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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Claudia Regina Martínez]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autores/claudia-regina-martinez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Claudia Regina Martínez]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Monchi, de Feine Sahne Fischfilet: "Argentina va a ser algo único en mi vida"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/monchi-feine-sahne-fischfilet-argentina-unico-vida_1_13558107.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2d685e69-9fe0-4368-adb9-daaa1e8e429e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1152576.jpg" width="4925" height="2770" alt="Monchi, de Feine Sahne Fischfilet: &quot;Argentina va a ser algo único en mi vida&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La banda alemana llegará por primera vez al país como invitada de Die Toten Hosen y dará además su primer concierto propio en Buenos Aires. Su cantante habla de los veinte años del grupo, el espíritu punk, el avance de la extrema derecha y la necesidad de buscar aquello que une en lugar de lo que separa.</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.feinesahnefischfilet.de/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Feine Sahne Fischfilet</a> est&aacute; a punto de cumplir uno de esos sue&ntilde;os que, seg&uacute;n su cantante Jan &ldquo;Monchi&rdquo; Gorkow, nunca lleg&oacute; siquiera a imaginar. La banda punk alemana desembarcar&aacute; por primera vez en la Argentina para acompa&ntilde;ar a Die Toten Hosen en tres de los conciertos con los que el grupo de D&uuml;sseldorf se despedir&aacute; del p&uacute;blico local: el 5 de octubre en el Club Uni&oacute;n y Progreso de Tandil, el 7 en el Bioceres Arena de Rosario y el 10 en el Movistar Arena de Buenos Aires. Entre esas fechas, el viernes 9, Feine Sahne Fischfilet tendr&aacute; adem&aacute;s su primera noche propia en el pa&iacute;s, en el Teatro Vorterix.
    </p><p class="article-text">
        Nacida hace veinte a&ntilde;os en Mecklemburgo-Pomerania Occidental, en el noreste de Alemania, Feine Sahne Fischfilet construy&oacute; una trayectoria en la que el punk y el compromiso pol&iacute;tico resultan dif&iacute;ciles de separar. El grupo se manifest&oacute; desde sus comienzos contra el neonazismo y la extrema derecha y convirti&oacute; esa posici&oacute;n en parte de su identidad p&uacute;blica, aunque Monchi asegura que con los a&ntilde;os tambi&eacute;n empez&oacute; a desconfiar de las respuestas demasiado sencillas. Esa reflexi&oacute;n atraviesa su nuevo libro, en el que vuelve sobre la vida en el &aacute;mbito rural, los v&iacute;nculos familiares, las contradicciones pol&iacute;ticas y su regreso al pueblo donde creci&oacute;.
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                La banda alemana Feine Sahne Fischfilet toca por primera vez en Argentina                            </span>
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        En conversaci&oacute;n con elDiarioAR antes del viaje, Monchi habla con entusiasmo de la relaci&oacute;n con Die Toten Hosen, de la Argentina que Campino y sus compa&ntilde;eros le describieron durante a&ntilde;os y de su intenci&oacute;n de dormir lo menos posible durante la visita. Pero tambi&eacute;n de una Alemania en la que la extrema derecha avanza, de su decisi&oacute;n de vivir nuevamente en un pueblo donde el 54 por ciento vot&oacute; a la AfD y de una convicci&oacute;n que hoy considera m&aacute;s necesaria que nunca: &ldquo;Miremos lo que nos une y no lo que nos separa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Vienen por primera vez a la Argentina y lo hacen con Die Toten Hosen, una banda que tiene una relaci&oacute;n muy especial con el p&uacute;blico argentino. &iquest;Qu&eacute; les contaron del pa&iacute;s?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Que es una locura. Una locura absoluta. Conozco a Campino desde hace muchos a&ntilde;os y, cada vez que aparec&iacute;a el tema de la Argentina, dec&iacute;a que hab&iacute;an tocado en much&iacute;simos pa&iacute;ses, pero que Argentina era la Champions League. Que era incre&iacute;ble. Que ahora nos lleven con ellos se siente como Navidad y Pascua juntas. Creo que hab&iacute;a muchas otras bandas que habr&iacute;an querido hacer este viaje y, desde que nos dijeron que pod&iacute;amos ir, estamos llenos de expectativas. Una vez, cuando nos mostraron las canciones de su nuevo disco, ya sab&iacute;amos que &iacute;bamos a acompa&ntilde;arlos a la Argentina, aunque todav&iacute;a no era p&uacute;blico. Entonces habl&eacute; mucho con ellos sobre el tema. Uno de la banda me dijo: &ldquo;Monchi, si nunca viste a Die Toten Hosen en Argentina, en realidad nunca viste a Die Toten Hosen&rdquo;. Esa frase se me qued&oacute; en la cabeza. A veces, cuando todo el mundo te dice que algo es lo mejor que existe, una serie, una comida, cualquier cosa, las expectativas son tan altas que despu&eacute;s pens&aacute;s: &ldquo;&iquest;Y esto era todo?&rdquo;. Se lo dije a Campino. Le confes&eacute; que ten&iacute;a un poco de miedo de que pasara eso. Y &eacute;l me contest&oacute;: &ldquo;No va a pasar. Vas a quedar fascinado y vas a decir que fueron unos d&iacute;as incre&iacute;bles&rdquo;. Espero que tenga raz&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Die Toten Hosen presenta estos conciertos como su despedida de la Argentina. Feine Sahne Fischfilet lleva ya veinte a&ntilde;os. Cuando ves a una banda amiga empezar a hablar de despedidas, &iquest;pens&aacute;s en cu&aacute;nto tiempo m&aacute;s puede durar la tuya?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Tuvimos much&iacute;simos altibajos. Hay una frase que me gusta mucho y que tambi&eacute;n sirve para las relaciones y las amistades: todo lo que dura poco es f&aacute;cil; todo lo que dura mucho tambi&eacute;n es dif&iacute;cil. Tenemos una canci&oacute;n que dice algo as&iacute; como: &ldquo;Si ma&ntilde;ana se termina, da igual: hemos vivido&rdquo;. Es una sensaci&oacute;n que tengo muy presente. Esto podr&iacute;a terminar ma&ntilde;ana. Cuando fundamos la banda en el patio de la escuela no ten&iacute;amos la menor idea de que alg&uacute;n d&iacute;a podr&iacute;amos vivir de esto. Venimos de un pueblo y lo &uacute;nico que quer&iacute;amos era salir de ah&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Que ahora podamos tocar en festivales enormes, llenar salas o viajar a la Argentina con Die Toten Hosen sigue result&aacute;ndome completamente absurdo. Es como un sue&ntilde;o que, en realidad, nunca tuve. Ni siquiera s&eacute; leer m&uacute;sica. Cuando empezamos, tampoco era particularmente importante para m&iacute; el punk rock ni la m&uacute;sica. Nuestro bajista se me acerc&oacute; en la escuela y me pregunt&oacute; si quer&iacute;a cantar en una banda. Y pens&eacute;: perfecto, as&iacute; salgo del pueblo y pasa algo, porque all&iacute; siempre era todo aburrido. Podr&iacute;a haber hecho techno o hip hop. Lo bueno del punk era que no necesitabas saber nada. No ten&iacute;as que leer m&uacute;sica ni dominar un instrumento. Me enamor&eacute; de la m&uacute;sica con el tiempo.
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                Monchi vive en un pueblo del este de Alemania donde la mayoría vota AfD                            </span>
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        <strong>&mdash;&iquest;Te imagin&aacute;s entonces otros veinte a&ntilde;os?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Espero que dure mucho, pero tambi&eacute;n estar&iacute;a bien si no sucede. &iquest;Cu&aacute;ntas bandas pueden decir que estuvieron juntas durante veinte a&ntilde;os? Estoy profundamente agradecido. Por eso trato de absorber estos momentos y disfrutarlos al cien por ciento. Cuando pienso en Argentina, pienso: esto va a ser algo &uacute;nico en mi vida. Quiero dormir lo menos posible, ver todo lo que pueda, vivir todo lo que pueda. Quiero estar con la gente, festejar, bailar, re&iacute;rme, hablar. Quiero llevarme todo lo posible. Conocer a Die Toten Hosen tambi&eacute;n en lo humano durante m&aacute;s de diez a&ntilde;os fue un regalo. No lo digo para quedar bien: si algo me parece una mierda, lo digo. Pero tengo much&iacute;simo respeto por ellos. Algunos tienen la edad de mi padre y despu&eacute;s ves a Campino corriendo durante dos horas y media por un escenario y pens&aacute;s: es una locura. Cada vez que salen a tocar arden. Algo como Die Toten Hosen probablemente suceda una sola vez.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;C&oacute;mo se conserva el esp&iacute;ritu punk y la capacidad de resultar inc&oacute;modo cuando una banda alcanza el &eacute;xito?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Mirando lo menos posible el tel&eacute;fono, tratando de mantenerse cerca de uno mismo y evitando que todo el mundo te llene la cabeza. Escuchando un poco el coraz&oacute;n, aunque eso no signifique que siempre sea lo m&aacute;s inteligente. Tambi&eacute;n ayuda tener buenos amigos y una buena familia. Hablar con ellos, discutir, aceptar las cr&iacute;ticas. Hoy dir&iacute;a: escuchar lo menos posible Internet, venga de donde venga. Y en cuanto algo se convierte en una ideolog&iacute;a, decir: &ldquo;V&aacute;yanse a la mierda&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Creo que eso es algo que he logrado conservar, con altos y bajos. Acabo de escribir un libro y mucha gente me dec&iacute;a antes que quiz&aacute; no deb&iacute;a hacerlo, que determinadas cosas pod&iacute;an traerme problemas. Pero no pod&eacute;s dejarte conducir por eso. Aunque tenga un precio o haya gente que quiera perjudicarte, ten&eacute;s que intentar mantenerte firme y decir: esto es lo que pienso. Eso tampoco significa creer que siempre ten&eacute;s raz&oacute;n. Yo dijo muchas estupideces y muchas cosas de mierda. Cambi&eacute; y probablemente hoy no dir&iacute;a cosas que dije hace diez a&ntilde;os. Eso tambi&eacute;n es parte de la vida. Y musicalmente hay algo muy sencillo: en el momento en que not&aacute;s que ya no te divert&iacute;s arriba del escenario, deber&iacute;as dejarlo. He visto bandas que ten&iacute;a much&iacute;simas ganas de escuchar y, cuando las ve&iacute;a en vivo, pensaba: &ldquo;Mierda, ya no tienen ganas de estar ah&iacute;&rdquo;. La gente se da cuenta. No ten&eacute;s que acertar cada nota, eso da igual. Pero ten&eacute;s que tener ganas, ten&eacute;s que estar encendido. Nosotros todav&iacute;a lo estamos. No hacemos m&uacute;sica para la sala de ensayo: tiene que explotar. Lo mejor es cuando la gente sale de nuestros conciertos completamente destruida, pero feliz.
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        <strong>&mdash;&iquest;Qu&eacute; expectativas ten&eacute;s con el show propio en Buenos Aires?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Estoy muy nervioso, expectante y entusiasmado. Ya se vendieron m&aacute;s de 800 entradas y eso me parece una locura. Estoy tratando de aprender un poco de espa&ntilde;ol para poder decir algunas cosas en el escenario. No soy bueno para los idiomas, pero quiero intentarlo porque para m&iacute; es importante demostrar que me interesa estar ah&iacute;. Y quiero ver todos los partidos de f&uacute;tbol que pueda.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Feine Sahne Fischfilet siempre se posicion&oacute; con mucha claridad contra la extrema derecha. En tu nuevo libro dec&iacute;s, sin embargo, que no quer&iacute;as escribir &ldquo;el cent&eacute;simo libro contra la AfD&rdquo;. &iquest;Qu&eacute; cambi&oacute; en tu manera de pensar esa lucha?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Ya se dijo much&iacute;simo sobre eso y yo no soy un cient&iacute;fico ni un especialista. No creo que pudiera aportar demasiadas cosas nuevas sobre por qu&eacute; la AfD me parece una mierda. Y no quiero ser un loro. En Alemania todo el mundo sabe cu&aacute;l es la posici&oacute;n de Feine Sahne Fischfilet frente a la extrema derecha. Yo vivo en un pueblo donde el 54 por ciento vot&oacute; a la AfD. Y no es lo mismo vivir eso en una gran ciudad que en un pueblo. Creo que esa diferencia entre las grandes ciudades y las zonas rurales existe en much&iacute;simos lugares del mundo. En un pueblo no pod&eacute;s evitar a la gente. No pod&eacute;s moverte &uacute;nicamente dentro de tu burbuja.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto que tengo un l&iacute;mite con los nazis convencidos. No voy a gastar energ&iacute;a discutiendo con ellos. Pero permanentemente me encuentro con otras personas que piensan de manera distinta y no puedo evitarlas. Sobre esas preguntas y esas contradicciones escrib&iacute; en el libro. Creo que hay que atravesar estos tiempos de la manera m&aacute;s estable posible y sin dejar que te quiten las ganas de vivir. Hace unas semanas organizamos nuestra propia fiesta en el pueblo. Hubo punk rock, hip hop, teatro y cine, y fueron m&aacute;s de 5.000 personas. Participan muchas asociaciones locales y tambi&eacute;n gente que pol&iacute;ticamente no piensa como nosotros. Pero saben perfectamente c&oacute;mo pensamos. Hay lecturas sobre la AfD, charlas sobre rescates de migrantes en el mar. Me parece bueno que esa gente tambi&eacute;n pueda encontrarse con esas cosas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Una de sus canciones dice &ldquo;Miremos lo que nos une y no lo que nos separa&rdquo;. &iquest;Hoy le das un significado diferente?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;S&iacute;. Intentamos llenar esa frase de vida. Y tambi&eacute;n vemos todas las contradicciones que implica. No es sencillo. Creo que el tiempo de las respuestas f&aacute;ciles termin&oacute;. Yo mismo antes ve&iacute;a muchas cosas de una manera demasiado sencilla, demasiado en blanco y negro. Hoy me parece m&aacute;s importante hacer algo por la gente que limitarse a estar en contra de algo. Si construimos un skatepark en el pueblo o hacemos conciertos all&iacute;, eso no va a cambiar una elecci&oacute;n ni va a transformar el mundo. Pero quiz&aacute;, en una escala peque&ntilde;a, un concierto o un momento en el que la gente se re&uacute;ne pueda darle fuerza a alguien. Y eso ya ser&iacute;a algo. &iquest;Sirve? No tengo idea. Espero que s&iacute;, a veces. Pero tampoco lo s&eacute;. Lo que s&iacute; puedo decir es que, por lo menos, lo intent&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Hace tres a&ntilde;os volviste a vivir en el pueblo donde creciste. &iquest;Por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Porque fui padre. Toda mi familia vive all&iacute;. Tengo varios hermanos y siempre estuve yendo y viniendo entre la ciudad y el pueblo. Durante un tiempo pasaba mucho m&aacute;s tiempo en Rostock, pero ahora volv&iacute;. Nunca me arrepent&iacute;. Amo vivir ah&iacute;. Mis padres est&aacute;n cerca, mis hermanos tambi&eacute;n. El jard&iacute;n de infantes, el lago, el r&iacute;o, el supermercado, el m&eacute;dico: todo queda a dos minutos. A veces tambi&eacute;n te rompe las pelotas y sent&iacute;s que todo es demasiado chico. Pero para m&iacute; es un contraste maravilloso con estar en una banda, viajar constantemente o haber escrito un libro y estar recorriendo lugares para presentarlo.
    </p><p class="article-text">
        Siempre tuve m&aacute;s <em>Heimweh</em> &mdash;nostalgia de casa&mdash; que <em>Fernweh</em>, ese deseo de irse lejos. Amo el lugar donde vivo. Soy muy localista y me gustar&iacute;a envejecer all&iacute;. Y cuando ten&eacute;s la suerte de convertirte en padre o madre y, adem&aacute;s, ten&eacute;s una buena familia, entend&eacute;s el privilegio enorme que significa tener cerca a tus padres y hermanos para que te ayuden. Escrib&iacute; una canci&oacute;n para mis padres. Yo hice muchas estupideces en mi vida, tuve denuncias y me met&iacute; en muchos problemas. Ellos discutieron much&iacute;simo conmigo, pero siempre estuvieron a mi lado. Siempre me dijeron: &ldquo;Aunque nos parezca una mierda lo que est&aacute;s haciendo, pod&eacute;s volver a casa. Te queremos&rdquo;. Hay una l&iacute;nea de esa canci&oacute;n que dice: &ldquo;Si alg&uacute;n d&iacute;a tengo hijos, quiero ser como ustedes. Me parece una mierda lo que hac&eacute;s, pero estoy a tu lado&rdquo;. Eso es lo que hicieron mis padres conmigo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Viv&iacute;s en un lugar donde la AfD obtuvo el 54 por ciento de los votos. &iquest;C&oacute;mo imagin&aacute;s lo que puede suceder en Alemania y con el avance de la extrema derecha en otros pa&iacute;ses?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Creo que conservar lo humanista, lo humano, ya es en s&iacute; mismo un acto importante, porque todo esto tambi&eacute;n hace algo con uno. Vivir en un pueblo donde el 54 por ciento vota eso tambi&eacute;n me modifica. Uno se vuelve m&aacute;s insensible. Quiz&aacute; hace diez a&ntilde;os ve&iacute;a en televisi&oacute;n un bote de refugiados y personas ahog&aacute;ndose y me indignaba; ahora por momentos cambio de canal. Y eso tambi&eacute;n es algo contra lo que hay que luchar. No creo que esta situaci&oacute;n vaya a terminar ma&ntilde;ana. Desde mi punto de vista tendremos que atravesar tiempos dif&iacute;ciles. Por eso es importante prepararse y crear momentos buenos que puedan darte fuerza: un concierto, una fiesta en el pueblo, cualquier espacio de encuentro. No hay que ser ingenuo y pensar que de repente todo va a estar bien. No creo que vaya a suceder. Pero tampoco creo que el mundo se termine ma&ntilde;ana. No podemos caer en un estado permanente de fin del mundo.
    </p><p class="article-text">
        Hay que intentar convertir en algo concreto eso de mirar lo que nos une y no lo que nos separa, y no dejarlo simplemente como una consigna. Quiz&aacute; no podamos influir en la gran pol&iacute;tica. A m&iacute; tambi&eacute;n me encantar&iacute;a que todo el mundo se quisiera y se abrazara, pero no puedo cambiar eso. En una escala peque&ntilde;a, en cambio, quiz&aacute; todav&iacute;a podamos hacer algo. Un gran amigo m&iacute;o, que muri&oacute; hace un a&ntilde;o y medio, fue pastor. En la RDA se enfrent&oacute; a la Stasi y al SED y, despu&eacute;s de la reunificaci&oacute;n, se enfrent&oacute; a los nazis. Pero tambi&eacute;n discut&iacute;a siempre con los suyos. Nunca entraba en ninguna categor&iacute;a. Fue una persona que me marc&oacute; much&iacute;simo. Una vez me dijo que en la Biblia se habla de siete a&ntilde;os buenos y siete a&ntilde;os malos. Y que durante los a&ntilde;os buenos, o durante los buenos momentos que tambi&eacute;n existen dentro de los malos, hay que juntar fuerzas para los tiempos dif&iacute;ciles. Espero que tuviera raz&oacute;n. La &uacute;nica pregunta es si todav&iacute;a estamos en los a&ntilde;os buenos o si ya empezaron los malos. Hay d&iacute;as en que pienso una cosa y d&iacute;as en que pienso la otra. Depende tambi&eacute;n de cu&aacute;nto mire el tel&eacute;fono.
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Claudia Regina Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/monchi-feine-sahne-fischfilet-argentina-unico-vida_1_13558107.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 05 Oct 2026 08:50:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Monchi, de Feine Sahne Fischfilet: "Argentina va a ser algo único en mi vida"]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Diego Fischerman: “La canción edificó parte de la cultura de un país y también la vida de cada uno de nosotros”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/diego-fischerman-cancion-edifico-parte-cultura-pais-vida_1_13557994.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/824991b1-f5ce-45a5-97bc-5ceed84e3af7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Diego Fischerman: “La canción edificó parte de la cultura de un país y también la vida de cada uno de nosotros”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En “Hoy desperté cantando esta canción”, el periodista y crítico recorre más de un siglo de música argentina a partir de canciones y, sobre todo, de las versiones que las convirtieron en parte de una memoria colectiva. De Gardel y Yupanqui a Spinetta, Charly García y Los Redondos, escucha el pasado desde el presente y encuentra en esas músicas una forma de contar también la historia del país.</p></div><p class="article-text">
        Una canci&oacute;n puede hablar de una &eacute;poca incluso sin propon&eacute;rselo. Puede revelar c&oacute;mo se bailaba, qu&eacute; se entend&iacute;a por arte, cu&aacute;les eran las divisiones de clase, de qu&eacute; manera una generaci&oacute;n se pensaba a s&iacute; misma o qu&eacute; sonidos pod&iacute;an convivir en un momento determinado. Sobre esa idea trabaja Diego Fischerman en <em>Hoy despert&eacute; cantando esta canci&oacute;n. Canciones populares argentinas, una historia</em>, un recorrido por m&aacute;s de cien a&ntilde;os de m&uacute;sica nacional que utiliza las canciones como puertas de entrada a historias mucho m&aacute;s amplias.
    </p><p class="article-text">
        Gardel, Disc&eacute;polo, Mar&iacute;a Elena Walsh, Atahualpa Yupanqui, Eduardo Fal&uacute;, Ramona Galarza, Troilo, el Cuchi Leguizam&oacute;n, Spinetta, Moris, Manal, Charly Garc&iacute;a, Fito P&aacute;ez y Los Redondos son algunos de los nombres que atraviesan el libro. Pero a Fischerman no le interesa solamente qu&eacute; canci&oacute;n fue escrita, sino qui&eacute;n la cant&oacute;, c&oacute;mo lo hizo y qu&eacute; ocurri&oacute; cuando una interpretaci&oacute;n transform&oacute; esa composici&oacute;n en otra cosa. Porque, sostiene, en las m&uacute;sicas de tradici&oacute;n popular la versi&oacute;n es parte inseparable de la obra.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Para el t&iacute;tulo tomaste un verso de &ldquo;Inconsciente colectivo&rdquo;. &iquest;Por qu&eacute; esa canci&oacute;n y esa frase?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Porque se le ocurri&oacute; a Abel Gilbert, que es un tipo brillante. El t&iacute;tulo iba a ser el que termin&oacute; siendo el subt&iacute;tulo: <em>Canciones populares argentinas, una historia</em>. Un d&iacute;a, tomando un caf&eacute;, Abel me dijo: &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; no busc&aacute;s una frase de una canci&oacute;n?&rdquo;. Yo le dec&iacute;a que ten&iacute;a que ser una que hablara de todo y que, adem&aacute;s, fuera significativa. Empezamos a pensar y &eacute;l dijo: &ldquo;Hoy despert&eacute; cantando esta canci&oacute;n&rdquo;. Y era el t&iacute;tulo. Fue idea de Abel. El libro est&aacute; lleno de ideas de otros, en realidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;C&oacute;mo surgi&oacute; la idea de contar m&aacute;s de un siglo de historia argentina a trav&eacute;s de canciones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;No s&eacute; si hubo un comienzo tan delimitado. Surgi&oacute; en una conversaci&oacute;n con Juancho Boido, de Penguin Random House, cuando yo acababa de entregar mi libro anterior. Al principio hab&iacute;amos pensado en una canci&oacute;n por a&ntilde;o, pero r&aacute;pidamente vimos que no ten&iacute;a sentido. Entre 1935 y 1936, por ejemplo, no necesariamente hab&iacute;a grandes diferencias en cuanto a la representatividad de una canci&oacute;n, mientras que hay a&ntilde;os como 1968, 1969 o 1982 en los que una sola canci&oacute;n no alcanza ni a palos. Lo que s&iacute; estaba desde el comienzo era la idea de que la canci&oacute;n es un objeto cultural de una complejidad incre&iacute;ble. Est&aacute; informada por lo que sucede alrededor y, a su vez, informa sobre lo que sucede alrededor. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, no todas las canciones son la misma clase de objeto ni funcionan de la misma manera. Durante much&iacute;simo tiempo la canci&oacute;n tambi&eacute;n fue bailable, y hubo &eacute;pocas en las que se construy&oacute; una oposici&oacute;n entre bailar y escuchar. Piazzolla dec&iacute;a en un reportaje de los a&ntilde;os 50: &ldquo;Yo ya empezaba a dejar de pensar en los bailarines y a pensar en la m&uacute;sica&rdquo;, como si una cosa fuera contradictoria con la otra. Y Manolo Ju&aacute;rez dec&iacute;a que el folklore, para evolucionar, ten&iacute;a que abandonar la coreograf&iacute;a. Esa idea fue muy fuerte. Me interesaba la canci&oacute;n como un material muy rico para hablar de distintas cosas, pero tambi&eacute;n porque edific&oacute; parte de la cultura de un pa&iacute;s y la vida de cada uno de nosotros. El problema era c&oacute;mo elegir frente a esa vastedad.
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                Tapa de &quot;Hoy desperté cantando esta canción&quot;, de Diego Fischerman                            </span>
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        <strong>&mdash;&iquest;Qu&eacute; criterio usaste para decidir qu&eacute; canciones entraban?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Hubo varias listas. La &ldquo;Marcha Peronista&rdquo;, por supuesto, estuvo en alguna. Tambi&eacute;n hab&iacute;a canciones que pod&iacute;an estar porque eran muy significativas aunque a m&iacute; me parecieran muy feas. Por ejemplo, me preguntaba si &ldquo;La felicidad&rdquo;, de Palito Ortega, ten&iacute;a que estar. Y en otra canci&oacute;n hay un verso que dice &ldquo;T&iacute;rate al r&iacute;o en la parte m&aacute;s profunda...&rdquo;, en una &eacute;poca en la que la Armada tiraba prisioneros vivos al R&iacute;o de la Plata. Palito haya tenido eso en la cabeza o no. Pero entonces la pregunta era: &iquest;yo quiero hablar de eso? Adem&aacute;s quer&iacute;a que, por lo menos en un porcentaje alto, el libro le diera ganas a quien lo leyera de escuchar las canciones. Que fueran canciones que yo tuviera ganas de que la gente escuchara. Busqu&eacute; una especie de equilibrio entre canciones que me parec&iacute;an significativas y canciones que me parec&iacute;an bellas y, en lo posible, que fueran ambas cosas. Por supuesto que hay algo absolutamente subjetivo. &iquest;Cu&aacute;les son bellas? Las que a m&iacute; me parecen bellas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;En el libro no habl&aacute;s solamente de las canciones sino de versiones muy precisas. &iquest;Por qu&eacute; era tan importante la interpretaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Porque, si hay algo que sigue diferenciando a la m&uacute;sica de tradici&oacute;n popular de otras tradiciones, es el lugar de la interpretaci&oacute;n. Prefiero hablar de tradiciones y no de m&uacute;sica &ldquo;popular&rdquo; y &ldquo;cl&aacute;sica&rdquo;, porque ya no estamos hablando realmente de popularidad. La melod&iacute;a final de la Novena Sinfon&iacute;a de Beethoven probablemente sea m&aacute;s popular que Egberto Gismonti o Don Olimpio. En una sonata de Beethoven la interpretaci&oacute;n es fundamental, pero la obra sigue siendo la obra. En la m&uacute;sica de tradici&oacute;n popular, en cambio, sin la versi&oacute;n no hay nada. &ldquo;La cumparsita de Firpo&rdquo;, la de Troilo o las que grab&oacute; Piazzolla son obras totalmente diferentes entre s&iacute;. En el jazz esto resulta evidente: si le pregunt&aacute;s a alguien si tiene &ldquo;My Funny Valentine&rdquo;, te va a contestar: &ldquo;&iquest;Cu&aacute;l?&rdquo;. La de Chet Baker no es la de Miles Davis. Con el tango pasa lo mismo. &ldquo;Cambalache&rdquo; en la voz de Julio Sosa no tiene nada que ver con otras versiones, no solamente porque modifica elementos de la letra sino por la entonaci&oacute;n y por el car&aacute;cter que le da. En &ldquo;Fuimos&rdquo;, que es una despedida doliente, me interesaba hablar de la versi&oacute;n de Susana Rinaldi porque es donde aparece con mayor claridad alguien que se est&aacute; despidiendo y al que no le da para gritar. Todo sucede en voz muy baja. Y est&aacute; &ldquo;Gar&uacute;a&rdquo;, que para m&iacute; la construye Goyeneche. La canci&oacute;n exist&iacute;a antes, pero &eacute;l hace con ella algo extraordinario. Incluso creo que, si uno mira la letra aisladamente, tiene redundancias y cosas que no funcionan demasiado bien. Pero Goyeneche construye un tango extraordinario. Es una opini&oacute;n, claro. El libro est&aacute; lleno de opiniones y trato de que quede claro cu&aacute;ndo algo es una opini&oacute;n y cu&aacute;ndo no.
