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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Liliana Viola]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/liliana-viola/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Liliana Viola]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La ventana de Scorsese, la ruta del padre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/ventana-scorsese-ruta-padre_129_12710413.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e08e10c6-b5ba-4581-975d-df2012516d1e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La ventana de Scorsese, la ruta del padre"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Libros, series, películas y un montón de cosas para aferrarse en medio del desconcierto.</p><p class="subtitle">Madres por escrito, cinco libros finalistas</p></div><p class="article-text">
        <strong>Uno.</strong> Fue raro o un poco sorprendente para esas actividades donde no abundan las sorpresas ni las rarezas (de los m&aacute;s tradicionales, hasta los m&aacute;s aventureros: vivimos, mal que nos pese, vidas <em>archipautadas</em>, <strong>hasta que, muy cada tanto, un movimiento m&iacute;nimo las tironea por un rato, las corre de la placidez, las desv&iacute;a</strong>). En el esquema esperable de la presentaci&oacute;n de un libro ante un peque&ntilde;o grupo de periodistas o aleda&ntilde;os &ndash;m&aacute;s aleda&ntilde;os que de los otros, para otro momento queda la pregunta sobre qu&eacute; es hoy un periodista&ndash; <strong>la autora del libro en cuesti&oacute;n interrumpi&oacute; lo que ven&iacute;a diciendo para pedirnos a cada uno de los presentes &ndash;&eacute;ramos 10 o 12&ndash; que habl&aacute;ramos de nosotros, que le cont&aacute;ramos sobre nuestras vidas.</strong> De repente, los que &iacute;bamos a preguntar nos convertimos en interrogados, los que solemos indagar en las vidas y en las obras de los otros &ndash;a veces leyendo entre l&iacute;neas, a veces echando luz, a veces mitificando con justicia o alguna cuota de exageraci&oacute;n&ndash; ten&iacute;amos que tomar una decisi&oacute;n en pocos segundos. <strong>&iquest;Alcanzaba con decir nuestros nombres, el trabajo que hacemos, el lugar donde vivimos? &iquest;Dice algo de nuestra vida la edad que tenemos, el color que m&aacute;s nos gusta, el libro que estamos leyendo?</strong> &iquest;O nos cuenta mejor alg&uacute;n miedo que nos estruja, la preocupaci&oacute;n que nos desvela, un dolor que nos atormenta? &iquest;Ten&iacute;amos que ser ingeniosos, sexies, irreverentes? &iquest;Preferimos la honestidad, la impostura, las palabras que elegimos para contarnos? &iquest;Tomar distancia, pensarse por fuera? &iquest;C&oacute;mo se cuenta una vida?
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                &quot;Mr. Scorsese&quot; es una serie documental en cinco partes.                            </span>
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        <strong>Dos. </strong>Miro con placer <em>Mr. Scorsese</em>, el documental en cinco partes que estren&oacute; por estos d&iacute;as Apple TV+ sobre la vida del cineasta <em>Martin Scorsese</em>. En cada episodio, los t&iacute;tulos iniciales subrayan que se trata de un <em>film portrait</em>&nbsp;(&ldquo;un retrato cinematogr&aacute;fico&rdquo;, supongamos) dirigido por <strong>Rebecca Miller</strong>. Cl&aacute;sico en su estructura, revelador en cada detalle que desgrana la directora a partir de varias entrevistas, magn&eacute;tico en la recuperaci&oacute;n de im&aacute;genes maravillosas de las pel&iacute;culas de Scorsese, el documental recorre cronol&oacute;gicamente la vida de su protagonista. Arranca con las escenas quiz&aacute; m&aacute;s mitificadas <strong>&ndash;qu&eacute; es la infancia, sino un gran mito de origen, el cuento que nos contamos, la f&aacute;brica imparable que produce la materia prima de todos los relatos que vendr&aacute;n despu&eacute;s&ndash;</strong> con un Scorsese peque&ntilde;o, rodeado de malhechores, de personajes que llevan vidas marginales y que, con los a&ntilde;os, &eacute;l contar&aacute; en sus pel&iacute;culas (&ldquo;<em>Hay personas as&iacute;, son reales. &iquest;Y c&oacute;mo retratarlas sin hacer una caricatura de ellas?&rdquo;</em>, se pregunta en alg&uacute;n momento del documental). La leyenda vital, que Scorsese sigue contando con pasi&oacute;n hasta hoy, dice que en alg&uacute;n momento de su infancia se le desat&oacute; el asma y que, obligado a alejarse de la actividad f&iacute;sica y de aquellas calles peligrosas, debi&oacute; encerrarse, observar el mundo por la ventana (en otro momento cuenta que as&iacute; naci&oacute; su amor por determinadas formas de plantar la c&aacute;mara). <strong>El cine, entonces, es sobre todo una manera de mirar. La vida que se cuenta &ndash;la propia, la de los dem&aacute;s&ndash; no es otra cosa que un encuadre.</strong> Una decisi&oacute;n.
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                La directora de la serie documental sobre Martin Scorsese es la realizadora Rebecca Miller.                            </span>
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        <strong>Tres.</strong> Hace unas semanas me toc&oacute; coordinar <a href="https://www.instagram.com/p/DOvgC0eDRUi/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una mesa en el Filba</a> que llevaba como t&iacute;tulo <em>Contar una vida</em>. En esa actividad, que imagin&eacute; bastante previsible, una respuesta del escritor <em>Santiago Craig</em> sobre c&oacute;mo hab&iacute;a trabajado con <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/santiago-craig-escribir-hay-parar-hay-plantarse-poquito_1_11689797.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su novela </a><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/santiago-craig-escribir-hay-parar-hay-plantarse-poquito_1_11689797.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Vida en Marta</em></a>, me sorprendi&oacute;:<em> &ldquo;Todos nos contamos un poco la vida, porque no hay otra manera de procesar lo que nos pasa m&aacute;s que contando (...). Cuando escribimos siempre estamos seleccionando una trama, buscando un recorte que para uno es relevante. </em><em><strong>Es inevitable para contar una vida, pensando en escribir o en eso que llamamos ficci&oacute;n, transformar lo aleatorio en algo necesario, en algo que es definitivamente as&iacute;. Una vez puesto en el papel, parece que la vida de Marta o de Napole&oacute;n no pudo haber sido de otra manera.</strong></em><em> Y es curioso que la literatura haga eso, que se dedique a borrar. M&aacute;s que escribir para dejar lo que est&aacute;, escribimos para borrar lo que no&rdquo;</em>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cuatro.</strong> El libro que me tiene cautivada por estas horas &ndash;es una maravilla absoluta&ndash; se llama <em>Lo que es m&iacute;o</em>, lo escribi&oacute; el soci&oacute;logo y escritor brasile&ntilde;o <strong>Jos&eacute; Henrique Bortoluci</strong> y cuenta, en fragmentos, la vida del padre del autor, un hombre que trabaj&oacute; cincuenta a&ntilde;os como camionero en Brasil. <em>Lo que es m&iacute;o</em>, sin embargo, es tambi&eacute;n una pregunta por lo que es de su autor: <strong>al recorrer los movimientos del padre, Bortoluci intenta desandar su propio mito de origen, con este hombre que siempre estaba volviendo, con una infancia llena de relatos ruteros y de palabras que hoy intenta traducir</strong>. Bortoluci sabe que parte de una imposibilidad: &eacute;l accedi&oacute; a la universidad, vive pensando en categor&iacute;as te&oacute;ricas para estudiar a personas &ldquo;comunes&rdquo; como su padre y sus conflictos, y sin embargo es consciente que el universo donde &eacute;l se mueve mira a los trabajadores desde una ventana. De todos modos, insiste, cita a Barthes, sabe que <em>&ldquo;no hay texto sin filiaci&oacute;n&rdquo;</em>, se pelea con la idea del &ldquo;autoritarismo unificador&rdquo; de las biograf&iacute;as cl&aacute;sicas para recurrir a algunos detalles, algunas derivas de su padre. &ldquo;<em>Como sugiere Brecht, busco a los constructores de los palacios y murallas, no a los nobles y generales que los dirigen; a las cocineras, conductores, jardineros y limpiadoras, y no a los dignatarios en los salones del poder&rdquo;</em>, escribe.
