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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Derecho al olvido]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/derecho-al-olvido/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Derecho al olvido]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Derecho a borrar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/derecho-borrar_129_9309829.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c645bf22-d1a0-4cec-8dab-e896e5240a47_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1640y2413.jpg" width="1200" height="675" alt="Derecho a borrar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Probablemente casi todos los que usamos alguna red social nos hayamos dejado llevar, al menos alguna vez, por pasiones tristes, errores de cálculo o repentina imbecilidad, y hayamos subido frases, reflexiones o fotos que, lejos de sumar a algún debate, tendieron a clausurarlo.</p></div><p class="article-text">
        Mi hijo me trata de vejestorio. Ofrece, al hacerlo, m&aacute;s razones vinculadas a la actitud que a lo etario y, en rigor, m&aacute;s vinculadas a Internet que a otra cosa. Ocurre que, aunque uso y abuso de ella como casi todo el mundo, mis cr&iacute;ticas a la dependencia de los dispositivos, los usos idiotas en las redes, la din&aacute;mica del algoritmo, la horrenda est&eacute;tica que cultivan muchos <em>youtubers</em>, las <em>shitstorms</em>, las operetas de la pol&iacute;tica o el aluvi&oacute;n de adultos autopercibidos j&oacute;venes intentando monetizar lo inmonetizable, o monetizando la pavada, en Twich y Tik Tok, entre otras cosas, son permanentes (y sin duda insufribles). Harto de escucharme, pero a&uacute;n paciente, me invit&oacute; a pensar en algo de la web que me parezca realmente bueno. &ldquo;No pueden ser obviedades&rdquo;, advirti&oacute;, de modo que lo de la democratizaci&oacute;n de contenidos, o la velocidad con la que circula la informaci&oacute;n, no val&iacute;an. Me lo tom&eacute; como una especie de desaf&iacute;o y estuve rebuscando en mi cabeza durante bastante tiempo, pero s&oacute;lo aparec&iacute;an m&aacute;s cosas que veo negativamente, como editar la propia vida para que parezca mejor de lo que es, militar causas sobre las que no se est&aacute; bien informado o disfrazar la necesidad de atenci&oacute;n con las ropas de la victimizaci&oacute;n hasta que, el hecho de poder borrar, empez&oacute; a presentarse con buena cara.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por una asociaci&oacute;n que tal vez tenga que ver con la escasa duraci&oacute;n de un contenido en un muro o feed, record&eacute; el pizarr&oacute;n de la escuela en el que aprovech&aacute;bamos a escribir puteadas cuando la maestra no vigilaba. Hab&iacute;a algo perform&aacute;tico en eso de dejar correr un impulso reprobable, escribiendo o dibujando cualquier porquer&iacute;a o mentira, pero con la tranquilidad de saber que el efecto durar&iacute;a muy poco. El forzoso borrado ante la reaparici&oacute;n de la autoridad garantizaba un alivio posterior al exabrupto. Probablemente casi todos los que usamos una red social, incluso muy poco como en mi caso, hayamos ca&iacute;do, al menos alguna vez, ya sea por furia, falta de autocontrol, ignorancia, descuido o nostalgia por la infancia, en postear cosas que hieren a otros, o que pueden dar a pesar que somos lo que no somos o que sostenemos lo que no sostenemos. Probablemente casi todos los que usamos alguna red social nos hayamos dejado llevar, al menos alguna vez, por pasiones tristes, errores de c&aacute;lculo o repentina imbecilidad, y hayamos subido frases, reflexiones o fotos que, lejos de sumar a alg&uacute;n debate, tendieron a clausurarlo. Tambi&eacute;n pudimos haber difamado a alguien que en realidad queremos o nos cae bien solo por estar moment&aacute;neamente enojados, o pudimos habernos hecho los cancheros con observaciones o previsiones pol&iacute;ticas erradas; y hasta abyectas. Pudimos haber sido redundantes hasta el absurdo. Y pudimos haber especulado desvergonzadamente, como una tuitera amiga que, sin sonrojarse, me dijo unos d&iacute;as despu&eacute;s del atentado contra CFK: &ldquo;Al principio me cayeron como 200 seguidores al toque s&oacute;lo por poner un repudio y unas fotos de la plaza, y con unas notas re piolas que compart&iacute; sobre violencia pol&iacute;tica como 100 m&aacute;s, pero cuando empez&oacute; lo del montaje se re fren&oacute; as&iacute; que no sub&iacute; m&aacute;s nada del tema. Ya fue&rdquo;. Como, aunque pensamos muy distinto en muchos temas, es mi amiga (tan amiga que me permiti&oacute; consignar ac&aacute; su ejemplo) repliqu&eacute; algo tipo &ldquo;&iexcl;C&iacute;nica!&rdquo; y sin vacilar en reconocerlo, se tom&oacute; un rato para darme una explicaci&oacute;n que result&oacute; esclarecedora, sobre todo para alguien que no tiene Twitter, como yo. &ldquo;El tema de subir seguidores, juntar favs y retuits, es tan estimulante que te dej&aacute;s llevar sin pensar. Es como un chutazo de una droga s&uacute;per especial que te hace olvidar de tu primera intenci&oacute;n y solamente pens&aacute;s en acumular adhesiones&rdquo;. Es que Internet, con toda su data genial, tambi&eacute;n est&aacute; hecha de fragmentaci&oacute;n, de tendencias, de peque&ntilde;os instantes &eacute;picos, de pulsiones ardorosas que se apagan tan r&aacute;pido como un fosforo. Est&aacute; hecha de esas soledades en las que nos convertimos cuando estamos con ella buscando hacer pie en zonas sin base, est&aacute; hecha de intersticios, de <em>loops</em>. La disponibilidad para expresarnos (o creer que lo hacemos) que nos ofrece, puede marearnos al punto de pensar que no hay vuelta atr&aacute;s. Por todo eso, poder borrar es grandioso. Y es m&aacute;s grandioso cuando no es tanto por una espuria necesidad de hacerse el lindo o el inteligente sacando de circulaci&oacute;n alguna sandez que dijimos o una foto en la que salimos mal, sino cuando surge del respeto por los otros, de lamentar nuestra insensatez. &ldquo;El arrepentimiento sincero borra la falta&rdquo;, dice un antiqu&iacute;simo dicho sabio. Quiz&aacute;s, el borrado de la era digital, funcione de la misma manera y elimine, con un simple click, algo que, de seguir ah&iacute;, nos carcomer&iacute;a.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>NG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nancy Giampaolo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/derecho-borrar_129_9309829.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 16 Sep 2022 10:26:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Derecho a borrar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Twitter,Derecho al olvido,Vida digital]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Google Argentina celebró el fallo de la Corte que revocó el derecho al olvido pedido por Natalia Denegri]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/google-argentina-celebro-fallo-corte-revoco-derecho-olvido-pedido-natalia-denegri_1_9127428.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7305eee9-d66a-48cb-a7ac-77628b9970e7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Google Argentina celebró el fallo de la Corte que revocó el derecho al olvido pedido por Natalia Denegri"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La compañía aseguró que la decisión del máximo tribunal "confirma su fuerte compromiso con la libertad de expresión e información". La empresaria y conductora había reclamado que se quiten de los buscadores de internet las notas y videos que hacen referencia a su vinculación con el denominado “caso Coppola”.</p></div><p class="article-text">
        Google Argentina celebr&oacute; a trav&eacute;s de su cuenta @googleargentina el fallo de la Corte Suprema &ldquo;que confirma su fuerte compromiso con la libertad de expresi&oacute;n e informaci&oacute;n&rdquo;. De esta manera, la compa&ntilde;&iacute;a resalt&oacute; la decisi&oacute;n del m&aacute;ximo tribunal de revocar hoy, en forma un&aacute;nime, los fallos que favorec&iacute;an a la empresaria y conductora de TV Natalia Denegri en la demanda que present&oacute; contra Google<a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/corte-suprema-rechazo-pedido-denegri-google-no-debera-desindexar-video-relacione-caso-coppola_1_9126210.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> para pedir &ldquo;derecho al olvido&rdquo;.</a>
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1541839621608316936?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        &ldquo;Valoramos positivamente el fallo un&aacute;nime de la Corte Suprema de Justicia que confirma su fuerte compromiso con la libertad de expresi&oacute;n e informaci&oacute;n en Internet y el derecho de los ciudadanos a buscar y acceder a contenidos de inter&eacute;s p&uacute;blico&rdquo;, public&oacute; Google en su cuenta de Twitter.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se&ntilde;al&oacute; que la Justicia &ldquo;ratifica as&iacute; que los motores de b&uacute;squeda como Google cumplen un rol esencial para la libertad de expresi&oacute;n, pues potencian el ejercicio de su dimensi&oacute;n social&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, Google expres&oacute;: &ldquo;Coincidimos adem&aacute;s en que el mero paso del tiempo no implica que las noticias ni la informaci&oacute;n pierdan su relevancia, ya que son fundamentales para el ejercicio de la memoria social&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Denegri</strong> dijo hoy que los videos vinculados por Google cuando se realiza una b&uacute;squeda de su persona <strong>&ldquo;fomentan la violencia de g&eacute;nero y la estigmatizaci&oacute;n de la mujer&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Hoy en la Argentina volv&iacute; a ser v&iacute;ctima por segunda vez en mi vida. No respetaron que por aquellos a&ntilde;os era menor de edad y v&iacute;ctima de un delito terrible&rdquo;, </strong>sostuvo Denegri.
    </p><p class="article-text">
        Invocando el &ldquo;derecho al olvido&rdquo;, la mujer de 46 a&ntilde;os hab&iacute;a reclamado que se quiten de los buscadores de internet las notas y videos que hacen referencia a su vinculaci&oacute;n con el denominado &ldquo;caso Coppola&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para la Corte, la libertad de expresi&oacute;n comprende el derecho de transmitir ideas, hechos y opiniones a trav&eacute;s de internet y los motores de b&uacute;squeda, herramienta que se ha convertido en un gran foro p&uacute;blico por las facilidades que brinda para acceder a informaci&oacute;n, seg&uacute;n se explic&oacute; en el fallo.
    </p><p class="article-text">
        La Corte evalu&oacute; que Denegri es una persona p&uacute;blica que cobr&oacute; notoriedad en esa &eacute;poca, y se expuso voluntariamente a los programas de televisi&oacute;n que transmit&iacute;an un caso que tuvo &ldquo;gran inter&eacute;s p&uacute;blico en la sociedad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        DA
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/google-argentina-celebro-fallo-corte-revoco-derecho-olvido-pedido-natalia-denegri_1_9127428.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Jun 2022 00:20:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Google Argentina celebró el fallo de la Corte que revocó el derecho al olvido pedido por Natalia Denegri]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Natalia Denegri,Caso Coppola,Google,Corte Suprema,Derecho al olvido]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Denegri versus Google: la Corte rechazó la demanda y los videos del Caso Coppola permanecerán en Internet]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/corte-suprema-rechazo-pedido-denegri-google-no-debera-desindexar-video-relacione-caso-coppola_1_9126210.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0a4f3550-a186-4ca7-95e6-efcd7ccc8053_16-9-discover-aspect-ratio_default_0." width="1200" height="675" alt="Denegri versus Google: la Corte rechazó la demanda y los videos del Caso Coppola permanecerán en Internet"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Para el Máximo Tribunal los hechos denunciados existieron, pero el "Derecho al Olvido" no aplica en este caso. Los jueces alertaron sobre la falta de transparencia de los algoritmos utilizados por la demandada.</p></div><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Una persona p&uacute;blica que estuvo involucrada en un tema de inter&eacute;s p&uacute;blico tiene un &ldquo;derecho al olvido&rdquo;? </strong>Esa fue la pregunta-eje del fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Naci&oacute;n. De manera un&aacute;nime, <strong>el M&aacute;ximo Tribunal rechaz&oacute; en un fallo el pedido de Natalia Denegri, la mujer que se hizo conocida por haber estado implicada en el Caso Coppola</strong>. Denegri, que ahora es conductora de tev&eacute; y vive en Miami, pidi&oacute; hace seis a&ntilde;os que Google desindexara su nombre de <em>32 urls</em>  -entre notas period&iacute;sticas y videos- que la relacionan a un hecho policial que marc&oacute; un d&eacute;cada. <strong>El argumento principal de Denegri es que pasaron m&aacute;s de veinte a&ntilde;os del episodio y que el tema hab&iacute;a perdido, a su entender, inter&eacute;s p&uacute;blico</strong>. Otro es que ya no se identifica con aquella etapa de su vida. Despu&eacute;s interpuso un da&ntilde;o a su honor e intimidad. <strong>Luego remarc&oacute; su condici&oacute;n de mujer, esposa y madre de familia. </strong>
    </p><p class="article-text">
        En la sentencia, la CSJN puso por encima de las razones personales, la protecci&oacute;n a la libertad de expresi&oacute;n y la garant&iacute;a al acceso a la informaci&oacute;n. <strong>Denegri avis&oacute;</strong> en <em>Argenzuela</em>, el programa de radio de Jorge Rial, <strong>que apelar&aacute; el fallo en los Tribunales internacionales</strong>. Tambi&eacute;n dijo que se siente &ldquo;revictimizada&rdquo;, y que se expuso &ldquo;sin querer&rdquo; a un show medi&aacute;tico innecesario. Reiter&oacute; que en aquellos a&ntilde;os hab&iacute;a sido presionada y manipulada por &ldquo;los productores, los polic&iacute;as y todo lo que pas&oacute; en esa &eacute;poca que todo el mundo sabe&rdquo;. <strong>Google</strong>, por su parte, &ldquo;<strong>valor&oacute; positivamente el fallo un&aacute;nime de la Corte Suprema de Justicia que confirma su fuerte compromiso con la libertad de expresi&oacute;n e informaci&oacute;n en Internet</strong>, y el derecho de los ciudadanos a buscar y acceder a contenidos de inter&eacute;s p&uacute;blico&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En su fallo, la Corte tuvo en cuenta que la Constituci&oacute;n Nacional garantiza una amplia protecci&oacute;n a la libertad de expresi&oacute;n dada su importancia para el funcionamiento de la Democracia. &ldquo;<strong>Esa libertad comprende el derecho de transmitir ideas, hechos y opiniones a trav&eacute;s de internet, herramienta que se ha convertido en un gran foro p&uacute;blico por las facilidades que brinda para acceder a informaci&oacute;n y para expresar datos, ideas y opiniones</strong>&rdquo;, indican.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para el Tribunal, los motores de b&uacute;squeda desempe&ntilde;an un rol importante en el funcionamiento de internet, en tanto &ldquo;act&uacute;an como una herramienta t&eacute;cnica&rdquo; que favorece el acceso al contenido deseado por medio de referencias autom&aacute;ticas.&nbsp;Desindexar ser&iacute;a, para los jueces, &ldquo;una limitaci&oacute;n que interrumpir&iacute;a el proceso comunicacional&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1541790590437888002?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        <strong>El Caso Coppola marc&oacute; la d&eacute;cada del '90. Mostr&oacute;, digamos, </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/genero-violencia-mediatica-denegri-google_1_8837745.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su cara m&aacute;s corrupta:&nbsp;la de la connivencia pol&iacute;tica, policial y judicial que arregla cuentas &ldquo;haciendo camas&rdquo; con droga trucha a personajes de relevancia p&uacute;blica</a>. El Caso Coppola.<strong>&nbsp;Todo eso entr&oacute; en el jarr&oacute;n de Guillermo, el m&aacute;nager de Diego.</strong>&nbsp;&ldquo;Concluir que por el mero paso del tiempo la noticia o informaci&oacute;n que form&oacute; parte de nuestro debate p&uacute;blico pierde ese atributo, pone en serio riesgo la historia como tambi&eacute;n el ejercicio de la memoria social que se nutre de los diferentes hechos de la cultura, aun cuando el pasado se nos refleje como inaceptable y ofensivo para los est&aacute;ndares de la actualidad&rdquo;, dice el fallo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para la Corte no hay margen para da&ntilde;ar el honor de un persona si lo que circula es informaci&oacute;n veraz vinculado a un asunto de inter&eacute;s p&uacute;blico y referida a una persona p&uacute;blica. Tampoco advierte que afecte a la privacidad de Denegri. Y para esto se apoya en el dictamen del fiscal, V&iacute;ctor Abramovich, que indica que la protecci&oacute;n de la privacidad no alcanza a aquellos aspectos de la vida personal que el titular consiente revelar al p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No se advierte fundamento constitucional ni legal alguno que sustente la pretensi&oacute;n de Denegri. Concretamente, <strong>no se han brindado argumentos suficientes que demuestren que una persona que fue y es figura p&uacute;blica tenga el derecho a limitar el acceso a informaci&oacute;n veraz y de inter&eacute;s p&uacute;blico que sobre ella circula en internet y resulta accesible al p&uacute;blico de acuerdo a su propia discreci&oacute;n y preferencias</strong>, restringiendo de este modo esa informaci&oacute;n a los aspectos que ella misma considera relevantes o, por el contrario, inapropiados a la auto percepci&oacute;n de su identidad actual&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; la Corte.