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                Diego Fischerman retrató épocas a través de canciones                            </span>
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        <strong>&mdash;Dec&iacute;s que las canciones pueden retratar una &eacute;poca incluso cuando no se lo proponen. &iquest;Te sorprendi&oacute; alguna al volver a escucharla desde esa perspectiva?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;La historia no son los hechos sino el discurso que uno hace sobre los hechos, c&oacute;mo los ordena y c&oacute;mo los selecciona. El hecho de poner una escucha hist&oacute;rica sobre una canci&oacute;n ya hace que la escuches de otra manera. La primera vez que escuch&eacute; &ldquo;Tema de Pototo&rdquo;, de Almendra, no pens&eacute; que estaba ante una canci&oacute;n que hablaba de un sentimiento de tristeza muy fuerte, una tem&aacute;tica que en principio estaba vedada en ese g&eacute;nero, y que all&iacute; se estaba fundando algo distinto. Nadie que participaba en la Guerra de los Treinta A&ntilde;os dec&iacute;a &ldquo;me voy a pelear a la Guerra de los Treinta A&ntilde;os&rdquo;. La mirada posterior construye tambi&eacute;n lo que vemos. Me pas&oacute; adem&aacute;s con voces que hab&iacute;a escuchado muchas veces. Volver a la Mercedes Sosa joven despu&eacute;s de haber o&iacute;do su voz madura, incluso cascada, en los &uacute;ltimos d&uacute;os de <em>Cantora</em>, produce otra escucha. Tambi&eacute;n aparecieron detalles que hab&iacute;a olvidado. En &ldquo;No bombardeen Buenos Aires&rdquo;, de Charly Garc&iacute;a, hay frases que hab&iacute;an quedado opacadas en mi recuerdo por la potencia del t&iacute;tulo. O volver a <em>Mujeres argentinas</em> y escuchar un clave junto a un charango. El clave era un sonido muy de &eacute;poca, aparec&iacute;a en muchas m&uacute;sicas populares, pero un clave con un charango debe haber muy pocos discos donde suene. Y ah&iacute; cumple casi la funci&oacute;n de una guitarra el&eacute;ctrica. Escribir el libro me llev&oacute; a revalorizar muchas cosas y a prestar atenci&oacute;n a elementos a los que mi o&iacute;do de otra &eacute;poca no les hab&iacute;a prestado atenci&oacute;n. Uno tampoco es el mismo. Cuando volvemos a ver una pel&iacute;cula o a leer un libro muchos a&ntilde;os despu&eacute;s, vemos y leemos cosas distintas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;Sent&iacute;s que las canciones siguen ocupando hoy el mismo lugar que tuvieron para otras generaciones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Primero tengo que aclarar que no puedo desprenderme de mi propia percepci&oacute;n, de mi educaci&oacute;n ni de mi generaci&oacute;n. Almendra y Manal construyeron mi gusto por la canci&oacute;n en castellano cuando yo ten&iacute;a 12 a&ntilde;os. Los Redondos ya los escuch&eacute; desde otro lugar. Y hoy no conozco todo lo que se hace ni con la misma profundidad con la que conoc&iacute;a la m&uacute;sica a los 12 o 13 a&ntilde;os, cuando trataba de absorberlo todo y adem&aacute;s ten&iacute;a mucho m&aacute;s tiempo. Dicho eso, creo que la m&uacute;sica, o la canci&oacute;n, no ocupa el mismo lugar en la vida cotidiana. En las generaciones educadas sentimentalmente con los Beatles, en cualquier divisi&oacute;n de una escuela secundaria hab&iacute;a dos o tres grupos, cuatro personas que cantaban y seis o siete que tocaban la guitarra. Y ah&iacute; tambi&eacute;n tuvo una importancia enorme el boom del folklore. Muchos de los m&uacute;sicos que despu&eacute;s hicieron rock hab&iacute;an sido chicos que tocaban la guitarra y cantaban folklore en la escuela. Los coros de Almendra o de Arco Iris, por ejemplo, tienen cosas que vienen muy claramente de ah&iacute;. Lo que no se ha investigado demasiado es por qu&eacute; sucedi&oacute; eso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;Encontraste alguna pista?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Lo que pude encontrar es una recomendaci&oacute;n del Segundo Plan Quinquenal, durante el segundo gobierno de Per&oacute;n, donde se planteaba fomentar en las escuelas el canto folkl&oacute;rico, la gimnasia y la religi&oacute;n. La religi&oacute;n tuvo su &eacute;poca obligatoria y despu&eacute;s se sac&oacute;; la gimnasia continu&oacute; de otras maneras. Y lo del folklore creo que qued&oacute; sin que nadie supiera demasiado c&oacute;mo. Eso form&oacute; un caldo de cultivo en el que la canci&oacute;n ten&iacute;a un lugar muy importante. Muchos chicos quer&iacute;an ser cantantes. Despu&eacute;s quisieron ser tenistas, futbolistas o modelos, seg&uacute;n las &eacute;pocas. Hoy probablemente un chico creativo de 16 o 17 a&ntilde;os invente algo relacionado con el anim&eacute;, con la gr&aacute;fica o con otros lenguajes. Por lo menos hasta donde yo conozco, no necesariamente est&aacute; esperando formar un grupo con amigos para hacer sus propias canciones. Pero insisto: es un terreno para investigar. No estoy diciendo que las canciones de antes fueran mejores. Estoy hablando del lugar que ocupaban.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;En el libro pr&aacute;cticamente no aparece la m&uacute;sica tropical, la cumbia o el cuarteto. &iquest;Por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Durante much&iacute;simo tiempo esa m&uacute;sica no fue considerada una m&uacute;sica para ser escuchada. Hubo ah&iacute; contenidos de clase muy claros. No tuvo un desarrollo como objeto de escucha del mismo modo que s&iacute; lo tuvo, por ejemplo, el chamam&eacute;, tempranamente con el Cuarteto Santa Ana o el Tr&iacute;o Cocomarola, y despu&eacute;s con Teresa Parodi, Tarrag&oacute; Ros o el Chango Spasiuk, por nombrar algunos. El libro est&aacute; enfocado en canciones que funcionaron tambi&eacute;n para sus p&uacute;blicos como objetos de escucha, independientemente de que tuvieran otras funciones. Una canci&oacute;n de Moris se escuchaba. Una canci&oacute;n de Los Fronterizos pod&iacute;a bailarse, por supuesto, pero tambi&eacute;n exist&iacute;a como objeto de escucha. Eso estaba muy ligado a la industria del disco, que fue muy fuerte en los a&ntilde;os 60 y 70, y a la radio como instrumento de difusi&oacute;n. Eso no quiere decir que la m&uacute;sica tropical fuera peor. Funcion&oacute; de una manera diferente. Tampoco har&iacute;a m&iacute;a aquella idea de los a&ntilde;os 60 seg&uacute;n la cual, si se bailaba, no se escuchaba. Bailar tambi&eacute;n es una forma de escuchar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;A lo largo del libro aparece una pregunta de fondo: &iquest;qu&eacute; hace que una canci&oacute;n trascienda su funci&oacute;n inmediata y se convierta en otra cosa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Es una pregunta que preocupa al ser humano desde hace much&iacute;simo: qu&eacute; hace que algo sea art&iacute;stico. Y las definiciones cambian seg&uacute;n las &eacute;pocas, los lugares y los grupos sociales. Cuando Yupanqui escribe &ldquo;El arriero&rdquo;, muy tempranamente, antes del boom del folklore, podr&iacute;a decir simplemente que atardece. Pero escribe &ldquo;un deg&uuml;ello de soles muestra la tarde&rdquo;. Si dijera &ldquo;atardece&rdquo;, por ah&iacute; ser&iacute;a una milonga m&aacute;s. Esa forma de decirlo obliga al oyente a prestar una atenci&oacute;n determinada. Para m&iacute;, ah&iacute; aparece lo art&iacute;stico como funci&oacute;n. Hay algo que trasciende la comunicaci&oacute;n inmediata y pone el acento en otro lugar. Puede pasar en Yupanqui, en los Beatles o en una canci&oacute;n contempor&aacute;nea. Cuando utiliz&aacute;s el trap pero lo superpon&eacute;s con un malambo y empez&aacute;s a hablar del destino, de qui&eacute;n es uno y de la duda existencial, se produce algo que trasciende la funcionalidad primaria. Los objetos culturales, adem&aacute;s, cambian con el tiempo. Siempre acarrean algo de la cultura que los origin&oacute;, pero tambi&eacute;n se van cargando con elementos de las culturas que los reciben. Elvis Presley ya no es hoy aquella m&uacute;sica juvenil y bailable con las connotaciones sociales que ten&iacute;a cuando apareci&oacute;. Algo parecido puede ocurrir con el rap o el trap. Quiz&aacute;s dentro de cien a&ntilde;os, si sigue habiendo especie humana sobre la Tierra, alguien haga un disco arqueol&oacute;gico despu&eacute;s de una ardua investigaci&oacute;n sobre cantos de hinchadas de f&uacute;tbol de fines del siglo XX y comienzos del XXI. Hoy no parecen una m&uacute;sica destinada a perdurar. Pero tampoco sabemos qu&eacute; va a escuchar el futuro cuando vuelva sobre nosotros.
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Claudia Regina Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/diego-fischerman-cancion-edifico-parte-cultura-pais-vida_1_13557994.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 03 Oct 2026 03:01:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Diego Fischerman: “La canción edificó parte de la cultura de un país y también la vida de cada uno de nosotros”]]></media:title>
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    </item>
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      <title><![CDATA[Garupá, o cómo llevar las canciones de Ramón Ayala hacia el futuro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/garupa-llevar-canciones-ramon-ayala-futuro_1_13536732.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4f543764-577e-414c-9b41-c48b8b50a989_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x496y194.jpg" width="1200" height="675" alt="Garupá, o cómo llevar las canciones de Ramón Ayala hacia el futuro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada pocas semanas, un repaso a algunas novedades de la música de raíz de por acá nomás. Hoy, especial Garupá. Y alguito del paso de Silvia Pérez Cruz por Buenos Aires, el regreso de Blanca Rébori a la radio y más.</p><p class="subtitle">Ediciones anteriores</p></div><p class="article-text">
        A veces hay que atravesar varias experiencias musicales para poder escribir. No siempre est&aacute; claro en esta columna qu&eacute; quiero compartir con ustedes. Y a veces la vida compleja de este presente hace que no tenga ni tiempo. Y la idea es no apurarme. Detener el v&eacute;rtigo por un rato. Este 9 de octubre tocan en Buenos Aires los <a href="https://www.instagram.com/garupatrio/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Garup&aacute;</a>. Y ni bien vi la fecha supe que quer&iacute;a escribir sobre ellos. Son unos m&uacute;sicos maravillosos que vienen de Rosario y no solo &ldquo;hacen versiones&rdquo; de la obra del inmenso <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/ramon-ayala/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ram&oacute;n Ayala</a>. Le dieron nueva vida a sus creaciones, las m&aacute;s conocidas y las menos, y las proyectaron hacia el futuro.
    </p><p class="article-text">
        Es de los proyectos que m&aacute;s me han conmovido en los &uacute;ltimos tiempos. Ram&oacute;n Ayala siempre fue una referencia en mi vida. <a href="https://www.eldiarioar.com/espectaculos/mira-luz-goza-vida-legado-ramon-ayala_1_10752980.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lo cont&eacute; por ac&aacute; cuando muri&oacute;</a>. Y sus canciones siempre han sido b&aacute;lsamo. Fue uno de los mayores creadores de nuestra m&uacute;sica. No solo por la innegable calidad de su obra, sino porque le cant&oacute; a los trabajadores como pocos hab&iacute;an hecho hasta entonces en el folklore. Tambi&eacute;n a la naturaleza. y al amor, claro. &ldquo;Posade&ntilde;a linda&rdquo; y &ldquo;El cosechero&rdquo;, quiz&aacute; sus temas m&aacute;s conocidos, son solo la punta de un iceberg. Ram&oacute;n es infinito. Descubrir que hab&iacute;a incluso m&aacute;s canciones de las que conoc&iacute;a fue un regalo. Sus palabras, sus recitados, sus poemas, sus entrevistas siempre fueron un llamado a vivir intensamente. Porque aunque haya dolor y horror, Ram&oacute;n destacaba que pasamos una sola vez por ac&aacute; y no podemos desaprovecharlo.
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        Muchos nos estamos preguntando en estos momentos qu&eacute; ser&iacute;a no desaprovechar la vida. El pluriempleo, la crisis econ&oacute;mica, el miedo a la tecnolog&iacute;a, las guerras, los genocidios a los que asistimos en vivo y directo poco margen dejan para la alegr&iacute;a. Pero ah&iacute; es donde Ram&oacute;n ten&iacute;a palabras sabias. &ldquo;Mira la luz, goza la vida / y el acontecimiento de existir&rdquo;, dice su poema &ldquo;Ser&rdquo;, que les recomiendo buscar entero. Y tambi&eacute;n dec&iacute;a que la vida es el capital m&aacute;s importante que tiene el ser humano.
    </p><p class="article-text">
        Garup&aacute; est&aacute; integrado por <strong>Juli&aacute;n Venegas</strong> con su voz de mil matices, <strong>Joel Tortul</strong>, pianista virtuos&iacute;simo y apasionado, y <strong>Homero Chiavarino</strong>, en acorde&oacute;n y voz, un aut&eacute;ntico chamamecero de ley. Se juntaron alrededor de una admiraci&oacute;n compartida por Ayala y llevan editados dos discos dedicados a su obra. El primero, <em>Canciones del Mens&uacute;</em>, se concentr&oacute; en canciones m&aacute;s conocidas; el segundo, <em>El viejo r&iacute;o que va</em>, se meti&oacute; con un repertorio menos transitado. Galopas, rasguidos dobles, chamam&eacute;s, una zamba y gualambaos, el g&eacute;nero que invent&oacute; el propio Ram&oacute;n. Y el sublime viol&iacute;n de <strong>Pablo Farhat </strong>que suma a&uacute;n m&aacute;s hondura.
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        Pero lo maravilloso de Garup&aacute; es que no embalsama esas canciones. Las abre, las desarma, las vuelve a mirar. Chiavarino contaba que cuando se sientan a tocar y a &ldquo;desmenuzar&rdquo; la obra aparecen esas &ldquo;perlitas&rdquo; de Ram&oacute;n, peque&ntilde;as libertades que se permit&iacute;a frente a las formas tradicionales y que para ellos se convierten en puertas de entrada para los arreglos.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s por eso un recital de Garup&aacute; es asistir a la maravilla. Porque Ram&oacute;n est&aacute; ah&iacute; y, al mismo tiempo, la m&uacute;sica est&aacute; sucediendo ahora. No es un homenaje en el sentido solemne de la palabra ni un ejercicio de nostalgia. Es una obra viva pasando por otros cuerpos, otros instrumentos, otras sensibilidades.
    </p><p class="article-text">
        Cuando muri&oacute; Ram&oacute;n, en diciembre de 2023, escrib&iacute; en este mismo espacio sobre una presentaci&oacute;n de Garup&aacute; a la que hab&iacute;a asistido unos meses antes en el Centro Cultural Borges. Ram&oacute;n todav&iacute;a viv&iacute;a y el tr&iacute;o ya hab&iacute;a podido hacerle llegar su primer disco. Cerr&eacute; aquella columna pensando que deb&iacute;a haber entendido entonces que su m&uacute;sica estaba en buenas manos. No me equivocaba.
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        Ahora Garup&aacute; tiene un segundo disco, recorri&oacute; otros escenarios (de Europa tambi&eacute;n) y sigui&oacute; encontrando caminos dentro de una obra que parece inagotable. Venegas dijo una vez algo que me qued&oacute; dando vueltas: &ldquo;Ram&oacute;n era un acelerador de la existencia&rdquo;. En momentos dif&iacute;ciles, imaginaba, insistir&iacute;a en reunirnos, guitarrear, cantar, hacer aquello que nos hace bien. Garup&aacute; toca el viernes 9 de octubre a las 21 en JJ Cultural, Jean Jaur&egrave;s 347, en la Ciudad de Buenos Aires. Vayan. Despu&eacute;s me cuentan.
    </p><h2 class="article-text">Volvi&oacute; &ldquo;Ra&iacute;ces&rdquo;, el programa de Blanca R&eacute;bori</h2><p class="article-text">
        Quiero compartirles tambi&eacute;n que hace unas semanas volvi&oacute; a la radio con su programa <a href="https://www.instagram.com/raices.lahistoria/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">&ldquo;Ra&iacute;ces&rdquo;</a> la enorme <strong>Blanca R&eacute;bori</strong>, a la que admiro y respeto desde chiquita, cuando mi pap&aacute; la hac&iacute;a sonar en mi casa. De su m&iacute;tico programa toma el nombre esta columna como homenaje. Que vuelva a estar al aire por FM La Tribu los domingos desde las 15 es un lujo y hay que celebrarlo. Gracias, Blanca, por tanto.
    </p><h2 class="article-text">Silvia P&eacute;rez Cruz en Buenos Aires</h2><p class="article-text">
        Dec&iacute;a que son d&iacute;as tristes en muchos aspectos. Cuesta a veces encontrar el sentido. Pero el 29 de agosto pas&oacute; por Buenos Aires la maravillosa <strong>S&iacute;lvia P&eacute;rez Cruz</strong> y ofreci&oacute; un espect&aacute;culo descomunal en el Teatro &Oacute;pera, de los que se ven muy pocos. Participaron varios m&uacute;sicos de ac&aacute;, entre ellos Juan Fal&uacute;, Luna Monti &mdash;que adem&aacute;s dirigi&oacute; un coro de ocho cantoras&mdash; y Juan Pablo Di Leone, artistas a los que la catalana admira profundamente.
    </p><p class="article-text">
        Y no s&eacute; de qui&eacute;n fue la decisi&oacute;n, pero no se vendieron todas las entradas. Entonces fueron invitados decenas de m&uacute;sicos que nunca hubieran podido pagar. Fue una fiesta. Una comuni&oacute;n compartida. Y salimos mejores esa noche.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/Dc8mDWOFuj_/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/p/Dc8mDWOFuj_/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; 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margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/p/Dc8mDWOFuj_/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida de Vicky Barnfather (@vickybarn)</a></p></div></blockquote>
<script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        Les cuento adem&aacute;s que dos de mis bandas favoritas, <a href="https://www.eldiarioar.com/espectaculos/duratierra-patria-viva-conjurar-horror_1_13459011.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Duratierra</a> y <a href="https://www.eldiarioar.com/espectaculos/vuelve-don-olimpio-celebrar-diez-anos-nueva-olimpena_1_13418290.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Don Olimpio</a>, sobre las que escrib&iacute; en las &uacute;ltimas ediciones de &ldquo;Ra&iacute;ces&rdquo;, agregaron fechas en noviembre porque agotaron una primera. Don Olimpio volver&aacute; a presentarse el 15 de noviembre en la Sala Alejandro Casona y Duratierra agreg&oacute; una nueva funci&oacute;n para el 21 en el Xirgu. Otros dos motivos de celebraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        No son datos menores. En un momento en el que sostener un proyecto musical es cada vez m&aacute;s dif&iacute;cil, que haya salas llenas, nuevas funciones, artistas que se encuentran y p&uacute;blicos que siguen buscando m&uacute;sica es una forma de resistencia. Tal vez tambi&eacute;n sea una manera, peque&ntilde;a pero concreta, de responder aquella pregunta sobre qu&eacute; significa hoy no desaprovechar la vida.
    </p><p class="article-text">
        Homero Chiavarino dec&iacute;a, hablando de Ram&oacute;n, que una de sus ense&ntilde;anzas fue aprender a mirar desde m&aacute;s arriba y no perderse en lo inmediato. Porque adem&aacute;s de los problemas cotidianos existen el arte, la m&uacute;sica, la pintura, el afecto y los v&iacute;nculos. Y de todo eso podemos agarrarnos como de un salvavidas.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s sea por ah&iacute;. No se trata de negar lo que pasa ni de hacer como si alrededor no hubiera dolor, incertidumbre, violencia o miedo. Se trata de que todo eso no nos quite tambi&eacute;n la posibilidad de encontrarnos, de emocionarnos, de bailar, de escuchar una canci&oacute;n y salir un poquito distintos de como entramos. Llenemos los teatros, los bares, los locales donde tocan nuestros m&uacute;sicos. Es un a&ntilde;o dif&iacute;cil. Pero entre todos vamos a poder. 
    </p><p class="article-text">
        Hasta aqu&iacute; llegamos hoy. Gracias por leer. Que disfruten. &iexcl;Hasta dentro de dos semanas! O tres...
    </p><p class="article-text">
        <em>(*) &ldquo;Ra&iacute;ces&rdquo; es un programa radial dedicado a la m&uacute;sica de ra&iacute;z de Argentina y Latinoam&eacute;rica que la periodista entrerriana Blanca R&eacute;bori conduce desde hace m&aacute;s de 30 a&ntilde;os en diferentes emisoras. Titulamos esta columna con ese nombre en homenaje a su labor.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Claudia Regina Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/garupa-llevar-canciones-ramon-ayala-futuro_1_13536732.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 25 Sep 2026 11:36:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Garupá, o cómo llevar las canciones de Ramón Ayala hacia el futuro]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Silvia Pérez Cruz,Blanca Rébori,Duratierra,Don Olimpio,Raíces]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Duratierra: una Patria viva para conjurar el horror]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/duratierra-patria-viva-conjurar-horror_1_13459011.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/12bab4de-b935-4272-b35b-3f3f66efaf6a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Duratierra: una Patria viva para conjurar el horror"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada dos semanas, un repaso a algunas novedades de la música de raíz de por acá nomás. Hoy, especial Duratierra. La banda lanzó este viernes su nuevo y esperado disco, "La Patria viva".
</p><p class="subtitle">Ediciones anteriores</p></div><p class="article-text">
        Muchos recurrimos a las canciones de <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/duratierra/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Duratierra</a> y a la energ&iacute;a de sus shows en vivo para sobrellevar estos tiempos oscuros. Ahora esta banda tan talentosa como amorosa nos regala un nuevo conjuro contra el horror. Su nuevo disco, <em>La Patria Viva</em>, que sali&oacute; este viernes, es a la vez memoria y esperanza, pero sobre todo, un llamado a resistir, porque como dice una de las letras, &ldquo;los pueblos siempre pueden transformar su historia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Son catorce canciones que hablan de la Patria, de la identidad, pero tambi&eacute;n de algo mucho m&aacute;s concreto y cercano: los barrios, las provincias, las comidas, las tradiciones, las familias, los trabajadores, los sue&ntilde;os. Desde hace tiempo, cuentan sus integrantes, ven&iacute;an obsesionados con una pregunta: pensar la Patria, sentir la Patria. De esa obsesi&oacute;n naci&oacute; un disco de amor a la Patria, aunque, como explic&oacute; Juan Saraco, &ldquo;no es solamente eso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Porque <em>La Patria Viva</em> no tiene nada de postal solemne ni de celebraci&oacute;n vac&iacute;a. La Patria de Duratierra est&aacute; en movimiento, se discute, se padece, se recuerda y se reinventa. Est&aacute; en la tierra y en los cuerpos, en la memoria de los ancestros y en los pueblos originarios que podemos llevar en la sangre o encontrar en el territorio. Est&aacute; en una sart&eacute;n, en una canci&oacute;n familiar, en un barrio, en una voz que pregunta qu&eacute; nos pas&oacute; y en otra que todav&iacute;a se anima a imaginar lo que podemos ser.
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                Duratierra, el sexteto que vuelve con toda                            </span>
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        La mayor&iacute;a de los catorce temas fueron compuestos, como suele ser, por <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/juan-saraco/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Juan Saraco</a>, sin duda uno de los compositores m&aacute;s interesantes de la actual m&uacute;sica de ra&iacute;z, aunque tambi&eacute;n <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/valen-bonetto/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Valen Bonetto</a> y <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/micaela-vita/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Micaela Vita </a>participaron en unas cuantas. Hay algo que atraviesa todo el &aacute;lbum: una vitalidad que se niega a ser derrotada. En tiempos en los que tantas veces parece imponerse el desencanto, Duratierra elige cantar. Pero no para distraerse de la realidad, sino para mirarla de frente y encontrar en ella las fuerzas para transformarla.
    </p><p class="article-text">
        Como suele hacer la banda, el folklore es la materia prima de esta m&uacute;sica, aunque aqu&iacute;, a diferencia del trabajo anterior, <a href="https://open.spotify.com/intl-es/album/0kvEGcTX15RctXjYdBt0bd?si=5tLaU0ulQVSqOrgYx5XC1A" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>A los amores</em></a>, los g&eacute;neros aparecen m&aacute;s abiertos, intervenidos, juguetones. Hay zambas, chacareras, gatos, escondidos, milongas y huaynos, pero Duratierra parece divertirse tanto con las formas como con las etiquetas. Por eso inventa una nomenclatura propia: &ldquo;gato cancionero con comp&aacute;s de yapa&rdquo;, &ldquo;introducci&oacute;n de afrecho popular&rdquo;, &ldquo;chacarera triple con agite&rdquo;, &ldquo;milonga porte&ntilde;a con aires de Lali&rdquo;, &ldquo;chacarera legal&rdquo;, &ldquo;chacarera floja de papeles&rdquo;, &ldquo;zamba sin introducci&oacute;n arranca en el adentro&rdquo;, &ldquo;huayno con aire unquillense&rdquo; o &ldquo;huayno-taqui-marcha-manifiesto&rdquo; con el que define la canci&oacute;n que da nombre al disco.
    </p><p class="article-text">
        El humor no es un detalle menor. Es tambi&eacute;n una forma de resistencia. En <em>La Patria Viva</em> conviven la reflexi&oacute;n pol&iacute;tica y la celebraci&oacute;n, la memoria y el baile, la herida y la fiesta. Duratierra conoce la tradici&oacute;n, pero no la trata como una pieza de museo: la mueve, la mezcla, la estira, la hace dialogar con otros sonidos y con el presente.
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                Micaela Vita, la voz principal de Duratierra                            </span>
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        Y en el centro de esa m&uacute;sica est&aacute;, una vez m&aacute;s, la voz de <strong>Micaela Vita</strong>, desplegando todos sus matices en su esplendor. Puede ser &iacute;ntima, &aacute;spera, luminosa, combativa o tierna; puede cargar una palabra hasta volverla manifiesto y, apenas despu&eacute;s, dejarla caer con delicadeza. Su interpretaci&oacute;n es uno de los grandes motores emocionales del &aacute;lbum. La banda, ahora en formato sexteto, est&aacute; integrada adem&aacute;s por <strong>Nicol&aacute;s Arroyo, Tom&aacute;s Pagano y Mart&iacute;n Beckerman</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Hay canciones que ya se perfilan como futuros cl&aacute;sicos. Una de ellas es &ldquo;A los hombres rotos de la Patria&rdquo;, una chacarera que pone el foco sobre esos seres decepcionados, trabajadores endeudados que no llegan a fin de mes, y les pregunta, sin rodeos: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; le pas&oacute; a tu coraz&oacute;n?&rdquo;. Y les propone: &ldquo;Te traigo sue&ntilde;os entre las manos&rdquo;. La canci&oacute;n nombra la herida y, al mismo tiempo, imagina la posibilidad de repararla. Ah&iacute; est&aacute; buena parte del secreto de <em>La Patria Viva</em>: nunca confundir esperanza con ingenuidad.
    </p><p class="article-text">
        La vida cotidiana tambi&eacute;n aparece como territorio pol&iacute;tico. La Patria puede ser una mesa, una familia, una comida, una calle. Puede estar en las manos heredadas de los que estuvieron antes, en los gestos que se repiten sin que sepamos exactamente de d&oacute;nde vienen. 
    </p><p class="article-text">
        En &ldquo;La Patria Viva&rdquo;, la canci&oacute;n que da t&iacute;tulo el &aacute;lbum, esa idea adquiere una dimensi&oacute;n casi ritual. La presencia de <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/liliana-herrero/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Liliana Herrero</a> le da una entidad todav&iacute;a m&aacute;s solemne a una letra que afirma: &ldquo;A cada paso / anda la Patria viva / por las junturas&rdquo;. Herrero aparece all&iacute; como una de esas voces que parecen traer consigo muchas otras, una memoria entera de la m&uacute;sica popular argentina.
    </p><p class="article-text">
        Y no est&aacute; sola. Tambi&eacute;n aparece <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/susy-shock/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Susy Shock</a>, otra de esas figuras que Duratierra parece convocar a su trinchera desde un lugar que excede la colaboraci&oacute;n art&iacute;stica. Pueden pensarse como las matriarcas de este disco, de esta banda y, por qu&eacute; no, de todas las generaciones que les siguen y las veneran. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        La lista de invitados funciona, de hecho, como una peque&ntilde;a constelaci&oacute;n alrededor de Duratierra. Tambi&eacute;n aparece <strong>Noelia Recalde</strong> con su voz en &ldquo;Como el color a las flores&rdquo; y &ldquo;Las manos de mi familia&rdquo;; <strong>Diego Cortez</strong>, en &ldquo;Gato para toda la vida&rdquo;; <strong>Federico Nicolao</strong>, en &ldquo;Las manos de mi familia&rdquo;; y <strong>Cucuza Castiello</strong>, en &ldquo;Las sartenes&rdquo;. Tambi&eacute;n est&aacute;n <strong>Pablo Farhat</strong> en viol&iacute;n, <strong>Federico Siksnys</strong> en bandone&oacute;n, <strong>Clara Presta</strong> en piano y <strong>Emiliano Greco</strong>, tambi&eacute;n en piano. 
    </p><p class="article-text">
        Pero hay otro detalle que permite entender hasta qu&eacute; punto <em>La Patria Viva</em> es tambi&eacute;n un disco sobre la memoria musical argentina: <strong>los agradecimiento</strong>s. All&iacute; Duratierra traza una genealog&iacute;a tan amplia como reveladora. Aparecen Armando Tejada G&oacute;mez, Mercedes Sosa, Jorge Cafrune, Atahualpa Yupanqui, Gustavo &ldquo;Cuchi&rdquo; Leguizam&oacute;n, Chango Far&iacute;as G&oacute;mez, Hilda Herrera, Raly Barrionuevo, Carlos &ldquo;Duende&rdquo; Garnica y Ra&uacute;l Carnota, entre otros nombres fundamentales del folklore y la m&uacute;sica popular.
    </p><p class="article-text">
        Pero la lista no termina all&iacute;. Tambi&eacute;n est&aacute;n Rodolfo S&aacute;nchez, los Hermanos &Aacute;balos, Alfredo &Aacute;balos y Domingo Cura, junto con Ale del Prado. Y aparecen, en un cruce que dice mucho sobre la mirada de la banda, el Indio Solari, Los Redondos y Los Gardelitos.
    </p><p class="article-text">
        Y es que la Patria musical de Duratierra no reconoce fronteras r&iacute;gidas entre el folklore, la canci&oacute;n popular y el rock. Hay una tradici&oacute;n, s&iacute;, pero es una tradici&oacute;n viva, hecha de cruces, influencias, apropiaciones y nuevas lecturas. Y quiz&aacute;s all&iacute; est&eacute; una de las claves para entender el &aacute;lbum: la identidad no como algo puro e inmutable, sino como algo que se construye con todo aquello que nos fue formando.
    </p><p class="article-text">
        Porque si algo hace <em>La Patria Viva</em> es construir comunidad. No solamente a trav&eacute;s de aquello que cuenta, sino tambi&eacute;n a trav&eacute;s de las voces que re&uacute;ne y de los nombres que reconoce como parte de su propia historia. Hay algo profundamente pol&iacute;tico en esa decisi&oacute;n de hacer m&uacute;sica con otros, de escuchar al otro, de sumar una voz diferente para que la canci&oacute;n sea m&aacute;s grande que quien la escribi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        La Patria que propone Duratierra est&aacute; viva porque no es una idea terminada. Es algo que se hace y se deshace todos los d&iacute;as. Que puede doler, decepcionar, entusiasmar, indignar. Y que se encuentra en la historia y tambi&eacute;n en el futuro. Frente a un presente que tantas veces invita al aislamiento, a la resignaci&oacute;n o al cinismo, Duratierra responde con canciones. 
    </p><p class="article-text">
        Hasta aqu&iacute; llegamos hoy. Gracias por leer. Que disfruten. &iexcl;Hasta dentro de dos semanas! O tres...
    </p><p class="article-text">
        <em>(*) &ldquo;Ra&iacute;ces&rdquo; fue un programa radial dedicado a la m&uacute;sica de ra&iacute;z de Argentina y Latinoam&eacute;rica que la periodista entrerriana Blanca R&eacute;bori condujo durante m&aacute;s de 30 a&ntilde;os en diferentes emisoras. Titulamos esta columna con ese nombre en homenaje a su labor.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Claudia Regina Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/duratierra-patria-viva-conjurar-horror_1_13459011.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 21 Aug 2026 10:38:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Duratierra: una Patria viva para conjurar el horror]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Duratierra,Folklore,Raíces]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vuelve Don Olimpio para celebrar sus diez años con una nueva Olimpeña]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/vuelve-don-olimpio-celebrar-diez-anos-nueva-olimpena_1_13418290.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ffb482c5-30f2-42fa-b75f-f03cc954a617_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x993y450.jpg" width="1200" height="675" alt="Vuelve Don Olimpio para celebrar sus diez años con una nueva Olimpeña"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada dos semanas, un repaso a algunas novedades de la música de raíz de por acá nomás. Hoy: los diez años de Don Olimpio, Madre Canción en el Chaco, Clara Cantore, Camila Warner y Paola Bernal.</p><p class="subtitle">Entregas anteriores</p></div><p class="article-text">
        Para m&iacute;, es una de las noticias del a&ntilde;o. &iexcl;Vuelve <strong>Don Olimpio</strong>! Y lo hace para celebrar sus diez maravillosos a&ntilde;os. Los regalos musicales que nos ha hecho este grupo durante este tiempo son dif&iacute;ciles de calibrar. Me atrevo a decir que quienes vivieron en carne propia la experiencia de La Olimpe&ntilde;a saben m&aacute;s exactamente de qu&eacute; hablo. Porque no se trata solo de los exquisitos arreglos de Andr&eacute;s Pilar, de la bendecida voz de Nadia Larcher o de las nuevas versiones de lo viejo y las viejas versiones de lo nuevo. Don Olimpio cre&oacute; una comunidad que incluye baile, encuentros, promesas y celebraci&oacute;n. Y eso se siente en el alma y en el cuerpo. Y ahora esa feliz confluencia de todos estos factores vuelve. 
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                Clase de danza en la previa del recital de Don Olimpio                            </span>
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        Quienes alguna vez estuvieron ah&iacute; saben que no se trata simplemente de una pe&ntilde;a. Hay una clase de baile antes de que empiece la noche, hay gente que llega sola y termina bailando con desconocidos, hay familias enteras, m&uacute;sicos mezclados con el p&uacute;blico, abrazos, brindis y esa sensaci&oacute;n, cada vez m&aacute;s escasa, de que todav&iacute;a existen lugares donde el tiempo parece detenerse. <strong>La cita es el domingo 13 de septiembre</strong>, en la Sala Alejandro Casona. All&iacute; tendr&aacute; lugar una nueva edici&oacute;n de esa fiesta que logr&oacute; trascender el formato tradicional de la pe&ntilde;a folkl&oacute;rica. 
    </p><p class="article-text">
        Desde su aparici&oacute;n, all&aacute; por 2016, Don Olimpio represent&oacute; <strong>una manera distinta de pensar el folklore</strong>. En una escena donde abundan las formaciones tradicionales o los proyectos solistas, Pilar imagin&oacute; un ensamble que pudiera dialogar con la m&uacute;sica acad&eacute;mica sin perder de vista la esencia popular. No busc&oacute; romper con la tradici&oacute;n sino correr algunos de sus l&iacute;mites. Los arreglos, las din&aacute;micas, la instrumentaci&oacute;n y el trabajo colectivo fueron construyendo una sonoridad que r&aacute;pidamente empez&oacute; a distinguirse dentro del panorama argentino con un repertorio capaz de reunir vidalas an&oacute;nimas recopiladas por Leda Valladares, canciones de Ra&uacute;l Carnota y composiciones propias dentro de un mismo universo est&eacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de Andr&eacute;s Pilar (del que les habl&eacute; hace poco <a href="https://www.eldiarioar.com/espectaculos/andres-pilar-valen-bonetto-nadia-larcher-homenaje-musicos-folklore-indio-solari_1_13294323.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ac&aacute;</a>) y Nadia Larcher (de la que habl&eacute; <a href="https://www.eldiarioar.com/espectaculos/nadia-larcher-juan-falu-duratierra-esencia-comun-proyeccion_1_13221347.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ac&aacute;</a>), Don Olimpio est&aacute; integrado por Milagros Caliva en bandone&oacute;n, Juampi Di Leone en flauta, Federico Randazzo en clarinete, Juan Manuel Colombo en guitarra, Diego Amerise en contrabajo y Agust&iacute;n Lumerman en percusi&oacute;n. El grupo lanz&oacute; los discos <em>Due&ntilde;o no tengo</em> (2017), <em>Mi fortuna</em> (2019) y <em>Vengo </em>(2022). 
