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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Han Kang]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/han-kang/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Han Kang]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Poesías perturbadoras y un optimista cuento infantil, el lado más desconocido de la premio Nobel Han Kang]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/poesias-perturbadoras-optimista-cuento-infantil-lado-desconocido-premio-nobel-han-kang_1_12467564.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ab413d8d-2d9e-4e47-b5fe-dbabe92514b3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Poesías perturbadoras y un optimista cuento infantil, el lado más desconocido de la premio Nobel Han Kang"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se publican por primera vez en castellano su poesía, ‘Guardé el anochecer en el cajón’, y un cuento infantil, ‘Hada del trueno, hada del relámpago’.
</p></div><p class="article-text">
        Una de las cosas buenas del <strong>Premio Nobel de Literatura</strong> es que comienzan a llover las traducciones de los escritores galardonados, algo que se agradece sobre todo cuando se trata de autores poco conocidos o incluso in&eacute;ditos en nuestro pa&iacute;s. Ocurri&oacute; con <strong>Wis&#322;awa Szymborska, Svetlana Aleksi&eacute;vich, Olga Tokarczuk y Abdulrazak Gurnah</strong>, por ejemplo; y est&aacute; ocurriendo otra vez con la laureada m&aacute;s reciente, Han Kang (Gwangju, Corea del Sur, 1970), de quien este a&ntilde;o han llegado a las librer&iacute;as <em>Guard&eacute; el anochecer en el caj&oacute;n</em> (2013; Lumen, 2025), su libro de poes&iacute;a, y el cuento infantil <em>Hada del trueno, hada del rel&aacute;mpago</em> (2007; Reservoir Books, 2025), ambos traducidos por Sunme Yoon.
    </p><p class="article-text">
        Para ser justos, <strong>Han Kang </strong>no era del todo desconocida en Espa&ntilde;a cuando le concedieron el premio: contaba con cuatro novelas traducidas &ndash;aunque dos de ellas ya eran dif&iacute;ciles de encontrar por entonces por el quiebre de su primera editorial, :Rata_&ndash;, y una de ellas, <em>La vegetariana</em> (2007), hab&iacute;a tenido cierta resonancia en el momento de su publicaci&oacute;n. En gran medida ocurri&oacute; porque lleg&oacute; precedida de otro reconocimiento de prestigio, el Man Booker Prize International 2016, que se llev&oacute; frente a autores como el turco Orhan Pamuk, Nobel de Literatura 2006, o la italiana Elena Ferrante. Esa obra, adem&aacute;s, la situ&oacute; en el panorama internacional y le dio reputaci&oacute;n en su pa&iacute;s, donde no era demasiado popular e incluso hab&iacute;a sufrido la censura en algunas bibliotecas escolares.
    </p><p class="article-text">
        Esa falta de arraigo en su tierra puede explicarse por lo arriesgado de su propuesta: una literatura &ldquo;inc&oacute;moda&rdquo;, que toma como base los traumas colectivos heredados despu&eacute;s de los abusos cometidos en Corea del Sur en el pasado reciente, algo que se aprecia sobre todo en novelas como <em>Actos humanos</em> (2014) o la m&aacute;s reciente, la magistral <em>Imposible decir adi&oacute;s</em> (2021). Esa canalizaci&oacute;n de la violencia en el cuerpo tambi&eacute;n se aborda, sin conflicto b&eacute;lico de por medio, en <em>La vegetariana</em> (2007), que se puede entender como una alegor&iacute;a oscura del ostracismo al que es condenado quien se atreve a no seguir las normas del sistema, aunque su rebeli&oacute;n parta de un gesto callado y pac&iacute;fico que en teor&iacute;a no perjudica a nadie.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/089450f1-5f74-429d-a095-68dd536ef9b9_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Esta concepci&oacute;n perturbadora del hecho literario se extiende, como era de esperar, a sus versos. Como muchos autores, Han Kang hizo sus pinitos en el g&eacute;nero en su juventud y luego se centr&oacute; en la narrativa, si bien su prosa est&aacute; impregnada de im&aacute;genes de enorme fuerza po&eacute;tica, algo de lo que <em>La vegetariana</em>, que se ha comparado con frecuencia con <em>La metamorfosis</em> de Kafka, es un magn&iacute;fico ejemplo. La autora, por otro lado, sufre de migra&ntilde;a, y dice que trata de transmitir ese estado nebuloso a su escritura, de ah&iacute; que sus narraciones parezcan escribirse en estado de vigilia, con esa sensaci&oacute;n de desconcierto, de no tocar tierra firme, tan notable en la deriva claustrof&oacute;bica de <em>Imposible decir adi&oacute;s</em>.
    </p><p class="article-text">
        Los poemas de <em>Guard&eacute; el anochecer en el caj&oacute;n</em> parecen tomar como base esa extra&ntilde;eza hacia el mundo de quien no termina de encajar en &eacute;l, que lo observa desde la mirada fr&iacute;a y no obstante herida de una mujer que conoce la soledad, el desamparo, el dolor, que los experimenta con todo el cuerpo. El poemario, dividido en cinco partes, no mantiene una estructura regular ni un nexo tem&aacute;tico &uacute;nico. Los poemas, a menudo breves, van desde lo que parecen inspiraciones a pie de calle a b&uacute;squedas &iacute;ntimas (&ldquo;Las pesadillas / se me han hecho un h&aacute;bito, / pero las noches insomnes [&hellip;] / no me han devorado del todo.&rdquo;), con una conexi&oacute;n entre los ciclos de la naturaleza (estaciones, animales, temporales) y ella misma (&ldquo;En anocheceres como este / guardo mi coraz&oacute;n en el caj&oacute;n&rdquo;).
    </p><p class="article-text">
        El cuerpo, la voz del cuerpo desgarrado, tiene asimismo su propio ciclo: &ldquo;Con los labios rotos, / con la lengua en la oscuridad, / con los pulmones (todav&iacute;a) negros e hinchados, / quiero hacerte m&aacute;s preguntas&rdquo;. A veces, ligado a la convalecencia, como en este poema en prosa: &ldquo;cuando por fin pude coger del brazo a la vida, me dio un apret&oacute;n de manos tan fuerte que me hizo trizas los huesos&rdquo;. Otros motivos son la maternidad, los artistas y sucesos reales traum&aacute;ticos, adem&aacute;s de unas preguntas existenciales en las que brilla en todo su esplendor: &ldquo;Aun as&iacute;, la esperanza se asemejaba a un virus. / [&hellip;] / &iquest;Qu&eacute; es eso que sufre dentro de m&iacute;? &iquest;Qu&eacute; es eso / que no me abandona de una vez por todas? / Siendo mi cuerpo su anfitri&oacute;n, / &iquest;se ir&aacute; cuando me enferme hasta la m&eacute;dula?&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Han Kang para ni&ntilde;os: sin miedo a volar</strong></h2><p class="article-text">
        Desde su mismo t&iacute;tulo, <em>Hada del trueno, hada del rel&aacute;mpago</em>, este cuento, ilustrado por Jin Tae Ram, ya revela una constante en el universo literario de Han Kang: esa afinidad por el imaginario de nubes, tormentas, lluvia intensa y dem&aacute;s alteraciones atmosf&eacute;ricas que trastocan el cuerpo (y la mente), que le recuerdan al ser humano su vulnerabilidad. El colorido de las ilustraciones va de ese gris de las nubes a los tonos c&aacute;lidos del mundo habitado por los humanos; tambi&eacute;n la piel de las ni&ntilde;as tiene un color que emana calidez. Los personajes de las hadas, por otra parte, se enra&iacute;zan en la mitolog&iacute;a coreana; en concreto, en esa vertiente que explica los fen&oacute;menos naturales. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/d6be4198-18b8-4272-a4e0-db26710847cf_source-aspect-ratio_default_1121803.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Y, por una vez &ndash;&iexcl;todo sea por los ni&ntilde;os!&ndash;, Han Kang se permite el optimismo. Todav&iacute;a m&aacute;s: la risa. Cu&aacute;n importante es el humor en la literatura infantil; cu&aacute;nto debi&oacute; de disfrutar la autora con este cambio de registro, como la disfrutar&aacute;n los lectores de todas las edades. Las protagonistas son dos peque&ntilde;as hadas que, como ni&ntilde;as juguetonas, se cansan de la tarea que tienen encomendada en el cielo y deciden despojarse de ella para lanzarse a vivir, a disfrutar; eso s&iacute;, esperar&aacute;n a escuchar el consejo del hada abuela, un arquetipo de la sabidur&iacute;a y el afecto familiar que trasciende culturas y &eacute;pocas.
    </p><p class="article-text">
        El mensaje de esta breve f&aacute;bula es esperanzador: invita a dejar atr&aacute;s los miedos y las inercias que nos consumen a diario para decidir qu&eacute; queremos de verdad y lanzarnos a ello sin temor a los golpes. Los habr&aacute;, as&iacute; es la vida, pero mantenerse en una actividad mon&oacute;tona e insatisfactoria no deja de ser una forma feroz de hacerse da&ntilde;o a uno mismo. No hay que olvidarse de jugar, de ver el d&iacute;a a d&iacute;a con la magia de los ojos del ni&ntilde;o, de exponerse desnudo y sin barreras. Como dicen las m&aacute;gicas hadas: &ldquo;No importa que nos rodeen los negros nubarrones. Nosotras nos divertiremos aunque llueva todo el d&iacute;a&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Ros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/poesias-perturbadoras-optimista-cuento-infantil-lado-desconocido-premio-nobel-han-kang_1_12467564.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 16 Jul 2025 10:05:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Poesías perturbadoras y un optimista cuento infantil, el lado más desconocido de la premio Nobel Han Kang]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Conexiones,Han Kang]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los bordes de la normalidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/bordes-normalidad_129_12346782.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/81abe08d-b685-483d-88b2-8664be3c0450_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los bordes de la normalidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En "La clase de griego", Han Kang retoma la figura de mujeres que se enferman no como un síntoma clínico sino como una forma de rebelión: dejar de hablar, dejar de comer, sustraerse del mundo como única vía posible de resistencia ante una realidad saturada de sentidos y consumos.</p></div><p class="article-text">
        Estoy leyendo <em>La clase de griego</em>, de la premio nobel surcoreana <strong>Han Kang</strong>. Hace unos meses ya le&iacute; (y coment&eacute; <a href="https://www.eldiarioar.com/opinion/elecciones-vitales_129_12116302.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en esta misma columna</a>) <em>La vegetariana</em>, su libro consagratorio. <em>La vegetariana</em> estaba protagonizado por una chica que un d&iacute;a dejaba de comer carne, y luego dejaba de comer. La protagonista femenina de <em>La clase de griego</em> (aqu&iacute; son dos las figuras principales, una mujer y un hombre) es una joven que tiene con el lenguaje una relaci&oacute;n polar: desde siempre tuvo una fascinaci&oacute;n por todo lo relacionado a las palabras, sus significados y sus sonidos, incluyendo la diversidad de los idiomas; por algo se pone a aprender griego. Sin embargo, en distintos per&iacute;odos de su vida, el lenguaje la ha abandonado. Le pas&oacute; siendo ni&ntilde;a, perder s&uacute;bitamente la capacidad de hablar. Y a&ntilde;os despu&eacute;s, ya separada y con un hijo cuya tenencia acababan de quitarle, le vuelve a suceder: lo que antes era m&uacute;sica en su cabeza se vuelve una especie de silencio amurallado. Lo que ten&iacute;a sentido deja de tenerlo. La posibilidad de tener una relaci&oacute;n mediada con el mundo, nombrar para invocar los objetos que una tiene delante, de repente le desaparece. 
    </p><p class="article-text">
        Esta coincidencia de la que hablo, que estos dos libros est&eacute;n protagonizados por mujeres profundamente trastornadas, podr&iacute;a ser solo un tema, o un leitmotiv: pero es mucho m&aacute;s que eso, porque lo interesante de Han Kang no son solo estos sujetos que elige, sino principalmente lo que hace con ellos. Han Kang no niega que estas mujeres est&eacute;n enfermas, pero no hace hincapi&eacute; en eso: no pone el acento ni en el sufrimiento, ni en la salud mental, ni en el camino hacia la cura de este tipo de personas. Lo que le interesa de estos trastornos es que funcionan como una manera impulsiva y violenta de sustraerse de la realidad. Han Kang parece decir: ante un mundo completamente atestado de sentidos y consumos, en el que se espera que asimilemos informaci&oacute;n y objetos de manera constante y desaforada (y eso se entiende por vida: eso se entiende por normalidad), hay sujetos que se rebelan enferm&aacute;ndose, porque quiz&aacute;s no haya otro camino rebelde disponible. La &uacute;nica manera e irse de la realidad, finalmente, es y&eacute;ndose: en cuerpo o en alma. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Son angustiantes y claustrof&oacute;bicos estos libros, en muchos momentos: pero tambi&eacute;n tienen en su tono algo emancipador, incluso refrescante. Creo que hay algo que se siente como un alivio de leer sobre estas subjetividades sustra&iacute;das en un mundo tan enfocado en los que est&aacute;n locos para el otro lado: los que no se quieren perder ninguna, los que se enchufan a todo lo que la &eacute;poca tiene para darles. Es tan patol&oacute;gico como dejar de hablar o matarse de hambre, pero se adapta mejor al correr man&iacute;aco de nuestros d&iacute;as y entonces llama menos la atenci&oacute;n; puede ser gracioso, o hasta pintoresco. Pienso (porque de verdad, <em>La clase de griego</em> me llev&oacute; hacia all&iacute;) en <strong>Julieta Makintach</strong>, la jueza que no tuvo problema en mandar al diablo su vida y su carrera para intentar hacerse famosa como &ldquo;la jueza de Dios&rdquo; en un documental sobre el juicio por la muente de <strong>Diego Armando Maradona</strong>. Pienso en las y los miles de influencers que le dan su vida entera a la internet, la gente que sacrifica toda cordura para entregarle a un p&uacute;blico real o imaginario una versi&oacute;n de sus vidas: la gente que ya no tiene luz detr&aacute;s de los ojos, ni intimidad, ni capacidad para concentrarse en algo si nadie la est&aacute; mirando.
