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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - ezequiel adamovsky]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/ezequiel-adamovsky/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - ezequiel adamovsky]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Ezequiel Adamovsky: “El proyecto de Milei solo podría funcionar con dos tercios de la población menos”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/elecciones-2023/ezequiel-adamovsky-proyecto-milei-funcionar-tercios-poblacion_1_10691761.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8dc92326-86a8-4f91-af6c-39ddf331df70_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ezequiel Adamovsky: “El proyecto de Milei solo podría funcionar con dos tercios de la población menos”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En su reciente libro, el historiador analiza el rasgo ultraderechista que adoptó el país y que en apenas dos días más podría cristalizarse en las urnas con una hipotética victoria de La Libertad Avanza. Un diálogo sobre microfascismo, individualismo extremo, la conexión histórica de la alianza Milei-Macri, el desafío de un potencial gobierno de Massa y los límites del kirchnerismo.</p></div><p class="article-text">
        <strong>Javier Milei</strong> apunta contra la Gendarmer&iacute;a para <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/elecciones-2023/lla-ahora-apunta-gendarmeria-dice-alteran-actas-pide-control_1_10690129.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">instalar cierta idea de &ldquo;fraude&rdquo;</a> para el domingo. <strong>Victoria Villarruel</strong> y su  diagn&oacute;stico de &ldquo;&iquest;C&oacute;mo pens&aacute;s resolver un pa&iacute;s devastado si no es con una tiran&iacute;a?&rdquo;. El siniestro mensaje de <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/elecciones-2023/presidente-juventud-radical-portena-denuncio-haber-recibido-amenazas-responsabilizo-lla_1_10687774.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;El Falcon pasa la semana que viene&rdquo;</a> que recibi&oacute; el presidente de la Juventud Radical porte&ntilde;a. Apenas tres episodios de las &uacute;ltimas horas que reflejan el espeso clima social en el que la Argentina llega al balotaje: &ldquo;microfascismos&rdquo;, como los identifica <strong>Ezequiel Adamovsky</strong>, quien acaba de publicar la serie de ensayos &ldquo;Del antiperonismo al individualismo autoritario&rdquo; (UNSAM Edita), un an&aacute;lisis detallado del rasgo ultraderechista que adopt&oacute; el pa&iacute;s y que en apenas dos d&iacute;as m&aacute;s podr&iacute;a cristalizarse en las urnas con una hipot&eacute;tica victoria de la f&oacute;rmula de La Libertad Avanza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adamovsky entiende el ascenso de Milei como un proceso abierto en 2015 con la llegada al poder de <strong>Mauricio Macri</strong>, que se profundiza ahora con la crisis econ&oacute;mica del gobierno de Alberto Fern&aacute;ndez y el avance de la ultraderecha a nivel global. Un c&oacute;ctel explosivo que solo puede traer &ldquo;caos econ&oacute;mico&rdquo; y &ldquo;m&aacute;s violencia&rdquo;, advierte en esta entrevista el historiador (Doctor por University College London), profesor en la Universidad Nacional de San Mart&iacute;n, investigador del CONICET y tambi&eacute;n <a href="https://www.eldiarioar.com/autores/ezequiel-adamovsky/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">columnista de elDiarioAR</a>. Un di&aacute;logo que busca entender mejor el clima de &eacute;poca, la profundizaci&oacute;n del individualismo que busca defenderse &ldquo;a los tiros&rdquo;, la conexi&oacute;n hist&oacute;rica de la alianza Milei-Macri, el desaf&iacute;o de un potencial gobierno de <strong>Sergio Massa</strong> y los l&iacute;mites del kirchnerismo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Tu compendio de ensayos incluye textos de hace ocho a&ntilde;os que podr&iacute;an haber sido escritos esta misma semana prebalotaje. &iquest;Estamos inmersos en un clima de ultraderecha?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Podemos pensar en tres momentos que est&aacute;n eclosionando. En Argentina estamos en medio de una crisis, con un gobierno que ha sido muy malo, dicho por propios y ajenos; y a su vez hay un ocaso del proyecto kirchnerista, muy fuertemente anclado en la presencia del Estado y la expansi&oacute;n de derechos, que genera como reacci&oacute;n contraria el impulso a aferrarse a lo &uacute;nico que parece que queda: el proyecto individual. Pero tambi&eacute;n hay una expansi&oacute;n de la extrema derecha como fen&oacute;meno mundial: est&aacute; sucediendo en pa&iacute;ses que no tienen crisis econ&oacute;mica o que no vienen de una experiencia como la del kirchnerismo. Eso tiene que ver con el largo plazo, como consecuencia l&oacute;gica de una pr&eacute;dica liberal de hace ya dos siglos en el mundo, que nos invita a ser ego&iacute;stas literalmente: ocuparnos cada cual de su propio inter&eacute;s y desentenderse de la comunidad, con la promesa de que cada uno tendr&aacute; un espacio individual para desarrollarse.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;El capitalismo ya no puede cumplir su propia promesa del desarrollo personal?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Esa promesa en verdad siempre fue una fantas&iacute;a, porque no existe un espacio individual personal: nuestras vidas est&aacute;n interconectadas. Y las personas se sienten invadidas tanto por el Estado como por los vecinos, que reclaman derechos y dem&aacute;s demandas. En este momento el capitalismo est&aacute; en un momento implosivo, presiona cada vez m&aacute;s, nos aprieta m&aacute;s unos a otros. En ese escenario, esta pr&eacute;dica liberal ego&iacute;sta se revierte en su lado m&aacute;s oscuro, menos luminoso, que es la disposici&oacute;n a defender ese peque&ntilde;o espacio personal como sea, incluso a los tiros. Y eso se plasma en la b&uacute;squeda de l&iacute;deres pol&iacute;ticos fuertes que prometen restaurar ese espacio personal, si hace falta, pasando por encima del Estado y las leyes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;En tu libro planteas que lo que m&aacute;s le importa al individualismo autoritario es la seguridad y la propiedad.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;La idea es sostener ese espacio individual que solo se percibe sostenido por la propiedad y con la demanda de seguridad. Y destruir cualquier otra demanda colectiva que pueda interferir con esos dos elementos.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Esta prédica liberal egoísta se revierte en su lado más oscuro, menos luminoso, que es la disposición a defender ese pequeño espacio personal como sea, incluso a los tiros</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Desde d&oacute;nde se construye ese individualismo radicalizado? &iquest;Desde arriba o desde abajo? &iquest;O hay una retroalimentaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Hist&oacute;ricamente este proceso inici&oacute; desde arriba, no desde abajo. No hay ejemplo hist&oacute;rico de sociedad en el mundo antes del capitalismo que se plantee con eje en el individuo desconectado de la comunidad o por sobre la comunidad. Esa visi&oacute;n ha tenido una pedagog&iacute;a de 200 a&ntilde;os que ha ido penetrando hacia abajo, reorganizando la propia vida material de las personas en un sentido que refuerza esa fantas&iacute;a de la vida aut&oacute;noma individual. Si uno piensa en las tecnolog&iacute;as que han marcado el curso de la evoluci&oacute;n econ&oacute;mica en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, todas apuntan a esa fantas&iacute;a del individuo aut&oacute;nomo que puede llevar una existencia sin depender de los dem&aacute;s. Desde el autom&oacute;vil que reemplaza el transporte p&uacute;blico, el walkman en su momento, luego el celular y las redes sociales. Incluso laboralmente: los trabajos de la econom&iacute;a de plataformas, como los famosos repartidores, no tienen ning&uacute;n contacto ni con su patronal, ni con compa&ntilde;eros de trabajo y a veces ni siquiera conocen a sus clientes. Todos esos impulsos generan una subjetividad que alimenta este fen&oacute;meno ahora de abajo hacia arriba.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Milei es resultado de ese proceso a nivel pol&iacute;tico?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Este escenario no ser&iacute;a posible sin las operaciones pol&iacute;tico culturales que hizo el macrismo en sus cuatro a&ntilde;os de gobierno. Han sido exitosos: un pa&iacute;s que no ha conocido partidos de derecha populares, hoy tiene un partido de extrema derecha popular.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Milei llega competitivo al balotaje. &iquest;Supo interpretar mejor este clima?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;M&aacute;s que encontrar en Milei a un referente con capacidad propia, hay un deseo de toda esta situaci&oacute;n individualizante para encontrar y depositar en Milei una serie de expectativas. Pero no veo que &eacute;l est&eacute; a la altura, porque si uno compara con otros dirigentes de extrema derecha, su armado y su propia persona p&uacute;blica son muy precarios. Est&aacute; sostenido con alfileres. Pero tambi&eacute;n hay una cuota de ese voto que es bronca, que detesta el peronismo y critica mucho este gobierno que ha sido muy malo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;En este escenario, &iquest;qu&eacute; pasar&iacute;a si efectivamente Milei gana el balotaje?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Imagino que va a abrir un proceso muy r&aacute;pido de caos econ&oacute;mico. Va a intentar fogonear una hiperinflaci&oacute;n para justificar luego avanzar con las medidas que propone, como cerrar el Banco Central. En eso coincide con el macrismo, que tienen un proyecto de reformar profundamente la econom&iacute;a en un sentido thatcherista. Pero es una obra puramente destructiva porque no tienen algo para ofrecer a cambio realmente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Milei elogi&oacute; a Margaret Thatcher en el &uacute;ltimo debate.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Thatcher pod&iacute;a apoyarse en las finanzas, en el lugar que tiene Inglaterra en el concierto mundial y su alianza con los Estados Unidos. Argentina no tiene nada de eso. Aqu&iacute; la obra de ese neoliberalismo furioso es puramente destructiva. Destruye el Estado, pero tambi&eacute;n destruye peque&ntilde;as y medianas empresas del sector industrial. Realmente no tiene algo para ofrecer para los dos tercios de la poblaci&oacute;n que viven de la econom&iacute;a industrial, del empleo p&uacute;blico o de otro tipo de circuitos econ&oacute;micos.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay una prédica de autodenigración nacional que sitúa una especie de pasado glorioso del país que es cada vez más fantasmático y más lejano, de modo de poder consolidar el desprecio por el país, que es con una apelación a lo que pudo haber sido y no fue</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Y por debajo qu&eacute; podr&iacute;a suceder? Vos advert&iacute;s tambi&eacute;n sobre el microfascismo.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Me preocupa que ese caos econ&oacute;mico se vaya a revertir en m&aacute;s violencia por abajo. Ese tipo de actitudes microfascistas ya las vimos en tiempos de Macri y creo que se intensificar&aacute; mucho, fogoneada por la violencia desde arriba por el gobierno. No me parece un dato casual que Milei haya elegido como compa&ntilde;era de f&oacute;rmula a una persona que no le aporta un solo voto, que no ten&iacute;a un capital pol&iacute;tico propio y que solo tiene simpat&iacute;a de las fuerzas de seguridad. Villarruel garantiza ese acompa&ntilde;amiento de las Fuerzas Armadas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;En tu libro planteas la idea hist&oacute;rica del &ldquo;liberalismo conservador&rdquo;. &iquest;C&oacute;mo se explica que se combinen el rasgo anarcocapitalista y la reivindicaci&oacute;n de la dictadura en una f&oacute;rmula presidencial?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Hay un gran malentendido en imaginar que el liberalismo ha sido una corriente m&aacute;s bien progresista, opuesta al conservadurismo. Hist&oacute;ricamente el liberalismo ha tenido vertientes progresistas, pero much&iacute;simas ocasiones se ha combinado con un conservadurismo en lo cultural y social muy intenso, adem&aacute;s de que en infinidad de casos ha estado asociado a pol&iacute;ticas autoritarias. Hay ejemplos muy conocidos, como [el economista ultraliberal Friedrich] Hayek apoyando a Pinochet en Chile. &Eacute;l mismo dec&iacute;a que prefer&iacute;a una dictadura liberal antes que una democracia no liberal. El sintagma dictadura-liberal no le sonaba disonante en absoluto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Imaginas a Milei como &ldquo;un cuarto ciclo destructivo&rdquo;, en l&iacute;nea con la dictadura, Menem/De la R&uacute;a, Macri. Al ritmo de la crisis argentina y global que se&ntilde;alaste, &iquest;esta vez ser&iacute;a m&aacute;s traum&aacute;tica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Es un tipo de visi&oacute;n pol&iacute;tica que ya se ensay&oacute; tres veces en el pasado y fracas&oacute; las tres veces. Y no hay motivo para pensar que ese fracaso no tiene que ver con que est&aacute; mal el planteo. A veces se piensa que Macri no pudo hacer lo que quiso porque no tuvo acompa&ntilde;amiento, pero los militares lo quisieron hacer con el pa&iacute;s aterrorizado y sin tener que pedirle los votos en el Congreso a nadie y fracasaron. Menem lo hizo con el grueso del PJ a favor y una mayor&iacute;a muy s&oacute;lida y tambi&eacute;n fracas&oacute;. Y fracas&oacute; Macri con un apoyo internacional impresionante. Es un problema de concepci&oacute;n: para los problemas econ&oacute;micos que tiene este pa&iacute;s, ese tipo de proyecto no tiene una respuesta viable.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Sin embargo, logra conseguir cierto consenso social.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Sabe generar consenso. Milei insiste con ese programa, que solo podr&iacute;a funcionar con dos tercios de la poblaci&oacute;n menos. Ese es el problema. Las personas que apoyan este tipo de horizontes pol&iacute;ticos piensan que la pol&iacute;tica es una especie de cosa externa o que molesta. Pero la pol&iacute;tica es parte de la ecuaci&oacute;n. Si no funciona para los dos tercios de la poblaci&oacute;n, no hay manera de que funcione en el largo plazo.
