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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Opinión]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Opinión]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[¿Por qué algunos extranjeros son bienvenidos y otros rechazados? ¿Hay distintas categorías?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/extranjeros-son-bienvenidos-rechazados-hay-distintas-categorias_129_13443874.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3676fec4-ee5c-40b9-acd2-90db233d72f3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x348y355.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Por qué algunos extranjeros son bienvenidos y otros rechazados? ¿Hay distintas categorías?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La discusión sobre el acceso de extranjeros a la salud y la universidad contrasta con la apertura a la compra de tierras por capitales foráneos. Entre aranceles, desregulación y beneficios para grandes inversiones, la pregunta es qué se entiende por soberanía y quiénes quedan habilitados a decidir sobre el territorio y su futuro.
</p></div><p class="article-text">
        El 21 de julio, el diputado bonaerense Agust&iacute;n Romo<a href="https://www.eldiarioar.com/politica/proyecto-libertario-arancelar-salud-universidad-extranjeros-basa-datos-falsos-no-aplicaria-pba_1_13403100.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> present&oacute; un proyecto para arancelar el acceso de extranjeros sin residencia permanente a los hospitales p&uacute;blicos y a las universidades de la provincia</a>. Firmaron 18 de los 20 diputados del bloque libertario y tambi&eacute;n el PRO. Patricia Bullrich lo respald&oacute; en p&uacute;blico. Los fundamentos dicen que los recursos bonaerenses son limitados y que hay que priorizar a los bonaerenses.
    </p><p class="article-text">
        Dos semanas despu&eacute;s, el canciller Pablo Quirno hablaba en A24 sobre la reforma de la &ldquo;Ley de Tierras&rdquo;, como se conoce al proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada que, en uno de sus cap&iacute;tulos, buscaba eliminar el tope del 15% de territorio en manos extranjeras. Le preguntaron si un extranjero podr&iacute;a comprar un pueblo o una provincia entera y dijo que s&iacute;, que eso iba a producir beneficios para la Argentina.
    </p><p class="article-text">
        Los recursos de la provincia de Buenos Aires son limitados cuando se trata de una cama y de un pupitre, y se vuelven ilimitados cuando se trata del suelo. Hoy hay 13,3 millones de hect&aacute;reas rurales en manos extranjeras y 31 departamentos que ya pasaron el l&iacute;mite legal. Desde 2024 se firmaron 111 certificados de habilitaci&oacute;n para nuevas compras, 47 de ellos en lo que va de 2026.
    </p><p class="article-text">
        El soci&oacute;logo argelino Abdelmalek Sayad pas&oacute; treinta a&ntilde;os estudiando la inmigraci&oacute;n argelina en Francia, y lleg&oacute; a una conclusi&oacute;n que contin&uacute;a explicando muy bien lo que pasa ac&aacute;: el inmigrante existe para algo. Su presencia se justifica por lo que produce, y por eso queda sometido a una prueba permanente de utilidad que ning&uacute;n nacional tiene que rendir. Sayad lo llamaba el &ldquo;pecado original&rdquo;, la condici&oacute;n de provisorio no se levanta nunca, dura toda la vida, sobrevive a los papeles, a los a&ntilde;os, a los hijos nacidos all&iacute;. En otras palabras, el franc&eacute;s existe porque existe, pero el argelino tiene que seguir demostrando para qu&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        Las nociones de Sayad sirven para graficar las diferencias que ocurren ac&aacute;, como cuando una mujer boliviana que hace catorce a&ntilde;os cocina en un comedor de La Matanza sosteniendo con su trabajo a treinta pibes del barrio, es nombrada por el proyecto de Romo como &ldquo;alguien que se atiende gratis&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        An&iacute;bal Quijano es claro para pensar esto, porque visibiliza c&oacute;mo la clasificaci&oacute;n racial y el reparto del trabajo nacieron juntos en Am&eacute;rica. La misma operaci&oacute;n que decidi&oacute; qui&eacute;n era indio y qui&eacute;n era espa&ntilde;ol decidi&oacute; qui&eacute;n trabajaba la tierra y qui&eacute;n cobraba por ella. Esa clasificaci&oacute;n sigui&oacute; funcionando hasta hoy. Por eso, al estudiante que naci&oacute; en Salta y llega a una universidad de Buenos Aires le preguntan hace cu&aacute;nto que est&aacute; en el pa&iacute;s. Contesta que naci&oacute; ac&aacute;, pero a la semana siguiente se lo vuelven a preguntar. Nadie le est&aacute; pidiendo el documento, le est&aacute;n leyendo la cara, y en esa lectura la palabra boliviano puede caerle a un salte&ntilde;o con la misma facilidad con la que la palabra inversor le cae a alguien que no habla castellano.
    </p><p class="article-text">
        Al inversor nadie le mira la cara. Le preguntaron a Quirno si un extranjero podr&iacute;a comprar un pueblo o una provincia entera y contest&oacute; que s&iacute;, porque iba a producir beneficios para la Argentina. Con eso alcanz&oacute;. Nadie le pregunt&oacute; qu&eacute; beneficios, ni para qui&eacute;nes, ni en qu&eacute; plazo. El vocero Adri&aacute;n Ravier fue m&aacute;s lejos y explic&oacute; que el l&iacute;mite vigente choca con las bases que plante&oacute; Alberdi sobre atraer capital extranjero. En otras palabras, para el gobierno actual, un &ldquo;tipo de extranjero&rdquo; puede comprar el suelo de la provincia de Buenos Aires; mientras que otro &ldquo;tipo de extranjero&rdquo; no puede sacar un turno gratis en un hospital de la provincia de Buenos Aires. Las dos cosas se discutieron el mismo mes, en el mismo Congreso, y solamente la segunda se present&oacute; como un problema de soberan&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        En diciembre de 2024 se derog&oacute; la Ley de Emergencia Territorial Ind&iacute;gena, la norma que permit&iacute;a a las comunidades registrar los territorios que ocupaban, y les permit&iacute;a frenar los desalojos mientras ese registro estuviera en curso. Sin esa ley, una comunidad que vive hace generaciones en el mismo lugar tiene que probar ante un juzgado que efectivamente vive ah&iacute;, con expedientes, testigos y peritajes que pueden llevar a&ntilde;os. En el mismo per&iacute;odo, el RIGI le garantiza a las grandes inversiones treinta a&ntilde;os de beneficios impositivos y aduaneros: ya se aprobaron veinti&uacute;n proyectos, en su mayor&iacute;a mineros. De nuevo, a unos se les quit&oacute; el instrumento con el que demostraban que pertenec&iacute;a a la tierra; a otros, se les quit&oacute; la obligaci&oacute;n de demostrar cualquier cosa.
    </p><p class="article-text">
        Soberan&iacute;a es la palabra que aparece cuando alguien usa una cama de hospital y desaparece cuando alguien compra el suelo donde est&aacute; construido el hospital. Una cama se desocupa, una vacante se renueva cada cuatrimestre. La tierra vendida no vuelve. Quien la compra decide qu&eacute; pasa con el agua que corre por debajo, con el glaciar que la alimenta, con el camino que llega hasta el lago, durante un tiempo que excede a todos los que hoy estamos discutiendo esto.
    </p><p class="article-text">
        Quijano nos ense&ntilde;&oacute; a leer el presente como efecto de una clasificaci&oacute;n colonial que ocurri&oacute; en el pasado. Agrego algo distinto que llamo colonialidad del futuro: hay decisiones que se toman ahora y cuyo efecto entero cae sobre un tiempo al que ninguno de nosotros va a llegar. El agua de Mendoza en 2090 se est&aacute; definiendo en 2026. Los que van a tomarla, o los que no van a poder, todav&iacute;a no nacieron y no tienen c&oacute;mo entrar en la discusi&oacute;n. Ning&uacute;n territorio se conquista con tanta comodidad como el que todav&iacute;a est&aacute; vac&iacute;o de gente. Por eso mientras discutimos aranceles y turnos, que son decisiones que se revisan el a&ntilde;o que viene, se est&aacute;n firmando plazos de treinta y de cien a&ntilde;os que ning&uacute;n gobierno posterior va a poder tocar.
    </p><p class="article-text">
        El Canciller Pablo Quirno dijo que vender una provincia entera va a producir beneficios para la Argentina. La pregunta que falt&oacute; hacerle es cu&aacute;l Argentina, porque quienes van a estar ac&aacute; todav&iacute;a no tienen voz para discutirlo, y quienes tienen voz y voto ahora est&aacute;n ocupados averiguando cu&aacute;ntos inmigrantes sudamericanos hay en la guardia o en la Universidad de Buenos Aires (UBA). 
    </p><p class="article-text">
        Alberdi escribi&oacute; que gobernar es poblar. Doscientos a&ntilde;os despu&eacute;s seguimos discutiendo a qui&eacute;n dejamos entrar, mientras el suelo donde vamos a discutirlo est&aacute; en duda.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Kupsch]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/extranjeros-son-bienvenidos-rechazados-hay-distintas-categorias_129_13443874.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 13 Aug 2026 09:28:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Por qué algunos extranjeros son bienvenidos y otros rechazados? ¿Hay distintas categorías?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las fuerzas de la calle: del efecto “bandera Malvinas” a “la patria no se vende”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/fuerzas-calle-efecto-bandera-malvinas-patria-no-vende_129_13436526.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0fb8b9fd-d355-48c5-97a9-4abcd218fe82_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1075y234.jpg" width="1200" height="675" alt="Las fuerzas de la calle: del efecto “bandera Malvinas” a “la patria no se vende”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La derrota del oficialismo en el Senado por la reforma de la ley de tierras y el manejo del fuego abrió algo más que una discusión legislativa: mostró que la sociedad puede volver a organizarse en defensa del territorio y una idea de soberanía. Entre el “efecto bandera de Malvinas” y años de luchas socioambientales, las fuerzas de la calle volvieron a hacerse visibles.</p></div><p class="article-text">
        Lo ocurrido en el Senado argentino el jueves 6 de agosto con <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/frente-plaza-repleta-manifestantes-oposicion-voltear-capitulos-ley-inviolabildiad_1_13433242.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la llamada Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada </a>constituye un punto de inflexi&oacute;n que va mucho m&aacute;s all&aacute; de esta votaci&oacute;n en particular. No solo fue un gran triunfo popular, pues gracias a la presi&oacute;n de la movilizaci&oacute;n social el oficialismo tuvo que resignar en solo 48 horas los dos t&iacute;tulos mayores, el de la reforma de la ley de tierras y el del manejo del fuego, sino que la din&aacute;mica pol&iacute;tica que se estableci&oacute; abri&oacute; a la discusi&oacute;n sobre qu&eacute; proyecto de Argentina podemos o estamos dispuestos a aceptar, y qui&eacute;n decide sobre su territorio, sus aguas, su energ&iacute;a y sus bienes naturales. 
    </p><p class="article-text">
        Pero &iquest;qu&eacute; sucedi&oacute; para que la sociedad argentina, que parec&iacute;a tan derrotada, tan rota, avanzara hacia este punto de inflexi&oacute;n y desafiara al gobierno en acciones tan masivas cuyo desenlace &uacute;ltimo es todav&iacute;a incierto? En las &uacute;ltimas semanas, la sociedad argentina -por encima de sus diferencias- fue tejiendo una cadena de equivalencias asociados a la defensa del territorio, la tierra y los bienes comunes naturales, lo que fue configurando un &ldquo;nosotros&rdquo; de rechazo a un proyecto importante del gobierno de Milei. Un nosotros colectivo que, de modo m&aacute;s general, podr&iacute;a unificarse detr&aacute;s de la denuncia de la ra&iacute;z antinacional y colonial del proyecto pol&iacute;tico del gobierno.
    </p><p class="article-text">
        Desde nuestra perspectiva, hay dos hitos que explican parte de este gran logro popular: el &ldquo;efecto bandera de Malvinas&rdquo; producido por la selecci&oacute;n argentina, y las acciones promovidas por el movimiento socioambiental.
    </p><h2 class="article-text"> El efecto bandera de Malvinas</h2><p class="article-text">
        Empecemos por el f&uacute;tbol. Durante el largo Mundial de F&uacute;tbol, lejos de permanecer inactivo, en medio del desgastante esc&aacute;ndalo Adorni y los triunfos ag&oacute;nicos de la selecci&oacute;n argentina, el oficialismo sigui&oacute; promoviendo m&uacute;ltiples iniciativas pol&iacute;ticas que comprometen seriamente el futuro del pa&iacute;s. Algunos afirmaban que el gobierno aprovechaba la distracci&oacute;n futbolera para profundizar el latrocinio y vender la Argentina, de acuerdo a sus ideales de desregulaci&oacute;n y su alineamiento colonial con Estados Unidos. Sin embargo, a muchos otros nos parec&iacute;a que en realidad el problema resid&iacute;a en el desalentador estado de &aacute;nimo que exhib&iacute;a la poblaci&oacute;n. Esto hizo que el gobierno de ultraderecha de Milei ni siquiera necesitara de la distracci&oacute;n del mundial de f&uacute;tbol para continuar con su bombardeo de medidas antinacionales y anti-igualitarias, ya que parec&iacute;a haber captado la pasividad y el desaliento de amplias franjas de la sociedad. As&iacute;, confiado en sus &eacute;xitos legislativos y lo imparable de su suma de decretos, el gobierno fue desestimando la capacidad de lucha y de resiliencia de la sociedad argentina.
    </p><p class="article-text">
        Pero sucedi&oacute; algo impensable, un acontecimiento. En el Mundial de f&uacute;tbol la selecci&oacute;n argentina desafi&oacute; a la FIFA y al gobierno que hab&iacute;an prohibido la exhibici&oacute;n de banderas con &ldquo;consignas pol&iacute;ticas&rdquo;, lo que inclu&iacute;a &ldquo;el mapita de las islas Malvinas&rdquo;, seg&uacute;n palabras inolvidables de la actual ministra de seguridad. Nadie pod&iacute;a imaginar sin embargo hasta donde llegar&iacute;a el &ldquo;efecto bandera&rdquo;, cuando algunos jugadores de la selecci&oacute;n desplegaron aquella s&aacute;bana de hotel con la inscripci&oacute;n &ldquo;Las Malvinas son argentinas&rdquo; en el gran triunfo de Argentina contra Inglaterra, que incluy&oacute; una remontada hist&oacute;rica en los &uacute;ltimos minutos. Nadie pudo ver que ese momento de festejo absoluto, el de la bandera desplegada y exhibida ante el mundo, expres&oacute; el acto de mayor comuni&oacute;n entre los jugadores de la selecci&oacute;n y la sociedad argentina, para convertirse en el disparador de algo nuevo. Cierto es que tanto la selecci&oacute;n argentina como las Malvinas son de los pocos temas que unen a los y las argentinas. Pero aquella bandera y la intensidad del festejo -y ac&aacute; la palabra clave es &ldquo;intensidad&rdquo;- no s&oacute;lo desminti&oacute; todo lo que se hab&iacute;a dicho en la previa de &ldquo;que se trataba solo de un partido de f&uacute;tbol&rdquo; sino que abri&oacute; a una nueva situaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Sociol&oacute;gicamente, los momentos extraordinarios e intensos, sobre todo si son colectivos, pueden generar algo nuevo, pues liberan mucha energ&iacute;a social. Esa bandera y ese festejo fueron el cl&iacute;max de esa intensidad exacerbada, hiperb&oacute;lica, que vivimos los y las argentinas durante el mundial de f&uacute;tbol junto a la selecci&oacute;n mayor y sus remontadas heroicas. El hecho, como acontecimiento, pod&iacute;a haber terminado en una catarsis, sin instalar algo nuevo, y sin embargo, mezclado con la insoportable y asfixiante coyuntura pol&iacute;tica argentina, su corolario fue el de abrir una ventana de aire fresco ah&iacute; donde todo parec&iacute;a oler a encierro y muro clausurado. Hasta el origen artesanal de esa bandera que lleg&oacute; casi de casualidad al c&eacute;sped -ya que sus creadores prefirieron lanzarla al campo de juego, cerca de los jugadores argentinos, antes que entregarla a la polic&iacute;a- parece todo un s&iacute;mbolo de lo que nos pasa como sociedad, pues habla sobre la situaci&oacute;n de desastre que atravesamos, en nuestra escasez o pobreza de herramientas para combatir el poder demencial y aparentemente arrollador de la ultraderecha libertaria. 
    </p><p class="article-text">
        Lo extraordinario desemboc&oacute; as&iacute; en una defensa del sentido com&uacute;n. &iquest;Si las Malvinas son argentinas, acaso no lo son nuestros r&iacute;os, nuestros bienes naturales y nuestras tierras a punto de ser enajenadas o ya entregadas? Esta pregunta se instal&oacute; al d&iacute;a siguiente del triunfo contra Inglaterra, cuando el oficialismo pretendi&oacute; tratar la reforma de la ley de tierras pero tuvo que retroceder al darse cuenta que al menos, el d&iacute;a despu&eacute;s, no ser&iacute;a posible. El horno no estaba para bollos, aunque el presidente Milei en su ceguera libertaria y con su acostumbrado desprecio por lo nacional, continuaba sobreactuando un vergonzoso modelo de colonialidad servil ante los Estados Unidos. Lo cierto es que el &ldquo;efecto bandera de Malvinas&rdquo; trajo nuevos aires de rebeld&iacute;a y coloc&oacute; la intensidad de la sociedad argentina en otro lugar, estableciendo una cadena de equivalencias o significados en torno a la tierra y el territorio, concebidos como una conjunci&oacute;n de soberan&iacute;a nacional y bienes comunes. As&iacute; que, lo que en el origen pod&iacute;a ser le&iacute;do como un aparente desplazamiento de la intensidad -la energ&iacute;a colectiva no estaba puesta en la lucha sino en en el aguante ilimitado y sin respiro a la selecci&oacute;n de f&uacute;tbol- volvi&oacute; redoblado bajo la forma de la lucha colectiva, ahora en defensa del territorio en peligro. 
    </p><h2 class="article-text">Las luchas socioambientales</h2><p class="article-text">
        Dicho esto, ser&iacute;a profundamente injusto decir que todo es &ldquo;efecto bandera de Malvinas&rdquo; . Siempre detr&aacute;s de un acontecimiento pol&iacute;tico que nos sorprende y nos interpela, est&aacute;n las luchas sociales, su historia y el proceso de acumulaci&oacute;n anterior. Sin duda, las bases de esta gran victoria popular est&aacute;n en todo la din&aacute;mica de resistencia territorial a la modificaci&oacute;n a la Ley de Glaciares. As&iacute;, entre fines de 2025 y principios de 2026, la importancia de defender nuestras reservas de agua fue ganando cada vez m&aacute;s visibilidad medi&aacute;tica y m&aacute;s popularidad. Fue as&iacute; que artistas, cient&iacute;ficos y acad&eacute;micos, expertos y, sobre todo, sectores amplios de la sociedad civil, se inscribieron en la audiencia p&uacute;blica de forma masiva -m&aacute;s de 100.000 inscritos, un r&eacute;cord hist&oacute;rico a nivel mundial-. A medida que el involucramiento social crec&iacute;a, en resonancia con las consignas levantadas por el movimiento socioambiental (&ldquo;La Ley de glaciares No Se Toca&rdquo;), la sociedad civil hizo escuchar su voz en las redes sociales, y finalmente tambi&eacute;n sali&oacute; a la calle en varias oportunidades, pese a la amenaza de represi&oacute;n, en manifestaciones cada vez m&aacute;s nutridas y heterog&eacute;neas. A esto habr&iacute;a que a&ntilde;adir tambi&eacute;n la lucha en defensa de los humedales y  contra los incendios (sean intencionales o no), que pese a su fracaso, dej&oacute; instalada una marca en la memoria, que vuelve a ser revivida con cada incendio que arrasa con bosques, montes o humedales.  
    </p><p class="article-text">
        Todo ello remite a  las luchas que desde hace a&ntilde;os se despliegan en el territorio argentino en defensa del agua, las cuencas h&iacute;dricas, los humedales, los glaciares, los glaciares; en fin, en la defensa de la tierra y el territorio que viene haciendo el movimiento socioambiental, que incluye colectivos, organizaciones ambientales y pueblos originarios. Hay toda una l&iacute;nea de acumulaci&oacute;n de las luchas socioambientales, que ampl&iacute;a cada vez m&aacute;s su resonancia con la sociedad y que es visible en la consigna &ldquo;la tierra no se vende, se defiende&rdquo;. No es casual entonces que el freno a la embestida colonial que reflejaba esta ley promovida por el gobierno est&eacute; asociada a dos cap&iacute;tulos -el de la tierra y el del manejo del fuego- que tienen un car&aacute;cter profundamente socioambiental. 
    </p><p class="article-text">
        El &ldquo;efecto bandera de Malvinas&rdquo; como acontecimiento y sus inesperadas consecuencias -su articulaci&oacute;n con la consigna &ldquo;la patria no se vende&rdquo;- tuvo la virtud de sumar nuevos actores sociales, entre ellos numerosos artistas que se pronunciaron y llamaron a movilizar, y que fueron dando m&aacute;s textura a un  consenso social, ante la evidencia de que este gobierno se propone liquidar alegremente todo el patrimonio natural y territorial de las y los argentinos. 
    </p><h2 class="article-text">Dos reflexiones finales</h2><p class="article-text">
        Una, sabemos que han quedado dos temas con media sanci&oacute;n: los desalojos express y la expropiaci&oacute;n agravada. Pero el impulso que ha dado la enorme victoria popular al voltear la columna vertebral del proyecto oficialista (tierra y fuego) abre un escenario mucho m&aacute;s favorable para lograr que la ley se caiga entera en la C&aacute;mara de Diputados. Hacer retroceder al gobierno, que se vio obligado a retirar la propuesta de modificaci&oacute;n de la ley de manejo del fuego a &uacute;ltimo momento, constituye  una derrota adicional enorme para el oficialismo, que esa misma ma&ntilde;ana ten&iacute;a los votos para aprobar este cap&iacute;tulo, lo cual nos permite afrontar todo lo dem&aacute;s (incluso otros temas) desde otro lugar, con m&aacute;s fortaleza y con un gobierno m&aacute;s debilitado. 
