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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Cynthia Rimsky]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/cynthia-rimsky/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Cynthia Rimsky]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Libros anacrónicos, el humor como bandera]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/libros-anacronicos-humor-bandera_129_11916811.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6a1dede5-87d9-4ce6-9628-fb81e093efe1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Libros anacrónicos, el humor como bandera"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Libros, series, películas y un montón de cosas de las que aferrarse en medio del desconcierto.</p><p class="subtitle">Días de prófugos, un escritor de lo sórdido</p></div><p class="article-text">
        <em>&ldquo;El delirio en esta &eacute;poca / es tomar conciencia&rdquo;</em>. <em>Esta &eacute;poca</em>, <strong>Victoria Mil.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Uno.</strong> Empez&oacute; el momento en el que tengo que hacer un repaso por los libros que salieron y le&iacute; en el a&ntilde;o (la neurosis obsesiva o esa vuelta en calesita donde se combinan la obligaci&oacute;n laboral, el gusto un poco enajenado por las listas, las ganas genuinas de hacer memoria, la angustia por un posible olvido, el reloj que corre). Me refiero, claro, a las llamadas <em>novedades editoriales</em>, no a todo lo dem&aacute;s que leo sin ton ni son, sin pensar en el almanaque. Sin excepci&oacute;n, cada vez que encaro esta actividad me causa gracia. <strong>Es que apenas empiezo a ver mis apuntes, me doy cuenta de que por lo general los libros que m&aacute;s me atraen son justamente esos que le escapan al a&ntilde;o en el que salen o, mejor, a esa convenci&oacute;n resbaladiza que llamamos &eacute;poca</strong>. Y, por lo general tambi&eacute;n, quienes los escriben no lo hacen desde el pataleo o desde el r&oacute;tulo <em>anti</em> algo (pocos gestos m&aacute;s vacuos que la transgresi&oacute;n autoimpuesta, un punk cristalizado que solo puede nacer y morir como remera), sino desde la forma, que no es otra cosa que una mirada sobre el tiempo. Son libros desubicados, corridos, inadaptados. Son libros anacr&oacute;nicos que, a la vez, trabajan con im&aacute;genes, objetos o personajes extempor&aacute;neos.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &quot;Ideas diversas&quot;, de César Aira, salió por Blatt &amp; Ríos.                            </span>
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        <strong>Dos.</strong> <em>&ldquo;La imagen digital es fantasma del objeto. Tengo la teor&iacute;a de que el objeto va a volver, con toda su realidad, su dignidad, su belleza, su apelaci&oacute;n a los cinco sentidos. No creo que la humanidad se resigne al mundo espectral de las pantallas, teniendo a su alcance a los objetos. Sobre todo porque el objeto nunca se fue del todo. Los mismos dispositivos del mundo digital, pasablemente fetichizados, est&aacute;n ah&iacute; para recordarlo&rdquo;.</em> Encuentro esto en el cuaderno donde guardo algunos de los subrayados de lo que leo. Lo escribi&oacute; <strong>C&eacute;sar Aira</strong> en <em>Ideas diversas</em> (Blatt &amp; R&iacute;os, 2024), una de las publicaciones que m&aacute;s me gust&oacute; entre las que le&iacute; y se publicaron este a&ntilde;o. <strong>Un Aira fragmentario, peleador, c&oacute;mico en las sombras, casi vitalista desde la oscuridad. </strong>Un Aira que, a partir de escenas anacr&oacute;nicas que transcurren en bares, en libros, en cuadros, en fotos, lee e ilumina la &eacute;poca de manera oblicua.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tres.</strong> Sobre Aira escribi&oacute; el domingo pasado <strong>Juan Jos&eacute; Becerra</strong> <a href="https://www.eldiarioar.com/opinion/narciso-onanista_129_11902542.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en esta columna para elDiarioAR</a> (para seguir con el jueguito del repaso anual: si me preguntan, una de mis preferidas de 2024). Dijo que lo de Aira <em>&ldquo;es el hechizo por v&iacute;a del pensamiento entendido como una rama de la imaginaci&oacute;n. Una imaginaci&oacute;n pura (la especulaci&oacute;n hecha poes&iacute;a), en la que la gracia consiste en darle a las abstracciones un efecto irresistible de entretenimiento espont&aacute;neo, como si a trav&eacute;s de una transparencia m&aacute;s pr&iacute;stina que el aire lo vi&eacute;ramos a Aira en su laboratorio mental, especulando en vivo para nosotros (a diferencia de Borges, que especulaba en diferido)&rdquo;</em>. <strong>Becerra tambi&eacute;n se refiri&oacute; a la &eacute;poca o, mejor, a la dificultad que trae adherida su lectura</strong>: <em>&ldquo;Qu&eacute; dif&iacute;cil es ver y contar de qu&eacute; est&aacute; hecha