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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Infancias]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/infancias/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Infancias]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Una experta en bienestar digital, sobre la comprensión lectora en la era de las pantallas: “La familia debe ser referente”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/experta-bienestar-digital-comprension-lectora-pantallas-familia-debe-referente-xp_1_13504438.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fda5d9de-569b-4e34-8087-e30aaaa4f538_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una experta en bienestar digital, sobre la comprensión lectora en la era de las pantallas: “La familia debe ser referente”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tras las alarmas por los malos resultados PISA, la divulgadora Laura Cuesta recuerda que los países más digitalizados son líderes en el último informe e invita a reflexionar sobre la relación entre las familias y las pantallas.</p></div><p class="article-text">
        Tras conocerse el descalabro en el &uacute;ltimo informe PISA, el debate p&uacute;blico y la propia OCDE se&ntilde;alaron a la tecnolog&iacute;a como culpable de un problema de concentraci&oacute;n y comprensi&oacute;n lectora del alumnado. Los h&aacute;bitos digitales est&aacute;n reconfigurando especialmente las mentes y las capacidades de atenci&oacute;n de los m&aacute;s j&oacute;venes, pero m&aacute;s all&aacute; de demonizar la tecnolog&iacute;a es necesario fomentar la relaci&oacute;n saludable con ella, prestar especial atenci&oacute;n al entorno dom&eacute;stico y no simplificar un problema complejo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los pa&iacute;ses m&aacute;s digitalizados y con alumnos m&aacute;s tecnol&oacute;gicos, que son Jap&oacute;n, Corea del Sur, Singapur, y no nos tenemos que ir a Asia, que tambi&eacute;n tenemos a Estonia en Europa, que est&aacute; absolutamente digitalizado, no solo los centros escolares, sino toda la sociedad desde edades tempranas, est&aacute;n a la cabeza del informe&rdquo;, subraya <strong>Laura Cuesta Cano</strong>, profesora y divulgadora experta bienestar digital y CEO de <a href="https://educaciondigitalparafamilias.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Educaci&oacute;n Digital para Familias</a>. Cano apuesta por no reducir el problema al impacto de las pantallas: &ldquo;Lo estamos haciendo mal de alguna manera en la que esos pa&iacute;ses, que dan una importancia absoluta a la educaci&oacute;n, no lo est&aacute;n haciendo y [hay que] hacer una reflexi&oacute;n por ese lado&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando hablamos de tecnolog&iacute;a en los centros educativos, estamos hablando de una tecnolog&iacute;a que siempre est&aacute; implementada con una estrategia y en cuanto a unos objetivos pedag&oacute;gicos&rdquo; defiende la experta en bienestar digital. Cuesta pide as&iacute; distinguir entre el uso de computadoras o tablets en las aulas, &ldquo;unas plataformas que tienen que ver con metodolog&iacute;as, como puede ser la rob&oacute;tica, el pensamiento computacional, la inteligencia artificial, la realidad aumentada&rdquo;, de aquellas pantallas en las que los menores consumen redes sociales, videojuegos o interact&uacute;an en plataformas de mensajer&iacute;a instant&aacute;nea. 
    </p><h2 class="article-text">Consumo de tecnolog&iacute;a cada vez m&aacute;s temprano y sin supervisi&oacute;n</h2><p class="article-text">
        La experta sit&uacute;a, por tanto, el verdadero desaf&iacute;o m&aacute;s all&aacute; de la jornada escolar. &ldquo;La empresa espa&ntilde;ola Custodio, que saca un informe todos los a&ntilde;os, se&ntilde;ala que m&aacute;s o menos se ha ido manteniendo la misma cifra de las <a href="https://www.qustodio.com/es/research/tiempo-que-pasan-los-menores-conectados-a-las-pantallas/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuatro horas diarias</a> de uso de pantalla en menores fuera del horario lectivo, es decir, de un uso totalmente recreativo y de ocio&rdquo;, apunta Cuesta, que a&ntilde;ade que ese tipo de tecnolog&iacute;a llega cada vez a edades m&aacute;s tempranas, ya que &ldquo;el &uacute;ltimo informe de UNICEF sobre infancia digital sit&uacute;a la media de acceso en los 10,8 a&ntilde;os&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cada vez les ponemos antes la tecnolog&iacute;a en la mano, normalmente sin una supervisi&oacute;n, educaci&oacute;n o acompa&ntilde;amiento por parte de padres y madres, y estamos viendo que los menores empiezan a tener presencia en plataformas que adem&aacute;s no son aptas para su edad y que tienen unos dise&ntilde;os con mec&aacute;nicas adictivas, patrones oscuros y c&aacute;maras de eco, para lograr ese enganche que llamamos el &lsquo;time on device&rsquo; [tiempo frente a la pantalla]&rdquo;, analiza la experta sobre los algoritmos, la pr&aacute;ctica de &lsquo;scroll&rsquo; infinito que lleva a consumir contenido sin pausa y los videos cortos, que tienen un impacto directo en la capacidad de concentraci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este tipo de contenido que consumen ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes en las plataformas hace que se reduzca esa atenci&oacute;n sostenida necesaria para la lectura de textos largos, para lectura que necesita una mayor comprensi&oacute;n&rdquo;, valora Cuesta. &ldquo;Esto puede estar creando esta afectaci&oacute;n social y emocional en ni&ntilde;os, puede estar produciendo que disminuya la capacidad de atenci&oacute;n, y este retraso cognitivo puede estar afectando a los datos acad&eacute;micos&rdquo;, explica la profesora. 
    </p><h2 class="article-text">La familia como referente</h2><p class="article-text">
        Ante este escenario, Cuesta plantea que la soluci&oacute;n no pasa por prohibir ni dar la espalda a la tecnolog&iacute;a, sino por fomentar una relaci&oacute;n equilibrada con la implicaci&oacute;n activa de los padres y adultos de su entorno. &ldquo;Tenemos que ser referentes tanto con el uso de la tecnolog&iacute;a, como con el no uso de la tecnolog&iacute;a. Es decir, que nos vean tambi&eacute;n en casa saber desconectar&rdquo;, destaca Cuesta, que cree que el bienestar digital debe ser un proyecto colectivo. 
    </p><p class="article-text">
        La coherencia en el hogar es tan determinante que <a href="https://www.frontiersin.org/news/2026/06/18/teenagers-whose-parents-are-more-distracted-by-phones-are-more-insecure-frontiers-psychology" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">existen estudios</a> que asocian una mayor afectaci&oacute;n emocional en los adolescentes con el uso que sus propios padres hacen de los dispositivos frente a ellos, por encima incluso de las horas de pantalla de los propios j&oacute;venes, seg&uacute;n la experta.
    </p><h2 class="article-text">Evitar la multitarea</h2><p class="article-text">
        Para recuperar la capacidad de concentraci&oacute;n es crucial eliminar las distracciones en ciertos momentos clave y, por supuesto, tambi&eacute;n la tecnolog&iacute;a. No solo no deben estudiar o hacer deberes con una pantalla secundaria encendida, las pantallas tambi&eacute;n deber&iacute;an quedarse fuera de las comidas, el dormitorio o el tiempo previo al descanso. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ellos tienen mucha m&aacute;s facilidad de cambiar de una tarea o de una pantalla a otra, pero no pueden mantener la atenci&oacute;n, y esto es exactamente igual para adultos y menores, no ha cambiado por generaciones&rdquo;, recalca la experta.
    </p><h2 class="article-text">El h&aacute;bito de la lectura se contagia</h2><p class="article-text">
        Los planes de lectura escolares no pueden prosperar si no encuentran un eco en el &aacute;mbito familiar, donde no existe la referencia de unos progenitores que leen habitualmente, acuden con regularidad a una biblioteca o comparten con sus hijos actividades vinculadas a la lectura. 
    </p><p class="article-text">
        Para Cuesta &ldquo;no podemos pretender que nuestros hijos sean &aacute;vidos lectores si en su casa los padres y madres no leen&rdquo;. &ldquo;En una casa donde no hay amor por los libros, donde no hay libros en las estanter&iacute;as, es muy dif&iacute;cil que, por mucho que se intente fomentar en los colegios, a esos ni&ntilde;os les surja la chispa del gusto por la lectura&rdquo;, resume la profesora.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No es solo una exigencia que tenemos que llevar a cabo los centros escolares, sino que es una responsabilidad de los agentes que mejor tenemos que trabajar la educaci&oacute;n de nuestros hijos, que somos las familias&rdquo;, a&ntilde;ade Cuesta. 
    </p><h2 class="article-text">Por d&oacute;nde empezar, seg&uacute;n los expertos</h2><p class="article-text">
        Los especialistas en bienestar digital recomiendan cuatro h&aacute;bitos sencillos que se pueden implementar en familia y as&iacute; crear un contexto favorable para los menores: 
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Que el plan sea conjunto: al igual que la familia se sienta a la mesa para compartir una comida o una cena, crear el h&aacute;bito de que al terminar de comer tambi&eacute;n se dejan los celulares en un lugar aparte para cultivar el ejemplo de la desconexi&oacute;n.</li>
                                    <li>Momentos espec&iacute;ficos sin pantallas delante: como en el caso de las comidas, que los ratos dedicados a hacer los deberes no sean interrumpidos por consultas de mensajes, videos o contenido de redes sociales para evitar la multitarea.</li>
                                    <li>Y ratos espec&iacute;ficos tambi&eacute;n para las pantallas: establecer pautas de 45 minutos al d&iacute;a, en un momento concreto de la tarde, por ejemplo, y que sean acordados entre padres e hijos para inculcar la responsabilidad que conlleva consumir contenido digital.</li>
                                    <li>Hacer planes <em>offline</em> como cocinar juntos, participar en juegos de mesa, manualidades, visitas a la biblioteca e incluso leer juntos antes de dormir.</li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/experta-bienestar-digital-comprension-lectora-pantallas-familia-debe-referente-xp_1_13504438.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 12 Sep 2026 03:01:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Pruebas PISA,Infancias,pantallas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Inédita condena en la causa Laguna Paiva: el abandono de niñas y niños es delito de lesa humanidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/inedita-condena-causa-laguna-paiva-abandono-ninas-ninos-delito-lesa-humanidad_1_13436055.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cbdb49f0-adcc-4cc5-9ad4-30cc14394af1_16-9-discover-aspect-ratio_default_1148987.jpg" width="1280" height="720" alt="Inédita condena en la causa Laguna Paiva: el abandono de niñas y niños es delito de lesa humanidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las víctimas tenía entre uno y 14 años cuando fueron secuestradas junto a sus padres o abandonados a su suerte, sin adultos a cargo. La sentencia sienta un precedente para este tipo de juicios en todo el país e impulsa otras causas que tienen como víctimas a niños y niñas.</p></div><p class="article-text">
        Este viernes 7 de agosto de 2026 marca un antes y despu&eacute;s en la historia de la justicia argentina: <strong>por primera vez se reconoci&oacute; el abandono de persona como delito de lesa humanidad.</strong> Lo hizo el Tribunal Oral Federal de Santa Fe, que a las 14 dict&oacute; el veredicto de la causa conocida como <strong>Laguna Paiva</strong>, ya que muchas de las v&iacute;ctimas eran de aquella localidad ubicada a 40 kil&oacute;metros al norte de Santa Fe capital. Adem&aacute;s, <strong>la mayor&iacute;a eran ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes</strong>. Entre los perfiles de los acusados se inclu&iacute;an polic&iacute;as y el caso de un civil: el exjuez federal V&iacute;ctor Brusa.
    </p><p class="article-text">
        El juicio hab&iacute;a empezado el pasado 5 de mayo. Se trata de la segunda elevaci&oacute;n de esta causa, cuya primera sentencia fue en 2021. Lo singular de este juicio es que<strong> la mayor&iacute;a de las v&iacute;ctimas ten&iacute;a entre uno y 14 a&ntilde;os cuando ocurrieron los cr&iacute;menes entre febrero y mayo de 1980</strong>: en algunos casos, cuando sus padres fueron secuestrados quedaron solos, sin ning&uacute;n adulto a cargo; en otros fueron secuestrados junto a ellos y fueron llevados a centros clandestinos de detenci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los cuatro acusados recibieron condenas por invasi&oacute;n de la propiedad privada, secuestros, torturas y abandono de persona. Adem&aacute;s, a Brusa se lo conden&oacute; por incumplimiento de los deberes de funcionario p&uacute;blico y falsedad ideol&oacute;gica en documento p&uacute;blico. Se pueden resumir as&iacute;:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>Antonio Parvellotti</strong></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">, subjefe del Departamento de Informaciones (D-2) de la Polic&iacute;a de Santa Fe,</span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong> recibi&oacute; una pena de 18 a&ntilde;os de prisi&oacute;n, inhabilitaci&oacute;n absoluta y perpetua.</strong></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> </span></li>
                                    <li><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>V&iacute;ctor Brusa</strong></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">, entonces secretario de juzgado y luego, en democracia juez federal, recibi&oacute; una pena de 14 a&ntilde;os que se unific&oacute; a las que ya hab&iacute;a recibido en 2014, 2017 y 2022, por lo que tiene una </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>condena de 25 a&ntilde;os de prisi&oacute;n</strong></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">, </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>adem&aacute;s de inhabilitaci&oacute;n absoluta y perpetua.</strong></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> </span></li>
                                    <li><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>Oscar Alberto Cayetano Vald&eacute;z</strong></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">, abogado y polic&iacute;a,</span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong> recibi&oacute; una pena de 9 a&ntilde;os de prisi&oacute;n e inhabilitaci&oacute;n absoluta y perpetua</strong></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">. </span></li>
                                    <li><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>Eduardo Enrique Riuli</strong></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">, exoficial ayudante de la Divisi&oacute;n de Informaciones D-2: recibi&oacute; 15 a&ntilde;os de prisi&oacute;n pero por la sentencia recibida en 2021 se unificaron las penas y</span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong> termin&oacute; con 18 a&ntilde;os de prisi&oacute;n e inhabilitaci&oacute;n absoluta y perpetua</strong></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">.</span></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Hab&iacute;a un acusado m&aacute;s, Fernando Sebasti&aacute;n Mendoza, ex jefe de la Comisar&iacute;a XIII de la ciudad de Laguna Paiva, pero falleci&oacute; antes de llegar al juicio. Parvellotti es el &uacute;nico que no ten&iacute;a ninguna condena de este tipo hasta ahora. Los dem&aacute;s s&iacute; y todos estaban cumpliendo sus penas con la modalidad de prisi&oacute;n domiciliaria. El Tribunal determin&oacute; que se continuar&aacute; con esta modalidad. 
    </p><p class="article-text">
        La querella representada por la Asamblea Permanente de Derechos Humanos (Apdh) har&aacute; un planteo a trav&eacute;s de sus peritos para revisar esa modalidad y solicitar la c&aacute;rcel com&uacute;n en caso de que encuentren que los condenados est&eacute;n en condiciones de cumplir su pena as&iacute;, &ldquo;cumpliendo los compromisos internacionales que tiene Argentina&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, los jueces consideraron que todos estos delitos mencionados configuran delitos de lesa humanidad. El Tribunal integrado por Ricardo V&aacute;zquez, Mario Gambacorta y Osvaldo Facciano, comunic&oacute; que dar&aacute; a conocer los fundamentos el pr&oacute;ximo 7 de septiembre a las 12. El fiscal a cargo es Mart&iacute;n Su&aacute;rez Faisal.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Querellantes y acompañantes en la causa conocida como Laguna Paiva II"
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            <span class="title">
                Querellantes y acompañantes en la causa conocida como Laguna Paiva II                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Sobre el caso</strong></h2><p class="article-text">
        En el primer juicio por estos cr&iacute;menes, que termin&oacute; en 2021, se investig&oacute; la persecuci&oacute;n y secuestro contra 11 trabajadores del frigor&iacute;fico de Nelson, una localidad a 11 kil&oacute;metros de Laguna Paiva. Ni los sobrevivientes ni las querellas quedaron conformes con los resultados del primer juicio, pero redoblaron la apuesta con este nuevo juicio.
    </p><p class="article-text">
        En los setenta hubo un fuerte proceso de sindicalizaci&oacute;n del frigor&iacute;fico mencionado, que se cort&oacute; de cuajo con el asalto al Estado producido el 24 de marzo de 1976 por las tres Fuerzas Armadas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Catalino P&aacute;ez</strong> fue reconocido como el l&iacute;der de aquel sindicato. Tambi&eacute;n era militante del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT). Con el golpe, empez&oacute; junto a su familia un exilio interno por distintas localidades de Santa Fe, Entre R&iacute;os y Buenos Aires, como m&eacute;todo de escondite frente a la represi&oacute;n ilegal.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, polic&iacute;as de Santa Fe montaron un enorme operativo para encontrarlo y para hacerlo atacaron a su familia entera: a su esposa, hijos, hermanos, cu&ntilde;ados, sobrinos. Todos cayeron en las garras de los represores.
    </p><p class="article-text">
        Por eso Federico Pagliero, abogado querellante e integrante de Apdh, dijo este viernes despu&eacute;s del veredicto: &ldquo;<strong>Estamos todos muy contentos. Hoy es un d&iacute;a donde el mundo es un poco m&aacute;s justo. Con una sentencia que marca un precedente a nivel nacional, siendo la primera vez que se hace lugar a reconocer el abandono a las infancias como delitos de lesa humanidad</strong>. Y quiero se&ntilde;alar que los hijos y sobrinas que eran infancias y fueron v&iacute;ctimas, son hijos y sobrinos de obreros. Lo que hicieron fue un ataque sistem&aacute;tico contra todo un grupo familiar por la militancia de los obreros del frigor&iacute;fico de Nelson&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En ese sentido, agradeci&oacute; la insistencia y el trabajo justamente de aquellos trabajadores que impulsaron la causa en 2014, cuando empez&oacute; este camino que hoy se cierra. En aquel juicio, declararon todos estos hombres y mujeres que eran ni&ntilde;os cuando ocurrieron los hechos. Esos testimonios fueron fundamentales para esta segunda parte.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esto significa una gran reparaci&oacute;n para las v&iacute;ctimas y sobrevivientes que pueden levantar la cabeza despu&eacute;s de tantos a&ntilde;os de impunidad. La dignidad la tienen recuperada, hoy fueron abrazados por muchas personas&rdquo;, dijo Pagliero a este medio.
    </p><p class="article-text">
        La puerta del Tribunal ubicado en la esquina de Primera Junta y San Jer&oacute;nimo, en pleno centro santafesino, estuvo repleta de partidos y sindicatos que acompa&ntilde;aron la lectura del veredicto. Tambi&eacute;n estuvieron presentes organismos de derechos humanos que trabajaron mucho por esta sentencia, como Apdh y el Foro contra la Impunidad y por la Justicia. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando termin&oacute; la lectura del fallo, Pagliero fue uno de los que tom&oacute; el micr&oacute;fono frente a la multitud. Tambi&eacute;n lo hicieron funcionarios provinciales que acompa&ntilde;aron el proceso: el secretario de Derechos Humanos, Emilio Jat&oacute;n; y el defensor de Ni&ntilde;os, Ni&ntilde;as y Adolescentes, Juan Cruz Gim&eacute;nez. Todo esto pudo seguirse en vivo gracias a la transmisi&oacute;n de <strong>La Retaguardia</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los primeros en hablar fue Mario P&aacute;ez. &Eacute;l ten&iacute;a 14 a&ntilde;os cuando lo secuestraron junto a su padre, Catalino, y su madre Juana Medina, embarazada de tres meses. Con templanza y con mucha emoci&oacute;n agradeci&oacute; a todos y dijo que todos los suyos est&aacute;n &ldquo;endeudados para siempre&rdquo; con los organismos y todas las personas que los ayudaron.
    </p><p class="article-text">
        Mario fue uno de los grandes impulsores de esta causa, uno de los que comparti&oacute; la importancia de dar esta pelea en el plano judicial. Su caso fue el &uacute;nico, de todas las v&iacute;ctimas menores de edad, que entr&oacute; en el primer juicio. En este tambi&eacute;n entr&oacute; porque se juzg&oacute; a nuevos acusados por esos cr&iacute;menes.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://elciudadanoweb.com/el-abandono-como-crimen-el-primer-juicio-de-la-dictadura-por-las-infancias-de-laguna-paiva/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>En esta investigaci&oacute;n, </strong></a>publicada en marzo de este a&ntilde;o en El Ciudadano, est&aacute;n los detalles de esta compleja y cruenta historia que tiene much&iacute;simas v&iacute;ctimas y victimarios y que incluyen muchas localidades: Santa Fe, Laguna Paiva, Esteban Rams y Esperanza (de la provincia de Santa Fe) y Lima (Buenos Aires).
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n habl&oacute; Juan Carlos S&aacute;nchez, uno de los trabajadores sobrevivientes: &ldquo;Estoy muy orgulloso, gracias por su compa&ntilde;&iacute;a&rdquo;. Agradeci&oacute; con nombre propio a varias personas presentes. Tambi&eacute;n habl&oacute; de la coyuntura actual, de que no hay trabajo, que hay que luchar. &ldquo;Como dijo Mao Tse-tung: cuando el pueblo est&eacute; bien organizado, el hombre se tiene que mover como un pez en el agua&rdquo;. Y al cierre de su intervenci&oacute;n dijo: &ldquo;Soy hijo de padres que no sab&iacute;an leer, no me ense&ntilde;aron a luchar, me ense&ntilde;&oacute; a luchar la vida y por la vida voy a morir&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De la familia P&aacute;ez tambi&eacute;n hablaron los dos m&aacute;s chicos: &ldquo;Pato&rdquo;, quien ten&iacute;a un a&ntilde;o y medio cuando qued&oacute; al cuidado de sus hermanos peque&ntilde;os, y Mar&iacute;a, que estaba en la panza de Juana cuando fue secuestrada.
    </p><p class="article-text">
        Ambos se mostraron muy movilizados, tambi&eacute;n agradecieron el acompa&ntilde;amiento de todos en este juicio. Mar&iacute;a cont&oacute;: &ldquo;Me convert&iacute; en la vocera de mi madre (Juana) y mi hermana (M&oacute;nica). Gracias a ellas pudimos reconstruir los m&aacute;s chicos nuestra historia. La parte horrible de nuestra historia que hoy por fin tiene una sentencia que esperamos much&iacute;simos a&ntilde;os&rdquo;. Dijo que las mujeres de su familia le ense&ntilde;aron a ser fuerte y valiente.
    </p><p class="article-text">
        El fallo de este viernes 7 de agosto de 2026 ilusiona a muchos que ven c&oacute;mo se abre de a poco una puerta para reconocer cr&iacute;menes que hasta ahora la Justicia no hab&iacute;a investigado.
    </p><p class="article-text">
        <em>Esta nota fue publicada originalmente en </em><a href="https://elciudadanoweb.com/inedita-condena-en-causa-laguna-paiva-abandono-de-ninas-y-ninos-es-delito-de-lesa-humanidad/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Elciudadanoweb.com</em></a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Candela Ramírez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/inedita-condena-causa-laguna-paiva-abandono-ninas-ninos-delito-lesa-humanidad_1_13436055.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Aug 2026 12:35:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Inédita condena en la causa Laguna Paiva: el abandono de niñas y niños es delito de lesa humanidad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Laguna Paiva,Lesa humanidad,Infancias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Juzgan en Santa Fe el abandono de las infancias en la dictadura como delito de lesa humanidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/juzgan-santa-fe-abandono-infancias-dictadura-delito-lesa-humanidad_1_13406116.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/81f288fe-ecde-42e2-9232-669dca57d05b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1148154.jpg" width="1272" height="716" alt="Juzgan en Santa Fe el abandono de las infancias en la dictadura como delito de lesa humanidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La causa, conocida como Laguna Paiva II, busca justicia por 11 niñas y niños que fueron abandonados a su suerte y por otros cinco que fueron secuestrados en el marco del terrorismo de Estado. Todos pertenecían a la misma familia y tenían entre uno y 15 años.</p></div><p class="article-text">
        <strong>Verano de 1980</strong>. Ocaso de la dictadura. Van cuatro a&ntilde;os de exilio interno para <strong>Arnaldo Catalino P&aacute;ez</strong>, su compa&ntilde;era <strong>Juana Tomasa Medina</strong> y sus hijos: Mario, M&oacute;nica, Ram&oacute;n, Carlos, Alberto, C&eacute;sar y Ceferino. El 15 de febrero de ese a&ntilde;o la familia estaba trabajando en un horno de ladrillos cerca de Lima, provincia de Buenos Aires, predio donde tambi&eacute;n viv&iacute;an. 
    </p><p class="article-text">
        Cerca del mediod&iacute;a, una veintena de hombres armados y vestidos de civil irrumpieron desde los maizales que rodeaban la ladriller&iacute;a. Golpearon a Juana, que estaba embarazada de tres meses, y a Mario, que ten&iacute;a 14 a&ntilde;os. La patota preguntaba por Catalino (como le dec&iacute;an a Arnaldo) y ellos respond&iacute;an que hab&iacute;a ido al m&eacute;dico. No les creyeron y los siguieron golpeando. Finalmente, Catalino lleg&oacute; del m&eacute;dico. Le golpearon la cabeza con un arma. Despu&eacute;s, <strong>secuestraron a la pareja y al joven de 14 a&ntilde;os</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los hijos m&aacute;s peque&ntilde;os quedaron solos, al cuidado de M&oacute;nica, que ten&iacute;a 12 a&ntilde;os</strong>. <strong>Ceferino</strong>, que entonces ten&iacute;a un a&ntilde;o y estaba en per&iacute;odo de lactancia, testific&oacute;: &ldquo;Est&aacute;bamos muy desamparados. No recibimos ayuda de nadie. Y ella (M&oacute;nica) se vio obligada a trabajar con m&aacute;quinas muy pesadas para que tengamos un sustento&rdquo;.
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                Juana Medina, cuyos hijos quedaron desamparados tras su secuestro y el de su compañero                            </span>
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        La patota estaba conformada por miembros del Departamento de Informaciones D2 de la Polic&iacute;a de Santa Fe, con sede en la capital provincial. Tambi&eacute;n particip&oacute; del operativo el entonces secretario judicial <strong>V&iacute;ctor Brusa</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Buscaban a Catalino por su militancia sindical. En la d&eacute;cada de 1970, &eacute;l y otros militantes, hab&iacute;an conformado la agrupaci&oacute;n sindical La Lucha en el frigor&iacute;fico donde trabajaban, en la localidad santafesina de Nelson. La Lucha estaba ligada al sindicalismo combativo, que por aquellos a&ntilde;os era representado por la figura de Agust&iacute;n Tosco. Reclamaban mejores condiciones de trabajo para los obreros. 
