<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Opinión]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Opinión]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiarioar.com/rss/category/section/1030530/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[El malestar en la escuela media]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/malestar-escuela-media_129_13339127.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/61883358-effc-43ed-87bd-9b2a3ad52cf1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El malestar en la escuela media"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La masificación de la escuela secundaria permitió ampliar el acceso y multiplicar los egresados, pero no fue acompañada por mejores oportunidades laborales ni por una renovación del sistema educativo. El resultado es una creciente desmotivación estudiantil que amenaza con profundizar el abandono escolar.
</p></div><p class="article-text">
        Desde la recuperaci&oacute;n de la democracia hemos asistido a un importante proceso de masificaci&oacute;n de la escuela media. Ello ha permitido un sustantivo incremento en el n&uacute;mero de egresados. Cuando termin&oacute; la dictadura, solo el 30,4% de los j&oacute;venes hab&iacute;a culminado el secundario. Un reciente informe de la ONG <em>Argentinos por la Educaci&oacute;n</em> mostr&oacute; que en el a&ntilde;o 2024 m&aacute;s del 80% de los j&oacute;venes de 25 a&ntilde;os, es decir, 4 de cada 5, pose&iacute;an el certificado de finalizaci&oacute;n de los estudios medios. En este proceso jug&oacute; un papel importante la ampliaci&oacute;n de los a&ntilde;os de escolaridad obligatoria dispuesta por las leyes educativas de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. <strong>Desde la aprobaci&oacute;n de la Ley de Educaci&oacute;n Nacional en 2006, el porcentaje de egresados se duplic&oacute;</strong>. Pero lo parad&oacute;jico es que, <strong>al mismo tiempo que se incrementa el n&uacute;mero de estudiantes, tambi&eacute;n se advierte una creciente desmotivaci&oacute;n, aumenta el ausentismo y muchos j&oacute;venes ponen en cuesti&oacute;n el sentido de asistir a clases.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, es necesario destacar que la escuela media atraviesa una situaci&oacute;n cr&iacute;tica. Por un lado, su masificaci&oacute;n no estuvo acompa&ntilde;ada por transformaciones socioecon&oacute;micas extendidas en el tiempo que hubieran podido significar una mayor inserci&oacute;n laboral de los egresados. El p&eacute;ndulo producido por la irrupci&oacute;n de los procesos en que se aplicaron pol&iacute;ticas neoliberales impidi&oacute; un crecimiento sostenido. En estos 40 a&ntilde;os, el PBI per c&aacute;pita de Argentina se increment&oacute; menos del 15%. Por otro lado, no se produjeron los cambios institucionales, organizativos y pedag&oacute;gicos que hubieran permitido acercar los saberes que all&iacute; se distribuyen a las transformaciones cient&iacute;fico-tecnol&oacute;gicas, la evoluci&oacute;n de los conocimientos y a los intereses y vocaciones de los j&oacute;venes. Es por ello que no debe extra&ntilde;ar que en los &uacute;ltimos d&iacute;as se hayan dado a conocer distintos trabajos que muestran que <strong>la falta de motivaci&oacute;n estudiantil es una de las problem&aacute;ticas m&aacute;s importantes que sufre la escuela media argentina</strong>. Seg&uacute;n la investigaci&oacute;n realizada recientemente por la UCA, m&aacute;s del 80% de los docentes encuestados manifiesta que &ldquo;la falta de motivaci&oacute;n e inter&eacute;s frente a las propuestas de ense&ntilde;anza aparece como una de las principales problem&aacute;ticas del nivel medio&rdquo;. <strong>Este fen&oacute;meno ha impactado fuertemente en el aumento del ausentismo estudiantil, que en algunos casos ha llegado a niveles alarmantes.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una parte importante de esta falta de motivaci&oacute;n est&aacute; vinculada a la incertidumbre sobre la utilidad del certificado escolar para el acceso al mundo del trabajo. Los datos referidos a la inserci&oacute;n laboral de quienes terminaron el colegio secundario que dio a conocer el INDEC esta semana muestran que los t&iacute;tulos de la escuela media han perdido su capacidad de garantizar la incorporaci&oacute;n a puestos de trabajo calificados. <strong>Quienes han culminado el secundario</strong>, pero no alcanzaron el certificado de finalizaci&oacute;n de la educaci&oacute;n superior, <strong>son m&aacute;s de la mitad del total de los desocupados (52%)</strong>. Al mismo tiempo, para quienes logran acceder al trabajo, la finalizaci&oacute;n de la escuela media tampoco les asegura la inclusi&oacute;n en el mercado formal. El <em>Panorama del Empleo</em> realizado por la Facultad de Ciencias Econ&oacute;micas de la UBA, sobre estos mismos datos del INDEC, muestra que <strong>la tasa de informalidad de los egresados del secundario es del 42,1%</strong>, muy superior a la tasa del 16% de trabajadores informales que tienen los universitarios. Entre los j&oacute;venes, estas dificultades se agudizan y m&aacute;s que duplican las tasas de desocupaci&oacute;n e informalidad de las otras franjas etarias. Cabe destacar que el crecimiento de egresados de la escuela media tambi&eacute;n mostr&oacute; un impacto positivo en la ampliaci&oacute;n de la matr&iacute;cula del nivel superior. Desde la instalaci&oacute;n de la democracia, la cantidad de alumnos se multiplic&oacute; por 5 y la de egresados, por 3.
    </p><p class="article-text">
        Los datos muestran que el crecimiento de los egresados de los niveles medio y superior del sistema, cuando est&aacute; acompa&ntilde;ado de un amesetamiento del crecimiento econ&oacute;mico y un deterioro persistente del mercado de trabajo, produce una &ldquo;devaluaci&oacute;n de las credenciales educativas&rdquo; que impacta particularmente en forma negativa entre quienes terminaron el colegio secundario. Los empleadores pueden tomar trabajadores con mayor escolarizaci&oacute;n abonando salarios de personal menos calificado. Este proceso se denomina &ldquo;efecto fila&rdquo;: transitar una mayor cantidad de a&ntilde;os en el sistema educativo permite colocarse delante en la fila de buscadores de trabajo, aunque sea para aspirar a empleos que no exigen tanta formaci&oacute;n. Muchas investigaciones est&aacute;n mostrando que el aumento del n&uacute;mero de graduados universitarios est&aacute; desplazando a los egresados de escuelas medias a puestos de trabajo que exigen menos calificaci&oacute;n. Por supuesto, este proceso tiene un efecto discriminador hacia aquellos j&oacute;venes de sectores sociales que no pueden culminar la universidad.
    </p><p class="article-text">
        Junto con la p&eacute;rdida de importancia del t&iacute;tulo medio para conseguir un trabajo digno, la falta de motivaci&oacute;n estudiantil tambi&eacute;n est&aacute; relacionada con un conjunto de causas end&oacute;genas a la escuela media que contribuyen fuertemente a que las pr&aacute;cticas y los aprendizajes que all&iacute; se producen les resulten muy poco atractivos. Algunas de estas causas no son exclusivas de nuestra realidad y est&aacute;n en debate en todo el mundo, principalmente las vinculadas a las transformaciones tecnol&oacute;gicas, la presencia masiva de las redes y la aparici&oacute;n de la IA generativa. Este tema merecer&iacute;a ser abordado en un art&iacute;culo especial, ya que es muy complejo. La escuela que conocemos fue creada para otra revoluci&oacute;n industrial, muy distinta a la actual, y ello implica, entre otros aspectos, profundos cambios en la formaci&oacute;n docente, atendiendo a las nuevas competencias y saberes que se requieren para la ense&ntilde;anza de las actuales tecnolog&iacute;as.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero al mismo tiempo hay un conjunto de propuestas organizativas y pedag&oacute;gicas que ya fueron incluidas en la LEN, que a&uacute;n no han sido aplicadas y que mejorar&iacute;an las condiciones de aprendizaje en las escuelas. En la Ley se disponen transformaciones institucionales sustantivas. Entre ellas, terminar con la modalidad de &ldquo;profesor/a taxi&rdquo;; un salario digno; la actualizaci&oacute;n permanente de contenidos; la formaci&oacute;n docente permanente y gratuita; la incorporaci&oacute;n de horas rentadas m&aacute;s all&aacute; de las que el docente est&aacute; al frente del curso, la incorporaci&oacute;n de roles de tutores y coordinadores de curso para favorecer el acompa&ntilde;amiento, el estudio y la retenci&oacute;n de los estudiantes; la creaci&oacute;n de espacios vocacionales y extracurriculares para j&oacute;venes; una vinculaci&oacute;n m&aacute;s estrecha con el mundo del trabajo; y la atenci&oacute;n psicol&oacute;gica y psicopedag&oacute;gica para quienes la necesiten. Adem&aacute;s se incorpor&oacute; la ense&ntilde;anza obligatoria de una segunda lengua en todo el trayecto educativo y la utilizaci&oacute;n de las nuevas tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n y la comunicaci&oacute;n. Una escuela media de estas caracter&iacute;sticas tambi&eacute;n debe aumentar los niveles de exigencia y compromiso hacia todos sus protagonistas -estudiantes, docentes y familias- en la convicci&oacute;n de que los aprendizajes y la convivencia que all&iacute; se producen son decisivos para el futuro de los j&oacute;venes. <strong>Estas asignaturas pendientes constituyen un programa de transformaciones de la escuela media que no se puede postergar m&aacute;s.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La tremenda crisis presupuestaria que est&aacute; provocando el interminable ajuste que aplica el gobierno de Milei a la educaci&oacute;n, el deterioro del salario y de las condiciones de trabajo docentes, el crecimiento de la pobreza entre las familias de los estudiantes, el ataque particular que sufre la escuela t&eacute;cnica, son algunos de los factores que agravan la situaci&oacute;n en la actual coyuntura. La pol&iacute;tica oficial de cr&iacute;tica permanente y estigmatizaci&oacute;n de la escuela p&uacute;blica y del trabajo docente contribuye a justificar el ausentismo y el abandono. La falta de un proyecto de pa&iacute;s con desarrollo inclusivo, que brinde posibilidades de acceso a puestos de trabajo calificados para todos, impide que los estudiantes comprendan la importancia de culminar sus estudios para acceder a la movilidad social ascendente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La combinaci&oacute;n de la insatisfacci&oacute;n de los j&oacute;venes con el presente que les ofrece la escuela media y la falta de expectativas respecto del futuro laboral que les promete el t&iacute;tulo, puede tener consecuencias m&aacute;s graves que la desmotivaci&oacute;n y el ausentismo</strong>. Es necesario revertir urgentemente esta situaci&oacute;n para evitar que este sentimiento de frustraci&oacute;n se convierta en un proceso de creciente abandono escolar. La construcci&oacute;n de una Argentina con m&aacute;s desarrollo, mejor distribuci&oacute;n de la riqueza y soberan&iacute;a necesita de un sistema educativo de calidad al que todos nuestros ni&ntilde;os y j&oacute;venes tengan derecho a acceder.
    </p><p class="article-text">
        <em>DF/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daniel Filmus]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/malestar-escuela-media_129_13339127.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 28 Jun 2026 03:01:39 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/61883358-effc-43ed-87bd-9b2a3ad52cf1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="35961" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/61883358-effc-43ed-87bd-9b2a3ad52cf1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="35961" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El malestar en la escuela media]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/61883358-effc-43ed-87bd-9b2a3ad52cf1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Educación,Escuela secundaria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La incomodidad del progresismo frente a sus propios "machos"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/incomodidad-progresismo-frente-propios-machos_129_13339170.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3a06255b-1722-4571-8102-1bd75d714f5f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La incomodidad del progresismo frente a sus propios &quot;machos&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El caso de Nacho Levy sirve como punto de partida para discutir hasta dónde llegan las responsabilidades de las organizaciones, cómo deberían procesarse las denuncias públicas y qué relación hay entre las convicciones políticas, las prácticas personales y la capacidad transformadora de las ideas.
</p></div><p class="article-text">
        Pido disculpas anticipadas por la franqueza, pero a veces lo m&aacute;s elegante es el enfoque <em>derecho, viejo</em>: &iquest;por qu&eacute; el progresismo tendr&iacute;a que hacer una revisi&oacute;n profunda cada vez que alguno de sus &iacute;conos, l&iacute;deres o integrantes resulta ser un machista? Es un tipo de reacci&oacute;n que aparece muy r&aacute;pido en redes sociales ante escraches como el de Nacho Levy. Yo quiz&aacute;s soy anticuada, ya lo dije la semana pasada, pero en asuntos de &eacute;tica y de pol&iacute;tica no le suelo ver la ventaja a posicionamientos est&eacute;ticos como ser canchero. Es cierto que la pregunta es capciosa y malintencionada, igual que la pregunta por el &ldquo;zurdo con iphone&rdquo;. Y sin embargo, creo que tampoco se la puede despachar tan f&aacute;cil (igual que a la pregunta por el zurdo con iphone: si est&aacute;s en contra, por ejemplo, de que un bien se consiga barato en Buenos Aires, no me parece mal que te pidan explicaciones por comprarlo barato afuera para vos como si no te aplicaran los costos de tus propios principios).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Algunas son claras: ninguna organizaci&oacute;n es responsable por acciones de sus miembros o l&iacute;deres que no tiene mecanismos para controlar. Si Nacho Levy hubiera, por ejemplo, malversado fondos, se podr&iacute;a hablar de una responsabilidad institucional, porque hay buenas razones para que una organizaci&oacute;n tenga sistemas de controles y chequeos de sus finanzas; pero nadie puede saber de una situaci&oacute;n de violencia en una pareja hasta que alguien la cuenta p&uacute;blicamente. La responsabilidad de la organizaci&oacute;n empieza en ese momento, y s&iacute; se puede juzgar a una agrupaci&oacute;n o un partido o un gobierno por c&oacute;mo procede ante una denuncia p&uacute;blica o privada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este punto s&iacute; creo que empiezan los problemas, o al menos los problemas que me interesan a m&iacute;. Ante una denuncia y una respuesta institucional, comienza el debate sobre si esa respuesta fue o no fue proporcionada: debate imposible, casi siempre, no solo porque la proporcionalidad ya es dif&iacute;cil de pensar en general, sino porque en la mayor&iacute;a de los casos, la informaci&oacute;n p&uacute;blica que circula sobre las acciones en cuesti&oacute;n es muy opaca. Tiene que haber una forma de discutir p&uacute;blicamente sobre la gravedad relativa de las acciones de una persona, valga la redundancia, p&uacute;blica. Hace un par de semanas escrib&iacute; sobre la necesidad, o no, de los detalles sobre un caso policial: creo que hay una diferencia central entre un delito y una conducta que no sabemos si se configura como delictiva y que nadie ha ido a denunciar a la justicia penal, pero que deviene p&uacute;blica por la persona involucrada. Quienes tienen que saber qu&eacute; pas&oacute; son quienes juzgan, y en un caso es la Justicia, de modo que el p&uacute;blico general puede quedar m&aacute;s o menos afuera de los detalles sin que eso tenga demasiadas consecuencias (salvo, claro, por el hecho de que necesitamos un control ciudadano de la justicia, y por esos detalles deben estar disponibles para las organizaciones de abogadas que ejercen ese tipo de activismo). Pero en un caso como el de Nacho Levy, &iquest;qu&eacute; se juzga? &iquest;Qui&eacute;nes juzgamos? Son los miembros de una agrupaci&oacute;n, y no solo sus miembros expl&iacute;citos, todas las personas que se sienten involucradas pol&iacute;ticamente con ella, los que tienen que poder discutir qu&eacute; piensan de la conducta de una figura p&uacute;blica. Creo, y este es otro rasgo anticuado, que podemos y debemos exigirles m&aacute;s a las personas que dan la cara por nuestras ideas: a las personas que, al ensuciar su nombre, ensucian tambi&eacute;n el nombre de una causa. Podemos perfectamente afirmar que el est&aacute;ndar para sacar a alguien de una posici&oacute;n de poder deber&iacute;a ser mucho m&aacute;s alto que el est&aacute;ndar para echar a alguien de un trabajo de subsistencia. Pero en cualquier caso, para poder discutir qui&eacute;n cae en qu&eacute; caso necesitamos hablar claro. Lo &uacute;nico que deber&iacute;a proteger el anonimato son los nombres propios de las v&iacute;ctimas que no deciden hablar p&uacute;blicamente. Dejar el resto de la informaci&oacute;n en el terreno del chisme solo resta claridad a expensas de ninguna privacidad.
    </p><p class="article-text">
        Pero no estoy hablando de cualquier posici&oacute;n de poder, finalmente: estoy hablando, desde el principio del texto, de posiciones de poder al interior de estructuras de organizaciones que representen ideas progresistas, de izquierda e incluso feministas. Hay una respuesta obvia: si las conductas sexistas de estos l&iacute;deres molestan m&aacute;s es porque adem&aacute;s del sexismo tenemos la hipocres&iacute;a. Es gente que participa de charlas contra el patriarcado, que se define feminista. &iquest;Ser&iacute;a mejor, entonces, que no lo hicieran? Pienso que no es esa la pregunta importante. Lo que quiero pensar es qu&eacute; decimos, qu&eacute; estamos diciendo, si nos defendemos argumentando que no tiene &ldquo;nada que ver&rdquo; conocer el contenido de las ideas feministas con atenernos a &eacute;l. Puede que no sea la defensa brillante que imaginamos decir que un hombre puede saber todo sobre perspectiva de g&eacute;nero y noviazgos violentos y as&iacute; y todo ser un novio violento. O m&aacute;s bien: si pensamos que esto es cierto, entonces, &iquest;para qu&eacute; se supone que sirve difundir y comunicar una perspectiva feminista? &iquest;Para hablarles a quienes, de todos modos, ya ten&iacute;an las intuiciones correctas, y solo terminan poni&eacute;ndole un marco te&oacute;rico a una &eacute;tica que ya ten&iacute;an? Me lo pregunto sinceramente, tambi&eacute;n desde el lado de las v&iacute;ctimas. Todas las mujeres sabemos que una puede ser la feminista m&aacute;s informada del mundo y terminar enroscada en una din&aacute;mica violenta de manual, porque nadie se cree de manual. Todos estamos viviendo nuestras vidas como podemos y suponiendo que son excepcionales, &uacute;nicas, de artesan&iacute;a. &iquest;Pero entonces? &iquest;Tienen raz&oacute;n los conservadores, los libertarios, los antiprogres, cuando dicen que gran parte de lo que hacemos no sirve para nada? Si no se le puede dar forma al deseo, &iquest;qu&eacute; se supone que hacemos al conversarlo? Me recuerda un poco esa respuesta del final de Anne Hall, sobre seguir haciendo algo aunque no sepamos del todo para qu&eacute; sirve, aunque sintamos que solamente estamos rodeando el problema; mantenemos una relaci&oacute;n con una gallina imaginaria porque necesitamos los huevos. Pero la vida no es una comedia rom&aacute;ntica, y los remates ingeniosos no son suficientes.
    </p><p class="article-text">
        <em>TT/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tamara Tenenbaum]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/incomodidad-progresismo-frente-propios-machos_129_13339170.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 28 Jun 2026 03:01:38 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3a06255b-1722-4571-8102-1bd75d714f5f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="180354" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3a06255b-1722-4571-8102-1bd75d714f5f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="180354" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La incomodidad del progresismo frente a sus propios "machos"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3a06255b-1722-4571-8102-1bd75d714f5f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Milei y Adorni, biografías hermanadas por la política y los negocios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/milei-adorni-biografias-hermanadas-politica-negocios_129_13339274.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/281fc0e3-4594-4697-8f24-626128d52f4a_16-9-discover-aspect-ratio_default_1146267.jpg" width="1284" height="722" alt="Milei y Adorni, biografías hermanadas por la política y los negocios"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se va "un héroe" (un evasor). Ascensos en paralelo desde los paneles ultras, la candidatura de Espert, los contratos con Grandio y el negocio $LIBRA. El gobierno y sus voceros se preparan para dar vuelta la página, pero la mira puede virar hacia la criptoestafa, donde los protagonistas son los Hermanos. Un Manuel de manual.</p></div><p class="article-text">
        La vida p&uacute;blica de <strong>Javier Milei</strong> y <strong>Manuel Adorni </strong>encuentra un trayecto paralelo que los hermana. Desde las pantallas ultras, $LIBRA y el manejo del presupuesto de un pa&iacute;s, el economista y el contador formaron una sociedad que explica el porqu&eacute; de una despedida tard&iacute;a y lacerante.
    </p><p class="article-text">
        Surgieron hace unos diez a&ntilde;os como panelistas capaces de expresar un &ldquo;sentido com&uacute;n&rdquo; que diera voz a odios latentes en la sociedad. Milei gan&oacute; aire con un estilo grit&oacute;n y procaz; Adorni, con la mordacidad como bandera. Cada uno a su modo atiz&oacute; el fuego de un pa&iacute;s en el que pisarle la cabeza al pr&oacute;jimo (por zurdo, empleado estatal, feminista, kirchnerista, subsidiado, familiar de desaparecidos) estuviera no s&oacute;lo justificado, sino que fuera celebrado.