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                Martin Scorsese y Robert De Niro, una dupla inseparable.                            </span>
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        <strong>Cinco</strong>. Entrevist&eacute; hace poquito a <strong>Liliana Viola</strong> <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/liliana-viola-caso-maria-soledad-armo-reality-show-dejo-esquirlas-sociedad_1_12694184.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por la salida de su libro </a><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/liliana-viola-caso-maria-soledad-armo-reality-show-dejo-esquirlas-sociedad_1_12694184.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La hermana</em></a><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/liliana-viola-caso-maria-soledad-armo-reality-show-dejo-esquirlas-sociedad_1_12694184.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">, un retrato de la monja </a><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/liliana-viola-caso-maria-soledad-armo-reality-show-dejo-esquirlas-sociedad_1_12694184.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Martha Pelloni</strong></a>. Una cr&oacute;nica, tambi&eacute;n, una forma particular de contar una vida para la que la autora apela a la muy interesante figura de la &ldquo;cronista de escritorio&rdquo; &ndash;la pregunta sobre qu&eacute; es un periodista hoy vuelve a tocar la puerta&ndash;. <em>&ldquo;Tiene que ver con pensar al archivo como una posibilidad de darle importancia a la reflexi&oacute;n y a la asociaci&oacute;n de determinados hechos con el presente, con el pasado, con textos te&oacute;ricos, inclusive con mi propia historia. Trabajar de esta manera me permit&iacute;a tambi&eacute;n un poco de irme por las ramas y poder pensar, entre otras cosas, una brev&iacute;sima historia del feminismo desde los 90 hasta ahora, pensar tambi&eacute;n en las creencias en general, la que ella tiene en Jes&uacute;s o las creencias populares como la del pombero o pensar la figura de las videntes. </em><em><strong>Me interesan siempre los desv&iacute;os, irme de la historia que supuestamente estoy contando, incluso irme del personaje</strong></em><em>. Y poder tener la libertad y la obligaci&oacute;n de ir atando conexiones&rdquo;</em>, me dijo en la nota. <strong>La vida que se cuenta &ndash;la propia, la de los dem&aacute;s&ndash;: una posibilidad para desviarse.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Empieza <em>Mil lianas</em>. <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Una entrega llena de vidas de otros</a> (las im&aacute;genes, de hecho, son todas de la vida de Scorsese). <strong>De rutas ajenas, de desv&iacute;os, de omisiones</strong>.
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        <strong>1. </strong><em><strong>Mr. Scorsese</strong></em><strong>, de Rebecca Miller. </strong>Como les contaba arriba, lleg&oacute; por estos d&iacute;as a la plataforma Apple TV+ el documental <em>Mr. Scorsese</em>, dirigido por <strong>Rebecca Miller</strong> (si se colgaron, <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/series-peliculas-llegan-streaming-octubre-cometierra-terror-cine-argentino-regresos-esperados_1_12645342.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ac&aacute; hay otros lanzamientos interesantes para ver por streaming este mes</a>). <strong>En cinco episodios, la directora plantea un retrato inolvidable lleno de detalles y con algunas revelaciones sobre la vida y la obra del cineasta</strong>, director, entre much&iacute;simas otras, de pel&iacute;culas como <em>Taxi Driver</em>, <em>El color del dinero</em>, <em>Toro salvaje</em>, <em>Buenos muchachos</em> y <em>El lobo de Wall Street.</em>
    </p><p class="article-text">
        El relato est&aacute; armado entre archivos personales (hay grabaciones caseras, dibujos que Scorsese hac&iacute;a de chico con la ilusi&oacute;n de que esas im&aacute;genes llegaran a la pantalla en alg&uacute;n momento, tomas que quedaron afuera de sus trabajos y backstage de sus rodajes), escenas de sus pel&iacute;culas que ilustran buena parte de la narraci&oacute;n y testimonios. <strong>El principal, claro, es el del propio Scorsese, que habla mano a mano sin filtros con la realizadora y se anima a evocar tanto sus momentos de gloria como aquellos episodios m&aacute;s opacos de su vida. </strong>Tambi&eacute;n hablan sus amigos de la infancia (hay algunos que son impresionantes y muy graciosos), sus ex parejas, sus hijas, otros cineastas y varias de las figuras del mundo espect&aacute;culo con las que trabaj&oacute; (entre muchos otros,<strong> se destacan Robert De Niro, Jodie Foster, Sharon Stone y Leonardo Di Caprio</strong>). En un intento por desmenuzar un vaiv&eacute;n &ndash;el del arte imitando a la vida o el de la vida imitando al arte&ndash; <em>Mr. Scorsese</em> indaga en las zonas que se presentaron como interrogantes para &eacute;l y para quienes lo rodeaban. <strong>Zonas, tambi&eacute;n, en las que el cineasta profundiz&oacute; a lo largo de seis d&eacute;cadas de trabajo</strong>, como la violencia, los v&iacute;nculos entre varones, los bordes a veces difusos de la moralidad en algunos espacios, el dinero y las ganas de &ldquo;pegarla&rdquo; a cualquier precio.
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>Las cinco partes del documental </strong><em><strong>Mr. Scorsese</strong></em><strong>, de Rebecca Miller, est&aacute;n disponibles en Apple TV+. Otros lanzamientos de octubre, </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/series-peliculas-llegan-streaming-octubre-cometierra-terror-cine-argentino-regresos-esperados_1_12645342.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en este enlace</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2.&nbsp;</strong><em><strong>Lo que es m&iacute;o</strong></em><strong>, de Jos&eacute; Henrique Bortoluci.</strong> <em>&ldquo;Hacerse adulto es acercarse y alejarse de ese dialecto familiar, de la lengua viva de la infancia. No es una tarea f&aacute;cil. Ejecutamos el lento trabajo de elegir palabras, ser elegidos por otras, prescindir de muchas, revolvernos contra t&eacute;rminos y usos, construir un archivo personal y, con el tiempo, producir un relato intermedio, vacilante, entrecortado, como un coro siempre desentonado en el que graves y agudos, palabras nuevas y viejas no dejan de producir una curiosa disonancia&rdquo;,</em> apunta el brasile&ntilde;o <strong>Jos&eacute; Henrique Bortoluci</strong> en este libro y luego agrega: <em>&ldquo;Solo podemos hablar nuestra propia lengua cuando ajustamos cuentas con la lengua de nuestros padres&rdquo;</em>.
