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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Mauro Fernández]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autores/mauro-fernandez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Mauro Fernández]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[La democracia y el fin del mundo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/democracia-mundo_129_8292246.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7de9aae1-9216-4b68-b600-700767aa47a3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La democracia y el fin del mundo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta situación, inéditamente crítica, podría acercar narrativas claras sobre la raíz de los problemas y la gravedad de sus consecuencias, la claridad del abordaje que requieren sus soluciones, escribe Mauro Fernández en esta reflexión sobre la crisis climática, el desarrollo, las élites a un día de las PASO en Argentina.</p></div><p class="article-text">
        Las elecciones de ma&ntilde;ana ser&aacute;n especiales. Millones de argentinas y argentinos ir&aacute;n a votar con una crisis atraves&aacute;ndoles la cara y presion&aacute;ndoles las orejas. Un s&iacute;mbolo que algunos, con ret&oacute;rica encendida, asimilan a la falta de libertad y otros, con evidencia cient&iacute;fica, al cuidado del pr&oacute;jimo.<strong> M&aacute;s all&aacute; de las interpretaciones, lo que esconder&aacute; el rostro de las y los votantes, es la realidad inc&oacute;moda del mundo que construimos.</strong> La m&aacute;s inmediata evidencia de una crisis sanitaria que se cuenta minuto a minuto, pero cuya ra&iacute;z permanece al margen de la letra cat&aacute;strofe de los titulares: la crisis ecol&oacute;gica est&aacute; en la g&eacute;nesis de este accidente facial; y el capitalismo &mdash;m&aacute;s raudamente su profundizaci&oacute;n neoliberal&mdash;, est&aacute; en el origen de este atentado contra la existencia.
    </p><p class="article-text">
        Esta situaci&oacute;n, in&eacute;ditamente cr&iacute;tica, podr&iacute;a acercarnos a la posibilidad de explicar lo inexplicable en condiciones normales. Acercar narrativas claras sobre la ra&iacute;z de los problemas y la gravedad de sus consecuencias, la claridad del abordaje que requieren sus soluciones, el foco en la desigualdad que producen estas cat&aacute;strofes, as&iacute; como en el impostergable rol del Estado para planificar y ejecutar tanto la respuesta a estas emergencias, como pavimentar nuevos caminos para evitar su reiteraci&oacute;n. Podr&iacute;a tambi&eacute;n convocar emociones de solidaridad y de urgencia. Pero no. En gran medida, la campa&ntilde;a tom&oacute; un rumbo bizarro y alterado de la realidad que ignor&oacute; este contexto y perdi&oacute; una oportunidad hist&oacute;rica para estos a&ntilde;os que requerir&aacute;n consensos legislativos in&eacute;ditos para reformar nuestro modelo productivo ampliando derechos y no retray&eacute;ndolos.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La campaña tomó un rumbo bizarro y alterado de la realidad que ignoró este contexto y perdió una oportunidad histórica para estos años que requerirán consensos legislativos inéditos para reformar nuestro modelo productivo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Es as&iacute; porque esta d&eacute;cada es definitoria. Seg&uacute;n los m&aacute;s de tres mil expertos clim&aacute;ticos nucleados en el <a href="https://www.ipcc.ch/languages-2/spanish/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">IPCC</a>, en cuatro a&ntilde;os las emisiones de gases de efecto invernadero deben llegar a su pico, bajar a la mitad en los siguientes cinco y llegar a cero para 2050. Una hoja de ruta dr&aacute;sticamente ambiciosa. Es as&iacute; porque durante m&aacute;s de treinta a&ntilde;os las corporaciones y los gobiernos ocultaron informaci&oacute;n y retrasaron la acci&oacute;n necesaria para hacer frente a la crisis clim&aacute;tica. Siguieron apostando al crecimiento infinito, la concentraci&oacute;n por parte de las &eacute;lites y el <em>business as usual</em> de las corporaciones petroleras que dominaron las guerras por el poder en el siglo XX. La mayor&iacute;a, lo siguen haciendo.
    </p><p class="article-text">
        En lo personal, hace d&eacute;cadas me considero un integrante, en rebeld&iacute;a, de una especie suicida. El &uacute;ltimo s&aacute;bado, una pregunta de las conductoras de <a href="https://open.spotify.com/episode/2Zw5DgLdO286rz6omioQwK?si=q1i2ZdEnQZy8OvwO1hLn-Q&amp;dl_branch=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Qu&eacute; mundo nos dejaron</em></a>, el programa de J&oacute;venes por el Clima en Radio Nacional Rock, me dej&oacute; pensando: &iquest;qu&eacute; es lo verdaderamente suicida, la especie o el modelo hegem&oacute;nico que gobierna pol&iacute;tica y econ&oacute;micamente sus destinos? &iquest;Sucumbimos ante el <em>antropoceno</em>, o resistimos el <em>capitaloceno</em>? En criollo: &iquest;qui&eacute;n nos amenaza: nosotros o el capitalismo? &iquest;Todos o las &eacute;lites?
    </p><p class="article-text">
        Buscando respuestas le&iacute; que, hace un mes, el colectivo <a href="https://scientistrebellion.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Scientist Rebellion</em></a> filtr&oacute; al diario espa&ntilde;ol <a href="https://ctxt.es/es/20210801/Politica/36900/IPCC-cambio-climatico-colapso-medioambiental-decrecimiento.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ctxt.es</a> el primer borrador del resumen para pol&iacute;ticos del Grupo III del IPCC, el encargado de analizar c&oacute;mo reducir las emisiones, y c&oacute;mo mitigar y atenuar sus impactos. Esta filtraci&oacute;n es categ&oacute;rica: &ldquo;<strong>el crecimiento del consumo de energ&iacute;a y materiales es la causa principal del incremento de gases de efecto invernadero.</strong> El ligero desacoplamiento observado del crecimiento respecto al uso de energ&iacute;a [y motivado en gran parte por la deslocalizaci&oacute;n de la producci&oacute;n] no ha podido contrarrestar el efecto del crecimiento econ&oacute;mico y poblacional&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Antes de despertar al histri&oacute;nico le&oacute;n neomalthusiano, veamos otro fragmento: &ldquo;el 10% m&aacute;s rico emite diez veces m&aacute;s que el 10% m&aacute;s pobre. Por eso aumentar el consumo de los m&aacute;s pobres hasta niveles b&aacute;sicos de subsistencia no aumentar&iacute;a mucho las emisiones&rdquo;.<strong> No somos todos, son las &eacute;lites.</strong> Y ante las fieras desarrollistas, veamos una m&aacute;s: &ldquo;Los desarrollos tecnol&oacute;gicos que permiten mejoras en la eficiencia y el cambio hacia fuentes de energ&iacute;a bajas en emisiones no bastan&rdquo;. No se trata, como insisten desde la cartera que conduce Kulfas, de mejorar la eficiencia del modelo y llamar a eso &ldquo;verde&rdquo;, se trata de transformar la matriz productiva y abandonar la idea del crecimiento infinito. Barajar y dar de nuevo, garantizando la inclusi&oacute;n de los y las trabajadoras.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La escala de la transformaci&oacute;n necesaria es revolucionaria.</strong> El capitalismo, el neoliberal y el <em>nacional</em>, son incompatibles con lo que requiere nuestra supervivencia. Lo demuestra la ciencia y la l&oacute;gica m&aacute;s sencilla: el crecimiento infinito en un planeta con recursos finitos es magia negra.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> El capitalismo, el neoliberal y el nacional son incompatibles con nuestra supervivencia. Lo demuestra la ciencia y la lógica: el crecimiento infinito en un planeta con recursos finitos es magia negra</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Omitiendo estos an&aacute;lisis, algunos apuestan por mecanismos de mercado o por soluciones tecnol&oacute;gicas que no s&oacute;lo ser&iacute;an suficientes para cumplir los objetivos clim&aacute;ticos, sino que adem&aacute;s excluir&iacute;an a millones de trabajadores haci&eacute;ndolos pagar el costo de una crisis que no produjeron. As&iacute;, las &eacute;lites saldr&iacute;an indemnes, continuar&iacute;an acumulando a partir de inversiones y la desigualdad seguir&iacute;a profundiz&aacute;ndose. Por otro lado, quienes dicen proteger a los sectores populares, no est&aacute;n siquiera en camino de comenzar una transici&oacute;n que se acerque al rumbo y la velocidad que son necesarios para no sufrir los peores impactos de un clima desatado que afectar&aacute; especialmente a los m&aacute;s vulnerables. El extractivismo sigue siendo la norma, aunque no todos sean lo mismo.
    </p><p class="article-text">
        La falta de confianza en la pol&iacute;tica facilita la irrupci&oacute;n de esos raros peinados nuevos que agitan el odio y resaltan la rebeld&iacute;a. Rebeld&iacute;a ante un orden pol&iacute;tico y democr&aacute;tico que es el principal freno al orden econ&oacute;mico, al poder desatado de las &eacute;lites que, a decir de uno de sus destacados representantes, Warren Buffet, est&aacute;n &ldquo;librando y ganando la lucha de clases&rdquo;. As&iacute; como la desigualdad pone en duda el estatus y la identidad percibida de sectores de altos y bajos ingresos, <a href="https://doi.org/10.1080/13501763.2020.1733636" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">facilitando el ascenso de las derechas populistas</a>, luchar contra la desigualdad y detener la dominaci&oacute;n de las &eacute;lites supone una salida contra la crisis clim&aacute;tica, social y de representaci&oacute;n pol&iacute;tica que atravesamos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si todav&iacute;a hay lugar para la esperanza es porque somos nosotras y nosotros quienes tenemos el poder de cambiar las cosas. Porque aunque los representantes nos fallen, la democracia es una conquista que no podemos relegar y que nos da la oportunidad material de transformar la realidad en forma colectiva, sin imposiciones del poder f&aacute;ctico.<strong> Votar e involucrarse, son derechos que no deben mermar por el agotamiento ante la falta de soluciones. Por el contrario: m&aacute;s pol&iacute;tica y m&aacute;s derechos deben guiar el voto y la acci&oacute;n militante, por un planeta vivo y una humanidad resiliente.</strong>
    </p><p class="article-text">
        A los experimentos <em>ultras </em>del poder se los combate con votos y con pol&iacute;tica. A los poderes f&aacute;cticos que manejan sus hilos se los combate con m&aacute;s votos y m&aacute;s pol&iacute;tica. A los otros, tambi&eacute;n disfrazados de amigos, a esos que integran megacoaliciones identificadas como populares mientras cancelan a las voces cr&iacute;ticas para defender sus privilegiados negocios con el poder, tambi&eacute;n se las combate con votos y con m&aacute;s pol&iacute;tica. Lo que debemos construir, ma&ntilde;ana y en cada d&iacute;a, es una alternativa al capitalismo suicida que asegure mayores derechos dentro de los l&iacute;mites planetarios. Una alternativa desde abajo y desde los costados contra el poder concentrado que nos conduce, por caminos distintos, a un id&eacute;ntico abismo.
    </p><p class="article-text">
        <em>MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mauro Fernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/democracia-mundo_129_8292246.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Sep 2021 03:01:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La democracia y el fin del mundo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cambio Climático,Medio ambiente,PASO,Elecciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La recuperación territorial de los carpinchos en Nordelta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/recuperacion-territorial-carpinchos-nordelta_129_8235913.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/578cc208-f3bb-4c90-a83e-eb2a29b6667a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La recuperación territorial de los carpinchos en Nordelta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle"></p></div><p class="article-text">
        Esta semana, los <em>memes</em> y las im&aacute;genes del &ldquo;Subcomandante Capibara&rdquo; y otros carpinchos revolucionarios inundaron las redes sociales despu&eacute;s de la noticia de su proliferaci&oacute;n en los barrios cerrados de Tigre. El m&iacute;tico cantante Pablo Lescano reivindic&oacute; en Instagram la preexistencia de estos roedores desde que <a href="https://www.instagram.com/p/CSw6zteFZt8/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Nordelta era un humedal&rdquo;</a>, y el programa Pasaron Cosas (Radio con Vos) ubic&oacute; el <em>hashtag </em>#CarpinchosAlAtaque como <a href="https://twitter.com/pasaroncosas899/status/1428460071370084352" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">primera tendencia nacional</a> en Twitter.&nbsp;
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1428019045094281228?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El roedor m&aacute;s grande del mundo se convert&iacute;a as&iacute; en un s&iacute;mbolo de clase, en una bandera contra el avance extractivo y depredador de los grupos econ&oacute;micos sobre los territorios naturales. La ya irreversible crisis clim&aacute;tica y la extensa pandemia zoon&oacute;tica que paraliz&oacute; al mundo agigantaron la importancia pol&iacute;tica del s&iacute;mbolo.
    </p><p class="article-text">
        La &ldquo;recuperaci&oacute;n territorial capibara&rdquo; se dio casi en simult&aacute;neo a una <a href="https://www.eldiarioar.com/economia/caravana-kayaks-llega-rosario-reclamar-protejan-humedales-frente-negocios-agropecuarios-e-inmobiliarios_1_8228990.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hist&oacute;rica remada en kayak</a> que culmin&oacute; con miles de personas movilizadas hacia el Congreso Nacional para exigir la sanci&oacute;n de una Ley de Humedales, h&aacute;bitat natural de esta especie. Luego de un derrotero de ocho a&ntilde;os, estos ecosistemas que ocupan el 21% del territorio nacional siguen sin protecci&oacute;n permitiendo el avance de megaemprendimientos inmobiliarios, la agroindustria y la miner&iacute;a. Humedales cuya protecci&oacute;n es fundamental para frenar el calentamiento global y para ganar resiliencia ante las m&aacute;s extremas y frecuentes inundaciones o al incremento del nivel del mar. Casi una movilizaci&oacute;n consciente por la defensa de su h&aacute;bitat.
    </p><p class="article-text">
        Volviendo al s&iacute;mbolo, hay dos cuestiones centrales: el alcance de la propiedad privada y el avance del capital sobre la naturaleza. El Delta es una ecorregi&oacute;n que ha sido degradada sistem&aacute;ticamente a trav&eacute;s de la especulaci&oacute;n inmobiliaria de lujo; Nordelta es su culminaci&oacute;n m&aacute;s emblem&aacute;tica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el intento por encontrar razones de la empat&iacute;a que generaron estos roedores, el productor Mat&iacute;as Salamone me confes&oacute; su emoci&oacute;n por la acci&oacute;n de los carpinchos al considerar que &ldquo;es un ejemplo muy expl&iacute;cito de c&oacute;mo los negocios inmobiliarios estuvieron por encima de los ecosistemas y de la preservaci&oacute;n ambiental&rdquo;. Este hito, dijo Salamone, &ldquo;expone la necesidad de repensar la forma de desarrollarnos urban&iacute;sticamente, consider&aacute;ndonos parte de la naturaleza&rdquo;. Reformular, en definitiva, nuestros v&iacute;nculos con el medio que habitamos en forma arm&oacute;nica y no dominante.
    </p><p class="article-text">
        Otros discursos polarizaron con el imaginario clasista del habitante de estos barrios, inventando, por ejemplo, la figura de <em>cartincho, </em>al regresar a dominios nordeltenses. Hay algo reivindicativo en esa burla hacia un sector que, generalizando, tiende a ser degradante y violento hacia las clases m&aacute;s bajas. Idea que se ancla en ejemplos recientes como el de Pablo Matera, capit&aacute;n de Los Pumas, que tuiteaba sobre &ldquo;<a href="https://www.marca.com/rugby/2020/12/02/5fc792dbe2704e0f938b45d7.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">salir a pisar negros</a>&rdquo;, o el del empresario que <a href="https://www.lanacion.com.ar/seguridad/coronavirus-argentina-hizo-empleada-domestica-se-escondiera-nid2346915/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">someti&oacute; a su empleada dom&eacute;stica a esconderse</a> en el ba&uacute;l para ingresar a un <em>country </em>durante la cuarentena. En la tragedia social que atraviesa una Argentina con seis de cada diez pibes pobres, re&iacute;rse del <em>white people problem </em>de la &ldquo;invasi&oacute;n&rdquo; en el barrio cerrado, puede ser una v&aacute;lvula de escape. Aunque, claro, no es suficiente.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1291116941927755776?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del recurso, esta narrativa corre el foco de donde, pol&iacute;ticamente, es necesario mirar. Las responsabilidades por el voraz avance inmobiliario que <a href="https://chequeado.com/ultimas-noticias/scioli-tigre-es-un-municipio-que-tiene-un-40-de-superficie-de-barrios-cerrados/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ocupa un 40% del territorio continental de Tigre</a> no recaen sobre los peque&ntilde;os propietarios, sino sobre Eduardo Constantini (due&ntilde;o de Nordelta) y, especialmente, sobre la dupla que componen Sergio Massa&nbsp; y Julio Zamora, intendentes intercambiables del municipio durante los &uacute;ltimos catorce a&ntilde;os.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las responsabilidades por el voraz avance inmobiliario en el Tigre no recaen sobre los pequeños propietarios, sino sobre Eduardo Constantini (dueño de Nordelta) y la dupla que componen Sergio Massa y Julio Zamora, intendentes durante los últimos 14 años.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El nexo entre capital y pol&iacute;tica demostr&oacute; que el extractivismo urbano &mdash;en este caso, claramente alineado al expansionismo del capital sobre los bienes comunes&mdash; se orienta a un lujo que enriquece a minor&iacute;as, en detrimento de los derechos de las grandes mayor&iacute;as. Esto, sin mencionar los derechos (a&uacute;n) no reconocidos de las especies aut&oacute;ctonas que habitan la regi&oacute;n. Los <em>countries </em>de la zona se han construido sobre humedales, alterando el flujo natural del agua y generando un impacto directo en los territorios que no gozan de la protecci&oacute;n que, ante un Estado retra&iacute;do, brinda el capital concentrado. Necropol&iacute;tica pura y dura.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Imágenes de Jóvenes por el clima sobre el efecto de las urbanizaciones sobre los humedales                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La identitaria defensa del libre albedr&iacute;o de la propiedad privada hermanada con una laxa y conveniente regulaci&oacute;n por parte de un Estado permeable, logra la receta que algunos venden como agua bendita: un incremento del PBI que solucionar&iacute;a los problemas de los argentinos. Con Nordelta, Tigre &ldquo;gana riqueza&rdquo;. Ahora, &iquest;a qu&eacute; costo ecol&oacute;gico y social? &iquest;Con qu&eacute; pol&iacute;ticas de inclusi&oacute;n? Como dijo recientemente el Papa Francisco: &ldquo;<a href="https://www.eldiarioar.com/mundo/papa-francisco-critico-corrupcion-convierte-sindicatos-seudopatrones_1_8048562.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la propiedad privada es un derecho secundario</a>&rdquo;, que depende del &ldquo;derecho primario al destino universal de los bienes&rdquo;. El carpincho resulta, entonces, un agente simb&oacute;lico de la lucha entre lo com&uacute;n y lo privado. De la primac&iacute;a &uacute;ltima del h&aacute;bitat natural sobre el artificial expansionismo econ&oacute;mico. <em>&iexcl;Carpinchos del mundo, un&iacute;os!</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mauro Fernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/recuperacion-territorial-carpinchos-nordelta_129_8235913.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Aug 2021 03:01:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La recuperación territorial de los carpinchos en Nordelta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Humedales,Tigre,Nordelta,Sergio Massa,Julio Zamora]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cambio climático y el nuevo informe de la ONU: más certezas sobre la dimensión de la crisis]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/cambio-climatico-nuevo-informe-onu-certezas-dimension-crisis_129_8205722.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/614a0314-805a-42de-a445-7b5c9dee5fce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cambio climático y el nuevo informe de la ONU: más certezas sobre la dimensión de la crisis"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El principal grupo de expertos climáticos de Naciones Unidas publicó un nuevo reporte de evaluación sobre la base física del calentamiento global. La nueva evidencia llega en un auge anticientífico profundizado por la pandemia, y encuentra en las promesas a largo plazo la gambeta perfecta para el negacionismo selectivo de un sector del desarrollismo.</p></div><p class="article-text">
        Lleg&oacute; una nueva edici&oacute;n de la evaluaci&oacute;n global del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Clim&aacute;tico (IPCC), cuyo conocimiento nutri&oacute; los objetivos del Acuerdo de Par&iacute;s. Por las filtraciones que se conocieron y lo que se public&oacute;, <strong>vemos mayores certezas en cuanto a la excepcionalidad y la urgencia de esta crisis. </strong>Nunca la humanidad vivi&oacute; condiciones clim&aacute;ticas como las actuales, a las que llegamos por el modelo productivo hegem&oacute;nico. Ya sufrimos consecuencias irreversibles y, de no actuar en esta d&eacute;cada, <strong>sufriremos consecuencias extremas y m&aacute;s frecuentes. </strong>El margen para seguir emitiendo gases es m&aacute;s peque&ntilde;o que nunca. La buena noticia: con acci&oacute;n pol&iacute;tica transformadora, podemos evitar lo peor. Esta evidencia es in&eacute;dita para diagramar la d&eacute;cada que atravesamos y los siguientes veinte a&ntilde;os, cruciales para definir nuestro futuro.
    </p><p class="article-text">
        Esta evidencia llega en un momento muy delicado.<strong> La gesti&oacute;n de la pandemia profundiz&oacute; la grieta anticient&iacute;fica.</strong> Un movimiento que crec&iacute;a al calor de la conspiranoia potenciada desde los audios de WhatsApp y los videos de YouTube. Ocurre entre el agotamiento no s&oacute;lo emp&iacute;rico sino emocional de una hegemon&iacute;a globalizada, la profunda y transversal disputa de sentido que llega desde los m&aacute;rgenes y los subsuelos, y los agujeros discursivos de un occidente <em>bennetonizado </em>que persiste en el desfasaje con sus acciones. Que dice &ldquo;al virus le ganamos entre todos&rdquo; y profundiza grietas, que promete &ldquo;emisiones cero&rdquo; y busca petr&oacute;leo hasta abajo de las baldosas.
    </p><p class="article-text">
        Los liberales de la raz&oacute;n buscan sacarle r&eacute;dito electoral a esas desconexiones. Dicen con la encuesta antes que con la informaci&oacute;n. Ponen en duda no por vocaci&oacute;n filos&oacute;fica, sino para construir una confusi&oacute;n f&eacute;rtil para sus verdades absolutas. Construyen desconfianza mientras visten santos de madera, de los que luego se apropian con altos decibeles y profusa repetici&oacute;n medi&aacute;tica y digital.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, los pensamientos afines al racionalismo cient&iacute;fico, los mismos que levantaron la bandera de la salud por sobre la del capital al inicio de la pandemia, que se rodearon de especialistas para tomar decisiones, <strong>dejan la convicci&oacute;n cuando la evidencia choca contra sus dogmas.</strong> Aqu&iacute; se inscriben las filas del desarrollismo a toda costa, cruzando distra&iacute;das las v&iacute;as del tren clim&aacute;tico: un accidente cierto que buscan ignorar mirando hacia otro lado. El negacionismo selectivo del desarrollismo no es una opci&oacute;n inteligente para garantizar un futuro justo y equitativo.
    </p><p class="article-text">
        El binomio ciencia y pol&iacute;tica se vio da&ntilde;ado &mdash;y sigue haci&eacute;ndolo&mdash; por la irrupci&oacute;n de populismos patriarcales y violentos, liderados usualmente por hombres blancos y poderosos. La democracia y la ciencia comparten valores y tambi&eacute;n amenazas. La defensa de los privilegios de las minor&iacute;as erosiona las redes de construcci&oacute;n social y de conocimiento. Adem&aacute;s de empat&iacute;a territorial, las militancias populares y democr&aacute;ticas requieren liderazgos con visiones de largo plazo verdaderamente revolucionarias.
