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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Alice Munro]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/alice-munro/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Alice Munro]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Es todo un tema]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tema_129_11522427.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6d9f0923-1e0b-4c95-948c-d251e2699a5c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Es todo un tema"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La magia de la buena literatura es el modo en que las verdades y las falsedades pueden tejerse en una misma obra de una manera que se vea profundamente bella. Tres autoras sabias, también impuras, que escriben  sobre la experiencia de ser persona y vivir entre personas. </p></div><p class="article-text">
        Estos d&iacute;as me encontr&eacute; pensando mucho en las grandes escritoras. Hace un par de semanas sali&oacute; en una revista <a href="https://www.vulture.com/article/rachel-cusk-parade-book-review.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un texto maravilloso sobre </a><a href="https://www.vulture.com/article/rachel-cusk-parade-book-review.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Rachel Cusk</strong></a><a href="https://www.vulture.com/article/rachel-cusk-parade-book-review.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> de la cr&iacute;tica literaria </a><a href="https://www.vulture.com/article/rachel-cusk-parade-book-review.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Andrea Long Chu</strong></a>, una chica muy joven que viene escribiendo de las mejores cosas de Internet. Cusk es una de mis escritoras favoritas; todo indica que tambi&eacute;n es una de las favoritas de Andrea Long Chu, que en ese ensayo la despedaza con amor. Cusk, pens&eacute; mientras le&iacute;a el texto, es de esas escritoras tan hipn&oacute;ticas y envolventes que te hacen pasar ideas rar&iacute;simas como whisky caro, como agua, pero mejor. No me molesta del todo, creo que a Long Chu tampoco: en el fondo me gustan las novelas de ideas si tienen humor, encanto y sutileza, incluso cuando las ideas que esas novelas ponen a circular no me parecen particularmente buenas. Quiero decir: casi siempre prefiero una novela llena de hip&oacute;tesis que no me seducen antes que una novela sin hip&oacute;tesis. 
    </p><p class="article-text">
        Pero por eso mismo tambi&eacute;n me gustan intentos como el de Long Chu de entender cu&aacute;les son esas ideas, de hacerlas bailar, no desprendidas de su forma (no fingiendo que esa separaci&oacute;n es posible) sino en una plena comprensi&oacute;n de lo que las hace seductoras. Long Chu desnuda algunas cuestiones que, vistas de cerca, son bastante graciosas: el modo en que Cusk logra pone darles un halo de misterio y poes&iacute;a a preguntas que en el fondo son triviales (&iquest;puede una mujer ser artista? &iquest;puede una mujer ser feliz? &iquest;puede una mujer ser madre y artista? &iquest;puede una mujer no ser madre y ser artista?). 
    </p><p class="article-text">
        A diferencia de lo que piensan las personas que tienen ganas de indignarse con &ldquo;lo progre&rdquo;, las lecturas pol&iacute;ticas del arte no son siempre morales. La de Long Chu, de hecho, no lo es. La prohibici&oacute;n de hablar de la politicidad de un texto es igual de tonta que la de medir todos los textos por el aporte que hagan a La Causa, sea cual sea la causa en cuesti&oacute;n. Parte de la magia de la buena literatura es el modo en que las verdades y las falsedades, las pepitas de sabidur&iacute;a y los prejuicios m&aacute;s b&aacute;sicos, pueden tejerse en una misma obra de una manera que se vea profundamente bella, una manera a la que una no le cambiar&iacute;a nada. Parte de la magia de la buena literatura es esa impureza. Las novelas de Cusk son todas as&iacute;, sucias y perfectas.
    </p><p class="article-text">
        Coment&eacute; este texto de Long Chu con varios amigos; pocos d&iacute;as despu&eacute;s, con esos amigos, charlar&iacute;amos del esc&aacute;ndalo de <strong>Alice Munro</strong>. Otra vez, mucha confusi&oacute;n: ya nadie quiere hablar de &eacute;tica, pol&iacute;tica y est&eacute;tica porque parecer&iacute;a que todas las posiciones disponibles est&aacute;n asociadas a alguna idea de lo impoluto. O bien efectivamente los artistas deben ser intachables, o bien el pensamiento sobre lo bello no debe contaminarse con ning&uacute;n pensamiento sobre el mundo. Dos posiciones igual de absurdas. Fuera de ellas hay algo m&aacute;s sensato, pero todo lo que es lo sensato son arenas movedizas: todas posiciones provisorias. La que tengo hoy: supongo que lo que me sorprende de que Munro se haya quedado casada con el tipo que ella sab&iacute;a que hab&iacute;a abusado de su hija (y que la haya expulsado a ella de su vida, e incluso la haya culpado y resentido) no es que las mujeres sean capaces de eso, o que una madre sea capaz de eso, o que alguien que es capaz de escribir cuentos perfectos sea, adem&aacute;s, capaz de hacer eso. 
    </p><p class="article-text">
        Lo que me sorprende de Alice Munro es lo mismo que me sorprende, a veces, de Rachel Cusk, y tambi&eacute;n tiene que ver con la impureza: que gente que puede escribir cosas muy sabias respecto de lo que implica ser humano no tenga acceso, en otros aspectos de su obra (o en el caso de Munro, de su vida) a esa clase de sabidur&iacute;a. No me sorprender&iacute;a necesariamente en otra clase de autor: pero Cusk y Munro forman parte de esas autoras que llamo as&iacute;, autoras sabias, gente que escribe bien en parte porque piensa muy bien sobre la experiencia de ser persona y vivir entre personas. No escriben policiales ajedrec&iacute;sticos, no pintan paisajes; piensan, sobre todo, sobre gente. Nos sorprende, o nos choca, en alg&uacute;n sentido, lo compartimentado de la sabidur&iacute;a, porque en nuestra imaginaci&oacute;n la vemos toda &iacute;ntegra, como lo pensaban los griegos: en nuestros corazones lo bello es bueno y lo bueno es justo, y lo justo es sabio. No dejan de impresionarnos nunca los agujeros de la realidad, lo separadas que pueden estar las cosas.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Y en realidad estas escritoras se me juntaron en la mente porque termin&eacute; el libro nuevo de <strong>Magal&iacute; Etchebarne</strong>, <em>La vida por delante</em>, y Etchebarne es otra de esas escritoras sabias. Intento entender, mientras avanzo entre sus cuentos, en qu&eacute; consiste esa sabidur&iacute;a. Etchebarne es m&aacute;s joven que Cusk y que Munro, y seguramente por eso el feminismo se cuela entre sus materiales m&aacute;s y mejor que entre los de Cusk y Munro: no un contenido feminista, no una militancia, sino eso, un material. La pregunta por qu&eacute; es vivir como mujer en este mundo aparece mezclada con todas las otras preguntas importantes de la vida: qu&eacute; es trabajar, qu&eacute; es envejecer, qu&eacute; es morirse o que se te mueran, qu&eacute; es enamorarse y desenamorarse. 
