierta sorpresa por la persistencia de esa obsesi&oacute;n. Al principio ten&iacute;a unos 18 cuentos y not&eacute; que 12 eran sobre este tema. R&aacute;pidamente vino la palabra &ldquo;avidez&rdquo;. Una palabra que va de la &ldquo;a&rdquo; a la &ldquo;z&rdquo;, una linda palabra, corta, potente.&nbsp;Una palabra que es m&aacute;s que el hambre: es obsesi&oacute;n, es deseo, es empe&ntilde;o, es pulsi&oacute;n. Una palabra da esta idea de que tiene un repertorio muy grande dentro. Fue su significado m&uacute;ltiple el que me permiti&oacute; juntar todos estos cuentos y sentir que ten&iacute;a un libro.
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                &quot;Avidez&quot;, de Lina Meruane, salió por la editorial española Páginas de Espuma.                            </span>
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        &ndash;<strong>&iquest;Te impact&oacute; volver a estas historias que escribiste en momentos distintos, a lo largo de 30 a&ntilde;os? </strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ndash;S&iacute;. Es que hab&iacute;a cuentos que no recordaba bien o que no sab&iacute;a c&oacute;mo se conjugaban. Luego la pregunta urgente fue c&oacute;mo organizar estos cuentos. Porque no ten&iacute;a sentido hacerlo de manera cronol&oacute;gica. Al mismo tiempo, yo hab&iacute;a ido y vuelto por algunos temas y hay una diversidad de or&iacute;genes en los cuentos. <strong>Sin embargo, me interesaba esta idea de que hay un imaginario que est&aacute; funcionando ah&iacute;, y que no es algo que yo reconozco en m&iacute;, pero que est&aacute; en los cuentos</strong>. Yo he escrito cuestiones mucho m&aacute;s cercanas a mi biograf&iacute;a donde la relaci&oacute;n entre vida y ficci&oacute;n est&aacute;n muy imbricadas, m&aacute;s dif&iacute;ciles de separar. Pero aqu&iacute; me pasa otra cosa con este libro: no son relatos sobre cosas que yo haya vivido. Y, al mismo tiempo, todo est&aacute; ordenado por una obsesi&oacute;n que claramente es m&iacute;a, pero de la que yo no tengo conciencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>&iquest;C&oacute;mo fue volver al relato breve, a pensarlo, a releer este g&eacute;nero que a veces no es del todo considerado?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Estuve pensando bastante sobre esto hasta que pude ver que ya desde mi primer libro, Las infantas, estuvo la idea de repensar el cuento. Porque ese texto est&aacute; construido a partir de los cuentos infantiles. Sus protagonistas, que cosen entre texto y texto, son Blanca y Greta. <strong>Y estos personajes salen del castillo del padre, entran a la ciudad moderna, se encuentran con todos los personajes de los libros de cuentos. O sea que ah&iacute; ya hay un reconocimiento de la importancia del cuento formativo, del cuento did&aacute;ctico, que en realidad est&aacute; escrito para adultos y no para ni&ntilde;os</strong>. Mi primer libro hace un reconocimiento al cuento did&aacute;ctico, a la tradici&oacute;n del cuento en la que estamos formadas varias generaciones. Otro de mis libros, Sangre en el ojo, es una novela hecha con fragmentos. Y Fruta podrida primero fue un libro de cuentos. La relaci&oacute;n entonces entre cuento y novela para m&iacute; no es una relaci&oacute;n de dejar atr&aacute;s al cuento sino que el cuento constituye el armado tambi&eacute;n de mis novelas. Y eso recoge de alguna manera esta idea de econom&iacute;a del lenguaje, y de un centro muy poderoso en el que se articula cada fragmento. Siempre se piensa que la novela es la superaci&oacute;n del cuento. Para m&iacute;, mis novelas no superan al cuento sino que lo incorporan. As&iacute; que no me cuesta ir y venir porque mi estructura narrativa es corta en general, como de a golpes.