    </p><p class="article-text">
        Dos, es cierto que las y los argentinos venimos del futuro, pues somos un laboratorio de desigualdades, en manos de la ultraderecha local, en su subordinaci&oacute;n colonial con Estados Unidos y los tecnomagnates fascistas que desprecian abiertamente la democracia. Pero quiz&aacute; seamos tambi&eacute;n un laboratorio para la resistencia colectiva y la creaci&oacute;n de otros proyectos de sociedad. En todo caso, lo de ayer fue una victoria popular, no tenemos dudas. Y mucho tiene que ver la acci&oacute;n del movimiento socioambiental. Que ello sea un oasis en medio de este desierto de crueldad o un nuevo comienzo en la resistencia contra este proyecto colonial, depende primordialmente de nosotros, de nuestras decisiones y las acciones colectivas que adoptemos como sociedad. Pero este jueves 6 de agosto la Argentina de los bienes comunes, la de defensa de lo colectivo, la del sentimiento nacional, se moviliz&oacute; y se puso de pie, colocando un l&iacute;mite al gobierno de Milei. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, lejos de lo que muchos creen, la Argentina no est&aacute; toda rota. No todos tienen una mentalidad colonial ni tampoco son indiferentes a lo que el gobierno haga con el territorio nacional. No todos apuestan a la distop&iacute;a colectiva, indiferentes a la tierra arrasada que, de seguir as&iacute;, dejaremos irremediablemente a las futuras generaciones de argentinos. No todos piensan que la desconexi&oacute;n entre lo que pasa en el palacio y la calle no tiene fondo ni l&iacute;mite. En alg&uacute;n punto todo puede cambiar, porque la lucha colectiva sirve, porque en su masividad las fuerzas de la calle tienen siempre un poder de cambio tan contingente como imprevisible, tal como lo muestra nuestra historia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maristella Svampa, Enrique Viale]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/fuerzas-calle-efecto-bandera-malvinas-patria-no-vende_129_13436526.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 09 Aug 2026 13:48:06 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[Tres conversaciones en cortocircuito]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tres-conversaciones-cortocircuito_129_13436523.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9ee5bbda-a96b-4534-b7cf-a6bbe5633ec0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x705y209.jpg" width="1200" height="675" alt="Tres conversaciones en cortocircuito"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El caso de Fernández Sagasti expuso algo más profundo que la discusión sobre una excepción para una legisladora embarazada: la desconfianza hacia los privilegios de la dirigencia política y una crisis de representación que Milei convirtió en combustible. Cuando esas tres discusiones se mezclan, hasta una situación en la que debería haber poco margen para la duda termina atrapada en la lógica del resentimiento contra la “casta”.</p></div><p class="article-text">
        Dos deformaciones profesionales se baten a duelo en mi cabeza cada vez que sigo un debate p&uacute;blico como el del caso de <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/villarruel-habilito-voto-electronico-anabel-fernandez-sagasti-decision-debera-ratificada-senado_1_13428770.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fern&aacute;ndez Sagasti</a>. La mitad de mi cerebro que estudi&oacute; filosof&iacute;a se angustia ante la infinidad de temas mezclados y piensa que si una va a escribir algo, lo que deber&iacute;a hacer es justamente separar esa mezcla; enumerar las distintas discusiones que se est&aacute;n dando a la vez y decir que una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa. La mitad de mi cerebro que escribe literatura, en cambio, un poco se regocija: estos debates siempre me recuerdan que para que una escena de di&aacute;logo est&eacute; viva, sea entre dos, tres o miles de personas, tiene que ser exactamente as&iacute;. El intercambio ordenado de ideas por fuera de una clase de l&oacute;gica es una situaci&oacute;n profundamente artificial, tan abstracta como una ecuaci&oacute;n: en las conversaciones reales, cada uno est&aacute; hablando de otra cosa y cada cual termina pensando lo que quiere. Esa para m&iacute; es una de las dificultades centrales de escribir un di&aacute;logo en una novela, en un guion o en una obra de teatro: necesit&aacute;s que el espectador &ldquo;entienda&rdquo; algo (al menos, que entienda la situaci&oacute;n: qui&eacute;n est&aacute; enojado con qui&eacute;n y por qu&eacute;, pongamos), y a la vez, para que el di&aacute;logo se sienta aut&eacute;ntico, necesit&aacute;s que los participantes no se entiendan. 
    </p><p class="article-text">
        En este caso, lo que yo creo es que hubo al menos tres conversaciones en cortocircuito a la vez. En primer lugar, la conversaci&oacute;n sobre las excepciones y beneficios que se les deben dar a las mujeres embarazadas; en segundo lugar, la conversaci&oacute;n sobre las excepciones y beneficios que deben darse a nuestros funcionarios p&uacute;blicos (y espec&iacute;ficamente, a nuestros legisladores); en tercer lugar, la conversaci&oacute;n sobre la importancia excepcional de esta votaci&oacute;n en particular, la de la ley de tierras, tanto en t&eacute;rminos pol&iacute;ticos pr&aacute;cticos como en t&eacute;rminos simb&oacute;licos, y en el contexto particular del gobierno de Milei y su provocaci&oacute;n antinacionalista constante. 
    </p><p class="article-text">
        Mi sensaci&oacute;n es que si una discrimina entre los tres temas y separa la paja del trigo hay charlas que ya no tienen sentido. En relaci&oacute;n con las personas embarazadas, y en particular lo que se le pide a una persona que est&aacute; cursando las &uacute;ltimas semanas de un embarazo de riesgo, pienso que la mayor&iacute;a de la gente piensa que hay poqu&iacute;simas razones para evaluar el costo beneficio de violar una indicaci&oacute;n m&eacute;dica. El argumento de &ldquo;lo hubiera pensado antes&rdquo; es flaco: las recomendaciones m&eacute;dicas en un embarazo cambian d&iacute;a a d&iacute;a, sobre todo cerca del final. La idea de ir &ldquo;en tramos cortos&rdquo; es igual de absurda: una persona que no puede afrontar un viaje de una hora en avi&oacute;n por supuesto que tampoco puede ir todos los d&iacute;as una o dos horas en ruta, a riesgo de entrar en trabajo de parto en cualquier lado, lejos de un centro m&eacute;dico capacitado para atenderla. 
    </p><p class="article-text">
        Lo interesante es la incomodidad con que se le habilite el &ldquo;voto telem&aacute;tico&rdquo;, incluso como excepci&oacute;n, porque all&iacute; es donde aparecen los otros dos debates que mencion&eacute; al principio. La realidad es que no habr&iacute;a ning&uacute;n dilema en otorgar la excepci&oacute;n si no estuviera supuesto que los legisladores van a aprovecharse de esa excepci&oacute;n. La idea de que las normas tienen que estar hechas para los peores de los hombres colisiona con cualquier intento de buena fe; supongo que eso se nota m&aacute;s cuando se entrar&aacute; de excepciones para embarazadas, personas con discapacidad o problemas de salud. En el fondo, no es viable ni sostenible una sociedad con ese nivel de resentimiento contra quienes gobiernan: se hace patente ni bien las papas queman. As&iacute; ingresa entonces el &uacute;ltimo tema: no te pedimos nunca nada, ni nos fijamos si vas o no vas a tu lugar de trabajo, cobr&aacute;s 12 millones de pesos (que es much&iacute;simo: la distancia del ingreso entre los representantes y el ciudadano medio no es as&iacute; de grande en los pa&iacute;ses del primer mundo, ni siquiera en un pa&iacute;s desigual como Estados Unidos), y una vez que hay una ley importante y te necesitamos, no est&aacute;s. Eso es lo que explot&oacute; en los &uacute;ltimos d&iacute;as, y la sorpresa, quiz&aacute;s, es que no fue solo entre ciudadanos comunes, sino incluso entre simpatizantes y militantes del peronismo. 
    </p><p class="article-text">
        Pienso que el problema es que algunos pol&iacute;ticos todav&iacute;a creen que el discurso de &ldquo;la casta&rdquo; es eso, un relato que Milei logr&oacute; instalar, y no un resentimiento basado en desigualdades muy reales. Ese resentimiento fundado profundiza no solo la crisis de representaci&oacute;n, sino una violencia social general: que personas que en ninguna circunstancia defender&iacute;an poner en riesgo un embarazo avanzado est&eacute;n discutiendo casi en t&eacute;rminos de &ldquo;se embarazan por un plan&rdquo;. El problema es que no es solo un relato, no es un tema simb&oacute;lico que vaya a cambiar con discursos y m&aacute;s discursos: mientras la distancia no cambie, y los pol&iacute;ticos sean percibidos no como servidores p&uacute;blicos sino como una &eacute;lite de personas benefici&aacute;ndose de privilegios que no podr&iacute;an obtener de ninguna otra manera que a trav&eacute;s de un cargo (no es una percepci&oacute;n errada, en la mayor&iacute;a de los casos), estas discusiones van a terminar siempre en una agresividad at&aacute;vica, que espera estos momentos para relajar los pudores.
    </p><p class="article-text">
        <em>TT/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tamara Tenenbaum]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tres-conversaciones-cortocircuito_129_13436523.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 09 Aug 2026 13:19:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tres conversaciones en cortocircuito]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ensayo general]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Motores gastados para transitar los 18 meses felices que prometió Caputo (restan 16)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/motores-gastados-transitar-18-meses-felices-prometio-caputo-restan-16_129_13436491.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/836e35d1-1205-460d-967a-92ff50919d0d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1149001.jpg" width="4160" height="2340" alt="Motores gastados para transitar los 18 meses felices que prometió Caputo (restan 16)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ante un presente sombrío, los ganadores del modelo eligen creer. ⁠Razones detrás de una “mirada positiva”. Síntoma: ⁠el foco en la carta orgánica del Central y el negocio de la tierra, mientras la deuda anega a millones de familias. ⁠La economía no arranca. ¿Y la política?</p></div><p class="article-text">
        <strong>Luis Caputo</strong> enarbola hoy la m&aacute;xima convicci&oacute;n de que transcurrir&aacute; un a&ntilde;o final del gobierno de Javier Milei sin sobresaltos, con s&oacute;lido crecimiento, y que la reelecci&oacute;n del Presidente ser&aacute; poco m&aacute;s que un tr&aacute;mite. 
    </p><p class="article-text">
        Lo expresa con la predicci&oacute;n de que <strong>&ldquo;puede haber una guerra mundial o una invasi&oacute;n extraterrestre, pero (Axel) Kicillof no va a ser presidente nunca en su vida&rdquo;</strong>. El ministro de Econom&iacute;a porta la teor&iacute;a de que <strong>&ldquo;esta vez es diferente, porque la gente se dio cuenta de lo que hace el populismo&rdquo;</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Esa confianza en una coronaci&oacute;n inexorable del pa&iacute;s que <strong>Javier Milei</strong>,<strong> Federico Sturzenegger </strong>y el propio Caputo tienen en mente es, en alguna menor medida, compartida por un &aacute;mbito que al gobierno le resulta familiar. Ejecutivos de empresas ganadoras del r&eacute;gimen econ&oacute;mico (energ&iacute;a, agro, miner&iacute;a, bancos), en especial, sus directores financieros (CFO), tienden a creer que la receta econ&oacute;mica vigente va para largo. La sensaci&oacute;n trasciende fronteras. Aunque marquen matices y alg&uacute;n alerta, los bancos internacionales y las agencias calificadoras exhiben en sus ponderaciones que &ldquo;baja el riesgo pol&iacute;tico&rdquo; &mdash;sin extinguirse&mdash;, y eso se traduce en el precio de los bonos y las refinanciaciones. <strong>Traducido: ven pocas chances de una victoria electoral del peronismo realmente opositor en 2027. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Caputo se vuelca cada vez m&aacute;s a la ret&oacute;rica grosera de Milei, pero no llega a sus extremos. El ministro se toma en solfa a &ldquo;los kukas&rdquo;, &ldquo;los kukitas&rdquo;, &ldquo;los comunistas&rdquo; y &ldquo;los tarados&rdquo;, sin incurrir en fraseolog&iacute;as del tipo <strong>&ldquo;vamos a hacer mierda a los zurdos&rdquo;</strong> y <strong>&ldquo;vamos a exterminar al kirchnerismo para siempre&rdquo; </strong>que recitaba el mandatario a mediados de 2025. Cuarenta d&iacute;as despu&eacute;s de esas predicciones, la lista de La Libertad Avanza perd&iacute;a por quince puntos frente a las del peronismo en las elecciones legislativas de la provincia de Buenos Aires. 
    </p><p class="article-text">
        La &ldquo;mirada positiva&rdquo; excede al elenco gubernamental y al mundo financiero. No pocos &ldquo;l&iacute;deres de opini&oacute;n&rdquo; (empresarios, analistas pol&iacute;ticos; docentes, sobre todo de universidades privadas; periodistas;<em> influencers</em>) comparten la percepci&oacute;n sobre la fortaleza del proyecto Milei, a pesar de n&uacute;meros de encuestas que marcan un sostenido declive en todos los indicadores sensibles que interesan al oficialismo. La observaci&oacute;n alcanza a algunos dirigentes e intelectuales peronistas, progresistas y de izquierda. En ese prisma (pesimista en el &uacute;ltimo caso), pesa tanto o m&aacute;s el cuestionamiento a la falta de liderazgo y proyecto en el campo opositor, que la descripci&oacute;n de fortalezas de la ultraderecha.
    </p><p class="article-text">
        La proyecci&oacute;n de una Argentina moldeada por los Hermanos Milei por largo plazo tiene en qu&eacute; apoyarse. La ola ultraderechista lleva ya varios a&ntilde;os y se muestra resiliente en econom&iacute;as diversas, como Estados Unidos, Brasil y Espa&ntilde;a. El mapa de Sudam&eacute;rica es demostrativo al respecto. Adem&aacute;s, la mala memoria sobre las &uacute;ltimas experiencias peronistas es reciente, y gran parte de la dirigencia opositora luce ensimismada, sin capacidad de destrabar la puja por el liderazgo. A esa trabaz&oacute;n se dedica una pol&iacute;tica tan talentosa como Cristina. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Javier Milei con Aberlardo de la Espriella, en Cali                            </span>
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        El antecedente de 2025 insufla optimismo al mile&iacute;smo. La ultraderecha lleg&oacute; a las elecciones de octubre de 2025 tras un estruendoso fracaso en los comicios bonaerenses, en los que se impusieron las listas con el sello de Kicillof. El rostro de un <strong>Jos&eacute; Luis Espert</strong> sospechado de ser financiado por un narco encabez&oacute; la boleta de La Libertad Avanza, mientras un Milei sacado psicol&oacute;gica y pol&iacute;ticamente lidiaba con &ldquo;el Profe&rdquo; y las coimas del 3% de ANDIS atribuidas a Karina. La econom&iacute;a se acercaba a un precipicio y todas las promesas de calma financiera parec&iacute;an evaporarse. Con ese mar de fondo, <strong>Donald Trump</strong> pos&oacute; su mirada en su aliado, prometi&oacute; un blindaje pol&iacute;tico y econ&oacute;mico, amenaz&oacute; con represalias, y ello bast&oacute; para agrupar todos los miedos y brindar un triunfo n&iacute;tido del oficialismo. <strong>Fue una situaci&oacute;n excepcional&iacute;sima, quiz&aacute;s irrepetible, pero que llen&oacute; de ilusi&oacute;n al pron&oacute;stico de Caputo de que &ldquo;esta vez es diferente&rdquo;</strong>. 
    </p><h2 class="article-text">Fr&iacute;o</h2><p class="article-text">
        Tomados en fr&iacute;o, los n&uacute;meros de las encuestas deber&iacute;an preocupar a los entusiastas del mile&iacute;smo. La aprobaci&oacute;n del Presidente pareci&oacute; estacionarse en un rango de 33% a 40%, un porcentaje no invalidante para dar pelea por la reelecci&oacute;n. Kicillof, Cristina y <strong>Myriam Bregman</strong> alcanzan una popularidad parecida a la del Presidente y <strong>Patricia Bullrich</strong>, enemiga &iacute;ntima en un hipot&eacute;tico futuro. Para preocupaci&oacute;n del Soez, una constante es que la peor valoraci&oacute;n registrable (&ldquo;p&eacute;simo&rdquo;, &ldquo;mala&rdquo;, &ldquo;muy mala&rdquo;) sobre &eacute;l conforma un n&uacute;cleo muy alto, cercano al 50% de las respuestas. El gobierno tiene que generar mucho miedo o desincentivo en lo que hay enfrente para que Milei recupere una c&oacute;moda mayor&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        El dato m&aacute;s significativo que parecen confirmar los sondeos desde hace meses es una evaluaci&oacute;n muy negativa y desesperanzada sobre la econom&iacute;a del pa&iacute;s y la del propio hogar. Atlas Intel, una consultora brasile&ntilde;a que gan&oacute; fama en los &uacute;ltimos a&ntilde;os por aciertos en predicciones electorales en Am&eacute;rica Latina, registr&oacute; en su informe de julio que s&oacute;lo 17% de los consultados estima que la situaci&oacute;n de su familia es buena y 20% dice que va a mejorar en el pr&oacute;ximo semestre. La desesperanza se impone por demolici&oacute;n. El mismo sondeo muestra que la p&eacute;rdida de apoyo al gobierno radica en segmentos en los que se bas&oacute; su victoria en 2023: j&oacute;venes de 16 a 24 y zonas geogr&aacute;ficas como Cuyo y Centro, donde las diferencias abismales en favor del ultra se revirtieron. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Para preocupación del Soez, una constante es que la peor valoración registrable (&#039;pésimo&#039;, &#039;mala&#039;, &#039;muy mala&#039;) sobre él conforma un núcleo muy alto, cercano al 50% de las respuestas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ello tiene un correlato con la p&eacute;rdida del poder adquisitivo del salario, aumento del desempleo y un desplome en la vida de los barrios. <strong>M&aacute;s all&aacute; de lo que diga una estad&iacute;stica del INDEC, cualquier persona que salga a dar una vuelta lo comprobar&aacute; en carne propia</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Semejante escenario tambi&eacute;n habilita evaluaciones muy negativas sobre las perspectivas electorales del oficialismo. El consultor en discurso y estrategia <strong>Juan Courel</strong>, de la firma Alaska, con experiencia en el pa&iacute;s y en Am&eacute;rica Latina, asevera hace meses que lo m&aacute;s esperable es una victoria de la oposici&oacute;n el a&ntilde;o pr&oacute;ximo. Con econom&iacute;as de los hogares tan resquebrajadas, un peronismo unido se impondr&iacute;a por un margen considerable. A la hora de contar los votos, el bolsillo y la frustraci&oacute;n sobre Milei ser&aacute;n mucho m&aacute;s relevantes &mdash;en la mirada de Courel&mdash; que el desorden, la falta de propuesta program&aacute;tica, la famosa &ldquo;autocr&iacute;tica&rdquo; ausente y la disputa por el liderazgo, que hoy parece irresoluble. Esos elementos se podr&iacute;an acomodar en la medida en que se acerque la fecha electoral, con dos salvedades: <strong>que haya una estrategia conjunta de las fracciones en pugna y que no se presente un postulante &ldquo;blando&rdquo;, que ofrezca imitar las pol&iacute;ticas de Milei, pero con buenos modales, para &ldquo;calmar a los mercados&rdquo;</strong>. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Encuesta de AtlasIntel/Bloomberg. Online, RDR, 1.120 casos, entre el 30 de julio y el 3 de agosto"
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                Encuesta de AtlasIntel/Bloomberg. Online, RDR, 1.120 casos, entre el 30 de julio y el 3 de agosto                            </span>
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        Probablemente hasta el m&aacute;s optimista del Ejecutivo, Caputo, admita que la realidad y su percepci&oacute;n deben cambiar sustancialmente a esta altura del a&ntilde;o que viene para que el &ldquo;paseo&rdquo; electoral de La Libertad Avanza se concrete. Al ministro no lo ayuda una predicci&oacute;n reciente. En marzo, comenz&oacute; a decir que se avecinaba un in&eacute;dito per&iacute;odo de crecimiento. En abril, pronostic&oacute; la inminencia de &ldquo;los mejores 18 meses en muchas d&eacute;cadas&rdquo;. Un mes m&aacute;s tarde, aclar&oacute; que hab&iacute;a que comenzar a contar a partir de junio. Nada de eso ocurri&oacute;, sino m&aacute;s bien lo contrario. De los 18 meses de fiesta, quedan 16 y todav&iacute;a no sirvieron ni las papas fritas. 
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        La fallida promesa sobre el crecimiento supers&oacute;nico combina con la formulada por el propio ministro y Milei en cuanto a la inflaci&oacute;n. Un paper de un doctorando que el Presidente dijo haber le&iacute;do lo llev&oacute; a vaticinar que la inflaci&oacute;n comenzar&iacute;a con cero en agosto. Fue la en&eacute;sima postergaci&oacute;n de la meta. M&aacute;s bien, si empieza con dos, podr&iacute;a respirar aliviado. 
    </p><p class="article-text">
        Corresponde evaluar cu&aacute;les son los motores pol&iacute;tico y econ&oacute;mico de los que se puede valer el gobierno para llegar triunfante en los t&eacute;rminos que dice Caputo.
    </p><p class="article-text">
        El Presidente y el ministro se ocupan de aclarar que cuentan con una &uacute;nica receta econ&oacute;mica, innegociable. Voluntariosos afinan el l&aacute;piz y computan rengl&oacute;n por rengl&oacute;n si Caputo &ldquo;abri&oacute; la billetera&rdquo; y acepta desenchufar un poco la motosierra, con alg&uacute;n subsidio por ac&aacute; o alg&uacute;n aliciente presupuestario por all&aacute;, o deja correr el d&oacute;lar a costa de un poco m&aacute;s de inflaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Suelen ser observaciones sobre aspectos marginales, que se desdicen al mes siguiente. La recaudaci&oacute;n, resentida tras a&ntilde;os malos, exhibe bajas que se aceleran, mientras el Ejecutivo profundiza los beneficios impositivos y cambiarios para Vaca Muerta, miner&iacute;a y agro. Al resto de los sectores, que emplean a la mayor parte de la poblaci&oacute;n de las grandes ciudades &mdash;industria, comercio, construcci&oacute;n y sector p&uacute;blico&mdash;, m&aacute;s recortes. En el altar de &ldquo;la meta fiscal&rdquo;, se mantiene la resistencia a reponer el presupuesto universitario, pese a una orden judicial. Cierra todo, hasta un coro de ni&ntilde;os, excepto los cursos de ingl&eacute;s de la esposa de Sturzenegger, los fondos de la SIDE que administra Santiago Caputo, la canaleta que conduce a medios como Carajo y La Derecha Diario, los sueldos superlativos de los jueces que planchan causas y los viajes imp&uacute;dicos de Milei a Miami, Madrid o Tel Aviv. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cierra todo, hasta un coro de niños, excepto los cursos de inglés de la esposa de Sturzenegger, los fondos de la SIDE, la canaleta que conduce a medios como Carajo y La Derecha Diario y los viajes impúdicos de Milei a Miami, Madrid o Tel Aviv. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;D&oacute;nde est&aacute; el foco econ&oacute;mico del Ejecutivo? &iquest;En los 5,8 millones de endeudados que padecen tasas usurarias, con retrasos en el pago superior a los 90 d&iacute;as, sobre un universo de 20 millones de tomadores de cr&eacute;dito? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Con el objetivo de &ldquo;sellar&rdquo; el rumbo, el gobierno impuls&oacute; dos leyes centrales en el &uacute;ltimo mes. La reforma de la carta org&aacute;nica del Banco Central y la ley de extranjerizaci&oacute;n de la tierra. La primera incluye un objetivo burdo: blindar el cargo del Central a partir del pr&oacute;ximo mandato, la mentada &ldquo;independencia&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El actual presidente de la autoridad monetaria,<strong> Santiago Bausilli</strong>, era socio de Caputo en la consultora Anker antes de que ambos retornaran a la funci&oacute;n p&uacute;blica en diciembre de 2023. Otros economistas de esa empresa giraron entre el directorio del Banco Central y el Palacio de Hacienda a vuelo de decreto. Varios de ellos, indistintamente, suelen realizar anuncios conjuntos y dan la &ldquo;batalla cultural&rdquo;, mientras posan en reuniones con Milei, pulgares arriba, y sacan cr&eacute;ditos subsidiados del Banco Naci&oacute;n. El intento de &ldquo;dotar de independencia&rdquo; y delimitar objetivos del Banco Central  &mdash;tan &ldquo;eterno&rdquo; hasta que se conforme otra mayor&iacute;a parlamentaria que lo revierta&mdash; es fiel reflejo del &ldquo;institucionalismo&rdquo; de la derecha argentina: vale para los otros. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Los trabajadores informales y los sectores pobres, sin novedades de la fiesta prometida                            </span>
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        En cuanto al proyecto de ley de extranjerizaci&oacute;n de la tierra, sirvi&oacute; para que la fundada sospecha de un negocio turbio, dise&ntilde;ado ad hoc para alg&uacute;n megamillonario, despertara en su contra una alianza social variada e inesperada. Los senadores &ldquo;del medio&rdquo; se vieron forzados a sumarse al bloque opositor y sentar un precedente sobre cu&aacute;n firme es la mayor&iacute;a oficialista hasta llegar a las elecciones. Derrota pol&iacute;tica sin atenuantes. 