    </p><p class="article-text">
        Los integrantes de la organizaci&oacute;n viv&iacute;an en la vecina localidad de Laguna Paiva. Con el tiempo, Catalino comenz&oacute; a militar en el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT). En 1976, tras el golpe de Estado y sabi&eacute;ndose perseguido, dej&oacute; su casa en Laguna Paiva y mantuvo un exilio interno por Corrientes, Entre R&iacute;os y Buenos Aires. Siempre iba con su familia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Invierno de 2026</strong>. Por primera vez, se juzga en Santa Fe el <strong>abandono de persona cometido contra las infancias como delito de lesa humanidad </strong>por aquellos cr&iacute;menes ocurridos en 1980. Entre los acusados hay tres ex polic&iacute;as de Santa Fe y un ex juez federal. Se trata del juicio <strong>Laguna Paiva II</strong>, que debe su nombre a la localidad santafesina de donde proced&iacute;an las y los sobrevivientes. La causa se tramita en el Tribunal Oral Criminal Federal de Santa Fe y<strong> se investiga el abandono de once ni&ntilde;as y ni&ntilde;os y el secuestro de otros cinco</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El juicio se desprende de la <strong>Causa Chartier</strong> (o <strong>Laguna Paiva I</strong>) que, en 2021, culmin&oacute; con la condena de seis ex polic&iacute;as provinciales por allanamientos ilegales, privaci&oacute;n ilegal de la libertad y aplicaci&oacute;n de tormentos contra 11 militantes sindicales oriundos de Laguna Paiva (localidad situada a 40 kil&oacute;metros de Santa Fe) y contra el hijo de uno de ellos, de 14 a&ntilde;os.
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                Hijos de Juana Medina y Catalino Páez                            </span>
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        Durante ese primer juicio, testificaron las y los familiares de Arnaldo Catalino P&aacute;ez, fallecido en 2016. A trav&eacute;s de esos testimonios qued&oacute; en evidencia que, para secuestrarlo, violentaron a toda su familia: hermanos, hermanas, cu&ntilde;ados, cu&ntilde;adas, hijas e hijos y sobrinos. <strong>Y que, en ese camino, las infancias fueron blanco de la crueldad de la patota.</strong>
    </p><p class="article-text">
        A instancias de la querella, representada por la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos de Rosario, se pidi&oacute; que se investiguen esos hechos. En ese reclamo participaron tambi&eacute;n otros organismos de derechos humanos, como el Foro Contra la Impunidad y por la Justicia de Santa Fe. Finalmente, el juicio Laguna Paiva II comenz&oacute; el pasado 5 de mayo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los imputados son el ex juez federal de Santa Fe V&iacute;ctor Brusa y tres ex polic&iacute;as: Eduardo Enrique Riuli, Oscar Cayetano Valdez y Antonio Parvellotti</strong>. Los tres &uacute;ltimos prestaban servicio en el Departamento de Informaciones &ldquo;D2&rdquo; de la Polic&iacute;a de Santa Fe, en cuya sede permanecieron secuestrados algunos de los sobrevivientes de estos hechos y, tal como se acredit&oacute; en el primer juicio, sus integrantes fueron parte de los secuestros y allanamientos de las viviendas donde viv&iacute;an los militantes y sus familias.
    </p><p class="article-text">
        Si bien el ex juez <strong>Brusa</strong> fue nombrado en 2021, en reiterados testimonios, como una de las personas que realiz&oacute; los secuestros y que oblig&oacute; a firmar testimonios bajo tormentos, ni siquiera fue citado como testigo. En 1980 era secretario del Juzgado Federal (a cargo del juez Miguel &Aacute;ngel Quirelli). En la Causa Brusa (de 2009) y Brusa II (de 2014) varios sobrevivientes del terrorismo de Estado lo se&ntilde;alaron como responsable de apremios ilegales y de otros delitos de lesa humanidad. Hasta ser juzgado y condenado, Brusa ascendi&oacute; en su carrera judicial y lleg&oacute; a ser juez federal de Santa Fe. Su participaci&oacute;n muestra la complicidad del Poder Judicial con el accionar de la Polic&iacute;a y de los militares en la represi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El caso de <strong>Riuli</strong> tambi&eacute;n es emblem&aacute;tico porque vive en Laguna Paiva, a pocas cuadras de la casa de la familia P&aacute;ez. La familia denunci&oacute; que durante a&ntilde;os vivi&oacute; con miedo y amenazada. Riuli, adem&aacute;s de ser polic&iacute;a, ten&iacute;a programas de radio y de televisi&oacute;n y animaba las fiestas de la ciudad. Varios testigos pudieron ubicarlo en los secuestros, en los sitios donde estuvieron privados de su libertad y en las sesiones de tortura justamente porque lo conoc&iacute;an de Laguna Paiva. Por esos hechos ya tiene una condena, del juicio Laguna Paiva I.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Valdez</strong> tambi&eacute;n cuenta con una condena previa por el asesinato, en 1977, de cuatro militantes de Montoneros en la ciudad de Santa Fe, en la causa conocida como Balla. Y <strong>Antonio Parvelotti</strong>, subjefe del D2, no hab&iacute;a sido juzgado hasta entonces por delitos de lesa humanidad.
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                Juana Medina y la abogada Noelia Zarza                            </span>
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        Adem&aacute;s del abandono de persona y el secuestro de las infancias, se juzgan otros delitos como secuestros y aplicaci&oacute;n de tormentos contra los mismos militantes que fueron querellantes en Laguna Paiva I, en delitos que no fueron incorporados en ese tramo.
    </p><p class="article-text">
        Concluida la etapa testimonial, esta semana los abogados de la querella (Julia Giordano, Noelia Zarza y Federico Pagliero, de la APDH Rosario) y el Ministerio P&uacute;blico Fiscal (representado por el auxiliar fiscal Nicol&aacute;s Sacco), presentaron sus alegatos. Tambi&eacute;n pidieron las penas para los imputados.<strong> La querella pidi&oacute; el m&aacute;ximo de la escala penal, 25 a&ntilde;os para cada uno. Por su parte, la Fiscal&iacute;a pidi&oacute; 22 a&ntilde;os para Parvelotti, 20 para Riuli, 18 para Brusa y 12 para Valdez. </strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>El 30 de julio ser&aacute;n los alegatos de la defensa y el 7 de agosto est&aacute; previsto que se lea la sentencia.</strong> 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mario P&aacute;ez</strong>, el joven secuestrado con 14 a&ntilde;os, recuerda a su padre como un &ldquo;militante apasionado&rdquo;. Durante su testimonio en el juicio Laguna Paiva I, expres&oacute;: &ldquo;Mi padre fue perseguido por sus ideales, porque era un hombre que iba siempre al frente. Se manifestaba como lo hacen hoy los militantes pol&iacute;ticos: cortando una calle o exigiendo a la patronal a trav&eacute;s de un paro que mejoren su nivel salarial&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tras el secuestro, Catalino, Juana y su hijo fueron sometidos a tormentos y permanecieron secuestrados en dependencias del circuito represivo de la ciudad de Santa Fe. En el caso de Juana, estuvo en La Casita (centro clandestino de detenci&oacute;n ubicado en las afueras de Santa Fe, probablemente en Santo Tom&eacute;, pero que a&uacute;n no fue ubicado); pas&oacute; por la sede del D2 y finalmente por la Guardia de Infanter&iacute;a Reforzada; fue liberada un mes y medio despu&eacute;s. Mario estuvo dos meses secuestrado en el D2. Catalino pas&oacute; por La Casita, por el D2 y despu&eacute;s fue trasladado al penal de Rawson. Pas&oacute; por otras c&aacute;rceles federales como La Plata y Devoto y recuper&oacute; su libertad en 1984. 
    </p><h2 class="article-text">Contra toda una familia</h2><p class="article-text">
        Una hermana de Catalino (Mar&iacute;a Ceferina P&aacute;ez) estaba casada con un hermano de Juana (Luis Santiago Medina) y otra hermana de Juana (Elba Medina) estaba casada con otro hermano de Catalino (Miguel Guilfredo Medina).
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Ceferina y Luis Santiago ten&iacute;an cinco hijos de entre 14 y 6 a&ntilde;os y viv&iacute;an en Esperanza, a 40 kil&oacute;metros de Santa Fe. Elba y Miguel Guilfredo ten&iacute;an cuatro hijos de entre 15 y 4 a&ntilde;os y viv&iacute;an en Esteban Rams, al norte de la provincia, a unos 250 kil&oacute;metros de la capital. Ramona y Marciana P&aacute;ez, hermanas de Catalino, tambi&eacute;n viv&iacute;an en el norte de Santa Fe, en Ceres y en Huanqueros, respectivamente.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Familia Páez Medina y acompañantes en la puerta del TOF                            </span>
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        <strong>Para secuestrar a Catalino, la patota del D2 fue primero por sus familiares</strong>. Realiz&oacute; operativos en Esperanza y en Esteban Rams y secuestr&oacute; a Ramona y a Marciana. Todos los hechos tuvieron lugar entre el 8 y el 15 de febrero de 1980. Para averiguar el paradero de Catalino, torturaron a su hermano Miguel Guilfredo y a su hija Graciela, de 15 a&ntilde;os. Despu&eacute;s secuestraron a Elba, a Miguel, a Graciela y a los hijos menores: Miguel (8), Jos&eacute; Santiago (5) y Rodolfo (3). Elba y sus hijos permanecieron secuestrados en la Guardia de Infanter&iacute;a Reforzada, en la ciudad de Santa Fe. Miguel estuvo en el D2.
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Ceferina P&aacute;ez y Luis Medina tambi&eacute;n fueron secuestrados. Sus hijas, Ramona Beatriz (14 a&ntilde;os) y Mar&iacute;a Susana (12), quedaron abandonadas, cuidando a sus hermanos peque&ntilde;os: Mario (11 a&ntilde;os), Ram&oacute;n (8) y Miguel Santiago (6).
    </p><p class="article-text">
        Tanto en los allanamientos de Esteban Rams como de Esperanza y de Lima, la patota destroz&oacute; todo lo que hab&iacute;a en el lugar. <strong>Las ni&ntilde;as y los ni&ntilde;os no solo quedaron despojados del cuidado de sus padres, sino tambi&eacute;n sin medios para subsistir. Los hermanos mayores, como M&oacute;nica P&aacute;ez, Ram&oacute;n P&aacute;ez y Susana Medina, debieron trabajar para obtener dinero y alimentar a sus hermanos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Durante su testimonio ante el tribunal, <strong>Carlos P&aacute;ez</strong> expres&oacute;: &ldquo;No ten&iacute;amos otra persona porque est&aacute;bamos solos a cargo de mi hermana de 12 a&ntilde;os. Yo valoro mucho todo el esfuerzo de mi hermana, porque con esa edad se hizo cargo de todo. No nos solt&oacute; la mano, nos cuid&oacute; como una madre&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Susana, que tuvo que empezar a trabajar de ni&ntilde;era, record&oacute; que iba a la Comisar&iacute;a de Esperanza a preguntar por su mam&aacute;. En esos d&iacute;as, a su hermano Mario lo operaron de apendicitis. Tambi&eacute;n en esos d&iacute;as, observaba que personas de civil merodeaban la casa. Sobre todo de noche. Era la gente que se hab&iacute;a llevado a su madre. Cuando los ve&iacute;a, les preguntaba ad&oacute;nde la hab&iacute;an llevado. Un d&iacute;a esos mismos hombres la subieron a un Falcon y la llevaron a Santa Fe. La mantuvieron en un departamento y luego la llevaron por distintas comisar&iacute;as. No reconoci&oacute; a quienes la secuestraron. Cuatro d&iacute;as despu&eacute;s, la dejaron en una garita de colectivos para que vuelva a Esperanza.
    </p><p class="article-text">
        Su prima M&oacute;nica tambi&eacute;n fue a la Comisar&iacute;a de Lima a preguntar por sus padres. Pero le respondieron que lo m&aacute;s probable era que estuvieran muertos.
    </p><p class="article-text">
        Graciela, de 15 a&ntilde;os, estuvo secuestrada en el circuito represivo de Santa Fe. En un momento empezaron a preguntarle sobre su t&iacute;o Catalino, si conoc&iacute;a m&aacute;s gente. Escuch&oacute; que sonaba una m&aacute;quina de escribir y un apodo: &ldquo;doctor&rdquo;. En ning&uacute;n momento le sacaron la venda que le hab&iacute;an puesto, pero percibi&oacute; que el &ldquo;doctor&rdquo; era el que escrib&iacute;a en la m&aacute;quina. Despu&eacute;s le levantaron un poquito la venda y le hicieron firmar unos papeles que no le permitieron leer.
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                Integrantes de organismos de derechos humanos y querellantes en una de las audiencias                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">El abandono, una forma de crueldad</h2><p class="article-text">
        La abogada <strong>Martha Andrada</strong>, testigo de concepto propuesta por la querella, explic&oacute; que, seg&uacute;n el marco normativo vigente en la d&eacute;cada del 80, &ldquo;cualquier funcionario o persona que tuviera conocimiento de un estado de abandono o de estar en peligro de abandono material o moral ten&iacute;a que dar aviso, era su deber y m&aacute;s siendo funcionario p&uacute;blico, porque sino el mismo funcionario estaba colocando al ni&ntilde;o en abandono material o moral o en peligro material o moral&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La abogada <strong>Nelly Minyersky</strong> tambi&eacute;n fue testigo de concepto durante el juicio: &ldquo;El abandono que hizo esta gente tiene la caracter&iacute;stica de la crueldad, de que era un plan: robaban ni&ntilde;os, robaban cosas, destrozaban. Nunca hubo un soldado les llev&oacute; un litro de leche, eso no aparece en las declaraciones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La palabra &ldquo;crueldad&rdquo; reaparece en el testimonio de la docente de historia <strong>Nora Pulido</strong>, que tambi&eacute;n testific&oacute; en la causa. Record&oacute; el concepto de &ldquo;crueldad&rdquo; vertido por el psicoanalista Fernando Ulloa durante el Juicio a las Juntas Militares en 1985. &ldquo;(Ulloa) nos dice que la maldad es algo operativo, es para conseguir un fin. El concepto de crueldad lleva a las personas que cometen los hechos ante ni&ntilde;os indefensos, a tener un goce extra en esos hechos de maldad que hace&rdquo;. Y reforz&oacute;, tambi&eacute;n citando a Ulloa, que los ni&ntilde;os quedaron a la intemperie. &ldquo;Esto no fue un descuido, fue intencional&rdquo;, acot&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Al concluir su testimonio, Ceferino P&aacute;ez dijo: &ldquo;Mi pap&aacute; siempre crey&oacute; que el tiempo y la democracia iban a poner las cosas en su lugar y creo que es lo que est&aacute; pasando ahora. Nosotros consideramos que el sentido com&uacute;n y la Justicia nos van a devolver la dignidad y la paz que estos delincuentes nos robaron&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mariángeles Guerrero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/juzgan-santa-fe-abandono-infancias-dictadura-delito-lesa-humanidad_1_13406116.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 26 Jul 2026 13:47:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Juzgan en Santa Fe el abandono de las infancias en la dictadura como delito de lesa humanidad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Delitos de lesa humanidad,Dictadura Cívico Militar,Infancias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Justicia suspendió el DNU de Milei que prohibía tratamientos de afirmación de género para menores]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/justicia-suspendio-dnu-milei-prohibia-tratamientos-afirmacion-genero-menores_1_13397141.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/862a1afd-0542-4422-8161-ce948182ad36_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Justicia suspendió el DNU de Milei que prohibía tratamientos de afirmación de género para menores"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Cámara Contencioso Administrativo Federal dejó sin efecto de manera cautelar el decreto que impedía el acceso de niños, niñas y adolescentes a tratamientos hormonales previstos en la Ley de Identidad de Género. El fallo tiene alcance nacional y estará vigente hasta que se dicte una sentencia definitiva.</p></div><p class="article-text">
        La C&aacute;mara Federal en lo Contencioso Administrativo suspendi&oacute; de manera cautelar el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 62/2025, mediante el cual<strong> el Gobierno de Javier Milei hab&iacute;a prohibido el acceso de personas menores de 18 a&ntilde;os a tratamientos hormonales contemplados en la Ley de Identidad de G&eacute;nero.</strong> La decisi&oacute;n restablece provisoriamente la vigencia plena de esa norma y obliga a obras sociales, empresas de medicina prepaga y hospitales p&uacute;blicos a garantizar la continuidad de los tratamientos.
    </p><p class="article-text">
        La medida fue adoptada por la Sala V del tribunal al hacer lugar a<strong> un recurso presentado por la Federaci&oacute;n Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans (FALGBT)</strong>, que impulsa una acci&oacute;n judicial para que el decreto sea declarado inconstitucional. La suspensi&oacute;n tendr&aacute; efecto en todo el territorio nacional hasta que exista una sentencia definitiva sobre el fondo de la cuesti&oacute;n.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/Da3pbyBH2pI/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/p/Da3pbyBH2pI/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; 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margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/p/Da3pbyBH2pI/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida de Federación Argentina LGBT+ (@falgbt)</a></p></div></blockquote>
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    </figure><p class="article-text">
        El DNU, publicado en febrero de 2025, modific&oacute; el art&iacute;culo 11 de la Ley 26.743 de Identidad de G&eacute;nero e impuso una prohibici&oacute;n absoluta para que menores de edad accedieran a intervenciones quir&uacute;rgicas y tratamientos hormonales destinados a adecuar su cuerpo a su identidad de g&eacute;nero autopercibida.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En su resoluci&oacute;n, los jueces Guillermo Treacy y Pablo Gallegos Fedriani consideraron que el Poder Ejecutivo no acredit&oacute; la existencia de circunstancias de necesidad y urgencia que justificaran modificar mediante un decreto una ley aprobada por el Congreso. Tambi&eacute;n se&ntilde;alaron que el Gobierno no explic&oacute; por qu&eacute; era necesario restringir un derecho reconocido por la legislaci&oacute;n vigente.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los magistrados recordaron que la Ley de Identidad de G&eacute;nero ya establec&iacute;a un r&eacute;gimen de control para los tratamientos en menores de edad, con intervenci&oacute;n judicial, consentimiento informado, participaci&oacute;n del abogado del ni&ntilde;o y evaluaciones de especialistas antes de autorizar procedimientos irreversibles. Seg&uacute;n el fallo, el decreto elimin&oacute; ese esquema de an&aacute;lisis individual y lo reemplaz&oacute; por una prohibici&oacute;n general, lo que podr&iacute;a vulnerar el principio de capacidad progresiva reconocido por la Convenci&oacute;n sobre los Derechos del Ni&ntilde;o y por la Ley 26.061 de Protecci&oacute;n Integral de Ni&ntilde;as, Ni&ntilde;os y Adolescentes.
    </p><p class="article-text">
        La C&aacute;mara tambi&eacute;n advirti&oacute; que rechazar la medida cautelar implicar&iacute;a un riesgo mayor para el colectivo alcanzado por la norma, ya que la vigencia del decreto pod&iacute;a afectar el derecho a la salud de adolescentes que ya hab&iacute;an iniciado tratamientos hormonales y cuya continuidad hab&iacute;a comenzado a ser rechazada por algunas obras sociales y prestadores de salud.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/Da8kgK5xFf3/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/p/Da8kgK5xFf3/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; border-bottom: 2px solid transparent; transform: translateX(16px) translateY(-4px) rotate(30deg)"></div></div><div style="margin-left: auto;"> <div style=" width: 0px; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-right: 8px solid transparent; transform: translateY(16px);"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; flex-grow: 0; height: 12px; width: 16px; transform: translateY(-4px);"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-left: 8px solid transparent; transform: translateY(-4px) translateX(8px);"></div></div></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center; margin-bottom: 24px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 224px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 144px;"></div></div></a><p style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; line-height:17px; margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/p/Da8kgK5xFf3/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida de Orgullo y Lucha (@orgulloylucha)</a></p></div></blockquote>
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    </figure><p class="article-text">
        Durante el proceso judicial, la FALGBT sostuvo que el decreto configuraba una grave afectaci&oacute;n al derecho a la identidad de g&eacute;nero y al principio de no discriminaci&oacute;n, adem&aacute;s de poner en riesgo tratamientos cuya interrupci&oacute;n pod&iacute;a ocasionar consecuencias irreversibles.
    </p><p class="article-text">
        En su an&aacute;lisis, el tribunal record&oacute; adem&aacute;s que la Comisi&oacute;n Interamericana de Derechos Humanos ha se&ntilde;alado la obligaci&oacute;n de los Estados de garantizar el acceso efectivo a la salud de las personas trans y de g&eacute;nero diverso, consideradas una poblaci&oacute;n hist&oacute;ricamente vulnerable.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n fue celebrada por organizaciones de derechos humanos y colectivos LGBTIQ+. La presidenta de la FALGBT, <strong>Mar&iacute;a Rachid</strong>, sostuvo que &ldquo;ning&uacute;n decreto de necesidad y urgencia puede modificar una ley nacional aprobada por amplia mayor&iacute;a&rdquo;. En la misma l&iacute;nea, Gabriela Mansilla, fundadora de la asociaci&oacute;n Infancias Libres, afirm&oacute; que el fallo devuelve a muchas familias la posibilidad de continuar tratamientos que &ldquo;jam&aacute;s debieron suspenderse&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde la <strong>Comunidad Homosexual Argentina (CHA)</strong>, su presidenta <strong>Valeria Pavan</strong> calific&oacute; la resoluci&oacute;n como &ldquo;un l&iacute;mite contundente a la crueldad&rdquo; y advirti&oacute; que la prohibici&oacute;n hab&iacute;a generado un impacto negativo en el desarrollo de las adolescencias trans. Tambi&eacute;n record&oacute; que, hist&oacute;ricamente, la falta de acceso a tratamientos m&eacute;dicos llev&oacute; a muchas personas trans a recurrir a pr&aacute;cticas informales con graves consecuencias para su salud.
    </p><p class="article-text">
        Aunque la suspensi&oacute;n cautelar restablece por ahora el r&eacute;gimen previsto en la Ley de Identidad de G&eacute;nero, el expediente continuar&aacute; su curso en la Justicia. El pr&oacute;ximo paso ser&aacute; que el juzgado de primera instancia dicte una sentencia sobre la constitucionalidad del DNU, una decisi&oacute;n que definir&aacute; si la norma queda definitivamente sin efecto o puede volver a aplicarse.
    </p><p class="article-text">
        <em>Con informaci&oacute;n de la agencia Presentes</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/justicia-suspendio-dnu-milei-prohibia-tratamientos-afirmacion-genero-menores_1_13397141.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Jul 2026 16:56:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Justicia suspendió el DNU de Milei que prohibía tratamientos de afirmación de género para menores]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Transexualidad,Infancias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Informe de UNICEF: cuatro de cada diez niñas, niños y adolescentes son pobres en Argentina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/informe-unicef-cuatro-diez-ninas-ninos-adolescentes-son-pobres-argentina_1_13288672.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2e7040b9-ae08-4392-9ede-586e05f08848_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Informe de UNICEF: cuatro de cada diez niñas, niños y adolescentes son pobres en Argentina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aunque la pobreza infantil bajó respecto de los picos registrados en 2024, más de cinco millones de chicos viven en hogares pobres. El organismo advirtió además sobre el impacto de las privaciones no monetarias y la caída proyectada del presupuesto destinado a la niñez.</p></div><p class="article-text">
        Cuatro de cada diez ni&ntilde;as, ni&ntilde;os y adolescentes viven en situaci&oacute;n de pobreza en Argentina. As&iacute; lo revel&oacute; <a href="https://www.unicef.org/argentina/media/27626/file" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">un nuevo informe de UNICEF</a> Argentina elaborado sobre la base de datos oficiales correspondientes al segundo semestre de 2025, que ubic&oacute; la pobreza infantil en el 42,3% y la indigencia en el 9,4%.
    </p><p class="article-text">
        Las cifras representan una mejora respecto de los niveles alcanzados durante 2024, cuando la pobreza infantil hab&iacute;a trepado al 52,7%, pero contin&uacute;an reflejando una realidad cr&iacute;tica: <strong>m&aacute;s de 5,1 millones de chicos residen en hogares pobres y, de ellos, alrededor de 1,1 millones viven en condiciones de indigencia</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El estudio advierte adem&aacute;s que la tendencia descendente podr&iacute;a interrumpirse durante este a&ntilde;o. Las proyecciones para el primer semestre de 2026 estiman que la pobreza infantil volver&iacute;a a aumentar hasta ubicarse en torno al 44,4%, mientras que la pobreza extrema alcanzar&iacute;a el 10,8%.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Más de 5,1 millones de chicos residen en hogares pobres y, de ellos, alrededor de 1,1 millones viven en condiciones de indigencia."
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            <span class="title">
                Más de 5,1 millones de chicos residen en hogares pobres y, de ellos, alrededor de 1,1 millones viven en condiciones de indigencia.                            </span>
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        Los resultados fueron presentados este martes durante una actividad organizada por UNICEF Argentina en el C&iacute;rculo Italiano de Buenos Aires, donde tambi&eacute;n se difundi&oacute; un an&aacute;lisis sobre la evoluci&oacute;n del presupuesto nacional destinado a la infancia y la adolescencia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Si bien la reducci&oacute;n observada durante 2025 permiti&oacute; regresar a niveles similares a los registrados hace casi una d&eacute;cada, el organismo remarc&oacute; que la incidencia de la pobreza sigue siendo elevada y que existen profundas desigualdades detr&aacute;s de los promedios nacionales.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El informe muestra que las situaciones m&aacute;s cr&iacute;ticas se concentran en hogares con bajos niveles educativos, inserci&oacute;n laboral precaria o encabezados por mujeres. En ese sentido, el 68,8% de las ni&ntilde;as y ni&ntilde;os que viven en hogares con muy bajo clima educativo se encuentra en situaci&oacute;n de pobreza. La cifra asciende al 74,8% cuando la persona de referencia est&aacute; desocupada.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n resulta especialmente preocupante la situaci&oacute;n de los hogares monoparentales con jefatura femenina, donde la pobreza alcanza al 52,8% de las chicas y chicos.
    </p><p class="article-text">
        Para UNICEF, estos datos evidencian la necesidad de combinar las pol&iacute;ticas de transferencia de ingresos con medidas orientadas al cuidado y a la inclusi&oacute;n laboral. El organismo sostiene que las ayudas econ&oacute;micas cumplen un papel fundamental para evitar un deterioro a&uacute;n mayor de las condiciones de vida.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el informe, la indigencia infantil ser&iacute;a seis puntos porcentuales m&aacute;s alta si no existieran programas de asistencia como la Asignaci&oacute;n Universal por Hijo (AUH), la Prestaci&oacute;n Alimentar y otras transferencias monetarias.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estos instrumentos de protecci&oacute;n de ingresos cumplen un papel central para proteger el piso alimentario, con un efecto importante especialmente en la pobreza extrema&rdquo;, afirm&oacute; el representante de UNICEF en Argentina, <strong>Rafael Ram&iacute;rez Mesec</strong>.