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de la pandemia, cuando la necesidad de volver a encontrarse era casi f&iacute;sica, surgi&oacute; La Olimpe&ntilde;a. No naci&oacute; como una estrategia de difusi&oacute;n ni como un formato pensado para multiplicarse. Naci&oacute;, simplemente, del deseo de compartir la m&uacute;sica de otra manera.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Y funcion&oacute; desde la primera noche. Lo que ocurr&iacute;a arriba del escenario era tan importante como lo que suced&iacute;a abajo. La gente escuchaba con la misma atenci&oacute;n con la que, minutos despu&eacute;s, se largaba a bailar una chacarera o una zamba. Los m&uacute;sicos bajaban del escenario, conversaban con el p&uacute;blico, aparec&iacute;an invitados inesperados y la sensaci&oacute;n era que todos participaban de una misma celebraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s por eso, cuando en 2024 Don Olimpio anunci&oacute; un par&eacute;ntesis, muchos sintieron que se cerraba algo m&aacute;s que un proyecto musical. Aquella aparente despedida lleg&oacute; acompa&ntilde;ada por el lanzamiento de <em>La Olimpe&ntilde;a en vivo</em>, un registro audiovisual (aunque tambi&eacute;n est&aacute; el formato solo disco) que inmortaliz&oacute; una de esas noches inolvidables en el Teatro Margarita Xirgu. El grupo atravesaba cambios importantes: Nadia Larcher ya hab&iacute;a anunciado su alejamiento y Milagros Caliva se instalaba en Brasil. Ni siquiera Andr&eacute;s Pilar pod&iacute;a responder entonces si aquello era un final definitivo o simplemente una pausa. &ldquo;Hay varias posibilidades que se ir&aacute;n decantando&rdquo;, dec&iacute;a entonces, sin demasiadas certezas.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        Por eso este anuncio tiene un peso simb&oacute;lico especial. No importa tanto si se trata de un regreso permanente o de una celebraci&oacute;n puntual. Lo verdaderamente valioso es que vuelve a abrirse ese espacio donde la m&uacute;sica deja de ser &uacute;nicamente un espect&aacute;culo para convertirse en una experiencia compartida. En tiempos donde buena parte del consumo musical sucede a trav&eacute;s de auriculares, algoritmos y pantallas, Don Olimpio vuelve a proponer exactamente lo contrario: mirarse a los ojos, cantar con otros, bailar, encontrarse.
    </p><h2 class="article-text">Madre Canci&oacute;n en el Chaco</h2><p class="article-text">
        Pero no son los &uacute;nicos. El m&uacute;sico chaque&ntilde;o <a href="https://www.instagram.com/coqui_ortiz/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Coqui Ortiz</a> viene organizando una movida hermosa en su provincia llamada <a href="https://www.instagram.com/madrecancion/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Madre Canci&oacute;n</a>. Tenemos que prestar m&aacute;s atenci&oacute;n a lo que pasa en las provincias porque es un mont&oacute;n y en la &ldquo;ciudad de la furia&rdquo; solemos creernos que todo pasa ac&aacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Del 17 al 26 de julio qued&oacute; demostrado en Resistencia que no es para nada as&iacute;. Una nueva edici&oacute;n de ese encuentro reuni&oacute; a artistas como Carlos &ldquo;Negro&rdquo; Aguirre, Chango Spasiuk, Cecilia Zabala, Juli&aacute;n Venegas, Clara Cantore, Patricia G&oacute;mez, Lucho Guedes y muchos m&aacute;s, con docentes y p&uacute;blico en torno a conciertos, talleres y espacios de formaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En Madre Canci&oacute;n la gente puede escuchar al m&uacute;sico y acceder de primera mano para conocer detalles respecto de la historia de nuestra m&uacute;sica&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; Ortiz a medios locales. &ldquo;Madre canci&oacute;n es una escuela musical a cielo abierto&rdquo;, sentenci&oacute;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/DbJHP0_xSQR/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/reel/DbJHP0_xSQR/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; 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margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/reel/DbJHP0_xSQR/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida de Madre Canción (@madrecancion)</a></p></div></blockquote>
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    </figure><h2 class="article-text">Agenda de los pr&oacute;ximos d&iacute;as</h2><p class="article-text">
        Y ac&aacute; les dejo algunas de mis fechas favoritas de los pr&oacute;ximos d&iacute;as. Este domingo la cantante y bajista cordobesa <a href="https://www.eldiarioar.com/espectaculos/clara-cantore-cambio-paradigma-claro-hay-salida-colectiva_1_10493242.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Clara Cantore</a>, que anduvo un tiempo recorriendo mundo, presentar&aacute; su nuevo disco, <em>Regreso</em>, grabado en Galicia, en el Caf&eacute; Berl&iacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la gacetilla, &ldquo;el disco despliega diez canciones que reconocen la peregrinaci&oacute;n como la ra&iacute;z misma de la cultura que hoy habitamos. Con sonoridades que entretejen la tradici&oacute;n argentina y gallega, invita a observar la conexi&oacute;n profunda entre las culturas de transmisi&oacute;n oral, como un tejido subconsciente de or&iacute;genes que conecta memorias colectivas y revela la esencia compartida entre pueblos que reconocen su historia. Regreso es, adem&aacute;s, un viaje personal: un retorno de Clara hacia las huellas de su bisabuela, quien emigr&oacute; desde la aldea lucense de Baleira hace m&aacute;s de cien a&ntilde;os&rdquo;. 
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        El 6 de agosto, o sea el jueves que viene, la cantante y compositora patag&oacute;nica <a href="https://www.instagram.com/camiwar.ner/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Camila Warner</a> celebrar&aacute; sus 15 a&ntilde;os de trayectoria con un concierto especial en el Teatro El Alambique. Seg&uacute;n anunci&oacute;, &ldquo;ser&aacute; una noche atravesada por la memoria, las canciones y el encuentro con artistas y personas que formaron parte de su recorrido en la ciudad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Warner, oriunda de Bariloche, recorrer&aacute; canciones de sus discos <em>Sure&ntilde;a </em>y <em>Resuena</em>, adem&aacute;s de presentar composiciones in&eacute;ditas que formar&aacute;n parte de su pr&oacute;ximo trabajo. Qu&eacute; poco hablamos de la m&uacute;sica del sur y qu&eacute; hermosa es. Warner es una sensible representante de esa tradici&oacute;n y una de las voces emergentes m&aacute;s interesantes de la nueva generaci&oacute;n.
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        El viernes 7, en tanto, tendremos el placer de escuchar a la cantora cordobesa <a href="https://www.instagram.com/paolabernalvoz/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Paola Bernal</a> en el Centro Cultural Borges. La entrada es libre y gratuita. La cosco&iacute;na, referente para las nuevas generaciones e integrante de esa comunidad hermosa de m&uacute;sicos que crean desde esa querida provincia, presenta su nuevo material discogr&aacute;fico <em>La ra&iacute;z del pecho</em>, el quinto disco de su carrera. Se presenta en formato tr&iacute;o junto a Pampi Torre en guitarra y coros y Joel Costas en guitarra el&eacute;ctrica y coros, con quienes produjo y arregl&oacute; esta nueva propuesta. Y miren qu&eacute; invitadas de lujo tendr&aacute;: Sof&iacute;a Viola, Luciana Jury, Barbarita Palacios y Laura Mar&iacute;n.
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        Hasta aqu&iacute; llegamos hoy. Gracias por leer. Que disfruten. &iexcl;Hasta dentro de dos semanas!
    </p><p class="article-text">
        <em>(*) &ldquo;Ra&iacute;ces&rdquo; fue un programa radial dedicado a la m&uacute;sica de ra&iacute;z de Argentina y Latinoam&eacute;rica que la periodista entrerriana Blanca R&eacute;bori condujo durante m&aacute;s de 30 a&ntilde;os en diferentes emisoras. Titulamos esta columna con ese nombre en homenaje a su labor.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Claudia Regina Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/vuelve-don-olimpio-celebrar-diez-anos-nueva-olimpena_1_13418290.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Jul 2026 13:22:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Folklore,Don Olimpio,Andrés Pilar,Nadia Larcher,Raíces]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cartas de Mercedes Sosa desde el exilio y de Liliana Herrero desde la Argentina mileista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/cartas-mercedes-sosa-exilio-liliana-herrero-argentina-mileista_1_13382960.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6ae1e11f-8c45-49ff-9aea-31258973d9ad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x452y232.jpg" width="1200" height="675" alt="Cartas de Mercedes Sosa desde el exilio y de Liliana Herrero desde la Argentina mileista"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada dos semanas, un repaso a algunas novedades de la música de raíz de por acá nomás. Hoy, dos libros escritos por cantoras: Mercedes Sosa y Liliana Herrero. Y unas recomendaciones para los próximos días.</p><p class="subtitle">Ediciones anteriores</p></div><p class="article-text">
        Esta columna ten&iacute;a que haber salido el jueves pasado, que era 9 de julio, D&iacute;a de la Independencia y cumplea&ntilde;os de <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/mercedes-sosa/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mercedes Sosa</a>, nuestra cantora mayor. Pero las cosas no siempre salen como queremos. M&aacute;s vale tarde que nunca. Ac&aacute; vamos:
    </p><p class="article-text">
        Hoy vengo a hablarles de dos libros hermosos, muy diferentes entre s&iacute; y, al mismo tiempo, con algunos puntos en com&uacute;n. El primero es que ambos est&aacute;n escritos en formato epistolar. El segundo es que los escribieron dos de nuestras cantoras m&aacute;s queridas: uno, Mercedes Sosa, y el otro, <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/liliana-herrero/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Liliana Herrero</a> junto a <strong>Mar&iacute;a P&iacute;a L&oacute;pez</strong>.
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                Portada de &quot;Pájaro azul&quot;                            </span>
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        Entiendo que el primero no naci&oacute; como libro. Pero un d&iacute;a <strong>Araceli Matus</strong>, nieta de Mercedes y presidenta de la Fundaci&oacute;n que lleva su nombre, recibi&oacute; una carpeta repleta de cartas que su abuela hab&iacute;a escrito desde el exilio a un tal Hugo Otero, de quien nadie sabe muy bien si era solo un amigo o algo m&aacute;s. Un verdadero tesoro. Las recopil&oacute; bajo el t&iacute;tulo <em>P&aacute;jaro azul. Cartas desde el exilio</em> (Parip&eacute; Books). Ahora les cuento m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El otro quiz&aacute; s&iacute; naci&oacute; con vocaci&oacute;n de ser publicado, porque es un intercambio de correos electr&oacute;nicos entre Herrero y L&oacute;pez que arranca en 2023, antes de la llegada al poder de Javier Milei, y termina en los primeros meses de este a&ntilde;o. Se llama <em>Desandar los d&iacute;as. Correspondencias y conjuros </em>(Las cuarenta).
    </p><p class="article-text">
        El caso es que las cartas de Mercedes Sosa a Hugo nos presentan una faceta de la artista que la mayor&iacute;a desconoc&iacute;amos por completo: la de una mujer que padece duelos y soledades (acababa de quedar viuda), que un poco se calman con los aplausos y el reconocimiento, pero siguen ah&iacute;, siempre, haci&eacute;ndola sufrir. Los textos, escritos en noches de insomnio o a bordo de un avi&oacute;n, muestran tambi&eacute;n su sentido del humor y su manera de coquetear. Varias veces le dice a Hugo que es su &ldquo;&uacute;nico lazo con la Patria&rdquo;. Fuerte.
    </p><p class="article-text">
        Las cartas reflejan adem&aacute;s las lecturas y las m&uacute;sicas que la acompa&ntilde;aban en esos d&iacute;as lejos del pa&iacute;s, cuando no paraba de viajar por el mundo, y que adoraba compartir con su interlocutor. Desde algunos de los escenarios m&aacute;s importantes, la tucumana le contaba sus impresiones de las ciudades, las gentes, las comidas. Tambi&eacute;n le describe c&oacute;mo dej&oacute; de fumar y c&oacute;mo luchaba para no engordar.
    </p><p class="article-text">
        Como dice Araceli Matus: <strong>&ldquo;Mi deseo con este libro es que se pueda leer a Mercedes como una mujer, en contexto; esa imagen de Mercedes como Pachamama me fastidia&rdquo;</strong>. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Mercedes Sosa, una mujer en sus cuarenta y pico que quedó viuda y padece la soledad del exilio                            </span>
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        Y agrega <strong>Gabriela Cabez&oacute;n C&aacute;mara</strong> en un texto precioso de la contratapa: &ldquo;La voz de Mercedes Sosa la llevamos, las gentes de por ac&aacute;, de Argentina, mezclada con la piel, con el coraz&oacute;n, con los huesos: con la propia biograf&iacute;a. Es como un territorio al que pertenecemos. La voz de Mercedes Sosa es una patria. Una matria, mejor. Es una enormidad la voz de Mercedes Sosa. Entonces, qu&eacute; placer, qu&eacute; sorpresa encontrar esta voz &iacute;ntima de mujer que ama, que duele, que le hace reclamos a su amigo, que viaja por todo el mundo y que se preocupa por peque&ntilde;eces como el alcohol o la dieta. Esta voz que reflexiona con una calidez entra&ntilde;able, que cuenta sus sentimientos, su nostalgia. Su dolor. Sus ganas de estar cerca de sus seres queridos. Leer las cartas de Mercedes, le digo as&iacute; ahora que le&iacute; estas cartas, es conocerle el pulso &iacute;ntimo a un monumento. Es hermoso. Bienvenidos, lectora, lector, a la intimidad de Mercedes Sosa&rdquo;.
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    </figure><p class="article-text">
        Otra cosa que tienen en com&uacute;n ambos libros es que, de alguna manera, acompa&ntilde;an la g&eacute;nesis de dos discos. En el caso de Mercedes, <em>A quien doy</em> (1981), el &uacute;nico &aacute;lbum que grab&oacute; durante el exilio y al que hace varias referencias en las cartas. En el de Herrero y L&oacute;pez, <em>Fuera de lugar</em>, el &uacute;ltimo trabajo de la rosarina, cuya gestaci&oacute;n aparece atravesando buena parte de la correspondencia.
    </p><p class="article-text">
        De las cartas de Mercedes me conmovi&oacute; tambi&eacute;n la humildad con la que cuenta sus encuentros con figuras como Joan Manuel Serrat y Martha Argerich. Hay que decir que todas est&aacute;n muy bien contextualizadas con notas al pie que explican detalles que, de otro modo, quiz&aacute; se perder&iacute;an. Mercedes, que insiste en que no escribe tan bien como el tal Hugo, juega con las palabras, mezcla lenguas, alude a canciones. Es una delicia leerla, espiar esa intimidad tan rica y conocer de cerca sus reflexiones.
    </p><p class="article-text">
        Hay un fragmento que me qued&oacute; resonando especialmente :&ldquo;...la lejan&iacute;a de la Patria es dura, pero la cercan&iacute;a la veo m&aacute;s obscura que nunca, las distintas voces de la derecha est&aacute;n m&aacute;s fuertes, eso se refleja en las revistas de Argentina, l&aacute;stima, veo que el 'hecho cultural' no existe casi o si existe es clandestino, lo lamento por m&iacute;, por nosotros, por nuestro pa&iacute;s, &iexcl;qu&eacute; hijos tan cultos y tan importantes dio en todos los tiempos! Mi consuelo es que subterr&aacute;neamente est&eacute;n form&aacute;ndose los que ma&ntilde;ana, limpia la mente de tanto fascismo, existir&aacute;n y so&ntilde;ar&aacute;n con una Argentina sin l&aacute;grimas&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Tapa de &quot;Desandar los días&quot;                            </span>
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        <em>Desandar los d&iacute;as</em> (Las Cuarenta), en cambio, est&aacute; escrito en un lenguaje m&aacute;s erudito. Herrero, fil&oacute;sofa, y L&oacute;pez, soci&oacute;loga, analizan este presente tan complejo que vive el pa&iacute;s empezando por las razones que llevaron a Milei a la Presidencia. Se remontan a la pandemia, cuestionan el individualismo, se preguntan c&oacute;mo volver a so&ntilde;ar colectivamente, hablan de militancia y recuperan el di&aacute;logo como forma de resistencia. Tambi&eacute;n destacan el papel del arte en tiempos convulsos. Y todo el tiempo se siente la presencia-ausencia de <strong>Horacio Gonz&aacute;lez</strong>, compa&ntilde;ero de vida de la primera y amigo de la segunda.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Qu&eacute; ha ocurrido? &iquest;Qu&eacute; desvinculaci&oacute;n ha sucedido entre lo individual y lo colectivo? &iquest;Qu&eacute; corte? Ese corte supone, me parece, una devaluaci&oacute;n peligros&iacute;sima de lo colectivo como fuerza transformadora&rdquo;, escribe Liliana, que describe el libro como: &ldquo;Un cuadernillo sencillo que s&oacute;lo quiere mostrar el temblor de dos mujeres, dos amigas pens&aacute;ndose en la imposibilidad de ausentarse. Hemos escrito con el cuerpo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Disfrut&eacute; mucho de leer a nuestras cantoras. Y me parece una hermosa casualidad que estos dos libros se hayan publicado casi al mismo tiempo. Me encanta, tambi&eacute;n, que de alguna manera dialoguen entre ellos. Los invito a profundizar en este an&aacute;lisis por ustedes mismos.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Les dejo, adem&aacute;s, algunos planes para estos d&iacute;as</strong></h2><p class="article-text">
        Se cumplen 90 a&ntilde;os de la primera grabaci&oacute;n de <strong>Atahualpa Yupanqui</strong> y lo celebran en Hasta Trilce con una propuesta que incluye la escucha de aquellas hist&oacute;ricas grabaciones de <em>El Mangrullo</em> (1936), un recorrido comentado por archivos de la &eacute;poca y la proyecci&oacute;n del documental <em>Atahualpa Yupanqui. Un trashumante</em>, presentado por su director, Federico Randazzo Abad. Ser&aacute; el viernes 17 de julio a las 20 en Maza 177.
    </p><p class="article-text">
        Una de mis grandes debilidades, el rosarino <strong>Garup&aacute; Tr&iacute;o</strong>, se presenta el jueves 23 de julio en La Carbonera (San Telmo) con un espect&aacute;culo dedicado a la obra del enorme <a href="https://www.eldiarioar.com/espectaculos/mira-luz-goza-vida-legado-ramon-ayala_1_10752980.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ram&oacute;n Ayala</a>, figura central de la m&uacute;sica popular argentina. Joel Tortul, Juli&aacute;n Venegas y Homero Chiavarino vuelven sobre un repertorio extraordinario con la sensibilidad que ya mostraron en <em>Canciones del Mens&uacute;</em> y <em>El viejo r&iacute;o que va</em>.
    </p><p class="article-text">
        Y, como empiezan ya las vacaciones de invierno, un program&oacute;n para los chicos son los cubanos del D&uacute;o Karma, que se presentan en el CC Konex del 18 de julio al 2 de agosto. Un viaje con canciones para bailar, jugar y cantar en familia, con toda la calidez, el humor, la poes&iacute;a y la calidad musical que caracterizan al d&uacute;o.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Les comparto tambi&eacute;n unos vide&iacute;tos de juntadas hermosas que ocurrieron en los &uacute;ltimos tiempos</strong></h2><p class="article-text">
        <strong>Loli Molina</strong> se junt&oacute; con las colombianas <strong>Las &Aacute;&ntilde;ez</strong> y sali&oacute; esta belleza:
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        <strong>Juan Quintero</strong> hizo esta peculiar versi&oacute;n de &ldquo;Carnavalito del duende&rdquo; con <strong>Cindy Cats</strong>:
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Que sigan las juntadas musicales en todos los formatos. Hasta aqu&iacute; llegamos hoy. Gracias por leer. Que disfruten. &iexcl;Hasta dentro de dos semanas!
    </p><p class="article-text">
        <em>(*) &ldquo;Ra&iacute;ces&rdquo; fue un programa radial dedicado a la m&uacute;sica de ra&iacute;z de Argentina y Latinoam&eacute;rica que la periodista entrerriana Blanca R&eacute;bori condujo durante m&aacute;s de 30 a&ntilde;os en diferentes emisoras. Titulamos esta columna con ese nombre en homenaje a su labor.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Claudia Regina Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/cartas-mercedes-sosa-exilio-liliana-herrero-argentina-mileista_1_13382960.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Jul 2026 10:09:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cartas de Mercedes Sosa desde el exilio y de Liliana Herrero desde la Argentina mileista]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Mercedes Sosa,Liliana Herrero,Raíces]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lo nuevo de Raly Barrionuevo, la partida del Pato Gentilini, Noelia Sinkunas y más]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/nuevo-raly-barrionuevo-partida-pato-gentilini-noelia-sinkunas_1_13330267.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/de2923f7-c355-49e5-9876-650f3b0acf98_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lo nuevo de Raly Barrionuevo, la partida del Pato Gentilini, Noelia Sinkunas y más"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada dos semanas, un repaso a algunas novedades de la música de raíz de por acá nomás. Hoy, lo nuevo de Raly Barrionuevo, la muerte del Pato Gentilini, una nueva presentación de Noelia Sinkunas y el festival solidario Que No Calle.</p><p class="subtitle">Ediciones anteriores</p></div><p class="article-text">
        La aparici&oacute;n de un nuevo disco del <strong>Raly Barrionuevo</strong> siempre merece atenci&oacute;n. No s&oacute;lo porque se trata de uno de los compositores m&aacute;s relevantes de la canci&oacute;n popular argentina de las &uacute;ltimas tres d&eacute;cadas, sino porque cada uno de sus trabajos suele funcionar como una suerte de term&oacute;metro de los debates, b&uacute;squedas y sensibilidades que atraviesan a la m&uacute;sica de ra&iacute;z. En ese sentido, <em>El camino de Solgo</em>, publicado recientemente y acompa&ntilde;ado por una extensa gira nacional, confirma algo que ya parec&iacute;a una marca de su trayectoria: la decisi&oacute;n de avanzar a contramano de las urgencias del mercado para sostener una obra profundamente ligada a la reflexi&oacute;n, la memoria y la experiencia humana.
    </p><p class="article-text">
        Inspirado en <em>Solgo</em>, relato de <strong>Mar&iacute;a Teresa Andruetto</strong> sobre un artista que decide mantenerse fiel a su propia concepci&oacute;n del arte antes que aceptar privilegios o reconocimientos, el &aacute;lbum encuentra a Barrionuevo en un momento de madurez creativa. Despu&eacute;s de proyectos atravesados por la recuperaci&oacute;n de la memoria familiar y cultural, como <em>1972</em>, y <em>Mujeres caminantes</em>, que comparti&oacute; con un mont&oacute;n de cantorazas y otras m&uacute;sicas, el santiague&ntilde;o afincado en C&oacute;rdoba vuelve a las canciones propias para construir una obra donde conviven la contemplaci&oacute;n, el amor, la amistad, la naturaleza, la infancia y tambi&eacute;n algunas preguntas sobre el presente.
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    </figure><p class="article-text">
        A lo largo de quince composiciones, recupera el pulso de una escritura que siempre se caracteriz&oacute; por transformar experiencias personales en relatos capaces de interpelar a otros. Hay algo profundamente &iacute;ntimo en estas canciones, pero tambi&eacute;n una voluntad de compartir esa intimidad. Como ocurre en sus mejores trabajos, la emoci&oacute;n nunca aparece forzada ni subordinada a una idea de impacto inmediato: surge de manera org&aacute;nica, sostenida por melod&iacute;as que parecen encontrar naturalmente el lugar exacto donde apoyarse.
    </p><p class="article-text">
        Musicalmente, <em>El camino de Solgo</em> se mueve entre la austeridad y el refinamiento. Las guitarras contin&uacute;an ocupando un lugar central, aunque el repertorio se expande con arreglos de cuerdas, vientos y percusiones que enriquecen la propuesta sin alterar su esencia. La participaci&oacute;n del guitarrista salte&ntilde;o Juan Jos&eacute; &ldquo;Colo&rdquo; Vasconcellos aporta nuevos matices a un universo sonoro reconocible, mientras que la presencia del trovador cubano <strong>Silvio Rodr&iacute;guez</strong> en &ldquo;Hasta el fin&rdquo; funciona como el encuentro entre dos artistas que entienden la canci&oacute;n como una herramienta de pensamiento y de sensibilidad.
    </p><p class="article-text">
        La publicaci&oacute;n del disco coincide adem&aacute;s con una extensa gira nacional que lo llevar&aacute; por C&oacute;rdoba, Santiago del Estero, Santa Fe, Mendoza, La Rioja, San Juan, Buenos Aires, la Patagonia, Uruguay y la Ciudad de Buenos Aires, a donde llegar&aacute; reci&eacute;n el 23 de noviembre. Un recorrido que parece reafirmar una caracter&iacute;stica fundamental de su trayectoria: la construcci&oacute;n paciente de una relaci&oacute;n directa con el p&uacute;blico, lejos de las modas pasajeras y sostenida por a&ntilde;os de encuentros sobre escenarios de todo el pa&iacute;s.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Pato Gentilini y un legado inmenso</strong></h2><p class="article-text">
        La muerte este 17 de junio de <strong>Luis V&iacute;ctor &ldquo;Pato&rdquo; Gentilini</strong> obliga a volver la mirada hacia una de las figuras m&aacute;s importantes y menos difundidas de la m&uacute;sica popular argentina. Nacido en Catamarca en 1931 y radicado desde joven en Tucum&aacute;n, desarroll&oacute; una obra monumental como compositor, pianista, guitarrista, arreglador y director de proyectos vocales e instrumentales.
    </p><p class="article-text">
        Su nombre aparece asociado a grupos fundamentales como Huayna Sumaj, La Salamanca o Matamba, pero su influencia excede ampliamente esas experiencias. A lo largo de d&eacute;cadas construy&oacute; un repertorio de m&aacute;s de un centenar de obras que atraviesan zambas, chacareras, huaynos, vidalas, milongas y tangos, configurando una de las producciones m&aacute;s originales surgidas del norte argentino.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        La importancia de Gentilini no radica &uacute;nicamente en la cantidad o la calidad de sus composiciones. Tambi&eacute;n fue un creador que entendi&oacute; la m&uacute;sica como una tarea colectiva. Sus arreglos, sus trabajos corales y su permanente di&aacute;logo con poetas y letristas contribuyeron a enriquecer el lenguaje de la canci&oacute;n popular desde una perspectiva profundamente comprometida con la identidad cultural de la regi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por eso no sorprende que artistas de distintas generaciones hayan encontrado inspiraci&oacute;n en su obra. Mercedes Sosa, Los Trovadores del Norte, Lorena Astudillo, Nadia Larcher y numerosos int&eacute;rpretes incorporaron sus canciones a sus repertorios. Tampoco resulta casual que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os haya surgido el Proyecto PATO, una experiencia integrada por Nadia Larcher, Lucas Pierro, Patricio G&oacute;mez Saavedra, Nicol&aacute;s Fern&aacute;ndez y Gustavo Chenu, dedicada a explorar y difundir su cancionero, que se extendi&oacute; entre 2015 y 2021, m&aacute;s o menos.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Noelia Sinkunas sigue presentando &ldquo;Las cuatro estaciones&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        El presente de <strong>Noelia Sinkunas</strong> muestra hasta qu&eacute; punto las nuevas generaciones est&aacute;n reformulando las tradiciones sin romper el v&iacute;nculo con ellas. Pianista, compositora, improvisadora y gestora cultural, se convirti&oacute; en una de las m&uacute;sicas m&aacute;s inquietas y vers&aacute;tiles de su generaci&oacute;n. Su recorrido atraviesa el tango, el folklore, el jazz, la m&uacute;sica contempor&aacute;nea y m&uacute;ltiples experiencias colectivas que desaf&iacute;an cualquier intento de clasificaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Su nuevo trabajo, <em>Las cuatro estaciones</em>, constituye un paso singular dentro de esa trayectoria. Se trata de su primer &aacute;lbum de piano solo completamente improvisado, una obra grabada sobre un piano centenario que perteneci&oacute; a la familia de Sebasti&aacute;n Piana y que hoy ocupa un lugar central en su vida art&iacute;stica.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto dialoga con las estaciones ferroviarias del &aacute;rea metropolitana, con la experiencia cotidiana del viaje y con la idea de los territorios como espacios de encuentro. Pero tambi&eacute;n propone una reflexi&oacute;n sobre la improvisaci&oacute;n, el error y la vulnerabilidad. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Lo interesante es que Sinkunas no entiende la exploraci&oacute;n como un gesto individualista. Por el contrario, gran parte de su trabajo se desarrolla en espacios colectivos, festivales autogestivos y proyectos colaborativos. As&iacute;, sigue con sus proyectos con Nico Sor&iacute;n, Cucuza Castiello y varios m&aacute;s. Ojal&aacute; vuelva tambi&eacute;n con Flamam&eacute;, el proyecto que integra con Flor Bobadilla Oliva, Milagros Caliva y Bel&eacute;n L&oacute;pez. Esta columna se declara fan de ese grupo.
    </p><p class="article-text">
        La reciente reapertura de Uni&oacute;n y Perseverancia, el espacio cultural familiar que impulsa en Berisso, constituye otro ejemplo de una pr&aacute;ctica art&iacute;stica que no separa creaci&oacute;n, comunidad y trabajo cultural. Despu&eacute;s de una extensa gira europea, Sinkunas se presenta el 8 de julio en Galp&oacute;n B con invitado sorpresa.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h2 class="article-text"><strong>Vuelve el festival solidario &ldquo;Que No Calle&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        La dimensi&oacute;n comunitaria de la m&uacute;sica popular tendr&aacute; una nueva expresi&oacute;n el pr&oacute;ximo 9 de julio con una nueva edici&oacute;n de <a href="https://www.instagram.com/que_no_calle/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Que No Calle</a>, el festival solidario que homenajea a Mercedes Sosa y re&uacute;ne a decenas de centros culturales, organizaciones barriales y artistas de la Ciudad de Buenos Aires.
    </p><p class="article-text">
        La propuesta combina conciertos, lecturas, ferias y actividades culturales con una campa&ntilde;a de recolecci&oacute;n de ropa de abrigo, frazadas, alimentos y elementos de primera necesidad destinados a personas en situaci&oacute;n de calle. Se trata de una iniciativa que logr&oacute; consolidarse a partir de una idea sencilla pero poderosa: utilizar la cultura como herramienta de encuentro y solidaridad.
    </p><p class="article-text">
        Cada a&ntilde;o, distintos espacios culturales abren sus puertas de manera simult&aacute;nea para recibir donaciones y ofrecer actividades art&iacute;sticas. La convocatoria recupera una tradici&oacute;n profundamente arraigada en la historia de la cultura popular argentina, donde el arte no aparece separado de la realidad social sino como una forma de intervenir en ella.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/DZr9LrRtjPU/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/reel/DZr9LrRtjPU/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; border-bottom: 2px solid transparent; transform: translateX(16px) translateY(-4px) rotate(30deg)"></div></div><div style="margin-left: auto;"> <div style=" width: 0px; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-right: 8px solid transparent; transform: translateY(16px);"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; flex-grow: 0; height: 12px; width: 16px; transform: translateY(-4px);"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-left: 8px solid transparent; transform: translateY(-4px) translateX(8px);"></div></div></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center; margin-bottom: 24px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 224px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 144px;"></div></div></a><p style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; line-height:17px; margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/reel/DZr9LrRtjPU/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida de #QUENOCALLE (@que_no_calle)</a></p></div></blockquote>
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    </figure><p class="article-text">
        La elecci&oacute;n de <strong>Mercedes Sosa</strong> como figura inspiradora resulta particularmente significativa. Su trayectoria encarn&oacute; como pocas la posibilidad de articular excelencia art&iacute;stica, compromiso social y vocaci&oacute;n colectiva. Que No Calle retoma ese legado y lo proyecta hacia el presente, demostrando que las canciones tambi&eacute;n pueden convertirse en un puente entre quienes crean, quienes escuchan y quienes necesitan ayuda.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Yapa: Homenaje a Carnota</strong></h2><p class="article-text">
        Esto es del a&ntilde;o pasado, pero como no tuvo mucha difusi&oacute;n, me atrevo a acerc&aacute;rselos en esta columna. <strong>Lito Vitale</strong>, al que queremos mucho por todo lo que hace por nuestra m&uacute;sica, convoc&oacute; a una serie de musicazos para homenajear al gran <strong>Ra&uacute;l Carnota</strong> a diez a&ntilde;os de su fallecimiento. Se grab&oacute; en vivo en el Margarita Xirgu y participaron Juan Quintero, Peteco Carabajal, Teresa Parodi, Liliana Vitale, Luna Monti, Franco Luciani, Nadia Larcher y Bruja Salguero, entre otros.
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute;n los videos en YouTube. Son exquisitos. Les dejo algunos:
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Bueno, hasta aqu&iacute; llegamos hoy. Gracias por leer. Que disfruten. &iexcl;Hasta dentro de dos semanas!
