<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Alan Pauls]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/alan-pauls/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Alan Pauls]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiarioar.com/rss/category/tag/1050734/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Libros de mayo: Juan Mattio, Siri Hustvedt, Alan Pauls, Betina González y la mirada de Rep sobre Charly García]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-mayo-juan-mattio-siri-hustvedt-alan-pauls-betina-gonzalez-mirada-rep-charly-garcia_1_13215147.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6649c5a6-1022-476f-8821-95b2c9d52628_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Libros de mayo: Juan Mattio, Siri Hustvedt, Alan Pauls, Betina González y la mirada de Rep sobre Charly García"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Diversos sellos editoriales anunciaron títulos nuevos que llegarán a las librerías a lo largo de todo el mes. De qué se tratan y qué sellos los publicaron.</p><p class="subtitle">Lucía Solla Sobral: “Se usa la palabra tóxico como eufemismo, como si hubiera que aligerar la existencia del maltrato”</p></div><p class="article-text">
        Las editoriales argentinas y los sellos extranjeros que distribuyen sus libros en el pa&iacute;s anunciaron para mayo la llegada a las librer&iacute;as de una gran cantidad de lanzamientos. Entre ellos, se destacan novelas, libros de cuentos, biograf&iacute;as y ensayos. Entre muchos otros, a lo largo de todo el mes los lectores podr&aacute;n encontrarse con t&iacute;tulos de <strong>autores y autoras como Siri Hustvedt, Juan Mattio, Valeria Luiselli, el dibujante Miguel Rep, Alan Pauls, Juan Jos&eacute; Becerra, Gustavo Ferreyra, Betina Gonz&aacute;lez, Santiago Loza,  Fernanda Garc&iacute;a Lao, Jorge Consiglio y Nora Ephron</strong>, entre muchos otros.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1.</strong><em><strong> La naci&oacute;n de los sue&ntilde;os diurnos</strong></em><strong>, de Juan Mattio.</strong>&nbsp;&ldquo;Un fot&oacute;grafo de pueblo le da su archivo anal&oacute;gico con retratos familiares reunidos durante a&ntilde;os a un programador perturbado para que alimente a una IA generativa. <strong>Las animaciones resultantes de este proceso, una serie de videos sexuales elaborados sin consentimiento, tendr&aacute;n consecuencias de un alcance mayor que los evidentes dilemas morales implicados en la circulaci&oacute;n clandestina de contenido falso</strong>. La concatenaci&oacute;n de fuerzas tecnol&oacute;gicas y esot&eacute;ricas desatadas por ese episodio alterar&aacute; de manera definitiva la realidad, al hacer ingresar al mundo entidades extra&ntilde;as hechas de una sustancia que los investigadores llamar&aacute;n &lsquo;materia hipersticional&rsquo; y que recuerdan a los hr&ouml;nir, r&eacute;plicas o duplicados de objetos y seres perdidos descritos por <strong>Jorge Luis Borges</strong> en su cuento <em>Tl&ouml;n, Uqbar, Orbis Tertius</em>&rdquo;, adelant&oacute; el sello Caja Negra sobre este lanzamiento del escritor argentino <strong>Juan Mattio</strong>. Se trata de una novela que llega<a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/juan-mattio-hay-posibilidades-tecnologicas-vinieron-cambiar-relacion-muerte_1_12056291.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> luego de su muy comentada Materiales para una pesadilla</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Al retomar las obsesiones que ocupaban el centro de su anterior novela, <strong>Juan Mattio</strong> conforma una suerte de d&iacute;ptico en torno a la cultura digital, los territorios de la inteligencia artificial, la fragmentaci&oacute;n de la memoria y las din&aacute;micas on&iacute;ricas. Si en Materiales para una pesadilla ya daba cuenta de la fragilidad ontol&oacute;gica de lo real, en La naci&oacute;n de los sue&ntilde;os diurnos Mattio profundiza en la crisis del sistema de verdad del que hoy somos testigos y se atreve a imaginar el colapso metaf&iacute;sico y civilizatorio que presagia&rdquo;, adelantaron desde la editorial.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/29d25a9a-0c00-4745-88f7-3f96a8e37334_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/29d25a9a-0c00-4745-88f7-3f96a8e37334_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/29d25a9a-0c00-4745-88f7-3f96a8e37334_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/29d25a9a-0c00-4745-88f7-3f96a8e37334_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/29d25a9a-0c00-4745-88f7-3f96a8e37334_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/29d25a9a-0c00-4745-88f7-3f96a8e37334_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/29d25a9a-0c00-4745-88f7-3f96a8e37334_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La nación de los sueños diurnos, de Juan Mattio."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La nación de los sueños diurnos, de Juan Mattio.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>La naci&oacute;n de los sue&ntilde;os diurnos</strong></em><strong>, de Juan Mattio, sali&oacute; por Caja Negra.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. </strong><em><strong>Historias de fantasmas</strong></em><strong>, de Siri Hustvedt.</strong> &ldquo;A punto de fallecer, <strong>Paul Auster </strong>le dijo a su esposa que quer&iacute;a convertirse en un fantasma, regresar para ver c&oacute;mo estaba, qu&eacute; escrib&iacute;a tras su partida o c&oacute;mo crec&iacute;a su nieto Miles. Y eso es lo que ha llegado a ser para <strong>Siri Hustvedt</strong>, una presencia siempre palpable y reconfortante: al oler su tabaco en casa, al sumergirse en sus libros y al rememorar una historia de amor y una comuni&oacute;n intelectual que dur&oacute; cuarenta y tres a&ntilde;os. <strong>En su obra m&aacute;s personal, Hustvedt reconstruye su uni&oacute;n legendaria con &eacute;l a trav&eacute;s de la textura desgarradora del duelo y el consuelo de un amor eterno.</strong> A medio camino entre el diario y la narraci&oacute;n literaria, el texto parte de documentos in&eacute;ditos de enorme valor, desde las notas que intercambiaron durante d&eacute;cadas hasta los &uacute;ltimos escritos de Paul Auster en forma de cartas a su nieto&rdquo;, adelantaron desde Seix Barral sobre este lanzamiento.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3abd8f64-771e-493b-bbdd-1506e8166c4e_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3abd8f64-771e-493b-bbdd-1506e8166c4e_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3abd8f64-771e-493b-bbdd-1506e8166c4e_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3abd8f64-771e-493b-bbdd-1506e8166c4e_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3abd8f64-771e-493b-bbdd-1506e8166c4e_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3abd8f64-771e-493b-bbdd-1506e8166c4e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3abd8f64-771e-493b-bbdd-1506e8166c4e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Historias de fantasmas, de Siri Hustvedt."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Historias de fantasmas, de Siri Hustvedt.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Historias de fantasmas</strong></em><strong>, de Siri Hustvedt, sali&oacute; por Seix Barral.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. </strong><em><strong>Principio, medio, fin</strong></em><strong>, de Valeria Luiselli. </strong>&ldquo;Feltrinelli Editores comienza su andadura en Espa&ntilde;a y Am&eacute;rica Latina con Principio, medio, fin, la esperad&iacute;sima nueva obra de <strong>Valeria Luiselli</strong>, siete a&ntilde;os despu&eacute;s de su aclamada Desierto sonoro. En la que posiblemente sea su obra m&aacute;s ambiciosa e &iacute;ntima, Valeria Luiselli <strong>narra el viaje de una madre y una hija por Sicilia, en un recorrido que atraviesa la memoria, el tiempo y los mitos</strong>&rdquo;, inform&oacute; este flamante sello en un comunicado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta historia comienza el d&iacute;a en que una madre y su hija adolescente llegan a Sicilia, durante un verano de vientos impredecibles, repentinas tormentas y volcanes que amenazan con entrar en erupci&oacute;n. La madre acaba de dejar atr&aacute;s un divorcio dif&iacute;cil y sabe que es hora de encontrarle un nuevo inicio a su vida. Por ahora el plan es: equipaje ligero &mdash;una maleta gris y una verde&mdash; y no dejar de moverse hasta que cada cosa por fin caiga en su lugar. En <em>Principio, medio, fin</em>, las protagonistas excavan tambi&eacute;n en el tiempo en busca de una respuesta, y en su camino hacia los or&iacute;genes familiares, m&iacute;ticos y geol&oacute;gicos vislumbran un futuro posible que conecta a nietas y abuelas, mitos y piedras, escritura y memoria. <strong>C&aacute;lida, centelleante y po&eacute;tica, esta novela es una declaraci&oacute;n de amor a la imaginaci&oacute;n, esa fuerza luminosa capaz de darle sentido a nuestro paso fugaz por el mundo</strong>&rdquo;, agregaron desde la editorial.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b34a6713-92dd-4b38-99a5-f339bce7727f_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b34a6713-92dd-4b38-99a5-f339bce7727f_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b34a6713-92dd-4b38-99a5-f339bce7727f_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b34a6713-92dd-4b38-99a5-f339bce7727f_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b34a6713-92dd-4b38-99a5-f339bce7727f_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b34a6713-92dd-4b38-99a5-f339bce7727f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b34a6713-92dd-4b38-99a5-f339bce7727f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Principio, medio, fin, de Valeria Luiselli."