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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Patti Smith]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Patti Smith]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Un poeta en apuros, el sueño de Patti Smith]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/poeta-apuros-sueno-patti-smith_129_13187287.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/909dde75-a62f-4b55-80f7-988359d9ce24_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un poeta en apuros, el sueño de Patti Smith"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Libros, series, películas y un montón de cosas para aferrarse en medio del desconcierto.</p><p class="subtitle">Responsabilidades absurdas, días de Feria del Libro</p></div><p class="article-text">
        <em>Siempre imagin&eacute; que escribir&iacute;a un libro, aunque fuera peque&ntilde;o, que transportara a un reino imposible de medir, incluso de recordar.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Imaginaba muchas cosas. Que brillaba. Que era buena. Que viv&iacute;a sin sombrero en la cima de una monta&ntilde;a haciendo girar una rueda que a su vez hac&iacute;a girar la Tierra, y que, invisible entre las nubes, yo ten&iacute;a alguna influencia, era de alguna utilidad.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Deseos curiosos que, como plumas en el aire, volv&iacute;an ligeros los miembros de una ni&ntilde;a espigada y taciturna que apenas era capaz de impedir que sus medias cortas desaparecieran dentro de sus zapatones.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Todas mis medias estaban deformadas, tal vez porque a menudo las llenaba de canicas. Las cargaba de &aacute;gata y de acero, y me iba. Aquello se me daba bien, y pod&iacute;a derrotar a cualquiera que tuviera alrededor.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Por la noche vaciaba el bot&iacute;n encima de la cama y frotaba las canicas con una gamuza. Las ordenaba por colores, seg&uacute;n sus cualidades, y ellas solas se reordenaban de nuevo&hellip;, peque&ntilde;os planetas brillantes, cada uno con su historia, sus ansias de oro.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Nunca tuve la sensaci&oacute;n de que esa facilidad para ganar a las canicas viniera de m&iacute;. M&aacute;s bien pensaba que estaba en el objeto en s&iacute;. Un talism&aacute;n que cobraba vida cuando yo lo tocaba. As&iacute;, encontraba magia en todo, como si todas las cosas, toda la naturaleza llevara la impronta de un genio.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Hab&iacute;a que ir con cuidado, hab&iacute;a que ser sagaz. Porque los sagaces pueden capturar algo lejano y hacerlo suyo.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Y el viento levantaba los bordes de la tela que cubr&iacute;a mi ventana. All&iacute; hac&iacute;a yo guardia, alerta a lo peque&ntilde;o, que bajo la mirada atenta f&aacute;cilmente se volv&iacute;a monstruoso y bello.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Observaba, calculaba y, de pronto, ya no estaba all&iacute;: era un caprichoso planeador revoloteando de campo en campo, inconsciente de mis torpes brazos o de mis medias rebeldes.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Me iba y no se enteraba nadie. Porque para todos yo segu&iacute;a entre ellos, en mi peque&ntilde;a cama, ensimismada en alg&uacute;n juego de ni&ntilde;os.</em>
    </p><p class="article-text">
        Este relato de <strong>Patti Smith</strong> lleva como t&iacute;tulo <em>Una llamada</em> y pertenece a su libro T<em>ejiendo sue&ntilde;os</em>. El germen de esa publicaci&oacute;n, que combina textos y fotograf&iacute;as, lo cont&oacute; ella misma: a comienzos de los setenta, se fue a vivir con su esposo y sus hijos a una casa de las afueras de Detroit, rodeada de &aacute;rboles y flores. Sin embargo, en ese ambiente supuestamente id&iacute;lico la melancol&iacute;a la arras&oacute;. Entonces sinti&oacute; que pod&iacute;a recobrar algo de &aacute;nimo anotando en un cuaderno recuerdos de su infancia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiarioar.com/espectaculos/cantante-escritora-patti-smith-gano-premio-princesa-asturias-artes_1_13183831.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Patti Smith fue reconocida esta semana con el premio Princesa de Asturias de las Artes 2026</a>. <strong>El jurado destac&oacute; que la artista encarna &ldquo;el esp&iacute;ritu de la contracultura con una gran potencia expresiva&rdquo;</strong>. Van estas palabras, entonces, a modo de homenaje, <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en esta nueva&nbsp;edici&oacute;n de Mil lianas</a>, donde tambi&eacute;n&nbsp;hay tejidos, sue&ntilde;os que insisten, familias y un mont&oacute;n de cosas para aferrarse en medio del desconcierto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. </strong><em><strong>El aniversario</strong></em><strong>, de Andrea Bajani.</strong>&nbsp;&iquest;Es posible obturar de un d&iacute;a para otro todo v&iacute;nculo con los padres? &iquest;<strong>Se puede cerrar la puerta de la casa familiar para no volver nunca m&aacute;s?</strong> &iquest;C&oacute;mo se corta ese hilo y qu&eacute; pasa despu&eacute;s? El narrador de <em>El aniversario</em> (Anagrama, 2026), la reciente novela del escritor italiano <strong>Andrea Bajani</strong>, es un hombre adulto cuando decide no volver a ver nunca m&aacute;s a sus padres ni a hablar con ellos. <strong>Diez a&ntilde;os despu&eacute;s, como recordatorio de ese aniversario curioso que le da t&iacute;tulo al libro, se propone revisar todo lo que pas&oacute; desde aquel d&iacute;a</strong>, tironear de su memoria y traer al presente algunos episodios que tienen como protagonistas a &eacute;l, a su hermana y a sus padres. Lo primero que salta a la vista es un patriarca terror&iacute;fico, un tipo que impone p&aacute;nico y silencio a su alrededor. Las descripciones, sin embargo, son sutiles, no tienen en absoluto la forma del ajuste de cuentas o la venganza y est&aacute;n tejidas a partir de una prosa austera y muy precisa por parte de Bajani (<strong>Emmanuel Carr&egrave;re</strong> dijo que el tono de esta novela es <em>&ldquo;escandalosamente sereno&rdquo;</em>).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Asociada a esa figura temible, el narrador se detiene en una sombra, que es la madre. Una mujer sumisa que, desde la mirada del hijo, expone un pacto silencioso con el padre, del que ella tambi&eacute;n es v&iacute;ctima y parte. Para este hijo por momentos ausente y por momentos asustado por la violencia que lo rodea, <strong>el nudo familiar se trama en &ldquo;un gran malentendido&rdquo;</strong> entre ellos, en lo que no se dice, en lo que brilla por su ausencia (<em>&ldquo;&eacute;l quer&iacute;a que ella no fuera nada para poder ser &eacute;l algo, y ella no quer&iacute;a ser nada porque ser nada al menos era algo&rdquo;</em>, dir&aacute;).
    </p><p class="article-text">
        Traccionado por los interrogantes sobre la identidad, los lazos filiales y la propia idea de la novela &ndash;hay varias reflexiones interesantes en este sentido, que<strong> llevan al autor a plantear cu&aacute;nto de familiar hay en toda novela y cu&aacute;nto de ficci&oacute;n hay en cada familia&ndash;</strong> Bajani ofrece un libro deslumbrante y desgarrador.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &quot;El aniversario&quot;, la reciente novela del escritor italiano Andrea Bajani, ganó el Premio Strega en Italia.                            </span>
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        <strong>La novela </strong><em><strong>El aniversario</strong></em><strong>, de Andrea Bajani, sali&oacute; por Anagrama con traducci&oacute;n de Carlos Gumpert.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2.</strong><em><strong>Un poeta</strong></em><strong>, de Sim&oacute;n Mesa Soto. </strong>Una pel&iacute;cula &aacute;cida, graciosa e inteligent&iacute;sima, con un protagonista que siempre est&aacute; en apuros. <em>Un poeta</em>, del cineasta colombiano <strong>Sim&oacute;n Mesa Soto</strong>, tiene en el centro del relato a<strong> &Oacute;scar Restrepo</strong>, el poeta del t&iacute;tulo. Un hombre que seg&uacute;n el mito tuvo comienzos prometedores en la literatura pero que, ahora que ronda los 50, vive con su madre, no escribe, se lo pasa tomando alcohol y obsesionado con la obra del pionero de las letras colombianas&nbsp;<strong>Jos&eacute; Asunci&oacute;n Silva</strong>, est&aacute; endeudado y con problemas serios de dinero, y tiene una relaci&oacute;n tirante con su hija. Para intentar hacer frente a tantas desventuras, &Oacute;scar acepta trabajar en un secundario dando clases de literatura y es all&iacute; donde entra en contacto con Yurlady, una joven callada, de una familia muy humilde, que lo deslumbra con una serie de poemas que ella escribe en su cuaderno.<strong> Impactado por su talento, &Oacute;scar le propone presentarse a un concurso y de alg&uacute;n modo apadrinarla</strong>. La pondr&aacute; en contacto con un grupo de poetas &ndash;un hallazgo de la pel&iacute;cula, con grandes actuaciones&ndash; que ver&aacute;n en la joven un potencial y a la vez especular&aacute;n con el r&eacute;dito que les puede dar una posible historia de superaci&oacute;n de este calibre a los ojos de fundaciones europeas siempre dispuestas a aportar fondos para supuestas buenas causas.
