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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Opinión]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Opinión]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Por qué defendemos la universidad pública: quien no puede imaginar el futuro, no puede disputarlo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/defendemos-universidad-publica-no-imaginar-futuro-no-disputarlo_129_13218849.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bf8e2cd2-b6e9-414f-b799-2d95918b159b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué defendemos la universidad pública: quien no puede imaginar el futuro, no puede disputarlo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Defender el financiamiento de la universidad pública no es una discusión presupuestaria sino política: lo que está en juego es quién tiene derecho a producir conocimiento, imaginar futuros posibles y disputar el sentido común.  En esa pelea, la universidad aparece como una de las pocas grietas históricas contra la desigualdad cultural y la colonialidad del saber.</p></div><p class="article-text">
        Se nos hace cuesta arriba tener que defender lo obvio, y todo el tiempo. Defender lo que ya existe y de repente hay que justificar ante quien solo habla el idioma de la rentabilidad. Defender ante la pregunta de cu&aacute;nto cuesta, como si ese fuera el &uacute;nico n&uacute;mero que importa y todo el resto fuera sentimentalismo, cooperativismo, o nostalgia mal administrada. Defender lo que te hizo pensar c&oacute;mo pens&aacute;s, lo que hizo posible que alguien sin apellido reconocido ni capital heredado pudiera, de todas formas, producir ideas que tuvieran&nbsp;peso, con s&oacute;lidos&nbsp;argumentos y con la posibilidad real de interpelar al mundo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil defender entre tanta precariedad y estr&eacute;s colectivo, y sin embargo hay que hacerlo, porque lo que est&aacute; en juego cuando se discute el financiamiento de la universidad p&uacute;blica no es un dato presupuestario: es un hecho pol&iacute;tico.&nbsp;Defendemos qui&eacute;n tiene derecho a saber, a preguntar, a que sus ideas sean tomadas como v&aacute;lidas, porque lo que organiza toda la l&oacute;gica del ajuste, es que ese derecho deber&iacute;a pertenecer a quienes pueden comprarlo, porque en el fondo lo que no soportan, como dir&iacute;a Mat&iacute;as Rioja, es que cualquiera pueda poder.
    </p><p class="article-text">
        Privado, en su origen, no significa exclusivo ni reservado para los que pueden pagarlo, significa despojado, arrancado de los dem&aacute;s: es la sustracci&oacute;n activa de algo que era colectivo. P&uacute;blico, en cambio, significa perteneciente a la gente y no a un grupo ni a quienes se lo ganaron, sino a cualquiera; y cualquiera, etimol&oacute;gicamente, es el elemento indiferenciado de un conjunto, el que llega sin apellido que lo preceda ni capital que lo habilite ni barrio que lo clasifique antes de que abra la boca.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La universidad p&uacute;blica es el lugar donde ciertos sectores acceden, por primera vez en su historia familiar, a producir conocimiento con estatuto, con el peso institucional suficiente para que lo que uno piensa deje de ser &ldquo;opini&oacute;n&rdquo; o &ldquo;creencia&rdquo; y se convierta en argumento, en hip&oacute;tesis, en categor&iacute;a anal&iacute;tica que puede interpelar a quienes tienen el poder de cambiar algo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        An&iacute;bal Quijano llam&oacute; colonialidad del saber a la clasificaci&oacute;n racial y geogr&aacute;fica de qui&eacute;n es capaz de producir teor&iacute;a, ciencia y pensamiento universal; y qui&eacute;n s&oacute;lo puede producir folklore, creencia, tradici&oacute;n local, saberes que no viajan ni abstraen, y que no alcanzan el estatuto de verdad porque vienen de los cuerpos y los territorios que el orden colonial clasific&oacute; como inferiores; y que hoy, el orden neoliberal lo re clasifica como ineficientes, poco rentables y subsidiados. Lo que esta noci&oacute;n nos permite ver (a pesar de que el debate presupuestario sistem&aacute;ticamente lo evita) es que la universidad p&uacute;blica en Argentina fue, hist&oacute;ricamente, una de las pocas instituciones donde esa jerarqu&iacute;a se pod&iacute;a fracturar, donde alguien que no ven&iacute;a del &ldquo;lado correcto&rdquo; del mapa colonial del conocimiento igual pod&iacute;a producir un argumento con suficiente peso y respaldo institucional.
    </p><p class="article-text">
        Esa fractura que la universidad p&uacute;blica hace posible no es s&oacute;lo epistemol&oacute;gica, no se agota en qui&eacute;n tiene derecho a producir conocimiento &ldquo;v&aacute;lido&rdquo;.&nbsp;Lo m&aacute;s urgente y peligroso&nbsp;es la otra posibilidad que puede abrir o cerrar&nbsp;el acceso a la universidad p&uacute;blica, porque determina qui&eacute;n tendr&aacute; (o no) derecho a imaginar el futuro, a disputarlo, a proponer que las cosas podr&iacute;an ser de otra manera, y a hacerlo realidad.
    </p><p class="article-text">
        Arjun Appadurai tiene un nombre para esto: capacidad de aspirar, que no es un rasgo psicol&oacute;gico individual sino un bien cultural que se aprende, que se ejercita, que se acumula o se atrofia seg&uacute;n las condiciones materiales y simb&oacute;licas en que uno vive, y lo que esa noci&oacute;n permite ver es una asimetr&iacute;a que va mucho m&aacute;s all&aacute; de qui&eacute;n tiene dinero: los sectores con m&aacute;s recursos acumulan tambi&eacute;n la posibilidad de proyectarse en el tiempo, de imaginar escenarios que excedan la urgencia inmediata, y de formular preguntas sobre el futuro en lugar de solo administrar el presente.
    </p><p class="article-text">
        En cambio, quien no puede imaginar futuros alternativos tampoco puede disputarlos, ya que no tiene los marcos conceptuales para nombrar lo que falta ni para argumentar que las cosas podr&iacute;an ser de otra manera. La universidad p&uacute;blica fue, durante d&eacute;cadas, el dispositivo a trav&eacute;s del cual esa capacidad se redistribu&iacute;a hacia sectores que solo gracias a ella tuvieron acceso a las herramientas suficientes para leer el mundo de otra manera, para hacer preguntas que el mercado no hace porque sus respuestas no son rentables.
    </p><p class="article-text">
        Y si la capacidad de aspirar es un bien cultural que se distribuye de manera desigual, la pregunta que sigue es qu&eacute; pasa cuando el propio horizonte de lo posible se achica, cuando no es solo que algunos tienen menos herramientas para imaginar el futuro sino que el clima cultural dominante decreta que ciertos futuros directamente no existen, que son ingenuos, ideol&oacute;gicos, o que son un lujo que no nos podemos dar.
    </p><p class="article-text">
        Mark Fisher llam&oacute; realismo capitalista a esa condici&oacute;n en la que resulta m&aacute;s f&aacute;cil imaginar el fin del mundo que el fin del capitalismo, y lo que esa descripci&oacute;n captura no es solo un dato sobre la imaginaci&oacute;n colectiva, sino sobre el clima ideol&oacute;gico en el que se inscribe cualquier debate sobre lo p&uacute;blico, incluido este, porque cuando lo &uacute;nico imaginable es lo que el mercado puede costear, lo que se produce no es solo una decisi&oacute;n presupuestaria sino el achicamiento deliberado del horizonte de lo posible.
    </p><p class="article-text">
        Lo que el neoliberalismo hace, y lo que el debate sobre el financiamiento universitario reproduce sin nombrarlo, es naturalizar que hay preguntas que no merecen ser financiadas porque sus respuestas no tienen precio de mercado. Que el valor de ense&ntilde;ar algo se mide s&oacute;lo por lo que ese algo vale en el mercado de trabajo y no por lo que habilita en t&eacute;rminos de comprensi&oacute;n del mundo. Porque quien no puede pagar ese acceso simplemente no estaba destinado a hacerse esas preguntas.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; pasa cuando en el discurso p&uacute;blico (en el &ldquo;sentido com&uacute;n&rdquo;) se instala la idea meritocr&aacute;tica que asegura que estudiar no es un derecho, es una posibilidad para quienes pueden pagarlo, y si no, es un gasto que atenta contra el equilibrio fiscal? &iquest;Qu&eacute; queda de la pol&iacute;tica cuando el horizonte de lo posible se achica hasta coincidir s&oacute;lo con lo que el mercado puede costear y nada m&aacute;s? Nos, me pregunto si sabemos lo que estamos dejando ir cuando dejamos que esta discusi&oacute;n se quede en los n&uacute;meros, si entendemos que lo que se est&aacute; disputando ahora no es solo un presupuesto, sino qui&eacute;nes van a tener derecho a hacer esas preguntas, a sostenerlas, a convertirlas en algo que el mundo tenga que escuchar.
    </p><p class="article-text">
        Defender la universidad p&uacute;blica es, en todo momento, y en todo lugar, defender que cualquiera pueda poder.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Kupsch]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/defendemos-universidad-publica-no-imaginar-futuro-no-disputarlo_129_13218849.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 13 May 2026 15:18:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué defendemos la universidad pública: quien no puede imaginar el futuro, no puede disputarlo]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un 5 de mayo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/5-mayo_129_13209044.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dfba0485-c152-4dcf-b792-c3f7df7cbe83_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un 5 de mayo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una serie de fechas y episodios —de Napoleón en Santa Elena al Chanel Nº5, de Mauthausen a la carrera espacial— sirven como telón de fondo para una escena actual: mientras en Chile un organismo fiscal autónomo advierte que una “Ley de Bases” local dejaría déficits por décadas, Javier Milei viaja a Los Ángeles en medio de un clima político cada vez más áspero y una ofensiva oficial que promete futuro mientras profundiza el malestar del presente.
</p></div><p class="article-text">
        Hablar de <strong>Napole&oacute;n Bonaparte</strong> nos habr&iacute;a permitido mantener un di&aacute;logo formativo sobre el trato r&iacute;gido y hostil que recibi&oacute; en Santa Elena por parte de las autoridades brit&aacute;nicas. En particular, el gobernador Hudson Lowe y los guardias enviados por Gran Breta&ntilde;a. Al llegar, lo recibieron un paisaje de laderas volc&aacute;nicas envueltas en nubes y niebla persistentes, y el muelle de Jamestown. Vivi&oacute; en Longwood House, sobre un suelo h&uacute;medo que propiciaba la formaci&oacute;n de nieblas malsanas y el deterioro de las paredes por hongos. En la sala adyacente de la casa principal hab&iacute;a instalado una mesa de billar con sus accesorios, que apenas usaba; en esa misma sala se realiz&oacute; la autopsia de su cuerpo. Muri&oacute; en la isla el 5 de mayo de 1821.
    </p><p class="article-text">
        En 1921, <strong>Gabrielle Chanel (Coco)</strong> le pidi&oacute; a Ernest Beaux, un perfumista nacido en Mosc&uacute; en una familia de origen franc&eacute;s proveedora de la corte imperial, una fragancia que rompiera con las esencias florales que prevalec&iacute;an en las convenciones olfativas de la &eacute;poca: quer&iacute;a &ldquo;un perfume de mujer con olor a mujer&rdquo;. El perfumista present&oacute; a Coco diez muestras numeradas, y ella eligi&oacute; una que destacaba por su generoso uso de aldeh&iacute;dos, los cuales generaron acordes olfativos de una frescura &uacute;nica, junto con notas de rosa y jazm&iacute;n que le otorgaron una feminidad atemporal: la muestra n&uacute;mero cinco. De all&iacute; el nombre: <strong>&ldquo;Chanel No. 5&rdquo;</strong>. Si hubi&eacute;ramos prestado atenci&oacute;n a la historia, sabr&iacute;amos que Coco Chanel eligi&oacute; para lanzarlo el quinto d&iacute;a del quinto mes, porque el 5 era su n&uacute;mero de la suerte: el perfume se present&oacute; en su boutique de la Rue Cambon en Par&iacute;s, inicialmente para una clientela selecta, el 5 de mayo de 1921.
    </p><p class="article-text">
        La Und&eacute;cima Divisi&oacute;n Blindada de los EE.UU. lleg&oacute; a <strong>Mauthausen</strong> (Austria) en los d&iacute;as siguientes a la retirada de los guardias SS. El lager hab&iacute;a sido clasificado como un campo de categor&iacute;a III, donde los reclusos soportaban las condiciones m&aacute;s duras por ser considerados enemigos irrecuperables del Reich. En las fotograf&iacute;as de la liberaci&oacute;n se observan soldados estadounidenses junto a un cartel que dice: &ldquo;Los espa&ntilde;oles antifascistas saludan a las fuerzas liberadoras&rdquo;. Las instant&aacute;neas tomadas por <strong>Francesc Boix</strong>, sacadas clandestinamente del campo, constituyen uno de los testimonios gr&aacute;ficos m&aacute;s importantes sobre las condiciones inhumanas de vida. Mauthausen fue conocido como &ldquo;el campo de los espa&ntilde;oles&rdquo; por la gran cantidad de republicanos espa&ntilde;oles que fueron deportados all&iacute;, muchos de ellos capturados mientras combat&iacute;an en el ej&eacute;rcito franc&eacute;s o en la resistencia clandestina. Otro deportado espa&ntilde;ol destacado fue el escritor <strong>Jorge Sempr&uacute;n</strong>, quien vivi&oacute; la experiencia concentracionaria en Buchenwald y dej&oacute; uno de los testimonios literarios m&aacute;s profundos sobre los campos nazis. Mauthausen fue ocupada por aliados el 5 de mayo de 1945.
    </p><p class="article-text">
        El piloto sovi&eacute;tico <strong>Yuri Gagarin</strong>, realiz&oacute; en abril de 1961 una &oacute;rbita completa alrededor de la Tierra en 108 minutos. Tres semanas despu&eacute;s, <strong>Alan Shepard</strong> se convirti&oacute; en el primer estadounidense en viajar al espacio, aunque su vuelo &mdash;el Mercury-Redstone 3, conocido como Freedom 7&mdash; fuera suborbital y durara apenas 15 minutos y 22 segundos. En plena Guerra Fr&iacute;a, aquel logro fue interpretado en su pa&iacute;s como un s&iacute;mbolo nacional. Shepard, piloto naval, comandar&iacute;a m&aacute;s tarde la misi&oacute;n Apolo 14 en 1971, convirti&eacute;ndose en el quinto hombre en pisar la Luna. En aquel breve vuelo, los sentidos del gusto y el tacto apenas tuvieron ocasi&oacute;n de desplegarse en forma consciente. Si acept&aacute;ramos que menos palabras y verbos conjugados son menos capacidades de expresar las emociones y menos posibilidades de elaborar un pensamiento (Christophe Clav&eacute;), comprender&iacute;amos que Shepard descubri&oacute; que en la ingravidez el tacto se convierte en un sentido desorientado &mdash;porque el cuerpo pierde la referencia del suelo&mdash; y el gusto en uno de pertenencia, mediado por el recuerdo del sabor del caf&eacute; caliente.&nbsp;La c&aacute;psula Freedom 7 viaj&oacute; el 5 de mayo de 1961.
    </p><p class="article-text">
        En Argentina, m&uacute;ltiples trenes de olas viajan en &aacute;ngulos distintos, chocan y generan un mar cruzado de crestas y valles. La prudencia no forma parte de la estrategia oficialista, que embiste contra las desventuras judiciales armada con la moral como pol&iacute;tica de Estado: le promete a la realidad un futuro venturoso mientras la sumerge en un presente desdichado. El malhumor arrolla a desarrolladores inmobiliarios, escriban&iacute;as y res&uacute;menes de tarjetas de cr&eacute;dito, y el bochorno se guarece detr&aacute;s del patrimonio. La batalla cultural contra la cultura se pertrecha con once d&iacute;as de clausura de la sala de periodistas de la Casa Rosada. Se atribuye a <strong>Macedonio Fern&aacute;ndez</strong> haber dicho: <strong>&ldquo;el desastre fue tan completo, que hasta los sobrevivientes murieron&rdquo;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        En Chile existe un organismo p&uacute;blico, t&eacute;cnico, consultivo e independiente: el Consejo Fiscal Aut&oacute;nomo (CFA), creado para contribuir al manejo responsable de la pol&iacute;tica fiscal del Gobierno Central. El CFA advirti&oacute; que el Proyecto de Ley de Reconstrucci&oacute;n Nacional y Desarrollo Econ&oacute;mico y Social &mdash;que se presenta como una versi&oacute;n chilena inspirada en reformas pro-inversi&oacute;n y desregulaci&oacute;n similares a la Ley de Bases argentina&mdash; generar&aacute; d&eacute;ficits al menos hasta 2031, incluso considerando los efectos positivos del crecimiento econ&oacute;mico esperado. Sin ese crecimiento extra, los d&eacute;ficits se extender&iacute;an hasta 2050.
    </p><p class="article-text">
        El informe se expuso el martes 5 de mayo de 2026; ese mismo d&iacute;a, el presidente argentino parti&oacute; hacia Los &Aacute;ngeles.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rafael Bielsa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/5-mayo_129_13209044.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 10 May 2026 03:02:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un 5 de mayo]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El fin de la potencia infinita]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/potencia-infinita_129_13209004.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6d28c801-a338-4fa4-a390-003c3cc54a95_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El fin de la potencia infinita"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La menopausia y su versión masculina, la andropausia, funcionan hoy como algo más que un asunto hormonal: son la marca de entrada a la “primera vejez”, esa etapa en la que el cuerpo empieza a hablar y el mundo empieza a correrte del centro. En "El resto bien", Benjamín Vicuña encarna a un hombre privilegiado que descubre, con sorpresa y dolor, que la vida sigue… incluso sin él como protagonista.</p></div><p class="article-text">
        Conversaba el otro d&iacute;a con algunas amigas, como<a href="https://www.eldiarioar.com/opinion/quedarse_129_12567289.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> ya hemos tratado en esta columna</a>, sobre el furor de la menopausia. Est&aacute; en las series, en las pel&iacute;culas, en las novelas. No es solamente una cuesti&oacute;n subjetiva, que una escuche hablar m&aacute;s del tema porque las balas ya pican cerca. Es que los millennials (sobre todo los mayores, que casi se caen de la categor&iacute;a), la generaci&oacute;n que se hizo a s&iacute; misma en los blogs, los que encontraron sus voces escribiendo diarios &iacute;ntimos a cielo abierto, han oficialmente pasado los cuarenta. No es extra&ntilde;o, entonces, que vayan apareciendo tambi&eacute;n las versiones masculina: relatos de la andropausia, como dicen expl&iacute;citamente en <em>El resto bien</em>, la nueva serie de Flow que protagoniza <strong>Benjam&iacute;n Vicu&ntilde;a</strong>, dirigida por <strong>Daniel Burman</strong> y <strong>Daniel Hendler</strong>.