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Principio, medio, fin, de Valeria Luiselli.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>La novela </strong><em><strong>Principio, medio, fin</strong></em><strong>, de Valeria Luiselli, sali&oacute; por Feltrinelli Editores.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>4.</strong><em><strong> La vida en serio. Obra completa (1958-1997) Volumen 2</strong></em><strong>, de Juana Bignozzi. </strong>&ldquo;La intenci&oacute;n de esta edici&oacute;n es volver a poner en circulaci&oacute;n la po&eacute;tica completa de <strong>Juana Bignozzi</strong>, establecer sus poemarios en dos tomos e incluir textos in&eacute;ditos y materiales cr&iacute;ticos.<strong> Este segundo volumen de </strong><em><strong>La vida en serio</strong></em><strong> cierra la obra completa de Juana Bignozzi a la vez que devela un misterio: el de sus poemas de juventud.</strong> Se re&uacute;nen as&iacute; dos t&iacute;tulos inhallables, <em>Los l&iacute;mites </em>(1960) y <em>Tierra de nadie</em> (1962), as&iacute; como un extenso conjunto de poemas no incluidos en libros. El volumen incluye tambi&eacute;n <em>Mujer de cierto orden</em> (1967), <em>Regreso a la patria</em> (1989), <em>Interior con poeta</em> (1993) y <em>Partida de las grandes l&iacute;neas</em> (1997), junto con un estudio introductorio de <strong>Mart&iacute;n Prieto</strong>, valiosos paratextos de las ediciones originales y una cronolog&iacute;a a cargo de su bi&oacute;grafa <strong>Vanina Colagiovanni</strong>&rdquo;, informaron desde Adriana Hidalgo Editora sobre este lanzamiento de mayo, con edici&oacute;n al cuidado de <strong>Mercedes Halfon</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d929e8de-9f79-40c6-9c82-604f3250121c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d929e8de-9f79-40c6-9c82-604f3250121c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d929e8de-9f79-40c6-9c82-604f3250121c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d929e8de-9f79-40c6-9c82-604f3250121c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d929e8de-9f79-40c6-9c82-604f3250121c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d929e8de-9f79-40c6-9c82-604f3250121c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d929e8de-9f79-40c6-9c82-604f3250121c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La vida en serio. Obra completa (1958-1997) Volumen 2, de Juana Bignozzi."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La vida en serio. Obra completa (1958-1997) Volumen 2, de Juana Bignozzi.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>La vida en serio. Obra completa (1958-1997) Volumen 2</strong></em><strong>, de Juana Bignozzi, sali&oacute; por Adriana Hidalgo Editora.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>5. </strong><em><strong>Diario chino</strong></em><strong>, de Santiago Loza. </strong>&ldquo;En la literatura y el cine, los viajes suelen ser el lugar donde ocurre alguna revelaci&oacute;n vital, pero afortunadamente esa clase de epifan&iacute;a no se da en este libro. <strong>En </strong><em><strong>Diario chino</strong></em><strong>, Santiago Loza llega a Shangh&aacute;i despu&eacute;s de a&ntilde;os de espera y lo que encuentra, lejos del imperativo del asombro, es un territorio opaco. Una distancia entre lo que ve y lo que puede sentir, entre el cuerpo que viaja y la mente que no termina de llegar.</strong> El <em>jet lag</em>, el dolor f&iacute;sico, la lengua ajena, la dificultad para orientarse. Todo en este libro conspira contra el mito del viaje como iluminaci&oacute;n. Pero ah&iacute;, en ese f&oacute;sforo mojado que es, por momentos, la inmensa China, algo verdadero emerge&rdquo;, apunta<strong> Josefina Licitra</strong> en la contratapa de esta publicaci&oacute;n <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/santiago-loza-iglesia-refugio-sensibilidad-queer-tiempo-castiga_1_11746320.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">del escritor y cineasta argentino Santiago Loza</a>. Llega este mes de la mano del sello Bosque Energ&eacute;tico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lejos de construir una cr&oacute;nica de lo ex&oacute;tico, Santiago registra una experiencia m&aacute;s inc&oacute;moda y f&eacute;rtil: la de no poder capturar eso que sucede. Frente a una ciudad desbordante de est&iacute;mulos, codificada de un modo casi ininteligible, la escritura se vuelve una de las pocas formas de mantenerse en eje. <strong>Con anotaciones fragmentarias, escenas m&iacute;nimas, un humor fino &mdash;como un alfiler que cae&mdash; y pensamientos huidizos que a veces incluso se corrigen a s&iacute; mismos, Santiago se corre de la obligaci&oacute;n de sorprenderse</strong> ante el mundo en el que entra y se pone un objetivo bastante m&aacute;s importante: sobrevivirlo. <em>Diario chino</em> es el relato de una llegada que no coincide con el arribo. La voz de un autor que viaja miles de kil&oacute;metros para confirmar que el verdadero movimiento hace lo suyo en otra parte: en la zona incierta donde la experiencia todav&iacute;a no tiene forma y donde la escritura intenta, a tientas, d&aacute;rsela&rdquo;, agrega la periodista y escritora.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3d5a9fc6-1ab7-4b56-93b6-42104383338d_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3d5a9fc6-1ab7-4b56-93b6-42104383338d_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3d5a9fc6-1ab7-4b56-93b6-42104383338d_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3d5a9fc6-1ab7-4b56-93b6-42104383338d_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3d5a9fc6-1ab7-4b56-93b6-42104383338d_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3d5a9fc6-1ab7-4b56-93b6-42104383338d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3d5a9fc6-1ab7-4b56-93b6-42104383338d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Diario chino, de Santiago Loza."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Diario chino, de Santiago Loza.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Diario chino</strong></em><strong>, de Santiago Loza, sali&oacute; por Bosque Energ&eacute;tico.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>6. </strong><em><strong>Gente a cenar</strong></em><strong>, de Nora Ephron.</strong> &ldquo;Leer un libro de Nora Ephron es como sentarse a cenar con una buena amiga. En sus p&aacute;ginas se despliega un men&uacute; de ingenio inconfundible, repleto de divertid&iacute;simos an&aacute;lisis sobre casi todo, desde su aversi&oacute;n a las carteras y a las arrugas hasta jugosas indiscreciones sobre su vida amorosa. <strong>En esta antolog&iacute;a de textos in&eacute;ditos en espa&ntilde;ol, Ephron nos ense&ntilde;a, entre otras cosas, a ser los anfitriones perfectos sin morir en el intento, nos ilustra en el arte de preparar un buen s&aacute;ndwich, nos relata su cambio de imagen radical y se burla de las revistas femeninas</strong>, pero tambi&eacute;n medita sobre los gajes de su oficio de periodista&rdquo;, informaron desde Libros del Asteroide sobre esta publicaci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2ada61e0-e645-4cc5-9b24-526d7ef30e77_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2ada61e0-e645-4cc5-9b24-526d7ef30e77_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2ada61e0-e645-4cc5-9b24-526d7ef30e77_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2ada61e0-e645-4cc5-9b24-526d7ef30e77_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2ada61e0-e645-4cc5-9b24-526d7ef30e77_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2ada61e0-e645-4cc5-9b24-526d7ef30e77_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2ada61e0-e645-4cc5-9b24-526d7ef30e77_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&quot;Gente a cenar&quot;, de Nora Ephron."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &quot;Gente a cenar&quot;, de Nora Ephron.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Gente a cenar</strong></em><strong>, de Nora Ephron, sali&oacute; por Libros del Asteroide con traducci&oacute;n de Catalina Mart&iacute;nez Mu&ntilde;oz.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>7. </strong><em><strong>Campo visual</strong></em><strong>, de Jorge Consiglio. </strong>&ldquo;&lsquo;La realidad se mostraba ambigua y a ella le costaba interpretarla&rsquo;, escribe el narrador de uno de los nueve relatos que componen <em>Campo visual</em>. Est&aacute; hablando de Leda &mdash;unx de lxs personajes del cuento&mdash; aunque bien podr&iacute;a estar refiri&eacute;ndose a cualquiera de ellxs: <strong>personas comunes que fuman, aman y dejan de amar, desean y dejan de desear, emprenden, trabajan, apagan el despertador para seguir durmiendo, vuelven a fumar y, de pronto, se extra&ntilde;an de su propia cotidianeidad</strong>&rdquo;, adelantaron desde la editorial Eterna Cadencia sobre este nuevo libro de cuentos <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/jorge-consiglio-arte-lugar-utopia-desflecado_1_11537134.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">del escritor argentino Jorge Consiglio</a>.