    </p><p class="article-text">
        En la misma l&iacute;nea, el especialista en Inclusi&oacute;n y Monitoreo de UNICEF, <strong>Sebasti&aacute;n Waisgrais</strong>, se&ntilde;al&oacute; que el impacto de estas pol&iacute;ticas depende de su capacidad para sostener el poder adquisitivo y llegar efectivamente a quienes m&aacute;s lo necesitan.
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                Resulta especialmente preocupante la situación de los hogares monoparentales con jefatura femenina, donde la pobreza alcanza al 52,8% de las chicas y chicos                            </span>
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        &ldquo;Los resultados del informe muestran que las pol&iacute;ticas de protecci&oacute;n de ingresos son necesarias para sostener pisos b&aacute;sicos, pero su impacto aumenta cuando disponen de movilidad autom&aacute;tica y se articulan con intervenciones focalizadas en los grupos poblacionales m&aacute;s afectados junto a pol&iacute;ticas sectoriales orientadas a privaciones estructurales&rdquo;, explic&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de los ingresos, <strong>UNICEF subray&oacute; que una parte importante de la infancia argentina enfrenta carencias vinculadas a aspectos esenciales para el desarrollo</strong>. El 42,8% de las ni&ntilde;as, ni&ntilde;os y adolescentes presenta al menos una privaci&oacute;n no monetaria relacionada con el acceso a vivienda adecuada, saneamiento, agua segura, h&aacute;bitat, educaci&oacute;n o protecci&oacute;n social.
    </p><p class="article-text">
        A diferencia de la pobreza monetaria, estas privaciones muestran una evoluci&oacute;n m&aacute;s lenta y menos sensible a las fluctuaciones econ&oacute;micas. Por esa raz&oacute;n, el organismo considera que requieren pol&iacute;ticas sostenidas en el tiempo para revertirse.
    </p><p class="article-text">
        El informe tambi&eacute;n revela las estrategias a las que recurren las familias para enfrentar las dificultades econ&oacute;micas. Siete de cada diez hogares con ni&ntilde;as, ni&ntilde;os y adolescentes declararon haber necesitado ayuda de terceros, endeudarse o vender pertenencias durante el &uacute;ltimo a&ntilde;o para poder sostener sus gastos. Entre los hogares sin chicos, esa proporci&oacute;n es diez puntos menor.
    </p><h2 class="article-text">Presupuesto en retroceso</h2><p class="article-text">
        Junto con los datos sobre pobreza, UNICEF present&oacute; un an&aacute;lisis del presupuesto nacional destinado a la ni&ntilde;ez y adolescencia.
    </p><p class="article-text">
        Durante 2025, el gasto orientado a este sector registr&oacute; una recuperaci&oacute;n real del 4% respecto del a&ntilde;o anterior. La mejora estuvo impulsada principalmente por la expansi&oacute;n de las pol&iacute;ticas de protecci&oacute;n de ingresos, que representan cerca del 88% de la inversi&oacute;n nacional destinada a la infancia.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el panorama para 2026 aparece menos favorable.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo con el informe, durante los primeros cuatro meses y medio del a&ntilde;o la ejecuci&oacute;n presupuestaria destinada a ni&ntilde;as, ni&ntilde;os y adolescentes fue 6% inferior en t&eacute;rminos reales a la registrada en igual per&iacute;odo de 2025.
    </p><p class="article-text">
        La ca&iacute;da se explica por una reducci&oacute;n en las partidas vinculadas a protecci&oacute;n de ingresos, educaci&oacute;n, nutrici&oacute;n, alimentaci&oacute;n, protecci&oacute;n de derechos y primera infancia. La &uacute;nica excepci&oacute;n fue el &aacute;rea de salud, donde se observ&oacute; un incremento impulsado principalmente por una mayor inversi&oacute;n en vacunas y medicamentos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>UNICEF advirti&oacute; que, si no se producen ampliaciones presupuestarias o reasignaciones de recursos durante el resto del a&ntilde;o, el financiamiento nacional destinado a la ni&ntilde;ez podr&iacute;a cerrar 2026 con una ca&iacute;da real del 16% respecto del gasto ejecutado en 2025.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El organismo se&ntilde;al&oacute; que medidas recientes, como el aumento del 38% de la Prestaci&oacute;n Alimentar dispuesto en mayo y las actualizaciones autom&aacute;ticas de la AUH, requerir&aacute;n refuerzos presupuestarios para garantizar su efectiva implementaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, UNICEF remarc&oacute; la importancia de proteger la inversi&oacute;n p&uacute;blica destinada a la infancia, especialmente en &aacute;reas estrat&eacute;gicas como educaci&oacute;n, alimentaci&oacute;n, primera infancia y protecci&oacute;n de derechos.
    </p><p class="article-text">
        Mientras la pobreza infantil muestra se&ntilde;ales de mejora respecto de los niveles m&aacute;s cr&iacute;ticos alcanzados en 2024, los especialistas advierten que la situaci&oacute;n contin&uacute;a siendo fr&aacute;gil. Con m&aacute;s de cinco millones de chicos viviendo en hogares pobres y una posible reversi&oacute;n de la tendencia durante 2026, el desaf&iacute;o sigue siendo uno de los principales problemas sociales del pa&iacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/informe-unicef-cuatro-diez-ninas-ninos-adolescentes-son-pobres-argentina_1_13288672.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 09 Jun 2026 17:02:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Informe de UNICEF: cuatro de cada diez niñas, niños y adolescentes son pobres en Argentina]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[UNICEF,Pobreza infantil,Infancias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“Guardá el teléfono”: Suecia pide a los padres que reduzcan el uso del celular delante de sus hijos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/guarda-telefono-suecia-pide-padres-reduzcan-movil-delante-hijos_1_13277001.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a733c2fb-26ab-4da4-a0d1-50cd4384ab1a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“Guardá el teléfono”: Suecia pide a los padres que reduzcan el uso del celular delante de sus hijos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La agencia de salud pública de ese país emitió unas recomendaciones tras un estudio que demuestra una relación entre el tiempo de uso de los celulares por parte de los adultos y la salud de los niños.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Guard&aacute; el tel&eacute;fono cuando est&eacute;s con tus hijos&rdquo;. Esta es <a href="https://www.svt.se/nyheter/inrikes/fhms-nya-uppmaning-till-foraldrar-lagg-undan-mobilen" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la nueva recomendaci&oacute;n que la Agencia de Salud P&uacute;blica de Suecia (</a><a href="https://www.svt.se/nyheter/inrikes/fhms-nya-uppmaning-till-foraldrar-lagg-undan-mobilen" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Folkh&auml;lsomyndigheten</em></a><a href="https://www.svt.se/nyheter/inrikes/fhms-nya-uppmaning-till-foraldrar-lagg-undan-mobilen" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">)</a> emiti&oacute; para mejorar la salud de los menores de edad. Otro de los consejos es: &ldquo;Establec&eacute; zonas de la casa sin celulares, como el comedor, el dormitorio o la mesa&rdquo;. Y un tercero advierte: &ldquo;Proteg&eacute; y respet&aacute; a tu hijo en la red, pens&aacute; antes de publicar fotos y videos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Las autoridades sanitarias del pa&iacute;s escandinavo comenzaron hace un par de a&ntilde;os a aconsejar a los padres que &ldquo;reflexionaran&rdquo; sobre el tiempo que utilizan el tel&eacute;fono celular cuando est&aacute;n con sus hijos. Sin embargo, esta semana la agencia public&oacute; un informe con recomendaciones mucho m&aacute;s espec&iacute;ficas acerca del uso de los dispositivos m&oacute;viles por parte de los adultos. &ldquo;Utiliz&aacute; el celular solamente si es necesario o utilizalo junto con tus hijos [...] Los adultos que mantienen buenos h&aacute;bitos en el uso de las pantallas tambi&eacute;n influyen en los h&aacute;bitos de los ni&ntilde;os&rdquo;, aseguran las autoridades <a href="https://www.folkhalsomyndigheten.se/vara-amnesomraden/digitala-medier-och-halsa/hjalp-ditt-barn-pa-natet/foraldrar-och-digitala-medier/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en su p&aacute;gina web</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Estas nuevas recomendaciones llegan despu&eacute;s de que, hace unos meses, el gobierno encargara a la Agencia de Salud P&uacute;blica investigar la relaci&oacute;n entre el tiempo de uso de las pantallas y la influencia sobre la salud de los ni&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n concluy&oacute; que el uso excesivo de pantallas por parte de los padres afecta a la relaci&oacute;n con sus hijos. Adem&aacute;s, establece un v&iacute;nculo entre el uso de pantallas de padres e hijos, ya que los v&aacute;stagos de usuarios intensivos tienden a desarrollar h&aacute;bitos similares: &ldquo;No creo que la gente se d&eacute; cuenta de que [el uso de pantallas por parte de los padres] afecte a los ni&ntilde;os hasta el punto en el que ahora sabemos que lo hace&rdquo;, declar&oacute; el ministro de Asuntos Sociales, Jakob Forssmed, <a href="https://www.svt.se/nyheter/inrikes/fhms-nya-uppmaning-till-foraldrar-lagg-undan-mobilen" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a la cadena p&uacute;blica sueca SVT</a>.
    </p><p class="article-text">
        Las autoridades sanitarias justifican estas recomendaciones debido a que &ldquo;los ni&ntilde;os no solamente se ven influenciados por lo que dicen los adultos, sino por lo que hacen; por lo tanto, estos peque&ntilde;os cambios en la vida cotidiana pueden marcar una gran diferencia en la interacci&oacute;n entre padres e hijos y, con el tiempo, tener un impacto en los propios h&aacute;bitos de los ni&ntilde;os&rdquo;, <a href="https://www.folkhalsomyndigheten.se/nyheter-och-press/nyhetsarkiv/2026/juni/folkhalsomyndigheten-presenterar-nya-rekommendationer-om-foraldrars-skarmvanor/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">afirma la psiquiatra e investigadora Helena Frielingsdorf</a> en un comunicado de la Agencia de Salud P&uacute;blica. 
    </p><p class="article-text">
        Con todo, no es la primera vez que la Agencia de Salud publica consejos para favorecer los buenos h&aacute;bitos en las familias respecto al uso de las nuevas tecnolog&iacute;as en casa. Anteriormente ya hab&iacute;a presentado <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/gobierno-sueco-recomienda-padres-apartar-pantallas-menores-anos-limitar-18_1_11624545.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una gu&iacute;a sobre el tiempo de uso de las pantallas recomendado para los menores de edad</a>. 
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Si no le doy el celular no puedo hacer la cena&rdquo;</h2><p class="article-text">
        En este sentido, las autoridades de salud suecas desaconsejan que los menores de dos a&ntilde;os est&eacute;n expuestos a ning&uacute;n tipo de pantalla. Para los ni&ntilde;os de dos a cinco a&ntilde;os, la regla general de uso deber&iacute;a ser de una hora al d&iacute;a, mientras que este tiempo aumenta a dos horas al d&iacute;a para los ni&ntilde;os de seis a 12 a&ntilde;os, y para los j&oacute;venes de 13 a 18 a&ntilde;os deber&iacute;a ser un m&aacute;ximo de dos o tres horas al d&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Estas directrices suponen una reducci&oacute;n dr&aacute;stica del uso de las pantallas en el promedio general de las familias suecas. <a href="https://mediemyndigheten.se/rapporter-och-analyser/mediekonsumtion/?utm_source" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los datos del propio ministerio</a> estiman que los ni&ntilde;os de nueve a doce a&ntilde;os pasan una media de cuatro horas al d&iacute;a usando pantallas, mientras que los j&oacute;venes de 17 y 18 a&ntilde;os utilizan los dispositivos digitales unas siete horas al d&iacute;a, sin tener en cuenta el tiempo que pasan realizando tareas escolares. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los datos del ministerio de Asuntos Sociales estiman que los niños de nueve a doce años pasan una media de cuatro horas al día usando pantallas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A las familias suecas las recomendaciones de la Agencia de Salud P&uacute;blica les parecen adecuadas y coherentes, pero dif&iacute;ciles de seguir en la vida cotidiana, seg&uacute;n <a href="https://www.svt.se/nyheter/lokalt/skane/ny-studie-medelklassideal-om-skarmtid-stressar-foraldrar" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un estudio previo de la Universidad de Lund</a>. Para el investigador Magnus Johansson, que realiz&oacute; el estudio entrevistando a 35 n&uacute;cleos familiares, la posibilidad de cumplir con las recomendaciones depende &ldquo;tambi&eacute;n de los recursos que tengan las familias. Por ejemplo, el tiempo disponible que tengan con los ni&ntilde;os, el poder adquisitivo o que haya dos figuras parentales en casa tiene un impacto enorme&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Otro ejemplo de esta disparidad figura en la misma p&aacute;gina web de recomendaciones de la Agencia de Salud P&uacute;blica. <a href="https://www.folkhalsomyndigheten.se/vara-amnesomraden/digitala-medier-och-halsa/experter-om-skarmanvandning/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En el apartado de consultas una madre pregunta</a>: &ldquo;A veces necesito ponerle una pantalla a mi hijo para cocinar. No s&eacute; c&oacute;mo hacerlo de otra manera. &iquest;Es malo?&rdquo; A esta cuesti&oacute;n, la psic&oacute;loga e investigadora Malin Bergstr&ouml;m responde: &ldquo;Como psic&oacute;loga infantil dir&iacute;a que no es algo terrible ni peligroso, pero s&iacute; es algo de lo que conviene alejarse gradualmente. Por supuesto, esto requiere ayuda al principio. Si  le quitamos a un ni&ntilde;o algo que le gusta protestar&aacute; y se frustrar&aacute;, por lo que necesita tiempo para adaptarse&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Los colegios destierran los tel&eacute;fonos</h2><p class="article-text">
        Al mismo tiempo que las autoridades sanitarias emitieron estas recomendaciones sobre el uso de las pantallas en casa, en este a&ntilde;o escolar el pa&iacute;s escandinavo aplic&oacute; <a href="https://www.theguardian.com/world/2025/sep/16/sweden-nationwide-mobile-phone-ban-schools" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la prohibici&oacute;n nacional del uso de los tel&eacute;fonos inteligentes</a> en los centros escolares. De esta forma, los alumnos de primero hasta noveno curso (15 y 16 a&ntilde;os) tienen vetado el uso de celulares durante las clases, los recreos y las excursiones con el objetivo de aumentar la atenci&oacute;n en la educaci&oacute;n y promover las actividades sociales entre los estudiantes. 
    </p><p class="article-text">
        El 80% de los centros escolares ya no permit&iacute;an los celulares antes, ya que los directores de los centros educativos tuvieron la libertad de prohibirlos en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Aun as&iacute;, la ministra de Educaci&oacute;n, <a href="https://www.svt.se/nyheter/uutiset/svenska/sjatteklassare-om-smarttelefonens-nackdelar-storningsmoment" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Simona Mohamsson</a>, no cree que sea suficiente y piensa que todos los estudiantes del pa&iacute;s deber&iacute;an tener m&aacute;s tiempo de estudio y menos de pantallas: &ldquo;Creo que esta prohibici&oacute;n nacional puede ayudar a los padres que tienen muchas dificultades para intentar reducir el tiempo delante de las pantallas en casa. Pero no es una cuesti&oacute;n f&aacute;cil, y menos cuando los algoritmos tienen el control&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Òscar Gelis Pons]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/guarda-telefono-suecia-pide-padres-reduzcan-movil-delante-hijos_1_13277001.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 Jun 2026 18:49:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“Guardá el teléfono”: Suecia pide a los padres que reduzcan el uso del celular delante de sus hijos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Suecia,Celulares,Infancias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hinde Pomeraniec explica la guerra a los más chicos: “Es un libro realista, pero con esperanza”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/hinde-pomeraniec-explica-guerra-chicos-libro-realista-esperanza_1_13208767.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8310ad1b-047b-4152-8c22-c99b39cbb750_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hinde Pomeraniec explica la guerra a los más chicos: “Es un libro realista, pero con esperanza”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La periodista y escritora publicó "¿Por qué existen las guerras?". Cuenta cómo fue escribir sobre un tema tan complejo para lectores jóvenes, por qué decidió “decir la verdad sin atemorizar de más” y de qué manera trabajó para construir un libro realista, pero atravesado por la esperanza.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Mam&aacute;, &iquest;c&oacute;mo sigue lo de Ir&aacute;n?&rdquo;. Los chicos vuelven de la escuela y sorprenden a sus madres con ese tipo de preguntas. Pero, &iquest;saben realmente qu&eacute; implica una guerra? El tema vuelve una y otra vez a las conversaciones cotidianas. Gaza, Ucrania, Ir&aacute;n, bombardeos, im&aacute;genes de ciudades destruidas o familias huyendo aparecen incluso en hogares donde los adultos intentan filtrar el horror. 
    </p><p class="article-text">
        En ese contexto, la periodista y escritora <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/hinde-pomeraniec-perturbador-pensar-cambiando-ojos-concepto_1_12421600.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hinde Pomeraniec</a> acaba de publicar <em>&iquest;Por qu&eacute; existen las guerras? </em>(Siglo XXI Editores), un libro con ilustraciones de Pen&eacute;lope Chauvi&eacute; pensado para lectores a partir de los ocho a&ntilde;os que intenta abordar uno de los temas m&aacute;s complejos posibles sin subestimar a las infancias ni caer en simplificaciones y para encontrar el tono justo entre la verdad y la esperanza.
    </p><p class="article-text">
        Con experiencia en literatura infantil y a&ntilde;os de cobertura internacional &ndash;incluidos viajes a Ucrania en plena guerra&ndash;, Pomeraniec construy&oacute; un texto que explica conceptos como invasi&oacute;n, diplomacia, colonialismo o cr&iacute;menes de guerra, pero tambi&eacute;n insiste en la importancia de la empat&iacute;a y el di&aacute;logo. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;C&oacute;mo se te ocurri&oacute; escribir este libro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Se le ocurri&oacute; a Laura Leibiker. Porque yo estoy escribiendo un libro sobre la guerra en Ucrania. Estuve en Ucrania en el 2004, cuando fue la Revoluci&oacute;n Naranja y despu&eacute;s en el 2024. Ah&iacute; me embal&eacute; con la posibilidad de escribir un libro sobre eso, teniendo en cuenta adem&aacute;s que yo ya hab&iacute;a escrito sobre Putin y que en el &uacute;ltimo libro hab&iacute;a un cap&iacute;tulo importante sobre Ucrania. Despu&eacute;s viaj&eacute; otra vez el a&ntilde;o pasado. Me llevaron hasta muy cerca del frente, a J&aacute;rkiv, donde ya se ve&iacute;a una cosa much&iacute;simo m&aacute;s militarizada. Yo estaba escribiendo todo eso cuando Laura me pidi&oacute; alg&uacute;n t&iacute;tulo para la colecci&oacute;n Entender y participar, de Graciela Montes. Ya hab&iacute;amos trabajado juntas y en un momento me dijo: &lsquo;&iquest;Y por qu&eacute; no hac&eacute;s un libro sobre la guerra para chicos?&rsquo;. Trabajamos much&iacute;simo con ella, con Graciela y con Paula Bombara por la complejidad del tema. Porque sabemos que no es una colecci&oacute;n estrictamente para chicos, sino para chicos acompa&ntilde;ados por padres o mediadores.
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            <span class="title">
                Ilustración de Penélope Chauvié para el libro &quot;¿Por qué existen las guerras?&quot;                            </span>
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        <strong>&mdash;&iquest;Y qu&eacute; tuviste en cuenta a la hora de escribir para chicos sobre temas tan complicados?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Yo dirig&iacute; Editorial Norma durante algunos a&ntilde;os y en el &uacute;ltimo tiempo era solo literatura infantil y juvenil. Entonces el trabajo de los autores con libros para chicos me resulta familiar, adem&aacute;s de haber le&iacute;do much&iacute;simo para mis tres hijos. As&iacute; que conozco eso y soy de las que nunca pensaron la literatura infantil como una literatura en diminutivo. Al contrario: siempre me gustaron los autores que tratan a los chicos como personas, de menor edad, pero personas. Lo principal era hablar con la verdad. Ese fue el gran trabajo: decir la verdad sin atemorizar de m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;Qu&eacute; quer&eacute;s decir con &ldquo;no atemorizar de m&aacute;s&rdquo;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Sobre todo, no permitir que se pierda la esperanza. Sin mentir. Algo parecido a lo que uno intenta hacer como padre: no mentirle a tu hijo e incluso darle alguna suerte de ilusi&oacute;n de que &eacute;l mismo puede llegar a colaborar para el cambio Porque hay una verdad dur&iacute;sima y es que los seres humanos se matan desde siempre. Entonces encontrar ese equilibrio fue muy complejo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;En una parte habl&aacute;s de las guerras civiles y dec&iacute;s que un amigo puede convertirse en enemigo. Eso es fuerte para los chicos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;La Guerra Civil Espa&ntilde;ola es algo que est&aacute; muy presente desde siempre. Y hubo guerras civiles en Am&eacute;rica Latina. Es algo completamente aterrador. Porque tener un enemigo externo es una cosa. Ahora que el enemigo sea de pronto tu hermano es monstruoso. Pero de alg&uacute;n modo hab&iacute;a que dar cuenta de eso. 
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                    alt="Ilustración de Penélope Chauvié para el libro &quot;¿Por qué existen las guerras?&quot;"
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                Ilustración de Penélope Chauvié para el libro &quot;¿Por qué existen las guerras?&quot;                            </span>
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        <strong>&mdash;Varias veces aparece esta contradicci&oacute;n entre decirles a los chicos que los conflictos se resuelven hablando y ver que los adultos no lo hacen.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Para m&iacute; era muy importante volver a la idea de la diplomacia. Porque da la sensaci&oacute;n de que hoy lo diplom&aacute;tico no garpa. Como si hubiera perdido sentido la idea de sentarse a negociar, discutir, debatir y llegar a acuerdos. El insulto permanente es tambi&eacute;n una forma de bombardeo. Y existe algo parecido a un estr&eacute;s postraum&aacute;tico producido por ese bombardeo ret&oacute;rico. Hay que cortarlar con eso. Los chicos tienen que saber que hay otra alternativa. Por eso insist&iacute; tanto con la diplomacia y con la idea de que los consensos existen. Nosotros crecimos en el consenso de posguerra, donde lo prioritario era llegar a acuerdos. Hoy pareciera que todo obliga a elegir entre un lado y el otro, esa exigencia constante de posicionarte en un extremo. Yo sigo pensando que es importante criar chicos que entiendan que existen los grises, los matices y la posibilidad de dialogar. Y que negociar implica ganar y perder algo. No se puede ganar siempre. Por eso me interesaba reivindicar la figura del diplom&aacute;tico, de la persona que se forma justamente para evitar guerras.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Incluiste Malvinas, que tambi&eacute;n es un tema complejo y muy presente para los chicos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Fue muy fuerte para m&iacute; pensar que hoy ya puede haber chicos con abuelos excombatientes. Yo ten&iacute;a veinte a&ntilde;os durante la guerra y de pronto entend&iacute; que hab&iacute;a pasado suficiente tiempo como para que esos soldados fueran abuelos. Eso me dio una especie de radiograf&iacute;a de d&oacute;nde est&aacute; ese tema hoy y de la importancia que tiene en nuestra historia. Adem&aacute;s me parece un ejemplo clar&iacute;simo de c&oacute;mo un gobierno ileg&iacute;timo tom&oacute; una causa leg&iacute;tima y llev&oacute; al pa&iacute;s a una guerra que hizo retroceder todo lo que se hab&iacute;a avanzado en materia diplom&aacute;tica. Me parece que Malvinas es un tema bastante importante y es muy confusa la posici&oacute;n del gobierno argentino. Va y viene permanentemente con Thatcher como foto en los despachos o como uno de los modelos de gobierno favoritos del presidente Milei. As&iacute; que me parec&iacute;a que era importante que estuviera
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Tambi&eacute;n dedic&aacute;s bastante espacio a Gandhi.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Porque necesitaba mostrar que existieron otras formas de resistencia. Hoy cuesta imaginar que pueda existir un Gandhi, sinceramente uno no lo ve. Pero existi&oacute;. Del mismo modo que existieron juventudes que sal&iacute;an a la calle, por ejemplo, las protestas contra la guerra de Vietnam en Estados Unidos. Y a m&iacute; me parec&iacute;a que algo que era importante de destacar en el libro es que hay gente que monitorea las cosas, que es verdad que hay cr&iacute;menes de guerra, pero que hay gente que est&aacute; permanentemente trabajando para denunciarlos. Cuando los rusos se llevan a miles de chicos de Ucrania, los sacan del pa&iacute;s, les cambian la lengua, los resetean, le hacen una especie de lavado de cerebro, eso es crimen de guerra. Quer&iacute;a que los chicos entendieran que hay cr&iacute;menes de guerra, que puede ocurrir el famoso da&ntilde;o colateral. Lo ves con los rusos y con los israel&iacute;es. Pasan, largan el misil y al rato vuelven a largar el misil y matan a los socorristas. Eso es crimen de guerra. Eso no ocurr&iacute;a antes. Estamos en un momento de la humanidad que es muy tr&aacute;gico. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;En el libro explic&aacute;s bastante, de hecho, qu&eacute; significa un crimen de guerra.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Porque los chicos escuchan esas expresiones todo el tiempo. Y me parec&iacute;a importante bajar esos conceptos a algo entendible. Lo mismo con el dinero que se gasta en armas. &iquest;Qu&eacute; significa realmente? &iquest;Qu&eacute; se podr&iacute;a hacer con esa plata? Ah&iacute; es donde uno, cuando escribe para chicos, intenta traducir temas enormes a cosas m&aacute;s cercanas.