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                &quot;Del antiperonismo al individualismo autoritario&quot; (Unsam Edita), el libro recientemente publicado del historiador Ezequiel Adamovsky.                            </span>
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        <strong>&ndash;Si gana Massa, &iquest;el microfascismo y la radicalizaci&oacute;n de la derecha van a continuar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Los efectos culturales que tuvo el macrismo y que se contin&uacute;an en esta derecha ultra van a continuar. Las formas de violencia por abajo que esto anima, como vemos que salen de debajo de las piedras personajes muy siniestros llamando a los militares por ejemplo, van a continuar. Probablemente se intensifiquen si pierden las elecciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;En ese caso podr&iacute;amos ver a esa derecha radicalizada como ocurri&oacute; en Estados Unidos con la toma del Capitolio o en Brasil asaltando los tres poderes del Estado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Ya est&aacute; anunciando que no van a reconocer una derrota, pero no veo que tengan posibilidad de hacer algo as&iacute;. Todav&iacute;a Milei no tiene una presencia de grupos organizados, bien disciplinados, como s&iacute; hay en Brasil o en Estados Unidos. S&iacute; van a salir a convencer a sus votantes de que hubo fraude e intensificar ese odio que ya se ve presente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Y podr&iacute;a Massa contener ese desaf&iacute;o ultra?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Lo esperable de Massa es que sea un gobierno de ajuste, tanto por el propio perfil de Massa como por la situaci&oacute;n del pa&iacute;s. Va a ser un escenario muy complicado realmente para gobernar. Pero si consigue ordenar la macroeconom&iacute;a posiblemente eso desinfle a la derecha de cara a una eventual elecci&oacute;n en cuatro a&ntilde;os. Y si no lo consigue, en cuatro a&ntilde;os vamos a estar en un escenario probablemente parecido al actual, con una derecha renovada en el eje Milei, Bullrich y Macri.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;En el libro planteas que la &uacute;nica salida ante el ascenso de la ultraderecha es un proceso colectivo, pero eso no est&aacute; garantizado en este balotaje por el propio perfil de Massa. &iquest;Qu&eacute; capacidad tendr&iacute;a o no de hacer efectivo eso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Cuando trato de analizar los escenarios siempre me queda como cabo suelto la base votante del kirchnerismo que tiene expectativas de cambios progresivos m&aacute;s profundos, y que ya se vieron frustradas. Esas expectativas vienen siendo sistem&aacute;ticamente frustradas, pero est&aacute;n all&iacute; todav&iacute;a. No s&eacute; d&oacute;nde va a quedar ese voto si el peronismo frustra esas expectativas nuevamente. La inc&oacute;gnita es si esa base consigue reorientar al peronismo en un sentido distinto o si alimenta alg&uacute;n otro tipo de movimiento pol&iacute;tico por fuera del peronismo.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A veces se piensa que Macri no pudo hacer lo que quiso porque no tuvo acompañamiento, pero los militares lo quisieron hacer con el país aterrorizado y sin tener que pedirle los votos en el Congreso a nadie y fracasaron</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Fue una campa&ntilde;a tambi&eacute;n atravesada por el debate sobre la Historia, con Milei y Villarruel incluso reivindicando la dictadura. &iquest;Es parte de la batalla cultural de la ultraderecha?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;El macrismo arranc&oacute; desentendiendose de la Historia, por ejemplo reemplaz&oacute; los pr&oacute;ceres de los billetes; esa fantas&iacute;a de hacer un pa&iacute;s sin Historia. Y a medida que fue fracasando fue volviendo sobre referencias al pasado asociadas a esa campa&ntilde;a de autodenigraci&oacute;n nacional muy poderosa que es la de &ldquo;los 70 a&ntilde;os de peronismo&rdquo;. Esa apelaci&oacute;n al pasado sigue hasta la actualidad con un detalle interesante: a medida que se fue derechizando el bloque Macri-Milei, la referencia del inicio de la supuesta decadencia argentina se fue corriendo hacia atr&aacute;s. Primero, la situaron en la d&eacute;cada de 1930 cuando el Estado empez&oacute; a intervenir en la econom&iacute;a y en el &uacute;ltimo tramo Milei la situ&oacute; en 1916, con la llegada de la democracia. Es una pr&eacute;dica de autodenigraci&oacute;n nacional que sit&uacute;a una especie de pasado glorioso del pa&iacute;s que es cada vez m&aacute;s fantasm&aacute;tico y m&aacute;s lejano, m&aacute;s hacia atr&aacute;s, de modo de poder consolidar el desprecio por el pa&iacute;s, que es con una apelaci&oacute;n a lo que pudo haber sido y no fue.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Es llamativo el componente de autodenigraci&oacute;n nacional?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Esa es una particularidad de la derecha en nuestro pa&iacute;s, que realmente detesta al pa&iacute;s. No pasa con otras derechas que se embanderan mucho con lo nacional y se presentan como defensoras de algo glorioso, positivo y querido frente a supuestas amenazas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Y qu&eacute; sentido tiene discutir los &lsquo;70?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Esa discusi&oacute;n sobre los &lsquo;70 vuelve una y otra vez. Tiene que ver con la necesidad de intervenir sobre el modo en que esta sociedad proces&oacute; la memoria, porque pone l&iacute;mites muy precisos al proyecto cultural que trae la derecha. Nuestro pa&iacute;s proces&oacute; los &lsquo;70 relacionando las violaciones de los derechos humanos y el golpe de Estado muy estrechamente con los actores civiles que lo acompa&ntilde;aron, fundamentalmente sectores empresariales y el proyecto neoliberal. Eso permit&iacute;a trazar hacia adelante continuidades en las pol&iacute;ticas que siguieron en el &uacute;ltimo tramo de Alfons&iacute;n, en Menem, De la R&uacute;a y Macri. El ataque a esa memoria tiene que ver con la necesidad de que recordemos el pasado de otra manera y la necesidad de garantizar la posibilidad de que el Estado reprima con mayor intensidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Puede tener r&eacute;dito electoral?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Me da la impresi&oacute;n de que todav&iacute;a es m&aacute;s la gente que rechaza esa &ldquo;revisi&oacute;n&rdquo; del pasado, que la gente que est&aacute; ansiosa por verla. Pero s&iacute; hay un p&uacute;blico al que eso le entusiasma, sin dudas.
    </p><p class="article-text">
        <em>MC/DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mauricio Caminos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/elecciones-2023/ezequiel-adamovsky-proyecto-milei-funcionar-tercios-poblacion_1_10691761.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Nov 2023 09:26:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ezequiel Adamovsky: “El proyecto de Milei solo podría funcionar con dos tercios de la población menos”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[ezequiel adamovsky,Elecciones 2023,Javier Milei,Sergio Massa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El odio racial y la “cultura de la cancelación”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/odio-racial-cultura-cancelacion_129_10379555.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/15977e01-3c52-4ef1-9f97-3a5a7e1eee6f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El odio racial y la “cultura de la cancelación”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle"></p></div><p class="article-text">
        El Tribunal Oral en lo Criminal N&deg; 25 acaba de emitir un fallo en el juicio por el asesinato de Lucas Gonz&aacute;lez a manos de la Polic&iacute;a porte&ntilde;a en 2021. Lucas ten&iacute;a entonces 17 a&ntilde;os y sal&iacute;a de entrenar con sus amigos, cuando, sin motivo alguno, por simple portaci&oacute;n de rostro, polic&iacute;as que no se identificaron como tales persiguieron el auto en el que iban. Una de las balas que les dispararon impact&oacute; en el cuerpo de Lucas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El fallo es una muestra m&aacute;s de que la polic&iacute;a que cre&oacute; Macri en la ciudad de Buenos Aires, la misma que Horacio Rodr&iacute;guez Larreta <a href="https://www.laprensa.com.ar/477343-Rodriguez-Larreta-La-Policia-de-la-Ciudad-es-un-orgullo-para-la-Argentina.note.aspx" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">considera &ldquo;un orgullo para la Argentina&rdquo;</a>, est&aacute; fuera de control. Y fuera de la ley. No es solo el hecho de que tres oficiales hayan asesinado sin motivos a un pibe: la investigaci&oacute;n dej&oacute; tambi&eacute;n probado que otros tres comisarios, un subcomisario y dos oficiales participaron luego del encubrimiento del crimen y que se aplicaron torturas a los chicos que acompa&ntilde;aban a Lucas. No es una manzana podrida: es la instituci&oacute;n entera.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El fallo es importante porque, adem&aacute;s, aplica por fin el causal de agravante de &ldquo;odio racial&rdquo; que la justicia argentina sistem&aacute;ticamente elude en este tipo de cr&iacute;menes. Recordemos que en el caso del asesinato de Fernando B&aacute;ez Sosa a manos de un grupo de rugbiers, <a href="https://www.eldiarioar.com/opinion/discriminaciones-discriminaciones_129_9213050.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el fiscal se hab&iacute;a negado a aplicar</a> esa figura, incluso si el homicida le gritaba &ldquo;villero&rdquo; y &ldquo;negro de mierda&rdquo; a la v&iacute;ctima mientras la ultimaba. En el caso de Lucas, los jueces tuvieron en consideraci&oacute;n la dimensi&oacute;n del odio racial que se evidenci&oacute; en el ataque policial. Si los polic&iacute;as persiguieron a esos chicos y les dispararon sin motivo, fue por su aspecto f&iacute;sico. Lo que adem&aacute;s dejaron en claro cuando les gritaron <a href="https://www.pagina12.com.ar/567137-caso-lucas-gonzalez-que-paso-cronologia-del-crimen-y-la-sent" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;negros de mierda&rdquo;</a> apenas los detuvieron, segundos despu&eacute;s de haber matado a Lucas y poco antes de aplicarles torturas. Si sus cuerpos fueron objeto de esa violencia absurda, fue porque no eran lo suficientemente blancos. La madre de Lucas lo tiene bien claro: <a href="https://www.pagina12.com.ar/567065-me-lo-mataron-por-el-color-de-piel-el-desgarrador-relato-de-" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;me lo mataron por el color de piel&rdquo;</a>.
    </p><p class="article-text">
        El caso deber&iacute;a funcionar como un llamado de atenci&oacute;n para los medios de comunicaci&oacute;n, que reportan lo que la polic&iacute;a les dice, sin chequear la informaci&oacute;n. Las portadas de los diarios del d&iacute;a siguiente al homicidio son vergonzosas: presentan el caso como un tema de &ldquo;inseguridad&rdquo; e informan que &ldquo;un ladr&oacute;n fue baleado en la cabeza&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero, sobre todo, deber&iacute;a convocar a la reflexi&oacute;n a quienes, sorprendentemente, siguen negando que exista el racismo en la Argentina o, peor, apa&ntilde;ando y justificando a quienes agreden a otros por su color de piel. Nuestros representantes pol&iacute;ticos tienen la responsabilidad de esclarecer y alertar sobre este tema. Pero, lamentablemente, no todos est&aacute;n a la altura.
    </p><p class="article-text">
        En 2019 una referente del PRO gener&oacute; un brev&iacute;simo esc&aacute;ndalo en redes sociales con su afirmaci&oacute;n de que <a href="https://twitter.com/porquetendencia/status/1189976523631202305?lang=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;el racismo no es un issue en Argentina&rdquo;</a> (&ldquo;issue&rdquo; significa &ldquo;tema&rdquo; o &ldquo;cuesti&oacute;n&rdquo; en ingl&eacute;s). Lo dec&iacute;a en referencia a las agresiones que acababa de recibir <a href="https://www.conclusion.com.ar/info-general/la-historia-de-braian-el-joven-discriminado-mientras-fiscalizaba-en-las-elecciones/10/2019/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Brian Gallo</a>, otro joven a quien se hab&iacute;a tildado de &ldquo;chorro&rdquo; por su mero color de piel. Justamente, la misma presunci&oacute;n que caus&oacute; la muerte de Lucas. Su notoria falta de contacto con la realidad nacional no fue obst&aacute;culo para que resultase electa Diputada de la naci&oacute;n poco despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        En estos d&iacute;as comprobamos que, en la Argentina, ser racista no parece ser impedimento para aspirar a cargos electivos. El PRO postul&oacute; a Franco Rinaldi como primer candidato a Legislador porte&ntilde;o. Sus antecedentes de agresiones homof&oacute;bicas, mis&oacute;ginas y racistas eran bien conocidos: entre otras linduras, hab&iacute;a llamado a <a href="https://www.youtube.com/watch?v=d4wXKeoBjQc" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;matar a los morochos&rdquo;</a>, entre otros insultos contra <a href="https://cdn.jwplayer.com/previews/rVQLc4GL" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;los negros&rdquo;</a>. Cuando, como era de esperar, se hicieron cuestionamientos p&uacute;blicos, el PRO no solo lo sostuvo, sino que sali&oacute; a justificarlo con u&ntilde;as y dientes. Hab&iacute;a dicho esas cosas en su &ldquo;vida anterior&rdquo; como youtuber. Como si la &ldquo;vida anterior&rdquo; de un pol&iacute;tico no nos dijese mucho sobre qui&eacute;n es. Y como si no lo hubiesen postulado, justamente, por la notoriedad que se gan&oacute; en esa &ldquo;vida anterior&rdquo; (que por otro lado dur&oacute; hasta el minuto anterior a que se conociese su candidatura).
    </p><p class="article-text">
        La diputada que hab&iacute;a negado que el racismo existiese escribi&oacute; <a href="https://seul.ar/rinaldi-censura-cancelacion/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una nota vergonzosa</a> en su apoyo, en la que lo transforma de victimario en v&iacute;ctima. Rinaldi ser&iacute;a una v&iacute;ctima m&aacute;s de la &ldquo;cultura de la cancelaci&oacute;n&rdquo; que amenaza nuestra libertad de expresi&oacute;n. En su texto, la diputada convoca a toda una serie de autores acad&eacute;micos prestigiosos como marco te&oacute;rico de su argumento (los que, sin embargo, no la salvaron de atribuir a Voltaire una frase que se sabe que nunca dijo y de ubicar al fil&oacute;sofo en &ldquo;el siglo XVII&rdquo;).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La pol&eacute;mica ya iba quedando en el olvido cuando Rinaldi finalmente debi&oacute; bajarse de la candidatura. La DAIA denunci&oacute; que tambi&eacute;n hab&iacute;a tenido <a href="https://www.lanacion.com.ar/politica/renuncio-franco-rinaldi-a-su-precandidatura-como-legislador-porteno-nid13072023/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">frases de antisemitismo abierto</a>. Rinaldi no fue &ldquo;cancelado&rdquo;. Su espacio pol&iacute;tico finalmente lo baj&oacute; porque le restaba votos. Porque &ndash;vean qu&eacute; pretensi&oacute;n la nuestra&ndash; preferimos no votar gente racista. Jorge Macri <a href="https://twitter.com/jorgemacri/status/1679626655785005057?s=20" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lo despidi&oacute; con l&aacute;grimas</a>, como si viese partir a un patriota.
    </p><p class="article-text">
        Invocar la &ldquo;cultura de la cancelaci&oacute;n&rdquo; en casos como este resulta francamente perverso. Ser&iacute;a leg&iacute;timo discutir si existen imperativos de &ldquo;correcci&oacute;n pol&iacute;tica&rdquo; que hoy coartan y cercenan el debate p&uacute;blico (yo creo que s&iacute;). Pero el eslogan &ldquo;cultura de la cancelaci&oacute;n&rdquo; va m&aacute;s all&aacute; y es &eacute;l mismo un instrumento para censurar y limitar las opiniones de los dem&aacute;s. Porque, quitando las personas a quienes se cuestion&oacute; por delitos penales que dieron lugar a condenas judiciales &iquest;Cu&aacute;ntos casos hubo de personas efectivamente &ldquo;canceladas&rdquo; por esas cr&iacute;ticas? &iquest;Cu&aacute;ntas de ellas perdieron realmente sus trabajos o dejaron de tener voz en los medios de comunicaci&oacute;n? Los casos son contad&iacute;simos. En particular en nuestro pa&iacute;s, se puede decir cualquier barbaridad y continuar con el micr&oacute;fono abierto. Lo contrario es m&aacute;s habitual: quienes se quejan de haber sido &ldquo;cancelados&rdquo; contin&uacute;an con sus carreras o incluso progresan en ellas (como la propia Diputada, que fue premiada con una candidatura y result&oacute; electa a pesar de la &ldquo;cancelaci&oacute;n&rdquo; que dice haber sufrido antes, por haber reclamado que la Argentina reconozca las Malvinas como territorio leg&iacute;timo del Reino Unido). El &uacute;nico Diputado que recuerdo que fuese eyectado de su cargo sin mediar delitos fue el kirchnerista que, en 2020, <a href="https://www.infobae.com/america/mexico/2020/09/25/escandalo-en-argentina-renuncio-el-diputado-que-beso-el-pecho-de-su-pareja-durante-una-sesion-virtual/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bes&oacute; el pecho de su pareja</a> sin saber que ten&iacute;a la c&aacute;mara encendida. All&iacute; no hubo gritos por la &ldquo;cultura de la cancelaci&oacute;n&rdquo; y la cosa fue bastante sumaria. Lo que dice mucho de la jerarqu&iacute;a de nuestros valores morales: besar un pecho pensando que nadie lo ve es indigno de un representante, pero llamar abiertamente a matar negros, bueno, no lo es tanto.