    </p><p class="article-text">
        No s&eacute; si lo explico bien, y tampoco s&eacute; si ella lo ver&iacute;a as&iacute;, pero yo no puedo evitar pensarlo: Etchebarne le da a la pregunta por habitar el g&eacute;nero una dignidad &uacute;nica al no ponerla adelante de todo, en ning&uacute;n escal&oacute;n, sino en l&iacute;nea con los dem&aacute;s grandes interrogantes de la existencia. Sus hero&iacute;nas son mujeres que cuidan como pueden, que est&aacute;n, pero no est&aacute;n, que tratan de habitar los lugares disponibles para ellas, o m&aacute;s bien no tratan, sencillamente lo hacen, mejor o peor. No son pasivas frente a las vidas que llevan. Las critican con fervor, pero no fingen que pueden salirse de ellas. 
    </p><p class="article-text">
        No fingen, pero (y en esto Etchebarne es m&aacute;s sabia que Cusk) tampoco se regodean en sus prisiones. No fingen que ser mujer no es un tema: tampoco fingen que el problema es existencial y m&aacute;gico cuando el problema es material, o casual, o contingente, porque les gustan los problemas materiales, casuales y contingentes. Esa es la sensaci&oacute;n que me da la literatura de Etchebarne: el respeto absoluto por el caos y el accidente, la inteligencia de verlo con poes&iacute;a sin necesidad de verlo con grandilocuencia. Ser mujer es un tema, para Etchebarne y sus chicas, pero no un tema con may&uacute;sculas. M&aacute;s como cuando le dec&iacute;s a una amiga: Es todo un tema, &iquest;viste?
    </p><p class="article-text">
        <em>TT/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tamara Tenenbaum]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tema_129_11522427.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Jul 2024 03:00:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Es todo un tema]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Rachel Cusk,Alice Munro,Magalí Etchebarne]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una hija de Alice Munro asegura que su padrastro abusó de ella y que su madre no hizo nada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/hija-alice-munro-acusa-ignorar-abusos-sexuales-perpetro-padrastro_1_11509014.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d83e5c4f-6615-46f9-8f04-a648cc890bd4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una hija de Alice Munro asegura que su padrastro abusó de ella y que su madre no hizo nada"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Andrea Robin Skinner acusa a la escritora de ignorar deliberadamente los abusos sexuales de su marido: "La fama de mi madre significó que el silencio se mantuvo" </p></div><p class="article-text">
        Andrea Robin Skinner, una de las hijas de Alice Munro, denunci&oacute; que su madre hizo caso omiso a los abusos sexuales que sufri&oacute; cuando era una ni&ntilde;a a manos de su padrastro, Gerald Fremlin, el segundo esposo de la escritora canadiense, que <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/muere-escritora-alice-munro-premio-nobel-literatura-maestra-relato_1_11366967.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">falleci&oacute; el pasado 13 de mayo</a>.
    </p><p class="article-text">
        En <a href="https://www.thestar.com/opinion/contributors/my-stepfather-sexually-abused-me-when-i-was-a-child-my-mother-alice-munro-chose/article_8415ba7c-3ae0-11ef-83f5-2369a808ea37.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un art&iacute;culo publicado en el peri&oacute;dico The Toronto Star</a> pocas semanas despu&eacute;s de la muerte de la premio Nobel de Literatura 2013, Skinner describe c&oacute;mo, cuando ten&iacute;a nueve a&ntilde;os y fue a pasar el verano de 1976 con Alice Munro, Fremlin abus&oacute; sexualmente de ella.
    </p><p class="article-text">
        Cuando al final del verano Skinner regres&oacute; con su padre, Jim Munro, le cont&oacute; a su madrastra, Carole, lo que hab&iacute;a sucedido. Carole se lo cont&oacute; a Jim Munro, que decidi&oacute; no decir nada, seg&uacute;n cuenta la hija de la escritora considerada una maestra del relato corto.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de lo sucedido, el padre de Skinner sigui&oacute; enviando durante a&ntilde;os a su hija a pasar los veranos con Alice Munro y Fremlin.
    </p><p class="article-text">
        Skinner cuenta c&oacute;mo el esposo de la escritora aprovechaba los momentos en los que estaban solos para mostrarle sus genitales, realizar comentarios soeces, hablar de otras ni&ntilde;as del vecindario o comentar sobre las necesidades sexuales de su madre.
    </p><p class="article-text">
        Cuando ten&iacute;a 25 a&ntilde;os, Andrea Robin Skinner finalmente confes&oacute; a su madre los abusos de su padrastro. &ldquo;Reaccion&oacute; exactamente como tem&iacute;a que har&iacute;a, como si se hubiese enterado de una infidelidad&rdquo;, dice la hija de Munro, que a&ntilde;ade que la escritora abandon&oacute; brevemente a Fremlin, no por los abusos sexuales que hab&iacute;a cometido su marido sino por haberle sido infiel.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me cont&oacute; (Alice Munro) sobre los otros ni&ntilde;os con los que Fremlin manten&iacute;a 'amistades', subrayando su propia sensaci&oacute;n de que ella, personalmente, hab&iacute;a sido traicionada&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Intenté decirle cómo me había hecho daño el abuso de su marido, ella se mostró incrédula</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Se dio cuenta de que estaba hablando a una v&iacute;ctima y que yo era su hija? Si lo hizo, yo no lo sent&iacute;. Cuando intent&eacute; decirle c&oacute;mo me hab&iacute;a hecho da&ntilde;o el abuso de su marido, se mostr&oacute; incr&eacute;dula&rdquo;, a&ntilde;ade la hizo.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Fremlin la acus&oacute; de haberlo provocado y chantaje&oacute; a la familia con publicar fotograf&iacute;as comprometedoras, seg&uacute;n el relato de Skinner.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de lo sucedido, Alice Munro sigui&oacute; viviendo con Fremlin hasta que este muri&oacute; en 2013 porque &ldquo;lo quer&iacute;a mucho&rdquo; y porque la &ldquo;cultura de misoginia&rdquo; era responsable de que Skinner creyese que la escritora ten&iacute;a que &ldquo;negar sus propias necesidades&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cuando se convirti&oacute; en madre, Skinner ces&oacute; su contacto con Alice Munro. Dos a&ntilde;os despu&eacute;s, en 2004, en una entrevista con The New York Times, Alice Munro expres&oacute; su inmenso amor por Gerald Fremlin y afirm&oacute; que manten&iacute;a una estrecha relaci&oacute;n con todas sus hijas.