    </p><p class="article-text">
        No existe legislaci&oacute;n sobre Derecho al Olvido en la Argentina. Y el caso Denegri contra Google<strong>&nbsp;no encaja, como se ha promocionado, en el Derecho al olvido que rige en Europa</strong>. En 2014, el Tribunal de Justicia de la Uni&oacute;n Europea le dio la raz&oacute;n a&nbsp;<strong>Mario Costeja, un hombre que aparec&iacute;a en Internet como moroso cuando ya hab&iacute;a levantado la deuda.&nbsp;</strong>Google debi&oacute; suprimir las&nbsp;<em>URLs&nbsp;</em>que derivaban a contenidos que lo relacionaban con el antig&uuml;o embargo. As&iacute;, Costeja se convirti&oacute; en promotor involuntario de una<strong>&nbsp;ley vigente desde hace seis a&ntilde;os en Europa y que se conoce como &ldquo;Derecho al Olvido&rdquo;</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Samanta Farjat (izq.) y Natalia Denegri (der.) en los &#039;90. Farjat nunca reclamó a la Justicia por haber quedado vinculada al Caso Coppola pero está atenta a la sentencia porque podría pedir lo mismo para ella."
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            <span class="title">
                Samanta Farjat (izq.) y Natalia Denegri (der.) en los &#039;90. Farjat nunca reclamó a la Justicia por haber quedado vinculada al Caso Coppola pero está atenta a la sentencia porque podría pedir lo mismo para ella.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        As&iacute;, la Corte Suprema de Justicia de la Naci&oacute;n rechaz&oacute; la demanda de Natalia Denegri, ex modelo involucrada en el Caso Coppola. Lo que pretend&iacute;a la mujer, que vive en Miami desde hace varios a&ntilde;os,&nbsp;es que al <em>googlear </em>&nbsp;<strong>su nombre y las palabras &ldquo;caso&rdquo; y &ldquo;Coppola&rdquo;</strong>&nbsp;no aparecieran entre los resultados que ofrece Google los videos en los que canta&nbsp;<strong>una canci&oacute;n titulada</strong><em><strong> "&iquest;Qui&eacute;n me la puso?" </strong></em><strong>o las im&aacute;genes en las que se pelea con otras tres mujeres</strong><em>.</em> Esos&nbsp;<strong>dos hechos&nbsp;</strong>existieron -es decir sucedieron en la realidad- y<strong>&nbsp;</strong><a href="https://www.youtube.com/watch?v=EgO48czZr4o" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">fueron emitidos en el a&ntilde;o 1996 por televisi&oacute;n de aire en el programa conducido por Mauro Viale,&nbsp;Mediod&iacute;a con Mauro.</a> 
    </p><p class="article-text">
        El caso <em>Denegri contra Google</em> lleva<strong> seis a&ntilde;os de litigio y contaba con dos fallos a favor. </strong>La defensa de la ex modelo aport&oacute; 32 <em>urls</em> de art&iacute;culos period&iacute;sticos y videos que da&ntilde;an su &ldquo;honra y honor&rdquo;. En dos fallos, la Justicia determin&oacute; que<strong> las notas publicadas en Clar&iacute;n y La Naci&oacute;n no se pod&iacute;an desindexar</strong>. <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/corte-contenidos-denegri-coppola-eliminados-internet_1_8844436.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sin embargo, elDiarioAR comprob&oacute; que 19 de 21 notas fueron eliminadas de los sitios</a>. 
    </p><p class="article-text">
        La Corte Suprema alert&oacute; sobre lo poco claro que result&oacute; para el empresa demandada -Google- explicar c&oacute;mo funcionan los motores de b&uacute;squeda. &ldquo;El presente pronunciamiento no implica desconocer que el creciente uso de herramientas de tecnolog&iacute;a inform&aacute;tica y, en particular, de sistemas que podr&iacute;an incluirse dentro de la categor&iacute;a <strong>'Inteligencia Artificial'</strong> (IA), <strong>suscita numerosos interrogantes respecto de su campo de aplicaci&oacute;n a la luz de los derechos fundamentales reconocidos en la Constituci&oacute;n Nacional y en los Tratados de Derechos Humanos</strong>&rdquo;, refiere el fallo.&nbsp;En las audiencias p&uacute;blicas sobre el caso Denegri contra Google, la compa&ntilde;&iacute;a no pudo explicar una pregunta sencilla que lleg&oacute; desde el Tribunal: <strong>&iquest;c&oacute;mo funciona el algoritmo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>VDM </em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Victoria De Masi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/corte-suprema-rechazo-pedido-denegri-google-no-debera-desindexar-video-relacione-caso-coppola_1_9126210.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Jun 2022 15:44:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Denegri versus Google: la Corte rechazó la demanda y los videos del Caso Coppola permanecerán en Internet]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Natalia Denegri,Derecho al olvido,Google]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Derecho al olvido: multan a Google por 10 millones de euros por no respetarlo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/tecnologia/proteccion-datos-multa-google-10-millones-euros-proyecto-lumen_1_9004647.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fa0be7e2-52b3-4a19-bda0-ff720c9add3a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Derecho al olvido: multan a Google por 10 millones de euros por no respetarlo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo hicieron en España. La sanción es por enviar información de los ciudadanos que pidieron el retiro de sus datos personales al Proyecto Lumen, una investigación de la Universidad de Harvard.</p></div><p class="article-text">
        La Agencia Espa&ntilde;ola de Protecci&oacute;n de Datos (AEPD) ha multado a <strong>Google </strong>con 10 millones de euros por dos infracciones &ldquo;muy graves&rdquo; de la normativa de privacidad, ha informado el regulador este mi&eacute;rcoles. Las dos est&aacute;n relacionadas con el &ldquo;Proyecto Lumen&rdquo;, que funciona como una base de datos de las peticiones que los ciudadanos hacen a Google para que retire informaci&oacute;n de su buscador, como mediante herramientas como el <a href="https://www.eldiario.es/temas/derecho-al-olvido/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">derecho al olvido</a>. 
    </p><p class="article-text">
        El <strong>Proyecto Lumen</strong> es una iniciativa de investigaci&oacute;n de la <strong>Universidad de Harvard</strong>. &ldquo;Recogemos y analizamos las solicitudes de retirada de material de la web. Nuestros objetivos son facilitar la investigaci&oacute;n sobre los diferentes tipos de quejas y solicitudes de retirada -tanto leg&iacute;timas como cuestionables- que se env&iacute;an a los editores de Internet, los motores de b&uacute;squeda y los proveedores de servicios, y proporcionar la mayor transparencia posible sobre la &rdquo;ecolog&iacute;a&ldquo; de estos avisos, en t&eacute;rminos de qui&eacute;n los env&iacute;a y por qu&eacute;, y con qu&eacute; efecto&rdquo;, <a href="https://www.lumendatabase.org/pages/about" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">explica su web</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Google</strong> ha estado compartiendo informaci&oacute;n con el Proyecto Lumen como los motivos que alegan los ciudadanos espa&ntilde;oles para pedir una retirada de datos personales de sus servicios, su identificaci&oacute;n, su correo electr&oacute;nico y la URL sobre la que se produce la reclamaci&oacute;n, <a href="https://www.aepd.es/es/documento/ps-00140-2020.pdf" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">expone la AEPD</a>. &ldquo;Supone en la pr&aacute;ctica frustrar la finalidad del ejercicio del derecho de supresi&oacute;n&rdquo;, sanciona el regulador espa&ntilde;ol de privacidad, que se&ntilde;ala que la multinacional tampoco cuenta con legitimaci&oacute;n para hacer esta cesi&oacute;n de datos personales a terceros.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, la resoluci&oacute;n afirma que Google fuerza al usuario que hace una reclamaci&oacute;n para retirar sus datos personales a adherirse al Proyecto Lumen, lo que adem&aacute;s supone un env&iacute;o de informaci&oacute;n a EEUU. Esto se produce, contin&uacute;a la Agencia, con un sistema de formularios con opciones prefijadas que &ldquo;puede provocar que el ciudadano termine marcando una opci&oacute;n que se adapte a los motivos que considera apropiados a su inter&eacute;s, pero que le aparta de su intenci&oacute;n originaria, que puede estar claramente vinculada a la protecci&oacute;n de sus datos personales, desconociendo que estas opciones le sit&uacute;an en un r&eacute;gimen normativo distinto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La resoluci&oacute;n de la Agencia recoge que este sistema es un equivalente a &ldquo;dejar a criterio de Google LLC la decisi&oacute;n sobre cu&aacute;ndo aplica y cu&aacute;ndo no el RGPD, y esto supondr&iacute;a aceptar que esta entidad pueda eludir la aplicaci&oacute;n de la normativa de protecci&oacute;n de datos personales y, m&aacute;s concretamente para este caso, aceptar que el derecho de supresi&oacute;n de datos personales quede condicionado por el sistema de eliminaci&oacute;n de contenidos dise&ntilde;ado por la entidad responsable&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de la multa econ&oacute;mica, la AEPD ha ordenado a Google que adec&uacute;e el trasvase de datos personales al Proyecto Lumen a las leyes de protecci&oacute;n de datos de la UE. Tambi&eacute;n deber&aacute; pedir a la Universidad de Harvard que elimine todos los datos personales a los que haya tenido acceso mediante el trasvase que el organismo espa&ntilde;ol ha sancionado como irregular. 
    </p><h3 class="article-text">Google reeval&uacute;a su colaboraci&oacute;n con Lumen</h3><p class="article-text">
        Contactada por elDiario.es, Google anuncia que est&aacute; revisando la resoluci&oacute;n de la AEPD y seguir&aacute; &ldquo;interactuando&rdquo; con los reguladores para &ldquo;reevaluar&rdquo; sus pr&aacute;cticas de privacidad. No obstante, declara que debe asegurar que las solicitudes de retirada de datos personales de sus servicios no se conviertan en un mecanismo opaco para eliminar informaci&oacute;n de la red, y recuerda que Lumen es proyecto de investigaci&oacute;n acad&eacute;mica. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Llevamos mucho tiempo comprometidos con la transparencia en la gesti&oacute;n de las solicitudes de retirada de contenidos que recibimos. Como otras muchas compa&ntilde;&iacute;as de internet, hemos colaborado con Lumen (un proyecto acad&eacute;mico del Berkman Klein Center for Internet and Society de la Universidad de Harvard) para ayudar a los investigadores y al p&uacute;blico en general a entender mejor las solicitudes de retirada de contenido en l&iacute;nea&rdquo;, explica una portavoz de Google a este medio.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Siempre tratamos de encontrar un equilibrio entre el derecho a la privacidad y nuestra necesidad de ser transparentes y rendir cuentas sobre nuestro papel en la moderaci&oacute;n de contenidos en l&iacute;nea. Ya hemos empezado a reevaluar y redise&ntilde;ar nuestras pr&aacute;cticas de intercambio de datos con Lumen a la luz de las consideraciones de la AEPD&rdquo;, concluyen las mismas fuentes.