una &eacute;poca. Sobre todo, si se la ve cursando la actualidad como un r&iacute;o, digamos el R&iacute;o de la Historia, a un ritmo cada vez m&aacute;s acelerado en busca, como siempre, de su ilusi&oacute;n de progreso autodestructivo. La Historia es un poquito cocain&oacute;mana. Desea sucesos grandilocuentes para poder contarlos, y por lo general no tiene en cuenta los costos de su despliegue. Su avance no conoce la suspensi&oacute;n. Falopera vieja, va para adelante porque la misi&oacute;n de los humanos que la empujan es correr como locos el furg&oacute;n de cola del tiempo y, si fuese posible, adelantarlo. Y el presente, para seguir con la comod&iacute;sima met&aacute;fora del r&iacute;o, es el mirador desde el que lo vemos pasar llevando sus resplandores y su mugre&rdquo;</em>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El escritor César Aira.                            </span>
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        <strong>Cuatro.</strong> Pienso en la estridencia del presente y tambi&eacute;n en las pocas personas y espacios que nos habilitan peque&ntilde;as suspensiones temporales de todo ese ruido (<a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/sirven-novelas-palabra-ano_129_11841522.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como dijimos la otra vez por ac&aacute;</a>, <strong>la cinchada m&aacute;s o menos de siempre: lo que hacemos de este siglo, lo que este siglo hace de nosotros</strong>). De pronto me vuelvo a subir a la calesita y en mi cabeza un listado difuso empieza a tomar la forma de un destello. El repaso me lleva por algunos encuentros, algunas risas, algunas conversaciones, algunas complicidades, la intimidad discreta y, claro, la lectura (s&iacute;, incluso los y las que somos m&aacute;s fatalistas podemos notar que todav&iacute;a existen algunos abrigos posibles). Hasta que el trabajo me llama una vez m&aacute;s y no me queda otra que volver a las listas de libros. Pienso en los motivos bien distintos por los que algunos de verdad me atrapan. Entonces agradezco ese refugio a quienes los escriben y los seguir&aacute;n escribiendo. Y tambi&eacute;n les doy las gracias a todos los que, casi siempre sin saberlo, ofrecen amparos m&iacute;nimos que nos dejan ejercer por un ratito nuestro derecho al anacronismo. <strong>Por ese encanto reservado, esa efervescencia persistente, ese vitalismo fuera del tiempo</strong>.
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        Esta entrega de <em>Mil lianas</em> es, como casi siempre, <strong>un peque&ntilde;o cat&aacute;logo de im&aacute;genes y personajes orgullosamente anacr&oacute;nicos</strong>. <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Por ac&aacute;</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. </strong><em><strong>Ruth</strong></em><strong>, de Adriana Riva. </strong>Con el humor como bandera. Con impunidad. Con la perspicacia que dan los a&ntilde;os y esa mezcla de parsimonia y apuro ineludible: tener todo el tiempo del mundo despu&eacute;s de una vida llena de obligaciones y empezar a percibir que las hojas del calendario vuelan. <strong>Ruth es una mujer jud&iacute;a de 82 a&ntilde;os, viuda y jubilada que pasa sus d&iacute;as estudiando movimientos art&iacute;sticos, palabras, mapas</strong> (<em>&ldquo;es mi manera de matar el tiempo, porque el tiempo se resiste a matarme&rdquo;</em>, asegura). Anacr&oacute;nica, claro, a veces va a la &oacute;pera con sus amigas, a veces intercambia mensajes con sus hijos, a veces observa como seres muy extra&ntilde;os a sus nietas, <strong>por lo general prefiere quedarse en camis&oacute;n en su departamento porte&ntilde;o y no tiene problema en confesarlo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>Ruth</em> es el t&iacute;tulo de la nueva novela de la escritora argentina <strong>Adriana Riva </strong>y el nombre de su protagonista. &ldquo;Un personaje entra&ntilde;able, de esos que no ser&aacute; f&aacute;cil olvidar&rdquo;, como apunta <strong>Federico Falco</strong> en la contratapa del libro.
    </p><p class="article-text">
        La historia est&aacute; contada a partir de la voz de la propia Ruth, una mujer que se dedica, con agudeza y gracia, a cuestionar algunas imposiciones que pesan sobre las personas. <strong>En especial sobre los ancianos, en particular sobre las mujeres de su edad</strong>. Riva, quien <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/enigma-madre-viajar-luna_129_8896244.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como contamos por ac&aacute;</a> se dedic&oacute; a observar con lucidez los v&iacute;nculos entre madres e hijas en sus libros anteriores (lo hizo en la novela <em>La sal</em> y tambi&eacute;n en el poemario <em>Ahora sabemos esto</em>) vuelve a lograrlo una vez m&aacute;s en esta novela tramada a partir de un relato luminoso, fresco y encantador.