    </p><h3 class="article-text">Fremlin fue acusado de abusar de Skinner en 2005</h3><p class="article-text">
        Cuatro meses despu&eacute;s de la publicaci&oacute;n de la entrevista, en febrero de 2005, Fremlin fue acusado de abusar de Skinner y fue sentenciado a dos a&ntilde;os en libertad condicional y a no mantener contacto con ni&ntilde;os menores de 14 a&ntilde;os durante ese periodo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tambi&eacute;n quer&iacute;a que esta historia, mi historia, fuese parte de las historias que la gente cuenta sobre mi madre&rdquo;, explica Skinner en su carta. &ldquo;Desgraciadamente, eso no es lo que pas&oacute;. La fama de mi madre signific&oacute; que el silencio se mantuvo&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        Skinner aclara que nunca se reconcili&oacute; con su madre y que muchos otros la silenciaron. &ldquo;Los ni&ntilde;os son a menudo silenciados. En mi caso, la fama de mi madre signific&oacute; que el secreto fue m&aacute;s all&aacute; de mi familia. Mucha gente influyente se enter&oacute; de parte de mi historia y aun as&iacute; siguieron ayudando, y sumaron, a una narrativa que sab&iacute;an era falsa&rdquo;, lamenta la mujer.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Tiempo&rdquo; para conocer &ldquo;el impacto sobre el legado de Munro&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Munro's Books, la librer&iacute;a que fund&oacute; Alice Munro con su primer marido, Jim, expres&oacute; p&uacute;blicamente su &ldquo;apoyo incondicional&rdquo; a Andrea Skinner tras revelar los abusos sufridos y la reacci&oacute;n de su madre. En un comunicado publicado en redes sociales, se&ntilde;alan que la experiencia que relata Andrea les resulta &ldquo;desgarradora&rdquo; y que necesitar&aacute;n &ldquo;tiempo&rdquo; para digerir la noticia, as&iacute; como para ver &ldquo;el impacto que puede tener sobre el legado de Alice Munro&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Munro's Books aclara que la propiedad de la librer&iacute;a est&aacute; desligada de los Munro desde 2014; tambi&eacute;n adjuntan un comunicado de la propia familia -con la firma de Andrea incluida-, en el que los hermanos Munro defienden la labor de la librer&iacute;a y su reacci&oacute;n &ldquo;tremendamente positiva&rdquo; al conocer la historia de Andrea.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1810099435432779910?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        <em>Con informaci&oacute;n de la agencia EFE</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/hija-alice-munro-acusa-ignorar-abusos-sexuales-perpetro-padrastro_1_11509014.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 08 Jul 2024 16:26:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una hija de Alice Munro asegura que su padrastro abusó de ella y que su madre no hizo nada]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alice Munro,Literatura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La pregunta de Alice Munro, un corto de Rejtman]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/pregunta-alice-munro-corto-rejtman_129_11392294.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4aedadc1-bcfb-4dc5-b933-12e5cafdce2c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La pregunta de Alice Munro, un corto de Rejtman"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Libros, series, películas y un montón de cosas de las que aferrarse en medio del desconcierto.</p><p class="subtitle">La llama del “no”, mujeres en el trabajo</p></div><p class="article-text">
        <strong>Uno.</strong> <em>&ldquo;A la depresi&oacute;n es mejor confundirla&rdquo;</em>, le dice Ulises a su hermano Federico en el cortometraje <em>Shakti</em>, de <strong>Mart&iacute;n Rejtman</strong> (lo subieron por estos d&iacute;as a Mubi, abajo les cuento m&aacute;s). Con la intenci&oacute;n de levantarle el &aacute;nimo ca&iacute;do &ndash;acaba de morir su abuela y casi en simult&aacute;neo Federico se separa de su novia&ndash; le propone hacer todo tipo de actividades. Lo lleva a participar con &eacute;l en un coro, por ejemplo, y tambi&eacute;n a bailar. <strong>Pero Ulises parece no conformarse. No termina de entender el comportamiento de su hermano o prefiere leer la situaci&oacute;n (bastante n&iacute;tida, por otra parte: un duelo doble) a su modo.</strong> En ese reino de los puntos ciegos que son siempre las obras de Rejtman &ndash;si algo se cifra en lo <em>rejtmaniano</em> es ah&iacute;, en una sucesi&oacute;n infinita y perfecta de <em>horas de no ver</em>&ndash;, el colmo: Ulises obliga a Federico a operarse la vista. Lo hace para que deje de usar lentes y se transforme m&aacute;gicamente en otra persona. Una que, tal vez en su fantas&iacute;a, mira al mundo de frente, una que no precisa intermediaciones, una que no esconde los ojos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Una escena de &quot;Shakti&quot;, de Martín Rejtman."
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                Una escena de &quot;Shakti&quot;, de Martín Rejtman.                            </span>
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        <strong>Dos.</strong> <em>&ldquo;Ten&iacute;a que hacerles entender a mis jefes que necesitaba dedicar cuatro d&iacute;as a mirar a un p&aacute;jaro a los ojos. No hay otra forma de hacer esto&rdquo;</em>, le dice el proteccionista de aves <strong>Andr&eacute;s Capdevielle</strong> al periodista <strong>Nicol&aacute;s Baintrub</strong> en la cr&oacute;nica <em>Coronada</em> (sali&oacute; hace poquito por Vinilo Editora, abajo tambi&eacute;n les cuento m&aacute;s). <strong>A lo largo de todo el texto, Baintrub ir&aacute;, casi como un detective, tras los pasos de este hombre que se propone una tarea ins&oacute;lita y extrema</strong>: rehabilitar a las &aacute;guilas coronadas, una especie en peligro de extinci&oacute;n de la que quedan menos de mil ejemplares en lugares rec&oacute;nditos de la Argentina. Otro choque de puntos ciegos: el del tipo que dedica su vida a una batalla que sabe de antemano que est&aacute; perdida y el del retratista que, con gran elegancia y a priori sin imponerse una br&uacute;jula, decide acompa&ntilde;arlo en ese viaje.
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                    alt="&quot;Coronada&quot;, la publicación de Nicolás Baintrub sobre un proteccionista muy especial de aves."
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                &quot;Coronada&quot;, la publicación de Nicolás Baintrub sobre un proteccionista muy especial de aves.                            </span>
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        <strong>Tres.</strong> Un viaje on&iacute;rico, musical y desopilante se puede ver en la obra de teatro <em>Paraguay</em> (s&iacute;, como podr&aacute;n intuir a esta altura, abajo les cuento m&aacute;s). Dos chicas paraguayas proyectan irse de su pa&iacute;s para llegar a Estados Unidos, una tierra ideal en los planes, so&ntilde;ada, repleta de posibilidades para ellas y para las mujeres en general. <strong>El punto ciego, otra vez, es el punto de partida</strong>: &iquest;qu&eacute; ven en ese pa&iacute;s, m&aacute;s all&aacute; del caf&eacute; en vasos de cart&oacute;n con sus nombres garabateados, de los trotecitos en ralenti que conocen de memoria por las pel&iacute;culas, de una promesa de libertad? &iquest;Qui&eacute;nes imaginan ser en ese lugar al que llegan a tientas? &iquest;Por qu&eacute; est&aacute;n tan firmes en el anhelo, tan seguras en su decisi&oacute;n? &iquest;Por qu&eacute; no pueden pensar en alg&uacute;n movimiento imprevisto hasta que todo lo inesperado se les viene encima?