    </p><p class="article-text">
        <em>CC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos del Castillo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/tecnologia/proteccion-datos-multa-google-10-millones-euros-proyecto-lumen_1_9004647.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 May 2022 18:17:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Derecho al olvido: multan a Google por 10 millones de euros por no respetarlo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Derecho al olvido,Google,Universidad de Harvard]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Corte todavía no decidió pero ya hay contenidos que vinculan a Denegri con el Caso Coppola que fueron eliminados de Internet]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/corte-contenidos-denegri-coppola-eliminados-internet_1_8844436.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2a5f5384-911e-4909-b0c4-c535a3b228db_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Corte todavía no decidió pero ya hay contenidos que vinculan a Denegri con el Caso Coppola que fueron eliminados de Internet"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La defensa de Natalia Denegri aportó 32 urls de artículos periodísticos y videos que dañan "la honra y el honor" de la mujer que se hizo conocida en los '90. En dos fallos, la Justicia determinó que las notas publicadas en Clarín y La Nación no se podían desindexar. Sin embargo, elDiarioAR comprobó que 19 de 21 notas fueron eliminadas de los sitios. ¿Sobre qué decide el Máximo Tribunal, entonces?</p></div><p class="article-text">
        Lo que quiere <strong>Natalia Denegri</strong> es que si <em>googleamos</em> <strong>su nombre y las palabras &ldquo;caso&rdquo; y &ldquo;Coppola&rdquo;</strong> no aparezcan entre los resultados que ofrece Google los videos en los que canta <strong>una canci&oacute;n con doble sentido o las im&aacute;genes en las que se pelea con otras tres mujeres</strong>. Esos <strong>dos hechos </strong>existieron -quiero decir: sucedieron en la realidad- y<strong> fueron emitidos en el a&ntilde;o 1996 por televisi&oacute;n de aire en el programa conducido por Mauro Viale</strong>, <em>Mediod&iacute;a con Mauro</em>. Denegri no quiere que esos videos &ldquo;sean eliminados&rdquo; de Internet: s&oacute;lo quiere que Google, y s&oacute;lo ese buscador, desvincule su nombre completo del contenido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Yo quisiera, estimados lectores y lectoras, escribir el t&iacute;tulo de esa canci&oacute;n</strong>. Lo escribir&iacute;a aunque no hace falta, porque el estribillo es tan pegadizo que viene solo, porque fue <strong>un hit en la d&eacute;cada de los noventa </strong>y permanece en la memoria popular. <strong>Me gustar&iacute;a, tambi&eacute;n, describir la escena en la que se gener&oacute; aquel ida y vuelta de acusaciones que terminaron con trompadas, insultos y tirones de pelo entre chicas</strong>. No lo hago porque&hellip; porque algo pasa: <strong>los art&iacute;culos period&iacute;sticos que refieren a esos dos eventos &ldquo;desaparecen&rdquo; de los sitios en los que se publican</strong>. Ni siquiera los encuentra Google, salvo que una, usuaria de Internet, aprenda algunos truquitos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Denegri inici&oacute; la demanda contra Google hace seis a&ntilde;os,</strong> en 2016. Originalmente, la car&aacute;tula planteaba que en su caso era necesario aplicar el <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/derecho-olvido-europa-borrar-pasado-digital_1_8834330.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Derecho al olvido&rdquo;, una ley que rige en la Uni&oacute;n Europea y que permite eliminar de la Web informaci&oacute;n personal ilegal, caducada o falsa de personas no p&uacute;blicas</a>. Para eso <strong>su defensa aport&oacute; las </strong><em><strong>urls</strong></em><strong>, es decir, los links de los contenidos que Denegri no quiere que est&eacute;n vinculados a su nombre completo</strong>. Eran 32 en total: <strong>21 urls dirig&iacute;an a art&iacute;culos period&iacute;sticos publicados en La Naci&oacute;n y en Clar&iacute;n; el resto de las urls derivaban a Youtube</strong>. <em>elDiarioAR</em> obtuvo los links, revis&oacute; uno por uno y&hellip;&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Si los art&iacute;culos period&iacute;sticos no pod&iacute;an removerse, &iquest;por qu&eacute; no est&aacute;n disponibles?</h3><p class="article-text">
        <strong>El fallo de primera y segunda instancia fueron a su favor, pero con una excepci&oacute;n: los art&iacute;culos period&iacute;sticos no pod&iacute;an removerse</strong>. La raz&oacute;n es que su desindexaci&oacute;n <strong>atentan contra la libertad de expresi&oacute;n y el acceso a la informaci&oacute;n</strong>. Pero sobre los videos, Google apel&oacute; la sentencia porque considera que constituyen informaci&oacute;n. As&iacute; que la demanda de Denegri lleg&oacute; a la Corte Suprema de Justicia de la Naci&oacute;n, &uacute;ltima instancia judicial del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Pero mientras el M&aacute;ximo Tribunal medita si confirma el fallo que pide desindexar el nombre de Denegri de los videos en los que canta y se defiende de unos golpes, <strong>de los 21 art&iacute;culos period&iacute;sticos en los que se la menciona en relaci&oacute;n a Coppola solo es posible acceder a dos: Clar&iacute;n y La Naci&oacute;n &ldquo;bajaron&rdquo; 19 notas que fueron aportadas al expediente</strong>. Algunas cr&oacute;nicas de la &eacute;poca, a las que pudo acceder <em>elDiarioAR</em>, <strong>desmienten parte de la argumentaci&oacute;n de la defensa de Denegri</strong>. Por ejemplo, que la reten&iacute;an en un hotel y que los productores la custodiaban para que no fuera al programa de la competencia, como si estuviera &ldquo;secuestrada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<em>Es que Samantha (Farjat) y Natalia (De Negri) se convirtieron en los dos nombres m&aacute;s populares de la Argentina. Tal vez ellas no hayan hecho grandes m&eacute;ritos, pero nadie les negar&iacute;a el empe&ntilde;o. Entre el viernes 1 y el viernes 8 de noviembre </em>(N. de la R.: de 1996)<em>, </em><em><strong>estas chicas vinculadas al caso Coppola hicieron una verdadera marat&oacute;n televisiva</strong></em><em>. Sin contar los noticieros, a una, a la otra o a ambas se las vio: el viernes 1 en </em><em><strong>Memoria</strong></em><em> (Canal 9), que alcanz&oacute; ese d&iacute;a picos de r&aacute;ting de 28 puntos, el doble de su promedio habitual; el lunes 4 en </em><em><strong>Mediod&iacute;a con Mauro</strong></em><em> (ATC), el martes 5 en </em><em><strong>Almorzando con Mirtha Legrand</strong></em><em> (Canal 9), </em><em><strong>Esta tarde</strong></em><em> (Am&eacute;rica) y </em><em><strong>El Periscopio</strong></em><em> (Am&eacute;rica); el mi&eacute;rcoles 6 otra vez en </em><em><strong>Mediod&iacute;a con Mauro</strong></em><em> y el viernes 8 nuevamente en </em><em><strong>Memoria</strong></em>&rdquo;. Es el p&aacute;rrafo de una nota publicada en Clar&iacute;n el 10 de noviembre de 1996 bajo el t&iacute;tulo <strong>&ldquo;El Caso Coppola convirti&oacute; a dos chicas en estrellas de tev&eacute;&rdquo;</strong>. Es una de las que se indic&oacute; en el expediente para su desvinculaci&oacute;n del nombre. Resulta que ya no est&aacute; disponible en el sitio del diario Clar&iacute;n y Google tampoco la rastrea. <strong>Si los contenidos period&iacute;sticos son, para la Justicia, intocables, &iquest;Por qu&eacute; no est&aacute;n disponibles para su lectura?</strong>
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            <span class="title">
                Un artículo periodístico que vincula a Denegri con el Caso Coppola que fue &quot;eliminado&quot; del sitio.                            </span>
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        A los medios de comunicaci&oacute;n les encantan los &ldquo;aniversarios redondos&rdquo;. Y sobre esto, hay un caso llamativo. <strong>El 24 de enero de 2016, Clar&iacute;n public&oacute; un texto porque se cumpl&iacute;an dos d&eacute;cadas del Caso Coppola</strong>. El t&iacute;tulo era &ldquo;Las chicas Coppola, veinte a&ntilde;os despu&eacute;s&rdquo; y el foco, claro, estaba puesto en contar pasado y presente de Natalia Denegri y Samanta Farjat. Esa url tambi&eacute;n fue indicada en el expediente cuando se inici&oacute; la demanda, pero fue eliminada del sitio web del diario Clar&iacute;n. <a href="https://www.pressreader.com/argentina/clarin/20160124/282608851829132" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pero, como nada desaparece de Internet, Google la rastre&oacute; en Pressreader</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando promovi&oacute; la demanda en la Justicia, <strong>Denegri consider&oacute; que dos notas publicadas en La Naci&oacute;n perjudicaban su honra y honor, e indic&oacute; dos links</strong>. Una nota se titula: <strong>&ldquo;Natalia Denegri: el abogado de Coppola arm&oacute; este conventillo&rdquo; </strong>y la otra,<strong> &ldquo;Natalia Denegri reconoci&oacute; que est&aacute; embarazada&rdquo;</strong>. Ambos art&iacute;culos quedaron alojados en Internet pero para encontrarlos hay que recurrir a un web espec&iacute;fica y contar con la url que, salvo que el interesado guste naufragar entre las fojas del expediente, no est&aacute; a mano. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Me gustar&iacute;a citar algunas l&iacute;neas de los cinco art&iacute;culos -de los 19 que ya no est&aacute;n online- con los que di buscando de una manera &ldquo;alternativa&rdquo; y porque consegu&iacute; las urls. </strong>Pero temo que lleguen reclamos a elDiarioAR. Los reclamos pueden venir en forma de pedido &ldquo;amoroso&rdquo; por WhatsApp, apriete solapado o <strong>directamente v&iacute;a carta documento.</strong> Esto que me pasa se llama <strong>&ldquo;autocensura&rdquo;</strong> y es grave.
    </p><p class="article-text">
        La opci&oacute;n para lectores interesados -y periodistas- es tener suerte, saber buscar de otra manera, pedir ayuda o recurrir a la hemeroteca revisar la versi&oacute;n en papel de Clar&iacute;n y La Naci&oacute;n. De paso: la hemeroteca del Congreso no tiene su archivo digitalizado y el pedido v&iacute;a mail puede demorar una semana. Los suscriptores de Clar&iacute;n tienen acceso al archivo del diario, pero la edici&oacute;n digital est&aacute; disponible del 25 de octubre de 2003 en adelante. <strong>Denegri pidi&oacute; bloquear el acceso a art&iacute;culos period&iacute;sticos que la vinculan al Caso Coppola publicados entre 1996 y 1999, y una nota de 2016</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        elDiarioAr consult&oacute; a Google si fueron ellos los que decidieron eliminar el contenido period&iacute;stico indicado por Denegri y lo negaron: <strong>&ldquo;Estos contenidos fueron bajados por los due&ntilde;os de los sitios. Google no desindex&oacute; ninguno, justamente porque apel&oacute; el fallo&rdquo;</strong>, aclararon desde el buscador.