    </p><p class="article-text">
        Los hallazgos del IPCC son fundamentales por su car&aacute;cter tanto anticipatorio como transformador. Este conocimiento permite diagramar pol&iacute;ticas a largo plazo con altos niveles de certidumbre sobre las consecuencias que deberemos afrontar si no actuamos. Por eso las militancias juveniles emergen desde las urgencias del hoy, sino proyectadas a evitar las del ma&ntilde;ana. Buscan justicia intergeneracional, al mismo tiempo que se&ntilde;alan las responsabilidades hist&oacute;ricas. Analizan los &uacute;ltimos siglos para construir los que vienen. Mientras, sectores pol&iacute;ticos atados a dogmas sin actualizar no miran m&aacute;s all&aacute; de las pr&oacute;ximas elecciones -<strong>y el mercado no supera el pr&oacute;ximo reparto de dividendos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es necesario, y conveniente, que dejen de pintar todo de verde y reconozcan que el color no cambia la pol&iacute;tica. No se trata de golpear m&aacute;s despacio, sino de dejar de golpear. Se trata de reunir las nociones de sociedad y naturaleza, dejando el rol del patriarca extractivo -digo figurativamente, pero las mesas energ&eacute;ticas no son pura coincidencia-. <strong>Porque sabemos que para evitar el colapso clim&aacute;tico hace falta menos petr&oacute;leo y gas, no m&aacute;s. Hace falta menos monocultivo transg&eacute;nico, no m&aacute;s.</strong> Que esta d&eacute;cada (el pr&oacute;ximo mandato, digamos) es m&aacute;s importante que ninguna otra. Es ciencia, no activismo. Negarlo es sacar los pies del barro de la complejidad para construir una burbuja de cristal donde el mundo avanza de acuerdo a sus ideales y no a leyes f&iacute;sicas, a fuerzas naturales y sociales en construcci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de las complejidades econ&oacute;micas y sociales que plantean estas transiciones, son una<strong> oportunidad para descentralizar y democratizar el acceso a la energ&iacute;a soberana, a la tierra y al alimento.</strong> Tambi&eacute;n a garantizar vidas dignas con foco redistributivo y enfocando las fuerzas productivas a los objetivos del futuro. &iquest;Un impuesto permanente a las grandes fortunas puede ser un principio? &iquest;Una reforma fiscal progresiva donde tributen m&aacute;s los que m&aacute;s tienen y no los que menos? &iquest;Una garant&iacute;a de trabajo en industrias renovables y producciones agroecol&oacute;gicas, que potencie la sustituci&oacute;n de importaciones de nuevas tecnolog&iacute;as? &iquest;No pagar la deuda odiosa y canjear la leg&iacute;tima por acci&oacute;n clim&aacute;tica? No s&oacute;lo se trata de discutir prohibiciones, sino de pensar c&oacute;mo transicionar. Hacer lo mismo esperando resultados diferentes es terraplanismo expl&iacute;cito.
    </p><p class="article-text">
        <em>MF/WC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mauro Fernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/cambio-climatico-nuevo-informe-onu-certezas-dimension-crisis_129_8205722.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 09 Aug 2021 10:17:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Cambio Climático,Crisis climática,Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático,IPCC]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Greta Thunberg y cómo hablarles a los poderosos en tiempos de posverdad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/greta-thunberg-hablarles-poderosos-tiempos-posverdad_129_8126185.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/efba79e2-40e3-4d3d-b6f0-da47c656543c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Greta Thunberg y cómo hablarles a los poderosos en tiempos de posverdad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La participación de la activista sueca en el Austrian World Summit fue una clase perfecta sobre el diálogo con los líderes del mundo. Ella asegura que si bien la presión pública logra que los políticos actúen, ellos también utilizan trucos comunicacionales para demorar la acción verdadera.</p></div><p class="article-text">
        Atravesamos tiempos de <em>vale todo</em>. Promesas que no se cumplen, conspiraciones de todas las formas y colores, dudas sin fundamento sobre las m&aacute;s elementales bases cient&iacute;ficas. Con buena fe, hasta parece liberador: podemos reinventarnos a cada segundo, poner en duda lo que cre&iacute;mos (o nos hicieron creer) y aprender m&aacute;s r&aacute;pidamente. Con una intenci&oacute;n m&aacute;s maquiav&eacute;lica, cuando las emociones pesan m&aacute;s que las evidencias, se rompe todo consenso b&aacute;sico. No hay construcci&oacute;n posible. Sobre todo en pol&iacute;tica, la era de la posverdad habilita una profunda hipocres&iacute;a entre las promesas y las acciones.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://twitter.com/gretathunberg/status/1411017496212168706?s=21" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La participaci&oacute;n</a> de la activista sueca <strong>Greta Thunberg </strong>en el Austrian World Summit &mdash;organizado por Arnold Schwarzennegger desde hace cuatro a&ntilde;os para potenciar alianzas por la acci&oacute;n clim&aacute;tica&mdash; fue una clase perfecta sobre c&oacute;mo hablarle al poder de estos tiempos. Greta denunci&oacute; que, si bien la presi&oacute;n p&uacute;blica logr&oacute; que los l&iacute;deres deban actuar, est&aacute;n utilizando trucos comunicacionales para demorar la acci&oacute;n verdadera.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1411017496212168706?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        &ldquo;La brecha entre su ret&oacute;rica y la realidad se sigue ampliando, pero es cada vez m&aacute;s dif&iacute;cil de ignorar con cada vez m&aacute;s eventos clim&aacute;ticos extremos a nuestro alrededor&rdquo;, les dijo Thunberg. Dirigi&eacute;ndose especialmente a l&iacute;deres de pa&iacute;ses de altos ingresos, la activista remarc&oacute; que &ldquo;act&uacute;an como que est&aacute;n dando una guerra contra los combustibles f&oacute;siles, mientras que abren nuevas minas de carb&oacute;n, pozos petroleros y gasoductos&rdquo;. Y destac&oacute; algo clave: &ldquo;pueden, y van, a seguir actuando; pero la naturaleza y la f&iacute;sica no van a caer en el truco&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es que la crisis clim&aacute;tica es, parad&oacute;jicamente, un escenario perfecto para la posverdad y tambi&eacute;n su peor enemiga. Los largos plazos, su car&aacute;cter global, la invisibilidad de las emisiones y las complejas relaciones causales, hacen que todo pueda prometerse en nombre de la acci&oacute;n clim&aacute;tica. &iquest;Cu&aacute;ntos pa&iacute;ses hablaron ya de cero emisiones netas para mitad de siglo? &iquest;Cu&aacute;ntos de transici&oacute;n justa y empleos verdes? Por otro lado, <strong>la base cient&iacute;fica desnuda la s&aacute;bana corta de los discursos inconsistentes: permite comprobar si en lugar de bajar emisiones, como prometen, en realidad las aumentan.</strong>
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La crisis climática es, paradójicamente, un escenario perfecto para la posverdad y también su peor enemiga</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        D&iacute;as despu&eacute;s de la resonante intervenci&oacute;n de Thunberg, Argentina tambi&eacute;n vivi&oacute; un momento de di&aacute;logo entre el poder y los ciudadanos: la audiencia p&uacute;blica por la aprobaci&oacute;n de la exploraci&oacute;n s&iacute;smica en las costas de Mar del Plata. Luego del rechazo de m&aacute;s del 90% de las quinientas personas inscriptas, con exposiciones firmes de organizaciones, especialistas y de una juventud que no se deja enga&ntilde;ar, desde el Ministerio de Ambiente dijeron que no aprobar&iacute;an nuevos permisos hasta contar con un plan oficial de reducci&oacute;n de emisiones. Por una vez, y luego de un decir firme de la sociedad civil, parece que el poder escuch&oacute;. El tiempo dir&aacute; la verdad.
    </p><p class="article-text">
        Recordemos: el gobierno nacional se comprometi&oacute; a reducir las emisiones casi un 10% para 2030 (en relaci&oacute;n con las de 2010) y llegar a emisiones cero a mitad de siglo. Mientras tanto, invierte millonarios subsidios en Vaca Muerta, en la construcci&oacute;n de una nueva central a base de carb&oacute;n en Santa Cruz y, ahora, en la exploraci&oacute;n de petr&oacute;leo en el Mar Argentino. La decisi&oacute;n del Ministerio de Ambiente, comunicada por el secretario de Cambio Clim&aacute;tico, Rodrigo Rodr&iacute;guez Tornquist, es un paso que acerca los compromisos oficiales a la realidad. Deja los disfraces de lado por un rato y asume las consecuencias de sus acciones.
    </p><p class="article-text">
        Mientras, decenas de agoreros de la posverdad clim&aacute;tica inundan los medios y las redes sociales con discursos que hablan de ecuaciones complejas, indicadores oxidados y exportaciones siempre erectas. Lo hacen con una certidumbre asombrosa, aunque no se les escapa ni por error c&oacute;mo sus planes se enmarcan en la reducci&oacute;n de emisiones al que el pa&iacute;s se comprometi&oacute;. Incorporan palabras, pero no conceptos. Denuncian <em>prohibicionismos </em>con un discurso que nos remonta al siglo pasado, par&aacute;ndose discursivamente en la defensa de la libertad mientras defienden a los privilegiados ganadores de un modelo que vol&oacute; por los aires. Son los aplaudidores del teatro que denuncia Thunberg y la juventud despierta de la Argentina.
    </p><p class="article-text">
        En este juego de roles y disfraces, <strong>la informaci&oacute;n es trinchera</strong>. Aunque el di&aacute;logo con el poder pueda ser frustrante y complejo, el coraje de la denuncia es imprescindible. Hay un pasaje de Les Luthiers que contrasta un mon&oacute;logo, de uno, con un bi&oacute;logo, de dos. Nunca m&aacute;s oportuna la biolog&iacute;a para entablar un di&aacute;logo basado en la evidencia sobre las urgencias que atravesamos. Decirnos cargados de verdad y f&eacute;rtiles de aprendizaje. Bajar del paraavalanchas en el entretiempo de un partido irrepetible y charlar con el resto de la popular (necesariamente, tambi&eacute;n con la platea). Las trompetas que alientan tambi&eacute;n son las que aturden. Los cantos de sirena son bellos para un rato de ocio, no para resolver las emergencias que atravesamos.
    </p><p class="article-text">
        <em>MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mauro Fernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/greta-thunberg-hablarles-poderosos-tiempos-posverdad_129_8126185.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 12 Jul 2021 10:12:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Greta Thunberg y cómo hablarles a los poderosos en tiempos de posverdad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Greta Thunberg,Crisis climática]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lo que el barco se llevó]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/barco-llevo_129_8030610.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8971f3a6-c4e6-418d-b599-29dab47f2f0b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lo que el barco se llevó"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La repudiada frase del presidente Alberto Fernández renovó, desde la voz del jefe de Estado, una mirada invisibilizadora y colonial muy arraigada en el imaginario urbano. Excusas aparte, el autor de esta columna, asegura que esto evidencia la naturalización de un modelo basado en el saqueo de los bienes comunes y en la negación de sus principales defensores: los pueblos originarios.</p></div><p class="article-text">
        En 1935, mi abuelo Julio lleg&oacute; a Buenos Aires en un barco procedente de Galicia. Ten&iacute;a tres a&ntilde;os. Sus padres dejaban atr&aacute;s una Espa&ntilde;a ya convulsionada por la inminencia de la guerra civil, en un contexto en el que las diferencias familiares resonaban cada vez m&aacute;s fuertemente. La historia del otro lado de la familia la conozco menos, pero s&eacute; que mi bisabuelo paterno naci&oacute; en Salvatierra, Pa&iacute;s Vasco. Mis familiares vinieron de los barcos, pero no fundaron el pa&iacute;s. Llegaron a un territorio que precede tanto a la fundaci&oacute;n de la Argentina como a la colonizaci&oacute;n espa&ntilde;ola y que habitan, desde hace milenios, diferentes naciones y comunidades ind&iacute;genas sistem&aacute;ticamente perseguidas e invisibilizadas.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/polemica-frase-alberto-fernandez-debio-disculparse-twitter_1_8022283.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La declaraci&oacute;n del presidente Alberto Fern&aacute;ndez</a> junto a su par espa&ntilde;ol, Pedro S&aacute;nchez, trajo repudios, justificaciones, debates de autor&iacute;a sobre la referencia y much&iacute;simos <em>memes</em>. Sobre todo eso, renov&oacute; la mirada dominante que invisibiliza a las identidades originarias preexistentes al territorio argentino, como reconoce la Constituci&oacute;n Nacional. M&aacute;s all&aacute; de las excusas de un lado y las indignaciones selectivas del otro &mdash;no olvidemos el &ldquo;en Sudam&eacute;rica todos somos descendientes de europeos&rdquo;, del expresidente Macri&mdash;, <strong>evidencia la normalizaci&oacute;n de un modelo hegem&oacute;nico que no encuentra grieta.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Siglos antes que los barcos de mis abuelos, de todas y todos los inmigrantes de primera mitad del siglo XX que nadie niega, llegaban vac&iacute;os y zarpaban cargados los barcos del saqueo colonial. Junto al exterminio de los pueblos originarios que habitan desde hace milenios el suelo de Am&eacute;rica Latina, los europeos de entonces alimentaron su revoluci&oacute;n industrial y su poder&iacute;o econ&oacute;mico con el saqueo de los bienes comunes de nuestra Am&eacute;rica. Lejos de traer integraci&oacute;n y comunidad, esos primeros barcos trajeron miseria y se llevaron riqueza. Sentaron las bases de un modelo agroexportador, que con el advenimiento del capitalismo pasar&iacute;a del esclavismo a la <em>commoditizaci&oacute;n</em>, y que se sostiene avanzando furiosamente sobre los territorios.
    </p><p class="article-text">
        En todo el mundo los pueblos originarios construyeron cosmovisiones de integraci&oacute;n con el entorno que habitan y del que dependen. Lejos de romantizarlos, se hace urgente su reconocimiento, visibilizaci&oacute;n y empoderamiento. Son pueblos que a&uacute;n habitan las fronteras extractivas, como las comunidades wich&iacute; en la frontera agroindustrial salte&ntilde;a o las mapuche-tehuelche en la meseta chubutense que resiste la embestida minera. Tal vez lo m&aacute;s emblem&aacute;tico sea <a href="https://twitter.com/mnfernandez/status/1173692449967038464" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la superposici&oacute;n casi exacta</a> entre los mapas de reclamaci&oacute;n territorial mapuche y los l&iacute;mites del yacimiento Vaca Muerta &mdash;con la consecuente persecuci&oacute;n que eso les supone a estas comunidades&mdash;. Aunque nos vendan progreso, el extractivismo permanece alineado con la dominaci&oacute;n colonial. La crisis clim&aacute;tica y la dominaci&oacute;n de la naturaleza son dos caras de una misma moneda.
    </p><p class="article-text">
        Desde Bonn, al otro lado de las hoy controversiales aguas atl&aacute;nticas, un grupo de cincuenta expertos de los dos mayores organismos cient&iacute;ficos en materia de cambio clim&aacute;tico y biodiversidad (el IPCC y el IPBES, respectivamente), publicaron el jueves <a href="https://ipbes.net/es/node/36668" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su primer reporte conjunto</a>. El informe visibiliza tanto la conexi&oacute;n en los impactos como las sinergias posibles en las soluciones a estas crisis globales y refuerza que tanto la p&eacute;rdida de biodiversidad como el cambio clim&aacute;tico &ldquo;son producidas por las actividades econ&oacute;micas humanas&rdquo; y que &ldquo;deben abordarse conjuntamente&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Al otro lado de las hoy controversiales aguas atlánticas, un grupo de cincuenta expertos de los dos mayores organismos científicos en materia de cambio climático y biodiversidad (el IPCC y el IPBES), publicaron el jueves su primer reporte conjunto</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Hans-Otto P&ouml;rtner, copresidente del Comit&eacute; Cient&iacute;fico Directivo, plante&oacute; la urgencia de &ldquo;resolver algunas de las fuertes y, aparentemente, inevitables disyuntivas entre el clima y la biodiversidad implicar&aacute; un profundo cambio colectivo de los valores individuales y compartidos en relaci&oacute;n con la naturaleza&rdquo;. En especial plante&oacute; la necesidad de &ldquo;abandonar la concepci&oacute;n del progreso econ&oacute;mico basada &uacute;nicamente en el crecimiento del PBI, para pasar a una que equilibre el desarrollo humano con los m&uacute;ltiples valores de la naturaleza para una buena calidad de vida, sin sobrepasar los l&iacute;mites biof&iacute;sicos y sociales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Otro de los especialistas a cargo del informe, Brian O'Donnell, consider&oacute; que podemos hacer grandes progresos para el clima y la naturaleza &ldquo;si los l&iacute;deres mundiales se ponen de acuerdo para proteger al menos el 30% de las tierras y los oc&eacute;anos del planeta [<strong>NdeR</strong>: hoy solo el 15% de la superficie terrestre y el 7,5% de los oc&eacute;anos est&aacute;n protegidos] y asegurar los derechos de tenencia de la tierra de los pueblos ind&iacute;genas y las comunidades locales&rdquo;. El informe destaca las crecientes pol&iacute;ticas de conservaci&oacute;n a partir del comanejo de las &aacute;reas protegidas, s&oacute;lo lograda luego de la presi&oacute;n de pueblos originarios y la evidencia cient&iacute;fica sobre su efectividad.
    </p><p class="article-text">
        Las aguas atl&aacute;nticas se ven surcadas esta vez por informaci&oacute;n de primer nivel que acerca, con m&aacute;s claridad que nunca, el rol fundamental de los pueblos ind&iacute;genas para la protecci&oacute;n de la biodiversidad y, en consecuencia, de la lucha contra la crisis clim&aacute;tica. Estas amenazas, como reflejan el IPBES y el IPCC, no tendr&aacute;n soluciones solamente t&eacute;cnicas; mucho menos, ret&oacute;ricas. La acci&oacute;n deber&aacute; ser integral, conjunta y de escala in&eacute;dita.
    </p><p class="article-text">
        La lamentable frase del presidente nos presenta la oportunidad de revisar nuestro sentido com&uacute;n sobre un modelo econ&oacute;mico que privilegia la acumulaci&oacute;n de capital sobre el <em>buen vivir</em>, saber ancestral de los pueblos de Am&eacute;rica Latina. Reconocer que la coexistencia con los inmigrantes lleg&oacute; mucho despu&eacute;s del genocidio de los colonizadores. Y que las bases que sentaron entonces, siguen vigentes hasta que no logremos una emancipaci&oacute;n aut&eacute;ntica, producto del reconocimiento y el empoderamiento de la verdadera diversidad de nuestro suelo. En lugar de enfocarnos en qu&eacute; trajo el barco, miremos lo que el barco se llev&oacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mauro Fernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/barco-llevo_129_8030610.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 12 Jun 2021 03:01:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lo que el barco se llevó]]></media:title>
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    </item>
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      <title><![CDATA[Las dos mujeres que le ganaron a Shell]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/mujeres-le-ganaron-shell_129_7983428.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3857122b-d9fd-417e-856e-86d39452974e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las dos mujeres que le ganaron a Shell"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Por primera vez en la historia, la justicia hizo responsable a una petrolera por la crisis climática. Dos mujeres detrás del inédito fallo de La Haya contra Shell, cuentan sus impresiones y analizan sus alcances. ¿Cómo podría impactar en Argentina?</p><p class="subtitle">Sentencia histórica - Obligan a la petrolera Shell a reducir sus emisiones a la mitad por ser culpable del cambio climático</p></div><p class="article-text">
        Reci&eacute;n comenzaba el a&ntilde;o 2019. Barbara hab&iacute;a dejado su trabajo hac&iacute;a menos de un a&ntilde;o. Una de sus &uacute;ltimas decisiones a cargo del equipo de pol&iacute;tica y campa&ntilde;as de<strong> ActionAid</strong> en los Pa&iacute;ses Bajos hab&iacute;a sido apoyar un caso legal contra Shell por su responsabilidad en la crisis clim&aacute;tica. Una de las primeras que tom&oacute; cuando dej&oacute; su trabajo fue en la misma direcci&oacute;n: unirse a otras 17.378 demandantes individuales que reclamaban contra la petrolera. Hace tres d&iacute;as, luego de un fallo que puede cambiar la historia del siglo veintiuno, B&aacute;rbara le gan&oacute; a Shell. <strong>Y su victoria puede impactar en Argentina.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por primera vez en la historia, la justicia hizo responsable a una petrolera por su responsabilidad en la crisis clim&aacute;tica. El &uacute;ltimo jueves, la corte de La Haya oblig&oacute; a la petrolera anglo-holandesa, Royal Dutch Shell, a reducir un 45% sus emisiones de gases de efecto invernadero para 2030, aline&aacute;ndose con las metas del Acuerdo Clim&aacute;tico de Par&iacute;s. El fallo lleg&oacute; luego de una demanda de miles de personas y seis organizaciones, lideradas por Amigos de la Tierra y otras cinco organizaciones. Y demostr&oacute; que, m&aacute;s all&aacute; de la regulaci&oacute;n de los gobiernos, las corporaciones tienen responsabilidad legal por las violaciones a los derechos humanos que producen al promover el calentamiento global. Como el alcance del fallo es global, las operaciones de la petrolera en otras fronteras, como en Vaca Muerta o el Mar Argentino, podr&iacute;an revisarse.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Como el alcance del fallo es global, las operaciones de la petrolera en otras fronteras, como en Vaca Muerta o el Mar Argentino, podrían revisarse.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;&iexcl;Estoy muy contenta! Aunque no esperaba esta victoria, es muy emocionante haber sido parte de esto&rdquo;. <strong>Barbara van Paassen </strong>dice esto a trav&eacute;s de un audio de WhatsApp desde Mil&aacute;n, donde trabaja con movimientos sociales que hacen frente a las desigualdades. Adem&aacute;s de haberle quebrado el brazo a Shell en la justicia, tiene un m&aacute;ster con honores en estudios sobre desarrollo internacional por la Universidad de Amsterdam y es <em>Atlantic Fellow for Social and Economic Equity</em> en la London School of Economics.
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                    alt="Barbara van Paassen le dijo a elDiarioAR que decidió sumarse individualmente al caso preocupada por el impacto sobre las mujeres y las comunidades especialmente del sur global, donde los impactos del extractivismo y la crisis climática son más evidentes y preocupantes"
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            <span class="title">
                Barbara van Paassen le dijo a elDiarioAR que decidió sumarse individualmente al caso preocupada por el impacto sobre las mujeres y las comunidades especialmente del sur global, donde los impactos del extractivismo y la crisis climática son más evidentes y preocupantes                            </span>
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        Van Paassen cuenta que decidi&oacute; sumarse individualmente al caso preocupada por el impacto sobre las mujeres y las comunidades especialmente del sur global, donde los impactos del extractivismo y la crisis clim&aacute;tica son m&aacute;s evidentes y preocupantes. Adem&aacute;s, sabe y destaca algo clave: si bien las compa&ntilde;&iacute;as como Shell son gravemente responsables por la crisis clim&aacute;tica, su accionar no est&aacute; cubierto por el Acuerdo Clim&aacute;tico de Par&iacute;s. Esto, dice la acad&eacute;mica, hace que los ciudadanos y los consumidores deban encontrar otras maneras de que estas empresas se hagan cargo de sus impactos negativos. Y que la justicia haya funcionado en La Haya, sienta un buen precedente para el resto del mundo.
    </p><p class="article-text">
        En Argentina no confiamos demasiado en la justicia. Tampoco nos vinculamos con las corporaciones de esta manera. Para gran parte de la sociedad, Shell es una estaci&oacute;n de servicio donde le ponemos nafta al auto y donde, cada tanto, podemos pagar algo m&aacute;s para llevar un autito de juguete a los chicos. La estrategia de marketing de la petrolera cal&oacute; hondo a pesar de sus graves impactos ambientales, incluyendo el derrame de 1999 en Magdalena o <a href="https://www.eldiarioar.com/economia/larga-lista-empresas-contaminan-riachuelo_1_7830542.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la permanente contaminaci&oacute;n del Riachuelo</a>. Sin embargo, el derretimiento de nuestros glaciares, las sequ&iacute;as cada vez m&aacute;s intensas o las fatales inundaciones y olas de calor como las de 2013, son producto del modelo de negocios (y de gobierno) que hizo que estas empresas se enriquecieran escandalosamente. Y ahora est&aacute;n empezando a pagar las consecuencias por lo que produjeron.