    </p><p class="article-text">
        Pero un traspi&eacute; har&aacute; que la noche en la que Yurlady debe recibir su premio todo se salga del carril previsto y <strong>el desventurado &Oacute;scar quedar&aacute; en la mira de todos</strong>.&nbsp;
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        Estrenada en el Festival de Cannes en 2025, rodada &iacute;ntegramente en Medell&iacute;n y en 16 mm con un elenco que combina actores profesionales con vecinos del lugar, <em>Un poeta</em> ofrece un retrato desopilante y muy elocuente de los entresijos del mundo del arte que se produce desde Am&eacute;rica latina&nbsp;<strong>con sus supuestas buenas intenciones, los anhelos genuinos de las personas, los narcisismos incontenibles, los intereses cruzados, la desesperaci&oacute;n</strong>, el deseo y las b&uacute;squedas &ndash;siempre infructuosas&ndash; de alg&uacute;n tipo de redenci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Una escena de la película colombiana &quot;Un poeta&quot;.                            </span>
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        <strong>La pel&iacute;cula </strong><em><strong>Un poeta</strong></em><strong>, de Sim&oacute;n Mesa Soto, est&aacute; disponible en HBO Max.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. </strong><em><strong>Plata o mierda</strong></em><strong>, de Toia Bonino y Marcos Joubert.</strong> Este impactante documental argentino, que acaba de recibir el Gran Premio en la Competencia Argentina del BAFICI 2026, <strong>nace de un intercambio clandestino entre sus directores</strong>. Y ese intercambio, a veces tenso, a veces amistoso, es el motor de un di&aacute;logo que se va desplegando a lo largo de todo el relato. <strong>Es que Marcos Joubert est&aacute; preso y Toia Bonino le hace llegar un celular</strong> &ndash;un objeto en ese momento prohibido para quienes est&aacute;n privados de su libertad&ndash; con el objetivo de que grabe lo que casi nunca se puede ver, lo que ni ella ni los espectadores pueden llegar a imaginar del todo: los d&iacute;as adentro de una c&aacute;rcel. Sin blanquearlo a las autoridades pero s&iacute; entre sus compa&ntilde;eros de reclusi&oacute;n, Joubert le manda audios a Bonino en los que le cuenta c&oacute;mo vive sus d&iacute;as y con la c&aacute;mara registra ese encierro. <strong>Primero lo hace de modo intuitivo y despu&eacute;s siguiendo algunas ideas que lee en un libro en el que pareciera haber indicaciones sobre planos y asuntos t&eacute;cnicos.</strong> Lo que consigue, siempre desde su mirada y muchas veces a partir de la angustia por la situaci&oacute;n que atraviesa, es dar cuenta de una sucesi&oacute;n de rituales desesperantes, de precariedades de todo tipo, de burocracias, de ruidos estremecedores, de soledad y complicidades con otros presos, de horas que pasan en espacios m&iacute;nimos y definitivamente inhumanos.
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        El registro agudo de Joubert, que tiene apenas ese tel&eacute;fono y pocos elementos para componer las escenas, impresiona justamente porque consigue retratar diferentes situaciones con encuadres de enorme sensibilidad para exponer la intimidad de un sistema injusto y roto. <strong>Todos nacen en ese reducto m&iacute;nimo donde &eacute;l y sus compa&ntilde;eros comen</strong>, se ba&ntilde;an, juegan a las cartas, se quedan muchas veces sin electricidad, miran televisi&oacute;n en pantallas min&uacute;sculas, levantan pesas improvisadas con bidones, observan a la distancia tormentas implacables, reciben visitas espor&aacute;dicas o esperan que alguien los atienda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Comit&eacute; Nacional para la Prevenci&oacute;n de la Tortura<a href="https://www.instagram.com/p/DXrk73ElqVi/?img_index=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> acaba de declarar a </a><a href="https://www.instagram.com/p/DXrk73ElqVi/?img_index=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Plata o mierda</em></a><a href="https://www.instagram.com/p/DXrk73ElqVi/?img_index=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> &ldquo;de inter&eacute;s&rdquo;</a> porque deja reflejados &ldquo;los <strong>m&uacute;ltiples y cotidianos obst&aacute;culos que deben afrontar las personas detenidas</strong> en el acceso al derecho a la comunicaci&oacute;n para mantener contacto con familiares, para acceder a la justicia (en particular al contacto con la defensa para conocer c&oacute;mo siguen sus causas) y para estudiar, entre otros&rdquo;. La pel&iacute;cula &ndash;cruda, notable&ndash; <a href="https://www.cinegaumont.ar/pelicula?filmid=755" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lleg&oacute; al cine Gaumont de Buenos Aires</a> y podr&aacute; verse, con el correr de los d&iacute;as, en otras salas de la Argentina.
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                Una escena del documental &quot;Plata o mierda&quot;, de los realizadores argentinos Toia Bonino y Marcos Joubert.                            </span>
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        <strong>El documental </strong><em><strong>Plata o mierda</strong></em><strong> llega al cine Gaumont de Buenos Aires, con funciones diarias del 30 de abril al 6 de mayo. M&aacute;s informaci&oacute;n, </strong><a href="https://www.cinegaumont.ar/pelicula?filmid=755" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en este enlace</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Banda sonora.&nbsp;</strong>La revista que publica semanalmente el <em>New York Times</em> present&oacute; esta semana un precioso especial donde recorren las trayectorias (y, en algunos casos llegan a entrevistarlos) de los que consideran <strong>los 30 mayores compositores estadounidenses vivos</strong>, que, en sus palabras, son los que en la actualidad definen <strong>&ldquo;el coraz&oacute;n palpitante de la canci&oacute;n&rdquo;</strong> de ese pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Presentamos a los 30 mejores compositores estadounidenses vivos, elegidos por m&aacute;s de 250 expertos de la industria musical. Analizamos m&aacute;s de 700 nominados propuestos por estos expertos, y nuestros cr&iacute;ticos pasaron semanas debatiendo qu&eacute; es lo que define la grandeza en la m&uacute;sica. Desde Taylor Swift hasta Bob Dylan, pasando por Willie Nelson y muchos m&aacute;s, su m&uacute;sica ha definido c&oacute;mo suena medio siglo de vida nacional; un sonido que ha recorrido el mundo como, quiz&aacute;s, la exportaci&oacute;n m&aacute;s potente e influyente del pa&iacute;s&rdquo;</em>, <a href="https://www.instagram.com/p/DXq9UyBlFEf/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">anunciaron en sus redes</a>. <strong>En efecto, el listado va de Fiona Apple a Dolly Parton, de Stephin Merritt a Kendrick Lamar y pasa obviamente por Bob Dylan y Bruce Springsteen, entre much&iacute;simos otros</strong>. <a href="https://www.nytimes.com/interactive/2026/magazine/greatest-american-songwriters-alive.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pueden leerlo por ac&aacute;</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, <a href="https://open.spotify.com/playlist/0NDKcYZAXG6eSZW18IFYSn?si=71bed6e8fede4164" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tom&eacute; de esta playlist</a> algunas canciones que me gustan mucho de los artistas elegidos. <a href="https://open.spotify.com/playlist/1wyu8dagjKTjVnIMd1ezsV?si=147cbd26a20b477c" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Las encuentran, como todas las semanas, por ac&aacute;</a>, en nuestra banda sonora compartida.