    </p><h3 class="article-text">Si (casi todo) el contenido ya no existe, &iquest;sobre qu&eacute; decide la Corte?</h3><p class="article-text">
        Para la Corte Suprema de Justicia de la Naci&oacute;n la causa <strong>&ldquo;Denegri contra Google&rdquo;</strong> es un caso complejo y, probablemente, marque la<strong> jurisprudencia futura</strong>. Por eso convoc&oacute; a una audiencia p&uacute;blica, la primera desde que comenz&oacute; la pandemia, para que la sociedad pueda ver este debate que <strong>implica una puja entre derecho al honor y la intimidad, libertad de expresi&oacute;n y el acceso a la informaci&oacute;n</strong>. Anteayer, jueves, expusieron en la sala los <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/denegri-google-corte-oradores-derecho-olvido_1_8837662.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Amigos del Tribunal: personas y representantes de asociaciones de la sociedad civil que ofrecieron su punto de vista sobre el pedido de Denegri</a>.&nbsp;
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                Denegri pidió la palabra para hablar con los jueces de la Corte.                            </span>
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        Ayer fue el turno del fiscal, V&iacute;ctor Abramovich, y de las partes: <strong>la defensa de Denegri, que pide que la Corte confirme el fallo de la C&aacute;mara Nacional de Apelaciones en lo Civil -y que finalmente Google desvincule el nombre del contenido y el asunto se termine-</strong>. Y fue el turno de <strong>Google</strong>, que <strong>entiende que la decisi&oacute;n de la C&aacute;mara atenta contra la libertad de informaci&oacute;n, incluso m&aacute;s que el derecho a la libertad de expresi&oacute;n porque priva a los usuarios de Internet de un material que podr&iacute;a ser de su inter&eacute;s</strong>. Los integrantes de la Corte hicieron preguntas a los abogados de Denegri y tambi&eacute;n a los abogados que representan al buscador. Sucedi&oacute; algo que no estaba previsto: <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/natalia-denegri-corte-no-pedi-famosa-queria-abogada_1_8843024.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Natalia Denegri, que no iba a hablar al Tribunal, pidi&oacute; la palabra.</a>
    </p><p class="article-text">
        Los jueces de la Corte intentaron determinar ayer cu&aacute;l es, espec&iacute;ficamente, la pretensi&oacute;n de Denegri. <strong>Pusieron en duda que este sea un caso que se encuadre dentro del Derecho al olvido que rige en Europa </strong>y la defensa, que a esta altura se conforma con que eliminen esos dos videos del programa de Mauro Viale, estuvo de acuerdo. <strong>Ricardo Lorenzetti</strong> insisti&oacute; sobre un punto: <strong>si de los once videos de Youtube solo pueden verse dos, cantidad indicada por la defensa, &iquest;cu&aacute;l es el sentido del pedido de Denegri?</strong> 
    </p><p class="article-text">
        Pero hubo otro tipo de planteos, que trascienden a Denegri porque ata&ntilde;en a la ciudadan&iacute;a en su conjunto. El fallo a favor toma un criterio subjetivo: <strong>los videos no deber&iacute;an estar disponibles por ser &ldquo;de mal gusto, chabacanos, groseros, indecorosos&rdquo;</strong>. A la defensa de Denegri, <strong>Lorenzetti</strong>, ministro de la Corte, plante&oacute;: &ldquo;<strong>Si la Corte confirma la decisi&oacute;n de la C&aacute;mara la consecuencia ser&iacute;a que toda persona en casos ulteriores podr&iacute;a pedir la supresi&oacute;n de contenido grotesco</strong>. Esto implica una consecuencia muy relevante porque afectar&iacute;a a toda una categor&iacute;a del arte&rdquo;. Agreg&oacute; que hay gente que gusta de Beethoven y hay otra que prefiere la cumbia, entonces,<strong> &iquest;qui&eacute;n decide qu&eacute; es grotesto y qu&eacute; no?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>&iquest;Usted cree que se puede lesionar el honor de la actora (por Denegri) difundiendo informaci&oacute;n verdadera?</strong>&rdquo;, pregunt&oacute; <strong>Carlos Rosenkrantz</strong>, vicepresidente de la Corte. El juez <strong>Juan Carlos Maqueda</strong> traslad&oacute; otra inquietud: <strong>&ldquo;Considerando que la actora ha tenido despu&eacute;s de estos sucesos un &eacute;xito muy grande en los Estados Unidos, que ha desarrollado una carrera period&iacute;stica, uno se pregunta en qu&eacute; aspecto de su vida se ha visto afectada&rdquo;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Para la defensa de Denegri, <strong>los videos en cuesti&oacute;n no son informaci&oacute;n period&iacute;stica, no revisten inter&eacute;s p&uacute;blico ni son parte del Caso Coppola, la causa que marc&oacute; la d&eacute;cada de los noventa en nuestro pa&iacute;s</strong>. Esas im&aacute;genes solo prolongan &ldquo;un dolor permanente, un sufrimiento silencioso&rdquo;. Adem&aacute;s, Denegri ten&iacute;a 19 a&ntilde;os en 1996 y para la ley de entonces era menor de edad. <strong>E insistieron en que las im&aacute;genes reproducen violencias hacia las mujeres</strong>. Esa observaci&oacute;n, igual, qued&oacute; afuera del fallo de segunda instancia sobre el que debe meditar el M&aacute;ximo Tribunal. <strong>Para Google, no hay ilegalidad en esos videos que la Justicia, a pedido de Denegri, pretende remover porque surgieron de programas televisivos de tipo period&iacute;stico.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La Corte Suprema debe tomar una decisi&oacute;n sobre el reclamo de Denegri. <strong>La pregunta es si ya no se ve afectado el acceso a la informaci&oacute;n dado que la mayor&iacute;a de los contenido que la demandante quiso remover ya no est&aacute;n disponibles. </strong>La otra pregunta no ata&ntilde;a a la Corte, pero s&iacute; a los medios de comunicaci&oacute;n: <strong>&iquest;por qu&eacute; Clar&iacute;n y La Naci&oacute;n levantaron los contenidos si no hay, por lo pronto, una sentencia definitiva? </strong>La tercera inquietud deber&iacute;a movilizarnos a quienes nos dedicamos al periodismo:<strong> &iquest;Tenemos en cuenta las consecuencias que podr&iacute;a tener la confirmaci&oacute;n de este fallo en nuestro trabajo diario si incluso sin sentencia firme hay notas &ldquo;despublicadas&rdquo;?</strong> Y la cuarta, m&aacute;s abarcativa e importante: <strong>&iquest;Todos y todas podemos redise&ntilde;ar nuestro pasado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>VDM/SH</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Victoria De Masi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/corte-contenidos-denegri-coppola-eliminados-internet_1_8844436.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 19 Mar 2022 04:15:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Corte todavía no decidió pero ya hay contenidos que vinculan a Denegri con el Caso Coppola que fueron eliminados de Internet]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Natalia Denegri,Google,Derecho al olvido]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Natalia Denegri a la Corte: "Yo no pedí ser famosa, yo quería ser abogada"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/natalia-denegri-corte-no-pedi-famosa-queria-abogada_1_8843024.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/93d13e16-75a2-49d8-966e-2c1c72ceca23_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Natalia Denegri a la Corte: &quot;Yo no pedí ser famosa, yo quería ser abogada&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En la segunda audiencia pública por el juicio que le inició a Google para que bloquee el acceso a ciertos contenidos que la relacionan al Caso Coppola, Denegri, que no se había anotado para hablar, pidió la palabra. Google pide que se revoquen las sentencias anteriores, ambas a favor de Denegri.</p></div><p class="article-text">
        Cuando sus abogados llevaban m&aacute;s de una hora en la defensa de su reclamo, <strong>Natalia Denegri dej&oacute; la primera fila y se ubic&oacute; cerca de la tarima de los oradores</strong>. <strong>Quer&iacute;a hablar, quer&iacute;a contar su historia y sus motivos. Se lo dijo al o&iacute;do a uno de sus abogados, a quien no le qued&oacute; opci&oacute;n que pedir permiso a los integrantes de la Corte Suprema de Justicia para que le permitieran la palabra.</strong> Ellos dijeron que s&iacute;, pero aclararon que <strong>no quer&iacute;an revictimizarla</strong>. Entonces Denegri tom&oacute; el micr&oacute;fono: &ldquo;Ayer me sent&iacute; revictimizada. Yo les quiero contar mi historia.<strong> En ese momento quer&iacute;a estudiar abogac&iacute;a en la Universidad de Belgrano. Era vecina de (Alberto, el fubolista) Tarantini. </strong>Un d&iacute;a vienen a mi casa dos personas,<strong> me dan un jugo de naranja, me duermen, me ponen drogas en mi casa, me despierto por la pastilla y veo a polic&iacute;as apunt&aacute;ndome en la cabeza</strong>. Estuve tres d&iacute;as presa en Dolores...&rdquo;, dijo Denegri de un tir&oacute;n y, al borde del llanto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Denegri cuenta con dos sentencias a favor</strong>: de acuerdo a esos fallos, <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/denegri-google-derecho-olvido-corte_1_8834014.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Google debe desvincular su nombre de algunos contenidos que la relacionan con el Caso Coppola, es decir, que no aparezcan entre los resultados si un usuario escribe la combinaci&oacute;n de palabras &ldquo;Natalia Denegri Caso Coppola&rdquo;, por ejemplo.</a> Para el buscador, la decisi&oacute;n de la Justicia atenta contra la libertad de expresi&oacute;n y restringe el acceso a la informaci&oacute;n. Por eso apel&oacute; la sentencia de la C&aacute;mara y el caso lleg&oacute; a la Corte Suprema, &uacute;ltima instancia judicial del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Al micr&oacute;fono, secundada por sus cuatro abogados, dos de ellos de alto perfil medi&aacute;tico, Denegri habl&oacute; a los cuatro jueces: &ldquo;Cuando sal&iacute; hab&iacute;a un auto de la producci&oacute;n de Mauro Viale. No era la televisi&oacute;n de ahora. Viv&iacute;amos secuestradas (N. de la R.: se refiere a Samanta Farjat) en hoteles... <strong>Era menor de edad, vunerable, no tomaba conciencia de todo eso. No entend&iacute;a de televisi&oacute;n y quedaron todos esos videos y dos que fueron armados por productores. Yo no ped&iacute; ser famosa, yo queria ser abogada</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Denegri no estaba anotada entre los oradores porque hab&iacute;a delegado la exposici&oacute;n y las respuestas a las preguntas que hiciera el Tribunal a sus abogados, cuatro en total. Fernando Burlando permaneci&oacute; de pie y en silencio. <strong>Pero Mart&iacute;n Leguizam&oacute;n, Graciela Medina y Marta Mattera se esforzaron ente la Corte con argumentos, por momentos, poco s&oacute;lidos</strong>. Ricardo Lorenzetti puso como ejemplo a &ldquo;los rockeros&rdquo;, en el sentido de que muchos de ellos no podr&iacute;an jactarse de su pasado. Hubo un murmullo de risas en la sala. Pero sobre ese punto pregunt&oacute; a los abogados de Denegri: <strong> &ldquo;&iquest;Se pretende limpiar el pasado? &iquest;Que haya un presente sin pasado?&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/derecho-olvido-europa-borrar-pasado-digital_1_8834330.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Corte deber&aacute; expedirse sobre un caso que se promocion&oacute; como &ldquo;Derecho al olvido&rdquo; pero que no encaja como la legislaci&oacute;n que rige en la Uni&oacute;n Europea desde 2016</a>, sino que trasciende los presuntos da&ntilde;os y perjuicios de una personas f&iacute;sica y ata&ntilde;e, sobre todo, a la libertad de expresi&oacute;n y al derecho a la informaci&oacute;n. <strong>Google pide a la Corte que revoque las sentencias anteriores, que son a favor de Denegri</strong>. La cuesti&oacute;n de g&eacute;nero, la violencia medi&aacute;tica y el derechos de los usuarios de Internet son otros criterios que se debaten en la segunda y &uacute;ltima audiencia p&uacute;blica en la casi &ldquo;Denegri contra Google&rdquo;. No hay plazos para que la Corte emita su sentencia.
    </p><p class="article-text">
        <em>VDM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Victoria De Masi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/natalia-denegri-corte-no-pedi-famosa-queria-abogada_1_8843024.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Mar 2022 15:41:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Natalia Denegri a la Corte: "Yo no pedí ser famosa, yo quería ser abogada"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Natalia Denegri,Google,Derecho al olvido]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Natalia, Samanta, la cuestión de género y la violencia mediática en tele de los 90 y en Google de hoy]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/genero-violencia-mediatica-denegri-google_1_8837745.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5445f0f3-0c2e-4298-af91-99680910c171_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Natalia, Samanta, la cuestión de género y la violencia mediática en tele de los 90 y en Google de hoy"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Qué hacemos con la tele de los noventa? ¿Cómo nos mira la Justicia a las mujeres?</p></div><p class="article-text">
        <strong>Natalia Denegri vive en Miami, donde form&oacute; una familia y se convirti&oacute; en una celebridad. </strong>Cuando se refiere a la demanda que inici&oacute; en la Justicia argentina <strong>argumenta que la permanencia en Internet de ciertos contenidos que la relacionan al Caso Coppola le generan un da&ntilde;o a su honor, honra e intimidad, y que busca impedir que sus hijos est&eacute;n expuestos a esos materiales cuando crezcan y la </strong><em><strong>googleen</strong></em>. Adem&aacute;s cuenta con otro fallo a su favor, fechado en julio de 2020: el <strong>Juzgado en lo Contencioso Administrativo Federal N&deg;5</strong> reconoci&oacute; que al ser menor de edad de acuerdo a la ley vigente entonces,<strong> Denegri fue v&iacute;ctima de la &ldquo;causa del Jarr&oacute;n&rdquo;</strong>. Ella agrega que <strong>aquellos programas eran &ldquo;armados&rdquo; y que no ten&iacute;a &ldquo;poder decisi&oacute;n sobre sus participaciones&rdquo;</strong>. Al momento de <em><strong>Mediod&iacute;a con Mauro</strong></em>, el ciclo conducido por Mauro Viale en 1996, <strong>Denegri ten&iacute;a 19 a&ntilde;os</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ayer por la tarde, Denegri y Samanta Farjat coincidieron en el programa de A24, </strong><em><strong>El Noti</strong></em><strong>,</strong> conducido por Paulo Vilouta. <strong>Farjat estaba en el piso y Denegri, que est&aacute; en Buenos Aires porque vino especialmente para participar de las audiencias, sali&oacute; por tel&eacute;fono</strong>. Hubo una<strong> coincidencia </strong>entre ambas: <strong>hace muchos a&ntilde;os que no se ven</strong>; <strong>le gustar&iacute;a mucho verse</strong>. Y hubo una <strong>diferencia</strong>: Farjat blanque&oacute; a su hija, hoy de 21 a&ntilde;os -casi la misma edad que ten&iacute;an ellas all&aacute; por los noventa- que se hizo famosa por haber sido parte de un esc&aacute;ndalo medi&aacute;tico-pol&iacute;tico con implicancia judicial y policial. <strong>Farjat no tiene nada que ocultar a su familia. Denegri, en cambio, est&aacute; preocupada: el bullying en los Estados Unidos, donde vive, parece que puede ser terrible, como ac&aacute;</strong>. Igual Farjat dej&oacute; en claro, con un abogado sentado al lado, que est&aacute; atenta a la sentencia de la Corte porque puede aprovechar el viento de cola del juicio que inici&oacute; Denegri.