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los relatos de <em>Campo visual</em> comparten la densidad de la atm&oacute;sfera, el espesor de los v&iacute;nculos, una forma de alteraci&oacute;n sutil y casi imperceptible de la realidad que, sin aviso, cambia el orden de las cosas. <strong>Dos manos que se rozan, un largo beso, un ni&ntilde;o que nace, un padre que muere en el fuego; una pareja que viaja a una quinta en enero para eludir el contacto con el mundo</strong>; un m&eacute;dico que pierde su licencia por la inercia del sistema; la relaci&oacute;n entre una mujer que envejece y una hija que la acompa&ntilde;a; un taxidermista que espera con paciencia el ejemplar que lo consagre; un mar gris y agitado que espeja el fin de una relaci&oacute;n; una bruja que predice una condena; un conscripto de apellido Consiglio que est&aacute; en plena tarea en el departamento de Bomberos de la Armada Argentina cuando estalla la guerra de Malvinas&rdquo;, agregaron desde la editorial.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3dd995f6-f69c-4434-89f2-b62cf693e8f2_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3dd995f6-f69c-4434-89f2-b62cf693e8f2_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3dd995f6-f69c-4434-89f2-b62cf693e8f2_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3dd995f6-f69c-4434-89f2-b62cf693e8f2_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3dd995f6-f69c-4434-89f2-b62cf693e8f2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3dd995f6-f69c-4434-89f2-b62cf693e8f2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3dd995f6-f69c-4434-89f2-b62cf693e8f2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&quot;Campo visual&quot;, de Jorge Consiglio."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &quot;Campo visual&quot;, de Jorge Consiglio.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>El libro de cuentos </strong><em><strong>Campo visual</strong></em><strong>, de Jorge Consiglio, sali&oacute; por Eterna Cadencia Editora.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>8. </strong><em><strong>Estaci&oacute;n Saturno</strong></em><strong>, de Fernanda Garc&iacute;a Lao. </strong>&ldquo;Dos hermanos, una mujer y un hombre, viajan por la ruta. Hab&iacute;a un tercer hermano, pero acaba de morir y les ha dejado un gato. Pero ahora el gato escapa. &iquest;O fue secuestrado? <strong>Como sea, urge encontrarlo. Y esa pesquisa llevar&aacute; a los dos protagonistas de esta novela hasta un hotel regenteado por dos j&oacute;venes chinas donde el universo comienza a plegarse sobre s&iacute;</strong>, la realidad se deforma y el erotismo se manifiesta de modos inesperados; un no-lugar, un no-tiempo, donde el misterio c&oacute;smico se aviene a presentarse como inteligencia extraterrestre de cotill&oacute;n, como tragedia y farsa en una misma y &uacute;nica versi&oacute;n&rdquo;, adelantaron desde la editorial Entrop&iacute;a sobre este lanzamiento de mayo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Garc&iacute;a Lao regresa con <em>Estaci&oacute;n Saturno</em> a los mundos donde absurdo y fant&aacute;stico convergen y conforman la geograf&iacute;a de lo extra&ntilde;o. Siempre sensorial, el microcosmos de la novela est&aacute; poblado por personajes al margen, dos en duelo por la muerte y el resto en duelo por la vida. <strong>Lao, m&aacute;s ballardiana que nunca, feroz en la cr&iacute;tica impl&iacute;cita, se vale de lo inexplicable para mostrar el vac&iacute;o existencial</strong>, la v&iacute;a escapista del sexo, la opresi&oacute;n de la soledad colectiva, cierta cobard&iacute;a at&aacute;vica, el peso de los silencios y las heridas que provoca la m&aacute;s sacrosanta de las instituciones: la familia. Afilada en la prosa, rotunda en el fraseo, po&eacute;tica en lo inquietante, psicof&oacute;nica en la fragmentaci&oacute;n y pol&iacute;tica en los estratos sobre los que crece la novela, la autora vuelve a contagiar un desasosiego atravesado por el humor y por una profunda angustia metaf&iacute;sica s&oacute;lo mitigada por el atisbo final de, tal vez, nuevas (y m&aacute;s sanas) formas de relaci&oacute;n&rdquo;, escribe <strong>Gema Monlle&oacute;</strong> en la contratapa de esta publicaci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f816e56f-2489-4698-a3cd-333ef3b29ff2_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f816e56f-2489-4698-a3cd-333ef3b29ff2_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f816e56f-2489-4698-a3cd-333ef3b29ff2_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f816e56f-2489-4698-a3cd-333ef3b29ff2_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f816e56f-2489-4698-a3cd-333ef3b29ff2_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f816e56f-2489-4698-a3cd-333ef3b29ff2_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f816e56f-2489-4698-a3cd-333ef3b29ff2_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&quot;Estación Saturno&quot;, de Fernanda García Lao."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &quot;Estación Saturno&quot;, de Fernanda García Lao.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Estaci&oacute;n Saturno</strong></em><strong>, de Fernanda Garc&iacute;a Lao, sali&oacute; por Entrop&iacute;a.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>9. </strong><em><strong>Malas lenguas</strong></em><strong>, de Alan Pauls. </strong>&ldquo;Los nombres y apellidos, los t&iacute;tulos y las tramas, las vidas y las obras, lo que se escribe y lo que se lee para poder seguir escribiendo y viviendo y confundiendo los l&iacute;mites entre bi&oacute;grafos y biografiados&hellip; Todo esto se conjuga y comulga en la tan c&oacute;mica como tr&aacute;gica <em>Malas lenguas</em>, donde &mdash;entre lo angelical y lo serpenteante, lo divino y lo diab&oacute;lico&mdash; <strong>Alan Pauls vuelve a demostrar su maestr&iacute;a a la hora de hacer y deshacer historias con el fantasmal pasado como la m&aacute;s luminosa de las materias oscuras</strong>. Otra gran novela del mismo gran escritor de siempre y para siempre&rdquo;, escribi&oacute; <strong>Rodrigo Fres&aacute;n</strong> sobre esta publicaci&oacute;n que llega este mes a las librer&iacute;as a trav&eacute;s del sello Random House.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dca43423-5512-4cae-ba98-7c5458386b00_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dca43423-5512-4cae-ba98-7c5458386b00_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dca43423-5512-4cae-ba98-7c5458386b00_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dca43423-5512-4cae-ba98-7c5458386b00_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dca43423-5512-4cae-ba98-7c5458386b00_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dca43423-5512-4cae-ba98-7c5458386b00_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/dca43423-5512-4cae-ba98-7c5458386b00_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&quot;Malas lenguas&quot;, de Alan Pauls."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &quot;Malas lenguas&quot;, de Alan Pauls.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Malas lenguas</strong></em><strong>, de Alan Pauls, sali&oacute; por Random House.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>10.</strong><em><strong> Un amor sin futuro</strong></em><strong>, de Betina Gonz&aacute;lez. </strong>&ldquo;&lsquo;Un secreto puede ser un tesoro o un veneno&rsquo;, dice la voz que narra esta novela. Su protagonista es una profesora universitaria que, luego del confinamiento obligado por la pandemia, empieza a recibir mensajes desesperados de sus alumnos con reflexiones personales a partir de los textos compartidos en clase. Un d&iacute;a llega un correo diferente: encierra una declaraci&oacute;n de amor, una invitaci&oacute;n. Ella decide no tomarlo en serio, pero el asedio de ese estudiante contin&uacute;a de una manera delicada, inteligente, imbatible. <em><strong>Un amor sin futuro</strong></em><strong> es mucho m&aacute;s que el relato de una relaci&oacute;n que transgrede todas las encarnaciones estereotipadas del amor</strong>. Es un ensayo sobre la belleza en tiempos de Instagram e influencers, un tratado sobre el deseo. <strong>Betina Gonz&aacute;lez</strong> ha escrito una novela inesperada, de una belleza esplendente, donde la escritura es un acto de rebeld&iacute;a ante la angustia y la soledad que acechan en nuestra &eacute;poca, en especial a los que reci&eacute;n se asoman a la vida&rdquo;, informaron desde Tusquets sobre esta novela de <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/betina-gonzalez-epoca-quiere-convencer-perdiendo-literatura-tiempos_1_11569437.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la escritora argentina Betina Gonz&aacute;lez</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4e43adf9-b534-49a5-8c2e-5fd2b5ab94c2_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4e43adf9-b534-49a5-8c2e-5fd2b5ab94c2_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4e43adf9-b534-49a5-8c2e-5fd2b5ab94c2_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4e43adf9-b534-49a5-8c2e-5fd2b5ab94c2_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4e43adf9-b534-49a5-8c2e-5fd2b5ab94c2_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4e43adf9-b534-49a5-8c2e-5fd2b5ab94c2_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4e43adf9-b534-49a5-8c2e-5fd2b5ab94c2_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&quot;Un amor sin futuro&quot;, de Betina González."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &quot;Un amor sin futuro&quot;, de Betina González.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Un amor sin futuro</strong></em><strong>, de Betina Gonz&aacute;lez, sali&oacute; por Tusquets.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>11. </strong><em><strong>&iquest;Por qu&eacute; existen las guerras?