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                &quot;Ruth&quot;, de Adriana Riva, salió por Seix Barral.                            </span>
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        <em><strong>Ruth</strong></em><strong>, de Adriana Riva, sali&oacute; por Seix Barral.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. </strong><em><strong>Anacron&iacute;as alemanas</strong></em><strong>, de Patricio Binaghi. </strong>&ldquo;Pienso sobre mi inconstancia en la nataci&oacute;n y en otras actividades e intereses a lo largo de mi vida. Cuando algo se vuelve rutina, abandono. Sin embargo, desde chico mantengo la afici&oacute;n por los vinilos, los libros y la fotograf&iacute;a&rdquo;, afirma <strong>Patricio Binaghi </strong>en <em>Anacron&iacute;as alemanas</em> (Parip&eacute;, 2024). Se trata de un libro que prefiere no encasillarse en un g&eacute;nero &ndash;podr&iacute;a pensarse como un diario de viaje, la cr&oacute;nica detallada del d&iacute;a a d&iacute;a de un coleccionista, las memorias fragmentarias de un argentino que busca su lugar en el mundo&ndash; para concentrarse en las insistencias de su autor. Y lo que insiste en &eacute;l son las preguntas, las ganas genuinas de bucear en libros, im&aacute;genes y archivos para rescatar algo de la belleza del universo, <strong>el af&aacute;n incansable de atesorar pedazos del siglo XX mientras lo inquieta el XXI</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Contado a partir de una serie de viajes a algunas ciudades alemanas &ndash;Binaghi naci&oacute; en Buenos Aires, pero est&aacute; instalado desde hace algunos a&ntilde;os en Europa&ndash; <strong>el libro expone una sucesi&oacute;n de recorridos por ferias, museos, galer&iacute;as, librer&iacute;as y anticuarios donde el autor puede llegar a encontrarse con esos objetos que lo desvelan y tambi&eacute;n con algunas sombras de su pasado</strong>. Pero, como casi siempre ocurre con los viajes, el relato minucioso de estos trayectos es una excusa que le sirve para reflexionar sobre las partidas, la modernidad, los v&iacute;nculos, la soledad, los regresos y la identidad.
    </p><p class="article-text">
        Patricio Binaghi naci&oacute; en Buenos Aires, en 1976. Estudi&oacute; Comunicaci&oacute;n Audiovisual y Gesti&oacute;n Cultural. Se especializ&oacute; en archivos. Produjo varios espect&aacute;culos teatrales, entre ellos <em>El coraz&oacute;n del da&ntilde;o</em>, basado en el libro de <strong>Mar&iacute;a Negroni</strong> y dirigido por <strong>Alejandro Tantanian</strong>, y <em>Cae la noche tropical</em>, una adaptaci&oacute;n de la novela de <strong>Manuel Puig</strong>. En 2016 fund&oacute; Parip&eacute; Books, una editorial con base en Espa&ntilde;a y Argentina. Desde 2021 dirige la revista <em>Bibliotech</em>, dedicada a los archivos, las bibliotecas y la documentaci&oacute;n de escritores.&nbsp;
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                    alt="Anacronías alemanas es el primer libro del editor y coleccionista Patricio Binaghi."
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            <span class="title">
                Anacronías alemanas es el primer libro del editor y coleccionista Patricio Binaghi.                            </span>
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        <em><strong>Anacron&iacute;as alemanas</strong></em><strong>, de Patricio Binaghi, sali&oacute; por Parip&eacute; Books.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>3. Clara y confusa</strong></em><strong>, de Cynthia Rimsky. </strong><em>&ldquo;Al menos yo me aferro a una pregunta, si ella me quiere: en cambio, los plomeros, &iquest;a qu&eacute; se aferran?&rdquo;</em>. En esos dos terrenos <strong>&ndash;el de la duda que viene siempre adherida al amor y el de un trabajo que reci&eacute;n empieza a conocer&ndash;</strong> se mueve el protagonista de <em>Clara y confusa </em>(Anagrama, 2024), la nueva novela de la escritora <em>Cynthia Rimsky</em>. Una obra plagada de peripecias, de enredos, de inquietudes vitales y sobre todo de preguntas.
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                    alt="La escritora chilena Cynthia Rimsky acaba de ganar el Premio Herralde de Novela por su libro &quot;Clara y confusa&quot;."
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                La escritora chilena Cynthia Rimsky acaba de ganar el Premio Herralde de Novela por su libro &quot;Clara y confusa&quot;.                            </span>
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        Es que el protagonista de la historia, flamante incorporaci&oacute;n al sindicato de plomeros de un peque&ntilde;o pueblo, <strong>conoce a Clara, una artista pl&aacute;stica que lo deslumbra y que lo hace cuestionarse todo</strong>. Desde el v&iacute;nculo que los une, a los manejos de su gremio. De los circuitos del arte y sus c&oacute;digos misteriosos, al amor y sus zonas opacas. En su mirada de enamorado y de errante, todo entra en el p&eacute;ndulo que va de la claridad a la confusi&oacute;n, todo es tembladeral, todo es querer entender y al mismo tiempo saber que no hay amor sin incertidumbre.