    </p><p class="article-text">
        De alg&uacute;n modo Han Kang, en su intento por entender un borde de la locura, termina diciendo algo sobre ese otro borde, del que hablamos todo el tiempo pero, en el que pensamos muy poco. Han Kang describe a estas mujeres que no comen y no hablan como si estuvieran en una suerte de b&uacute;squeda existencial: las describe de manera tal que una termina pensando que quiz&aacute;s tendr&iacute;a que estar m&aacute;s cerca de estas pacientes internadas que de la jueza Makintach, que tal vez tenemos tan normalizada una frontera que deber&iacute;amos intentar acercarnos m&aacute;s a la otra. Que hay algo del v&eacute;rtigo del silencio o el ascetismo de estas locas que deber&iacute;amos intentar afrontar: en lugar de alejarnos de &eacute;l a toda costa, en lugar de imaginar que estamos m&aacute;s cuerdas si nos subimos con todo lo que tenemos al tren de la exposici&oacute;n sobreadaptada, la man&iacute;a del consumo y las ganas de ser vista, en lugar de las ganas de esconderse, de callarse, de empeque&ntilde;ecer e incluso desaparecer.
    </p><p class="article-text">
        <em>TT/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tamara Tenenbaum]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/bordes-normalidad_129_12346782.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 01 Jun 2025 03:03:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Han Kang,Julieta Makintach]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las elecciones vitales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/elecciones-vitales_129_12116302.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6476f8d2-9dba-4664-b50f-228fbad9f0c6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las elecciones vitales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En la posmodernidad actual compiten ciertas ideas de derechos y respeto de las libertades en las que no siempre se trata de pensar en las implicaciones colectivas de nuestras acciones individuales, sino de volver a juzgar y condenar las elecciones vitales privadas de los demás como era la norma en las sociedades tradicionales.</p></div><p class="article-text">
        Cuando empec&eacute; a leer <em>La vegetariana</em> (el libro consagratorio de <strong>Han Kang</strong>, la escritora surcoreana que recibi&oacute; el Nobel hace unos meses) pens&eacute; que era divertido que una novela contempor&aacute;nea tan eminentemente fuera, a la vez, una novela familiar como las del siglo XIX. No es que no haya familias en las novelas de esta &eacute;poca, pero esas familias rara vez incluyen a la familia extendida: las novelas del siglo XXI son novelas de divorcios y matrimonios, o de gente soltera que cambia de parejas o tiene amigos; rara vez son novelas de <em>familiones</em> en las que los suegros y los cu&ntilde;ados tienen papeles tan preponderantes en la vida de las personas, como pod&iacute;a pasar en los libros del 1800 (y, probablemente, en la vida real del 1800 mucho m&aacute;s que en la de ahora). 
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Las tres nouvelles encadenadas que componen <em>La vegetariana</em> est&aacute;n narradas desde la perspectiva de tres parientes distintos del personaje que da t&iacute;tulo a la novela: su marido, su cu&ntilde;ado y su hermana. Una tercera persona omnisciente que va haciendo foco en estos tres personajes nos va contando desde esos puntos de vista, el despliegue de una crisis en el seno de una familia surcoreana contempor&aacute;nea a partir de que Yeong-hye deje misteriosamente de comer carne. Hay algo muy actual no solo en este cambio alimenticio (que, en rigor, es mucho m&aacute;s que &ldquo;dejar de comer carne&rdquo; a medida que avanza la novela) sino tambi&eacute;n en el modo en que dicho cambio se entiende, en el contexto de una Corea del Sur atravesad&iacute;sima por las transformaciones culturales y econ&oacute;micas de este siglo, como una suerte de oportunidad para una batalla cultural. Ni el marido, ni la hermana, ni el cu&ntilde;ado ni los padres de Yeong-hye est&aacute;n dispuestos a tratar esta decisi&oacute;n de ella como un acto personal&iacute;simo e inapelable. El contraste con el modo en que eso funciona en las clases medias altas de las democracias europeas (la naturalidad con la que cualquiera puede decir &ldquo;soy vegano&rdquo; y que tanto conocidos como desconocidos lo acepten y se adapten) es notable. 
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        M&aacute;s all&aacute;, entonces, de que a lo largo del libro se evidencie que lo que le pasa a Yeong-hye es mucho m&aacute;s que hacerse vegetariana, esta cruza entre lo contempor&aacute;neo y lo decimon&oacute;nico est&aacute; en el coraz&oacute;n de la novela de Han Kang. Habla, por una parte, de un tema muy espec&iacute;fico que le interesa literariamente a Han Kang, las formas en que se tramita la violencia en una democracia tan joven como la de surcoreana, atravesada a la vez por un capitalismo salvaje y por las marcas de una sociedad tradicional que no pas&oacute; por esa combinaci&oacute;n de prosperidad y destape de libertades que vivieron los pa&iacute;ses centrales entres las d&eacute;cadas del 60 y del 90. Pero, por otro lado, m&aacute;s all&aacute; de lo local, creo que <em>La vegetariana</em> trata algo m&aacute;s amplio y por eso nos resuena a quienes no estamos tan familiarizados con la realidad de Corea del Sur: que nuestras sociedades lidian con la violencia y las tensiones mucho peor de lo que a veces queremos aceptar, incluso al interior de las familias. Que en nuestra posmodernidad hoy compiten ciertas ideas de derechos y respeto de las libertades con pulsiones mucho menos nobles, y que esa competencia no la gana siempre el mejor de los dos polos; que cada vez m&aacute;s, quiz&aacute;s, la gana el segundo. Me hizo pensar, tambi&eacute;n, en que incluso en esos sectores sociales donde nos acomodamos si hay alg&uacute;n vegetariano en el asado nos estamos metiendo cada vez m&aacute;s en la vida de los dem&aacute;s, y somos capaces de enojarnos porque no tienen hijos o porque s&iacute; los tienen, por lo que comen o dejan de comer. Cada vez m&aacute;s las batallas culturales se tratan no de politizar las decisiones como pens&oacute; el feminismo, no de pensar en las implicaciones colectivas de nuestras acciones individuales, sino de volver a juzgar y condenar las elecciones vitales privadas de los dem&aacute;s como era la norma en las sociedades tradicionales.
    </p><p class="article-text">
        <em>TT/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tamara Tenenbaum]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/elecciones-vitales_129_12116302.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 09 Mar 2025 03:02:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Han Kang,Philip Roth]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Verano en Buenos Aires: un lugar para leer a Han Kang, los objetos de Fogwill y Cortázar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/verano-buenos-aires-lugar-leer-han-kang-objetos-fogwill-cortazar_1_11955135.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/96ba9c87-8d58-4964-bf9d-15cdde3ad280_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Verano en Buenos Aires: un lugar para leer a Han Kang, los objetos de Fogwill y Cortázar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tres muestras con entrada libre ofrecen caminos interesantes para abordar la obra de grandes autores. Lugares, días y horarios para programar las visitas.</p></div><p class="article-text">
        Con entrada libre y gratuita, distintos centros culturales de la ciudad de Buenos Aires ofrecen este verano muestras que proponen caminos interesantes para quienes quieran acercarse a la obra y a la vida de algunos escritores notables.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, un recorrido por tres exposiciones en espacios porte&ntilde;os que tienen en el centro a la escritora <strong>Hang Kang</strong>, <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/han-kang-gana-premio-nobel-literatura-2024_1_11722406.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&uacute;ltima ganadora del premio Nobel de Literatura</a>, y los escritores <strong>Julio Cort&aacute;zar</strong> y <strong>Rodolfo Fogwill</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1.&nbsp; Espacio de lectura y exhibici&oacute;n alrededor de Han Kang.</strong> &ldquo;Durante el mes de enero, se encuentra abierto al p&uacute;blico un espacio de lectura para todos aquellos que quieran acercarse a la literatura de Han Kang, flamante Premio Nobel. As&iacute;, los t&iacute;tulos <em>La vegetariana</em>, <em>Actos humanos</em>, <em>Imposible decir adi&oacute;s</em> y <em>La clase de griego</em> est&aacute;n a disposici&oacute;n de los visitantes para su lectura, dentro de las instalaciones del Centro Cultural Coreano&rdquo;, inform&oacute; la instituci&oacute;n, ubicada en Maip&uacute; 972, a metros de la Plaza San Mart&iacute;n del barrio porte&ntilde;o de Retiro. <strong>Las visitas se pueden realizar de lunes a viernes de 9 a 17, con entrada libre y gratuita.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de los libros de Han Kang, los visitantes interesados en recorrer el lugar encontrar&aacute;n libros como <em>Hierba</em> (<strong>Keum Suk Gendry-Kim</strong>),<em> La herencia</em> (<strong>Eun Heekyung</strong>), <em>Bestias de una peque&ntilde;a tierra</em> (<strong>Juhea Kim</strong>), <em>Almendra</em> (<strong>Sohn Won-Pyung</strong>), <em>Conejo maldito</em> (<strong>Bora Chung</strong>), <em>Kim Ji-Young nacida en 1982</em> (<strong>Cho Nam-joo</strong>), entre otros textos de autores coreanos premiados.
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                    alt="El Centro Cultural Coreano ofrece un espacio de lectura de la obra de Han Kang y otros autores coreanos en su sede de Buenos Aires."
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            <span class="title">
                El Centro Cultural Coreano ofrece un espacio de lectura de la obra de Han Kang y otros autores coreanos en su sede de Buenos Aires.                            </span>
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        Asimismo, aquellos que tengan conocimiento del idioma coreano <strong>podr&aacute;n leer los libros de Han Kang y otros escritores en su lengua original</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El espacio de lectura forma parte de la exposici&oacute;n titulada <em>Voces y visiones: di&aacute;logos entre el arte fueguino y la literatura de Han Kang</em>, la cual cuenta con el apoyo de la Casa de Tierra del Fuego. La muestra formaliza una invitaci&oacute;n al di&aacute;logo entre los relatos de la flamante Premio Nobel de Literatura y artistas de Tierra del Fuego, <strong>explorando los espacios de sentido entre el arte visual y las letras</strong>. La curadur&iacute;a de la exhibici&oacute;n de arte fue realizada por<strong> Mercedes Guanziroli</strong>, especialista en arte fueguino, y exhibe obras de t&eacute;cnicas variadas &ndash;acr&iacute;lico, acuarela, bordado, escultura&ndash; <strong>realizadas por Lucila Apolinaire, Paula Cifuentes, Mariana San Juan y Adriana Valero</strong>&rdquo;, informaron desde el Centro Cultural.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, adem&aacute;s de disfrutar del espacio de lectura, el p&uacute;blico podr&aacute; visitar las salas de exposici&oacute;n permanente del Centro Cultural Coreano, dedicadas actualmente a <strong>una serie de exhibiciones alrededor de la gastronom&iacute;a y la indumentaria coreana, entre otras cosas</strong>.&nbsp;
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                    alt="La poeta y novelista surcoreana Han Kang ganó el Premio Nobel de Literatura 2024."
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                La poeta y novelista surcoreana Han Kang ganó el Premio Nobel de Literatura 2024.                            </span>
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        <strong>2. Julio Cort&aacute;zar, comienzo de juego.</strong> En el marco del &ldquo;A&ntilde;o Cort&aacute;zar&rdquo; en el que se conmemoraron los 110 a&ntilde;os de su nacimiento y los 40 de su muerte, el Centro Cultural Recoleta present&oacute; en 2024 <strong>una gran exposici&oacute;n multidisciplinaria e interactiva dedicada a la vida y obra del escritor argentino e inspirada en su imaginario que sigue abierta a lo largo de todo el verano</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Las salas J y C de este espacio cultural, ubicado en Jun&iacute;n 1930, en el barrio porte&ntilde;o de Recoleta, est&aacute;n dedicadas a la vida y obra del escritor a trav&eacute;s de un abanico de elementos diversos y en muchos casos in&eacute;ditos. &ldquo;Desde fotograf&iacute;as y objetos personales que se exhiben por primera vez hasta dibujos de su autor&iacute;a, cartas manuscritas y mecanografiadas, <strong>dos cortometrajes realizados para esta muestra por el cineasta Eduardo Montes-Bradley en base a im&aacute;genes registradas por el propio Cort&aacute;zar</strong>, una instalaci&oacute;n sonora, audios originales y una selecci&oacute;n de fragmentos de su obra&rdquo;, informaron desde la instituci&oacute;n.
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                    alt="Quienes recorran la exhibición dedicada a Julio Cortázar se encontrarán con un gran túnel ideado por el curador Rodrigo Alonso."
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                Quienes recorran la exhibición dedicada a Julio Cortázar se encontrarán con un gran túnel ideado por el curador Rodrigo Alonso.                            </span>
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        &ldquo;La sala J se centra en los a&ntilde;os de su infancia en Banfield y de su juventud, cuando ejerci&oacute; la docencia, escribi&oacute; sus primeros textos, comenz&oacute; a publicar y desarroll&oacute; una pasi&oacute;n voraz y ecl&eacute;ctica por la lectura. La sala C refleja su vida en Par&iacute;s, donde lleg&oacute; en 1951 a los 37 a&ntilde;os y se consagr&oacute; como escritor&rdquo;, agregaron.