    </p><p class="article-text">
        En ese paso fugaz por la tele, <strong>Denegri y Farjat ajustaron la cuesti&oacute;n de g&eacute;nero sobre el Caso Coppola, en su dos dimensiones: la judicial y la televisiva</strong>. Dijo Denegri: &ldquo;Fuimos manipuladas en esos programas, como dijo Samanta, por los productores. Nos llevaban a dormir a un hotel. Est&aacute;bamos secuestradas. Una quer&iacute;a salir del hotel y no pod&iacute;as ir a la esquina porque los productores ten&iacute;an miedo de que fueras al programa de la competencia&rdquo;. Farjat hizo su aporte: &ldquo;Nos planteamos (con Natalia) c&oacute;mo ser&iacute;a todo hoy, con los derechos que tiene la mujer&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Antes de que la voz de Denegri irrumpiera en el aire, <strong>Samanta se hab&iacute;a reivindicado. Nos dijo a los espectadores que no hemos notado, todav&iacute;a, que gracias a ellas el caso que marc&oacute; la d&eacute;cada del '90 mostr&oacute; su cara m&aacute;s corrupta</strong>:<strong> la de la connivencia pol&iacute;tica, policial y judicial que arregla cuentas &ldquo;haciendo camas&rdquo; con droga trucha a personajes de relevancia p&uacute;blica</strong>. El Caso Coppola.<strong> Todo eso entr&oacute; en el jarr&oacute;n de Guillermo, el m&aacute;nager de Diego.</strong> La Justicia y la Tele siguen siendo puntos de encuentro para la memoria patria.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Farjat no tiene nada que ocultar a su familia. Denegri, en cambio, está preocupada: el bullying en los Estados Unidos, donde vive, parece que puede ser terrible, como acá.</p>
          </div>

  </blockquote><h3 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; hacemos con la tele de los noventa? &iquest;C&oacute;mo nos mira la Justicia a las mujeres?</h3><p class="article-text">
        El <strong>Centro de Estudios en Libertad de Expresi&oacute;n (CELE)</strong>, que depende de la<strong> Facultad de Derecho de la Universidad de Palermo</strong>, present&oacute; un <em>amicus curiae. L</em>a Corte no los convoc&oacute; para la audiencia de hoy. El informe que hab&iacute;an elaborado para participar de la audiencia p&uacute;blica es interesante: all&iacute; se&ntilde;alan la <strong>&ldquo;mirada de g&eacute;nero&rdquo; </strong>que se la ha impreso al caso <strong>&ldquo;Denegri contra Google&rdquo; en el fallo de segunda instancia</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Este es un p&aacute;rrafo de la sentencia que emiti&oacute; en agosto de 2020 la Sala H de la C&aacute;mara Nacional de Apelaciones en lo Civil: <strong>&ldquo;(la actora era) una persona joven, sin experiencia, que seguramente se vio confundida por su extra&ntilde;a fama circunstancial, y que seguramente debe sentirse mortificada por apreciar esas im&aacute;genes poco decorosas, en especial luego de tanto tiempo y de haber formado una familia y desempe&ntilde;arse profesionalmente&rdquo;.</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El CELE, con la firma de su directora, la abogada <strong>Agustina del Campo</strong> y del investigador <strong>Ramiro &Aacute;lvarez Ugarte</strong>, repara en esta observaci&oacute;n y en su informe dice: &ldquo;El juicio que efect&uacute;a el tribunal supone que la actora se comport&oacute; de una manera poco respetuosa, sin recato, sin honra o sin honestidad. Pero<strong> ahora que es una mujer con experiencia y que ha conformado una familia </strong>(tal como se espera de ella) <strong>y se desempe&ntilde;a profesionalmente </strong>(con una carrera honrada podr&iacute;amos decir)<strong>, estas im&aacute;genes seguramente sean mortificantes para ella</strong> (quien ha expuesto su honra por demasiado tiempo).<strong> El argumento de la C&aacute;mara en este punto est&aacute; impl&iacute;citamente basado en una visi&oacute;n de las mujeres que las ubica en el mundo de la incapacidad. Esto no es novedoso; numerosas investigadoras han se&ntilde;alado, una y otra vez, c&oacute;mo los estereotipos de g&eacute;nero atraviesan a nuestra sociedad, incluyendo de manera especialmente notable al discurso jur&iacute;dico</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Denegri debe demostrar ahora ante la Corte que efectivamente aquellas intervenciones televisivas y la recirculaci&oacute;n de las im&aacute;genes la han afectado. <strong>Pero m&aacute;s all&aacute; de c&oacute;mo haya impactado en su vida personal, la demanda que impuso nos obliga a mirar para atr&aacute;s y reflexionar: &iquest;C&oacute;mo se hac&iacute;a televisi&oacute;n en los noventa?</strong> &iquest;Por qu&eacute; nos sent&aacute;bamos a mirar esos programas? &iquest;Por qu&eacute; nos hipnotizaba de esa manera, cu&aacute;l era el im&aacute;n? <strong>&iquest;Por qu&eacute; sigue vigente, a&ntilde;orada, por qu&eacute; es an&eacute;cdota viva?</strong> Esa tele nos identifica, es informaci&oacute;n pero tambi&eacute;n es nuestro capital m&aacute;s pop, aquello que los acad&eacute;micos llaman <strong>&ldquo;acervo cultural&rdquo;</strong>. Entonces:<strong> &iquest;qu&eacute; hacemos, 26 a&ntilde;os despu&eacute;s, con Mauro Viale?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Natalia Zuazo</strong>, <strong>consultora en pol&iacute;tica y tecnolog&iacute;a</strong>, directora de la agencia Salto y autora de <em><strong>Guerras de Internet</strong></em> y <em><strong>Los due&ntilde;os de Internet</strong></em>, piensa en torno a lo que ahora nombramos como <strong>violencia medi&aacute;tica</strong>: &ldquo;Se puede debatir respecto de la responsabilidad de los medios de comunicaci&oacute;n en ese momento, c&oacute;mo Denegri fue usada o explotada.<strong> Ser&iacute;a interesante analizar si los medios de comunicaci&oacute;n han avanzado o no en esas situaciones. Pero no creo que concierne espec&iacute;ficamente para borrar su nombre y su imagen</strong>&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sobre si aquellos videos o im&aacute;genes que Denegri pretende que no sean rastreados por el buscador si googleamos su <em><strong>nombre + &ldquo;Caso Coppola&rdquo;</strong></em> y la idea de que eso podr&iacute;a <strong>atentar contra la libertad de expresi&oacute;n</strong>, Zuazo dice: &ldquo;Que es un acervo noticioso o cultural es otro argumento en favor de la diferenciaci&oacute;n entre<strong> la concepci&oacute;n de la libertad de expresi&oacute;n m&aacute;s individualista y la que plantea la Convenci&oacute;n Latinoamericana de Derechos Humanos</strong>, que entiende que es un derecho colectivo. <strong>Si lo entendemos como derecho colectivo, es considerable que ese material sea acervo cultural</strong>&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>VDM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Victoria De Masi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/genero-violencia-mediatica-denegri-google_1_8837745.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 17 Mar 2022 10:36:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Natalia, Samanta, la cuestión de género y la violencia mediática en tele de los 90 y en Google de hoy]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Google,Derecho al olvido,Natalia De Negri,Samanta Farjat,Guillermo Coppola,Televisión,Libertad de expresión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Denegri contra Google: arranca el debate en la Corte con oradores a favor y en contra del "Derecho al olvido"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/denegri-google-corte-oradores-derecho-olvido_1_8837662.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0a4f3550-a186-4ca7-95e6-efcd7ccc8053_16-9-discover-aspect-ratio_default_0." width="1200" height="675" alt="Denegri contra Google: arranca el debate en la Corte con oradores a favor y en contra del &quot;Derecho al olvido&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hubo 22 presentaciones pero el Máximo Tribunal convocó a doce expositores para que opinen hoy sobre la demanda que inició la mujer, conocida en los '90 a partir del Caso Coppola. La Corte deberá decidir si hace lugar a su pedido: que el buscador desvincule su nombre de ciertos contenidos que permanecen en Internet para que no aparezca en los resultados. Qué dirán los oradores.</p></div><p class="article-text">
        <strong>Luego de seis a&ntilde;os de litigio y dos fallos a favor, el reclamo de Natalia Denegri llega a la Corte Suprema de Justicia de la Naci&oacute;n</strong>. Denegri, que se hizo conocida a mediados de los noventa, <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/denegri-google-derecho-olvido-corte_1_8834014.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>pide a Google que desvincule su nombre de algunos contenidos que la relacionan al &ldquo;Caso Coppola&rdquo; </strong></a><strong>para que no aparezcan entre los resultados que arroja el buscador</strong>. Hoy desde las 10, en el primer d&iacute;a de audiencia p&uacute;blica desde que comenz&oacute; la pandemia, <strong>el M&aacute;ximo Tribunal escuchar&aacute; a quienes se presentaron como &ldquo;amicus curiae&rdquo;</strong> -Amigos del Tribunal- en el expediente: personas y organizaciones de la sociedad civil que<strong> aportar&aacute;n su punto de vista de cara a la sentencia que dictar&aacute; la Corte sobre un asunto que ata&ntilde;e a la libertad de expresi&oacute;n y al acceso a la informaci&oacute;n</strong>, adem&aacute;s del pedido de Denegri.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>elDiarioAR </strong></em><strong>pudo saber que se presentaron 22 </strong><em><strong>amicus curiae</strong></em>. De esa cantidad, los integrantes de la Corte Suprema eligieron a doce. Algunos de ellos -la minor&iacute;a- mantiene una posici&oacute;n neutral sobre el reclamo puntual: el resto acerca posiciones al buscador o a la demandante. De acuerdo a la causa, <strong>Denegri pide a </strong><em><strong>Google</strong></em><strong> que desindexe su nombre de</strong> <strong>21 art&iacute;culos publicados en los diarios </strong><em>Clar&iacute;n</em><strong> y</strong><em> La Naci&oacute;n</em><strong>, y de 11 videos de </strong><em>YouTube. </em>Pero en declaraciones al <strong>canal A24</strong>,<strong> la mujer dijo que su inter&eacute;s es que desvinculen su nombre solo a videos e im&aacute;genes que la relacionan al Caso Coppola</strong>, causa que la ancl&oacute; en el imaginario popular en 1996. Se refiere al programa conducido por Mauro Viale, por ejemplo, en el que canta una canci&oacute;n titulada <em><strong>"&iquest;Qui&eacute;n me la puso?"</strong></em> y se defiende a los golpes de la acusaci&oacute;n que le hace otra mujer. El ciclo se llam&oacute; <em><strong>Mediod&iacute;a con Mauro</strong></em>, emitido primero por <em><strong>ATC</strong></em>, hoy Televisi&oacute;n P&uacute;blica, y luego por <em><strong>Am&eacute;rica TV, </strong></em>entre 1996 y el a&ntilde;o siguiente.
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                    alt="Samanta Farjat (izq.) y Natalia Denegri (der.) en los &#039;90. Farjat nunca reclamó a la Justicia por haber quedado vinculada al Caso Coppola pero está atenta a la sentencia porque podría pedir lo mismo para ella."
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            <span class="title">
                Samanta Farjat (izq.) y Natalia Denegri (der.) en los &#039;90. Farjat nunca reclamó a la Justicia por haber quedado vinculada al Caso Coppola pero está atenta a la sentencia porque podría pedir lo mismo para ella.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Creo que hay un poquito de desinformaci&oacute;n&rdquo;</strong>, avis&oacute; Denegri al conductor de <em><strong>El Noti de A24</strong></em>, ayer por la tarde. Y sigui&oacute;: &ldquo;<strong>Yo no estoy pidiendo que borren noticias de la &eacute;poca. </strong>Yo soy periodista, tengo mi programa de tele en Estados Unidos, y jam&aacute;s ir&iacute;a en contra de la libertad de expresi&oacute;n. Lo que <strong>estoy pidiendo es que al buscar mi nombre no aparezcan los videos de la &eacute;poca, de las peleas, que no transmiten nada informativo, no tienen inter&eacute;s p&uacute;blico</strong>. Por el contrario: <strong>promueven la violencia de g&eacute;nero, la violencia medi&aacute;tica y digital</strong>&rdquo;. Dijo, adem&aacute;s, que la permanencia de esos contenidos en la Web le causan <strong>&ldquo;a&uacute;n hoy en d&iacute;a da&ntilde;o familiar, da&ntilde;o laboral&rdquo;.</strong> Aclar&oacute; que esos videos e im&aacute;genes no la definen: <strong>&ldquo;Soy mujer, argentina, mam&aacute;, periodista, empresaria, fil&aacute;ntropa, buena persona...&rdquo;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/denegri-google-derecho-olvido-corte_1_8834014.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El caso de Denegri llega a la Corte con dos fallos a favor: uno contradictorio y otro con criterios de decisi&oacute;n subjetivos</a>. En agosto de 2020, Google apel&oacute; el fallo de segunda instancia y el caso pas&oacute; al Tribunal Superior.  
    </p><h3 class="article-text">Voces a favor, en contra y &ldquo;neutrales&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Entre los oradores que expondr&aacute;n hoy ante la Corte est&aacute; el <strong>Centro de Estudios Legales y Sociales (</strong>Cels), que considera que el m&eacute;todo utilizado por los jueces civiles en las instancias anteriores no han incorporado en su an&aacute;lisis<strong> el real alcance que tiene el derecho a la libertad de expresi&oacute;n en la Argentina y c&oacute;mo deben interpretarse medidas que puedan limitarlo para acceder, buscar y recibir informaci&oacute;n de inter&eacute;s p&uacute;blico o social</strong>. Tampoco tuvieron en cuenta <strong>las caracter&iacute;sticas de persona p&uacute;blica que en la actualidad tiene Denegri</strong>, su participaci&oacute;n en asuntos que se hab&iacute;an comunicado ampliamente en la d&eacute;cada del 90 y<strong> c&oacute;mo acredit&oacute; el impacto concreto de cada uno de las publicaciones que pide desindexar en su vida privada</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los jueces de la C&aacute;mara Civil asimilaron el derecho al olvido digital con aquellos l&iacute;mites temporales que la legislaci&oacute;n fija para el tratamiento de datos personales por parte de registros p&uacute;blicos o privados vinculados con deudas econ&oacute;micas o antecedentes penales que tenemos <em>todes</em> por el paso del tiempo, para evitar situaciones de discriminaci&oacute;n o estigmatizaci&oacute;n. <strong>La soluci&oacute;n del caso, en cambio, sugiere una posible selecci&oacute;n por parte de personas p&uacute;blicas de historias sobre su pasado que interfiere en la circulaci&oacute;n de informaci&oacute;n referida a temas de inter&eacute;s amplio o social</strong>. En el escrito informamos a la Corte que estas pautas tienen que ser consideradas para la resoluci&oacute;n del caso&rdquo;, dice a <strong>elDiarioAR </strong>el director de Litigio y defensa legal del Cels, <strong>Diego Morales</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El abogado especializado en derecho constitucional <strong>Andr&eacute;s Gil Dom&iacute;nguez</strong> apoyar&aacute; a Denegri en su reclamo. &ldquo;En este caso puntual hay lugar al pedido de la demandante a que se bloquee el acceso por el motor de b&uacute;squeda de Google a los contenidos que refiere. <strong>En aquel entonces era una adolescente vulnerable</strong><em><strong> (N. de la R.: Denegri ten&iacute;a 19 a&ntilde;os entonces)</strong></em><strong>, sometida a violencia medi&aacute;tica. &iquest;Por qu&eacute; habr&iacute;a que cristalizarla en ese momento y en esa situaci&oacute;n?</strong> Se trata de una desindexaci&oacute;n parcial de acceso a contenidos a trav&eacute;s de su nombre. En este caso particularmente hay derecho al olvido, porque <strong>el peso del derecho al olvido es mayor que el de libertad de expresi&oacute;n</strong>. Claro que la sentencia de la Corte sobre esta causa podr&iacute;a sentar un fuerte precedente a nivel mundial&rdquo;, dice Gil Dom&iacute;nguez a <em><strong>elDiarioAR</strong></em>.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Se trata de una desindexación parcial de acceso a contenidos a través de su nombre. En este caso particularmente hay derecho al olvido, porque el peso del derecho al olvido es mayor que el de libertad de expresión.</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Andrés Gil Domínguez.</span>
                                        <span>—</span> Abogado especializado en derecho constitucional.
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La Asociaci&oacute;n de <strong>Entidades Period&iacute;stica Argentinas (ADEPA)</strong>, que agrupa a 180 empresas period&iacute;sticas de todo el pa&iacute;s, <strong>equipara el reclamo de Denegri a un acto de censura</strong>. Pero en la exposici&oacute;n de hoy se ubicar&aacute; en una posici&oacute;n equidistante entre las partes y apuntar&aacute; a cuestiones aleda&ntilde;as a esta causa en particular: <strong>no son las personas ni los buscadores quienes deben decidir qu&eacute; se elimina y qu&eacute; no</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>El inter&eacute;s o valor period&iacute;stico de una determinada informaci&oacute;n es un elemento cuya evaluaci&oacute;n es efectuada por periodistas, editoriales y p&uacute;blico en general a la hora de publicar una determinada noticia </strong>(...).<strong> </strong>La soluci&oacute;n no puede quedar en manos de la persona que quiere ocultar publicaciones period&iacute;sticas plenamente l&iacute;citas, ni tampoco en la decisi&oacute;n de las grandes plataformas, quienes eventualmente podr&iacute;an encontrar mucho m&aacute;s atrayente la supresi&oacute;n de informaci&oacute;n antes que transparentar y corregir sus algoritmos.<strong> Por ello, lo que se decida ata&ntilde;e a la prensa y a la ciudadan&iacute;a en general, y no solo a las partes</strong>&rdquo;, indican en parte del escrito que lleg&oacute; a la Corte y al que accedi&oacute; <em><strong>elDiarioAR</strong></em>.