    </p><p class="article-text">
        Los a&ntilde;os de <strong>Mauricio Macri</strong> en Casa Rosada cruzaron sus caminos. Se encontraron en <em>streamings</em> y programas de radio de los que entonces eran grup&uacute;sculos a la derecha de Cambiemos. Fue la plataforma com&uacute;n de economistas, conservadores hist&oacute;ricos y advenedizos que luego pegar&iacute;an el salto: <strong>Carlos Maslat&oacute;n</strong>, <strong>Diego Giacomini</strong>, <strong>Diego Spagnuolo</strong>, <strong>Victoria Villarruel</strong>, <strong>Lilia Lemoine</strong> y <strong>Luis Rosales</strong>, entre un par de docenas m&aacute;s. <strong>Carlos Rodr&iacute;guez</strong> y <strong>Roberto Cachanovsky</strong> eran los patriarcas de una tesis que apuntaba al macrismo por <strong>&ldquo;blando&rdquo;</strong> y <strong>&ldquo;socialdem&oacute;crata&rdquo;</strong>. Esos espacios no eran los empleos principales de ninguno de ellos. Milei viv&iacute;a del puesto de economista en Corporaci&oacute;n Am&eacute;rica, la firma de <strong>Eduardo Eurneki&aacute;n</strong>, y Adorni vend&iacute;a autos Renault en las concesionarias Mapemfi de las avenidas La Plata y Belgrano, en los barrios de Almagro y Monserrat, CABA.
    </p><p class="article-text">
        Las usinas libertarias promovieron la candidatura presidencial de <strong>Jos&eacute; Luis Espert </strong>en 2018. Este economista &mdash;citado el martes pr&oacute;ximo a indagatoria por lavado de dinero por sus andanzas con<strong> Federico &ldquo;Fred&rdquo; Machado</strong>&mdash; era la voz m&aacute;s altisonante y conocida con la que contaban.
    </p><p class="article-text">
        Milei se entusiasm&oacute; con &ldquo;el Profe&rdquo; o &ldquo;el Pelado&rdquo;, pero pronto se baj&oacute; del barco, en el primero de sus divorcios en medio de acusaciones de delitos. Adorni se mantuvo firme y lleg&oacute; a ser proclamado candidato a jefe de Gobierno por el Frente Despertar, cuando <strong>Federico &ldquo;Fred&rdquo; Machado</strong> <a href="https://www.eldiarioar.com/opinion/hilo-condujo-espert-machado-tormentas-presente_129_12658076.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">contaba los primeros fajos de d&oacute;lares para gastar en el proyecto &ldquo;liberal&rdquo; de Espert</a>.<strong> &ldquo;Adooorni&rdquo;</strong>,<strong> &ldquo;Adooorni&rdquo;</strong>, cant&oacute; la concurrencia a un acto en el boliche New York City a fines de 2018. Finalmente, Manuel declin&oacute; por razones que en el entorno de Espert interpretaron como fruto de presiones de un emisario medi&aacute;tico de Macri.
    </p><p class="article-text">
        La pandemia, ya con <strong>Alberto Fern&aacute;ndez </strong>y <strong>Cristina </strong>en Casa Rosada, configur&oacute; un campo f&eacute;rtil para terraplanismos de todo tipo. Millones encerrados en sus casas con la pantalla omnipresente como ventana al mundo. Oportunidad de oro para los Milei y los Adorni. El argentino <strong>Marcelo Grandio</strong> y el empresario uruguayo <strong>Rolando Rozenblum</strong> &mdash;un exconvicto en Brasil&mdash; <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/cita-tarifada-empresarios-trump-tower-punta-motivo-oculto-viaje-adorni-carnaval_129_13226833.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">les pagaron por un </a><a href="https://www.eldiarioar.com/politica/cita-tarifada-empresarios-trump-tower-punta-motivo-oculto-viaje-adorni-carnaval_129_13226833.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>talk show </em></a><a href="https://www.eldiarioar.com/politica/cita-tarifada-empresarios-trump-tower-punta-motivo-oculto-viaje-adorni-carnaval_129_13226833.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en un auditorio de Punta del Este</a>, el 11 de febrero de 2022. <strong>Nacer&iacute;a una sociedad de fierro</strong>. En paralelo, se les acerc&oacute; <strong>Mauricio Novelli</strong>, el aventurero que luego crear&iacute;a $LIBRA. <a href="https://www.pagina12.com.ar/2026/03/22/no-le-entra-un-escandalo-mas-los-videos-de-adorni-promocionando-los-cursos-de-uno-de-los-creadores-de-libra/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Les propuso brindar &ldquo;masterclasses&rdquo; para los clientes &ldquo;gold&rdquo; de NW Professional Traders</a>. Milei, ya electo diputado, hab&iacute;a dejado su puesto en la empresa de Eurneki&aacute;n, y Adorni hab&iacute;a cobrado la indemnizaci&oacute;n tras desvincularse de la concesionaria Mapemfi. 
    </p><p class="article-text">
        Los negocios con Grandio y el presunto criptoestafador Novelli ganaron vuelo durante 2023. Aquellas charlas y participaciones en paneles tasadas en unos US$2.000 en tiempos de pandemia multiplicaron su valor por diez, con el Soez metido de lleno en la carrera presidencial. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/04215b77-a3e3-4aa1-bc09-9da239bb7ad8_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/04215b77-a3e3-4aa1-bc09-9da239bb7ad8_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/04215b77-a3e3-4aa1-bc09-9da239bb7ad8_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/04215b77-a3e3-4aa1-bc09-9da239bb7ad8_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/04215b77-a3e3-4aa1-bc09-9da239bb7ad8_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/04215b77-a3e3-4aa1-bc09-9da239bb7ad8_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/04215b77-a3e3-4aa1-bc09-9da239bb7ad8_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Manuel Adorni, en maquillaje"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Manuel Adorni, en maquillaje                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        As&iacute; madur&oacute; el ofrecimiento de la vocer&iacute;a de Casa Rosada. En el af&aacute;n de provocar y difundir cifras disparatadas sobre inflaci&oacute;n, pobreza y gasto p&uacute;blico con el poder de fuego de la palabra estatal, Adorni se mostr&oacute; eficaz. Si el vocero encontraba una radiograf&iacute;a de la cola de un perro para fabular que se hab&iacute;a concedido un subsidio por discapacidad como sin&oacute;nimo de dispendio de fondos p&uacute;blicos, lejos de un dem&eacute;rito, era una mentira m&aacute;s para viralizar desde las redes presidenciales. En una mesa &iacute;nfima compuesta por los Hermanos Milei, allegados provenientes de Corporaci&oacute;n Am&eacute;rica y estudios jur&iacute;dicos de la City que pasaron a ocupar sillas del Estado, Adorni pronto encontr&oacute; espacio y presupuestos. <strong>Motosierra para todo menos para la SIDE, la esposa de Sturzenegger, los viajes para recoger premios y los contratos de vocero</strong>.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los negocios con Grandio y Novelli ganaron vuelo durante 2023. Aquellas charlas tasadas en unos US$2.000 en tiempos de pandemia multiplicaron su valor por diez, con el Soez metido de lleno en la carrera presidencial</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A Mauricio Novelli, su hermana <strong>P&iacute;a</strong>, su socio estadounidense<strong> Hayden Davis </strong>y otros con pinta de bandidos vieron c&oacute;mo se les abr&iacute;an las puertas de Casa Rosada y Olivos. <strong>El tarifario anotado por algunos de ellos en su celular al salir de reuniones con los Milei y Adorni dio cuenta de que el precio a pagar por tuits y fotos con el Presidente hab&iacute;a saltado </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/politica/contrato-hallado-celular-novelli-menciona-pago-us-5-millones-milei-promocionara-libra_1_13068965.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>de decenas de miles a millones de d&oacute;lares</strong></a>. $LIBRA, la criptoestafa promovida por Milei, generar&iacute;a ganancias inmediatas, cuya verdadera magnitud y beneficiarios finales se niega a investigar el fiscal federal <strong>Eduardo Taiano</strong>. 
    </p><h2 class="article-text">La partida del vuelo</h2><p class="article-text">
        El a&ntilde;o 2025 fue el del despegue. Adorni reparti&oacute; sus d&iacute;as entre comprar propiedades y otras cositas, los viajes de lujo y ganar espacios de poder en el gobierno, a caballo de la elecci&oacute;n legislativa en CABA de abril, en las que pareci&oacute; enterrar al macrismo en la disputa por la derecha. 
    </p><p class="article-text">
        Desde que este diario public&oacute; el 11 de marzo pasado que Adorni hab&iacute;a viajado a Punta del Este en Carnaval, junto a su familia y el amigo Grandio, <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/adorni-viajo-en-vuelo-privado-a-punta-del-este-con-un-periodista-de-la-tv-publica-a-un-costo-de-us-10-000_1_13060801.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en un vuelo privado que cost&oacute; US$9.000</a>, la pregunta de<strong> &ldquo;por qu&eacute; no lo echa&rdquo;</strong> comenz&oacute; a escalar, hasta llegar a las puertas de la Casa Rosada. Primero fue la revelaci&oacute;n del periodista <strong>Emiliano Russo </strong>en <em>Clar&iacute;n</em> de que <strong>Bettina Angeletti</strong>, la esposa del jefe de Gabinete, se hab&iacute;a colado en el avi&oacute;n presidencial rumbo a la Argentina Week. <strong>&ldquo;Nos estamos deslomando en Nueva York&rdquo;,</strong> respondi&oacute; Adorni, y comenz&oacute; a cavar su fosa pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Javier y Karina Milei se la jugaron por su elegido y pusieron a todo el gobierno a su servicio. <strong>Sandra Pettovello</strong>, siempre sol&iacute;cita, se inmortaliz&oacute; vitoreando<strong> &ldquo;Vamos Manuel&rdquo; </strong>desde un balc&oacute;n de Diputados, cuando las mentiras se contaban de a decenas. Otros tantos dibujaron una sonrisa para fotos de ocasi&oacute;n con un Adorni que<strong> &ldquo;nunca va a renunciar&rdquo;</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;a pensarse que los Milei no son personas dispuestas a conceder una victoria a su enemigo: <strong>el periodismo que inform&oacute; el enriquecimiento de Adorni lo es</strong>. Por lo tanto, exigir la renuncia a un funcionario tan &iacute;ntimamente vinculado al crecimiento de los Hermanos, y con tan pocos pergaminos pol&iacute;ticos m&aacute;s all&aacute; de la lealtad, no era algo que estuviera en el primer orden de prioridades.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1e7869ee-c928-4b3e-8527-0e7ccc81418a_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1e7869ee-c928-4b3e-8527-0e7ccc81418a_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1e7869ee-c928-4b3e-8527-0e7ccc81418a_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1e7869ee-c928-4b3e-8527-0e7ccc81418a_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1e7869ee-c928-4b3e-8527-0e7ccc81418a_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1e7869ee-c928-4b3e-8527-0e7ccc81418a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1e7869ee-c928-4b3e-8527-0e7ccc81418a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Manuel Adorni mintió en el último informe de gestión que dio frente a la Cámara de Diputados"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Manuel Adorni mintió en el último informe de gestión que dio frente a la Cámara de Diputados                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En paralelo con el <em>affaire</em> Adorni, el Presidente lanz&oacute; aquello de<strong> &ldquo;la moral como pol&iacute;tica de Estado&rdquo;</strong>. <strong>Hilarante</strong>. Si algo demostr&oacute; Milei con las coimas de Karina denunciadas por Spagnuolo, $LIBRA y el c&uacute;mulo de negocios turbios que rodean a <strong>Santiago Caputo</strong>, es que la corrupci&oacute;n no es un condicionante para permanecer en el Ejecutivo. Por el contrario, la denuncia de il&iacute;citos desata la furia y condenas al ostracismo en el despacho de los Hermanos.<strong> &ldquo;Los evasores son h&eacute;roes&rdquo;</strong>, dijo Milei ante evasores consuetudinarios. 
    </p><p class="article-text">
        La corrosividad de Adorni, otrora tan celebrada por los medios oficialistas, termin&oacute; siendo irritante en este multiplicador descontrolado de su propia riqueza. No obstante, hab&iacute;a una raz&oacute;n &uacute;ltima para resistir seg&uacute;n los preceptos de Milei. <em>Adorni, Adorni, qu&eacute; grande sos, sos el primer evasor</em>. <strong>&iquest;Por qu&eacute; motivo echar a un ser tan virtuoso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El Mundial parec&iacute;a lejano cuando el sistema de poder ya le hab&iacute;a bajado el pulgar al vocero de Milei. Funcionarios y periodistas de las pantallas de Clar&iacute;n y La Naci&oacute;n empezaron a quejarse de que las desprolijidades de Manuel imped&iacute;an resaltar los &ldquo;logros&rdquo; del Ejecutivo, y alertaban que el costo de sostenerlo afectaba la imagen presidencial y, con ello, la calma financiera para 2027.
    </p><p class="article-text">
        Adorni esper&oacute; hasta horas antes de la inauguraci&oacute;n del Mundial para presentar una declaraci&oacute;n jurada en la que pretendi&oacute; subsanar el c&uacute;mulo de inconsistencias detectadas desde marzo, con la aparici&oacute;n de una herencia de US$200.000 y una ganancia en criptomonedas de US$500.000, y se contuvo hasta horas antes de un partido de Argentina para renunciar. Del manual de Manuel.
    </p><p class="article-text">
        La causa judicial en los tribunales federales de Comodoro Py perdi&oacute; algo del impulso inicial, con poco m&aacute;s por investigar antes de un llamado a declaraci&oacute;n indagatoria, pero la confesi&oacute;n de evasi&oacute;n y omisi&oacute;n maliciosa de Adorni &mdash;indicios de delitos m&aacute;s graves&mdash; dej&oacute; sin ox&iacute;geno a los opositores amigables del Congreso. En dos a&ntilde;os de administraci&oacute;n ultra, el PRO, la UCR, los provinciales y los peronistas de un pu&ntilde;ado de provincias del Norte demostraron estar dispuestos a avalar casi todo. La aceptaci&oacute;n sumisa de que Adorni les mintiera en la cara a los diputados como lo hizo significaba un nuevo umbral de indignidad. <strong>Patricia Bullrich, llamada a lo suyo, oli&oacute; sangre y se activ&oacute;</strong>.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Da&ntilde;os controlados?</h2><p class="article-text">
        En su renuncia difundida anoche, Adorni sigui&oacute; en su mundo: se declar&oacute; v&iacute;ctima y volvi&oacute; a involucrar a sus propios hijos en el argumentario, como nadie lo hizo hasta ahora. 
    </p><p class="article-text">
        Circul&oacute; que Karina Milei, mentora de uno y mil apoyos a Adorni, cambi&oacute; de opini&oacute;n por alg&uacute;n detalle incongruente en sus compras suntuarias. No fue el caso. La secretaria general de la Presidencia se ocup&oacute; de ofrecerle una despedida lacrim&oacute;gena, tan negadora de los hechos como el renunciante, quien dej&oacute; claro que se va sin que lo echen. Una persona que conoce bien a Adorni y lo defendi&oacute; hasta hace horas elabor&oacute; que <strong>&ldquo;dejar el cargo era lo mejor que le pod&iacute;a pasar, si no, iba a ser una masacre&rdquo;</strong>.<strong> &ldquo;No digo que a partir de ahora no lo sea, pero iba a ser peor&rdquo;</strong>, se corrigi&oacute; la voz de inmediato. 
    </p><p class="article-text">
        Si algo demostr&oacute; el caso Adorni, es que tratar de controlar el da&ntilde;o puede ser en vano. Cada detalle, cada omisi&oacute;n, multiplicaba el inter&eacute;s de las audiencias. Si no era la cascada, eran los viajes de Bettina; si no eran las remodelaciones en la casa de fin de semana de Indio Cua, eran los videos de Manuel promocionando negocios cripto. El Grupo Clar&iacute;n, despu&eacute;s de desatender varios de los asuntos m&aacute;s urticantes para los Hermanos desde 2023, esta vez tom&oacute; el tema y no lo solt&oacute;. La especulaci&oacute;n de demorar la declaraci&oacute;n jurada hasta el Mundial no dio resultado. Los goles de Lio alternaron con los d&oacute;lares de Manu. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>La renuncia abre un nuevo cap&iacute;tulo</strong>. Adorni deber&aacute; buscarse un medio de vida y sus padrinos Milei podr&iacute;an ayudarlo, acaso confirm&aacute;ndolo como director de YPF y que pase a cobrar &mdash;ahora sin puesto de gobierno&mdash; los m&aacute;s de $90 millones mensuales estipulados por el directorio de la empresa petrolera. La causa en Comodoro Py podr&iacute;a perder tensi&oacute;n, y Milei y sus medios arreciar&aacute;n con que<strong> &ldquo;ahora s&iacute;&rdquo;</strong>, lleg&oacute; la hora de hablar de los <strong>&ldquo;&eacute;xitos&rdquo;</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n podr&iacute;a ocurrir que cobre fuerza el agobio de hogares con ingresos por el piso y una vida repleta de penurias, con un Estado que renunci&oacute; a sus funciones, as&iacute; como que la pista del origen de los fondos de Adorni multiplique las sospechas de corrupci&oacute;n sistem&aacute;tica, y la mira se traslade hacia $LIBRA, donde los verdaderos protagonistas son los Milei. 
    </p><p class="article-text">
        <em>slacunza@eldiarioar.com</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>SL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sebastián Lacunza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/milei-adorni-biografias-hermanadas-politica-negocios_129_13339274.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Jun 2026 23:17:05 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/281fc0e3-4594-4697-8f24-626128d52f4a_16-9-discover-aspect-ratio_default_1146267.jpg" length="129735" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/281fc0e3-4594-4697-8f24-626128d52f4a_16-9-discover-aspect-ratio_default_1146267.jpg" type="image/jpeg" fileSize="129735" width="1284" height="722"/>
      <media:title><![CDATA[Milei y Adorni, biografías hermanadas por la política y los negocios]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/281fc0e3-4594-4697-8f24-626128d52f4a_16-9-discover-aspect-ratio_default_1146267.jpg" width="1284" height="722"/>
      <media:keywords><![CDATA[Manuel Adorni,$LIBRA,Karina Milei,Javier Milei,Marcelo Grandio,Corrupción]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Paranoia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/paranoia_129_13338830.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4864098c-1a3f-429a-9761-71c794294a02_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Paranoia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La sospecha infundada de persecución y la creencia de que los demás nos quieren hacer daño son dos de las manifestaciones habituales de la paranoia. ¿Qué sucede cuando el trastorno mental se contagia a una parte de la sociedad y sus referentes?  </p></div><p class="article-text">
        Lo constante en la persona que la padece es un sentimiento abismal de soledad, la incapacidad de replegar la sensaci&oacute;n de asedio y la insistencia en una conducta perversa. No son lo mismo, pero la paranoia favorece a los psic&oacute;patas.
    </p><p class="article-text">
        El estado de alerta y la creencia empecinada en que existen complots en contra suyo son otras de sus caracter&iacute;sticas. Pero &iquest;qu&eacute; pasa cuando la paranoia individual se transforma en un estado social y explota en las masas, por el poderoso contagio pand&eacute;mico que comporta? 
    </p><p class="article-text">
        Corri&oacute; demasiada sangre como para circunscribir el diagn&oacute;stico al exclusivo campo de la Psiquiatr&iacute;a, sugiere el psicoanalista italiano <strong>Luigi Zoja</strong> en el libro <em>Paranoia, la locura que hace la Historia</em>. De formaci&oacute;n junguiana, escritor, licenciado en Econom&iacute;a y alguna vez presidente del Centro de Psicolog&iacute;a Anal&iacute;tica Internacional, afirma que el paranoico es incapaz de una mirada interior, siempre le atribuye los males a los dem&aacute;s y carece de toda &eacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Son los l&iacute;deres quienes despiertan la paranoia dormida en la gente com&uacute;n o es la sociedad la que erige referentes con la misma habilidad para pedir a viva voz el hostigamiento de una minor&iacute;a o para ayudar a sus hijos en las tareas escolares?
    </p><p class="article-text">
        Revisemos r&aacute;pidamente algunos hechos destacados del pasado de Occidente. Los habitantes de las tierras a las que llegaron los conquistadores debieron convertirse al catolicismo para ser considerados humanos. Con el estalinismo, los acusados fueron forzados a ser parte activa de los procesos que los aniquilar&iacute;an. Los nazis obligaban a las organizaciones jud&iacute;as a redactar listas de personas para mandar a los campos y all&iacute; eleg&iacute;an a un grupo de detenidos para asegurar el funcionamiento de los hornos crematorios. Les exig&iacute;an, adem&aacute;s, una colaboraci&oacute;n econ&oacute;mica para los gastos de la ejecuci&oacute;n. En la c&aacute;rcel de Pl&ouml;tzenzee, Berl&iacute;n, hoy transformada en memorial, se encuentran detalladas las cuentas que se les enviaban a los familiares, incluyendo el costo el franqueo.
    </p><p class="article-text">
        La visi&oacute;n desconfiada entre los pueblos constituye el origen mismo de la Historia. Una de las ofensas originarias surgi&oacute; con el rapto de las mujeres. Los fenicios plantaron la semilla de la discordia en Argos, al llevarse algunas de ellas, entre las que estaba Io, la hija del rey griego, que fue transformada en vaca. M&aacute;s tarde, fueron los griegos quienes secuestraron a Europa, hija del rey de Tiro, y a Medea, hija del rey de la C&oacute;lquide. Luego, lleg&oacute; la captura de Elena, con la Guerra de Troya.
    </p><p class="article-text">
        Nos hemos acostumbrado a la idea de que, a la colonizaci&oacute;n, le sigue la violencia, no la democracia, lo cual da lugar a un sentimiento de superioridad desconfiada. La teor&iacute;a darwiniana llevada a la esfera social produce, en nombre de la ciencia, formas de envidia, desconfianza paranoica e instintos de destrucci&oacute;n. Desde all&iacute; hay apenas un paso a la instauraci&oacute;n de la libertad de mercado, donde el m&aacute;s fuerte domina al m&aacute;s d&eacute;bil, una elecci&oacute;n &eacute;tnica, racial o econ&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        En los conflictos humanos la disparidad de fuerzas alienta siempre una agresividad feroz. En el inconsciente del m&aacute;s fuerte la decisi&oacute;n de atacar suele estar desde el comienzo. Es un dogma de hierro. Por eso, el gran desaf&iacute;o en medio de la anestesia del consumo es mantener la indignaci&oacute;n, mientras reaprendemos la empat&iacute;a, dice Zoja.