    </p><p class="article-text">
        <em>(*) &ldquo;Ra&iacute;ces&rdquo; fue un programa radial dedicado a la m&uacute;sica de ra&iacute;z de Argentina y Latinoam&eacute;rica que la periodista entrerriana Blanca R&eacute;bori condujo durante m&aacute;s de 30 a&ntilde;os en diferentes emisoras. Titulamos esta columna con ese nombre en homenaje a su labor.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Claudia Regina Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/nuevo-raly-barrionuevo-partida-pato-gentilini-noelia-sinkunas_1_13330267.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 25 Jun 2026 08:24:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lo nuevo de Raly Barrionuevo, la partida del Pato Gentilini, Noelia Sinkunas y más]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Raly Barrionuevo,Mercedes Sosa,Noelia Sinkunas,Raíces]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tremor presenta "Takuy": veinte años de búsqueda entre el folklore, la electrónica y el arte de permanecer]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/tremor-presenta-takuy-veinte-anos-busqueda-folclore-electronica-arte-permanecer_1_13308300.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e01246a6-90a3-4422-bdad-b419fe19319b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1145399.jpg" width="1982" height="1115" alt="Tremor presenta &quot;Takuy&quot;: veinte años de búsqueda entre el folklore, la electrónica y el arte de permanecer"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este sábado 20 de junio, el trío presentará oficialmente su nuevo disco en Galpón B, junto a Ignacia, Lucy Patané y una puesta audiovisual especialmente pensada para celebrar una nueva etapa de una de las experiencias más singulares de la música argentina contemporánea.</p></div><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de m&aacute;s de dos d&eacute;cadas explorando los cruces posibles entre las m&uacute;sicas de ra&iacute;z latinoamericanas, la experimentaci&oacute;n electr&oacute;nica y la percusi&oacute;n ritual, Tremor vuelve a abrir una nueva puerta. <strong>El s&aacute;bado 20 de junio, el grupo integrado por Leonardo Martinelli, Camilo Carabajal y Alex Musatov presentar&aacute; oficialmente </strong><em><strong>Takuy</strong></em><strong> en Galp&oacute;n B</strong>, en una fecha que tendr&aacute; como invitadas a Ignacia y Lucy Patan&eacute;, dos de las artistas que participaron del &aacute;lbum, adem&aacute;s de las visuales de Rosario Mur&uacute;a y la intervenci&oacute;n de Ch Respira como maestro de ceremonias.
    </p><p class="article-text">
        Editado por ZZK Records y disponible desde mayo en plataformas digitales, <em>Takuy</em> marca un nuevo cap&iacute;tulo para una banda que desde principios de los a&ntilde;os 2000 viene construyendo un lenguaje propio, dif&iacute;cil de encasillar y todav&iacute;a m&aacute;s dif&iacute;cil de imitar. Folklore, electr&oacute;nica, psicodelia, texturas ac&uacute;sticas, instrumentos ancestrales, procesamiento digital y ritmos provenientes de distintos territorios conviven en una obra que parece moverse constantemente entre el pasado y el futuro.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Tremor presenta &quot;Takuy&quot; este sábado 20 en Galpón B"
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                Tremor presenta &quot;Takuy&quot; este sábado 20 en Galpón B                            </span>
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        El t&iacute;tulo elegido resume buena parte de ese recorrido. &ldquo;Takuy&rdquo; es una palabra quechua que puede traducirse tanto como &ldquo;mezclar&rdquo; como &ldquo;permanecer&rdquo;. Y para Martinelli, ambas acepciones funcionan como una declaraci&oacute;n de principios.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Siempre fue una palabra que me gust&oacute;. La parte de la mezcla ca&iacute;a como anillo al dedo porque la propuesta de Tremor tiene que ver con eso. Si bien siempre est&aacute; la ra&iacute;z latinoamericana, el folklore y la electr&oacute;nica, cuando uno escucha los temas hay referencias de muchas partes del mundo: melod&iacute;as balc&aacute;nicas, cosas africanas, &aacute;rabes, hind&uacute;es, elementos del rock y hasta del ruidismo&rdquo;, explica a <strong>elDiarioAR</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Pero hay otra dimensi&oacute;n del t&eacute;rmino que lo interpela especialmente. &ldquo;Habla de permanecer, de habitar, de existir. Estos &uacute;ltimos a&ntilde;os la banda atraves&oacute; transformaciones importantes y para nosotros, que hacemos una m&uacute;sica instrumental, con una personalidad bastante particular y alejada de las tendencias, tambi&eacute;n hab&iacute;a algo emotivo en seguir estando. En seguir permaneciendo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La referencia apunta a los cambios internos que atraves&oacute; el grupo en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. El proceso de creaci&oacute;n del disco comenz&oacute; antes de la pandemia con la formaci&oacute;n integrada por Martinelli, Carabajal y <strong>Gerardo Fares</strong>. Con el tiempo, Fares dej&oacute; el proyecto y su lugar fue ocupado por el violinista Alex Musatov, cuya llegada termin&oacute; modificando profundamente la din&aacute;mica de la banda.
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        &ldquo;Volvimos a ser un tr&iacute;o, pero otro tr&iacute;o&rdquo;, resume Martinelli. &ldquo;Los cambios te aniquilan o te potencian. Por suerte, en nuestro caso potenciaron el proyecto. Acabamos de volver de una gira por Europa y estamos muy felices con lo que est&aacute; pasando&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La incorporaci&oacute;n de Musatov naci&oacute; a partir de otro proyecto fundamental en la actualidad de Martinelli: su trabajo junto a la legendaria cantora boliviana <strong>Luzmila Carpio</strong>, de quien Tremor es actualmente banda estable.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo conoc&iacute; grabando el &uacute;ltimo disco de Luzmila. Yo estaba haciendo los arreglos y quer&iacute;a incorporar cuerdas. Lo invit&eacute; a grabar y pegamos una onda medio m&aacute;gica r&aacute;pidamente&rdquo;, recuerda. &ldquo;Despu&eacute;s empezamos a trabajar juntos en otras cosas, nos hicimos amigos y sent&iacute; que era alguien que pod&iacute;a encajar muy bien en Tremor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La llegada del violinista aport&oacute; una nueva paleta t&iacute;mbrica y tambi&eacute;n una renovaci&oacute;n creativa. &ldquo;Cuando aparece una persona nueva pasan muchas cosas. Est&aacute; lo humano, pero tambi&eacute;n est&aacute; esa comunicaci&oacute;n no verbal que ocurre en la m&uacute;sica. Todav&iacute;a hoy siento que seguimos descubriendo cosas. Cada show es mejor que el anterior porque seguimos encontrando lugares donde potenciarnos mutuamente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esa expansi&oacute;n sonora puede escucharse con claridad en <em>Takuy</em>, quiz&aacute;s el disco m&aacute;s mel&oacute;dico y psicod&eacute;lico de Tremor. Violines, aer&oacute;fonos, sachaguitarras, quenas, sikus y otros instrumentos ac&uacute;sticos ampl&iacute;an un universo que hist&oacute;ricamente se construy&oacute; a partir del di&aacute;logo entre la tradici&oacute;n y la tecnolog&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Para Martinelli, sin embargo, el punto de partida no suele ser un g&eacute;nero ni una f&oacute;rmula determinada.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No hay una manera de componer. Algunos temas nacen de una melod&iacute;a, de algo espont&aacute;neo. Pero otras veces primero aparece una idea, un escenario. Como pensar qu&eacute; pasar&iacute;a si un instrumento africano conviviera con determinada r&iacute;tmica folkl&oacute;rica. Muchas veces el proceso tiene que ver con explorar territorios que todav&iacute;a no conocemos&rdquo;.
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            <span class="title">
                Tremor, entre mezclar y permanecer                            </span>
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        Ese impulso exploratorio atraviesa todo el &aacute;lbum. Las influencias afroperuanas, rioplatenses, colombianas, brasile&ntilde;as y argentinas dialogan con referencias provenientes de distintos rincones del mundo para construir una geograf&iacute;a imaginaria que, sin embargo, nunca pierde su anclaje latinoamericano.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si simplemente hiciera lo que me sale naturalmente, todo ser&iacute;a m&aacute;s aburrido&rdquo;, admite entre risas. &ldquo;Uno tiene lugares comunes, una especie de memoria muscular. Entonces intento forzarme a buscar escenarios nuevos para la banda&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las colaboraciones presentes en el disco surgieron tambi&eacute;n desde esa l&oacute;gica org&aacute;nica. Lejos de la din&aacute;mica de los featuring pensados para multiplicar reproducciones o visibilidad, las participaciones de <strong>Ignacia, Lucy Patan&eacute; y Santiago V&aacute;zquez</strong> nacieron de afinidades art&iacute;sticas y encuentros concretos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es una &eacute;poca donde parece que hay que tener invitados s&iacute; o s&iacute;, pero nunca me interes&oacute; pensar a qui&eacute;n convocar por una cuesti&oacute;n comercial&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Con Ignacia, la conexi&oacute;n apareci&oacute; cuando Martinelli termin&oacute; la base instrumental de &ldquo;&Aacute;nima Digital&rdquo;. &ldquo;Escuch&eacute; el tema y sent&iacute; que era para su voz. Ella conoc&iacute;a la banda, le gustaba lo que hac&iacute;amos y cuando se lo propuse se cop&oacute; enseguida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Algo similar ocurri&oacute; con Lucy Patan&eacute;. &ldquo;Primero apareci&oacute; la m&uacute;sica instrumental y despu&eacute;s su voz empez&oacute; a rondarme la cabeza. Nos juntamos en el estudio, charlamos algunas horas sobre la idea de la canci&oacute;n y as&iacute; termin&oacute; naciendo el tema&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La dificultad para definir la m&uacute;sica de Tremor ha acompa&ntilde;ado al grupo desde sus comienzos. Folktr&oacute;nica, folklore digital, electr&oacute;nica de ra&iacute;z, electr&oacute;nica org&aacute;nica. Las etiquetas fueron cambiando con los a&ntilde;os, aunque ninguna parece alcanzar del todo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Al principio me enojaba mucho porque ninguna me gustaba&rdquo;, reconoce Martinelli. &ldquo;Despu&eacute;s entend&iacute; que las etiquetas sirven para que alguien se haga una idea r&aacute;pida. Pero la verdad es que sigo sin saber qu&eacute; responder cuando me preguntan qu&eacute; m&uacute;sica hacemos. Veinte a&ntilde;os despu&eacute;s todav&iacute;a no lo resolv&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s porque Tremor nunca busc&oacute; construir un estilo reconocible en t&eacute;rminos convencionales. Su identidad parece estar justamente en ese movimiento constante, en la mezcla permanente, en la voluntad de evitar la repetici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos interesa movernos en un territorio donde el g&eacute;nero deja de ser una referencia fija&rdquo;, sostiene.
    </p><p class="article-text">
        La presentaci&oacute;n de <em>Takuy</em> llegar&aacute; adem&aacute;s despu&eacute;s de una reciente gira europea que llev&oacute; al grupo por ciudades como Barcelona, Madrid, Berl&iacute;n, Viena y Copenhague. Una experiencia que confirm&oacute; el buen momento creativo que atraviesa la banda y que funcion&oacute; como preparaci&oacute;n para este reencuentro con el p&uacute;blico local.
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    </figure><p class="article-text">
        <strong>El concierto en Galp&oacute;n B ser&aacute; tambi&eacute;n una edici&oacute;n especial de Caracol, la fiesta que Tremor organiza junto a Villa Diamante como espacio de encuentro para m&uacute;sicas experimentales, cruces inesperados e improvisaciones.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Queremos que sea una especie de casa propia, un lugar donde pasen cosas que no sabemos exactamente c&oacute;mo van a terminar sucediendo&rdquo;, explica Martinelli.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de veinte a&ntilde;os de trayectoria, <em>Takuy</em> encuentra a Tremor en un punto singular: con una historia consolidada detr&aacute;s, pero todav&iacute;a impulsado por la curiosidad. Mezclar y permanecer. Dos verbos que podr&iacute;an parecer opuestos y que, en el universo del grupo, terminan funcionando como una misma idea. La de seguir explorando sin dejar de ser quienes son.
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Claudia Regina Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/tremor-presenta-takuy-veinte-anos-busqueda-folclore-electronica-arte-permanecer_1_13308300.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 Jun 2026 11:57:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tremor presenta "Takuy": veinte años de búsqueda entre el folklore, la electrónica y el arte de permanecer]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Tremor,Música]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Andrés Pilar, Valen Bonetto, Nadia Larcher y el homenaje de los músicos del folklore al Indio Solari]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/andres-pilar-valen-bonetto-nadia-larcher-homenaje-musicos-folklore-indio-solari_1_13294323.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b297eb1e-bdfd-4093-ba72-1577562d3205_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Andrés Pilar, Valen Bonetto, Nadia Larcher y el homenaje de los músicos del folklore al Indio Solari"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada dos semanas, un repaso a algunas novedades de la música de raíz de por acá nomás. Hoy, Andrés Pilar, Valen Bonetto, Nadia Larcher, la despedida del Indio, peñas y un libro sobre Armando Tejada Gómez.</p></div><p class="article-text">
        Mientras las plataformas aceleran los consumos y los algoritmos nos muestran novedades cada vez m&aacute;s ef&iacute;meras, la m&uacute;sica de ra&iacute;z contin&uacute;a construyendo otros tiempos. Buenos Aires tendr&aacute; esta semana una agenda atravesada por conciertos &iacute;ntimos, nuevas canciones, pe&ntilde;as y celebraciones de la memoria colectiva, con artistas que dialogan con la tradici&oacute;n desde perspectivas muy diversas.
    </p><p class="article-text">
        Empiezo hoy con <strong>Andr&eacute;s Pilar</strong>, porque lo considero uno de los m&uacute;sicos m&aacute;s importantes que tenemos. No solo porque es un brillante compositor y pianista, sino porque recupera, re&uacute;ne, arregla, produce y forma. Disc&iacute;pulo de <strong>Hilda Herrera</strong>, fundador y director musical de <strong>Don Olimpio</strong>, integrante del <strong>Tr&iacute;o Patio</strong> junto a Juan Quintero y Santiago Segret, y actual director de la Licenciatura en M&uacute;sica Argentina de la Universidad Nacional de San Mart&iacute;n, Pilar construy&oacute; una trayectoria impresionante.
    </p><p class="article-text">
        Su aporte a la m&uacute;sica argentina es m&uacute;ltiple y fundamental. No se podr&iacute;a entender el folklore de los &uacute;ltimos 15 a&ntilde;os sin Pilar. Fue tambi&eacute;n de los primeros que rindi&oacute; homenaje al Indio Solari tras su partida el viernes pasado. Porque Pilar claramente entiende qu&eacute; es la m&uacute;sica popular y, como el l&iacute;der de Los Redondos y Atahualpa Yupanqui, va detr&aacute;s de la m&aacute;xima que dice que &ldquo;al pueblo hay que darle lo que se merece, o sea, lo mejor&rdquo; (cito de memoria). Les dejo por ac&aacute; su versi&oacute;n de &ldquo;El pibe de los astilleros&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/DZX-1YLhwWr/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/reel/DZX-1YLhwWr/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; border-bottom: 2px solid transparent; transform: translateX(16px) translateY(-4px) rotate(30deg)"></div></div><div style="margin-left: auto;"> <div style=" width: 0px; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-right: 8px solid transparent; transform: translateY(16px);"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; flex-grow: 0; height: 12px; width: 16px; transform: translateY(-4px);"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-left: 8px solid transparent; transform: translateY(-4px) translateX(8px);"></div></div></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center; margin-bottom: 24px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 224px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 144px;"></div></div></a><p style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; line-height:17px; margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/reel/DZX-1YLhwWr/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida de Andrés Pilar (@andrespilar_)</a></p></div></blockquote>
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    </figure><p class="article-text">
        Este s&aacute;bado 13 Pilar ofrecer&aacute; uno de esos escasos conciertos de piano solo en el que &eacute;l defini&oacute; como &ldquo;uno de los pianos m&aacute;s lindos de Buenos Aires&rdquo;. Lo har&aacute; en Divo Sound Rec desde las 20. Ser&aacute; un recital sin amplificaci&oacute;n ni cables. &ldquo;El piano, ustedes y yo&rdquo;. No se lo pierdan.
    </p><p class="article-text">
        Ac&aacute; les dejo su maravilloso disco <em>Danza</em>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h2 class="article-text"><strong>Valen Bonetto: ampliar las fronteras del folklore</strong></h2><p class="article-text">
        Y dentro de las nuev&iacute;simas generaciones que est&aacute;n redefiniendo la m&uacute;sica de ra&iacute;z aparece con fuerza la figura del artista travesti (as&iacute; le gusta que lo definan) <strong>Valen Bonetto</strong>. El cordob&eacute;s, que es adem&aacute;s uno de los integrantes de Duratierra, presentar&aacute; hoy su disco <em>Mientras aclara</em> en JJ Circuito Cultural, una obra donde la canci&oacute;n folkl&oacute;rica se cruza con experiencias personales, memorias familiares y una mirada pol&iacute;tica sobre el presente.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        Bonetto forma parte de una camada de m&uacute;sicos que habita el folklore desde identidades y sensibilidades hist&oacute;ricamente poco representadas dentro del g&eacute;nero. En <em>Mientras aclara</em>, esa b&uacute;squeda aparece plasmada en siete canciones de sonoridad austera, donde lo &iacute;ntimo se vuelve colectivo. 
    </p><p class="article-text">
        Y, atenci&oacute;n, porque la entrada es la gorra. &ldquo;Entiendo que mi p&uacute;blico es uno de los m&aacute;s afectados por las pol&iacute;ticas de la derecha&rdquo;, sostuvo el m&uacute;sico. Para &eacute;l, generar espacios de encuentro para las disidencias dentro de la m&uacute;sica popular constituye tambi&eacute;n una intervenci&oacute;n cultural y pol&iacute;tica. Lejos de romper con la tradici&oacute;n, su propuesta busca expandirla.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Nadia Larcher y una experiencia ritual</strong></h2><p class="article-text">
        Otra de las citas imperdibles de la semana ser&aacute; la presentaci&oacute;n de <em>Trece</em>, la obra conceptual de Nadia Larcher que podr&aacute; disfrutarse el s&aacute;bado 13 en Giuffra 371. La cantante nacida en Andalgal&aacute;, Catamarca, como ya lo dijimos en esta columna (y lo repetiremos infinidad de veces) es una de las voces m&aacute;s reconocidas de la renovaci&oacute;n del folklore argentino y una artista fundamental para comprender los cruces entre tradici&oacute;n, experimentaci&oacute;n y creaci&oacute;n contempor&aacute;nea.
    </p><p class="article-text">
        Integrante de proyectos emblem&aacute;ticos como Don Olimpio (s&iacute;, con Andr&eacute;s Pilar, con el que adem&aacute;s grab&oacute; el disco<em> </em><a href="https://open.spotify.com/intl-es/album/2LUTkdol1BauYJ0VwIJFan" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Amor y conocimiento</em></a><em>)</em>, Nadia viene desarrollando desde hace a&ntilde;os un trabajo que dialoga con las m&uacute;sicas ancestrales, la oralidad y los territorios culturales del noroeste argentino. En <em>Trece</em> asume adem&aacute;s un lugar central como compositora. La obra surge de una reconexi&oacute;n con los ciclos lunares y est&aacute; construida a partir de trece canciones que representan distintos momentos de un recorrido vital atravesado por la transformaci&oacute;n, la muerte y el renacimiento.
    </p><p class="article-text">
        Con una puesta minimalista integrada por una guitarra, un c&iacute;rculo de lunas y las canciones como protagonistas, la propuesta invita a una escucha profunda. La propia artista define a <em>Trece</em> como una &ldquo;obra-ritual&rdquo;, un trabajo que marca un momento decisivo en su camino creativo y que propone recuperar la conexi&oacute;n con los ciclos naturales en tiempos de aceleraci&oacute;n permanente. Y m&aacute;s no se puede contar porque hay que vivir la experiencia en carne propia.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El Indio sigue sonando</strong></h2><p class="article-text">
        La muerte del Indio Solari tambi&eacute;n dej&oacute; su huella en otros m&uacute;sicos del folklore. Me gust&oacute; ver c&oacute;mo iban subiendo temas a sus redes. <strong>Micaela Vita</strong> cant&oacute; una desgarradora versi&oacute;n de &ldquo;Todo un palo&rdquo; en el recital de <strong>Duratierra </strong>en Rosario el mismo viernes 5. <strong>Cecilia Zabala</strong> grab&oacute; junto a su hijo &ldquo;Juguetes perdidos&rdquo;; <strong>Raly Barrionuevo</strong> revisit&oacute; &ldquo;Flight 956&rdquo;, mientras que <strong>Clara Cantore</strong> eligi&oacute; &ldquo;Bebamos de las copas lindas&rdquo;. Distintas generaciones y est&eacute;ticas encontraron en esas canciones un lenguaje com&uacute;n para despedir a una de las figuras m&aacute;s influyentes de la m&uacute;sica argentina.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/DZVSAmrOLx5/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/reel/DZVSAmrOLx5/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; border-bottom: 2px solid transparent; transform: translateX(16px) translateY(-4px) rotate(30deg)"></div></div><div style="margin-left: auto;"> <div style=" width: 0px; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-right: 8px solid transparent; transform: translateY(16px);"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; flex-grow: 0; height: 12px; width: 16px; transform: translateY(-4px);"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-left: 8px solid transparent; transform: translateY(-4px) translateX(8px);"></div></div></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center; margin-bottom: 24px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 224px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 144px;"></div></div></a><p style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; line-height:17px; margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/reel/DZVSAmrOLx5/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida de Clara Cantore (@clara.cantore)</a></p></div></blockquote>
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    </figure><h2 class="article-text"><strong>Pe&ntilde;as para encontrarse</strong></h2><p class="article-text">
        Para conjurar tanto dolor, hay que juntarse. Y qu&eacute; mejor que las pe&ntilde;as, que proliferan cada vez m&aacute;s en esta ciudad y las hay para todos los gustos. El s&aacute;bado se realizar&aacute; la <strong>Pe&ntilde;a La Juana Azurduy</strong> en el Espacio Cultural Encuentro San Crist&oacute;bal, con las actuaciones de<strong> Laura Albarrac&iacute;n, Claudio Sosa y Mar&iacute;a y Cosecha </strong>(&iexcl;qu&eacute; lujo). La propuesta busca recuperar el esp&iacute;ritu de aquellas pe&ntilde;as que marcaron la escena porte&ntilde;a desde comienzos de los a&ntilde;os 2000, como La Eulogia, La del Colorado, El Desalmadero o La Paila, lugares donde la m&uacute;sica popular encontr&oacute; &aacute;mbitos de creaci&oacute;n, intercambio y resistencia cultural.
    </p><p class="article-text">
        Ese mismo d&iacute;a, Casa Brandon, el punto de encuentro por excelencia de la cultura queer en Buenos Aires, recibir&aacute; la segunda edici&oacute;n de la <strong>Rueda de Folklore</strong>, una iniciativa que combina danza, canto y participaci&oacute;n colectiva. Con una clase inicial a cargo de Alejandra Cernik y una ronda musical coordinada por <strong>Pato Molina, Tomi Llancafil y Alina Farah</strong>, la propuesta suma como invitados a Yacar&eacute; Manso y Tom&aacute;s Mutio. La consigna es sencilla y potente: volver a reunirse alrededor de las canciones.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La yapa: Tejada G&oacute;mez para las nuevas generaciones</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        La semana dej&oacute; una noticia importante para la preservaci&oacute;n del patrimonio cultural argentino. El Instituto Nacional de la M&uacute;sica (Inamu) y la Subsecretar&iacute;a de Cultura de Mendoza presentaron <em>Tonada grande. Obra de Armando Tejada G&oacute;mez</em>, un libro que re&uacute;ne partituras, canciones, testimonios y materiales in&eacute;ditos dedicados a una de las figuras fundamentales de la poes&iacute;a y la canci&oacute;n latinoamericana.
    </p><p class="article-text">
        La publicaci&oacute;n incluye 28 partituras, un cancionero con obras emblem&aacute;ticas como &ldquo;Canci&oacute;n con todos&rdquo;, &ldquo;Canci&oacute;n de las simples cosas&rdquo; y &ldquo;Canci&oacute;n para un ni&ntilde;o en la calle&rdquo;, adem&aacute;s de ensayos y textos de artistas e investigadores. Pensado como material de consulta para m&uacute;sicos, docentes y estudiantes, el volumen busca acercar el legado de Tejada G&oacute;mez a nuevas generaciones. 
    </p><p class="article-text">
        Hay textos, testimonios y aportes de Perla Aguirre, Pancho Cabral, Mart&iacute;n Castro, Chacho Echenique, Walter Gazzo, Santiago Giordano, Ramiro Gonz&aacute;lez, Ariel Gravano, V&iacute;ctor Heredia, Julio Lacarra, Silvia Majul, Araceli Matus, Oscar Motta, Teresa Parodi, Gabriel Plaza, Suna Rocha, Dami&aacute;n S&aacute;nchez, Daniel Talquenca y Ra&uacute;l Alberto Vigini, entre otras personas vinculadas a la obra de Tejada G&oacute;mez. Se puede descargar gratis <a href="https://drive.google.com/file/d/1-p7jw_KCWYUW0753PULR9_YHPjUw1JBE/view" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">ac&aacute;</a>.
    </p><p class="article-text">
        Bueno, hasta aqu&iacute; llegamos hoy. Gracias por leer. Que disfruten. &iexcl;Hasta dentro de dos semanas!
    </p><p class="article-text">
        <em>(*) &ldquo;Ra&iacute;ces&rdquo; fue un programa radial dedicado a la m&uacute;sica de ra&iacute;z de Argentina y Latinoam&eacute;rica que la periodista entrerriana Blanca R&eacute;bori condujo durante m&aacute;s de 30 a&ntilde;os en diferentes emisoras. Titulamos esta columna con ese nombre en homenaje a su labor.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Claudia Regina Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/andres-pilar-valen-bonetto-nadia-larcher-homenaje-musicos-folklore-indio-solari_1_13294323.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Jun 2026 12:47:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Andrés Pilar, Valen Bonetto, Nadia Larcher y el homenaje de los músicos del folklore al Indio Solari]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Raíces,Folklore,Andrés Pilar,Nadia Larcher,Valen Bonetto]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Once años después, una multitud volvió a las calles para decir "basta de matarnos"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/multitud-volvio-calles-basta-de-matarnos_1_13273624.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f74a0de9-5eb7-47e6-a52a-500c6922d0d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Once años después, una multitud volvió a las calles para decir &quot;basta de matarnos&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con emoción, bronca y una fuerte reivindicación de la presencia en las calles, una multitud volvió a movilizarse frente al Congreso. El reclamo de justicia por los recientes femicidios atravesó una jornada marcada por la defensa de los derechos conquistados y las críticas al ajuste sobre las políticas de género.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Es sumamente importante venir porque los femicidios que pasaron pudieron haberse evitado y la Justicia no est&aacute; actuando. Me preocupa que el d&iacute;a de ma&ntilde;ana esa mujer sea mi hermana, mi prima o mis amigas. Creo que todas las mujeres argentinas conocemos a alguien que sufri&oacute; violencia&rdquo;. La que habla frente al Cine Gaumont es <strong>Celeste</strong>, una adolescente de 15 a&ntilde;os. Casi la misma edad que ten&iacute;a <strong>Agostina Vega</strong>, la nena encontrada asesinada en C&oacute;rdoba tras permanecer desaparecida varios d&iacute;as, en un caso que escal&oacute; la indignaci&oacute;n e hizo que hoy <strong>muchas mujeres sintieran la necesidad de salir a las calles de todo el pa&iacute;s en el und&eacute;cimo aniversario de Ni Una Menos</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Once a&ntilde;os despu&eacute;s de aquella primera movilizaci&oacute;n, que se repite anualmente, <strong>la Plaza del Congreso en Buenos Aires se colm&oacute; de mujeres, disidencias, pero tambi&eacute;n de muchos hombres, ni&ntilde;os, familias enteras para pedir que de una vez por todas paren los femicidios</strong>. Los asesinatos de <strong>Agostina </strong>pero tambi&eacute;n de <strong>Dulce Mar&iacute;a Candia y Noelia Romero</strong>, ocurridos en los &uacute;ltimos d&iacute;as, encendieron a&uacute;n m&aacute;s un fuego que ya ard&iacute;a. La jornada estuvo atravesada por la emoci&oacute;n, la bronca y la convicci&oacute;n de que, frente al avance de los discursos negacionistas y el desmantelamiento de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas contra la violencia de g&eacute;nero, la presencia en las calles sigue siendo una herramienta irremplazable.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Agostina Vega, presente en numerosos carteles frente al Congreso                            </span>
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        Desde temprano comenzaron a llegar las columnas de organizaciones feministas, sindicales, sociales, estudiantiles y de derechos humanos. Los bombos marcaron el ritmo de una tarde fr&iacute;a que r&aacute;pidamente gan&oacute; temperatura entre abrazos, pa&ntilde;uelos, carteles y c&aacute;nticos que ya forman parte de la memoria colectiva del movimiento. &ldquo;&iexcl;Alerta, alerta, alerta que camina! &iexcl;La lucha feminista por Am&eacute;rica Latina!&rdquo;, coreaban miles de voces frente al Congreso. Unos metros m&aacute;s all&aacute; llegaba la respuesta: &ldquo;&iexcl;Y tiemblen, y tiemblen, y tiemblen los machistas! &iexcl;Que Am&eacute;rica Latina ser&aacute; toda feminista!&rdquo;. M&aacute;s tarde, otra consigna recorr&iacute;a la plaza de punta a punta: &ldquo;&iexcl;Abajo el patriarcado, se va a caer, se va a caer! &iexcl;Arriba el feminismo que va a vencer, que va a vencer!&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La convocatoria de este mi&eacute;rcoles se realiz&oacute; bajo la consigna &ldquo;Vivas, libres y desendeudadxs nos queremos&rdquo;</strong>. El caso de Agostina se convirti&oacute; en uno de los motores de la movilizaci&oacute;n y estuvo presente en pancartas, intervenciones art&iacute;sticas y discursos. Tambi&eacute;n fueron recordadas Dulce Mar&iacute;a Candia, de 17 a&ntilde;os, asesinada en Misiones, y Noelia Carolina Romero, de 30 a&ntilde;os, asesinada en Temperley. Im&aacute;genes similares se replicaron en las marchas que tuvieron lugar en ciudades como C&oacute;rdoba, Mendoza, Santa Fe, Paran&aacute;, Neuqu&eacute;n, Bariloche, Trelew y Comodoro Rivadavia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&quot;Basta de femicidios&quot; fue la consigna de la marcha, a 11 años de Ni Una Menos"
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                &quot;Basta de femicidios&quot; fue la consigna de la marcha, a 11 años de Ni Una Menos                            </span>
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        <strong>Entre quienes participaron de la marcha porte&ntilde;a, la necesidad de acompa&ntilde;ar colectivamente esa demanda apareci&oacute; de manera constante</strong>. &ldquo;Venimos por compromiso. Por compromiso social hacia todas las mujeres. Porque tengo dos hijas. Por eso vengo a la marcha&rdquo;, cont&oacute; <strong>Mariana</strong>, una manifestante, mientras caminaba junto a su familia entre las columnas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Luciana</strong>, otra joven, explic&oacute; que decidi&oacute; acercarse porque considera imprescindible <strong>enfrentar los discursos que niegan la violencia de g&eacute;nero</strong>. &ldquo;Estamos ac&aacute; porque me parece s&uacute;per importante luchar por todas las que matan y tambi&eacute;n porque hay mucha gente que niega que estas cosas pasan y que niega el concepto de femicidio. Me parece importante venir para que haya conciencia de que hay gente que realmente lucha por las chicas que ya no est&aacute;n, por las que fueron abusadas, acosadas o asesinadas. Aunque sea un rato, hay que estar presentes para demostrar que nos apoyamos entre todas&rdquo;, se&ntilde;al&oacute;.
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                    alt="Muchas jóvenes estuvieron este miércoles en la Plaza del Congreso"
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                Muchas jóvenes estuvieron este miércoles en la Plaza del Congreso                            </span>
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        Al cierre de la jornada se ley&oacute; un documento consensuado por las organizaciones convocantes. All&iacute;, Ni Una Menos sostuvo que la movilizaci&oacute;n estuvo atravesada por el reclamo de justicia por los femicidios de Agostina Vega, Dulce Mar&iacute;a Candia y Noelia Romero. &ldquo;Las vidas de las pibas valen&rdquo;, afirmaron, al tiempo que <strong>exigieron la renuncia del ministro de Seguridad de C&oacute;rdoba, Juan Pablo Quinteros, y la destituci&oacute;n de los fiscales que intervinieron en la investigaci&oacute;n del caso Agostina</strong>. El texto defini&oacute; lo ocurrido como una muestra de la &ldquo;desidia organizada del Poder Judicial que la desprotegi&oacute; y garantiz&oacute; la impunidad&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2062273018831704197?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El documento, le&iacute;do entre otras por la cantante <strong>Cazzu</strong> y la actriz <strong>Thelma Fardin</strong>, ambas v&iacute;ctimas de abusos, tambi&eacute;n incluy&oacute; fuertes cr&iacute;ticas al Gobierno nacional. &ldquo;Hoy frente al gobierno de Milei, que es negacionista de la violencia patriarcal, decimos: nuestras vidas no son desechables&rdquo;, expresaron. <strong>Las organizaciones denunciaron adem&aacute;s un &ldquo;antifeminismo de Estado&rdquo;, cuestionaron el desmantelamiento de programas vinculados a las pol&iacute;ticas de g&eacute;nero y reclamaron la recuperaci&oacute;n de herramientas de prevenci&oacute;n y asistencia para mujeres y diversidades.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La proclama vincul&oacute; adem&aacute;s la agenda feminista con otros reclamos sociales y econ&oacute;micos. <strong>&ldquo;Nos movilizamos para gritar basta a este modelo de hambre y saqueo que precariza y criminaliza la vida&rdquo;</strong>, se&ntilde;alaron, al tiempo que rechazaron las pol&iacute;ticas de ajuste y endeudamiento impulsadas por el Gobierno. Hacia el final, el texto recuper&oacute; el esp&iacute;ritu que dio origen al movimiento hace m&aacute;s de una d&eacute;cada: &ldquo;Frente al odio, m&aacute;s organizaci&oacute;n; frente al saqueo, m&aacute;s solidaridad; frente a la crueldad, m&aacute;s comunidad. Somos quienes sostenemos la vida y tambi&eacute;n quienes podemos transformarla&rdquo;.