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                    alt="Tapa de &quot;¿Por qué existen las guerras?&quot;, de Hinde Pomeraniec"
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                Tapa de &quot;¿Por qué existen las guerras?&quot;, de Hinde Pomeraniec                            </span>
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        <strong>&mdash;&iquest;C&oacute;mo trabajaron las ilustraciones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Hab&iacute;a algo muy importante para m&iacute;: no quer&iacute;a que aparecieran guerras identificables de manera demasiado directa. Si digo que no dejan entrar comida, probablemente cualquiera piense en Gaza. Pero no quer&iacute;a un libro pegado a un conflicto puntual. Uno, porque como nos pasa en el periodismo en general, son cosas que est&aacute;n sucediendo en este momento y pueden envejecer muy pronto. En segundo lugar, por una cuesti&oacute;n ideol&oacute;gica concreta que es la idea de que este libro lo puedan leer todos los chicos y que no haya ning&uacute;n adulto que diga este libro tiende para ac&aacute; o para all&aacute;. Por eso lo cuidamos tambi&eacute;n en las ilustraciones. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;No aparecen banderas reconocibles.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Exactamente. Quer&iacute;amos algo m&aacute;s universal. Y trabajamos mucho para que, aun mostrando destrucci&oacute;n, tambi&eacute;n hubiera adultos acompa&ntilde;ando. Me propuse hacer un libro realista, pero con esperanza. En las im&aacute;genes trabajamos mucho para que hubiera madre, abrazo, la sensaci&oacute;n de &ldquo;siempre vas a tener un adulto al lado que te protege&rdquo;. Porque pensar que est&aacute;s en tu casa y de pronto puede caer una bomba es terrible. Los chicos en Ucrania viven as&iacute;. En Gaza tambi&eacute;n. En Israel, en el L&iacute;bano. Eso era imposible de esquivar. Estoy mirando en este momento la tapa y veo la destrucci&oacute;n y la desesperaci&oacute;n, pero veo tambi&eacute;n a una mujer grande que puede ser una abuela o una madre llevando a los chicos de la mano. Y eso quer&iacute;amos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Tambi&eacute;n aparece mucho la idea de invasi&oacute;n y colonialismo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;La idea de la invasi&oacute;n va de la mano del tema de la guerra. En los dos conflictos que m&aacute;s est&aacute;n captando la atenci&oacute;n ahora, Medio Oriente y Ucrania, ten&eacute;s la cuesti&oacute;n imperial y la cuesti&oacute;n colonial. En lo que tiene que ver con el conflicto entre Israel y palestinos, claramente hay ocupante. Y entonces es importante tambi&eacute;n entender qu&eacute; significa, porque existe el concepto de guerra justa. Que se vayan corriendo los l&iacute;mites es otra cosa, pero existe. No es lo mismo si vos sos el que invade, que si sos el invadido. 
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            <span class="title">
                Ilustración de Penélope Chauvié para el libro &quot;¿Por qué existen las guerras?&quot;                            </span>
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        <strong>&mdash;&iquest;Qu&eacute; cosas quedaron afuera del libro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;En alg&uacute;n momento apareci&oacute; la posibilidad de hablar del terrorismo y tuve la certeza de que era un tema aparte, que no tiene que ver estrictamente con esto. Aunque haya guerras en las que el terrorismo participa o guerras que comienzan por atentados terroristas. Pero ya la sola definici&oacute;n de lo que es el terrorismo es bien complicado. Fue mejor, me parece a m&iacute;, la elecci&oacute;n que hicimos de dejarlo afuera. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Al final del libro coment&aacute;s que seguramente a los chicos les van a interesar m&aacute;s las pel&iacute;culas o libros sobre guerras. &iquest;Qu&eacute; recomendar&iacute;as?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash; Depende la edad. Pero hay algo que es cl&aacute;sico y es todo lo que tenga que ver con <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Ana_Frank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Ana Frank</a>. Es angustiante y conmovedor, pero por otro lado sigue siendo una hero&iacute;na fabulosa. <em>Jojo Rabbit</em> es una pel&iacute;cula que si la ven chicos no tan chiquitos con los padres me parece interesante, con esa cosa medio enso&ntilde;ada que tiene. Despu&eacute;s hay chicos a los que les gustan de verdad las pel&iacute;culas de guerra tipo <em>Rescatando al soldado Ryan</em>. Chicos de 11 o 12 a&ntilde;os se pueden enganchar mucho con todo eso. Y adem&aacute;s ahora ten&eacute;s <em>La guerra de Troya</em>, por Nicol&aacute;s Schuff y Mariana Ruiz Johnson. Esa historia es un cl&aacute;sico. Y hay algo con la Segunda Guerra que les atrae particularmente, por el malo recontra malo de Hitler, un demonio. Pero ah&iacute; siempre lo m&aacute;s duro y cruel es decirles, s&iacute;, pero no fue un demonio, fue un ser humano. 
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Claudia Regina Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/hinde-pomeraniec-explica-guerra-chicos-libro-realista-esperanza_1_13208767.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 10 May 2026 03:02:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Hinde Pomeraniec explica la guerra a los más chicos: “Es un libro realista, pero con esperanza”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Hinde Pomeraniec,Guerras,Infancias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Más de la mitad de los chicos en la Argentina sigue siendo pobre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/mitad-chicos-argentina-sigue-pobre_1_13164911.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ec1fdfea-ae3a-4ad5-9c9f-af1b2323211e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Más de la mitad de los chicos en la Argentina sigue siendo pobre"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un informe de la Observatorio de la Deuda Social de la UCA indicó que el 53,6% de los niños y adolescentes no cubre necesidades básicas. Aunque el indicador bajó en los últimos años, persisten fuertes desigualdades.</p></div><p class="article-text">
        M&aacute;s de la mitad de los ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes en la Argentina contin&uacute;a en situaci&oacute;n de pobreza. As&iacute; lo se&ntilde;ala el &uacute;ltimo informe del <a href="https://uca.edu.ar/es/observatorio-de-la-deuda-social-argentina" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Observatorio de la Deuda Social de la UCA</a>, que ubic&oacute; el &iacute;ndice en el 53,6% al cierre de 2025 para la poblaci&oacute;n de entre 0 y 17 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        El dato refleja una mejora respecto de los picos recientes, aunque todav&iacute;a se mantiene en niveles elevados. Al inicio de la gesti&oacute;n de <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/javier-milei/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Javier Milei</a>, la pobreza infantil alcanzaba al 62,9%. Luego descendi&oacute; al 59,7% en 2024 y continu&oacute; la baja hasta el valor actual, en un contexto marcado por la desaceleraci&oacute;n inflacionaria y la recomposici&oacute;n de ingresos a trav&eacute;s de pol&iacute;ticas sociales.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, <strong>la comparaci&oacute;n hist&oacute;rica muestra la persistencia del problema</strong>. <strong>El nivel m&aacute;s bajo de la serie se registr&oacute; en 2011, cuando el indicador hab&iacute;a ca&iacute;do al 35,7%. A partir de 2018 comenz&oacute; un ciclo de deterioro que llev&oacute; la pobreza infantil por encima del 60% desde 2020.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El informe, que forma parte del <strong>Bar&oacute;metro de la Deuda Social de la Infancia (2010-2025)</strong>, tambi&eacute;n advierte sobre cambios estructurales en los hogares. La proporci&oacute;n de familias con menores de 18 a&ntilde;os viene en descenso sostenido: pas&oacute; del 56% en 1991 al 44% en 2022, con una proyecci&oacute;n que ubica a todas las jurisdicciones por debajo del nivel de reemplazo poblacional hacia 2025.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de los ingresos, las condiciones de vida de los chicos pobres evidencian m&uacute;ltiples carencias. El 42% reside en viviendas con d&eacute;ficits de saneamiento, mientras que el 61,2% no cuenta con cobertura de salud a trav&eacute;s de obra social, mutual o prepaga.
    </p><p class="article-text">
        Las limitaciones tambi&eacute;n alcanzan el acceso a bienes culturales y educativos: el 82% no participa en actividades extracurriculares, apenas la mitad dispone de una computadora en el hogar y solo el 16% tiene acceso a internet.
    </p><p class="article-text">
        El informe pone adem&aacute;s el foco en el bienestar emocional. Un 18% de los chicos presenta se&ntilde;ales de tristeza o ansiedad, proporci&oacute;n que se eleva al 21,2% en la adolescencia. Dentro de ese grupo, las mujeres muestran mayores niveles de afectaci&oacute;n que los varones. Las brechas sociales tambi&eacute;n inciden: en los sectores m&aacute;s vulnerables, la probabilidad de malestar emocional duplica a la de los estratos medios altos.
    </p><p class="article-text">
        Estas condiciones impactan directamente en el proceso educativo. Seg&uacute;n el relevamiento, los chicos que atraviesan situaciones de angustia o ansiedad tienen un 46% m&aacute;s de probabilidades de presentar dificultades de aprendizaje.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, el acceso a apoyos econ&oacute;micos para sostener la escolaridad resulta limitado: apenas el 6,3% de los estudiantes recibe alg&uacute;n tipo de ayuda para estudiar.
    </p><p class="article-text">
        El informe traza as&iacute; un panorama complejo: aunque los indicadores muestran cierta mejora reciente, la pobreza infantil contin&uacute;a siendo un fen&oacute;meno extendido y multidimensional, atravesado por desigualdades persistentes que afectan tanto las condiciones materiales como el desarrollo integral de ni&ntilde;os y adolescentes.
    </p><p class="article-text">
        <em>Con informaci&oacute;n de la agencia NA</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/mitad-chicos-argentina-sigue-pobre_1_13164911.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Apr 2026 17:18:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Más de la mitad de los chicos en la Argentina sigue siendo pobre]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pobreza,Infancias,Pobreza infantil]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Muerte, huida y acusaciones de uso de niños soldado: el precio que paga la infancia en la guerra de Medio Oriente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/muerte-huida-acusaciones-ninos-soldado-precio-paga-infancia-guerra-oriente-medio_1_13122704.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7061558a-4965-4a1e-8a09-686e5812c053_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Muerte, huida y acusaciones de uso de niños soldado: el precio que paga la infancia en la guerra de Medio Oriente"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La ofensiva de Israel y Estados Unidos contra Irán tendrá un impacto para toda la vida en millones de niños y niñas de la región.
</p><p class="subtitle">Israel está provocando en Líbano la peor tragedia humanitaria en más de dos décadas siguiendo el manual de Gaza
</p></div><p class="article-text">
        Millones de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as se vieron sumidos en una crisis debido a la guerra en Medio Oriente. Adem&aacute;s de la muerte <a href="https://www.eldiarioar.com/mundo/israel-provocando-libano-peor-tragedia-humanitaria-decadas-siguiendo-manual-gaza_1_13107929.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de cientos de menores y de los desplazamientos forzados a gran escala que sufren en L&iacute;bano</a>, hay informaciones sobre ni&ntilde;os soldado en Ir&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo con los datos de Unicef, la agencia de la ONU para la infancia, m&aacute;s de 340 menores murieron y miles resultaron heridos desde que Israel y Estados Unidos comenzaron los ataques contra Ir&aacute;n, que  respondi&oacute; bombardeando a los pa&iacute;ses de la regi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Hasta la fecha, el d&iacute;a m&aacute;s letal para la infancia fue el primero, cuando un ataque de misiles estadounidenses contra <a href="https://www.eldiarioar.com/mundo/140-victimas-bombardeo-colegio-ninas_1_13030703.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un colegio iran&iacute; mat&oacute; como m&iacute;nimo a 160 estudiantes y profesores</a>. La invasi&oacute;n israel&iacute; de L&iacute;bano, y los continuos ataques israel&iacute;es en Gaza y en la Cisjordania ocupada, agravaron el derramamiento de sangre. Son m&aacute;s de 1,2 millones los ni&ntilde;os desplazados en toda la regi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los ni&ntilde;os de la regi&oacute;n est&aacute;n expuestos a una violencia atroz, con los sistemas y servicios dise&ntilde;ados para mantenerlos a salvo tambi&eacute;n bajo ataque&rdquo;, dice Catherine Russell, directora ejecutiva de Unicef. 
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, algunas de las formas en que la guerra est&aacute; afectando a los ni&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">Desplazamiento forzoso en el L&iacute;bano</h2><p class="article-text">
        Seg&uacute;n las estimaciones de Unicef, los bombardeos israel&iacute;es y las &oacute;rdenes de evacuaci&oacute;n en el L&iacute;bano  forzaron el desplazamiento de m&aacute;s de 1,1 millones de personas, de las que casi 400.000 son ni&ntilde;os. Casi el 90% de esas personas viven fuera de los centros de acogida, y muchas de ellas duermen en la calle.
    </p><p class="article-text">
        Nidal Ahmed, de 52 a&ntilde;os, y dos de sus hijos tuvieron que desplazarse dos veces. Un bombardeo destruy&oacute; su casa en Tiro en el segundo d&iacute;a de la guerra de Israel contra Hezbollah. Entonces huy&oacute; a la casa de su hermano en un suburbio del sur de Beirut, pero pocos d&iacute;as despu&eacute;s Israel orden&oacute; el desalojo de la zona. Ahora viven en Biel, el barrio de la vida nocturna de Beirut, en una carpa y adentro de un campamento improvisado con cientos de familias.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Son las 5:00 de la tarde y hoy no comimos nada&rdquo;, dice Ahmed. Zahraa, su hija de ocho meses, est&aacute; sentada frente a &eacute;l con el body manchado. &ldquo;Solo pudimos darles t&eacute; y un poco de pan a los ni&ntilde;os; no es bueno que una ni&ntilde;a tan chica coma pan, &iquest;pero qu&eacute; podemos hacer?&rdquo;, a&ntilde;ade, se&ntilde;alando las migajas de pan duro que Zahraa estuvo masticando.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Intenté cubrir la lona para protegernos de la lluvia, pero todas las mañanas nos despertamos con los colchones empapados</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ahmed</span>
                                        <span>—</span> Vive con sus dos hijos en una tienda de campaña 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tras un mes fuera de su hogar, Ahmed se qued&oacute; sin dinero para alimentar a sus hijos. Depende de organizaciones locales que aparecen de forma irregular: distribuyen comida la mayor&iacute;a de los d&iacute;as, pero no todos.
    </p><p class="article-text">
        El hombre dice que las condiciones del desplazamiento son &ldquo;humillantes&rdquo;, mientras se&ntilde;ala la carpa que levant&oacute; para &eacute;l y sus hijos: una lona azul improvisada sobre un armaz&oacute;n de madera y sujeta con piedras. &ldquo;Intent&eacute; cubrirla para protegernos de la lluvia, pero todas las ma&ntilde;anas nos despertamos con los colchones empapados&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ahmad, su hijo de tres a&ntilde;os, jugaba con otro ni&ntilde;o en un terreno bald&iacute;o. El ni&ntilde;o explic&oacute; que se duchaba los viernes, cuando su padre los traslada 30 minutos en coche hasta la casa de un amigo que les permite usar el ba&ntilde;o. Para las necesidades m&aacute;s inmediatas, un solo ba&ntilde;o y cientos de familias que hacen una cola de media hora antes de usar un retrete sin agua corriente.
    </p><p class="article-text">
        Marcoluigi Corsi, representante de Unicef en L&iacute;bano, advirti&oacute; en marzo de los efectos duraderos que el desplazamiento tendr&iacute;a sobre los ni&ntilde;os. &ldquo;Este ciclo implacable de bombardeos y desplazamientos est&aacute; agravando gravemente las secuelas psicol&oacute;gicas, arraigando un temor profundo y amenazando con causar da&ntilde;os emocionales profundos y a largo plazo&rdquo;, dijo.
    </p><p class="article-text">
        Ahmed ya vio algunos de estos efectos en sus propios hijos. Cuando los aviones israel&iacute;es rompen la barrera del sonido o bombardean Beirut, su hijo empieza a correr tratando de esconderse de la bomba que cree que va a caer sobre &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        El hombre est&aacute; agotado. Tuvo que dejar a su esposa y a su hija de 17 a&ntilde;os en el hospital de Tiro, heridas durante el bombardeo del hogar familiar. Muestra una foto de su esposa en coma en una cama de hospital. Fractura de cr&aacute;neo en 33 puntos, hemorragia interna y lesiones en la columna vertebral. &ldquo;Dicen que no va a sobrevivir&rdquo;, afirma, mirando a sus hijos. &ldquo;Ahora los ni&ntilde;os est&aacute;n ocupados, est&aacute;n jugando, pero cuando vuelvan a casa y no encuentren all&iacute; a su madre, ser&aacute; un desastre&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Muertes, heridos y duelo en Palestina</h2><p class="article-text">
        Aunque en Gaza rige un alto al fuego desde hace m&aacute;s de cinco meses, las autoridades sanitarias de la Franja cifran en 50 el n&uacute;mero de palestinos a los que el Ej&eacute;rcito israel&iacute; mat&oacute; desde el comienzo de la guerra de Ir&aacute;n el 28 de febrero. Se desconoce el n&uacute;mero exacto de ni&ntilde;os fallecidos, pero entre los seis palestinos muertos el 29 de marzo por bombardeos israel&iacute;es contra puestos de control hab&iacute;a una ni&ntilde;a, seg&uacute;n los servicios de rescate locales.
    </p><p class="article-text">
        La Franja de Gaza no se recuper&oacute; de los 23 meses de bombardeos israel&iacute;es que mataron a decenas de miles de personas y destruyeron hospitales y colegios en lo que una investigaci&oacute;n de una comisi&oacute;n de la ONU calific&oacute; como genocidio. Hasta octubre de 2025, de media, un ni&ntilde;o palestino mor&iacute;a cada hora. Seg&uacute;n la ONG Save The Children, el n&uacute;mero total de ni&ntilde;os asesinados hasta finales de 2025 por las fuerzas israel&iacute;es en su guerra contra Gaza super&oacute; los 20.000.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Niños palestinos en la ciudad de Jan Yunis, en el sur de la Franja de Gaza."
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            <span class="title">
                Niños palestinos en la ciudad de Jan Yunis, en el sur de la Franja de Gaza.                            </span>
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        La guerra de Ir&aacute;n no abri&oacute; un nuevo frente en Gaza, pero empeor&oacute; la inseguridad y provoc&oacute; que se intensificaran las operaciones militares israel&iacute;es. Israel impuso en la Franja cierres y restricciones de movimiento que interrumpen el acceso a servicios b&aacute;sicos y obligan a cerrar colegios. Durante los primeros d&iacute;as de la guerra se cerraron tambi&eacute;n los pasos fronterizos hacia Gaza, bloqueando la entrada de ayuda humanitaria y mercanc&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Desde el inicio de la guerra con Ir&aacute;n, los colonos israel&iacute;es y las fuerzas de seguridad intensificaron la violencia contra los palestinos de la Cisjordania ocupada, causando la muerte de al menos tres ni&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        El 15 de marzo, la polic&iacute;a israel&iacute; mat&oacute; a tiros a dos hermanos palestinos y a sus padres en Tamoun. Regresaban en el coche familiar despu&eacute;s de hacer la compra para el Ramad&aacute;n cuando los israel&iacute;es dispararon contra ellos. Murieron Mohammed, de cinco a&ntilde;os, y Othman, de siete, que era ciego y ten&iacute;a necesidades especiales. Tambi&eacute;n murieron su madre, Waad Bani Odeh, de 35 a&ntilde;os; y su padre, Ali Bani Odeh, de 37.
    </p><p class="article-text">
        Sobrevivieron otros dos hermanos. Khaled, de 11 a&ntilde;os, fue uno de ellos. Explic&oacute; que oy&oacute; llorar a su madre y rezar a su padre antes de morir. Tambi&eacute;n, que la polic&iacute;a fronteriza israel&iacute; lo sac&oacute; a rastras de los restos del coche tras el tiroteo. Se burlaron de &eacute;l y lo golpearon. &ldquo;Matamos a unos perros&rdquo;, le dijo un agente, seg&uacute;n relat&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        En Israel, al menos cuatro ni&ntilde;os murieron por los misiles lanzados en la represalia de Ir&aacute;n. Uno de los peores ataques tuvo lugar el 1 de marzo, cuando un misil iran&iacute; sacudi&oacute; la ciudad israel&iacute; de Beit Shemesh, en el centro del pa&iacute;s.
    </p><h2 class="article-text">Ni&ntilde;os de 12 vigilando puestos de control en Ir&aacute;n</h2><p class="article-text">
        Las denuncias contra el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Isl&aacute;mica de Ir&aacute;n por utilizar a menores de solo 12 a&ntilde;os para vigilar puestos de control hicieron saltar las alarmas sobre el uso ni&ntilde;os soldado. En un informe de finales de marzo, Human Rights Watch<a href="https://www.hrw.org/news/2026/03/30/iran-military-stepping-up-child-recruitment" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> public&oacute; que la Guardia</a> Revolucionaria estaba reclutando a ni&ntilde;os como &ldquo;combatientes en defensa de la patria&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El 26 de marzo, un responsable del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria <a href="https://defapress.ir/fa/news/822608/%D8%A2%D8%BA%D8%A7%D8%B2-%D9%BE%D9%88%DB%8C%D8%B4%C2%A0-%D8%A8%D8%B1%D8%A7%DB%8C-%D8%A7%DB%8C%D8%B1%D8%A7%D9%86-%D8%AB%D8%A8%D8%AA%E2%80%8C%D9%86%D8%A7%D9%85-%D8%AF%D8%A7%D9%88%D8%B7%D9%84%D8%A8%D8%A7%D9%86-%D8%B1%D8%B2%D9%85%D9%86%D8%AF%DA%AF%D8%A7%D9%86-%D9%85%D8%AF%D8%A7%D9%81%D8%B9-%D9%88%D8%B7%D9%86-%D8%AF%D8%B1-%D8%AA%D9%87%D8%B1%D8%A7%D9%86" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">dijo </a>que la campa&ntilde;a de reclutamiento de civiles &ldquo;Combatientes en defensa de la patria por Ir&aacute;n&rdquo; hab&iacute;a fijado los 12 como edad m&iacute;nima. En el cartel de la campa&ntilde;a se ve a un ni&ntilde;o y a una ni&ntilde;a junto a dos adultos, entre ellos un hombre con uniforme militar.
    </p><p class="article-text">
        Human Rights Watch, con sede en Nueva York, explic&oacute; que el reclutamiento militar y el uso de ni&ntilde;os constituyen violaciones graves de los derechos de los menores, adem&aacute;s de un crimen de guerra cuando tienen menos de 15 a&ntilde;os. &ldquo;No hay excusa para una campa&ntilde;a de reclutamiento que tenga como objetivo alistar a los ni&ntilde;os, y mucho menos si son de 12 a&ntilde;os&rdquo;, dice Bill Van Esveld, subdirector de derechos de la infancia en Human Rights Watch. &ldquo;Las autoridades iran&iacute;es parecen dispuestas a arriesgar la vida de los ni&ntilde;os a cambio de mano de obra adicional&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Informaciones apuntan a que Alireza Jafari, un ni&ntilde;o iran&iacute; de 11 a&ntilde;os ya muri&oacute; por un bombardeo israel&iacute; en un puesto de control de seguridad. Sadaf Monfared, su madre, dijo al peri&oacute;dico local Hamshahri que su hijo ayudaba en las patrullas y puestos de control Basij, una milicia voluntaria subordinada al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Isl&aacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las autoridades implicadas en esta pol&iacute;tica censurable est&aacute;n poniendo a los ni&ntilde;os en riesgo de da&ntilde;os irreversibles y graves, y a ellos mismos en riesgo de incurrir en responsabilidades penales&rdquo;, dice Bill Van Esveld. &ldquo;Los altos funcionarios que no pongan fin a esto no pueden sostener que se preocupan por los ni&ntilde;os de Ir&aacute;n&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Ataques contra escuelas y p&eacute;rdida de la educaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        El 28 de febrero, un bombardeo estadounidense contra un colegio de primaria en Minab caus&oacute; la muerte de decenas de personas, en su mayor&iacute;a ni&ntilde;as de entre siete y 12 a&ntilde;os. Se trata hasta la fecha de la peor matanza en la guerra de Israel y Estados Unidos contra Ir&aacute;n. Una &ldquo;grave violaci&oacute;n&rdquo; del derecho internacional, seg&uacute;n la Unesco.
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            <span class="title">
                Fotografía aérea facilitada por el Centro de Prensa Iraní de las tumbas durante el funeral de las niñas asesinadas en un ataque contra una escuela primaria en la provincia iraní de Hormozgan, en Minab, el 3 de marzo de 2026, durante los bombardeos de EEUU e Israel.                            </span>
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        En toda la regi&oacute;n, los implacables ataques est&aacute;n destruyendo y da&ntilde;ando instalaciones e infraestructuras imprescindibles para los ni&ntilde;os, entre las que figuran hospitales, colegios y sistemas de agua y saneamiento. Seg&uacute;n La Sociedad de la Media Luna Roja Iran&iacute;, 316 centros m&eacute;dicos y 763 colegios fueron destruidos o da&ntilde;ados gravemente por los ataques israel&iacute;es respaldados por Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        Estos ataques y el ambiente de violencia generalizada dejaron en suspenso la educaci&oacute;n. Seg&uacute;n la ONG Save The Children, al menos 52 millones de ni&ntilde;os en edad escolar de toda la regi&oacute;n vieron interrumpida su educaci&oacute;n, pasando a la ense&ntilde;anza por Internet o qued&aacute;ndose sin ella por completo. Unicef estima que 364 de los 669 refugios colectivos que hay en L&iacute;bano son colegios p&uacute;blicos. En gran parte de Israel, los colegios tuvieron que cerrarse una y otra vez.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En todos los coflictos, las aulas suelen ser las primeras en cerrar y algunos de los &uacute;ltimos lugares en reabrir&rdquo;, dice Ahmad Alhendawi, responsable para Medio Oriente, el norte de &Aacute;frica y Europa del Este de Save The Children.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cada clase perdida agrava las secuelas de la guerra: no todos los ni&ntilde;os pueden escapar de la violencia ni permitirse pasar a la ense&ntilde;anza por Internet; sabemos que muchos de los ni&ntilde;os m&aacute;s vulnerables nunca volver&aacute;n una vez que interrumpieron el colegio&rdquo;, dice. &ldquo;Las escuelas son lugares protegidos y los ataques contra ellas podr&iacute;an constituir graves violaciones del derecho internacional humanitario, deben respetarse las leyes de la guerra&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El impacto psicol&oacute;gico</h2><p class="article-text">
        El derramamiento de sangre y la vor&aacute;gine de la guerra exponen a los ni&ntilde;os a acontecimientos traum&aacute;ticos. La exposici&oacute;n prolongada a episodios de inestabilidad y violencia tiene efectos de largo plazo sobre el desarrollo cerebral, la regulaci&oacute;n emocional y la salud mental.
    </p><p class="article-text">
        Aunque Ir&aacute;n bloque&oacute; casi por completo Internet, se sigue recibiendo la se&ntilde;al de las emisoras de televisi&oacute;n por sat&eacute;lite. El canal Iran International, con sede en Londres, comenz&oacute; a emitir entre sus boletines informativos un segmento con consejos para lidiar con los miedos y la ansiedad de los ni&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Toda guerra es una guerra contra los ni&ntilde;os&rdquo;, dice Alhendawi, de Save The Children. &ldquo;Los ni&ntilde;os viven con miedo, atrapados en el fuego cruzado de esta guerra de adultos; las guerras tienen sus leyes, y los ni&ntilde;os deben quedar fuera de todo conflicto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Francisco de Z&aacute;rate. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[William Christou / Lorenzo Tondo / Oliver Holmes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/muerte-huida-acusaciones-ninos-soldado-precio-paga-infancia-guerra-oriente-medio_1_13122704.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Apr 2026 09:10:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Muerte, huida y acusaciones de uso de niños soldado: el precio que paga la infancia en la guerra de Medio Oriente]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Infancias,Guerras,Derechos del niño]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Infancias en dictadura: la experiencia silenciada que no entra en los juicios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/infancias-dictadura-experiencia-silenciada-no-entra-juicios_129_13091476.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e68dcad1-5dce-4225-9191-667aef794464_16-9-discover-aspect-ratio_default_1139332.jpg" width="1759" height="989" alt="Infancias en dictadura: la experiencia silenciada que no entra en los juicios"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Más allá de las figuras instaladas, persiste una mayoría silenciada: la de quienes fueron niños durante el terrorismo de Estado y hoy buscan inscribir su historia en la memoria colectiva. Dos libros recientes abren un lenguaje para mirar de frente lo inenarrado.</p></div><p class="article-text">
        Hace algunos a&ntilde;os que estudio las <strong>producciones culturales de quienes fuimos ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes durante el terrorismo de Estado en Argentina</strong>. En la literatura, en el cine, en la fotograf&iacute;a, las artes pl&aacute;sticas y esc&eacute;nicas, en todas las disciplinas, encuentro la persistencia de los antiguos problemas, nunca resueltos, en torno al agujero negro de la desaparici&oacute;n, pero tambi&eacute;n una renovaci&oacute;n del repertorio de temas y figuras que, por medio de los procedimientos est&eacute;ticos m&aacute;s diversos, desbordan los discursos institucionalizados.