    </p><p class="article-text">
        El caso fue promocionado por Denegri y su abogado como <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/derecho-olvido-europa-borrar-pasado-digital_1_8834330.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Derecho al olvido&rdquo;, pero no encaja en la ley que rige en la Uni&oacute;n Europea desde 2016</a>. A partir de las 10, en el cuarto piso del Palacio de Justica ser&aacute; el turno de las partes y del fiscal. <strong>No hay plazo establecido para que la Corte, &uacute;ltima instancia judicial del pa&iacute;s, dicte sentencia.</strong>&nbsp;Entre otros motivos, porque este caso<strong>&nbsp;podr&iacute;a marcar jurisprudencia a futuro</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <em>VDM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Victoria De Masi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/denegri-google-corte-oradores-derecho-olvido_1_8837662.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 17 Mar 2022 10:25:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Denegri contra Google: arranca el debate en la Corte con oradores a favor y en contra del "Derecho al olvido"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Natalia Denegri,Google,Derecho al olvido]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Qué es el Derecho al Olvido, la ley que rige en Europa y permite "borrar" el pasado digital de las personas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/derecho-olvido-europa-borrar-pasado-digital_1_8834330.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9356f2b2-dd54-4177-b402-c12ea034412e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1043311.jpg" width="565" height="318" alt="Qué es el Derecho al Olvido, la ley que rige en Europa y permite &quot;borrar&quot; el pasado digital de las personas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En la Unión Europea y desde 2016, un ciudadano puede completar un formulario y reclamar a un buscador que suprima los enlaces que redireccionan a información suya de vieja data y que lo perjudica en su vida cotidiana. En Latinoamérica no contamos con legislación al respecto. El caso "Costeja versus Google".</p></div><p class="article-text">
        El diario <em><strong>La Vanguardia </strong></em><strong>public&oacute; un aviso de remate de una casa, propiedad del abogado espa&ntilde;ol Mario Costeja que, en ese entonces, hab&iacute;a sido embargado por deberle dinero al Estado</strong>. Era 1998 y la conexi&oacute;n dom&eacute;stica a Internet, una rareza. <strong>A&ntilde;os despu&eacute;s, cuando digitalizaron el diario, Google index&oacute; su nombre a la subasta, por lo tanto cada vez que Costeja se googleaba (o googleaban su nombre) saltaba una deuda que ya no ten&iacute;a. </strong>Costeja hab&iacute;a levantado el embargo, es decir, en la &ldquo;vida real&rdquo; ya no era moroso. <strong>Pero cambiar ese dato en la &ldquo;vida virtual&rdquo; llev&oacute; varios juicios y varios a&ntilde;os</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Luchar contra Google es como luchar contra Dios&rdquo;</strong>, dijo el hombre cuando logr&oacute; vencer al &ldquo;gigante de Internet&rdquo;. Lo de &ldquo;gigante&rdquo; es cierto: la multinacional Google domina el 90% del mercado de b&uacute;squeda en la Web. El caso<strong> &ldquo;Costeja versus Google&rdquo; dio la vuelta al mundo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Costeja argument&oacute; a la Justicia que, como &eacute;l ya estaba al d&iacute;a con el Estado, no hab&iacute;a raz&oacute;n para que esa informaci&oacute;n estuviera disponible en Internet</strong>. En 2014, el Tribunal de Justicia de la Uni&oacute;n Europea, con sede en Luxemburgo, le dio la raz&oacute;n y <strong>Google debi&oacute; suprimir las </strong><em><strong>URLs</strong></em><strong> que derivaban a contenidos que lo relacionaban con una deuda</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Para los jueces, <strong>el hecho de que esa informaci&oacute;n quedara perpetuada en Internet chocaba con otro derecho, el que protege los datos personales</strong>. Para el buscador, y para especialistas en Derecho, pedir que se &ldquo;elimine&rdquo; cierta informaci&oacute;n de las personas colapsa con la libertad de expresi&oacute;n y el acceso a la informaci&oacute;n y al conocimiento.
    </p><p class="article-text">
        El Derecho al Olvido rige en la Uni&oacute;n Europea desde 2016: <strong>un ciudadano puede completar un formulario y reclamar a un buscador que suprima los enlaces que redireccionan a informaci&oacute;n suya de vieja data y que lo perjudica en su vida cotidiana</strong>. No hace falta, en principio, iniciar una demanda en la Justicia sino llenar la solicitud y entregarse a los tiempos del buscador. Y hay que armarse de paciencia porque el asunto no solo puede demorar, sino que esta <strong>atado a los criterios del buscador, que es, ahora, &ldquo;el nuevo juez&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>En Latinoam&eacute;rica no contamos con legislaci&oacute;n al respecto</strong>. Aun as&iacute;, mediante demanda en la Justicia, es posible pedirle a un buscador que retire informaci&oacute;n de un individuo que circula en Internet. Pero de hacerlo, entran en juego el <strong>derecho a la libertad de expresi&oacute;n -que se borre contenido que sea de inter&eacute;s p&uacute;blico- y el derecho a la Memoria, especialmente delicado en la regi&oacute;n. </strong>
    </p><h3 class="article-text"><strong>C&oacute;mo funciona el Derecho al Olvido en los pa&iacute;ses donde es ley </strong></h3><p class="article-text">
        -<strong>&iquest;C&oacute;mo se pide? </strong><a href="https://www.google.com/webmasters/tools/legal-removal-request?complaint_type=rtbf&amp;visit_id=637202230061146146-20083139&amp;rd=1" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><strong>En Google, el motor de b&uacute;squeda popular, pide que la persona que se ve afectada complete un formulario</strong></a><strong>. </strong>Hay que rastrear antes las <em>URLs</em> porque deben quedar indicadas. Y adem&aacute;s hay que argumentar los motivos del pedido.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Vale para todos? </strong>&iquest;Cualquier ciudadano mayor de edad puede reclamar que lo desindexen? &iquest;Est&aacute;n habilitados todos los personajes p&uacute;blicos, es decir, pol&iacute;ticos, famosos, empresarios o l&iacute;deres religiosos...? En Espa&ntilde;a, por ejemplo, <strong>el inter&eacute;s p&uacute;blico y la libertad de informaci&oacute;n prevalecen frente al derecho al olvido.</strong> Que una persona tenga una vida expuesta impone un l&iacute;mite: el funcionario p&uacute;blico debe tolerar mayor escrutinio de parte de la prensa y la sociedad, y el famoso debe demostrar un da&ntilde;o producto de la informaci&oacute;n -falsa o vieja- que permanece en la Web. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Qui&eacute;n decide si se elimina o no el contenido?</strong> &iexcl;El buscador! Google, por ejemplo, analiza cada solicitud de acuerdo a criterios. Tienen en cuenta el origen o la veracidad de la informaci&oacute;n que se intenta retirar, pero tambi&eacute;n consideran si ese dato que podr&iacute;a pertenecer a la vida privada no ata&ntilde;e a la vida p&uacute;blica de la persona que reclama. Y ah&iacute;... ah&iacute; avisan que es dif&iacute;cil que lo eliminen. Un ejemplo que el mismo buscador propone: <em>&ldquo;Es posible que la informaci&oacute;n sobre su vida personal no sea relevante para su vida p&uacute;blica como arquitecto. Sin embargo, si el contenido incluye cr&iacute;ticas sobre la calidad de su trabajo como arquitecto, ser&aacute; menos probable que lo retiremos. Nuestro enfoque consiste en evaluar si el acceso a dicha informaci&oacute;n proteger&iacute;a al p&uacute;blico frente a conductas p&uacute;blicas o profesionales inadecuadas, o bien permitir&iacute;a al p&uacute;blico informarse sobre su historial general como profesional o en relaci&oacute;n con su actividad p&uacute;blica&rdquo;</em>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Es posible borrar contenido personal de la Web?. No</strong>:<strong> </strong>un ciudadano europeo o residente en Europa puede pedir que se elimine el link que deriva a ese contenido, pero <strong>el contenido permanecer&aacute; en la Web y puedo obtenerse por otros medios</strong>: tan f&aacute;cil como hacer una captura de pantalla y <em>repostearlo </em>en alguna red social<strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Qu&eacute; pasa si una persona que ha cometido un delito y cumpli&oacute; una condena pide que levanten esa informaci&oacute;n de Internet? </strong>Explica Google Support:<strong> </strong><em>&ldquo;Si la informaci&oacute;n est&aacute; relacionada con una condena penal, valoraremos si es estrictamente necesario seguir mostr&aacute;ndola para proteger la libertad de informaci&oacute;n de nuestros usuarios (por ejemplo, para permitirles que se protejan frente a posibles delitos similares en el futuro)&rdquo;</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>VDM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Victoria De Masi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/derecho-olvido-europa-borrar-pasado-digital_1_8834330.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 16 Mar 2022 11:01:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Qué es el Derecho al Olvido, la ley que rige en Europa y permite "borrar" el pasado digital de las personas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Derecho al olvido,Google,Unión Europea]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El reclamo de Natalia Denegri contra Google por el "Derecho al olvido" llega a la Corte]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/denegri-google-derecho-olvido-corte_1_8834014.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4df1d98b-e2e8-4feb-9da5-550d15d3bfe0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El reclamo de Natalia Denegri contra Google por el &quot;Derecho al olvido&quot; llega a la Corte"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuenta con dos fallos a favor de la Justicia y quiere que el buscador "levante" de la Web algunos contenidos que vinculan su nombre al Caso Coppola. Mañana es la primera de las dos audiencias que fijó el Máximo Tribunal. ¿Borrar parte del pasado de un sujeto público es un derecho u obstaculiza el acceso a la información?</p></div><p class="article-text">
        <strong>Natalia Denegri pidi&oacute; a la Justicia que Google </strong><em><strong>desindexe</strong></em><strong> su nombre de contenidos que la relacionan con el &ldquo;Caso Coppola&rdquo;. </strong>M&aacute;s simple: Denegri quiere que sus apariciones en el programa de Mauro Viale, por ejemplo, no aparezcan entre los resultados si introducimos en el buscador su nombre y la palabra &ldquo;Coppola&rdquo;. M&aacute;s claro: Denegri reclam&oacute; a <em>Google</em> la desvinculaci&oacute;n de <strong>21 art&iacute;culos publicados en los diarios </strong><em><strong>Clar&iacute;n</strong></em><strong> y</strong><em><strong> La Naci&oacute;n</strong></em><strong>, y de 11 videos de </strong><em><strong>YouTube. </strong></em><strong>La Justicia ya le dio la raz&oacute;n en dos instancias</strong>, la &uacute;ltima en agosto de 2019, hace casi tres a&ntilde;os. Pero <em>Google</em> apel&oacute; la sentencia y<strong> el caso lleg&oacute; a la Corte Suprema de Justicia de la Naci&oacute;n</strong>. Habr&aacute; dos audiencias, ma&ntilde;ana y el viernes, en las que se debatir&aacute; algo m&aacute;s que el pedido de Denegri: <strong>el &ldquo;Derecho al olvido&rdquo;, </strong>un tema complejo porque <strong>colapsa con la libertad de expresi&oacute;n y el acceso a la informaci&oacute;n</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La vida de Natalia Denegri es muy distinta a la que ten&iacute;a hace 26 a&ntilde;os,<strong> cuando se hizo conocida por el caso Coppola</strong>. Vive en Miami, donde se cas&oacute; y arm&oacute; una familia, y se dedica a conducir programas en televisi&oacute;n, tarea que le vali&oacute; varios premios Emmy. <a href="https://adc.org.ar/wp-content/uploads/2021/01/Revista-Viva-181020.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">De acuerdo a esta nota publicada en Viva</a>, la revista de <em>Clar&iacute;n</em><em><strong>*</strong></em>, a Denegri no la averg&uuml;enza su pasado, sino que ese material ya &ldquo;no tiene valor period&iacute;stico&rdquo; y s&oacute;lo la perjudica ante sus hijos.<strong> Pero tiene otro argumento, sostenido por otro fallo a su favor</strong>.<a href="https://noticiasargentinas.com/sociedad/natalia-denegri-no-pido-atentar-contra-el-derecho-a-la-informacion-ni-busco-la-censura" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> A la agencia de noticias NA, Denegri asegur&oacute; que fue v&iacute;ctima de la &ldquo;causa del Jarr&oacute;n&rdquo;</a> <strong>por haber sido menor de edad</strong>, de acuerdo a la ley que reg&iacute;a entonces, dado que no hab&iacute;a cumplido a&uacute;n 21 a&ntilde;os. <strong>As&iacute; lo reconoci&oacute; el Juzgado Contencioso Administrativo Federal 5 en julio de 2020.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; es &ldquo;indexar&rdquo;? <strong>Un buscador &ldquo;indexa&rdquo; un nombre con un contenido con el objetivo de que al </strong><em><strong>googlear</strong></em><strong> los resultados sean &ldquo;exactos&rdquo;. </strong>Si la Corte Suprema de Justicia de la Naci&oacute;n confirma el fallo conseguido en segunda instancia por Denegri, <strong>Google deber&aacute; </strong><em><strong>levantar</strong></em><strong> contenidos que la relacionan con el Caso Coppola</strong>. M&aacute;s simple: no se podr&aacute; acceder a las participaciones en el programa de Viale, por ejemplo, si se escribe en el buscador de Google<em> &ldquo;Natalia Denegri, Natalia Ruth Denegri o Natalia Denegri - Caso Coppola&rdquo;</em>. Pero los videos no desaparecer&aacute;n de la Web, porque nada desaparece de Internet: <strong>para dar con ellos habr&aacute; que buscarlos con otra combinaci&oacute;n de palabras (o las mismas) pero en buscadores alternativos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por lo pronto, la Justicia hizo lugar al pedido de Denegri.<strong> La sentencia de primera instancia fue contradictora</strong>: &ldquo;Todo ciudadano que vivi&oacute; en Argentina en ese momento estuvo expuesto de manera pr&aacute;cticamente inevitable a tales acontecimientos televisivos, por lo que <strong>los videos, reportajes y escenas que en aquellos tiempos fueron pico de rating</strong>, puede decirse que <strong>pertenecen a la memoria colectiva y han sido el emergente de un debate p&uacute;blico que marc&oacute; una &eacute;poca</strong>&rdquo;, indica que el fallo, el mismo que indic&oacute; que el material en video deb&iacute;a ser desindexado. La <strong>Sala H de la C&aacute;mara Nacional de Apelaciones</strong>, que fall&oacute; en segunda instancia, confirm&oacute; la sentencia anterior con un <strong>criterio subjetivo: consider&oacute; &ldquo;de mal gusto&rdquo; </strong>las im&aacute;genes emitidas en vivo en aquella &eacute;poca, hoy visibles en Youtube. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Google decidi&oacute; apelar esa decisi&oacute;n y recurri&oacute; a la Corte Suprema.</strong><em> &ldquo;</em>Valoramos la oportunidad que brinda la Corte Suprema de debatir p&uacute;blicamente sobre un fallo que limita el derecho a la informaci&oacute;n y la libertad de expresi&oacute;n.