    </p><p class="article-text">
        Quienes recorran la exhibici&oacute;n se encontrar&aacute;n con un gran t&uacute;nel ideado por el curador <strong>Rodrigo Alonso</strong> que une algunas salas del lugar.&nbsp;&ldquo;El p&uacute;blico se encontrar&aacute; all&iacute; con obras de artistas argentinos de distintas generaciones: <strong>Marta Minuj&iacute;n, Edgardo Gim&eacute;nez, Pablo Su&aacute;rez, Le&oacute;n Ferrari, Graciela Taquini, Jorge Macchi, Ferm&iacute;n Egu&iacute;a, Paula Toto Blake, Nadia Guthmann, Gisela Banzer y Mildred Burton</strong>, entre otros&rdquo;, agregaron sobre la muestra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Centro Cultural Recoleta permanece abierto de martes a viernes 12 a 21, mientras que los s&aacute;bados, domingos y feriados abre de 11 a 21. El ingreso es sin cargo para los residentes de Argentina, mientras que los no residentes mayores de 12 a&ntilde;os deben pagar una entrada de 5 mil pesos.
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                    alt="Durante 2024 se celebró en el país el &quot;Año Cortázar&quot;."
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            <span class="title">
                Durante 2024 se celebró en el país el &quot;Año Cortázar&quot;.                            </span>
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        <strong>3. Fogwill: muchacho punk. </strong>Compuesta de manuscritos, cuadernos personales, correspondencia, fotos, contratos editoriales y libros donados por su familia a la Biblioteca Nacional,&nbsp;<strong>a lo largo de todo el verano se podr&aacute; visitar en el Museo del Libro y de la Lengua de la Biblioteca Nacional con entrada libre y gratuita la muestra&nbsp;</strong><em><strong>Fogwill: muchacho punk</strong></em>, dedicada al destacado escritor argentino Rodolfo Fogwill (1941-2010).
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los organizadores, la exhibici&oacute;n <strong>&ldquo;se propone revisar su mirada incisiva, siempre a contrapelo de cualquier correcci&oacute;n pol&iacute;tica, como un ejercicio ineludible y sorprendente para quien quiera conocer su obra&rdquo;</strong>.
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                    alt="Una carta de Osvaldo Lamborghini a Fogwill de 6 de junio de 1980, que se puede ver en la muestra."
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            <span class="title">
                Una carta de Osvaldo Lamborghini a Fogwill de 6 de junio de 1980, que se puede ver en la muestra.                            </span>
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        &ldquo;La carta que&nbsp;<strong>Juan Jos&eacute; Saer</strong>&nbsp;envi&oacute; a la Fundaci&oacute;n Guggenheim para recomendar a Fogwill como beneficiario de una beca, correspondencia en torno a la pol&eacute;mica por el premio Coca-Cola que gan&oacute; en 1980 por&nbsp;<em>Muchacha Punk</em>, manuscritos de&nbsp;<em>La gran ventana de los sue&ntilde;os</em>&nbsp;y&nbsp;<em>Nuestro modo de vida</em>, poemarios conservados tal cual el escritor los hab&iacute;a ordenado y diarios de los sue&ntilde;os que el autor ten&iacute;a son algunos de los materiales que forman parte del fondo y estar&aacute;n expuestos en esta muestra&rdquo;, informaron en un comunicado desde la Biblioteca Nacional.
    </p><p class="article-text">
        La muestra propone un recorrido por seis sectores que toman t&iacute;tulos de obras de Fogwill:&nbsp;<em>La introducci&oacute;n</em>,&nbsp;<em>La gran ventana de los sue&ntilde;os</em>,&nbsp;<em>Los Pichiciegos</em>,&nbsp;<em>Vivir afuera</em>,&nbsp;<em>Nuestro modo de vida&nbsp;</em>y&nbsp;<em>&Uacute;ltimos movimientos.</em>&nbsp;<strong>Cada &aacute;rea enmarca el material del archivo Fogwill donado a la instituci&oacute;n</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La exposici&oacute;n permanecer&aacute; abierta de martes a domingos de 14 a 19 <strong>en el Museo del Libro y de la Lengua Horacio Gonz&aacute;lez, perteneciente a la Biblioteca Nacional</strong>. El ingreso es por Las Heras 2555, CABA.
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                    alt="Una imagen del archivo personal de Fogwill, que se puede ver en la muestra que ofrece el Museo del Libro y de la Lengua en homenaje al escritor."
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                Una imagen del archivo personal de Fogwill, que se puede ver en la muestra que ofrece el Museo del Libro y de la Lengua en homenaje al escritor.                            </span>
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        <em>AL/MG</em>
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      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/verano-buenos-aires-lugar-leer-han-kang-objetos-fogwill-cortazar_1_11955135.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Jan 2025 03:00:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Verano en Buenos Aires: un lugar para leer a Han Kang, los objetos de Fogwill y Cortázar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Centro Cultural Recoleta,Julio Cortázar,Rodolfo Fogwill,Han Kang]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA[Los libros de diciembre: María Moreno, cartas de escritores, Simon Reynolds y la poesía según Marcelo Cohen]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-diciembre-maria-moreno-cartas-escritores-simon-reynolds-poesia-marcelo-cohen_1_11876064.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3556f8bc-70a3-4c0e-964e-7c0258b16bad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los libros de diciembre: María Moreno, cartas de escritores, Simon Reynolds y la poesía según Marcelo Cohen"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El último mes del año llega repleto de novedades editoriales. De qué se tratan y qué sellos las publicaron.</p></div><p class="article-text">
        Se termina un a&ntilde;o dif&iacute;cil en el rubro editorial que, sin embargo, cierra con una gran cantidad de novedades durante diciembre. Las editoriales argentinas y tambi&eacute;n las internacionales que publican sus t&iacute;tulos en el pa&iacute;s anunciaron la publicaci&oacute;n de novelas, ensayos, libros de cuentos, investigaciones period&iacute;sticas y cr&oacute;nicas que<strong> llegar&aacute;n a las librer&iacute;as locales de la mano de autores y autoras como Mar&iacute;a Moreno, Marcelo Cohen, Leila Guerriero, Cynthia Rimsky, Simon Reynolds, Michel Nieva y Luisa Valenzuela</strong>, entre much&iacute;simos otros.
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, un repaso por los lanzamientos m&aacute;s destacados y las editoriales que los publicaron.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. </strong><em><strong>Por cuatro d&iacute;as locos. Peque&ntilde;o inventario de la Patria Pop</strong></em><strong>, de Mar&iacute;a Moreno.</strong> &ldquo;Mar&iacute;a Moreno llega a Sigilo y no podemos estar m&aacute;s felices con su nuevo libro. La gran escritora argentina se incorpora al cat&aacute;logo de nuestra editorial con <em>Por cuatro d&iacute;as locos. Peque&ntilde;o inventario de la Patria pop</em>, <strong>un libro de cr&oacute;nicas atravesado por su particular y aguda mirada sobre la Argentina</strong>. Concebida por la propia autora, <em>Por cuatro d&iacute;as locos</em> es una selecci&oacute;n de cr&oacute;nicas, columnas, ensayos y art&iacute;culos de distintas &eacute;pocas &ndash;cuarenta a&ntilde;os la m&aacute;s antigua, de ayer nom&aacute;s y a&uacute;n in&eacute;dita la m&aacute;s reciente, atemporales todas&ndash;, en donde Mar&iacute;a Moreno, con una inteligencia sin concesiones, hace del imaginario popular argentino su territorio personal&rdquo;, inform&oacute; sobre este lanzamiento la editorial en un comunicado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;P&iacute;cara, irreverente, reina barroca y plebeya de los matices, la gran cronista y escritora se zambulle en la historia, la cultura y la pol&iacute;tica de nuestro pa&iacute;s, r<strong>evuelve en nuestro pante&oacute;n de mitos y leyendas para iluminar, denunciar, recordar, interpretar, rastrear, armar y desarmar el sentir popular y los lugares comunes de la argentinidad</strong>. San Mart&iacute;n, Evita, Per&oacute;n y sus caniches, Maradona, Borges, la Coca Sarli, Cristina y el Che son algunas de las muchas figuras que marchan en este desfile que celebra y discute los fulgores y contradicciones de nuestra Patria pop, al ritmo de la m&uacute;sica desbordante de una de las voces m&aacute;s extraordinarias de la literatura en castellano&rdquo;, apuntaron desde Sigilo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Por cuatro días locos. Pequeño inventario de la Patria Pop, de María Moreno, salió por Sigilo                            </span>
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        <em><strong>Por cuatro d&iacute;as locos. Peque&ntilde;o inventario de la Patria Pop</strong></em><strong>, de Mar&iacute;a Moreno, sali&oacute; por Sigilo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. </strong><em><strong>Una morada ambulante (escritos sobre poes&iacute;a)</strong></em><strong>, de Marcelo Cohen. </strong>La poes&iacute;a, dice <strong>Marcelo Cohen</strong>, &ldquo;es, cuando menos, <strong>el intento de romper las paredes del zumbido hegem&oacute;nico, devolver al texto del mundo su car&aacute;cter variable</strong> y, mediante tratos particulares con la palabra, impedir que las cosas se vuelvan definitivamente opacas y ajenas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta idea, articulada sobre una exquisita comprensi&oacute;n de la prosa, orienta y encauza los m&aacute;s de treinta ensayos y art&iacute;culos reunidos en este libro&rdquo;, informan desde el sello Entrop&iacute;a. &ldquo;Un modo de aproximarse a la poes&iacute;a que reconoce en ella su naturaleza impertinente, su obstinada voluntad de cambiar siempre de tema,<strong> &rdquo;su equ&iacute;voca cualidad de discurso y canto, alumbramiento y representaci&oacute;n, molestia y consuelo, objeto y fantasma&ldquo;</strong>, agregan.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Escritos con una lucidez y una erudici&oacute;n inusitadas a lo largo de cuatro d&eacute;cadas, <strong>estos textos nos llevan de Rilke a Vallejo, de Pound a Mirta Rosenberg, de Wallace Stevens a Louise Gl&uuml;ck, de A.R. Ammons a Heberto Padilla, de Larkin a Zurita, de Baudelaire a Alicia Genovese</strong>, y la lista sigue, desborda los l&iacute;mites de la l&iacute;rica, nos confronta con las restricciones y las maravillas del lenguaje&rdquo;, apuntan los editores.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Marcelo Cohen (Buenos Aires, 1951 - 2022) fue escritor, cr&iacute;tico y traductor.</strong> Public&oacute; una docena de novelas, diez vol&uacute;menes de cuentos y varios libros ensay&iacute;sticos. Entre estos &uacute;ltimos se destacan <em>&iexcl;Realmente fant&aacute;stico! y otros ensayos</em>, de 2003, <em>M&uacute;sica prosaica (cuatro piezas sobre la traducci&oacute;n)</em>, de 2014; <em>Notas sobre la literatura y el sonido de las cosas</em>, de 2016, y <em>Un a&ntilde;o sin primavera</em>, de 2017.
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            <span class="title">
                Una morada ambulante (escritos sobre poesía), de Marcelo Cohen, salió por Entropia.                            </span>
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        <em><strong>Una morada ambulante (escritos sobre poes&iacute;a)</strong></em><strong>, de Marcelo Cohen, sali&oacute; por Entropia.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. </strong><em><strong>Futuroman&iacute;a</strong></em><strong>, de Simon Reynolds.</strong> &ldquo;Tras ocho a&ntilde;os sin novedades editoriales, <strong>Simon Reynolds vuelve con una celebraci&oacute;n de la m&uacute;sica que parece anticipar el futuro. </strong>Estableciendo un contrapunto con <em>Retroman&iacute;a</em>. <em>La adicci&oacute;n del pop a su propio pasado</em> (2011) y con<em> Los fantasmas de mi vida. Escritos sobre depresi&oacute;n, hauntolog&iacute;a y futuros perdidos </em>(2013) de su camarada bloguero Mark Fisher, en esta compilaci&oacute;n de art&iacute;culos Reynolds insiste en librar una guerra contra la cultura retro. Solo que al desesperanzado diagn&oacute;stico vinculado a la desaceleraci&oacute;n de la innovaci&oacute;n en la primera d&eacute;cada del siglo XXI opone una mirada actualizada y m&aacute;s optimista sobre la capacidad de la m&uacute;sica popular para continuar reinvent&aacute;ndose. <strong>&lsquo;Si bien lo retro sigue siendo prominente, ya no es dominante&rsquo;, dice, y esto permite que su ingenio cr&iacute;tico pueda detectar aqu&iacute; y all&aacute; nuevos territorios ac&uacute;sticos en los que adentrarnos con perplejidad'</strong>&rdquo;, se&ntilde;alaron desde el sello Caja Negra, sobre su lanzamiento de diciembre en manos del periodista y cr&iacute;tico cultural brit&aacute;nico.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pero el foco de esta selecci&oacute;n de textos, escritos entre los a&ntilde;os noventa y el presente, no est&aacute; puesto solo en la actualidad, sino en una genealog&iacute;a de artistas que hicieron de las texturas y ritmos artificiales su zona de exploraci&oacute;n. <em>Futuroman&iacute;a</em> es un tapiz que re&uacute;ne las ficciones s&oacute;nicas que han proliferado en ese espacio de incertidumbre y creatividad donde lo humano se encuentra con las m&aacute;quinas. Una gu&iacute;a entusiasta que recopila toda una vida de escucha electr&oacute;nica. Comenzando con un extraordinario cap&iacute;tulo sobre Giorgio Moroder, pasando por perfiles esclarecedores de Kraftwerk, Ryuichi Sakamoto, Wolfgang Voigt o pionerxs del sintetizador como Wendy Carlos, y registrando con ojos ne&oacute;fitos el nacimiento del acid house, el jungle, el gabber o el IDM, <strong>la primera parte de este libro es una verdadera arqueolog&iacute;a de monumentos al futuro</strong>. En la segunda mitad, productores como Aphex Twin, Daft Punk o Burial se encuentran con Oneohtrix Point Never, Geneva Jacuzzi, Grimes, Traxman, Arca o Travis Scott para cartografiar una gama de microescenas y est&eacute;ticas que est&aacute;n expandiendo los l&iacute;mites de la escucha. El trap, el footwork o el hyperpop, y tecnolog&iacute;as digitales revolucionarias como el Auto-Tune, se vuelven aprehensibles gracias a la reconocida inventiva de Reynolds para crear conceptos que definen una &eacute;poca. &lsquo;Maximalismo digital&rsquo;, &lsquo;etnodelia&rsquo;, &lsquo;conceptr&oacute;nica&rsquo; son algunas de las nociones con las que uno de los cr&iacute;ticos m&aacute;s influyentes de nuestro tiempo revalida su vigencia y nos alienta a descubrir la m&uacute;sica del ma&ntilde;ana&hellip; hoy&rdquo;, agregaron.