    </p><p class="article-text">
        Con v&eacute;rtigo y con humor, <strong>el libro acaba de ser distinguido con el Premio Herralde de Novela</strong>. Nacida en Chile y residente en la Argentina desde hace m&aacute;s de una d&eacute;cada, <strong>Cynthia Rimsky</strong> se convirti&oacute; en una de las voces m&aacute;s delicadas y singulares de la literatura latinoamericana contempor&aacute;nea. Tuve la posibilidad de hablar hace unos d&iacute;as con ella a prop&oacute;sito de su novela. Pueden leer la entrevista <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/cynthia-rimsky-interesa-pensar-arte-le-exigen-vez-explicaciones-mundo_1_11901213.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este enlace</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Clara y confusa, de Cynthia Rimsky, ganó el Premio Herralde                            </span>
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        <em><strong>Clara y confusa</strong></em><strong>, de Cynthia Rimsky, sali&oacute; por Anagrama. </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/cynthia-rimsky-interesa-pensar-arte-le-exigen-vez-explicaciones-mundo_1_11901213.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>En este enlace</strong></a><strong>, una entrevista con la autora.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Banda sonora. </strong>Un notici&oacute;n que se conoci&oacute; por estos d&iacute;as: en unas semanas llega a la Argentina <strong>Patti Smith</strong>. La artista viene a presentar el 27 de enero en el Teatro &Oacute;pera (Corrientes 860, CABA) una especie de performance que se llama <em>Correspondences</em> junto a la plataforma de arte sonoro contempor&aacute;neo Soundwalk Collective. Pueden leer un poco m&aacute;s sobre este show <a href="https://indiehoy.com/recitales/soundwalk-collective-patti-smith-llegan-a-argentina-fecha-lugar-y-entradas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por ac&aacute;</a>. <strong>Para ir calentando motores, sum&eacute; algo de su m&uacute;sica a nuestra banda sonora compartida</strong>. Se escucha, como siempre, <a href="https://open.spotify.com/playlist/1wyu8dagjKTjVnIMd1ezsV?si=427912fdf5fa45d0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por ac&aacute;</a>.
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            <iframe style="border-radius:12px" src="https://open.spotify.com/embed/playlist/1wyu8dagjKTjVnIMd1ezsV?utm_source=generator" width="100%" height="352" frameBorder="0" allowfullscreen="" allow="autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture" loading="lazy"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        Algo m&aacute;s: los medios internacionales empezaron a armar listas con las mejores canciones de 2024. Estuve un poco dispersa por estos d&iacute;as y m&aacute;s dedicada a lo instrumental que a la m&uacute;sica cantada, as&iacute; que pude prestarles muy poca atenci&oacute;n a estos balances. <strong>Pero entre los que m&aacute;s me engancharon, est&aacute; </strong><a href="https://www.theguardian.com/music/2024/dec/06/the-20-best-songs-of-2024" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>el que hizo el diario brit&aacute;nico The Guardian</strong></a><strong>, que se confeccion&oacute; a partir del voto de m&aacute;s de 20 redactores que escriben sobre m&uacute;sica all&iacute;</strong> (<a href="https://open.spotify.com/playlist/3Tc0xMxrmLx1r1GoliQvnR?si=d2f5e653873c4d5f" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se escucha en este enlace si tienen ganas</a>). Para mi gusto tiene la dosis justa de pop, algo canchero, viejos conocidos, sorpresas y novedades a las que nunca hubiera llegado si no fuera por esta selecci&oacute;n.<strong> Aprovech&eacute; y de paso eleg&iacute; algunas de las canciones de ah&iacute; para nuestra lista compartida.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Bonus track. </strong><em>&ldquo;Una &eacute;poca de la Argentina se acaba. Es l&oacute;gico, las &eacute;pocas se acaban, pero es duro, cuando es la tuya, verlo. Beatriz Sarlo fue un pilar de esa &eacute;poca que creci&oacute; en la esperanza sesentista, se acurruc&oacute; frente al horror de los setentas y despleg&oacute; lo que pudo desplegar a partir de 1983, nuestra fallida democracia&rdquo;</em>, escribi&oacute; <strong>Mart&iacute;n Caparr&oacute;s</strong> para despedir a <strong>Beatriz Sarlo</strong>, quien muri&oacute; esta semana a los 82 a&ntilde;os (<a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/epoca-sarlo_1_11909067.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden leer el texto completo en este enlace</a>). Habl&aacute;bamos arriba de las dificultades para descifrar los tiempos y con ella se va, adem&aacute;s de una de las mayores intelectuales de la escena cultural y pol&iacute;tica de la Argentina, una enorme lectora de &eacute;pocas.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Beatriz Sarlo, en la presentación de la primera novela de Martín Caparrós, “No velas a tus muertos”, en el segundo piso de Pippo, la fonda de la calle Montevideo reputada por su tuco y pesto. Era diciembre de 1986."
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                Beatriz Sarlo, en la presentación de la primera novela de Martín Caparrós, “No velas a tus muertos”, en el segundo piso de Pippo, la fonda de la calle Montevideo reputada por su tuco y pesto. Era diciembre de 1986.                            </span>
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        <strong>Posdata. </strong>Gracias a todos los lectores y lectoras de Mil lianas que me cruc&eacute; por estos d&iacute;as de reuniones de fin de a&ntilde;o, brindis y encuentros (algunos bastante ins&oacute;litos) y me dijeron cosas muy lindas sobre este espacio. Tambi&eacute;n a quienes mandan mails o mensajes por las redes. <strong>La correspondencia, por la v&iacute;a que sea, siempre es una alegr&iacute;a</strong>. A modo de peque&ntilde;o homenaje y porque hablamos m&aacute;s de una vez por ac&aacute; sobre su trabajo, dejo para el cierre una imagen de <a href="https://www.eldiarioar.com/espectaculos/muere-actriz-marisa-paredes-78-anos_1_11908007.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Marisa Paredes</a> en <em>La flor de mi secreto</em>, una de mis pel&iacute;culas favoritas de todos los tiempos. <strong>Un agradecimiento eterno para una actriz inolvidable.</strong>
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                Marisa Paredes en una escena de &quot;La flor de mi secreto&quot; de Pedro Almodóvar.                            </span>
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        &iexcl;Hasta la pr&oacute;xima!