    </p><p class="article-text">
        No tengo conocimientos de medicina y todav&iacute;a ni siquiera fui a una consulta con endocrin&oacute;logo, as&iacute; que desconozco las cuestiones qu&iacute;micas, pero creo que m&aacute;s all&aacute; de los procesos biol&oacute;gicos la menopausia y la andropausia aparecen hoy como metonimia o sin&eacute;cdoque de lo que podr&iacute;amos llamar la primera vejez. Ahora que la vida dura tanto y ser viejo es &ldquo;ser viejo en serio&rdquo; hay que ponerle un nombre a esa etapa en la que tus hijos ya son grandes pero tus padres todav&iacute;a est&aacute;n vivos (los viejos en serio), una edad en la que nadie te caracterizar&iacute;a como &ldquo;joven&rdquo; (si alguien lo hiciera, tu propio cuerpo te recordar&iacute;a que es solo un piropo) pero la sensaci&oacute;n es que todav&iacute;a te queda mucho por delante, sobre todo porque es cierto. Un momento en el que falta para retirarse, para darse por hecha, pero al mismo tiempo hay que reconciliarse con el fin de la potencia infinita imaginaria de la juventud, con que hay cosas que una ya no va a hacer si no hizo; que hay tiempo, todav&iacute;a, pero no tanto como para realmente hacerlo todo de nuevo. Estos t&eacute;rminos fr&iacute;os y hormonales vienen, entonces, a hablar de todo eso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ariel, el protagonista de <em>El resto bien</em>, tiene una vida objetivamente maravillosa: &eacute;xito profesional y econ&oacute;mico, una segunda esposa divina (interpretada con frescura por <strong>Violeta Urtizberea</strong>), cinco hijos divinos (un casi adulto aficionado al stand up, una adolescente que lo descansa, un p&uacute;ber freak que toca el piano y beb&eacute;s mellizos) y un porvenir que, todo indica, seguir&aacute; siendo as&iacute; de pr&oacute;spero gracias a Cocho, un dibujito que cre&oacute; hace unos a&ntilde;os con su mejor amigo. No es, a todas luces, el cincuent&oacute;n promedio: le va mucho mejor, y ha incursionado tambi&eacute;n en la rejuvenecedora (pero enloquecedora) pr&aacute;ctica de volver a ser padre de grande. Es, adem&aacute;s, un perfil de var&oacute;n en peligro de extinci&oacute;n: en un mundo de ap&aacute;ticos y f&oacute;bicos, Ariel es uno de esos entusiastas del compromiso que subliman su apreciaci&oacute;n por el sexo opuesto no siendo mujeriegos sino cas&aacute;ndose muchas veces, siempre con la misma alegr&iacute;a y esperanza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todos estos privilegios no lo salvan, sin embargo, de la ya mentada andropausia. Est&aacute;n las se&ntilde;ales del cuerpo; los dolores, la p&eacute;rdida de tono muscular. Est&aacute; el reconocimiento, tambi&eacute;n, de la relaci&oacute;n, en los hombres, del paso del tiempo con una merma en la masculinidad; ya no se puede cargar peso para asistir a las damas, ni correr m&aacute;s r&aacute;pido que nadie. En ese sentido, entonces, que el personaje sea un tocado por la varita (un tipo de buen pasar, fachero e hist&oacute;ricamente exitoso con las mujeres) no resulta ya una desventaja sino una buena decisi&oacute;n: as&iacute; como las mujeres sabemos que son nuestras amigas m&aacute;s lindas las que m&aacute;s sufrir&aacute;n el paso del tiempo, son los tipos que supieron vivir en la c&uacute;spide de la masculinidad los que peor llevan la ca&iacute;da.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero quiz&aacute;s lo m&aacute;s interesante de la serie es el modo en que este fin de la juventud se vive, tambi&eacute;n (y quiz&aacute;s especialmente para un hombre, aunque no exclusivamente) como una salida del centro de la escena. Su mujer, sus hijos, sus achacados padres y hasta las m&uacute;ltiples mujeres que trabajan en sus casas le viven recordando a Ariel que no es importante. &Eacute;l parece genuinamente sorprendido de que a nadie le importe mucho si va a hacerse una vasectom&iacute;a o si van a darle un premio. Se habla mucho de la euforia de los veintipico, pero no lo suficiente de eso que pasa a los treinta y a los primeros cuarenta; para bien y para mal, est&aacute;s en el medio de todo. Ya no est&aacute;s, como los de veintis, en la antesala de la vida, esperando que las cosas pasen. Son a&ntilde;os que te acostumbran a cierto protagonismo; tanto las cosas buenas como las cosas malas te pasan a vos. Conseguir un trabajo nuevo, quedarse sin trabajo, tener un hijo, perder un embarazo. En alg&uacute;n momento, parece decir <em>El resto bien</em>, las cosas empiezan a pasar a tu alrededor. La vida te empuja a un costado: tus hijos pueden vivir sin vos, los amigos van tomando sus caminos, tu &eacute;xito o tu fracaso ya no sorprende a nadie. La decisi&oacute;n que tiene que tomar Ariel, incluso en las cosas m&aacute;s simples, es qu&eacute; va a hacer con esa nueva realidad. Est&aacute; la opci&oacute;n de enojarse, de seguir demandando amor y atenci&oacute;n como un chico. Y est&aacute; la otra (la que, sin spoilear demasiado, toma el personaje): aprovechar que ya nada es tan crucial, y que uno lo sabe, para correrse del centro y estar para lo que realmente importa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>TT/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tamara Tenenbaum]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/potencia-infinita_129_13209004.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 10 May 2026 03:02:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El fin de la potencia infinita]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ensayo general]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Detectan gastos mensuales de Adorni por US$20.000 y surge la pista del lavado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/detectan-gastos-corrientes-adorni-us-20-000-mes-surge-pista-lavado_129_13209079.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/efacbfbb-660b-4639-b618-3f0f7786c4b3_16-9-discover-aspect-ratio_default_1142667.jpg" width="3163" height="1779" alt="Detectan gastos mensuales de Adorni por US$20.000 y surge la pista del lavado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Expensas, cuotas, seguros y resúmenes de tarjeta computados en el expediente suman el equivalente a unas cinco veces el sueldo del jefe de Gabinete. A ello se agregan voluminosos pagos en efectivo y sin factura. El camino a $LIBRA como probable delito precedente. ¿Por qué no lo echa?  </p></div><p class="article-text">
        El expediente de <strong>Manuel Adorni</strong> acumula datos de propiedades, refacciones, pr&eacute;stamos de jubiladas y viajes que disparan la sospecha, pero hay otra cuenta reconstruida que concita la atenci&oacute;n en funcionarios judiciales de Comodoro Py: gastos mensuales consecutivos de entre US$18.000 y US$ 20.000. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ese monto, que s&oacute;lo se refiere a la parte en blanco de una familia con alta propensi&oacute;n a gastar en efectivo y sin factura, quintuplica el sueldo que Adorni comenz&oacute; a ganar en febrero de 2026, de $5,5 millones (USD 3.900) en mano, y decuplica los $2,7 millones (USD 1.900) que obten&iacute;a hasta enero. Con ese panorama, una fuente clave, al tanto de los pormenores del expediente, da cabida a la hip&oacute;tesis de un delito con pena no excarcelable (5 a 22 a&ntilde;os): <strong>lavado de activos</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Comprobantes obtenidos en allanamientos, requerimientos a bancos y oficinas p&uacute;blicas o aportados por testigos indican que la familia Adorni-Angeletti afronta mensualmente erogaciones por unos $2,5 millones de expensas (USD 1.700) entre el departamento de Caballito en el que vive, el de Parque Chacabuco que est&aacute; a la venta, otra unidad en La Plata y la casa en el barrio privado Indio Cua en Exaltaci&oacute;n de la Cruz, norte de Buenos Aires. A ello se suman montos fijos de servicios, seguros, tasas e impuestos sobre las propiedades y la camioneta Jeep Compass adquirida en 2024, la cuota del colegio de los dos hijos ($ 1,6 millones o USD 1.100), y res&uacute;menes de tarjeta de cr&eacute;dito que, en los &uacute;ltimos 24 meses, tuvieron un piso de $10 millones en septiembre de 2024 y un m&aacute;ximo de $22millones en el mismo mes de 2025. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La estrategia del abogado de Adorni, por ahora, es el silencio, como quien evita dar un paso en falso, porque no sabe qué más se va a encontrar</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El 10 de abril, el juez federal&nbsp;<strong>Ariel Lijo&nbsp;</strong>levant&oacute; el secreto bancario, financiero y fiscal de Adorni, su esposa, <strong>Bettina Angeletti</strong>, la firma AS Innovaci&oacute;n Profesional, propiedad de ambos, y +BE, de la mujer.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la fuente citada, la suma de gastos que, tomados por separado, no llamar&iacute;an la atenci&oacute;n en una familia de ingresos medios-altos, es una v&iacute;a por la que Adorni tratar&iacute;a de dar <strong>&ldquo;apariencia de legitimidad&rdquo;</strong> a ingresos que provendr&iacute;an de un delito precedente. 
    </p><p class="article-text">
        El complemento de esos res&uacute;menes pagados en el banco ser&iacute;an los viajes a Aruba, Punta del Este, Llao Llao, Gualeguaych&uacute;, Madrid y Nueva York, realizados desde 2024, por al menos US$30.000. <strong>En el rubro tur&iacute;stico, la familia del jefe de Gabinete abon&oacute; en efectivo y, cuando pudo, en negro</strong>. No se trata de un gasto mensual, pero s&iacute; habitual para el nivel de vida que Adorni y Angeletti decidieron darse. 
    </p><p class="article-text">
        El funcionario no respondi&oacute; una consulta de este medio sobre sus gastos mensuales.
    </p><p class="article-text">
        Con la mira en el notable incremento patrimonial, el fiscal<strong> Gerardo Pollicita</strong>, a cargo de la instrucci&oacute;n de la causa, maneja la hip&oacute;tesis de enriquecimiento il&iacute;cito como principal delito. 
    </p><p class="article-text">
        Desde diciembre de 2023, Adorni y Angeletti sumaron a su patrimonio una casa en Indio Cua escriturada a US$120.000, a la que le agregaron US$245.000 en refacciones; un departamento en la calle Mir&oacute;, Caballito, anotado a US$ 230.000, m&aacute;s US$ 65.000 en obras; la camioneta Jeep valuada en al menos US$28.000. Todo ello, sin vender las propiedades en Parque Chacabuco y La Plata, declaradas tras la designaci&oacute;n de Adorni como secretario de Comunicaci&oacute;n, su primer puesto en el gobierno.
    </p><p class="article-text">
        Cada una de sus adquisiciones tuvo el consiguiente gasto de escriban&iacute;a e inmobiliaria, nuevamente, sin factura cuando fue posible. Parte de los US$690.000 abonados s&oacute;lo en propiedades &mdash;un valor que de por s&iacute; genera dudas por indicios de subfacturaci&oacute;n&mdash;, fue solventada mediante singulares pr&eacute;stamos de mujeres polic&iacute;as, dos jubiladas y amigos por unos US$ 365.000, de los cuales ya habr&iacute;a devuelto US$30.000. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Javier Milei hace su tradicional gesto ante la selfie tomada por Mauricio Novelli, su contratante, antes de que ambos pusieran un pie en Casa Rosada."
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            <span class="title">
                Javier Milei hace su tradicional gesto ante la selfie tomada por Mauricio Novelli, su contratante, antes de que ambos pusieran un pie en Casa Rosada.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El papel de la defensa de Adorni, en manos del penalista <strong>Mat&iacute;as Ledesma</strong>, llama la atenci&oacute;n en fuentes que siguen el expediente. Hasta ahora, el abogado presenci&oacute; declaraciones de testigos y constat&oacute; los movimientos, pero no requiri&oacute; una sola medida ni present&oacute; ninguna aclaraci&oacute;n o posicionamiento de Adorni. <strong>La estrategia es el silencio, como quien evita dar un paso en falso, porque no sabe qu&eacute; m&aacute;s se va a encontrar, eval&uacute;an.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Adem&aacute;s de los tipos penales de lavado de dinero y enriquecimiento il&iacute;cito, que ser&iacute;an los m&aacute;s graves que se barajan hasta ahora, Adorni enfrenta la sombra de negociaciones incompatibles con la funci&oacute;n p&uacute;blica</strong>, por los contratos de su amigo y socio <strong>Marcelo Grandio </strong>con Canal 7-TV P&uacute;blica, y d&aacute;divas, si se comprueba la menor de las hip&oacute;tesis del viaje en vuelo privado a Punta del Este, entre el 12 y el 17 de febrero. A prop&oacute;sito, la excursi&oacute;n carnavalesca, &iquest;se trat&oacute; s&oacute;lo de un viaje de descanso con sus hijos, como el propio Adorni se encarg&oacute; de publicitar en los &uacute;ltimos d&iacute;as?
    </p><p class="article-text">
        La figura del lavado de activos despierta pol&eacute;mica entre penalistas y funcionarios de Comodoro Py. Es un delito cuya prueba es trabajosa y tiene pocos condenados en comparaci&oacute;n a otros tipos asociados a la corrupci&oacute;n (fraude, cohecho, evasi&oacute;n), en la medida en que se requiere establecer con claridad cu&aacute;l fue el delito precedente que condujo al lavado. &nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La excursión a Punta del Este en carnaval, ¿se trató sólo de un viaje de descanso con sus hijos, como el propio Adorni se encargó de publicitar en los últimos días?</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Uno de los casos m&aacute;s emblem&aacute;ticos es la condena a <strong>L&aacute;zaro B&aacute;ez</strong>, en 2021. El excontratista allegado a la familia Kirchner fue sentenciado a 12 a&ntilde;os de prisi&oacute;n por lavado de activos provenientes de la evasi&oacute;n fiscal y el fraude con la obra p&uacute;blica en la provincia de Santa Cruz, entre 2010 y 2013. 
    </p><p class="article-text">
        Por ahora, el criterio tanto de Pollicita como de Lijo es avanzar en la recolecci&oacute;n de pruebas, sin descartar ninguna hip&oacute;tesis. Llegado el caso, el fiscal podr&aacute; proponer indagatorias y describir los hechos investigados, y el juez determinar&aacute; procesamientos y el tipo penal en juego. &nbsp;
    </p><h2 class="article-text">El precedente $LIBRA</h2><p class="article-text">
        Hay, sin embargo, indicios del delito precedente. El v&iacute;nculo de Adorni con los hermanos Novelli y otros<em> cryptobros</em> que acercaron la estafa $LIBRA al despacho presidencial es n&iacute;tido. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando el actual jefe de Gabinete era panelista en programas de La Naci&oacute;n + y Radio Rivadavia, tambi&eacute;n recibi&oacute; ingresos por dar una <strong>&ldquo;</strong><em><strong>master class</strong></em><strong> exclusiva a los alumnos gold del mejor instituto de inversiones de toda Latinoam&eacute;rica&rdquo;</strong>. La &ldquo;master class&rdquo; fue dictada el 2 de mayo de 2022. Adem&aacute;s de Adorni, otros promotores de los negocios de esa firma fueron Milei y <strong>Jos&eacute; Luis Espert.</strong> 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2052958307921408171?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        N&amp;W (<strong>Mauricio Novelli</strong> y <strong>Jerem&iacute;as Walsh</strong>) son hacedores de la presunta estafa que gener&oacute; beneficios de decenas de millones de d&oacute;lares para unos pocos avisados de un tuit presidencial, en febrero de 2025. Algunas visitas que Novelli y sus socios (<strong>Manuel Terrones Godoy</strong>, <strong>Hayden Davis</strong>, <strong>P&iacute;a Novelli</strong>) hicieron a despachos de Milei en Casa Rosada y Olivos fueron con Adorni presente. En definitiva, reuniones de camarader&iacute;a nacida antes de que cualquiera de ellos pusiera un pie en Casa Rosada. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Cerr&eacute; un</strong><em><strong> deal </strong></em><strong>tremendo. Quiero festejar&rdquo;</strong>, celebr&oacute; Novelli al salir de la oficina presidencial, el 30 de enero de 2025. Desde la misma Casa de Gobierno, el empresario transfiri&oacute; US$500.000 d&oacute;lares a un destinatario por ahora desconocido. Por la tarde, se precipit&oacute; a comprarse relojes Rolex, y busc&oacute; que fueran sin factura. 
    </p><p class="article-text">
        En el celular de Novelli <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/hallan-copias-borradores-supuesto-acuerdo-milei-impulsor-libra_1_13034412.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">qued&oacute; registrado un modelo de contrato </a>por el que se le pagar&iacute;a al menos US$5 millones al Presidente si &eacute;ste promocionaba $LIBRA y declaraba a sus mentores como asesores en <em>blockchain</em>, hitos que, en efecto, ocurrieron. <strong>Tambi&eacute;n fueron grabadas &oacute;rdenes de pago para &ldquo;Javi-Kari&rdquo; y &ldquo;los 4.000 que hay que darle a Karina&rdquo;, cuando el Soez y su hermana ya reinaban en Casa Rosada</strong>. Davis &mdash;otro jefe de la presunta banda&mdash; se vanaglori&oacute; de manejar al mandatario a control remoto porque le enviaba d&oacute;lares a su hermana.
    </p><p class="article-text">
        El rastro de Adorni en los negocios montados por Novelli y los presuntos pagos relacionados con el &ldquo;<em>deal</em> tremendo&rdquo; debe ser probado. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Manuel Adorni, junto a Luis Caputo, Alejandra Monteoliva y el secretario de Energiá, Daniel González, antes de una conferencia de prensa, el 8 de mayo de 2026"
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                Manuel Adorni, junto a Luis Caputo, Alejandra Monteoliva y el secretario de Energiá, Daniel González, antes de una conferencia de prensa, el 8 de mayo de 2026                            </span>
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        La diputada <strong>Marcela Pagano</strong>, exintegrante del entorno de Milei y hoy opositora, denunci&oacute; que Adorni recibi&oacute; US$3 millones depositados en billeteras virtuales, provenientes de $LIBRA y el cobro de reuniones y gestiones. No es un dato que conste a Pollicita ni a Lijo, aunque el fiscal recibi&oacute; informes de que el funcionario <a href="https://www.clarin.com/politica/problemas-manuel-adorni-movio-fondos-criptomonedas-informo-declaracion-jurada_0_Hxms257X06.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">realiz&oacute; movimientos de entrada y salidas con criptomonedas</a>, inform&oacute; ayer el diario <em>Clar&iacute;n</em>. Por su parte, mediante un comunicado, la firma de inversiones cripto Lemon Cash confirm&oacute; que el jefe de Gabinete tiene una cuenta a su nombre, pero desminti&oacute; el monto mencionado por Pagano.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n de Comodoro Py tambi&eacute;n sigue la pista vinculada a los negocios de Angeletti como <em>coach </em>ontol&oacute;gica y su empresa +BE, en particular, con el Grupo Foggia. Esta firma, que perteneci&oacute; a <strong>Mara Gorini, </strong>una asesora plenipotenciaria de <strong>Karina Milei</strong>, puja con La Naci&oacute;n y F&eacute;nix Entertainment por quedarse con la concesi&oacute;n del predio de Tecn&oacute;polis. 
    </p><p class="article-text">
        Una tercera pista que no descartan en Comodoro Py es el cobro de entrevistas y gestiones, un rubro en el que Milei podr&iacute;a dar una verdadera &ldquo;<em>master class</em>&rdquo;. Una cuarta ser&iacute;an las versiones sobre sobresueldos, algo que en la ex&oacute;tica conferencia de prensa del viernes, ni Adorni ni los ministros <strong>Luis Caputo</strong> y <strong>Alejandra Monteoliva</strong> se animaron a desmentir.
    </p><p class="article-text">
        La frutilla del postre, reveladora cabal de la vara &eacute;tica de los Hermanos Milei, ser&iacute;a que el gobierno que propag&oacute; a los cuatro vientos que congel&oacute; los sueldos de los altos funcionarios durante dos a&ntilde;os, en realidad funcionaba aceitado por fajos de billetes en negro, mientras hac&iacute;a padecer lo indecible a profesores universitarios, m&eacute;dicos del Garrahan, jubilados y empleados p&uacute;blicos en general.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Por qu&eacute; no lo echa?</h2><p class="article-text">
        Adorni, vocero del Ejecutivo ultra, permanece imposibilitado de esbozar un argumento sobre su repentina riqueza o de cambiar el eje de la agenda gubernamental mediante alg&uacute;n anuncio. Se esfuerza, el gobierno monta escenas, pero no lo logra. Las encuestas, un&aacute;nimes, se&ntilde;alan un descenso sensible en la aprobaci&oacute;n del gobierno y de Milei, aunque el mandatario sigue siendo un firme candidato a la reelecci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Patricia Bullrich</strong> se activa como si oliera sangre mientras las internas del oficialismo se dirimen en las pantallas de Clar&iacute;n, La Naci&oacute;n, Am&eacute;rica 24, Carajo y Neura. Adorni ni siquiera junta fuerzas para responderle y atina a calificar a la senadora como <strong>&ldquo;una fen&oacute;mena&rdquo;,</strong> ante un ataque indisimulado de quien fuera, hasta hace dos meses, su competidora para la candidatura en la Ciudad en 2027. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Aqu&iacute; se impone la pregunta de por qu&eacute; Milei hace trascender que est&aacute; dispuesto a perder una elecci&oacute;n antes que despedir a su jefe de Gabinete.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Semanas atr&aacute;s, podr&iacute;a leerse que el ultraderechista ten&iacute;a razones para no conceder una victoria a la oposici&oacute;n, con el desprendimiento de uno de los m&aacute;ximos responsables del entramado oficialista, pese al alto costo de su permanencia. Un equipo peque&ntilde;o, reducido al Presidente, su hermana y pocos m&aacute;s, ten&iacute;a en Adorni a un vocero da&ntilde;ado, probablemente anulado para siempre, pero la apuesta a que el tiempo subsanara heridas e hiciera olvidar las explicaciones pueriles sobre hipotecas concedidas por jubiladas era atendible. 
    </p><p class="article-text">
        El testimonio del constructor <strong>Mat&iacute;as Tabar </strong>de que Adorni le hab&iacute;a abonado US$245.000 en efectivo y sin factura entre 2024 y 2025, y que hab&iacute;a intentado influir en su declaraci&oacute;n ante Pollicita, desbarat&oacute; por completo la precaria ingenier&iacute;a de pr&eacute;stamos y propiedades subvaluadas. <strong>Adorni maneja cientos de miles de d&oacute;lares como si le quemaran</strong>. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Viejos tiempos: cuando Mauricio Macri acompañó la candidatura de Patricia Bullrich, en 2023"
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                Viejos tiempos: cuando Mauricio Macri acompañó la candidatura de Patricia Bullrich, en 2023                            </span>
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        &iquest;Por qu&eacute; no lo echa?, se preguntan dentro y fuera del Ejecutivo, incluso en tribunales. Milei se desprendi&oacute; en su momento de <strong>Nicol&aacute;s Posse </strong>y <strong>Diego Spagnuolo </strong>cuando complicaron la vida de la Casa Rosada y afectaron el equilibrio con <strong>Santiago Caputo</strong>. El Presidente se olvid&oacute; en cuanto lo necesit&oacute; de las cuarenta veladas en Olivos con Spagnuolo y los abrazos desmesurados con quien consideraba su otro yo, Posse. Con Manuel es distinto. 
    </p><p class="article-text">
        Una probable respuesta es que el salto econ&oacute;mico de Adorni es inescindible del de los Milei. No podr&iacute;a existir un flujo de fondos desde Novelli y $LIBRA al jefe de gabinete sin que el Presidente recibiera su parte, mucho mayor, ni se dar&iacute;a un esquema de sobresueldos y cobro de entrevistas y charlas, una pr&aacute;ctica con tanta pregnancia en los Milei. La ruta del Grupo Foggia, asociado al privilegiado Grupo Werthein para el proyecto en Tecn&oacute;polis, tambi&eacute;n remite a Karina, la protectora principal de Adorni. 
    </p><p class="article-text">
        No faltan quienes apuntan a la particular psiquis de Milei como raz&oacute;n &uacute;ltima de todo. Como su flamante vara moral se basa en preguntarse<strong> &ldquo;si mat&oacute; a alguien&rdquo;</strong>, y Adorni no es sospechado de asesinato, entonces que se quede.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Milei asume un riesgo.</strong> Podr&iacute;a darse que, de buenas a primeras, la investigaci&oacute;n judicial entre en un pantano por intervenci&oacute;n de la C&aacute;mara, que los indicadores econ&oacute;micos reviertan en parte la p&eacute;rdida de ingresos que lastra a la poblaci&oacute;n, que la inflaci&oacute;n se quede entre el 1% el 2%, que la oposici&oacute;n se hunda en sus traumas y, con ello, cambie el &ldquo;humor social&rdquo;, y Adorni permanezca como un pasivo asumible de cara a 2027.