    </p><p class="article-text">
        No es s&oacute;lo Shell, que sigue extrayendo gas y petr&oacute;leo en Vaca Muerta con el benepl&aacute;cito de los gobiernos, junto a Chevron, Vista o YPF. Tampoco son s&oacute;lo los f&oacute;siles: la ganader&iacute;a es el sector que m&aacute;s emisiones genera en Argentina (medido por uso final). Todas las empresas de estos sectores deben mirar el fallo de La Haya como un riesgo legal y financiero adicional si contin&uacute;an operando sin alinearse con los objetivos del Acuerdo de Par&iacute;s. Un fallo que cambia la historia de la litigaci&oacute;n clim&aacute;tica no s&oacute;lo en Europa, sino en todo el planeta.
    </p><p class="article-text">
        En esta l&iacute;nea piensa Louise Fournier, referente del equipo legal de <strong>Greenpeace Internacional</strong> y una de las mujeres a cargo de asesorar y acompa&ntilde;ar la demanda contra Shell en los Pa&iacute;ses Bajos. &ldquo;Esta decisi&oacute;n trae esperanza para la gente de a pie alrededor del mundo, y representa un riesgo real para los mayores responsables del cambio clim&aacute;tico as&iacute; como para sus financiadores&rdquo;, dice Fournier. &ldquo;Estoy muy entusiasmada de ver hasta d&oacute;nde nos llevar&aacute; la ola de demandas legales y de ser parte de este movimiento&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Louise tiene 28 a&ntilde;os. <a href="https://www.greenpeace.org/international/story/22437/the-climate-generation-are-taking-their-concerns-to-court-i-am-here-for-it/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ella misma destaca su juventud</a>, porque cree que ese colectivo generacional vino a cambiar las reglas del juego. Ella se lo tom&oacute; muy en serio. Por eso indica que, aunque el caso de Shell se enmarc&oacute; en los Pa&iacute;ses Bajos, los j&oacute;venes y ciudadanos de todo el mundo pueden, y deben, pedirle a la justicia de sus pa&iacute;ses que le ordenen a los productores que reduzcan sus emisiones o suspendan nuevos proyectos contaminantes bas&aacute;ndose en los principios del fallo de La Haya. Fournier sostiene su pretensi&oacute;n global porque la sentencia se bas&oacute; en la legislaci&oacute;n internacional en derechos humanos, por lo que podr&iacute;a ser aplicable en todo el planeta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, destaca la joven abogada, qued&oacute; claro que la quema del combustible vendido es responsabilidad de la petrolera y no de los consumidores. Esa t&eacute;cnica de que &ldquo;todos somos responsables&rdquo; para que nadie sea responsable, ya fue <a href="https://www.cell.com/one-earth/fulltext/S2590-3322(21)00233-5?_returnURL=https%3A%2F%2Flinkinghub.elsevier.com%2Fretrieve%2Fpii%2FS2590332221002335%3Fshowall%3Dtrue" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desarticulada cient&iacute;ficamente</a> y ahora se desmont&oacute; judicialmente. La era de la impunidad contaminadora de las corporaciones est&aacute; llegando a su fin. Al menos, donde haya personas dispuestas a luchar por lo imposible.
    </p><p class="article-text">
        MF
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mauro Fernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/mujeres-le-ganaron-shell_129_7983428.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 29 May 2021 03:01:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Crisis climática,Shell,Contaminación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Deuda y compensación ambiental: ¿quién le debe a quién?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/deuda-compensacion-ambiental-le-debe_1_7831359.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c547aaa9-93de-49d3-9eeb-3ea5f0e65886_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Deuda y compensación ambiental: ¿quién le debe a quién?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La organización Avaaz visibilizó un tema que crece en la agenda internacional: la compensación de las deudas financieras del mundo periférico por criterios ecológicos. En su negociación con el FMI, Argentina puede abrir el camino para que los países de ingresos medios y bajos logren una condonación por sus servicios ecosistémicos. ¿La depredación histórica de los países ricos cómo se paga?</p></div><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Marca la cancha, Argentina</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>La deuda ya no es contigo</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Es con tu tierra, es con tus r&iacute;os</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Con el futuro, con tu pueblo&ldquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Evita, adaptaci&oacute;n de la ONG Avaaz</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        Una mujer con vestido de gala blanco y un imponente rodete rubio invadi&oacute; las puertas del Fondo Monetario Internacional en la 19th Street de Washington. Fue en el contexto de la apertura (virtual) de las<strong> Reuniones de Primavera del FMI y el Banco Mundial </strong>(BM). La<a href="https://www.eldiarioar.com/politica/evita-reclamo-frente-fondo-compensacion-deuda-ecologica_1_7386701.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Evita activista </a>interpret&oacute; versiones de <em>No llores por m&iacute;, Argentina</em>, en las que resignificaba el rol de Argentina por su condici&oacute;n de acreedora en materia ambiental. Dos voluntarios de la organizaci&oacute;n Avaaz, con base en Nueva York, sosten&iacute;an a sus costados una bandera con la inscripci&oacute;n &ldquo;Marca la cancha, Argentina: que los pa&iacute;ses ricos paguen la deuda ecol&oacute;gica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta protesta golpe&oacute; el coraz&oacute;n de las instituciones financieras que fueron las responsables de los programas de ajuste estructural que, de la mano de las recetas de austeridad, hundieron a los pa&iacute;ses de la periferia en un espiral que les impidi&oacute; ampliar derechos sociales y protecciones ambientales. El director de programas de Avaaz, el santiague&ntilde;o Oscar Soria, consider&oacute; que &ldquo;la renegociaci&oacute;n perpetua de la deuda soberana entre pa&iacute;ses ricos y pobres es una caracter&iacute;stica cruel de una mentalidad colonial que cree que est&aacute; bien que los ricos se beneficien de las riquezas naturales y los recursos de los pobres, con poca preocupaci&oacute;n por ayudarlos a salir de la pobreza&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es que incluso esta &ldquo;ayuda&rdquo; no es suficiente. Seg&uacute;n <a href="https://lareviewofbooks.org/article/reverse-robin-hood-the-historical-scam-of-global-development/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los datos</a> del antrop&oacute;logo suazi Jason Hickel, el Norte Global transfiere unos 130 mil millones de d&oacute;lares anuales en ayuda financiera a los pa&iacute;ses del sur.<strong> Sin embargo, s&oacute;lo por gastos de propiedad intelectual bajo el discutido acuerdo TRIPS que </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/coronavirus/vacunatorio-vip-planeta-diez-paises-concentran-90-dosis-cambiarlo_1_7278834.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>hoy restringe las patentes de las vacunas contra el Covid-19</strong></a><strong>, el sur pierde 60 mil millones</strong>. Y se pone peor: s&oacute;lo en intereses de deuda, el sur paga unos 200 mil millones, y unos 486 mil millones adicionales se fugan por las ganancias que las empresas de los pa&iacute;ses de altos ingresos generan (y giran a sus pa&iacute;ses de origen) a partir de la explotaci&oacute;n de los recursos naturales. Los gastos siguen hasta el punto tal que, por cada d&oacute;lar que el sur recibe de ayuda, salen 24 d&oacute;lares netos de sus arcas. La ayuda es un fraude de dise&ntilde;o que mantiene al sistema en movimiento.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Sólo en intereses de deuda, los países de sur pagan unos 200 mil millones, y unos 486 mil millones adicionales se fugan por las ganancias que las empresas de los países de altos ingresos generan a partir de la explotación de los recursos naturales. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; pasa esto? En principio, porque si bien el sur tiene 85% de la poblaci&oacute;n, en las dos instituciones que gobiernan la econom&iacute;a global (el FMI y el BM) s&oacute;lo tienen el 40% de los votos. En el caso de Am&eacute;rica Latina y el Caribe, s&oacute;lo tenemos un cuarto por cada voto de los pa&iacute;ses del norte global. Esto sin contar el poder de veto que tiene Estados Unidos, que tambi&eacute;n lo ejerce en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas junto a China, Rusia, Francia y Gran Breta&ntilde;a. Esta inequidad en el control de la gobernanza global es fundamental para sostener el desequilibrio en los flujos financieros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        S&oacute;lo en un sistema con esos niveles de inequidad es que se pueden tolerar situaciones como la que atravesamos con las vacunas. S&oacute;lo aceptando esas reglas de juego nos podemos seguir considerando deudores en un mundo en llamas por las pol&iacute;ticas de desarrollo y acumulaci&oacute;n de los m&aacute;s privilegiados. No nos confundamos: el norte es responsable del 92% de la crisis clim&aacute;tica. <a href="https://www.thelancet.com/journals/lanplh/article/PIIS2542-5196(20)30196-0/fulltext" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Este enfoque</a> analiza el exceso de las 350 part&iacute;culas por mill&oacute;n de CO2 en la atm&oacute;sfera (umbral &ldquo;seguro&rdquo;) desde un an&aacute;lisis que considera un acceso equitativo <em>per c&aacute;pita </em>a los bienes comunes atmosf&eacute;ricos. Si cada ciudadano tuviera el mismo acceso, s&oacute;lo el G8 ser&iacute;a responsable por el 85% de la crisis clim&aacute;tica actual. No es excusa para seguir contaminando, pero s&iacute; para &ldquo;revisar profundamente&rdquo;, como dice Soria, &ldquo;qui&eacute;n le debe a qui&eacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Avaaz consider&oacute; un reciente estudio de la Universidad de Cambridge que revel&oacute; que Argentina estar&iacute;a entre los &uacute;nicos tres pa&iacute;ses con un super&aacute;vit positivo si se incluyera la variable clim&aacute;tica al an&aacute;lisis de las deudas soberanas. No obstante, la autora Patryjca Klusak <a href="https://www.researchgate.net/publication/350134999_Rising_Temperatures_Falling_Ratings_The_Effect_of_Climate_Change_on_Sovereign_Creditworthiness" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reconoce</a> que &ldquo;no se deben sobreinterpretar estos hallazgos contraintuitivos, porque la capacidad predictiva del modelo para esos pa&iacute;ses [se refiere tambi&eacute;n a Irak y Ecuador] es relativamente baja&rdquo;. Por otro lado, <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S1470160X14002222" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un estudio</a> de la Academias China de las Ciencias, concluye que el pa&iacute;s tiene un &ldquo;PBI verde&rdquo; &mdash;integraci&oacute;n de la valoraci&oacute;n ecosist&eacute;mica a la contabilidad econ&oacute;mica tradicional&mdash; m&aacute;s de cien veces superior al saldo total de la deuda externa con el FMI (cinco billones y medio de d&oacute;lares sobre 46 mil millones, sin contar los intereses). Esto habilitar&iacute;a al pa&iacute;s un escenario muy razonable para plantear la suspensi&oacute;n de pagos por criterios ecol&oacute;gicos. Por los niveles europeos de nuestras emisiones <em>per c&aacute;pita</em> y nuestra &ldquo;huella material&rdquo; (cantidad de materia prima extra&iacute;da sobre necesidades finales de consumo), estamos en una situaci&oacute;n compleja que demanda un compromiso adicional para avanzar en una r&aacute;pida descarbonizaci&oacute;n de nuestra econom&iacute;a sin la presi&oacute;n de los vencimientos de pago.
    </p><p class="article-text">
        El planteo de Avaaz da en el clavo en una situaci&oacute;n &uacute;nica: la triple crisis clim&aacute;tica, sanitaria y econ&oacute;mica requiere acciones in&eacute;ditas. La propuesta de suspender las deudas a cambio de garantizar la regeneraci&oacute;n ecol&oacute;gica podr&iacute;a abordar todos estos problemas a la vez. Lo que urge es una estrategia conjunta de los pa&iacute;ses del G77 para presionar a las principales econom&iacute;as en este sentido. As&iacute; como el mundo exige la liberaci&oacute;n de las patentes, puede exigir la suspensi&oacute;n de pagos y correr el umbral de lo posible para hacerlo realidad.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien: &iquest;es la condonaci&oacute;n un reconocimiento por los servicios ecosist&eacute;micos prestados en el pasado? &iquest;Supondr&iacute;a un compromiso de los deudores financieros a invertir esos recursos en la conservaci&oacute;n futura, <a href="https://www.reuters.com/article/us-imf-world-bank-climate-change-debt-ex-idUSKBN2BU3FO" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como empiezan a considerar el FMI y el Banco Mundial</a>? Por otro lado, &iquest;c&oacute;mo pagan los pa&iacute;ses del norte el saldo por el da&ntilde;o hist&oacute;rico que causaron?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la enc&iacute;clica<a href="http://www.vatican.va/content/francesco/es/encyclicals/documents/papa-francesco_20150524_enciclica-laudato-si.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Laudato Si</a>, el <strong>Papa Francisco</strong> lo dice claro: &ldquo;conocemos bien la imposibilidad de sostener el actual nivel de consumo de los pa&iacute;ses m&aacute;s desarrollados y de los sectores m&aacute;s ricos de las sociedades, donde el h&aacute;bito de gastar y tirar alcanza niveles inauditos&rdquo;. Por esos niveles insostenibles, la humanidad consume hoy recursos equivalentes a m&aacute;s de un planeta y medio. El decrecimiento del norte es imperioso. Una v&iacute;a para empezar a transitar esa senda, podr&iacute;a ser la suspensi&oacute;n de pago de las deudas con estas instituciones financieras que podr&iacute;an aliviar la carga sobre el extractivismo del sur y ralentizar el crecimiento de las econom&iacute;as desarrolladas. Un abordaje integral para avanzar hacia la justicia social y ecol&oacute;gica, como exigi&oacute; la Evita militante en la capital del poder central.
    </p><p class="article-text">
        <em>MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mauro Fernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/deuda-compensacion-ambiental-le-debe_1_7831359.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 17 Apr 2021 11:53:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Deuda y compensación ambiental: ¿quién le debe a quién?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Deuda externa,FMI,Papa Francisco,Laudato Si,Crisis climática]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los bárbaros salvajes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/barbaros-salvajes_129_7374108.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7f8bacb0-ed2a-4c85-925d-31b16e1f9788_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los bárbaros salvajes"></p><p class="article-text">
        Hace tiempo que vivimos en burbujas. Burbujas digitales que precedieron a las sanitarias. Las &uacute;ltimas pueden salvarnos; las primeras son mundos aparte donde cada identidad virtual reafirma su existencia a partir del aplauso de la tropa propia. Emulamos del f&uacute;tbol la violencia y la soledad: nos odiamos tanto que terminamos acostumbr&aacute;ndonos a jugar sin hinchada visitante. Perdimos el folclore del cantito cruzado. Ese gol ajeno que llega apagado y m&aacute;s tarde, que duele y que paraliza. Lo perdimos porque nos olvidamos c&oacute;mo habitar espacios con intereses diversos &mdash;si es que alguna vez supimos&mdash;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> Emulamos del fútbol la violencia y la soledad: nos odiamos tanto que terminamos acostumbrándonos a jugar sin hinchada visitante. Perdimos el folclore del cantito cruzado.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La esfera digital y su despersonalizaci&oacute;n facilitaron la construcci&oacute;n de coliseos de hinchada local, donde cualquier <em>extranjero </em>sufrir&iacute;a el escarnio. Aunque los hay, no abundan los casos que abandonan sus fortalezas; casi nadie se expone a tropas que considera enemigas. As&iacute;, cada uno se dirige a su ej&eacute;rcito magnificando las atrocidades que cometen los salvajes. Se los convence de los horrores del mundo exterior y de que todo lo que all&iacute; dicen est&aacute; equivocado. S&oacute;lo ellos tienen raz&oacute;n; s&oacute;lo nosotros tenemos. Porque eso, tener raz&oacute;n siempre, construir una identidad sin fallas ni vulnerabilidades, es el fin &uacute;ltimo e indeclinable.
    </p><p class="article-text">
        Algunas escapan de esos castillos y se lanzan a campo traviesa. Encuentran rincones inh&oacute;spitos, con menos certezas y m&aacute;s dudas. Lugares donde habitan las disidencias y donde las impurezas est&aacute;n habilitadas. Grupos n&oacute;mades, vulnerables. Pensamientos en deconstrucci&oacute;n que buscan por los efectos, las causas. Son los b&aacute;rbaros salvajes.
    </p><p class="article-text">
        En la barbarie se encuentran pensamientos de lo m&aacute;s dis&iacute;miles. La cualidad es la escucha atenta y el di&aacute;logo franco. No hay pertenencia, hay coexistencia. La discusi&oacute;n no reafirma, cuestiona. La verdad no se defiende, se busca. Pr&aacute;cticas ancestrales que hoy escasean.
    </p><p class="article-text">
                                                                                                       * * *
    </p><p class="article-text">
        Esta semana conocimos que <a href="https://www.indec.gob.ar/uploads/informesdeprensa/eph_pobreza_02_2082FA92E916.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seis de cada diez chicos argentinos no pueden satisfacer necesidades esenciales</a> como la alimentaci&oacute;n, la vivienda y la educaci&oacute;n. Los llamamos <em>pobres</em>. Argentina es como la foto que ilustra esta columna: sus l&iacute;neas divisorias entre los que tienen y los que no, duelen por lo evitable de su existencia. Porque hay cada vez m&aacute;s nenas que viven bajo los puentes mientras unos tipos de traje y corbata contratan abogados para gambetear un aporte que podr&iacute;a mitigar ese sufrimiento.
    </p><p class="article-text">
        En ese contexto, el microclima tuitero se acalor&oacute; con una discusi&oacute;n sobre el crecimiento y su relaci&oacute;n con la pobreza en el pa&iacute;s. Aunque muchos dec&iacute;an cosas parecidas, el ring estaba servido; es el deporte predilecto en la red del pajarito. Particip&eacute; escuetamente del debate a partir de una nota publicada en la <strong>Revista Anfibia</strong>, titulada <a href="http://revistaanfibia.com/ensayo/pbi-ha-muerto/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El PBI ha muerto</em></a>. El ensayo apuntaba a romper la idea-fuerza que supone que el &uacute;nico objetivo posible es el crecimiento econ&oacute;mico ilimitado, a partir de una cr&iacute;tica sobre sus impactos ecol&oacute;gicos, la priorizaci&oacute;n de lo privado sobre lo p&uacute;blico y la desconexi&oacute;n con una mejor distribuci&oacute;n. Buscaba salir de la comodidad de presentar s&oacute;lo los l&iacute;mites ambientales y tender un puente entre la posici&oacute;n de lo que llaman &ldquo;prohibicionismo&rdquo; de unos y el &ldquo;vale todo mientras mitiguemos los da&ntilde;os&rdquo; que promueven otros.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de los pocos que vociferaron con violencia desde sus castillos del pensamiento af&iacute;n, hubo cr&iacute;ticas, lecturas y construcciones valiosas, que demuestran que no todo es un cl&aacute;sico futbolero irreconciliable y que la discusi&oacute;n puede ahondar en algunas de sus complejidades. As&iacute; lo hab&iacute;a demostrado el ministro Guzm&aacute;n a fines de 2020 cuando afirm&oacute; que &ldquo;es un eslogan&rdquo; decir que &ldquo;s&oacute;lo con crecimiento econ&oacute;mico se bajar&aacute; la pobreza&rdquo;. Tambi&eacute;n la diputada del oficialismo <strong>Fernanda Vallejos</strong>, quien tuite&oacute; hace unos d&iacute;as que &ldquo;la producci&oacute;n actual es suficiente para que ninguna persona sufra la pobreza&rdquo;. Ni el ministro ni la diputada dicen que no tengamos que crecer, pero corren del centro esa unicidad para discutir medidas complementarias y redistributivas. Habilitan una discusi&oacute;n necesaria y urgente.
    </p><p class="article-text">
        En esa l&iacute;nea, el gobierno que conduce <strong>Alberto Fern&aacute;ndez </strong>se comprometi&oacute; ante las Naciones Unidas a que <strong>las emisiones nacionales que alimentan la crisis clim&aacute;tica no crezcan en el transcurso de esta d&eacute;cada. Estas emisiones, producto de la generaci&oacute;n de energ&iacute;a f&oacute;sil, la agroindustria o el transporte, est&aacute;n (todav&iacute;a) &iacute;ntimamente acopladas al crecimiento econ&oacute;mico. </strong>La estabilizaci&oacute;n propuesta por el gobierno supondr&iacute;a ralentizar el crecimiento o acelerar un desacople entre ambas. Ning&uacute;n pa&iacute;s, ni siquiera los ricos, lograron desacoplar definitivamente esas variables. Aunque no nos gusten &mdash;y no nos gustan&mdash;, estos l&iacute;mites ambientales que el presidente reconoci&oacute; como una amenaza existencial, existen. Ignorarlos no va a hacer que desaparezcan.
    </p><p class="article-text">
        Si solucionar la inequidad, la crisis ecol&oacute;gica y el desarrollo nacional fuese sencillo, no s&eacute; qu&eacute; hacemos discutiendo. Pero <strong>no hay soluciones m&aacute;gicas ni absolutas para la civilizaci&oacute;n que supimos construir, ni para el pa&iacute;s que hoy tenemos. </strong>Lo que hay son necesidades urgentes para millones de argentinos, que necesitan una parte de lo que hay y no que sigamos teorizando con el crecimiento que podr&iacute;a traer tal o cual actividad en el futuro. Tambi&eacute;n hay evidencia cient&iacute;fica sobre el colapso ecol&oacute;gico al que nos enfrentamos y, aunque todav&iacute;a no lo suficientemente ambiciosos, tambi&eacute;n hay compromisos gubernamentales para hacerle frente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entre la necesidad inmediata y el compromiso futuro nos debemos la oportunidad del di&aacute;logo. La realidad est&aacute; demostrando los costos de lo impensado: del encierro y las v&iacute;ctimas de la pandemia al mill&oacute;n de hect&aacute;reas arrasadas por el fuego. <a href="https://www.eldiarioar.com/opinion/siglo-excepcion_129_6737490.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La excepcionalidad es la nueva norma</a>. Si la civilizaci&oacute;n no acepta correr el umbral de lo posible ante un mundo en llamas, seamos los b&aacute;rbaros salvajes. Salgamos de la comodidad de nuestros castillos y construyamos nuevos horizontes para darle sentido a seguir caminando.
    </p><p class="article-text">
        <em>MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mauro Fernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/barbaros-salvajes_129_7374108.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 03 Apr 2021 21:46:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los bárbaros salvajes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crisis climática,Pobreza y desigualdad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Superar la cancelación ecologista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/superar-cancelacion-ecologista_129_7328480.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/25eb2455-b99b-4c18-b9b4-3f65ef81b011_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Superar la cancelación ecologista"></p><p class="article-text">
        Lentamente viene escalando una narrativa cancelatoria del ecologismo en distintos espacios de la esfera p&uacute;blica. Es coincidente con la avanzada extractivista que busca habilitar la megaminer&iacute;a en Chubut &mdash;luego de fracasar en Mendoza a fines de 2019&mdash;, con la profundizaci&oacute;n del modelo f&oacute;sil y la expansi&oacute;n agroganadera. La consolidaci&oacute;n de una renovada sensibilidad ecosocial presenta profundos dilemas al desarrollismo acr&iacute;tico de los l&iacute;mites ambientales y sociales. Sin embargo, en lugar de abordar esas discusiones, <strong>estos sectores recurren a una estigmatizaci&oacute;n banal de quienes exponen estos l&iacute;mites, promoviendo un discurso de odio que recae con crudeza sobre asamble&iacute;stas, pueblos originarios y todo aquel que se enmarque en un arquetipo primitivista que construyen y condenan</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo y m&aacute;s visible de estos prejuicios aglutinantes fue el realizado esta semana por el polit&oacute;logo Jos&eacute; Natanson en el programa <em>Desaf&iacute;o 2021</em> que conduce Pablo Duggan en C5N. El segmento abri&oacute; con el eslogan, a pantalla completa, <em><strong>Ambientalismo bobo</strong></em>. El t&iacute;tulo en letra cat&aacute;strofe que se imprim&iacute;a sobre la imagen de un auto quemado por los incendios que azotaron la Comarca Andina, gui&oacute; la conversaci&oacute;n desde la enorme pantalla del decorado. Natanson, director de <em>Le Monde Diplomatique</em>, asumi&oacute; autor&iacute;a por el ep&iacute;teto &mdash;menos glamoroso que aquel <em>ecolol&oacute;s </em>que acu&ntilde;&oacute; Mart&iacute;n Caparr&oacute;s hace m&aacute;s de una d&eacute;cada&mdash;, disminuyendo a los ecologistas en general y a los antimineros en particular.