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                La Plaza del Congreso abarrotada                            </span>
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        Seg&uacute;n datos del Observatorio de las Violencias de G&eacute;nero&nbsp;Ahora Que S&iacute; Nos Ven, <strong>entre el 1 de enero y el 24 de mayo de este a&ntilde;o se registraron&nbsp;99 v&iacute;ctimas letales de violencia de g&eacute;nero&nbsp;en Argentina</strong>. La organizaci&oacute;n tambi&eacute;n indic&oacute; que desde la primera marcha de Ni Una Menos, en 2015, se contabilizaron m&aacute;s de&nbsp;3.400 femicidios&nbsp;en todo el pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La movilizaci&oacute;n cont&oacute; adem&aacute;s con la presencia de la CGT, las dos CTA, sindicatos docentes, organizaciones estudiantiles, agrupaciones de derechos humanos y colectivos transfeministas.</strong> La marcha coincidi&oacute; con la habitual protesta de jubilados de los mi&eacute;rcoles, generando una importante concentraci&oacute;n de manifestantes en las inmediaciones del Congreso durante gran parte de la tarde.
    </p><p class="article-text">
        Cuando la tarde comenzaba a caer, las columnas iniciaron la desconcentraci&oacute;n. Quedaban todav&iacute;a los bombos, las banderas y los &uacute;ltimos c&aacute;nticos resonando entre los edificios del centro porte&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Claudia Regina Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/multitud-volvio-calles-basta-de-matarnos_1_13273624.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 03 Jun 2026 22:19:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Once años después, una multitud volvió a las calles para decir "basta de matarnos"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Femicidios,NiUnaMenos,Agostina Vega]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mery Murúa, Juan Quintero, los legados de Ramón Ayala y Jacinto Piedra y más]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/mery-murua-juan-quintero-legados-ramon-ayala-jacinto-piedra_1_13257371.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0c8c3b21-efb2-4c01-aa59-b338fb044ae7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mery Murúa, Juan Quintero, los legados de Ramón Ayala y Jacinto Piedra y más"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada dos semanas, un repaso a algunas novedades de la música de raíz de por acá nomás. Hoy: Murúa, Quintero, Facundo Ramírez, Garupá, Manu Sija, Victoria Birchner y más.</p></div><p class="article-text">
        Lleg&oacute; el fr&iacute;o pero ya sabemos que la m&uacute;sica es ese fog&oacute;n que nos mantiene a salvo, tambi&eacute;n cuando alrededor todo se pone gris y helado. En estos d&iacute;as hay varias fechas para calentarse el alma con canciones. Este viernes nos visita la enorme cantora cordobesa <strong>Mery Mur&uacute;a</strong>, una de las voces femeninas m&aacute;s conmovedoras que tiene hoy la m&uacute;sica popular argentina. La Mery forma parte de esa camada de m&uacute;sicos cordobeses -Paola Bernal, Juan I&ntilde;aki, Jos&eacute; Luis Aguirre, entre otros- que supieron construir algo cada vez m&aacute;s escaso: comunidad. Son artistas que se acompa&ntilde;an, se invitan, se producen, se sostienen y hacen crecer una escena lejos de cualquier moda.
    </p><p class="article-text">
        A Mur&uacute;a no solo la admiro much&iacute;simo por su manera de cantar, que mezcla potencia y sensibilidad, sino tambi&eacute;n por su forma tan valiosa de habitar la m&uacute;sica: tiene la capacidad de reunir gente luminosa a su alrededor, donde sea que se presente. As&iacute; que seguramente el viernes, adem&aacute;s de buena m&uacute;sica, habr&aacute; mucha gente copada. La cita es a las 21 en Cambalache Club Social y estar&aacute; acompa&ntilde;ada por el maestro <strong>Horacio Burgos</strong> en la guitarra. Vale decir que Mur&uacute;a gan&oacute; en 2024 un Gardel a mejor canci&oacute;n de folklore por la hermosa &ldquo;Baile eterno&rdquo;.
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        El s&aacute;bado ser&aacute; el turno del tucumano <strong>Juan Quintero</strong>, que presenta un concierto especial en Cuerda Mec&aacute;nica. El tucumano, uno de los m&uacute;sicos m&aacute;s finos y sensibles de su generaci&oacute;n, propone esta vez una experiencia ac&uacute;stica total, sin amplificaci&oacute;n. Algo casi revolucionario en tiempos de pantallas, volumen y distracci&oacute;n permanente. &ldquo;Me interesa aprovechar el marco que propone (el auditorio) La Caja de Madera para hacer un concierto sin amplificaci&oacute;n. Estoy trabajando una serie de canciones para guitarra y voz y tengo ganas de probarlas en esta experiencia que, para m&iacute;, es la m&aacute;s linda: sin cables, sin electricidad, poniendo en juego la potencia del propio cuerpo&rdquo;, cont&oacute; Quintero. &ldquo;La pregunta es qu&eacute; sucede cuando esa intimidad &mdash;la de una canci&oacute;n en casa&mdash; se traslada a una ronda un poco m&aacute;s grande. Qu&eacute; pasa cuando entre todos logramos construir un clima que le d&eacute; cobijo a esa voz y a esa guitarra&rdquo;. La m&uacute;sica como refugio compartido.
    </p><p class="article-text">
        Quintero form&oacute; parte de las dos ediciones celebradas hasta ahora de <strong>&iexcl;Falklore!</strong>, el ciclo que organizan Mex Urtizberea y Milo J (que el martes se llev&oacute; 13 Gardeles, entre otros, por esta genial idea). Ac&aacute;,  compartiendo un cl&aacute;sico de Facundo Cabral.
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        (Juan Quintero se presenta adem&aacute;s el 29 de mayo en la Sala Alejandro Casona con Luis Pescetti)
    </p><p class="article-text">
        El domingo 7 agarramos la campera, el mate y nos vamos al anfiteatro del Parque Centenario (chequeen la programaci&oacute;n porque siempre hay cosas buen&iacute;simas y la entrada es gratuita) porque desde Rosario llega <strong>Garup&aacute;</strong>, el tr&iacute;o que hizo del homenaje a Ram&oacute;n Ayala su raz&oacute;n de ser. Ya van por el segundo disco, <em>El viejo r&iacute;o que va</em>, confirmando que la obra del gran misionero sigue creciendo incluso despu&eacute;s de su partida. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        <a href="https://www.eldiarioar.com/espectaculos/mira-luz-goza-vida-legado-ramon-ayala_1_10752980.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ram&oacute;n Ayala</a> muri&oacute; en diciembre de 2023, a los 96 a&ntilde;os. Poeta inmenso, creador del gualambao y autor de cl&aacute;sicos como &ldquo;El cosechero&rdquo;, &ldquo;Posade&ntilde;a linda&rdquo; o &ldquo;El mens&uacute;&rdquo;, fue una de las figuras fundamentales de la m&uacute;sica argentina del siglo XX. No solo por sus canciones sino por su manera de mirar el litoral: la selva, el r&iacute;o, el trabajador, la belleza y la injusticia conviviendo en la misma escena. Garup&aacute; -integrado por <strong>Juli&aacute;n Venegas, Joel Tortul y Homero Chiavarino</strong>- aborda esa obra sin solemnidad pero con much&iacute;simo respeto. Hay algo muy hermoso en ver a m&uacute;sicos j&oacute;venes tomar una tradici&oacute;n y volverla presente, devolverle cuerpo y circulaci&oacute;n. El repertorio incluye canciones emblem&aacute;ticas y otras menos transitadas, reafirmando la vigencia de un cancionero que todav&iacute;a tiene much&iacute;simo para decir.
    </p><p class="article-text">
        Y hablando de legados vivos, por estos d&iacute;as el santiague&ntilde;o <strong>Facundo Ram&iacute;rez</strong> lanz&oacute; un disco muy especial: <em>Te voy a cantar un sue&ntilde;o</em>, un homenaje a <strong>Jacinto Piedra </strong>(1955-1991), ese artista inmenso y desbordado que dej&oacute; una marca profunda en la m&uacute;sica popular argentina pese a una vida breve. Piedra fue uno de esos m&uacute;sicos imposibles de encasillar. Ten&iacute;a ra&iacute;z folkl&oacute;rica pero tambi&eacute;n una sensibilidad un poco rockera, una forma de escribir y de cantar atravesada por la &eacute;poca que le toc&oacute; vivir. Sus canciones mezclaban ternura, bronca social, espiritualidad y calle. Y aunque muri&oacute; muy joven, su obra qued&oacute; flotando como una especie de fuego secreto dentro del cancionero santiague&ntilde;o.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Las canciones de Jacinto siempre estuvieron quemando mi coraz&oacute;n&rdquo;, dijo Ram&iacute;rez en una <a href="https://www.terraviva.com.ar/noticia/sus-canciones-siguen-diciendo-cosas-necesarias-franco-ramrez-y-su-tributo-a-jacinto" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">entrevista reciente</a> sobre un proyecto que empez&oacute; a grabarse en 2025 y que ahora finalmente ve la luz. Lejos de buscar una imitaci&oacute;n, el m&uacute;sico decidi&oacute; dialogar con esa obra, casi un territorio sagrado, desde el presente. &ldquo;Entend&iacute; que las canciones de Jacinto deb&iacute;an volver a ser cantadas masivamente y no quedar atrapadas &uacute;nicamente en su voz&rdquo;, explic&oacute;. El disco mezcla sonoridades folkl&oacute;ricas con climas contempor&aacute;neos y suma invitados de lujo: Peteco Carabajal, Raly Barrionuevo, Franco Luciani, el D&uacute;o Coplanacu y varios m&uacute;sicos ligados afectivamente a la historia del &ldquo;Jashi&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Otras fechas para agendar</strong></h2><p class="article-text">
        <strong>Manu Sija Tr&iacute;o</strong>, el 31 de mayo en Bargoglio. El multiinstrumentista tucumano vuelve a reunirse con Guido Mart&iacute;nez y suma a Jer&oacute;nimo Quaglia para celebrar los diez a&ntilde;os de su tr&iacute;o, con el que fusiona folklore argentino y latinoamericano con elementos del jazz y mucha, mucha improvisaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Nadia Larcher y Andr&eacute;s Pilar</strong>, el 4 de junio en Club Social Cambalache. Seg&uacute;n se anunci&oacute;, la catamarque&ntilde;a presentar&aacute; por primera vez adelantos de su pr&oacute;ximo disco, <em>Trinar &ndash; Los frutos</em>, el que le sigue a <em>Trinar &ndash; La Flor</em>, que sali&oacute; el a&ntilde;o pasado. Acompa&ntilde;ada en el piano por Pilar, tocar&aacute;n adem&aacute;s canciones de<em> Amor y conocimiento</em>, el disco que grabaron juntos en 2023 sobre poemas de Horacio Pilar. El encuentro de estos dos artistas siempre es una celebraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mocchi</strong>, el 5 de junio en Quetr&eacute;n. El uruguayo encabezar&aacute; el &uacute;ltimo de los encuentros c&oacute;smicos del ciclo <em>Hacernos casa</em>, expresamente pensado para que la m&uacute;sica se convierta en refugio en tiempos siniestros. Tocar&aacute; canciones de todos sus discos y habr&aacute; invitados especiales, que, por ahora, ser&aacute;n sorpresa, pero que siempre son cracks.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Victoria Birchner</strong>, el 10 de junio en Bargoglio. En el ya tradicional ciclo <em>Mi&eacute;rcoles de Victoria</em>, la cantora santafesina recibe esta vez a Yamila Cafrune, Clara Cantore y Tami Meschller junto a Julieta Lizzoli en el piano. Muchos mi&eacute;rcoles van ya que Birchner re&uacute;ne a artistas de todos los palos de la m&uacute;sica popular en torno a su figura, para compartir canciones. Y seguramente vendr&aacute;n muchos m&aacute;s, porque siempre necesitamos vivir la m&uacute;sica en compa&ntilde;&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Bueno, ah&iacute; les dej&eacute; varios fogoncitos para acercarse. Gracias por leer. Que disfruten. &iexcl;Hasta dentro de dos semanas!</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><em>(*) &ldquo;Ra&iacute;ces&rdquo; fue un programa radial dedicado a la m&uacute;sica de ra&iacute;z de Argentina y Latinoam&eacute;rica que la periodista entrerriana Blanca R&eacute;bori condujo durante m&aacute;s de 30 a&ntilde;os en diferentes emisoras. Titulamos esta columna con ese nombre en homenaje a su labor.</em></span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Claudia Regina Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/mery-murua-juan-quintero-legados-ramon-ayala-jacinto-piedra_1_13257371.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 28 May 2026 12:22:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mery Murúa, Juan Quintero, los legados de Ramón Ayala y Jacinto Piedra y más]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Folklore,Mery Murúa,Juan Quintero,Ramón Ayala]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mariana Eva Perez: “Me parecía un acto de justicia poética ponerlos a gozar en vez de dejarlos solo como víctimas”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/mariana-eva-perez-parecia-acto-justicia-poetica-ponerlos-gozar-vez-dejarlos-victimas_1_13244259.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/834accc6-daf4-4e09-84a8-6feecadaa0f0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mariana Eva Perez: “Me parecía un acto de justicia poética ponerlos a gozar en vez de dejarlos solo como víctimas”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con una mezcla de policial, comedia sexual y novela política, "Constanza y Matute (hacen la porquería)" explora las marcas que dejó la dictadura sobre los hijos de desaparecidos. La autora habla del humor como forma de supervivencia, de las disputas dentro del movimiento de derechos humanos y de la necesidad de encontrar nuevas maneras de narrar el trauma.</p></div><p class="article-text">
        Con humor inc&oacute;modo, erotismo, lunfardo heredado y una mirada corrosiva sobre los consensos construidos alrededor de la memoria, <strong>Mariana Eva Perez</strong> vuelve a escribir sobre los efectos del terrorismo de Estado y una vez m&aacute;s lo hace desde un lugar inesperado. En <em>Constanza y Matute (hacen la porquer&iacute;a) </em>(Emec&eacute;), su nueva novela, la autora del c&eacute;lebre <em>Diario de una princesa montonera - 110% verdad</em> arma una historia vertiginosa entre dos hijos de desaparecidos atravesados por el deseo, la imposibilidad de escapar del pasado y una &eacute;poca pol&iacute;tica cada vez m&aacute;s oscura.
    </p><p class="article-text">
        Constanza es una antrop&oacute;loga forense e hija de desaparecidos, que vuelve a Buenos Aires despu&eacute;s de una misi&oacute;n conflictiva y busca convencer a Matute -otro hijo de desaparecidos, recluido y esquivo- de aportar una muestra de sangre para identificar restos humanos. A partir de ese encuentro, Perez construye una especie de &ldquo;romcom chancha&rdquo;, como ella misma la define, donde conviven el policial, el melodrama, el porno, el absurdo y la tragedia pol&iacute;tica. Todo sucede mientras alrededor avanzan las derechas extremas, los organismos de derechos humanos aparecen atravesados por tensiones internas y las preguntas sobre las infancias sobrevivientes empiezan a hacerse cada vez m&aacute;s inevitables.
    </p><p class="article-text">
        Hija de dos militantes de Montoneros secuestrados y desaparecidos, nieta de la recientemente fallecida Abuela de Plaza de Mayo Rosa Tarlovsky de Roisinblit, doctora en Literatura Rom&aacute;nica, investigadora del CONICET y una de las voces m&aacute;s singulares de la literatura argentina contempor&aacute;nea, Perez vuelve a trabajar sobre materiales autobiogr&aacute;ficos y pol&iacute;ticos sin abandonar nunca el humor. En esta entrevista habla del sexo como forma de justicia po&eacute;tica, de los tab&uacute;es dentro del movimiento de derechos humanos, de la dificultad para pensar las infancias atravesadas por la dictadura y de la necesidad de encontrar nuevas maneras de narrar una historia que todav&iacute;a sigue abierta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Escribiste una novela donde habl&aacute;s de la dictadura, de los traumas que dej&oacute;, pero con humor y sobre todo con mucho sexo. &iquest;C&oacute;mo se te ocurri&oacute; esto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;No s&eacute;, no tengo la menor idea. Es algo en lo que llevo mucho tiempo trabajando. Estuve m&aacute;s de tres a&ntilde;os escribiendo. Y aparecieron con mucha fuerza los personajes protag&oacute;nicos con voces propias muy desde el principio. Yo vengo de la dramaturgia y me parece que se nota en este texto donde me permit&iacute; divertirme un mont&oacute;n con los di&aacute;logos. Entonces lo primero que aparecieron fueron esas voces como distinguibles y al mismo tiempo hablando un lenguaje en com&uacute;n y para desencontrarse. Y despu&eacute;s me result&oacute; muy divertido tambi&eacute;n extremar hasta lo m&aacute;s absurdo el juego de opuestos. Hasta d&oacute;nde se puede sostener alguien que quiera hablar todo el tiempo versus alguien que no quiere saber nada, entre otros opuestos. &iquest;Y por qu&eacute; digo tanto &ldquo;divertido&rdquo;? Porque son los temas que laburo, son los temas que me atraviesan. Y de pronto la posibilidad de elaborarlos de una manera en la que haya algo l&uacute;dico para m&iacute; como escritora, algo gozoso, y que me parece que eso tambi&eacute;n puede formar parte de la experiencia de lectura, me parece que est&aacute; bueno.
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                    alt="Portada de &quot;Constanza y Matute (hacen la porquería)&quot;"
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            <span class="title">
                Portada de &quot;Constanza y Matute (hacen la porquería)&quot;                            </span>
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        <strong>&mdash;Ya el contexto es suficientemente terrible.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;El fondo es escabroso en s&iacute; mismo. Estamos hablando de la identificaci&oacute;n forense de restos de personas desaparecidas, pero desde otro lugar. Tengo como unas l&iacute;neas de puntos m&aacute;s o menos que pienso que tienen que ver con haber llegado hasta ac&aacute;. Recuerdo hace muchos a&ntilde;os, cuando los hijos adoptados por Ernestina Herrera de Noble fueron requeridos por la Justicia para analizarse y ellos no quer&iacute;an. Y en un momento grabaron un video. Un video rar&iacute;simo, que quer&iacute;a ser casero, pero no ten&iacute;a ning&uacute;n sentido. Era una puesta en escena. Y hab&iacute;a algo muy fascinante alrededor de los cuerpos de ellos y de la mirada que hab&iacute;a sobre esos cuerpos. Los que estaban busc&aacute;ndoles parecidos, que si ella se parec&iacute;a a la familia que estaba querellando o si &eacute;l se parec&iacute;a a tal otra abuela. Ah&iacute; sent&iacute; por primera vez que hab&iacute;a algo sobre los cuerpos de los hijos de desaparecidos, y en particular de los apropiados, pero tambi&eacute;n de todos nosotros en general. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;Qu&eacute; ser&iacute;a eso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;A veces nos encontramos con compa&ntilde;eros de nuestros padres, incluso que fueron novios o novias, que los amaron, que los desearon. Y hay una mirada sobre nosotros que es rar&iacute;sima, porque te est&aacute;n mirando pero no te est&aacute;n mirando realmente a vos: est&aacute;n mirando a trav&eacute;s tuyo a aquel o aquella que no est&aacute;. Entonces todo este tipo de cosas me hac&iacute;an pensar que hab&iacute;a un inter&eacute;s sobre estos cuerpos que por momentos rozaba lo pornogr&aacute;fico. &iquest;Cu&aacute;nto quiere la sociedad argentina saber de estos cuerpos? Algo as&iacute; ser&iacute;a la pregunta alrededor de la cual se organiz&oacute; esta idea de contar esto en clave porno. Y despu&eacute;s tambi&eacute;n hay algo m&aacute;s obvio: me parece un acto de justicia po&eacute;tica ponerlos a gozar un mont&oacute;n en vez de dejarlos en un lugar de v&iacute;ctimas. En <em>La llamada </em>de Leila Guerriero hay un momento en que Silvia Labayr&uacute; dice algo sobre la mirada morbosa alrededor de la violencia sexual y termina diciendo algo as&iacute; como &ldquo;habr&iacute;a que hacer una porno con todo esto&rdquo;. No es exactamente as&iacute;, pero cuando lo le&iacute; dije: claro, es lo que estoy haciendo yo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Hay un tema con el lenguaje: aparecen distintas capas y distintos c&oacute;digos. Est&aacute; el lunfardo, est&aacute;n los tecnicismos del trabajo de Constanza y de los juicios, y despu&eacute;s la manera en que hablan Constanza y Marcia, que es bastante tuya. Pero no explic&aacute;s demasiado: el que entiende, entiende.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Trat&eacute; de aclarar algunos chistes. Por ejemplo, Carolina Natalia o el DSM-IV. Los trat&eacute; de explicar para que nos riamos todos de las cosas que me dan risa a m&iacute;. Carolina Natalia es la Conducci&oacute;n Nacional de Montoneros, por las siglas. Y el DSM-IV es la sigla en ingl&eacute;s del Manual para Des&oacute;rdenes Mentales, que es el que clasifica el trauma y en base al cual se pagaron reparaciones econ&oacute;micas. Entonces, un poquito s&iacute; trat&eacute; de hacerlo accesible a todos, pero capaz que por ah&iacute; los m&aacute;s da&ntilde;ados nos re&iacute;mos m&aacute;s <em>(risas)</em>. Le encontramos una capa de sentido extra. Pero espero que igual sea accesible para todos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;Y el tema del lunfardo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;No es solamente eso. Es repetir pedazos de cosas que ni siquiera sab&eacute;s qu&eacute; son. Publicidades de radio, frases viejas. &ldquo;Hola Manola, te traje una Lola&rdquo;. Creo que es una publicidad, pero eran cosas que se dec&iacute;an en mi casa. Yo viv&iacute;a como en una especie de a&ntilde;os 40 imaginarios. Y no era una casa especialmente tanguera, pero estaba muy ah&iacute; ese mundo: el tango, las carreras, la radio. Formaba parte de la cotidianidad de muchas familias de clase media, media baja y media alta tambi&eacute;n. Algo de eso sigui&oacute; pasando de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n y algunas cosas se siguen entendiendo. Mi primer blog se llamaba &ldquo;Dec&iacute;a mi abuelo&rdquo;. Tambi&eacute;n es un poco el origen de esto. Eran palabras, expresiones y cositas que dec&iacute;a mi abuelo. Y cuando empec&eacute; a escribirlo no ten&iacute;a idea de que me acordaba tantas cosas, porque mi abuelo muri&oacute; cuando yo ten&iacute;a 12 a&ntilde;os. Me sorprend&iacute; de haber podido hacer entradas pr&aacute;cticamente diarias durante dos a&ntilde;os de cosas que me acordaba de &eacute;l. Y cuando termin&eacute; de escribir el <em>Diario</em>, me qued&eacute; pensando qu&eacute; ser&iacute;a lo siguiente. Y sent&iacute;a que quer&iacute;a escribir de mis abuelos. Siento que de alguna forma lo hice. Est&aacute;n en ese mundo del lenguaje, est&aacute;n un poquito en algunas de esas figuras de los abuelos, camuflados, pero dando vueltas ah&iacute;, en las cosas que se escuchaban en casa.
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            <span class="title">
                Mariana Eva Perez es también autora de &quot;Diario de una princesa montonera&quot;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>&mdash;En la novela hay tambi&eacute;n una cr&iacute;tica a los organismos de derechos humanos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Me parece que es algo m&aacute;s que una cr&iacute;tica. No s&eacute; si fue mi intenci&oacute;n hacer una cr&iacute;tica, sino m&aacute;s bien una mirada un poco sat&iacute;rica sobre problemas que se armaron durante los a&ntilde;os del auge de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas de memoria, en los gobiernos kirchneristas. Tienen que ver con el trabajo conjunto, con los solapamientos, con algo que tambi&eacute;n ha sido llamado cooptaci&oacute;n, entre las ONG y el Estado. Y quedaron situaciones muy problem&aacute;ticas hasta hoy, que son tremendo tab&uacute;. Hay cosas que parece que no se pueden decir o discutir y es una pena, porque los organismos de derechos humanos en alg&uacute;n momento deciden participar de la vida pol&iacute;tica argentina de otra manera, ya no solamente desde el sector de las ONG. Y eso es v&aacute;lido, pero merece discusi&oacute;n en el buen sentido. Porque tienen agencia, hacen pol&iacute;tica. Entonces, &iquest;c&oacute;mo no se va a discutir? Pero m&aacute;s que criticar solamente eso, me interesaba mostrar din&aacute;micas complicadas. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Y lo hac&eacute;s en un contexto imaginado. </strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;No es un texto realista. Imagin&eacute; un escenario que no es ninguno de los escenarios pol&iacute;ticos reales, pero que podr&iacute;a haber sucedido con alg&uacute;n peque&ntilde;o desliz, alguna elecci&oacute;n distinta. Y me interesaba lo que todos esos a&ntilde;os de laburar as&iacute; le produjeron a las personas. Esa fue una de las primeras preguntas disparadoras de la novela: &iquest;c&oacute;mo viven los antrop&oacute;logos forenses? &iquest;C&oacute;mo viven personas que hace tantos a&ntilde;os hacen esto por todo el mundo? Y en lugar de ir a pregunt&aacute;rselo desde mi rol de investigadora, me dio por escribir. Por imaginar este personaje que tambi&eacute;n tiene algo de c&oacute;mo me imagino que hubiera sido yo si me quedaba en Abuelas. Me preguntaba qu&eacute; le hace la lucha inclaudicable a las personas que la llevan adelante. &iquest;Con qu&eacute; costo? Porque m&aacute;s all&aacute; de que uno vea a Constanza moviendo mucho el culo y parezca un personaje alegre, que lo es, espero que tambi&eacute;n quede claro que todo eso tiene un costo enorme para ella.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Y el tema de las infancias aparece como uno de los ejes m&aacute;s importantes.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;S&iacute;, se col&oacute;. No estaba inicialmente. Inicialmente era el tema forense, pero apareci&oacute; y se impuso por fuerza propia. Como creo que est&aacute; pasando tambi&eacute;n en otros niveles: en la Justicia, en los espacios donde nos reencontramos quienes compartimos militancia en distintos momentos. Hay quienes traemos el tema y encontramos resistencias. Cuesta escuchar testimonios en la Justicia de compa&ntilde;eros que relatan padecimientos propios terribles y que aun as&iacute; tratan de sostenerlos desde un lugar de no victimizarse. Y me parece que es una dicotom&iacute;a falsa. Como que asumir que fuimos v&iacute;ctimas nos dejara autom&aacute;ticamente en una posici&oacute;n pasiva. Como si la v&iacute;ctima no tuviera agencia. Y no es verdad. Lo demuestra justamente la historia del movimiento de derechos humanos argentino, de la que no reniego en absoluto y de la que soy parte. Porque siento que incluye much&iacute;simos actores y voces que no son solamente los que se entrevistan todo el tiempo. Hay m&aacute;s gente. Hay m&aacute;s gente en todo el pa&iacute;s adem&aacute;s, como qued&oacute; demostrado ahora en C&oacute;rdoba. Y hay avances enormes que se producen sin que los porte&ntilde;os tengamos nada que ver.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;Pero qu&eacute; pasa con las infancias?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Pasa que es un planteo resistido incluso entre los pares y en la Justicia. Pero al mismo tiempo uno va viendo que encuentra receptividad. A m&iacute; tambi&eacute;n me cost&oacute; adoptar esta perspectiva como investigadora, darle validez como objeto de estudio. Tuvo que venir una colega alemana a decirme que ah&iacute; hab&iacute;a un tema de investigaci&oacute;n. Porque es muy dif&iacute;cil ver las infancias que fuimos y lo que nos pas&oacute;. Muchas compa&ntilde;eras dicen que pudieron empezar a verlo siendo madres. Porque hac&eacute;s el paralelo con tus hijos y ah&iacute; lo ves descarnadamente: lo que significa una nena de nueve a&ntilde;os o un chico de doce en determinadas situaciones. Y adem&aacute;s pas&oacute; masivamente. En casi todos los procedimientos, en las casas donde entraban, hab&iacute;a ni&ntilde;os. Est&aacute;bamos ah&iacute; y vimos todo. Vimos todo. Entonces no era el tema inicial de la novela, pero Constanza se lo empieza a encontrar tambi&eacute;n, igual que nos lo estamos empezando a encontrar como sociedad. Y tiene una particularidad: somos la &uacute;ltima generaci&oacute;n que lo vivi&oacute; en carne propia. Entonces, si hay una etapa final para los juicios de lesa humanidad en Argentina, lo que quede va a estar protagonizado por nosotros. Porque despu&eacute;s ya no va a haber m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Cuando empezaste a escribir ya se ve&iacute;a venir este avance de la ultraderecha. &iquest;Te imaginaste que iba a ser tanto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Yo empec&eacute; a escribirlo justo antes de que ganara Milei. Pero desde que asumi&oacute; me parece que estaba bastante claro todo lo que pod&iacute;a pasar. Y a m&iacute; no me gustan las cosas panfletarias. Tambi&eacute;n esa fue un poco mi dificultad con el movimiento de derechos humanos: la dificultad de repetir consignas. Entonces me gustaba que Constanza y Matute no se dieran cuenta de la gravedad de lo que est&aacute; pasando alrededor. &Eacute;l ni siquiera va a votar. Ni siquiera sabe que va a haber elecciones. Y cuando Diego la quiere involucrar, ella se resiste porque siente que le baja l&iacute;nea. Y me gustaba que los amigos-antagonistas, Diego y Marcia, que son personajes bastante turbios, fueran justamente los que s&iacute; se dan cuenta de lo que est&aacute; pasando. Las soluciones que tienen son un desastre, pero ellos s&iacute; ven la gravedad de la situaci&oacute;n. Me interesaba esa combinaci&oacute;n entre qui&eacute;nes est&aacute;n avivados y qui&eacute;nes no, qui&eacute;nes toman una postura m&aacute;s &eacute;tica y para qu&eacute; sirve eso. Porque al final el contexto se los lleva puestos a todos de alguna manera.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;Te imagin&aacute;s esto como una pel&iacute;cula o una serie?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Claramente. Tengo un mont&oacute;n de escenas que quedaron en mi cabeza porque no entraban en el libro o narrativamente no hac&iacute;an crecer la novela. Situaciones, di&aacute;logos, cosas que vengo jodiendo con que son para la serie de Netflix. Es que no existe la serie pochoclera sobre esto. Y otra vez vuelvo a la idea de lo divertido. &iquest;Por d&oacute;nde puede haber algo que no sea solo horror para contar esta historia? &iquest;C&oacute;mo transmitir algo que sigue activo, jodiendo y lastimando en la vida de la gente, pero que al mismo tiempo tenga algo disfrutable? Eso fue una b&uacute;squeda para m&iacute;. A m&iacute; me atraen los g&eacute;neros menores. Antes fue el diario y ahora me sali&oacute; esta especie de romcom chancha. Y es a prop&oacute;sito. Yo tengo un doctorado en literatura, se supone que podr&iacute;a hacer algo serio. Tambi&eacute;n hay algo del policial. Estamos queriendo saber si hubo un crimen, d&oacute;nde est&aacute; el cuerpo, qui&eacute;n es el asesino y cu&aacute;l fue el arma homicida. Y me gustaba jugar con eso. Y al mismo tiempo tiene algo muy manipulador: qu&eacute; informaci&oacute;n mostrar, cu&aacute;l no. Yo la pas&eacute; b&aacute;rbaro en la adolescencia leyendo a Agatha Christie, creo que le&iacute; todo. Y volvi&oacute; algo de eso con esta escritura: esa cosa manipuladora donde sab&eacute;s que te est&aacute;n manipulando. Pero mentime, que me gusta.