    </p><p class="article-text">
        Quien grita &ldquo;cultura de la cancelaci&oacute;n&rdquo; suele ser el que, desde posiciones de poder o reforzando nociones complicadas del sentido com&uacute;n &ndash;machismo, clasismo antipobre, homofobia, xenofobia, islamofobia, racismo&ndash;, desea continuar con su pr&eacute;dica de odio sin que nadie lo moleste ni le exija que rinda cuentas. Como dice <a href="https://revistacrisis.com.ar/notas/la-cancelacion-y-el-terror-del-abandono" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Natal&iacute; Incaminato</a>, hoy se llama &ldquo;cancelaci&oacute;n&rdquo; a cualquier tipo de reacci&oacute;n p&uacute;blica contra algo o alguien. La denuncia de una &ldquo;cultura de la cancelaci&oacute;n&rdquo; tiene el efecto perverso de cancelar el debate p&uacute;blico en nombre de una libertad de expresi&oacute;n que sin embargo cercena. Se puede decir &ldquo;hay que matar a los morochos&rdquo;, como Rinaldi. Pero no se puede decir &ldquo;Rinaldi no deber&iacute;a ser electo legislador porque es racista&rdquo;. Eso ser&iacute;a &ldquo;cancelaci&oacute;n&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Volvamos a poner las cosas al derecho. Tenemos derecho, como sociedad, a ejercer la libertad de expresi&oacute;n. Siempre. Mucho m&aacute;s, a pedir que rindan cuentas por sus palabras y por sus actos quienes aspiran a representarnos. Y no puede escudarse en el derecho a la libre expresi&oacute;n quien incita al odio racial. Porque decir &ldquo;negros de mierda&rdquo; en redes sociales es parte del entramado del racismo que hizo que un polic&iacute;a percibiera el cuerpo de Lucas como un cuerpo sin valor y le metiera, por las dudas, una bala en la cabeza. Las palabras pronunciadas tienen consecuencias. Deber&iacute;an saberlo todos, pero m&aacute;s que nadie quienes ocupan cargos p&uacute;blicos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>EA</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ezequiel Adamovsky]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/odio-racial-cultura-cancelacion_129_10379555.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 16 Jul 2023 03:01:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El odio racial y la “cultura de la cancelación”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[ezequiel adamovsky,Lucas González,Cultura de la cancelación,Policía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los costos intangibles del litio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/costos-intangibles-litio_129_10347612.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6f4cdb55-1a5d-48df-8cb1-46c152196a40_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los costos intangibles del litio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El litio se presenta como una panacea extractivista, pero ¿estamos poniendo más de lo que recibiremos? Imposible saberlo, sostiene el autor, nunca accedemos a la cuenta completa: sólo a la promesa de ingresos de corto plazo. Los riesgos de decisiones sin evaluar cabalmente costos.</p></div><p class="article-text">
        El autoritarismo que viene mostrando <strong>Gerardo Morales</strong> desde que asumi&oacute; como gobernador de Jujuy se nos muestra en estos d&iacute;as en un nuevo cap&iacute;tulo. La imposici&oacute;n de un texto constitucional en la provincia en un tr&aacute;mite express, sin debate, entre gallos y medianoche, gener&oacute; una crisis pol&iacute;tica con pocos precedentes.<strong> El pueblo juje&ntilde;o est&aacute; en las calles resistiendo lo que a todas luces es una reforma que tiene poco que ver con el inter&eacute;s de la gente com&uacute;n y mucho con el de las corporaciones mineras transnacionales y las &eacute;lites locales. </strong>Entre otros, dos puntos generaron las mayores resistencias. El primero se relaciona con los art&iacute;culos que refuerzan las potestades de quienes tienen t&iacute;tulos de propiedad privada y les garantizan una intervenci&oacute;n m&aacute;s en&eacute;rgica del Estado para su defensa. Esa asistencia que se promete al propietario viene de la mano de la vulneraci&oacute;n de los derechos de los pueblos originarios sobre las tierras que poseen y m&aacute;s obst&aacute;culos para el reconocimiento de otras que les corresponden. El segundo punto, relacionado con el primero, es que el texto constitucional limita severamente el derecho a la protesta. <strong>En s&iacute;ntesis: menos derechos para todos salvo para los propietarios y menos derechos para protestar por la privaci&oacute;n de derechos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de la reforma no cuesta percibir los intereses en juego, que no son otros que la puja por <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/jujuy-protestas-negocio-litio-diez-claves-entender-pasa-provincia_1_10325663.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el control del negocio del litio</a>, buena parte de cuyas reservas se encuentra en tierras de pueblos originarios. Como sucede con otros emprendimientos mineros, la extracci&oacute;n de litio compromete las reservas de agua y la calidad de los suelos, lo que afecta no solo el futuro ambiental, sino tambi&eacute;n las actividades econ&oacute;micas de pastoreo que existen en esas zonas. Como sucede en otras regiones del pa&iacute;s, las poblaciones locales sienten, con raz&oacute;n, que se ver&aacute;n perjudicadas en nombre de un negocio que no es para su beneficio.
    </p><p class="article-text">
        Todo en el modo en que se viene encarando la explotaci&oacute;n del litio lleva un cartel de alarma. El mineral no se extrae mayormente para generar valor agregado local, sino para exportar; es un requerimiento de producci&oacute;n de otros pa&iacute;ses. La informaci&oacute;n elemental no est&aacute; disponible. No es posible saber cu&aacute;ntos recursos est&aacute; aportando realmente. Los contratos que se celebraron en Argentina con las multinacionales establecen <a href="https://chequeado.com/el-explicador/litio-cuanto-pagan-las-mineras-y-que-pasa-en-chile-y-bolivia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">regal&iacute;as para el Estado mucho menores que las que se convinieron en Bolivia o en Chile</a>. Adem&aacute;s, esas regal&iacute;as, como en el resto de la actividad minera, se calculan no sobre lo que la empresa extrae, sino sobre lo que declara que extrae. Las <a href="https://www.ambito.com/politica/litio/millonaria-denuncia-subfacturacion-la-exportacion-n5483196" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">maniobras para eludir tributaci&oacute;n</a> ya se hicieron notar en un caso millonario (vaya uno a saber cu&aacute;ntas m&aacute;s hubo y habr&aacute;). Y adem&aacute;s las empresas acceden a beneficios fiscales y cambiarios y a obras de infraestructura costeadas por el Estado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Como otras supuestas panaceas extractivistas &ndash;Vaca Muerta, el petr&oacute;leo offshore, etc&eacute;tera&ndash; la del litio tambi&eacute;n se nos ofrece como la salvaci&oacute;n, el negocio del futuro, el camino ineludible hacia el &ldquo;desarrollo&rdquo;, la varita m&aacute;gica para terminar con la pobreza. </strong>Pero, al igual que las dem&aacute;s, tampoco en este caso tenemos la posibilidad de evaluar en qu&eacute; medida traer&aacute;n los beneficios econ&oacute;micos prometidos. Como sostuve <a href="https://www.eldiarioar.com/opinion/no-debate-ambiental_129_8638893.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en otra de mis columnas</a>, en la cuenta de lo que supuestamente deja como ganancia para el pa&iacute;s, nunca se calculan los costos. Puede que sea beneficioso, puede que no, pero el hecho es que no accedemos nunca a la cuenta completa. No hay un c&aacute;lculo de lo que el Estado pone para desarrollar la infraestructura que la industria necesita y de los incentivos que le otorga. &iquest;Y si estamos poniendo m&aacute;s de lo que recibiremos? Imposible saberlo. No sabemos tampoco qu&eacute; p&eacute;rdidas generar&aacute; indirectamente en otras actividades (como causa Vaca Muerta, por caso, <a href="https://www.rionegro.com.ar/el-fracking-es-el-tiro-del-final-para-la-fruticultura-FY6133986/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la industria frut&iacute;cola</a> del Alto Valle). &iquest;Y si lo que ingresa por una nueva actividad es similar a lo que se pierde por el deterioro de una anterior? No lo sabemos. Y tampoco sabemos cu&aacute;nto pagaremos para recuperar los territorios contaminados, para hacer frente a posibles accidentes ambientales o como costo extra en servicios de salud para la poblaci&oacute;n afectada. Nunca accedemos a la cuenta completa, solo a la promesa de ingresos de corto plazo en las arcas p&uacute;blica. El ingreso bruto, no el neto.
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; claro que las multinacionales y las &eacute;lites pol&iacute;ticas ganan. Pero no es posible saber si al resto, en el mediano y largo plazo, nos queda alg&uacute;n centavo de parte de empresas que, adem&aacute;s, levantar&aacute;n campamento (y se llevar&aacute;n los pocos puestos de trabajo que generan) apenas se agote el mineral o apenas baje su valor. Dicho sea de paso, todo indica que el litio lo perder&aacute; bastante pronto: va siendo cada vez m&aacute;s claro que las bater&iacute;as que lo utilizan <a href="https://www.theguardian.com/commentisfree/2023/jun/03/electric-vehicles-early-adopter-petrol-car-ev-environment-rowan-atkinson" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no son una alternativa tecnol&oacute;gica con futuro</a>. Otra vez, apostamos a sectores de patas cortas y no a los que se perfilan como las mejores opciones.
    </p><p class="article-text">
        Se supone que la racionalidad de las decisiones econ&oacute;micas se establece por un c&aacute;lculo de costo-beneficio. En estos casos, los costos que van a &ldquo;socializarse&rdquo; y pagaremos todos se nos mezquinan sistem&aacute;ticamente. No digo con esto que el litio no deba extraerse. Toda actividad econ&oacute;mica tiene sus costos ambientales y de otros tipos, claro. <strong>Lo que digo es que estamos tomando decisiones sin evaluar cabalmente costos. Y, por ende, no sabemos el costo de oportunidad que nos genera no estar invirtiendo en otras actividades. Estamos a ciegas, mirando solo la caja chica del gobernador de Jujuy.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pero adem&aacute;s existen otros costos, tangibles a intangibles, que la revuelta juje&ntilde;a nos ayuda a percibir. &iquest;Cu&aacute;nto viene costando, en t&eacute;rminos estrictamente econ&oacute;micos, sostener una reforma constitucional en contra de la voluntad de los juje&ntilde;os? &iquest;Qui&eacute;n paga las horas extra de la polic&iacute;a que reprime, los cartuchos de balas de goma, los gases lacrim&oacute;genos, las jornadas de trabajo perdidas, la atenci&oacute;n m&eacute;dica de los heridos? Ciertamente esas facturas millonarias no ir&aacute;n a la oficina de los due&ntilde;os de las compa&ntilde;&iacute;as mineras en Australia, China u Holanda: las pagaremos los ciudadanos argentinos. Aunque sean ellos quienes generan los gastos.
    </p><p class="article-text">
        Pero, acaso, m&aacute;s importantes que esos costos monetarios son los costos intangibles, los que no se pueden calcular en dinero. &iquest;En qu&eacute; cuenta ponemos el deterioro institucional que trae imponer proyectos que la gente rechaza? &iquest;Cu&aacute;nto nos cuesta, en t&eacute;rminos de credibilidad del sistema pol&iacute;tico, que se sancione una constituci&oacute;n que nadie conoce, de un d&iacute;a para el otro? O puesto al rev&eacute;s &iquest;Qu&eacute; ganancia de calidad institucional nos perdimos por no haber hecho, como corresponde, una reforma participativa, que la gente pudiera sentir como propia, que entusiasme? &iquest;Cu&aacute;nto nos va a costar que los ni&ntilde;os juje&ntilde;os crezcan percibiendo al Estado como un ente oscuro al servicio de empresas que ni siquiera son de aqu&iacute;? &iquest;En qu&eacute; medida va a empeorar la inseguridad por el hecho de esos ni&ntilde;os vean a la polic&iacute;a como una fuerza violenta de ocupaci&oacute;n, injusta, en lugar de una instituci&oacute;n que los cuida? Claro que la antipol&iacute;tica es muy provechosa para los empresarios. &iquest;Pero cu&aacute;nto nos cuesta a los dem&aacute;s?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la cuenta tambi&eacute;n habr&iacute;a que agregar el miedo y el deterioro de los derechos civiles y humanos elementales. &iquest;Qu&eacute; violencias futuras traer&aacute; la nueva costumbre de la polic&iacute;a de Morales de disparar <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/reprimieron-pobladores-humahuaca-declaracion-rechazo-reforma-constitucional_1_10343544.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">perdigones a la cara</a> para dejar ciegos a los manifestantes, de utilizar <a href="https://telenueve.elnueve.com.ar/central/23690-jujuy-camionetas-sin-identificacion-la-caza-de-manifestantes" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">veh&iacute;culos sin identificaci&oacute;n</a>, de irrumpir en los domicilios <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/denuncian-allanamiento-orden-judicial-detencion-jovenes-jujuy_1_10335849.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sin orden judicial</a>, de maltratar detenidos? &iquest;C&oacute;mo se mide el miedo? &iquest;Cu&aacute;les son los efectos futuros de la rabia que hoy generan? &iquest;Y cu&aacute;nto nos cuesta, como sociedad, que la principal fuerza de oposici&oacute;n salga <a href="https://www.clarin.com/politica/polemica-posicion-cidh-frente-violenta-protesta-jujuy_0_sXS9ZYAiUK.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a atacar nuevamente a la Comisi&oacute;n Interamericana de Derechos Humanos</a> cuando alerta sobre abusos evidentes? &iquest;Qu&eacute; otras violaciones a los derechos humanos se habilitan al desacreditar a las agencias que los vigilan?