    </p><p class="article-text">
        La iron&iacute;a tr&aacute;gica se constata en otros hechos pret&eacute;ritos: a las brujas se las responsabiliz&oacute; de propagar la peste y se las oblig&oacute; a confesar delitos que nunca cometieron. Los horrendos experimentos de Mengele fueron la continuaci&oacute;n de las investigaciones realizadas por los cient&iacute;ficos estadunidenses que inclu&iacute;an a las prestigiosas fundaciones Rockefeller y Carnegie. Son doctrinas que enga&ntilde;an con la pseudociencia y alivian de culpa a quienes las desarrollan. Tambi&eacute;n fortalecen la buena conciencia de los perseguidores. 
    </p><p class="article-text">
        Pensada en principio como refugio y oasis de seguridad, protecci&oacute;n y paz, el destino de las ciudades fue parad&oacute;jico. En su forma m&aacute;s moderna, metropolitana, se encuentran cada vez m&aacute;s asociada al peligro, al terror, al p&aacute;nico. 
    </p><p class="article-text">
        Sobre esa contradicci&oacute;n se mont&oacute; el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires para llevar adelante una campa&ntilde;a de limpieza propagand&iacute;stica, cuando hace pocos d&iacute;as mand&oacute; a empapelar las calles con afiches que daban su grito triunfal sobre la expulsi&oacute;n de los manteros, los ocupas, los piqueteros y los sintecho. A las autoridades las roe la obsesi&oacute;n de la inseguridad. Por eso, trabajan con ah&iacute;nco en la &ldquo;higiene&rdquo; desalojando a quienes considera de segunda, sean habitantes de las villas o integrantes del colectivo LGTBQ+.
    </p><p class="article-text">
        Los l&iacute;deres paranoicos viven en su torre de cristal, impermeables a las ideas y sentimientos ajenos, impulsando el odio entre vecinos y el auto odio, con elementos m&iacute;sticos que inundan sus discursos.
    </p><p class="article-text">
        Los gobiernos y las sociedades con <em>persecuta</em> requieren de la existencia de un enemigo que se opone a su verdad, un chivo expiatorio al que adjudicarle los males. Pueden ser los jud&iacute;os o los isl&aacute;micos. En la Argentina, demonizan a periodistas, zurdos, la casta, los pol&iacute;ticos ladrones, &ldquo;la lacra asquerosa que se llama Estado&rdquo;, como lo repiti&oacute; hasta el cansancio el presidente.
    </p><p class="article-text">
        En el libro <em>Milei fen&oacute;meno verbal</em>, dice <strong>Juan Jos&eacute; Becerra</strong> que el panelista televisivo que se convirti&oacute; en primer mandatario, lo hizo &ldquo;fumigando masivamente los fantasmas que brotan de cualquier antagonismo&rdquo;. Una muestra de su paranoia y misantrop&iacute;a: la frase &ldquo;lo importante son las ideas, no las personas&rdquo;. &ldquo;Vos no sab&eacute;s, con vos no hablo&rdquo;, desautoriza incontinente a sus opositores. <em>Econoburros</em>, llama a los que adscriben a otras doctrinas econ&oacute;micas.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&ldquo;La turba libertaria redobla su ardor, y desde las sombras de un segundo plano llega taconeando <strong>Lilia Lemoine</strong>, embutida en el catsuit de la capitana AnCap (por Anarco Capitalista), hero&iacute;na surgida d una reuni&oacute;n de otakus y aficionados al anim&eacute;&hellip; Milei contempla el disfraz de Capit&aacute;n AnCap&nbsp;con una cita hipnotizada de Alex, el narrador protagonista de <em>La naranja mec&aacute;nica</em>, de <strong>Anthony Burguess</strong> (inventor de la palabra <em>horrorshow</em>), inmortalizado por <strong>Malcom McDowell</strong> en la adaptaci&oacute;n cinematogr&aacute;fica de <strong>Stanley Kubrick</strong>, mientras se oye el coro de adeptos gritar con la convicci&oacute;n irreversible con la que se sostienen las divisas sectarias: &iexcl;Destrucci&oacute;n!, &iquest;Destrucci&oacute;n!, &iexcl;Destrucci&oacute;n!&rdquo;. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El pa&iacute;s regresivo asiste a la aparici&oacute;n de manadas violentas e inquietantes, j&oacute;venes y no tanto reclutados por las mafias o el extremismo de derecha. Horrores que cre&iacute;amos superados ensombrecen el presente a trav&eacute;s de la cultura paranoia <em>soft</em> de los medios. &ldquo;Su majestad, la multitud, el gran tirano de nuestro tiempo&rdquo;, escrib&iacute;a <strong>Hannah Arendt</strong> en <em>Los or&iacute;genes del totalitarismo</em>. Y <strong>Carl Gustav Jung</strong> se preguntaba si frente al delirio paranoico vencer&aacute; la credulidad o la cr&iacute;tica. Todos estamos dotados de ambas potencias. 
    </p><p class="article-text">
        <em>LH/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Haimovichi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/paranoia_129_13338830.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Jun 2026 14:28:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4864098c-1a3f-429a-9761-71c794294a02_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="60481" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4864098c-1a3f-429a-9761-71c794294a02_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="60481" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Paranoia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4864098c-1a3f-429a-9761-71c794294a02_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Plaza mágica, Dura una eternidad y en un instante se acaba, el imperio romano y Jim Jarmusch]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/plaza-magica-dura-eternidad-instante-acaba-imperio-romano-jim-jarmusch_129_13338802.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/abc3d353-28c9-4deb-80a1-fbacb06c2948_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140842.jpg" width="1113" height="626" alt="Plaza mágica, Dura una eternidad y en un instante se acaba, el imperio romano y Jim Jarmusch"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En este episodio Male Rey y Tamara conversan sobre libros de Álvaro Abós y Anne de Marcken, la época favorita de Male y la nueva película de Jim Jarmusch.</p><p class="subtitle">Episodios anteriores</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/algo-prestado/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Algo Prestado</a>&nbsp;es un podcast&nbsp;de&nbsp;<strong>elDiarioAR</strong>&nbsp;realizado por&nbsp;<a href="https://www.eldiarioar.com/autores/tamara-tenenbaum/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tamara Tenenbaum</a>, junto a un invitado cada semana. Est&aacute; alojado en&nbsp;<a href="https://open.spotify.com/show/6KY9VTevJHxD5In3KRJu0F" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Spotify</a>,&nbsp;plataforma l&iacute;der para la publicaci&oacute;n de podcast, y tambi&eacute;n en otras aplicaciones de streaming.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe data-testid="embed-iframe" style="border-radius:12px" src="https://open.spotify.com/embed/episode/0hDM9yu8ckABysv8phEOmy/video?utm_source=generator&si=e4400fb4bb7b427d" width="624" height="351" frameBorder="0" allowfullscreen="" allow="autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture" loading="lazy"></iframe>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tamara Tenenbaum]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/plaza-magica-dura-eternidad-instante-acaba-imperio-romano-jim-jarmusch_129_13338802.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Jun 2026 13:56:02 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/abc3d353-28c9-4deb-80a1-fbacb06c2948_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140842.jpg" length="76548" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/abc3d353-28c9-4deb-80a1-fbacb06c2948_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140842.jpg" type="image/jpeg" fileSize="76548" width="1113" height="626"/>
      <media:title><![CDATA[Plaza mágica, Dura una eternidad y en un instante se acaba, el imperio romano y Jim Jarmusch]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/abc3d353-28c9-4deb-80a1-fbacb06c2948_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140842.jpg" width="1113" height="626"/>
      <media:keywords><![CDATA[Historia,Cine,Literatura,Algo prestado,Tamara Tenenbaum,Podcast]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La vida breve]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/vida-breve_129_13338785.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ac7ca872-cd53-4708-820d-18cba13c2557_16-9-discover-aspect-ratio_default_1146251.jpg" width="445" height="250" alt="La vida breve"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Fue un asceta y escribió la música más sensual. Es uno de los autores esenciales del siglo pasado pero tardaba años en terminar cada obra y apenas compuso unas pocas. Las menos transitadas son las que escribió para el piano, inspiradas a la vez por Chopin y por el espíritu de su época. El gran pianista Javier Perianes las tocará este lunes en Buenos Aires, en el Teatro Colón y para el ciclo del Mozarteum Argentino, y en el programa dialogarán, precisamente, con piezas de Chopin y de su contemporáneo Isaac Albéniz.</p></div><p class="article-text">
        Dicen que no tocaba su cuerpo y que se lavaba con algodones empapados en alcohol. Vivi&oacute; con su hermana y muri&oacute; en Alta Gracia, en C&oacute;rdoba, dedicado durante m&aacute;s de cinco a&ntilde;os a una obra imposible y delirante que no lleg&oacute; a terminar, la &oacute;pera <em>La Atl&aacute;ntida</em>. <strong>Manuel de Falla</strong> fue admirado por <strong>Claude Debussy</strong>, <strong>Maurice Ravel</strong>, y <strong>Pablo Picasso</strong> &ndash;que pint&oacute; los telones para <em>El sombrero de tres picos</em>, la obra encargada por <strong>Sergei Diaghilev</strong> para sus Ballets Rusos&ndash;. Conservador y creador esencial del modernismo de comienzos del siglo XX, escribi&oacute;, no obstante, apenas unas pocas obras. Tardaba a&ntilde;os para cada una y no cesaba de revisarlas, una y otra vez.
    </p><p class="article-text">
        Cat&oacute;lico siempre y franquista en los comienzos de la guerra civil, no toler&oacute; el fusilamiento de <strong>Federico Garc&iacute;a Lorca</strong> y, a pesar de los premios y condecoraciones del gobierno del general&iacute;simo, dej&oacute; Espa&ntilde;a en 1940 para no volver jam&aacute;s. Fue un asceta y escribi&oacute; la m&uacute;sica m&aacute;s sensual &ndash;o terror&iacute;fica, tal vez para &eacute;l fuera lo mismo&ndash; de todos los tiempos: esa <em>Danza del fuego fatuo</em> situada en el centro del segundo cuadro de <em>El amor brujo</em>, que proven&iacute;a de antiguos bocetos y que concluy&oacute; en 1915. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe data-testid="embed-iframe" style="border-radius:12px" src="https://open.spotify.com/embed/track/5PgxahiKQyHU6iCpiZmar8?utm_source=generator&si=22af172157e74e26" width="100%" height="352" frameBorder="0" allowfullscreen="" allow="autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture" loading="lazy"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        Su genial <em>Concierto para clave, flauta, oboe, clarinete, viol&iacute;n y cello</em>, compuesto entre 1923 y 1926, tal vez sea la obra que pone en escena de manera m&aacute;s descarnada sus contradicciones: la mirada hacia el pasado, el vanguardismo, la pasi&oacute;n por los folklores de Espa&ntilde;a, el erotismo y la represi&oacute;n. En esa instrumentaci&oacute;n astringente, en esa suerte de aridez castellana inundada por r&aacute;fagas de fuego fatuo, es donde se escucha a Falla, inclasificable a pesar de su pintoresquismo aparente. All&iacute; y en mucha de su obra m&aacute;s secreta, la que escribi&oacute; para el piano, su propio instrumento, que casi nunca se toca y que este lunes interpretar&aacute; en Buenos Aires <strong>Javier Perianes</strong>, uno de los grandes int&eacute;rpretes del momento. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe data-testid="embed-iframe" style="border-radius:12px" src="https://open.spotify.com/embed/playlist/725rYsoI6uELGlSEkdBcvo?utm_source=generator&si=02c622ccf51542d3" width="100%" height="352" frameBorder="0" allowfullscreen="" allow="autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture" loading="lazy"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        Escritas entre 1896 &ndash;cuando el autor ten&iacute;a 19 a&ntilde;os&ndash; y 1909, estas piezas mantienen una magn&eacute;tica relaci&oacute;n de fondo y figura con la m&uacute;sica de su admirado <strong>Fr&eacute;d&eacute;ric Chopin</strong>. Y Perianes focalizar&aacute; su presentaci&oacute;n, parte del ciclo del Mozarteum Argentino en el Teatro Col&oacute;n, precisamente en esa relaci&oacute;n. Intercalar&aacute; el <em>Nocturno</em> que Falla escribi&oacute; siendo a&uacute;n un adolescente &nbsp;con el <em>Nocturno Op.27 N&ordm; 2</em> de Chopin y la <em>Mazurka en do menor</em>, de 1899, con dos <em>Mazurkas</em> del polaco.&nbsp;La <em>Serenata andaluza </em>y <em>Canci&oacute;n</em>, del espa&ntilde;ol, ambas de 1900, dialogar&aacute;n con un <em>Vals</em> y una <em>Berceuse</em> de Chopin y las <em>Cuatro piezas espa&ntilde;olas</em>, compuestas entre 1906 y 1909, lo har&aacute;n con una selecci&oacute;n de n&uacute;meros de la suite <em>Iberia</em>, de <em><strong>Isaac Alb&eacute;niz</strong></em>, amigo y protector de Falla en sus a&ntilde;os parisinos. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe data-testid="embed-iframe" style="border-radius:12px" src="https://open.spotify.com/embed/album/3r85Aw3DIDErCQEiYHk0lu?utm_source=generator&si=9d3e694208144f21" width="100%" height="352" frameBorder="0" allowfullscreen="" allow="autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture" loading="lazy"></iframe>
    </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c7f43b91-f6cf-4d25-b3a4-ecd41e20120e_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c7f43b91-f6cf-4d25-b3a4-ecd41e20120e_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c7f43b91-f6cf-4d25-b3a4-ecd41e20120e_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c7f43b91-f6cf-4d25-b3a4-ecd41e20120e_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c7f43b91-f6cf-4d25-b3a4-ecd41e20120e_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c7f43b91-f6cf-4d25-b3a4-ecd41e20120e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c7f43b91-f6cf-4d25-b3a4-ecd41e20120e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Javier Perianes"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Javier Perianes                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Perianes, que lleg&oacute; por primera vez a Buenos Aires en 2017, tambi&eacute;n para el Mozarteum, viene de registrar un premiad&iacute;simo disco dedicado a m&uacute;sica de c&aacute;mara de <strong>Johannes Brahms</strong>, <strong>Robert</strong> y <strong>Clara Schumann</strong> y <strong>Joseph Joachim</strong>, con un grupo conformado por s&uacute;per estrellas: la violista <strong>Tabea Zimmermann</strong> y el violoncellista <strong>Jean-Guihen Queyras</strong>. Sus grabaciones de <em>Sonatas</em> de <strong>Domenico Scarlatti</strong> y de las <em>Goyescas</em> y <em>El pelele</em> de <strong>Enrique Granados</strong>, del <em>Libro 1</em> de <em>Estudios</em> de Debussy, de las <em>Sonatas 2</em> y <em>3</em> de Chopin, de la <em>M&uacute;sica Callada</em>, de <strong>Frederic Mompou</strong> y, desde ya, las dedicadas a Manuel de Falla junto con la cantante <strong>Estrella Morente</strong>, y a sus composiciones para piano (con la Orquesta de la BBC en <em>Noches de los jardines de Espa&ntilde;a</em>), son referencias obligadas en ese repertorio.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe data-testid="embed-iframe" style="border-radius:12px" src="https://open.spotify.com/embed/album/3Kv8fdFGiNIUMxGuNi0Ytx?utm_source=generator&si=23cf3736b2574562" width="100%" height="352" frameBorder="0" allowfullscreen="" allow="autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture" loading="lazy"></iframe>
    </figure><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe data-testid="embed-iframe" style="border-radius:12px" src="https://open.spotify.com/embed/album/1LDZ1q8AsTdATiLnyNcdvv?utm_source=generator&si=e1a52be87ba4402c" width="100%" height="352" frameBorder="0" allowfullscreen="" allow="autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture" loading="lazy"></iframe>
    </figure><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe data-testid="embed-iframe" style="border-radius:12px" src="https://open.spotify.com/embed/album/2366LFibSXLSctDyb2J4tm?utm_source=generator&si=98697ad5847a4df5" width="100%" height="352" frameBorder="0" allowfullscreen="" allow="autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture" loading="lazy"></iframe>
    </figure><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe data-testid="embed-iframe" style="border-radius:12px" src="https://open.spotify.com/embed/album/22ymRxA2Y5m0pXAqEPVVj3?utm_source=generator&si=ee21ec4942cd4d36" width="100%" height="352" frameBorder="0" allowfullscreen="" allow="autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture" loading="lazy"></iframe>
    </figure><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe data-testid="embed-iframe" style="border-radius:12px" src="https://open.spotify.com/embed/album/23tbqfAQEljnAv1QIsOupT?utm_source=generator&si=b3f88938f94f48da" width="100%" height="352" frameBorder="0" allowfullscreen="" allow="autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture" loading="lazy"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        <em>DF/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Fischerman]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/vida-breve_129_13338785.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Jun 2026 13:54:43 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ac7ca872-cd53-4708-820d-18cba13c2557_16-9-discover-aspect-ratio_default_1146251.jpg" length="28224" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ac7ca872-cd53-4708-820d-18cba13c2557_16-9-discover-aspect-ratio_default_1146251.jpg" type="image/jpeg" fileSize="28224" width="445" height="250"/>
      <media:title><![CDATA[La vida breve]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ac7ca872-cd53-4708-820d-18cba13c2557_16-9-discover-aspect-ratio_default_1146251.jpg" width="445" height="250"/>
      <media:keywords><![CDATA[Manuel de Falla,Javier Perianes,Teatro Colón]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Poblaciones indígenas y políticas de la lengua en la América española]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/poblaciones-indigenas-politicas-lengua-america-espanola_129_13337773.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/26d374da-5a33-4618-adc0-0aae64c2c186_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Poblaciones indígenas y políticas de la lengua en la América española"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En este episodio, hablamos del lugar que ocuparon las poblaciones indígenas en la historia de América Latina, en particular bajo el imperio español entre los siglos XVI y XVIII. </p><p class="subtitle">Episodios anteriores</p></div><p class="article-text">
        Tras una breve presentaci&oacute;n de la organizaci&oacute;n pol&iacute;tica y social de este imperio, nos interrogaremos sobre la organizaci&oacute;n de las poblaciones ind&iacute;genas, su estatus legal y pol&iacute;tico, sus m&aacute;rgenes de maniobra en los tribunales, la mediaci&oacute;n ling&uuml;&iacute;stica en el &aacute;mbito de la justicia, y las consecuencias de esta historia para la trayectoria posterior de Am&eacute;rica Latina.&nbsp;&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe data-testid="embed-iframe" style="border-radius:12px" src="https://open.spotify.com/embed/episode/5KjrqrsFz6olTiiIuf3z0w?utm_source=generator&si=6b26d2d4c1bc4de1" width="100%" height="352" frameBorder="0" allowfullscreen="" allow="autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture" loading="lazy"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        Entrevistada: Caroline Cunill (EHESS)
    </p><p class="article-text">
        Conducci&oacute;n: Pablo Blitstein (EHESS)
    </p><p class="article-text">
        Producci&oacute;n y edici&oacute;n de sonido: Ian Guti&eacute;rrez y Mart&iacute;n Schindell
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://open.spotify.com/show/6ZzcVyIlDzcz3YaXAb7KEg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Historiar</a>&nbsp;es un podcast creado y producido por la AsAIH, la Asociaci&oacute;n Argentina de Investigadores en Historia. Cada episodio aborda un tema espec&iacute;fico de historia argentina, latinoamericana o mundial.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Asociación Argentina de Investigadores en Historia (AsAIH)]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/poblaciones-indigenas-politicas-lengua-america-espanola_129_13337773.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Jun 2026 03:02:40 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/26d374da-5a33-4618-adc0-0aae64c2c186_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="65749" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/26d374da-5a33-4618-adc0-0aae64c2c186_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="65749" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Poblaciones indígenas y políticas de la lengua en la América española]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/26d374da-5a33-4618-adc0-0aae64c2c186_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Historia Argentina,Historiar,Podcast]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Marc Andreessen, el lazarillo tecnofeudal de Trump]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/marc-andreessen-lazarillo-tecnofeudal-trump_129_13337800.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e2d7c4c1-b970-4225-95b4-8e43d3d5e4c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Marc Andreessen, el lazarillo tecnofeudal de Trump"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Andreessen es como el sol: aunque no lo veamos –ni hayamos oído jamás su nombre– siempre está ahí. Sin ir más lejos, su huella se encuentra en los hipervínculos azules de esta página y en todos los enlaces cuyo color morado indica que ya los visitamos. Así lo decidió al crear Mosaic, el primer navegador gráfico de la red.</p></div><p class="article-text">
        El guapo, el malevo, personaje central en la mitolog&iacute;a de Buenos Aires, aparece en la literatura de Borges ligado al honor, a la valent&iacute;a y a un destino tr&aacute;gico. Al escritor argentino se le atribuye la frase que pone fin al mito: cuando se invent&oacute; la p&oacute;lvora se terminaron los guapos. Las armas de fuego disolvieron el coraje. La tecnolog&iacute;a puso fin a una acci&oacute;n, inicialmente en igualdad de condiciones, con una simple detonaci&oacute;n a distancia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La tecnolog&iacute;a tambi&eacute;n es el arma con la que los<em> tecnofeudales</em> pretenden acabar con los valores de la modernidad. <strong>Marc Andreessen </strong>es uno de los que est&aacute;n en la vanguardia de este proceso y, adem&aacute;s, con mando en plaza. Es decir, en nombre de Donald Trump.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Andreessen es como el sol: aunque no lo veamos &ndash;ni hayamos o&iacute;do jam&aacute;s su nombre&ndash; siempre est&aacute; ah&iacute;. Sin ir m&aacute;s lejos, su huella se encuentra en los hiperv&iacute;nculos azules de esta p&aacute;gina y en todos los enlaces cuyo color morado indican que ya los visitamos. As&iacute; lo decidi&oacute; al crear <strong>Mosaic</strong>, el primer navegador gr&aacute;fico de la red. As&iacute; qued&oacute; desde entonces.
