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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Claudia Regina Martínez]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Claudia Regina Martínez]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Lo nuevo de Raly Barrionuevo, la partida del Pato Gentilini, Noelia Sinkunas y más]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/nuevo-raly-barrionuevo-partida-pato-gentilini-noelia-sinkunas_1_13330267.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/de2923f7-c355-49e5-9876-650f3b0acf98_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lo nuevo de Raly Barrionuevo, la partida del Pato Gentilini, Noelia Sinkunas y más"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada dos semanas, un repaso a algunas novedades de la música de raíz de por acá nomás. Hoy, lo nuevo de Raly Barrionuevo, la muerte del Pato Gentilini, una nueva presentación de Noelia Sinkunas y el festival solidario Que No Calle.</p><p class="subtitle">Ediciones anteriores</p></div><p class="article-text">
        La aparici&oacute;n de un nuevo disco del <strong>Raly Barrionuevo</strong> siempre merece atenci&oacute;n. No s&oacute;lo porque se trata de uno de los compositores m&aacute;s relevantes de la canci&oacute;n popular argentina de las &uacute;ltimas tres d&eacute;cadas, sino porque cada uno de sus trabajos suele funcionar como una suerte de term&oacute;metro de los debates, b&uacute;squedas y sensibilidades que atraviesan a la m&uacute;sica de ra&iacute;z. En ese sentido, <em>El camino de Solgo</em>, publicado recientemente y acompa&ntilde;ado por una extensa gira nacional, confirma algo que ya parec&iacute;a una marca de su trayectoria: la decisi&oacute;n de avanzar a contramano de las urgencias del mercado para sostener una obra profundamente ligada a la reflexi&oacute;n, la memoria y la experiencia humana.
    </p><p class="article-text">
        Inspirado en <em>Solgo</em>, relato de <strong>Mar&iacute;a Teresa Andruetto</strong> sobre un artista que decide mantenerse fiel a su propia concepci&oacute;n del arte antes que aceptar privilegios o reconocimientos, el &aacute;lbum encuentra a Barrionuevo en un momento de madurez creativa. Despu&eacute;s de proyectos atravesados por la recuperaci&oacute;n de la memoria familiar y cultural, como <em>1972</em>, y <em>Mujeres caminantes</em>, que comparti&oacute; con un mont&oacute;n de cantorazas y otras m&uacute;sicas, el santiague&ntilde;o afincado en C&oacute;rdoba vuelve a las canciones propias para construir una obra donde conviven la contemplaci&oacute;n, el amor, la amistad, la naturaleza, la infancia y tambi&eacute;n algunas preguntas sobre el presente.
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    </figure><p class="article-text">
        A lo largo de quince composiciones, recupera el pulso de una escritura que siempre se caracteriz&oacute; por transformar experiencias personales en relatos capaces de interpelar a otros. Hay algo profundamente &iacute;ntimo en estas canciones, pero tambi&eacute;n una voluntad de compartir esa intimidad. Como ocurre en sus mejores trabajos, la emoci&oacute;n nunca aparece forzada ni subordinada a una idea de impacto inmediato: surge de manera org&aacute;nica, sostenida por melod&iacute;as que parecen encontrar naturalmente el lugar exacto donde apoyarse.
    </p><p class="article-text">
        Musicalmente, <em>El camino de Solgo</em> se mueve entre la austeridad y el refinamiento. Las guitarras contin&uacute;an ocupando un lugar central, aunque el repertorio se expande con arreglos de cuerdas, vientos y percusiones que enriquecen la propuesta sin alterar su esencia. La participaci&oacute;n del guitarrista salte&ntilde;o Juan Jos&eacute; &ldquo;Colo&rdquo; Vasconcellos aporta nuevos matices a un universo sonoro reconocible, mientras que la presencia del trovador cubano <strong>Silvio Rodr&iacute;guez</strong> en &ldquo;Hasta el fin&rdquo; funciona como el encuentro entre dos artistas que entienden la canci&oacute;n como una herramienta de pensamiento y de sensibilidad.
    </p><p class="article-text">
        La publicaci&oacute;n del disco coincide adem&aacute;s con una extensa gira nacional que lo llevar&aacute; por C&oacute;rdoba, Santiago del Estero, Santa Fe, Mendoza, La Rioja, San Juan, Buenos Aires, la Patagonia, Uruguay y la Ciudad de Buenos Aires, a donde llegar&aacute; reci&eacute;n el 23 de noviembre. Un recorrido que parece reafirmar una caracter&iacute;stica fundamental de su trayectoria: la construcci&oacute;n paciente de una relaci&oacute;n directa con el p&uacute;blico, lejos de las modas pasajeras y sostenida por a&ntilde;os de encuentros sobre escenarios de todo el pa&iacute;s.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Pato Gentilini y un legado inmenso</strong></h2><p class="article-text">
        La muerte este 17 de junio de <strong>Luis V&iacute;ctor &ldquo;Pato&rdquo; Gentilini</strong> obliga a volver la mirada hacia una de las figuras m&aacute;s importantes y menos difundidas de la m&uacute;sica popular argentina. Nacido en Catamarca en 1931 y radicado desde joven en Tucum&aacute;n, desarroll&oacute; una obra monumental como compositor, pianista, guitarrista, arreglador y director de proyectos vocales e instrumentales.
    </p><p class="article-text">
        Su nombre aparece asociado a grupos fundamentales como Huayna Sumaj, La Salamanca o Matamba, pero su influencia excede ampliamente esas experiencias. A lo largo de d&eacute;cadas construy&oacute; un repertorio de m&aacute;s de un centenar de obras que atraviesan zambas, chacareras, huaynos, vidalas, milongas y tangos, configurando una de las producciones m&aacute;s originales surgidas del norte argentino.
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        La importancia de Gentilini no radica &uacute;nicamente en la cantidad o la calidad de sus composiciones. Tambi&eacute;n fue un creador que entendi&oacute; la m&uacute;sica como una tarea colectiva. Sus arreglos, sus trabajos corales y su permanente di&aacute;logo con poetas y letristas contribuyeron a enriquecer el lenguaje de la canci&oacute;n popular desde una perspectiva profundamente comprometida con la identidad cultural de la regi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por eso no sorprende que artistas de distintas generaciones hayan encontrado inspiraci&oacute;n en su obra. Mercedes Sosa, Los Trovadores del Norte, Lorena Astudillo, Nadia Larcher y numerosos int&eacute;rpretes incorporaron sus canciones a sus repertorios. Tampoco resulta casual que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os haya surgido el Proyecto PATO, una experiencia integrada por Nadia Larcher, Lucas Pierro, Patricio G&oacute;mez Saavedra, Nicol&aacute;s Fern&aacute;ndez y Gustavo Chenu, dedicada a explorar y difundir su cancionero, que se extendi&oacute; entre 2015 y 2021, m&aacute;s o menos.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Noelia Sinkunas sigue presentando &ldquo;Las cuatro estaciones&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        El presente de <strong>Noelia Sinkunas</strong> muestra hasta qu&eacute; punto las nuevas generaciones est&aacute;n reformulando las tradiciones sin romper el v&iacute;nculo con ellas. Pianista, compositora, improvisadora y gestora cultural, se convirti&oacute; en una de las m&uacute;sicas m&aacute;s inquietas y vers&aacute;tiles de su generaci&oacute;n. Su recorrido atraviesa el tango, el folklore, el jazz, la m&uacute;sica contempor&aacute;nea y m&uacute;ltiples experiencias colectivas que desaf&iacute;an cualquier intento de clasificaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Su nuevo trabajo, <em>Las cuatro estaciones</em>, constituye un paso singular dentro de esa trayectoria. Se trata de su primer &aacute;lbum de piano solo completamente improvisado, una obra grabada sobre un piano centenario que perteneci&oacute; a la familia de Sebasti&aacute;n Piana y que hoy ocupa un lugar central en su vida art&iacute;stica.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto dialoga con las estaciones ferroviarias del &aacute;rea metropolitana, con la experiencia cotidiana del viaje y con la idea de los territorios como espacios de encuentro. Pero tambi&eacute;n propone una reflexi&oacute;n sobre la improvisaci&oacute;n, el error y la vulnerabilidad. 
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        Lo interesante es que Sinkunas no entiende la exploraci&oacute;n como un gesto individualista. Por el contrario, gran parte de su trabajo se desarrolla en espacios colectivos, festivales autogestivos y proyectos colaborativos. As&iacute;, sigue con sus proyectos con Nico Sor&iacute;n, Cucuza Castiello y varios m&aacute;s. Ojal&aacute; vuelva tambi&eacute;n con Flamam&eacute;, el proyecto que integra con Flor Bobadilla Oliva, Milagros Caliva y Bel&eacute;n L&oacute;pez. Esta columna se declara fan de ese grupo.
    </p><p class="article-text">
        La reciente reapertura de Uni&oacute;n y Perseverancia, el espacio cultural familiar que impulsa en Berisso, constituye otro ejemplo de una pr&aacute;ctica art&iacute;stica que no separa creaci&oacute;n, comunidad y trabajo cultural. Despu&eacute;s de una extensa gira europea, Sinkunas se presenta el 8 de julio en Galp&oacute;n B con invitado sorpresa.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h2 class="article-text"><strong>Vuelve el festival solidario &ldquo;Que No Calle&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        La dimensi&oacute;n comunitaria de la m&uacute;sica popular tendr&aacute; una nueva expresi&oacute;n el pr&oacute;ximo 9 de julio con una nueva edici&oacute;n de <a href="https://www.instagram.com/que_no_calle/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Que No Calle</a>, el festival solidario que homenajea a Mercedes Sosa y re&uacute;ne a decenas de centros culturales, organizaciones barriales y artistas de la Ciudad de Buenos Aires.
    </p><p class="article-text">
        La propuesta combina conciertos, lecturas, ferias y actividades culturales con una campa&ntilde;a de recolecci&oacute;n de ropa de abrigo, frazadas, alimentos y elementos de primera necesidad destinados a personas en situaci&oacute;n de calle. Se trata de una iniciativa que logr&oacute; consolidarse a partir de una idea sencilla pero poderosa: utilizar la cultura como herramienta de encuentro y solidaridad.
    </p><p class="article-text">
        Cada a&ntilde;o, distintos espacios culturales abren sus puertas de manera simult&aacute;nea para recibir donaciones y ofrecer actividades art&iacute;sticas. La convocatoria recupera una tradici&oacute;n profundamente arraigada en la historia de la cultura popular argentina, donde el arte no aparece separado de la realidad social sino como una forma de intervenir en ella.
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            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/DZr9LrRtjPU/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/reel/DZr9LrRtjPU/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; 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font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; border-bottom: 2px solid transparent; transform: translateX(16px) translateY(-4px) rotate(30deg)"></div></div><div style="margin-left: auto;"> <div style=" width: 0px; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-right: 8px solid transparent; transform: translateY(16px);"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; flex-grow: 0; height: 12px; width: 16px; transform: translateY(-4px);"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-left: 8px solid transparent; transform: translateY(-4px) translateX(8px);"></div></div></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center; margin-bottom: 24px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 224px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 144px;"></div></div></a><p style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; line-height:17px; margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/reel/DZr9LrRtjPU/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida de #QUENOCALLE (@que_no_calle)</a></p></div></blockquote>
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    </figure><p class="article-text">
        La elecci&oacute;n de <strong>Mercedes Sosa</strong> como figura inspiradora resulta particularmente significativa. Su trayectoria encarn&oacute; como pocas la posibilidad de articular excelencia art&iacute;stica, compromiso social y vocaci&oacute;n colectiva. Que No Calle retoma ese legado y lo proyecta hacia el presente, demostrando que las canciones tambi&eacute;n pueden convertirse en un puente entre quienes crean, quienes escuchan y quienes necesitan ayuda.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Yapa: Homenaje a Carnota</strong></h2><p class="article-text">
        Esto es del a&ntilde;o pasado, pero como no tuvo mucha difusi&oacute;n, me atrevo a acerc&aacute;rselos en esta columna. <strong>Lito Vitale</strong>, al que queremos mucho por todo lo que hace por nuestra m&uacute;sica, convoc&oacute; a una serie de musicazos para homenajear al gran <strong>Ra&uacute;l Carnota</strong> a diez a&ntilde;os de su fallecimiento. Se grab&oacute; en vivo en el Margarita Xirgu y participaron Juan Quintero, Peteco Carabajal, Teresa Parodi, Liliana Vitale, Luna Monti, Franco Luciani, Nadia Larcher y Bruja Salguero, entre otros.
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute;n los videos en YouTube. Son exquisitos. Les dejo algunos:
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Bueno, hasta aqu&iacute; llegamos hoy. Gracias por leer. Que disfruten. &iexcl;Hasta dentro de dos semanas!
    </p><p class="article-text">
        <em>(*) &ldquo;Ra&iacute;ces&rdquo; fue un programa radial dedicado a la m&uacute;sica de ra&iacute;z de Argentina y Latinoam&eacute;rica que la periodista entrerriana Blanca R&eacute;bori condujo durante m&aacute;s de 30 a&ntilde;os en diferentes emisoras. Titulamos esta columna con ese nombre en homenaje a su labor.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Claudia Regina Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/nuevo-raly-barrionuevo-partida-pato-gentilini-noelia-sinkunas_1_13330267.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 25 Jun 2026 08:24:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lo nuevo de Raly Barrionuevo, la partida del Pato Gentilini, Noelia Sinkunas y más]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Raly Barrionuevo,Mercedes Sosa,Noelia Sinkunas,Raíces]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tremor presenta "Takuy": veinte años de búsqueda entre el folklore, la electrónica y el arte de permanecer]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/tremor-presenta-takuy-veinte-anos-busqueda-folclore-electronica-arte-permanecer_1_13308300.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e01246a6-90a3-4422-bdad-b419fe19319b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1145399.jpg" width="1982" height="1115" alt="Tremor presenta &quot;Takuy&quot;: veinte años de búsqueda entre el folklore, la electrónica y el arte de permanecer"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este sábado 20 de junio, el trío presentará oficialmente su nuevo disco en Galpón B, junto a Ignacia, Lucy Patané y una puesta audiovisual especialmente pensada para celebrar una nueva etapa de una de las experiencias más singulares de la música argentina contemporánea.</p></div><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de m&aacute;s de dos d&eacute;cadas explorando los cruces posibles entre las m&uacute;sicas de ra&iacute;z latinoamericanas, la experimentaci&oacute;n electr&oacute;nica y la percusi&oacute;n ritual, Tremor vuelve a abrir una nueva puerta. <strong>El s&aacute;bado 20 de junio, el grupo integrado por Leonardo Martinelli, Camilo Carabajal y Alex Musatov presentar&aacute; oficialmente </strong><em><strong>Takuy</strong></em><strong> en Galp&oacute;n B</strong>, en una fecha que tendr&aacute; como invitadas a Ignacia y Lucy Patan&eacute;, dos de las artistas que participaron del &aacute;lbum, adem&aacute;s de las visuales de Rosario Mur&uacute;a y la intervenci&oacute;n de Ch Respira como maestro de ceremonias.
    </p><p class="article-text">
        Editado por ZZK Records y disponible desde mayo en plataformas digitales, <em>Takuy</em> marca un nuevo cap&iacute;tulo para una banda que desde principios de los a&ntilde;os 2000 viene construyendo un lenguaje propio, dif&iacute;cil de encasillar y todav&iacute;a m&aacute;s dif&iacute;cil de imitar. Folklore, electr&oacute;nica, psicodelia, texturas ac&uacute;sticas, instrumentos ancestrales, procesamiento digital y ritmos provenientes de distintos territorios conviven en una obra que parece moverse constantemente entre el pasado y el futuro.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Tremor presenta &quot;Takuy&quot; este sábado 20 en Galpón B                            </span>
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        El t&iacute;tulo elegido resume buena parte de ese recorrido. &ldquo;Takuy&rdquo; es una palabra quechua que puede traducirse tanto como &ldquo;mezclar&rdquo; como &ldquo;permanecer&rdquo;. Y para Martinelli, ambas acepciones funcionan como una declaraci&oacute;n de principios.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Siempre fue una palabra que me gust&oacute;. La parte de la mezcla ca&iacute;a como anillo al dedo porque la propuesta de Tremor tiene que ver con eso. Si bien siempre est&aacute; la ra&iacute;z latinoamericana, el folklore y la electr&oacute;nica, cuando uno escucha los temas hay referencias de muchas partes del mundo: melod&iacute;as balc&aacute;nicas, cosas africanas, &aacute;rabes, hind&uacute;es, elementos del rock y hasta del ruidismo&rdquo;, explica a <strong>elDiarioAR</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Pero hay otra dimensi&oacute;n del t&eacute;rmino que lo interpela especialmente. &ldquo;Habla de permanecer, de habitar, de existir. Estos &uacute;ltimos a&ntilde;os la banda atraves&oacute; transformaciones importantes y para nosotros, que hacemos una m&uacute;sica instrumental, con una personalidad bastante particular y alejada de las tendencias, tambi&eacute;n hab&iacute;a algo emotivo en seguir estando. En seguir permaneciendo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La referencia apunta a los cambios internos que atraves&oacute; el grupo en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. El proceso de creaci&oacute;n del disco comenz&oacute; antes de la pandemia con la formaci&oacute;n integrada por Martinelli, Carabajal y <strong>Gerardo Fares</strong>. Con el tiempo, Fares dej&oacute; el proyecto y su lugar fue ocupado por el violinista Alex Musatov, cuya llegada termin&oacute; modificando profundamente la din&aacute;mica de la banda.
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        &ldquo;Volvimos a ser un tr&iacute;o, pero otro tr&iacute;o&rdquo;, resume Martinelli. &ldquo;Los cambios te aniquilan o te potencian. Por suerte, en nuestro caso potenciaron el proyecto. Acabamos de volver de una gira por Europa y estamos muy felices con lo que est&aacute; pasando&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La incorporaci&oacute;n de Musatov naci&oacute; a partir de otro proyecto fundamental en la actualidad de Martinelli: su trabajo junto a la legendaria cantora boliviana <strong>Luzmila Carpio</strong>, de quien Tremor es actualmente banda estable.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo conoc&iacute; grabando el &uacute;ltimo disco de Luzmila. Yo estaba haciendo los arreglos y quer&iacute;a incorporar cuerdas. Lo invit&eacute; a grabar y pegamos una onda medio m&aacute;gica r&aacute;pidamente&rdquo;, recuerda. &ldquo;Despu&eacute;s empezamos a trabajar juntos en otras cosas, nos hicimos amigos y sent&iacute; que era alguien que pod&iacute;a encajar muy bien en Tremor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La llegada del violinista aport&oacute; una nueva paleta t&iacute;mbrica y tambi&eacute;n una renovaci&oacute;n creativa. &ldquo;Cuando aparece una persona nueva pasan muchas cosas. Est&aacute; lo humano, pero tambi&eacute;n est&aacute; esa comunicaci&oacute;n no verbal que ocurre en la m&uacute;sica. Todav&iacute;a hoy siento que seguimos descubriendo cosas. Cada show es mejor que el anterior porque seguimos encontrando lugares donde potenciarnos mutuamente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esa expansi&oacute;n sonora puede escucharse con claridad en <em>Takuy</em>, quiz&aacute;s el disco m&aacute;s mel&oacute;dico y psicod&eacute;lico de Tremor. Violines, aer&oacute;fonos, sachaguitarras, quenas, sikus y otros instrumentos ac&uacute;sticos ampl&iacute;an un universo que hist&oacute;ricamente se construy&oacute; a partir del di&aacute;logo entre la tradici&oacute;n y la tecnolog&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Para Martinelli, sin embargo, el punto de partida no suele ser un g&eacute;nero ni una f&oacute;rmula determinada.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No hay una manera de componer. Algunos temas nacen de una melod&iacute;a, de algo espont&aacute;neo. Pero otras veces primero aparece una idea, un escenario. Como pensar qu&eacute; pasar&iacute;a si un instrumento africano conviviera con determinada r&iacute;tmica folkl&oacute;rica. Muchas veces el proceso tiene que ver con explorar territorios que todav&iacute;a no conocemos&rdquo;.
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            <span class="title">
                Tremor, entre mezclar y permanecer                            </span>
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        Ese impulso exploratorio atraviesa todo el &aacute;lbum. Las influencias afroperuanas, rioplatenses, colombianas, brasile&ntilde;as y argentinas dialogan con referencias provenientes de distintos rincones del mundo para construir una geograf&iacute;a imaginaria que, sin embargo, nunca pierde su anclaje latinoamericano.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si simplemente hiciera lo que me sale naturalmente, todo ser&iacute;a m&aacute;s aburrido&rdquo;, admite entre risas. &ldquo;Uno tiene lugares comunes, una especie de memoria muscular. Entonces intento forzarme a buscar escenarios nuevos para la banda&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las colaboraciones presentes en el disco surgieron tambi&eacute;n desde esa l&oacute;gica org&aacute;nica. Lejos de la din&aacute;mica de los featuring pensados para multiplicar reproducciones o visibilidad, las participaciones de <strong>Ignacia, Lucy Patan&eacute; y Santiago V&aacute;zquez</strong> nacieron de afinidades art&iacute;sticas y encuentros concretos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es una &eacute;poca donde parece que hay que tener invitados s&iacute; o s&iacute;, pero nunca me interes&oacute; pensar a qui&eacute;n convocar por una cuesti&oacute;n comercial&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Con Ignacia, la conexi&oacute;n apareci&oacute; cuando Martinelli termin&oacute; la base instrumental de &ldquo;&Aacute;nima Digital&rdquo;. &ldquo;Escuch&eacute; el tema y sent&iacute; que era para su voz. Ella conoc&iacute;a la banda, le gustaba lo que hac&iacute;amos y cuando se lo propuse se cop&oacute; enseguida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Algo similar ocurri&oacute; con Lucy Patan&eacute;. &ldquo;Primero apareci&oacute; la m&uacute;sica instrumental y despu&eacute;s su voz empez&oacute; a rondarme la cabeza. Nos juntamos en el estudio, charlamos algunas horas sobre la idea de la canci&oacute;n y as&iacute; termin&oacute; naciendo el tema&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La dificultad para definir la m&uacute;sica de Tremor ha acompa&ntilde;ado al grupo desde sus comienzos. Folktr&oacute;nica, folklore digital, electr&oacute;nica de ra&iacute;z, electr&oacute;nica org&aacute;nica. Las etiquetas fueron cambiando con los a&ntilde;os, aunque ninguna parece alcanzar del todo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Al principio me enojaba mucho porque ninguna me gustaba&rdquo;, reconoce Martinelli. &ldquo;Despu&eacute;s entend&iacute; que las etiquetas sirven para que alguien se haga una idea r&aacute;pida. Pero la verdad es que sigo sin saber qu&eacute; responder cuando me preguntan qu&eacute; m&uacute;sica hacemos. Veinte a&ntilde;os despu&eacute;s todav&iacute;a no lo resolv&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s porque Tremor nunca busc&oacute; construir un estilo reconocible en t&eacute;rminos convencionales. Su identidad parece estar justamente en ese movimiento constante, en la mezcla permanente, en la voluntad de evitar la repetici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos interesa movernos en un territorio donde el g&eacute;nero deja de ser una referencia fija&rdquo;, sostiene.
    </p><p class="article-text">
        La presentaci&oacute;n de <em>Takuy</em> llegar&aacute; adem&aacute;s despu&eacute;s de una reciente gira europea que llev&oacute; al grupo por ciudades como Barcelona, Madrid, Berl&iacute;n, Viena y Copenhague. Una experiencia que confirm&oacute; el buen momento creativo que atraviesa la banda y que funcion&oacute; como preparaci&oacute;n para este reencuentro con el p&uacute;blico local.
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    </figure><p class="article-text">
        <strong>El concierto en Galp&oacute;n B ser&aacute; tambi&eacute;n una edici&oacute;n especial de Caracol, la fiesta que Tremor organiza junto a Villa Diamante como espacio de encuentro para m&uacute;sicas experimentales, cruces inesperados e improvisaciones.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Queremos que sea una especie de casa propia, un lugar donde pasen cosas que no sabemos exactamente c&oacute;mo van a terminar sucediendo&rdquo;, explica Martinelli.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de veinte a&ntilde;os de trayectoria, <em>Takuy</em> encuentra a Tremor en un punto singular: con una historia consolidada detr&aacute;s, pero todav&iacute;a impulsado por la curiosidad. Mezclar y permanecer. Dos verbos que podr&iacute;an parecer opuestos y que, en el universo del grupo, terminan funcionando como una misma idea. La de seguir explorando sin dejar de ser quienes son.
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Claudia Regina Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/tremor-presenta-takuy-veinte-anos-busqueda-folclore-electronica-arte-permanecer_1_13308300.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 Jun 2026 11:57:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tremor presenta "Takuy": veinte años de búsqueda entre el folklore, la electrónica y el arte de permanecer]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Tremor,Música]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Andrés Pilar, Valen Bonetto, Nadia Larcher y el homenaje de los músicos del folklore al Indio Solari]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/andres-pilar-valen-bonetto-nadia-larcher-homenaje-musicos-folklore-indio-solari_1_13294323.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b297eb1e-bdfd-4093-ba72-1577562d3205_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Andrés Pilar, Valen Bonetto, Nadia Larcher y el homenaje de los músicos del folklore al Indio Solari"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada dos semanas, un repaso a algunas novedades de la música de raíz de por acá nomás. Hoy, Andrés Pilar, Valen Bonetto, Nadia Larcher, la despedida del Indio, peñas y un libro sobre Armando Tejada Gómez.</p></div><p class="article-text">
        Mientras las plataformas aceleran los consumos y los algoritmos nos muestran novedades cada vez m&aacute;s ef&iacute;meras, la m&uacute;sica de ra&iacute;z contin&uacute;a construyendo otros tiempos. Buenos Aires tendr&aacute; esta semana una agenda atravesada por conciertos &iacute;ntimos, nuevas canciones, pe&ntilde;as y celebraciones de la memoria colectiva, con artistas que dialogan con la tradici&oacute;n desde perspectivas muy diversas.
    </p><p class="article-text">
        Empiezo hoy con <strong>Andr&eacute;s Pilar</strong>, porque lo considero uno de los m&uacute;sicos m&aacute;s importantes que tenemos. No solo porque es un brillante compositor y pianista, sino porque recupera, re&uacute;ne, arregla, produce y forma. Disc&iacute;pulo de <strong>Hilda Herrera</strong>, fundador y director musical de <strong>Don Olimpio</strong>, integrante del <strong>Tr&iacute;o Patio</strong> junto a Juan Quintero y Santiago Segret, y actual director de la Licenciatura en M&uacute;sica Argentina de la Universidad Nacional de San Mart&iacute;n, Pilar construy&oacute; una trayectoria impresionante.
    </p><p class="article-text">
        Su aporte a la m&uacute;sica argentina es m&uacute;ltiple y fundamental. No se podr&iacute;a entender el folklore de los &uacute;ltimos 15 a&ntilde;os sin Pilar. Fue tambi&eacute;n de los primeros que rindi&oacute; homenaje al Indio Solari tras su partida el viernes pasado. Porque Pilar claramente entiende qu&eacute; es la m&uacute;sica popular y, como el l&iacute;der de Los Redondos y Atahualpa Yupanqui, va detr&aacute;s de la m&aacute;xima que dice que &ldquo;al pueblo hay que darle lo que se merece, o sea, lo mejor&rdquo; (cito de memoria). Les dejo por ac&aacute; su versi&oacute;n de &ldquo;El pibe de los astilleros&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/DZX-1YLhwWr/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/reel/DZX-1YLhwWr/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; border-bottom: 2px solid transparent; transform: translateX(16px) translateY(-4px) rotate(30deg)"></div></div><div style="margin-left: auto;"> <div style=" width: 0px; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-right: 8px solid transparent; transform: translateY(16px);"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; flex-grow: 0; height: 12px; width: 16px; transform: translateY(-4px);"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-left: 8px solid transparent; transform: translateY(-4px) translateX(8px);"></div></div></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center; margin-bottom: 24px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 224px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 144px;"></div></div></a><p style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; line-height:17px; margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/reel/DZX-1YLhwWr/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida de Andrés Pilar (@andrespilar_)</a></p></div></blockquote>
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    </figure><p class="article-text">
        Este s&aacute;bado 13 Pilar ofrecer&aacute; uno de esos escasos conciertos de piano solo en el que &eacute;l defini&oacute; como &ldquo;uno de los pianos m&aacute;s lindos de Buenos Aires&rdquo;. Lo har&aacute; en Divo Sound Rec desde las 20. Ser&aacute; un recital sin amplificaci&oacute;n ni cables. &ldquo;El piano, ustedes y yo&rdquo;. No se lo pierdan.
    </p><p class="article-text">
        Ac&aacute; les dejo su maravilloso disco <em>Danza</em>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h2 class="article-text"><strong>Valen Bonetto: ampliar las fronteras del folklore</strong></h2><p class="article-text">
        Y dentro de las nuev&iacute;simas generaciones que est&aacute;n redefiniendo la m&uacute;sica de ra&iacute;z aparece con fuerza la figura del artista travesti (as&iacute; le gusta que lo definan) <strong>Valen Bonetto</strong>. El cordob&eacute;s, que es adem&aacute;s uno de los integrantes de Duratierra, presentar&aacute; hoy su disco <em>Mientras aclara</em> en JJ Circuito Cultural, una obra donde la canci&oacute;n folkl&oacute;rica se cruza con experiencias personales, memorias familiares y una mirada pol&iacute;tica sobre el presente.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        Bonetto forma parte de una camada de m&uacute;sicos que habita el folklore desde identidades y sensibilidades hist&oacute;ricamente poco representadas dentro del g&eacute;nero. En <em>Mientras aclara</em>, esa b&uacute;squeda aparece plasmada en siete canciones de sonoridad austera, donde lo &iacute;ntimo se vuelve colectivo. 
    </p><p class="article-text">
        Y, atenci&oacute;n, porque la entrada es la gorra. &ldquo;Entiendo que mi p&uacute;blico es uno de los m&aacute;s afectados por las pol&iacute;ticas de la derecha&rdquo;, sostuvo el m&uacute;sico. Para &eacute;l, generar espacios de encuentro para las disidencias dentro de la m&uacute;sica popular constituye tambi&eacute;n una intervenci&oacute;n cultural y pol&iacute;tica. Lejos de romper con la tradici&oacute;n, su propuesta busca expandirla.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Nadia Larcher y una experiencia ritual</strong></h2><p class="article-text">
        Otra de las citas imperdibles de la semana ser&aacute; la presentaci&oacute;n de <em>Trece</em>, la obra conceptual de Nadia Larcher que podr&aacute; disfrutarse el s&aacute;bado 13 en Giuffra 371. La cantante nacida en Andalgal&aacute;, Catamarca, como ya lo dijimos en esta columna (y lo repetiremos infinidad de veces) es una de las voces m&aacute;s reconocidas de la renovaci&oacute;n del folklore argentino y una artista fundamental para comprender los cruces entre tradici&oacute;n, experimentaci&oacute;n y creaci&oacute;n contempor&aacute;nea.
    </p><p class="article-text">
        Integrante de proyectos emblem&aacute;ticos como Don Olimpio (s&iacute;, con Andr&eacute;s Pilar, con el que adem&aacute;s grab&oacute; el disco<em> </em><a href="https://open.spotify.com/intl-es/album/2LUTkdol1BauYJ0VwIJFan" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Amor y conocimiento</em></a><em>)</em>, Nadia viene desarrollando desde hace a&ntilde;os un trabajo que dialoga con las m&uacute;sicas ancestrales, la oralidad y los territorios culturales del noroeste argentino. En <em>Trece</em> asume adem&aacute;s un lugar central como compositora. La obra surge de una reconexi&oacute;n con los ciclos lunares y est&aacute; construida a partir de trece canciones que representan distintos momentos de un recorrido vital atravesado por la transformaci&oacute;n, la muerte y el renacimiento.