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>En </strong><em><strong>Avidez</strong></em><strong> hay relatos a los que llam&aacute;s &ldquo;cuentos por encargo&rdquo;. &iquest;C&oacute;mo te llev&aacute;s con eso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Casi todos los cuentos de este libro, salvo dos tal vez, son cuentos por encargo. A m&iacute; me gusta la consigna. Porque lo que pasa de alguna manera es que una se acomoda en sus temas. Hasta que, de pronto, la consigna que viene de otros te desacomoda. No totalmente porque uno siempre tiene algo que quiere contar. <strong>Pero te desacomoda en t&eacute;rminos de g&eacute;nero, de tema, de lenguaje. O de extensi&oacute;n. </strong>No siempre acepto los encargos, evidentemente. Una vez me pidieron un cuento sobre f&uacute;tbol y dije &ldquo;mira, perd&oacute;n, no se me ocurre nada&rdquo;. Por lo general yo recibo una invitaci&oacute;n, me quedo un par de d&iacute;as en plan silencio y, si me doy cuenta de que apareci&oacute; algo, digo &ldquo;ya, creo que puedo escribir esto&rdquo;. Digamos que con el encargo me gusta el desaf&iacute;o y el desacomodo que significa y, al mismo tiempo, el reacomodo que tu cabeza hace del encargo. Porque es otro tema, otro largo o lo que sea, y, a&uacute;n as&iacute;, la obsesi&oacute;n vuelve. Y eso me parece tan divertido y tan inesperado.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="En la última publicación de esta autora que llega a la Argentina, Meruane reúne 13 cuentos, muchos de ellos escritos por encargo, entre 1994 y 2023."
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                En la última publicación de esta autora que llega a la Argentina, Meruane reúne 13 cuentos, muchos de ellos escritos por encargo, entre 1994 y 2023.                            </span>
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        &ndash;<strong>Entre las obsesiones que marc&aacute;s, en </strong><em><strong>Avidez</strong></em><strong> se podr&iacute;a pensar que aparece una especie de cat&aacute;logo de mujeres que siempre est&aacute;n en un lugar un poco inc&oacute;modo, que acarrean alg&uacute;n tipo de rareza. Lo mismo pasa con ni&ntilde;os o adolescentes: no ocupan el lugar de supuesta inocencia que se espera de ellos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;S&iacute;, el lugar de la incomodidad es un lugar que yo visito mucho. Me parece un lugar muy productivo, no solo para la literatura, tambi&eacute;n para la vida. Es algo que me interesa: salir del recorrido. Acabo de hacer una asociaci&oacute;n completamente inesperada. Me acuerdo que hace un tiempo tom&eacute; un desayuno con <strong>Cristina Rivera Garza</strong>, la autora mexicana, una persona a quien yo admiro y quiero much&iacute;simo. Ella me cont&oacute; algo que me hizo pensar. Me dijo que alguien le hab&iacute;a comentado a ella que envejecer es acostumbrarse a hacer siempre el mismo recorrido. Como si envejecer fuera una especie de atrofia de la sorpresa. O una atrofia del riesgo, de las otras posibilidades. Cuando somos j&oacute;venes siempre estamos buscando lo otro, nos estamos arriesgando a hacer otros caminos. Y cuando crecemos nos vamos acostumbrando a los recorridos y envejecer ser&iacute;a no salir m&aacute;s de los recorridos. <strong>Yo pens&eacute; que por eso es tan interesante la escritura, porque siempre te est&aacute; sacando del recorrido, te obliga a mirar a otro lado</strong>. Escribir te obliga a reconsiderar lo que pensaste en alg&uacute;n momento como una especie de verdad suprema. Te obliga a cuestionarte. Y a m&iacute; me parece que todo eso forma parte de mi emprendimiento literario: sacarnos del recorrido. Por eso pienso en esto que se&ntilde;alas de tantas mujeres y ni&ntilde;os que hacen cosas que no son las esperables. Y, sin embargo, hay muchos cuentos que salen de la realidad. <strong>Porque la verdad es que los seres humanos hacemos recorridos m&aacute;s inesperados y m&aacute;s raros de lo que se supone. Pero la norma discursiva quiere