    </p><p class="article-text">
        Como comentaba al comienzo, <em>Lo que es m&iacute;o</em> (Random House, 2025) est&aacute; escrito por un hijo que quiere retratar a su padre, Didi, camionero por m&aacute;s de cinco d&eacute;cadas en un Brasil que se mece entre el genuino anhelo del progreso, la desigualdad y una violencia arrasadora. Jubilado ahora, con el diagn&oacute;stico de un c&aacute;ncer que pone en tensi&oacute;n a un cuerpo que ya arrastraba una gran cantidad de heridas, <strong>Didi revisa algunos episodios de su vida mientras que su hijo observa sus palabras, escucha a los m&eacute;dicos, sigue con atenci&oacute;n las noticias que azotan a un pa&iacute;s en conflicto y a un mundo en pandemia</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Bortoluci es un acad&eacute;mico &ndash;el primero en acceder a la universidad en una familia de las clases populares brasile&ntilde;as&ndash; que sabe que las grandes biograf&iacute;as, por lo general, no reparan en las vidas como las de este hombre que atraves&oacute; miles y miles de kil&oacute;metros para ganarse el pan y volver cada tanto a la casa familiar. Este hombre que, con sus propias palabras, con sus deseos, con sus historias ruteras &ndash;todo lo que es <em>suyo</em>&ndash;, es, ni m&aacute;s ni menos, que su padre. <strong>Sin embargo, con nobleza y la mirada de un hijo que se acerca y se aleja de la estirpe, intenta escribirla convencido de que </strong><em><strong>&ldquo;no hay texto sin filiaci&oacute;n&rdquo;</strong></em><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En un gesto similar al de <strong>Didier Eribon</strong> con su <em>Regreso a Reims</em> y con el perfume de algunos textos de <strong>Annie Ernaux</strong>, aunque desde una mirada latinoamericana profunda y un poco m&aacute;s luminosa, <strong>Bortoluci desanda el camino paterno para ofrecer un relato inteligente, repleto de lecturas, doloroso, radiante y po&eacute;ticamente conmovedor</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&quot;Lo que es mío&quot; es un libro del sociólogo brasileño José Henrique Bortoluci. Fue publicado en Argentina este año por Random House."
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                &quot;Lo que es mío&quot; es un libro del sociólogo brasileño José Henrique Bortoluci. Fue publicado en Argentina este año por Random House.                            </span>
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        <strong>El libro </strong><em><strong>Lo que es m&iacute;</strong></em><strong>o, de Jos&eacute; Henrique Bortoluci, sali&oacute; en Argentina por Random House con traducci&oacute;n de Antonio S&aacute;ez Delgado.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. </strong><em><strong>La hermana</strong></em><strong>, de Liliana Viola.</strong>&nbsp;<em><strong>&ldquo;</strong></em><em>Los femicidios no suelen aparecer en los libros de historia. Sin embargo, este s&iacute;. Un gobierno feudal no cae por la muerte de una ni&ntilde;a y las agallas de una monjita. Esta vez s&iacute;. </em><em><strong>Por algo ser&aacute; que en cada aniversario, como ahora, aparece alguien que tiene algo para decir. </strong></em><em>El 23 de febrero de 2025 Martha Pelloni cumpli&oacute; ochenta y cuatro a&ntilde;os, y se puede afirmar que lleva corridos m&aacute;s riesgos y aventuras que cualquier superh&eacute;roe de ficci&oacute;n. Me mira con una sonrisa. Dice que le pregunte lo que quiera, que ella va a responder a todo. Yo no creo que vaya a ser tan sencillo. Martha Pelloni es un misterio. &iquest;Una excepci&oacute;n? Una monja&rdquo;</em>. As&iacute; describe&nbsp;<strong>Liliana Viola</strong> en las primeras p&aacute;ginas de su libro<em> La hermana</em> (Anagrama, 2025) a una protagonista que se le impuso y la llev&oacute; a ganar, con un perfil honesto y profundo, el Premio Anagrama de Cr&oacute;nica.
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                    alt="Liliana Viola ganó el Premio Anagrama de Crónica por su libro &quot;La hermana&quot;."
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                Liliana Viola ganó el Premio Anagrama de Crónica por su libro &quot;La hermana&quot;.                            </span>
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        Con &aacute;nimos de escuchar a <strong>Martha Pelloni</strong> m&aacute;s que de comprenderla, <strong>Viola reconstruye, lee con sagacidad y contextualiza distintas escenas cruciales de la vida de la religiosa</strong>. De las marchas del silencio por el asesinato de <strong>Mar&iacute;a Soledad Morales</strong> en Catamarca en 1990, a infinitos casos de trata de personas, de narcotr&aacute;fico, de intoxicaciones con agrot&oacute;xicos que terminan matando a indefensos y que Pelloni intent&oacute; investigar y desentra&ntilde;ar. <strong>Nombres propios que se vuelven casos y que a veces ni siquiera consiguen ese estatus</strong>; relatos que se convierten en ecos de un sistema en el que la desprotecci&oacute;n de los m&aacute;s d&eacute;biles, los silencios c&oacute;mplices y la crueldad parecen no tener fin hasta que se cruzan con este personaje tan singular. Como les contaba antes, entrevist&eacute; hace unos d&iacute;as a Liliana Viola. <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/liliana-viola-caso-maria-soledad-armo-reality-show-dejo-esquirlas-sociedad_1_12694184.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pueden leer la nota completa por ac&aacute;</a>.
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                La hermana, de Liliana Viola, salió por el sello Anagrama.                            </span>
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        <strong>El libro </strong><em><strong>La hermana</strong></em><strong>, de Liliana Viola, fue publicado por Anagrama y </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/liliana-viola-gano-premio-anagrama-cronica-perfil-martha-pelloni_1_12007997.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>gan&oacute; el premio de cr&oacute;nica que entrega esa editorial</strong></a><strong>. M&aacute;s, </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/liliana-viola-caso-maria-soledad-armo-reality-show-dejo-esquirlas-sociedad_1_12694184.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en esta entrevista con la autora</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Banda sonora.</strong> Seguro la semana que viene les cuento m&aacute;s, por ahora esto: empec&eacute; a&nbsp;mirar la serie <em>Hal &amp; Harper</em>, que estren&oacute; Mubi hace unos d&iacute;as, y, como me gustaron varias de las canciones que suenan en los episodios que pude ver, <strong>se me ocurri&oacute; que algo de ese material se pod&iacute;a sumar a nuestra lista compartida</strong> (entre otros, entran Arcade Fire, Frank Ocean y Sabrina Carpenter).