</strong></em><strong>, de Hinde Pomeraniec, con ilustraciones de Pen&eacute;lope Chauvi&eacute;. </strong>&ldquo;Frente a una realidad turbulenta, los chicos esperan respuestas de los adultos. Hinde Pomeraniec expone los motivos principales que desatan las guerras, y analiza las herramientas que nos ayudan a imaginar un futuro mejor: los procesos de paz, las negociaciones y los acuerdos&rdquo;, adelantaron sobre este lanzamiento desde Siglo Para Chicos, el sello infantil de la editorial Siglo XXI Editores.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/03019589-8d25-43cf-a5b9-e95d226b9cf8_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/03019589-8d25-43cf-a5b9-e95d226b9cf8_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/03019589-8d25-43cf-a5b9-e95d226b9cf8_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/03019589-8d25-43cf-a5b9-e95d226b9cf8_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/03019589-8d25-43cf-a5b9-e95d226b9cf8_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/03019589-8d25-43cf-a5b9-e95d226b9cf8_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/03019589-8d25-43cf-a5b9-e95d226b9cf8_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&quot;¿Por qué existen las guerras?&quot;, de Hinde Pomeraniec."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &quot;¿Por qué existen las guerras?&quot;, de Hinde Pomeraniec.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>&iquest;Por qu&eacute; existen las guerras?</strong></em><strong>, de Hinde Pomeraniec con ilustraciones de Pen&eacute;lope Chauvi&eacute;, sali&oacute; por Siglo Para Chicos. M&aacute;s, </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/hinde-pomeraniec-explica-guerra-chicos-libro-realista-esperanza_1_13208767.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en esta entrevista con la autora</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>12. </strong><em><strong>La Ant&aacute;rtica empieza aqu&iacute;</strong></em><strong>, de Benjam&iacute;n Labatut. &ldquo;</strong>Antes de que su nombre se convirtiera en una referencia ineludible para pensar las grandes preguntas de la ciencia y sus relaciones con el v&eacute;rtigo, la destrucci&oacute;n y la locura,<strong> Benjam&iacute;n Labatut escribi&oacute; </strong><em><strong>La Ant&aacute;rtica empieza aqu&iacute;</strong></em><strong>, su primer libro, una colecci&oacute;n de cuentos que conten&iacute;a, en estado larvario, las obsesiones que iban a marcar su literatura posterior</strong>. Publicados originalmente en 2010, y revisados por el autor para esta nueva edici&oacute;n, los cuentos presentan historias en las cuales la realidad se descompone y la experiencia humana se vuelve extra&ntilde;a. Seis narraciones atravesadas por una sensaci&oacute;n de amenaza difusa y de violencia latente en las que una decisi&oacute;n m&iacute;nima lo puede trastornar todo. Algo se quiebra sin estruendo: una certeza, una relaci&oacute;n, una identidad. Aqu&iacute;, la Ant&aacute;rtica, m&aacute;s que un lugar o un destino f&iacute;sico, es una frontera: el l&iacute;mite tras el cual se encuentra la muerte o la revelaci&oacute;n, el umbral donde el lenguaje comienza a fallar y el ser humano se expone a su enorme fragilidad&rdquo;, anticiparon desde Anagrama sobre esta publicaci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4560c5d7-f4ec-414a-b5ba-9800bcf4e581_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4560c5d7-f4ec-414a-b5ba-9800bcf4e581_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4560c5d7-f4ec-414a-b5ba-9800bcf4e581_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4560c5d7-f4ec-414a-b5ba-9800bcf4e581_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4560c5d7-f4ec-414a-b5ba-9800bcf4e581_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4560c5d7-f4ec-414a-b5ba-9800bcf4e581_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4560c5d7-f4ec-414a-b5ba-9800bcf4e581_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&quot;La Antártica empieza aquí&quot;, de Benjamín Labatut."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &quot;La Antártica empieza aquí&quot;, de Benjamín Labatut.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>La Ant&aacute;rtica empieza aqu&iacute;</strong></em><strong>, de Benjam&iacute;n Labatut, sali&oacute; por Anagrama.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>13. </strong><em><strong>D&oacute;berman</strong></em><strong>, de Gustavo Ferreyra. </strong>&ldquo;Joaqu&iacute;n Riste fue un reconocido showman, due&ntilde;o de un oficio pulido con a&ntilde;os de escenario. Hasta que una noche, las palabras lo abandonan.<strong> Lo que sigue es una ca&iacute;da sin red. </strong><em><strong>D&oacute;berman</strong></em><strong> no cuenta una historia, sino un colapso. El de un hombre que intenta sostener el mito de su figura p&uacute;blica mientras su mente, su cuerpo y sus recuerdos empiezan a desarmarse. </strong>Un relato donde el fracaso profesional fractura al yo, y la realidad se disuelve en versiones cada vez m&aacute;s extra&ntilde;as. Ferreyra compone un personaje brutalmente humano, y despliega una voz narrativa omnisciente que se sumerge en los pliegues m&aacute;s rec&oacute;nditos del pensamiento&rdquo;, informaron desde Ediciones Godot sobre este libro, un nuevo rescate de la obra <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/gustavo-ferreyra-vida-civilizada-sordida-forma-no-serlo_1_11882833.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">del escritor argentino Gustavo Ferreyra</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4a8c2459-5a17-4a00-85c7-88fd8dedccc7_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4a8c2459-5a17-4a00-85c7-88fd8dedccc7_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4a8c2459-5a17-4a00-85c7-88fd8dedccc7_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4a8c2459-5a17-4a00-85c7-88fd8dedccc7_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4a8c2459-5a17-4a00-85c7-88fd8dedccc7_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4a8c2459-5a17-4a00-85c7-88fd8dedccc7_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4a8c2459-5a17-4a00-85c7-88fd8dedccc7_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&quot;Dóberman&quot;, de Gustavo Ferreyra."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &quot;Dóberman&quot;, de Gustavo Ferreyra.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>D&oacute;berman</strong></em><strong>, de Gustavo Ferreyra, sali&oacute; por Ediciones Godot.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>14. </strong><em><strong>Charly absoluto</strong></em><strong>, de Miguel Rep. </strong>&ldquo;Vida y obra de <strong>Charly Garc&iacute;a</strong> en vi&ntilde;etas y postales de Rep. <strong>Un recorrido gr&aacute;fico por su origen, sus influencias, su genio, su delirio, su m&uacute;sica y sus pol&eacute;micas</strong>: de Sui Generis a Ser&uacute; Gir&aacute;n, del o&iacute;do absoluto a la l&oacute;gica del escorpi&oacute;n&rdquo;, informaron desde Penguin Random House sobre esta publicaci&oacute;n del dibujante y humorista gr&aacute;fico argentino Rep. Public&oacute; Sudamericana.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b9a6e902-2be4-4df2-8ac4-6946564b0aec_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b9a6e902-2be4-4df2-8ac4-6946564b0aec_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b9a6e902-2be4-4df2-8ac4-6946564b0aec_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b9a6e902-2be4-4df2-8ac4-6946564b0aec_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b9a6e902-2be4-4df2-8ac4-6946564b0aec_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b9a6e902-2be4-4df2-8ac4-6946564b0aec_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b9a6e902-2be4-4df2-8ac4-6946564b0aec_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&quot;Charly absoluto&quot;, de Miguel Rep."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &quot;Charly absoluto&quot;, de Miguel Rep.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Charly absoluto</strong></em><strong>, de Miguel Rep, sali&oacute; por Sudamericana.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>15. </strong><em><strong>La forma del derrumbe</strong></em><strong>, de Laura Cukierman. &ldquo;</strong>Un domingo cualquiera, Sof&iacute;a escucha en una comisar&iacute;a el eco de un informe policial, una causa judicial y una detenci&oacute;n que le resulta ajena: la de su &uacute;nico hijo. Cuando Federico &mdash;diecisiete a&ntilde;os, alumno promedio, el que lavaba los platos sin que se lo pidieran&mdash; es detenido por liderar una banda que robaba a vecinos y amigos, el mundo conocido se desmorona. Un detalle termina de fracturar la escena: el chico exige un abogado propio y se niega a recibir a sus padres. La novela transcurre en las veinticuatro horas siguientes a la detenci&oacute;n. <strong>En ese lapso, asistimos al desplome de una familia como cualquier otra y al calvario de una madre que oscila entre la negaci&oacute;n y la rabia, entre el hijo que crey&oacute; conocer y esa figura extra&ntilde;a, casi monstruosa, que emerge de repente</strong>&rdquo;, adelantaron desde Fondo de Cultura Econ&oacute;mica sobre este lanzamiento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Qu&eacute; tanto saben, realmente, una madre o un padre sobre su hijo? &iquest;Cu&aacute;ndo empieza lo que nadie vio venir? Cukierman construye una historia compleja, repleta de contradicciones humanas &mdash;entre la maternidad y la culpa, la vida privada y la verg&uuml;enza p&uacute;blica, el amor y el delito&mdash;. Convierte el relato en una experiencia l&iacute;mite y, al mismo tiempo, personal: la de<strong> alguien que intenta sostener la idea de su familia sin perderse en los escombros</strong>, ante la evidencia de que la persona m&aacute;s querida y cercana puede ser, en el fondo, un desconocido&rdquo;, agregaron desde la editorial.