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            <span class="title">
                Una escena de la obra de teatro &quot;Paraguay&quot;.                            </span>
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        <strong>Cuatro. </strong><em>&ldquo;Lo inesperado es muy importante para m&iacute;. En uno de mis cuentos (Escapada), una mujer que tiene un matrimonio complicado decide dejar a su marido, alentada por una mujer muy sensata mayor que ella. Y entonces, cuando intenta irse, advierte que no puede hacerlo. Lo m&aacute;s razonable es irse, sus motivos son muchos, pero no puede. &iquest;C&oacute;mo puede ser? Yo escribo ese tipo de cosas, porque soy yo la que no sabe &lsquo;c&oacute;mo puede ser&rsquo;. </em><em><strong>Por eso tengo que prestarle atenci&oacute;n: all&iacute; hay algo que merece mi atenci&oacute;n</strong></em><em>&rdquo;</em>, dijo <strong>Alice Munro</strong> en una de las entrevistas que circularon internacionalmente cuando gan&oacute; en 2013 el Premio Nobel de Literatura. La escritora, una de mis favoritas, muri&oacute; hace unos d&iacute;as y se multiplicaron los homenajes (abajo, tambi&eacute;n, hay m&aacute;s).
    </p><p class="article-text">
        Esta entrega de<em> Mil lianas</em> <strong>est&aacute; atravesada por la pregunta de Alice Munro</strong>. Ese <em>c&oacute;mo puede ser</em> que siempre es m&aacute;s f&aacute;cil de advertir en los dem&aacute;s y tan elusivo ante los ojos propios cuando se trata de nosotros mismos. Pasen, <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">es por ac&aacute;</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1.</strong><em><strong> Shakti</strong></em><strong>, de Mart&iacute;n Rejtman. </strong>El cineasta argentino m&aacute;s minimalista, el de los di&aacute;logos secos y perfectos, el de la comedia sin estridencias, el de los objetos absurdos y el de los intercambios todav&iacute;a m&aacute;s absurdos de esos objetos, condensa en este cortometraje de 19 minutos buena parte de su universo y de sus obsesiones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estrenado en 2019 en el Festival de Cine de Berl&iacute;n y subido recientemente a la plataforma Mubi, que por suerte tiene gran parte de su obra disponible para ver online, <em><strong>Shakti</strong></em><strong> cuenta la historia m&iacute;nima de Federico, un veintea&ntilde;ero que decide separarse de su novia. </strong>Cuando &eacute;l est&aacute; por plantearle que es hora de tomar caminos distintos, ella le gana de mano y se lo dice primero. Todo esto ocurre el mismo d&iacute;a en que Federico se entera de la muerte de su abuela. Impactado por la liviandad con la que su ahora ex aborda la separaci&oacute;n y descolocado ante ese agujero que deja siempre un duelo, <strong>pasa las horas de tristeza entre sus sesiones de psicoan&aacute;lisis, los consejos disparatados de su hermano y los platos de comida jud&iacute;a</strong> que se multiplican ante sus ojos en el encuentro familiar por Pesaj.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Como en toda pel&iacute;cula de Rejtman, no faltan los di&aacute;logos desorbitados</strong>, las escenas en una pista de baile, la aparici&oacute;n de Susana Pamp&iacute;n (en esta oportunidad interpreta a la psicoanalista de Federico) y una Buenos Aires que, entre sus departamentos de otro tiempo y sus enredos de clase media, intenta mantenerse a flote en el desconcierto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Breve y perspicaz, </strong><em><strong>Shakti</strong></em><strong> es un exponente m&aacute;s de la agudeza de Rejtman</strong> y de la vitalidad alucinante de sus creaciones.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        <strong>El cortometraje </strong><em><strong>Shakti</strong></em><strong>, de Mart&iacute;n Rejtman, se puede ver en la plataforma Mubi.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. </strong><em><strong>Coronada</strong></em><strong>, de Nicol&aacute;s Baintrub. </strong>Un hombre se obsesiona y otro lo sigue detr&aacute;s con atenci&oacute;n, con ganas de saber m&aacute;s. Como les comentaba arriba, <em>Coronada</em> (Vinilo Editora, 2024), de <strong>Nicol&aacute;s Baintrub</strong>, es un libro breve que tiene como protagonista al proteccionista de aves <strong>Andr&eacute;s Capdevielle</strong> y a las &aacute;guilas coronadas, un particular tipo de animal en extinci&oacute;n que, seg&uacute;n los expertos, porta una gen&eacute;tica &uacute;nica originada en tiempos jur&aacute;sicos. &ldquo;Son dinosaurios vivos que pueden dejar de existir para siempre. En todo el mundo quedan menos de mil &aacute;guilas coronadas&rdquo;, explica el autor.
    </p><p class="article-text">
        Con sutileza y genuino inter&eacute;s por un asunto que a priori parece algo lejano (&iquest;qu&eacute; mueve a este hombre de 52 a&ntilde;os a dedicarse a una tarea tan exhaustiva y tan espec&iacute;fica?, <strong>&iquest;por qu&eacute; tanto despliegue f&iacute;sico y mental por este tipo de aves peligrosas e inusuales?</strong>), Baintrub va tras los pasos de Capdevielle, que tiene como centro de operaciones el ex zool&oacute;gico de Buenos Aires y que tambi&eacute;n se mueve por todo el pa&iacute;s. <strong>Experto en cetrer&iacute;a, es decir, en una t&eacute;cnica milenaria para rehabilitar a estos animales heridos ense&ntilde;&aacute;ndoles a cazar nuevamente para poder restituirlos a la naturaleza, Capdevielle se planta como un enigma para el cronista</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Con escenas magn&eacute;ticas por las descripciones de los movimientos sutiles del proteccionista, de las propias aves en recuperaci&oacute;n o de los crueles efectos del accionar de los humanos que deriva en p&eacute;rdidas de estos ejemplares, <strong>Baintrub observa a Capdevielle sin juzgarlo, descubriendo capas de una personalidad singular dedicada obsesivamente a una misi&oacute;n tan imposible como fascinante</strong>. Con una escritura di&aacute;fana que da cuenta de una mirada inquisidora y compasiva a la vez, el autor consigue entonces un retrato cercano, conciso y profundo.