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    </figure><p class="article-text">
        <strong>Bonus track. </strong>Volvi&oacute; por estos d&iacute;as luego de su paso por la sala Cunill Cabanellas del San Mart&iacute;n y es <strong>una belleza si andan buscando obras de teatro para ver en Buenos Aires</strong>. Me refiero a <em>Un punto oscuro</em>, de <strong>Agostina Luz L&oacute;pez</strong>, que ahora puede verse los domingos en la sala Zelaya (Zelaya 3134, Abasto).<strong> Con las actuaciones de Amalia Boccazzi, Carolina Saade, Felipe Saade y Mar&iacute;a Villar</strong>, la obra propone un tejido &ndash;y esto es literal: una enorme manta hecha de hilados que alguien teje a lo largo de la funci&oacute;n cubre buena parte del escenario&ndash; de escenas familiares y lecturas. Es que tres hermanas, mientras lo evocan y de alg&uacute;n modo empiezan a transitar su duelo, le leen textos a un padre que est&aacute; muriendo. <em>&ldquo;&iquest;C&oacute;mo se reconfigura la vida cuando la figura del padre se diluye? &iquest;Pueden los textos ser or&aacute;culos que nos sugieren respuestas para transitar este pasaje? En el umbral que se abre mediante los tejidos y las lecturas, los antepasados de esta familia se encuentran con los que est&aacute;n vivos. La capa que los separa es muy fina y, cuando se corre esa cortina, surgen nuevas maneras de vincularse&rdquo;</em>, propone la autora. <a href="https://www.instagram.com/p/DWXJKioidGN/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Por ac&aacute; pueden leer detalles de horarios y funciones</a>.
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                    alt="Una escena de la obra teatral &quot;Un punto oscuro&quot;, de Agostina Luz López"
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            <span class="title">
                Una escena de la obra teatral &quot;Un punto oscuro&quot;, de Agostina Luz López                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>Bonus track II.</strong> Sigue la Feria del Libro de Buenos Aires y en su segundo tramo promete una agenda cargada. Anoto algunas que me interesan particularmente, por supuesto que hay de todo y pueden buscar toda la programaci&oacute;n <a href="https://www.feriadellibro.ar/internacional/programa" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este enlace</a>. Este viernes 1&ordm; de mayo, habr&aacute; una mesa s&uacute;per interesante del ciclo Di&aacute;logo de Escritoras y Escritores de Argentina. Se llama &ldquo;Bestiarios argentinos: monstruos de ayer y de hoy&rdquo; y participan <strong>Esther Cross</strong>, <strong>Betina Gonz&aacute;lez</strong>, <strong>Luciano Lamberti</strong> y <strong>Luis Sagasti</strong> (se les pas&oacute;, lo entrevist&eacute; hace poquito a prop&oacute;sito de la salida de su libro <em>La realidad absoluta, </em><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/luis-sagasti-mirada-poetica-opone-logica-algoritmos-digitan-vida-seamos-meros-consumidores_1_12990610.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se lee por ac&aacute;</a>). El domingo 3 de mayo, una charla organizada por el Centro Cultural Coreano, con la participaci&oacute;n de <strong>Claudia Pi&ntilde;eiro</strong> y <strong>Silvia Hopenhayn</strong>, unir&aacute; los universos literarios de <strong>Han Kang</strong> y <strong>Jorge Luis Borges</strong>. Por &uacute;ltimo, la semana pr&oacute;xima llegar&aacute;<strong> J. M. Coetzee</strong>, <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/50-anos-feria-libro-sera-edicion-2026-ganadores-nobel-crisis-economica-homenajes-borges_1_13104638.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una de las grandes presencias internacionales de esta edici&oacute;n</a>, que participar&aacute; de actividades el 5 y el 6 de mayo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Posdata.&nbsp;</strong>Gracias por sus mensajes esta vez <strong>a Sara, Gabriel, Luciano y Pablo</strong>, que se interesaron especialmente en las palabras de <strong>John Berger</strong> y el libro <em>Las fotos</em>, de <strong>In&eacute;s Ulanovsky</strong>, <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/responsabilidades-absurdas-dias-feria-libro_129_13168549.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que comentamos la semana pasada</a>. Me encuentran, como siempre, por mail y tambi&eacute;n <a href="https://www.instagram.com/aerotina/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este rinc&oacute;n</a>.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Hasta la pr&oacute;xima!
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Mil lianas</strong></em><strong>&nbsp;es un newsletter que se env&iacute;a todos los viernes por correo electr&oacute;nico. Para recibirlo,&nbsp;</strong><a href="https://eldiarioar.us2.list-manage.com/subscribe?u=503cf153ccaaf3477f3bc20b1&amp;id=74523e5e53" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden suscribirse por ac&aacute;</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/poeta-apuros-sueno-patti-smith_129_13187287.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 01 May 2026 03:02:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un poeta en apuros, el sueño de Patti Smith]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Películas,Patti Smith,Documental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La cantante y escritora Patti Smith ganó el premio Princesa de Asturias de las Artes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/cantante-escritora-patti-smith-gano-premio-princesa-asturias-artes_1_13183831.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/909dde75-a62f-4b55-80f7-988359d9ce24_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La cantante y escritora Patti Smith ganó el premio Princesa de Asturias de las Artes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La 'madrina del punk' recibe otro importante reconocimiento a sus 79 años, por "su impetuosa creatividad que conecta el rock, la poesía simbolista y el espíritu de la cultura con una gran potencia expresiva", según indicó el jurado.</p><p class="subtitle">Por qué Patti Smith sigue siendo una inspiración para Rosalía y la generación Z
</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/patti-smith/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Patti Smith</a> fue un personaje transgresor y disruptor en la segunda mitad de los a&ntilde;os 70, cuando form&oacute; parte de la escena protopunk neoyorquina. Ella ten&iacute;a veinte a&ntilde;os, ven&iacute;a de vivir en Par&iacute;s y la ciudad era un lugar sucio y muerto; es decir, lleno de posibilidades.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, 50 a&ntilde;os despu&eacute;s de la aparici&oacute;n de su disco <em>Horses</em>, uno de esos trabajos que cambian la historia de la m&uacute;sica, volvi&oacute; a convertirse en una voz escuchada e influyente. A los 79 a&ntilde;os, la artista est&aacute; recibiendo el reconocimiento que merece.
    </p><p class="article-text">
        La Fundaci&oacute;n Princesa de Asturias de Espa&ntilde;a se uni&oacute; a esa ola de admiraci&oacute;n con el premio de las Artes, que dio a conocer este mi&eacute;rcoles. El jurado decidi&oacute; que merece este premio por &ldquo;su impetuosa creatividad que conecta el rock, la poes&iacute;a simbolista y el esp&iacute;ritu de la cultura con una gran potencia expresiva&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Int&eacute;rprete de estilo vigoroso, ha plasmado la rebeld&iacute;a del indiviudo en la sociedad en canciones palpitantes, alguna de las cuales ya son iconos de la m&uacute;sica popular de nuestro tiempo&rdquo;, recalc&oacute; el jurado en su anuncio del galard&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Inconformista, transgresora e influyente</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Como escritora, ha transmitido una visi&oacute;n po&eacute;tica de la vida, comprometida con ofrecer un mensaje de esperanza frente a las injusticias&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute;. &ldquo;Con una actitud inconformista y transgresora, ejemplo para muchas artistas, ha conmovido a oyentes y lectores de todo el mundo y sigue inspirando a las nuevas generaciones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El jurado estuvo presidido por la core&oacute;grafa Mar&iacute;a Pag&eacute;s y la ensayista Estrella de Diego como secretaria. Formaban parte del jurado artistas como la core&oacute;grafa y bailarina Blanca Li, la cantante Christina Rosenvinge, la fot&oacute;grafa Isabel Mu&ntilde;oz Villalonga o el actor y director Josep Maria Flotats.
    </p><p class="article-text">
        Patti Smith, que recibi&oacute; el apelativo de 'madrina del punk', no par&oacute; de girar en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, y tambi&eacute;n de escribir. Su &uacute;ltimo libro de memorias, <em>Pan de &aacute;ngeles,</em> reson&oacute; en las lecturas de 2025, donde vuelve a esa Nueva York de los 70 junto al fot&oacute;grafo Robert Mapplethorpe, que le hizo sus fotograf&iacute;as m&aacute;s ic&oacute;nicas, Sam Shepard, William Burroughs o Allen Ginsberg. 