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Mil lianas</strong></em><strong>&nbsp;en un newsletter de&nbsp;</strong><em><strong>elDiarioAR</strong></em><strong>. Para recibirlo por correo electr&oacute;nico cada viernes&nbsp;</strong><a href="https://eldiarioar.us2.list-manage.com/subscribe?u=503cf153ccaaf3477f3bc20b1&amp;id=74523e5e53" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden suscribirse por ac&aacute;</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/libros-anacronicos-humor-bandera_129_11916811.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Dec 2024 10:01:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,César Aira,Adriana Riva,Cynthia Rimsky,Literatura argentina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cynthia Rimsky: “Me interesa pensar por qué al arte se le exigen cada vez más explicaciones sobre el mundo”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/cynthia-rimsky-interesa-pensar-arte-le-exigen-vez-explicaciones-mundo_1_11901213.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f44f947d-be96-4eca-b6f5-4ffb80886a8f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cynthia Rimsky: “Me interesa pensar por qué al arte se le exigen cada vez más explicaciones sobre el mundo”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La escritora chilena, que reside en el país desde hace más de una década, acaba de ganar el Premio Herralde por una novela que indaga con lucidez en el amor y la búsqueda de sentido en la creación artística. Su mirada sobre la Argentina y por qué con la llegada de Javier Milei a la presidencia eligió un tono humorístico para el libro.</p></div><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Al menos yo me aferro a una pregunta, si ella me quiere: en cambio, los plomeros, &iquest;a qu&eacute; se aferran?&rdquo;</em>. En esos dos terrenos <strong>&ndash;el de la duda que viene siempre adherida al amor y el de un trabajo que reci&eacute;n empieza a conocer&ndash;</strong> se mueve el protagonista de <em>Clara y confusa </em>(Anagrama, 2024), la nueva novela de la escritora<strong> Cynthia Rimsky</strong>. Una obra plagada de peripecias, de zonas di&aacute;fanas, de enredos, de inquietudes vitales y sobre todo de preguntas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es que el protagonista de la historia, flamante incorporaci&oacute;n al sindicato de plomeros de un peque&ntilde;o pueblo, conoce a Clara, una artista pl&aacute;stica que lo deslumbra y que lo hace cuestionarse todo. Desde el v&iacute;nculo que los une, a los manejos de su gremio. De los circuitos del arte y sus c&oacute;digos misteriosos, al amor y sus zonas difusas.<strong> En su mirada de enamorado y de errante, todo entra en el p&eacute;ndulo que va de la claridad a la confusi&oacute;n</strong>, todo es tembladeral, todo es querer entender y al mismo tiempo saber que no hay amor sin incertidumbre.
    </p><p class="article-text">
        Narrado con v&eacute;rtigo y con humor, el libro acaba de ser distinguido con el Premio Herralde de Novela. Nacida en Chile y residente en la Argentina desde hace m&aacute;s de una d&eacute;cada, <strong>Cynthia Rimsky se convirti&oacute; en una de las voces m&aacute;s delicadas y singulares de la literatura latinoamericana contempor&aacute;nea</strong>. 
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                Clara y confusa, de Cynthia Rimsky, ganó el Premio Herralde                            </span>
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        <strong>&ndash; &iquest;Ten&eacute;s claro el germen, el origen de la historia que cuenta esta novela?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Creo que algo empez&oacute; a pasar a partir de que un par de editores me dijeron que mi libro anterior era confuso. Confuso y algo moroso en la parte del medio. <strong>Entonces me puse a pensar en eso, en qu&eacute; era la confusi&oacute;n y qu&eacute; era claridad. Ya me hab&iacute;an dicho algunas veces que costaba entender alg&uacute;n libro que escrib&iacute; o que ten&iacute;a que tener un tipo lector que hiciera un esfuerzo para leerlos.</strong> Hay un ensayo de <strong>Alan Pauls</strong> que se llama<em> Fallar otra vez</em>, publicado por Gris Tormenta. Ah&iacute; &eacute;l dice que hay ciertos escritores y escritoras que tienen como una falla y convierten esa falla en una marca de su escritura. As&iacute; que me pregunt&eacute; qu&eacute; podr&iacute;a pasar si a la confusi&oacute;n o a la idea de la incomprensi&oacute;n la convert&iacute;a en un signo de mi escritura, pero de manera ir&oacute;nica, ri&eacute;ndome de eso. A partir de ah&iacute;, lo &uacute;nico que ten&iacute;a la novela era el t&iacute;tulo, <em>Clara y confusa</em>, y ciertas im&aacute;genes dispersas que todav&iacute;a no armaban nada. Hasta que tir&eacute; una pregunta, porque siempre en mis libros parto de una pregunta que me interesa que haga un trayecto. Antes escrib&iacute;a m&aacute;s de viajes, pero ahora sigo el camino de una pregunta, la voy poniendo en distintos lugares y es como un viaje tambi&eacute;n, pero a trav&eacute;s de una pregunta. Esta vez la pregunta era c&oacute;mo saber si alguien te ama o no te ama.&nbsp; Con el tiempo fue surgiendo el plomero, que era un personaje que est&aacute; en un pueblo vecino al lugar en el que vivo. Yo lo llamaba y &eacute;l nunca ven&iacute;a a arreglarme el techo. Ya lo hab&iacute;a puesto en un libro anterior, <em>La vuelta al perro</em>, y esta vez le dije bueno, &ldquo;si no ven&iacute;s ac&aacute; a arreglarme el techo te pongo en una novela&rdquo;. &Eacute;l se ri&oacute;, pero no vino. Entonces dije &ldquo;lo voy a poner en la novela&rdquo; (risas). <strong>Una peque&ntilde;a venganza literaria</strong>.