    </p><p class="article-text">
        Nicol&aacute;s Baintrub naci&oacute; en Buenos Aires, en 1991.<strong> Es periodista y licenciado en Psicolog&iacute;a</strong>. Colabor&oacute; con cr&oacute;nicas y perfiles en medios como <em>Anfibia</em>, <em>La Agenda</em> y <em>P&aacute;gina/12</em>. Su art&iacute;culo <em>Un cuerpo dormido no es un cuerpo muerto</em> fue elegido entre los tres mejores de habla hispana en el True Story Award 2023.
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                    alt="El protagonista de &quot;Coronada&quot;, de Nicolás Baintrub, en acción."
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                El protagonista de &quot;Coronada&quot;, de Nicolás Baintrub, en acción.                            </span>
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        <strong>El libro </strong><em><strong>Coronada</strong></em><strong>, de Nicol&aacute;s Baintrub, sali&oacute; por Vinilo Editora.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. </strong><em><strong>Paraguay</strong></em><strong>, de Luc&iacute;a Maciel y Paula Grinszpan.</strong><em><strong> </strong></em><em>&ldquo;Siento la belleza de la libertad, siento que estoy lejos del Paraguay&rdquo;</em>, canta el elenco de esta obra, nacida en el teatro independiente y trasladada ahora a una sala de la calle Corrientes. <em>Paraguay </em>es una comedia que cuenta el periplo delirante de Yanina (<strong>Olivia Daiez</strong>) y Natalia (<strong>Manuela Mart&iacute;nez</strong>), dos j&oacute;venes que dejan su pa&iacute;s para ir a vivir el supuesto sue&ntilde;o americano a los Estados Unidos. <strong>La palabra &ldquo;libertad&rdquo; se repite, se subraya, se vuelve mantra y tambi&eacute;n arma de doble filo</strong> en el anhelo de las protagonistas que, arrastradas por las ganas de cambiar sus vidas, deber&aacute;n sortear todo tipo de escollos para llegar a destino y tambi&eacute;n cuando finalmente lo logren.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ser&aacute; en ese camino que, entre canciones c&oacute;micas y situaciones hilarantes, se cruzar&aacute;n con distintas versiones de la autoridad, encarnadas por el actor <strong>Mariano Saborido</strong>. Sobresaliente en la piel de una especie de agente policial de frontera en Chile y todav&iacute;a m&aacute;s cuando le pone el cuerpo a Liliana, la mujer que recluta a las j&oacute;venes para trabajar en tierras estadounidenses, <strong>Saborido da muestras de todo su histrionismo y tambi&eacute;n de un talento vocal incre&iacute;ble para entonar los distintos temas musicales que recorren la obra</strong>. Lo hace acompa&ntilde;ado por la guitarra y los coros de <strong>Migue Canevari</strong>.
    </p><p class="article-text">
        A partir de una creaci&oacute;n colectiva, con canciones propias y cl&aacute;sicos del repertorio latinoamericano reversionados por el grupo, <strong>las actrices y dramaturgas Paula Grinszpan y Luc&iacute;a Maciel proponen una obra hilarante</strong> que, con cari&ntilde;o por sus protagonistas y con inteligencia, indaga en el deseo hasta sus confines m&aacute;s absurdos.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/C6E9pujvXUJ/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/p/C6E9pujvXUJ/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; 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font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; border-bottom: 2px solid transparent; transform: translateX(16px) translateY(-4px) rotate(30deg)"></div></div><div style="margin-left: auto;"> <div style=" width: 0px; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-right: 8px solid transparent; transform: translateY(16px);"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; flex-grow: 0; height: 12px; width: 16px; transform: translateY(-4px);"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-left: 8px solid transparent; transform: translateY(-4px) translateX(8px);"></div></div></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center; margin-bottom: 24px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 224px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 144px;"></div></div></a><p style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; line-height:17px; margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/p/C6E9pujvXUJ/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida de Teatro Astros (@teatroastrosok)</a></p></div></blockquote> <script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Paraguay</strong></em><strong> se presenta en el Teatro Astros de Buenos Aires. M&aacute;s informaci&oacute;n sobre funciones y horarios, </strong><a href="https://www.instagram.com/paraguay.teatro/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en este enlace</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. Alice Munro, in memoriam.</strong> Como se&ntilde;alaba al comienzo, un asunto que siempre rodea a la escritora canadiense Alice Munro, que <strong>muri&oacute; la semana pasada a los 92 a&ntilde;os</strong>, es lo inesperado. Maestra del cuento extenso, sus historias est&aacute;n atravesadas por tironeos fortuitos, por temblores de la intimidad, por movimientos leves que llegan para torcer la inercia aparentemente c&oacute;moda de la rutina.
    </p><p class="article-text">
        Munro naci&oacute; en 1931, en Wingham, Ontario, y vivi&oacute; en una granja en el oeste de esa provincia en tiempos de dificultades econ&oacute;micas y en un ambiente puritano que qued&oacute; reflejado en buena parte de su obra. <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/alice-munro-cuatro-caminos-autora-fascinante-escritura-propias-palabras_1_11376564.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Por ac&aacute; arm&eacute; un peque&ntilde;o repaso por su vida y por sus libros m&aacute;s destacados</a> y tambi&eacute;n por <strong>las palabras elogiosas que le dedicaron much&iacute;simos escritores y escritoras con admiraci&oacute;n</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La gran escritora canadiense Alice Munro, en una imagen de archivo."
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            <span class="title">
                La gran escritora canadiense Alice Munro, en una imagen de archivo.                            </span>
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        <strong>La nota </strong><em><strong>Alice Munro: cuatro caminos a una autora fascinante y la escritura seg&uacute;n sus propias palabras </strong></em><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/alice-munro-cuatro-caminos-autora-fascinante-escritura-propias-palabras_1_11376564.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>se puede leer en este enlace</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Banda sonora.</strong> Para seguir con el tono del comienzo, a este rinc&oacute;n musical se suman esta semana canciones alrededor de los ojos y de la mirada. <strong>De todo, como siempre: de Manu Chao en franc&eacute;s a Taylor Swift; de Mercedes Sosa a John Lennon</strong>. Tambi&eacute;n una selecci&oacute;n de <em>Hora de no ver</em>, de Su&aacute;rez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hay bonus tracks</strong>: como me encant&oacute; la obra de teatro <em>Paraguay</em> y vi que dos de las canciones que canta el elenco <a href="https://open.spotify.com/artist/7AIE8Bnac2wJkuw87lQCgQ?si=vJU37IXkTmKN3QrPnVw4Ug" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">est&aacute;n en Spotify</a>, tambi&eacute;n las agregu&eacute; a nuestra lista compartida. (Recordatorio: no acepten imitaciones, la banda sonora de <em>Mil lianas</em> <a href="https://open.spotify.com/playlist/1wyu8dagjKTjVnIMd1ezsV?si=07a42fb83d744fed" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se escucha siempre por ac&aacute;</a>).
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    </figure><p class="article-text">
        &iexcl;Hasta la pr&oacute;xima!