    </p><p class="article-text">
        Tras el trimestre dilapidado en salvar a <strong>Manuel Adorni,</strong> lleg&oacute; una<strong> &ldquo;nueva estrategia de comunicaci&oacute;n&rdquo;</strong>. El vocero <strong>Adri&aacute;n Ravier </strong>se transform&oacute; de inmediato en costo hundido. En Casa Rosada evaluaron que era hora de tomar la iniciativa, aflojar un poco con X y las batallas a cargo de <strong>Lilia Lemoine </strong>y los racistas de Carajo, para que la voz de Milei potenciara su centralidad. 
    </p><p class="article-text">
        Para ello, se pactaron entrevistas con <strong>Luis Majul</strong>, <strong>Esteban Trebucq</strong>, <strong>Gabriel Anello</strong> y<strong> Eduardo Feinmann</strong>, periodistas de los multimedios La Naci&oacute;n y Clar&iacute;n. Jonathan Viale no volvi&oacute; a entrevistar al mandatario desde aquel hist&oacute;rico episodio que todo el mundo recuerda. 
    </p><p class="article-text">
        El problema fue que Milei no ten&iacute;a nada nuevo para decir. Un c&uacute;mulo de cifras inventadas o incomprobables, agresiones, insultos y disparates hist&oacute;ricos, que &mdash;muy significativamente&mdash; generan cada vez menos rating televisivo y conversaci&oacute;n en las redes. 
    </p><p class="article-text">
        Si el &ldquo;motor econ&oacute;mico&rdquo; parece circunscripto a dos ejes, super&aacute;vit fiscal y peso apreciado, el &ldquo;motor pol&iacute;tico&rdquo; est&aacute; atado a un &uacute;nico protagonismo, el de Milei, que alguna vez gener&oacute; entusiasmo o repulsa, y hace tiempo pas&oacute; a entonar un repertorio gastado. Los otros dos v&eacute;rtices del extinto &ldquo;tri&aacute;ngulo de hierro&rdquo;, Karina y Santiago, no suman voz propia. La hermana, porque carece del don de hilar frases en p&uacute;blico, y el segundo, porque su fuerte es hablar por otros medios. 
    </p><p class="article-text">
        Al oficialismo le quedan las figuras con volumen propio que pertenecieron al PRO, como<strong> Diego Santilli</strong> y <strong>Patricia Bullrich</strong>. Rigen all&iacute; tambi&eacute;n algunos limitantes. La senadora lidiar&aacute; de ahora en m&aacute;s con la sospecha fundada de que, si ve una hendija, se tentar&aacute; por ser ella quien represente al oficialismo el a&ntilde;o pr&oacute;ximo. Karina lo sabe mejor que nadie y se dedicar&aacute; a tratar de mantener esa puerta cerrada. 
    </p><p class="article-text">
        El jefe de gabinete, con menos peso real que Bullrich, vale m&aacute;s por su partido que por s&iacute; mismo. Qu&eacute; har&aacute; <strong>Mauricio Macri </strong>con el PRO, si impulsar&aacute; una carta propia o dejar&aacute; que su partido sea absorbido por los Milei, es por ahora una pregunta abierta.
    </p><p class="article-text">
        <em>SL</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>slacunza@eldiarioar.com</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sebastián Lacunza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/motores-gastados-transitar-18-meses-felices-prometio-caputo-restan-16_129_13436491.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 09 Aug 2026 04:26:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Motores gastados para transitar los 18 meses felices que prometió Caputo (restan 16)]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Luis Caputo,Elecciones Presidenciales 2027,Javier Milei,Recesión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mala suerte]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/mala-suerte_129_13436100.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/67552f6d-4087-4806-b7eb-731cc5969493_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x418y136.jpg" width="1200" height="675" alt="Mala suerte"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">
Sendos homenajes al oficio teatral y a los intérpretes relegados a la sombra de sus pares famosos bucean en el valor del arte frente a los mandatos frívolos del mundo del espectáculo y de la sociedad. Estas puestas son, a todas luces, declaraciones de amor a la escena.</p></div><p class="article-text">
        Mientras la obra <em>Las Adoro</em> (que vi en el Galp&oacute;n de Guevara) pone la lente en dos hermanos de m&aacute;s de ochenta a&ntilde;os que actuaron durante toda su vida sin llegar a ser populares, <em>La suerte de la fea</em> (a la que asist&iacute; en Timbre 4) reivindica a una m&uacute;sica escondida en el foso del escenario y que ejecuta su instrumento para deleite de la platea. 
    </p><p class="article-text">
        La primera pieza fue creada por <strong>Juanse Rauch</strong>, el mismo de <em>Saraos Uranistas</em>, <em>Paquito, la cabeza contra el suelo</em> y <em>La Revista del Maipo</em>. La segunda, es una invenci&oacute;n del prol&iacute;fico dramaturgo <strong>Mauricio Kart&uacute;n</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Estas historias son el rev&eacute;s de la marquesina. Nos muestran la distancia que existe entre el resplandor y los m&aacute;rgenes del &eacute;xito y de la masividad. Hay que tener una gran destreza para evitar el dolor que resiste lejos del reconocimiento del p&uacute;blico, cuando se estuvo tan cerca de las estrellas, sin alcanzar el firmamento.
    </p><p class="article-text">
        Hablando de distanciamiento, en estos d&iacute;as en que se cumplen setenta a&ntilde;os de la muerte de <strong>Bertold Brecht</strong>, es oportuno hablar de la t&eacute;cnica que cre&oacute; el director y escritor alem&aacute;n para su teatro pol&iacute;tico. Su prop&oacute;sito era lograr extra&ntilde;amiento en la audiencia, es decir, que el espectador pueda pensar en el material esc&eacute;nico sin apegarse a las emociones que, para el autor de El c&iacute;rculo de tiza caucasiano, impiden la reflexi&oacute;n cr&iacute;tica. La conciencia es el motor de la acci&oacute;n revolucionaria.
    </p><p class="article-text">
        Su propuesta es un cambio de paradigma respecto del teatro cl&aacute;sico, incluso del renovador de Stanislavsky, ese que apela a los sentimientos del int&eacute;rprete recuperando la memoria emotiva. 
    </p><p class="article-text">
        En <em>La suerte de la fea</em> (con direcci&oacute;n de <strong>Paula Rasemberg</strong>) nos trasladamos a la porte&ntilde;idad de comienzos del Siglo Veinte, cuando el variet&eacute; con distintas atracciones transforma a las orquestas de se&ntilde;oritas en el gancho para atraer el anhelo sexual de los hombres.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, las m&uacute;sicas se esconden con sus instrumentos por debajo o por detr&aacute;s del proscenio y la falsa orquesta se convierte en la vidriera de los cuerpos figurantes m&aacute;s apreciados. Toda una simulaci&oacute;n de ingenier&iacute;a cruel. 
    </p><p class="article-text">
        En Occidente, lo feo y lo viejo siempre han sido desplazados a la sombra. Son los fetiches m&aacute;s baratos de la mercanc&iacute;a. En las dos obras, el cuerpo de la actriz, del actor y de la m&uacute;sica funcionan como un archivo hist&oacute;rico de la lucha. Los personajes (Herminia es la genial <strong>Luc&iacute;a Ad&uacute;riz</strong> y Jos&eacute;, (el fuera de serie <strong>Mariano Saborido</strong>) y la fea (impecable la Viola de <strong>Luciana Dulitzky</strong>) intentan contra viento y marea salir de la oscuridad que les impusieron.
    </p><p class="article-text">
        Los personajes transitan con fragilidad y ternura el paso del tiempo y la exclusi&oacute;n. El escenario es el albergue contra el olvido, la discriminaci&oacute;n de g&eacute;nero y el espacio para la reivindicaci&oacute;n y la dignidad de un rol que no eligieron, disidente de los patrones. 
    </p><p class="article-text">
        Son voces inmateriales, fantasmas dispuestos a ser mirados y existir, saliendo de la invisibilidad. Forman parte de la m&aacute;quina del Show Business, como segundones necesarios, aunque no imprescindibles y al borde del descarte.
    </p><p class="article-text">
        Su mala consideraci&oacute;n ocurre en el pasado, aunque permanece en el presente, sobre todo a trav&eacute;s del uso de los dispositivos visuales. No son la excepci&oacute;n sino la norma del Patriarcado.
    </p><p class="article-text">
        Un fantasma aparece tambi&eacute;n en Noche de c&uacute;pulas, la visita que realic&eacute; al edificio de la London, de Avenida de Mayo al 500. Ese espectro de una mujer et&eacute;rea, enfundada en un g&eacute;nero blanco y enf&aacute;tica en sus modos, da paso al arribo de una bailarina que es art&iacute;fice del vodevil y danza entre los asistentes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Adriana Cichero</strong>, la Reina de las C&uacute;pulas, nos invita a acceder al espacio de techo semiesf&eacute;rico, v&iacute;a una peque&ntilde;a escalera. La b&oacute;veda celeste simboliza lo divino, la uni&oacute;n entre el cielo y la Tierra. Desde all&iacute; se aprecian el Cabildo, la Legislatura y la Casa Rosada. Las c&aacute;maras se disparan incesantes para capturar el instante. 
    </p><p class="article-text">
        En el descenso, nos cuentan que el g&eacute;nero musical criollo tuvo sus inicios a finales del Siglo Diecinueve, con el sainete y la zarzuela, poco antes del desarrollo de la burgues&iacute;a local y el emplazamiento de las cuatrocientas c&uacute;pulas de Buenos Aires. Mucho tiempo despu&eacute;s, el g&eacute;nero absorbe sin freno los espect&aacute;culos de Broadway.
    </p><p class="article-text">
        En la ocasi&oacute;n, se recrea en lo alto, muy cerca del coronamiento, a puro entretenimiento de un viernes soleado. Con pasajes cantados en los teatros del West End y de la avenida norte-sur m&aacute;s antigua de Nueva York, surgen <em>Los miserables</em>, <em>El rey Le&oacute;n</em>, <em>Billy Elliot</em>, <em>Next Normal</em> y tantos otros. 
    </p><p class="article-text">
        La experiencia inmersiva se acompa&ntilde;a con una cazuela regada por Malbec. <strong>Juli&aacute;n Rubino</strong>, <strong>Sol Bloise</strong> en voces, <strong>Mariana Levitin</strong> en cello y <strong>Hern&aacute;n Matorra</strong> en piano son los artistas. Hay una perla: en la confiter&iacute;a de la planta baja, una escultura de resina representa a un <strong>Julio Cort&aacute;zar</strong> tomando un caf&eacute;. Es que all&iacute;, escribi&oacute; su primera novela, <em>Los Premios</em>, una f&aacute;bula cuyo punto de partida es la reuni&oacute;n de un grupo de viajeros premiados con un viaje extra&ntilde;o a bordo de un crucero, el Malcolm. Viajeros que no saben cu&aacute;l ser&aacute; su destino.  
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Haimovichi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/mala-suerte_129_13436100.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Aug 2026 13:03:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mala suerte]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En vivo: 'La Odisea' según Nolan (parte 2)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/vivo-odisea-nolan-parte-2_129_13436079.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/abc3d353-28c9-4deb-80a1-fbacb06c2948_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140842.jpg" width="1113" height="626" alt="En vivo: &#039;La Odisea&#039; según Nolan (parte 2)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En esta segunda parte, Buji arranca contándonos un poco de la trastienda del casting de la Odisea Nolan y las polémicas que suscitó. </p><p class="subtitle">Episodios anteriores</p></div><p class="article-text">
        Gino habla sobre la mach&oacute;sfera, su apropiaci&oacute;n del mundo griego y el libro que Donna Zuckerberg escribi&oacute; sobre esto (Not All Dead White Men: Classics and Misogyny in the Digital Age). Para terminar, Male habl&oacute; de obras literarias basadas o derivadas de la Odisea (Las aventuras de Ulises de Nicol&aacute;s Schuff y Mariana Ruiz Johnson, Homero, Il&iacute;ada de Alessandro Baricco y Odisea en la versi&oacute;n de Samuel Butler).
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/algo-prestado/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Algo Prestado</a> es un podcast de <strong>elDiarioAR</strong> realizado por <a href="https://www.eldiarioar.com/autores/tamara-tenenbaum/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tamara Tenenbaum</a>, junto a un invitado cada semana. Est&aacute; alojado en <a href="https://open.spotify.com/show/6KY9VTevJHxD5In3KRJu0F" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Spotify</a>, plataforma l&iacute;der para la publicaci&oacute;n de podcast, y tambi&eacute;n en otras aplicaciones de streaming.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tamara Tenenbaum]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/vivo-odisea-nolan-parte-2_129_13436079.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Aug 2026 12:45:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[La Odisea,Christopher Nolan,Literatura,Cine,Tamara Tenenbaum,Algo prestado,Podcast]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Guillermo Graetzer, canciones y distancias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/guillermo-graetzer-canciones-distancias_129_13436074.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1a1ce307-c747-443f-9b1f-6402bfd71f5a_16-9-discover-aspect-ratio_default_1148989.jpg" width="300" height="169" alt="Guillermo Graetzer, canciones y distancias"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Guillermo Graetzer, compositor austríaco exiliado en Argentina, escribió canciones entre 1935 y 1939. Esas obras fueron recuperadas por Ezequiel Grimson y reunidas en el espectáculo "Grätzer fugit", que s presentará este sábado 8 de agosto, a las 18, en la Capilla del Centro Cultural Recoleta.</p></div><p class="article-text">
        Naci&oacute; en Viena cuando comenzaba aquello que llamaron la Gran Guerra. Viaj&oacute; a Buenos Aires en 1939, a los 25 a&ntilde;os, cuando comenzaba la segunda. <strong>Wilhelm Gr&auml;tzer</strong> pas&oacute; por Budapest y por Trieste antes de poder embarcar hacia Am&eacute;rica del Sur. Y en una ciudad junto a un r&iacute;o infinito cambi&oacute; su nombre por <strong>Guillermo Graetzer</strong>, fund&oacute;, con <strong>Erwin Leuchter,</strong> el Collegium Musicum, que dirigi&oacute; durante a&ntilde;os con <strong>Ernesto Epstein</strong> y <strong>Jos&eacute; Antonio Gallo</strong>, y fue uno de los compositores y maestros m&aacute;s respetados y queridos de la escena argentina.
    </p><p class="article-text">
        En sus a&ntilde;os de formaci&oacute;n escribi&oacute;, sobre todo, canciones, que luego fueron agrupadas en <em>Cuadernos</em>, que, ulteriormente, fueron donados a la Biblioteca del Instituto de Musicolog&iacute;a Carlos Vega, de la Universidad Cat&oacute;lica Argentina. Y <strong>Ezequiel Grimson</strong>, en su momento mano derecha de Horacio Gonz&aacute;lez, durante su gesti&oacute;n al frente de la Biblioteca Nacional y actualmente coordinador ejecutivo del Museo Nacional de Bellas Artes, sac&oacute; esas obras del olvido, ide&oacute; un espect&aacute;culo alrededor de ellas y decidi&oacute; respetar el orden original del primero de esos cuadernos  y no el de su primera edici&oacute;n, que separaba la obra europea y la que el compositor escribi&oacute; ya en Buenos Aires. 
    </p><p class="article-text">
        Los l&iacute;mites de este <em>cuaderno</em> no eran geogr&aacute;ficos sino temporales. Se trataba de un universo que un&iacute;a a Viena, Berl&iacute;n y Buenos Aires entre 1935 y 1939. El delimitado por el ascenso del nazismo y el exilio. Con la participaci&oacute;n del bar&iacute;tono <strong>V&iacute;ctor Torres</strong>, el pianista <strong>Carlos Koffman</strong>,<em> </em>la artista interdisciplinaria <strong>Carmen Baliero</strong> como recitante y la actriz <strong>Cristina Banegas</strong> como narradora. <em>Gr&auml;tzer fugit.</em> <em>Cuaderno de canciones</em>se presentar&aacute; este s&aacute;bado 8 de agosto, a las 18, en la Capilla del Centro Cultural Recoleta y se repetir&aacute; el jueves 20 en el Centro Cultural Paco Urondo, como parte del congreso <em>Artes en cruces, </em>de la facultad de Filosof&iacute;a y Letras de la  UBA. Las canciones recurren a poemas de Hermann Hesse y Rainer Maria Rilke, entre otros, y a ellos se sumar&aacute; el texto del propio Grimson, elaborado a partir de un minucioso trabajo de investigaci&oacute;n en archivos, y en el que se  presenta una historia del contexto de producci&oacute;n de las piezas, y de las vicisitudes atravesadas por el autor. 
    </p><p class="article-text">
        <em>DF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/guillermo-graetzer-canciones-distancias_129_13436074.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Aug 2026 12:43:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Guillermo Graetzer, canciones y distancias]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sueñan los androides con ovejas eléctricas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/suenan-androides-ovejas-electricas_129_13435464.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fb66f433-398b-4e25-96c0-7618c7874e0c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1011y552.jpg" width="1200" height="675" alt="Sueñan los androides con ovejas eléctricas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La precarización laboral ya no es una excepción sino el horizonte de millones de jóvenes: algoritmos que controlan el trabajo, informalidad, salarios bajos y una incertidumbre que vuelve cada vez más difícil proyectar una vida. Frente a la reforma laboral de Javier Milei, el desafío del movimiento obrero es defender derechos y encontrar nuevas formas de organización para quienes quedaron fuera de ellos.
</p></div><p class="article-text">
        En 1968, Philip K. Dick public&oacute; <em>&iquest;Sue&ntilde;an los androides con ovejas el&eacute;ctricas?</em>, la novela que a&ntilde;os m&aacute;s tarde inspir&oacute; la pel&iacute;cula <em>Blade Runner</em>. En ese mundo devastado, los androides trabajan, obedecen y producen mientras son tratados como seres descartables. La pregunta que recorre la historia obliga a pensar qui&eacute;n decide qu&eacute; vidas importan, qui&eacute;n puede tener futuro y qui&eacute;n est&aacute; condenado a cumplir una funci&oacute;n hasta quedar fuera de servicio.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s de medio siglo despu&eacute;s, esa pregunta se mete de lleno en el mundo del trabajo. Miles de j&oacute;venes recorren las ciudades en bicicleta o moto, pendientes de una pantalla que asigna pedidos, calcula tiempos, mide rendimientos y puede bloquearlos sin explicaciones. Las empresas les dicen que son &ldquo;socios&rdquo;, &ldquo;colaboradores&rdquo; o &ldquo;emprendedores&rdquo;. La plataforma fija las reglas, organiza las tareas, controla el desempe&ntilde;o y determina cu&aacute;nto cobran. Hay relaci&oacute;n de dependencia, aunque las aplicaciones la oculten detr&aacute;s de una ficci&oacute;n tecnol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el art&iacute;culo <em>Algoritmos, trabajo precario y poder</em>, de Sof&iacute;a Scasserra y Leandro Giri, las plataformas presentan &ldquo;el trabajo como independiente, la subordinaci&oacute;n como autonom&iacute;a y la explotaci&oacute;n como oportunidad&rdquo;. La patronal parece haber desaparecido, pero sigue ah&iacute;. Ahora tiene la forma de un algoritmo opaco que sabe todo sobre el trabajador mientras &eacute;ste desconoce los criterios que organizan su jornada.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; aparece la trampa pol&iacute;tica de la derecha. Muchos pibes vieron a sus padres dejar la vida en trabajos mal pagos, viajar durante horas y llegar agotados a fin de mes para estar cada vez peor. Javier Milei toma ese rechazo leg&iacute;timo y lo dirige contra los convenios, los sindicatos y los derechos laborales. Presenta la registraci&oacute;n y la organizaci&oacute;n colectiva como obst&aacute;culos, mientras preserva intacto el poder de las empresas.
    </p><p class="article-text">
        Quienes reci&eacute;n empiezan a trabajar ingresan a un mercado atravesado por la informalidad, los salarios bajos y la inestabilidad. Seg&uacute;n el informe <em>J&oacute;venes vulnerables en la Argentina 2026</em>, elaborado por la UBA, casi la mitad de los j&oacute;venes de entre 18 y 29 a&ntilde;os se encuentra en una situaci&oacute;n de vulnerabilidad. Entre quienes trabajan, apenas el 15,3% tiene un empleo registrado, mientras que el 46,1% trabaja en negro.
    </p><p class="article-text">
        Esa falta de estabilidad tambi&eacute;n atraviesa la vida cotidiana. El mismo informe se&ntilde;ala que m&aacute;s del 70% manifiesta sufrir nervios o ansiedad con frecuencia y m&aacute;s de la mitad atraviesa situaciones de tristeza, desgano o depresi&oacute;n. La dificultad para conseguir un trabajo estable, sostener ingresos y proyectar a largo plazo forma parte de una experiencia generacional cada vez m&aacute;s extendida.
    </p><p class="article-text">
        Esos n&uacute;meros hablan de una generaci&oacute;n que literalmente hace lo que puede, acepta el trabajo que aparece y organiza su vida alrededor de ingresos que nunca est&aacute;n garantizados. Vacaciones, aguinaldo, licencias, obra social y aportes jubilatorios quedan fuera del alcance. El pluriempleo, las jornadas de 12 horas (o m&aacute;s) y el trabajo durante los fines de semana pasan a formar parte de la rutina.
    </p><p class="article-text">
        A esa realidad se suma un discurso que responsabiliza a cada trabajador por su propia situaci&oacute;n. La falta de empleo se atribuye a una supuesta falta de capacitaci&oacute;n. Los salarios bajos, a la falta de esfuerzo. La frustraci&oacute;n social queda convertida en culpa individual, mientras las empresas imponen condiciones cada vez m&aacute;s duras y trasladan todos los riesgos hacia abajo.