    </p><p class="article-text">
        O podria ocurrir lo contrario: que la econom&iacute;a de Milei contin&uacute;e mostrando su cara recesiva para la gran mayor&iacute;a y Adorni sucumba ante pruebas irrefutables. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; las cosas, su hundimiento ser&iacute;a el del gobierno. Bullrich se dio cuenta. 
    </p><p class="article-text">
        <em>slacunza@eldiarioar.com</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>SL</em>  
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sebastián Lacunza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/detectan-gastos-corrientes-adorni-us-20-000-mes-surge-pista-lavado_129_13209079.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 10 May 2026 03:02:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Detectan gastos mensuales de Adorni por US$20.000 y surge la pista del lavado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Manuel Adorni,$LIBRA,Corrupción,Javier Milei,Karina Milei]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El boleródromo ]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/bolerodromo_129_13208579.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9ba2fa2b-82a9-4e60-9fb5-d76f17c6e895_16-9-discover-aspect-ratio_default_1142647.jpg" width="1333" height="750" alt="El boleródromo "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Como en los clubes de barrio de otros tiempos, Los Amados Bailable convierte al Villa Malcolm, de Villa Crespo, en un salón con pista, en el que la gente va a comer y danzar boleros, chachachá y otros ritmos.</p></div><p class="article-text">
        Hay banderines cruzando el techo, faroles multicolores cuelgan de las paredes, los ventiladores giran imparables. Dos flamencos de madera y una tela estampada con rosas rococ&oacute; fondea el escenario. Suenan en orden las canciones &ldquo;Dev&oacute;rame otra vez&rdquo;, &ldquo;El bomb&oacute;n asesino&rdquo; y &ldquo;No me arrepiento de este amor&rdquo;, de la mano de una DJ. Los que se animan primero a la pista exudan erotismo. 
    </p><p class="article-text">
        Luego de encargar en el tradicional bufete con barra, pizza, empanadas o tarta de verdura a precios populares, y de beberse unos porrones de cerveza, las parejas o amigas sueltas salen a la pista. Es mi&eacute;rcoles y en el club Social y Deportivo Villa Malcolm, fundado el 6 de setiembre de 1928, nos encontramos con un ecosistema cultural con su propia l&oacute;gica. La escena es fresca, libre y vital. Ellos sacan a bailar a ellas, que se emperifollaron con rouge, blusas de lam&eacute;, tacos altos y peinados de peluquer&iacute;a. Est&aacute;n tambi&eacute;n las que prefirieron los jeans y las remeras, m&aacute;s informales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los Amados</strong> desembarcan con sus trajes brillantes, para sentarse frente al teclado y hacer sonar tambi&eacute;n el acorde&oacute;n, la trompeta, las maracas y el bong&oacute;. El alma de la fiesta es el crooner Chino Amado (<strong>Alejandro Viola</strong>), con su jopo habitual y el bigote de estilo. &nbsp;&ldquo;Buenas noches, buenas noches, a ver esas palmas&rdquo;, invita, enfundado en su pantal&oacute;n mostaza de sat&eacute;n y saco estampad&iacute;simo con mostacillas en compos&eacute; con el g&eacute;nero del escenario. Se define como un rom&aacute;ntico no machista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y all&aacute; vamos, a curiosear ese bailongo ardiente con preponderancia de adultos mayores, que se mueven dibujando figuras con sus pies, en un club en el que supieron tocar hace much&iacute;simos a&ntilde;os las orquestas tangueras de <strong>Juan D&rsquo;Arienzo</strong>, <strong>Osvaldo Pugliese</strong> y <strong>An&iacute;bal &ldquo;Pichuco&rdquo; Troilo</strong> y, probablemente, alguna de jazz.
    </p><p class="article-text">
        En Villa Malcolm nos encontramos con un ecosistema cultural con su propia l&oacute;gica. La escena de esta cartograf&iacute;a sentimental es fresca, libre y vital, lo antiguo se hace presente y los pudores desaparecen. Ni ellos cabecean ni ellas van acompa&ntilde;adas por una chaperona. Hay frenes&iacute; y grititos, invocaciones del amor. Chachach&aacute;, rumba, cumbia y merengue y m&aacute;s de treinta a&ntilde;os de animaci&oacute;n con un vestuario dise&ntilde;ado por artistas pl&aacute;sticos. 
    </p><p class="article-text">
        Los Amados surge cuando lo invitan a Viola a cantar en el cumplea&ntilde;os de una amiga. Arm&oacute; una serenata y sali&oacute; tan bien que lo entusiasmaron a seguir. Actuaron en un barco medio hundido, en el Centro Cultural Rojas y en poco tiempo, las producciones de los programas de <strong>Susana Gim&eacute;nez</strong>, <strong>Xuxa</strong> y <strong>Moria Cas&aacute;n</strong> los convocaron. El grupo fue cambiando de integrantes, pero el esp&iacute;ritu&nbsp;se mantuvo.
    </p><p class="article-text">
        Bolsos al hombro, un par de patinadoras baja desde el primer piso. Un grupo de adolescentes con el pelo mojado deja el vestuario luego de un partido de f&uacute;tbol cinco. Miran, se r&iacute;en, comentan sin pudor el movimiento r&iacute;tmico de los bailarines. La pianista, la hondure&ntilde;a Aroma (<strong>Carolina Alberdi</strong>), siempre muy seria, luce una gran flor amarilla en su cabellera negra y un collar de perlas enormes, sin sacarse la cartera. Angelillo en los vientos y Pocholo en la percusi&oacute;n exhiben sus peinados a la gomina y distintos modelos en su vello facial. La cantante Insolaci&oacute;n del Campo (<strong>Paulina Torres</strong>) resplandece con su vestido blanco emplumado. Rememoran los vivos de las orquestas t&iacute;picas de los a&ntilde;os 50.<strong> </strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta nochiiiie en la mesa de los jubilados va a ocurrir cualquier cosa&rdquo;, insin&uacute;a el cantante estirando la i con picard&iacute;a er&oacute;tica. Y arremete con &ldquo;T&uacute; me acostumbraste&rdquo;, rebenque (l&aacute;tigo) en mano, para descender del escenario y desplegar un gesto sadomasoquista. Luego abrir&aacute; un paraguas para entonar el melanc&oacute;lico &ldquo;Esta tarde vi llover&rdquo;<strong>. </strong>En la pista, los cuerpos se entrelazan. La gente ha llegado desde Mataderos, Lan&uacute;s, Belgrano y etc&eacute;teras varios. &ldquo;Con ustedes se mueven hasta los muebles y es genial para las caderas&rdquo;, grita una muchacha rutilante. &nbsp;Y suenan en una seguidilla y contra la tristeza &ldquo;La cumbanchera&rdquo;, &ldquo;La pollera color&aacute;&rdquo; y &ldquo;El d&iacute;a que me quieras&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Qu&eacute; miran en la tele estos j&oacute;venes? &iquest;<em>Hollywood en castellano</em>? &iquest;Y qu&eacute; perfume se pusieron? &iquest;7 Brujas, Polyana 555 u Old Spice? Yo me duch&eacute; con Heno de Pravia&rdquo;. Es una &nbsp;lista de marcas anacr&oacute;nica. El recuerdo y un humor delicado se a&uacute;nan. La risa, esa que tambi&eacute;n experiment&oacute; el p&uacute;blico de Espa&ntilde;a donde estuvieron hace poco, es contagiosa. 
    </p><p class="article-text">
        En la mitad de la semana, en la gala inolvidable y kitsch de Villa Crespo, el cl&aacute;sico trencito de los casamientos es un infaltable y corona la fiesta amada. Mirar est&aacute; bien, pero bailar es mejor. A la salida del show, en una mesita cercana a la puerta, est&aacute;n dispuestos los discos del grupo para la venta. Hay quienes compran y prometen volver.&ldquo; La pasamos bomba&rdquo;, dice un bailar&iacute;n de Flores y se va cantando: Cuando calienta el sol aqu&iacute; en la playa, siento tu cuerpo vibrar cerca de m&iacute;&ldquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Pero no todo es baile para el l&iacute;der de Los Amados. El carism&aacute;tico actor, cantante y director acaba de adaptar y poner en escena una adaptaci&oacute;n de <em>Tim&oacute;n de Atenas</em> de <strong>William Shakespeare</strong>, titulada <em>Tim&oacute;n y las bestias</em>. La obra est&aacute; en Timbre 4 y mezcla comedia, drama y tragedia para contar la traici&oacute;n de un amigo, las heridas que deja y lo dif&iacute;ciles que son de curar.
    </p><p class="article-text">
        Pero volvamos al popurr&iacute; de la banda glamorosa que evoca los carnavales de otros tiempos y al <strong>Pedro Almod&oacute;var</strong> de <em>Mujeres al borde de un ataque de nervios</em>. Ellos proponen acercarse, desearse, encenderse y bailar, bailar, bailar, al comp&aacute;s de su m&uacute;sica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        LH/MF
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Haimovichi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/bolerodromo_129_13208579.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 May 2026 13:06:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El boleródromo ]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Los Amados,Alejandro Viola,Club Villa Malcolm]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La confesión del dictador]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/confesion-dictador_129_13208541.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2d774bc4-979a-496c-96c1-d3eaf8308d74_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La confesión del dictador"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El ballet que despertó la lascivia de Onganía y su regreso al Colón. Novedades y rescates en la red, entre las redes.</p></div><p class="article-text">
        El apellido Ongania, acentuado en la primera &ldquo;a&rdquo;, proven&iacute;a de Lombard&iacute;a, en Italia. Un militar argentino nacido en 1914, hijo de un almacenero de Marcos Paz, en la provincia de Buenos Aires, se agreg&oacute; una tilde en la &ldquo;&iacute;&rdquo; para parecer vasco y, de resultas, ganadero. Entr&oacute; al colegio militar en 1931 y egres&oacute; tres a&ntilde;os despu&eacute;s como subteniente de caballer&iacute;a y jam&aacute;s complet&oacute; el curso de oficial para el estado mayor. <strong>Juan Carlos Ongan&iacute;a</strong> no era afecto al estudio y se dice que lo que prefer&iacute;a de la caballer&iacute;a era jugar al polo. No obstante, hubo dos factores que se sumaron a la tilde sobre la&ldquo;I&rdquo; para favorecer su carrera: la participaci&oacute;n en el cursillismo, junto con el Opus Dei uno de los movimientos ultracoservadores de la Iglesia Cat&oacute;lica ligados a las clases altas y el poder econ&oacute;mico, y su casamiento con <strong>Mar&iacute;a Emilia Green Urien</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Eran &eacute;pocas en las que parecer culto era importante hasta para los dictadores y Ongan&iacute;a, recientemente ascendido a Teniente General, introductor en el ej&eacute;rcito de la Doctrina de la Seguridad Nacional, que daba prioridad a la lucha contra el comunismo sobre cualquier otra consideraci&oacute;n y asumido en junio de 1966 como presidente de facto, a partir del golpe contra el gobierno de <strong>Arturo Illia</strong> &ndash;al que consideraban socialdem&oacute;crata y, por lo tanto, af&iacute;n al odiado marxismo internacional&ndash;, debi&oacute; asistir, como obligaci&oacute;n protocolar, a la funci&oacute;n de gala del 9 de julio, en el Teatro Col&oacute;n. El espect&aacute;culo era un ballet: <em>La Consagraci&oacute;n de la primavera</em>, con m&uacute;sica de <strong>Igor Stravinsky</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        La coreograf&iacute;a era de un brillante artista de 25 a&ntilde;os llamado <strong>Oscar Ar&aacute;iz</strong>, con vestuario de <strong>Renata Schussheim</strong>: mallas color carne que simulaban la desnudez, cubiertas en parte por barro. La primera funci&oacute;n hab&iacute;a sido el 4 de julio y formaba parte de un ciclo organizado por la Asociaci&oacute;n de Amigos de la Danza. En la conmemoraci&oacute;n de los 150 a&ntilde;os del primer congreso constituyente de la Argentina, el dictador concurri&oacute; con su familia y dijo que, despu&eacute;s de la funci&oacute;n, todos debieron ir a confesarse. Esa fue su verdadera confesi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Y aunque esa <em>Consagraci&oacute;n de la primavera</em> no fue expresamente prohibida tuvo una larga interdicci&oacute;n de 24 a&ntilde;os en el Col&oacute;n. Y, de paso, s&iacute; tuvo que ver con una prohibici&oacute;n: la del estreno, el a&ntilde;o siguiente, de la &oacute;pera <em>Bomarzo</em>, de <strong>Alberto Ginastera</strong> sobre un texto de <strong>Manuel Mujica L&aacute;inez</strong>. Fue el &uacute;nico caso de censura previa por parte de esa dictadura autodenominada &ldquo;Revoluci&oacute;n Argentina&rdquo; y, vaya a saberse por qu&eacute;, en ese entonces eso se ve&iacute;a como algo m&aacute;s grave que la censura a secas. La causante, como detalla el investigador <strong>Esteban Buch</strong> en su notable <em>The Bomarzo Affair</em>, publicado por Adriana Hidalgo Editora, fue una operaci&oacute;n de prensa dise&ntilde;ada por la propia dictadura. 
    </p><p class="article-text">
        Ongan&iacute;a no necesit&oacute; esperar a ver la obra para decidir llamar al Coronel <strong>Eugenio Schettini</strong>, a quien hab&iacute;a designado intendente de la ciudad de Buenos Aires, y exigirle que llamara al Col&oacute;n y prohibiera el estreno. Le alcanz&oacute; con ver el n&uacute;mero de la revista <em>Panorama</em>, que le mostraron, orgullosos, los funcionarios de Canciller&iacute;a. El debut de <em>Bomarzo</em> en la Opera Nacional de Washington hab&iacute;a obedecido tambi&eacute;n, en gran medida, a un arreglo gubernamental y a la gesti&oacute;n de quien era entonces el embajador argentino en los Estados Unidos, un subteniente de infanter&iacute;a, ingeniero militar y aeron&aacute;utico y economista amateur llamado <strong>&Aacute;lvaro Alsogaray</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Como cuenta Buch, la recepci&oacute;n posterior al estreno fue supervisada por la hija del embajador en persona, la joven <strong>Mar&iacute;a Julia</strong>, que orden&oacute; disponer las langostas mimando la forma de claves de sol. El gobierno de facto invit&oacute; a todo un equipo period&iacute;stico de la revista publicada por Editorial Abril, que dedic&oacute; una amplia cobertura al evento. All&iacute; estaba las fotos de <em>Bomarzo</em>, Y all&iacute; estaba el nombre del core&oacute;grafo, Oscar Ar&aacute;iz. &ldquo;Otra vez no&rdquo;, dicen que dijo el falso vascuence.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En cada producci&oacute;n nueva, aunque los pasos fueran los mismos, hubo un vestuario distinto, otra lectura, otro tipo de interpretaci&oacute;n por parte de los bailarines&rdquo;, contaba Ar&aacute;iz en una entrevista publicada por el diario <em>Clar&iacute;n</em> en 2020. &ldquo;Al principio era m&aacute;s abstracta y despu&eacute;s se humaniz&oacute;. En una puesta que hice en Canad&aacute;, el vestuario era con prendas deportivas, ropa interior, vendajes en las manos. En la &eacute;poca de la guerra de Malvinas la hice en Ginebra con los bailarines vestidos de soldados y el pr&oacute;logo era un basural. La segunda vez que la hice en el Col&oacute;n, en el 2000, el vestuario estaba inspirado en pinturas corporales de tribus patag&oacute;nicas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Desde el jueves pasado y hasta el pr&oacute;ximo domingo 17 de mayo, con funciones todos los d&iacute;as salvo el lunes 11 (las de los domingos son a las 17; el resto, a las 20), la vieja <em>Consagraci&oacute;n</em>, siempre nueva y mucho m&aacute;s en esta ciudad, donde ni siquiera es frecuente como obra de concierto, se presenta en el Teatro Col&oacute;n. Uno de los atractivos, adem&aacute;s del trabajo de Ar&aacute;iz, desde ya, y la participaci&oacute;n del Ballet Estable del Teatro, es el hecho de que la m&uacute;sica es interpretada en vivo por la Filarm&oacute;nica de Buenos Aires, con direcci&oacute;n de <strong>Matthew Rowe</strong>. Y otro es el resto del programa: <em>Aftermath </em>(Secuelas), del argentino radicado en Alemania <strong>Demis Volpi</strong> con m&uacute;sica de <strong>Michael Gordon</strong>, uno de los compositores del colectivo <strong>Bang on a Can</strong>, poco o nada escuchado en Buenos Aires (la obra fue estrenada por el Ballet de Stuttgart en 2014), y <em>Come in</em>, de la canadiense <strong>Aszure Barton</strong> con m&uacute;sica de <strong>Vladimir Martynov</strong>, uno de lo referentes del posmodernismo y repetitivismo &ndash;o minimalismo, que en m&uacute;sica significa algo distinto que en el resto de las artes&ndash; ruso de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. 
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        <em>DF/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Fischerman]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 May 2026 12:45:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Igor Stravinsky,Oscar Araiz,Teatro Colón]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Julio A. Roca]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/julio-roca_129_13208533.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cfd7393a-a73c-4f73-859b-247f45a0cfb8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Julio A. Roca"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En este episodio recorremos la trayectoria biográfica y política de Julio Argentino Roca.</p><p class="subtitle">Episodios anteriores</p></div><p class="article-text">
        Su infancia en Tucum&aacute;n, su rol en el ej&eacute;rcito, el salto a la pol&iacute;tica, sus presidencias y la memoria en torno a su figura. Sobre estos temas Camila Perochena entrevista a Roy Hora.
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    </figure><p class="article-text">
        Entrevistado: Roy Hora
    </p><p class="article-text">
        Conducci&oacute;n: Camila Perochena
    </p><p class="article-text">
        Producci&oacute;n y edici&oacute;n de sonido: Ian Guti&eacute;rrez y Mart&iacute;n Schindell
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://open.spotify.com/show/6ZzcVyIlDzcz3YaXAb7KEg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Historiar</a>&nbsp;es un podcast creado y producido por la AsAIH, la Asociaci&oacute;n Argentina de Investigadores en Historia. Cada episodio aborda un tema espec&iacute;fico de historia argentina, latinoamericana o mundial.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Asociación Argentina de Investigadores en Historia (AsAIH)]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/julio-roca_129_13208533.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 May 2026 12:24:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Julio A. Roca]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Amistades, Pablo Katchadjian, The Band y el fin de la URSS]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/amistades-pablo-katchadjian-the-band-urss_129_13208525.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/abc3d353-28c9-4deb-80a1-fbacb06c2948_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140842.jpg" width="1113" height="626" alt="Amistades, Pablo Katchadjian, The Band y el fin de la URSS"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En este episodio Tamara y Male Rey conversan sobre algunos libros sobre la amistad, la nueva novela de Pablo Katchadjian, el disco favorito de Male de la década del 60 y un libro de Alexei Yurchak sobre los últimos años del comunismo soviético.</p><p class="subtitle">Episodios anteriores</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/algo-prestado/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Algo Prestado</a>&nbsp;es un podcast de&nbsp;<strong>elDiarioAR</strong>&nbsp;realizado por&nbsp;<a href="https://www.eldiarioar.com/autores/tamara-tenenbaum/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tamara Tenenbaum</a>, junto a un invitado cada semana. Est&aacute; alojado en&nbsp;<a href="https://open.spotify.com/show/6KY9VTevJHxD5In3KRJu0F" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Spotify</a>,&nbsp;plataforma l&iacute;der para la publicaci&oacute;n de podcast, y tambi&eacute;n en otras aplicaciones de streaming.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe data-testid="embed-iframe" style="border-radius:12px" src="https://open.spotify.com/embed/episode/2soBsrOeB2Y4NdcQ7wU8od/video?utm_source=generator" width="624" height="351" frameBorder="0" allowfullscreen="" allow="autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture" loading="lazy"></iframe>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tamara Tenenbaum]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/amistades-pablo-katchadjian-the-band-urss_129_13208525.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 May 2026 12:14:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Amistades, Pablo Katchadjian, The Band y el fin de la URSS]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Música,URSS,Tamara Tenenbaum,Algo prestado,Podcast]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Irregularizar para perseguir: la crueldad de la política migratoria en la era Milei]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/irregularizar-perseguir-crueldad-politica-migratoria-milei_129_13207865.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7cf27317-e16b-480e-ac12-50e67fa1c7d4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Irregularizar para perseguir: la crueldad de la política migratoria en la era Milei"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Gobierno nacional impone barreras económicas y burocráticas que empujan a la población migrante hacia la irregularidad. Entre operativos desproporcionados y discursos de odio, se construye la figura de un "enemigo interno" para justificar el despliegue del aparato punitivo.
</p></div><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos meses hemos visto numerosos operativos liderados por Migraciones con el apoyo de fuerzas de seguridad en zonas del &aacute;rea metropolitana de Buenos Aires donde distintas comunidades migrantes fueron construyendo sus hogares o espacios laborales. Estos operativos vienen acompa&ntilde;ados de comunicados por parte del Ministerio de Seguridad que los justifican, sobredimensionando un fen&oacute;meno que est&aacute; lejos de tener la magnitud que el gobierno pretende darle y que, sobre todas las cosas, construye la idea de los migrantes como enemigo interno.