    </p><p class="article-text">
        Pero hay m&aacute;s esta semana. Hace unos d&iacute;as, <strong>Gustavo &Aacute;lvarez N&uacute;&ntilde;ez</strong>, <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/gustavo-alvarez-nunez-mundo-lleno-ruido-prefiero-literatura-desconfia-certezas_1_12440434.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">amigo de esta casa virtual</a>, anunci&oacute; que las primeras grabaciones de Spleen, la m&iacute;tica banda indie que tuvo un recorrido vibrante en el underground local entre 1995 y 2002, <a href="https://open.spotify.com/intl-es/album/49KLur5nPArCIV9vxfILNe?si=wUAkqGwUSWmXN7KmVQKSzw" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden ser escuchadas por ac&aacute;</a>.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Tres d&eacute;cadas m&aacute;s tarde ve la luz Treinta a&ntilde;os despu&eacute;s (Demos 1995-96), un furibundo testimonio de esos primeros escarceos: unos demos que exhiben un di&aacute;logo aceitado </em><em><strong>entre las guitarras de Mariano Valerio y Gustavo &Aacute;lvarez N&uacute;&ntilde;ez</strong></em><em> (a cargo de la voz y las composiciones), unos textos esmaltados en poes&iacute;a visceral y una base r&iacute;tmica sostenida y aplicada (</em><em><strong>Javier Diz</strong></em><em> en la bater&iacute;a y </em><em><strong>Norman McLoughlin </strong></em><em>en el bajo). En fin, las canciones de estas maquetas desbordan de una melancol&iacute;a furiosa&rdquo;</em>, cont&oacute; GAN.
    </p><p class="article-text">
        Sum&eacute; algo de todo eso a la banda sonora cada vez m&aacute;s ecl&eacute;ctica de <em>Mil Lianas</em>. La encuentran, como siempre, <a href="https://open.spotify.com/playlist/1wyu8dagjKTjVnIMd1ezsV?si=b13c228779e1436c" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por ac&aacute;</a>.
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            <iframe data-testid="embed-iframe" style="border-radius:12px" src="https://open.spotify.com/embed/playlist/1wyu8dagjKTjVnIMd1ezsV?utm_source=generator" width="100%" height="352" frameBorder="0" allowfullscreen="" allow="autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture" loading="lazy"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>Bonus track.</strong> Si andan por Buenos Aires, pero tambi&eacute;n si quieren pispear de manera virtual, dejo anotado: <strong>del lunes 27 de octubre al s&aacute;bado 1 de noviembre tendr&aacute; lugar una nueva edici&oacute;n del Festival Borges</strong>. Con entrada gratuita e inscripci&oacute;n previa en la p&aacute;gina del encuentro, habr&aacute; charlas virtuales y presenciales de las que participar&aacute;n, entre otros, el autor mexicano <strong>Juan Villoro</strong>, el periodista y escritor franc&eacute;s<strong> Herv&eacute; Le Tellier</strong>, las autoras argentinas <strong>Sylvia Iparraguirre</strong> y <strong>Mar&iacute;a In&eacute;s Krimer</strong>, el catedr&aacute;tico espa&ntilde;ol <strong>Javier de Navascu&eacute;s y Mart&iacute;n</strong>, el autor boliviano <strong>Jos&eacute; Edmundo Paz-Sold&aacute;n &Aacute;vila</strong>. &ldquo;Las&nbsp;conversaciones girar&aacute;n en torno al amor, la pol&iacute;tica, el periodismo, la poes&iacute;a, la amistad con Bioy, el&nbsp;tango y otros temas relacionados con Jorge Luis Borges&rdquo;, adelantaron desde la organizaci&oacute;n. La mayor&iacute;a de las actividades tendr&aacute;n lugar en el auditorio de la sede central de la Alianza Francesa de Buenos Aires (C&oacute;rdoba 946, CABA), pero otras podr&aacute;n verse <a href="https://www.youtube.com/c/FestivalBorges" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en el canal de YouTube del festival</a>. M&aacute;s sobre los horarios y la programaci&oacute;n, <a href="https://www.instagram.com/p/DO65PQAkaE2/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por ac&aacute;</a>.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DO65PQAkaE2/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        <strong>Bonus track II. </strong>Algo m&aacute;s para agendar, un cl&aacute;sico de fin de a&ntilde;o en Buenos Aires. <strong>Del 29 de octubre al 2 de noviembre se llevar&aacute; adelante una nueva edici&oacute;n de la Feria del Libro Antiguo.</strong> En esta oportunidad, la sede elegida es el ex CCK, Sarmiento 151, CABA.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se acerca la 18&ordf; Feria del Libro Antiguo de Buenos Aires, este a&ntilde;o con eje en la mujer en la literatura argentina. <strong>Habr&aacute; charlas, talleres y stands que exhibir&aacute;n libros desde el siglo XV hasta obras de las vanguardias art&iacute;sticas y literarias de principios del siglo XX</strong>&rdquo;, informaron desde la Asociaci&oacute;n de Libreros Anticuarios de Argentina (ALADA), que celebra 25 a&ntilde;os de su refundaci&oacute;n y que organiza una vez m&aacute;s este encuentro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Quienes visiten la feria podr&aacute;n apreciar y adquirir desde libros antiguos hasta ediciones modernas, raras y especiales, y ejemplares &uacute;nicos con ilustraciones originales o encuadernaciones art&iacute;sticas; tambi&eacute;n, grabados, mapas, fotograf&iacute;as antiguas y afiches, entre otras piezas, siempre en soporte papel&rdquo;, agregaron desde Alada. <strong>De las charlas programadas participar&aacute;n, entre otros, Florencia Abbatte, Mar&iacute;a Gabriela Mizraje, Matilde Sanchez y Adriana Rodr&iacute;guez de Pereda.</strong> M&aacute;s informaci&oacute;n, <a href="https://www.instagram.com/p/DOt3e3LCfBx/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este enlace</a>.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DOt3e3LCfBx/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        &iexcl;Hasta la pr&oacute;xima!
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Mil lianas</strong></em><strong>&nbsp;es un newsletter que se env&iacute;a todos los viernes por correo electr&oacute;nico. Para recibirlo,&nbsp;</strong><a href="https://eldiarioar.us2.list-manage.com/subscribe?u=503cf153ccaaf3477f3bc20b1&amp;id=74523e5e53" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden suscribirse por ac&aacute;</a>.