aplacar y unificar esos recorridos. Entonces la literatura o, al menos mi empe&ntilde;o literario, es buscar esos otros caminos y buscar a esas otras mujeres y a esos otros ni&ntilde;os que hacen cosas lejos de lo que la norma dicta. </strong>No digo que la norma sea necesariamente una norma mala: el poder vivir juntos es tambi&eacute;n gracias a que hay una norma que nos hace respetarnos. Tambi&eacute;n hay una norma que no es norma y que nos limita. Por eso pienso que, m&aacute;s all&aacute; de la avidez, este es un libro sobre la condici&oacute;n humana. Una condici&oacute;n que est&aacute; llena de extremos y de abismos.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>Dec&iacute;as que en este libro no hay escenas biogr&aacute;ficas como en otras zonas de tu trabajo donde indag&aacute;s en tu familia o en tu vida. Sin embargo hay relatos que se meten con el tema de la autoridad o la escuela y es imposible pensarlos separados del contexto de la dictadura de Pinochet en el que creciste. &iquest;Te interesaba especialmente ese universo donde hay cosas que se pueden decir y otras que no, con reglas que hay que aceptar aunque parezcan absurdas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Creo que esto tiene que ver con visitar una zona que conozco, que es la zona de la escuela, en particular del colegio brit&aacute;nico. Ahora ese colegio brit&aacute;nico contado en <em>Hojas de afeitar</em> es un colegio de ni&ntilde;as, que no es mi experiencia de la escuela sino la de mi madre. El m&iacute;o fue mixto y su universo tambi&eacute;n fue recuperado de alguna manera en otro texto, un ensayo autobiogr&aacute;fico que se public&oacute; este a&ntilde;o en Chile, que se llama <em>Se&ntilde;ales de nosotros</em>. Ah&iacute; yo hago una reflexi&oacute;n sobre qu&eacute; era saber y no saber en esos a&ntilde;os en esta escuela. Es un texto autobiogr&aacute;fico con una reflexi&oacute;n muy directa donde mis compa&ntilde;eros y yo somos parte de ese mundo del secreto a voces, con se&ntilde;ales, con momentos de no saber entender alguna situaci&oacute;n. <strong>Me interesaba hacerlo para intentar explicitar algo que cuesta contar, que tiene que ver con aquellos que no est&aacute;bamos sufriendo directamente la dictadura, que est&aacute;bamos un poco sobreprotegidos.</strong> Hay textos que yo elijo trabajar de manera muy directa porque me interesa pensar en c&oacute;mo opera la informaci&oacute;n, la familia y las otras instituciones en el saber y no saber, en el educar y no educar. Algo que cuesta entenderlo, aun hoy, cuando se conmemoran 50 a&ntilde;os del golpe: a m&iacute; misma me cost&oacute; entender c&oacute;mo era posible que yo teniendo todas las se&ntilde;ales alrededor no hab&iacute;a logrado hacer la lectura de lo que ocurr&iacute;a y vengo a hacerla mucho tiempo despu&eacute;s.&nbsp;
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                La escritora chilena Lina Meruane acaba de publicar el libro de cuentos &quot;Avidez&quot;.                            </span>
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        &ndash;<strong>Uno de tus proyectos de escritura m&aacute;s conocidos tiene que ver con tu historia familiar, con Palestina y con eso que recuper&aacute;s en tu libro </strong><em><strong>Volverse Palestina</strong></em><strong>. &iquest;Qu&eacute; te pasa en estos tiempos en los que esa zona y ese conflicto es noticia en los medios del mundo? &iquest;C&oacute;mo se atraves&aacute;s estos d&iacute;as?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Me cuesta esto de contestar todo en una sola pregunta porque es complejo el tema, entonces siempre se abre la posibilidad de una generalizaci&oacute;n o de una reducci&oacute;n. Voy a hablar entonces sobre este proyecto de escritura, que se inicia para m&iacute; con un viaje a Palestina y sobre todo a los territorios ocupados, yo nunca estuve en Gaza ni tengo familia en Gaza. <strong>Mi familia y yo venimos de una comunidad que emigr&oacute; a finales del siglo XIX bajo el imperio turco otomano, son cristianos ortodoxos que forman parte de la diversidad de lo palestino.