    </p><p class="article-text">
        No es su &uacute;nico libro de memorias. Su fascinante vida fue tambi&eacute;n alimento para <em>&Eacute;ramos unos ni&ntilde;os</em> (2010), <em>El a&ntilde;o del mono </em>(2020) y <em>El libro de los d&iacute;as </em>(2023). Tambi&eacute;n abord&oacute; la creaci&oacute;n po&eacute;tica en libros como Devoci&oacute;n (2023). Sus poemas pueden leerse en <em>Augurios de inocencia</em> (2024). 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/cantante-escritora-patti-smith-gano-premio-princesa-asturias-artes_1_13183831.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Apr 2026 18:41:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Patti Smith,Premio Princesa de Asturias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Del hotel Chelsea a su refugio de escritura en Rockaway: un paseo por la Nueva York de Patti Smith a través de sus memorias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/paseo-nueva-york-patti-smith-memorias-libros_1_12970874.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bf6d2f68-b7b8-4bbd-a402-2a787ddb3ba9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Del hotel Chelsea a su refugio de escritura en Rockaway: un paseo por la Nueva York de Patti Smith a través de sus memorias"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cincuenta años después de su llegada a la ciudad, es posible seguir sus pasos por ella a partir de sus propios textos</p></div><p class="article-text">
        <strong>Patti Smith</strong> lleg&oacute; a Nueva York cuando ten&iacute;a veinte a&ntilde;os: una ciudad sucia, peligrosa, dif&iacute;cil, pero tambi&eacute;n llena de oportunidades para j&oacute;venes artistas que, como ella, no ten&iacute;an miedo al riesgo, al hambre o a confiar en la suerte. Cincuenta a&ntilde;os despu&eacute;s, ambas han seguido vidas paralelas. Nueva York, una ciudad resiliente, dispuesta a renacer y transformarse, se presenta con calles m&aacute;s limpias y seguras, pero siempre ofreciendo su cara m&aacute;s hostil a cualquiera que decida apostar all&iacute; todas sus cartas. Y en cuanto a Patti,<strong> ella es ahora la madrina del </strong><em><strong>punk</strong></em><strong>, una prol&iacute;fica escritora, un s&iacute;mbolo de lucha contra las injusticias, una superviviente de dolorosas p&eacute;rdidas, un haz de luz y esperanza para las nuevas generaciones.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;A los veinte a&ntilde;os, sub&iacute; al autob&uacute;s. Llevaba mi peto, un su&eacute;ter de cuello alto negro y la vieja gabardina gris que hab&iacute;a comprado en Camden. Mi peque&ntilde;a maleta, de cuadros amarillos y rojos, conten&iacute;a algunos l&aacute;pices de dibujo, un cuaderno, Iluminaciones [de su autor favorito, Arthur Rimbaud], pocas prendas de vestir y fotos de mis hermanos. Yo era supersticiosa. Hoy era lunes; nac&iacute; un lunes. Era un buen d&iacute;a para llegar a la ciudad de Nueva York. Nadie me esperaba. Todo me aguardaba&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>A sus setenta y ocho a&ntilde;os, Patti Smith contin&uacute;a como un torbellino, dispuesta a evocar los recuerdos en blanco y negro de otras &eacute;pocas y a iluminar con su optimismo el futuro</strong>. Lo hace con su gira internacional, celebrando el medio siglo de su primer &aacute;lbum <em>Horses</em> y con su nuevo texto <em>Pan de &Aacute;ngeles </em>(Lumen), su cuarto libro de memorias tras <em>&Eacute;ramos unos ni&ntilde;os,</em> <em>M Train</em> y<em> El a&ntilde;o del mono.</em> Estas obras constituyen <strong>un mapa riguroso para conocer la ciudad de Nueva York en d&eacute;cadas pasadas</strong>. Si seguimos su rastro a trav&eacute;s de las p&aacute;ginas, podemos encontrar numerosos lugares que todav&iacute;a siguen en pie tras el paso del tiempo. Y es que la Nueva York de Patti Smith est&aacute; m&aacute;s viva que nunca.
    </p><h2 class="article-text">La Nueva York de los 70</h2><p class="article-text">
        <em>&Eacute;ramos unos ni&ntilde;os</em> cuenta la historia de amor y eterna amistad entre Patti Smith y el fot&oacute;grafo <strong>Robert Mapplethorpe</strong> en los 70, el comienzo de su carrera como artistas y el nacimiento del &aacute;lbum <em>Horses,</em> que cumpli&oacute; su cincuenta aniversario el pasado noviembre. Termina con la muerte de Robert, a quien dedica este libro como homenaje.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Tompkins Square Park</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Aunque Patti y Robert ya se hab&iacute;an encontrado un par de veces antes, el episodio en Tompkins Park, en el East Village, marc&oacute; su relaci&oacute;n para siempre. Ella, hambrienta y con la noticia de que no recibir&iacute;a su salario hasta la semana siguiente, se vio obligada a aceptar una invitaci&oacute;n a cenar con un desconocido. Al salir del restaurante, la pareja fue a dar un paseo por Tompkins Park y &eacute;l intent&oacute; convencerla de ir a tomar algo a su piso. En ese momento, Patti reconoci&oacute; a Robert cruzando el parque, se acerc&oacute; con urgencia y le suplic&oacute; hacerse pasar por su novio para despu&eacute;s abandonar a aquel extra&ntilde;o de dudosas intenciones. A partir de entonces comenz&oacute; su relaci&oacute;n, primero como pareja y despu&eacute;s como artistas y amigos inseparables. A&uacute;n hoy, Tompkins Park sigue ofreciendo un refugio a parejas, m&uacute;sicos callejeros y <em>skaters.</em>
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            <span class="title">
                Tompkins Square Park, Nueva York.                            </span>
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                    <ul>
                                    <li>El hotel Chelsea y el restaurante El Quijote</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Patti y Robert vivieron precariamente en dos pisos del East Village hasta que se mudaron al Hotel Chelsea, conviviendo con una comunidad de j&oacute;venes artistas emergentes. All&iacute; se codearon con los poetas de la Generaci&oacute;n Beat, como <strong>Allen Ginsberg</strong> y <strong>Gregory</strong> <strong>Corso</strong>; escritores como<strong> William S. Burroughs</strong> y <strong>Arthur C. Clarke</strong>; el dramaturgo, guionista y posterior pareja de Patti, Sam Shepard; el cineasta Sandy Daley y el pintor <strong>Salvador Dal&iacute;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Observando el tr&aacute;fico que circulaba por el lobby, en el cual hab&iacute;a arte mediocre colgado de sus paredes. Piezas grandes e invasivas entregadas a Stanley Bard [co-propietario y manager del hotel Chelsea] a cambio del alquiler. El hotel es un refugio en&eacute;rgico y desesperado para montones de ni&ntilde;os con gran talento y buscavidas de toda condici&oacute;n social. Vagos con guitarra y bellezas drogadas con vestidos victorianos. Poetas yonquis, dramaturgos, cineastas arruinados y actores franceses. Todos los que pasan por aqu&iacute; son alguien, aunque no lo sean en el mundo exterior&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        El Quijote, el restaurante anexo al hotel, acog&iacute;a a m&uacute;sicos c&eacute;lebres que Patti describe ocupando mesas repletas de gambas con salsa verde, paella, jarras de sangr&iacute;a y botellas de tequila. All&iacute; coincidi&oacute; con <strong>Janis Joplin</strong>, <strong>Jimi Hendrix</strong> y <strong>Andy Warhol</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tras una profunda remodelaci&oacute;n, el hotel y el restaurante han perdido el aire decadente que describ&iacute;a Patti, luciendo ahora una decoraci&oacute;n lujosa. Aun as&iacute;, siguen funcionando, y todav&iacute;a se pueden encontrar algunas personas famosas que siguen el rastro de aquellos iconos del arte que una vez tambi&eacute;n comieron y descansaron aqu&iacute;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Hotel Chelsea.                            </span>
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                    <ul>
                                    <li>Coney Island</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Coney Island era uno de los destinos favoritos de Robert y Patti. All&iacute; acud&iacute;an todos los a&ntilde;os para celebrar su aniversario cuando a&uacute;n eran pareja y despu&eacute;s, solo para pasar un buen rato, caminar por el paseo mar&iacute;timo, tomar un perrito caliente y hacerse la foto de rigor.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Saint Mark's Church</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Saint Mark's Church, la iglesia episcopaliana del Bowery con m&aacute;s de 350 a&ntilde;os de historia, fue el primer lugar donde Patti ley&oacute; sus poemas en p&uacute;blico. Ocurri&oacute; el 10 de febrero de 1971, como telonera para el poeta Gerard Malanga. Animada por Robert y acompa&ntilde;ada por su amigo y guitarrista Lenny Kaye decidi&oacute; hacer un recital transgresor. Acompa&ntilde;ada de m&uacute;sica, comenz&oacute; con su famosa frase: &ldquo;Jes&uacute;s muri&oacute; por los pecados de otra persona, pero no por los m&iacute;os.&rdquo; Y termin&oacute; con el sonido de la guitarra simulando un accidente de tr&aacute;fico. 