    </p><p class="article-text">
        Silvina Merenson y Pablo Sem&aacute;n describen este proceso como un &ldquo;acortamiento de los plazos de las previsiones&rdquo;. Sus investigaciones muestran c&oacute;mo la incertidumbre reduce los m&aacute;rgenes para proyectar a largo plazo y obliga a tomar decisiones con tiempos cortos y altos costos potenciales. La vivienda, los estudios y hasta decisiones cotidianas quedan atravesados por esa inestabilidad.
    </p><p class="article-text">
        El futuro se achica. Conseguir un trabajo o mejorar el que ya tienen aparece como el principal objetivo para los pr&oacute;ximos cinco a&ntilde;os, seguido por la posibilidad de acceder a una casa propia. Formar una familia queda mucho m&aacute;s atr&aacute;s. Esos datos chocan con discursos como el de la vicejefa de Gobierno porte&ntilde;o, Clara Muzzio, que vincul&oacute; la ca&iacute;da de la natalidad con la ESI, el aborto y las pol&iacute;ticas de g&eacute;nero. El informe de la UBA muestra otra dimensi&oacute;n del problema, las condiciones materiales que restringen la posibilidad misma de proyectar a largo plazo.
    </p><p class="article-text">
        El movimiento obrero tiene que mirar de frente esa realidad. Durante generaciones, la lucha estuvo ligada a la idea de que los hijos pudieran vivir mejor, estudiar, descansar, tener una vivienda y elegir su propio camino. Hoy, hasta esas aspiraciones elementales aparecen presentadas como privilegios imposibles.
    </p><p class="article-text">
        Sobre este escenario, el gobierno nacional impuls&oacute; una reforma laboral. La informalidad entre asalariados alcanz&oacute; el 37,7% en el segundo trimestre de 2025, seg&uacute;n el Indec. Milei promete que una mayor &ldquo;flexibilidad&rdquo; generar&aacute; empleo. En los hechos, la reforma facilita despidos, debilita convenios, reduce indemnizaciones y ampl&iacute;a el poder de las empresas.
    </p><p class="article-text">
        El objetivo es extender al conjunto del mercado laboral las condiciones que ya padecen millones de trabajadores de plataformas, monotributistas forzados y empleados en negro. La precariedad aparece presentada como modernizaci&oacute;n y la p&eacute;rdida de derechos como libertad individual.
    </p><p class="article-text">
        Los derechos laborales fueron conquistados con organizaci&oacute;n, huelgas y movilizaciones. La tarea actual exige defenderlos y ampliarlos hacia quienes quedaron afuera. Hay que organizar a los trabajadores informales, a quienes facturan para encubrir una relaci&oacute;n de dependencia y a quienes reciben &oacute;rdenes a trav&eacute;s de una app.
    </p><p class="article-text">
        Ese desaf&iacute;o tambi&eacute;n obliga a transformar a los sindicatos. Muchos j&oacute;venes los observan con desconfianza porque encuentran dirigentes alejados de sus problemas y estructuras que no llegan hasta sus lugares de trabajo. Recuperar ese v&iacute;nculo requiere presencia, escucha y participaci&oacute;n real. Los repartidores y trabajadores de plataformas necesitan espacios propios para organizarse y decidir.
    </p><p class="article-text">
        El Frente de Izquierda Unidad present&oacute; un proyecto de ley alternativo a la reforma laboral de Milei. La iniciativa declara la Emergencia Laboral Nacional, proh&iacute;be los despidos sin justa causa, plantea el pase a planta de trabajadores precarizados y establece una jornada m&aacute;xima de seis horas diarias o treinta semanales sin reducci&oacute;n salarial. Tambi&eacute;n crea un Programa de Primer Empleo Joven sin Precarizaci&oacute;n para trabajadores de 18 a 25 a&ntilde;os, con plena registraci&oacute;n, igual salario por igual trabajo y todos los derechos laborales y sindicales. A esto suma un plan nacional de obras p&uacute;blicas, urbanizaci&oacute;n y construcci&oacute;n de 500 mil viviendas que, seg&uacute;n el proyecto, generar&iacute;a m&aacute;s de dos millones de puestos de trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Scasserra y Giri sostienen que los algoritmos &ldquo;no solo implementan decisiones patronales, son decisiones patronales&rdquo;. La organizaci&oacute;n sindical tambi&eacute;n tiene que intervenir sobre ese terreno. Hay que exigir transparencia algor&iacute;tmica, acceso a los datos y negociaci&oacute;n sobre los criterios que asignan pedidos, determinan ingresos o bloquean cuentas.
    </p><p class="article-text">
        La pelea contra la reforma laboral tiene que frenar la destrucci&oacute;n de los derechos existentes y, al mismo tiempo, recuperar una idea elemental. El trabajo debe permitir vivir, construir proyectos, compartir tiempo con los dem&aacute;s y pensar en el futuro.
    </p><p class="article-text">
        En <em>Blade Runner</em>, los androides descubren que fueron fabricados con una vida &uacute;til limitada. A los j&oacute;venes de hoy les ofrecen un horizonte parecido, hecho de adaptaci&oacute;n permanente, competencia y resignaci&oacute;n. La tarea del movimiento obrero es romper ese destino, organizar a quienes el capital quiere aislados y volver a abrir una perspectiva de futuro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rubén “Pollo” Sobrero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/suenan-androides-ovejas-electricas_129_13435464.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Aug 2026 03:02:31 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Guerra, estado y desarrollo económico en América Latina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/guerra-desarrollo-economico-america-latina_129_13435413.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/26d374da-5a33-4618-adc0-0aae64c2c186_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Guerra, estado y desarrollo económico en América Latina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Durante el siglo XIX, las nuevas naciones de América Latina fueron escenario de grandes conflictos armados: primero las luchas de la era de la independencia, luego las guerras civiles, y luego grandes conflictos internacionales como la Guerra del Paraguay (1864-1870) y la Guerra del Pacífico (1879-84) marcaron la vida de tres generaciones. </p><p class="subtitle">Episodios anteriores</p></div><p class="article-text">
        &iquest;De qu&eacute; manera estos conflictos incidieron sobre el proceso de formaci&oacute;n de los estados que surgieron tras el derrumbe del imperio espa&ntilde;ol? &iquest;La guerra contribuy&oacute; o impidi&oacute; el fortalecimiento del estado? &iquest;Qu&eacute; relaci&oacute;n existe entre la guerra y el desarrollo econ&oacute;mico? &iquest;Cu&aacute;n importante fue la guerra en la historia de Am&eacute;rica Latina? En esta entrevista, <strong>Luis Schenoni</strong> aborda estas preguntas, sobre el tel&oacute;n de fondo de la historia de la guerra en Am&eacute;rica y Europa.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        Entrevistado: Luis Schenoni
    </p><p class="article-text">
        Conducci&oacute;n: Roy Hora
    </p><p class="article-text">
        Producci&oacute;n y edici&oacute;n de sonido: Ian Guti&eacute;rrez y Mart&iacute;n Schindell
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Asociación Argentina de Investigadores en Historia (AsAIH)]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/guerra-desarrollo-economico-america-latina_129_13435413.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Aug 2026 03:02:30 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El péndulo de las dos almas y los decretos de necesidad y urgencia en las políticas migratorias argentinas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/pendulo-almas-decretos-necesidad-urgencia-politicas-migratorias-argentinas_129_13432718.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8259bafa-82be-467c-adf4-baecd3656877_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El péndulo de las dos almas y los decretos de necesidad y urgencia en las políticas migratorias argentinas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El DNU 681/2026 reactiva una tensión histórica entre la tradición constitucional de apertura a la inmigración y las políticas de excepción. A partir de esa premisa, se advierte que la norma amplía la discrecionalidad del Estado y puede habilitar arbitrariedades que también alcancen a los ciudadanos argentinos</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/gobierno-anuncio-expulsara-impedira-ingreso-pais-extranjeros-inciten-odio-argentina_1_13417797.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El reciente decreto 681/2026 de necesidad y urgencia</a>, que modifica la ley de migraciones y extiende los criterios de admisi&oacute;n y expulsi&oacute;n de extranjeros a las expresiones de odio hacia la nacionalidad argentina, provoca m&aacute;s de una reacci&oacute;n de perplejidad. El an&aacute;lisis tiende a centrarse, previsiblemente, en las inspiraciones norteamericanas de las nuevas condiciones de acceso al territorio y en sus consecuencias sobre los derechos de los extranjeros. Pero el decreto invita a una pregunta menos inmediata y, quiz&aacute;s por ello, m&aacute;s fecunda: &iquest;qu&eacute; nos dice sobre la historia institucional argentina? Lejos de constituir un acto aislado, el DNU reactiva una tensi&oacute;n que acompa&ntilde;a el funcionamiento de las instituciones argentinas desde sus or&iacute;genes: la que enfrenta la hospitalidad y la igualdad de derechos proclamada por la Constituci&oacute;n con la voluntad peri&oacute;dica de &ldquo;proteger&rdquo; la comunidad pol&iacute;tica mediante restricciones excepcionales, una voluntad que, en su deriva m&aacute;s extrema, supo anunciar la hora de la espada. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">¿Cómo puede un país cuya Constitución proclama la igualdad entre nacionales y extranjeros producir normas que erosionan esos mismos derechos? ¿Qué riesgos entraña ese deslizamiento hacia regímenes de excepción invocados en nombre de la norma que la medida viola? </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo puede un pa&iacute;s cuya Constituci&oacute;n proclama la igualdad entre nacionales y extranjeros producir normas que erosionan esos mismos derechos? &iquest;Qu&eacute; riesgos entra&ntilde;a ese deslizamiento hacia reg&iacute;menes de excepci&oacute;n invocados en nombre de la norma que la medida viola? El problema no es nuevo, y no basta explicarlo apelando a la coyuntura pol&iacute;tica actual. La historia institucional argentina revela un mecanismo m&aacute;s antiguo y persistente: las rupturas jur&iacute;dicas rara vez se presentan como tales; se legitiman invocando la continuidad, las excepciones hablan el lenguaje de la regla, y las interpretaciones formuladas en nombre del esp&iacute;ritu de la ley terminan desplazando el sentido de su letra. El DNU 681/2026 es un nuevo episodio de esa historia. 
    </p><h2 class="article-text">Una paradoja de origen </h2><p class="article-text">
        La paradoja resulta tanto m&aacute;s llamativa cuanto que el orden constitucional argentino naci&oacute; bajo el signo de una extraordinaria apertura hacia los extranjeros. Inspirada en el ideario de Alberdi, la Constituci&oacute;n de 1853-60 les reconoci&oacute; los mismos derechos civiles que a los nacionales y consagr&oacute; la categor&iacute;a jur&iacute;dica de &ldquo;habitante&rdquo;, que borra deliberadamente la distinci&oacute;n entre unos y otros. El pre&aacute;mbulo lo confirma al extender &ldquo;los beneficios de la libertad&rdquo; a &ldquo;todos los hombres del mundo que quieran habitar en el suelo argentino&rdquo;, f&oacute;rmula pr&aacute;cticamente sin equivalente en el constitucionalismo occidental de la &eacute;poca &mdash; solo la reprodujo, m&aacute;s tarde y bajo la influencia del texto argentino, la Constituci&oacute;n paraguaya de 1870&mdash; y que el propio DNU cita. Esa orientaci&oacute;n encontr&oacute; una notable continuidad legislativa: la ley de ciudadan&iacute;a y nacionalidad de 1869 permanece vigente; la ley Avellaneda de inmigraci&oacute;n (1876) organiz&oacute; durante m&aacute;s de un siglo el ingreso de extranjeros; y la ley de migraciones de 2003 les reconoce amplios derechos; los mismos que vino a recortar primero el DNU 366/2025 y ahora el DNU 681/2026. Sobre ese conjunto denormas se edific&oacute; una tradici&oacute;n liberal que hizo del aporte migratorio uno de los fundamentos de la naci&oacute;n argentina. 
    </p><h2 class="article-text">Dos almas, no dos &eacute;pocas </h2><p class="article-text">
        Pero esa continuidad normativa nunca elimin&oacute; una tensi&oacute;n igualmente constitutiva de la experiencia argentina. El mismo pa&iacute;s que proclamaba la igualdad jur&iacute;dica de los extranjeros produjo dispositivos destinados a restringirla. Conviene precisar la naturaleza de esa tensi&oacute;n: la historia migratoria argentina no opone una tradici&oacute;n liberal a otra nacionalista como si una hubiera reemplazado a la otra. Ambas coexistieron desde el origen. La primera privilegiaba la protecci&oacute;n de los derechos individuales; la segunda conceb&iacute;a la preservaci&oacute;n de la comunidad pol&iacute;tica como un bien superior, susceptible de justificar restricciones m&aacute;s o menos excepcionales y prolongadas. Podemos resumirlo en dos grandes figuras de la organizaci&oacute;n constitucional: mientras Alberdi conceb&iacute;a al Estado como garante de los derechos individuales &mdash;incluidos los de los extranjeros&mdash;, Sarmiento pensaba la inmigraci&oacute;n desde otro problema, el de la construcci&oacute;n de una comunidad pol&iacute;tica nacional. La diferencia no implicaba rechazo de la inmigraci&oacute;n, sino una distinta jerarqu&iacute;a de prioridades: all&iacute; donde Alberdi ve&iacute;a ante todo individuos titulares de derechos, Sarmiento ve&iacute;a una sociedad cuya cohesi&oacute;n exig&iacute;a integrar &mdash;y, llegado el caso, limitar&mdash; ciertas pr&aacute;cticas de los reci&eacute;n llegados. Ambas concepciones coexisten de manera permanente en la historia institucional argentina; lo que oscila, seg&uacute;n los contextos, no es su presencia sino su predominio. Hay coyunturas en que prevalece el alma hospitalaria y otras en que se impone, m&aacute;s o menos acentuada, la defensa de la comunidad, frente al extranjero. Es ese predominio relativo &mdash;y no una tradici&oacute;n que sustituya a la otra&mdash; lo que se desplaza, como un p&eacute;ndulo, de un polo al otro. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay coyunturas en que prevalece el alma hospitalaria y otras en que se impone, más o menos acentuada, la defensa de la comunidad, frente al extranjero. Es ese predominio relativo —y no una tradición que sustituya a la otra— lo que se desplaza, como un péndulo, de un polo al otro</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">El instrumento: la excepci&oacute;n como forma de gobierno </h2><p class="article-text">
        El DNU 681/2026 reactiva precisamente esa vieja tensi&oacute;n y la inclina &mdash;parad&oacute;jicamente, para un gobierno que se coloc&oacute; bajo el auspicio de Alberdi&mdash; hacia el polo de la defensa de la comunidad. Pero como tantas normas antes que &eacute;l, no se presenta como una ruptura del orden constitucional sino como un instrumento destinado a preservarlo: el argumento oficial invoca la defensa de los derechos, la convivencia democr&aacute;tica y la protecci&oacute;n de la comunidad nacional. Es esa ret&oacute;rica de continuidad la que merece ser examinada, y conviene empezar por el instrumento mismo. La Constituci&oacute;n admite los decretos de necesidad y urgencia &uacute;nicamente cuando circunstancias excepcionales hacen imposible seguir el procedimiento legislativo ordinario. Los considerandos del DNU afirman que &ldquo;la naturaleza excepcional de la situaci&oacute;n planteada hace imposible seguir los tr&aacute;mites ordinarios&rdquo;, es decir, la v&iacute;a legislativa que exige la legitimidad republicana. Ya un DNU anterior, el 366/2025, hab&iacute;a invocado la emergencia para reducir derechos de los extranjeros y facilitar su retenci&oacute;n y expulsi&oacute;n sin intervenci&oacute;n judicial. Pero los propios datos oficiales desmienten la existencia de una emergencia migratoria que estos textos invocan: la proporci&oacute;n de extranjeros residentespermanece estable en torno al cuatro por ciento de la poblaci&oacute;n, muy lejos del treinta por ciento que registr&oacute; el censo de 1914. Tampoco es veros&iacute;mil que la urgencia del decreto provenga de su posibilidad de alterar la circulaci&oacute;n de discursos en las redes sociales, ni que esa circulaci&oacute;n pueda traducirse en ejecuci&oacute;n administrativa &mdash;lo que, adem&aacute;s, contradecir&iacute;a, incluso en sus propios t&eacute;rminos, la pol&iacute;tica de reducci&oacute;n del Estado que el gobierno reivindica. La urgencia no deriva, pues, de los hechos, sino de la conveniencia pol&iacute;tica de sustraer el debate al Congreso. El punto merece subrayarse porque suele pasar inadvertido: la restricci&oacute;n de derechos comienza aqu&iacute;, antes a&uacute;n del contenido de la norma. Cuando el Poder Ejecutivo sustituye al legislador sin que concurran las condiciones que fija la Constituci&oacute;n, la excepci&oacute;n deja de ser una respuesta extraordinaria para volverse una forma ordinaria de gobierno. No es un detalle procedimental: es el primer desplazamiento del equilibrio institucional.
    </p><h2 class="article-text"> La infracci&oacute;n: del acto a la expresi&oacute;n </h2><p class="article-text">
        Con todo, la cuesti&oacute;n m&aacute;s significativa no reside en el uso del DNU sino en el tipo de infracci&oacute;n que introduce. Hasta ahora, las restricciones al ingreso o a la permanencia se apoyaban en categor&iacute;as relativamente objetivables: antecedentes penales, documentaci&oacute;n falsa, condenas judiciales o razones cl&aacute;sicas de orden p&uacute;blico. El DNU opera un desplazamiento m&aacute;s sutil: el problema deja de ser lo que el extranjero hace para extenderse a lo que &ldquo;expresa&rdquo; y a sus efectos sobre la convivencia pac&iacute;fica. La referencia a quienes &ldquo;rompan la convivencia arm&oacute;nica&rdquo; mediante mensajes de odio contra la Argentina o los argentinos inaugura una categor&iacute;a nueva, dif&iacute;cilmente delimitable y dependiente, por necesidad, de la interpretaci&oacute;n de la autoridad administrativa. La objeci&oacute;n decisiva es jur&iacute;dica: el decreto somete a los extranjeros a un &ldquo;r&eacute;gimen de civilidad&rdquo; cuya evaluaci&oacute;n depende de la apreciaci&oacute;n discrecional de la administraci&oacute;n, del que los argentinos quedan exentos, y viola con ello uno de los principios fundamentales de la Constituci&oacute;n, la igualdad de derechos de todos los habitantes. A esa objeci&oacute;n de fondo se a&ntilde;aden otras dos, de distinto orden. Una, moral y pragm&aacute;tica: &iquest;c&oacute;mo imponer reglas de urbanidad cuando quienes las exigen son los primeros en no respetarlas? Otra, sociol&oacute;gica: la civilidad, como mostr&oacute; Norbert Elias, es el producto de pr&aacute;cticas e interacciones que modelan los mecanismos de autocontrol de los individuos; no conoce las fronteras que la ley traza entre nacionales y extranjeros, y sus temporalidades no son las de la pol&iacute;tica. No se decreta.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El DNU opera un desplazamiento más sutil: el problema deja de ser lo que el extranjero hace para extenderse a lo que &quot;expresa&quot; y a sus efectos sobre la convivencia pacífica</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"> Una genealog&iacute;a: la Ley de Residencia de 1902 y su aplicaci&oacute;n durante el Golpe de Estado de Uriburu de 1930 </h2><p class="article-text">
        Un punto del decreto merece toda nuestra atenci&oacute;n: al mismo tiempo que proh&iacute;be el ingreso y la residencia a quienes hayan expresado mensajes de odio en forma oral o escrita o hayan participado a actos de ultraje de s&iacute;mbolos patrios, dice preservar la libertad de expresi&oacute;n y el disenso ideol&oacute;gico. La contradicci&oacute;n no es accidental: constituye el mecanismo mismo que recorre buena parte de la historia institucional argentina, donde la restricci&oacute;n se formula en el lenguaje de la garant&iacute;a y la excepci&oacute;n se presenta como reafirmaci&oacute;n de la regla. Y no escasual que el DNU invoque como fundamento &mdash;a t&iacute;tulo de doctrina de la Corte&mdash; un fallo del m&aacute;ximo tribunal de 1932, 164:344. Vale recordar el contexto el citado fallo: la Argentina atravesaba entonces su primer golpe de Estado, el del 6 de septiembre de 1930, encabezado por Uriburu, que la propia Corte convalid&oacute; mediante la acordada del 10 de septiembre de ese a&ntilde;o. Es la hora de la espada defendiendo las instituciones, ahora en acto. El fallo consagra la doctrina de que la naci&oacute;n soberana puede admitir o expulsar extranjeros con amplia discrecionalidad, y respalda as&iacute; la vigencia de la Ley de Residencia de 1902, que autorizaba la expulsi&oacute;n sin juicio previo, por simple decisi&oacute;n administrativa &mdash;es decir, policial&mdash;, y que el poder de facto emple&oacute; profusamente. Ya en 1903 Carlos Groussac hab&iacute;a advertido que, con la ley de 1902, el extranjero dejaba de estar protegido por el mero cumplimiento de la ley y pasaba a depender del juicio discrecional de la autoridad; y reclamaba Groussac que &ldquo;el dique a la arbitrariedad no resida en la persona del funcionario, sino en la misma ley&rdquo;. Conviene recordar lo que el fallo de 1932 consagra: no &ldquo;reconoce el delito de opini&oacute;n&rdquo;, sino el poder discrecional de exclusi&oacute;n sobre el cual el delito de opini&oacute;n pudo edificarse. El DNU 681/2026 dice inspirarse en la ley de migraciones de 2003 &mdash;que garantiza la libertad de expresi&oacute;n y el disenso&mdash; pero se apoya en esa doctrina de la discrecionalidad que el fallo defiende, y desplaza el viejo delito de opini&oacute;n hacia un &ldquo;delito de expresi&oacute;n&rdquo;: lo que el extranjero dice y su relaci&oacute;n con los s&iacute;mbolos. Sus categor&iacute;as &mdash;&ldquo;odio&rdquo;, &ldquo;hostilidad&rdquo;, &ldquo;menosprecio&rdquo;, &ldquo;ultraje&rdquo;&mdash; son, como las que habilitaban aquellas expulsiones, nociones abiertas: exigen interpretaci&oacute;n, y en esa amplitud anida la arbitrariedad. El vocabulario, por lo dem&aacute;s, es revelador: los considerandos se inscriben en un lenguaje de derechos y evitan deliberadamente el l&eacute;xico cl&aacute;sico de la exclusi&oacute;n &mdash;el &ldquo;indeseable&rdquo; de las normas de entreguerras&mdash; para reemplazarlo por el contempor&aacute;neo del &ldquo;discurso de odio&rdquo;. La continuidad, entonces, no est&aacute; en las palabras sino en el dispositivo: el extranjero queda a merced del poder por lo que expresa. Fachada liberal, dispositivo liberticida. 