    </p><p class="article-text">
        Inmediatamente, para argumentar su adjetivaci&oacute;n, el polit&oacute;logo mostr&oacute; una placa en la que relacionaba en forma lineal el crecimiento del PBI con la reducci&oacute;n de la pobreza, cargando la responsabilidad sobre los ambientalistas que &ldquo;se oponen al desarrollo&rdquo;. Siglos de extractivismo sin l&iacute;mites trajeron a esta situaci&oacute;n de crisis social, econ&oacute;mica y ecol&oacute;gica. No parece razonable que m&aacute;s de lo mismo vaya a tener resultados distintos. Por otro lado, <strong>tampoco profundiz&oacute; en las carencias del PBI </strong><a href="https://www.theguardian.com/commentisfree/2019/nov/24/metrics-gdp-economic-performance-social-progress" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>que se&ntilde;ala incluso el Nobel de Econom&iacute;a, Joseph Stiglitz,</strong></a><strong> para medir la desigualdad, la econom&iacute;a de cuidados o la priorizaci&oacute;n de la explotaci&oacute;n privada sobre los bienes p&uacute;blicos</strong>. Tampoco incorpor&oacute; la grave crisis que produjo el modelo de desarrollo basado en el crecimiento infinito a partir de la explotaci&oacute;n de recursos naturales en el sur para alimentar el nivel de vida del norte, un modelo colonial proyectado desde la conquista y profundizado luego de la segunda guerra mundial. Por el contrario: en un relajo intelectual impropio de &eacute;l, atac&oacute; desde una posici&oacute;n de superioridad moral a aquellos que unieron los cabos entre causas y consecuencias de la crisis que enfrentamos. Habilit&oacute; y dispar&oacute; as&iacute; un antagonista contra el que piensa distinto por defender un modelo hegem&oacute;nico que produjo la crisis ecol&oacute;gica y clim&aacute;tica actual, sin traer mayores soluciones a la desigualdad planetaria. <strong>Se ataca al </strong><em><strong>ambientalista bobo </strong></em><strong>mientras se avala un extractivismo catastr&oacute;fico. La discusi&oacute;n es mucho m&aacute;s rica &mdash;y compleja&mdash; que eso.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Este caso, que aislado podr&iacute;a quedar s&oacute;lo en un exabrupto, tiene otros antecedentes en quienes ven al ambientalismo como una expresi&oacute;n &ldquo;hippie&rdquo;, &ldquo;prehist&oacute;rica&rdquo; o &ldquo;antiprogreso&rdquo;.&nbsp; Estos agravios alimentan un arquetipo que, en el peor de los casos, debe ser <em>cancelado</em>. Y, en el mejor, demuestra que el ambientalista que quieren es como el hincha japon&eacute;s que levantaba la basura en el Mundial una vez que hab&iacute;a terminado el partido. <strong>Este desarrollismo acr&iacute;tico no quiere discutir con el ecologismo en una mesa de pares; quiere a alguien que limpie cuando terminen su fiesta extractiva.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>***</strong>
    </p><p class="article-text">
        Fuera de las selvas de internet y de la sobredosis de <em>tev&eacute;</em>, en el territorio se expresa la variante m&aacute;s extrema de esta construcci&oacute;n. A fines del a&ntilde;o pasado, el gobernador de Chubut, Mariano Arcioni, tom&oacute; el guante y dijo que no lo iban a callar &ldquo;500 ruidosos&rdquo;. Se refer&iacute;a a las cr&iacute;ticas a su proyecto para habilitar la megaminer&iacute;a en la provincia. Los medios acompa&ntilde;aron y amplificaron esta descalificaci&oacute;n de un pueblo con una historia de m&aacute;s de 18 a&ntilde;os de movilizaciones pac&iacute;ficas. Las fuerzas de seguridad a cargo del ministro Federico Massoni, <a href="https://www.perfil.com/noticias/ecologia/chubut-el-movimiento-no-a-la-mina-denuncia-ataques-y-persecucion-policial-arbitraria.phtml" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">persiguieron y allanaron los domicilios de varios asamble&iacute;stas</a>. En ese clima, entre <a href="https://www.eldiarioar.com/economia/coimas-mineria-chubut_1_6510249.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pedidos expl&iacute;citos de coimas a las mineras</a> e <a href="https://igehcs.conicet.gov.ar/repudio-por-la-falsificacion-del-informe-realizado-por-trabajadores-del-igehcs-conicet-uncpba/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informes falseados al CONICET</a>, se lleg&oacute; a un intento de avalar el proyecto en una sesi&oacute;n extraordinaria a inicios de febrero, y otro en la primera sesi&oacute;n ordinaria del a&ntilde;o. Ambas fueron frustradas por la movilizaci&oacute;n tanto en las grandes ciudades de la provincia como a nivel nacional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hace una semana, el presidente Alberto Fern&aacute;ndez visit&oacute; Chubut para solidarizarse por los incendios. El gobierno nacional pidi&oacute; que Arcioni no se hiciera presente, para evitar disturbios. Sin embargo, el gobernador no sigui&oacute; el libreto y termin&oacute; ocurriendo una escena de repudiada violencia contra la comitiva. Los grupos antimineros difundieron videos en los que los supuestos agresores hu&iacute;an en una camioneta perteneciente a la polic&iacute;a. Del otro lado, demuestran que la misma camioneta lleg&oacute; con la comitiva presidencial, asumiendo que, por eso, no podr&iacute;an haber participado en las agresiones como infiltrados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Independientemente de los hechos, que investiga la Justicia, el ministro del Interior, Eduardo de Pedro, <a href="https://twitter.com/wadodecorrido/status/1371513527723261952?ref_src=twsrc%5Etfw%7Ctwcamp%5Etweetembed%7Ctwterm%5E1371513527723261952%7Ctwgr%5E%7Ctwcon%5Es1_&amp;ref_url=https%3A%2F%2Fwww.perfil.com%2Fnoticias%2Fpolitica%2Fwado-de-pedro-culpo-al-gobernador-arcioni-por-el-ataque-a-fernandez-en-chubut.phtml" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">carg&oacute; la responsabilidad de Arcioni</a> en los actos de violencia contra la comitiva presidencial. As&iacute; lo hizo tambi&eacute;n el ministro de Ambiente, Juan Cabandi&eacute;. Sin embargo, varios medios, incluida la TV P&uacute;blica, siguieron calificando como violentos a los grupos antimineros. <strong>La construcci&oacute;n medi&aacute;tica del enemigo ecologista, volv&iacute;a a crecer desde los medios, a&uacute;n cuando los ministros cargaban responsabilidades sobre el gobernador.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El jefe de gabinete, Santiago Cafiero, escribi&oacute; en septiembre del a&ntilde;o pasado en Revista Anfibia sobre <a href="http://revistaanfibia.com/ensayo/el-odio-como-lenguaje/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los discursos del odio</a>. Escribi&oacute; que &ldquo;<strong>el habitual discurso violento de las redes ahora es adoptado, sin atenuar tonos o intensidades, por distintos actores en el espacio p&uacute;blico presencial, vivo e institucional</strong>&rdquo;, advirtiendo sobre los peligros que supone esta escalada para propiciar la antipol&iacute;tica y el desencuentro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta frase sintetiza parte de esta historia que no es nueva, pero cuyo cap&iacute;tulo m&aacute;s reciente comienza con la persecuci&oacute;n en el territorio por el avance del extractivismo y se legitima desde el <em>prime time</em> del principal medio oficialista de la televisi&oacute;n por cable, de la mano del prestigioso director de un medio que supone un pensamiento cr&iacute;tico de las crisis que atraviesa el capitalismo moderno. Una crisis que no es nueva pero que encuentra en la cr&iacute;tica ecologista quiz&aacute;s la mayor evidencia a su insostenibilidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ocurre, adem&aacute;s, en Am&eacute;rica Latina: la regi&oacute;n en la que m&aacute;s defensores ambientales son asesinados en el planeta. El ataque y la construcci&oacute;n del arquetipo del </strong><em><strong>ambientalista bobo</strong></em><strong> resulta una amenaza para todas las personas que, lejos de los estudios de televisi&oacute;n, ponen el cuerpo para resistir el avance extractivo.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        En este contexto de cancelaci&oacute;n y persecuci&oacute;n pol&iacute;tica, el concepto de Natanson reafirma una escalada violenta y de degradaci&oacute;n del debate p&uacute;blico. El sector al que califica como &ldquo;bobo&rdquo; es el que est&aacute; alertando desde hace d&eacute;cadas sobre la mayor crisis existencial a la que se enfrenta la especie humana. Esto lo reconocen pr&aacute;cticamente todos los l&iacute;deres democr&aacute;ticos del planeta, que firmaron el Acuerdo de Par&iacute;s para limitar el aumento de temperatura que produce un sistema basado en el extractivismo y la destrucci&oacute;n de los recursos naturales que profundiza la desigualdad social a escala planetaria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>El ataque a los ecologistas evita discutir las ideas que representan.</strong> Ideas que tambi&eacute;n buscan mayor inclusi&oacute;n y equidad, pero conscientes de que el modelo actual, lejos de brindar soluciones, profundiz&oacute; los problemas tanto ecol&oacute;gicos como sociales. Un abordaje responsable debe incorporar la variable ambiental al ciclo productivo y redistributivo. Para eso, estos sectores deben superar la <em>cancelaci&oacute;n </em>ecologista e iniciar un di&aacute;logo franco sobre un modelo de desarrollo que incorpore los l&iacute;mites ambientales y la justicia social. No ser&aacute; f&aacute;cil, ni estaremos todos de acuerdo. Pero nuestra supervivencia bien vale el esfuerzo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mauro Fernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/superar-cancelacion-ecologista_129_7328480.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 Mar 2021 19:37:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Superar la cancelación ecologista]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crisis climática,Patagonia,Cultura de la cancelación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sonia Tarragona, jefa de gabinete de Salud: "La suspensión de las patentes de las vacunas permitiría que los precios bajen y que aumente el abastecimiento"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/coronavirus/sonia-tarragona-jefa-gabinete-ministerio-salud-creemos-salud-publica-primar-intereses-comerciales_1_7312401.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/151d9ac4-f10a-4f5e-898c-2a8dbd17acc9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sonia Tarragona, jefa de gabinete de Salud: &quot;La suspensión de las patentes de las vacunas permitiría que los precios bajen y que aumente el abastecimiento&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La funcionaria, recién nombrada, está involucrada en la discusión global sobre los derechos de propiedad de los medicamentos desde hace dos décadas. El debate es central porque ahora se trata de la suspensión temporalmente de los derechos de las vacunas contra el Covid-19. Aunque las potencias volvieron a bloquear la reunión de marzo, en abril se podría trata en la Organización Mundial de Comercio una medida que libere las fórmulas contra el coronavirus.</p><p class="subtitle">Vacunatorio VIP del planeta: los países que más vacunas se aseguraron bloquean el acceso de los más vulnerables</p></div><p class="article-text">
        Sonia Tarragona es licenciada en Econom&iacute;a. Desde hace veinte a&ntilde;os est&aacute; involucrada en las discusiones globales sobre patentes de los medicamentos y forma parte de un comit&eacute; de expertos en propiedad intelectual y precios justos de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS). Fue subsecretaria de Medicamentos en el Ministerio de Salud as&iacute; como directora y docente de la maestr&iacute;a de Farmacopol&iacute;ticas en ISALUD. D&iacute;as atr&aacute;s, la ministra Vizzotti la design&oacute; como jefa de gabinete. Horas antes de su nombramiento, la funcionaria convers&oacute; con <strong>elDiarioAR </strong>sobre el impacto que podr&iacute;a tener la liberaci&oacute;n de las patentes que se discute en la Organizaci&oacute;n Mundial de Comercio (OMC) y sobre la situaci&oacute;n local y regional.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l es la posici&oacute;n de Argentina con respecto a la propuesta de India y Sud&aacute;frica en la OMC para suspender temporalmente los derechos de propiedad intelectual sobre las vacunas, medicamentos y tecnolog&iacute;as contra el Covd-19?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El pa&iacute;s apoya completamente esta propuesta porque entendemos que la salud p&uacute;blica debe estar siempre por encima de los intereses comerciales. Esta situaci&oacute;n in&eacute;dita, tremendamente grave y dif&iacute;cil como es una pandemia no puede quedar supeditada a las decisiones comerciales de las compa&ntilde;&iacute;as.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Argentina suscribi&oacute; y apoy&oacute; formalmente a trav&eacute;s de su canciller&iacute;a la propuesta de India y Sud&aacute;frica en la OMC. Dentro de los pa&iacute;ses del Mercosur, hubo dos declaraciones de ministros donde Argentina vuelve a presentar esa posici&oacute;n mencionando la necesidad de que las vacunas sean consideradas bienes p&uacute;blicos globales. Y tambi&eacute;n lo hemos presentado en el Consejo Ejecutivo de la OMS en enero, presentando la posici&oacute;n Argentina en la materia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Esto tendr&iacute;a alg&uacute;n impacto directo en el pa&iacute;s?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tendr&iacute;a, pero no especialmente. Argentina ha logrado conseguir vacunas; aunque no todas las que quisi&eacute;ramos tener, hay pa&iacute;ses que todav&iacute;a no tienen una sola vacuna. Esto no s&oacute;lo nos beneficiar&iacute;a a nosotros, sino que es una acci&oacute;n que el mundo necesita. Nosotros debemos ser solidarios con el resto de los habitantes de este mundo y no s&oacute;lo cuidar nuestra propia situaci&oacute;n. Los pa&iacute;ses del sur est&aacute;n realmente muy atr&aacute;s a la hora de acceder a las vacunas, b&aacute;sicamente porque no tienen c&oacute;mo comprarlas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y c&oacute;mo beneficiar&iacute;a esta medida a estos pa&iacute;ses m&aacute;s rezagados en la carrera por las vacunas?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        La suspensi&oacute;n de las patentes de las vacunas, de los derechos de propiedad intelectual permitir&iacute;an, en primer lugar, que los precios bajen; y en segundo, que los pa&iacute;ses con capacidad de producci&oacute;n puedan copiar y aumentar la capacidad de abastecimiento al mundo. Esto no ocurre s&oacute;lo por la liberaci&oacute;n de patentes, porque no es sencillo montar capacidad instalada de producci&oacute;n. En Am&eacute;rica Latina, s&oacute;lo Brasil y Argentina tienen capacidad tecnol&oacute;gica para producir vacunas. Si Argentina pudiera hacerlo, permitir&iacute;a aumentar la cantidad de vacunas disponibles y poder abastecer a otros pa&iacute;ses que est&aacute;n a la cola en este tema.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Pero Argentina tiene la capacidad para hacerlo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Argentina tiene dos o tres f&aacute;bricas que podr&iacute;a utilizar para producir vacunas. mAbxience, que tiene convenio con AstraZeneca y Sinergium-Biotech, donde se producen otras vacunas. Si se concediera la posibilidad, estos y otros laboratorios podr&iacute;an poner plantas a disposici&oacute;n para incrementar la capacidad de producci&oacute;n; hoy no se ven incentivados a hacer una inversi&oacute;n en esas plantas porque no tienen la licencia para hacerlo. &iquest;Para qu&eacute; van a invertir en plantas si no pueden copiar y producir? Esto ser&iacute;a realmente una forma de acelerar el acceso a todos los pa&iacute;ses del mundo. Brasil lo mismo. Tiene f&aacute;bricas que puede utilizar y poner a producir, pero no lo va a hacer hasta que no haya una liberaci&oacute;n de patentes.
    </p><p class="article-text">
        Para tomar dimensi&oacute;n, en Latinoam&eacute;rica, los pa&iacute;ses con capacidad de producci&oacute;n de productos farmac&eacute;uticos son cuatro: M&eacute;xico, Colombia, Argentina y Brasil. El resto importan casi el 100% de esos productos. En t&eacute;rminos de vacunas, casi todos los pa&iacute;ses importan el la totalidad de sus vacunas, menos los que mencion&eacute;. Aunque todos puedan copiar, no existe capacidad instalada; los que la tienen, podr&iacute;an producir m&aacute;s para abastecer a los que no. Este ser&iacute;a un comportamiento solidario, justo y equitativo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y qu&eacute; comportamiento tienen hoy entonces la industria farmac&eacute;utica y los pa&iacute;ses centrales?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es claro: las compa&ntilde;&iacute;as le venden al que puede pagar. Punto. Fijate la cantidad de pa&iacute;ses que han comprado m&aacute;s de lo que necesitan s&oacute;lo para reservarse vacunas. El nivel de inequidad en el acceso a las vacunas es escandaloso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>En ese sentido, distintas especialistas consideran que liberar las patentes ser&iacute;a el mecanismo m&aacute;s &aacute;gil para garantizar el acceso universal, evitando perder tiempo para no perder vidas. &iquest;Esto es as&iacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Exacto, pero tampoco es tan r&aacute;pido. Ser&iacute;a ingenuo pensar que se liberan las patentes y ma&ntilde;ana se pone a producir una planta. Hacen falta muchas cosas para poner a punto una planta, pero en seis meses podr&iacute;amos tener muchos otros jugadores queriendo hacer un aporte a la humanidad.
    </p><p class="article-text">
        Esto mismo pas&oacute; en 2006, cuando fue el riesgo de pandemia de gripe aviar. El antiviral que se usaba para eso era el Tamiflu. Argentina lo pudo copiar porque no estaba patentado, y funcion&oacute; como estamos proponiendo ahora. Argentina empez&oacute; a producir y a abastecer a otros pa&iacute;ses, porque no estaba patentado. Hoy, las compa&ntilde;&iacute;as iniciaron procesos de patentamiento en todos los pa&iacute;ses con capacidad de producci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; Brasil se opone incluso si podr&iacute;a aumentar la producci&oacute;n y la venta?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es muy raro lo que pasa en este momento. Argentina y Brasil siempre tuvieron posiciones similares en materia de propiedad intelectual. Es la primera vez que Brasil rompe con su pol&iacute;tica de Estado en materia de propiedad intelectual.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Chile y Per&uacute; no tomaron posici&oacute;n formal con respecto a la suspensi&oacute;n de patentes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El problema es que los tratados de libre comercio, como el TPP (Acuerdo Transpac&iacute;fico de Cooperaci&oacute;n Econ&oacute;mica, que lideran Canad&aacute; y Australia y del que Chile y Per&uacute; son parte), obligan a estos pa&iacute;ses a cumplir con los llamados <em>TRIPS Plus</em>, que son condiciones m&aacute;s estrictas en cuanto a la propiedad intelectual que las que existen en la OMC. Por eso, para los pa&iacute;ses signatarios de estos acuerdos es m&aacute;s dif&iacute;cil decir otra cosa porque pueden sufrir sanciones comerciales. Afortunadamente, Argentina no tiene firmados estos tratados y tiene la libertad de decir lo que quiere decir sin que le cueste una sanci&oacute;n diplom&aacute;tica o comercial.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;O sea que los pa&iacute;ses m&aacute;s poderosos, que se oponen a la medida, terminan condicion&aacute;ndolos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los pa&iacute;ses tendr&iacute;an que empezar una batalla que no todos est&aacute;n dispuestos a enfrentar. Con estos tratados, el costo de desconocer alguna de las cl&aacute;usulas no viene por el mismo lado sino por otro, como el comercio de minerales o de trigo, por ejemplo. Por eso hay tantos pa&iacute;ses que no se atreven a decir nada, y por eso es tan importante que nosotros que s&iacute; lo podemos decir lo digamos, y es lo que estamos haciendo en cada espacio formal que intervenimos.
    </p><p class="article-text">
        D&iacute;as despu&eacute;s de la entrevista con Tarragona, la OMC volvi&oacute; a dilatar las negociaciones sobre la propuesta de India y Sud&aacute;frica. Los pa&iacute;ses de mayores ingresos, liderados por Estados Unidos, el Reino Unido y la Uni&oacute;n Europea, bloquearon el acuerdo. Desde que se present&oacute; la propuesta, el 2 de octubre de 2020, murieron m&aacute;s de un mill&oacute;n seiscientas mil personas en todo el planeta, m&aacute;s del doble de los fallecimientos que hab&iacute;a hasta ese momento. Y aunque <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/coronavirus/vacunatorio-vip-planeta-diez-paises-concentran-90-dosis-cambiarlo_1_7278834.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los pa&iacute;ses que bloquean la medida se aseguraron dosis para varias veces su poblaci&oacute;n</a>, postergan el acceso a las vacunas que podr&iacute;an salvar la vida de millones de personas en los pa&iacute;ses m&aacute;s vulnerables.
    </p><p class="article-text">
        <em>MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mauro Fernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/coronavirus/sonia-tarragona-jefa-gabinete-ministerio-salud-creemos-salud-publica-primar-intereses-comerciales_1_7312401.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 Mar 2021 11:39:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sonia Tarragona, jefa de gabinete de Salud: "La suspensión de las patentes de las vacunas permitiría que los precios bajen y que aumente el abastecimiento"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vacunación,Vacunas,Coronavirus]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Todo incendio es político]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/incendio-politico_129_7306137.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1464e88e-069d-468a-b4ec-3d557d406208_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Todo incendio es político"></p><p class="article-text">
        <em>La pregunta es: &iquest;c&oacute;mo creen que se puede arreglar</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>un mundo donde todos llevan la raz&oacute;n?</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Fito P&aacute;ez, La canci&oacute;n de las bestias</strong>
    </p><p class="article-text">
        Quiero escribir sobre los incendios de la Patagonia. Por favor, t&eacute;nganme paciencia. No me resulta f&aacute;cil escribir sobre los incendios. Uno me ahog&oacute; hace diecis&eacute;is a&ntilde;os. Gracias al azar, a la salud p&uacute;blica, a mi familia y amigxs, ac&aacute; estoy. Pasaron muchos a&ntilde;os: Greta Thunberg ten&iacute;a un a&ntilde;o, el d&oacute;lar val&iacute;a tres pesos y el boleto del colectivo, 75 centavos. Parte de la juventud que, sin darme cuenta, ya dej&eacute; atr&aacute;s, ni sabe que en Croma&ntilde;&oacute;n murieron 194 pibes. Que una generaci&oacute;n qued&oacute; rota por el fuego que naci&oacute; un 30 de diciembre de 2004 en un recital de Callejeros. Que nos extinguimos los rolingas, se extingui&oacute; el <em>rock barrial</em>, se empez&oacute; a consolidar el macrismo en la ciudad y que, aunque algunos antros cerraron por un rato sin protocolo ni raz&oacute;n, el valor de la coima creci&oacute; s&oacute;lo para hacer depurar la vuelta a la normalidad m&aacute;s r&aacute;pido que lo que se pudre un cuerpo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Que el fuego crezca sigue teniendo la misma matriz. <strong>As&iacute; como el incendio de Croma&ntilde;&oacute;n no fue azaroso, casi ning&uacute;n otro lo es.</strong> En ese momento, por lealtades pol&iacute;ticas o miserias humanas quisieron culparnos a nosotros, pibas y pibes de 15 a&ntilde;os, de haber llevado un arsenal de pirotecnia. <em>&ldquo;Busquen al de la bengala&rdquo;</em>, dec&iacute;an algunos. Otros quer&iacute;an cargar la exclusiva responsabilidad sobre la banda. Era lo m&aacute;s f&aacute;cil. <em>&ldquo;Negros de mierda, se van a morir&rdquo;</em>, nos gritaba el gerenciador del lugar, que ahorraba unos pesos por no protegernos.