    </p><p class="article-text">
        Como toda criatura del Silicon Valley &ndash;a excepci&oacute;n de Peter Thiel&ndash; Andreessen tiene una ra&iacute;z progresista y fue p&uacute;blico su apoyo a los candidatos dem&oacute;cratas desde los Clinton, pasando por Al Gore y Obama, pero las razones de Trump se impusieron en un abrir y cerrar de ojos. El poder de la tecnolog&iacute;a detona todas las barreras de la &eacute;tica liberal.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;De d&oacute;nde viene y a d&oacute;nde va este <em>tycoon</em>? Sale de un lugar y una familia a los que evita mencionar ya que piensa que no lo merecen. A la hora de se&ntilde;alar una genealog&iacute;a menciona el nombre de Thomas Edison, el inventor americano por antonomasia y como prueba de la fe en s&iacute; mismo recuerda que con solo 12 a&ntilde;os y la ayuda de la computadora de la biblioteca del colegio se construy&oacute; una calculadora para hacer los deberes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El escritor <a href="https://www.newyorker.com/magazine/2015/05/18/tomorrows-advance-man" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tad Friend</a> cuenta que, al entrevistarlo, consigui&oacute; hacerle hablar de su ni&ntilde;ez en un pueblo de Wisconsin, un mundo formado, confes&oacute;, por &ldquo;gente escandinava, dura de roer y muy abnegada, que pasa por la vida sin esperar nunca ser feliz&rdquo;. Ingmar Bergman no lo sabr&iacute;a expresar mejor pero Andreessen enseguida da un apunte para que no perdamos de vista al personaje que tenemos delante. 
    </p><p class="article-text">
        Cuenta que ten&iacute;a que manejar una hora para encontrar una librer&iacute;a y all&iacute; solo hab&iacute;a libros de cocina y calendarios de gatos. Por eso, subraya, considera a Amazon &ldquo;un heroico difusor del conocimiento y el progreso&rdquo;.&nbsp;Tad Friend se qued&oacute; perplejo con la conclusi&oacute;n de aquella experiencia: &ldquo;&iexcl;Que se jodan las librer&iacute;as independientes!&rdquo;, bram&oacute;, &ldquo;No hab&iacute;a ninguna cerca de donde crec&iacute;. Solo las hab&iacute;a en ciudades universitarias. El resto de nosotros pod&iacute;amos irnos a la mierda&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Toda la soberbia que puede otorgar la capacidad de crear y su traducci&oacute;n en poder es el perfil del Silicon Valley del que Andreessen es un paradigma. Lo sabe ya en la pubertad pero muy pocos a&ntilde;os despu&eacute;s lo confirma al crear <strong>Netscape</strong>, el primer navegador que alcanza el &eacute;xito y propaga la marca de su apellido. Cuando sale a bolsa recibe, como casi todos los <em>tecnofeudales</em>, la bendici&oacute;n de la portada de <a href="https://content.time.com/time/covers/0,16641,19960219,00.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Time</em></a><a href="https://content.time.com/time/covers/0,16641,19960219,00.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">.</a>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La venta de Netscape por m&aacute;s de cuatro mil millones de d&oacute;lares representa un punto de inflexi&oacute;n y comienza la construcci&oacute;n del Andreessen actual, un tibur&oacute;n del capital de riesgo que financia emprendimientos que, en su mayor&iacute;a, est&aacute;n instalados en la constelaci&oacute;n digital y que afectan a la totalidad de la poblaci&oacute;n global. Esta virtud de detectar talento y convertirlo en negocio es lo que lo situ&oacute; junto a Trump en el rol de m&aacute;ximo consejero no ya en temas tecnol&oacute;gicos o econ&oacute;micos sino en la misma gobernanza.
    </p><p class="article-text">
        Twitter, Airbnb o Facebook son algunas de las marcas que en alg&uacute;n momento de su despegue tuvieron detr&aacute;s a la consultora <a href="https://a16z.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Andreessen Horowitz</a> o tambi&eacute;n <a href="https://www.newyorker.com/magazine/2015/05/18/tomorrows-advance-man" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a16z</a> (hay 16 letras entre la primera y la &uacute;ltima letra de los apellidos de los dos socios), aunque el rol estrat&eacute;gico es exclusivo de Andreessen.
    </p><p class="article-text">
        Cuando <a href="https://www.newyorker.com/magazine/2015/05/18/tomorrows-advance-man" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Airbnb</a> necesit&oacute; entrar en una segunda ronda de capitalizaci&oacute;n, a16z, que no hab&iacute;a participado en la primera, apoy&oacute; el movimiento. Andreessen dijo comprender lo que en un primer momento no ve&iacute;a pero sugiri&oacute; cambios que atemorizaron a los emprendedores. Airbnb hab&iacute;a sufrido una ca&iacute;da de imagen por la publicidad de las denuncias de los propietarios de las viviendas ante los destrozos provocados por los turistas. Andreessen les dijo que ofrecieran 50.000 d&oacute;lares de indemnizaci&oacute;n por da&ntilde;os previamente denunciados a la polic&iacute;a con el fin de evitar estafas. La imagen de <em>startup </em>cambi&oacute; r&aacute;pidamente y se convirti&oacute; en un fen&oacute;meno de tal magnitud que no hay lugar en la Tierra que hoy no lo padezca.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En 2006 Yahoo! quiso comprar Facebook por mil millones de d&oacute;lares. Los inversores de la compa&ntilde;&iacute;a ejercieron una presi&oacute;n inimaginable sobre Mark Zuckerberg para que vendiera. Andreessen fue el &uacute;nico que se neg&oacute; a dar el paso y convenci&oacute; a Zuckerberg. &ldquo;Marc Adressen tiene la firme convicci&oacute;n de que, cuando las empresas llevan a cabo su visi&oacute;n con &eacute;xito pueden tener un impacto mucho mayor en el mundo de lo que la gente cree&rdquo;, <a href="https://www.newyorker.com/magazine/2015/05/18/tomorrows-advance-man" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuenta el fundador</a> de Facebook, &ldquo;no solo como negocio, sino como defensoras de la humanidad&rdquo;. El tramo final es la parte l&iacute;rica del razonamiento; la reflexi&oacute;n anterior representa el valor de una buena estrategia: hoy Meta, la compa&ntilde;&iacute;a de Facebook, est&aacute; valorada en 1,4 billones de d&oacute;lares.
    </p><p class="article-text">
        En abril <a href="https://www.eldiario.es/opinion/palantir-epilogo-democracia_129_13169870.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Palantir,</a> la empresa de seguridad de <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/peter-thiel/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Peter Thiel</a> que preside <a href="https://www.eldiario.es/opinion/alex-karp-hombre-mira-lees_129_12913362.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alex Karp</a>, public&oacute; un manifiesto a trav&eacute;s del cual se proclama la idea de una &ldquo;rep&uacute;blica tecnol&oacute;gica&rdquo; con un cambio de paradigma sobre la energ&iacute;a nuclear como principal arma de disuasi&oacute;n entre las potencias en favor de la Inteligencia Artificial. &ldquo;Basta de poder blando&rdquo; (es decir, democracia) se lee en la proclama; hace falta un poder duro y ese poder se construye con <em>software</em> y lo controla la &ldquo;rep&uacute;blica tecnol&oacute;gica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este texto remite al que public&oacute; tres a&ntilde;os antes Andreessen en la web de su compa&ntilde;&iacute;a, el llamado &ldquo;<a href="https://a16z.com/the-techno-optimist-manifesto/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">manifiesto tecnooptimista</a>&rdquo;, invocando, entre otros, a Nietzsche y al poeta Filippo Tommaso Marinetti, con lo cual se emparenta con el movimiento futurista italiano que apoy&oacute; al fascismo deslumbrado por las consecuencias de la revoluci&oacute;n industrial: motores, aviones y armas. Andreessen proclama el aceleracionismo citando tambi&eacute;n a <a href="https://www.eldiario.es/opinion/nick-land-acelerador-tecnoliberalismo_129_13151074.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nick Land</a> en un marco de optimismo ante el cual no hay nada, seg&uacute;n &eacute;l, que no pueda resolverse con el concurso de la tecnolog&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Todo esto lleva &ndash;y suma&ndash; al inter&eacute;s que Andreessen despert&oacute; en Donald Trump.
    </p><p class="article-text">
        Fue un amor a primera vista por ambas partes. <a href="https://www.washingtonpost.com/politics/2025/01/13/andreessen-tech-industry-trump-administration-doge/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El d&iacute;a</a> en el que se conocieron, Trump, sin m&aacute;s, le pidi&oacute; que dirigiera una estrategia para que las empresas tecnol&oacute;gicas estadounidenses ganaran la carrera global contra China. El creador de Netscape se sorprendi&oacute; porque sus expectativas aquel d&iacute;a solo se limitaban a obtener unas monedas, o mejor dicho, la liberaci&oacute;n de las criptomonedas que Biden hab&iacute;a cercado con medidas en&eacute;rgicas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A partir de all&iacute;, la alianza entre ambos solo es superada, seg&uacute;n se&ntilde;ala el periodista alem&aacute;n <a href="https://www.bluewin.ch/en/news/international/democracy-in-the-usa-is-being-abolished-li.2710433" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Claus Kleber</a>, por Peter Thiel. En los primeros tiempos de esta legislatura Andreessen reclut&oacute; candidatos para puestos de <a href="https://www.washingtonpost.com/politics/2025/01/13/andreessen-tech-industry-trump-administration-doge/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">toda la administraci&oacute;n</a> m&aacute;s all&aacute; de las &aacute;reas de econom&iacute;a y tecnolog&iacute;a. Tambi&eacute;n asesor&oacute; sobre perfiles para puestos en el Departamento de Defensa y las agencias de inteligencia, tarea en la cual, sin duda, comparti&oacute; criterios con Thiel, principal actor en la seguridad del pa&iacute;s a trav&eacute;s de su empresa Palantir. Es curioso que en los d&iacute;as en los que el mundo segu&iacute;a a <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/elon-musk/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Elon Musk</a> intentando destruir parte del Estado, motosierra en mano, en la trastienda quien realmente estaba operando de manera decisiva era Marc Andreessen.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; las cosas en Washington, &iquest;por qu&eacute; no volver a Borges?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En su famoso poema<em>, </em><a href="https://archive.org/details/FundacionMiticaDeBuenosAires" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Fundaci&oacute;n m&iacute;tica de Buenos Aires</em></a><a href="https://archive.org/details/FundacionMiticaDeBuenosAires" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">,</a> imagina una g&eacute;nesis de la ciudad a partir de una &uacute;nica manzana, la primera, a la que describe con detalle sin excluir siquiera un guapo, claro est&aacute;, pero echa en falta solo una cosa, como no: la vereda de enfrente. As&iacute;, tal vez, vean al mundo los <em>tecnofeudales </em>en el af&aacute;n de construir su propia distop&iacute;a. Solo su valle, donde todo lo tienen y desde all&iacute; puede que les parezca que m&aacute;s all&aacute; todo est&aacute; por hacer.&nbsp;Se dir&iacute;a que, ante sus ojos, todos nosotros somos invisibles.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Roig]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/marc-andreessen-lazarillo-tecnofeudal-trump_129_13337800.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Jun 2026 03:02:39 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e2d7c4c1-b970-4225-95b4-8e43d3d5e4c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="179282" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e2d7c4c1-b970-4225-95b4-8e43d3d5e4c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="179282" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Marc Andreessen, el lazarillo tecnofeudal de Trump]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e2d7c4c1-b970-4225-95b4-8e43d3d5e4c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Marc Andreessen,Donald Trump,Peter Thiel]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La novedad permanente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/novedad-permanente_129_13327678.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c8c723f9-b792-4838-81ad-5d6177662ac3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La novedad permanente"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El recuerdo sobre la infancia analógica, el aburrimiento como espacio de libertad y la promesa incumplida de la hiperconexión. Entre recuerdos de Sega, Mortal Kombat y noches sin pantallas, una reflexión sobre cómo la tecnología terminó ocupando el lugar del tiempo que alguna vez creímos ganar.
</p></div><p class="article-text">
        A veces mis hijas, como si fueran arque&oacute;logas de la nostalgia, me preguntan antes de dormirse c&oacute;mo era mi vida cuando yo ten&iacute;a su edad. Se hunden en mi memoria para conocer un mundo que no existe m&aacute;s y entonces yo les cuento. Siempre les cuento. &ldquo;Papi, &iquest;me cont&aacute;s c&oacute;mo era tu vida cuando ten&iacute;as cinco?&rdquo;, pregunta una, tratando de estirar el tiempo antes de que el d&iacute;a se apague. Y yo le cuento. &ldquo;&iquest;Y cuando ten&iacute;as diez?&rdquo;, quiere saber la mayor, que hace de cuenta que no escucha, pero est&aacute; ah&iacute; prestando atenci&oacute;n a todo. Y tambi&eacute;n le cuento. Les voy dando postales de una infancia que queda cada vez m&aacute;s lejos. Para ellas soy prehist&oacute;rico; crec&iacute; en el siglo pasado, en una ciudad del interior que entonces era un pueblo al que no llegaba nunca nada y las novedades eran algo que estaba reservado para Buenos Aires.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Antes de contarles, pienso con nostalgia en el fin de la era del aburrimiento y c&oacute;mo todo se est&aacute; volviendo insoportable. Pensar en nada se convirti&oacute; en algo inalcanzable, un deseo a la altura de volar o de ser inmortal. Algo que no existe y desvela a toda la humanidad; una utop&iacute;a. Los d&iacute;as de no hacer nada se terminaron para siempre. Mirar el horizonte, caminar sin rumbo, perderse en un atardecer o desafiar al apuro y a la urgencia para colgarse sin hacer nada. Dos minutos, diez, quince. Lo que fuera. Hoy es imposible.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero no siempre fue igual.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Pensar en nada se convirtió en algo inalcanzable, un deseo a la altura de volar o de ser inmortal. Algo que no existe y desvela a toda la humanidad; una utopía. Los días de no hacer nada se terminaron para siempre</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Yo tendr&iacute;a diez a&ntilde;os. Viajaba mucho a Buenos Aires, a visitar a mis abuelos o a mis primos. De todos ellos tengo alg&uacute;n recuerdo, pero con Pablo &mdash;el mayor de todos los primos&mdash;, busc&aacute;bamos siempre alguna excusa para que durmiera en su casa y nos qued&aacute;bamos hasta cualquier hora viendo cosas nuevas en la tele o pel&iacute;culas que no exist&iacute;an en el videoclub de mi pueblo y &eacute;l me las ense&ntilde;aba. Absolutamente siempre ten&iacute;a una novedad, Pablo. A guita de hoy, era un <em>geek</em> o un <em>techie</em> o la palabra que se use en este momento para describir a un pibe que tiene todas las novedades antes que nadie. Yo cruzaba la puerta para entrar a su cuarto y me sent&iacute;a Marty McFly cuando en la segunda pel&iacute;cula de la trilog&iacute;a viaja al futuro y nada se parece a su vida ordinaria. Videojuegos, pel&iacute;culas, joysticks, pantallas, CD&rsquo;s, cartuchos, consolas: todas las cosas nuevas estaban siempre antes en su casa, como si nacieran directamente adentro de esa habitaci&oacute;n alfombrada. Rogaba porque nunca se terminaran los d&iacute;as y las noches que compart&iacute;a con mi primo siete a&ntilde;os mayor, pero en alg&uacute;n momento sonaba el bocinazo del Dodge de mi viejo para volver a mi casa larga distancia. Pas&aacute;bamos cualquier cantidad de horas en la ruta, cruzando kil&oacute;metros y kil&oacute;metros sin nada, hasta encontrar a mis amigos infantiles que me rodeaban para que les contara. Cuando por fin llegaba, me iba directo a verlos, sin hacer ni una escala en casa. Y ah&iacute; estaban: hac&iacute;an un silencio que todav&iacute;a puedo escuchar mientras yo les contaba. Volv&iacute;a con la novedad y la urgencia, y me fascinaba verlos abrir los ojos y las bocas, incr&eacute;dulos, como si mis palabras les trajeran un pedazo de un futuro lejano e inabarcable para su imaginaci&oacute;n. A la vuelta de uno de todos esos viajes les cont&eacute; que mi primo me hab&iacute;a hecho jugar a un jueguito de pelea que se llamaba Mortal Kombat, donde pod&iacute;as arrancarle la cabeza a tu enemigo y me trataron de mentiroso. Nunca los hab&iacute;a visto as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&iquest;Y podemos jugar ahora? &mdash;quiso saber el Tomi, envuelto en su ingenuidad infantil.
    </p><p class="article-text">
        El Sega era una novedad incluso en Buenos Aires, as&iacute; que era imposible encontrarlo en mi pueblo. Pero enseguida le buscamos la vuelta y nos pusimos a inventar un Mortal Kombat de cart&oacute;n, con personajes que articulaban sus brazos y sus piernas, incluso. Estuvimos una tarde entera pintando y poni&eacute;ndoles nombres a los mu&ntilde;ecos, porque yo no me acordaba m&aacute;s que de Sub Zero. A decir verdad, la pas&eacute; mejor jugando a inventar con mis amigos que escondido del sol atrapado con los jueguitos en la pieza de mi primo Pablo en Buenos Aires. &ldquo;El Mortal Kombat de cart&oacute;n dur&oacute; un par de semanas, no me acuerdo por qu&eacute; lo reemplazamos, creo que por la Copa Am&eacute;rica del 93&rdquo;, les digo a mis hijas, que sospecho que ya no me escuchan porque se durmieron.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Me freno ah&iacute;. Necesito googlearlo: &iquest;en qu&eacute; a&ntilde;o pas&oacute; esto? Tengo la necesidad de saber qu&eacute; nene era yo entonces; &iquest;tendr&iacute;a nueve? &iquest;Once? No tengo idea. Entonces agarro el tel&eacute;fono y cuando quiero abrir Google para escribir &ldquo;Mortal Kombat fecha de lanzamiento&rdquo; en el buscador, aparece la notificaci&oacute;n urgente y parpadeante: hay una nueva actualizaci&oacute;n para el sistema operativo de mi celular que promete que va a revolucionar la forma en que nos vamos a comunicar desde ahora. &ldquo;Lleva la comunicaci&oacute;n a otro nivel: habla con naturalidad con la nueva IA de Siri&rdquo;, me propone la pantalla que, ahora que la miro bien, tiene el vidrio marcado por alg&uacute;n golpe que no tengo idea cu&aacute;ndo fue.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Rechazo el intento, solo quiero saber en qu&eacute; fecha pas&oacute; algo sin sentido, hace m&aacute;s de treinta a&ntilde;os. Toco <em>cancelar</em> y me advierte, como cuando mi vieja me preguntaba si estaba convencido de salir con poco abrigo: &ldquo;&iquest;Est&aacute;s seguro de que quer&eacute;s perderte las novedades que la nueva IA de Siri tiene para vos?&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Me tomo el tiempo de pensar en la pregunta mientras escucho el cambio de ritmo en la respiraci&oacute;n de mis hijas, que confirma que ya se durmieron. Como si no supiera que es ret&oacute;rica, nom&aacute;s. &ldquo;&iquest;Est&aacute;s seguro?&rdquo;, me torea. S&iacute;: estoy convencido de no necesitar ninguna nueva versi&oacute;n de nada que me haga hablar con naturalidad con algo que no existe.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s sea por estar llegando al punto de la vida donde comienza la bajada, pero solo quiero eso: poder googlear algo e irme a dormir. Nada m&aacute;s que eso. La cosa a disposici&oacute;n de uno y no al rev&eacute;s. Siento algo parecido a la nostalgia, a&ntilde;oranza de un tiempo donde todo estaba por suceder. Donde todav&iacute;a pod&iacute;amos decidir cu&aacute;ndo y c&oacute;mo aburrirnos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quiero ir de un lado a otro de la ciudad sin preguntarle al waze qu&eacute; camino agarrar para tardar siete segundos menos. Segundos que voy a perder mirando alg&uacute;n reel bajo la l&oacute;gica del clickbait o la pol&eacute;mica o lo que fuere que est&eacute; de moda seg&uacute;n un algoritmo que, a esta altura, nadie sabe ni qui&eacute;n maneja ni c&oacute;mo se comporta.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estamos ahí, pero no estamos. Todos lobotomizados en el scroll infinito, en la vidriera de estupideces más grande y menos inocente que alguna vez los humanos tuvimos frente a nuestros ojos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Quiero poder salir a caminar cuando se me ocurra y no cuando me llegue la notificaci&oacute;n que dice que hace mucho tiempo que estoy sentado sin moverme.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quiero volver a acordarme cu&aacute;ndo vencen las cosas que tengo que pagar o cu&aacute;les son los n&uacute;meros tengo que marcar para poder hablar con mis amigos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quiero juntarme a pasar tiempo sin que nadie diga: &ldquo;Viste el video ese que&hellip;&rdquo; y todos saquemos los tel&eacute;fonos al mismo tiempo y de repente estemos todos mirando para abajo en silencio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estamos ah&iacute;, pero no estamos. Todos lobotomizados en el scroll infinito, en la vidriera de estupideces m&aacute;s grande y menos inocente que alguna vez los humanos tuvimos frente a nuestros ojos. Y sin embargo, no salimos, no queremos, no podemos, no sabemos: scroll infinito, como perros que buscan morderse su propia cola persiguiendo algo que no existe.