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                    alt="Simon Reynolds vuelve con un nuevo título."
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                Simon Reynolds vuelve con un nuevo título.                            </span>
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        <em><strong>Futuroman&iacute;a</strong></em><strong>, de Simon Reynolds, sali&oacute; por el sello Caja Negra.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. </strong><em><strong>&iquest;De d&oacute;nde vienen las historias? Viaje hacia el centro de la ficci&oacute;n</strong></em><strong>, de Luisa Valenzuela.</strong> &ldquo;Factotum se enorgullece en inaugurar la Biblioteca Luisa Valenzuela,<strong> un ambicioso proyecto que agrupa a editoriales de Argentina y el mundo con la misi&oacute;n de reunir y difundir la obra de una autora fundamental de la literatura argentina</strong>, con un libro seminal sobre el arte de la escritura&rdquo;, inform&oacute; la editorial en un comunicado en el que inform&oacute; sobre su reciente lanzamiento.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&ldquo;<em>&iquest;De d&oacute;nde vienen las historias?</em>, puede considerarse el <em>Ars Poetica</em> de <strong>Luisa Valenzuela</strong>. En &eacute;l nos invita a explorar el origen de la ficci&oacute;n, un terreno donde imaginaci&oacute;n y realidad se entrelazan en un laberinto de posibilidades&rdquo;, detall&oacute; la editorial y destac&oacute; que la autora, una de las escritoras argentinas m&aacute;s importantes de su generaci&oacute;n, <strong>&ldquo;se adentra en los misterios de la creaci&oacute;n literaria, a trav&eacute;s de reflexiones sobre f&iacute;sica cu&aacute;ntica, pataf&iacute;sica y psicolog&iacute;a&rdquo;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Valenzuela explora no solo las t&eacute;cnicas narrativas, sino tambi&eacute;n los sucesos, contextos y personajes que han nutrido su propia obra. En este viaje personal y art&iacute;stico, <strong>intenta responder preguntas fundamentales</strong>: &iquest;se puede ense&ntilde;ar a imaginar? &iquest;D&oacute;nde radica la esencia de las historias?&rdquo;, agregaron.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="¿De dónde vienen las historias? Viaje hacia el centro de la ficción, lo nuevo de Luisa Valenzuela"
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                ¿De dónde vienen las historias? Viaje hacia el centro de la ficción, lo nuevo de Luisa Valenzuela                            </span>
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        <em><strong>&iquest;De d&oacute;nde vienen las historias? Viaje hacia el centro de la ficci&oacute;n</strong></em><strong>, de Luisa Valenzuela, sali&oacute; por Factotum.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>5. </strong><em><strong>Una intimidad discreta</strong></em><strong>, varios autores.</strong> &ldquo;En Una intimidad discreta, cinco ejes estructuran cinco intercambios epistolares: azar (<strong>Cynthia Edul </strong>y <strong>Romina Paula</strong> cuentan por qu&eacute; gui&ntilde;o de la vida llegaron a conocerse y compartir experiencias en el mundo del teatro), dinero (<strong>Mercedes Halfon</strong> y <strong>Fernanda Nicolini </strong>exponen sus padecimientos con el dinero y explican c&oacute;mo hacen para vivir compartiendo una tarjeta de cr&eacute;dito), fama (<strong>Betina Gonz&aacute;lez</strong> y <strong>Tamara Tenenbaum</strong> hablan sobre el significado de la fama), realidad (<strong>Juan Mattio</strong> y <strong>Ricardo Romero</strong> exhiben sus fantasmas y su necesidad de escapar de eso que llamamos &lsquo;realidad&rsquo;, y silencio (<strong>Sebasti&aacute;n Mart&iacute;nez Daniell </strong>y <strong>Soledad Urqu&iacute;a</strong> comparten experiencias vividas en torno a la posibilidad del silencio)&rdquo;, se lee en la contratapa de este libro que public&oacute; Ediciones Godot y fue compilado por <strong>Agustina Larrea</strong>.
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                    alt="&quot;Una intimidad discreta&quot; reúne intecambios epistolares entre escritoras y escritores como Juan Mattio, Betina González, Ricardo Romero, Sebastián Martínez Daniell y Romina Paula, entre otros."
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                &quot;Una intimidad discreta&quot; reúne intecambios epistolares entre escritoras y escritores como Juan Mattio, Betina González, Ricardo Romero, Sebastián Martínez Daniell y Romina Paula, entre otros.                            </span>
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        <strong>El libro </strong><em><strong>Una intimidad discreta</strong></em><strong> sali&oacute; por el sello Godot Ediciones.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>6. </strong><em><strong>Karina. La Hermana. El Jefe. La Soberana</strong></em><strong>, de Victoria De Masi.</strong> &ldquo;Con apenas ocho a&ntilde;os, Karina Elizabeth Milei se sentaba en la tribuna de la canchita de Lugano para ver atajar a su hermano. <strong>Por su asistencia perfecta, se convirti&oacute; en la mascota del equipo.</strong> Muchos a&ntilde;os despu&eacute;s, sin formaci&oacute;n pol&iacute;tica ni experiencia alguna en contiendas electorales, aquella nena arm&oacute; dos campa&ntilde;as. En 2021 coloc&oacute; a su hermano en el centro de la escena y lo llev&oacute; al Congreso de la Naci&oacute;n. En 2023, a la Casa Rosada. Secretaria General de la Presidencia, es la l&iacute;der de La Libertad Avanza, un fen&oacute;meno de alto impacto global que interpret&oacute; cambios profundos en los modos de vida despu&eacute;s de la pandemia. Decodific&oacute; la demanda de una nueva forma de hacer pol&iacute;tica: del emprendedurismo al odio en las redes sociales, de la conexi&oacute;n &iacute;ntima con los animales a la posverdad, de la ca&iacute;da de los discursos institucionales al derrumbe de la familia como n&uacute;cleo organizador de la sociedad&rdquo;, se lee en la contratapa de esta flamante publicaci&oacute;n editada por el sello Sudamericana.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;V&iacute;ctima ella tambi&eacute;n de un padre golpeador, Karina se volvi&oacute; protectora, sost&eacute;n y doble inescindible del Presidente. Carente del don de la locuacidad, evita el contacto con el periodismo.<strong> El enigma a su alrededor multiplica las preguntas: &iquest;Toma decisiones de Estado leyendo el tarot? &iquest;Es sagaz o apenas una mujer con suerte? &iquest;Qu&eacute; valores la gu&iacute;an?</strong> &iquest;Cu&aacute;n despiadada es? En esta investigaci&oacute;n sorprendente, <strong>Victoria De Masi</strong> -quien ha cubierto el vertiginoso ascenso de los Milei- perfora el secreto que rodea a los hermanos y describe como nadie ha hecho a&uacute;n el disciplinamiento y el silencio con que construyen su poder. Karina, El Jefe, no habla: ejecuta&rdquo;, agregan los editores del libro.
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                La periodista Victoria De Masi escribió una biografía de Karina Milei.                            </span>
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        <em><strong>Karina. La Hermana. El Jefe. La Soberana</strong></em><strong>, de Victoria De Masi, sali&oacute; por Sudamericana. </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/lecturas/karina-hermana-jefe-soberana_129_11870039.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>En este enlace</strong></a><strong>, un adelanto del libro.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>7. </strong><em><strong>Clara y confusa</strong></em><strong>, de Cynthia Rimsky. </strong>Esta novela, recientemente editada por Anagrama, fue la ganadora reciente del Premio Herralde, junto con <em>Los hechos de Key Biscayne</em>, de la escritora espa&ntilde;ola <strong>Xita Rubert</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&lsquo;No es casual que esta historia llegue a sus vidas. Significa que est&aacute;n preparados para entender que ning&uacute;n copo de nieve cae en el lugar equivocado&rsquo;, nos dice el narrador, que ha empezado a trabajar como plomero. De camino a la casa de un cliente que asegura o&iacute;r ruido de agua en una pared <strong>&mdash;una fuga fantasma, porque no hay rastro de humedad&mdash;</strong>, se detiene ante la cristalera de un centro cultural en el que hay una exposici&oacute;n. En la sala vac&iacute;a, la artista descuelga uno de sus cuadros y hace algo inaudito. La artista se llama Clara, y el narrador queda atrapado por esa acci&oacute;n, que ser&aacute; el inicio de una historia de amor y dependencia con l&iacute;mites torturantes. <strong>Al mismo tiempo, el protagonista descubre los turbios tejemanejes de la c&uacute;pula del gremio de plomeros, en el que acaba de ser admitido</strong>&rdquo;, se lee en la contratapa de la publicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Liviana y profunda, esquiva y s&oacute;lida, hilarante y seria, <strong>esta novela singular&iacute;sima, que despliega un escurridizo y delicioso sentido del humor, nos lanza algunas preguntas trascendentales</strong>: &iquest;qu&eacute; es el arte? &iquest;Cu&aacute;l es su misi&oacute;n? &iquest;C&oacute;mo podemos darle sentido a la vida? &iquest;Qu&eacute; es el amor? &iquest;Lo que nos sucede es fruto del destino o de la casualidad? &iquest;Hay una l&oacute;gica en el azar?&rdquo;, apuntan los editores del libro.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Clara y confusa, de Cynthia Rimsky, ganó el Premio Herralde                            </span>
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        <em><strong>Clara y confusa</strong></em><strong>, de Cynthia Rimsky, sali&oacute; por Anagrama.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>8. </strong><em><strong>Cartas a Kevin</strong></em><strong>, de Stephen Dixon.</strong> &ldquo;Este es el sexto t&iacute;tulo publicado por Eterna Cadencia Editora del considerado por la cr&iacute;tica &lsquo;escritor de escritores&rsquo; Stephen Dixon, y una de sus obras m&aacute;s osadas. Con una traducci&oacute;n admirablemente lograda de Ariel Dilon (&iexcl;los desaf&iacute;os fueron innumerables!) e ilustraciones conmovedoras del propio autor, esta novela epistolar (&iquest;o historia de aventuras?, &iquest;o <em>roadtrip</em> americano?, &iquest;o farsa absurda?) confirma que la imaginaci&oacute;n de Stephen Dixon no ten&iacute;a l&iacute;mites&rdquo;, inform&oacute; sobre este libro la editorial en un comunicado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>Rudy Foy vive en Nueva York y quiere comunicarse con Kevin Wafer de Palo Alto, California</strong>, <strong>pero no tiene tel&eacute;fono</strong>. Recuerda que los vecinos del edificio de enfrente s&iacute; tienen uno y les pide que lo llamen a Kevin y le digan que hable lo m&aacute;s fuerte posible as&iacute; logra escucharlo desde su ventana, pero lo ignoran bajando la persiana. Rudy va entonces hasta una cabina telef&oacute;nica, pero tampoco consigue comunicarse con Kevin y encima queda atrapado dentro de la cabina. El t&eacute;cnico que se acerca para ayudarlo se olvid&oacute; las herramientas, pero tiene una gr&uacute;a: se lleva a rastras la cabina con, por supuesto, &eacute;l adentro&rdquo;, se&ntilde;ala la sinopsis oficial del libro y agrega: &ldquo;Rudy comienza as&iacute; <strong>un viaje tan absurdo como hilarante</strong>, siempre con su m&aacute;quina de escribir a cuestas que le permite ir escribi&eacute;ndole a Kevin cada una de las aventuras que va viviendo en diecis&eacute;is <strong>cartas desopilantes</strong>. En tiempos de aparente conexi&oacute;n constante y omnipresente, <em>Cartas a Kevin</em> muestra <strong>un mundo de fallidos, derivas e interrupciones que se vuelve extra&ntilde;amente familiar</strong>&rdquo;.