    </p><h2 class="article-text">El bumer&aacute;n: cuando el arma se vuelve contra los nacionales </h2><p class="article-text">
        Queda una advertencia final, sobre la cual conviene detenerse. Ser&iacute;a un error dejarse ganar por la indiferencia con el argumento de que, al fin y al cabo, se trata de extranjeros que agravian a los argentinos. La arbitrariedad no reconoce fronteras jur&iacute;dicas: es un dispositivo hecho para prescindir de la regla, y el arma puede volverse contra los propios nacionales, contra aquellos que no ser&iacute;an &ldquo;lo suficientemente argentinos&rdquo; seg&uacute;n la apreciaci&oacute;n del funcionario que juzgue el caso. El destino del gran fil&oacute;logo &Aacute;ngel Rosenblat es uno entre muchos. Se lo desnaturaliz&oacute; invocando la &ldquo;falsedad del juramento&rdquo; de fidelidad a las instituciones de la Rep&uacute;blica &mdash;f&oacute;rmula que encubr&iacute;a en verdad la sanci&oacute;n de un &ldquo;delito comunista&rdquo;&mdash;; se viol&oacute; as&iacute; el principio de la nacionalidad irrevocable y se lo convirti&oacute;, mientras se hallaba en Berl&iacute;n con una beca de la UBA, en ap&aacute;trida, en un contexto de creciente radicalizaci&oacute;n antisemita. Rosenblat encontr&oacute; refugio en Venezuela, cuya nacionalidad adopt&oacute; y donde desarroll&oacute; una obra mayor. Otros destinos fueron menos afortunados. 
    </p><p class="article-text">
        En la historia institucional argentina, las rupturas suelen hablar el lenguaje de la continuidad; las excepciones, el de la regla; y las interpretaciones invocadas en nombre del esp&iacute;ritu de la ley terminan, no pocas veces, por contrariar su letra. Mucho antes de que la corrupci&oacute;n se volviera la explicaci&oacute;n dominante de estos procesos, ese mecanismo ya estructuraba profundas transformaciones del derecho. Lo nuevo &mdash;y lo que vuelve al DNU de 2026 especialmente elusivo&mdash; es que ese dispositivo habla el idioma de los derechos: ya no excluye contra los derechos humanos, sino en su nombre. Si la inspiraci&oacute;n o alineamiento norteamericano explica la forma inmediata del decreto, es la clave institucional argentina la que revela su mecanismo profundo. La historia no se repite. Y aunque este per&iacute;odo guarde, para la historiadora que soy, extra&ntilde;as semejanzas con los a&ntilde;os en que se incubaba la cat&aacute;strofe de la Segunda Guerra Mundial, no hay ley que la historia pueda invocar para predecir o conjurar tales desastres. Pero s&iacute; podemos aprender del funcionamiento de las instituciones: tras las palabras garantistas del DNU 681/2026 se esconde un dispositivo que habilita toda clase de arbitrariedades, y que ya hemos visto en acci&oacute;n. Los casos de desnaturalizaci&oacute;n por delito de opini&oacute;n ense&ntilde;an que nada impide que un mecanismo dirigido contra los extranjeros acabe volvi&eacute;ndose contra los nacionales, liquidando de una vez las dos almas de las pol&iacute;ticas migratorias: los derechos individuales y la comunidad nacional.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pilar González Bernaldo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/pendulo-almas-decretos-necesidad-urgencia-politicas-migratorias-argentinas_129_13432718.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Aug 2026 08:19:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El péndulo de las dos almas y los decretos de necesidad y urgencia en las políticas migratorias argentinas]]></media:title>
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    <item>
      <title><![CDATA[La Argentina incómoda que el papa León XIV le podría mostrar a Milei]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/argentina-incomoda-papa-leon-xiv-le-mostraria-milei_129_13429994.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/08f7819a-458e-44ce-aa31-2780fc99e9b0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x669y202.jpg" width="1200" height="675" alt="La Argentina incómoda que el papa León XIV le podría mostrar a Milei"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Entre una encíclica sobre inteligencia artificial y la prédica de la justicia social, la visita de noviembre del jefe de la Iglesia puede convertirse en un contrapunto con el programa del gobierno libertario.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;La Inteligencia Artificial requiere hoy ser desarmada, liberada de l&oacute;gicas que la transforman en instrumento de dominio, de exclusi&oacute;n o de muerte.&rdquo; La frase es del papa <strong>Le&oacute;n XIV</strong>, pronunciada el 25 de mayo pasado en el Aula del S&iacute;nodo del Vaticano, durante la presentaci&oacute;n de<a href="https://episcopado.org/assetsweb/cont/4888/carta_enciclica_de_su_santidad_leon_xiv_magnifica_humanitas_(15_de_mayo_de_2026).pdf" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> su primera enc&iacute;clica, </a><a href="https://episcopado.org/assetsweb/cont/4888/carta_enciclica_de_su_santidad_leon_xiv_magnifica_humanitas_(15_de_mayo_de_2026).pdf" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Magnifica Humanitas</em></a>, dedicada a la custodia de la persona humana en la era de la inteligencia artificial, podr&iacute;a sonarle inc&oacute;moda a <strong>Javier Milei</strong> si la escucha del jefe de la Iglesia cuando pise suelo argentino entre el 8 y el 11 de noviembre.
    </p><p class="article-text">
        El perfil que <strong>Robert Prevost</strong> viene construyendo desde su elecci&oacute;n, en mayo de 2025, sugiere que su paso por Buenos Aires, C&oacute;rdoba y Luj&aacute;n puede convertirse tambi&eacute;n en un contrapunto ideol&oacute;gico con el gobierno del libertario, que a&ntilde;os atr&aacute;s <strong>llam&oacute; a Francisco como &ldquo;el representante del maligno en la tierra&rdquo;</strong> y luego tuvo que pedirle perd&oacute;n y misericordia en el Vaticano.
    </p><p class="article-text">
        La inteligencia artificial, la pol&iacute;tica migratoria, la justicia social y la relaci&oacute;n con los territorios populares son puntos de disputa entre los discursos de Le&oacute;n XIV y el le&oacute;n libertario.
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                    alt="El presidente Javier Milei, acompañado por el canciller, Pablo Quirno, recibió días atrás en Casa Rosada las Cartas Credenciales del Nuncio Apostólico ante la Argentina, Monseñor Michael Wallace Banach."
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            <span class="title">
                El presidente Javier Milei, acompañado por el canciller, Pablo Quirno, recibió días atrás en Casa Rosada las Cartas Credenciales del Nuncio Apostólico ante la Argentina, Monseñor Michael Wallace Banach.                            </span>
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        El primero de esos frentes tiene fecha y nombre propios. El 25 de mayo pasado, Le&oacute;n XIV present&oacute; personalmente su primera enc&iacute;clica, de m&aacute;s de cien p&aacute;ginas, en la que sostiene que<strong> la tecnolog&iacute;a &ldquo;nunca es neutral, porque adopta las caracter&iacute;sticas de quienes la dise&ntilde;an, financian, regulan y usan&rdquo;.</strong> Alert&oacute; sobre la concentraci&oacute;n de poder y la automatizaci&oacute;n de decisiones sin mecanismos de control adecuados. El contraste con la agenda oficial es directo: <strong>el Gobierno impulsa el llamado &ldquo;S&uacute;per RIGI&rdquo; para atraer inversiones en centros de datos, negocia con OpenAI un proyecto de US$25.000 millones en Patagonia a trav&eacute;s de Stargate Argentina y sostiene la aspiraci&oacute;n de convertir al pa&iacute;s en uno de los cuatro polos mundiales de inteligencia artificial. </strong>Ah&iacute; est&aacute; la foto de Milei con el magnate tecnofascista <strong>Peter Thiel</strong>, que <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/evento-reunira-tecnofascista-peter-thiel-ministros-caputo-sturzenegger_1_13427506.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">volver&aacute; a la Argentina en septiembre para mostrarse junto a los ministros Luis Caputo y Federico Sturzenegger.</a>
    </p><p class="article-text">
        El segundo frente lo viene marcando el propio Papa en cada escala de sus viajes de este a&ntilde;o:<strong> la defensa de los migrantes</strong>. En Tenerife, en junio, advirti&oacute; a las mafias que trafican personas que &ldquo;por cada vida perdida, cada familia enga&ntilde;ada, cada cuerpo sometido, cada mujer amenazada, cada trabajador explotado, habr&aacute;n de comparecer ante la justicia divina&rdquo;, y reclam&oacute; un mundo &ldquo;sin murallas&rdquo;. El 4 de julio eligi&oacute; pasar el aniversario 250 de la independencia de Estados Unidos &mdash;su propio pa&iacute;s de nacimiento&mdash; en Lampedusa, la isla italiana s&iacute;mbolo de las muertes de migrantes en el Mediterr&aacute;neo, desde donde pidi&oacute; reconocer el aporte de quienes llegan buscando oportunidades. Y ante el Congreso espa&ntilde;ol <strong>reclam&oacute; reforzar la protecci&oacute;n de los migrantes como parte de una &ldquo;renovaci&oacute;n moral&rdquo; de la vida p&uacute;blica. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Ese discurso choca con la pol&iacute;tica migratoria que despliega la Casa Rosada: a fines de julio, <strong>Milei firm&oacute; el DNU 681/2026, que habilita impedir el ingreso o expulsar a extranjeros que promuevan &ldquo;mensajes de odio&rdquo; </strong>contra la Argentina o sus ciudadanos &mdash;en el marco de la denuncia oficial de una supuesta &ldquo;campa&ntilde;a antiargentina&rdquo; tras el Mundial&mdash;. El Gobierno busca avanzar con un cobro a los extranjeros no residentes por el acceso a la salud p&uacute;blica y a la educaci&oacute;n universitaria.
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                El papa León XIV en el monumento de la Puerta de Europa (Porta d&#039;Europa) en la isla de Lampedusa, en el sur de Italia.                            </span>
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        El tercer frente es m&aacute;s antiguo y, para el Presidente, m&aacute;s sensible: <strong>la justicia social.</strong> Milei construy&oacute; buena parte de su identidad pol&iacute;tica sobre la cr&iacute;tica a ese concepto, al que calific&oacute; como &ldquo;una aberraci&oacute;n&rdquo; &mdash;la definici&oacute;n m&aacute;s citada la dio en la sede del BID en Washington, en febrero de 2025, cuando la describi&oacute; como <strong>&ldquo;robarle a alguien para darle a otro&rdquo;</strong>&mdash;. Le&oacute;n XIV recorre el camino inverso. Ante el V Encuentro Mundial de los Movimientos Populares, en Roma, en octubre de 2025, afirm&oacute;: <strong>&ldquo;Haci&eacute;ndome eco de las peticiones de Francisco, hoy reafirmo: la tierra, el techo y el trabajo son derechos sagrados por los que vale la pena luchar&rdquo;.</strong> Un mes antes, en su primera entrevista como Papa &mdash;concedida a la periodista Elise Allen, del sitio cat&oacute;lico Crux, para una biograf&iacute;a en preparaci&oacute;n&mdash;, hab&iacute;a cuestionado la desigualdad salarial con una comparaci&oacute;n puntual: &ldquo;Los directores ejecutivos que hace 60 a&ntilde;os podr&iacute;an haber ganado de cuatro a seis veces m&aacute;s de lo que reciben los trabajadores... ahora ganan 600 veces m&aacute;s de lo que recibe el trabajador promedio&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Ese contrapunto no es solo doctrinario: tiene, adem&aacute;s, una expresi&oacute;n callejera inmediata. <strong>Este viernes 7 de agosto, d&iacute;a de San Cayetano, se realiza la d&eacute;cima edici&oacute;n de la marcha que va desde la bas&iacute;lica de Liniers hasta Plaza de Mayo</strong>, convocada por la UTEP, la CGT, las dos CTA y organizaciones piqueteras y sociales bajo la consigna &ldquo;Tierra, Techo y Trabajo&rdquo;, acu&ntilde;ada precisamente por Francisco y sostenida por Le&oacute;n XIV. Los organizadores la definen como &ldquo;la marcha m&aacute;s grande de la d&eacute;cada&rdquo; y la enmarcan en lo que consideran una crisis social severa: la eliminaci&oacute;n del programa Volver al Trabajo dejar&aacute; sin su &uacute;nico ingreso fijo a m&aacute;s de 900.000 personas, la alerta de que casi 8 de cada 10 familias est&aacute;n salteando comidas en barrios populares, el aumento del endeudamiento familiar, y la cifra de que el 45% de los trabajadores argentinos est&aacute; en condiciones de precariedad laboral. 
    </p><p class="article-text">
        La movilizaci&oacute;n, adem&aacute;s, llega un d&iacute;a despu&eacute;s de que sindicatos y movimientos sociales se manifiesten <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/gobierno-defiende-venta-tierras-crece-presion-autoconvocados-senadores-voten_1_13427785.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">frente al Congreso contra la reforma de la</a><a href="https://www.eldiarioar.com/politica/gobierno-defiende-venta-tierras-crece-presion-autoconvocados-senadores-voten_1_13427785.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong> Ley de Tierras</strong></a><a href="https://www.eldiarioar.com/politica/gobierno-defiende-venta-tierras-crece-presion-autoconvocados-senadores-voten_1_13427785.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> que el Senado </a>debatir&aacute; este 6 de agosto, en un cruce de agendas que vuelve a poner en la calle, con lenguaje casi id&eacute;ntico al del Papa, el reclamo por los mismos derechos que Le&oacute;n XIV describe en sus documentos como &ldquo;sagrados&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; se conecta un elemento geogr&aacute;fico que podr&iacute;a ser significativo en la visita papal. Seg&uacute;n el itinerario oficial, el programa argentino incluir&aacute; la ciudad de Buenos Aires, una misa en Luj&aacute;n, m&aacute;s otras actividades en el AMBA, todav&iacute;a sin sedes confirmadas. Una posibilidad es que Le&oacute;n XIV visite el Peque&ntilde;o Cottolengo Don Orione, una instituci&oacute;n que brinda hogar y cuidados integrales a personas con discapacidad --otro sector golpeado por las pol&iacute;ticas de ajuste libertarias-- en el partido de Almirante Brown. All&iacute; estuvo el 18 de julio pasado el gobernador Axel Kicillof en la &ldquo;Jornada Patria por la Cultura del Encuentro&rdquo;, organizada por la Pastoral Social de la Regi&oacute;n Buenos Aires bajo el lema &ldquo;De Francisco a Le&oacute;n XIV en tiempos de polarizaci&oacute;n&rdquo;. 
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                    alt="Kicillof estuvo días atrás en el Pequeño Cottolengo Don Orione, en el conurbano."
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            <span class="title">
                Kicillof estuvo días atrás en el Pequeño Cottolengo Don Orione, en el conurbano.                            </span>
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        El encuentro reuni&oacute; a obispos, intendentes, sindicalistas y legisladores para discutir, entre otros temas, &ldquo;la dignidad humana frente a la innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica y las nuevas desigualdades&rdquo;. Todo el discurso papal y antimile&iacute;sta. 
    </p><p class="article-text">
        Una foto del papa con Kicillof, gobernador de la provincia m&aacute;s poblada, tendr&iacute;a tambi&eacute;n su impacto pol&iacute;tico. Se espera que el sumo pont&iacute;fice sea primero recibido el lunes 9 de noviembre a primera hora por Milei en la Casa Rosada. Esos cara a cara ser&aacute;n observados con atenci&oacute;n porque la propia agenda de Le&oacute;n XIV promete exhibir la tensi&oacute;n entre dos visiones del pa&iacute;s que hoy compiten por el sentido com&uacute;n argentino.
    </p><p class="article-text">
        <em>MC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mauricio Caminos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/argentina-incomoda-papa-leon-xiv-le-mostraria-milei_129_13429994.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 05 Aug 2026 12:54:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Argentina incómoda que el papa León XIV le podría mostrar a Milei]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[papa León XIV,Visita de León XIV,Javier Milei]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Moldes, géneros y tijeras]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/moldes-generos-tijeras_129_13428662.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1dc20f9c-88be-4beb-9e20-d8b6be8bf85a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x652y299.jpg" width="1200" height="675" alt="Moldes, géneros y tijeras"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Renata Schussheim publica "Figurines", un libro fascinante que dedica a los diseños para los espectáculos en los que participó como vestuarista. </p></div><p class="article-text">
        Mi abuelo Mauricio fue sastre, mi abuela Regina cortaba y cos&iacute;a en su casa &ldquo;para afuera&rdquo;, mi padre Isaac, ofici&oacute; de peletero. Con el cent&iacute;metro abrazaban los cuerpos para tomarles las medidas, cent&iacute;metro en mano, y para dibujar sobre papel madera o manteca el modelo que les ped&iacute;a la fiel clientela.
    </p><p class="article-text">
        Reci&eacute;n despu&eacute;s llegaban las tijeras para recortar y darle forma. El taller ten&iacute;a un aroma particular, insustituible en mi memoria, mezcla de aceite de m&aacute;quina y vapor de plancha. Olor a textil sobrevolando alfileres, hilos, agujas, telas. Lo sabe bien <strong>Renata Schussheim</strong>, vestuarista por antonomasia de la escena argentina, quien acaba de publicar el libro <em>Figurines</em>, de las editoriales Eudeba y Ampersand.   
    </p><p class="article-text">
        Antes de la elecci&oacute;n de los g&eacute;neros, del corte y la confecci&oacute;n, de las pruebas de vestuario, los ensayos y el primer trazo, aparece la epifan&iacute;a. El figur&iacute;n del espect&aacute;culo es el trasvasamiento de un p&aacute;lpito: como deben vestir los int&eacute;rpretes de la obra para que en el escenario la conjunci&oacute;n de la dramaturgia, la actuaci&oacute;n, la escenograf&iacute;a, la m&uacute;sica, las luces y la indumentaria produzcan una cohesi&oacute;n que forme un todo dram&aacute;tico, la obra.
    </p><p class="article-text">
        Voy pasando las p&aacute;ginas, recorro, texto e ilustraciones a color y desfilan m&aacute;s de medio siglo de dibujos, escoltando algunas de las producciones del teatro, la danza, la &oacute;pera rock de estas tierras. Las creaciones sobrepasan la escena, son aut&oacute;nomas y viven m&aacute;s all&aacute; de la producci&oacute;n inicial.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Que le corten la cabeza! evoca <strong>Oscar Araiz</strong>, aludiendo a la sentencia de <strong>Lewis Carroll</strong> e identific&aacute;ndola como Iracebeth, la Reina Roja de Alicia, frente a los l&iacute;mites de una l&oacute;gica reduccionista. &ldquo;Con formato de <em>fumetto</em> encerrando palabras y pensamientos, sonaba la &eacute;poca entre dos d&eacute;cadas. Esto incluye las rupturas y escraches sociales y las experimentaciones del Di Tella, que serv&iacute;an de resonancia en simult&aacute;neo a los estallidos internacionales. &iexcl;Crash!&rdquo; 
    </p><p class="article-text">
        Figurines es un conjunto variado que recorre el universo de una de las artistas criollas m&aacute;s singulares, donde el dibujo es la columna vertebral. Faldas muy amplias ce&ntilde;idas en la cintura que acarician las tablas que sostienen la fragilidad de los artistas, un saquito cuello esmoking, con el mismo rojo furioso de la cabellera de Renata, lucen en la portada.
    </p><p class="article-text">
        Maestr&iacute;a, provocaci&oacute;n, desfachatez desde los a&ntilde;os setenta hasta hoy son el sello de una exhibici&oacute;n del imaginario on&iacute;rico y desmesurado, con aves, perros, reinas y arlequines. Renata es luminosa y radiante, aunque a veces la oscuridad aparece. Recuerdo la revista Burda, con sus variados patrones, la seder&iacute;a Don Eduardo, en Haedo, y al hombre de las telas desenrollando metros y metros.
    </p><p class="article-text">
        Las piezas constituyen &ldquo;un archivo del arte contempor&aacute;neo en sus invenciones poco obedientes a la historia y su rigor m&aacute;s literal que simb&oacute;lico&rdquo;, dice <strong>Mar&iacute;a Moreno</strong> en el ep&iacute;logo.
    </p><p class="article-text">
        Los dibujos no se esfuman cuando el vestuario est&aacute; listo. Muchos de ellos fueron colgados en exposiciones. La esencia de esos g&eacute;neros que forman parte del montaje &ldquo;casi no pasan por la cabeza&rdquo;, cuenta Schussheim. &ldquo;Es como ver un color y decir: esto es azul&rdquo;. Condensan un modo de ver los cuerpos y de imaginarlos en movimiento.
    </p><p class="article-text">
        La artista ha participado de <em>Bestiario</em> en 1992, en el teatro San Mart&iacute;n, en <em>Bocca Rock</em>, con direcci&oacute;n de <strong>Ricky Pashkus</strong>, estrenada en el Luna Park, en 1998; en <em>Boquitas pintadas</em>, la primera vez y a veinticinco a&ntilde;os del debut. Tambi&eacute;n ha ilustrado las tapas de discos de <strong>Charly Garcia</strong>, como <em>Bicicleta</em> y colabor&oacute; con <strong>Luis Alberto Spinetta</strong> y <strong>Federico Moura</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Destinados a espect&aacute;culos que volvieron a leer desde el presente a <strong>William Shakespeare</strong>, <strong>Manuel Puig</strong> y <strong>Federico Garc&iacute;a Lorca</strong>, en <em>Figurines </em>se revela el detr&aacute;s de escena de un &aacute;rea misteriosa: dise&ntilde;os, bocetos e imaginer&iacute;a surgidas en el l&aacute;piz y el papel en la antesala de la subida del tel&oacute;n.    
    </p><p class="article-text">
        En el comienzo, el core&oacute;grafo Oscar Araiz, que ha formado dupla con la autora, enhebra sus observaciones. Su madre, Ruth, &ldquo;tan liberal como la m&iacute;a&rdquo;, sostiene uno de los pioneros del ballet del teatro San Mart&iacute;n, viendo un recital de <strong>Renate Schttelius</strong>, hab&iacute;a anunciado que ese ser&iacute;a el nombre de su hija (el segundo es Irma). Compitieron por el obsequio m&aacute;s kitsch: enanos de jard&iacute;n en yeso o cerdos con cartapesta forrados en lentejuelas. Absurdo y desconcierto gobernaban esos d&iacute;as tempranos. Venc&iacute;a ella con su &ldquo;obsesiva minuciosidad artesanal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Dice adem&aacute;s el pr&oacute;logo: &ldquo;nos unieron -entre otros cientos de temas y objetos de deseo- la mirada desprejuiciada, ciertas obsesiones, los amores animales, los perfumes y los sabores, la capacidad de saltar por zonas minadas y para sin mucho miramiento de un  lenguaje a otro, algo que podr&iacute;a llamarse modo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En aquellos d&iacute;as juveniles de violentas fricciones sociales, &ldquo;y el impulso est&eacute;tico y los atrevimientos tem&aacute;ticos y formas de discurso, en esa atm&oacute;sfera de aparentes contradicciones, la producci&oacute;n cultural asum&iacute;a el rol de librar y contener, simult&aacute;neamente, el imaginario colectivo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Entre sus maestros se destacan <strong>Carlos Alonso </strong>y <strong>Juan Batlle Planas</strong>. La declararon Personalidad destaca de la Cultura porte&ntilde;a, Trabaj&oacute; para muchas &oacute;peras que vio el p&uacute;blico de Espa&ntilde;a, Francia, Portugal y Rusia. Dise&ntilde;&oacute; un afiche que ped&iacute;a la libertad de <strong>Raimundo Ongaro</strong>, <strong>Agust&iacute;n Tosco</strong> y otros presos pol&iacute;ticos. &ldquo;A la actualidad pol&iacute;tica, y como puedo, la sigo, pero aqu&iacute; y en el mundo por momentos se vuelve nauseabunda&rdquo;, le dijo a <strong>Carlos Ulanovsky.</strong>
    </p><p class="article-text">
         En la intimidad, lleva, trae y juega con las nietas, Aurora y Camelia, de su hijo <strong>Dami&aacute;n Laplace</strong>. &ldquo;Federico (Fellini) ador&oacute; tu dibujo&rdquo;, le dijo una amiga com&uacute;n, emisaria de un retrato con sombrero que semejaba una Torre de Babel con hombrecitos que intentaban treparla. 