    </p><p class="article-text">
        Con una puesta minimalista integrada por una guitarra, un c&iacute;rculo de lunas y las canciones como protagonistas, la propuesta invita a una escucha profunda. La propia artista define a <em>Trece</em> como una &ldquo;obra-ritual&rdquo;, un trabajo que marca un momento decisivo en su camino creativo y que propone recuperar la conexi&oacute;n con los ciclos naturales en tiempos de aceleraci&oacute;n permanente. Y m&aacute;s no se puede contar porque hay que vivir la experiencia en carne propia.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El Indio sigue sonando</strong></h2><p class="article-text">
        La muerte del Indio Solari tambi&eacute;n dej&oacute; su huella en otros m&uacute;sicos del folklore. Me gust&oacute; ver c&oacute;mo iban subiendo temas a sus redes. <strong>Micaela Vita</strong> cant&oacute; una desgarradora versi&oacute;n de &ldquo;Todo un palo&rdquo; en el recital de <strong>Duratierra </strong>en Rosario el mismo viernes 5. <strong>Cecilia Zabala</strong> grab&oacute; junto a su hijo &ldquo;Juguetes perdidos&rdquo;; <strong>Raly Barrionuevo</strong> revisit&oacute; &ldquo;Flight 956&rdquo;, mientras que <strong>Clara Cantore</strong> eligi&oacute; &ldquo;Bebamos de las copas lindas&rdquo;. Distintas generaciones y est&eacute;ticas encontraron en esas canciones un lenguaje com&uacute;n para despedir a una de las figuras m&aacute;s influyentes de la m&uacute;sica argentina.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/DZVSAmrOLx5/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/reel/DZVSAmrOLx5/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; border-bottom: 2px solid transparent; transform: translateX(16px) translateY(-4px) rotate(30deg)"></div></div><div style="margin-left: auto;"> <div style=" width: 0px; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-right: 8px solid transparent; transform: translateY(16px);"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; flex-grow: 0; height: 12px; width: 16px; transform: translateY(-4px);"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-left: 8px solid transparent; transform: translateY(-4px) translateX(8px);"></div></div></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center; margin-bottom: 24px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 224px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 144px;"></div></div></a><p style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; line-height:17px; margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/reel/DZVSAmrOLx5/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida de Clara Cantore (@clara.cantore)</a></p></div></blockquote>
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    </figure><h2 class="article-text"><strong>Pe&ntilde;as para encontrarse</strong></h2><p class="article-text">
        Para conjurar tanto dolor, hay que juntarse. Y qu&eacute; mejor que las pe&ntilde;as, que proliferan cada vez m&aacute;s en esta ciudad y las hay para todos los gustos. El s&aacute;bado se realizar&aacute; la <strong>Pe&ntilde;a La Juana Azurduy</strong> en el Espacio Cultural Encuentro San Crist&oacute;bal, con las actuaciones de<strong> Laura Albarrac&iacute;n, Claudio Sosa y Mar&iacute;a y Cosecha </strong>(&iexcl;qu&eacute; lujo). La propuesta busca recuperar el esp&iacute;ritu de aquellas pe&ntilde;as que marcaron la escena porte&ntilde;a desde comienzos de los a&ntilde;os 2000, como La Eulogia, La del Colorado, El Desalmadero o La Paila, lugares donde la m&uacute;sica popular encontr&oacute; &aacute;mbitos de creaci&oacute;n, intercambio y resistencia cultural.
    </p><p class="article-text">
        Ese mismo d&iacute;a, Casa Brandon, el punto de encuentro por excelencia de la cultura queer en Buenos Aires, recibir&aacute; la segunda edici&oacute;n de la <strong>Rueda de Folklore</strong>, una iniciativa que combina danza, canto y participaci&oacute;n colectiva. Con una clase inicial a cargo de Alejandra Cernik y una ronda musical coordinada por <strong>Pato Molina, Tomi Llancafil y Alina Farah</strong>, la propuesta suma como invitados a Yacar&eacute; Manso y Tom&aacute;s Mutio. La consigna es sencilla y potente: volver a reunirse alrededor de las canciones.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La yapa: Tejada G&oacute;mez para las nuevas generaciones</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        La semana dej&oacute; una noticia importante para la preservaci&oacute;n del patrimonio cultural argentino. El Instituto Nacional de la M&uacute;sica (Inamu) y la Subsecretar&iacute;a de Cultura de Mendoza presentaron <em>Tonada grande. Obra de Armando Tejada G&oacute;mez</em>, un libro que re&uacute;ne partituras, canciones, testimonios y materiales in&eacute;ditos dedicados a una de las figuras fundamentales de la poes&iacute;a y la canci&oacute;n latinoamericana.
    </p><p class="article-text">
        La publicaci&oacute;n incluye 28 partituras, un cancionero con obras emblem&aacute;ticas como &ldquo;Canci&oacute;n con todos&rdquo;, &ldquo;Canci&oacute;n de las simples cosas&rdquo; y &ldquo;Canci&oacute;n para un ni&ntilde;o en la calle&rdquo;, adem&aacute;s de ensayos y textos de artistas e investigadores. Pensado como material de consulta para m&uacute;sicos, docentes y estudiantes, el volumen busca acercar el legado de Tejada G&oacute;mez a nuevas generaciones. 
    </p><p class="article-text">
        Hay textos, testimonios y aportes de Perla Aguirre, Pancho Cabral, Mart&iacute;n Castro, Chacho Echenique, Walter Gazzo, Santiago Giordano, Ramiro Gonz&aacute;lez, Ariel Gravano, V&iacute;ctor Heredia, Julio Lacarra, Silvia Majul, Araceli Matus, Oscar Motta, Teresa Parodi, Gabriel Plaza, Suna Rocha, Dami&aacute;n S&aacute;nchez, Daniel Talquenca y Ra&uacute;l Alberto Vigini, entre otras personas vinculadas a la obra de Tejada G&oacute;mez. Se puede descargar gratis <a href="https://drive.google.com/file/d/1-p7jw_KCWYUW0753PULR9_YHPjUw1JBE/view" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">ac&aacute;</a>.
    </p><p class="article-text">
        Bueno, hasta aqu&iacute; llegamos hoy. Gracias por leer. Que disfruten. &iexcl;Hasta dentro de dos semanas!
    </p><p class="article-text">
        <em>(*) &ldquo;Ra&iacute;ces&rdquo; fue un programa radial dedicado a la m&uacute;sica de ra&iacute;z de Argentina y Latinoam&eacute;rica que la periodista entrerriana Blanca R&eacute;bori condujo durante m&aacute;s de 30 a&ntilde;os en diferentes emisoras. Titulamos esta columna con ese nombre en homenaje a su labor.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Claudia Regina Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/andres-pilar-valen-bonetto-nadia-larcher-homenaje-musicos-folklore-indio-solari_1_13294323.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Jun 2026 12:47:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Andrés Pilar, Valen Bonetto, Nadia Larcher y el homenaje de los músicos del folklore al Indio Solari]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Raíces,Folklore,Andrés Pilar,Nadia Larcher,Valen Bonetto]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Once años después, una multitud volvió a las calles para decir "basta de matarnos"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/multitud-volvio-calles-basta-de-matarnos_1_13273624.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f74a0de9-5eb7-47e6-a52a-500c6922d0d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Once años después, una multitud volvió a las calles para decir &quot;basta de matarnos&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con emoción, bronca y una fuerte reivindicación de la presencia en las calles, una multitud volvió a movilizarse frente al Congreso. El reclamo de justicia por los recientes femicidios atravesó una jornada marcada por la defensa de los derechos conquistados y las críticas al ajuste sobre las políticas de género.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Es sumamente importante venir porque los femicidios que pasaron pudieron haberse evitado y la Justicia no est&aacute; actuando. Me preocupa que el d&iacute;a de ma&ntilde;ana esa mujer sea mi hermana, mi prima o mis amigas. Creo que todas las mujeres argentinas conocemos a alguien que sufri&oacute; violencia&rdquo;. La que habla frente al Cine Gaumont es <strong>Celeste</strong>, una adolescente de 15 a&ntilde;os. Casi la misma edad que ten&iacute;a <strong>Agostina Vega</strong>, la nena encontrada asesinada en C&oacute;rdoba tras permanecer desaparecida varios d&iacute;as, en un caso que escal&oacute; la indignaci&oacute;n e hizo que hoy <strong>muchas mujeres sintieran la necesidad de salir a las calles de todo el pa&iacute;s en el und&eacute;cimo aniversario de Ni Una Menos</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Once a&ntilde;os despu&eacute;s de aquella primera movilizaci&oacute;n, que se repite anualmente, <strong>la Plaza del Congreso en Buenos Aires se colm&oacute; de mujeres, disidencias, pero tambi&eacute;n de muchos hombres, ni&ntilde;os, familias enteras para pedir que de una vez por todas paren los femicidios</strong>. Los asesinatos de <strong>Agostina </strong>pero tambi&eacute;n de <strong>Dulce Mar&iacute;a Candia y Noelia Romero</strong>, ocurridos en los &uacute;ltimos d&iacute;as, encendieron a&uacute;n m&aacute;s un fuego que ya ard&iacute;a. La jornada estuvo atravesada por la emoci&oacute;n, la bronca y la convicci&oacute;n de que, frente al avance de los discursos negacionistas y el desmantelamiento de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas contra la violencia de g&eacute;nero, la presencia en las calles sigue siendo una herramienta irremplazable.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Agostina Vega, presente en numerosos carteles frente al Congreso                            </span>
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        Desde temprano comenzaron a llegar las columnas de organizaciones feministas, sindicales, sociales, estudiantiles y de derechos humanos. Los bombos marcaron el ritmo de una tarde fr&iacute;a que r&aacute;pidamente gan&oacute; temperatura entre abrazos, pa&ntilde;uelos, carteles y c&aacute;nticos que ya forman parte de la memoria colectiva del movimiento. &ldquo;&iexcl;Alerta, alerta, alerta que camina! &iexcl;La lucha feminista por Am&eacute;rica Latina!&rdquo;, coreaban miles de voces frente al Congreso. Unos metros m&aacute;s all&aacute; llegaba la respuesta: &ldquo;&iexcl;Y tiemblen, y tiemblen, y tiemblen los machistas! &iexcl;Que Am&eacute;rica Latina ser&aacute; toda feminista!&rdquo;. M&aacute;s tarde, otra consigna recorr&iacute;a la plaza de punta a punta: &ldquo;&iexcl;Abajo el patriarcado, se va a caer, se va a caer! &iexcl;Arriba el feminismo que va a vencer, que va a vencer!&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La convocatoria de este mi&eacute;rcoles se realiz&oacute; bajo la consigna &ldquo;Vivas, libres y desendeudadxs nos queremos&rdquo;</strong>. El caso de Agostina se convirti&oacute; en uno de los motores de la movilizaci&oacute;n y estuvo presente en pancartas, intervenciones art&iacute;sticas y discursos. Tambi&eacute;n fueron recordadas Dulce Mar&iacute;a Candia, de 17 a&ntilde;os, asesinada en Misiones, y Noelia Carolina Romero, de 30 a&ntilde;os, asesinada en Temperley. Im&aacute;genes similares se replicaron en las marchas que tuvieron lugar en ciudades como C&oacute;rdoba, Mendoza, Santa Fe, Paran&aacute;, Neuqu&eacute;n, Bariloche, Trelew y Comodoro Rivadavia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&quot;Basta de femicidios&quot; fue la consigna de la marcha, a 11 años de Ni Una Menos"
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                &quot;Basta de femicidios&quot; fue la consigna de la marcha, a 11 años de Ni Una Menos                            </span>
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        <strong>Entre quienes participaron de la marcha porte&ntilde;a, la necesidad de acompa&ntilde;ar colectivamente esa demanda apareci&oacute; de manera constante</strong>. &ldquo;Venimos por compromiso. Por compromiso social hacia todas las mujeres. Porque tengo dos hijas. Por eso vengo a la marcha&rdquo;, cont&oacute; <strong>Mariana</strong>, una manifestante, mientras caminaba junto a su familia entre las columnas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Luciana</strong>, otra joven, explic&oacute; que decidi&oacute; acercarse porque considera imprescindible <strong>enfrentar los discursos que niegan la violencia de g&eacute;nero</strong>. &ldquo;Estamos ac&aacute; porque me parece s&uacute;per importante luchar por todas las que matan y tambi&eacute;n porque hay mucha gente que niega que estas cosas pasan y que niega el concepto de femicidio. Me parece importante venir para que haya conciencia de que hay gente que realmente lucha por las chicas que ya no est&aacute;n, por las que fueron abusadas, acosadas o asesinadas. Aunque sea un rato, hay que estar presentes para demostrar que nos apoyamos entre todas&rdquo;, se&ntilde;al&oacute;.
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                    alt="Muchas jóvenes estuvieron este miércoles en la Plaza del Congreso"
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                Muchas jóvenes estuvieron este miércoles en la Plaza del Congreso                            </span>
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        Al cierre de la jornada se ley&oacute; un documento consensuado por las organizaciones convocantes. All&iacute;, Ni Una Menos sostuvo que la movilizaci&oacute;n estuvo atravesada por el reclamo de justicia por los femicidios de Agostina Vega, Dulce Mar&iacute;a Candia y Noelia Romero. &ldquo;Las vidas de las pibas valen&rdquo;, afirmaron, al tiempo que <strong>exigieron la renuncia del ministro de Seguridad de C&oacute;rdoba, Juan Pablo Quinteros, y la destituci&oacute;n de los fiscales que intervinieron en la investigaci&oacute;n del caso Agostina</strong>. El texto defini&oacute; lo ocurrido como una muestra de la &ldquo;desidia organizada del Poder Judicial que la desprotegi&oacute; y garantiz&oacute; la impunidad&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2062273018831704197?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El documento, le&iacute;do entre otras por la cantante <strong>Cazzu</strong> y la actriz <strong>Thelma Fardin</strong>, ambas v&iacute;ctimas de abusos, tambi&eacute;n incluy&oacute; fuertes cr&iacute;ticas al Gobierno nacional. &ldquo;Hoy frente al gobierno de Milei, que es negacionista de la violencia patriarcal, decimos: nuestras vidas no son desechables&rdquo;, expresaron. <strong>Las organizaciones denunciaron adem&aacute;s un &ldquo;antifeminismo de Estado&rdquo;, cuestionaron el desmantelamiento de programas vinculados a las pol&iacute;ticas de g&eacute;nero y reclamaron la recuperaci&oacute;n de herramientas de prevenci&oacute;n y asistencia para mujeres y diversidades.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La proclama vincul&oacute; adem&aacute;s la agenda feminista con otros reclamos sociales y econ&oacute;micos. <strong>&ldquo;Nos movilizamos para gritar basta a este modelo de hambre y saqueo que precariza y criminaliza la vida&rdquo;</strong>, se&ntilde;alaron, al tiempo que rechazaron las pol&iacute;ticas de ajuste y endeudamiento impulsadas por el Gobierno. Hacia el final, el texto recuper&oacute; el esp&iacute;ritu que dio origen al movimiento hace m&aacute;s de una d&eacute;cada: &ldquo;Frente al odio, m&aacute;s organizaci&oacute;n; frente al saqueo, m&aacute;s solidaridad; frente a la crueldad, m&aacute;s comunidad. Somos quienes sostenemos la vida y tambi&eacute;n quienes podemos transformarla&rdquo;.
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                La Plaza del Congreso abarrotada                            </span>
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        Seg&uacute;n datos del Observatorio de las Violencias de G&eacute;nero&nbsp;Ahora Que S&iacute; Nos Ven, <strong>entre el 1 de enero y el 24 de mayo de este a&ntilde;o se registraron&nbsp;99 v&iacute;ctimas letales de violencia de g&eacute;nero&nbsp;en Argentina</strong>. La organizaci&oacute;n tambi&eacute;n indic&oacute; que desde la primera marcha de Ni Una Menos, en 2015, se contabilizaron m&aacute;s de&nbsp;3.400 femicidios&nbsp;en todo el pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La movilizaci&oacute;n cont&oacute; adem&aacute;s con la presencia de la CGT, las dos CTA, sindicatos docentes, organizaciones estudiantiles, agrupaciones de derechos humanos y colectivos transfeministas.</strong> La marcha coincidi&oacute; con la habitual protesta de jubilados de los mi&eacute;rcoles, generando una importante concentraci&oacute;n de manifestantes en las inmediaciones del Congreso durante gran parte de la tarde.
    </p><p class="article-text">
        Cuando la tarde comenzaba a caer, las columnas iniciaron la desconcentraci&oacute;n. Quedaban todav&iacute;a los bombos, las banderas y los &uacute;ltimos c&aacute;nticos resonando entre los edificios del centro porte&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Claudia Regina Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/multitud-volvio-calles-basta-de-matarnos_1_13273624.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 03 Jun 2026 22:19:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Once años después, una multitud volvió a las calles para decir "basta de matarnos"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Femicidios,NiUnaMenos,Agostina Vega]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mery Murúa, Juan Quintero, los legados de Ramón Ayala y Jacinto Piedra y más]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/mery-murua-juan-quintero-legados-ramon-ayala-jacinto-piedra_1_13257371.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0c8c3b21-efb2-4c01-aa59-b338fb044ae7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mery Murúa, Juan Quintero, los legados de Ramón Ayala y Jacinto Piedra y más"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada dos semanas, un repaso a algunas novedades de la música de raíz de por acá nomás. Hoy: Murúa, Quintero, Facundo Ramírez, Garupá, Manu Sija, Victoria Birchner y más.</p></div><p class="article-text">
        Lleg&oacute; el fr&iacute;o pero ya sabemos que la m&uacute;sica es ese fog&oacute;n que nos mantiene a salvo, tambi&eacute;n cuando alrededor todo se pone gris y helado. En estos d&iacute;as hay varias fechas para calentarse el alma con canciones. Este viernes nos visita la enorme cantora cordobesa <strong>Mery Mur&uacute;a</strong>, una de las voces femeninas m&aacute;s conmovedoras que tiene hoy la m&uacute;sica popular argentina. La Mery forma parte de esa camada de m&uacute;sicos cordobeses -Paola Bernal, Juan I&ntilde;aki, Jos&eacute; Luis Aguirre, entre otros- que supieron construir algo cada vez m&aacute;s escaso: comunidad. Son artistas que se acompa&ntilde;an, se invitan, se producen, se sostienen y hacen crecer una escena lejos de cualquier moda.
    </p><p class="article-text">
        A Mur&uacute;a no solo la admiro much&iacute;simo por su manera de cantar, que mezcla potencia y sensibilidad, sino tambi&eacute;n por su forma tan valiosa de habitar la m&uacute;sica: tiene la capacidad de reunir gente luminosa a su alrededor, donde sea que se presente. As&iacute; que seguramente el viernes, adem&aacute;s de buena m&uacute;sica, habr&aacute; mucha gente copada. La cita es a las 21 en Cambalache Club Social y estar&aacute; acompa&ntilde;ada por el maestro <strong>Horacio Burgos</strong> en la guitarra. Vale decir que Mur&uacute;a gan&oacute; en 2024 un Gardel a mejor canci&oacute;n de folklore por la hermosa &ldquo;Baile eterno&rdquo;.
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        El s&aacute;bado ser&aacute; el turno del tucumano <strong>Juan Quintero</strong>, que presenta un concierto especial en Cuerda Mec&aacute;nica. El tucumano, uno de los m&uacute;sicos m&aacute;s finos y sensibles de su generaci&oacute;n, propone esta vez una experiencia ac&uacute;stica total, sin amplificaci&oacute;n. Algo casi revolucionario en tiempos de pantallas, volumen y distracci&oacute;n permanente. &ldquo;Me interesa aprovechar el marco que propone (el auditorio) La Caja de Madera para hacer un concierto sin amplificaci&oacute;n. Estoy trabajando una serie de canciones para guitarra y voz y tengo ganas de probarlas en esta experiencia que, para m&iacute;, es la m&aacute;s linda: sin cables, sin electricidad, poniendo en juego la potencia del propio cuerpo&rdquo;, cont&oacute; Quintero. &ldquo;La pregunta es qu&eacute; sucede cuando esa intimidad &mdash;la de una canci&oacute;n en casa&mdash; se traslada a una ronda un poco m&aacute;s grande. Qu&eacute; pasa cuando entre todos logramos construir un clima que le d&eacute; cobijo a esa voz y a esa guitarra&rdquo;. La m&uacute;sica como refugio compartido.
    </p><p class="article-text">
        Quintero form&oacute; parte de las dos ediciones celebradas hasta ahora de <strong>&iexcl;Falklore!</strong>, el ciclo que organizan Mex Urtizberea y Milo J (que el martes se llev&oacute; 13 Gardeles, entre otros, por esta genial idea). Ac&aacute;,  compartiendo un cl&aacute;sico de Facundo Cabral.
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        (Juan Quintero se presenta adem&aacute;s el 29 de mayo en la Sala Alejandro Casona con Luis Pescetti)
    </p><p class="article-text">
        El domingo 7 agarramos la campera, el mate y nos vamos al anfiteatro del Parque Centenario (chequeen la programaci&oacute;n porque siempre hay cosas buen&iacute;simas y la entrada es gratuita) porque desde Rosario llega <strong>Garup&aacute;</strong>, el tr&iacute;o que hizo del homenaje a Ram&oacute;n Ayala su raz&oacute;n de ser. Ya van por el segundo disco, <em>El viejo r&iacute;o que va</em>, confirmando que la obra del gran misionero sigue creciendo incluso despu&eacute;s de su partida. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        <a href="https://www.eldiarioar.com/espectaculos/mira-luz-goza-vida-legado-ramon-ayala_1_10752980.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ram&oacute;n Ayala</a> muri&oacute; en diciembre de 2023, a los 96 a&ntilde;os. Poeta inmenso, creador del gualambao y autor de cl&aacute;sicos como &ldquo;El cosechero&rdquo;, &ldquo;Posade&ntilde;a linda&rdquo; o &ldquo;El mens&uacute;&rdquo;, fue una de las figuras fundamentales de la m&uacute;sica argentina del siglo XX. No solo por sus canciones sino por su manera de mirar el litoral: la selva, el r&iacute;o, el trabajador, la belleza y la injusticia conviviendo en la misma escena. Garup&aacute; -integrado por <strong>Juli&aacute;n Venegas, Joel Tortul y Homero Chiavarino</strong>- aborda esa obra sin solemnidad pero con much&iacute;simo respeto. Hay algo muy hermoso en ver a m&uacute;sicos j&oacute;venes tomar una tradici&oacute;n y volverla presente, devolverle cuerpo y circulaci&oacute;n. El repertorio incluye canciones emblem&aacute;ticas y otras menos transitadas, reafirmando la vigencia de un cancionero que todav&iacute;a tiene much&iacute;simo para decir.
    </p><p class="article-text">
        Y hablando de legados vivos, por estos d&iacute;as el santiague&ntilde;o <strong>Facundo Ram&iacute;rez</strong> lanz&oacute; un disco muy especial: <em>Te voy a cantar un sue&ntilde;o</em>, un homenaje a <strong>Jacinto Piedra </strong>(1955-1991), ese artista inmenso y desbordado que dej&oacute; una marca profunda en la m&uacute;sica popular argentina pese a una vida breve. Piedra fue uno de esos m&uacute;sicos imposibles de encasillar. Ten&iacute;a ra&iacute;z folkl&oacute;rica pero tambi&eacute;n una sensibilidad un poco rockera, una forma de escribir y de cantar atravesada por la &eacute;poca que le toc&oacute; vivir. Sus canciones mezclaban ternura, bronca social, espiritualidad y calle. Y aunque muri&oacute; muy joven, su obra qued&oacute; flotando como una especie de fuego secreto dentro del cancionero santiague&ntilde;o.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Las canciones de Jacinto siempre estuvieron quemando mi coraz&oacute;n&rdquo;, dijo Ram&iacute;rez en una <a href="https://www.terraviva.com.ar/noticia/sus-canciones-siguen-diciendo-cosas-necesarias-franco-ramrez-y-su-tributo-a-jacinto" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">entrevista reciente</a> sobre un proyecto que empez&oacute; a grabarse en 2025 y que ahora finalmente ve la luz. Lejos de buscar una imitaci&oacute;n, el m&uacute;sico decidi&oacute; dialogar con esa obra, casi un territorio sagrado, desde el presente. &ldquo;Entend&iacute; que las canciones de Jacinto deb&iacute;an volver a ser cantadas masivamente y no quedar atrapadas &uacute;nicamente en su voz&rdquo;, explic&oacute;. El disco mezcla sonoridades folkl&oacute;ricas con climas contempor&aacute;neos y suma invitados de lujo: Peteco Carabajal, Raly Barrionuevo, Franco Luciani, el D&uacute;o Coplanacu y varios m&uacute;sicos ligados afectivamente a la historia del &ldquo;Jashi&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Otras fechas para agendar</strong></h2><p class="article-text">
        <strong>Manu Sija Tr&iacute;o</strong>, el 31 de mayo en Bargoglio. El multiinstrumentista tucumano vuelve a reunirse con Guido Mart&iacute;nez y suma a Jer&oacute;nimo Quaglia para celebrar los diez a&ntilde;os de su tr&iacute;o, con el que fusiona folklore argentino y latinoamericano con elementos del jazz y mucha, mucha improvisaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Nadia Larcher y Andr&eacute;s Pilar</strong>, el 4 de junio en Club Social Cambalache. Seg&uacute;n se anunci&oacute;, la catamarque&ntilde;a presentar&aacute; por primera vez adelantos de su pr&oacute;ximo disco, <em>Trinar &ndash; Los frutos</em>, el que le sigue a <em>Trinar &ndash; La Flor</em>, que sali&oacute; el a&ntilde;o pasado. Acompa&ntilde;ada en el piano por Pilar, tocar&aacute;n adem&aacute;s canciones de<em> Amor y conocimiento</em>, el disco que grabaron juntos en 2023 sobre poemas de Horacio Pilar. El encuentro de estos dos artistas siempre es una celebraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mocchi</strong>, el 5 de junio en Quetr&eacute;n. El uruguayo encabezar&aacute; el &uacute;ltimo de los encuentros c&oacute;smicos del ciclo <em>Hacernos casa</em>, expresamente pensado para que la m&uacute;sica se convierta en refugio en tiempos siniestros. Tocar&aacute; canciones de todos sus discos y habr&aacute; invitados especiales, que, por ahora, ser&aacute;n sorpresa, pero que siempre son cracks.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Victoria Birchner</strong>, el 10 de junio en Bargoglio. En el ya tradicional ciclo <em>Mi&eacute;rcoles de Victoria</em>, la cantora santafesina recibe esta vez a Yamila Cafrune, Clara Cantore y Tami Meschller junto a Julieta Lizzoli en el piano. Muchos mi&eacute;rcoles van ya que Birchner re&uacute;ne a artistas de todos los palos de la m&uacute;sica popular en torno a su figura, para compartir canciones. Y seguramente vendr&aacute;n muchos m&aacute;s, porque siempre necesitamos vivir la m&uacute;sica en compa&ntilde;&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Bueno, ah&iacute; les dej&eacute; varios fogoncitos para acercarse. Gracias por leer. Que disfruten. &iexcl;Hasta dentro de dos semanas!</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><em>(*) &ldquo;Ra&iacute;ces&rdquo; fue un programa radial dedicado a la m&uacute;sica de ra&iacute;z de Argentina y Latinoam&eacute;rica que la periodista entrerriana Blanca R&eacute;bori condujo durante m&aacute;s de 30 a&ntilde;os en diferentes emisoras. Titulamos esta columna con ese nombre en homenaje a su labor.</em></span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Claudia Regina Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/mery-murua-juan-quintero-legados-ramon-ayala-jacinto-piedra_1_13257371.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 28 May 2026 12:22:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mery Murúa, Juan Quintero, los legados de Ramón Ayala y Jacinto Piedra y más]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Folklore,Mery Murúa,Juan Quintero,Ramón Ayala]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mariana Eva Perez: “Me parecía un acto de justicia poética ponerlos a gozar en vez de dejarlos solo como víctimas”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/mariana-eva-perez-parecia-acto-justicia-poetica-ponerlos-gozar-vez-dejarlos-victimas_1_13244259.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/834accc6-daf4-4e09-84a8-6feecadaa0f0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mariana Eva Perez: “Me parecía un acto de justicia poética ponerlos a gozar en vez de dejarlos solo como víctimas”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con una mezcla de policial, comedia sexual y novela política, "Constanza y Matute (hacen la porquería)" explora las marcas que dejó la dictadura sobre los hijos de desaparecidos. La autora habla del humor como forma de supervivencia, de las disputas dentro del movimiento de derechos humanos y de la necesidad de encontrar nuevas maneras de narrar el trauma.</p></div><p class="article-text">
        Con humor inc&oacute;modo, erotismo, lunfardo heredado y una mirada corrosiva sobre los consensos construidos alrededor de la memoria, <strong>Mariana Eva Perez</strong> vuelve a escribir sobre los efectos del terrorismo de Estado y una vez m&aacute;s lo hace desde un lugar inesperado. En <em>Constanza y Matute (hacen la porquer&iacute;a) </em>(Emec&eacute;), su nueva novela, la autora del c&eacute;lebre <em>Diario de una princesa montonera - 110% verdad</em> arma una historia vertiginosa entre dos hijos de desaparecidos atravesados por el deseo, la imposibilidad de escapar del pasado y una &eacute;poca pol&iacute;tica cada vez m&aacute;s oscura.
    </p><p class="article-text">
        Constanza es una antrop&oacute;loga forense e hija de desaparecidos, que vuelve a Buenos Aires despu&eacute;s de una misi&oacute;n conflictiva y busca convencer a Matute -otro hijo de desaparecidos, recluido y esquivo- de aportar una muestra de sangre para identificar restos humanos. A partir de ese encuentro, Perez construye una especie de &ldquo;romcom chancha&rdquo;, como ella misma la define, donde conviven el policial, el melodrama, el porno, el absurdo y la tragedia pol&iacute;tica. Todo sucede mientras alrededor avanzan las derechas extremas, los organismos de derechos humanos aparecen atravesados por tensiones internas y las preguntas sobre las infancias sobrevivientes empiezan a hacerse cada vez m&aacute;s inevitables.
    </p><p class="article-text">
        Hija de dos militantes de Montoneros secuestrados y desaparecidos, nieta de la recientemente fallecida Abuela de Plaza de Mayo Rosa Tarlovsky de Roisinblit, doctora en Literatura Rom&aacute;nica, investigadora del CONICET y una de las voces m&aacute;s singulares de la literatura argentina contempor&aacute;nea, Perez vuelve a trabajar sobre materiales autobiogr&aacute;ficos y pol&iacute;ticos sin abandonar nunca el humor. En esta entrevista habla del sexo como forma de justicia po&eacute;tica, de los tab&uacute;es dentro del movimiento de derechos humanos, de la dificultad para pensar las infancias atravesadas por la dictadura y de la necesidad de encontrar nuevas maneras de narrar una historia que todav&iacute;a sigue abierta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Escribiste una novela donde habl&aacute;s de la dictadura, de los traumas que dej&oacute;, pero con humor y sobre todo con mucho sexo. &iquest;C&oacute;mo se te ocurri&oacute; esto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;No s&eacute;, no tengo la menor idea. Es algo en lo que llevo mucho tiempo trabajando. Estuve m&aacute;s de tres a&ntilde;os escribiendo. Y aparecieron con mucha fuerza los personajes protag&oacute;nicos con voces propias muy desde el principio. Yo vengo de la dramaturgia y me parece que se nota en este texto donde me permit&iacute; divertirme un mont&oacute;n con los di&aacute;logos. Entonces lo primero que aparecieron fueron esas voces como distinguibles y al mismo tiempo hablando un lenguaje en com&uacute;n y para desencontrarse. Y despu&eacute;s me result&oacute; muy divertido tambi&eacute;n extremar hasta lo m&aacute;s absurdo el juego de opuestos. Hasta d&oacute;nde se puede sostener alguien que quiera hablar todo el tiempo versus alguien que no quiere saber nada, entre otros opuestos. &iquest;Y por qu&eacute; digo tanto &ldquo;divertido&rdquo;? Porque son los temas que laburo, son los temas que me atraviesan. Y de pronto la posibilidad de elaborarlos de una manera en la que haya algo l&uacute;dico para m&iacute; como escritora, algo gozoso, y que me parece que eso tambi&eacute;n puede formar parte de la experiencia de lectura, me parece que est&aacute; bueno.