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                Cartas a Kevin, lo nuevo de Stephen Dixon.                            </span>
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        <em><strong>Cartas a Kevin</strong></em><strong>, de Stephen Dixon, sali&oacute; por Eterna Cadencia Editora.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>9. </strong><em><strong>Ir a La Habana</strong></em><strong>, de Leonardo Padura.</strong> &ldquo;Es propio de las buenas novelas, sobre todo de las policiacas, que aparezca un personaje tan importante como el protagonista: la ciudad donde transcurren los hechos. <strong>Por eso no hay mejor gu&iacute;a para conocer La Habana que Leonardo Padura, el autor que ha sabido tomarle el pulso, a lo largo de diferentes &eacute;pocas, en cada una de sus obras. </strong>Este libro ofrece un paseo por los barrios de La Habana en forma de historia autobiogr&aacute;fica del propio novelista, que va desde Mantilla hasta La Rampa&rdquo;, se&ntilde;alan en un comunicado los editores de esta publicaci&oacute;n flamante del sello Tusquets.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Y en cada uno&nbsp;de ellos, su historia se complementa con los fragmentos de las novelas donde aparecen. <strong>A la vez, en una segunda parte, se re&uacute;nen noticias y reportajes sobre los aspectos m&aacute;s sorprendentes y desconocidos de muchas zonas de la ciudad</strong>, as&iacute; como el destino de algunos personajes clave. No es dif&iacute;cil ver en ellos el embri&oacute;n de los casos de Mario Conde, o el pasado evocado en&nbsp; tantas narraciones de Padura, que tiene la gran habilidad de hacernos vivir la ciudad del presente, y permitirnos viajar en el tiempo para conocer su esplendoroso pasado.&nbsp; Un fascinante paseo por La Habana con un gu&iacute;a de lujo, el propio Leonardo Padura&rdquo;, agregan.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Ir a La Habana, de Leonardo Padura, salió por Tusquets.                            </span>
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        <em><strong>Ir a La Habana</strong></em><strong>, de Leonardo Padura, sali&oacute; por Tusquets.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>10. Han Kang por dos.</strong> La &uacute;ltima ganadora del Premio Nobel de Literatura, <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/han-kang-gana-premio-nobel-literatura-2024_1_11722406.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la autora coreana Han Kang</a>, llegar&aacute; por partida doble este mes a las librer&iacute;as locales. El sello Random House anunci&oacute; la salida de dos t&iacute;tulos de su autor&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por un lado, sale <em>Imposible decir adi&oacute;s</em>, la &uacute;ltima novela de la escritora. &ldquo;Una novela inquietantemente bella sobre la imposibilidad de despertar de la pesadilla hist&oacute;rica. <strong>La prosa de Han Kang, tan delicada como huellas en la nieve o un palimpsesto de sombras</strong>, evoca a los espectros que acechan a una naci&oacute;n, una familia, una amistad. Es inolvidable&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; sobre el libro el escritor <strong>Hern&aacute;n D&iacute;az</strong>.
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                La nueva novela de Han Kang.                            </span>
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        Adem&aacute;s, ser&aacute; lanzada en espa&ntilde;ol el libro <em>Actos humanos</em>. &ldquo;En esta novela polif&oacute;nica, <strong>Han Kang homenajea a las v&iacute;ctimas de la masacre de su ciudad natal a trav&eacute;s de las voces de los m&aacute;rtires de la dictadura surcoreana</strong>. <em>Actos humanos</em> es una novela brutal, profundamente atemporal y universal que nos habla de las heridas colectivas, la represi&oacute;n y la violencia humana&rdquo;, se&ntilde;ala la sinopsis oficial de la publicaci&oacute;n.
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                Actos humanos, de Han Kang.                            </span>
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        <em><strong>Imposible decir adi&oacute;s</strong></em><strong> y </strong><em><strong>Actos humanos</strong></em><strong>, de Han Kang, salieron por el sello Random House.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>11. </strong><em><strong>Epistemolog&iacute;a feminista</strong></em><strong>, varias autoras.</strong> &ldquo;La Editorial Universitaria de Buenos Aires (Eudeba) en forma conjunta con la Sociedad Argentina de An&aacute;lisis Filos&oacute;fico&nbsp; (SADAF) y la Organizaci&oacute;n de Estados Iberoamericanos - OEI - publicaron Epistemolog&iacute;a Feminista <strong>compilado por Danila Su&aacute;rez Tom&eacute;, Laura F. Belli y Agostina Mileo</strong>&rdquo;, informaron desde Eudeba en un comunicado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La opresi&oacute;n a las mujeres, personas trans, intersex y no binarias es una condici&oacute;n necesaria del sistema jerarquizado de g&eacute;nero, que asigna un determinado rol social a una identidad sexogen&eacute;rica. <strong>Su influencia, naturalmente, no excluye a la producci&oacute;n de conocimiento: la ciencia no se construye por fuera de lo social, sino que est&aacute; formateada por las relaciones de poder y por las ideolog&iacute;as que rigen este sistema. </strong>Este manual tiene como objetivo introducir a las y los lectores al campo de estudios de ciencia y g&eacute;nero y dar una serie de herramientas epistemol&oacute;gicas que sirvan como instrumento de liberaci&oacute;n y, a la vez, de producci&oacute;n de una ciencia m&aacute;s democr&aacute;tica&rdquo;, agregaron desde la editorial.
    </p><p class="article-text">
        La primera parte de este libro aborda las principales corrientes del pensamiento feminista, <strong>a fin de componer un panorama te&oacute;rico</strong> que permita distinguir no solo la imbricaci&oacute;n del g&eacute;nero con la producci&oacute;n cient&iacute;fica, sino tambi&eacute;n las distintas perspectivas que posibilitan su an&aacute;lisis. La segunda parte, en tanto, revisa, a trav&eacute;s de ejemplos concretos, <strong>el impacto que tienen las cr&iacute;ticas feministas en el modo cl&aacute;sico de hacer ciencia</strong>.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Epistemología feminista fue compilado por Danila Suárez Tomé, Laura F. Belli y Agostina Mileo                            </span>
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        <em><strong>Epistemolog&iacute;a feminista </strong></em><strong>sali&oacute; por el sello Eudeba.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>12. </strong><em><strong>La dificultad del fantasma. Truman Capote en la Costa Brava</strong></em><strong>, de Leila Guerriero. </strong>Finalmente llegar&aacute; a las librer&iacute;as locales esta publicaci&oacute;n de la autora argentina <strong>Leila Guerriero</strong>, a trav&eacute;s del sello Nuevos cuadernos, de Anagrama.
    </p><p class="article-text">
        Se trata, seg&uacute;n la sinopsis oficial, de &ldquo;una cr&oacute;nica de estructura soberbia que mezcla investigaci&oacute;n y diario y que sigue los pasos de Truman Capote en la Costa Brava, donde el autor norteamericano trabaj&oacute; durante largas temporadas en su c&eacute;lebre <em>A sangre fr&iacute;a</em>&rdquo;.
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            <span class="title">
                La dificultad del fantasma, de Leila Guerriero, salió por Anagrama.                            </span>
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        <em><strong>La dificultad del fantasma</strong></em><strong>, de Leila Guerriero, sali&oacute; por Anagrama.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>13. </strong><em><strong>Diario de los chapuzones</strong></em><strong>, de Carlos R&iacute;os.</strong> &ldquo;Este libro inventa una ciencia del mar situada, atenta a las corrientes, las velocidades y la temperatura del agua a partir de una cartograf&iacute;a cuyos puntos son balnearios tur&iacute;sticos o desiertos, de Mar del Plata, Santa Teresita o Florian&oacute;polis. <strong>Pero inventa, sobre todo, una estil&iacute;stica del mar, de playas dist&oacute;picas, inv&aacute;lidas o anodinas, y tambi&eacute;n de playas sorprendentemente nuevas</strong>; del agua marr&oacute;n, invadida de basura, aunque tambi&eacute;n celestisima o con &rdquo;arabescos verdes iluminados&ldquo;; del agua blanda o tensa como un mantel; de la espuma puntilla o lava; de la ola ornamental, tirabuz&oacute;n o bucle renacentista&rdquo;, se&ntilde;ala Ana Porrua en la contratapa de este libro del escritor argentino Carlos R&iacute;os.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El estilo inventado <strong>no puede separarse de una pr&aacute;ctica sin &eacute;pica, de un modo de entrar al mar, el chapuz&oacute;n</strong>, y tampoco de la escritura de un diario del que se entra y se sale cada vez: la simultaneidad de este salto triple es la de <em>Diario de los chapuzones</em>&rdquo;, agrega.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &quot;Diario de los chapuzones&quot;, de Carlos Ríos, salió por Bosque Energético.                            </span>
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        <em><strong>Diario de los chapuzones</strong></em><strong>, de Carlos R&iacute;os, sali&oacute; por la editorial Bosque energ&eacute;tico.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>14. </strong><em><strong>Anacron&iacute;as alemanas</strong></em><strong>, de Patricio Binaghi.</strong> &ldquo;Mientras intento embalar y resolver c&oacute;mo llevar todo el material a Madrid, pienso en el viaje de cada uno de estos objetos hasta mis manos, piezas centenarias, imagino la vida que llevaron durante la Segunda Guerra Mundial, su historia y c&oacute;mo terminaron en este mercado. <strong>Intentar&eacute; en estas horas estar m&aacute;s tranquilo y absorber la paz que me transmite Alemania, aprovechar el silencio antes de regresar al bullicio de Madrid.</strong> Es extra&ntilde;o como este pa&iacute;s puede transmitir paz despu&eacute;s de su historia reciente&rdquo;, se&ntilde;ala <strong>Patricio Binaghi</strong>, el autor de esta publicaci&oacute;n y tambi&eacute;n editor y coleccionista.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El protagonista deambula por una Alemania que es, m&aacute;s que un pa&iacute;s, un collage de emociones acumuladas. Acompa&ntilde;ado por la nostalgia que le resulta c&oacute;moda, transforma cada instante en un intento de pertenencia, una colecci&oacute;n de escenas donde la belleza y la curiosidad se rozan. <strong>La Alemania que se nos muestra no es solo un destino: es un entramado de calles, espacios y recuerdos que nunca se acomodan del todo. </strong>Un pa&iacute;s donde los d&iacute;as se suceden entre visitas a mercados de antig&uuml;edades, caf&eacute;s llenos de gente, librer&iacute;as y momentos que invitan a la reflexi&oacute;n. En cada esquina, una mezcla de belleza fr&iacute;a y melancol&iacute;a amable. <em>Anacron&iacute;as alemanas</em> es un retrato sobre el viaje como un acto de resistencia. Es tambi&eacute;n un di&aacute;logo con la soledad y con el eco de aquellos que ya no est&aacute;n&rdquo;, se&ntilde;ala la sinopsis oficial del libro, que sali&oacute; por el sello Parip&eacute; Books.
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                Anacronías alemanas es el primer libro del editor y coleccionista Patricio Binaghi.                            </span>
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        <em><strong>Anacron&iacute;as alemanas</strong></em><strong>, de Patricio Binaghi, sali&oacute; por Parip&eacute; Books.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>15. </strong><em><strong>La distancia que nos separa</strong></em><strong>, de Maggie O'Farrell.</strong> &ldquo;Paseando por Londres, Stella se cruza con un hombre que la devuelve a un momento insoportable de su pasado. Este encuentro la perturba tanto que deja inmediatamente el trabajo y, sin avisar a nadie, se instala en un rec&oacute;ndito lugar de Escocia; solo su impredecible hermana Nina, a quien est&aacute; muy unida desde ni&ntilde;a, sabr&aacute; d&oacute;nde encontrarla. <strong>Al otro lado del mundo, en Hong Kong, Jake y su novia est&aacute;n disfrutando de la multitudinaria celebraci&oacute;n del A&ntilde;o Nuevo chino cuando ocurre un accidente. </strong>Stella y Jake no se conocen, pero ambos huyen de sus vidas: Jake busca un lugar tan remoto que no aparece en ning&uacute;n mapa, y Stella se esconde de algo cuyo significado &uacute;nicamente su hermana puede entender&rdquo;, se&ntilde;ala la sinopsis oficial de esta publicaci&oacute;n, que llega al pa&iacute;s de la mano del sello Libros del Asteroide.