    </p><p class="article-text">
        Vuelvo a veces con la memoria a los d&iacute;as en que jugaba con mi primo Pablo al jueguito m&aacute;s nuevo de todos. Hab&iacute;a un tiempo para eso, pero tambi&eacute;n hab&iacute;a un tiempo para re&iacute;rnos mir&aacute;ndonos a los ojos. Para que no exista nada m&aacute;s que pasarla bien compartiendo el momento, sin que nada ni nadie nos golpee la puerta de la urgencia. No nos faltaba el aire cuando se cortaba la luz ni depend&iacute;amos de estar conectados para ser. &Eacute;ramos as&iacute;, sin nada.
    </p><p class="article-text">
        Y esta noche, cuando mis hijas vuelvan a querer estirar el tiempo antes de dormirse y me pregunten c&oacute;mo era mi vida cuando ten&iacute;a su edad, les dir&eacute; que hubo un momento, hace algunos a&ntilde;os, donde pod&iacute;amos simplemente estar haciendo una sola cosa a la vez. Que camin&aacute;bamos mirando para adelante y si hac&iacute;amos contacto visual con alguien nos dec&iacute;amos buenos d&iacute;as, buenas tardes, buenas noches. Y que esa monoton&iacute;a de los a&ntilde;os anal&oacute;gicos nos llev&oacute; a la b&uacute;squeda de la hiperconexi&oacute;n permanente. Y que ahora, que por fin lo logramos, estamos empezando a sentir nostalgia por los tiempos donde todo costaba un poco m&aacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y, para ser sincero, les dir&eacute; que no estaba tan mal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>NM/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nacho Merlo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/novedad-permanente_129_13327678.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Jun 2026 03:02:39 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c8c723f9-b792-4838-81ad-5d6177662ac3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="4396502" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c8c723f9-b792-4838-81ad-5d6177662ac3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="4396502" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La novedad permanente]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c8c723f9-b792-4838-81ad-5d6177662ac3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Infancia,Tecnología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Más allá de la grieta: nos une más de lo que creemos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/grieta-une-creemos_129_13337602.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4a3431eb-6ea6-4dc9-be32-46ba65f8e2f7_16-9-discover-aspect-ratio_default_1091325.jpg" width="3483" height="1959" alt="Más allá de la grieta: nos une más de lo que creemos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un estudio nacional muestra que, pese al clima de confrontación que domina el debate público, existe un amplio acuerdo social en torno a la igualdad de género, la educación sexual y los derechos sexuales y reproductivos.</p></div><p class="article-text">
        Muchas veces la sociedad argentina parece polarizada. Las discusiones sociales a trav&eacute;s de los medios de comunicaci&oacute;n o las redes sociales nos devuelven una imagen de comunidad dividida, separada, como suele decirse, agrietada.
    </p><p class="article-text">
        Las agendas de g&eacute;nero y derechos sexuales y reproductivos son un tema recurrente de esa maquinaria que no parece tener matices ni visiones atenuadas: la violencia contra las mujeres, la educaci&oacute;n sexual integral, el acceso a m&eacute;todos anticonceptivos o al aborto seguro son temas que aparecen en estas conversaciones desde los extremos y, muy a menudo, cargados de desinformaci&oacute;n. En los &uacute;ltimos tiempos, tambi&eacute;n han sido foco de embates en el discurso oficial.
    </p><p class="article-text">
        Desde el CEDES, en articulaci&oacute;n con<a href="https://www.eldiarioar.com/blog/algo-en-comun/nuevas-paternidades-viejas-licencias-derecho-cuidar-sigue-esperando_132_13331133.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> ELA</a> y la colaboraci&oacute;n de Luis Costa y Asociados nos propusimos indagar qu&eacute; piensa la sociedad sobre estas agendas. Desarrollamos el estudio <strong>Puntos de Vista sobre G&eacute;nero y Derechos Sexuales y Reproductivos en Argentina</strong> para relevar las opiniones de la sociedad argentina sobre temas como las desigualdades entre mujeres y varones, y los acuerdos con causas sociales y con los temas de la agenda de g&eacute;nero y derechos sexuales y reproductivos, entre otros.
    </p><p class="article-text">
        El estudio aplic&oacute; una encuesta en l&iacute;nea a 2000 personas a nivel nacional. Se encuest&oacute; a personas mayores de 16 a&ntilde;os, representativas de la diversidad de contextos sociales y territoriales de la Argentina.
    </p><p class="article-text">
        El principal hallazgo del estudio es que nos muestra una sociedad con amplios y consistentes acuerdos en los temas de estas agendas, una sociedad mucho menos polarizada de lo que suele aparecer en la conversaci&oacute;n p&uacute;blica.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Cinco consensos que emergen del estudio</h2><p class="article-text">
        <strong>1.&nbsp;Las desigualdades entre varones y mujeres existen</strong>
    </p><p class="article-text">
        Seis de cada diez personas consideran que estas desigualdades son grandes o muy grandes y al mismo tiempo, cerca de la mitad percibe que esas desigualdades son menores que hace diez a&ntilde;os. Todav&iacute;a faltan cambios pero hemos avanzado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. La violencia contra las mujeres es el problema m&aacute;s importante</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando se pregunta cu&aacute;l es el principal problema que enfrentan las mujeres en Argentina, la respuesta m&aacute;s frecuente es la violencia en la pareja, seguida por los abusos y la violencia sexual. Esta percepci&oacute;n es compartida por mujeres y varones y concentra mucho m&aacute;s acuerdo que otras problem&aacute;ticas. M&aacute;s que un tema de controversia, aparece como una preocupaci&oacute;n ampliamente compartida.
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. La educaci&oacute;n sexual es una herramienta positiva</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una mayor&iacute;a valora positivamente que haya educaci&oacute;n sexual en las escuelas. El punto no parece ser si debe existir o no, sino c&oacute;mo se articula con las familias, los docentes y los profesionales de la salud. Y&nbsp;las personas cuyos hijos/as recibieron ESI, est&aacute;n satisfechas con los temas abordados. Tambi&eacute;n reciben una valoraci&oacute;n favorable la prevenci&oacute;n del embarazo no intencional en la adolescencia y el acceso a informaci&oacute;n para el cuidado de la salud sexual y reproductiva. M&aacute;s all&aacute; de las controversias pol&iacute;ticas que suelen rodear estos temas, la poblaci&oacute;n los valora y asocia con la prevenci&oacute;n, el cuidado y las oportunidades.
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. La igualdad entre mujeres y varones es un valor social</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las reivindicaciones vinculadas a la igualdad salarial, la prevenci&oacute;n del embarazo adolescente, el acceso a anticonceptivos, la responsabilidad de los varones en las tareas de cuidado, la protecci&oacute;n frente a la violencia sexual y el acceso de las mujeres a &aacute;mbitos cient&iacute;ficos, profesionales y empresariales tienen altos niveles de apoyo. Tambi&eacute;n existe un acuerdo considerable para modificar los plazos de licencia por paternidad: 6 de cada 10 personas consideran que las licencias por paternidad deber&iacute;an extenderse. Los mayores consensos se observan cuando la igualdad se expresa en situaciones concretas de la vida cotidiana.
    </p><p class="article-text">
        <strong>5. Conocer historias reales genera empat&iacute;a</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las personas muestran mayores niveles de apoyo a determinados derechos cuando conocen a alguien cercano que atraves&oacute; esas experiencias: quienes conocen a alguien que abort&oacute; expresan mayor apoyo a los derechos reproductivos; quienes conocen parejas del mismo sexo muestran mayor apoyo a los derechos de las personas LGBT+. La experiencia cercana reduce distancias, humaniza los debates,&nbsp;ampl&iacute;a la comprensi&oacute;n sobre las realidades de otras personas y construye adhesi&oacute;n a las reivindicaciones.
    </p><h2 class="article-text">Nos une m&aacute;s de lo que creemos</h2><p class="article-text">
        En una Argentina acostumbrada a discutirlo todo, hay algo que empieza a quedar fuera de discusi&oacute;n: la igualdad y los derechos ya no pertenecen solamente a una agenda militante. Son parte de lo que la sociedad incorpor&oacute;, muchas veces sin decirlo demasiado fuerte, pero con bastante m&aacute;s profundidad de la que sugiere el ruido de la superficie. Tenemos un nuevo sentido com&uacute;n compartido alrededor de valores sociales y pol&iacute;ticos que construyen ciudadan&iacute;a y democracia. No es para pasar por alto.
    </p><p class="article-text">
        <em>La autora es soci&oacute;loga  e Investigadora titular del Centro de Estudios de Estado y Sociedad.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Silvina Ramos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/grieta-une-creemos_129_13337602.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Jun 2026 03:02:38 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4a3431eb-6ea6-4dc9-be32-46ba65f8e2f7_16-9-discover-aspect-ratio_default_1091325.jpg" length="2088226" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4a3431eb-6ea6-4dc9-be32-46ba65f8e2f7_16-9-discover-aspect-ratio_default_1091325.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2088226" width="3483" height="1959"/>
      <media:title><![CDATA[Más allá de la grieta: nos une más de lo que creemos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4a3431eb-6ea6-4dc9-be32-46ba65f8e2f7_16-9-discover-aspect-ratio_default_1091325.jpg" width="3483" height="1959"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La extranjerización de tierras: ¿Qué sabemos respecto de quienes son los verdaderos dueños del territorio nacional? ]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/extranjerizacion-tierras-respecto-son-verdaderos-duenos-territorio-nacional_129_13334798.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c55e1eba-499b-4ee3-bd1b-1a90c3dd5b1d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La extranjerización de tierras: ¿Qué sabemos respecto de quienes son los verdaderos dueños del territorio nacional? "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La compra de tierras en la Patagonia por capitales extranjeros a través de sociedades, revela la fragilidad de un sistema que permite la extranjerización de recursos estratégicos mediante la opacidad societaria. El proyecto de "Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada" habilita el acceso ilimitado a superficies vinculadas a reservas de agua y otros recursos estratégicos. </p></div><p class="article-text">
        La pregunta sobre si hay gobiernos o magnates extranjeros comprando tierras en Argentina no es una especulaci&oacute;n. Es una realidad documentada que involucra a capitales de Qatar, Emiratos &Aacute;rabes Unidos y el Reino Unido.
    </p><p class="article-text">
        El caso m&aacute;s emblem&aacute;tico sigue siendo el del magnate brit&aacute;nico <strong>Joe Lewis</strong>, due&ntilde;o de la sexta fortuna de Inglaterra, quien controla 12.000 hect&aacute;reas en R&iacute;o Negro e<a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/joe-lewis-dueno-estancia-lago-escondido-declaro-estados-unidos-fraude-financiero_1_10411079.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> impide el libre acceso al Lago Escondido</a>. En 2022, la Inspecci&oacute;n General de Justicia (IGJ)&nbsp;inici&oacute; acciones legales para desarticular el entramado de &ldquo;sociedades ficticias&rdquo; que utiliz&oacute; para ocultar su propiedad, incluyendo la solicitud de nulidad y liquidaci&oacute;n de Hidden Lake S.A. La IGJ determin&oacute; que &ldquo;Grupo HL S.A.&rdquo; formaba parte del entramado de sociedades nacionales y extranjeras offshore provenientes de Bahamas y todos los accionistas reconocieron que Lewis &ldquo;era el beneficiario final&rdquo; .
    </p><p class="article-text">
        Pero Lewis no es el &uacute;nico. <strong>Cuatro grupos internacionales tomaron el control de 110.000 hect&aacute;reas en la Patagonia, un &aacute;rea equivalente a seis veces la Ciudad de Buenos Aires.</strong> Capitales de los Emiratos &Aacute;rabes Unidos, a trav&eacute;s del fideicomiso Amaike &ndash;tambi&eacute;n obligados a identificar a sus Beneficiarios Finales&ndash;&nbsp;, adquirieron campos linderos al de Lewis, incluyendo la Estancia Las Mar&iacute;as de 2.000 hect&aacute;reas y un coto de caza de 19.400 hect&aacute;reas . Por su parte, el empresario qatar&iacute; Abdulhadi Mana A Sh Al-Hajri compr&oacute; aproximadamente 10.000 hect&aacute;reas en la meseta Baguales, donde planea construir microcentrales hidroel&eacute;ctricas . El caso del ex polista Hugo Barabucci tambi&eacute;n expuso el mecanismo: adquiri&oacute; cerca de 20.000 hect&aacute;reas en la Patagonia utilizando fondos provenientes de Emiratos &Aacute;rabes Unidos, mediante sociedades intermedias que funcionaban como pantalla .
    </p><p class="article-text">
        Estas operaciones se realizan mediante fideicomisos, testaferros &ndash;prohibidos por la Ley argentina&ndash;&nbsp;y sociedades offshore, en potencial violaci&oacute;n de la Ley de Tierras (26.737), que limita la compra de tierras rurales por extranjeros al 15% del total provincial &ndash;y proh&iacute;be la adquisici&oacute;n de inmuebles que contengan cuerpos de agua permanentes de relevancia estrat&eacute;gica&ndash;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El Registro P&uacute;blico de Beneficiarios Finales</strong>, creado por la Ley 27.739, modificatoria de la ley de prevenci&oacute;n y lavado de activos, centralizado en ARCA, se presenta como una herramienta fundamental para desentramar la cadena de titularidad de las personas y estructuras jur&iacute;dicas e identificar a las personas humanas que realmente poseen los controlan los activos en el pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la eficacia de este registro fue limitada por la propia ARCA, quien, a trav&eacute;s de la Resoluci&oacute;n General 5.529, restringi&oacute; el acceso p&uacute;blico a la informaci&oacute;n del registro, blind&aacute;ndola bajo el secreto fiscal del art&iacute;culo 101 de la Ley de Procedimiento Tributario. Ello, pese a que la ley de creaci&oacute;n del Registro prev&eacute; expresamente la excepci&oacute;n&nbsp;y levanta&nbsp;el secreto fiscal para permitir que el registro sea verdaderamente p&uacute;blico incorporando el inciso h) al art. 101 citado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque algunos <a href="https://carasycaretas.org.ar/2026/04/27/cuando-tenga-la-tierra/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">an&aacute;lisis </a>han acertado en observar que el proyecto oficialista, sobre la Inviolabilidad de la Propiedad Privada, facilitar&iacute;a el uso por parte de &ldquo;inversores extranjeros&rdquo; de una arquitectura jur&iacute;dica opaca de empresas radicadas en guaridas&nbsp;fiscales, la realidad es que sin un <strong>Registro P&uacute;blico de Beneficiarios Finales</strong> efectivo, no podemos siquiera comenzar a discutir esta&nbsp;ley.
    </p><p class="article-text">
        <em>Ver&oacute;nica Grondona es asesora de ICRICT, ETFE, CCC y Mar&iacute;a Eugenia Marano es abogada, ETFE - Futuros Mejores.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Verónica Grondona y María Eugenia Marano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/extranjerizacion-tierras-respecto-son-verdaderos-duenos-territorio-nacional_129_13334798.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 26 Jun 2026 08:52:44 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c55e1eba-499b-4ee3-bd1b-1a90c3dd5b1d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="112516" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c55e1eba-499b-4ee3-bd1b-1a90c3dd5b1d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="112516" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La extranjerización de tierras: ¿Qué sabemos respecto de quienes son los verdaderos dueños del territorio nacional? ]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c55e1eba-499b-4ee3-bd1b-1a90c3dd5b1d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Valeria Tentoni, Don Quijote, un diario de viaje y la relación entre los lectores y escritores]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/valeria-tentoni-don-quijote-diario-viaje-relacion-lectores-escritores_1_13333652.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0702335f-673b-4586-805b-261817bda584_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Valeria Tentoni, Don Quijote, un diario de viaje y la relación entre los lectores y escritores"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es poeta y narradora. Además, es editora del blog de Eterna Cadencia. "La vida privada", editada por Seix Barral es su primera novela.</p><p class="subtitle">Episodios anteriores</p></div><p class="article-text">
        Valeria Tentoni es poeta y narradora. Naci&oacute; en Bah&iacute;a Blanca y dirigi&oacute; la Audioteca de Poes&iacute;a Contempor&aacute;nea. Desde hace m&aacute;s de 10 a&ntilde;os es editora del blog de Eterna Cadencia, donde adem&aacute;s conduce el p&oacute;dcast de entrevistas literarias&nbsp;<em>M&aacute;quinas de escribir.</em>
    </p><p class="article-text">
        Algunos de sus libros son <em>Antitierra, Hologramas, Piedras preciosas, Pir&aacute;mide</em>&nbsp;y&nbsp;<em>Emociones lentas, </em>y en relatos <em>p</em>ublic&oacute; <em>El sistema del silencio</em>&nbsp;y&nbsp;<em>Furia diamante. </em>En 2022 obtuvo el Primer Premio en el Concurso Latinoamericano de Cuento Marta Brunet de la Universidad de Chile.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me interesaba trabajar sobre el efecto de los libros en la vida de las personas que los leen, quer&iacute;a contar como un diario de viaje genera en esta lectora un deseo de aventura&rdquo;, dice sobre su primera novela, <em>La vida privada</em>, editada por Seix Barral. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe data-testid="embed-iframe" style="border-radius:12px" src="https://open.spotify.com/embed/episode/52niw3dXwGYbnM5zfNRLJ0?utm_source=generator&si=dc05bd90fc9f4d86" width="100%" height="352" frameBorder="0" allowfullscreen="" allow="autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture" loading="lazy"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        <em>La ventana indiscreta</em>&nbsp;es un podcast para mirar qu&eacute; hay detr&aacute;s de un libro, una serie, una historia. Cada episodio tiene un tema y un entrevistado. As&iacute; nos metemos con las historias que se cuentan en los&nbsp;<a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/florencia-alfie-desafio-trabajar-adolescentes-encerrados-cuarto_1_13315680.html#" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:initial;">&nbsp;</span></a><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/florencia-alfie-desafio-trabajar-adolescentes-encerrados-cuarto_1_13315680.html#" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:initial;">libros</span></a>, en las pel&iacute;culas, en las canciones y tambi&eacute;n con temas actuales como la inteligencia artificial, los trolls, las redes sociales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto que es un homenaje a la pel&iacute;cula del mismo nombre dirigida por&nbsp;<strong>Alfred Hitchock</strong>, que advert&iacute;a que nos est&aacute;bamos convirtiendo en una sociedad de mirones pero a la vez es una invitaci&oacute;n a quedarse un poco quietos y mirar m&aacute;s all&aacute; de lo que vemos al pasar.
    </p><p class="article-text">
        <em>La Ventana Indiscreta</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Conduce Ana Correa</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>La producci&oacute;n es de Pablo Waimann</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>En la edici&oacute;n est&aacute; Jorge de Tezanos</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Correa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/valeria-tentoni-don-quijote-diario-viaje-relacion-lectores-escritores_1_13333652.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 25 Jun 2026 15:28:50 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0702335f-673b-4586-805b-261817bda584_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="168091" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0702335f-673b-4586-805b-261817bda584_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="168091" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Valeria Tentoni, Don Quijote, un diario de viaje y la relación entre los lectores y escritores]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0702335f-673b-4586-805b-261817bda584_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[La ventana indiscreta,Podcast]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sobre la venta de Telefónica a Telecom: ni suave, ni duro, irreal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/venta-telefonica-telecom-suave-duro-irreal_129_13327740.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/233814ab-3af2-4ca3-9e81-c7fd62f13069_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sobre la venta de Telefónica a Telecom: ni suave, ni duro, irreal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La aprobación de la fusión entre Telecom y Telefónica vino con una condición central: desprenderse de 6 millones de líneas móviles para forzar la aparición de un tercer operador. El problema es que, por escala, inversión y estructura del mercado, ese nuevo jugador luce hoy más como una hipótesis regulatoria que como un competidor real.
</p></div><p class="article-text">
        A 16 meses del anuncio de la operaci&oacute;n por la cual Telecom adquiri&oacute; a Telef&oacute;nica en Argentina, el Tribunal de Defensa de la Competencia dio su veredicto. Aprob&oacute; la fusi&oacute;n, pero con una condici&oacute;n central: Telecom deber&aacute; ceder 6 millones de clientes de celulares &mdash;un tercio de los que ten&iacute;a Movistar&mdash; a un nuevo competidor. El problema es que ese competidor, tal como est&aacute; planteado el esquema, probablemente no exista.
    </p><p class="article-text">
        Empecemos por lo m&aacute;s sensible: el negocio m&oacute;vil. A diferencia de Internet fija, los celulares dependen del espectro radioel&eacute;ctrico, un recurso limitado que no permite que compita cualquiera. Por eso la condici&oacute;n es estricta: quien se quede con esos 6 millones de clientes no podr&aacute; ser Claro (el otro gran jugador) sino que tiene que ser un actor nuevo. La intenci&oacute;n del Gobierno es que el mercado mantenga tres operadores compitiendo a nivel nacional, cada uno con su propia red. El problema es que nada en el mercado actual sugiere que eso sea viable.