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        <strong>&ndash; La novela se torna muy graciosa por momentos. De hecho, Marta Sanz, una de las integrantes del jurado del Premio Herralde, destac&oacute; justamente su tono humor&iacute;stico. &iquest;Fuiste consciente de ese registro mientras escrib&iacute;as, lo buscaste o apareci&oacute; en la escritura?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Yo ven&iacute;a trabajando con la iron&iacute;a ya desde <em>El futuro es un lugar extra&ntilde;o</em>. Creo que eso se profundiz&oacute; despu&eacute;s con <em>Yomur&iacute;</em>. Aqu&iacute; me gust&oacute; mucho re&iacute;rme mientras lo escrib&iacute;a y tambi&eacute;n re&iacute;rme porque fue justo cuando sali&oacute; (Javier) Milei y a mi alrededor estaba todo el mundo triste, muy deprimido y con mucha angustia. <strong>Entonces me dije &ldquo;no voy a pasar cuatro a&ntilde;os en este estado de &aacute;nimo porque me voy a enfermar, me tengo que re&iacute;r con algo&rdquo;</strong>. Con esta novela percib&iacute; que el humor puede llegar a ayudar a tomar una distancia, a mirar mejor. Cuando un lector o una lectora se r&iacute;e me da la impresi&oacute;n de que se sacude y tambi&eacute;n de que se pone en una disposici&oacute;n de mayor apertura a leer. La risa es un sacud&oacute;n, algo que te saca de tu esquema y te prepara para leer de otra manera. Entonces creo que busqu&eacute; eso y que ac&aacute; est&aacute; marcado no solo desde alg&uacute;n absurdo, sino tambi&eacute;n desde las peripecias que va atravesando el personaje.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Cynthia Rimsky nació en Santiago de Chile, en 1962, y vive en la Argentina desde hace más de una década."
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                Cynthia Rimsky nació en Santiago de Chile, en 1962, y vive en la Argentina desde hace más de una década.                            </span>
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        <strong>&ndash; Esas peripecias del protagonista tienen que ver con el trabajo que realiza como plomero, pero tambi&eacute;n porque se mete en los vericuetos de lo sindical: &eacute;l forma parte del gremio y ah&iacute; va a ir investigando algunas cosas que suceden all&iacute;. &iquest;Qu&eacute; te interesaba de todo ese mundo? &iquest;Estabas pensando alrededor del poder?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Creo que estaba un poco cansada de escuchar hablar de la corrupci&oacute;n. Mejor dicho, me cansaba o&iacute;r la palabra corrupci&oacute;n porque es como una palabra que se tira para culpabilizar todo sin precisiones. Entonces no hay una reflexi&oacute;n o una mirada sobre la corrupci&oacute;n. Tal vez por eso lo que quer&iacute;a era poner esa palabra, que es tremenda, en un lugar muy peque&ntilde;o en un pueblo con plomeros que se juntan en un caf&eacute; y ver qu&eacute; pasa desde ah&iacute; con el poder. Esto me llev&oacute; a entender que el poder es una cosa mucho m&aacute;s compleja y mucho m&aacute;s fantasmal, que est&aacute; arraigada en h&aacute;bitos, en miradas que tenemos medio anquilosadas. Es eso: un fen&oacute;meno donde se mezclan lo real, lo fantasm&aacute;tico, la tradici&oacute;n. Que no es no es llegar y decirle a todo &ldquo;corrupci&oacute;n&rdquo;. Esto me llev&oacute; a trabajarlo, pero en un ambiente peque&ntilde;o en el que todos podr&iacute;amos sentirnos interpelados y no que la corrupci&oacute;n fuera algo que le pasa a otro. de hecho ese ejemplo ese se&ntilde;or no del del de uno de los plomeros que va con el carrito y termina tom&aacute;ndose.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando un lector o una lectora se ríe me da la impresión de que se sacude y también de que se pone en una disposición de mayor apertura a leer. La risa es un sacudón, algo que te saca de tu esquema y te prepara para leer de otra manera.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; El poder de verdad en la novela no tiene cara, es un poder esquivo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Es que as&iacute; es como funciona el poder. <strong>De hecho ah&iacute; se ve que el s&iacute;mbolo del poder es tener un Porsche</strong>. El poder hoy d&iacute;a es puro s&iacute;mbolo, nunca se sabe exactamente d&oacute;nde est&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Clara es artista pl&aacute;stica y en la novela tambi&eacute;n aparecen preguntas alrededor del arte. Sobre qu&eacute; es el arte, c&oacute;mo circula, qui&eacute;n lo valida. &iquest;Por qu&eacute; elegiste este universo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Creo que part&iacute; de la idea de la incomprensi&oacute;n, por preguntarme por qu&eacute; hay algunos y algunas artistas que la logran y otros que no, por fuera de las reglas del arte de hoy que pueden llegar a ser demasiado esquem&aacute;ticas. <strong>A veces esto pasa mucho m&aacute;s por coincidencias, por azares, por esto de haberse ganado un premio</strong> (risas). Por otro lado, me interesa pensar por qu&eacute; al arte se le exigen cada vez m&aacute;s explicaciones sobre el mundo. Entonces, &iquest;qu&eacute; pasa con los artistas o las artistas que tienen un tipo de obra que no est&aacute; hecha para explicar? &iquest;Qu&eacute; pasa con ese arte que es un arte al que no se entra por la comprensi&oacute;n intelectual?