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                    alt="Portada de &quot;Constanza y Matute (hacen la porquería)&quot;"
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            <span class="title">
                Portada de &quot;Constanza y Matute (hacen la porquería)&quot;                            </span>
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        <strong>&mdash;Ya el contexto es suficientemente terrible.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;El fondo es escabroso en s&iacute; mismo. Estamos hablando de la identificaci&oacute;n forense de restos de personas desaparecidas, pero desde otro lugar. Tengo como unas l&iacute;neas de puntos m&aacute;s o menos que pienso que tienen que ver con haber llegado hasta ac&aacute;. Recuerdo hace muchos a&ntilde;os, cuando los hijos adoptados por Ernestina Herrera de Noble fueron requeridos por la Justicia para analizarse y ellos no quer&iacute;an. Y en un momento grabaron un video. Un video rar&iacute;simo, que quer&iacute;a ser casero, pero no ten&iacute;a ning&uacute;n sentido. Era una puesta en escena. Y hab&iacute;a algo muy fascinante alrededor de los cuerpos de ellos y de la mirada que hab&iacute;a sobre esos cuerpos. Los que estaban busc&aacute;ndoles parecidos, que si ella se parec&iacute;a a la familia que estaba querellando o si &eacute;l se parec&iacute;a a tal otra abuela. Ah&iacute; sent&iacute; por primera vez que hab&iacute;a algo sobre los cuerpos de los hijos de desaparecidos, y en particular de los apropiados, pero tambi&eacute;n de todos nosotros en general. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;Qu&eacute; ser&iacute;a eso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;A veces nos encontramos con compa&ntilde;eros de nuestros padres, incluso que fueron novios o novias, que los amaron, que los desearon. Y hay una mirada sobre nosotros que es rar&iacute;sima, porque te est&aacute;n mirando pero no te est&aacute;n mirando realmente a vos: est&aacute;n mirando a trav&eacute;s tuyo a aquel o aquella que no est&aacute;. Entonces todo este tipo de cosas me hac&iacute;an pensar que hab&iacute;a un inter&eacute;s sobre estos cuerpos que por momentos rozaba lo pornogr&aacute;fico. &iquest;Cu&aacute;nto quiere la sociedad argentina saber de estos cuerpos? Algo as&iacute; ser&iacute;a la pregunta alrededor de la cual se organiz&oacute; esta idea de contar esto en clave porno. Y despu&eacute;s tambi&eacute;n hay algo m&aacute;s obvio: me parece un acto de justicia po&eacute;tica ponerlos a gozar un mont&oacute;n en vez de dejarlos en un lugar de v&iacute;ctimas. En <em>La llamada </em>de Leila Guerriero hay un momento en que Silvia Labayr&uacute; dice algo sobre la mirada morbosa alrededor de la violencia sexual y termina diciendo algo as&iacute; como &ldquo;habr&iacute;a que hacer una porno con todo esto&rdquo;. No es exactamente as&iacute;, pero cuando lo le&iacute; dije: claro, es lo que estoy haciendo yo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Hay un tema con el lenguaje: aparecen distintas capas y distintos c&oacute;digos. Est&aacute; el lunfardo, est&aacute;n los tecnicismos del trabajo de Constanza y de los juicios, y despu&eacute;s la manera en que hablan Constanza y Marcia, que es bastante tuya. Pero no explic&aacute;s demasiado: el que entiende, entiende.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Trat&eacute; de aclarar algunos chistes. Por ejemplo, Carolina Natalia o el DSM-IV. Los trat&eacute; de explicar para que nos riamos todos de las cosas que me dan risa a m&iacute;. Carolina Natalia es la Conducci&oacute;n Nacional de Montoneros, por las siglas. Y el DSM-IV es la sigla en ingl&eacute;s del Manual para Des&oacute;rdenes Mentales, que es el que clasifica el trauma y en base al cual se pagaron reparaciones econ&oacute;micas. Entonces, un poquito s&iacute; trat&eacute; de hacerlo accesible a todos, pero capaz que por ah&iacute; los m&aacute;s da&ntilde;ados nos re&iacute;mos m&aacute;s <em>(risas)</em>. Le encontramos una capa de sentido extra. Pero espero que igual sea accesible para todos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;Y el tema del lunfardo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;No es solamente eso. Es repetir pedazos de cosas que ni siquiera sab&eacute;s qu&eacute; son. Publicidades de radio, frases viejas. &ldquo;Hola Manola, te traje una Lola&rdquo;. Creo que es una publicidad, pero eran cosas que se dec&iacute;an en mi casa. Yo viv&iacute;a como en una especie de a&ntilde;os 40 imaginarios. Y no era una casa especialmente tanguera, pero estaba muy ah&iacute; ese mundo: el tango, las carreras, la radio. Formaba parte de la cotidianidad de muchas familias de clase media, media baja y media alta tambi&eacute;n. Algo de eso sigui&oacute; pasando de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n y algunas cosas se siguen entendiendo. Mi primer blog se llamaba &ldquo;Dec&iacute;a mi abuelo&rdquo;. Tambi&eacute;n es un poco el origen de esto. Eran palabras, expresiones y cositas que dec&iacute;a mi abuelo. Y cuando empec&eacute; a escribirlo no ten&iacute;a idea de que me acordaba tantas cosas, porque mi abuelo muri&oacute; cuando yo ten&iacute;a 12 a&ntilde;os. Me sorprend&iacute; de haber podido hacer entradas pr&aacute;cticamente diarias durante dos a&ntilde;os de cosas que me acordaba de &eacute;l. Y cuando termin&eacute; de escribir el <em>Diario</em>, me qued&eacute; pensando qu&eacute; ser&iacute;a lo siguiente. Y sent&iacute;a que quer&iacute;a escribir de mis abuelos. Siento que de alguna forma lo hice. Est&aacute;n en ese mundo del lenguaje, est&aacute;n un poquito en algunas de esas figuras de los abuelos, camuflados, pero dando vueltas ah&iacute;, en las cosas que se escuchaban en casa.
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            <span class="title">
                Mariana Eva Perez es también autora de &quot;Diario de una princesa montonera&quot;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>&mdash;En la novela hay tambi&eacute;n una cr&iacute;tica a los organismos de derechos humanos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Me parece que es algo m&aacute;s que una cr&iacute;tica. No s&eacute; si fue mi intenci&oacute;n hacer una cr&iacute;tica, sino m&aacute;s bien una mirada un poco sat&iacute;rica sobre problemas que se armaron durante los a&ntilde;os del auge de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas de memoria, en los gobiernos kirchneristas. Tienen que ver con el trabajo conjunto, con los solapamientos, con algo que tambi&eacute;n ha sido llamado cooptaci&oacute;n, entre las ONG y el Estado. Y quedaron situaciones muy problem&aacute;ticas hasta hoy, que son tremendo tab&uacute;. Hay cosas que parece que no se pueden decir o discutir y es una pena, porque los organismos de derechos humanos en alg&uacute;n momento deciden participar de la vida pol&iacute;tica argentina de otra manera, ya no solamente desde el sector de las ONG. Y eso es v&aacute;lido, pero merece discusi&oacute;n en el buen sentido. Porque tienen agencia, hacen pol&iacute;tica. Entonces, &iquest;c&oacute;mo no se va a discutir? Pero m&aacute;s que criticar solamente eso, me interesaba mostrar din&aacute;micas complicadas. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Y lo hac&eacute;s en un contexto imaginado. </strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;No es un texto realista. Imagin&eacute; un escenario que no es ninguno de los escenarios pol&iacute;ticos reales, pero que podr&iacute;a haber sucedido con alg&uacute;n peque&ntilde;o desliz, alguna elecci&oacute;n distinta. Y me interesaba lo que todos esos a&ntilde;os de laburar as&iacute; le produjeron a las personas. Esa fue una de las primeras preguntas disparadoras de la novela: &iquest;c&oacute;mo viven los antrop&oacute;logos forenses? &iquest;C&oacute;mo viven personas que hace tantos a&ntilde;os hacen esto por todo el mundo? Y en lugar de ir a pregunt&aacute;rselo desde mi rol de investigadora, me dio por escribir. Por imaginar este personaje que tambi&eacute;n tiene algo de c&oacute;mo me imagino que hubiera sido yo si me quedaba en Abuelas. Me preguntaba qu&eacute; le hace la lucha inclaudicable a las personas que la llevan adelante. &iquest;Con qu&eacute; costo? Porque m&aacute;s all&aacute; de que uno vea a Constanza moviendo mucho el culo y parezca un personaje alegre, que lo es, espero que tambi&eacute;n quede claro que todo eso tiene un costo enorme para ella.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Y el tema de las infancias aparece como uno de los ejes m&aacute;s importantes.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;S&iacute;, se col&oacute;. No estaba inicialmente. Inicialmente era el tema forense, pero apareci&oacute; y se impuso por fuerza propia. Como creo que est&aacute; pasando tambi&eacute;n en otros niveles: en la Justicia, en los espacios donde nos reencontramos quienes compartimos militancia en distintos momentos. Hay quienes traemos el tema y encontramos resistencias. Cuesta escuchar testimonios en la Justicia de compa&ntilde;eros que relatan padecimientos propios terribles y que aun as&iacute; tratan de sostenerlos desde un lugar de no victimizarse. Y me parece que es una dicotom&iacute;a falsa. Como que asumir que fuimos v&iacute;ctimas nos dejara autom&aacute;ticamente en una posici&oacute;n pasiva. Como si la v&iacute;ctima no tuviera agencia. Y no es verdad. Lo demuestra justamente la historia del movimiento de derechos humanos argentino, de la que no reniego en absoluto y de la que soy parte. Porque siento que incluye much&iacute;simos actores y voces que no son solamente los que se entrevistan todo el tiempo. Hay m&aacute;s gente. Hay m&aacute;s gente en todo el pa&iacute;s adem&aacute;s, como qued&oacute; demostrado ahora en C&oacute;rdoba. Y hay avances enormes que se producen sin que los porte&ntilde;os tengamos nada que ver.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;Pero qu&eacute; pasa con las infancias?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Pasa que es un planteo resistido incluso entre los pares y en la Justicia. Pero al mismo tiempo uno va viendo que encuentra receptividad. A m&iacute; tambi&eacute;n me cost&oacute; adoptar esta perspectiva como investigadora, darle validez como objeto de estudio. Tuvo que venir una colega alemana a decirme que ah&iacute; hab&iacute;a un tema de investigaci&oacute;n. Porque es muy dif&iacute;cil ver las infancias que fuimos y lo que nos pas&oacute;. Muchas compa&ntilde;eras dicen que pudieron empezar a verlo siendo madres. Porque hac&eacute;s el paralelo con tus hijos y ah&iacute; lo ves descarnadamente: lo que significa una nena de nueve a&ntilde;os o un chico de doce en determinadas situaciones. Y adem&aacute;s pas&oacute; masivamente. En casi todos los procedimientos, en las casas donde entraban, hab&iacute;a ni&ntilde;os. Est&aacute;bamos ah&iacute; y vimos todo. Vimos todo. Entonces no era el tema inicial de la novela, pero Constanza se lo empieza a encontrar tambi&eacute;n, igual que nos lo estamos empezando a encontrar como sociedad. Y tiene una particularidad: somos la &uacute;ltima generaci&oacute;n que lo vivi&oacute; en carne propia. Entonces, si hay una etapa final para los juicios de lesa humanidad en Argentina, lo que quede va a estar protagonizado por nosotros. Porque despu&eacute;s ya no va a haber m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Cuando empezaste a escribir ya se ve&iacute;a venir este avance de la ultraderecha. &iquest;Te imaginaste que iba a ser tanto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Yo empec&eacute; a escribirlo justo antes de que ganara Milei. Pero desde que asumi&oacute; me parece que estaba bastante claro todo lo que pod&iacute;a pasar. Y a m&iacute; no me gustan las cosas panfletarias. Tambi&eacute;n esa fue un poco mi dificultad con el movimiento de derechos humanos: la dificultad de repetir consignas. Entonces me gustaba que Constanza y Matute no se dieran cuenta de la gravedad de lo que est&aacute; pasando alrededor. &Eacute;l ni siquiera va a votar. Ni siquiera sabe que va a haber elecciones. Y cuando Diego la quiere involucrar, ella se resiste porque siente que le baja l&iacute;nea. Y me gustaba que los amigos-antagonistas, Diego y Marcia, que son personajes bastante turbios, fueran justamente los que s&iacute; se dan cuenta de lo que est&aacute; pasando. Las soluciones que tienen son un desastre, pero ellos s&iacute; ven la gravedad de la situaci&oacute;n. Me interesaba esa combinaci&oacute;n entre qui&eacute;nes est&aacute;n avivados y qui&eacute;nes no, qui&eacute;nes toman una postura m&aacute;s &eacute;tica y para qu&eacute; sirve eso. Porque al final el contexto se los lleva puestos a todos de alguna manera.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;Te imagin&aacute;s esto como una pel&iacute;cula o una serie?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Claramente. Tengo un mont&oacute;n de escenas que quedaron en mi cabeza porque no entraban en el libro o narrativamente no hac&iacute;an crecer la novela. Situaciones, di&aacute;logos, cosas que vengo jodiendo con que son para la serie de Netflix. Es que no existe la serie pochoclera sobre esto. Y otra vez vuelvo a la idea de lo divertido. &iquest;Por d&oacute;nde puede haber algo que no sea solo horror para contar esta historia? &iquest;C&oacute;mo transmitir algo que sigue activo, jodiendo y lastimando en la vida de la gente, pero que al mismo tiempo tenga algo disfrutable? Eso fue una b&uacute;squeda para m&iacute;. A m&iacute; me atraen los g&eacute;neros menores. Antes fue el diario y ahora me sali&oacute; esta especie de romcom chancha. Y es a prop&oacute;sito. Yo tengo un doctorado en literatura, se supone que podr&iacute;a hacer algo serio. Tambi&eacute;n hay algo del policial. Estamos queriendo saber si hubo un crimen, d&oacute;nde est&aacute; el cuerpo, qui&eacute;n es el asesino y cu&aacute;l fue el arma homicida. Y me gustaba jugar con eso. Y al mismo tiempo tiene algo muy manipulador: qu&eacute; informaci&oacute;n mostrar, cu&aacute;l no. Yo la pas&eacute; b&aacute;rbaro en la adolescencia leyendo a Agatha Christie, creo que le&iacute; todo. Y volvi&oacute; algo de eso con esta escritura: esa cosa manipuladora donde sab&eacute;s que te est&aacute;n manipulando. Pero mentime, que me gusta.
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Claudia Regina Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/mariana-eva-perez-parecia-acto-justicia-poetica-ponerlos-gozar-vez-dejarlos-victimas_1_13244259.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 24 May 2026 03:02:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mariana Eva Perez: “Me parecía un acto de justicia poética ponerlos a gozar en vez de dejarlos solo como víctimas”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Mariana Eva Perez,Dictadura Cívico Militar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Resistencia a la licitación de la llamada Hidrovía: ambientalistas y oposición denuncian la entrega del río Paraná]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/resistencia-licitacion-llamada-hidrovia-ambientalistas-oposicion-denuncian-entrega-rio-parana_1_13241053.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/35a4e912-ca72-4d9d-9ae8-66516e3e0ea6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Resistencia a la licitación de la llamada Hidrovía: ambientalistas y oposición denuncian la entrega del río Paraná"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Organizaciones socioambientales presentaron una cautelar para frenar la nueva concesión y cuestionaron la ausencia de estudios ambientales sobre el dragado a 44 pies. Desde la oposición y distintos sectores vinculados al río Paraná advierten sobre pérdida de soberanía, control extranjero de los puertos, impacto sobre las comunidades costeras y hasta vínculos con el narcotráfico y el modelo exportador concentrado.</p></div><p class="article-text">
        La <a href="https://www.eldiarioar.com/economia/privatizacion-hidrovia-abrieron-ofertas-economicas-gobierno-entra-recta-final-adjudicacion_1_13234434.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nueva licitaci&oacute;n de la llamada Hidrov&iacute;a Paran&aacute;-Paraguay</a> se convirti&oacute; en uno de los conflictos pol&iacute;ticos, ambientales y geopol&iacute;ticos m&aacute;s sensibles del a&ntilde;o. Mientras el Gobierno avanza con el proceso para concesionar por 30 a&ntilde;os el dragado y mantenimiento de la V&iacute;a Navegable Troncal (VNT), organizaciones ambientalistas, pescadores artesanales, abogados especializados, referentes sociales y sectores de la oposici&oacute;n comenzaron a coordinar acciones judiciales y pol&iacute;ticas para intentar frenarlo.
    </p><p class="article-text">
        La disputa no gira solamente alrededor del dragado de un r&iacute;o. <strong>Lo que est&aacute; en discusi&oacute;n es el control de una de las principales arterias comerciales de Am&eacute;rica del Sur: un corredor fluvial de 3.442 kil&oacute;metros que conecta Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay, y por el que circula buena parte de las exportaciones agroindustriales del continente.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Una cosa es el Gobierno y otra cosa es el poder. Y quienes tienen el poder sobre nuestros r&iacute;os son empresas multinacionales como Cargill, Cofco y Viterra&rdquo;, resume en declaraciones a diversos medios <strong>Luciano Orellano</strong>, uno de los principales referentes del Foro por la Recuperaci&oacute;n del Paran&aacute;.
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            <span class="title">
                Granos de exportación son cargados a barcos en un puerto sobre el río Paraná, cerca de Rosario.                            </span>
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        La resistencia creci&oacute; con fuerza en los &uacute;ltimos d&iacute;as despu&eacute;s de que la Procuradur&iacute;a de Investigaciones Administrativas (PIA), dependiente del Ministerio P&uacute;blico Fiscal, difundiera un dictamen donde identific&oacute; &ldquo;irregularidades&rdquo; en el proceso licitatorio impulsado por la Agencia Nacional de Puertos y Navegaci&oacute;n (ANPyN). 
    </p><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s importante de ese dictamen son las <strong>denuncias sobre el uso de documentos ap&oacute;crifos</strong>. Reportes periciales indican que un supuesto informe t&eacute;cnico respaldatorio de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) es falso. Adem&aacute;s, en el dictamen se insiste con <strong>la ausencia de un Estudio de Impacto Ambiental integral, problemas en el mecanismo de participaci&oacute;n ciudadana y posibles falencias administrativas que podr&iacute;an derivar incluso en consecuencias penales.</strong>
    </p><p class="article-text">
        A partir de ese documento, las organizaciones Naturaleza de Derechos, el Observatorio del Derecho a la Ciudad y el movimiento La Ciudad Somos Quienes La Habitamos presentaron una medida cautelar ante el Juzgado Federal N&deg;7 de la Ciudad de Buenos Aires, a cargo de Sebasti&aacute;n Casanello, para intentar suspender el proceso. La presentaci&oacute;n judicial sostiene que el proyecto para profundizar el dragado del Paran&aacute; hasta 44 pies avanza sin estudios cient&iacute;ficos suficientes sobre las consecuencias ecol&oacute;gicas que semejante intervenci&oacute;n tendr&iacute;a sobre los humedales y el ecosistema fluvial.
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                </figure><h2 class="article-text">Ecocidio</h2><p class="article-text">
        Para los sectores ambientalistas, el problema excede ampliamente una cuesti&oacute;n t&eacute;cnica. El Paran&aacute; constituye uno de los sistemas h&iacute;dricos m&aacute;s importantes de Sudam&eacute;rica y abastece de agua, pesca y trabajo a millones de personas. &ldquo;No hay antecedentes de que algo as&iacute; funcione porque nunca se hizo en ninguna parte del mundo. <strong>Hacerle esto al r&iacute;o es un ecocidio</strong>&rdquo;, sostiene a la <a href="https://agenciatierraviva.com.ar/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Agencia Tierra Viva</a> la abogada santafesina <strong>Gabriela Ferrer</strong>, una de las impulsoras de las presentaciones judiciales contra la licitaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La cr&iacute;tica apunta especialmente a la intenci&oacute;n de profundizar el canal navegable por encima de los niveles actuales.</strong> Las profundidades m&aacute;ximas hoy oscilan entre 34 y 37 pies en distintos tramos del Paran&aacute; y el R&iacute;o de la Plata, niveles establecidos tras la primera privatizaci&oacute;n de la Hidrov&iacute;a durante el gobierno de Carlos Menem. El nuevo esquema busca llevar ese calado hasta 44 pies para permitir el ingreso de buques de mayor porte.
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                Las embarcaciones de Remar Contracorriente surcan el río Paraná                            </span>
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        Seg&uacute;n los especialistas que cuestionan el proyecto, <strong>semejante modificaci&oacute;n alterar&iacute;a de manera dr&aacute;stica la din&aacute;mica natural del r&iacute;o</strong>. La principal advertencia es que el aumento del dragado acelerar&iacute;a el escurrimiento del agua y terminar&iacute;a secando lagunas, ba&ntilde;ados y humedales que funcionan como reservorios naturales. La situaci&oacute;n preocupa especialmente en Entre R&iacute;os y Santa Fe, donde distintas comunidades ya vienen denunciando consecuencias derivadas de las tareas de dragado realizadas desde los a&ntilde;os noventa.
    </p><p class="article-text">
        El gu&iacute;a de pesca y referente ambiental de Victoria, <strong>Javier N&uacute;&ntilde;ez</strong>, sostiene en declaraciones citadas por <a href="https://www.analisisdigital.com.ar/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">An&aacute;lisis Digital</a> que las dragas vienen depositando sedimentos sobre las bocas de ingreso de agua del delta entrerriano, afectando lagunas y humedales fundamentales para el ecosistema. &ldquo;&iquest;Nos van a dejar sin delta y sin miles de puestos de trabajo?&rdquo;, se pregunt&oacute; recientemente.
    </p><p class="article-text">
        N&uacute;&ntilde;ez record&oacute; que durante la bajante extrema de 2020 y 2021 la ciudad de Victoria estuvo cerca de quedarse sin suministro de agua potable. Tambi&eacute;n advirti&oacute; que miles de familias viven de la pesca, el turismo y la ganader&iacute;a de humedal y podr&iacute;an verse afectadas por cambios profundos en el comportamiento del r&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        La preocupaci&oacute;n es compartida por pescadores artesanales del litoral. <strong>Nelson Yapura</strong>, pescador de la costa santafesina, sostiene que el dragado amenaza directamente el ciclo reproductivo de numerosas especies. &ldquo;Si secamos los humedales, esos peces van a desaparecer&rdquo;, alert&oacute;. Seg&uacute;n explica, gran parte de las especies del Paran&aacute; desovan en el cauce principal y luego utilizan lagunas y ba&ntilde;ados para desarrollarse. La alteraci&oacute;n de esos ambientes pondr&iacute;a en riesgo tanto la biodiversidad como la subsistencia econ&oacute;mica de comunidades enteras que dependen del r&iacute;o.
    </p><h2 class="article-text">Soberan&iacute;a nacional</h2><p class="article-text">
        Pero el conflicto no se limita al plano ambiental. <strong>La oposici&oacute;n y distintos especialistas comenzaron a instalar la discusi&oacute;n en t&eacute;rminos de soberan&iacute;a nacional, control del comercio exterior y concentraci&oacute;n econ&oacute;mica.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El diputado nacional y excanciller <strong>Jorge Taiana</strong> encabez&oacute; esta semana una reuni&oacute;n en el Congreso junto a legisladores de Uni&oacute;n por la Patria, sindicalistas, especialistas y activistas ambientales para reclamar la suspensi&oacute;n de la licitaci&oacute;n. All&iacute; tambi&eacute;n <strong>se volvi&oacute; a impulsar la necesidad de avanzar con el Canal Magdalena, el hist&oacute;rico proyecto para conectar el sistema fluvial argentino con el Atl&aacute;ntico sin depender del puerto de Montevideo.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El diputado nacional y excanciller Jorge Taiana encabezó esta semana una reunión para reclamar la suspensión de la licitación.                            </span>
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        Para quienes cuestionan el actual esquema de la Hidrov&iacute;a, el Canal Magdalena representa mucho m&aacute;s que una obra de infraestructura. Lo consideran una herramienta clave para recuperar capacidad log&iacute;stica, fortalecer la marina mercante nacional y evitar que gran parte del comercio argentino siga dependiendo de puertos extranjeros.
    </p><p class="article-text">
        La cr&iacute;tica aparece ligada adem&aacute;s al modelo de privatizaci&oacute;n portuaria consolidado desde los a&ntilde;os noventa. Actualmente, buena parte de los puertos sobre el Paran&aacute; est&aacute;n bajo control privado y vinculados a grandes multinacionales agroexportadoras.
    </p><p class="article-text">
        Por el corredor fluvial circulan cerca de 100 millones de toneladas anuales de granos, aceites, minerales y combustibles. Seg&uacute;n distintos referentes que cuestionan el modelo actual, el control estatal sobre lo que efectivamente sale del pa&iacute;s es extremadamente limitado. &ldquo;El 98 por ciento de los buques que circulan por nuestras aguas son de bandera extranjera&rdquo;, advierte Orellano.
    </p><h2 class="article-text">Narcotr&aacute;fico</h2><p class="article-text">
        En ese punto aparece otro de los ejes m&aacute;s sensibles del debate: <strong>el narcotr&aacute;fico y el contrabando</strong>. Diversos especialistas y dirigentes vienen denunciando desde hace a&ntilde;os que la combinaci&oacute;n entre puertos privados, escasos controles estatales y enorme volumen exportador convirti&oacute; al corredor del Paran&aacute; en una de las principales rutas utilizadas para el tr&aacute;fico internacional de coca&iacute;na.
    </p><p class="article-text">
        Rosario, principal nodo agroexportador del pa&iacute;s, qued&oacute; en el centro de m&uacute;ltiples investigaciones judiciales vinculadas al narcotr&aacute;fico y al lavado de dinero. Distintos sectores cr&iacute;ticos del modelo de Hidrov&iacute;a sostienen que la falta de presencia estatal en puertos y terminales privadas facilita maniobras de contrabando y tr&aacute;fico ilegal.
    </p><p class="article-text">
        Aunque el tema no aparece de manera expl&iacute;cita en los pliegos licitatorios, especialistas en soberan&iacute;a fluvial advierten que <strong>la discusi&oacute;n sobre qui&eacute;n controla la navegaci&oacute;n y los puertos no puede separarse de la problem&aacute;tica de la seguridad</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El que maneje el r&iacute;o Paran&aacute; maneja la riqueza de la Argentina&rdquo;, resumi&oacute; el diputado provincial santafesino <strong>Carlos del Frade</strong>, uno de los principales cr&iacute;ticos de la privatizaci&oacute;n de la Hidrov&iacute;a. Del Frade sostiene que detr&aacute;s de la discusi&oacute;n t&eacute;cnica existe una disputa geopol&iacute;tica mucho m&aacute;s profunda vinculada al control de recursos estrat&eacute;gicos, alimentos y comercio internacional. Incluso denunci&oacute; la influencia de actores extranjeros y cuestion&oacute; acuerdos vinculados al Comando Sur de Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La idea de que el Paran&aacute; constituye una pieza central en la disputa global por alimentos y recursos tambi&eacute;n aparece en los discursos de organizaciones que impulsan las remadas en defensa del r&iacute;o.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Durante marzo se realiz&oacute; la segunda traves&iacute;a n&aacute;utica <a href="https://www.instagram.com/remar.contracorriente/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Remar Contracorriente</a> contra la privatizaci&oacute;n del Paran&aacute;, una movilizaci&oacute;n que recorri&oacute; distintos puntos del litoral para denunciar las consecuencias ambientales y pol&iacute;ticas de la nueva concesi&oacute;n. All&iacute; confluyeron organizaciones socioambientales, comunidades costeras, pescadores, referentes ind&iacute;genas y activistas que intentan instalar la discusi&oacute;n p&uacute;blica sobre el futuro del r&iacute;o.
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                La iniciativa Remar Contracorriente abarca a numerosas organizaciones y ya remó dos veces en defensa del río                            </span>
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        Mientras tanto, el Gobierno contin&uacute;a avanzando con la licitaci&oacute;n bajo el argumento de que la modernizaci&oacute;n de la V&iacute;a Navegable Troncal es indispensable para mejorar la competitividad exportadora y reducir costos log&iacute;sticos.
    </p><p class="article-text">
        Pero la resistencia crece. Las organizaciones ambientalistas ya preparan nuevas presentaciones judiciales, mientras que desde la oposici&oacute;n buscan llevar la discusi&oacute;n al Congreso y convertir el tema en uno de los grandes debates pol&iacute;ticos alrededor del modelo productivo, la soberan&iacute;a y el control de los recursos estrat&eacute;gicos del pa&iacute;s. Porque detr&aacute;s de la discusi&oacute;n sobre dragas, puertos y peajes, lo que empieza a emerger es una pregunta mucho m&aacute;s profunda: qui&eacute;n controla el r&iacute;o por donde sale buena parte de la riqueza argentina.
    </p><p class="article-text">
        <em>Con informaci&oacute;n de An&aacute;lisis Digital y Agencia Tierra Viva</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Claudia Regina Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/resistencia-licitacion-llamada-hidrovia-ambientalistas-oposicion-denuncian-entrega-rio-parana_1_13241053.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 22 May 2026 09:39:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Resistencia a la licitación de la llamada Hidrovía: ambientalistas y oposición denuncian la entrega del río Paraná]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Río Paraná,Hidrovía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nadia Larcher, Juan Falú, Duratierra y más: una esencia común y su proyección]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/nadia-larcher-juan-falu-duratierra-esencia-comun-proyeccion_1_13221347.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/71c5d399-9088-45a6-9ce1-076c7faaf202_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nadia Larcher, Juan Falú, Duratierra y más: una esencia común y su proyección"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada dos semanas, un repaso a algunas novedades de la música de raíz de por acá nomás. Hoy: Larcher, Falú, Loiácono, Duratierra, Juan Quintero, Ambulantes, Patricia Gómez, Ceci Méndez, Valen Bonetto y más.</p></div><p class="article-text">
        Desde que <strong>Milo J. </strong>se enamor&oacute; del folklore y gener&oacute; esta especie de &ldquo;moda&rdquo;, muchos otros artistas se animaron a acercarse a una m&uacute;sica que en realidad les corre por las venas y escucharon desde chicos. Y eso se celebra. Pero es apenas la punta de un iceberg que abajo es gigantesco y tiene mucho y muy hermoso para ofrecer. Muchas veces se gastan fortunas en entradas para espacios enormes donde artistas internacionales presentan el mismo show estructurado de sus giras. Y, sin embargo, los recitales en espacios independientes, con precios populares, donde cada noche es diferente y m&aacute;gica, a veces apenas si se llenan.
    </p><p class="article-text">
        Retomo esta columna que naci&oacute; hace algunos a&ntilde;os en este mismo diario porque siento que no hay espacio en los medios para lo que un mont&oacute;n de m&uacute;sicos, m&uacute;sicas y m&uacute;siques vienen haciendo. Y quiero destacarlo, porque lo disfruto mucho y s&eacute; que ustedes tambi&eacute;n lo van a apreciar. Les ir&eacute; contando lo que escuch&eacute;, lo que se viene o lo que me enter&eacute; de este universo de artistas talentos&iacute;simos que tenemos en este pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Por lo pronto, hoy mismo hay dos planes imperdibles. <strong>Nadia Larcher</strong> vuelve a presentar <em>Trinar &ndash; La Flor</em>, su primer disco de canciones propias, en Galp&oacute;n B. La catamarque&ntilde;a vuelve despu&eacute;s de una larga estancia en Europa para volver a tocar los temas de este primer trabajo de una serie que muy prontito seguir&aacute; con m&aacute;s. La acompa&ntilde;ar&aacute; un verdadero <em>dream team</em>: <strong>Andr&eacute;s Pilar</strong> en piano, <strong>Pedro Rossi</strong> enguitarra, <strong>Mariano &ldquo;Tiki&rdquo; Cantero</strong> en percusi&oacute;n y <strong>Fernando Silva </strong>en bajo. Sonar&aacute;n, obviamente, &ldquo;M&uacute;sica hermana&rdquo; y &ldquo;Cari&ntilde;o&rdquo;, dos canciones que ya se convirtieron en cl&aacute;sicos. Y eso que el disco sali&oacute; el a&ntilde;o pasado.
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    </figure><p class="article-text">
        Nadia, que ya desde hace tiempo es una de las voces m&aacute;s destacadas de la m&uacute;sica de ra&iacute;z, hizo adem&aacute;s algo muy hermoso hace exactamente dos meses junto al multiinstrumentista tucumano <strong>Manu Sija</strong>: un tributo a la investigadora y etnomusic&oacute;loga <strong>Isabel Aretz</strong> llamado &ldquo;Desde el fondo de los tiempos&rdquo;. El homenaje consisti&oacute; en reinterpretar y grabar algunas de sus recopilaciones, tomadas en la d&eacute;cada del &lsquo;40 en el noroeste argentino. Se los dejo por ac&aacute;:
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        A su vez, el tucumano <strong>Juan Fal&uacute;</strong> y el cordob&eacute;s <strong>Mariano Loi&aacute;cono</strong>, que vienen haciendo hace tiempo unos cruces brillantes entre folklore y jazz, van a grabar un disco en vivo en Bebop Club. Quisiera poder estar en los dos eventos a la vez. Lo que hacen Fal&uacute; y Loi&aacute;cono en base a la complicidad y al profundo dominio de sus instrumentos -la guitarra y la trompeta, respectivamente- es conmovedor. Suelen juntarse varias veces al a&ntilde;o, as&iacute; que si no pueden hoy, ya habr&aacute; otra oportunidad.
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        &iquest;Saben que Fal&uacute; es de los artistas que m&aacute;s veces tocan al a&ntilde;o? Creo que tiene el r&eacute;cord. Y da igual si es en un teatro grande o un espacio independiente peque&ntilde;o. Recorre el pa&iacute;s y el mundo con su guitarra y comparte muchas fechas, tanto con artistas consagrados como con artistas nuevos. No para nunca. Sin ir m&aacute;s lejos, adem&aacute;s de este show con Loi&aacute;cono, el s&aacute;bado toca con Gustavo Nasuti Cuarteto, el martes con Dani Negro en Los Galgos y despu&eacute;s sale una girita santafesina por Venado Tuerto, Bigand y Casilda, que culmina el 25 de mayo con Guillermo Dezi Codaro en Rosario.&nbsp;Y el 27 presenta otra vez en CABA su libro <span class="highlight" style="--color:white;"><em>M&uacute;sica Argentina Contempor&aacute;nea. Volumen II</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> (Mil Campanas), con 16 obras suyas, en el Club Social Cambalache.</span>
    </p><p class="article-text">
        Pero volvamos a nuestra agenda de los pr&oacute;ximos d&iacute;as. Este s&aacute;bado 16 se producir&aacute; otro encuentro c&oacute;smico, el de <strong>Duratierra</strong> con el cantautor chileno <strong>Nano Stern </strong>en La Trastienda. La banda que fusiona folklore y sonidos nuevos se est&aacute; despidiendo de su disco <em>A los amores</em> porque ya est&aacute; grabando otro nuevo. <span class="highlight" style="--color:white;">El show tendr&aacute; momentos para cada uno, cruces entre ambos y varias sorpresas. Tambi&eacute;n varios m&uacute;sicos invitados. Ser&aacute; de las poquitas oportunidades de ver a Duratierra en Buenos Aires este a&ntilde;o porque, claro, est&aacute;n trabajando en el pr&oacute;ximo &aacute;lbum. Por cierto, &iquest;ya vieron y escucharon el video-&aacute;lbum de </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>A los amores </em></span><span class="highlight" style="--color:white;">en vivo?</span>
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        Y el domingo otro tucumano, <strong>Juan Quintero</strong>, presenta su <em>Bingo para cantar</em>, una idea genial&iacute;sima, nacida al calor de su ronda homenaje <em>Canto a la Mercedes</em> (Sosa, por supuesto). Funciona as&iacute;: hay 90 canciones y 90 n&uacute;meros del bingo. El que quiera cantar, se anota al comprar la entrada. Y si sale en el cart&oacute;n ganador, le tocar&aacute; cantar ese d&iacute;a. Necesito adem&aacute;s mencionar a los m&uacute;sicos que acompa&ntilde;an a Quintero, porque son uno m&aacute;s capo que el otro: <strong>Hugo Maldonado Barros, Juampi Di Leone, Manu Sija, Luciana Jury</strong> y <strong>Facundo Guevara</strong>. Es a las 17 en Vecinal Saavedra.