    </p><p class="article-text">
        Hagamos n&uacute;meros. Esos 6 millones de clientes equivalen a apenas el 10% de un mercado de poco m&aacute;s de 60 millones de l&iacute;neas. Es muy poco frente al 50% que va a tener Telecom (Personal) tras la fusi&oacute;n con Movistar, y el 40% que tendr&aacute; Claro. Un operador que arranca con el 10% restante la tiene complicada: s&oacute;lo puede crecer rob&aacute;ndole clientes a los otros dos, lo que lo obligar&iacute;a a entrar en una guerra de precios que dif&iacute;cilmente pueda sostener en sus primeros a&ntilde;os. Y en celulares es muy f&aacute;cil cambiarse de compa&ntilde;&iacute;a sin perder el n&uacute;mero, as&iacute; que muchos de esos clientes &ldquo;transferidos&rdquo; podr&iacute;an terminar y&eacute;ndose si el nuevo due&ntilde;o no inspira confianza o no ofrece algo mejor.
    </p><p class="article-text">
        A eso hay que sumarle la inversi&oacute;n. El nuevo operador tiene que desplegar una red nacional en s&oacute;lo tres a&ntilde;os. Comprar la cartera de clientes ya le costar&iacute;a un piso de US$ 300 millones. Pero despu&eacute;s viene lo grande: miles de antenas conectadas entre s&iacute;, los sistemas para gestionar las comunicaciones y el espectro necesario para que todo funcione. Ah&iacute; ya no hablamos de cientos de millones, sino de miles de millones de d&oacute;lares. La pregunta que queda en el aire es si existe alguien dispuesto a poner esa plata para entrar a pelear el 10% de un mercado que crece poco. Parece dif&iacute;cil que aparezca.
    </p><p class="article-text">
        En Internet, la situaci&oacute;n es distinta. Ah&iacute; puede haber m&aacute;s de un comprador. La empresa fusionada tendr&aacute; que ceder clientes en las localidades donde, tras la fusi&oacute;n, su participaci&oacute;n supere el 50%: son 28 localidades de Buenos Aires, Mendoza, Neuqu&eacute;n, R&iacute;o Negro y la Ciudad de Buenos Aires, con m&aacute;s de 200.000 abonados en total. En esos casos, los clientes a ceder ser&aacute;n los que hoy son de Movistar. Si el comprador ya tiene red propia, alcanza con transferirle la cartera de clientes; si no, tambi&eacute;n hay que darle la infraestructura de &ldquo;&uacute;ltima milla&rdquo; (el tramo final que llega a cada casa). La excepci&oacute;n es CABA, donde la fibra &oacute;ptica de Movistar se cede s&iacute; o s&iacute;, junto con sus clientes.
    </p><p class="article-text">
        En todos los casos &mdash;fija y m&oacute;vil&mdash; Telecom tiene 60 d&iacute;as para proponer compradores, y el Tribunal los aprobar&aacute; o no seg&uacute;n criterios t&eacute;cnicos y financieros. El plazo total para completar las desinversiones es de 18 meses, prorrogable a 24.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; se lleg&oacute; a esta situaci&oacute;n tan tarde, 16 meses despu&eacute;s del anuncio? Porque en Argentina todav&iacute;a rige un sistema de control &ldquo;ex post&rdquo;: las autoridades revisan las fusiones despu&eacute;s de que ya ocurrieron, no antes. La idea original era no trabar las operaciones con demoras burocr&aacute;ticas. Pero el resultado es que termina siendo m&aacute;s dif&iacute;cil ordenar algo que ya est&aacute; hecho. Esto, igual, est&aacute; por cambiar: en noviembre entra en vigencia un sistema &ldquo;ex ante&rdquo;, que obliga a las empresas a cumplir las condiciones antes de cerrar una operaci&oacute;n. La fusi&oacute;n Telecom-Telef&oacute;nica lleg&oacute; antes de ese cambio, y eso explica buena parte de la complejidad actual.
    </p><p class="article-text">
        Las reacciones a la decisi&oacute;n fueron dispares: para algunos fue blanda, para otros excesiva. Pero lo que importa de verdad es otra cosa: justamente en el segmento donde la competencia es estructuralmente m&aacute;s limitada &mdash;los celulares&mdash; la soluci&oacute;n elegida tiene buenas chances de fracasar en el mediano plazo.
    </p><p class="article-text">
        <em>EC</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>El autor es analista del mercado de telecomunicaciones y nuevos medios.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enrique Carrier]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/venta-telefonica-telecom-suave-duro-irreal_129_13327740.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 Jun 2026 09:05:09 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/233814ab-3af2-4ca3-9e81-c7fd62f13069_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="161453" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/233814ab-3af2-4ca3-9e81-c7fd62f13069_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="161453" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Sobre la venta de Telefónica a Telecom: ni suave, ni duro, irreal]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/233814ab-3af2-4ca3-9e81-c7fd62f13069_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[telecom]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Super RIGI: más beneficios para inversiones que no llegan]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/super-rigi-beneficios-inversiones-no-llegan_129_13328044.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fbbb471d-b787-44c0-822b-fcf85067b070_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Super RIGI: más beneficios para inversiones que no llegan"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El proyecto de Super RIGI amplía exenciones, garantías y estabilidad regulatoria por tres décadas, pero vuelve a abrir el debate sobre los costos fiscales, los límites a la capacidad de decisión futura del Estado y la ausencia de exigencias ambientales para emprendimientos de enorme escala.
</p></div><p class="article-text">
        A casi dos a&ntilde;os de la aprobaci&oacute;n del RIGI, <a href="https://www.eldiarioar.com/servicios/rigi-punto-punto-claves-entender-regimen-incentivo-grandes-inversiones_1_11350542.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un r&eacute;gimen de beneficios fiscales, regulatorios y aduaneros</a> impulsado por el Gobierno nacional para atraer una supuesta lluvia de inversiones, los resultados distan de las expectativas generadas. Lejos de revisar una estrategia que no logr&oacute; materializar las promesas realizadas, hoy <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/menem-negocio-pro-ucr-blindar-adorni-aprobar-super-rigi_1_13324940.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la C&aacute;mara de Diputados de la Naci&oacute;n tratar&aacute; el proyecto de ley conocido como &ldquo;Super RIGI&rdquo;</a>, una iniciativa que busca profundizar ese mismo esquema.
    </p><p class="article-text">
        En lugar de debatir qu&eacute; inversiones necesita el pa&iacute;s y bajo qu&eacute; condiciones deben desarrollarse, el proyecto apuesta a una l&oacute;gica donde los incentivos son cada vez mayores y las obligaciones cada vez menores, relegando la planificaci&oacute;n territorial, la participaci&oacute;n ciudadana y las garant&iacute;as ambientales a un lugar secundario.
    </p><h2 class="article-text">Ante la falta de inversiones, m&aacute;s beneficios</h2><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los &uacute;ltimos datos publicados por la Organizaci&oacute;n para la Cooperaci&oacute;n y el Desarrollo Econ&oacute;mico (OCDE), <strong>Argentina recibi&oacute; apenas US$ 3.134 millones de inversi&oacute;n extranjera directa durante 2025, ubic&aacute;ndose en el &uacute;ltimo lugar entre las principales econom&iacute;as de Am&eacute;rica Latina</strong>. En el mismo per&iacute;odo, Brasil recibi&oacute; US$ 76.877 millones y M&eacute;xico US$ 40.871 millones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Frente a esto, la respuesta del Gobierno consiste en profundizar la misma receta con beneficios a&uacute;n mayores bajo el supuesto de que la falta de inversiones se debe a que los incentivos fiscales existentes todav&iacute;a resultan insuficientes.
    </p><p class="article-text">
        El Super RIGi exige inversiones superiores a los US$ 1.000 millones y un compromiso de ejecuci&oacute;n de al menos el 20% de la inversi&oacute;n durante los dos primeros a&ntilde;os desde la adhesi&oacute;n. En esta oportunidad, adem&aacute;s, el plazo para adherirse resulta m&aacute;s extenso que el previsto originalmente para el RIGI, alcanzando los cinco a&ntilde;os con posibilidad de pr&oacute;rroga por un a&ntilde;o adicional.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los aspectos m&aacute;s relevantes del proyecto es el conjunto de garant&iacute;as extraordinarias que se otorgan a los proyectos beneficiarios. El r&eacute;gimen garantiza estabilidad normativa en materia tributaria, aduanera, cambiaria y de seguridad social durante treinta a&ntilde;os. Adem&aacute;s, considera a los beneficios otorgados como derechos adquiridos asimilables al derecho de propiedad privada y habilita la posibilidad de recurrir al arbitraje internacional para resolver controversias con el Estado argentino.
    </p><p class="article-text">
        Por su lado, los incentivos tributarios se profundizan a&uacute;n m&aacute;s, <strong>lo que significa que se limita notablemente la capacidad recaudatoria del Estado</strong>. El proyecto reduce la al&iacute;cuota del impuesto a las ganancias al 15% y habilita mecanismos de amortizaci&oacute;n acelerada para inversiones en bienes y obras de infraestructura. Permite la deducci&oacute;n de quebrantos sin l&iacute;mite temporal, reduce la tributaci&oacute;n sobre dividendos y utilidades al 3,5% luego de cuatro a&ntilde;os de adhesi&oacute;n y otorga certificados de cr&eacute;dito fiscal que, en la pr&aacute;ctica, implican la devoluci&oacute;n o exenci&oacute;n del IVA asociado a las inversiones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a incentivos aduaneros, se suma la eliminaci&oacute;n total de los derechos de importaci&oacute;n y exportaci&oacute;n. Mientras que, en materia cambiaria, el r&eacute;gimen establece una libre disponibilidad progresiva de los cobros por exportaciones, pasando del 20% al 40% y finalmente al 100% en apenas tres a&ntilde;os desde la primera exportaci&oacute;n. Asimismo, elimina la obligaci&oacute;n de ingresar y liquidar divisas vinculadas a aportes de capital, financiamiento y servicios asociados al proyecto.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se suma una reducci&oacute;n significativa de las contribuciones patronales. Mientras que la mayor&iacute;a de las actividades econ&oacute;micas tributan al&iacute;cuotas cercanas al 18% o al 20,4%, los proyectos adheridos al Super RIGI abonar&aacute;n &uacute;nicamente un 10% para las nuevas relaciones laborales incorporadas al r&eacute;gimen.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Estas disposiciones limitan significativamente la capacidad futura de los distintos gobiernos para modificar regulaciones o adaptar pol&iacute;ticas p&uacute;blicas frente a nuevos desaf&iacute;os econ&oacute;micos, sociales y/o ambientales.</strong> En la pr&aacute;ctica, se busca congelar durante tres d&eacute;cadas una parte importante de las herramientas de pol&iacute;tica p&uacute;blica vinculadas a las actividades promovidas.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Y la perspectiva ambiental?&nbsp;</h2><p class="article-text">
        La magnitud de los beneficios otorgados y la escala de las inversiones que se busca promover vuelven particularmente relevante preguntarse bajo qu&eacute; condiciones ser&aacute;n evaluados y autorizados estos proyectos.
    </p><p class="article-text">
        En materia ambiental, las omisiones resultan significativas. A diferencia de los requisitos econ&oacute;micos que deben cumplir las empresas para acceder al r&eacute;gimen, el proyecto <strong>no exige la realizaci&oacute;n de estudios de impacto ambiental ni evaluaciones ambientales estrat&eacute;gicas</strong> como condici&oacute;n para la adhesi&oacute;n al Super RIGI.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tampoco incorpora criterios ambientales m&iacute;nimos para la aprobaci&oacute;n de los proyectos ni contempla la existencia de pasivos ambientales o incumplimientos normativos</strong> como causales autom&aacute;ticas de exclusi&oacute;n del r&eacute;gimen.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta ausencia no parece ser una omisi&oacute;n casual, el proyecto expresa una visi&oacute;n en la que los objetivos econ&oacute;micos vinculados a la atracci&oacute;n de capitales, el incremento de exportaciones y el crecimiento econ&oacute;mico prevalecen sobre la necesidad de evaluar preventivamente sus potenciales impactos ambientales, sociales y territoriales.
    </p><p class="article-text">
        A ello se suma otro aspecto preocupante, las provincias y municipios que adhieran al r&eacute;gimen asumen el compromiso de no dictar normas que, seg&uacute;n la interpretaci&oacute;n del proyecto, puedan limitar, restringir u obstaculizar los derechos e incentivos otorgados a las empresas beneficiarias. Adem&aacute;s, establece un tope del 0,5% sobre el impuesto de Ingresos Brutos a cobrar a dichos proyectos. Esto podr&iacute;a generar tensiones con las competencias provinciales en materia de bienes comunes y protecci&oacute;n ambiental, as&iacute; como con la autonom&iacute;a municipal para regular actividades dentro de sus territorios.
    </p><p class="article-text">
        En estos dos &uacute;ltimos a&ntilde;os, la limitada capacidad del RIGI para atraer las inversiones sugiere que la competitividad de una econom&iacute;a no depende exclusivamente de la reducci&oacute;n de impuestos o de la flexibilizaci&oacute;n regulatoria, sino tambi&eacute;n de factores como la calidad institucional, la disponibilidad de infraestructura, la capacidad de innovaci&oacute;n y la previsibilidad de las reglas de juego. 
    </p><p class="article-text">
         El debate de fondo no pasa &uacute;nicamente por cu&aacute;ntas inversiones ingresan al pa&iacute;s, sino por qu&eacute; tipo de inversiones se promueven, bajo qu&eacute; condiciones y en beneficio de qui&eacute;nes. El Super RIGI profundiza un esquema que ampl&iacute;a beneficios para grandes capitales, restringe m&aacute;rgenes de decisi&oacute;n de futuras administraciones y desplaza a un segundo plano dimensiones centrales para evaluar la calidad de las inversiones, como sus impactos socioambientales y la participaci&oacute;n en la toma de decisiones de las comunidades afectadas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>El autor es economista del &aacute;rea de Investigaci&oacute;n de </em><a href="https://farn.org.ar" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>FARN (Fundaci&oacute;n Ambiente y Recursos Naturales)</em></a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Matías Cena Trebucq]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/super-rigi-beneficios-inversiones-no-llegan_129_13328044.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 Jun 2026 09:04:24 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/fbbb471d-b787-44c0-822b-fcf85067b070_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1128183" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/fbbb471d-b787-44c0-822b-fcf85067b070_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1128183" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Super RIGI: más beneficios para inversiones que no llegan]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/fbbb471d-b787-44c0-822b-fcf85067b070_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Agrotóxicos: sin las comunidades no hay mediación posible]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/agrotoxicos-comunidades-no-hay-mediacion-posible_129_13327774.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5ea5463e-936a-4609-ab4f-0e622e0e3753_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Agrotóxicos: sin las comunidades no hay mediación posible"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En 2024 nos presentamos ante la OCDE por los impactos que la empresa Bayer genera en Sudamérica. Finalmente, el organismo hizo una propuesta pero no contempla las afectaciones concretas que generan a las comunidades. La rechazamos: sería una discusión abstracta mientras las comunidades de nuestros países siguen siendo envenenadas.</p></div><p class="article-text">
        En abril de 2024, desde el <strong>CELS</strong>, junto a organizaciones de Brasil, Paraguay, Bolivia y Alemania, presentamos una queja ante la Organizaci&oacute;n para la Cooperaci&oacute;n y el Desarrollo Econ&oacute;micos (OCDE) contra la empresa <strong>Bayer AG</strong>. La responsabilizamos por <strong>los graves impactos en el ambiente y los derechos humanos que genera la agricultura industrial en Sudam&eacute;rica</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Casi un a&ntilde;o y medio despu&eacute;s, con dilaciones injustificables, el Punto Nacional de Contacto en Alemania (PNC) -mecanismo de reclamo ante el incumplimiento de las directrices de la OCDE por parte de las empresas- llam&oacute; a una mediaci&oacute;n entre la sociedad civil y la empresa. Pero consider&oacute; que deb&iacute;a dejarse fuera de ese di&aacute;logo los cuatro casos concretos incluidos en la queja. 
    </p><p class="article-text">
        Las distintas organizaciones consideramos que no vale la pena discutir las pol&iacute;ticas de responsabilidad empresarial de Bayer en t&eacute;rminos abstractos sin tener en cuenta lo m&aacute;s relevante: el impacto concreto sobre la vida de las comunidades afectadas. Por este motivo decidimos rechazar la mediaci&oacute;n propuesta. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>La queja ante la OCDE documenta cuatro casos que muestran los impactos negativos de este modelo agr&iacute;cola en &aacute;reas donde la empresa comercializa sus productos. Como parte de la denuncia, el CELS (Argentina), Terra de Direitos (Brasil), BASE-IS (Paraguay), Fundaci&oacute;n TIERRA (Bolivia), Misereor y ECCHR (Alemania) demandamos a Bayer AG que realice cambios en sus pr&aacute;cticas con el fin de respetar los derechos de las comunidades locales y el medio ambiente.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si bien el PNC reconoci&oacute; que Bayer est&aacute; vinculada -a trav&eacute;s de sus socios comerciales en los cuatro pa&iacute;ses- a los impactos negativos sobre los derechos a la salud, la alimentaci&oacute;n, la tierra, el agua y un medio ambiente saludable, decidi&oacute; no aceptar el reclamo sobre los casos concretos a pesar de las pruebas contundentes aportadas, bajo el pretexto de que implicaba discusiones cient&iacute;ficas que el PNC no estaba en condiciones de abordar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>El caso de Argentina es uno de los que m&aacute;s pruebas concretas presenta</strong>: Sabrina Ortiz y su familia viv&iacute;an en el barrio Villa Alicia, Pergamino, lindante con campos de soja. En 2011, empezaron a tener problemas de salud graves como alergias y afecciones respiratorias, como consecuencias de las fumigaciones. De los resultados de los an&aacute;lisis surgi&oacute; que tanto ella como sus hijos tienen altos porcentajes de glifosato y ampa (que es el metabolito del glifosato) en orina. 
    </p><p class="article-text">
        Este 24 de junio se conocer&aacute; la sentencia en el juicio penal que Sabrina inici&oacute; contra los responsables de aplicar estos productos en Pergamino. Llama la atenci&oacute;n que la prueba que sirvi&oacute; para alcanzar este juicio, no sea tenida en cuenta a la hora de analizar la conducta de una empresa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n es llamativo c&oacute;mo se comport&oacute; el PNC durante el proceso de an&aacute;lisis de la queja. No s&oacute;lo por el tiempo transcurrido (17 meses). Las organizaciones fuimos contactadas por lobistas de la empresa con el apoyo del propio PNC. Bayer quer&iacute;a eludir y socavar el procedimiento establecido por la OCDE para entablar un proceso sin garant&iacute;as para los afectados, evitando tambi&eacute;n dejar documentada una decisi&oacute;n formal que acreditara su responsabilidad. El PNC no vio ning&uacute;n problema en esta oferta y, en lugar de hacer valer su propio mecanismo, nos invit&oacute; a participar en esta conversaci&oacute;n informal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No podemos dejar de remarcar nuestra desilusi&oacute;n ante el modo en que el PNC alem&aacute;n proces&oacute; nuestra demanda. No s&oacute;lo no proporcion&oacute; una instancia para promover la rendici&oacute;n de cuentas por parte de las empresas, sino que bloque&oacute; un an&aacute;lisis real de las pruebas y as&iacute; excluy&oacute; del mecanismo a quienes padecen d&iacute;a a d&iacute;a los efectos de los agroqu&iacute;micos en su salud y en sus lugares de vida.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María José Venancio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/agrotoxicos-comunidades-no-hay-mediacion-posible_129_13327774.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 23 Jun 2026 19:35:28 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/5ea5463e-936a-4609-ab4f-0e622e0e3753_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="37079" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/5ea5463e-936a-4609-ab4f-0e622e0e3753_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="37079" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Agrotóxicos: sin las comunidades no hay mediación posible]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/5ea5463e-936a-4609-ab4f-0e622e0e3753_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Bayer,Agroquímicos,Agrotóxicos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Paternidad sin guión: cuando el amor nos enseña un nuevo lenguaje]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/paternidad-guion-amor-ensena-nuevo-lenguaje_129_13320763.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5b7934a9-c431-4b2e-990a-ad4440b25c1a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Paternidad sin guión: cuando el amor nos enseña un nuevo lenguaje"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El autor de esta columna es papá de Iván, un joven de 23 años con autismo. En este Día del Padre, habla "de las paternidades que no entran en el molde. De las que se construyen en la incertidumbre". Pero también del esfuerzo de enfrentar la crianza cuando no hay apoyo desde el Estado.</p></div><p class="article-text">
        Soy padre gracias a Iv&aacute;n y a Brian. Hace m&aacute;s de dos d&eacute;cadas, nos elegimos. Mis dos hijos son adoptados y a trav&eacute;s de los a&ntilde;os fuimos construyendo una relaci&oacute;n &uacute;nica que hizo que mi vida adquiriera dimensiones inesperadas que hoy agradezco m&aacute;s all&aacute; de lo que puedo decir con palabras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>La paternidad suele describirse como un rol muy claro. Se espera de todos los que lo desempe&ntilde;amos seamos gu&iacute;as y apoyos incondicionales para acompa&ntilde;ar a los hijos en cada etapa. A trav&eacute;s de los hitos compartidos vamos aliviando esa pregunta interna que nos pulsa desde siempre &iquest;Lo estar&eacute; haciendo bien?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>La paternidad no tiene certezas y responder esa pregunta es un desaf&iacute;o diario. Y es a&uacute;n m&aacute;s dif&iacute;cil cuando la vida te propone ocupar ese rol sin modelo a seguir, sin gu&iacute;a, sin mapa ni br&uacute;jula.&nbsp;</strong> Durante este tiempo, mientras intentaba ser el mejor padre posible, iba creando esta&nbsp;forma &uacute;nica de serlo, inventaba&nbsp;formas de comunicarme, otras maneras de acompa&ntilde;ar y pon&iacute;a mucho esfuerzo en despejarme de las preocupaciones habituales para poder abrirme a otras preguntas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>La llegada de Iv&aacute;n a nuestra vida nos cambi&oacute; para siempre.Hace m&aacute;s de dos d&eacute;cadas recibimos el diagn&oacute;stico que explicaba por qu&eacute; era diferente: Trastorno Generalizado del Desarrollo. Como tantos padres, no sab&iacute;a qu&eacute; hacer, ni por d&oacute;nde empezar.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Con el tiempo entend&iacute; algo fundamental: el diagn&oacute;stico no es un pron&oacute;stico y mucho menos un destino. Es s&oacute;lo un punto de partida.