    </p><p class="article-text">
        Aquel hito es considerado como la primera<em> performance</em> de <em>rock and roll</em> con poes&iacute;a en la historia, un cruce de g&eacute;neros que la definir&iacute;a como artista. En la actualidad, restaurada tras el incendio del 78, la iglesia acoge recitales de poes&iacute;a gracias al Poetry Project. All&iacute; se dan cursos, se celebran memoriales y sus puertas siempre est&aacute;n abiertas a cualquiera que quiera compartir su arte, tal como hizo en su d&iacute;a una Patti Smith que, pese a la timidez inicial, cosech&oacute; un gran &eacute;xito con aquella primera actuaci&oacute;n.
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            <span class="title">
                Patti Smith y Robert Mapplethorpe en Coney Island, en la portada de &#039;Éramos unos niños&#039;.                            </span>
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                                    <li>El club CBGB</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Poco despu&eacute;s de su debut en Saint Mark's Church, Patti form&oacute; The Patti Smith Group con su amigo el guitarrista Lenny Kaye y juntos comenzaron a tocar en el legendario club CBGB. Hoy d&iacute;a es una tienda de ropa cara, con el suelo impecable y los productos expuestos de forma exquisita. Pero el local sigue siendo el mismo: conserva su diminuto escenario, un <em>pinball,</em> pero lo m&aacute;s llamativo son sus paredes, una reliquia visual con millones de carteles y pegatinas ro&ntilde;osas que anuncian conciertos de rock de bandas clave del punk neoyorquino, como Los Ramones, Blondie o Television, por nombrar solo algunos.
    </p><p class="article-text">
        A Bob Dylan ya lo admiraba, pero lo conoci&oacute; una noche tocando en el CBGB:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;La noche, como se suele decir, fue la joya de la corona. Tocamos al un&iacute;sono, y el ritmo y la intensidad de la banda nos elevaron a otra dimensi&oacute;n. A pesar de todo aquel remolino, pude sentir otra presencia tan certeramente como el conejo percibe al sabueso. &Eacute;l estaba all&iacute;. De repente comprend&iacute; la naturaleza del aire el&eacute;ctrico. Bob Dylan hab&iacute;a entrado en el club. Esto tuvo un efecto extra&ntilde;o en m&iacute;. En lugar de sentirme intimidada, sent&iacute; un poder, quiz&aacute;s el suyo; pero tambi&eacute;n sent&iacute; mi propio valor y el valor de mi banda. Para m&iacute;, aquella fue una noche de iniciaci&oacute;n, donde ten&iacute;a que convertirme plenamente en m&iacute; misma en presencia de aquel a quien hab&iacute;a tomado como modelo&rdquo;.</em>
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            <span class="title">
                La tienda John Varvatos, antiguo club CBGB.                            </span>
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                                    <li>Los estudios de m&uacute;sica Electric Lady</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Los estudios Electric Lady, fundados por Jimi Hendrix, fueron el lugar donde The Patti Smith Group grab&oacute; su primer disco, <em>Horses.</em> A&ntilde;os atr&aacute;s, Patti tuvo la suerte de intercambiar unas palabras con su fundador, a quien siempre ha profesado gran respeto y devoci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Pas&oacute; un rato conmigo en las escaleras y me cont&oacute; su visi&oacute;n de lo que quer&iacute;a hacer con el estudio. So&ntilde;aba con reunir a m&uacute;sicos de todo el mundo en Woodstock y se sentar&iacute;an en un campo en c&iacute;rculo a tocar y tocar. No importaba qu&eacute; tonalidad, qu&eacute; ritmo o qu&eacute; melod&iacute;a, seguir&iacute;an tocando a trav&eacute;s de su disonancia hasta que encontraran un lenguaje com&uacute;n. Finalmente grabar&iacute;an este lenguaje abstracto universal de la m&uacute;sica en su nuevo estudio. 'El lenguaje de la paz. &iquest;Lo cach&aacute;s?' Lo cach&eacute;&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        En los estudios de Electric Lady, adem&aacute;s de Patti Smith, tambi&eacute;n grabaron The Kiss, Led Zeppelin, Stevie Wonder o David Bowie. Tras sus disuasorias puertas de espejo a&uacute;n hoy se graban muchos de los &aacute;lbumes de los artistas actuales m&aacute;s famosos como Kendrick Lamar, Rosal&iacute;a, Bad Bunny, Taylor Swift o Lana del Rey.
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                Los estudios Electric Lady fundados por Jimi Hendrix.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">De Greenwich Village a su <em>bungalow</em> en Rockaway</h2><p class="article-text">
        <em>M Train</em>&nbsp;es una colecci&oacute;n de historias sobre la vida de Patti Smith en el Greenwich Village, tras la muerte de su marido Fred <em>Sonic </em>Smith as&iacute; como recuerdos de su vida com&uacute;n en Detroit. El libro tambi&eacute;n habla del <em>bungalow</em> que se compr&oacute; en la playa de Rockaway y sus viajes a Islandia, M&eacute;xico, Espa&ntilde;a o Jap&oacute;n. Las Polaroid de Patti se entrelazan con el relato de sus recuerdos y de sus sue&ntilde;os. Ocurre de forma fluida, como un tren que nunca pierde ritmo a pesar de sus numerosas paradas.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Greenwich Village</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Patti Smith es supersticiosa, cree en talismanes y rituales. Pero por encima de todo, cree en la rutina que repite cada ma&ntilde;ana en <em>M train</em>: levantarse, dar de comer a los gatos, ir a la cafeter&iacute;a &lsquo;Ino a tomar su caf&eacute; negro, sentarse en la mesa de la ventana y escribir sin descanso ni interrupciones. Aunque el caf&eacute; es ahora un restaurante italiano de puerta roja, flores y lucecitas en la fachada, podemos imaginarnos a Patti escribiendo en su lugar favorito, mirando el ajetreo de la calle a trav&eacute;s del cristal.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Restaurante Cotenna, el antiguo Café ‘Ino en Greenwich Village.                            </span>
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        Para los d&iacute;as en los que su mesa no estaba disponible, la escritora ten&iacute;a un plan B, el Caf&eacute; Dante, que hoy es una bulliciosa cocteler&iacute;a que tambi&eacute;n ofrece comida italiana. Ambos se encuentran en Greenwich Village, el barrio que en su momento acogi&oacute; a tantos artistas y que hoy est&aacute; gentrificado a causa de los turistas, n&oacute;madas digitales y neoyorquinos de clase alta.