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                La distancia que nos separa, de de Maggie O&#039;Farrell, salió por Libros del Asteroide.                            </span>
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        <em><strong>La distancia que nos separa</strong></em><strong>, de de Maggie O'Farrell, sali&oacute; por Libros del Asteroide.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>16. </strong><em><strong>Ciencia ficci&oacute;n capitalista. C&oacute;mo los multimillonarios nos salvar&aacute;n del fin del mundo</strong></em><strong>, de Michel Nieva</strong>. &ldquo;El capitalismo tecnol&oacute;gico impulsado por Bezos, Musk y Zuckerberg, con sus viajes interplanetarios y sue&ntilde;os de inmortalidad, es una seductora narrativa que se ha apropiado del lenguaje de la ciencia ficci&oacute;n dura para especular con un supuesto futuro mejor. <strong>La ciencia ficci&oacute;n capitalista ha devenido en la fant&aacute;stica narraci&oacute;n de una &lsquo;humanidad sin mundo&rsquo;, de turistas que viajan por el cosmos sac&aacute;ndose selfies mientras la Tierra se prende fuego</strong>. Este ensayo, que reivindica la literatura y hace una cr&iacute;tica pol&iacute;tica a la estetizaci&oacute;n tecnol&oacute;gica, nos muestra las perversas conexiones que existen entre la ciencia ficci&oacute;n y la historia del capitalismo&rdquo;, se&ntilde;ala la sinopsis oficial de esta publicaci&oacute;n editada por Anagrama.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Ciencia ficción capitalista, de Michel Nieva, salió por Anagrama.                            </span>
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        <em><strong>Ciencia ficci&oacute;n capitalista. C&oacute;mo los multimillonarios nos salvar&aacute;n del fin del mundo</strong></em><strong>, de Michel Nieva, sali&oacute; por Anagrama.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>AL/JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-diciembre-maria-moreno-cartas-escritores-simon-reynolds-poesia-marcelo-cohen_1_11876064.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Dec 2024 09:34:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los libros de diciembre: María Moreno, cartas de escritores, Simon Reynolds y la poesía según Marcelo Cohen]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Literatura argentina,María Moreno,Marcelo Cohen,Han Kang]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Han Kang, un Nobel para una mirada insólita y cruda sobre la violencia humana]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/han-kang-nobel-mirada-insolita-cruda-violencia-humana_1_11724541.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/564b105a-ef1e-4e0c-ae62-2c3c86b209eb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Han Kang, un Nobel para una mirada insólita y cruda sobre la violencia humana"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La autora de ‘La vegetariana’ se convierte en la primera mujer asiática en ganar el Premio Nobel de Literatura
</p><p class="subtitle">La escritora surcoreana Han Kang gana el Premio Nobel de Literatura 2024
</p></div><p class="article-text">
        No fue tan sorprendente. Hac&iacute;a tiempo &ndash;desde 2012, con <strong>Mo Yan</strong>&ndash; que el P<strong>remio Nobel de Literatura </strong>no reconoc&iacute;a a un autor asi&aacute;tico y en lengua asi&aacute;tica &ndash;<strong>Kazuo Ishiguro</strong>, Nobel en 2017, vive en Inglaterra desde su infancia y escribe en ingl&eacute;s&ndash;. Nombres como el japon&eacute;s <strong>Haruki Murakami</strong>, el chino <strong>Yan Lianke</strong> o el coreano <strong>Ko Un</strong> llevaban a&ntilde;os en las quinielas, aunque la tendencia reciente, desde 2018, a alternar hombres y mujeres inclinaba la balanza a favor de paisanas como la veterana narradora china<strong> Can Xue</strong>, la japonesa <strong>Yoko Ogawa</strong> o la que al fin se ha alzado con el galard&oacute;n, <strong>la surcoreana Han Kang</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Nacida en Gwangju el 27 de noviembre de 1970</strong>, es, a sus cincuenta y tres a&ntilde;os, una de las ganadoras m&aacute;s j&oacute;venes &ndash;el m&aacute;s precoz sigue siendo <strong>Rudyard Kipling</strong>, autor de <em>El libro de la selva</em>, que lo recibi&oacute; en 1907, a los cuarenta y uno&ndash;, aunque desde que gan&oacute; el Premio Booker Internacional en 2016 por <em>La vegetariana</em> ya corr&iacute;a el clamor, al menos en el circuito editorial, de que &ldquo;llegar&iacute;a&rdquo; a Nobel. 
    </p><p class="article-text">
        Ese prestigioso galard&oacute;n, que reconoce obras traducidas al ingl&eacute;s y ese a&ntilde;o estren&oacute; un nuevo formato &ndash;premiar un libro y no una trayectoria, adem&aacute;s de compartir el premio con el traductor&ndash;, supuso el punto de inflexi&oacute;n en su carrera, la dio a conocer al mundo y despert&oacute; el inter&eacute;s en su tierra, que en su momento no hab&iacute;a comprendido ni valorado demasiado bien el t&iacute;tulo. Esta repercusi&oacute;n no era para menos:<strong> en el Booker se impuso a escritores como Elena Ferrante e incluso a los ya reconocidos con el Nobel Orhan Pamuk y Kenzabur&#333; &#332;e.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Todo emanaba frescura en aquel premio: el desconocimiento general de la autora; la casi nula presencia de su pa&iacute;s entre las novedades editoriales; e incluso el hecho de que su traductora al ingl&eacute;s, la <strong>brit&aacute;nica Deborah Smith </strong>(1987), <a href="https://www.theguardian.com/books/2016/may/21/my-writing-day-han-kang-deborah-smith" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se estrenara con esta obra</a>. Pero lo m&aacute;s original, sin duda, era la propuesta narrativa en s&iacute;: una suerte de alegor&iacute;a oscura sobre el desarraigo y la violencia que el ser humano es capaz de infligir a sus semejantes, de manera individual y colectiva, cuando estos no encajan en el molde de lo que los dem&aacute;s y la sociedad esperan de &eacute;l.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Primeras lecciones de vida</strong></h2><p class="article-text">
        <strong>Han Kang creci&oacute; en una familia humilde, que se trasladaba a menudo de domicilio porque no pod&iacute;a comprar una vivienda.</strong> Cuando ten&iacute;a once a&ntilde;os, se establecieron en Se&uacute;l, donde todav&iacute;a vive. Carec&iacute;an de recursos, pero <strong>su padre, el tambi&eacute;n escritor Han Seung-Won</strong> (Jangheung County, Corea del Sur, 1939) procur&oacute; que ni a ella ni a su hermano <strong>Han Dong Rim</strong> les faltaran libros. La dificultad para mantener amistades duraderas por esa vida errante hizo que la ni&ntilde;a se refugiara en la lectura; m&aacute;s adelante, ya en la adolescencia, las vivencias dif&iacute;ciles de esta etapa reforzaron su inter&eacute;s por los libros, empez&oacute; a leer con atenci&oacute;n y comenz&oacute; a hacerse preguntas.
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                La escritora Han Kang                            </span>
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        Las preguntas: he ah&iacute; la clave de su obra<strong>. No pretende reconfortar ni testimoniar ni ense&ntilde;ar nada, sino compartir sus preguntas con el lector a trav&eacute;s de una construcci&oacute;n narrativa que incomoda y desconcierta tanto por la forma, de naturaleza experimental (no en vano se la califica a menudo de &ldquo;kafkiana&rdquo;) como, y sobre todo, por el fondo, que incide una y otra vez en la violencia, las violencias. </strong>Quiz&aacute; por influencia paterna &ndash;su padre escrib&iacute;a sobre personajes derrotados, a veces por s&iacute; mismos&ndash;, su literatura se orienta hacia los m&aacute;s vulnerables. A diferencia de &eacute;l, autor de una obra muy localista, Han Kang expande ese campo a otros niveles, que le han permitido cruzar fronteras y hacer que sus narraciones sean le&iacute;das de formas muy diferentes seg&uacute;n la cultura.
    </p><p class="article-text">
        Varios <strong>acontecimientos que marcaron su infancia resuenan en su obra</strong>: <em>Actos humanos</em> (2014) se inspira <strong>en la masacre que el Ej&eacute;rcito surcoreano perpetr&oacute; en su ciudad natal en 1970, </strong>durante una semana, cuando la poblaci&oacute;n os&oacute; rebelarse contra el d<strong>ictador Chun Doo-hwam; </strong>las fuentes no oficiales (se cree que el gobierno ocult&oacute; el n&uacute;mero real) hablan de miles de fallecidos. <em>Blanco</em> (2017), m&aacute;s autobiogr&aacute;fico, indaga en su propia familia: l<strong>a p&eacute;rdida de una hermana mayor, muerta a las pocas horas de nacer</strong>. &Iacute;ntima o social, la violencia siempre est&aacute; en el n&uacute;cleo, que explora desde diferentes &aacute;ngulos, en diferentes escenarios, con m&uacute;ltiples capas de lectura. Esa capacidad de renovarse, mantenerse fiel a sus preocupaciones primordiales y a la vez innovar en la forma, constituye otro de sus m&eacute;ritos.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Narradora de vocaci&oacute;n creativa</strong></h2><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de estudiar Filolog&iacute;a coreana en la Universidad de Yonsei, compagin&oacute; la escritura con las colaboraciones period&iacute;sticas y la ense&ntilde;anza hasta que, despu&eacute;s de su consolidaci&oacute;n internacional, pudo dedicarse por completo a su obra. <strong>Aunque debut&oacute; con cinco poemas publicados en una revista en 1993, su carrera se ha centrado m&aacute;s en la prosa, novela y cuento,</strong> con alguna incursi&oacute;n en el ensayo. Tiene, adem&aacute;s, formaci&oacute;n musical e inter&eacute;s por las artes visuales; un enfoque multidisciplinar que se nota en la creatividad de su narrativa y que ha dado lugar a proyectos curiosos, como el ensayo <em>Quietly Sung Songs</em> (2007), que se acompa&ntilde;a de un disco con diez canciones compuestas e interpretadas por ella misma.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Han Kang tiene la mirada entrenada para captar lo disfuncional y traumático en los mecanismos que sostienen la civilización contemporánea y los escribe sin eludir la crudeza</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En Occidente a&uacute;n queda mucho por descubrir de ella. Al castellano solo se han traducido cuatro novelas: <em><strong>La vegetariana </strong></em><strong>(2007), </strong><em><strong>Actos humanos </strong></em><strong>(2014), </strong><em><strong>Blanco</strong></em><strong> (2017) y la &uacute;ltima en editarse, </strong><em><strong>La clase de griego</strong></em><strong> (2011),</strong> publicada en castellano el pasado a&ntilde;o. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Su traductora desde el principio ha sido la coreana Sunme Yoon, que llegó con su familia a Argentina cuando tenía cinco años. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Su traductora desde el principio ha sido<strong> la coreana Sunme Yoon, que lleg&oacute; con su familia a Argentina cuando ten&iacute;a cinco a&ntilde;os</strong>. Han Kang fue, de hecho, un descubrimiento personal: cuando a&uacute;n no hab&iacute;a sido traducida a ninguna lengua <strong>logr&oacute; que la editorial argentina Bajo la luna publicara </strong><em><strong>La vegetariana</strong></em><strong> en 2012</strong>, una versi&oacute;n que luego revis&oacute; para su edici&oacute;n en Espa&ntilde;a. Cuando se trata de trasladar a un escritor de una cultura tan diferente, la labor del traductor adquiere m&aacute;s importancia si cabe.
    </p><p class="article-text">
        T&iacute;mida y discreta, Han Kang no se prodiga en apariciones p&uacute;blicas ni en declaraciones, aunque tampoco se esconde. El &eacute;xito internacional la pill&oacute; de improviso, puesto que <em>La vegetariana</em> no se tradujo al ingl&eacute;s hasta 2015, casi diez a&ntilde;os despu&eacute;s de su publicaci&oacute;n en coreano. Tampoco es de las que se prodigan en actos p&uacute;blicos y declaraciones (vivir lejos de los centros culturales de Occidente tampoco lo facilita). T&iacute;mida y discreta, defendi&oacute; el valor cultural e identitario de las lenguas: la novela est&aacute; protagonizada por una mujer que trata de recuperar la capacidad de hablar con el aprendizaje de una lengua muerta, el griego antiguo, junto a un profesor que ha crecido entre dos culturas, dos idiomas, con los conflictos internos subyacentes.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Violencia humana</strong></h2><p class="article-text">
        Cuando estudiaba se cruz&oacute; con un verso de su compatriota<strong> Yi Sang (1910-1937): </strong>&ldquo;Creo que las personas deber&iacute;an ser plantas&rdquo;. En 1997, escribi&oacute; un cuento sobre una mujer que se convert&iacute;a en planta. Diez a&ntilde;os despu&eacute;s, esa semilla dio lugar a su obra m&aacute;s c&eacute;lebre, que no es una exposici&oacute;n del ideario animalista ni una defensa del veganismo, sino una brillante met&aacute;fora de lo que le ocurre al individuo com&uacute;n cuando decide remar a contracorriente. Una mujer, ni joven ni hermosa, decide dejar de comer carne tras sufrir una pesadilla. En tres narraciones sucesivas, su marido, su cu&ntilde;ado y su hermana narran su progresi&oacute;n en puntos de vista que se contraponen; una exploraci&oacute;n kafkiana de la incomprensi&oacute;n, la marginaci&oacute;n, la soledad y la decrepitud con las que la familia y la sociedad condenan al que se atreve a ser diferente.
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                La escritora surcoreana Han Kang en una imagen de 2023. EFE/Alejandro García                            </span>
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        Sus narraciones se suelen situar en Corea, una sociedad m&aacute;s homog&eacute;nea y r&iacute;gida que la occidental, algo que explica en parte ese rechazo inicial hacia una obra tan disruptiva como la suya. H<strong>an Kang no teme en se&ntilde;alar la huella sangrienta de su pa&iacute;s: en </strong><em><strong>Actos humanos</strong></em><strong>, de estructura polif&oacute;nica, sigue las andanzas de un joven estudiante que se ofrece como voluntario en la improvisada morgue, un descenso a los infiernos de cad&aacute;veres amontonados, desfiguraciones, humores, descomposici&oacute;n y caos, mucho caos. </strong>Como en <em>La vegetariana</em>, el cuerpo vuelve a ser el centro de la violencia, en un sentido literal y simb&oacute;lico, el objeto de la destrucci&oacute;n &uacute;ltima del ser humano a manos del ser humano que ostenta el poder (pol&iacute;tico, social, patriarcal, racial, identitario).
    </p><p class="article-text">
        Es casi un lugar com&uacute;n decir que los escritores escriben desde los m&aacute;rgenes, como criaturas extra&ntilde;adas de la sociedad que encuentran una verdad desnuda en la miseria, las zonas de sombra, las v&iacute;ctimas. Han Kang, como tantos, <strong>tiene la mirada entrenada para captar lo disfuncional y traum&aacute;tico en los mecanismos que sostienen la civilizaci&oacute;n contempor&aacute;nea</strong>; pero los escribe como solo sabe, con una sensibilidad especial que no elude la crudeza sino que la expone sin pudor, no camufla el dolor sino que lo muestra sin contener el desgarro, no evita el conflicto sino que lo proyecta en su coraz&oacute;n, no consuela al lector sino que lo desarma, lo sacude, lo desorienta, porque as&iacute; es la reacci&oacute;n humana al dolor, a la enfermedad, a la muerte, a la violencia.