<strong> &iquest;Y con ese que no viene a darnos respuestas, sino m&aacute;s bien, a movernos la cabeza o llegarnos a trav&eacute;s de los sentidos?</strong> Esto tambi&eacute;n pasa con la literatura: se le exige hoy en d&iacute;a que d&eacute; explicaciones sobre el mundo. Entonces la literatura se reduce a temas, a la literatura del tema. La literatura de la ecolog&iacute;a, del femicidio, de la violencia, del narco. &iquest;Pero qu&eacute; pasa con una literatura que no busca explicaciones?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; El mismo protagonista, casi al final, dice que saber o entender se est&aacute; convirtiendo en algo que va m&aacute;s all&aacute; de sus posibilidades.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Exacto. Clara le ense&ntilde;a por una parte a mirar arte sin tratar de entender y a la vez &eacute;l mismo no deja de pensar que tal vez si ella, en lo que hace, armara un peque&ntilde;o relato tal vez le ir&iacute;a mejor. Me parec&iacute;a interesante echar a rodar esa pregunta, para ver qu&eacute; qu&eacute; ocurr&iacute;a, sin tratar de encontrar una respuesta. <strong>Porque tambi&eacute;n aparece la idea del &eacute;xito: hay artistas que lo tienen y otros que no.</strong> Entonces quise ver cu&aacute;les son los factores que se van conjugando. Porque a veces el poder se ejerce con ciertos proyectos art&iacute;sticos de maneras poco claras. A veces es simplemente una cr&iacute;tica de arte que le tira el pulgar para arriba a una y le pone el pulgar para abajo a otro.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El poder hoy día es puro símbolo, nunca se sabe exactamente dónde está.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Clara se llama as&iacute; y es la menos clara de todas. Es un personaje un poco misterioso. &iquest;Te serv&iacute;a para hablar de los vaivenes, del amor como un lugar siempre difuso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Creo que ven&iacute;a bien para pensar que no existe el lugar de la claridad y el lugar de la confusi&oacute;n, sino que es una tensi&oacute;n que est&aacute; siempre presente y que nunca se soluciona. Pero tambi&eacute;n es importante pensar que Clara es poco clara porque est&aacute; vista siempre desde &eacute;l, que est&aacute; muy confundido tambi&eacute;n. Hay un juego con eso. &iquest;Qui&eacute;n es Clara, no? &iquest;Existe as&iacute; como &eacute;l la ve? <strong>No s&eacute; si te ha pasado, pero cuando uno rompe con alguien o est&aacute; en conflicto con una relaci&oacute;n uno empieza a repasar lo que se dijo. Esas elucubraciones &ldquo;pero me dijo tal cosa y yo respond&iacute; tal otra&rdquo;</strong>. Se empiezan a armar como millones de variaciones. Est&aacute; la pregunta por el amor y tambi&eacute;n por el lugar del amor dentro de la creaci&oacute;n art&iacute;stica, es decir, qu&eacute; pasa con las parejas cuando hay alguien que est&aacute; tan obsesionado con crear. &iquest;Qu&eacute; lugar tiene el amor ah&iacute;? &iquest;Qu&eacute; pasa con el o la que no se dedica al arte? <strong>&iquest;Puede entender esa dedicaci&oacute;n total y absoluta que tienen los artistas?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; &iquest;En tu caso c&oacute;mo viv&iacute;s esto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Vivir conmigo debe ser muy dif&iacute;cil, no lo s&eacute; (risas). Yo estoy a las 9 de la ma&ntilde;ana en mi taller y no salgo hasta las 7 de la tarde y los fines de semana tambi&eacute;n porque lo que m&aacute;s me gusta hacer en el mundo es escribir y leer. Por lo tanto no debe ser f&aacute;cil para la otra persona que eso que hacemos es realmente es lo que est&aacute; primero. Yo en alg&uacute;n momento me dije &ldquo;bueno, esto es lo que me gusta hacer y m&aacute;s que nada en el mundo&rdquo;. Y a partir de ah&iacute; he ido creando las posibilidades para ir comprando tiempo para dedicarle a eso. De hecho vivo en el campo, porque ah&iacute; se gasta menos plata y esa vida m&aacute;s austera te permite, no tener que trabajar tanto para poder dedicarte a esto. Que, por otro lado, es un trabajo por el cual uno casi no percibe dinero. <strong>As&iacute; que toda mi vida, en vez de comprarme alguna cosa material, he comprado tiempo</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Además de dedicarse a la escritura, Cynthia Rimsky es docente en la Universidad Nacional de las Artes (UNA)."