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                Café Dante, en Greenwich Village.                            </span>
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                                    <li>El <em>bungalow</em> en la playa de Rockaway</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        En una de sus visitas a la playa de Rockaway, en Queens, Patti se enamora del paseo mar&iacute;timo, al que ella misma califica como uno de los m&aacute;s bellos del mundo. Y en un impulso, decide comprarse un<em> bungalow </em>cerca del mar, un lugar tranquilo donde escribir y centrarse en sus proyectos. Este <em>bungalow</em> se convertir&aacute; en un s&iacute;mbolo de resiliencia, como la misma Patti Smith, capaz de aguantar en pie tras el hurac&aacute;n Sandy, que arrasar&aacute; con su precioso paseo mar&iacute;timo y muchas de las viviendas de alrededor.&nbsp;
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            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/CZ48W3iJlBZ/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/p/CZ48W3iJlBZ/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; 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font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; 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margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/p/CZ48W3iJlBZ/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida de This is Patti Smith (@thisispattismith)</a></p></div></blockquote>
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    </figure><h2 class="article-text">La escritura como forma de salvaci&oacute;n&nbsp;</h2><p class="article-text">
        A pesar de las dolorosas p&eacute;rdidas sufridas en un corto espacio de tiempo &mdash;su mejor amigo Robert Mapplethorpe, su marido Fred y su hermano Todd&mdash; Patti Smith consigue recomponer su vida y salir de la tristeza gracias a la escritura. Sus tres libros de memorias, incluyendo el reciente <em>Pan de &Aacute;ngeles,</em> funcionan como un mapa emocional que traza su dolor y su recuperaci&oacute;n, convirtiendo el acto de escribir en un ritual ineludible.
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                La literatura de Patti Smith en Strand, una de las librerías en las que trabajó en los 70.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Al seguir su rastro a trav&eacute;s de sus tres obras &mdash;desde el Tompkins Square Park de su juventud hasta su refugio en Rockaway&mdash;, comprobamos que los lugares que definieron a Patti Smith siguen en pie, y su legado est&aacute; m&aacute;s vivo que nunca.
    </p><p class="article-text">
        El lanzamiento de su &uacute;ltimo libro coincidi&oacute; con un momento de gran simbolismo. La presentaci&oacute;n de <em>Pan de &Aacute;ngeles</em> fue el 4 de noviembre, fecha que conmemora el cumplea&ntilde;os de Robert Mapplethorpe y el aniversario de la muerte de su marido Fred, adem&aacute;s de ser el 50 aniversario de <em>Horses.</em> Y, como no pod&iacute;a ser de otra forma, la presentaci&oacute;n tuvo lugar en su querida Nueva York donde ahora reside, una ciudad que se reescribe continuamente y sigue resistiendo a los embates del tiempo, igual que la indomable y esperanzadora figura de Patti Smith.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Álvarez Manzano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/paseo-nueva-york-patti-smith-memorias-libros_1_12970874.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 07 Feb 2026 03:01:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Del hotel Chelsea a su refugio de escritura en Rockaway: un paseo por la Nueva York de Patti Smith a través de sus memorias]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Patti Smith]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué Patti Smith sigue siendo una inspiración para Rosalía, Dua Lipa y la generación Z]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/patti-smith-sigue-inspiracion-rosalia-dua-lipa-generacion-z_1_12796892.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ef185f28-7bef-446d-96ea-c7c729a0152a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué Patti Smith sigue siendo una inspiración para Rosalía, Dua Lipa y la generación Z"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">‘Éramos unos niños’, las emblemáticas memorias de juventud de la madrina del punk, vuelven a leerse gracias al impulso de las nuevas generaciones de lectores
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;<em>&Eacute;ramos unos ni&ntilde;os</em>&nbsp;es el libro que m&aacute;s me influy&oacute;. Es un libro incre&iacute;ble y una c&aacute;psula del tiempo de cuando la creatividad estaba surgiendo de verdad&rdquo;. Son palabras de Dua Lipa, la reina Midas de la prescripci&oacute;n literaria en la era de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/BookTok" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">BookTok</a>, <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/BookTube" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">BookTube</a> y <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Bookstagram" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bookstagram</a>. Fue en esta &uacute;ltima red social donde la apodada como &ldquo;madrina del punk&rdquo; comparti&oacute; <a href="https://www.instagram.com/thisispattismith/p/DPljiVZDrQp/?utm_source=newsletter&amp;utm_medium=email&amp;utm_term=2025-10-24&amp;utm_campaign=Avui%2520a%2520les%2520ufs%25C3%25A0liques%2520Patti%2520Smith%2520i%2520Franz%2520Kafka%2520" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un selfie junto a Rosal&iacute;a</a> el pasado mes de octubre, <a href="https://elpais.com/cultura/2025-10-08/que-necesario-es-tu-coraje-justamente-hoy-patti-smith-sensacional-concierto-en-madrid.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tras actuar en el Teatro Real de Madrid</a> como parte de la gira por el 50 aniversario de su m&iacute;tico &aacute;lbum debut, <em>Horses</em> (1975). &ldquo;Quiero llorar<em>&rdquo;</em>, le contest&oacute; la catalana, &ldquo;Te adoro&rdquo;. Poco despu&eacute;s se sabr&iacute;a que una grabaci&oacute;n de Smith aparece en una de las canciones de <em>Lux</em>, el &uacute;ltimo &aacute;lbum de la artista espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        Dua Lipa y Rosal&iacute;a no fueron las primeras en descubrir a Patti Smith (Chicago, 1946), claro, pero no todos los artistas pueden jactarse de contar entre sus incondicionales a j&oacute;venes que crecieron con el reguet&oacute;n, el <em>trap</em> y la m&uacute;sica electr&oacute;nica como banda sonora popular. Y, por si no fuera poco, no solo entonan sus temas, sino que la leen. Leen sus versos y sus libros de memorias. Porque resulta que Patti Smith tambi&eacute;n escribe, y dibuja, y fotograf&iacute;a, y hace activismo por el medio ambiente, el pacifismo y los derechos humanos, y nada de eso se le da nada mal. Tambi&eacute;n lo dec&iacute;an Joan Didion, William S. Burroughs y Edmund White.
    </p><p class="article-text">
        Su t&iacute;tulo m&aacute;s emblem&aacute;tico, <em>&Eacute;ramos unos ni&ntilde;os</em> (National Book Award de No ficci&oacute;n 2010), volvi&oacute; a las librer&iacute;as en una nueva edici&oacute;n con motivo de su reciente gira y del lanzamiento inminente de lo que se describi&oacute; como sus &ldquo;memorias definitivas&rdquo;, <em>Pan de &aacute;ngeles</em> (2025), que lleg&oacute; a las mesas de novedades este mes de noviembre. Lumen, la editorial que desde hace a&ntilde;os se encarga de publicar su obra en castellano, reedita con una nueva cubierta este libro de memorias de juventud con traducci&oacute;n de Rosa P&eacute;rez.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una ni&ntilde;a enamorada de los libros</strong></h2><p class="article-text">
        &Eacute;rase una ni&ntilde;a p&iacute;cara, flaca y desgarbada que se enamor&oacute; de los libros. No brillaba en los estudios ni en la oraci&oacute;n; desafiaba a la autoridad y le dec&iacute;an que ten&iacute;a la cabeza en las nubes. Su familia, trabajadora, le transmiti&oacute; el gusto por el arte en su totalidad: la lectura, las artes visuales, la m&uacute;sica. Aquellas experiencias le provocaron epifan&iacute;as silenciosas que, poco a poco, forjaron su identidad. Y as&iacute;, esa chiquita rebelde llamada Patricia Lee Smith creci&oacute; entre clases de catequesis, castigos en la escuela y momentos de intimidad reveladora en compa&ntilde;&iacute;a de Arthur Rimbaud, Pablo Picasso, Diego Rivera y los dem&aacute;s creadores que avivaron su imaginario y su esp&iacute;ritu.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DPljiVZDrQp/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        No era una nena linda con pollera a cuadros de colegio privado. Se identificaba m&aacute;s con el look de Jo March, la protagonista de <em>Mujercitas</em> (1868), la novela que le abri&oacute; el camino a la posibilidad de ganarse la vida con sus palabras. El cl&aacute;sico de Louisa May Alcott une a Patti Smith con Simone de Beauvoir, Susan Sontag, Gloria Steinem, Ursula K. Le Guin y otras muchas autoras que reconocieron la influencia crucial que tuvo el libro en su determinaci&oacute;n de convertirse en escritoras. Ah&iacute; terminan las semejanzas. La futura cantante de rock se nutri&oacute; asimismo de artistas que entonces no eran can&oacute;nicos: el arte vanguardista y la m&uacute;sica <em>underground</em>, que se cruzaban con su educaci&oacute;n religiosa.