    </p><p class="article-text">
        El Estado deber&iacute;a tomar sus decisiones racionalmente, haciendo la cuenta completa de los beneficios y de los costos, econ&oacute;micos e intangibles, que cada decisi&oacute;n conlleva. Que eluda sistem&aacute;ticamente el c&aacute;lculo y que deba reprimir masivamente para imponer sus decisiones indica que no es a la sociedad a la que representa, sino a intereses que permanecen en las sombras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>EA</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ezequiel Adamovsky]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/costos-intangibles-litio_129_10347612.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 09 Jul 2023 03:01:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los costos intangibles del litio]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[ezequiel adamovsky,Litio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El fino barniz de la civilización]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/fino-barniz-civilizacion_129_10315834.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d7104f7e-e55a-4e7b-a1c5-dc0f161bbd45_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El fino barniz de la civilización"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Estado de derecho no estará siempre allí para proteger nuestras garantías básicas, sostiene el autor que ve al país asomarse peligrosamente al abismo de la civilización. "Hasta hace un tiempo podíamos congraciarnos de que en Argentina no se veían los signos de deterioro que ya se percibían en otros sitios. Pero ya no es el caso".  </p></div><p class="article-text">
        Hay un episodio de la vida del gran soci&oacute;logo judeo-alem&aacute;n <strong>Norbert Elias </strong>de una tristeza desoladora. En 1933, con el ascenso de Hitler, el joven Elias hab&iacute;a decidido irse de Alemania. Recal&oacute; primero a Par&iacute;s y pronto en Inglaterra, donde desarrollar&iacute;a el grueso de su obra. Poco antes del comienzo de la Segunda Guerra Mundial, cuando ya estaba instalado en Londres, recibi&oacute; la visita de sus padres, que hab&iacute;an permanecido en su Breslavia natal a pesar de la amenaza nazi. Consciente del peligro que corr&iacute;an, Norbert les propuso que no regresaran, que se quedaran con &eacute;l en el Reino Unido. Les explic&oacute; que las cosas pronto podr&iacute;an ponerse complicadas para los jud&iacute;os. Pero ellos no entend&iacute;an razones. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; podr&iacute;an hacer conmigo?&rdquo;, le dec&iacute;a su padre, &ldquo;Yo nunca hice nada malo&rdquo;. Estaba convencido de que alguien como &eacute;l, que no mataba ni una mosca, no ten&iacute;a motivos para temer. Y adem&aacute;s ya estaba grande, no quer&iacute;a vivir en el desarraigo, en un pa&iacute;s extra&ntilde;o. Norbert insisti&oacute; de mil maneras, us&oacute; toda la fuerza de la argumentaci&oacute;n, pero fracas&oacute;. Sin conseguir que cambiaran de opini&oacute;n, los vio marchar de regreso a Breslavia. Era la &uacute;ltima vez que los ver&iacute;a: su padre muri&oacute; poco despu&eacute;s y luego su madre, recluida en un campo de concentraci&oacute;n. El trauma de no haber conseguido convencerlos, la pregunta de si acaso pudo haber insistido m&aacute;s, si pudo haberlo intentado mejor, acompa&ntilde;&oacute; a Norbert Elias el resto de sus d&iacute;as. Nunca pudo superarlo.
    </p><p class="article-text">
        Acaso &eacute;l mismo no llegaba a imaginarse la magnitud y tenor de lo que se ven&iacute;a con Hitler. &iquest;Qui&eacute;n s&iacute;? Alemania era uno de los pin&aacute;culos de la civilizaci&oacute;n occidental. Antes de los nazis, el avance t&eacute;cnico iba de la mano de la modernidad cultural. Berl&iacute;n era polo de lo m&aacute;s sofisticado de la filosof&iacute;a, una de las capitales de las vanguardias est&eacute;ticas e incluso hab&iacute;a dado sede, en el cambio de siglo, a la primera revista que reivindicaba abiertamente la homosexualidad. Pol&iacute;ticamente tambi&eacute;n era sitio progresivo: ten&iacute;a el partido socialdem&oacute;crata m&aacute;s poderoso de Europa y un movimiento obrero robusto. &iquest;C&oacute;mo imaginar la bestialidad de lo que se ven&iacute;a?
    </p><p class="article-text">
        <strong>Norbert Elias</strong> se hizo famoso por su obra maestra, <em>El proceso de la civilizaci&oacute;n</em>, en la que estaba trabajando al mudarse a Inglaterra. All&iacute; analiza el largo camino de las sociedades europeas hacia lo que llamamos &ldquo;civilizaci&oacute;n&rdquo;, que el soci&oacute;logo relacionaba, entre otras cosas, con el desarrollo del &ldquo;autocontrol&rdquo; personal, la internalizaci&oacute;n de pautas de buenos modales, de distanciamiento respecto del mundo f&iacute;sico y del cuerpo de los dem&aacute;s, que a su vez fueron limitando las tendencias hacia la agresi&oacute;n abierta de unos con otros. En su descripci&oacute;n, parec&iacute;a un proceso s&oacute;lido, irreversible, anclado en lo m&aacute;s profundo de la cultura, incluso en la psiquis humana. Claro que no lo era: como &eacute;l mismo sostuvo m&aacute;s adelante, a prop&oacute;sito de la barbarie nazi, la civilizaci&oacute;n pod&iacute;a &ldquo;retroceder&rdquo;, incluso colapsar. Es que, por el modo en que aprendimos a imaginar la historia, la barbarie parece residir en el pasado y, seg&uacute;n creemos (o m&aacute;s bien cre&iacute;amos), el futuro es camino de creciente civilizaci&oacute;n, cada vez m&aacute;s lejos de ese tiempo pret&eacute;rito abyecto.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La civilización no es un punto de llegada: es apenas una capa delgada, un fino barniz que requiere mantenimiento constante</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Todav&iacute;a luego de la ca&iacute;da de Hitler fue posible sostener esa imaginaci&oacute;n. Pod&iacute;a pensarse que lo de 1933 hab&iacute;a sido un tropez&oacute;n, fruto de alguna combinaci&oacute;n infortunada de variables o de alguna peculiaridad siniestra de la cultura alemana. Pero, casi un siglo m&aacute;s tarde, esa certeza reconfortante no se sostiene. La barbarie no est&aacute; en el pasado: nos acompa&ntilde;a en el presente y no hay por qu&eacute; no suponer que no se ense&ntilde;oree del futuro. Brota en cualquier momento y en cualquier lugar, con que s&oacute;lo se debiliten un poco los esfuerzos civilizatorios. As&iacute; pas&oacute; en 1933, en una de las sociedades m&aacute;s sofisticadas de entonces, cuando el hartazgo de parte de la poblaci&oacute;n por las promesas incumplidas de la Rep&uacute;blica se combin&oacute; con el coqueteo del gran capital con el nazismo, por su promesa de limpiar Alemania de izquierdistas y alborotadores obreros, y juntos abrieron las puertas del infierno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Uno pensar&iacute;a que la humanidad aprendi&oacute; la lecci&oacute;n, pero un paneo por el mundo actual lo hace dudoso. C&oacute;mo no ser esc&eacute;pticos si en Israel, justamente en Israel, se profundiza un r&eacute;gimen de apartheid racial que ya lleva d&eacute;cadas en pie y vemos a los palestinos segregados y sometidos a vej&aacute;menes cotidianos inauditos por parte de un gobierno de extrema derecha que ya es abiertamente racista y ni se preocupa por ocultarlo. O si vemos que en Estados Unidos est&aacute;n limitando los temas que se pueden discutir en clase, prohibiendo libros en las escuelas o shows de <em>drag queens.</em>
    </p><p class="article-text">
        La civilizaci&oacute;n no es un punto de llegada: es apenas una capa delgada, un fino barniz que requiere mantenimiento constante. Hasta hace un tiempo pod&iacute;amos congraciarnos de que en Argentina no se ve&iacute;an los signos de deterioro que ya se percib&iacute;an en otros sitios. Pero ya no es el caso. De nuevo, por la combinaci&oacute;n del hartazgo social con las orientaciones que asume nuestro empresariado y parte de los elencos pol&iacute;ticos, nos asomamos a un abismo. De un d&iacute;a para el otro nos vimos discutiendo si conviene habilitar la venta de ni&ntilde;os, si los mapuches son terroristas extranjeros, si corresponde &ldquo;c&aacute;rcel o bala&rdquo; para quien no es de derecha, si hay que rechazar la conspiraci&oacute;n del &ldquo;marxismo cultural&rdquo; que pervierte a nuestros hijos o si la &uacute;ltima dictadura fue realmente para tanto. El espect&aacute;culo dantesco de la represi&oacute;n en Jujuy, con polic&iacute;as disparando a los ojos como en Chile, secuestrando gente en autos no identificados, irrumpiendo en domicilios sin orden judicial, es un buen preanuncio de las amenazas que pesan sobre el pa&iacute;s. Tambi&eacute;n lo es que el pleno de Juntos por el Cambio haya salido a desacreditar a la Comisi&oacute;n Interamericana de Derechos Humanos para respaldar a su sult&aacute;n juje&ntilde;o.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Que nadie crea que el Estado de derecho estar&aacute; siempre all&iacute; para proteger nuestras garant&iacute;as b&aacute;sicas. Nada m&aacute;s fr&aacute;gil que ese supuesto escudo. (&ldquo;1985 termin&oacute;&rdquo;, nos susurra la nostalgia que sentimos al ver la pel&iacute;cula). Todo indica que en el futuro inmediato las fuerzas progresivas y democr&aacute;ticas de la sociedad deber&aacute;n estrechar filas y renovar el compromiso elemental no solo con el Estado de derecho, sino incluso con el sostenimiento de la vida civilizada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>EA</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ezequiel Adamovsky]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/fino-barniz-civilizacion_129_10315834.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 25 Jun 2023 03:01:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El fino barniz de la civilización]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[ezequiel adamovsky,Represión en Jujuy]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Daniel Toro y la lenta erosión de la Argentina blanca]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/daniel-toro-lenta-erosion-argentina-blanca_129_10257485.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1d209d63-18cd-4bda-a0b1-1266955886b6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Daniel Toro y la lenta erosión de la Argentina blanca"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A partir del recuerdo del folklorista recientemente muerto, "uno de los artistas que con mayor énfasis pusieron en cuestión la idea de una Argentina blanca y europea", el autor pone en valor su obra y su compromiso "mucho antes de que en el país hubiese una militancia antirracista, como la tenemos hoy".</p></div><p class="article-text">
        Tras su muerte el 25 de mayo pasado, <strong>Daniel Toro</strong> fue despedido como el excepcional folklorista que fue. Los obituarios destacaron los puntos altos su carrera y su valioso legado en la m&uacute;sica argentina. Algunos pocos tambi&eacute;n recordaron que era un hombre de izquierda, que escribi&oacute; una canci&oacute;n de eleg&iacute;a al Che Guevara (&ldquo;El cristo americano&rdquo;, de 1974) y que estuvo en las listas negras de la &uacute;ltima dictadura, con sus canciones prohibidas. Me gustar&iacute;a destacar un aspecto poco tenido en cuenta, pero de importancia no menor. A trav&eacute;s de su arte, Toro fue uno de los artistas que con mayor &eacute;nfasis pusieron en cuesti&oacute;n la idea de una Argentina blanca y europea. Y lo hizo desde finales de la d&eacute;cada de 1960, mucho antes de que en el pa&iacute;s hubiese una militancia antirracista, como la tenemos hoy. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sus canciones insistieron en una revalorizaci&oacute;n de lo ind&iacute;gena, de lo negro, de lo moreno.</strong> Su &aacute;lbum debut lo hac&iacute;a de manera sutil, como en &ldquo;Indiecito dormido&rdquo; o en el canto a la belleza de la piel cobriza de &ldquo;Canci&oacute;n para tu piel&rdquo; (ambos de 1967). En el &aacute;lbum <em>Canciones para mi pueblo</em> (1969) la reivindicaci&oacute;n ya es decidida. All&iacute;, la recordada zamba &ldquo;El antigal&rdquo; tra&iacute;a a la memoria &ldquo;el llanto del indio&rdquo; y recordaba su &ldquo;negra piel&rdquo;. La canci&oacute;n &ldquo;Hermano moreno&rdquo; repon&iacute;a el color de la pobreza. M&aacute;s tarde vendr&iacute;an menciones a los afrodescendientes en &ldquo;El negro sinforoso&rdquo; (1974) y muchas otras del estilo en canciones posteriores.
    </p><p class="article-text">
        Tem&aacute;ticas de este tipo fueron comunes en el folklore de esos a&ntilde;os, que busc&oacute; acercar m&aacute;s a la Argentina al escenario pol&iacute;tico y cultural latinoamericano (el cancionero de <strong>Mercedes Sosa</strong> est&aacute; repleto de ellas). En el caso de Daniel Toro, el proyecto est&eacute;tico est&aacute; relacionado con su propia experiencia de vida. Toro era salte&ntilde;o, de familia humilde, y llevaba el mestizaje en el rostro: era de tez morena y rasgos aindiados. Como dec&iacute;a en uno de sus poemas, &ldquo;Argentino, color de arcilla y honor&rdquo;. Dec&iacute;a que se consideraba &ldquo;indio&rdquo;, pero eso era una sospecha. Como sucede acaso con la mayor&iacute;a de los argentinos de tez morena, no ten&iacute;a ninguna informaci&oacute;n concreta sobre su procedencia &eacute;tnica. S&oacute;lo la que suger&iacute;a su rostro. Desde ese indicio repuso las referencias &eacute;tnicas presentes en su m&uacute;sica.
    </p><p class="article-text">
        El texto de contratapa de <em>Canciones para mi pueblo</em>, escrito por el propio Toro, tra&iacute;a &ldquo;una pintoresca an&eacute;cdota&rdquo;. Contaba all&iacute; que en una reuni&oacute;n del ambiente art&iacute;stico en Buenos Aires se hab&iacute;a acercado a saludarlo el actor c&oacute;mico <strong>Jos&eacute; Marrone</strong>, conocido en el ambiente &ldquo;por sus frases sat&iacute;ricas&rdquo;. Mientras le estrechaba la mano, Marrone dijo a gritos, delante de todos: &ldquo;&iexcl;Este grone lleva el pa&iacute;s en la cara!&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Marrone era porte&ntilde;o, blanco, descendiente de italianos. Pero tambi&eacute;n era de cuna humilde, como Toro, y hab&iacute;a crecido en una Buenos Aires multi&eacute;tnica. La an&eacute;cdota parecer&iacute;a venida de tiempos remotos. Posiblemente, un grito como el suyo ser&iacute;a considerado hoy, al menos entre acad&eacute;micos o activistas, de una incorrecci&oacute;n pol&iacute;tica inaceptable. Por la importaci&oacute;n acr&iacute;tica de pautas culturales del hemisferio norte vamos perdiendo de vista completamente los c&oacute;digos del humor plebeyo local y el papel que tienen esas &ldquo;agresiones jocosas&rdquo; consentidas a la hora de construir v&iacute;nculos afectivos entre las clases populares. Toro, en ese momento, entendi&oacute; perfectamente que lo que superficialmente parec&iacute;a una agresi&oacute;n era exactamente lo opuesto. Y as&iacute; lo tom&oacute;, como una cucarda: su aspecto f&iacute;sico era, para &eacute;l, prueba de autenticidad nativa, argentina. De hecho, el texto de contratapa recoge la an&eacute;cdota para afirmar justamente eso, que era &ldquo;desde ese pa&iacute;s, indio y moreno&rdquo;, que Toro se proyectaba como artista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Como ejemplifica la m&uacute;sica de Toro, la cultura argentina tiene una larga historia de voces y de obras que confrontaron con el racismo y se plantaron en contra de los discursos blanqueadores, a veces de manera abierta, otras m&aacute;s sutil y larvada, pero siempre buscando un lugar de enunciaci&oacute;n cercano a nuestras propias realidades.</strong> Hoy, por suerte, debatimos de manera abierta estos temas y contamos con un movimiento antirracista todav&iacute;a peque&ntilde;o, pero creciente. Junto con las referencias inevitables que vienen del norte, existen antecedentes locales de lucha contra el racismo de una riqueza que todav&iacute;a permanece poco explorada, en buena medida desconocida.