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0bf6e0c2-0144-4857-ae4f-fb9ff1b957d3_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0bf6e0c2-0144-4857-ae4f-fb9ff1b957d3_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0bf6e0c2-0144-4857-ae4f-fb9ff1b957d3_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0bf6e0c2-0144-4857-ae4f-fb9ff1b957d3_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0bf6e0c2-0144-4857-ae4f-fb9ff1b957d3_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0bf6e0c2-0144-4857-ae4f-fb9ff1b957d3_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0bf6e0c2-0144-4857-ae4f-fb9ff1b957d3_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&quot;La forma del derrumbe&quot;, de Laura Cukierman."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &quot;La forma del derrumbe&quot;, de Laura Cukierman.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>La novela </strong><em><strong>La forma del derrumbe</strong></em><strong>, de Laura Cukierman, sali&oacute; por Fondo de Cultura Econ&oacute;mica.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>16. </strong><em><strong>Moiras. Cuentos de mujeres que tejieron sus destinos</strong></em><strong>. Compilados por Elaine Vilar Madruga. &ldquo;</strong>Once cuentos oscuros. Once mujeres contempor&aacute;neas. Las protagonistas de esta antolog&iacute;a quedan atrapadas en los hilos del destino. Aunque intenten tejer y destejer, cada puntada las devuelve a la tragedia&rdquo;, adelantan desde la editorial Fera sobre este lanzamiento.&nbsp;Se trata de una antolog&iacute;a de relatos de autoras contempor&aacute;neas, compilado y comentado por la autora cubana<strong> Elaine Vilar Madruga</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El libro trae cuentos de <strong>Mercedes Duque Espiau, Mar&iacute;a Fernanda Ampuero, Zez&eacute; Atabales, Agustina Bazterrica, Barbara March, Clyo Mendoza, Anna Starobinets, Fernanda Tr&iacute;as, Bora Chung, Lina Mar&iacute;a Parra Ochoa y Giovanna Rivero</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el pr&oacute;logo la compiladora explica que en la tradici&oacute;n mitol&oacute;gica griega,<strong> las Moiras se entienden como las hacedoras y guardianas del destino</strong>. Por este papel, y al ser figuras t&iacute;picamente relacionadas con la muerte, se les ha entregado el inframundo como reino, se las ha reconocido en diferentes tradiciones como Parcas y se les otorg&oacute; adem&aacute;s el hilo, la rueca y la tijera como s&iacute;mbolos de sus poderes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Como curadora, mi inter&eacute;s era mostrar que la belleza de las tinieblas escapa a las denominaciones m&aacute;s cerradas, que no todo puede ser nombrado terror o g&oacute;tico y que existen unas fronteras mucho m&aacute;s amplias (y mestizas) en el reino de lo narrativo. <strong>Esta antolog&iacute;a es un testimonio de las memorias de nuestros territorios, de las leyendas, fantasmagor&iacute;as y espectralidades</strong> que nuestros espacios de convivencia y de fricci&oacute;n pueden contarnos&rdquo;, apunta Vilar Madruga.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cc7061d7-a29b-4dc2-a17e-b4fc31d56063_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cc7061d7-a29b-4dc2-a17e-b4fc31d56063_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cc7061d7-a29b-4dc2-a17e-b4fc31d56063_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cc7061d7-a29b-4dc2-a17e-b4fc31d56063_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cc7061d7-a29b-4dc2-a17e-b4fc31d56063_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cc7061d7-a29b-4dc2-a17e-b4fc31d56063_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/cc7061d7-a29b-4dc2-a17e-b4fc31d56063_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&quot;Moiras. Cuentos de mujeres que tejieron sus destinos&quot;, (comp. Elaine Vilar Madruga)."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &quot;Moiras. Cuentos de mujeres que tejieron sus destinos&quot;, (comp. Elaine Vilar Madruga).                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Moiras. Cuentos de mujeres que tejieron sus destinos,</strong></em><strong> (comp. Elaine Vilar Madruga), sali&oacute; por la editorial Fera.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>17. </strong><em><strong>Cuentos de provincia. Mitos y leyendas</strong></em><strong>, varios autores. &ldquo;</strong>Este libro contiene una colecci&oacute;n &uacute;nica de relatos fant&aacute;sticos ambientados en diferentes puntos de la provincia de Buenos Aires. <strong>Ciudades, pueblos, lagunas, r&iacute;os, llanuras, rutas y suburbios son escenarios de mitos y leyendas que pasaron de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n</strong> a trav&eacute;s de narradores an&oacute;nimos y que persisten en la memoria de las comunidades&rdquo;, informaron desde Ediciones Bonaerenses sobre este libro de cuentos que, como todo el cat&aacute;logo de la editorial p&uacute;blica de la Provincia de Buenos Aires, <a href="https://edicionesbonaerenses.sg.gba.gob.ar/libro/cuentos-de-provincia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">est&aacute; disponible para descargar gratis en este enlace</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Diez autores contempor&aacute;neos versionan, con total libertad, esos mitos. El resultado es una muestra poderosa de voces y estilos que renuevan la literatura argentina, m&aacute;s all&aacute; de g&eacute;neros literarios. <strong>Participan Jorge Consiglio, Tom&aacute;s Downey, Fernanda Garc&iacute;a Lao, Betina Gonz&aacute;lez, Alejandra Kamiya, Luciano Lamberti, Sergio Olgu&iacute;n, Raquel Robles, Pablo Ramos, Leila Sucari</strong>&rdquo;, agregaron desde la editorial.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/035a8e55-f2fd-4ed9-b96a-42160d7eb78f_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/035a8e55-f2fd-4ed9-b96a-42160d7eb78f_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/035a8e55-f2fd-4ed9-b96a-42160d7eb78f_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/035a8e55-f2fd-4ed9-b96a-42160d7eb78f_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/035a8e55-f2fd-4ed9-b96a-42160d7eb78f_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/035a8e55-f2fd-4ed9-b96a-42160d7eb78f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/035a8e55-f2fd-4ed9-b96a-42160d7eb78f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&quot;Cuentos de provincia. Mitos y leyendas&quot;, varios autores."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &quot;Cuentos de provincia. Mitos y leyendas&quot;, varios autores.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Cuentos de provincia. Mitos y leyendas</strong></em><strong>, varios autores, sali&oacute; por Ediciones Bonaerenses. El libro se puede descargar de manera gratuita aqu&iacute;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>18. </strong><em><strong>Index. Historia de los &iacute;ndices</strong></em><strong>, de Dennis Duncan. </strong>&ldquo;Una lista, un mapa, un modo de clasificaci&oacute;n, la lectura minuciosa de un texto. &iquest;Qu&eacute; es en definitiva un &iacute;ndice? <strong>El historiador y escritor Dennis Duncan intenta responder esta pregunta con gracia, profundidad y erudici&oacute;n</strong>, y a partir de ella construye una historia de este elemento que es, en realidad, un relato sobre el tiempo y el conocimiento. De Samuel Johnson a J. G. Ballard, este trabajo repleto de curiosidades y rarezas traza su evoluci&oacute;n desde los monasterios y las universidades de Europa en el siglo XIII hasta las oficinas de cristal y acero de Silicon Valley en el XXI&rdquo;, adelantan desde el sello Ampersand sobre esta novedad de mayo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/865d62e8-39ee-4d3a-8fdb-ef33934c413f_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/865d62e8-39ee-4d3a-8fdb-ef33934c413f_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/865d62e8-39ee-4d3a-8fdb-ef33934c413f_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/865d62e8-39ee-4d3a-8fdb-ef33934c413f_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/865d62e8-39ee-4d3a-8fdb-ef33934c413f_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/865d62e8-39ee-4d3a-8fdb-ef33934c413f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/865d62e8-39ee-4d3a-8fdb-ef33934c413f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&quot;Index. Historia de los índices&quot;, de Dennis Duncan."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &quot;Index. Historia de los índices&quot;, de Dennis Duncan.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Index. Historia de los &iacute;ndices</strong></em><strong>, de Dennis Duncan, sali&oacute; por Ampersand.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>19. </strong><em><strong>Un fantasma recorre el mundo. C&oacute;mo funciona la m&aacute;quina de guerra reaccionaria (y qu&eacute; podemos hacer para enfrentarla)</strong></em><strong>, de Pablo Stefanoni. </strong>&ldquo;En 2019, un amigo le coment&oacute; al autor de este libro: Los libertarios son como los bitcoins. No se los puede sacar de internet. Sin embargo, lograron salir. <strong>La derecha neorreaccionaria ya no sorprende a nadie, corri&oacute; todos los l&iacute;mites y encabeza una cruzada para resetear el sistema en un sentido antidemocr&aacute;tico.