    </p><p class="article-text">
        Pocos quer&iacute;an mirar lo evidente: el gerenciador corrupto, <strong>Omar Chab&aacute;n</strong>, pag&oacute; coimas a los organismos de control para no poner el techo ign&iacute;fugo que hubiese evitado las llamas y la estampida. Le pag&oacute; tambi&eacute;n a la polic&iacute;a para dejar entrar a casi seis mil personas donde entraban cinco veces menos. Cerraron puertas de emergencia para que no entre nadie sin entrada. La banda se hizo cargo de la producci&oacute;n y de la seguridad sin saber hacerlo y se carg&oacute; una responsabilidad innecesaria, que luego padecieron. El jefe de gobierno,<strong> An&iacute;bal Ibarra</strong>, desoy&oacute; las consecutivas advertencias de que una cat&aacute;strofe pod&iacute;a ocurrir. Cuando lo evidente ocurri&oacute;, todo vol&oacute; por los aires. En especial, casi doscientas familias. <strong>La matriz sigue intacta. </strong>La complicidad entre el poder econ&oacute;mico y los organismos de control, junto con la necesaria anuencia del Estado, es recurrente detr&aacute;s de estos desastres.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los incendios en la Comarca Andina, que ya cuentan con una persona muerta, m&aacute;s de doscientas casas incendiadas y miles de hect&aacute;reas arrasadas, </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/sospechas-origen-fuego-chubut-intencional-imposible-arda-tiempo_1_7297218.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no son inesperados</a>. La crisis clim&aacute;tica deja cada vez m&aacute;s claro que eventos como los que ocurrieron esta semana en la Patagonia se van a intensificar tanto en frecuencia como en intensidad. A&uacute;n en el 95% de los casos que son intencionales, sus efectos ser&aacute;n mayores por las sequ&iacute;as cada vez peores que propagar&aacute;n su expansi&oacute;n. El gobierno nacional dice reconocer esta situaci&oacute;n, pero act&uacute;a como si no existiera. La negligencia ante advertencias de todo calibre, llevaron a An&iacute;bal Ibarra a su destituci&oacute;n. &iquest;Qu&eacute; es una cat&aacute;strofe que justifique una medida tan extrema? &iquest;Cu&aacute;l es el umbral del dolor y de la p&eacute;rdida? &iquest;Qui&eacute;n lo cuantifica? Espero que nunca volvamos a vivirlo. Para eso hace falta que el Estado act&uacute;e decisivamente con la informaci&oacute;n disponible, protegiendo la vida humana y natural de su territorio, y que no permita, ni por acci&oacute;n ni por omisi&oacute;n, crimenes sociales y ambientales como los que ya mencionamos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La crisis climática deja cada vez más claro que incendios como los de esta semana en la Patagonia se van a intensificar tanto en frecuencia como en intensidad. Aún en el 95% de los casos que son intencionales, sus efectos serán mayores por las sequías </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Veamos su &aacute;rea de competencia directa. El Servicio Nacional de Manejo del Fuego no s&oacute;lo viene siendo absolutamente desfinanciado, sino que adem&aacute;s su magro presupuesto es sistem&aacute;ticamente subejecutado. De acuerdo a los datos compilados por Mar&iacute;a Marta Di Paola, de la Fundaci&oacute;n Ambiente y Recursos Naturales (FARN), de 2017 a 2021, el promedio del financiamiento en el presupuesto nacional fue de 270 millones de pesos. <strong>Lo que el Estado invierte anualmente en el manejo del fuego a nivel nacional es equivalente a que los </strong><em><strong>followers </strong></em><strong>de Santi Maratea en Instagram pusieran 350 pesos cada uno.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pero claro: en el Estado existen reasignaciones de recursos, llevando el monto total promedio (2017-2020, porque las de este a&ntilde;o a&uacute;n no se conocen) a 412 millones. Sin embargo, se ejecut&oacute; s&oacute;lo un 70% de lo presupuestado (286 millones). &iquest;No ven&iacute;amos tan mal? En t&eacute;rminos reales, aunque el a&ntilde;o pasado se quemaron m&aacute;s de un mill&oacute;n de hect&aacute;reas y se destinaron 727 millones de pesos, se ejecut&oacute; s&oacute;lo un 54% (396 millones). En 2021, el presupuesto asign&oacute; s&oacute;lo 282 millones para esta &aacute;rea del Ministerio de Ambiente: un 0,003% del presupuesto nacional. Una reducci&oacute;n significativa en t&eacute;rminos nominales.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text"> Lo que el Estado invierte anualmente en el manejo del fuego a nivel nacional es equivalente a que los followers de Santi Maratea en Instagram pusieran 350 pesos cada uno.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Siempre seg&uacute;n datos de FARN, se espera que lleguen fondos de la demorada creaci&oacute;n del Fondo Nacional para el Manejo del Fuego, postergado desde la sanci&oacute;n, hace nueve a&ntilde;os, de la ley 26.815. De ocurrir, dotar&iacute;a de, por lo menos, 1.200 millones m&aacute;s, un presupuesto equivalente al que recibe la ley de bosques, tambi&eacute;n desfinanciada, que recibe s&oacute;lo el 5% de lo que corresponde. Esto totalizar&iacute;a casi 1.500 millones de pesos para el manejo del fuego: ah&iacute; s&iacute;, casi el doble que lo que recibi&oacute; el &aacute;rea el a&ntilde;o pasado. Pero al ponerlo en perspectiva, no parece tan prioritario. Los subsidios del Estado a los combustibles f&oacute;siles en 2021 ser&aacute;n de 78.702 millones de pesos. <strong>Apagar el fuego le importa al Estado cincuenta veces menos de lo que le importa financiar la crisis clim&aacute;tica y ecol&oacute;gica</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El Estado tiene que estar para prevenir. Una vez que ocurri&oacute; el incendio, no queda m&aacute;s que el horror. Las declaraciones rimbombantes y las campa&ntilde;as de solidaridad. Pero, como se pregunta Hern&aacute;n Giardini, coordinador de Bosques de Greenpeace: <em>&ldquo;&iquest;qu&eacute; capacidad tiene el Estado para responder a varios focos al mismo tiempo?&rdquo;</em>. Hoy hay brigadistas catamarque&ntilde;os desplegados en Chubut. &iquest;Y si arde Catamarca? C&oacute;mo, d&oacute;nde y por qu&eacute; ocurren las llamas, a&uacute;n cuando sean accidentales, tambi&eacute;n es pol&iacute;tico. Sea por la negligencia de algunos, por la acci&oacute;n dolosa de otros o por la imprudencia de alg&uacute;n tercero.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">¿Qué capacidad tiene el Estado para responder a varios focos al mismo tiempo?”. Hoy hay brigadistas catamarqueños desplegados en Chubut. ¿Y si arde Catamarca? Cómo, dónde y por qué ocurren las llamas, aún cuando sean accidentales, también es político</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El argumento simplista de la intencionalidad de los incendios no hace otra cosa que <em>fuenteovejunar </em>la conversaci&oacute;n. Y cuando no lo hace, la ubica en una inconducente grieta moral. Y <strong>quiz&aacute;s tengamos que hacernos cargo. Tal vez debamos exigir m&aacute;s Estado: nacional y provinciales, con jurisdicci&oacute;n directa sobre sus recursos naturales. Decir m&aacute;s Estado, pero mejor. A la altura de los desaf&iacute;os que enfrentamos.</strong> La indignaci&oacute;n con la otredad, aunque logra notables muestras de solidaridad y de visibilizaci&oacute;n, termina siendo compleja. &iquest;Qu&eacute; es esa otredad? &iquest;A qui&eacute;n se nos quiere imponer c&oacute;mo <em>otro</em>?
    </p><p class="article-text">
        Los incendios en la Comarca Andina volvieron a hacer estallar las redes con indignaci&oacute;n y solidaridad. Los medios acompa&ntilde;aron y cubrieron la noticia insoslayable (&iexcl;por fin!) de la Patagonia en llamas. Pero ni bien terminamos de ver al fuego devorar bosques, carbonizar animales o incendiar casas, empezaron las acusaciones cruzadas. <em>&ldquo;Fueron los mapuches de la RAM&rdquo;</em>, acusaron, primero, medios de la zona. Luego se expresaron en ese sentido referentes como el exintendente de El Hoyo, Mario Breide, o la abogada Florencia Arietto, vinculada a la presidenta del <em>Pro</em>, Patricia Bullrich. Del otro lado, algunos militantes intentaron enmarcar el desastre en la <em>&ldquo;responsabilidad del poder judicial&rdquo;</em>, dotando al fuego de simbolismo argumental para abonar el objetivo de la mentada reforma para la que todo vale. Unos buscan encontrar &ldquo;al de la bengala&rdquo;, para no ir a fondo con las causas; otros, correr el eje del poder que sostiene la matriz inalterada.
    </p><p class="article-text">
        Yo no s&eacute;. Puedo especular e imaginar que hay intereses inmobiliarios detr&aacute;s en esas tierras de ensue&ntilde;o donde habitan personas que no es precisamente con las que tomar&iacute;an el t&eacute; los due&ntilde;os de Eidico y otros de los grandes grupos detr&aacute;s de esos emprendimientos. Que <strong>algunos ganan capital pol&iacute;tico demonizando a las comunidades mapuche, y otros (en realidad, los mismos) poder econ&oacute;mico privatizando los bienes comunes para incrementar la riqueza privada de pocos privilegiados</strong>. Pero no es m&aacute;s que eso: mi construcci&oacute;n, la uni&oacute;n de cabos posibles. Tal vez, como se cree en un caso, haya comenzado por un cortocircuito. &iquest;Y si fue as&iacute;, qu&eacute; pasa? &iquest;Nadie es responsable?
    </p><p class="article-text">
        Es sano construir debates sin caretas; poner sobre la mesa los intereses que <em>pueden </em>estar detr&aacute;s del ecocidio. Sin embargo, <strong>la especulaci&oacute;n y el usufructo del da&ntilde;o para abonar intereses partidarios, no augura una soluci&oacute;n pr&oacute;xima al problema de fondo por el que se incendiaron m&aacute;s de un mill&oacute;n de hect&aacute;reas en 2020 y que ya arras&oacute; con m&aacute;s de cuarenta mil en los dos primeros meses de este a&ntilde;o.&nbsp;</strong>
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La especulación y el usufructo del daño para abonar intereses partidarios, no augura una solución al problema de fondo por el que se incendiaron más de un millón de hectáreas en 2020 y más de cuarenta mil en los dos primeros meses de este año</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esto no supone una lectura apol&iacute;tica del desastre &mdash;tampoco creo que algo as&iacute; exista&mdash;.&nbsp; <strong>Todo incendio es pol&iacute;tico.</strong> Tanto las acciones como las omisiones por su origen, sus consecuencias, su ubicaci&oacute;n, sus sobrevivientes y sus muertos. El origen de estos incendios tiene que ser denunciado, como hizo el ministro Cabandi&eacute;. Pero con eso no alcanza; las multas son irrisorias y que a&uacute;n no se considere un delito penal la destrucci&oacute;n de los bosques nativos, no colabora. Giardini, uno de los principales promotores de esta medida, lo ejemplifica: <em>&ldquo;en Argentina te pueden abrir una causa por robar una manzana, pero no por destruir un bosque&rdquo;</em>. La posible reforma de la ley de bosques podr&iacute;a dar lugar a esta modificaci&oacute;n, as&iacute; como a eliminar las &aacute;reas verdes para terminar definitivamente con los desmontes.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n requiere de la acci&oacute;n decidida y transformadora de los tres poderes del Estado. La apropiaci&oacute;n simplificada de algunos sectores medi&aacute;ticos o partidarios para abonar sus propias narrativas de confrontaci&oacute;n, empantanan las soluciones necesarias para enfrentar los desaf&iacute;os que tenemos por delante. <strong>Como hace diecis&eacute;is a&ntilde;os, cuando abundan las advertencias, retacean los recursos y deambulan los carro&ntilde;eros, la cat&aacute;strofe no es tr&aacute;gica: el incendio es un crimen social.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>MF</em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>La Fundaci&oacute;n S&iacute; recibe alimentos no perecederos para ayudar a las v&iacute;ctimas del incendio de esta semana en su sede de &Aacute;ngel Carranza 1962 (CABA) de lunes a s&aacute;bados de 10 a 19, as&iacute; como donaciones con tarjeta de cr&eacute;dito o d&eacute;bito </strong></em><a href="https://fundacionsi.org.ar/incendios-en-la-patagonia-formas-de-ayudar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>en este enlace</strong></em></a><em><strong>.&nbsp;</strong></em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mauro Fernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/incendio-politico_129_7306137.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Mar 2021 12:16:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Todo incendio es político]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Incendios,Patagonia,Chubut,Cromañón]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vacunatorio VIP del planeta: los países que más vacunas se aseguraron bloquean el acceso de los más vulnerables]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/coronavirus/vacunatorio-vip-planeta-diez-paises-concentran-90-dosis-cambiarlo_1_7278834.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3d07576a-43ab-4d4a-826d-6f41d0d752f1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Vacunatorio VIP del planeta: por qué diez países concentran el 90% de las dosis y quiénes intentan cambiarlo."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Diez Estados concentran el 90% de las dosis y se oponen a liberar los derechos de propiedad intelectual que se discutirá la semana próxima en la Organización Mundial de Comercio. El apoyo del director de la OMS y el caso Finlandia, que tenía la vacuna contra el Covid-19 lista en mayo de 2020, pero su gobierno prefirió invertir en la industria farmacéutica.</p></div><p class="article-text">
        Es emocionante. Estamos combatiendo una pandemia en tiempo r&eacute;cord. No pas&oacute; un a&ntilde;o desde que la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS) declar&oacute; el estado de pandemia y ya se aplican distintas vacunas contra esta enfermedad que paraliz&oacute; el planeta. Compartimos en redes sociales la alegr&iacute;a de ver vacunados a nuestros abuelos y de sentir, o al menos imaginar, que el final de esta pesadilla se acerca. Tambi&eacute;n <strong>nos indignamos cuando descubrimos una apropiaci&oacute;n ileg&iacute;tima de un bien escaso, como las vacunas, repartidas a partir del privilegio y no de la necesidad.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En el mundo est&aacute; pasando algo muy parecido. <strong>Nueve de cada diez vacunas se est&aacute;n aplicando en los pa&iacute;ses m&aacute;s poderosos del mundo. Mientras tanto, otros 130 todav&iacute;a no administraron una sola dosis.</strong> As&iacute;, s&oacute;lo Estados Unidos, la Uni&oacute;n Europea y el Reino Unido concentran la mitad de las 280 millones de dosis que se aplicaron. Mientras que <a href="https://www.eiu.com/n/rich-countries-will-get-access-to-coronavirus-vaccines-earlier-than-others/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se estima</a> que estas potencias tendr&iacute;an vacunas ampliamente extendidas para su poblaci&oacute;n entre septiembre de este a&ntilde;o y marzo del pr&oacute;ximo, <strong>los pa&iacute;ses de m&aacute;s bajos ingresos deber&aacute;n esperar hasta ya comenzado el 2023</strong>.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de la cantidad de vacunas aplicadas hasta el momento, el n&uacute;mero de acuerdos futuros alcanzados entre los Estados y las compa&ntilde;&iacute;as farmac&eacute;uticas es todav&iacute;a m&aacute;s llamativo. Esto demuestra realmente el alcance de los compromisos asumidos y muestra una imagen mucho m&aacute;s desoladora de la inequidad sanitaria.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n datos del <a href="https://launchandscalefaster.org/COVID-19#Timeline%20of%20COVID%20Vaccine%20Procurement%20Deals" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Centro de Innovaci&oacute;n para la Salud Global de la Universidad de Duke</a>, <strong>Canad&aacute; lidera el </strong><em><strong>ranking </strong></em><strong>con acuerdos de adquisici&oacute;n de vacunas que permitir&iacute;an inocular a m&aacute;s de cinco veces su poblaci&oacute;n.</strong> Le siguen en la lista el Reino Unido, que tiene acuerdos para vacunar a m&aacute;s de tres veces sus habitantes, la Uni&oacute;n Europea, Suiza, Australia y Estados Unidos, entre dos y dos veces y media, y m&aacute;s lejos, Jap&oacute;n, que podr&iacute;a cubrir al 124 por ciento de sus ciudadanos. Estos pa&iacute;ses &mdash;junto con Noruega, Brasil, Ecuador y unos pocos m&aacute;s&mdash; est&aacute;n bloqueando una batalla clave que transcurre en el marco de la Organizaci&oacute;n Mundial de Comercio (OMC).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ante un escenario tan desigual, en octubre de 2020, India y Sud&aacute;frica presentaron </strong><a href="https://docs.wto.org/dol2fe/Pages/SS/directdoc.aspx?filename=q:/IP/C/W669.pdf&amp;Open=True" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>una propuesta</strong></a><strong> para </strong>suspender temporalmente los derechos de propiedad intelectual sobre las vacunas, medicamentos y tecnolog&iacute;as contra el COVID-19, mientras dure la pandemia. De aprobarse, <strong>esta medida habilitar&iacute;a a todos los pa&iacute;ses a producir y usar todas las tecnolog&iacute;as disponibles sin temor de violar derechos de propiedad intelectual</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si bien los promotores ya lograron el apoyo de m&aacute;s de ciento cuarenta pa&iacute;ses, incluida la activa promoci&oacute;n de la Argentina, la OMC funciona por un sistema de votaci&oacute;n por consenso, por lo que s&oacute;lo <strong>las potencias que ya accedieron a sobradas vacunas para su poblaci&oacute;n pueden bloquear el avance de esta resoluci&oacute;n</strong>. Como declar&oacute; el delegado de India ante la comisi&oacute;n en una reuni&oacute;n del a&ntilde;o pasado: <em>&ldquo;Estos Estados que acapararon toda la oferta que pudieron no dejaron vacunas en la torta para los pa&iacute;ses menos desarrollados&rdquo;. </em><strong>Las vacunas que pueden dividir la vida de la muerte se est&aacute;n distribuyendo en funci&oacute;n de la riqueza, no de la necesidad.&nbsp;</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Cantidad de acuerdos de vacunas por país en relación a sus habitantes."
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                Cantidad de acuerdos de vacunas por país en relación a sus habitantes.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>&ldquo;Perder tiempo significa perder vidas&rdquo;</strong></h3><p class="article-text">
        Ayesha Jacub es m&eacute;dica y analista en pol&iacute;tica sanitaria global. Integr&oacute; el sistema p&uacute;blico de salud de Sud&aacute;frica y ahora vive en Estambul. En comunicaci&oacute;n con <strong>elDiarioAR</strong>, consider&oacute; que <em>&ldquo;la liberaci&oacute;n de las patentes podr&iacute;a asegurar el impacto positivo que produce la informaci&oacute;n abierta, incluyendo una expansi&oacute;n en la fabricaci&oacute;n y en la competencia, logrando precios m&aacute;s competitivos&rdquo;</em>. Para la especialista, <em>&ldquo;desde cualquier perspectiva moral o de salud p&uacute;blica que se lo analice, la medida que asegure el mayor acceso es el mejor camino&rdquo;</em>, y consider&oacute; que <em>&ldquo;</em><em><strong>de todas las opciones disponibles, la liberaci&oacute;n temporaria de los derechos de propiedad intelectual es lo m&aacute;s razonable&rdquo;</strong></em> porque acelera los tiempos que otros caminos no permiten. <em>&ldquo;Hoy&rdquo;, sentencia, &ldquo;perder tiempo significa perder vidas&rdquo;</em>.
    </p><p class="article-text">
        Del otro lado del <em>ring</em>, y con un pasado de dominaci&oacute;n colonial sobre los dos pa&iacute;ses promotores de esta iniciativa, est&aacute; el Reino Unido. <a href="https://www.gov.uk/government/news/uk-statement-to-the-trips-council-item-15" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En su primera respuesta</a> a la moci&oacute;n de India y Sud&aacute;frica, el delegado brit&aacute;nico sostuvo que consideraba la suspensi&oacute;n de los derechos de propiedad intelectual como una <em>&ldquo;medida extrema para abordar un problema no probado&rdquo;</em> y que ser&iacute;a <em>&ldquo;contraproducente&rdquo;</em>. Textualmente, dijo: <em>&ldquo;No hemos identificado formas claras en las cuales la propiedad intelectual haya actuado como una barrera en el acceso a vacunas, tratamientos o tecnolog&iacute;as en la respuesta global al COVID-19&rdquo;</em>. Y propuso medidas alternativas como la transferencia tanto de tecnolog&iacute;a como de capacidad productiva y de distribuci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Si bien el Reino Unido pone en duda la capacidad de producci&oacute;n en los pa&iacute;ses de bajos ingresos, de las 158 vacunas precalificadas bajo por la OMS, 72 son producidas por fabricantes de pa&iacute;ses en desarrollo. Adem&aacute;s, como considera Jacub, la liberaci&oacute;n de los secretos comerciales y las patentes podr&iacute;a permitirles producir localmente, o a aquellos que no tengan la capacidad de hacerlo, acceder a una mayor oferta y a precios m&aacute;s competitivos.
    </p><p class="article-text">
        Para ilustrar la situaci&oacute;n, la doctora Jacub pone el ejemplo de la Argentina: <em>&ldquo;Imagina un escenario&rdquo;</em>, dice, <em>&ldquo;en el que se liberan los secretos comerciales y el laboratorio argentino que fabrica la vacuna de Oxford-AstraZeneca pudiera producir en forma independiente una vacuna para el mercado local a precios competitivos; &iquest;no ser&iacute;a un enfoque m&aacute;s pragm&aacute;tico en medio de una pandemia?&rdquo;</em>.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">&quot;Imagina que el laboratorio argentino que fabrica la vacuna de Oxford-AstraZeneca pudiera producir en forma independiente para el mercado local a precios competitivos; ¿no sería un enfoque más pragmático en medio de una pandemia?&quot; (Ayesha Jacub, médica)</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por estas razones, en los &uacute;ltimos d&iacute;as <strong>la iniciativa </strong><a href="https://www.who.int/director-general/speeches/detail/who-director-general-s-opening-remarks-at-the-media-briefing-on-covid-19-26-february-2021" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>sum&oacute; el apoyo simb&oacute;lico de Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS</strong></a>. El funcionario declar&oacute; que comprend&iacute;a <em>&ldquo;que los gobiernos tengan la obligaci&oacute;n de proteger a los suyos, pero </em>(que)<em> la mejor forma de hacerlo es suprimir al coronavirus al mismo tiempo en todas partes&rdquo;</em>. <strong>En una </strong><a href="https://www.theguardian.com/commentisfree/2021/mar/05/vaccination-covid-vaccines-rich-nations" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>columna publicada hoy en The Guardian</strong></a><strong>, consider&oacute; que </strong><em><strong>&ldquo;aplicar el enfoque del &lsquo;yo primero&rsquo; a la vacunaci&oacute;n no vencer&aacute; al COVID-19&rdquo;</strong></em><strong>. Y sentenci&oacute;: </strong><em><strong>&rdquo;&iquest;si no es ahora, cu&aacute;ndo?&rdquo;</strong></em><strong>.</strong>
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">&quot;Aplicar el enfoque del ‘yo primero’ a la vacunación no vencerá al COVID-19” (Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la OMS)</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Jacub advierte tambi&eacute;n sobre los impactos negativos de este abordaje para los pa&iacute;ses de altos ingresos: <em>&ldquo;los pa&iacute;ses desarrollados continuar&aacute;n en riesgo por las mutaciones del virus y las poblaciones no vacunadas a trav&eacute;s de sus fronteras, una consecuencia inevitable de la globalizaci&oacute;n&rdquo;</em>. Coinciden en que no s&oacute;lo se trata de un acceso equitativo, sino de una estrategia adecuada para abordar una pandemia como la que atravesamos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Bienes p&uacute;blicos globales</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una de las organizaciones m&aacute;s activas en este tema es <strong>M&eacute;dicos Sin Fronteras</strong> (MSF). La organizaci&oacute;n gan&oacute; un <strong>Nobel de la Paz en 1999 por su trabajo humanitario</strong> y su contribuci&oacute;n a generar un rechazo social a las violaciones de derechos humanos y a los abusos de poder. Hoy es la principal organizaci&oacute;n promotora de la suspensi&oacute;n de las patentes en la OMC.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;M&eacute;dicos Sin Fronteras considera que </em><em><strong>las vacunas contra el COVID-19 deben ser tratadas como bienes p&uacute;blicos globales&rdquo;</strong></em><strong>.</strong> Quien habla &mdash;en realidad, escribe&mdash; es Kate Stageman, coordinadora de la Campa&ntilde;a de Acceso de MSF en Johannesburgo. <em>&ldquo;Dado el financiamiento p&uacute;blico sin precedentes detr&aacute;s de su desarrollo y la urgencia que presenta la pandemia, consideramos que no deber&iacute;a haber ning&uacute;n tipo de lucro detr&aacute;s de las vacunas&rdquo;</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se refiere a los <a href="https://www.ucl.ac.uk/bartlett/public-purpose/sites/public-purpose/files/iipp-pb12_delivering-the-peoples-vaccine_final.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>12 mil millones de d&oacute;lares</strong></a><strong> provenientes de fondos p&uacute;blicos invertidos para la investigaci&oacute;n y desarrollo, pruebas cl&iacute;nicas y manufactura de las seis principales vacunas</strong> (AstraZeneca, Johnson &amp; Johnson, Pfizer, Moderna, Sanofi y Novavax). As&iacute;, al menos en este caso, <strong>la innovaci&oacute;n parece haber llegado a partir de la inversi&oacute;n directa de los Estados nacionales y no a trav&eacute;s de los derechos de propiedad intelectual</strong>. Y as&iacute; y todo, al parecer, podr&iacute;a haber sido m&aacute;s eficiente.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo a <a href="https://jacobinmag.com/2021/02/finland-vaccine-covid-patent-ip" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una investigaci&oacute;n de la revista Jacobin</a>, un destacado grupo de investigadores finlandeses liderado por el profesor Kalle Saksela, director del Departamento de Virolog&iacute;a de la Universidad de Helsinki, ten&iacute;a <strong>lista una vacuna contra el COVID-19 libre de patentes en mayo de 2020</strong>. Sin embargo, el Estado finland&eacute;s no&nbsp; acompa&ntilde;&oacute; la iniciativa e invirti&oacute; en las grandes farmac&eacute;uticas, retrasando lo que podr&iacute;a haber sido la inoculaci&oacute;n masiva de su poblaci&oacute;n y los consecuentes beneficios del despliegue masivo de una vacuna sin derechos de patentes para la salud global.