    </p><p class="article-text">
        <em>AL/CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/ventana-scorsese-ruta-padre_129_12710413.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Oct 2025 09:42:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La ventana de Scorsese, la ruta del padre]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Cine,Martin Scorsese,Liliana Viola,Música]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Liliana Viola: “Con el caso María Soledad se armó un reality show que dejó muchísimas esquirlas en la sociedad”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/liliana-viola-caso-maria-soledad-armo-reality-show-dejo-esquirlas-sociedad_1_12694184.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/affb372c-fc55-4bc9-9749-302f8f32a466_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Liliana Viola: “Con el caso María Soledad se armó un reality show que dejó muchísimas esquirlas en la sociedad”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Acaba de publicar “La hermana”, un potente libro donde indaga en la figura de Martha Pelloni, la monja que se volvió popular en los ‘90 cuando encabezó los reclamos de justicia tras el crimen de la joven catamarqueña y se convirtió en un emblema de lucha contra las injusticias. Su mirada sobre las nuevas batallas de la religiosa, el regreso de la “fiesta menemista”, el premio que recibió y por qué se define como una “cronista de escritorio”.</p></div><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Los femicidios no suelen aparecer en los libros de historia. Sin embargo, este s&iacute;. Un gobierno feudal no cae por la muerte de una ni&ntilde;a y las agallas de una monjita. Esta vez s&iacute;. Por algo ser&aacute; que en cada aniversario, como ahora, aparece alguien que tiene algo para decir. </em><em><strong>El 23 de febrero de 2025 Martha Pelloni cumpli&oacute; ochenta y cuatro a&ntilde;os, y se puede afirmar que lleva corridos m&aacute;s riesgos y aventuras que cualquier superh&eacute;roe de ficci&oacute;n.</strong></em><em> Me mira con una sonrisa. Dice que le pregunte lo que quiera, que ella va a responder a todo. Yo no creo que vaya a ser tan sencillo. Martha Pelloni es un misterio. &iquest;Una excepci&oacute;n? Una monja&rdquo;. </em>As&iacute; describe la periodista <strong>Liliana Viola </strong>en las primeras p&aacute;ginas de su libro <em>La hermana</em> (Anagrama, 2025) a una protagonista que se le impuso y <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/liliana-viola-gano-premio-anagrama-cronica-perfil-martha-pelloni_1_12007997.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la llev&oacute; a ganar, con un perfil honesto y profundo, el Premio Anagrama de Cr&oacute;nica</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Con &aacute;nimos de escuchar a <strong>Martha Pelloni</strong> m&aacute;s que de comprenderla, convertida en lo que la autora llama una &ldquo;cronista de escritorio&rdquo;, <strong>Viola reconstruye, lee con sagacidad y contextualiza distintas escenas cruciales de la vida de la religiosa</strong>. De las marchas del silencio por el asesinato de <strong>Mar&iacute;a Soledad Morales</strong> en Catamarca en 1990, a infinitos casos de trata de personas, de narcotr&aacute;fico, de intoxicaciones con agrot&oacute;xicos que terminan matando a indefensos y que Pelloni intent&oacute; investigar y desentra&ntilde;ar. Nombres propios que se vuelven casos y que a veces ni siquiera consiguen ese estatus; relatos que se convierten en ecos de un sistema en el que la desprotecci&oacute;n de los m&aacute;s d&eacute;biles, los silencios c&oacute;mplices y la crueldad parecen no tener fin hasta que se cruzan con este personaje tan singular.
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                La hermana, de Liliana Viola, salió por el sello Anagrama.                            </span>
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        <strong>&ndash; Conociendo tu trabajo, desde la investigaci&oacute;n sobre Alberto Migr&eacute; a ser albacea de Aurora Venturini o editora del suplemento </strong><em><strong>Soy</strong></em><strong> dedicado a la diversidad sexual, una podr&iacute;a inferir que tu mirada estaba lejos de alguien como la monja Martha Pelloni. &iquest;Por qu&eacute; elegiste escribir sobre alguien que desde este lado se ve tan inesperado en tu imaginario?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Podr&iacute;a decir que no la eleg&iacute; por monja sino a pesar de ser monja. Y luego de ese &ldquo;a pesar de&rdquo; no dir&iacute;a que me amigu&eacute; con la Iglesia Cat&oacute;lica en absoluto, pero s&iacute; comprend&iacute; que era necesario atravesar esa situaci&oacute;n o esa diferencia para pensar lo que alguien como Pelloni representa. Lo que ella representa es un momento hist&oacute;rico en la lucha contra las injusticias, en esa primera instancia contra los femicidios, en un momento en el que todav&iacute;a no exist&iacute;a esa palabra. No digo que lo hiciera ella sola ni que fuera la &uacute;nica, pero s&iacute; que representa una epopeya heroica. Por otra parte, el caso Mar&iacute;a Soledad marc&oacute; una d&eacute;cada, que son los 90, y creo que a m&iacute; me interesaba regresar a ese momento. Sobre todo hoy, cuando tenemos un presidente como Javier Milei, que todo el tiempo est&aacute; diciendo que vamos a volver a eso. Alguien que promete un mont&oacute;n de situaciones ya incumplidas en relaci&oacute;n a la fiesta menemista.<strong> El crimen de Mar&iacute;a Soledad Morales fue parte de lo que en su momento fue le&iacute;do como la fiesta menemista</strong>. Algo que hoy podemos trasladar a otros delitos, como la trata de personas. Es, tambi&eacute;n, una fiesta que parece no tener fin y que est&aacute; muy relacionada con los poderes pol&iacute;ticos. Sobre todo con los poderes pol&iacute;ticos de las provincias argentinas. En el fondo creo que me interes&oacute; ese tema y c&oacute;mo se mov&iacute;a este personaje ah&iacute;. No quise escribir un libro sobre el caso Mar&iacute;a Soledad porque ya hay un documental, varios libros, una pel&iacute;cula de ficci&oacute;n. <strong>Prefer&iacute; ver a este personaje de Pelloni en su inclaudicable lucha que sigui&oacute; y sigue tantos a&ntilde;os despu&eacute;s.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; No te quedaste solamente con aquel crimen sino que la segu&iacute;s hasta hoy.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Claro. Porque me asombr&oacute; de ella todos los otros casos o las otras situaciones en las que se ha involucrado a fondo y los saberes que tiene en relaci&oacute;n a c&oacute;mo act&uacute;a desde aquel momento hasta hoy el poder pol&iacute;tico. Ella adquiri&oacute;, con los a&ntilde;os, saberes alrededor del poder policial, del poder judicial, del crimen organizado para desaparecer ni&ntilde;os, para vender beb&eacute;s o para aprovecharse de mujeres. Me parece, adem&aacute;s, que en t&eacute;rminos generales es un buen ejercicio, algo que tenemos que hacer en este presente donde estamos acostumbrados, como periodistas, a escuchar cosas como &ldquo;si tal es kuka no lo leo&rdquo;, &ldquo;si tal escribe con la &lsquo;e&rsquo; lo paso de largo&rdquo;.&nbsp;Me ha ocurrido en art&iacute;culos, sobre todo en el suplemento <em>Soy</em>, esto de tener que recibir ese tipo de comentarios. <strong>Entonces, en este presente, tambi&eacute;n me parec&iacute;a importante meterme con la historia de una monja cuando yo misma tengo much&iacute;simas cr&iacute;ticas para hacerle a la Iglesia en general que es un horror. </strong>Me pareci&oacute; que yo ten&iacute;a que escuchar a alguien que tiene para m&iacute; la caracter&iacute;stica m&aacute;s encomiable de todas: ella es una persona que escucha a los dem&aacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Dir&iacute;a que, a contramano de lo que en muchos espacios se define como la cr&oacute;nica latinoamericana, vos optaste por un camino que en el libro nombr&aacute;s con gracia y que es el de la &ldquo;cronista de escritorio&rdquo;. M&aacute;s all&aacute; de tus entrevistas con Pelloni, sos alguien que indaga en sus propias contradicciones a la hora de escribir, una cronista no va al territorio, una periodista que busca en el archivo. Lleg&aacute;s a mandar a una amiga al litoral para que investigue qu&eacute; es un sapucai o c&oacute;mo se puede definir. &iquest;Por qu&eacute; tomaste esa decisi&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Fueron varias razones. Una de ellas, la cuento ah&iacute;: a m&iacute; me cuesta mucho hacer entrevistas en el territorio, me da mucha vagancia o me siento muy in&uacute;til para ir a un lugar y profundizar en un tema. A su vez, en este caso los temas son infinitos. Para seguir todas las historias que Pelloni ayud&oacute; a desentra&ntilde;ar o a todas las personas que ayud&oacute; habr&iacute;a que ir provincia tras provincia. Por eso en el libro llego a contar cinco o seis casos testigo. <strong>Como ella misma dice, son tantas las v&iacute;ctimas que ni siquiera recuerda uno por uno todos los casos en los que ha intervenido</strong>. Entonces, primero est&aacute; ese problema m&iacute;o y luego esto. La segunda raz&oacute;n tiene que ver con las bases del concurso. Ah&iacute; dec&iacute;an que ban a dar especial atenci&oacute;n a un texto que rompiera con lo tradicional de la cr&oacute;nica. Obviamente eso funcion&oacute; como un anzuelo, como una puerta que se abre para m&iacute;. Despu&eacute;s, una tercera raz&oacute;n, pensando en esta broma que digo sobre la &ldquo;cronista de escritorio&rdquo;, tiene que ver con pensar al archivo como una posibilidad de darle importancia a la reflexi&oacute;n y a la asociaci&oacute;n de determinados hechos con el presente, con el pasado, con textos te&oacute;ricos, inclusive con mi propia historia. <strong>Trabajar de esta manera me permit&iacute;a tambi&eacute;n un poco de irme por las ramas y poder pensar, entre otras cosas, una brev&iacute;sima historia del feminismo desde los 90 hasta ahora, pensar tambi&eacute;n en las creencias en general, la que ella tiene en Jes&uacute;s o las creencias populares como la del pombero o pensar la figura de las videntes. </strong>Me interesan siempre los desv&iacute;os, irme de la historia que supuestamente estoy contando, incluso irme del personaje. Y poder tener la libertad y la obligaci&oacute;n de ir atando conexiones. 