    </p><p class="article-text">
        <em>EA</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ezequiel Adamovsky]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/daniel-toro-lenta-erosion-argentina-blanca_129_10257485.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 04 Jun 2023 03:01:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Daniel Toro y la lenta erosión de la Argentina blanca]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Daniel Toro,ezequiel adamovsky]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Rosatti, la Constitución y el capitalismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/rosatti-constitucion-capitalismo_129_10206986.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7fddf269-8a76-4157-b324-004cf845df9d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Rosatti, la Constitución y el capitalismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Constitución no contiene nada parecido a un “programa económico”, afirma el autor, al analizar el discurso del presidente de la Corte Suprema de Justicia, Horacio Rosatti, ante la Cámara de Comercio estadounidense (AmCham).</p></div><p class="article-text">
        Hace pocos d&iacute;as, hablando ante la C&aacute;mara de Comercio estadounidense (AmCham), el presidente de la Corte Suprema de Justicia, <strong>Horacio Rosatti</strong>, pronunci&oacute; <a href="https://content.jwplatform.com/previews/kCY7e0mJ" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">algunas palabras curiosas</a>. Sostuvo que la Constituci&oacute;n nacional no define solamente el orden institucional del pa&iacute;s, sino que tambi&eacute;n &ldquo;contiene las bases de un programa econ&oacute;mico&rdquo;, que no es otro que &ldquo;el capitalismo&rdquo;. Rosatti defini&oacute; este &uacute;ltimo como &ldquo;respeto a la propiedad privada, a la iniciativa de los particulares y competencia&rdquo;. En lo que fue una advertencia contra el gobierno, se extendi&oacute; incluso un poco m&aacute;s y dijo que, ya que la Constituci&oacute;n consigna &ldquo;la defensa del valor de la moneda&rdquo; como una de las funciones del Estado, la &ldquo;expansi&oacute;n incontrolada de la emisi&oacute;n monetaria&rdquo; significa &ldquo;traicionar el mandato de la Constituci&oacute;n&rdquo;. Las palabras llevaban una advertencia: ya que le cabe a la Corte Suprema controlar que el Poder Ejecutivo respete el mandato constitucional, el &oacute;rgano podr&iacute;a reservarse el derecho de intervenir en la pol&iacute;tica monetaria. &iquest;Por qu&eacute; no?
    </p><p class="article-text">
        <strong>En verdad, la Constituci&oacute;n no contiene nada parecido a un &ldquo;programa econ&oacute;mico&rdquo;, al menos no en el sentido que le damos habitualmente a esa expresi&oacute;n. Ni mucho menos otorga al Poder Judicial atribuciones en lo referido a la regulaci&oacute;n de la moneda. </strong>Que Rosatti sugiera que s&iacute; es indicativo de la tendencia a la extralimitaci&oacute;n que tiene desde hace unos cuantos a&ntilde;os el Poder Judicial argentino y de su politizaci&oacute;n (derechista) creciente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La Constituci&oacute;n tampoco nos impone &ldquo;el capitalismo&rdquo;, palabra que no aparece en el texto. Ni siquiera aparece ning&uacute;n compromiso con el &ldquo;libre mercado&rdquo;: la palabra &ldquo;mercado&rdquo; solo se menciona una vez, en el marco de una advertencia no contra el intervencionismo estatal sino contra los monopolios empresariales.<strong> El texto s&iacute; otorga, desde 1853, el derecho a poseer &ldquo;propiedad privada&rdquo; y la declara inviolable. Pero no totalmente inviolable: reconoce el derecho del Estado a expropiarla, mediante ley del Congreso, si eso resulta conveniente &ldquo;por causa de utilidad p&uacute;blica&rdquo;.</strong> Es decir: coloca el bien general y las leyes por encima del derecho a la propiedad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, nuestra Carta Magna no establece qu&eacute; cosas pueden o deben ser tenidas por &ldquo;propiedad&rdquo;, una cuesti&oacute;n que no deber&iacute;a ir de suyo. No cualquier cosa puede ser apropiada privadamente: eso es materia de discusi&oacute;n pol&iacute;tica. De hecho, el texto de la Constituci&oacute;n de 1853 retir&oacute; del derecho de propiedad un tipo de bien que hasta entonces estaba amparado en ese principio: los esclavos. Antes se pod&iacute;a poseer personas en propiedad, desde entonces ya no. Qu&eacute; cosa pueda ser apropiable por privados lo define hoy la ley com&uacute;n, no la Constituci&oacute;n. Nuestro pa&iacute;s, por caso, no reconoce derechos de propiedad privada sobre cosas que otros pa&iacute;ses s&iacute;, como las costas de los lagos, r&iacute;os y mares o los recursos del subsuelo. En otros sitios, los propietarios de un lote lo son tambi&eacute;n del petr&oacute;leo que pudiera haber debajo o de la costa de un r&iacute;o, si tocase su tierra. 
    </p><p class="article-text">
        Por suerte, la Argentina no permiti&oacute; la privatizaci&oacute;n de nada de eso. Y nada en el texto constitucional nos impide hoy retirar del derecho de propiedad otros bienes que nos resulte indignante que est&eacute;n en manos de individuos. &iquest;Dice nuestra Constituci&oacute;n que un privado tiene derecho a comprar un bono de deuda en default con el &uacute;nico fin de litigar y arrancarle ganancias incre&iacute;bles al erario p&uacute;blico? Claro que no, porque es rid&iacute;culo que tal posibilidad exista. <strong>&iquest;Dice la Carta Magna que se pueda patentar una semilla y que pase a ser propiedad privada de una empresa? Claro que no, porque es absurdo y conspira contra el bienestar general. Bien har&iacute;amos en limitar los alcances de la propiedad en esos casos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el texto constitucional tampoco dice que la propiedad se pueda acumular de manera ilimitada. Al contrario, la &ldquo;competencia&rdquo; est&aacute; mencionada a cuento de los derechos de los consumidores y su defensa requiere que se impida la acumulaci&oacute;n de propiedad si se acerca a un monopolio. La Constituci&oacute;n ni siquiera manda a que la propiedad privada sea heredable, algo que conspira contra la &ldquo;igualdad real de oportunidades&rdquo; de la que s&iacute; habla su texto en tres oportunidades (art. 75, incisos 2, 19 y 23). Y tampoco establece que la propiedad particular de un empresario deba ser protegida por el derecho a constituir sociedades an&oacute;nimas que los inmunicen frente a demandas civiles de particulares, algo que se parece demasiado a esos &ldquo;fueros personales&rdquo; que la Constituci&oacute;n proh&iacute;be. Nada de esto manda nuestra Carta Magna: lo hacen nuestras leyes comunes. Podr&iacute;amos cambiarlas en cualquier momento, es nuestro derecho democr&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        La Constituci&oacute;n, dicho sea de paso, tambi&eacute;n establece otros derechos que los magistrados rara vez recuerdan y que el capitalismo vulnera sistem&aacute;ticamente. Nos da a los trabajadores derecho a un trabajo en &ldquo;condiciones dignas&rdquo;, a una &ldquo;retribuci&oacute;n justa&rdquo; y, lo que siempre se olvida, a la &ldquo;participaci&oacute;n en las ganancias de las empresas, con control de la producci&oacute;n y colaboraci&oacute;n en la direcci&oacute;n&rdquo; (art. 14 bis). Este principio viene quedando en la nada desde hace d&eacute;cadas: ning&uacute;n juez lo toma como un derecho exigible. <strong>La Constituci&oacute;n tambi&eacute;n otorga a las mujeres derecho a &ldquo;igual remuneraci&oacute;n por igual tarea&rdquo; y, a todos y todas, el derecho de acceso a una &ldquo;vivienda digna&rdquo;. Est&aacute; claro que el capitalismo dificulta o vuelve imposible todo esto.</strong>
    </p><p class="article-text">
        A los pueblos ind&iacute;genas, la Constituci&oacute;n les da &ldquo;derecho a una educaci&oacute;n biling&uuml;e e intercultural&rdquo;, a la &ldquo;posesi&oacute;n y propiedad comunitarias de las tierras que tradicionalmente ocupan&rdquo; y a la &ldquo;entrega de otras aptas y suficientes para el desarrollo humano&rdquo; e indica &ldquo;su participaci&oacute;n en la gesti&oacute;n referida a sus recursos naturales&rdquo; (art. 75 inciso 17). Nada de esto se respeta y est&aacute; claro que el avance de la frontera agropecuaria lo ha vuelto m&aacute;s complicado. En el mismo sentido, la Carta Magna nos da &ldquo;derecho a un ambiente sano&rdquo; e indica que las actividades econ&oacute;micas del presente no deben comprometer las necesidades de &ldquo;las generaciones futuras&rdquo;. Manda adem&aacute;s a que se &ldquo;recomponga&rdquo; el &ldquo;da&ntilde;o ambiental&rdquo; que la actividad econ&oacute;mica genere (art. 41). Como en todo el mundo, tambi&eacute;n en la Argentina el avance del capitalismo nos conduce a la cat&aacute;strofe ambiental.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La Constituci&oacute;n es un texto entero. Se supone que el Estado &ndash;la Corte Suprema incluida&ndash; debe velar por la vigencia de todo su articulado. Y es un hecho que no lo hace.</strong> Hay un sesgo muy evidente en favor de los derechos de los m&aacute;s poderosos, de los propietarios, de los varones, de los blancos. Algunos derechos, como el de propiedad, reciben una protecci&oacute;n implacable: ning&uacute;n juez deja pasar la m&aacute;s m&iacute;nima violaci&oacute;n, tenemos abundantes leyes que lo aseguran y todo un aparato policial y judicial para garantizar que nadie lo quiebre. Por contraste, otros derechos constitucionales languidecen como letra muerta o no generan suficiente inter&eacute;s como para adquirir firmeza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Merecemos tener una Corte Suprema menos ansiosa por encontrar en la Constituci&oacute;n argumentos en favor del capitalismo y de las libertades de los empresarios, menos &aacute;vida de atribuciones en temas que no le competen, y m&aacute;s dispuesta a atender los pocos derechos que nuestra Carta Magna s&iacute; concede, clara y expl&iacute;citamente, a las mayor&iacute;as y a los grupos m&aacute;s desprotegidos de nuestra sociedad.
    </p><p class="article-text">
        <em>EA</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ezequiel Adamovsky]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/rosatti-constitucion-capitalismo_129_10206986.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 21 May 2023 03:07:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Rosatti, la Constitución y el capitalismo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[ezequiel adamovsky,Corte Suprema,Horacio Rosatti]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La libertad de prensa, bajo amenaza corporativa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/libertad-prensa-amenaza-corporativa_129_10171464.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a30fbaf6-3ecc-4a50-bf72-bfefc9b026ba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La libertad de prensa, bajo amenaza corporativa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las tecnologías digitales parecen haber democratizado más la posibilidad de expresarse –cualquiera puede filmar, escribir, grabar y postear lo que sea– pero los canales por los que circula todo eso están cada vez más en menos manos. </p></div><p class="article-text">
        Hace pocos d&iacute;as nos enteramos de una noticia reveladora. Fox News, el canal de noticias m&aacute;s visto de los Estados Unidos, acord&oacute; pagar nada menos que 787,5 millones de d&oacute;lares como acuerdo <a href="https://www.eldiarioar.com/mundo/fox-llega-acuerdo-dominion-pagara-787-5-millones-dolares-sembrar-dudas-legitimidad-presidenciales_1_10135028.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">para poner fin a una demanda judicial</a> por haber mentido deliberadamente. Fundada por el magnate <strong>Rupert Murdoch</strong> en 1996, desde el comienzo se propuso colaborar con las agendas pol&iacute;ticas de la derecha republicana. La velocidad de su &eacute;xito es directamente proporcional a la falta de objetividad de sus noticias. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os dio aire a presentadores y comentaristas directamente delirantes. El juicio que consiguieron detener era por difamaci&oacute;n y lo hab&iacute;a entablado la empresa que provee las m&aacute;quinas de votaci&oacute;n que se usan en las elecciones de ese pa&iacute;s. Fox News hab&iacute;a difundido una serie de mentiras sobre un supuesto fraude electoral en 2020, en sinton&iacute;a con los dichos en el mismo sentido de <strong>Donald Trump</strong>, a quien la cadena apoyaba fervorosamente, y la empresa se sinti&oacute; afectada. Las falsas noticias sobre fraude formaron parte del clima que condujo al asalto al Capitolio por parte de una turba de derechistas en enero de 2021, lo que fue considerado por la comisi&oacute;n investigadora de esa casa como <a href="https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-61754700" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un &ldquo;intento de golpe de Estado&rdquo;</a>. Mentiras deliberadas de la principal cadena de TV en funci&oacute;n de un golpe de Estado. Nada menos. La buena noticia es que mentir abiertamente no le sali&oacute; gratis a la Fox. La mala es que con un pago en efectivo se las arregl&oacute; para quedar impune. Como si mentirle a un pa&iacute;s en algo tan serio pudiese reducirse a un mero perjuicio econ&oacute;mico compensable en billetes. Billetera mata justicia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La an&eacute;cdota ofrece una buena ocasi&oacute;n para detenerse a reflexionar sobre el estado de una de nuestras libertades fundamentales: la libertad de prensa. El derecho a expresar y difundir las ideas libremente es una reivindicaci&oacute;n muy antigua. En los inicios de la era moderna, en Europa, se enarbol&oacute; fundamentalmente en contra de la tendencia de los monarcas a prohibir aquello que no les gustaba o&iacute;r. Retomada por la tradici&oacute;n liberal, la libertad de prensa qued&oacute; plasmada en nuestras leyes con esa (&uacute;nica) amenaza en mente. El mecanismo de su defensa parec&iacute;a simple: la decisi&oacute;n de qu&eacute; decir y qu&eacute; no, que cosa imprimir, qu&eacute; noticias transmitir, a qu&eacute; ideas dar lugar en las p&aacute;ginas de libros o diarios, quedaba enteramente en manos de la sociedad civil. El Estado no deb&iacute;a interferir de ninguna manera. A lo sumo pod&iacute;a generar sus propios impresos, pero nunca condicionar los de los dem&aacute;s. A nadie escapaba el riesgo de que, librado a la espont&aacute;nea iniciativa de cualquiera, pudieran difundirse falsedades de todo tipo. Pero la idea era que, habiendo libertades amplias para la prensa, existir&iacute;a una especie de ecosistema de voces que garantizar&iacute;a un debate p&uacute;blico m&aacute;s o menos informado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pues bien, el sistema no est&aacute; funcionando. En esto, como en todo, la tradici&oacute;n liberal, nos ha dejado a la intemperie frente a otra amenaza tanto o m&aacute;s preocupante: la del autoritarismo corporativo, aqu&eacute;l que surge no de reyes, presidentes o ministros, sino de la actividad privada. Desde la llegada de la televisi&oacute;n y, mucho m&aacute;s, desde la irrupci&oacute;n de las tecnolog&iacute;as de comunicaci&oacute;n digital, se produjo un cambio cualitativo en los modos en los que la informaci&oacute;n se genera y circula. La modesta tecnolog&iacute;a de la imprenta habilitaba a casi cualquiera a tener peri&oacute;dicos y panfletos. Incluso los trabajadores y los grupos disidentes pod&iacute;an montar las suyas y salir en busca de una audiencia. Por contraste, las tecnolog&iacute;as digitales parecen haber democratizado m&aacute;s la posibilidad de expresarse &ndash;cualquiera puede filmar, escribir, grabar y postear lo que sea&ndash; pero los canales por los que circula todo eso est&aacute;n cada vez m&aacute;s en menos manos. El viejo truco del mercado: los tiburones como Murdoch acaban con los dem&aacute;s peces del ecosistema o los aplastan bajo el volumen de su voz.