    </p><p class="article-text">
        En la adolescencia compaginaba los estudios con un trabajo en una f&aacute;brica. Nunca tuvo reparos a la hora de arremangarse; hab&iacute;a asumido con naturalidad que ten&iacute;a que arrimar el hombro, no lloriqueaba por no poder volcarse en su vocaci&oacute;n, iba tirando. Se inscribi&oacute; en la carrera de Magisterio &ndash;la primera universitaria de su familia&ndash;, aunque fue solo por el empe&ntilde;o del padre, y no la termin&oacute;. Tuvo un embarazo precoz, fruto de la relaci&oacute;n con un chico a&uacute;n m&aacute;s inmaduro que ella, y dio a su hijo en adopci&oacute;n. Nunca ocult&oacute; esa experiencia, que por supuesto la marc&oacute;, pero no se autocompadece.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una mujer libre</strong></h2><p class="article-text">
        Hubo un momento, en su primera juventud, en el que su cabeza hizo &ldquo;clic&rdquo;. Ten&iacute;a que perseguir sus sue&ntilde;os, era ahora o nunca. Y el camino no estaba en la facultad, en el plato de comida caliente de su madre y las calles conocidas de su barrio. Ten&iacute;a que irse, aunque careciera de certezas; ten&iacute;a que seguir el camino que hab&iacute;an iniciado los artistas que le trastocaron la mente. El destino ya no era el Par&iacute;s bohemio donde fumaban los poetas de principios de siglo, sino la metr&oacute;poli que por aquel entonces era la cuna del movimiento contracultural.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/97a43c8c-3c20-434e-ad32-f6b62574d5e8_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Era un buen d&iacute;a para llegar a Nueva York. Nadie me esperaba. Todo me aguardaba&rdquo;. Y as&iacute;, con una mano delante y otra atr&aacute;s, pero con la disposici&oacute;n absoluta de quien cree en s&iacute; mismo, lleg&oacute; a la gran ciudad. Buscar&iacute;a trabajo, har&iacute;a contactos con quienes s&iacute; pod&iacute;an estudiar las disciplinas que le interesaban, se mover&iacute;a por el c&iacute;rculo cultural y art&iacute;stico. Por supuesto, todo result&oacute; mucho m&aacute;s dif&iacute;cil de lo que esperaba. Su falta de feminidad en el vestir y en las formas le cerr&oacute; muchas puertas. Pas&oacute; hambre, durmi&oacute; en la calle, se intentaron aprovechar de ella; pero lo cuenta sin victimizarse. Ya entonces era una tipa dura. Con el coraz&oacute;n sensible, eso siempre, pero tenaz y libre.
    </p><p class="article-text">
        Sobre todo eso, libre, una palabra que se repite como un mantra a lo largo del libro. No solo la pronuncia ella: en Brooklyn conoce a alguien que marcar&aacute; su vida para siempre, como ella lo marcar&aacute; a &eacute;l. Ser&aacute;n colegas, amantes, novios, compa&ntilde;eros de penurias y de brotes de creatividad. Amigos, ser&aacute;n amigos; de los que no huyen cuando sube la marea. Ellos se enfrentaron a muchas olas, pero tanto &eacute;l como ella ten&iacute;an convicci&oacute;n, cre&iacute;an en s&iacute; mismos, en dedicarse al arte, aunque nadie se lo hubiera pedido, aunque nadie hubiera elogiado su talento, aunque nadie les regalara nada. Ten&iacute;an su instinto, y sus manos.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Amor y traici&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        &Eacute;l era el fot&oacute;grafo Robert Mapplethorpe (Nueva York, 1946-Boston, 1989), fallecido de complicaciones por el sida a los 42 a&ntilde;os. <em>&Eacute;ramos unos ni&ntilde;os</em>, el libro dedicado a relatar los entresijos de su amistad, se abre con el momento de su muerte: era el final del sue&ntilde;o, el sue&ntilde;o de aquellos j&oacute;venes pobres, libres y enamorados del arte que vivieron el verano del amor entre empleos de poca monta, sopas de lechuga (&ldquo;mi especialidad [&hellip;] Aquella exquisitez consist&iacute;a en caldo de pollo aderezado con hojas de lechuga&rdquo;) y varios discos rayados de tanto o&iacute;rlos en bucle porque rara vez pod&iacute;an permitirse comprar otros.
    </p><p class="article-text">
        Se conocieron mientras ella trabajaba como cajera, y m&aacute;s tarde un encuentro casual pero afortunado (&eacute;l la salv&oacute; de un escritor que quer&iacute;a propasarse) los uni&oacute; para siempre. Se dieron cuenta de que ambos se hab&iacute;an comprometido con el arte y la vida bohemia: &ldquo;Era artista y lo sab&iacute;a. No se trataba de una noci&oacute;n infantil. Se limitaba a reconocer lo que era suyo&rdquo;. Compartieron habitaci&oacute;n, libros, canciones, hundimientos. Se amaron, fueron algo parecido a una pareja. Y se traicionaron. Ella se fue a Par&iacute;s con su hermana, hall&oacute; nuevas inspiraciones. &Eacute;l se perdi&oacute; a s&iacute; mismo. Hasta que se volvieron a encontrar.
    </p><p class="article-text">
        Es a partir de esa segunda etapa de su relaci&oacute;n que comprendieron de qu&eacute; forma pod&iacute;an salir adelante. Robert le confes&oacute; su identidad homosexual, que hab&iacute;a tratado de reprimir, resultado de la educaci&oacute;n de una familia religiosa muy estricta (a ella tambi&eacute;n la hab&iacute;an educado en el cristianismo, pero desde una mentalidad abierta a las nuevas costumbres). Dejaron Brooklyn atr&aacute;s y se mudaron al Hotel Chelsea, popular porque por all&iacute; pasaban las figuras de la escena <em>underground</em> de la que aspiraban formar parte. Compart&iacute;an una habitaci&oacute;n min&uacute;scula, pero con el orgullo de poder pagarla, de no deberle nada a nadie.
    </p><h2 class="article-text">Unas memorias sinceras</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Al parecer, quer&iacute;amos lo que ya ten&iacute;amos, un amante y un amigo con quien crear, codo con codo. Ser fieles, pero libres&rdquo;. Los a&ntilde;os sesenta, en el ambiente en el que se mov&iacute;an, propiciaron una apertura de conciencias que les permiti&oacute; explorar su sexualidad y tratar de construir relaciones bajo paradigmas alternativos al matrimonio tradicional. Al igual que con su vocaci&oacute;n hab&iacute;an elegido apearse del camino recto para entregarse en cuerpo y alma a la incertidumbre, en el amor tambi&eacute;n buscaron su particular libertad. Porque se quer&iacute;an, pero ten&iacute;an que construir juntos una manera de quererse que les funcionara.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/4f181857-7268-4995-ac98-2f7aa033fe6b_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Hubo idas y venidas, enfermedades, distanciamientos, tropiezos, no siempre estuvieron tan unidos como en aquellos a&ntilde;os en que, como dijo un hombre que los vio por la calle, &ldquo;eran unos ni&ntilde;os&rdquo;. A lo largo de sus memorias, la voz de Patti Smith rebosa honestidad, la sinceridad de quien no teme exponer nada, porque si algo perdi&oacute; desde muy joven es la verg&uuml;enza. Ser libre es vivir sin pedir perd&oacute;n ni permiso. Con respeto por el pr&oacute;jimo, eso siempre, pero tambi&eacute;n por uno mismo. Nunca hay que olvidarse de uno mismo.
    </p><p class="article-text">
        Entr&oacute; m&aacute;s gente a sus vidas. Siguieron creando, cada uno lo suyo, siempre compartido. Llegaron los momentos luminosos, las extraordinarias sesiones de fotograf&iacute;as de &eacute;l y el disco y la gira y las colaboraciones de ella. Lo hab&iacute;an conseguido, por fin. No se hab&iacute;an equivocado. Y aprendieron que el &eacute;xito, muchas veces, trae aparejada una negra renuncia: el nuevo compromiso con su carrera los llev&oacute; por sendas separadas, aunque nunca dejaron de quererse. Nunca dejaron de ser amigos, amigos &ndash;y perd&oacute;n por la cursiler&iacute;a&ndash; del alma. Si alguien se merece ese calificativo, es el t&aacute;ndem Robert Mapplethorpe y Patti Smith.