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                    alt="Martha Pelloni, la monja que en los años noventa se hizo conocida por su búsqueda de justicia en el caso María Soledad Morales y que se convirtió en un emblema de la lucha contra las injusticias."
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                Martha Pelloni, la monja que en los años noventa se hizo conocida por su búsqueda de justicia en el caso María Soledad Morales y que se convirtió en un emblema de la lucha contra las injusticias.                            </span>
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        <strong>&ndash; Pensando en los desv&iacute;os, en el libro rescat&aacute;s que Pelloni es una monja que habla de machismo, que usa t&eacute;rminos como &ldquo;patriarcado&rdquo;.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, ella usa sin problemas el t&eacute;rmino patriarcado. Usa el t&eacute;rmino &ldquo;machista&rdquo;. Usa el t&eacute;rmino &ldquo;pedofilia&rdquo; para referirse a algunos curas. Hay un momento en el que ella dice que antes le parec&iacute;a un horror no poder dar misa por ser mujer y despu&eacute;s dice que se dio cuenta de que tampoco es tan importante o que lo verdaderamente importante pasa por otro lado. Pero eso en ella no significa para nada resignarse sino que es una manera de entender lo que yo despu&eacute;s llamo &ldquo;las tretas del d&eacute;bil&rdquo;, como las llam&oacute; <strong>Josefina Ludmer</strong>. Porque Pelloni, incluso con sus contradicciones o chocando con algunos l&iacute;mites, encontr&oacute; la manera de ir en contra de un mont&oacute;n dedogmas de la Iglesia o por lo menos de algunas doctrinas perversa. Sobre todo las asociadas a la sexualidad. <strong>Ella habla, por ejemplo, de la importancia de algunos m&eacute;todos anticonceptivos. As&iacute; que a su modo siempre se ha jugado y ha tenido problemas con la Iglesia.</strong> Obviamente no lo pod&eacute;s pedir que milite el aborto cuando, adem&aacute;s, hay un Papa argentino. No se le podr&aacute; pedir algo as&iacute; porque eso ya ser&iacute;a desconocer el rol, el personaje. Por algo, tambi&eacute;n, he decidido tener a una monja como protagonista de este libro.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; De Mar&iacute;a Soledad hasta el caso m&aacute;s reciente en el que se la vio mucho, que es el caso de </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/temas/loan-pena/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>la desaparici&oacute;n de Loan Pe&ntilde;a</strong></a><strong>, Pelloni parece que fue entendiendo que se desenvolv&iacute;a bien en los medios y que los necesitaba, tambi&eacute;n, para que las v&iacute;ctimas no fueran quedando en el olvido. &iquest;Te cost&oacute; abordar a alguien que habl&oacute; tanto, que fue tantas veces entrevistada?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, ahora con <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/triple-femicidio/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el triple femicidio</a> tambi&eacute;n la est&aacute;n llamando para hablar. Es alguien que cuando ocurren estos tipos de cr&iacute;menes enseguida es buscada por la prensa y ella responde en general m&aacute;s o menos lo mismo.<strong> Porque hay cierto ABC que ella conoce muy bien alrededor de c&oacute;mo se roban los ni&ntilde;os o c&oacute;mo el narcotr&aacute;fico act&uacute;a en los barrios</strong>. Yo no s&eacute; si le saqu&eacute; el casete justamente. Me parece que el trabajo que yo hice o que m&aacute;s me interesa hacer es la contextualizaci&oacute;n de sus palabras, de todo lo que ella ha dicho tantas veces.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Me interesan siempre los desvíos, irme de la historia que supuestamente estoy contando, incluso irme del personaje. Y poder tener la libertad y la obligación de ir atando conexiones</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Aunque </strong><em><strong>La hermana</strong></em><strong> no es, como dec&iacute;as, un libro sobre el caso Mar&iacute;a Soledad, le dedic&aacute;s un apartado muy interesante y lo abord&aacute;s recuperando trabajos acad&eacute;micos y revisando la prensa de la &eacute;poca. &iquest;C&oacute;mo fue para vos volver a leer todo eso que se escribi&oacute; o se dijo sobre un caso tan recordado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Como a todo el mundo, fue un caso que me hab&iacute;a impactado y ten&iacute;a varios recortes de diarios de la &eacute;poca guardados. Ten&iacute;a claro, igual, que no quer&iacute;a hacer un libro sobre el caso Mar&iacute;a Soledad, yo quer&iacute;a hacer un libro sobre todo lo que vino despu&eacute;s. Por eso la primera parte del libro es sobre&nbsp;todo lo que hace desde los 90 hasta hoy, sobre alg&uacute;n caso nuevo. <strong>Estas nuevas batallas que ella emprende, desde los agrot&oacute;xicos que matan ni&ntilde;os hasta los ritos sat&aacute;nicos en alguna provincia o los chicos que desaparecen.</strong> Esos casos que muchas veces aparecen unos d&iacute;as en los medios, los leemos y los olvidamos. Obviamente como ella qued&oacute; en la memoria popular como &ldquo;la monja del caso Mar&iacute;a Soledad&rdquo; volv&iacute; a ese caso. En ese recorrido, lo que m&aacute;s me sorprendi&oacute; es todo lo que ha ocurrido despu&eacute;s. Me pasa ahora, con gente que se entera del libro, que cuando mataron a Mar&iacute;a Soledad eran ni&ntilde;as, que me dicen que les interesa leer sobre esto porque descubrieron cierta zona del miedo en la infancia con ese caso. <strong>Muchas me dicen eso, que eran chicas y de repente les apareci&oacute; cierta conciencia de lo que te podr&iacute;a pasar como mujer. La conciencia, tambi&eacute;n, del levantamiento femenino que se pone a marchar en silencio.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Un caso que estaba a toda hora en la televisi&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Claro, con el caso Mar&iacute;a Soledad se arm&oacute; un reality show que dej&oacute; much&iacute;simas esquirlas en la sociedad. Adem&aacute;s dur&oacute; muchos a&ntilde;os porque el juicio tard&oacute;. Entonces todo eso qued&oacute; muy presente en muchas vidas. La televisi&oacute;n mand&oacute; a sus periodistas a Catamarca por meses, entonces<strong> todos los vericuetos de ese caso me parece que entraron muy fuerte en la educaci&oacute;n sentimental femenina de muchas, un hito en su consciencia de ser mujeres en este mundo</strong>. Otra cosa que tambi&eacute;n me impact&oacute; del caso visto desde ahora fue repasar, a partir de los relatos de la monja, la cantidad bestial de testigos muertos que hubo. Me parece que eso es algo que tambi&eacute;n hay que tener muy presente. No solo los testigos muertos que hubo en el caso Mar&iacute;a Soledad, sino la naturalidad con la que tambi&eacute;n mueren o desaparecen en los otros casos m&aacute;s contempor&aacute;neos que cuento en el libro. O donde, en muchos otros, las v&iacute;ctimas que se salvan de la trata, o algunos testigos tienen que vivir escondidos o irse del pa&iacute;s. O tantas mujeres que tienen que hacer pr&aacute;cticamente un cambio de personalidad para no seguir siendo perseguidas por la misma red. Y cuando hablamos de red de trata tambi&eacute;n<strong> hay que pensar que no estamos hablando de algo asociado a lo que puede ser una pel&iacute;cula de una plataforma sino es, no s&eacute;, es un concejal, un intendente, un jefe de polic&iacute;a, un vecino que est&aacute; a tres cuadras de la casa de la persona</strong>.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Liliana Viola nació en Buenos Aires, en 1963. Es periodista, editora, dramaturga y guionista."