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Mil lianas</strong></em><strong>&nbsp;tambi&eacute;n se puede leer como newsletter. Para recibirlo por correo electr&oacute;nico cada viernes&nbsp;</strong><a href="https://eldiarioar.us2.list-manage.com/subscribe?u=503cf153ccaaf3477f3bc20b1&amp;id=74523e5e53" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden suscribirse por ac&aacute;.</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/pregunta-alice-munro-corto-rejtman_129_11392294.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 May 2024 09:40:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La pregunta de Alice Munro, un corto de Rejtman]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Cine,Teatro,Martín Rejtman,Alice Munro]]></media:keywords>
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    <item>
      <title><![CDATA[Alice Munro: cuatro caminos a una autora fascinante y la escritura según sus propias palabras]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/alice-munro-cuatro-caminos-autora-fascinante-escritura-propias-palabras_1_11376564.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c8a53c90-0937-40e2-a75d-48211863a9b7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Alice Munro: cuatro caminos a una autora fascinante y la escritura según sus propias palabras"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La escritora canadiense, que murió a los 92 años, deja una obra potente y admirable. Los libros disponibles en Argentina, sus ideas sobre la tarea de escribir y las palabras de otros autores que destacan su legado. </p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Lo inesperado es muy importante para m&iacute;. En uno de mis cuentos (<em>Escapada</em>), una mujer que tiene un matrimonio complicado decide dejar a su marido, alentada por una mujer muy sensata mayor que ella. Y entonces, cuando intenta irse, advierte que no puede hacerlo. Lo m&aacute;s razonable es irse, sus motivos son muchos, pero no puede. &iquest;C&oacute;mo puede ser? <strong>Yo escribo ese tipo de cosas, porque soy yo la que no sabe &lsquo;c&oacute;mo puede ser&rsquo;</strong>. Por eso tengo que prestarle atenci&oacute;n: all&iacute; hay algo que merece mi atenci&oacute;n&rdquo;, dijo <strong>Alice Munro</strong> <a href="https://www.lanacion.com.ar/cultura/alice-munro-las-mujeres-necesitan-interpretar-la-vida-verbalmentecuento-los-chaddeley-y-los--nid1629968/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en una de las entrevistas que circularon internacionalmente</a> cuando gan&oacute; en 2013 el Premio Nobel de Literatura. Gran parte de las historias de la notable autora canadiense, <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/muere-escritora-alice-munro-premio-nobel-literatura-maestra-relato_1_11366967.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que muri&oacute; esta semana a los 92 a&ntilde;os</a>, est&aacute;n atravesadas por tironeos fortuitos a partir de esa pregunta, por temblores de la intimidad, <strong>por movimientos leves que llegan para torcer la inercia aparentemente c&oacute;moda de la rutina</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La escritora naci&oacute; en 1931, en Wingham, Ontario, y vivi&oacute; en una granja en el oeste de esa provincia en tiempos de dificultades econ&oacute;micas y en un ambiente puritano que qued&oacute; reflejado en buena parte de su obra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque no era lo esperable en el contexto en el que creci&oacute;, y con una madre con problemas de salud que derivaron con el tiempo en la enfermedad de P&aacute;rkinson, <strong>con gran esfuerzo lleg&oacute; a estudiar literatura en la Universidad de Western Ontario</strong>. &ldquo;De haber nacido en una granja una generaci&oacute;n antes, no habr&iacute;a tenido la menor oportunidad. Pero en mi generaci&oacute;n ya hab&iacute;a becas. Nadie esperaba que las chicas las solicitaran, pero una pod&iacute;a hacerlo. Me fue posible imaginarme a m&iacute; misma como escritora desde muy chica. Pero nadie m&aacute;s pensaba eso ni en esos t&eacute;rminos. Igual yo no era una chica rara y nada m&aacute;s.<strong> Tambi&eacute;n ten&iacute;a que hacer mucho esfuerzo f&iacute;sico, porque mi madre no pod&iacute;a. Igual eso no logr&oacute; demorarme.</strong> Pienso que en cierto sentido fui muy afortunada, porque si hubiese nacido, digamos, en el seno de una familia muy culta, una familia neoyorquina, por ejemplo, rodeada de gente que sabe mucho de literatura y del mundo de la escritura, me habr&iacute;a sentido totalmente disminuida. Me habr&iacute;a dicho: &lsquo;Bueno, eso no puedo hacerlo, no es para m&iacute;&rsquo;. Pero como no viv&iacute; entre gente que pensara nunca en la escritura, entonces fui capaz de decirme: &lsquo;Bueno, esto lo puedo hacer&rsquo;&rdquo;, afirm&oacute; poco antes de ganar el premio de la Academia Sueca.
    </p><p class="article-text">
        Fue en la universidad donde conoci&oacute; a <strong>James Munro</strong>, su primer esposo y de quien tom&oacute; el apellido con el que firmar&iacute;a todos sus libros. Se cas&oacute; con &eacute;l en 1951, tuvo a su primera hija a los 21 y luego llegaron dos hijas m&aacute;s. <strong>Despu&eacute;s de una temporada en Vancouver, la familia se instal&oacute; a partir de 1963 en Victoria, donde la pareja atend&iacute;a una librer&iacute;a</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n revel&oacute; a&ntilde;os despu&eacute;s en distintas entrevistas, Munro empez&oacute; a escribir cuentos en la d&eacute;cada del &lsquo;50. La escritura, por esos d&iacute;as, se colaba entre las tareas dom&eacute;sticas como una necesidad imperiosa. <strong>&ldquo;Ama de casa encuentra tiempo para escribir relatos&rdquo;</strong> es, de hecho, el t&iacute;tulo de una nota que le hicieron en el diario <em>The Vancouver Sun</em>, en 1961.&nbsp;
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            </figure><p class="article-text">
        M&aacute;s de una vez se&ntilde;al&oacute; que se dedic&oacute; a la narrativa breve porque era lo que pod&iacute;a hacer en los ratos sueltos que le quedaban libre en el d&iacute;a: cuando sus hijas dorm&iacute;an. &ldquo;Los beb&eacute;s finalmente dorm&iacute;an la siesta, quisieran o no, y entonces yo me pon&iacute;a a escribir&rdquo;, cont&oacute; <a href="https://www.lavanguardia.com/cultura/20090527/53712129215/alice-munro-ya-no-sirvo-para-una-vida-normal-he-escrito-tantos-anos-que-no-se-hacer-nada-mas.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en una entrevista que public&oacute; La Vanguardia</a> en 2009 y agreg&oacute;: &ldquo;No estaba pensando en ellos. Estaba pensando en m&iacute;. Quiz&aacute; habr&iacute;an sido m&aacute;s felices si yo les hubiese dedicado m&aacute;s tiempo y menos a mi literatura, no lo s&eacute;. Pero para m&iacute; no era una opci&oacute;n, sent&iacute;a que ten&iacute;a que luchar por ese espacio propio donde no era ni mujer ni madre. Hoy todav&iacute;a me escapo al mismo sill&oacute;n donde desarrollo mi vida espiritual. <strong>Pero, claro, ya no soy joven. Un tema duro para artistas y escritores es que los poderes intelectuales o creativos se debilitan.</strong> &iquest;Qu&eacute; hace uno entonces si no escribe? Yo no pude encontrar la respuesta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En 1968 lleg&oacute; su debut literario con la colecci&oacute;n de cuentos <em>Danza de las sombras </em>(N. de la R. en Argentina tiene una edici&oacute;n que lleg&oacute; a trav&eacute;s del sello Lumen, en 2022), que gan&oacute; el Governor General&rsquo;s Award, uno de los premios literarios m&aacute;s importantes de Canad&aacute;. <strong>Cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s, en 1972, se divorci&oacute; y volvi&oacute; a su provincia natal, donde continu&oacute; con su carrera literaria, que se volvi&oacute; cada vez m&aacute;s fruct&iacute;fera.</strong> Volvi&oacute; a casarse, en 1976, con el ge&oacute;logo y ge&oacute;grafo <strong>Gerald Fremlin</strong>.