    </p><p class="article-text">
        <strong>No es una hip&oacute;tesis m&iacute;a original que la literatura o el arte en general pueden nombrar aquello que otras narrativas no, especialmente cuando esa misma posibilidad de representar fue atacada de forma deliberada</strong>: vista desde el lado de ac&aacute;, de los que quedamos buscando, la desaparici&oacute;n es, primero, un atentado a la percepci&oacute;n, la imposiblidad desesperante de representarse qu&eacute; est&aacute; ocurriendo con las v&iacute;ctimas, d&oacute;nde y c&oacute;mo est&aacute;n. No es una hip&oacute;tesis m&iacute;a original, dec&iacute;a, que ante esto que Gabriel Gatti calific&oacute; de <strong>&ldquo;cat&aacute;strofe del sentido&rdquo;</strong>, los lenguajes del arte sean aquellos que intentan un acercamiento m&aacute;s honesto a lo irreparable. Posan su luz sobre aquello que fue quedando por fuera del campo visual en cuatro d&eacute;cadas de construcci&oacute;n de memoria democr&aacute;tica, aquello que no lleg&oacute; a constituirse en demanda ni mucho menos en agenda. Esquirlas de lo que estall&oacute; que sin embargo no fueron a parar tan lejos, solo hac&iacute;a falta que algo o alguien las iluminase para ver que estaban ah&iacute;, que siempre estuvieron ah&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hablo, ahora, de las infancias</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Me gusta decir infancias porque es una forma de nombrar no solo a las ni&ntilde;as y ni&ntilde;os que fuimos, sino tambi&eacute;n a ese per&iacute;odo que atrevasamos bajo el terror estatal. <strong>Todo estall&oacute; por los aires, todo se rompi&oacute; sin remedio: lo que fuimos y esa etapa de la vida</strong>. Sobrevivimos, pero perdimos demasiado en el camino: a nuestros padres, hermanos y otros familiares, la casa, el auto, las mascotas, el jard&iacute;n y la escuela, los amigos, los juguetes, la ropa, el pa&iacute;s, la familia extendida, la lactancia, el apego, los nombres, la palabra, la paz, el dinero, la salud. Todo. Tuvimos otras cosas, otras manos que nos cuidaron, otros hogares; pero antes perdimos todo lo que alguna vez tuvimos, incluso m&aacute;s de una vez.
    </p><p class="article-text">
        Pero si les digo &ldquo;infancias v&iacute;ctimas de la dictadura&rdquo;, ustedes piensan en los beb&eacute;s nacidos en los campos de concentraci&oacute;n y luego robados.
    </p><p class="article-text">
        Y si les digo &ldquo;hijos de desaparecidos&rdquo;, ustedes piensan en militantes, artistas o funcionarios.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Ignoramos casi todo acerca de la mayor&iacute;a silenciada de hu&eacute;rfanos producidos por el genocidio&rdquo;</strong>, escribimos hace una d&eacute;cada con &Aacute;gueda Goyochea y Sebastian Grynberg, como balance (negativo) provisorio de la experiencia del Colectivo de hijos (Cdh). No podemos decir que hayamos avanzado mucho. Porque <strong>nuestro peregrinar ante los estrados judiciales no se tradujo en un mayor conocimiento ni en el establecimiento de una verdad hist&oacute;rica</strong>. Porque lo que tenemos para contar muchas veces no es tipificable, no se puede traducir a categor&iacute;as penales, pero muchas otras veces s&iacute; y tampoco importa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dos libros reci&eacute;n publicados ponen palabras en ese desierto de lo inenarrado</strong>. Son diferentes y a la vez, parecidos.<strong> </strong><em><strong>Infancias sobrevivientes</strong></em><em> </em>re&uacute;ne art&iacute;culos que reflexionan sobre el lugar hist&oacute;rico de estas infancias y sus reclamos actuales. <em><strong>Materia de memoria</strong></em> compila relatos in&eacute;ditos de escritoras y escritores que antes de escribir fuimos nosotros mismos infancias afectadas por la dictadura, &ldquo;infancias arrasadas&rdquo;, como nos denomina el auxiliar fiscal mendocino Daniel Rodr&iacute;guez Infante en el otro libro, y no me molesta, me parece un paso necesario mirar de frente lo arrasado en nuestras infancias, aunque yo haya podido construir bastante sobre el paisaje arrasado de mi ni&ntilde;ez, aunque de esa tierra arrasada haya surgido tanta belleza como la que sorprende a cada p&aacute;gina de este segundo libro.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Tapa de &quot;Infancias sobrevivientes&quot;                            </span>
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        <strong>Miro los dos libros juntos sobre mi escritorio y me parece que charlan entre ellos</strong>. Por ejemplo, en <em>Infancias sobrevivientes</em>, Mar&iacute;a Eugenia Mendiz&aacute;bal, Cecilia Goldberg y Magdalena Oesterheld identifican como categor&iacute;a para analizar lo sucedido a ni&ntilde;as y ni&ntilde;os v&iacute;ctimas de la patota del &ldquo;Olimpo&rdquo;: &ldquo;naci&oacute; y/o vivi&oacute; en libertad vigilada&rdquo;. En &ldquo;Papel ara&ntilde;a&rdquo;, su cuento para <em>Materia de memoria</em>, Paula Bombara narra la historia de unas ni&ntilde;as hijas de desaparecidos que, luego de creer que lo hab&iacute;an perdido todo, como si la famosa boa constrictor <em>El Principito</em> se hubiera tragado todo el mundo conocido, se reencuentran con su mam&aacute; liberada, &ldquo;flaca, opaca, abatida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La otra novedad sucedi&oacute; a la ma&ntilde;ana siguiente. Desayunaban cuando escucharon que alguien giraba el picaporte primero y tocaba el timbre despu&eacute;s. La boa creci&oacute; como medio metro en un instante. <em>&iquest;Y si pasa de nuevo? &iquest;Y sssiii&hellip;? &iquest;Y sssssssssiiiiiii?</em> Las nenas corrieron al cuarto. La mam&aacute; abri&oacute; y era una voz de hombre que ellas no conoc&iacute;an. Habl&oacute; con la mam&aacute; y con la abuela. Cuando se fue, la mam&aacute; las busc&oacute; y se abrazaron. Despu&eacute;s, las solt&oacute; y abraz&oacute; a la abuela. Una de las nenas pregunto: <em>&iquest;Qui&eacute;n es? Nadie, un tipo que nos va a vigilar. &iquest;Qu&eacute; es &lsquo;vigilar&rsquo;? Va a mirar qu&eacute; hacemos. Creen que nos vamos a ir del pa&iacute;s. &iquest;Nos vamos a ir del pa&iacute;s? No, pero ellos creen que s&iacute;, as&iacute; que este tipo va a pasar de vez en cuando, a ver si estamos. No nos podemos mudar. &iquest;Nos vamos a mudar? Con la abuela lo est&aacute;bamos pensando, pero ya no. No podemos</em>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Estas historias vienen siendo relatadas por los hijos e hijas que sostenemos en los &uacute;ltimos a&ntilde;os los juicios por delitos de lesa humanidad</strong>. <strong>Sin propon&eacute;rnoslo, sin ning&uacute;n pasaje expl&iacute;cito de antorcha alguna, hemos heredado de la generaci&oacute;n de nuestros padres, los sobrevivientes y los ausentes, el mandato de dar testimonio</strong>. Somos convocados para contar lo que pudimos reconstruir del destino de nuestros muertos y en el medio (o m&aacute;s bien al final, siempre al final), tratamos de decir algo sobre nosotros mismos, ante la tolerancia o indiferencia de los representantes del Poder Judicial. 
    </p><p class="article-text">
        El testimonio vicario es lo que se espera de nosotros, que traigamos la palabra de esos aut&eacute;nticos testigos que no pueden declarar porque ya no est&aacute;n. Aquello que nos afect&oacute; y afecta todav&iacute;a a nosotros mismos, aquello que necesitamos nombrar (el desarraigo, el desapego forzoso, lo siniestro de los reencuentros acontecidos o imaginados, nuestros s&iacute;ntomas y nuestras pesadillas), todo eso no se ajusta al objeto procesal de la causa, desborda la l&oacute;gica de la prueba en la que se asientan los juicios penales.
    </p><p class="article-text">
        Los dos libros conversan y como viejos amigos, uno empieza las frases y el otro las termina. En &ldquo;La caja de Sof&iacute;a&rdquo;, Josefina Giglio imagina c&oacute;mo tiene que ser un testimonio capaz de conmover a un juez joven y fr&iacute;volo que est&aacute; padeciendo un d&iacute;a de resaca en el trabajo y que solo quiere que todas esas hijas de desaparecidos que desfilan ante &eacute;l se callen de una buena vez.
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                Tapa de &quot;Materia de memoria&quot;                            </span>
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        &ldquo;&hellip; por &uacute;ltimo Sof&iacute;a saca un par de sandalitas azules gastadas, gastad&iacute;simas, en cuya suela la abuela Renata escribi&oacute; con letra de abuela 2 de marzo 1978 y se las muestra al tribunal, a los fiscales y a los defensores, se las muestra al p&uacute;blico, dice: Estos son los zapatitos que yo ten&iacute;a puestos esa noche, miren, imaginen mi tama&ntilde;o, estas son las sandalias con las que me encontr&oacute; mi abuela y las guard&oacute; todos esos a&ntilde;os&hellip;&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&hellip; entonces el juez Fanti se estira un poco m&aacute;s sobre la mesa lustrada que lo separa del resto de los mortales y ve las sandalitas azules, con la hebilla al costado que le debe haber costado a la madre ponerle y sacarle cada vez, ve la suela de crepe gastada y el cuero fino ya gastad&iacute;simo y se imagina esos piecitos caminando con esas sandalitas por las calles de su Mar del Plata, una ciudad tan linda para caminar, y piensa en sus hijas piensa en las mellizas piensa en sus ni&ntilde;as arrancadas de su lado, perdidas en una ciudad ajena sin su madre ni su padre&hellip;&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Necesitamos, entonces, volver a avivar la chispa de la creaci&oacute;n art&iacute;stica para que estas palabras puedan por fin ser escuchadas</strong>. No debiera hacer falta, debi&eacute;ramos poder llegar con nuestro dolor a cuestas y depositarlo de cualquier manera en las lustradas mesas del Poder Judicial, pero al parecer la &eacute;poca otra vez nos exige. Las v&iacute;ctimas no descansamos nunca.
    </p><p class="article-text">
        En <em>Infancias sobrevivientes</em>, escribe &Aacute;ngela Urondo Raboy: &ldquo;No es f&aacute;cil hablar de infancias en dictadura sin atragantarse. Hay im&aacute;genes que hacen cerrar los ojos de espanto y permanecen escondidas detr&aacute;s de los p&aacute;rpados; se quedan como piedras atascadas en la mente y no se van. Hay un terror a recordar&rdquo;, escribe, y lo repite, <em>hay un terror a recordar, hay un terror a recordar.</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tenemos terror de recordar lo que vivimos en la ni&ntilde;ez, pero hay ah&iacute; un terror que debemos recordar, que hay que nombrar, narrar, inscribir en las narrativas de la memoria colectiva, no de cualquier manera, de una transmisible que tenemos que inventar porque nadie lo va a hacer por nosotros.</strong> Habr&aacute; que contar, por ejemplo, el entierro de un desmembrado gato de peluche, como lo hace F&eacute;lix Bruzzone en &ldquo;Municiones&rdquo;, para hablar de la imposibilidad del duelo por los desaparecidos, o detenerse en detalles como &ldquo;se llevaron a mi pap&aacute; sin los anteojos&rdquo;, como escribe Raquel Robles en &ldquo;Triciclos&rdquo;, y ah&iacute; est&aacute; todo, todo lo que los hijos conocen y aman a los padres, toda la angustia y el dolor ante su destino incierto.
    </p><p class="article-text">
        En el ep&iacute;logo de <em>Infancias sobrevivientes</em>, Mar&iacute;a Toninetti, compiladora del libro, describe un proyecto inconcluso del Cdh: &ldquo;un pozo: un hueco al ras del piso que interrumpiera el paso con unos bancos dispuestos alrededor que invitaran a sentarse a mirar lo inenarrable, el silencio, la ausencia, el desamparo&rdquo;. Estos dos libros ensayan diferentes maneras de contemplar de frente ese vac&iacute;o y de ponerle palabras. 
    </p><p class="article-text">
        <em>Infancias sobrevivientes</em>, de Mar&iacute;a Toninetti y Adriana Taboada (comp.). Buenos Aires, La Minga, 2025 <a href="https://www.cooplaminga.com/product-page/infancias-sobrevivientes" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">https://www.cooplaminga.com/product-page/infancias-sobrevivientes</a> 
    </p><p class="article-text">
        <em>Materia de memoria</em>, de Victoria Torres (comp.). Buenos Aires, Emec&eacute;, 2026 <a href="https://www.planetadelibros.com.ar/libro-materia-de-memoria/445651" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">https://www.planetadelibros.com.ar/libro-materia-de-memoria/445651</a> 
    </p><p class="article-text">
        <em>MEP/CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mariana Eva Perez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/infancias-dictadura-experiencia-silenciada-no-entra-juicios_129_13091476.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Mar 2026 03:01:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Infancias en dictadura: la experiencia silenciada que no entra en los juicios]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Dictadura Cívico Militar,Infancias,24 de marzo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tres maneras de desconectar de las pantallas en familia, según una coach: “Somos un ejemplo para los niños”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/tres-maneras-desconectar-pantallas-familia-coach-ejemplo-ninos-xp_1_13054319.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a1bd2177-f456-4d77-b382-e6849b9ba54d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tres maneras de desconectar de las pantallas en familia, según una coach: “Somos un ejemplo para los niños”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La especialista Anna Vicen Renner da las claves para establecer un plan de desconexión conjunto: de la importancia de poner límites al uso del celular a la recuperación de los planes offline.
</p></div><p class="article-text">
        Los celulares se convirtieron en muchas familias en una suerte de mascota, siempre presente y que nos sigue all&aacute; donde vamos, incluso en los momentos m&aacute;s &iacute;ntimos o familiares. Cuando los m&aacute;s j&oacute;venes de la casa empiezan a usar sus propios dispositivos, la herramienta m&aacute;s potente que tienen los padres para educarlos es el ejemplo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los ni&ntilde;os ven a sus padres con los celulares todo el tiempo y se sienten ignorados cuando hacemos m&aacute;s caso a la pantalla que a ellos&rdquo;, afirma la <em>coach</em> <a href="https://annavicenrenner.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Anna Vicen Renner,</a> experta en liderazgo y relaciones. &ldquo;Mis propios hijos me lo dicen&rdquo;, reconoce. De ese modo, Vicen Renner expone que si un ni&ntilde;o vive esta situaci&oacute;n en casa, es muy probable que termine copiando esa conducta de aislamiento. &ldquo;Por eso es tan importante que los adultos miremos a las personas cuando tengamos un celular en la mano, somos un ejemplo para que los ni&ntilde;os sepan c&oacute;mo se usa&rdquo;, defiende.
    </p><h2 class="article-text">Un plan conjunto</h2><p class="article-text">
        Para evitar que la tecnolog&iacute;a erosione el v&iacute;nculo familiar, la experta propone establecer un plan de convivencia digital. No se trata de imponer, sino de acordar reglas que aporten estructura a la vida familiar. &ldquo;Las reglas nos ayudan a que las cosas funcionen y haya organizaci&oacute;n&rdquo;, explica Vicen Renner, que hace un paralelismo con ponerse una ropa concreta para hacer deporte o tener un horario para comer.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Un paso muy sencillo que algunas familias ya hacen ser&iacute;a establecer que durante las comidas apagamos el celular y ya lo recuperamos despu&eacute;s&rdquo;, propone la experta, que aconseja utilizar esos espacios de atenci&oacute;n para tener conversaciones interesantes y hacernos preguntas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Igual que hoy en d&iacute;a pedimos permiso para fumar, deber&iacute;amos concienciarnos de que hay momentos donde no se puede usar el celular o donde no queremos que haya celular y donde si lo usamos tengamos que de alguna forma pedir permiso&rdquo;, recomienda Vicen Renner para que la pantalla no se imponga por sistema en los momentos de conexi&oacute;n familiar.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Ponernos l&iacute;mites&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Muchas veces nos centramos en limitar las horas de pantalla de los ni&ntilde;os, pero olvidamos nuestra propia dependencia. Seg&uacute;n la experta, el reto est&aacute; en aprender a ponernos l&iacute;mites a nosotros mismos sobre el uso del celular: &ldquo;Esto implica que los ni&ntilde;os se den cuenta de que dejamos el dispositivo a un lado cuando hablamos con alguien y recuperamos el h&aacute;bito de mirarnos a los ojos&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Volver a los planes <em>offline</em></h2><p class="article-text">
        La mejor forma de que los ni&ntilde;os desconecten es ofrecerles una alternativa emocionante en el mundo real. Otra de las claves que aporta la experta frente al <em>scroll</em> infinito es recuperar las &ldquo;tareas de toda la vida&rdquo;, como cocinar juntos, jugar a un juego de mesa, hacer las tareas dom&eacute;sticas de forma compartida o hacer una manualidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todo lo que es compartir momentos nos ayuda a conectar&rdquo;, valora Vicen Renner, que adem&aacute;s recomienda no vivir esos momentos con la necesidad de &ldquo;compartir hacia afuera, sino compartir con los que estamos&rdquo;, evitando la necesidad de publicar cada cosa que hacemos en redes sociales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/tres-maneras-desconectar-pantallas-familia-coach-ejemplo-ninos-xp_1_13054319.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Mar 2026 08:52:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tres maneras de desconectar de las pantallas en familia, según una coach: “Somos un ejemplo para los niños”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Celulares,pantallas,Infancias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo fomentar en los niños una competencia sana: “Hay padres que cometen el error de dejarlos ganar siempre”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/fomentar-ninos-competencia-sana-hay-padres-cometen-error-dejarlos-ganar_1_12976853.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/70c0bcd9-8e2f-48e1-a519-e35404aef11c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo fomentar en los niños una competencia sana: “Hay padres que cometen el error de dejarlos ganar siempre”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La psicóloga Alejandra García analiza las claves para que los padres puedan enseñar a los niños a lidiar con la frustración de perder o usar la competitividad para motivarse.</p></div><p class="article-text">
        Los ni&ntilde;os se ven expuestos de manera habitual a entornos competitivos. Si bien para muchos puede ser algo motivador, una forma de desarrollar resiliencia, ense&ntilde;ar lecciones de vida y animar a los ni&ntilde;os a esforzarse, en algunos casos, si no se gestiona bien, puede hacer m&aacute;s da&ntilde;o que bien. Comprender cu&aacute;l es la funci&oacute;n de la competencia puede ayudar a encontrar el equilibrio adecuado. No se trata de eliminarla por completo, sino de fomentarla de manera que fomente una autoestima sana y el crecimiento en lugar de la comparaci&oacute;n y la presi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay padres que cometen el error de dejarlos ganar siempre, pero no les ense&ntilde;an que en la vida algunas veces se gana y otras muchas se pierde&rdquo;, afirma <a href="https://psicologiainfantilzaragoza.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alejandra Garc&iacute;a</a>, psic&oacute;loga. Aunque tampoco es bueno el otro extremo, es decir, &ldquo;que pierda siempre para que sepa que la vida es as&iacute; porque, como ni&ntilde;os, en alg&uacute;n momento tambi&eacute;n necesitan ganar porque si no la idea que van a tener es que no valen para nada, que no son capaces&rdquo;, explica Garc&iacute;a, seg&uacute;n la cual &ldquo;encontrar el equilibrio entre la competitividad sana, la que nos motiva y la que nos ayuda a mejorar, es dif&iacute;cil&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los ni&ntilde;os lidian con la competencia en un simple partido de f&uacute;tbol, o comparando resultados en ex&aacute;menes: de manera inevitable, se enfrentan a situaciones en las que se los compara con otros. Como padres, a veces es dif&iacute;cil ver a nuestro hijo luchar contra una derrota y, muchas veces, puede existir el instinto de intervenir para suavizar el golpe o protegerlo de la decepci&oacute;n. Es natural porque no queremos verlos sufrir.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; hay detr&aacute;s de la derrota</h2><p class="article-text">
        Pero perder es parte de la vida. Sucede cuando jugamos, evidentemente, pero tambi&eacute;n cuando no logramos lo que queremos. A pesar de ser una experiencia omnipresente, muchas veces es dif&iacute;cil para los ni&ntilde;os reaccionar con cortes&iacute;a y calma cuando pierden. Porque<strong> </strong>perder un partido o una ronda a las cartas va m&aacute;s all&aacute; de nuestra capacidad de recordar las reglas: tambi&eacute;n se trata de la regulaci&oacute;n emocional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es imposible ganar siempre, as&iacute; que debemos ense&ntilde;arles a perder con dignidad, porque puede incluso ayudarlo a afrontar algunos de los mayores desaf&iacute;os de la vida en el futuro. Al sentir lo que es tener &eacute;xito y tambi&eacute;n lo que se siente al fracasar, los ni&ntilde;os aprenden a manejar estas emociones con &eacute;xito en otros &aacute;mbitos de la vida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay ni&ntilde;os que son muy competitivos, que necesitan ganar siempre para seguir obteniendo esa falsa seguridad, incluso porque son muy exigentes con ellos mismos y se lo imponen, &lsquo;necesito ser el mejor&rsquo; para ser visto, para ser importante&rdquo;, afirma Garc&iacute;a. Pero tambi&eacute;n es importante otra parte, la de la &ldquo;frustraci&oacute;n, la de &lsquo;yo no soporto perder&rsquo; porque, &lsquo;&iquest;qu&eacute; dice eso de m&iacute;?&rsquo;.&nbsp;&rdquo;Aqu&iacute; tambi&eacute;n podr&iacute;amos hablar de baja autoestima porque algunos ni&ntilde;os piensan que perder los hace ser menos buenos, o que no son suficientes, y esto viene tambi&eacute;n de la inseguridad. Eso es algo que como sociedad se vende: ser los mejores, destacar siempre&ldquo;, afirma Garc&iacute;a.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Aprendiendo a perder&nbsp;</h2><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; podemos hacer en casa para ayudarlos? &ldquo;Hay que modelarlo, es decir, en ni&ntilde;os muy competitivos puede ayudar acudir a juegos cooperativos, en los que nadie gana&rdquo;. Debemos ser conscientes de que jugar con ellos &ldquo;nos da la oportunidad de modelar algunas situaciones a las que despu&eacute;s se van a enfrentar&rdquo;, aclara Garc&iacute;a. As&iacute;, si en una partida de ludo ganamos y ellos se enojan, es importante no cometer errores como &ldquo;re&iacute;rnos o celebrarlo de forma desmesurada, sino decirles &lsquo;a veces se gana y otras se pierde&rsquo;, o &lsquo;el otro d&iacute;a me ganaste t&uacute; y no pasa nada&rsquo;&hellip;&rdquo;, aconseja Garc&iacute;a. Lo que no podemos hacer es menospreciar lo que el ni&ntilde;o est&aacute;n sintiendo, s&iacute; debemos &ldquo;validar esa emoci&oacute;n porque es normal&rdquo;, afirma la especialista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el caso de un ni&ntilde;o que exalta mucho su victoria, si es muy competitivo, la experta asegura que es importante hacerle ver que su reacci&oacute;n &ldquo;puede incomodar al resto de personas con las que est&aacute; jugando y, como adultos, debemos mantener la calma&rdquo;. Regocijarse en la victoria es muy distinto a celebrarla. Muchas veces, reconoce Garc&iacute;a, &ldquo;los peores son los padres, que se enojan cuando su hijo no marca un gol&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para la especialista, algunas pautas que pueden ayudarnos a encontrar ese delicado equilibrio de la competencia sana son:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>En casa, jugar mucho con ellos, dejarlos ganar pero ganar tambi&eacute;n nosotros.</li>
                                    <li>Acompa&ntilde;ar sus emociones cuando pierden.</li>
                                    <li>Intentar que la celebraci&oacute;n de la victoria no sea exagerada.</li>
                                    <li>Que no piensen que ganar o perder los hace mejores o peores.</li>
                                    <li>Hacerles valorar el rato que pasan en familia o con los amigos, que aprendan a apreciar otras cosas.</li>
                                    <li>Explicarles que, aunque puedan enojarse, hay un l&iacute;mite.</li>
                                    <li>Ense&ntilde;arles a tolerar el error.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Siempre intentamos proteger a los ni&ntilde;os de la tristeza a toda costa, pero podemos estar intentando amortiguar a veces sus ca&iacute;das incluso antes de que caigan. Aunque la intenci&oacute;n sea fomentar su confianza, al hacerlo a veces se olvida algo b&aacute;sico: la vida no es as&iacute; y la labor de las familias no es protegerlos de la competencia, sino ayudarlos a desarrollar una mentalidad &ldquo;saludable&rdquo; al respecto. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, un enfoque equilibrado de la competencia puede ense&ntilde;ar valiosas lecciones de resiliencia, deportividad y superaci&oacute;n personal.&nbsp;Cuando entramos en el mundo de la competici&oacute;n, reconoce Garc&iacute;a, &ldquo;se pierde el disfrute&rdquo; y, en algunos casos, incluso puede ser necesario &ldquo;dejar esa actividad porque les supone un grado de exigencia para la que muchos ni&ntilde;os no est&aacute;n preparados&rdquo;, concluye la especialista. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/fomentar-ninos-competencia-sana-hay-padres-cometen-error-dejarlos-ganar_1_12976853.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Feb 2026 09:39:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo fomentar en los niños una competencia sana: “Hay padres que cometen el error de dejarlos ganar siempre”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Psicología,Infancias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pacto Parental: la iniciativa de un grupo de padres para retrasar el acceso de sus hijos al celular que abrió el debate]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/pacto-parental-iniciativa-grupo-padres-retrasar-acceso-hijos-celular-abrio-debate_1_12836013.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a13b1b2b-00db-4bf8-9643-800bac1df8a7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pacto Parental: la iniciativa de un grupo de padres para retrasar el acceso de sus hijos al celular que abrió el debate"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En apenas días, un acuerdo entre veinte familias de una escuela de Mendoza se transformó en un movimiento que ya reúne a cientos de padres y busca retrasar el acceso de los chicos al celular y a las redes sociales. Impulsado por la preocupación por la salud mental infantil y el impacto de la hiperconexión, el Pacto Parental crece mientras se abre el debate: ¿sirve para todos? ¿Qué pasa con el uso que le dan los adultos a los dispositivos?