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                Liliana Viola nació en Buenos Aires, en 1963. Es periodista, editora, dramaturga y guionista.                            </span>
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        <strong>&ndash; Aunque es algo que aparece en el libro un poco de costado, hay una mirada &aacute;cida tuya sobre los medios y el periodismo en general. Cont&aacute;s ah&iacute; que vos misma te enter&aacute;s de un caso de intoxicaci&oacute;n por agrot&oacute;xicos y al instante te pon&eacute;s con otra cosa y te olvid&aacute;s. Este fen&oacute;meno de los casos: hoy algo es noticia y ma&ntilde;ana ya no porque los propios periodistas est&aacute;n precarizados, ganan pocos o se ven obligados a trabajar con muchas cosas a la vez. &iquest;C&oacute;mo est&aacute;s viendo este panorama a veces tan vertiginoso y con poco espacio para las investigaciones de largo aliento?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Yo dej&eacute; el suplemento <em>Soy</em> de<em> P&aacute;gina 12</em> en el a&ntilde;o 2021 por varias razones. Una&nbsp;tiene que ver con lo que enumeraste. Era un trabajo tremendamente mal pago. Y no solo el m&iacute;o, sino el de todos los colaboradores. Eso hac&iacute;a entonces que hubiera que ir restringiendo cada vez m&aacute;s la exigencia. Yo suelo ser muy exigente pero en ese contexto tuve que bajar la exigencia por un tema econ&oacute;mico. Despu&eacute;s tambi&eacute;n est&aacute; el advenimiento de las redes sociales. <strong>S&eacute; que antes ten&iacute;amos las cartas de lectores, pero ahora tenemos esto de la opini&oacute;n absolutamente generalizada. Esto provoc&oacute; que hubiera otra restricci&oacute;n para los periodistas</strong>. Me ha pasado concretamente en <em>Soy</em>, cuando nadie quer&iacute;a escribir de temas que yo propon&iacute;a, temas por ah&iacute; pol&eacute;micos, porque no ten&iacute;an ganas de sufrir luego en redes todo lo que iba a venir. Entonces con todos estos problemas, m&aacute;s el <em>mileiato</em> que viene siendo tan cruel, siento que hay algo bastante compartido y es un mutismo. Porque m&aacute;s all&aacute; de que hay una erosi&oacute;n muy concreta en los medios aparece una erosi&oacute;n personal tambi&eacute;n.<strong> Me parece que el shock de esta violencia que impone este gobierno en todo sentido, esta pol&iacute;tica de exterminio desembozada, ha provocado en mucha gente, y en m&iacute;, claro, una suerte de un silencio de muerte. Aparece la pregunta sobre qu&eacute; hacemos con esto? &iquest;Pongo mi &ldquo;Me gusta&rdquo; en adhesi&oacute;n a algo, pongo tres frases inteligentes en Instagram y listo? </strong>Ante la negativa a hacer eso y la imposibilidad de escribir otra cosa yo siento que, de que gan&eacute; el premio y les guste o no les guste el libro, he podido despertar de alg&uacute;n modo. Pude propon&eacute;rmelo y escribir algo sumamente largo que me interesaba a m&iacute;, y que hice todo lo posible para que le interesara a otras personas. Pensaba en algo que tuviera una conexi&oacute;n con el presente sin necesidad de estar respondiendo a cada una de las bestialidades y horrores que est&aacute;n ocurriendo. En el camino me di cuenta de algo absolutamente obvio: que <strong>se puede hablar del presente y se puede intervenir en el presente sin necesidad de responder a una agenda hist&eacute;rica</strong>. Visto hoy, creo que este libro recontra responde a una agenda contempor&aacute;nea, pero no lo hice pensando en eso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; &iquest;C&oacute;mo recibiste la noticia del premio Anagrama?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; &iexcl;Me ca&iacute; de culo, te dir&iacute;a! (risas). En el momento en el que abr&iacute; la computadora y recib&iacute; el mail estaba peleando con alguien por tel&eacute;fono para ver si me pagaban una nota que me deb&iacute;an hac&iacute;a como tres meses. <strong>Mientras estaba casi humill&aacute;ndome para conseguir ese dinero de pronto leo que gan&eacute; el Premio Anagrama. </strong>Me dio mucha alegr&iacute;a, la verdad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&nbsp;El libro est&aacute; circulando internacionalmente y en el diario El Pa&iacute;s de Espa&ntilde;a apareci&oacute; una columna donde destacan tu uso del &ldquo;yo&rdquo; en </strong><em><strong>La hermana</strong></em><strong>. Vos ven&iacute;s de una corriente del periodismo donde la primera persona era algo prohibido. Ac&aacute; la us&aacute;s, muchas veces para ironizar sobre vos misma o para cuestionarte por haberle preguntado a Pelloni si no ten&iacute;a miedo de que la mataran. &iquest;Sali&oacute; de entrada as&iacute;, en primera persona?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Yo creo que esto justamente es parte de la cr&oacute;nica del siglo XX latinoamericano que mencionamos al principio. <strong>Tanto Leila Guerriero como (Mart&iacute;n) Caparr&oacute;s, como Cristian Alarc&oacute;n son cronistas que meten la primera persona.</strong> Yo hist&oacute;ricamente he sido muy t&iacute;mida y prejuiciosa con ese tema. En todas mis notas me ha costado un mont&oacute;n. Pero bueno, hay r&aacute;fagas de primera persona en <em>Migr&eacute;</em> y bastante m&aacute;s en mi relaci&oacute;n con Aurora Venturini. En este caso me pareci&oacute; imprescindible justamente para colar dentro de la cr&oacute;nica a esta &ldquo;cronista de escritorio&rdquo; y reconocerme entonces no solamente como periodista sino como persona. Trat&eacute; de no ponerme como un contralor &eacute;tico ni de la monja ni de los lectores. <strong>Por eso quise ser honesta y hablar de mis limitaciones y, sobre todo, de mis olvidos. </strong>No me considero una activista, por ejemplo. Me cuesta mucho ir a las marchas. Me cuesta mucho seguir un tema. Me pareci&oacute; que plantear eso era fundamental. Si no pon&iacute;a ese yo, con esos problemas y con esa sinceridad, pod&iacute;a parecer que me estaba encabalgando en una lucha y en una investigaci&oacute;n que no hice en mi vida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>AL/CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/liliana-viola-caso-maria-soledad-armo-reality-show-dejo-esquirlas-sociedad_1_12694184.