</strong> Llamar a eso batalla cultural suena a poco: es una guerra ideol&oacute;gica por la visi&oacute;n del mundo. Y, como toda guerra, tiene sus armas y sus t&aacute;cticas. En este libro esclarecedor, Pablo Stefanoni descorre el velo sobre los argumentos clave del arsenal de la derecha. &iquest;Estamos ante un nuevo tipo de fascismo? Si es as&iacute;, &iquest;c&oacute;mo incluir en &eacute;l a los reaccionarios reci&eacute;n llegados, esos magnates ligados al mundo de las nuevas tecnolog&iacute;as y las distop&iacute;as apalancadas en su riqueza? &iquest;Existe el wokismo, o es un invento para fortalecer la demonizaci&oacute;n de las izquierdas? &iquest;Por qu&eacute; la derecha se volvi&oacute; hipersionista y, sobre todo, c&oacute;mo logr&oacute; la autoabsoluci&oacute;n de su antisemitismo cl&aacute;sico? &iquest;Tiene futuro la libertad sin democracia que proponen las derechas en el poder, por ejemplo en la Argentina?&rdquo;, plantean desde Siglo XXI Editores sobre este flamante libro de <strong>Pablo Stefanoni</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En la l&iacute;nea de su exitos&iacute;simo libro <em>&iquest;La rebeld&iacute;a se volvi&oacute; de derecha?</em>, Stefanoni logra priorizar la informaci&oacute;n y los argumentos por sobre el griter&iacute;o reaccionario, desarma los conceptos m&aacute;s enredados para hacerlos comprensibles y no se deja ganar por el desaliento: la historia no est&aacute; escrita, y existen aqu&iacute; y all&aacute; resistencias eficaces. <strong>Es hora de canalizar la indignaci&oacute;n en un sentido opuesto.</strong> Habr&aacute; que demostrar desde la izquierda que, como dijo el propio Milei, la diferencia entre un genio y un loco es el &eacute;xito&rdquo;, agregan desde la editorial.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4c533f54-1914-401d-ab43-3844eaf53fde_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4c533f54-1914-401d-ab43-3844eaf53fde_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4c533f54-1914-401d-ab43-3844eaf53fde_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4c533f54-1914-401d-ab43-3844eaf53fde_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4c533f54-1914-401d-ab43-3844eaf53fde_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4c533f54-1914-401d-ab43-3844eaf53fde_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4c533f54-1914-401d-ab43-3844eaf53fde_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&quot;Un fantasma recorre el mundo. Cómo funciona la máquina de guerra reaccionaria (y qué podemos hacer para enfrentarla)&quot;, de Pablo Stefanoni."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &quot;Un fantasma recorre el mundo. Cómo funciona la máquina de guerra reaccionaria (y qué podemos hacer para enfrentarla)&quot;, de Pablo Stefanoni.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Un fantasma recorre el mundo. C&oacute;mo funciona la m&aacute;quina de guerra reaccionaria (y qu&eacute; podemos hacer para enfrentarla)</strong></em><strong>, de Pablo Stefanoni, sali&oacute; por Siglo XXI Editores.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>20. </strong><em><strong>Donde yo no estaba</strong></em><strong>, de Marcelo Cohen. </strong>&ldquo;<em>Donde yo no estaba</em> es la obra cumbre de <strong>Marcelo Cohen</strong>, uno de los mayores renovadores del g&eacute;nero fant&aacute;stico que ha dado la literatura reciente. Aliano D'Evanderey, el narrador de esta novela, es due&ntilde;o de un negocio mayorista de lencer&iacute;a femenina, esposo y padre dedicado, destacado participante del traj&iacute;n social y pol&iacute;tico de la isla del Delta Panor&aacute;mico donde vive, y un inigualable h&eacute;roe de la sensatez. Con su curiosidad sin l&iacute;mites, escribir es, para Aliano, la manera de realizar un plan vital: adelgazar la personalidad, borrarse progresivamente, y que su espacio lo ocupe la plena diversidad del mundo que lo rodea. <strong>Y a eso se dedica en su diario personal, a registrar y celebrar las cosas de la vida con inteligencia y gracia, desde las minucias cotidianas, los v&iacute;nculos de toda especie, hasta dilemas pol&iacute;ticos y especulaciones filos&oacute;ficas</strong>&rdquo;, se&ntilde;alan desde la editorial Sigilo sobre este rescate de un libro central en la obra de Marcelo Cohen.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pero sus d&iacute;as apacibles sufren un gran sacud&oacute;n. La separaci&oacute;n de su mujer, que se ha enamorado de otro hombre, la detecci&oacute;n de una enfermedad rara que podr&iacute;a matarlo en cualquier momento y la aparici&oacute;n de una serie de personajes atribulados con los que entra en di&aacute;logo &ndash;el lumpen Y&oacute;nder a la cabeza, una suerte de negativo suyo&ndash; <strong>lo llevar&aacute;n a hacer un gesto que desatar&aacute; una crisis en su comunidad y lo arrastrar&aacute; a vivir una aventura existencial inolvidable</strong>.Novela realista situada en un universo fant&aacute;stico, comedia sobre la muerte y las peripecias de vivir juntos, epopeya de una conciencia en estado de disposici&oacute;n total, <em>Donde yo no estaba</em> es una invitaci&oacute;n a habitar un mundo imaginario creado hasta el &uacute;ltimo detalle por un escritor tocado con el don de la palabra&rdquo;, agregan desde la editorial.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c14c4a6f-ef2f-4723-ac8f-e888c4f14097_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c14c4a6f-ef2f-4723-ac8f-e888c4f14097_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c14c4a6f-ef2f-4723-ac8f-e888c4f14097_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c14c4a6f-ef2f-4723-ac8f-e888c4f14097_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c14c4a6f-ef2f-4723-ac8f-e888c4f14097_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c14c4a6f-ef2f-4723-ac8f-e888c4f14097_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c14c4a6f-ef2f-4723-ac8f-e888c4f14097_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&quot;Donde yo no estaba&quot;, de Marcelo Cohen."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &quot;Donde yo no estaba&quot;, de Marcelo Cohen.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Donde yo no estaba</strong></em><strong>, de Marcelo Cohen, sali&oacute; por la editorial Sigilo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>21. </strong><em><strong>Mis cambios de opini&oacute;n</strong></em><strong>, de Julian Barnes. </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/despedida-julian-barnes-fotos-memoria_129_13082317.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Aunque se despidi&oacute; hace poco con su libro Despedidas</a>, <strong>este mes llega a las librer&iacute;as locales este breve ensayo del escritor brit&aacute;nico</strong>, a trav&eacute;s de Anagrama.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El dada&iacute;sta <strong>Francis Picabia</strong> dec&iacute;a que &lsquo;tenemos la cabeza redonda para que nuestros pensamientos puedan cambiar de orientaci&oacute;n&rsquo;. En efecto, a lo largo de los a&ntilde;os, modificamos nuestra opini&oacute;n sobre muchas cosas: gustos est&eacute;ticos &ndash;la m&uacute;sica que escuchamos, la ropa que vestimos&ndash;, afiliaciones sociales &ndash;el equipo de f&uacute;tbol o el partido pol&iacute;tico al que apoyamos&ndash; y hasta cuestiones tan trascendentales como la persona a la que amamos o el dios al que veneramos. <strong>Julian Barnes explora en este ensayo la maleabilidad de nuestros recuerdos y opiniones, de las palabras que usamos y las lecturas que atesoramos</strong>. Un trabajo exquisito sobre la naturaleza escurridiza y metam&oacute;rfica del pensamiento&rdquo;, detallan desde la editorial.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/986fe5e1-cc83-4626-8a77-990c38d01810_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/986fe5e1-cc83-4626-8a77-990c38d01810_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/986fe5e1-cc83-4626-8a77-990c38d01810_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/986fe5e1-cc83-4626-8a77-990c38d01810_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/986fe5e1-cc83-4626-8a77-990c38d01810_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/986fe5e1-cc83-4626-8a77-990c38d01810_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/986fe5e1-cc83-4626-8a77-990c38d01810_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&quot;Mis cambios de opinión&quot;, de Julian Barnes."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &quot;Mis cambios de opinión&quot;, de Julian Barnes.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Mis cambios de opini&oacute;n</strong></em><strong>, de Julian Barnes, sali&oacute; por Anagrama. Con traducci&oacute;n de Jaime Zulaika.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>22. </strong><em><strong>Misterio y maneras. Prosa ocasional</strong></em><strong>, de Flannery O&rsquo;Connor. </strong>&ldquo;&lsquo;Hay dos cualidades que hacen a la ficci&oacute;n. Una es el sentido del misterio y la otra es el sentido de los modales y las maneras&rsquo;. <strong>Bajo esta premisa, Flannery O&rsquo;Connor explora la intersecci&oacute;n entre los detalles de lo cotidiano y el sentido &uacute;ltimo de la realidad. </strong><em>Misterio y maneras</em> re&uacute;ne ensayos y conferencias en los que una de las voces m&aacute;s singulares de la literatura moderna disecciona su oficio: desde sus ir&oacute;nicos recuerdos sobre la crianza de pavos reales en su granja de Georgia hasta sus c&eacute;lebres observaciones sobre la t&eacute;cnica del cuento, lo grotesco y la fe del escritor.