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Claudia Regina Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/mariana-eva-perez-parecia-acto-justicia-poetica-ponerlos-gozar-vez-dejarlos-victimas_1_13244259.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 24 May 2026 03:02:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mariana Eva Perez: “Me parecía un acto de justicia poética ponerlos a gozar en vez de dejarlos solo como víctimas”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Mariana Eva Perez,Dictadura Cívico Militar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Resistencia a la licitación de la llamada Hidrovía: ambientalistas y oposición denuncian la entrega del río Paraná]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/resistencia-licitacion-llamada-hidrovia-ambientalistas-oposicion-denuncian-entrega-rio-parana_1_13241053.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/35a4e912-ca72-4d9d-9ae8-66516e3e0ea6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Resistencia a la licitación de la llamada Hidrovía: ambientalistas y oposición denuncian la entrega del río Paraná"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Organizaciones socioambientales presentaron una cautelar para frenar la nueva concesión y cuestionaron la ausencia de estudios ambientales sobre el dragado a 44 pies. Desde la oposición y distintos sectores vinculados al río Paraná advierten sobre pérdida de soberanía, control extranjero de los puertos, impacto sobre las comunidades costeras y hasta vínculos con el narcotráfico y el modelo exportador concentrado.</p></div><p class="article-text">
        La <a href="https://www.eldiarioar.com/economia/privatizacion-hidrovia-abrieron-ofertas-economicas-gobierno-entra-recta-final-adjudicacion_1_13234434.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nueva licitaci&oacute;n de la llamada Hidrov&iacute;a Paran&aacute;-Paraguay</a> se convirti&oacute; en uno de los conflictos pol&iacute;ticos, ambientales y geopol&iacute;ticos m&aacute;s sensibles del a&ntilde;o. Mientras el Gobierno avanza con el proceso para concesionar por 30 a&ntilde;os el dragado y mantenimiento de la V&iacute;a Navegable Troncal (VNT), organizaciones ambientalistas, pescadores artesanales, abogados especializados, referentes sociales y sectores de la oposici&oacute;n comenzaron a coordinar acciones judiciales y pol&iacute;ticas para intentar frenarlo.
    </p><p class="article-text">
        La disputa no gira solamente alrededor del dragado de un r&iacute;o. <strong>Lo que est&aacute; en discusi&oacute;n es el control de una de las principales arterias comerciales de Am&eacute;rica del Sur: un corredor fluvial de 3.442 kil&oacute;metros que conecta Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay, y por el que circula buena parte de las exportaciones agroindustriales del continente.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Una cosa es el Gobierno y otra cosa es el poder. Y quienes tienen el poder sobre nuestros r&iacute;os son empresas multinacionales como Cargill, Cofco y Viterra&rdquo;, resume en declaraciones a diversos medios <strong>Luciano Orellano</strong>, uno de los principales referentes del Foro por la Recuperaci&oacute;n del Paran&aacute;.
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            <span class="title">
                Granos de exportación son cargados a barcos en un puerto sobre el río Paraná, cerca de Rosario.                            </span>
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        La resistencia creci&oacute; con fuerza en los &uacute;ltimos d&iacute;as despu&eacute;s de que la Procuradur&iacute;a de Investigaciones Administrativas (PIA), dependiente del Ministerio P&uacute;blico Fiscal, difundiera un dictamen donde identific&oacute; &ldquo;irregularidades&rdquo; en el proceso licitatorio impulsado por la Agencia Nacional de Puertos y Navegaci&oacute;n (ANPyN). 
    </p><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s importante de ese dictamen son las <strong>denuncias sobre el uso de documentos ap&oacute;crifos</strong>. Reportes periciales indican que un supuesto informe t&eacute;cnico respaldatorio de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) es falso. Adem&aacute;s, en el dictamen se insiste con <strong>la ausencia de un Estudio de Impacto Ambiental integral, problemas en el mecanismo de participaci&oacute;n ciudadana y posibles falencias administrativas que podr&iacute;an derivar incluso en consecuencias penales.</strong>
    </p><p class="article-text">
        A partir de ese documento, las organizaciones Naturaleza de Derechos, el Observatorio del Derecho a la Ciudad y el movimiento La Ciudad Somos Quienes La Habitamos presentaron una medida cautelar ante el Juzgado Federal N&deg;7 de la Ciudad de Buenos Aires, a cargo de Sebasti&aacute;n Casanello, para intentar suspender el proceso. La presentaci&oacute;n judicial sostiene que el proyecto para profundizar el dragado del Paran&aacute; hasta 44 pies avanza sin estudios cient&iacute;ficos suficientes sobre las consecuencias ecol&oacute;gicas que semejante intervenci&oacute;n tendr&iacute;a sobre los humedales y el ecosistema fluvial.
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                </figure><h2 class="article-text">Ecocidio</h2><p class="article-text">
        Para los sectores ambientalistas, el problema excede ampliamente una cuesti&oacute;n t&eacute;cnica. El Paran&aacute; constituye uno de los sistemas h&iacute;dricos m&aacute;s importantes de Sudam&eacute;rica y abastece de agua, pesca y trabajo a millones de personas. &ldquo;No hay antecedentes de que algo as&iacute; funcione porque nunca se hizo en ninguna parte del mundo. <strong>Hacerle esto al r&iacute;o es un ecocidio</strong>&rdquo;, sostiene a la <a href="https://agenciatierraviva.com.ar/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Agencia Tierra Viva</a> la abogada santafesina <strong>Gabriela Ferrer</strong>, una de las impulsoras de las presentaciones judiciales contra la licitaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La cr&iacute;tica apunta especialmente a la intenci&oacute;n de profundizar el canal navegable por encima de los niveles actuales.</strong> Las profundidades m&aacute;ximas hoy oscilan entre 34 y 37 pies en distintos tramos del Paran&aacute; y el R&iacute;o de la Plata, niveles establecidos tras la primera privatizaci&oacute;n de la Hidrov&iacute;a durante el gobierno de Carlos Menem. El nuevo esquema busca llevar ese calado hasta 44 pies para permitir el ingreso de buques de mayor porte.
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                Las embarcaciones de Remar Contracorriente surcan el río Paraná                            </span>
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        Seg&uacute;n los especialistas que cuestionan el proyecto, <strong>semejante modificaci&oacute;n alterar&iacute;a de manera dr&aacute;stica la din&aacute;mica natural del r&iacute;o</strong>. La principal advertencia es que el aumento del dragado acelerar&iacute;a el escurrimiento del agua y terminar&iacute;a secando lagunas, ba&ntilde;ados y humedales que funcionan como reservorios naturales. La situaci&oacute;n preocupa especialmente en Entre R&iacute;os y Santa Fe, donde distintas comunidades ya vienen denunciando consecuencias derivadas de las tareas de dragado realizadas desde los a&ntilde;os noventa.
    </p><p class="article-text">
        El gu&iacute;a de pesca y referente ambiental de Victoria, <strong>Javier N&uacute;&ntilde;ez</strong>, sostiene en declaraciones citadas por <a href="https://www.analisisdigital.com.ar/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">An&aacute;lisis Digital</a> que las dragas vienen depositando sedimentos sobre las bocas de ingreso de agua del delta entrerriano, afectando lagunas y humedales fundamentales para el ecosistema. &ldquo;&iquest;Nos van a dejar sin delta y sin miles de puestos de trabajo?&rdquo;, se pregunt&oacute; recientemente.
    </p><p class="article-text">
        N&uacute;&ntilde;ez record&oacute; que durante la bajante extrema de 2020 y 2021 la ciudad de Victoria estuvo cerca de quedarse sin suministro de agua potable. Tambi&eacute;n advirti&oacute; que miles de familias viven de la pesca, el turismo y la ganader&iacute;a de humedal y podr&iacute;an verse afectadas por cambios profundos en el comportamiento del r&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        La preocupaci&oacute;n es compartida por pescadores artesanales del litoral. <strong>Nelson Yapura</strong>, pescador de la costa santafesina, sostiene que el dragado amenaza directamente el ciclo reproductivo de numerosas especies. &ldquo;Si secamos los humedales, esos peces van a desaparecer&rdquo;, alert&oacute;. Seg&uacute;n explica, gran parte de las especies del Paran&aacute; desovan en el cauce principal y luego utilizan lagunas y ba&ntilde;ados para desarrollarse. La alteraci&oacute;n de esos ambientes pondr&iacute;a en riesgo tanto la biodiversidad como la subsistencia econ&oacute;mica de comunidades enteras que dependen del r&iacute;o.
    </p><h2 class="article-text">Soberan&iacute;a nacional</h2><p class="article-text">
        Pero el conflicto no se limita al plano ambiental. <strong>La oposici&oacute;n y distintos especialistas comenzaron a instalar la discusi&oacute;n en t&eacute;rminos de soberan&iacute;a nacional, control del comercio exterior y concentraci&oacute;n econ&oacute;mica.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El diputado nacional y excanciller <strong>Jorge Taiana</strong> encabez&oacute; esta semana una reuni&oacute;n en el Congreso junto a legisladores de Uni&oacute;n por la Patria, sindicalistas, especialistas y activistas ambientales para reclamar la suspensi&oacute;n de la licitaci&oacute;n. All&iacute; tambi&eacute;n <strong>se volvi&oacute; a impulsar la necesidad de avanzar con el Canal Magdalena, el hist&oacute;rico proyecto para conectar el sistema fluvial argentino con el Atl&aacute;ntico sin depender del puerto de Montevideo.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El diputado nacional y excanciller Jorge Taiana encabezó esta semana una reunión para reclamar la suspensión de la licitación.                            </span>
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        Para quienes cuestionan el actual esquema de la Hidrov&iacute;a, el Canal Magdalena representa mucho m&aacute;s que una obra de infraestructura. Lo consideran una herramienta clave para recuperar capacidad log&iacute;stica, fortalecer la marina mercante nacional y evitar que gran parte del comercio argentino siga dependiendo de puertos extranjeros.
    </p><p class="article-text">
        La cr&iacute;tica aparece ligada adem&aacute;s al modelo de privatizaci&oacute;n portuaria consolidado desde los a&ntilde;os noventa. Actualmente, buena parte de los puertos sobre el Paran&aacute; est&aacute;n bajo control privado y vinculados a grandes multinacionales agroexportadoras.
    </p><p class="article-text">
        Por el corredor fluvial circulan cerca de 100 millones de toneladas anuales de granos, aceites, minerales y combustibles. Seg&uacute;n distintos referentes que cuestionan el modelo actual, el control estatal sobre lo que efectivamente sale del pa&iacute;s es extremadamente limitado. &ldquo;El 98 por ciento de los buques que circulan por nuestras aguas son de bandera extranjera&rdquo;, advierte Orellano.
    </p><h2 class="article-text">Narcotr&aacute;fico</h2><p class="article-text">
        En ese punto aparece otro de los ejes m&aacute;s sensibles del debate: <strong>el narcotr&aacute;fico y el contrabando</strong>. Diversos especialistas y dirigentes vienen denunciando desde hace a&ntilde;os que la combinaci&oacute;n entre puertos privados, escasos controles estatales y enorme volumen exportador convirti&oacute; al corredor del Paran&aacute; en una de las principales rutas utilizadas para el tr&aacute;fico internacional de coca&iacute;na.
    </p><p class="article-text">
        Rosario, principal nodo agroexportador del pa&iacute;s, qued&oacute; en el centro de m&uacute;ltiples investigaciones judiciales vinculadas al narcotr&aacute;fico y al lavado de dinero. Distintos sectores cr&iacute;ticos del modelo de Hidrov&iacute;a sostienen que la falta de presencia estatal en puertos y terminales privadas facilita maniobras de contrabando y tr&aacute;fico ilegal.
    </p><p class="article-text">
        Aunque el tema no aparece de manera expl&iacute;cita en los pliegos licitatorios, especialistas en soberan&iacute;a fluvial advierten que <strong>la discusi&oacute;n sobre qui&eacute;n controla la navegaci&oacute;n y los puertos no puede separarse de la problem&aacute;tica de la seguridad</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El que maneje el r&iacute;o Paran&aacute; maneja la riqueza de la Argentina&rdquo;, resumi&oacute; el diputado provincial santafesino <strong>Carlos del Frade</strong>, uno de los principales cr&iacute;ticos de la privatizaci&oacute;n de la Hidrov&iacute;a. Del Frade sostiene que detr&aacute;s de la discusi&oacute;n t&eacute;cnica existe una disputa geopol&iacute;tica mucho m&aacute;s profunda vinculada al control de recursos estrat&eacute;gicos, alimentos y comercio internacional. Incluso denunci&oacute; la influencia de actores extranjeros y cuestion&oacute; acuerdos vinculados al Comando Sur de Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La idea de que el Paran&aacute; constituye una pieza central en la disputa global por alimentos y recursos tambi&eacute;n aparece en los discursos de organizaciones que impulsan las remadas en defensa del r&iacute;o.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Durante marzo se realiz&oacute; la segunda traves&iacute;a n&aacute;utica <a href="https://www.instagram.com/remar.contracorriente/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Remar Contracorriente</a> contra la privatizaci&oacute;n del Paran&aacute;, una movilizaci&oacute;n que recorri&oacute; distintos puntos del litoral para denunciar las consecuencias ambientales y pol&iacute;ticas de la nueva concesi&oacute;n. All&iacute; confluyeron organizaciones socioambientales, comunidades costeras, pescadores, referentes ind&iacute;genas y activistas que intentan instalar la discusi&oacute;n p&uacute;blica sobre el futuro del r&iacute;o.
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                La iniciativa Remar Contracorriente abarca a numerosas organizaciones y ya remó dos veces en defensa del río                            </span>
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        Mientras tanto, el Gobierno contin&uacute;a avanzando con la licitaci&oacute;n bajo el argumento de que la modernizaci&oacute;n de la V&iacute;a Navegable Troncal es indispensable para mejorar la competitividad exportadora y reducir costos log&iacute;sticos.
    </p><p class="article-text">
        Pero la resistencia crece. Las organizaciones ambientalistas ya preparan nuevas presentaciones judiciales, mientras que desde la oposici&oacute;n buscan llevar la discusi&oacute;n al Congreso y convertir el tema en uno de los grandes debates pol&iacute;ticos alrededor del modelo productivo, la soberan&iacute;a y el control de los recursos estrat&eacute;gicos del pa&iacute;s. Porque detr&aacute;s de la discusi&oacute;n sobre dragas, puertos y peajes, lo que empieza a emerger es una pregunta mucho m&aacute;s profunda: qui&eacute;n controla el r&iacute;o por donde sale buena parte de la riqueza argentina.
    </p><p class="article-text">
        <em>Con informaci&oacute;n de An&aacute;lisis Digital y Agencia Tierra Viva</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Claudia Regina Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/resistencia-licitacion-llamada-hidrovia-ambientalistas-oposicion-denuncian-entrega-rio-parana_1_13241053.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 22 May 2026 09:39:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Resistencia a la licitación de la llamada Hidrovía: ambientalistas y oposición denuncian la entrega del río Paraná]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Río Paraná,Hidrovía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nadia Larcher, Juan Falú, Duratierra y más: una esencia común y su proyección]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/nadia-larcher-juan-falu-duratierra-esencia-comun-proyeccion_1_13221347.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/71c5d399-9088-45a6-9ce1-076c7faaf202_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nadia Larcher, Juan Falú, Duratierra y más: una esencia común y su proyección"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada dos semanas, un repaso a algunas novedades de la música de raíz de por acá nomás. Hoy: Larcher, Falú, Loiácono, Duratierra, Juan Quintero, Ambulantes, Patricia Gómez, Ceci Méndez, Valen Bonetto y más.</p></div><p class="article-text">
        Desde que <strong>Milo J. </strong>se enamor&oacute; del folklore y gener&oacute; esta especie de &ldquo;moda&rdquo;, muchos otros artistas se animaron a acercarse a una m&uacute;sica que en realidad les corre por las venas y escucharon desde chicos. Y eso se celebra. Pero es apenas la punta de un iceberg que abajo es gigantesco y tiene mucho y muy hermoso para ofrecer. Muchas veces se gastan fortunas en entradas para espacios enormes donde artistas internacionales presentan el mismo show estructurado de sus giras. Y, sin embargo, los recitales en espacios independientes, con precios populares, donde cada noche es diferente y m&aacute;gica, a veces apenas si se llenan.
    </p><p class="article-text">
        Retomo esta columna que naci&oacute; hace algunos a&ntilde;os en este mismo diario porque siento que no hay espacio en los medios para lo que un mont&oacute;n de m&uacute;sicos, m&uacute;sicas y m&uacute;siques vienen haciendo. Y quiero destacarlo, porque lo disfruto mucho y s&eacute; que ustedes tambi&eacute;n lo van a apreciar. Les ir&eacute; contando lo que escuch&eacute;, lo que se viene o lo que me enter&eacute; de este universo de artistas talentos&iacute;simos que tenemos en este pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Por lo pronto, hoy mismo hay dos planes imperdibles. <strong>Nadia Larcher</strong> vuelve a presentar <em>Trinar &ndash; La Flor</em>, su primer disco de canciones propias, en Galp&oacute;n B. La catamarque&ntilde;a vuelve despu&eacute;s de una larga estancia en Europa para volver a tocar los temas de este primer trabajo de una serie que muy prontito seguir&aacute; con m&aacute;s. La acompa&ntilde;ar&aacute; un verdadero <em>dream team</em>: <strong>Andr&eacute;s Pilar</strong> en piano, <strong>Pedro Rossi</strong> enguitarra, <strong>Mariano &ldquo;Tiki&rdquo; Cantero</strong> en percusi&oacute;n y <strong>Fernando Silva </strong>en bajo. Sonar&aacute;n, obviamente, &ldquo;M&uacute;sica hermana&rdquo; y &ldquo;Cari&ntilde;o&rdquo;, dos canciones que ya se convirtieron en cl&aacute;sicos. Y eso que el disco sali&oacute; el a&ntilde;o pasado.
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    </figure><p class="article-text">
        Nadia, que ya desde hace tiempo es una de las voces m&aacute;s destacadas de la m&uacute;sica de ra&iacute;z, hizo adem&aacute;s algo muy hermoso hace exactamente dos meses junto al multiinstrumentista tucumano <strong>Manu Sija</strong>: un tributo a la investigadora y etnomusic&oacute;loga <strong>Isabel Aretz</strong> llamado &ldquo;Desde el fondo de los tiempos&rdquo;. El homenaje consisti&oacute; en reinterpretar y grabar algunas de sus recopilaciones, tomadas en la d&eacute;cada del &lsquo;40 en el noroeste argentino. Se los dejo por ac&aacute;:
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        A su vez, el tucumano <strong>Juan Fal&uacute;</strong> y el cordob&eacute;s <strong>Mariano Loi&aacute;cono</strong>, que vienen haciendo hace tiempo unos cruces brillantes entre folklore y jazz, van a grabar un disco en vivo en Bebop Club. Quisiera poder estar en los dos eventos a la vez. Lo que hacen Fal&uacute; y Loi&aacute;cono en base a la complicidad y al profundo dominio de sus instrumentos -la guitarra y la trompeta, respectivamente- es conmovedor. Suelen juntarse varias veces al a&ntilde;o, as&iacute; que si no pueden hoy, ya habr&aacute; otra oportunidad.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        &iquest;Saben que Fal&uacute; es de los artistas que m&aacute;s veces tocan al a&ntilde;o? Creo que tiene el r&eacute;cord. Y da igual si es en un teatro grande o un espacio independiente peque&ntilde;o. Recorre el pa&iacute;s y el mundo con su guitarra y comparte muchas fechas, tanto con artistas consagrados como con artistas nuevos. No para nunca. Sin ir m&aacute;s lejos, adem&aacute;s de este show con Loi&aacute;cono, el s&aacute;bado toca con Gustavo Nasuti Cuarteto, el martes con Dani Negro en Los Galgos y despu&eacute;s sale una girita santafesina por Venado Tuerto, Bigand y Casilda, que culmina el 25 de mayo con Guillermo Dezi Codaro en Rosario.&nbsp;Y el 27 presenta otra vez en CABA su libro <span class="highlight" style="--color:white;"><em>M&uacute;sica Argentina Contempor&aacute;nea. Volumen II</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> (Mil Campanas), con 16 obras suyas, en el Club Social Cambalache.</span>
    </p><p class="article-text">
        Pero volvamos a nuestra agenda de los pr&oacute;ximos d&iacute;as. Este s&aacute;bado 16 se producir&aacute; otro encuentro c&oacute;smico, el de <strong>Duratierra</strong> con el cantautor chileno <strong>Nano Stern </strong>en La Trastienda. La banda que fusiona folklore y sonidos nuevos se est&aacute; despidiendo de su disco <em>A los amores</em> porque ya est&aacute; grabando otro nuevo. <span class="highlight" style="--color:white;">El show tendr&aacute; momentos para cada uno, cruces entre ambos y varias sorpresas. Tambi&eacute;n varios m&uacute;sicos invitados. Ser&aacute; de las poquitas oportunidades de ver a Duratierra en Buenos Aires este a&ntilde;o porque, claro, est&aacute;n trabajando en el pr&oacute;ximo &aacute;lbum. Por cierto, &iquest;ya vieron y escucharon el video-&aacute;lbum de </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>A los amores </em></span><span class="highlight" style="--color:white;">en vivo?</span>
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        Y el domingo otro tucumano, <strong>Juan Quintero</strong>, presenta su <em>Bingo para cantar</em>, una idea genial&iacute;sima, nacida al calor de su ronda homenaje <em>Canto a la Mercedes</em> (Sosa, por supuesto). Funciona as&iacute;: hay 90 canciones y 90 n&uacute;meros del bingo. El que quiera cantar, se anota al comprar la entrada. Y si sale en el cart&oacute;n ganador, le tocar&aacute; cantar ese d&iacute;a. Necesito adem&aacute;s mencionar a los m&uacute;sicos que acompa&ntilde;an a Quintero, porque son uno m&aacute;s capo que el otro: <strong>Hugo Maldonado Barros, Juampi Di Leone, Manu Sija, Luciana Jury</strong> y <strong>Facundo Guevara</strong>. Es a las 17 en Vecinal Saavedra.
    </p><p class="article-text">
        Me gusta destacar de qu&eacute; provincia viene cada m&uacute;sico, porque ac&aacute; en la porte&ntilde;idad somos muy de creernos el centro del mundo y resulta que no, que hay m&uacute;sica preciosa absolutamente en todo el territorio nacional. Les tir&oacute; dos fechitas m&aacute;s: el 22 de mayo vienen desde Rosario <strong>Juli&aacute;n Venegas</strong> y <strong>Jos&eacute; Santucho</strong> a presentar <em>Ambulantes</em>, su proyecto inspirado en los vendedores informales, en P&aacute;ramo Cultural. Un d&iacute;a despu&eacute;s, encuentro de cantorazas: otra santafesina, <strong>Patricia G&oacute;mez</strong>, llega a compartir con la porte&ntilde;a <strong>Ceci M&eacute;ndez</strong> en el Club Social Cambalache. 
    </p><p class="article-text">
        Y quiero hablarles de un disco que sali&oacute; hace poco y me encant&oacute;: <em>Mientras aclara</em>, de <strong>Valen Bonetto</strong>, otro cordob&eacute;s. Es un trabajo despojado en cuanto al sonido -o sea, b&aacute;sicamente dos guitarras, dos voces- en el que este artista travesti toca con su t&iacute;o chacareras, gatos, cuecas y otros ritmos tradicionales, todos compuestos por &eacute;l. Las letras hablan de las identidades queer, entre otras cosas, porque Valen (que adem&aacute;s integra Duratierra) sinti&oacute; la necesidad de tambi&eacute;n el folklore abarcara estas tem&aacute;ticas. Es un disco de una gran sensibilidad. Ac&aacute; lo pueden escuchar:
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    </figure><p class="article-text">
        Y dos cositas m&aacute;s para terminar: hasta el 18 de mayo hay tiempo para inscribirse a una diplomatura dictada por la m&aacute;s grande, la uno, la maravillosa <strong>Hilda Herrera</strong> (tambi&eacute;n cordobesa), la persona viva que m&aacute;s sabe de nuestra m&uacute;sica de ra&iacute;z. &ldquo;Interpretaci&oacute;n de ritmos regionales argentinos en piano solo&rdquo; se cursa en la Universidad Nacional de las Artes (UNA) y por ac&aacute; les dejo el link para la <a href="https://musicalesysonoras.una.edu.ar/diplomaturas/diplomatura-en-interpretacion-de-ritmos-regionales-argentinos-en-piano-solo-_47249/preview" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">inscripci&oacute;n</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Y de ac&aacute; no nos vamos sin un poco de chamam&eacute;. La bandoneonista <strong>Milagros Caliva</strong>, una aut&eacute;ntica reina de la m&uacute;sica del Litoral aunque naci&oacute; en Buenos Aires, dar&aacute; un taller online llamado &ldquo;El arte de interpretar el chamam&eacute;: bandone&oacute;n, voz y acompa&ntilde;amiento&rdquo;. Le escriben por privado y ella les cuenta todo a su <a href="https://www.instagram.com/milagros_caliva/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Instagram</a>. 
    </p><h2 class="article-text">La yapa: un documental de m&uacute;sica popular chilena</h2><p class="article-text">
        El domingo 17 se proyecta en Hasta Trilce el documental <em>En septiembre canta el gallo</em>, de Nano Stern y Luis Emilio Brice&ntilde;o. Cuenta con testimonios de un amplio abanico de cantoras y cantores populares activos en el Chile de comienzos de la d&eacute;cada del 70, del canto de ra&iacute;z a la psicodelia, pasando por la m&uacute;sica andina y la fusi&oacute;n con la m&uacute;sica docta. La idea es mostrar y entender las relaciones del mundo de la cultura y de la pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A partir de la segunda mitad de los a&ntilde;os 60 surgen nuevas formas musicales en Chile, con un fuerte contenido social, en donde influencias de todo el continente latinoamericano generan una canci&oacute;n nueva. Surgen festivales, m&iacute;tines, se crean pe&ntilde;as folkl&oacute;ricas de gran importancia. Todos estos factores, asociados al contexto internacional, confluyen en un movimiento cultural potente, que rompe con los viejos c&aacute;nones conservadores del folklore tradicional, y es un actor fundamental en el triunfo en las urnas de Salvador Allende&rdquo;, se&ntilde;ala la gacetilla.
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            </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Hasta aqu&iacute; llegamos por hoy. Gracias por leer. Que disfruten. &iexcl;Hasta dentro de dos semanas!</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><em>(*) &ldquo;Ra&iacute;ces&rdquo; fue un programa radial dedicado a la m&uacute;sica de ra&iacute;z de Argentina y Latinoam&eacute;rica que la periodista entrerriana Blanca R&eacute;bori condujo durante m&aacute;s de 30 a&ntilde;os en diferentes emisoras. Titulamos esta columna con ese nombre en homenaje a su labor.</em></span>
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Claudia Regina Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/nadia-larcher-juan-falu-duratierra-esencia-comun-proyeccion_1_13221347.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 14 May 2026 12:12:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nadia Larcher, Juan Falú, Duratierra y más: una esencia común y su proyección]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hinde Pomeraniec explica la guerra a los más chicos: “Es un libro realista, pero con esperanza”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/hinde-pomeraniec-explica-guerra-chicos-libro-realista-esperanza_1_13208767.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8310ad1b-047b-4152-8c22-c99b39cbb750_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hinde Pomeraniec explica la guerra a los más chicos: “Es un libro realista, pero con esperanza”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La periodista y escritora publicó "¿Por qué existen las guerras?". Cuenta cómo fue escribir sobre un tema tan complejo para lectores jóvenes, por qué decidió “decir la verdad sin atemorizar de más” y de qué manera trabajó para construir un libro realista, pero atravesado por la esperanza.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Mam&aacute;, &iquest;c&oacute;mo sigue lo de Ir&aacute;n?&rdquo;. Los chicos vuelven de la escuela y sorprenden a sus madres con ese tipo de preguntas. Pero, &iquest;saben realmente qu&eacute; implica una guerra? El tema vuelve una y otra vez a las conversaciones cotidianas. Gaza, Ucrania, Ir&aacute;n, bombardeos, im&aacute;genes de ciudades destruidas o familias huyendo aparecen incluso en hogares donde los adultos intentan filtrar el horror. 
    </p><p class="article-text">
        En ese contexto, la periodista y escritora <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/hinde-pomeraniec-perturbador-pensar-cambiando-ojos-concepto_1_12421600.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hinde Pomeraniec</a> acaba de publicar <em>&iquest;Por qu&eacute; existen las guerras? </em>(Siglo XXI Editores), un libro con ilustraciones de Pen&eacute;lope Chauvi&eacute; pensado para lectores a partir de los ocho a&ntilde;os que intenta abordar uno de los temas m&aacute;s complejos posibles sin subestimar a las infancias ni caer en simplificaciones y para encontrar el tono justo entre la verdad y la esperanza.
    </p><p class="article-text">
        Con experiencia en literatura infantil y a&ntilde;os de cobertura internacional &ndash;incluidos viajes a Ucrania en plena guerra&ndash;, Pomeraniec construy&oacute; un texto que explica conceptos como invasi&oacute;n, diplomacia, colonialismo o cr&iacute;menes de guerra, pero tambi&eacute;n insiste en la importancia de la empat&iacute;a y el di&aacute;logo. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;C&oacute;mo se te ocurri&oacute; escribir este libro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Se le ocurri&oacute; a Laura Leibiker. Porque yo estoy escribiendo un libro sobre la guerra en Ucrania. Estuve en Ucrania en el 2004, cuando fue la Revoluci&oacute;n Naranja y despu&eacute;s en el 2024. Ah&iacute; me embal&eacute; con la posibilidad de escribir un libro sobre eso, teniendo en cuenta adem&aacute;s que yo ya hab&iacute;a escrito sobre Putin y que en el &uacute;ltimo libro hab&iacute;a un cap&iacute;tulo importante sobre Ucrania. Despu&eacute;s viaj&eacute; otra vez el a&ntilde;o pasado. Me llevaron hasta muy cerca del frente, a J&aacute;rkiv, donde ya se ve&iacute;a una cosa much&iacute;simo m&aacute;s militarizada. Yo estaba escribiendo todo eso cuando Laura me pidi&oacute; alg&uacute;n t&iacute;tulo para la colecci&oacute;n Entender y participar, de Graciela Montes. Ya hab&iacute;amos trabajado juntas y en un momento me dijo: &lsquo;&iquest;Y por qu&eacute; no hac&eacute;s un libro sobre la guerra para chicos?&rsquo;. Trabajamos much&iacute;simo con ella, con Graciela y con Paula Bombara por la complejidad del tema. Porque sabemos que no es una colecci&oacute;n estrictamente para chicos, sino para chicos acompa&ntilde;ados por padres o mediadores.
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            <span class="title">
                Ilustración de Penélope Chauvié para el libro &quot;¿Por qué existen las guerras?&quot;                            </span>
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        <strong>&mdash;&iquest;Y qu&eacute; tuviste en cuenta a la hora de escribir para chicos sobre temas tan complicados?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Yo dirig&iacute; Editorial Norma durante algunos a&ntilde;os y en el &uacute;ltimo tiempo era solo literatura infantil y juvenil. Entonces el trabajo de los autores con libros para chicos me resulta familiar, adem&aacute;s de haber le&iacute;do much&iacute;simo para mis tres hijos. As&iacute; que conozco eso y soy de las que nunca pensaron la literatura infantil como una literatura en diminutivo. Al contrario: siempre me gustaron los autores que tratan a los chicos como personas, de menor edad, pero personas. Lo principal era hablar con la verdad. Ese fue el gran trabajo: decir la verdad sin atemorizar de m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;Qu&eacute; quer&eacute;s decir con &ldquo;no atemorizar de m&aacute;s&rdquo;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Sobre todo, no permitir que se pierda la esperanza. Sin mentir. Algo parecido a lo que uno intenta hacer como padre: no mentirle a tu hijo e incluso darle alguna suerte de ilusi&oacute;n de que &eacute;l mismo puede llegar a colaborar para el cambio Porque hay una verdad dur&iacute;sima y es que los seres humanos se matan desde siempre. Entonces encontrar ese equilibrio fue muy complejo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;En una parte habl&aacute;s de las guerras civiles y dec&iacute;s que un amigo puede convertirse en enemigo. Eso es fuerte para los chicos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;La Guerra Civil Espa&ntilde;ola es algo que est&aacute; muy presente desde siempre. Y hubo guerras civiles en Am&eacute;rica Latina. Es algo completamente aterrador. Porque tener un enemigo externo es una cosa. Ahora que el enemigo sea de pronto tu hermano es monstruoso. Pero de alg&uacute;n modo hab&iacute;a que dar cuenta de eso. 