    </p><p class="article-text">
        Me gusta destacar de qu&eacute; provincia viene cada m&uacute;sico, porque ac&aacute; en la porte&ntilde;idad somos muy de creernos el centro del mundo y resulta que no, que hay m&uacute;sica preciosa absolutamente en todo el territorio nacional. Les tir&oacute; dos fechitas m&aacute;s: el 22 de mayo vienen desde Rosario <strong>Juli&aacute;n Venegas</strong> y <strong>Jos&eacute; Santucho</strong> a presentar <em>Ambulantes</em>, su proyecto inspirado en los vendedores informales, en P&aacute;ramo Cultural. Un d&iacute;a despu&eacute;s, encuentro de cantorazas: otra santafesina, <strong>Patricia G&oacute;mez</strong>, llega a compartir con la porte&ntilde;a <strong>Ceci M&eacute;ndez</strong> en el Club Social Cambalache. 
    </p><p class="article-text">
        Y quiero hablarles de un disco que sali&oacute; hace poco y me encant&oacute;: <em>Mientras aclara</em>, de <strong>Valen Bonetto</strong>, otro cordob&eacute;s. Es un trabajo despojado en cuanto al sonido -o sea, b&aacute;sicamente dos guitarras, dos voces- en el que este artista travesti toca con su t&iacute;o chacareras, gatos, cuecas y otros ritmos tradicionales, todos compuestos por &eacute;l. Las letras hablan de las identidades queer, entre otras cosas, porque Valen (que adem&aacute;s integra Duratierra) sinti&oacute; la necesidad de tambi&eacute;n el folklore abarcara estas tem&aacute;ticas. Es un disco de una gran sensibilidad. Ac&aacute; lo pueden escuchar:
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    </figure><p class="article-text">
        Y dos cositas m&aacute;s para terminar: hasta el 18 de mayo hay tiempo para inscribirse a una diplomatura dictada por la m&aacute;s grande, la uno, la maravillosa <strong>Hilda Herrera</strong> (tambi&eacute;n cordobesa), la persona viva que m&aacute;s sabe de nuestra m&uacute;sica de ra&iacute;z. &ldquo;Interpretaci&oacute;n de ritmos regionales argentinos en piano solo&rdquo; se cursa en la Universidad Nacional de las Artes (UNA) y por ac&aacute; les dejo el link para la <a href="https://musicalesysonoras.una.edu.ar/diplomaturas/diplomatura-en-interpretacion-de-ritmos-regionales-argentinos-en-piano-solo-_47249/preview" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">inscripci&oacute;n</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Y de ac&aacute; no nos vamos sin un poco de chamam&eacute;. La bandoneonista <strong>Milagros Caliva</strong>, una aut&eacute;ntica reina de la m&uacute;sica del Litoral aunque naci&oacute; en Buenos Aires, dar&aacute; un taller online llamado &ldquo;El arte de interpretar el chamam&eacute;: bandone&oacute;n, voz y acompa&ntilde;amiento&rdquo;. Le escriben por privado y ella les cuenta todo a su <a href="https://www.instagram.com/milagros_caliva/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Instagram</a>. 
    </p><h2 class="article-text">La yapa: un documental de m&uacute;sica popular chilena</h2><p class="article-text">
        El domingo 17 se proyecta en Hasta Trilce el documental <em>En septiembre canta el gallo</em>, de Nano Stern y Luis Emilio Brice&ntilde;o. Cuenta con testimonios de un amplio abanico de cantoras y cantores populares activos en el Chile de comienzos de la d&eacute;cada del 70, del canto de ra&iacute;z a la psicodelia, pasando por la m&uacute;sica andina y la fusi&oacute;n con la m&uacute;sica docta. La idea es mostrar y entender las relaciones del mundo de la cultura y de la pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A partir de la segunda mitad de los a&ntilde;os 60 surgen nuevas formas musicales en Chile, con un fuerte contenido social, en donde influencias de todo el continente latinoamericano generan una canci&oacute;n nueva. Surgen festivales, m&iacute;tines, se crean pe&ntilde;as folkl&oacute;ricas de gran importancia. Todos estos factores, asociados al contexto internacional, confluyen en un movimiento cultural potente, que rompe con los viejos c&aacute;nones conservadores del folklore tradicional, y es un actor fundamental en el triunfo en las urnas de Salvador Allende&rdquo;, se&ntilde;ala la gacetilla.
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            </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Hasta aqu&iacute; llegamos por hoy. Gracias por leer. Que disfruten. &iexcl;Hasta dentro de dos semanas!</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><em>(*) &ldquo;Ra&iacute;ces&rdquo; fue un programa radial dedicado a la m&uacute;sica de ra&iacute;z de Argentina y Latinoam&eacute;rica que la periodista entrerriana Blanca R&eacute;bori condujo durante m&aacute;s de 30 a&ntilde;os en diferentes emisoras. Titulamos esta columna con ese nombre en homenaje a su labor.</em></span>
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Claudia Regina Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/nadia-larcher-juan-falu-duratierra-esencia-comun-proyeccion_1_13221347.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 14 May 2026 12:12:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nadia Larcher, Juan Falú, Duratierra y más: una esencia común y su proyección]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hinde Pomeraniec explica la guerra a los más chicos: “Es un libro realista, pero con esperanza”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/hinde-pomeraniec-explica-guerra-chicos-libro-realista-esperanza_1_13208767.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8310ad1b-047b-4152-8c22-c99b39cbb750_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hinde Pomeraniec explica la guerra a los más chicos: “Es un libro realista, pero con esperanza”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La periodista y escritora publicó "¿Por qué existen las guerras?". Cuenta cómo fue escribir sobre un tema tan complejo para lectores jóvenes, por qué decidió “decir la verdad sin atemorizar de más” y de qué manera trabajó para construir un libro realista, pero atravesado por la esperanza.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Mam&aacute;, &iquest;c&oacute;mo sigue lo de Ir&aacute;n?&rdquo;. Los chicos vuelven de la escuela y sorprenden a sus madres con ese tipo de preguntas. Pero, &iquest;saben realmente qu&eacute; implica una guerra? El tema vuelve una y otra vez a las conversaciones cotidianas. Gaza, Ucrania, Ir&aacute;n, bombardeos, im&aacute;genes de ciudades destruidas o familias huyendo aparecen incluso en hogares donde los adultos intentan filtrar el horror. 
    </p><p class="article-text">
        En ese contexto, la periodista y escritora <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/hinde-pomeraniec-perturbador-pensar-cambiando-ojos-concepto_1_12421600.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hinde Pomeraniec</a> acaba de publicar <em>&iquest;Por qu&eacute; existen las guerras? </em>(Siglo XXI Editores), un libro con ilustraciones de Pen&eacute;lope Chauvi&eacute; pensado para lectores a partir de los ocho a&ntilde;os que intenta abordar uno de los temas m&aacute;s complejos posibles sin subestimar a las infancias ni caer en simplificaciones y para encontrar el tono justo entre la verdad y la esperanza.
    </p><p class="article-text">
        Con experiencia en literatura infantil y a&ntilde;os de cobertura internacional &ndash;incluidos viajes a Ucrania en plena guerra&ndash;, Pomeraniec construy&oacute; un texto que explica conceptos como invasi&oacute;n, diplomacia, colonialismo o cr&iacute;menes de guerra, pero tambi&eacute;n insiste en la importancia de la empat&iacute;a y el di&aacute;logo. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;C&oacute;mo se te ocurri&oacute; escribir este libro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Se le ocurri&oacute; a Laura Leibiker. Porque yo estoy escribiendo un libro sobre la guerra en Ucrania. Estuve en Ucrania en el 2004, cuando fue la Revoluci&oacute;n Naranja y despu&eacute;s en el 2024. Ah&iacute; me embal&eacute; con la posibilidad de escribir un libro sobre eso, teniendo en cuenta adem&aacute;s que yo ya hab&iacute;a escrito sobre Putin y que en el &uacute;ltimo libro hab&iacute;a un cap&iacute;tulo importante sobre Ucrania. Despu&eacute;s viaj&eacute; otra vez el a&ntilde;o pasado. Me llevaron hasta muy cerca del frente, a J&aacute;rkiv, donde ya se ve&iacute;a una cosa much&iacute;simo m&aacute;s militarizada. Yo estaba escribiendo todo eso cuando Laura me pidi&oacute; alg&uacute;n t&iacute;tulo para la colecci&oacute;n Entender y participar, de Graciela Montes. Ya hab&iacute;amos trabajado juntas y en un momento me dijo: &lsquo;&iquest;Y por qu&eacute; no hac&eacute;s un libro sobre la guerra para chicos?&rsquo;. Trabajamos much&iacute;simo con ella, con Graciela y con Paula Bombara por la complejidad del tema. Porque sabemos que no es una colecci&oacute;n estrictamente para chicos, sino para chicos acompa&ntilde;ados por padres o mediadores.
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            <span class="title">
                Ilustración de Penélope Chauvié para el libro &quot;¿Por qué existen las guerras?&quot;                            </span>
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        <strong>&mdash;&iquest;Y qu&eacute; tuviste en cuenta a la hora de escribir para chicos sobre temas tan complicados?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Yo dirig&iacute; Editorial Norma durante algunos a&ntilde;os y en el &uacute;ltimo tiempo era solo literatura infantil y juvenil. Entonces el trabajo de los autores con libros para chicos me resulta familiar, adem&aacute;s de haber le&iacute;do much&iacute;simo para mis tres hijos. As&iacute; que conozco eso y soy de las que nunca pensaron la literatura infantil como una literatura en diminutivo. Al contrario: siempre me gustaron los autores que tratan a los chicos como personas, de menor edad, pero personas. Lo principal era hablar con la verdad. Ese fue el gran trabajo: decir la verdad sin atemorizar de m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;Qu&eacute; quer&eacute;s decir con &ldquo;no atemorizar de m&aacute;s&rdquo;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Sobre todo, no permitir que se pierda la esperanza. Sin mentir. Algo parecido a lo que uno intenta hacer como padre: no mentirle a tu hijo e incluso darle alguna suerte de ilusi&oacute;n de que &eacute;l mismo puede llegar a colaborar para el cambio Porque hay una verdad dur&iacute;sima y es que los seres humanos se matan desde siempre. Entonces encontrar ese equilibrio fue muy complejo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;En una parte habl&aacute;s de las guerras civiles y dec&iacute;s que un amigo puede convertirse en enemigo. Eso es fuerte para los chicos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;La Guerra Civil Espa&ntilde;ola es algo que est&aacute; muy presente desde siempre. Y hubo guerras civiles en Am&eacute;rica Latina. Es algo completamente aterrador. Porque tener un enemigo externo es una cosa. Ahora que el enemigo sea de pronto tu hermano es monstruoso. Pero de alg&uacute;n modo hab&iacute;a que dar cuenta de eso. 
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            <span class="title">
                Ilustración de Penélope Chauvié para el libro &quot;¿Por qué existen las guerras?&quot;                            </span>
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        <strong>&mdash;Varias veces aparece esta contradicci&oacute;n entre decirles a los chicos que los conflictos se resuelven hablando y ver que los adultos no lo hacen.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Para m&iacute; era muy importante volver a la idea de la diplomacia. Porque da la sensaci&oacute;n de que hoy lo diplom&aacute;tico no garpa. Como si hubiera perdido sentido la idea de sentarse a negociar, discutir, debatir y llegar a acuerdos. El insulto permanente es tambi&eacute;n una forma de bombardeo. Y existe algo parecido a un estr&eacute;s postraum&aacute;tico producido por ese bombardeo ret&oacute;rico. Hay que cortarlar con eso. Los chicos tienen que saber que hay otra alternativa. Por eso insist&iacute; tanto con la diplomacia y con la idea de que los consensos existen. Nosotros crecimos en el consenso de posguerra, donde lo prioritario era llegar a acuerdos. Hoy pareciera que todo obliga a elegir entre un lado y el otro, esa exigencia constante de posicionarte en un extremo. Yo sigo pensando que es importante criar chicos que entiendan que existen los grises, los matices y la posibilidad de dialogar. Y que negociar implica ganar y perder algo. No se puede ganar siempre. Por eso me interesaba reivindicar la figura del diplom&aacute;tico, de la persona que se forma justamente para evitar guerras.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Incluiste Malvinas, que tambi&eacute;n es un tema complejo y muy presente para los chicos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Fue muy fuerte para m&iacute; pensar que hoy ya puede haber chicos con abuelos excombatientes. Yo ten&iacute;a veinte a&ntilde;os durante la guerra y de pronto entend&iacute; que hab&iacute;a pasado suficiente tiempo como para que esos soldados fueran abuelos. Eso me dio una especie de radiograf&iacute;a de d&oacute;nde est&aacute; ese tema hoy y de la importancia que tiene en nuestra historia. Adem&aacute;s me parece un ejemplo clar&iacute;simo de c&oacute;mo un gobierno ileg&iacute;timo tom&oacute; una causa leg&iacute;tima y llev&oacute; al pa&iacute;s a una guerra que hizo retroceder todo lo que se hab&iacute;a avanzado en materia diplom&aacute;tica. Me parece que Malvinas es un tema bastante importante y es muy confusa la posici&oacute;n del gobierno argentino. Va y viene permanentemente con Thatcher como foto en los despachos o como uno de los modelos de gobierno favoritos del presidente Milei. As&iacute; que me parec&iacute;a que era importante que estuviera
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Tambi&eacute;n dedic&aacute;s bastante espacio a Gandhi.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Porque necesitaba mostrar que existieron otras formas de resistencia. Hoy cuesta imaginar que pueda existir un Gandhi, sinceramente uno no lo ve. Pero existi&oacute;. Del mismo modo que existieron juventudes que sal&iacute;an a la calle, por ejemplo, las protestas contra la guerra de Vietnam en Estados Unidos. Y a m&iacute; me parec&iacute;a que algo que era importante de destacar en el libro es que hay gente que monitorea las cosas, que es verdad que hay cr&iacute;menes de guerra, pero que hay gente que est&aacute; permanentemente trabajando para denunciarlos. Cuando los rusos se llevan a miles de chicos de Ucrania, los sacan del pa&iacute;s, les cambian la lengua, los resetean, le hacen una especie de lavado de cerebro, eso es crimen de guerra. Quer&iacute;a que los chicos entendieran que hay cr&iacute;menes de guerra, que puede ocurrir el famoso da&ntilde;o colateral. Lo ves con los rusos y con los israel&iacute;es. Pasan, largan el misil y al rato vuelven a largar el misil y matan a los socorristas. Eso es crimen de guerra. Eso no ocurr&iacute;a antes. Estamos en un momento de la humanidad que es muy tr&aacute;gico. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;En el libro explic&aacute;s bastante, de hecho, qu&eacute; significa un crimen de guerra.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Porque los chicos escuchan esas expresiones todo el tiempo. Y me parec&iacute;a importante bajar esos conceptos a algo entendible. Lo mismo con el dinero que se gasta en armas. &iquest;Qu&eacute; significa realmente? &iquest;Qu&eacute; se podr&iacute;a hacer con esa plata? Ah&iacute; es donde uno, cuando escribe para chicos, intenta traducir temas enormes a cosas m&aacute;s cercanas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Tapa de &quot;¿Por qué existen las guerras?&quot;, de Hinde Pomeraniec                            </span>
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        <strong>&mdash;&iquest;C&oacute;mo trabajaron las ilustraciones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Hab&iacute;a algo muy importante para m&iacute;: no quer&iacute;a que aparecieran guerras identificables de manera demasiado directa. Si digo que no dejan entrar comida, probablemente cualquiera piense en Gaza. Pero no quer&iacute;a un libro pegado a un conflicto puntual. Uno, porque como nos pasa en el periodismo en general, son cosas que est&aacute;n sucediendo en este momento y pueden envejecer muy pronto. En segundo lugar, por una cuesti&oacute;n ideol&oacute;gica concreta que es la idea de que este libro lo puedan leer todos los chicos y que no haya ning&uacute;n adulto que diga este libro tiende para ac&aacute; o para all&aacute;. Por eso lo cuidamos tambi&eacute;n en las ilustraciones. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;No aparecen banderas reconocibles.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Exactamente. Quer&iacute;amos algo m&aacute;s universal. Y trabajamos mucho para que, aun mostrando destrucci&oacute;n, tambi&eacute;n hubiera adultos acompa&ntilde;ando. Me propuse hacer un libro realista, pero con esperanza. En las im&aacute;genes trabajamos mucho para que hubiera madre, abrazo, la sensaci&oacute;n de &ldquo;siempre vas a tener un adulto al lado que te protege&rdquo;. Porque pensar que est&aacute;s en tu casa y de pronto puede caer una bomba es terrible. Los chicos en Ucrania viven as&iacute;. En Gaza tambi&eacute;n. En Israel, en el L&iacute;bano. Eso era imposible de esquivar. Estoy mirando en este momento la tapa y veo la destrucci&oacute;n y la desesperaci&oacute;n, pero veo tambi&eacute;n a una mujer grande que puede ser una abuela o una madre llevando a los chicos de la mano. Y eso quer&iacute;amos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Tambi&eacute;n aparece mucho la idea de invasi&oacute;n y colonialismo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;La idea de la invasi&oacute;n va de la mano del tema de la guerra. En los dos conflictos que m&aacute;s est&aacute;n captando la atenci&oacute;n ahora, Medio Oriente y Ucrania, ten&eacute;s la cuesti&oacute;n imperial y la cuesti&oacute;n colonial. En lo que tiene que ver con el conflicto entre Israel y palestinos, claramente hay ocupante. Y entonces es importante tambi&eacute;n entender qu&eacute; significa, porque existe el concepto de guerra justa. Que se vayan corriendo los l&iacute;mites es otra cosa, pero existe. No es lo mismo si vos sos el que invade, que si sos el invadido. 
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            <span class="title">
                Ilustración de Penélope Chauvié para el libro &quot;¿Por qué existen las guerras?&quot;                            </span>
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        <strong>&mdash;&iquest;Qu&eacute; cosas quedaron afuera del libro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;En alg&uacute;n momento apareci&oacute; la posibilidad de hablar del terrorismo y tuve la certeza de que era un tema aparte, que no tiene que ver estrictamente con esto. Aunque haya guerras en las que el terrorismo participa o guerras que comienzan por atentados terroristas. Pero ya la sola definici&oacute;n de lo que es el terrorismo es bien complicado. Fue mejor, me parece a m&iacute;, la elecci&oacute;n que hicimos de dejarlo afuera. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Al final del libro coment&aacute;s que seguramente a los chicos les van a interesar m&aacute;s las pel&iacute;culas o libros sobre guerras. &iquest;Qu&eacute; recomendar&iacute;as?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash; Depende la edad. Pero hay algo que es cl&aacute;sico y es todo lo que tenga que ver con <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Ana_Frank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Ana Frank</a>. Es angustiante y conmovedor, pero por otro lado sigue siendo una hero&iacute;na fabulosa. <em>Jojo Rabbit</em> es una pel&iacute;cula que si la ven chicos no tan chiquitos con los padres me parece interesante, con esa cosa medio enso&ntilde;ada que tiene. Despu&eacute;s hay chicos a los que les gustan de verdad las pel&iacute;culas de guerra tipo <em>Rescatando al soldado Ryan</em>. Chicos de 11 o 12 a&ntilde;os se pueden enganchar mucho con todo eso. Y adem&aacute;s ahora ten&eacute;s <em>La guerra de Troya</em>, por Nicol&aacute;s Schuff y Mariana Ruiz Johnson. Esa historia es un cl&aacute;sico. Y hay algo con la Segunda Guerra que les atrae particularmente, por el malo recontra malo de Hitler, un demonio. Pero ah&iacute; siempre lo m&aacute;s duro y cruel es decirles, s&iacute;, pero no fue un demonio, fue un ser humano. 
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Claudia Regina Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/hinde-pomeraniec-explica-guerra-chicos-libro-realista-esperanza_1_13208767.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 10 May 2026 03:02:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Hinde Pomeraniec explica la guerra a los más chicos: “Es un libro realista, pero con esperanza”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Hinde Pomeraniec,Guerras,Infancias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Adolescentes al límite: bullying, redes y un crimen que interpela a los adultos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/adolescentes-limite-bullying-redes-crimen-interpela-adultos_1_13117027.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7091328e-6604-468f-96f9-ead0b9dfcab3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Adolescentes al límite: bullying, redes y un crimen que interpela a los adultos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El asesinato en San Cristóbal expone una trama más profunda: chicos aislados, violencia amplificada por la tecnología y una sociedad que, advierten especialistas, perdió herramientas de contención.</p></div><p class="article-text">
        El <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/alumno-armado-colegio-santa-fe-comenzo-disparar-mato-companero-e-hirio_1_13109174.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">crimen de un adolescente contra otro en la localidad santafesina de San Crist&oacute;bal</a> volvi&oacute; a poner en primer plano una pregunta inc&oacute;moda: <strong>qu&eacute; est&aacute; pasando con los v&iacute;nculos entre chicos y qu&eacute; lugar ocupa aquello que suele nombrarse, muchas veces de manera simplificada, como bullying</strong>. El episodio, en el que un joven atac&oacute; a un compa&ntilde;ero y, seg&uacute;n trascendi&oacute;, pronunci&oacute; la palabra &ldquo;sorpresa&rdquo; antes de disparar, gener&oacute; conmoci&oacute;n no solo por la violencia del acto, sino por la aparente falta de se&ntilde;ales previas claras. En ese contexto, la psicoanalista <strong>Clelia Conde</strong> (EFA) propone correr el foco de la etiqueta y pensar el problema en un marco m&aacute;s amplio: el del lazo social contempor&aacute;neo y sus transformaciones.
    </p><p class="article-text">
        Para Conde, el primer punto es problematizar el propio t&eacute;rmino. &ldquo;Bullying es una palabra que viene de afuera y a veces se usa para patologizar, en lugar de tomarlo como un hecho generalizado&rdquo;, se&ntilde;ala. En su mirada, m&aacute;s que un fen&oacute;meno aislado, lo que aparece es una transformaci&oacute;n en la forma en que se expresa la violencia entre pares. &ldquo;Los chicos tienen una base pulsional agresiva. Eso es constitutivo. Pero esa agresividad se va tramitando en relaci&oacute;n con otros: con la autoridad, pero tambi&eacute;n con el par, que en distintos momentos es apoyo, modelo e incluso objeto de amor&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        En esa l&iacute;nea, la psicoanalista <strong>Gimena Sozzi</strong> (EOL/AMP) introduce un matiz sobre el propio concepto. &ldquo;Bullying es un t&eacute;rmino que se populariz&oacute; en ingl&eacute;s. &lsquo;Bully&rsquo; se traduce como intimidar, matonear. &lsquo;Bull&rsquo;, como toro: aquel que, por las condiciones de su crianza y el tipo de ataque recibido, responde a la defensiva embistiendo sin miramientos&rdquo;, se&ntilde;ala. Y agrega que la convivencia con otros est&aacute; atravesada por una tensi&oacute;n estructural: &ldquo;La constituci&oacute;n subjetiva, as&iacute; como la vida en comunidad, supone encontrarse con otros&hellip; muchos, diferentes. Esa diferencia es insoportable en tanto que el otro encarna lo radicalmente rechazado de uno&rdquo;.
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                Las redes sociales amplifican el fenómeno.                            </span>
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        Esa distinci&oacute;n entre agresividad propia del desarrollo y formas m&aacute;s da&ntilde;inas tambi&eacute;n aparece en la experiencia cotidiana de las aulas. &ldquo;Me parece que siempre existi&oacute; el bullying, que tiene que ver con la autoestima, con reconocer la propia imagen y reconocer al otro diferente de uno y qu&eacute; pasa con las emociones que eso produce&rdquo;, se&ntilde;ala <strong>Mar&iacute;a Laura</strong>, docente de escuela secundaria. Sin embargo, advierte que el fen&oacute;meno se amplifica con las nuevas tecnolog&iacute;as: &ldquo;El tema est&aacute; aumentando debido a los celulares y a las posibilidades de hacer tan f&aacute;cil divulgar informaci&oacute;n o fotos. Eso hace que sea m&aacute;s f&aacute;cil burlarse de otro y no hacerse cargo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El debilitamiento de los marcos de contenci&oacute;n tradicionales</h2><p class="article-text">
        Para Conde, el fen&oacute;meno no puede pensarse sin atender al contexto social m&aacute;s amplio. <strong>&ldquo;En el contexto actual, el lazo social est&aacute; te&ntilde;ido de una cierta violencia. Entonces lo que aparece ya no es solo agresividad, sino algo m&aacute;s violento, m&aacute;s crudo&rdquo;</strong>, afirma. Y vincula ese escenario con un debilitamiento de los marcos tradicionales: <strong>&ldquo;Los dispositivos de control social -la escuela, la comunidad, los lugares donde se aprende a convivir- est&aacute;n profundamente desvalorizados. Son espacios de autoridad que hoy aparecen desdibujados, maltratados tanto en lo econ&oacute;mico como en los discursos&rdquo;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Sozzi tambi&eacute;n ubica ese clima en una dimensi&oacute;n de &eacute;poca. <strong>&ldquo;Se trata de una &eacute;poca signada por la habilitaci&oacute;n social al odio y la segregaci&oacute;n generalizada. Habilitaci&oacute;n firmada y hasta promovida por el amo de turno&rdquo;</strong>, advierte. Y plantea una pregunta de largo alcance: &ldquo;Hist&oacute;ricamente, al diferente, el amo le confiere un tratamiento espec&iacute;fico: a los locos se los encierra, a las brujas se las incinera&hellip; Entonces, nos incumbe hoy: &iquest;cu&aacute;l es el tratamiento de la diferencia que el otro encarna, en nuestra &eacute;poca?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A esa p&eacute;rdida de referencias se suma otro fen&oacute;meno que, seg&uacute;n Conde, impacta de lleno en la constituci&oacute;n subjetiva: <strong>el avance de la tecnociencia y las redes</strong>. &ldquo;La imagen de s&iacute; ya no se construye en relaci&oacute;n con otro humano, sino con un otro inhumano. Los tiempos, los ritmos, las formas que proponen las redes no son humanos&rdquo;, advierte. En ese marco, &ldquo;se promueve un individuo que no necesita del otro para sostenerse&rdquo;, algo que puede derivar en aislamiento.
    </p><p class="article-text">
        Ese diagn&oacute;stico encuentra eco en lo que observan los docentes. &ldquo;Es mucho m&aacute;s problem&aacute;tico en este momento el tema de las redes sociales que problemas en el aula en s&iacute;&rdquo;, cuenta <strong>Raquel</strong>, profesora de secundaria. &ldquo;Todos los a&ntilde;os se abren unas cuentas que son an&oacute;nimas, que se llaman Confesiones y el n&uacute;mero de la escuela. Y donde se suben cosas an&oacute;nimamente, siempre de &iacute;ndole &lsquo;Sos una puta de mierda&rsquo;, &lsquo;Te cogiste no s&eacute; qui&eacute;n con fotos, videos, etc. Como es an&oacute;nimo, es muy dif&iacute;cil rastrear y saber de d&oacute;nde viene. Hace a&ntilde;os que viene pasando desde que est&aacute; Instagram como red social preponderante en los adolescentes. En mi escuela m&aacute;s o menos se logra controlar, haciendo muchas intervenciones en cada curso, hablando cuando nos enteramos. Justo estuvimos hablando sobre la responsabilidad en multiplicar eso, en viralizar esas cosas. Porque si vos est&aacute;s repostando y reenviando im&aacute;genes, videos de otras personas, tambi&eacute;n sos c&oacute;mplice y tan responsable como el que lo subi&oacute; por primera vez&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El anonimato y la circulaci&oacute;n masiva de contenidos tambi&eacute;n modifican los roles dentro de estas situaciones. Mar&iacute;a Laura retoma una herramienta que utiliza en clase: &ldquo;Hay cuatro posiciones respecto de una situaci&oacute;n de agresi&oacute;n o de violencia o este tipo de situaciones. Una es la v&iacute;ctima, la otra es el victimario, la tercera es el observador pasivo que es c&oacute;mplice y este es el que gracias a la tecnolog&iacute;a ha aumentado much&iacute;simo y la cuarta es la que tiene que ver con la empat&iacute;a y que es la que tenemos que tratar de fortalecer y aumentar, es la del ayudante, el protector&rdquo;. Y agrega: &ldquo;Yo trato de trabajar con los chicos de distintas edades este tema. Hay muchas formas de ser ayudante, protector. Y eso es lo que habr&iacute;a que fortalecer&rdquo;.
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                Lo importante es hablar mucho del tema con los adolescentes                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">El aislamiento, una se&ntilde;al de alerta</h2><p class="article-text">
        Para Conde, ese entramado de v&iacute;nculos debilitados y mediatizados tiene efectos profundos. <strong>El aislamiento, precisamente, es una de las claves para leer el caso de San Crist&oacute;bal. </strong>&ldquo;Lo que a m&iacute; me parti&oacute; el alma fue, por supuesto, la muerte del chico. Pero tambi&eacute;n que el que mata haya dicho &lsquo;&iexcl;sorpresa!&rsquo;&rdquo;, subraya. Y arriesga una interpretaci&oacute;n: &ldquo;Es como si dijera &lsquo;yo exist&iacute;a&rsquo;. <strong>Es el grito de alguien que no encontraba manera de ser visible para el otro</strong>&rdquo;. Desde el punto de vista cl&iacute;nico, lo define como &ldquo;un pasaje al acto&rdquo;: &ldquo;Cuando el sujeto no encuentra c&oacute;mo aparecer, irrumpe de la peor manera. Se convierte en ese resto que es el criminal. Es un &uacute;ltimo intento de sublevarse ante la nada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En ese punto, Sozzi introduce otra clave de lectura sobre las se&ntilde;ales de alerta. &ldquo;Los signos de que un sujeto sufre son variados, ya que inevitablemente variadas son las respuestas frente al malestar. No hay check-list que resista&rdquo;, advierte. &ldquo;Desde disminuci&oacute;n en el rendimiento escolar hasta dificultad para conciliar el sue&ntilde;o. Desde aislamiento social hasta irrupciones de violencia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La irrupci&oacute;n de este tipo de hechos, con uso de armas, abre adem&aacute;s otro interrogante: cu&aacute;nto hay de imitaci&oacute;n de fen&oacute;menos m&aacute;s frecuentes en otros pa&iacute;ses. Conde no descarta esa influencia, pero insiste en que el problema es m&aacute;s profundo. &ldquo;Estamos asistiendo a un lazo social perverso, sin l&iacute;mites claros respecto de lo que se le puede hacer a un cuerpo&rdquo;, sostiene. Y lo vincula con una l&oacute;gica m&aacute;s amplia: <strong>&ldquo;El capitalismo global ha puesto a los ni&ntilde;os en un lugar de objeto. Son mercanc&iacute;a: en el consumo, en las redes, en la exposici&oacute;n permanente&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En ese sentido, advierte sobre una transformaci&oacute;n hist&oacute;rica del lugar de la infancia. &ldquo;El ni&ntilde;o pas&oacute; de ser un peque&ntilde;o adulto a objeto de pedagog&iacute;a y hoy, directamente, a mercanc&iacute;a. Y es la mercanc&iacute;a m&aacute;s vulnerable&rdquo;, dice. La consecuencia es una p&eacute;rdida de condiciones b&aacute;sicas para el desarrollo subjetivo: &ldquo;Un chico hoy no tiene privacidad. Est&aacute; todo el tiempo visto, filmado, expuesto. No es lo mismo crecer como sujeto de un juego que como objeto de una demanda&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Frente a ese escenario, la especialista reconoce que no hay respuestas simples, pero rechaza el fatalismo. <strong>&ldquo;Siempre es posible la resistencia&rdquo;</strong>, plantea. Sin embargo, advierte sobre factores que agravan la situaci&oacute;n: la disponibilidad de armas, la dificultad para distinguir ficci&oacute;n de realidad en ciertas edades y la falta de experiencias concretas. &ldquo;A muchos chicos les cuesta hacer cosas reales: ir a comprar, ayudar en la casa, entender que hay tiempos y l&iacute;mites. Todo aparece como continuo, sin cortes&rdquo;, describe.
    </p><p class="article-text">
        En esa l&iacute;nea, cuestiona una idea muy instalada en la crianza contempor&aacute;nea. &ldquo;Hoy pareciera que lo &uacute;nico que se espera de los chicos es que sean felices. Y la felicidad es el peor enga&ntilde;o. Lo importante es que alguien exista como sujeto&rdquo;, afirma. Para eso, insiste, es necesario que haya expectativas: &ldquo;Que se espere algo de ese ni&ntilde;o, que haga cosas, que responda, que se equivoque. Eso lo constituye&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Consultada sobre qu&eacute; pueden hacer padres y docentes ante se&ntilde;ales de alerta, Conde vuelve sobre el problema del aislamiento. &ldquo;M&aacute;s que conductas raras, hay que detectar la invisibilidad. Esos chicos &lsquo;muy buenitos&rsquo; que se someten, que no molestan, que no aparecen. Eso es un problema&rdquo;, advierte. Y agrega: &ldquo;Se somete, se somete, se somete&hellip; y un d&iacute;a se cobra la humillaci&oacute;n recibida&rdquo;.