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Oct 2025 03:02:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Liliana Viola: “Con el caso María Soledad se armó un reality show que dejó muchísimas esquirlas en la sociedad”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Liliana Viola,Martha Pelloni,Caso María Soledad Morales,Caso Loan]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Liliana Viola ganó el Premio Anagrama de Crónica por su perfil sobre Martha Pelloni]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/liliana-viola-gano-premio-anagrama-cronica-perfil-martha-pelloni_1_12007997.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/65488cc6-827b-436a-ab01-7da8f36ec15a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Liliana Viola ganó el Premio Anagrama de Crónica por su perfil sobre Martha Pelloni"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"La hermana" es una mirada sobre la monja que tuvo un rol clave en en la búsqueda de justicia por el crimen de María Soledad. El galardón cuenta con el apoyo de la Fundación Giangiacomo Feltrinelli y está dotado con 10.000 euros.</p></div><p class="article-text">
        La periodista, dramaturga y guionista argentina&nbsp;<strong>Liliana Viola</strong>&nbsp;gan&oacute; la sexta edici&oacute;n del Premio Anagrama de Cr&oacute;nica/Fundaci&oacute;n Giangiacomo Feltrinelli,&nbsp;dotado con 10.000 euros, con la cr&oacute;nica period&iacute;stica&nbsp;<em>La hermana</em>.
    </p><p class="article-text">
        El Premio tiene como principal objetivo ser un&nbsp;est&iacute;mulo para el periodismo narrativo&nbsp;en castellano&nbsp;y resaltar el trabajo de los mejores cronistas que escriben en este idioma. Cuenta con el apoyo de la Fundaci&oacute;n Giangiacomo Feltrinelli y una alianza con el Hay Festival, en cuya edici&oacute;n de Quer&eacute;taro de 2025 se presentar&aacute; la obra ganadora.
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        El jurado, formado por&nbsp;Mart&iacute;n Caparr&oacute;s, Carlo Feltrinelli, Leila Guerriero, Juan Villoro y la editora Silvia Ses&eacute;, con la coordinaci&oacute;n y preselecci&oacute;n de&nbsp;Felipe Restrepo Pombo,&nbsp;seleccion&oacute; como ganadora la obra de Viola entre las&nbsp;129 obras presentadas,&nbsp;procedentes de 22 pa&iacute;ses.
    </p><h2 class="article-text">Cr&oacute;nica-perfil de la monja Martha Pelloni</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El 14 de septiembre de 1990 una multitud encabezada por la monja Martha Pelloni marchó por las calles de Catamarca en completo silencio."
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            <span class="title">
                El 14 de septiembre de 1990 una multitud encabezada por la monja Martha Pelloni marchó por las calles de Catamarca en completo silencio.                            </span>
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        <em>La hermana</em>&nbsp;es una mirada en forma de cr&oacute;nica-perfil de la monja Martha Pelloni, una religiosa singular que en los a&ntilde;os 90 se hizo popular porque encabez&oacute; los reclamos de b&uacute;squeda de justicia en el caso de la violaci&oacute;n y muerte de Mar&iacute;a Soledad Morales, estudiante del colegio en el que ella era rectora, en Catamarca.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s del caso de Mar&iacute;a Soledad, el libro tambi&eacute;n da cuenta de otras causas en las que interveno la monja, siempre en defensa de sectores vulnerables de la sociedad, como los casos de robos de beb&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El libro relata asimismo el trabajo de cronista de escritorio de la autora, que, con toda la documentaci&oacute;n del caso generada hasta ahora &ndash;que recopil&oacute; por a&ntilde;os- y con el testimonio de la propia Pelloni, traza&nbsp;un retrato de la desprotecci&oacute;n de los d&eacute;biles y la corrupci&oacute;n del poder&nbsp;en los momentos en que todo se confabula para tapar los hechos.
    </p><h2 class="article-text">Qui&eacute;n es Liliana Viola</h2><p class="article-text">
        Liliana Viola (Buenos Aires, 1963) fund&oacute; en 2008 el Suplemento&nbsp;Soy&nbsp;del diario&nbsp;P&aacute;gina/12, primer suplemento period&iacute;stico de tirada semanal dedicado a la diversidad sexual, que edit&oacute; durante 14 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Ha publicado tres recopilaciones cr&iacute;ticas de materiales de archivo,&nbsp;<em>Amores para armar</em>&nbsp;(1993),&nbsp;<em>El libro de los testamentos</em>&nbsp;(1995) y&nbsp;<em>Los discursos del poder</em>&nbsp;(2001); las biograf&iacute;as&nbsp;<em>Migr&eacute;. El maestro de las telenovelas que revolucion&oacute; la educaci&oacute;n sentimental de un pa&iacute;s</em>&nbsp;(2017) y&nbsp;<em>Esta no soy yo</em>&nbsp;(biograf&iacute;a de Aurora Venturini, 2023), y las obras de teatro&nbsp;<em>Qu&eacute; de magn&iacute;fico tiene ser yo</em>&nbsp;y&nbsp;<em>Como nunca&hellip; otra vez</em>.
    </p><p class="article-text">
        Como&nbsp;albacea de la obra de Aurora Venturini,&nbsp;Viola es responsable de la edici&oacute;n cr&iacute;tica de sus obras, y adem&aacute;s ha escrito guiones para series documentales.
    </p><p class="article-text">
        Es tambi&eacute;n comisaria de la muestra&nbsp;<em>Maitena. Las mujeres de mi vida</em>&nbsp;y editora del libro&nbsp;<em>Las mujeres de mi vida</em>&nbsp;(2024), as&iacute; como curadora invitada del FAQ (Festival de Arte Queer).
    </p><p class="article-text">
        Viola tambi&eacute;n produce el podcast de relatos &iacute;ntimos de autores y autoras de Latinoam&eacute;rica&nbsp;<em>Me lo llevo a la tumba</em>, junto con Franco Torchia y Tom&aacute;s Balmaceda.
    </p><p class="article-text">
        <em>Con informaci&oacute;n de la agencia NA</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/liliana-viola-gano-premio-anagrama-cronica-perfil-martha-pelloni_1_12007997.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Jan 2025 17:46:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Liliana Viola ganó el Premio Anagrama de Crónica por su perfil sobre Martha Pelloni]]></media:title>
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