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            <span class="title">
                Ilustración de Penélope Chauvié para el libro &quot;¿Por qué existen las guerras?&quot;                            </span>
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        <strong>&mdash;Varias veces aparece esta contradicci&oacute;n entre decirles a los chicos que los conflictos se resuelven hablando y ver que los adultos no lo hacen.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Para m&iacute; era muy importante volver a la idea de la diplomacia. Porque da la sensaci&oacute;n de que hoy lo diplom&aacute;tico no garpa. Como si hubiera perdido sentido la idea de sentarse a negociar, discutir, debatir y llegar a acuerdos. El insulto permanente es tambi&eacute;n una forma de bombardeo. Y existe algo parecido a un estr&eacute;s postraum&aacute;tico producido por ese bombardeo ret&oacute;rico. Hay que cortarlar con eso. Los chicos tienen que saber que hay otra alternativa. Por eso insist&iacute; tanto con la diplomacia y con la idea de que los consensos existen. Nosotros crecimos en el consenso de posguerra, donde lo prioritario era llegar a acuerdos. Hoy pareciera que todo obliga a elegir entre un lado y el otro, esa exigencia constante de posicionarte en un extremo. Yo sigo pensando que es importante criar chicos que entiendan que existen los grises, los matices y la posibilidad de dialogar. Y que negociar implica ganar y perder algo. No se puede ganar siempre. Por eso me interesaba reivindicar la figura del diplom&aacute;tico, de la persona que se forma justamente para evitar guerras.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Incluiste Malvinas, que tambi&eacute;n es un tema complejo y muy presente para los chicos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Fue muy fuerte para m&iacute; pensar que hoy ya puede haber chicos con abuelos excombatientes. Yo ten&iacute;a veinte a&ntilde;os durante la guerra y de pronto entend&iacute; que hab&iacute;a pasado suficiente tiempo como para que esos soldados fueran abuelos. Eso me dio una especie de radiograf&iacute;a de d&oacute;nde est&aacute; ese tema hoy y de la importancia que tiene en nuestra historia. Adem&aacute;s me parece un ejemplo clar&iacute;simo de c&oacute;mo un gobierno ileg&iacute;timo tom&oacute; una causa leg&iacute;tima y llev&oacute; al pa&iacute;s a una guerra que hizo retroceder todo lo que se hab&iacute;a avanzado en materia diplom&aacute;tica. Me parece que Malvinas es un tema bastante importante y es muy confusa la posici&oacute;n del gobierno argentino. Va y viene permanentemente con Thatcher como foto en los despachos o como uno de los modelos de gobierno favoritos del presidente Milei. As&iacute; que me parec&iacute;a que era importante que estuviera
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Tambi&eacute;n dedic&aacute;s bastante espacio a Gandhi.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Porque necesitaba mostrar que existieron otras formas de resistencia. Hoy cuesta imaginar que pueda existir un Gandhi, sinceramente uno no lo ve. Pero existi&oacute;. Del mismo modo que existieron juventudes que sal&iacute;an a la calle, por ejemplo, las protestas contra la guerra de Vietnam en Estados Unidos. Y a m&iacute; me parec&iacute;a que algo que era importante de destacar en el libro es que hay gente que monitorea las cosas, que es verdad que hay cr&iacute;menes de guerra, pero que hay gente que est&aacute; permanentemente trabajando para denunciarlos. Cuando los rusos se llevan a miles de chicos de Ucrania, los sacan del pa&iacute;s, les cambian la lengua, los resetean, le hacen una especie de lavado de cerebro, eso es crimen de guerra. Quer&iacute;a que los chicos entendieran que hay cr&iacute;menes de guerra, que puede ocurrir el famoso da&ntilde;o colateral. Lo ves con los rusos y con los israel&iacute;es. Pasan, largan el misil y al rato vuelven a largar el misil y matan a los socorristas. Eso es crimen de guerra. Eso no ocurr&iacute;a antes. Estamos en un momento de la humanidad que es muy tr&aacute;gico. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;En el libro explic&aacute;s bastante, de hecho, qu&eacute; significa un crimen de guerra.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Porque los chicos escuchan esas expresiones todo el tiempo. Y me parec&iacute;a importante bajar esos conceptos a algo entendible. Lo mismo con el dinero que se gasta en armas. &iquest;Qu&eacute; significa realmente? &iquest;Qu&eacute; se podr&iacute;a hacer con esa plata? Ah&iacute; es donde uno, cuando escribe para chicos, intenta traducir temas enormes a cosas m&aacute;s cercanas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Tapa de &quot;¿Por qué existen las guerras?&quot;, de Hinde Pomeraniec                            </span>
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        <strong>&mdash;&iquest;C&oacute;mo trabajaron las ilustraciones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Hab&iacute;a algo muy importante para m&iacute;: no quer&iacute;a que aparecieran guerras identificables de manera demasiado directa. Si digo que no dejan entrar comida, probablemente cualquiera piense en Gaza. Pero no quer&iacute;a un libro pegado a un conflicto puntual. Uno, porque como nos pasa en el periodismo en general, son cosas que est&aacute;n sucediendo en este momento y pueden envejecer muy pronto. En segundo lugar, por una cuesti&oacute;n ideol&oacute;gica concreta que es la idea de que este libro lo puedan leer todos los chicos y que no haya ning&uacute;n adulto que diga este libro tiende para ac&aacute; o para all&aacute;. Por eso lo cuidamos tambi&eacute;n en las ilustraciones. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;No aparecen banderas reconocibles.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Exactamente. Quer&iacute;amos algo m&aacute;s universal. Y trabajamos mucho para que, aun mostrando destrucci&oacute;n, tambi&eacute;n hubiera adultos acompa&ntilde;ando. Me propuse hacer un libro realista, pero con esperanza. En las im&aacute;genes trabajamos mucho para que hubiera madre, abrazo, la sensaci&oacute;n de &ldquo;siempre vas a tener un adulto al lado que te protege&rdquo;. Porque pensar que est&aacute;s en tu casa y de pronto puede caer una bomba es terrible. Los chicos en Ucrania viven as&iacute;. En Gaza tambi&eacute;n. En Israel, en el L&iacute;bano. Eso era imposible de esquivar. Estoy mirando en este momento la tapa y veo la destrucci&oacute;n y la desesperaci&oacute;n, pero veo tambi&eacute;n a una mujer grande que puede ser una abuela o una madre llevando a los chicos de la mano. Y eso quer&iacute;amos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Tambi&eacute;n aparece mucho la idea de invasi&oacute;n y colonialismo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;La idea de la invasi&oacute;n va de la mano del tema de la guerra. En los dos conflictos que m&aacute;s est&aacute;n captando la atenci&oacute;n ahora, Medio Oriente y Ucrania, ten&eacute;s la cuesti&oacute;n imperial y la cuesti&oacute;n colonial. En lo que tiene que ver con el conflicto entre Israel y palestinos, claramente hay ocupante. Y entonces es importante tambi&eacute;n entender qu&eacute; significa, porque existe el concepto de guerra justa. Que se vayan corriendo los l&iacute;mites es otra cosa, pero existe. No es lo mismo si vos sos el que invade, que si sos el invadido. 
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            <span class="title">
                Ilustración de Penélope Chauvié para el libro &quot;¿Por qué existen las guerras?&quot;                            </span>
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        <strong>&mdash;&iquest;Qu&eacute; cosas quedaron afuera del libro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;En alg&uacute;n momento apareci&oacute; la posibilidad de hablar del terrorismo y tuve la certeza de que era un tema aparte, que no tiene que ver estrictamente con esto. Aunque haya guerras en las que el terrorismo participa o guerras que comienzan por atentados terroristas. Pero ya la sola definici&oacute;n de lo que es el terrorismo es bien complicado. Fue mejor, me parece a m&iacute;, la elecci&oacute;n que hicimos de dejarlo afuera. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Al final del libro coment&aacute;s que seguramente a los chicos les van a interesar m&aacute;s las pel&iacute;culas o libros sobre guerras. &iquest;Qu&eacute; recomendar&iacute;as?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash; Depende la edad. Pero hay algo que es cl&aacute;sico y es todo lo que tenga que ver con <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Ana_Frank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Ana Frank</a>. Es angustiante y conmovedor, pero por otro lado sigue siendo una hero&iacute;na fabulosa. <em>Jojo Rabbit</em> es una pel&iacute;cula que si la ven chicos no tan chiquitos con los padres me parece interesante, con esa cosa medio enso&ntilde;ada que tiene. Despu&eacute;s hay chicos a los que les gustan de verdad las pel&iacute;culas de guerra tipo <em>Rescatando al soldado Ryan</em>. Chicos de 11 o 12 a&ntilde;os se pueden enganchar mucho con todo eso. Y adem&aacute;s ahora ten&eacute;s <em>La guerra de Troya</em>, por Nicol&aacute;s Schuff y Mariana Ruiz Johnson. Esa historia es un cl&aacute;sico. Y hay algo con la Segunda Guerra que les atrae particularmente, por el malo recontra malo de Hitler, un demonio. Pero ah&iacute; siempre lo m&aacute;s duro y cruel es decirles, s&iacute;, pero no fue un demonio, fue un ser humano. 
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Claudia Regina Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/hinde-pomeraniec-explica-guerra-chicos-libro-realista-esperanza_1_13208767.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 10 May 2026 03:02:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Hinde Pomeraniec explica la guerra a los más chicos: “Es un libro realista, pero con esperanza”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Hinde Pomeraniec,Guerras,Infancias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Adolescentes al límite: bullying, redes y un crimen que interpela a los adultos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/adolescentes-limite-bullying-redes-crimen-interpela-adultos_1_13117027.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7091328e-6604-468f-96f9-ead0b9dfcab3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Adolescentes al límite: bullying, redes y un crimen que interpela a los adultos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El asesinato en San Cristóbal expone una trama más profunda: chicos aislados, violencia amplificada por la tecnología y una sociedad que, advierten especialistas, perdió herramientas de contención.</p></div><p class="article-text">
        El <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/alumno-armado-colegio-santa-fe-comenzo-disparar-mato-companero-e-hirio_1_13109174.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">crimen de un adolescente contra otro en la localidad santafesina de San Crist&oacute;bal</a> volvi&oacute; a poner en primer plano una pregunta inc&oacute;moda: <strong>qu&eacute; est&aacute; pasando con los v&iacute;nculos entre chicos y qu&eacute; lugar ocupa aquello que suele nombrarse, muchas veces de manera simplificada, como bullying</strong>. El episodio, en el que un joven atac&oacute; a un compa&ntilde;ero y, seg&uacute;n trascendi&oacute;, pronunci&oacute; la palabra &ldquo;sorpresa&rdquo; antes de disparar, gener&oacute; conmoci&oacute;n no solo por la violencia del acto, sino por la aparente falta de se&ntilde;ales previas claras. En ese contexto, la psicoanalista <strong>Clelia Conde</strong> (EFA) propone correr el foco de la etiqueta y pensar el problema en un marco m&aacute;s amplio: el del lazo social contempor&aacute;neo y sus transformaciones.
    </p><p class="article-text">
        Para Conde, el primer punto es problematizar el propio t&eacute;rmino. &ldquo;Bullying es una palabra que viene de afuera y a veces se usa para patologizar, en lugar de tomarlo como un hecho generalizado&rdquo;, se&ntilde;ala. En su mirada, m&aacute;s que un fen&oacute;meno aislado, lo que aparece es una transformaci&oacute;n en la forma en que se expresa la violencia entre pares. &ldquo;Los chicos tienen una base pulsional agresiva. Eso es constitutivo. Pero esa agresividad se va tramitando en relaci&oacute;n con otros: con la autoridad, pero tambi&eacute;n con el par, que en distintos momentos es apoyo, modelo e incluso objeto de amor&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        En esa l&iacute;nea, la psicoanalista <strong>Gimena Sozzi</strong> (EOL/AMP) introduce un matiz sobre el propio concepto. &ldquo;Bullying es un t&eacute;rmino que se populariz&oacute; en ingl&eacute;s. &lsquo;Bully&rsquo; se traduce como intimidar, matonear. &lsquo;Bull&rsquo;, como toro: aquel que, por las condiciones de su crianza y el tipo de ataque recibido, responde a la defensiva embistiendo sin miramientos&rdquo;, se&ntilde;ala. Y agrega que la convivencia con otros est&aacute; atravesada por una tensi&oacute;n estructural: &ldquo;La constituci&oacute;n subjetiva, as&iacute; como la vida en comunidad, supone encontrarse con otros&hellip; muchos, diferentes. Esa diferencia es insoportable en tanto que el otro encarna lo radicalmente rechazado de uno&rdquo;.
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                Las redes sociales amplifican el fenómeno.                            </span>
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        Esa distinci&oacute;n entre agresividad propia del desarrollo y formas m&aacute;s da&ntilde;inas tambi&eacute;n aparece en la experiencia cotidiana de las aulas. &ldquo;Me parece que siempre existi&oacute; el bullying, que tiene que ver con la autoestima, con reconocer la propia imagen y reconocer al otro diferente de uno y qu&eacute; pasa con las emociones que eso produce&rdquo;, se&ntilde;ala <strong>Mar&iacute;a Laura</strong>, docente de escuela secundaria. Sin embargo, advierte que el fen&oacute;meno se amplifica con las nuevas tecnolog&iacute;as: &ldquo;El tema est&aacute; aumentando debido a los celulares y a las posibilidades de hacer tan f&aacute;cil divulgar informaci&oacute;n o fotos. Eso hace que sea m&aacute;s f&aacute;cil burlarse de otro y no hacerse cargo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El debilitamiento de los marcos de contenci&oacute;n tradicionales</h2><p class="article-text">
        Para Conde, el fen&oacute;meno no puede pensarse sin atender al contexto social m&aacute;s amplio. <strong>&ldquo;En el contexto actual, el lazo social est&aacute; te&ntilde;ido de una cierta violencia. Entonces lo que aparece ya no es solo agresividad, sino algo m&aacute;s violento, m&aacute;s crudo&rdquo;</strong>, afirma. Y vincula ese escenario con un debilitamiento de los marcos tradicionales: <strong>&ldquo;Los dispositivos de control social -la escuela, la comunidad, los lugares donde se aprende a convivir- est&aacute;n profundamente desvalorizados. Son espacios de autoridad que hoy aparecen desdibujados, maltratados tanto en lo econ&oacute;mico como en los discursos&rdquo;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Sozzi tambi&eacute;n ubica ese clima en una dimensi&oacute;n de &eacute;poca. <strong>&ldquo;Se trata de una &eacute;poca signada por la habilitaci&oacute;n social al odio y la segregaci&oacute;n generalizada. Habilitaci&oacute;n firmada y hasta promovida por el amo de turno&rdquo;</strong>, advierte. Y plantea una pregunta de largo alcance: &ldquo;Hist&oacute;ricamente, al diferente, el amo le confiere un tratamiento espec&iacute;fico: a los locos se los encierra, a las brujas se las incinera&hellip; Entonces, nos incumbe hoy: &iquest;cu&aacute;l es el tratamiento de la diferencia que el otro encarna, en nuestra &eacute;poca?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A esa p&eacute;rdida de referencias se suma otro fen&oacute;meno que, seg&uacute;n Conde, impacta de lleno en la constituci&oacute;n subjetiva: <strong>el avance de la tecnociencia y las redes</strong>. &ldquo;La imagen de s&iacute; ya no se construye en relaci&oacute;n con otro humano, sino con un otro inhumano. Los tiempos, los ritmos, las formas que proponen las redes no son humanos&rdquo;, advierte. En ese marco, &ldquo;se promueve un individuo que no necesita del otro para sostenerse&rdquo;, algo que puede derivar en aislamiento.
    </p><p class="article-text">
        Ese diagn&oacute;stico encuentra eco en lo que observan los docentes. &ldquo;Es mucho m&aacute;s problem&aacute;tico en este momento el tema de las redes sociales que problemas en el aula en s&iacute;&rdquo;, cuenta <strong>Raquel</strong>, profesora de secundaria. &ldquo;Todos los a&ntilde;os se abren unas cuentas que son an&oacute;nimas, que se llaman Confesiones y el n&uacute;mero de la escuela. Y donde se suben cosas an&oacute;nimamente, siempre de &iacute;ndole &lsquo;Sos una puta de mierda&rsquo;, &lsquo;Te cogiste no s&eacute; qui&eacute;n con fotos, videos, etc. Como es an&oacute;nimo, es muy dif&iacute;cil rastrear y saber de d&oacute;nde viene. Hace a&ntilde;os que viene pasando desde que est&aacute; Instagram como red social preponderante en los adolescentes. En mi escuela m&aacute;s o menos se logra controlar, haciendo muchas intervenciones en cada curso, hablando cuando nos enteramos. Justo estuvimos hablando sobre la responsabilidad en multiplicar eso, en viralizar esas cosas. Porque si vos est&aacute;s repostando y reenviando im&aacute;genes, videos de otras personas, tambi&eacute;n sos c&oacute;mplice y tan responsable como el que lo subi&oacute; por primera vez&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El anonimato y la circulaci&oacute;n masiva de contenidos tambi&eacute;n modifican los roles dentro de estas situaciones. Mar&iacute;a Laura retoma una herramienta que utiliza en clase: &ldquo;Hay cuatro posiciones respecto de una situaci&oacute;n de agresi&oacute;n o de violencia o este tipo de situaciones. Una es la v&iacute;ctima, la otra es el victimario, la tercera es el observador pasivo que es c&oacute;mplice y este es el que gracias a la tecnolog&iacute;a ha aumentado much&iacute;simo y la cuarta es la que tiene que ver con la empat&iacute;a y que es la que tenemos que tratar de fortalecer y aumentar, es la del ayudante, el protector&rdquo;. Y agrega: &ldquo;Yo trato de trabajar con los chicos de distintas edades este tema. Hay muchas formas de ser ayudante, protector. Y eso es lo que habr&iacute;a que fortalecer&rdquo;.
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                Lo importante es hablar mucho del tema con los adolescentes                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">El aislamiento, una se&ntilde;al de alerta</h2><p class="article-text">
        Para Conde, ese entramado de v&iacute;nculos debilitados y mediatizados tiene efectos profundos. <strong>El aislamiento, precisamente, es una de las claves para leer el caso de San Crist&oacute;bal. </strong>&ldquo;Lo que a m&iacute; me parti&oacute; el alma fue, por supuesto, la muerte del chico. Pero tambi&eacute;n que el que mata haya dicho &lsquo;&iexcl;sorpresa!&rsquo;&rdquo;, subraya. Y arriesga una interpretaci&oacute;n: &ldquo;Es como si dijera &lsquo;yo exist&iacute;a&rsquo;. <strong>Es el grito de alguien que no encontraba manera de ser visible para el otro</strong>&rdquo;. Desde el punto de vista cl&iacute;nico, lo define como &ldquo;un pasaje al acto&rdquo;: &ldquo;Cuando el sujeto no encuentra c&oacute;mo aparecer, irrumpe de la peor manera. Se convierte en ese resto que es el criminal. Es un &uacute;ltimo intento de sublevarse ante la nada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En ese punto, Sozzi introduce otra clave de lectura sobre las se&ntilde;ales de alerta. &ldquo;Los signos de que un sujeto sufre son variados, ya que inevitablemente variadas son las respuestas frente al malestar. No hay check-list que resista&rdquo;, advierte. &ldquo;Desde disminuci&oacute;n en el rendimiento escolar hasta dificultad para conciliar el sue&ntilde;o. Desde aislamiento social hasta irrupciones de violencia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La irrupci&oacute;n de este tipo de hechos, con uso de armas, abre adem&aacute;s otro interrogante: cu&aacute;nto hay de imitaci&oacute;n de fen&oacute;menos m&aacute;s frecuentes en otros pa&iacute;ses. Conde no descarta esa influencia, pero insiste en que el problema es m&aacute;s profundo. &ldquo;Estamos asistiendo a un lazo social perverso, sin l&iacute;mites claros respecto de lo que se le puede hacer a un cuerpo&rdquo;, sostiene. Y lo vincula con una l&oacute;gica m&aacute;s amplia: <strong>&ldquo;El capitalismo global ha puesto a los ni&ntilde;os en un lugar de objeto. Son mercanc&iacute;a: en el consumo, en las redes, en la exposici&oacute;n permanente&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En ese sentido, advierte sobre una transformaci&oacute;n hist&oacute;rica del lugar de la infancia. &ldquo;El ni&ntilde;o pas&oacute; de ser un peque&ntilde;o adulto a objeto de pedagog&iacute;a y hoy, directamente, a mercanc&iacute;a. Y es la mercanc&iacute;a m&aacute;s vulnerable&rdquo;, dice. La consecuencia es una p&eacute;rdida de condiciones b&aacute;sicas para el desarrollo subjetivo: &ldquo;Un chico hoy no tiene privacidad. Est&aacute; todo el tiempo visto, filmado, expuesto. No es lo mismo crecer como sujeto de un juego que como objeto de una demanda&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Frente a ese escenario, la especialista reconoce que no hay respuestas simples, pero rechaza el fatalismo. <strong>&ldquo;Siempre es posible la resistencia&rdquo;</strong>, plantea. Sin embargo, advierte sobre factores que agravan la situaci&oacute;n: la disponibilidad de armas, la dificultad para distinguir ficci&oacute;n de realidad en ciertas edades y la falta de experiencias concretas. &ldquo;A muchos chicos les cuesta hacer cosas reales: ir a comprar, ayudar en la casa, entender que hay tiempos y l&iacute;mites. Todo aparece como continuo, sin cortes&rdquo;, describe.
    </p><p class="article-text">
        En esa l&iacute;nea, cuestiona una idea muy instalada en la crianza contempor&aacute;nea. &ldquo;Hoy pareciera que lo &uacute;nico que se espera de los chicos es que sean felices. Y la felicidad es el peor enga&ntilde;o. Lo importante es que alguien exista como sujeto&rdquo;, afirma. Para eso, insiste, es necesario que haya expectativas: &ldquo;Que se espere algo de ese ni&ntilde;o, que haga cosas, que responda, que se equivoque. Eso lo constituye&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Consultada sobre qu&eacute; pueden hacer padres y docentes ante se&ntilde;ales de alerta, Conde vuelve sobre el problema del aislamiento. &ldquo;M&aacute;s que conductas raras, hay que detectar la invisibilidad. Esos chicos &lsquo;muy buenitos&rsquo; que se someten, que no molestan, que no aparecen. Eso es un problema&rdquo;, advierte. Y agrega: &ldquo;Se somete, se somete, se somete&hellip; y un d&iacute;a se cobra la humillaci&oacute;n recibida&rdquo;.
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                Los que repostean lo que aparece en cuentas anónimas son cómplices                            </span>
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        En ese punto, Sozzi plantea la responsabilidad de los adultos. &ldquo;La familia, la escuela, as&iacute; como el campo de la salud, est&aacute;n llamados a leer las modalidades singulares de respuesta y a actuar en consecuencia&rdquo;, se&ntilde;ala. Y enumera posibles intervenciones: &ldquo;Sea abrir a la conversaci&oacute;n entre familias y/o adolescentes en contextos de cuidado y l&iacute;mite, sea consultar con el campo psi, sea promover espacios de debate y formaci&oacute;n de docentes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En las aulas, esa preocupaci&oacute;n tambi&eacute;n se traduce en la necesidad de intervenir a tiempo. &ldquo;Creo que a veces los adultos estamos muy ocupados con otras cosas y se nos pasan por alto detalles y pistas de lo que les est&aacute; pasando a los chicos. Y es una pena porque nos perdemos ah&iacute; una gran oportunidad de ayudar&rdquo;, se&ntilde;ala Mar&iacute;a Laura.
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, Conde diferencia entre conflictos propios de la edad y situaciones m&aacute;s graves. &ldquo;Que haya agresividad, que se digan cosas, que haya comparaciones, es parte del proceso. El problema es cuando eso deriva en estados depresivos o melanc&oacute;licos, en chicos que se comparan todo el tiempo con ideales imposibles&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a los adultos, reconoce las dificultades del contexto -pluriempleo, crianza en soledad, falta de tiempo- pero insiste en la necesidad de sostener ciertos lugares. &ldquo;Los padres est&aacute;n en una situaci&oacute;n de estupor frente a lo que generan las tecnolog&iacute;as. Pero las reglas son las reglas: hay que comer sin el aparato, hay que poner l&iacute;mites, hay que hablar&rdquo;, se&ntilde;ala. Y subraya la importancia de la escuela: &ldquo;Es el primer lugar donde se sale de la familia. El docente tiene que poder ejercer autoridad, aunque se equivoque. Ese lugar hay que cuidarlo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, Conde vuelve a una idea central: <strong>la palabra como herramienta</strong>. &ldquo;Hay que soportar incluso el odio del hijo para poder educarlo. Porque si no, ese odio queda en el cuerpo del ni&ntilde;o&rdquo;, afirma. Y concluye con una advertencia que excede el caso puntual: &ldquo;Los chicos est&aacute;n en peligro, pero no solo de que otro chico los mate. Est&aacute;n en peligro de que todos nosotros los matemos de una u otra manera&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Como cierre, Sozzi retoma el problema desde otra perspectiva: &ldquo;Lo que me interesa destacar es que el bullying en los adolescentes -ya sea desde quien lo &lsquo;padece&rsquo; como desde quien lo &lsquo;act&uacute;a&rsquo;- puede ser le&iacute;do como un llamado a los adultos que conforman su red&rdquo;. Y concluye con una advertencia: &ldquo;Si hay humo es porque puede haber fuego&hellip; es esencialmente signo de que hay un sujeto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Claudia Regina Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/adolescentes-limite-bullying-redes-crimen-interpela-adultos_1_13117027.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Apr 2026 03:02:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Adolescentes al límite: bullying, redes y un crimen que interpela a los adultos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Tiroteo,Psicología,Adolescentes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Santelmeñas en red: una comunidad de mujeres que creció en el barrio y se volvió sostén colectivo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/santelmenas-red-comunidad-mujeres-crecio-barrio-volvio-sosten-colectivo_1_13049519.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c6ddb0ee-6f7d-413b-b7bf-984c82575102_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Santelmeñas en red: una comunidad de mujeres que creció en el barrio y se volvió sostén colectivo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nacido en 2019 entre vecinas de San Telmo, el grupo reúne hoy a más de 200 mujeres que comparten información, cuidados, proyectos solidarios y encuentros presenciales. En tiempos de individualismo, la red se convirtió en una forma de reconstruir comunidad desde lo cotidiano.</p></div><p class="article-text">
        En tiempos en los que el individualismo parece imponerse como norma, <strong>tejer redes se vuelve un gesto pol&iacute;tico y vital</strong>. En San Telmo, un grupo de mujeres lleva casi siete a&ntilde;os construyendo una comunidad basada en la cercan&iacute;a, el cuidado mutuo y la solidaridad. Lo que empez&oacute; como un peque&ntilde;o chat entre vecinas se transform&oacute; con el tiempo en <strong>Santelme&ntilde;as en red</strong>, un entramado de m&aacute;s de 200 feminidades que comparten informaci&oacute;n, apoyo y proyectos comunes en el barrio.
    </p><p class="article-text">
        La iniciativa naci&oacute; en 2019, sin un plan demasiado estructurado, pero con una intuici&oacute;n clara: ampliar el c&iacute;rculo de confianza entre mujeres que compart&iacute;an el mismo territorio. <strong>Carolina</strong>, una de las impulsoras y administradora del grupo, recuerda que todo comenz&oacute; a partir de un chat previo m&aacute;s peque&ntilde;o, integrado por amigas y vecinas. Cuando surgi&oacute; la posibilidad de sumar a otras personas, decidieron crear un nuevo espacio.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No fue que a una sola se le ocurri&oacute;. Con Marij&oacute; ten&iacute;amos otro grupo m&aacute;s chico, de siete u ocho amigas y vecinas con mucha intimidad compartida, pero en la presencialidad. Cuando otra vecina quiso sumarse, pensamos en abrir un grupo nuevo, ya no solo entre quienes nos conoc&iacute;amos tanto, sino ampliando un poco m&aacute;s la comunidad&rdquo;, cuenta.
    </p><p class="article-text">
        La l&oacute;gica era simple: sumar a personas conocidas por alguien del grupo, siempre con alg&uacute;n v&iacute;nculo previo. El objetivo, en ese momento, no estaba formulado con precisi&oacute;n. &ldquo;No s&eacute; si ten&iacute;amos un objetivo muy claro&rdquo;, admite <strong>Mar&iacute;a Jos&eacute;</strong>. &ldquo;No algo expl&iacute;cito que hubi&eacute;ramos conversado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        S&iacute; hab&iacute;a, en cambio, un criterio que termin&oacute; definiendo el esp&iacute;ritu del espacio: <strong>el territorio</strong>. La mayor&iacute;a de las integrantes eran vecinas o personas vinculadas a la vida del barrio. &ldquo;La constante es que fueran vecinas o cercanas de la comunidad de San Telmo&rdquo;, explica Mar&iacute;a Jos&eacute;. &ldquo;Con el tiempo se extendi&oacute; un poco a otros barrios, pero lo que nos nuclea sigue siendo el territorio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para <strong>Graciela</strong>, que se incorpor&oacute; m&aacute;s tarde al grupo pero vive en San Telmo desde hace cuatro d&eacute;cadas, ese rasgo es central. &ldquo;Aparece mucho la palabra comunidad y creo que ese es el punto: organizarnos en comunidad, y adem&aacute;s como mujeres de una comunidad&rdquo;, dice. Desde su mirada, <strong>el grupo tambi&eacute;n funciona como una forma de sostener la identidad del barrio</strong> frente a los cambios de los &uacute;ltimos a&ntilde;os. &ldquo;San Telmo se ha gentrificado, es otro mercado, son otras calles. Pero hay cuestiones que nos juntan y nos sostienen para no perder esa identidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El grupo creci&oacute; r&aacute;pidamente, pero nadie imaginaba que un acontecimiento global acelerar&iacute;a ese proceso. La pandemia de 2020 termin&oacute; de consolidar la red. &ldquo;Nadie se imaginaba lo que iba a implicar la pandemia para el grupo y para cada una de nosotras&rdquo;, recuerda Mar&iacute;a Jos&eacute;. &ldquo;Fue soporte y sost&eacute;n para muchas. Cuando todo se volvi&oacute; hacia adentro, este grupo nos permiti&oacute; seguir sosteniendo alguna idea de comunidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Durante los meses de aislamiento, el chat funcion&oacute; como un espacio de ayuda mutua. Circulaban computadoras o celulares para quienes los necesitaban, se organizaban donaciones y tambi&eacute;n se coordinaban acciones solidarias en el barrio.
    </p><p class="article-text">
        Uno de esos episodios ocurri&oacute; con la escuela Isauro Arancibia, que durante la pandemia sigui&oacute; acompa&ntilde;ando a estudiantes en situaci&oacute;n de vulnerabilidad. &ldquo;Buscaban personas con auto para llevar mercader&iacute;a o materiales para las clases&rdquo;, recuerda Carolina. &ldquo;A trav&eacute;s del grupo varias nos sumamos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ese tipo de iniciativas, sumadas a los intercambios cotidianos, fortalecieron los v&iacute;nculos. Con el tiempo, el chat dej&oacute; de ser solo un espacio virtual y empez&oacute; a trasladarse a la vida del barrio.
    </p><p class="article-text">
        Hoy <strong>Santelme&ntilde;as en red</strong> re&uacute;ne a unas 230 mujeres cis, lesbianas, trans y no binaries con perfiles muy diversos: docentes, escritoras, trabajadoras sociales, emprendedoras, profesoras de yoga, personas vinculadas al arte, la gastronom&iacute;a o el deporte. Muchas tienen trayectorias y saberes que terminan circulando dentro de la comunidad.
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                    alt="Los encuentros presenciales se volvieron imprescindibles"
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                Los encuentros presenciales se volvieron imprescindibles                            </span>
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        &ldquo;No es solo un grupo donde te pas&aacute;s el tel&eacute;fono del plomero&rdquo;, explica Mar&iacute;a Jos&eacute;. &ldquo;Aunque eso tambi&eacute;n est&aacute;: tenemos un Excel de servicios y vamos probando si tal electricista vino o no vino. Pero cada una puede aportar algo cuando hace falta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La diversidad de intereses dio lugar a m&uacute;ltiples iniciativas. <strong>Con el tiempo fueron apareciendo subgrupos m&aacute;s espec&iacute;ficos</strong>: uno de compras colectivas, otro de perimenopausia y menopausia, uno para salir a bailar o ir a pe&ntilde;as y otro vinculado a la crianza de ni&ntilde;as y ni&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        El grupo de compras, por ejemplo, surgi&oacute; en 2023 cuando la situaci&oacute;n econ&oacute;mica se volvi&oacute; m&aacute;s dif&iacute;cil. &ldquo;Empezamos compartiendo comercios del barrio o lugares donde comprar m&aacute;s barato&rdquo;, cuenta Carolina. &ldquo;Despu&eacute;s dijimos: podemos organizarnos para comprar juntas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hoy son alrededor de cien personas que adquieren productos a mayoristas o cooperativas, organizan la log&iacute;stica y se turnan para recibir, fraccionar y distribuir los alimentos. &ldquo;Todo es absolutamente autogestivo y artesanal&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de la actividad cotidiana en el chat, las Santelme&ntilde;as tambi&eacute;n organizan encuentros presenciales. Este a&ntilde;o preparan el s&eacute;ptimo. Suelen hacerse los domingos por la tarde en un centro cultural cercano al barrio, con modalidad &ldquo;a la canasta&rdquo;: cada una lleva algo para compartir.
    </p><p class="article-text">
        En esos encuentros se mezclan charlas, presentaciones y peque&ntilde;as iniciativas culturales. Algunas integrantes leen textos, otras llevan libros o plantines para intercambiar, y desde el &uacute;ltimo encuentro tambi&eacute;n se sum&oacute; una mini feria con producciones de las propias participantes.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Uno de los objetivos que fue apareciendo es trascender el individualismo. Eso es lo más fuerte</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Graciela</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Primero hay mucho bullicio, todas conversando&rdquo;, cuenta Carolina. &ldquo;Despu&eacute;s hacemos una ronda grande donde se presentan las que vienen por primera vez o quienes quieran compartir algo. Y despu&eacute;s ya es conversaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A veces los encuentros tambi&eacute;n se aprovechan para impulsar acciones solidarias. En uno de ellos reunieron donaciones para proyectos sociales del barrio.