    </p><p class="article-text">
        Oportunidades perdidas aparte, la coordinadora de MSF escribe: <em>&ldquo;la propuesta de India y Sud&aacute;frica facilitar&aacute; la transferencia de salud y vacunas de las corporaciones farmac&eacute;uticas en Europa a los productores en pa&iacute;ses de renta media y baja, incrementando as&iacute; la oferta y una mayor competitividad sobre los precios&rdquo;</em>. Stageman considera que tanto la resistencia de las corporaciones farmac&eacute;uticas para compartir las tecnolog&iacute;as contra el COVID-19, como el bloqueo de los pa&iacute;ses de ingresos altos, <em>&ldquo;s&oacute;lo demuestra c&oacute;mo priorizan mantener barreras estructurales sobre el acceso global y equitativo a las herramientas para combatir la pandemia&rdquo;</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Salir mejores?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La comisi&oacute;n de Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual de la OMC se reunir&aacute; el 10 y 11 de marzo para decidir sobre la propuesta de India y Sud&aacute;frica. Todav&iacute;a queda una semana para que los pa&iacute;ses promotores y sus aliados sigan sumando apoyos. Argentina apoy&oacute; formalmente la moci&oacute;n en la OMC, impuls&oacute; la agenda en el Mercosur a trav&eacute;s de la Canciller&iacute;a e incluso el presidente Alberto Fern&aacute;ndez coincidi&oacute; con su par franc&eacute;s, Emmanuel Macron, en declarar la vacuna contra el COVID-19 como un <a href="https://cancilleria.gob.ar/es/actualidad/noticias/el-presidente-dialogo-con-su-par-de-francia-emmanuel-macron-y-coincidieron-en" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bien universal sin propiedad intelectual, a fin de garantizar su acceso a los pa&iacute;ses en desarrollo</a>. Sin embargo, al momento la Uni&oacute;n Europea mantiene su rechazo al proyecto. Las gestiones que realicen los promotores y sus aliados en estos d&iacute;as podr&iacute;an acercar el final de la pandemia.
    </p><p class="article-text">
        Varios de los pa&iacute;ses con mayores privilegios econ&oacute;micos acapararon vacunas que exceden a sus habitantes. Ahora bloquean un acceso equitativo por parte de los pa&iacute;ses m&aacute;s vulnerables. <strong>Si bien vivimos en un planeta que normaliz&oacute; a sus Vacunados VIP, en una semana tenemos una oportunidad &uacute;nica para lograr eso que tanto deseamos: que la pandemia nos saque mejores.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mauro Fernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/coronavirus/vacunatorio-vip-planeta-diez-paises-concentran-90-dosis-cambiarlo_1_7278834.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Mar 2021 16:31:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Vacunatorio VIP del planeta: los países que más vacunas se aseguraron bloquean el acceso de los más vulnerables]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3d07576a-43ab-4d4a-826d-6f41d0d752f1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Vacunatorio VIP,Vacunas,Vacunación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las contradicciones ambientales del discurso de Fernández]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/contradicciones-ambientales-discurso-fernandez_129_7265159.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7e2c72ed-c01e-4865-b8d3-5a6d35b9b4ed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las contradicciones ambientales del discurso de Fernández"></p><p class="article-text">
        La inauguraci&oacute;n del per&iacute;odo legislativo sirvi&oacute; como marco para que el presidente Alberto Fern&aacute;ndez renueve el modelo de desarrollo que impulsa su gesti&oacute;n. Un modelo que, a&uacute;n con referencias a la crisis clim&aacute;tica, <strong>profundiza la matriz desarrollista cl&aacute;sica basada en la explotaci&oacute;n intensiva y exportaci&oacute;n de recursos naturales.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Luego de la invitaci&oacute;n realizada por el enviado clim&aacute;tico del gobierno de Estados Unidos, John Kerry, para participar de la Cumbre de L&iacute;deres organizada por Biden para el 22 de abril, se esperaban anuncios importantes del presidente en materia ambiental. Sin embargo, el eje del discurso estuvo signado por una continuidad con las pol&iacute;ticas extractivas vinculadas a los hidrocarburos y al sector agr&iacute;cola-ganadero. Tambi&eacute;n en la promesa de industrializaci&oacute;n del <em>oro blanco</em>: el litio del norte del pa&iacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Fern&aacute;ndez se declar&oacute; &ldquo;absolutamente comprometido&rdquo; con los principios del Acuerdo de Par&iacute;s, y sentenci&oacute; que &ldquo;el desarrollo del futuro ser&aacute; verde o no ser&aacute;&rdquo;. Acto seguido, anunci&oacute; que pretend&iacute;a <strong>&ldquo;promover la industria hidrocarbur&iacute;fera mediante el env&iacute;o de una ley que aborde en forma integral al sector</strong>, desde su extracci&oacute;n hasta su industrializaci&oacute;n&rdquo;, como uno de los seis pilares del Proyecto Nacional de Desarrollo. A&ntilde;adi&oacute; el objetivo de &ldquo;convertirnos en exportadores de energ&iacute;a a nivel regional y mundial&rdquo;, destacando que el gas de Vaca Muerta es &ldquo;un combustible clave en la transici&oacute;n energ&eacute;tica para minimizar los impactos del cambio clim&aacute;tico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El Acuerdo de Par&iacute;s exige limitar el aumento de la temperatura en 1,5&deg;C, en relaci&oacute;n a la era preindustrial, para evitar impactos irreversibles de la crisis clim&aacute;tica. Para eso, la ciencia demostr&oacute; que es necesario reducir el consumo de hidrocarburos en forma dr&aacute;stica. Seg&uacute;n el Panel Intergubernamental de Cambio Clim&aacute;tico (IPCC, por la sigla en ingl&eacute;s), para 2030 el consumo de petr&oacute;leo tiene que caer un 37% en relaci&oacute;n a 2010, y el consumo de gas un 25%. Para mitad de siglo, pr&aacute;cticamente tienen que desaparecer. Esta hoja de ruta, con la que Fern&aacute;ndez dice estar comprometido, est&aacute; muy alejada del desarrollo basado en la exportaci&oacute;n de f&oacute;siles de Vaca Muerta, la segunda mayor reserva de gas no convencional del planeta. El mundo no debe consumir m&aacute;s gas, debe consumir menos. En especial Argentina, que todav&iacute;a depende un 85% de los hidrocarburos para generar su energ&iacute;a.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Esta hoja de ruta, con la que Fernández dice estar comprometido, está muy alejada del desarrollo basado en la exportación de fósiles de Vaca Muerta, la segunda mayor reserva de gas no convencional del planeta</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;El discurso promueve el desarrollo con una base claramente extractiva&rdquo;, consider&oacute; Andr&eacute;s N&aacute;poli, director ejecutivo de la Fundaci&oacute;n Ambiente y Recursos Naturales (FARN). &ldquo;Agroindustria por un lado, f&oacute;siles por el otro, apertura de rutas de salida como la Hidrov&iacute;a por otro; es una profundizaci&oacute;n del modelo extractivo que se contradice con el apoyo a los objetivos clim&aacute;ticos&rdquo;. En otro pasaje, Fern&aacute;ndez mencion&oacute; que &ldquo;el prop&oacute;sito &uacute;ltimo de los subsidios (energ&eacute;ticos) es que s&oacute;lo amparen a quienes los necesitan&rdquo;. N&aacute;poli encuentra otra contradicci&oacute;n: &ldquo;considerando la continuidad del Plan Gas para las grandes petroleras, el sinceramiento de las tarifas de luz y gas es una transferencia neta de recursos de la poblaci&oacute;n a las empresas productoras&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es que, m&aacute;s all&aacute; del discurso, <a href="https://farn.org.ar/wp-content/uploads/2021/02/DOC_PRESU_2021_links.pdf?utm_source=perfit&amp;utm_medium=email&amp;utm_campaign=Copia%20de%20RNA%20Febrero%202021%20(General)" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">FARN analiz&oacute; el Presupuesto 2021</a> y revel&oacute; que, por cada peso que se invierte en medidas que protegen el ambiente, $15 se destinan a medidas que lo degradan. Las renovables y la eficiencia energ&eacute;tica reciben $1 por cada $184 que reciben los f&oacute;siles, y el presupuesto del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible es un 10% de lo que recibir&aacute;n las petroleras como subsidios a la producci&oacute;n de gas. N&uacute;meros que sostienen un discurso con fuerte car&aacute;cter extractivo.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de la cuesti&oacute;n de los hidrocarburos, el Proyecto Nacional de Desarrollo que present&oacute; Fern&aacute;ndez se apoya tambi&eacute;n en la inversi&oacute;n para &ldquo;aumentar la producci&oacute;n y las exportaciones del sector agroindustrial&rdquo;. A pesar de la cuarentena, <a href="https://www.greenpeace.org/argentina/story/uncategorized/la-pandemia-no-freno-las-topadoras-y-en-2020-aumento-la-deforestacion-en-el-norte/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">inform&oacute; Greenpeace</a>,<strong> la deforestaci&oacute;n interanual en el norte del pa&iacute;s creci&oacute; en el 2020, incluso sin contar las m&aacute;s de 1.300.000 hect&aacute;reas incendiadas en todo el pa&iacute;s</strong>. De acuerdo al IPCC, un 4,3% de la deforestaci&oacute;n mundial ocurre en Argentina. En toneladas de recursos extra&iacute;dos <em>per c&aacute;pita</em>, el pa&iacute;s se encuentra entre los treinta peores del mundo, m&aacute;s de un 40% por encima del promedio global. Los bosques son los pulmones que devuelven parte del ox&iacute;geno que los f&oacute;siles se llevan. El Presupuesto 2021 vuelve a desfinanciar la ley de bosques, otorg&aacute;ndole un 5% de lo establecido. Un &aacute;rea que requiere una intervenci&oacute;n decidida del Estado para terminar con la deforestaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sin una sola menci&oacute;n a las energ&iacute;as renovables, el &uacute;nico pasaje vinculado a la agenda global en materia de transici&oacute;n ecol&oacute;gica fue el vinculado al litio</strong>. Como eje del desarrollo futuro, el presidente mencion&oacute; que enviar&aacute; un proyecto de ley de electromovilidad, buscando promover toda la cadena productiva, desde la extracci&oacute;n de litio en el norte del pa&iacute;s hasta la fabricaci&oacute;n de bater&iacute;as y colectivos el&eacute;ctricos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La deforestación interanual en el norte del país creció en el 2020, incluso sin contar las más de 1.300.000 hectáreas incendiadas en todo el país</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El gobierno sabe que este recurso es estrat&eacute;gico. Entre Jujuy, Salta y Catamarca, el pa&iacute;s concentra el 10% de las reservas mundiales. Junto a Chile y Bolivia conforma el <em>tri&aacute;ngulo del litio</em>, que acapara el 64% de estas reservas fundamentales para alimentar las bater&iacute;as que har&aacute;n posible una transici&oacute;n r&aacute;pida en el sector del transporte. La movilidad contaminante es la <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/fosiles-matan-pensamos_129_7236843.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">principal responsable por las m&aacute;s de 20 mil muertes anuales que sufre Argentina por contaminaci&oacute;n f&oacute;sil</a>, y una de cada cinco muertes prematuras en el planeta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El tema es para qui&eacute;n ser&aacute; ese litio&rdquo;, se pregunta N&aacute;poli. &ldquo;El desaf&iacute;o es superar la creaci&oacute;n de grandes zonas de sacrificio a un retorno muy bajo, para que el sector m&aacute;s privilegiado del norte global pase a moverse con autos el&eacute;ctricos&rdquo;, dice. Preocupa repetir el modelo extractivo intercambiando un recurso por otro, sin incorporar los costos sociales y ambientales de su extracci&oacute;n. La industrializaci&oacute;n del litio de los salares norte&ntilde;os tambi&eacute;n puede encontrar un l&iacute;mite en el proyecto de Ley de Humedales si estos ecosistemas terminan consider&aacute;ndose en en proyecto que aguarda su tratamiento en el transcurso del a&ntilde;o legislativo.
    </p><p class="article-text">
        Minutos despu&eacute;s del cierre del discurso presidencial, el ministro Mat&iacute;as Kulfas declar&oacute; en una entrevista con <em>Radio con Vos</em> la intenci&oacute;n de que &ldquo;Argentina fabrique colectivos el&eacute;ctricos para que tengamos ciudades con menos contaminaci&oacute;n y con menos ruido&rdquo;. Esto supondr&iacute;a avanzar en la cadena de industrializaci&oacute;n y focalizar su desarrollo en el sector del transporte p&uacute;blico: en principio, una buena noticia.<strong> Sencillamente reemplazar los autos a combusti&oacute;n interna por autos el&eacute;ctricos no ser&aacute; suficiente. Importar buses el&eacute;ctricos, tampoco. Pero esto tendr&aacute; poco sentido si la generaci&oacute;n el&eacute;ctrica sigue siendo un 65% f&oacute;sil, como hasta el d&iacute;a de hoy. El abordaje debe ser hol&iacute;stico y abordar la inclusi&oacute;n social, dentro de los l&iacute;mites ambientales.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es importante que Argentina planifique una pol&iacute;tica nacional con respecto a este recurso estrat&eacute;gico para el siglo XXI, con participaci&oacute;n de todos los sectores y sin repetir las f&oacute;rmulas coloniales del pasado. Incorporar la variable de la industrializaci&oacute;n parece alejado, pero es indispensable para que Argentina encuentre una senda industrial verde, en l&iacute;nea con los l&iacute;mites planetarios, mientras potencia una transici&oacute;n justa y redistributiva en el plano econ&oacute;mico y laboral. Algo que, considerando los dem&aacute;s aspectos mencionados, ser&iacute;a una grata sorpresa.
    </p><p class="article-text">
        Desde una perspectiva ecol&oacute;gica, el discurso de Alberto Fern&aacute;ndez fue muy preocupante. Una mirada acorde con los principios del Acuerdo de Par&iacute;s, o incluso de la enc&iacute;clica <em>Laudato S&iacute;</em> del Papa Francisco, que dice suscribir, es contraria al modelo de desarrollo que plante&oacute; el presidente. Una deuda ileg&iacute;tima no puede justificar el desarrollismo extractivista en la b&uacute;squeda del c&aacute;liz del d&oacute;lar. Si &ldquo;el desarrollo del futuro ser&aacute; verde&rdquo;, anim&eacute;monos. Para seguir proponiendo m&aacute;s de lo mismo, ya es demasiado tarde.
    </p><p class="article-text">
        <em>MF</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Esta nota fue modificada el martes 2 de marzo a las 10:35. Por un error en la edici&oacute;n al cargar el texto se omitieron los tres p&aacute;rrafos finales. </em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mauro Fernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/contradicciones-ambientales-discurso-fernandez_129_7265159.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Mar 2021 10:22:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las contradicciones ambientales del discurso de Fernández]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alberto Fernández,Medio ambiente]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los fósiles matan (y más de lo que pensamos)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/fosiles-matan-pensamos_129_7236843.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d1eb3dd4-b409-4d37-a6c7-cad965d34443_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los fósiles matan (y más de lo que pensamos)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un reciente estudio de Harvard en colaboración con tres universidades británicas demostró que los combustibles fósiles producen una de cada cinco muertes prematuras a nivel global. Si bien en Argentina la incidencia se reduce a un siete por ciento del total, el estudio reveló más de 20 mil muertes por exposición a la contaminación del aire que produce la quema de carbón, petróleo y gas. La transición energética debe comenzar ya.</p></div><p class="article-text">
        Que los combustibles f&oacute;siles nos est&aacute;n matando no deber&iacute;a ser noticia. El siglo XXI ser&aacute; el &uacute;ltimo en el que veremos al carb&oacute;n, al petr&oacute;leo y al gas generando energ&iacute;a, luego de tres siglos de hegemon&iacute;a desde la revoluci&oacute;n industrial. Esto no ocurrir&aacute; por su escasez, sino por sus efectos devastadores. La crisis clim&aacute;tica y ecol&oacute;gica que atravesamos se explica en m&aacute;s de un 73% por los f&oacute;siles. Pero un nuevo estudio demostr&oacute; que los impactos directos sobre la vida humana son peores de lo que hab&iacute;amos imaginado.
    </p><p class="article-text">
        Un reciente estudio de Harvard, en colaboraci&oacute;n con las universidades de Birmingham, Leicester y la UCL de Londres, revel&oacute; que la contaminaci&oacute;n del aire proveniente de los f&oacute;siles producen una de cada cinco muertes prematuras en el planeta. Para tomar dimensi&oacute;n, mientras que la pandemia del Covid-19 lleva dos millones y medio de muertes en algo m&aacute;s de un a&ntilde;o, s&oacute;lo en 2018 la contaminaci&oacute;n por f&oacute;siles produjo m&aacute;s de ocho millones de fallecimientos prematuros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El estudio, publicado en la revista cient&iacute;fica Environmental Research, utiliz&oacute; un novedoso sistema de monitoreo en 3D llamado GEOS-Chem, que permiti&oacute; identificar con precisi&oacute;n el material particulado inferior a 2.5 micras (PM2.5) proveniente de la combusti&oacute;n de f&oacute;siles en sectores como la energ&iacute;a, el transporte, la industria o la aviaci&oacute;n, entre otras. El &uacute;ltimo gran estudio conocido al respecto, ubicaba la cifra de muertes prematuras en alrededor de la mitad (4,2 millones), e inclu&iacute;a la contaminaci&oacute;n proveniente de la agroindustria.<strong> La mayor precisi&oacute;n de esta nueva investigaci&oacute;n permite dimensionar la verdadera escala del impacto de estos combustibles en la vida humana y la urgencia que supone la transici&oacute;n a fuentes de energ&iacute;a renovables y limpias, como la solar o la e&oacute;lica.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El estudio demostr&oacute; que, en 2012, se registraron 10,2 millones de muertes por esta causa, reduci&eacute;ndose hasta&nbsp;8,7 millones en 2018 por las limitaciones de contaminaci&oacute;n del aire implementadas por China. Si bien el 62% de las muertes ocurrieron en el mencionado gigante asi&aacute;tico e India, donde abundan las usinas t&eacute;rmicas a base de carb&oacute;n y la densidad poblacional es muy alta, Am&eacute;rica del Sur sufri&oacute; 187 mil muertes prematuras por la exposici&oacute;n a PM2.5 proveniente de los f&oacute;siles. En Argentina se produjeron 20.285 muertes atribuibles a la exposici&oacute;n a la contaminaci&oacute;n proveniente de los f&oacute;siles en 2012, el tercer mayor n&uacute;mero de la regi&oacute;n luego de Brasil y Venezuela, con una incidencia del 6,6% sobre el total de las muertes prematuras registradas ese a&ntilde;o.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> En Argentina se produjeron 20.285 muertes atribuibles a la exposición a la contaminación proveniente de los fósiles en 2012, el tercer mayor número de la región luego de Brasil y Venezuela</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En nuestro pa&iacute;s, las emisiones clim&aacute;ticas del sector energ&eacute;tico representan el 53% del total, del cual alrededor de un tercio corresponde a la combusti&oacute;n en centrales t&eacute;rmicas, un cuarto al transporte terrestre y un quinto a la industria manufacturera y de la construcci&oacute;n. Sin embargo, la informaci&oacute;n sobre contaminaci&oacute;n directa en humanos es todav&iacute;a muy limitada. El actual viceministro de Ambiente, Sergio Federovisky, escribi&oacute; en 2019 que en el pa&iacute;s &ldquo;cerca de 15 mil muertes por a&ntilde;o tienen como causa la poluci&oacute;n atmosf&eacute;rica&rdquo; y que, seg&uacute;n la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS), &ldquo;85 chicos mueren anualmente producto de enfermedades relacionadas con la contaminaci&oacute;n del aire&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Buenos Aires, la Ciudad comenz&oacute; la medici&oacute;n de la contaminaci&oacute;n del aire en 2009, con tres estaciones de monitoreo en La Boca, cerca del polo petroqu&iacute;mico a la vera del Riachuelo, en C&oacute;rdoba y Rodr&iacute;guez Pe&ntilde;a, una locaci&oacute;n con gran tr&aacute;nsito vehicular, y en Parque Centenario, en el centro geogr&aacute;fico de la ciudad y uno de sus reducidos espacios verdes. Al d&iacute;a de hoy, seg&uacute;n informaci&oacute;n oficial, s&oacute;lo funcionan dos (La Boca est&aacute; fuera de servicio) y las estaciones no monitorean PM2.5, el componente central del estudio de Harvard y el m&aacute;s agresivo y peligroso para la salud. Si bien la Agencia de Protecci&oacute;n Ambiental (APrA) se hab&iacute;a comprometido a incorporarlos en su plan de acci&oacute;n 2015-2020, esto contin&uacute;a pendiente por falta de financiamiento o de voluntad pol&iacute;tica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ante este vac&iacute;o en la informaci&oacute;n oficial, en 2018 la organizaci&oacute;n ambientalista Greenpeace realiz&oacute; una medici&oacute;n independiente en 20 puntos de la ciudad, en los cuales detect&oacute; niveles superiores de PM2.5 a los recomendados por la OMS para exposici&oacute;n cr&oacute;nica en un 85% de los casos monitoreados. En el 45% se detectaron niveles de dos a seis veces por encima de los recomendados, con un m&aacute;ximo de casi veinte veces m&aacute;s. La falta de monitoreo oficial pone en riesgo a los vecinos de la ciudad de Buenos Aires y demuestra la ausencia de pol&iacute;ticas concretas para mejorar esta situaci&oacute;n. Asimismo, la normativa de calidad de aire se debe alinear con las recomendaciones de la OMS y promover mediciones confiables para poder abordar el problema con la informaci&oacute;n necesaria.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los ejes fundamentales para mejorar esta situaci&oacute;n en la Ciudad es planificar el fin de la movilidad a nafta o gasoil. En 2015, Mauricio Macri, todav&iacute;a a cargo del Gobierno de la Ciudad, firm&oacute; una declaraci&oacute;n del C40 &mdash;una red de grandes ciudades que busca hacer frente a la crisis clim&aacute;tica&mdash; comprometi&eacute;ndose a reducir la contaminaci&oacute;n proveniente del transporte y mejorar la calidad del aire a partir de la introducci&oacute;n de colectivos el&eacute;ctricos. &iquest;Cu&aacute;ntos buses el&eacute;ctricos tiene la ciudad desde entonces? Dos. Qu&eacute; miseria, dir&iacute;a Brandoni. Promover m&aacute;s y mejor transporte p&uacute;blico el&eacute;ctrico, es posible y beneficioso tanto para el ambiente como para los pulmones de los porte&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Si bien a nivel nacional la situaci&oacute;n es todav&iacute;a m&aacute;s compleja, lo cierto es que en este contexto de extrema crisis clim&aacute;tica y a la luz de las crecientes e incuestionables certezas sobre los impactos que tienen los f&oacute;siles sobre la vida de las personas, el gobierno debe redise&ntilde;ar su plan de recuperaci&oacute;n pospandemia. La mirada extractivista-desarrollista desacoplada de la evidencia cient&iacute;fica en cuanto al contexto clim&aacute;tico y energ&eacute;tico global, s&oacute;lo retrasan el surgimiento de una nueva era en la que, por nuestros particulares recursos, podr&iacute;amos hacer punta. Pero adem&aacute;s, omiten sin pesta&ntilde;ear las m&aacute;s de veinte mil muertes directas que se producen por la exposici&oacute;n a estas fuentes obsoletas de energ&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Seguir subsidiando masivamente a los combustibles f&oacute;siles con el Plan Gas IV, las transferencias directas o incluso con un cuarto de lo recaudado por el Aporte de las Grandes Fortunas, es un desprop&oacute;sito para los intereses vitales de los ciudadanos. Que los f&oacute;siles matan no deber&iacute;a ser una noticia, dije m&aacute;s arriba. Pero me permito insistir, porque parece que algunos representantes del pueblo todav&iacute;a no se enteraron.