    </p><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os, luchamos contra burocracias, prejuicios y miradas que pon&iacute;an l&iacute;mites antes de tiempo. Escuch&eacute; muchas veces lo que Iv&aacute;n &ldquo;no iba a poder hacer&rdquo;. Y aprend&iacute;, a fuerza de experiencia y de resistencia que eso es lo primero contra lo que podemos rebelarnos. Muchas veces el verdadero l&iacute;mite no est&aacute; en nuestros hijos, sino en la mirada de su entorno, y en ocasiones tambi&eacute;n en la propia.
    </p><p class="article-text">
        Iv&aacute;n fue pionero sin propon&eacute;rselo. Fue el primer alumno integrado con apoyo particular en la provincia de Buenos Aires. No fue f&aacute;cil. Fue insistir, pelear, golpear puertas cerradas. Pero tambi&eacute;n fue abrir un camino para otros. Hoy Iv&aacute;n tiene 27 a&ntilde;os. Es m&uacute;sico, fundador de su banda, compositor. Pero, sobre todo, es mi gran norte.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La paternidad de un hijo con autismo no es un acto de direcci&oacute;n, es un acto de traducci&oacute;n. Es aprender a leer otros c&oacute;digos, validar otras formas de estar en el mundo y entender que el amor no siempre vuelve en la forma que uno espera. Pero vuelve. Siempre vuelve.</strong>
    </p><p class="article-text">
        A m&iacute; me cambi&oacute; la vida. No es una frase hecha. Yo era un tipo que miraba su ombligo. Iv&aacute;n me oblig&oacute; a mirar al otro, a ser m&aacute;s emp&aacute;tico, a entender que hay muchas maneras de vivir, de sentir, de expresarse. Fue &mdash;y es&mdash; una experiencia profundamente transformadora.
    </p><p class="article-text">
        Pero no quiero romantizar. Esto tambi&eacute;n es dif&iacute;cil. Muy dif&iacute;cil.
    </p><p class="article-text">
        En Argentina hay una realidad que duele: muchas familias no tienen los recursos para acompa&ntilde;ar a sus hijos. Y adem&aacute;s est&aacute; la burocracia, que lejos de ayudar, se convierte en una barrera m&aacute;s. Por eso esta paternidad tambi&eacute;n se vuelve lucha. No solo por un hijo, sino por todos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En este D&iacute;a del Padre quiero hablar de las paternidades que no entran en el molde. De las que se construyen en la incertidumbre. De esos padres que, como yo, alguna vez se sintieron perdidos y llenos de preguntas. Esas paternidades sin gui&oacute;n.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        A ellos les digo algo simple: no se asusten. El mundo no se termina. Hay que luchar, hay que preguntar, hay que apoyarse. Y, sobre todo, no aislarse. No tener verg&uuml;enza. Porque nuestros hijos no necesitan padres perfectos. Necesitan padres presentes.
    </p><p class="article-text">
        Iv&aacute;n me ense&ntilde;&oacute; que la plenitud no est&aacute; en cumplir un camino marcado, sino en animarse a construir uno propio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y si algo aprend&iacute; de mis hijos &mdash;de Iv&aacute;n y de Brian&mdash; es que no hay una &uacute;nica forma de ser padre. Pero s&iacute; hay algo que nos une a todos: el deseo profundo de que nuestros hijos puedan vivir una vida plena.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ese, al final, es el verdadero norte. Y ese es el lenguaje que el amor, siempre, termina aprendiendo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ricardo Demirci]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/paternidad-guion-amor-ensena-nuevo-lenguaje_129_13320763.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 21 Jun 2026 03:01:28 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/5b7934a9-c431-4b2e-990a-ad4440b25c1a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="194699" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/5b7934a9-c431-4b2e-990a-ad4440b25c1a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="194699" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Paternidad sin guión: cuando el amor nos enseña un nuevo lenguaje]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/5b7934a9-c431-4b2e-990a-ad4440b25c1a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No todo es una tremenda boludez]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/no-tremenda-boludez_129_13320738.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0ed45676-0ea8-4e5b-801e-a515ab9f1e12_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No todo es una tremenda boludez"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo que ocurrió con la falsa noticia sobre Jorge Messi dejá al descubierto como muchos canales de streaming que viven en esa lógica de Instagram en la que todo tiene el mismo valor: una muerte, una anécdota estúpida sobre sexo, un chivo, un caso de corrupción, una denuncia de violencia.</p></div><p class="article-text">
        Nunca posteo cosas importantes en Instagram; me refiero a cosas serias, reivindicaciones pol&iacute;ticas, reclamos, homenajes o declaraciones. A qui&eacute;n le importa, dir&aacute;n ustedes, y yo les juro que digo lo mismo; lo llamativo es que le termina importando a mucha gente. Un femicidio, un esc&aacute;ndalo, una efem&eacute;ride, lo que sea: en un mundo sin intimidad, en el que se espera que una muestre todo lo que dice, hace y piensa, no mostrar es no decir, no hacer, no pensar. Es com&uacute;n, entonces, que ante lo que se entiende como un &ldquo;silencio&rdquo; (&ldquo;no posteaste nada sobre esto&rdquo;), una persona medianamente p&uacute;blica reciba una catarata de comentarios indignados. Escribo columnas, libros, a veces, si me invitan y creo que sirve para algo, hablo en alg&uacute;n medio o doy una charla, o una entrevista. &ldquo;No postear&rdquo;, sin embargo, se lee como una marca de indiferencia, e incluso de soberbia; de estar &ldquo;m&aacute;s all&aacute;&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quiero ser clara: no es por proteger mi intimidad que no subo ese tipo de posteos. De hecho s&iacute; pongo fotos de mi hija, por ejemplo, o de mi novio o mis amigas. Es sobre todo porque soy anticuada, soy solemne, y no me acostumbro a este mamarracho que vivimos en el que en el mismo soporte y en el lapso de treinta segundos veas las fotos del casamiento de alguien, una publicidad de zapatos, una protesta contra un genocidio y un plato de fideos mo&ntilde;ito. Me encanta la banalidad: mi Instagram, justamente, es un fest&iacute;n de banalidad. Pongo cosas de mi trabajo, fotos saliendo a comer con mis amigas, muchas fotos usando ropa que me gusta, mi hija hamac&aacute;ndose en la plaza, alguna actriz de Hollywood diciendo una frase que me resulta interesante, pavadas de toda clase. Pero por eso mismo me resulta inc&oacute;modo mechar, en el medio de todo eso, algo serio. Puedo hacer una excepci&oacute;n si se trata de convocar a alguna marcha, alg&uacute;n evento en lo que la difusi&oacute;n en tiempo real es importante, pero es eso, una excepci&oacute;n. Lo que pasa con la banalidad, o con la boludez, que es lo mismo, es que tiene un efecto impregnante sobre todo lo que lo rodea. Creo que con lo serio, lo solemne o lo sagrado sucede lo contrario: un comentario ceremonial en un &aacute;mbito liviano destaca, resalta, genera una sensaci&oacute;n de extra&ntilde;eza, pero no vuelve importante lo liviano. En cambio, lo liviano, justamente, aliviana: por eso nos gustan los chistes en los funerales, porque le sacan seriedad a un evento que nos gustar&iacute;a que fuera menos serio. Nos permiten pensar, por un rato, que todo fue en joda, que esto no est&aacute; pasando en serio. Ese efecto aplanador de lo ligero, lo rid&iacute;culo o lo boludo puede ser fant&aacute;stico, en un contexto de calidez: pero as&iacute; suelta, silvestre, la mezcla de lo banal con lo serio es c&iacute;nica. Banaliza. Le resta importancia a lo importante. Es lo que antes se sol&iacute;a llamar una falta de respeto, y hoy no tiene nombre porque ya ni nos llama la atenci&oacute;n. Al contrario: a mucha gente le parece bien. Mir&aacute; qu&eacute; admirable, se acord&oacute; de meter un reclamo por los femicidios en el medio de sus vacaciones en la playa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Creo que ya est&aacute; todo dicho sobre la falsa noticia de la muerte del padre de Messi, pero ayer le&iacute; en X algo que me llam&oacute; la atenci&oacute;n: el periodismo siempre ha cometido errores; periodistas formados, con muchos productores trabajando y gente supuestamente entrenada en el chequeo de informaci&oacute;n. Pero Dolina, por caso, no hablaba de ciertas cosas en el medio de sus mon&oacute;logos divertidos. Si est&aacute;bamos boludeando, est&aacute;bamos boludeando. El problema de los canales de streaming, o uno de ellos, al menos, es que viven en esa l&oacute;gica de Instagram en la que todo tiene el mismo valor: una muerte, una an&eacute;cdota est&uacute;pida sobre sexo, un chivo, un caso de corrupci&oacute;n, una denuncia de violencia. Todo da exactamente igual, y lo que eso termina significando no es que todo es importante, sino que nada es importante. Es un efecto que parece ser una forma de la buena onda y en realidad es una forma del cinismo: una variante de ese optimismo cruel del que hablaba la te&oacute;rica Lauren Berlant. Es eso lo que nos incomoda del asunto de la muerte en Luzu, incluso m&aacute;s all&aacute; del chequeo o de la verdad o falsedad de la noticia. Es bueno que nos incomode; significa que nos queda algo de esos pudores anticuados, esos filtros de otra &eacute;poca que nos dicen que no toda formalidad es una paqueter&iacute;a que hay que sacarse de encima, que los l&iacute;mites entre una cosa y otra cumplen una funci&oacute;n que va m&aacute;s all&aacute; de lo ceremonial, que no puede ser que todo sea siempre una tremenda boludez.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tamara Tenenbaum]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/no-tremenda-boludez_129_13320738.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 21 Jun 2026 03:01:27 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0ed45676-0ea8-4e5b-801e-a515ab9f1e12_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="121091" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0ed45676-0ea8-4e5b-801e-a515ab9f1e12_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="121091" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[No todo es una tremenda boludez]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0ed45676-0ea8-4e5b-801e-a515ab9f1e12_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las penas son de Adorni, a las vaquitas las reparte Santiago Caputo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/penas-son-adorni-vaquitas-reparte-santiago-caputo_129_13320778.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/be1fc1df-abca-42e2-a663-c42723dcd71a_16-9-discover-aspect-ratio_default_1145763.jpg" width="1089" height="613" alt="Las penas son de Adorni, a las vaquitas las reparte Santiago Caputo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La mano del asesor presidencial, clave en dos decisiones económicas cruciales de las últimas horas: la concesión de la Hidrovía y la autorización de la compra de Movistar Argentina por Clarín/Telecom. Convivencia extraña entre los Milei y el grupo que comanda Magnetto.</p></div><p class="article-text">
        El conflicto entre <strong>Karina Milei </strong>y <strong>Santiago Caputo</strong> act&uacute;a como un motor de la acci&oacute;n de gobierno. 
    </p><p class="article-text">
        Desde las elecciones de medio t&eacute;rmino, en octubre pasado, la cr&oacute;nica narra la determinaci&oacute;n de la secretaria general de la Presidencia para arrinconar al asesor privilegiado, alguna vez, v&eacute;rtice del &ldquo;tri&aacute;ngulo de hierro&rdquo;. La inquina mutua se traduce en desplantes, denuncias penales, rienda suelta a agravios que encuentran emisarios que los filtren y operaciones con indudable factor&iacute;a de inteligencia. 
    </p><p class="article-text">
        La pelea de fondo es por la ocupaci&oacute;n de terminales de decisi&oacute;n y el manejo de presupuestos. En el robo sistem&aacute;tico expuesto en la Agencia de Discapacidad, la saga Adorni y las negociaciones con las provincias, siempre hay una versi&oacute;n surgida de despachos oficiales que explica lo ocurrido como una esquirla de la disputa central. 
    </p><p class="article-text">
        En teor&iacute;a, la hermana de Milei tiene las de ganar. Testigos de la relaci&oacute;n fraternal indican que prima el maltrato mutuo, pero que la posici&oacute;n de autoridad reside en Karina. <strong>&ldquo;El Jefe&rdquo;</strong> y <strong>&ldquo;Dios&rdquo;,</strong> defini&oacute; el mandatario. <strong>Habr&aacute; que creerle</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        La ofensiva de Karina en el &uacute;ltimo semestre incluy&oacute; la remoci&oacute;n de la gente de Santiago del Ministerio de Justicia y el consecuente manejo del nexo con los tribunales federales de Comodoro Py, una guerra inconclusa por la SIDE y hasta tabiques f&iacute;sicos en Casa Rosada para que los periodistas acreditados no puedan tener contacto con el asesor. &ldquo;El Jefe&rdquo; y los Menem se especializaron en gozar sus victorias en fotos oficiales en las que Santiago pierde toda el aura de Peaky Blinders que intenta construir. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, hay &aacute;reas de negocios que el asesor no suelta. La impeorable gesti&oacute;n en Salud de <strong>Mario Lugones</strong>, padre de un socio del asesor, no parece en riesgo de ser ocupada por un karinista. ARCA y la Secretar&iacute;a de Inteligencia, un t&aacute;ndem temible, siguen bajo la &oacute;rbita de allegados al <strong>&ldquo;hermano de la vida&rdquo;</strong> de Milei. 
    </p><p class="article-text">
        Esta semana, dos decisiones gubernamentales coronaron ganadores econ&oacute;micos de los m&aacute;s importantes del ciclo Milei. No se explicar&iacute;an tal como acontecieron sin la mano de Santiago Caputo. 
    </p><h2 class="article-text">Un im&aacute;n</h2><p class="article-text">
        El jueves, el Ejecutivo confirm&oacute; que la belga Jan de Nul y su socia local Servimagnus, de la familia Rom&aacute;n, tendr&aacute;n a su cargo durante los pr&oacute;ximos 25 a&ntilde;os la v&iacute;a navegable Paran&aacute;-Paraguay, por la que se transporta el 80% de las exportaciones argentinas. La facturaci&oacute;n anual promedio ascender&aacute; a US$628 millones.
    </p><p class="article-text">
        Durante dos a&ntilde;os, circularon versiones sobre terminales pol&iacute;ticas y econ&oacute;micas tanto del consorcio ganador, como del que result&oacute; el principal competidor, encabezado por&nbsp;la tambi&eacute;n belga Dredging Environmental and Marine Engineering (DEME).
    </p><p class="article-text">
        La licitaci&oacute;n fue objeto de un intenso <em>lobby</em> empresarial y diplom&aacute;tico, y de una puja politica que alguna vez llev&oacute; a Santiago Caputo a advertirle a <strong>Mauricio Macri </strong>que no se quedar&iacute;a con la hidrov&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n una insistente versi&oacute;n proveniente tanto en &aacute;mbitos pol&iacute;ticos como empresariales, el factor Caputo aparece a trav&eacute;s de la firma Neuss, mencionada como contratista cantada para las tareas de dragado. 
    </p><p class="article-text">
        Soda Neuss Belgrano fue fundada en 1891 por un inmigrante alem&aacute;n. En el siglo siguiente, la firma ampli&oacute; sus negocios, y a mediados de la d&eacute;cada de 1990 se asoci&oacute; a la francesa Thales para el control del espectr&oacute; radioel&eacute;ctrico, una de las privatizaciones m&aacute;s venales de los a&ntilde;os de Menem.<strong> Fue uno de sus picos de fama</strong>. En 2020, plena pandemia, <strong>Jorge Neuss</strong>, nieto del primer emprendedor, volvi&oacute; a los titulares cuando asesin&oacute; a su esposa, <strong>Silvia Saravia</strong>, y luego se suicid&oacute;, en su casa del barrio privado Martindale. 
    </p><p class="article-text">
        Tres a&ntilde;os despu&eacute;s del homicidio, Milei llegar&iacute;a a la Presidencia, y dos de los hijos de la pareja, <strong>Patricio </strong>y <strong>Juan</strong>, <a href="https://www.eldiarioar.com/economia/neuss-ganan-tercera-privatizacion-gobierno-polemica-difusion-ofertas_1_13180503.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encabezar&iacute;an una expansi&oacute;n acelerada</a>. Acaso su cercan&iacute;a a Santiago Caputo, nacida en la adolescencia compartida en Martindale, les despert&oacute; el inter&eacute;s de hacer m&aacute;s negocios con el Estado. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/41443b9c-1aa8-4026-a8ca-71e6d71a6dce_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/41443b9c-1aa8-4026-a8ca-71e6d71a6dce_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/41443b9c-1aa8-4026-a8ca-71e6d71a6dce_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/41443b9c-1aa8-4026-a8ca-71e6d71a6dce_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/41443b9c-1aa8-4026-a8ca-71e6d71a6dce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/41443b9c-1aa8-4026-a8ca-71e6d71a6dce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/41443b9c-1aa8-4026-a8ca-71e6d71a6dce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Peculiar y sugestivo abrazo de Santiago Caputo con los hermanos Milei, en tiempos del triángulo de hierro"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Peculiar y sugestivo abrazo de Santiago Caputo con los hermanos Milei, en tiempos del triángulo de hierro                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Con la empresa Edison, los Neuss y sus socios ganaron licitaciones de dos centrales hidroel&eacute;ctricas en el Comahue y se transformaron en accionistas de la transportadora el&eacute;ctrica Transener. Firmas emblem&aacute;ticas nacionales, como la generadora de electricidad Genneia, de los <strong>Brito</strong>; Newsan (electrodom&eacute;sticos), de <strong>Rub&eacute;n</strong> <strong>Cher&ntilde;ajovsky </strong>y <strong>Luis Galli</strong>; e Inverlat (Havanna), de <strong>Guillermo Stanley </strong>y el exfuncionario PRO <strong>Federico Salvai, </strong>sintieron una s&uacute;bita propensi&oacute;n a asociarse con los herederos de la f&aacute;brica de soda para participar en licitaciones.
    </p><p class="article-text">
        Coincidentemente, los Neuss son aportantes centrales de la Fundaci&oacute;n Faro, el sello recaudador del divulgador antifeminista <strong>Agust&iacute;n Laje</strong>, que en la divisoria de aguas entre Karina y Santiago, se cuenta del lado de &eacute;ste. 
    </p><p class="article-text">
        La oficializaci&oacute;n de la concesi&oacute;n de la Hidrov&iacute;a tuvo lugar el jueves, en simult&aacute;neo con la aprobaci&oacute;n de la compra de Movistar Argentina por parte de Telecom Argentina, el brazo de telecomunicaciones e internet del Grupo Clar&iacute;n. 
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Y &ldquo;la gran estafa&rdquo;?</h2><p class="article-text">
        Hace meses, Telecom anticip&oacute;, en conversaciones informales con proveedores y empleados, que la aprobaci&oacute;n de la compra de Movistar Argentina ser&iacute;a inminente. Horas despu&eacute;s del dictamen de la Autoridad de la Competencia que dio el visto bueno con condiciones, lleg&oacute; la confirmaci&oacute;n oficial para todo el personal, en un texto de innegable sabor a tarea cumplida. 
    </p><p class="article-text">
        Desde que la empresa de Clar&iacute;n anunci&oacute; la compra de la filial argentina de Movistar/Telef&oacute;nica a cambio de US$1.245 millones, en febrero de 2025, <strong>Luis Caputo</strong> encabez&oacute; la objeci&oacute;n a la operaci&oacute;n en los t&eacute;rminos que pretend&iacute;a el gigante de medios y telecomunicaciones. 
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de versiones sobre sus motivaciones, el ministro se apoyaba en criterios anticoncentraci&oacute;n. La acusaci&oacute;n de Milei titulada <strong>&ldquo;La gran estafa&rdquo;</strong>, <a href="https://x.com/JMilei/status/1896380573670572166" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">fijada en su perfil de Twitter</a>, de que Clar&iacute;n forj&oacute; su expansi&oacute;n sobre la base del robo y la extorsi&oacute;n aliment&oacute; la especulaci&oacute;n de ciertos observadores de que el gobierno estaba dispuesto a sostener la pelea.
    </p><p class="article-text">
        Los n&uacute;meros de la fusi&oacute;n hablan por s&iacute; solos. Telecom Argentina y la ex-Movistar Argentina suman 40 millones de l&iacute;neas m&oacute;viles &mdash;58% del mercado argentino&mdash;, 5,8 millones de clientes de banda ancha &mdash;50%&mdash;, 3,8 millones de hogares con TV paga &mdash;40%&mdash;, y m&aacute;s de tres millones de l&iacute;neas fijas &mdash;75%&mdash;. Apenas se agudiza la mirada en el reparto del mercado en provincias y ciudades espec&iacute;ficas, la prevalencia se transforma en dominio. 