<strong> La sentencia restringe el acceso a contenido period&iacute;stico, art&iacute;stico o humor&iacute;stico de car&aacute;cter legal que involucra a una persona que fue y es p&uacute;blica por su propia voluntad y se relaciona con un caso judicial de inter&eacute;s p&uacute;blico</strong>. El material forma parte del acervo cultural m&aacute;s all&aacute; de la valoraci&oacute;n subjetiva que se haga sobre su calidad. Es imprescindible analizar en profundidad el alcance de este tipo de decisiones judiciales, por las que millones de usuarios podr&iacute;an ver limitadas sus posibilidades de buscar y obtener informaci&oacute;n l&iacute;cita a trav&eacute;s de Internet&rdquo;, dijeron desde la compa&ntilde;&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Ese es el contexto en el que se dar&aacute;n las audiencias de ma&ntilde;ana y el viernes en Tribunales. A partir de las 10, en la primera audiencia p&uacute;blica desde que empez&oacute; la pandemia, los jueces de la Corte Suprema escuchar&aacute;n a los <em><strong>&ldquo;amicus curiae&rdquo; </strong></em>de ambas partes, Denegri y Google. La <strong>Asociaci&oacute;n de Entidades Period&iacute;sticas de Argentina (ADEPA), el Centro de Estudios Legales y Sociales (Cels)</strong>, Catalina Botero Marino y Edison Lanza, <strong>ex Relatores Especiales para la Libertad de Expresi&oacute;n de la Comisi&oacute;n Interamericana de Derechos Humanos</strong>, entre otras organizaciones,<strong> se pronunciar&aacute;n en contra del reclamo de Denegri. </strong>El viernes ser&aacute; el turno de las partes y del fiscal. <strong>No hay plazo establecido para que la Corte dicte sentencia.</strong> Entre otros motivos, porque este caso<strong> podr&iacute;a marcar jurisprudencia a futuro</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El caso Denegri contra Google<strong> no encaja, como se promociona, en el Derecho al olvido que rige en Europa</strong>. En 2014, el Tribunal de Justicia de la Uni&oacute;n Europea le dio la raz&oacute;n a <strong>Mario Costeja, un hombre que aparec&iacute;a en Internet como moroso cuando ya hab&iacute;a levantado la deuda. </strong>Google debi&oacute; suprimir las <em>URLs </em>que derivaban a contenidos que lo relacionaban con el antig&uuml;o embargo. As&iacute;, Costeja se convirti&oacute; en promotor involuntario de una<strong> ley vigente desde hace seis a&ntilde;os en Europa y que se conoce como &ldquo;Derecho al Olvido&rdquo;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Se&ntilde;ala Mart&iacute;n Becerra, especialista en medios de comunicaci&oacute;n y <em>Tics</em>, docente e investigador de Conicet, <a href="https://www.letrap.com.ar/nota/2022-3-10-9-42-0-caso-coppola-la-corte-define-entre-derecho-al-olvido-y-acceso-a-la-informacion" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en esta columna publicada en Letra P</a>: &ldquo;<strong>A diferencia del caso Costeja (donde aparec&iacute;a como deudor un sujeto que ya no lo era), la informaci&oacute;n que refiere al &lsquo;caso C&oacute;ppola&rsquo; que se solicita </strong><em><strong>deslinkear</strong></em><strong> no es falsa o err&oacute;nea</strong>, y tampoco compromete datos personales o sensibles de Denegri, sino que es un archivo de comportamientos pasados, p&uacute;blicos y voluntarios, que no se ajustan a la autopercepci&oacute;n reputacional de la demandante en el presente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La Corte deber&aacute; pronunciarse sobre un derecho personal&iacute;simo que ata&ntilde;e a una mujer que qued&oacute; anclada en el imaginario social por un hecho, uno de los tantos, que marc&oacute; la d&eacute;cada del noventa</strong>. La pregunta es si este tema no merece un debate m&aacute;s profundo y en otro &aacute;mbito: <strong>&iquest;borrar selectivamente el pasado de un individuo es una decisi&oacute;n de la Justicia o un derecho que se logra, debate mediante, en el Congreso?</strong> Sobre el acceso a la informaci&oacute;n: &iquest;Es posible recortar la Historia, hacer de cuenta que eso, algo, no sucedi&oacute;? Y ya que estamos:<strong> &iquest;C&oacute;mo se hace para &ldquo;olvidar&rdquo; en un pa&iacute;s que conmemora el D&iacute;a de la Memoria?</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>VDM</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>* elDiarioAR quiere que su comunidad de lectores y lectoras sepan de donde se tom&oacute; el dato o la fuente citada en la nota. En este caso, la autora deriv&oacute; a la web de una organizaci&oacute;n porque el medio que public&oacute; el contenido originalmente elimin&oacute; el texto de su archivo digital.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Victoria De Masi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/denegri-google-derecho-olvido-corte_1_8834014.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 16 Mar 2022 11:01:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El reclamo de Natalia Denegri contra Google por el "Derecho al olvido" llega a la Corte]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Google,Derecho al olvido,Natalia Denegri]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ser olvidado: el derecho frente a los recuerdos lesivos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/olvidado-derecho-frente-recuerdos-lesivos_129_8762170.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a5da755f-d188-4f7a-8bd1-fb58be739a3a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ser olvidado: el derecho frente a los recuerdos lesivos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Borges, Proust, Natalia Denegri y el derecho al olvido, por Juan José Becerra</p></div><p class="article-text">
        La Corte Suprema de Justicia de la Naci&oacute;n convoc&oacute; a la primera audiencia p&uacute;blica del a&ntilde;o en la que se discutir&aacute; la causa que tiene como actora a Natalia Denegri y que motivar&aacute; un pronunciamiento acerca del denominado <strong>&ldquo;derecho al olvido&rdquo;.</strong> En ese contexto, atendiendo a las disrupciones implicadas en el tema, una reflexi&oacute;n sobre las fronteras conceptuales y el significado de la memoria y el olvido en el discurrir de la vida humana, pueden contribuir a sumergirnos en el debate.
    </p><p class="article-text">
        Nietzsche comienza su texto &ldquo;Sobre la utilidad y el perjuicio de la historia para la vida&rdquo; con la siguiente escena: &ldquo;Contempla el reba&ntilde;o que pasta delante de ti: ignora lo que es el ayer y el hoy, brinca de aqu&iacute; para all&aacute;, come, descansa, digiere y vuelve a brincar, y as&iacute; desde la ma&ntilde;ana a la noche, de un d&iacute;a a otro, en una palabra: atado a la inmediatez de su placer y disgusto, en realidad atado a la estaca del momento presente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        All&iacute; ubica el autor una diferencia sustancial entre los animales y los seres humanos. Para nosotros, el pasado es una cadena que siempre nos acompa&ntilde;a. Es asombroso, dice el pensador, &ldquo;ah&iacute; est&aacute; el instante presente, pero en un abrir y cerrar de ojos desaparece. Surge de la nada para desaparecer en la misma nada. Sin embargo, luego regresa como un fantasma perturbando la calma de un presente posterior&rdquo;.&nbsp; El hombre intenta levantarse con todas sus fuerzas de ese gran y pesado lastre que es su pasado. &Eacute;ste no hace sino aplastarlo hacia abajo o doblegarlo hacia los lados, obstaculizando su marcha como un peso invisible y oscuro.
    </p><p class="article-text">
        En las m&aacute;s peque&ntilde;as y grandes dichas hay algo que hace que la felicidad sea tal: <strong>el poder olvidar o, dicho de manera m&aacute;s erudita, la capacidad de poder sentir de manera no hist&oacute;rica, abstray&eacute;ndose de toda duraci&oacute;n</strong>. Por eso, quien carezca de esa posibilidad padecer&aacute; una vida insoportable.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Borges, en un sentido similar, nos ense&ntilde;&oacute; a trav&eacute;s de &ldquo;Funes, el memorioso&rdquo; este caso extremo de un hombre que se encontraba despose&iacute;do completamente de la fuerza de olvidar, alguien que lo recordaba todo.&nbsp; En el cuento, el protagonista confiesa: &ldquo;m&aacute;s recuerdos tengo yo solo que los que habr&aacute;n tenido todos los hombres desde que el mundo es mundo&rdquo;, &ldquo;mis sue&ntilde;os son como la vigilia de ustedes&rdquo;,&nbsp; y m&aacute;s adelante a&ntilde;ade: &ldquo;mi memoria, (&hellip;) es como vaciadero de basuras&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si bien, fuera de la arena ficcional, no existe un Funes entre nosotros, las nuevas tecnolog&iacute;as, y concretamente el irrefrenable poder de internet, ocupan de alg&uacute;n modo ese sitio.&nbsp; All&iacute; parece que nada se pierde, conviven los relatos verdaderos con los falsos, los elogiosos con los ofensivos, los placenteros con los fastidiosos, los presentes con los pasados. Pero, no s&oacute;lo cohabitan en un espacio intangible, sino que gozan de m&aacute;xima disponibilidad y la priorizaci&oacute;n de uno por sobre el resto depende de diversos factores, entre los cuales la voluntad de quien busca ocupa un lugar relegado.
    </p><p class="article-text">
        En pocas palabras, <strong>la potencia del olvido, </strong>o por lo menos la aptitud para armonizarlo con la memoria, que nos permite una vida vivible, no basta con verificarse en los procesos subjetivos individuales, ni siquiera es suficiente que se aten&uacute;en ciertos recuerdos en el seno de nuestros v&iacute;nculos sociales, ahora tambi&eacute;n debe ped&iacute;rsele clemencia a Google.
    </p><p class="article-text">
        La reflexi&oacute;n previa pretende aterrizar en el caso que ha recuperado estado p&uacute;blico a partir de su inclusi&oacute;n en la agenda de audiencias p&uacute;blicas que la Corte Suprema fij&oacute; para este a&ntilde;o. Se trata de la controversia planteada por Natalia Denegri, quien solicit&oacute; judicialmente la supresi&oacute;n de toda vinculaci&oacute;n de los buscadores pertenecientes a &ldquo;Google Inc.&rdquo; (Google y Youtube), entre su nombre y cualquier imagen o video, obtenidos hace veinte a&ntilde;os o m&aacute;s, que exhiban eventuales escenas que pudo haber protagonizado cuyo contenido pueda mostrar agresiones verbales o f&iacute;sicas, insultos, discusiones en tono elevado, escenas de canto y/o baile, as&iacute; como tambi&eacute;n videos de posibles reportajes televisivos en los que la actora hubiera brindado informaci&oacute;n de su vida privada.&nbsp;<strong> Todo ello relacionado con el denominado caso &ldquo;Coppola&rdquo; que condujo a la condena y destituci&oacute;n de un juez federal, su secretario y ex polic&iacute;as.</strong>&nbsp; Sus razones dan cuenta que, am&eacute;n de la veracidad de la informaci&oacute;n, se trata de noticias perjudiciales y que carecen de inter&eacute;s p&uacute;blico, hist&oacute;rico, cient&iacute;fico, por lo que deber&iacute;an ser removidas por el paso del tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Tanto la primera instancia como la Sala H de C&aacute;mara Nacional de Apelaciones en lo Civil, acogieron parcialmente la pretensi&oacute;n de Denegri, pero frente a la interposici&oacute;n de un Recurso Extraordinario Federal por parte de Google, es el tiempo de la Corte.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En ese contexto, se discute acerca de la existencia de un &ldquo;derecho al olvido&rdquo;, espec&iacute;ficamente concerniente a los entornos digitales (&ldquo;Derecho al olvido digital&rdquo;), es decir, la cuesti&oacute;n es controvertida en virtud de los alcances que pretende d&aacute;rsele y las tensiones con el derecho a la libertad de expresi&oacute;n y el derecho a la informaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de otros antecedentes, el caso &ldquo;Google Spain, Google Inc. y AEPD, Mario Costeja Gonz&aacute;lez&rdquo; (conocido como &ldquo;Caso Costeja&rdquo;), del Tribunal de Justicia de la Uni&oacute;n Europea constituye un punto de referencia ineludible.&nbsp; En el a&ntilde;o 1998 el Diario &ldquo;La Vanguardia&rdquo; de Espa&ntilde;a hab&iacute;a publicado por mandato de la Tesorer&iacute;a de la Seguridad Social dos anuncios sobre una subasta de inmuebles titularizados por Mario Costeja, para afrontar una serie de deudas. Desde luego que la normativa preve&iacute;a este tipo de anuncios, a pesar de la incomodidad que pudiesen generar. El inconveniente apareci&oacute; cuando, tras el transcurso de un tiempo relevante y superada la subasta, las publicaciones permanec&iacute;an vigentes &ndash;una vez digitalizada la hemeroteca del peri&oacute;dico- y ofrecidas en la lista de resultados para las b&uacute;squedas asociadas con el nombre del implicado. Por eso, Costeja requiri&oacute; tanto a &ldquo;La Vanguardia&rdquo; como a &ldquo;Google&rdquo; la supresi&oacute;n de esa informaci&oacute;n con el prop&oacute;sito de preservar su honor y de que se protejan sus datos en la red.&nbsp; Tras el derrotero procesal,<strong> el Tribunal reconoci&oacute; la obligaci&oacute;n de Google de retirar el acceso a determinados contenidos para garantizar&nbsp;as&iacute; el &ldquo;derecho al olvido&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En ese sentido, los derechos alegados por Costeja prevalec&iacute;an, seg&uacute;n el fallo, no s&oacute;lo sobre el inter&eacute;s econ&oacute;mico del gestor del motor de b&uacute;squeda, sino tambi&eacute;n sobre el inter&eacute;s del p&uacute;blico en acceder a la mencionada informaci&oacute;n en una b&uacute;squeda que verse sobre el nombre de esa persona.&nbsp; Pero, en la decisi&oacute;n consta una aclaraci&oacute;n que adquiere significaci&oacute;n para pensar el asunto &ldquo;Denegri&rdquo;: no se arribar&iacute;a al mismo resultado si &ldquo;por razones concretas, como el papel desempe&ntilde;ado por el interesado en la vida p&uacute;blica, la injerencia en sus derechos fundamentales est&aacute; justificada por el inter&eacute;s preponderante de dicho p&uacute;blico en tener, a ra&iacute;z de esta inclusi&oacute;n, acceso a la informaci&oacute;n de que se trate&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De tal modo, para que opere esta prerrogativa no basta con el disgusto del afectado, <strong>debe acreditarse que efectivamente la informaci&oacute;n disponible es da&ntilde;ina (no es suficiente el simple deseo)</strong>, adem&aacute;s del transcurso de un tiempo razonable, la ausencia de trascendencia hist&oacute;rica de los datos y, por lo tanto, que no se torne necesaria su permanencia para asegurar el derecho a la informaci&oacute;n. Estos elementos, sumados a que Denegri &ndash;a diferencia de Costeja- es una figura p&uacute;blica, conducen a la conclusi&oacute;n de que el contenido del &ldquo;derecho al olvido&rdquo;, en los t&eacute;rminos empleados por el Tribunal de Justicia de la Uni&oacute;n Europea,<strong> no ser&iacute;a linealmente trasladable.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, no es prudente soslayar que las restricciones a la libertad de expresi&oacute;n deben siempre interpretarse de manera estricta, por el impacto que posee este derecho para la vigencia de la vida democr&aacute;tica, sobre todo si se persigue el bloqueo o filtrado de v&iacute;nculos a una herramienta de b&uacute;squeda en internet. En esta sinton&iacute;a se ha expedido el Procurador ante la Corte V&iacute;ctor Abramovich, desmarc&aacute;ndose de los pronunciamientos emitidos por las instancias inferiores.