</strong> Ese viaje me vincula menos por el lado de la nostalgia o del retorno &ndash;no hice ese ejercicio de pensar en volver a vivir all&iacute;&ndash; sino que el proyecto sale de una cierta consciencia de la situaci&oacute;n de opresi&oacute;n que han vivido los palestinos durante 75 a&ntilde;os y que finalmente podr&iacute;a haber sido la opresi&oacute;n que podr&iacute;a haber vivido yo si mis abuelos no se hubieran ido de all&iacute;. Entonces eso me vincula pol&iacute;ticamente con la situaci&oacute;n vital de los palestinos, con la situaci&oacute;n pol&iacute;tica, social, econ&oacute;mica y cultural de los palestinos. Los de adentro y los de afuera: dentro de Palestina, dentro de Israel, dentro de la di&aacute;spora. En Chile es la m&aacute;s grande, de hecho, fuera del mundo &aacute;rabe. A partir de este proyecto sale esa primera cr&oacute;nica de viaje y de recuperaci&oacute;n de las ruinas de mi historia familiar, tambi&eacute;n emprendo una reflexi&oacute;n, que es la segunda parte de <em>Volverse Palestina</em> que es <em>Volver nosotros</em>. All&iacute; busco una reflexi&oacute;n sobre el lenguaje del conflicto, c&oacute;mo se ha mirado, cu&aacute;les son las trampas del lenguaje y en qu&eacute; medida el lenguaje nos traiciona, confirma o cuestiona. 
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>&iquest;C&oacute;mo te encuentra entonces el momento actual?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Es que en cierta medida lo que escrib&iacute; e investigu&eacute; me prepara para pensar el momento actual y evitar ciertos reduccionismos que tienen que ver con mirar lo que sucede hoy como si hubiera empezado el pasado 7 de octubre. <strong>Me parece que a m&iacute; haber pensado sobre el lenguaje me permite llegar a este momento pensando en ciertas recurrencias, en esos lugares que en este momento configuran a la palestinidad por un lado como parte del terrorismo musulm&aacute;n, aunque por supuesto es una comunidad mucho m&aacute;s diversa que eso</strong>, y ni siquiera toda la gente de Gaza est&aacute; de acuerdo con lo que pas&oacute; el 7 de octubre. Y, por otro lado, con el lugar de la v&iacute;ctima. La verdad es que todo es m&aacute;s complejo que eso, pero hay una reducci&oacute;n del lenguaje muy problem&aacute;tica, a la que se le ha dado poca oportunidad en tiempos hist&oacute;ricos. Parece como si, de pronto, contextualizar, fuera relativizar el problema. Y a m&iacute;, por el contrario, me parece que contextualizar es lo que necesitamos hacer para entender todas las dimensiones de este problema. Entonces surge mucha trampa del lenguaje y yo siento que en una entrevista no se puede terminar de desarrollar. Por eso lo escribo en un libro, para tener muchas p&aacute;ginas para analizar este problema. En <em>Palestina en pedazos</em> est&aacute;n los tres fragmentos que integran este proyecto de escritura. <strong>El problema es que ahora ser palestina es un problema. Porque eres sospechosa de entrada y porque cualquier cosa que digas va a ser usada en tu contra en ciertos contextos. A veces surgen preguntas que finalmente son trampas, como &ldquo;apoyas o condenas&rdquo; tal cosa, que te obligan a respuestas cerradas, cuando las respuestas en este caso son m&aacute;s amplias y extensas.</strong> Como pensadora de este problema, como intelectual y descendiente palestina no quiero verme atrapada en esas preguntas de &ldquo;s&iacute;&rdquo; o &ldquo;no&rdquo;. Porque la realidad no es as&iacute;. Aqu&iacute; hay m&aacute;s de 75 a&ntilde;os de historia.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&quot;Volverse Palestina&quot;, otro de los libros centrales de Meruane."