    </p><p class="article-text">
        En una sociedad que ha vivido y vive barbaries por la acci&oacute;n expresa de sus individuos, tiene sentido un Premio Nobel para Han Kang. No ha dejado de batir r&eacute;cords: primera autora en lengua coreana en recibir el Booker, primera mujer asi&aacute;tica en lograr el Nobel de Literatura, segunda coreana, abarcando todas las categor&iacute;as, en obtener un Nobel &ndash;tras el pol&iacute;tico y activista <strong>Kim Dae-jung,</strong> reconocido con el de la Paz en el a&ntilde;o 2000&ndash;. La elecci&oacute;n tambi&eacute;n llama la atenci&oacute;n sobre la necesidad de ampliar horizontes, como de hecho ya ocurre en otras esferas culturales, con hitos como la multipremiada pel&iacute;cula <em>Par&aacute;sitos</em> (2019). Sociedades lejanas, pero conectadas en este mundo global herido y violento, en el que la voz de Han Kang emerge como un grito po&eacute;tico para reivindicar a los ca&iacute;dos y conminarnos a reflexionar, aunque ya hayamos perdido toda la esperanza.
    </p><p class="article-text">
        <em>DM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Ros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/han-kang-nobel-mirada-insolita-cruda-violencia-humana_1_11724541.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 11 Oct 2024 03:00:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Han Kang, un Nobel para una mirada insólita y cruda sobre la violencia humana]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Premio Nobel de Literatura,Han Kang,Opinión,Literatura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Libros de octubre, algunas pistas de baile]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/libros-octubre-pistas-baile_129_11723110.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4cba1682-bc86-4563-acf7-91b955fe7a7d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Libros de octubre, algunas pistas de baile"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Libros, series, películas y un montón de cosas de las que aferrarse en medio del desconcierto.</p><p class="subtitle">La chispa de la escalera, las series del mes</p></div><p class="article-text">
        <em>No hay historia de amor: hay una danza /anclada al coraz&oacute;n de la memoria</em>. <em>Danza</em>, <strong>Leopoldo Brizuela.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Intento darle vueltas a un asunto que me tiene un poco tomada en los &uacute;ltimos d&iacute;as (uno &ntilde;o&ntilde;o, que nadie se asuste; para todo lo dem&aacute;s existen otros lugares). Es el baile del comienzo de <em>El jockey</em>, de <strong>Luis Ortega</strong>. Me cuesta reconstruir la conmoci&oacute;n que sent&iacute; cuando lo vi en el cine y aunque puedo volver a la escena muchas veces en <em>YouTube</em> &ndash;los productores eligieron esa escena como el primer tr&aacute;iler que circul&oacute; de la pel&iacute;cula&ndash;, <strong>hay algo de esa turbaci&oacute;n primigenia que se pierde para siempre. Y que a la vez me llama, me convoca a recordar, me hace volver</strong>. La secuencia es una trampa exquisita: los protagonistas, los encantadores Remo (<strong>Nahuel P&eacute;rez Biscayart</strong>) y Abril (<strong>&Uacute;rsula Corber&oacute;</strong>), bailan en un sal&oacute;n oscuro. 
    </p><p class="article-text">
        Suena <em>Sin disfraz</em>, de Virus, y eso que se ve se parece a un cortejo. Es que los cuerpos de los bailarines no se tocan, pero se miden como si quisieran llegar a la m&iacute;nima distancia posible, <strong>se tantean como si estuvieran a punto de engancharse</strong>. Cada uno, a su tiempo, da vueltas alrededor del otro y estira el aire que los separa hasta hacerlo exiguo. Los divide un resquicio o un abismo: ese espacio &iacute;nfimo que pueden tajear en el movimiento con sus extremidades, ese <em>toco el aire, a vos no te toco</em>. Esa <em>zona de promesas</em>, ese por ahora.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        Tal vez me cueste reconstruir el impacto que sent&iacute; en el cine porque se parece un poco al gesto de contar o que nos cuenten sobre un flirteo, un flechazo o una primera cita (si somos los que contamos, probablemente nos detengamos en detalles absurdos, nos cueste salir de los titubeos o aflore algo de incredulidad; si somos los que escuchamos tal vez pongamos la cara de <strong>Roberto Carnaghi</strong> mirando a los bailarines de <em>El jockey </em>extasiados, deformes y un poco atolondrados). El encuentro amoroso o ese vaiv&eacute;n entre la pista y el despiste; entre la coreograf&iacute;a y el desliz; <strong>entre el merodeo y la sincron&iacute;a imposible</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para seguir en el baile, armo r&aacute;pidamente un romancero musical y caprichoso con invitaciones a bailar entre el desgarro, el juego, el cortejo: <em>Let&rsquo;s Dance</em> (<a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/invitacion-david-bowie-estrella-porno-apuros_129_9842796.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">alguna vez hablamos por ac&aacute; de esa convocatoria</a> de <strong>David Bowie</strong> a correr, mecerse, temblar, a veces esconderse, no dejar de mover los pies); <em>Baila conmigo</em>, de <strong>Rita Lee</strong> (el rito sagrado, el llamado de la tierra: <em>&ldquo;Baila conmigo/como se baila en la tribu&rdquo;</em>); <em>Bailarina</em>, de Miranda! (el gancho pop, la versi&oacute;n m&aacute;s chillona del deseo: &ldquo;<em>Baila conmigo y as&iacute;/ mezclemos nuestros colores</em>&rdquo;), <em>Bailar en la cueva</em>, de <strong>Jorge Drexler</strong> (la ca&iacute;da sonora de las inhibiciones, <em>un cuerpo al fin</em>: <em>&ldquo;Cerrar el juicio, cerrar los ojos/o&iacute;r el clac con el que se rompen los cerrojos</em>); <em>El baile y el sal&oacute;n</em>, de Caf&eacute; Tacvba (la revelaci&oacute;n, el s&iacute;: &rdquo;y<em>o que era un solitario bailando</em>/m<em>e qued&eacute; sin hablar</em>/mientras t&uacute; me fuiste demostrando/que el amor es bailar&ldquo;).
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        <em>Sin disfraz</em> habla de <em>abandonar el frac</em> para amar, de hacerlo <em>por un minuto</em>. La historia m&aacute;s o menos conocida de la canci&oacute;n de <strong>Federico Moura</strong>, escrita en coautor&iacute;a con <strong>Roberto Jacoby</strong>, refiere al mundo <em>queer</em>, a una especie de gui&ntilde;o, a un traje pomposo que, ante el encuentro de los que bailan, ya no se necesita. <strong>Un cruce que es centelleo, que es clandestinidad, que se sostiene en un c&oacute;digo com&uacute;n pero tambi&eacute;n resbaladizo</strong>. Los protagonistas de <em>El jockey</em> &ndash;o mejor, sus cuerpos&ndash; no ser&aacute;n los mismos despu&eacute;s de su danza inaugural (de hecho, por distintas clases de accidentes, se golpear&aacute;n, se romper&aacute;n y, por fin, mutar&aacute;n). <strong>Vuelvo a pensar en ese baile, que en el fondo es un anzuelo: Remo y Abril no volver&aacute;n a ser tan esplendorosos como cuando bailan por primera vez </strong>y a la vez no podemos dejar de mirarlos, de acompa&ntilde;arlos en la fuga que sobreviene a ese inicio alucinante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Unos d&iacute;as antes de la pel&iacute;cula de Ortega vi <em>La pr&aacute;ctica</em>, de <strong>Mart&iacute;n Rejtman</strong>, otro cineasta que suele incluir pistas de baile o discotecas en sus pel&iacute;culas. En este caso no hay bailarines, pero s&iacute; varios cuerpos que tambi&eacute;n se van rompiendo. Hay varios accidentes y deslices. <strong>Se suele comentar mucho la forma en la que hablan los personajes de Rejtman, a m&iacute; me gusta m&aacute;s pensar en sus movimientos y en los tironeos a los que quedan expuestos</strong> (en <em>La pr&aacute;ctica</em>, de hecho, hay posturas de yoga, huesos que crujen, viajes en moto, trastabilleos, temblores de la naturaleza que los sacuden). Algo que me hizo re&iacute;r: en las dos pel&iacute;culas, en distintas situaciones amorosas y al mismo tiempo c&oacute;micas, <strong>los protagonistas se abisman, es decir, caen al alg&uacute;n vac&iacute;o</strong> (Remo se levanta de la cama, se tropieza desde una habitaci&oacute;n alta y se desploma; el personaje que encarna <strong>Esteban Bigliardi</strong> en la pel&iacute;cula de Rejtman va hablando con una chica que pareciera gustarle y se hunde repentinamente en una alcantarilla).
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                    alt="Esteban Bigliardi en una escena de la película &quot;La práctica&quot;, de Martín Rejtman."
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                Esteban Bigliardi en una escena de la película &quot;La práctica&quot;, de Martín Rejtman.                            </span>
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        El baile, otra vez el baile. Por estos d&iacute;as, en las much&iacute;simas entrevistas que dieron por el estreno de la pel&iacute;cula, <strong>Nahuel P&eacute;rez Biscayart y &Uacute;rsula Corber&oacute; coincidieron en decir que el baile fue lo primero que filmaron juntos </strong>y que, por su condici&oacute;n medio experimental (&ldquo;<em>hicimos bastantes bizarreadas</em>&rdquo;, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=jl6x59wJOso" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dijo la actriz por ac&aacute;</a>) se convirti&oacute; en la mejor manera de conocerse.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<em>Es ese arrojo, ese salto al vac&iacute;o que ten&eacute;s ah&iacute;, pero que ten&eacute;s que estar un poquito en aprietos para soltarlo</em>&rdquo;, dijo el actor en la misma entrevista. <strong>Tambi&eacute;n Luis Ortega se refiri&oacute; al asunto</strong>: &ldquo;<em>El baile genera un lenguaje que rompe con el discurso lineal de las palabras, que a la vez generan un pensamiento lineal, que a la vez genera la expectativa de un mensaje. Entonces, es una cadena de malos entendidos que no resulta buena a la hora de querer vehiculizar una expresi&oacute;n visceral. El baile lo que hace es que rompe el lenguaje y cuenta mejor que un di&aacute;logo. Bueno, no s&eacute; si cuenta mejor, lo cuenta de una manera m&aacute;s directa</em>&rdquo;.&nbsp;
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    </figure><p class="article-text">
        <em><strong>"Y bailamos, y ya no s&eacute; si es hoy, ayer o ma&ntilde;ana&rdquo;</strong></em><strong>, suena y vuelvo. </strong>A esa pista, a esos movimientos, a las torpezas, a las palabras que ya no dicen, a eso que quiero recordar y se pierde. A ese encantamiento de las primeras veces.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Arranca <em>Mil lianas</em>, este <em>clan de ritmos rotos</em> &ndash;gracias Bochat&oacute;n por la imagen&ndash;, <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esta pista virtual de cada viernes</a>. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. Los libros de octubre.</strong> Octubre lleg&oacute; con novedades editoriales  variadas. Entre novelas, cuentos, ensayos, nuevas ediciones de cl&aacute;sicos y antolog&iacute;as, los sellos apostaron este mes a nombres nuevos y tambi&eacute;n a los consagrados. <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-octubre-mujeres-maitena-borges-estados-unidos-hebe-uhart-humor-alexandra-kohan_1_11695210.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Por ac&aacute; pueden leer una suerte de gu&iacute;a que arm&eacute;</a> con algunos de los libros m&aacute;s destacados.
    </p><p class="article-text">
        Por mi parte ya arranqu&eacute; con las clases que Borges dio en una universidad estadounidense nada m&aacute;s y nada menos que a comienzos de 1976, que ahora public&oacute; Sudamericana con el t&iacute;tulo <em>Clases de literatura argentina. Universidad de Michigan</em>. <strong>El libro trae las transcripciones de esos encuentros entre el escritor y los estudiantes, con sus exposiciones dedicadas a Sarmiento, el </strong><em><strong>Mart&iacute;n Fierro</strong></em><strong> y Leopoldo Lugones</strong>, entre otros. Hay filo, hay agudeza, hay honestidad y much&iacute;sima gracia en cada una de ellas.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n ando con <em>El sentido del humor</em>, el nuevo ensayo de <strong>Alexandra Kohan</strong> que public&oacute; Paid&oacute;s (pronto novedades, mientras tanto <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/lecturas/cebra-bazar_129_11678199.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden ir leyendo un adelanto del libro en este enlace</a>).