    </p><p class="article-text">
        Esta estrategia, se apoya sobre la reforma normativa implementada a trav&eacute;s del DNU 366 de mayo de 2025, que&nbsp;modific&oacute; la ley de migraciones 25.871. El Decreto ataca dos pilares fundamentales de la pol&iacute;tica migratoria argentina de los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os: el acceso igualitario a derechos humanos y el Estado como garante de la regularidad migratoria. Con la implementaci&oacute;n de peque&ntilde;os cambios en apenas algunos art&iacute;culos de la ley, el gobierno modific&oacute; de ra&iacute;z el esp&iacute;ritu de la norma, incorpor&oacute; barreras para acceder a la residencia regular en el pa&iacute;s y, con eso, al ejercicio de derechos como la salud o la educaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De este modo, personas que residen hace mucho tiempo en Argentina sin haber tenido nunca problemas, no pueden acceder a la residencia permanente por no poder acreditar&nbsp;los recursos econ&oacute;micos que el gobierno pretende. Esto afecta, sobre todo, a la poblaci&oacute;n migrante empobrecida.
    </p><p class="article-text">
        Es parad&oacute;jico: mientras las tasas migratorias aumentaron un 1500% en 2024, las oficinas y programas destinados a promover la regularizaci&oacute;n migratoria se desarmaron y se introdujeron obst&aacute;culos para obtener residencia permanente, el gobierno se muestra muy preocupado por combatir la migraci&oacute;n irregular.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como puntada final de este tejido, se instala la idea de que es necesario perseguir y combatir la migraci&oacute;n irregular con pr&aacute;cticas que quieren parecerse a las que realiza el gobierno de Trump en Estados Unidos. As&iacute; se justifican los enormes operativos de control de permanencia, realizados por agentes de Migraciones y por Polic&iacute;a Federal, desplegados en Flores, Once, Constituci&oacute;n, Villa Celina, Liniers, Lomas de Zamora y La Plata. En medio de ese despliegue de seguridad desmedido, act&uacute;an contra cualquier persona sin importar siquiera que sean adolescentes que salen de la escuela.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pareciera que este tipo de despliegues est&aacute;n pensados m&aacute;s como estrategia de comunicaci&oacute;n que como una pol&iacute;tica basada en hechos reales. Al menos, as&iacute; lo demuestran los datos: en el operativo realizado en enero en Villa Celina, de 385 personas controladas, apenas 16 se encontraban en situaci&oacute;n migratoria irregular y fueron citadas a iniciar sus tr&aacute;mites ante la autoridad migratoria. En febrero, en el operativo realizado en Liniers se identificaron intervenciones sobre 4 de las decenas de personas relevadas; mientras que, en el operativo realizado en Flores, el 7 de mayo, hab&iacute;a s&oacute;lo 10 personas con irregularidades. Respecto a este &uacute;ltimo despliegue, pudo verse lo desproporcionado del procedimiento: calles cortadas, control de documentaci&oacute;n a todas las personas que circulaban por el lugar y hostigamiento a vendedores ambulantes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta estrategia impacta en varios aspectos de la vida de las personas migrantes. El temor ante los controles por parte de migraciones o las fuerzas de seguridad se traducen en un alejamiento de las instituciones: ir a la Direcci&oacute;n de Migraciones, al hospital, a la comisar&iacute;a del barrio a hacer una denuncia o al colegio de los chicos parece ser un riesgo.
    </p><p class="article-text">
        Mientras la&nbsp;situaci&oacute;n social se degrada cada vez m&aacute;s y afecta directamente a las personas migrantes, el gobierno fabrica un problema para luego desplegar el aparato punitivo para perseguirlo.
    </p><p class="article-text">
        <em>La autora es abogada integrante del Equipo de Trabajo Internacional del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS).</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Galoppo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/irregularizar-perseguir-crueldad-politica-migratoria-milei_129_13207865.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 May 2026 03:01:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Irregularizar para perseguir: la crueldad de la política migratoria en la era Milei]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Miguel Lifschitz, la política como forma de cuidar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/miguel-lifschitz-politica-forma-cuidar_129_13201534.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b1435a47-1d38-4ced-9d47-0e161196f1dc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Miguel Lifschitz, la política como forma de cuidar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este sábado se cumplen cinco años de la muerte del exgobernador de Santa Fe, a causa de Covid. Mónica Fein, presidenta del Partido Socialista, recuerda aquí su gestión y sus convicciones y sobre todo una forma de hacer política que hoy parece lejana.</p></div><p class="article-text">
        A cinco a&ntilde;os de la muerte de <strong>Miguel Lifschitz</strong>, me cuesta hablar de &eacute;l solo en pasado. Hay ausencias que no se expresan solo en la tristeza que dejan, sino tambi&eacute;n en la presencia persistente de su ejemplo. Cuando muri&oacute;, dije que era &ldquo;mi consejero, mi promotor, mi apoyo, mi contenci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/murio-coronavirus-exgobernador-santa-fe-miguel-lifschitz_1_7916213.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Miguel muri&oacute; el 9 de mayo de 2021, en Rosario, por las complicaciones de un cuadro de Covid-19.</a> Hasta poco antes segu&iacute;a en actividad p&uacute;blica, pensando la provincia, acompa&ntilde;ando equipos, imaginando futuros posibles. Su muerte fue una de las tantas que la pandemia volvi&oacute; m&aacute;s crueles y solitarias. Se fue cuando no pod&iacute;amos abrazarnos como hubi&eacute;ramos querido. Y se fue con la frente en alto: no acept&oacute; nada antes que los dem&aacute;s. Tampoco una vacuna. Esper&oacute; su turno. Esa decisi&oacute;n condensaba su modo de entender la pol&iacute;tica: el poder no era un privilegio, sino una responsabilidad.
    </p><p class="article-text">
        Hab&iacute;a nacido en Rosario en 1955. Se form&oacute; en el Instituto Polit&eacute;cnico y en la Universidad Nacional de Rosario, donde se recibi&oacute; de ingeniero civil. En Miguel, la ingenier&iacute;a no era frialdad tecnocr&aacute;tica, sino una disciplina al servicio de una convicci&oacute;n pol&iacute;tica: transformar la realidad exige ideas, organizaci&oacute;n, equipos, obras concretas y perseverancia. La obra p&uacute;blica, para &eacute;l, no era una foto: era agua que llegaba a un barrio, una escuela que abr&iacute;a sus puertas, un hospital que dejaba de ser promesa, una calle que conectaba. Fue intendente de Rosario durante dos mandatos, senador provincial, gobernador de Santa Fe y presidente de la C&aacute;mara de Diputadas y Diputados de la provincia. Pero Miguel no acumulaba cargos: asum&iacute;a responsabilidades. En cada lugar dejaba m&eacute;todo, equipos, instituciones, una forma de hacer. Escuchaba mucho, hablaba lo justo y decid&iacute;a con prudencia y coraje. La &eacute;tica era su se&ntilde;a de identidad.
    </p><p class="article-text">
        Esa &eacute;tica tambi&eacute;n se expresaba en su v&iacute;nculo con las mujeres. Miguel las trataba como pares, confiaba en ellas, las escuchaba y les daba responsabilidades reales. Se rode&oacute; de mujeres en sus equipos no para cumplir con una f&oacute;rmula, sino porque reconoc&iacute;a su capacidad, su inteligencia y su compromiso. Aunque muchas de nosotras lo &eacute;ramos y lo somos, Miguel no necesitaba proclamarse feminista para practicar, en los hechos, una forma concreta de igualdad.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Aunque muchas de nosotras lo éramos y lo somos, Miguel no necesitaba proclamarse feminista para practicar, en los hechos, una forma concreta de igualdad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Lo conoc&iacute; en el socialismo, en esa tradici&oacute;n que nos ense&ntilde;&oacute; que la pol&iacute;tica solo tiene sentido si mejora la vida de las personas. Miguel, en la senda de Guillermo Est&eacute;vez Boero y Hermes Binner, encarnaba un socialismo tranquilo: firme, austero, apasionado, sin soberbia ni fanatismo. Un socialismo que se sustanciaba en la salud p&uacute;blica, la educaci&oacute;n, la planificaci&oacute;n urbana, la descentralizaci&oacute;n, el presupuesto participativo y un Estado cerca de quienes m&aacute;s lo necesitan.
    </p><p class="article-text">
        Rosario fue durante a&ntilde;os un laboratorio democr&aacute;tico de esa idea: una ciudad que acerc&oacute; el municipio a los barrios, abri&oacute; canales de participaci&oacute;n y construy&oacute; servicios p&uacute;blicos con mirada igualitaria. Miguel fue parte fundamental de ese proceso. Lo continu&oacute;, lo ampli&oacute; y le imprimi&oacute; su estilo: sobrio, trabajador, met&oacute;dico, cercano. Su modo de comprometerse era estar, escuchar, volver, insistir, cumplir.
    </p><p class="article-text">
        Como gobernador, llev&oacute; esa l&oacute;gica a toda Santa Fe. Su gesti&oacute;n estuvo marcada por una inversi&oacute;n p&uacute;blica ambiciosa: hospitales, escuelas, rutas, obras h&iacute;dricas, infraestructura urbana, espacios p&uacute;blicos y pol&iacute;ticas territoriales. En un pa&iacute;s donde muchas obras se anuncian m&aacute;s de lo que se concluyen, Miguel ten&iacute;a una obsesi&oacute;n sana: terminar. Cumplir. Mostrar que el Estado pod&iacute;a planificar y concretar. Sab&iacute;a que detr&aacute;s de cada obra hab&iacute;a derechos y desigualdades que pod&iacute;an empezar a repararse.
    </p><p class="article-text">
        Esa gesti&oacute;n nunca estuvo separada de su perfil &eacute;tico. Miguel era austero en serio. No hac&iacute;a de la honestidad una bandera para acusar a otros, sino una conducta cotidiana. Entend&iacute;a que los bienes p&uacute;blicos no pertenecen a los gobiernos, sino a la ciudadan&iacute;a. Cuidaba los recursos, los equipos y las instituciones. Esa austeridad se vio tambi&eacute;n, de manera dolorosa, cuando no acept&oacute; ning&uacute;n trato especial mientras las vacunas todav&iacute;a no llegaban para todos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Miguel era austero en serio. No hacía de la honestidad una bandera para acusar a otros, sino una conducta cotidiana. Entendía que los bienes públicos no pertenecen a los gobiernos, sino a la ciudadanía. Cuidaba los recursos, los equipos y las instituciones</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Miguel era, sobre todo, un constructor. En una Argentina crispada, donde tantas veces se premia al que rompe puentes, &eacute;l cre&iacute;a en el di&aacute;logo. Defend&iacute;a sus ideas con claridad, pero nunca convert&iacute;a a un adversario en enemigo. Para &eacute;l, lo central era escuchar, articular, persuadir, sostener acuerdos. Ten&iacute;a convicciones profundas, pero no era sectario: su identidad socialista lo abr&iacute;a a la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Lo extra&ntilde;o como amiga y como militante. Extra&ntilde;o sus llamados, sus consejos, su humor seco, su manera de ordenar una discusi&oacute;n compleja con dos o tres frases precisas. Miguel no promet&iacute;a soluciones m&aacute;gicas. Ofrec&iacute;a trabajo, seriedad, equipos, rumbo. En tiempos de discursos violentos y salidas simplistas, su legado recuerda que la pol&iacute;tica democr&aacute;tica requiere paciencia, honestidad, cercan&iacute;a y capacidad de hacer.
    </p><p class="article-text">
        A cinco a&ntilde;os de su partida, Miguel sigue siendo una presencia: en las obras que dej&oacute;, en las instituciones que fortaleci&oacute;, en los equipos que form&oacute;, en los barrios donde alguien recuerda que un d&iacute;a lleg&oacute;, escuch&oacute; y volvi&oacute;. Miguel cre&iacute;a que gobernar era cuidar: lo com&uacute;n, la gente, la palabra empe&ntilde;ada, la esperanza. Por eso recordarlo no es mirar hacia atr&aacute;s con nostalgia. Es preguntarnos si estamos a la altura de esa forma &eacute;tica, cercana y transformadora de hacer pol&iacute;tica. Quienes lo quisimos, quienes aprendimos de &eacute;l y quienes seguimos creyendo en un socialismo democr&aacute;tico, austero, popular y profundamente humano, tenemos la responsabilidad de seguir caminando por su senda.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mónica Fein]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/miguel-lifschitz-politica-forma-cuidar_129_13201534.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 May 2026 03:01:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Miguel Lifschitz, la política como forma de cuidar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Miguel Lifschitz]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El psicoanálisis divertido]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/psicoanalisis-divertido_129_13206147.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/49383b5e-3445-444d-921b-030e41e0d87d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El psicoanálisis divertido"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los Cafres sostienen una alegría serena que evita la melancolía tanguera presente en otras bandas de reggae argentino. Esa diferencia se vincula con la idea lacaniana de un “psicoanálisis divertido”, capaz de desviarse del sentido común y producir un giro en la mirada.</p></div><p class="article-text">
        Con la comida me pasa lo mismo que con la m&uacute;sica. Me gusta pr&aacute;cticamente toda. Solo por motivos muy concretos puede ser que desestime un g&eacute;nero. Quiz&aacute; me vuelva reticente con un modo particular. Por ejemplo, me gusta el punk ingl&eacute;s, tambi&eacute;n el argentino, aunque son muy diferentes. Aqu&iacute; no tengo dudas.
    </p><p class="article-text">
        Donde s&iacute; tengo reparos es con el reggae local. Me gusta, pero es muy diferente al de otras partes del mundo. El reggae argentino tiene una cuota de melancol&iacute;a que me cuesta. Tal vez sea un exceso de acordes menores, pero no creo que se relacione con una cuesti&oacute;n t&eacute;cnica. Es cierta impronta cultural.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, me encantan <strong>Los Cafres</strong>. Creo que consiguen estar siempre arriba, no llevan el modo de cantar hacia el llanto. Es como si en otras bandas, que tambi&eacute;n me gustan, pero a las que distingo de lo que creo que mejor representa la &ldquo;esencia&rdquo; del g&eacute;nero, les pasara que no pueden sortear la a&ntilde;oranza.
    </p><p class="article-text">
        Debe ser una influencia tanguera inevitable. Los Cafres, en cambio, logran la medida justa de alegr&iacute;a y liberaci&oacute;n que el reggae necesita. Lo mismo ocurre con el psicoan&aacute;lisis que se teoriza en este pa&iacute;s, que pareciera haber olvidado una idea lacaniana.
    </p><p class="article-text">
        Cito: &ldquo;Cuando m&aacute;s cerca del&nbsp;psicoan&aacute;lisis divertido&nbsp;estemos, m&aacute;s cerca estaremos del verdadero&nbsp;psicoan&aacute;lisis&rdquo;, dec&iacute;a <strong>Jacques Lacan</strong>. Es cierto que divertido no es lo mismo que alegre, de la misma manera que no hay que olvidar la etimolog&iacute;a de la palabra.
    </p><p class="article-text">
        La palabra &ldquo;divertido&rdquo; incluye las nociones de separaci&oacute;n (prefijo di-) y de movimiento de giro. El psicoan&aacute;lisis divertido es el que va a contrapelo del sentido com&uacute;n, es tambi&eacute;n el que se basa en hacer distinciones. 
    </p><p class="article-text">
        En efecto, el modo m&aacute;s frecuente de subvertir (otra palabra cercana a diversi&oacute;n) lo que se presenta como evidente es el chiste, tambi&eacute;n el humor; pero sin depender de la carcajada, lo cierto es que el psicoan&aacute;lisis precisa interpretaciones antes que explicaciones.
    </p><p class="article-text">
        Pongamos un ejemplo t&iacute;pico del tratamiento de la neurosis. El obsesivo tiene algunas trampas que son conocidas en su relaci&oacute;n con el goce: hacer cosas para generarse un cr&eacute;dito y luego solo &ldquo;gastar&rdquo; lo que le sobra; tambi&eacute;n subirse al modo de hacer de otro como una forma de evitar el costo de una elecci&oacute;n (es especialista en mirar el men&uacute; y pedirle a otro que elija por &eacute;l).
    </p><p class="article-text">
        Esta posici&oacute;n es privilegiada para que el psicoanalista saque su rosario de &ldquo;Todo no se puede&rdquo;, &ldquo;Siempre es preciso perder algo&rdquo; y otras formulaciones que son comunes en analistas argentinos que, tal vez tambi&eacute;n por influencia tanguera, esperan que el lamento sea la manera de reconocer un acto.
    </p><p class="article-text">
        Pareciera que, si el psicoan&aacute;lisis no se sufre, no es psicoan&aacute;lisis. Si no duele, no es un an&aacute;lisis verdadero. Pero esta actitud siempre corre el riesgo de dejar al analista trabajando al servicio del Supery&oacute; (gran Amo de la nostalgia). La cuesti&oacute;n es c&oacute;mo orientar el psicoan&aacute;lisis y su pulsi&oacute;n sufriente hacia lo divertido.
    </p><p class="article-text">
        Los psicoanalistas interpretamos. &iquest;Qu&eacute; es una interpretaci&oacute;n? &ldquo;La&nbsp;cl&iacute;nica&nbsp;psicoanal&iacute;tica consiste en el discernimiento de cosas que&nbsp;importan&nbsp;y que cuando se haya tomado conciencia de ellas ser&aacute;n de gran envergadura&rdquo;, dec&iacute;a Lacan.
    </p><p class="article-text">
        La interpretaci&oacute;n es para &ldquo;discernir&rdquo;, palabra esta tambi&eacute;n cercana a divertir. Pensemos en el caso de un obsesivo que se queja porque est&aacute; cansado de pedirle a su hijo que se ocupe de cosas de la casa.
    </p><p class="article-text">
        Es claro que el modo en que se lo pide hace que el joven nunca le preste atenci&oacute;n. Esto es lo primero que cabe decirle. Y no por una cuesti&oacute;n de forma o estilo de comunicaci&oacute;n, sino porque el hombre espera que el otro haga algo por el solo hecho de que se lo dice&hellip; y al poco tiempo est&aacute; pregunt&aacute;ndole si lo hizo y, al corroborar que no, lo hace &eacute;l. Al muchacho no le queda otra defensa que la de hacerlo esperar. Decir &ldquo;Ah&iacute; voy&rdquo;, para quedarse en el mismo lugar. Una resistencia que lo cuida del empuje feroz del padre.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, despu&eacute;s de notar su alienaci&oacute;n en este circuito imposible, &iquest;qu&eacute; se le puede decir a este hombre? En principio, una constataci&oacute;n: que &eacute;l no espera que el joven haga eso que le pide y que, al final, termina haciendo &eacute;l, sino que espera que lo haga para dejar de pensar en eso.
    </p><p class="article-text">
        En este punto, la interpretaci&oacute;n circunscribe su s&iacute;ntoma: necesita que el otro haga algo para calmar su pensamiento, porque librado a s&iacute; mismo, este no tiene ninguna libertad y m&aacute;s bien lo esclaviza. 
    </p><p class="article-text">
        De nada servir&iacute;a empezar a hablarle a este hombre de la p&eacute;rdida, de la autoridad, de la diferencia generacional, etc. Lo divertido es la demanda en la que se encuentra implicado: le pide algo a otro, no tanto para que lo haga, sino para que no lo haga y, a trav&eacute;s de la negaci&oacute;n esperar algo que nadie puede hacer por &eacute;l, pero que solo &eacute;l hace&hellip; sintom&aacute;ticamente.
    </p><p class="article-text">
        <em>LL/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luciano Lutereau]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/psicoanalisis-divertido_129_13206147.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 May 2026 11:43:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El psicoanálisis divertido]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Psicoanálisis,Los Cafres,Jacques Lacan]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lo obvio y lo no tan obvio sobre la discusión previsional: cómo construir otra sostenibilidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/obvio-no-obvio-discusion-previsional-construir-sostenibilidad_129_13201355.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c794e60b-4704-4bb5-a3cf-b7c2d8132456_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lo obvio y lo no tan obvio sobre la discusión previsional: cómo construir otra sostenibilidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El debate reavivado por los dichos de Marcos Galperín expone tensiones de fondo sobre el sistema previsional: quiénes aportan, cómo se financian las jubilaciones y por qué el trabajo de cuidado -históricamente invisibilizado-resulta clave para pensar un modelo más justo y sostenible en el tiempo.</p></div><p class="article-text">
        El episodio de <a href="https://www.eldiarioar.com/economia/dueno-mayor-fortuna-pais-galperin-burlo-jubilada-no-llega-mes_1_13194181.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Marcos Galper&iacute;n y la jubilada</a> es una oportunidad para discutir algo que, aunque tristemente lo exprese un empresario multimillonario, lo piensa gran parte de la sociedad. &iquest;Hablamos de la sostenibilidad de los sistemas jubilatorios?
    </p><p class="article-text">
        Primero, lo obvio. Esta se&ntilde;ora, ama de casa, de la que se r&iacute;e Galper&iacute;n, gana con suerte &mdash;y gracias a la moratoria&mdash; 463.000 pesos, mil pesos menos que la canasta b&aacute;sica total. Si solo tiene la PUAM, gana por mes $374.000. Eso por haber dedicado al cuidado, probablemente, m&aacute;s o menos 20 o 30 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Persiste la idea de que estas mujeres no &ldquo;trabajaron&rdquo; y, por lo tanto, no &ldquo;aportaron&rdquo;. Sin embargo, podr&iacute;amos decir que aportaron tres veces.</strong> La primera, cuando al hacerse cargo de las tareas del hogar habilitaron que otros pudieran salir a trabajar y criaron hijos que luego se incorporaron como fuerza laboral. Esas horas de trabajo no remunerado representan el 14% del PBI, seg&uacute;n c&aacute;lculos oficiales del INDEC en 2024.