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                Los que repostean lo que aparece en cuentas anónimas son cómplices                            </span>
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        En ese punto, Sozzi plantea la responsabilidad de los adultos. &ldquo;La familia, la escuela, as&iacute; como el campo de la salud, est&aacute;n llamados a leer las modalidades singulares de respuesta y a actuar en consecuencia&rdquo;, se&ntilde;ala. Y enumera posibles intervenciones: &ldquo;Sea abrir a la conversaci&oacute;n entre familias y/o adolescentes en contextos de cuidado y l&iacute;mite, sea consultar con el campo psi, sea promover espacios de debate y formaci&oacute;n de docentes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En las aulas, esa preocupaci&oacute;n tambi&eacute;n se traduce en la necesidad de intervenir a tiempo. &ldquo;Creo que a veces los adultos estamos muy ocupados con otras cosas y se nos pasan por alto detalles y pistas de lo que les est&aacute; pasando a los chicos. Y es una pena porque nos perdemos ah&iacute; una gran oportunidad de ayudar&rdquo;, se&ntilde;ala Mar&iacute;a Laura.
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, Conde diferencia entre conflictos propios de la edad y situaciones m&aacute;s graves. &ldquo;Que haya agresividad, que se digan cosas, que haya comparaciones, es parte del proceso. El problema es cuando eso deriva en estados depresivos o melanc&oacute;licos, en chicos que se comparan todo el tiempo con ideales imposibles&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a los adultos, reconoce las dificultades del contexto -pluriempleo, crianza en soledad, falta de tiempo- pero insiste en la necesidad de sostener ciertos lugares. &ldquo;Los padres est&aacute;n en una situaci&oacute;n de estupor frente a lo que generan las tecnolog&iacute;as. Pero las reglas son las reglas: hay que comer sin el aparato, hay que poner l&iacute;mites, hay que hablar&rdquo;, se&ntilde;ala. Y subraya la importancia de la escuela: &ldquo;Es el primer lugar donde se sale de la familia. El docente tiene que poder ejercer autoridad, aunque se equivoque. Ese lugar hay que cuidarlo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, Conde vuelve a una idea central: <strong>la palabra como herramienta</strong>. &ldquo;Hay que soportar incluso el odio del hijo para poder educarlo. Porque si no, ese odio queda en el cuerpo del ni&ntilde;o&rdquo;, afirma. Y concluye con una advertencia que excede el caso puntual: &ldquo;Los chicos est&aacute;n en peligro, pero no solo de que otro chico los mate. Est&aacute;n en peligro de que todos nosotros los matemos de una u otra manera&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Como cierre, Sozzi retoma el problema desde otra perspectiva: &ldquo;Lo que me interesa destacar es que el bullying en los adolescentes -ya sea desde quien lo &lsquo;padece&rsquo; como desde quien lo &lsquo;act&uacute;a&rsquo;- puede ser le&iacute;do como un llamado a los adultos que conforman su red&rdquo;. Y concluye con una advertencia: &ldquo;Si hay humo es porque puede haber fuego&hellip; es esencialmente signo de que hay un sujeto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Claudia Regina Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/adolescentes-limite-bullying-redes-crimen-interpela-adultos_1_13117027.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Apr 2026 03:02:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Adolescentes al límite: bullying, redes y un crimen que interpela a los adultos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Tiroteo,Psicología,Adolescentes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Santelmeñas en red: una comunidad de mujeres que creció en el barrio y se volvió sostén colectivo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/santelmenas-red-comunidad-mujeres-crecio-barrio-volvio-sosten-colectivo_1_13049519.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c6ddb0ee-6f7d-413b-b7bf-984c82575102_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Santelmeñas en red: una comunidad de mujeres que creció en el barrio y se volvió sostén colectivo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nacido en 2019 entre vecinas de San Telmo, el grupo reúne hoy a más de 200 mujeres que comparten información, cuidados, proyectos solidarios y encuentros presenciales. En tiempos de individualismo, la red se convirtió en una forma de reconstruir comunidad desde lo cotidiano.</p></div><p class="article-text">
        En tiempos en los que el individualismo parece imponerse como norma, <strong>tejer redes se vuelve un gesto pol&iacute;tico y vital</strong>. En San Telmo, un grupo de mujeres lleva casi siete a&ntilde;os construyendo una comunidad basada en la cercan&iacute;a, el cuidado mutuo y la solidaridad. Lo que empez&oacute; como un peque&ntilde;o chat entre vecinas se transform&oacute; con el tiempo en <strong>Santelme&ntilde;as en red</strong>, un entramado de m&aacute;s de 200 feminidades que comparten informaci&oacute;n, apoyo y proyectos comunes en el barrio.
    </p><p class="article-text">
        La iniciativa naci&oacute; en 2019, sin un plan demasiado estructurado, pero con una intuici&oacute;n clara: ampliar el c&iacute;rculo de confianza entre mujeres que compart&iacute;an el mismo territorio. <strong>Carolina</strong>, una de las impulsoras y administradora del grupo, recuerda que todo comenz&oacute; a partir de un chat previo m&aacute;s peque&ntilde;o, integrado por amigas y vecinas. Cuando surgi&oacute; la posibilidad de sumar a otras personas, decidieron crear un nuevo espacio.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No fue que a una sola se le ocurri&oacute;. Con Marij&oacute; ten&iacute;amos otro grupo m&aacute;s chico, de siete u ocho amigas y vecinas con mucha intimidad compartida, pero en la presencialidad. Cuando otra vecina quiso sumarse, pensamos en abrir un grupo nuevo, ya no solo entre quienes nos conoc&iacute;amos tanto, sino ampliando un poco m&aacute;s la comunidad&rdquo;, cuenta.
    </p><p class="article-text">
        La l&oacute;gica era simple: sumar a personas conocidas por alguien del grupo, siempre con alg&uacute;n v&iacute;nculo previo. El objetivo, en ese momento, no estaba formulado con precisi&oacute;n. &ldquo;No s&eacute; si ten&iacute;amos un objetivo muy claro&rdquo;, admite <strong>Mar&iacute;a Jos&eacute;</strong>. &ldquo;No algo expl&iacute;cito que hubi&eacute;ramos conversado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        S&iacute; hab&iacute;a, en cambio, un criterio que termin&oacute; definiendo el esp&iacute;ritu del espacio: <strong>el territorio</strong>. La mayor&iacute;a de las integrantes eran vecinas o personas vinculadas a la vida del barrio. &ldquo;La constante es que fueran vecinas o cercanas de la comunidad de San Telmo&rdquo;, explica Mar&iacute;a Jos&eacute;. &ldquo;Con el tiempo se extendi&oacute; un poco a otros barrios, pero lo que nos nuclea sigue siendo el territorio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para <strong>Graciela</strong>, que se incorpor&oacute; m&aacute;s tarde al grupo pero vive en San Telmo desde hace cuatro d&eacute;cadas, ese rasgo es central. &ldquo;Aparece mucho la palabra comunidad y creo que ese es el punto: organizarnos en comunidad, y adem&aacute;s como mujeres de una comunidad&rdquo;, dice. Desde su mirada, <strong>el grupo tambi&eacute;n funciona como una forma de sostener la identidad del barrio</strong> frente a los cambios de los &uacute;ltimos a&ntilde;os. &ldquo;San Telmo se ha gentrificado, es otro mercado, son otras calles. Pero hay cuestiones que nos juntan y nos sostienen para no perder esa identidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El grupo creci&oacute; r&aacute;pidamente, pero nadie imaginaba que un acontecimiento global acelerar&iacute;a ese proceso. La pandemia de 2020 termin&oacute; de consolidar la red. &ldquo;Nadie se imaginaba lo que iba a implicar la pandemia para el grupo y para cada una de nosotras&rdquo;, recuerda Mar&iacute;a Jos&eacute;. &ldquo;Fue soporte y sost&eacute;n para muchas. Cuando todo se volvi&oacute; hacia adentro, este grupo nos permiti&oacute; seguir sosteniendo alguna idea de comunidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Durante los meses de aislamiento, el chat funcion&oacute; como un espacio de ayuda mutua. Circulaban computadoras o celulares para quienes los necesitaban, se organizaban donaciones y tambi&eacute;n se coordinaban acciones solidarias en el barrio.
    </p><p class="article-text">
        Uno de esos episodios ocurri&oacute; con la escuela Isauro Arancibia, que durante la pandemia sigui&oacute; acompa&ntilde;ando a estudiantes en situaci&oacute;n de vulnerabilidad. &ldquo;Buscaban personas con auto para llevar mercader&iacute;a o materiales para las clases&rdquo;, recuerda Carolina. &ldquo;A trav&eacute;s del grupo varias nos sumamos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ese tipo de iniciativas, sumadas a los intercambios cotidianos, fortalecieron los v&iacute;nculos. Con el tiempo, el chat dej&oacute; de ser solo un espacio virtual y empez&oacute; a trasladarse a la vida del barrio.
    </p><p class="article-text">
        Hoy <strong>Santelme&ntilde;as en red</strong> re&uacute;ne a unas 230 mujeres cis, lesbianas, trans y no binaries con perfiles muy diversos: docentes, escritoras, trabajadoras sociales, emprendedoras, profesoras de yoga, personas vinculadas al arte, la gastronom&iacute;a o el deporte. Muchas tienen trayectorias y saberes que terminan circulando dentro de la comunidad.
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                    alt="Los encuentros presenciales se volvieron imprescindibles"
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                Los encuentros presenciales se volvieron imprescindibles                            </span>
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        &ldquo;No es solo un grupo donde te pas&aacute;s el tel&eacute;fono del plomero&rdquo;, explica Mar&iacute;a Jos&eacute;. &ldquo;Aunque eso tambi&eacute;n est&aacute;: tenemos un Excel de servicios y vamos probando si tal electricista vino o no vino. Pero cada una puede aportar algo cuando hace falta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La diversidad de intereses dio lugar a m&uacute;ltiples iniciativas. <strong>Con el tiempo fueron apareciendo subgrupos m&aacute;s espec&iacute;ficos</strong>: uno de compras colectivas, otro de perimenopausia y menopausia, uno para salir a bailar o ir a pe&ntilde;as y otro vinculado a la crianza de ni&ntilde;as y ni&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        El grupo de compras, por ejemplo, surgi&oacute; en 2023 cuando la situaci&oacute;n econ&oacute;mica se volvi&oacute; m&aacute;s dif&iacute;cil. &ldquo;Empezamos compartiendo comercios del barrio o lugares donde comprar m&aacute;s barato&rdquo;, cuenta Carolina. &ldquo;Despu&eacute;s dijimos: podemos organizarnos para comprar juntas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hoy son alrededor de cien personas que adquieren productos a mayoristas o cooperativas, organizan la log&iacute;stica y se turnan para recibir, fraccionar y distribuir los alimentos. &ldquo;Todo es absolutamente autogestivo y artesanal&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de la actividad cotidiana en el chat, las Santelme&ntilde;as tambi&eacute;n organizan encuentros presenciales. Este a&ntilde;o preparan el s&eacute;ptimo. Suelen hacerse los domingos por la tarde en un centro cultural cercano al barrio, con modalidad &ldquo;a la canasta&rdquo;: cada una lleva algo para compartir.
    </p><p class="article-text">
        En esos encuentros se mezclan charlas, presentaciones y peque&ntilde;as iniciativas culturales. Algunas integrantes leen textos, otras llevan libros o plantines para intercambiar, y desde el &uacute;ltimo encuentro tambi&eacute;n se sum&oacute; una mini feria con producciones de las propias participantes.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Uno de los objetivos que fue apareciendo es trascender el individualismo. Eso es lo más fuerte</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Graciela</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Primero hay mucho bullicio, todas conversando&rdquo;, cuenta Carolina. &ldquo;Despu&eacute;s hacemos una ronda grande donde se presentan las que vienen por primera vez o quienes quieran compartir algo. Y despu&eacute;s ya es conversaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A veces los encuentros tambi&eacute;n se aprovechan para impulsar acciones solidarias. En uno de ellos reunieron donaciones para proyectos sociales del barrio.
    </p><p class="article-text">
        Graciela recuerda especialmente un episodio que la emocion&oacute;: las donaciones que llegaron a la sala de jard&iacute;n del Isauro Arancibia, donde ella trabaja. &ldquo;Cuando vi las fotos del aula preparada para recibir a los chicos, con cosas que hab&iacute;an donado compa&ntilde;eras del grupo que antes ni conoc&iacute;an la escuela, dije: &lsquo;Wow, qu&eacute; loco&rsquo;. Es impresionante c&oacute;mo se va armando la red&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para ella, el grupo revela algo m&aacute;s profundo que una simple organizaci&oacute;n vecinal. <strong>&ldquo;Uno de los objetivos que fue apareciendo es trascender el individualismo&rdquo;, reflexiona. &ldquo;Eso es lo m&aacute;s fuerte&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La red tambi&eacute;n transform&oacute; la experiencia cotidiana del barrio. &ldquo;Sal&iacute;s a la calle y siempre te encontr&aacute;s con alguien del grupo&rdquo;, cuenta Mar&iacute;a Jos&eacute;. &ldquo;Est&aacute;s en la verduler&iacute;a y aparece una&rdquo;. Graciela coincide: &ldquo;Est&aacute;s esperando el sem&aacute;foro y alguien te dice &lsquo;&iquest;vos sos del grupo?&rsquo;. Son peque&ntilde;as cosas, pero en estos tiempos son fundamentales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El grupo tambi&eacute;n funciona como un espacio donde circulan experiencias personales. Desde duelos hasta problemas laborales o cuestiones de cuidado familiar. &ldquo;Se habilita algo de lo &iacute;ntimo&rdquo;, dice Carolina. &ldquo;Hay compa&ntilde;eras que perdieron un familiar, otras que se quedaron sin trabajo, y el grupo est&aacute; ah&iacute;&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El pin del sexto encuentro presencial de Santelmeñas en red                            </span>
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        La red, adem&aacute;s, sigue expandi&eacute;ndose de forma org&aacute;nica. Cada tanto alguien quiere sumarse, lo que abre un debate interno sobre hasta d&oacute;nde crecer. Carolina suele contactarse personalmente con las nuevas interesadas y explicarles c&oacute;mo funciona el espacio. &ldquo;Somos tantas, el grupo funciona de esta manera, no se permiten audios, si se arma una conversaci&oacute;n larga se pasa al privado&rdquo;, les explica. Algunas deciden sumarse y otras prefieren no hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, la comunidad sigue produciendo peque&ntilde;os gestos cotidianos: compartir plantines, recomendar trabajos, ofrecer una casa con electricidad cuando se corta la luz o invitar a alguien a trabajar con la computadora cuando no tiene conexi&oacute;n. &ldquo;Se corta la luz y alguien dice: ven&iacute; a cargar el celular a mi casa&rdquo;, resume Mar&iacute;a Jos&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        Para quienes integran <strong>Santelme&ntilde;as en red</strong>, ese tipo de gestos define el sentido del grupo: una trama barrial que se construye d&iacute;a a d&iacute;a y que demuestra que, incluso en una gran ciudad, todav&iacute;a es posible hacer comunidad.
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Claudia Regina Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/santelmenas-red-comunidad-mujeres-crecio-barrio-volvio-sosten-colectivo_1_13049519.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Mar 2026 03:02:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Santelmeñas en red: una comunidad de mujeres que creció en el barrio y se volvió sostén colectivo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[San Telmo,Mujeres,8M]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cosquín y el destino del canto: el folklore nunca fue neutral]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/cosquin-destino-canto-folklore-neutral_129_12952913.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/21c3e60a-54a7-4615-8fba-779a3cee4419_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cosquín y el destino del canto: el folklore nunca fue neutral"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Entre resistencias, aplausos y debates, las diversidades sexogenéricas empezaron a ocupar un lugar visible en el Festival de Cosquín, marcando un punto de no retorno en una música popular que ya no puede pensarse sin esas presencias.</p></div><p class="article-text">
        Las diversidades y disidencias sexogen&eacute;ricas llegaron al escenario Atahualpa Yupanqui del Festival de Cosqu&iacute;n para quedarse y, aunque todav&iacute;a no figuren en el programa oficial, ya no se van a ir. No llegaron solas ni por la fuerza. Llegaron de la mano de artistas que decidieron asumir el costo de la incomodidad en un espacio que, parad&oacute;jicamente, naci&oacute; de la rebeld&iacute;a y la voz popular. Y llegaron tambi&eacute;n para poner en evidencia algo que muchos prefieren no ver: que el folklore nunca fue neutral, que siempre estuvo atravesado por disputas pol&iacute;ticas, simb&oacute;licas y de poder.
    </p><p class="article-text">
        El ensa&ntilde;amiento que sufri&oacute; Luciana Jury tras su presentaci&oacute;n junto a la cantante y activista trans Susy Shock no puede leerse como un hecho aislado ni como un exabrupto del p&uacute;blico. Fue, m&aacute;s bien, la expresi&oacute;n visible de una tensi&oacute;n profunda: la que se produce cuando un escenario hist&oacute;ricamente conservador es interpelado desde cuerpos, voces y lenguajes que desarman el orden esperado. Silbidos en la plaza, comentarios de odio en YouTube, d&iacute;as de debate en redes sociales y una pregunta recurrente, tan vieja como tramposa: &iquest;los artistas deben expresarse pol&iacute;ticamente?
    </p><p class="article-text">
        La pregunta, en s&iacute; misma, revela una trampa. Como si el solo hecho de subir a un escenario, elegir un repertorio, un modo de cantar, un modo de decir, no fuera ya una toma de posici&oacute;n. Como si el folklore -esa m&uacute;sica que naci&oacute; del dolor, de la injusticia, del despojo, del trabajo y de la tierra- pudiera separarse de la pol&iacute;tica sin quedar reducido a postal.
    </p><p class="article-text">
        Luciana Jury no hizo nada que no haya hecho antes. Fue fiel a su estilo visceral, a su modo de entender el canto como una experiencia encarnada y urgente. Critic&oacute; al capitalismo, record&oacute; el da&ntilde;o social de la gesti&oacute;n de Mauricio Macri, eligi&oacute; el lenguaje inclusivo y convoc&oacute; a Susy Shock para compartir el escenario. Nada de eso fue improvisado. Todo fue coherente con una trayectoria art&iacute;stica y pol&iacute;tica. Lo que cambi&oacute; fue el contexto: un pa&iacute;s atravesado por un gobierno que hace de la provocaci&oacute;n su m&eacute;todo y del ajuste su bandera, y un clima cultural donde ciertas palabras y ciertos cuerpos parecen resultar intolerables.
    </p><p class="article-text">
        La reacci&oacute;n fue inmediata y dividida. Hubo abucheos y silbidos, s&iacute;. Pero tambi&eacute;n aplausos, coros, gritos de aliento. Esa fractura en la plaza Pr&oacute;spero Molina dice mucho m&aacute;s que cualquier encuesta: Cosqu&iacute;n no es un bloque homog&eacute;neo. Hay un p&uacute;blico que resiste, que se incomoda, que cruza los brazos. Y hay otro que escucha, que acompa&ntilde;a, que entiende que el folklore est&aacute; m&aacute;s vivo que nunca y evoluciona y cambia mucho m&aacute;s que otros g&eacute;neros.
    </p><p class="article-text">
        La presencia de Susy Shock profundiz&oacute; esa grieta. Poeta, actriz y cantora trans, Shock no fue a Cosqu&iacute;n a pedir permiso. Fue a decir que existe otro folklore posible, uno que no sea &ldquo;alcahuete del poder de turno&rdquo; en clara referencia a la presentaci&oacute;n hace unos d&iacute;as en Jes&uacute;s Mar&iacute;a del presidente Javier Milei junto al Chaque&ntilde;o Palavecino. Su frase, dicha sin eufemismos, apunt&oacute; directo a una herida abierta: la del folklore oficial que se acomoda, que legitima, que elige no incomodar.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/DT_6BrrDElp/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/reel/DT_6BrrDElp/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; border-bottom: 2px solid transparent; transform: translateX(16px) translateY(-4px) rotate(30deg)"></div></div><div style="margin-left: auto;"> <div style=" width: 0px; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-right: 8px solid transparent; transform: translateY(16px);"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; flex-grow: 0; height: 12px; width: 16px; transform: translateY(-4px);"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-left: 8px solid transparent; transform: translateY(-4px) translateX(8px);"></div></div></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center; margin-bottom: 24px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 224px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 144px;"></div></div></a><p style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; line-height:17px; margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/reel/DT_6BrrDElp/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida de Cadena 3 Argentina (@cadena3com)</a></p></div></blockquote>
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    </figure><p class="article-text">
        El cruce posterior con Cadena 3 de C&oacute;rdoba termin&oacute; de desnudar la disputa. Frente al intento de un periodista de ese medio de sostener una supuesta neutralidad -&ldquo;el periodismo solo comunica lo que pasa&rdquo;-, Shock fue tajante: comunicar tambi&eacute;n es elegir, callar tambi&eacute;n es tomar partido. En un contexto de incendios en el sur, de territorios vendidos, de vidas precarizadas, la neutralidad no es una virtud: es una forma de complicidad, sostuvo.
    </p><p class="article-text">
        No se trat&oacute; de una discusi&oacute;n personal ni de un malentendido. Fue un choque de paradigmas. De un lado, la idea de que la cultura puede mantenerse al margen del conflicto social. Del otro, la certeza de que no hay arte posible sin una &eacute;tica que lo sostenga. Y que, cuando el mundo arde, no alcanza con cantar bonito.
    </p><p class="article-text">
        Mucha gente comparti&oacute; estos d&iacute;as en sus redes un video de Mercedes Sosa, la cantora mayor de la Argentina, comentando: &ldquo;Voy a estar con toda la gente que est&aacute; sufriendo en este pa&iacute;s. Yo no voy a estar de sonrisita con nadie porque la frivolidad reina en este pa&iacute;s. Si han cre&iacute;do que porque me dan un premio yo voy a ser c&oacute;mplice de lo que est&aacute; pasando, est&aacute;n equivocados. No quiero seguir haci&eacute;ndome la payaso como se hace alguna gente para recibir aplausos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Atahualpa Yupanqui, cuyo nombre lleva el escenario de Cosqu&iacute;n por ser el referente m&aacute;s importante del folklore argentino, escribi&oacute; el poema &ldquo;Destino del canto&rdquo;, que hoy resuena con una vigencia inquietante. En &eacute;l se refiere al canto como responsabilidad, como sacrificio. El artista se&ntilde;alado por la tierra no canta para su vanidad, sino para poner su voz al servicio del pueblo. &iquest;Qu&eacute; dir&iacute;a hoy Yupanqui frente a quienes reclaman silencio, moderaci&oacute;n o neutralidad en nombre de una tradici&oacute;n despojada de conflicto?
    </p><p class="article-text">
        La respuesta, quiz&aacute;s, est&eacute; en lo que vino despu&eacute;s. Este viernes, La Ferni -artista trans no binaria- fue invitada al escenario mayor de Cosqu&iacute;n por Jos&eacute; Luis Aguirre y la escena fluy&oacute; mejor. No porque el conflicto hubiera desaparecido, sino porque el camino ya hab&iacute;a sido abierto. No era la primera vez: Yamila Cafrune hab&iacute;a marcado un hito el a&ntilde;o anterior al invitarla por primera vez. Y La Ferni, adem&aacute;s, no es una reci&eacute;n llegada a esta historia.
    </p><p class="article-text">
        Cuando se present&oacute; al PreCosqu&iacute;n en 2021 y fue excluida de la categor&iacute;a de solista vocal femenina, el conflicto oblig&oacute; a revisar un reglamento anacr&oacute;nico. Intervino el Inadi, hubo debate, y finalmente se elimin&oacute; la divisi&oacute;n por g&eacute;nero: hoy hay dos categor&iacute;as de solista vocal, sin adjetivos. Un cambio peque&ntilde;o en apariencia, pero enorme en t&eacute;rminos simb&oacute;licos. 
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de su actuaci&oacute;n este a&ntilde;o, La Ferni cont&oacute; a la prensa una an&eacute;cdota que es quiz&aacute; la mejor s&iacute;ntesis del momento. El a&ntilde;o pasado recibi&oacute; un mensaje de un hombre que la hab&iacute;a visto y escuchado en la Pr&oacute;spero Molina con los brazos cruzados. No entend&iacute;a. Pero luego escuch&oacute;, sus hijas le mostraron, pregunt&oacute;, cambi&oacute; y pidi&oacute; perd&oacute;n. No todos cambian. No todos escuchan. Pero algunos s&iacute;. Y eso alcanza para seguir.
    </p><p class="article-text">
        El camino es largo. Y no est&aacute; exento de violencia, de rechazo, de burlas. Pero lo que qued&oacute; claro en Cosqu&iacute;n es que ya no hay marcha atr&aacute;s. Las disidencias est&aacute;n en la plaza, en el escenario, en las canciones. No como una concesi&oacute;n ni como una moda, sino como parte viva de una cultura que, si quiere seguir llam&aacute;ndose popular, no puede darse el lujo de expulsar a nadie.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Claudia Regina Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/cosquin-destino-canto-folklore-neutral_129_12952913.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 01 Feb 2026 12:07:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cosquín y el destino del canto: el folklore nunca fue neutral]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[La Ferni,Susy Shock,Festival Nacional de Folklore de Cosquín]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“Él tiene información sobre el destino de los desaparecidos”: Analía Kalinec tras la libertad condicional de su padre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/informacion-destino-desaparecidos-analia-kalinec-libertad-condicional-padre_1_12868464.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/78e28974-0b89-416e-8347-1c3a3c0edf93_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“Él tiene información sobre el destino de los desaparecidos”: Analía Kalinec tras la libertad condicional de su padre"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Eduardo Kalinec fue condenado a perpetua por crímenes de lesa humanidad. En una entrevista radial, su hija cuestiona la decisión judicial que benefició a al excomisario y advierte sobre el silencio que aún rodea a los responsables del terrorismo de Estado. 
</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.instagram.com/analia.kalinec/?hl=es" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><strong>Anal&iacute;a Kalinec</strong></a><strong> </strong>recibi&oacute; la noticia en un lugar cargado de historia y s&iacute;mbolos. Estaba sentada en el Aula Magna del Colegio Nacional Buenos Aires, donde su hijo menor acababa de terminar el secundario, cuando un mensaje interrumpi&oacute; la ceremonia. Mientras los estudiantes recordaban a los 108 alumnos y exalumnos detenidos desaparecidos de la instituci&oacute;n, su celular vibr&oacute;: la justicia federal hab&iacute;a otorgado la libertad condicional a su padre, <strong>Eduardo Kalinec</strong>, excomisario de la Polic&iacute;a Federal, condenado a prisi&oacute;n perpetua por cr&iacute;menes de lesa humanidad cometidos en el circuito represivo Atl&eacute;tico&ndash;Banco&ndash;Olimpo (ABO).
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Fue una mezcla de emociones muy fuerte&rdquo;, cont&oacute; horas despu&eacute;s <strong>en di&aacute;logo con Alejandro Bercovich por Radio Con Vos</strong>. La escena condens&oacute; una historia personal atravesada por la dictadura, el silencio familiar y la ruptura. Kalinec integra el colectivo <a href="https://www.eldiarioar.com/mundo/descendientes-represores-rompen-ley-silencio-asumir-papa-genocida-duro-necesario_1_10806756.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Historias Desobedientes</a>, conformado por hijas e hijos de represores que repudian p&uacute;blicamente los cr&iacute;menes cometidos por sus padres y reclaman memoria, verdad y justicia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Eduardo Emilio Kalinec, represor puesto en libertad condicional                            </span>
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        La libertad condicional fue concedida tras un fallo dividido de la Sala IV de la C&aacute;mara Federal de Casaci&oacute;n Penal, que revoc&oacute; una decisi&oacute;n previa del Tribunal Oral Federal N.&ordm; 2, el mismo que hab&iacute;a considerado que no estaban dadas las condiciones para liberar al represor. En septiembre, el TOF hab&iacute;a rechazado el pedido bas&aacute;ndose, entre otros elementos, en un informe del Equipo Interdisciplinario de Ejecuci&oacute;n Penal que se&ntilde;alaba que Kalinec no mostraba arrepentimiento, reivindicaba su accionar durante la dictadura y no hab&iacute;a desarrollado una actitud reflexiva sobre los delitos cometidos.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, los jueces Javier Carbajo y Gustavo Hornos consideraron que el tribunal hab&iacute;a fundamentado de manera insuficiente su negativa y hab&iacute;a privilegiado ese informe por sobre el del Servicio Penitenciario Federal, que evaluaba de forma favorable la supuesta reinserci&oacute;n social del condenado. Mariano Borinsky vot&oacute; en disidencia. A partir de ese fallo, el juez N&eacute;stor Costabel otorg&oacute; la libertad condicional al represor, que llevaba 20 a&ntilde;os detenido y ya contaba con salidas transitorias.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Kalinec fue condenado en 2010 como part&iacute;cipe necesario de secuestros, tormentos y homicidios en los centros clandestinos del circuito ABO. Era conocido por las v&iacute;ctimas como el &ldquo;Doctor K&rdquo; y fue se&ntilde;alado, entre otros cr&iacute;menes, por su rol en la aplicaci&oacute;n de inyecciones a detenidos antes de los llamados &ldquo;vuelos de la muerte&rdquo;. </strong>
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2003561479581364712?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><h2 class="article-text">La decisi&oacute;n judicial no puede leerse de manera aislada</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Esto no ocurre en el vac&iacute;o&rdquo;, sostuvo su hija. &ldquo;Hay un clima de &eacute;poca, un discurso negacionista que baja desde el poder pol&iacute;tico y que impacta en la justicia&rdquo;. <strong>Kalinec vincul&oacute; la liberaci&oacute;n de su padre con un contexto m&aacute;s amplio de retrocesos en las pol&iacute;ticas de derechos humanos, marcado por un gobierno al que defini&oacute; como negacionista y por gestos simb&oacute;licos fuertes, como la visita de legisladores oficialistas a represores presos o la designaci&oacute;n de un militar como ministro de Defensa por primera vez desde el regreso de la democracia.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En ese marco, expres&oacute; su temor de que la decisi&oacute;n siente un precedente. &ldquo;No espero una liberaci&oacute;n masiva de golpe, pero s&iacute; una salida progresiva, a cuentagotas&rdquo;, advirti&oacute;. Seg&uacute;n datos de la Procuradur&iacute;a de Cr&iacute;menes contra la Humanidad, <strong>2025 fue el a&ntilde;o con mayor cantidad de absoluciones en causas por terrorismo de Estado desde la reapertura de los juicios</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Pero el eje m&aacute;s sensible de su testimonio apareci&oacute; cuando se refiri&oacute; al silencio que a&uacute;n rodea el destino de los desaparecidos. <strong>&ldquo;Mi pap&aacute; manej&oacute; informaci&oacute;n sensible y la sigue manejando&rdquo;</strong>, afirm&oacute;. &ldquo;<strong>Estuvo en un circuito donde hubo beb&eacute;s que luego fueron restituidos. Form&oacute; parte de distintos engranajes de la maquinaria represiva. Tiene informaci&oacute;n, de eso no hay dudas. Y seguir silenci&aacute;ndola es un da&ntilde;o actual que sigue produciendo&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para Kalinec, la libertad condicional no solo reabre el debate jur&iacute;dico sobre la aplicaci&oacute;n de beneficios a condenados por delitos de lesa humanidad, sino tambi&eacute;n una herida personal y colectiva. Reconoci&oacute; sentir ansiedad, angustia e incertidumbre ante la posibilidad de cruzarse con su padre en el espacio p&uacute;blico o de que intente acercarse a sus hijos, ya adultos. &ldquo;No temo represalias f&iacute;sicas, pero s&iacute; un da&ntilde;o emocional&rdquo;, explic&oacute;. &ldquo;Hay una violencia que persiste, incluso en acciones como el juicio por indignidad que &eacute;l impuls&oacute; contra m&iacute; para desheredarme&rdquo;.
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            </figure><p class="article-text">
        Ese quiebre familiar comenz&oacute; en 2008, cuando Kalinec ley&oacute; por primera vez los testimonios de las v&iacute;ctimas en la causa judicial. Hasta entonces, hab&iacute;a crecido, como ella misma dice, &ldquo;en una burbuja&rdquo;, en colegios cat&oacute;licos donde el 24 de marzo no exist&iacute;a como efem&eacute;ride y donde la figura paterna estaba protegida por el mandato del silencio. &ldquo;Fui a la c&aacute;rcel a preguntarle, con dudas ingenuas, y me encontr&eacute; con un hombre que reivindicaba lo que hab&iacute;a hecho y dec&iacute;a que hab&iacute;a cumplido &oacute;rdenes&rdquo;, record&oacute;. Ese gesto de cuestionamiento marc&oacute; una ruptura &ldquo;imperdonable&rdquo; para su familia.