    </p><p class="article-text">
        Escritora tambi&eacute;n, elogiada por Mar&iacute;a Moreno, una de sus obsesiones son las nadadoras, &ldquo;la vida misma, es sumergirte, nadar a favor, en contra de la corriente, salir, bracear en mares oscuros -hacer una breve pausa- y la posibilidad de ascender&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <em>LH/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Haimovichi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/moldes-generos-tijeras_129_13428662.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 04 Aug 2026 19:45:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Moldes, géneros y tijeras]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tres tristes truenos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tres-tristes-truenos_129_13423288.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d3082256-0e2a-4df1-8db9-6d600a7be263_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1065y164.jpg" width="1200" height="675" alt="Tres tristes truenos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La política arancelaria de Donald Trump expone los límites de una estrategia exterior basada en la afinidad ideológica. Entre sanciones comerciales y relaciones cada vez más asimétricas, el autor plantea que la Argentina necesita reconstruir una diplomacia guiada por intereses propios, y no por lealtades personales.
</p></div><p class="article-text">
        Es un error creer que la admisi&oacute;n a un club pol&iacute;tico reemplaza las herramientas que propone la diplomacia. Ingresando a la tertulia, es com&uacute;n que las palabras contradigan los hechos; en cambio, lograr que otros deseen lo que nosotros queremos, de lo que se trata la diplomacia, constituye un arte en el que no se negocia con miedo siempre que se haya sabido negociar. La contig&uuml;idad fotogr&aacute;fica no asegura la preferencia en el trato, y a veces, donde se ha proclamado que est&aacute; la soluci&oacute;n, es precisamente donde reside el problema.
    </p><p class="article-text">
        El Corolario Trump a la Doctrina Monroe, que busca restablecer la primac&iacute;a estadounidense en el hemisferio occidental (llamado <em>Donroe</em>), postula un enfoque transaccional y realista como visi&oacute;n de la pol&iacute;tica exterior estadounidense hacia Am&eacute;rica Latina, la expansi&oacute;n del &laquo;America First&raquo; al &laquo;patio trasero&raquo; norteamericano, y el uso de la fuerza y la coerci&oacute;n si se lo considera necesario. Tres tristes truenos. Cuando un pu&ntilde;ado de pol&iacute;ticos ansiosos viaja a Florida para asistir a la Cumbre Escudo de las Am&eacute;ricas, celebrada en el <em>Trump National Doral</em>, en lugar de parrandear con un Escudo ajeno, hubieran tenido que evaluar si no les hac&iacute;a falta uno propio. Alguno ya posee la nacionalidad estadounidense, y otros se comportan como si la fueran a pedir.
    </p><p class="article-text">
        El 23 de julio de 2026 la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) &mdash;sujeta a la direcci&oacute;n espec&iacute;fica del Presidente, si la hay&mdash; anunci&oacute; la lista definitiva de aranceles de entre el 10 % y el 12,5 % sobre importaciones procedentes de 60 econom&iacute;as. Los exportadores argentinos deber&aacute;n absorber un impacto tentativo cercano a los US$ 450 millones anuales por los nuevos aranceles. La medida, naturalmente, repercute en el plano econ&oacute;mico, pero adem&aacute;s de forma significativa en el pol&iacute;tico: algunos sostienen que la alianza entre Milei y Trump permiti&oacute; que Argentina recibiera el soplamocos m&aacute;s blando, mientras que en pa&iacute;ses como Chile se recuerda que las declaraciones de amistad no se tradujeron en ventajas concretas (Alberto Mayol). &iquest;C&oacute;mo es recompensada la fidelidad estrat&eacute;gica? Andar de rodillas, adem&aacute;s de deshonroso, a veces no alcanza. Frente a ello, cabe preguntarse si no ser&iacute;a bueno transformar tradici&oacute;n en convicci&oacute;n, distancia en perspectiva y recursos naturales en certezas.
    </p><p class="article-text">
        Cuando no hay preferidos sino fichas, constituye un error juzgar las cosas por lo que se espera de los Estados Unidos, en lugar de examinar lo que quiere y puede aportar y el modo en que lo har&aacute;. En el marco de una relaci&oacute;n an&oacute;mala entre una potencia dominante y socios ansiosos &mdash;donde los carriles centrales organizan longitudinalmente las fases de procedimiento, presi&oacute;n y sanci&oacute;n&mdash;, &iquest;qui&eacute;n fijar&aacute; el valor de la taquilla? &iquest;Cu&aacute;l es hoy el concepto de relaci&oacute;n privilegiada? &iquest;A qui&eacute;n beneficia realmente el privilegio? &iquest;Qu&eacute; intensidad alcanzar&aacute; en cada caso? Es ah&iacute; donde emerge la singularidad de Trump: afirmar que una persona chocante no es tonta no supone necesariamente un disparate; puede funcionar como una advertencia, del mismo modo que los carteles de &laquo;piso mojado&raquo;. En cualquier caso, este enfoque permite someter el panorama a una evaluaci&oacute;n rigurosa y anticipar las disputas que se avecinan.
    </p><p class="article-text">
        Un mundo basado en el multilateralismo y en las reglas del derecho internacional requer&iacute;a instituciones de v&eacute;rtice, mecanismos de distribuci&oacute;n de las influencias, orden en el tiempo y recursos para financiar todo. Para las grandes potencias, una parte de los fondos que adquir&iacute;an como resultado de su poder, deb&iacute;a destinarse a sostener el sistema que generaba riqueza y manten&iacute;a el equilibrio. Pero nada es para siempre. Desde Trump, cuando el pa&iacute;s dominante necesita m&aacute;s aportes, nada mejor que exigir a cada l&iacute;der emergente un precio mayor para pagar el acceso al mercado norteamericano.
    </p><p class="article-text">
        Los instrumentos que emplea no son triviales para quien los aplica ni sencillos para los pa&iacute;ses afectados. Se iniciaron investigaciones contra 60 econom&iacute;as bajo la Secci&oacute;n 301 de la Ley de Comercio de 1974 (de Gerald Ford), el instrumento unilateral m&aacute;s potente de Estados Unidos para imponer sanciones comerciales &mdash;principalmente aranceles&mdash; contra pr&aacute;cticas extranjeras que considera injustas por perjudicar sus intereses comerciales, sin necesidad de autorizaci&oacute;n previa de la OMC. No se trata solo &mdash;por ejemplo&mdash; de que los pa&iacute;ses no fabriquen productos mediante trabajo forzoso, sino de si existen o no normas que impidan la importaci&oacute;n de bienes as&iacute; producidos que pudieran ser enviados luego a Estados Unidos. Tras la apertura de las investigaciones sigue un proceso de consultas, recepci&oacute;n de antecedentes y audiencias p&uacute;blicas. Hay una conclusi&oacute;n preliminar, presentaciones de los sectores p&uacute;blico y privado (en Washington) para defender la posici&oacute;n de los pa&iacute;ses y solicitar exclusiones para productos estrat&eacute;gicos (para el abastecimiento estadounidense), audiencias definitivas con cientos de presentaciones escritas y m&aacute;s de un centenar de testigos, y la decisi&oacute;n final.
    </p><p class="article-text">
        Este expediente no solo permite condicionar las exportaciones hacia los Estados Unidos, sino tambi&eacute;n que ese pa&iacute;s conozca con precisi&oacute;n los intercambios comerciales de sus afines ideol&oacute;gicos con terceros &mdash;en particular con China y con el resto de la cuenca Asia-Pac&iacute;fico&mdash;, su volumen y su naturaleza, y que act&uacute;e pol&iacute;ticamente en consecuencia. Hay un mundo que desaparece, una transformaci&oacute;n profunda reescrita por el poder, y un modo de protecci&oacute;n que deja de ser eficaz. Todo ocurre en el marco de un v&iacute;nculo profundamente asim&eacute;trico, marcado por la heterogeneidad de los vol&uacute;menes comerciales, sin reglas internacionales estables, sin compensaciones por la obediencia, sin certeza de que un consentimiento no sea el umbral de nuevas y mayores exigencias, y sin libertad real para forjar alianzas alternativas. &iquest;D&oacute;nde est&aacute;n las garant&iacute;as de supervivencia? &iquest;Resultan viables los juegos a varias bandas? &iquest;Cu&aacute;l es el precio de renunciar a las propias virtudes? &iquest;C&oacute;mo se mide, en este escenario, la relaci&oacute;n entre costo y beneficio? Por comenzar, con pol&iacute;tica exterior, tacto estrat&eacute;gico y coraje hist&oacute;rico.
    </p><p class="article-text">
        En la pel&iacute;cula &laquo;Sin lugar para los d&eacute;biles&raquo; (adaptaci&oacute;n de la novela hom&oacute;nima de Cormac McCarthy), dirigida por los hermanos Joel y Ethan Coen, hay una escena final en la que el sheriff retirado Ed Tom Bell (Tommy Lee Jones), quien tiene veinte a&ntilde;os m&aacute;s de los que ten&iacute;a su padre al morir, relata un sue&ntilde;o: &laquo;&hellip; los dos est&aacute;bamos en los viejos tiempos. Yo iba a caballo por las monta&ntilde;as de noche, cruzando un paso. Hac&iacute;a fr&iacute;o y hab&iacute;a nieve en el suelo. &Eacute;l pas&oacute; a mi lado montado, sin decir nada y sin detenerse. Iba cabizbajo, envuelto en una manta. Cuando pas&oacute; vi que llevaba fuego en un cuerno, como hac&iacute;a la gente antiguamente, y pod&iacute;a ver el cuerno por la luz que ten&iacute;a dentro, del color de la luna. En el sue&ntilde;o supe que iba delante y que iba a hacer un fuego en toda aquella oscuridad y aquel fr&iacute;o. Y supe que cuando yo llegara, &eacute;l estar&iacute;a esper&aacute;ndome. Y entonces me despert&eacute;&raquo;. Es una met&aacute;fora sobre un mundo que cambia de manera inexorable, impredecible e incierta.
    </p><p class="article-text">
        Cuando suenan tristes truenos, siempre es posible aceptar las cosas poni&eacute;ndose de rodillas. Pero tambi&eacute;n queda levantar la cabeza, recordar con temple e ir hacia la luz.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rafael Bielsa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tres-tristes-truenos_129_13423288.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 03 Aug 2026 09:08:57 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[Deudas, derechos y futuro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/deudas-derechos-futuro_129_13423188.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d41882df-da21-466a-86bf-deea2e24c574_16-9-discover-aspect-ratio_default_1100894.jpg" width="2423" height="1363" alt="Deudas, derechos y futuro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las deudas de los hogares dejaron de ser un asunto privado para convertirse en un problema político. La mora es apenas el síntoma visible. Detrás del crecimiento del endeudamiento se consolida un nuevo régimen de desigualdad que condiciona las expectativas, redefine el malestar social y desafía las respuestas de la política.</p></div><p class="article-text">
        El aumento de la mora ya instal&oacute; su propia agenda. Ocupa la atenci&oacute;n p&uacute;blica y asoma como preocupaci&oacute;n legislativa: proyectos de refinanciaci&oacute;n, l&iacute;mites a las tasas, alivios transitorios para deudores. La pregunta que me interesa hacer no es cu&aacute;nta mora hay hoy, sino c&oacute;mo mirar ese dato en el largo plazo: qu&eacute; categor&iacute;as movilizamos para leerlo, qu&eacute; transformaciones profundas viene a expresar, y qu&eacute; futuro &mdash;o qu&eacute; ausencia de futuro&mdash; nos est&aacute; planteando. Si se lo mira solo como un problema de coyuntura financiera, la respuesta se agota en tasas y en el estiramiento de calendarios de pago. Si se lo mira como lo que en realidad es &mdash;el punto visible de una transformaci&oacute;n social que lleva casi una d&eacute;cada gest&aacute;ndose y que compromete el v&iacute;nculo mismo entre los hogares y la democracia&mdash; la pregunta cambia de escala, y con ella las respuestas posibles. Las cinco tesis que siguen intentan ordenar esa mirada de largo plazo.
    </p><h2 class="article-text">1. Las deudas de los hogares, un eslab&oacute;n perdido de las promesas y los fracasos de la democracia</h2><p class="article-text">
        Cuando empec&eacute; a escribir <a href="https://sigloxxieditores.com.ar/libro/una-historia-de-como-nos-endeudamos/?srsltid=AfmBOopoYBOwo-oQamUl_p9umiTJnFzLV3M9sY0GLSG-2H2Z7kfxUrtn" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Una historia de c&oacute;mo nos endeudamos</em></a><a href="https://sigloxxieditores.com.ar/libro/una-historia-de-como-nos-endeudamos/?srsltid=AfmBOopoYBOwo-oQamUl_p9umiTJnFzLV3M9sY0GLSG-2H2Z7kfxUrtn" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a> (Siglo XXI Editores) part&iacute; de una convicci&oacute;n que no siempre resulta evidente:<a href="https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/deuda-funciona-parte-salario-hogares-credito-stock-crecio-25-real_1_13292308.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> las deudas de los hogares </a>&ndash;esas que no aparecen en los titulares sobre el FMI ni en las rondas de negociaci&oacute;n con acreedores externos&ndash; son un territorio donde se juega, silenciosamente, el v&iacute;nculo entre la sociedad y la pol&iacute;tica. El objetivo del libro fue leer, a trav&eacute;s del endeudamiento de los hogares, el encuentro y el desencuentro entre las expectativas que la democracia argentina gener&oacute; desde 1983 y los fracasos y desilusiones que esas mismas expectativas terminaron produciendo. La deuda no es, en este sentido, un dato residual de la econom&iacute;a dom&eacute;stica: es un eslab&oacute;n que conecta la vida cotidiana de las familias con el proyecto colectivo de la democracia. Por eso sostengo que no se puede escribir una historia de la democracia argentina sin escribir, en paralelo, una historia de sus deudas dom&eacute;sticas. Ambas historias corren juntas, se explican mutuamente, y all&iacute; donde la pol&iacute;tica falla en sostener sus promesas, la deuda aparece para llenar ese vac&iacute;o, aunque sea de manera precaria y a un costo alt&iacute;simo para quienes la cargan. Con esta lectura de largo plazo sobre el rol de las deudas como anudamiento entre la sociedad y la pol&iacute;tica &mdash;y no como un cap&iacute;tulo aislado de la coyuntura econ&oacute;mica&mdash; es que leo el presente: c&oacute;mo llegamos hasta ac&aacute; y por qu&eacute; caminos podr&iacute;amos salir.
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                 Los sectores populares llevan décadas gestionando su economía con una combinación de planes sociales, trabajo informal y deuda.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">2. Las deudas de los hogares son la fuente de una nueva cuesti&oacute;n social</h2><p class="article-text">
        El endeudamiento dom&eacute;stico se ha convertido en una nueva cuesti&oacute;n social, fuente de desigualdad, explotaci&oacute;n y, en ciertas configuraciones, de dominaci&oacute;n. La vieja cuesti&oacute;n social del siglo XX se organizaba en torno a la relaci&oacute;n salarial: el acceso a derechos b&aacute;sicos &mdash;vivienda, salud, educaci&oacute;n&mdash; depend&iacute;a del v&iacute;nculo con el trabajo formal y de la protecci&oacute;n que el Estado garantizaba sobre esa relaci&oacute;n. Hoy ese acceso est&aacute; cada vez m&aacute;s mediado por la capacidad de los hogares de obtener financiamiento en un mercado del cr&eacute;dito heterog&eacute;neo y desigual. El cr&eacute;dito y las deudas dejaron de ser una opci&oacute;n entre otras para convertirse en una necesidad estructural: los hogares las gestionan como una red de protecci&oacute;n frente a riesgos que ya no pueden atender ni con sus ingresos laborales ni con la protecci&oacute;n estatal. Esta transformaci&oacute;n no es exclusivamente argentina &mdash;los estudios regionales muestran una din&aacute;mica similar de financiarizaci&oacute;n de los hogares de menores ingresos en distintos pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina&mdash;, pero adquiere en la Argentina una intensidad particular por la combinaci&oacute;n de inflaci&oacute;n cr&oacute;nica, informalidad estructural y un mercado de cr&eacute;dito formal m&aacute;s acotado que el de pa&iacute;ses vecinos. Esta nueva cuesti&oacute;n social condiciona, adem&aacute;s, todos los proyectos pol&iacute;ticos: alienta las versiones de extrema derecha que prometen romper con el orden existente, y exige a las versiones progresistas repensar sus estrategias de protecci&oacute;n social incorporando la centralidad de la deuda en la vida cotidiana de los hogares.
    </p><h2 class="article-text">3. Las deudas crecen donde fallan los derechos y la protecci&oacute;n social</h2><p class="article-text">
        La evidencia emp&iacute;rica permite identificar con precisi&oacute;n qui&eacute;nes cargan con el peso mayor de esta transformaci&oacute;n: los hogares inquilinos, los hogares con ni&ntilde;os y ni&ntilde;as y jefatura femenina, y, como novedad del per&iacute;odo reciente, los trabajadores alcanzados por la precarizaci&oacute;n laboral. Estos tres perfiles no son aleatorios: remiten, cada uno, a un derecho que no termina de garantizarse &mdash;el acceso a una vivienda regulada, la protecci&oacute;n de la crianza, la estabilidad del empleo&mdash;. Donde ese derecho falla, no aparece simplemente una necesidad insatisfecha: aparece una deuda. Esta inversi&oacute;n de la relaci&oacute;n habitual entre necesidad y endeudamiento tiene consecuencias anal&iacute;ticas importantes. Significa que el problema no puede resolverse &uacute;nicamente en el terreno financiero, discutiendo tasas de inter&eacute;s o esquemas de refinanciaci&oacute;n, aunque esas discusiones sean necesarias en lo inmediato. El problema de fondo es que una porci&oacute;n creciente de los hogares solo logra reproducir su vida cotidiana sacrificando ahorros, vendiendo pertenencias y acumulando compromisos que no tienen horizonte de resoluci&oacute;n. Mientras el Estado no logre restituir de manera efectiva esos derechos -vivienda, cuidado, trabajo- la deuda seguir&aacute; ocupando ese lugar vacante, con un costo que no se mide solamente en pesos sino en las expectativas que los hogares depositan, o dejan de depositar, en la promesa democr&aacute;tica. Comprender esta relaci&oacute;n entre derechos y deudas no es un ejercicio anal&iacute;tico: es la condici&oacute;n para pensar cualquier pol&iacute;tica p&uacute;blica que aspire a reducir la desigualdad estructural que atraviesa hoy a la sociedad argentina.
    </p><h2 class="article-text">4.Las deudas &ldquo;amortiguan&rdquo; el malestar pero direccionan el descontento pol&iacute;tico</h2><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; el deterioro del bienestar sostenido de los hogares no produce, de manera autom&aacute;tica, un estallido social visible?. Parte de la respuesta est&aacute; en la propia naturaleza de la deuda como experiencia vivida. En la Argentina, buena parte del endeudamiento popular es informal &mdash;con familiares, vecinos, el comercio del barrio&mdash; y esa informalidad, aunque genera un enorme desgaste emocional, no coloca al deudor bajo la amenaza constante del sistema financiero-bancario que s&iacute; opera en otros pa&iacute;ses de la regi&oacute;n. Esa relativa amortiguaci&oacute;n permite que el malestar se administre puertas adentro durante un tiempo prolongado, antes de encontrar una salida pol&iacute;tica. Pero esa demora no equivale a resignaci&oacute;n: se acumula. Los sectores populares llevan d&eacute;cadas gestionando su econom&iacute;a con una combinaci&oacute;n de planes sociales, trabajo informal y deuda; los sectores medios, en cambio, comenzaron a usar la tarjeta de cr&eacute;dito para llegar a fin de mes de manera creciente desde 2018 y, sobre todo, durante la pandemia.
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                Los sectores medios, en cambio, comenzaron a usar la tarjeta de crédito para llegar a fin de mes de manera creciente desde 2018 y, sobre todo, durante la pandemia.                             </span>
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        Lo que define a este r&eacute;gimen de deuda no es solo su magnitud. Es su <em>sentido acumulado</em>. La deuda aspiracional &mdash;la que te permite comprarte una heladera, pagar la cuota del auto, planificar las vacaciones&mdash; crea un v&iacute;nculo entre el esfuerzo presente y una promesa de futuro. La deuda de sacrificio es exactamente lo contrario: no te lleva a ning&uacute;n lado. Es el precio de permanecer en el lugar. Y cuando esa experiencia se repite capa tras capa, gobierno tras gobierno, algo se rompe en la relaci&oacute;n entre los hogares y la pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Cuando ese sacrificio cotidiano no encontr&oacute; ning&uacute;n reconocimiento por parte de la pol&iacute;tica, se convirti&oacute; en malestar hacia el Estado, y ese malestar qued&oacute; disponible para la interpelaci&oacute;n de un outsider que promete invertir los t&eacute;rminos del sacrificio. No es casual que buena parte de la sociedad que ve&iacute;a en su propio esfuerzo financiero la prueba de que &ldquo;se las arreglaba sola&rdquo; haya encontrado plausible la promesa de que fuera el Estado, y no los hogares, quien sacrificara. La deuda, en este sentido, no solo amortigua: tambi&eacute;n contribuye, tarde o temprano, hacia d&oacute;nde se canaliza el descontento.
    </p><h2 class="article-text">5. Las deudas de sacrificio son el desaf&iacute;o para una propuesta de futuro</h2><p class="article-text">
        El r&eacute;gimen de deuda sacrificial que describe la experiencia financiera de millones de hogares argentinos se construy&oacute; a lo largo de a&ntilde;os -la pandemia, la inflaci&oacute;n cr&oacute;nica, los salarios que no alcanzan, la informalidad estructural- y se profundiza con las pol&iacute;ticas de ajuste de Milei. 
    </p><p class="article-text">
        Si el problema es la mora, discutimos tasas y refinanciaciones; pero si el problema son las deudas de sacrificio, discutimos derechos. Donde falla un derecho &mdash;laboral, social&mdash; no nace una necesidad. Nace una deuda de sacrificio. 