    </p><p class="article-text">
        La segunda vez que aportaron fue al consumir. <strong>La gente piensa que las jubilaciones se pagan solo con lo que otros aportaron trabajando, cuando en realidad un 25% se financia con asignaci&oacute;n espec&iacute;fica de otros impuestos</strong>, en particular al consumo. Otro 30% se paga con transferencias del Estado a ANSES, tambi&eacute;n constituidas con impuestos. Y en esos impuestos tambi&eacute;n est&aacute;n las mujeres, incluidas aquellas que cuidaron. La tercera vez que aportaron fue cuando, al acceder al plan de facilidades de la moratoria, pagaron cuotas de aportes.
    </p><p class="article-text">
        Suele afirmarse que las moratorias &ldquo;le quitaron&rdquo; la jubilaci&oacute;n a quienes s&iacute; aportaron. Sin embargo, ese argumento omite que muchas de esas trayectorias laborales fueron posibles porque alguien sostuvo las tareas de cuidado detr&aacute;s. Cuando ese cuidado no fue realizado por la propia pareja, lo fue por una trabajadora de casa particular, que tambi&eacute;n &mdash;si logr&oacute; jubilarse&mdash; probablemente lo hizo a trav&eacute;s de una moratoria -dada la alta informalidad del sector-.
    </p><p class="article-text">
        Pero, explicado lo m&aacute;s &ldquo;obvio&rdquo;, vamos a lo no tan obvio. &iquest;Fue la moratoria una excepci&oacute;n? &iquest;Vamos a volver a ser &ldquo;sostenibles&rdquo;? <strong>&iquest;C&oacute;mo hacemos para jubilar a todos?</strong> Hay quienes creen que la moratoria fue una circunstancia extraordinaria y que est&aacute; bien que el gobierno de Javier Milei la haya eliminado por ser insostenible. Incluso suponen que, en alg&uacute;n futuro, podremos volver a ser &ldquo;sostenibles&rdquo; bajo las reglas tradicionales: &ldquo;aportes=jubilaciones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, hacia adelante es pr&aacute;cticamente imposible imaginar un escenario en el que la seguridad social se financie solo con trabajadores formales y cubra &uacute;nicamente a trabajadores formales. El envejecimiento poblacional, la informalidad y la existencia de personas dedicadas al cuidado familiar van a obligar siempre no solo a pensar c&oacute;mo dar ingresos a quienes no cumplieron aportes, sino tambi&eacute;n c&oacute;mo obtener recursos que no provengan exclusivamente de esos aportes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Necesitamos pensar una inclusi&oacute;n previsional permanente</strong>. A nivel global, la cobertura previsional est&aacute; en aumento (pas&oacute; del 54% al 77% en diez a&ntilde;os), y no porque la formalidad est&eacute; creciendo, crecieron los instrumentos de inclusi&oacute;n. Los pa&iacute;ses est&aacute;n desarrollando pol&iacute;ticas para que los a&ntilde;os de cuidado de ni&ntilde;os cuenten a la hora de jubilarse y para que quienes no pudieron aportar accedan a un piso de protecci&oacute;n social. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sin las moratorias, solo el 55% de las personas mayores se hubiera podido jubilar en Argentina. &iquest;Por qu&eacute;? </strong>Porque las exigencias del sistema previsional tradicional est&aacute; pensado para la carrera laboral de un var&oacute;n, continua, formal y sin interrupciones. Por eso, no solo Argentina, sino tambi&eacute;n Alemania, Espa&ntilde;a y Uruguay, reconocen el cuidado como parte del acceso a la jubilaci&oacute;n. Alcanza? No, tampoco alcanza una moratoria temporal. Tenemos que mejorar nuestro propio piso de protecci&oacute;n social. Si eso quisiera ser la PUAM, est&aacute; rodeada de incompatibilidades y ofrece un monto muy pordebajo de las necesidades b&aacute;sicoas. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Aun si logr&aacute;ramos que esa trayectoria de 30 a&ntilde;os formales fuera la norma, la pir&aacute;mide poblacional va a envejecer demasiado como para sostener el sistema solo con los trabajadores activos.</strong> En Futuros Mejores venimos trabajando en una agenda de pol&iacute;tica p&uacute;blica alternativa para la Argentina, que incluye la pol&iacute;tica previsional y sus c&aacute;lculos de sostenibilidad. <strong>Partimos de que a nivel global, se reconoce que los sistemas p&uacute;blicos de reparto son m&aacute;s s&oacute;lidos frente a crisis que los sistemas privados de capitalizaci&oacute;n (OIT); la discusi&oacute;n internacional no es privatizar, sino mejorar el sistema p&uacute;blico.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Calculamos que, recuperando solo un tercio de las exenciones tributarias, se podr&iacute;a financiar un aumento del 20% para todos los jubilados de la m&iacute;nima, sin excluir a nadie</strong>. Tambi&eacute;n es necesario buscar nuevas fuentes de sostenibilidad gravando rentas extraordinarias y mejorando la administraci&oacute;n tributaria para captar flujos il&iacute;citos. En ese camino, ser&aacute; clave utilizar la informaci&oacute;n disponible &mdash;incluida la que manejan grandes plataformas como la del empresario en cuestion&mdash; para formalizar actividades, mejorar la recaudaci&oacute;n y garantizar derechos previsionales a futuro.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, es necesario armonizar diferencias entre reg&iacute;menes previsionales e incluir una cl&aacute;usula gatillo por salario real en la f&oacute;rmula de movilidad. Otra necesidad, distinta pero tambi&eacute;n relevante, es contener a quienes pueden y quieren aportar m&aacute;s mediante sistemas privados complementarios, que contribuyan adicionalmente al financiamiento del sistema p&uacute;blico obligatorio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hay una discusi&oacute;n pendiente sobre la gradualidad y la edad jubilatoria? S&iacute; pero que la traccionen los modos de vida, no los recursos calculados de forma escasa. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Como corolario final, vale la pena detenerse en la contradicci&oacute;n: en las redes se ridiculiza a esta mujer que se dedic&oacute; a criar y, al mismo tiempo, se les pide a las mujeres que no hagan caer la tasa de natalidad. Si ten&eacute;s hijos, no hay jardines suficientes; si los cuid&aacute;s vos, no te vas a poder jubilar; &nbsp;se espera que dependas econ&oacute;micamente de tu pareja; y si sufr&iacute;s violencia, muchas veces no se te cree. La brecha salarial creci&oacute; cinco puntos porcentuales en los dos a&ntilde;os de gesti&oacute;n de Milei. No sorprende entonces que el nivel de desaprobaci&oacute;n del gobierno entre las mujeres sea tan elevado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En lugar de desconocer el trabajo de cuidado, podr&iacute;amos estar desplegando sistemas de cuidados como pol&iacute;tica laboral, social, educativa y, tambi&eacute;n, previsional.</strong> Se estima que en Argentina podr&iacute;an generarse al menos 1.800.000 puestos de trabajo si se priorizara este sector.
    </p><p class="article-text">
        <em>Luc&iacute;a Cirmi es economista y referente de </em><a href="https://futurosmejores.com.ar/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Futuros Mejores</em></a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Cirmi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/obvio-no-obvio-discusion-previsional-construir-sostenibilidad_129_13201355.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 06 May 2026 19:49:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Jubilaciones,Marcos Galperin]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Malas noticias desde Casa Rosada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/malas-noticias-casa-rosada_129_13190540.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/67e406fd-80bb-4634-8af7-8a561c794174_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Malas noticias desde Casa Rosada"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La reapertura de la sala de prensa en Casa Rosada no es una señal de normalidad: es la prueba de que su cierre fue otro arrebato presidencial. Una semana de ataques, insultos y hostilidad hacia el periodismo expone un gobierno cada vez más incómodo con las preguntas y más decidido a disciplinar la palabra pública.</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/dias-tension-reabre-sala-prensa-casa-rosada-conferencia-adorni_1_13187730.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La reapertura de la sala de prensa de la Casa Rosada</a>, luego de una semana cerrada, no es una buena noticia. Es m&aacute;s bien, la demostraci&oacute;n de que su cierre fue producto de <strong>otro berrinche presidencial</strong>. El argumento, investigar las condiciones de seguridad de la Casa de Gobierno luego de que TN pusiera al aire un informe sobre los &ldquo;pasillos del poder&rdquo;, result&oacute; tan infantil como peligroso.
    </p><p class="article-text">
        La originalidad y el ingenio de dicho informe quedar&aacute; a consideraci&oacute;n de quien lo haya visto. Lo que s&iacute; es cierto es que de ning&uacute;na manera puso en peligro la seguridad presidencial. TN no mostr&oacute; m&aacute;s que el recorrido que suelen hacerse en las visitas escolares y lo condiment&oacute; con un poco de intriga. Es imposible saber que fue lo que dispar&oacute; el enojo de <strong>Javier Milei</strong> para decidir cerrar la sala de prensa y acusar a los periodistas de TN de &ldquo;basuras repugnantes&rdquo;. Pero hay algunas pistas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        La semana comenz&oacute; as&iacute;, con los periodistas acreditados agolpados contra las rejas sin poder entrar a la sala por primera vez en la historia. Y sigui&oacute; en el Congreso el mi&eacute;rcoles, durante la presidentaci&oacute;n de <strong>Manuel Adorni</strong>, el investigado jefe de Gabinete quien no respondi&oacute; sobre c&oacute;mo en dos a&ntilde;os logr&oacute; volverse una persona acaudalada, con m&uacute;ltiples propiedades, viajes en aviones privados y vacaciones en destinos exclusivos.
    </p><p class="article-text">
        En otro evento sin precendentes, el Presidente de la Naci&oacute;n se pone a la cabeza de todo el gabinete y todos juntos marchan hacia el Congreso para apoyar al cuestionado jefe de ministros. Desde un palco, el mandatario se dedica a burlarse de la oposici&oacute;n y arengar, cual barrabrava, los gritos de apoyo a Adorni.
    </p><p class="article-text">
        Al salir, los periodistas intentan preguntarle por el cierre de la sala de prensa en la Casa Rosada. <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/despues-acompanar-adorni-milei-congreso-gritos-periodistas-chorros_1_13183715.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La respuesta del Presidente, los deja paralizados.</a> &ldquo;&iexcl;Chorros!&rdquo;, les grita.<strong> Tampoco hay antecedentes de que un presidente le haya gritado chorros a los periodistas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ese mismo mi&eacute;rcoles, horas m&aacute;s tarde, Javier Milei encabeza el cierre de la Expo EFI 2026. All&iacute; ensaya una defensa sobre sus insultos a la prensa: &nbsp;&ldquo;No voy a aceptar la psicopateada de los kukas y los periodistas. Hablan de mis respuestas y no dicen el mont&oacute;n de mentiras, calumnias, injurias y las barbaridades que dicen de m&iacute;, de mi familia, de mis hijitos de cuatro patas&rdquo;. El Presidente concluye que de ning&uacute;na manera sus insultos constituyen violencia y cierra: &nbsp;&ldquo;Esto es para todos los llorones&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2049785407189991933?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Enumerar la lista de insultos y acusaciones de la semana ser&iacute;a largo, tedioso y aburrido. A dos a&ntilde;os de gobierno de Javier Milei ya sabemos de los arrebatos del Presidente contra la prensa. Hace poco d&iacute;as, Sebasti&aacute;n Lacunza cont&oacute; aqu&iacute; en <strong>elDiarioAR</strong> como <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/reuniones-turbulentas-milei-fernan-saguier-cinco-periodistas-nacion-mira_129_13161989.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">orden&oacute; retirar por la fuerza a Fern&aacute;n Saguier, director de La Naci&oacute;n,</a> del depacho presidencial. Y sabemos como su ensa&ntilde;amiento es especial con las mujeres. Luciana Geuna se sum&oacute; a una larga lista de periodistas menospreciadas por el Presidente que comenz&oacute; en 2018 cuando a los gritos le dijo &ldquo;burra&rdquo; a Teresita Fr&iacute;as, una colega de Salta. La periodista tuvo la mala idea de contradecir sus opiniones.
    </p><p class="article-text">
        Con Milei en el poder, los ataques aumentaron hasta tal punto que terminaron, peligrosamente, siendo parte de la forma en que el oficialismo hace pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Esta semana fue particularmente molesta para el Presidente. La investigaci&oacute;n por enriqueciemiento il&iacute;cito a la que est&aacute; siendo sometido Adorni, parece haber empezado a da&ntilde;ar la imagen del Gobierno.
    </p><p class="article-text">
        El lunes, el mismo d&iacute;a en que se anunci&oacute; el cierre de la sala de prensa, se conoci&oacute; el&nbsp;&Iacute;ndice de Confianza en el Gobierno&nbsp;de la&nbsp;Universidad Torcuato Di Tella&nbsp;(UTDT). <strong>Por quinto mes consecutivo, la imagen del Gobierno cay&oacute; y marc&oacute; un retroceso del&nbsp;12,1%&nbsp;con respecto a marzo.</strong> El Gobierno descendi&oacute; en los cinco ejes de desempe&ntilde;o sobre los que se construye el &iacute;ndice: &ldquo;Honestidad&rdquo;, &ldquo;Capacidad&rdquo;, &ldquo;Eficiencia&rdquo;,  &ldquo;Evaluaci&oacute;n general del Gobierno&rdquo; y  &ldquo;Preocupaci&oacute;n por el inter&eacute;s general&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es apenas una se&ntilde;al de un Gobierno que empieza a sentir el peso de la gesti&oacute;n, que comienza a darse que cuenta que el hechizo de los pulgares a arriba y el baile desenfrenado no alcanzan para llegar a fin a mes. Alejandro Rebossio escribe una cr&oacute;nica en la edici&oacute;n de hoy que muestra como la falta de empleo, la inflaci&oacute;n, los salarios congelados y el recorte de la ayuda del Estado est&aacute;n golpeando en los sectores m&aacute;s desprotegidos y acerca un dato que refleja la profundidad de la crisis, <a href="https://www.eldiarioar.com/economia/conurbano-crisis-tour-guernica-cae-consumo-norte-fabricas-cerradas_1_13186819.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el regreso del trueque, ese que en 2001 se convirti&oacute; en el mecanismo de supervivencia de miles de familias.</a>
    </p><p class="article-text">
        En la edici&oacute;n de ayer de <strong>elDiarioAR</strong>, Le&oacute;n Nicanoff dio cuenta de<a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/jovenes-ociosos-jubilados-deslomados-modelo-invirtio-piramide-laboral_1_13189091.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> un panorama cada vez m&aacute;s complejo: </a>cada vez m&aacute;s jubilados se ven forzados a seguir trabajando porque con sus haberes no llegan a cubrir los gastos m&iacute;nimos. Al mismo tiempo, los j&oacute;venes dejan de buscar empleo porque descubren que las promesas del cuentapropismo de delivery es apenas un espejismo, un disfraz de trabajos de miseria.
    </p><p class="article-text">
        Pero el Presidente elige insultar. &iquest;Pensemos por un instante cu&aacute;ntas veces le hemos dicho a una persona &ldquo;basura repugnante&rdquo; en las redes sociales? &iquest;A cu&aacute;ntos otros &ldquo;sorete&rdquo;? Es cierto que en las redes sociales se insulta y se insulta mucho, pero la gran mayor&iacute;a no lo hace. El Presidente, en cambio, elige comportarse como lo m&aacute;s bajo de ese bajo mundo de las redes, donde se dice lo que jam&aacute;s se dir&iacute;a cara a cara.
    </p><p class="article-text">
        La Asociaci&oacute;n de Corresponsales de la Casa Blanca fue fundada en 1914 por un grupo de periodistas que cubria las conferencia de prensa del entonces presidente&nbsp;<span class="highlight" style="--color:transparent;">Woodrow Wilson</span>. El mandatario quer&iacute;a suspendarlas porque no le gustaba lo que escrib&iacute;an. Consideraba que a las notas se les agregaba demasiada informaci&oacute;n en <em>off the record</em>. Los periodistas decidieron crear esa asociaci&oacute;n para defender ese espacio y su trabajo. A&uacute;n hoy es la Asociaci&oacute;n la encargada de otorgar las acreditaciones para entrar a la Casa Blanca y distribuir los lugares en la sala de prensa. &iquest;La raz&oacute;n? Es sencilla. Se considera que quien ocupa la Casa es simplemente un inquilino que est&aacute; de paso y que por nada del mundo el inquilino puede estar por encima de la prensa que seguir&aacute; estando all&iacute; cuando el ocupante de turno se vaya.
    </p><p class="article-text">
        <em>MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mariana García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/malas-noticias-casa-rosada_129_13190540.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 May 2026 03:02:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Malas noticias desde Casa Rosada]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Insoportable en serio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/insoportable-serio_129_13190762.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f7328af4-4c45-48d9-b3af-69aecfb943fd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Insoportable en serio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En Famesick, Lena Dunham cruza fama y enfermedad como dos formas de exposición: experiencias que vuelven vulnerable, pero también egocéntrica. Más allá del chisme, el libro encuentra por fin un acontecimiento y una tesis: la víctima como figura millennial por excelencia.</p></div><p class="article-text">
        Un amigo me pregunt&oacute;, cuando quise convencerlo de leer la <em>memoir </em>de Lena Dunham, qu&eacute; hac&iacute;a ella escribiendo sus memorias tan joven. Lo gracioso es que <em>Famesick</em>, publicado a meses de que Dunham cumpliera los cuarenta, no es ni siquiera su primer libro de memorias; los aut&eacute;nticos fans ya hab&iacute;amos le&iacute;do <em>No soy ese tipo de chica</em>, la colecci&oacute;n de ensayos que public&oacute; en 2014, casi cuando <em>Girls</em> acababa de salir. Yo, que amaba <em>Girls</em>, le&iacute; el libro con un entusiasmo que se me fue desinflando a medida que avanzaba. Me pareci&oacute; que no le hac&iacute;a justicia a su autora, a su talento e inteligencia. Me dio la sensaci&oacute;n de que la forma del libro no le quedaba bien a Dunham. La tradici&oacute;n del ensayo personal norteamericano es peligrosa; tiende demasiado a la moraleja y la educaci&oacute;n, y hay que estar muy inmunizado contra el optimismo y las conclusiones para evitar terminar sonando como la versi&oacute;n sexy y millennial de un manual protestante. Todo eso era cierto, pero leyendo <em>Famesick </em>entiendo otra cosa: el problema central es que, en 2014, a Lena Dunham todav&iacute;a no le hab&iacute;a pasado nada. El libro no ten&iacute;a acontecimiento, en el sentido m&aacute;s metaf&iacute;sico de la palabra de algo que irrumpe y transforma mundos y subjetividades, y por eso tampoco ten&iacute;a tesis: dos cosas que <em>Famesick</em>, y deber&aacute;n aceptarlo incluso sus detractores, tiene de sobra.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        <em>Famesick </em>es una palabra inventada, un neologismo construido a imagen y semejanza de la palabra <em>carsick </em>(que se arma con las palabras <em>car </em>&mdash;auto&mdash; y <em>sick </em>&mdash;enfermo&mdash; para referirse al mareo que algunas personas sufren en medios de transporte) y en cruza con la palabra <em>fame</em>, fama: significa algo as&iacute;, entonces, como &ldquo;enferma de fama&rdquo;. Y el libro se trata de eso, en varios sentidos: de la enfermedad y la fama, de c&oacute;mo la fama puede enfermar o ser una enfermedad, de c&oacute;mo pueden llevarse la enfermedad y la fama, y quiz&aacute;s, sobre todo, de lo que la enfermedad y la fama tienen en com&uacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En las redes sociales se estuvo comentando, m&aacute;s que nada, el chisme; que si Jack Antonoff enga&ntilde;&oacute; a Lena Dunham con Lorde, que qui&eacute;nes ser&aacute;n los actores y directores a los que refiere sin nombrar, que si Adam Driver le tir&oacute; una silla a Dunham durante una grabaci&oacute;n de Girls, que si su socia Jenni Konner habr&aacute; sido tan manipuladora como el libro la pinta o por qu&eacute; no aparece mencionada Taylor Swift (si ser&aacute;, tal vez, la &uacute;nica persona a la que Dunham aut&eacute;nticamente le tiene miedo). El chisme solo es divertido; hay que decir que poca gente viva y trabajando tiene tan poco pudor con los nombres propios como ella, y hay algo valioso, en este momento del mundo en que todos quieren quedar bien con Dios y con el diablo, en ese desparpajo. Es parte de lo que hizo que <em>Girls</em> fuera tan buena como fue: una verdadera exposici&oacute;n de las miserias millennials, y no solamente una serie m&aacute;s sobre cuatro amigas.
    </p><p class="article-text">
        Pero m&aacute;s all&aacute; del exhibicionismo, o m&aacute;s bien, ahondando en &eacute;l con m&aacute;s profundidad, aparece entonces lo m&aacute;s interesante que tiene <em>Famesick</em>: la tesis central del libro, seg&uacute;n la cual la fama y la enfermedad ser&iacute;an experiencias m&aacute;s similares de lo que puede parecer a primera vista. Esta idea puede sonar absolutamente banal; incluso irrespetuosa del sufrimiento de la amplia mayor&iacute;a de las personas que sufren padecimientos cr&oacute;nicos y que, a diferencia de Dunham, no tienen para compensarlas los recursos que proporcionan la fama y la fortuna. Es probable que lo sea, banal e irrespetuosa; pero tambi&eacute;n parece incluir algo cierto, profundo, y bastante dif&iacute;cil de explicar.