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, Kalinec construy&oacute; otro camino. En 2017 se encontr&oacute; con otros hijos e hijas de represores y fund&oacute; Historias Desobedientes. En paralelo, escribi&oacute; <em>Llevar&eacute; su nombre</em>, un libro en el que narra su recorrido personal y pol&iacute;tico, y reflexiona sobre lo que llam&oacute; &ldquo;la larga sombra de los genocidas&rdquo;, esa herencia que tambi&eacute;n recae sobre las generaciones siguientes.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, mientras recibe mensajes de v&iacute;ctimas de su padre que se solidarizan con ella y valoran su testimonio como un gesto de reparaci&oacute;n simb&oacute;lica, Kalinec insiste en que la discusi&oacute;n no es solo individual. <strong>&ldquo;La Argentina logr&oacute; algo &uacute;nico a nivel mundial: juzgar a los responsables de cr&iacute;menes de lesa humanidad con todas las garant&iacute;as constitucionales&rdquo;, se&ntilde;al&oacute;. &ldquo;Eso es un piso que hay que defender, auditar y profundizar, especialmente dentro de las fuerzas de seguridad&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Claudia Regina Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/informacion-destino-desaparecidos-analia-kalinec-libertad-condicional-padre_1_12868464.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 23 Dec 2025 20:39:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“Él tiene información sobre el destino de los desaparecidos”: Analía Kalinec tras la libertad condicional de su padre]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Analía Kalinec,Eduardo Kalinec,DDHH]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pacto Parental: la iniciativa de un grupo de padres para retrasar el acceso de sus hijos al celular que abrió el debate]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/pacto-parental-iniciativa-grupo-padres-retrasar-acceso-hijos-celular-abrio-debate_1_12836013.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a13b1b2b-00db-4bf8-9643-800bac1df8a7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pacto Parental: la iniciativa de un grupo de padres para retrasar el acceso de sus hijos al celular que abrió el debate"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En apenas días, un acuerdo entre veinte familias de una escuela de Mendoza se transformó en un movimiento que ya reúne a cientos de padres y busca retrasar el acceso de los chicos al celular y a las redes sociales. Impulsado por la preocupación por la salud mental infantil y el impacto de la hiperconexión, el Pacto Parental crece mientras se abre el debate: ¿sirve para todos? ¿Qué pasa con el uso que le dan los adultos a los dispositivos?
</p></div><p class="article-text">
        Lo que empez&oacute; como una charla entre veinte familias de sexto grado en un colegio privado de Mendoza se convirti&oacute;, en apenas d&iacute;as, en un movimiento que ya re&uacute;ne a cientos de padres y se expande a otras provincias. La propuesta del <strong>Pacto Parental</strong>, un acuerdo para retrasar el acceso de los chicos al celular propio hasta los 13 a&ntilde;os y postergar las redes sociales hasta los 16, busca poner un freno colectivo a la hiperconexi&oacute;n infantil y a sus efectos sobre la salud mental.
    </p><p class="article-text">
        La clave, explican sus impulsores, es que sea un pacto entre adultos para que lo cumpla la mayor&iacute;a y los chicos que no usan celular no queden marginados. Todo comenz&oacute; en el colegio San Nicol&aacute;s, de Mendoza, pero ya trascendi&oacute; los l&iacute;mites de la escuela. Las madres y los padres crearon un grupo de WhatsApp, la web <a href="https://www.pactoparental.org/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">pactoparental.org</a> y un manifiesto que define la propuesta como &ldquo;un compromiso colectivo para acompa&ntilde;arlos, cuidarlos y poner l&iacute;mites en un mundo que empuja a la hiperconexi&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, tras el primer entusiasmo por la propuesta, tambi&eacute;n se abri&oacute; el debate. &iquest;Incluye a todos? &iquest;Qu&eacute; pasa con el uso que hacemos los adultos del celular?
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un acuerdo ante una preocupaci&oacute;n com&uacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        <strong>Ignacio &ldquo;Nacho&rdquo; Castro</strong>, comunicador, publicista y padre de dos adolescentes, fue de los que encendi&oacute; la alarma. &ldquo;No estoy para esperar que el Estado haga algo, de mis hijos me ocupo yo&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; en declaraciones a la prensa. Seg&uacute;n &eacute;l, la industria est&aacute; dise&ntilde;ada para mantener la atenci&oacute;n &ldquo;frita&rdquo; a fuerza de notificaciones y est&iacute;mulos constantes: &ldquo;Nuestros hijos no est&aacute;n capacitados para discernir cu&aacute;ndo es mucho&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La chispa que termin&oacute; de encender el movimiento fue la lectura compartida del libro <em>La generaci&oacute;n ansiosa</em>, del psic&oacute;logo social Jonathan Haidt. &ldquo;El cerebro de un chico menor de trece a&ntilde;os no est&aacute; preparado para la dopamina que libera un celular&rdquo;, resume Castro. Al revisar en el tel&eacute;fono de su hijo de 11 la cantidad de notificaciones diarias, el n&uacute;mero lo dej&oacute; helado: 150 alertas por d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        El acuerdo se sostiene sobre una premisa simple: si no se hace en grupo, no funciona. Las familias lo explican con claridad: la raz&oacute;n por la cual muchos chicos reciben su primer smartphone antes de tiempo no es la necesidad, sino la presi&oacute;n social.
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                La hiperconexión genera daños en la salud mental de los menores                            </span>
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        Los cambios no tardaron en aparecer. Para algunos padres, el impacto fue inmediato. &ldquo;Los chicos inventan juegos nuevos, vuelven a relacionarse. Lo que al principio parece un sacrificio se transforma en una oportunidad&rdquo;, cuenta Castro. Uno de los testimonios que circulan en el grupo lo resume mejor que cualquier estad&iacute;stica: un nene dej&oacute; el celular y, en su lugar, volvi&oacute; a jugar en el club, conoci&oacute; a un vecino y empezaron a jugar al tenis.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La propuesta ya comenz&oacute; a expandirse fuera de Mendoza: se sumaron padres de C&oacute;rdoba, Buenos Aires y otras provincias. La web del Pacto Parental recibe adhesiones a diario.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El debate mendocino no ocurre en el vac&iacute;o. Es uno de los temas del momento. A miles de kil&oacute;metros, <a href="https://www.eldiarioar.com/mundo/millones-adolescentes-australianos-pierden-acceso-redes-sociales-primera-prohibicion-nivel-mundial_1_12832308.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Australia acaba de avanzar en la primera prohibici&oacute;n a nivel mundial del acceso a redes sociales para menores de 16 a&ntilde;os</a>, una medida que oblig&oacute; a plataformas como TikTok, Instagram, Facebook, YouTube o Snapchat a eliminar millones de cuentas pertenecientes a adolescentes. El gobierno australiano argument&oacute; que el impacto de las redes en la salud mental justifica un est&aacute;ndar nacional claro, aun cuando los menores intenten evitar los controles. <a href="https://www.eldiarioar.com/1_c3e98f" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Espa&ntilde;a aspira a aplicar una medida parecida a la australiana en 2026</a>.
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                La clave de poner límites es hacerlo en comunidad                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En nuestro pa&iacute;s, el debate no comenz&oacute; con la iniciativa mendocina. Hace unas semanas, la activista y ex legisladora porte&ntilde;a por el Frente de Todos<a href="https://www.eldiarioar.com/temas/ofelia-fernandez/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Ofelia Fern&aacute;ndez</a> lanz&oacute; un documental de 50 minutos que analiza qu&eacute; le est&aacute; pasando a su generaci&oacute;n. En <em>&iquest;C&oacute;mo ser feliz?</em>, explora c&oacute;mo la hiperconectividad, la presi&oacute;n por estar siempre disponibles y el uso intensivo de redes afectan la salud mental y la calidad de los v&iacute;nculos entre j&oacute;venes.
    </p><p class="article-text">
        La pieza detalla fen&oacute;menos como ansiedad, soledad, dispersi&oacute;n y una constante sensaci&oacute;n de ausencia a pesar de la conexi&oacute;n permanente. Pero no se queda en el diagn&oacute;stico: tambi&eacute;n plantea interrogantes sobre c&oacute;mo recuperar la atenci&oacute;n y el tiempo propio, y qu&eacute; responsabilidad tienen tanto las plataformas como los usuarios. En definitiva, el documental abre un debate sobre qu&eacute; significa el bienestar en la era digital y c&oacute;mo volver a estar verdaderamente presentes.
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            </figure><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Un pacto que incluye a todos?</strong></h2><p class="article-text">
        Pero volviendo al Pacto Parental, para la psicoanalista <strong>Gimena Sozzi</strong> no est&aacute; tan claro que les sirva a todos. &ldquo;Antes que prohibir, es necesario leer qu&eacute; funci&oacute;n tiene ese objeto en cada ni&ntilde;o, en cada familia. Eso no es posible de generalizar, no hay pacto-para-todos que funcione de antemano&rdquo;, asegura.
    </p><p class="article-text">
        Para ella, &ldquo;por supuesto que el uso de dispositivos en los ni&ntilde;os requiere de la regulaci&oacute;n del adulto a cargo&rdquo;, pero en este caso &ldquo;lo que definitivamente convoca la atenci&oacute;n de la noticia no es el uso de dispositivos en los ni&ntilde;os, sino la voracidad de esas familias por los objetos de circulaci&oacute;n com&uacute;n al punto de necesitar prohibirlos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Acaso la prohibici&oacute;n busca tener efecto m&aacute;s en la parentalidad que en los ni&ntilde;os en s&iacute;? &iquest;Acaso un pacto-para-todos acolchona la responsabilidad que ata&ntilde;e al adulto de cada familia?&rdquo;, se pregunta. &ldquo;Si para alg&uacute;n ni&ntilde;o la prohibici&oacute;n ser&aacute; disparador de juegos anal&oacute;gicos, para otro ser&aacute; una convocatoria a la avidez, mientras que a otro le quitar&aacute; su modo de comunicaci&oacute;n singular&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>El consumo problem&aacute;tico de los adultos</strong></h2><p class="article-text">
        De hecho, para muchos padres, el pacto implic&oacute; un desaf&iacute;o doble. Primero, sostener el l&iacute;mite. Y segundo, revisar su propio v&iacute;nculo con el celular. &ldquo;Un d&iacute;a mi hijo me dijo: &lsquo;Vos est&aacute;s todo el d&iacute;a con el tel&eacute;fono&rsquo;. Y ten&iacute;a raz&oacute;n&rdquo;, cuenta Castro. Un pediatra les advirti&oacute; que &ldquo;ning&uacute;n humano deber&iacute;a pasar m&aacute;s de tres horas al d&iacute;a con un celular&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El retiro del smartphone en familias que ya lo hab&iacute;an entregado fue un momento tenso. Hubo l&aacute;grimas, enojo, resistencia. Pero, coinciden, la adaptaci&oacute;n fue sorprendentemente r&aacute;pida. &ldquo;A los cinco minutos est&aacute;n jugando a la pelota&rdquo;, dicen.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Malena</strong>, madre de dos ni&ntilde;as, de 9 y 5 a&ntilde;os, en Buenos Aires, est&aacute; muy entusiasmada con que se est&eacute; instalando el debate. Ella tambi&eacute;n ley&oacute; <em>La generaci&oacute;n ansiosa</em>. &ldquo;Me gener&oacute; un sentido de urgencia muy grande sobre hacer algo en relaci&oacute;n al consumo de pantallas, particularmente el celular, y una preocupaci&oacute;n tambi&eacute;n por todo lo que est&aacute;n mostrando los estudios en relaci&oacute;n a una ca&iacute;da muy abrupta de todos los &iacute;ndices de salud mental en las de las nuevas generaciones, que son las que se criaron con ya 100% en la era de los smartphones&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tambi&eacute;n me motiv&oacute; a m&iacute; a salir de las redes sociales y me impact&oacute; much&iacute;simo enseguida ver c&oacute;mo mejoraba mi salud mental cuando dej&eacute; de entrar a Instagram&rdquo;, a&ntilde;ade. &ldquo;Es impresionante el efecto colateral que tiene en un mont&oacute;n de aspectos de tu vida que no te das cuenta. Desde el consumo, la cantidad de cosas que te quer&eacute;s comprar, c&oacute;mo te ves y c&oacute;mo te sent&iacute;s con vos misma. Hay un mont&oacute;n de efectos muy estudiados por quienes crearon estas redes sociales. No somos conscientes del control que tienen sobre nuestras vidas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Claudia Regina Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/pacto-parental-iniciativa-grupo-padres-retrasar-acceso-hijos-celular-abrio-debate_1_12836013.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Dec 2025 03:02:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pacto Parental: la iniciativa de un grupo de padres para retrasar el acceso de sus hijos al celular que abrió el debate]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud mental,Celulares,Infancias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“Toda su vida fue un daño constante a la sociedad": el padre de Pablo Grillo sobre Patricia Bullrich]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/vida-dano-constante-sociedad-padre-pablo-grillo-patricia-bullrich_1_12808182.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/82715c10-315a-4919-b7ad-ab1878807d9a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“Toda su vida fue un daño constante a la sociedad&quot;: el padre de Pablo Grillo sobre Patricia Bullrich"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mientras el fotoperiodista herido en una represión el 12 de marzo inicia una nueva etapa de rehabilitación, su padre cuestiona con dureza a Patricia Bullrich, critica la impunidad del aparato de seguridad y advierte que las pruebas del caso “deberían escalar hacia los mandos operativos y políticos”. Este domingo el joven cumple 36 años.</p></div><p class="article-text">
        Ocho meses despu&eacute;s del disparo que casi lo mata, el fot&oacute;grafo<a href="https://www.eldiarioar.com/temas/pablo-grillo/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Pablo Grillo</a> volvi&oacute; a salir de terapia intensiva. Por tercera vez desde el 12 de marzo, d&iacute;a en que el gendarme <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/procesaron-gendarme-hector-guerrero-herir-gravedad-fotografo-pablo-grillo-abuso-armas_1_12667166.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">H&eacute;ctor Guerrero</a> le dispar&oacute; en la cabeza una granada de gas lacrim&oacute;geno durante una protesta de jubilados frente al Congreso, el joven fotoperiodista logr&oacute; un avance en su recuperaci&oacute;n. Ahora fue trasladado al Hospital Manuel Rocca, donde trabaja un equipo multidisciplinario que intentar&aacute; sostener los progresos neurol&oacute;gicos y motrices que viene mostrando.
    </p><p class="article-text">
        Grillo, que este domingo cumple 36 a&ntilde;os, ya atraves&oacute; ocho cirug&iacute;as. <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/procesaron-gendarme-hector-guerrero-herir-gravedad-fotografo-pablo-grillo-abuso-armas_1_12667166.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El 7 de octubre, la Justicia proces&oacute; a Guerrero</a> y lo embarg&oacute; por 203 millones de pesos, luego de que la jueza Mar&iacute;a Servini diera por probado que <strong>el cabo dispar&oacute; de manera horizontal y antirreglamentaria</strong>, &ldquo;a sabiendas de que pod&iacute;a poner en riesgo la integridad f&iacute;sica o la vida&rdquo; de los manifestantes. El fallo tambi&eacute;n desestim&oacute; la principal excusa del gendarme &ndash;que no pod&iacute;a ver bien&ndash; y document&oacute; otros cinco disparos irregulares efectuados ese mismo d&iacute;a. Aun as&iacute;, la entonces ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, insisti&oacute; pocas horas despu&eacute;s del ataque con que Guerrero hab&iacute;a tirado &ldquo;al cielo, a 45 grados&rdquo;.
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                Pablo Grillo antes del disparo que le cambió la vida                            </span>
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        Para la familia de Grillo, la intervenci&oacute;n del Estado no solo fue tard&iacute;a y peligrosa, sino que adem&aacute;s estuvo envuelta en un discurso oficial que busc&oacute; minimizar la brutalidad del operativo. Sin llamados de las autoridades, sin apoyo pol&iacute;tico y ante un escenario de impunidad que consideran estructural, el padre del fot&oacute;grafo, <strong>Fabi&aacute;n Grillo</strong>, se convirti&oacute; en uno de los impulsores m&aacute;s visibles del reclamo de justicia. Y tambi&eacute;n en una voz cr&iacute;tica y frontal contra Bullrich, hoy senadora electa por la Ciudad de Buenos Aires, a quien responsabiliza no solo por lo ocurrido con su hijo sino por &ldquo;una trayectoria entera de da&ntilde;o&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este domingo, los amigos y compa&ntilde;eros de Pablo &ndash;en especial un grupo de hinchas de Independiente del que el fot&oacute;grafo formaba parte&ndash; hab&iacute;an organizado un festival solidario por su cumplea&ntilde;os en la Estaci&oacute;n Dar&iacute;o y Maxi, en Avellaneda, pero por la lluvia fue postergado para el 7 de diciembre. Tocar&aacute;n bandas, habr&aacute; una muraleada, comidas populares y se proyectar&aacute; un documental. La entrada es un alimento no perecedero que ser&aacute; destinado a comedores y espacios de jubilados del municipio. Para Fabi&aacute;n, ese encuentro es una demostraci&oacute;n de la &ldquo;lucha popular&rdquo; que, seg&uacute;n &eacute;l, es la que logr&oacute; que la causa avanzara en estos meses.
    </p><p class="article-text">
        Fabi&aacute;n cuenta que Pablo recibi&oacute; la noticia del traslado al Rocca &ldquo;de buen &aacute;nimo&rdquo;. Lo ve m&aacute;s conectado: reconoce, conversa, come algunas cosas y mantiene la memoria. &ldquo;Ya en terapia intermedia lo hac&iacute;an caminar un poco&rdquo;, explica. &ldquo;Lo motriz no parece ser lo m&aacute;s grave. Est&aacute; charlando bien. Reconoce, tiene memoria, conversa. Hoy estuvo comiendo yogur&rdquo;. Aun as&iacute;, por indicaci&oacute;n m&eacute;dica, seguir&aacute; recibiendo alimentaci&oacute;n a trav&eacute;s de sonda debido a la alta demanda cal&oacute;rica que requiere el cerebro para recuperarse. La nueva etapa de rehabilitaci&oacute;n ser&aacute; intensa: kinesi&oacute;logos, fisioterapeutas, psic&oacute;logos, psiquiatras, fonoaudi&oacute;logos y terapeutas ocupacionales trabajar&aacute;n a diario para afianzar cada avance. &ldquo;Es un proceso d&iacute;a a d&iacute;a&rdquo;, resume Fabi&aacute;n. &ldquo;A medida que recupere habilidades, le van reforzando lo que falta&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El festival y la fuerza de la militancia</strong></h2><p class="article-text">
        Sobre el festival por el cumplea&ntilde;os de Pablo, Fabi&aacute;n cuenta que lo impulsa un grupo de j&oacute;venes de Independiente con quienes su hijo compart&iacute;a espacios. Esa red, dice, fue y es clave: &ldquo;Esto es un reflejo m&aacute;s de lo que hace la lucha popular. Mucha gente pregunta para qu&eacute; sirve un paro, una movilizaci&oacute;n, un acto. Y sirven para esto: para no quedarse quietos, para luchar en todos los planos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aun con la recuperaci&oacute;n en curso, Pablo ya percibe algo de ese afecto colectivo. Se sorprende cuando recibe mensajes de referentes pol&iacute;ticos, artistas y figuras del deporte, como la visita de Ricardo Bochini: &ldquo;Para &eacute;l fue asombroso. Lo emociona mucho. A veces hace caras como diciendo &lsquo;&iquest;qu&eacute; carajo pasa?&rsquo;, pero de a poco se va dando cuenta&rdquo;.
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                Pablo Grillo en el balcón del hospital Ramos Mejía cuando comenzó su recuperación hace unos meses                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Fui a mirarla a los ojos&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        El 26 de octubre Fabi&aacute;n fue a buscar a Patricia Bullrich a la puerta de la escuela donde votaba. No hab&iacute;a recibido llamados ni explicaciones del Gobierno desde el ataque que sufri&oacute; su hijo. &ldquo;La intenci&oacute;n era que por lo menos me mirara. Pero ni eso&rdquo;, dice. Aclara que no es personal, que no busca un gesto humano o un encuentro, sino algo mucho m&aacute;s concreto: responsabilidad pol&iacute;tica. Ah&iacute; es cuando pronuncia su frase m&aacute;s dura: &ldquo;Toda su vida fue un da&ntilde;o constante a la sociedad. No hay un solo hecho positivo para la sociedad en la vida pol&iacute;tica de Bullrich. Es todo da&ntilde;o. Y a la corta o a la larga va a tener que pagar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sobre su llegada al Senado y los fueros, sostiene que forma parte de una estrategia m&aacute;s amplia. &ldquo;Ellos se sienten muy impunes&rdquo;, analiza. &ldquo;No creo que sea solamente por los fueros. Ella est&aacute; desarrollando una estrategia. Me parece que tiene aspiraciones ejecutivas. Ahora, como generalmente ocurre, entra por la ventana. Pero me parece que tiene aspiraciones ejecutivas. El plan es ese. Adem&aacute;s, ella evidentemente est&aacute; respaldada. Ella tiene algo atr&aacute;s, que sin dudas es una o dos embajadas ,por lo menos. Evidentemente viene por ah&iacute; la cosa. Es una herramienta de ellos. Y si hoy en Milei tenemos un virrey, ella ser&iacute;a una continuidad de eso&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>El avance de la causa</strong></h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Héctor Guerrero, el gendarme que le disparó a Pablo Grillo                            </span>
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        Mientras el expediente avanza con pruebas que comprometen de manera directa al gendarme Guerrero, Fabi&aacute;n no se hace ilusiones r&aacute;pidas. &ldquo;Lo l&oacute;gico es que lo condenen a &eacute;l y despu&eacute;s vaya para arriba, a los mandos operativos y pol&iacute;ticos. Pero todos sabemos c&oacute;mo es la Justicia argentina. Hay que ser cautos. A veces sorprende para bien, pero generalmente para mal&rdquo;. Lo que &eacute;l prev&eacute; es un intento de dilatar la causa: &ldquo;Es tan obvio todo lo que pas&oacute; que si lo apuran, pierden. Entonces la estrategia siempre es plancharlo, patearlo, dormirlo. Manejan muy bien los tiempos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por eso la familia ya inici&oacute; presentaciones ante la Comisi&oacute;n Interamericana de Derechos Humanos, donde participaron en una audiencia p&uacute;blica reciente en Miami. &ldquo;Primero veremos qu&eacute; pasa ac&aacute;. Despu&eacute;s veremos c&oacute;mo seguir&rdquo;, dice.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Fabián Grillojunto a la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto y el premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Fabi&aacute;n no duda cuando se le pregunta de d&oacute;nde sacan fuerzas. &ldquo;De Pablo. No hace falta nada m&aacute;s. Su bienestar, su recuperaci&oacute;n, y la justicia&rdquo;. Pero la b&uacute;squeda de justicia, aclara, excede a su hijo: &ldquo;No es solo por &eacute;l. Es por la sociedad. Porque no puede volver a ocurrir. Si hubiera habido justicia con Rafael Nahuel o con Santiago Maldonado, tal vez no hubiera pasado lo de Pablo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo que viene es una etapa larga, incierta y desgastante. Pero Fabi&aacute;n insiste en que la paciencia es parte del camino: &ldquo;Las Madres y las Abuelas tardaron 35 a&ntilde;os en juzgar al primer represor. A nosotros no nos queda otra: seguir, seguir, seguir&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, Pablo avanza. Camina un poco. Conversa. Se emociona. Y empieza a reconstruir, fragmento a fragmento, lo que la violencia estatal intent&oacute; romper. Y a su alrededor -en las salas del hospital, en las visitas, en los festivales, en las calles- la lucha que lo sostiene no se detiene.
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Claudia Regina Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/vida-dano-constante-sociedad-padre-pablo-grillo-patricia-bullrich_1_12808182.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 30 Nov 2025 03:01:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“Toda su vida fue un daño constante a la sociedad": el padre de Pablo Grillo sobre Patricia Bullrich]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pablo Grillo,Fabián Grillo,Patricia Bullrich]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[María Florencia Freijo: “Un cuerpo cansado no puede habitar el placer ni puede poner límites”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/maria-florencia-freijo-cuerpo-cansado-no-habitar-placer-poner-limites_1_12799293.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/65aee497-b7f5-40b9-9934-d944af7d8bfb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="María Florencia Freijo: “Un cuerpo cansado no puede habitar el placer ni puede poner límites”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Entre libros que incomodan y redes que amplifican su voz, Florencia Freijo se ha consolidado como una referente decisiva del feminismo actual. Aquí reflexiona sobre los núcleos más persistentes de la desigualdad, el agotamiento como síntoma político y los desafíos de educar en un mundo que todavía nos exige más de lo que reconoce.</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.instagram.com/florfreijo/?hl=es" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Mar&iacute;a Florencia Freijo</a>, marplatense nacida en 1987, es polit&oacute;loga, escritora y una de las voces m&aacute;s potentes del feminismo contempor&aacute;neo. A lo largo de los &uacute;ltimos a&ntilde;os logr&oacute; instalar debates inc&oacute;modos y necesarios a trav&eacute;s de libros como <em>Solas, a&uacute;n acompa&ntilde;adas</em>, <em>(Mal) Educadas</em> y <em>Decididas</em>, en los que combina investigaci&oacute;n rigurosa con una escritura directa que llega a un p&uacute;blico amplio. Su trabajo puso en agenda c&oacute;mo las desigualdades de g&eacute;nero atraviesan la vida cotidiana de las mujeres y se sostienen en estructuras dif&iacute;ciles de mover.
    </p><p class="article-text">
        Su impacto tambi&eacute;n se amplifica en redes sociales, donde re&uacute;ne a una comunidad enorme y activa. Desde all&iacute;, Freijo convierte sus plataformas en espacios de divulgaci&oacute;n y discusi&oacute;n pol&iacute;tica, pero tambi&eacute;n en un punto de encuentro para mujeres que buscan herramientas para navegar relaciones, maternidades, v&iacute;nculos laborales y mandatos sociales. Adem&aacute;s, trabaja como asesora en inclusi&oacute;n y diversidad, y participa en el dise&ntilde;o de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas orientadas a cerrar brechas de g&eacute;nero, mientras que sus columnas y entrevistas en medios internacionales consolidan su lugar como referente regional.
    </p><p class="article-text">
        En esta conversaci&oacute;n, Freijo vuelve sobre los ejes que gu&iacute;an su investigaci&oacute;n -el amor, el sexo y el dinero- para explicar por qu&eacute; all&iacute; se concentran las presiones y violencias m&aacute;s profundas. Reflexiona sobre el mito de &ldquo;la mujer que puede con todo&rdquo;, el agotamiento como factor pol&iacute;tico y los desaf&iacute;os de criar hijos e hijas en un mundo desigual. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Como polit&oacute;loga y escritora con m&aacute;s de medio mill&oacute;n de seguidores, &iquest;c&oacute;mo eleg&iacute;s los temas que vas a abordar en tus libros? &iquest;Y c&oacute;mo us&aacute;s las redes para difundirlos?</strong>
    </p><p class="article-text">
         &mdash;En realidad primero crec&iacute; como escritora y despu&eacute;s crec&iacute; en las redes. No fue al rev&eacute;s. Mi primer libro fue <em>Solas (a&uacute;n acompa&ntilde;adas)</em>, que surgi&oacute; como una propuesta editorial vinculada a mi trabajo y a mi militancia. En ese momento, 2017, yo escrib&iacute;a un poco en redes y ten&iacute;a algunos seguidores en Twitter, pero nada m&aacute;s. A partir del libro empec&eacute; a crecer porque la gente me buscaba y tambi&eacute;n porque en 2018 tuve una militancia muy p&uacute;blica por la <a href="https://www.eldiarioar.com/blog/punto-de-encuentro/cuatro-anos-aborto-legal-faltan-medicamentos-habilitaron-consejerias-ilegales-disuadir-mujeres_132_11924560.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lucha por el aborto legal</a> y otros temas que quer&iacute;a poner en agenda. Ah&iacute; tambi&eacute;n surgi&oacute; #<em>Yocr&iacute;osola</em>, que fue un hashtag que lleg&oacute; a ser trending topic en varios pa&iacute;ses. Todo eso me permiti&oacute; elegir qu&eacute; investigar, m&aacute;s all&aacute; de simplemente contar lo que hac&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Y ese camino te llev&oacute; al eje que hoy te atraviesa: la educaci&oacute;n de las mujeres. &iquest;Por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
         &mdash;Leyendo a Mary Wollstonecraft y su <em>Vindicaci&oacute;n de los derechos de la mujer</em>, entend&iacute; que la desigualdad tiene un n&uacute;cleo: el acceso desigual a la educaci&oacute;n. Eso me empez&oacute; a perturbar en el mejor sentido. Pero no solo hablo de educaci&oacute;n formal: hablo de educaci&oacute;n en el sentido de producir sentido com&uacute;n, conocimiento, cultura. Cuando se nos cort&oacute; la voz p&uacute;blica hace siglos, lo que se nos quit&oacute; fue nuestra capacidad simb&oacute;lica de generar y transmitir conocimiento. Y eso sigue pasando: aunque parezca que avanzamos, las mujeres siguen relegadas en el 80% de los puestos de decisi&oacute;n. Por eso hoy s&iacute; elijo qu&eacute; investigar y desde d&oacute;nde pararme.
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            <span class="title">
                Florencia Freijo                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>&mdash;En </strong><em><strong>Decididas</strong></em><strong> trabaj&aacute;s tres ejes: amor, sexo y dinero. &iquest;Cu&aacute;l cre&eacute;s que es el m&aacute;s subestimado cuando hablamos de desigualdad?</strong>
    </p><p class="article-text">
         &mdash;Los tres. Subestimamos los tres porque creemos que el cambio cultural nos empoder&oacute; tanto que ya vivimos esos &aacute;mbitos con total autonom&iacute;a. Y es una trampa. En el amor seguimos operando desde el concepto de ofrenda: damos m&aacute;s de lo que corresponde y omitimos necesidades. En la sexualidad, muchas mujeres creen que viven su sexualidad de manera libre, pero no pueden pedir lo que les gusta o negociar el uso del preservativo. Porque hoy se considera como poderoso tener sexo sin preservativo. Y cuando habl&aacute;s con las chicas j&oacute;venes no se animan a pedir a los varones que se pongan un preservativo y los varones no llevan preservativo &iquest;C&oacute;mo hablamos de autonom&iacute;a sexual si hay un brote mundial de s&iacute;filis en el mundo heterosexual y muchas chicas no se animan a pedir cuidados b&aacute;sicos?
    </p><p class="article-text">
         Con el dinero pasa igual: podemos tener ingresos propios, pero seguimos m&aacute;s empobrecidas, tenemos menos patrimonio y no siempre podemos negociar equidad dentro de la pareja. Y el amor atraviesa todo eso: hablar de amor es hablar de dinero, tiempo de cuidado, futuro, proyectos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;Qu&eacute; significa hoy ser &ldquo;decidida&rdquo;? &iquest;Qu&eacute; decisiones cotidianas son realmente revolucionarias?</strong>
    </p><p class="article-text">
         &mdash;La palabra &ldquo;decidida&rdquo; es una invitaci&oacute;n a ver que, si no ten&eacute;s opciones reales, no hay decisi&oacute;n posible. No elegimos libremente entre trabajar o cuidar. Tampoco elegimos libremente cuando la maternidad aparece: incluso una cient&iacute;fica del MIT, con un sueldo alto, atraviesa las mismas tensiones. El mundo est&aacute; estructurado sobre el soporte de los cuidados de las mujeres. Por eso <em>Decididas</em> es m&aacute;s una invitaci&oacute;n a tener informaci&oacute;n, para poder elegir mejor dentro de un marco que todav&iacute;a nos restringe.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;C&oacute;mo impacta esa sobrecarga en la salud mental?</strong>
    </p><p class="article-text">
         &mdash;Antes que hablar de salud mental hay que hablar del derecho al tiempo libre. Sin tiempo libre no hay creatividad, no hay deseo, no hay disfrute, no hay proyectos. Necesito un cuerpo disponible, pero cuando digo disponible me refiero a un cuerpo que pueda habitar el disfrute. Un cuerpo cansado no puede habitar el placer ni puede poner l&iacute;mites. Creo que la principal resistencia al feminismo es, sin lugar a dudas, que cuando ves de lo que realmente habla, lo que el feminismo realmente te muestra, tu vida sufre una crisis. Te enfrent&aacute;s a un espejo dur&iacute;simo. Y eso genera rechazo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;Entonces qu&eacute; hacemos?</strong>
    </p><p class="article-text">
         &mdash;Informarnos. Armar red. Entender que no vamos a poder con todo. Hablar de capitalizaci&oacute;n econ&oacute;mica y patrimonial. No heredamos siglos de patrimonio que no nos dejaron construir. Reci&eacute;n ahora comenzamos a tener patrimonio propio. Necesitamos menos miedo y m&aacute;s herramientas para negociar, para tener voz p&uacute;blica sin tanto riesgo, para validarnos entre mujeres. Eso, de verdad, cambiar&iacute;a much&iacute;simo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;El clima actual est&aacute; siendo hostil con las voces feministas m&aacute;s expuestas. &iquest;C&oacute;mo lo viv&iacute;s?</strong>
    </p><p class="article-text">
         &mdash;A m&iacute; me ayud&oacute; haber sido cancelada tantas veces. De verdad. Ya ca&iacute; tan hondo en otros momentos que ahora no hay m&aacute;s abajo adonde caer. Lo que hoy viven algunas periodistas, yo lo viv&iacute; hace a&ntilde;os, incluso con campa&ntilde;as que ellas mismas impulsaron. Ya no me afecta igual: me entero tarde, ni lo leo. Adem&aacute;s logr&eacute; algo importante: mi trabajo no depende de ning&uacute;n partido, medio o estructura. Eso me deja sola muchas veces, pero tambi&eacute;n me da una libertad enorme para decir lo que quiero.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;Cu&aacute;l es tu pr&oacute;xima batalla como activista y escritora?</strong>
    </p><p class="article-text">
         &mdash;Estoy investigando mucho sobre c&oacute;mo se desacredita la voz p&uacute;blica de las mujeres y sobre c&oacute;mo la desigualdad actual tiene ra&iacute;ces antiqu&iacute;simas. Me interesa especialmente el per&iacute;odo neol&iacute;tico temprano, donde se empiezan a consolidar las primeras sociedades estatales. Mi hip&oacute;tesis &mdash;y es parte de un proyecto en curso&mdash; es que la primera gran desigualdad fue correr a las mujeres de la simbolog&iacute;a p&uacute;blica y religiosa. La primera gran deidad fue una diosa, una diosa sol. Hay representaciones femeninas de 25.000 a 30.000 a&ntilde;os de antig&uuml;edad. Entonces, no: la desigualdad no existi&oacute; &ldquo;desde siempre&rdquo;. Eso es un relato que legitima lo que vivimos hoy.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;La &uacute;ltima: como madres de varones, &iquest;qu&eacute; podemos hacer?</strong>
    </p><p class="article-text">
         &mdash;La pregunta no es qu&eacute; hacemos las madres de varones, sino c&oacute;mo reorientamos la educaci&oacute;n para que no est&eacute; enfocada en ense&ntilde;arles a las nenas a cuidarse y a los varones a no ejercer violencia. La socializaci&oacute;n primaria ocurre hasta los 11 o 12 a&ntilde;os; despu&eacute;s viene la secundaria, que es la comunidad. Necesitamos reconstruir un sentido com&uacute;n que no naturalice que las ni&ntilde;as se cuiden porque alguien podr&iacute;a da&ntilde;arlas, mientras simult&aacute;neamente ense&ntilde;amos a los varones a cuidarse de &ldquo;mujeres que mienten&rdquo;. Tenemos que entender que en realidad lo que m&aacute;s importa en nuestro rol como socializadores secundarios es ser gu&iacute;a, amigas, maestras, el almacenero del barrio. Y esta es una sociedad que todav&iacute;a est&aacute; orientada a ense&ntilde;arles a las nenas a cuidarse. Y a los varones, en vez de pensar que su hijo puede ser ese futuro violento, les empiezan a ense&ntilde;ar que tengan cuidado porque les pueden inventar una causa de la que no son culpables. Es la visi&oacute;n arcaica de la mujer diab&oacute;lica, la mujer que enga&ntilde;a. O sea, ense&ntilde;amos a los varones a que se cuiden de las mujeres. &iquest;Estamos todos locos?  