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                &quot;Volverse Palestina&quot;, otro de los libros centrales de Meruane.                            </span>
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        &ndash;<strong>Volviendo a </strong><em><strong>Avidez</strong></em><strong>, en varios relatos aparecen madres un poco fantasmales. En paralelo, la maternidad es un asunto central en tu ensayo y diatriba </strong><em><strong>Contra los hijos </strong></em><strong>(Random House, 2014). &iquest;Es un tema al que siempre est&aacute;s volviendo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Es un tema que de alguna manera me acompa&ntilde;a como preocupaci&oacute;n: la relaci&oacute;n materno-filial, digamos. Que a veces se condensa en la figura de la madre profesional, una figura que siempre vuelve a m&iacute; porque me parece que puede ser un personaje poco explorado y es muy complejo, tal vez de los m&aacute;s complejos que existan esas madres que son como fantasmas. A la vez un tema que aparece ya muy temprano en mis proyectos de escritura. En <em>Las infantas</em>, por ejemplo, no hay madres pr&aacute;cticamente y ah&iacute; se explora la ausencia de la madre. <strong>Tambi&eacute;n est&aacute; la preocupaci&oacute;n por las diferentes maternidades, porque est&aacute;n las ausencias, pero tambi&eacute;n las presencias que lo acaparan todo. </strong>Todo esto es contempor&aacute;neo con la reflexi&oacute;n que luego aparece en <em>Contra los hijos</em>. A esa diatriba la publico en 2014 o por all&iacute;, aunque me demor&eacute; cinco a&ntilde;os en escribir ese libro. Ven&iacute;a pensando, ven&iacute;a estructurando, ven&iacute;a recortando. Eso es algo que hago mucho con el ensayo. <em>Contra los hijos</em> es un libro que me acompa&ntilde;a en un sentido muy directo porque, como yo no fui madre, tambi&eacute;n tuve encima la pregunta por la maternidad. Y esa es una pregunta muy pesada y de la que la respuesta nunca gusta. Un tema que me acompa&ntilde;a precisamente por el no deseo de ser madre y por el hecho de que muchas amigas y mujeres a mi alrededor s&iacute; lo tuvieran. Yo creo que los cuentos recogen cosas que fui pensando en otros tiempos y que no caben en el ensayo, que son propiamente de la ficci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>En los &uacute;ltimos tiempos la maternidad aparece en primer plano en much&iacute;simos libros de ficci&oacute;n y de no ficci&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;S&iacute;, a m&iacute; me llama la atenci&oacute;n esto de que las maternidades y sus procesos o las no-maternidades antes eran temas bastante vedados y bastante conservados como un tab&uacute;. No solamente en lo social, sino tambi&eacute;n en la escritura. Las mujeres en alguna &eacute;poca han optado por temas considerados m&aacute;s universales versus los propios. Pero creo que &uacute;ltimamente se abri&oacute; esa veda. De hecho, me parece que coincidi&oacute; la aparici&oacute;n de <em>Contra los hijos</em> con la aparici&oacute;n de otros ensayos y una cantidad impresionante de textos que trabajan la maternidad de una manera muy resuelta, muy directa. <strong>Me parece bonito que ese tema que no parec&iacute;a tan universal, que no era propio de la literatura, que estaba escondido o marginado de pronto aparece, se rompe la veda y da lugar tambi&eacute;n ahora a los textos de los hombres que est&aacute;n pensando su paternidad. </strong>Como si, de pronto, las mujeres hubi&eacute;ramos puesto un tema sobre la mesa y los chicos hubieran dicho &ldquo;uy, es verdad, tambi&eacute;n es un tema posible de <em>literaturizar</em>&rdquo;. Me parece s&uacute;per interesante todo el proyecto de <strong>(Alejandro) Zambra</strong>, por ejemplo, que vuelve una y otra vez al deseo de paternar, a la paternidad prestada, por as&iacute; decir, a esa vuelta que siempre est&aacute; haciendo sobre la relaci&oacute;n con los hijos. <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/andres-neuman-anos-no-sentia-huerfano-ahora-padre_1_9802002.