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            <span class="title">
                Munro ganó el Nobel de Literatura 2013.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>Cuatro caminos</strong></h3><p class="article-text">
        Con m&aacute;s de seis d&eacute;cadas de carrera y m&aacute;s de trece libros de relatos, Alice Munro es considerada como una de las m&aacute;s destacadas escritoras de cuentos en lengua inglesa. <strong>Gan&oacute;, entre otros, el Premio Internacional Man Booker, el Premio PEN/Malamud a la excelencia en ficci&oacute;n breve, y el Premio del C&iacute;rculo Nacional de Cr&iacute;ticos Literarios</strong> y sus textos fueron publicados en revistas de gran prestigio como <em>The New Yorker</em>, <em>The Atlantic</em> y <em>The Paris Review</em>, entre otras.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Llamada un poco a su pesar &ldquo;la Ch&eacute;jov canadiense&rdquo;</strong>, incluso cuando se anim&oacute; a publicar una novela se trat&oacute; de un texto escrito en fragmentos. Sus libros, sobre todo despu&eacute;s de que ganara el Nobel en 2013, se consiguen en Argentina traducidos al espa&ntilde;ol a trav&eacute;s del sello Lumen y en algunos casos en versiones econ&oacute;micas de DeBolsillo.
    </p><p class="article-text">
        Aunque resulta dif&iacute;cil hacer una selecci&oacute;n porque todos tienen relatos notables, un camino posible para comenzar la lectura de esta autora podr&iacute;a ser de la mano de <em>La vida de las mujeres </em>(DeBolsillo, 2012), <strong>una colecci&oacute;n de cuentos que Munro public&oacute; en su pa&iacute;s en 1971 y que puede pensarse como una novela porque tienen una misma protagonista</strong>. El ambiente rural y conservador donde transcurren los relatos se parece bastante al de la infancia de su autora.
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                &quot;Escapada&quot;, uno de los grandes volúmenes de cuentos de Alice Munro.                            </span>
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        Los vol&uacute;menes de cuentos <em>Odio, amistad, noviazgo, amor, matrimonio</em> (DeBolsillo, 2001), y <em>Escapada</em> (Lumen, 2004) refuerzan algunas d&eacute;cadas despu&eacute;s el estilo implacable de la autora y su particular modo de meterse con lo dom&eacute;stico, con lo inesperado, con lo &iacute;ntimo, con lo que aparentaba chiquito para convertirlo en una forma &uacute;nica y magistral del cuento enfocado en las relaciones humanas.
    </p><p class="article-text">
        Sobre <em>Escapada</em>, el escritor <strong>Johnatan Franzen</strong>, quien se asumi&oacute; siempre como un gran admirador de la canadiense, asegur&oacute; que se trataba de una colecci&oacute;n de historias notable. &ldquo;Leer a Munro me pone siempre en un estado de reflexi&oacute;n calma en el que me pongo a pensar sobre mi propia vida: sobre las decisiones que tom&eacute;, las cosas que hice y las que no, el tipo de persona que soy, la posibilidad de la muerte. <strong>Ella es una del pu&ntilde;ado de escritores, algunos vivos, la mayor&iacute;a muertos, de los que tengo en cuenta cuando digo que la ficci&oacute;n es mi religi&oacute;n.</strong> Mientras estoy inmerso en un cuento de Munro, soy, seg&uacute;n un personaje totalmente ficticio, el tipo de respeto solemne y de inter&eacute;s silencioso y arraigado que me permito ser en mis mejores momentos como ser humano&rdquo;, dijo en una rese&ntilde;a cuando sali&oacute; el libro.
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            <span class="title">
                &quot;Mi vida querida&quot;, otra de las publicaciones de Munro que se tradujeron al español.                            </span>
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        Otra v&iacute;a para entrar al universo Munro puede ser la colecci&oacute;n de cuentos <em>Mi vida querida</em> (en el original <em>Dear Life</em>, publicado en espa&ntilde;ol por Lumen), que la autora <strong>public&oacute; cuando ten&iacute;a 81 a&ntilde;os</strong>. &ldquo;Son dos palabras muy maravillosas para m&iacute;, porque las escuchaba cuando era ni&ntilde;a, y significaban todo tipo de cosas. &lsquo;&iexcl;Ay, vida querida!&rsquo; a veces significaba nada m&aacute;s que uno estaba abrumado por todo lo que ten&iacute;a que hacer. Me gusta el contraste entre eso y las palabras &lsquo;vida querida&rsquo;, que son tal vez una gozosa resignaci&oacute;n, pero cuando decimos &lsquo;querida&rsquo; &ndash;la palabra&ndash;, no convoca tristeza. Convoca algo precioso&rdquo;, asegur&oacute; cuando sali&oacute; publicado el libro.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Maestra del cuento contempor&aacute;neo</strong></h3><p class="article-text">
        Son numerosos los escritores que han se&ntilde;alado que Alice Munro es una maestra del cuento contempor&aacute;neo y que vieron en ella una gran influencia para sus carreras.
    </p><p class="article-text">
        Amiga durante cinco d&eacute;cadas y nacida en el mismo pa&iacute;s, la escritora <strong>Margaret Atwood</strong> le dedic&oacute; a Munro palabras elogiosas a lo largo de toda su carrera. <strong>Para ella, se trat&oacute; de una figura clave que abri&oacute; camino a las escritoras que vinieron detr&aacute;s.&nbsp;</strong>Un d&iacute;a despu&eacute;s de que se conoci&oacute; la noticia de la muerte de Munro, <a href="https://margaretatwood.substack.com/p/alice-munro" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Atwood adem&aacute;s escribi&oacute; un texto sobre su amiga en su newsletter personal</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Alice ha muerto un par de meses antes de cumplir 93 a&ntilde;os. Como su segunda amiga y colega m&aacute;s antigua restante (...) me han inundado los pedidos de &lsquo;unas breves palabras&rsquo; o &lsquo;un comentario&rsquo; y as&iacute;. En otras palabras, una frase pegadiza. Pero Alice no puede reducirse a una simple frase pegadiza&rdquo;, escribi&oacute; la novelista.