    </p><p class="article-text">
        Graciela recuerda especialmente un episodio que la emocion&oacute;: las donaciones que llegaron a la sala de jard&iacute;n del Isauro Arancibia, donde ella trabaja. &ldquo;Cuando vi las fotos del aula preparada para recibir a los chicos, con cosas que hab&iacute;an donado compa&ntilde;eras del grupo que antes ni conoc&iacute;an la escuela, dije: &lsquo;Wow, qu&eacute; loco&rsquo;. Es impresionante c&oacute;mo se va armando la red&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para ella, el grupo revela algo m&aacute;s profundo que una simple organizaci&oacute;n vecinal. <strong>&ldquo;Uno de los objetivos que fue apareciendo es trascender el individualismo&rdquo;, reflexiona. &ldquo;Eso es lo m&aacute;s fuerte&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La red tambi&eacute;n transform&oacute; la experiencia cotidiana del barrio. &ldquo;Sal&iacute;s a la calle y siempre te encontr&aacute;s con alguien del grupo&rdquo;, cuenta Mar&iacute;a Jos&eacute;. &ldquo;Est&aacute;s en la verduler&iacute;a y aparece una&rdquo;. Graciela coincide: &ldquo;Est&aacute;s esperando el sem&aacute;foro y alguien te dice &lsquo;&iquest;vos sos del grupo?&rsquo;. Son peque&ntilde;as cosas, pero en estos tiempos son fundamentales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El grupo tambi&eacute;n funciona como un espacio donde circulan experiencias personales. Desde duelos hasta problemas laborales o cuestiones de cuidado familiar. &ldquo;Se habilita algo de lo &iacute;ntimo&rdquo;, dice Carolina. &ldquo;Hay compa&ntilde;eras que perdieron un familiar, otras que se quedaron sin trabajo, y el grupo est&aacute; ah&iacute;&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El pin del sexto encuentro presencial de Santelmeñas en red                            </span>
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        La red, adem&aacute;s, sigue expandi&eacute;ndose de forma org&aacute;nica. Cada tanto alguien quiere sumarse, lo que abre un debate interno sobre hasta d&oacute;nde crecer. Carolina suele contactarse personalmente con las nuevas interesadas y explicarles c&oacute;mo funciona el espacio. &ldquo;Somos tantas, el grupo funciona de esta manera, no se permiten audios, si se arma una conversaci&oacute;n larga se pasa al privado&rdquo;, les explica. Algunas deciden sumarse y otras prefieren no hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, la comunidad sigue produciendo peque&ntilde;os gestos cotidianos: compartir plantines, recomendar trabajos, ofrecer una casa con electricidad cuando se corta la luz o invitar a alguien a trabajar con la computadora cuando no tiene conexi&oacute;n. &ldquo;Se corta la luz y alguien dice: ven&iacute; a cargar el celular a mi casa&rdquo;, resume Mar&iacute;a Jos&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        Para quienes integran <strong>Santelme&ntilde;as en red</strong>, ese tipo de gestos define el sentido del grupo: una trama barrial que se construye d&iacute;a a d&iacute;a y que demuestra que, incluso en una gran ciudad, todav&iacute;a es posible hacer comunidad.
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Claudia Regina Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/santelmenas-red-comunidad-mujeres-crecio-barrio-volvio-sosten-colectivo_1_13049519.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Mar 2026 03:02:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Santelmeñas en red: una comunidad de mujeres que creció en el barrio y se volvió sostén colectivo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[San Telmo,Mujeres,8M]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cosquín y el destino del canto: el folklore nunca fue neutral]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/cosquin-destino-canto-folklore-neutral_129_12952913.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/21c3e60a-54a7-4615-8fba-779a3cee4419_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cosquín y el destino del canto: el folklore nunca fue neutral"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Entre resistencias, aplausos y debates, las diversidades sexogenéricas empezaron a ocupar un lugar visible en el Festival de Cosquín, marcando un punto de no retorno en una música popular que ya no puede pensarse sin esas presencias.</p></div><p class="article-text">
        Las diversidades y disidencias sexogen&eacute;ricas llegaron al escenario Atahualpa Yupanqui del Festival de Cosqu&iacute;n para quedarse y, aunque todav&iacute;a no figuren en el programa oficial, ya no se van a ir. No llegaron solas ni por la fuerza. Llegaron de la mano de artistas que decidieron asumir el costo de la incomodidad en un espacio que, parad&oacute;jicamente, naci&oacute; de la rebeld&iacute;a y la voz popular. Y llegaron tambi&eacute;n para poner en evidencia algo que muchos prefieren no ver: que el folklore nunca fue neutral, que siempre estuvo atravesado por disputas pol&iacute;ticas, simb&oacute;licas y de poder.
    </p><p class="article-text">
        El ensa&ntilde;amiento que sufri&oacute; Luciana Jury tras su presentaci&oacute;n junto a la cantante y activista trans Susy Shock no puede leerse como un hecho aislado ni como un exabrupto del p&uacute;blico. Fue, m&aacute;s bien, la expresi&oacute;n visible de una tensi&oacute;n profunda: la que se produce cuando un escenario hist&oacute;ricamente conservador es interpelado desde cuerpos, voces y lenguajes que desarman el orden esperado. Silbidos en la plaza, comentarios de odio en YouTube, d&iacute;as de debate en redes sociales y una pregunta recurrente, tan vieja como tramposa: &iquest;los artistas deben expresarse pol&iacute;ticamente?
    </p><p class="article-text">
        La pregunta, en s&iacute; misma, revela una trampa. Como si el solo hecho de subir a un escenario, elegir un repertorio, un modo de cantar, un modo de decir, no fuera ya una toma de posici&oacute;n. Como si el folklore -esa m&uacute;sica que naci&oacute; del dolor, de la injusticia, del despojo, del trabajo y de la tierra- pudiera separarse de la pol&iacute;tica sin quedar reducido a postal.
    </p><p class="article-text">
        Luciana Jury no hizo nada que no haya hecho antes. Fue fiel a su estilo visceral, a su modo de entender el canto como una experiencia encarnada y urgente. Critic&oacute; al capitalismo, record&oacute; el da&ntilde;o social de la gesti&oacute;n de Mauricio Macri, eligi&oacute; el lenguaje inclusivo y convoc&oacute; a Susy Shock para compartir el escenario. Nada de eso fue improvisado. Todo fue coherente con una trayectoria art&iacute;stica y pol&iacute;tica. Lo que cambi&oacute; fue el contexto: un pa&iacute;s atravesado por un gobierno que hace de la provocaci&oacute;n su m&eacute;todo y del ajuste su bandera, y un clima cultural donde ciertas palabras y ciertos cuerpos parecen resultar intolerables.
    </p><p class="article-text">
        La reacci&oacute;n fue inmediata y dividida. Hubo abucheos y silbidos, s&iacute;. Pero tambi&eacute;n aplausos, coros, gritos de aliento. Esa fractura en la plaza Pr&oacute;spero Molina dice mucho m&aacute;s que cualquier encuesta: Cosqu&iacute;n no es un bloque homog&eacute;neo. Hay un p&uacute;blico que resiste, que se incomoda, que cruza los brazos. Y hay otro que escucha, que acompa&ntilde;a, que entiende que el folklore est&aacute; m&aacute;s vivo que nunca y evoluciona y cambia mucho m&aacute;s que otros g&eacute;neros.
    </p><p class="article-text">
        La presencia de Susy Shock profundiz&oacute; esa grieta. Poeta, actriz y cantora trans, Shock no fue a Cosqu&iacute;n a pedir permiso. Fue a decir que existe otro folklore posible, uno que no sea &ldquo;alcahuete del poder de turno&rdquo; en clara referencia a la presentaci&oacute;n hace unos d&iacute;as en Jes&uacute;s Mar&iacute;a del presidente Javier Milei junto al Chaque&ntilde;o Palavecino. Su frase, dicha sin eufemismos, apunt&oacute; directo a una herida abierta: la del folklore oficial que se acomoda, que legitima, que elige no incomodar.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/DT_6BrrDElp/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/reel/DT_6BrrDElp/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; border-bottom: 2px solid transparent; transform: translateX(16px) translateY(-4px) rotate(30deg)"></div></div><div style="margin-left: auto;"> <div style=" width: 0px; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-right: 8px solid transparent; transform: translateY(16px);"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; flex-grow: 0; height: 12px; width: 16px; transform: translateY(-4px);"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-left: 8px solid transparent; transform: translateY(-4px) translateX(8px);"></div></div></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center; margin-bottom: 24px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 224px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 144px;"></div></div></a><p style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; line-height:17px; margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/reel/DT_6BrrDElp/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida de Cadena 3 Argentina (@cadena3com)</a></p></div></blockquote>
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    </figure><p class="article-text">
        El cruce posterior con Cadena 3 de C&oacute;rdoba termin&oacute; de desnudar la disputa. Frente al intento de un periodista de ese medio de sostener una supuesta neutralidad -&ldquo;el periodismo solo comunica lo que pasa&rdquo;-, Shock fue tajante: comunicar tambi&eacute;n es elegir, callar tambi&eacute;n es tomar partido. En un contexto de incendios en el sur, de territorios vendidos, de vidas precarizadas, la neutralidad no es una virtud: es una forma de complicidad, sostuvo.
    </p><p class="article-text">
        No se trat&oacute; de una discusi&oacute;n personal ni de un malentendido. Fue un choque de paradigmas. De un lado, la idea de que la cultura puede mantenerse al margen del conflicto social. Del otro, la certeza de que no hay arte posible sin una &eacute;tica que lo sostenga. Y que, cuando el mundo arde, no alcanza con cantar bonito.
    </p><p class="article-text">
        Mucha gente comparti&oacute; estos d&iacute;as en sus redes un video de Mercedes Sosa, la cantora mayor de la Argentina, comentando: &ldquo;Voy a estar con toda la gente que est&aacute; sufriendo en este pa&iacute;s. Yo no voy a estar de sonrisita con nadie porque la frivolidad reina en este pa&iacute;s. Si han cre&iacute;do que porque me dan un premio yo voy a ser c&oacute;mplice de lo que est&aacute; pasando, est&aacute;n equivocados. No quiero seguir haci&eacute;ndome la payaso como se hace alguna gente para recibir aplausos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Atahualpa Yupanqui, cuyo nombre lleva el escenario de Cosqu&iacute;n por ser el referente m&aacute;s importante del folklore argentino, escribi&oacute; el poema &ldquo;Destino del canto&rdquo;, que hoy resuena con una vigencia inquietante. En &eacute;l se refiere al canto como responsabilidad, como sacrificio. El artista se&ntilde;alado por la tierra no canta para su vanidad, sino para poner su voz al servicio del pueblo. &iquest;Qu&eacute; dir&iacute;a hoy Yupanqui frente a quienes reclaman silencio, moderaci&oacute;n o neutralidad en nombre de una tradici&oacute;n despojada de conflicto?
    </p><p class="article-text">
        La respuesta, quiz&aacute;s, est&eacute; en lo que vino despu&eacute;s. Este viernes, La Ferni -artista trans no binaria- fue invitada al escenario mayor de Cosqu&iacute;n por Jos&eacute; Luis Aguirre y la escena fluy&oacute; mejor. No porque el conflicto hubiera desaparecido, sino porque el camino ya hab&iacute;a sido abierto. No era la primera vez: Yamila Cafrune hab&iacute;a marcado un hito el a&ntilde;o anterior al invitarla por primera vez. Y La Ferni, adem&aacute;s, no es una reci&eacute;n llegada a esta historia.
    </p><p class="article-text">
        Cuando se present&oacute; al PreCosqu&iacute;n en 2021 y fue excluida de la categor&iacute;a de solista vocal femenina, el conflicto oblig&oacute; a revisar un reglamento anacr&oacute;nico. Intervino el Inadi, hubo debate, y finalmente se elimin&oacute; la divisi&oacute;n por g&eacute;nero: hoy hay dos categor&iacute;as de solista vocal, sin adjetivos. Un cambio peque&ntilde;o en apariencia, pero enorme en t&eacute;rminos simb&oacute;licos. 
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de su actuaci&oacute;n este a&ntilde;o, La Ferni cont&oacute; a la prensa una an&eacute;cdota que es quiz&aacute; la mejor s&iacute;ntesis del momento. El a&ntilde;o pasado recibi&oacute; un mensaje de un hombre que la hab&iacute;a visto y escuchado en la Pr&oacute;spero Molina con los brazos cruzados. No entend&iacute;a. Pero luego escuch&oacute;, sus hijas le mostraron, pregunt&oacute;, cambi&oacute; y pidi&oacute; perd&oacute;n. No todos cambian. No todos escuchan. Pero algunos s&iacute;. Y eso alcanza para seguir.
    </p><p class="article-text">
        El camino es largo. Y no est&aacute; exento de violencia, de rechazo, de burlas. Pero lo que qued&oacute; claro en Cosqu&iacute;n es que ya no hay marcha atr&aacute;s. Las disidencias est&aacute;n en la plaza, en el escenario, en las canciones. No como una concesi&oacute;n ni como una moda, sino como parte viva de una cultura que, si quiere seguir llam&aacute;ndose popular, no puede darse el lujo de expulsar a nadie.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Claudia Regina Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/cosquin-destino-canto-folklore-neutral_129_12952913.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 01 Feb 2026 12:07:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cosquín y el destino del canto: el folklore nunca fue neutral]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[La Ferni,Susy Shock,Festival Nacional de Folklore de Cosquín]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“Él tiene información sobre el destino de los desaparecidos”: Analía Kalinec tras la libertad condicional de su padre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/informacion-destino-desaparecidos-analia-kalinec-libertad-condicional-padre_1_12868464.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/78e28974-0b89-416e-8347-1c3a3c0edf93_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“Él tiene información sobre el destino de los desaparecidos”: Analía Kalinec tras la libertad condicional de su padre"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Eduardo Kalinec fue condenado a perpetua por crímenes de lesa humanidad. En una entrevista radial, su hija cuestiona la decisión judicial que benefició a al excomisario y advierte sobre el silencio que aún rodea a los responsables del terrorismo de Estado. 
</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.instagram.com/analia.kalinec/?hl=es" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><strong>Anal&iacute;a Kalinec</strong></a><strong> </strong>recibi&oacute; la noticia en un lugar cargado de historia y s&iacute;mbolos. Estaba sentada en el Aula Magna del Colegio Nacional Buenos Aires, donde su hijo menor acababa de terminar el secundario, cuando un mensaje interrumpi&oacute; la ceremonia. Mientras los estudiantes recordaban a los 108 alumnos y exalumnos detenidos desaparecidos de la instituci&oacute;n, su celular vibr&oacute;: la justicia federal hab&iacute;a otorgado la libertad condicional a su padre, <strong>Eduardo Kalinec</strong>, excomisario de la Polic&iacute;a Federal, condenado a prisi&oacute;n perpetua por cr&iacute;menes de lesa humanidad cometidos en el circuito represivo Atl&eacute;tico&ndash;Banco&ndash;Olimpo (ABO).
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Fue una mezcla de emociones muy fuerte&rdquo;, cont&oacute; horas despu&eacute;s <strong>en di&aacute;logo con Alejandro Bercovich por Radio Con Vos</strong>. La escena condens&oacute; una historia personal atravesada por la dictadura, el silencio familiar y la ruptura. Kalinec integra el colectivo <a href="https://www.eldiarioar.com/mundo/descendientes-represores-rompen-ley-silencio-asumir-papa-genocida-duro-necesario_1_10806756.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Historias Desobedientes</a>, conformado por hijas e hijos de represores que repudian p&uacute;blicamente los cr&iacute;menes cometidos por sus padres y reclaman memoria, verdad y justicia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Eduardo Emilio Kalinec, represor puesto en libertad condicional                            </span>
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        La libertad condicional fue concedida tras un fallo dividido de la Sala IV de la C&aacute;mara Federal de Casaci&oacute;n Penal, que revoc&oacute; una decisi&oacute;n previa del Tribunal Oral Federal N.&ordm; 2, el mismo que hab&iacute;a considerado que no estaban dadas las condiciones para liberar al represor. En septiembre, el TOF hab&iacute;a rechazado el pedido bas&aacute;ndose, entre otros elementos, en un informe del Equipo Interdisciplinario de Ejecuci&oacute;n Penal que se&ntilde;alaba que Kalinec no mostraba arrepentimiento, reivindicaba su accionar durante la dictadura y no hab&iacute;a desarrollado una actitud reflexiva sobre los delitos cometidos.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, los jueces Javier Carbajo y Gustavo Hornos consideraron que el tribunal hab&iacute;a fundamentado de manera insuficiente su negativa y hab&iacute;a privilegiado ese informe por sobre el del Servicio Penitenciario Federal, que evaluaba de forma favorable la supuesta reinserci&oacute;n social del condenado. Mariano Borinsky vot&oacute; en disidencia. A partir de ese fallo, el juez N&eacute;stor Costabel otorg&oacute; la libertad condicional al represor, que llevaba 20 a&ntilde;os detenido y ya contaba con salidas transitorias.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Kalinec fue condenado en 2010 como part&iacute;cipe necesario de secuestros, tormentos y homicidios en los centros clandestinos del circuito ABO. Era conocido por las v&iacute;ctimas como el &ldquo;Doctor K&rdquo; y fue se&ntilde;alado, entre otros cr&iacute;menes, por su rol en la aplicaci&oacute;n de inyecciones a detenidos antes de los llamados &ldquo;vuelos de la muerte&rdquo;. </strong>
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2003561479581364712?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><h2 class="article-text">La decisi&oacute;n judicial no puede leerse de manera aislada</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Esto no ocurre en el vac&iacute;o&rdquo;, sostuvo su hija. &ldquo;Hay un clima de &eacute;poca, un discurso negacionista que baja desde el poder pol&iacute;tico y que impacta en la justicia&rdquo;. <strong>Kalinec vincul&oacute; la liberaci&oacute;n de su padre con un contexto m&aacute;s amplio de retrocesos en las pol&iacute;ticas de derechos humanos, marcado por un gobierno al que defini&oacute; como negacionista y por gestos simb&oacute;licos fuertes, como la visita de legisladores oficialistas a represores presos o la designaci&oacute;n de un militar como ministro de Defensa por primera vez desde el regreso de la democracia.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En ese marco, expres&oacute; su temor de que la decisi&oacute;n siente un precedente. &ldquo;No espero una liberaci&oacute;n masiva de golpe, pero s&iacute; una salida progresiva, a cuentagotas&rdquo;, advirti&oacute;. Seg&uacute;n datos de la Procuradur&iacute;a de Cr&iacute;menes contra la Humanidad, <strong>2025 fue el a&ntilde;o con mayor cantidad de absoluciones en causas por terrorismo de Estado desde la reapertura de los juicios</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Pero el eje m&aacute;s sensible de su testimonio apareci&oacute; cuando se refiri&oacute; al silencio que a&uacute;n rodea el destino de los desaparecidos. <strong>&ldquo;Mi pap&aacute; manej&oacute; informaci&oacute;n sensible y la sigue manejando&rdquo;</strong>, afirm&oacute;. &ldquo;<strong>Estuvo en un circuito donde hubo beb&eacute;s que luego fueron restituidos. Form&oacute; parte de distintos engranajes de la maquinaria represiva. Tiene informaci&oacute;n, de eso no hay dudas. Y seguir silenci&aacute;ndola es un da&ntilde;o actual que sigue produciendo&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para Kalinec, la libertad condicional no solo reabre el debate jur&iacute;dico sobre la aplicaci&oacute;n de beneficios a condenados por delitos de lesa humanidad, sino tambi&eacute;n una herida personal y colectiva. Reconoci&oacute; sentir ansiedad, angustia e incertidumbre ante la posibilidad de cruzarse con su padre en el espacio p&uacute;blico o de que intente acercarse a sus hijos, ya adultos. &ldquo;No temo represalias f&iacute;sicas, pero s&iacute; un da&ntilde;o emocional&rdquo;, explic&oacute;. &ldquo;Hay una violencia que persiste, incluso en acciones como el juicio por indignidad que &eacute;l impuls&oacute; contra m&iacute; para desheredarme&rdquo;.
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            </figure><p class="article-text">
        Ese quiebre familiar comenz&oacute; en 2008, cuando Kalinec ley&oacute; por primera vez los testimonios de las v&iacute;ctimas en la causa judicial. Hasta entonces, hab&iacute;a crecido, como ella misma dice, &ldquo;en una burbuja&rdquo;, en colegios cat&oacute;licos donde el 24 de marzo no exist&iacute;a como efem&eacute;ride y donde la figura paterna estaba protegida por el mandato del silencio. &ldquo;Fui a la c&aacute;rcel a preguntarle, con dudas ingenuas, y me encontr&eacute; con un hombre que reivindicaba lo que hab&iacute;a hecho y dec&iacute;a que hab&iacute;a cumplido &oacute;rdenes&rdquo;, record&oacute;. Ese gesto de cuestionamiento marc&oacute; una ruptura &ldquo;imperdonable&rdquo; para su familia.
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, Kalinec construy&oacute; otro camino. En 2017 se encontr&oacute; con otros hijos e hijas de represores y fund&oacute; Historias Desobedientes. En paralelo, escribi&oacute; <em>Llevar&eacute; su nombre</em>, un libro en el que narra su recorrido personal y pol&iacute;tico, y reflexiona sobre lo que llam&oacute; &ldquo;la larga sombra de los genocidas&rdquo;, esa herencia que tambi&eacute;n recae sobre las generaciones siguientes.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, mientras recibe mensajes de v&iacute;ctimas de su padre que se solidarizan con ella y valoran su testimonio como un gesto de reparaci&oacute;n simb&oacute;lica, Kalinec insiste en que la discusi&oacute;n no es solo individual. <strong>&ldquo;La Argentina logr&oacute; algo &uacute;nico a nivel mundial: juzgar a los responsables de cr&iacute;menes de lesa humanidad con todas las garant&iacute;as constitucionales&rdquo;, se&ntilde;al&oacute;. &ldquo;Eso es un piso que hay que defender, auditar y profundizar, especialmente dentro de las fuerzas de seguridad&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Claudia Regina Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/informacion-destino-desaparecidos-analia-kalinec-libertad-condicional-padre_1_12868464.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 23 Dec 2025 20:39:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“Él tiene información sobre el destino de los desaparecidos”: Analía Kalinec tras la libertad condicional de su padre]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Analía Kalinec,Eduardo Kalinec,DDHH]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pacto Parental: la iniciativa de un grupo de padres para retrasar el acceso de sus hijos al celular que abrió el debate]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/pacto-parental-iniciativa-grupo-padres-retrasar-acceso-hijos-celular-abrio-debate_1_12836013.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a13b1b2b-00db-4bf8-9643-800bac1df8a7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pacto Parental: la iniciativa de un grupo de padres para retrasar el acceso de sus hijos al celular que abrió el debate"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En apenas días, un acuerdo entre veinte familias de una escuela de Mendoza se transformó en un movimiento que ya reúne a cientos de padres y busca retrasar el acceso de los chicos al celular y a las redes sociales. Impulsado por la preocupación por la salud mental infantil y el impacto de la hiperconexión, el Pacto Parental crece mientras se abre el debate: ¿sirve para todos? ¿Qué pasa con el uso que le dan los adultos a los dispositivos?
</p></div><p class="article-text">
        Lo que empez&oacute; como una charla entre veinte familias de sexto grado en un colegio privado de Mendoza se convirti&oacute;, en apenas d&iacute;as, en un movimiento que ya re&uacute;ne a cientos de padres y se expande a otras provincias. La propuesta del <strong>Pacto Parental</strong>, un acuerdo para retrasar el acceso de los chicos al celular propio hasta los 13 a&ntilde;os y postergar las redes sociales hasta los 16, busca poner un freno colectivo a la hiperconexi&oacute;n infantil y a sus efectos sobre la salud mental.
    </p><p class="article-text">
        La clave, explican sus impulsores, es que sea un pacto entre adultos para que lo cumpla la mayor&iacute;a y los chicos que no usan celular no queden marginados. Todo comenz&oacute; en el colegio San Nicol&aacute;s, de Mendoza, pero ya trascendi&oacute; los l&iacute;mites de la escuela. Las madres y los padres crearon un grupo de WhatsApp, la web <a href="https://www.pactoparental.org/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">pactoparental.org</a> y un manifiesto que define la propuesta como &ldquo;un compromiso colectivo para acompa&ntilde;arlos, cuidarlos y poner l&iacute;mites en un mundo que empuja a la hiperconexi&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, tras el primer entusiasmo por la propuesta, tambi&eacute;n se abri&oacute; el debate. &iquest;Incluye a todos? &iquest;Qu&eacute; pasa con el uso que hacemos los adultos del celular?
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un acuerdo ante una preocupaci&oacute;n com&uacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        <strong>Ignacio &ldquo;Nacho&rdquo; Castro</strong>, comunicador, publicista y padre de dos adolescentes, fue de los que encendi&oacute; la alarma. &ldquo;No estoy para esperar que el Estado haga algo, de mis hijos me ocupo yo&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; en declaraciones a la prensa. Seg&uacute;n &eacute;l, la industria est&aacute; dise&ntilde;ada para mantener la atenci&oacute;n &ldquo;frita&rdquo; a fuerza de notificaciones y est&iacute;mulos constantes: &ldquo;Nuestros hijos no est&aacute;n capacitados para discernir cu&aacute;ndo es mucho&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La chispa que termin&oacute; de encender el movimiento fue la lectura compartida del libro <em>La generaci&oacute;n ansiosa</em>, del psic&oacute;logo social Jonathan Haidt. &ldquo;El cerebro de un chico menor de trece a&ntilde;os no est&aacute; preparado para la dopamina que libera un celular&rdquo;, resume Castro. Al revisar en el tel&eacute;fono de su hijo de 11 la cantidad de notificaciones diarias, el n&uacute;mero lo dej&oacute; helado: 150 alertas por d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        El acuerdo se sostiene sobre una premisa simple: si no se hace en grupo, no funciona. Las familias lo explican con claridad: la raz&oacute;n por la cual muchos chicos reciben su primer smartphone antes de tiempo no es la necesidad, sino la presi&oacute;n social.
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                La hiperconexión genera daños en la salud mental de los menores                            </span>
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        Los cambios no tardaron en aparecer. Para algunos padres, el impacto fue inmediato. &ldquo;Los chicos inventan juegos nuevos, vuelven a relacionarse. Lo que al principio parece un sacrificio se transforma en una oportunidad&rdquo;, cuenta Castro. Uno de los testimonios que circulan en el grupo lo resume mejor que cualquier estad&iacute;stica: un nene dej&oacute; el celular y, en su lugar, volvi&oacute; a jugar en el club, conoci&oacute; a un vecino y empezaron a jugar al tenis.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La propuesta ya comenz&oacute; a expandirse fuera de Mendoza: se sumaron padres de C&oacute;rdoba, Buenos Aires y otras provincias. La web del Pacto Parental recibe adhesiones a diario.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El debate mendocino no ocurre en el vac&iacute;o. Es uno de los temas del momento. A miles de kil&oacute;metros, <a href="https://www.eldiarioar.com/mundo/millones-adolescentes-australianos-pierden-acceso-redes-sociales-primera-prohibicion-nivel-mundial_1_12832308.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Australia acaba de avanzar en la primera prohibici&oacute;n a nivel mundial del acceso a redes sociales para menores de 16 a&ntilde;os</a>, una medida que oblig&oacute; a plataformas como TikTok, Instagram, Facebook, YouTube o Snapchat a eliminar millones de cuentas pertenecientes a adolescentes. El gobierno australiano argument&oacute; que el impacto de las redes en la salud mental justifica un est&aacute;ndar nacional claro, aun cuando los menores intenten evitar los controles. <a href="https://www.eldiarioar.com/1_c3e98f" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Espa&ntilde;a aspira a aplicar una medida parecida a la australiana en 2026</a>.
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                La clave de poner límites es hacerlo en comunidad                            </span>
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        En nuestro pa&iacute;s, el debate no comenz&oacute; con la iniciativa mendocina. Hace unas semanas, la activista y ex legisladora porte&ntilde;a por el Frente de Todos<a href="https://www.eldiarioar.com/temas/ofelia-fernandez/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Ofelia Fern&aacute;ndez</a> lanz&oacute; un documental de 50 minutos que analiza qu&eacute; le est&aacute; pasando a su generaci&oacute;n. En <em>&iquest;C&oacute;mo ser feliz?</em>, explora c&oacute;mo la hiperconectividad, la presi&oacute;n por estar siempre disponibles y el uso intensivo de redes afectan la salud mental y la calidad de los v&iacute;nculos entre j&oacute;venes.
    </p><p class="article-text">
        La pieza detalla fen&oacute;menos como ansiedad, soledad, dispersi&oacute;n y una constante sensaci&oacute;n de ausencia a pesar de la conexi&oacute;n permanente. Pero no se queda en el diagn&oacute;stico: tambi&eacute;n plantea interrogantes sobre c&oacute;mo recuperar la atenci&oacute;n y el tiempo propio, y qu&eacute; responsabilidad tienen tanto las plataformas como los usuarios. En definitiva, el documental abre un debate sobre qu&eacute; significa el bienestar en la era digital y c&oacute;mo volver a estar verdaderamente presentes.
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            </figure><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Un pacto que incluye a todos?</strong></h2><p class="article-text">
        Pero volviendo al Pacto Parental, para la psicoanalista <strong>Gimena Sozzi</strong> no est&aacute; tan claro que les sirva a todos. &ldquo;Antes que prohibir, es necesario leer qu&eacute; funci&oacute;n tiene ese objeto en cada ni&ntilde;o, en cada familia. Eso no es posible de generalizar, no hay pacto-para-todos que funcione de antemano&rdquo;, asegura.
    </p><p class="article-text">
        Para ella, &ldquo;por supuesto que el uso de dispositivos en los ni&ntilde;os requiere de la regulaci&oacute;n del adulto a cargo&rdquo;, pero en este caso &ldquo;lo que definitivamente convoca la atenci&oacute;n de la noticia no es el uso de dispositivos en los ni&ntilde;os, sino la voracidad de esas familias por los objetos de circulaci&oacute;n com&uacute;n al punto de necesitar prohibirlos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Acaso la prohibici&oacute;n busca tener efecto m&aacute;s en la parentalidad que en los ni&ntilde;os en s&iacute;? &iquest;Acaso un pacto-para-todos acolchona la responsabilidad que ata&ntilde;e al adulto de cada familia?&rdquo;, se pregunta. &ldquo;Si para alg&uacute;n ni&ntilde;o la prohibici&oacute;n ser&aacute; disparador de juegos anal&oacute;gicos, para otro ser&aacute; una convocatoria a la avidez, mientras que a otro le quitar&aacute; su modo de comunicaci&oacute;n singular&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>El consumo problem&aacute;tico de los adultos</strong></h2><p class="article-text">
        De hecho, para muchos padres, el pacto implic&oacute; un desaf&iacute;o doble. Primero, sostener el l&iacute;mite. Y segundo, revisar su propio v&iacute;nculo con el celular. &ldquo;Un d&iacute;a mi hijo me dijo: &lsquo;Vos est&aacute;s todo el d&iacute;a con el tel&eacute;fono&rsquo;. Y ten&iacute;a raz&oacute;n&rdquo;, cuenta Castro. Un pediatra les advirti&oacute; que &ldquo;ning&uacute;n humano deber&iacute;a pasar m&aacute;s de tres horas al d&iacute;a con un celular&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El retiro del smartphone en familias que ya lo hab&iacute;an entregado fue un momento tenso. Hubo l&aacute;grimas, enojo, resistencia. Pero, coinciden, la adaptaci&oacute;n fue sorprendentemente r&aacute;pida. &ldquo;A los cinco minutos est&aacute;n jugando a la pelota&rdquo;, dicen.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Malena</strong>, madre de dos ni&ntilde;as, de 9 y 5 a&ntilde;os, en Buenos Aires, est&aacute; muy entusiasmada con que se est&eacute; instalando el debate. Ella tambi&eacute;n ley&oacute; <em>La generaci&oacute;n ansiosa</em>. &ldquo;Me gener&oacute; un sentido de urgencia muy grande sobre hacer algo en relaci&oacute;n al consumo de pantallas, particularmente el celular, y una preocupaci&oacute;n tambi&eacute;n por todo lo que est&aacute;n mostrando los estudios en relaci&oacute;n a una ca&iacute;da muy abrupta de todos los &iacute;ndices de salud mental en las de las nuevas generaciones, que son las que se criaron con ya 100% en la era de los smartphones&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tambi&eacute;n me motiv&oacute; a m&iacute; a salir de las redes sociales y me impact&oacute; much&iacute;simo enseguida ver c&oacute;mo mejoraba mi salud mental cuando dej&eacute; de entrar a Instagram&rdquo;, a&ntilde;ade. &ldquo;Es impresionante el efecto colateral que tiene en un mont&oacute;n de aspectos de tu vida que no te das cuenta. Desde el consumo, la cantidad de cosas que te quer&eacute;s comprar, c&oacute;mo te ves y c&oacute;mo te sent&iacute;s con vos misma. Hay un mont&oacute;n de efectos muy estudiados por quienes crearon estas redes sociales. No somos conscientes del control que tienen sobre nuestras vidas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Claudia Regina Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/pacto-parental-iniciativa-grupo-padres-retrasar-acceso-hijos-celular-abrio-debate_1_12836013.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Dec 2025 03:02:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pacto Parental: la iniciativa de un grupo de padres para retrasar el acceso de sus hijos al celular que abrió el debate]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud mental,Celulares,Infancias]]></media:keywords>
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