</p></div><p class="article-text">
        Lo que empez&oacute; como una charla entre veinte familias de sexto grado en un colegio privado de Mendoza se convirti&oacute;, en apenas d&iacute;as, en un movimiento que ya re&uacute;ne a cientos de padres y se expande a otras provincias. La propuesta del <strong>Pacto Parental</strong>, un acuerdo para retrasar el acceso de los chicos al celular propio hasta los 13 a&ntilde;os y postergar las redes sociales hasta los 16, busca poner un freno colectivo a la hiperconexi&oacute;n infantil y a sus efectos sobre la salud mental.
    </p><p class="article-text">
        La clave, explican sus impulsores, es que sea un pacto entre adultos para que lo cumpla la mayor&iacute;a y los chicos que no usan celular no queden marginados. Todo comenz&oacute; en el colegio San Nicol&aacute;s, de Mendoza, pero ya trascendi&oacute; los l&iacute;mites de la escuela. Las madres y los padres crearon un grupo de WhatsApp, la web <a href="https://www.pactoparental.org/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">pactoparental.org</a> y un manifiesto que define la propuesta como &ldquo;un compromiso colectivo para acompa&ntilde;arlos, cuidarlos y poner l&iacute;mites en un mundo que empuja a la hiperconexi&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, tras el primer entusiasmo por la propuesta, tambi&eacute;n se abri&oacute; el debate. &iquest;Incluye a todos? &iquest;Qu&eacute; pasa con el uso que hacemos los adultos del celular?
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un acuerdo ante una preocupaci&oacute;n com&uacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        <strong>Ignacio &ldquo;Nacho&rdquo; Castro</strong>, comunicador, publicista y padre de dos adolescentes, fue de los que encendi&oacute; la alarma. &ldquo;No estoy para esperar que el Estado haga algo, de mis hijos me ocupo yo&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; en declaraciones a la prensa. Seg&uacute;n &eacute;l, la industria est&aacute; dise&ntilde;ada para mantener la atenci&oacute;n &ldquo;frita&rdquo; a fuerza de notificaciones y est&iacute;mulos constantes: &ldquo;Nuestros hijos no est&aacute;n capacitados para discernir cu&aacute;ndo es mucho&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La chispa que termin&oacute; de encender el movimiento fue la lectura compartida del libro <em>La generaci&oacute;n ansiosa</em>, del psic&oacute;logo social Jonathan Haidt. &ldquo;El cerebro de un chico menor de trece a&ntilde;os no est&aacute; preparado para la dopamina que libera un celular&rdquo;, resume Castro. Al revisar en el tel&eacute;fono de su hijo de 11 la cantidad de notificaciones diarias, el n&uacute;mero lo dej&oacute; helado: 150 alertas por d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        El acuerdo se sostiene sobre una premisa simple: si no se hace en grupo, no funciona. Las familias lo explican con claridad: la raz&oacute;n por la cual muchos chicos reciben su primer smartphone antes de tiempo no es la necesidad, sino la presi&oacute;n social.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La hiperconexión genera daños en la salud mental de los menores                            </span>
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        Los cambios no tardaron en aparecer. Para algunos padres, el impacto fue inmediato. &ldquo;Los chicos inventan juegos nuevos, vuelven a relacionarse. Lo que al principio parece un sacrificio se transforma en una oportunidad&rdquo;, cuenta Castro. Uno de los testimonios que circulan en el grupo lo resume mejor que cualquier estad&iacute;stica: un nene dej&oacute; el celular y, en su lugar, volvi&oacute; a jugar en el club, conoci&oacute; a un vecino y empezaron a jugar al tenis.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La propuesta ya comenz&oacute; a expandirse fuera de Mendoza: se sumaron padres de C&oacute;rdoba, Buenos Aires y otras provincias. La web del Pacto Parental recibe adhesiones a diario.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El debate mendocino no ocurre en el vac&iacute;o. Es uno de los temas del momento. A miles de kil&oacute;metros, <a href="https://www.eldiarioar.com/mundo/millones-adolescentes-australianos-pierden-acceso-redes-sociales-primera-prohibicion-nivel-mundial_1_12832308.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Australia acaba de avanzar en la primera prohibici&oacute;n a nivel mundial del acceso a redes sociales para menores de 16 a&ntilde;os</a>, una medida que oblig&oacute; a plataformas como TikTok, Instagram, Facebook, YouTube o Snapchat a eliminar millones de cuentas pertenecientes a adolescentes. El gobierno australiano argument&oacute; que el impacto de las redes en la salud mental justifica un est&aacute;ndar nacional claro, aun cuando los menores intenten evitar los controles. <a href="https://www.eldiarioar.com/1_c3e98f" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Espa&ntilde;a aspira a aplicar una medida parecida a la australiana en 2026</a>.
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                La clave de poner límites es hacerlo en comunidad                            </span>
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        En nuestro pa&iacute;s, el debate no comenz&oacute; con la iniciativa mendocina. Hace unas semanas, la activista y ex legisladora porte&ntilde;a por el Frente de Todos<a href="https://www.eldiarioar.com/temas/ofelia-fernandez/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Ofelia Fern&aacute;ndez</a> lanz&oacute; un documental de 50 minutos que analiza qu&eacute; le est&aacute; pasando a su generaci&oacute;n. En <em>&iquest;C&oacute;mo ser feliz?</em>, explora c&oacute;mo la hiperconectividad, la presi&oacute;n por estar siempre disponibles y el uso intensivo de redes afectan la salud mental y la calidad de los v&iacute;nculos entre j&oacute;venes.
    </p><p class="article-text">
        La pieza detalla fen&oacute;menos como ansiedad, soledad, dispersi&oacute;n y una constante sensaci&oacute;n de ausencia a pesar de la conexi&oacute;n permanente. Pero no se queda en el diagn&oacute;stico: tambi&eacute;n plantea interrogantes sobre c&oacute;mo recuperar la atenci&oacute;n y el tiempo propio, y qu&eacute; responsabilidad tienen tanto las plataformas como los usuarios. En definitiva, el documental abre un debate sobre qu&eacute; significa el bienestar en la era digital y c&oacute;mo volver a estar verdaderamente presentes.
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            </figure><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Un pacto que incluye a todos?</strong></h2><p class="article-text">
        Pero volviendo al Pacto Parental, para la psicoanalista <strong>Gimena Sozzi</strong> no est&aacute; tan claro que les sirva a todos. &ldquo;Antes que prohibir, es necesario leer qu&eacute; funci&oacute;n tiene ese objeto en cada ni&ntilde;o, en cada familia. Eso no es posible de generalizar, no hay pacto-para-todos que funcione de antemano&rdquo;, asegura.
    </p><p class="article-text">
        Para ella, &ldquo;por supuesto que el uso de dispositivos en los ni&ntilde;os requiere de la regulaci&oacute;n del adulto a cargo&rdquo;, pero en este caso &ldquo;lo que definitivamente convoca la atenci&oacute;n de la noticia no es el uso de dispositivos en los ni&ntilde;os, sino la voracidad de esas familias por los objetos de circulaci&oacute;n com&uacute;n al punto de necesitar prohibirlos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Acaso la prohibici&oacute;n busca tener efecto m&aacute;s en la parentalidad que en los ni&ntilde;os en s&iacute;? &iquest;Acaso un pacto-para-todos acolchona la responsabilidad que ata&ntilde;e al adulto de cada familia?&rdquo;, se pregunta. &ldquo;Si para alg&uacute;n ni&ntilde;o la prohibici&oacute;n ser&aacute; disparador de juegos anal&oacute;gicos, para otro ser&aacute; una convocatoria a la avidez, mientras que a otro le quitar&aacute; su modo de comunicaci&oacute;n singular&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>El consumo problem&aacute;tico de los adultos</strong></h2><p class="article-text">
        De hecho, para muchos padres, el pacto implic&oacute; un desaf&iacute;o doble. Primero, sostener el l&iacute;mite. Y segundo, revisar su propio v&iacute;nculo con el celular. &ldquo;Un d&iacute;a mi hijo me dijo: &lsquo;Vos est&aacute;s todo el d&iacute;a con el tel&eacute;fono&rsquo;. Y ten&iacute;a raz&oacute;n&rdquo;, cuenta Castro. Un pediatra les advirti&oacute; que &ldquo;ning&uacute;n humano deber&iacute;a pasar m&aacute;s de tres horas al d&iacute;a con un celular&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El retiro del smartphone en familias que ya lo hab&iacute;an entregado fue un momento tenso. Hubo l&aacute;grimas, enojo, resistencia. Pero, coinciden, la adaptaci&oacute;n fue sorprendentemente r&aacute;pida. &ldquo;A los cinco minutos est&aacute;n jugando a la pelota&rdquo;, dicen.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Malena</strong>, madre de dos ni&ntilde;as, de 9 y 5 a&ntilde;os, en Buenos Aires, est&aacute; muy entusiasmada con que se est&eacute; instalando el debate. Ella tambi&eacute;n ley&oacute; <em>La generaci&oacute;n ansiosa</em>. &ldquo;Me gener&oacute; un sentido de urgencia muy grande sobre hacer algo en relaci&oacute;n al consumo de pantallas, particularmente el celular, y una preocupaci&oacute;n tambi&eacute;n por todo lo que est&aacute;n mostrando los estudios en relaci&oacute;n a una ca&iacute;da muy abrupta de todos los &iacute;ndices de salud mental en las de las nuevas generaciones, que son las que se criaron con ya 100% en la era de los smartphones&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tambi&eacute;n me motiv&oacute; a m&iacute; a salir de las redes sociales y me impact&oacute; much&iacute;simo enseguida ver c&oacute;mo mejoraba mi salud mental cuando dej&eacute; de entrar a Instagram&rdquo;, a&ntilde;ade. &ldquo;Es impresionante el efecto colateral que tiene en un mont&oacute;n de aspectos de tu vida que no te das cuenta. Desde el consumo, la cantidad de cosas que te quer&eacute;s comprar, c&oacute;mo te ves y c&oacute;mo te sent&iacute;s con vos misma. Hay un mont&oacute;n de efectos muy estudiados por quienes crearon estas redes sociales. No somos conscientes del control que tienen sobre nuestras vidas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Claudia Regina Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/pacto-parental-iniciativa-grupo-padres-retrasar-acceso-hijos-celular-abrio-debate_1_12836013.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Dec 2025 03:02:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pacto Parental: la iniciativa de un grupo de padres para retrasar el acceso de sus hijos al celular que abrió el debate]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud mental,Celulares,Infancias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué es importante enseñar a los niños a decir “no”: “Poner fronteras personales no los hace egoístas”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/importante-ensenar-ninos-decir-no-poner-fronteras-personales-no-les-egoistas_1_12802990.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/14e5e7ba-dae4-4b8e-8b15-7df8493dd91f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x499y169.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué es importante enseñar a los niños a decir “no”: “Poner fronteras personales no los hace egoístas”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aprender a poner y respetar normas claras desde la infancia contribuye a la autonomía personal y a la protección del menor. Reconocer su capacidad de decir “no” refuerza relaciones más seguras en casa, en la escuela y en su entorno social
</p></div><p class="article-text">
        A muchos adultos a&uacute;n los incomoda escuchar la negativa de un ni&ntilde;o. Sin embargo, ese &ldquo;no&rdquo; es una forma de proteger su espacio personal y pedir respeto. Acompa&ntilde;arlos implica sostener esos l&iacute;mites con calma. Tambi&eacute;n supone explicar lo que ocurre y validar sus emociones, incluso cuando no podemos satisfacerlas.
    </p><p class="article-text">
        La evidencia reciente refuerza esta mirada. En Espa&ntilde;a, <a href="https://www.sanidad.gob.es/biblioPublic/publicaciones/recursos_propios/resp/revista_cdrom/VOL97/ORIGINALES/RS97C_202302014.pdf" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un estudio</a> reciente del Ministerio de Sanidad analiza los recursos de educaci&oacute;n sexual no formal y destaca que muchos materiales trabajan la intimidad, el respeto del cuerpo y el consentimiento desde las primeras edades. Estos contenidos ayudan a que los ni&ntilde;os identifiquen lo que les resulta c&oacute;modo o lo contrario, y sostengan esas fronteras con firmeza.
    </p><p class="article-text">
        En la misma l&iacute;nea, una revisi&oacute;n publicada en Clinical Ethics describe que incluso los ni&ntilde;os m&aacute;s peque&ntilde;os muestran conciencia de su integridad corporal y capacidad para expresar aceptaci&oacute;n o rechazo en situaciones de cuidado. Y refleja que detectar estas se&ntilde;ales es parte de respetar su autonom&iacute;a y de apoyarlos cuando necesitan poner un l&iacute;mite.
    </p><h2 class="article-text">Cuidar desde el respeto</h2><p class="article-text">
        Para trasladar este respeto a su autonom&iacute;a del d&iacute;a a d&iacute;a, es esencial el trabajo de quienes acompa&ntilde;an a las familias. Paula S&aacute;nchez Alarc&oacute;n, psic&oacute;loga, directora de RAYCES y autora de la colecci&oacute;n <em>Cuentos que Transforman, </em>expone que, desde un enfoque psicopedag&oacute;gico, el derecho de los ni&ntilde;os a decidir sobre su cuerpo y sus emociones empieza a construirse en los primeros meses de vida. &ldquo;Si despu&eacute;s del ba&ntilde;o vamos a hacerle un masaje al beb&eacute;, podemos mostrarle nuestras manos con el aceite y preguntarle si quiere que le demos un masaje&rdquo;, explica. Como se&ntilde;ala, acompa&ntilde;ar desde la escucha y la empat&iacute;a no significa dar a los ni&ntilde;os todo o permitir el capricho: &ldquo;Se trata de ense&ntilde;arles que sus emociones y decisiones son v&aacute;lidas y que pueden expresarlas dentro de unos l&iacute;mites claros y seguros&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Se trata de enseñarles que sus emociones y decisiones son válidas y que pueden expresarlas dentro de unos límites claros y seguros</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Paula Sánchez Alarcón</span>
                                        <span>—</span> psicóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para poner l&iacute;mites &ldquo;sin miedo&rdquo;, con tranquilidad y trato digno hacia ellos y los dem&aacute;s, la psic&oacute;loga comenta que hay que poner el foco en los peque&ntilde;os gestos cotidianos. Por ejemplo, preguntarle al ni&ntilde;o si tiene ganas de que le cambiemos el pa&ntilde;al o esperar un poco antes de hacerlo. &ldquo;Ese breve espacio les permite sentir que tienen voz y que su espacio corporal importa&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Otra forma de hacerlo es pidiendo permiso a otro ni&ntilde;o para jugar con sus juguetes en el parque. &ldquo;Los ni&ntilde;os van integrando que hay que pedir lo que no es nuestro y que el otro puede decidir&rdquo;, declara. &ldquo;Ense&ntilde;ar a poner l&iacute;mites con seguridad y respeto implica acompa&ntilde;ar para que los ni&ntilde;os se atrevan a expresar lo que quieren. De igual manera, deben ir asimilando la respuesta del otro, sea afirmativa o negativa&rdquo;, comparte.
    </p><p class="article-text">
        En contextos de grupo, como el colegio o las actividades extraescolares, la experta revela que resulta fundamental que las personas adultas reforcemos los &ldquo;noes&rdquo; de los ni&ntilde;os. &ldquo;Muchas veces, cuando un ni&ntilde;o rechaza un abrazo o un contacto f&iacute;sico, el adulto puede intervenir con naturalidad para sostener ese l&iacute;mite&rdquo;, apoya.
    </p><p class="article-text">
        S&aacute;nchez manifiesta que tambi&eacute;n es importante que los educadores fomenten todos los roles posibles. &ldquo;Muchas veces se valora mucho el compartir o el dar, pero tambi&eacute;n es necesario aprender a no querer dar o no querer recibir, y que ambas opciones sean v&aacute;lidas&rdquo;, subraya. Asimismo, valora que en los colegios deber&iacute;a escucharse y valorarse el &ldquo;no&rdquo; a los adultos: &ldquo;Por ejemplo, si le hacen ver a un profesor que algo no les parece justo o que un compa&ntilde;ero fue tratado de forma inadecuada&rdquo;, precisa.
    </p><p class="article-text">
        La comunicaci&oacute;n y el lenguaje que usamos los adultos cuando el ni&ntilde;o dice &ldquo;no&rdquo; tambi&eacute;n marcan la diferencia. Significa que &ldquo;est&aacute; mostrando una necesidad profunda: sus l&iacute;mites, su derecho a decidir&rdquo;. &ldquo;No hay que interpretarlos como desobediencia o falta de educaci&oacute;n&rdquo;, especifica.
    </p><p class="article-text">
        Asevera que el &ldquo;no&rdquo; del ni&ntilde;o es una oportunidad para ense&ntilde;arle que sus decisiones merecen ser escuchadas. &ldquo;Estamos validando su emoci&oacute;n, d&aacute;ndole palabras a su decisi&oacute;n y ayud&aacute;ndole a comprender que poner fronteras personales no lo hace ego&iacute;sta, sino aut&eacute;ntico&rdquo;, certifica.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La comunicación y el lenguaje que usamos los adultos cuando el niño dice &#039;no&#039; también marcan la diferencia</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga no olvida que, como adultos, hay que cuidar nuestras reacciones porque el &ldquo;no&rdquo; del ni&ntilde;o puede despertar culpa, enojo o miedo a perder el control. Y asegura que, si somos conscientes de eso, podemos responder con calma.
    </p><h2 class="article-text">Cuando el adulto aprende</h2><p class="article-text">
        Ese enfoque respetuoso tambi&eacute;n se traslada a fuera de la casa, donde el ni&ntilde;o empieza a medir sus propios l&iacute;mites frente a los dem&aacute;s. Jos&eacute; Luis Gonzalo Marrod&aacute;n, psic&oacute;logo especializado en trauma y apego, indica que un ni&ntilde;o que no responde &ldquo;no&rdquo; puede ser influenciable y vulnerable ante personas poco respetuosas. &ldquo;Crecer&aacute; pensando que los derechos de los dem&aacute;s son m&aacute;s importantes que los suyos propios&rdquo;, opina.
    </p><p class="article-text">
        E indica que esa frase tan habitual que pronuncian algunos padres cuando dejan a sus hijos al cuidado de otros adultos &mdash;&ldquo;te qued&aacute;s con ... Hacele caso en todo&rdquo;&mdash; puede ser un error. En su opini&oacute;n, hay que justificar a los ni&ntilde;os el tipo de cosas o situaciones a las que deben negarse: decisiones sobre su cuerpo, situaciones que los incomoden o cualquier trato injusto.
    </p><p class="article-text">
        Para el experto, los adultos tendemos a no escuchar o a mandar callar, y a veces creemos que por ser ni&ntilde;os no saben o mienten. De hecho, resalta que otra equivocaci&oacute;n es pensar que el ni&ntilde;o que se niega es rebelde o impertinente &ldquo;cuando en realidad es una expresi&oacute;n sana&rdquo;. Adem&aacute;s, aclara que si los ni&ntilde;os no aprenden a ser asertivos, les queda la pasividad y la agresividad frente a quienes los rodean.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La norma social nos dice que seamos educados y saludemos. Si un niño prefiere evitar besar, no está siendo irrespetuoso con nadie. Simplemente, tiene otros modos de saludar</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">José Luis Gonzalo Marrodán</span>
                                        <span>—</span> psicólogo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Sobre c&oacute;mo pedir un beso o un abrazo a un ni&ntilde;o que no lo desea, el psic&oacute;logo insiste en que los padres o tutores tengan claro que nunca se debe forzar la expresi&oacute;n del afecto, sino que debe resultar un acto libre para todos, tanto adultos como menores: &ldquo;Solo bes&aacute;s si lo dese&aacute;s&rdquo;. E insiste en que un ni&ntilde;o que se niega a besar a un adulto es un ni&ntilde;o que promueve su propio autocuidado y respeto por sus l&iacute;mites. Por otra parte, considera clave que den un paso al frente y sean capaces de romper las convenciones sociales: &ldquo;La norma social nos dice que seamos educados y saludemos. Si un ni&ntilde;o prefiere evitar besar, no est&aacute; siendo irrespetuoso con nadie. Simplemente, tiene otros modos de saludar&rdquo;, apunta. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Marrod&aacute;n, &ldquo;en la adolescencia no nos podremos llevar las manos a la cabeza si les cuesta poner l&iacute;mites. Esto se aprende desde ni&ntilde;os&rdquo;. Del otro lado, cuando es otro quien pone un l&iacute;mite, los ni&ntilde;os deben aprender a esperar. Tambi&eacute;n necesitan comprender que el otro puede sentirse inc&oacute;modo.
    </p><p class="article-text">
        En ocasiones al ni&ntilde;o le puede generar culpa manifestar &ldquo;no&rdquo;. El psic&oacute;logo sostiene que los ni&ntilde;os deben entender que, si un amigo lo quiere porque accede a todo, no es amistad ni consideraci&oacute;n, sino una relaci&oacute;n desigual.
    </p><p class="article-text">
        Se demuestra as&iacute; la importancia de crear espacios donde la infancia pueda crecer con claridad y tranquilidad. Un proceso continuo que se apoya en la presencia consciente de quienes la rodean.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana M. Longo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/importante-ensenar-ninos-decir-no-poner-fronteras-personales-no-les-egoistas_1_12802990.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 27 Nov 2025 16:50:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué es importante enseñar a los niños a decir “no”: “Poner fronteras personales no los hace egoístas”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Infancias,Psicología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sonia Livingstone: “El diseño de las tecnologías hace muy difícil establecer guías para el consumo online de los hijos”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/sonia-livingstone-diseno-tecnologias-dificil-establecer-guias-consumo-online-hijos_1_12770921.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0a62a277-d6b0-44b7-ad5f-6bb5efad2dd4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sonia Livingstone: “El diseño de las tecnologías hace muy difícil establecer guías para el consumo online de los hijos”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La académica británica, autora de libros relevantes sobre regulación de medios y tecnologías, audiencias televisivas y democracia está abocada a proveer datos sobre los riesgos y las oportunidades del consumo online de niños, dándoles voz a sus miedos, y divertimentos. Visitó Argentina para presentar una encuesta global sobre consumo digital, junto con UNICEF. 
</p></div><p class="article-text">
        <strong>Sonia Livingstone</strong> es una de las expertas en medios y comunicaci&oacute;n m&aacute;s relevantes e influyentes del mundo. Basada en la London School of Economics, su frondosa carrera intelectual recorri&oacute; y brind&oacute; datos precisos e interpretaciones afiladas sobre las preguntas m&aacute;s importantes que emergieron en las diferentes &eacute;pocas con respecto a los medios: su relaci&oacute;n con la democracia, las telenovelas y la televisi&oacute;n en general, las audiencias activas o pasivas, la necesidad de regulaci&oacute;n y los cambios que trajo internet y el mundo online. Hace casi dos d&eacute;cadas, est&aacute; abocada a investigar las muy diversas <strong>facetas del consumo digital de los chicos:</strong> desde los riesgos y las posibilidades, hasta las actitudes parentales o la necesidad de intervenciones regulatorias que protejan y no coarten experiencias digitales enriquecedoras. No solamente aborda con datos un tema del que se suele hablar en t&eacute;rminos emocionales, tambi&eacute;n lo hace evadiendo lugares comunes y<strong> d&aacute;ndole relevancia a la voz de los usuarios, en este caso, los ni&ntilde;os</strong>.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, se&ntilde;ala las distintas observaciones que los chicos hacen sobre la libertad que atraviesa el consumo digital, destaca que es m&aacute;s importante controlar la calidad de lo que ven online m&aacute;s que el tiempo que pasan, que <a href="https://www.tandfonline.com/doi/pdf/10.1080/17482798.2024.2435015" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>no hay una edad correcta</strong></a><strong> para darle el celular a tu hijo como tampoco hay una edad correcta para darle las llaves de su casa</strong>, que el mundo online provee much&iacute;simas experiencias positivas para los chicos aunque tambi&eacute;n presenta riesgos y consecuencias y se divierte imaginando una remera que diga: &ldquo;No se trata de TU hijo&rdquo; para responderles a los diversos interlocutores en contextos de pol&iacute;tica p&uacute;blica que, cuando ella lleva datos de encuestas a miles de ni&ntilde;os, le contraponen alguna an&eacute;cdota personal sobre sus propios hijos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Livingstone evita generalizar y ser sentenciosa, y se distingue entre la abundante conversaci&oacute;n p&uacute;blica y privada sobre el tema alimentada por noticias de retos mortuorios<em>,</em> ficciones demoledoras como <a href="https://www.eldiarioar.com/espectaculos/adolescencia-serie-netflix-hablan-basada-hechos-reales-pm_1_12144104.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Adolescencia &ndash;estrenada a comienzos de a&ntilde;o</a>&ndash;, el susto parental perenne y best-sellers que tocan fibras sensibles y proponen prohibiciones varias, como <em>La generaci&oacute;n ansiosa</em>, de Jonathan Haidt, libro que despert&oacute; debate y cr&iacute;ticas por parte de <a href="https://blogs.lse.ac.uk/parenting4digitalfuture/2024/05/15/haidt/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">algunos acad&eacute;micos</a> debido a lo que se&ntilde;alan como un cherry-picking de la evidencia, la asunci&oacute;n poco fundada de una relaci&oacute;n causal entre el uso de smartphones y los problemas de salud mental en adolescentes y la idea de que todo efecto de medios y tecnolog&iacute;as es igual para todo el mundo, entre otros problemas. En una entrevista con el Financial Times, Livingstone record&oacute; cuando investig&oacute; en los 90 el aumento de los televisores en los cuartos de los chicos: ellos le dec&iacute;an que preferir&iacute;an estar jugando afuera pero que sus padres no los dejaban.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante su visita a Buenos Aires en mayo, present&oacute; los <a href="https://www.unicef.org/argentina/media/24916/file/NI%C3%91AS%2C%20NI%C3%91OS%20Y%20ADOLESCENTES%20CONECTADOS%20%20KIDS%20ONLINE%20ARGENTINA%20Informe%20de%20resultados.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">resultados</a> del cap&iacute;tulo Argentino de la Encuesta Kids Online, un programa de investigacio&#769;n global que se desarrolla desde 2006 en Europa y desde 2015 en pai&#769;ses de Ame&#769;rica Latina. Participaron del estudio 5.910 nin&#771;as y el ana&#769;lisis y procesamiento de la informacio&#769;n fue desarrollado por el equipo de especialistas de UNICEF Argentina.