    </p><p class="article-text">
        Caputo transmiti&oacute; que pisar&iacute;a sobre seguro para evitar cautelares eternas que Clar&iacute;n suele conseguir en tribunales federales. As&iacute;, el gobierno conform&oacute; la Autoridad Nacional de la Competencia (ANC), con integrantes electos por concurso y ratificados por el Senado.
    </p><p class="article-text">
        Mientras, los contenidos del Grupo Clar&iacute;n segu&iacute;an alternando segmentos hiperoficialistas con otros cr&iacute;ticos y artiller&iacute;a pesada contra la voraz sociedad <strong>Adorni-Angeletti</strong>, y el tuit agraviante de Milei segu&iacute;a all&iacute;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Una dinámica singular de amor-odio de la que no dan cuenta ni el gobierno ni Clarín, y que da lugar a sospechas fundadas sobre una segunda realidad debajo de publicitados encuentros y desencuentros</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        De la letrina en que el Soez transform&oacute; sus redes sociales, no se salvaron unos cuantos periodistas de Clar&iacute;n, ni siquiera algunos que explicitan amplias coincidencias con el ultra. Al mismo tiempo, el mandatario mantuvo su preferencia por segmentos del Grupo o de su socio La Naci&oacute;n para disparar a sus anchas en charlas amenas, como si estuviera en su casa: una din&aacute;mica singular de amor-odio de la que no dan cuenta ni el gobierno ni el emporio comunicacional, y que da lugar a sospechas sobre una segunda realidad debajo de publicitados encuentros y desencuentros. 
    </p><p class="article-text">
        Unos tres meses atr&aacute;s, la confianza que reinaba en Econom&iacute;a de que se impondr&iacute;an severos criterios anticoncentraci&oacute;n se vio resquebrajada. <strong>Otra vez, la mano de Santiago Caputo. </strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2f665c8d-5cd3-4fe0-bad7-25b8a8a15e20_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2f665c8d-5cd3-4fe0-bad7-25b8a8a15e20_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2f665c8d-5cd3-4fe0-bad7-25b8a8a15e20_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2f665c8d-5cd3-4fe0-bad7-25b8a8a15e20_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2f665c8d-5cd3-4fe0-bad7-25b8a8a15e20_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2f665c8d-5cd3-4fe0-bad7-25b8a8a15e20_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2f665c8d-5cd3-4fe0-bad7-25b8a8a15e20_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Héctor Magnetto y Javier Milei."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Héctor Magnetto y Javier Milei.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El asesor intervino a trav&eacute;s del Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM), una de las terminales que maneja. 
    </p><p class="article-text">
        La ANC termin&oacute; por aceptar casi en su totalidad un dictamen de ENACOM de marzo pasado. <strong>La compra de Movistar por parte de Telecom qued&oacute; condicionada al desprendimiento de 6 millones de clientes de telefon&iacute;a m&oacute;vil &mdash;15% de los 40 millones resultantes de la fusi&oacute;n&mdash;, 211.400 abonados a banda ancha en apenas 28 localidades &mdash;3,6% de los 5,8 millones&mdash; y devoluci&oacute;n de 130 MHz del espectro radioel&eacute;ctrico</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Si se cumple la desinversi&oacute;n pautada, el pa&iacute;s quedar&iacute;a con dos operadores principales de comunicaciones m&oacute;viles (Telecom y Claro), m&aacute;s el tercero &mdash;muy rezagado&mdash; que surja de la compra de los 6 millones de abonados de los que deber&aacute; desprenderse la empresa de Clar&iacute;n; uno de telefon&iacute;a fija (Telecom); dos hegem&oacute;nicos de TV paga (Telecom y DirecTV) y un actor principal en banda ancha fija (Telecom), muy por delante de los competidores. <strong>Ninguna econom&iacute;a relevante de Am&eacute;rica Latina exhibe una realidad similar.</strong>   
    </p><p class="article-text">
        Para <strong>Mart&iacute;n Becerra</strong>, investigador del Conicet y docente de pol&iacute;ticas de comunicaci&oacute;n en universidades p&uacute;blicas, el dictamen tiene una lectura inequ&iacute;voca: <strong>victoria de Clar&iacute;n y capitulaci&oacute;n de Milei</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Becerra introduce la variable de las condiciones agobiantes que impone la econom&iacute;a ultraderechista y se hace una pregunta b&aacute;sica.<strong> &ldquo;M&aacute;s all&aacute; de las m&oacute;dicas cl&aacute;usulas de desinversi&oacute;n que impone la ANC, &iquest;qu&eacute; empresa se ver&aacute; tentada de invertir en una econom&iacute;a recesiva, con las familias en pleno recorte de gastos, si adem&aacute;s debe competir con un actor que ya cuenta con una alt&iacute;sima penetraci&oacute;n en el mercado e infraestructura mayorista y minorista, en lo que se conoce como &uacute;ltima milla, lo que supone una amplia ventaja comercial?&rdquo;</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        En Telecom Argentina, la mirada es distinta. Transmiten que lo decidido por la autoridad regulatoria es una remediaci&oacute;n excesiva, porque pierde la perspectiva real del negocio. En el argumento de la firma, la lectura no debe posarse tanto en las porciones del mercado argentino, sino en la naturaleza de una industria en plena transformaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Las grandes plataformas de <em>streaming</em> &mdash;Netflix, Youtube&mdash; y la inteligencia artificial demandan un ancho de banda exponencial, que pone en estr&eacute;s la infraestructura de las empresas de telecomunicaciones y las obliga a una exigente inversi&oacute;n anual. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Esas empresas tienen enormes m&aacute;rgenes de ganancia y se desentienden por completo de la infraestructura necesaria para que circulen los contenidos&rdquo;</strong>, dijo una fuente de Telecom Argentina. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, en la firma hermana de Clar&iacute;n ponen el foco en la identidad de los competidores. Por ejemplo, Starlink, de <strong>Elon Musk</strong>, que en menos de dos a&ntilde;os logr&oacute; un mill&oacute;n de clientes para internet satelital, sobre todo en zona rural, y Claro, del mexicano<strong> Carlos Slim</strong>, uno de los grandes jugadores globales del rubro, que queda ahora como &uacute;nico competidor en telefon&iacute;a m&oacute;vil, con 40% del mercado. 
    </p><p class="article-text">
        Por fuera de ellos, los otros nombres que tallan fuerte en el negocio son DirecTV, del Grupo Werthein &mdash;con importantes terminales en el gobierno de Milei&mdash;, con cerca del 35% del mercado de TV paga,  y Telecentro, la empresa de cable de <strong>Alberto Pierri</strong>, con cerca de 6% de <em>market share</em>. <strong>Ambos son mencionados como probables compradores de los segmentos de los que ahora debe desprenderse Clar&iacute;n</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Para Becerra, aunque es un dato que plataformas como Netflix y Youtube tienen un volumen de facturaci&oacute;n y ganancias muy superior al de una empresa de telecomunicaciones como Telecom Argentina, el inter&eacute;s de los usuarios por los contenidos en<em> streaming</em> aumenta la dependencia de proveedores de banda ancha, por lo tanto, el negocio es compartido. 
    </p><h2 class="article-text">Hasta decir basta</h2><p class="article-text">
        Milei dice que apuesta a abrir las fronteras de Argentina a los motores de la Inteligencia Artificial. En sus viajes por el mundo para buscar premios berretas, tambi&eacute;n logr&oacute; fotos con tecnoemperadores que dicen admirar su impulso a un mundo sin reglas. 
    </p><p class="article-text">
        Se ver&aacute; cu&aacute;nto del encandilamiento del ultraderechista con las nuevas fronteras tecnol&oacute;gicas se traduce en inversiones, y si, eventualmente, al pa&iacute;s le queda algo &uacute;til en cuanto a trabajo y desarrollo, o s&oacute;lo se transformar&aacute; en un enclave de ganancias extraordinarias que se cobrar&aacute;n en otra geograf&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Por ahora, el Presidente reconfigura un mercado con un ganador tan tradicional y argentino como Clar&iacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Es probable que, sin mucho m&aacute;s para conseguir en este turno, la relaci&oacute;n del multimedios con el gobierno ultraderechista carezca de incentivos para mejorar</strong>. Hay indicios para pensarlo. 
    </p><p class="article-text">
        En tiempos de <strong>Carlos Menem</strong>, cuando Magnetto y <strong>Ernestina Herrera de Noble </strong>lograron remover los obst&aacute;culos legales para transformar la empresa en un multimedios, con acceso a la propiedad de Canal 13 y Radio Mitre, la relaci&oacute;n con aquel mandatario se volvi&oacute; conflictiva. 
    </p><p class="article-text">
        Unos 17 a&ntilde;os m&aacute;s tarde, los <strong>Kirchner</strong> le concedieron a Clar&iacute;n la fusi&oacute;n de Cablevisi&oacute;n y Multicanal, clave para la expansi&oacute;n posterior a la banda ancha. De inmediato, comenz&oacute; una guerra que todav&iacute;a hoy sigue dividendo en parte las aguas de la pol&iacute;tica argentina. 
    </p><p class="article-text">
        S&oacute;lo con <strong>Mauricio Macri, </strong>quien le dio al Grupo v&iacute;a libre para hacer pie en Telecom Argentina y multiplicar varias veces el volumen del negocio, la relaci&oacute;n continu&oacute; en armon&iacute;a hasta hoy. 
    </p><p class="article-text">
        La cultura y el prisma econ&oacute;mico de Clar&iacute;n y Milei tienen inocultables puntos de desencuentro. 
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, porque el negocio de Telecom Argentina es muy sensible al mercado interno. Una econom&iacute;a vigorosa, con crecimiento del consumo en todos los segmentos sociales, es crucial para el mayor uso de la conectividad en general. La apuesta al crecimiento del PBI v&iacute;a exportaciones del agro y Vaca Muerta, m&aacute;s los negocios financieros, no parece la mejor receta para que los hogares populares de Buenos Aires, C&oacute;rdoba y Rosario cuenten con ingresos suficientes para adherirse a un canal premium de la TV paga y sumen prestaciones al celular para navegar m&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        El tiempo dar&aacute; su veredicto. Por lo pronto, Adorni minti&oacute; tanto, le quem&oacute; tanto la plata, se dej&oacute; secudir de tal manera por los colchones l&iacute;nea superior, la cascada y los resorts caribe&ntilde;os, que se gan&oacute; leg&iacute;timamente el <em>prime time</em> de TN hasta que alguien diga basta. 
    </p><p class="article-text">
        <em>slacunza@eldiarioar.com</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>SL </em><em><strong> </strong></em><em> </em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sebastián Lacunza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/penas-son-adorni-vaquitas-reparte-santiago-caputo_129_13320778.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 21 Jun 2026 03:01:26 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/be1fc1df-abca-42e2-a663-c42723dcd71a_16-9-discover-aspect-ratio_default_1145763.jpg" length="99598" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/be1fc1df-abca-42e2-a663-c42723dcd71a_16-9-discover-aspect-ratio_default_1145763.jpg" type="image/jpeg" fileSize="99598" width="1089" height="613"/>
      <media:title><![CDATA[Las penas son de Adorni, a las vaquitas las reparte Santiago Caputo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/be1fc1df-abca-42e2-a663-c42723dcd71a_16-9-discover-aspect-ratio_default_1145763.jpg" width="1089" height="613"/>
      <media:keywords><![CDATA[Santiago Caputo,Clarín,Hidrovía,Manuel Adorni,Javier Milei]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hembras en carrera]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/hembras-carrera_129_13320186.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/366f1d12-f8ef-47b1-b09e-4c32f72c79be_16-9-discover-aspect-ratio_default_1145734.jpg" width="447" height="251" alt="Hembras en carrera"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tiernas, mordaces, amargas, humorísticas. Tres obras de teatro sobre el largo viaje femenino de la noche hacia la luz del día: “UNA”, “Silencio de hembra” y “Carrera de fondo”.</p></div><p class="article-text">
        Si hay algo que tienen en com&uacute;n las obras de teatro que vi en los &uacute;ltimos d&iacute;as es que el centro gravitacional de sus historias recae en mujeres, un gineceo articulado con la vida familiar o social de las protagonistas. Mujeres de hielo, mujeres de nieve, en un cuarto (im)propio.
    </p><p class="article-text">
        A veces, los silencios surgen por una amenaza o por el temor que alguien genera cuando te dice que ten&eacute;s que callarte.&nbsp;En el unipersonal <em>Silencio de hembra,</em>&nbsp;de <strong>M&oacute;nica Salvador</strong>, la protagonista elige quedarse callada para resguardarse hasta sentirse segura. Un fino trabajo con su propia potencia la habilitar&aacute; a pegar un grito, emitir un alarido o llorar, con la esperanza de que alguien la escuche. 
    </p><p class="article-text">
        Como un animal herido que se agazapa, la hembra es una v&iacute;ctima que logra expresar lo que guard&oacute; en su cuerpo. Emplea el baile, el toque del piano y la actuaci&oacute;n para contar lo que le dejaron el padre ausente y el hombre que forz&oacute; la sustituci&oacute;n del rol, al unirse con la madre.
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;os de ultraje, de mudez y dolor, recuerdos que aparecen en la voz para salir de la experiencia del trauma, se encarnan en el cuerpo de <strong>Bel&eacute;n Santos</strong>. La joven actriz se desplaza d&uacute;ctil, con sensibilidad, por un espacio vac&iacute;o donde peque&ntilde;os objetos cobran vida como personajes.
    </p><p class="article-text">
        M&uacute;sica fracturada que se reitera, el tic tac que marca la tensi&oacute;n, la iluminaci&oacute;n que acent&uacute;a la atm&oacute;sfera po&eacute;tica del texto y el <em>in crescendo</em>, todo dirigido por <strong>Herminia Jensezian</strong> quien, con mano diestra, pone en escena la pieza, que se puede ver en el teatro Tadr&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En la comedia negra <em>Carrera de fondo</em> (Teatro Picadero) una mujer procura que su beb&eacute; se duerma y su hijo mayor no se despierte. Su pareja le pide hablar y la charla en la que se enlistan pros y contras de la relaci&oacute;n sucede, de manera dram&aacute;tica o graciosa. Deshacen los acuerdos y la atm&oacute;sfera se torna extra&ntilde;a. Poco despu&eacute;s adviene la separaci&oacute;n y el duelo e intentar&aacute;n recoger los pedazos que quedan.
    </p><p class="article-text">
        Como en una prueba de atletismo de larga distancia, donde se privilegia la resistencia aer&oacute;bica, en una pareja &ldquo;fondista&rdquo; parece necesitarse un ritmo sostenido y una buena distribuci&oacute;n de la energ&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        La prosa mordaz del libro original de <strong>Nadine Lifschitz</strong> traspasa a la dramaturgia. Pone el doloroso desencuentro en los di&aacute;logos entre <strong>Julieta Zylberberg</strong> y <strong>Gadiel Sztry</strong>. La versi&oacute;n teatral funciona como una caja de Pandora de donde emerge lo peor del v&iacute;nculo, se combinan robustas actuaciones con la direcci&oacute;n din&aacute;mica de <strong>Mariana Chaud</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; hab&iacute;a antes de que todo estallara? &iquest;Qu&eacute; sobrevive luego? En <em>UNA</em>, espl&eacute;ndida adaptaci&oacute;n de la obra de <strong>Luigi Pirandello</strong> (Uno, nessuno e centomila / Uno, ninguno y cien mil), Ang&eacute;lica Moscarda se cuestiona su existencia en relaci&oacute;n con la mirada de los dem&aacute;s. El personaje que en el texto original es un hombre, en la puesta gozoza del teatro Almagna es una mujer (la grandiosa <strong>Miriam Odorico</strong>) cuya corporalidad va de lo blando a lo tenso y viceversa. No s&oacute;lo para mostrar todas las gestualidades posibles de un personaje que ya no se reconoce, sino para convertirse en muchos otros, modulando distintas voces.
    </p><p class="article-text">
        De todos sus textos, para el autor italiano, es &ldquo;la m&aacute;s amarga de todas, profundamente humor&iacute;stica, sobre la descomposici&oacute;n de la vida: Moscarda: uno, nadie y cien mil&rdquo;.&nbsp;Moscarda procura desembarazarse de las observaciones ajenas y va en busca de su yo m&aacute;s genuino, con el &uacute;nico sost&eacute;n de una silla sobre la escena. No hay artificios en la puesta, s&oacute;lo una gran int&eacute;rprete buceando en las aguas m&aacute;s profundas de la teatralidad, dirigida por <strong>Giampaolo Sam&aacute;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El cuerpo disponible de Odorico, a la vez fuerte y delicado, se transforma en los de un contador, un cura, una suegra, un esposo, dos socios, que aparecen para contrariar a la hero&iacute;na de la f&aacute;bula. La alteridad mental y f&iacute;sica, la salud, los v&iacute;nculos y la soledad emergen en una sociedad cuyas autoridades no acompa&ntilde;an y que, en vez de atenuarlas, multiplican las problem&aacute;ticas. &iquest;Qui&eacute;n soy realmente? &iquest;qui&eacute;n cre&eacute;s que sos? o &iquest;c&oacute;mo te ven? &iquest;te ven? En esas preguntas que pesan, la mujer se pierde. Tambi&eacute;n puede desenmascararse.
    </p><p class="article-text">
        Inquirir el sentido y las consecuencias de ser una en el universo, advertir lo que los otros ven y nos pasa desapercibido, pensar c&oacute;mo se ponen l&iacute;mites a quienes nos rodean son decisiones que se pueden ir tomando en paralelo al proceso de autoconocimiento.
    </p><p class="article-text">
        Que un afecto nos se&ntilde;ala algo insignificante como que tenemos la nariz levemente torcida, el cabello demasiado canoso, o la piel muy arrugada nos perturba al punto de ser un disparo contra nuestra existencia y derrumbarnos. Nuestra entidad viva tira abajo la imagen, las ideas y los roles que construimos por elecci&oacute;n o por imposici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qui&eacute;n soy? &iquest;Qui&eacute;nes somos? &iquest;C&oacute;mo nos ven los dem&aacute;s? &iquest;C&oacute;mo los veo? &iquest;Cu&aacute;ntos personajes caben en cada uno de nosotros?
    </p><p class="article-text">
        Mediante un tono ingenioso, <em>UNA</em> reafirmar la idea de que todos tenemos una personalidad m&uacute;ltiple y que, si alguien examinara profundamente a las criaturas que viven en nosotros, nos tachar&iacute;a de locas y de locos, como acr&oacute;batas dementes.
    </p><p class="article-text">
        Asistir a estas obras sobre las &eacute;picas cotidianas de las mujeres es como meterse en un laberinto con el hilo de Ariadna, o como viajar para descubrir y reivindicar nuestras virtudes y habilidades, en apenas un rato, de un modo tierno o impiadoso.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Haimovichi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/hembras-carrera_129_13320186.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 Jun 2026 12:04:37 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/366f1d12-f8ef-47b1-b09e-4c32f72c79be_16-9-discover-aspect-ratio_default_1145734.jpg" length="35118" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/366f1d12-f8ef-47b1-b09e-4c32f72c79be_16-9-discover-aspect-ratio_default_1145734.jpg" type="image/jpeg" fileSize="35118" width="447" height="251"/>
      <media:title><![CDATA[Hembras en carrera]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/366f1d12-f8ef-47b1-b09e-4c32f72c79be_16-9-discover-aspect-ratio_default_1145734.jpg" width="447" height="251"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La regencia, El diablo viste a la moda 2, Olivia Rodrigo y  Marie NDiaye]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/regencia-diablo-viste-moda-2-olivia-rodrigo-marie-ndiaye_129_13320153.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/abc3d353-28c9-4deb-80a1-fbacb06c2948_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140842.jpg" width="1113" height="626" alt="La regencia, El diablo viste a la moda 2, Olivia Rodrigo y  Marie NDiaye"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En este episodio Buji y Tamara hablan sobre la época preferida de Buji, la secuela de El diablo viste a la moda, el nuevo disco de Olivia Rodrigo y la autora francesa Marie NDiaye.</p><p class="subtitle">Episodios anteriores</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/algo-prestado/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Algo Prestado</a>&nbsp;es un podcast de&nbsp;<strong>elDiarioAR</strong>&nbsp;realizado por&nbsp;<a href="https://www.eldiarioar.com/autores/tamara-tenenbaum/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tamara Tenenbaum</a>, junto a un invitado cada semana. Est&aacute; alojado en&nbsp;<a href="https://open.spotify.com/show/6KY9VTevJHxD5In3KRJu0F" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Spotify</a>,&nbsp;plataforma l&iacute;der para la publicaci&oacute;n de podcast, y tambi&eacute;n en otras aplicaciones de streaming.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe data-testid="embed-iframe" style="border-radius:12px" src="https://open.spotify.com/embed/episode/4HoNE6OLT786RLfoTJqzdP/video?utm_source=generator&si=bb9bb6db51744562" width="624" height="351" frameBorder="0" allowfullscreen="" allow="autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture" loading="lazy"></iframe>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tamara Tenenbaum]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/regencia-diablo-viste-moda-2-olivia-rodrigo-marie-ndiaye_129_13320153.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 Jun 2026 11:37:42 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/abc3d353-28c9-4deb-80a1-fbacb06c2948_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140842.jpg" length="76548" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/abc3d353-28c9-4deb-80a1-fbacb06c2948_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140842.jpg" type="image/jpeg" fileSize="76548" width="1113" height="626"/>
      <media:title><![CDATA[La regencia, El diablo viste a la moda 2, Olivia Rodrigo y  Marie NDiaye]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/abc3d353-28c9-4deb-80a1-fbacb06c2948_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140842.jpg" width="1113" height="626"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cine,Música,Literatura]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