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tambi&eacute;n </a><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/andres-neuman-anos-no-sentia-huerfano-ahora-padre_1_9802002.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Andr&eacute;s Neuman</strong></a><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/andres-neuman-anos-no-sentia-huerfano-ahora-padre_1_9802002.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> la est&aacute; pensando</a> y varios autores m&aacute;s.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El ensayo &quot;Contra los hijos&quot; fue publicado en 2014.                            </span>
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        &ndash;<strong>&iquest;Por qu&eacute; cre&eacute;s que siguen incomodando las no-madres?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Lo que pasa es que hay una serie de discursos construidos pol&iacute;tica, social y econ&oacute;micamente que definen el rol de la mujer en la sociedad. <strong>El rol fue, a lo largo de los siglos, el de maternar para proveer hijos para la guerra, para la mano de obra, para el mercado del consumo, entre otros.</strong> Esos &ldquo;para qu&eacute;&rdquo; van cambiando a lo largo del tiempo y tambi&eacute;n van cambiando de un lugar a otro. No es lo mismo, por ejemplo, en la ciudad que en el campo. Pero hay un mandato. Adem&aacute;s, el cuidado de los hijos habilita que, con la mujer en casa, sean por lo general los hombres los que salen al trabajo. Hay una serie de usos de la maternidad. Entonces, claro, aceptar que una mujer diga &ldquo;no&rdquo; es que se abra la posibilidad de que alguien est&eacute; en contra de ese mandato, que es considerado como un rol social que la mujer debe ejercer. La resistencia a eso se pone del lado de la rareza, de la incompletitud, de la falta, de la falla. Todos esos sentidos se asocian con alguien que dice, <em>bartlebianamente</em>, &ldquo;prefiero no hacerlo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>Es curioso que esto ocurra tambi&eacute;n en lugares progresistas o formados o que supuestamente abogan por una especie de liberaci&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Bueno, es que hay que acordarse que cualquiera est&aacute; atravesado por los discursos hegem&oacute;nicos. Uno puede ser de izquierda y progresista, pero tambi&eacute;n puede ser un poco racista y encontrarse pensando en el medio de una calle de noche que te da miedo ese chico moreno que est&aacute; parado en la esquina y que, tal vez, si fuera un chico blanco o rubio tal vez no te dar&iacute;a miedo. Eso no es exclusivo de un lado u otro: todos tenemos incorporado un discurso social que nos viene de muy temprano. <strong>Nuestro ejercicio, como personas de izquierda, es darnos cuenta de que tenemos incorporadas como individuos una serie de normas sociales que no hemos ni siquiera pensado de d&oacute;nde vienen. El racismo es uno, el clasismo es otro, el machismo es otro.</strong> Las mujeres tambi&eacute;n podemos ser machistas. Volviendo a la literatura y a la docencia, hay un trabajo que hacer para volver visibles estas cuestiones. Primero a partir de un cuestionamiento propio, de todas estas zonas que hemos tragado a trav&eacute;s de la cultura y que hemos incorporado sin cuestionamientos. Por eso vale la pena escribir una diatriba y meterse en esos lugares complicados. Durante mucho tiempo pens&eacute; y dec&iacute;a que la literatura o la escritura no serv&iacute;an para nada. Con el tiempo cambi&eacute; de idea y pienso que la escritura hace de alguna manera un trabajo micropol&iacute;tico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>AL/DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lina-meruane-escribir-obliga-reconsiderar-pensaste-momento-suprema_1_10780756.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 24 Dec 2023 03:01:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Lina Meruane,Libros,Literatura,Chile,Palestina]]></media:keywords>
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