    </p><p class="article-text">
        Entre los principales hallazgos, se observa que los j&oacute;venes argentinos acceden a su primer celular a los 9.6 a&ntilde;os. <strong>El 80% utiliza redes sociales todos o casi todos los di&#769;as, especialmente </strong><em><strong>TikTok</strong></em><strong> y YouTube, mientras que el 76% conoce Chat GPT y el 58% lo ha utilizado alguna vez. El 46% de los nin&#771;os, nin&#771;as y adolescentes perciben que tienen algu&#769;n tipo de uso problema&#769;tico relacionado con internet, celulares y videojuegos</strong>. Y aproximadamente dos tercios de los encuestados afirmaron haber visto contenidos sobre diferentes &ldquo;formas de adelgazar, perder peso, o ser ma&#769;s flaco/a&rdquo; en pa&#769;ginas o publicaciones online, asi&#769; como tambie&#769;n sobre &ldquo;maneras de ganar dinero fa&#769;cilmente en internet&rdquo;. El estudio evidencia que una mayor presencia de mediaciones parentales se asocia con niveles ma&#769;s bajos de exposicio&#769;n a riesgos online por parte de los nin&#771;os, nin&#771;as y adolescentes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Fue una pionera en identificar audiencias activas respecto a la televisi&oacute;n y las telenovelas. &iquest;Cree que internet nos volvi&oacute; m&aacute;s pasivos o m&aacute;s activos como audiencias?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Bueno, creo que originalmente probablemente nos volvi&oacute; m&aacute;s activos. Yo siempre sostuve que las audiencias eran activas porque incluso si est&aacute;n mirando fijamente la pantalla, est&aacute;n pensando, luego hablan sobre lo que ven&hellip; todo eso sigue pasando. Pero antes era muy dif&iacute;cil crear contenido, era muy dif&iacute;cil compartirlo, y era muy dif&iacute;cil formar subculturas. Con internet, todo eso se volvi&oacute; f&aacute;cil.
    </p><p class="article-text">
        Pero quiz&aacute;s en los &uacute;ltimos cinco u ocho a&ntilde;os pasamos de ir a buscar lo que queremos o contribuir con el contenido que queremos, a que los algoritmos empujen lo que ellos quieren; y eso nos agota, hace que la gente un poco se rinda y simplemente siga la corriente porque siente que no tiene espacio para ser activa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;En </strong><em><strong>Parenting for a Digital Future</strong></em><strong> identifica tres tipos de padres digitales. &iquest;Qu&eacute; hallazgos interesantes encontr&oacute; en relaci&oacute;n con estos tipos de padres que controlan, proh&iacute;ben o permiten?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Los padres hablan de tecnolog&iacute;as digitales todo el tiempo, y todos se preocupan por ellas. Me sorprende lo internacional que es este debate. En <em>Parenting for a Digital Future</em> argument&eacute; que, en parte, este es un debate creado por los medios y entre padres, no solo porque realmente est&aacute;n preocupados, sino porque los padres se preocupan por muchas cosas: qu&eacute; comida darles, si duermen, c&oacute;mo les va en la escuela. Siempre estuvieron preocupados: si sus hijos tienen buenos amigos, o alg&uacute;n amigo, o qu&eacute; pasa con un hijo con discapacidad. Los padres tienen much&iacute;simo por lo cual preocuparse. Y de alguna manera, ahora todas esas preocupaciones parecen ser acerca de la tecnolog&iacute;a: no duermen por la tecnolog&iacute;a, no comen porque est&aacute;n mirando el tel&eacute;fono, no estudian porque se quedan despiertos. As&iacute; que se ha convertido en un &aacute;rea donde sienten que podr&iacute;an tener algo de control, porque las otras cosas son muy dif&iacute;ciles de manejar. Y aun as&iacute;, tampoco tienen el control sobre la tecnolog&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        En <em>Parenting for a Digital Future</em> hablamos de tres g&eacute;neros de crianza; los pensamos no como tipos de padres sino como pr&aacute;cticas que todos mezclan un poco. El restrictivo es del que siempre escuchamos: &ldquo;deber&iacute;as prohibir esto&rdquo;, &ldquo;deber&iacute;as tener reglas&rdquo;, &ldquo;no deber&iacute;an llevar el tel&eacute;fono al dormitorio&rdquo;. Todo se trata de restricciones, y ah&iacute; surgen las tensiones entre padres e hijos. El g&eacute;nero habilitante o m&aacute;s &ldquo;abrazador&rdquo; de la tecnolog&iacute;a tambi&eacute;n es problem&aacute;tico. Entrevistamos padres que dec&iacute;an &ldquo;todo es digital, vamos a tener toda la tecnolog&iacute;a, una red interna en la casa&rdquo;. La gente hace un poco de eso, sobre todo con los videojuegos: &ldquo;hagamos de esto un momento de conversaci&oacute;n&rdquo;. Eso tambi&eacute;n puede volverse extremo. Y luego est&aacute; el equilibrio, al que la mayor&iacute;a intenta llegar, pero es el m&aacute;s dif&iacute;cil. La gente dice &ldquo;solo hay que tener balance&rdquo;, pero si les pido a todos en esta sala que se paren en una pierna, les va a costar, porque el equilibrio es dif&iacute;cil. Y eso intentan los padres.
    </p><p class="article-text">
        Creo que la idea de &ldquo;crianza autoritativa&rdquo; es antigua pero muy poderosa, porque implica abrazar algunas partes de la tecnolog&iacute;a con criterio cr&iacute;tico, pero tambi&eacute;n establecer par&aacute;metros que no son reglas con castigo, sino gu&iacute;as que llevan al ni&ntilde;o en una direcci&oacute;n positiva. <strong>Los padres entienden esto, pero el dise&ntilde;o actual de las tecnolog&iacute;as lo hace muy dif&iacute;cil: el scroll infinito, el autoplay, las notificaciones constantes... Es el dise&ntilde;o lo que obstaculiza. </strong>Los dise&ntilde;adores lo saben: dise&ntilde;an para captar atenci&oacute;n y generar ganancias. Es una situaci&oacute;n imposible para los padres.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Pero al mismo tiempo, uno de los hallazgos de la encuesta es que la mediaci&oacute;n adulta &ndash;de padres y docentes&ndash; en el uso de internet s&iacute; es valiosa y tambi&eacute;n es reconocida por los ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Creo que es complejo. Si los padres son restrictivos, los ni&ntilde;os pueden estar seguros pero demasiado seguros, o se vuelven traviesos y evaden, y eso genera conflicto. La mediaci&oacute;n activa y habilitadora es beneficiosa, claro, pero no salva a los ni&ntilde;os de los riesgos: les da procesos de pensamiento y entendimiento cr&iacute;tico para cuando los enfrenten. Entonces no deber&iacute;amos pensar que la mediaci&oacute;n parental garantiza un espacio completamente seguro. <strong>Pero me alentaron los resultados que mostraban cu&aacute;ntos ni&ntilde;os les cuentan a sus padres y conf&iacute;an en ellos para hablar.</strong> Eso s&iacute; me sorprendi&oacute;. Y lo hemos visto a lo largo del tiempo: hace 10 a&ntilde;os, los ni&ntilde;os nunca dec&iacute;an que hablar&iacute;an con sus padres si algo sal&iacute;a mal online. Es alentador.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;En aquel viejo debate sobre calidad vs. cantidad de tiempo de pantalla, usted suele defender la idea de buscar calidad. &iquest;C&oacute;mo definir&iacute;a la calidad del tiempo de pantalla?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Creo que es m&aacute;s f&aacute;cil definir lo que <em>no</em> tiene calidad. Y lo que s&iacute; tiene calidad podr&iacute;amos definirlo de manera negativa: sin publicidad; producido con una comprensi&oacute;n de la infancia m&aacute;s que con fines de lucro; adecuado a la edad y no igual para todos; desarrollado de un modo que ofrece progresi&oacute;n para que el ni&ntilde;o pueda profundizar su comprensi&oacute;n; y, quiz&aacute; lo m&aacute;s importante, algo que genuinamente conecte con su inter&eacute;s y le permita expandirse, crecer, sentirse competente y con agencia. Exactamente qu&eacute; es eso puede variar mucho entre ni&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Con libros es m&aacute;s f&aacute;cil: &ldquo;este es un buen libro&rdquo;. Con juguetes tambi&eacute;n. Los padres suelen reconocer qu&eacute; genera un compromiso imaginativo, estimulante, relajante o educativo para su hijo. Pero online es dif&iacute;cil de saber, dif&iacute;cil de encontrar, y aun cuando lo encontr&aacute;s, dif&iacute;cil saber qu&eacute; sigue despu&eacute;s. No hay se&ntilde;ales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Distingue entre diferencias culturales de pa&iacute;s a pa&iacute;s y desigualdades. &iquest;Cu&aacute;les son las principales desigualdades que ve en el consumo digital de ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; La principal desigualdad en todas partes es el estatus socioecon&oacute;mico; vemos desigualdades de g&eacute;nero que var&iacute;an seg&uacute;n el pa&iacute;s. Los ni&ntilde;os est&aacute;n expuestos a riesgos en todas partes, pero est&aacute;n menos preparados y reciben menos apoyo en los hogares m&aacute;s pobres.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Cree que existe una internet para los ni&ntilde;os ricos y otra para los pobres, o no es tan extremo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que todav&iacute;a no, pero creo que hacia eso vamos. Porque lo mismo pasa con los adultos. Ya empezamos a ver opciones que requieren que entregues menos datos privados o m&aacute;s curaci&oacute;n. Pero los ni&ntilde;os, hoy, todos quieren estar en TikTok: lo que cambia es el entorno. Eso parece ser hacia donde apuntan los tecn&oacute;logos: &ldquo;&iquest;quer&eacute;s algo mejor para los chicos? Ten&eacute;s que pagarlo. &iquest;No quer&eacute;s que recolecten tus datos? Ten&eacute;s que suscribirte. Tenemos el modelo basado en publicidad/datos o el modelo de suscripci&oacute;n. No hemos imaginado un tercer camino.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Cu&aacute;l ser&iacute;a&hellip;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;No s&eacute;&hellip; lo pregunto en todas partes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Una internet p&uacute;blica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Bueno, en televisi&oacute;n esa fue la respuesta. No s&eacute; qu&eacute; tan fuerte es el servicio p&uacute;blico de radiodifusi&oacute;n aqu&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Cre&eacute;s que los padres, al hablar de los chicos y lo digital, tienden a ser nost&aacute;lgicos e idealizan su propia infancia offline?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Cuando entrevisto padres, creo que sienten nostalgia por la libertad de jugar afuera e ir a cualquier parte. Pero esta nostalgia es enga&ntilde;osa: padres de cincuenta a&ntilde;os dicen &ldquo;pod&iacute;amos andar libres, pero 10&ndash;20 a&ntilde;os despu&eacute;s ya no era as&iacute;&rdquo;. Entrevisto a padres de treinta que dicen &ldquo;yo pod&iacute;a andar libre, estaba bien, ten&iacute;a libertad&rdquo;. Imagino que los chicos de hoy dir&aacute;n lo mismo en el futuro. Los padres tambi&eacute;n recuerdan lo aburridos que estaban cuando eran chicos, y ahora sus hijos tienen todas estas tecnolog&iacute;as fabulosas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;El discurso sobre la manipulaci&oacute;n algor&iacute;tmica es fuerte hoy. &iquest;Cree que es comparable a lo que se dec&iacute;a con la TV en su momento, o hay diferencias relevantes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Puedo ver algunas similitudes. En estudios de medios decimos que existe un &ldquo;<em>mainstreaming</em>&rdquo; tanto en la TV como en los algoritmos, que empujan hacia la misma direcci&oacute;n, hacia una normalizaci&oacute;n. Pero es distinto porque ahora los algoritmos empujan hacia algo personalizado. Si a m&iacute; me gustan los gatitos y a vos la pasteler&iacute;a, eso es lo que recibimos. Pero alguien deprimido recibe contenido de autolesiones; alguien preocupado por su apariencia recibe tutoriales de maquillaje o anuncios de cirug&iacute;a est&eacute;tica. Es un nivel completamente nuevo. No es lo que la BBC decide que es bueno para los ni&ntilde;os, algo que antes nos parec&iacute;a paternalista y ahora quiz&aacute;s estar&iacute;amos felices de tenerlo de vuelta (risas). El feed de cada uno es distinto. Y todo est&aacute; empujado comercialmente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Mirando su carrera y sus preguntas de investigaci&oacute;n vinculadas a medios p&uacute;blicos, regulaci&oacute;n, audiencias de TV, nuevos medios, infancias, &iquest;encuentra una l&iacute;nea com&uacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;S&iacute;. Creo que <strong>lo que hice toda mi carrera fue preguntarles a las personas comunes por su experiencia</strong>, y luego me interes&oacute; llevar esas voces al &aacute;mbito de las pol&iacute;ticas, donde se toman decisiones.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Est&aacute; comprometida con el rigor metodol&oacute;gico y con aportar datos a la discusi&oacute;n p&uacute;blica sobre medios y tecnolog&iacute;as en lugar de an&eacute;cdotas y experiencias personales. Sin embargo: &iquest;criar a sus hijos le gener&oacute; preguntas de investigaci&oacute;n a lo largo de su carrera?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;S&iacute;. Han sido mis conejillos de Indias y mis gu&iacute;as todo el camino. &ldquo;Los chicos me dicen que est&aacute;n viendo esto&rdquo;. Y yo: &ldquo;&iquest;Me lo pod&eacute;s mostrar?&rdquo; S&iacute;, fueron mis gu&iacute;as todo el tiempo.
    </p><p class="article-text">
        <em>NS/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalí Schejtman]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/sonia-livingstone-diseno-tecnologias-dificil-establecer-guias-consumo-online-hijos_1_12770921.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 16 Nov 2025 03:02:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sonia Livingstone: “El diseño de las tecnologías hace muy difícil establecer guías para el consumo online de los hijos”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Infancias,Redes sociales,Mundo Digital]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Toy Story’ en sus 30 años: de pionero de la animación por computadora a abrir el debate sobre la tecnología en los niños]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/toy-story-30-anos-pionero-animacion-ordenador-abrir-debate-tecnologia-ninos-pm_1_12766736.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1cf37038-3e72-4f85-9763-359dbc976520_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Toy Story’ en sus 30 años: de pionero de la animación por computadora a abrir el debate sobre la tecnología en los niños"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La quinta entrega supone un cambio no solo por el tema, sino también por ser la primera sin uno de sus autores, John Lasseter</p></div><p class="article-text">
        Este noviembre de 2025 lleg&oacute; el primer tr&aacute;iler de &lsquo;Toy Story 5&rsquo;, la nueva entrega de una de las sagas por excelencia de <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/elio-pelicula-pixar-tiende-mano-chicos-raros-sienten-solos-culpa-redes-sociales_1_12449425.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pixar</a> que se estrenar&aacute; en cines el pr&oacute;ximo 19 de junio de 2026 a nivel mundial, y que supondr&aacute; el primer largometraje sin <strong>John Lasseter</strong> involucrado.
    </p><p class="article-text">
        En el tr&aacute;iler de &lsquo;Toy Story 5&rsquo; se confirma una trama que gira en torno a la tecnolog&iacute;a en los ni&ntilde;os como una amenaza a los juguetes tradicionales, al llegar una tablet a las manos de Bonnie, &lsquo;Lilypad&rsquo;, que amenaza la vida de los dem&aacute;s y poner las cosas muy dif&iacute;ciles.
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            </figure><h2 class="article-text">C&oacute;mo la tecnolog&iacute;a supuso que &lsquo;Toy Story&rsquo; sea parte de la historia del cine</h2><p class="article-text">
        Justo el tr&aacute;iler de esta &uacute;ltima entrega llega cuando se cumplen 30 a&ntilde;os del estreno del que fue el primer largometraje de la saga de &lsquo;Toy Story&rsquo; y el primero de Pixar, que entonces era una peque&ntilde;a empresa formada por un grupo de j&oacute;venes a los que no les importaba experimentar y que as&iacute; cambiaron la historia del cine, sobre todo de la animaci&oacute;n, a la que influenciaron en estas tres d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, se suele comparar a este &lsquo;Toy Story&rsquo; con lo que supuso &lsquo;<strong>Blancanieves y los siete enanitos</strong>&rsquo; para <strong>Walt Disney </strong>en 1937 al ser un &ldquo;salto adelante radical tanto en la tecnolog&iacute;a como en la manera de contar historias de animaci&oacute;n&rdquo;, como reconoci&oacute; en un congreso el dibujante y director <strong>Bill Kroyer.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &lsquo;Toy Story&rsquo; se estren&oacute; en 1995 despu&eacute;s de que Pixar se desgajara de <strong>Lucasfilms</strong> y fuera comprada por <strong>Steve Jobs</strong>, proyect&aacute;ndose a fuego lento y aupada tras los cortos que hab&iacute;an tenido &eacute;xito, con el <strong>Premio Oscar </strong>de &lsquo;<strong>Tin Toy</strong>&rsquo;. Al conseguir colaborar con Walt Disney a nivel de distribuci&oacute;n, tuvieron que superar las dudas que hab&iacute;a desde el estudio por no seguir normas cl&aacute;sicas como que no hubiera n&uacute;meros musicales como tal o un villano claro.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        As&iacute;, se convirti&oacute; en el primer largometraje de animaci&oacute;n completamente por computadora (CGI) con un estreno en Estados Unidos el 22 de noviembre de 1995, tras un presupuesto de 30 millones de d&oacute;lares que fue superado por creces tras recaudar 400 millones de d&oacute;lares, todo un &eacute;xito en cr&iacute;tica y taquilla con una historia simple sobre la llegada de un nuevo l&iacute;der en un grupo contada con juguetes como personajes principales.
    </p><p class="article-text">
        &lsquo;Toy Story&rsquo; supuso un antes y un despu&eacute;s en el cine de animaci&oacute;n, al marcar una pauta que se sigu&oacute; durante estos 30 a&ntilde;os, no solo por Pixar, sino tambi&eacute;n por el propio <strong>Disney</strong> y otros estudios como Dreamworks o Sony Animation.
    </p><h2 class="article-text">La &uacute;ltima pel&iacute;cula abre un debate sobre la tecnolog&iacute;a en los ni&ntilde;os</h2><p class="article-text">
        Es curioso que justo la tecnolog&iacute;a que fue una aliada para la propia saga de &lsquo;Toy Story&rsquo; sea el objeto de discusi&oacute;n de la quinta pel&iacute;cula, en la que una tablet llega para amenazar la vida de los juguetes, ahora con Bonnie, y en la que ser&aacute; la primera sin uno de sus creadores, <strong>John Lasseter,</strong> que dej&oacute; Pixar en 2018.
    </p><p class="article-text">
        Este tema interes&oacute; a <strong>Andrew Stanton y Kenna Harris</strong>, directores de la pel&iacute;cula, que reconocieron la raz&oacute;n por la que quer&iacute;an indagar en esto: &ldquo;Fue un viaje hermoso ver c&oacute;mo el equipo favorito de juguetes podr&iacute;a responder al mundo tecnol&oacute;gico actual. Fue incre&iacute;ble contar con la extraordinaria Greta Lee para dar vida a Lilypad, equilibrando un tono juguet&oacute;n y antag&oacute;nico con humor y coraz&oacute;n&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/toy-story-30-anos-pionero-animacion-ordenador-abrir-debate-tecnologia-ninos-pm_1_12766736.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 13 Nov 2025 20:50:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Toy Story’ en sus 30 años: de pionero de la animación por computadora a abrir el debate sobre la tecnología en los niños]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Toy Story,Pixar,Animación,Infancias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tres de cada diez hogares con niñas y niños aún no cubren sus gastos en Argentina, según UNICEF]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/tres-diez-hogares-ninas-ninos-no-cubren-gastos-argentina-unicef_1_12762638.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ec1fdfea-ae3a-4ad5-9c9f-af1b2323211e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tres de cada diez hogares con niñas y niños aún no cubren sus gastos en Argentina, según UNICEF"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">De acuerdo al informe, aunque mejoraron los ingresos familiares y bajó la pobreza infantil, crece el endeudamiento y se disparan las alertas por bullying y apuestas en línea.</p></div><p class="article-text">
        <strong>Tres de cada diez hogares con ni&ntilde;as, ni&ntilde;os y adolescentes de la Argentina no logran cubrir sus gastos mensuales</strong>, seg&uacute;n la &uacute;ltima encuesta de<a href="https://www.unicef.org/argentina/comunicados-prensa/3-de-cada-10-hogares-con-ninias-y-ninios-aun-no-alcanzan-cubrir-sus-gastos-en" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> UNICEF</a> sobre la situaci&oacute;n de la infancia y la adolescencia. Si bien el dato muestra una mejora respecto del a&ntilde;o pasado -cuando casi la mitad de las familias no alcanzaba a cubrir sus necesidades b&aacute;sicas-, el organismo advierte que la recuperaci&oacute;n sigue siendo fr&aacute;gil y que persisten fuertes desigualdades.
    </p><p class="article-text">
        El estudio, correspondiente a la <strong>9&ordf; Encuesta R&aacute;pida</strong> que UNICEF realiza desde 2020, indica que <strong>el 31% de los hogares con chicos y chicas contin&uacute;an con ingresos insuficientes</strong>, pero remarca una recuperaci&oacute;n especialmente visible en los sectores m&aacute;s vulnerables. En paralelo, el endeudamiento familiar aument&oacute; ocho puntos en el &uacute;ltimo a&ntilde;o y llega al 31%, principalmente por cr&eacute;ditos bancarios, pr&eacute;stamos del ANSES o el uso de tarjetas. Si se incluyen deudas a trav&eacute;s de billeteras virtuales, aplicaciones o prestamistas informales, la cifra asciende al 45%.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La Encuesta R&aacute;pida constituye una herramienta clave para comprender la evoluci&oacute;n de las condiciones de vida de la infancia y la adolescencia en el pa&iacute;s. Los resultados de esta nueva ola ponen de manifiesto fr&aacute;giles avances a partir de la<a href="https://www.eldiarioar.com/economia/pobreza-31-6-numero_1_12633633.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> reducci&oacute;n de la pobreza</a>, pero tambi&eacute;n desaf&iacute;os que deben abordarse con prioridad en la agenda p&uacute;blica para consolidar y acelerar esa tendencia&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; el representante de UNICEF en la Argentina,<strong> Rafael Ram&iacute;rez Mesec</strong>.
    </p><h2 class="article-text">Mejora en el consumo y acceso a servicios</h2><p class="article-text">
        El informe destaca que, tras un per&iacute;odo de alta inflaci&oacute;n y p&eacute;rdida de poder adquisitivo, se registraron mejoras en la capacidad de los hogares para afrontar gastos relacionados con la infancia, como &uacute;tiles escolares, vestimenta y actividades recreativas. Tambi&eacute;n se observa un mejor acceso a servicios b&aacute;sicos: la proporci&oacute;n de familias que no pueden asistir al m&eacute;dico o al dentista por falta de recursos baj&oacute; ocho puntos, y la cantidad de hogares que deben restringir comidas por falta de dinero cay&oacute; del 52% al 30%.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Estos avances coinciden con una reducci&oacute;n de la pobreza infantil, que afecta al 46,1% de los chicos y chicas del pa&iacute;s, seg&uacute;n los &uacute;ltimos datos del INDEC. La pobreza extrema, por su parte, alcanza al 10,2%. Ambos indicadores muestran una ca&iacute;da significativa en comparaci&oacute;n con el primer semestre de 2024, cuando la pobreza infantil superaba el 67%.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estos datos reflejan el impacto que tuvo la desaceleraci&oacute;n inflacionaria junto a la priorizaci&oacute;n de las pol&iacute;ticas de protecci&oacute;n de ingresos para los hogares de menores recursos, a trav&eacute;s de la Asignaci&oacute;n Universal por Hijo y la Prestaci&oacute;n Alimentar. El desaf&iacute;o, en un marco de consolidaci&oacute;n fiscal, radica en sostener estos esfuerzos&rdquo;, explic&oacute; el especialista en Inclusi&oacute;n Social y Monitoreo de UNICEF Argentina, <strong>Sebasti&aacute;n Waisgrais</strong>.
    </p><h2 class="article-text">Endeudamiento y ajustes en el gasto familiar</h2><p class="article-text">
        Pese a los signos de alivio en los ingresos, el endeudamiento se consolid&oacute; como una de las principales preocupaciones. Cuatro de cada diez hogares dejaron de pagar alg&uacute;n servicio durante el &uacute;ltimo a&ntilde;o, y el 16% presenta dificultades para afrontar el pago de tarjetas de cr&eacute;dito. Adem&aacute;s, uno de cada diez hogares tuvo que darse de baja de su cobertura m&eacute;dica prepaga o cambiar a sus hijos de escuela por razones econ&oacute;micas.
    </p><p class="article-text">
        El estudio de UNICEF advierte que, aunque los sectores m&aacute;s pobres se beneficiaron de la mejora en los ingresos, las clases medias sufren cada vez m&aacute;s presi&oacute;n financiera. &ldquo;Se trata de familias que no son destinatarias directas de la asistencia estatal, pero cuyos ingresos reales siguen muy ajustados y deben recurrir al cr&eacute;dito o a la reducci&oacute;n del consumo para sostener su nivel de vida&rdquo;, detall&oacute; Waisgrais.
    </p><h2 class="article-text">Cuotas alimentarias y desigualdades persistentes</h2><p class="article-text">
        Otro dato preocupante del informe es el persistente incumplimiento del pago de la cuota alimentaria: m&aacute;s de la mitad de las madres que deber&iacute;an recibirla (52%) no perciben ese ingreso. El porcentaje se mantiene estable desde hace varios a&ntilde;os y refleja, seg&uacute;n UNICEF, una forma estructural de desigualdad econ&oacute;mica que impacta de manera directa en el bienestar de los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El incumplimiento de la cuota alimentaria tiene consecuencias significativas sobre las condiciones de vida de la infancia y reproduce brechas de g&eacute;nero en el acceso a los recursos&rdquo;, subraya el documento.
    </p><h2 class="article-text">Nuevas alertas: bullying y apuestas en l&iacute;nea</h2><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de los aspectos econ&oacute;micos, la encuesta tambi&eacute;n pone el foco en el bienestar emocional y social de los adolescentes. En ese sentido, detect&oacute; un aumento preocupante del bullying escolar, que pas&oacute; del 25% al 41% en un a&ntilde;o y afecta a casi un mill&oacute;n de chicos en todo el pa&iacute;s. UNICEF considera que este fen&oacute;meno debe abordarse como un problema de convivencia escolar y de salud mental.