    </p><p class="article-text">
        En suma, la Corte Suprema tendr&aacute; ocasi&oacute;n de reconocer o negar a Natalia Denegri su derecho al olvido, aunque m&aacute;s all&aacute; de los contornos del caso, ser&aacute; un escenario atractivo para que el discurso jur&iacute;dico tome posici&oacute;n en aquella preocupaci&oacute;n planteada por Nietzsche.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si necesitamos de ciertos olvidos, del alg&uacute;n tipo de interrupci&oacute;n frente a la continuidad incesante de lo que pas&oacute;, de un juicio que discrimine aquello que merece ser recordado de lo que no, entonces, corresponder&aacute; trazar esos l&iacute;mites. L&iacute;mites que no podr&aacute;n apagar totalmente al &ldquo;Funes&rdquo; que vive en el espacio digital, ni borrar definitivamente los hechos de la memoria humana, pero quiz&aacute;s contribuyan para que algunos sujetos <strong>se desaten &ndash;un poco- de los recuerdos lesivos</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <em>Profesor e Investigador de la Facultad de Derecho de la UNR</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Franco Gatti]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/olvidado-derecho-frente-recuerdos-lesivos_129_8762170.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 19 Feb 2022 03:03:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ser olvidado: el derecho frente a los recuerdos lesivos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Corte Suprema,Derecho al olvido,Natalia Denegri]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Borges, Proust, Natalia Denegri y el derecho al olvido]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/borges-proust-natalia-denegri-derecho-olvido_129_8742591.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ed1b2868-be85-454d-b6ac-f1fcde4540d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Borges, Proust, Natalia Denegri y el derecho al olvido"></p><p class="article-text">
        <strong>Borges, el escritor del olvido, fue el maestro del resumen. </strong>Su renuncia a la novela para no malograr por extensi&oacute;n la intensidad de las ideas, su afici&oacute;n a divulgar la gracia de los lenguajes formales y el inter&eacute;s de lo que a&uacute;n hoy llamamos, como &eacute;l, las tramas, o sea al cabler&iacute;o de acero del que cuelgan las aventuras, alcanz&oacute; dos grandes momentos de fobia: &ldquo;Pierre Menard, autor de El Quijote&rdquo; y &ldquo;Funes, el memorioso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ambos cuentos revelan la monstruosidad del recuerdo, al que para ser m&aacute;s precisos podemos llamar tambi&eacute;n repetici&oacute;n. Un tipo de repetici&oacute;n art&iacute;stica o artesanal, en estos casos expresados como tristes emulaciones de las respectivas experiencias de escribir y vivir. <strong>Escribir exactamente lo que se ley&oacute;, o recordar exactamente lo que se ha vivido es (no nos importan las ex&eacute;gesis triunfantes de esos cuentos) un desplazamiento hacia una zona infernal de la vida.</strong> Se trata del infierno del todo, por no decir del &ldquo;todo de nuevo&rdquo;, una manifestaci&oacute;n insoportable de la totalidad como lo &uacute;nico, como lo mismo. El punto del que no se puede salir. Lo que anula el curso del tiempo, esa bestia alimentada del presente que para Borges &ldquo;bajaba&rdquo; del futuro.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Funes es la prueba uruguaya de que si se recuerda no se puede vivir.</strong> Los eventos no pasan. Que queden estacionados enloquece la percepci&oacute;n e impone una organizaci&oacute;n no jer&aacute;rquica de la vida. All&iacute;, la banalidad m&aacute;s baja tiene el m&aacute;ximo rendimiento de conservaci&oacute;n. La vida es un museo de criterios indiscriminados. Quiz&aacute;s haya una lecci&oacute;n inesperada en esta falla de experimentar una vida sin p&eacute;rdidas, sin aire que corra entre los hechos: nadie decide sobre sus recuerdos. &iquest;Qu&eacute; es lo que puede recordar uno de s&iacute; mismo? &iquest;Y uno de los dem&aacute;s? &iquest;Y los dem&aacute;s de uno? &iquest;Y los dem&aacute;s de los dem&aacute;s? Y esos recuerdos que caen de la memoria en hilachas retr&aacute;ctiles, que se asoman y se esconden, se extienden y se comprimen, &iquest;cu&aacute;nto tiempo pueden sostener su &ldquo;verdad&rdquo;?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Proust, el escritor de la memoria (de la memoria como regodeo en la muerte), hizo de&nbsp;<em>Vista de Delf</em>, de Veermer (&ldquo;un artista desconocido para siempre&rdquo;) un punto h&iacute;per concentrado de atenci&oacute;n, digamos un memorial fetiche m&aacute;s c&eacute;lebre que sus remanidas madelaines de concha (para 12 unidades: 140 g. de manteca, 2 huevos, 125 g. de az&uacute;car, 140 g. de harina, una cucharada de levadura, una cucharada de esencia de vainilla). <strong>Y es m&aacute;s c&eacute;lebre porque las madelaines son el recuerdo de un hecho de panificaci&oacute;n m&aacute;s o menos subjetivo.</strong> Mientras que la contemplaci&oacute;n de un cuadro de Veermer, del que los maestros de historia del arte nos dicen qu&eacute; es antes de que nazcamos, es un hecho m&aacute;s o menos objetivo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De&nbsp;<em>Vista de Delf,&nbsp;</em>de todo el cuadro<em>,&nbsp;</em>Proust nos subraya el inter&eacute;s de un cr&iacute;tico por un detalle: una pared pintada de amarillo. Como su nombre lo indica, el cuadro es una vista de Delf, de la que se ven barcos anclados en su puerto desde la orilla contraria, donde unas personas observan el paisaje mientras son parte del paisaje. Y el paisaje incluye, por supuesto, una nubes holandesas heladas condicionando la luz del cielo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El sol cae desparejo, y en esa ambivalencia, un haz da de lleno contra una pared amarilla en la que se hunde la oscuridad de una ventana de &aacute;tico. A Bergotte, el personaje escritor que va a morir en &ldquo;La prisionera&rdquo;, el quinto ladrillo de&nbsp;<em>En busca del tiempo perdido,&nbsp;</em>se le han disparado los n&uacute;meros de la uremia, no obstante lo cual sale de su casa y va a ver el cuadro. Lo ve. Lo ve todo, pero de todo lo que ve se queda con algo: la pared amarilla. Antes, no le hab&iacute;a prestado atenci&oacute;n. Directamente, ese detalle no estaba en su memoria. Pero s&iacute; en la del cr&iacute;tico, por el que se arriesg&oacute; a salir con su salud deshecha. Entonces vio la pared &ldquo;como la mariposa amarilla que un ni&ntilde;o querr&iacute;a agarrar&rdquo;, se dijo: &ldquo;As&iacute; tendr&iacute;a que haber escrito yo&rdquo;, y muri&oacute;, porque as&iacute; de melodram&aacute;tico es el arte proustiano.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quedarse con algo (incluso con lo que antes fue desapercibido) como Bergotte con ese fragmento de pared clareada por el sol, nos recuerda la din&aacute;mica y la estructura cambiantes del recuerdo. &iquest;Por qu&eacute; fijarlo? En honor a la verdad, seguro que no. <strong>La verdad va y viene en al carro del lenguaje que la saque a pasear.</strong> Sin embargo, la tendencia, a&uacute;n hoy en este mar de dispersi&oacute;n, es hacer una memoria que quede fija, sembrar de monumentos el recuerdo y darle a una parte lo que no se podr&iacute;a obtener del todo. Una calamidad policial que le debemos a la tecnolog&iacute;a, que si no es tecnolog&iacute;a del movimiento lo es de la memoria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta larga introducci&oacute;n con Borges y Proust de adornos de lujo obedece a una causa justa: <strong>recordar que el 17 de marzo, la Corte Suprema de Justicia de la Naci&oacute;n tratar&aacute; en audiencia p&uacute;blica el llamado &ldquo;derecho al olvido&rdquo; por una denuncia de Natalia Denegri contra Google por asociar su nombre con el &ldquo;Caso C&oacute;ppola&rdquo;, por el que la conocimos juntos a otros grandes personajes del teatro de la vida.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Denegri no quiere que se olviden de ella, sino que no la recuerden&nbsp;<em>exclusivamente&nbsp;</em>como una chica de 17 que cantaba &ldquo;&iquest;Quien me la puso?&rdquo; antes o despu&eacute;s de alguna&nbsp;batalla campal organizada por Mauro Viale en los estudios de Am&eacute;rica T.V.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora tiene 43 y desear&iacute;a que cuando escribamos su nombre en el buscador de Larry Page y compa&ntilde;&iacute;a no aparezca asociado a la velocidad del rayo a una caterva de delears de los a&ntilde;os '90. Preferir&iacute;a, con raz&oacute;n, que&nbsp;en &ldquo;noticias destacadas&rdquo; saltara en primer lugar su ficha de Wikipedia: &ldquo;actriz, conductora de televisi&oacute;n, productora y escritora argentina, residente en Miami&rdquo;; &ldquo;ha ganado diecisiete premios Emmy&rdquo; con documentales &ldquo;humanitarios&rdquo; sobre Venezuela.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El derecho al olvido es, en realidad, el derecho a no dejar que lo que sea que fuimos o somos se cristalice en una escena. </strong>Hay en esa jibarizaci&oacute;n de sinsentido biogr&aacute;fico una injusticia po&eacute;tica. &iquest;Qui&eacute;n podr&iacute;a ser reducido con precisi&oacute;n a una sola escena, a una sola frase, a una sola imagen solamente porque es&nbsp;<em>memorable</em>&nbsp;para los otros? Esta claro que la experiencia de vivir tiene matices selv&aacute;ticos y des&eacute;rticos, por lo general ignorado hasta por sus protagonistas. O se tiene una historia de vida productiva, ese tipo de historia insoportable en la que el h&eacute;roe o el amanuense del h&eacute;roe nos cuenta todo lo que hizo, o sea todo lo que produjo. O se arrea la&nbsp;vida para confinarla en un hecho aislado y representativo en el peor sentido dram&aacute;tico. Salvo que ese hecho aislado sea Er&oacute;strato incendiando Artemisa o Bin Laden Manhattan. <strong>Queda para una literatura del silencio que nadie va a escribir, contar la vida de quienes nunca hicieron nada (los hay, los hay).</strong>
    </p><p class="article-text">
        Natalia Denegri no es, no puede ser, solamente una chica que se trenza en lucha con otras mujeres desde hace treinta a&ntilde;os y desfila tarde y noche por las pantallas mientras canta una canci&oacute;n, la &uacute;nica que grab&oacute; en su vida, para darle al basural que la contrat&oacute; una chispa m&aacute;s de &ldquo;doble sentido&rdquo;. Eso tiene un l&iacute;mite. Por eso nuestros corazones laten de felicidad al saber que los supremos de la Naci&oacute;n Argentina, esos pr&iacute;ncipes de la jurisprudencia, el secretismo, las acordadas, las coordenadas intrigantes, los trajes de Giesso, los autos blindados, el tributo cero a la oficina de impuestos, el brindis navide&ntilde;o a lo revista Gente, las mesas ovales, las secretar&iacute;as, los conmutadores, las ferias y las masas finas van a obligarse a ver una y otra vez, porque es un gaje del oficio, el video de &ldquo;&iquest;Qui&eacute;n me la puso?&rdquo; y los archivos en los que Yayo Cozza, Samantha Farjat, el ex Juez Berlusconi y la Momia Demelli redujeron al pa&iacute;s en &ldquo;un caso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Veo en ese futuro que est&aacute; llegando al Doctor Lorenzetti, al Doctor Rosenkrantz y al resto de los otros doctores, absorber hasta el &uacute;ltimo segundo de VHS para impartir el fallo que estamos esperando desde El D&iacute;a del Jarr&oacute;n. Nada hay m&aacute;s importante que este asunto.&nbsp;&iquest;C&oacute;mo ser&aacute; la ceremonia? &iquest;Habr&aacute; risas contenidas, habr&aacute; iron&iacute;as solapadas? &iquest;O imperar&aacute; el ce&ntilde;o fruncido de siempre, la legendaria seriedad sacerdotal, los nervios bajo control?&nbsp;Los esperamos, amigos de la Corte, para hacernos una imagen definitiva de ustedes.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>JJB</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan José Becerra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/borges-proust-natalia-denegri-derecho-olvido_129_8742591.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 13 Feb 2022 03:04:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Borges, Proust, Natalia Denegri y el derecho al olvido]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Jorge Luis Borges,Marcel Proust,Derecho al olvido]]></media:keywords>
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