    </p><p class="article-text">
        Las plataformas que dan soporte a las redes sociales y la creciente concentraci&oacute;n de los medios de comunicaci&oacute;n dan a los pocos empresarios que los poseen una preocupante potestad de intervenir en la libertad de expresi&oacute;n y, m&aacute;s preocupante a&uacute;n, de difundir falsedades con un alcance incomparablemente mayor que el que tenemos lo humanos promedio. Al estar en manos privadas, son ellos los que tienen el derecho de imponer sus reglas. Y como se supone que el Estado no debe intervenir, su potestad es completa. Tienen literalmente el derecho a definir unilateralmente c&oacute;mo ser&aacute; el debate p&uacute;blico, cu&aacute;les ser&aacute;n sus reglas, qu&eacute; se puede y qu&eacute; no se puede decir.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El sesgo derechista que esto trajo en los medios de comunicaci&oacute;n es evidente. Pero incluso m&aacute;s preocupante es lo que viene sucediendo en redes sociales: a prop&oacute;sito del &ldquo;terrorismo&rdquo; o de la invasi&oacute;n de Ucrania, venimos viendo una creciente tendencia de los due&ntilde;os de las plataformas a intervenir en lo que se puede o no decir. De manera unilateral, tras haber adquirido Twitter, el magnate<strong> </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/tecnologia/twitter-suspende-cuenta-periodistas-cubren-elon-musk_1_9799977.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Elon Musk </strong></a><a href="https://www.eldiarioar.com/tecnologia/twitter-suspende-cuenta-periodistas-cubren-elon-musk_1_9799977.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">decidi&oacute; bloquear sitios de periodistas</a> que no le gustaban. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os esa red, Facebook y otras han desarrollado pol&iacute;ticas m&aacute;s agresivas para dar de baja sitios, borrar posteos o imponerles a sus lectores advertencias de credibilidad que le ahorran a otros. Muchos sitios progresistas o que simplemente transmiten visiones del mundo que no agradan a las corporaciones <a href="https://jacobinlat.com/2022/07/07/la-censura-de-youtube-es-una-amenaza-para-la-izquierda-2/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se han visto perjudicados</a>. Nadie dice nada porque es una amenaza a la libertad de prensa que no viene desde alg&uacute;n Estado. &iquest;No te gusta? &iexcl;Cambiate a otra plataforma! El problema es que todas son monopolio de la clase de los s&uacute;per ricos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y para no cargar todas las tintas en Fox News, hay que decir que un parteaguas en este sentido fue la decisi&oacute;n de otras tres grandes cadenas de TV de Estados Unidos de censurar en vivo una alocuci&oacute;n de Donald Trump y la de Twitter de quitarle su cuenta en 2021. No importa lo que uno piense de Trump: el hecho significa que un grupo de hombres ricos, sin otra legitimidad que la que les da su poder, decidi&oacute; quitarle a un presidente en ejercicio (mal o bien, representante del pueblo elegido democr&aacute;ticamente), el derecho a comunicarse con la ciudadan&iacute;a. La antipat&iacute;a que nos genera Trump no puede llevarnos a pasar por alto la grav&iacute;sima amenaza que eso significa a la libertad de expresi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Estamos tranquilos con la totalidad de nuestra comunicaci&oacute;n circulando por unas pocas plataformas en manos de cuatro o cinco personas que no rinden cuentas a nadie? &iquest;Realmente tranquilos hoy, que ya hay herramientas de inteligencia artificial que pueden captar e interpretar automatizadamente lo que nuestra voz dice en una conversaci&oacute;n telef&oacute;nica? &iquest;Vamos a conformarnos con un ecosistema de medios en el que la principal cadena de TV pueda mentir impunemente y nuestra &uacute;nica protecci&oacute;n sea la decisi&oacute;n unilateral de otros magnates de contrarrestarlo o no, seg&uacute;n se les antoje? &iquest;A tan poco queda reducida la libertad de expresi&oacute;n y de prensa?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Har&iacute;amos bien en reflexionar sobre todo esto en Argentina. Desde hace a&ntilde;os las <em>fake news</em> nos inundan y las noticias funcionan como armas de lucha pol&iacute;tica. La comunicaci&oacute;n en manos de las empresas de medios en nuestro pa&iacute;s no es menos t&oacute;xica que en Estados Unidos (de hecho, algunas aqu&iacute; <a href="https://www.eldiarioar.com/medios/nuevo-ln-feinmann-viale-leuco-colores_1_7258172.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tratan de imitar a la Fox</a>). Garantizar la libertad de expresi&oacute;n y de prensa aqu&iacute; y en el mundo requerir&aacute; una profunda renegociaci&oacute;n de los t&eacute;rminos del acuerdo entre lo p&uacute;blico y lo privado, con l&iacute;mites y posibilidades democr&aacute;ticamente definidos, capaces de conjurar tanto el peligro autoritario de podr&iacute;a venir del Estado como el que ya viene del mercado.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>EA</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ezequiel Adamovsky]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/libertad-prensa-amenaza-corporativa_129_10171464.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 07 May 2023 03:01:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La libertad de prensa, bajo amenaza corporativa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[ezequiel adamovsky]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mapuches, la construcción de un enemigo extranjero]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/mapuches-construccion-enemigo-extranjero_129_10100360.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7f250076-26f2-41b2-9d52-df120f0860bb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mapuches, la construcción de un enemigo extranjero"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El autor expone la demonización de la causa mapuche explicando de qué forma ciertos sectores de la sociedad y la política argentinas pretenden anular sus derechos negando la condición de pueblo originario. </p></div><p class="article-text">
        La Constituci&oacute;n nacional aprobada en 1994 incluy&oacute;, como novedad, el reconocimiento de los pueblos originarios. Reproduzco, para que lo tengamos fresco en la memoria, el art&iacute;culo 75 inciso 17, que manda a 
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Reconocer la preexistencia &eacute;tnica y cultural de los pueblos ind&iacute;genas argentinos. Garantizar el respeto a su identidad y el derecho a una educaci&oacute;n biling&uuml;e e intercultural; reconocer la personer&iacute;a jur&iacute;dica de sus comunidades, y la posesi&oacute;n y propiedad comunitarias de las tierras que tradicionalmente ocupan; y regular la entrega de otras aptas y suficientes para el desarrollo humano; ninguna de ellas ser&aacute; enajenable, transmisible ni susceptible de grav&aacute;menes o embargos. Asegurar su participaci&oacute;n en la gesti&oacute;n referida a sus recursos naturales y a los dem&aacute;s intereses que los afecten. Las provincias pueden ejercer concurrentemente estas atribuciones.&rdquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        Nuestro Estado est&aacute; en violaci&oacute;n de una norma constitucional: el reconocimiento de comunidades y restituci&oacute;n de tierras ha sido en cuentagotas y no se ha habilitado realmente su participaci&oacute;n en la gesti&oacute;n de los recursos naturales. Por el contrario, siguieron padeciendo nuevos despojos. 
    </p><p class="article-text">
        Como parte de la reacci&oacute;n derechista que venimos viendo en todos los frentes, el 29 de marzo pasado la C&aacute;mara de Diputados de la Legislatura de Mendoza <a href="https://www.losandes.com.ar/politica/diputados-de-cambia-mendoza-votaron-por-el-repudio-a-los-supuestos-mapuches-y-el-pj-exploto/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">vot&oacute; una resoluci&oacute;n delirante</a> y profundamente racista, por la que propone que &ldquo;los mapuches no deben ser considerados pueblos originarios argentinos&Prime;. Literal. La propusieron en comisi&oacute;n las legisladoras <strong>Cecilia Rodr&iacute;guez</strong> (UCR), <strong>Evelin P&eacute;rez</strong> (UCR) y <strong>Josefina Canale</strong> (Partido Dem&oacute;crata Progresista) y en el recinto la vot&oacute; la mayor&iacute;a oficialista de la UCR y el PRO. La mayor&iacute;a de los legisladores del peronismo se opuso, pero una buena parte de ese bloque tambi&eacute;n sum&oacute; su voto. 
    </p><p class="article-text">
        La resoluci&oacute;n vino a prop&oacute;sito de un acto administrativo del Instituto Nacional de Asuntos Ind&iacute;genas (INAI), la repartici&oacute;n que debe encargarse de cumplir el mandato constitucional de reconocer tierras. Luego de estudiar el caso durante diez a&ntilde;os, el INAI <a href="https://agenciatierraviva.com.ar/resolucion-antimapuche-en-mendoza-cronica-de-un-racismo-anunciado/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dictamin&oacute; en enero pasado</a> que los reclamos de tres comunidades mapuches sobre la tierra que ocupaban informalmente eran atendibles, por lo que deb&iacute;a d&aacute;rseles car&aacute;cter legal a esa ocupaci&oacute;n. Las tierras en cuesti&oacute;n est&aacute;n en el sur de la provincia, cerca de Malarg&uuml;e. 
    </p><p class="article-text">
        El dictamen del INADI desat&oacute; una reacci&oacute;n hist&eacute;rica de la derecha mendocina, que intent&oacute; no solo cuestionar los derechos de esas tres comunidades, sino argumentar que en Mendoza nunca hubo mapuches. Los especialistas mostraron que s&iacute; (incluso &ldquo;Malarg&uuml;e&rdquo; es una palabra en mapudungun, as&iacute; que la demostraci&oacute;n no es tan complicada). Pero la derecha mendocina no se inmut&oacute;. En la Legislatura avanzaron incluso m&aacute;s y votaron una resoluci&oacute;n que no dice que los mapuches directamente no existen como pueblo originario de la Argentina. No de Mendoza: de toda la Argentina. El disparate total. 
    </p><p class="article-text">
        Al votar ese sinsentido, los legisladores de la derecha ignoraron ol&iacute;mpicamente el saber cient&iacute;fico sobre la cuesti&oacute;n y apoyaron la campa&ntilde;a de extranjerizaci&oacute;n que desde hace un tiempo avanza en los medios y redes sociales, donde se sostiene que &ldquo;los mapuches son chilenos&rdquo;. A lo que agrega otras fantas&iacute;as similares, como que &ldquo;vinieron de Chile y exterminaron a los ind&iacute;genas argentinos&rdquo; o que sus reclamos en verdad son parte de un designio brit&aacute;nico para apropiarse de la Patagonia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De manera bastante un&aacute;nime, los <a href="https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSc1KlE2rFdCOohcGZ-cWOu3yEjl1GgEPGAAaMRRLOZEnF01ag/viewform" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">especialistas</a> vienen explicando que todo eso es absurdo. Ante la resoluci&oacute;n de los diputados mendocinos <a href="https://www.resumenlatinoamericano.org/2023/04/02/nacion-mapuche-autoridades-de-universidades-compararon-el-proyecto-mendocino-sobre-los-mapuches-con-el-nazismo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">acaban de emitir una declaraci&oacute;n de repudio</a> firmada por la abrumadora mayor&iacute;a de quienes se ocupan de estos temas. Pr&aacute;cticamente no qued&oacute; decano, director de instituto, c&aacute;tedra o especialista en historia, antropolog&iacute;a, ling&uuml;&iacute;stica o arqueolog&iacute;a que no est&eacute; diciendo que todo esto es un disparate. Los mapuches habitan el suelo que hoy ocupa la Argentina al menos desde el siglo XVIII. Y no hubo &ldquo;invasi&oacute;n&rdquo; ni &ldquo;exterminio&rdquo;: el t&eacute;rmino &ldquo;mapuche&rdquo; incluye diversas parcialidades, cada una con historias espec&iacute;ficas y designaciones propias (<em>huilliches</em>,&nbsp;<em>picunches</em>,&nbsp;<em>pehuenches,</em>&nbsp;<em>pampas</em>, etc&eacute;tera) que fueron confluyendo y ocupando espacios cambiantes. Esto es de hecho lo habitual con los grupos &eacute;tnicos en la era anterior a los Estados, cuando no hab&iacute;a fronteras r&iacute;gidas ni un sistema escolar que estabilizase una lengua y una identidad &uacute;nica. Los grupos &eacute;tnicos rara vez se manten&iacute;an siempre iguales a s&iacute; mismos ni &ldquo;eran&rdquo; de un lugar: en todo caso estaban all&iacute; en un per&iacute;odo determinado. Como los guaran&iacute;es, que del Amazonas pasaron a residir, mestizados con otros pueblos, en zonas tan distantes como Salta. 
    </p><p class="article-text">
        No hay ning&uacute;n &ldquo;debate&rdquo; al respecto: no hay dudas de que los mapuches habitaron de este lado de la cordillera al menos desde el siglo XVIII. Es decir, incluso antes de la independencia de las Provincias Unidas del Sur, mucho antes de que exista &ldquo;Argentina&rdquo; y todav&iacute;a mucho antes de la conquista de la Patagonia, que reci&eacute;n comenz&oacute; en 1879. <strong>Valent&iacute;n Sayhueque</strong>, el gran cacique mapuche del Neuqu&eacute;n nacido c. 1818, &uacute;ltimo en ser sometido militarmente, se consideraba argentino y era reconocido como autoridad por el gobierno argentino. Ir&oacute;nicamente, desde su fundaci&oacute;n hasta 1776 Mendoza estuvo bajo la jurisdicci&oacute;n de la capitan&iacute;a de Chile. Todav&iacute;a en 1835 una parte de la &eacute;lite mendocina <a href="https://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0717-71942006000100005" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">intent&oacute; separarse de la Argentina</a> y volver a depender de Chile. Tan cercanos eran los v&iacute;nculos. Por lo que, si uno usase los argumentos absurdos de la derecha, podr&iacute;a decirse que los mapuches fueron &ldquo;argentinos&rdquo; antes que los mendocinos, o que el rechazo a su presencia en Mendoza forma parte de alguna conspiraci&oacute;n chilena. 
    </p><p class="article-text">
        El intento de convertir a los mapuches en extranjeros con una vergonzosa decisi&oacute;n legislativa que quedar&aacute; en la historia del racismo local, viene de tiempo atr&aacute;s. No cabe dudas de que se relaciona con disputas sobre tierras, que algunas personas se quieren apropiar aprovechando sus privilegios como blancos y tocando la cuerda de la discriminaci&oacute;n. Tierras que tienen valor para el negocio inmobiliario &ndash;de eso se tratan las disputas en Bariloche&ndash; o para el fracking, como en Vaca Muerta. Los derechos mapuches, su presencia organizada, molestan. Mucho. La prensa colabor&oacute; en estos designios con una constante campa&ntilde;a de demonizaci&oacute;n de un pueblo entero, a cuento de organizaciones o <a href="https://www.eldiarioar.com/opinion/nuevos-terroristas_129_8441581.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">actos &ldquo;terroristas&rdquo; incomprobables</a> o trazando distinciones entre <a href="https://tapas.clarin.com/tapa.html#20201009" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mapuches por un lado y &ldquo;la gente&rdquo; por el otro</a>. Como si alguien de aqu&eacute;l origen no fuese tambi&eacute;n &ldquo;gente&rdquo;. Cualquier <a href="https://www.infobae.com/opinion/2021/10/22/la-verdad-sobre-la-mentira-mapuche/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">charlat&aacute;n</a> encuentra espacio en los diarios para decir <a href="https://www.memo.com.ar/cultura/la-mentira-mapuche-luciana-sabina/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cualquier cosa</a>.