    </p><p class="article-text">
        Hay dos l&iacute;neas narrativas dominantes en el texto: el nacimiento de <em>Girls </em>y la carrera profesional que Dunham construye a partir de esa serie, por un lado, y el deterioro de su salud y la b&uacute;squeda de explicaciones y soluciones, por el otro. En el relato de los problemas en torno a su endometriosis, es muy interesante seguir el v&iacute;nculo con el productor musical Jack Antonoff, su novio de esos a&ntilde;os. Mientras gente que conoce menos a Dunham la va juzgando por hacerse famosa (cada persona que la vio dos veces en la vida y le escribe pidi&eacute;ndole un favor piensa que ella se hace &ldquo;la importante&rdquo; si no satisface su demanda), Antonoff, que s&iacute; la conoce, parece ir tom&aacute;ndole bronca por sus malestares sempiternos. Hay algo en com&uacute;n en esos dos roces que a primera vista son tan distintos: es el resentimiento contra quien se pone en el centro de la escena, sea por algo &ldquo;bueno&rdquo; o por algo &ldquo;malo&rdquo;. En el primer caso, la implicancia es que en el fondo Dunham no se merece su &eacute;xito; en el segundo, que est&aacute; mintiendo o exagerando sobre su dolor, o que incluso si no lo estuviera, ella <em>goza</em> de la atenci&oacute;n en alg&uacute;n sentido. Algunos cr&iacute;ticos y lectores en internet dan por hecho que Dunham deja mal parado a Antonoff en el texto; yo creo que no es as&iacute;. Creo que efectivamente ella le concede, a &eacute;l y a todo el mundo, que es insoportable; no insoportable y encantadora como un personaje de Diane Keaton, insoportable en serio. Dunham afirma varias veces que su dolor es real frente a la desconfianza a la dem&aacute;s; y as&iacute; y todo, acepta tambi&eacute;n que eso te puede convertir en alguien que, hacia el afuuera, no puede evitar unos despliegues de hipersensibilidad y egocentrismo que la hacen dif&iacute;cil como amiga, como colega, como hija o como novia. Dunham no culpa a Antonoff por ir abandon&aacute;ndola a medida que ella se enferma cada vez m&aacute;s; por el contrario, se venga como una persona de bien, enga&ntilde;&aacute;ndolo con un amigo de la infancia. Es un final desprovisto de moralina para una relaci&oacute;n que se merec&iacute;a exactamente eso: todos estuvimos un poco mal, a otra cosa mariposa. Creo que es en el relato de esta relaci&oacute;n donde se despliega la tesis sobre la doble cara de la exposici&oacute;n, el modo en que exponerte, en tu arte y en la vida, te hace al mismo tiempo vulnerable y narcisista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay m&aacute;s cosas valiosas en<em> Famesick</em>, un libro muy bien escrito: grandes retratos de Adam Driver y Jemima Kirke, la radiograf&iacute;a de una una relaci&oacute;n madre e hija tremenda, plagada de codependencias, complicidades y envidias, y un fresco complet&iacute;simo de la clase cultural de NY (Lena no es nepobaby en el sentido de hija de millonarios, sino en el de hija de artistas, m&aacute;s como lo son ac&aacute; los ni&ntilde;os criados a clases de teatro con padres soci&oacute;logos que como lo ser&iacute;a la hija de una celebridad; ella hace mucho hincapi&eacute; en la diferencia, y Bourdie le dar&iacute;a la raz&oacute;n). Pero lo profundo de Famesick es esa exploraci&oacute;n de la figura de la v&iacute;ctima, el tropo millennial por excelencia, vali&eacute;ndose de la intersecci&oacute;n entre notoriedad y padecimiento; en esa investigaci&oacute;n est&aacute; la inteligencia y la capacidad de observaci&oacute;n que hizo posible <em>Girls</em>, y que hace que s&iacute;, que a pesar de ser infumable, Lena Dunham sea la voz de una generaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <em>TT/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tamara Tenenbaum]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/insoportable-serio_129_13190762.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 May 2026 03:02:27 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Agobiado y solo, Spagnuolo mide un silencio que pende sobre los Milei]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/agobiado-spagnuolo-mide-llega-silencio_129_13190700.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ab54331f-285f-4e69-8cf5-0133d95038eb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x352y135.jpg" width="1200" height="675" alt="Agobiado y solo, Spagnuolo mide un silencio que pende sobre los Milei"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una comunidad de intereses contrapuestos se aferra a la impugnación de los audios del 3% de Karina como tabla de salvación. El extitular de ANDIS no deja de pensar en los Menem. Nostalgia por las cenas con Javier en Olivos y un triste menú comprado en La Farola.</p></div><p class="article-text">
        <strong>Diego Spagnuolo</strong> siente que lo abandonaron. Aquellas noches en Olivos &mdash;38 visitas en los primeros 16 meses de gobierno&mdash; son un recuerdo surrealista bajo este fr&iacute;o oto&ntilde;o. Todo un abismo que va del privilegio de arreglar sobre la marcha una cena con su &iacute;ntimo amigo <strong>Javier Milei</strong>, con men&uacute; comprado en La Farola de la avenida Maip&uacute;, a cinco cuadras de la Quinta, a este presente del tel&eacute;fono callado y un procesamiento como jefe de una asociaci&oacute;n il&iacute;cita y fraude al Estado. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;McBain&rdquo; &mdash;como lo llamaban <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/diego-mcbain-spagnuolo-hombre-radioactivo-cambio-espert-milei-caniche-villarruel_1_12557957.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en el mundo Milei-Espert-Villarruel </a>antes de llegar a la cumbre&mdash; se sit&uacute;a protagonista de una pesadilla que comenz&oacute; a vivir apenas ech&oacute; a andar el gobierno ultra. Al constatar que la &ldquo;traici&oacute;n&rdquo; provino de personas en las que confi&oacute; y lo elevaron adonde nunca crey&oacute; llegar, y <a href="https://x.com/radiomitrecba/status/2049249125447635320" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">verse ahora indagado </a>de hecho por la cronista <strong>Mercedes Ninci </strong>frente a un ascensor de Comodoro Py, se asume como chivo expiatorio de un latrocinio perpetrado por otros. No concibe una salida aceptable. <strong>Tiene que rearmar su vida y necesita despejar el horizonte de la c&aacute;rcel</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Con tiempo libre infinito que pasa en la galer&iacute;a reformada de su casa en un barrio cerrado de Pilar, Spagnuolo observa c&oacute;mo &ldquo;los Menem&rdquo; &mdash;a quienes se ocup&oacute; de describir en infinidad de di&aacute;logos como jefes de una gavilla que cop&oacute; la Agencia de Discapacidad (ANDIS)&mdash; se pasan la gran vida y administran poder. 
    </p><p class="article-text">
        Para colmo, la Justicia mantiene incautados los USD 82.000 hallados en una caja de seguridad de la casa de Pilar. Spagnuolo dice que puede justificar ese tesoro y piensa que es poco y nada para acusarlo de recibir coimas. Al fin y al cabo, no le alcanzar&iacute;a ni para comprar medio departamento de esos baratos que consiguen <strong>Manuel Adorni </strong>y <strong>Bettina Angeletti</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Ni las viejas relaciones pueden dar la cara por &eacute;l. <strong>Jos&eacute; Luis Espert</strong>, a quien alguna vez Spagnuolo crey&oacute; su mejor amigo, tambi&eacute;n cay&oacute; en desgracia y transcurre sus d&iacute;as a la sombra de otra galer&iacute;a reformada. Otra amiga, <strong>Victoria Villarruel</strong>, esa mujer chispeante que hac&iacute;a bromas homof&oacute;bicas y tomaba de punto a &ldquo;McBain&rdquo; &mdash;por un personaje de los Simpsons que resolv&iacute;a todo a los tiros&mdash;, qued&oacute; raleada del mundo Milei. Cuando se dividieron las aguas entre la f&oacute;rmula presidencial, el contertulio de las noches de Olivos qued&oacute; del lado del Soez. &iquest;La sombra del despoder volvi&oacute; a encontrar a esos compinches &mdash;Victoria y Diego&mdash; que viajaban por las monta&ntilde;as del Norte? &iquest;Habr&aacute; insistido la vicepresidenta en la humillaci&oacute;n de Spagnuolo como su caniche<em> toy</em>? 
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                    alt="Diego Diego Spagnuolo, junto a Javier Milei, antes de la ruptura"
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            <span class="title">
                Diego Diego Spagnuolo, junto a Javier Milei, antes de la ruptura                            </span>
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        A la filtraci&oacute;n de los audios que se le atribuyen al extitular de ANDIS y titularon una era, &ldquo;el 3% de Karina&rdquo;, le sigui&oacute; un c&uacute;mulo de pruebas documentales, <em>mails</em>, cientos de miles de d&oacute;lares en efectivo apilados en cajones y mochilas, y whatsapps indiscretos. 
    </p><p class="article-text">
        Las noticias de que los Menem y Karina hab&iacute;an instalado una burocracia proveniente del macrismo <strong>&ldquo;para afanar&rdquo; </strong>de los fondos de discapacitados dispararon una investigaci&oacute;n que, entre agosto de 2025 y febrero pasado, llevaron al juez federal Sebasti&aacute;n Casanello y el fiscal Franco Picardi a revelar una red de corrupci&oacute;n sistem&aacute;tica. La pregunta de fondo: <strong>&iquest;Se trat&oacute; de una c&eacute;lula aut&oacute;noma compuesta por decenas de personas para robar uno de los presupuestos m&aacute;s diezmados por la motosierra, o fue otra de las terminales para satisfacer la avidez por el dinero de los Hermanos Milei?</strong>
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">¿La sombra del despoder volvió a encontrar a esos compinches —Victoria y Diego— que viajaban por las montañas del Norte? </p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">El turno de Lijo</h2><p class="article-text">
        El trayecto desde esa trama a la mentada voracidad de Karina y los Menem requiere ser probado en el expediente. Antes de dejar la causa en manos de<strong> Ariel Lijo</strong>, en febrero, Casanello proces&oacute; a 19 personas: empresarios, ejecutivos de droguer&iacute;as, lobistas y exfuncionarios de segundas l&iacute;neas. Esta semana comenz&oacute; un nuevo cap&iacute;tulo con la nueva ronda de 35 indagatorias y el horizonte de decenas de nuevos procesamientos relacionados a sobreprecios en insumos de alto costo por un valor estimado en $75.400 millones, con beneficio en las firmas Indecomm; Laboratorio Ortop&eacute;dico Sagues; Probock; Prolite Orthopedics y Resposane Salud. Ese monto se suma otros $43.000 millones detectados en otra instancia del expediente, con sobreprecios estimados en 1.900%. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las citaciones a indagatoria fueron el primer paso de Lijo en la trama ANDIS</strong>. Significativo, porque hab&iacute;a expectativa sobre la actitud que adoptar&iacute;a el excandidato a juez de la Corte Suprema que congreg&oacute; las causas m&aacute;s sensibles para Ejecutivo en el &uacute;ltimo bimestre, a excepci&oacute;n de la m&aacute;s grave, la estafa $LIBRA, que la mantiene secuestrada el fiscal <strong>Eduardo Taiano</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        El segundo paso del juez a cargo de ANDIS fue ordenar, el jueves, un peritaje sobre los audios atribuidos a Spagnuolo. La direcci&oacute;n de Criminal&iacute;stica de Gendarmer&iacute;a deber&aacute; dilucidar si esos archivos fueron adulterados mediante inteligencia artificial. Esa fuerza, sometida a injerencias de <strong>Patricia Bullrich</strong>, se transforma en una usina s&oacute;rdida que puede llegar a cualquier conclusi&oacute;n &mdash;como se demostr&oacute; en el caso Nisman&mdash;. El peritaje asoma como una herramienta de negociaci&oacute;n entre la polifac&eacute;tica senadora y su amiga/enemiga Karina. Probablemente, la candidatura de la ultraderecha en la Ciudad para 2027 se jugar&aacute; en el dictamen de un grupo de gendarmes.
    </p><p class="article-text">
        Spagnuolo se aferr&oacute; a la impugnaci&oacute;n de los audios como su tabla de salvaci&oacute;n. La estrategia le sirve a &eacute;l, al resto de los procesados y a los hermanos Milei, aunque sus objetivos finales sean divergentes. Se form&oacute; as&iacute; una comunidad de intereses en torno a un fr&aacute;gil silencio, que pende de un hilo, porque impera la desconfianza mutua. 
    </p><p class="article-text">
        La llegada del abogado <strong>Mauricio D&rsquo;Alessandro</strong> a la defensa de Spagnuolo, en noviembre de 2025, tres meses despu&eacute;s de iniciada la causa y con la victoria legislativa de La Libertad Avanza de por medio, apunt&oacute; a que los audios del &ldquo;3% de Karina&rdquo; eran creaciones de inteligencia artificial. En paralelo, los Kovalivker &mdash;los supuestos &ldquo;helv&eacute;ticos&rdquo; de la Droguer&iacute;a Suizo-Argentina en los di&aacute;logos de la banda que pactaba licitaciones y coimas&mdash; hab&iacute;an avanzado en una estrategia similar. Los helv&eacute;ticos denunciaron tempranamente que los audios difundidos por el sitio Carnaval y el portal Data Clave obedec&iacute;an a una operaci&oacute;n de inteligencia y, por lo tanto, toda la investigaci&oacute;n deber&iacute;a caer como fruto del &aacute;rbol prohibido. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Se formó así una comunidad de intereses en torno a un frágil silencio, que pende de un hilo, porque impera la desconfianza mutua</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En la l&iacute;nea sostenida por Casanello y Picardi, los audios fueron apenas un indicio que dispar&oacute; una noticia period&iacute;stica y luego una denuncia judicial, y as&iacute; comenz&oacute; la investigaci&oacute;n, como ocurri&oacute; decenas de veces en Comodoro Py. <strong>Para no pisar el palito del &ldquo;&aacute;rbol prohibido&rdquo;, el juez y el fiscal se ocuparon de evitar cualquier menci&oacute;n al contenido de los audios en sus resoluciones</strong>. <strong>Ambos situaron el componente de verosimilitud de la sospecha en el hecho de que el Ejecutivo licenci&oacute; a Spagnuolo de su puesto en ANDIS en cuanto se conocieron los audios.</strong> &iquest;No eran artificiales?
    </p><h2 class="article-text">Lo malo y lo peor</h2><p class="article-text">
        La apuesta a anular la causa tendr&iacute;a un alt&iacute;simo costo pol&iacute;tico para un gobierno anegado por casos de corrupci&oacute;n, desde las peque&ntilde;as a las grandes estafas, pero no deja de ser el mal menor para los Hermanos Milei. Confirmar la percepci&oacute;n generalizada de que el Presidente y su hermana manejan los hilos del poder para garantizar impunidad a ellos mismos y sus elegidos es una mala opci&oacute;n. Dar lugar a que se investigue una sospecha de que coparon el Estado para succionar fondos de los m&aacute;s vulnerables de la sociedad es peor. 
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                    alt="Javier Milei, en el momento en que agrede a periodistas a la salida de la Cámara de Diputados, el 29 de abril de 2026"
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                Javier Milei, en el momento en que agrede a periodistas a la salida de la Cámara de Diputados, el 29 de abril de 2026                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Con los expedientes Adorni, pr&eacute;stamos del Banco Naci&oacute;n al equipo de Luis Caputo y ANDIS en un mismo juzgado, la dupla que comanda el Ministerio de Justicia, <strong>Juan Bautista Mahiques</strong> y <strong>Santiago Viola</strong>, trata por todos los medios de incidir en la voluntad de Lijo. En un territorio &mdash;Comodoro Py&mdash; en el que inciden estamentos del macrismo, una corporaci&oacute;n judicial a la defensiva, tent&aacute;culos de Inteligencia y los grupos Clar&iacute;n y La Naci&oacute;n, el engranaje ya no funciona como antes. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Spagnuolo mide su silencio</strong>. En las dos indagatorias que enfrent&oacute; &mdash;la &uacute;ltima, el mi&eacute;rcoles&mdash;, eligi&oacute; hacer uso de su derecho a no declarar. Lo mismo hizo el jueves<strong> Daniel Garbellini</strong>, un hombre del ri&ntilde;&oacute;n del PRO que reingres&oacute; a ANDIS con Milei para &mdash;seg&uacute;n Spagnuolo&mdash; manejar la caja. Con intereses enfrentados, a ambos les conviene el paso del tiempo, con la mira en la invalidaci&oacute;n de las grabaciones.
    </p><p class="article-text">
        A poco de ingresar al expediente, el defensor D&rsquo;Alessandro <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/causa-andis-spagnuolo-presento-pericia-audios-le-atribuye-cobro-sobornos_1_12811913.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">present&oacute; un peritaje privado</a> a cargo del experto espa&ntilde;ol <strong>Miguel &Aacute;ngel de la Torre</strong>. El estudio indica que la parte del audio en la que Spagnuolo aparece hablando en un bar tiene una probabilidad <strong>&ldquo;baja&rdquo;</strong> de ser una creaci&oacute;n de inteligencia artificial, pero otro segmento de una conversaci&oacute;n telef&oacute;nica tendr&iacute;a chances &ldquo;<strong>razonables&rdquo;</strong> de contener <strong>&ldquo;trazos de voz sintetizada&rdquo;</strong>. El contenido m&aacute;s grave de los dichos atribuidos a Spagnuolo &mdash;incluido el 3% de Karina (8% de coimas totales sobre el precio de venta de medicamentos e insumos) y el comentario de que puso al tanto a Javier Milei de la situaci&oacute;n&mdash; est&aacute; en la parte del di&aacute;logo en el bar. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Diego Spagnuolo, Eduardo &quot;Lule&quot; Menem, Karina Milei y Martín Menem. Spagnuolo fue nominado                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        D&rsquo;Alessandro afirma que los audios fueron editados, y que se incorpor&oacute; ruido ambiente de una confiter&iacute;a para enmascarar la voz artificial. Tanto <strong>Mauro Federico </strong>e <strong>Ivy C&aacute;ngaro</strong>, los periodistas que difundieron las grabaciones en Data Clave, como fuentes de la fiscal&iacute;a de Picardi dan por sentado que los audios fueron editados, pero no adulterados. El fin de la edici&oacute;n fue borrar al interlocutor de Spagnuolo, que ser&iacute;a quien registr&oacute; y divulg&oacute; la grabaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Hay que prestar atenci&oacute;n a d&oacute;nde llega la explicaci&oacute;n del extitular de ANDIS. <strong>Su desmentida es sobre haber denunciado el 3% de Karina, pero no sobre el papel de los Menem</strong>. Seg&uacute;n fuentes que escucharon sus argumentos, tampoco niega haber transmitido a Milei el desfalco que estaban cometiendo Garbellini y el exfuncionario del PRO y exempleado del laboratorio Roche <strong>Pablo Atchabahian</strong>, a quienes defini&oacute; como<strong> &ldquo;delincuentes&rdquo;</strong>. A partir de su aviso al Presidente, hace exactamente un a&ntilde;o, cesaron las invitaciones nocturnas a elegir comida en el men&uacute; de La Farola de Olivos. 
    </p><p class="article-text">
        Spagnuolo afirma que lo &uacute;nico que lo vincula a los delitos investigados son los audios. Le interesa salir del foco de la causa, pero se desentiende de la suerte de &ldquo;los delincuentes&rdquo; y los Menem. En la fiscal&iacute;a de Picardi leen eso y no entierran la posibilidad de lograr la adhesi&oacute;n a la figura del arrepentido. Es por ello que el silencio del extitular de ANDIS es tanto una estrategia que agradecen los Milei, como una bomba de tiempo. Aunque &ldquo;McBain&rdquo; parezca disimular el papel de Karina y guarde mayor encono con los Menem, dos m&aacute;s dos es cuatro. Por lo pronto, Spagnuolo dej&oacute; una frase sugestiva el mi&eacute;rcoles, durante la indagatoria informal ante la periodista Ninci en un pasillo de Comodoro Py: <strong>&ldquo;No es la &uacute;nica oportunidad en que se puede declarar&rdquo;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Una mano estuvo detr&aacute;s del abismo que se cre&oacute; entre Spagnuolo y quienes le manejaban la caja en ANDIS: <strong>Santiago Caputo</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        El poderoso asesor tiene bajo su &oacute;rbita al ministerio de Salud, a cargo de<strong> Mario Lugones</strong>, padre de su socio, <strong>Rodrigo Lugones</strong>. Esa cartera, aun diezmada por la motosierra, es una fuente inagotable de negocios. Por el reparto inicial de responsabilidades en el gobierno ultraderechista, los medicamentos y tratamientos para discapacitados fueron capturados por los Menem. Se desat&oacute; entonces una s&oacute;rdida batalla por esa caja. <strong>Spagnuolo, un abogado sagaz, con poca experiencia pol&iacute;tica, d&eacute;bil de car&aacute;cter y nulo conocimiento del mercado de la salud, fue la v&iacute;a a trav&eacute;s de la cual intent&oacute; penetrar Santiago Caputo</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        En sus extensas tardes en Pilar, frente a la pantalla en negro de su celular, Spagnuolo tambi&eacute;n piensa en la impunidad del asesor que imita a los personajes de Peaky Blinders.
    </p><h2 class="article-text">Cuentas pendientes en la C&aacute;mara Federal</h2><p class="article-text">
        En la fiscal&iacute;a de Picardi surgen datos incesantes sobre el desfalco al Estado. <strong>Emanuel</strong> y <strong>Jonathan Kovalivker,</strong> Atchabahian, el lobista <strong>Miguel Calvete</strong>, Laboratorios Roche y Garbellini tienen motivos para preocuparse, pero la pelota est&aacute; en la C&aacute;mara Federal. Se bifurca otro cap&iacute;tulo. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A partir de su aviso a Milei, hace exactamente un año, cesaron las invitaciones nocturnas a Olivos a elegir comida en el menú de La Farola de la avenida Maipú</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La sala de la C&aacute;mara Federal que trata el expediente est&aacute; compuesta por <strong>Roberto Boico</strong>, <strong>Mart&iacute;n Irurzun</strong> y <strong>Eduardo Farah</strong>. El primero &mdash;exabogado de Cristina&mdash; y el segundo &mdash;veterano del fuero penal federal, vinculado a la UCR&mdash; impusieron su voto mayoritario para hacer lugar al reclamo de los Kovalivker y ordenaron a Casanello que investigara el origen de esas grabaciones. Casanello tir&oacute; la pelota afuera con medidas procesales, Boico e Irurzun insistieron y ahora Lijo hizo lugar al peritaje. 