    </p><p class="article-text">
        Estos textos &mdash;que incluyen piezas fundamentales como <em>La naturaleza y el objetivo de la ficci&oacute;n</em> y <em>El arte del cuento</em>&mdash; se caracterizan por su voz directa, de una honestidad ineludible. <strong>O&rsquo;Connor despoja a la escritura de adornos para revelar que la ficci&oacute;n es, ante todo, un modo de ver.</strong> M&aacute;s que un manual t&eacute;cnico, este libro es una indagaci&oacute;n sobre la exigencia &eacute;tica y est&eacute;tica de la creaci&oacute;n: una invitaci&oacute;n a reconocer que solo hundiendo las ra&iacute;ces en lo concreto se puede aspirar a lo universal&ldquo;, detallan desde la editorial La Parte Maldita, sobre este lanzamiento de mayo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/587619ff-d37c-40a6-8946-96cfe57dd4d2_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/587619ff-d37c-40a6-8946-96cfe57dd4d2_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/587619ff-d37c-40a6-8946-96cfe57dd4d2_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/587619ff-d37c-40a6-8946-96cfe57dd4d2_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/587619ff-d37c-40a6-8946-96cfe57dd4d2_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/587619ff-d37c-40a6-8946-96cfe57dd4d2_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/587619ff-d37c-40a6-8946-96cfe57dd4d2_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&quot;Misterio y maneras. Prosa ocasional&quot;, de Flannery O’Connor."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &quot;Misterio y maneras. Prosa ocasional&quot;, de Flannery O’Connor.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Misterio y maneras. Prosa ocasional</strong></em><strong>, de Flannery O&rsquo;Connor, sali&oacute; por el sello La Parte Maldita. Con traducci&oacute;n de In&eacute;s Garland.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>23. </strong><em><strong>Milei, fen&oacute;meno verbal</strong></em><strong>, de Juan Jos&eacute; Becerra. </strong>&ldquo;El escritor se sumergi&oacute; en todos los discursos, streams y apariciones televisivas de <strong>Javier Milei</strong> para que da cuenta del itinerario que hizo de &eacute;l un presidente sin ayuda de consultores, experiencia, territorio ni &lsquo;rosca&rsquo;: solo con palabras&rdquo;, adelantan desde Siglo XXI Editores sobre esta nueva publicaci&oacute;n del escritor argentino <strong>Juan Jos&eacute; Becerra</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e35f23a8-354f-458e-833f-5570be48c80c_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e35f23a8-354f-458e-833f-5570be48c80c_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e35f23a8-354f-458e-833f-5570be48c80c_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e35f23a8-354f-458e-833f-5570be48c80c_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e35f23a8-354f-458e-833f-5570be48c80c_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e35f23a8-354f-458e-833f-5570be48c80c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e35f23a8-354f-458e-833f-5570be48c80c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&quot;Milei, fenómeno verbal&quot;, de Juan José Becerra."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &quot;Milei, fenómeno verbal&quot;, de Juan José Becerra.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Milei, fen&oacute;meno verbal</strong></em><strong>, de Juan Jos&eacute; Becerra, sali&oacute; por Siglo XXI Editores.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>24. </strong><em><strong>Los amos del mundo</strong></em><strong>, de Alessandro Volpi. &ldquo;</strong>En 2023, Amazon, Alphabet, Apple, Microsoft, Meta y Netflix registraron beneficios r&eacute;cord y despidieron a 250.000 empleados. Detr&aacute;s de todas esas empresas aparecen los mismos accionistas, cuyos principales referentes son BlackRock, Vanguard y State Street. Es la l&oacute;gica de un sistema donde los precios ya no los fija la oferta y la demanda, sino un pu&ntilde;ado de fondos que, adem&aacute;s, son propietarios de s&iacute; mismos. <strong>Alessandro Volpi explica cu&aacute;ndo y c&oacute;mo nace el poder de esos agentes, que hoy gestionan m&aacute;s dinero que cualquier Estado, adem&aacute;s de controlar a los principales bancos, farmac&eacute;uticas, cadenas de alimentos e infraestructuras energ&eacute;ticas</strong>&rdquo;, informaron en un comunicado desde Fondo de Cultura Econ&oacute;mica sobre esta publicaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<em>Los amos del mundo</em> est&aacute; escrito para quienes sienten, sin poder nombrarlo, que algo fundamental cambi&oacute; en las reglas del juego, y se preguntan por qu&eacute; cuesta m&aacute;s vivir de un salario, por qu&eacute; los hospitales se deterioran mientras las aseguradoras prosperan, por qu&eacute; la palabra democracia suena hueca cuando quienes fijan el costo de vida no se presentan a elecciones. <strong>Este libro es una herramienta para ver con claridad lo que los discursos oficiales prefieren esconder</strong>&rdquo;, agregaron desde la editorial.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/af12bb5e-1d44-4013-8075-5b2b402b87ba_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/af12bb5e-1d44-4013-8075-5b2b402b87ba_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/af12bb5e-1d44-4013-8075-5b2b402b87ba_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/af12bb5e-1d44-4013-8075-5b2b402b87ba_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/af12bb5e-1d44-4013-8075-5b2b402b87ba_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/af12bb5e-1d44-4013-8075-5b2b402b87ba_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/af12bb5e-1d44-4013-8075-5b2b402b87ba_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&quot;Los amos del mundo&quot;, de Alessandro Volpi."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &quot;Los amos del mundo&quot;, de Alessandro Volpi.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Los amos del mundo</strong></em><strong>, de Alessandro Volpi, sali&oacute; por Fondo de Cultura Econ&oacute;mica.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>AL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-mayo-juan-mattio-siri-hustvedt-alan-pauls-betina-gonzalez-mirada-rep-charly-garcia_1_13215147.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 13 May 2026 09:15:50 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/6649c5a6-1022-476f-8821-95b2c9d52628_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1315101" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/6649c5a6-1022-476f-8821-95b2c9d52628_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1315101" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Libros de mayo: Juan Mattio, Siri Hustvedt, Alan Pauls, Betina González y la mirada de Rep sobre Charly García]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/6649c5a6-1022-476f-8821-95b2c9d52628_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Libros,Literatura argentina,Nora Ephron,Juan Mattio,Alan Pauls]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lanzan la sexta edición del Premio Fundación Medifé Filba de novela: quiénes pueden participar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lanzan-sexta-edicion-premio-fundacion-medife-filba-novela-participar_1_12062991.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4e56a6a7-997f-4240-a8cb-45f66acac4fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lanzan la sexta edición del Premio Fundación Medifé Filba de novela: quiénes pueden participar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con una dotación de 5 millones de pesos, buscan reconocer lo más destacado de la literatura argentina de 2024. Requisitos, jurado y plazos para la inscripción.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Desde el 18 de febrero al 7 de abril estar&aacute; abierto el per&iacute;odo de postulaci&oacute;n del Premio Fundaci&oacute;n Medif&eacute; Filba que distingue a las novelas argentinas publicadas en el a&ntilde;o anterior (entre enero y diciembre de 2024). En esta nueva edici&oacute;n, el premio contin&uacute;a comprometido con su misi&oacute;n de dar visibilidad a las mejores obras de escritoras y escritores locales, colaborar con su circulaci&oacute;n y respaldar no solo a las novelas elegidas, sino tambi&eacute;n a las editoriales que apostaron por ellas&rdquo;, informaron en un comunicado los organizadores del galard&oacute;n, que lanza la sexta edici&oacute;n consecutiva, con <strong>un premio de 5 millones de pesos para el autor o autora de la novela ganadora</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Fundaci&oacute;n Medif&eacute; y Fundaci&oacute;n Filba se unen para sostener esta distinci&oacute;n, convencidas de la importancia de la literatura contempor&aacute;nea argentina en la conformaci&oacute;n de una comunidad y como parte central de la construcci&oacute;n de la identidad nacional. <strong>Imaginar nuevos mundos posibles a trav&eacute;s de la palabra se convierte hoy, m&aacute;s que nunca, en una necesidad vital</strong>&rdquo;, agregaron.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none" data-dnt="true"><a href="https://twitter.com/X/status/1891851136925159676?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Para esta nueva premiaci&oacute;n, se anunci&oacute; que <strong>el jurado estar&aacute; compuesto por las escritoras&nbsp;Mar&iacute;a Moreno y Alejandra Kamiya y el escritor y cr&iacute;tico Alan Pauls</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ellos ser&aacute;n quienes seleccionar&aacute;n, entre los diez t&iacute;tulos finalistas, las cinco obras de la lista corta y <strong>finalmente premiar&aacute;n a la novela ganadora en el mes de noviembre</strong>&rdquo;, aseguraron los organizadores del galard&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Desde la organizaci&oacute;n detallaron que podr&aacute;n participar esta vez &ldquo;las primeras ediciones de novelas escritas originalmente en castellano de autores/as vivos/as argentinos/as publicadas por editoriales de cualquier lugar del mundo. <strong>Las editoriales y autores/as podr&aacute;n postular todos los t&iacute;tulos publicados durante el 2024 que cumplan con las bases</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para hacerlo, las personas interesadas deber&aacute;n completar un formulario de postulaci&oacute;n que se encuentra <a href="https://www.fundacionmedife.com.ar/actividades" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la p&aacute;gina oficial de Fundaci&oacute;n Medif&eacute;</a>. Adem&aacute;s, deber&aacute;n entregar tres ejemplares de cada obra de manera presencial o virtual.