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                Gioconda Belli, Slavoj Žižek, Alexandra Kohan, Jorge Luis Borges, Maitena y Truman Capote, entre los lanzamientos editoriales de octubre.                            </span>
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        <strong>La gu&iacute;a con las novedades editoriales destacadas de octubre se puede leer </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-octubre-mujeres-maitena-borges-estados-unidos-hebe-uhart-humor-alexandra-kohan_1_11695210.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en este enlace</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. Los libros de Han Kang.</strong> Las &uacute;ltimas horas estuvieron <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/veto-milei-voto-diputado_1_11720952.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">plagadas de malas noticias</a> y apenas una buena ilumin&oacute; un poco el desconcierto de estos d&iacute;as. El jueves se anunci&oacute; que <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/han-kang-gana-premio-nobel-literatura-2024_1_11722406.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la escritora surcoreana Han Kang gan&oacute; el premio Nobel de Literatura</a>. En una vieja entrega de <em>Mil Lianas</em> <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/elogio-fan-escritora-silencios_129_10514699.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que pueden encontrar por ac&aacute;</a> hablamos del bell&iacute;simo <em>Las clases de griego</em>, uno de los &uacute;ltimos libros de la autora, que lleg&oacute; a nuestro pa&iacute;s de la mano del sello Random House. <strong>Pero hace m&aacute;s de una d&eacute;cada que el nombre de Han Kang circula en la Argentina. </strong>Es que el sello independiente Bajo la Luna edit&oacute;, en 2012, <em>La vegetariana</em>, tal vez su libro m&aacute;s c&eacute;lebre, como parte de una interesant&iacute;sima colecci&oacute;n de literatura surcoreana. Una apuesta audaz en aquel momento para un libro impactante pero todav&iacute;a inaccesible para buena parte del mundo (a partir de entonces la obra de la escritora comenz&oacute; a conocerse m&aacute;s y a recibir premios internacionales como el Booker Prize). <strong>De hecho Han Kang estuvo de paso por Argentina para participar de una presentaci&oacute;n en la Feria del Libro de Buenos Aires de 2013</strong>,<a href="https://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/las12/13-8028-2013-05-17.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> tal como cuenta en esta nota para P&aacute;gina/12</a> la escritora argentina <strong>Marina Mariasch</strong>, quien tuvo la posibilidad de entrevistarla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con el anuncio del Nobel, la multinacional Penguin Random House adelantar&aacute; el lanzamiento de una nueva edici&oacute;n en espa&ntilde;ol de <em>La vegetariana</em>, que estaba previsto para finales de este a&ntilde;o, y seguramente publicar&aacute; m&aacute;s t&iacute;tulos de su obra. Cruzo los dedos para que llegue uno que me gusta particularmente. Se llama, al menos en la edici&oacute;n en ingl&eacute;s que tengo, <em>The White Book</em> y es una especie de h&iacute;brido compuesto por <strong>fragmentos desgarradores que rondan alrededor del color blanco</strong>, de un dolor particular que atraviesa a la propia Han Kang y de esa insistencia atronadora que puede llegar a ser el silencio.
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                    alt="La escritora Han Kang ganó el Premio Nobel de Literatura."
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                La escritora Han Kang ganó el Premio Nobel de Literatura.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>La escritora Han Kang acaba de ganar el Premio Nobel de Literatura. </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/elogio-fan-escritora-silencios_129_10514699.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>En este enlace</strong></a><strong>, un comentario sobre </strong><em><strong>La clase de griego</strong></em><strong>, su &uacute;ltimo libro traducido al espa&ntilde;ol y editado por Random House.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. Combo de pel&iacute;culas.</strong> Dejo <strong>un listado un poco ca&oacute;tico de pel&iacute;culas m&aacute;s o menos recientes</strong> que vi en el cine en el &uacute;ltimo tiempo y que por estas semanas aterrizaron en las plataformas de streaming m&aacute;s populares (s&eacute; que van a valorar el gesto especialmente aquellos y aquellas que est&eacute;n en Argentina y tengan la posibilidad de hacer alg&uacute;n tipo de pausa durante el fin de semana largo).
    </p><p class="article-text">
        Prime Video sum&oacute; a su men&uacute; <em>Challengers</em> (traducida a los ponchazos como <em>Desafiantes</em> en algunos lugares), de <strong>Luca Guadagnino</strong>. Arriba hablamos de cuerpos que se mueven o se rompen y cortejos y ac&aacute; hay bastante de eso. La historia se sit&uacute;a en el universo del tenis, tiene un tri&aacute;ngulo amoroso en el centro y <strong>est&aacute; protagonizada por Zendaya, Josh O&rsquo;Connor y Mike Faist</strong>. La misma plataforma tambi&eacute;n acaba de subir la adorable pel&iacute;cula de animaci&oacute;n <em>Robot Dreams </em>(<em>Mi amigo robot</em> en algunos sitios), que <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/elogio-piedras-libros-marzo_129_10988599.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">comentamos brevemente por ac&aacute;</a> por su m&uacute;sica.&nbsp;
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        Ya que hablamos de cine animado, Netflix sum&oacute; a su servicio esta semana el largometraje <em>El ni&ntilde;o y la garza</em> del maestro <strong>Hayao Miyazaki</strong>. No mucho para decir, salvo <em>&ldquo;qu&eacute; ganas de dejar todo y ponerme ya a verla una vez m&aacute;s&rdquo;</em>.
    </p><p class="article-text">
        Vi que est&aacute; disponible en la plataforma Max una pel&iacute;cula bastante inquietante que vi en el cine hace un par de a&ntilde;os. Se llama <em>The Nest </em>(perd&oacute;n que insista con esto de la traducci&oacute;n, en algunos lugares le pusieron <em>El refugio</em>), la dirigi&oacute; <strong>Sean Durkin</strong> y est&aacute; protagonizada por <strong>Jude Law</strong> y <strong>Carrie Coon</strong>. Un drama matrimonial situado en los &lsquo;80 que narra las peripecias de una familia que empieza a verse en problemas cuando, por decisi&oacute;n del padre &ndash;un hombre de negocios ambicioso y un poco err&aacute;tico&ndash;, se van de los Estados Unidos para instalarse en una casa aislad&iacute;sima y un poco t&eacute;trica en la campi&ntilde;a inglesa.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, este verano <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/mar-plata-gran-sueno-argentino-siete-caminos-libros-documentales-e-investigaciones-notables_1_10907387.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">le dedicamos una nota especial a Mar del Plata por su cumplea&ntilde;os 150</a> y les habl&eacute; del documental <em>Danubio</em>, de la cineasta argentina <strong>Agustina P&eacute;rez Rial</strong>. La pel&iacute;cula <a href="https://play.cine.ar/INCAA/produccion/9536" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">est&aacute; disponible en CineAR Play</a> para ver gratis. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>Banda sonora.</strong> Por ineludible, por magn&eacute;tica, esta semana se suman a este espacio todas las canciones que componen la banda sonora de <em>El jockey</em>, de Luis Ortega. <strong>De Virus a Sandro, de Palito Ortega a Nino Bravo, un viaje sonoro delicioso</strong> que encuentran, como todas las semanas, <a href="https://open.spotify.com/playlist/1wyu8dagjKTjVnIMd1ezsV?si=d2f0bb8b6da64d4a" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este enlace</a>. Ya que hablamos de la pel&iacute;cula, <a href="https://www.eldiarioar.com/espectaculos/morir-renacer-acaso-vivir-poetica-jockey-luis-ortega_1_11702160.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>me encant&oacute; esta nota que escribi&oacute; Moira Soto</strong></a><strong> </strong>que<strong> </strong>capta mucho del sonido de <em>El jockey</em>, de sus colores, de sus texturas. Tambi&eacute;n hay un repaso espectacular de las pel&iacute;culas anteriores del cineasta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto que tambi&eacute;n sum&eacute; canciones que rondan el baile, que lo celebran, que lo incitan. Entran, adem&aacute;s de las bandas y solistas que mencion&eacute; al comienzo,<strong> temas de Los Besos, Jamiroquai, Alaska y los Pegamoides, los Bee Gees y m&aacute;s</strong>.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        Un lugar especial, tambi&eacute;n, tienen esta vez algunas canciones de la m&aacute;s brillante reina de las pistas, <strong>Madonna</strong> (cantemos juntos: <em>come on, vogue/let your body move to the music</em>). Con <a href="https://www.instagram.com/p/DAy1hZpSqqd/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un texto s&uacute;per conmovedor que public&oacute; en Instagram</a>, la artista despidi&oacute; esta semana a su hermano<strong> Christopher Ciccone</strong>, quien muri&oacute; a los 63 a&ntilde;os y fue en alg&uacute;n momento de su carrera su compa&ntilde;ero de ruta y tambi&eacute;n su core&oacute;grafo.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Nos tomamos de las manos y bailamos a trav&eacute;s de la locura de nuestra infancia. De hecho, el baile fue un s&uacute;per pegamento que nos mantuvo juntos&rdquo;</em>, anot&oacute; por ah&iacute; y agreg&oacute;, entre much&iacute;simas otras, im&aacute;genes de bailes compartidos: <em>&ldquo;Descubrir la danza me salv&oacute; (...). Cuando finalmente tuve el coraje de irme a Nueva York para convertirme en bailarina mi hermano me sigui&oacute;. Y, otra vez, nos tomamos de la mano y bailamos a trav&eacute;s de la locura de Nueva York&rdquo;</em>.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DAy1hZpSqqd/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        <strong>Bonus track. </strong>Peque&ntilde;o recordatorio, por si se les pas&oacute; o andan un poco perdidos, control remoto en mano:<a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/series-peliculas-llegan-streaming-octubre-maria-soledad-morales-stephen-king-regresos_1_11694058.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> por ac&aacute; arm&eacute; un repaso con algunas series y pel&iacute;culas</a> que llegan a lo largo de octubre al streaming.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Bonus track II.</strong> Para cerrar, m&aacute;s invitaciones al baile y al encuentro: <strong>Rita Lee y Maria Beth&acirc;nia</strong> cantan juntas <em>Baila conmigo </em>en 1986.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        &iexcl;Hasta la pr&oacute;xima!
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Mil lianas</strong></em><strong>&nbsp;en un newsletter de&nbsp;</strong><em><strong>elDiarioAR</strong></em><strong>. Para recibirlo por correo electr&oacute;nico cada viernes&nbsp;</strong><a href="https://eldiarioar.us2.list-manage.com/subscribe?u=503cf153ccaaf3477f3bc20b1&amp;id=74523e5e53" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden suscribirse por ac&aacute;</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/libros-octubre-pistas-baile_129_11723110.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 11 Oct 2024 03:00:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Libros de octubre, algunas pistas de baile]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[El Jockey,Libros,Películas,Han Kang,Martín Rejtman]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La escritora surcoreana Han Kang gana el Premio Nobel de Literatura 2024]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/han-kang-gana-premio-nobel-literatura-2024_1_11722406.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/15a437cb-a02e-431b-9a90-448cbe3ad960_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La escritora surcoreana Han Kang gana el Premio Nobel de Literatura 2024"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La autora de 'La vegetariana' sucede al noruego Jon Fosse, galardonado el año pasado.</p></div><p class="article-text">
        Han Kang gan&oacute; el <strong>Premio Nobel de Literatura 2024</strong>. As&iacute; lo anunci&oacute; este jueves la Academia Sueca desde su sede situada en Estocolmo. El nombre de la autora de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/vegetariana-metamorfosis-femenina-sangrienta_128_3495860.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>La Vegetariana</em></a>, por la que fue reconocida con el Premio Man Booker Internacional, no figuraba entre los favoritos de las quinielas, que apuntaban otros autores como el anglo-indio Salman Rushdie, las japonesas Yoko Ogawa y Yoko Tawada, el argentino C&eacute;sar Aira, la china Can Xue, los australianos Gerald Murnane y Alexis Wright; las canadienses Anne Carson y Margaret Atwood; y el keniano Ngugi wa Thiong'o.
    </p><p class="article-text">
        Sucede al escritor y dramaturgo noruego <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/jon-fosse/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jon Fosse</a>, ganador del a&ntilde;o pasado, que fue reconocido por &ldquo;sus innovadoras obras de teatro y su prosa, que dan voz a lo innombrable&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1844332268191613152?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        La Academia considera que la obra de Han Kang se caracteriza por una doble exposici&oacute;n del sufrimiento -como tormento mental y f&iacute;sico- y por sus conexiones con el pensamiento oriental. &nbsp;&ldquo;En su obra, Han Kang confronta traumas hist&oacute;ricos y conjuntos invisibles de reglas y, en cada una de sus obras, expone la fragilidad de la vida humana&rdquo;, argument&oacute; el jurado respecto de la escritora galardonada este jueves.
    </p><p class="article-text">
        Y agregan: &ldquo;Tiene una conciencia &uacute;nica de las conexiones entre el cuerpo y el alma, los vivos y los muertos, y en su estilo po&eacute;tico y experimental se ha convertido en una innovadora en la prosa contempor&aacute;nea&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hang Kang naci&oacute; en 1970 en Gwanju, pero se traslad&oacute; con su familia a Se&uacute;l a los 11 a&ntilde;os. Es graduada en literatura coreana y aunque debut&oacute; como poeta se hizo conocida ante todo como narradora.
    </p><p class="article-text">
        En 1994 gan&oacute;, con su narraci&oacute;n &ldquo;Vela roja&rdquo;, el premio del diario Seouk Shinmun y a partir de ese momento public&oacute; varios libros con narraciones.
    </p><p class="article-text">
        En 2016 gan&oacute;, junto con su traductora al ingl&eacute;s, Deborah Smith, el premio Man Booker International por su primera novela, titulada &ldquo;La vegetariana&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Otra de sus novelas, &ldquo;Blanco&rdquo; tambi&eacute;n estuvo entre las candidatas al mismo galard&oacute;n y &ldquo;Obra humana&rdquo; obtuvo el Premio Malaparte en Italia.
    </p><p class="article-text">
        En La vegetariana el personaje central, un ama de casa coreana, empieza por convertirse en vegetariana, luego trata de eliminar todos los productos animales de su vida y termina por so&ntilde;ar con una vida como planta.
    </p><p class="article-text">
        El premio de Literatura, como el resto de los galardones Nobel, se entrega el 10 de diciembre, aniversario de la muerte del fundador de estas distinciones, Alfred Nobel.
    </p><p class="article-text">
        Con informaci&oacute;n de agencias.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/han-kang-gana-premio-nobel-literatura-2024_1_11722406.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 10 Oct 2024 11:11:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La escritora surcoreana Han Kang gana el Premio Nobel de Literatura 2024]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Nobel,Premio Nobel,Premio Nobel de Literatura,Han Kang]]></media:keywords>
    </item>
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