    </p><p class="article-text">
        Los movimientos de Boico, una de las pocas designaciones en el Poder Judicial que pudo concretar <strong>Alberto Fern&aacute;ndez</strong>, vienen provocando desconcierto en estamentos de Comodoro Py que esperaban romper el statu quo que se hab&iacute;a instalado. Si la mirada se detiene en Irurzun &mdash;el autor de la doctrina de la influencia de los exfuncionarios que sirvi&oacute; para mantener a kirchneristas en la c&aacute;rcel durante a&ntilde;os&mdash;, la historia se vuelve m&aacute;s compleja. Cumple 75 a&ntilde;os el pr&oacute;ximo 18 de julio, por lo que deber&iacute;a cesar su funci&oacute;n de camarista. El juez breg&oacute; para que se enviara al Senado la pr&oacute;rroga de su designaci&oacute;n por otros cinco a&ntilde;os, como ocurri&oacute; con colegas muy allegados al Ejecutivo, pero hasta ahora no tuvo suerte y es probable que no la tenga. 
    </p><p class="article-text">
        Boico e Irurzun tienen en sus manos reproducir la mayor&iacute;a contra Farah para cortar la causa ANDIS de ra&iacute;z, con la teor&iacute;a del fruto del &aacute;rbol prohibido, y satisfacer as&iacute; los m&uacute;ltiples intereses cruzados de los imputados y de quienes miran de afuera, por ejemplo, desde varios despachos de Balcarce 50. No ser&iacute;a una decisi&oacute;n f&aacute;cil para ambos camaristas, que no est&aacute;n entre lo m&aacute;s desprestigiado de Comodoro Py. De todas maneras, quedar&iacute;a la instancia de Casaci&oacute;n, donde la conformaci&oacute;n de la sala que intervendr&iacute;a no ser&iacute;a la m&aacute;s oficialista posible. 
    </p><p class="article-text">
        En la exposici&oacute;n de argumentos frente a la C&aacute;mara Federal, Picardi cit&oacute; jurisprudencia asentada en la causa por el soterramiento del tren Sarmiento, <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/gobierno-macri-pago-us-759-millones-soterramiento-sarmiento-obra-reactivo-paralizo_1_9255482.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un fraude millonario que abarca los gobiernos de los Kirchner y Macri</a> e involucra al gigante brasile&ntilde;o Odebrecht. All&iacute; los imputados tambi&eacute;n plantearon que la acusaci&oacute;n deb&iacute;a desmerecerse porque proven&iacute;a de filtraciones de celulares de lobistas asociados al Lava Jato de Brasil.
    </p><p class="article-text">
        En esa instancia, la C&aacute;mara Federal sostuvo que el planteo de nulidad deb&iacute;a fundarse en la <strong>&ldquo;verificaci&oacute;n fehaciente&rdquo; </strong>de que la prueba hab&iacute;a sido originada de forma ilegal, y no una mera suposici&oacute;n. Uno de los jueces firmantes de aquella resoluci&oacute;n fue Irurzun, el 11 de marzo de 2019.
    </p><p class="article-text">
        <em>SL</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>slacunza@eldiarioar.com</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sebastián Lacunza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/agobiado-spagnuolo-mide-llega-silencio_129_13190700.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 May 2026 03:02:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Agobiado y solo, Spagnuolo mide un silencio que pende sobre los Milei]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cien Miles]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/cien-miles_129_13190305.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ea5b0cf4-8802-445f-ba80-94f32de1137b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1142178.jpg" width="1339" height="753" alt="Cien Miles"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Haber estado presente en el big bang es algo extraordinario. Haberlo hecho más de una vez es casi imposible. Salvo que se trate de ese trompetista que hizo del vibrato una cuestión moral; del que encontró cómo tocar el silencio; del que convirtió en estética el sonido velado y la alteración de la afinación de una nota; del que amó a Juliette Greco y musicalizó el film más negro de todos los tiempos. De Miles Davis, el que nació hace un siglo.</p></div><h2 class="article-text">Un comienzo</h2><p class="article-text">
        <strong>Elwood Buchanan</strong> era el solista de trompeta en la Sinf&oacute;nica de St. Louis. Y tocaba en una big band, la de <strong>Andy Kirk</strong>. En los finales de la d&eacute;cada de 1930 y los comienzos de la siguiente ense&ntilde;&oacute; m&uacute;sica en la Lincoln High School y all&iacute; tuvo un alumno que, como cualquier joven que tocara trompeta y tuviera algo de talento, quer&iacute;a parecerse a <strong>Louis Armstrong</strong>. Buchanan prefer&iacute;a a otros, principalmente <strong>Bobby Hackett</strong> y <strong>Harold &ldquo;Shorty&rdquo; Baker</strong>. Estilistas e introspectivos. Y dicen que le dijo al alumno, en referencia a su vibrato exagerado: &ldquo;No sacudas as&iacute; el sonido; ya lo vas a sacudir sin darte cuenta cuando seas viejo&rdquo;. Seg&uacute;n reconoci&oacute; <strong>Miles Davis</strong> en su autobiograf&iacute;a, eso le cambi&oacute; la vida. &ldquo;Fue mi influencia m&aacute;s grande&rdquo;, escribi&oacute;. &ldquo;Sin duda, &eacute;l fue quien me mostr&oacute; el camino&rdquo;. Ese es un principio posible. Hay, por supuesto, miles. Tantos como Miles, ese que fund&oacute; el jazz varias veces. Ese que naci&oacute; hace 100 a&ntilde;os, el 26 de mayo de 1926.
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    </figure><h2 class="article-text">Lo que escuch&oacute; Gillespie</h2><p class="article-text">
        Una de las grandes fundaciones del jazz moderno fue el grupo del saxofonista <strong>Charlie Parker</strong>, a mediados de los &rsquo;40. All&iacute; estuvo Davis. Y, por a&ntilde;adidura, su primera grabaci&oacute;n con ese grupo, en noviembre de 1945 y cuando a&uacute;n no hab&iacute;a cumplido 20 a&ntilde;os, alcanza para refutar por completo una de esas supuestas verdades que alguien crey&oacute; haber escuchado de alg&uacute;n otro, que luego se repiten, y se transforman, y vaya a saberse c&oacute;mo acaban terminando en vaya a saberse qu&eacute;. Ese lugar com&uacute;n de cierto sentido com&uacute;n que asegura que Miles Davis fue un notable organizador y aglutinador de voluntades musicales, pero no un gran trompetista. Que ese lugar lo ten&iacute;a <strong>Dizzy Gillespie</strong>. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Pero resulta que en ese grupo, que en el registro de &ldquo;Billie&rsquo;s Bounce&rdquo;&nbsp;aparece como Charlie Parker&rsquo;s Reboppers, el trompetista era Gillespie. Y qu&eacute; &eacute;l decidi&oacute; tocar all&iacute; el piano para cederle la trompeta a ese&nbsp;reci&eacute;n llegado de 19 a&ntilde;os. &iquest;Qu&eacute; llev&oacute; al gran virtuoso del Be-Bop a esa decisi&oacute;n? &iquest;Qu&eacute; fue lo que escuch&oacute; ese dios del instrumento en ese principiante que frenaba permanentemente su impulso, que tocaba con un sonido que no respetaba la convenci&oacute;n acerca de la belleza, que bajaba la afinaci&oacute;n al final de cada frase y que parec&iacute;a deleitarse m&aacute;s en los grises, en las veladuras y en la sugerencia de lo no tocado que en la afimaci&oacute;n y las certezas? Precisamente eso. Davis, en su primera grabaci&oacute;n importante (hay una anterior en algunos meses con la olvidada Herbie Fields' Band) y con un grupo de estrellas, ya ten&iacute;a su firma.
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    </figure><h2 class="article-text">El silencio</h2><p class="article-text">
        Miles Davis casi no ten&iacute;a voz. La hab&iacute;a perdido por gritar en una discusi&oacute;n. Lo acababan de operar para extraerle p&oacute;lipos de la garganta. Era 1955, deb&iacute;a permanecer callado, grit&oacute; y da&ntilde;&oacute; para siempre sus cuerdas vocales. Un a&ntilde;o antes hab&iacute;a grabado, con <strong>Horace Silver</strong> en piano, <strong>Percy Heath</strong> en contrabajo y <strong>Art Blakey</strong> en bater&iacute;a. &ldquo;It Never Entered My Mind&rdquo;, una bell&iacute;sima canci&oacute;n proveniente de una vieja comedia musical de <strong>Richard Rodgers</strong> y <strong>Lorenz Hart</strong>, <em>Higher and Higher</em>, estrenada en 1940. En esa pieza, con ese piano de furiosa delicadeza y modelando cada nota invariablemente hacia el grave, movi&eacute;ndola de la afinaci&oacute;n temperada y manteni&eacute;ndose al borde del silencio y, claro, sin vibrato, Miles Davis encontr&oacute; el sonido de lo no dicho. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Jean-Luc Godard</strong> desliz&oacute; la frase &ldquo;los travellings son una cuesti&oacute;n moral&rdquo; en un debate sobre <strong>Hiroshima, mon amour</strong> &ndash;la pel&iacute;cula de <strong>Alain Resnais</strong> con guion de <strong>Marguerite Duras</strong>&ndash; publicado por la revista <em>Cahiers de Cinema</em> en su n&uacute;mero 97, de julio de 1959. Podr&iacute;a pensarse, parafraseando a Godard, que, para Miles Davis, el vibrato era una cuesti&oacute;n moral. Que nada del sonido estaba pre fijado, ni por la t&eacute;cnica ni por la costumbre. Que, en el sonido, todo deb&iacute;a obedecer a una decisi&oacute;n.
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                Jeanne Moreau junto a Miles Davis                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Par&iacute;s y el cadalso</h2><p class="article-text">
        En el Par&iacute;s de Godard y <em>Cahiers de Cinema</em>, <strong>Louis Malle</strong> film&oacute;, en 1957, <em>Ascensor al cadalso</em> (<em>Ascenseur pour l&rsquo;echafaud</em>): un asesinato perfectamente imperfecto, un hombre encerrado en un ascensor y un grupo de jazz &ndash;Miles, el gran saxofonista <strong>Barney Wilen</strong>, <strong>Ren&eacute; Utreger</strong>, <strong>Pierre Michelot</strong> y <strong>Kenny Clarke</strong>&ndash; que improvis&oacute; la m&uacute;sica del film mientras lo miraba en una pantalla colocada contra una pared del estudio de grabaci&oacute;n. Y una actriz, Jeanne Moreau, que brome&oacute; con la trompeta de Miles. Y una cantante llamada Juliette Greco con quien, en la vida real, el trompetista vivi&oacute; un romance de <em>film noir</em>. 
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                Miles Davis y Juliette Greco                            </span>
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    </figure><h2 class="article-text">Segunda fundaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Esa otra clase de blues que anida, se expande y prolifera en <em>Kind of Blue</em>, ese disco grabado entre 1958 y 1959, crea la gram&aacute;tica con la que se articular&aacute; todo el jazz futuro. Tanto los que la sigan literalmente como los que la mixturen con el hard bop o se sit&uacute;en voluntariamente a un costado, no tendr&aacute;n m&aacute;s remedio que tenerla en cuenta. Y, los que no, acabar&aacute;n tomando los caminos personales que siguieron, a posteriori, los aventureros del Kind of Blue &ndash;podr&iacute;a haberse tratado del barco de una novela de <strong>Joseph Conrad</strong>&ndash;. Porque, adem&aacute;s de Davis, all&iacute; estuvieron los otros dos m&uacute;sicos m&aacute;s influyentes de la d&eacute;cada siguiente, <strong>John Coltrane</strong> y <strong>Bill Evans</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, ese &aacute;lbum, lo m&aacute;s consensuado de la historia del jazz junto con las grabaciones de los Hot Five y los Hot Seven de Louis Armstrong, ven&iacute;a de antes, empezando por la relaci&oacute;n de Davis y Coltrane, que se remontaba a 1955 y a las hist&oacute;ricas grabaciones para Columbia y para Prestige de lo que la historia conoci&oacute;, con justicia, como el primer gran quinteto de Miles. Pero tambi&eacute;n ven&iacute;an de antes la progresiva reducci&oacute;n del tema a un motivo; a poco m&aacute;s que un pretexto para la improvisaci&oacute;n. 
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                Miles Davis y John Coltrane                            </span>
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        Desde siempre, Davis ya planteaba al tema con variaciones. Y, desde siempre, los desarrollos &ndash;y hasta a veces las exposiciones de esos temas&ndash; no inclu&iacute;an al conjunto sino a cada uno de los solistas en sucesi&oacute;n. En <em>Kind of Blue</em> los temas ya no son la melod&iacute;a y la secuencia arm&oacute;nica, variada o no, de una canci&oacute;n preexistente o de alguna creada a imagen y semejanza. Los temas son escuetos puntos de partida. Apenas esbozos. La frase del bajo y los dos acordes de &ldquo;So What&rdquo;, los peque&ntilde;os movimientos ascendentes y descendentes de dos notas, en &ldquo;Flamenco Sketches&rdquo;, registrado en abril del 59, que remiten a la &ldquo;Pieza de la Paz&rdquo; (&ldquo;Peace Piece&rdquo;) que Bill Evans hab&iacute;a grabado unos meses antes, en diciembre del 58, y que asoci&oacute; (para siempre) con &ldquo;Some Other Time&rdquo;, la trist&iacute;sima canci&oacute;n de la comedia <em>On the Town</em> de <strong>Leonard Bernstein</strong>. Pero, sobre todo, los temas de ese disco desdibujaron definitivamente las fronteras entre tema y solos. Los segundos eran lo primero. Y la improvisaci&oacute;n ya no transcurr&iacute;a sobre una base fija de acordes &ndash;o su reemplazo por otros&ndash; sino a partir de un fluido que creaba su propio ritmo y sus propias armon&iacute;as, mucho m&aacute;s color&iacute;sticas que funcionales. No hab&iacute;a melod&iacute;a y acompa&ntilde;amiento sino una corriente alrededor de una escala y de acordes que, en general, evitaban las relaciones claras de tensi&oacute;n y de reposo. De un modo. Evans, en las notas del disco, lo comparaba con un antiguo arte japon&eacute;s en el que se dibujaba sobre un papel sumamente delgado en que era imposible interrumpir el trazo y, a&uacute;n m&aacute;s, borrar o corregir. All&iacute; ve&iacute;a la luz eso que el futuro llam&oacute; jazz modal.
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    </figure><h2 class="article-text">Genealog&iacute;as</h2><p class="article-text">
        Toda la brillante generaci&oacute;n &ndash;y su est&eacute;tica&ndash; que eclosion&oacute; en el sello Blue Note a comienzos y mediados de los 60, era hija de Davis y de <em>Kind of Blue</em>. Y el trompetista hizo algo impensado. Se junt&oacute; con sus hijos para parir, de nuevo, una nueva m&uacute;sica. En mayo de 1963, el pianista <strong>Herbie Hancock</strong> acababa de cumplir 23 a&ntilde;os. Desde 1961 tocaba con Donald Byrd y acababa de grabar con &eacute;l, en marzo, el disco <em>Vertigo</em>, donde el debutante Tony Williams tocaba la bater&iacute;a. Ese mismo mes grab&oacute;, tambi&eacute;n para Blue Note, <em>My Point of View</em>, un disco publicado bajo el r&oacute;tulo de Herbie Hancock All Stars. Una de las estrellas era Williams, ese instrumentista deslumbrante, que usaba los dos brazos y las dos piernas de manera independiente, que se asemejaba a un volc&aacute;n en erupci&oacute;n capaz al mismo tiempo de la delicadeza y las sutilezas m&aacute;s extremas y que, para actuar de noche, necesitaba una autorizaci&oacute;n escrita de su padre. Hac&iacute;a tres meses que hab&iacute;a cumplido 17 a&ntilde;os y desde los 11 estudiaba con Alan Dawson, un gran maestro &ndash;por sus manos pasaron estrellas como Vinnie Colaiuta o la notable Terry Lyne Carrington&ndash; que, en los 70, ser&iacute;a el baterista del grupo de Dave Brubeck. En abril, Hancock y Williams tocaron juntos en la grabaci&oacute;n de <em>Una m&aacute;s</em> (en castellano en el original) de <strong>Kenny Dorham</strong>. Y el 14 de mayo reemplazaron respectivamente a <strong>Victor Feldman</strong> y <strong>Frank Butler</strong> en el registro de &ldquo;Seven Steps to Heaven&rdquo;, &ldquo;So Near, So Far&rdquo; y &ldquo;Joshua&rdquo;, ya como miembros del quinteto de Miles Davis. El contrabajista <strong>Ron Carter</strong> era algo mayor, ten&iacute;a 26 a&ntilde;os y ya una importante carrera que inclu&iacute;a haber tocado con <strong>Eric Dolphy</strong>, con <strong>Randy Weston</strong> y con <strong>Cannonball Adderley</strong> &ndash;uno de los marineros del Kind of Blue&ndash;, cuando fue convocado para tocar con Miles a fines de mayo del 63. Durante todo ese a&ntilde;o el saxofonista fue <strong>George Coleman</strong> y, a comienzos de 64, durante una gira por jap&oacute;n y Europa, lo reemplaz&oacute; <strong>Sam Rivers</strong>. Y, hacia fin de ese a&ntilde;o entr&oacute; <strong>Wayne Shorter</strong>, un veterano de 30 a&ntilde;os&nbsp;que ya hab&iacute;a tocado con Miles en 1962, que hab&iacute;a sido la estrella, junto a <strong>Lee Morgan</strong>, de los Jazz Messengers de <strong>Art Blakey</strong> y, tal vez, el &uacute;nico heredero de Coltrane que, a partir de all&iacute;, desarroll&oacute; un estilo inconfundiblemente propio. Y ese fue el segundo gran quinteto de Davis. Y no solo eso. Fue, sencillamente, uno de los grupos m&aacute;s asombrosos de toda la historia del g&eacute;nero. 
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                Miles Davis, Herbie Hancock, Tony Williams y Ron Carter                            </span>
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        Y, si el free jazz, atem&aacute;tico, frecuentemente atonal y habitualmente polirr&iacute;tmico al que arribaron John Coltrane, Eric Dolphy y <strong>Ornette Coleman</strong> fue el Ying de la modernidad, el quinteto de Davis, Shorter, Hancock, Carter y Williams, con m&aacute;s de un punto en com&uacute;n, sobre todo en el aspecto de la polirritmia, pero con una sintaxis diferente, fue sin duda el Yang. Y. como sucedi&oacute; con ese Big Bang que parece haberlo iniciado todo, no hay materia que no estuviera presente ya desde el comienzo. En enero, el quinteto grab&oacute; su primer disco, un &aacute;lbum titulado con tres letras, <em>E.S.P</em> (las iniciales de Extra Sensory Perception) que, por su importancia pero, sobre todo, por su belleza, deber&iacute;a considerarse a la par de <em>Kind of Blue</em>. Y, en la semana de navidad, realiz&oacute;, en un peque&ntilde;o club de Chicago que funcionaba de d&iacute;a como bar de comidas r&aacute;pidas y que, vaya a saberse por qu&eacute;, a Davis le gustaba especialmente, una serie de actuaciones, que a lo largo del a&ntilde;o se hab&iacute;an ido postergando a causa de problemas de salud del trompetista. All&iacute;, en el Plugged Nickel, el sello Columbia grab&oacute; todas las actuaciones. Fueron editadas reci&eacute;n tres d&eacute;cadas m&aacute;s tarde y en Jap&oacute;n. Luego hubo una publicaci&oacute;n en 7 CDs y luego en 8, y, en vinilo, una edici&oacute;n numerada del sello Mosaic, adquirible solo por correo. Ahora, para el centenario de Miles, se ha reeditado el &aacute;lbum de CDs y la caja con 10 Lps por primera vez est&aacute; disponible para cualquiera que quiera adquirirla (en Buenos Aires eso es posible en Mintons, la &uacute;nica disquer&iacute;a especializada en jazz, en el fondo de la Galer&iacute;a Apolo, en Corrientes entre Uruguay y Talcahuano.
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                Miles Davis con Wayne Shorter                            </span>
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        La m&uacute;sica es extraordinaria. Nuevamente un big bang. Toda la materia del mundo en expansi&oacute;n. Desde el comienzo Tony Williams est&aacute; en el centro del volc&aacute;n. Desde &eacute;l se propagan las poderosas olas que alcanzan a cada uno de los otros cuatro y, desde ya, a quien escucha. Como sol&iacute;a suceder en vivo, no hacen el &uacute;ltimo repertorio grabado en estudio sino el del quinteto anterior: &ldquo;If I Were a Bell&rdquo;, &ldquo;Walkin&rsquo;&rdquo;, &ldquo;&rsquo;Round Midnight&rdquo;. &nbsp;&nbsp;Fueron tres sets el 22 de diciembre y cuatro el 23&ndash;, el repertorio fue casi el mismo los dos dos d&iacute;as y cada una de esas interpretaciones no podr&iacute;a haber sido sido m&aacute;s diferente de sus versiones anteriores. Y son, por supuesto, muy diferentes entre s&iacute;. Pero en todos los casos, los solos muestran una imaginaci&oacute;n y una energ&iacute;a asombrosos. Todo eso alrededor del &uacute;nico solo de quien no tiene solos a su cargo, un solo que se extiende durante todos los siete sets de las dos noches y que provee el magma del que se alimenta todo el quinteto: el de Tony Williams.