    </p><p class="article-text">
        <em>MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mauro Fernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/fosiles-matan-pensamos_129_7236843.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 Feb 2021 05:52:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los fósiles matan (y más de lo que pensamos)]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crisis climática]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Resistencia antiminera en Chubut: lecciones para una nueva política ecosocial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/resistencia-antiminera-chubut-lecciones-nueva-politica-ecosocial_1_7198081.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9017c29b-b4d2-4377-af43-d4c7a3c60d41_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Resistencia antiminera en Chubut: lecciones para una nueva política ecosocial"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con el fracaso de la sesión convocada por el gobernador Mariano Arcioni para avalar la megaminería, el pueblo chubutense se anotó una enorme victoria. Así consolida la creciente demanda de nuevos paradigmas que promuevan la equidad respetando los límites ambientales.</p></div><p class="article-text">
        El pueblo de Chubut logr&oacute; otro enorme triunfo contra la megaminer&iacute;a. Esta vez gan&oacute; lo m&aacute;s preciado cuando los intereses contrarios son tantos, y tan poderosos: gan&oacute; tiempo. El gobernador Arcioni hab&iacute;a convocado este &uacute;ltimo viernes a una sesi&oacute;n <em>express </em>para tratar el proyecto que permitir&iacute;a la entrada de esta actividad a la provincia. Sin embargo, el rechazo transversal a esta nueva embestida en la provincia logr&oacute; <a href="https://www.eldiarioar.com/economia/marcha-gobierno-chubut-suspendio-sesion-tratar-autorizacion-mineria_1_7195038.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">impedir su avance en comisi&oacute;n e hizo caer la convocatoria del gobernador</a>. Horas despu&eacute;s, la jueza Alicia Arbilla hizo lugar a una medida cautelar presentada por la asamblea <em>No a la mina Esquel</em> y suspendi&oacute; la sesi&oacute;n hasta resolver el planteo de fondo. Hasta tanto no se eval&uacute;e su constitucionalidad, el proyecto no podr&aacute; tratarse en la legislatura.
    </p><p class="article-text">
        El principal lobby detr&aacute;s de esta embestida lo realiza la gigante canadiense Pan American Silver (PAS). La transnacional busca avanzar con Navidad,<strong> un proyecto de extracci&oacute;n de plata, plomo y cobre a cielo abierto que tendr&iacute;a unos 18 a&ntilde;os de vida &uacute;til. </strong>Desde que adquiri&oacute; el proyecto en 2010, PAS lidera los esfuerzos de juntar voluntades para derogar la ley antiminera que lograron los vecinos de Esquel en 2003, movilizados contra la tambi&eacute;n canadiense Meridian Gold. S&oacute;lo en 2019, de acuerdo a una <a href="https://miningwatch.ca/es/blog/2020/12/2/movilizaciones-masivas-sacuden-la-patagonia-argentina-frente-la-presi-n-del-lobby" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">denuncia de la organizaci&oacute;n MiningWatch</a>, Pan American Silver habr&iacute;a gastado seis millones de d&oacute;lares en &ldquo;actividades comunitarias&rdquo; y &ldquo;cuidado y mantenimiento&rdquo;, sin ofrecer mayores detalles, dice el informe. Sin embargo, los reportes de transparencia que la empresa presenta en Canad&aacute; no dan cuenta de los mencionados gastos. Un dato, por lo menos, llamativo.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En ese contexto, cobran mayor relevancia <a href="https://www.eldiarioar.com/economia/coimas-mineria-chubut_1_6510249.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las denuncias de supuestas coimas</a> como la c&aacute;mara oculta al diputado del PRO, Sebasti&aacute;n L&oacute;pez, en la que se lo puede ver pidiendo &ldquo;cien lucas&rdquo; para &ldquo;abrirle puertas&rdquo; al sector minero, o el audio de WhatsApp de la diputada del oficialismo provincial, Leila Lloyd Jones, <a href="https://www.lanacion.com.ar/politica/escandalo-chubut-diputada-denuncio-sus-pares-recibieron-nid2541036" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en el que denuncia que sus pares recibieron &ldquo;10 millones de pesos&rdquo; para votar el proyecto</a>. Tampoco sorprende el giro que dio el actual gobernador luego de <a href="https://www.youtube.com/watch?v=EFq_5jieJ5Y" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su campa&ntilde;a de 2017</a> en la que promet&iacute;a frenar a &ldquo;la megaminer&iacute;a que quieren imponer desde Buenos Aires&rdquo;. La estafa electoral que cometi&oacute; Arcioni al convertirse en promotor de este proyecto es escandalosa. La megaminer&iacute;a no s&oacute;lo contamina el ambiente, tambi&eacute;n contamina la democracia.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de la mencionada turbiedad pol&iacute;tica, la forma en la que se present&oacute; el proyecto no respet&oacute; la consulta previa, libre e informada de los pueblos originarios de la zona, de car&aacute;cter obligatorio por el art&iacute;culo seis del convenio 169 de la OIT. Distintas comunidades Mapuche-Tehuelche de la meseta centro-norte, donde se ubica el Proyecto Navidad, <a href="https://noalamina.org/argentina/chubut/item/44599-comunidades-de-la-meseta-pidieron-a-legislatura-que-desista-de-tratar-la-zonificacion" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pidieron que no se trate este proyecto</a> por verse vulnerados sus derechos como comunidades ind&iacute;genas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por si eso fuera poco, el gobierno chubutense <a href="https://www.infonews.com/chubut/salvaje-represion-contra-manifestantes-antimineria-n340755" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">persigui&oacute; y reprimi&oacute; a manifestantes antimineros</a>, mientras que la autodenominada &ldquo;Red de Acad&eacute;micos por la Miner&iacute;a Sustentable&rdquo; <a href="https://explicitoonline.com/el-lobby-minero-de-chubut-falseo-un-informe-del-conicet-sobre-la-calidad-de-vida-y-el-desarrollo-minero/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">falsific&oacute; un informe del CONICET</a> asegurando que las regiones con miner&iacute;a a gran escala tiene mejor calidad de vida. No s&oacute;lo cosech&oacute; el <a href="https://igehcs.conicet.gov.ar/repudio-por-la-falsificacion-del-informe-realizado-por-trabajadores-del-igehcs-conicet-uncpba/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en&eacute;rgico repudio</a> del sector acad&eacute;mico, sino que d&iacute;as despu&eacute;s, el Centro Nacional Patag&oacute;nico dependiente del CONICET <a href="https://cenpat.conicet.gov.ar/zonificacion-minera-en-chubut-una-mirada-interdisciplinaria/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">difundi&oacute; un lapidario informe</a> sobre los impactos que podr&iacute;a tener el avance de la megaminer&iacute;a por lo que solicita el retiro del proyecto de la legislatura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Contra la estafa electoral, las denuncias de corrupci&oacute;n y la violencia institucional, la victoria del pueblo es important&iacute;sima, pero todav&iacute;a no es definitiva. El a&ntilde;o electoral juega en contra de Arcioni y de su referente nacional, Sergio Massa. Por eso el tiempo es un bien preciado. El impacto de avalar la avanzada extractiva a partir de traiciones pol&iacute;ticas, denuncias de coimas flagrantes, vulneraci&oacute;n de derechos y en contra del pueblo movilizado podr&iacute;a ser enorme. La dirigencia del Frente de Todos a nivel nacional lo sabe y debe actuar en consecuencia, especialmente en un a&ntilde;o electoral.
    </p><p class="article-text">
        Convocadas por las asambleas locales, el jueves 4 hubo marchas en todo el pa&iacute;s bajo el lema #ChubutAGUAzo y #NoEsNo. Esta masiva movilizaci&oacute;n &mdash;como las de Mendoza de fines de 2019&mdash; son el m&aacute;s claro indicio de una pujante sensibilidad ecosocial que crece y se consolida en Argentina. El mito del desarrollo infinito basado en el modelo extractivista se demostr&oacute; injusto e insostenible. El pueblo lo sabe y le pone un l&iacute;mite claro. Cualquier frente pol&iacute;tico que se considere popular deber&aacute; incorporar esta variable a su agenda y promover la equidad respetando los l&iacute;mites ambientales. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mauro Fernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/resistencia-antiminera-chubut-lecciones-nueva-politica-ecosocial_1_7198081.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Feb 2021 01:51:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Resistencia antiminera en Chubut: lecciones para una nueva política ecosocial]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Chubut,Minería,Mariano Arcioni]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La lucha por el Iberá, un plan social, cultural y ambiental para una nueva economía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/lucha-ibera-plan-social-cultural-ambiental-nueva-economia_130_7185476.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/569ba6fa-c057-4ca2-b3d9-80c82e8fd938_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La lucha por el Iberá, un plan social, cultural y ambiental para una nueva economía"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hoy es el Día Mundial de los Humedales, ecosistemas de preservación prioritaria para mitigar la crisis climática. Qué se puede hacer para regenerarlos y salvarlos de las amenazas del fuego y el avance urbanístico.</p></div><p class="article-text">
        Cuando el <em>Camb&aacute; </em>fue a buscar el rev&oacute;lver a la Hilux, mir&eacute; a mi alrededor con miedo. No hab&iacute;a nada: eran ellos, nosotros y el horizonte inundado del Iber&aacute;. Una tensi&oacute;n el&eacute;ctrica recorri&oacute; mis cu&aacute;driceps, pas&oacute; por mis gemelos y termin&oacute; en mis pies fr&iacute;os por el agua que se colaba entre el pastizal. Mir&eacute; a Emilio que segu&iacute;a firme y me tranquilic&eacute;. &Eacute;l ni registraba a <em>Camb&aacute;</em>; segu&iacute;a habl&aacute;ndole al patr&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El patr&oacute;n era el presidente de Haciendas San Eugenio, la empresa que hab&iacute;a construido el terrapl&eacute;n de 24 kil&oacute;metros que inundaba los ranchos de la comunidad guaran&iacute; Yahaver&eacute; y que ahora incumpl&iacute;a una sentencia que hab&iacute;a ordenado su demolici&oacute;n. Emilio era el ecologista que, junto con la comunidad, se hab&iacute;a puesto al hombro la coalici&oacute;n Salvemos al Iber&aacute; y que estaba en la mira de las patotas de algunos productores correntinos.
    </p><p class="article-text">
        <em>Camb&aacute;</em> volvi&oacute; con el rev&oacute;lver en la mano derecha, sin apuntar a ninguna parte. Enajenado, insult&oacute; a un muchacho de veintipocos que registraba todo con una c&aacute;mara digital para el medio independiente <strong>Momarand&uacute;.</strong> En esa &eacute;poca &mdash;y en esa geograf&iacute;a&mdash; la transmisi&oacute;n en vivo no era opci&oacute;n. Era el lejano este y pod&iacute;a pasar cualquier cosa. El patr&oacute;n tranquiliz&oacute; a su guardaespaldas y <em>Camb&aacute; </em>enfund&oacute; el arma, aunque dej&oacute; la mano sobre la empu&ntilde;adura, amenazante. Los siete u ocho que est&aacute;bamos ah&iacute; nos miramos m&aacute;s aliviados. Reci&eacute;n ah&iacute; repar&eacute; en el carpincho que mascaba tranquilo al costado de la Hilux, como si no estuviera pasando nada. Emilio volvi&oacute; a la carga.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estas tierras son p&uacute;blicas y usted sabe muy bien que las usurp&oacute; ilegalmente. inundando y encerrando a la comunidad como si fueran animales.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La tierra es m&iacute;a, nene&rdquo;, contest&oacute; el patr&oacute;n. &ldquo;Y vos, con todos estos pendejos la atacaron cobardemente. Hoy zaf&aacute;s, pero esto no va a quedar as&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        La noche anterior nos hab&iacute;amos despertado de madrugada. El plan era cruzar la laguna desde el rancho de Rosendo (<em>N. de R.: el nombre es ficticio</em>) hasta el primer alambrado. Una vez ah&iacute;, <strong>&iacute;bamos a cortar parte del alambrado con unas tenazas enormes y a tirar unos postes con motosierra. Era una actividad simb&oacute;lica y localizada en las tierras fiscales que &ldquo;el patr&oacute;n&rdquo; hab&iacute;a usurpado. </strong>Con Emilio cre&iacute;amos en el valor de las acciones directas no violentas como m&eacute;todo para promover discusiones sobre la vulneraci&oacute;n de derechos colectivos. &Eacute;l se hab&iacute;a mudado a Corrientes hac&iacute;a unos a&ntilde;os y ya estaba convirti&eacute;ndose en un referente de la lucha por los humedales. La comunidad estaba desesperada, pero firme. <strong>No s&oacute;lo los inundaban, sino que los hab&iacute;an cercado y les hab&iacute;an cortado todos los caminos de acceso terrestre.</strong> S&oacute;lo pod&iacute;an acceder a su tierra desde Concepci&oacute;n, navegando en una balsita entre la vegetaci&oacute;n y los yacar&eacute;s y chapoteando a caballo en el trecho restante.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Ciervo de los pantanos en el Iberá                            </span>
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        Desde la construcci&oacute;n del terrapl&eacute;n de Haciendas San Eugenio, las catorce familias de la comunidad sufr&iacute;an inundaciones in&eacute;ditas. El agua del humedal no pasaba hacia los terrenos que explotaba &ldquo;el patr&oacute;n&rdquo;, acumul&aacute;ndose del lado que habitaban las familias. Esos ecosistemas son esponjas absorbentes. L&oacute;gicamente, cuando se interrumpe el flujo de agua hacia un &aacute;rea, la otra rebalsa. Las marcas del agua sobre las paredes de la casa de Rosendo llegaban casi hasta la cintura. Las inundaciones hab&iacute;an destruido muebles y algunos electrodom&eacute;sticos. En la inmensidad del Iber&aacute;, los ranchos ten&iacute;an unos paneles solares chiquitos que abastec&iacute;an una l&aacute;mpara y permit&iacute;an la carga de un celular, pero para la heladera ten&iacute;an un generador di&eacute;sel y para cocinar, garrafas.
    </p><p class="article-text">
        Salimos de lo de Rosendo a las tres de la ma&ntilde;ana. A poco de andar el agua nos lleg&oacute; hasta las rodillas. El fr&iacute;o se sent&iacute;a en los huesos. Nuestro grupo anduvo unos veinte minutos a la luz de la linterna. Otros dos salieron a caballo hacia una zona m&aacute;s cercana al terrapl&eacute;n. Alguien encendi&oacute; una motosierra. Cayeron tres postes en un minuto. El ruido de la motosierra retumb&oacute; fuerte en la noche cerrada.
    </p><h3 class="article-text">&nbsp;Una lucha larga y compleja</h3><p class="article-text">
        La escena ocurri&oacute; el 22 de junio de 2010. Nueve a&ntilde;os despu&eacute;s, el Superior Tribunal de Justicia de Corrientes oficializ&oacute; la entrega de escrituras por parte de Haciendas San Eugenio a los integrantes de la comunidad Yahaver&eacute;. Un reconocimiento a la lucha ind&iacute;gena-ecologista y, tambi&eacute;n, una evidencia del dolo extractivo y apropiador de los intereses que explotan los humedales para su propio beneficio. El terrapl&eacute;n, a pesar de la sentencia firme, nunca se termin&oacute; de demoler.
    </p><p class="article-text">
        La lucha por el Iber&aacute; fue larga y compleja. En 2018, la donaci&oacute;n al Estado Nacional de m&aacute;s de 150.000 hect&aacute;reas por parte de la fundaci&oacute;n de Kristine Tompkins (viuda del magnate que cre&oacute; la marca The North Face) termin&oacute; por dar el paso definitivo para la creaci&oacute;n del Parque Nacional Iber&aacute;. Este particular modelo de <strong>filantrop&iacute;a</strong> -discutido, merecedor de un cap&iacute;tulo aparte- llev&oacute; al cuestionamiento por parte de varias organizaciones ecologistas locales, incluido el propio Emilio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado estaba Emiliano Ezcurra, un militante por la biodiversidad de larga trayectoria, fundador de la organizaci&oacute;n Banco de Bosques y, en el momento de la creaci&oacute;n del parque, vicepresidente de la Administraci&oacute;n de Parques Nacionales. Ezcurra cree que &ldquo;Iber&aacute; es un ejemplo de lo bien que puede funcionar un humedal con un plan con anclaje social, cultural y ambiental como pilares de una nueva econom&iacute;a&rdquo;.Lo dice por tel&eacute;fono desde Entre R&iacute;os, ya fuera de la gesti&oacute;n p&uacute;blica y otra vez con los pies en el agua.
    </p><p class="article-text">
        Ezcurra cree que Iber&aacute; es un &ldquo;caso de &eacute;xito palpable&rdquo;,<strong> </strong>a tal punto que cosech&oacute; el reciente reconocimiento del actor y ecologista Leonardo Di Caprio por la reintroducci&oacute;n del yaguaret&eacute; luego de setenta a&ntilde;os de extinci&oacute;n. La reintroducci&oacute;n del yaguaret&eacute; fue un proyecto que llev&oacute; adelante durante diez a&ntilde;os la organizaci&oacute;n Rewilding, en conjunto con Parques Nacionales, las comunidades locales y el gobierno correntino. Sof&iacute;a Heinonen, directora ejecutiva de Rewilding, destac&oacute; en un comunicado que &ldquo;la ONU declar&oacute; al per&iacute;odo 2021-2030 como la D&eacute;cada de la Restauraci&oacute;n, y Argentina no podr&iacute;a haber comenzado de mejor manera&rdquo;. Pero no todo es color de rosa para los humedales en el pa&iacute;s, ni el conservacionismo regenerativo es el &uacute;nico camino que se abre paso.
    </p><h3 class="article-text">Una herramienta para mitigar la crisis clim&aacute;tica</h3><p class="article-text">
        <strong>Mientras que en el mundo los humedales ocupan del cinco al siete por ciento de la superficie terrestre, en Argentina ese n&uacute;mero asciende al 21%.</strong> El 2 de febrero es el D&iacute;a Mundial de los Humedales, fecha que busca rescatar la importancia de&nbsp; estas &aacute;reas inundadas en forma permanente o transitoria y que act&uacute;an como esponja ofreciendo una enorme variedad de servicios ambientales como la prevenci&oacute;n de inundaciones, la estabilizaci&oacute;n de las costas o la depuraci&oacute;n de agua. Esta caracter&iacute;stica los hace hogar de una enorme diversidad biol&oacute;gica que, a nivel global, alberga al 40% de las especies. Los humedales sanos son una gran herramienta para mitigar y adaptarnos a la crisis clim&aacute;tica que atravesamos.
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                Yaguareté en el Iberá.                            </span>
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        El a&ntilde;o pasado, los habitantes de Rosario y Buenos Aires respiramos el humo denso de los incendios en el Delta del Paran&aacute;. S&oacute;lo en ese humedal se quem&oacute; una superficie equivalente a quince ciudades de Buenos Aires. <strong>El 95% de estos incendios tienen un origen intencional, en gran medida por actividades como la ganader&iacute;a que buscan &ldquo;limpiar el terreno&rdquo; para la producci&oacute;n.</strong>&nbsp; Si bien a peque&ntilde;a escala esto puede ser una pr&aacute;ctica aceptable, el avance de la frontera agropecuaria intensiva debe encontrar un l&iacute;mite.
    </p><p class="article-text">
        Pero ese no es el &uacute;nico problema en el Delta del Paran&aacute;. Tambi&eacute;n se ve amenazado por la construcci&oacute;n incesante de barrios privados que rellenan el humedal, ignorando y alterando su valor ecosist&eacute;mico. Esto produce un efecto similar al del terrapl&eacute;n de Haciendas San Eugenio en Yahaver&eacute;, a una escala mucho mayor. Los muros de concreto y el lujo de las lagunas artificiales se baten a duelo, una vez m&aacute;s, contra los bienes comunes y la naturaleza viva. Los humedales son el gran coliseo en el que combaten la propiedad p&uacute;blica y la privada, la preeminencia de la naturaleza con la acumulaci&oacute;n de capital a partir de un modelo extractivo e insostenible. Como consider&oacute; el diputado Leonardo Grosso (Frente de Todos), presidente de la comisi&oacute;n de Recursos Naturales y Conservaci&oacute;n del Ambiente Humano de la C&aacute;mara Baja: &ldquo;la protecci&oacute;n de los humedales debe ser una pol&iacute;tica p&uacute;blica ante el avance voraz del poder econ&oacute;mico&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">&nbsp;Un proyecto que espera ser ley</h3><p class="article-text">
        Si bien el fuego volvi&oacute; a poner sobre la mesa la necesidad de discutir y sancionar una ley de humedales, los <em>lobbies</em> que se oponen son muchos y muy poderosos: <strong>la agroindustria, la especulaci&oacute;n inmobiliaria y la miner&iacute;a</strong>. M&aacute;s all&aacute; de lo restrictiva que pueda ser la ley en su letra final, lo m&iacute;nimo que hace indispensable su sanci&oacute;n es el ordenamiento territorial. S&oacute;lo esto hace urgente su sanci&oacute;n. Aunque las discusiones m&aacute;s fuertes se centran en la moratoria de nuevas actividades o la ampliaci&oacute;n de existentes hasta la finalizaci&oacute;n del inventario y, fundamentalmente, en la definici&oacute;n de humedal -como ocurri&oacute; con la ley de glaciares en la que el lobby minero quer&iacute;a reducirla a su m&iacute;nima expresi&oacute;n-.