    </p><p class="article-text">
        El cr&eacute;dito es dinero <em>a&uacute;n</em> no prestado; las deudas, dinero <em>ya</em> prestado. El primero es una relaci&oacute;n con el futuro, las segundas con el pasado.  La escasez del cr&eacute;dito y el desborde de las deudas no es solo un desequilibrio contable, un fallo de caja negativo, es el dominio del tiempo pasado sobre el futuro. Una sociedad con deudas carcome las expectativas sobre el porvenir que ofrecen las democracias, devora estas expectativas desde sus cimientos y atenta contra la ilusi&oacute;n de un ma&ntilde;ana mejor, su ficci&oacute;n m&aacute;s necesaria e irrenunciable.
    </p><p class="article-text">
        <em>AW/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ariel Wilkis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/deudas-derechos-futuro_129_13423188.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 02 Aug 2026 13:46:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Deudas, derechos y futuro]]></media:title>
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    </item>
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      <title><![CDATA[Las imborrables huellas escolares de Malvinas en el corazón de la Selección]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/imborrables-huellas-escolares-malvinas-corazon-seleccion_129_13423162.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ebb44580-7b11-4f05-a3e6-3e59232fc501_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x308y104.jpg" width="1200" height="675" alt="Las imborrables huellas escolares de Malvinas en el corazón de la Selección"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El gesto de la Selección al exhibir una bandera con la leyenda "Las Malvinas son argentinas" reavivó un debate que excede al fútbol. La escena sirve para reflexionar sobre el papel de la escuela pública en la construcción de la identidad nacional y en la transmisión de la causa de soberanía a lo largo de generaciones.</p></div><p class="article-text">
        Todo estaba programado para que sea un partido m&aacute;s. La ministra Monteoliva anunci&oacute;, orgullosa, que hab&iacute;a acordado con las autoridades de los EE.UU. y de la FIFA que estaba prohibido entrar al estadio con banderas alusivas a Malvinas. 
    </p><p class="article-text">
        Las opiniones previas de los jugadores y del t&eacute;cnico ante los medios, como las declaraciones p&uacute;blicas de Maradona en 1986, insist&iacute;an en que no se hablar&iacute;a de pol&iacute;tica, solo se trataba de un partido de f&uacute;tbol. Pero todos los argentinos sab&iacute;amos que no era as&iacute;. Que se jugaba algo m&aacute;s. Un sentimiento que se expres&oacute; en los &ldquo;saltos&rdquo; de las tribunas y en el coraz&oacute;n de todos los que lo mir&aacute;bamos por televisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Cuando termin&oacute; el partido, seguramente Milei y las autoridades de EE.UU. y la FIFA se habr&aacute;n mirado satisfechos. No hubo ninguna manifestaci&oacute;n que arruinara el acuerdo previo. No se hab&iacute;a &ldquo;mezclado el agua con el aceite&rdquo;. Pero entonces ocurri&oacute; lo imprevisto. <a href="https://www.eldiarioar.com/deportes/mundial-2026/historia-bandera-malvinas-termino-manos-jugadores-argentinos-reavivo-conflicto-reino-unido_1_13388081.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lo Celso y Cuti Romero, desafiando a colonialistas y cipayos y acompa&ntilde;ados por el resto de los jugadores, desplegaron el &ldquo;trapo&rdquo; </a>que les lleg&oacute; desde la tribuna: <strong>LAS MALVINAS SON ARGENTINAS</strong>. Sucedi&oacute; lo que su hab&iacute;a querido evitar a toda costa: <strong>Millones de espectadores en todo el mundo se enteraron que Argentina reclamaba por una parte de su territorio que fue usurpada por una potencia colonial</strong>. Los que investigaron un poco m&aacute;s descubrieron que fue un hecho que ocurri&oacute; hace casi 2 siglos. Se habr&aacute;n preguntado: &iquest;C&oacute;mo es posible que en un momento de celebraci&oacute;n, los jugadores argentinos hagan presente una demanda de soberan&iacute;a por un suceso colonialista que aconteci&oacute; en 1833? &iquest;Por qu&eacute;  sintieron la necesidad, casi espont&aacute;nea, de hacerla visible frente al mundo? 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/Da1A_q2CQsE/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/reel/Da1A_q2CQsE/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; 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margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/reel/Da1A_q2CQsE/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida por Planeta Boca Juniors (@planetaboca)</a></p></div></blockquote>
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    </figure><p class="article-text">
        <strong>Solo fue posible porque todos  fueron a la escuela</strong>. La escuela es el principal &aacute;mbito social que transmite lo que una generaci&oacute;n considera que es imprescindible que ni&ntilde;os y j&oacute;venes mantengan como legado para el futuro. La escuela transmite conocimientos y valores. Entre los primeros est&aacute;n las razones jur&iacute;dicas, geogr&aacute;ficas e hist&oacute;ricas por las cuales las Malvinas son argentinas. Junto con estos argumentos, tambi&eacute;n desarrolla el sentimiento de nacionalidad, de identidad, pertenencia y rebeld&iacute;a frente a la injusticia que se expresa en cada reclamo, en cada canto, en cada recuerdo de los j&oacute;venes que combatieron y dieron su vida con valor por la defensa de lo nuestro. <strong>Raz&oacute;n y pasi&oacute;n se unen en nuestra experiencia escolar, son imborrables, nos acompa&ntilde;an y acompa&ntilde;ar&aacute;n siempre</strong>.
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                    alt="Ilustración de un libro de lectura de 1951."
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                Ilustración de un libro de lectura de 1951.                            </span>
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        Malvinas ingresa en nuestras escuelas junto con la construcci&oacute;n del sistema educativo nacional, como uno de los elementos necesarios para consolidar un sentimiento de identidad com&uacute;n entre una poblaci&oacute;n originaria y otra que ven&iacute;a de otras partes del mundo. Este fue uno de los objetivos principales de la Ley 1420, que impuls&oacute; la generaci&oacute;n del 80. Su inclusi&oacute;n inicial fue un tanto contradictoria porque, al mismo tiempo, se pretend&iacute;a mantener excelentes relaciones econ&oacute;micas con el Reino Unido, socio privilegiado de la oligarqu&iacute;a dominante. Es al senador Alfredo Palacios, presidente de la Junta por la Recuperaci&oacute;n de Malvinas, a quien principalmente le debemos el fortalecimiento de la presencia del reclamo de soberan&iacute;a en las escuelas. Fue quien logr&oacute;, en 1934, el voto un&aacute;nime en la C&aacute;mara Alta para que la obra de Paul Groussac, <em>Les &Icirc;les Malouines</em>, fuera traducida del franc&eacute;s, resumida, publicada y distribuida en todas las bibliotecas populares y colegiosdel pa&iacute;s (Ley 11.904). Tambi&eacute;n fue quien impuls&oacute; el concurso que dio lugar a la composici&oacute;n de la Marcha de las Malvinas, que luego se cant&oacute; en las escuelas. Pero es a partir de la llegada del peronismo cuando la presencia de Malvinas en la educaci&oacute;n cobra un nuevo impulso. La reivindicaci&oacute;n de la soberan&iacute;a sobre Malvinas y la Ant&aacute;rtida pas&oacute; a ser parte de un proyecto nacional que rechaz&oacute; la presencia brit&aacute;nica en sectores fundamentales de la econom&iacute;a.  La obligatoriedad de la utilizaci&oacute;n del mapa bicontinental (Decreto 8944/46), que incluye las islas del Atl&aacute;ntico Sur y la Ant&aacute;rtida, cambi&oacute; la cartograf&iacute;a utilizada en la ense&ntilde;anza. A partir de ese momento, cada vez que los argentinos observamos un mapa que no incluye las Malvinas sentimos que nos est&aacute;n escamoteando parte de nuestro territorio. La creaci&oacute;n de la Direcci&oacute;n de Ant&aacute;rtida y Malvinas, la inclusi&oacute;n de estos espacios en el Territorio Nacional de Tierra del Fuego, la fundaci&oacute;n del primer instituto a nivel mundial de investigaciones sobre la Ant&aacute;rtida (IAA) y las expediciones conducidas por el coronel Hern&aacute;n Pujato, son algunas de las acciones que tuvieron como correlato la introducci&oacute;n de los contenidos curriculares vinculados a Malvinas y la Ant&aacute;rtida en todas las escuelas primarias y secundarias del pa&iacute;s. A partir de ese momento, Malvinas estuvo y est&aacute; siempre presente en nuestras aulas. Incluida la Causa Malvinas en la Constituci&oacute;n Nacional en 1994, pas&oacute; a ser un contenido obligatorio en todos los niveles educativos a partir de la Ley de Educaci&oacute;n Nacional (20.206). 
    </p><p class="article-text">
        No es dif&iacute;cil suponer que, cuando levantaron la bandera de Malvinas, Lo Celso revivi&oacute; lo aprendido de sus maestras/os en el Colegio San Jos&eacute; de Rosario; Cuti, en el IPEM 323 de C&oacute;rdoba; Messi, en la Escuela Provincial N.&ordm; 66 de Rosario; Juli&aacute;n &Aacute;lvarez, en la escuela Rivera Indarte, en Cach&iacute;n, C&oacute;rdoba; Dibu, en el Colegio Sagrada Familia de Mar del Plata; Scaloni, en la Primaria N.&ordm; 227 de Pujato; Lautaro, en la Primaria N.&ordm; 23 de Punta Alta; Otamendi, en la N.&ordm; 47 de Tigre; Enzo Fern&aacute;ndez, en la Secundaria N.&ordm; 4 de San Mart&iacute;n; Licha Mart&iacute;nez, en la N.&ordm; 64 de Gualeguay; Paredes, en la N.&ordm; 73 de San Justo; Thiago Almada, en la de Fuerte Apache; y as&iacute; todos&hellip; Repasando los a&ntilde;os en los que fueron a la escuela, tambi&eacute;n es posible que hayan recordado <strong>los fabulosos viajes de Zamba a Malvinas</strong> que se pod&iacute;an ver por Encuentro y Pakapaka. Junto con el reconocimiento por el desempe&ntilde;o futbol&iacute;stico, su actitud desafiante en defensa de nuestra soberan&iacute;a se convirti&oacute; en un factor decisivo para que fueran recibidos con tanto cari&ntilde;o y con banderas de Malvinas en sus ciudades. Por eso tambi&eacute;n, en todas las bienvenidas, participaron emocionados los excombatientes. No hubo estadio de f&uacute;tbol en donde no estuvieran presentes nuestras islas. <strong>Nadie se preocup&oacute; por las multas de la FIFA, quien fue sancionado en el mundial fue el colonialismo brit&aacute;nico.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En momentos en los que desde el gobierno de Milei se cuestiona el papel de la escuela argentina, en los que se la <a href="https://www.eldiarioar.com/opinion/ley-libertad-no-escuela_129_13374039.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">quiere reemplazar por el homeschooling o estudios virtuales en el extranjero</a>, en los que se pretende dejar la educaci&oacute;n y la cultura en manos de las plataformas, redes o algoritmos, creemos imprescindible revalorizar su papel en la consolidaci&oacute;n de la identidad, de la nacionalidad y de la defensa de la soberan&iacute;a. No cabe duda de que la camiseta albiceleste nos une; la defensa de la escuela tambi&eacute;n. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daniel Filmus]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/imborrables-huellas-escolares-malvinas-corazon-seleccion_129_13423162.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 02 Aug 2026 13:33:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las imborrables huellas escolares de Malvinas en el corazón de la Selección]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿De qué se trata la Odisea?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/trata-odisea_129_13423200.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d4a4f513-eec4-4d43-8c25-aae477f94e8b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x333y124.jpg" width="1200" height="675" alt="¿De qué se trata la Odisea?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Más que discutir la fidelidad al texto de Homero, la película de Christopher Nolan propone una interpretación del personaje. El resultado ilumina una pregunta que sigue vigente: ¿de qué está hecho, en realidad, el viaje de Odiseo?</p></div><p class="article-text">
        Lo primero que pens&eacute; cuando le&iacute; la Odisea en el colegio secundario fue que era absurdo que nos hicieran empezar una historia en la segunda parte. Cuando, a partir de ese pensamiento, fui en busca de la Il&iacute;ada, pens&eacute; dos cosas m&aacute;s. Primero, que en realidad la Il&iacute;ada tambi&eacute;n se sent&iacute;a como entrar a una saga por la mitad: tambi&eacute;n se la pasaban refiriendo a mundos, historias y personajes que una no conoc&iacute;a como si debiera conocerlos, de modo que en el fondo daba casi igual empezar por ah&iacute; y por la Odisea. Segundo, que aunque la Il&iacute;ada y la Odisea estuvieran firmadas con el mismo nombre, eran libros radicalmente diferentes. La Il&iacute;ada era una cr&oacute;nica de guerra; aunque el protagonista fuera Aquiles, se sent&iacute;a mucho m&aacute;s como una obra de protagonista colectivo. La Odisea, en cambio, se sent&iacute;a como una novela con un antih&eacute;roe moderno en el centro, aunque todav&iacute;a no existieran las novelas, ni los antih&eacute;roes, ni la modernidad. La Odisea no era una parodia ni una respuesta a la Il&iacute;ada; y sin embargo, me parec&iacute;a que m&aacute;s que una segunda parte, la Odisea era a la Il&iacute;ada lo que las novelas de caballer&iacute;a eran al Quijote. Estas intuiciones contienen tantos errores e imprecisiones que me sorprende que hayan quedado en mi mente tantos a&ntilde;os. Por lo general, al menos en mi experiencia subjetiva, las ideas malas tienen patas cortas; corren demasiado despacio y se quedan atr&aacute;s muy r&aacute;pido. Por eso conf&iacute;o mucho en mi memoria y a veces no tomo notas aunque piense que deber&iacute;a; conf&iacute;o en que las cosas que perduran son las buenas, y las que se pierden ten&iacute;an que perderse. Pero bueno; algunos errores funcionan como aprender mal una canci&oacute;n, una la canta as&iacute; para siempre y es imposible convencer a la cabeza de pensar o hacer otra cosa.
    </p><p class="article-text">
        Supongo que en parte es por todo esto que <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/odisea-nolan-lidera-nuevo-retorno-clasicos-no-son-libros-aburridos-pasado_1_13410813.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Odisea de Nolan</a> me gust&oacute; m&aacute;s que a muchos otros; me gust&oacute;, evidentemente, m&aacute;s que a <a href="https://www.lrb.co.uk/the-paper/v48/n14/emily-wilson/an-uncomplicated-man" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Emily Wilson</a>, la primera mujer en traducir la Odisea al ingl&eacute;s y en cuya traducci&oacute;n Nolan dijo que se inspir&oacute; para su pel&iacute;cula. Wilson tiene raz&oacute;n en mucho de lo que dice, sobre todo, creo, en dos cosas: a la Odisea de Nolan le falta sexo y le falta humor. Le falta, en suma, un v&iacute;nculo con el deseo: el deseo de grandeza, de ser el m&aacute;s pillo, de poseer a todas las mujeres y dominar a todos los hombres. En ese sentido, como pone el t&iacute;tulo de la cr&iacute;tica de Wilson, al Odiseo de Nolan le faltan muchas facetas del car&aacute;cter complicado de Odiseo. Convertir a Odiseo en un veterano de guerra carcomido por los remordimientos es una decisi&oacute;n potente en t&eacute;rminos de la actualizaci&oacute;n del relato: y aunque pol&eacute;mica, y por supuesto traidora, me pareci&oacute; una apuesta interesante; valiente, por lo menos. Lo que sucede, y esto es lo que Wilson ve claramente, es que esa relectura deja muy poco lugar para el Odiseo antih&eacute;roe, el Odiseo moralmente cuestionable. Quiz&aacute;s es por eso que Nolan decide excluir de su Odisea mi episodio favorito, el de Naus&iacute;caa y los feacios. En el libro, Naus&iacute;caa representa la tentaci&oacute;n de un nuevo comienzo en una sociedad que, a diferencia de la griega, parece sostener todav&iacute;a la ley de la hospitalidad; Naus&iacute;caa es la princesa bella y jovenc&iacute;sima de un palacio que le abre las puertas a Odiseo, y todo indica que &eacute;l se vio tentado de quedarse all&iacute; y olvidar esa casa que quiz&aacute;s no reconocer&iacute;a al volver. Sin embargo elige seguir viaje y regresar a su historia y a su familia. Esa decisi&oacute;n lo engrandec&iacute;a, pero la tentaci&oacute;n lo humanizaba. Algo similar ocurre con lo que hace Nolan con el episodio de Calipso: la Calipso de Charlize Theron parece m&aacute;s una terapeuta que una mata hari.
    </p><p class="article-text">
        Y sin embargo, aunque a Nolan no le interese mucho la tentaci&oacute;n encarnada en las mujeres, s&iacute; creo que le interesa otra tentaci&oacute;n masculina, a la que deja muy claro que Odiseo s&iacute; sucumbi&oacute;: el deseo de novedad, el rechazo de la mismidad dom&eacute;stica. Es una trama tan peque&ntilde;a que no llega a ser una trama, tan escondida detr&aacute;s del asunto de la culpa y la hospitalidad que uno casi que puede no verla. No recuerdo exactamente en qu&eacute; escena inserta este di&aacute;logo, pero lo que Nolan muestra es que Odiseo quer&iacute;a dar un par de vueltas antes de volver a casa, ver un poco el mundo, y le termin&oacute; saliendo demasiado caro el paseo. Ese tironeo entre el deseo genuino de volver a ver a su esposa y a su gente y el hambre igualmente aut&eacute;ntico de seguir buscando la gloria me pareci&oacute;, a la vez, lo m&aacute;s moderno, lo m&aacute;s antiguo y lo m&aacute;s bello de la Odisea de Nolan. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tamara Tenenbaum]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/trata-odisea_129_13423200.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 02 Aug 2026 13:15:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿De qué se trata la Odisea?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ensayo general]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un doble movimiento de Cristina recentra la dinámica del peronismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/doble-movimiento-cristina-maximo-recentra-dinamica-peronismo_129_13423068.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5a36a89e-101d-4a4c-bb93-9724a10133c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_1148607.jpg" width="1195" height="672" alt="Máximo Kirchner, en un acto de la organización FUNDAVA, en La Rioja capital, el 31 de julio de 2026"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La apelación de la condena de la expresidenta ante un comité de la ONU y un proyecto para reestructurar el préstamo del FMI devuelve oxígeno a los Kirchner. La fortaleza de la candidatura de Kicillof, amenazada por silencios e indefiniciones programáticas. La necesidad postergada de “jugar en varios tableros a la vez”</p></div><p class="article-text">
        Hace largo tiempo &mdash;a&ntilde;os&mdash; que <strong>Axel Kicillof</strong> y quienes acompa&ntilde;an su proyecto presidencial leen que los movimientos que inspira <strong>Cristina</strong> est&aacute;n centralmente destinados a restarles poder y proyecci&oacute;n. A &ldquo;limarlos&rdquo;, como habla la pol&iacute;tica. En el &uacute;ltimo bienio, esa percepci&oacute;n alcanz&oacute; otra escala. 
    </p><p class="article-text">
        Voces muy influyentes en el gobierno provincial est&aacute;n convencidas de que el eje Instituto Patria-La C&aacute;mpora &mdash;hoy domiciliado en San Jos&eacute; 1111&mdash; apuesta a perder las elecciones presidenciales del a&ntilde;o pr&oacute;ximo, como forma de preservar centralidad en el espectro pol&iacute;tico. La tesis indica que otro per&iacute;odo ultraderechista, con la prolongaci&oacute;n de una oposici&oacute;n disgregada y cacof&oacute;nica, y la autoridad moral que dan la <strong>&ldquo;proscripci&oacute;n&rdquo; </strong>y el recuerdo nostalgioso de<strong> &ldquo;los doce a&ntilde;os&rdquo;</strong>, resulta m&aacute;s tentador para Cristina que ser testigo de un nuevo liderazgo en el peronismo.
    </p><p class="article-text">
        El demorado paso de la expresidenta, anunciado esta semana, de apelar la condena a seis a&ntilde;os de prisi&oacute;n e inhabilitaci&oacute;n pol&iacute;tica ante instancias internacionales se inscribe bajo el mismo prisma para el universo kicillofista. Ministros bonaerenses, estrategas y dirigentes territoriales interpretan que la denuncia de Cristina ante el Comit&eacute; de Derechos Humanos de Naciones Unidas por la persecuci&oacute;n perpetrada por los tribunales federales es leg&iacute;tima, pero obedece al objetivo de dominar la escena opositora y, consecuentemente, obturar al gobernador. Nadie en el peronismo deja de ver el proceso contra Cristina como un caso agudo de <em>lawfare</em>, pero en La Plata analizan el tiempo elegido y el virtual anuncio de una candidatura a un tercer mandato presidencial como otro pelda&ntilde;o en la estrategia anti-Kicillof. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;No nos cambia nada&rdquo;</strong>, fue una respuesta repetida esta semana en la gobernaci&oacute;n bonaerense.
    </p><p class="article-text">
        Como se lea, la apelaci&oacute;n ante el Comit&eacute; de la ONU pone la discusi&oacute;n en un terreno distinto, y combina con otra acci&oacute;n de Cristina y M&aacute;ximo que rompe la inercia de una rutina internista agobiante. El diputado encabez&oacute; un proyecto de ley para renegociar y reencuadrar los dos monumentales pr&eacute;stamos del FMI concedidos en 2018 y 2025. Ambos movimientos &mdash;la apelaci&oacute;n ante la ONU y el proyecto sobre la deuda&mdash; configuran un marco de discusi&oacute;n en el que el piloto autom&aacute;tico de Kicillof parece insuficiente. 
    </p><h2 class="article-text">Principio de realidad</h2><p class="article-text">
        El grado de convencimiento de axelistas puros y kicillofistas t&aacute;cticos sobre el antagonismo con los Kirchner como motor de acci&oacute;n pol&iacute;tica en el a&ntilde;o preelectoral se apoya en un principio de realidad. El cristinismo ortodoxo ya dej&oacute; claro de todas las formas posibles que Kicillof no es su candidato, a menos que firme un pliego de condiciones, sin enmiendas.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los principales estrategas del gobernador describe un patr&oacute;n c&iacute;clico. Primero parten misiles directos de voces autorizadas por la expresidenta &mdash;<strong>Teresa Garc&iacute;a</strong>, <strong>Facundo Tignanelli</strong>,<strong> Mayra Mendoza</strong>&mdash;, que cuestionan una foto, una ausencia, un dicho, un silencio y, en el fondo, la lealtad y la idoneidad de Kicillof. Las elipsis sobre <strong>&ldquo;traici&oacute;n&rdquo;</strong> son cada vez menos sutiles y la palabra se desliza sin inhibiciones en redes o en boca de dirigentes de segunda y tercera l&iacute;nea. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Voces muy influyentes en La Plata están convencidas de que el eje Instituto Patria-La Cámpora —hoy domiciliado en San José 1111— apuesta a perder las elecciones presidenciales del año próximo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En una variaci&oacute;n, M&aacute;ximo refuerza el concepto ante cada micr&oacute;fono que se le cruza, enumera el estratega. El diputado suele dar curso a una definici&oacute;n que reafirma el futuro con Cristina en el centro. Por experiencia, liderazgo, capacidad y generosidad, la expresidenta &mdash;entiende su hijo&mdash; es el &uacute;nico factor de cohesi&oacute;n del peronismo. Si no es ella &mdash;porque est&aacute; &ldquo;proscripta&rdquo; o porque simplemente no quiere&mdash;, debe ser alguien a quien le transfiera su capital simb&oacute;lico, sin alterar la jefatura. La visita abnegada al departamento donde cumple prisi&oacute;n domiciliaria es un rito ineludible. 