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Claudia Regina Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/maria-florencia-freijo-cuerpo-cansado-no-habitar-placer-poner-limites_1_12799293.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 28 Nov 2025 08:54:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[María Florencia Freijo: “Un cuerpo cansado no puede habitar el placer ni puede poner límites”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[María Florencia Freijo,Mujeres,Feminismos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Bárbara Di Rocco y su lucha por reivindicar la historia travesti argentina: "Lo que más quiero es que empaticen con nosotras"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/barbara-di-rocco-lucha-reivindicar-historia-travesti-argentina-quiero-empaticen_1_12706425.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/42fc3731-486d-41c7-93cc-e304f568c9e5_16-9-discover-aspect-ratio_default_1128590.jpg" width="1296" height="729" alt="Bárbara Di Rocco y su lucha por reivindicar la historia travesti argentina: &quot;Lo que más quiero es que empaticen con nosotras&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La activista y escritora trans presenta la biografía de Ana Lupez, una de las primeras artistas trans del país. Se trata de un adelanto de un amplio documental en el que está trabajando para rescatar la memoria de las travestis históricas. La visibilidad que le dio su exposición mediática la utiliza como herramienta implacable contra la transfobia.</p></div><p class="article-text">
        Es uno de los rostros m&aacute;s conocidos del activismo trans a fuerza de insistir y de lograr visibilidad en muchos espacios: la tele, el teatro, la radio, los streamings. La escritora y actriz <a href="https://www.instagram.com/barbiedirocco/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">B&aacute;rbara Di Rocco</a> no se benefici&oacute; econ&oacute;micamente de todo eso. Pero consigui&oacute; que su voz tuviera peso y ahora la&nbsp;usa en defensa de la comunidad travesti-trans de Argentina. Le interesa sobre todo que llegue por fin esa <strong>reparaci&oacute;n hist&oacute;rica</strong> que vienen reclamando hace d&eacute;cadas. Por eso es tambi&eacute;n que despu&eacute;s de tres libros infantiles ahora presenta la biograf&iacute;a de una de las llamadas &ldquo;hist&oacute;ricas&rdquo;, <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Ana_Lupez" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Ana Lupez</a>, de 82 a&ntilde;os. Es la antesala de su proyecto m&aacute;s ambicioso: un documental que cuente la historia completa de estas pioneras.
    </p><p class="article-text">
        Este s&aacute;bado 25, cuando ya faltan pocos d&iacute;as para noviembre, el Mes del Orgullo, Barbie Di Rocco presentar&aacute; junto a su protagonista <em>&iexcl;Que me quiten lo bailado! Biograf&iacute;a de Ana Lupez</em>, el libro en el que reconstruye la vida de esta pionera trans del espect&aacute;culo argentino. La obra surge de un trabajo meticuloso de entrevistas, archivos y memoria, y se presenta como un relato que combina la crudeza hist&oacute;rica con la belleza de la resistencia. Di Rocco ya tiene varios libros para ni&ntilde;es sobre educaci&oacute;n sexual integral.
    </p><p class="article-text">
        En <em>&iexcl;Que me quiten lo bailado!</em> converge la historia de Ana con reflexiones sobre la memoria trans, los desaf&iacute;os de la vida cotidiana y la fuerza de la solidaridad que atraviesa la comunidad LGBTIQ+. La presentaci&oacute;n ser&aacute; tambi&eacute;n una celebraci&oacute;n de la visibilidad y del reconocimiento de quienes, como Ana, abrieron caminos en la cultura y el arte desde la marginalidad y la rebeld&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;C&oacute;mo se origin&oacute; el proyecto de escribir la biograf&iacute;a de Ana Lupez?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Desde hace hace m&aacute;s de dos a&ntilde;os estoy haciendo un documental, al que llegu&eacute; a partir de la muerte de <strong>Vanessa Show</strong> (unas de las primeras actrices trans, fallecida en 2023). Estaba ayud&aacute;ndole a digitalizar su archivo y preparando una muestra en el Centro Cultural San Mart&iacute;n. Cuando ella fallece, encuentro m&aacute;s fotos desparramadas por toda la casa.Y al llevarlas al <a href="https://archivotrans.empretienda.com.ar/libros/archivo-de-la-memoria-trans" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Archivo de la Memoria Trans</a> es cuando empezamos a preguntarnos qui&eacute;nes eran muchas de las personas que aparec&iacute;an en esas fotos. Vanessa ten&iacute;a su carrera, hablaba de ella y nada m&aacute;s que de ella, algo m&aacute;s que permitido en una persona que ha transitado tanto. A ella le gustaba contar su recorrido, pero no con quien hab&iacute;a hecho su recorrido. Y en las fotos hab&iacute;a un grupo de chicas trans que trabajaban en shows, muchos rostros a la par de ella en la cartelera, en los mismos flyers, en los mismos volantes. As&iacute; que ah&iacute; arranca una investigaci&oacute;n. Uno de esos rostros es el de Ana Lupez. Ella es muy amiga de Moria Cas&aacute;n. Moria le habl&oacute; de m&iacute;, porque Ana es muy ermita&ntilde;a, muy herm&eacute;tica. La voy a conocer a Mendoza y lo primero que me dice es: &ldquo;Quiero que hagas mi libro, por favor&rdquo;. Esto fue hace justo un a&ntilde;o. Le promet&iacute; que s&iacute;. Ah&iacute; nom&aacute;s le puse el micr&oacute;fono, la empec&eacute; a entrevistar durante horas y al otro d&iacute;a lo mismo. Volv&iacute; para Buenos Aires y la segu&iacute; entrevistando por tel&eacute;fono. Y as&iacute; fui recolectando testimonios e historias de su vida.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;C&oacute;mo armaste el libro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Lo econ&oacute;mico fue un desaf&iacute;o. Hice una preventa para financiarlo y funcion&oacute; bien. Empec&eacute; a crear un cuento maravilloso, que no es una biograf&iacute;a. Es como un cuento de hadas, pero de una historia cruda. Yo digo al arrancar el libro que es una vida en blanco y negro. Una vida de los a&ntilde;os 40, cuando ella nace: la mujer, a planchar y a cocinar, y el hombre, a trabajar y volver borracho. Eran las cuestiones sociales que hab&iacute;a en ese entonces. Una nena jugando con mu&ntilde;ecas y un nene teniendo que jugar al f&uacute;tbol, esos estereotipos marcados. Por eso en una de sus rebeld&iacute;as era la de agarrar una mu&ntilde;eca. Hoy en d&iacute;a puede parecer una estupidez que un nene agarre una mu&ntilde;eca, pero en los a&ntilde;os 40 era un tema. As&iacute; que arranqu&eacute; con c&oacute;mo es haber sido trans en ese entonces, c&oacute;mo es ser trans ahora. C&oacute;mo es haber vivido una dictadura, haber sobrevivido a un exilio y a un mont&oacute;n de situaciones. Ella me fue soltando muy de a poco. Yo tengo esta cosa de no querer torturarlas. Por ejemplo, en un caso de violaci&oacute;n, no me interesa saber ni qui&eacute;n era esa persona. Con una l&iacute;nea ya alcanza y sobra. No quiero revictimizar a ninguna, ni tampoco hacer que ninguna sufra al leerse. Quiero que las historias, dentro de esa crudeza que hubo, sean bellas, que es lo que son en realidad. Mostrar el lado bello de nuestras historias. Si no, siempre miramos para atr&aacute;s con este dolor, con angustia, con tortura.
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            <span class="title">
                Tapa del nuevo libro de Bárbara Di Rocco &quot;¡Que me quiten lo bailado!&quot;                            </span>
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        <strong>&mdash;&iquest;Y el documental c&oacute;mo va?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Est&aacute; en un 60%. Lo que le quiero agregar son dramatizaciones. Cuando hablo de Ana Lupez y Vanessa Show llegando a Buenos Aires, ese encuentro de dos desconocidas que comienzan a trabajar juntas, mi idea es no usar inteligencia artificial como est&aacute; haciendo todo el mundo, sino realmente contratar a dos actrices trans j&oacute;venes en plena transici&oacute;n. Para los espectadores me parece mucho m&aacute;s enriquecedor una dramatizaci&oacute;n que solo el contar que dos personas trabajaron juntas en el '70. Quiero que est&eacute; todo como merecen, algo bien hecho, y eso es lo que m&aacute;s dificulta econ&oacute;micamente. Porque necesit&aacute;s maquilladora, peinadora, camar&oacute;grafo, iluminador y todo. Lamentablemente mi documental qued&oacute; aprobado en el INCAA hace dos a&ntilde;os y apenas asumi&oacute; este gobierno lo tiraron abajo. Ahora estoy aplicando a cuanto concurso haya. Gan&eacute; un premio de un festival de cine de Los &Aacute;ngeles. Yo puse guita hasta que llegu&eacute; a quedarme casi en pelotas. As&iacute; que est&aacute; como ah&iacute; en stand by, pero estamos. 
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                Di Rocco con Ana Lupez                            </span>
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        <strong>&mdash;&iquest;Y qu&eacute; te impuls&oacute; a hacer este documental?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Siento que lo mismo que me impuls&oacute; a hacer los libros infantiles: porque no hay nada contado desde mi parte. Pel&iacute;culas sobre gente trans hay millones. Pero pel&iacute;culas de gente trans hechas por gente trans, &iquest;cu&aacute;ntas hay? Entonces arranqu&eacute; con esta necesidad de mostrar nuestra vida real. Se va a llamar <em>Qu&eacute; b&aacute;rbaras</em>. Mantiene esta esencia de rebeldes, de qu&eacute; b&aacute;rbaras estas personas, estas mujeres, esta comunidad en s&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;Por qu&eacute; empezaste escribiendo para chicos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Primero por m&iacute;. Por lo que no tuve, por lo que en la infancia me hubiera encantado leer. Me hubiera encantado saber que exist&iacute;an las personas trans y que no eran algo de los suburbios de la noche y del peligro, que fue como nos criamos creyendo que eran. No hab&iacute;a tenido referencias m&aacute;s que haber visto una chica trans parada en la calle. Entonces no entend&iacute;a qu&eacute; rumbo iba a tomar mi vida si esa era mi verdadera identidad. Y la desinformaci&oacute;n de haber crecido en San Nicol&aacute;s de los Arroyos, en un colegio privado donde no se hablaba absolutamente nada. S&iacute; hubo una docente que lo &uacute;nico que dijo era que los homosexuales eran gente enferma por tener sexo anal. Ese fue el tipo de educaci&oacute;n sexual que yo recib&iacute;. Siento que hasta el d&iacute;a de hoy todav&iacute;a hay que insistir con la educaci&oacute;n sexual integral, porque no es que est&aacute;s ense&ntilde;ando algo que no existe, est&aacute;s ense&ntilde;ando sobre algo que existe y sobre c&oacute;mo le puede cambiar la vida a una persona empatizar con nosotras. Lamentablemente hay que explicar que tenemos vidas normales, comemos, nos ba&ntilde;amos, salimos a hacer los mandados, necesitamos trabajar, tenemos afectos, familia. Son cosas b&aacute;sicas, pero hay gente que en la vida jam&aacute;s comparti&oacute; un mate con una persona trans. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;Y c&oacute;mo entraste a los medios?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Arranc&oacute; todo por los libros infantiles. Me hab&iacute;an hecho alguna notita y un d&iacute;a me invitan al programa de Moria Cas&aacute;n, <em>Incorrectas</em>. Llegu&eacute; al canal con mis libritos y me preguntaron c&oacute;mo era ser trans, dar charlas en los colegios. Les cont&eacute; que en los p&uacute;blicos me recib&iacute;an re bien, que a veces llegaba tarde porque ya hab&iacute;a chicas y chicos trans en las aulas, pero que en los colegios privados y cat&oacute;licos todav&iacute;a hay que entrar a contar cosas b&aacute;sicas: que existe la ley de identidad de g&eacute;nero, el cupo laboral trans, el matrimonio igualitario. Que hay un pa&iacute;s diverso, aunque muchos quieran tapar el sol con el dedo. As&iacute; entr&eacute; a Am&eacute;rica y a Moria le encant&eacute;. Y as&iacute; entr&eacute; finalmente como panelista. Imaginate: de la noche a la ma&ntilde;ana, yo que ven&iacute;a de laburar en la calle, de golpe en la tele, al lado de Moria. No me cambi&oacute; la vida econ&oacute;micamente, pero aprend&iacute; a hablar, a moverme, a estar frente a c&aacute;mara.
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                Ana Lupez, la protagonista del libro de Bábara Di Rocco                            </span>
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        <strong>&mdash;Pero esa visibilidad despu&eacute;s te sirvi&oacute;, aunque no haya sido tan redituable econ&oacute;micamente.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Despu&eacute;s vino la pandemia. Esa visibilidad me uni&oacute; m&aacute;s con la comunidad, con muchas chicas trans que me escrib&iacute;an. Empezamos a hacer colectas para compa&ntilde;eras que no ten&iacute;an casa o plata. Despu&eacute;s empec&eacute; a laburar en un boliche gay. M&aacute;s tarde vino el teatro con (Jos&eacute; Mar&iacute;a) Muscari, el cine, la radio, el streaming en Vorterix. Si me dec&iacute;as de chica que iba a hacer todo eso, no lo cre&iacute;a. Pero hoy, desde un lugar m&aacute;s pol&iacute;tico y m&aacute;s cr&iacute;tico, te digo que en la Argentina la visibilidad no se paga. Ni el teatro, ni la tele, ni la radio. Todo es precarizaci&oacute;n. Todo es por amor, por militancia, por dejar el nombre en alg&uacute;n lado. Yo siempre tuve tres, cuatro, cinco trabajos, y aun as&iacute; segu&iacute; dependiendo del trabajo sexual. Hubo un momento en que dije: &lsquo;Hasta ac&aacute;&rsquo;. As&iacute; como los boxeadores cuelgan los guantes, yo colgu&eacute; los tacos y la tanga. Hace m&aacute;s de un a&ntilde;o y medio que vivo con lo que hab&iacute;a ahorrado, con lo que pude trabajar. Y este documental fue una inversi&oacute;n. En un momento abr&iacute; los placares, vend&iacute; mi ropa a mis amigas, pagu&eacute; expensas, tarjetas, deudas&hellip; Ahora estoy normalizada, pero con desilusi&oacute;n: &iquest;qu&eacute; m&aacute;s hay arriba que ver tu cara en el cine? Y, bueno, ahora ser&aacute; ver mi propio proyecto en el cine y mi propio libro en una vidriera. Por eso lo vendo yo, sin editoriales ni intermediarios. Mi idea era sacar el libro junto con el documental, pero sent&iacute; que estas historias no pod&iacute;an esperar un d&iacute;a m&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;De d&oacute;nde sac&aacute;s la fuerza para seguir activa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Hay d&iacute;as buenos y d&iacute;as malos, como cualquiera. Pero me sostienen las historias de las personas a las que ayud&eacute;: alguien que pudo operarse gracias a mi recomendaci&oacute;n, otra que consigui&oacute; arreglar su casa. Y as&iacute;. No es que soy la Madre Teresa de Calcuta. Hago las cosas desde la bronca, diciendo: che, &iquest;c&oacute;mo no hay nadie ayudando? &iquest;Por qu&eacute; somos siempre las travestis que nos estamos salvando, que estamos difundiendo y que somos las primeras que donamos cuando una pone un alias? O sea, &iquest;d&oacute;nde est&aacute; todo este mundo pol&iacute;tico que supuestamente nos apoya? Y despu&eacute;s entiendo que toda esta visibilidad sirve para generar empat&iacute;a, para gente que no es del colectivo. Lo que m&aacute;s quiero es que empaticen con nosotras y vean cu&aacute;les son nuestras realidades. Siento que ese es el lado bueno de la exposici&oacute;n: sirvi&oacute; y sirve para este tipo de cosas y que mucha gente est&aacute; ansiosa por ver el documental. As&iacute; que son peque&ntilde;as cositas que van sirviendo de a poco y visibilidades que se me van dando, que no sirven, ya te digo, para un lado econ&oacute;mico, ni el de armar una carrera de artista, sino la carrera de la visibilidad. As&iacute; que entend&iacute; que era por ah&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;C&oacute;mo ves la situaci&oacute;n para las personas trans con este gobierno?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;-Yo soy de la &eacute;poca en que las leyes no exist&iacute;an. Las tuvimos que armar. Y parece que tengo 80 a&ntilde;os, pero tengo 37. Nac&iacute; sin la ley de identidad de g&eacute;nero, sin matrimonio igualitario, sin cupo laboral trans. Por todas y cada una de ellas peleamos. Yo no voy a dejar de ser trans, por m&aacute;s que saquen la ley de lo que sea. Nosotras lo somos y lo fuimos y lo vamos a seguir siendo, con leyes o sin leyes, con documentos, sin documentos. Esto que pasa ahora siento que viene de hace muchos a&ntilde;os. No es de ahora. Siempre cont&eacute; que al otro d&iacute;a que sali&oacute; la ley, est&aacute;bamos paradas en la zona roja de vuelta, con identidad, con documento femenino. Siempre hago una gran cr&iacute;tica a la pol&iacute;tica, porque se nos incluye a veces en espacios como para la foto, pero despu&eacute;s nos dicen &ldquo;ya tienen ley, dejen de romper las pelotas&rdquo;. O sea, como que nosotras no somos importantes. Y se not&oacute; con este gobierno c&oacute;mo se nos solt&oacute; la mano. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;En qu&eacute; sentido?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&iquest;D&oacute;nde estamos ahora? &iquest;En qu&eacute; espacio pol&iacute;tico estamos realmente incluidas? En las boletas, en las listas, &iquest;donde est&aacute;n las travestis? Es como un eslogan m&iacute;o: &iquest;donde est&aacute;n las travestis? Este gobierno ya sabemos que es facho, castrador y completamente idiota en todo lo que hacen y dicen, pero, &iquest;el resto? Porque realmente todas sentimos que se nos solt&oacute; la mano. Cuando empezaron los despidos, fue muy poca gente la que se plant&oacute; a decir: vamos a hacer el aguante. Cuando se hizo esa marcha antifascista en febrero de este a&ntilde;o, porque los putos nos unimos, estaban todos los partidos. Terminaron tapando a las travestis que iban adelante pidiendo la reparaci&oacute;n hist&oacute;rica, que es algo que corresponde a un pa&iacute;s que las tortur&oacute;, las meti&oacute; en la c&aacute;rcel y les dej&oacute; secuelas psicol&oacute;gicas y f&iacute;sicas de torturas a la mayor&iacute;a. Las taparon con banderas. Y vos dec&iacute;s: &iquest;d&oacute;nde estaban todas estas organizaciones y partidos a la hora de defender a las compa&ntilde;eras en la dictadura, en los edictos policiales de los 90, de los 2000? O sea, para la foto, para la utilizaci&oacute;n, se dieron cuenta de que somos re &uacute;tiles. Ahora, a la hora de defender los trapos, son muy pocos los que est&aacute;n. Y esta cr&iacute;tica me ha costado que me puteen de arriba abajo. Pero no permito la transfobia, no permito la utilizaci&oacute;n. Y ahora al tener una voz que se escucha un poco m&aacute;s la cr&iacute;tica ya tiene otro peso. 
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Claudia Regina Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/barbara-di-rocco-lucha-reivindicar-historia-travesti-argentina-quiero-empaticen_1_12706425.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Oct 2025 09:30:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Bárbara Di Rocco y su lucha por reivindicar la historia travesti argentina: "Lo que más quiero es que empaticen con nosotras"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Bárbara Di Rocco,Colectivo trans]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Murió Myriam Gorban, pionera de la soberanía alimentaria en la Argentina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/murio-myriam-gorban-pionera-soberania-alimentaria-argentina_1_12706947.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/68a4a9e1-7984-4bea-b902-c4aa5ad90561_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Murió Myriam Gorban, pionera de la soberanía alimentaria en la Argentina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nutricionista, investigadora y militante, falleció a los 93 años. Transformó la nutrición en una causa de justicia social, fundó la Cátedra Libre de Soberanía Alimentaria y dejó un legado que une ciencia, política y derechos humanos.</p></div><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;La alimentaci&oacute;n es un derecho, no una mercanc&iacute;a&rdquo;</strong>, repiti&oacute; hasta el final. <strong>Myriam Kurganoff de Gorban</strong>, nutricionista, docente, investigadora y militante por la soberan&iacute;a alimentaria, muri&oacute; este 22 de octubre a los 93 a&ntilde;os. <strong>Su nombre se volvi&oacute; sin&oacute;nimo de una causa: pensar la nutrici&oacute;n como parte de un proyecto de justicia social.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El <strong>Colegio de Nutricionistas de la Provincia de Buenos Aires</strong> la despidi&oacute; con un comunicado breve y preciso: &ldquo;Referenta indiscutida de la soberan&iacute;a alimentaria y de la nutrici&oacute;n con perspectiva social, Miryam Kurganoff de Gorban deja un legado inmenso para quienes creemos en la alimentaci&oacute;n como derecho y no como mercanc&iacute;a. Su compromiso, su coherencia y su palabra seguir&aacute;n marcando el camino de las y los nutricionistas que trabajamos por una sociedad m&aacute;s justa y saludable&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La periodista <strong>Soledad Barruti</strong>, autora de <em>Malcomidos</em> y amiga cercana, la record&oacute; con emoci&oacute;n: &ldquo;Hermosa y eterna Miryam Gorban. La m&aacute;s joven de todxs. La llamarada entusiasta que sosten&iacute;a la bandera de la soberan&iacute;a alimentaria cuando nadie hablaba de eso, y la meti&oacute; en las universidades en forma de c&aacute;tedra libre. La que hizo de la nutrici&oacute;n una causa de justicia social. La de los colectivos por todo el pa&iacute;s: metaf&oacute;ricos y literales, se iba en micro con sus cositas a todos lados donde la llamaran para hablar como si tuviera 20 a&ntilde;os. La de la energ&iacute;a infinita&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Barruti cont&oacute; que la conoci&oacute; en 2011, cuando escrib&iacute;a su primer libro: &ldquo;Antes de publicarlo le mand&eacute; el manuscrito. Me llam&oacute; al otro d&iacute;a: &lsquo;Soledad, quiero decirte que si alguna vez te sentiste sola ya nunca m&aacute;s vas a estarlo porque siempre pod&eacute;s contar conmigo. Estamos juntas&rsquo;, me dijo. Nos re&iacute;mos y de alguna manera as&iacute; fue. Nos hicimos amigas. Abridora de caminos, mentes y corazones. Te voy a extra&ntilde;ar siempre&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La voz de una pionera</h2><p class="article-text">
        Formada como maestra en A&ntilde;atuya y luego como dietista en Buenos Aires, Gorban comenz&oacute; su carrera bajo la gesti&oacute;n de <strong>Ram&oacute;n Carrillo</strong> y trabaj&oacute; junto a <strong>Ren&eacute; Favaloro</strong>. Su vida estuvo marcada por la persecuci&oacute;n pol&iacute;tica: fue secuestrada durante la &uacute;ltima dictadura, permaneci&oacute; detenida en el centro clandestino &ldquo;El Banco&rdquo; y fue liberada gracias a la intervenci&oacute;n de organismos de derechos humanos y del propio Favaloro.
    </p><p class="article-text">
        A los 60 a&ntilde;os obtuvo el t&iacute;tulo de Licenciada en Nutrici&oacute;n en la Universidad Nacional de C&oacute;rdoba. Desde entonces se transform&oacute; en una voz inclaudicable por el derecho a una alimentaci&oacute;n justa. Represent&oacute; a la Argentina en la <strong>Cumbre Mundial de la Alimentaci&oacute;n</strong> en Roma en 1996, donde el concepto de <strong>Soberan&iacute;a Alimentaria</strong> -creado por el movimiento campesino internacional La V&iacute;a Campesina- encontr&oacute; en ella una impulsora local.
    </p><p class="article-text">
        En 2003 cre&oacute; la <strong>C&aacute;tedra Libre de Soberan&iacute;a Alimentaria (CaLiSA)</strong> en la Escuela de Nutrici&oacute;n de la Universidad de Buenos Aires, que luego se expandi&oacute; a m&aacute;s de 40 universidades p&uacute;blicas. Fue distinguida con <strong>cuatro doctorados honoris causa</strong> y reconocida en toda Am&eacute;rica Latina por su trabajo pionero.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La soberan&iacute;a alimentaria es el derecho y la autonom&iacute;a de los pueblos a definir su propia estrategia y programa alimentario en funci&oacute;n de sus condiciones f&iacute;sicas, culturales y pol&iacute;ticas&rdquo;, explicaba. &ldquo;Los pa&iacute;ses que logran hacerlo son verdaderamente independientes; los que no, viven amenazados en su libertad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En una entrevista de 2021 con <a href="https://lavaca.org/soberania-alimentaria/miryam-gorban-hasta-siempre-maestra/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">lavaca</a>, hab&iacute;a alertado: &ldquo;Llegamos al siglo XXI violando el derecho humano a la alimentaci&oacute;n. No estamos en condiciones de garantizar comida completa y adecuada para todxs. Mientras el alimento sea una mercanc&iacute;a bajo el influjo de la especulaci&oacute;n y la inflaci&oacute;n, los sectores m&aacute;s necesitados no podr&aacute;n acceder a &eacute;l&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n insist&iacute;a en que el problema del hambre es pol&iacute;tico, no individual: &ldquo;El hambre no se resuelve con ollas populares, sino con pleno empleo, salarios dignos y precios justos. Solo cuando eso ocurra podremos hablar de soberan&iacute;a y seguridad alimentaria&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Pensar el pa&iacute;s desde la mesa</h2><p class="article-text">
        Gorban <strong>fue una de las voces m&aacute;s cr&iacute;ticas del modelo agroindustrial basado en monocultivos, transg&eacute;nicos y uso intensivo de agrot&oacute;xicos</strong>. <strong>Promov&iacute;a la agroecolog&iacute;a, el acceso a la tierra, el etiquetado frontal y las huertas escolares como ejes de una pol&iacute;tica p&uacute;blica soberana.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La alimentaci&oacute;n es pol&iacute;tica &mdash;dec&iacute;a&mdash;. Lo que ponemos en el plato es una decisi&oacute;n que involucra a la econom&iacute;a, la cultura y la salud. Por eso necesitamos educaci&oacute;n alimentaria y pol&iacute;ticas que garanticen el derecho a comer bien&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para ella, el kil&oacute;metro cero de la soberan&iacute;a alimentaria era la lactancia materna: &ldquo;Hablar de mujeres es hablar de nutrir, y nutrir es dar vida. El bienestar de nuestrxs hijxs depende de seguir los ciclos naturales. Pero la sociedad tiene una gran falta de educaci&oacute;n: para mostrarnos como objetos no hay problema, pero para hablar de lactancia no, porque no vende&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Denunciaba que la malnutrici&oacute;n en Argentina ten&iacute;a dos caras: el hambre y la obesidad. &ldquo;La obesidad y el sobrepeso son tan graves como la desnutrici&oacute;n. Ambas son producto de la mala alimentaci&oacute;n, basada en ultraprocesados. Por eso tenemos que volver a la cocina, a los alimentos frescos, a los mercados de cercan&iacute;a&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Un legado vivo</h2><p class="article-text">
        Miryam Gorban hablaba con la misma claridad en un aula, una radio o una feria campesina. Dec&iacute;a que cada verdura, cada fruta, era una herramienta de soberan&iacute;a. Su pensamiento uni&oacute; la ciencia y la militancia, la nutrici&oacute;n y los derechos humanos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Consumir alimentos frescos tambi&eacute;n significa volver a la cocina&rdquo;, dec&iacute;a. &ldquo;Tenemos que tener una alimentaci&oacute;n completa, con armon&iacute;a y adecuaci&oacute;n. Eso nos va a garantizar m&aacute;s inmunidad, m&aacute;s defensa ante las adversidades&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Claudia Regina Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/murio-myriam-gorban-pionera-soberania-alimentaria-argentina_1_12706947.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Oct 2025 20:36:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Murió Myriam Gorban, pionera de la soberanía alimentaria en la Argentina]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Myriam Gorban,Soberanía alimentaria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Martín Sivak: "Hay una idea de los superpoderes de la escritura, que sana y salva, pero no es así"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/martin-sivak-hay-idea-superpoderes-escritura-sana-salva-no_1_12656302.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e976b758-10cf-4c8a-bf88-0df8dc47ee65_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Martín Sivak: &quot;Hay una idea de los superpoderes de la escritura, que sana y salva, pero no es así&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En "La llorería", el escritor y periodista se aleja de la crónica y la investigación para explorar el desgarro íntimo del abandono y la pérdida. En esta entrevista, habla sobre el origen autobiográfico de la novela, el modo en que el duelo se transforma en lenguaje y cómo la escritura puede convertirse en una forma de sostenerse cuando todo se desmorona.</p></div><p class="article-text">
        <em>La llorer&iacute;a</em>, la nueva novela de <strong>Mart&iacute;n Sivak</strong>, se adentra en un terreno m&aacute;s &iacute;ntimo que sus libros anteriores: explora el dolor del abandono, la memoria y el duelo. El punto de partida es una ruptura amorosa s&uacute;bita que deja al narrador sumido en el insomnio y el desconcierto. Mientras la vida cotidiana contin&uacute;a a su alrededor, &eacute;l llora y cuenta los pasos que hace por d&iacute;a. Llora y empieza boxeo. Llora y decide no tomar m&aacute;s alcohol. Llora y empieza a escribir un diario. La escritura se convierte en un modo de sostenerse, de organizar el desconsuelo y de darle sentido a ese llanto.
    </p><p class="article-text">
        Lejos de un relato rom&aacute;ntico convencional, Sivak (Buenos Aires, 1975) escapa a cualquier g&eacute;nero y elige contar una secuencia de p&eacute;rdidas, separaciones y reencuentros fallidos. Pero no solo eso. Se ubica en varias l&iacute;neas temporales diferentes y combina registros que en principio no parecen tener nada que ver. En su recorrido aparece un viaje inici&aacute;tico por Am&eacute;rica Latina con un documentalista brit&aacute;nico, escenas familiares, recuerdos de la enfermedad y la muerte de su madre, y la certeza de que los amigos funcionan como un refugio. El libro se lee tambi&eacute;n como un registro documental de la fragilidad: la escritura como supervivencia frente al derrumbe.
    </p><p class="article-text">
        <em>La llorer&iacute;a</em> dialoga tambi&eacute;n en clave &iacute;ntima con <em>El salto de pap&aacute; </em>(2017). Si aquel reconstru&iacute;a la vida y el suicidio de su padre en relaci&oacute;n con la pol&iacute;tica y la historia reciente del pa&iacute;s, este desplaza el foco hacia la madre y la intimidad afectiva. Si Sivak utiliza con habilidad la objetividad en su trabajo period&iacute;stico, ac&aacute; se sumerge en la pura literatura del yo, sin nada de maquillaje y remarca: los hombres s&iacute; lloran; y mucho.