    </p><p class="article-text">
        Deberemos prepararnos para convivir con las &ldquo;verdades alternativas&rdquo; &ndash;lo que antes llam&aacute;bamos simplemente la mentira&ndash; que, como en otros sitios, se abren camino entre nosotros. La derecha est&aacute; decidida a destruir una de las &uacute;ltimas limitaciones que encuentra para el avance de sus proyectos: <a href="https://www.revistaanfibia.com/la-rebelion-la-evidencia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la de la evidencia</a>. Y, junto con ella, los propios saberes de quienes se ocupan de investigarla con el m&eacute;todo cient&iacute;fico. Si la realidad es un obst&aacute;culo, peor para la realidad. Mapuches, acad&eacute;micos, derechos humanos, Constituci&oacute;n nacional: todo sospechoso. Todo extranjero y prescindible.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>EA</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ezequiel Adamovsky]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/mapuches-construccion-enemigo-extranjero_129_10100360.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 09 Apr 2023 03:01:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mapuches, la construcción de un enemigo extranjero]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Mapuches,Conflicto Mapuche,ezequiel adamovsky]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La víbora lista a picar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/vibora-lista-picar_129_10059209.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2338f824-5829-4323-abd3-0e08e1cbed85_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La víbora lista a picar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Llegó la hora del sheriff que ponga orden en el desorden que habilita la política? Lo que uno ve, sostiene el autor, es solo la víbora lista a picar en defensa de su espacio.</p></div><p class="article-text">
        <strong>Es ya un lugar com&uacute;n notar que, como sociedad, hemos perdido la capacidad de imaginar un porvenir luminoso. El futuro se nos aparece como algo temible, catastr&oacute;fico, apocal&iacute;ptico.</strong> Lo que no es s&iacute;ntoma de que, en alg&uacute;n lugar de nuestra mente, sabemos que hay algo que est&aacute; muy mal en nuestro presente, que hay algo en la manera en que vivimos que nos conduce all&iacute; irremediablemente.
    </p><p class="article-text">
        Un m&iacute;nimo recorrido por la cultura de masas es buen &iacute;ndice de esa angustia y de su avance. El cine nos provee desde hace d&eacute;cadas de argumentos en los que alguna persona o peque&ntilde;o grupo pone en riesgo a los dem&aacute;s o al mundo. Los doctores mal&eacute;ficos de la saga <em>James Bond</em>, una banda ecologista en <em>Doce Monos</em> y terroristas de toda cala&ntilde;a, desde el solitario y sin causa aparente en <em>Batman, The Dark Knight, </em>hasta los<em> </em>que siguen alguna bandera pol&iacute;tica o religiosa en incontables pel&iacute;culas. Habitualmente, el cine nos da un alivio frente a esas angustias por v&iacute;a de la intervenci&oacute;n de alguna figura de autoridad que restaura el orden amenazado: un superh&eacute;roe, un soldado patriota, un polic&iacute;a dispuesto a romper las reglas, un padre que dice basta. El h&eacute;roe y la figura mal&eacute;fica son personajes opuestos, pero gemelos: se trata en ambos casos de individuos que buscan afirmar su ley sin rendir cuentas a nadie. La comunidad, si es que aparece, aparece desdibujada. Da m&aacute;s o menos igual qu&eacute; cosa sea lo que amenaza la continuidad del orden: activista, delincuente, loco, terrorista, las acciones de cualquiera podr&iacute;an ponerlo en riesgo. <strong>Ante esa amenaza imaginaria, no nos salvamos colectivamente mediante la acci&oacute;n pol&iacute;tica. La angustia por el orden social convoca a la fantas&iacute;a de que alg&uacute;n individuo poderoso venga a poner las cosas en su lugar.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La pendiente implosiva que viene siguiendo el capitalismo actual no hace sino exacerbar esas angustias y esas fantas&iacute;as. Que por otra parte tienen ya sus correlatos pol&iacute;ticos. El orden se percibe como fr&aacute;gil. Pero, m&aacute;s importante, el espacio personal se comprime. Los recursos se acaban, la explotaci&oacute;n se intensifica. Ya no hay posibilidad de que cada uno desarrolle su proyecto de vida en su espacio personal sin ser &ldquo;invadido&rdquo; por las necesidades y requerimientos de los dem&aacute;s. El individuo que se cre&iacute;a aut&oacute;nomo se siente amenazado por la sociedad y enarbola su derecho a defender el ilusorio espacio vital que le hab&iacute;an prometido. Violentamente, si hace falta. La tolerancia frente a las decisiones y acciones de los dem&aacute;s se acaba. <strong>Es la hora del individuo con su rifle y del </strong><em><strong>sheriff</strong></em><strong> que pongan orden en el desorden que habilita la pol&iacute;tica. </strong>En estos d&iacute;as hemos visto, de hecho, postulantes a <em>sheriff</em> que nos invitan a armarnos y a votarlos. Que cada cual vuelva a su c&iacute;rculo personal sin molestar a los dem&aacute;s, por las buenas o por las malas. &ldquo;No me pises&rdquo;: uno supondr&iacute;a que la frase de la bandera de Gadsen que gustan de utilizar los libertarios lleva impl&iacute;cita la promesa &ldquo;yo tampoco te pisar&eacute;&rdquo;. Pero lo que uno ve es solo la v&iacute;bora lista a picar en defensa de su espacio. Propiedad y seguridad: los dem&aacute;s derechos no importan. &iquest;Ya no hay espacio para todas las v&iacute;boras? Mala suerte. Predominar&aacute; la que pique m&aacute;s fuerte.
    </p><p class="article-text">
        Volviendo a ejemplos de la cultura de masas, la angustia por el desorden catastr&oacute;fico y nuestro sentido de indefensi&oacute;n se muestran hoy incluso m&aacute;s que en el pasado, en series como <em>The</em> <em>Last of Us</em>, en las que el fin del mundo finalmente llega y el h&eacute;roe en&eacute;rgico ya no puede devolvernos el orden anterior. <strong>Ya es tarde. Es el &uacute;ltimo que queda de un &ldquo;nosotros&rdquo; que pertenece al pasado.</strong> Pero al menos afirma su control rifle en mano sobre el peque&ntilde;o espacio de vida que le queda. Incluso, si para ello tiene que matar a todo lo que se le cruce por el camino. Picar como una v&iacute;bora a cualquiera que se acerque al peque&ntilde;&iacute;simo y evanescente espacio que queda. Zombie, humano, da igual. 
    </p><p class="article-text">
        Brillante como es, <em>The Last of Us</em> nos enfrenta a los temores que nos acechan. Y a la vez, al menos hasta ahora, exacerba las fantas&iacute;as de la vida individual como &uacute;ltimo refugio, el &uacute;nico espacio legitimo para la existencia que nos queda. <strong>Hay pocos antecedentes en la cultura de otras &eacute;pocas de narrativas de este tipo, en las que nos sentimos identificados con un h&eacute;roe que niega lo colectivo a tal punto, que decide priorizar su propia peque&ntilde;a vida a la posibilidad de salvar al mundo.</strong> Al rev&eacute;s del superh&eacute;roe, <em>decide</em> no salvarnos. Y los espectadores lo entendemos y validamos en su decisi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Cierto, la narraci&oacute;n tambi&eacute;n contiene otro elemento bastante in&eacute;dito: nos muestra, al pasar, un peque&ntilde;o pueblo &ldquo;comunista&rdquo; en el que un pu&ntilde;ado de sobrevivientes mantiene lo colectivo. Por ahora con &eacute;xito. &iquest;Qui&eacute;nes son los &uacute;ltimos del &ldquo;nosotros&rdquo; moribundo? &iquest;Ellos o el protagonista? Veremos c&oacute;mo resuelve la segunda temporada el choque inevitable entre el h&eacute;roe individual con su ley del rifle y la inesperada supervivencia de un peque&ntilde;o &ldquo;nosotros&rdquo; que, tras el fin del mundo, se ha vuelto comunista. En cualquier caso, la ambivalencia es sugestiva. 
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>EA</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ezequiel Adamovsky]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/vibora-lista-picar_129_10059209.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 26 Mar 2023 03:01:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La víbora lista a picar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[ezequiel adamovsky]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Inmigrantes sí, extranjeros no]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/inmigrantes-si-extranjeros-no_129_9996229.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/49f9b4d0-cb53-4c54-a93f-b6b96e0a6865_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Inmigrantes sí, extranjeros no"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El autor reflexiona sobre la dualidad argentina respecto de los migrantes dependiendo de su color y su procedencia. La identidad nacional nos quiere un país blanco y europeo. Para esta visión, la llegada de inmigrantes con otros rasgos o desde otras latitudes supone una amenaza a la Nación.</p></div><p class="article-text">
        En estos d&iacute;as vemos una ola de simpat&iacute;a por los inmigrantes rusos que llegan al pa&iacute;s. Un poco nos halaga que las rusas encuentren deseable <a href="https://www.cronista.com/informacion-gral/por-que-vienen-embarazadas-rusas-a-argentina-la-investigacion-detras-del-fenomeno-y-el-desenmascaramiento-de-un-estafa/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tener pasaporte argentino</a> y vengan a parir aqu&iacute;. O incluso que quieran quedarse. &iquest;Por qu&eacute; no? En la prensa leemos notas sobre sus experiencias: que <a href="https://www.clarin.com/sociedad/embarazadas-rusas-migraciones-colabora-justicia-investigar-agencias-prometen-ciudadanias-express_0_NZaI2NOXlN.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">si las enga&ntilde;an</a> para tramitarles los papeles, que si las tratan bien <a href="https://www.lanacion.com.ar/sociedad/los-hospitales-que-eligen-las-embarazadas-rusas-pagos-en-efectivo-y-el-conflicto-que-surge-con-las-nid14022023/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en los hospitales</a>, que si sus hijos son bien recibidos <a href="https://www.clarin.com/sociedad/rusos-argentina-recibieron-nuevos-alumnos-comienzo-clases_0_nmiuCXIHVS.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en las escuelas</a>. La simpat&iacute;a tiene sus ra&iacute;ces en el modo en que nos vemos como sociedad. Somos un pa&iacute;s que se imagina como &ldquo;pa&iacute;s de inmigrantes&rdquo;, siempre hemos acogido a los que llegan, tenemos una legislaci&oacute;n benevolente para ellos y ellas. Y, comparativamente hablando, salvo alg&uacute;n episodio puntual, no hemos tenido ni tenemos violencia xen&oacute;foba preocupante como la que se registra en algunos pa&iacute;ses de Europa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cierto que la simpat&iacute;a hacia los rusos no se replica hacia todas las comunidades. Pareciera un fen&oacute;meno masivo, pero en verdad son unos pocos cientos los que han llegado de Rusia recientemente. Argentina recibe un flujo de inmigrantes mucho m&aacute;s numeroso desde Latinoam&eacute;rica: seg&uacute;n </strong><a href="https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/caracterizacion_de_los_migrantes_ods1_0.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>datos de 2018</strong></a><strong>, el 84% de los migrantes ven&iacute;a del vecindario, especialmente de Paraguay y Bolivia. </strong>Esas comunidades son objeto de menos simpat&iacute;a, cuando no de hostilidad. No es habitual que veamos notas positivas en la prensa local. Es que Argentina es &ldquo;un pa&iacute;s de inmigrantes&rdquo;, pero no de cualquier inmigrante: el relato dominante que da solidez a la identidad nacional nos quiere un pa&iacute;s blanco y europeo, que lleg&oacute; a serlo justamente por el ingreso masivo de personas blancas y de Europa. La llegada de inmigrantes de otras procedencias y colores, desde esta visi&oacute;n, supone una amenaza a la naci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En la d&eacute;cada de 1990 tuvimos una breve ola de agresiones xen&oacute;fobas contra los inmigrantes de pa&iacute;ses lim&iacute;trofes. Carlos Menem, Eduardo Duhalde y parte de la dirigencia peronista de entonces, algunos l&iacute;deres sindicales y la prensa animaron una paranoia por la presencia de &ldquo;extranjeros indocumentados&rdquo; que, seg&uacute;n dec&iacute;an, les quitaban el trabajo a los argentinos, se radicaban en las villas, comet&iacute;an delitos. Eran tiempos del desempleo que causaban las pol&iacute;ticas neoliberales y a alguien hab&iacute;a que culpar. En 2010, a prop&oacute;sito de un reclamo de viviendas en el Parque Indoamericano, Mauricio Macri <a href="https://www.nueva-ciudad.com.ar/notas/201802/36490-lo-que-decia-macri-sobre-los-inmigrantes-y-los-hospitales-publicos-cuando-era-jefe-de-gobierno.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reedit&oacute; ese tipo de agresiones</a>: relacion&oacute; a los migrantes de pa&iacute;ses lim&iacute;trofes con&nbsp;la delincuencia y el narcotr&aacute;fico y se quej&oacute; de que se atendiesen en los hospitales p&uacute;blicos. Se hab&iacute;a puesto en evidencia la falta de pol&iacute;ticas de vivienda en CABA y a alguien hab&iacute;a que culpar. Pero nada de eso se puso en marcha a prop&oacute;sito de los rusos. Al contrario, algunas voces de nuestra derecha fueron particularmente c&aacute;lidas para con ellos. 