    </p><p class="article-text">
        En noviembre de 2020, la comisi&oacute;n que preside Grosso dio dictamen a un proyecto unificado entre distintos textos presentados por casi todos los bloques. Desde el despacho del diputado destacaron &ldquo;la generaci&oacute;n de consensos necesarios para lograr el dictamen&rdquo; y la &ldquo;urgencia de que la pol&iacute;tica tenga la conciencia suficiente para que el proyecto contin&uacute;e avanzando y la ley de humedales sea realidad&rdquo;. Aunque desde Greenpeace cuestionaron la exclusi&oacute;n de tipificaci&oacute;n de delito penal para quienes destruyan estos ecosistemas, la Red Nacional de Humedales celebr&oacute; el avance y exigi&oacute; su tratamiento urgente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La ley de humedales es un desaf&iacute;o urgente en la legislaci&oacute;n ambiental de la Argentina.</strong> Un golpe a la impunidad de los que se creen due&ntilde;os de estos ecosistemas. Una reivindicaci&oacute;n para las comunidades que las habitan y trabajan con respeto al ambiente. En definitiva, una herramienta clave para hacer frente a la crisis existencial que enfrentamos por el cambio clim&aacute;tico.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mauro Fernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/lucha-ibera-plan-social-cultural-ambiental-nueva-economia_130_7185476.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Feb 2021 10:43:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La lucha por el Iberá, un plan social, cultural y ambiental para una nueva economía]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Humedales,Crisis climática]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Emperador malo, emperador bueno: el planeta necesita de otra cosa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/emperador-malo-emperador-bueno-planeta-necesita-cosa_129_7060530.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/532e4e92-b72c-4318-a5d0-178e96cff055_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Emperador malo, emperador bueno: el planeta necesita de otra cosa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La transición entre Donald Trump y Joe Biden en Estados Unidos es un hecho ineludible para la salud planetaria. La escala de la crisis climática y la histórica responsabilidad estadounidense exige más que lo esperable. Terminar con en el vínculo colonial de la potencia con el sur global es imprescindible.</p></div><p class="article-text">
        La asunci&oacute;n de Joe Biden como presidente de los Estados Unidos es clave porque desplaza a un matoncito negacionista de la Casa Blanca, pero tambi&eacute;n porque asume como prioridad de gobierno la lucha contra esta crisis de la que el pa&iacute;s norteamericano es el principal responsable hist&oacute;rico. En su primer d&iacute;a, Biden firm&oacute; el decreto para regresar al Acuerdo de Par&iacute;s y cancel&oacute; el pol&eacute;mico oleoducto binacional Keystone XL, resistido por ambientalistas y pueblos originarios de la regi&oacute;n. Dos se&ntilde;ales de lo que el mundo espera: liderazgo internacional y acci&oacute;n dom&eacute;stica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La vuelta al Acuerdo de Par&iacute;s, que se har&aacute; efectiva en un mes, ser&aacute; un espaldarazo a un multilateralismo desgastado. Con todas sus falencias, es el mejor abordaje para esta crisis de escala planetaria. Dado el vac&iacute;o ambiental que dej&oacute; la Casa Blanca en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, China tom&oacute; un rol relevante asoci&aacute;ndose con la Uni&oacute;n Europea y posicion&aacute;ndose a la vanguardia en la arena clim&aacute;tica internacional. Biden tendr&aacute; el desaf&iacute;o de dar la batalla geopol&iacute;tica por este liderazgo, en una posible retroalimentaci&oacute;n positiva.
    </p><p class="article-text">
        La diplomacia jugar&aacute; sus partidos en el G7 de junio, el G20 de octubre y la cumbre clim&aacute;tica (COP26) de noviembre. La batalla m&aacute;s dura, sin embargo, estar&aacute; en la eficacia de las transiciones energ&eacute;ticas nacionales y en el destino y la escala del financiamiento internacional. Esto impactar&aacute; directamente en el mercado f&oacute;sil global, cerrando gradual, pero r&aacute;pidamente, la canilla del petr&oacute;leo, el gas y el carb&oacute;n. Esto plantea la pregunta sobre lo que har&aacute; el nuevo mandatario con las inversiones que van desde el sector estatal hasta el privado. En Argentina, las inversiones directas estadounidenses representaron un 23% de la inversi&oacute;n extranjera directa en 2020, con especial foco en el sector petrolero. &iquest;Se har&aacute; el distra&iacute;do, Biden? &iquest;Podr&iacute;a el nuevo gobierno exigirle a las empresas radicadas en territorio estadounidense que alineen sus inversiones globales con los objetivos del <strong>Acuerdo de Par&iacute;s</strong>?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Incluso si lo hiciera, &iquest;alcanzar&iacute;a con eso? &iquest;Es suficiente que Estados Unidos haga lo que el mundo espera frente a esta crisis que el propio Biden reconoce como una amenaza existencial?
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Comprender la crisis climática exige desandar el camino de las desigualdades. Desde la conquista, la relación de los países del norte global con los del sur fue violenta y abusiva. El estado actual es producto de esos vínculos que normalizamos. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Intentar comprender la crisis clim&aacute;tica exige desandar el camino de las desigualdades. De la conquista a la revoluci&oacute;n industrial, la relaci&oacute;n de los pa&iacute;ses del norte global con los del sur fue violenta, desproporcionada y abusiva. El estado del mundo actual es producto de esos v&iacute;nculos que normalizamos. Proviene, entre otras violencias, de los cien millones de kilos de plata extirpados del suelo latinoamericano entre el siglo XVI y el XIX, que equivaldr&iacute;an hoy al doble del total de la econom&iacute;a global y que engrosaron el capital del norte para financiar la revoluci&oacute;n industrial. Revoluci&oacute;n que, adem&aacute;s de esta crisis, trajo un modelo productivo y distributivo que nos asign&oacute; el rol de exportadores de materias primas: el oro que extrae Barrick Gold dinamitando la Cordillera de los Andes, la soja transg&eacute;nica que arrasa con los bosques nativos, o el fracking que enferma y hace temblar a Neuqu&eacute;n. Con ese modelo, el 44% de los argentinos no cubren sus necesidades b&aacute;sicas. Si no cambiamos el paradigma, esta d&eacute;cada podremos ver un avance feroz sobre el litio en la puna juje&ntilde;a que buscar&aacute; abastecer el recambio tecnol&oacute;gico de los autos a nafta con los que Biden prometi&oacute; terminar en 2035. Escucharemos que es por el desarrollo, pero seguiremos reproduciendo la f&oacute;rmula de las crisis. El modelo lo impusieron ellos, pero lo reproducen nuestras &eacute;lites.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si no cambiamos el paradigma, veremos un avance feroz sobre el litio en Jujuy para abastecer el recambio de los autos a nafta que Biden. Escucharemos que es por el desarrollo, pero seguiremos reproduciendo la fórmula de las crisis.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        As&iacute;, los pa&iacute;ses del norte, con Estados Unidos a la cabeza, acumularon riqueza y prosperidad producto de la extracci&oacute;n y exportaci&oacute;n subvaluada y violenta de los recursos naturales de los pa&iacute;ses del sur. Esta deuda ecol&oacute;gica, busca reconocer el impacto de la externalizaci&oacute;n del da&ntilde;o ambiental que produjo el desarrollo del norte.
    </p><p class="article-text">
        Ese concepto es fundamental para contextualizar nuestro modelo de desarrollo, e incluso sus condicionantes financieros como el que supone la deuda contra&iacute;da en 2018 con el Fondo Monetario Internacional. Una deuda que se toma luego de una sequ&iacute;a in&eacute;dita (que evita el intercambio de recursos por divisas, por cuestiones clim&aacute;ticas) y cuyas obligaciones exigen un aumento exponencial del extractivismo para poder pagarla, exacerbando el modelo que produjo lo primero. Un c&iacute;rculo vicioso, producto de un sistema dise&ntilde;ado para sostener el extractivismo y el sometimiento.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La deuda con el FMI se toma luego de una sequía inédita y cuyas obligaciones exigen un aumento exponencial del extractivismo para poder pagarla, exacerbando el modelo que produjo lo primero. Un círculo vicioso</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En ese sentido, <strong>no ser&iacute;a descabellado que la Argentina le plantee al FMI una condonaci&oacute;n de la deuda por criterios ecol&oacute;gicos. De hecho, en abril de 2020, el FMI perdon&oacute; deuda equivalente a US$ 215 millones a 25 de las naciones m&aacute;s pobres y el G20 estableci&oacute; una moratoria de pagos a 77 pa&iacute;ses por alrededor de US$ 12.000 millones.</strong> Un planteo que, en el contexto actual, es todav&iacute;a m&aacute;s necesario para garantizar derechos sociales mientras se promueve la transici&oacute;n hacia energ&iacute;as limpias y suelos sanos que es imprescindible para recuperar la salud planetaria.
    </p><p class="article-text">
        La esperanza clim&aacute;tica que Biden representa no nos puede hacer perder la perspectiva del poder dominante y de la l&oacute;gica neoliberal que promueve la naci&oacute;n que preside, principalmente, porque esa es la ra&iacute;z del problema. El cambio de paradigma que es necesario requiere de saltos cualitativos que trascienden la escala productiva o tecnol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        Estados Unidos tiene que decrecer, tiene que descolonizar, tiene que condonar y tiene que reparar. Sin esos cambios profundos &mdash;complejos, y muy poco probables&mdash; en cuanto a la concepci&oacute;n del crecimiento ilimitado y el sostenimiento de sus v&iacute;nculos abusivos con el resto del planeta, Biden no podr&aacute; levantar la copa de la transformaci&oacute;n ecosocial que el planeta demanda. Cambiar a un emperador malo por un emperador bueno puede ser un alivio, pero no es ninguna soluci&oacute;n.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mauro Fernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/emperador-malo-emperador-bueno-planeta-necesita-cosa_129_7060530.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 Jan 2021 01:36:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Emperador malo, emperador bueno: el planeta necesita de otra cosa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crisis climática,Acuerdo de París,Joe Biden,Donald Trump]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El siglo en estado de excepción]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/siglo-excepcion_129_6737490.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/91aff871-4546-4416-bc61-d5754685e411_16-9-aspect-ratio_default_1009451.jpg" width="734" height="413" alt="El siglo en estado de excepción"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La pandemia inauguró definitivamente un siglo XXI que estará signado por un continuo “estado de excepción”. Las crisis sanitaria, económica y climática que atraviesa el capitalismo actual, exigen reformular el modelo de desarrollo y gobernanza global; uno que también deberá edificarse por fuera de los paradigmas de resistencia normativizados.</p></div><p class="article-text">
        Termin&oacute; &ldquo;el peor a&ntilde;o de la historia&rdquo;, como <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/peor-ano-historia-no-querras-volver-time_1_6490534.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">titul&oacute; la revista Time</a> su &uacute;ltima portada de 2020. El a&ntilde;o que corri&oacute; el tel&oacute;n de lo que se impon&iacute;a como normal y desnud&oacute; la magnitud de las crisis que atravesamos. Pero el calendario gregoriano no promete p&oacute;cimas m&aacute;gicas y el COVID-19, los eventos clim&aacute;ticos extremos y la desigualdad siguen golpeando. &iquest;Y si el 2020 fue s&oacute;lo un tr&aacute;iler condensado de la larga distop&iacute;a que ser&aacute; el siglo XXI?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La pregunta no nace de una ortodoxia del pesimismo. Las advertencias est&aacute;n al alcance de la mano desde hace tiempo. Ya en 1972, el informe <a href="https://clubofrome.org/publication/the-limits-to-growth/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Los l&iacute;mites del crecimiento</em></a>, dirigido por la biof&iacute;sica del MIT, Donella Meadows, anunciaba que, a falta de cambios de alcance civilizatorio, estar&iacute;amos abocados a inaugurar una &eacute;poca forjada por la irrupci&oacute;n de crisis globales interrelacionadas y confluyentes hacia una crisis ecosocial global.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El año que corrió el telón de lo que se imponía como normal y desnudó la magnitud de las crisis. El calendario gregoriano no promete pócimas mágicas ¿Y si el 2020 fue sólo un tráiler condensado de la larga distopía que será el siglo XXI? </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En la &uacute;ltima d&eacute;cada, <a href="https://public.wmo.int/en/media/news/2020-closes-decade-of-exceptional-heat" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la de mayores temperaturas desde que existen registros</a>, el Panel Intergubernamental de Cambio Clim&aacute;tico (IPCC) present&oacute; una serie de informes que destacaron que los fen&oacute;menos extremos como las olas de calor, la falta de agua dulce o las sequ&iacute;as que afectar&aacute;n la producci&oacute;n de alimentos ser&iacute;an cada vez m&aacute;s devastadores y frecuentes por el cambio clim&aacute;tico. En octubre de 2020, el Panel Intergubernamental sobre Biodiversidad y Servicios Ecosist&eacute;micos (IPBES) <a href="https://ipbes.net/pandemics-marquee" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">advirti&oacute;</a> que, por la p&eacute;rdida de biodiversidad, las futuras pandemias emerger&aacute;n con mayor frecuencia, se propagar&aacute;n m&aacute;s r&aacute;pidamente, tendr&aacute;n mayor impacto en la econom&iacute;a global y podr&aacute;n causar m&aacute;s v&iacute;ctimas que la del COVID-19. <a href="https://cnnespanol.cnn.com/2020/06/02/la-sexta-extincion-masiva-esta-ocurriendo-mas-rapido-de-lo-esperado-los-cientificos-dicen-que-es-nuestra-culpa/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Un estudio</a> liderado por Gerardo Ceballos, de la Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico, demostr&oacute; que atravesamos la sexta extinci&oacute;n masiva y, esta vez, no s&oacute;lo es irreversible, sino que es la primera causada por la actividad humana. Como dijo Greta Thunberg: la casa est&aacute; en llamas. Y la alarma est&aacute; sonando desde hace rato, aunque algunos prefieran el silencio de sus privilegios blindados.
    </p><p class="article-text">
        Sobran evidencias sobre la excepcionalidad clim&aacute;tica y ecol&oacute;gica que atravesaremos en el siglo XXI. Consecuencias que afectar&aacute;n especialmente a los mismos de siempre, incrementando las desigualdades, como demostr&oacute; la pandemia entre los que viv&iacute;an en contexto de hacinamiento, sin acceso al agua, o realizaban tareas de cuidado no remunerado. Porque los pobres, las mujeres o los viejos son lo que el poder normaliz&oacute; como <em>costo sacrificable </em>desde la revoluci&oacute;n industrial y la hegemon&iacute;a capitalista posterior a la ca&iacute;da del muro de Berl&iacute;n. Lo normal es que sigan perdiendo.
    </p><p class="article-text">
        Aunque escuchamos mucho sobre la <em>nueva normalidad</em>, la lucha contra estas crisis parece crecer desde las disidencias. Del &ldquo;que otros sean lo normal&rdquo; de Susy Shock a la contrahegemon&iacute;a de Gramsci, la magnitud de las crisis obliga a que las resistencias rompan las soluciones convencionales y se reconcilien con la potencia revolucionaria de aquello que est&aacute; fuera del cuadro. Tomar la fuerza de lo natural y nuestro car&aacute;cter excepcional para tejer redes diversas y resilientes, en lugar de monolitos de concreto homog&eacute;neo. Hablo de identidades, pero hablo tambi&eacute;n de tendidos el&eacute;ctricos y de nodos de distribuci&oacute;n de alimentos. Digo lo <em>queer</em> y tambi&eacute;n la rotaci&oacute;n de cultivos. Pienso el patriarcado, porque pienso el extractivismo. La dominaci&oacute;n normativa, nos ense&ntilde;a el feminismo interseccional, se combate reconociendo y empoderando lo excepcional.
    </p><p class="article-text">
        La economista italiana Mariana Mazzucato sostiene que <a href="https://nuso.org/articulo/el-capitalismo-en-su-triple-crisis/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el capitalismo atraviesa una triple crisis</a>: una sanitaria, una econ&oacute;mica y una clim&aacute;tica. &ldquo;La buena noticia&rdquo;, escribi&oacute; Mazzucato, &ldquo;es que podemos usar el estado de emergencia actual para comenzar a crear una econom&iacute;a m&aacute;s inclusiva y sostenible&rdquo;. As&iacute;, por el COVID-19, el mundo discuti&oacute; (aunque <em>por &uacute;nica vez</em>), impuestos a las grandes fortunas, ingresos ciudadanos universales o millonarios planes de recuperaci&oacute;n verde. En el contexto de esta triple crisis, medidas que parec&iacute;an exc&eacute;ntricas deben convertirse en permanentes. Necesitamos repensar nuestros modelos de desarrollo desde una perspectiva que supere el extractivismo voraz y priorice el <em>buen vivir.</em> Esta era exige que actualicemos nuestros paradigmas con un nuevo enfoque que potencie y visibilice las disidencias identitarias, energ&eacute;ticas, alimentarias y pol&iacute;ticas, construyendo desde abajo un nuevo <a href="http://revistaanfibia.com/ensayo/green-new-deal/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pacto Ecosocial y Econ&oacute;mico</a>, como proponen Maristella Svampa y Enrique Viale para la Argentina. Si no nos convertimos en excepci&oacute;n reparadora, sufriremos las consecuencias excepcionales de la normalidad.
    </p><p class="article-text">
        <em>MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mauro Fernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/siglo-excepcion_129_6737490.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 Jan 2021 01:33:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El siglo en estado de excepción]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crisis climática]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nuevas metas climáticas: entre la ambición y la insuficiencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/nuevas-metas-climaticas-ambicion-insuficiencia_129_6516623.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9ace6fb1-7961-498b-9ed9-3905cea24c26_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nuevas metas climáticas: entre la ambición y la insuficiencia"></p><p class="article-text">
        El presidente Alberto Fern&aacute;ndez anunci&oacute; el &uacute;ltimo s&aacute;bado que Argentina aumentar&iacute;a un 26% la ambici&oacute;n de su meta clim&aacute;tica para 2030, reafirm&oacute; la decisi&oacute;n de alcanzar la carbono-neutralidad en 2050 y pidi&oacute; apoyo internacional para continuar incrementando la ambici&oacute;n de las metas. &iquest;Qu&eacute; significa este anuncio y por qu&eacute; deber&iacute;a importarnos?
    </p><p class="article-text">
        El Acuerdo de Par&iacute;s estableci&oacute; un l&iacute;mite de 2 grados (con 1,5&deg;C como meta ideal) de aumento de la temperatura global en relaci&oacute;n a la era preindustrial. Esto ocurre por las emisiones de gases que provienen, principalmente, de los combustibles f&oacute;siles en el sector energ&eacute;tico (70% de las emisiones globales y 53% de las argentinas), y el cambio de uso de suelo del sector agr&iacute;cola-ganadero (18% de las emisiones globales y 37% de las nacionales).&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si bien el aporte total de Argentina es marginal, las emisiones per cápita están un 15% por encima del promedio del G20. La matriz energética local depende en un 85% de los fósiles y la deforestación sigue haciendo estragos.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El IPCC, principal grupo de expertos sobre el tema, reconoci&oacute; las grav&iacute;simas consecuencias que tendr&iacute;a exceder 1,5&deg;C: en Argentina, principalmente en la producci&oacute;n de alimentos, la desertificaci&oacute;n, m&aacute;s severas olas de calor y p&eacute;rdida de agua dulce por derretimiento de glaciares. Adem&aacute;s, el IPCC puntualiza que, para cumplir la meta de 1,5&deg;C, las emisiones globales deber&iacute;an caer un 45% para 2030 (en relaci&oacute;n a las de 2010) y a cero para mitad de siglo. Seg&uacute;n el <em>Emissions Gap Report </em>del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, a pesar del parate por la pandemia, a&uacute;n vamos hacia m&aacute;s de 3&deg;C.
    </p><p class="article-text">
        En 2016, Argentina present&oacute; su contribuci&oacute;n con una meta de 483 MtCO2e (millones de toneladas de di&oacute;xido de carbono) para 2030. Tomando en cuenta que en 2010 el pa&iacute;s emiti&oacute; 386 MtCO2e, esa &ldquo;reducci&oacute;n&rdquo; representaba en realidad un incremento del 25%, seg&uacute;n la l&iacute;nea de base del IPCC.
    </p><p class="article-text">
        El anuncio de Fern&aacute;ndez supone un avance importante. La nueva contribuci&oacute;n lleva esa meta a 359 MtCO2e, un 7% por debajo de las emisiones de 2010 y un 26% m&aacute;s ambiciosa que la de la gesti&oacute;n anterior. El borrador de la medida difundido por la Secretar&iacute;a de Cambio Clim&aacute;tico menciona que para 2025 no se exceder&iacute;an las 372 MtCO2e, un n&uacute;mero equivalente al que emiti&oacute; el pa&iacute;s en 2016 (&uacute;ltimo dato disponible). De ser as&iacute;, Argentina no incrementar&iacute;a sus emisiones en esta d&eacute;cada: un objetivo muy ambicioso, pero a&uacute;n lejos de una trayectoria consistente con 1,5&deg;C o incluso 2&deg;C.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, el expresidente Macri anunci&oacute; en 2019 el objetivo de alcanzar la carbono-neutralidad para 2050, algo reafirmado el s&aacute;bado pasado por Fern&aacute;ndez. El a&ntilde;o pr&oacute;ximo, la Secretar&iacute;a de Cambio Clim&aacute;tico liderar&aacute; el proceso para detallar el camino hacia ese objetivo que se presentar&aacute; en la COP26 de Glasgow. Si bien <strong>la neutralidad es compleja </strong>&mdash;permite emitir mientras se compense por otro lado; por ejemplo, reforestando bosques que absorben gases&mdash;, el trabajo del a&ntilde;o pr&oacute;ximo permitir&aacute; robustecer el anuncio con pol&iacute;ticas claras que garanticen una transici&oacute;n justa, inclusiva y ambiciosa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>M&aacute;s all&aacute; de los anuncios, &iquest;por casa c&oacute;mo andamos? </strong>Si bien el aporte total de Argentina es marginal, las emisiones <em>per c&aacute;pita</em> est&aacute;n un 15% por encima del promedio del G20. La matriz energ&eacute;tica local depende en un 85% de los f&oacute;siles y la deforestaci&oacute;n sigue haciendo estragos. El presidente declar&oacute; que la recuperaci&oacute;n pospandemia se basar&aacute; en la explotaci&oacute;n de f&oacute;siles de Vaca Muerta, una de las mayores bombas de di&oacute;xido de carbono del planeta. En 2020 se establecieron el <em>barril criollo</em> y el Plan Gas IV (subsidios dolarizados al petr&oacute;leo y al gas, respectivamente). Incluso, el 25% de lo recaudado por el necesario Aporte <strong>Extraordinario de las Grandes Fortunas se destinar&aacute; para financiar el </strong><em><strong>fracking</strong></em><strong>.</strong> La correlaci&oacute;n energ&eacute;tica y clim&aacute;tica no cierra por ning&uacute;n lado.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los subsidios energéticos deben redirigirse de los fósiles a las renovables o al consumo para garantizar el acceso a la energía como un derecho,</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Argentina mejor&oacute; su compromiso, pero sigue lejos de alinearse con 1,5&deg;C. Para hacerlo, el objetivo a 2030 deber&iacute;a estar entre 192 y 233 MtCO2e, seg&uacute;n <a href="https://www.fio.unicen.edu.ar/images/pdf/2019/Informe_GREENPEACE_-_CTAE-FIO-UNICEN.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un estudio de UNICEN para Greenpeace</a>. La transici&oacute;n es un proceso que debe comenzar ya. Los subsidios energ&eacute;ticos deben redirigirse de los f&oacute;siles a las renovables o al consumo para garantizar el acceso a la energ&iacute;a como un derecho, promover una transici&oacute;n justa en trabajos vinculados a los f&oacute;siles y detener la deforestaci&oacute;n, una medida que tiene el 74% de apoyo de los argentinos seg&uacute;n <a href="https://secureservercdn.net/72.167.242.48/xh9.81f.myftpupload.com/wp-content/uploads/2020/12/ENCUESTA-A1-1.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una encuesta de Poliarqu&iacute;a para la organizaci&oacute;n Periodistas por el Planeta</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Plantear modelos de desarrollo coherentes con 1,5&deg;C es complejo, pero tiene m&uacute;ltiples beneficios que no son s&oacute;lo ambientales, sino tambi&eacute;n sociales y econ&oacute;micos. La pol&iacute;tica clim&aacute;tica argentina dio un paso hacia adelante, aunque no suficiente. Las decisiones locales deben acompa&ntilde;ar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mauro Fernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/nuevas-metas-climaticas-ambicion-insuficiencia_129_6516623.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 19 Dec 2020 04:23:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nuevas metas climáticas: entre la ambición y la insuficiencia]]></media:title>
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