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            <span class="title">
                Tapa de &quot;La llorería&quot;, de Martín Sivak                            </span>
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        <strong>&mdash;&iquest;D&oacute;nde escrib&iacute;as el diario que dio origen a este libro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Tengo muy mala letra, al punto tal que cuando tomo notas en una charla off the record me cuesta mucho entenderme. Entonces, en un caso as&iacute; s&iacute; o s&iacute; necesitaba la computadora o el celular. Cuando esto empez&oacute; ten&iacute;a todo el tiempo la computadora encima, la abr&iacute;a y escrib&iacute;a. Empec&eacute; con anotaciones d&iacute;a por d&iacute;a. Nunca hab&iacute;a escrito un diario en mi vida. Me gustan los diarios como lector, pero no hab&iacute;a escrito. Entonces este fue el primer diario que escrib&iacute;. Al principio era escribir solo el diario y en un momento que no puedo recordar del primer mes, me acord&eacute; del libro que yo quer&iacute;a escribir, que era sobre el documentalista brit&aacute;nico Sean Langan.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;Y ese material como lo ten&iacute;as?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Despu&eacute;s de publicar una biograf&iacute;a de Mariano Grondona, propuse a una editorial un libro sobre el viaje con Sean Langan, pero gentilmente lo rebot&oacute;, como tantos libros. Hab&iacute;a escrito un perfil largo del viaje, que se public&oacute; en un medio chico en <em>La mano</em>, la revista de (Roberto) Pettinato. Ten&iacute;a eso y ten&iacute;a todos los correos electr&oacute;nicos con Sean. Y recuerdos muy v&iacute;vidos como nuestro reencuentro en Nueva York despu&eacute;s de su secuestro por los talibanes. Fue un sacud&oacute;n muy grande para m&iacute; ver la descomposici&oacute;n de un hombre tan importante de mi vida. De repente ves c&oacute;mo ese alguien por momentos est&aacute; muy sobreadaptado por haber sobrevivido y, por otro, roto, y todo eso se fue acentuando. Despu&eacute;s de verlo tras la liberaci&oacute;n empec&eacute; a intercambiar m&aacute;s correos. Y en marzo ten&iacute;a un viaje a la Feria del Libro de Londres y aprovech&eacute; para pasar mucho tiempo con &eacute;l. Es una situaci&oacute;n medio rara de entrevistar a alguien tan cercano. Fue raro, pero me ayud&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;En qu&eacute; momento pensaste que esos dos registros pod&iacute;an ser un libro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Durante mucho tiempo no lo ve&iacute;a como un libro. Lo ve&iacute;a como algo que yo escrib&iacute;a para organizarme. Lo que los conect&oacute; -y esto creo que fue m&aacute;s con la reescritura- fue el intervalo del viaje con Sean, que es cuando muri&oacute; mi mam&aacute;. Eso me abri&oacute; una compuerta que estaba cerrada, que era la vida de mi mam&aacute;, su agon&iacute;a, su muerte. En otros libros yo ten&iacute;a como m&aacute;s claro el objeto, a d&oacute;nde iba. En este no. La primera versi&oacute;n del libro ten&iacute;a 600 p&aacute;ginas y la escrib&iacute; en seis meses. Yo no escribo nunca tanto. Al principio fue una cosa muy cat&aacute;rtica. No era para publicar de ninguna manera. Cuando me di cuenta que ten&iacute;a un desborde con el que no me sent&iacute;a a gusto, empec&eacute; a darle pausas. Despu&eacute;s vino la pandemia. Cuando empez&oacute; la pandemia, le dediqu&eacute; tres meses. Llegu&eacute; a otra versi&oacute;n. Fue por etapas. Hubo muchos intervalos. Y en los &uacute;ltimos a&ntilde;os s&iacute; volv&iacute; m&aacute;s. Despu&eacute;s hab&iacute;a que trabajar para que quede un libro. No es un di&aacute;logo conmigo mismo, ni una sesi&oacute;n. Alguien me pregunt&oacute; si esto tiene que ver con el psicoan&aacute;lisis. No. Obviamente tengo muy claro que son asuntos separados, que la terapia no se traslada a un libro.
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                Martín Sivak y un libro centrado en los duelos, en el que se expone totalmente                            </span>
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        <strong>&mdash;Este libro es como de un g&eacute;nero nuevo. &iquest;Ten&iacute;as alguna referencia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Con <em>El salto de pap&aacute;</em> era m&aacute;s marcado que me anim&eacute; a empezar a escribirlo cuando empec&eacute; a leer muchas memorias de padres. Todav&iacute;a en la biblioteca de mi casa tengo dos estantes de memorias de padres. Le&iacute; compulsivamente. Eso me dio cierta seguridad. En este caso hubo algunos libros al comienzo: <em>Un hombre enamorado </em>de Knausgard, <em>Una novela rusa</em>, de Carr&egrave;re. Despu&eacute;s en el &uacute;ltimo tiempo hubo otras lecturas que me ayudaron a pensar este libro. Le&iacute; mucho a Joan Didion, Mar&iacute;a Moreno, Vivian Gornick. <em>Apegos feroces</em> creo que es el libro que m&aacute;s regal&eacute; en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Le&iacute; libros de diarios, libros de corresponsales de guerra. No quiero hablar de g&eacute;neros porque no me siento autorizado para eso, pero supuestamente hay algo de autoficci&oacute;n, algo de memoria, pero no tiene un g&eacute;nero definido. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;En el libro hay varios duelos: de amores, el de tu madre, el del paso del tiempo. &iquest;Alguno de estos duelos te cost&oacute; m&aacute;s plasmarlo literariamente?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Me costaron mucho todos. Me cost&oacute; much&iacute;simo escribir el libro. Porque aparte reconozco que es un tema inc&oacute;modo. Como periodista, siempre escrib&iacute; sobre los otros. Y con suerte lo pr&oacute;ximo que vaya a escribir va a ser sobre otro (<em>risas</em>). Entonces obviamente s&iacute; me cost&oacute; mucho todo. Esa incomodidad puede llevarte a decir: si esto me incomoda, &iquest;para qu&eacute; lo publico? No estaba obligado a escribir este libro y publicarlo. Segu&iacute; a pesar de la incomodidad. La incomodidad a veces ayuda, pero es una dificultad. Escribir sobre estos duelos me result&oacute; muy dif&iacute;cil. Aparte tampoco quer&iacute;a saldar cuestiones. Ten&iacute;a m&aacute;s que ver con acompa&ntilde;ar un duelo. La escritura a veces puede ser eso. Hay una idea a veces de los superpoderes de la escritura, que sana y salva, pero no es as&iacute;. Uno puede vivir sin escribir<strong>.</strong> Este libro me apareci&oacute; sin que yo tuviera una idea de libro. Tambi&eacute;n me ayud&oacute; a ver que estos desgarros a veces quien los padece cree que es el &uacute;nico en la tierra y te das cuenta que los sufreb el 98,5%. Tambi&eacute;n jugu&eacute; un poco con el melodrama cuando me di cuenta que no era tan grave. Hay un momento en que empez&aacute;s a ver que esto es una exageraci&oacute;n. Una de mis amigas m&aacute;s queridas me mand&oacute; un WhatsApp muy bueno, que est&aacute; citado en el libro: &ldquo;sos un gordo com&uacute;n y corriente al que una tarada dej&oacute;&rdquo;. O sea, pasar del melodrama, desdramatizar, tambi&eacute;n me ayud&oacute; a publicarlo. Si hubiese quedado congelado en el drama, no lo hubiese publicado. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;En el libro aparecen los amigos como algo fundamental. De hecho, est&aacute; dedicado a tus amigos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Maga Etchebarne, que es una escritora que me gusta mucho, fue la editora de Alfaguara. Su primera devoluci&oacute;n fue: Este es un libro sobre la amistad. Yo no lo hab&iacute;a pensado para nada. Eso es lo bueno de los buenos editores. Tiene que ver con la amistad, con esos amigos y amigas que fueron como una especie de scrum, en el sentido del rugby. De hecho, no tuve ninguna duda. A veces cuando dedic&aacute;s un libro lo pens&aacute;s mucho, pero ac&aacute; era evidente que lo quer&iacute;a dedicar a esos amigos y amigas con los que hay algo de hermandad. As&iacute; que s&iacute;, entre otras cosas, creo que es un libro sobre la amistad. 
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                Martín Sivak expone la intimidad de los duelos en su nuevo libro                            </span>
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        <strong>&mdash;&iquest;Hasta qu&eacute; punto el libro dialoga con tu trabajo period&iacute;stico? &iquest;O dijiste: me libero de todas las reglas period&iacute;sticas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Me libero. Eso seguro. Celebro los cambios. En el a&ntilde;o 2008 publiqu&eacute; un libro sobre Evo Morales, <em>Jefazo</em>, y en la primera versi&oacute;n no hab&iacute;a una sola primera persona. Y, claro, cuando pas&eacute; el primer cap&iacute;tulo a la primera persona funcion&oacute; mucho mejor. Ten&iacute;a un prurito muy grande y adem&aacute;s ese yo puede ser intrusivo, exhibicionista en el periodismo. Siempre ten&iacute;a muchos reparos. Pas&eacute; de esos reparos a un extremo. Obviamente que hay algunos reflejos period&iacute;sticos -trabajo de periodista desde chico-, pero me tom&eacute; muchas licencias. Entiendo obviamente que la parte de la descripci&oacute;n de Langan podr&iacute;a ser un perfil, pero despu&eacute;s es un registro no period&iacute;stico y esos registros conviven.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;En el libro expon&eacute;s cosas muy personales. &iquest;C&oacute;mo decidiste eso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Si no estaba eso hubiese sido tramposo. &iquest;Por qu&eacute; maquillar un dolor? &iquest;Por qu&eacute; hacerlo m&aacute;s llevadero si no lo fue? No es que me siento orgulloso, pero fue la &uacute;nica manera de poder escribirlo. Es como que en esos casos -hablo por m&iacute;, obviamente- las obsesiones te ayudan a organizar la desesperaci&oacute;n, a hacer rituales para poder llevar el d&iacute;a. Empec&eacute; a boxear, a contar los pasos, a contar hasta las frutas que com&iacute;a por d&iacute;a, a no tomar alcohol. No sab&iacute;a si poner lo del Rivotril. &iquest;Pero por qu&eacute; maquillarme? Si voy a escribir sobre ese diario, tiene que ser con la verdad. Aparte yo soy muy llor&oacute;n en general. Mi hijo m&aacute;s grande siempre se r&iacute;e. &Eacute;l es m&aacute;s distante. Estamos viendo una pel&iacute;cula, me mira y me pregunta: &iquest;vas a llorar? Alguien que es de por s&iacute; muy llor&oacute;n, en estas situaciones se vuelve m&aacute;s llor&oacute;n a&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;Y alguien se quej&oacute; despu&eacute;s de publicado el libro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Por el momento, pas&oacute; un mes y nadie me escribi&oacute;. Lo que s&iacute; me pas&oacute; que no me hab&iacute;a pasado con otros libros es que me escribieron por redes sociales muchos mensajes personales. Desde un abanico muy amplio de personas que est&aacute;n en las instancias finales de la enfermedad de sus madres hasta otras que pasaron por separaciones. Gente que no conozco. Es como que al hablar de lo que hablo queda habilitada esa conversaci&oacute;n. Y tambi&eacute;n me di cuenta de que lo que m&aacute;s me gusta de la publicaci&oacute;n del libro son las devoluciones de los que lo leen. La conversaci&oacute;n con los lectores me gusta. Escribo para esa interacci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Claudia Regina Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/martin-sivak-hay-idea-superpoderes-escritura-sana-salva-no_1_12656302.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Oct 2025 08:02:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Martín Sivak: "Hay una idea de los superpoderes de la escritura, que sana y salva, pero no es así"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Martín Sivak,Literatura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Georgina Orellano: "Una parte del feminismo abandonó los problemas de las personas de los sectores populares"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/georgina-orellano-parte-feminismo-abandono-problemas-personas-sectores-populares_1_12633513.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/93aa7739-2073-42fa-8878-61b59e4576c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Georgina Orellano: &quot;Una parte del feminismo abandonó los problemas de las personas de los sectores populares&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es la secretaria general de AMMAR, el sindicato de las trabajadoras sexuales de la Argentina. Lucha contra la violencia institucional y por los derechos laborales. Casos como el triple femicidio de Florencia Varela demuestran que siempre son las mujeres pobres las que tienen todas las de perder.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Hoy hay tres menos. Hoy hay tres familias que est&aacute;n rotas. Y va a haber muchas m&aacute;s si no componemos el tejido social que est&aacute; roto, si no nos hacemos cargo de que no le pasa a cualquiera. Dejen de repetir ese discurso clasista de que le puede pasar a cualquiera. No. Les pasa a las pobres&rdquo;. La que habla enfurecida con un meg&aacute;fono en la mano es <strong>Georgina Orellano</strong>, secretaria general de AMMAR, el sindicato de las trabajadoras sexuales de Argentina. 
    </p><p class="article-text">
        Participa junto a otras cientos de mujeres en la manifestaci&oacute;n que tuvo lugar el mi&eacute;rcoles en Plaza Flores cuando se supo que hab&iacute;an sido encontrados los cuerpos de <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/confirmaron-que-los-tres-cuerpos-encontrados-en-florencio-varela-son-de-las-chicas-que-estaban-desaparecidas_1_12628840.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Morena Verdi (20 a&ntilde;os), Brenda Del Castillo (20) y Lara Guti&eacute;rrez (15)</a>. Las tres j&oacute;venes fueron torturadas y luego asesinadas en Florencio Varela, a donde hab&iacute;an sido llevadas enga&ntilde;adas tras una propuesta de una fiesta sexual por la que les iban a pagar 300 d&oacute;lares a cada una. 
    </p><p class="article-text">
        Orellano, de 39 a&ntilde;os, sabe bien de qu&eacute; est&aacute; hablando. Lleva m&aacute;s de quince a&ntilde;os poni&eacute;ndole el cuerpo a la defensa de los derechos de las trabajadoras sexuales. Sabe de la precariedad a la qu&eacute; est&aacute;n expuestas las mujeres pobres y marrones. La bronca que manifest&oacute; el mi&eacute;rcoles es la que la moviliza. &ldquo;Estamos enojadas&rdquo;, dir&aacute; en entrevista con <strong>elDiarioAR</strong>. No solo con el Estado y con la Polic&iacute;a. Tambi&eacute;n con el progresismo, con un sector del feminimo, con parte del peronismo y con la academia. Con todos los que les niegan voz y voto. Por eso, aprovecha todo espacio que le de la palabra para que no sean las &ldquo;chetas&rdquo; las que acaparen el discurso.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Georgina Orellano en la convocatoria del miércoles en Plaza Flores tras el triple femicidio de Florencio Varela                            </span>
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        <strong>&mdash;&iquest;C&oacute;mo comenz&oacute; su militancia en AMMAR?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;A principios del a&ntilde;o 2010, cuando con un grupo de compa&ntilde;eras est&aacute;bamos atravesando situaciones de violencia institucional y tambi&eacute;n hostigamiento por parte de vecinos Villa del Parque, donde yo ejerc&iacute;a el trabajo sexual en el espacio p&uacute;blico. Pens&aacute;bamos que lo que est&aacute;bamos haciendo era un delito. Y no comprend&iacute;amos que aquello que los vecinos estaban destilando hacia nosotras era discriminaci&oacute;n. Consideraban que la mayor&iacute;a de los problemas que atravesaban de inseguridad eran responsabilidad nuestra. Y la polic&iacute;a se amparaba en ese discurso para extorsionarnos e intentar llegar a un arreglo econ&oacute;mico para dejarnos trabajar tranquilas. Eso fue lo primero que nos acerc&oacute; a la organizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;Qu&eacute; es la </strong><a href="https://www.instagram.com/casaroja.ammar/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><strong>Casa Roja</strong></a><strong> y desde cu&aacute;ndo funciona?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;La Casa Roja se fund&oacute; el 2 de junio del a&ntilde;o 2019 y en principio fue tener un espacio propio. Ven&iacute;amos de ser muy pocas compa&ntilde;eras que milit&aacute;bamos en la organizaci&oacute;n. Eso tiene que ver con el estigma, con lo que implica ser una trabajadora sexual visible. Entonces &eacute;ramos muy pocas las que pon&iacute;amos el cuerpo en el d&iacute;a a d&iacute;a. Y lo que pensamos fue poner ese m&uacute;sculo en un solo barrio, porque si no, no &iacute;bamos a poder abarcar todos los barrios donde se ejerce el trabajo sexual en la calle, sobre todo ac&aacute; en la Ciudad Aut&oacute;noma de Buenos Aires. Durante un a&ntilde;o recorrimos Flores, Villa del Parque, Villa Luro, Constituci&oacute;n, Once. Hab&iacute;a una diferencia abismal primero en la cantidad de compa&ntilde;eras que ejerc&iacute;an el trabajo sexual en la calle en Constituci&oacute;n. Y casi en su totalidad tambi&eacute;n viven en el barrio. Vimos que las situaciones que desbordaban en ese barrio no ten&iacute;an que ver solo con la violencia de la Polic&iacute;a, sino con problemas habitacionales, denuncias de que en los hoteles les cobraban el doble o el triple el valor de la mensualidad de una habitaci&oacute;n, las condiciones de hacinamiento en las cuales viv&iacute;an, la discriminaci&oacute;n tambi&eacute;n por parte de los vecinos, mucha precariedad en cuesti&oacute;n a su acceso a la salud. Hab&iacute;a muchas compa&ntilde;eras que nos denunciaban que cuando quer&iacute;an acercarse a alg&uacute;n hospital o a un centro de salud no las atend&iacute;an. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Por eso eligieron Constituci&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Todo eso nos llev&oacute; a pensar que la organizaci&oacute;n ten&iacute;a que estar ubicada en el lugar donde se desbordaba el conflicto, que era y que sigue siendo hasta el d&iacute;a de hoy el barrio de Constituci&oacute;n. As&iacute; que la Casa Roja fue primero un espacio propio y las que le fueron dando contenido fueron las propias compa&ntilde;eras trayendo sus demandas. Hoy es una casa de asistencia integral. Los servicios que tenemos son justamente los que demandan de manera permanente las compa&ntilde;eras. Tenemos un comedor comunitario que funciona tres veces por semana. Pero tambi&eacute;n tenemos asesor&iacute;a legal y asesor&iacute;a al migrante, porque hay un porcentaje muy alto de las compa&ntilde;eras que son migrantes y tienen much&iacute;simos problemas para regularizar su situaci&oacute;n. Tambi&eacute;n hay un equipo de psic&oacute;logas que trabaja y aborda todo lo que es el consumo problem&aacute;tico, que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os se ha incrementado much&iacute;simo, no solamente en nuestro colectivo, sino en la sociedad en general. Tenemos una escuela primaria, lo que tiene que ver con la demanda de compa&ntilde;eras que no han accedido a la educaci&oacute;n y que no saben leer ni escribir. Demandaban que el sindicato pudiese tener un espacio educativo accesible en horarios, pero tambi&eacute;n sensibilizado, que sepa tratar con los sujetos que estamos atravesados por la criminalizaci&oacute;n y por el estigma, como somos las trabajadoras sexuales. Y tambi&eacute;n articulamos con la universidad que est&aacute; en el barrio, la Facultad de Ciencias Sociales, con la carrera de Trabajo Social. Tenemos un centro de pr&aacute;cticas y todos los a&ntilde;os recibimos estudiantes que est&aacute;n por recibirse de trabajadoras sociales, que atienden distintas demandas de las compa&ntilde;eras. 
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                    alt="Orellano lanzó en 2022 su primero libro: Puta Feminista"
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                Orellano lanzó en 2022 su primero libro: Puta Feminista                            </span>
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        <strong>&mdash;En su libro </strong><em><strong>Puta feminista: Historias de una trabajadora sexual</strong></em><strong> comparte su experiencia personal. &iquest;Qu&eacute; impacto tuvo para usted escribirlo en su vida y en su activismo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;El activismo que nosotras llevamos adelante, nuestras reivindicaciones, son reivindicaciones pol&iacute;ticas y colectivas. Entendimos en el recorrido de casi 30 a&ntilde;os que tiene AMMAR como organizaci&oacute;n que siempre hay muchas personas que se detienen en las historias personales y que eso es un poco lo que sensibiliza. De hecho, hasta el d&iacute;a de hoy una tiene que demostrar cierto hero&iacute;smo para ser aceptada socialmente. Lo que hice con el libro fue contar por qu&eacute; empec&eacute; a ejercer el trabajo sexual. Pero no reduzco  mi activismo a contar mi historia. En el d&iacute;a a d&iacute;a lo que militamos tiene que ver con situaciones que nos atraviesan de manera colectiva: la violencia policial, la falta de acceso a la salud, much&iacute;simas compa&ntilde;eras que se encuentran en este momento en situaci&oacute;n de calle, viviendo en plazas, en ranchadas, por la imposibilidad de seguir sosteniendo alquileres costos&iacute;simos. Entonces lo que compart&iacute; en el libro fue primero un recorrido individual, pero despu&eacute;s el recorrido colectivo: c&oacute;mo me encontr&eacute; con AMMAR, cu&aacute;l fue la experiencia y nuestro proceso de transitar espacios feministas, con qu&eacute; nos encontramos ah&iacute;, cu&aacute;les fueron las estrategias colectivas para romper con esos discursos victimizantes, qu&eacute; pensamos del Estado. Las trabajadoras sexuales tenemos un pensamiento cr&iacute;tico que tiene que ver con que somos un movimiento pol&iacute;tico que nace como respuesta a la represi&oacute;n policial.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;C&oacute;mo es la relaci&oacute;n con el feminismo, sobre todo con esa parte que no las incluye?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Por momentos ha sido m&aacute;s conflictiva y m&aacute;s tensionada. Y ahora no es para nosotras una demanda urgente hablar con los feminismos. Vemos que hay un corrimiento de ciertos sectores del feminismo, no de todos, que abandonaron la territorialidad, los problemas de precarizaci&oacute;n, los problemas de hacinamiento, los problemas de las personas que venimos de los sectores populares. Y se centran en una agenda con cuestiones que para nosotras son irrelevantes, por ejemplo, explicando algo que sucedi&oacute; en un medio de comunicaci&oacute;n. Si nosotras nos dedicamos a eso, le quitamos el cuerpo a darle respuesta a una compa&ntilde;era que se qued&oacute; en la calle y que el hotel se qued&oacute; con sus pertenencias, dejamos de visitar a nuestras compa&ntilde;eras internadas en el Hospital Mu&ntilde;iz, que tienen tuberculosis, o de asistir a las que vienen a pedirnos un plato de comida o la ducha porque viven en la calle. Ah&iacute; hay una prioridad para nosotras. El cuerpo y la cabeza los vamos a poner en la demanda de nuestras compa&ntilde;eras. Y nuestras compa&ntilde;eras no nos demandan leer a Rita Segato. No nos demandan ver qu&eacute; hizo tal canal de streaming. Nos demandan cosas reales que nos suceden a nosotras, como le suceden a un mont&oacute;n de otras compa&ntilde;eras de otros colectivos: las vendedoras ambulantes, los colectivos migrantes, las compa&ntilde;eras de la econom&iacute;a popular. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">¿Qué hacemos con las personas que ejercen el trabajo sexual en Argentina? ¿Las criminalizamos o les damos un marco legal? La discusión es esa</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;Hay alg&uacute;n tipo de pol&iacute;tica p&uacute;blica actual en Argentina con respecto al trabajo sexual?&iquest;Qu&eacute; propuestas considera que son las m&aacute;s urgentes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Hoy por hoy no hay nada con respecto a pol&iacute;tica p&uacute;blica que asista, contenga, resuelva, acompa&ntilde;e a las personas que ejercemos el trabajo sexual. Son inexistentes porque nosotras como sujeto somos inexistentes para el Estado. Las veces que el Estado ha querido hablar con nosotras siempre ha sido con categor&iacute;as y con terminolog&iacute;as con las que no nos sentimos representadas, que son categor&iacute;as de la victimizaci&oacute;n, que siempre esperan que nosotras contemos situaciones de violencia en nuestro trabajo. Pero cuando les decimos &lsquo;s&iacute;, hay violencia en nuestro trabajo que tiene que ver con las fuerzas de seguridad que dependen de tu Estado, que dependan de tu Gobierno&rsquo;, se corren. Son muy pocos los municipios que dialogan con las trabajadoras sexuales cuando llegan a denunciar situaciones de violencia institucional. 
    </p><p class="article-text">
        Pero hoy por hoy para nosotras lo urgente es la vivienda. Cada vez hay m&aacute;s compa&ntilde;eras que est&aacute;n en situaci&oacute;n de calle o que viven en condiciones de hacinamiento, en las que ponen en riesgo su salud. Tenemos much&iacute;simas compa&ntilde;eras diagnosticadas con tuberculosis y la tuberculosis no tiene que ver con el trabajo sexual. Tiene que ver con las condiciones habitacionales de las trabajadoras sexuales, que no tenemos un acceso a la vivienda porque no podemos alquilar, no tenemos un recibo de sueldo. La gran mayor&iacute;a vive en hoteles y vive en pensiones de mucho hacinamiento, con mucha humedad, con condiciones de insalubridad en donde las exponen a este riesgo. 
    </p><p class="article-text">
        Y despu&eacute;s tiene que haber pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que clarifiquen qu&eacute; somos. &iquest;Somos delincuentes? Porque es una pelea constante con la Polic&iacute;a, que todo el tiempo nos para, nos pide el DNI, nos pone contra la pared, nos revisa, nos roba el dinero. Hacen operativos totalmente desmedidos, muy violentos. Y nosotras les decimos: mir&aacute;, si yo trabajo en la Ciudad Aut&oacute;noma de Buenos Aires, no estoy cometiendo un delito trabajando en la calle. En todo caso, es una contravenci&oacute;n, que es una cosa distinta. Hay compa&ntilde;eras que pasan horas detenidas en un calabozo sin haber cometido ning&uacute;n delito. Necesitamos la derogaci&oacute;n de estas normativas y una discusi&oacute;n pol&iacute;tica que no est&eacute; sesgada por miradas puritanas ni moralistas, sino que se base en la realidad. &iquest;Qu&eacute; hacemos con las personas que ejercen el trabajo sexual en Argentina? &iquest;Las criminalizamos o les damos un marco legal? La discusi&oacute;n es esa.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando invisibilizás a un sujeto político lo dejás expuesto a que cualquiera se sienta con el poder de hacer lo que quiera con esa persona</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;Y hay alg&uacute;n espacio pol&iacute;tico que las acompa&ntilde;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Nosotras hacemos pol&iacute;tica, pero la pol&iacute;tica nuestra es una pol&iacute;tica territorial y sindical. Pero s&iacute; entendemos que para transformar nuestra realidad necesitamos de articulaciones y de alianzas. Y esas alianzas las vamos a hacer con partidos pol&iacute;ticos, con la universidad, con sectores del feminismo, con sectores sindicales, porque necesitamos generar una correlaci&oacute;n de fuerzas que acompa&ntilde;e nuestra demanda y que no seamos solo nosotras en solitario y aisladas socialmente las que levantemos la bandera de derechos laborales para las trabajadoras sexuales. Es una pedagog&iacute;a constante sentarnos a hablar con distintos actores pol&iacute;ticos, sociales y acad&eacute;micos. Con algunos nos llevamos mejor, pero no hay ning&uacute;n partido que tenga en su totalildad una posici&oacute;n a favor de los derechos de las trabajadoras sexuales. Es una discusi&oacute;n que quiebra los partidos de adentro. Si hay algo que hemos aprendido en estos 30 a&ntilde;os es que est&aacute; claro que del otro lado no quieren nuestra existencia. Y eso es peligros&iacute;simo, porque cuando invisibiliz&aacute;s a un sujeto pol&iacute;tico lo dej&aacute;s expuesto a que cualquiera se sienta con el poder de hacer lo que quiera con esa persona. En el &uacute;ltimo a&ntilde;o hay m&aacute;s compa&ntilde;eras que han sufrido agresiones por parte de los vecinos. Y eso sucede porque hay muchos que encontraron no solamente en el discurso del gobierno nacional, tambi&eacute;n en discursos que hay dentro de los feminismos, que son conservadores, repuritanos y que rozan el fascismo, un lugar para destilar todo su odio hacia las personas que ejercemos el trabajo sexual y no nos reivindicamos como v&iacute;ctimas. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Antes todo el feminismo era abolicionista. Hoy por hoy eso está en disputa y eso se debe a la presencia nuestra en esos espacios</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;Siente que la base social de apoyo a las trabajadoras sexuales creci&oacute; en el &uacute;ltimo tiempo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Creci&oacute;. Tenemos 30 a&ntilde;os de organizaci&oacute;n y m&aacute;s all&aacute; de que hacemos pol&iacute;tica territorial, sindical, popular, entendimos que tenemos que hacer alianzas y articulaciones con distintos sectores, porque es la &uacute;nica manera de poder llegar con una correlaci&oacute;n de fuerzas y dar la discusi&oacute;n de que somos merecedoras de derechos laborales y no de calabozos, c&aacute;rcel, discriminaci&oacute;n y precarizaci&oacute;n. Tenemos muchas articulaciones, pero son parte de una pedagog&iacute;a nuestra. No es que vienen a la Casa Roja, nos tocan la puerta y dicen: a ver, compa&ntilde;eras, queremos saber la situaci&oacute;n que est&aacute;n atravesando. Nosotras invitamos a que vengan. Y son muy pocas las personas que despu&eacute;s vuelven a generar una articulaci&oacute;n. Hay algunos y algunas que nos dicen: mir&aacute;, yo apoyo la lucha de ustedes, pero tengo compa&ntilde;eras que no y en mi partido no hay una posici&oacute;n pol&iacute;tica definida y hay otras urgencias. Y en esas urgencias no entramos y menos en un a&ntilde;o electoral. De un tiempo a esta parte sentimos que hemos ganado m&aacute;s apoyo. Antes todo el feminismo era abolicionista. Hoy por hoy eso est&aacute; en disputa y eso se debe a la presencia nuestra en esos espacios. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/DPAVocfkYXq/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/reel/DPAVocfkYXq/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; 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margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/reel/DPAVocfkYXq/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida de Casa Roja AMMAR (@casaroja.ammar)</a></p></div></blockquote>
<script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>
    </figure><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No somos merecedoras de que nuestra palabra sea escuchada, como puede ser escuchada y legitimada la palabra de una persona de piel blanca, de clase media y que vaya a la universidad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;C&oacute;mo diferenciamos el trabajo sexual de la trata de personas? </strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Cuando hablamos de trabajo sexual hablamos de personas mayores de edad que ejercen este trabajo de manera voluntaria. Hoy por hoy en Argentina la Ley de Trata, que se reform&oacute; en el a&ntilde;o 2012, elimin&oacute; el consentimiento de las personas que ejercemos trabajo sexual. Por ende, aunque allanen el lugar donde trabajo y pueda mostrar un contrato de alquiler, un tel&eacute;fono celular, mi DNI, alguna prueba de que estoy ejerciendo de manera voluntaria, esa palabra no es considerada v&aacute;lida. Y es peligros&iacute;simo haber invalidado las voces de las trabajadoras sexuales y considerarnos seres infantiles que por m&aacute;s que seamos mayores de edad no tenemos la capacidad de decisi&oacute;n por nosotras mismas. Para nosotras eso es violento. Esa introducci&oacute;n a la reforma fue militada en el Congreso Nacional por sectores feministas. El feminismo siempre defendi&oacute; el consentimiento. La principal &eacute;tica del feminismo siempre fue defender el consentimiento de las mujeres, la voluntariedad, la palabra. Pero cuando el sujeto es una trabajadora sexual, todo eso no importa. Entonces entendimos y comprendimos que en la categor&iacute;a de la mujer que ciertos sectores levantan no entramos todas. Nosotras no somos consideradas. Ya cuando nos dicen que nuestro consentimiento est&aacute; viciado, nos est&aacute;n diciendo que somos indignas, impuras, deshonestas. No somos merecedoras de que nuestra palabra sea escuchada, como puede ser escuchada y legitimada la palabra de una persona de piel blanca, de clase media y que vaya a la universidad. Su consentimiento es mucho m&aacute;s v&aacute;lido que el nuestro.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Vengan a debatir con las trabajadoras sexuales, siéntense a escuchar lo que tenemos para decir</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;De d&oacute;nde saca la energ&iacute;a para trabajar, criar a su hijo, militar, hacer todo esto que cuenta?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;De la bronca. Tenemos mucha bronca. Y mucho enojo. Me parece que hay que poder darle alojamiento dentro de la pol&iacute;tica a este enojo. Estamos muy enojadas con el progresismo, con un sector del peronismo, con un sector del feminismo que se institucionaliz&oacute;, con un sector de la academia que durante muchos a&ntilde;os nos estudi&oacute;, se pasea por el mundo buscando becas y presenta sus estudios como parte de su curr&iacute;culum. Estudios sobre las personas en prostituci&oacute;n, sobre las compa&ntilde;eras del colectivo travesti trans migrante. &iquest;Qu&eacute; hacer con el enojo? O nos encerrramos y armamos nuestra propia trinchera o salimos a disputar. Entendimos que la pol&iacute;tica, por lo menos la que nosotras queremos, es la de la disputa. Es una disputa ideol&oacute;gica, simb&oacute;lica, desde el conflicto. Queremos poder recuperar el debate pol&iacute;tico. Vengan a debatir con las trabajadoras sexuales, si&eacute;ntense a escuchar lo que tenemos para decir. Y si no nos quieren escuchar, tendr&aacute;n que cruzarse de brazos o levantarse. Queremos poder decir que no pensamos igual que ustedes y eso no hace que sean enemigas de las trabajadoras sexuales, sino que eso hace que le demos vida a la pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Claudia Regina Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/georgina-orellano-parte-feminismo-abandono-problemas-personas-sectores-populares_1_12633513.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Sep 2025 03:01:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Georgina Orellano: "Una parte del feminismo abandonó los problemas de las personas de los sectores populares"]]></media:title>
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