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                Además de dedicarse a la escritura, Cynthia Rimsky es docente en la Universidad Nacional de las Artes (UNA).                            </span>
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        <strong>&ndash; &iquest;Qu&eacute; implica para vos un reconocimiento como el Premio Herralde?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Es algo que me llega cuando ya tengo libros publicados por lo tanto de alg&uacute;n modo lo siento como un cierto espaldarazo a un proyecto de escritura. Y eso me gusta, entiendo que me van a leer m&aacute;s personas porque en general a las personas les importan los premios (risas). <strong>Yo iba a seguir escribiendo igual, pero bueno, esto le da m&aacute;s espacio a este proyecto de escritura y llega tambi&eacute;n a un p&uacute;blico mayor.</strong> A su vez, ese p&uacute;blico que dec&iacute;a que quiz&aacute;s mis libros eran m&aacute;s dif&iacute;ciles o eran para un grupo peque&ntilde;o de gente tal vez cambie de idea. Est&aacute; bueno que un premio corra y barra esas etiquetas que a veces nos cuelgan.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Llev&aacute;s m&aacute;s de una d&eacute;cada viviendo en Argentina y estamos transitando momentos dif&iacute;ciles. En el caso de tus actividades, como docente en la Universidad de las Artes y tambi&eacute;n como escritora, el panorama no es muy alentador. &iquest;Qu&eacute; te hace seguir eligiendo este pa&iacute;s para vivir?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Argentina sigue teniendo algo que me gusta mucho a m&iacute; y que tiene que ver con un tipo de informalidad, con cierto caos por donde se desarma el convencionalismo.<strong> Tengo la sensaci&oacute;n de que todav&iacute;a aqu&iacute; hay una amplitud que, por ejemplo en pa&iacute;ses m&aacute;s formales como Chile, no existe. </strong>All&aacute;&nbsp; la mercanc&iacute;a, el concepto de mercanc&iacute;a, est&aacute; en todo. Mientras que siento que ac&aacute; todav&iacute;a hay lugares donde uno se puede escapar. Est&aacute; todo agujereado y por eso agujeros aparecen espacios de amplitud, de diferencia, de tolerancia a la diferencia. Aunque todo eso est&eacute; puesto en cuesti&oacute;n en estos momentos, tengo fe y esperanza de que esto no va a cambiar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Es un partido dif&iacute;cil, se habla incluso de una &ldquo;batalla cultural&rdquo; desde el gobierno.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, en ese sentido tengo momentos contradictorios. Porque por una parte tengo la sensaci&oacute;n de que uno no puede contestarle a todo lo que ellos te tiran, porque si no te tienen bailando a su ritmo. Y me parece que lo hacen para distraernos de otras cosas, que son como bombas de humo y que uno no tiene que caer. <strong>Por otro lado, creo que lo importante es seguir haciendo lo que uno hace y que esa es la verdadera y gran batalla cultural: seguir haciendo lo que uno hace con m&aacute;s alegr&iacute;a y convocando m&aacute;s gente. </strong>Quiz&aacute; muchos y muchas est&aacute;bamos muy c&oacute;modos como militantes. Y ca&iacute;mos como en una comodidad y en un cierto individualismo. Quiz&aacute; esta situaci&oacute;n actual nos compele a volver a trabajar a nivel de base, a conversar con tu vecino o con tu vecina, al trabajo de hormiga de volver a conversar y no estar encerrados disputando los peque&ntilde;os triunfos de nuestro peque&ntilde;o bienestar. Son situaciones que nos obligan a movernos de ese espacio de comodidad peque&ntilde;o y precario que cre&iacute;amos haber conseguido, pero que era un espacio al fin. 
    </p><p class="article-text">
        <em>AL/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/cynthia-rimsky-interesa-pensar-arte-le-exigen-vez-explicaciones-mundo_1_11901213.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 15 Dec 2024 03:13:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cynthia Rimsky: “Me interesa pensar por qué al arte se le exigen cada vez más explicaciones sobre el mundo”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cynthia Rimsky,Literatura,Libros,Premio Herralde de Novela]]></media:keywords>
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