    </p><p class="article-text">
        Dos amigos con trayectorias hasta cierto punto paralelas hasta que lleg&oacute; el d&iacute;a en el que (es inevitable) tomaron caminos divergentes, aunque siempre afines, siempre dedicados al arte, a s&iacute; mismos, a su proyecto personal. Hay sincronicidades asombrosas entre ellos; lo m&aacute;s impresionante, no obstante, es c&oacute;mo se convierten en un soporte incondicional el uno del otro, en lo que ahora se denomina &ldquo;familia encontrada&rdquo; (<em>found family</em>). Todav&iacute;a hoy, un joven que sienta que no encaja a su alrededor, que tiene una vocaci&oacute;n contraria a lo que los dem&aacute;s esperan de &eacute;l, puede encontrar mucha motivaci&oacute;n en esta historia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Patti Smith, fotografiada por David Arnoff                            </span>
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        E incluso sin necesidad de aspirar a una carrera art&iacute;stica se puede aprender mucho de las vivencias de Patti Smith, porque <em>&Eacute;ramos unos ni&ntilde;os</em>, al igual que los libros de memorias de Jeanette Winterson, Joan Didion o Tara Westover, trasciende el inter&eacute;s que se pueda tener por la autora para erigirse en algo m&aacute;s, en algo que alumbra, alienta, acompa&ntilde;a. El destino le sonri&oacute; a la cantante y poeta, pero lo m&aacute;s valioso del trayecto es su actitud, esa convicci&oacute;n sin fisuras, esa perseverancia, esa confianza cuando las cosas parecen ir mal. Nunca le pareci&oacute; un sue&ntilde;o imposible, pero sab&iacute;a que tendr&iacute;a que transitar un terreno andrajoso para llegar.
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; est&aacute; hoy, cantando, contando su vida como una amiga. Esa es otra clave: escribe de maravilla, y adem&aacute;s resulta cercana, no pierde la sencillez de la mujer trabajadora. Ni v&iacute;ctima, ni triunfadora; ella se presenta como alguien m&aacute;s, alguien de los nuestros. Con unos valores inquebrantables para con sus seres queridos, su p&uacute;blico, su arte, su sentido &eacute;tico. Por todo esto, por labrarse una vida coherente consigo misma sin rendirse jam&aacute;s, inspir&oacute; a muchas generaciones y va a seguir haci&eacute;ndolo, con <em>&Eacute;ramos unos ni&ntilde;os</em>, con sus composiciones, con sus conciertos y con mucho m&aacute;s. <em>People Have the Power.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Ros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/patti-smith-sigue-inspiracion-rosalia-dua-lipa-generacion-z_1_12796892.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 26 Nov 2025 08:56:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué Patti Smith sigue siendo una inspiración para Rosalía, Dua Lipa y la generación Z]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Patti Smith,Rosalía,Dua Lipa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[30 de diciembre: ¿qué pasó un día como hoy?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/30-diciembre-paso-dia-hoy_1_11933151.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3c99f356-21e6-47a0-9ef7-c016904909de_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="30 de diciembre: ¿qué pasó un día como hoy?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En esta fecha acontecieron eventos como el nacimiento de destacados artistas nacionales y extranjeros, además de momentos históricos para la Argentina y una tragedia que marcó a fuego a toda una generación. </p></div><p class="article-text">
        Desde nacimientos notables, hasta un incidente que marc&oacute; a una generaci&oacute;n y la sanci&oacute;n de una ley por los derechos de las mujeres, algunos de los hitos que marcaron la historia nacional e internacional un 30 de diciembre:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>1945: Inauguraci&oacute;n del Hospital Argerich</strong>. Se abri&oacute; en el barrio porte&ntilde;o de La Boca una nueva sede de uno de los centros de salud m&aacute;s antiguos del pa&iacute;s. Fue fundado en 1897 y se especializa en Cardiolog&iacute;a, Cirug&iacute;a general y Tocoginecolog&iacute;a.</li>
                                    <li><strong>1946: Naci&oacute; la poeta y cantante estadounidense Patricia &ldquo;Patti&rdquo; Smith</strong>, conocida como &ldquo;la madrina del punk&rdquo;. La artista logr&oacute; brindarle una impronta feminista e intelectual a ese g&eacute;nero musical incorpor&aacute;ndolo de este manera a un estilo de poes&iacute;a beat.</li>
                            </ul>
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                    <ul>
                                    <li><strong>1947: Naci&oacute; en Corrientes, Argentina, la cantaoutora Teresa Parodi.</strong>&nbsp;&Iacute;cono del folklore argentino, la artista gan&oacute; cuatro premios Konex y un Carlos Gardel. Adem&aacute;s, tuvo un breve paso por la pol&iacute;tica: entre mayo de 2014 y diciembre de 2015, ejerci&oacute; como ministra de Cultura de la Naci&oacute;n.</li>
                                    <li><strong>1975: Naci&oacute; el golfista estadounidense Eldrick Tonto &ldquo;Tiger&rdquo; Woods</strong>, considerado uno de los mejores de todos los tiempos. Gan&oacute; en 82 oportunidades el torneo PGA Tour as&iacute; como tambi&eacute;n 15 torneros majors.</li>
                                    <li><strong>1984: Naci&oacute; en Ohio, Estados Unidos, el basquetbolista estadounidense LeBron Raymone James</strong>, que compiti&oacute; en la selecci&oacute;n de su pa&iacute;s y gan&oacute; cuatro campeonatos de la NBA. Adem&aacute;s, en 2008 y 2012, obtuvo medalla de oro en los Juegos Ol&iacute;mpicos de Pek&iacute;n y Londres, respectivamente.</li>
                                    <li><strong>1999: Ataque contra George Harrison</strong>. El exbeatle recibi&oacute; doce pu&ntilde;aladas por parte de Michael Abram, quien irrumpi&oacute; en su casa en Londres. El agresor tambi&eacute;n atac&oacute; a la esposa del artista, Olivia Arias y finalmente fue detenido. Por el ataque, Harrison debi&oacute; ser hospitalizado.</li>
                                    <li><strong>2001: El presidente provisional de Argentina y gobernador de San Luis, Adolfo Rodr&iacute;guez Sa&aacute; renunci&oacute;</strong>&nbsp;a la jefatura de Estado luego de que el Partido Justicialista le retirara su apoyo. Asumi&oacute; entonces Eduardo Cama&ntilde;o, por entonces presidente de la C&aacute;mara de Diputados.</li>
                                    <li><strong>2004: Tragedia de Croma&ntilde;&oacute;n</strong>. El boliche &ldquo;Rep&uacute;blica Croma&ntilde;&oacute;n&rdquo; del barrio porte&ntilde;o de Once se incendi&oacute; durante un recital de la banda de rock Callejeros por la utilizaci&oacute;n de bengalas en el interior del establecimiento. Por el fuego, murieron 194 espectadores y resultaron heridos otras 1.432 personas.</li>
                            </ul>
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                    <ul>
                                    <li><strong>2006: El dictador iraqu&iacute; Saddam Hussein fue asesinado</strong>&nbsp;en Bagdad luego de que el Alto Tribunal Penal de Irak lo condenara el 5 de noviembre de ese mismo a&ntilde;o por cr&iacute;menes de lesa humanidad. En aquel entonces el pa&iacute;s estaba invadido por Estados Unidos.</li>
                                    <li><strong>2015: El campe&oacute;n del mundo Lionel Messi jug&oacute; su partido 500 en el club Barcelona</strong>&nbsp;de Espa&ntilde;a, que venci&oacute; a Betis por 4 a 0.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>2020: El Senado finalmente aprueba la Ley de Interrupci&oacute;n Voluntaria del Embarazo</strong>&nbsp;con el l&iacute;mite de catorce semanas de gestaci&oacute;n. Se trata de una iniciativa por la que se hab&iacute;an movilizado desde hac&iacute;a a&ntilde;os agrupaciones feministas y fuerzas de izquierda, pese a la dura oposici&oacute;n de algunos sectores conservadores y la Iglesia Cat&oacute;lica.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <em>DM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/30-diciembre-paso-dia-hoy_1_11933151.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 30 Dec 2024 03:02:07 +0000]]></pubDate>
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