    </p><p class="article-text">
        Por primera vez, el estudio indag&oacute; sobre la participaci&oacute;n de adolescentes en apuestas en l&iacute;nea, y los resultados encendieron una alarma: cuatro de cada diez reconocieron haber apostado dinero en plataformas digitales durante el &uacute;ltimo mes. La pr&aacute;ctica se extiende entre varones j&oacute;venes y suele vincularse con el uso de redes sociales y videojuegos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La expansi&oacute;n de las apuestas en l&iacute;nea plantea un desaf&iacute;o urgente para las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas. Se necesita reforzar la educaci&oacute;n digital, la prevenci&oacute;n y los espacios de acompa&ntilde;amiento&rdquo;, se&ntilde;ala UNICEF.
    </p><h2 class="article-text">Una foto de avances fr&aacute;giles</h2><p class="article-text">
        Desde 2020, UNICEF realiza este monitoreo semestral para evaluar el impacto de la coyuntura econ&oacute;mica y social sobre la infancia. Los resultados de esta edici&oacute;n muestran una mejora relativa en los ingresos y el consumo, pero tambi&eacute;n un aumento del endeudamiento y nuevas problem&aacute;ticas que afectan la salud emocional y la estabilidad de las familias.
    </p><p class="article-text">
        El informe concluye que, si bien la reducci&oacute;n de la pobreza infantil constituye un avance importante, el escenario sigue siendo vulnerable: una parte significativa de los hogares a&uacute;n no logra cubrir sus necesidades b&aacute;sicas y la desigualdad persiste como una barrera estructural.
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/tres-diez-hogares-ninas-ninos-no-cubren-gastos-argentina-unicef_1_12762638.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 12 Nov 2025 16:35:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tres de cada diez hogares con niñas y niños aún no cubren sus gastos en Argentina, según UNICEF]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Infancias,UNICEF,Pobreza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Día Mundial de Acción para la Supervivencia Infantil: ¿por qué se conmemora el 23 de octubre?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/dia-mundial-accion-supervivencia-infantil-conmemora-23-octubre_1_12707011.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/56ee0013-e534-412c-b5b8-b2b955a34c25_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Día Mundial de Acción para la Supervivencia Infantil: ¿por qué se conmemora el 23 de octubre?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta fecha, promovida por la ONG Save The Children y la Organización Mundial de la Salud (OMS), tiene como objetivo primordial reducir la mortalidad infantil en todo el mundo.</p></div><p class="article-text">
        <strong>Save the Children</strong>&nbsp;organiza junto a la <strong>Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS)</strong> el 23 de octubre el&nbsp;<strong>D&iacute;a Mundial de Acci&oacute;n para la Supervivencia Infantil</strong>. El objetivo es detener la mortalidad de ni&ntilde;os menores de cinco a&ntilde;os y de madres, por causas que se pueden prevenir, como la neumon&iacute;a, la diarrea, las complicaciones derivadas durante el parto o la desnutrici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Mejorar la nutrici&oacute;n y la salud, asegurar el acceso al agua potable y saneamiento, y promover h&aacute;bitos saludables logran prevenir y tratar las principales causas de mortalidad infantil ofreciendo a todos los ni&ntilde;os la oportunidad de crecer sanos y desarrollarse plenamente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&Aacute;frica Subsahariana es el lugar con mayor &iacute;ndice de mortalidad en el mundo.&nbsp;</strong>Uno de cada 12 ni&ntilde;os muere antes de los cinco a&ntilde;os de edad.
    </p><p class="article-text">
        Desde 1990 se hicieron grandes esfuerzos en reducir esta mortalidad, pero a&uacute;n no es suficiente. Los recursos sencillos que se utilizaron incluyen:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Atenci&oacute;n especializada en la etapa prenatal, durante el parto y en la etapa postnatal.</li>
                                    <li>La lactancia materna.</li>
                                    <li>La inmunizaci&oacute;n.</li>
                                    <li>Mosquiteras.</li>
                                    <li>Agua y saneamiento.</li>
                                    <li>Terapia de rehidrataci&oacute;n oral para combatir la diarrea.</li>
                                    <li>Antibi&oacute;ticos para la neumon&iacute;a.</li>
                                    <li>Suplementos nutricionales y alimentos terap&eacute;uticos.</li>
                            </ul>
            </div><h2 class="article-text"><strong>Causas y soluciones</strong></h2><p class="article-text">
        Las soluciones para reducir esta mortalidad son m&uacute;ltiples y efectivas. Mejorar la nutrici&oacute;n, garantizar el acceso a<strong>&nbsp;agua potable y saneamiento, y promover h&aacute;bitos de vida saludables&nbsp;</strong>son acciones clave que pueden prevenir y tratar las principales causas de mortalidad infantil. Estos esfuerzos permiten que los ni&ntilde;os crezcan sanos y se desarrollen plenamente.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la situaci&oacute;n es m&aacute;s cr&iacute;tica en algunas regiones del mundo<strong>. &Aacute;frica Subsahariana es la regi&oacute;n con la tasa de mortalidad infantil m&aacute;s alta, donde uno de cada 12 ni&ntilde;os muere antes de cumplir cinco a&ntilde;os.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las&nbsp;<strong>enfermedades infecciosas, como la neumon&iacute;a, la diarrea y el paludismo, junto a complicaciones del parto, como el parto prematuro y la asfixia,</strong>&nbsp;son las principales causas de muerte en este grupo etario. De hecho, la neumon&iacute;a se considera la principal causa de mortalidad infantil, seg&uacute;n<strong>&nbsp;Save The Children</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Entre las intervenciones efectivas para combatir la mortalidad infantil se encuentran la&nbsp;<strong>atenci&oacute;n especializada durante la etapa prenatal, el parto y el postnatal, as&iacute; como la promoci&oacute;n de la lactancia materna, la inmunizaci&oacute;n, el uso de mosquiteros, el acceso a agua potable y saneamiento, y el uso de terapias de rehidrataci&oacute;n oral y antibi&oacute;ticos para la neumon&iacute;</strong>a. Tambi&eacute;n son esenciales los suplementos nutricionales y los alimentos terap&eacute;uticos.
    </p><p class="article-text">
        Los&nbsp;<strong>Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas</strong>, establecidos en 2015, subrayan la importancia de poner fin a las muertes evitables de reci&eacute;n nacidos y ni&ntilde;os menores de cinco a&ntilde;os para 2030. En concreto, el ODS 3.2.1 establece&nbsp;<strong>dos metas fundamentales:</strong>&nbsp;reducir la mortalidad neonatal a menos de 12 por cada 1.000 nacidos vivos en cada pa&iacute;s y disminuir la mortalidad de los ni&ntilde;os menores de cinco a&ntilde;os a menos de 25 por cada 1.000 nacidos vivos. Lograr estos objetivos es uno de los impulsos fundamentales de la celebraci&oacute;n del&nbsp;<strong>D&iacute;a Mundial de Acci&oacute;n para la Supervivencia Infantil.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/dia-mundial-accion-supervivencia-infantil-conmemora-23-octubre_1_12707011.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Oct 2025 03:02:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Día Mundial de Acción para la Supervivencia Infantil: ¿por qué se conmemora el 23 de octubre?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Efemérides,Infancias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El costo de criar a un niño en la Argentina superó los $500.000 en agosto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/costo-criar-nino-argentina-supero-500-000-agosto_1_12605329.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3959ac56-9ab7-437a-b152-02773b8cb403_16-9-discover-aspect-ratio_default_1076900.jpg" width="4987" height="2805" alt="El costo de criar a un niño en la Argentina superó los $500.000 en agosto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Indec informó que el valor mensual de la canasta de crianza para niñas y niños de entre 6 y 12 años alcanzó los $542.183, el más alto entre todos los tramos etarios. La canasta de crianza aumentó un 19% en un año. El informe oficial incluye el precio de lo visible —comida, ropa, salud— y también el valor del tiempo que se dedica a cuidar.</p></div><p class="article-text">
        Una caja de pa&ntilde;ales, un colectivo hasta la salita, la merienda para la mochila, una consulta m&eacute;dica, una tarde entera para acompa&ntilde;ar los deberes. <strong>Criar a un hijo en Argentina es una tarea constante &mdash;y cada vez m&aacute;s cara</strong>. Seg&uacute;n el Instituto Nacional de Estad&iacute;stica y Censos [Indec], <strong>en agosto de 2025 una familia necesit&oacute; $542.183 al mes para cubrir el costo total de un ni&ntilde;o o ni&ntilde;a de entre 6 y 12 a&ntilde;os</strong>. La cifra corresponde a la canasta de crianza, un indicador que <strong>combina el costo de los consumos esenciales con el valor econ&oacute;mico del tiempo de cuidado</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El dato es impactante, pero no sorprende a quienes hacen las cuentas cada mes. La canasta &mdash;que contempla tanto bienes como cuidados&mdash; <strong>sube con la edad</strong>. Para un ni&ntilde;o o ni&ntilde;a menor de un a&ntilde;o, el valor total fue de $432.161; para el tramo de 1 a 3 a&ntilde;os, subi&oacute; a $513.406; entre 4 y 5 a&ntilde;os, baj&oacute; levemente a $430.996. El grupo de edad escolar, en cambio, lider&oacute; el ranking con $542.183 mensuales. <strong>La diferencia se explica, sobre todo, por el aumento sostenido en el costo de los bienes y servicios.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La cuenta tiene dos partes. Por un lado, lo tangible: comida, ropa, transporte, educaci&oacute;n, salud. Es decir, <strong>el valor de la canasta b&aacute;sica total del Gran Buenos Aires, ajustado por edad</strong>, que el Indec usa como referencia para medir pobreza. En agosto, ese monto fue de $131.480 para beb&eacute;s, $169.771 para ni&ntilde;os de 1 a 3 a&ntilde;os, $216.224 para los de 4 a 5 y $268.227 para quienes tienen entre 6 y 12.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, lo intangible: el tiempo. En la Argentina, <strong>el cuidado tambi&eacute;n tiene precio. Y no es simb&oacute;lico</strong>. El Indec lo valoriza seg&uacute;n lo que cobrar&iacute;a una trabajadora del hogar por esas mismas horas de asistencia. El c&aacute;lculo parte de una jornada laboral de ocho horas diarias, menos el tiempo que cubre el sistema educativo. As&iacute;, el cuidado de un beb&eacute; demand&oacute; en agosto 147 horas mensuales, que costaron $300.681; el de un ni&ntilde;o de 1 a 3 a&ntilde;os, $343.635; el de un ni&ntilde;o de jard&iacute;n, $214.772; y el de un escolar, $273.956.
    </p><p class="article-text">
        Entre marzo y agosto, el costo de criar a un beb&eacute; subi&oacute; $22.747. No fue un salto brusco, sino un goteo constante: un poco m&aacute;s cada mes. El valor del cuidado &mdash;ese tiempo que alguien tiene que estar presente&mdash; pas&oacute; de $284.788 a $300.681, mientras que la parte de bienes y servicios tambi&eacute;n aument&oacute;. La rutina no cambi&oacute;, pero s&iacute; el esfuerzo que implica sostenerla: la leche, los pa&ntilde;ales, los controles m&eacute;dicos, y el tiempo, siempre el tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los aspectos menos visibles, pero m&aacute;s importantes, es c&oacute;mo se calcula lo que necesita un ni&ntilde;o o una ni&ntilde;a seg&uacute;n su edad. No consume lo mismo un beb&eacute; que un escolar, y eso el informe lo contempla. <strong>Un nene de entre 6 y 12 a&ntilde;os, por ejemplo, demanda casi tres cuartas partes del consumo de un adulto</strong>, y eso se refleja en el aumento del costo a medida que crecen. Porque ya no alcanza con que coman: ahora necesitan &uacute;tiles, zapatillas, colectivo, celular, alguna salida.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se tuvo en cuenta cu&aacute;nto tiempo hace falta para cuidar, aunque no siempre se pueda. La cuenta arranca desde una jornada de ocho horas diarias, pero se descuenta lo que cubre la escuela. <strong>Hasta los 4 a&ntilde;os, el cuidado recae casi por completo en el hogar. Desde los 6, la primaria ayuda a aliviar, aunque solo por un rato.</strong> El informe no mira lo que se hace, sino lo que se deber&iacute;a hacer: <strong>lo que toda ni&ntilde;a o ni&ntilde;o merece recibir</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Y hay una aclaraci&oacute;n que toca una fibra real: si hay m&aacute;s de un hijo en casa, el c&aacute;lculo no suma las horas de cuidado de cada uno, sino que toma la mayor. Es decir, se parte de que quien cuida no puede duplicarse. <strong>Puede parecer una cuesti&oacute;n t&eacute;cnica, pero en la vida real se traduce en algo concreto</strong>: organizarse para que lo urgente no tape lo importante. Porque el cuidado no se multiplica, se reparte. Y a veces, se estira.
    </p><p class="article-text">
        El informe, elaborado con metodolog&iacute;a del Ministerio de Econom&iacute;a y Unicef, traza una <strong>radiograf&iacute;a econ&oacute;mica de la infancia</strong>. Los datos reflejan lo que ya saben madres, padres y cuidadores: que cada edad trae nuevas necesidades, y que cada necesidad tiene su precio. Y que detr&aacute;s de esos n&uacute;meros hay tiempo, esfuerzo y much&iacute;sima log&iacute;stica dom&eacute;stica.
    </p><p class="article-text">
        En el &uacute;ltimo a&ntilde;o, el valor de la canasta aument&oacute; un promedio del 18% en todos los tramos de edad. En agosto de 2024, criar a un ni&ntilde;o escolar costaba $454.568; un a&ntilde;o despu&eacute;s, $542.183. Para una ni&ntilde;a de jard&iacute;n, pas&oacute; de $361.197 a $430.996. Y para un beb&eacute;, de $367.027 a $432.161. <strong>Son incrementos que, aunque esperables en el contexto inflacionario, ponen en evidencia la carga que enfrentan las familias con hijas e hijos a cargo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La canasta de crianza sirve para pensar pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, discutir licencias, asignaciones, horas de jornada extendida, acceso al trabajo para las mujeres. Sirve <strong>para dimensionar el trabajo de cuidar.</strong>
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        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Sep 2025 22:25:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[INDEC,Crianza,Infancias,Costo de vida,cuidados]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Yael Frankel: “Para mí el público infantil es sagrado: lo respeto, lo admiro, lo quiero, me identifico”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/yael-frankel-publico-infantil-sagrado-respeto-admiro-quiero-identifico_1_12565468.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/751b8283-e6cf-4f10-ac87-200470ddf47f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Yael Frankel: “Para mí el público infantil es sagrado: lo respeto, lo admiro, lo quiero, me identifico”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La destacada escritora e ilustradora acaba de publicar “Pequeños lectores”, un ensayo personal donde aborda la creación, la edición y la circulación de libros infantiles. La importancia del psicoanálisis en su tarea y por qué observa que existe una subestimación de los niños.</p></div><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Con el tiempo cambi&oacute; la idea que ten&iacute;a de la ilustraci&oacute;n como algo &iacute;ntimamente relacionado con la belleza. Poco a poco dej&eacute; de buscar en ese camino; no me interesa el adorno, lo bello (&iquest;qu&eacute; ser&aacute; lo bello?), el p&oacute;ster para colgar en la pared (aunque las paredes de mi casa y de mi estudio est&aacute;n repletas de ilustraciones propias y ajenas); no pretendo eso como un ideal; prefiero, sobre todo cuando hablo de un personaje, indagar en su interior y darle ciertos rasgos entra&ntilde;ables &ndash;y no solo en t&eacute;rminos gr&aacute;ficos. </em><em><strong>Para conseguirlo, procuro dotarlo con alguna cuota de &lsquo;humanidad&rsquo;. Pero c&oacute;mo lograr eso si es algo que no quiero resolver gr&aacute;ficamente ni describir en el texto?</strong></em><em> Entonces, me pongo un objetivo: intentar, con m&iacute;nimos detalles, que esa cuota de humanidad, por ejemplo, sea visible en su propia incongruencia o en sus contradicciones&rdquo;</em>, afirma <strong>Yael Frankel</strong> en <em>Peque&ntilde;os lectores</em> (Gris Tormenta, 2025). 
    </p><p class="article-text">
        Repleto de ese tipo de reflexiones, de una b&uacute;squeda genuina a trav&eacute;s de su obra y de introspecci&oacute;n sobre algunos hitos de su vida, <strong>en este ensayo la escritora e ilustradora argentina indaga en su propio recorrido como artista, pero tambi&eacute;n como ni&ntilde;a y como madre de ni&ntilde;os lectores</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Frankel <strong>es una de las autoras m&aacute;s destacadas en el rubro de los llamados &ldquo;libros &aacute;lbum&rdquo;, aquellos donde la ilustraci&oacute;n y el texto comparten la funci&oacute;n narrativa</strong>. Gran parte de ellos &ndash;aunque no exclusivamente&ndash; est&aacute;n dedicados al p&uacute;blico infantil, un asunto que la llev&oacute; en <em>Peque&ntilde;os lectores</em> a pensar en la creaci&oacute;n, la edici&oacute;n y la circulaci&oacute;n de libros para chicos.
    </p><p class="article-text">
        Sus proyectos, que en varios casos combinan la curiosidad, las ni&ntilde;as inquietas, la sensibilidad y el humor incluso en circunstancias adversas, <strong>han sido publicados en diversos pa&iacute;ses de Am&eacute;rica, Europa y Asia</strong> y ha recibido numerosos reconocimientos de la industria editorial. A trav&eacute;s de un intercambio escrito, respondi&oacute; las preguntas formuladas por <em>elDiarioAR</em>.
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                    alt="El ensayo &quot;Pequeños lectores&quot;, de Yael Frankel, salió por el sello Gris Tormenta."
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            <span class="title">
                El ensayo &quot;Pequeños lectores&quot;, de Yael Frankel, salió por el sello Gris Tormenta.                            </span>
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        <strong>&ndash; &iquest;C&oacute;mo fue para vos encarar este proyecto, que es tu primer libro hecho exclusivamente de palabras? &iquest;Te cost&oacute; encontrar los t&eacute;rminos apropiados para hablar de tu tarea, que tiene que ver con lo creativo y muchas veces, como cont&aacute;s ah&iacute;, con algo de la intuici&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Dif&iacute;cil. Y divertido. Y muy desafiante. Y dif&iacute;cil otra vez. Pensar el propio oficio, sobre todo cuando tiene que ver con la creaci&oacute;n, no es algo que me proponga. Lo hago con mucha intuici&oacute;n, hay poco registro &ndash;en mi caso&ndash; del proceso. Porque no estoy enfocada en &eacute;l, sino en hacer. <strong>Y la respuesta a la segunda parte de la pregunta es no, los t&eacute;rminos apropiados aparecen enseguida cuando los voy a buscar</strong>, creo que el tema pasa m&aacute;s por concientizar eso que acostumbr&aacute;s a decir sin palabras, entonces el desaf&iacute;o del que te hablaba es ese: ir a buscar palabras escritas &ndash;no ilustradas&ndash; para contar. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Cont&aacute;s que tu llegada al universo de los libros para chicos combin&oacute; azar y deseo, cuando trabajabas como dise&ntilde;adora gr&aacute;fica de packagings de juegos infantiles y decidiste viajar a un festival en Espa&ntilde;a. &iquest;Qu&eacute; record&aacute;s de esos primeros proyectos en los que trabajaste sin certezas sobre la publicaci&oacute;n? &iquest;Qu&eacute; Yael eras entonces?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Fueron proyectos que hoy en d&iacute;a quiero mucho. Y eso para m&iacute; es important&iacute;simo porque me pasa &ndash;con otros libros&ndash; querer corregirlos, mejorarlos, y a algunos hubiera preferido incluso no publicarlos. <strong>Lo de &ldquo;sin certezas&rdquo; sigue siendo as&iacute;, nunca sab&eacute;s si eso en lo que est&aacute;s trabajando alg&uacute;n d&iacute;a va a salir publicado. </strong>Y era la misma Yael, solo que mucho m&aacute;s joven, inexperta pero con id&eacute;ntico entusiasmo y amor por los libros para chicos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; En alg&uacute;n momento, como cont&aacute;s, tu b&uacute;squeda pas&oacute; de la idea de dibujar a la de narrar. &iquest;En qu&eacute; consisti&oacute; ese pasaje? &iquest;C&oacute;mo apareci&oacute; ese cambio de verbo? &iquest;C&oacute;mo te diste cuenta de que no hab&iacute;a algo as&iacute; como una f&oacute;rmula en esto a lo que te dedic&aacute;s?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; El cambio de verbo aparece con la imposibilidad que tengo para el dibujo. Para el &ldquo;dibujo&rdquo; en el que todos pensamos cuando hablamos de &ldquo;saber dibujar&rdquo;. Y yo, m&aacute;s que saber dibujar, lo que quer&iacute;a era saber narrar. Me importaba mucho m&aacute;s contar una historia que dibujar un cuerpo parecido a la realidad. En cuanto a las f&oacute;rmulas, solo creo que existen para las cuestiones matem&aacute;ticas. Y este trabajo est&aacute; lejos de las matem&aacute;ticas. <strong>Hay cientos de formas de encarar proyectos literarios para chicos y  la m&iacute;a es tan v&aacute;lida como otra</strong>, supongo que cada cual encuentra una especie de m&eacute;todo de trabajo m&aacute;s que f&oacute;rmulas. 
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                    alt="Los libros de Yael Frankel son publicados en Argentina, pero también editoriales de editoriales de Colombia, Chile, España, Italia, Francia, Suiza y China."
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                Los libros de Yael Frankel son publicados en Argentina, pero también editoriales de editoriales de Colombia, Chile, España, Italia, Francia, Suiza y China.                            </span>
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        <strong>&ndash; Los fragmentos que integran </strong><em><strong>Peque&ntilde;os lectores</strong></em><strong> arrancan siempre con una referencia a alguna escena tuya con tu analista. &iquest;Por qu&eacute; lo hiciste? &iquest;Qu&eacute; lugar ocupa en tu vida el psicoan&aacute;lisis? &iquest;Qu&eacute; v&iacute;nculo sent&iacute;s que tiene con tu trabajo</strong>?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Es el v&iacute;nculo principal entre lo que hago y yo misma. Me analizo hace muchos a&ntilde;os, y a las tres personas a las que dedico el libro (mis tres analistas en diferentes momentos de mi vida) fueron y son cruciales para m&iacute;. <strong>Podr&iacute;a decir que me ayudaron a mirar y a mirarme, a pensarme ahora y antes, a saber qui&eacute;n fui de nena y qui&eacute;n ahora, a querer eso que digo tanto en el ensayo &ldquo;reparar&rdquo; algo en m&iacute; y en otros</strong>, conectarme con lo que est&aacute; roto y tratar de reconstruir. &iquest;C&oacute;mo? En mi caso haciendo libros para chicos
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; En el libro aparece todo el tiempo la idea de cierta reparaci&oacute;n desde la creatividad, desde lo art&iacute;stico, desde las historias que decid&iacute;s contar. &iquest;Qu&eacute; pens&aacute;s de esto? &iquest;Es algo que subyace en cada una de tus obras o te lo propon&eacute;s de antemano?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Esta pregunta qued&oacute; contestada en la anterior pero s&iacute;, algo como lo que dec&iacute;an antiguamente y que me parece crucial y le&iacute; el d&iacute;a de la presentaci&oacute;n de <em>Peque&ntilde;os lectores</em>: ante todo no da&ntilde;ar. <strong>Y, como todo ser humano, fui da&ntilde;ada e hice da&ntilde;o entonces reparar se me impone casi</strong>, porque quiero pedir perd&oacute;n de alguna forma. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; El ep&iacute;grafe del libro es un di&aacute;logo de un chico con una librera. Ella le ofrece una serie de g&eacute;neros posibles, &eacute;l se refiere a algo tan simple como &ldquo;los que son para leer&rdquo;. &iquest;Cre&eacute;s que se suele subestimar a los chicos en su condici&oacute;n de lectores?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Por supuesto. No tengo dudas. Los chicos son subestimados por el solo hecho de ser menores. Hablo de una generalidad, &iquest;eh? Por suerte no lo hacen todos pero s&iacute; la gran mayor&iacute;a en el mundo de la literatura infantil. Y enseguida se nota la diferencia entre quien lo hace y quien no. Lo que nunca voy a entender es el lugar desde donde se para alguien que subestima a un chico, como si el solo hecho de crecer (o cumplir a&ntilde;os) nos regalara esa estatura moral que tanto rechazo. <strong>Para m&iacute; el p&uacute;blico infantil es sagrado: lo respeto, lo admiro, lo quiero, me identifico, y trato de subir la vara lo m&aacute;s alto posible cuando me toca dirigirme a ellos</strong>.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DNqtAdzpyfx/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        <strong>&ndash; &iquest;Qu&eacute; pasa con los ni&ntilde;os representados en los libros infantiles? &iquest;Cre&eacute;s que los adultos tendemos a idealizar la infancia? &iquest;C&oacute;mo hac&eacute;s vos para no caer en esa idealizaci&oacute;n o suavizaci&oacute;n de la infancia en tu obra?</strong>   
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Esta pregunta (la &uacute;ltima) es f&aacute;cil. <strong>Yo no tuve una infancia ideal entonces es casi una cuesti&oacute;n de poner el cuerpo y la mente y volver por un rato ah&iacute;</strong>, con todos los recuerdos listos para ser usados pero no a modo de diario &iacute;ntimo: yo no quiero hablar de mi propia infancia sino que la necesito tener a mano para contar las cosas que quiero contar y no caer en esa idealizaci&oacute;n de la que habl&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; &iquest;C&oacute;mo ves el panorama del libro &aacute;lbum hoy en Argentina? &iquest;Te entusiasma, te gusta algo en particular?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Iba a decir que sigue creciendo. Como si crecer solo connotara cosas buenas. En este caso, claro que crece, s&iacute;, pero en varias direcciones. En una en la que creo, apoyo, adhiero, admiro y tambi&eacute;n -por supuesto- consumo y en otra tambi&eacute;n: la que critico, me enoja y enciende todas mis alertas lamentablemente. Nunca nada crece en un solo sentido, &iquest;no? <strong>Hay mucho por hacer, por desandar, por despejar y despojar y otro tanto por seguir</strong>, por cultivar y por seguir regando, para que florezca.
    </p><p class="article-text">
        <em>AL/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/yael-frankel-publico-infantil-sagrado-respeto-admiro-quiero-identifico_1_12565468.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 31 Aug 2025 03:03:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Yael Frankel: “Para mí el público infantil es sagrado: lo respeto, lo admiro, lo quiero, me identifico”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Yael Frankel,Libros,Literatura infantil,Infancias]]></media:keywords>
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