    </p><p class="article-text">
        El plazo para hacerlo es entre el 18 y el 7 de abril. <strong>Los libros deben haber sido publicados entre el 1 de enero y el 31 de diciembre.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Como ocurre todos los a&ntilde;os, en julio se dar&aacute; a conocer la lista larga con una primera selecci&oacute;n de diez novelas elegidas y en octubre ser&aacute; el turno del anuncio de la &ldquo;lista corta&rdquo;, con las cinco finalistas.
    </p><p class="article-text">
        En la pasada edici&oacute;n del Premio Fundaci&oacute;n Medif&eacute; Filba, de m&aacute;s de 200 publicaciones evaluadas, 10 quedaron como finalistas en una primera instancia y cinco en la siguiente.&nbsp;En diciembre de 2024, el jurado <strong>compuesto por Mar&iacute;a Moreno, Mar&iacute;a Sonia Cristoff y Juan Mattio</strong> <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/gabriela-cabezon-camara-gano-premio-fundacion-medife-filba-novela-ninas-naranjel_1_11839660.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eligi&oacute; la novela Las ni&ntilde;as del naranjel de Gabriela Cabez&oacute;n C&aacute;mara</a>, publicada por Penguin Random House.
    </p><p class="article-text">
        <em>AL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lanzan-sexta-edicion-premio-fundacion-medife-filba-novela-participar_1_12062991.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 18 Feb 2025 15:23:38 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4e56a6a7-997f-4240-a8cb-45f66acac4fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1513609" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4e56a6a7-997f-4240-a8cb-45f66acac4fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1513609" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Lanzan la sexta edición del Premio Fundación Medifé Filba de novela: quiénes pueden participar]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4e56a6a7-997f-4240-a8cb-45f66acac4fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Premio Fundación Medifé Filba,Concursos Literarios,Literatura argentina,Alan Pauls,María Moreno,Alejandra Kamiya]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lanzan el Premio Futurock de Novela 2024: los requisitos para participar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lanzan-premio-futurock-novela-2024-requisitos-participar_1_11459272.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5bbd60f8-cc22-40dd-b2ab-4e84cde22ba6_16-9-discover-aspect-ratio_default_1097318.jpg" width="915" height="515" alt="Lanzan el Premio Futurock de Novela 2024: los requisitos para participar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este año el jurado estará compuesto por los escritores Alan Pauls, Julián López y Carla Maliandi. El título ganador recibirá 3.500.000 pesos y será publicado por Ediciones Futurock. </p></div><p class="article-text">
        Una nueva edici&oacute;n del Premio Futurock de Novela fue anunciada por estas horas. En esta oportunidad, el concurso, que llega de este modo a su quinta entrega,<strong> tendr&aacute; en el jurado a Alan Pauls, Juli&aacute;n L&oacute;pez y Carla Maliando y le entregar&aacute; al ganador $3.500.000</strong>, adem&aacute;s de la publicaci&oacute;n a trav&eacute;s del sello Ediciones Futurock.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n informaron desde la organizaci&oacute;n, las obras presentadas deber&aacute;n ser in&eacute;ditas, escritas en idioma espa&ntilde;ol y no haber sido presentadas o premiadas en otros cert&aacute;menes. Tambi&eacute;n se&ntilde;alaron que podr&aacute;n participar escritores y escritoras sin l&iacute;mite de edad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La inscripci&oacute;n ya comenz&oacute; y <strong>se extender&aacute; hasta el 18 de agosto.</strong> El fallo del jurado, seg&uacute;n informaron los organizadores del premio, se anunciar&aacute; en octubre mientras que las bases y condiciones se pueden leer <a href="https://futurock.fm/premio-futurock-novela-2024/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este enlace</a>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/C8XJ9HLO5vo/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/p/C8XJ9HLO5vo/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; border-bottom: 2px solid transparent; transform: translateX(16px) translateY(-4px) rotate(30deg)"></div></div><div style="margin-left: auto;"> <div style=" width: 0px; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-right: 8px solid transparent; transform: translateY(16px);"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; flex-grow: 0; height: 12px; width: 16px; transform: translateY(-4px);"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-left: 8px solid transparent; transform: translateY(-4px) translateX(8px);"></div></div></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center; margin-bottom: 24px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 224px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 144px;"></div></div></a><p style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; line-height:17px; margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/p/C8XJ9HLO5vo/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida de Ediciones Futurock (@futurocklibros)</a></p></div></blockquote> <script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Me pone muy contenta acompa&ntilde;ar el premio Futurock de novela, un concurso que convoca a los escritores del pa&iacute;s en un momento en que el sector editorial y la cultura toda se encuentran amenazadas. <strong>Otorgar un reconocimiento siempre presenta un dilema, un jurado debe juzgar las obras que los escritores entregaron con expectativas, y estas son cuestiones muy ajenas al verdadero suceso de la escritura</strong>. Sin embargo la literatura tiene ese doble movimiento: la etapa de la soledad y la etapa de la celebraci&oacute;n, de la alegr&iacute;a compartida. Agradezco ser parte de esta iniciativa que har&aacute; posible que el libro suceda y se encuentre con sus lectores&rdquo;, dijo la escritora <strong>Carla Maliandi</strong>, que ser&aacute; una de las integrantes del jurado en esta ocasi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Qu&eacute; se puede hacer en tiempos tan jodidamente jodidos m&aacute;s que leer, escribir y esperar a que la literatura de cuenta y haga emerger esas obras que son gu&iacute;a y faro para vislumbrar lo que se muestra incomprensible? Si esa pretensi&oacute;n resulta exagerada se puede pedir dispositivos que busquen y encuentren las escrituras que la comunidad produce y mantiene secretas. Una alt&iacute;sima opci&oacute;n para escritoras y escritores: presentarse al Premio Futurock novela, uno de los premios nacionales m&aacute;s importantes, que pone a circular entre las ligas mayores los textos que lectoras y lectores siempre estamos esperando. <strong>La narrativa argentina es un campo de manifestaci&oacute;n de notable complejidad hist&oacute;rica, social y cultural, un campo de productividad constante y modos de circulaci&oacute;n estables y tambi&eacute;n din&aacute;micos</strong>. Que existan est&iacute;mulos como el Futurock es garant&iacute;a de reconocimiento a quien se alce con el galard&oacute;n, pero tambi&eacute;n, y sobre todo, a la misma escritura argentina&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; por su parte el escritor <strong>Juli&aacute;n L&oacute;pez</strong>, quien tambi&eacute;n tendr&aacute; la misi&oacute;n de elegir al t&iacute;tulo ganador.
    </p><p class="article-text">
        Ediciones Futurock es un desprendimiento de la radio independiente Futurock FM. Con una comunidad que apoya a este medio a trav&eacute;s de un sistema de membres&iacute;a, la radio lanz&oacute; en 2018 Ediciones Futurock, <strong>un sello editorial que cuenta con 30 t&iacute;tulos de ficci&oacute;n, no ficci&oacute;n y literatura infantil </strong>reunida en el flamante sello infantil Monopat&iacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <em>AL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lanzan-premio-futurock-novela-2024-requisitos-participar_1_11459272.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 20 Jun 2024 03:09:20 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/5bbd60f8-cc22-40dd-b2ab-4e84cde22ba6_16-9-discover-aspect-ratio_default_1097318.jpg" length="81529" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/5bbd60f8-cc22-40dd-b2ab-4e84cde22ba6_16-9-discover-aspect-ratio_default_1097318.jpg" type="image/jpeg" fileSize="81529" width="915" height="515"/>
      <media:title><![CDATA[Lanzan el Premio Futurock de Novela 2024: los requisitos para participar]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/5bbd60f8-cc22-40dd-b2ab-4e84cde22ba6_16-9-discover-aspect-ratio_default_1097318.jpg" width="915" height="515"/>
      <media:keywords><![CDATA[Concursos Literarios,Alan Pauls,Carla Maliandi,Julián López,FutuRöck]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