    </p><p class="article-text">
        Luego de se&ntilde;alar que <strong>conoci&oacute; a Munro hace 55 a&ntilde;os</strong>, la autora de <em>El cuento de la criada</em> se pregunt&oacute;: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo puede ser posible esto? Alice tendr&iacute;a algo para decir sobre este tema, dado que uno de sus asuntos constantes era el tiempo&rdquo;.&nbsp;<strong>A modo de homenaje, Atwood ley&oacute; el cuento </strong><em><strong>Dance of the Happy Shades</strong></em><strong> (traducido al espa&ntilde;ol como </strong><em><strong>Danza de las sombras)</strong></em><strong> de su colega para una grabaci&oacute;n que se puede escuchar en el diario brit&aacute;nico </strong><em><strong>The Guardian</strong></em>.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none" data-dnt="true"><a href="https://twitter.com/X/status/1790940261326999931?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Otra admiradora de Munro es la escritora estadounidense <strong>Lorrie Moore</strong>, que se dedic&oacute; en m&aacute;s de una ocasi&oacute;n a rese&ntilde;ar sus libros y escribi&oacute; sobre la canadiense en las &uacute;ltimas horas en The Atlantic.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si los cuentos son sobre la vida y las novelas sobre el mundo, una puede ver las espaciosas historias de Munro con algo de los dos: <strong>el destino y el tiempo y el amor son los asuntos que m&aacute;s le interesan tanto como lo inesperado</strong>. Ella nos recuerda a su vez que el amor y el matrimonio nunca son asuntos inesperados y que, para bien o para mal, constituyen moldeadores de nuestras vidas&rdquo;, dijo Moore cuando Munro obtuvo el Nobel y destac&oacute;: <strong>&ldquo;Es una cuentista que mira m&aacute;s all&aacute; de todos los l&iacute;mites aparentes y, por lo tanto, ha remodelado una idea de brevedad narrativa y reimaginado lo que una historia puede hacer&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n el brit&aacute;nico <strong>Julian Barnes</strong> elogi&oacute; en su momento cuando se&ntilde;al&oacute; que la escritora &ldquo;puede hacer mover a sus personajes a trav&eacute;s del tiempo de un modo que ning&uacute;n otro escritor ha podido hacerlo&rdquo; y que esa gran capacidad le da una densidad especial a sus historias.
    </p><p class="article-text">
        En algunas entrevistas la propia Munro <strong>habl&oacute; sobre esa capacidad de condensaci&oacute;n de la narrativa breve y de sus textos</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Escribo sin pensar si hay un tema de fondo, pero s&eacute; que una idea s&oacute;lo me interesa si tiene alguna complejidad moral, si tiene varias aristas.<strong> No es que me guste crear personajes que est&eacute;n reflexionando sobre problemas morales, pero s&iacute; marcar c&oacute;mo de las decisiones que uno toma, de las rutas que se elige, uno se puede arrepentir tiempo despu&eacute;s.</strong> Al mismo tiempo pienso que hay momentos en la vida en los que hay que ser ego&iacute;sta en un grado tal que, luego, de mayor, uno pueda condenarlo. De eso se trata ser humano&rdquo;, se&ntilde;al&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        <em>AL/JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/alice-munro-cuatro-caminos-autora-fascinante-escritura-propias-palabras_1_11376564.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 May 2024 02:59:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Alice Munro: cuatro caminos a una autora fascinante y la escritura según sus propias palabras]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alice Munro,Premio Nobel de Literatura,Canadá,Libros,Literatura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Muere la escritora Alice Munro, premio Nobel de Literatura y maestra del relato]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/muere-escritora-alice-munro-premio-nobel-literatura-maestra-relato_1_11366967.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fcb6c7b1-e1e2-4e18-a895-dfaa8f1c871b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x360y484.jpg" width="1200" height="675" alt="Muere la escritora Alice Munro, premio Nobel de Literatura y maestra del relato"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La autora canadiense tenía 92 años y padecía demencia</p><p class="subtitle">Tres libros para descubrir a Alice Munro</p></div><p class="article-text">
        La escritora canadiense Alice Munro, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/nobel-de-literatura-alice-munro-murakami_1_5829287.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">premio Nobel de Literatura en 2013 </a>ha fallecido este martes, seg&uacute;n ha confirmado el peri&oacute;dico <a href="https://www.theglobeandmail.com/canada/article-alice-munro-death-author/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The Globe and Mail con sus familiares</a>.
    </p><p class="article-text">
        Munro, nacida en Ontario, ten&iacute;a 92 a&ntilde;os y padec&iacute;a demencia desde hac&iacute;a al menos 12 a&ntilde;os. La Academia sueca le concedi&oacute; el galard&oacute;n, defini&eacute;ndola como &ldquo;maestra del relato contempor&aacute;neo&rdquo;, tan solo unos meses despu&eacute;s de que Munro anunciara su retirada: &ldquo;No es que no me encante escribir pero cuando llegas a cierta etapa en tu vida, piensas de manera diferente. Quiz&aacute;s, cuando tengas mi edad, no desees estar solo tanto como debe estarlo una escritora&rdquo;,<a href="https://www.theguardian.com/books/booksblog/2013/jun/21/author-alice-munro-retiring" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> dijo, a los 81 a&ntilde;os.</a>
    </p><p class="article-text">
        Esencialmente escribi&oacute; libros de relatos pero tambi&eacute;n una novela, <em>La vida de las mujeres </em>(1971), pero que tambi&eacute;n podr&iacute;a entenderse como una colecci&oacute;n de relatos entrelazados. Y era com&uacute;n el apelativo de &ldquo;la Ch&eacute;jov canadiense&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s del Nobel, Alice Munro hab&iacute;a ganado el premio Booker en 2009 y varias veces el premio m&aacute;s prestigioso de las letras canadienses, el Governor General's.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-dnt="true"><a href="https://twitter.com/X/status/1790524823707513182?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-dnt="true"><a href="https://twitter.com/X/status/1790492859352674363?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-dnt="true"><a href="https://twitter.com/X/status/1790554946221363214?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioes Cultura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/muere-escritora-alice-munro-premio-nobel-literatura-maestra-relato_1_11366967.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 May 2024 16:31:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Muere la escritora Alice Munro, premio Nobel de Literatura y maestra del relato]]></media:title>
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