    </p><p class="article-text">
        El tercer paso del ciclo es la manifestaci&oacute;n de desconocer por completo por qu&eacute; Kicillof est&aacute; enojado. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Axel Kicillof, en un acto en homenaje a Evita, en una plaza de La Plata, el 28 de julio de 2026                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        No hace falta que el gobernador, sus ministros, varios intendentes, su grupo de origen surgido de la Facultad de Ciencias Econ&oacute;micas y los peronistas sueltos que se suben al barco poscristinista elucubren demasiado sobre los objetivos de San Jos&eacute; 1111. <strong>Los escuch&oacute; el propio Kicillof el 1 de octubre de 2025, en el living del segundo piso de ese domicilio de Constituci&oacute;n. El encuentro sell&oacute; un punto de no retorno y se ahorr&oacute;, por decoro, el recuerdo de una foto</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Si la primera convicci&oacute;n del mundo Kicillof es que el mundo Cristina le juega en contra, la segunda es que un &ldquo;acuerdo&rdquo; al estilo de los que ungieron a <strong>Alberto Fern&aacute;ndez</strong> y <strong>Sergio Massa</strong> es la peor estrategia posible. Kicillof quiere dejar claro ante el universo que su postulaci&oacute;n presidencial no tiene jefatura externa, lo que equivale a decir que est&aacute; dispuesto &mdash;y hasta prefiere&mdash; confrontar. El alcance de la confrontaci&oacute;n incluye la no negociaci&oacute;n, ni con los Kirchner ni con Massa, de la candidatura a la gobernaci&oacute;n bonaerense o a la vicepresidencia. 
    </p><p class="article-text">
        Una persona que dialoga a diario con el gobernador suelta dos frases inequ&iacute;vocas: 
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><em>&ldquo;Lo mejor que nos puede pasar es que nos ataquen y nos digan traidores. Es todo ganancia&rdquo;. </em></li>
                                    <li><em>&ldquo;Contra Cristina, contra Massa apoyado por Cristina, contra un gobernador, contra quien sea. No le tenemos miedo a las PASO en ning&uacute;n estamento&rdquo;. </em></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Otra persona que tambi&eacute;n pesa en la c&uacute;pula del proyecto kicillofista deja una tercera frase: 
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><em>&ldquo;El axelismo, a veces, es medio corto. Est&aacute; confiado porque lleg&oacute; hasta ac&aacute;, pero ahora deber&iacute;a saber jugar en varios tableros al mismo tiempo, y no sabe&rdquo;.</em></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        La cr&iacute;tica expresa una mirada de figuras de prosapia peronista en el armado de Kicillof sobre el grupo &ldquo;puro&rdquo; para quienes el gobernador es &ldquo;Axel&rdquo;, y que en gran parte proviene de los a&ntilde;os j&oacute;venes de izquierda prekirchnerista. El primus inter pares de ellos es <strong>Carlos &ldquo;Carli&rdquo; Bianco</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Máximo Kirchner, en un acto junto a organizaciones de base en La Rioja capital, el 31 de julio de 2026"
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            <span class="title">
                Máximo Kirchner, en un acto junto a organizaciones de base en La Rioja capital, el 31 de julio de 2026                            </span>
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        Apenas comenz&oacute; el segundo mandato bonaerense, en 2023, con <strong>Javier Milei</strong> en la presidencia y los puentes cortados con M&aacute;ximo, Kicillof se aboc&oacute; a un paciente ajedrez de aproximaci&oacute;n a gobernadores y dirigencias provinciales, objetivo de primer orden para un peronista impuro, catalogado como &ldquo;sovi&eacute;tico&rdquo; por detractores, que era visto en el interior como un alfil de Cristina, con base electoral circunscripta al Gran Buenos Aires y el principado &ldquo;progre&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de encuentros m&aacute;s o menos p&uacute;blicos con intendentes de varias provincias, Kicillof mantiene canales abiertos con gobernadores que han sido tan sol&iacute;citos con Milei como el cordob&eacute;s <strong>Mart&iacute;n Llaryora</strong>, el catamarque&ntilde;o<strong> Ra&uacute;l Jalil</strong>, el tucumano <strong>Osvaldo Jaldo</strong> o el misionero<strong> Hugo Passalacqua</strong>. Sonar&aacute; bien o mal, pero esa ventana de acuerdos potenciales da cuenta de la decisi&oacute;n de dar pelea en 2027. 
    </p><p class="article-text">
        El cuestionamiento bastante extendido entre los propios kicillofistas a la falta de juego &ldquo;en varios tableros a la vez&rdquo; radica en la dificultad de concretar aquella promesa de &ldquo;nuevas melod&iacute;as&rdquo;, que parece haber envejecido antes de que al menos un estribillo se hiciera conocido. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Kicillof se abocó a un paciente ajedrez de aproximación a gobernadores y dirigencias provinciales, objetivo de primer orden para un peronista impuro, que era visto en el interior como un alfil de Cristina, con base electoral circunscripta al Gran Buenos Aires y el principado “progre” </p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Vaso lleno, vaso vac&iacute;o</h2><p class="article-text">
        Kicillof lleg&oacute; donde no esperaban rivales y enemigos, pero en la antesala de la carrera presidencial, no logra salir de la mera descripci&oacute;n de los estragos causados por la motosierra ultraderechista. Adolece de agenda propia que ponga al resto a hablar de &eacute;l, no opina sobre realidades puntuales fuera de la provincia que gobierna, rara vez participa de los temas que irrumpen en la &ldquo;conversaci&oacute;n p&uacute;blica&rdquo; &mdash;sea la ola antiargentina, los desmanes de <strong>Donald Trump</strong> o la xenofobia del Soez&mdash;, no genera lazos afectivos en barrios populares de Salta o Neuqu&eacute;n, no innova con enemigos ni amigos inesperados. &iquest;Podr&aacute; hacerlo? Est&aacute; por verse, pero cuenta con el privilegio de habilitarse la pregunta, una exclusividad en el espectro pol&iacute;tico fuera de Milei, Cristina y, eventualmente, <strong>Patricia Bullrich</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>A esta altura, ya resulta inexplicable la falta de definiciones de Kicillof sobre temas tan acuciantes &mdash;y sobre los que las dos &uacute;ltimas experiencias peronistas (2011-2015, 2019-2023) dejaron tantas cuentas pendientes&mdash; como la forma en que se recuperar&aacute;n los ingresos reales de trabajadores y jubilados, diezmados por los liberales m&aacute;s terraplanistas del mundo.</strong> O mediante qu&eacute; pasos concretos el concepto &ldquo;Estado presente&rdquo; se traducir&iacute;a en acceso a la salud, la vivienda y la educaci&oacute;n, para evitar que las familias salgan a buscar &ldquo;soluciones privadas&rdquo;. <strong>&iquest;Cu&aacute;l es la v&iacute;a para que la protecci&oacute;n de la industria textil no redunde en exorbitantes precios de la indumentaria?</strong> &iquest;Es necesario regresar al esquema de tarifas de servicios p&uacute;blicos que sean un cuarto del promedio de Am&eacute;rica Latina? &iquest;Cu&aacute;l es el camino para revitalizar un mercado laboral estancado o directamente en derrumbe bajo experimentos liberales? <strong>&iquest;De qu&eacute; forma una encuesta seria que apunte una victoria de Kicillof podr&iacute;a no disparar una corrida cambiaria que condicione buena parte del pr&oacute;ximo mandato?</strong> &iquest;Hay un camino para garantizar un ingreso jubilatorio digno para todos los adultos mayores, sin que ello genere un d&eacute;ficit fiscal inmanejable, paso previo a desequilibrios tortuosos y profetas de soluciones fascistoides? 
    </p><p class="article-text">
        El estratega antes mencionado alude con acierto a una din&aacute;mica que marc&oacute; el ascenso pol&iacute;tico de Kicillof, hasta transformarlo en el desaf&iacute;o interno m&aacute;s importante que enfrentaron los Kirchner. <strong>Desde la pospandemia, la expresidenta y su hijo actuaron en reacci&oacute;n ante movimientos de Kicillof que eran vistos como inadmisibles e indignantes</strong>. Con decisiones trabajadas artesanalmente con decenas de jefes territoriales bonaerenses y silencios <em>passive-aggressive</em> ante estiletazos de Mayra o Tignanelli, el gobernador se apoder&oacute; de la iniciativa.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;No cambia nada?</h2><p class="article-text">
        La presentaci&oacute;n ante la ONU puede disparar otra din&aacute;mica. En primer lugar, porque &ldquo;tematiza&rdquo; una agenda en la que Kicillof no tiene mucho m&aacute;s que manifestar que su acuerdo con el reclamo, porque cree que, en efecto, el proceso contra la expresidenta, llevado a cabo por jueces y fiscales amigos de <strong>Mauricio Macri</strong>, es injusto y proscriptivo. Quiz&aacute;s, al calor de la pelea por venir, en alg&uacute;n momento Kicillof deba responder qu&eacute; piensa realmente del manejo de la obra p&uacute;blica en los a&ntilde;orados doce a&ntilde;os y del crecimiento patrimonial del ejemplar empresario y socio<strong> L&aacute;zaro B&aacute;ez</strong>. <strong>De eso tampoco se habla</strong>. 
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                    alt="Cristina Fernández de Kirchner, al salir a declarar en la Causa Cuadernos, el 17 de marzo de 2026, última vez que salió de su domicilio en San José 1111"
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            <span class="title">
                Cristina Fernández de Kirchner, al salir a declarar en la Causa Cuadernos, el 17 de marzo de 2026, última vez que salió de su domicilio en San José 1111                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En cualquier caso, la estrategia judicial internacional le brinda a Cristina un amplio terreno para exponer sobre magistrados que jugaban al p&aacute;del en Olivos y la Corte Suprema m&aacute;s denigrante para la democracia desde 1983. Vendr&aacute;n comunicaciones desde Naciones Unidas, pedidos de informes y, eventualmente, una cautelar que restituya los derechos pol&iacute;ticos a Cristina. Dif&iacute;cil, pero probable. <strong>El estruendo ser&iacute;a inmenso.</strong> Las personas que integran la Corte se pondr&aacute;n en leguleyos para negar que la decisi&oacute;n del Comit&eacute; es vinculante para el derecho argentino. <strong>Las pantallas de LN+, TN y A24 disparar&aacute;n llamaradas</strong>. El relator de Radio Mitre y adulador favorito de Milei se quedar&aacute; con menos voz que en el feo relato del gol de <strong>Enzo Fern&aacute;ndez </strong>contra Inglaterra. Ocurra lo que ocurriere, la centralidad podr&iacute;a volver a la silenciosa Cristina a meses o semanas de la elecci&oacute;n presidencial. <strong>No da la sensaci&oacute;n de que &ldquo;no cambie nada&rdquo;</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        El proyecto sobre la reestructuraci&oacute;n de la deuda con el FMI es probablemente la acci&oacute;n m&aacute;s inteligente de M&aacute;ximo Kirchner en varios a&ntilde;os. El contenido de la iniciativa es audaz, causa rechazo en ciertos &aacute;mbitos promercado, pero no es revolucionario. Se propone extender los plazos de pago de la deuda asumida por <strong>Luis Caputo</strong> en dos precisos golpes (US$44.500 millones en 2018 y US$20.000 millones el a&ntilde;o pasado) hasta 30 a&ntilde;os, reducir tasas y limitar la discrecionalidad del Poder Ejecutivo para agregar ceros a la deuda externa argentina sin pasar por el Congreso. A tal punto el proyecto no puede ser etiquetado de revolucionario, que voces del ri&ntilde;&oacute;n del mercado financiero conciben que una deuda tan voluminosa con un &uacute;nico acreedor privilegiado &mdash;el FMI&mdash; representa una distorsi&oacute;n invalidante, tanto para la recuperaci&oacute;n de la econom&iacute;a como para el retorno del pa&iacute;s al cr&eacute;dito internacional. 
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del discutible plano econ&oacute;mico, la puntada m&aacute;s precisa del proyecto elaborado por M&aacute;ximo y suscripto por el presidente de la bancada peronista, <strong>Germ&aacute;n Mart&iacute;nez</strong>, y una veintena de diputados que responden a Massa, Grabois y gobernadores provinciales se da en el terreno pol&iacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        La iniciativa sale de la agotadora senda de erosi&oacute;n a Kicillof y el recuerdo de los doce a&ntilde;os. Aborda un aspecto medular para el pr&oacute;ximo gobierno, cualquiera sea, y acierta en el tiempo pol&iacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        A diferencia del verano de 2022, cuando M&aacute;ximo, jefe del bloque oficialista de <strong>Alberto Fern&aacute;ndez</strong>, se levant&oacute; de buenas a primeras contra la renegociaci&oacute;n del acuerdo con el FMI que llevaba adelante <strong>Mart&iacute;n Guzm&aacute;n</strong>, a semanas de un vencimiento que pon&iacute;a al pa&iacute;s en default, esta vez el proyecto es hecho p&uacute;blico un a&ntilde;o antes de las elecciones presidenciales, con las candidaturas por definir. Aquello de cuatro a&ntilde;os atr&aacute;s fue una huida de la responsabilidad de gobierno; el nuevo texto es una acci&oacute;n leg&iacute;tima de un opositor que aspira a administrar el pa&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        En condiciones normales, el peronismo entero podr&iacute;a asumir el proyecto como un pilar de su acci&oacute;n pol&iacute;tica y la campa&ntilde;a electoral. 
    </p><p class="article-text">
        Kicillof no se pronunci&oacute; al respecto. 
    </p><p class="article-text">
        <em>SL</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>slacunza@eldiarioar.com</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sebastián Lacunza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/doble-movimiento-cristina-maximo-recentra-dinamica-peronismo_129_13423068.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 02 Aug 2026 06:42:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un doble movimiento de Cristina recentra la dinámica del peronismo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Axel Kicillof,Cristina Fernández de Kirchner,Máximo Kirchner,Elecciones Presidenciales 2027,Lawfare,Peronismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Guerras y planetas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/guerras-planetas_129_13422869.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/89a10a95-2119-472b-8368-606e6fc33ea5_16-9-discover-aspect-ratio_default_1148603.jpg" width="751" height="423" alt="Guerras y planetas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Monumental, enigmática e inestable, "Los planetas", de Gustav Holst, es mucho más que una suite espectacular o la célebre fuente de inspiración de John Williams para su "Guerra de las Galaxias". La obra llegará hoy al Teatro Colón, a las 20, a cargo de la Orquesta Estable, con transmisión en vivo.</p></div><p class="article-text">
        Podr&iacute;a ser una obra sobre el cosmos. Y as&iacute; lo entendi&oacute; <strong>John Williams</strong>, que la tom&oacute; como fuente para su <em>Guerra de las Galaxias</em> (en rigor abrev&oacute; all&iacute; para casi todo). Podr&iacute;a pens&aacute;rsela como m&uacute;sica de guerra &ndash;fue escrita entre 1914 y 1917&ndash;. O como expresi&oacute;n sinf&oacute;nica del brutalismo. O como contrapunto &ndash;tal vez involuntario&ndash; con <em>La Consagraci&oacute;n de la primavera</em> de <strong>Igor Stravinsky</strong>, estrenada en 1913. <em>Los planetas</em>, del ingl&eacute;s <strong>Gustav Holst</strong>, compuesta para una orquesta de dimensi&oacute;n y variedad inimaginables en esa &eacute;poca &ndash;y durante esa guerra&ndash; e inspirada en la astrolog&iacute;a y no la astronom&iacute;a, es todo eso. Pero, principalmente, es un enigma repleto de variaciones.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nunca hab&iacute;a escuchado el sonido de una ametralladora y el tanque a&uacute;n no se hab&iacute;a inventado&rdquo;, reflexionaba su hija, la tambi&eacute;n compositora <strong>Imogen Holst</strong>. &ldquo;En &lsquo;Marte&rsquo; &ndash;<em>el primer n&uacute;mero de la suite</em>&ndash; hay una brutalidad inexorable&rdquo;, explicaba el director <strong>Sir Andrew Davis</strong>, el primero en grabar la obra completa para orquesta de Holst, en una entrevista publicada por la revista especializada <em>Gramophone</em> en 2011. &ldquo;Es una energ&iacute;a que quita el aliento y eso tiene que ver con que no para nunca.&rdquo; Otro director de orquesta, el estadounidense <strong>Andrew Litton</strong>, se detiene en la acentuaci&oacute;n en cinco tiempos &ndash;la misma del famoso &ldquo;Take Five&rdquo; de <strong>Paul Desmond</strong> que el cuarteto de <strong>Dave Brubeck</strong> hizo famoso, y de la m&uacute;sica escrita para la serie televisiva <em>Misi&oacute;n Imposible</em> por el argentino <strong>Lalo Schifrin</strong>&ndash;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        Muchas veces subestimada como obra grandiosa y espectacular perointrascendente, o como parte de la obra de un autor de una &uacute;nica composici&oacute;n importante &ndash;parad&oacute;jicamente esa que no ser&iacute;a importante seg&uacute;n otros&hellip;&ndash; ni una cosa ni la otra son ciertas. Basta escuchar con atenci&oacute;n esta suite de siete movimientos, que funda sin quererlo la m&uacute;sica del Hollywood moderno, y reparar en la manera que se extingue el coro femenino sin palabras de &ldquo;Neptuno&rdquo;, al borde del silencio pero tambi&eacute;n con un acorde particularmente disonante. En todo caso, todo lo que es aqu&iacute; impactante es, al mismo tiempo inestable. No ser&iacute;a equivocado, en todo caso, poner a <em>Los planetas</em>, junto con <em>La consagraci&oacute;n&hellip;</em>, <em>Juegos</em>, de <strong>Claude Debussy</strong>, las <em>Cinco piezas para orquesta</em> de <strong>Arnold Sch&ouml;nberg</strong> y <em>Daphnis y Chlo&eacute;</em> de <strong>Maurice Ravel</strong> entre las grandes obras de la d&eacute;cada de 1910. Y, por otra parte, est&aacute; lejos de ser lo &uacute;nico de Holst  que vale la pena escuchar. Influido tambi&eacute;n por el hindu&iacute;smo, su  <em>Savitri </em>es una obra mayor.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        Tocada nunca &ndash;o casi nunca&ndash; en la Argentina, <em>Los planetas</em> ser&aacute; interpretada hoy en el Teatro Col&oacute;n por su Orquesta Estable, conducida por su nuevo titular, el notable director Alejo P&eacute;rez. El concierto, a las 20, incluir&aacute; tambi&eacute;n la bell&iacute;sima <em>Don Quijote</em>, de <strong>Richard Strauss</strong> con un excelente cellista, el franc&eacute;s <strong>Aur&eacute;lien Pascal</strong>, como solista. Y ser&aacute; transmitido en streaming por <a href="http://teatrocolon.org.ar/en-vivo," target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">teatrocolon.org.ar/en-vivo</a>, as&iacute; como por las redes sociales institucionales en Facebook y YouTube.
    </p><p class="article-text">
        <em>DF/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Fischerman]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/guerras-planetas_129_13422869.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Aug 2026 14:47:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Guerras y planetas]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En vivo: 'La Odisea' según Nolan (parte 1)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/vivo-odisea-nolan-parte-1_129_13422764.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/abc3d353-28c9-4deb-80a1-fbacb06c2948_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140842.jpg" width="1113" height="626" alt="En vivo: &#039;La Odisea&#039; según Nolan (parte 1)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En esta primera parte, Tamara empieza hablando sobre Emily Wilson, primera mujer en traducir al inglés de la Odisea en 2017, las controversias en torno de su traducción y la crítica que Wilson hizo de 'La Odisea' de Christopher Nolan (que, paradójicamente, celebró la traducción de Wilson).</p><p class="subtitle">Episodios anteriores</p></div><p class="article-text">
        Despu&eacute;s, Pablo Pryluka nos cuenta la historia de Moses Finley, c&eacute;lebre historiador de la Grecia Cl&aacute;sica y autor de uno de los textos m&aacute;s conocidos sobre el mundo hom&eacute;rico, El mundo de Odiseo (1954).
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/algo-prestado/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Algo Prestado</a> es un podcast de <strong>elDiarioAR</strong> realizado por <a href="https://www.eldiarioar.com/autores/tamara-tenenbaum/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tamara Tenenbaum</a>, junto a un invitado cada semana. Est&aacute; alojado en <a href="https://open.spotify.com/show/6KY9VTevJHxD5In3KRJu0F" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Spotify</a>, plataforma l&iacute;der para la publicaci&oacute;n de podcast, y tambi&eacute;n en otras aplicaciones de streaming.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tamara Tenenbaum]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/vivo-odisea-nolan-parte-1_129_13422764.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Aug 2026 12:22:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[En vivo: 'La Odisea' según Nolan (parte 1)]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[La Odisea,Christopher Nolan,Tamara Tenenbaum,Algo prestado,Podcast]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Comienzos de la aviación en la Argentina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/comienzos-aviacion-argentina_129_13422108.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/df674aca-5036-4142-a515-979276cf5ff3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x310y127.jpg" width="1200" height="675" alt="Comienzos de la aviación en la Argentina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En este episodio, Pablo Ortemberg reconstruye los inicios de la aviación en la Argentina y la fascinación que despertó el aeroplano desde las primeras noticias llegadas del extranjero hasta los primeros vuelos en 1910, durante el Centenario de la Revolución de Mayo.</p><p class="subtitle">Episodios anteriores</p></div><p class="article-text">
        Situado entre la ciencia, la prensa, la moda, la guerra, el mercado y el deporte-espect&aacute;culo, Ortemberg analiza el aeroplano (junto con los pilotos que realizaron las primeras traves&iacute;as a&eacute;reas desde Buenos Aires) como una novedad asombrosa y una pr&aacute;ctica pol&iacute;tica, social y cultural que se transform&oacute; con la Primera Guerra Mundial y la inmediata posguerra. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        Entrevistado: Pablo Ortemberg
    </p><p class="article-text">
        Conducci&oacute;n: Gabriel Entin
    </p><p class="article-text">
        Producci&oacute;n y edici&oacute;n de sonido: Ian Guti&eacute;rrez y Mart&iacute;n Schindell
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://open.spotify.com/show/6ZzcVyIlDzcz3YaXAb7KEg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Historiar</a> es un podcast creado y producido por la AsAIH, la Asociaci&oacute;n Argentina de Investigadores en Historia. Cada episodio aborda un tema espec&iacute;fico de historia argentina, latinoamericana o mundial.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Asociación Argentina de Investigadores en Historia (AsAIH)]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/comienzos-aviacion-argentina_129_13422108.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Aug 2026 03:02:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Comienzos de la aviación en la Argentina]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Aviación,Historia Argentina,Historiar,Podcast]]></media:keywords>
    </item>
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