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    </figure><h2 class="article-text">Varias millas m&aacute;s adelante (Miles Ahead)</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Miles Davis y Gil Evans                            </span>
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        Miles Davis milit&oacute; a favor de la negritud, odi&oacute; a <strong>Chet Baker</strong>, que lo desplaz&oacute;, en alguna encuesta de la revista especializada <em>Down Beat</em>, del lugar de &ldquo;mejor trompetista&rdquo; porque era &ldquo;la gran esperanza blanca&rdquo; y despotric&oacute; m&aacute;s de una vez contra los m&uacute;sicos blancos. Dos de ellos, no obstante, tuvieron con &eacute;l una alienza creativa fruct&iacute;fera y sostenida, los dos Evans: Bill, el pianista de <em>Kind of Blue</em>; Gil, el orquestador de parte del material que Miles grab&oacute; entre 1948 y 1949 y que luego se agrup&oacute; en <em>The Birth of the Cool</em>, de <em>Miles Ahead (Miles + 19) </em>de 1957, de <em>Porgy &amp; Bess</em>, del a&ntilde;o siguiente, de <em>Sketches of Spain</em> (1959), de <em>Miles Davis at Carnegie Hall</em> (1961), de <em>Quiet Nights</em> (1962), de las grabaciones de ese a&ntilde;o con un sexteto que incluy&oacute; por primera vez a Shorter, y de algunos registros del 68.
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    </figure><p class="article-text">
        En 1968, por otra parte, el trompetista adelant&oacute; de golpe algunas otras millas en su recorrido. Tuvo un proyecto, que finalmente no prosper&oacute;, de tocar con <strong>Jimi Hendrix</strong>, reemplaz&oacute; a Hancock y Carter por <strong>Chick Corea</strong> y <strong>Dave Holland</strong> y, m&aacute;s importante, a sus instrumentos, el piano y el contrabajo, por sus versiones el&eacute;ctricas. Nac&iacute;a un nuevo reto&ntilde;o, identificado como jazz-rock. Hubo discos como <em>Jack Johnson</em> y <em>Bitches Brew</em> (otro nuevo moj&oacute;n), actuaciones como las del Fillmore East y la Isla de White y por all&iacute; pasaron algunos de los m&uacute;sicos que m&aacute;s dieron que hablar en los a&ntilde;os subsiguientes: <strong>Joe Zawinul</strong>, <strong>Keith Jarrett</strong>, <strong>Hermeto Pascoal</strong>, <strong>John McLaughlin</strong>. <strong>Weather Report</strong>, con Zawinul y Shorter, <strong>Mahavishnu Orchestra</strong>, con McLaughlin, <strong>Lifetime</strong>, de Tony Williams y <strong>Return to Forever</strong>, de Corea, ampliaron la familia. Y Davis, que abandon&oacute; y retom&oacute; varias veces, y que reencarn&oacute; en el funk de <em>Tutu</em>, de la mano de <strong>Marcus Miller</strong>, volvi&oacute; a reinventarse sobre el final y lo hizo con alg&uacute;n otro disco excelente: <em>Decoy</em> (con <strong>John Scofield</strong> en la guitarra el&eacute;ctrica) y <em>Amandla</em>, su &uacute;ltimo opus de estudio, grabado en diciembre 1988. En julio de 1991, dos meses antes de su muerte, hubo otra reencarnaci&oacute;n, la de la Orquesta de Gil Evans, dirigida en esta ocasi&oacute;n por <strong>Quincy Jones</strong>, en la postrera actuaci&oacute;n de Miles, en el Festival de Montreaux.
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    </figure><p class="article-text">
        Miles Davis naci&oacute; hace cien a&ntilde;os. Haber sido el creador de una parte esencial del sonido del Siglo XX ya es mucho. Haberlo hecho varias veces es un milagro.
    </p><p class="article-text">
        <em>DF/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Fischerman]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/cien-miles_129_13190305.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 May 2026 15:40:47 +0000]]></pubDate>
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    </item>
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      <title><![CDATA[The Velvet Underground, Peter Thiel, el club de los 10 y The Alphabetical Diaries]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/the-velvet-underground-peter-thiel-club-10-the-alphabetical-diaries_129_13190155.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/abc3d353-28c9-4deb-80a1-fbacb06c2948_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140842.jpg" width="1113" height="626" alt="The Velvet Underground, Peter Thiel, el club de los 10 y The Alphabetical Diaries"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En este episodio Tamara y Gino Cingolani conversan sobre el disco preferido de Gino de la década del 60, el dueño de Palantir, un club exclusivo de críticos culinarios y un libro de Sheila Heti.</p><p class="subtitle">Episodios anteriores</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/algo-prestado/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Algo Prestado</a>&nbsp;es un podcast de&nbsp;<strong>elDiarioAR</strong>&nbsp;realizado por&nbsp;<a href="https://www.eldiarioar.com/autores/tamara-tenenbaum/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tamara Tenenbaum</a>, junto a un invitado cada semana. Est&aacute; alojado en&nbsp;<a href="https://open.spotify.com/show/6KY9VTevJHxD5In3KRJu0F" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Spotify</a>,&nbsp;plataforma l&iacute;der para la publicaci&oacute;n de podcast, y tambi&eacute;n en otras aplicaciones de streaming.
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    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tamara Tenenbaum]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/the-velvet-underground-peter-thiel-club-10-the-alphabetical-diaries_129_13190155.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 May 2026 12:47:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[The Velvet Underground, Peter Thiel, el club de los 10 y The Alphabetical Diaries]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Música,Palantir,Cocina,Literatura,Tamara Tenenbaum,Algo prestado,Podcast]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Crónica roja]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/cronica-roja_129_13189158.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9f824f1a-d5f0-4977-b7ea-8c00b157a18c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Crónica roja"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un mapeo de vivencias de personas menstruantes se convierte en tres fanzines que publica la editorial Ginecosofía.  Son poemas, ensayos breves y experiencias sobre el sangrar cíclico y se titula “Polifonía menstrual”. </p></div><p class="article-text">
        &ldquo;El nacimiento de Occidente fue tambi&eacute;n el de la separaci&oacute;n entre la carne y lo sagrado. De un lado, lo profano; de otro, lo divino y lo casto virginal&rdquo;. La ausencia de la menstruaci&oacute;n presente en la figura de la virgen Mar&iacute;a. &ldquo;No menstr&uacute;a, pero s&iacute; da hijos. Es la Santa por excelencia, sin el temblor visceral del sexo y los fluidos de un cuerpo vivo&rdquo;, dice en uno de los textos <strong>Sof&iacute;a Cuggiari</strong>, psicoterapeuta, performer y escritora, autora del libro <em>Temblar: relatos er&oacute;ticos</em>. 
    </p><p class="article-text">
        Con tapas rojas, brillantes, leo con voracidad. La sangre menstrual &ldquo;pas&oacute; de sagrada en algunas comunidades antiguas -a veces relacionada con la organizaci&oacute;n comunal- a significar la inmundicia y maldici&oacute;n a partir del Medioevo. La menstruaci&oacute;n como fen&oacute;meno de los cuerpos &uacute;tero-portantes quedara asociada a enfermedad, disfuncionalidad, desecho, contaminaci&oacute;n, defecci&oacute;n, hasta <em>flujo peligroso</em> que pod&iacute;a llegar a arruinar sembrados o matar animales. En &eacute;poca de caza de brujas, sin dudas, obra del diablo&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        En el siglo Diecinueve, tenemos a la histeria como desorden pasional estrella por la presencia del &uacute;tero. Hysteron: del griego, &uacute;tero. La menstruaci&oacute;n como estado sospechoso, patol&oacute;gico. Y en el presente, esa repetici&oacute;n mensual, ese rito de iniciaci&oacute;n cuando la primera vez convierte a las chicas en &ldquo;se&ntilde;oritas&rdquo;, sale del cl&oacute;set, se toma conciencia, se le pone palabras y se empieza a hablar, convoca grupalmente a reuniones de tribu femenina.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo reapropiarse sin culpa, ni miedo, de un cuerpo que est&aacute; significado en la historia del heteropatriarcado, constitutivamente enfermo, defectuosamente pasional o funcionalmente &uacute;til para procrear? &iquest;Cu&aacute;l es la consecuencia de esta separaci&oacute;n entre el propio sentir y el impuesto?, se pregunta Cuggiari. 
    </p><p class="article-text">
        Tal vez un mecanismo de huida frente a la insoportable enajenaci&oacute;n y la posibilidad de confiscarlo de un discurso new age, neoliberal, para producir una subversi&oacute;n, una contra historia.
    </p><p class="article-text">
        En un servicio penitenciario, la doula y docente de yoga <strong>Bel&eacute;n Risau</strong> coordin&oacute; un taller de gesti&oacute;n menstrual con su colega <strong>Natalia Dieguez</strong>. Asist&iacute;an oficialas y administrativas, de m&aacute;s de treinta y cinco a&ntilde;os. Tambi&eacute;n cadetas y un hombre. &ldquo;Para ellas sentir no era una opci&oacute;n. No pueden mostrar debilidad. Si lo hacen las acusan de mariconear. No pueden pedirse ni un d&iacute;a. Tienen que negar sus necesidades para demostrar que pueden hacer las cosas tanto como los hombres&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las cadetas estaban m&aacute;s familiarizadas con elementos menstruales sustentables y conoc&iacute;an mejor sus derechos. &ldquo;Muchas nos consultaron por referencias de ginec&oacute;logos/as amigables. No quieren atenderse en la obra social del servicio&rdquo;. Los primeros meses despu&eacute;s del ingreso a la Escuela es muy com&uacute;n que se les corte la menstruaci&oacute;n por el susto que tienen. Es que &ldquo;solo por respirar&rdquo; las pueden castigar con la suspensi&oacute;n de las salidas. No deben ser madres (si lo son, lo ocultan), porque es un requisito indispensable. Un oficial var&oacute;n le cuenta a Risau que ahora los estudiantes pueden denunciar si sufren violencia o abuso. Exageran, opina. En su &eacute;poca, &ldquo;se la bancaban m&aacute;s&rdquo; y &ldquo;no hac&iacute;an esc&aacute;ndalo por cualquier cosa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Menstruar con discapacidad tiene sus particularidades. <strong>Andrea Medina</strong>, fundadora de <a href="http://www.disversa.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">www.disversa.com</a>, primer medio digital chileno sobre discapacidad e inclusi&oacute;n, resalta dificultades que son ausencia de derechos. &ldquo;No puedes ir a un ba&ntilde;o p&uacute;blico, aunque haya uno; no puedes cambiar la toalla higi&eacute;nica, aunque tengas acceso a ellas, o no te puedes cambiar la ropa manchada, aunque tengas ropa limpia&rdquo;. Son barreras sociales y econ&oacute;micas. Sus derechos sexuales y reproductivos est&aacute;n invisibilizados. &ldquo;Se nos infantiliza o se nos considera personas asexuadas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Debemos avanzar hacia una sociedad incluyente, reconociendo que las personas somos diversas y aut&oacute;nomas, tenemos cuerpos diferentes y requerimos de insumos menstruales accesibles&rdquo;. Una comunidad que las deje de ignorar o subestimar, donde se les hable a ellas, no a sus acompa&ntilde;antes.
    </p><p class="article-text">
        En <em>Polifon&iacute;a menstrual</em>, proyecto de <strong>Pabla San Mart&iacute;n</strong>, <strong>Meli Wortman</strong> y la colaboraci&oacute;n de <strong>Flor Monfort</strong>, se leen las an&eacute;cdotas de una deportista ol&iacute;mpica, un pibe trans, una se&ntilde;ora privada de su libertad, una monja. El dolor de la endometriosis y el fluir natural de quienes no padecen. &nbsp;Variaciones moradas de una fase com&uacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        <em>Eso que dicen las cosas</em> y<strong> </strong><em>La f&oacute;rmula de la mariposa (o ensayo frustrado sobre la menstruaci&oacute;n</em><strong> </strong>son novelas escritas por la abogada y m&aacute;gister en Bio&eacute;tica<strong> Natalia Monasterolo</strong>, de C&oacute;rdoba. El t&iacute;tulo de su trabajo en <em>Polifon&iacute;a</em> es &ldquo;Menstruar en el manicomio&rdquo; y aborda las vivencias de las pacientes m&aacute;s antiguas en el servicio de Salud Mental del Hospital Regional de Bell Ville.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Recibieron calzones. Algunos grandes o apretados fueron destinados para los d&iacute;as del duende o del diablo. Las que se negaron a usarlos, arranc&aacute;ndoselos como se quita una venda in&uacute;til, fueron tratadas de salvajes, &rdquo;animalitos de Dios, para usar el idioma de la compasi&oacute;n&ldquo;, se&ntilde;alaba una trabajadora.
    </p><p class="article-text">
        Cuando llegaron, muchas de ellas provenientes de la colonia bonaerense Montes de Oca, del oeste bonaerense, ya hab&iacute;an gestado y parido &ldquo;bebitos&rdquo; que brillaban por su ausencia. &nbsp;Algunas se refer&iacute;an a ellos como &ldquo;mu&ntilde;ecas&rdquo;. Dec&iacute;an &ldquo;acaaaa&aacute;&rdquo; y se tocaban la entrepierna. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las carnes enmohecidas, las pieles juntas, los m&uacute;sculos flojos, la palabra negada, la infancia estirada, vitalicia, la rebeld&iacute;a aplacada. &iquest;C&oacute;mo se fabrica un humano en el bald&iacute;o de los sentidos?&rdquo;, interroga Monasterolo.
    </p><p class="article-text">
        En 2021, se cambi&oacute; en el pa&iacute;s la regulaci&oacute;n sobre contracepci&oacute;n quir&uacute;rgica y se estipul&oacute; que las personas con discapacidad tienen derecho a recibir informaci&oacute;n adecuada y a brindar consentimiento para la realizaci&oacute;n de tales pr&aacute;cticas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando a las internas de Bell Ville les anudaron las trompas, los d&iacute;as del duende y del diablo se llenaron de algodones, en las camas, en el piso, en el fondo del inodoro. La cirug&iacute;a del nudo volvi&oacute; abundantes las menstruaciones y los trapitos no alcanzaron para absorber la viscosidad de la sangre. Como si el cuerpo, rebelde, despu&eacute;s de tanto se revelara. Vomit&oacute; fuego, fuego l&iacute;quido y morado. Un drag&oacute;n con la garganta en la vagina, una garganta fabulosa, m&iacute;tica&rdquo;. Tuvieron que ponerle un nombre a la menstruaci&oacute;n, a la regla, a su furia l&iacute;quida.
    </p><p class="article-text">
        La llamaron Pepa. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>LH/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Haimovichi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/cronica-roja_129_13189158.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 May 2026 03:01:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Crónica roja]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El descenso demográfico de los afroargentinos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/descenso-demografico-afroargentinos_129_13188964.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/26d374da-5a33-4618-adc0-0aae64c2c186_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El descenso demográfico de los afroargentinos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Por qué no hay negros en la Argentina?, nos preguntan desde el exterior y nos preguntamos en el país, sin mayor certeza sobre las respuestas.</p><p class="subtitle">Episodios anteriores</p></div><p class="article-text">
        En este episodio recorremos el descenso absoluto y relativo de la presencia africanos y afro descendientes en el siglo XIX y, junto a Michael Goebel y Hern&aacute;n Otero, recorremos las formas en las que se pens&oacute; el registro de esa poblaci&oacute;n y las transformaciones de su volumen.
    </p><p class="article-text">
        Entrevistados: Michael Goebel y Hern&aacute;n Otero
    </p><p class="article-text">
        Conducci&oacute;n: Magdalena Candioti
    </p><p class="article-text">
        Producci&oacute;n y edici&oacute;n de sonido: Ian Guti&eacute;rrez y Mart&iacute;n Schindell
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    </figure><p class="article-text">
        <a href="https://open.spotify.com/show/6ZzcVyIlDzcz3YaXAb7KEg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Historiar</a>&nbsp;es un podcast creado y producido por la AsAIH, la Asociaci&oacute;n Argentina de Investigadores en Historia. Cada episodio aborda un tema espec&iacute;fico de historia argentina, latinoamericana o mundial.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Asociación Argentina de Investigadores en Historia (AsAIH)]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/descenso-demografico-afroargentinos_129_13188964.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 May 2026 03:01:10 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hablar de violencia digital es el primer paso para frenarla]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/hablar-violencia-digital-primer-paso-frenarla_129_13187292.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c99edd57-abfa-4a29-9372-7f83719d83f7_16-9-discover-aspect-ratio_default_1046936.jpg" width="1997" height="1123" alt="Hablar de violencia digital es el primer paso para frenarla"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La violencia digital no queda en la pantalla: el ciberbullying persigue a las víctimas fuera del aula, se multiplica con cada like y deja huellas reales. En Argentina, uno de cada tres adolescentes recibió mensajes hirientes en Internet y muchos atraviesan estas situaciones sin apoyo. Mientras la Justicia empieza a reconocer sus consecuencias y generar precedentes, especialistas advierten que frenar la cadena de difusión, denunciar y acompañar son pasos clave para cortar una forma de violencia que ya es parte de la vida cotidiana.</p></div><p class="article-text">
        Ya existe una generaci&oacute;n entera que lo vivi&oacute; en el colegio: perfiles de redes sociales o de p&aacute;ginas que resguardan el anonimato y son utilizadas para contar un secreto &iacute;ntimo, una mentira para avergonzarnos o simplemente un insulto sobre c&oacute;mo nos vemos o nos vestimos. El hate virtual se supera para romper los l&iacute;mites de lo que se puede decir y, aunque tengamos m&aacute;s conocimiento sobre c&oacute;mo actuar, el da&ntilde;o sigue siendo el mismo. Esto es porque, principalmente, <strong>todo lo que pasa en las redes tiene consecuencias reales.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La violencia digital no es algo que se queda detr&aacute;s de la pantalla y se diferencia del bullying tradicional porque se extiende m&aacute;s all&aacute; del horario de clases o de encuentros. Incluso, una publicaci&oacute;n que nos molesta o una foto que no quer&iacute;amos que se conozca dif&iacute;cilmente pueda ser borrada totalmente, lo que hace que el ciberbullying sea posible a cualquier hora y que su da&ntilde;o se prolongue por m&aacute;s tiempo. Esto ya es una realidad en todos nuestros conocidos: seg&uacute;n el informe <a href="https://www.unicef.org/argentina/informes/kids-online-ninios-ninias-adolescentes-conectados" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Kids Online Argentina</em></a> (UNICEF, 2025), uno de cada tres adolescentes confirm&oacute; haber recibido mensajes hirientes por Internet.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para m&aacute;s, muchas veces estamos solos ante el ciberbullying: 19% de las y los j&oacute;venes consultados a trav&eacute;s de la <a href="https://argentina.ureport.in/opinion/4156/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">plataforma U-report (2025)</a> dijeron no haber recibido apoyo de nadie ante una situaci&oacute;n de violencia digital. Es en este contexto en el que empezaron a verse respuestas por parte de la Justicia, y en varias provincias se determin&oacute; que el acoso virtual produc&iacute;a da&ntilde;os reales sobre las v&iacute;ctimas y comenzaron a generar jurisprudencia legal para prevenir futuros casos.
    </p><p class="article-text">
        Pero el ciberbullying no ocurre como hecho individual. Para comprender los roles que existen dentro de los grupos que permiten la violencia, UNICEF cre&oacute; la &ldquo;<a href="https://www.unicef.org/argentina/media/9481/file/Gu%25C3%25ADa%2520sobre%2520Convivencia%2520Digital-2020.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gu&iacute;a de sensibilizaci&oacute;n sobre convivencia digital</a>&rdquo; (2020) en donde enumer&oacute; que existe un acosador (que genera el mensaje violento), ayudantes (que cooperan con la violencia) y los reforzadores (que extienden el alcance del mensaje). Es por eso que cada <em>like</em> a una publicaci&oacute;n agresiva es parte de la red de violencia y es importante no mirar hacia otro lado. Ante eso, algunas recomendaciones para ayudar a ponerle fin a la violencia digital son:
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li>Cortar con la cadena de difusi&oacute;n.&nbsp;</li>
                                    <li>No responder a la violencia con m&aacute;s agresi&oacute;n.</li>
                                    <li>Bloquear y denunciar cada acci&oacute;n violenta. Si fuiste la v&iacute;ctima, guardar todas las pruebas.&nbsp;</li>
                                    <li>Si le pas&oacute; a alguien conocido, acompa&ntilde;ar siempre. Que sepa que no est&aacute; solo.</li>
                                    <li>Pedir ayuda a un adulto de confianza y contactarse con organismos especializados.&nbsp;</li>
                                    <li>Tener en cuenta que la l&iacute;nea telef&oacute;nica 102 brinda asesoramiento a nivel nacional, mientras que el Ministerio P&uacute;blico Tutelar y el Ministerio P&uacute;blico Fiscal reciben denuncias en situaciones de vulneraci&oacute;n de derechos</li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        Hasta hace poco no se sab&iacute;a qu&eacute; alcance pod&iacute;a tener el ciberbullying. Ahora todas y todos sabemos que no queda solamente en el plano virtual, porque lo vivimos y conocemos a alguien que la sufri&oacute;. Es por eso que hay que hablar de violencia digital: es el primer paso para frenarla.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elías Ivanoff]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/hablar-violencia-digital-primer-paso-frenarla_129_13187292.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 May 2026 03:01:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Hablar de violencia digital es el primer paso para frenarla]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Bullying]]></media:keywords>
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