    </p><p class="article-text">
        La dualidad que tenemos respecto de los migrantes dependiendo de su color y su origen est&aacute; inscripta en nuestro lenguaje. En la &eacute;poca de Carlos Menem, una antrop&oacute;loga de la Universidad de Georgia realiz&oacute; <a href="https://anthrosource.onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1525/city.2004.16.1.69" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una investigaci&oacute;n sobre los prejuicios</a> que en Buenos Aires se pon&iacute;an en marcha contra los pobres. Uno de los que encontr&oacute; fue la persistente extranjerizaci&oacute;n: sus entrevistados de clase media imaginaban que las villas eran tierra de &ldquo;extranjeros indocumentados&rdquo;. En d&eacute;cadas anteriores se los supon&iacute;a migrantes, pero del Interior. Cabecitas negras. Sobre los villeros (que eran muy mayoritariamente argentinos) pesaba ahora la &ldquo;acusaci&oacute;n&rdquo; de ser todos peruanos o bolivianos y, con ello, de ser un cat&aacute;logo de falencias morales. Como lo eran los cabecitas negras, pero ahora encima extranjeros. La antrop&oacute;loga not&oacute; entonces una curiosa inflexi&oacute;n del lenguaje. Los entrevistados no usaban el t&eacute;rmino &ldquo;inmigrantes&rdquo; para esos sectores. Eran &ldquo;extranjeros&rdquo;. Es que, en la Argentina, la palabra &ldquo;inmigrante&rdquo; tiene una connotaci&oacute;n c&aacute;lida, afectuosa. Es la palabra que mucha gente usa para referir a sus abuelos llegados de Europa, en esas narrativas morales que solemos construir, y que asignan a esos abuelitos el papel de haber tra&iacute;do con ellos la cultura del esfuerzo y del sacrificio que nos puso en la senda del progreso familiar tanto como del nacional. Los &ldquo;inmigrantes&rdquo; (europeos) son lo que est&aacute; bien. Los otros son &ldquo;los extranjeros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La simpat&iacute;a o antipat&iacute;a por los inmigrantes dependiendo de su perfil &eacute;tnico tiene un componente racista bastante obvio. Que se traslada, adem&aacute;s, al modo en que clasificamos y jerarquizamos a la propia poblaci&oacute;n argentina. La extranjerizaci&oacute;n de los pobres porte&ntilde;os que not&oacute; la antrop&oacute;loga hace algunas d&eacute;cadas contin&uacute;a y se proyecta sobre otros sectores. La not&oacute; por caso una mujer negra, descendiente de una antigua familia afroargentina que est&aacute; aqu&iacute; desde tiempos de la colonia, cuando los oficiales de migraciones la detuvieron en Ezeiza porque sospecharon que su pasaporte era falso. La dec&iacute;an que &ldquo;<a href="https://www.clarin.com/sociedad/mujer-denuncio-discriminaron-negra_0_SJ6xCfEeCKe.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no pod&iacute;a ser argentina si era negra</a>&rdquo;. Justo a ella, cuyos ancestros seguramente ten&iacute;an m&aacute;s antig&uuml;edad en el pa&iacute;s que la del oficial que la deten&iacute;a. Y la vemos tambi&eacute;n en estos d&iacute;as en la persistente campa&ntilde;a antimapuche: las voces de nuestra derecha insisten en demonizarlos de todas las maneras posibles, incluyendo la de expulsarlos de la naci&oacute;n. Son &ldquo;indios chilenos&rdquo; que nos invadieron. No importa cu&aacute;ntas veces los mejores historiadores y antrop&oacute;logos de este pa&iacute;s salgan a aclarar un&aacute;nimemente que <a href="https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSc1KlE2rFdCOohcGZ-cWOu3yEjl1GgEPGAAaMRRLOZEnF01ag/viewform" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eso es un total disparate</a>: la prensa sigue dando lugar a toda clase de <a href="https://www.infobae.com/opinion/2021/10/22/la-verdad-sobre-la-mentira-mapuche/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">charlatanes</a>, alguno de ellos <a href="https://www.memo.com.ar/cultura/la-mentira-mapuche-luciana-sabina/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">diplomado</a>s, que insisten con esa falsedad. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>En fin, abuelitos italianos que llegaron ayer, rusos que llegan hoy, hermanos latinoamericanos que siguen llegando, cabecitas negras que migran entre provincias, pobres argentinos de todos los colores y or&iacute;genes que siguen ac&aacute;, como siempre. Todos esos cuerpos tienen el mismo valor. Que nos cueste tanto aceptarlo es otro tema.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>EA</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ezequiel Adamovsky]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/inmigrantes-si-extranjeros-no_129_9996229.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Mar 2023 03:02:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Inmigrantes sí, extranjeros no]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[ezequiel adamovsky,Rusia,Inmigrantes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Antirracismo, ¿hora de una coalición?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/antirracismo-hora-coalicion_129_9918802.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7798607d-3139-4a07-81c9-ff6e95fe4f4a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Antirracismo, ¿hora de una coalición?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con el juicio por el crimen de Fernando Baéz Sosa de fondo, nunca como en los dos últimos meses -sostiene el autor- la sociedad argentina está discutiendo su propio racismo. </p></div><p class="article-text">
        Puede que nunca la sociedad argentina haya discutido sobre su propio racismo tanto como en los &uacute;ltimos dos meses. La nota que <em>The Washington Post</em> public&oacute; en diciembre pasado, pregunt&aacute;ndose por la ausencia de negros en la Selecci&oacute;n de f&uacute;tbol, gener&oacute; <a href="https://www.eldiarioar.com/opinion/negros-seleccion-dejo-debate_129_9847821.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un intenso debate</a> en redes y medios de comunicaci&oacute;n con posiciones encontradas. Que si hay o no racismo. Que si las categor&iacute;as raciales de EEUU sirven o no para describir nuestra sociedad. D&iacute;as antes, c&aacute;nticos racistas de hinchas argentinos en Qatar hab&iacute;an despertado indignaci&oacute;n <a href="https://www.clarin.com/deportes/-banco-canto-racista-homofobico-hinchas-argentinos-mundial-qatar_0_K3PFzdT4CM.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">local</a> e <a href="https://www.clarin.com/mundo/mundial-qatar-indignados-franceses-acusan-argentinos-racistas-maleducados_0_0N7ruliAvZ.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">internacional</a>.
    </p><p class="article-text">
        Durante el mes de enero, mientras los ecos de estas pol&eacute;micas todav&iacute;a no se hab&iacute;an agotado, el juicio oral por el asesinado de<strong> Fernando B&aacute;ez Sosa</strong> motiv&oacute; controversias similares. En particular porque Fernando fue ultimado por una banda de rugbiers al grito de &ldquo;negro de mierda&rdquo;, a pesar de lo cual <a href="https://www.eldiarioar.com/opinion/discriminaciones-discriminaciones_129_9213050.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el fiscal se neg&oacute; a encuadrar el hecho</a> como un crimen de odio racial, figura que existe en nuestro c&oacute;digo penal, pero que rara vez se activa cuando se trata de v&iacute;ctimas de tez oscura. Los negacionistas del racismo argentino argumentaron que el de los rugbiers se trataba &ldquo;solamente&rdquo; de un desprecio de clase. El padre de Fernando, sin embargo, tiene las cosas m&aacute;s claras. Como <a href="https://tn.com.ar/policiales/2023/01/26/el-papa-de-fernando-baez-sosa-a-dias-de-la-sentencia-no-me-gustaria-estar-en-los-zapatos-de-los-jueces/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">declar&oacute; en estos d&iacute;as</a>, &ldquo;Los j&oacute;venes no pueden ir a matar a alguien porque es negro. Creo que esto fue un tema de racismo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mientras segu&iacute;amos las alternativas del juicio, desde Mar del Plata llegaron noticias de <a href="https://www.lacapitalmdp.com/ataque-racista-en-playa-grande-golpearon-a-un-basquetbolista-etiope/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">otra agresi&oacute;n similar</a>, un jugador de b&aacute;squet golpeado en un boliche entre insultos por su negrura. En este caso la v&iacute;ctima era nacida en &Aacute;frica, con lo que la excusa del &ldquo;simple clasismo&rdquo; se volv&iacute;a m&aacute;s complicada. Y cuando el mes terminaba lleg&oacute; el broche de oro: un militante del PRO del sector de <strong>Patricia Bullrich</strong> se despachaba en el diario <em>La Naci&oacute;n</em> con una <a href="https://www.lanacion.com.ar/opinion/la-discordia-historica-entre-la-clase-media-y-la-patria-choriplanera-nid28012023/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">columna de opini&oacute;n</a> de contenido incre&iacute;blemente racista. La nota volv&iacute;a sobre un relato ya muy conocido: en Argentina habr&iacute;a una oposici&oacute;n entre una clase media europea, dotada de las virtudes que vienen con una &ldquo;cultura del esfuerzo&rdquo;, y una clase baja &ldquo;choriplanera&rdquo;, formada por &ldquo;haraganes&rdquo; venidos del interior, mantenidos por el Estado, &ldquo;impermeables a asumir el desaf&iacute;o de la dignidad&rdquo; (!), una masa irracional y &ldquo;disponible&rdquo; siempre manipulada por el peronismo. 
    </p><p class="article-text">
        El texto, ya de por s&iacute; brutal, iba acompa&ntilde;ado de <a href="https://www.tiempoar.com.ar/ta_article/polemica-por-un-articulo-de-la-nacion-que-divide-a-la-sociedad-en-la-clase-media-y-la-patria-choriplanera/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una ilustraci&oacute;n todav&iacute;a peor</a>, que contrapon&iacute;a dos maniqu&iacute;es, uno blanco coronado por un roll de sushi y otro negro que portaba en cambio un chorip&aacute;n. Lo bueno del asunto es que los colores que el dibujante eligi&oacute; imped&iacute;an limitar la cuesti&oacute;n al prejuicio &ldquo;meramente&rdquo; de clase: esos maniqu&iacute;es ten&iacute;an colores opuestos. Reconoce visualmente que la clase, en Argentina, tiene color. La nota gener&oacute; tal indignaci&oacute;n p&uacute;blica &ndash;incluso <a href="https://www.telam.com.ar/notas/202301/618538-cerruti-critica-editorial-la-nacion.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la vocera presidencial</a> intervino al respecto&ndash;&nbsp; que <em>La Naci&oacute;n</em> se vio en la necesidad de retirar el dibujo (no as&iacute; el texto).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ni el racismo argentino ni la fantas&iacute;a de que no existe son nuevos. Tampoco lo es el antirracismo: desde hace mucho tiempo hay voces que lo ponen sobre el tapete. A partir de la crisis de 2001 fue ocupando un lugar cada vez m&aacute;s visible en los debates p&uacute;blicos. Pero no tengo registrado ning&uacute;n momento en el que la cuesti&oacute;n se haya debatido con la intensidad de los &uacute;ltimos dos meses. Sin dudas es un buen augurio. La sociedad argentina se va enfrentando, finalmente, con uno de los lastres que m&aacute;s pesan sobre la vida democr&aacute;tica. Es sintom&aacute;tico que incluso la brutal columna de <em>La Naci&oacute;n</em> haya mencionado el racismo como un problema (incluso si la soluci&oacute;n que propon&iacute;a era que los &ldquo;cabecitas negras&rdquo; dejaran de obstinarse en ser inferiores).&nbsp;&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Una coalición antirracista amplia podría ofrecer un espacio de enlace y coordinación entre las iniciativas de cada sector que sin dudas (y sin afectar su independencia) daría mayor fuerza a todas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Si las visiones antirracistas adquirieron este lugar en una cultura tradicionalmente negadora es gracias a las m&uacute;ltiples voces que las vienen reponiendo desde hace d&eacute;cadas. Nuestra cultura popular no ha dejado de hacerlo, entre otras, a trav&eacute;s de las de los m&uacute;sicos y artistas populares que tematizaron los sufrimientos de las &ldquo;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=9mbzXF_cXBI" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">razas viejas</a>&rdquo;, ayudaron a visualizar la presencia <a href="https://www.youtube.com/watch?v=kWCG7N1wxMY" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">afro</a> e <a href="https://www.youtube.com/watch?v=SDIRfrO9Hyk" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ind&iacute;gena</a>, cantaron sobre la &ldquo;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=P_CxAdrD-A8" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">portaci&oacute;n de rostro</a>&rdquo; o simplemente plantearon la alegr&iacute;a y plenitud popular como &ldquo;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=6tPXVKv5kaU" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cosa de negros</a>&rdquo;. Tambi&eacute;n lo vienen haciendo desde hace mucho las organizaciones de pueblos originarios y, m&aacute;s recientemente, la militancia afroargentina y la &ldquo;marr&oacute;n&rdquo;. Aunque menos perceptibles, hubo de igual modo voces del campo pol&iacute;tico y sindical que colaboraron en la denuncia del racismo y lo mismo vale para el mundo de los intelectuales, acad&eacute;micos y periodistas. &Uacute;ltimo en llegar, desde hace unos pocos a&ntilde;os el Estado viene teniendo <a href="https://twitter.com/inadi/status/1271223994893598721?lang=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pol&iacute;ticas espec&iacute;ficas</a> &ndash;cierto que todav&iacute;a t&iacute;midas&ndash; para combatir el racismo.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Ser&aacute; acaso buen momento para pensar la posibilidad de una coalici&oacute;n de todos estos sectores que, en general, han venido haciendo sus aportes de manera desarticulada? Puede que sea prematuro, pero vale la pena imaginarlo. Una coalici&oacute;n antirracista amplia podr&iacute;a ofrecer un espacio de enlace y coordinaci&oacute;n entre las iniciativas de cada sector que sin dudas (y sin afectar su independencia) dar&iacute;a mayor fuerza a todas. &iquest;Para qu&eacute;? Los beneficios de una alianza son muchos. Para empezar, la resonancia social del antirracismo se ampliar&iacute;a, lo que dar&iacute;a mayores herramientas para seguir erosionando el <a href="https://pbs.twimg.com/media/EIOsXE8WsAAYdBK?format=jpg&amp;name=large" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">negacionismo</a> que hoy afecta a personas que no necesariamente son racistas en otros sentidos. 
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, una voz p&uacute;blica articulada, capaz de responder y exigir respuestas, servir&iacute;a para acabar con la impunidad de la que gozan los medios de comunicaci&oacute;n cuando dan aire a expresiones abiertamente racistas, como la de la columna de <em>La Naci&oacute;n</em> o como la constante diferenciaci&oacute;n que, por caso, sufren los mapuches entre ellos y los &ldquo;vecinos&rdquo; en los titulares de los diarios (para no hablar de la campa&ntilde;a de demonizaci&oacute;n que vienen padeciendo). Y para exigir que los medios avancen en el sentido en que lo han hecho en otros pa&iacute;ses, para garantizar pantallas y redacciones que no est&aacute;n ocupadas exclusivamente por personas blancas. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n habilitar&iacute;a canales de mayor incidencia en las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, fundamentales no solo para definir y potenciar los contenidos de las campa&ntilde;as educativas y antidiscriminatorias que el Estado ya viene encarando, sino tambi&eacute;n para cosas m&aacute;s complejas, como conseguir los cambios necesarios en la legislaci&oacute;n y en el Poder Judicial para que cr&iacute;menes como el de Fernando sean considerados desde su aspecto &eacute;tnico-racial. El impacto que ha tenido el movimiento feminista en este sentido deber&iacute;a ser una fuente de inspiraci&oacute;n. Finalmente, el hueso del asunto: poner en discusi&oacute;n la relaci&oacute;n que existe entre la posici&oacute;n de clase y el color o etnicidad de las personas.
    </p><p class="article-text">
        Parecer&iacute;a evidente que el salto que ha dado el debate p&uacute;blico en los &uacute;ltimos tiempos plantea un horizonte de oportunidad que antes no exist&iacute;a. Pero acaso la oportunidad no sea tan importante como la necesidad. Todo indica que vienen tiempos pol&iacute;ticamente sombr&iacute;os. La radicalizaci&oacute;n y crecimiento de las derechas autoritarias viene por todas partes &ndash;en Argentina tanto como en EEUU, en Brasil o en Espa&ntilde;a&ndash; de la mano de discursos de reafirmaci&oacute;n de la hegemon&iacute;a blanca y de ataque a los derechos de los grupos subalternos. Har&aacute; falta mucha uni&oacute;n para sobrellevarlos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>EA</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ezequiel Adamovsky]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/antirracismo-hora-coalicion_129_9918802.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Feb 2023 03:05:41 +0000]]></pubDate>
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